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                    <text>��oiiUO'\'!"~A - -

-ALIUUJ0

��fC,42.

UNIVERSIDAD
ORGANO DEL CONSEJO DE CULTITRA SUPERIOR
Monterrey, N. L

DIRECCIONA CARGO DE LA PRESIDENCIA DEL CONSEJO

SUMARIO

NUESTRA PORTADA1 dibujo de la fachada
de nuestra Aula Ma3na1 se debe a la pluma
del artista Ignacio Martinez Rendón1 hijo del
Benemérito del Estado)ng. Miguel f. Martinez.

.

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PROPOSITOS
UNIVERSIDAD Y AUTONOMIA
PREPARAClON DE MAESTROS
EL PENSAMIENTO MATERIALIS..
TA EN LA ENSEJ\IANZA DE LA
LITERATURA
JUAREZ FUNDADOR DE
LA NACION
SITUACION DEL HOMBRE
EN EL UNIVERSO
PRESENCIA DEL PADRE MIER
LIBERTAD DE CATEDRA
LA UNIVERSIDAD Y LA GUERRA
INFORME DE LAS LABORES DEL
CONSEJO DURANTE EL AAO
ESCOLAR 1941-1942
LAS JORNADAS UNIVERSITARIAS

Antonio Moreno
Enrique C. Livas
Oziel Hinojosa

Francisco M. Zertuche
José Alvarado S.
Genaro Salinas Quiroga
Armando Arteaga y Santoyo
Enrique V. Santos
Raúl Rangel Frías

::..

.

CONSEJO DE CULTURA SUPERIOR·__
Presidente, Dr. Enrique C. Livas. Secretario: Prof. Antonio Moreno. Director de la Escuela de Bachilleres (Diurna): Dr. Enrique V.
Santos. Director de la Escuela Nocturna de Bachilleres: Dr. Osear
Decanini. Director de la Facultad de Medicina (Fac. de.Odontología
y Escuela de Enfermeras, anexas): Dr. Nicanor Chapa. Director de
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales: Lic. Jesús C. Treviño. Director de la Facultad de Química y Farmacia: Ing. Bernardo N. Dávila Reyes. Director de la Facultad de Ingeniería: Ing. Manuel Martinez Carranza. Director de la Escuela Normal (Escuela Normal Superior, anexa): Prof. Oziel Hinojosa. Director de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón": Ing. Bernardo N. Dávila Reyes. Directora de la Escuela Industrial Femenil "Pablo Livas":
Srita. Profa. Julia Garza Almaguer. Representante Estudiantil: Sr.
Jesús E. de León.

�5

Propósito s

PRO PO SITOS
ANTONIO MORENO
Srio. del Con sejo

,J

A aparición de esta Revista $e debe a un deseo de superación.
No se trata de galvanizar, animándolo transitoriamente, a un cuerpo social anquilosado. No es vida lánguida, de postración y de marasmo, la de nuestro pueblo. Nuevo León, material y espiritualmente activo, vigoroso, con la característica innegable de su recio dinamismo, de tendencias pujantes, pleno de confianza en sus propias energías para construir un porvenir
mejor, no puede permanecer en actitud contemplativa, al margen del
movimiento que pugna por hacer salir la realidad presente, de los estrechos limites que la contienen.
Lo que en esta Revista exponemos, libre de prejuicios, sujeto
a un criterio rigurosamente científico, llevará como fin predominante la difusión de la verdad, de ideas emanadas del Consejo de Cultura
Superior y sus dependencias, centro cohesionador de entusiasmos,
punto de convergencia de energías y exponente máximo de nuestra
cultura.
El propósito de ampliar y difundir nuestras manifestaciones educativas está ligado al de una labor social de gran alcance, toda vez
que entre la escuela y la sociedad existen poderosas influencias recíprocas. La cultura, dentro y fuera de la Universidad, es base firme,
sostén inconmovible de nuestras instituciones. ¿Que estos propósitos

�6

Pi::op6sitos

7

Univei::sidad

se llevarán a cabo dentro de un modesto radio de acción? No importa. Lo que realicemos será fruto de nobles aspiraciones y algoestamos seguros--quedará de este humilde esfuerzo, porque nuestra
voz no se perderá en el vacío ni habrá de disonar en un ambiente de
in~omprensión, pues contamos con un medio social propicio. Ade~as, l:113 actividades educativas dejan huellas profundas e imprimen
direc?1ones ~ficaces, a veces definitivas, en las almas jóvenes, y por
ello tienen virtualmente, como ningunas otras, lejanas trascendencias,
de que se nutre el futuro. Buscamos la luz que disipe las tinieblas
con que a veces se ensombrece nuestro horizonte. El anhelo de mejorar lo existente es para nosotros, fuente de energía en la lucha que
habrá de convertir en realidad tangible lo que por el momento pudiera ser tenido como mero platonismo.

Decía Castelar que la mente del artista, ~gitada por la creación
continua siente el choque de los dolores soCiales antes que los haya sufrido la misma humanidad. Cabe afirmar de ~a cu.1:tQI'a to?ª•
que tras ~e sentirlos y ~atizarlos, ~pone la necesidad imperativa
de la accion para prevemrlos, o remediarlos. La cultura! pues, no _debe ser concebida como erudición, miscelánea desorgamzada, pasiva,
de mero ornato o como acumulación muerta de conocimientos, sino
como saber pa;a la lucha y el esfuerzo fecundos, como sínt~is de
elevados valores sin mutilaciones: valores intelectuales, emotivos Y
éticos, que dan ~ormas de vida, puestas a contribución del bienestar
social. A esa meta se dirige nuestro empeño.

Aparte de los trabajos de los catedráticos de las Facul_tades y
Escuelas que dependen del Consejo de Cultura Superior, las producciones científicas y literarias de estudiantes distinguidos tendrán
franca acogida en esta Revista, una de cuyas más importantes secciones será como fiel trasunto de la vida estudiantil.
El intercambio con los más connotados centros culturales dentro y fuera del país será, a no dudarlo, provechoso estímulo para
mantener en algo el interés por ir a la vanguardia en el movimiento de renovación que, callada u ostensiblemente, se manifiesta cada
día con más intensidad, bajo el influjo de fuerzas, hechos e ideas
que, brotando de la fuente misma de la actividad social, se presentan
de modo muy vario, como cuestiones que urge interpretar a la luz
de la ciencia, tanto porque a ello aspira la mente humana, como
porque el descuido o el desdén con que se les viera, nos colocaría
en una situación desventajosa, de estancamiento y de retroceso. La
apatía, que estorba y paraliza desde su origen toda actividad fecunda y da al traste con los mejores propósitos, no cuadra con nuestro
ambiente social, ni mucho menos con el gravísimo instante que nos
toca vivir.
Nuestra confianza en el éxito va estrechamente vinculada a la
que depositamos en nuestras clases populares todas, y muy especialmente en las juventudes estudiantiles, poseedoras, en potencia, de
los destinos de la sociedad venidera. A esas juventudes y al pueblo
en general, cuya actividad inquieta y vigorosa es signo inequívoco
de un ideal muy suyo por una vida más elevada, nos proponemos llevar el impulso que mantiene vivo el anhelo por alcanzar la ciencia,
la moralidad y el arte: el inextinguible afán de ayer, de hoy, de mañana, por la exaltación de lo verdadero, lo bueno y lo bello en sus variadas cuanto fecundas manifestaciones.

!+! !+!
!+!!+!

�9

Univer sidad y Autonomía

UNIVERSIDAD Y AUTONOMIA
ENRIQUE C. UVAS
Presidente d el Consejo

EL término autonomía., aplicado a la marcha de una universidad, bien podría decitse lo que dice Max Scheler
acerca del término espíritu.: "pocas veces se han cometido tantos desafueros con una palabra -palabra bajo la
cual sólo pocos piensan algo preciso"-. No pensamos que
se pueda contarnos entre esos pocos, en tratándose de autonomía universitaria; es decir, que no pretendemos decir algo preciso o definitivo. Pero la interpretación que hemos dado al término durante nuestro
ejercicio universitario, las diferencias que apreciamos entre ésta y
el concepto que acerca del mismo tienen algunas personas, así como
la actitud de algunas instituciones frente al problema señalado, nos
mueven a comentar, con la mayor serenidad que las circunstancias
permitan, este interesante y vital tópico cultural y educativo.
Bien sabemos que no será nuestro pensamiento lo que decida es-

ta cuestión -ni el de persona o grupo al~o-, pues el problema es
de complejidad y naturaleza tales, que solo podrá quedar definido o
semi-esclarecido al cabo de un largo y laborioso proceso, como ocurre con todo lo que significa búsqueda en los amplios y fecundos
campos del pensamiento. Sin embargo, se nos ocurre examinar, en
ésta publicación que es impulso primigenio de editorial universitaria,
el caso señalado de la autonomía; primero, en lo gener al; dentro del
campo universitario, después.

�10

Universidad

Aut.onomía, -del griego aut.os, por sí mismo y nomos, ley- es
el derecho de que goza una ciudad, un estado o una región, de conducirse según sus propios preceptos legales; es decir, algo a manera de
independencia, porque sus normas no proceden de otra ciudad, estado o región. En sentido figurado, refiérese a la condición de un individuo que de nadie depende, en ciertos aspectos de su vida. En la
era precristiana, Tucídides y Jenofonte llamaban autónomos a los estados que no estaban sometidos a poder extranjero alguno y cuyo
gobierno era presidido por sus propias leyes; de modo que esta concepción era derivada, con cierta fidelidad, de la etimología del término.
Transcurriendo los años, fué modificándose la acepción del término y ya los romanos de los primeros siglos de nuestra era encontraban autonomía en ciudades que estaban sometidas o conquistadas, pero que, al mismo tiempo, tenían facultades para gobernarse
por sus leyes y para elegir sus magistrados. En la edad media, hablábase de municipios autónomos, que se gobernaban por fueros otorgados por el Rey, no elaborados por los propois municipios. Y actualmente se reconoce la autonomía de los municipios, no como expresión de libre legislación, sino como una descentralización más o
menos amplia, respecto de los gobiernos de los estados y de la repúbli&lt;'.a, en los países demócratas.
En otro aspecto del problema, sabemos de estados autónomos
que se gobiernan con cierta libertad, aunque dependen honoríficamente o por medio de tributos y protecciones, de estados que les superan en potencia y les antecedieron en la historia, a la vez que pudieron en un principio, imponerles su cultura, sus normas o sus jefes
(Canadá, la desaparecida ciudad libre de Dantzig, etc.)

En el terreno filosófico, conviene hacer mención de la concepción kantiana de autonomía, que erige a la razón como soberana frente a la voluntad y hace del hombre su propio legislador, en virtud de
que la razón dicta sus leyes a la voluntad.
De todo lo anterior, que no llega ni a breve resumen, sino a pequeña y parcial enumeración de lo que en diversos aspectos puede
entenderse por autonomía, resulta, con meridiana claridad, que es
éste un término de uso difícil y de aplicación práctica más difícil aún.
Y es lo equívoco de este término lo que hace que en más de una
ocasión se haya tomado como una verdadera epopeya lo que no ha
sido sino una solución práctica y rápid~ una salida de paso o un movimíento de origen político y rico en falsedad y prevaricaciones.
Si examinamos el traslado de este tantas veces mencionado tér-

Universidad y Autonomía

11

mino, al plano universitario, que no es ciudad, región, estado, pe~ona ni razón, sino una institución que puede tener de todo lo antenor
un poco, más algo que le es peculiar, vemos que, en términos generales puede entenderse la autonomía refiriéndola a dos grandes in!lujos: el del estado por ~a parte y, por otra, ~l d~ to~? lo q~e n~ s1~ndo estado, pueda inflwr en la marcha de la mstituc1on uruvers1taria.
La influencia del estado, circunscribiendo el caso a nuestro país,
manifiéstase desde que nace la primera institución universitaria. Mediaba el siglo XVI; el Renacimiento asomaba generos&lt;_? a nuestra patria y sentaba las bases de nuestra cultura occidental cuando España fundaba la Real y Pontificia Universidad de México, que comparte con la Universidad de Lima el honor de la prioridad en América.
Institución francamente al servicio del estado que la había creado,
fructificó en el campo de las ciencias y de las_artes, hízose meca cultural de Hispano-América y en su seno se incubaron más de una vez
las tendencias políticas y sociales que más tarde habrían de florecer
y lograr que la Nueva España sacudiera la tutela del imperio español, iniciando la formación del estado mexicano. Se fundaron otras
instituciones similares, en diversos lugares de la Nueva España, pero
era la Real y Pontificia Universidad de México la representativa de
la cultura en estas colonias hispano-americanas.
Desde entonces hasta nuestro tiempo pasa la Universidad por
períodos críticos, pero siendo siempre, cuando existe, una institución
de estado, en la que también se pensaba a pe~ar_y contra del estado.
-Todas las instituciones que se fundaron en el país, después de la Real
y Pontificia, son del mismo origen; ésto es, han sido creadas por el
estado, excepción hecha de algunas que la actual Universidad Autónoma de México ha incorporado a distancia -a veces respetable-,
como son: la Universidad Autónoma de Guadalajara, una Escuela
Preparatoria en Mérida y la Escuela de Bachilleres del Colegio Franco-Mexicano de esta ciudad. Las instituciones creadas por el estado
han trabajado siempre bajo su vigilancia e intervención más o menos
preponderantes y, a pesar de los temores de aquellos que piensan que
el estado mexicano se ha hecho comunizante, en ninguna de estas casas de estudio se hace más qu~ impartir la cultura, preparar técnicos
y profesionistas e investigar, en la medida que lo permiten sus raquíticos presupuestos y su experiencia. Nunca se ha demostrado que la
influencia del estado sea perniciosa y cuando las apariencias hacen
pensar en ello, no es precisamente el estado, sino los hombres que
viven de y en la política, la causa de algunos desaciertos; y estas circunstancias desfavorables no pueden tener la mísma duración que el
estado mismo, pues esos hombres -zafios y perversos la mayoría de
las veces- pasan cuando su grupo deja de dominar, mientras el es-

�13

Universidad

Universidad y Autonomía

tado es permanente. Además, si el estado ha creado instituciones de
alta cultura con objeto de cumplir las obligaciones que tiene para sus
gobernados en cuanto se refiere a preparación para la vida y con el
fin de garantizar el mejor desarrollo posible de la sociedad, no se
comprende cómo pueda desentenderse de tan importante misión y
abandonar las instituciones que para el caso ha creado, mientras no
garanticen éstas el fiel e íntegro cumplimiento de sus funciones.
El hecho de que grandes centros de cultura en la Europa occidental hayan sido, desde antes del Renacimiento, libres en cierto modo del influjo del estado, no justificaría la copia de ellos de parte
nuestra, pues no pudiéndolos copiar en lo demás -fuentes de una
cultura que abarcó la mitad del globo, reflejo de la estructura de pueblos más desarrollados política, social, económica y científicamente,
etc.,- resultaría un despropósito querer asimilar sin esfuerzo, lo que
aquellas instituciones llegaron a tener mediante trabajo fecundo y
en condiciones nunca habidas en nuestro medio. Resumiendo, creemos que una universidad creada por el estado, sostenida con fondos
del estado, en un país que dista mucho de estar al nivel de los pueblos que le legaron su cultura y le impusieron antes sus normas, no
puede ni debe apartarse del estado que la creó, a condición de que
éste no esté representado por un valor negativo de la cultura (cacique ignaro, hombre culto pero deshonesto, etc.,) y de que se le permita crear su prestigio y su historia con cierta libertad. Tal es nuestra situación, pues trabajamos colaborando con el estado en una de
sus más importantes funciones sociales, sin que nos imponga desaciertos y sin que dejemos de estar en condiciones de poder decir,
en todo momento, lo siguiente: podrá haber gobiernos, en nuestro
país, que respeten a sus instituciones de cultura tanto como el nuestro, pero no más que el nuestro.

a) .-Si los directivos de la universidad son afines a alguna secta
religiosa o tienen ligas con el clero, regresarán épocas que constituyeron un escalón, ya lejano, en el desarrollo social del país y tratarían, casi seguramente, de imprimir un carácter sectario a la enseñanza superior, a la vez que mantener el espíritu de aristocracia que
privaba en las universidades o escuelas superiores antes de la Reforma. No tendrán empacho en glorificar a los que surcaron mares para ofrecer nuestro país como asiento del imperio de Ma:ximiJiano de
Hapsburgo y Juárez "ocupa!"á ei sitio que le corresponde en la historia", como traidor. Esto es, por ahora, el mayor peligro que puede
presentarse al no tener liga alguna con el estado.
b) .-La lucha social, fenómeno permanente y ley histórica de
fundamento científicos, podría influír en la marcha universitaria, sin
la autoridad vigilante del estado. de diversas maneras: ora es uno de
los grupos en pugna social el que se adueña de una universidad y pone su funcionamiento al servicio de sus intereses de clase, ora es el
otro grupo que, no pudiendo hacer lo que su opositor, buscará el desprestigio de la universidad mediante un sin fin de procedimientos ya
conocidos en la lucha social mencionada, que en el caso de nuestro
país, conviene recordar que está en pujante desarrollo.
c).-En último término y como una influencia de importancia
extraordinaria, la del sistema político imperante. ¡ Cuántos peligros
se cernirían sobre una universidad en la que principiaran a infiltrarse los humores de podredumbre y de estulticia que muchas veces envenenan la política, que de ciencia de los derechos y obligaciones ciudadanos vemos convertida con frecuencia en escuela de ma,las pasiones! El espectáculo seria de perfiles esquilianos. Baste el ejemplo
de la actual situación de la Universidad Autónoma de México cuando
están por renovarse los poderes universitarios: se organizan grupos
que ofrecen la Rectoría a algún maestro -aunque no haya estado en
la Universidad más de unos cuantos años, cuando estudió-, como se
ofrece la presidencia municipal a un político; se gastan cantidades
considerables de dinero en propaganda y se instalan oficinas para organizar campañas de publicidad y que tienen por objeto prestigiar al
elegido por el grupo y desprestigiar a los demás candidatos; se produce gran agitación cuando se renuevan las academias de profesores y alumnos, porque de ellos dependerá la elección del Rector y es
menester tenerlos "asegurados"; en estas renovaciones de representantes al Consejo Universitario, se ve a personas ajenas a la Universidad, que hacen uso de su fuerza física o de alguna influencia para
inclinar la votación en favor de determinada persona y, después, a
cobrar. Asistimos al caso sin precedente de que un periódico de filiación política definida hace público su apoyo, por medio de su pági-

12

Ahora, si examinamos el otro aspecto del problema, que se refiere a lo que, no siendo el estado, puede influír en la marcha de una
universidad, vemos que pueden ejercer influencia en ésta sus directivos, las condiciones sociales del medio y el sistema político reinante.
Estas tres corrientes dejarán sentir su acción con cierto freno, si el
estado mantiene su autoridad, porque éste puede amonestar a un mal
dirigente universitario, atenuar mediante vigilancia y presión moral
los resultados de las luchas sociales e impedir que en una universidad se reproduzcan las situaciones que, por expetjencia en el campo
de la política ~tante, sabe que obedecen a procedimientos impropios. En cambio, si se tiene lo que en nuestro concepto es erróneamente llamado a.ut.onomía absoluta -y decimos que erróneamente
porque los que tal piensan sólo significan con esa expresión la inde,pendencia respecto del estado-, se presentará el caso así:

�14

Universidad

na editorial, a un candidato a la Rectoría, en vez de conformarse con
informar sobre la situación, comentarla según sus postulados y señalar algunos de los muchos yerros que se están cometiendo.
Si lo anteriormente señalado acontece en una institución que ha
prestigiado al país, que lleva muchos años de vida y que debe tener
experiencia en estas lides, nosotros preguntamos: ¿ Qué pasaría en
una universidad de provincia, sin historia ni prestigio sólido, con autonomía absoluta, en esta época en la que por todas las latitudes de
la tierra suceden cosas que constituyen negación de todo derecho, la
erección de la fuerza como ley única y se derrumban las esencias vitales de la cultura y de la humanidad?

Autonomía absoluta es para nosotros una expresión que obedece
a una aberración espiritual, creada a su vez por la creencia de que
estamos en lo que Ortega y Gasset llama "plenitud de los tiempos"
estado psicológico colectivo que, según el mismo pensador hispano,
suprime toda posibilidad de superación porque -pensamos nosotros-- menosprecia las fuentes fecundas de un progreso que se estima ya imposible, en virtud de la misma "plenitud"; además, prepara a las generaciones futuras para el desconcierto y para pensar, con
Jorge Manrique, que "todo tiempo pasado fué mejor".
Autonomía absoluta es una expresión incomprensible, pues nada
hay que no dependa de algo y, aplicada a la Universidad expone a
que, en vez de gozar de cierta libertad que permita forjar una historia universitaria digna y llena de realidades en todos los campos del
pensamiento, se instituya un libertinaje con disfraz de autonomía,
que trae (jesorganización, perversión y otras situaciones indignas de
una casa en la que sólo deben campear los más puros y definitivos
valores humanos: lo justo, lo bello y lo verdadero.

Juárez Fundador de

la Naci6n

15

JUAREZ, FUNDADOR DE LA NACION.
JOSE AL VARADO SAN TOS
Ex• Alwnno del Antísuo Colesio Civil

A esperanza de los mexicanos tiene en la obra de Benito
Juárez imperecedera raíz y alimento inextinguible. Si
alguna vez ha de ser este país la residencia espléndida
que todos soñamos, si algún día ha de ser este pueblo el
hermoso conjunto de hombres fecundos, dichosos y libres que nuestro anhela imagina, ello será, como causa primera, porque hubo una época en que un presidente errabundo cruzó l~, República en un severo coche negro formando, a su paso, una nac1on. Antes de Juárez los mexicanos eran unos hombres tristes y vencidos,
dispersos entre las ruinas de la Nueva España, sometidos a un régimen sin vida y sin razón histórica, cuya inercia se manifestaba en
la opresión y el privilegio. Vagabundos de la histo~a, los mexica~os
transitaban sin destino, nombre, ni patria verdadera. Eran mex:1canos nada más porque nacían y agonizaban en un sitio de la tierra
que la geografia denominaba México. No correspondía este nom~re
a nación alguna, a ninguna patria. Nombre vacío como cualqmer
número de clasificación, simple apellido provisional de un lugar al
que había que llamar de algún modo. Después de Juárez el nombre
se llena de sustancia, la palabra México, como las palabras mejores
que los hombres inventan, se llena de sangre, de luz y de .Pasión :
es la palabra que designa a un grupo de hombres con destmo, con
quehacer en la historia, es el nombre de una ~a~ión. México, ?esde
entonces' es una comunidad de faenas y propos1tos,
y
.de trabaJos
deseos. Los mexicanos hemos de llamarnos a.si,, para siempre,
porque

�16

Universidad

somos ~jos de la ~ación mexicana, hijos de una patria, señores de
un destmo. No sera ya, nunca, la pura geografía - fabricante de
nomb~es muertos-la que nos designe; habrá de ser la historia, la
que solo llama con nombres vivos, la que nos cite.
Personas equivocadas deliberadamente, o personas equivocadas
porque no_ tienen en _la vid!1 otra misión que la de equivocarse, prete~den qwtar a Bemto Juarez el papel de fundador de la nación y
qwere~, unas, _adj1;1dicárselo a PorfirJ.o Díaz y, otras, otorgárselo,
en gac10so subJuntivo, a Lucas Alaman, el que hubiera sido, dicen,
el fun~ador de la nacionalidad si los liberales lo hubieran dejado.
Los pnmeros confunden la Nación con el Estado: Porfirio Díaz fué
el organiza_dor d~l Estado mexicano, pero la Nación la había dejado
hecha Bemto Juarez. Los segundos ignoran, olvidan o, por lo menos! lo pretenden, que Lucas Alamán, el hombre que en México ha
temdo el mayor talento para errar, no hubiera sido jamás fundador
de nada. Alamán, es cierto, nació, se preparó y se educó para fundarlo todo; pero el sino de su clase social era el de no fundar nada.
Y le faltaron talento y valor para sacudírselo. Formada su mente en
la cultura moderna, provista su inteligencia con los mejores instrum,entos de una educación nueva, el sentilr'Jento de su estirpe lo llevo a formar entre los tristes escolásticos que defendían en mal latín
la conservación del régimen colonial. Tenía, no cabe duda, la cabeza. Y la volunta~ suficie!1tes para, formar una nación, pero el sentimiento de su ongen social lo llevo a felicitar a Santa Anna por una
defensa de la patria que había costado más de la mitad de México:
Alamán hispanista adulaba a un Santa Anna conservador ·qqe entregó por cobardía viejos territorios españoles a los yanquis. Alamán estadista fué ministro ciego de un megalómano sin cabeza que
no tuvo jamás idea de nación, ni de estado. Con ese metal no se funden creadores de naciones, no se funden más que alamanes. brillantes ~audillos t~ricos de grupos sociales en derrota, inteligentes encubndores de mtereses con literatura de aparente seducción, mexicanos frustrados. Alam:án era muy inteligente, pero se portó como
un tonto, lo que fué peor que haberlo sido. Pensaba con estilo de
salvador de la patria, pero se condujo como un traidor. Probable~ente sea una lástima. Pero es la verdad y los conservadores me:,tic3:0os pueden ;efugiarse m~lancólicamente en el ensueño de lo que
pud!era haber sido -es, al fin y al cabo. un ensueño adecuado para
ancianos-; pero no tienen ningún derecho para andar engañando a
la gente con un mito puramente onírico.
Fundar una nación es dar forma a la más rebelde sustancia.
Organizar a los hombres y a los hechos que caen, ciegos, sobre los
hombres; arreglar los afanes humanos; ordenar las relaciones y

Juárez Fundador de la Naci6n

17

fundir todas las cosas a una temperatura tal que iras y júbilos, derrotas y victorias, ideas y pasiones, riesgos y venturas, presentimientos y certezas, conocimiento y fé del pueblo, se integren en una
realidad popular homogénea y en una conciencia. ~egura y ale~1;Todo eso es fundar una nación. Pero lo es, tambien, echar a vivrr
entre los hombres el anhelo de lograr cada vez mejores dones de la
naturaleza· la voluntad de encontrar cada mañana mejor destino al
trabajo h~ano; el propósito de lograr pan abU?-dante, alegría ?1ás
próxima, justicia más certera para todos; la decisión de obtener siempre mayor dominio sobre la tierra y sobre el cielo para que !º~os lo
disfruten; el arranque para depurar cada ~omen~o el, conoclDllent5&gt;,
la emoción y la voluntad en pos de una existencia mas alta y mas
noble. La esperanza, en suma, de tener cada día mejores esperanzas. Eso fué lo que hizo Benito Juárez.

México es todavía una nación defectuosa. Hombres deficientes
habitamos en ella. Pero no ha de ser así siempre. Aún hay muchos
mexicanos -muchos- miserables, ignorantes y tristes. Pero hay
también el plan, no sólo el sueño, de corregir vicios y desarreglos, ~e
levantar la vida de los mexicanos y mejorar su casa. Plan Y.sueno
tienen su más remoto origen en aquel coche negro que paseó los planes y los sueños de Juárez po~ los cru:nmos de México y cuyo ~-umilde
recinto albergó en aquellos días ternbles la suerte de _la nac10n y ~!
destino de la república. No es, pues, ninguna casualidad que demgren ahora a Juárez precisamente los enemigos del propósito de mejorar a México. Es justamente lo más lógico.

�La Universidad y la Guerra

19

LA UNIVERSIDAD Y LA GUERRA
RAUL RANGEL r FRIAS

•

A Universidad debe ser el asilo de la verdad, de la entereza viril, de la conducta serena y generosa. Toda actitud que amenace la integridad espiritual del hombre contraría su alto destino, y por lo tanto debe encontrarla lista a una respuesta firme y categórica.

¿La universidad mexicana cumple con estas exigencias fundamentales de su misión excepcional? No hace mucho tiempo la Universidad Nacional Autónoma de México deslindó su posición ideológica alrededor de la guerra utilizando éstas, o semejantes, palabras:
" ... para que una vez terminada la guerra resplandezca de nuevo el
espíritu".
Esta declaración ofrece la oportunidad de poner de manifiesto
la falta de espíritu histórico respecto al problema de la guerra, y la
indecorosa ausencia de preocupación universitaria, para pensar con
seriedad en los deberes de la Universidad ante el fenómeno de la
guerra.

Pero, estos son propósitos secundarios ante la cuestión principal, que consiste en poner al descubierto la obligación de la Universidad de responder en sus propios términos a una situación que amaga su historia anterior y su desarrollo futuro.
·
Obligación de la Universidad ant.e la Guerra
La guerra actual se ha echado encima de nosotros en todas dimensiones - materiales y morales - sin que la desprevención nos

�20

La Univeráidad y

Univexsidad

aparte de su zona de influencia. Más aún, sin que por ello estemos
desobligados de tomar participación en los acontecimientos, ~ue nos
arrollan a su impulso.
La Universidad, como cualquier otra persona, está exigida de
tomar su puesto para vivir o perecer en la avalancha, pero combatiendo, haciendo valer su influencia y su poder. Está obligada a dar
una respuesta a la guerra, a decidir su beligerancia tomando partido por uno de los combatientes, que con alguno de ellos han de estar
la verdad y el desinterés.
Una respuesta, que no la es, sería la de situarse al margen de
los hechos y predicar la neutralidad del pensamiento y de la Cultura. Es una falsa respuesta que se da a un estímulo imaginario, como es el de perdurar en la eternidad de la abstracción, en la zona
de la razón pura.
·
,,
No. La respuesta de la Universidad debe ser una respuesta viva, que articule su ·impulso al impulso de uno de los beligerantes.
Es miseria y servidumbre del pensamiento en las organizaciones sociales, el hecho de funcionar sin poner en juego los más íntimos re.sortes vitales, por.que así se identifica con la inmovilidad de lo inorgánico, que puede ser un luminoso cristal, pe~o frío e inerte en suma.
¿Cuál es el partido de la universidad mexicana, en estos días
sangrientos en que se pelea furiosamente a todo lo largo y ancho
del Planeta? No basta declarar la sumisión al estado jurídico de alineamiento militar y político de México ·entre las democracias, ~rque la Universidad tiene que penetrar las formas jurídicas de su
tancia propia. De otro modo, no es Universidad, sino un ente anó-

sus-

nimo.

Por de contado que la Universidad no irá a buscar los móviles
de su participación en la guerra, ni los moldes de su actividad, en
motivos ajenos al servicio a -que se halla destinada, esto es, el cultivo y grandeza del hombre. Y si es así, como lo es en efecto, la cuestión, se limita a saber si la sangrienta beligerancia del sistema político alemán, pone en peligro la permanencia y continuidad del espíritu humano.
Espíritu histórico de la gnena

Como primera parte de esta indagación tenemos que dejar establecido de una vez para siempre que toda guerra tiene un cierto
espíritu histórico, contra aquella opinión de la Autónoma de México donde se miran el espíritu y la guerra como afirmaciones que se
niegan y contradicen.

la Guerra

21

La guerra no es pura vi~ncia mate~ial que ~eja a un lado ~1
espíritu del modo qu~ se pres~de de algo mnecesano y ~e pura oontemplación. Esta, mas que nmguna otra gu~~a, ha traid? la ~ probación dolorosa de la complicidad del espmtu con la violencm Y
el desastre.
Uno sin lo otro s~ria incomprensible

La guerra es un fen~me~o inseparable del curso d~l espíritu
humano, y si existe una histona de la guerra esta es la histona del
hombre, el sumario y compendio del espíritu de sus obras.
Ni siquiera como un concepto de filosofía existe la guerra en
abstracto, fuera de lugar y de tiempo humanos, sin significados
opuestos y contradictorios éntre los beligei:antes. Cons~te el err~r
de condenar la guerra "in genere", en considerar el fenomeno belicoso como un\hecho de igual dimensión en ambos bandos beligerantes, al mismo tiempo que como un acontecimiento de caráeter transitorio que no afecta en lo esencial a la continuación pacífica de las
obras humanas.
No. La guerra no tiene igual dimensión en ambos bandos beligerantes, y mucho menos puede ser algo sobrevenido al homb~ y
que le ocurre por añadidura accidental. T-oda guerra tiene su historia, es decir, su pasado inmediato de donde fluye el momento presente con su peculiar configuración de oposición beligerante entre las
Naciones; y un porvenir, que es la consecuencia necesaria de la resolución del conflicto humano que plantea el pasado y cuyas operaciones se encuentran en marcha.
El pasado de nuestra guerra:
La posición beligerante que constituye el presente de toda guerra -es el punto en que desemboca el curso de una corriente histórica que abraza por igual a ambos combatientes. Esta en que nos hallamos alineados por el lado de las democracias reconoce como antecedentes tres etapas sucesivas:
'

La unificación política de la población germánica de Europa
Central en un Estado que se denomipó el Imperio Alemán, bajo la
hegemonía prusiana, y del cual la anexión de Austria es sólo un fonómeno retardado.
ta derrota de las pretensiones de dominio económico mundial
que sufrió ese Imperio a manos del grupo Anglo-franco-americano,
en la guerra de 1914-1918, que no fué totalmente consumada.
La conjugación en el tercer Reich alemán, de sus dos fuerzas

�22

Universidad

de mayor potencialidad: las pretensiones de organización económica mundial, con base germánica, de los empresarios alemanes; y las
equivalentes pretensiones de dominio político del militarismo alemán,
resentido por la reciente derrota militar. Entre ambas produjeron
la actual organización alemana cuya fuerza visible es Hitler, y cuya
invisible energía de integración es la sumisión mística al Estado y
la divinización de la fuerza como posesión material de la naturaleza
y de los hombres.
Cierto es que en la historia de esta guerra se entrelazan con los
anteriores, motivos de orden político, económico y militar de parte
de las naciones democráticas.

l,a rigidez del sistema de integración mundial de las democracias, al cual deben atribuírse innumerables perturbaciones internas
de los pueblos, de carácter político, económico y militar.
Ausencia de previsión y de espíritu internacional, como se manifestó en los casos de China, Abisinia y España, a lo cual debe sumarse la incapacidad para organizar una acción defensiva de con- ·
junto, de las democracias, contra las agresiones manifi~tas del sistema mundial de los totalitarios.
Unos y otros factores tienen, sin embargo, cierta consistencia
episódica, inesencial para la significación de esta guerra como fenómeno de nuestro tiempo, si no se toma como determinación fundamental el carácter de la historia y del espíritu alemanes.
El Resentimient.o como fuena propia de Alemania

La disposición bélica de Alemania es la cubierta actual que reviste el espíritu del resentimiento germánico en contra de la Cultura cristiana occidental. Este espíritu es antiguo, siempre en actividad y dispuesto a descargar golpes fulminantes. Desde el Renaci-

miento hasta nuestros días, la historia europea ha sido cruzada en
su horizonte por estos relámpagos de coraje y de furia.
Una vez fué Lutero que desgajó el árbol ecuménico de la Iglesia Cristiana y sembró en toda Europa la confusión y la discordia
espirituales. También fué su obra la ruptura del sistema político llllÍversal del Emperador Carlos V.
El mismo espíritu de soberbia rechazó al sistema derivado de
la Revolución francesa y se opuso a la consumación política del mismo, tenazmente, y a su caudillo Napoleón.
Una y otra vez el espíritu colectivo de Alemania ha sido fecundo en su particularismo, en su soberbia nacional, en su delirio de

La Universidad y la Guerra

23 -

pueblo elegido para conducir al mundo. Y esta disposición de ánimo
se contradice con la universalidad científica y filosófica, con la--democracia en su sentido de creación de personalidades individuales,
con el humanismo y el espíritu cristiano, todo esto sello y carácter
de la Cultura Occidental.
De este espíritu de resentimiento han surgido, cierto es, obras
admirables de profundidad espiritual, pero que tienen más el aspecto de sanatorios y de cárceles que. el de soleados jardines de hmµanidad. Para no citar más que alguno, está Hegel, el del sistema de
la historia que anticipa y prepara el nuevo orden de Hitler.
Este resentimiento es al mismo tiempo la debilidad y la fuerza
de Alemania. Los más brillantes y los mejor dotados espíritus:.~e
la Cultura alemana se han debatido contra esta fatalidad histórica
y muchos han caído vencidos en el gigantesco drama nacional. ·

El actual régimen político alemán, que empuja la guerra poi; .todos los caminos del mundo, ha trasladado el campo de acción del
drama interior de su pueblo al marco de la historia universal. Esto es, la guerra de nuestros días es la llama que alimenta, y en la
cual se consume, a la vez, el resentimiento germánico al humafiismo y a la libertad de Occidente. En esa encendida combustión quema Alemania las reservas espirituales que, desde siglos, fabrica me,.
ticulosamente, como peligrosos explosivos: el despotismo del poder,
la adoración de la fuerza y la posesión material del mundo.
Con toda certeza se ha dicho que esta guerra no es sólo la luéha
de dos pueblos o de dos sistemas políticos. Ni mucho menos una
competencia sangrienta por los mercados mundiales. Es imposible
que una guerra donde están puestas en marcha todas las naciones
de la tierra, los procedimientos más avanzados de la técnica industrial, los conocimientos más cabales sobre la naturaleza humana .y
física, los resortes del sentimiento individual y colectivo más enérgicos, es imposible y absurdo que esa lucha sea ajena a la totalidad
del curso histórico de la humanidad. Por el contrario, en una guerra de ~ta magnitud se reproducen, en concentrado impetu, todos
los esfuerzos del hombre, desde la prehistoria, sin resta o exclus_ión
alguna.
Si en cierto aspecto considerable la guerra es insensata, seria
locura inexplicable y furia sobrenatural si sólo tuviera por objeto
disputar una faja de terreno, un enorme montón de materias primas o una gran hilera de barcos mercantes.
No. La guerra no es un juego, un negocio siniestro o una mons-

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Universidad

truosa confabulación que ha arrastrado a los hombres como a unos
niños. Es un proceso doloroso y sangrante en que toda la historia
bumana concentra sus energías interiores para ser elevada a un rango superior o abatida definitivamente, y con ella el hombre mismo.
La amenaza totalitaria

He aquí el riesgo y la amenaza totalitaria para la permanencia
y continuidad del espíritu humano: el abatimiento del sentido humamsta, en su más amplia concepción de sistema científico-filosófico, político y moral, de la Cultura que integra como Naciones a los
pueblos europeos y americanos.
La guerra es una encrucijada de los destinos humanos, uno de
esos momentos en que se cortan en cruz las posibilidades extremas
del desarrollo humano: por ambos lados de los beligerantes se descorre un pequeño trozo de futuro del hombre, pero que permite
apreciar lo que ofrece cada dimensión de los ·acontecimientos, si se
resuelven a favor de uno o de otro de los combatientes.
El futuro humano que ofrece la organización alemana del mundo, el "nuevo orden", es únicamente futuro en sentido cronológico,
pero de verdad es el más auténtico pasado del hombre el que pone
por delante a la humanidad.
Si no fuera más que la miseria, el trabajo intensivo y sobrellevado hasta la extenuación, las privaciones dolorosas y otros sufrimientos de igual género físico, los resultados que asegura el dominio Nazi del mundo, tal vez no tendría importancia definitiva para la Universidad decidir su beligerancia en la contienda actual.
Pero, la guerra alemana no es solamente eso. Es la exaltación
física y espiritual del hombre por el ejercicio de la violencia, la supresión de las cualidades morales de la conducta y el desprecio absohrto al género humano, en su significado de igualdad universal de
todos los hombres.
México y el futuro americano
Para América tiene particular importancia este espíritu histórico puesto en marcha ofensiva por el régimen político alemán, pues
nuestro Continente es la prolongación de la cultura occidental y el
pórtico de un nuevo tiempo humano.
Del Renacimiento a nuestros días, el centro de la organización
política y económica del mundo y de su espíritu histórico, se ha desviado lentamente en dirección americana, y está a punto de alcanzar la línea más alta de nuestro horizonte. En América están eleva-

La Uni•ersidad y la Guerra

25

das a su rango superior las posibilidades del desarrollo físico del
hombre y del nuevo sentido de su existencia.
El "nuevo orden" Nazi representa exactamente el intento de
corrección violenta de esta dirección histórica del desarrollo humano, y en lo particular es una agresión directa a las posibilidades y
al futuro de América. Una aventura semejante a la "Santa Alianza".
De la composición histórica de los pueblos americanos, la mayor suma de energías y reservas espirituales corresponde seguramente al pueblo mexicano. En la historia de México están incorporados esfuerzos y cualidades privilegiadas, lo mismo de civilizaciones primitivas, que de una Cultura de gran esplendor moral y artístico.
México no cuenta como unidad internacional por su debilidad
económica y su dispersión social, pero en cambio es el más activo fermento de la historia de América, y seguramente sin su participación en el cuadro histórico de las Naciones americanas, faltaría elevación espiritual al conjunto.
La violencia y la agresión alemanas están directamente apoyadas contra este sentido de los acontecimientos. Por eso es que la
guerra actual es una guerra americana, en la cual pone México su
fuerza moral y su sensibilidad política para empujar la historia a
un sentido de plenitud americana.
La obligación de la Universidad
La fuerza espiritual de la Universidad mexicana debe ser leal
con el esfuerzo conjunto de los pueblos americanos y con la colaboración espiritual de México, para abrir paso a una nueva época del
desarrollo humano.
Sin perjuicio de las obligaciones individuales que tienen los componentes universitarios, la principal obligación que por esencia le
corresponde a la Universidad, es sumar sus fuerzas espirituales a las
fuerzas del mismo género que impulsan el movimiento de la guerra
en el sentido de la dirección histórica del futuro.
. En el pasadizo sombrío de la historia que es nuestra guerra, la
Uruversidad debe representar la dirección y continuidad del espíritu humano. No hay que esperar que después de la guerra resplandezca el espíritu, si en la guerra mismo no iluminamos apasionadamente nuestro esfuerzo.
La luz del nuevo día tiene que ser encendida en las llamas que

�26

Universidad

27

Libertad de Cátedra

se levantan hoy de la violencia y de la lucha sangrienta. La dirección y la continuidad del espíritu será la misma que la de la llama
más alta del esfuerzo espiritual que se haya sumado a esta inmensa hoguera. Esta es la obligación y el sentido de la tarea universitaria.

LIBERTAD DE CATEDRA
:+!*
:+!*
ENRIQUE V. SAl-lTOS

L Maestro Miguel Angel Ceballos dice de la Libertad de
Cátedra lo siguiente:
"La Libertad de Cátedra es lo mismo que libertad
de enseñanza".
"La Libertad de Cátedra no significa indeterminación de las condiciones para su ejercicio, sino libertad de examinar
las pruebas que se dan de una proposición que se ofrece como verdadera".
Alrededor de esos pensamientos se ha discutido sobre la necesidad de conservar en las cátedras la libertad de hacer la crítica de
todas las doctrinas; de analizar cada una de las teorías, de "examinar la validez de las proposiciones". Y todo aquel que ataque esos
principios fundamentales es un enemigo de la libertad de cátedra y
por ende enemigo de la cultura.
Nosotros creemos que en una cátedra debe imperar absoluta libertad en la expresión de las ideas. El maestro, dentro de las limitaciones dialécticas que la propia cátedra impone, debe de presentar
sus proposiciones con plena honradez y convicción, examinando los
argumentos, valorizando los conceptos, tratando de separar lo verdadero de lo falso, destruyendo, de paso, todos los obstáculos que
impidan la investigación de la verdad.

�Universidad

28

La libertad, en su más amplia significación, es la condición indispensable para el progreso de la ciencia.
Pero existe un aspecto de este importantísimo asunto que se ha
tratado muy superficialmente, y es lo que se relaciona con aquellos
que disfrutan de la libertad de Cátedra.
La libertad de cátedra la disfrutan los profesores al enseñar; la
disfrutan los alumnos al analizar con libertad los conceptos vertidos
en la cátedra y al conservar o rechazar esos conceptos.
En último análisis encontramos que en las cátedras se discuten
las proposiciones del Profesor e ideas que con ellas tienen relación y,
por lo tanto, surge una observación importante: La idiosincracia, las
tendencias, las creencias, las posiciones espirituales del Profesor, tienen suma importancia en la cátedra, pues no es posible presentar
conceptos y discutirlos, despojándose del yo espiritual, haciendo abstracción de conclusiones propias que cada individuo califica como verdades, productos de su experiencia, de sus convicciones, de sus creencias, etc., y de las cuales no se puede apartar sin verdadero esfuerzo.

Los alumnos, al discutir los conceptos del Profesor; al tratar de
analizar y comprender sus ideas, quedan de hecho en la esfera de
influencia espiritual del maestro, y esa influencia sistemáticamente
ejercida en todo un período lectivo, deja huellas profundas que pueden conducir a una tendenciosa canalización espiritual, que sólo podrá ser neutralizada al entrar en la órbita espiritual de otros Profesores que con distintos conceptos, provoquen esos saludables choques
de ideas que obligan al alumno a sacar conclusiones propias y lo encaminan hacia la perenne investigación de la verdad.
Atendiendo a lo antes expuesto, hay que convenir que en las
Universidades se debe hacer una cuidadosa selección de los profesores y buscar en ellos la condición indispensable de la competencia y
sistema de enseñar, pero al mismo tiempo, tomar en cuenta sus tendencias espirituales, sus convicciones más calurosamente defendidas,
y hacer una bien meditada distribución, de acuerdo con la idea fundamental de cuidar que las Universidades no proporcionen una enseñanza sectaria religiosa o social disfrazada de libertad &lt;k__cátedra.
Si en una Universidad se deben de discutir toda clase de proposiciones, se deben de admitir también maestros que posean distinta
posición espiritual, pues si se cae en el error de admitir solamente
los que mantengan la misma postura y sustenten las mismas ideas,
se obtiene el resultado de una enseñanza cuya libertad de cátedra
consiste en tener libertad para enseñar las ideas relacionadas con un

Lhertad de Cátedra

29

dogma, que puede ser socialista, confesional ,etc., pero que excluye
la naturaleza íntima de la libertad de cátedra.
La época actual exige franqueza en la. expresión de las ideas y
la conservación del derecho de discutirlas está costando a la humanidad un torrente de sangre y de lágrimas.

�Situación del Hombre en el Universo

31

SITUACION DEL HOMBRE EN EL UNIVERSO
GENARO SALINAS OUIROGA
Tomado de un capitulo del. libro "NUEVAS
RUTAS DEL DERECHO ", del Lic. G. Salinas
Ouirosa, Catedrático de Ftlosofia del. derecho, en
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.

AS más selectas inteligencias han hecho resaltar la importancia del hombre en el Universo. Desde Aristóteles que
afirmó era un "animal político", (Zoon Politikón) un ser
dispuesto para la vida social; la filosofía medioeval que
lo consideró un animal racional de naturaleza indivisible,
hasta los más esclarecidos pensadores actuales. Pascal dijo: "el hombre es una débil caña, pero una caña que piensa". Kant (siglo-XVIII)
ya había afirmado, que el hombre a diferencia de las cosas, que tienen precio, y son mercancías, posee un valor de rango supremo: su
dignidad.
Lester F. Ward, el insigne sociólogo norteamericano, contemporáneo del siglo, en su Sociología expresa: "el medio ambiente transforma al animal, y en cambio, el medio ambiente es transformado por
el hombre", v por su oarte Ortega y Gasset concibe el mundo como
un horizonte cuyo centro es cada individuo (perspectivismo). La vida humana para este filósofo hispano, es tarea; es el repertorio inmenso de nuestros afanes. "Esto diferencia al hombre de todos los
demás seres. La piedra que cae hacia el centro de la tierra no hace
nada. El animal que pasta en el prado tampoco, a la piedra y al animal les es dado hecho su ser. Mas el hombre no es sino lo que él hace. En cada instante, queramos o no tenemos que decidir lo que vamos a ser, esto es lo que vamos a hacer en el siguiente".
Max Scheler, moralista y filósofo estupendo, en su último libro
que escribió algunos meses antes de su muerte, ''El Puesto del Hom-

�32

Universidad

S ituaci6n del H ombre en el U niverso

33

bre en el Cosmos", con gran claridad y brillantez desarrolla su pensamiento filosófico; por eso fué uno de los cerebros mejor organizados de nuestra época.

El hombre es el único ser _que se coloca a sí mismo, con su "conciencia" frente al mundo. El animal no tiene tal conciencia y se limita a tener su mundo circundante.

"Consciente o inconscientemente, el hombre pone en práctica
una técnica que puede llamarse "anulación ficticia del caráct.er de
realidad". El animal vive totalmente en lo concreto y en la realidad.
Mas toda realidad implica o un lugar en el espacio, o un lugar en el
tiempo, un ahora, un aquí, y, en segundo término, un modo de ser
accidental, como el que suministra la percepción sensible de cada "aspecto". Pues bien: ser hombre significa lanzar un enérgico "no" al
rostro de esa clase de realidad. Ya Buda lo sabía, cuando decía que
es magnífico cont.emplar todas las cosas, pero terrible ser una. Ya
Platón lo sabía, cuando explicaba la contemplación de las ideas como
un acto por el cual el alma se desvía de la faz sensible de las cosas
y se encierra en sí mismo para encontrar los "orígenes" de las cosas.
Ni tampoco E. Husserl piensa en otra cosa, cuando funda el conocimiento de las ideas en una reducción fenomenológica, esto es, en la
operación de ''borrar" o de "poner entre paréntesis" el coeficiente
existencial (contingente) de las cosas para alcanzar su essentia".

Ya Leibnitz en su Monadología (Sección XXIX), citado por Scheler en la obra indicada, expresó: "el conocimiento de las cosas eternas y necesarias nos distingue de los simples animales y nos pone en
posesión de la razón y de las ciencias, elevándonos al conocimiento
de nosotros mismos y de Dios".

"¿Qué significa, pues aquél enérgico "no" de que antes hablábamos? ¿ Qué significa desrealizar el mundo o "idear" el mundo? no
significa, como cree Husserl, reservar el Juicio existencial; significa
más bien abolir, aniquilar fictivamente el momento de la realdad misma. Es un acto ascético en el fondo que sólo puede ser realizado por
aquél ser que llamamos espíritu".

''El hombre es el ser vivo que puede adoptar una conducta ascética-frente a la vida-vida que le estremece con violencia. Comparado con el animal, que dice siempre "sí" a la realidad, incluso cuando le teme y rehuye, el hombre es el ser que sabe decir "no", es el asceta de la vida, el eterno protestante contra toda mera realidad. Y
sólo porque es esto puede el hombre edificar sobre el mundo de su
percepción su reino ideal dél pensamiento; y por otra parte, puede
canalizar la energía-latente-en los impulsos reprimidos; hacia el
espíritu que habita en él. Esto es: el hombre puede sublimar la energía de sus impulsos en actividades espirituales".
Estudiad a los animales-solía decir Scheler a sus discípulos-y os daréis cuenta de lo difícil que es ser hombre. Raro, muy raro,
es que un hombre ( como individuo de una especie biológica) , sea al
mismo tiempo ''hombre", en el sentido de la idea de la ''hmnanit.as"
("El Saber y la Cultura". (Conferencia dada en la fiesta del X aniversario de la fundación de la Academia Lessing, en Berlín. Editorial "Cultura" , página 32).

El hombre para Scheler, en conclusión, es una breve fiesta en la
tarea universal de Dios. La persona es una concentración individual,
singularísima del espíritu divino. Para él, todo saber es, en definitiva, de Dios YI para Dios. Al saber culto debe presidirlo una idea ''humanística"-tal como en Alemania la encarna del modo más sublime Goethe-y este saber ha de subordinarse, en su última finalidad,
al servicio del saber de salvación. "Porque todo saber es en defini. tiva, de Dios y para Dios".
'
Max Scheler, el más grande filósofo de la Etica, cuya muerte
recuerdan con aflicción los intelectuales de nuestro tiempo fué un
pensador al estilo de aquéllos que Ortega llamó "cabezas cl~as". "El
que se orlen~ co~ p~isión, el que _vislumbra bajo el caos que presenta toda situac1on vital la anatonua secreta del instante en suma
el qu: ,no se pierde en la vida, es de verdad una cabeza cÍara". (~
Rebelion de las Masas.-José Ortega y Gasset).

:+!:+!
:+!:+!

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Presencia del Padre Mier

PRESENCIA DEL PADRE MIER
ARMAN DO ARTEAGA Y SANTOYO

•
N estos días consagrados al recuerdo de los iniciadores de
nuestra Independencia, es oportuno exaltar la vida y la
obra de uno de ellos, nacido entre nosotros, cuya prócer
significación en la historia de nuestras luchas libertarias, a menudo olvidada, está esperando el debido desagravio. Hablo del Padre Mier.
Su vida caudalosa y encrespada, llena de profundas y poderosas
esencias huamanas; y su obra multiforme, centellante, magnífica en
su intención y en conjunto, reclaman para apreciarlas, no sólo la
simpatía cordial y humana que aconseja Carlyle; sino también el
vuelo y el ojo aquilinos, que aseguren la justa y clara perspectiva.
Porque no los tienen, no pueden juzgarlo ni los eunucos, ni los monaguillos, ni los mercachifles, que, congénitamente incapaces de
apreciar las cualidades másculas y excelsas de Mier, andan regateándole la gloria, y tratando de echarlo a la insignificancia y al desprecio acusándolo ridículamente de boquiflojo extravagante, vanidoso, relajado y hasta pícaro; con la misma proterva intención con que
han llamado a Hidalgo "cura b_orracbín", y a Juárez "indio ladino y
tunante''.
A Mier hay que acercarse no como a un expediente de un archivo, ni como a una figura de museo; sino como a una entraña cordial, viva y palpitante.
Es actual, porque su férvida pasión de libertad y su inquebran-

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Universidad

table decisión para alcanzarla, son las mismas con quf&gt; México encara su destino en la hora presente. En esa pasión empezó a quemarse desde la edad de treinta y un años, "cuando aún tenía frescas las
rosas de la juventud en la frente" dice Santiago R. de la Vega. El·
sermón de la Colegiata, con que inicia su obra social en vísperas del
movimiento emancipador, es, en el fondo, la condenación y el repudio del régimen caduco que ahogaba la vida económica, política y
espiritual de México. Por eso se desencadenó sobi:e el clérigo ilustre la furia de los usufructuarios de aquel sistema. "¡Monterrey,
patria pequeña, decorosa, eximia y dulce como la Guatemala de Landívar, enorgullécete. Un sólo nuevoleonés, asido a las astillas de la
historia y a los cachivaches en delirio de un anticuario, rompe el
ritmo de calesa que asume la vida colonial, y escruta en el Levante,
tando el primer botafuego que Mier lanzó a los enemigos a quienes
la sangre de la Reforma!" ha escrito el mismo de la Vega comencombatió toda su vida, y que sigue combatiendo desde la gloria eterna, porque es de aquellos que como Juárez, según la frase de Alfonso Reyes, "aún no se quita las botas de campaña".
Llevado de esta pasión fué a Roma, a solicitar el rescripto de
secularización, porque "el hábito le estorbaba los pasos de gigante"; y cuando el pueblo español se alzó contra Napoleón y contra el
cornudo Carlos IV, Mier, hombre de acción también, a pesar de su
cultura, demostró que llevaba en el pecho el denuedo, la abnegaeión
y el espíritu de sacrificio que reclamaba a los partidarios de la Independencia; e igualando con la vida el pensamiento, se hizo capellán
castrense del Cuerpo de Voluntarios de Valencia, cayendo prisionero
en Belchite. Pasó a Cádiz al tiempo que se reunían las Cortes Españolas, y se unió a los diputados americanos en la lucha por la liberación de las colonias.
Armado de su pluma como de una espada fulgurante, va a Inglaterra donde escribe primero las famosas "Cartas a El Español",
y más tarde su "Historia de la Revolución de .Nueva España". Esta no es, en realidad, una obra de estricto carácter histórico, ni era
posible que nadie la escribiera en 1812 y 1813. Es algo que resultaba más valioso en aquella época: una defensa vibrante, levantada y combatiente de la causa de la Independencia, que los libelos de
Cancelada, pagado por los comerciantes de México y Cádiz querían
hacer inconveniente y odiosa.
La voz de Mier cobra acentos homéricos en su -prédica ardien-

te: "Estaba escrito que os bañásP.is en sangre, para que sepáis por
la carestía del precio estimar más vuestra libertad, y para que su
árbol eche así profundas raíces en los hondos sepulcros, a donde os

Presencia del Padre Mier

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han precedido tantos campeones, victimas ilustres de la Patria. Estaba escrito que conociéseis así vuestras propias fuerzas, las desarrolláseis, tomáseis el rango que compete a la mayor parte del mundo, y no quedáseis expuestos en la guerra dudosa de la Europa, a
ser la presa del primer hambriento aventurero que arribe a vuestras riberas, o a ver repartido vuestro país para compensaciones
como bienes mostrencos".
Es la misma pasión de libertad, en fin, la que lo une a Francisco Javier Mina, que llevaba también en el pecho un volcán inextinguible. Viene con él a México, por cuyo cielo cruzó el navarro como un relámpago de gloria. Y mientras Mina abona con su sangre
el suelo convulsivo de México, el Padre Mier cae, en el Fuerte de Soto la Marina, en manos de sus eternos enemigos.
Toda la vida trashumante y atormentada de Mier es un holocausto constante en el ara sagrada de la libertad. "La independencia-dice él mismo-es el objeto sagrado de mis más ardientes votos; pero no la independencia por sí misma, sino la independencia
por la libertad". Goethe ha puesto en labios de Fausto en el momento solemne de su muerte, palabras semejantes: "A esta idea vivo entregado por completo; es el fin supremo de la sabiduría: sólo merece la libertad, lo mismo que la vida, quien se ve obligado a ganarlas
todos los días".
También palpita de actualidad el Padre Mier, por su profunda,
inalterable y constante convicción democrática y por su defensa de
las formas e instituciones republicanas de gobierno. "No hay mejor academia para el pueblo que una revolución". "¿ Quiere usted
más luces? Las de la revolución, porque interesa en las discusiones
y aguza, en el choque, los entendimintos. ¿ Quiere usted que los hombres se ilustren? Júntelos en el foco de un congreso. ¿ Quiere usted
que se extiendan y progresen los sólidos conocimientos? Hágalos libres: sacudan el yugo bárbaro de los españoles, cuyas leyes expresas son que nada pueda imprimirse en Indias sin aprobación de su
Consejo en España", dice en sus " Cartas a El Español", en las que
criticó y combatió extensamente los artículos de la Constitución Española que se oponían a la igualdad de las colonias con la Metrópoli en la representacin nacional.
Hombre civil hasta los huesos, en su "Cuestión Política" escrita en Filadelfia, dirige y orienta políticamente a los hombres que
l~chan con las armas contra el poder colonial español: "Ya la Aménea de~ Sur está libre casi toda. ¿Porqué no lo está la del Norte?
Por la ignorancia, inexperiencia y ambición de los que se han puesto a la cabeza del movimiento. Ellos no han reconocido que para

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Presencia del Padre Mier

39

Universidad

salvar un Estado es absolutamente necesario establecer un centro
de poder supremo. Que este poder ha de ser un cuerpo civil para que
represente a la nación; y que es menester al cabo que este poder
contrate alianzas y auxilios con otras potencias que reconozcan su
independencia. Sin estas tres cosas la libertad no se consigue, se sella la servidumbre, se desuela la patria. Un congreso, pues, es el que
se ha de establecer, éste es el gobierno natural de toda asociación,
éste es el órgano nato de la voluntad general".
Y, exaltando los fueros del poder civil, agrega: "La voluntad general es la que confiere un poder a los militares y legitima sus operaciones. Los militares no representan la nación; son los instrumentos
de que ella se sirve para su defensa, y para conseguir su paz Y tranquilidad. Antes es un axioma entre todas las naciones libres del despotismo que la fuerza armada no es deliberante: deliberar ella y obrar
es tan grande absurdo para la libertad, como para la justicia ser ~o
mismo juez del hecho y del derecho". Tal parece que el Padre Mier
vislumbraba\ para condenarla, la historia lamentable de nuestras asonadas y cuartelazos.
El, cuya arma temible era la pluma, necesitaba la libertad de _expresión para vivir. "Tod~ papel que contien~ ve~dad cont~3: el go~ierno se condena de subversivo, y lo es de la ti.rama que qwsiera remar
impune sobre el silencio de los pueblos amordazados, ?omo l'.3- mue1;'i:e
sobre el de los sepulcros; o se califica de libelo, como si el obJeto prmcipal de la libertad de imprenta no fuese poner un freno al pode; rev~lando al público sus arbitrariedades. Se olvida que la soberarua reside en la nación y que ésta se compone de los individuos. Querer que
sólo se queje en masa es invocar el tumulto y la insurrección, quei son
la voz tremenda del pueblo cuando ha llegado a su colmo la opresión",
escribe en su "Cuestión Política".
Llevado a los escaños del Congreso de 22, no fué comparsa en la
comedia del Imperio. "Temo haber llegado ya fuera de sazon, Y que
los remedios sean tan difíciles como los males son gr~des" dito en su
primer discurso, refiriéndose a que el ex-coron~l realista ha~1a dado
un golpe de mano al sistema republi~o que ideaba!1 l?~ diputados
progresistas. De su entrevista con Iturb1de, que m3;ndo _vigilarlo cua~do se dirigía de Veracruz a México, porque le teIDia, dice con la alt!vez y arrogancia que exigía el momento: "Yo no podía. ocultarle IDIS
sentimientos manifiestos en los escritos, de que e1 gobierno que nos
conveñía era el republicano; pero también le dije que no podía ni quería. oponerme a lo que ya estaba hecho con tal que se_ ~onserv3:1e el gobierno representativo, y se nos rigiese con mo?er~cion y ~mdad. De
lo contrario él se perdería y yo sería su enem.Igo_ rrrecon&lt;:1hable;, porque no está en mis manos dejar de serlo de los despotas tiranos •

Luchó Mier también por la seguridad del individuo frente a las
arbitrariedades del Poder; por el juicio de jurados; por la difusión de
la cultura; por todo aquello, en fin, que México ha ido poco a poco realizando a través de su evolución histórica. Cuando alcanzó el cenit de
su gloria, entre sus manos puras, y las del otro gran patricio, Miguel
Ramos Arizpe, nació la República. Vidente ilwni?ado, aconsej~b3: la
forma centralista moderada, ponderando los peligros de una Im.Itaeión inoportuna y servil de la ~~eración americana: '.'No clavéis !º~
ojos demasiado en la constituc10n de los Estados Umdos, que q ~
subsisten porque no hay potencia contigua que se aproveche de su interna fermentación; la debilidad que les ocasiona está demostrada en
su guerra contra las posesiones inglesas, al mismo tiempo que sus
triunfos en la mar prueban las ventajas de la unidad de gobierno. Sobre todo, ellos eran ingleses acostumbrados a deliberar en asambleas
coloniales, y sin una religión que los dividiese con anatemas; para nosotros, miserables esclavos que con trabajos vamos sacando el pié de
los grillos, todo el terreno es nuevo, mil esfinges del averno se nos aparecen a cada paso, y debemos pisar con sumo tiento". (Historia de la
Revolución de Nueva España). "Necesitamos unión, y la federación
tiende a desunirnos, necesitamos fuerzas y toda federación es débil;
necesitamos dar la mayor energía al gobierno, y la federación multiplica los obstáculos para hacer cooperar pronta y simultáneamente los recursos de la nación .... Preveo la división, el desorden, la ruina y el trastorno de nuestra tierra hasta sus cimientos ("Discurso
profético").

*
Es actual, por último, el Padre Mier por su constante preocupación en favor del indio ; porque no incurrió en el absurdo criminal de
escindir la familia de México con la línea que marca el pigmento de la
piel; sino antes bien, porque pugnó siempre por la dignificación integral del indígena. En la segunda Carta a "El Español", dice: "Lo
mismo sucederá a esos egoístas de Tenochtitlán, y las tierras de esos
viles criollos se darán a los indios, como que las usurparon los conquistadores". Hermano y discípulo de las Casas, cerró con estas palabras
su ''Historia de la Revolución en Nueva España": "La gratitud exige
que el primer monumento erigido por manos libres sea al hombre celeste que tanto pugnó por la libertad de los antiguos americanos contra los furores de la conquista; a nuestro abogado infatigable, a nuestro verdadero apóstol, modelo acabado de la caridad evangélica y digno de estar sobre los altares por el voto del universo, menos de algunos españoles. Alrededor de su estatua formad vuestros pactos y entonad a la libertad vuestros cánticos. . . . . . Yo le pondría esta inscrip-

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Universidad

ción tan sencilla como el héroe: "Extranjero: si amares la virtud, detente y venera. Este es Fray Bartolomé de las Casas, Padre de los
Indios".
Haciéndole la justicia que algunos de sus compatriotas le niegan,
Julio Cejador asienta: "Criollo el más batallador, rebelde e inquieto
de su época, para quien el hábito fué camisa de fuerza, admirador ~e
la Enciclopedia, vivo en el aprender, insinuante en el persuadir, bullidor sempiterno, cándido y audaz, sencillo y complicado, humilde y orgulloso, todo en una pieza, sufrió horriblemente, y valientemente escapó de mil prisiones, siempre libre y triunfante".
Honremos a este insigne predecesor, no por tradición únicamente,
sino inspirando nuestra conducta en su patriotismo indomable; en su
probidad inmaculada; en sus ideales incorruptibles; en su alucinada
creencia en México y en su destino, que ayudó a construír con su fervor, con su infortunio y con su sangre.

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Preparación de Maestros

PREPARACION DE MAESTROS
OZIEL HINOJOSA

:+: :+:
:+:~
AY en Monterrey Instituciones Oficiales en las que se imparte enseñanza superior, relativamente jóvenes, pues han
sido creadas y organizadas en los últimos diez años; sin
embargo, entre las Escuelas que integran el Consejo de
Cultura Superior, hay tres que tienen su propia historia
ligada íntimamente con el diario vivir de varias generaciones; tres
centros de cultura que forman el pié veterano de nuestra educación
y ocupan un lugar distinguido en la conciencia del pueblo nuevoleonés y poseen una tradición.
Las Instituciones más viejas, de historial fecundo, son la Facultad de Medicina que ahora tiene dos dependencias: la Escuela de
Odontología y la Escuela de Enfermería: el Colegio Civil, ahora trasformado en Escuela de Bachilleres, y por cuyas aulas vetustas, renovadas pero siempre iguales, han pasado todos nuestros profesionistas de hondo arraigo regional; y la Escuela Normal para Maestros que tiene una dependencia de reciente creación: la Normal Superior.
Tal vez les siga en tradición la Facultad de Derecho y Ciencias
Sociales, pero a la Normal y a Medicina, les enorgullece el haber sido creadas por Beneméritos del Estado. La primera, por el Dr. José
Eleuterio González y la Segunda por el Ing. :Miguel F. Martínez.

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Universidad

He de referirme, en la brevedad de este artículo, a la Escuela
Normal del Estado, que desde el siglo pasado viene preparando hombres y mujeres para que desempeñen tareas docentes, no solamente
en las escuelas de Nuevo León, sino en todos los rumbos de la República, en el vasto sistema de educación nacional.
Nuestra Escuela Normal, cuya tradición ha sido forma~a con!~
propia de la Ciudad, a través de arduos y penosos tra~aJos, nacio
como las otras escuelas nuestras: sin grandes pompas m ampulosos
preámbulos; principió sus trabajos sin recursos materiales, sin edificio sin dinero· vino como el hombre aparece en el mundo, desnudo
e ~defenso m~ con la vida en potencias; y su potencia de vida la
ha hecho c~ecer y perpetuarse a pesar de todos los obstáculos y a
fuerza de vencer dificultades y de salvar tropiezos.
Fué cuidada en sus comienzos por el cariño paternal, no puede
calificarse de otro modo, de los que con entusiasmo y calor le dieron
vida: los Martínez, los Peñas, los Livas, los Rodríguez, los de la Garza, los F.spinosas y otros maestros que ~edicaron sus ~ejo~~ empeños y sus más caros esfuerzos par:3- bien de .111:1ª Institucion .que
ahora, con trabajo modesto pero continuo, prestigia a nuestro sIStema educativo.
Me propongo ahora esbozar algunos problemas fundamentales
que la Normal ataca y trata de resolver ~o~tantem~I?,te dentro d(
sus posibilidades. Pudiera creerse que la pnncipal func10n de esta escuela, es preparar maestros que vayan a difundir enseñanza elemental con la urgencia que la situación cultural de nuestro pueb!o la reclama; y hasta alguien ha vertido el concepto, ~olo~oso por cie;to, de
que los maestros tenemos con rudimentos de ciencia, que al fm y al
cabo, para tratar con niños y "alf_~betizar", no es _preciso adquirir
una vasta cultura ni una preparacion larga y acuciosa, y agregan:
¿para qué tanto esfuerzo si la remuneración es tan exigua que no
vale la pena saber mucho para ocupar una plaza de docente?
Nada más equivocado. Las Escuelas Normales, dondequiera que
se encuentren, deben preparar maestros en forma tal, que_ reb:3-sen los
estrechos límites de los programas escolares en lo que a ciencia se refieren y vayan mucho más lejos extendiéndose y adentrándose en todos los rumbos del saber. Ciertamente que la Normal, al preparar
maestros, no hace sino iniciarlos en el camino de su capacitación di:láctica, porque el verdadero maestro es el 9ue se hace en la ~cueta viva adunándose a cada momento, mediante un acto espmtual
nuevo, ~ las múltiples manifestaciones que nacen de la educación.
Un problema serio que se presenta a las F.scuelas Normales y

Preparación ele Maestros

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a otras instituciones, es la selección de alumnos. Los jóvenes nuestros, eligen una profesión por exig~ncia de la familia, J?Or ??nsejo de
un pariente y hasta por moda; casi nunca hay determmacion de aptitudes, habilidades, capacidades o destrezas; otros, se colocan en un
plano práctico, puesto que todo hombre debe vivir y resolver su pr~pio problema de subsistencia. Elegir una profesión es problema delicado y serio y no siempre se hace con acierto, por eso tenemos tantos que yerran y padecen por haber equivocado su camino; de la
errada elección resultan tantos que, después de haber malgastado su
precioso tiempo y sus mejores años en una Facultad o Escuela, la
abandonen para ir a ocupar un oscuro lugar entre el número de fracasados que cada año, y tardíamente, se dan cuenta de su imposibilidad para seguir adelante. Pero las escuelas Profesionajes y Superiores, inclusive la Normal, tienen su criterio de hecho: cualquiera
que sea la profesión y cualquiera que sea el futuro del estudiante, es
necesario asegurar en los jóvenes el máximo posible de valores humanos.
Hay que educar y enseñar, de suerte que cada hombre, sea la
que fuere su labor futura, llegue a ser, como dice Radice, un miembro consciente de la sociedad de su tiempo. capaz de sentir su dignidad de ciudadano, de defender su derecho que coincide con el derecho de los demás; que le proporcione resolución e independencia de
juicio y a la vez que discipline su pensamiento, le acreciente sus poderes y lo ligue interiormente con el pasado y con las tradiciones,
para que mantenga vivo y ardiente el deseo de continuar la vida nacional en ascenso, vida en la que ha de participar y de la que en un
momento dado puede ser responsable.
Y la Escuela Normal de Nuevo León se propone, a la vez que
dar unidad a sus tareas para organizar cada minuto su propia vida, asegurar la mayor cantidad de valores humanos. Por eso se ha
reformado lenta, pero seguramente su plan de estudios, se han cambiado un tanto las formas de trabajo y se han fijado normas para
graduar alumnos. La escuela de los educadores. aumentada como está ahora con estudios superiores, no podrá considerarse entre las escuelas menores, y los alumnos-maestros que la frecuentan, seguramente adquirirán, a la vez que la firme convicción de que contribuyen a la formación de su más completa cµItura, la seguridad de que
sin esa cultura no serán maestros, porque no serán suficientemente
humanos.
Un breve ejemplo aclarará lo anterior: si se adquiere un conocimiento profundo de nuestra Historia. Patria, si se convive con los hechos de nuestro inquieto pasado y se conoce mejor a los hombres

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Universidad

El Pensamiento Materialista en la Enseñanza de la Literatura

45

consagrados por la Patria, a los grandes espíritus forjadores de nuestra nacionalidad, se suscitarán en el maestro sentimientos patrióticos más íntimos, que forzosamente se reflejarán en su cotidiana lección, apareciendo naturalmente, sin posición o actitud pedante, lo
mismo se encuentre en la más pequeña escuela primaria tratando con
niños, que en el grado más alto de una facultad. Y esto lo podemos
decir de todas las ciencias y valores humanos: el que profundice en
la gramática será mejor hablista que el perezoso que la abandona, y
estará en aptitud de desbrozar con facilidad. Puede afirmarse que
los mejores maestros, son los que más se adentran en la ciencia, porque así sabrán enseñarla mejor.
Pero al mismo tiempo que la Escuela Normal se propone dar la
más completa cultura a sus alumnos, hace esfuerzos constantemente por reafirmar la vocación hacia el magisterio para que, al abandonar las aulas los nuevos educadores, vayan con más cariño y esperanza, con mayor preparación y más amplios horizontes, a sembrar los pequeños granos de verdad en los hondos surcos humanos
de que habla Urbina, para estructurar sólidamente a la Patria que
la deseamos cada segundo más fuerte y respetada, más suave y va•
tiente.

EL PENSAMIENTO MATERIALISTA EN LA
ENSEÑANZA DE LA LITERATURA
FRANCISCO Id. ZERIUCHE

A enseñanza universitaria de la Literatura ha venido reclamando -desde el enjuiciamiento científico del fenómeno .de la lucha clasista, planteado por Carlos Marx y
Federico Engels en las postrimerías de la primera mitad
•
de la pasada centuria- una revisión substancial trascendente, cap~ de proscribir en el sistema expositivo de las cuestiones
~e ~e Y literat~a, el contenido social burgués que lo informa, como
1DS1ta flor~cenc1a del sistema capitalista, que tiende a velar en favor, ~e sus !llte_r:5es económicos de clase dominante, la autenticidad
estética y c1entíf1ca.
~ desarrollo de las teorías artísticas y literarias, patrimonio de
la ~c1edad ac~al, tienen las características del pensamiento capi-

~ . que der1:va del burgués y éste de los herméticos y obscuros
SISreI!1as educa~!os del Medioevo, en cuyo período arte y ciencia se
refugian en las msulas silenciosas" de la clerecía latifundista.
T:atadis~, críticos y catedráticos -hombres de su tiempodesd~nos~ o mconformes del pensamiento materialista, único siste~a fVosofico susceptible de salvar la profunda cultura de la Humarudad, exponen la historia y la crítica del arte y la literatura desde
un pl~o &lt;;Ieleznable que no resiste el más ligero exámen dialéctico
de la c1enc1a.

�46

Universidad

Las definiciones sobre arte y letras, prodigadas a través de los
siglos por estetas y pensadores, testimonian el arraigo a la clase a
que se deben y su desconocimiento de la inmanente verdad de la lucha de clases. Aristóteles afirmaba que "la poesía es una imitación";
Platón escribía que "es una invención"; en el siglo XV el marqués de
Santillana veía en ella "una fermosa cobertura", y Alfonso de Baena
nos dice que "es una gracia infusa del Señor".
Concordes con la evolución social, pero siguiendo las mismas rutas asendereadas, los ideólogos modernos, en páginas y cátedras, rin-

den parias al sentido idealista del arte.
La explicación de la esencia y de las modalidades del arte y las
letras, se resiente de una serie de problemas que apremia remediar
en las Universidades. Para la mayoría de catedráticos y tratadistas,
la literatura sólo tiene un valor cuantitativo trascendente: "la cantidad de obras literarias que ha producido cada país"; o bien, se acogen a la definición d~ Andrenio: ''la Literatura es la expresión artística del idioma"; cuando no, sectarios del problema religioso, interpretan las grandes obras del genio literario como una inspiración divina; de esta suerte -afirman- La Biblia, La Imitación de Cristo,
la Comedia de Alighieri, son creaciones sagradas, inmunes a toda
crítica, concebidas por mandato de poderes arcanos. Las brillantes
manifestaciones de la poesía épico popular, la obra costumbrista, la
poesía erótica de todos los pueblos del orbe, son desdeñadas por nocivas al sentimiento religioso.
Para el materialismo dialéctico la literatura, el arte en lo general, la ciencia, las costumbres, en fin, son manifestaciones de la economía social característica de cierto grupo humano. De esta manera, para examinar el aspecto literario de determinado país, es consecuente estudiar, con la base económico-social, el problema étnico Y
los factores que concurren en la ambientística regional.
Georges Renard, autor de La Methode Scientifique de l'Histoire
Litteraire, París, 1900, examina la historia de la literatura satisfaciendo con prodigalidad las exigencias clasistas de la época contemporánea. La aplicación de las teorías del sapiente ca~~ático galo
en el juicio crítico de los textos de esta rama del conocumento humano, apenas comienza a ponerse en práctica con timideces y balbuceos
timoratos.
Con propósitos de evidenciar las excelencias del método dialéc;tico en la historia de la literatura universal, examinaremos un capitulo de las ricas letras hispánicas:
''El cantar de gesta en la poesía popular de España".

El Pensamiento Materialista en la Enseñanza de la Literatura

47

En la evolución de los pueblos, cada época histórica presenta dos
manifestaciones literarias disímbolas: la de la clase privilegiada,
dueña del poder político y por ende económico, y la que cristaliza las
aspiraciones de los oprimidos.
En el interregno más obscuro y funesto de la Humanidad: el
Feudalismo (siglos V-XV), el estilo de la aristocracia militar latifundista se desenvolvió en el cantar de epopeya. Esta modalidad registraron todos los géneros, desde el folklore y la canción de gesta,
hasta la leyenda y las piezas religiosas que exornaban el panorama
social dominante, cuya tendencia era exaltar las virtudes del augusto soberano y de las cortes, y la discreta sumisión del vasallo reflejando en esta polarización los grandes acontecimientos histó;icos y
el carácter social de la época.
La ausencia de documentos y el silencio en torno de la manifestación poética de las masas se ha debido, no tanto a desdén, sino más
bien a una consciente artimaña urdida para sumir en el anonimato
toda expresión popular del arte, que tenía implícita una protesta en
co~tra de las clases dominantes. Pero ¿habría sido posible extingmr en este &lt;:3-50 toda manifestación en su totalidad de los pobladores de la Penmsula sin dejar vestigio alguno?
No, a ~~ de los enérgicos esfuerzos desplegados por la literatura e~lesiastI~a., P.&lt;!r trovadores aristócratas y cronistas regios,
por la IDISma leg_islac1on ~e ~onso El Sabio, que proscribía a los jugla.rE:S de la soc1eda~ senalandolos como gente ruin y truhanesca,
subsISte~ algun~ evidencias sobre este género en España, tales co~o canc10nes, fa~~as, proverbios, .cuentos ; en una palabra, todo el
neo manto folk!onco que los eruditos de los siglos XIX y XX han
buscado a traves de centurias de abandono y clasifican ahora con
todo interés y cuidado.
Aunque la poesía popular de toda la Edad Media fué oral de las
Cró~cas suelen desprenderse algunos versos de la plebe, rum~res de
amotinados, _cantares de la soldadesca, o las simples coplas del vulgo que refleJan muy bien la actividad estética de las masas. Y sin
embargo, cuando se examina el criterio de la literatura capitalista,
aparece que el movimiento de la Reconquista entrañaba para esas
masas la salvacJón del imperialismo arábigo. Penetrando más el
~c~pelo, advertimos que su lucha la debieron a su propia protesta
mdignada; a su entera decisión de sacudir el yugo que venían soportando desde la octava centuria.
. Sólo inspirados en una presunción burguesa han oodido los historiadores atribuir a la politica de un rey Fernando, relacionada con

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Universidad

la hegemonía de Castilla; al heroísmo de un Cid, cuando no a la virtud personal de los Reyes Católicos, la emancipación nacional que la
España batalladora cristalizó mediante bregas incesantes de siglos.
Las epopeyas más grandiosas de la Reconquista no vienen a ser

sino consecuencias dictadas por las urgencias materiales de las
masas.
En las épocas en que la canción heroica extendía su imperio, parece que sólo los juglares de la aristocracia la componían. Las muchedumbres y los juglares menospreciados por Alfonso X, El Sabio,
según eso, permanecían mudos, nunca exteriorizaban sus angustias
ni sus goces o su admiración aunque fuese ante la muerte de los peones valientes, que ellos también actuaban tomando parte, no menos
que los gentilhombres, en innúmeras hazañas heroicas.

Es de claridad meridiana que la brega contra el arabismo puso
de relieve en España el ahinco de las masas por alcanzar una existencia más humana y merecida que la que llevaban. De ahí que nuevamente nos preguntemos: ¿ dónde está esa expresión popular en la
poesía épica de la época feudal? ¡Aniquilada!
Más que lógico es pensar que los cronistas regios no tuvieron interés alguno por lo general en sacar a la luz la ideologia de los seres
explotados en tales siglos; mucho menos a los héroes todavía más
identificados con las masas como fué Ruy Díaz de Vivar hasta los
años de 1,093-95, después de lo cual el Cid llega a convertirse en Señor de Valencia.
Podemos establecer en buena lógica que las clases dominantes
seleccionan del caudal histórico lo que conviene a sus intereses de
clase, relegando al ostracismo lo que no sirve directamente a sus
propios fines; en suma, tomando todo aquello que les permita armarse.
En su Prefacio a "La España del Cid", el docto Menéndez y Pida! comenta muy desesperadamente este nefasto silencio: "En cuanto a las crónicas regias--nos dice--ya sabemos que ni nombran siquiera el Cid ni a Albar Hañez; el estilo de la historiografía, entonces, destacaba así al protagonista como poniéndolo en medio de un
desierto despoblado de colaboradores individuales".

Dudamos que el erudito Menéndez y Pidal haya ignorado que el
estilo de dichos historiógrafos era el cortesano y que si esos cronistas pusieron a los protagonistas en un desierto fué tan sólo obedeciendo a su deber de dóciles servidores de la opresión. Bástenos re-

El Pensamiento Materialista en la Enseñanza de la Literatura

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cordar que tanto Ruy Díaz Campeador como su destre bras eran desterrados del rey castellano Alfonso VI.
El análisis materialista de este aspecto de las letras hispánicas,
nos ofrece la tentativa de una reforma en la aplicación de los programas de Literatura en nuestra Casa de Estudios. Por ello pugnaremos a fuer de responsables de nuestra misión y hombres de nuestra época.
El arte y la ciencia deben evolucionar concordes a la verdad, y
evolucionar hacia metas racionales.
Pensamos con el amauta Mariátegui que la verdad de nuestro
tiempo es la revolución.

:+: :+:
:+: :+:

�Informe de las Labores del Consejo, durante el año Escolar 1941-1942

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INFORME DE LAS LABORES DEL CONSEJO,
DURANTE EL AÑO ESCOLAR 1941-1942

N acatamiento a lo dispuesto por la parte relativa del
artículo 80. del Decreto de fecha 7 de septiembre de
1935, expedido por el C. Gobernador Constitucional Substituto del Estado, tengo el honor de informar a usted
sobre las labores realizadas por el Consejo de Cultura
Superior que me honro en presidir, durante el año escolar 19411942. Las labores se iniciaron el 19 de agosto de 1941, integrado el
Consejo en la forma siguiente: Dr. Jesús García Segura, Director de
la Facultad de Medicina (con Odontología y Enfermería anexas); Lic.
Jesús C. Treviño, Director de la Facultad de Derecho y Ciencias So~
ciales; Ing. Manuel Martínez Carranza, Director de la Facultad de
Ingeniería; lng. Bernardo N. Dávila Reyes, Director de la F acultad
de Química y Farmacia y de la Escuela Industrial y Preparatoria
Técnica "Alvaro Obregón"; Prof. Oziel Hinojosa, Director de la Escuela Normal para Maestros; Dr. Enrique V . Santos, Director de la Escuela de Bachilleres; Dr. Osear Decanini, Director de la Escuela Nocturna de Bachilleres; Srita. Profa. Raquel Cantú Leal, Directora
de la Escuela Industrial Femenil "Pal:&gt;lo Livas" y el Sr. Alfredo González Jr., estudiante de bachillerato, como representante de los alumnos.

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Uuiversidad

Sesiones del Consejo

Se celebraron durante este año escolar veinticinco sesiones,
en las que se tramitaron asuntos ordinarios, como solicitudes extemporáneos de ingreso, solicitudes de exámenes extraordinarios, etc.,
.habiéndose resuelto siempre todas las solicitudes ?e acu~rdo _con_ ½1,s
reglamentaciones en vigor y de acuerdo con la mas estncta Justicia,
velando siempre por el prestigio, eficiencia y buena marcha de las
instituciones a nuestro cuidado. Además de los asuntos antes mencionados, se trataron problemas de diversa índole, aunque siempre
de carácter universitario y merecen mención especial los siguientes
acuerdos:
!.-Se acuerda que el período de inscripciones comprenda del 20
de agosto al 14 de septiembre y que se publique en la prensa este
acuerdo, con objeto de dar oportunidad de que, aún los interesados
que estén fuera de la ciudad, tengan tiempo de inscribirse.

II.--Se concede plazo para completar sus estudios, h~ta el 3~
de noviembre, a los alumnos que adeuden una o dos matenas del ciclo Secundario y deseen ingresar a estudiar bachillerato o normal,
y a los que, adeudando una o dos mate~as de bachill~r.ato, _preU:ndan ingresar a alguna Facultad; esto, siempre que soliciten ,mscnpción-que será provisional durante el pl~entro d~l :penodo señalado oportunamente y como una conces1on por vez última.
m.-Se autoriza el funcionamiento de la Escuela Normal Superior, anexa a la ~scuela Norm~ Pll:ª ~aestros y que sea dirigida
por el Director de ésta, Prof. Oziel HinoJosa.
IV.-Se acuerda que, en tanto dure la reconstrucción de la antigua Escuela Normal, las labores que se desarrollen en los salones
de las Escuelas de Bachilleres (diurna y nocturna).
V.-En acuerdo unánime el Consejo nombra al Lic. Alfonso Reyes, ilustre hombre de letras regiomontano_ y prestigio nacional, su
representante ante las autoridades Educativas Federales.
VI.-El Consejo acuerda diri~ al Gobierno ~el. Es~do solicitando que se le permita intervenc1on, por razones mdiscutibles, en
el Comité Pro-Ciudad Universitaria.
VII.-El eminente hombre de ciencias y repúblico español, Prof.
Don José Giral es nombrado, a sugestión del Ing. Bernardo N. Dávila Reyes, Dir~tor de la Facultad de Química y Farmacia1 Profesor Ad-Honorem y Ad-Vitam en dicha Facultad y se autonza a la

Informe de las La1ores del Consejo, durante el año Escolar 1941-1942

53

Junta Directiva de la misma para entregar a dicho Prof. Giral un
pergamino en el que se le declara Hijo Predilecto de la Facultad.

vm.--Se propone al Gobierno del Estado a los Profesores Germán Almaraz, José Alvarado y Timoteo L. Hernández para que asistan al 3er. Congreso Nacional de Geografía, en Guadalajara, Jal.
IX.--Se acuerda gestionar ante el Gobierno del Estado que la
Escuela Municipal de Música, fundada por el Prof. Manuel Flores
en el ~asado perí~do Municipal, pase a ser dependencia del Consejo,
con miras a que dicha Escuela de margen, en lo futuro, a la creación
de un Departamento Universitario, Escuela de Bellas Artes o Conservatorio de Música.
X.-El Consejo acuerda asistir a una velada que organiza la
Escuela Normal, como agasajo a una comisión de maestros zacatecanos que visita n1:estras escuelas y Facultades, encabezada por el
maestro nuevoleones Caleb Sierra Ramos.
XI.-A efecto de estimular a los estudiantes de bachilleratos
se a cuerda que en cada uno de estos---en las dos escuelas-se con~
ceda beca durante todo su estudio profesional a los dos alumnos que
obtengan mejor calificación en sus exámenes' ordinarios.

?ITI·-Se ac'!-erda gestionar ante el Gobierno del Estado que se
pensione ~ 1~ Snta. Ma. de la Luz Castillo, catedrático de la Facultad de Qunruca y F~rmac!a y titulada en la misma, para que haga
un cu~o .de ~rf~~1onamiento en el Departamento de Investigaciones _Q~c?-Biolog¡cas del Instituto Politécnico Nacional, a cargo del
sabio qllimlco español Don José Giral.

-~·:-Se acuerda gestionar ante el Gobierno del Estado las
modificaciones n~cesari~ a Leyes o Reglamentos, a fin de implantar la Prepa~atona de seIS años, desapareciendo la enseñanza del ciclo secundano actual; acatando acuerdo tomado en diciembre próxim~ pasado,_ en la Junta de Directores de Preparatorias que se celebro en la ciudad de Puebla, Pue.
xry.-Se acuerda enviar atenta comunicación a los familiares

~ extmto Dr. Eusebio Guajardo, miembro que fué del Consejo de

tura Super_!or y Director de la Facultad de Medicina, Benemérito de la Ensenanza en el Estado, con motivo del 2o. aniversario de
su muerte.
XV.-Se acuerda que los alumnos de las Escuelas de Bachiller~ del Instituto "Laurens" y del Colegio "Justo Sierra" sustenten
examenes en sus respectivas escuelas, con asistencia de representan-

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Universidad

tes del Consejo y que sean revalidados dichos exámenes. Se acuerda
también que dichas Escuelas de Bachilleres sean incorporadas, mediante el cumplimiento estricto de una Reglamentación cuyas bases
fundamentales serán:
a) nombramiento de catedráticos a cargo del Consejo;
b) programas y planes de estudios, así co~o libros de ~xtos
iguales a los que rigen en las Escuelas de Bachilleres dependientes
de este Consejo y c), pagarán los sueldos de dos.º más inspector~
que, nombrados por el Consejo de Cultura Supenor, se encargaran
de vigilar el cumplimiento de la Reglamentación mencionada.
XVI.-Se acuerda, a petición de los C.C. Directores de las Escqelas de Bachilleres (diurna y nocturna) dependientes de este Consejo, que a los alumnos que terminen sus cursos, se les _entregue, en
ceremonia especial, un diploma de Bachiller y que en dicha cer~i:uonia se den a conocer los nombres de los que, por sus altas calif1caciones, se hayan hecho acreedores a las becas que el Consejo acordó
en una de las sesiones anteriores.
XVII.-El Consejo acuerda dirigirse al Comité de Defensa Civil, de reciente formación, ofreciendo sus servicios.
XVIlI.-Se acuerda gestionar que, a fin de implanta1; ~l ~ervicio Social para los pasantes de Derecho, se hagan las modificaciones
que el caso requiera en las Leyes o Reglamentos relatiy&lt;?s. Dicho .s~rvicio habrá de ser, como el de los pasantes de Medicma, reqwsito
para examen profesional y las plazas, que serán remuneradas por el
Gobierno del Estado, serán distribuídas por el Director de la Facultad.
XIX.-Se acuerda que a partir del año escolar próximo, se _incluya la enseñanza militar, con un mínimo ~e 3 horas sei:nanª?:3;5•
en todas las dependencias del Consejo, atendiendo a una dispos1cion
del C. Presidente de la República y del C. Gobernador del Estado.
Como en los años anteriores, desde que tengo el honor de presidir el Consejo de Cultura Superior, la colaboración q~e pr~taro?
en todo momento los C. C. Directores de las dependencias fue decidida, franca y entusiasta, constituyendo ,esto el motivo fundamental
de la serena y ejemplar labor que se está llevando a cabo en la cultura superior neoleonesa.
Cambios en el Consejo

En octubre de 1941, por haber sido aceptada por el Ejecutivo
de su cargo la renuncia que presentara el Consejero Director de la

Informe de las La1ores del Consejo, durante el año Escolar 1941-1942

55

Facultad de M~cina, Dr. Jesús García Segura, ingresó a formar
pa~ del ConseJo el ~r. N!~anor Chapa, sustituyendo al Dr. Jesús
Garcia Segura en la Direccion de la Facultad mencionada.
Extensión Universitaria

Al iniciars_e el a~o escolar que hoy termina, se continuó desarro~a~do el Primer Ciclo de Jornadas Universitarias de 1941 que se
~ab1a m3:ugur3:do el 25 de marzo de 1941, según lo manifesté en mi
info~e mmediato ant~rior. Dichas Jornadas, que se habían interrumpido por las va_ca~!ones escolares de julio y agosto se reanudaron con la que cons1Stio en unas Conferencias ilustradas, interesant~ en, gi:ado sumo, particularmente novedosas, sobre "Estudio Psicodiagnostico de la Perso~a~dad", a cargo del Dr. Federico Pascual del
Roncal, destae:i~~ especialista en Neuro-Psiquiatría. Continuó el eminen~ dermo-sifilografo español, Dr. Don Julio Bejarano quien !ms~nto dos co~e~encias, también ilustradas, sobre proble~as diagnósb~os Y terape1!-~cos de la Lepra y la Sífilis, a las que asistieron gran
numero de medicos y e~tudiantes, habiendo salido de dichas pláticas sum~e!lte coll!plac1dos con la competencia indudable del citad? ~~ofes10~s~, as1 &lt;:_orno por la brillantez en su exposición. A este
sigmo el _qlll:ID1co ~panol de prestigio mundial y gran repúblico, Prof.
Don ~o~e Giral, qmen sustentó dos conferencias sobre asuntos de su
espE:eialida~ Y pasó una mañana en la Facultad de Química ·y Far~acia, dedicad? a c?~~estar todas las preguntas que quisieron hacere los alumno~, sugmo puntos de tesis a varios de ellos y les invitó
a h~cer_ con el cun:os ?e ~pecialización. En la Sexta Jornada Unive~itana, nues,~a inst1tucion se vió honrada con la visita del insigne literat&lt;? Y cnbco regiomontano Alfonso Reyes quien sustentó dos
conftencias a las que asistió numeroso público' siendo insuficiente
rat Att!a !dagna I?ara alojar a todos los aJe acudieron a escuv Z: a _an msigne regiomontano. Se cerró el Ciclo de Jornadas Unie:~~r~s d~ 19i51 con las Conferencias sustentadas por el crítico
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teresante y sugestivo, el tema de las relaciones de la
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·ta ~eo de justicia insistir en que las anteriores Jornadas Univer~:ón~as1 sl lle~on a efecto mediante la valiosa y decidida cooperat·
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q me honro en presidir, habiendose adoptado, para el número de

�Informe de las Labores del Consejo, durante el año Escolar 1941-1942

Universidad

56

ellas celebrado hasta el momento, el sistema de radio-transmisión.
En estas trasmisiones se está pugnando ~r le~~n~r el es~íritu
de unidad nacional, según lo exige la actu~ s1t1;1ac1on mternac1o_nal
de nuestro país y, al mismo tiempo, ,se está ~ac1endo l_abor ~e difusión cultural. Para lo primero, se están seleccionando b1ograf1as breves de valores intelectuales de nuestro Estado y para lo se~do. se
escogen temas de cultura general sobre historia, literatura, c1enc1as,

etc.

Al iniciarse el año escolar próximo, este ciclo se continu~á ~ediante la invitación a destacados hombres del mundo de las e1enc1as
y de las letras, a sustentar conferencias y cursos breves sobre asuntos de interés social.
Títulos y Diplomas
Durante el año escolar que termina, fueron expedidos títulos Y
diplomas en la forma siguiente:
Médico Cirujano ....... . ...... ....... . . ... . 29
Cirujano Dentista . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
Enfermeras ............................. • • 3
Licenciado en Derecho ..................... 6
Farmacéutico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7
Químico Industrial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
Maestro de Instrucción Primaria ............ 61
TOTAL

108

Diplomas en la Escuela Industrial Femenil "Pablo Livas".
Corte y Confección de Ropa . . ............ . . 23
Sombreros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4
Bordado en Máquina . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3
Conservas de Alimentos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5
Cocina y Repostería ........................ 11
Calicultura . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13
TOTAL

59

Diplomas en la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Alvaro Obregón.
Electricista . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1
Disciplina

La. disciplina sigue siendo una característica fundamental de

57

nuestra institución. Nada perturbó ~n est:e año las labores en las dependencias del Consejo y alumnos y catedráticos se han entregado
firmemente a sus tareas, cumpliendo así sus deberes a satisfacción
y prestigiando a nuestras instituciones universitarias.
Mejoras Materiales

Durante el año escolar que acaba de terminar, se realizaron mejoras materiales como sigue:
En la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, se hizo un segundo piso al edificio, con un amplio salón y una terraza techada,
sirviendo el primero para Salón de Actos y Biblioteca; todo, con valor de $16,215.42.
En la Facultad de Química y Farmacia se hizo un salón de Dibujo y se acondicionaron dos Laboratorios, uno de Bacteriología y
otro para labores diversas con capacidad para 48 alumnos; se acondicionaron, además, las mesas de todos los Laboratorios existentes,
revistiéndolas de azulejo blanco, lo cual permite mayor duración en
ellas y hace que el trabajo de los alumnos se desarrolle en la más
completa higiene. Estas mejoras importaron más de $6.000.00 Además, se adquirió instrumental de trabajo, aunque no en gran escala,
a causa de la escasez y alza de precios consecutivos a la guerra. Se
construirá, para septiembre próximo, un Laboratorio para 4o. y 5o.
años, que llevará el nombre del Prof. Antonio Castillo, primer Director de la Facultad, Profesor Ad-Honorem y Ad-Vitam y fundador
de la misma.
. En la Facultad de Ingenieria, se hicieron mejoras materiales
diversas por valor de $429.00; se adquirió instrumental por valor
de $1,546,83 y se compraron libros con un valor de $406.75.
En la Facultad de Medicina se impermeabilizaron 305 metros
cuadrados de techos, se hicieron salones para servicios sanitarios
P~ profesores y alumnos, se adquirieron 4 mesas para laboratonos y 3 para operaciones en animales. Se inició ya la construcción
~e dos. salones de clase en el patio del edificio, pues los actuales son
msuficientes para la cantidad de alumnos con que cuenta la Facultad.
. En la Facultad de Odontología se hicieron mejoras materiales
diversas por $563.00; se adquirió un equipo y aditamentos de Rayos X, que importó, con gastos de instalación, $5,343.00.
En la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón", se compraron $393.00 de libros; se hicieron mejoras materia-

�Informe de las Labores del Consejo, durante el año Escolar 1941-1942

58

59

Universidad

les diversas por valor de $760.00 y se contribuyó al sostenimiento
de los talleres y dotación de los mismos, con $8,522.46, cantidad suministrada por los trabajos foráneos que se hacen en dichos talleres; esta cantidad sobrepasa a la de $7,200.00, que se recibe de la
Tesorería Gral. del Estado para gastos de talleres.
En la Escuela Nocturna de Bachilleres, mediante más de $1,000.
aportados por catedráticos y alumnos, se adquirieron más de 400
volúµienes para una biblioteca que se está enriqueciendo rápidamente mediante envíos de diversas instituciones del país y del extranjero; se inaugurará en octubre próximo, en la fecha de aniversario de
la fundación de la Escuela y llevará el nombre del ilustre hijo de
nuestra ciudad y gran amigo de nuestras instituciones universitarias: Lic. Alfonso Reyes.
Servicio Social

El servicio Social prestado por las instituciones universitarias
dependientes del Consejo de Cultura Superior, fué como sigue:
La Facultad de Medicina proveyó de pasantes de Medicina a
casi todos los pueblos apartados del Estado, en los que, durante seis
meses, está uno de dichos pasantes suministrando atención médica
gratuita a toda persona que lo solicita, a la vez que se hace labor
de propaganda higiénica. En cuanto termina su servicio un pasante, es enviado otro, de modo que, gracias a este servicio, se puede
decir que no hay poblado ni ranchería de Nuevo León que, por apartado y pobre que sea, carezca de los beneficios de una atención médica consciente.
En la Facultad de Odontología se practicaron gratuitamente al
público 826 extracciones de piezas dentarias, se hicieron 82 trabajos de prótesis de oro, se tomaron 19 radiografías y se hicieron 14
tratamientos profilácticos.
La Facultad de Ingeniería contribuyó eficazmente, con gran economía para el Estado, a las labores de la Junta de Catastro, mediante el trabajo, modestamente remunerado, de sus alumnos, que
demostraron indudable eficiencia en sus labores.
Adjunto a este informe se encontrarán dos cuadros que contienen datos numéricos sobre movimiento de alumnos y de valores.
Departamento Deportivo

Por primera vez en la vida universitaria nuevoleonesa, se contó
con un departamento deportivo universitario, mediante la ayuda eco••
nómica del Gobierno de su cargo. El Ing. Bernardo N. Dávila Re-

yes ha principiado a dar a conocer a nuestra institución en el medio
deportivo local, conociéndose ya los colores de la Universidad de NueV? León como una garantía de eficiencia en el deporte, de caballeroSidad en la lucha y de unidad en el esfuerzo. En estos días acaban
de C?mpetir en los Primeros Juegos Deportivos Universitarios en la
Capital de la Repú~liC8:, habiendo hecho un papel airoso los jóvenes
a~~tas, que se ~tingmeron por su pujanza, su disciplina y su magnífica preparac1on. Entre 10 equipos universitarios-muchos de ellos
ref~rzados con el~mentos extraños-el nuestro ocupó 2o. lugar en
Voll'lx?l, 3o. en BeISbol, 3o. en Basquetbol y 3o. en Pista y Campo,
con solo ~O elementos. El 2o. lugar individual en Pista y Campo correspon~o a nuestro ,atleta Manuel Iglesias Lozano, de la Facultad
de M~cma, que gano_ para su equipo la cantidad de 14 puntos. La
ac~ac1on de este eqmpo universitario de Nuevo León debe constitmr un orgullo_para nuestra institución y para el Gobierno de su
cargo, que ha impulsado el desarrollo de esta importante rama de
la enseñanza superior.
En resumen: la cultura superior se impartió en el presente año
escolar a 2,142 alumnos, mediante 299 catedráticos, con un costo de
$546,869.45 (QUINIENTOS CUARENTA Y SEIS MIL OCHOCIENTOS SESENTA Y NUEVE PESOS CUARENTA Y CINCO CENTAVOS.
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.d f&gt;r?~to a usted las seguridades de mi atenta y distinguida cons1 erac1on.
SUFRAGIO EFECTIVO, NO REELECCION.
Monterrey, N. L., a 4 de agosto de 1942.
EL PRESIDENTE DEL CONSEJO.
Dr. Enrique C. Livas

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�Las Jornadas Universitarias

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LAS JORNADAS UNIVERSITARIAS

N abril de 1941, en solemne ceremonia verificada en el
Aula Magna de la Universidad, se inauguró el ler. Ciclo
de Jornadas Universitarias, organizado por el Consejo de
Cultura Superior. Dichas joMadas se realizaron con la
valiosa colaboración del· insigne literato regiomontano,
Alfonso Reyes, quien desde la Presidencia del 9olegio de México a
su cargo, estuvo enviando a distinguidos miembros de esta institución, a desarrollar temas científicos y culturales. En mayo tuvimos
la visita del fisiólogo español Jaime Pi Suñer, quien impartió un
curso de diez días, en la Facultad de Medicina, sobre interesantes
temas de Fisiología y Fisio-Patología experimentales. Pasadas las vacaciones tocó su turno al Dr. Federico Pascual del Roncal, disertando, en dos ocasiones, sobre Estudio psico-diagnóstico de la Personalidad, en la misma Facultad de Medicina. A éste le siguió el dermosifilógrafo español Dr. Julio Bejarano, quien tuvo a su cargo interesantes conferencias sobre diagnóstico y tratamiento de Lepra y Sífilis. Vino después el eminente químico D. José Giral, cuyas conferencias sobre tópicos de química moderna fueron escuchadas con
avidez por los alumnos y catedráticos de nuestra Facultad de Química y Farmacia. En penúltimo lugar, en nuestra Aula Magna se
dejó oir la palabra de Alfonso Reyes, disertando en dos conferencias sobre Arte y Crítica; el Aula fué insuficiente para dar cabida
a todos aquellos que acudieron a oir al maestro de las letras y orgullo nacional. Cerró el Ciclo el Sr. Don Juan de la Encina, conocido crí-

�64

Universidad

tico español de arte, con dos magníficas disertaciones sobre el Arte
y la Guerra.
En junio del presente año dió principio el 2o. Ciclo de Jornadas
Universitarias, habiéndose imprimido en esta ocasión, un nuevo giro
a nuestra labor de difusión cultural. Este cambio, sugerido por circunstancias especiales de carácter nacional, consistió en la organización de la "Hora Universitaria", radio-trasmisiones que se están celebrando dos veces al mes, con el concurso de catedráticos de las diversas dependencias del Consejo. A continuación insertamos el contenido de las Jornadas que se han celebrado hasta este mes, en la
"Hora Universitaria".

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JORNADA PRIMERA
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Discurso del Lic. Jesús C. Treviño

67

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DISCURSO DEL Lic. JESUS C. TREVIílO
Director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales

Respetable Auditorio:
PESAR del tiempo transcurrido hasta ahora, desde el día
en que empezaron a funcionar las Estaciones Trasmisoras de Radio, es ésta, propiamente, la primera ocasión
que yo hago uso de este vehículo de difusión de cultura
para llegar hasta el respetable auditorio que nos escu•
cha gentilmente en sus aparatos receptores, y me felicito de que esta oportunidad me haya sido brindada hoy, precisamente hoy, en este día grande e importante para nosotros, porque en él se inicia el
Segundo Ciclo de Jornadas Universitarias organizado por el H. Consejo de Cultura Superior, que preside con toda atingencia el señor
Dr. Enrique C. Livas.
Las grandes causas, tienen sus grandes defensores y la causa
universitaria en Nuevo León, esencialmente grande e importante,
tiene a su gran defensor, al señor Dr. Livas. Los inte¡,,o-rantes del H.
Consejo de Cultura Superior, nos hemos dado cuenta del gran cariño que el Doctor Livas tiene para todo lo que se relaciona con los
problemas que afectan a la Universidad; hemos comprendido su finalidad y hemos palpado, a través de sus actos, sus aspiraciones, y
por ello le prestamos con todo entusiasmo nuestra modesta cooperación y por ello ponemos nuestros esfuerzos al servicio de la causa uni-

�68

Universidad

versitaria, con nuestro mejor deseo de llevar los altos estudios en
nuestro Estado, hacia la meta del éxito, convencidos de que la cultura es el factor principal para el engrandecimiento de los pueblos,
convencidos de que la cultura y sólo la cultura podrá hacer de nuestra querida Patria Chica en particular y de nuestro querido México
en general, un Pueblo grande y respetado.
Nuestros estudios universitarios, autónomos de hecho, perfectamente autónomos, honran a nuestros Gobernantes que han sabido
apartar de la causa universitaria, la causa política o de recomendación y estos Gobernantes han sido: ayer el señor General Anacleto
Guerrero y ahora el señor General Bonüacio Salinas Leal; ellos han
dejado la responsabilidad de la enseñanza universitaria al Consejo de
Cultura Superior, que está integrado por los CC. Directores de las
Facultades y Escuelas de alta cultura y la representación estudiantil, habiéndosele recomendado solamente que siga los lineamientos marcados por la Constitución General de la República que es,
como todos lo sabemos, nuestra Ley Fundamental. Es por esto, por
lo que al H. Consejo de Cultura, compete la solución de todos los problemas de índole universitaria; el Consejo de Cultura señala calendarios de trabajo ; aprueba planes de estudio y programas a desarrollar ; formula los reglamentos interiores de las Facultades y Escuelas; designa el personal docente de las mismas; resuelve peticiones de estudiantes y, en fin, todo aquello relacionado con los problemas universitarios del Estado, e imprimiendo a cada uno de ellos, el
sello indiscutfüle de la Justicia, entendiendo por ésta el deseo de dar
a cada uno lo que le corresponde; y es por ello por lo que los miembros del Consejo de Cultura al dictar sus acuerdos, al tomar sus determinaciones y al dictar sus resoluciones, ven sólo las disposiciones
reglamentañas normativas a.e sus act-os, que aplican en bien general y se desatienden en lo absoluto de recomendaciones, opiniones o
sugestiones; los miembros del Consejo, a~túan con entera hoertad y
en su actuación no tienen parientes, no tienen amigos y sólo tienen
por jefe el cumplimiento del deber.
El H. Consejo de Cultura. pensando como se piensa en la Universidad Michoacana, en el sentido de que la elevada misión que le
está encomendad.a, no puede acabar en el ámbito circunscrito por los
muros de los edificios escolares, extiende su radio de acción y organiza estas jornadas universitarias; envía delegados a reuniones de
Rectores y de Directores de Facultades y F.scuelas y estimula la hnpresión de obras que son escritas por los maestros universitarios.
Ahora está en prensa una obra del señor Lic. Genaro Salinas Quiroga, Catedrático en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, y

I.

Discurso del Lic. Jesús C. Treviño

69

que él intituló "Nuevas Rutas del Derecho"; mañana se iniciará la
impresión de la obra que está escribiendo el señor Dr. Clicerio Meza
Rodríguez, Catedrático también de la misma Facultad de Derecho y
de la de Medicina, sobre Medicina Legal, y después se imprimirán las
demás obras que se vayan escribiendo.
Es así, como el H. Consejo de Cultura, creyendo interpretar el
sentir del señor General Salinas Leal, actual Gobernante de nuestro
Estado, está laborando con toda buena fe, con todo desinterés y con
todo e!ltusiasmo, en la parte educacional a él encomendada; y es así
como el colabora buscando que esta obra educacional sea sentida por
todos y llegue a todos lo mejor posible, pues piensa. con Molinari, que
educar mal a un hombre, es destruir capitales, preparar sufrimientos
y traer pérdidas a la sociedad.

�II.

Breve Reseña Histórica Jel Movimiento Universitario en Nuevo León

71

II.

BREVE RESEÑA HISTORICA DEL MOVIMIENTO
UNIVERSITARIO EN NUEVO LEON
ENRIQUE C UVAS
Presidente del Consejo

RA el año 1933; gobernaba el Estado don Franciscq
A. Cárdenas. Un grupo de personas, integrado por profesionistas, estudiantes, comerciantes, industriales, etc.,
y dirigido por el doctor Pedro de Alba, se constituyó en
Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León.
Todos estos hombres formaban un apretado haz de recias voluntades; no obstante que los había de distintas ideas y de los más
diversos credos, todo su entusiasmo y sus energías estaban al servicio de la causa universitaria y el resultado no se hizo esperar: la
Comisión presentó un proyecto de Ley Orgánica de la Universidad
de Nuevo León, proyecto que fué aprobado por el Congreso del Estado, expidiéndose el decreto correspondiente en ese mismo año.
El primer Rector, electo por el Consejo Universitario, fué el Lic.
Héctor González, profesionista ampliamente conocido en nuestros
círculos intelectuales, de una vasta cultura y alejado de toda cuestión política y religiosa; ayudado eficazmente en la Secretaria de la
Universidad por el profesor José Alvarado, valioso elemento del magisterio nuevoleonés y un verdadero prestigio de su clase, dirigió el
Lic. González la naciente institución en la mayor calma y contagiado todo mundo, en el medio universitario, del entusiasmo desbordante que precedió a la instauración de la Universidad.

�n

UI\iversidad

Vino el año de 1934, en el que debía terminar la gestión del Lic.
González, y el Consejo Universitario nombró para que rigiera los destinos de nuestra Casa de Estudios, al doctor Angel Martinez Villarreal, cuya toma de posesión se efectuó ya en un ambiente de intranquilidad suma, reflejo de un estado de agitación que obedecía a
diversas causas de orden económico, social y, esencialmente, político. La voluntad firme y plena de honestidad del doctor Martínez Villarreal, su talento indiscutible y la experiencia adquirida por él como persona prominente en la lucha social, se estrellaron contra la
cizaña que introdujo la política en nuestro medio, y algunas personas de las que un año antes habían trabajado con inusitado ardor
en la organización de la Universidad, dieron rienda suelta a la pasión personal y provocaron y sostuvieron la huelga estudiantil más
sonada e injusta que se ha registrado en la tranquila historia de la
juventud nuevoleonesa. En esa época vino la reforma del Art. 3o.
Constitucional, imprimiendo carácter socialista a la enseñanza, y ello
sirvió de bandera a un movimiento que, aparentemente universitario,
no era sino una de esas conmociones sociales y políticas, inevitables
en la evolución de todo pueblo que se transforma, cuando lucha por
sacudir situaciones anacrónicas e injustas; conmoción que convirtió
lo que antes fué escenario de trabajo y entusiasmo sanos, en teatro
con escenas en las que sólo actuaban febrilmente el rencor, la pasión política y la calumnia. La pujanza tradicional de los hombres
del norte, que llena el espacio con grande~ y constantes columnas del
hmno de sus fábricas, como himnos de trabajo fecundo y patriótico,
tornose espíritu agresivo y todo lo que en ese tiempo hacían los
universitarios que no estaban adheridos a aquella huelga falta de razón y eminentemente perjudicial, era objeto de invariables y tremendos ataques.
La situación anterior trajo una lamentable consecuencia: el gobierno substituto del licenciado Pablo Quiroga, hubo de derogar el
decreto que el año anterior había creado la Universidad de Nuevo
León y después de varios meses de holganza se reanudaron los trabajos universitarios bajo los auspicios de una Comisión Organizadora de la Universidad Socialista, que se encargó de encauzar los trabajos por el sendero de la legalidad y formalizar los estudios que se
interrumpieron al declararse la huelga en octubre de mil novecientos
treinta y cuatro.
En septiembre de mil novecientos treinta y cinco, al iniciarse las
labores escolares, el mismo gobierno del licenciado Quiroga expidió
un decreto creando el Consejo de Cultura Superior, integrado por los
Directores de las que antes fueron Escuelas y Facultades Universitarias, un Presidente, un Secretario y un Representante Estudiantil.

II.

Breve Reseña Histórica Jel Movimiento Umversitario el\ Nuevo León

73

Fué primer Presidente el doctor Angel Martínez Villarreal, quien sólo permaneció en su encargo hasta octubre del mismo año, mes en el
cual, al hacerse cargo del Gobierno, provisionalmente, el general y
profesor Gregorio Morales Sánchez, presentó su renuncia dicho doctor, con carácter de irrevocable. La agitación política de esa época y
la tremenda conmoción social que sufría -el Estado, que fué de las
mayores que registra su historia-desde la revolución de Madero-,
hicieron difícil para el Gobernador Morales Sánchez llenar el hueco
que dejaba el doctor Martinez Villarreal, y se resolvió a asumir, él
mismo, la presidencia del Consejo de Cultura Superior. Desempeñó
este puesto hasta que entregó el Gobierno al general Anacleto Guerrero, en mayo de mil novecientos treinta y seis, mes en el que fuí
nombrado Secretario en funciones de Presidente de dicho Consejo.
En un ambiente de agitación que no cesaba, continuáronse las actividades que se habían desarrollado bajo la dirección del profesor Morales Sánchez; lenta, pero firmemente, fué imponiéndose el trabajo
del Consejo, integrado entonces por el Dr. Eusebio Guajardo (Director de la Fac. de Medicina), el lng. Porfirio Treviño Arreola (Director y fundador de la Fac. de Ingeniería), el Lic. Jesús C. Treviño
(Director de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales), el Prof.
Antonio Castillo (Director y fundador de la Fac. de Química y Farmacia), el Dr. Enrique V. Santos (Director de la Escuela de Bachilleres), el profesor Plinio D. Ordóñez (Director de la Escuela Normal), el Dr. Mateo A. Sáenz (Director y fundador de la Eccuela de
Cooperativismo), el ingeniero Juan Manuel Garza Lozano (Director
de la Escuela Industrial "Alvaro Obregón") , y la señorita profesora
Belén Garza (Directora de la Escuela Industrial Femenil "Pablo Livas"). La colaboración tan valiosa que me dispensaron en todo momento, desde el principio de mi gestión, estos consejeros, hizo que
antes de terminar el año escolar siguiente (1936-37), las actividades
universitarias se desarrollaran ya dentro de la más completa regularidad y en un ambiente de trabajo sereno, apolítico y con toda la fecunidad que nos permitían nuestros esfuerzos y nuestra capacidad.
Fui honrado con el nombramiento de Presidente, en mayo de mil novecientos treinta y nueve y vuelto a nombrar en el mismo puesto en
octubre del mismo año, al presentar mi renuncia al naciente gobierno del general Salinas Leal.
Durante la gestión administrativa del general Guerrero, se suprimió la Escuela de Cooperativismo y se crearon la Escuela Noct.
de Bachilleres y la Facultad de Odontología, anexa a la Facultad de
Medicina. Se fué incubando el espíritu universitario en la conciencia
de todos los alumnos y catedráticos, fomentando la unidad, la disciplina y el estudio, de tal manera que cuando recibió el gobierno el

�74

Universidad

III.

Discurso del Lic. Armando Arteaga y Santoyo

75

actual primer mandatario, general Bonifacio Salinas Leal, se encontró con que en materia de cultura superior se contaba con una institución que la impartía en la medida de sus posibilidades de un modo
tal que nunca ha constituido para el Estado problema alguno, exceptuando el económico, motivado por el notable crecimiento de su población escolar, que el año próximo pasado se acercó a 3,500.
Actualmente figuran como catedráticos en varias dependencias
del Consejo, por haber acudido a nuestro llamado, personas que en
las épocas de agitación se separaron de las instituciQnes universitarias. Nosotros hemos demostrado con ello que en nuestra Casa de
Estudios se han cerrado las puertas del rencor y sólo se desea servir
al Estado en el desempeño de la importante función social que es la
enseñanza; ellos, los que acudieron a nuestro llamado, demostraron
saber que, una vez disipados los vapores que se difunden por el ambiente cuando hierven las pasiones humanas, todo ciudadano debe
poner su talento y experiencia al servicio del Estado, cuando se le
llama, sin importar las convicciones que presidan el desarrollo de su
vida espiritual íntima.
Nuestro trabajo se ha desarrollado siempre con respeto absoluto
de parte del gobierno a cargo de los generales Guerrero y Salinas
y ello ha permitido que, mediante disposiciones -enérgicas, pero
siempre meditadas--, mediante esfuerzo común de Consejo, catedráticos y alumnos y animados siempre todos, de la más firme convicción
de que es la realidad del proceso de evolución social del país lo que
debe normar nuestros esfuerzos, se haya forjado ya en la conciencia de todos los que laboran actualmente en la cultura superior, con
caracteres indelebles, profundos y plenos de dignidad y de honradez,
lo que es ya la Universidad de Nuevo León.

III.
DISCURSO DEL LIC. ARMANDO ARTEAGA Y
SANTOYO, OFICIAL MAYOR DEL GOBIERNO

En Representaci6n d el Ejecutivo del Estado

NADIE, pero mucho menos a los universitarios, podrá
parecer extraño que el Gobierno del Estado haya aceptado gustoso la invitación que le hizo el Consejo de Cultura Superior por conducto de su Presidente el Dr. Enrique C. Livas, para concurrir a esta jornada universitaria, pues es notorio el interés constante y profundo que el poder
público de Nuevo León viene dedicando al problema educativo en
todos sus aspectos y grados; y consecuentemente, al Consejo de Cultura, organismo encargado de vigilar y coordinar la impartición de
la ·enseñanza superior.
Pero, además, es el carácter específico de la actividad que desarrolla el Consejo a través de estas jornadas universitarias, lo que
suscita la especial simpatía del Gobierno del Estado, y así la declaro expresamente por acuerdo del C. Gobernador.
En efecto: consideramos que el esfuerzo tenaz, inteligente y armónico por difundir la cultura, es uno de los deberes primordiales
de la Universidad, exactamente de la misma categoría, si no superior, que el de acrecentar el conocimiento científico y el de trasmitir la enseñanza profesional y técnica.
La Universidad ha entendido su misión, de acuerdo con las dis-

IJ

�76

Universidad

tintas urgencias de los tiempos en que ha vivido, exaltando ora uno,
ora otro de esos deberes; ignorando o tratando de ignorar los otros;
pero nadie puede negar que la difusión de la cultura fué durante
mucho tiempo el ideal universitario más persistentemente olvidado,
y que a ello podemos atribuir, en gran parte, el evidente fracaso de
la civilización occidental en la educación integral del hombre.

Sin duda por ello, los mejores espíritus de nuestro tiempo claman urgentemente por un reajuste en los ideales de la universidad
en el sentido de integrar y, de exclaustrar la cultura.
Es este aspecto de la actividad universitaria el que interesa destacar en la presente ocasión, no sólo porque responde a una necesidad del tiempo, sino también, y sobre todo, por que ha sido constantemente reclamada por la Revolución, como uno de los puntos
más luminosos de su programa.
Desde este punto de yista, creemos que la Universidad debe salir de sus recintos académicos, orientando con su ciencia las inquietudes del mundo que la envuelve, proponiendo soluciones a los grandes y angustiosos problemas actuales, desde el punto de vista científico, cultural y profesional que le es propio, erigiéndose en poder
espiritual permanente que gobierne la existencia pública. Sólo de esta manera cobran sentido valedero y profundo sus funciones tradicionales de investigación y de enseñanza.
Si no quiere retratarse en Claudio Druso, que cuando ejercía las
funciones de pontífice máximo frente a la juventud romana ordenaba con palabras sacramentales, que se apartaran del lugar los obreros y los esclavos: "Operarium et ervorumque turba", la Universidad
debe irrumpir en la vida/ pública, llevando la cultura a todos los rumbos, a todas las clases, a todos los hombres de su mundo, si no quiere traicionar su máximo ideal.
El Gobierno del Estado felicita al Consejo de Cultura Superior
por este noble aspecto de su labor, y lo alienta a perseverar en ella
sin desmayo, aunque las horas no parezcan propicias. Recordemos
que la muerte no puede nada contra el espíritu, porque el polvo que
piensa no vuelve al polvo.

**
**

JORNADA SEGUNDA
J unio

J!5 19+2

�l.

Felipe Guerra Castro

79

I.

FELlPE GUERRA CASTRO
S!MON GUA;JARDO
Catedrático de Literatura en {,a
Escuela de Bachilleres

Daros Biográficos

ELIPE GUERRA CASTRO nació el día 23 de febrero de
1881 en la ciudad de Monterrey. En esta misma ciudad
recibió su instrucción primaria y superior, cursó su preparatoria e inició sus estudios de abogacía. Desde niño
escribió versos. Colaboró, adolescente aún, en diversas
publicaciones periodísticas de la localidad. .Tomó parte en el movimiento de oposición contra el gobierno del General Bernardo Reyes, que culminó en los sangrientos sucesos del dos de abril de
1903. Dos meses después de estos sucesos, renunció a sus estudios
de abogado, desterrándose del Estado por su propia voluntad. Se fué
a vivir primeramente a Monclova, Coah., y después a Piedras Negras, donde estuvo trabajando como redactor de un periódico. De
allí volvióse a Monterrey, por breve tiempo, para irse a radicar a la
ciudad de México, donde permaneció varios años. Regresó nuevamente a Monterrey al triunfo de la Revolución en diciembre de 1914;
y aquí se quedó por algunos meses para volver a ausentarse. Se radicó primeramente en Querétaro, después en Tampico, luego en Ciudad Victoria y finalmente en Chihuahua. Estuvo trabajando como
empleado en el Juzgado Instructor Militar de la ciudad de Chihuahua, y en esa ciudad fronteriza le tocó morir, víctima de la tuberculosis pulmonar, el día 25 de febrero de 1922, a los cuarenta y un

�80

Universidad

años cumplidos y dos· días más de edad. Dos años después de su
muerte, se publicó en esta ciudad un volumen que contiene la recopilación de sus versos.
Reseña critica
A Felipe Guerra Castro se le puede colocar entre los cinco o
seis hombres de letras más destacados que han nacido en el Estado de Nuevo León.
Como poeta que era, fué poseedor de una extrema y fina sensibilidad; mas esa sensibilidad se desarrolló en un medio del todo adverso a ella, pues la vida de este poeta transcurrió circuída por amarga soledad, flagelada por dura miseria y minada por implacable enfermedad que le llevó temprano a la muerte. Y como el más sensible es al mismo tiempo el que más sufre, esa sensibilidad fué la fuente generadora de su poesía que por su propio sentido bien puede
llamarse poesía de la desesperación.
Felipe Guerra Castro no fué más que un poeta de la desesperación, que para apaciguar un poco la tormenta de su vida y por apagar la sed de olvido que lo torturaba, se entregó a la poesía, que es
como entregarse a un mundo mágico fuera de la realidad cotidiana.
Entre sus poemas más sobresalientes podemos anotar: Delirio,
La última bucólica, Anat.ema, Ant.e Luzbel, La libélula y Mis Montañas.

Delirio es el poema de los celos, el más emotivo de los poemas
del autor, y al que le debe este su popularidad. No pocas personas
saben de memoria estos versos:
En un charco de sangre, alli estabas tendida,
para siempre callada, para siempre dormida,
con los ojos abiertos, muy abiertos. . . abiertos
mirándome siempre como miran los muertos . ..

Y

La última bucólica es el poema del amante que angustiado por
la separación de la amada, y sintiendo próxima la hora de la muerte, vuelve los ojos con morbosa delectación hacia otros días de tierna felicidad.
¡Cuántos en mi memoria
dulces recuerdos hay de lo pasado!.•.
Su amor y el de la gloria
son hoy. de aquel estado,
los únicos amores que han quedado.
Alli, bajo esa parra,
hoy seca, antes rendida de racimos,
la voz de la cigarra
cuántas veces oímos,

l.

Felipe Guerra Castro

81

y nuestros labios, al oírla, unimos!
Allí mi Aglaia bella,
más que el amor, conmigo departía.
Allí su leve huella
seguir aún podría,
que el viento no ha borrado todavía.

Anat.ema es una imprecación contra el amor, un canto lleno de
apasionamiento en el que se manifiesta el despecho de un alma herida que no ha recibido del amor sino males.
Amor, ángel indúctil, ángel maligno;
Amor, huésped ingrato, huésped indigno
que a quien supo acogerse sacas los ojos
y aún te cebas y ensañas en sus despojos;
demiürgo versátil y multiforme,
que, ya obscuro bacilo, ya bestia enorme,
para hacernos tus víctimas sólo nos creas,
Amor, alma del mundo, maldito seas!

En el poema Ant.e Luzbel la voz de la desesperación llega a su
máximo. El poeta, sintiendo cercano su fin, hace reproches a la vida.
No te envidio, Satán. El hondo seño
conozco ya de la malicia suma,
y conozco del bien la errátil bruma,
que se levanta sobre todo cieno.
Mas, a malicia y a bondad ajeno,
quiero ya que mi vida se consuma,
mi vida, leve glóbulo de espuma,
flotando en una copa de veneno.
No te envídio, Luzbel. . . Si ángel tu fuiste,
yo también, como tú, si hacia el presidio
de la maldad suprema descendiste,
también yo como tú. Nada te envídio;
que hay un Placer que para tí no existe,
y yo puedo gozar: el del suicidio!

La libélula es un poema sencillo y profundo. El poeta sale de
e_xcursión en la tarde por las afueras de la ciudad.
Tras la hermosa mañana de aquel día
llegó la tarde nebulosa y fria;
enlutose el añil del firmamento,
y al compás de las ráfagas del víento
alzó el campo confusa vocería.

Cerca ve pasar un arroyo. Más allá unas lavanderas huyen de
la lluvia amenazante.
Aún quedaban algunas lavanderas
a la orilla del agua, las postreras,
que de la lluvia amenazante huían
y al recoger sus trapos, parecían
soldados que plegaban sus banderas.

�82

Universidad

Universidad y Universidades

83

A un lado está la fundición en donde aún brilla recién vertida
la candente lava. Y allá lejos alza el Cerro de la Silla sus picachos
medio velados por la niebla.
Cerca, la fundición donde aún brillaba
recién vertida la candente lava;
y allá, muy lejos, tras la opuesta orilla,
sus picachos el cerro de la Silla
medio velados por la niebla alzaba.

De pronto el poeta se detiene y vé en el suelo una roja libélula,
que, prendida aún al vacío cascarón, lucha en vano por tender el vuelo; y quiere cogerla.
Quise cogerla; mas pensé al instante
en mi alma, al pobre insecto semejante,
alma de loco, acaso de poeta,
a los moldes antiguos aún sujeta
pero de nuevos moldes anhelante.

. Rompe entonces el poeta las ligaduras que atan al insecto para
que este vuele; pero el desdichado insecto, sin fuerzas ya para volar,
se aferra al cascarón donde había abandonado parte de su ser.
Mis mon~ es el canto del poeta ausente de su tierra natal,
por la cual guarda un intenso «;ariño. Desde los v~tidos años este
se aleja para no volver a ella smo en contadas ocaSion:5 y por b~eve tiempo. En estos versos el autor habla de las montañas de su tierra con el dulce y apagado tono de la ternura, y les pide un lecho
para su último reposo.
Nacer me visteis: me prestásteis sombra
y en vuestras hojas secas, mis montafias,
de niño hallé una alfombra:
por eso para mi no sois extrañas;
por eso mi alma moribunda os nombra,
y pide, mis montafias,
a vuestro seno humbroso
un lecho para mi último reposo.

Ahora, después de años, el poeta, apaciguad~ para siempre su
desesperación, duerme el sueño de sueños en su tierra natal.

!+!!t!
**

UNIVERSIDAD Y UNIVERSIDADES

AUREL!ANO GARCfA FERNANDEZ
Catedrático d e las Facultades de
Ouímíca y Farmacia y de Med icina

L comparar nuestro sistema universitario con los sistemas
europeos a los que se atribuye tanta eficacia, se echan
de ver en seguida diferencias fundamentales, las cuales
estriban, no sólo en el método, sino también en la organización e incluso en el sistema de dil;ciplina.
El método seguido en los países europeos se diferencia esencialmente del nuestro por su absoluta continuidad. Desde el final de la
primaria hasta los últimos cursos de la Facultad la enseñanza de las
diversas materias es progresiva, de tal manera que aún cuando el
alumno pase por diferentes planteles a medida que su educación
avanza, nunca quedan lagunas en sus conocimientos, caso que desgraciadamente sucede en nuestro sistema, donde existe un verdadero abismo desde la Escuela de Bachilleres a las Facultades respectivas ; abismo que el alumno debe salvar sin más criterio que su propia iniciativa. Esta continuidad del plan educativo se debe únicamente a una perfecta coordinación de programas entre las distintas fases educativas, coordinación que no sólo evita la falta de determinados conocimientos sino también el caso, muy frecuente entre nosotros, de que un determinado concepto se repita varias veces en el
curso de la preparación universitaria resultando de ello una pérdida
de tiempo para el desarrollo de los programas.

�84

Universidad

II.

Universidad y Universidades

85

La enseñanza primaria en la mayoría de los países europeos es
libre, es decir, que por lo general no se indican programas por cursos, ni se fija un determinado número de años para su estudio, sino que solamente se establece un mínimum de conocimientos y de
edad para el ingreso en la preparatoria. La edad de ingreso oscila
entre los nueve y los once años. El ingreso en la preparatoria se verifica mediante un examen eliminatorio el cual sólo puede, por lo general, ser presentado dos veces. Nuestra organización tiene sobre
aquella la ventaja de poder controlar de una manera más efectiva
la marcha de los estudios primarios ya que disponemos de reglamentación y programas distribuídos por cursos, pero en cambio nos falta el examen eliminatorio para el ingreso en las Preparatorias, examen que es absolutamente necesario ya que viene a significar una
especie de selección profesional. En efecto, es un hecho de todos conocido el que una gran parte de los individuos que terminan su primaria no poseen facultades para abrazar una profesión intelectual y sí
manifiestan aptitudes para determinado ramo de las profesiones manuales; es un error crasísimo el pretender que estos individuos, por
el solo hecho de poseer una posición económica desahogada, puedan llegar a ser profesionistas, error que desgraciadamente vemos
repetido a diario miles de veces, ya que sinceramente hablando, más
del sesenta por ciento de los alumnos que pueblan las aulas de las
preparatorias en nuestro país no tienen vocación alguna P9r el estudio y terminan abandonándolo después de algunos años, al no poder
pasar los primeros cursos de la Facultad.

En las asignaturas de Psieología, Etica, Sociología, etc. los alumnos reciben una exposición general de las distintas escuelas y posiciones que les deja en libertad de escoger más tarde su credo político y moral; la enseñanza de la literatura se hace de una manera
práctica encargando por lo general al alumno de criticar o exponer
su opinión, en artículos de una determinada extensión, sobre diversas obras literarias que se facilitan aunque en los primeros cursos en
realidad estos ejercicios, más que críticas, son análisis sobre las diversas formas literarias.

La enseñanza primaria es un don que todo ciudadano tiene derecho de exigir y obligación de cursar; pero las puertas de la universidad deben de ser guardadas con espada de fuego para que por
ellas sólo puedan atravesar los aptos, los inteligentes, los que verdaderamente van a ella para aprovechar sus enseñanzas y si los recursos económicos de algunos no fueran suficientes para llegar hasta
ellas, la Nación debe proporcionárselos si quiere llegar a contar entre sus filas con hijos preclaros que la enaltezcan y la honren. Pero
los ineptos deben ser alejados de las aulas, porque su presencia en
ellas sólo sirve para dificultar la marcha de la enseñanza y para
crear profesionistas inútiles que son la peor plaga que puede caer
sobre un país.

La duración de la preparatoria es de seis a siete años y la principal característica estriba en que los cursos, a diferencia de los
nuestros, son de pocas asignaturas lo cual permite profundizar más
en cada materia. Considerándose la preparatoria como un conjunto
de conocimiento de cultura general pre-universitaria, no existe en la
mayor parte de los países separación entre los que han de estudiar
carreras científicas o carreras literarias; en otros la separación se
efectúa en el último o los dos últimos años. En España la enseñanza preparatoria se termina mediante un examen de Reválida muy
semejante a nuestros exámenes profesionales: si el alumno pasa este examen recibe el título de Bachiller y puede comenzar sus estudios universitarios.

La selección profesional es imprescindible si se quiere obtener
buenos resultados en la enseñanza universitaria, pero la selección
debe de hacerse de una manera efectiva al comenzar la preparatoria,
no en las facultades, pues lo contrario significa disminuír la capacidad educativa de aquella con perjuicio después de los estudios superiores.

Haciendo una comparación entre este sistema y el nuestro vemos claramente varias cosas: en primer lugar el alumno sale generalmente mejor preparado porque las asignaturas son más fuertes
es d~ir más extensas ,Y profundas qu~ las nuestras y además por~
que siendo pocas en numero (un maxnnum de seis) puede dedicarles más atención a cada una. Tenemos además que al alumno se le

La selección profesional se lleva a cabo en la mayoría de los
países mediante un severo examen de ingreso; pero existen algunos
como, por ejemplo, Rusia, donde la selección profesional constituye
un ':erdadero pr?ceso de pruebas psicológicas, de "test", de ensayos
contmuados al finat de los cuales los examinadores determinan no
sólo la capacidad del examinado sino también la rama o profesión
por la cual manifiesta su máxima aptitud.
Las materias de la preparatoria se dividen por grupos que generalmente están compuestos por Ciencias naturales, Matemáticas,
Idiomas extranjeros, idioma nacional y literatura, Física y Química,
Geografía, dibujo y un grupo de cultura general en que intervienen
Latín, Sociología, Psicología, etc. La enseñanza de la Historia suele acompañar a los cursos de geografía, lo cual facilita por lo general la comprensión del alumno.

�86

Universidad

concede criterio, lo cual hace que tome más interés por sus estudios;
sin embargo este criterio se mantiene siempre bajo el limite de una
disciplina, no moral, pero sí material, muy rigurosa; este hecho hace que el alumno en su afán por sobresalir se documente en fuentes
exteriores y adquiera el hábito de la consulta que es imprescindible
para los estudios universitarios. La disciplina en la Preparatoria es
rigurosísima y las faltas generalmente se juzgan en los llamados consejos de disciplina en los cuales tienen representación los alumnos,
aunque los cargos sean exclusivos del Claustro de Profesores. Las
pruebas parciales son frecuentes y se procura que la práctica alterne lo más posible con la teoría a fin de que el alumno pierda poco
a poco la perniciosa costumbre de memorizar que tanto perjudica a
nuestros estudiantes.
En los estudios superiores el criterio europeo es casi diametralmente opuesto al nuestro en lo que respecta a organización. Se le
concede al alumno el criterio más amplio, exigiéndosele tan sólo un
mínimum de conocimientos teóricos y un mínimum de prácticas, verificadas, eso sí, con un control mucho más riguroso que el de nuestras Facultades.
El catedrático de Facultad es un verdadero conferencista y los
alumnos acuden a sus conferencias cuando éstas tratan sobre puntos que les interesan pudiendo faltar sin que sean objeto de ninguna sanción; las bibliotecas universitarias proporcionan al alumno medios de documentación sobre los distintos puntos de cada cuestionario
y sobre todo no existen text.os, es decir que, quiéralo o no, el alumno
se ve obligado a seguir para sus estudios el sistema de consulta que le
pone en posibilidades de resolver en el futuro los problemas que se
le presenten sin la ayuda del profesor. Las prácticas son minuciosamente checadas por los preparadores, pero pueden hacerse en cualquier época siempre que para ello se utilicen los laboratorios o los
medios oficiales de que disponga la Facultad respectiva. El sistema
de profundizar en los conocimientos teóricos, al contrario de lo sostenido por las universidades de EE. UU. para las cuales sólo la práctica es esencial, tienen la ventaja de que en muchas ocasiones las
fallas encontradas en la práctica puedan ser explicadas recordando
la teoría y sobre todo que el profesionista resulta un verdadero intelectual con medios, ideas y recursos propios y no un mero manejador de aparatos como se pretende hacer en la tendencia americana.

La organización universitaria es federal en casi todos los países, el territorio se divide en distritos en cada uno de los cuales hay
una universidad, el rector de esta universidad es la máxima autori-

II.

Universidad y Universidades

87

dad escolar del distrito y tiene facultades para resolver la mayor
parte de los problemas educacionales, incluso los de las escuelas primarias, que también caen bajo su jurisdicción. A su vez los rectores
dependen del Ministro de Instrucción que es quien resuelve en última
instancia los problemas más complejos y dispone las convocatorias
para oposiciones a cátedras. Todos los puestos se adquieren mediante oposición, la cual generalmente consiste, no en un examen, sino en
cursillos que durap hasta tres meses y en el transcurso de los cuales
los examinadores pueden darse perfecta cuenta de la capacidad de
cada uno. Los catedráticos son funcionarios públicos y solo pueden
ser separados de su cargo por renuncia o mediante proceso judicial.
La documentación escolar se lleva por duplicado existiendo dos
fichas de cada alumno, una en el plantel correspondiente y otra en
los archivos del ministerio. Las sanciones tienen por lo general carácter nacional cuando son graves y el sancionado no puede ingresar
en planteles distintos al suyo.
De todo este sistema universitario resulta que los individuos que
logran obtener su título se encuentran verdaderamente preparados
para enfrentarse con la vida. Los alumnos que salen de nuestras aulas llevan desgraciadamente una preparación más deficiente, pero
debemos tener en cuenta que la vida en América es mucho más fácij,
mucho menos dura que la vida europea y que comparando los medios,
los alumnos de nuestras facultades no salen tan desvalidos como muchos suponen.
Por otra parte nuestras universidades son muy jóvenes, apenas
están empezando a formarse y para su juventud, teniendo en cuenta
la adversidad de las circunstancias y lo exiguo de los recursos de que
disponen, son verdaderos prodigios de organización. Muy grande es
la labor que aún nos espera, muy dura la lucha y muy difíciles las
circunstancias, pero la semilla de tantos nobles educadores mexicanos que consagraron su vida a la excelsa tarea de redimirnos de la
esclavitud de la ignorancia ha de producir sus frutos y no está lejano el día en que nuestra Universidad sea honra y orgullo de las Américas.

�JORNADA TERCERA

�I.

Datos Biogrilicos del Benemérito del Estado In¡¡. Miguel F. Martínez

91

I.

DATOS BIOGRAFICOS DEL BENEMERITO DEL
ESTADO ING. MIGUEL F. MARTINEZ

OZIEL HINOJOSA
Director de la Escuela Normal

REO que ha sido acertado el escoger para dar a conocer,
a través de los canales de la radio, en esta hora que patrocina el H. Consejo de Cultura Superior del Estado, algunos rasgos biográficos del Benemérito de la Educación
Nuevoleonesa, el Sr. lng. D. Miguel F. Martínez, por haber pasado solamente tres días del aniversario de la fecha en que
este distinguido nuevoleonés, vió la luz primera.
Hace 92 años, el 5 de julio de 1850, nació en esta Ciudad de Monterrey el Ing. Martínez. Fueron sus padres el señor D. Antonio Martínez y la señora doña Francisca Pérez de Martínez.
Este para nosotros querido maestro, este fornido intento de realización exhaustiva de la personalidad humana, esta figura de empaque universal completo, hizo sus estudios primarios en esta población y la secundaria la cursó con toda regularidad en el glorioso y
tradicional Colegio Civil del Estado, continuando la profesional como Ingeniero Topógrafo, carrera que terminó con el señor Francisco Mier, en estudios privados, ya que los cursos oficiales de Topografía se clausuraron por carecer de aspirantes a esta carrera.
Se inició en el magisterio por causas económicas. Al cursar el
segundo año de Ingeniería, tuvo que hacerse cargo de una escuela

�92
municipal para ayudar al sostenimiento de su familia. Fué, como lo
han sido muchos, casi todos los maestros, de sangre plebeya, sin más
tatarabuelos, como decía el maestro Sierra, que el pueblo, con todas
sus miserias y todas sus virtudes, pequeñas y grandes, valiosas y
ennoblecedoras.
La vida del maestro Miguel F. Martínez, llena de pequeños y
grandes accidentes, sujeta en gran parte a los vaivenes políticos, con
rumbos cambiantes por las luchas intestinas del país, encarna una
contextura espiritual recia; pertenecía el hombre a ese tipo excepcional que, como afirma el maestro Antonio Caso, faltó al notable
libro de Carlyle, que ha formado escuela y doctrina en el culto a los
héroes y a lo heroico en la historia de la humanidad, al tipo que llama Caso productor del heroísmo filosófico, ese silencioso hombre de
actitud discreta, callada y apasionante. Y el Maestro Martínez era
filósofo si aceptamos que, educar el espíritu y el cuerpo, es arte de
pensadores y filósofos.
Amaba la ciencia y el arte, sirvió al Estado y al país. Fué maestro e Ingeniero y hasta militó con el grado de Teniente. en las filas
del General Gerónimo Treviño. Siendo soldado, en plena lucha, solicitó y obtuvo permiso para venir a Monterrey a presentar examen
profesional como Ingeniero, y al día siguiente de su graduación volvió a las filas.
En su cabeza esférica, de proporciones atléticas, habia un lu•
gar importante para la música, la pintura y la literatura. Muchos
triunfos obtuvo escribiendo y redactando la primera revista semanaria ilustrada que hubo en Monterrey: "El Jazmín" ; notables fueron sus trabajos como admirador de Goya y Miguel Angel y brillantes sus buenos éxitos en los campos de Euterpe, por sus instrumentaciones, como Director de Orquesta y sobre todo, como concertista
de flauta, instrumento que dominaba totalmente, hasta tocarlo a la
perfección y que, muchas veces, en los pesados y aciagos días de la
Revolución, sirvió para llevar el bien ganado pan a los pequeños hijos y a la amorosa madre y noble esposa que, seguramente, muchas
veces bendijeron la modesta flauta salvadora de los trances duros,
en las dolorosas y fatigantes horas de prueba.
La obra más fecunda en Nuevo León, desarrollada por el Ing.
Martínez, abarca del año de 1881, al de 1901, principiando por ser,
en el Ayuntamiento de la Ciudad, comisionado de Instrucción y llegando a ser, al mismo tiempo, al final de estos veinte años, Director
de la Escuela Normal para Profesores, Secretario del Consejo de
Instrucción del Estado y Director General de Educación Primaria,

l. Datos Biog.rá±icos del Benemérito del Estado, lng. Miguel F. Martínez

93

habiendo pasado por infinidad de puestos, tales como Director de
sencillas escuelas en los municipios del Estado y la capital, Director de
la Academia Profesional de Señoritas, de la cual fué fundador y organizador, Director de instituciones y colegios particulares, Director
y catedrático del Colegio Civil del Estado y maestro de las clases de
Psicología Pedagógica, Metodología General Teórica y Práctica, Organización Escolar y otras materias.
Al celebrarse el Primer Congreso Nacional de Educación, en el
año de 1889, el Ing. D. Miguel F. Martínez llevó la representación
nuevoleonesa y al dar a conocer la Noticia sobre las Condiciones que
guardaba el Ramo de Educación en el Estado, se dió a conocer él
como maestro de gran valía, entendedor de la materia y conocedor:
de los métodos modernos, no solamente en teoría sino principalmente en su aplicación.

Fué el Ing. Martínez el encargado por el Gobierno, para revisar
la legislación sobre educación de Nuevo León y a él se debe el arreglo
de las leyes más sólidamente estructuradas que aún perduran en su
total esencia, en nuestra Entidad; fué en realidad el organizador de
la escuela primaria nuevoleonesa, base de la educación y cultura del
pueblo-. Y su fama traspasaba rápidamente las fronteras de la Pa•
tria Chica: fué llamado por el Gobierno de Coahuila para que estudiara las condiciones de la Escuela Normal de la Entidad vecina y
rindiera un informe proponiendo, por 1895, la reforma que era menester, hacer para ponerla a la altura que reclamaban las circunstancias de la época.
Organizador fecundo y recio, de cordial y afectuoso trato, que
para orgullo nuestro y timbre de gloria de Monterrey, fué llamado
para hacerle responsable de la Dirección General de Instrucción Primaria en la Ciudad de México, puesto que acertadamente desempeñó con entusiasmo, llegando a ser Presidente de la Academia de Profesores de México.
Por acuerdo del Sub-secretario de Educación, Lic. D. Justo Sietta, y en colaboración con el distinguido educador veracruzano D.
Enrique C. Rébsamen, Director de la Escuela Nacional par a Maestros,
formuló la Ley de Enseñanza Superior, creándose secciones especiales para laJ enseñanza del Comercio, la Agricultura, la Industria y las
Artes Mecánicas y la Minería y que se pusieron en vigor con magníficos r esultados. Fué Jefe de la Sección de las Escuelas Normales
y Especiales, Director de la Nacional de Maestros, catedrático de
Historia de la Pedagogía de la misma Escuela Nacional, de Psicología Pedagógica, de Cosmografía, de Metodologías Especiales y ocupó otros importantes puestos en el Ramo de Educación. Largo sería

�94

Universidad

l. Datos Biográficos del Benemérito del Estado, lng. Miguel F. Martínez

95

ennumerar una por una sus diversas actividades, pero las anotadas,
dan seguramente una idea de las múltiples facetas de esta alma, jugosa hasfu los bordes, de entusiasmo por la obra educativa, que aterciopeló constantemente su diario vivir con el baño purificador del
amor a la escuela y el sacrificio personal.

compañero de labores, el señor profesor D. Serafín Peña. El magisterio del Estado, las Autoridades, los niños, los estudiantes, y la Sociedad en general tributaron honores con este motivo a los maestros .
Beneméritos y aplaudieron el trascendental acuerdo del Congreso
Local.

La sencilla y modesta forma de obrar, de este corazón entregado a la escuela, se manifiesta en sus propias palabras, cuando un
grupo de discípulos, organizaron una fiesta en su honor, al visitar
Monterrey, viniendo de México; dijo: "Pero n~cesito y debo deciros
que os he dejado, no por ir en busca de honores y de riquezas, ni de
posiciones envidiables (y esto mejor que nadie lo sabéis) sino llamado por el destino que me ordenaba imperiosamente ir a otras regiones a cumplir con mi sino irrevocable.

La vida física de este hombre fecundo se cortó el 2 de febrero
de 1919. Fueron ese día y los siguientes de luto en el Estado. El poeta, más regiomontano que potosino, D. David Alberto Cossío, dijo
ante el cadáver del ilustre educador:

''Vuelvo entre los míos y me siento orgulloso de vosotros. Me
siento consolado de haberos dejado porque os encuentro más animosos en el trabajo, más dignos en vuestra labor de apóstoles de la
buena causa ..... .
"Id, amigos míos, a continuar en vuestra labor de progreso, seguid alimentando en vuestros discípulos los benditos ideales del bien
y la fraternidad para que con el influjo de vuestras enseñanzas, los
hijos de Nuevo León, que en épocas de luchas han sabido derramar
su sangre para defender sus libertades, sean también los primeros en
marchar en esta época de paz, por la senda del progreso".
Palabras estas, que cambiadas ahora en sus renglones son de actualidad: si en época de paz los hijos de Nuevo León, son los pñmeros en marchar por la senda del progreso, en este minuto grave para la Patria, sabrán derramar su sangre para defender sus libertades.
Don Miguel F. Martínez regresó al Estado en 1915 para hacerse
cargo de la Dirección de la Escuela Normal para Señoritas y tres o
cuatro años, los anteriores al de su regreso, los pasó soportando miserias sin cuento, días penosos y duros, en plena efervescencia revolucionaria, ocupando puestos peligrosos y difíciles ; vino lleno de ardor a reanudar su tarea constructiva, a convivir con los suyos a retocar su obra educacional.
Pero un buen día llegó al minuto de gloria: el 20 de mayo de
1918, la H. XXXVIl Legislatura Constitucional del Estado, expidió
el famoso decreto Número 57, por medio del cual declaraba Benemérito de la Educación Nuevoleonesa, al Sr. Ing. Miguel F. Martínez, y daba igual honor a su colaborador eficiente, al incansable

Era bueno, era sabio, era pobre, era manso ....
su muerte es la caricia de un secreto descanso,
en la armoniosa orilla de un umbroso remanso .. .
y, tras el :r:udo golpe nuestra alma se recobra .. .
¡el maestro renace, desde hoy, en su obra! .... .
¡el espíritu flota donde el cuerpo zozobra . ... !

Compañeros maestros y universitarios:
La vida del Benemérito, es un ejemplo a seguir desde el principio hasta el fin. Hay que guardar, con celo fraternal, el sugestivo trabajo, la imperecedera obra del Maestro; su balsámico recuerdo es
parte de nuestra tradición educativa e histórica y ha de venerarse.
Toda una bella enseñanza de ternura cordial, de tareas eficientes,
austeras y serias, de bondades y amor, es la sincera y cariñosa ofrenda del Benemérito Maestro Ing. M. F. Martínez a la Escuela Nuevoleonesa. Aprovechémosla constantemente para bien del pueblo y de
la Patria.

�II.

Orígenes de Literatura en San to Domingo

97

II.
ORIGENES DE LITERATURA
EN SANTO DOMINGO

FRANCISCO M. ZERTUCHE
Catedrático de Literatura en la
Escuela Nocturna de Bachilleres

S tesis reiteradamente declarada en la Historia de las ~
tras Iberoamericanas, la de que, con las invictas armas
españolas, vinieron a nuestro Continente la lengua y la
literatura características de la época.
La expresión literaria genuinamente indígena o quedó confinada en los escombros de las civilizaciones sojuzgadas por
el imperialismo español, o desvirtuada en esencia y forma al ser transcrita por los mision~ros y cronistas, de acuerdo con los intereses religiosos de los conquistadores.
Una de las Colonias que ofrece mayor antigüedad en la iniciación y desenvolvimiento de la lengua y literatura española es Santo Domingo. Ciudad Trujillo, fundada por el hermano del Gran Almirante hacia 1,492, era, en los primeros años del siglo XVI, la sede en que los poetas populares depositaban la mies de las insulares
letras.
La expresión literaria dominicana tiene su raigambr-e en los remotos tiempos de la colonización. España vivía entonces, como consagraba Bernardo de Valbuena :
·
Dando a su Imperio y ley gentes extrañas
que la obedezcan y aiíactiendo al mundo
una española Isla y dos i!:®añas

�98

Universidad

y ya en Santo Domingo había poetas, escritores y humanistas,
a cuyos famosos timbres debió la antigua ciudad el nombre de Atenas del Nuevo Mundo. Desde los días de los Colones la poesía extendía su imperio en aquellas soledades, como lo cantan las estrofas de
Juan de Castellanos, dedicadas a la sublevación de Enriquillo, acaecida hacía 1,519:
Por faltar pues entonces fuerte gente
y usarse ya sonet.os y canciones
el Enrique se hizo tan valiente
saliendo siempre con sus intenciones.

La empresa cultural de los conquistadores prodigaba sus beneficios a los autóctonos: Enriquillo, tomado en educación por los franciscanos era "gentil letor, buen escribano". Había escuelas y conventos y trasuntos de corte como la de María de Toledo; erigíase la
primera Universidad de América, con los trazos clásicos de las españolas; se escribía en latín; personajes de España e Italia estimulaban la vida citadina, en la que no eran pocas las manifestaciones
poéticas.
A pesar de ese temprano florecer de la expresión literariaaparte de los versos latinos del prelado Geraldíni, su oda sáfica a la
Catedral escrita hacia 1,520, y las sentenciosas coplas del historiador Oviedo "abundante y desdichado versificador" - las primeras
muestras positivas que se conservan en la poesía dominicana, son
los versos blancos y los sonetos de
"la ingeniosa poeta y muy religiosa observante doña Leonor de
Ovando, profesa en el Monaterio de Regina de la Española", y un
soneto de Francisco Tostado de la Peña, conocidos merced al insigne lirida madrileño Eugenio de Salazar, vecino de Sto. Domingo de
1,574 a 1,577.
Los más lejanos vestigios de la poesía popular dominicana, indudablemente anterior a la manifestación erudita, puesto que ella vino
en las naos descubridoras en boca de soldados y marineros aficionados a la copla y al romance, pertenecen a los tiempos del historiador Oviedo y del poeta Lázaro Bejarano en una de cuyas sátiras hay
reminiscencias del viejo romance "Mira Nero de Tarpeya", uno de los
primeros popularizados en América, según las doctas informaciones
del erudito Ramón Menéndez Pidal.

Antes que Bejarano, el Padre Las Casas menciona ese romance: en su Destrucción de las Indias, escrita en 1,542, refiere que en
México, hacia 1,530, "quando estavan pasando por espada los yn-

II.

Orígenes Je Literatura en Santo Domingo

99

dios, el gobernador pestífero mirándolo con buen plazer, cantava
aquella canción que dizen:
Mira Nero de Tarpeya
a Roma como se ardía,
grit.os dan niños y viejos,
y él de nada se dolía.

Del vate Lázaro Bejarano y de la abundancia de poetas en su
tiempo -la segunda mitad del siglo XVI- hay prolijas noticias en
los Discursos Medicinales de Méndez Nieto, parte de los cuales dió
a conocer el eximio polígrafo montañés Dn. Marcelino Menéndez y Pelayo. La producción de Bejarano puede estimarse como la primera
manüestación conocida de la poesía popular en Sto. Domingo, empobrecida y desmedrada por cierto, no por falta de ingenios, sino por la
carencia de imprenta y las incesantes vicisitudes de la Colonia, ya
robada e incendiada, ya traspasada a extraña dominación como un
hato de bestias, o perdida en las espesas nieblas del cautiverio haitiano.
A principios del siglo XVII la vida literaria cobra singular valor con la presencia de Tirso de Molina "uno de los más indiscutibles
de que la literatura española puede gloriarse", según Menéndez Pelayo, morador del Convento de la Merced hacia 1,617. Este dato asume particular significación para la historia de la poesía popular en
América, cuando se recuerda que fué Tirso de los que, con Juan del
Encina, Fernando de Rojas y Lope de Vega, introdujeron los llanos
elementos de la poesía popular en el teatro artístico; que concurrió
con dos canciones, tres glosas, dos romances, y una canción ~l a
una justa literaria de carácter religioso "autorizando la solemmdad
con el crédito de los ingenios" del país; y que llevó a varias de sus comedias diversas voces americanas, antillanas en su mayoría, lo que
aumenta el carácter popular de sus celebradas canciones. De ahí
que el erudito Rodríguez Marin considere a Tirso como el más folklorista de los dramáticos españoles, con excepción de Lope de Vega.
Después de Bejarano y de Tirso, es preciso recorrer una centuria por el yermo desierto de las letras coloniales, para dar con otro
poeta que puede situarse entre los bardos populares: Francisco Morillas, de quien apenas si se conocen dos jantanciosos versos de su glosa escrita con motivo de la victoria dominicana en la Sabana Real de
la Limonade, el 21 de enero de 1,691:
que para sus once mil
sobran nuestros setecient.os . .. .

Posterior a Morillas cerca de un siglo, y por la senda de la poe-

�100

Universidad

sía popular, aparece el olvidado Luis José Peguero, docto a la vez en
la Historia, en la Moral y en la gaya ciencia. Es autor de una Historia de la conquista de la Isla Española; de unas letrillas de sabor
gongorino, y de un romance dedieado a los esforzados isleños que han
sabido defender la Isla Española -según propias palabras. Peguero murió en 1,792, en los tiempos del pintoresco Meso Mónica, agudo
repentista cuya producción ha pasado aunque en parte, injustamente, a la. obra del Négrito Poeta. Quizás murió en la primera década
del siglo XIX.
Juan Antonio Alix, Juana A. Hernández y Eulogio CACabral, p,ara no citar la rica pléyade de cantores dominicanos, realzan el panorama literario de Santo Domingo en el plano de la poesía popular.,
hasta antes del Romanticismo.
El erudito Pedro Henriquez Ureña, máximo maestro de la. crítica y de la filología iberoamericanas en la hora actual, es el más depurado valor de la República dominicana y uno de los que, bajo la advocación irrefutable de Dn. Ramón Menéndez Pidal, ha logrado profundas investigaciones con Américo Castrof Tomás Navarro Tomás, Antonio G. Solalinde y nuestro Alfonso Reyes en el Centro de Estudios.
Hist(&gt;ricos de Madrid.
E.os orígenes y la evolución de las letras dominicanas van enlaza,..
das inseparablemente a su historia política.
Debemos analizar su feeunda producción literaria. con criterio
histórico. Las palabras de D. Marcelino Menéndez y Pelayo nos_ dicen: "Si los versos no se leen con los ojos de la historia ¡cuán pocos
versos habrá que sobr.evivan.!"

JORNADA CUARTA
Asosto 9•19+Z

�I.

Datos Biográficos del Lic. Don Alejandro Je Treviño y Gutiérrez

103

I.
DATOS BIOGRAFICOS DEL LlC. DON ALEJANDRO
DE TREVIÑO Y GUTIERREZ, FUNDADOR DE
LA FACULTAD DE DERECHO

HELIO FLORES GOMEZ
Catedrático de la Facultad de Derecho
y Ciencias Sociales

ON precisión axiomática Emil Ludwig ha dicho, con la autoridad que le da su dedicación y facilidad intuitiva que

tiene de gran biógrafo, que esta tarea, la de reseñar los
hechos y las obras de los hombres, es algo que queda
fuera del alcance humano y si tal cosa afirma el escritor antes mencionado, con cuanta mayor razón lo diré de quien habla, que sólo por afición, y a las volandas, dedícome en pocos momentos a la tarea de conocer la vida de aquellos que en una u otra
forma, han vivido en nuestro Estado prodigándose para sus conciudadanos y para bien de su patria chica. Hoy diré bien poco de un varón digno de ser recordado siempre, eternamente, por Nuevo León y
principalmente por los que hemos hecho del Derecho, nuestra actividad o nuestra carrera; me refiero al señor licenciado don José Alejandro de Treviño y Gutiérrez.
Es desconocido, quizá por completo, para muchos de quienes me
escuchan y conocido bien poco para nosotros mismos, debido a las lagunas tan enormes que existen en nuest ros archivos, lagunas que desde luego, aclaro, no se deben a personas o instituciones, sino que ello
es resultado de la forma accidentada y anormal de nuestra evolución
política y social.

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104

Universidad

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Datos Biográficos del Lic. Don Alejandro de T reviño y Gutiérrez

105

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El señor Licenciado don José Alejandro de Treyiño y Gutiérrez fA-t. lb""'-.,,,
nació en la cercana Villa de Marín, N. L., a mediados del siglo XVTII; _,,, (
hace sus primeros estudios en la Escuela Elemental de la misma Vi- cu --&lt; -:&gt;
lla con múltiples dificultades; con posterioridad pasa a esta ciudad de &lt;,.._, { ¿ Monterrey, donde ingresa al Seminario Conciliar y abraza el estudio
1
de la carrera del Derecho.
/' , 1JU¡
Principia el siglo pasado y se inicia la guerra de Independencia rtJ,t,. d 'de México; al concluir ésta vuelve la calma a renacer en la Nueva
España y sólo existe el deseo de lograr el bienestar y engrandeci- l/.,l().(1AII )
miento de México. En Nuevo León, dicho deseo se manifiesta en forma patente, debido a diversas circunstancias y el progreso en diversas manifestaciones, asoma por todas partes.
d/ 1itM Es precisamente bajo tan buen augurio cuando el señor Lic.
don José Alejandro Treviño Gutiérrez con~ibe la idea de organizar
en debida forma el estudio de las materias relativas al Derecho; primeramente comunica a sus amigos la idea y encuentra eco en ellos
y procede a darle forma para que adquiera vida. Después de los trabajos previos que tal empresa requiere, llega por fin el día 19 de
enero de 1824, cuando ese ilustre varón declara con toda solemnidad,
en el recinto o salón de los miembros del Tribunal Superior de Justi•
cia, gue se declaran inaugurados los estudios de derecho en el Estado de Nuevo León. El Lic. de Treviño y Gutiérrez asume el carácter de Director de dichos estudios así como se reserva la cátedra,
bastante importante, de Procesal; toda su experiencia, todos sus co•
nocimientos en la tramitación que se sigue en el proceso judicial, la
hace saber a sus discípulos con una autoridad tal, que se ha hecho
memoria de sus pláticas y se les ha reconocido el valioso mérito que
tuvieron. Hubiera sólo bastado lo anterior para señalar en lugar
prominente al licenciado de Treviño y Gutiérrez e'tltré los éiudada•
nos eminentes de Nuevo León. Meritoria y laudable por todos conceptos, su idea brillante de organizar los estudios de Derecho en el
Estado; pero más aún meritoria su labor para realizar la idea y encauzarla por senderos firn:ies y estables.
Sin embargo, un mérito más concurre en la persona del Lic. Tr~
viño y Gutiérrez y es el haber presidido, en su carácter de M~ra•
do de la Primera Sala, el H. Tribunal Superior de Justicia en -el Esta•
do, desde el año de 1824 hasta el momentd en que siete años después,
se separaba del ear¡?:o debido a una seria en,fermedad que le aquejaba.
Su integridad moral, su eoi:rdueta y hOB:radez intacllable y sus dotes
de juri$, le permitieron ttna brillante aettta.ción a través de nuestro Tribunal máximo.
Sintiéndose bastante delicado ·&lt;te salud, se dirigió al H. Coñ'greso del Estado en nota que no pudo pasar desapercibida,, MliCitab.do

¡,~d{(

licencia definitiva para dejar su encargo; y digo que dicha nota no
puede dejarse en el olvido por lo que en ella expresó: principia _por
manifestar que jamás ha olvidado por un solo momento la obligación y el deber que tiene todo ciudadano para cumplir con el en~go o la comisión que los habitantes del Estado le hayan confendo;
que también se ha percatado de que el cumplimiento de ese deber,
debe ser siempre apegado a las maneras y costumbres de todo buen
caballero; pero que siente la tristeza de que por causas ajenas a su
voluntad, como lo era la enfermedad que le aquejaba y que día a dia
se agravaba más y más, le impedía desempeñar su delicado puesto
con detrimento no de su salud, ni de su bienestar ni de su comodidad que poco valen, sino del despacho de los negocios, ~ionand_?
perjuicios a la Sociedad y al Estado mismo; que en tal ~d, solicitaba la gracia de retirarse de su encargo a fin de ver s1 podia r~
cobrar parte de la salud perdida.
Ante aquella nota, lacónica por cierto, pues que así era el estilo
de redacción en aquella época, pero bastante elocuente si se lee entre
líneas el H. Congreso del Estado tuvo que acceder a lo solicitado Y
se pe~tió al licenciado de Treviño y Gutiérrez abandonar su sitial
de Magistrado.
Pocos días después de hacer entrega del Despacho a su cargo •
salió el licenciado rumbo a la Villa de Marin, su tierra natal, en donde desgraciadamente al poco tiempo fallecía víctima del mal que le
aquejaba.
Sentida fué la defunción del ilustre ciudadano de quien nos ocupamos, pu~ dejaba en el Estado un. hueco difícil de. ll~nar; sus funerales vieronse sumamente concurridos y a ellos asIStieron en per•
sona las primeras autoridades del Estado;, el pueblo de la Villa__de
Marín hizo acto de presencia ante el cadaver de uno de sus hiJos
predil~ctos testimoniando así por última vez su admiración y cariño.
No quiero terminar sin expresar que la semilla arrojada en el
surco de la enseñanza por el licenciado Treviño y Gutiérrez, pronto germinó y ya para el año de 1827 él mismo, indudablemente que
emocionado y orgulloso, certificaba que los jóvenes Juan N. de la
Garza y Evia, Bernardo Ussel y Guimbarda, Ramón Gregorio Guerra, José Angel Benavides, Valerio Borrego, Santiago Montemayor
y Evia y Leocadio Garibay, estaban en aptitud de recibir el grado
de bachiller en Leyes, cosa que de una manera solemne fué declarada más tarde por don Juan Bautista Valdés en su carácter de Rec•
tor de los Estudios Universitarios que se hacían por aquel entonces.
Hace años, en enero de 1936, debido al empeño del Colegio de
Abogados del Estado y principalmente a la labor de los señores li-

T

�106

Universidad

II.

Discurso del Dr. Mateo A. Sáenz

107

cenciados Jesús C. Treviño y Rafael Lozano, se impuso el nombre
del Lic. Treviño y Gutiérrez, a una aula de nuestra Facultad, habiéndose celebrado con tal motivo una sencilla ceremonia en el local aludido en justo desagravio por la indiferencia y el olvido en que lo tenemos.
Concluyo pues, manifestando cuánto agrado y con cuánta satisfacción he recordado en esta noche, la venerable figura del benemérito de la Enseñanza del Derecho en el Estado, don José Alejandro
de Treviño y Gutiérrez: alto de estatura, de frente amplia y de pronunciadas entradas, de nariz semi-aguileña, boca chica y enjuta y
ojos chiquillos que se antojaban bullidores e inquietos y que revelaban la inteligencia y la viveza de aquel ser; recuerdo para mí más
grato porque trae a mi memoria los días, que apenas ayer pasaron,
cuando cursé mi enseñanza en la Facultad de Derecho del Estado,
cuyas aulas son presididas por la efigie del Lic. Treviño y Gutiérrez,
nombre que además le fué impuesto al Aula principal hace apenas
unos años, en septiembre de 1935, como pequeño desagravio siquiera, al olvido en que lo habíamos tenido; homenaje sencillo que fué
debido principalmente al ilustre Colegio de Abogados de Nuevo León
y a los señores Licenciados Jesús C. Treviño y Rafael Lozano.

II.
DISCURSO DEL DR. MATEO A. SAENZ.
CATEDRATICO DE HISTORIA DE MEXICO

EN LA ESCUELA DE BACHILLERES
Este discurso no fué' leído Ínte11ro
en virtud de haber: sido censurados
alsunos párrafos, conce_otui&gt;sas _~todos,
:;;,;el Sr, lnt;,:ven7:;r de~la Secre~aría de

l

Comwiícaciones y Obras Pú6lícas

UANDO en una nación existe
sante y altamente instructivo
para que sus enseñanzas nos
del momento y nos alienten a

un pasado digno, es interevolver los ojos a la historia
conforten en los proble~
esperar serenos el porvemr.

La historia de nuestra Patria, con sus sombrias lagunas, y sus hombres negros que sól? merec~n que se ~enda sobre
su memoria el piadoso manto del olvido, está, en cambio, llena de
hombres cuya majestuosidad no alcanzan a disJ?inuir .los duros embates de la perfidia o el rencor y cuya trayectoria lwmnosa, es como
faro acogedor que marca el sendero del progreso y de la libertad.
La humanidad del presente vive hor~ aciagas. Sobre el dere~o
humano parece privar el derecho del mas fuerte; sobre las naciones débiles se levanta, como amenaza perenne de su existencia, ~l
poderío de sus altaneros vecinos; en algunas partes del mundo, la ~bertad se ve aherrojada; la verdad ~ene que o~ulta~e .co1;r10 un, c~men; la democracia es una blasfeIDia; la mentira, m siquiera habilmente deformada por los artificios del genio, parece enseñorearse de
las mentes de los jóvenes; la igualdad ha tenido que refugiarse, tan
perseguida se vé como en los tiempos del, primitivo cristianism?, en
obscuras catacumbas; y los conceptos mas caros de la humamdad:

'

�108

Universidad

el honor, la dignidad y el valor, se ven escarnecidos por los modernos
bárbaros de los países totalitarios que harían enrojecer de verguenza a las ignaras muchedumbres de la edad media.
En medio de este caos, los pueblos jóvenes de América, que apenas hace unos cuantos años veían cristalizar en sus constituciones
los postulados de la Revolución Francesa, contemplan primero atónitos, y después enfurecidos, esta ola de barbarie que amenaza al
mundo. Y al ver caer exhaustas y rendidas naciones que fueron su
ideal, (honor y gloria a los invictos luchadores de la Francia Libre
que harán resurgir a la Francia científica y gloriosa que admiraremos siempre) vuelve las páginas de su historia, buscando entre sm1
héroes invictos, entre sus estadistas notables, entre sus políticos honrados, entre sus paladines de la libertad y del derecho, al hombre
cuyo ejemplo los inspire, al hombre cuya vida fecunda sirva todavía
para mantener la fé y el entusiasmo.
Desfilan entonces los nombres de todos los Libertadores de Améric3;: Washington, Hidalgo, Bolívar, Martí, Sucre, San Martín y Morazan. Hombres que en sus respectivos países viven aún y vivirán
siempre y cuya luz es de tal magnitud que traspasando las fronteras
de su Nación, cubre todo el Continente Americano. Todos ellos lucharon por la Independencia, todos ellos proclamaron la Libertad y
pregonaron la Igualdad de todos los hombres. Más ¡Ay! casi todos
ellos murieron sin haber visto coronada su obra, o sólo consiguieron
ver realizada una independencia política que constituía el primer eslabón roto de la enorme cadena que pesaba sobre las espaldas de sus
contemporáneos. Su obra fué enorme, fué obra de gigantes, pero no
podía ser completa, pesaba todo un pasado ignominioso, pesaban varios siglos de esclavitud, no podía ser la obra de un hombre o de una
generación y surgen entonces nuevos hombres, verdaderos continuadores de la obra empezada, hombres humildes que analisan tratando de destruir todos los factores que intervienen en la esclavitud moral y material de los seres humanos, y luchando contra prejuicios inveterados, contra intereses económicos enormes, contra ideas ancestrales, rompen el siguiente eslabón de la cadena y ponen los cimientos de la humanidad actual de esta América joven y vigorosa que parece destinada por los hados a servir de antemural a la codicia desenfrenada del altanero megalómano que sueña con uncir al mundo el
pesado yugo de una esclavitud milenaria.
Lincoln en los Estados Unidos de Norte América, concede igualdad de derechos ante la Ley a los negros y suprime la esclavitud. No
importa para determinar su actitud que grandes intereses económicos se oponen a esta reforma, no toma en cuenta que habrá espíritus

II.

Discurso del Dr. Mateo A. Sáenz

109

retardatarios que se opongan a su labor y que inclusive provoquen
una guerra civil en que perecerán muchos ciudadanos; la supresión
de la esclavitud era una necesidad, era imprescindible lograrla y las
vidas que se sacrificaran eran el precio de una de las conquistas más
grandes de la humanidad: la conquista de la libertad.
Y de la magnitud de todos los hombres mencionados, México
produce un autóctono símbolo de la raza, un aborigen de pura cepa,
un hombre que podía comprender los sacrificios de los suyos porque
los había sufrido: Juárez.
Para hacer un juicio crítico de su obra, tiene el historiador que
colocarse en el medio en que actuó Juárez y esto sólo es posible haciendo un análisis cuidadoso de factores tan heterogéneos, examinando y revolviendo miserias tan asquerosas, hurgando en documentos
falseados por la envidia y el rencor, que constituye obra de titanes
justipreciar su labor.
Pero el juicio sereno de la historia, ese juicio a que temen más
los hombres honrados que a la muerte misma, ha sido dado ya en
forma definitiva y el indio zapoteca de rostro impasible, ha entrado
ya en el terreno de la inmortalidad y ha traspasado las puertas de
la gloria inmarcesible ganando para nuestra Patria la admiración de
toda la. humanidad.
Cuando la Patria está en peligro, cuando el país gime ante un
enemigo poderoso desde el punto de vista material, cuando las naciones todas habían dobl3:do su cerviz y se habían humillado ante los
ejércitos invencibles de la Francia heroica, cuando las intrigas diplomáticas habían podido más que los razonamientos serenos de nuestro
ministro de finanzas que había demostrado estar en la imposibilidad
física de dar cumplimiento a los compromisos económicos que el país
había contraído con motivo de cruentas y prolongadas guerras íntestinas; cuando las Cancillerías del mundo se hacían sordas a las reiteradas comunicaciones en que se les explicaba la verdadera razpn que
había para suprimir los pagos de la deuda exterior; Juárez, con la
fuerza que dan el derecho y la razón, se apresta a defender la dignidad nacional ultrajada y vence haciendo que se escriba en la historia
de la humanidad, con letras imborrables, que todavía son de actualidad y que deben conocer nuestros actuales enemigos, su célebre frase que hizo que una nación Sud-Americana lo declarara Benemérito
de las Américas: "El respeto al derecho ajeno, es la paz".
Juárez, inflexible en el derecho, no cedió ante los encantos de la
princesa extranjera que solicitaba la vida del rubio y soñador Empe-

�110

Universidad

rador Austríaco; Juárez, incorruptible, no dió su brazo a torcer ante
las reiteradas ofertas de los cuantiosos intereses que representaban
los bienes del clero que hubiera sacrificado una parte de ellos, con tal
de conservar sus privilegios que sintetizaron los conservadores en su
grito de guerra: Religión y Fueros. Ni los halagos de Maximiliano,
ni las ofertas de los Ministros Extranjeros, ni la adulación, ni las
amenazas; nada lo hizo cambiar. Esos son los hombres que de lejos en lejos produce nuestro hemisferio y que en los actuales momentos necesita el continente. Como cachorro perseguido por jauría
hambrienta, llevando sólo la Constitución, como símbolo viviente del
pueblo mexicano, recorre en auténtica peregrinación de la legalidad
la República toda, y ni el poder lo marea, ni el temor lo arredra y
puede escuchar impávido lo mismo las censuras acres de sus despechados enemigos que los elogios del más grande de los italianos, Garibaldi, que si resucitara, como nuevo Mesías, arrojaría del Gobierno
Italiano a los payasos que pretenden apoderarse de las conciencias
de su pueblo y que dicen representarlo.
Si Juárez es grande en la guerra, si con genio y habilidad inigualables supo sortear los escollos en medio de la tempestad borrascosa
de las pasiones desatadas y los odios desencadenados de su época, si
supo vencer a los conservadores, aplastar a los traidores y humillar
a los extraños, más grande se perfila su figura aureolada por el marco de la paz bien ganada. No le bastó vencer al presente, era necesario echar los cimientos del futuro, y al consagrar los derechos del
hombre en la Constitución de 1857, rubricó en forma rotunda su fama de estadista.
Marchando México en los momentos actuales por un sendero tan
escabroso y lleno de abrojos como estuvo el camino recorrido por Benito Juárez, cumple a nuestro deber de patriotas levantar en nuestros corazones un altar en que ofrendemos diariamente las siemprevivas de nuestro recuerdo y gratitud a su memoria y en el que hagamos los más fervientes votos que es capaz_de formular el pensamiento humano, de seguir su ejemplo inspirador e imitar su vida, ofreciéndola, si preciso fuera, eri holocausto de la Patria del mañana, grande
y respetada como la deseamos todos los hijos de este bello girón de
tierra Americana.

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                    <text>SUI

GENERIS

Juuo - AGOS1020t0, AÑ02 NÚMER09
www.SuigenerisFapsi.com

�UANL
Ul'\IVERSIDAD AVTÓNOMA DE l\"UEVO LEÓ&gt;I

®

EDITOR INVITADO:

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León

NoRMAN ERNE STO RAMÍREZ

S

omos varios países de Latinoamérica los que podemos presumir
que festejamos un bicentenario, así
es; dos siglos de ser una república libre
y soberana. Somos un pueblo predominantemente mestizo, que a pesar de Terremotos, Huracanes, crisis económicas,
políticos demagogos y demás, seguimos
de pie, quizá con los bolsillos vacíos y con
una jodida hambre pero siempre de pie,
como alguna vez el General Zapata dijo:
"Prefiero morir de pie que vivir siempre
arrodillado...
Ahora es cuando ;no?... ya es tiempo de
vivir la libertad como realmente aquellos

Dr.Jrnís A11cer Rodríguez
Rector

lng. Rogdio G. Garza Rivera
Secretario General

Dr. Ubaldo Ortiz Méndez
Secretario Académico

Lic. Rogdio Vi/lama/ Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura

Dr. Ce/so José Garza Awíta
Director de Publicaciones

Mtro.}osé ArnrnnJo Pe;rn
Director de la facultad de Psicología

Mira. Maga/y Cardrnas
Subdirectora Académica

Mtra. María Eugc11ia Gónzales
Subd.i.rcctorn Adn1ini.stn.tiva

héroes la imaginaron en algún momemo.

Son tiempos difíciles donde la libertad
suena a utopía, donde la función paterna y
la Ley han quedado casi barradas. Encendamos entonces que libertad no es desorden, definitivamente necesitamos el orden
para llegar a ser cultura, pero necesitamos
la Ley que se imponga para forjar dicha
estructura y en algún momento llegar a
tener una propia, muy propia identidad.
Vivamos pues el bicentenario, "¡Viva la
independencia!, ¡viva la América!, ¡muera
el mal gobierno!" (Miguel Hidalgo y Costilla).

Dra. Blanca Idalia Mo11toya
Subdirectora de Proyectos Educativos

Mtro. Amoldo T€l/,z López
Subdirector de Posgrado

Dr. Manud Guaclt1lupe McúJiz
Subdirector d e Investigación

Om-, Méndez Castillo
Editor responsable..
CJ,rüti,m Alm1is Contrrras
José A . Barttcl, MMtíncz
Editores

Osear Barrtrn Rubfo
Redacción

Ramiro Rui-z Castilto
Diseño

Raym,mdo E. Bote/lo
Diseño de portada

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S UIGENERJS S U! GENERIS, Año 1, Número 9,J u lio-Agosro 0010. Fecha de publicación , de Sepriembre. Revisra Bimesrral, edirada y publicada por la
Unive.rsidad Aurónoma de Nuevo León, a rravés de la Facultad de Psicología. Domicilio de la Publicación: Faculrad de Psicología, Dr. Carlos Canseco y Mu,
cualis mo N o. 110. Colonia Mitras Cenrro., Monterrey, Nuevo León, México. C.P.64460. Télefono: -t,&gt; 818¡ ¡¡ 78;9
s ro. Impresa por: EDfR I;Y, Narciso
Mendoza 4024, Col. N iño ArtiUeco, Monce.trey, Nuevo León, México. Titaje: iooo ejemplare.s.
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Las opiniones y concenidos expresados son re.s ponsabi.tidad exclusiva de los autores.
Porh ibida su reproducción cocal o parcial, en cualquier for ma o medio, del concenido editorial de e.sce número.

IMPRESO EN MÉXICO
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�EDITORIALES
Los

GRITOS DE INDEPENDENCIA

Por Pedro A. Ló¡,ez

Los hippies mexicanos eran una copia muy bizarra del auténtico nipp·e americano el
suje-.:o no exis-.:e indivioualmente es 1mpos ble ... precisa de ser dependiente.

e

orno bien se sabe, hace doscientos
años el pueblo mexicano se levantó
en armas para reclamar una supuesta
independencia respecto al régimen extranjero.
Considerando que la Independencia tiene sus
diversos puntos de ser vista o analizada: ; Era
dependencia u opresión? Creo que el llamado
del cura Hidalgo no actuó precisamente por la
necesidad de una independencia a dicho régimen -porque en realidad no existía la dependencia como tal, hacia dicho sistema- sino por
una libertad de opresión socio-económica; contra el mexicano de aquellos tiempos; el mexicano de 1810 era un campesino sumiso-esclavo
sin derecho por aspirar a la igualdad social.
Lejos ya de aquel entonces, no estaría de
más preguntarnos si la independencia por fin
se deja ver en nuestro país. La revuelta social
del cura Hidalgo y lo que ello desencadenó,
por supuesto que dio la posibilidad de cambio,
pero también la posibilidad -paradójicamente-, de una verdadera dependencia.
Un México libre de opresión... sí, pero falto de identidad propia y susceptible por todas
partes de ser impresionado ideológicamente
por la influencia de otros países -con grandes alcances por cierro. ;Por qué no vemos al
mexicano de unas décadas atrás?
Los hippies mexicanos, por ejemplo, eran
una copia muy bizarra del auténtico hippie
americano, y fueron todo un suceso en nuestro país que hasta hoy en día, uno que otro
sobrevive en las banquetas; o la moda de los
80's, o de los 90's, incluso ahora, en el 2010
;Cuántos reggaetoneros, texas, emos y demás
fauna se pueden contar en un viaje en metro o
al caminar por el centro de la ciudad?

Es ahora, desde la infancia, el mexicano
extranjero. Se celebra el grito de Independencia y muchos de los que lo gritan, portan una
apariencia con influjo de otras culturas ajenas
a México y, necesitan tal apariencia para incursionar y ser aceptado en determinado grupo social. Cada año el grito de "Viva México"
despierta el sentimiento de patriotismo y
libertad (cosa rara: libertad es lo que hoy se
pierde por la situación social accual, somos
cautivos del rumor y de la duda que nos deja el
crimen organizado).
Parece que hoy en día ya no hay régimen
-al menos externo- que someta al mexicano.
Nuestra cultura es una deformada copia de
muchas otras que de hecho no tienen un pasado tan interesante (y olvidado) como el de
México.

�EDITORIALES -

Los GRITOS DE INDEPENDENCIA

Me pregunto cuántos gritos
de Independencia habría que
dar y con qué frecuencia para
poder descubrir al mexicano
real junco a sus características
propias... supongo que ranco
grito aturdiría y como a no mucha gente le interesa saber en qué puede terminar cal modelo
del mexicano -porque quizá lo encontramos
muy carente de casi todo- sería mejor buscar
los beneficios que la depe ndencia nos deja. Y
no me refiero claro, a lo lacra o tranza con que
es catalogado el mexicano típico, sino a codo
aquello que nuestra dependencia a cal o cual
esquema no ha logrado llenar y que nos da la
infinita oportunidad de cambiar las posiciones que hasta hoy se adoptan.
La dependencia nos acerca al descubrimiento de posibilidades canto internas como
externas, no solo de un individuo, sino de un
grupo, o ¿por qué no? de un país entero.
Doscientos años después, el interés del
mexicano por México ya no es por la igualdad social. Parece que ahora es por el dominio territorial al costo que sea: dejó de ser el
mexicano sumiso-esclavo y paso a ser el mexicano armado contra el propio mexicano. Irónicamente, la delincuencia mexicana sí tiene
un verdadero estilo propio. Algo impera internamente en todo el territorio mexicano y
en codos los estratos sociales. Quizá es de lo
que rodos dependemos ahora para lograr un
ascenso, un avance, oportunidad.
Esta dependencia, es, quizá la llamada corrupción de la cual no hemos podido desprendernos por muchas décadas. Actualmente en
cualquier ámbito del sistema social mexicano
existe la corrupción como una forma de dependencia para obtener un mínimo: educación, economía, política, empleo, depo rte,
religión.
¡Cuántos gritos de habrá que dar para librarnos, esta vez, después de doscientos años,
ya no de un régimen que somete, sino de lo
que el mexicano hoy en día, necesita para
avanzar? El sttjeto no existe individualmente:
es imposible; precisa de ser dependiente, eso

es claro; por algo es sujeto y no individuo, esrá
sttjeto a cal o cual cosa, lo que no es claro es
la forma en que se relaciona con aquello de lo
que depende.
Tristemente, hemos hecho de la dependencia una forma de sistema: una aberración. No
hay evide ncia alguna de que México vive de
manera independiente. Es más fácil encontrar evidencia de la decadencia a la que 11amos
como país. Y me vuelvo a preguntar, ¡cuántos
gritos hay que dar, no para tener independencia, sino para cambiar la dependencia en la
que vivimos? Quizá quedaríamos sordos... o
afónicos.

LA COMPLICIDAD
CON EL DESASTRE
Por Valeria Santíllana

Creo que la esperanza no va a alimentar a nuestros hijos en el futuro,
pero la corrupción y el desvío de
fo"ldos menos. el. universo nos brinda
inf"l1tas posilJilioaaes de cacnbio.

N

o se necesita mucho para saber que
estamos enfrascados en la idílica
creencia de que el próximo gobierno generará el cambio que tanto anhela el
pueblo mexicano y de la carencia de dignidad
en el ámbito político del país. Sabemos que el
cambio no se dará en las condiciones que la
gran mayoría desea. Para que verdaderamente ocurra un cambio, pienso se debe empezar
por uno mismo y por los valores que profesamos.
Cuando era joven sin afán de ofender al
lector- o mejor dicho,
unos cuantos años
atrás, tenía interés
particular en la política y el entorno «democrático» y diplomático
del país y es por eso
que decidí entrar a la
facultad de Ciencias

/&lt;

;J,

:t.-

~-,;o
.

'

\,

)

�Políticas y Administración Pública, pensando
que algún día ocuparía un cargo público para
ayudar a mi gente.
Siempre se me dijo que no podría cambiar
lo que ya está establecido, que es más posible
que el sistema me corrompa anees de que pueda ejercer cambio alguno. Sin embargo, sigo
cocalmence en contra de ese pensamiento: el
mexicano en su mayoría podría decir que es
apolítico, pero cada día que pasa nos vamos
dando cuenca de la magnitud de la indigente
realidad política que cenemos y creo que cada
vez somos más las personas que cenemos sed
de justicia, respeto, dignidad y líderes comprometidos con la sociedad.
Existe una frase que me encanta y es: «La
complicidad con el desastre», vaya que me
cautivo por que ciene implícita una desfachatez aucencica que podría desmoralizar hasta
a López Obrador -que vaya que lo considero
difícil- y hablando honestamente es cierto:
codos somos participes de esca oleada inmundicia, por seguir sumidos en el sueño idealista
de un posible aire de cambio.
Honestamente no se qué tenga que suceder
para que el grito de guerra vuelva a escaliar,
pero sé que no falca mucho. Somos las generaciones venideras las que reemplazaremos
el bullicio de la corrupción o al menos en mi
pensar idealista así lo considero.
Realmente no creo que los mexicanos nos
dediquemos a dormir poco debido a la carga
que llevamos, creo que es todo lo contrario,
dormimos mucho porque la carga es poca,
porque no cenemos la iniciativa de revisar
nuestro entorno
y ser proaccivos
para realizar alguna estrategia
de cambio o algún movimiento
que por mínimo
que sea puede
alentar masarsenal de batalla.
Creo que la
esperanza no va

a alimentar a nuestros hijos en el futuro, pero
que la corrupción y el desvío de fondos y el engrandecimiento del bolsillo de pocos a cosca
del gaseo público, no es la mejor solución para
nosotros que seremos los representantes del
país en poco tiempo.
Ya que estamos conscientes de los errores
que se han cometido en el pasado y que se siguen cometiendo. Ya hemos visto el patrón
que se ha seguido y lo conocemos desde Miguel de la Madrid -que es el presidente con el
que inició mi interés político-, podemos decir
que ya sabemos cómo hacer para modificarlo
y que es exactamente nuestro calón de Aquiles. Tenemos múltiples ejemplos de países con
limitaciones que han sabido guiar a su pueblo
a la mejora continua, ¿dónde quedó el sentimiento nacionalista y ese afán de crecimiento~
México es una gran potencia y lo sé, pues
estoy orgullosa de poder gritar a contra viento que soy mexicana, pero, ¿de qué nos sirve
ayudar a otros países cuando el nuestro esca
en desgraciaf Y no escribo solamente en referencia a algún cipo de desastre ambiencalisca,
sino que existen miles -sino hasta millonesde personas en pobreza extrema, personas
que no tienen nada y nosotros queriendo lucir
bien anee los ojos burocráticos del globo.
Hace una semana o un poco más me alegré
canco cuando supe sobre la cumbre latinoamericana de la cual fuimos anfitriones, me
da gusto que México avance y se involucre en
la problemática internacional y en el mejoramiento y el estrechamiento de las relaciones
entre los países vecinos, esto es algo de lo cual
no podemos demeritar a nuestro país y a nuestro presidente, por el contrario lo considero
digno de admiración, sé que esto nos ayudará
a impulsar nuestra economía y dependerá de
nosotros el aprovechamiento del mismo.
Creo que ya fue suficiente de quejas, de
alaridos de subordinación y maltrato que de
nada nos sirven, más bien creo que es tiempo
de hacer propuestas de cambio, de hacer asociaciones preocupadas por el bienestar de los
mexicanos, de evitar la fuga de intelectuales y
eruditos, tenemos infinidad de recursos y no

�EDITORIALES - LA COMPLICIDAD CON EL DESASTRE

puede ser posible que bs empresas tengan que

"Cc,cto~losrn posiU.: l,,,l,J,ff,I&lt; l,brrtrHI, d [shHlv úlllh&gt; t'11

importar productos que nosotros no fabricamos.
No solamente necesitamos alzar la voz
para decir que algo no nos parece: creo que
debemos tener iniciaciva y debemos empezar ya. Estamos a buen tiempo de enderezar
nuestro camino político y que no sólo abarque este rubro, sino que se extienda por toda
la matriz del México ensombrecido que tenemos como pueblo, debemos hacer alianzas,
pero no solamente a nivel internacional, sino
que en cada núcleo de cada sistema del que
formamos parte.
El universo da infinitas posibilidades de
cambio que se nos presenta debe ser: aprovechado con propuestas y avidez de cambio.

d~¡,1rá dt&gt; c•xrst,r"'

DoscIENTos AÑos
DE PROGRESO E

Celebremos que somos un país con educación,
que conoce su historia. Pues estoy seguro que
cualquier mexicano conoce las campañas milicares ganadas por Morelos, junto con Mariano
Matamoros, N icolás Bravo, Vicente Guerrero, Galena y otros personajes que ayudaron a
consumar la Independencia de México. ¿Para
qué hablar de ellos si ya todos conocemos lo
que estos héroes hicieron por nosotros? Mejor
hablemos de otros aspectos que no podemos
pasar por alto.
Festejaremos que somos un país económicamente independiente... bueno, dependemos casi totalmente de la economía estadounidense; además que tenemos una enorme
deuda externa por saldar, y por si fuera poco,
llevamos ya varios años en crisis económica.

Aunque claro... eso es solo un de ralle sin importancia.

INDEPENDENCIA
Por Razicl Tovar I razicltovar@hotmail.com
http://razicltovar.blogspot.com/"

b,g,·I,

1

Tal vez la independenc;a significan
los 53 mil m illones de dólares q ue
posee Carlos Slim O tal vez que el
crimen al f n está organizado estos
doscientos años sí hemos estado
progresar.do
"'St•r rJJdependtcJJH' es lM,l de wur peíJU&lt;.'WJ nu11ona. t.'5 el

prn•deg"' .l,· los.fi,at,·s '
ste 16 de septiembre, nuestro querido
país México, celebrará su Bicentenario
año de Independencia. Pero para festejar en grande como debe ser, hay que preguntarnos ¿Qué es lo que vamos a celebrar? ¿Qué
es eso can importante llamado «Independencia»
que nos enseñan desde la primaria y que nuestro
gobierno se ha tomado la «molestia» de gastar
millones en montones de publicidad y preparativos para los festejos, para vendernos -perdón-,
recordarnos que este año fescejaremos ,el tan esperado bicentenario? Veamos pues, algunas de
las cantas cosas que hay que celebrar.

E

Hay más cosas que aplaudir, como por
ejemplo, que somos una Nación libre, en donde hace más de un siglo se abolió la esclavitud.
Ahora podemos ser «ciudadanos» con la seguridad de que se nos respetará nuestra libertad;
claro, con la pequeña excepción, de que de vez
en cuando existirá uno que otro asesinato ... o
decenas, a causa del narcotráfico y el crimen
organizado en estados como Nuevo León,
Coahuila, Tamaulipas, Matamoros, México y
alguno que otro estado más.
No pasa de que nos secuestren o que algunos de nuestros hijos encuentre una granada
fragmentada en nuestro pario y les estalle,

�pero eso sf: ¡Nadie nos quita nuestra libertad!

ante codo, primero al mexicano anees que al

Lo bueno es que el crimen está organizado,
y no desorganizado ... estos dosciencos años:
hemos estado progresando ¡Ya somos más organizados! N uestros honorables criminales
son orgullosamente mexicanos.
Pero no es todo, ¡aún hay más que celebrar!
Elogiemos que somos un país donde todos tenemos voz y voto POR IGUAL; un pais con democracia, y por eso cualquier mexicano puede
decir orgullosamente que jamás, en ninguna
de las elecciones de nuestro país se ha sospechado de algún fraude electoral. ¡Porque la
democracia la hacemos codos!
Ovacionemos que somos un país emprendedor y en expansión; por eso, el presidente Antonio López de Sanca Anna vendió la mirad del
territorio mexicano a los EUA, para ganar unos
cuantos dólares como buen emprendedor.

extranjero.
Somos un país independiente, en el que
por alguna extraña razón existen miles y miles de pobladores que emigran ilegalmente al
extranjero, más los que lo hacen legalmente
porque dicen buscar una mejor vida. ¿Por qué
buscar una mejor vida en el extranjero! ;Qué
acaso doscientos años de independencia no
nos ha dado una mejor calidad de vida! ;O
será acaso que estamos confundiendo el concepto de independencia!
Tal vez la independencia significan los 53
mil millones de dólares que -según la revista
Forbes- posee Carlos Slim, actual dueño de
Telmex, Sanborn's y otras empresas famosos;
magnate que actualmente figura como la persona más rica del mundo. O los 6 mil millones
de dólares de Ricardo Salina Pliego, dueño de

Y eso es lo &lt;le menos, ya que somos un

TV Azteca y grupo ElekLra; o los más de mil

país de cultura y de tradiciones originarías de
nuestra cierra. De tal forma en Monterey y en
algunas otras ciudades, nos gusta festejar el 31
de Occubre con máscaras, disfraces y dulces
-y por supuesto- preferimos mil veces comprar un producto mexicano que uno americano, ver una película mexica que una gringa, o
comernos unos buenos tacos antes que ir a un
McDonald's. Estamos ran orgullosos de nuestra Independencia y cultura, que ensalzamos

millones de dólares del Emiliano Azcárraga
Jean, dueño de Grupo Televisa; y los millones
de las más o menos de 30 familias de México
que poseen la mayor parte de la riqueza del
país.
Tengamos por seguro que estas personas y
sus millones nos ayudan a ser un México independiente, y que gracias a nuestra «democracia» nuestro voto vale lo mismo que cualquiera de ellos ¡No hay que dudar ni un segundo
en que esto no sea asf!
¡Que vivan nuestros doscientos años de independencia! Que viva nuestro México independiente, honesto
y no corrupto, trabajador y
responsable anees que apático. Y si en algún momento
nos quitan nuestra querida
independencia, al menos
nos queda el tequila y los
domingos de carne asada
para no pensar en ello.
iVIVA MÉXICO!

St9

�DIL IN'TRO DE LA FAPSII
DE CURSO
orno ya es tradición, antes de terminar el periodo vacacional los alumnos de nuevo ingreso tienen la oportunidad de tener un Curso de Inducción en
las instalaciones de la faculcad donde por medio de maestros y alumnos se comparte a los
nuevos alumnos la información más básica e
importante.

las de clases son fieles testigos de la evolución
de la facultad. Una de las personas que es fiel
a este cipo de charlas es la Maestra Alejandra
Quintanilla que durante cada seis meses se
encarga de contar el origen de nuestra facultad
Durante la semana se cuenca con diversas
actividades recreativas. Una de ellas es el famoso «Rally» que consiste en que los alumnos del curso posean un rema diverso en sus
equipos: futbolistas, luchadores, roqueros

Algo que tienen de interesante el cursos es la
gran bienvenida que se le da al alumno ya que
al llegar nuevo a un lugar es común que a la
gran mayoría de las personas no tenga n ni idea
de cómo se llaman, de que escuela provienen o
si practican algún deporte o simplemente que
les gusta hacer en sus ratos libres.
El Curso de Inducción da la oportunidad a
los alumnos de aprender la historia de nuestra faculcad, esto gracias a los maestros que
con su experiencia durante los años en las au-

entre muchos más, los cuales trataran de ganar el rally a través de distintas pruebas que
previamente se establecieron en los diversos
puntos de la facultad como el frontis, la explanada, el campo de la faculcad, etc.
Una de las oportunidades que también los
alumnos gozan es de contar con información
de los equipos deportivos representativos de la
facultad donde por medio de una presentación
de los diferentes coordinadores y entrenadores del departamento de deportes se muestra

e

�a los alumnos las oportunidades, los horarios,

las instalaciones y sus diferentes beneficios.
El curso tiene una duración de una semana
pero dentro de ese tiempo los alumnos podrán darse cuenca de las diversas actividades
académicas que realizaran durante su estancia en la facultad. Con una introducción a la
cultura de la facultad y con una cordial bienvenida los alumnos estarán listos para empezar sus clases.

BIENVENIDA
I viernes 6 de agosto se llevó a cabo la
tradicional bienvenida de la Facultad
de Psicología, celebrada en el frontispicio en dónde además, fueron presenrados
diferentes grupos y equipos represenrativos
de la escuela.

E

Con una presenración de la mesa directiva fue
iniciada la ceremonia, en punto de las doce
del mediodía, seguida por la presenración
de los equipos representativos de la facultad:
Basquecbol, Fut-ball Americano, Fútbol Soccer, Porristas, y deportes individuales como
Judo y Karate.
También se tuvo la oportunidad de conocer a los distinros grupos culturales como el
Equipo de Psicodrama, la Rondalla Femenil
y Varonil, y el grupo de Teatro entre otros.
El evenro culminó con el tradicional pastel
y refresco a los alumnos, además de emotivas palabras para el semestre que nos espera
¡Bienvenidos a todos!

�01L INTRO DE LA FAPSI

SE ESTRENAN
PINTARRONES

L

a administración de la FaPsi, estrenó
para este semestre pmtarrones acondicionados para funcionar canco como
pantalla para los proyectores de techo como
para funcionar como apoyo visual para los
profesores y alumnos. Cada una de las aulas
se acondicionó con estos elementos.

19.

La Mesa Directiva Estudiantil

Electa

convoco a Junta de Representantes en los turnos matutino y vespertino respectivamente
para informar de los resultados de las elecciones, presentarse como MDE electa y convocar
a la recolecta de juguetes del primer proyecto
en puerta la brigada «Demos vida a su sonrisa» en la comunidad la Chona.
20, :1-1, 22. Recolecta de juguetes

23, 24, 25 Brigada «Demos vida a su sonrisa».

Asistieron 9 alumnos de la facultad los cuales
participaron en trabajos comunitarios diversos. Además se impartieron pláticas de Paternidad Positiva con más de cien folletos con
información básica y conceptos de la temática.
También se abrió espacio para asesorías, entre
otras actividades.
Cerca de novecientos juguetes se recolectaron
gracias a la participación de la comunidad Escudiancil de la FaPsi.
MAYO

3. Se publica la función y servicios de CAD DI
10. Se convocó a Junta de representantes para
dar informes y revisar organización de Comité Legislativo.

INFORME DE
ACTIVIDADES
REALIZADAS DE LA
MESA DIRECTIVA
ESTUDIANTIL
EVOLUCIÓN
ESTUDIANTIL
ABRIL

13. Conferencia «Hipnosis: Micos y aplica-

ciones en la psicología» por el Mero. Amoldo
Téllez
14. Conferencia «Género, Diversidad y Violencia» por Miguel Villegas Lozano

17, 18, 19 y 20. Semana del Psicólogo, Ciclo de

conferencias proyecciones de películas, exposición de fotografías y coloquio.
17 y 18. Exposición de libros de Profesores de

FaPsi UANL
24, 25, 26, 27, 28. Semana de Diversidad

14.

Psicología del Deporte: Manejo de emociones grupal e individualmente (Mero. Juan
Francisco Cruz Palacios)

Sexual, ciclo de conferencias gratuitas con
valor curricular proyecciones de películas y
exposición de posters.

16. La planilla Evolución Escudiantil fue electa.

JUNIO

�:2.

Toma de Protesta de la Mesa Directiva Es-

tudiantil Evolución Estudiantil.
3. Conferencia «Drogas un viaje casi sin re-

torno: origen, consecuencias, solución». Por el
Psicólogo chileno Luis Alegría.

Juuo
6, 7 y 8. Recolecta de víveres en el frontis de la

facultad para los damnificados y afectados por
el Huracán «Alex».

ACTIVIDADES
PERIODO AGOSTO
D1CIEMBRE 2010
AGOSTO,
SEPTIEMBRE,
ÜCTUBRE+
A cadémico
CONGRESOS CON MENOS COST O

9. Entrega de víveres en la Explanada de Rec-

toría dada la participación de la comunidad
Estudiantil de la FaPsi.

V Congreso Regional del CNEIP. Región
Sur -Sureste. Boca del Río, Veracruz, México

Septiembre 20 - 22

XVIII Congreso Mexicano de Psicología (SMP)
19/1,3. Apadrinado por parce de los miembros

de la MDE en los cursos de Inducción a los
Alumnos de nuevo ingreso. Rally con el objetivo de integrar y transmitir la identificación
los valores y el amor por su facultad.

Ciclos de conferencias dedicados a
diferentes ramas de la psicología
AGOSTO.

AGOST O

«Creando Culcura Ecológica». Posters
hechos de material reciclado con mensajes de
conc1enc1a.

3.

6. Bienvenida al Semestre Ago-Dic 2010. Música y pastel y presentación de grupos representativos de la facultad.
4,

Universidad Iberoamericana, Ciudad de
México, México. Octubre 20 - 22

s, 6. Buzón de Quejas comentarios y Suge-

rencias de MDE con la temática de la cafetería. Con el objetivo de formalizar la Opinión
de los Alumnos y como fomentar el derecho a
la expresión. Todo lo recolectado será transcrito y respaldado y se dará copia a la administración.

_ Conferencia Asociación Regiomontana de
Psicoanálisis, A.C., ARPAC
26. Conferencia Psicología Forense y Criminalista
27. Conferencia Trastornos Psicosexuales
Septiembre
SEPTIEMBRll

Psicología y filosofía: Modelo de hombre accual Dr. Humberto González.
Taller de pruebas psicológicas proyectivas
Semana de Psicóncologia, Ciclo de conferencias y Exposiciones
Taller Motivacional y superación personal la
Experiencia de vida de Julio Balderas.
ÜCTUBRE

s ,6 y 9. Recolecta de Libros para la Feria.

u . Feria del Libro. Cuyo objetivo principal
es facilitar libros usados a bajo cosco para apoyar la economía de los alumnos y la cultura de
sustentabilidad.
10,

ANUNCIATE

St9

CON NOSOTROS

CONTÁCTANOS:
SUIGENERIS.PSl@GMAIL.COM

Psicología y Arre: Arre Subliminal (Ricardo
Marcínez)
Psicología de la educación: Implementación
de nuevas técnicas de educación en Psicología
(Dr. Humberto González)
Técnicas de interrogatorio (Lic. Eunice Alegría}
;Cómo empezar a escribir un libro! (Dr. Cirilo H. García)

Taller de Tanatologia dirigido a Médicos
y Psicólogos. &amp;9

�COLOQUIO :

¿SER PSICÓLOGO Y EL SER ESTUDIANTE?
¿CUÁL ES NUESTRA POSICIÓN ACTIVA EN
LAS PROBLEMÁTICAS SOCIALES ACTUALES?
EXl'RACTo Of: PONENCIAS PR!SENTADAS EN Et COLOQUIO DEI. MISMO NOMBRE LLEVADO A CAl!O EN Et MARCO DE LA SlMANA Of:l PSICÓLOGO EN MA'!O DE 2010

''El ser psicólogo, advenir co'i\o tal en esta sociedad de nuestro México lindo y querido,
lleva consigo cargar toda una gama de clichés la aparición de un psicólogo-psiquiatradoctor-polida-detec tive que sale victorioso de atrapar o matar algún asesino en ser e"
Por José Carlos Llancs Sáenz I carlosUanesl@gmail.com

E

n primer lugar un agradecimiento a los
organizadores del coloquio por tomar
en cuenta a coda persona relacionada
con la facultad y con este mundo «psi» para la
realización de esre evento ¿Ser psicólogo y ser
estudiante? ¿Cuál es nuestra posición activa
en las problemáticas sociales actuales:? El desglosar o empezar a contestar estos cuestionamientos implica un verdadero reto, no importando si se es egresado, estudiante, ¡profesor,
colado o aspirante.
Realmente el buscar el eterno re-conocimiento del otro y por el otro (como psicólogo
o psicocerapeuca o analista o curandero-chamán) implica una serie de sucesos, p rocesos,
historias, (unas más amargas que otras) disciplinas, leyes, y fundamentos, que se van presentando y sobrellevando (en el mejor de los
casos) durance la realización de la carrera y
después de la finalización de la misma (ya sea
que nos quedemos con el título de «pasa-hambre» ... quiero decir pasante o que lleguemos a
concluir con codo el ritual burocrático y sólo
satisfactorio cuando en tu coma de protesta
el sinodal enuncia las palabras: «Fel.icidades,
usted ya es licenciado» como lo es la famosa
titulación).
El ser psicólogo, advenir como ral en esta
sociedad de nuestro México lindo y querido,
lleva consigo cargar toda una gama de clichés,
micos y rumores (que como rales no están ausentes de verdad siempre y cuando traigan
consigo algo de humor) de los cuales se ce va
bombardeando desde antes de ingresar a la
carrera y que, detonan a partir del momento

en que uno ve por televisión o en el cine, algún programa dónde el ingrediente principal
de dicha obra es la aparición de un psicólogopsiquiatra-doccor-policía-dececcive que sale
victorioso de atrapar o macar algún asesino en
sene.
O simplemente, también pudimos observar a alguna persona contándole a otra su miserable y problemática vida a otro, desde un
diván donde al parecer, sólo con escucharlo y
haciendo «como que» le interesa, se saca de la
manga alguna frase o enunciado que causa un
alivio en el paciente.
También pudiera bascar con ver la larga
lista de programas de variedades donde se incluyen secciones dónde los conductores de los
mismos se entrevistan con psicólogos haciéndole al sexólogo... o viceversa. Ni que decir de
las psicólogas «sexys» que se echan al público
a la bolsa con su linda sonrisa, acento extranjero y figura de anoréxica, que más que (en mi
más humilde opinión) ayudar a las personas
sólo les dice lo que quieren escuchar creando
un «alivio momentáneo» o nulo. (Que conste
que no estoy haciendo referencia a ninguna
Silvia Olmedo, quien la verdad me parece una
excelente persona, muy simpática y muy bonita, pero la verdad su trabajo me crea grandes
dudas y pues no pude ni llegar a la mirad de su
libro de tan «silvestre» que me pareció.)
Entonces es en este punto en dónde el fu.
curo aspirante enuncia esta frase tan singular:
«Quiero escudiar psicología» y de ahí vienen
los avisos por parte de familiares y amigos, sobre codo de nuestros padres tan lindos como

�siempre que empiezan refunfuñar: «Eso es
sólo para los locos o ¿tú estás loco:'», «Te vas
a morir de hambre ... mejor estudia ingeniería,
medicina, contaduría»
Ser estudiante de psicología implica desde este mismo lugar una serie de demandas,
ranco por parre de la institución, como la de
la sociedad o cultura que de esta emana; demandas que se tendrán que satisfacer desde
la perspectiva académica como de formación
alterna. Ciertamente no sólo basta con el
trabajo académico del currículo para el óptimo ejercicio de la profesión ¿Cuál sería éste:'
¿Qué es exactamente lo que la sociedad nos
demanda como psicólogos:' Si ustedes lo conocen ¡Felicidades! y por favor háganmelo
saber ya que en mi más profunda ignorancia
sigo sin saberla.

Y es que ¿de verdad habría un objetivo general, específico o particular:', ¿una competencia
a alcanzar:' ¿Algún fin en la vida:' Al momenro de romar protesta re preguntan: « ¿Protesta usted cumplir con todos los requisitos de
la carrera de licenciado en psicología:' Sí así
lo hiciere que la comunidad os premie, y si no
que os demande", es decir, ¿qué es lo que nos
tiene que premiar o demandar:' ¿Qué es lo que
debemos o no hacer:'
Se nos dan la autorización de emitir «psicodiagnósricos», aplicar pruebas «psicomécricas», co nsultar pacientes, dar clases, hacer investigaciones, levantar encuestas, trabajar en
consultorías o en recursos humanos. Y esto,
es a veces hasta independiente del área que
uno egrese ya que el título de todos por igual
sólo dice «Licenciado en Psicología» dejando
de lado el área de acentuación.
Lo recalcable es que, a quien no le gustaba
dar clase a sus compañeros de licenciatura, al

no encontrar más remedio debe afrontar eso
y aguantarse, ya que sólo el ambiente escolar
le pudo proporcionar un trabajo para mantenerse ... y eso no lo digo yo, lo dicen el 90% de
psicólogos del país que terminan trabajando
en ambientes educativos ya sea de maestros,
directores, administradores, prefectos.
Pero como me dijo un maestro una vez,
realmente sería rraumarizanre que alguien en
alguna institución te dijera: «Aquí vas hacer
psicoanálisis, ya que roda la vida es lo contrario»
Tendríamos que detenernos a pensar cuál
es la concepción de psicoanálisis que se tiene, si es la del psicoanalista encerrado en su
consultorio -a media luz, un diván, barbado, fumando un puro, haciendo como que
nos escucha y cobrando casi un ojo de la cara
por consulta- y nos roca operar con eso que
la institución nos marca, con aquello que no
prohíbe para acceder a otra cosa, y operar con
nuestras herramientas, técnicas y métodos,
con el fin de buscar el bienestar del otro; de
ese otro que acude con nosotros para aliviar
un sufrimiento y que permite esa relación de
amor entre dos personajes en la que sea aprende mutuamente uno del otro y el otro del uno
y con ello remarcar continuar con nuestra formación con nuestros cuatro elementos básicos
y elementales: 1) Marco teórico, 2) Practica
Clínica 3) Supervisión y 4) Análisis propio.
A manera de conclusión, de un final que no
termina, diría que nuestra posición activa pasiva nunca- anee las problemáticas sociales
actuales debe de surgir como buen síntoma
del actual malestar en la culcura. Nuestra
posición debe de ser férrea anee las nuevas
y viejas problemáticas. Tenemos presente el
problema de la inseguridad. desempleo, influenza y nuestra posición como psicólogos,
como agentes operantes de ese lidiar de los
malestares culturales, -como esta guerra sin
sentido contra el crimen organizado y que
sólo demuestra que es un desastre bien organizado por nuestras autoridades- hay que
trabajar con el discurso de la sociedad que
vive estos avatares y brindarles un lugar; un

�COLOQUIO

lugar en el cual se pueda operar y posicionar.

masajista hasta maestros de primaria con una

Asumir y apropiarse de lo que nos corresponde y manejar las cosas ajenas a nosotros, pues
este es mi final que no termina, el cual a partir
de el lugar que comemos respecto a los otros,
será el cómo y el con qué debemos operar para
hacer algo con estas problemáticas.

capacidad de observación y análisis a la par de
muchos compañeros. ;Entonces sería factible
considerar escas identidades homogéneas sin
la posibilidad de separarlas? ;O simplemente
distinguirlas como el amor y la locura por estadística y estereotipos? Y como aquella fábula en la que el amor se queda ciego por causa
de la locura y esta úlcima decide acompañarla
de por vida ;no es idéntico para el psicólogo
y el estudiante? ;No será posible que el psicólogo vaya a ciegas apoyado por el constante
estudio? Pues aquello que hemos hecho nuestro objeto de análisis no consta de una forma
definida ni un manual de instrucciones, es otro ser
humano que piensa y siente como

Está en el psicólogo alumbrar el
carn no a seguir con estrateg.as
que se adapten y protejan oesde Lo
psicolog.co, desde su área ser luz en
un carn rio de sombras
Por Alejandro García I xanderlex@hotmail.com

D

e entrada, ;es posible diferenciar escas dos identidades? ;Qué acaso el
psicólogo no permanece continuamente abordando su objeto de estudio? ;Desde su profesión u oficio no investiga día a día el
alma, menee, conducta o cualquier variante de
sus corrientes teóricas? Ya sea desde la aplicación de pruebas psicométricas, dando terapia
en una clínica, en un consulrorio, realizando
programas de prevención en una comunidad,
haciendo investigación, hasta dando clases de
maestro ;no sigue siendo un escudianrd ;Un
titulo te deslinda de este rol que hemos jugado prácticamente desde que nacemos? Y por
otro lado ;Cuándo se nombra uno psicólogo?
;Cuándo entra a la facultad? ;Cuándo egresa?
;Cuando tiene el título?
Escuchamos continuamente a profesores que en su experiencia nos marcan que
el camino de psicólogo es de un aprendizaje
infinito. Cada cabeza es un mundo lleno de
matices y formas diferentes. Adentrarnos
en cada ser humano, en cada comunidad es
una experiencia única e irrepetible en la que
constantemente estamos estudiando y obteniendo más conocimientos de lo que aplicamos. Incluso desde nuestros propios códigos
podemos distinguir a muchos individuos que
sin tener siquiera la preparación, ya ni se diga
espíritu de psicólogo, abordan al ser humano
desde su oficio con una destreza incluso superior llámese cantinero o barman, estilista,

nosotros

cuando

a veces ni nosotros mismos nos
comprendemos. Y
ninguna teoría por
más compleja o decallada que busque
explicar al hombre
podrá darnos con precisión su destino. Nada
está escrito, a diferencia de otros no podemos
darnos el lujo de creernos los sabios o eruditos
que han completado perfectamente el acertijo. El nuestro es un rompecabezas que cambia
conrinuamence sus piezas. El psicólogo es el
perpetuo estudiante. Y para el que va iniciando le espera aceptar humilde la ignorancia que
posee cuestionándose a sí mismo y a lo que le
rodea, avanzando paso a paso un camino infinito. Siendo conscientes de los conocimientos
que faltan por aprender, como dijo Sócrates
alguna vez «Yo solo sé que no sé nada».
Anee la posibilidad de definir, indefinir o
redefinir nuestras identidades, de dejar su escruccura teórica inconclusa con muchas más
dudas o preguntas; nos conviene mejor explicar nuestra identidad mas allá de las palabras,
dejar que trasciendan a parcir de nuestras acciones. Y qué mejor que abordando las pro ble-

�máticas en las que vivimos. En este ambiente

fantasmas que habitan en el colectivo de los

de inseguridad e incertidumbre, el psicólogo
tiene un amplio espectro de posibilidades,
crisis significa oportunidad. A diario escuchamos como se desenvuelven los principales
actores del escenario político y social respecto a los objetivos que se han propuesto. Cada
quien asume una postura diferente respecto a
la dirección que estamos tomando como sociedad. Como personas, como ciudadanos tenemos el derecho de decidir qué opinión nos formamos respecto al clima de tensión en el que
habitamos, ya sea protestando por las calles,
alzando la voz contra o a favor de nuestras auroridades, convocando a nuestros
grupos sociales a
romar conc1enc1a
y muchas otras

nuestros y no quedarnos en solamente comprender y emparizar, actuar dinámicamente.
¿Cómo~ Empezando por proveer las herramientas adecuadas que las circunstancias están exigiendo.
Es evidente como la sociedad ignora que
hacer en caso de un siniestro, el ejemplo más
claro es la conmoción ocurrida en Guadalupe
en la exposición, donde la gente corre despavorida por sus vidas, esta histeria colectiva
causó que muchos fueran víctimas de la estampida y no de las balas, del miedo desatado. Si empezáramos por educar, por brindar
los elementos necesarios para reaccionar en
este tipo de eventos, sería un buen comienzo.
Desde realizar simulacros hasta programas de
prevención con instrucciones claras y precisas,
podríamos evitar que eventos más trágicos y

propuestas &lt;les&lt;lc

dcsafonunados de los que pasan a diario, em-

nuestras diversas
identidades. Pero
como psicólogos,
¿Qué postura tomar~ ¿La misma
como ciudadanos,
como civiles?
La psicología no puede ser indiferente a lo
que está ocurriendo. Algunos consideran que
la psicología siempre se ha caracterizado por
tomar una posición más pasiva que activa en
los acontecimientos diarios. El miedo se ha
apoderado de las masas, estamos viendo desafortunadamente como eventos trágicos se
vuelven rutinarios. No está en nosotros psicólogos salir a resolver estos miedos que anee
todo son lógicos y racionales. Pero si esta en
darles un sentido y una forma de manifestarse.
A diario escucho como la gente de la preocupación prefiere abstenerse de salir, de realizar
sus actividades recreativas por temor a ser
víctimas o testigos de secuestros, extorsiones,
robos, balaceras o peor aún, a formar parce de
la nora roja en el noticiero del día de mañana.
Todos tienen miedo de recibir un balazo y
morir y eso nadie lo puede criticar, pero como
psicólogos esta en nosotros interacmar con los

peoraran. Con esto no estamos resignándonos y aceptando lo que sucede, pero estamos
formando personas capacitadas en el manejo
de diferentes escenarios. Así mismo fortaleciendo las redes sociales que tan necesarias se
vuelven al momento de afrontar y manejar el
estrés, las perdidas y de movilizar los cambios
necesarios tanto individuales como colectivos
en los eventos desafortunados que vivimos
dentro y fuera de nuestras instituciones. Una
persona que sepa cómo actuar ante un robo,
un secuestro, una extorsión, una balacera;
y exigir a las autoridades pertinentes hacer
valer su seguridad es una voz que hace eco y
una sociedad unida es el mejor blindaje contra
cualquier panorama negativo. Sirve más que
encerrarse entre cuatro paredes a esperar que
todo se calme. Es una propuesta hacia la postura que hay que integrar y que nos lleven hacia la resolución de la situación. El psicólogo
que no se queda solo en palabras, que forma
activamente un plan de acción y desempeña
un papel esencial en la comunidad. Está en
el psicólogo alumbrar el camino a seguir con
estrategias que se adapten y protejan desde lo
psicológico, desde su área. Ser luz en un camino de sombras. St9

�LA ENTREVISTA
CHARLA SOBRE LOS FESTEJOS DEL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA Y
DEL CENTENARIO DE LA REVOLuc1óN coN GABRIEL CoNTRERAS
Por Omar M éndez C.

'La gran solución es la ficción hacer como que las cosas van bien. hacer como que todos
estamos de acuerdo hacer como que vivimos en una sociedad democrát·ca oe transición
y hacer como que el Bicentenario nos une,.

;Gabriel, qué tenemos que celebrar
con mayor magnitud: el Bicentenario
de la Independencia o el Centenario
de la Revolución?
Algo esencial de esta celebración es la m•
exactitud, en ningu110 de los casos cua-

Gabriel Contreras
Psicólogo, conductor de
radio y televisión, caricaturista, narrador y
dramaturgo. Ha hecho
periodismo en Grupo
Reforma, Lacera!, La
Rocka, Radio Nuevo
León, Canal 28 y El
Porvenir. Es Autor de
numerosos espectáculos
y obras de teatro. Entre
sus libros se cuentan:

''Niño y bandido", "Difícil", "Alfonsiro en la biblioteca de Bernardo Reyes". En estos momentos
trabaja en algunos libros
vinculados con el ámbito
histórico y científico.
Entrevista disponible en
video en:
http://www.yo,1tube.com/
user/CanalSuiGeneris

dra el juego de las fechas, rrecisamente
rorque la Indermdencia no es un momento, una consagración, un hautis,no,
es ,m l'roceso que nos exigió una /11cha
de diez ar.os, entonces l'recisamente esos
diez aí,os que es lo que hoy llamamos
la i11del'endencia tomó forma; rero en
sí no /,ay un momento del grito de la
inderendencia, donde a,¡uello que era
una esrecie de inmerso desorden se con•
vierte en una nación; eso nunca existió.
Si11 embargo ror razo11es dramáticas o
cinematográficas se ha inventado ¿Q11é
se i11ventó? Que Hid&lt;llgo gritó y el l'aís
se fornió, es una ficción como muchas
ficcio1Jes que nos han llenado la vida a
través de ese gran vehíwlo que es la escuela rr;,naria, entonces, es ;nteresante
verla como ficción y ver que es rm l'roceso, no un m.omento.
En la Revolución existe una esrecie de
equivoco igual, rorque el co,9,mto de
rlanteamientos que estmcturaron la revolución tiene,, qc;e ver con la economía
rural y la organización del estado, lo
,¡11e si ocurrió es 1111 conjunto de asesmatos que conforman lo que hoy se co11oce
como Ja Decena Trágica y viene a coronarse co11 la muerte de Obregón.
Es un conjunto de muertes violentas
lo que em1•1,ja a lo que l,oy llamamos

la revolución y lo fimdamental de lo
q1,e viene a ,¡11e,for como u11 sello final

de la misma, es la organización de ,m
rartido único: el establecimiento del
Partido Nacional Revolucionario o el
PRI, justamente el gobierno del PRI comienza con la revolución y eso es algo
q11e habría que seíialar y no se seí,ala

rrecisamente rorque hoy te11e111os en el
roder a un l"ªn rartido contmrrevolucionario, a los grandes orositores de la
revoluáón mexicana, entonces estamos
una esrecie de jugada imrosible, ]'01'·
que el PRl no ruede celebrarlo rorque
no está en el roder y el PAN taml'oco
ruede rorque aunque está en el roder se
manifiesta en contra de los rrincirio.&lt; de
la Revolución. Estamos rues, viviendo
una inmensa raradoja tanto en rel.ación
con la inderendencia ror que el PAN es
un rartido clerical y también en la revolución ror que e/ PAN es un rartido
contrarrevolucionario, entonces: ¿Cómo
C/1

lograr que Calderón celebre? Iml'osible,
ror eso es que el Bicentenario no se va
a celebrar en Palacio Nacional, ya q11e
además está entramrado, el Palacio
Nacional rertenece ror una rarte a la
lucha de los sindicalista.&lt; electricistas.
ror otro lado Calderón y ror otro lado
Ebrard, se convierte en tma g11erra si11
cuartel ¿Cómo se soluciona? Mandando al rresidente al exilió a Guanajuato,
tierra de Fox: el Bicentenario realmente
es una autentica tragicomedia; tma sin
sentido que rerresenta ror otra rarte
el gobierno en el que vivimos, es algo

�terrible, es una muestra, una clara ,nuestra ,Je

naH la calles eso ror tradición se fla,na: estado de

la sociedad donde coexistimos, una sociedad del
desgarriate, del desmadre.

sitio y es lo que estamos viviendo.

Pareciera enconces que si el PRI estuviera
en esta posición de celebrar tendríamos una
magna fiesta y demás, pero ;cuál es el verdadero panorama de la celebración para todos
aquellos que no están involucrados en la política o en está crítica socialf
La gran solución es la ficción, hacer como ,¡ue IM
cosas van bien, hacer co11Jo que todos estamos de
acuerdo, hacer como qt1e vivimos en una sociedad
democrática de transición y l,acer como que el Bicentenario nos une; éste l,a sido el gran rec&lt;1rso
también de Televisa de engañar todos los con_fiictos y rresentar al Bicentenario como un raisaje
natural ¿Qué es el bicentenario? Un ruma, un
águila, un cerro, las dunas, una modelo, y las nubes, ese es el Bicentenario rara Televisa y ese es el
único recurso en el que se l'"ede esconder el gran
desgarriate de México: un videoclir. De lo que se
trata es de rresentm· a 1Wéxico como un in11Jenso
raisaje ecológico al cual hay que arlaudir, es una
rena, rero te muestra claramente que 1Wéxico es
incaraz de e,,jrentarse a sus rrorios rroblemas,
a s&lt;1s conflictos a su historia, estamos ciegos ante
nosotros nrismos.

;Cómo verías tú perfilados los próximos cien
años de México, qué vamos a estar celebrando
en cien años más?
Cien años ... no rodría decirte; rero si rodría
decirte que estamos frente a las ruertas del desgobierno: México es hoy una guerra sin cuartel,
México es un raís de cementerios clandestinos,
México es un raís donde las 11mertas de Juárez rueden comretir con los 11JUertos de Juárez,
México es un raís donde te rueden matat camino al Oxxo, es 1m raís donde no sabes si vas a volver de la tortillería en donde la gente se mata a las
ruertas del surern,ercado y nos dominan sicarios
de quince años; es un raí; dijicil no tenemos nada
que redirle a Te/ Aviv, a Barranquilla; no tenemos nada que redirle a la violencia en Argentina
de los años 70's, 1,oy vivimos en estado de sitio; eso
me duele mucho, rero cuando los soldados domi-

;Crees que esto va a concinuar, que no tendrá
un fin o una clausura próxima!
Hay una solución y se 1/ama rlaneación, negociación, mesa de del,ate, mientras nuestras autoridades no estén disruestas a negociar con el narco,
a swtarse con los Cll]'OS, a rerartirse el raís, esto
seguirá siendo una guerra sin sentido, a mi ,ne
rarece que Mauricio Fernández estaba muy claro
cuando asumió el roder y dijo hay que rlaticar
con ellos; ellos forman rarte de nuestra sociedad,
hay que ver que quieren y hasta do11de rodemos
llegar con esta rlática, Mauricio Fernández fue
duramente rechazado rero eso no significa que no
haya tenido razón. La J'OStura de él es muy clara y es una rostura que mira de frente a los rroblemas, y creo que otros gobernantes debería de
seguir su eje11J['lo, rtantearse las cosas de frente.

;A propósito de estos festejos del Centenario y
del Bicentenario y esta actitud que propones,
que piensas de los esfuerzos de la iniciativa
privada para que los ciudadanos retomen un
papel fundamental en este cipo de actitudesf
Sin so11 los esfuerzos de Televisa yo dudaría mucho.

¿Me refiero principalmente a esto que hace
Televisa con Tv Azteca, Mulcimedios, donde
se reúnen todos, pareciese que ellos mismos
negocian con ellos mismos para monopolizar
la información?
Si estos cambios imrlican wmbios en su rrogramación, estoy de acuerdo, rero si imrlican cambios nuestros nada 11JIÍS, no se ruede, si ellos ronen el ejen1rlo y asumen el cambio, entonces, así
sí se !'"«le.

;Gabriel si algo de estos doscientos años pudiésemos retomar que propondrías?
La memoria y la mirada. Una mirada crítica, esracios donde diswtir las cosas túblicamen te, eso
nos l,ace falta, que las u11iversidades funcionen
como foros, ror ejemrlo.

Gracias Gabriel. Sil

�TEMÁTICA CENTRAL :

l.AzO SOCIAL Y AUTORIDAD
Por Héctor Mendoza

'La angustia primar,a de cada su¡eto es el ser tragado por el Otro ser devorado,
es decir ser reducioo a un objeto pasivo del goce oel Otro "

T

odos los animales son iguales,
/(
pero hay algunos más iguales
,.
que otros». Esra cira de Orwell
podría funcionar de epirafio para nuestros
riempos. Tal es así, desde un punto de visra ingenuo, en nuestra sociedad occidental vemos
realizados los ideales de la Revolución Francesa, «Egaliré, Fracernicé, Liberté» (Igualdad,
Frarernidad y Libertad). La mujer igual que
el hombre, el negro igual que el blanco y los
derechos de los niños cada vez más tomados
en cuenca.

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f, t'i!t\' d !d L·\

4.Ít'

l.1

.Í1/l'(t'i-/( Id.
'

implica la obliteración de la diferencia. En vista del hecho que la autoridad está basada en la
diferencia, la implicación es que la autoridad
se va por el caño también. Desafortunadamente para nosotros, las esperanzadoras consecuencias de la «égaliré et liberté» no llegaron
a realizarse, y en su lugar nos enfrentamos, al
menos en Europa, con un creciente corporativismo, racismo y nacionalismo. En lugar de la

Estudios más precisos revelan que esta

autori&lt;la&lt;l de ayer, nos encom.ramos más y más

igualdad entre los animales implican dos elementos: el lazo social y la autoridad . Ambos
pueden ser encendidos desde el estudio de
Freud sobre la horda primitiva. El elemento
lazo social nos lleva a la fraternidad y esta
implica una nivel horizontal de la relaciones
entre iguales. De acuerdo con Freud, esta fraternidad está basada en el asesinato del padre
primordial, por lo menos es así en su versión
de «Tótem y Tabú» de 1913. En su menos
conocida pero más importante versión posterior en su estudio sobre «Moisés y la religión
monoreísra» (1939) el hijo logrará la fraternidad en la inscalación de una figura paterna
simbólica. Esto nos lleva al segundo elemento,
la autoridad. De escas dos versiones del miro,
es claro que la autoridad se encuentra basada
en la diferencia, más en particular la diferencia entre el grupo de iguales y aquel que no
pertenece a este grupo y quien por su posición
particular de ajeno, funciona como una especie de garantía para este grupo. Obviamente
para Freud, esta posición es la tomada por el
padre, de ahí el lazo entre la horda primitiva y
el complejo de Edipo.
Si es cierro que vivimos en la era de «todos
los animales son iguales», esto necesariamente

con el poder, lo cual es algo muy diferente.
Es importante intentar comprender la diferencia entre el Poder y la Auroridad. Desde
el punto de visea lacaniano, el poder siempre
concierne a una relación dual, es decir: yo o
el orro (Lacan, 1936). Esra supuestamente relación igualitaria conlleva a una encolerizada
competencia en la cual uno de los dos riene
que ganar sobre el sobre. La Autoridad por
el orro lado, siempre concierne a una relación
triangular, es decir, yo y el otro a través de un
tercer elemento.
Obviamente, hay algo malo con este tercer
elemento, lo que nos deja con el poder puro.
Teniendo de fondo codos estos síntomas sociales, podemos encontrar un factor en común, y
esre es la angustia. Este es sin lugar a dudas el
síntoma nuclear, que nos impone la pregunta
sobre el cómo encenderlo. Como es un fenómeno nuclear, lo podemos estudiar desde lo
que Lacan denomina como la formación del
sttjeco. Como he abordado esta formación extensamente en otro lugar (Verhaeghe, 1998),
solo me referiré a dos procesos llamados alienación y separación. En esta formación estos
dos procesos operan de tal manera que uno
responde y releva al otro.

,

�Si aplicamos esca operación al tema de este

que la Ley Edípica de la diferencia apunta a la

artículo, no resulta difícil entender a la alienación como una operación que obliga al sujeto a ser igual que el otro, mientras que la
separación abre la posibilidad de ser diferente. De nuevo, mismidad y ocredad -como lo
veremos, no es coincidencia que Lacan defina
como meta del análisis como diferencia absoluta, siendo el mantenimiento de la distancia
entre I(A) y el objeto a can amplia como pueda
ser. (Lacan, 1964, último párrafo)2.
Si nos enfocamos a esca angustia como fenómeno nuclear desde el punto de visea de una
psicología del desarrollo, la respuesta será más
general y más vaga. La psicología del desarrollo nos dirá que un niño necesita ser criado en
un ambiente estable y predecible, para que así
sea capaz de elaborar la angustia. En breve, el
niño necesita la llamada «confianza básica».

regulación del goce al instalar reglas a nivel del
deseo. O, para ponerlo en términos de la teoría del discurso de Lacan: el nivel superior de
cada discurso traca del deseo buscando elaborar el nivel subyacente del goce (Lacan, 1969).
De regreso a nuestro síntoma social: la
mismidad, diferencia y angustia. Es obvio que
algo va mal, pero no es fácil marcar el exacto
punto de la falla. Si lo vemos desde el punto
de visea de la clínica, resulta interesante observar que podemos hacer una analogía entre la
neurosis traumática clínica por un lado y por
el otro algo que podemos considerar como
una neurosis traumática colectiva. De hecho,
uno de los síntomas principales de las neurosis traumáticas es la aucomucilación, es decir,
quemar y corcar el propio cuerpo. A nivel social, tenemos el piercing en lo particular como
toda una serie de operaciones en el cuerpo
en lo general (Salecl, 1998). Si seguimos esca

Desde un punto de vista psicoanalítico, pode-

mos ser más específicos. Esca confianza básica
desde la cual la formación del sujeto coma lugar, está basada en una mayor condición previa, y es la instalación y la implementación de
la Ley Edípica. Lo cual no lleva a otra pregunta: ;En qué consiste esta Ley Edípica? En las
caricaturas contemporáneas, comúnmente es
reducida al hecho de que está prohibido para
los padres tener sexo con sus hijos.
Aún y cuando lo anterior es verdad, de alguna manera oscurece el aspecto más fundamental y subyacente. En mi interpretación, la
Ley Edípica instala la diferencia como cal. A
parcir de ahí, cada sociedad elabora reglas a
mayor o menor grado arbitrarias que implementan esta ley de la diferencia, y estas reglas
determinarán las identidades particulares de
los miembros de esa sociedad.
De esta manera, encontramos de nuevo
nuestros procesos de alienación- mismidad y
separación-diferencia. El eje de la alienación
y mismidad se relaciona a la prohibición del
incesto. El eje de la separación y la diferencia
pertenece a la obligación por la exogamia. Necesitaremos reinterprecar esca prohibición al
incesto y obligación a la exogamia posteriormente. Para estos momentos, podemos decir

�TEMÁTICA CENTRAL: LAZO SOCIAL Y AUTORIDAD

analogía, significa que de alguna u otra manera debe existir una etiología similar en la base
de escas neurosis traumáticas individuales o
colectivas. La etiología de las neurosis traumáticas es conocida: se refiere a la simación
en la cual el sujeto ha sido desesperanzado por
el Otro, canto en el sentido literal (niño desilusionado 3) como en su forma general. Esca
situación quiere decir que la confianza básica
normal es reemplazada por lo que llamaría
una desco nfianza básica. Si seguimos esca
analogía, debemos encontrarnos también con
un gran Otro que falla o desilusiona a nivel de
la sociedad.
Esto nos remite de nuevo a lo cuestionado
al inicio, aunque de forma más específica: la
desaparición contemporánea de la diferencia y
la amoridad resulta traumática, conlleva a una
mismidad obligatoria, la cual es amenazante,
y revela una angustia subyaccmc. Su síntoma
más particular, la aucomutilación, opera en el
cuerpo de forma extraña. Ahora esramos en
condiciones de elaborar respuestas a eres preguntas relacionadas:

DI ¿De dónde viene esa angustia subyacente:
FJI ¿Cómo debemos interpretar la Ley Edípica?
IJI ¿Por qué falla, y cómo puede ser instalada?
Comenzaré con la primera pregunta, el cómo
y el por qué de la angustia como núcleo. Desde un punto de vista del psicoanálisis clásico,
uno esperaría aquí la angustia de castración,
pero en mi interpretación, este no es el caso.
La angustia de castración como cal ya es una
elaboración defensiva de la angustia ¡primaria
subyacente que emerge en la relación entre el
sujeto y el Otro (Verhaeghe, 1996). La angustia primaria de cada sujeto es el ser tragado
por el Ocro, ser devorado, es decir: ser reducido a un objeto pasivo del goce del Otro. En
términos conceptuales, esto implica una total
alienación son posibilidad de separación. Es
esca angustia la que conocemos en una serie
de clásicos cuentos de hadas donde el niño escapar del Otro devorador. La versión contem-

poránea de los cuentos de hadas lo podemos
encontrar en los universos sádicos creados por
un gran número de juegos de computadora.
Seguramente, no es coincidencia que ya la más
rudimentaria versión de estos juegos consistía
en una amplia boca que trataba de comerse
al jugador, el juego del "packman", que en mi
idioma literalmente significa: el que atrapa. 4

Habiendo considerado que la angustia nuclear concierne al Otro devorador, el objetivo básico es la separación y la construcción
de la propia identidad. Para hacer codo más
complejo, debemos reconocer otros aspectos.
Primero, el objetivo del sujeto es paradójico,
debido a que no solo quiere escapar de este
Otro; al mismo tiempo, quiere permanecer
dentro de este Otro. La Alienación y la Separación son dos elementos de este mismo
proceso, es -como proponemos- solo otra
ilustración de algo que Freud ya había comentado antes, nos referimos a la fusión esencial
de la pulsión de vida y de muerte (Freud, 1920
g: 55, 1940•:149). Segundo, esca lucha entre
el Otro y el sujeto remite a una lucha interna
entre el Sltjeco y la pulsión. En otras palabras,
este proceso no puede ser reducido a la mera
interacción intersubjetiva.
Esto nos lleva a nuestra segunda pregunta,
;Cómo cenemos que interpretar la Ley Edípica a la luz de esca angustia básica? Como men-

�cionamos anteriormente, esta ley instala la di-

niveles d iferentes, el deseo por un lado y el

ferencia, es decir, inaugura la separación más
allá de la alienación. Obviamente, instala la
diferencia entre las generaciones y los géneros.
O eres un padre o un hijo, o eres un niño o una
niña, y en el despertar de estos significantes
de identificación, le siguen una serie de reglas.
En su forma primaria, esta ley concierne a la
madre, a la que se está prohibido conservar a
su producto, es decir, el niño mismo. Este es el
primer significado de la prohibición al incesto:
no tomaras a tu hijo para tu propio goce. El
constante énfasis del incesto entre el padre y
el hijo es tal que hace que este sentido original casi sea olvidado. Esta forma inicial de
incesto nos permite entender el deseo Edípico
de forma más precisa -más preciso que las
interpretaciones caricacurescas que nos dejan
creyendo que Pepito quiere tener sexo con su

goce por el otro. Es aquí donde el goce recibe
su verdadero sentido que proviene del punto
de visea legal: significa ganar gratificación de
algo que no te pertenece, el «usufructo». La
Ley Edípica prohíbe esto y obliga la posibilidad de la separación entre el Otro y su producto, es decir, el sujeto.
De esta forma, la Ley Edípica es más fundamental que solo edípica, lo que significa que
va más allá de la situación interpersonal de mamis devoradoras
y papis pervertidos. De hecho,
la forma como presentamos la
primera forma de la prohibición
al incesto, podríamos muy bien
interpretarla como «culpígena
materna». Es importante resaltar el hecho de que -más allá

marn i y María con su papi-. Lo (jllC codo niño

de un matcrnajc patológico- la

quiere, ya sea niño o niña, es esta unidad natural pre-genital con el primer objeto de amor.
Lo que toda cultura prohíbe es el estar encerrado en este primer Otro.
Es solo en una etapa posterior que la prohibición al incesto también se aplica al padre. Es
entonces cuando se transforma en una prohibición sobre el incesto genital: no tomarás a tu
hijo para tu placer fálico. Cuando el padre ignora esta prohibición y utiliza a su hijo como
un objeto sexual, existirá siempre una confusión inicial: el niño no entiende el aspecto genital y supone/espera algo más, de este primer
amor. Esta forma de incesto ya es secundario
y tiene severos efectos traumáticos.
« De esta forma, la Ley Edípica es más fundamental que solo edípica, lo que significa que
va más allá de la situación interpersonal de
mamis devoradoras y papis pervertidos»
La forma original, primaria, induce efectos
psicóticos. Ambos evitan que el Sujeto adquiera una identidad propia, es decir, evitan
el proceso de la separación. Este incesto paterno es el más común, como también el más
conocido. Sin embargo, la versión subyacente
y anterior es por mucho la más importante de
las dos. De nuevo, nos encontramos con dos

madre como primer Otro provoca las pulsiones en el slijeto
mismo. Todo sujeto tiene que
elaborar su pulsión, es decir: requiere simbolizar esa parte del
Real. La estructura edípica (tanto lo predipico
como lo edípico) no otra cosa que la solución
que endosa la cultura para la elaboración de
este proceso. Desde nuestro punto de vista,
la separación es más fundamental que solo
la separación edípica, y tiene que ver con una
disociación interna en la formación como ser
humano. Esto se relaciona probablemente
con la parre más difícil de la teoría lacaniana. La hiancia -fisura- que tiene que mantenerse abierta entre el sujeto y el Otro remite
a una más original entre la vida y la muerte.
Ya en 1948, Lacan escribía que en la humanidad, existe una «déhiscence», una fisura en
el núcleo del organismo, una discordancia primordial (Lacan, 1936), y su trabajo posterior
puede leerse como una elaboración sobre esta
falta. Para resumirla: argumenta sobre una
relación circular no-recíproca que se nos presenta en un número de niveles concretos, pero
todos ellos remiren a la misma falta original.
En cada nivel encontramos la dinámica en-

�TEMÁTICA CENTRAL: LAZO SOCIAL Y AUTORIDAD

rre la alienación y la separación. La primera
concierne a lo que llamó «el advenimjento del
ser viviente» 5, que implica simultáneamente
la pérdida de la vida eterna. La segunda concierne al advenimiento del Yo y la pérdida del
cuerpo. La tercera concierne al advenimiento
del sujeto y la pérdida del Otro. La última
concierne al advenimiento de la identidad fálica y la pérdida de la feminidad. Todas ellas
presentan la misma interacción: hay una totalidad original de la cual un producto emerge
en la separación -la totalidad original trata
de recapturar su parce perdida, mientras esta
parre busca ambas formas: quiere retornar a
su original completud (alienación) y también
busca permanecer con su propia individual
(separación). La forma como el producto busca retornar a su completud original, a partir
de la separación, trae consigo que el proceso

(a), lo que significa la falta pura, la pérdida primordial de la vida instintiva. Esca vida eterna,
la Zoe de los Gr iegos clásicos, opera como un
polo de gran atracción para lo vivo, es decir,
para el Bios, la forma de vida individual. Si
esta tiene éxito, esta forma de vida individual
desaparecerá (alienación) en la gran vida y
muerte eterna, lo que explica la otra tendencia, la búsqueda por la separación. La solución
"normal" para recuperar la vida eterna falla,
ya que se sostiene en la falca original; así, el
Bios trata de unirse al Zoe a través de la reproducción sexual, y así repite la falla original.
Desde este momento, las pulsiones de vida y
muerte están fundidas.
Esca interacción de la vida y la muerte trae
consigo una relación circular no-recíproca
(Lacan, 1964:207) 6• La pérdida a nivel del
Real transforma la vida en un intento intermi-

continúe perpetuamente.

nable de regresar a una vida eterna preceden -

Para ilustrar esta pare de la teoría lacaniana (Lacan, 1964: 197-98, 204-05), daremos
nuestra interpretación del primer nivel, el
advenimiento del ser viviente al momento del
nacimiento. El advenimiento de las formas
de la vida que esta sexualmente diferenciadas
implica la necesaria pérdida de la vida eterna.
Esto es lo que Lacan establece como el objeto

te. Esta interacción nos deja con dos elementos, uno de ellos operando como una fuerza
de atracción, mientras la otra busca retornar y
avanzar al mismo tiempo.
Esto es el Philia y N eikos al que se refiere Freud (Freud, 1937c) 7• Esta inceracción
es montada cada vez en un nivel diferente,
sosteniendo su no-relación y la falta original.
Es resultado final de esta falta original es la
no-existencia de la relación sexual. A la luz
de lo anterior, la angustia básica co ncierne a
la muerte, el miedo a desaparecer en la totalidad precedente. La ley básica se sostiene en la
falta original e instala la separación, es decir:
la diferencia. De esta forma, arroja al sttjeto en
unas novelas interminables del deseo y lo aleja
del nivel del goce.
Esto nos lleva a nuestra pregunta fi nal:
¿Por qué parece que esca ley falla actualmente,
y cómo puede ser instalada? La respuesta de
Freud es bien co nocida, aunque en gran medida malentendida. Olvidémonos del padre
primordial de Tótem y Tabú, es mucho más
interesante estudiar las implicaciones clínicas de su artículo sobre Moisés y la religión
Monoteísta. Es su artículo, nos presenta con
la idea de la función simbólica del padre como

�algo que es instalada por el hijo basada en la

buenos tiempos pacriarcales para restablecer

angustia de algo desconocido que proviene
de las madres. No resulta difícil leer la teoría
posterior de Lacan con respecto a este mico
Freudiano: el sujeto reme la alienación coral,
es decir: la desaparición en el goce de lo Real,
y busca por un tipo de contramedida en lo
Simbólico. Este impacto del Simbólico ya lo
encontramos claramente en el mismo escrito
de Freud, especialmente cuando uno lo lee a
través de Lacan.
El problema con la respuesta de Freud es
que permanece totalmente patriarcal. La función de la separación puede operar a través del
orden simbólico, pero para Freud, este Orden
permanece como sinónimo
del padre. Lacan ha hecho
una interesante evolución a
esce respecto (Porge, 1997).

la confianza básica. Significa que tenemos que
buscar el factor operativo en la función de la
separación a través del nombrar.
La idea de esos «buenos viejos tiempos»
siempre resulta falsa. Resulta escalofriante
observar que dicha idea puede adjudicarse a
cierra clase de interpretación desde la teoría
lacaniana. En estas interpretaciones, la idea
principal concierne a la necesidad del significante paterno, lo cual solo está a un paso de
la supuesta necesidad del patriarcado clásico.
Esto resulta muy ingenuo, ya que un estudio
más preciso demuestra que este significante
paterno ni siquiera funcionaba en esos «buenos viejos tiempos». De hecho, si uno lee los estudios de
casos de Freud, resulta obvio
que en todos ellos, el padre

Todavía en su teoría inicial,

relaciona este aspecto simbólico con la función paterna edípica. La metáfora del
nombre del padre realmente
opera desde el nombre. La
propuesta es que al brindar
al niño con un nombre en
combinación con el nombre
del padre (apellido) liberará
al niño de la simbiosis original. Posteriormente en su obra, Lacan hará énfasis cada vez
más en el aspecto de nombrar, de ahí el uso
del plural: los NOMBRES del padre. Sin duda,
influenciado por la antropología, debe haber
advertido el hecho de que incluso en las culturas matrilineales, la función de la separación
fue operada a través del nombrar, incluso fuera de la familia nuclear occidental tradicional.
Proveyendo al sujeto con un significante de
identificación diferente que el original, nos
referimos al materno, induce la separación y
por lo tanto la protección. Esto nos trae una
importante conclusión: la Ley Edípica puede ser muy bien instalada fuera del clásico
Edipo, -es decir, las sociedades patriarcales
-esto es importante ya que significa que no
tenemos que forzar un regreso a esos viejos

no estaba a la altura &lt;le su

función. A nivel conceptual,
Freud cuvo que inventar el
miro de un padre primordial
y una consecuente memoria
colectiva inconsciente, para
sostener este padre, cuya ausencia o falla en la vida real es
evidente. El rey está desnudo.
En lugar de sostener esta
siempre fallida figura paterna, resulta más
interesante observar que el sujeto neurótico
necesita de esta figura para su función, y la
construye todo el tiempo, aunque nunca funciona de forma satisfactoria. En los «viejos
buenos tiempos», esta construcción se sostenía por el clima patriarcal, incluso para el miro
auto-inventado de Freud, pero eso no evitó las
fallas a nivel individual. Actualmente, este
sostén cultural ha desaparecido. Como resultado, podemos hacer preguntas más sobre los
fundamentos que conciernen a la implementación de esta función.
Por lo anterior, nuestra siguiente pregunta
es: ¿Qué hay acerca del establecimiento desde
la función separadora del nombrar a través del
significante? Freud mismo había estado elaborando esta pregunta, aunque en los límites

�TEMÁTICA CENTRAL: LAZO SOCIAL Y AUTORIDAD

de su versión patriarcal. Para él, el problema
podía resumirse de la siguiente manera. Una
figura paterna concreta adquiere su autoridad
para llevar a cabo su función debido a que está
garantizado a través del sistema patriarcal
monoteísta. La gente cree en la función paterna del Todopoderoso dios-padre, y todo padre
concreto coma partido de su autoridad.
Lo anterior deja a Freud con la pregunta concerniente al origen de la autoridad de
este dios monoteísta. La respuesta de Freud
es muy terrenal: esca figura recibe du autoridad simplemente porque la gente cr·ee en él.
Incluso cita a uno de los padres de la Iglesia,
quien aparentemente ya había analizado el
mismo problema sin encontrar una respuesta
apropiada. La cita de Terculiano es: «Credo
quia absurdum», lo creo porque es absurdo.
(Freud, 1939a, 118)8.
La apucsla que tomamos, junto con Lacan,
nos permite avanzar un poco más, pero finalmente nos lleva al mismo problema. Nos hace
avanzar, debido a que nos libera de la idea de
un sistema patriarcal necesario. De hecho,
cualquier significante que da identificación lo
hace. Pero nos deja con el mismo problema.
Si tomamos en cuenca la lingüística estructural, es decir de Saussure (1979), pronto
advertimos que un significante adquiere su
significación, y así su poder, solo por una condición: que puede pertenecer a una convención, esto es, el uso compartido y la creencia
en este significante por un cierto gr upo, un
colectivo. Más allá de esta creencia compartida y la convención, encontramos al psicótico
y su muy personal intento de crear nuevos significantes, neologismos, y también una nueva
creencia.
Para concluir: todo ser humano oscila entre
dos tendencias, sin tener una elección real (el
famoso «vel» de la alienación, Lacan 1964)9.
La tendencia a regresar a la totalidad previa
conllevaría necesariamente su propia muerte
y evoca una angustia primordial. La tendencia
a crear una identidad por sí mismo, es decir, la
única opción que le queda, empLya al sujeto en
una interminable cadena de deseo.

La transición requiere un significante que
cambie la identidad traslade la identidad del
sujeto a otro grupo. Pero el fondo necesario
para esto es una creencia compartida en el significante por este mismo grupo. La pregunta
más importante de nuestros días es entonces:
;Cómo podemos restaurar esca creencia sin tener la necesidad de volver a la creencia clásica de
una clásica figura patriarcal como garantía! Sil

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164-1S9.
Notas
1 Se d cbt" referi r :t éste anículo como: Vcrh:teghc, P., Soáil bond ":lnd
authorit)'! t'wryonc is rhc s:um: in front of rhc faw of dilference. Publicado en:Journal for'Thc Psrcho:m2Jysls of Culture &amp; Society. A rdculo
original present:ldo e n b quinta confert&lt;ncia anual de la APCS, N Y,
Columbia Un iwrsiry, Ocrubrt" 1999, T raducción por H é..:ror M cnd.o::a
con amorizaci6n dd autor,

? ··e.1

;imor. dd que ha p:.arccido a algunos que h:1bíam1» proct&lt;dido a su
rcbajamicmo, sólo put&lt;dc p b nuarsc en ese donde., en primer lug.1r, rt'•
nuncia a su objeto. Eso es t.1mbit n Jo qut&lt; nos pcrmirt" comprt"ndu que

�rodo refugio donde putd.1 instirniru un.1 rdación \'l\•ibfe, templad.a, d e
un sexo con d orro necc-s,u la mrer\'enc.ión •esa ts b cnseñanz:t dd ps1•
coan.;Ílisis- de ese médium que es l.i med.fora p:trerna. Bl deseo del M:t•
lisu no es un deseo puro. E.s u n deuo de obrr nrr l:a diferenci:-. :tbsoluc:t
la qu (' i.nterviene cu:tndo, enfrenudo al signi6cance primordi:aL el sujero
viene por primera \·(,:en posición de someurse 3 ti, :thí sólo pued(' surcir
l.t significación d(' u n amor sin límites, ya que esci fuera de los limites
d.e la ley, donde sólo él puede vivir." J;¡_cquu Lacan. 24 de Junio de L964.
1 En su

form~ origin:tl el :mtor uciliz.1 b palnbr:i "disabuud" quepamice
mltltiples formas de cr;aducción, c.1d.3 un;a de di.as imporumes, En su
sencido n imológico, refiere :t b negación dd :-.buso {Como d isad\'.tnt:t•
gr• desvcm:ij-:t o d i.s:tbl(' - inurili=ar}, .-.si des-:tbuso tthcre :talgo qu(' no
se h:tce o dejó d(' hacerse. En (&amp;U' caso, d .ibuso podríamos r( mitirlo aJ
de b confianza, d(' :ah í que los sinónimos que corttsponden al r¿rmino
de form:-. tradicion:-.1 son "deseng:-.ñ:tdo•, ··desilusionado", • desesper.m•
z:tdo". donde d ( ng:tño, b ilusión )' b (speranz:t son el "3buso" dd Ocro,
dr :thi que son m iliudos según d contexto, N .T .
Posiblemente el autor se rc6ere :ti videojuego de Atari "Pac•M.1n", que
remite fonCcic:tmemc -:-.1término ~P.1ckman,. que en nutstro idioma lite•
ralmeme u rr:tducc como "cl que t.mp.lca", "el quc mete t"n l:t maltea o b
bolsa'". De form.1 mis rcgion:tl d iríamos "d viejo drl cosuJ" N.T.

.t

sólo consisre en saber si uno u propone conser\'U un.:-. dt l:as parus, )'ª
que l:t otr.1 duap:-.rece de tod:ts form:-.s, Jlusrnmos esto con lo qut&gt; nos
intt"US-:l, d ser dd sujeto, el qut t"st.;Í 2quí dd lado dd sentido. Si cscogemos d u r, d sujeto du:tp.-.recc, se nos ('$C:lpa, cae en el sin•·sencido: si
escogemos el u nrido, éste sólo subsiste cer.:cnado de eu por.:ión de: sin•
u ntido que, hablando tstriccamentc, consriruye, en la realización del
suj(to, d inconscient(', En orros rtfminos. la índole de esre st"ntido r:tl
como emerge en d c.impo del Otro ('S 1.:-. dt&gt; ser cdip.s:tdo, ( O gr:tn p:trte
dt&gt; su c:1mpo, por l.t dcs:lp:trición dd ser, inducida por la propia fu nción
del signi6c:tnte," Jacquc.s L:tcm. El sujtto y cl otro: J.:i alien.ación, Cl:tse

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sujtto y d O tro: del sujeto llamado aJ Otro, al sujt"to de lo que el mismo
vioap;arccer en el e.ampo dd Otro, del O rro que rcgrt"S3 aUí. E.st(' proce-so
es circubr, pcro, por naru.-..d(2:t, sin reciprocidad. Pcsc a u r circul.tr, u
:tsimétrico." j;lcqu(s L:tc:-.n. Claudd 27 de°'ª)'º de 1964. N .T.

ó ..

7 "BI

fi U.:.ofo cniicñól, pueii, que cxiiit,:,n doii pi-incipioii del aco n tecer .:i:sí

en la vida dd mundo como en l.a dd-:tlma, dos principios q ut" manti( ncn
eterna lucha enrrc si. Los llama Philia {amor) yNeikos d i:scordia), .. Los
dos principios b.ísi,o.s de Empédocles, Phili:t y N(ikos, son, por su nombrr y por su función, lo mismo que nut"stras dos pulsionu primordialu,
Eros y dt&gt;strucción, empeñad.a la una t"n reunir lo rxistt"nte en unid.tdts
mJs )' más grandes, y fa otra c n d isolver esas rt"uniones y en destruir
los productos por dl:ts gt&gt;nerados. Más no h:t de asombr:-.rnos qut cst3
ceorÍ:t hay.a reap:trecido alcerad.i lu(go de dos mil quinit&gt;ncos a ños, Aun
si prescindimos de la rimitación a Jo biopsíquico, qut&gt; nos es impue.sca,
nuescns sustancias b.1sicas y,t no son los cu:ttro demencos dt&gt; Empedod es: l:t \·id:i u ha st&gt;p;arado p;'lra nosocros raj;tmemenre d(' lo inan imado.
ya no pcnsamos c n una me-:-d:t y un divorcio dt" p:-.rdculas de susc:tncia,
sino en una sold:1dur2 y un:t desmezda de componenres pulsion:tle.s. Por
otr:t p:-.rce, ('11 ciert.;'I mtdid.1 h( mos d.:-.do infra(struccura biológica a l
principio de la «dlscordi:t» reconduciendo nue-.scra pulsi0n de destruc•
ción .a 1:. pulsión d(' mueru, el esfuerzo de lo vivo por resres:tr a lo incrre.
Esto no pone en t"ntudicho que una pulsi6n a náloga pued:t haber t&gt;xiscido )'ª a nru, y desd( luego no prcccnd( a6rm.1r que una pulsión así se h;'I
engrndndo sólo con l:t ap;'lrici6n de fa ,•ida. Y nadit" purdc prever b2jo
qué \'Cstidur.1 el núdeod e vud:-.d d(' b doccrin:t de EmpCdodes h.-.br:íd e
mostrar.se a una i.mdección poscaior,"' Sigmund Freud, A nálisis Ter•
min.iblee interminablc (1937) Amorrortu Edirnru. VoL XXfJt. N .T.
• "Si se com:-. nu(stra exposici0n dd :-.contecer hisrórico-primordi;a.l
como creíble en su conjunto, u disciernt" en l:ts doctrin:ts y riros rdigiosos dos 6rd(n(sd( elementos: por u n bdo, hj:aciones :t 1:-. :antigua historia
fa miliar)' supervivt"ncias de cll:-.: por ti ocro, rescaur:iciones del pasado,
retornos d e lo olvid:-.do cru larsos interwlos, Este úlcimo componente
ha sido d omitido hasta ho}', y por cso no se lo comprendió; :tqu(. .il me•
no.s. se lo dt&gt;mosrr:ir.í con un imprc.sion.:lnte ejemplo, Es digno d(' dest:t·
, .:-.r, en ('$ptci:-.I, qut" cada fr:-.~mento qu( 1'(tom:-. del p:ts.ido u abr( p.1so
con u n poder particufar, ejerce sobre las m.a.s.is hum3n:ts u n inBujo de
intensidad incomp;H·:tblc y redam:-. u nos títuJos de w ni:td irrcsistibl(s,
frente J los que pcrnunrce impotente cl vtto lógico. Ello es al modo dd
11Credo qui:t ahsurdum». , , Un comenido :-.sí, dt vrrd:td qut&gt;se lb marÍ.3
histórico- \ iwnci:tl (bi.storisch}, debemos :-.tribuir también a ros .anículos de Í( de l:ts religiones, las c u;1.les cierum(nf(' conlfev:tn el c:tdctcrd e
unos síntomas psicóticos, P""ro, como fenómenos de masa que son, u
susrr;icn a la m:tldici0n dd aisb mienco {IsolierungJ."' Sigmund Freud.
Moists }' la religión monordsta, {1939 [1934-38]) Amorrorm Ediroru,

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�MISCELÁNEA
C u E N TOS DEL HOGAR FuLL ELEC TRIC
Por Dian a Mariel Caro M.

'Ahorrar energía eléctrica es una de las mayores preocupaciones hoy en d:a se busca
reducir la cantidad de dióxido ce carbono que se gas[a al producirla ."

T

al vez muchos hemos escuchado que
10% de cu sueldo deberá ser destinado a una cuenca exclusiva de ahorros, de la cuál «no contarás» para pagar el
mandado, comprarte algo de ropa, pagar colegiaturas, renta de la casa o ¡recibos!... Así es,
pagar recibos: la razón por la que no queremos
que llegue el día último de mes. De rodas las
faccuras, agua, teléfono, gas, ¡la luz es la peor!
En pleno verano las cuentas son grandísimas,
y en invierno también.
Imagínate l¡ue en Lus manos esté d ah orro

en esto. Mariana Martínez, en un artículo de
Univisión, nos comparte que el 30% de nuestros ingresos son utilizados para los gastos
mensuales. Pues ahora si, como dice el dicho:
«Ya no ce preocupes... ocúpate».

Poluc 1on de l os aspectos mas comunes en 500 ce de
C02 a t mosfersca de diversos sist emas de generac1on de
er:erg1a eléctrica incluyendo las externalcdades

Ahorrar energía eléctrica es una de las mayores preocupaciones hoy en día, más que para
ahorrar dinero, se busca reducir la cantidad de
dióxido de carbono que se produce al transformar la energía eléctrica. Las emisiones de
dióxido de carbono han afectado de cal manera al medio ambiente que se han asumido
nuevas medidas y preocupaciones hacia lo que
anees no prestábamos importancia.
Aparte de que cualquier transformación de

energía implica la liberación de calor al medio ambiente, el dióxido de carbono absorbe
las radiaciones infrarrojas del espectro solar y
contribuye así a calentar la atmósfera.
Grandes empresas, al igual que nosotros,
buscan cuidar el medio ambiente y han creado muchas alternativas para sustituir la energía eléctrica, además de usarla de la mejor manera. La CFE, como empresa de servicio, nos
muestra alternativas en acciones cotidianas
que podemos realizar para disminuir considerablcmeme el uso &lt;le deccricida&lt;l ... aparte de
ahorrar energía también ahorramos dinero.
Refrigerador:
Sitúa el refrigerador alejado de la estufa y
fuera del alcance de los rayos del sol.
Deja enfriar los alimentos anees de refrigerarlos. La posición correcta del termostato es entre los números 2 y 3. En clima
caluroso, entre los números 3 y 4.
Aire acondicionado y calefaccióm
Es relativamente sencillo sellar las ventanas y puertas de la casa con pasea de silicón, para que no entre el frío en los meses
de invierno y no se escape en los meses
calurosos.
Dale mantenimiento periódico y limpia
los filtros regularmente. Vigila el termostato, puede significar un ahorro adicional
de energía eléctrica si permanece a 18ºC
(65ºF) en el invierno, y a 25ºC (78ºF) en
verano.

En su página de Internet «Tips De Ahorro
En Casa» (www.cfe.gob.mx) podrás encontrar más consejos parecidos a estos y lecciones sobre la utilización de la aspiradora,
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�ción, instalación eléctrica, lavadora, licua-

Ed 1fic105 Full El ectrlc

Edlf 1clo:; Trad iclonale::.

dora y plancha.

S u lmka fuente de
energ ía, es la electrici,

Dificultades en la ob-

¿Hogar Full Electrid
¿Has escuchado hablar del Hogar Full
Elecrrid Pues, la verdad yo no hasta que me
puse a investigar más sobre este rema y me
pareció muy interesante. Y es que según Chilectra (Compañía Chilena de Electricidad
Lrda.), los hogares foil eléccric son viviendas
que a través del completo uso de la electricidad cubren codas las necesidades, tales como
calefacción, equipamiento de cocina, agua caliente, sanitarias y climatización.
El concepto de casas y departamencos
totalmente eléctricos no es nuevo, quizá
para México sí lo sea; en Europa, Canadá y
EE.UU., esta idea se ha desarrollado con notables beneficios, tanto por el eficiente uso de
la energía, la disminución de la contaminación
intradomiciliaria y el mejor aprovechamiento
de espacios. En Chile las viviendas Full Eléctric ya están en el mercado inmobiliario con
excelentes resultados entre sus habitantes
(más de 30.000 familias).

dad, la que no provoca
emisiones tóx icas, por lo

Algunos de sus beneficios:
Seguridad
Salud para la familia
Economía
Eficiente uso de la energía
Disminución de la contaminación mrradomiciliaria
Mejor aprovechamiento de espacios
Full vs. Tradicionales
En la página de Internet de Chilecrra
(www.chilectra.cl) podrás encontrar una rabia
comparativa sobre los edificios Full Elecrric
contra los tradicionales, que te mostrará la importancia de invertir en un hogar Full Elecrric
y los beneficios al obtenerla.

que desde un principio
este tipo de vivie.ndas

cuentan con certificación

tención de certificació n

y Sello Rojo, por posibilidades de ernanaciones
de monóxido de carbono
al utilizar el gas como
fuente de energía.

del SEC
La comunicación cliente,
proveedor es m uc ho más

directa y fluida ya que
se trata sólo con una
empresa de suministro,
además se paga sólo una
cuenta

Se debe pagar más de
una cuenta de servidos
y los clientes tratan con
m ás de un proveedor,
(o que muchas vece.s
entorpece una comuni.cadón fluida entre los

habitantes de una edificació n y sus compañías
abastecedoras de energía

para la solución de
problemas comunitarios
de suministro.
Como no necesitan
inspecciones periódicas

Las inspecciones perió.-

dicas del SEC, muchas

del SEC, no requieren

veces requie.ren modi.-

transformaciones de los
servicios.

ficar las insta laciones
existentes, produciendo
gastos no previstos a los

habitantes de los departamentos.
No se necesita realizar
ventilaciones hacia el
exterior, lo que para el
usuario final genera un
ahorro en la calefacción

al no haber pérdidas de
calor.
Aurne.n ta los metros
útiles en el departamen,
to, a( no necesitar shaft.

Las insta laciones de
duetos de ventilación,

alteran el uso del espacio

y además, la no rmati,
va actua l dernanda la
instalación de. una sala

de calderas en la parte
superior de los edificios,

con la inevitable pérdida
de espacio y necesidad
de refuerzos.

La electricidad es una
fuente de energía limpia
que proporclona segu--

ridad y confianza a los
usuarios.

H oy en día, las personas
sienten temor al monóxi.-

do de carbono, debido
a que (a combustión
produce contaminación

dentro del recinto donde
se produce .

Para que funcionen los
artefactos eléctricos,
no es necesario dejar
cañerías a la vista.

Se deben dejar cañerías
y llaves de paso a la
vista, en desmedro de la

estética y el d iseño de la
habitación.

Aparre de hacer buen uso de los aparatos eléctricos, hay muchos que pueden ser remplazados por los que urilizan menos energía eléctrica y son más eficientes. Cuando realices una

�M ISCELÁNEA: CUANTOS DEL HOGAR FULL ELECTRIC

compra de -este tipo
verifica si cuenta
con la etiqueta de
eficiencia energética o etiqueta energética. Esca etiqueta indica que ese
aparato cumple con
la Norma Oficial Mexicana y ahorra energía.
Los fabricantes de países europeos están
obligados a utilizarla a la hora de comercializar sus productos. No solo ellos la utilizan:
cada vez son más países. En esta etiqueta se
indica la cantidad de energía que consume un
electrodoméstico y la eficiencia con que utiliza esa energía, entre otros aspecros. Son 7
niveles que van desde la A hasta la G siendo
la primera la más eficiente y disminuyendo su
valor hasta la menos eficiente señalada con la
letra G.
Otra alrernativa es optar por el uso de energía solar. La energía solar es aquella energía
producida por el calor y la luz del sol, tambien
es llamada energía renovable y al mismo tiempo energía verde o limpia, ya que es inagotable
y tiene muy pocas emisiones de gases invernadero. Los productos de energía solar son milizados tanto para casas como para edificios y
ciudades enteras.
Otro tipo de energía verde es la eólica y
fotovolcaica. Existe una ampliavariedad de
opciones en productos con este cipo de energía verde. En México existen empresas que
venden este tipo de productos, como paneles
solares, boilers solares y cubiertas térmicas,
entre otras.
Recuerda, si quieres contribuir al cuidado
del med ioambiente, no solo es la compra de
nuevos productos, el buen uso del artefacto
que ya tienes en tu casa puede hacerte ahorrar
mnc.hísimo. Por otr~ p~rre., re.c.nerd~ r~mhién

que es mejor una sola buena inversión a muchos pagos que se hagan un montó.
Así que, para una buena compra re aconsejo primero hacer la medición de rus aparatos
eléctricos, la CFE cuenta con el servicio de
ir a tu casa a medir las áreas donde se utiliza
energía eléctrica y ce dice dónde estás gastando más, en los aparatos donde se gaste menos
la inversión podrá ser menor.

Tres proveedores de energía verde en México:
Mogamex Sola (Monterrey, N. L.), Wesr
México (Monterrey, N. L.) y Saecsa Energía
Solar (Puebla, Pue.)
Bibliografías:
Comisión Fc-dcul Dr Elccrricidad. Tips dt ahorro e n cas.t. Rccupe•
r ;ido de h trp:/ / ww w,efe.gob. mx/ c:iu/i nformacion.ak Iiencc-/Paginas/
Conoccturtcibo..a.spx

Roberto C:mro. Efectos d«- l.t cnt rgfa sobre ti mt"dio a mbien•
ce. Rccupcrado d&lt; http://www,masa lto ,com/ tc mpl:tte_buscador.
phtml?con.sccutivo=-4002
Chitcccr:i, Rccupcr-ado de hrcp://www.chilcctr-.l,d/ wps/ wcm/
connNt/ ngchJ /Chilrccr:tCI / Hog:tr/HogarFu ll EI/Ful l +v•

s+Tradicion.ilu
Alfrcdobi, con bau cn: hrrp://www.('X:tfrnf.info/. pagina 14. (Documento dc reproducc ión libu c it:mdo b fuente.)
R2bino, Pablo. 11/0S/2008, Form:as dc ahorur c ncrgfa en d hogar.
Rccupcrado de htrp://www.d mcrc:1.dodd~\'ivicnda.com/formas-dc•
a horrar-cncrg:ia-cn-cl-hogar,htm l
M:míncz, Mari:m,1. Reg:bs básic.s p:ar;1 m:1.ncj;1r cu dincro. Recupc•
r:tdo de http://www.univision,com/conum/conuntJhtml?cid =832

qué hacer ;: días después
de los bloqueos ...
(artícu lo que no :iccpu m:i.ylis.cul::as: d feel ing desde las mmlUcul.u)

Por Minerva Reynosa

la gence quiere v ivir con sus mini
spl cs. home theatre. nike baskets.
lou s vuitton clothes. pero tambien
un reconoc1mienco ante el ocro que
ahora se muestra como rechazo el
grito nulo del 'existo frente a ti" /
"soy difereme"

l

o he visto y me ha indignado dice gerardo
deniz en un poema. entonces sucede que
desde el 2008 (si no, antes) hay una tendencia por cierto grupo social de opos1c1on
a la vida comunal: bloquear las avenidas más
afluentes de la ciudad. y cómo no decir afluentes si esca ciudad industrial, aquella que fue
nombrada y conocida como la ciudad del conocimiento; está plagada de coches y de profesionsiras semipagados, mano de obra baraca
para empresas extranjeras y uno que otro bien
(muy bien) remunerado en su trabajo por una
mega chinga. mi mamá y la coscumbre dicen
que hay que sacrificar. no lo creo... hoy el sacrificio es para cualquier regiomontano mediano, salir a la calle con este sol apabullante
(pero bello), merodear los precios de la comi-

�da, el alza del maltraco en el comercio, en la

monterrey están pobres desde la competen-

salud, en las relaciones comunales y en la nula
seguridad pública. ningún estado de derecho
señores. la ingobernabilidad de nuestros funcionarios (que parecen que viven en malibú
y este sol les da su bronceado para verse tan
estéticos) deriva varias preguntas: ¿por qué
sudáfrica y no la tele de su casa? ¿por qué viajar cuando el ambiente social es denso? ¿por
qué renunciar mediante la ausencia/presencia
a un cargo que fue pedido por los ciudadanosr
que si fecal que si larrazábal que si medina que
si jesús del huerto. no negaré que estos tipos
han tenido una buena educación y las intenciones alguna vez en su imaginario fue sacar
adelante un pais, un estado y una ciudad con
muchos tintes sociales. pero están copeados (y
no justifico) por una tendencia de hiper poder
que no se presenta en ninguna plataforma de
ejercicio y acción. este poder está subyugado
hacia la burguesa recaudación de bienes que
son los bienes potenciales de algo llamado
sociedad aquí regiomontana. la cual paga sus
impuesos. y estos los impuestos siguen generado otros costos más altos: como la seguridad
civil. la gasolina la comida las cuotas escolares
son un ejemplo. entonces, lo primero que hay
que hacer sin estigmatizar esto o aquello: ver
la fuente de la enfermedad. los bloques qué:
pues manifiesta ya no el diagnóstico de un
creciente cáncer social sino ya una pandemia
que se basa en la irrealidad, la pereza, el miedo, el pánico y la inconsciencia. varios son los
participantes evidentemente: la ciudadanía,
el gobierno que no gobierna, el marginalísmo
pobre. y sí, de lo que se trata es de una abierta oposición mediática e imaginaria (aunque
las muertes pasan y el acto de matar denigra
cualquier discurso sobre la vida). la sociedad
en general, los que tienen sueldos de caricatura frente a un modo de vida que está a la alza
y
descontextualizado, tiene que
pedir mediante la
acción y la producción de un estado
más laico. méxico,

cia humana, cultural y hasra la económica. la
delincuencia es una tradición que legada, heredada y con patrones a futuro; y ofrece una
solución rápida en esta sala de espera que es la
esperanza mexicana. la gente quiere vivir con
sus mini splits, home theacre, nike baskets, louis vuicton clothes, etc. pero también un reconocimiento ante el otro que ahora se muestra
como rechazo. el grito nulo del "existo frente
a ti" / "soy diferente". cenemos un grave problema de aceptación. y es porque lo bueno acá
siempre es el modelo centroeuropeo. entonces
pensemos qué hacer. además de la ola de preocupaciones: 2025 un grado cenrígrado más
al calentamiento global en méxico; 20 cms de
crecimiento del mar en las costas; millares de
migraciones a las ciudades; etc. y aún asi queremos matarnos más con la aparía, el resguardo individual, con migrar. y aún así queremos
nuestro doctorado en letras, nuestro libro de
poemas, viajar gracias al apoyo gubernamental... lo que falca es ecologia. coraje por la vida.
limpieza espiritual frente la indiferencia de
nuestras acciones repercutidas en el otro. tan
fácil como la apertura. si todo se arreglara con
un legalizen. ah! pero qué gusto ver a méxico
en una copa mundial y la presencia de nuestro
tres veces honorable presidente. giac.

PSICOANÁLISIS EN LA
UNIVERSIDAD
E l psicoanálisis como una fuerza
imparable y la tmiversidad como tm
objeto inamovible.
Por Luis Alberto Ortíz

El psicoanál sis tiene La fuerza ce
todas los ps1coanal1si:as del planeta
por eso se consi::tuye como una fuerza imparable uno de los :esoros más
granees de nuestra especie.

E

I psicoanálisis, gracias a los conflictos
históricos, epistemológicos, científicos
y neurológicos a los que se ha enfren-

�M ISCELÁNEA: PSICOANÁLISIS EN LA UNIVERSIDAD

rado, se h a convertido en el método por exce-

lencia de investigación del psiquismo humano.
Ha logrado salir adelante, no en vano, gracias
a la perseverancia de aquellos llamados psicoanalistas, aquellos que le dan la característica al psicoanálisis de fuerza imparable, pero
no han sido los únicos en dársela; la literatura,
los medios de comunicación, las posiciones
políticas, los psicólogos, los psiquiacras, han
logrado dar un empuje a éste ante la cultura,
por manifestarlo como una herramienta necesaria. El psicoanálisis parece hacerse más presente en nuestra cultura actual, y en nuestro
entorno específico, es decir la presente escuela
de psicología, el joven aprendiz, convocado
por su inquietud, busca hacerlo p resente, válido, e incluso hacerlo práctico, llegando en
ocasiones a los abusos. Sin embargo, como
entidad, puesto que no es un ser viviente, el
psicoanálisis n o siente los estr agos ({Ue le han

hecho y le seguirán haciendo pasar, no ha sentido las turbias aguas de los intentos de cientificismo (scientisme) en los que sus estudiosos
le sumergen, mientras por defender su postura ante otros estudiosos del psicoanálisis se
arrancan sus cabelleras con navajas hechas de
autoridad y validez.

atrás. Es decir, cal como lo apostaba Freud en
ese entonces, el psicoanálisis por sí mismo se
dedica a la investigación, y el estudiante de
psicología se dedica a la búsqueda de un conocimiento psicoanalícico con marices de satisfacción moral. Tal vez sea por eso entonces
que el psicoanálisis es usado con frecuencia
como arma, por ejemplo, la interpretación
silvestre, pasando a explicar, no justificar, que
todo joven estudioso de la psicología ingresa
a su carrera con ciertas expectativas, mismas
que vienen a ser sostenidas por la institución
en algunas ocasiones, esperando que escas expectativas alcancen un grado de madurez necesario para no usar su conocimiento teórico
como ar ma.
Ahora, el pensar la situación del psicoanálisis en una institución como la universidad,
nos lleva a reflexionar la historia de donde se
trata de estudiar al psicoanálisis, lo cual lo
haré de manera muy resumida. La Facultad
de Psicología de la UANL es lo que es, gracias
a la guerra política por establecerla como una
facultad autónoma y separada de su madre, la
facultad de filosofía. Reflexionando en cuanto
a la posición por escablecerse de nuestra facultad, hacemos la comparativa de la institución
que vió nacer a la psicología en la UANL, la facultad de filosofía es la madre, y la facultad de
psicología como buen «adolescente» en crecimiento, se
rebela contra su madre haciéndose independiente.
Pensando en este ejemplo podemos situar que la
facultad desarrolla codo un
discurso que ha estado depurando con el transcurso de
los años, y como coda institución que busca establecerse,
prneha di.srin rn.s posic.ione.s

Es así entonces que a 91 años aproximadamente de la publicación del artículo «Sobre la
enseñanza del psicoanálisis en la universidad»
de Sigmund Freud, continuamos escuchando
entre el alumnado esa vívida guerra que la psicología y el psicoanálisis han tratado de dejar

teóricas y educativas. Es así
entonces que el discurso utilizado por el estudiante es el
que ha aprendido de sus profesores, y es tos a
su vez de sus maestros, que de alguna u otra
manera reflejan los rostros que la institución
ha tomado, siendo en corno a la presencia del
psicoanálisis la que nos interesa, esa forma
de explicar los diversos conocimientos de los

�profesores tiene su
trasfondo
histórico, mismo que
se viene a repetir
constantemente, y
tal vez se repita en
este trabajo, por
aquello de los viejos nuevos remas.
Es entonces que seguimos aplicando
la misma violencia
de manera distinta
en la universidad,
en la división de
áreas, en la división de aplicación
de psicoterapias, y
de propuestas ceóncas.
Como estudiantes, nos encontramos en una guerra inagotable por establecer un cientificismo en nuestros
discursos, una claridad epistemológica y filosófica en nuestras ideas, una certeza dentro de
una institución con afán de alcanzar fantasías
psicoanalíticas dentro de un sistema político que se esfuerza por deshacerse de poscuras totalitarias buscando la participación del
estudiante. Ante codo encontramos que los
escudiosos, los profesionales, buscan aceptar
un cambio que no conocen del codo como hacerlo; los psicoanalistas y las instituciones encuentran que sus posiciones tendrán que ser
movidas de su lugar para dar paso a nuevos
discursos, nuevas administraciones.
El psicoanálisis en la universidad es la
apuesta por hacer universal la apuesta mas
grande del hombre, el humanizarlo. Hacerlo
presente en la búsqueda de su conocimiento,

pesar de trabajar con el aquí y el ahora, y como
éste es fundado en una historia de sujeto, sigue trabajando con la esperanza del sujeto de
curarse, y la esperanza no es algo tangible,
como tampoco lo es el aparato psíquico.
Por otra parre la universidad busca darle
lugar, como planteaba Freud, gracias a su posición como método de investigación, como
método para el alcance de un conocimiento,
el conocimiento del inconsciente, y la institución tratará siempre de tener como horizonte la búsqueda de la razón, siempre y cuando
ésta esté en relación con un cuerpo que experimenta, reconoce y aprende. Pensar en el resulcado de esca guerra entre escas dos fuerzas
no será un resulcado agradable, puesto que no
es un resultado final el que se obtendrá. Los
resulcados de la lucha constante entre estas
dos fuerzas serán parciales, serán pequeñas
victorias en la historia del hombre, grandes terapeutas que den su aporre a la institución sin
descuidar el lado humano, o grandes profesionales dedicados a la investigación, grandes
profesores que compartan su conocimiento, o
mejor aún, grandes escudiantes que puedan
enseñar aún cosas nuevas a sus profesores. Es
así entonces como el psicoanálisis pasa a ser
el elemento que se puede mover dentro de
una institución que lo ha atrapado para buscar acomodarlo donde sea posible, así sea en
una orientación en la licenciatura, como un
conocimiento más amplio a nivel maestría; es
la búsqueda de nuestra institución por mantener uno de los tesoros más grandes de nuestra
especie: El psicoanálisis.

no fnnd~do en b c:ie.nc:i~ mism~. sino en s11

hayan ,ido rotas, existe la co,i&lt;tan te amenaza

raíz más fuerte, en sus pasiones, es decir, en su
deseo. con apellido de investigación y esclarecimiento. El psicoanálisis tiene la fuerza de rodas las pasiones de estudiantes de psicología,
de medicina interesados en el psicoanálisis, de
candidatos a psicoanalistas, de psicoterapeucas, de filósofos, de políticos; es por eso que
el psicoanálisis se constituye como una fuerza
imparable, como lo ha sido hasta ahora, pues a

de romperlas. Por tanto, la paz es algo que debe
ser «instaurado»; pues abstenerse de romper las
hostilidades no basta para asegurar la paz, y si
los que viven juntos no se han dado mutuas seguridades - cosa que sólo en el estado ,,civil» puede
acontece,; cabrá que cada imo de ellos, habiendo
previamente requerido al otro, lo considere y trate, si se niega, como a un enemigo.

La paz entre hombres que viven juntos no es im
estado de naturaleza - status natura/is- ; el estado de naturaleza es más bien la guerra, es decir,
im estado en donde, aunque las hostilidades no

Emma,rnel K ant, "La PazPerpetmi" C,i11it"lo

�MISCELÁNEA: LAS (DE) FORMACIONES DE LA SALUD MENTAL

LAS (DE)FORMACIONES
DE LA SALUD MENTAL
Por Diego García

1-a enfermedad mental remite a lo no
aceptado. cambiando los cruc·fijos y
Los centros de tortura por pruebas
proyectivas y manicomios No
contaminemos más el psicoanálisis.

s sabido que el psicoanálisis que nos
enseña Freud se encuentra tildado por
términos, teorías y explicaciones concatenadas con la ciencia médica. Freud era
médico. Formula el psicoanálisis para poder
entender los fenómenos psíquicos que presentaban sus histéricas y obcuvo cientos de conclusiones donde aludía a la etiología psíquica
del cuadro clínico. A pesar de revolucionar el

E

de una ciencia y otra. Por un lado tenemos a la

medicina que actúa en, sobre y con el cuerpo
fisiológico, orgánico, y por otra parte tenemos
al psicoanálisis como el método técnico que
opera con las representaciones psíquicas, el
cuerpo imaginario, simbólico, la subjetividad
etcétera. Esto con el fin tratar de diferenciar
las ocupaciones de cada una y tambié n, excluir
de una forma imprecisa pero indispensable,
los campos de estudio de cada uno.
Refiriéndome aquí,
a que la salud es del
cuerpo biológico, en el
cerebro, la salud mmca ha sido mental, la
menee no enferma. Se
podrá objetar qué pasa
con esos sujetos que no
parecen ser normales

sentido de la subjetividad, sus r aíces médicas

y tien en conductas no

quedaron inscritas en sus postulaciones, no
por eso invalidaremos el gran mérito que merece.
La terminología empleada, como lo podemos constatar, está enraizada en la medicina,
así como otras ciencias de las que F reud fue
partidario. Conceptos como neurosis, paciente, clínica, trauma, principio de constancia,
síntoma entre otros; abandonando algunos,
retomando otros. A pesar de mas de cien
años del psicoanálisis, podemos d ñstinguir,
entre muchos otros, el precio que paga al actuar bajo estos términos, queriendo tomarlos
como tales y sin llegar a discernir el alcance
que el método psicoanalítico les otorga.
No encrañaremos en la etiología de estos
por adecuado que pueda parecer. Es de más
interés, por lo pronco, detenernos con agudeza a reflexionar las repercusiones que tiene el
psicoanálisis en el empleo de estos derivados
médicos.
Quiero ampliar esta idea. Para esto, tomo
el tema de la salud mental, el cual se ciñe en la
práctica clínica diaria. Escasos autores se han
adentrado en este embrollo que, por supuesto,
es una de los puntos clave de la propuesta psicoanalítica, ya que cuestiona la epistemología

adecuadas. Es ahí mismo donde encontramos
la respuesta y que a la vez refuerza la idea de la
inexistencia de la salud mental y por supuesto
la enfermedad mental. Ofreceré un esfuerzo
para clarificar esto más adelante.
Tomaré a Flores (1985) como estandarte.
Dicho autor nos habla de los objetivos del psicoanálisis con tres vertientes principales: la
primera trata de suprimir los síntomas (molestos para el sLtjeto y la sociedad), la segunda
trata de suprimir el sufrimiento y por último
la ardua tarea de psicoanalizar. Haré un hincapié en el primer objetivo sin dejar ensordecidos los otros dos.
La segunda vertiente es hablar del sufrimienco, del aspecto más clínico y humanista,
donde el sujeto pide ayuda anee y para su sufrir
y el experto en eso, ayuda. En este punto, al
menos para el psicoanálisis, contrapondremos
las premisas del principio del placer y la escisión del sujeto, donde ese sufrimiento tiene su
contraparte, el goce que mantiene el síntoma,
lo procura pero el Yo lo significa como sufrimiento, lo padece. De esto no es consciente.
Tampoco la psico terapia es conscience de esto,
trabaja para y con el Yo.
Y la tercer vertiente, el objetivo freudiano

�del psicoanálisis, el cual no puede abandonar

Vemos aquí, que la enfermedad mental re-

las otras dos vercientes, es hacer consiente lo
inconsciente, que se reconozca en eso, desde
donde sufre como algo propio (como nos advierte Flores sobre la sujetación también de
ello que lucha por que sea escuchado), como
sLtjeto (escindido), cal vez cambiando los destinos de las pulsiones y dejarse de hacerse tontos. Jamás debe ser el fin principal curar-adaptar o apagar el sufrimiento, sino de analizar.
Lo otro cal vez podrá concebirse.

mite a lo no aceptado, cambiando los crucifijos
y los centros de tortura por pruebas proyectivas
y manicomios. No podemos evadir lo que brota
más claro; los psi tienen poder, y ese poder lo
usan para colocar a un sujeco como anormal
y normal con un instrumento estadístico, que
deriva en datos cuantitativos sobre el enfermo
mental. La normativa, también entra en juego
aquí, apoderándose de un sujeto que no esta
adaptado a la norma, a las reglas de la sociedad

Volviendo un poco, si tomamos el primer punto con pinzas, nos daremos cuenta que este se
sitúa y atañe a la enfermedad mental. Si lo que
se pretende es suprimir los síntomas es porque se tiene le creencia que se debe suprimir.
Suena lógico, pero la pregunta aquí es ~por
quU Porque es malo moralmente, porque no
es adecuado, no es lo esperado para tal edad o
tal lugar; ya que codos debemos ser iguales y
unitarios, sin mas ni menos, sin sueños inmorales, ni lapsus vergonzosos, ni cualquier formación del inconsciente que nos diga que no
somos dueños de nosotros, ni mucho menos
que nos diga que hay algo mas que no es Yo.

sana (me ahorraré las comillas y subrayados,
porque creo que serian pletóricos en el texto).
Si se objetaba qué pasa con los sujetos anormales y seres inadaptados, podemos responder
que esto no esta en la menee, no es más que derivaciones estadísticas de una sociedad que clasifica y escinde lo no placentero y lo diferente
y/o peligroso. De lo que tratan es de adaptar a
la igualdad, de ayudar humanamente a los sufrientes de esquizofrenia, trastornos compulsivos, de los que sufren de déficit de atención
(cómo sufren esos niños); y aquí entra el DSM
IV con su control clasificatorio obsesivo donde
nada se le escapa, ni los no clasificados aun.

�M ISCELÁNEA: LAS (DE) FORMACIONES DE LA SALUD MENTAL

El poder político otorgado a nosotros es el de

ro, hablamos de

evaluar, adaptar y predecir a los locos, lejos de
entender los modos de relación y las formaciones del inconsciente. Y ya que hablamos del
diagnóstico, quisiera ser un sucinto paréntesis sólo para profesar sobre los profesionales
que lo dictan y del poder que les da el título
y la encomienda social (caza-locos) que les es
otorgada. Alguien que dicta la ley sobre otro,
como el padre, dice que ése está enfermo mental y loco será, pues codo lo que haga podrá
usado en su contra para encasillarlo en su locura. Sus palabras se vuelven candados y sus
actitudes se vuelven barrotes para su cárcel
de loco. No lo digo en el sentido de lástima
ni padecimiento, pero si en esa sltjecación que
codos cenemos.
Por lo canto si la locura es un referente social y no psicológico, entonces podemos deducir con miedo de correr y tropezar, que los psi
tienen un encargo social (como ya bien decía
Braunstein) y entonces se abre la pregunta:
;Quiénes somos para decir que es lo adecuado, lo normal, lo sano, lo esperado y sus respectivas antítesis?
;Curar? Entramos en el difícil mundo de la
biología que los psi entramaron en su saber. Es
que el curar resulta para un órgano localizado
que carece o esta atrofiado de su(s) función(es).
Entonces el médico, objetivamente, con una
técnica depurada, puede hacer algo por este
órgano, pero el psiquismo no es un órgano, ni
siquiera es localizable; claro, hacemos intervenciones (creo que el hacemos es muy osado,
digamos que hacen, ellos, los psicoanalistas) en
el psiquismo de un sujeto sumergido e:n un dispositivo teórico-técnico-metodológico psicoanalítico. Nos damos cuenta que el ser no es un
ser biopsicosocial, sino que la psicología es biosocial (trata de curar con referente a aun órgano
y la norma). Parece que su epistemología es frágil y resbaladiza. No se traca de curar, sino de
analizar, que por añadidura traerá, cal vez y sin
colocarle importancia, el dejar de sufrir o hacerlo de otro modo y la supresión de síntomas.
Diremos que el psicoanálisis no escapa (del
todo) de esa norma y normalidad, pues da-

variables excrapsíq uicas presentes
en ese análisis. O
sea que el mismo
analizando, demanda algo porque no es igual
que los demás, no
se siente normal,
algo le pasa, sufre
de mas o de menos, pero no se siente adaptado, no sigue la
norma esperada (reir.ero lo de las comillas).
Podríamos decir... no ... digo que, entonces, el adaptar es curar. Si entendemos que
la normalidad y la cura son asuntos de otras
regiones como dice Braunstein, entonces sabremos que el bebé no es un loco porque eso es
lo esperado, pero si un adulto adaptado y sano
empieza haciéndose popo en la ropa, pide comida cada tres horas, no habla y solo llora, es
un loco (de remate o para re-macar). Y cuidado
que es contagioso. Se piensa por consiguiente,
que el ser humano tiene instintos, y no solo
eso, que tiene un instinto para adaptarse y que
si no lo manifiesta es porque sufre y habrá que
curar (encerrar, marginar).
Para terminar de una manera tajante y sin
preámbulos diré que las consecuencias que
puede tener un psicoanálisis, que pienso quedaron implícitas, al no tomar en cuenta estos
aspectos nos lleva a no poder encarar la subjetividad y poder distinguirla de otras disciplinas, por lo tanto, no dar cuenca del sujeto
y su inconsciente. No contaminemos más el
psicoanálisis. &amp;9
Bibliograf'í:&lt;l

Br.1.unstein, N. (1983). Psicología: idc-ologb y ciencia. Siglo \'CÍnriuno
cditort"s,

Flores, O. (1988). ;Cur.u o psico:malizar?
Flores, O. ( 1985). ;H:ay que dcsmtir b salud mt"m;il?

�Locos &amp; PASTILLAS
EL GANG--BANG DEL PISTOLAZO
Por Osear Barrera I oscarl,arrcraru@hotmail.com

A este nuevo sicario lo podemos defn1r como «neo-narco» aquél que sacrifica la longevidad de una vida «larga» por un desp{farro playooy muJeres full-of-diamonds. p;scolas
Versace y mansiones inconmensurablemente impagabl.es.

L

a sociedad mexicana actual ha ingresado en un escado narcoléptico toral:
nacemos, vivimos, nos reproducimos y
morirnos junto al tráfico de drogas. ¿Cuál es
la psicología de esce nuevo mexicano~ ¿Cómo
serán sus hijos?
Carlos Monsiváis, en su Psicología
Del Narco (El Espectador, 2008)
asegura que luego de vivir con
mie&lt;lo a los levantones, se-

cuestros, violaciones,
mucilaciones, y
más, la población
se ha «aclimatado» a este nuevo mundo - ¿O debemos decir: «narcotizado»?

El Psi del
Neo-Narcotraficante
En la novela La Virgen de los
Sicarios, de Fernando Vallejo, se
describe la vida de la década de los
90' encre los peligrosos cárceles colombianos de droga, entre ellos el
de Medellín. El prototipo de sicario
en este país lo pasaron a ocupar niños de 15 años, equipados hasta los
diences con armas largas, granadas
de fragmentación y por lo general en
motocicleta y asesinando a ciento treinta víctimas por hora.
A este nuevo sicario, lo podemos definir como «neo-narco»: aquél que sacrifica la
longevidad de una vida «vivida» hasta la vejez, por la opulencia de un despilfarro atroz

y al mero estilo playboy: mujeres full-of-diamonds, mansiones inconmensurablemente
impagables, armas chapadas a lo Versace y
cubiertas por oro, y sobre codo «los estilos de
vida, los automóviles, las manías adquisitivas, la técnica para decorarse
(más que para vestirse) &lt;le los n ar-

cos» (Monsiváis,
2008). Y bien,
¿quiere o no quiere
el narco ser esta persona? ¿Elige o no elige su ca-

El fenómeno del down
an.d up town the border.
La subcultura que ha dejado mella -como punta de
metralleta- en la sociedad
mexicana es la del border
(mentira). Lo que ha
creado es una inmensa
cicatriz, un hueco,
un espacio de ambigüedad inllevable.
Aseguran psicólogos infantiles que los juegos de los niños de hoy
han cambiado: «hoy juegan al 'levancón: 'al
secuestrado' o bien a una guerra entre narcos
y militares» (Cruz, 2008). Lourdes Sánchez y
Janeth Hernández -citadas por Néstor Cruz
en ESTO, 2008- aseveran que la violencia
actual sobrepasa los límites psíquicos soportables del aparato mental de una persona y los

�Locos &amp;

PASTILLAS -

EL GANG-BANG DEL PISTOLAZO

infantes tienden a transformar estas experiencias negativas a positivas, dentro de su mundo
lúdico: duegan los niños al sicario? ;Jugamos
al muerto, al secuestrado? ;Whac che fuck?

D e gamcr a sicario
Sin caer en afirmaciones totalitarias, pensemos en lo siguiente: la actual sed de exterminio y el deseo de vivir la vida a lo Tony Montana está presente en los niños de doce y quince
años ;Cómo eran de niños estas personas?
;Qué hacían? ;A qué jugaban?
La violencia de los videojuegos nos hace
pensar en una narco-apocalipsis irrefrenable.
;Qué harán en algunos años o el día de mañana, los gamers que están acostumbrados a ver
muerte, muerte, muerte, infinita y sangrienta
muerte por televisión? ;Estamos entrenando
narcos? No lo sabemos, pero si podemos decir
que los actuales son excelentes y están catalogados como «los cárteles más peligrosos del
planeta a lo largo de la historia humana» (Larry Holyfield, director de la DEA; 2004) Sil

PRESENTE
You

GOT AN~EMAIL

Por Eliza!,eth Chapa I betty_,bara@botmail.com

V vimos diariamente con el miedo a ser
levantados. secues;:rados. extorsionados golpeados o codas las anteriores y
todo porque para muchos es más fácil
hacer como s1 no pasara nada
"El q11e quiera ;er águila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrnstre rero que no grite cuando lo pisen."
Emjlia,io Zapata

éxico está de manteles largos este aí10 debído
al Bicentenario de la Independencia, y es por
eso que estamos siendo partícipes de numerosos proyectos y actividades para festejar dicho aconrecímiento. Estamos rodeados día a día de publícidad que
nos recuerda que somos mexicanos y lo importante que
es el Bícentenarío en nuestras vídas. Se habla de ser líde-

M

res, de sentirnos orgullosos de nuestra Patria, de cambíos ... y ahí es donde yo meto mí cuchara.
Declaro firmemente: ere.o que lograr una profunda
reflexión en estos tiempos sería sín duda el cambío. Así
es. Después de leer un poco acerca de algunos aconte•
cimíentos de la historia de Méxíco y debido a mi gran
admiración por Emíliano Zapata me atrevo a decir que
actualmente al mexícano le faltan agallas. No es posíble
que hasta en las carícaturas nos pinten como un pueblo analfabeta cuyos hombres portan un gran sombrero
charro, zarape y un burro a tm lado; es hora de que alguíen ponga un alto y díga: «Hasta aquí»,
Hablo en general de todas las actividades en las que
están ínmíscuídos los mexícanos, como por ejemplo el
fútbol. Es tan vergonzoso que algunas tíendas de ropa
y electrodomésticos aseguren que darán el 100 % de
descuento en televisiones o playeras si Méx ico gana el
mundial de Sudáfríca. No es posíble que den por hecho que no va a ser así y que además de eso crítíquen a
los jugadores de La Seleccíón por «hacer sándwích» en
lugar de hacer goles y depositar toda culpa en ellos por
decepcionar al país.
Pasa de ígual manera con la insegurídad que se está
víviendo actualmente. Todos dicen que es culpa de las
autoridades y que nadie hace nada, y me pregunto: ;Por
qué todo mundo cree que puede dirigír, pero a la hora de
los trancazos nadíe -o muy poca gente- actúa en contra de la íttjusticia? Vívimos diariamente con el miedo
a ser levantados, secuestrados, extorsionados, golpeados o todas las anteriores y todo porque para muchos
es más fácil hacer como que no pasa nada o lo que es
peor, unírte a la delincuencia. Bíen decía mí estímado
Zapata: «Muchos de ellos, por complacer a tíranos, por
un puúado de monedas, o por cohecho o soborno están
t raicionando y derramando la sangre de sus hermanos»
Y con tristeza vemos que todo este relajo no es de
hoy, sino que se remonta a doscientos aúos atrás y has? que no nos w1amos y perdamos el miedo no se va a
fSgrar ada. Míentras tanto le estamos tapando el ojo
al \Dª'h con activídades muy bonitas y colorídas, síendo que existen muchas famílías en el país que lloran la
mue~te de algún ser querido o pasando hambres y angustia por no saber qué es lo que sigue.
Por ahí escuche que «pa' luego es tarde», así es que
unámonos hoy para tener un futuro mejor para ,rnes__J tros hijos y nuestros nietos, pongamos nuestro granito
de arena para mejorar la situacíón, hagamos pequeí1os
~ cambi~ por ejemplo: evitemos comprar mercancía
pirata, tener nuestros sentídos bien agudizados para
evitar 4 r en las extorsíones, de ningw1a manera contribuir con el narcotráfico y por nada del mundo quedarnos cállados, en lugar de ello asumír la responsabíl~d de hacer algo por nuestra Nacíón, por nuestras
familias y nosotros mismos.

7

"Prefiero morir de rie que vivir ;iemrre arrodillado."
EmiliatJo Zapata

�NOTAS
PARA NO OLVIDAR
DE LA PERPETUIDAD DE LA QUEJA
A LA ACCIÓN LIBERADORA
Por Barnch Martínez I bar uch.mtz@hotmail.com

La perpetuidad de la queja está ahí, como un veneno ad:ctivo que nos nyecta una sensación de indepenoencia, de participación pero con La permanenc,a del nudo en la garganta. de Los puños rígidos. del miedo y la anguscia

L

a fecha se aproxima. Está cerca uno de
los festejos más representativos para
toda América Latina -no exclusiva de
México- sino un año donde convergen las historias re-significadas para dar una pauta diferente al discurso que explora el simbolismo de
contar con cien años de Revolución (sí, cien) y
doscientos de Independencia (sí, Independencia).
Pero ¿qué decir de la Independencia en
México? ¡Qué escuchamos respecto a la posición actual de nuestra sociedad?
Miren -que hablado está- somos independientes de la Conquista Española, de doblegar
nuestras creencias ante el extranjero, lo cual
ahora nos hace sentir parrícipes de nuestro
acontecer; de ser quienes decidamos que rumbo tomará nuestro país, de confiar en nuestros
representantes que serán leales y fieles a la
patria, a la Nación, a nuestra identidad como
mex icanos, a nuestras costumbres, nuestros
ricuales, nuestra tierra, nuestra comida, nuestros sueños, nuestras potencialidades, nuestro
fucuro: sí, en ellos y en nosotros votamos por
nuestra confianza, nuestra comunidad, nuestro sustento.
Pero ahora, tendríamos que redefinir lo que
encendemos por «Independencia» -quizá por

lo desvirtuado de estos humildes ideales-,
ya que no enciendo qué significado tiene celebrar la independencia. No repetiré las mil
voces que anda pregonando en cualquier lugar concurrido, todos las conocemos: está ahí
la denuncia de lo obvio. Está ahí: en nuestras
palabras esa perpetuidad.
La perpecuidad de la queja, en donde las
palabras pretenden hacer y se quedan en el desecho; hacer en el perímetro de la comunidad.
Lanza una palabra, haz, transforma, golpea,
forja, concretiza, y a la par, usa el mazo y el
martillo: usa rus manos y pide con tus palabras las manos de los demás.
Que la perpetuidad de la queja se expande
y explora en ella misma para no ser reconocida
en su destrozo -permanece en constante movimiento-, difícil de aprehender con el acto.
Suéltala, y observa cómo se aleja sin sospechar
de su retorno en el interminable malestar anee
lo externo. La queja retorna, golpea la nuca y
volvemos a lanzar consignas por ese golpe que
no vimos que lo moldeamos nosotros.
Hay sinonimias para la queja. Esta la pretensión de hacer una descripción, de realizar
una crítica, de conjugar una observación, de
lanzar una interpretación; codas ellas enunciadas con la cantidad necesaria de reflexión

�NOTAS PARA NO OLVIDAR: DE LA PERPETUIDAD DE LA QUEJA A LA ACCIÓN LIBERADORA

y necesaria para
ser lanzada, hecha, envuelta, pro-

nunciada. La queja
se multiplica en diferentes
nalidades, manteniendo
tola luz de
la palabra; la luz del acto
enunciativo tratando de mover,
de cambiar, de pulir. El tiempo se presta para
expandir ese líquido turbio, pesado, de la queja.
Sí, habrá palabras que enaltecerán las maravillas de los acontecimientos de este año,
sí, habrá promoción -como si de algún producto de consumo se tratara, y ¿por qué no?
Hay tiendas que venden «El orgullo de ser
mexicano: viene con las mejores frases hechas
en México»- de la pureza del festejo. Pero es
insostenible eludir una realidad fáctica (acom-

nencia del nudo en la garganta, de los puños

rígidos, del miedo y la angustia. Esca queja no
nos implica en el acto coral.
Si la queja está ahí, no hará nada, no en solitario, no sin involucrarse. La queja no transforma, no revoluciona, no propicia, no sin la
suficiente crítica y reflexión para trascender el
mero acto enunciativo, no en solitario. Y los
fundamentos para una transformación de la
queja se constituyen y se independizan en el
acto crítico y reflexivo, en el acto de la totalidad del ser humano; de la totalidad encendida
como unicidad y particularidad que encamina
hacia un complemento negado institucionalmente del ser, aún escindido, en racional y pasional y, que, trenzados converjan en el acto
comunitario emancipador.
Veamos que la queja se puede transformar
primero en la reflexión, luego en el replanteo

paf1a&lt;la de su discurso) que trastoca nuestras

epislémico, para proce&lt;ler en la acción ética y

creencias, costumbres, hábitos y subjetividades. Vivimos, leemos, escuchamos y observamos este accionar que comunica con hechos lo
que pretendemos deshacer con nuestra queja,
con una retórica de nuestra «Independencia»
y nuestra participación ética y social que queda en una voluntad mínima, flotante y débil.
Sí, claro: podemos apostarle al hechizo, al
conjuro de algún enunciado, de alguna palabra, de alguna frase, de una queja. En esto
mismo puede convertirse este intento de inteligibilidad de la queja. Reubiquemos la palabra
en la totalidad de la acción, en el complemento
de la reflexión-acción (dialéccicamence), que lo
social está construida en actos, en consensos y
en discursos, en acciones y en concr,etizaciones. Que si algo nos comunicamos y cuentan
con las posibilidades de transformación en
la vida institucional, en la vida social, son los
actos coherentes de su discurso, son los enunciados que hablan al realizarse en lo físico. No
olvidemos la ética.
La perpetuidad de la queja está ahí, como
un veneno adictivo porque nos inyecta una
sensación de independencia, de participación,
de lucidez, de molestia, una pequeña ilusión
del hacer o del deshacer, pero con la perma-

sostenible de la transformación. La apuesta
aquí es por no expulsar la queja en su visceralidad, sino rumiar hasta poder alimentar
nuestros actos con los nutrientes esenciales de
una queja compartida, constituir abono que
dilucide la realidad social y saber por dónde,
cómo y hacía qué fin obrar. La queja existe,
está, es indefensa, ingenua, irrisoria. Pero es
también un recurso renovable con el cual motivar una participación crítica y potencializadora de
comunidades
y sociedades
mayormente
equiracivas, justas, libres. Sil

�THÉLEME
DE CUENTOS URBANOS Y OTRAS MENTIRAS

I

Po,- EdbJ L. SándJtz bambiua.tdy_91d.ee1,@l,otmaH.rom

La siguiente historia es totalmente fic[icia. no ',ace alusión a pe'"sona alguna.
ni lugar específicos. cualquier parecido
co.-, la realidad. es mera co nc1dencia.

Hoy presentamos: ¡Viva México!
U n par de amigas se encontraban charlando en un
restaurante, el tema central era sobre una mujer
que había posado semidesnuda (para una revista
para caballeros) cubriéndose partes clave de su
cuerpo con la bandera de México. Mariana dijo
aparentemente muy indignada:
-Es que simplemente no puedo creerlo, ;por
qué no le dicen nada públicamente?, ;no está penado eso o qué? Es una grosería, una ofensa para
nuestro país, qué le pasa a ese remedo de modelo ... -continuó su discurso de odio hacía la mujer
mientras consumía un cigarrillo tras otro, su
amiga, Elena, por otra parte la escuchaba atentamente, y cuando empezó a subir el volumen de su
voz y de vocabulario, trató fallidamente calmarla:
- ¡Ay amiga... equis con eso!, de seguro le
pagaron bien a la chica y pues trabajo es trabajo
;o no?, además, es un pedazo de tela, digo, sí ok
es «El Emblema Nacional» y todo lo que quieras,
pero pa' qué te enojas, ni que por la foto fueran a
venir a rayarte tu casa o yo que sé- y Mariana:
-No wey, es que tú no entiendes, ve, ;por qué
crees que los gringos no nos respetan? Por jaladas
como esta. ;Que no se murió un niño enrollado
con la bandera? lo acabas de decir, es El emblema
nacional ¡Nombre ya no hay respeto!
- Y después Elena:
-Juan Escutia, y sí, si te entiendo, pero no
me parece coherente que las personas hagan su
pancho por estas cosas, ósea, ;de qué sirve que la
gente salude a la Bandera y cante el Himno, todo
bien bonito, si al rato tiran basura desde el carro,
se pasan altos, discriminan, o fuman donde no
deben? -dijo por último alzando la voz. Mariana:
-Ash, tenias que salir, ni quien se dé cuenta
«Sor Elena» -dijo, y Elena contestó: -Pues la

señora de atrás viene con su hijo chiquito, no me
extrañaría que en cualquier momento venga el
gerente y nos corra, bueno a ti, tú eres la fumarola.- Mariana:
-Hasta parece que naciste ayer, si viene el gerente le doy una muy buena propina y Üsto, hasta
crees que voy a dejar que me saquen del dimita
no más porque a unos poquitos no les gusta.
-;Lo dices en serio? -cuestionó Elena a su
amiga verdaderamente sorprendida, casi como si
de:sconociera a quien había sido su amiga por más
de diez años.Mariana: -Ay claro que no tonta, estoy jugando. Es más, ya vámonos porque se me hace que sí,
ahí viene el gerente. -respondió un poco nerviosa
y a la vez sarcástica.
Se levantaron de sus respectivas sillas dejando
pagada su cuenta. Mientras se marchaban, un
hombre de traje las miraba fijamente y al lugar
que abandonaban. Un detalle llamó la atención
de ambas: en la mano, portaba una botella de
aerosol. Elena no prestó mucha atención y siguió
caminando. Mariana se atrasó y le dijo a su amiga
que había olvidado algo.
Al subir al carro, Mariana dejo caer en el cenicero varias monedas:
-;Y esas monedas? -preguntó Elena un poco
extrañada, a lo que recibió de respuesta:
-Es la feria de la comida
-;Osea ... la propina? -preguntó de nuevo aún
más extrai1ada- Mariana:
-Siüi wey!, ;no viste al pelado lo que traía en la
m ano?, era una de esas mugres que rapan los olores o no sé qué, ósea... Ni que me hubiera fumado
todos los cigarros del mw1do. Además estábamos
cerca d e una ventana. Nombre, pinche gente...
-Sí wcy, pinches 111cxicanos verdad -rnurn1.uró
Elena quien miró a su amiga con enojo, sorpresa y
lástima, sentía ganas d e decir y preguntar muchas
cosas, pero era tarde además ambas tenían que
volver al trabajo, así que solo dio un respiro hondo
y sjn decir ni una palabra más puso en marcha el
auto ...

�THÉLEME

SIN TÍTULO
Por Edén L. Sán,hez I bambi11a.edy_91dee¡•@l,otmail.,om

De entre las sombras resurge una dama
vesrida de diosa con un velo negro
cubriendo sus ojos con antifaz de mariposa.
Quiere volver a flore las tierras de Arlanris
qtúere pasear de nuevo entre los jardines de
babilonia.

CINlfAGrA
Cinefagia. Donde se consume cine.
Conducido por:]orge Esquer Landeros
Marces y Jueves 3:00pm a 4:00pm
Email: cinefagiaonli~ie@gmail.com
Facebook: "Cinefagia"
Twirter: @cinefagiaonline
Teléfono en cabina: 81 03 91 38

Cree que puede reinar los mares
cree que puede hacer los árboles respirar.
Sienre un poder omnipotente
piensa que el rrono la sigue esperando
mas ignora que ya ni titán es.
De enrre los sueños volvió su esencia
belleza arcaica que alguna vez conqtúsró.
Cree que volando puede llegar a la luna
y con pies desnudos darle la vuelta al mundo.
Siente que es eterna
piensa que puede enrre rosales caminar
cree que puede pisar tierra de mortales.
Mas ignora ser desdeñada, que una sombra se tornó
cree que puede volver a Troya
que no hay consecuencia del fuego.
&lt;Qué es lo que pretende paseando entre su
destrucción?
De entre el olvido resurge una dama
vestida de luto y no sabe por qué.
¡Estará fingiendo la diosa?
O será que no lo puede aceptar
en nn fonrnsm~ se h~ mnverrido.

Edificadas las maravillas con sus manos
y una a una con las mismas destruyó.
La esfinge ya no reclama sus parres
las dio por perdidas y, a la diosa también.
Se le perdona, pero que no vuelva... que no vuelva la
diosajamás.

El programa de radio de la Universidad Autónoma de Nuevo León; "Cinefagia" es una pro•
puesta radiofónica que lleva 1 año 6 meses al
aire e intenta proponer una nueva manera de
ver el cine, sin prejuicios y con una mentalidad
,na.s ~na lít ic;:i, r.sto c:onoc:ie.ncfo que: e.l c.ine. s1 1

función principal es el entretenimiento, pero no
es ni su única función, ni su única consecuencia.
El slogan del programa es "Cinefagia, donde
se consume cine", asemejando el hecho de ver
una película con el de comer como propósito, ya
que de la misma manera al comer, alguna veces
es buena la comida, otras mala, otras memorable y otras totalmente olvidables, pero siempre intentamos que nos nutra o que sacie una
necesidad, de la misma manera que lo hace el
séptimo arte.
A continuación enumerare las secciones del
programa con una pequeña descripción:
Disco por emisión: Cada emisión de Cinefagia presenta un disco de bandas nuevas o bandas y artistas con una larga carrera intentando
mostrar las nuevas tendencias de la música con
sentido.
Trailers que hay que ver: Recomendaciones
de películas próximas a estrenarse.
Noticias del Séptimo Arte: Las noticias mas
significativas del cine intentando dejar fuera,
los espectáculos y notas amarillistas.
Crítica de Cartelera: Crítica y juicio de alguna película que tenga proyección actual en la
ciudad de Monterrey, N.L., México

�PSICOANALlzARTE
Por Osvel Ed«ardo

El psicoanálisis disparando desde nuevos enfoques. d C\amitando la óptica de los artistas

e te parece si el Psicoanálisis
de Campo fuera como llevar
uz a un lugar oscuro:' Tenemos la herramienta -para lo que sea que se
use esa herramienta- que da cuenca sobre
la vida subjetiva; de los actos de esa vida que
'aparecen' como obra de un mago en la vida
cotidiana; y nuestra vida habitual se encuentra cimentada sobre nosotros como la imagen
que al ver miran los ojos ... y si llevamos el psicoanálisis a donde queramos llevarlo:'»

(( +

Q

C

Una de las personas que me llamo la atención desde poco después del principio fue Ana
J. Baños quién inaugura la sección PSICOANAuszarte de SUIGENERIS con un escrito interesante y de valor.

EL MALESTAR EN LA
CULTURA, EL MALESTAR
EN LA EDUCACIÓN
Por Ana Baños, Psicoanalista
anajba11os@l,otmail.com

La humanidad asp ra a la felicidad
los humanos -afirma Freud- quieren
Llegar a se,- felices y no quie,-er,

dejar de serlo. para ev'tar el dolor y
experimemar ntensas sensaciones
placenteras.

n la película Matrix estrenada en 1999
y dirigida por los hermanos Wachowski, Morfeo abre un escuche que contiene dos píldoras: una azul y otra roja. Pone
una en cada mano y las extiende a Neo, al
tiempo que dice: «Esta es cu última oportunidad. Después de esto no hay marcha atrás. Si
tomas la píldora azul, te despiertas y crees lo
que quieras creer. Si tomas la píldora roja ... te
quedas en el país de las maravillas ... ».
En 1930 Freud escribió El malestar de la
cultura, un texto de accualidad. Ahí anticipa:
«el uso de fármacos y drogas para soportar la
dureza de la vida». La vida como se nos impone resulta demasiado pesada, nos da hartos
sufrimientos, decepciones, desengaños, tareas
insolubles. Y para soportarla, no podremos,
-dice Freud-, prescindir de remedios sedantes.»
No todos esos sedantes son químicos.
Freud distingue tres cipos: 1) distracciones
poderosas que hacen ver pequeña nuestra

E
Leyendo a Sigmund se puede encender que el
psicoanálisis silvestre es otra cosa y que Camilo Ramírez Garza había ya estado haciendo
una labor excelente en llevar el psicoanálisis ...
¡Hasta a la oficina! (camiloramirezJimdo.
com/articles)
Como un antónimo de la oficina se me ocurre, «el relajo» o bien, el «descanso». Es bastante agradable después de un día de oficina
llegar a casa y ver una película mientras se
disfruta de una deliciosa y agradable cena -no
sé si para José Héctor Mendoza lo sea, pero
es él quien ha llevado el psicoanálisis a la luz
del cine en su blog, que mantiene desde algún
tiempo: hectormendoza.blogspot.

�PSICOANALlzARTE:

El

MALESTAR EN LA CULTURA, EL MALESTAR EN LA EDUCACIÓN

miseria, 2} satisfacciones sustitutivas, pri-

ca. Los productos químicos son un tanto más

mordialmente el arce y 3) narcóticos que nos
vuelvan insensibles al malescar. Cualquiera de
estos remedios es indispensable.
El arte en cualquiera de sus presemaciones
ofrece, frente a la realidad, ilusiones: ficción,
fantasía, anhelo, concupiscencia, belleza. El
arre es inútil, no sirve para nada ... para nada,
que no sea el goce y eso no es poca cosa. El lazo
social que hoy nos une, impone una exigencia
permanente de hacer cosas «útiles»; aún más,
habría que sacarle utilidad a lo inútil.
Pasamos por airo que las grandes experiencias de la vida y de éxtasis surgen precisamente al hacer algo inútil: como poesía, pincura,
música, o el amor. Es lo inútil lo que suscita
la energía viral.
La alegría arrapa
cuando se hace

eficaces ya que funcionan como "quitapenas".
La ciencia produce una tecnología que actúa
por vía interna sobre los cuerpos.
Las prótesis químicas ganan terreno día a
día, por la acción directa sobre nuestras sensaciones y en particular por la acción directa
sobre el sufrimiento. Por ejemplo, esca semana circuló la noticia de las nuevas píldoras de
propranol para «eliminar los malos recuerdos».
La humanidad aspira a la felicidad, los humanos -continuá Freud- «quieren llegar a ser
felices y no quieren dejar de serlo, para evitar
el dolor y experimentar incensas sensaciones
placenteras». Advierte que la felicidad es un
fenómeno no duradero, «solo es
posible como un

algo t¡tte no pro-

duce utilidad.
En estos tiempos las drogas
proveen la energía
viral que les falta a
los cuerpos; algunos sólo conocen
el éxtasis en su
presentación sintética, en sus prácticas con la sustancia química del mismo nombre.
Paul Ausrer, enfatiza que disfrutar y hacer
algo inútil, es lo que distingue a los humanos
de las demás criaturas vivas del planeta. Un
animal no puede modificar lo que le ha tocado
vivir y lo vive. Por ejemplo, la tortuga se comporta como una tortuga, la cucaracha como
una cucaracha. Los humanos, esencialmente,
no son humanos por compartir una biología,
sino por fabricarse estilos distintos de vida. El
estilo de las personas se aplasta cuando el Estado introduce psicobiopolíricas, que reducen
su condición humana a la pura biología de la
especie.
El tercero de los remedios sedantes -que
Freud señala- son los narcóticos, estos influyen sobre el organismo y modifican su quími-

fenómeno

episó-

dico».
El sufrimiento en cambio nos
amenaza por eres
frentes: 1) desde
el cuerpo propio,
precario, decadente y morral que no
puede prescindir
de los signos de alarma: dolor y angustia, 2)
desde la naturaleza que es capaz de encarnizarse entre nosotros con fuerzas destructoras
e implacables; y 3) desde la relación con otros
seres humanos.
El tiempo en el que vivimos impone un nuevo imperativo categórico: ¡Prohibido sufrir!
El mercado y las innovaciones científicocécnicas, la biología molecular y la farmacéutica se acoplan entre sí y se proponen como la
panacea de la felicidad humana. Se ocupan en
corregir, eliminar, prescindir, reducir al máximo cualquiera variante de padecimiento del
cuerpo humano: dolor, amor, muerte, duelo,
envejecimiento, tristeza. La timidez, la soledad, la menopausia, el dolor de cabeza han dejado de llevarse al diván, la cecnociencia ofrece
como solución una amplia gama de productos

�en diversas presentaciones: pastillas, bebidas,

lar, y 3) la Estrategia Nacional en el Programa

cremas, prótesis, cirugías, ere.
El mercado nos ofrece una felicidad ilimitada al costo. Existen pastillas para dormir, cápsulas para tener energía laboral y más energía
sexual, cápsulas para inhibir el hambre.
La educación es lugar rentable para el mercado y no sólo para la industria de la moda y
los artículos escolares -de marcas que los medios imponen-, sino también para la industria
farmacéutica por el consumo de medicamentos legales que han hecho de las actividades,
inquietudes y travesuras propias de la infancia, enfermedades y de los niños normales:
niños enfermos.
Por otro lado, habrá que tomar en cuenca
que vivimos en sociedades hiper-informadas e
hiperactivas; en ciudades llenas de hipermarrs
y de hiperrrabajos. Los maestros tienen dos

Nacional Contra las Adicciones.
Desde entonces se implantó la aplicación de
pruebas, se empezó a realizar pruebas antidopaje en cerca de ocho mil escuelas. La Unión
Nacional de Padres de Familia (UNPF) pidió
al secretario de Salud que la prueba antidoping que se realizara también en las escuelas
primarias y que el instrumento de dicho examen fuera de orina, y no el cuestionario como
se proponía inicialmente.

y tres plazas estalales o federales que cubrir.

Los padres también tienen hiper-actividades
laborales que cumplir. Entonces, pareciera
que para encarar ese ritmo se requiere un plus
de energía viral que el cuerpo no tiene.
Las prótesis químicas en sus múltiples caras: jugos, pastillas, drogas, dan la energía
viral que al cuerpo le falta. Por eso, casi cualquiera -políticos, maestros, policías, médicos,
funcionarios públicos- podría ser cachados
por dopaje.

EL MALESTAR
EN LA EDUCACIÓN
La salud no pueoe perseguirse como
castigo. la estrai:egia biopolftica impone el oinarismo amigo y enemigo.

esde el inicio del actual sexenio, Felipe Calderón anunció su Programa
Nacional de Seguridad: «Limpiemos México». El programa proponía tres
puntos. 1) El rescatar los espacios públicos,
2) la Escuela Segura, en el que se desplegaban
acciones para impulsar desde el aula, así como
una cultura de prevención del deliro y promover un clima de seguridad en el entorno esco-

D

¡Hasta entonces, en las escuelas sólo se aplicaban exámenes cuya estructura estaba compuesta por preguntas y respuestas. Anee ese
nuevo aviso, los maestros empezaron a recibir
entrenamiento para aplicar a sus alumnos una
nueva modalidad de examen, cuya materia es
un fluido corporal. Así, los maestros cada vez
más dejan de ocuparse de la enseñanza, pues
el Estado les confiere nuevas funciones: policías de la salud.
La educación es campo fértil para las políticas de la vida, las escuelas carentes de programas educativos, infestadas de programas
de calidad -programas que surgieron en el
ámbito de la industria y la producción en serie-, lugar donde los niños normales se tornan
en enfermos, sus actos se reducen a conductas -buenas y malas- y en todo ello reina un
ámbito aburrido, unificante, isomórfico donde
se aplastan las diferencias bajo el peso de la
utilidad y las urilidade$.
Las inquiecudes sexuales de los chicos producen espanto (en psicólogos escolares, maes-

�PSICOANAL12ARTE:

EL

MALESTAR EN LA CULTURA, EL MALESTAR EN LA EDUCACIÓN

tros y directivos) y son etiquetados i nmedia-

La políticas de la vida establecen que quien co -

tamente como patológicos. La escuela no es
más un lugar en pro de la creación, quizá por
eso algunos jovencitos sólo pueden crear procreando, parecería ser una forma de crear algo
nuevo, lo que no les saca del problema, sino los
refunde más.
El malestar en la educación tiene &lt;los aristas: 1) la objetividad imperante y parámetro
suficiente para los procesos de enseñanzaaprendizaje y 2) la exclusión, el amor, el juego,
de lo inútil, del ocio, de la imaginación, del
terreno escolar. La palabra escuela pasó del
griego &lt;YXOAJÍ, "eskolé" al latín schola. Ese sustantivo escolé significaba re-creación, diversión, ocio. Hoy las escuelas son sólo negocio.
El negocio es la negación del ocio: neg-ocio.
Los Estados modernos despliegan políticas en
pro de la vida y estrategias preventivas para la
seguridad pública y el cuidado de la salud.
Al parecer, no se advierte que la prevención
es una estructura anticipatoria, y como tal,
produce, proporcionalmente, lo mismo que
pretende evitar.
Los Estados modernos no piensan en individuos, sino en poblaciones en riesgo, por
lo mismo no toman en cuenca los cuerpos
individuales y sus usos del goce y placer, sino
que los reduce a la pura vida nuda, donde un
cuerpo pasa a ser igual -en su química y fisiología- que otro de la misma especie llamada
humana.
La salud, la enfermedad, la higiene, la
sexualidad eran parre de la vida priva.da, la escuela, de orden público, no se hacía cargo de
eso. Las prácticas y usos individuales se suscitaban bajo la protección de la vida privada,
no eran temas legislados, ni pertenecían a la
esfera pública.
En estos tiempos los humanos hemos sido
privados de la vida privada. La vida privada se
ha vuelro el paradigma de la vida pública.
La salud no puede perseguirse como castigo,
la estrategia biopolítica impone el binarismo
amigo y enemigo. Así se instituyen, por ejemplo, al agua como amiga de la salud; la grasa,
las drogas, como enemigas de la salud.

menee delitos contra la salud, es un enfermo,
un delincuente, un loco, inadaptado o excluido {cada una de estas figuras son el relato de la
ciencia médica, biología molecular, sociología,
psicología y política). La ciencia es la que determina el riesgo que co rremos y el grado de
riesgo en que ponemos a los que nos rodean.~
lª Jornada de Verano en la Investigación
Investigación y Psicoanálisis
9 al 11 de Septiembre 2010
Investigador Huésped: Dr. Fernando Gon::.-\lez
Conferencia Magistral: "De fondadores y fondaciones"
Fecha: Jueves .9 de Septiembre
Horario: 11.30am a 1pm
Lugar:SUM
ln_;¡ración general
C.Onfercncia Magistral: "Un episodio alucinatorio,

confondido con una aparición, el caso de Grcgorio
Lemercier"
Fech.1: Viernes .10 de Septiembre
Horario: 11.30am a 1pm
Lugar:SUM
lm;ración general
SEMINARIO DE INVESTIGACIÓN

v Ps1coANÁus1s
Dirigido a: Para profesores investigadores y docentes de la facultad y alumnos de la Maestría en Psicología con Orientación en Clínica Psicoanalítica
Cupo limitado
Registro previo:
Dr. Manuel Muñiz García: manuel.munizgr@
uanl.edu.mx
Mera. Sonia Garza: sonia.garzaf@uanl.mx
Lic. Mónica Cuevas Lenna: monica.cuevasl@uanl.
mx
Lugar: Sala Polivalente de Posgrado
l' Sesión: Testimoniar en Psicoanálisis, en los medios de conu1nicadón, y frente aljuc=
Fecha: Jueves.9 de Septiembre
Horario: 6 pm a 9.30pm
2ª Sesión: La cuestión de los casos clínicos y más
allá
Fecha: Viernes .10 de Septiembre
Horario: 6 pm a 9.30pm
3• Sesión: Contexto e Historia
Fecha: Sábado.U de Septiembre
Horario: 9am a 12pm

�Coordinadora de la sección: Christian Alanís

(o El CONVERSE DE GEORGE HARRISON)

~POR QUÉ PERDEMOS EL CONTROL EN LOS CONCIERTOS?
Por Raziel Tovar I razieltovar@l,ot,nail.com I http://razicltovar.blogspot.com/

La música es diversa y Los gustos por ella :ambién Por esta razón a partir del presente
número contaremos con invi;:ados que nos hablen d esde su perspectiva sobre
diferentes temáticas relac:onadas con esca sección.

"Después del silencio, lo que más se acerca a expresar lo inexpresable es la música"
Ald-011s Huxley

e

u;H es la razón por la que la músi-

Esto es algo que nunca se ha visto en una pre-

ca es el arte que logra reunir más
\i,
personas al mismo tiempo en un
evento? Aunque el resto de las artes también
logra concebir eventos masivos, ninguno de
ellos lo hace en la misma cantidad ni intensidad que la música. Por ejemplo, en Febrero del
2006, los Rolling Stones tocaron para más de
un millón de personas en Copacabana, Brasil;
durante más de treinta años en Estados Unidos, el concierto Woodstock reunía cada año
a más de 100 mil personas.

sentación de una obra de ceatro, una exposición de literatura, de pinrura o de danza como
atracción central, pues recordemos que esta
última se acompaña de la música. Esta observación nos permite crear la hipótesis de que la
música tiene un efecto en particular del resto
de las arres, sobre los sttjetos y de forma más
intensa sobre las masas.
Desde la década de los 60's con los Bearles,
hemos visto que generalmente los conciertos
que logran reunir un mayor número de personas son los conciertos
de rock. Pero sería ingenuo pretender afirmar mediante este hecho, que entonces es la
música rock la causa a
la que saben conciertos
tan masivos. También
se ha visto que espectáculos de otros géneros
musicales como el jazz,
pop, electrónica, clásica, entre otros, han logrado reunir también
cientos de miles de
personas.

;

�SuGAR-PLUM-FAIRY: ¿POR OUÉ PERDEMOS EL CONTROL EN LOS CONCIERTOS?

Sin embargo, cualquiera que haya asistido a
un concierto de rock, es capaz de percatarse
de la energía y la euforia que se vive en ellos.
No podemos negar que este género, con rodas
sus variantes como el punk, metal, gótica y un
montón más que hacen uso de la distorsión
en las guitarras, causan un efecto distinto en
los espectadores y en los artistas que el resto
de los géneros. Es este tipo de shows se nos
facilita observar esa alma colectiva de la que
habla Gustavo Le Bon: el simple hecho de estar reunidos tantos rockeros como mulcicud
los dota de una nueva personalidad.
Podemos ver también en numerosas ocasiones como las masas que se forman en los
conciertos de rock son capaces muy fácilmente de sacrificar su integridad física o moral
por seguir el ideal común. Es usual que se formen el tradicional baile del slam -en el que
varias decenas tle personas comienza.n a girar

en círculos, brincando, pareándose, empujándose y golpeándose al mismo tiempo. Ahora
imaginemos este baile sin música y sin una
multitud alrededor, seguramente sería una
acción que parecería bastante absurd.a.
Por eso Freud (1921) a.firma que en el
fondo «las mulcicudes abrigan un respeto fetichista a las tradiciones». Muchas mujeres
en los conciertos de rock, suelen arrojar sus
prendas íntimas al público, cuando normalmente se avergonzarían en otro contexto. Sin
embargo -aunque de forma efímera- dulos conciertos de rock se forman fuerce
ligaduras libidinales entre la

multitud, lo que permite también que se dé
entre ellos una proximidad muy estrecha que
se desvanece una vez que el concierto ha terminado.
Pero para poder entender un poco más la
influencia de la música es pertinente revisar
dos características importantísimas del arte
que menciona Vygocsky (1915-1922) en Psicología del Arte. La primera es de carácter
sensorial, es decir, la forma debe ser agradable
a los sentidos y producirnos un placer superficial. En la segunda, la forma debe engañar la
censura de la consciencia mediante un disfraz
creado por el artista, que le permita revelar el
deseo prohibido. Es esta última característica
es la que permite que las personas se identifiquen consciente o inconscientemente con una
obra de arte. Y es posible que esca cualidad
de revelar el deseo prohibido, tenga mayor influencia en la música de rock t¡ue en el resto
de los géneros musicales.
La música rock desde sus inicios ha tocado
todo tipo de remas en sus líricas como lo son:
amor, odio muerte, destrucción, suicidio,
sexo, violación, engaño, perversión, traición,
parricidio, corrupción, consumo de drogas y
muchísimos temas más de los cuales la mayoría de ellos no se es permitido por la culcura
expresar sus deseo y fantasías que se tienen
al respecto. No obstante, el arte tiene esca
bella característica de permitirnos expresar
nuestros deseos más ocultos a la consciencia
de una manera que es socialmente aceptable,
pues escas fantasías se viven con la ilusión de

�eros, como si pertenecieran a la obra de arre y
no a nosotros.
Ahora sumemos esto a la tendencia de las
masas de desvanecerse el sentimiento de responsabilidad, en el que el superyó se diluye
o se sustituye en función del ideal del grupo.
Tendremos como posible resulrado una multitud que se dejara llevar principalmente por
el principio de placer. No por nada es can famoso el lema de sexo, drogas y rock'n'roll. En
el sexo obtenemos la descarga de la tensión del
cuerpo; en las drogas -sean ilícitas o no como
el tabaco y el alcohol- encontramos un ruta
directa al placer sin la necesidad de esfuerzo
y la sensación de bienestar aunque de forma
transitoria; y en el rock'n'roll, encontramos el
arre que nos permite fantasear con los deseos
más inconscientes y prohibidos.
Se ha visco alrededor del mundo como la
combinación de música y multitud pueden
ser sumamente destructivas, o al contrario
de gran beneficio para la sociedad mediante
acciones altruistas. Por un lado hemos visto
conciertos en diferentes parres del planeta en
donde la muchedumbre ha llegado a incendiar
el recinto, habiendo personas que mueren golpeadas, aplastadas o por sobredosis de alguna
droga; o incluso han llegado asesinar a uno de
los arriscas o procagonisras del escenario.
Por ocro lado, también hemos visto concierto como Live 8, que reúne a cientos de mi-

les de personas y en el que participan también
empresas multinacionales, para luchar contra
la extrema pobreza y otras acciones altruistas
de esta índole.

Aún falcan muchos otros elementos que
tendríamos que analizar detalladamente para
contestar las preguntas que se plantearon al
inicio del texto: la influencia del artista o el
líder del evento, los elementos musicales, el
ritmo; sabemos que el ritmo ha sido inherente
al ser humano desde hace miles de años ;cuál
podría ser el efecto de un determinado ritmo
en una masa o multirudr
Y por supuesto necesitaríamos también
comparar qué es lo que pasa en otro tipo de
conciertos como música clásica, jazz o flamenco. ,:Qué hay de la música oriental que
tiene otra estructura musical muy distinta a
la occidentalr Sabemos también que a lo largo
de la historia la música ha sido un elemento
fundamental en antiguos ritos religiosos. Este
breve ensayo más que pretender dar o teorías
respuestas, es incitar a la reflexión de la extraordinaria influencia que puede llegar a tener la música en un determinado grupo, masa
o multitud. &amp;9
Bibliografía
Frcud. S. (1921). Psicología de las M u;is y análisis dd Yo. Obr:'ls
Compl&lt;'tJs. Amorrocu: Buenos Aires.
V)•gotsky L. (1925). Psicología dtl Arte. P.iidos lbcric:-..

�VASAR
L ibro: La Noche de Tlatelolco
Aiito r: Elena Poniatowska
Año: 1971
Editorial: Era
El libro más popular sobre aquel año trágico, las primeras páginas son dedicadas a fotografías alusivas al movimiento estudiantil: desde la riña entre las pandillas de Los Ciudadelas y Los Araña, frente a la Preparatoria
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de las Tres Culcuras. Una obra imprescindible parar cualquier escudiante
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P elícula: El imaginario del Doctor Parnass11s (Tht1...g;• .,;.,,.ofDocrorP-,n• s'"')
Director: Terry Gilliam
Año: 2009
Hlenco: Heath Ledger, Christopher Pl11111t11er, Veme Troyer, Lily Cole,
Andrew Garjield, Tom Waits, ]ohnny Depp, Colin Farrell, ]11de Law.
Es una moraleja del género fantástico que transcurre en la época accual.
Cuenta la historia del Dr. Parnassus y su extraordinario "Imaginario", un
show itinerante donde el público tiene la irresistible oportunidad de elegir
entre la luz y la alegría, o entre la oscuridad y la tristeza.

Disco: I'ts a Bca11tif11l Life
Artista: FreeBass
Año: 2010
Discográfica: Hacienda Records UK
Proyecto surgido hace cinco años de la mano de Peter Hook {Joy Division, New Order) y Gary Mounfieldl a.k.a. Maní (Stone Roses, Primal
Scream). Lo interesante es que FreeBass está formado por dos de los
bajistas más importantes de nuestra época. Sonido muy noventero con
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          <name>Relación OPAC</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1754036&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Suigeneris Sui Generis, 2010, Año 2, No 9, Julio-Agosto</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Psicología de la UANL. Publicada bimestralmente. Contiene artículos de investigación, opinión y noticias sobre psicología, salud mental, cultura, etcétera.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Psicología</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Indices
Fuentes
Notas

Historia, Letras y Artes
No. 7

Monterrey, Nuevo León, México

1

Ene.-Mzo. 1979

BIBLIOGRAFIA
EDUCADORES NUEVOLEONESES
•

1

EL
BENEMERtTO E DUCADOR

EL BENfMEITO EDUCADIII

NUEVO LEONES

IN&amp;. D. t4QJEl. F. MARTINEZ

PROFESOR

NOl'AS IIIOGIAFl:AS

Dn. SERAFIN PEÑA

•

pw fl l'tof...o,

PUNIO D. OllDOm

..... ,_._~--~

NI ff..,tirarióil ll•l N-nlffW'ID e.a nauudo

DATOS BIOGRAFICOS

Plinio D. Or"dóñez

-....,, N.L

,...,.. u • ...,.,,_

M

eow.r- ...

z.t••

1950. 242 p., lis., 22.5 cms.

Imp. Villarrubia, 1950. 147 p., lis.,
22.5 cms.

11
P LINIO D.ORD0~EZ

1

'

G0NZALEZ

BlO(iRAFlA
§
Por I• Profesor•

oVakrlna 6onzález
Enriquez

MONTERREY. N L

1/}li/J

M1----iiiiiiii¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡iiiiiiiiiiiiiii5JS5ii?iiiiiii¡¡¡¡jl&gt;]
0

Monterrey. T all. Ed. Alfonso Reyes
266 p., 23 cms.

Imp. Gobierno, 1950. 15 p., lis.,
21 cms.

��3

ACTAS VII

ACTAS VII

2

La Enseñanza Normal en la UNIVERSIDAD
PROPUESTA para que el Consejo Superior de Educación
Pública declare que las Escuelas Normales Primarias deben quedar
incorporadas a la Universidad que va a crearse en la Capital de
la República. 1910. (Fragmento).
Miguel F. Mart'ÍMZ

3o.-He di.cho que actualmente muchas universidades europeas y americanas tienen Departamentos o Escuelas
~ Pedagogía, para formar maestros de
educación primaria, además de sus Facultades para profesores de secwidarias
y de profesional, y ahora agrego que,
al aceptar esas Wliversidades las escuelas de maestros, no han hecho otra cosa
que s...&lt;&gt;eundar la antigua tendencia de
aquellas instituciones en favor del magisterio, pues desde sus comienms, así
lo han revelado. Recuérdese que las
universidades mroioevales, establecidas
desde el siglo xn, tenían casi como
principal función la de fonnar maestros
para las escuelas inferiores; pues sus
facultades de Artes que fueron el núcleo
alred€tlcr del cual s~ establecieron las
facultades de Medicina, Derecho y Teología, eran verdaderos Seminarios de
maestros, donde se enseñaba el trivium,
(Lógica, Gramática y Retórica), y el
cuadrivium (Aritmética, Geom...~ría,
Astronomía y Música). Ya en los
claustros de aquellas universidades se
conferían b':; grados de licenciado (o
autoriz.3ción para enseñar) de magíster
(o maestro) y de doctor (o profesor).

4o.-Cierto es que de esa primitiva
tendencia se pasó en el siglo XVI a
formar maestros de enseñanza secundaria, porque la creación de los gimnasios o institutos clásicos hiw que las
facultades de Artes túvieran nect!Sidad
de e'.evar sus programas, convirtiéndose
poco a pxo en las facultades de f'~!osofía, de Letras y Ciencias. Tambiér. es
cierto que por mucho tiempo no figuró
la Pedagogía en los planes de estudios
de las universidades; pero esto se debió
a qu~ esta ciencia, ~ sistema de
conocimientos, no empe-zó a formarse
sino hasta la época en que apareció
Comenio. Más desde hace tres siglos,
comenzaron los esfuel'"llOS por estableoer
verdaderos Seminarios Pedagógicos en
las universidades. Lo manifestaron los
trabajos de Ricardo Mulcáster en Inglaterra, los de Gesner en Alemania, y
principalmente los de Herbart en Rusia,
quien empeñado en reformar la ense-

ñanza, de conformidad con las ideas de
Pestalozzi, estableció hace tm siglo,
precisamenre, en 1810, en la Universidad de Konigsberg, Wla. ESCuela experimental unida a un Seminario Pedagógico, donde se preparaban los futuros
~ de teoría y prácticamenre.
Más tarde, en 1848, y a iniciativa de
Carlos Volkmar Stoy, se estableció en
la Universidad de Jena, su famoso Seminario Pedagógico, en el que se p:roparaban maestros de enseñanza secundaria y primaria

En Inglaterra, a pesar de su espíritu
conservador, se fundaron d€sde 1872,
en algunas de sus universidades, oomo
las de Oxford, Cambridge, Liverpool y
Manch€Ster, escuelas o depa.rta.rnentos
tanto para maestros de instruccion
primaria como de instrucción secundaria.
Francia, que se había manifestado
contraria a la idea de introducir en sus
universidades los estudios ped.agógioos,
entró en la nueva vía, desde que la
Universidad de Lyon creó sus diplomas
para maestros de enseñanza primaria y
secundaria.
En la Unión Americana se trató de
introducir en las universidades desde
1888, el Colegio de Maestros de la Universidad de Columbia, el cual diez años
después, fue definitivamente incorporado a la Universidad.

tos de educación, y no menos de 171
entre universidades y colegios, que s05tenian cátedras para maestros.
100.-Pero si se acepta mi proposición, al concederse a las Normales el
puesto que merecen, habremos aprovechado una feliz oportunidad para prestigiar y enaltecer como se debe la
importante, la noble caITera del magisterio primario.

118S0- 1919)
Nació en Monterrey el S de julio. Murió

en la misma ciudad el 3 de febrero. Estu-

Al establecerse la Universidad Nacional en 1910, formé parte del Consejo
Universitario, como consejero ex-oficio
y con mi carácter de Director de Educación Primaria, cargo que desempeñé
hasta 1911. Durante mi actuación pedí
gue se procediera a organizar la Extensión Universitaria, señalada como una
de las atribuciones de la Universidad.
Mi iniciativa fue aprobada, comisionándome para que presentara yo mismo
un proyecto para la organización respectiva, el que formulé, definiendo el
objeto de esta institución, determinando los trabajos que debía realizar por
medio de cursos especiales, oonferencias
sueltas y excursiones instructivas, estableciendo una Comisión Directiva de la
Extensión, fijándose sus atribuciones.
Este proyecto fue aprobado por unanimidad, pero desgraciadamente no llegó
a ponerse en ejecución.

En 1890 estableció su Escuela de Pedagogía la Universidad de New York,
siguiéndole, nueve años más tarde, en
sus propósitos, las universidades de
Klark y de Chicag1D.
A partir de ese tiempo, se realizó en
los ~ Unidos tan rápidamente el
movinúento en favor de la idea que en
1905 ya había en toda la Unión 97 universidades con escuelas y departamen-

MIGUEL F. MARTINEZ

El texto completo de la Propuesta ...
en: Plinio D. ORDO&amp;EZ, el benemérito
educa.dar Im,g. D. Miguel F. Martmez.
Monterrey, 1950. pp. 92-99).

dió en el Colegio Civil. Cursó la carrera
de ingeniero topógrafo con el lng. Francisco
L. Mier. Obtuvo el título eI 21 de octubre
de 1871. Tuvo el cargo de ingeniero de
la ciudad. Sirvió al ejército en su pr01fesión,
a las órdenes del Gral. Jerónimo Treviño.
Cultivó la música; era un excelente flautista.
Dirigió una escuela primaria municipal. En
1881 dirigió la Escuela Normal de Profe-

sores, que volvió a tener a su cargo en
1886. i.tervino en la creación de la Biblio-teca Pública del Estado en 1882. Organi·
zador, en 1888, de la II Exposición Industrial del Estado. Creó en 1892 la Academia
Profesional para Señoritas. Director de Instrucción Pública en 1892. Comisionado para
inspeccionar la Normal de Coahuila, rindió
un informe al respecto en 189S. Director
General de Instrucción Pública en el Dis.
trito Federal de 1892 a 1900. DirectOr del
Colegio Civil de Nuevo León en 1900 y
1901. Consejero ex-oficio de la Universidad
Nacional, desde su fundación en 191 O. Director de la Esa,ela Normal Nacional de
Maestros de 1911 a 1914. Vuelto a Mon·
terrey en 191 S fue nombrado director de
las Escuelas Normales del Estado. Ocupó
varios cargos de elección popvlar. Fue senador por Durango. Asistió a muchos congresos y fue miembro de importante~
sociedades y academias científicas; En 1880
fundó en Monterrey El Hora11io. Dirigió
también El Jazmín·, ambos con cuerpo redador de mujeres. Fundó en México el
Boletín de Instrucción Primaria y la Escuela
Mexicana. Escribió bajo el seudónimo de
lino. En 1918 el Congreso del Estado le
declaró Benemérito de la Educación Nuevo.
leonesa, en unión del maestro SerQfín Peña

�4

ACTAS VII

ARCHIVOS

ACTAS VII

SANTIAGO
Para el estudio del municipio de Santiago, las fuent.es docwnentales son más
o menos abundantes. Su Archivo Munic~pal se perdió durante la Revolución,
pero existe el del Juzgado Segundo.
Igualmente el Archivo Parroquial está
completo. Para la etapa independiente
hay excelente documentación en el
Archivo General del Estado, en Monterrey, en las seccione; "Alcaldes Primeros", "Educación", "Estadística" y
otras. Para la época colonial, en el
Archivo Municipal de Monterrey, del
cual ofrecemos esta lista mínima de
expedienres.

1646

Ramo

VoL

Exp.

Civil

6

34

1663

1667
1690

10

"

20
19

Fol.

9

3

5

13

2

1695
1700

23
24

15

1706

32

1

1708

35

9 y 11

1729

56

2

62
1737 Protoco!?os 13

6

1735

V

1

117

116

V

Merced a Diego Rodríguez de Montemayor, de
las tierras del Potrero Grande.
Pleito promovido por Diego Rodríguez de Montemayor por su encomienda del Cuaguxoco o
Guajuco.
Encomienda de indios a Diego Rodríguez de
Montemayor, con relación de servicios.
Testamento de Lucas Caballero, otorgado en
la hacienda de San Miguel del Guajuco.
Convenio entre los Rodríguez de Montemayor.
Inventarios de los bienes de Diego Rodríguez
de Montemayor.
Varios documentos sobre molinos de caña, encomiendas, fierros, etc.
Tierras de don Luis García Pruneda, entre los
ríos de Ramos y Lazarillos.
Promovido por los vecinos contra el alcalde
mayor.
Inventarios de Don Diego de Iglesias.
Testamento de doña Margarita Rodríguez de
Montemayor.

Fol.

Año

Ramo

Vol.

1738

Civil

66

4 y 9

70
70
74

4

1741
1741
1745

,,
77
1748
1751 Protocolos 15
1755

Civil

1759

Exp.

5

1

67

14

123

84

3

88

14

34

1760

Civil

89

7

1761
1763

"
"

90
92

3

10

1764

94

11

1766

96

5

1768

98
101

1
4

115

4

1777

111

6

1777

112

2, 3 y 4

1771
1772

1779 Prooocolos 18
1181
Civil
·118

6

119

6

1781

294

1791 Protocolos 21

169

24

33

1798

5

Tierras de los marqueses de Santa Cruz.
Demanda de Marcos de Salazar, sobre tierras.
Medidas de la hacienda de San Javier.
Venta de tierras en el Blanquillo, Margaritas
y Río de Ramos.
Pleito sobre compra de toros.
El cura del valle del Gua juco compra dos esclavos al cura de Monterrey.
Visita del Gobernador don Pedro de Barrio al
valle de Santiago del Guajuco.
Testamento de Don José Macario de Treviño
y Doña Juana Caballero de los Olivos.
Pleito por fletes de maíz de Santiago a Saltillo.
Queja contra los vecinos, por corte de madera.
Pleito entre los Trujano y los Marroquín sobre
tierras de Cañaveral.
Testamento e inventarios de Juan Rodríguez
de Montemayor, casado con Da. Elena de Alanís
y en 2as. nupcias con Da. Nicolasa de Treviño.
Amparo sobre tierras de la hacienda de San
Francisco.
Lista de gente armada, del valle del Guajuco.
Testamento e inventarios de Marcos de Treviño.
Expulsión de Lorenza, loba, por amancebamiento.
Sobre contribuciones forzosas hechas por los
vecinos a las autoridades, en madera, maíz,
ganado, etc.
Promovido por los vecinos contra el alcalde
mayor Juan Esteban de Ballesteros.
Testamento de don Buenaventura de la Garza.
Sobre venta de tierras en Guajuquito.
Posesión de tierras en la hacienda de San
Antonio de la Guasteca.
Venta de tierras de los Fernández Vallejo, desde
el Cerrito Redondo hasta la Estanzuela.
Poder para seguir causa contra el bachiller Pedro Quintín de Arizpe, cura del valle, difunto,
por las casas que le despojó a Lorenzo de Treviño.

�1( Rtitoltttfó
~iAtJuf~

ACTAS VII

6

MAPAS Y PLANOS

LOS CAUDILLOS Y LA FRONTERA
LA VILLA DE SANTIAGO
EN 1775

Las tierras en que actualmente
se halla el municipio de Santiago,
fueron señaladas "para sí" por el
fundador de Monterrey, Diego de
Montemayor, en 1596. No fue posible poblarlas por señorear en ellas
el temible cacique Guajuco, que dio
nombre al cañón. En la década de
1640 estableció en ellas su hacienda
Diego Rodríguez de Montemayor.
Misionó allí Fr. Antonio Margil de
Jesús, en 1714. Hacia 1730 tenía
categoría de valle, con teniente de
alcalde mayor y poco más tarde fue
alcaldía mayor, separada de Monterrey. El curato fue erigido en la
segunda mitad del XVIII. Por decreto de 21 de marzo de 1831 fue
elevado a villa. El plano que aquí
ofrecemos se encuentra en "Litigio
sobre tierras del pl,anteo de /,a iglesia, casa, corral, escuel,a y sacristía,
de los sol,ares que le corresponden,
en el valle del Guajuco". Arch.
· Mpal. de Monterrey, Ramo Civil,
vol. 108, Exp. 19. 30 fs., (1775).
(El plano en el folio 5).

~arta,¡

)
J

Santiago Vidaurri- Juan Alvarez

1SS1Ñ1S&lt;f1
- --------------•~------4·
{~~·,:,,&gt;,~r~-; "'.!í-:--r~, -M:':'.:;;-:_.
.,,,;,

,,,,.:~;-&lt;\ ·,\,_:,.(

V&lt;-·•

.4,:.

3
MONTERREY

Universidad Autónoma
de Nuevo León
Dirección General de
Investigaciones Humanísticas

.J

·'

.\ Actas, No. 7, Serie: Documentos, VII
CARATULA DE la Constitución Política de los Estados
de Nuevo León y Coahuila, aprobada en 1857.

�Cartas V ídaurrí-Alvarez

LA REVOLUCION DE AYUTLA

3

1858-1861
Con los números 1 y 2, hemos
publicado ya las cartas de Santiago
Vidaurri-Juan Alvarez, de los años
de 1855 y 1856, en los wplementos
5 y 6 de Actas.

Indices
Fuentes

Notas

Historia, Letras y Artes
Monterrey, Nuevo. León, México
Enero-Marzo
1979
Imprenta Universitaria

Actas, No. 7, Serie: Documentos, VII

Ofrecemos ahora el número 3
con las cartas comprendidas entre
los años de 1857 a 1861, últimas
del epistolario cruzado entre estos
dos importantes personajes de nuestra historia.

•
(103)1

Actas tiene el propósito de dedicar las páginas de suplementos
futuros a la publicación de la correspondencia de Santiago Vidaurri
con Ponciano Arriaga, Melchor
Ocampo y otras destacadas figuras
de Ayutla y la Reforma.

con quienes los 1urlan01 tenemoa tan V1VM
llmpatlu.

La Providencia, Febrero 4 de 1857
E. S. Gral. D. Santiago Vidaurri

M&lt;Ynt;errey

Jl11"0Jel, C&lt;r1XJ6J8 Garza
Mi distinguido amigo
y señor de mi mayor considemclón:
Con un retardo increlble pero que las circunstancias obraron inevitablemente, he tenido
la. deseada satisfacción de ver las aprecla.'bles
letras de V. fechas el 29 de noviembre último.
Al ocuparme de su contestación, espero por
lo mismo se sirva acordarme indu1gencLs de la
tardanza con que lo verifico.

Correcci6n i1111J)Orl,ante: En el No. 2 dé las Cartas (1856), p. 5, carta 111, 2o. párrafo,
dice: " . . . cuánto valen las espaldas • ••" Léase: " ... cuánto valen las ec;padas .•." .
En la ml8ma p., la carta 129, eoya. fecha ae omitió, es de 2'7 de abrtl de 1856.

DIRECTORIO
1tC'it1ttJ

Historia, Letras y Artes/

Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas

Universidad Autónoma de
Nuevo León
Rector : Dr.

~

E . Todd

Director: Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario : Lic. J'U&lt;lln, Roberto Zavala

Redactor de ACTAS:
Profr. Israel Gavazos Garz a

Ave. José Benítez 2190

Composición:
Sergio González de León

Col. Obispado Tel. 48-62-58 MonteITey, N. L., México

El feliz término a que llega la contienda.
entre ese heróico pueblo de la frontera y el
gobierno actual, es un hecho plausible para la
República, que reanudando los vlnculos de
unión que constituyen nuestr&amp; nacionalidad,
robustece en gran manera la existencLs y buena
armonla del partido liberal y presta mayor
energia a la. acción del propio Gobierno.
Nosotros lamentamos siempre y experimentábamos el sentimiento de reprobación que fue
universal. entre todos los mexicanos progreststas, CWUld'O en la cuestión se adoptó un
extremo violento, nos quedaba, sin embargo,
la confianza que el patriotismo e ilustración
de V. inspiraba y nunca dudamos que en último caso el apoyo que le prestaban sus valerosos poderdantes conservana sin mancha el
lustre y el honor que sus armas supieron
conquistar en la luoha sostenida contra. el
imbécil dictador. La mano de la ProvidencJ.a
guió los .acontecimientos con la decidida protección que ha dispensado siempre a. los esfuerzos de los pueblos en defensa de su libertad, y se consiguió un arreglo en que se
esonomizaron les vidas y se salvó la honra de
los valientes que no temieron derramar su
sangre en sostén de sus imprescriptibles derechos. Felicito a V., mi generoso amigo, y
en su persona felicito a esos bravos fronterizos
1 El n6mero inicial entre pcu6n.teaia, con..ponde al
número follador del ArcbiYo Vidaurri.

Nuestra confbnza en el patrlotlamo y nobles
Intenciones de V. está probada de la manera
más amplia, del modo más honorltlco; porque
desprendiéndose de un puesto al que se le
atribule. la ambición de las almas mezquina.a,
y egol.stas, ha sostenido con firmeza loa derechos e intereses de los pueblos que en V.
depositaron su poder para asegurar el porvenir
a sus descendientes; porque lejos de la torpe
mira de complicar la situación del pafa, V. ha
puestx&gt; a disposición del Gobierno su eapada
y el valor de sus leales subordinados; y porque,
en fin, desvaneció con su conduct4 una de las
mejores espera.mas de la reacción. ¡ Sea para
bien de la Patria ! y que ella pueda contar por
muchos afios con la Importante cooperación de
V. y el denuedo de esos valientes para fijar
su destino en el mundo politlco.
En cuanto a mi Juicio acerca dé los térmlnoa
en que ajustó la paz, seri .consecuente con loa
sucesos, sin que en lo m6s pequefio pueda
haber influido la. pr-ena,. con sus publlcaclonu:
ella es, como exactamente la define V. "aes-ahogo de pasiones ruines y oprobio del homa:e
mexicano ,en vez de ser el vehfculo de la
ilustración y moralidad de Ju cluea", y eae
convencimiento en que estoy, unido a la independencia de mi modo de penar aerA l&gt;CU'a V.
mi mejor garantla.
No obstante, veré con gusto h Memoria documentada que se propone V. presentar al
pl1bllco cuyo documento vendri a ser el complemento de su obra.
Nosotros por aqul hemos tenido tambtfn aleo
que hacer, pues en la Call&amp;ch de Cuernavaca.
merced al apoyo de los sefiorea feudales que
ahJ residen con sus feudos (en su JDIIQ'or parte
espafioles carlistas) se desarrolhba la reacdón
de una manera imponente, el sefior Dl1 padre
dispu•;I) marchar -?n personn a destruirla, yo
lo acomp3ñé, y logrado el objeto que exlgfa el
bien general, regresamos a ésta el 18 del próximo pasado. Como el partid:&gt; retrógrado
porfia por volvernos a su dominación, estamos,
sin embargo, dispuestos PIUa. la lucha y tenemos fe en que VV. se conservarin lo Dlismo.
Bajo este concepto contlndeme V. sus apreciables relaciones y creame alnceramente su
adicto y sincero seguro servidor que le B. L. J4.

D. Alvarez

�LA REVOLUCION DE AYUTLA

SANTIAGO VIDAURRI - JUAN AlVAREZ

4

(100

La ProvidenciaJ Abril 6 de 1857

Sr. Grul. Dn. Santiago Vidaurri

Monterrey
Mi siempre querido emigo:

El subteniente de Artillerfa D. Isidoro Reinoso ha solicitado ir a prestru' sus servicios
en el Ejército que tiene V. la honra de mandar,
y he accedido a. ello porque la temperatura de
las costas lo han enfermedo de unas calenturas
intermitentes que padece hace 6 meses. En tal
concepto lo recomiendo a V. como un oficial
honrado, valiente y de alguna instrucción.
Consérvese V. sin novedad y mande lo que
guste a su sincero amigo y servidor que lo
estima y B. S. M.

J. AZ~
(Rúbrica)

oOo

La adjunta proclama, aunque redactacb con
suma precipitación, le hará comprender el
origen de ese ridiculo motln comentado y sostenido por los teócraw, siempre enemigos de
la luz, de la ciencia y del bien universal. Más
no lograrán sus miras, porque muy en breve
será reconquistado el imperio del orden, la
fue!'% moral y el sosiego que produce la observancia de las leyes.
Lo que realmente me tiene con inquietud es
la tenacidad del ministro inglés pretendiendo
el oo.stigo del Gral. D. Santos Degollado, quien
como Gobernador de Jalisco, obró no sólo en
el circulo de sus facultades sino en el de la
rectitud y el de la justicia: y querer hoy que
los a'busos y delitos cometidos por el agente
comerciPl Barrow, porque los cónsules no pasan de agentes comercwes, queden impunes,
con mengua de las leyes del pa.is y de sus
autoridades, es tanto como querer arrojar a la
faz de la melón el negro cieno del desprecio.
Hacer de estos hechos una cuestión diplomática., y entablar reclamaciones internacionales ,es propen der o a nuestra esclavitud
politioo. o a nuestra dislocación de régimen
administrativo.
Asi es que sentiré infinito que la Ynglaterra
declare rotas sus relaciones y dispuesta a una
lucha, porque esto complicará nuestra situa.ción
actual y hará más dificil nuestra perfecta
consolidación,

La cuestión española aunque más abultada
no la considero de tanta magnitud, porque le
falta a la pobre Yberia elementos para traernos
la guerra, y harto hará con salir de sus grandes apuros Sin embargo, esto viene a servir
de pretexto a los disidentes y a aumentar
nuestras congojas .

(134)

C. Guerrero, Mayo 24 de 1857

Si por desgarci,a la campaña se abre contra
nuestros antiguos dominadores no hay más que
resignarse y trlunw o morir, pues antes de
ver aja.da nuestra dignidad y perdida nuestra
independencia es preferible morir.

Mi siempre querido amigo:
Hoy ha sido en mi poder su amable de 29

del próximo pasado y aunque me encuentro
suma.mente ocupado en trazar el plan de operaciones sobre los disidentes del distrito de
Chllapa, tengo el gusto de responder a ellas,
y de desahogar mi corazón en el seno de uno
de mis más leales y queridos amigos, como
el remedio único de las enfermedades morales
que tanto hacen ¡wlecer al hombre público.
Desde los primeros dlas en que principiamos
a gozar de los beneficios conquistados por la
Independencia, a costa de la sangre de tantos
ilustres oo.udillos, Chil&amp;i)a se presentó en la
arena polltica como una de esas poblaciones

Mis hijos reconocen en V. un verdadero y
fiel hermano, y el Coronel D. J'OSé Ma. Pérez
Hernández mi secretario, da.,_ V. las más sinceras gracias por su afectuoso recuerdo y como
leal amigo se pone a sus órdenes.
Está para salir el correo y no puedo ser más
extenso, pero V. sabe que cuenta siempre con
el invariable cariño de su contante amigo y
servidor Q. S. M. B.

J. .Al'OO'l'elZ

En estos dias he sufrido la pérdida de tres

(102)

leviticas cuyo exagerado fanatismo religioso
raya en iclola.tr!.a: sojuzgad.a siempre por la
maléfica influencia clerical, ha dado a la cultura. y la civilización motivos de justa censura,
y a la patra dias de luto y pesar: a.si es que
hoy ha querido echar una mancha sobre el
Estado de Guerrero, y que éste retroceda a.nte
las debidas y necesarias reformas sociales; pero
no será as!; porque el Sur siempre ha siclo y
será el baluarte de la libertad bien entendida,
por más que los enemigos de las instituciones
democrátio9.s quieran desconceptuarlo, y lanzar
sobre mi todo género de calumnias y toda clase
de diatrivas.

5

hijas de Diego y uno de Encarnación: ha.n es-

Guerrero, Junio 15 de 1857

tado enfermos los dos antes dichos, mi esposa
y otros nietos, y yo casi postrado en cama no
he tenido más consuelo que el de Hernández
que me acompaña como fiel hijo en tantas
amarguras y sinsabores, y mé.s cuando estoy
a treinta y siete leguas de toda la familia.
No obstante que no están aqui mis hijos sus
hermanos, reciba de ellos y de Hernández por
mi conducto las más expresivas y cariñosas
expresiones, y V. disponga del leaJ corazón de
su verdadero amigo y padre que atento S. M. B.

E. S. Gral. D. Santiago Vidaurri

México

J . Alooreiz

11

Mi siempre querido amigo e hijo:

Con suma satisfacción he recibido sus amables letras de 5 del actual, a las que me pro-pongo responder con la estimación qu e las
circunstancias permitan en medio de nuestras
múltiples ta.reas y atenciones.
Me ha causado un verdadero júbilo se halle
V. en la Capital de la República, y que apersonado con el Sr. Comonfort, se establezca entre
VV. una. buena y cordial inteligencia, porque
deseo con ansia que unidos los liberales de
buena fé, hagan marchar al pais, por h senda
del progreso y de la positiva civillza.ción.
Como el hombre que desea constantemente
el verdadero bien para sus reales am igos, l e
suplico con toda la efusión de mi alma esté
muy poco tiempo en esa capital; porque si bien
es cierto que es el centro del lujo, de la comodidad, de la riqueza, del gobierno y de la
ilustro.ción; no lo es menos que lo es también
de la mentira, de la falsedad, de la corrupcin, de la. intrige y del crimen; porque el
partido del retroceso, de la oscuridad y de la
tlrania tiene siempre preparados para los hijos
queridos de la libertad, sus tósigos y sus puñales, y esta idea., este pensamiento, me produce un martirio y me da horror. Asi es que le
reitero mi súplica la que espero oirá sólo, porque sólos debemos entendernos.
Por la falta de recursos me tiene V. metido
aqu! no en cuarteles de invierno sino en los
de la necesidad, en los de la espa.ntose. miseria;
de suerte que no van con mis cálculos y mis
proyectos militares. Sin embargo, e6pero que
el Supremo Gobierno me auxilie y entonces
pronto quedará terminado ese ridiculo mot!n
de Chilapa, insolentado porque no puedo moverme todavia..
Hemos tenido tres encuentros con el enemigo, ba.tiéndose dos veces la Sección de
Vanguardia y una la del flanco derecho, situada en la montaña. En el segundo tuvo el
enemigo 30 muertos, más de 60 heridos, y
perdió armas, caballos e instrumentos músicos.
Por los últimos partes que he tenido se me
asegura que los disidentes en número de 3,000,
se arrojarán pasado mañana sobre esta pla¡ia,
resguardada por 700 infantes, cien caballos y
cien piezas de artilleria, asl es que los espero
tranquilo, y con la convicción de que la Omnipotencia Divina consignará el triunfo a las
armas de loS libres, por más que sean l os
esfuerzos de los que execrando la religión la
Invocan para cometer todo género de delitos.
SI como espero la función de armas tuviere
lugar, participaré a V. su resultado.

ººº

(124)

México, Junio 29 de 1857
Mi muy querido amigo y padre mio :
Las dos apreciables de V. de 24 de mayo
último la una y de 15 del presente la otra. si
bien me han llenado de satisfacción por haberme proporcionado noticias de su persona y
por los consejos que en ella se contienen, me
han cubierto de amargura por el mal estado
de la salud de V. y por la pérdida de las hijas
de mis hermanos D. Diego y Don Enoornación,
que se sirve participarme. En el justo sentimiento de V. y de mis hermanos tomo la.
parte que me corresponde, y ruego a la Providencia les dé la resignación suficiente para
sobrellevar tan grave pesar y para. que Je
conceda a V. el restablecimiento de su saud.
Satisfactoria me ha sido la venida. a esta
capital, porque he tenido el gusto de conocer
y tratar al señor Comonfort, a quien estimo.
Creo que haya buena Inteligencia. y perfecta
confianm entre él y yo; más también creo que
los negocios del gobierno, por su número, su
variedad y gravedad se sobreponen a él, y no
le es posible dominarlos ,sin embargo, si la
fa.tal divisi'ón, que destruye al partido liberal
llega a desaparecer, y los hombres amantes de
su patria rodean al gobierno estoy persuadido
de que acabarán P!l.119. siempre las revoluciones
que tanto nos han carcomido
Del d!a 2 al 3 del entrante julio pienso salir
&lt;le esta ciudad pana la. de Monterrey, en donde
como siempre tendré el gusto de recibir las
órdenes de V. y la satisfacción de obsequiarlas.
Tenga V. la bondad de hacerles presente a
mis hermanos los sentimientos que me animan,
y de saludarme cordialmente a mi buen amigo
el señor Hernández.
Deseo saber el final desenlace de la penosa
campaJía en que V. se encuentra, no dudando
de que sus resUltados serán conformes con Jos
deseos de quien se suscribe de V. sincero amigo, amante hijo y atento servidor Q. S. M. B.

�(1.33)

(96)

. México, Julio 8 de 1857

Exmo. Sor. D. Diego Alvarez
C. Guerrero

Mi muy querido amigo y padre mio:

México, Julio 1o. de 185i7

Mi muy querido hermano y amigo:
Con el mAs profundo sentimiento he recibido
la. noticia del temprano fu.llecimiento de nues-

tro muy amado hermano Dn. Encarnación, por
cuyo eterno descan&amp;o rogaré al Eteri:i,o, Y por
cuya pérdida doy a V. el más cumplido pé5'3.me, que debe esperar de quien ha visto en V.
y el fina.do a unos hermanos bajo todos aspectos.
Casi al mismo tiempo en que recibi la fatal
noticia de que me he ocupado, supe que babia
V. sido nombrado goberna.dor de ese. Estado¡
y aunque esto no podla, ni puede nutigar m1
dolor no obstante ha sido satisfactorio el ver
honr;das las buenas cualidades que lo adornan colocándolo al frente del heróico Estado
de Guerrero. Por este suceso, reciba V. hermano y amigo m1o, mis más cordiales plácem~.
Deseando a. V. cumplida felicidad me repito
suyo sincero amigo y amante hermano Q.B.S.M.

Santiago

Antes de recibir la sentimental carta de V.
de fecha 2 del presente, babia llegado a mi
conocimiento la. fatal noticia del temprano fallecimiento de mi querido y nunca bien sentido
hermano D. Encarnación. ¿ Qué podré decir a
V., padre mio, que le sirva de consuelo por la
irreparable pérdida que hemos sufrido? Desventurada es por cierto la familia de nuestro
Enaarnación, e inconcebible el desconsuelo en
que su muerte nos ha dejado e. todos los que
se·· encontraban enlazados con él; y yo que lo
vela y lo considera'ba. como hermano por todos
aspectos, ¿qué sentiré? ¿qué sufriré? más
confiemos a lo menos, padre mio en que Dios
nuestro Señor, que ve el interior de los corazones, habrá premiado las virtudes de nuestro
amado Encarnación, y que este desde la mansión eterna nos dirigirá sus miradas, y pedirá al
supremo hacedor nos conceda ver feliz a nuestra querida patria, por la que tantos sacrificios
hizo nuestro sentido hijo de V. y hermano mio.

1
J

nombrado Gobernador, honrándome asl con un
cargo que p-or lo dificil que es, no me encuentro
con toda la capacidad necesaria para desempeñarlo, y he aceptado por corresponder a la
confianza que de mi se ha hecho, y con la
esperanza de hacer algo en favor de mi pals
proponiéndome por norma el ejemplo de otros
Ilustrados y buenos gobernantes que cual V.
l¡e hayan al frente de otros Estados de la República. Por las tristes circunstancias de mi
fu.milla y mis muchas atenciones domésticas,
no he podido aún encargarme del Gobierno,
mAs adelante cambiando aquella.s y desahogándome un tanto de éstas, lo haré.
Que se conserve V. con buena salud y goce
de cumplida felicidad le desea su afmo. y verda.dero amigo y hermano Q. B. S. M.

Diego .Alvarez

He sufrido y sufro mucho: conozco bien que
soy el blanco de los enemigos de la libertad;
pero me cabe la esperanza de que la causa es
Justa: que la semilla de la regeneración socidl
está arrojada sobre la fértil tierra de las reformas, y que tengo hijos y amigos que sostendrán los principios democráticos hasta el
último momento de su existencia.

Diego está en la Providencia, al cuidado de
la familia inconsolable por la muerte de cuatro
nietas m1as y por la de nuestro Enca.r11Bción,
mas agradece e. V. sus finos recuerdos, lo mismo que el Sr. Hernández, quien hoy escribe a
V. aunque muy lacónicamente por sus multiplicadas atenciones en el Gobierno.

(131)

Guerrero, Julio 24 de 1857

E. S D. Santiago Vidaurri

Santiago Vidaurri

periodo de dos meses, y si la revolución de
Chil:ipa no ha concluido no es debido a. inexperiencia, no a debilidad, no a otra falta, sino
a la absoluta carencia de recursos, llegando el
extremo de que en cinco dlas no ha recibido
mi tropa ni haberes ni rancho; pues el gobierno
federal sólo me ha mandado en dos meses y
medio siete mil pesos en partidas parciales, y
cuando estas han llegado he debido cuatriplioada suma.

Recomiendo a V. trabaje por la unida.d de
pensamiento en los Estados de Nuevo León y
Ooahuila: que los hombres verdaderamente
liberales formen un sólo cuerpo, tengan una
sola acción, y que recuerden que en Guerrero,
existe la cuna de los libres, ya para defender
las instituciones, ya para sostener los sagrados
derechos de h Patria.

ººº

Por la seguridad de mi constante recuerdo
por la persona que lloramos, y con el vivo deseo
de la buena. salud de V. y de su recomendable
familia, a quien cordia.lmente saludo, me repito
suyo sincero amigo y amante hijo que atento
B.S.M.

vwa~rri

7

LA REVOLUCION DE AYUTLA

SANTIAGO VIDAURRI - JUAN ALVAREZ

6

Deseo ver sus letras nuevamente y como
siempre disponga del invariable cariño de su
fie }amigo y padre que atento S. M. B.

J • .AZ~
Monterrey

oOo

ººº

oOo
Mi siempre querido amigo e hijo:
Con suma satisfacción respondo a sus favorecidas del 29 del próximo pasado y 8 del presente, no habiéndolo verüicado antes, ya por
mis enfermedades, mis pesa.res de familia, ya
por las multiplicadas atenciones de la rempaña: pero sirva de regla general entre nosotros,
aunque mis letras tarden por motivos más o
menos justos, mi corazón y mi osriño para V.
siempre son los mismos.

(95)

(132)

Cd. Guerrero, Julio 2 de 1857

la Providencia, Julio 22 de 1857

Exmo. Sr. General D. Santiago Vidaurri

Sr. Gral. D. Santiago Vidaurri

México
Muy señor mio:

México
Mi muy querido hermano y amigo:

Con el más acervo dolor participo a V. que
e. las diez y cincuenta minutos de la mañana.
del veinte y cinco del mes próximo pasado, se
ha servido Dios llamar hacia si el alma. de mi
muy amado hijo D. Encarnación (Q.E.P.D.)
dejando en el mAs terrible desconsuelo e. todos
los que formamos su desventurada. familia.
Al participar a V. este desgraciado suceso,
le suplico tener presente en sus oraciones al
Ser Supremo el al.me. de mi finado hijo, favor
que grabará en su corazón su atento servidor
que le desea felicidades y B. S. M.

Con gusto he recibido hoy su favorecida fecha
primero del presente; por ella veo se halla. V.
ya en esa capital de lo que me alegro infinito,
dándole la enhorabuena por su feliz llegada.
Con la más viva gratitud he leido la expresada de V., por kls muy finas y sentidas expresiones con que se sirve comunicarme la
parte que toma en mi justo sentimiento, por
el fallecimiento de nuestro muy amado herma.no D. Encarnación (Q. D. D.G.).
Efectivamente por la bond.ad de la mayor

J . .AZ~

Les e.grade7.eo infinito y de un modo inexplicable el sentimiento que el ha causado la
temprana. muerte de nuestro Encarnación. De
un :c&gt;.migo leal y de un hermano, no podla esperar otra cosa un anciano padre.

parte de los ciudadanos de este Estado, he sido

l
)

Mi desconsuelo no tiene limites, y si la razón
y el juicio me hacen abrazar un.a débil conformidad, es porque tengo una esposa, otros
hijos, la Patria y mis amigos a quienes quiero
ver felices antes de pag¡ar el común tributo.
Mucho me complace haya V. salido de México, porque de este lugar no hay más que
perversidad, y a cada hora temia por la existencia de V. a quien estimo tanto; pero en fin,
descanso por esta parte y deseo que cuanto
antes llegue V. a los lugares de su residencia
donde lo creo seguro.
Repetidos han sido los triunfos conquiste.dos
por mis lee.les tropas durante el prolongado

(126)

Monterrey, Agosto 16 de 1857

Mi muy querido amigo y amado padre:
Ya me tiene V. en esta. mi adorada frontera.,
habiendo llegado a esta ciudad en dld lo del
actual. M:añana recibo el gobierno de este
Estado, y en él y fuera de él sabe V. que tiene
a su sincero e.migo y a un amante hijo pronto
siempre a. obsequiar sus órdenes y a olr los
consejos que le pide y quiere. darle.
Grande es el cuidado que tengo por su importante salud, y por los suces0g de la revolución en Guerrero; ruego a V. por lo mismo
me informe de ambas cosas que tanto me
interesan.
Dios haya. concedido a V. la conformidad en
sus desgracias y le proporcione todo género
de felicidades, son los votos que hace quien se
repite suyo amigo y amante hijo Q. B. S.M.

�SANTIAGO VIDAURRI - JUAN ALVAREZ

8

LA REVOLUCION DE AYUTLA

(127)

(1.25)

Monterrey, Febrero 1o. de 1858

Monterrey, Agosto 16 de 1857

Mi muy querido amigo y amado padre:
Mi querido amigo y amado hermano:

El día lo. del actuaJ llegué a esta ciudad
sin novedad alguna, y estando declarado gobernador de este Estado mañRM tomaré posesión de ma.ndo. En este puesto Y fuera de
él tiene V. a un amigo y a un hermano que lo
estima esperando que en el desempeño de e~as
funciones sea auxiliado por V. con sus con.seJos
y experiencia.
No deje V. de escribirme informándome del
estado que guarda la. r~cción, Y ~e dar sus
órdenes a quien se suscribe su rumgo, Y hermano y servidor Q. B. S. M.

Sa.mio.go Vidaurri

ººº

Con mucho atraso recibi su muy grata de
fecha 14 del próximo pasado diciembre que me
dirigió sobremrteándosele. don Manuel Maria
de Llano. Bien sabe V. que su voz es para mi
de grande autoridad y peso, y como su ya
citada llegó a mi después de haber consumado
su crimen el señor Comonfort, y de haber comenzado a tomar por mi parte algunas providencias pa.ra contraer el mitin de Tacubaya,
el contenido de su carta lo considero como una
aprobación de mis providencias.
No dude V., padre mio, que por mi parte
se hará porque se restablezca el imperio de la
Constitución de 857 con toda su pureza, y al
efecto tenga y,a en marcha sobre San Luis mil
hombres, y dentro de unos dkis saldrán dos
mil más de todas armas, porque me temo que
el desenlace de la presente crisis sea un pastel
que acabe con nuestras libertoa.des, lo que no
sucederá si el triunfo es absoluto y completo
en favor de La Constitución, dejando las reformas de nuestro Código a.l soberano Congreso
Nacional.
Deseo su complet,a salud, y suplicándole me
salude cordialmente a mi hermano Don Diego,
me repito suyo amigo, Rlllflnte hijo y atento
servidor Q. B. S. M.

(123)

Monterrey, Septiembre 27 de 1857

quihuite, en Cuautla, Matamoros de Izúcar,
Oaxaca, Tehuantepec, Jamiltepec, Juiquila y
otros puntos y !,a división de Oriente a las
órdenes del señor La Llave se disponen a triunfar o morir contra esos hombres que vulneran
lo más santo y lo más sagrado.
Guerrero, no obstante la miseria que lo
devora tiene una brig¡ada sobre Chihuautla,
otra. sobre Oaxaca, una tercera sobre Michoacán
y la cuarta que saldrá en estos dias sobre
Iguala y Cuerllo3.vaca; de suerte que tengo en
campaña más de cinco mil hombres, quedándo¡ne con una reserva de muy cerca de cuatro
mU.
Estoy dispuesto como V. a sacrificar todo
en defensa de la humanidad y de los principios democráticos que S'On los únicos que pueden hacer la felicidad nacional.
Nuestros infames enemigos han circulado
impresos suponiendo que el Gral. Negrete se
ha pronunciado y que las fuerm.s de V. fueron
derrotadas completamente el 17 del mes anterior en la Hacienda de Carretas, mas como yo
no doy crédito a semej.'.:l.lltes embustes, aguardo
que sobre Jo segundo me manifieste la verdad
de los hechos; pudiendo V. descansar de que
el Norte y el Sur llevarán sus armas hasta
México, porque asi lo demanda el bien llo3.cional, nuestro honor y los principios.
Mi hijo Diego Hernández saludan a V. carifiosamente, y yo en espera de su respuesta,
me suscribo su leal y sincero a.migo que atento
servidor S. M. B.

J. Al00'1'6'12:

ººº

ººº

Muy querido amigo y amado padre:
Hace algún tiempo que no tengo el placer
de recibir letras de V. y esto me tiene con
cuida.do por el estado de las cosas en el Sur:
suplico a V. por lo mismo me tenga al tanto
de Jo que pasa, y me informe con alguna frecuencia de su salud.
El Sub-teniente D. Ysidro Reino.so me entregó la apreciable de V. de fecha 6 del último
abril, y desde luego h.abria obsequiado su
recomendación porque los hijos del Sur no
pueden menos que congeniar con los del
Norte: pero desgraciadamente el Estado ha
quedado en una miseria tal que me veo obligado a no tener gu.arnición, porque no puedo
cubrir los vencimientos ni de cincuenta hombres. Aqu!, no obstante socorr! al señor Reino.so con lo que pude y lo auxilie para que
se volviera.
Sirvase V. saludar cordialmente a mi Sra. su
esposa (c.pp.b.) y a mi herma.no don Diego,
disponiendo V. con entera libertad de la sinceridad de este su amigo y amante hijo Q.B.S.M.

E. Sr. Gral,. D. J'U.Olfl, Alvarez

(161)
(160)

Monterrey, Mayo 31 de 1858
La Providencia, Mayo 2 de 1858

E. S. Gobernador,
General D. Santiago Vidaurri
Donde se halle
Mi siempre querido amigo:
Tres ca.rtas he dirijido a V. y con esta cuatro, sin que rucya tenido el gusto de ver sus
estimabes letras, lo que me hace juzgar royan
sido interceptadas o las mias o las suyas.
Aprovecha.ndo la 98.lida de un extraordinario
le dirijo la presente en la que por la much1
presición seré breve.

Santiago Vidaurri
Guerrero

Si sufrimos un golpe en Salamanca y Guadahjaro, hemos triunfado en el cerro del Chi-

Mi muy querido amigo y amado padre:
Por conducto de Zuazua he tenido la satisfacción de recibir la muy apreciable de V. de
2 del corriente que es la segunda. que ha llegado a mis manos después de la primera su
fecha 14 de diciembre último quedan pues extraviadas o interceptadas las dos intermedias
y contestadas la. primera y última; y veo por
esta la actitud militar que V. guarda y loas
ventajas que sobre los reaccionarios hemos
obtenido por estos rumbos, y sólo falta que
mis tropas sean felices en el hecho de armas
que se espera próxima.mente para estrechar el
sitio a la reacción y reducirla a México, Puebla
y Tampico. Ese hecho de ,armas, según parece,
debe ser decisivo y sangriento si los movimientos que le están precediendo por parte
del enemigo se encaminan a este resUltado y
no seen en realidad piruetas conque nos quieren imponer. Me explicaré: Después de la
derrota que sufrió Mizwnón en Carretas por
solo mil cien rifleros y su audacia contra

9

cuatro mil hombres con doce piezas de grueso
calibre; después de la toma de Zacatecas, en
que quedó prisionera la oficialidad y tropa y
en nuestro poder todo el tren de guerra inclusas seis piezas cuatro de a ocho y dos bomberos de a veinticuatro. Osollos viene furioso a
vengar estos descalabros y el fusilamiento de
Manero y cootro jefes más: sacó de México
500 infantes, 200 caballos y 6 piezas de a 24:
lla.mó la brigada Pérez Gómez que andaba por
Michoacán; de modo que con est,as fuerzas y
la brigada Mejia que estaba en Querétaro
completará unos dos mil hombres que unido
con los cuatro mil que guarnecen a San Luis
forman un total de seis mU: el 24 de este
salieron de dicha ciudad 2,000 hombres con
dirección a Guanajuato: este movimiento o es
para proteger la Incorporación de Osollos a San
Luis a fin de que no le suceda lo que a Miramón que es lo más probable, o con el de tomar
el flanco derecho de Zuazua situado en el Peñón
Blanco con la esperanza de batirlo o desconcertarlo, o bien para proteger a Guadalzjara
que amagaba el Sr. DegolLado con sus fuerzas
en cuyo auxilio mandó Zua.zua desde el 22 una
brigada de 1,200 hombres con 6 piezas. Para
todo está prevenido Zuazu.a y yo también y es
humanamente imposible que la táctica de esos
hombres se sobreponga a la nuestra tratándose
de movimientos estratégicos, y si de una acción
tampoco pueden competir con nuestras fuerzas
atendida la calidad de los soldados y armas
que tenemos. DigaJo si no la acción de Carretas en que por una circunstancia imprevista
apenas pudo salvar Miramón su tren de guerra no obstante la superioridad del número y
la potencia de su artilleria: ahl quedaron 300
muertos que enterraron mis soldados, doscientos prisioneros de la clase de tropa y cuoa.tro
oficiales y más de 2,000 hombres dispersos y
también más de 2,000 fusiles regados en el
campo: esta es la verdad que le dice su hijo
que no sabe da.fiar a nadie ni mentir ni de
chanza, y en estos términos sucedió el decantado triunfo de Miramón
Vuelvo a las tres suposiciones anteriores: si

la salid,a de esos 2,000 hombres de San Luis
tiene por objeto proteger la Incorporación de
O.sollos que es !o más probable, yo respondo
de la toma de esa plaza, pues para nosotros
desde que los soldados de la cruz se encierran
dentro de murallas están en nuestro poder
virtua.Imente y materialmente en seguida: cómo sucedrá esto, lo dirán los resultados. Si
dicho movimiento tuviere el segundo objeto,
esto es, sorprender el flanco derecho de Zuazua, para este oaso está arreglado el pla.n que
no puedo fiar a la pluma pero que el resultado
es infalible buenamente hablando: cuatro mil
hombres, mil rifleros que van en marcha a
incorporársele, catorce piezas la extensión del
terreno que está de nuestra parte con sus ventajas militru'es, y sobre todo la calidad del jefe
y de los que le obedecen sin otras circunstanci,as que no conviene mencionar son cosas que
reunidas tienen una relación con el triunfo
como el principio respecto de la consecuencia.
Si la mente de Osollos con esos movimientos
puede proteger a Guadalajara sucederá lo mismo, pues para todo estamos prevenidos y dispuestos y además llegarla ta.rde porque esa
capital estará en nuestro poder del 2 al 4 a
más tsrdar.
Toa.l vez para cuando V. reciba esta ya estará
en su conocimiento el resultado de la campaña
de Osollos, el mártir de los cruzados y desde
Mora le aseguro con mi experiencia y mi
convicción funda.da no en ilusiones sino en la
verdad y en el poder de las armas de la frontera que no le ha de gustar mucho a Zuloaga
y comparsa de obsipos, frailes, etc., etc.

�10

DECRETO DE ANEXI0N DE C0AHUILA A NUEVO LEON

SANTIAGO VIDAURRI - JUAN ALVAREZ

De un ella a otro aguardo le. toma de Durango por el valiente Coronado que en seguida
vendrá a Incorporarse al Ejército del Norte
con 1,000 hombres y 2 baterbs: yo aunque
hago mucha falta en el testro de los sucesos,
más hago aqul y ml ausencia por ahora serla
perjudlclal .,_ la causa más que benénca nu
presencia en el interior. Derrotado Garza en
Tamplco porque en lugar de seguir mi consejo
ha obrado caprichosamente y casi al a.caso,
seria el extremo peligroso ausentarme en esto■
momento■ en el estado en que ese suceso ha
puesto a Tam!ulipes: lastimada su moral,
divididos loa inlmos por la desconfianza que
inspira Gana cuando menos por su ineptitud;
escaso cie armas y de recursos sin un centro
que una. l&amp;B voluntades discordes, mi marcha
aumentarla e■tos males y aún abrirla las
puertu a los de Tampico para invadirnos
cuando }os principales hombres de Tamaullpas
desenllll,Aados de sus errores con la evidencia
de los hecho■ y la que tme el transcurso del
tiempo ,todos ponen sus esperanzas en mi Y
han reconocido la necesidad de unlrseme para
aalvane y salvar el pals. Por otra parte, con
mi partida cesarla el hormiguero de hombres
que continuamente despacho para el interior,
b consecución de armas y preparativos de
guerra a costa de mil sacrificios y quedará expuesta la frontera a ser invadida por los filibusteros que por ahora han desistido de pasar
el rlo merced a mia providencias.
He escrito &amp; V. muy largo porque era necesario imponerlo de lo más importante: al
concluir debo asegurarme que cach dla sube
más el patriotismo de este Estado porque además de que se trata de su libertad los deudos
y amlgOs de los que están en campaña se
mueven por los vlnculos de la sangre y de la
amistad y por el nombre de Nuevo León Y
Coa.hulla. Por consiguiente, lo más selecto incluso la ardorosa juventud está dispuesta a
marchar si no fuera porque los recursos se
han agotado y la extrema escasez de caballos
con que luchamos, duplicarla el Est,ado su
fuerm. en el Interior, esto es, completarla
10 000 hombres pues tiene 5,000 en campaña.
Si~ embargo, el más o menos número segulrlan
101 nuevoleo-coahuilenses b huella que sus
hermanos les han trazado, marcharán al centro
a sostener la libertad polltlca de Méjico.
Saludes mil a ml Sm. madre y digna esposa
de V. a ml hermano muy querido Don Diego,

'Santiago Vidaurri, gobernador y

(159)

comandante general del Estado libre
soberano de Nuevo León y Coahuüa.

y
Monterrey, Junio 16 de 1861

Mi muy querido padre y a.migo:

Laa clrcunsUUtclas porque ha atravesado la
República han hecho que no haya seguridad
alguna en las esbafetas y este es el motivo
porque no habla escrito a V. sintiendo en ml
corazón un vaclo.
Hoy lo hag,o aventurando mis letras, movido por los máa puros sentimientos filantre&gt;plcos, y empefiando los de V. para hacer un
servicio a una f.amilia desgracie.da.
Es el caso: tengo positivos deseos de que
dolía Guadalupe Vldal, que se encuentra en
Aoapulco, con dos niños, sea trasportada a
México y esto cuantos antes por encontrarse en
esa ciudad un individoo que debe encargarse
de esa familia. Suplic'&gt; a V., pues empeñando
nuestra antig~ amistad, que tenga la bondad
de proporcionar a dicha sefiora lo que necesitare para su pronto viaje a México, que en ello
hará una obra de caridad y un bien positivo.

No dudo que obsequiará V. mi recomendación
y que me dVisará por la vla de Vera.cruz, que
es por donde dirijo esta, que está servida la
señora Videl, conforme a. los deseos que manifiesto a V. en su favor.
Apetezco con ansia ver letra de V. Y saber
de su 1mportante 9'.lud y la de mi hermano a
quien cordialmente seJudo; pues ni 1a distancia
nl el largo silencio ha disminuido el aprecio
que profesa a V. este su amante hijo y amigo
Q.B.S.M.

y al Sr. Hernindez, y V. mande e. su hijo que
le ama ainceramente y atento B. S. M.

Santiago Vidaum

&amp;mtiago Vidaurri

'Considerando: Que los pueblos
del Estado de Coahuila han manifestado espontáneamente y de buena
manera pública y oficial su voluntad soberana de pertenecer a Nuevo
León, según &lt;;onsta de las actas que
han dirigido al gobierno, ora por
carecer de los elementos necesarios
para existir como Estado, ora por
disfrutar de los goces sociales que
no han obtenido mientras han permanecido en aquella categoría, y
ora, en fin, porque unidos a Nuevo
León formarán un todo más grande
y completo que resista con firmeza
las incursiones de los bárbaros y las
injustas agresiones de los aventureros tejanos, poniendo a cubierto
el honor nacional y conservando
ilesa la integridad del territorio mexicano.
'Considerando: que el supremo
gobierno ha reconocido de hecho y
de derecho al jefe del Estado de
Nuevo León como jefe del de Coahuila, lo que envuelve a la verdad
un reconocimiento implícito de la
unión de ambos E.stados que no han
podido ser regidos por una misma
persona, sin que fuera una realidad
aquella indispensable condición:
'Considerando: que últimamente
han insistido los pueblos referidos de
Coahuila en su propósito de incorporarse a Nuevo León, según que así
lo han manifestado oficialmente al
gobierno sus representantes en las
elecciones de diputados al Congreso
Constituyente:
'Y considerando, por último: que
para evitar en lo sucesivo los embarazos que se presentan en la marcha
administrativa de los pueblos de
ambos estados, a virtud de ser una

misma la persona que rige sus destinos, es absolutamente indispensable hacer efectiva su unión para que
así sea más expedita la acción del
gobierno y se sienta su benéfica influencia en los pueblos que desean
aquella: he tenido a bien decretar:
'ART. lo. Desde la publicación
de ·este decreto. en adelante formarán un solo E.stádo los pueblos de
Nuevo León y Coahl,iila, exceptuándose la ciudad del Saltillo y la villa
de Ramos Arizpe, las cuales, por
haberse opuesto formalmente á Ia·
unión, podrán solicitar del supremo
gobierno su incorporación política á
otro E.stado, o hacer en contrario
caso, lo que más les convenga.
',ART. 2o. El nuevo Estado se
denominará de Nuevo León y Coahuila, y será regido en consecuencia por el Estatuto Orgánico expedido en 31 de Enero del presente año.
'ART. 3o. El Supremo Tribunal
establecido en el referido Estatuto,
conocerá de los negocios civiles y
criminales de los pueblos que antes
formaban el Estado de Coahuila, y
las facultades del Consejo se harán
extensivas a éstos como partes integrantes del nuevo E.stado: una ley
arreglará su división política y la
creación de autoridades intermedias
para hacer más expedita la acción
del gobierno en beneficio de los
pueblos.
'ART. 4o. Queda vigente la legislación del Estado de Coahuila para
los pueblos que antes lo formaban,
en todo aquello que no se oponga
al actual orden de cosas.
'Por tanto mando se imprima,
publique, circule y se le dé el debido cumplimiento. Dado en el palacio del gobierno de Monterrey, a
19. de Febrero de 1856.-Santi.ago
Vidaurri-J'!SÚS Garza González,
secretario.'

�SANTIAGO VIDAURRI - JUAN ALVAREi

12

ACTAS VII

BECRETABIA DEL GOBmtfO

DLIIIAIIIIJ.11111111111&amp;11
DI

NUEVO-LEON Y COAHUILA.
~

Circular mlmm&gt;. 85.

pode~=-=~o::

NO

habiendo prodllcido el 5~ cant.on los reeultadoe que el lxmo. Rr Oobe!"1ailor ee pmp1190 ~I ~b~rlo,
dos municipalidades, Ñtu no cuentan con elementos bastantea f. llenar el obJC!-0 de ~n loabl!l ~stitnmon, lo que 8 •
al reque l!lltisfaga las heceeidades del eervieio público, S. E. por este motivo ha temdo f. b~en snpnn:ur el e_epresailo e a n ~ ~ ~ OI •
fundirlo en otros a¡,an,¡ca alterado el 6rden numérico de algonoa de loa demas, detel'IIUII&amp; al IDl8lllO tiempo que q
-•-.la forma siguiente.
PRIMER CANTON.

Villa de San Fernando de Rosas.
M:oreloe.
Guerrero.
Gigedo.
Nava.
Piednur-Negras.
Allende.

SEGUNDO OANTON.
Villa de Lampazos.
Santiago Valladares.
Candela.
Villaldama.
Bustamante.
Llanos y Valdés.
Sabinas Hidalgo.
V a11ecillo.

TERCER OANTON.
Villa de Agnaleguu.
OerralvQ.
Paráa.
Aldamaa.
Mllrin.
OUA}tTO CANTON.

Yiila de Salinas Victoria.
Garcla.

Oánnen.
Abasolo, de Nnevo-Leon.
San Nicolu llidalgo.
Mina.

QUINTO OANTON.
Ciudad de Monterey.
Villa de Santa Catarina.
San Nicolu de 101 Gana&amp;
San Fraocisco de Apod¡lca.
Pesquería CbiCL
Guadalupe.
Santiago.
Allende.
BESTO CANTON.
Ciudad de MouremorelOL
Cadereita Jimenez.
"
Linares.
Villa de China.
General Terán.

,,

HoalahlWlel.

B"ETDIO CANTON..
Villa de Rayones.
San Pedro de Itmbide.
Osleana.

Río-blanco.
Doctor Anoyo.
llier y Noriega.
OCTAVO CA...~TON.
Villa de Parras.
Viezea.
NOVENO CA~TON.
Ciudad de Monclova.
Villa de San Buenaventma.
Ciénegas.
Abasolo, de Co.ihwlt.
Nadadorea.
Muzquiz
DEUIMO CANTON.
Ciudad del &amp;!tillo.
Villa de Rawos Arizpe.

Lo qne comnnico ¡ V. de 6rden snperior para su inteligeDci&amp; 1 fines conaignientes.
Dioe y libertad. llouterey, Abril 16 de 1860.

Ma,u,el G. Rejon,

7

�8

_________________
ACTAS VII

ACTAS VII

__________
9

__;

LA EDUCACION EN NUEVO L . EON, EN 1813
Informe del Obispo Don Primo Feliciano Marín de Porras
sobre el Seminario de Monter rey.
Excelentfsimo Señor:

He recibido muy atrasado el oficio
de vuestra excelencia de 17 de septiembre del año anrerior y no he podido
contestar, porque hasta el noviembre
siguiente no pude regresar a mi capital
desde México, a donde me acogí, huyendo de los insurgente., de quienes, a
mi regreso, sufrí tres combates pelign&gt;~. quedando todo el camino infestado
de ellos, interceptados todos los correos
de estas provincias y privados de toda
correspondencia del Reino y de la Peninsula, hasta que en este mes de agosto
han vuelto a circular.

Siendo su asunto el de los seminarios
conciliaies, su estado y gobierno, debo
exponer a vuestra excelencia, que en la
ciudad de Monterrey, capital de mi
obispado, le hay, fundado desde el año
de 93 del siglo anterior, con cátedras de
reologia escolástica, de moral, de filosofía y de latinidad. La escolástica se
enseña por el curso del padre Biluart,
la moral por el padre Lárraga, la de
filosofía por el padre Jaquier, reformado en la parte de la álgebra por nuestra
Univ:ersidad de Valencia, y la latinidad
por el arte del jesuita Alvarez, que comúnmente llaman de Nebríja. La escolástica está servida por un solo
catedrático, que explica una hora por
la mañana y otra por !a tarde. La de
moral por otro con tma hora de ejercicio por la mañana. La facultad de filosofía está al cuida.do de un catedrático
que explica dos horas por la mañana y
otras tantas por la tarde, además tiene
martes y viernes academias de una
hora y cuarto. El número de becas es
de ocho de merced, que mantiene y
viste el co]iegio a su costa. Su traje
manto azul y beca encarnada, con es,.
cudo bordado con las armas del rey.
Las restante. no tienen número fijo,
que baja o sube según la concurrencia
de pretendientes, que son admitidos,
dándoles el colegio el correspondiente
~ t o , sin escase-z, y por ello le pagan anualmente, por cada individuo,
20 pesos, cuota muy cómoda y favorable, que es la coITiente en estos seminarios. Los familiares del colegio, y
sus alumnos, para servirles en lo que
ocurra, son seis, un portero, un enfer-

mero y cuatro restantes, destinados
particulannente a los catedráticos. El
rector tiene el suyo por separado. Como son estudiantes, no tienen más sueldo que la comida y el techo o habitación,
y con ello están muy comentos. El
co.egio contribuye también a todos sus
individuos, tanto pensionistas como de
merced, cuanto necesitan para la asistencia de cirujano, médico y boticario.
Todos ellos guardan rigurosa clausura y
está encargado el rector de vigilar este
artículo con particular atención. Como
la juventud, para no extraviarse en
diversiones peligrosas, necesita de algún
desahogo y diversiones propias de aquella edad, se les permite en sus hab,taciones, algunos instrumentos de música
y juegos muy sencillos, ¡x&gt;rque la baraja
les está prohibida, aunque muchos atolondrados la reputan por una parte de
la buena crianza, pEro según mis ideas,
es en aquella edad el germen de los
estragos y excesos, que en la más adulta
destruyen las casas más poderosas y
forman una tropa de petardistas, tan
aborrecibles, como perjudiciales a la
sociedad.
También acuden de afuera algunos
jóvenes del obispado, que viven en casas particulares. Siempre son en corto
número, y mientras no se pueblen completamente estas provincias, será muy
escaso el número de profesores, porque
tampoco hay plazas eclesiásticas que les
estimulen a una aplicación y estudio
constante. Este obispado apenas cuenta 35 años de fWldación. Hay en él un
corto número de capellanías y les falta
todo estimulo para dedicarse a las cizncias eclesiásticas. Por otra parte, sus
habitantes, Pevados de la abundancia
del país y del interés que les resulta de
las abundantes siembras y grams y
multitud de ganados, que sin costo ninguno se mantienen en los campos, huyen de los trabajos literari~, y si toman alguna tintura de las ciencias, las
aba.ooona:n inmediatamente qUe se hallan en disposición de contraer matrimonio. ~o es lo que más les interesa,
y naturalmente encuentran de un golpe
todas las comodidades, para vivir independientes y abundante por la fertilidad
del país. La gente pobre se dedica
generalmente a la cusoodia de los ga-

na.dos y el retirarles del campo es acaDe todo esto
resulta, que son inútiles las fatigas del
obispo en procurar su ilustración, ni
mejorar de ideas, según los adelantos
que se advierten en la Europa, y me
doy por conte'llt.o de que tomen alguna
instruCCión en la teología escolástica
y moral, y tomen en el Jaquier los elementos y principios de la verdad~ra
filosofía. Yo introduje este curso para
su mejor ilustración, y no dudo, que
ron el tiempo, hagan algunos progresos. También exigí, cátedra de leyes y
cánones, con la idea de que los jóvenes
ño fuesen a México y se ahorrasen los
gastos, ~ro la experiencia de que nadie
quizo asistir, me obligó a quitarla.

bar con su existencia.

No hay que pensar, por ahora, en la
enseñanza del griego y el hebreo, porque aún m México, casi son desconocidos estos idiomas, y a falta de maestro,
se verla precisado el obispo a enseñarles
lo poco que sabe de ellas, con abadono
da sus primeras obligaciones. He dicho
cuanto debo sobre el plan de enseñanza,
advirtiendo, que deseando yo formar el
gusto de los t,eólogos sobre el interés y
apr,ecio de la historia eclesiástica y
profana, presentándoles la amenidad
que conti-ene y las luces que derrama
para los diferentes estados y ramos de
la sociaj.arl, hice que el catedrático
tratase de defender un acto de cronología, anotarxb las proposiciones en
particular y ministrándole libros nada
vulgares sobre estas materias, pero
desmayó al principio y advertí perdidas
todas mis esperanzas.
No está la América, excelentísimo
señor, en la disposición que allí se cree,
para adelantar en las ciencias. Los
genios sublimes de ella, que tanto cacarean algunos escritor.es, por otra parte famosos, o son nulos o en tan oorto
número, que no pueden fijar este concopto en su favor. La benignidad del
temperamento, la molicie de la vida, su
carácter tiemo y derretido para con el
otro sexo, mucho más degradante que
las fastidiosas insinuaciones del italiano, y sobre todo el atractivo de las
riquezas y continua ocupación de bailes
y pasatiempos, que ocupan la mayor
parte de su vida, Jes alejan muchísimo

Primo Feliciano Marín de Porras

de las grandes ideas de estudio e ilus-

tración. Otros pensarán de otro modo
pero la experiencia y observación n,c;
me prestan datos suficientes para reformar este juicio.
Resta la última parte del oficio de
vuestra exoelencia, sobre los fondos de
que subsiste el seminario. Su renta
anual acerca a cinco mil pesos la mitad
de pensión conciliar sobre todas las
rentas eclesiásticas y la otra sobre el
iI_nP&lt;?rte de las oolegiaturas de los pensiorustsa. Es cuanto puedo informar
sobre el asunto,
Dios guarde a vuestra excelencia
muchos años. Villa del Saltillo 10 de
septiembre de 1813.
'

Exoe'lentísimo Señor don Ciriaro
CJ.onzál,ez Carvajal, Ministro de lo

Gobernncián de Ultramar

·

Archivo General de Indios
Guadalajara 561

�10

ACTAS VII

ACTAS VII

11

NOTAS

A. LA. MEMORIA

DE'L. D18 TI NGUIDO. ME XIO ANO
D. MICUEL. RAMOS. ABl2PE
, NOMBRE. EL. MAS. CELEBRE
QUB. lLUST:RA. LOS, ANALES,

nt. COJ.BtJILA.

DIESTRO. ESTADIST.!. SABIO.LEGISLADOR. Y.EXPERTO.GOBERNAtn'E

TRIBU~ O. HEROICO

DE, ENTERO, COBAZON, Y. ALII!, SUBLIU&amp;
OBJBTO, DE • .&amp;.DllllUCION. Y. A.PI.A.USO. OIIIYERSAL

PARA. AMBOS. MUNDOS

POB.SU. VALOB.Y.CELO.IICOBBIJPTIBI.B
tN. J&gt;EPDSA. DE'. LA, HUMABU&gt;Al&gt;, Y. JJ.ts• .Plt.SROOATIYAl!I. D&amp;. L08. PUEIILOlr

MARTII.DE.LA.P!TBIA
Y.ESCUDO. DE. SU.SOBERANIA. Y. sus.DEBEOBOS

AUTOR, DE, SUS, I~STITUCIONES
.A. QUI~. EL. RESPETO. Y. LA. GRATI'rUD. DE. SUS. OONClUDADAli08

HONRAN. CON. EL. GLORIOSO. TITULO

DE. PATBIAllCA
DE. LA, LIBE:R:rAD, :'/, LA, INDEPENDENCIA. IIEXIC!N ~e

EL. COLEGIO. CIVIL. DE. MONTERE-Y
CONSAGRA. EL. FRUTO. DE. SUS. AFANES

EN. 1S8~

Coordinulció:n, dR- "la investigación.
Bajo los auspicios de la Universidad
Autónoma de San Luis Potosí y con la
participación de las de Aguascalientes,
Durango, Querétaro y Zacatecas, fue
celebrado en la capital potosina, con
motivo de la inauguración del Archivo
Histórico del Estado, el Seminario so-

bre la coorditnación de la investigación
en la historia reg'it:mlll, en los días 23 y
24 de febrero. Tuvo IX&gt;r objetivos:
establecer modelos que pennitan orga-

nizar las fuentes históricas con uso
óptimo de los recursos disponibles; acrecentar el interés por la investigación de
la historia de la región,; difundir el co-nocimiento de las fuentes, de tal manera qu? el acceso a eHas se generalice;
e intercambiar información y/o servicios entr? las diferenties instituciones
dedicadas a la investigación. El temario: l) Fuenl1es locales, regionales,
nacionales e internacionales, sus posibilidades. Il) Metodología de la historia.
ID) Formación de los inv-estigadores
de la historia regional. IV) Posibilidades el? W'l8. coordinación de la in~
tigación~ en la historia regional. V)
Organización integral de los archivos
locales; y VI) Düusión y financiamiento. La organización general del evento
estuvo inreligentemetne coordinada por
el Lic. Rafael Montejano y Aguiñaga,
director de la Biblioreca de la Universidad de San Luis Potosí.
Universu:iad y cultura. Con est.e título y editado por la Dirección General
de Investigaciones Humanísticas, ha
aparecido un nuevo volumen debido a la
pluma del Lic. Genaro Salinas Quiroga,
decano de la Universidad Autónoma de
Nuevo León. El tomo de 167 páginas,
está separado en cuatro apartados:
1, Sobm la Preparatcrria ( coi:i n~ve
subtítulos). 2, Sobre kl Universidad
(con nueve capítulos sobre el tema).
3 Sobre la edU(XZCió?i ( con semblanzas
~ maestros); y 4, Soure la cultum
(oon seis disertaciones). En acto especial fue presentado este nuevo libro.

Eugenio del Hoyo. Este destacado
intelectual ha obtenido su jubilación
tras largos y magníficos servicios p~tados en la Biblioteca del Tecnológico
de Monterrey. Su labor al frente de la
Biblioteca Cervantina deja huella benéfica por la clasificación y catalogación
de Íos fondos bibliográficos relativos a
Cervantes o al Quijote, donados por don
Carlos Prieto; o de los fondos Salvador
Ugarte, George Conway, Antonio Cas--

tro Leal, Méndez Plancarte, Alfonso
Junoo y otros, que forman el extraordinario acerco bibliográfico de ese importante centro de estudios. De igual
manera su c~ntribución ha sido muy
valio,a, encauzamo 1-os trabajos de microfilmación de los archivos civiles y
religiosos del noreste, que allí se har.
concentrado. C.omo es sabido, el maestro Del Hoyo es autor de numerosas
obras históricas, entre las cuales destacan su Catálogo del Ramo de Causas
Criminales, del Archivo Municipal de
Monrerrey, y su Historia del Nuevo
ReinO de León, 1577-1723, en 2 volúmenes.
IV Encuentro. Van muy aventajados los preparativos para la celebración
del IV Encuentro de Hist&lt;niadmee ere
Provincia, que habrá de ser verificado
en Saltillo, en agosto próximo. El presidente de la Asociación Mexicana de
Historia Regional, Dr. Manuel Rangel
Camacho ron algunos de los dirigentes
de esta institución ha celebrado entrevistas con el Profr. Osear F1ores Tapia,
gobernador de Coa.huila, quien ha ofrecido el más amplio apoyo, a la vez que
ha encomendad'.&gt; los trabajos preliminares de la organización int.erna a destacados miembros del Colegio Coo.huiJense de Investigaciones Históricas.

�ACTAS VII

12

ICONOGRAFIA

Aula propuesta. aiJ. Ayuntamiento de Monterrey por Cl.audio Francisco Gojon, egresado
de la Escue!la Nonnal de París y aspiranre a la dirección de una escuela local. (1841).
Arch. Mpal,. de MOIIJ;errey.

DIRECTORIO
ARAJJ Historia, Letras y Artes/ Universidad Autónoma de
Nuevo León
Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas

Rector: Dr. Luis E. Todd

Director: Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario: Lic. Juan Roberto Zavala

Redactor de ACTAS:

Composición:

Profr. Israel Oavazos Garza

Sergio Gonzál6% de León

Ave. José Beníte-z 2190 Col. Obispado Tel. 48-62-58 Monterrey, N. L., México

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                  <text>Publicación trimestral sobre historia, arte y literatura de la Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas, dirigida por Raúl Rangel Frías, publicada en los años setenta, contiene historiografía, información sobre archivos, crónica, testimonios, textos documentales y hemerográficos, derroteros, diarios de viaje, mapas e iconografía.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1822115&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Actas; Historia, letras y arte, 1979, No 7, Enero-Marzo</text>
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                <text>Rangel Frías, Raúl, 1913-1993, Director</text>
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                <text>Publicación trimestal sobre historia, arte y literatura de la Dirección Gral. de Investigaciones Humanísticas, dirigida por Raúl Rangel Frías, publicada en los años setenta, contiene historiografía, información sobre archivos, crónica, testimonios, textos documentales y hemorgráficos, derroteros, diarios de viaje, mapas e iconografía.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección Regional de Investigaciones Humanísticas</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016, Redactor</text>
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                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Educadores nuevoleoneses</name>
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        <name>Enseñanza normal</name>
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        <name>Miguel F Martínez</name>
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        <name>Revolución de Ayutla</name>
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        <name>Universidad</name>
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                    <text>ORGANO MENSUAL DE LA BIBLIOTECA UNIVERSITARIA "ALFONSO REYES"

MONTERREY, N. L., MEXICO

*

' ' UNIVERSIDAD

ABRIL DE 1979

y

*

NUMERO 297

CULTURA'' ·

Al hacer uso de la palabra durante la presentación del libro "Universidad y Cultura", escrito por el licenciado Genaro Quiroga, el rector de
la UANL, doctor Luis E. Todd, señaló que esta obra enseña la relación
de la Universidad con su medio, además de contar con un componente
descriptivo de carácter histórico.
"Universidad y Cultura", fue presentado por el licenciado Raúl Rangel Frías, director del Centro de Investigaciones Humanísticas de la
UANL, durante una ceremonia a la cual asistió el licenciado Salinas Quiroga, así como también el ingeniero Francisco Aguilar Sánchez, presidente de la H. Junta de Gobierno de la Universidad y otros funcionarios universitarios, además de familiares del autor.
El Rector Todd califió al licenciado Salinas Quiroga como un hombre sencillo, pero profundo, que sin querer distinguirse lo ha hecho además de ser leal, disciplinado y puntual a la Universidad.
El licenciado Salinas Quiroga lleva 45 años ininterrumpidos de labor
dentro de la Universidad, es considerado como uno de los maestros decanos de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, en donde imparte
las materias de sociología, ética y Derecho, además de haber sido el fundador de la preparatoria nocturna para trabajadores y exrector.
Durante la presentación de su libro se calificó él mismo como un
maestro de aula pequeña, que ha enseñado con lealtad todas las doctrinas de diferentes autores respetables desde San Agustín hasta Lenin o
Marx, ya que consideró que la Universidad no debe tener en sus cátedras
ningún carácter sectario.
La cátedra universitaria --dijo- debe tener todos los ismos pero
a la vez no tener ninguno, ya que en eso consiste precisamente la lealtad
del profesor universitario.
Finalmente aseguró deberle mucho a la Universidad y que por ese
mismo hecho seguirá trabajando por ella.
Pua • la páslaa •

��''UNIVERSIDAD

y

CULTURA''

ARTICULO$ APARECIDOS EN IAS REVISTAS RECIBmAS
EN LA BIBLIOTECA "ALFONSO REYES"

EDUCACION
''.Universidad y Cultura", es un libro que se divide en cuatro partes,
la primera de ellas señala la trayectoria de la Preparatoria del Colegio
Civil, además de dar a conocer los diferentes planes de estudio que se
han aplicado en el país.
. La _segunda parte habla de Universidad" su origen en el mundo, la
Uruvers1dad Mexicana, su autonomía y etapas hasta el momento. Posteriormente indica la labor que compete a la misión de los educadores y
rinde un homenaje al maestro universitario Antonio Caso.

En su cuarta y última etapa apunta diferentes aspectos en torno a
la cultura, la distinción entre el saber y la cultura, las cuatro actitudes
del hombre frente al mundo.

E

s

A

T

s

D

e

T

A

ABRIL DE 1979

,

Total

799

Mujeres . .

316

Total

1115

LECTORES POR ESCUELAS

LECTORES POR MATERIAS

Obras generales ........ .
Filosofía ........ ..
Religión ......... .
Sociología ...... ..
Filología ........ ..
Ciencias puras .... .. ... .
Ciencias aplicadas ...... .
Arte ............... ..
Literatura ....... ..
Historia y Geografía ..... .
Periódicos y Revistas .... .

Hombres .

Fa e u It a d e s . .......

887

o

Escuelas preparatorias . . . .

112

185
19

Escuelas secundarias . . . . .

4

Escuelas normales . . . . . . .

60

Tecnológico ......

5

C. E. U. . . . . . . . . . . . . . . . .

39

52

U. de Monterrey y particulares

47

78

Lectores no estudiantes . . . .

11

35
51

218

457

g
12

1115

Total

1115

Denek, Kazimierz. "La enseñanza programada a la luz de la experiencia
y de las investigaciones científicas". La educación superior contemporánea. La Habana, Cuba. No. 1(13), 1976. pp. 141-170.
Kalarev, Simeon. "Metodología para la investigación de las cuestiones
de la economía de la enseñanza". La educación superior contemporánea. La Habana Cuba, No. 1(13), 1976. pp. 59-79 .
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Montero Cabrera, Luis A. "Organización de los problemas de investigación científica en los centros de educación superior". La educación
superior contemporánea. La Habana, Cuba. No. 2(14), 1976. pp.
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Muñoz García, Hugo. "Producción y difusión de material educativo y
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tuto de Investigaciones Sociales . UNAM . México, Afio VL, Vol. VL,
No. 1, En-Marz., 1978. pp. 131-154 .
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los problemas demográficos". Revista mexicana de sociología . Instituto de Investigaciones Sociales . UNAM . México, Año XL, Vol.
XL, No. 1, En-Mar., 1978. pp. 201-220 .

NUEVAS

ADQUISICIONES

Planta p1muri11dora de leche, CoRm., Col., México, Nacional f inanciera, S. A., s.f.,
8 pp.

Planta regeneradora de aceite lubricante, Mexicali, B. C., México, Nacional Financiera,
S. A., s.f., 12 pp.

Balneario, Jonacatepec, Mor., México, Naciona l Financiera, S. A., s.f., 8 pp.
Planta productora de tabiques de barro, Tapachula, Chis., México, Nacional Financiera,
S. A., s.f., 12 pp.
Planta de cal hidratada, Todos Santos, B. C., México, Nacional Financiera, S. A., s.f.,
12 pp.
Fíbrica de hielo, San Juanico, B. C., México, Nacional Financiera, S. A., s.f., 12 pp.
fábrica de embutidos de carne, Jalpa, Zac., México, Nacional Financiera, S. A., s.f., 12 pp.
Fábrica de flores de plástico, Torreón, Coah., México, Nacional Financiera, S. A., s.f.,
12 pp.
fábrica de muebles tipo colonial, Nuevo laredo, Tamps., México, Nacional Financiera, S.
A., s.f., 12 pp.
Taller artesanal de vidrio soplado, Cuernavaca, Mor., México, Nacional Financiera, S. A.,
s.f., 12 pp.
Manufactura de utensilios de desgaste (para la producción de herramientas, calibres, dados,
moldes, plantillas, etc.), Sector de Industrias de Bienes de Capital, México, Nacional Financiera,
S. A., s.f., 12 pp.
Manufactura de interruptores eléctricos de alto voltaje, Sector de Industrias de Bienes
de Capital, México, Nacional Financiera, S. A. s.f., 8 pp.
Equipos para manejo de materiales, Sector de lndustriH de Bienes de Capital, México,
Nacional Financiera, S. A., s.f., 8 pp.

Manufactura de máquinas·hernmienta (Sin arranque de viruta), Sector de Industrias de
Bienes de Capital, México, Nacional Financiera, S. A., s.f., 12 pp.
Maufacturen de turbinas de vapor para uso industrial, Sector de Industrias de Bienes
de Capital, México, Nacional Financiera, S. A., s.f., 8 pp.
Manufactura de instrumentos de medición, Sector de Industrias de Bienes de Capital,
México, Nacional Financiera, S. A., s.f., 12 pp.
Manufactura de básculas (para pesadas continuas, con indicador automático y/o mecanismo de impresión), Sector de Industrias de Bienes de Capital, México, Nacional Financiera,
S. A., s.f., 8 pp.
Manufactura de bombas centrífugas y compresoras para trabajo pesado, Sector de Industrias de Bienes de Capital, México, Nacional Financiera, S. A., s.f., 34 pp.
Barco turístico, Chapala, Jal., México, Nacional Financiera, S. A., s.f., 12 pp.

Planta explotadora de melón, Ap¡¡tzingán, Mich., México, Nacional Financiera, S. A., s.f.,
12 pp.
F,brica de reguladores de presión para gas l .P., Tepic, Nay., México, Nacional Financiera,
S. A., s.f., 8 pp.
Planta de explotación y beneficio de mármol, Viiarrón, Qro., México, Nacional financiera,
S. A., s.f., 8 pp.
f'brica de envases y bolsas de polietileno, Villa Hermosa, Tab., México, Nacional Financiera, S. A., s.f., 12 pp.
Planta de explotación y beneficio de ópalo, la Guadalupana, Gto., México, Nacional Finan•
ciera, S. A., s.f., 20 pp.
Estudios sobre Lope, José F. Montesinos, México, El Colegio de México, 1961, 332 pp.

�LIBROS

EN NUESTRA BIBLIOTECA
DONACION DEL DR. GUILLERMO CERDA

fundamentals of keratinization, A Sympo·
siom presented at the New York, MHting
of the American Association for the Advancement of Science, December, 30, 1960,
Earl O. Butcher y otros, Washington, American Association for the Advancement of
Science, 1962, 189 pp.
Filosofía de la coquetería, Filosofía de la
moda, Lo masculino y lo femenino, Jorge
Simmel, Madrid, Revista de Occidente, 1945,
208 pp.
Guerra del tiempo, Alejo Carpentier, La
Habana, Ediciones Uni6n, 1963, 153 pp.
Auto del triunfo de la Virgen y gozo
mexicano, (1620), Francisco Bramón, México, UNAM, Imprenta Universitaria, 1945, 39
pp.
Ensayos de Literatura Hispánica, Del "Cant1r de Mio Cid", a García Lorca, Pedro Salinas, Madrid, Ed. Aguilar, 1958, 405 pp.
La política exterior soviética, Documentos
principales del Soviet Supremo de la U. R.
S. S., 1956-1962, Moscú, Ediciones en Lenguas Extranjeras, 1962, 212 pp.
People, places and books, Gilbert Highet,
New York, Oxford University Press, 1963,
277 pp.

ílnte'T.
']ofia
Ult••• ,., el Pllre■1te U11inrsltule
•• Nue•• Lda
0,pH Meuuel ff 11 lililitleu
U11lvenltarl1 "Alfonso loyn"

DIIECTOI:
JOSE ANGEL IENDON

Ofici111: Iar11on Y 5 •• Mayo

(11(11

••I Moft1n11nlo

The best american short stories 1955,
and The Yearbook of the American Short
Story, Martha Foley, Boston, Houghton Mi·
fflin Co., 1955, 404 pp.
De Francesca a Beatrice, A través de La
Divina Comedia, Victoria Ocampo, Madrid,
Biblioteca de la Revista de Occidente, 1928,
181 pp.
Three plays: Our town, The skin of our
teeth, The matchmaker, Thornton Wilder,
New York, Harper &amp; Brothers, Publishers,
1957, 401 pp.
La literatura política de González Prada,
Mariátegui y Haya de la Torre, Eugenio
Chang. Rodríguez, México, Ed. de Andrea,
1957, 436 pp.
Sept fois sept jours, Emmanuel d'Astier,
París, Gallimard, 1967, 260 pp.
Sobre Metafísica, (Antología), Avicena,
Madrid, Ed. Revista de Occidente, 1930, 227
pp.
Problemas literarios, José Luis Martínez,
México, Ed. Obregón, 1955, 228 pp.
Significación actual del realismo crítico,
Georg Lukács, México, Ed. Era, 1963, 182
pp.
Blanco spirituals, Félix Grande, La Habana, Ed. Casa de Las Américas, 1967, 159
pp.
Los motivos de Ca ín, (Novela), José Revueltas, México, Ed. en los Talleres de Tipográfica Impulso, 1957, 94 pp.
Speaking frankly, James F. Byrnes, New
Y,xk, Harper &amp; Brothers Publishers, 1947,
324 pp.
La ruta de Hernán Cortés, Fernando Benítez, México, F.C.E., 1950, 257 pp.
Juan Ramón Jiméncz en su obra, Enrique
Diez Cañedo, México, El Colegio de México,
1944, 157 pp.
La literatura perseguida en la crisis de
la Colonia, Pablo González Casanova, México, El Colegio de México, 1958, 189 pp.

•• Escobedo)

la,roH H Uiltri1I "Alf1u1 loyu", l . A.

Menéndez y Pelayo el sabio y el creyente, con una carta-prólogo del Excmo. Sr.
D. Francisco Rodríguez Marín, Rafael Gar·
cía y García de Castro, Madrid, Ed. Far,
1940, 586 pp.

Mlallmy, N. L., 1116■lc1

Gran Théatre de Moscou, París, Editions

A,1rt1.. 1625

Tt l. 43-12~

Mo■temy, N. L., Mb.

A.,,,. ,r1,11 2407 Ot,.

Les Ballets du Bolchoi, Les Ballets du
Cerele d'Art, 1958, 95 pp.

,,

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                  <text>Interfolia difunde ensayos e investigaciones del área de humanidades (arte, literatura) y ciencias sociales (filosofía e historia), así como creación literaria. Sobre todo, y continuando con el perfil inicial que la revista tenía en la década de los cincuenta, publica estudios especializados sobre la obra de Alfonso Reyes, análisis de obras literarias y da a conocer el acervo de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la UANL.</text>
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      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>1979</text>
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              <text>297</text>
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              <text>Mensual</text>
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          <name>Relación OPAC</name>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751858&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016, Director</text>
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                <text>Literatura</text>
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                <text>Publicaciones periódicas</text>
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                <text>Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria</text>
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                <text>Interfolia difunde ensayos e investigaciones del área de humanidades (arte, literatura) y ciencias sociales (filosofía e historia), así como creación literaria. Sobre todo, y continuando con el perfil inicial que la revista tenía en la década de los cincuenta, publica estudios especializados sobre la obra de Alfonso Reyes, análisis de obras literarias y da a conocer el acervo de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la UANL.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>BIBLIOTECA CENTRAi.
U. A. N.

ORGANO MENSUAL DE LA 81BllOffCA UNIVERSITAIIA "ALFONSO
MONTERREY, N. L.

1ms"

JUNIO DE 1966

NUMERO 1«

PROGRAMA DE FORMACION DE PERSONAL ESPECIALIZADO
PARA EL SERVICIO BIBLIOTECARIO DE LA
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON 1967/ 1972
INTRODUCCION

El programa tiene por objeto la selección, preparación e incorporación al SBUNL, del número y la calidad suficiente de personal especializado para hacerse cargo de las labores profesionales del mismo:
administración, selección, organización bibliográfica e interpretación.
De acuerdo con el informe sobre Las Bibliotecas de la Universidad
de Nuevo León dicho personal debía ascender al número de 12 a 14
bibliotecarios profesionales pero, al ser redondeadas las cifras del informe en los términos del "Anteproyecto para la Organización del SBUNL
l 967 /1992," se fijó el número de dicho personal en el de 17 especialistas.
De estos 17 especialistas, la Universidad de Nuevo León cuenta
actualmente con los servicios de una persona que, además del título
de Maestro en Biblioteconomía, ostenta el carácter de Licenciado en
Derecho.
El programa se destinará en consecuencia a la formación de 16
bibliotecarios profesionales. La preparación de estos 16 bibliotecarios
debe hacerse preferiblemente en dos etapas (1) la destinada a la formación de la planta de 9 catalogadores y clasificadores, dentro del término de 1967 a 1970, y (2) la destinada a la formación de jefes y directores, o de catalogadores y clasificadores que releven a los de la

��-· primera planta, a efecto de &lt;::ompletar lo~ 7 puestQ.s faltantes de directores y jefes. - .

pendientes econom1cos, por un término hasta de 3 años, cuando el
programa de estudios lo amerite, y con una cantidad de $6,000 (Dlls.
480) de viáticos cuando el caso lo justifique.

SELECCION

Los becarios deberán estudiar en una escuela de biblioteconomía
aprobada por la American Library Association, en caso de que realicen
sus estudios en los Estados Unidos. Los becarios que sigan la carrera
en otro país deberán concurrir a instituciones del nivel académico de
las escuelas de la especialidad que funcionan en la Universidad de Antioquía, la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de
Córdoba, Argentina.

Para la selección de los candidatos a participar en el programa se
tomarán en cuenta (1) los méritos académicos, (2) los méritos de servicio, (3) otras cualidades perso~ales que hagan deseable la mcorporaci6n del candidato al SBUNL, as, como su permanencia en el mismo.

Al estudiarse los méritos académicos y ele servicio de los car¡diclatos debe concederse preferencia, en igualdad de circunstancias, a aquellos que hayan siclo adquiridos dentro de la Universidad.
Al estudiarse los méritos académicos ele los candidatos debe tenerse en cuenta que por lo menos 5 ele los 16 bibliotecarios profesionales deben tener previamente al grado de la especialidad bibliotécnica,
un título que l~s acredite como profesionales ele alguna (~) de las carreras ofrecidas por la Universidad. El resto ele los candidatos puede
presentar su solicitud acreditando como mínimo el grado de bachiller,
o uno equivalente. No solamente deberán tenerse. en _cuenta_ para el
concurso el número ele años de estucl10s al mvel umvers1tano, smo además las calificaciones obtenidas en los mismos.
Al estudiarse los méritos ele servicio se estudiarán las labores de
docencia, investigación, bibliografía o publicaciones que hayan estado
a cargo del candidato. El trabajo en las bibliotecas deberá equipararse a
los méritos antes mencionados cuando haya tenido un carácter profesional.
Entre otras cualidades que clcbcnín tomarse en cuenta para la
elección de candidatos se considerarán las siguientes:
a.-Conocimiento de idiomas extranjeros.
b.-Eclad apropiada p~ra permanecer en el SBUN"L por un término mínimo ele 10 aiíos.
'
PREPARACION

Debe procurarse la constitución de un fondo ele becas para la
preparación de los futuros bibliotecarios profesionales, por un término
de 2 a 3 años ele estudios formales. Este fondo deberá aproximarse a
la cantidad de $2.400,000 (Dos millones cuatrocientos mil pesos mexicanos) igual a la cantidad de Do lis. 192,000 (ciento noventa v dos
mil dólares americanos) para la constitución ele 16 becas de $150,000
o Dlls. 12,000 cada una. Estas becas permitirían un estipendio máximo mensual de $4,000 (Dlls. 320) para estudiantes que tengan de-

El becario se comprometerá a terminar satisfactoriamente todos
sus cursos en el término de la beca. Cuando lo solicite oportunamente,
podrá ser dispensado de la obligación de terminar la tesis dentro del
mismo período, debiendo hacerlo, en este caso, dentro ele un plazo que
no exceda al ele 4 años a partir del momento de su inscrioción en la
escuela de la especialidad. En dicho término el becario deberá adquirir
el grado de licenciado o maestro en biblioteconomía.
El jefe del Departamento de Bibliotecas, o en su defecto el Director General del SBUNL, deberá aprobar el lugar, el término y el
programa de estudios del becario, así como el tema de su tesis.
INCORPORACION AL SBUNL

Al concluirse el período ele estudios, el bibliotecario deberá incorporarse al SBUNL comprometiéndose a permanecer dentro del mismo
por un término mínimo igual al de sus estudios, y obligándose además
a no presentar su renuncia en forma inoportuna o extemporánea.
Al iniciarse como bibliotecario profesional en el SB UNL, el empleado ingresará a la categoría ele los catalogaclores-clasificadores. En caso de que dicha categoría esté completa, el empleado podrá concursar
para cualquier ele las plazas vacantes.
El catalogador-clasificador de tiempo completo, deberá percibir,
como mínimo, el mismo salario que reciban los maestros e investigadores de tiempo completo, dentro ele la misma Universidad. Con base
en esta categoría deberán establecerse los salarios de las demás categorías del personal del SBUNL.
CASOS NO PREVISTOS

Los casos no previstos en este documento deberán ser resueltos
por el Jefe del Departamento de Bibliotecas y, en su defecto, por el
Director General del SBUNL, dentro del espíritu de los documentos
señalados en la introducción.
LIC. ARIO GARZA MERCADO
Jefe del Departamento
de Bibliotecas UNL.

�ESTADISTICA
MAYO DE 1966

Ort■ne Meuu■I

Univenlt■ri■

lle

I■ llbllolN■

"J.lfonlO Rey•"

4,673
Hombres
825
Mujeres
T o t a l. 5,498
LECTORES POR ESCUELAS

Director:

JOSE J.HGEL REHDOH

•
Editado por el Potron■to Unlvenlt■rlo
el■ Muevo León
Oficinas: Zaragoaa y 5 do Maya
(l0Ja1 del Monumento d■ Escobedo)
Apartado 1625

Tel. 3-12-40

Monterrey, M. L., Mh.
Impreso en IOtl talleres do

"Sistemas y Servicias Técnicos", S. A,
Matamoros Ote. 311
Monterrey, M. L., México

NOTAS DE BIBLIOGRAFIA
•

•

•

En la mayor parte de los libros del periodo virreinal de México, las señales de
propiedad aparecen manuscritas por los
dueños y desgraciadamente, esa forma de
ex Jibris se estampaba sobre las portadas.
También las dedicatorias se escribian en
las portadas y no faltaban a esta regla ni
los bibliófilos como don Carlos de Sigüenza y Góngora, de quien conocemos el
ejemplar de su Libra Astronómica que dedicó al proveedor don Gerónimo Mendí
vil.
No es conocido -que nosotros lo sepamos-- el autor de la Historia da la Princesa de Taiven, de asunto mexicano y que
fue publicada en lengua francesa, en La
Haya, en 1750-51 y en dos partes, traducido, al parecer, por el abate Charles
Frnncois Lambcrt, con el nombre de Ilistoire de la Princesse Paiven, reine du Mcxique.
Al morir en Europa don Rafael Nieto,
entonces nuestro ministro en Italia, acababa de tcnninar la impresión de un libro
suyo, Polémica Laborista, que no llegó a
circular y del cual desaparecieron casi todos los ejemplares en una aduana del país.
Este libro, impreso en Roma, en 1926,
está dedicado a los trabajadores de México y tiene 37 capítulos en donde se tocan, con certera visión del futuro, proble•
mas sociales que ahora son de la más palpitante actualidad.

Facultad y Escuelas Universitarias ........... . 1,70-12,674
Escuelas Preparatorias
Escuelas Secundarias Oficiales ...... ......... . 175
Escuelas Normales ...... . 315
Escuelas Primarias ...... .
4
Instituto Tec. de Monterrey . . . . . . . . . . . . . . . . . 148
Escuelas, Academias y Colegios Particulares . . . . . . 391
Lectores no Estudiantes . .
87
T o t a l. 5,498
LECTORES POR MATERIAS

Obras Generales . . . . . . . . .
Filosofía

245
400

Religión
20
Sociología . . . . . . . . . . . . . . 1,009
Filología
270
Ciencias Puras . . . . . . . . . . 2,044
Ciencias Aplicadas . . . . . . . 444
Arte .................. .
94
Literatura
276
Historia y Geografía J ... 488
Periódicos y Revistas
208
T o t a l. 5,498

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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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                <text>Interfolia : Órgano Mensual de la Biblioteca Universitaria, "Alfonso Reyes", 1966, No 144, Junio</text>
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                <text>Interfolia difunde ensayos e investigaciones del área de humanidades (arte, literatura) y ciencias sociales (filosofía e historia), así como creación literaria. Sobre todo, y continuando con el perfil inicial que la revista tenía en la década de los cincuenta, publica estudios especializados sobre la obra de Alfonso Reyes, análisis de obras literarias y da a conocer el acervo de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la UANL.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>No. 11 Nov. de 1955

mas

D. A. S. U.

BOLETIN MENSUAL
DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON

HETERNUM -VHLE,-· MUESTRO ORTEGH Y GHSSET
Dr. DANIEL MIR

A infausta noticia del deceso de
Ortega y Gasset, no fué una sorpresa; no sólo porque "debemur
morti, según nos recuerda Horacio,
nos nostraquc", sino porque la enfermedad que le atacó, no perdona. Su
muerte nos ha conmovido; s11 manera
de morir, su· postura, su actitud final
ante la muerte, nos ha sumido en un
caos de perplejidades. No ha sido la
suya una muerte que corona, en el
sentido de cóntinuidad ideológica, la
obra de una vida; ha sido una muerte
que nulifica la casi totalidad de la
obra de su vida. ¿Qué hacemos, ahora,
de cuanto nos dejara el eximio escritor, conferenciante y pensador? ¿Habrá que valorarle de nuevo y a traYés
de su actitud última frente a lo escatológico? ¿Habrá que buscar la explicación del misterio, como ya se insinúa, en los laberintos físicos de la arteriosclerosis? El intento de una explicación biológica no creemos descorra el velo y la confusión persiste.
Persiste en quienes fueron sus incondicionales; persiste en quienes estaban situados en la acera de enfrente...

L

N"o es nuestro propósito pergueñar
en estas breves lineas una monografía
del pensamiento filosófico de Ortega
y Gasset. Tal propósito será cumplido posteriormente, cuando el impacto baya sido asimilado, si la asimilación nos es dada. ~a intención presente se limita a destacar su partida
hacia el más allá.
Conocimos a Ortega y Gasset en la
etapa estudiantil de nuestra vida,
cuando fuimos alumnos suyos en un
cursillo especial de Metafísica. Nos
sucedía con él (a los alumnos), el mismo fenómeno de contagio que con D.
Miguel de Unamuno, aunque en grado_
no tan superlativo. Sus grandes cualidades de literato, le llevaban a abultar las ideas y los hechos hasta destacarlos como figuras de tragedia, y su
fuerza persuasiva era tal, que al escucharle nos parecía que nos estábamos
jugando a cada momento nuestro destino. Poseía la cualidad de hacer sumamente inteligible cualquier tema
que tratase, asi como un gran poder
de convencimiento. Un critico alemán comparó el estilo de Ortega a lo
que en música se designa con el nombre de "Fantasía", pues como ésta,
bordaba Ortega una rica filigrana de
pensamientos en torno a una idea. En
él se unian, de manera asombrosa, la
calma reflexión del filósofo y la lírica
suavidad del artista.
11uchos tumbos ha dado el mundo
desde aquellos tiempos en que los estudiantes estábamos divididos en orteguianos y unamunianos, ya que am-

bos eran lo más destacado de la intelectualidad española de este siglo y lo
más internacional de dicha intelectualidad. La voz de Unamuno, voz del
sentimiento trágico de la vida, se apagó serenamente, según informes fidedignos, en amable plática con un amigQ alrededor del tradicional brasero
espa1iol, privándonos del gran final de
su vida; la voz ele D. José Ortega y
Gasset ha callado también casi veinte
años después, perci de manera sensacional. Ambos se plantearon, esencialn\ente, el problema de la relación
entre la vida y la cultura, los valores
vitales :Y los valores culturales, planteamiento, desde luego, consubstancial
al español. Unamuno antepone la Yida
v los valores vitales a la cultura y a
ios valores culturales; Ortega, por su
parte, exige una vida culta también,
pero sobretodo una cultura Yital, una
cultura que tenga la vida por principio y centro, mas también como referencia final. Pero los dos espíritus

pueblo español posee un alma esencialmente mística que casi llega a determinar su distintivo racial), Ortega
se encoge de hombros y adopta una
actitud que probablemente no deba
calificarse de pagana, pero sí de un
tanto demasiado humana. Ortega acepta la vida en su huidera fluidez y no
arremete contra su temporalidad. Carece de ambiciones de eternidades.
Comentando un pasaje de Unamuno en
el que éste enfatiza como el alma mistica renuncia a los placeres porque
van deprlsa, pasan y mueren, Ortega
vuelve a encogerse de hombros y aclara: "¡Bien; razón de más para galopar
tras ellos!" Y añade: "¡Oh, sí, la mayor sabiduría es secundar esta misteriosa universal voluntad de la vida!
Aprendamos a preferir lo corruptible
a lo inmudable, la trémula mudanza
de la existencia a la esquemática y lívida eternidad. Seamos de nuestro día:
mozos al tiempo debido, y luego espectros o sombras en fuga. Lo decisivo es que llenemos hasta los bordes
la hora caminante, que seamos en el
ánfora grácil buen vino que rebose".
Después ele ésto no ·es arriesgado
afirmar que la obra total de Unamuno
está caracterizada por su proyección
sobre un plano de trasmundo, mientras que la de Ortega y Gasset se caracteriza porque toda ella está proyectada sobre un plano de vida; más
aún, sobre realidades y valores de vigente actualidad. A Unamuno no le
basta la vida presente y por eso anhela la futura; a Ortega le basta "el tiempo presente".
¿Al acercarse al final de esa "vida
-huidera" le descubrió la filosofía un
mundo que lo es de dentro, y que más
más representativos de España en lo que el mundo material que nos rodea,
que va de siglo, muestran en este pun- es el espíritu humano que tal mundo
to sus principios opuestos. Gnamuno coptempla lo esencial? Frente a la reaquiere hacer eterno lo pasajero; Orte- lidad material y tangible, ¿ descubrió
ga (¡en· aquéllos tiempos!), contentá- en el momento supremo la realidad
base con lo pasajero. Unamuno bus- del ser espiritual? ¿No había llenado
caba en la huidera fluidez de la vida hasta los bordes su "hora caminanla eternidad, la inmortalidad del alma, te"? ¿ Qué le sucedió a su "lívida eterde sú alma, la salvación de la con- nidad"? ¿ Cómo debemos interpretar
ciencia de su personalidad e11 sentido ahora aquello de "seamos poetas de la
integral. Lo que en Unamuno era existencia que saben hallar a la vida
"sentimiento trágico de la vida", o di- la rima exacta de una muerte inspicho de otra manera el eterno tema de rada"? Metamorfosis digna de estudio
la eterna vida, en Ortega era "el tema la que en el mundo de las ideas metade nuestro tiempo", o sea lo viajero físicas acusa Ortega al final de su viy temporal. Ante el mundo y la co- da... Hasta el momento de escribir esrruptibilidad de las cosas del mundo, tas lineas, su visión última nos es desUnamuno exclama: "¿Qué es ese arre- conocida, si bien parece que dicha vigosto de vivir, la joie de vivre, de que sión no fué expresada con palabras.
ahora nos hablan? El hambre de Dios, Tal vez el misterio subsista para siemla sed de eternidad, de sobrevivir, nos pre y con el misterio la confusión y
ahogará siempre ese pobre goce de la la especulación.
vida que pasa y no queda". Frente al
Mientras nos llega la luz de la reacaso místico que Unamuno represen- lidad postrera del maestro, y aunque
ta (decimos representa por cuanto el no nos llegue, entre nosotros queda .. .

�vista de Occidente" desde el año 1923?
Ortega - digámoslo bien claro- es un
espallol universal. Se podrá estar o no
estar de acuerdo con sus doctrinas
- personalmente diverjo del maestr~
espallol en no escasos puntos- , perb
lo que no se puede es regatearle su
dimensión universal, su exquisita sensibilidad, su penetrante ya gudo talento que anticipó una colección de felices intuiciones.

LA RUTA FIL□ S-□FICA .IlE
JOSE ORTEGA Y GASSET
(Conferencia)

ACE poco más de cuarenta años
-año de 1914- que José ·Ortega y Gasset invitaba a los lectores a que ensayasen, por si misnros,
"posibles maneras nuevas tle mirar las
cosas" que él solo ofrecía "modi res
considerandi", para que experimentasen si, en efecto, proporcionaban visiones fecundas y en virtud de su Ín•
tima y ·leal experiencia, probaran su
verdad o su error. ("Meditaciones del
Quijote").

H

Aceptemos la invitación de Ortega.
Aprestémonos a seguirle - vibrando
con él al unísono, si nÜs es posibleen su ágil y .brillante trayectoria . La
crítica, cuando es honrada, se ha&lt;;e sobre las huel1as, es una operación de
segundo grado.
Fué en Madrid, ~ año de 1883- ~n
donde nació José Ortega y Gassct. En
ese Madrid arcano y fascinante qu e
nos jalonea los entresijos del alma.
Ese. 'Madrid -epopeya de la alegríaen que se bebe la gracia quintaesenciada en el néctar de la ra\a 1 y qu e
baila bailes espirales. Ninguna ciudad
europea con mayor fuerza vital, con
más frenético ritmo interior Qe vida
&lt;fUC Madrid. Su gente -personificación de la picardía y de la gracia..:....
tiene perpetuamente "el aire ele estar
de vuelta". Su paisaje es exquisito, su
atmósfera clara. Velázquez no ha.,sido,
en este aspecto, mas que un realista
genial. En ese escenario de la "Villa
del Oso y del Madrollo" - que tiene
su pedagogía y su estética- vivió habitualmente, aunque con ausencias intermitentes, y murió don José Ortega
y Gasset. Me importa mucho destacar
la circunstancia matritense en la vida
de Ortega. Hasta la fecha - y hasta
donde 1legan mis conocimientos- nadie se ha detenido a considerar la deci.siva influencia - atinque fuera ambiental y extralógica- que Madrid
ejerció sobre la vida y la obra del ilustre filósofo español. ¿Cómo no pensar
en la vida madrileña al leer esas sonoras páginas orteguianas en cuya base palpita el concepto de vida ascendente, de tan inconfundible tinte matritense ?.
Con una tesis titulada "Los terrores
del afio mil" (Crítica de una Leyenda) , José Ortega y Gasset se doctoró
en la Univer sidad de Madrid. Sn bachillerato, o por lo menos ]o que • en
México hemos llamacJo estudios secundaries, ]os hizo en el colegio de los
jesuitas, en · :.\'! alaga. Es muy posible
qu e ahí tome pie su, pasión por Ja luz
y la gra cia mediterráneas. Para r ealizar es tudios de post-graduado marcha, en 1905, a tierras de Kant y de
Hegel. La solidez german a le avasalla.
Varias veces nos lo tiene di cho. c1ue
su educaci (? n deriva, fundamentalmente, de Alemania. Se confiesa deud or ,
en las cuatro quintas partes de su h aber intelectual, de esta gran nación; y
ex-alta con entusiasmo la superiorid ad
gigantesca de la ciencia Alemana (O.
C. IV, 347). El joven doctor en filosofía y letras de la Universidad de
Madrid sintió "la flecha del blondo

Pág. 2

los temas de nuestro tiemp0 y el estado de la sensibilidad vital. Discípulos
directos ele José Ortega y Gasset - para no citar sino a los más destacados- lo son: Manuel García Morente,
Xavier Zubiri, Luis Recasens Siches y
José Gaos. Pero entre las nuevas generaciones hispánicas se puede advertir, también, la inocultable huella orteguiana. Desde 1936 hasta 1!149, Ortega residió en Portugal, Holanda, Francia y Argentina. Pero Ja voz telúrica
de su España le llamó definitivamente
y ahi acabó sus dias (el 18 de Octubre
de 1955, cristianamente.
Su labor ele escritor es prodigiosa.
Aún no se. han editado, verdaderamente sus obras completas. Las que con
este nombre circulan, no incluyen escritos tan importantes como la tesis
doctora], articulos o notas publicados en 14 El Faro", en "España", en
HEJ Jmparria.l", las dos cartas a Unainuno, el mano a mano con Menéndez
P elayo, escritos políticos variÜs, cursos de conferencias dictados en varios
lugares ele España y del cxtranjern,
etc., e:tc.
Estulto seria negar el exquisito talento artístico-literario de José Ortega
y Gasset. Su prosa diúfana y elegante, salpicada de luminosas imágenes
-----CJue como lluvia de. meteorps se des:
liza mansamente-, atrae •y embriaga,
El acento imperioso y e nérgico dE
hombre que no , 1acila, mezclado con
su cortesana manera de persona bien
puest~ - corporal e intelectualmentehicieron que .José Ortega y Gassct marchara acompafiado de un séquito de
admiradores que Je Uamaron 'll\faestro" desde el primer día que irrumpió
en la escena literaria, aligerando y
perfumando su lenguaje con elegante
lujo a la vez que con acentuado mascuJinismo. Las sonoras páginas de
Ortega, salteadas de bellos y originales tropos, en donde el idioma español
mana con una ~abun4,ancia soberbia,
caminan por todas las sendas sin demostrar que existe para él limitación.
Su curiosrdad ilimitada ele sabio que
atisba y abar ca todos los nervios y ramales del collocimiento, su vigorosa
mente forjada en ]a difí cil gimnasia
filosófica, le capacitaron para tomar .
el timón y emprender el viaje - inconcluso por cierto- que García :Morente
ha denominado ."la tercera navegaCión
de la filo solia". El profesor Northrop
atribuye' a Ortega el haber intuido el
nuevo giro -de la física post-newtoniana. E n la C8mara de los Lores y en
labios ele un jnsigne hombre de Estado - que además es "oxfordman"llizo fortuna la frase de Ortega en el
sentido de ser Inglaterr a "nursen de
Europa. En los aniver sarios de la
muert e de Goeth e, llamaban al filósotirse
arrastrado
p
or
su
influjo.
Un
ínlo madrileño desde Chicago o desde
go) de mis esper anzas y casi toda
mi disciplina". Las voces intimas que · timo colaborad or del filósofo pudo de- Ham burgo, para escuchar sus agudas
da e] viento de los senos de las sel- cir que "Ortega ha siclo el mayor sus- interpretaciones y valoraciones. En
vas germáni cas, ya no las va a po- citador d e tema s". Y ]o d.ijo con r a- casi t odos los escapar ates de las lider olvidar nun ca. La cultura alema- zón, porque ]a eni grnittica y serena r e- brerí as al emanas, los libros de Ortena -"cultura el e las r ealidad es pro- tina del p ensador madril eño se impre- ga, tradu cidos al al emán, fueron siemfundas"- estará siempre presente en siona por ígual de Ja pampa, que del pre una de las principales atracciones.
su vid a, a manera de imperativo. Ca- arte de Zuloaga o de la "Estética d el ¿ Y como no recordar su imponente latedrático de Metafísica en la Universi- Tranvía" ; su pensamiento vibrátl re- bor de difusión cultural eri los pueblos
dad de Madrid desd e 1910, sus cursos gistra con precisión barométri ca todos de babia española, al frente de la "Re-

germano, meditativo y sentimental que
alienta en la zona crepuscular de mi
alma". Estudi8 en las Universidades
de Leipzig, Berlín y Márburgo. En este último centro de estudios fué disCipufo del destacado maestro neokantiano Hermano Cohen. "He pasado el
equinoccio de mi juventud: a ella debo la mitad, por Jo menos (dice refiriéndose a ]a Universidad de Marbur-

de su r etícula sensible. Las demás cosas - fenómenos, hechos, verdadesquedan fuera, ignoradas, no percibidas." Las divergencias de los puntos
de vista no implican la lalsedad de
algunos de ellos. La verdad integral
se establecería como en la geometría
descriptiva, por la yuxtaposición o
conjunción de todas las perspectivas
parciales.

ACTITUD DEL ESPECTADOR

Por el Dr. Agustín Basave Fernánde, del Valle

•

El mundo es perspectiva. "Cada vida es un punto de vista sobre el
universo". O. C., III, pág. 199-200,
"El Tema de Nuestro Tiempo"). Cada hombre tiene una misión de verdad. Donde está mi pupila no está
otra: lo que de la realidad ve mi pupila no lo ve otra. Somos insustituibles, somos necesarios". Y piensa Ortega que . la perspectiva - uno de los

constituyeron s~empre una fascinante
atracción en el mundo cultural e;spañol. Supo siempre, en terso y bello
lenguaje, despertar un vivo interés por
la filosofía . Según el testimonio de
sus discipulos, era un conferencista y
un maestro nato. Tenía, además, facultades de capitán. Bastaba oírle, verle, sentir su mirada luminosa y penetrante para tener ]a sensación de sen-

1

Sobre el rico fluír de la vida espont:inca, Ortega y Gasset abre bien clara
su pupila y contempla el majestuoso
Y abigarrado espectáculo. Y es en vano q_p e proclame la ,•ida espontánea,
lo biológico -Dyonisos y Don Juahporquc é] es en su vida - ¡oh irónica
contradicción con su teoría!- , por vocación irremediable, un pensador.
No pudo Ortega escoger un titulo
mús adecuado para suS ocho tomos de
ensayos, que el de: "El Espectador".
Porque en verdad la posición y la actitud que el maestro español asume ante la Yida humana, es ésa: la de espectador! Y ningún implícito reproche quiero lanzar con esta afirmación.
Pretendo solo, por de pronto, fijar una
manera de estar en la existencia:
¡viéndola!; llenando la mente de perspectiva s múltiples ·que reverberan los
objetos, los matices y elementos.
En torno al paisaje, ágilmente se
desplaza Ortega-espectador, integrando en una fórmula general todas sus
perspectivas. No se queda Don José
Ortega y Gasset en esos conocimientos minuciosamente concatenados - las
ciencias particulares- pero mutilados
Y sin vinculas con la realidad restante.
Tampoco se satisface - la mayoría de
las · veces- en la brillantez del ingenio, las inesperadas metáforas y la musicalidad de su prosa en que las palabras pareCen acuñarse por primera
vez. Siendo como es, un pensador profundo y auténtico, incorpora su tema
al hontanar común, "en donde todos
toman su sentido y adquieren su jerar,quía".
TRAYECTORIA FILOSOFICA
DE ORTEGA

,

Para descubrir el mundo en su ver- componentes de la realidad- no dedad , Ortega (que es un contemplativo) forma el mundo, sino que lo organiza.
arranca desde su punto de vista indi- "Desde distintos puntos de vista, dos
vidual, porque otra cosa le parecería hombres miran el mismo paisaje. Sin
un artificio. El mundo es un .h orizon- embargo, no ven lo mismo. La distinte cuyo centro es el hombre concreto. ta situación hace que el paisaje se or"El hecho radical, el hecho de todos ganice ante ambos de distinta IIlanera.
los hechos - escribe Ortega- es la vi- Lo que para uno ocupa el ·primer térda ele cada cual. Toda otra realidad mino y acusa con vigor todos sus deque no sea mi vida es una realidad talles, para el otro se halla en el últisecundaria, virtual, interior a mi vida, . mo y queda oscuro o borroso. Además,
y qu e en esta tiene su raíz y su hon- como las cosas puestas unas detrás de
tanar. Ahora bien: mi vida consiste otrn_s se ocultan en todo o en parle,
en que yo me encuentro forzado a cada uno de ellos percibirá porcioexistir en una circunstancia determi- nes de] paisaje que al otro no llegan.
nada. Se vive aqui y ahora. La vida ¿Tendría sentido que cada cual declaes absoluta actualidad". (Introducción rase falso el paisaje ajeno? Evidentea las Obras Completas. Tercera edi- mente, no; tan real es el uno como
ción, pág. IX). No hay que extrañarse el otro. Pero tampoco tendría sentido
de que este vitalismo aparezca · como que, puestos de acuerdo, en vista de
una nueva y sutil versión del idealis- no coincidir sus Paisajes, los juzgasen
mo. Recordemos que la primera for- ilusorios. Esto supondría• que hay un
mación de Ortega fué neokanliana.
paisaje auténtico, el cual no se halla
El mismo Ortega s e declaró preso sometido a ]as mismas condiciones que
del idealismo kantiano por espacio de los otros dos. Ahora bien: ese paisaje
diez años. Después cree evadirse del arquetipo no exite ni puede existir.
idea1ismo kantiano por siempre y opo- La realidad cósmica es tal, que solo
ne con fuerte ademán el vitalismo puede ser vista bajo una determinada
pragm3.tico a la razón. La verdadera perspectiva ..... Todo conocimiento lo
r ealidad primaria no es el yo sin las es desde un punto de ,•ista determicosas ni las cosas sin el yo, sino el yo nado. La "specie aeternitatis" de ' Epi,con las cosas, haciéndose con ellas. noza, el punto de ,•ista ubicuo, absoPorque la vida - quehacer dínámicoluto, no existe propiamente : es un
es lo que hacemos y nos pasa. "Yo punto de , vista ficticio y abstracto ..."
·soy yo y mi circunstancia", dijo Orte- (O . C., III, p. 199, "El Tema de nuesga desde su primer libro (1914). La tro Tiempo"). De la infinitud de eler ealidad que me circunda "forma la mentos que integran 1a realidad, el in-otra mitad de mi persona". Reabsor- dividuo, aparato receptor, deja pasar
vcr la circunstancia es el destino con- un cierto número de ellos, cuya forma
-creto de cada quien.
y contenido coinciden con las mallas

El imperio de la razón pura - según
Ortega- ha cesll'.do. Entramos ahora
a la era de la razón vital. Porque la
razón es, debe ser, tan solo una forma y función de la ,•ida. "El tema de
nuestro tiempo· - escribe Ortegaconsiste en someter la razón a la vitalidad, localizarla dentro de Jo biológico, supeditarla a lo espontáneo".
Aunque el meditador del Escorial mmca llegó a precisar el significado de
la razón vita], parece entender por ella
una razón abierta a la realidad e ínsita en la vida. Posteriormente nos
dirá que la razón vital es constítuti•
vamente razón histórica. Y de la razón histórica "esperamos la aclaración
de la realidad humana y con ello de
qué es lo bueno, qué es lo malo, qué
es lo mejor y que es Jo peor". Esta
razón histórica no aclarara los hechos
sino solo los mostrará. Verá al individuo "en su propio e instantilneo hoy,
actuando y viviente, el escorzo de todo el pasado humano". Para comprender algo humano es preciso contar una
historia porque, en suma, "el hombre
no tiene naturaleza sino historia". El
hombre no tiene naturaleza porque no
es una cosa y por ello "lo humano se
escapa a ]a razón físico-matemática,
como el agua por una canastilla .....
El hombre no es cosa ninguna, sino
un drama su vida, un puro universal
acontecimiento que acontece a cada
cual y en qu e cada cual no es a su
vez, sino acontecimiento". En esta ilimitada plasticidad, el bombre no es
de suyo nada, sino mera potencia para ser "como usted quiera". Literal-

mente dice José Ortega y Gasset, "Yo
oso afirmar: que el hombre se hace a
si mismo en vista de la circunstancia,
que es un Dios de ocasión". (Véase
su ensayo 'Historia como Sistema").
Nacemos en cierto nivel histórico y
vivimos desde una altura determinada
de los tiempos. A diferencia del tigre,
que estrena su ser tigresco, el hombre
es heredero de un pasado que le condiciona su ser y le posibilita. Por ello,
"para comprender algo humano, personal o colectivo, es preciso contar
una historia." Y la historia tiene, en
las generaciones, su estructura precisa. Pero, ¿ qué son las generaciones?
"Una generación -define Ortega- es
una zona de quince allos durante la
cual una cierta forma de vida fue vigente. La generación sería, pues, la
unidad concreta de la auténtica cronologia histórica, o, dicho en otra forma, que la historia camina y procede
por generaciones. Ahora se comprende en que consiste la afinidad verdadera entre los hombres de una generación. La afinidad no procede tanto
ele ellos como de verse ob1igados a vi,•ir en un mundo que tiene una forma
determinada y única". (O. C., VI, p .
3ít). Este repertorio de ideas, creencias, problemas y usos tiene, según Ortega, una duración o estabilidad de
qince años. Por las generaciones se
articulan las épocas hístóricas. Hay
generaciones ordinarias y hay generaciones extraordinarias que introducen
un cambio decisivo en ]a historia.
La vida es, por esencia, existencia
individual, soledad . Para Ortega lo
social, originado en la convivencia, es
vida mostrenca, comunal, tópica. Las
acciones sociales no son queridas por
]a p'ersona, ni muchas veces entendidas. Se ejecutan de manera mecánica, impersonal. Lo interindividual es
otra forma de la convivencia. Trátase
de las relaciones entre las personas en
cuanto tales: amor, amistad, etc. Los
usos, impuestos por "la gente", hacen que lo social se convierta en algo
desalmado, mecanizado, mineralizado.
Sin embargo, gracias a los usos podernos preveer la conducta de ]os otros
y casi convivir con los extraños. Además, posibilitan el progreso y la historia. La sociedad es siempre problemática porque nunca existe de un modo estable. Esta inestabilidad radica
en la coexistencia de instintos sociales y antisociales en el hombre.
La realidad auténtica y radical -en
el sentido de que en ella radican todas
las otras realidades- es la vida humana. l\li vida, toda vida, e"s proyecto
vital, faena poética. Somos, en cierto
sentido, novelistas de nuestras propias
vidas porque tenemos que imaginar o
crear el personaje que pretendemos ser.
Porque la vida, aunque me es dada,
no me es dada hecha. La vida es ocupación, pero antes pre-ocupación. El
hombre " va siendo" y "des-siendo"
- vi viendo- . Va 3cumulanclo ser - el
pasado- : se va haciendo un ser en la
serie dialéctica de sus experiencias ...
El hombre es lo que le ha pasado, lo
que ba hecho ..... Ese peregrino del ser,
ese sustancial emigrante, es el hombre" (O. C., p. 35-41 , ' 1Historia como
Sistema").
En cada in·stante tengo que decidir
- el egir- lo que voy a hacer - y fODsiguientemente a ser- en el siguiente.
En est3 forzosa elección entre las posibilidades que se me dan, radica la
libertad. "Ser libre quiere decir - para Ortega- carecer de identidad constitutiva, no estar adscrito a un ser determinado, poder ser otro del que se
era y no poder instalarse de una vez
y para siempre en ningún ser deter~
minado." No hay libertad para renunctar a la libertad, ocúrresenos decir
interpretando la doctrina orteguiana ...
Toda criatura humana tiene el deber
esencial de ser, de ser plenamente, integramente lo que es. "Se el que

Pág. 3

•

�•

,
eres"·!, repite emocionado con Pindaro
y Fichte. Con inocultable empirismo
sostiene que lo bueno en un hombre
es malo en otro, porque "cada individuo, tiene su decencia intransferible
y personal, su repertorio ideal de acciones y gestos debidos". En sus "Mocedades" sintió el influjo de Renán y
habló del convencionalismo de la moral, porque "lo sincero, lo espontáneo
en el hambre es, sin disputa, el gorila".
. El triunfo del instinto sobre la razón
es evidente cuando se analizan frases
como esta: "la vida no tiene sentido
si no es como una aspir3ción de no
renunciM' a nada". Esta moral existencial y deportiva que propugna por
una religiosa docilidad a la vida y ,entroniza los obscuros instintos vitales,
nos hace recordar, insoslayablemente,
a Zaratustra y su tabla de valores invertida. No obstante, llegará un momento, -"La Rebelión de las Masas"en que José Ortega y Gasset se quejará amargamente del primitivo que
no se somete a normas morales ni reconoce instancias superiores. Después
de singular análisis diagllostica un tremendo mal que cava la entraña mismá
de la civilización europea: el inmoralismo. Ese hombre anárquico, violento, súbdito de sus caprichos que nada
se exige a si mismo porque no se valora, es el hombre-masa. "Sin mandamientos · que nos obliguen a vivir de
un cierto modo, queda nuestra vida
en pura disjionibilidad. Esta es la horrible situación íntima en que se encuentran ya las juventudes mejores del
mundo: de puro sentirse libres, exentas de trabas, se sienten vacías. Una
vida en disponibilidad es máyor negación de si misma que la muerte ......
Europa se ha quedado sin moralr.
En 1940 sale a la luz pública el libro de Ortega: "Ideas y Creencias".
Nuestra vida auténtica y real está en
nuestras creencias. El holnbre es ra-:
dicalmente crédlllo; éste es el estrato
más profundo de su existencia. Pero
cuando las dudas toman lugar en nuestro ser, las "ideas-ocurrencias" llenan el hueco "fantaseando, inventando
mundos". Lo verdadero y lo científico no son más que fantasías· exactas.
El conocimiento objetivo es imposible
y el pesimismo escéptico es palpable:
"encontrarse viviendo es encontrarse
irre,,ocablemente sumergido en lo
enigmático. A este primario y pre-intelectual enigma reacciona el hombre
haciendo funcionar ·su aparato intelectual, que es, sobre todo, imaginación. Crea el mundo matemático, el
mundo físico, el mundo religioso, moral, político y poético". La tesis es
muy amarga. ¡Todo!, inclusive lo que
se sabe y se siente más sagrado como
la religión, es solo ilusoria ficción.
Son tan fuertes los resabios idealistas
germanos que todavía en esta última
obra filosófica -Ideas y Creenciasestán patentes y actuantes. Las creencias constituyen el continente de nuestra vida. "Cabe decir -apunta Ortega- que no son ideas que tenemos,
sino ideas que sQmos. Mientras que
nuestra relación con las ideas es un
mtco tenerlas, las creencias son nues1,-,) mundo y nuestro ser. (O. C., T. V,
. 380) .

tre la ignorancia y el saber, el ser humano aspira a una , certidumbre radí•
cal: la filosofia. No le basta tener muchas otras certidumbres; desearía poseer una instancia suprema que no suPonga otras instancias o verdades.
Mientras que las ciencias son parciales y dependientes de supuestos previos, la filosofía es, en sentido orteguiano, una certidumbre autónoma y
universal hecha por el hombre-nitufrago para saber a que atenerse en su vida. ("Apuntes sobre el pensamiento".
o. c., v. p. 513-542).
, ,
"Lo único que el lrombte ' !ilCmpt;e
tiene es la necesidad de pensar, porque más O menos está siempre en alguna duda. Los modos de satisfacer
esa necesidad - se entiende, de intentar satisfacerla, lo que podemos llamar técnicas, estrategias o métodos del
pensar-, son, en principio, innumerables, pero ninguno le es regalado .....
Tal vez no hay injusticia mayor que
atribuir a la "naturaleza" humana
-naturaleza es el conjunto de lo que
nos es regalado y poseemos a nativitate- el inmenso repertorio de procedimientos intelectuales que el pobre
ente llamado "hombre" ha tenido que
agenciarse con tenaz esfuerzo para intentar extraerse a si mismo del enigmático pozo en que cayó al existir.
(".Apuntes sobre el Pensamiento", O.
C., p. 526, T. V).
ORTEGA ENSAYISTA
Como ensayista, Ortega es imponente, magistral. El ensayo -ha dicho alguna vez Ortega- es el tratado menos
la prueba. Quiérese, indicar, con esta
donosa frase, la libertad mental y estilistica del ensayista.
Bástenos, como muestras de los ensayos orteguianos, estos tres botones:
1) LA DESHUMANIZACION DEL

¡COMO NACE LA FILOSOFIA?
( onocer es una de tantas cosas que
el hombre hace. ¿Por qué y para qué
conoce el hombre? La vida -siempre
problemática- es inseguridad, naufragio, dice Ortega. En esta radical inseguridad1 el hombre busca una certitumbre. Quiere saber a que atenerse.
Cuando le falla el primigenio suelo de
sus creencias, busca pensamientos que
le sostengan. Antes de producir estas
"mentefacturas" (pensamientos), está
en la creencia de que las cosas tienen
un ser y de que son cognoscibles para el hombre. Moviéndose siempre en-

Pág. 4

ARTE. Encuentra Ortega que el arte
nuevo es antipopular por esencia porque la masa no lo entiende y no puede por tanto gustar de él. Y es que
los resortes de este arte joven, no son
los genéricamente huma~os; las nuevas obras artisticas no le invitan a
apasionarse y a intervenir sentimentalmente y le dejan sin papel. Según
el autor madrileño, el objeto artístico

Estultamente se cree en nuestros
solo es artístico en tanto que no es
real,. "La mayoría de la gente es in- dias, por el vulgo y los pro'fesionistas
capaz de acomodar su intención al vi- miopes, que la cultura es solo un dedrio y transparencia que es la obra d; leite ornamental, superfluo y accesoarte: en vez de esto, pasa al través rio. Esta es la causa de que la vida
de ella sin fijarse y va a revolcarse sea un caos, y que el hombre se conapasionadamente en la realidad hu- funda, naufrague y se pierda ... El promana que en la obra está aludida. Si f esionista actual es más técnico y sase le invita a soltar esta presa y a de- bio, en su especialidad, que el de la
tener la atención sobre la obra misma Edad Media, pero también es más inde arte, dír:i que no ve en ella nada, cu1to. Es el nuevo "bárbaro" que no
porque en efecto, no ve en eUa cosas ensambla su ciencia con el resto de
humanas, sino solo transparencias ar- la realidad y que se ha c¡uedado abajo
tísticas, puras virtualidades". Desde del nivel de su siglo.
Beethoven hasta Wagner el tema de la
Una Universidad auténtica debe emmúsica fué canfesional o autobiográfi- pezar por transmitir cultura; después,
co. Era un arte impuro en Que el ar• · por enseñar las profesiones y, por últista contaminaba sus pasiones. El ar- itimo, como actividades meta-universitista actual -según el diagnóstico del 1lari1s, por establecer centros de dispensador español- siente asco de este cusión, laboratorios, seminarios. Con
contagio psíquico, porque quiere hacer la acostumbrada perspicacia en su videl placer estético no un placer in- sión, Ortega y Gasset nos previene de
consciente, sino un placer inteligente. confundir tres cosas que son de sobra
Y concluye Ortega afirmando: "Se di- diferentes: cultura, ciencia y proferá que el arte nuevo no ha producido sión intelectual. "Ciencia· es solo inhasta ahora: nada que merezca la pena vestigación: plantearse problemas, tray yo ando muy cerca de pensar lo mis- bajar en resolverlos y llegar a una somo..... ¡ Quien sabe lo 'que dará de si lución. En cuanto se ha arribado a
este naciente estilo! La empresa que ésta, todo lo demás que con esta soluacomete es fabulosa -quiere crear de ción se haga ya no es ciencia. Por
la nada-. Yo espe~o que más adelan- eso no es ciencia aprender una ciente se contente con menos y acierte cia ni enseñarla, como no lo es usarla
más".
ni aplicarla". De este aserto se in2) MISION DE LA UNIVERSIDAD. fiere, · facilinente, q\1e el verdadero
)lás que de artificiales sistemas peda- científico - como no sea también un
gógicos, la Universidad se nutre del maestro- debe quedar en el laboraáire pllblico de su nación y de sus gen- torio y no en la Univer~idad.
3) LA PAMPA.- PROMESAS.- EL
te~.
HOMBRE
A LA DEFENSIVA. NorteLa barbarie del especialismo excluamérica e Hispanoamérica han sido
sivista, las pretensiones infatuadas del
objeto de los cargos eufemísticos de
"cientificismo", y la falta de una in•
Ortega, cuando no de sus directas inlegración vital de conocimientos, que
vectivas: "Como los americanos pare1
se ha enseñoreado de 1as universidades de nuestro tiempo, motivaron las cen andar con prisa para considerarse
los amos del mundo, conviene decir:
sutiles disquisiciones y las enérgicas
protestas que Ortega lanzó desde el "¡Jóvenes, todavía no! Aú.n teneis
mucho que esperar y mucho, mucho
más que hacer. El dominio del mundo no se regala ni se hereda. Vosotros habéis hecho por él muy po. co aún ... América no ha empezado aún
su "Historia Univerifll". No creemos
que estas mismas palabras escritas por
Don José en 1930, fuesen suscritas por
él poco antes de su muerte.
Ve Ortega en los hispano-aqiericanos, una espléndida dosis de fuerza
vital, pero a la vez sospecha que carecen por completo de disciplina interna, de rigor mental. "La juventud
argentina que conozco me inspira
-¿por qué no decirlo- más esperanza que confianza". Encuentra en las
revistas argentinas demasiado énfasis
y poca precisiQn. "El americano, amigo mío -por razones que no es ocasión ahora enunciar-, propende al
narcisismo y a lo que ustedes llaman
parada. Al mirar las cosas, no abandona sobre éstas la mirada sino que
tiende a usar de ellas como de un espejo donde contemplarse". Con implacable escalpelo, continúa el maestro español haciendo nuestra disección
psicológica, descubriendo que somos
más sensibles que precisos, y mientras
así sea, seguiremos dependiendo de
Europa. Adolecemos de vaguedad y de
falta de criterio certero, firme, seguro
de si mismo, que solo mediante rigurosas disciplinas se obtiene.
Casi todas las disquisiciones orteguianas sobr~ Hispano-América, se refieren de una manera: directa a la Argentina -pueblo con el que ha tenido mayor contacto personal- y sólo
por generalización -por cierto poco
feliz- al resto de las naciones iberoamericanas. Lo erróneo es la traspoParaninfo universitario de Granada.
Cuando el Medioevo da a luz la Uni- sición Sin reservas de los rasgos arversidad, ésta poco se ocupa de profe- gentinos a los restantes pueblos del
siones y especialidades y 'todo es en- Continente. Le faltó al pensador matonces "cultura": Teología, Film~ofía, drileño conocer las genuinas culturas
artes. Pero cultura no era. entonces, mestizas: México, Perú, Colombia, Las
a juicio de nadie, un mero ornamen- Antillas.
Exageradas y esquemáticas, las adito; sino un sistema vital de ideas sobre
el hombre, la socieáad y el universo, vinaciones de Ortega no dejan de ser,
en ocasiones, certeras. El argentino
que orientaba y dirigía la existencia.

-piensa Don José- es un hombre a
la defensiva, un hombre que tiene fabricada expresamente para el uso externo UQ_a máscara que sustrae su intimidad. Cuando se charla con entera
sinceridad con un argentino, éste resbala . sobre el · lema y parece decir:
"Aquí lo importante no es eso, sino
que se haga usted bien cargo de que
yo soy nada menos que el redactor
jefe del importante periódico X", o
bien: ¡ Tenga usted cuidado! Está usted ignorando u olvidando qne yo soy
una de las priineras figuras de la juventud dorada que triunfa sobre la elegante sociedad porteña. Tengo fama
de ingenioso y· no estoy dispuesto a
que usted lo desconozca".
Es una lástima que al agudo talento
ele Ortega haya escapado la peculiaridad fisonómica de América, evidenciada en una serie de rasgos insolayables del hombre de Hispano-América:
a) arraigo en lo telúrico; b) disposición innata hacia la belleza y preocupación estética; c) dualidad violenta y dramátita entre lo primitivo
y lo re{inado; d) tendencia hacia el
pragmatismo filosófico; e) gozosa melancolía fatalista; 1) rápida y vibrante capacidad emocional; g) un especial
y exclusivo sentido del humor que, de
punzante, llega a burlarse y reírse de
si mismo. Con todos estos ingredientes se formará nuestra cultura; una
cu~tura más abierta que la europea
-más -liberal, en el sentido primario
de la palabra- y en consecuencia más
capaz de arribar a planos de sínte~is
uni,,ersal con aire más llevadero y alegre. Falta les hace a los europeos el
oxigenarse en paises virgenes y el rebautizarse en la naturaleza. Tenemos
en el fondo un conocimiento menos intelectual y silogístico que el de elJos,
pero más directo y más poético.
ESTILO ORTEGUIANO
Con su acostumbrada elegancia mental, ha dicho Ortega que "la cortesía
del filósofo es la claridad". En sus
primeras lineas del prólogo a sus ''Me.
dilaciones del Quijote", de 1914, se
consideró -no en Yano- como un
profesor de filosofia in partibus infidclium", practicando, por eso, la "estrategcma" de "seducir hacia los problemas filosóücos con medios liricos" .
Y es que Ortega tuvo, desde ·el primer
momento, el tacto y la vocación magistral de acomodarse a su circunstancia, suministrando la porción de filosofía que sus lectores podían recoger
por el momento. Huyendo de los neolqgismos, nuestro filósofo ha cargado
de significación filosófica las expresiones usuales del idioma. Su pensar
tiene un estilo 'perspectivi$ta" o "circunstancial" que procede más por ocurrencias sueltas -apunta Nicol- que
con mé~odo teórico. Baraja un gran
número de ideas y de temas, insistiendo, en cada uno de ellos, como si fuera el decisivo, el principal, el único valedero. A veces adopta un tono profético, Otras huye elegantemente del
problema, prometiendo -y casi nunca cumpliendo- nueYos libros en que
abordará el problema que soslaya. Muchas ocasiones· incluye en libros que
tienen la pretensión de ser de rigurosa filosofía, confesiones que tendrían
mejor cabida en ull anecdotario literario. Con todo, su estilo seduce y solaza, maravilla y embriaga.
·
ES PRECISO TOMAR POSICION ANTE
EL PENSAMIENTO ORTEGUIANO
Después de haber trazado Jan lineas
fundamentales de la filosofía de José
Ortega y Gasset, después de haber 'revivido sus problemas y habernos puesto en comunión viviente con su estilo
mental, sentimos la urgencia de reac~
cionar criticamente ante su obra. No

podemos confinarnos en la miserable
situación de un puro historicismo que
se limitase a la pura historia o a la
pura literatura de la filosofia orteguiana. Es Ortega mismo quien nos invita
a ensayar, por nosotros mismos, su
nueva manera de mirar las cos"as y
probar, por nuestra íntima y leal experiencia, su verdad o su errOr. Y nosotros hemos decidido, desde el principio, aceptar su invitación. Otra cosa nos pareceria indigna.
Permitasenos, pues apuntar las siguientes observaciones críticas:
1) No cabe pensar un ser que esté
absoJutamente desligado de la vida de
cada cual. Si es posible pensarlo es
porque el ligamen existe. Pero de esto no se infiére que los seres o valores se con(undan con mi vida, ni se
circunscriban a su horizonte. 'Fuera
de nuestro conocimiento y aún en posible desacuerdo con él, existe un
mundo de entes y de valores. Reducir
todo a términos de vida humana, es
recaer en idealismo. Testimonio de la
extravasación del ser y los valores,
respecto a nuestra conciencia vital,
nos Jo suministra la misma, en la '~docta ignorancia' ', el olvido, la duda y el
error. De est~s limitaciones se puede
percatar el mismo sujeto que las sufra o un tercero que las advierta.
2) Conforme al perspectivismo, el
"punto de Vista" selecciona pero no
deforma la realidad. Luego todos los
sistemas que han venido sucediéndose
sobre el mundo son igualmente verdaderos ("puntos de vista"). Si todas las
filosofías son meras perspectivas -sin
nada absoluto- entone.es también sera una mera perspectiva la teoría orteguiana del perspectivismo. ¿Por qué
se empeña Ortega -se pregunta Roig
Gironellaen imponernos lo bien
fundado de su mirador? Si ha defendido el relativismo del punto de vista,
¿como justifica el absolutismo en sus
conclusiones? "Dios es también -para Ortega- un punto de vista". Lo
que la razón y la historia han proclamado siempre como "ens fundamentale", como absoluto, es ahora diluido
en el caos agnosticista del "punto de
vista".
1 3) ~efinir la vida ya no como el
punto de arranque, sino como valor
supremo, es el error esencial de todo
\'italismo. La vida de cada cual es un
elemento parcia] y subordinado de la
realidad. Como torrente de ciega energía carece de sentido por ausencia teleológica. Solo al servicio de un valor que la incite y la guíe, cobra la
vida contenido y plenitud.
La vitalidad en si misma -como
existencia vegetativa- no tiene polaridad moral, no es buena ni mala. Por
eso no cabe decir, sin más, que es menester desconsagrar a la cultllra y _con-

sagrar nuevamente a la vida. El valor
de la vida es subalterno, instrumental.
Contra la proclamación de la vida-fin
(de si misma), procla'mamos la vidamedio. Quitar de la vida el Bien, es
vaciarla de su contenido y reducirla
a la inconciencia. La rica variedad
del "Cosmos" queda desarticulada en
una fuerza vital carente de sentido.
Además de las cualidades sensibles y
de las relaciones ideales, hay en la
realidad una no indiferencia, una estimación o menosprecio, una búsqueda anhelante de bienes que conduzcan
al Bien Absoluto. Yo no comprendo
una vida que se limite simplemente
a vivir - como ostión en su conchasin trascender . . Vivir es extravertirse
en ]a plenaria realidad del mundo circundante, para recogerla e inC.orporarJa al microcosmos. La vida es ofrenda, es misión para ·algo meta-vital.
4) · Si a mi vida - siempre contingente- la convierto en la realidad radical que da razón de toda realidad,
solo podré englobar lo experimental,
lo relativo y lo inmanente. ¿Como dar
razón, con este vitalismo inmanentist-a, de lo que está fuera de mi vida, de
lo que la trasciende? La razón vital,
que se atiene a las circunstancias para
vivfr, no Puede ser la forma superior
del saber, sino a lo más una "ancilla
vitae".
Tal vez el destino de Ortega haya
sido el de un gran "culturaJista" siempre atento a la última teoria científica
europea o al libro inquietante recién
salido a la luz •p ublica. Con una prosa
deliciosamente musical, cargada de relumbres poéticos, supo siempre apuntar oportunamente una corrección,
un nuevo punto de vista, una precisión complementaria, una consecuencia inadvertida, una contrastación, o
un primoroso an:i1isis psicológico. En
sus manos, cualquier tema adquiere
un gusto y un color inconfundibles.
Esto 10 reconocemos todos. Y el acento personal de Ortega no está tan solo
en el estilo, como lo ha sabido ver
Iriarte, sino en el contenido. "Es Ortega - ha dicho el Dr. Díaz Blanco en
simil ' feliz- un formidable ojeador
(Yenator) de liebres filosóficas. A cada paso saltan, sorprendidas en sus
escritos, pero el escritor no las sigue,
se contena con levantarlas; entonces
hace una pirueta y pasa a otra cosa,
a buscar otra liebre, a veces con gran
desesperación del lector, que se regocijab~ creyendo iba a cobrar pieza".
Hasta los más intimas colaboradores
de Ortega, -recordemos a Fernando
Vela- después de advertir que su
maestro ha sido el mayor suscítador
de temas, reconocen que también es el
que ha asesinado más. "Los ha sacado, nos los ha mostrado en alto, refulgentes, nos ha encalabrinado, para

escamotearlos en seguida, cuando apenas habíamos podido diistinguir algo
más que su brillo". (Fernando Vela.
"Prólogo-Conversación a "Goethe desde dentro".).
Ortega anticipó una buena porción
de las ideas existencialistas actuales.
Pero sus anticipaciones se quedaron
en fugaces adivinaciones que no germinaron en cuerpo de doctrina, en
atisbos que no se articularon metafisí-camente.
LA MUERTE DE ORTEGA
Mucho se ha hablado del ateísmo orteguiano. Por mi parte -y así lo acabo de afirmar en la prensa-- nunca
pude creer en ese supuesto ateísmo.
Dejé vo1ar mi intuición y tal vez descubri que Ortega era como un pagano
oriental que creía siempre en Dio~,
pero no le gustaba decirlo, por temor
de que no se le comprendiera. S.u exquisita sensibilidad se pasmaba ante
la belleza de este universo, ante la habilidad artística de Ias mil cosas de
esta creación, ante el misterio de las
estrellas, ante la grandeza del cielo y,
sobre todo, anle la dignidad del alma
humana. Dije entonces (1950) - Y hoy
me complazco en recordarlo-: 'No
puedo creer en el ateísmo oculto que
palpita en José Ortega y Gasset, como
lo pretende el padre José Sánchez ViBasefior. Cree Ortega en Dios creador,·
pero no ha logrado alln extravertir su
creencia que tiene un sentido confidencial..." Hace unos días los periódicos lanzaron la noticia -para nosotros
jubilosa- de que Ortega Gasset murió
confortado con los auxilios de la Iglesia Católica. El padre Felix Garcia tuvo la dicha de recibir la confesión de
José Ortega y Gasset y de absolverle
de sus pecados. Mejor manera de morir no cabe para un hombre, máxime
si es hijo ele la Comunidad Católica
de Pueblos Hispanolocuentes.
,
Quisiera que es~a conferencia pusiese de manifiesto mi nueva actitud ante la obra del ilustre , recien desaparecido. Hace más de cinco años me
sentí impulsado a escribir, con todo
el ardor polémico de la juventud, un
libro - prologado por Vasconcelosque titulé: "Miguel de Unamuno y José Ortega y Gasset" - Un Bosquejo Va1orativo- . El tiempo, que todo lo serena, me ha hecho comprender los exces'os de mi ánimo polémico. Sin renunciar a la gran mayoría de las ideasmadrcs, que en aquel entonces orientaron mi crítica, hoy -en caso de hacer una segunda edición- escribiria
con otro tono y con nuevos propósitos. Dicho sea esto con absoluta honradez y con clara _intención de dejar
una constancia pública. Así lo hice en
la prensa y así lo hago hoy en esta disertación. ¡Que conste!
Ortega murió como cirstiano. Y para el cristiano, la muerte es como un
viaje a la eternidad. Con la muerte
acaba la peregrinación del hombre sobre esta hospedería que se llama tierra. Con la muerte concluye el tiempo
para arrepentirse y para merecer. El
alma, al abandonar el cuerpo, se inmoviliza en el estado de gracia o de
culpa en el que le sorprendió la muerte .
Cuando Ortega se sintió acosado por
la muerte y se concentró en el fondo
de su desamparo ontológico y en el
abismo de sus extravíos pasados, sintió emerger - supongámoslo así- un
incontenible afán de plenitud subsistencial. Ortega cristiano se volvió hacia el Consolador de los afligidos y se
echó, confiado, en sus brazos misericordiosos. La esperanza debe haber
brillado en sus ojos. Como Job y como
Don Quijote, bien pudo haber dich9:
''Post tenebras, spero lucem", después
de las tinieblas, espero la luz. A nosotros nos quedan los relumbres incitativos de su obra rubricada, definitivamente, con su cristiana muerte.

Pág. 5

�Misión de la Universidad,
{Fragmento)
Por José ORTEGA Y GASSET

¿Cuál es la misión de la Universidad? A fin de averiguarlo,
fijémonos .en lo que de hecho significa hoy la Universidad, den•
tro y fuera de España. Cualesquiera sean las diferencias de ran•
go entre ellas, todas las Universidades europeas ostentan una fi.
sonomía que en sus caracteres generales es homogénea.
Encontramos, por lo pronto, que la
Unh'ersidad es la institución donde
reciben la enseñanza superior casi todos los que en cada país la reciben.
El "casi" alude a las Escuelas Espe-

ciales, cuya existencia, aparte de la
Universidad, daría ocasión a un problema también aparte. Hecha esta salvedad, podemos borrar el "Casi" y
quedarnos con que en la Universidad

reciben la enseñanza superior todos
los que la reciben. Pero entonces caemos en la cuenta de otra limitación
más importante que la de las Escuelas
Especiales. Todos los que reciben en-

señanza superior no son todos los que
podían y dé'bían recibirla, son sólo

dancia ciencia, Se haría preferentemente en la UniYersidad, como acontece, más o menos, en los ·otros países.
Sirva este punto de ejemplo para que
no sea necesario repetir Jo mismo a
cada paso: el terco retraso de España
en todas las actividades intelectuales,
trae consigo que aparezca aqui en. estarlo germinal o de mera tendencia lo
que en otras partes vive ya con pleno
desarrollo. Para el planteamiento radical del asunto universitario, que
ahora ensayo, esas diferencias de grado en la evolución son indiferentes.
Me basta con el hecho de que todas
las r(,':formas de los últimos años acusan deciilidamente · el propósito de
acrecer en nuestras Universidades el
trabajo de investigación y la labor
eductidora de científicos, de orientar

los hijos de clases acomodadas. La
Universidad significa un privilegio difícilmente justificable y sostenible. Tema: los obreros en la Universidad. la institución entera en este sentido.
Quede intacto. Por dos razones: Pri- No se me estorbe el andar con objemera, si se cree debido, como yo creo, ciones triviales o de mala fe. Es de
llevar al obrero al saber universitario sobra notorio que nuestros profesores
es porque éste se considera valioso y mejores, los que más influyen en el
deseable. El problema de universalizar proceso de las reformas universitarias,
la Universidad supon-e, en con~ecuen- piensan que nuestro Instituto debe
cia, la previa determinación de lo que emparejarse en este punto con lo que
sea ese saber y 1ese enseñanza univer- hasta hoy venían haciendo los extransitarios. Segunda, la tarea de hacer jeros. Con esto me basta.
porosa la Universidad al obrero es en
mínima parte cuestión de la UniversiLa enseñanza superior consiste,
dad y es casi totalme,nte cuestión del pues, en profesionalismo e investigaEstado. Sólo una gran reforma de éste cion. Sin afrontar ahora el tema, anohará efectiva aquélla. Fracaso de to- temos de paso nuestra sorpresa al ver
dos los intentos hasta ahora hechos, juntas y fundidas dos tareas tan discomo "extensión universitaria", etc:
pares. Porque no hay duda: ser abogado, juez, médico, boticario, profesor
Lo importante ahora es dejar bien de latín o de historia en un Instituto
subrayado que en la Universidad re- de Segunda Enseñanza, son cosas muy
ciben la enseñanza superior todos los diferentes de ser jurista, fisiólogo, bioque hoy ]a reciben. Si mañana la re- químico, filólogo, etc. Aquéllos son
ciben mayor número que hoy, tanta nombres de profesiones prácticas, ésmás fuerza tendrán los razonamientos tos son nombres de ejercicios puramente cientifícos. Por otra parte, la
que siguen.
sociedad necesita muchos médicos,
¿En qué consiste esa enseñanza su- farmacéuticos, pedagogos; pero sólo
perior ofrecida en la Universidad a necesita un número reducido de cienla legión inmensa de los jóvenes? En tíficos. Si necesitase verdaderamente
muchos de éstos sería catastrófico,
dos cosas:
porque la vocación para la ciencia es
A) La enseñanza de las profesiones especialísima e infrecuente. Sorprende, pues, que aparezcan fundidas la
intelectuales.
enseñanza profesional, que es para toB) La investigación científica y la dos, y la investigación, que es para
preparación de futuros investigadores. poquísimos. Pero quede la cuestión
quieta hasta dentro de unos minutos.
La Universidad enseña a ser médi- ¿No es la enseñanza superior más que
co, farmacéutico, abogado, juez, nota- profesionalismo e investigación? A
rio, economista, administrador públi- simp]e vista no descubrimos otra cosa.
co, profesor de ciencias y de letras en No obstante, si tomamos la lupa y escrutamos los planes de enseñanza nos
la segunda enseñanza, etc.
encontramos con que casi siempre se
Además, en la Universidad se cul- exiae al estudiante, sobre su aprendib
b .
tiva la ciencia misma, se investiga y zaje profesional y lo que tra aie en
se enseña a ello. En España esta fun- la investigación, la asistencia a un curción creadora de ciencia y promotora so de carácter general-Filosofía, Hisde científicos está alln reducida al mí- toria.
nimum, pero no por defecto de la UniNo hace falta aguzar mucho la puversidad, como tal, no por creer ella
qtie no es su misión, sino por la no- pila para reconocer en esta exigencia
toria falta de ,•ocaciones cientificas y un ultimo y triste residuo de algo más
de dotes para la investigación que es- grande e_ importante. El síntoma de
tigmatiza a nuestra .raza. Quiéro decir que algo es residuo- en biología coque si en España se hiciese en abun- mo en historia- consistente en que no

Pág. 6

se comprende por qué está ahí. Tal
y como aparece no sirve ya de nada,
y es preciso retroceder a otra época
de 1a evolución en que se encuentra
completo y eficiente lo que hoy es sólo un muñón y un resto. La justificación que hoy se da a aquel precepto
universitario es muy vaga: conviene
- se dice- que el estudiante reciba algo de "cultura general" .

bre nace siempre en una época. Es
decir, que es llamado a ejercitar la
vida en una altura determinada de la
evolución de los destinos humanos. El
hombre pertenece consubstancialmente a una generación, y toda generación
se instala no en oua]quier parte, sino
muy precisamente sobre la anterior.
Est~ significa que es forzoso vh•ir a
la altura de los tiempos, y muy especialmente a la a/t¡¡ra -de las ideas del

Cultura general". Lo absurdo del tiempo.
término, su filisteísmo, revela su inCultura es el sistema vital de las
sinceridad. 'Cultura", rl':,ferida al espíritu humano- y no al ganado o a ideas en cada tiempo. Importa un colos cereales- , no puede ser sino ge- mino qae esas ideas o convicciones no
neral. No se es "culto" en fisica o en .. sean, en parte ni en todo, científicas.
matemática. Eso es ser sabio en una Cultura no es ciencia. Es caracterísmateria. Al usar esa expresión de ·tico de nuestra cultura actual que gran
'·Cultura general" se declara la in ten- porción de su contenido proceda de la
ción de que el estudiante re~iba algún ciencia; pero en otras culturas no fué
conocimiento ornamental y vagamente así, ni está dicho que en la nuestra lo
educativo de su carácter o de su inte- sea siempre en la misma medida que
ligencia. Para tan vago propósito, tan- ahora.
to da una disciplina como otra, dentro
Comparada con la medieval, ]a Unide l~s que se consideran menos técnicas y más vagarosas: ¡vaya por ]a filo- versidad conte~poránea ha coniplicaso'ría, o por ]a historia, o por la socio- do enormemente la enseñanza profesional que a,quélla en germen proporlogfa !
cionaba, y ha añadido la investrgación
quitando
casi por completo la ensePero el caso es que si brincamos a
la época en que la Universidad fué ñanza o transmisión de ]a cultura.
creada- Edad Media-, vemos que el
Esto ha sido evidentemente una
rtsiduo actual es la humilde supervivencia de lo que entonces constituía, atrocidad. Funestas consecuencias de
entera y propiamente, ]a enseñanza su- ello que ahora paga Europa. El carácter catastrófico de la situación presenperior.
te europea se debe a que el inglés meLa Universidad medieval no inves- dio, el francés medio,. el alemán metiga; se ocupa muy poco de profesión, dio son incultos, no poseen el sistetodo es . . . ''cultura general"- teología, ma vital de ideas sobre el mundo y
el hombre correspondientes al tiempo.
filosofía, ' 1artes".
Ese personaje medio es el nuevo bárPero eso que hoy llaman "cultura baro, retrasado con respecto a su épogeneral" no lo el'a para la Edad Me- ca, arcaico y primitivo en comparadia; no era ornato de la mente o dis- ción con la terrible actualidad y fecha
ciplina del caráeter; era, por el con- de sus problemas. Este nuevo bárbaro
trario, el sistema de ideas sobre el es principalmente el profesional, más
mundo y la Humanidad que el hombre sabio que nunca, pero más inculto
de entonces poseía. Era, pues, el re- también-el ingeniero, el médico, · el
pertorio de convicciones que había de abogado, el científico.
dirigir efectivamente su existencia.
De esa barbarie inesperada, de ese
La vida es un caos, una selva salva- esencial y trágico anacronismo tienen
je, una confusión. El hombre se pier- la culpa sobre todo las pretenciosas
de en ella. Pero su mente reacciona Universidades del siglo XIX, las de toante esa sensación de naufragio y per- dos los p~íses, ~r si aquélla, en el fredimiento: trabaja por encontrar en la nesí de una revolución, las arrasase,
selva "vías", "caminos" ; es decir: les faltaría la última1 razón para queideas claras y firmes sobre el Uni- jarse. Si se medita bien ]a cuestión,
verso, convicciones positivas sobre lo se acaba por reconocer que su culpa
c¡uc son las cosas y el mundo. El 'con- no queda compensada con el desarrojunto, el sistema de ellas, es 1a cultura 110, en verdad prodigioso, genial, que
en el sentido verdad_ero de la palabra; ellas mismas han dado a la ciencia.
todo lo contrario, pues, que ornamen- No seamos paletos de la ciencia. La
to. Cultura es lo que salva del naufra- ciencia es el mayor portento humano;
gio vital, lo que permite al hombre vi- pero por encima de ella está la vida
Yir sin que su vida sea tragedia sin humana misma que la hace posible.
sentido o radical envileciiniento.
De aquí que un crimen contra las condiciones elementales de ésta no pueda
No podemos vivir humanamente sin ser compensado por aquélla.
idéas. De ellas depende lo que hagamos v vivir no es sino hacer esto o
El mal es tan hondo ya y tan grave
lo
Así el ,,iejisimo libro de la que difíci1mente me entenderán las geJn,d ia: "Nuestros actos siguen a nues- neraciones anteriores a la vuestra, jótros pensamientos como la rueda del venes.
carro sigue a ]a pezuña del buey". En
En el libro de un pensador chino,
tal sentido-que por si mismo no tieque
vivió por el siglo IV antes de Crisne nada de intelectualísta- somos
to,, Chuang Tse, se hace hablar a pernuestras ideas.
sonajes simbólicos, y uno de ellos, a
Gedeón, en este caso sobremanera quien llama el Dios del Mar del Norte,
profundo, haría constar que el hom- dice "¿Cómo podré hablar del mar con
11

]a rana si no ha salido de su charca?
¿Cómo podré hablar del hielo con el
p3.jaro de estío si está retenido en su
estación? ¿Cómo podré hablar con el
sabio acerca de la Vida si es prisionero de su doctrina?"

cre'a r de nuevo en la Universidad la
enseñanza de la cultura o sistema de
las ideas vivas que el tiempo posCe.
Esa es la tarea universitaria radical.
Eso tiene que ser antes y má~ que ninguna otra cosa la Universidad.

La sociedad necesita buenos proíesiona]es -jueces, médicos, ingenieros-, y por eso está ahí la Universidad con ~su enseñanza profesional. Pero necesita antes que e~o y más que
eso asegurar la capacidad en otro género de profesión: la de mandar. En
to.da sociedad manda alguien- grupo o
clase, pocos o muchos. Y por mandar
no entiendo tanto el ejercicio juridico
de una autoridad como la presión e
influjo difusos sobre el cuerpo social.
Hoy mandan en las sociedades europeas las clases burguesas, la mayoría
de cuyos individuos es profesional.
Importa, pues, mucho a aquéllas que
estos profesionales, aparte de su especial profesión, sean capaces de vivir e
influir vitalmente según la altura de
los tiempos. Por eso es ineludible

Si mañana mandan los obreros, la
cu~stión será idéntica: tendrán que
mandar desde la altura de su tiempo;
de otro modo serán suplantados.
Cuando se piensa que los paises
europeos han podido considerar admisible que se conceda un titulo profesional, que se dé de alta a un magistrado, a un médico- sin estar seguro
de &lt;1uc ese hombre tiene, por ejemplo,
una idea clara ele la concepción física
del mundo a que ha 1legado hoy la
ciencia y del carácter y límites ele esta ciencia marav.illosa con que se l1a
llegado a tal idea- , no debcmps extrallarnos de que las cosas marchen
tan mal en Europa. Porque no andemos en puntq tan grave con eufemismos. No se trata, repito, de vagos de-

,

':t

seos de una vaga cultura. La física y tóricos c1ue han traido a la Humanisu modo mental es una de las grandes dad hasta la encrucijada del hoy (toruedas· íntimas del alma humana con- do hoy es una encrucijada). Y lo mistemporitnea. En ella desembocan cua- nio de quién no tenga idea alguna pretro sigl9s de entrenamiento intelectivo, cisa sobre cómo la mente filosófica
y su doctrina está mezclada con todas enfronta al presente su ensayo perpelas demás cosas esenciales del hombre tuo de formarse un plano del Univervigente-con su idea de Dios y de ]a so o de la interpretación que la biolosociedad., de la materia y de lo que gía general da a los hechos fund~menno es materia. Puede uno ignorarla, tales de la vida 1orgánica.
,sin que esta ignorancia implique ignominia ni desdoro ni aún defecto, a saNo se _perturbe la evidencia de esto
ber: cuando se es un humilde pastor suscitando ahora la cuestión de cómo
en los puertos serranos o un labrantín puede un abogado que no tiene preadscrito a ]a gleba o un obrero ma- paración superior en matemática ennual esclavizado por la máquina. Pero tender la idea ele la actual física. Eso
el sellor que dice ser médico o magis- ya lo veremos luego. Ahora hay que
trado o general o filólogo u obisp&lt;&gt;-'-es abrirse con decencia de mente a la
decir, que pertenece a la clase direc- claridad que esa Observación irradia.
tora de la sociedad- , si ignora lo que .Quien no posea la idea física (no la
es hoy el cosmos físico para el hom- · ciencia física misma, sino la idea vibre europeo es un perfecto bárbaro, tal del mundo que ella ha creado), la
por mucho que sepa de sus leyes: o idea histórica y biológica, ese plan fide sus mejunjes, o de sus santos pa- losófico, no es un hombre culto. Como
dres. Y lo mismo diría de quien no .no esté compensado por dotes esponposeyese una iltlagen medianamente táneas excepcionales es sobremanera
ordenada de los grandes cambios his- inverosímil que un hombre :,isí puede

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dti:o.

Pág.·7

�en verdad ser un buen médico o un
buen juez o un buen técnico. Pero es
seguro que todas las demás actuaciones de su vida o cuanto en las profesionales mismas trascienda del estricto oficio, resultarán deplorables. Sus
ideas y actos políticos serán ineptos;
sus amores, empez-ando por el tipo de
mujer que preferirá, serán extemporáneos y ridículos; llevará a su vida familiar un ambiente inactual, maniático
y mísero, que envenenará para siempre a sus hijos, y en la tertulia del
café emanará pensamientos monstruosos y una torrencial chabacanería.
No .hay remedio: para andar con
acierto en la selva de la vida hay que
ser culto, hay que conocer su topografía, sus rutas o "métodos"; es decir,
hay que tener una idea del espacio y
del tiempo en que se vive, una cultura
actual. Ahora bien; esa cultura, ·o se
recibe o se inventa. El que tenga
arrestos para comprometers.e a inventarla él solo, a hacer por sí lo que
han hecho treinta siglos de Humanidad, es el único que tendría derecho
a negar la necesidad de que la Universidad se encargue ante todo de enseñar la cultura. Por desgracia, ese
único ser que podría con fundamento
oponerse a mi tesis sería... un demente.

¿ Hemos contestado con esto a nuestra pregunta sobre cuál sea la misión
de la Universidad?

De ningún modo; no hemo~ hecho
más que reunir . en un montón inorgánico todo lo que ,hoy cr.ee la Universidad que debe ocuparla y algo que, a
nuestro juicio no hace, pero es forzoso
que haga. Con esto hemos preparado
la cuestión; pero nada más.

•

.I

1

·'

Por eso, fuera de España se anuncia con gran vigor un movimiento para el cual . la enseñanza superior es
primordialmente enseñanza de la cultura o transmisión a la nueva generación_ del sistema de ideas sobre el
mundo y el hombre que llegó a madurez en la anterior.
Con esto tenemos que la enseñanza
universitaria nos aparece integrada
por estas tres funciones:
l. ·Transmisión de la cultura.

Supongamos por un momento que
en la Universidad actual no aconteciese cosa alguna merecedora de ser llamada abuso. Todo marcha como debe
marchar según lo que la Universidad
pretende ser. Pues bien: yo digo que
aun entonces la Universidad actual es
un puro y .constitucional abuso, porque es una falsedad.

Por eso decía Leonardo: Chi non
puó quel che vuol, quel che puó voglia
("El que no puede lo que quiere, que
quiera lo que puede").
Este imperativo leonardesco tiene
que ser quien dirija radicalmente toda reforma universitaria. Sólo puede
crear algo una apasionada resolución
de ser lo que estrictamente se es. No
sólo la universitaria, sino toda la vida
nueua tiene que estar hecha, con una
materia. cuyo nombre es autenticidad
(¡ oigan ustedes bien esto, jóvenes, que
si no, están perdidos, ya que empiezan a estarlo!).
Una institución en que se finge dar
· dar es una institución falsa y desmoralizada. Sin embargo, este principio
de la ficción inspira todos los planes
y la estructura ele la actual Universidad.
Por eso yo . creo que es ineludible
volver del revés toda la Universidad
o, lo que es lo mismo, reformarla radicalmente, partiendo del principio
opuesto. En vez de enseñar lo que,
según un utópico deseo, debería enseñarse, hay que enseñar sólo lo que se
puede enseñar, es decir, lo que se puede aprender.
Trataré de desarrollar las implicaciones que van en esa fórmula.
Se trata, en verdad, de un problema ·
más amplio que de la enseñanza superior. Es la cuestión capital de la
enseñanza en todos sus grados.

Jfo parece vana o, cuando más, subalterna la discusión trabada hace
unos años entre el filósofo Scheler y
el ministro Beecker, sobre si esas funciones han de ser servidas par una sola institución o por varias. Es vana
porque a la postre todas ellas se reunirían en el estudiante, todas ellas vendrían a gravitar sobre su juventud.

La cuestión es otra. Esta:
No hay, pues, más remedio que agregar a las faenas que hoy ya pretende
la Universidad cumplir esta otra inexcusable e ingente.

institución es ficticio, brota d!:! él una
omnímoda desmoralización. A la postre se produce el envilecimiento, porque no es posible acomodarse a la falsificación de sí mismos sin haber perdido el respeto a sí propio.

y exigir lo que no se puede exigir ni

Ha sido menester esperar hasta los
comienzos del siglo XX para_ que se
presenciase un espectáculo increíble:
el de la peculiarísima brutalidad y la
agresiva estupidez con que se comporta un hombre cuando sabe mucho de
una cosa e ignora de raíz todas las
demás. El profcsi'onalismo y el especialismo, al no ser debidamente compensados, han roto en pedazos al hombre europeo, que por lo mismo está
ausente de todos los puntos donde pretende y necesita estar. En el ingeniero está la ingeniería, que es sólo un
trozo y una dimensión del hombre
europeo; pero éste, que es un integrum,
no se halla en su fragmento "ingeniero". Y así en todos los demás casos.
Cuando, creyendo usar tan sólo una
manera de decir barroca y exagerada,
se asegura que "Europa está hecha pedazos", se está diciendo mayor verdad que se presume. En efecto: el desmoroJ1amiento de nuestra Europa, visible hoy, es el resultado de la invisible fragmentación que progresivamente ha padecido el hombre europeo. ·
La gran tarea inmediata tiene algo
de rompecabezas, sea dicho sin alusión
contundente. Hay que reconstruir con
los pedazos dispefsos-disiecta membra- la unidad vital del hombre europeo. Es preciso lograr que cada individuo o-evitando utopjsmos- muchos individuos lleguen a ser, cada
uno por sí, entero ese l10mbre. ¿Quién
puede hacer esto sino la Universidad?

probable que no hubiese instituciones
ni pedagógicas ni de Poder público.
Es, pues, forzoso referir toda institución al hombre de dotes medias; para
él está hecha y él tiene que ser su unidad de medida.

Aun reducida la enseñanza, como
hasta aquí, el profesionalismo y la 'investigación, forma una masa fabulosa
de estudios. Es imposible que el buen
estudiante medio consiga ni remotamente aprender de .verdad lo que la
Universidad pretende enseñarle. Ahora
bien: las instituciones existen -son
necesarias y tienen sentido- porque
el hombre medio existe. Si sólo hubiese criaturas de excepción, es muy

¿Cuál fué el gran paso dado en la
historia entera de la Pedagogía? Sin
duda aquel viraje genial inspirado por
Rousseau, Pestalozzi, Frobel y el idealismo alemán, que consistió en radicalizar. algo perogrullesco. Eri la enseñanza -Y más en general en la educación- hay tres términos: lo que habría que enseñar- o el saber-, el que
enseña o maestro y el que aprende o
discípulo. Pues bien: con inconcebible obcecación, la enseñanza partía
del saber y del maestro. El discípulo,
De tal modo es imposible que el es- el aprendiz, no era principio de la Petudiante medio aprenda en efecto y de dagogía. La innovación de Rousseau
verdad lo que se pretende enseñarle, y sus sucesores fué simplemente trasque se ha hecho constitutivo de la vi- ladar el fundamento de la ciencia peda universitaria aceptar ese fracaso. dagógica del saber y del maestro al
Es decir, la norma efectiva consiste discípulo y reconocer que son éste y
hoy en dar por anticipado como irreal sus condiciones peculiares lo único
lo que la Universidad pretende ser. Se que puede guiarnos para construir un
acepta, pues, la falsedad de la propia organismo con la enseñanza. La activivida institucional. Se hace ~e su mis- dad científica, el saber, tiene su orgama falsificación la esencia de la ins- nización propia, distinta de esta otra
titución. Esta es la raiz de todos los actividad en que se pretende enseñar
males - como lo es siempre en la vi- el saber. El principio de la Pedagogía
da, sea individual o sea colectiva. El es muy diferente del principio de la
pecado original radica en eso: no ser cultura y de la ciencia.
auténticamente lo que es. Podemos
pretender ser cuanto queremos; pero
Pero hay que dar un paso más. En
no es licito fingir que somos lo que vez de perderse desde luego en estuno somos, consentir en estafarnos a diar minuciosamente la condición del
nosotros mismos,. habituarnos a la discípulo como niño, jóven, etc., es
mentira substancial. Cuando el régi- preciso circunscribir, por lo pronto,
men normal de un hombre o de una el tema y considerar al niño, al joven,
desde un punto de vista más modesto,
pero más preciso, a saber: como discípulo, como aprendiz. Entonces se
cae en la cuenta de que a su vez no
es el niño como niño, ni el joven porque joven, lo que nos obliga a ejercitar un¡¡. actividad especial que llamamos "enseñanza", sino algo sobremanera formal y símple.

II. Enseñanza de las profesiones.
III. Iiivcstigación científica y educación de nuevos hombres de
ciencia.

Pág. 8

Verán ustedes ....

1930.

�</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>XII No. 6 Junio de 1955

D. A. S. U.

BOLETIN MENSUAL
DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON

T

AL vez sea una de las miserias del hombre el estar destinado a no poder dar de las cosas una razón que sea satisfactoria para todos los criterios y válida para todas las épocas.
Esto, que parecería ser a primera vista un defecto, puede
ser en realidad la gran novedad y el gran aliciente de la actividad
humana. No necesariamente hemos de ver las cosas desde el mismo punto de vista, cada época y cada cultura tienen su propio y
peculiar mirador por el cual se asoman al panorama de lo existente y recogen sus impresiones en esas, - a veces descarnadas
síntesis- que llamamos filosofía._, Otras veces en esas jugosas y
palpitantes obras que llamamos arte.
Pero cualquiera que sea el resultado, fisolosofía ó arte, es siempre un
intento de recrear, de dar la personal
versión, de lo que el Cosmos sea, Filosofía o Arte, son siempre el mundo teñido por la personalidad del hombre,
artista o filósofo.
Estas versiones son tan diversas como los hombres que las han dado; no
debemos desalentarnos porque no concuerden entre sí. Caer en cualquier
clase de escepticismo, declarando que
es imposible el conocimiento, sería renegar de la más elevada de las aptitudes humanas. Nunca en nuestra vida
hemos declarado que el Cerro de la
Silla sea incognocible solo porque el
panorama que presenta a los habitantes de Vi1la de Santiago sea distinto
al perfil que dibuja a los de Villa de
Cadcrcyla ó de '..\Ionterrey.
La realidad es una, y si las versiones que se han dado de elJa no concuerdan entre sí, sólo se prueban dos
cosas:
1o.-Que fundamentalmente los mismos problemas son los que han interesado al hombre a través de la historia;
de Jo c ual deducimos que son verdaderos y r eales problemas (o misterios?), -Y que existe una constante humana que identifica a todos los hombres entre si, aún los de tiempos más
diversos.
2o.-Quc a pesar de téner algo en
común los hombres que por esos problemas se han interesado, han tenido
también algo que los diferencia entre
sí, y los hace sentir e interpretar el
mundo de manera distinta.
De entre todo lo existente -realidades- de las que el hombre ha dado
Yersioncs en todos los tiempos, podemos mencionar la Historia. Decir qué
sea la Historia. es problema - el único, pero que los encierra a todos- dé
la Filosofía de la Historia.
Ahora bien, lo que la Historia sea,
solo se puede intentar definir después
ele saber qué es su autor y actor principal. Pero debemos convencernos que
una idea del hombre solo se puede
apoyar sobre un repertorio de convicciones Wosóficas que englobe todo
-o casi todo- lo que un sistema filosófico abarca.
El mencionado repertorio de convicciones filosóficas no será en último
término sino la fundamentación racional que damos a nuestro personal sen-

timiento del mundo. En realidad todo
auténtico conocimiento filosófico nos
l\ega ele una manera a-racional y emofo·a. Toda filosofía es siempre la fundamentación racional de una primera
intuición -o una serie de intuicio-

la realidad es: plena, total e independientemente de nosotros. Este nuestro
primer sentimiento se ha transformado en convicción filosófica en el realismo. Tenemos pues la convicción de
que independientemente de nosotros
existe una realidad que "es".
Pero esta realidad que es, independiente de nosotros solo existe como
cosmos ordenado en virtud de que somos nosotros los que la constituimos
no en su ser ontológico, pero si en su
manera de "comportarse" o "aparecer". Somos un poco los creadores del
río de Heráclito, ya que sólo es ante
nuestra presencia que las cosas son lo
que son. Es decir, es sólo por nuestra
presencia de sujetos, que las cosas se
convierten en objetos. Que sean si no

APROXIMACIONES

A LO HISTORICO

,l\Ianuel )!ORALES GO)IEZ

rres- .emotivas. La razón no crea el
conocimiento, la razón pura, no solo
no lo crea sino que lo mata, ya lo vimos en Kant. Todo proceso discursi'"º es algo muerto que necesita el soplo -di\•ino o demoniaco en el sentido Socrático de la palabra- de una
intuición, para poder vivir. Pues bien,
que sea el hombre y que sea la Historia, depende de nuestro sentimiento
ante la realidad, es decir, de nuestras
intuiciones originales.
Las finas, sutiles y quintaesenciadas
discusiones sobre si existe una realidad que trasciende a nuestros sentidos, o que si nosotros somos los creadores de esa realidad, y toda la embrollada polémica del realismo -idealismo-, debemos aquí, no darla por
resuelta, que nunca lo será en definitiva, pero si tomar ante ella una posición que nos permita continuar.
Sentimos con aplastante fuerza que

hubiere una conciencia que las contemplara, es algo imposible de decir,
pero afirmar que sólo por nuestra conciencia cognocente existen, es también
una falsedad.
Entre los objetos que atraen la atención humana está el mismo hombre. Y
su desenvolvimiento en el tiempo, la
actividad humana en el tiempo, es la
historia.
Los problemas que hombre e Historia plantean, son de lo más curioso y
complicado. Ante ellos debemos ir con
la conciencia de que "no son sólo objetos" que vamos a estudiar. El hombre, sujeto, no podemos tratar de objeti vizarlo para conocerlo. Siguiendo
el proceso Aristotélico de definir por
género próximo y referencia especifica, tenernos una serie de palabras vacías que nos dicen bien poco sobre lo
qne el hombre sea. Xo es por abstracción ni por deducción como conoce-

\

mos al hombre. Es más bien por con•
creción y por interiorización como lo
sentimos. La lectura de "1'1edes" de
Enrípides nos dice mucho más de lo
humano que la definición "animal racional" de Aristóteles. Y es que con el
hombre pasa Jo que con una Sinfonía·
oírla, gozarnos en ella, re-crearnos e~
sn armonía y en sus fases que desenvuelven los temas, todo eso nos dice
mucho más sobre la música que un
tratado completo. La Séptima de Beethoven nos dice más sobre el mismo
Beethoven que cualquier biografía de
é].

Así, saber qué es el hombre lo vamos vit\ndo en las experiencias de lo
humano, propias y ajenas -recordemos el Yiejo y evocador término de
humanismo- y nos vamos a la vez integrando nosotros mismos en el conocer.
Pues bien, el hombre es lo que no
cabe en una definición: ser. hombre es
una re~idad tan rica y tan plena, que
cualqmer definición es insuficiente
para expresarlo y nos dejará ayunos
del ser del hombre. Este solo lo podremos conocer en sus concretizaciones
e intuir en esas concretizaciones l~
que,~~ hombre sea. Pero a la vez, paradoJ1camente, una vez que sepamos
lo que la realidad hombre es va no
nos importará definirlo, nos Ía~zaremos en la corriente de las realidades
creándonos y re-creándonos, jugand~
Y gozando la plenitud del conocimiento logrado. Aquel hombre de cartón
aquella caricatura sin Yida, aquel "ani~
~ual raci~nal" de Aristóteles, ya no nos
interesara.
. "Xo hay ciencia sino de lo general"
chrá el buen sentido, y nos desconcertaremos momentáneamente. Pero recordaremos los siglos XVIII y XIX los
científicos, el progreso, y en fin todo
aquel serio aparato que pensaba conocer lo absoluto, y lo humano "científicamente". Y que -herederos a distancia de Aristóteles- pensaban conocer y solucionar todo a base de abstracciones, el amor a la Humanidad
en vez del amor al semejante inmedia~
to, el culto a la Hazón, a la Justicia v
todas las palabras vacías que llenar'o~
y aún llenau los discursos y ensayos
de la época.
Pues bien, no queremos ciencia de
lo general, los úngeles no tienen especie, Dios no conoce por abstracción
en fin, abstraer o generalizar es méto~
do que sirve para conocer objetos,. la
materia, el mundo exterior, lo sujeto a
leyes causales, en una palabra, la naturaleza .espacial y temporal.
Pero la "ciencia" en ese sentido de
método generalizador que abstrae los
caracteres particulares para dejar como objeto de su estudio palabras vacías, no la queremos para el conocer
sobre el hombre, ni sobre la historia.
Para conocer al hombre hay que
comprenderlo. es decir, tratar nosotros de ser él, de interiorizarnos hasta

�rev1v1r y r ec17ear dentro de nosotros
mismos lo más pl ena y universahnenle humano que hay en cada uno de los
hombres. Y ya con la experiencia de
lo humano, tratemos de enfrentarnos
co n esa otra r ealidad que se constituirá en experiencia nueva y que se
llenará de vida a posar nuestra mirada sobre ella. La Historia. Ir hacia la

historia es siempre r e-crearla. Como

"
11

l:

el brillante .despierta a nuev a vida al
caer sobre él lá luz, así la historia despierta al pasar sobre ella sus miradas
cada hombre. Al evocarla la re-creamos1 al comprehenderla la revivimos.
Y nunca será la historia ciencia,
por lo menos de ]o general, aunque
muchos así lo quieran. Podemos ahora
anticipar algunas afirmaciones que extenderemos después. No estará la historia sujeta a leyes - ni a las económicas ni a ningunas otras- porque en
ella interviene el hombre -subjetividad- y debe intervenir, piensan otros,
Dios que también es persona, -sujeto- libre.
Si el hombre no se puede conocer
por abstracción, y si no podemos comprenderlo sino por nosotros mismos y
los fines humanos, asi la historia, obtendrá su compÍ'ensión por el fin.
El hombre no es sino qu e "existe", y
como tal existencia es cambiante, y el
santo de ahora puede volverse el pecador de mañana, toda nuestra existencia no dependiente de nosotros es. tá rodeada de vacío y de libertad. Pero el hombre sí llega a "ser" en un
momento dado, el cual ya no pertenece a su existencia; es el momento intemporal, que a lo largo de su no-ser,
- que es tanto como decir de su existencia- el bornbre ha ido creando .
Ese momento en qu e ya no existimos,
es el que nos convierte en ser -fuera
del tiempo- (nos hace ser, a querer y
sin ganas, es decir, sin libertad ya) .
ser esto ó lo otro. Ese momento en que
se nos cataloga, en que "ser" tiene plena su acepci'Ón parmenideana, eterno,
inmó,•il, etc. 1 ese momento debe ser el
de nuestro juicio. El momeñto en que
comparecemos ante Dios, y ante nosotros mismos para ver con claridad
nuestra existen cia y por fin saber qué
somos.
,El hombre se comprende por el
hombre y por sus fines. La historia,
que no es sino el hombre mi smo, deberá comprenderse también por el
hombre y por el fin .
En la historia hay regularidades 1
pero ellas están fundadas precisamente en lo no-históri co. En la historia
interviene -como también en el hombre- la naturaleza, pero solo como ]imitación, solo como miseria, como
obstáculo que hay que superar, como
algo que hay que ,•enccr. Gran parte
d e lo que llamamos regularidades históricas, periodos de flor ecimiento, plenitud y decadeñc1a, que tanto asombraron a Spengl cr cuando los descubrió, son . manifestaciones de este interv enir de la naturaleza. Hay razas
con dotes para ciertas cosas y otras
con distinta orientación. El clima misEl alma egip cia
mo influye, etc., pero todo esto aunque inter-actuante no es decisivo. Lo
que en la historia cuenta es precisa- cicndo lo cultm·al - qu e también asi
mente ]a actividad humana, orientada se ha llamado a Jas ciencias hi stórihacia fines - valores- de los cual es cas- y si vemos en nuestro alrededor
se siente carente. Y la jerarquía de cuúnt as cosas son producto de la ac tilos valores la dá preci sam ente su ma- vidad humana y so n por tanto bi enes
yor o menor carencia, y se siente siem- culturales e hi stóri cos, lendr cmos una
pre como más alto aquel qu e mús fal- id ea aproximad a de lo complicado qu e
ta nos hace. P ero no hay que alarmar- result ad , ·a la vez, co mo nos sucedía
se, siempre sentiremos como más alto co n el hombre, meter la historia deny vali Oso el " bien" que es útil 1 y es tro de un a d efini ción. Pero tambi én
precisamente porque siempre faltará hay que r econoce r qu e ya la hi stori a
más el bien que cualquier otra cosa. Y es más susceptibl e de se r encuadrad a
cuando eso n os su ce d e, veodrá en en una definición qu e el hombre. Ya
nuestra ayuda el adagio de que prime- ante lo hi stóri co tenemos al go qu e poro es ser y luego parecer . Lo cual tie- demos prend er y fijar como "objeto",
es d ecir tenemos ya al go q ue pod emos
ne su profundo se ntid o.
Pues bien, la hi storia es entonces la inmovilizar y mantener rí gid oi que no
actividad humana que ori entada hacia cambi a, qu e se puede probar y comfin es, r ealiza valoi-es. Y en este ir rea- probar, qu e es susce ptible de ser t ra lizando los val or es el hombre va ha- tad o con mt't odos cientifi cos, estos son

a nues tra intuición1 a nuestra personalidad, a nuestras. cualidades adiyinator ias y comprensivas, y toda esta proeza la tenemos que realizar. usando corno puente el "hecho' '. histórico, es de•
cir, -aquel acto pleno y vivo debemos
r econstruílo a partir de un empolvado, seco y descarnado "hecho" que se
menciona en algún sucio papel.
Comprobemos nue s tras afirmaciones, veamÜs como por ejemplo la historia egipcia permanece para nosotros
como un misterio a pesar de que sobre ella casi nos sobran datos. Y es
que el alma egipcia nos es extraña y
su lejanía no nos permite intuírla a
partir de nosotros mismos; por lo tanto, lo egipcio nos es desconocida en lo
esencial, a pesar de tener completas
las Jistas de sus r eyes y conocer casi a
fondo los "hechos" de su religión. Pero esa religión y esa manera de vivir
y pensar no la sentimos sino remotamente, débil y casi imperceptible, Y
asi es en realidad nuestro auténtico
conocimiento de lo egipcio.
Por lejano y extraiio no suscita disputas, veamos al contrario el caso de ...
Ju:irez, por ejem12lo. En el caso éste,
como en el de los egipcios los datos,
los hechos no están sujetos a discusión, todos podemos en determinado
momento verificarlos -claro que en
algunos momentos la pasión llega a tales extremos que los mismos hechos
se han ocultado o alterado- pero en
términos generales, los hechos son
aceptados por todos, pero ¡qué interpretación tan distinta la que se dá a
esos hechos! ¡Qué encontrados juicios
susciatn las mismas acciones, cómo se
les explica algunas veces! ¡Qué buena
intención (aquí la subjetividad de Juár ez revivida por otro sujeto) se le atribuye en el momento de firmar tal tratado! ¡Qué fondo tan obscuro y despreciable de resentimiento ven otros
en el acto de la condena de Maximiliano ! Y es que cómo vamos a explicar
un acto humano, que es el resultado
de una serie innumerable de momentos en los cuales la libertad entra en
juego en cada uno de ellos y puede el
sujeto escoger entre varias opciones?
Cómo vamos a reducir todo el complicado y fino tejido que es una existencia humana (que cuaja en un momento dado tomando tal decisión, es decir
r ea1izando tal acto) a una explicación
causal y condicionada?
Con seguridad entre varias explicaciones que damos al acto de un hombre varias resultarán a la vez parcialmente verdaderas, y ni él mismo sabrit decirnos qué explicación es la más
cercana a la realidad. Esto mismo vemos también que sucede con nosotros
mismos, que a veces nos sorprenden ·
nuestros mismos actos y que de ellos
no acertamos a dar razón satisfactoria. Tal es la explicación del arrepentimiento -que no necesariamente va
unido a la noción de culpa- sino que
puede proceder de sentir haber tomado un camino distinto a tal otro.
Pues bien , en esta ambiguedad del
proceder del hombre encuentra su exnos es extrwía
plicación el porqué son posibles
- prescindiendo de intereses bajos y
en historia los 1 'hechos históricos", mal intencionados- juicios históricos
pero .. . Aqui viene la desesperanza, encontrados a partir de los mismos
los h echos hi stóri cos fijables y com- h echos.
Como cada hombre, cada época ve
probables no nos d an la historia viva,
nos d án cadá \' ercs d e historia, cosas de Ja historia lo que ]e es más acorde,
de ar chivo, entretenimi entos de espe- lo qu e le está más cercano, lo que mecialista. Todos los datos, fechas1 en jor se identifica - en algún sentidouna palabra, tod os los "l1 echos" histó- co n sus propios problemas y sus pro~
ri cos son solo ladrill os con los cuales pias aspiraciones. La historia es la
de bemos co nstru ir una historia: nu es- mi sma, los hecl10s idénticos, pero hisw
tra historia. Al interpretar los hechos toria y hechos no viven sino a condiw
hi stóri cos, al dnrl es Yi (la, al r ecr ea rl os ción de r ee ncarnar en otrqs hombres
y rcYi virlos como dec iamos antes, ya y eso hace interve nir ya la subjetivino es posible se r objeti vo . Solo somos dad, es decir, nuestro punto de vista,
un a subj eti\'id ad fr ente a otra : com- qu e no niega el cerro de la Silla, sino
pr end emos al hom bre qu e realizó en que lo afirma a su man era. Así, esta
un acto pleno y pal pitant e, lleno de su m ; nera de Yer la hi storia no la destruYida y d e sus fin es, Yibrante d e su ye ni la disuelve, simplemente impide
existencia tr at and o de r ecrearlo en no- p edirl e más de lo que está en posibiliso tros, es d ecir estamos aband o nad os d ad de· dar.

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LA PALABRA INNOMBRABLE
Porqué cuando la sangre cierra sus memos {rías
y de;a lirios rotos en la piel esparcidos,
dispuestos en un rictus de márgenes agónicas,
traducimos el llanto en la higuera ele un grito?
Porqué {rente al mutismo de un cuerpo sin latidos
no enmuedecen los labios
ni el oído se extiende grávido de silencio;
y con la certidumbre de marítimas rocas
anunciamos la Muerte pronunciando dos sílabas?
Acaso el hombre tiene
la voz de girasoles dormidos en la aurora,
o la entraña en tinieblas de una fuente dormida
para poder gritar con una voz de sombra
a la informe silueta de una sombra sin voz?

\

La Muerte es el silencio,
decimos.
Pero acaso las rosas
,-,sin de;ar de cumplir su arquitecturafrente al hondo suicidio del crepúsculo,
no bañan sus corolas y sus pétalos
en la más {ina lluvia del silencio?
El dolor es la Muerte,
decimos. ·
·
Pero acaso la vida que se funde en la l1ora
no es la playa doliente
donde el dolor de incalculables siglos
dispersó el manantial de sus arenas?
La Muerte no es la Muerte ~oh parado;cihay un ruido Je rosas en sus venas
y un pulso de metal en su guadaña.
El hombre ha de callar en su presencia
porque el hondo silencio de su nombre,
,-,el que callo al fundir este poema,-,
no es de brisa, ni llanto, ni de sílabas.
Homero A. GARZA
Pág. 3

Pág. 2

,.

�lí HI O M\AS V\\ANN
Por Franz BOUCHSPIES

"Lo que llamáis Espíritu de los Tiempos, es en el
fondo el Espiril11 de los grandes hombres, en que
se reflejan".-GOETHE.

ANN significa hombre en alemán, y nadie podría con
más orgullo ostentar esta palabra como su propio nom•
bre ni con más acierto, que el gran escritor alemán.
Entre los escritores germanos contemporáneos, Rainer
María Rilke, Hermann Hesse o Emest Wiechert, es el que mayor
gloria ha alcanzado y el más conocido internacionalmente. Sus
años de lucha, su drama y el exilio inevitable, le han ganado la
admiración y la simpatía de todos los pueblos. Ha pintado en
colores vivos, la trágica historia de su patria en sus libros y.el es•
píritu de esta época borrascosa que hemos vivido; la gloria y el
ocaso de su pueblo, sus grandezas y sus caídas, están fielmente
retratados en sus inolvidables páginas. Es, en fín, el espíritu de.
su tiempo el que nos habla a trav:és de su obra.

M

Sus enemigos y la ignorancia de
otros o la mala voluntad, le han llamado judío con desprecio. La verdad
es que no lo es ni de raza ni de credo.
Los que lo han tratado de cerca lo
han comprobado. Estelrich, Oliver
Brachfeld y otros, han dado testimonio de ello. En la Enciclopedia Británica, lo confirman, y la Casa Editorial
Ercilla, como introducción de uno de
sus libros, "JosC en Egipto", que forma parte de aquella tetralogía Bíblica

que su pueblo aceptara sus doctrinas,
trocando empero la fuerza del hombre
intelectual del Héroe-Sabio que Nietzsche había soñado, en la crueldad inmisericorde.
Se ha dicho que Thomas lllann no
ha sentido nunca amor por Alemania.
Lo que ha dicho Karl Jaspers en uno
de sus libros podría aplicarse a este
gran europeo:
"Reflexionemos en otro tipo de
amor; el amor a la estirpe, al suelo natal, al fundamento histórico, ese amor
que despierta el saber que somos
oriundos de una raíz .. , , Pero este
amor puede ser desconcertado. El
hombre puede ser arrancado de su
fundamento ... El amor ha perdido la
presencia corpórea de su mundo. El

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que le ha colocado entre los grandes

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Humanistas contemporáneos (y le ha
ganado fama de israelita), ha hecho la
siguiente aclaración:

111

"Dada la posición espiritual de
Mann, con respecto al actual gobierno
( el Régimen Na:i) de su pafria de origen -Alemania-, que lo despojó de
la ciudadanía, y teniendo en cuenta el
tema de esta obra, muchos· han creído
qne Maun es judio. NO LO ES. Pero
como mentalidad intensa y vastamente humaha no reconoce distingos de
raza y profe.rn su simpatía a los perseguidos étnicos del Tercer Reich."
Su simpatía por la raza de JESUS,
no es rara en un escritor alemán que
ha buscado en vano hasta ahora, la reconci liación entre su pueblo y los israelitas, pues Lessing, Goethe, Hermann Hesse y otros sin ser judíos, han
buscado un acercamiento con ellos.
Cuando Lutero divorció al pueblo
alemán de la Iglesia Católica, los teólogos protestantes se acercaron a los
judíos, como al pueblo de quien habian heredado el Cristianismo y cuyas
raíces habían tenido en la religión de
los hebreos,
Con esto, }os judíos adquirieron algún prestigio no solo en Alemania sino en toda Europa y tras de distinguirse en el Arte y en la Ciencia, han logrado ocupar en el mundo un sitio

respetable.
Un gesto de ingratitud para el P.Ueblo' que los toleraba y les babia ;cogido: sus actividades políticas antigermánicas durant~ la primera guerra
mundial, les ganó perpetuamente el
rencor del pueblo alemán.
Sin embargo, Thomas :\fann hace
notar la afinidad que existe entre e}
pueblo alemán y el judío:
" . . . No podernos menos de comprobar la analogía de los papeles que han
de desempeñar la germanidad y el judaísmo sobre la tierra. Una analogía
asombrosa. Ambos igualmente infamados, despreciados, temidos, envidiados, igualm e nte desconciertan y
son desconcC'rtados.
11
Se habla de la edad del nacionalismo; en reaHdad no hay más que dos
nacionalismos: el alemán y el judío, y
el de los demás es un juego de chiquillos en comparación con ello, como el

Thomas ,\Iann

carácter típicamente francés de un
Anatole France es puro cosmopolitismo comparado con el aislamiento alemán y la presunción judía de ser el
pueblo elegido ..."
También el puebJo alemán, como el
hebreo, ha desoído a sus profetas y
los ha perseguido, ensoberbecido por
una gloria efímera . Goethe, Schopenhauer y Nietzsche han sido empujados
hacia la dolorosa soledad injustamente.
FnC necesario que i\ietzsche. el apóstol del Hombre Superior, el infalible
ele Voluntad Ferrea. muriera abandonado por todos en un manicomio para

hombre es traicionado por su propia
patria o su pueblo ... Enmedio de su
desesperanza vive su existencia concreta excluido de la realización c¡ue
se consuma históricamente, y sabedor
de que el no tiene relación con eso.
La gravedad del amor no puede disimularse, no puede pertenecer a otra
patria. Como le falta suelo, está suspendido en un espacio Yacio, ahistórico, y con indiferencia despiadada se
proyecta solo sobre si nlismo . .. Cuando un hombre, en ,·ista de lo que pueda ocurrir, tiene que reconocer que
está excluído de su patria política, no
lo acoge otra patria -que por lo de-

más no existe- a menos que sea la
patria de la Historia de la Humanidad.
Coopera con el pensamiento' en la instauración de la ciudadanía universal
venidera. En el ser humano en cuanto tal trata de asegurar su aposento.
Desde la' catástrofe de su propia raigambre histórica, desde lo que era
noble en el pasado de. su patria, desde
lo que exigieron los antepasados ilustres, impulsado siempre por este origen histórico de su amor, se orienta
ahora hacia el origen de la humanidad, de la humanidad histórica concreta, vinculado en cuanto hombre
con todos los seres, como si se tratara
de una gran familia."
El militarismo y la intolerancia prusiana ha proscrito a todos aquellos humanistas alemanes que por medios. pacíficos hall querido raconciliar a Alemania con el resto del mundo ·como ha
sucedido con el famoso biólogo Georg
F. Nicolai, Thomas Mann y otros que,
exilados de su patria,.lamentan la ceguera y la incomprensión de sus compatriotas.
Es inconcebible y monstruoso que
aquellos que luchan por Alemania con
las armás de la Cultura y de la Civilización, sean arrojados a un lado con
desprecio y llamados judíos.
¿Es preciso ser sanguin~rio y brutal para ser considerado un verdadero
alemán? Aquellos que hace tiempo
eran los enemigos irreconcilfables de
A1emania contribuyen cuando les conviene a fomentar tales chifladuras entre los alemanes y de ellas mismas se
,,aJen para despertar después el odio
contra el pueblo Tudesco.
Thomas Mann pues, de alemán y europeo se ha convertido ya en una figura mundial que confirma así lo dicho antes por Karl Jaspers.
El mismo, en su "CARLOTA EN
WEDIAR", donde rinde lributo a otro
gran Maestro alemán que también pertenece al pensamiento universal, el
gran Goethe, le hace hablar en esta
forma:
" ... estoy aislado, no solamente por
el rango sino por el instinto, y por este renombre conquistado en noble lucha, pero en el que siempre buscan
una falta. En el fondo, para vosotros
soy una carga. ¿No lo sabré yo? Ellos
desconfian de tu germanid8d, tienen
]a impresión de que haces un mal uso
de ella, y tu gloria es para ellos como
una pena ... se creen grandes y magnificas, y consideran con rabia a aquel
que EN EL EXTRANJERO VE Y HON. RA A ALEMANIA; es miserable. No
puedo conciliarme con ellos. Que no
me aman, perfectamente; yo tampoco
los amo y estamos en paz. Tengo mi
germanidad para mí, que se los lleve
el diab}o. Creen que son la Alemania;
LA ALEMANIA SOY YO; AUNQUE ZOZOBREN CUERPOS Y BIENES, ELLA
SE PERPETUA EN 1111. HACED LO
QUE QUERAIS PARA QUITARME LO
QUE ES MIO; a pesar de todo YO LOS
REPRESENTO."
Es este Thomas ll!ann el que nos hahla a través de Goethe con el dolor de
abandonar a los suyos que le condenan y tíene que emigrar a América:
"Ellos desconfían de tu germanidad ..." sin duda Thomas Mano está
hablando de las dificultades entre sus
compatriotas y él mismo. La terquedad de algunos alemanes de querer
convertirlo en Israelita. Luego nos dice: ·"consideran con rabia a aquel que
en el extranjero vé y honra a Alemania". ¿No está hablando de sí mismo?

Lubeck, su ciudad natal

Agrega aún: "Tengo mi germanidad
para mi ... " y confirma aquello que
dice Jaspers: " ... con indiferencia despiadada se proyecta solo sobre si mismo ... "
Sigue el soliloquio Goetbiano: "Cr.een
que son la Alemania; la Alemania soy
yo; aunque zozobran cuerpos y bienes,
eHa se perpetúa en mi ..."
¿Hablada así un judío o un ser que
no sintiera amor por Alemania? Sabe
bien que cuanto él haga será en provecho y para la gloria de su patria.
Cuando hahla de la posibilidad de destrucción total y en la perpetuidad del
espíritu germánico del que él es representante, se refiere sin duda a la fase
mús dura que tuvo que sufrir Alemania pues este libro fué escrito en esa
época y en América del Norte.
En este libro funde la figura trágica de Werther y la del inquieto Fausto, en una sola.
·THO~IAS l\lANN ha . comprendido la
amargura y la soledad de Gocthe por
· Ja ingratitud de sus contemporáneos y
sintiendo su mismo dolor, su propio
drama, nos habla a través de los pensamlentos del gran solitario de Frauenplan . .
Goethe dijo una vez que el verdadero escritor debia buscar Ja fuente de
su inspiración en la realidad y ~n la
,•ida y dar importanci;;t o encontrar
verdadera grandeza en las cosas pequeñas como sucede con la Naturaleza, para llegar a ser ver_daderamente
grande. Thomas ?ilann siempre ha tenido por modeio ·y ha seguido los pasos &lt;le! Gran Pagano.
Hanns Martín Elster nos dice del
gran desterrado:
4
' • •• este poeta ambiciona una sin tesis del arte con la ciencia: tanto en el
fondo como en la forma deben cooperar con todas sus actiYas energías ambas modalidades del humano intelecto. Belleza y Yerdad continúan siendo
Ja doble meta de nuestro escritor."
La iUOIJ.laíía Jlágica es un Ubro que.
ha alcanzado a Thomas Mann el codiciado Premio Xobel. En él, el autor
germano nos muestra una Utopía internacional cultural-cientifica y social,
precursora sin -embargo de ]a terrible

catástrofe que había de acabar para
siempre con la paz y la tranquilidad
europea. La guerra de 1914-18.
En un sanatorio de Davosdorf, un
jesuita judio, Naphta, y un librepensador italiano, Settembrini, (¿Satán?)
se disputan como Dios y el Diablo, un
alma, un joven alemán, Hans Castorp,
uno con sus teorías sobre el orden social establecido, en el que los medios
crueles para sostenerlo son disculpables ante un fin grande, mientras el
segundo habla en nombre de la razón,
de la Libertad y de la Humanidad.
En su Doklor Faustus, se convierte
en el juez inexorable de su pueblo por
su egoísmo y su soberbia. Es la historia de un hombre que impulsado por
el genio creador que lo posee y seducido por las promesas del diablo, se
encierra en un frío aislamiento que lo
empuja por encima de sus semejantes
pero Je precipita en los abismos eternos.
Gerhardt Hauptmann, otro gran escritor alemán con temporáneo decía
en uno de sus libros:
"Cada alemán que se estime como
tal, tiene algo de Fausto. Estamos desengafiados de todas las cosas y por
eso vendemos nuestra alma . al Diablo ..."
Solo que el Diablo ha sido derrotado una y otra vez por las fuerzas que
luchaban en nombre de la Libertad y
de la Humanidad, y Alemani8 ha sido
arrojada de muy alto. En lo sucesivo
los alemanes deberán tener esto como
amarga experiencia y no volverán a
enrolarse en otra sangrienta aventura.
Antes bien, tratarán de conservar lo
que a tan alto precio han reconquistado.
En este libro tan alemán y tan antinazi, así como Goethe buscando una
cualidad en el pueblo alemán tan injusto con él, exclamaba:
"El alemán es va1iente"
surge también en Thomas ~fann el orgullo patriota y nos muestra a su desdichado pueblo tal como es:
"No has ,oído hablar del devenir alem.in siempre errante, perpetuamente
en marcha?
Si tú. quieres, el alemán es el eterno

estudiante, el luchador eterno que se
esfuerza entre }os pueblos ..."
Nunca se ha dirigido al pueblo alemán un elogio más merecido ni con
más acierto. Es precisamente donde
descansa su grandeza, en e} esfuerzo
renovador, en eJ impulso entusiasta,
en la profundidad de su pensamiento
y en ese corazón indómito que nunca
desmaya y que ha 11echo exclamar a
Goethe:
'
"El alemán es valiente"
Si que 1o es. Es admirable que a pesar de haber sido sometido ese pueblo
infatigable a tan duras y dolorosas
pruebas, su fuerza y su fé en el porvenir nunca son destruidas. Es una gran
enseñanza.
Thomas l\Iann lo ha hecho observar
también:
" ... esa fé en el futuro es una de Jas
más hermosas herencias de nuestra
raz.a ..."
Alemal1ia se asemeja al gigante de
los pies de barro de la tradición bíblica. Es lo que ha hecho exclamar al escritor argentino J. L. Borges: "Como
]os hombres, 1os pueblos tienen su des~
tino. Tener todo y perder todo, es común viscisitud de los pueblos. Estar
a punto de tenerlo todo y perderlo todo es el trágico destino alemán."
Es curioso, pero Ja gloria de esos solitarios pensadores ane Jucharon aislados e incomprendidos por Alemania,
es lo que ha he~ho a ese pueblo grande y lo ha redimido.
Thomas
"Mann pertenece a esa estir,
pe de colosos.
Nació en Luhéck- el 6 de Junio de
1875, descendía por su padre, senador
ele }a ciudad, de una vieja familia ele
comerciantes patricios procedentes de
Nuremberg.
Su madre . .Tnlia de Silva-Bruhns,
nacida en Río &lt;le .Taneiro, venía de
una familia medio hindú, medio portuguesa y fué educada precisamente
en Alemania.

La muerte de su padre que causó la
ruina de la Casa l\fann dejó en su alma
profunda huella que ha dejado revelar
en la epopeya de Los B11ddenbrook",
donde pinta la gloria y el ocaso de una
familia señorial.
Sus estudios, sus viajes, la influencia de los viejos l\faestros alemanes,
el poderío y esplendor del Imperio
Alemán y su estruendoso derrumbe
reflejados en sus admirables obras están allí dando testimonio de nuestra
época sangrienta, para los siglos venideros.
Tanto él como su hermano mayor,
Heinrich, se aventuraron en la azarosa politica de su país, y mientras Thomas defendía la causa del Imperio,
Heínrich arrastrado por la era revolucionaria se unía a los partidarios de
la Democracia.
La caída del régimen imperialista
hizo a Thomas Mann abrazar el partido que tanto había combatido, y fué
su lealtad a esta doctrina lo que le costó el destierro de su patria por el régimen finalmente triunfante.
Mann ha caído en la obsesión de su
origen. Parece derivar de la mezcla
de razas, de la cruza de sangre nórdica y meridional, el valor de su genio.
Al revés de sus compatriotas que
tanto temen la mezcla de razas y creen
ver un judío en cada esquina, él mismo alardea de no pertenecer a una raza pura tan cacareada y tan falsa.
"Quiero representar la esencia de
toda loca aventura espiritual y la pasión por la creación artística, pues
por algo provengo del Sur.
Y quiero representar la cordialidad
y el calor del hogar y el sentimiento
tranquilo de la sincera humanidad,
pnesto que también provengo del Norte."
Queremos cerrar con estas admira~
bles palabras suyas este opúsculo en
el que nos hemos atrevido a mirarle
de cerca.

En su Doktor Faustus se convierte en el jue.: inexorable de su pueblo.

Pág. 4

Pág. 5

I

�SlíUllL71OlflUIM\ llNlFllNlllíUIS IESlt NlJIM\IElflUlS
-e

Dr. Daniel l\fJR

ON el consiguiente asombro de
nuestra parte, se nos informa que

en cierto plantel escolar oficial,

se prohibió un tema de literatura basado en la obra del padre jesuíta, José
Francisco de Isla, "Historia del famoso predicador fray Gerundio de Cam-

pazas, alias Zotes". ¿Razones para tan
peregrina prohibición? Que dicho li-

bro atenta contra la ortodoxia religiosa. Deprime el ánimo ignorancia tal,
porque no se puede emitir juicios si se
desconoce la época y el medio ambiente en que un escritor y su obra se
desarrollaron. El P. Isla pertenecía a
un grupo de reformadores e intelec-

tuales que se propusieron sanear una
etapa cursi y artificial en la poesía,
drama y oratoria. Contra la última se
pronunció el P. Isla, de la misma ma-

nera que Forner, Luzán y otros, arremetieron contra una falsa poética. .
El gongorismo y el conceptismo, no
habian quedado encerrados en los libros; habian trascendido al púlpito, y
toda una legión de oradores culteranos, ocupaba a diario lá cátedra sagrada. Se había ya protestado contra
la extravagancia del gongorismo ora•
torio, igual que dos siglos antes contra las extravagancias de los libros de
' caballerías, mas los resultados obteni•
dos eran desalentadores. Para acabar
con los libros de caballerías, hubo que
esperar un genio satírico, Cervantes;
lo mismo hubo que esperar en el siglo
XVIII a otro escritor satírico y de vena cervantina para acabar con el gongorismo y conceptismo oratorios. Conviene que la comparación no sea mal
interpretada. Cervantes y "D. Qnijote" fueron los modelos del P. Isla para
su "Fray Gerundio", pero el P. Isla no
es más que un pálido reflejo de Cervantes, y la "Historia de Fray Gerundio" un débil remedo de "D. Quijote".
Lo de menos en 11 D. Quijote" es la sátira contra los libros de caballerías;
en cambioi la sátira contra los predi-

Don Luis de Góngora y Argote

cadores gongoristas, su efü1cación y
sus maneras, es lo esencial en la obra
del P. Isla. "D. Quijote" supera su fin;
"Fray Gerundio" cumple su fin. Fin
que como dice sn autor, no es "ridiculizar la predicación evangélica, sino a
los predicadores que no sólo hacen ridícula, sino profana, sacrílega, escan-

dalosa y chocarrera; de modo que en
Jugar de ser predicación evangélica,
es una charlataneria pantomímica, teatral, fantástica, y muchas veces bufonesca".
Es, pues, la obra del P. Isla toda una
sátira literaria contra la falsa oratoria
y, porqué no decirlo, contra gran par-

te de la educación de su siglo . Su personaje tiene su cabeza llena de ·absurdas enseñanzas y lecltU"as, y hombre
apenas salido de su aldea, se convierte
en un desfacedor de entuertos del púlpito, elaborando y lanzando discurso
tras discurso, todos grotescos y extravagantes, no en cuanto a su contenido,
a su doctrina, sino en cuanto a su forma. Además, corno novela es francamente entretenida, ya que posee gracia e ironía. Tal vez su único defecto
sea su desmesurada extensión, si bien
al comienzo de su libro tercero, nos
advierte: "Si mis lectores se cansaran
antes, eso no debe ser de mi cuenta.
¿Quítoles yo, por ventura, que cierren
el libro cuando les diere la gana y se
echen a dormir hasta que despierten,
con lo cual no sólo dividirán, sino que
podrán hacer jigote los capítulos y los
libros siempre y cuando les pareciere
puesto en razón?" "La Historia del
famoso predicador fray Gerundio de
Campazas, alias Zotes", es la mejor novela española del siglo XVIII. Podrá
carecer de una intriga elaborada, pero
su contenido no atenta contra la ortodoxia religiosa. Como dice Antonio
Machado: "hay que tener los ojos muy
abiertos para ver las cosas corno son;
aun más abiertos para ver las otras de
lo que son; más abiertos todavía para
verlas mejores de lo que son." No es
prudente, pedagógicamente hablando,
eliminar nada sin haberlo penetrado a
fondo, pues se corre el peligro de caer
en un conservadorismo pernicioso, a
la manera de aquel sarnoso que se em~
. perraba en conservar, no la salud, sino la sarna. Es preciso decir a nuestros alumnos, revelarles, todo el radio
de su posible actividad pensante, toda
la enorme zona de su espíritu que
puede ser iluminada y, por ende, obscurecida; ensellarles a repensar lo
pensado, a clesaber lo sabido y a dudar de su propia duda, pon¡ue es el
único modo de comenzar a creer en
algo.

UlNIIVElflSlllDAlD lDIE NUllEVO lLEON
JULIO
Del lunes 4 al viernes 8
PROBLEMAS FILOSOFICOS DE LA
NUEVA ESPAÑA.- Profesor Extraordinario, Doctor José María Gallegos y
Rocafull. 5 conferencias, de las 21 a
las 22 horas.
Del lunes 11 al viernes 15
UNA FILOSOFIA DE LA HISTORIA
DE l\fEXICO.-Profesor extraordinario Edmundo O'Gorman. 5 conferencias, de las 21 a las 22 horas.
Del lunes 18 al viernes 22
EL PENSAMIENTO MODERNO EN
LA NUEVA ESPAÑA.-Profesor extraordinario, Doctor José Gaos. 5 conferencias, de las 21 a las 22 horas.
Sábado 23
ALFONSO REYES Y LA FILOSOFIA
DE LA LITERATURA.-Profesor extraordinario, Doctor José Gaos. Una
conferencia, a las 11 horas.
Del lunes 25 al viernes 29
INTERPRETACION HISTORICA Y
SOCIAL DE MEXICO.-Profesor extraordinario, Licenciado Carlos M.
!barra. 5 conferencias, de las 21 a las
22 horas.

ESCUELA DE VERANO
X ANUALIDAD
Jubileo de Alfonso' Reyes
CURRICULA
AGOSTO

nario, señor José Luis 'Martinez. Una
conferencia, de las 21 a las 22 horas.

CICLO ALFONSINO
Del lunes lo. al viernes 5 de agosto
Lunes lo.: LAS ARMAS EN LA POESIA DE ALFONSO REYES. Profesor
extraordinario, Licenciado Manuel
Calvillo. Una conferencia, a las 21 horas.

Viernes 5: ALFOXSO REYES Y SU
IDEA DE LA HISTORIA. Profesor extraordinarioi Licenciado Alfonso Rangel Guerra, de la Universidad de Nuevo León. Una conferencia, de las 21 a
las 22 horas.
Del lunes 8 al viernes 12

Martes 2: LA GEXERACION DE ALFONSO REYES. Profesor extraordina:
rio, Licenciado Jase Alvarado. Una
conferencia, a las 21 horas.

LA FILOSOFIA DE LA INDEPENDENCIA DE l\lEXICO. Profesor extraordinario, Doctor Luis Villoro. 5 conferencias, de las 21 a las 22 horas.

Miércoles 3: IFIGENIA O LA LIBERTAD. Profesor extraordinario, señor
Octavio Paz. Una conferencia, de las
21 a las 22 horas.

Del lunes 15 al viernes 19

Jueves 4: OBRA LITERARIA DE
ALFONSO REYES. Profesor extraordi-

UN SIGLO DE PSICOGElíESIS DE
LA CONCIENCIA NACIONAL. Profesor extraordinario, Doctor Jorge Ca~
rrión. 5 conferencias, de las 21 a las
22 horas.

POE~IA NUEVO, por A. Cardona Peña. Cuadernos Americanos ::Mexicanos. 1955.
Corno el lapidario de diamantes que
al alcanzar la madurez en el dominio
de su oficio - plenitud moza, anunciadora de más abundantes cosechascambiara el cristal de roca y las piedras preciosas, por el guijarro del ca~
mino, así se presenta Alfredo Cardona Peña en su último y silenciado
"Poema Nuevo".
Con un lema de Virgilio en los Jahios - "Mira cómo todo se alegra por
el siglo que ha de venir"- abre Cardona Peña su libro para contarnos,
con la voz firme del profeta, cómo
abandonó la contemplación del lirio,
para enfrentarse a la imagen de ]as
botas rotas bajo la lluvia.

mejores cristal es, el poeta dibuja ahora, en el aire, con el fuego de la palabra, su credo de hombre que confia en
el pueblo y en el mallana.
Declara que su 1Jnmdo es ya otro y
se llama "Tierra-de-Todosii ... el peque1ío, el infinito mundo del hacedo1·
de esfuer=os, confía en el pueblo, de
quien ama su bondad de llama y teje
una cbrona de laurel para los- oficios
humildes, pues, para él, los tejedores
de sillas igualan en Sil labor las vidrie-·
l'QS góticas.
Fustiga a los que hablan del dolor
en un banquete y de poesía en una
conferencia ..• pero son incapaces de
• * *
abandonar sus tiel'ras y bajar a la plaPrimero, en una música antigua que :a donde escribe la vida" y señala,
suena a flauta y a rabel, cuenta gozo- después, .que el poeta está obligado a
so sus faenas del pasado:
acercarse a la Yida con palabras nue"Hace mucha que cuido lucel'O, mon- vas:
"Si ayer canté los élitros nupciales,
to jardin y vigila fantasma, todo go~
zoso de luz, y campana, sin regatear los jal'dines amados y los lirios, escucho alwra en la vudad un viento que
vacación al empeño".
me va murmul'ando, enajenado: ... ,
Pero es el caso que mientras cuida- Cristo de manos aptas, es el pueblo .. .
ha el huerto perfumado, vino la torArrepentido de haber · escrito con
menta Y se. fue ]a cosecha, como él .,... frialdad ardiente, anuncia el cambio
mismo contritamente reconoce ... "por de ]as coronasi por la lanza, las sandaatender a la flor minuciosa".
lias por las botas del monte y promeComprendiendo entonces que "los· te olvidar el ocio cuando el pueblo lladias no está1z para juegos" , tira e] ra- me.
bel, afila la espada Y se lanza a si misPor supuesto, no es la confesión ni
mo el anatema:
la promesa Jo que importan en e] Poema ~u evo de Cardona Peña: es el poe"Como un erial amanezca mi boca,
ma en si mismo, la boda del verso con
si oll'a no tiene regalo de panes, y se
el hombre que destapa caños y abre
me quemen las cinco vocales, junto a
los surcos para la buena semilla.
.fa inútil pol'ción de la rosa".
Al proclamarse poeta de su tiempo
Y confesando, en un arranque de a quien los empleos o los 1Jisas no amarebeldía, que ya no estú para desper- rran, Cardona Peña imprime un acendiciar en 1a filigrana, el arrebato de Ja to 1Hie,·o, más vigoroso, más viril, con
pasión que las cosas de este estreme• mús temblor de llama y furia de temcedor siglo despiertan, entona, con pestad, a la forma perfecta de su verso.
Antonio HODRIGUEZ.
acento grave, la nueva c3nción.

.,.,,
r,_...,,.,.;;.,

""-~ . · ~
~ ,

~

Del lunes 22 al sábado 27
LA PROSA MEXICANA DEL SIGLO

XX. Profesor extraordinario, señor
Emrnanuel Carba11o. 6 conferencias
de las 21 a las 22 horas, excepto la deÍ
sábado, que serú de las 11 a las 12 horas.
DOS C URSOS ESPECIALES EN LA
FACULTAD DE FILOSOFIA, CIENCIAS Y LETRAS DE LA
UNIVERSIDAD

-I Del 11 al 15 de Julio
GONGORA Y SU FABULA DE POLIFEl\1O Y GALATEA. Profesor extraordinario, Doctor José Luis Medrana. 5
conferencias, de las 20 a las 21 horas.

-IIDel lunes 8 al viernes 19 de agosto
CURSO INTENSIVO DE LENGUA Y
LITERATURA LATINAS.-Profesor
extraordinario, Doctor Agustín l\Iil1ares Cario. 20 lecciones, durante los
diez días hábiles de las dos semanas,
una de Lengua y la otra de Literatura,
de las 18 a las 20 horas.

ll l lB lfl O S

Nunca fue Cardona Peña de los poetas que se contentan con la idea justa
o el tema bien escogido. Jamús ha ig
norado él qne el pensamiento sin forma poética, expresado con simple precisión y lógica, podrá ser ensayo filosófico, pero nunca poesía.
Tampoco, claro está, ha creído en el
embuste inventado por Mallarmé que
los poemas se hacen exclusivamente
con palabras y no con ideas. La palabra sin el concepto a que está asociada, seria una articulación de sonidos
muy pobre, facilmente superada por
la mllsica del viento, o de los pájaros.
i\Ias, sin creer en las mentiras de
los puristas, pues siempre ha cantado
al hombre y a su medio - ahi están
sus meditadas "Lecturas" o el nítido y
ancho uvalle de México"-, Cardona
.Peña ha consagrado bastantes desvelos a la tarea del orfebre.
Sin perder el respeto a la forma,
pues los buenos vinos requieren los

"PABLO NEHUDA Y OTHOS ENSAYOS", por A.. Cardona Pciia. Ecl. de
An'ilrca. :\léxico, 1955.
Jlubricado por la inteligencia y la
emoción poética (le Alfretlo Cardona
Peña, ha sido editada en la colección
Studium el libro Pablo Xeruda y otros
ensayos.
Libro ameno y de hondo pensamiento, ele frases ncertadas y completas, sin
pedantcria ni · ostcnlflción. Es, en si
mismo, una fuente de poesía que se
derrama sobre el alma de las cosas y
de los hombres, bañando la extensión
emocional del lector.
No se puede escribir lo que Cardona
Peña ha escrito, si allcmús de escritor
no se es también un poeta. En el ensayo sobre Pablo Neruda, él nos traza el
itinerario más veraz y completo para
llegar a la comprensión total de la obra
del gran poeta de América, que ha regaJado a nuestros pueblos un monumento de poesía, hermoso por humano, por valiente y por profundo.
Cuando las palabras de Neruda se
entrelazan con las observaciones ele
Cardona Pella, el ciclo del poeta to! al y prometéico que es Pablo se hace
mús luminoso. Esas observaciones destilan sutilezas y forman también ramos de protesta Yehemente contra la
crítica de salón y la tendenciosa malicia de los "gallos de hojaJata'' que
quieren oscurecer con su aleteo la pura luminosidad del chileno.
Lago tranc¡uilo y mar.enfurecido, silenciosos valles, rios caudalosos y profundos abismos: todo eso está en la
geogra(ía poética de Pablo Nerucla.
Por 1os caminos de su sangre, llega a
tocar el corazón del pueblo y le entre·
ga su obra 1 que ést e recoge y comprende, nutriéndose de tierra y aguas marinas.
Cardona Pe1la nos da en este ensayo
toda la sa,,ia que guarda el {irbol poético de ¡\eruda; jardinero de sn poe-

bueno sembrador de poemas en el mar
v en la tierra, como un hacedor de
Poemas -látigos que fustigani llevando siempre consigo a un Cristo invisi~
ble que acompaña su figura de asceta
castellano. Por donde pasa deja inquietudes, por el camino ;de su nom•
bre riega el polvo y la 'lágrill)a de su
poesía.
José Moreno Villa aparece en este
libro con su verso de manso fluir, que
bajo el cielo de Espalla y ~mérica diera Jegitimo realce a su ,·ida, ya apagada en estos días. Vida ejemplar Y clara, siempre al servicio de la cultura.
Cardona Pella desentrafia el' mensaje

COLECCION STUDIUH-7

PABLO NERUDA
Y OTROS ENSAYOS
ALFREDO CARDONA PEIÍIA

(dibu¡o de Mr,rcno YiUa)

sia, nos señala la flor que aroma y la
espina que hiere; sabe a donde está la
sed y e] agua, el descanso y la lucha,
la denuncia directa como una flecha
araucana, y la profccia que cubre la
tierra habitada por el hombre.
El Canto Genel'al se sostiene en su
mundo de creación, con los pies muy
hincados en la tier.ra; es vigía y raíz
de futuros.
Con maestría de guía poético, Cardona Peña nos condllce por los senderds del poema y nos lleva desde su
ge\stación hasta su nacimiento en la
ciudad de. México. Asidos a su palabra, él nos descubre el cielo y la estrella de gracia que conslituia ver a Neruda trabajar su talla graníticai su
Canto General.
Lo que hace Cardona Peña es desentraiiar, valorizar el poema, acercarlo
más a la comprensión del pueblo, y
quizá por eso su trabajo sea tan valioso como el poema mismo, porque nos
hace olvidar su celeste origen y oírlo
conversar junto a nosotros, al lado del
fuego campesino.
En los comentarios de Cardona Pei'ía, el poema se manifiesta tal como es,
desde su origen hasta que el autor lo
entrega a nuestra América, volcando
en él su ternura y su rebeldia, su cuerpazo de "tapir dormido" en los bosques de nuestras lierras. Dormido y a
la ycz vigilante al mús sutil ruido entre las horas.
De este penacho de sugerencias, pasamos a la sombra de ese gran humanista ele América, de ese "americano
universal" que es don Alfonso Reyes,
dibujado por Cardona Peña, indagado,
comprendido y traspasado por su palabra ele magia. Nos presenta al Reyes
íntegro, cabal en su sabid~ria y humildad, creador de lo más selecto que
América tiene en el ensayo, que es reYivir lo antiguo y lo moderno, y renovar la tierra toda, la mexicana y la del
mundo. Nos acercamos dev.otos al lado del maestro, guiados por las silabas
aladas Ue Cardona Pella, y comprendemos su sabiduría, su obra imperecedera de mexicano auténtico y americano universal.
Pero he aquí que ]legamos al recuerdo del santo de la poesia americana, a
don Enrique González ~Iartinez, a su
la.do, para gustar de su ·presencia y , 1 er
al joven y viejo poeta siempre renovado en Ja obra inmortal, Sufrir las
angustias de su pueblo y de todos ]os
pueblos de la tierra. En las noches
misteriosas del valle de Anáhuac, nos
imaginamos al Buho junto a a su tumbai mientras un cisne agoniza entre
las estrellas del cielo transparente.
Ya vamos entrando a otra región de
maravilla, y al volcar una página nos
encontramos el camino que es caminante a la vez, a León Felipe hermano
de Jonás, el bíblico profeta. Cardona
Peña nos lo descubre como un dios

por
ALFREDO CARDONA PERA

EDICIONES DE ANDREA
MEXICO, 195:&gt;

de :\foreno Villa, y esto nos hace acercarnos a su obra con cariño y entusiasmo. Porque estos ensayos de Car•
dona Peña constituyen un Jibro que
lanza acertadas sugerencias, que saca
a la luz olvidadas estrellas y soles que
pasan desapercibidos a la sensibilidad
corriente, mostrando al creador
- hombre y poeta- en plena conjunción artistica y humana.
:Magistralmente labrada sobre una
nube, se destaca la alta figura de Jorge Guillén, el autor de Cántico, libr~
que como dice Cardona Peña, tiene
una redondez de círculo. Y eso es
efectivamente la obra poética de GuiIlén: un circulo cerrado en sí mismo,
aunque sin el hermetismo que le han
querido impugnar. Poesía sin fronda,
personal y eterna.
Desde su sencillez de agua escondida, nos conduce Cardona Peña a la
mesa imaginaria, en que se encuentra
Pedro Garfias diciendo su poesía entre copas de estrellas. La pluma de
Cardona nos ·esboza, bajo sombr;ls nocturnasi al poeta que Jleva su verso a
flor de labio y entre las nostalgias de
su patria lejana y mártir, va deshojando sus libros -rumores de su almaen los empañados espejos de las noches de México. Es su poesía un haz
de espigas nocturnas diseminadas en
islas y territorios de tierra firme.
Y a· este "serafin de la sombra", que
baja a los infiernos, sube a 1os cielos,
cultiva el fuego de los astros y apacienta palabras, hay que quererlo, como pide Cardona Pella a todos los que
han tenido la dicha de compartir el
vino y el pan de su amistad, esa amistad de Pedro Garfias que yo tengo.
Aquí termina su libro Alfredo Cardona Pella. Llenos de nosta]gia cerramos las páginas densas de conceptos
enjundiosos, de líricas islas rodeadas
de silabas y de nombres amados. Es
este un libro que emociona y encanta,
y a él volveremos por la calidad de su
prosa, porque en él están presentes
altos ejemplos y porque en todas sus
páginas ronda la poesía como un fantasma sin fatiga.
Arturo ECHEVERRIA LORA
Pasa a la Pág. 8

Pág. 7

Pág. 6

�JOSE MOREN□, VILLA
1

.

;

•

r

El · día veinticinco del pasado
mes d&amp;..abril murió en la ciudad de
México José Moreno Villa, distin•
guido escritor, pintor, poeta y crí•
tico de arte español, asimilado a la
cultura mexicana desde el año de
1937 en que llegó a nuestro país, y
en cuyo ambiente se significó siem•
pre por su incansable actividad in•
telectual y su fecunda labor crea•
dora.
Entre los libros más importan•
tes que escribió en México, figuran
La escultura colonial mexicana, te•
ma poco tratado por nuestros estu•
diosos; Lo mexicano, que contiene
interesantes ensayos sobre diversos
aspectos del arte nacional, Y. Cornucopia de México, libro en el
que figura la visión de un español sobre nuestros hombres y
nuestras cosas.
De su obra poética entresacamos el poema que aquí se pu•
blica.

ILIEIDAID
jSolo! jLa soledad! Luego lo supe:
el mundo lleno de varones solos.
j Los solitarios que caminan juntos,
solos también los apiñados troncos

de la selva! jQué sola compañía!
En el concierto de los cien millones
de vástagos frondosos, ¿hay una asta
que desinteresadamente obre?
·
En la región estaba sola el alma.
No hay que esperar socorro del hermano;
suspenso estoy en el vacío y tengo
para asirme que asirme a los espacios.
Esa leona de la fuerte garra,
o ese bisonte de acerado cuerno, '
una apacible tarde el estío
desgarrarán tu adolescente cuerpo.
Nadie saldrá por tu defensa en liza;
nadie la compasión ejecutando
pondrá sobre tu herida dolorosa
la caridad bendita de su mano.
¡Solo! Ya sabes, un gentío y solo,
solo para el dolor o la alegría.
Si algún hermano te echa el brazo, teme;
teme: su gesto es solo de codicia.
Hay que hacer la corteza para entonces
resbaladiza concha de galápago.
Robustecer debemos el vestido
porque la muerte es hija de lo blando.

Solo en la selva del dolor estoy
es_perando la hora del anillo,
del anillo nupcial que me desposa
con el amor que es de la lucha el hijo.
Solo en la selva del dolor estoy.
Ya tengo brazos en el firmamento.
¡Ya mi raíz parece que ha llegado
a la región del sacrosanto juego!

Pág. 8

IL 1 1B R O S

p..

Sigue de la Pág. 7
"SK\1BLANZAS MEXICANAS", por José Cardona Peña. Ediciones Libro:\Iex. México, 1955.
l:na semblanza es un retrato YiYO,
animado por la palabra y la imagen.
Mueve el interés del lector que reconoce en su imaginación el carácter de la
persona retratada en, sus aspectos y
actividades peculiares. Cardona Peña
nos ofrece en este libro 29 semblanzas
de escritores y artistas mexicanos en
las que señala con una fina y original
técnica las particularidades de cada
persona. Nos cautiva su frase alada,
su inesperada imagen, su positiva y
sutil ironía, su gracioso movimiento
mental. Estarnos frente a un poeta que
nos descubre su robusta cultura en el
atisbo con que penetra al espíritu de
cada personaje.
Como los retratos pictóricos van
surgiendo estas semblanzas de Cardona Peña: líneas identificadoras sobre
pi anos de color en aquéllos; limpias
imágenes secundadas por rotundos
golpes de palabra en éstas, que construyen en nuestra mente la clara idea
de la compleja espiritualidad. En la
pintura surge aguí y allá un rasgo de
índole personal que con inusitado vigor levanta la visión para reconocer al
personaje; en el poema, algunos versos tienen mayor fuerza para aclarar
enigmas interiores o complacer un
sentimiento íntimo; y en estas semblanzas, como en las pinturas y en los
poemas, el magnífico escritor que es
Cardona Peña se ·vale de la imagen,
del diálogo o el relato, para revelar
una curiosa característica de la persona retratada. Y lo hace con gracia y
donaire, con destreza de escritor que
ha discurrido ya por muchos caminos
y que tiene grandes e inagotables resenas humanas para dar idea del ambiente en que· se mueve y la actividad
que desarrolla el individuo objeto de
su atención.
Cardona Peña conversa con el lector, le transmite sus propias emociones, sus impr~iones inolvidables, los
conocimientos que se le han quedado
en el alma inmarchitos, vivientes, frescos. Es, también en la prosa, un poeta capaz de fijar la metáfora instantánea, lúcida, como perdida en el acervo
de juicios y representaciones. A Fanny
Anitúa la llama "ahijada de los pájaros"; a Matía Asúnsolo la contempla ·
bajando "unas escalinatas, envuelta en
luces y sombras que le dan un aspecto
maravilloso; parece una de esas presencias que salen de los sueños ...";
ye al Dr. Atl "poniéndole trampas a la
luz"; con Frida Kahlo se vuelve dramático, vibra y se identifica con su
dolor, ve en esta mujer maravillosa, a
"una madre frustrada", "una mujer
--dice- con el cuerpo atravesado por
alfileres como una maler dolorosa conservada en sus siete puñales". No cabe duda, Cardona Peña es un alma de
luz, una llama viva y crepit"ante: fulgor de inteligencia, calor que brota de
la entraña cordial.
Hav en este interesante libro otras
semblanzas bellamente escritas en las
que el lector descubrirá cosas poco
conocidas de la cultura mexicana y de
los hombres qne se preocupan por su
esplendor. Leed ese prodigio de retrato moral y físico del pintor Francisco Goitia, "el indio humillado", ese
modestísimo pintor que va por la vida
"creando una de las obras más profundas, más trágicas y más universales de
nuestro tiempo, sin ruido, calladamente, como se hacen los niños y los
poemas, como nace el llanto y se manifiestan los ' prodigios de la naturaleza". Leed esa preciosa carta a Antonio Acevedo Esrobedo, escrita "a lomo de pluma", en la que este caballe-

¡,:·· .

} i)~i;:~-

~·\J
·:~i;

ro de la cultura se cÍ-edara "prfvinc(~no de piel adentro'.': cuyas bri'sas juegan entre las arboledas de la prosa.
El escritor habla con su compañero de
oficio, recuerda su entrañada nostalgia que lo ha "torturado ahora en que
he terminado la lectura de tu libro
quedo con los recuerdos humedecidos
en silencio, como esos viejos filtros
de piedra, obispales y cachazudos que
todavía existen en algunas casonas
perdidas." Leed la semblanza de Salvador Toscano, "ingeniero y poeta de
la realidad ... patriarca del cine mexicano" que fijó en las tersas láminas
de celuloide las más dramáticas escenas de la Revolución Mexicana, con
las que se formó "el documental más
extraordinario de 1 mundo, titulado
Memorias de un mexicano, y que Cardona Peña quisiera proyectar para el
pueblo "en mitad de la Plaza de la
Constitución, la noche del 15 de septiembre, tan llena de campanas y clarines ... en una gran pantalla puesta
sobre el frontispicio de la Catedral,
después de la ceremonia del grito ..."
O leed, en fin, el retrato de Alfonso
:\1éndez Planearle, "siervo de Dios, latinista sabio, crítico y humanista de
luciente cultura." Sentiréis un aliento
poderoso que irriga las más secretas
grutas del espíritu; oiréis una oculta
voz que al resonar con acento vario y
personal, os entregará un mensaje cordial, humano y lleno de amor a lo bello y noble que hay en la vida.

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------- ·· r

~,

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i- ■l-1

,~X.!OJfO'fU

AU'JU!!IJO CAlll)()NA n.'44.

Semblanzas Mexican~'
A JlTIS'l' "8 \' t:1H;111Tl),l tl:~
llt:I, M.f:XlCO A(' Tl'AI,

Y ahora que el hombre de México
con frecuencia pierde de vista aquello
que es, en verdad, un alimento espiritual insustituible sólo por alcanzar
frutos sin miga ni esencia; ahora que
se glorifica a quienes no tienen en sí
más que atributos efímeros y valores
ficticios, antes que a los hombres que
han surcado la vida y han encontrado
una eficaz respuesta a sus afanes, cobra mayor valor este libro de Cardona
Peña, en el que con tan precisas formas expresivas y con tan cordiales y
certeras ideas, hace prevalecer los valores del espíritu por encima de las
mezquindades de la vida y da a conocer inquietudes que amplifican la vía
que encontrarán las nuevas generaciones para descubrir y fortalecer su
misión sobre la tierra.
Por tanto, creemos que esta obra de
Cardona Peña habrá de despertar una
entusiasta acogida en los estudiosos de
las letras hispanoamericanas que, en
cada una de sus páginas, encontrarán
momentos lúcidos vividos por quienes
libran de modo fecundo la batalla de
la inteligencia.
Alfonso REYES A.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1955, Año 12, No 6, Junio </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>1 No. 5 Mayo de 1955

D. A. S. U.

BOLETIN MENSUAL
DE LA UNIVERSIDAD
DE NUEVO LEON

PROPOSITO TRAYECTORIA

UNIVERSITARIA

A UNIVERSIDAD de Nuevo León despidió, la noche
del diecisiete de abril de 1955, al que fuera su ilustre Rector, el señor Licenciado Raúl Rangel Frías. En esa apoJ¡¡;.li::dff' teosis se congregaron maestros, estudiantes y funcionaENEMOS una Universidad "alerios de nuestra máxima Casa de Estudios, para rendir
gre y elegante", donde se espera el
porvenir con optimismo y se labra
merecido homenaje al que condujo los destinos universitarios
el futuro palmo a palmo. Una Univerdurante los últimos años.
sidad he~edera del espíritu jovial del
Su rectorado, brillante por su actuación, por los fines que
lo animaron y por los triunfos alcanzados, marca en la historia de nuestra Universidad una etapa que se caracterizó singularmente por el anhelo de superación, ·por el deseo de alcanzar una formación auténticamente universitaria. A través
de ese tiempo se logró la aspiración. Se configuró una casa
mayor, se ampliaron sus alas,
se profundizaron sus cimientos,
y todo se vió envuelto por un
clima saludable que permitió
multiplicar los esfuerzos, superar los deseos y realizarlos, junto a una juventud que encontró en su Rector -estudiante
en el sentido humanístico del
concepto- un verdadero guía.
Su mensaje final se escuchó
en los patios del Colegio Civil
del Estado. Reafirmó ahí su fe
en la Universidad de Nuevo
León, en sus Maestros y en su
juventud. Y concluyó que no
se despedía de la Universidad;
¡palabras que nos devolvieron
las viejas bardas del Colegio
con un eco premonitorio!
ARMAS Y LETRAS consigna las páginas de esta entrega
de mayo al que fuera su fundador hace doce años, al ex-Rector de la Universidad de Nuevo León y al universitario prócer e impar a quien tanto deben la Cultura nuevoleonesa,
la Universidad y sus hijos.

I

Este número contiene colaboraciones de universitarios de Nuevo León, la reproducción de LOS
REGIO/llONTANOS de Alfonso Reyes y EL RENACIMIENTO DE LA UNIVERSIDAD, de losé
.Alvarado; contiene también dos ensayos de Raúl Rangel Frias : TEORIA DE l,IONTERREY
y LA IDEA HISTORIC.A , publicados con anterioridad, y el contenido del discurso que pronunció la noche del 17 de Abril de 1955, en la despedida que le ofrecieron Maestros, estudiantes y funcionarios de la Universidad de N uevo León en los patios de Colegio Civil.

glorioso Colegio Civil. En su aire se
respira la libertad y la inquietud que
han dejado generación tras generación. Pero esta característica no es
fruto de un momento feliz, sino obra
de caballeros del ideal que han depo-

sitado su esfuerzo y su talento, para
hacer de nuestra Alma Mater un baluarte de la cultura mexicana en el
norte del país.
La Universidad de Nuevo León, con
ser joven, tiene tradiciones y hombres

ilustres. Para su fortuna, ha sabido
encontrar en el momento preciso hombres que han comprendido su razón
de ser, desde el doctor Pedro de Alba
hasta el actual Rector. A estos timoneles del destino universitario se agrega
el nombre de Raúl Rangel Frias, hijo
distinguido de nuestra · Casa de Estudios.
Cuando un hombre capaz se identifica plenamente con el ideal, puede estar segura la realización de cualquier
obra que se proponga, y _Rangel Frias
supo llevar a cabo cuanto quiso para
nuestra Universidad, porque en él se
conjugaron el ideal y la capacidad.
Ser Rector de una Universidad, es
ser Rector de ideas, ser Rector de ideas,
significa ser vertical e integro, y en
cada oración de Rangel Frías a los estudiantes, hubo integridad y verticalidad. Su palabra fue siempre torrente
de verdad y humanismo. Su preocupación -nunca se cansó de decirlo
mientras fue Rector- fue dar a la sociedad profesionistas que comprendieran su responsabilidad con la Patria,
hombres útiles a quienes hicier.on posible su título profesiónal. Porque ser
mejor profesionista es ser mejor mexicano.
Comprender a la juventud y ganar
su admiración y respeto, es privilegio
de hombres singulares. Rangel Frías
comprendió a los estudiantes y fué admirado· y respetado por ellos: Porque
supo dar dignidad a su. puesto; porque
todo lo pidió para la Universidad;
porque siempre quiso su progreso;
porque fue respetuoso de lo justo y
comprensivo de la voluntad estudiantil.
Tenía que ser algu,ien como Raúl
Rangel Frías, quien .tomara la dirección de nuestra Universidad en momentos tan difíciles. Era preciso hallar al hombre, al universitario, al
idealista que hiciera _tornar a su cauce
el movimiento cultural de nuestra Casa de Estudios. Y esto, se hizo con decoro y suficiencia. Pero ¿cuál ha sido
la obra de Raúl Rangel Frias en la
Universidad, como estudiante y como
Hector?
Como estudiante, fue alumno distinguido y dirigente capaz y dinámico de
los grupos estudiantiles de su generación y su paso dejó hechos e ideas. Su
principal instrumento fue la palabra,
de ello queda constancia en los periódicos que dirigió y colaboró, y en sus
discursos a la juventud de su tiempo
Pasa a la Pág. 3

�RAUL RA'.NGEL FRIAS
insinuante, llena de observaciones agudas, apoyada en conocimientos bien
adquiridos y en lecturas largamente
meditadas. Sus charlas con Pedro Garfias nos cauti vahan. Él poeta enhebraba el hilo de la conversación y Rangel Frias lo seguía por increíbles vericuetos, soltando la poderosa imaginación sin perderse en el empeño, y de. jando ver claros pensamientos como
chispazos de luz. Aqui discurría una
un viaje a la ciudad de México con el mente vigilante, lúcida, capaz de pefin de visitar a José Clemente Orozco netrar misteriosos arcanos y explicary contemplar de cercá su obra pictó- los con sólo unos cuantos golpes de
rica, el licenciado Rangel Frias me in- palabra.
vitó a escribir en las páginas del menEq el Departamento de Acción Sosuario. En esa fecha se publicó mi pri- cial se iniciaron numerosas actividamer trabajo sobre la obra del gran pin- des: exposicii;mes diversas, empresas
tor jalisciense. De entonces data mi editoriales, cursos y conferencias soformal ingreso al cuerpo de colabora- bre variados ·temas, la Escuela de Vedores de "ARMAS Y LETRAS", que se rano, teatro universitario, cursos de
prolongó por varios años y tuve opor- pintura y escultura, hora radiofónica
tunidad de ligar mi modesta capaci- universitaria, cursos de cultura musi-

UVE ocasión de asistir, en c~mpañía de otros amigos dilectos y queridos, al nacimiento del Departamento de
Acción Social Universitaria a cuyo frente figuraba Raúl
Rangel Frias, ilustre caballero del pensamiento. En ese
alumbramiento feliz, como un singular don de reyes, se
movió a la vida periodística "ARMAS Y LETRAS", iluminado
por el fervor de esta voluntad que traía desde muy joven la voca•
ción de la palabra y el fácil discurrir de las ideas. Se iniciaba un
nuevo avatar de nuestra educación superior.

T

Yo estaba ligado a la Universidad
naciente -además del voto· de mis
compañeros maestros de la Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón", que me convirtió en Consejero universitario- por esa suerte
de simpatía viva y creciente que se
encendió en mi espíritu por gracia del
ejercicio magisterial. Entre aquellos
amigos que aun viven estaba Pedro
Garfias, el admirado poeta español
que residía en México. Garfias vino a
esta ciudad a participar en un homenaje organizado por la Escuela Nocturna de Bachilleres, en honor de Federico García L9rca. Por poco no regresa
a la capital; algún tiempo después se
vino a radicar a Monterrey, uniéndose
a J~ historia de la Casa de Estudios.
Fue el primer secretario del Departamento.
De entonces -1944- datan los afane.s por este órgano mensual de la Universidad de Nuevo León,,que ha entrado ya en su doceávo año de vida ininterrumpida. Raúl Rangel Frias, alma
y fundador de esta empresa, escribía
sobre diversos tópicos del pensamiento nacional; Pedro Garfias se encargaba de la antología poética y los juicios
críticos que aparecían; Francisco M.
Zertuche informaba sobre el movimiento bibliográfico en la Biblioteca
Universitaria y escribía notas sobre
libros; Edmundo Alvarado Santos,
muerto en plena juventud, escribía ensayos de interpretación literaria; Carlos Villegas daba forma a sus fichas de
literatura mexicana y se aprovechaban
las co1añoraciones de varios escritores
nuestros: Roberto Hinojosa, Miguel D.
Martínez Rendón, Enrique C. Livas,
que era Rector de la Universidad, Gabriel Capó Baile, ya fallecido, Armando Arteaga Santoyo, que publicó su
magnifica bibliografía del Padre Mier,
y otros más.
Recuerdo la impresión que nos causó la primera aparición de "ARMAS Y
LETRAS", que registraba el nacimiento de la Universidad de Nuevo León y
explicaba, en una nota editorial de
Raúl Rangel Frias llena de sutiles referencias humanas, la razón de la cabeza del periódico, inspi_rado en el discurso de las armas y las letras de Cervantes. La publicación absorbió lo mejor de nuestra simpatía. Nos daba la
impresión del más selecto periódico
publicado hasta esa fecha en Monterrey; prometía un surgimiento de la
intelectualidad neoleonesa. Y así fué
porque este silencioso vehículo, que
es liga y vinculo de elevados ideales
humanos', ha continuado esa noble tradición y el inicial empeño de su fun•
dador.
"ARMAS Y LETRAS" era ya lo que
es hoy: un órgano consagrado al registro de las palpitaciones de la vida universitaria. Aparecían en sus páginas
las reseñas sintéticas de las conferen. cias sustentadas en la Universidad, notas bibliográficas, una antologia poética con nótas criticas, apuntes biográ"ficos y críticos sobre los clásicos mexicanos, noticias universitarias y artículos de colaboradores sobre temas
diversos. Por el mes de septiembre de
1945, poco después de que emprendi

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dad a los empeños culturales que tenían su origen en el Departamento de
Acción Social Universitada.

* * *

Desde muy joven surgió su personalidad como el universitario por antonomasia: delgado, alto, nervioso. La
inteligencia saliéndole por todos los
poros de la piel, de lentes que aumentan y prolongan la fisonomía, atalaya
por donde asoman los ojos vivos y penetrantes. Yo lo oía disertar en muchas ocasiones; su conversación era

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cal, conciertos musicales, recitales poéticos, etc., todas ellas promovidas y estimuladas por Rangel Frias que iniciaba, así, una época risueña en la Casa
de Estudios, que continuaba el curso
de su fecunda tradición al servicio de
la juventud neoleonesa. Dé todo ello
han quedado los testimonios que pueden encontrarse en las paginas de esta
revista mensual que los recogió fielmente, como para derivar, del beneficio vivo y presente, un beneficio posterior.
-

En cada una de estas actividades se
veia a Rangel Frias como el · director
atentó a un programa vertebral que
responde a una finalidad trazada de
antemano en sus puntos esenciales. Sabia lo que quería hacer y lo iba realizando poco a poco;_ál paso. del tiempo,
que transcurría siempre a su favor como un ámigo adicto que sólo ofrece
su protección a quien, en la sinceridad
de los diálogos, le ha colmado con indudables excelencias. Era como un joven viejo nutrido de experiencias a
fuerza de pensamiento e imaginación.
Salvador Toscano, su amigo entrañable, le consideraba "la inteligencia
más clara de mi generación." Y cuando Toscano dió a la estampa esa su
hermosa obra sobre el arte indígena
precolombino, Rangel Frias contestó
con una nota intensa en la que dejó
un esbozo de lo que fué aquella generación de jóvenes estudiantes ---&lt;jlle
dieron a conocer sus primeras inquietudes en la Re,•ista "Barandal"-, que
vivió en u~a atmósfera asfixiante impuesta por los sacudimientos &lt;le la vida social e intelectual del pais. AJgu.
nos de los integrantes de esa generación, como Toscano, no encontraron
un fácil desahogo de su protesta en la
amargura. Con su obra, que constituye una leal contribución a la cultura
patria, Toscano aprovechó la experiencia de su generación y recurrió al
pensamiento histórico como forma
fundamental del espiritu humano, para alzar la lección del pasado indígena a un claro capitulo de la historia
formativa de la nación mexicana. Rangel Frias mismo, José Alvarado y otros
más, constituyen ejemplos vivos de
devoción y cariño por lo.S más altos
ideales de México.
Numerosos temas han inquietado
la vida intelectnal de Rangel Frias.
Desde sus "Apuntes Históricos del Colegio Civil", escrito en colaboración
con Helio Flores Gómez (1931) y su
tesis recepcional "Identidad de Estado
y Derecho en la Teoría Jurídica Pura
de Hans Kelsen" (1938), impresa por
la Universidad Nacional en atención a
su valimiento, pasando por sus apuntes sobre Ramón López Velarde, el positivismo en México, Antonio Caso,
Bergson, Teoría •de Monterrey, Salvador Toscano en la Historia y el Recuerdo, etc., etc., cada trabajo suyo
venia molido de meditación.
Recuerdo su interesante exposición
difundida por la Hora Universitaria
sobre el poeta de la "Suave Patria",
publicada posteriormente en · este Boletín. En ese estudio concibe al poeta
en un mundo de poesía altamente emotivo, identificado con la sensibilidad
mexicana y de difícil esclarecimiento.
Interpreta el acento dramático de López Velarde en el desarrollo intimo
de su sensibilidad y la pasión que su
vida le imprime. Pertenece al género
de poetas que viven intensamente su
poesía, una poesía que es el resultado
de la lucha del cuerpo y la carne por
transformarse en espíritu: vive un
drama poético originado en una entraña cordial que impulsa su sangre
devota. "Una poesía así, de esta calidad apasionada y sangrante -dice-,
es una dolorosa agonía en la cruz." No
es sólo la provincia su paisaje poético,
es la condición de la hora mexicana ·
que le tocó vivir. "Se encuentra -afirma- justamente en ese tránsito de
nuestra sensibilidad nacional que todavía no acaba de apurarse entera•
mente. Está a la mitad y perdido en
el camino entre el pasado que fue y
el futuro aun impreciso y temible, que
por poco le hace quedarse sin mensaje poético, zozobrante y trémulo." López Velarde se impuso la tarea de dar
voz y espíritu a las cosas mexicanas.
Llevaba muy dentro de si mismo el
paisaje de México; su obra está a medias, no por imperfección, sino como

Pasa a la Pág. 5

71 lR. A Y IE C 71 O IR.' l A...
'

Sigue de la Pág. 1
como presidente de la Federación de
Estudiantes Universitarios de Nuevo
León. En todo movimiento estudiantil
de su época, su ·r1ombre está presente.
Por sosl'ener las ideas· de su generación tuvo que dejar su E;stado y proseguir sus estudios en la Capital de la
República, donde su talento supo ganarle un lugar distinguido. Su tésis de
r.ecepción profesional fue de altos vuelos, en e11a volcó sus ideas filosóficas

con una c)aridad y certeza que le valieron el elogio de maestros y condiscípulos.
Siendo director del Departamento
de Acción Social Universitaria fundó
Armas y Letras, órgano oficial de la
Universidad de Nuevo León. Bajo su
cuidado tuvo esta publicación su ¡nejor época y un sello característico por
la calidad de su contenido, expresión
de las mejores plumas del Estado. Dirigió tambiéll Universidad, revista

anual universitaria.
Como Rector, supo dar un lugar distinguido a nuestra Universidad colo•
cándola entre las mejores di! provincia. Creó nuevas entidades culturales;
impculsó las ciencias y las artes; lleYÓ al pueblo de Monterrey, verano a
verano, la palabra de los maestros más
destacados en la cultura mexicana.
Fue factor principal en el proyecto
mas ambicioso de nuestra historia educativa: Construir la Ciudad Universitaria del Noreste.
Su despedida de nuestra Universidad fué por la puerta grande, por don-

Nihil Humanum Alienum ... JEIL
EBO primero expresar mi gratitud para con "Armas y Letras"
por la ocasión que me brinda de
asociarme al homenaje que dicha publicación universitaria consagra al exRector de nuestra Casa de Estudi9s.
Gratitud pero también t~mor. Quisiera poder decir aqui, estimado guia
y amigo, todo lo que usted es para mi,
respetando su intensa vitalidad, evocar lo que palpita en uno de los seres
más sensibles que yo haya conocido, y
no escribir un panegírico o una piado. sa recordación luctuosa.
Hay seres que cruzamos, que saludamos,· que abordarnos, con los que sostenemos este doble monólogo infecundo que llamames conversación. Pero
hay también otros, escasos y preciosos
que uno "encuentra". Haberlos conocido nos honra y nos transforma. Por
haber cruzado sus miradas, apretado
sus manos, bebido sus palabras, ya no
somos absolutamente iguales. Nos han
cambiado, han revelado nuestros negativos, nos han regresado a yo no sé
qué severa esencia más allá de nuestras payasadas, y nos hicieron finalmente este incomparable regalo: ·menos presunción y más estima de nosotros mismos.
Raúl Rangcl ha sido para mí un "encuentro", en el sentido total de la palabra J', dispensador de sus dones, lo
ha sido para muchos otros: alumnos,
colegas, colaboradores.
NoS gusta evocar los rostros queridos, Yol\'er a crear sus rasgos, sus gestos, sus entonaciones, "re-presentarlm~" en una palabra, cuando los azares
de la ,•ida ya no nos permiten gozar
tan a menudo de su compañia como en
tiempos pasados para nosotros mejores. llenos que un homenaje para
quien los mereciera · más elevados y
más autorizados, mi pluma evoca para
el regocijo de mi memoria, a quien,
hace cuatro años, encontré. Gracias a
él_he sentido que uno puede estar lejos de su tierra, de sus amigos y familiares, y sentirse de repente, por una
palabra que surge en una conversación, extrañamente cerca de sí mismo.
Al escucharse, al mirarse, se recibe,
como una gracia, la alegría de ser dos
hombres juntos que se hablan y se son•
ríen con toda la cara.
Hay, en una naturaleza tan rica como la del Lic!'nciado Rangel, tantos
. aspectos y tantos caminos, tantos medios de perderse y tantos de volver a
encontrarse, tantos ángulos tajantes y
tantos matices ínfimos que quisiera
uno sostener con él un diálogo ininterrumpido. Se siente uno no solamente
comprendido por él sino también com-·
prehendido en él. El ha realizado en si
mismo el hombre y lo universal no en
el artificio de los conceptos sino en la
más mareante de las personalidades,
en sus más peculiares y cotidianas relaCiones. Todo éso no es decir nada
mas que lo que expresa el viejo término de humanismo.
Humanista él lo es plenamente, con
un ritmo que le es propio. Raramente

D

se ha aplicado más exactamente que a
él la frase célebre de Buffon: "El ·estilo es el hombre mismo". Su estilo es
primero su silueta delgada, viva, nerviosa, en la que todo está animado
agua, a la vez Jimpida y trastornad~
por sus propias corrientes, inquieta
por sus propios reflejos. Su estilo es su
respeto al ser, su amor para todo lo
que vive, Qt_1e lo mantiene perpetuamente en guardia contra la sistematización disecante, e~ concepto que empobrece y la vanidad del espíritu cuando gira en lo vacio. Una mañana sobre los escalones del Palacio de' Gobierno, a donde íbamos, se volvió y
ensefiándome los árboles de la plaza y
las gen tes que paseaban me dijo: "la
Yerdad, es todo eso". Su estilo es tambié~ la caminata de su pensamiento,
muy felizmente hermano de la expresión. Nada pre-fabricado. No hay "tema tratado", dividido de antemano en
partes: él temería demasiado dejar escapar así uno de estos detalles, aparentemente trh•iales y que esconden
un precioso secreto. ¿La calabaza de
la Cenicienta no se ha vuelto acaso
una carroza? En lugar ·del discurso
deductivo, prefiere establecerse en el
centro de su preocupación, seguir dócilmente lo que eBa implica o eYoca,
para regresar a ella, después de muchas vueltas, atento a la sinuosidad de
Jos caminos. Luego, después de una
pausa, él nos lleva en otra dirección
de su paisaje interior. Su estilo es en
fin el milágro realizado día tras día
de entregarse concienzudamente a to•
das Jas tareas administrativas de su
cargo y de salvar su libertad, su espontaneidad, su púreza. La realidad,
todas las realidades Jo solicitan sin que
él permita encayarse en ellas. Su pensamiento permanece alerta, la mirada
viva y lejos de la pedanteria libresca
él hace, p3ra referirnos a una idea qu~
Je es cara, que todo lo que es sea "palabra". Menos libre que él de la pedanteria, yo evoco, al recordar algunas de
su~ improvisaciones, el "logos" °ie los
gnegos.
Nada asombroso desde luego que él
haya querido dotar a nuestro Universidad, su Universidad, de una Escuela
concebida y creada bajo el signo del
Humanismo. Venía a ella lo más a menudo que sus múltiples ocupaciones le
perrnitian. Esperamos que vendrá todavía y se hará escuchar su voz clara
y sonora.
Christian BRUNET

de salen los hombres que han cumplido con felicidad su cometido, por donde saldrá siempre Rangel Frías de
cualquier parte donde tenga una misión que cumplir. Esa noche los alumnos y maestros rubricaron con su
aplauso sincero la obra de un hombre
que se dió por entero a su Alma Mater.
Yo diria que Rangel Frias, como
Rector, ha hecho patente aquel voto
por nuestra Universidad, que el maestro Alfonso Reyes depositara desde
una lejana república del sur.
José Angel RENDON

lR.lENAci1M\11iEN110 ioE JLA

UlNIIVIEIR.Sl[lDAID
José ALVARADO

OS distraídos suelen creer que la
condición universitaria es un
privilegio. Y lo peor es que mu_chos de ellos se instalan en las UniYersidades, como quien se acomoda·en
un sitio para disfrutar la amenidad de
la vida. Alli los vemos, cumpliendo requisitos formales solamente; sordos a
1a armonía interior de los hombres y
a los rumores del mundo; ciegos a todo fulgor y deslumbrados con fugitivos destellos.

L

Logran, acaso, ser buenos alumnos;
consiguen, quizá, ser buenos profesores. Más el conocimiento no pasa de
ser dato muerto para ellos, letra provisional, registro mec:inico de hipótesis y axiomas.

No son universitarios, sino seres
provistos de un disfraz escolar; habitantes extranjeros en lo que para ellos
es una isJa: Y, sin embargo, reclaman
la condición universitaria como un
privilegio con fueros especiales.
Este es el tipo de personas que empequefiece a las Universidades, mutila
el destino de la cultura y abate los propósitos humanos.
0

Por culpa de ellos, las Universid ades resumen, a veces, un tibio sopor
burocrático, un pesado vaho de invernadero. Se convierten en casas vacías
por las que vagan sombras extraviadas. Así ocurrió en la Universidad cte
México en los últimos años del siglo
XVIII y los primeros del XIX. Y asi
volvió a pasar en todos los centros mexicanos de educación superior antes
de que Antonio Caso emprendiera la
• batalla contra el Positivismo.
¿Estará ocurriendo otra vez?
El hecho es que el nivel de las Universidades mexicanas está bajando y
que los profesores explican en ellas,
con desaliento, lecciones que los alumnos escuchan sin estíínulo.
No es el problema de una Universidad en particular. Es el de todas las
Universidades del pais. Y no batalla
mucho para comprobarlo el que compare a la Universidad de Jlléxico de
hoy, triste y desganada, con la de hace veinte años; o el que perciba ]a
anemia que sufre hoy el viejo Colegio
de San Nicolás en Morelia, por tantos
conceptos ilustre,. o el abandono en
que, no vive, sino duerme, el Instituto
de Toluca, de cuyas aulas salieron en
mejores dias, los hombres de la gran
generación mexicana de la Reforma.
Sin embargo, este abatimiento -de las
Universidades mexicanas no coincide
con la situación de la cultura. Antes al
contrario, en singular contraste, la

ciencia, las humanidades y la filosofía
cobran en México un aspecto primave•
ral y floreciente.
Alli está, si no, la obra de Sandoval
Vallarta, de Graef Fernández, de Guillermo Haro y de Barajas, que sitúa a
los hombres de ciencia mexicanos e:n
los lugares destacados de la investigación; allí, también, el renacimiento de
los estudios históricos y antropológicos, donde tan señalado sitio ocupó
Salvador Toscano y, por idéntico modo, la tarea de los jóvenes filósofos
empeñados en buscar la raíz de lo mexicano.
¿Cuál es entonces la causa del abatimiento universitario?
No puede ser, tampoco, la fatiga del
país que, hoy como en los días más espléndidos, levanta nuevos muros, tiende nuevas vías y edifica ciudades.
¿ Será, por ventura, que vivimos en
las Universidades esos días en que el
mundo parece detenerse y que preceden al florecimiento?

En todo caso, esta vez el hecho parece llamado a brotar en las Universidades provincianas. Y hay, por Jo menos. dos sintomas: la creación de la
Facultad de Ciencias Exactas en la
Universidad de Puebla, éon el posterior establecimiento de la Facultad de
l:;-ilosofia, y las tareas iniciales para
fundar en Monterrey la Facultad de
Filosofía.
Y si tal ocurre, como no debemos sino · esperarlo, ,•olveriamos a ver •los
dias en que la imagen de Jlléxico se
forma en las Universidades de la casi
siempre olvidada provincia. Como en
1810, que de las filas del Colegio de
San Nicolás salieron Hidalgo y Morelos o en los años dé la Reforma, cuando Ramírcz y Altamirano provenían
del Instituto de Toluca.
Pero nada podrá hacerse si antes no
ocurre la transformación interior de
los universitarios y, en el aula misma,
estudiantes y profesores abandonan el
simple disfraz escolar, la pura fórmu•
la, para cambiarlos por "]a auténtica
condición universitaria, aquella que
obliga a estar siempre vigilantes, atentos a la voz viva de los hombres y a la
febril palpitación del mundo.
Esto es lo fundamental. De otro modo, corremos el riesgo de que suene
la hora decisiva y nos encuentre sin
estar dispuestos. Asi se pierden siempre, a veces, los más belfos momentos.
(Tomado de Armas y Letras,
Año VII, No. 4, Abril .de 1950)

Pág. 3
'

�+

LOS REGIOMONTA

Alfonso REYES

e cabe la alta honra de representar en este acto al Go,
bierno del Estado de Nuevo León, y comienzo por de,
clarar en su nombre que, los organizadores de esta expo,
sición de las letras han merecido bien de México. Al
presentar las letras a la opinión pública y q la contemplación del
pueblo como un objeto de veneración y de orgullo, realizan una
obra que los enaltece y enaltece el nombre de nuestro país. Hay
más: llaman la atención sobre el cuidado que se concede a la ex•
presión del pensamiento, libertad preciosa entre todas, único me•
dio para definir los anhelos y los principios que norman las co•
munidades humanas.

M

Porque el libro es a la vez compañía
del individuo y orientación del grupo
y presta igual servicio para enriquecer
la soledad y la sociedad. El libro es,
en todos los sentidos, efecto de integración .humana. En él opera el hombre total, desde la mano hasta el espíritu, y en ningún otro producto artís-

Fray Servando

braríamos de ver hasta qué pnnto, de
modo consciente o inconsciente, los
hombres estamos, hoy por hoy, tramados en la sustancia de los libros. No
hay acción ni reacción ·humana, por
humildes que sean, que no hayan de•
jado rastro en los libros. Y, en muchos
casos, muchísimos más que los que al
pronto se juzgaría, tales respuestas humanas, por espontáneas que parezcan,
han sido dictadas por el acarreo de la
palabra escrita. No hay latido, no hay
parpadeo que no se resuelvan a la postre en tema literario, cuya historia bibliográfica siempre pudiera s.e r trazada en principio. Una junta de libros
como 1~ que ahora se ofrece es el saldo
y registro de las acciones y reacciones
de un pueblo, colección de sus. ideales
y repertorio de sus experiencias, a un
tiempo confesión y programa, retrato
de lo que somos y de lo que deseamos
ser y, en suma, propia integración de
nuestra conciencia colectiva. Los descivilizados de hoy en dia que entregan
los Jibr~s a la hoguera 1 ignoran que están destruyéndose a sí mismos. '
'con sólo pasar revista a los Pabellones de la Feria podría levantarse un
inventario de nuestra cultura, es decir,
de nuestra contribución a la humanización del hombre, desde los días en
que la primera imprenta de América
comenzó, aquí, entre nosotros, a derramar sus beneficios. Se ha querido
que cada Estado de la Repüblica traiga a la Feria un breve muestrario de
su áportación a esta obra cÜmún. Hoy
toca el turno a Nuevo León, Estado famoso por sus creaciones fabriles y la
intensidad de su com·ercio, por su educación de civismo, por cierto individualismo que fácilmente se organiza
en armonía política, y dónde, como en
la palabra de Goethe, la ciudad entera ·

tico se aprecia de modo má,s inmediato la colaboración de todos los recursos y todos los órdenes sociales: obrero, industrial-, comerciarite, escritor;
autor y lector, el que dá como el que
recibe. El libro tiene un cuerpo y un
alma eii cuyo consorein se funden las
actividades 'teóricas y prácticas. Por
cuanto al cuerpo y como producto
material méi-éce aquella vigilancfa
amorosa sill .l:i cual las civilizaciones
se deshacen rápidamente en la barbarie. PÓr cuáhtd ~l alma, no ha de considerátsele ligeramente como asunto
aparte de la vida, sino como la flor de
la vida. El hombre pone en sus libros '
lo ~mejor dr &amp;i mismo, lo que quiere
p~resentar de. si mismo a la estimación ,.,.
y a la ·fama y perpetuar después en especie de posteridad. 'Cuanto constituye nuestro patrimonio comO habitantes de la tierra, cuanto sabemos del
mundo quéda en libros. Si la me1~oria
es hilo del ser; y solo ella dá unidad a
lá sarta de vivencias dispersas, la letra
es archiv9 de la memoria. Sin la letra
no puede haber Cabal conciencia humana, sino sólo atisbo.s, rudimentos, 1
larvas de humanidad. Si fuera posible
analizar los depósitos de letra escri-ta que, poF vía directa o indir~cta; han
venido a acumularse en nuestra mente
y en nuestra sensibilidad, nos asomNOTA : úiscurso pronunciado por el autor en
la Segunda Feria del Libro,

Pág.

4

José Eleuterio González

está limpia porque cada vecino sabe
limpiar el frente de su casa. No me
ciega el amOr al terruño; no rrie ciega
la relación sentimental con una comarca a la que están vinculados mis
más caros recuerdos filiales, si asegu•

Héctor Gomález

ro, tras larga residencia en el extranjero y con esa objetividad que permite
ya la distancia que la gente de Nuevo
León aparece, al qué contempla el panorama de México, como la gente más
adulta de la República. Sin embargo,
sería inútil negar que el hombre de
Nuevo León se presenta más pronto en
la tnente del que piensa en la economía nacional que no en la mente del
que piensa en las realizaciones del libro y de las letras. Y no porque hayan faltado en aquella región ilustres
plumas, comparables a las mejores, sino porque el milagro de la creación
económica ha sido allá tan portentoso
que, de pronto, ofusca y relega en penumbra la obra solitaria y paciente de
}os escritores.
Pero, desde luego, eS pueril figurarse que sin cierta aptitud teórica general pueden lograrse aciertos prácticos.
Un puñado de insensatos jamás habrán podido transformar un erial en
una de las regiones más ricas del País.
Éri otras zonas la naturaleza fué más
dadivosa. Allá hubo que arrancárselo
todo, y esta pugna feliz, esta creación
sobre la nada es una de las demostraciones más patentes de la cultura y de
las posibilidades del espíritu. Porque
el espíritu es, sobre todo, rectificación
y superación, modelación que transfigura el dato bruto de las realidades extefiores.
En nuestra h~storia, Nuevo León se
deStaca como relieve único. Su colonización es uno de esos episodios desprendidos de la gran colonización hisw
pánica que parecen girar en una órbi.
ta aparte. Allá no había tronco para
el injerto; no encontraron los fundadores un cimiento de civilización esw
table sobre el cual plantar su nnevo
edificio, no contaron con los brazos
rlel indio para levantar su arquitectura
como aconteció en la meseta central.
Estribo perdido hacia las montañas
del Norte, a1lá acontecía lo que en
aqueJlas posadas de España según Concepción Arenal: "¿Qué hay aquí de comer? - Lo que usted .traiga, señor".
Todo lo importaba el colono, se atenia
a sus solas fuerzas y a sus ·propias virtudes. Y todavía, de tiempo en tiempo, tribus trashumantes y salvajes caían

sobre los campamentos y los arrasaban del todo. En la tierra despojada y
hostil sólo sonreían los manantiales,
los Ojos de Agua de Santa Lucia en
torno a los cuales se agruparon, sedientos, los re motos fundadores •de
Monterrey. Los viejos relatos recogidos por Pereyra y García -fuera de
cierta curiosísima referencia a las bueHas impresas indeleblemente a la roca
por las pisadas de un ser sobrenatural y misterioso, lo que bien pudiéramos l1a¡nar "un ángel fósil"- no muestran una sola sonrisa. Todo fué pugnacidad y ceño, duelo del hombre contra el medio. Un río casi seco, más que
río Camino de pedruzcos, se hincha de
pronto y produce inesperados desbordes. Monterrey ha sido inundada y
reedificada varias veces. Tal es su fatigosa crónica.
Nada ha faltado a su grandeza. Ni
siquiera en los .días aciagos de la invasión, Ja hazaña heróica y el sufrimiento valeroso. Allá se liquidó una
etapa de aquella aventura sin gloria
que, fuertemente castigada por la -defensa rcgiomontana, prefirió en ade-

espada". Desde los prenuncios de la
Independencia se mueven las plumas
de los neoleoneses para dar impulso
al sentimiento naciente de la nación.
El ágil fantástico Fray Servando
-duende de la Independencia- contrasta con la solidez de José Eleuterio
González, el popular "Gonzalitos", que
hacinaba una erudición rara en sus
días y, uno de los primeros, trató la
historia local como capitulo digno y
coherente de la historia patria. Cuna
a la vez de poetas y preceptistas, se
sostiene en la tradición literaria de
Nuevo León el sabio contraste entre el
acicaté y el freno, así cpmo en las actividades generales se nota -según Jo
advertimos- la dichosa cooperación
entre la preparación teórica y el éxito
práctico. Abundan en el acervo regional claras manifestaciones de la poesía, el discurso, el ensayo, la teoría
literaria, la narrllción, la erudición
histórica, la prosa polémica y el periodismo, y las Facultades de Medicina y Derecho tienen bien ganado renombre. Un singular destino parece
haber querido crear una cooperación
intima entre Nuevo León y uno de los
Estados más cultos de la República:
debe Nuevo León a J ali seo 2 de sus gobernantes más eximios: "Gonzalitos"
y Bernardo Reyes. Las listas di nombres son poco expresivas pard quien
no está, de antemano, informado de la
materia, pero son inevitables en el caso. Permitaseme, "salvo error u omisión" como se dice en términos de contable, pronunciar rápidamente y en
desorden algunos nombres evocador~s:
Fray Servando, los Garza Melo, Margil Cortés, Villalón, Dávila, Garza Can-

tú, Juan Barrera, Garza Flores, Morales, Hinojosa, Guerra Castro, Joel Rocha, Fortunato Lozano, García Naranjo, Héctor González, Carlos Barrera,
Rafael Lozano, AJfonso Junco, Martiw
nez Célis, Federico Gómez, Roe!, Martínez Rendón, Eusebio de la Cueva,
Ruy González, Simón Guajardo, Raúl
Rangel Frias, José Alavarado, Aguirre
Pequeño, Míreles Malpica, Armando
Arteaga. Y entre los huéspedes vinculados a nuestra vida literaria, Junco
de la Vega, Barrero Argüelles, David
Alberto Cossío, Basave, el colombiano

Raúl Rangel Frías
Sigue de la Pág. 2
14

Nada ha ,faltado a su grandeza. Ni siquiera en los díasaciagos de la invasión ..•

cia extremada y trascendental. Su capital es el más intenso centro mexicano de fa frontera. La frontera es para
el ser nacional como la piel para el ser
físico. Le corresponde la buena circulación, el cambio armonioso entre lo
propio y lo ajeno, de que. resulta, en
todos los órdenes, la salud internacional. En tal sentido, es simbólico el reciente encuentro en Monterrey de dos
.Jefes de Estado. En tal sentido, son
justificados los actuales intentos para
crear en aquel lugar del Norte una
gran Universidad. El solo proyecto es
un reconocimiento cabal de que Nuevo
León posee los elementos económicos
e intelectuales para dar asiento a una
gran casa de estudios que sirva a la
vez de salvaguardia y de señal de conc9rdia en las marcas de la República.
Pues sus "Montañas Epicas", en los
versos de Manuel José Othón,

regiomontano, cuando no es hombre
de saber, es hombre de sabiduría. Sin
asomo de burla pudiera afirmarse que
es un héroe en mangas de ca~isa, un

• •' •

guardando están de nuestro honor
las puertas,

al ultraje cerradas y al delito,
a la esperanza y al amor abiertas.

José A/varado

lante escoger otras vías de penetración
en el pais. La ciudad se levanta luego
de sus escombros. Pudo quedarse en
categoría de campamento irregular, en
pintoresca nidada del contrabando como las que cantan y aún exaltan nuestros corridos populares, rindiendo tributo a la virtud elemental del coraje
a la puntería de los rifleros del Norte
que hicieron famosas las mesnadas de
Zuazua y que todavía se dejaron sentir en las primeras escaramuzas de la
Revolución Mexicana. Pero la excelencia de aquella gente y la atingencia
de algunos inolvidables gobernantes
acabaron por transformar la ciudad
en la segunda Capital del País, alzándola hasta la figura ejemplar que hoy ·
ostenta.
Desde los fundadores de Nuevo León
- cronistas y capitanes ~ par, Carvajal, León y Montemayor- los gobernantes mismos fueron a veces hombres
de letras y de armas, que sabían tomar,
Como Garcilaso, 11 ora la plunia, ora la

Alfonso Reyes

Ricardo Arenales después JI amado Barba Jacob), y el dominicano Max Henríquez Ureña. La enumeración es in•
completa y los olvidos, por de contado, involuntarios, pero sería imperdonable no tnencionar a los educadores
y pedagogos como Serafín Peña, Miguel Martinez,· Emilio Rodríguez, Pablo Livas.
A Nuevo León r,ecae una incumben~

La ciudad regiomontana comienza a
contar como una unidad positiva hace
menos de un siglo. Una recta administración, cuyos méritos nadie niega, la
dotó de centros fabriles y educó a sus
hijos en las intachables prácticas del
trabajo, este nuevo honor que ha sustituido las antiguas,prerrogativas aristocráticas, allá siempre ignoradas. A
través de nuestras turbulencias, su población conserva la brújula, porque ha
hecho ya del deber una costumbre. Y
aún enmedio de las crisis que asuelan
al país y asuelan al mundo, la ciudad
sobrenada siempre con cierto ritmo de
bienestar. Honesta fábrica de virtudes
públicas, vivero de ciudadanos, escuela práctica del contrato en que los filósofos de todo tiempo han creído ver
la explicación teórica de las sociedades humanas, es prueba evidente de la
Yoluntad que se impone sobre la geografía, de }a mente que se apodera de
la materia y la pone a útiles rendimientos. Los mismos conflictos Sociales tienden a resolverse de modo automático donde cada uno cumple a concien~ia el deber concreto que le toca.
De aquel tono menor, de aquel pequeño e insensible cumplimiento diario,
va desprendiéndose poco a poco un
enlazamiento de acciones, una energía
generosa sin aparato y sin orgullo. El

paso de un movimiento a otro. Es un
signo - dice- , una señal que habrá
de servir como punto de partida para
la voz poética que pondrá en acción
todas las reservas del hombre americano." Singular visión del poeta ésta,
en la que Rangel Frías puso, además,
un aspecto de su propia ,,ida: la del
que va viviendo al par que desenvuelve su sensibilidad y utiliza convenientemente su talento.
Avezado en el esfuerzo intelectual,
Rangel Frias va desenvolviendo los temas. Antonio Caso, maestro de nurne-rosas generaciones, se le presenta en
un cruce de caminos, viendo al pasado y orientando el porvenir. Además
de glosar el pensamiento del Maestro,
establece el desarrollo histórico del
pensamiento mexicano, deteniéndose
en épocas sucesivas, para llegar a la
conclusión de que el filósofo mexicano "luchó siempre por una verdad que
fuese su propia vida e hizo ésta de
manera que no quedase nunca jurada a
un señorío." Sin dejar de reconocer
que la obra de Caso constituyó un esfuerzo por desbrosar el camino para
el libre tránsito de un pensamiento de
perfiles nacionales, lo contempla solo,
en medio de "una paternidad fecunda
llena de hijos pródigos."
Rangel Frias pertenece al núcleo de
las nuevas generaciones que observan
los problemas del país y se preocupan
por su mejor y más adecuada resolu•
ción, atendiendo a esa suerte de acti:
vidad fecunda que promueve la superación de las generaciones. En ello está
empeñada la responsabilidad que ha
acometido la pfovincia mexicana para
participar en una empresa de carácter
nacional que lleve al país a crear una
obra que sea digna herencia para ser
disfrutada por las generaciones futuras.

Ra,í/ Rangel Frias

paladio en blusa de obrero, un filósofo
sin saberlo, un gran mexicano sin posturas estudiadas para el monumento,
y hasta creo que un hombre feliz. Por
cuanto no hay más felicidad terrena
que 1a de cerrar cada noche el ciclo de
los propósitos cotidianos, fielmente
cumplidos, y el despertar cada mañana -tras el sueño del justo___, con el
ánimo bien templado para )as determinaciones saludables. Finura y r esistenw
cia como en el acero famoso de nuestras fundiciones! Levedad y frescura
como en la bebida efervescente de
nuetras cervecerías famosas!
Tales son, entre las moles espléndidas del Cerro de la Silla y el Cerro de
la Mitra que montan la centinela en
lós contornos de nuestro valle, la tie:..
rra y los hombres donde pronto hemos
de ver el concierto del comerCio y la
inteligencia, o para decirlo en la metáfora mitológica grata a los humanistas
del Siglo de Oro, las bodas de Mercurio y Minerva.
México, Abril de 1943.

Como Rector de la _Universidad de
· Nuevo León, aparte de zanjar, así fuese transitoriamente, las dificultades administrativas impuestas por las co·ndiciones económicas del Estado, llegó a
sentar las bases de una Universidad
moderna, fundando una Facultad de
Filosofía y Letras que producirá en el
futuro los elem~ntos nutricios, formativos de la personalidad humana. Al
puesto de Rector llevó su antiguo entusiasmo juvenil, probado desde su
adolescencia, en aquellas memorables
1u chas ¡ior el establecimiento de la
Universidad del Norte; su amplia cultura humanista; su devoción y cariño
por el antiguo Colegio Civil donde
transcurrieron sus brillantes años de
la Preparatoria, y una indudable vocación por Jas tareas del espíritu y de
la educación de la juventud·. Atado a
estas prendas espirituales que constituyen lo más elevado e intenso de su
vida, no desperdició un solo momento de su actuación; ligó su vida a un
destino superior identifica.do -con la
Casa de Estudios y su rectorado se distinguió pÜr su cariño a la juventud estudiantil, su vigilante gestión administrativa y su sentido de la responsabilidad histórica que le impuso un respeto profundo por la tradición cultural del. pasado y la necesidad de Jlegar
a cumplir resueltamente una labor digna de los hombres del futuro.
Y va cumpliendo un destino. Mayor
responsabilidad contrae quien está investido de esas prendas espirituales,
porque tal condición humana constituye el reclamo de una sociedad que tiene razón en esperar mucho del hombre honesto, culto y digno de su tiempo.
Alfonso REYES AURRECOECHF,A.

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�11

TEORIA DE
~~,,~--~
1/.

1

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1

.

(!

MONTERREY
Raúl RANGEL FRIAS

l motivo fundamental de traer a la memoria el pasado de
una ciudad, no debe consistir en el sentimiento de orgullo
o de vanagloria que frecuentemente impulsa a los hombres
al hacer gala de su genealogía.

E

Más legítimo será referir el propósito, al deseo de honrar la
memoria de nuestros antepasados. Pero aun esta consideración
no bastaría a explicar el esencial significado de este 350 aniver•
sario de la ciudad de Monterrey. Para mí es el fenómeno de que
la ciudad ha adquirido conciencia de sí misma, habiendo llegado
a su madurez espiritual. Es decir, a un momento en que el pasado adquiere un matiz especial que lo convierte en tiempo his•
tórico.
Ocurre, en efecto, que no todo transcurso temporal es histórico. La conciencia lleva un registro particular que
no coincide momento a momento con
el dato cronológico. Se ha menester
que Ciertos acontecimientos sirvan de
eminencias para qlie los sucesos ocurridos con anterioridad se organicen
en una perspectiva visible para la mirada interior del alma.
Este singular fenómeno de reconquista del tiempo descubre el pasado y
lo incorpora al lote de nuestra experiencia, como un recurso de que puede
echar mano el ser vivo para sus futuras acciones. Pero sólo se opera de
trecho en trecho, en la medida de ciertas modificaciones profundas que afectan a la estructura de la conciencia y
provocan una variación brusca, como
ocurre en las mutaciolles biológicas.
Son las articulaciones o módulos que
permiten considerar la historia de un
hombre, la de un pueblo, o la de una •
ciudad como organismos espirituales.
Sobre este particular no creo equivocarme al señalar la nota más significativa del 350 aniversario, en la realización de uno de esos momentos que
se pueden llamar, con un poco de énfasis, épocas históricas.
Si ello es cierto, cometeríamos una

deslealtad con el espíritu de los hechos, al dejar de practicar en este día
la operación de resúmen y balance que
requiere toda obra en que se ha concluido un capitulo y se tiene el siguiente a la vista, todavía en blanco.
Pero, antes de introducirnos por los
senderos del pasado conviene hacer la
observación de que la ciudad de Monterrey, no obstante la carga de tres siglos y medio de existencia, aparece juvenil, emotiva y ligera. Dan ganas de
apropfarse en una variante la expresión del poeta jerezano para llamarla
"joven señora".
Por lo demás, este regazo maternal
no ha sido nunca un lecho suave y mullido. Con mucha exageración quizá,
pero exacto
múltiples sentidos, se
le podría llamar el valle de la desilu•
sión. Aquí se desvaneció el sueño d,
grandeza de Luis de Carvajal. Falla•
ron luego las esperanzas, salvo breves
espejismos, de las bonanzas mineras.
La condición agreste y montaraz de
los indígenas frustró la fundación de
ricas haciendas campestres; y ni siquiera la ganadería quedaba a seguro
de las furiosas acometidas de los nómadas. Por último, entre las avenidas
de las torrentes y la frecuencia de las
fiebres la ciudad vivía en inminencia

en

de muerte. A lo largo de dos siglos y
medio el resultado de la lucha con los
elementos era todavia incierto.
Tal es nuestra primera edad en que
se enfrentan y atacan dos formidables
antagonistas, la naturaleza y el hombre. El teatro en que se desarrolla la
escena tiene una impresionante majestad. Un colosal parapeto de montañas
cierra el horizonte por el Sur. Desprendidas de la cordillera principal, a
manera de puntas de lanza, entran al
valle dos serranías, una por el camino
del oriente y otra por el oeste. De los
estrechos cañones que se forman en el
corredor poniente de las montañas,
bajan aguas a torrentes por un cauce
que serpentea en la falda de las montañas. El valle sólo está abierto hacia
el norte en semicircular planicie casi
desértica.
Obligados por la necesidad de tomar
cerca el agua y a seguro de los ataques
de los indígenas, los primeros pohla·
dores se asentaron entre las cañadas,
bajo una tupida vegetación, envueltos
por la humedad, el calor y densas flotillas de insectos.
La ciudad estaba vuelta de espaldas
al centro de gravitación de la NuevaEspaña. Fué un lugar de escaso tránsito, aun por los viajeros que pasaban
a las fronteras más lejanas del virreynato. Estos preferían internarse por·
Saltillo hacia Monclova y San Antonio
de Béjar. Las batidas tropas de Hidalgo soslayaron el camino de Monterrey
y también Santa Ana hizo otro tanto.
Quizá el primero que cruzó la ciudad
en viaje directo a internarse al centro
de la República fué el ejército del invasor norteamericano.
La relativa cercanía del puerto de
Tampico resultaba ineficaz, por las
complicadas reglamentaciones del tráfico que rigieron el comercio marítimo de la Colonia y los riesgos de la
travesía. En resúmen, la ciudad quedó
sitiada por el desierto, la montaña, el
rigor del clima y la pobreza general de
las tierras.
Con apoyo en estos antecedentes parece un complicado· acertijo decifrar
la prosperidad y la grandeza contemporáneas de Monterrey. Pero, es que
no hemos tocado el capitulo relativo al
hombre y a las oportunidades que ofrece la historia de los pueblos.
La primera parte _de la lucha entre
la naturaleza y el hombre parecía ganada, en principio, por aquella; más
sólo en apariencia. Los pobladores españoles no abandonaron jamás la tierra después del fracaso de Carvajal
-y a sus virtudes de padres y generadores de pueblos habrá que abonarles
este hecho. Cierto es que tuvieron que
acomodar su condición humana a la
resequedad y bravura de la tierra.
En esta mutua relación del paisaje y
el hombre, tenemos la determinación
histórica más arraigada de esta comarca. Aun más que el cruze de las razas,
la acción de la tierra engendra el mestizaje. Y donde falta, como es el caso,
la mediación humana del indígena, a
través de las especies vegetales y hasta de la montaña o el río, se verifica
esa trasmutación de un pueblo antiguo
en otro nuevo.
Los pobladores del Nuevo Rcyno de
León llegaron aquí españoles, donde
se transformaron en criollos y acabaron en heredarnos una patria que es
México.
La revolución de Independencia puso ·a1 descubierto esa transformación
que se venia operando en cada poblado y ranchería, avasalladora y secretamente. N&amp;.da más mexicano que. el
ranchero de la frontera, cuyo tipo físico y psicológico quedó sellado en el
siglo XIX. Se asemeja, aunque menos
vistoso, al charro del Bajío; la pobreza
de" su indumentaria se realza con la
talla vigorosa y flexible del jinete; su
coraje y nobleza están influídos del
trato con el ganado; es sobrio como la
tierra y ha acomodado su vida a los

riesgos de la escaramuza con el salvaje, los bandoleros o los fiscales, que
acechan el botín, asaltan la diligencia
o celan el contrabando.
Al frente de esta clase de hombres
ganaron celebridad Zuazua, Zaragoza,
Escobeoo, Quiroga. Los mismos jefes
reproducían la estampa de su tropa,
"rifleros de Nuevo León" y "cazadores
de Galeana".
El siglo XIX, por otra parte, no habria de pasar sin que en él se consumase la segunda edad de nuestra historia. Es doloroso que el acontecimiento en que se origina esta nueva fase
haya de ser la mutilación del territorio nacional por los norteamericanos.
No nos quede de ello, sino la triste y
orgullosa satisfacción de haber pasado
de golpe a servir de repecho a la honra nacional.
Es decisivo para nuestra cuenta, que
desde entónces México iniciase ese
cambio de órbita, en donde sustituyó
el eje oceánico de su vida social y económica, por otro terrestre con centro
de gravitación en Washington.
No puede decirse que las cosas cambiasen de improviso; pero sí, que una
vez abierta la brecha por las armas,
habrían de seguirlas, andando_el tiempo, el ferrocarril, el comercio, las carreteras y hasta los turistas. Mientras
tanto la historia operaba sus cambios
de escenario. En Estados Unidos, la
guerra separatista del Norte contra el
Sur. En México, la de Reforma y la
Intervención francesa.
Esta región de la frontera quedó
más o menos equidistante de los campos de batalla. Intervino en ellos, no
obstante; en nuestro propio territorio,
con tropas y jefes; en uno y otro lado
de la contienda por el comercio y el
contrabando. Hay indicios de una época de bonanza comercial entre el sexto y el séptimo decenio del siglo recién pasado, quizá en conexión con
esos acontecimientos políticos y sociales. Surgen a poco tiempo las primeras industrias textiles absorbiendo a
los artesanos del ramo y muy probablemente influídas en su instalación
por la proximidad de la zona algodonera de Norteamériéa.
El triunfo de los Estados industriales del Norte de la Unión, eu la guerra
separatista, repercutió intensamente
sobre el déstino posterior de la ciudad. La ubicación de los centros man uf ac t ur eros norteamericanos, más
próxima al litoral del Atlántico y en
conexión con el comercio mundial por
este Océano, encontró su plano de deslizamiento hacia México por una vía .
ferrocarrilera en este extremo de la
frontera. El enlace de Monterrey por
ferrocarril con Tampico y Matamoros,
Torreón y la Capital de la República
cerró el circuito de su posición estratégica como nudo de las corrientes de
ida y vuelta entre las dos naciones vecinas.
Nada valen las oportunidades de la
Historia si no se encuentran con hombres por cuya energía y caracidad de
visión se transformen en hechos generadores de riqueza y de bienestar para
un pueblo. ¡Fortuna para México y
para todos nosotros que los haya habido!, como los que fueron capaces de
interpretar el favor del tiempo y el
lenguaje de las edades postreras.
Instalaciones industriales y establecimíentos bancarios, edificación pública y privada, saneamiento de la Ciudad y dotación de agua potable, fueron las obras de fines del diecinueve
y principios del siglo XX. Con ellas
respondió Monterrey a la necesidad de
destacar un centinela en la raya mexicana.
Entre tanto, la ciudad iba cobrando
un aire nuevo, de mayor holgura y seguridad . Avanza hacia el Norte y se
despliega para seguir los emplazamientos industriales. La casa familiar transa con la antigua huerta, a la cual aprisiona entre patios y traspatios, cerra-

Es de nuestro Siglo XIX

'

.

dos algunos por corredores con arcadas de pilastres gruesas y toscas. El
aspecto general tiene algo de mediterráneo y andaluz. La vida provinciana se derrama con lentitud y monotonía. Se duerme la siesta y se merienda
con café y tortillas de harina. Los paseos elegantes se hacen en carretela y
la modesta serenata atrae a la clase
media, mientras que a los bailes más
rumbosos, con señoritas ataviadas a la
moda de París, acude el señor Gobernador. Es nuestro siglo XIX que nos
legó las Primeras industrias, el Palacio
de Gobierno, la red de agua y drenaje
y algo más de longitud y estatura a la
ciudad.
Nos legó además, en incipiente estado de formación, la conciencia urbana
que babia de florecer y está madurando a través del proceso de la Revolución mexicana, cuya positiva influen•
cia se muestra en el número de los habitantes, ya cerca del cuarto de millón, en la estructura nacional de sus
industrias, en la complejidad de sus
problemas sociales y citadinos y, por
encima de todo, en esa voz del destino
que hace sentir a la ciudad estar llamada a ejercer una alta función en la
estructura social, económica y espiritual de México.
Esta tercera y última edad de Monterrey, que es la adquisición de su conciencia y del sentimiento de su responsabilidad nacional, remata en la
actualidad del 350 aniversario de su
fundación que hoy celebramos. Pero,
antes de concluir el relato y obtener
la lección de la historia, será menester
referirnos a las fuentes espirituales de
donde se ha nutrido la conciencia de
la ciudad.
Los más remotos y también los más
próximos de estos veneros han dejado
en el cuerpo urbano las estructuras de
los órganos con que se ha ido edificando la vida histórica. El viejo trazo de

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la ciudad pone de manifiesto las más
eminentes categorías del pensamiento
y la existencia española: Casa del Cabildo o Concejo Municipal donde se
ejerce el gobierno y policía de la ciudad; Iglesia para la oración, frente a
aquel edificio; y entrambos la nota
alegre y picaresca de la plaza, que fué
en otrora centro de reunión para las
milicias y asiento de las ferias y que
hoy facilita sus andadores al doble
anillo giratorio de la serenata. El co- .
mercio ha labrado sus propios edifi-

cios y vía de tránsito en una especie
de brazo o estribación que se desprende de la plaza. Hacia el norte y Irás de
una apretada faja de casas de hechura
mediterránea, muy nuestro siglo XIX,
se observan instalaciones industriales,
entre una tupida y sinuosa red de viviendas obreras; vias ferreas a cuya
orilla se acomodan las fábricas, como
si fuesen otro río; y esa anchurosa ribera que es la Avenida Pino Suárez,
donde la población obrera pone con
sus yompas azules la nota alegre y optimista del nuevo tiempo.
Algo podría decirse también del espíritu de la época con relación a las
nuevas construcciones que se recuestan eu el cerro del Obispado, con ahogo de esa ruina poderosa y venerable;
y en otros parajes alrededor de la ciudad. Y algo más de sitios dentro de
ella, donde la vida no es amable y civilizada. Pero ya no haré referencia
sino a lo que conviene al objeto de este discurso, que en esa parte concierne
a la estructura espiritual de Monterrey.
A medida que ha ido creciendo en
recursos, prosperidad y experiencia,
la ciudad ha ido enriqueciendo su memoria hasta el punto de iluminar con
el vigor de ahora las viscisitudes y las
zozobras del pasado. Surgen a su vista
las denodadas figuras de los fundadores y de los primeros pobladores de
Nuevo Reyno de León: Capitanes, misioneros e indígenas; la aguerrida tropa que pobló el Estado y le dejó la numerosa familia de las comunidades;
los héroes de nuestra historia política
v entre ellos, particularmente, el Padre Mier, cuyo ardor republicano ilumina la Independencia con resplandores de incendio. Aparece también Gonzalitos, esa suave figura que es en una
franciscano, humanista y hombre de
ciencia; y tras de él la serie de generaciones de maestros, y la Escuela Normal. La memoria de la ciudad se halla poblada del espíritu de sus buenos
gobernantes, caudillos militares y civiles, directores de empresa y de la
inúmera multitud, entre todos lo.s cuales la han ido alzando del barrizal y la
choza, a la calzada de pavimento y a la
casa de cantera; del campo, al taller y
a la fábrica: de la lucha incierta contra el nómada, al espíritu del Derecho.
¿ Qué haremos nosotros, los contemporáneos, para proseguir esta obra que
han hecho el tiempo y los hombres?
Limitar nuestro homenaje al recuerdo y a la admiración, no salda la deu-

da histórica, a menos que prescindiésemos de la idea de perfeccionamiento
de la Sociedad y del individuo. En
tanto que haya Historia toda generación recibe de otra y entrega a la siguiente una tarea siempre ínconclusa,
a la vez que una determinada energía
con que llevar a cabo la empresa propia de cada edad. Esta ley de la continuidad del esfuerzo es la base de lo
que se denomina progreso humano,
aunque la meta ideal se mantenga inaccesible.
Muchas generaciones antes de nosotros, y otros primero que ellos, algunos hombres pensaron estar edificando una ciudad, cuandli no pasaban de
darle principio. Y si al llegarnos el
turno creyésemos que no hay más que
hacer, sino agradecer la fortuna de
haber tenido tales antepasados, en ese
preciso instante estaríamos destroz~ndo el monumento que merece su fama.
Sólo se conserva en el tiempo lo que se
somete a su mudanza. ·
A fin de darnos la plenitud de vida
histórica que hoy disfrutamos, consumieron su existencía muchos hombres
en el fuego de esa fuerza creadora de
pueblos y ciudades, que calcina los
huesos de los antepasados para abonar
la entraña de la tierra en donde habrá
de florecer una nueva espiga. Edades
y generaciones se han sucedido pasándose de la mano un juramento de lealtad en el propósito como una encendida antorcha. Al llegar nuestro turno es
de rigor prender más puro y más alto
el fuego espiril\Jal que edifica la ciudad siempre inconclusa -la del cuerpo y la del espíritu. Con lo cual seremos verdaderamente fieles a la memoria de los antepasados, con un recuerdo que no envenena el alma porque
desprende la vida del pasado paralitico y la empuja a la conquista de riberas fnexploradas.
J{agamos, por tanto, en honor de
nuestros antepasados lo que ellos nos
dejaron en honra: sostener el impulso
que hace rendir el fruto prometido
por cada día, mientras la esperanza
hila el tiempo venidero. Seamos fieles con ellos en el espíritu perpetuando, más que su nombre, la ley por la
cual lo consiguieron, la de consumir el
afán en una empresa que no habían de
ver sus ojos y con la cual también los
nuestros están alucinados: la pura y
luminosa eternidad de una ciudad perfecta.
(Tomado de Armas y Letras,
Año III, No. 9, Sep. de 1946)

El viejojrazo de la ciudad pone de manifiesto las más eminentes categorías del pensamiento y la existencia española.

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!LA lllDlEA" lHlllSlí
Raúl RANGEL FRIAS

a Historia significa tanto para los modernos como el Kos•.
mos para los antiguos. Dios en el orbe cristiano y el Esta•
do en las ideas del Siglo XIX. Podrían aducirse ejemplos
significativos de cada época, pero nadie más ilustrativo en•
tre los modernos que Spengler -intermediario de las fases fina•
les de esta corriente- cuando se expresa en los siguientes térmi•
nos: "El Estado es la historia considerada sin movimiento; la his•
to_ria es el Estado pensado en movimiento de fluencia". Con esta
otra alusión: "La Política, he ahí nuestro destino".

L
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11

La presentación de este fenómeno
en el plano de la filosofía corresponde
a las teorías del historicismo y de la
Razón Vital. La primera penetra hasta
las regiones en que se sueldan los con~
ceptos teóricos del entendimiento, las
tendencias de la voluntad y ciertas exigencias que expresa la vida en formas
plásticas. Es lo que se llama una concepción del universo, cuya unida~ interna enlaza una estructura cuajada de
significaciones y valores relacionados
entre sí, como una constelación, y dotado el conjunto de cierta dirección
unitaria. Por esta vía habría de .esclarecerse que la Idea de la Historia cumple ahora las veces, expresada en metáfora, de una estrella polar para el
sistema o estructura de los acontecimientos contemporáneos. Lo mismo
que a su turno desempeñaron la Idea
del Estado, de la naturaleza organizada por el destino ciego, o la obra de
una providente voluntad divina. De
este proceder se obtiene una fisonomía
que organiza con la expresión de la
vida los rasgos, al parecer · desasidos
unos de otros, que son los hechos de la
vida contemporánea.
Sea que sin embargo del atractivo
estético de semejante método, la explicación no llegue muy a lo hondo o por
mucho que penetre no sea decisiva,
esta razón no se mantiene sino a costa
de retroceder levantando la plaza sitiada. La Idea de la historia y la función que cumple en nuestro tiempo
debe ser explicada por el mismo método que las sucedáneas a las cuales ha
venido a reemplazar. Ahora bien, Si
se explica la historia por una idea dominante, al llegar el proceso de los
acontecimientos de la edad contemporánea a la misma Idea de la historia,
se hace coincidir en una identificación el espíritu y Ja· realidad.
Esta autosuficiencia de una Idea que
explica lo otro y sirve de razón de si
misma es aquí la conclusión de un
proceso real, cuando en otra Metafísica como la de Descartes se promueve
como el primer artículo de un programa de la inteligencia. Con la ventaja
para esta última de que la Idea queda
despejada para ~uevas lrazañas, en tanto que cuando se la propone como conclusión del proceso histórico, todo el
pasado queda reabsorbido en el presente y el futuro se encoge hasta no
quedar lugar para Ideas o acontecimientos nuevOs. Se tiene la sensación
de que los tiempos han llegado a su
cúspide y de ahí van a despeñarse en
el abismo.'
Semejante teoría de la Idea histórica
llega, cuando ella misma se impone como concepción del universo, a la visión muy significativa de un fin del
mundo, del humano si no es que de todo entero. De donde se sigue, con inflexible necesidad, la conclusión de
Spengler de que la política J!S el destino del tiempo, o sea, una especie de
aniquilamiento del mundo humano
que ejecutarán los arios, inocentes y
límpios de sangre. Ahí es nada San

Juan con el Apocalipsis, ni Hegel con
el espíritu absoluto. En aquel queda
en pie una Justicia extrahumana y en
el segundo un juicio inmanente al proceso histórico, a cuyos términos quedan sometidos ambos. Pero en esta
humanísima razón todo resulta viable
y de todo absuelve el movimiento de la
historia. Nosotros, por lo que en ellos
nos va de la propia existencia, nos preguntamos: ¿ va en serio la vida o será
sólo un juego?
Pero quizá. haya una razón vital, ya
que no histórica. Es decir una autosuficiencia y justificación que no se
reserva para un momento determinado
del. tiempo, sino que acompaña y prodiga su vigor a cualquier instarite.
Con lo cual se pretende justificar la
llistoria-y la Idea de ella misma por un
sistema mucho más flexible y rico en
consecuencias. Las concepciones del
Un'iverso como unidades espirituales
tendrían una explicación, a su vez, en
el autodespliegue de la vida que lleva
consigo en cada caso sus propias razones, limitadas y concretas dentro de
cada paso de sus creaturas. Y si la vida no tiene una razón de ser de orden
metafísico, o fundamento de su esencia, es que va de por medio su propio
ser. Una vida que tuviese consistencia
metafísica estaría confinada a una especie de Já realidad, rincón del Universo a donde las cosas se darían cita
para entrar al sistema de los registros
de la inteligencia; y esto no seria vida,
la cual se siente interiormente como
crecimiento y potencia que se ensancha, sino la sombra vaga de aquellos
fantasmas de seres que Platón encerró
en la caverna a ]a expectativa de una
caravana de sombras de las cosas.
La vida es cuerpo, es decir, potencia
de la carne que se construye a sí misma órganos por ex plorar en torno y
fija sus ilimitaciones como facultades
del alma. Percibir, que es ya atender
de antemano, preferir y obrar en las
cuales se expresa y se asimila el contorno; y, por último, hasta·hoy, aunque no para siempre, la vida inventa
Ja intimidad del eSpíritu y la exterioridad de un mundo para entregar a su
propio afán devorador el espectáculo
de si misma.
La Razón vita] es esta última conciencia que la Vida ha desarrollado
para comprenderse y, quizá también,
para alzar su sa·via a la nutrición de
los frutos muy altos del árbol del tiempo. Esfuerzo similar que ha culminado varias veces en la historia: cuando
el hombre ensayó entender la vida de
donde procede como el ciclo fatal de
la generación y la corrupción de las
cosas atadas por la ciega necesidad,
o cuando las creyó dispuestas por obra
de una voluntad divina para que en
ellas ejercitase su capacidad de creatura celestial. También el Estado, a su
turno, como momento particular dentro de otras fases, dió al hombfe una
conciencia de la vida como poder. La
Idea de la Historia, en Ja penúltima fase, promovió idéntica pretensión mos-

trando la desilusión de todas las anteriores ideas y obsequiando al bombr('
la resignación de no rendirse en firme
a ninguna.
En el fenómeno que confrontamos
hoy adviene, por último, la Razón ·vital, con la cual el hombre se ha propuesto dar la embestida al más recóndito de todo los secretos: el de su propia existencia, envuelta y disimulada
bajo múltiples formas. La suma de éstas, o sea la Cultura objetiva, habrá de
fundirse y fluir al calor de la -nueva
hazaña: conquistar para la vida la Historia entera y darnos el lujo de estrenar un nuevo ser.
Por múltiples y decisivas que sean
-que las hay- las objeciones a esta
doctrina, debe acreditársele el atractivo de ser un programa donde la MetafíSica no se regala ni se rinde a un asedio de ·sutiles razon·es, puesto que sólo
se conquista poniendo a contribución
las entrañas, los juegos de la vida y
una serena mirada dominante. Ambas
teorías proceden, no obstante, de formas intelectuales emparentadas entre
sí.
La Idea histórica es una ·prolongación del pensamiento político eQropeo
que persigue una estructuración laica
de la Sociedad humana, para sustituir
a la desvanecida complexión de los
impulsos religiosos. En este sentido se
puede esclarecer una línea de filiación
más entre el pensamiento de Kant y el
de Dilthey. La interpretación del Estado, a la par que la elaboración filosófica de la Idea histórica, han sufrido un idéntico proceso de secularización, primero, para avanzar en seguida desde la interpretación como poder
hacia una valoración de tipo económico y, por último, a su comprensión como una totalidad cultural. Las variantes de este totalismo metafísico, de Hegel, a las múltiples interpretaciones
críticas y continuadoras del pensamiento de Kant; hasta las doctrinas de
inspiración organicista como la de
Spengler, que tiene antecedentes en
Hobbes.
De igual manera, la Metafísica de la
Razón Vital pone a su servicio un poderoso móvil de la conciencia occidental, cual es el descubrimiento y la marcha del hombre sobre sí mismo, no sólo a través de la actitud crítica de la
conciencia, sino en la integridad de
sus actos, por lo que se propone y hace alumbrado por la idea de su dignidad, como el ejemplar más selecto entre los seres existentes. Es el antiguo
lema "conócete a tí mismo" elevado a
potenc'ia de realización; esto es, que
no concluye E:n los artículos de una
sentencia, sino en e1 requerimiento de
lanzarse a nuevas aventuras, en plan
de conquista de riberas incógnitas aunque interiores a él mismo.
Ambas concepcioneS se aproximan
en algo más que un punto. Desde luego en éste: Dejarnos a la puerta de un
mundo desconocido, en cuya frontera
se despide de nosotros el discreto y sabio guía, que nos ha mostrado todas
las desilusiones del mundo, o del infierno según se prefiera la metáfora,
sin siquiera encomendarnos a una dr
las potencias celestiales, o por lo menos al amable ángel que intercede por
Dante. La Historia o la Vida son el infierno sin gloria de la Metafísica moderna.
Aun con la pena que estas con,clusiones acarrean consigo no nos quedaría
más remedio que aceptarlas con estoi-

ca serenidad, si es que no hubiera un
camino para reducir la historia, y con
ella las formas objetivas de la Cultura
a términos de experiencia humana.
Una reducción a modos que no. tras-•
ciendan al sujeto que los engendra.
Porque buena parte del malestar intelectual que suscitan estas doctrinas
proviene del valor sustantivo y absoluto que otorgan por anticipado a los
entretejidos· de ta meditación-la historia o la vida que han de reencontrar
otra vez en el hombre como su principio y motor único. Al aproximarse las
extremidades de la curva, aun cuando
no se componga un circulo viciosÓ
donde el principio y el fin se confunden en un solo punto, por lo menos se
configura una espiral en la que el tiempo mantiene a distancia y cuida que
la identidad entre el sujeto (hombre)
y el objeto (historia o vida) no recaíg~n sobre el mismo instante, sino que
se persigan el uno al otro en una fuga
incesante.
Et empeño de reducir la naturaleza
y las formas de la Cultura a unidad inmanente al hombre, a través de la interpretación de la historia o de la razón vita], propende a conceder al "todo" o total de la explicación lo que se
ha negado a ]as partes, una realidad
trascendente a toda experiencia, un
absoluto incógnito · más alla de cualquier filosofía, religión o poética. Concluye en un purismo: la filosofía de la
filosofía, la politimi por la política o
la vida por eJla misma.
A tono con esta propensión la Idea
.histórica, que originalmente Se presenta cómo una metodología de las ciencias culturales, asume posteriormente
el carácter de una filosofia y particularmente de una Metafísica, al exprimir todas sus consecuencias ella misma o sus continuadores. Es la Razón
vital que se ·anuncia como remate y
consagración de aquellos avisos proféticos.
El paso y transformación de· la inicial metodología en sus jugos metafísicos se realiza mediante ]a noción de
vivencia, que se entiende como el modo original de toda realidad humana
objetiva, la cual antes de ·ser libro, estatua, código, está inserta en una estructura psiquica de funciones múltiples y totales, desde donde sale disparado el tema motivo dominante -intelectual, volitivo, o estético- a su realización o cumplimiento efectivo. En
la obra cuajan, parte realizándose y
parte frustrados los significados vitales que la engendraron, e1 desarrollo
efectivo y los valores c¡ue presidieron
el acto.
De esta vivencia se tiene un saber
inmediato en los actos propios; y ~es
además el fundamento para la inteligencia de los ajenos, mediante la comprensión o r evivencia rleºla generátriz
por donde fué llevado el prójimo. En
este último caso la comprensión o revivencia recorre el camino inverso:
desde la expresión, haria la estructura
de funciones de donde la vivencia se
proyectó en un desarrollo o procesO
culminante en la obra. Camino de ida
y de regreso donde el saber se mantiene en los limites de la propia conciencia humana, porque pasa desde la -vivencia, que' en cierta manera es ya un
saber, al conocimiento que es una nueva vivencia; y de la expresión - lo humano objetivo- hasta .la revivencia,
que es su fundamento. Este método
reproduce para la historia los concep-

tos Kantianos de "fenómeno", "categorías del entendimiento" y el irreductible 'noúmeno" o "Cosa en sí", en
la construcción paralela de las nociones de "expresión", ''significado, valores y fines" y "vivencia".
Basta avanzar de la actitud crítica,
o en otros términos, de una especie
de deducción trascendental del conocimiento cultural a partir de su sujeto propio, la Historia, hacia los trasfondos de la Vivencia, en una doctrina
de carácter realista, para que broten
las yemas metafísicas, como la de la
Razón Vital. Proceso intelectual que
tiene gran semejanza con el que originó los sistemas del Idealismo alemán a
continuación de la crítica Kantiana.
En 'igual sentido, es significativo
que la construcción ideológica de Dilthey esté suspendida de este hecho: el
factum de las Ciencias Culturales. En
otras palabras: del hecho de que se
hayan integrado estas nuevas disciplinas, las cuales difieren de las científico-naturales en que estas últimas operan con los conceptos de necesidad y
determinismo, mientras aquellas se enfrentan a la libertad y al ser espontáneos del hombre. Este hecho impone
la necesidad de encontrar un método
de intefpretación que concilie las contradicciones de unas y otras salvando
la realidad de cada una de ellas. La
fórmula de la reconciliación se propone con la subsunción de los extremos
a un tercer término todo-poderoso y
auto-suficiente que ahí es la Historia,
pero que más delante puede ser la Razón Vital.

ria". Hasta qué punto se arrastra una
a la otra cuando la meditación filosófica arranca directamente de las ciencias culturales, no así del nivel más
bajo donde se sitúa la experiencia histórica inmediata que tiene cada hombre, es un punto que parece decisivo
para la comprensíón del equívoco, que
encierra la teoría del historicismo.
¿Existe una experiencia inmediata
de la historia? La respuesta podrá venir por la negativa, si se hace derivar
el conocimiento a través de las ciencias particulares donde se ofrece el saber organizado del pasado humano,
con el cual tomamos contacto a la manera y modos de cualquier otro conocimiento teórico, por las informaciones contenidas en los juicios que se
trasmiten las generaciones.
Se trataría, en suma, de esclarecer
previamente el modo de producirse la
historia, como experiencia personal de

indiferenciada de estructura o nivel
psíquico homogéneo a todos nuestros
actos, repetirá sólo et momento del
presente y por más que ensanche el
ámbito de sus representaciones con
noticias a las cuales adhiera una fecha, no podrá jamás recrear el pasado: la Historia se despliega 'en capas
distintas y yuxtapuestas. De ahí la necesidad de encontrar •su conexión en
un método de interpretación, es decir,
en un momento ideal ajeno al tiempo
y, sin embargo, que reproduzca su
configuración.
No hay, ciertamente, una vivencia
particular a manera de un saber inmediato que p.os haga patente esta posibilidad que tiene el ser humano de manifestarse o presentarse ante su conciencia como un pasado actual y un
futuro que se ~stá cirniendo ya desde
el presente. Pero si hay una experiencia de la Historia que nunca Se refie-

Hay algunas razones para no aceptar el paralelismo de situaciones entre
las Ciencias Físico-matemáticas, a las
cuales se enfrenta Kant y las hist&lt;\ricoculturales, que sirven de punto de partida a la nueva sistemática filosófica.
La naturaleza aparece ante aquél Como
una legalidad objetiva conquistada sobre la realidad y cuya máxima expresión es la obra científica de Newton.
La vida histórica, por contra, surge
como una realidad, objetivamente válida pero infundada en cuanto a una legalidad de Ja cual sea su explicitación.
En la primera situación se hace la crítica del conocimiento a la luz de leyes
objetivas, en las cuales se insertan por
los extremos el sujeto (hombre) y ~l
objeto (naturaleza). En la critica de
]a Razón histórica~ no obstante la semejanza nominal con la realizada a
nombre de la Razón pura 1 se realiza
otra cosa que una investigación del conoCimiento histórico sujeto a leyes,
pues lo que se pretende justamente es
dotar de una legalidad peculiar al pasado humano. Y esta pretensión Se ejecuta imponiendo a esa realidad. una
estructura derivada de la constitución
espiritual del hombre en su estado
presente.
Ahí es nada San Juan con el Apocalipsis
Se puede inclusive llevar las formas
filosóficas de la investigación bajo un
cuidado y discreto hábito empírico, a
tal punto que sea el propio pasado humano, por la investigación concreta la cual se tiene conocimiento y pose- re a los actos aislados del recuerdo, de
de fases y figuras históricas, el que re- sión a la vez. Esta investigación ten- la fantasía o de la ,,o}untad, sino en la
vele tras la calidad de los hechos pu- ·dría que dejar a un lado el problema cual colabora toda la conciencia. Es
ros y simples, esas estructuras psíqui- del sentido o programa que cuinplen algo semejante al desdoblamiento encas o espirituales que- ya se introduje- los acontecimientos, que se le designa tre el yo y el prójimo, este mismo yo y
ron todas, de rondón,_ al aceptarse el también con el nombre de Idea histó- las cosas, entretejidos indistinta y ori"factum" de las Ciencias histórico- r.ica. La confusión de uno y otro te- ginariamente en la infancia. Sólo que
cu1tura1es. Pero, ¿no son estas disci- ma es el equívoco fundamental del his- ocurre a otro nivel psíquico en el cual
plinas Jas que pretenden, sin atreverse toricismo, cuya faena consiste en dar- han sido sobrepasadas aquellas etapas.
La conciéncia histórica es la forma
del todo, tener la explicación de lo hu- nos por un análisis del saber inmediade
esta experiencia, que es un momento
de
1a
historia,
una
elaboració;n
filomano'? Más que requerir un fundamento para su legalidad, esas Ciencias sófica de la Idea, sólo que concebida to en el desenvo]vimiento del ser huestán precisadas todavía de encontrar al modo de una teleología inmanente, mano, no exclusiva de nuestro tiempo
en 1a forma de un fin concreto para ni absoluta para explicar todo el pasaal hombre mismo.
Por último, conviene advertir que la cada proceso y figura del tiempo con do del hombre, mucho menos su vocaaceptación del "factum", G sea el he- centro sobre sí mismo. Lo que salva ción o destino. Por vía de simple encho de la constitución de las Ciencias una apariencia d.e doctrina sin prejui- sayo, a reserva de una fundamentación posterior, me parece que esta exhistórico-culturales, nos pone ante muy cios ni supuestos previos.
periencia se suscita donde se. dan esEn
cierto
orden
psicológico
toda
vicomplejas cuestiones que se pasan por
alto con esa fórmula, entre las cuales vencia es una actualidad, asi sea que tas condiciones: una conmoción inte~se destacan la que se centra en el pro- sobre ella gravite el pasado y discurra sa._ de la conciencia que afecta las esblema de la "experiencia histórica" y premiosa al encuentro del futuro. Un tructuras sociales y, a la vez, las de rela que se refiere a la "Idea de la histo- análisis que se mantenga en esa zona presentación del mundo, en que venia

discurriendo aquélla; un sentimiento
de abandono y de desesperanza; y un
anhelo por recuperar cierta entrevista
y deseada unidad de destino común
al hombre. Podrá revestir la forma y
el fondo de una conciencia religiosa,
en torno a la idea de la providencia;
ser un modo de la expresión filosófica
o científica de la Naturaleza; o también; sin que ella agote sus posibilidades, quedar dominada por la mentalidad política ele un mundo lleno de
amenazas y promesas de este orden.
¿Cuándo se da la experiencia que
condiciona el nacimiento de la Idea de
la historia, esto es, la organización del
mundo humano y natural en pasado,
presente y futuro? La conciencia humana es solidaria en todas sus maniíestacioneS, de manera que no puede
tenderse una linea de evolución con
diversas etapas recorridas en el camino, sino que es una especie de ovillo
cuya 11Unta no aparece por ninguna
parte. Así, no debe entenderse que la
manifestación de la conciencia histórica, a través de una concepción religiosa del mundo, sea una especie metafórica; y otra más próxima -aunque todavia como crisálida'-, la que
se estructura en torno de un concepto
científico-natural; hasta el arribo de
esta espléndida mariposa que es nuestra propia experiencia de la historia.
Todas ellas son tan originales y propias como la nuestra misma.
Una especie de fenomenología de la
experiencia histórica pondría al descubierto no una, sino varias formas
potenciales en que se organiza y configura en diversas especies el conoci•
miento relativo. Una de ellas habría
de referirse a la Idea de Dios corno
padre y Creador; otra al concepto de
una legalidad natural de las cosas; y
otra más, sin que con ello se excluyan
las anteriores ni se limite a estas el número, la idea del Estado o de la Sociedad como una vinculación superior y
necesaria al hombre.
Otro terna que podría esclarecer una
investigación de esta especie, es el de
las relaciones y parentesco de la Idea
en la conciencia histórica, bajo sus diversas fonoas - según el contenido de
representac,iones que corresponda a
cada modalidad- sólo que teniendo
de común entre si ciertos conceptos
con funciones paralelas. Tal, por
ejemplo, el de una estructura o esencia original del hombre -Edad de
Oro, Paraíso, estado de inocencia o comunidad primitiva-; la.. idea de una
pérdida o frustración del mismo -adviene la Historia por ol:&gt;ra de la violencia, el pecado, la civilización o la propiedad privada; y un concepto teteoló.gico que implica una recuperación, regreso o reconquista del pasado, trátese de una fé salvadora, de una liberación espiritual por obra del arte, de Ja
Ciencia y de la Técnica o de una regeneración humana en la ejecución de
una Utopía.
!'.a teoría filosófica de la Historia en
plan de Ciencia disimula idéntica organización de sus conceptos bajo el
manto d~ la abstracción y. el formalismo teórico; organiza el más remoto
pasado humano en torno a la idea de
la naturaleza o de la vida; introduce
posteriormente el espíritu humano como una desviación; y vuelve sobre sus
pasos con la Idea histórica como síntesis suprema donde los extremos originales han quedado reabsorbidos. Este proceso puede concebirse corno simultáneo a un instante cualquiera del
tiempo humano o desenrollarse a través de todas las épocas hasta nuestros
días, pero el esquema de.-la concepción se mantiene idéntico al de las teorías filosóficas de la Historia, con lo
cual se hace posible reducir a todas a
una común experiencia del hombre.
(Tomado de la Revista Universidad,
No. 7, 1947)

Pág. 9

Pág. 8

'

�creído que la cultura, en la cual está el
aliento de la misión universitaria, es
una corriente, un espíritu, una fuerza
que presta alma a los procedimientos
técnicos, a los medios de adieStramiento, a las capacidades, -a que provee
también la Universidad-, pero frente
a las cuales recoge y conserva su substancia de humanidad.

+
i joven y eterna Universidad: Yo debería haber llegado

M

Por valiosos y necesarios como lo
son, y debemos dec1arar que lo son
positivamente, todos los procedimientos de la técnica derivados del cultivo
de la ciencia, todos los medios rle
adiestramiento personal y colectivo, la_
Universidad representa algo más, algo
más allá, siempre y en cada momento
de esa perfección. Representa, en primer lugar, ¡ay de la Universidad que
olvide esto!, r epresenta la carne misma de la palabra, como esencia moral
1

tades públicas, sangre que malgastamos día a dia en oficios y menesteres
de índole ordinaria, pero que conserva y engrandece el poeta y el hombre
de letras y que es, el alma del aula, de
la expresión humana, de la transmisión y gl'andeza de nuestros conoCimientos, virtud de la ensefianza íntegra, de las primeras letras hasta la última instancia de la educación superior.
A la palabra, que debemos respetar
como uno de los vasos sagrados que
llevan de generación en generación los
hombres, donde se vierten las voces
de la filosofia y de la ciencia, desde la
tradición griega hasta el presente, se
deben consagrar los esfuerzos más sólidos de nuestro espíritu, por su perfeccionamiento y encima de todo, por
su verdad.

los hombres. Verdadera cultura es fundamentalmente aquello que la acepción
del término indica, el cuidado, la elevación y el perfeccionamiento del ser
humano; que comienza por entender
que sin las básicas funciones de la
economía y de los procesos sociales,
sin la más elemental simpatía por la
vida que crece, no puede aspirar a representar con palabras engañosas, un
sentido contrario de aquel que se constituye precisamente por esas situaciones fundamentales.
La l 1 niversidad, que es palabra, que
es cultura, debe reconocer, por encima &lt;le todo, que es la verdad y la Ji.
bertad de esa cultura; pan nutritivo,
en efecto, y no simple retórica vana;
último tramo en el que se cierra el ciclo vital que comienza por el cultivo
de los campos y termina por la ense-

los hombres. ¡Qué espectáculo ver a
nuestros campesinos! Qué espectáculo lleno de advertencias para los intelectuales de México, ver nuestros campesinos abandonados de palabras. No
tienen la riqueza de la retórica, pero a
ellos debemos fundamentalmente el
caudal de que ·disfrutamos, la vieja
cultura clásica de nuestro recreo.
No olvidemos nunca la lección de la
historia y del presente; la lección de
culturas desarraigadas que acaban por
morir, entristecidas por la falta de
una savia que venga desde abajo, cortadas _del aliento vital que les proporciona ,•olver a la tierra, el grano fecundo que los campos han logrado alzar entre los surcos para beneficio de
los hombres. No olvidemos, mi Universidad, la responsabilidad que tenemos con nuestro país, ante nuestra Pa-

a estos patios pertrechado con mis mejores armas de re•
tórica y de claro pensamiento. Debería haber previsto
que la emoción derrumbaría mis palabras al pisar de
nuevo los corredores del Colegio Civil, a donde en años remotos,
lleno de fé y de esperanza, conmovido y respetuoso, llegué a sus
puertas para iniciar mis estudios de enseñanza superior.
Nada iguala la emoción que he sentido hoy al verme de nuevo frente a
las tradiciones y a los venerables maestros de esta Casa, que guarda los recuerdos y las inquietudes del adolescente y donde encarnan tantos bellos
ideales. He preferido, sin embargo, exponerme a una emoción que brotase sin
artificio, surgida de la vivencia que
tenemos los universitarios y yo de esta
obra en común. He preferido que mi
pensamiento surja de una intención
directa ante los hechos, nó elaborada
de antemano, y que reproduzca la virtud de aquella inserción de mi mismo
en la superior voz de las generaciones
· todavía viva en las aulas, patios, muros y bardas añosas .del ilustre Colegio
que es hoy la Universidad de Nuevo
León. Voz unánime, mü.ltiple, clamorosa, que recoge los afanes de la convivencia escolar y que aspíra el aliento de la juventud cual nueva savia que
trepa por las ramas de la vida.

días aquellos de la vida juvenil!-, como lo dec1aro con satisfacción, en ]os
patios de la vieja escuela que guarda
mis recuerdos juveniles, tuv·e el orgullo y la satisfacción de haber presidido la Sociedad de Alumnos del Colegio
Civil del Estado, como años después
los destinos de la Federación de Estudiantes de Nuevo León.
:Más tarde, en épocas agitadas y conmovidas de mi Universidad, la de aquí .
y la de allá, la misma, la de todos los
mexicanos, presté mi esfuerzo, mi pensamiento y mi palabra a movimientos
estudiantiles que representaban 1a verdad de una protesta juvenil. Llegué
8Iguna vez, con legítimo orgullo, a
ejercer de Consejero Estudiantil por la
Facultad de Derecho en el Consejo
Universitario de la Nacional Autónoma de México; y serví también una cátedra en la Casa Mayor Univer$itaria
de nuestro país.

Que en cierta .forma haya podido yo
obtener éxitos y ganar prestigio para
nuestra Casa, es obra de esa fuerza que
me poseía y qqe representaba la comunión en el afán de la juventud generosa de mi Estado; la misma que me
proporcionaba la devoción de los maestros de mi Casa; la qne procedía de la
seguridad que al través de maestros
y de juventud, mi vida y mi voz seria
simple y sencillamente pueblo, vida y
voz de México.

Cuando hube de emprender, por el
mismo sentido de los acontecimientos
y el mismo rumbo de la historia que
se impone a los hombres, el camino de
regreso a mi hogar, a la ciudad amada; cuando estuve de nuevo en Monterrey de mis años adolescentes llenos
de ensueño y de cariño; entonces, otra
vei la misma voz, la vieja voz, la
eterna ,,oz colectiva de pueblo que
me guia, enderezó mis pasos por los
senderos de la Universidad de Nue- venido a despedirme de esta juventud campiña, pegado el oído en la tierra;
vo León. Me puso aquí y all:í: en la generosa, de estos maestros abnegados, las voces de la sangre y del espíritu
Fué ese mismo impulso que me hizo Facultad de Derecho, en la Escuela de esta Casa que es mi vida? En medio del pueblo, no pueden ser cambiadas
acudir a las aulas de esta Casa y que Nocturna de Bachilleres, en el Depar- de esta noche magnifica, mienten las jamás. A esas voces -destino que me
me ponía trémulo al reconocer des- tamento de Acción Social Universita- estrellas si responden que yo me voy ha llamado inexorablemente por encide entonces la cita cog una vida supe- ria; y luego, con qué palabras difíciles a despedir de la Universidad de Nue- ma de mis potencias y de mis debilidarior del destino, a la cual me he ren- pronuncio: en la Rectoría de la Uni- vo León. Podrá existir, en términos des, a entregarme a causas superiores,
dido y me he humillado, respetuoso versidad de Nuevo León. ¡Con qué generales, una distancia; podrá en el en forma permanente y definitiva; a
de la ley espiritual suprema que go- palabras dificiles, casi llenas de dolor, tiempo establecerse un cierto olvido; esas voces, que no se les puede traicio- _
bierna a los hombres y a las comuni- escucho hoy que se me llam~ Ex-Rec- pero hay en la esencia misma de la nar ni hay fuerza capaz de quebrarlas
dades, Quizá no haya habido un joven tor de la Universidad de Nuevo León!·; vida cosas eternas y definitivas, y con -en ningún instante, estuve entregado.
en el pasado ni un hombre en el pre- palabras que yo no había creido que esas cosas eternas y definitivas yo es- Estoy y estaré siempre entregado a esa
sente, con menos facultades personales pudiera soportar, que parecen cortar toy solemnemente enlazado. Y esto que corriente poderosa, a esa savia fecunpor las cuales reclamar derechos y de tajo todo el pasado frente a todo el declaro hoy, es la confesión del estu- da que viene desde las más hondas raíservir con más devoción sus propias porvenir, palabras que señalan un va- diante de ayer, del incipiente maestro ces de mi pueblo. Porque he creído en
obligaciones. Seguro estaba, entonces, cio y un hueco; que me resultan de de apenas hace poco, y del Rector que ellas es por lo quehe creido en la Unicomo estoy cierto el día de hoy, que una intima pena en este sitio, que fué vuestro amigo, enlazado en forma versidad.
por encima de las debilidades y de la,;. guarda junto a los viejos recuerdos, tal a su propia Casa, Q.ue sólo destrupotencias de los hombres, gobierna las esperanzas, la simpatía, los anhe- yéndose su vida podría derrumbarse
Si yo pensara que la Universidad de
una dirección y un sentido espiritual los de un Rector, que no quizo ser en- su fe- y -su esperanza en la Universidad. Nuevo León es tan sólo un conjunto
de los acontecimientos; certeza a la tre los estudiantes sino uno más, el
de recursos adjetivos, de procedimienque ayer se rindieron mis facultades, adelantado de todos ellos, y entre los
La convicción de un hombre puede tos 'técnicos, de medios para adiestrar
las potencias mismas de mi ser, para nuw~tros sino uno menos, aquel que ]legar a quebrarse, los propósitos de a los hombres, no tendría esta pasión;
entregarme como lo hago hoy al nue- tenia Ja obligación de servirles.
un día pueden sufrir un giro nuevo en no hubiera podido entregarme a ella
vo curso de la vida que me pone al
presencia de otros acontecimientos, en la forma devota y humilde que lo
servido de mi Patria.
En esta cuadrícula de nuestro viejo pero para aquellos qge desde la juven- he hecho. Siempre he considerado que
patio del Colegio Civil del Estado, he tud y aun antes, desde la adolescen- el tesoro más preciado, la misión ver·Ayer, de estudiante -¡gloriosos venido a pronunciar mis palabras de cia, hemos obedecido aquellas voces dadera de la institución universitaria,
despedida; IY se dice despedida con fá- que obligan la vida, voces del destino, consiste en prove"er a los hombres de
* NOTA: Discurso pronunciado por el Lic. cil naiuralidad ! ; ¿podré yo despedirme que se dejan escuchar, como lo hace un sentido . . de la vida, antes que de
de la Universidad de Nuevo León? ¿po- ·el hombre de campo a distancias for- unas armas con las cuales r ealizar proRaúl RangeI Fi;i.aS en 1os ,patios del Colegio
Civil la noche del 17 dé Abril de 1955.
i:lrá ser 'cierte que en esta noche yo haya midQbles con el p·aso más ligero por la vechos propios y ajenos. Siempre he

"el ilustre Colegio que es hoy la Universidad de Nuevo León ..."

La palabra misma, sin embargo, puede ser pervertida en oficios retóricos
y adulterada por la técnica, o empobrecida por intenciones que llevan
consigo
la pérdida de la condición huAunque puede quedar comprometida en turbias empresas, es siempre la mana. Si debe servir y dirigir la auexpresión y el espejo humano; pal~- téntica cultura humana, como encarbra, voz, lenguaje, que no hemos fabri- nación de la historia y de los esfuercado los hombres del dia de hoy, que zos de la ciencia, del pensamiento filola recogemos trás de un largo esfuer- sófico y de la técnica, ella misma se
zo humano; y representa el triunfo del subordina a los valores más altos de la
hombre -aspiración a lo infinito Y yerdad y de la libertad.
negación de la naturaleza en la histoLa cultura, en que se representa toria de la libertad-, del hombre que
mediante la palabra fué capaz de in- do esfuerzo humano, es un modo susventar la filosofía y la ciencia.
tantivo de la vida, una incorporación
del ser mismo y no sólo lujo u ornato
La palabra, que en otros giros de la
del espíritu; y en nuestra Patria, partihistoria, ha tenido capacidad de t~ansportar la llama inflamada de las hber- cularmente, es algo más: pan y vida de

del ho~bre, como vaso y ofrenda 'cte l_a
inteligencia, de la emoción Y de la libertad.

fianza de las letras, verdad y libertad
como vida de nuestro pueblo.
Significa la cultura algo más que el
conocimiento cuidadoso y detallado
ele la historia, de la organización de
la materia o de la vida, consiste en la
transmisión de la sangre y del espíritu, en la concesión de unas generaciones a otras, de fuerza, de capacidad
para seguir actuando. No puede ignorar las adversidades, los dolores, los
sacrificios colectivos con los cuales
está hecha, con los cuales está construído el último piso del pensamiento
humano. Es espíritu, solidaria y profundamente responsable de las raíces
de que se nutre, que consisten de sufrimiento, hambre, pena, y lucha, lucha en que las palabras abandonan a

tria. No olvidemos que podemos representar flor de un instante, fragancia momentánea, si no llevamos nuestra palabra, nuestra verdad, nuestra
vida, en obligado regreso de fecundación a esas corrientes subterráneas, a
esa savia que alimenta y que lleva hasta lo más delicado del follaje, su mensaje de nutrición y de belleza.
No olvidemos, mi Universidad, mantenernos en contacto y adheridos a los
problemas sociales, a las adversidades
de nuestro campo, a los sacrificios de
nueslros obreros, a las dificultades de
nuestra clase media. No olvidemos que
la juventud nos proporciona a nosotros los maestros1 el sentido y el rumbo de la historia; y que si tenemos la
obligación de poner en sus manos las

Pág. 11

�" ... mi Universidad, la de aqui y la de allá, la misma, la de todos los mexicanos ..."

letras, el pensamiento y la ciencia, la
propia juventud tiene el mensaje que
debe fecundar esas letras, para que entre unos y otros podamos integrar la
verdad fecunda, la verdad completa,
la verdad auténtica. Una verdad que no
sea el provecho ni el patrimonio de
unos o de otros, que sea capaz de cobijarnos entre esperanzas y derrotas,
como esta bóveda inmensa de la noche en que se anuncian los luceros del
alba.
Al decir estas palabras como mi
mensaje final, quiero que representen
el íntimo sentimiento de un hombre
que no se despide de la Universidad;
que se aleja, pero que estará ahí, a
cierta distancia y en momento diferente, presente en la responsabilidad que
asume hoy, que no es sino la continua-

Pág. 12

c1on de la responsabilidad anterior;
hombre que no encuentra distancias, tiempos y mucho menos vados,
entre su vida de estudiante, de maestro, de Rector, y la responsabilidad
que como ciudadano tiene la obligación de ejercer el día de hoy. Que si
ha habido alguna verdad en sus palabras, es porque esas palabras han estado forjadas en el contraste de la resistencia y el ímpetu dentro de la comunidad universitaria; que tiene la más
profunda fé en la Universidad de Nuevo León, no como institución particular, sino como aquel sitio donde se escucha la voz clamorosa, unánime y
múltiple de su pueblo; de un hombre
que ahí, en esa Universidad, sintió los
pasos de un destino, que reclamaba
entregarse al servicio de su pueblo, y
que para entregarse a ese servicio co-

UR

menzó por hacerlo a su propia juven••
tud, tratando de ser el adelantado y el
compañero de ella y el servidor de sus
maestros.
Este hombre, que no se despide hoy,
ni mañana ni nunca, porque tiene el
derecho, y lo reclama desde hoy para
siempre, el pleno derecho, de volver
a repetir sus pasos desde la puerta de
entrada hasta la última barda de este
patio, de repetir sus pasos de universitario y pasar de nuevo por sus aulas, de servir y luchar por su Casa, este hombre considera que tal privilegio
se lo ha ganado, y nadie se lo puede
quitar, por sus años juveniles, por sus
horas de maestro y finalmente, porque
se lo ha impuesto la adhesión, el afecto, y la simpatía que los universitarios
le brindaron cuando fué su Rector.

¿Acaso es distinto haber sido el Rector de la Universidad, que ser uno de
los estudiantes de la misma, uno de
sus maestros o cualquiera de sus funcionarios? Mi Universidad va conmigo, ella no me dejará. Hay vocaciones
que el hombre no puede dejar, y la
mía más limpia y transparente, ha sido la de maestro. Ese patrimonio, ninguno de los azares de la vida puede
arrebat:írmelo; por ello, aquí junto a
vosotros, os pido que me acompañéis
en el sentimiento de un hombre que
no puede decir la palabra final de despedida. Para él, la Universidad es como una dimensión de su vida espiritual. Cuando este hombre triunfe o
fracase, no reclamará de vosotros ningún otro derecho, otra gratitud, que
llamarse un antiguo alumno del Colegio Civil.

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                <text>Armas y Letras, Boletín mensual de la Universidad de Nuevo León, 1955, Año 12, No 5, Mayo </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

AÑO XI

NUM. JI

NOVIEMBRE DE 1954

cÍa :lunción Social Garcilaso de la Vega en la
de la Ciencia
Poesía Lírica Española
Alicia QUIROGA VILLARREAL
1

1.
1

El conocimiento científico es un proceso que se caracteriza
por la indagación progresiva de lo desconocido a lo conocido. No
es fijo o inmutable, ni se le puede considerar como establecido en
forma absoluta o definitiva, sino que, como toda actividad humana, es susceptible de ser ampliado y perfeccionado y, de hecho, se extiende y se profundiza sin cesar. Este avance de la cien•
cia, ensanchando sus alcances y haciendo que se encuentra en
estrecha conexión con las otras actividades que el hombre realiza
y, lo que es más, entre el trabajo científico y las otras actividades
humanas se ejerce una acción recíproca indudable. Fundamente, la ciencia permite al hombre conocer los distintos aspectos del
universo existente, determinando sus múltiples manifestaciones,
descubriendo incesantemente nuevos procesos y penetrando de
modo más profundo en los hechos ya conocidos. Como resulta•
do de sus investigaciones, el hombre logra conocer las relaciones
objetivas que se cumplen entre los diversos procesos universales
y, entonces, puede reproducirlos en cond_iciones defin!das y ~e
acuerdo con planes que se ha trazad.o previamente, haciendo, m•
cluso, que los procesos se desarrollen en una forma peculiar, que
se distingue de su desenvofoimiento natural. Valiéndose 4e esta
acusada intervención en los procesos existentes, que se obtiene al
aplicar los conocimientos adquiridos a la satis/acción de sus ne•
cesidades, es que el hombre ejerce su dominio creciente sobre la
naturaleza y que va logrando la dirección de las fuerzas operantes en la sociedad de la cual forma parte.
De esta manera, el trabajo científico no es una actividad
que obedezca tanto al propósito de formular teorías consecuentes
y que se encuentren de acuerdo con determinadas experi_encias o
con ciertas aserciones, sino que representa, fundamentalmente,
los esfuerzos que hace el hombre para controlar las fuerzas natu•
rales y sociales, persiguiendo propósitos prácticos.
lo tanto,
la exigencia de consecuencia_ in~erna y de ~onform1dad con las
experiencias y con los conoc1m1~~tos an~enor~s, qu~ se obs~rv~
en la ciencia corresponde tamb1en a exigencias sociales practicas Como
demuestra la historia de la ciencia en cada época,
· tan.to la dirección y el sentido que se imparte a la investigación
científica, como los problemas que se ab_o~den Y las teorías que se
proponen para resolverlos, estan cond1cwnad~s por los proble•
mas prácticos de la sociedad, se c?~ectan con estos en todo m~mento y obtienen su comprobacwn cuan~o l~gran resolver dichos problemas prácticos. En consecuencia, si el desarro~l~ del
conocimiento científico en su conjunto se encue~tr_a con~1cwna•
do en cada época por sus conexiones con la practica social, en•
tonces, podemos afirmar que los pr?b!emas fundame"!'tales de la
cienciá son problemas sociales practicos. En la medida e7: que
logra un mayor conocimiento de la naturaleza y de la sociedad,

r:or

¡;

Pasa a la Pág. 8

Garcilaso nació en Toledo, probablemente en el año 1501 o
bien en 1503. Su padre, que llevaba el mismo nombre, fué per•
sonaje distinguido en la Corte de los Reyes Católicos. Su madre
llamada Dña. Sancha de Guzmán, señora de Batres, era nieta de
Femán Pérez de Guzmán autor de "Generaciones y Semblanzas", contando también por línea paterna al Marqués de San•
tillana.
Los albores del siglo XVI se illuminaron aún más con el nacimiento de
(•ste prodigioso poeta, que liabía ele
perder Ja vido antes de la mitad de ese
siglo: el más glorioso en Armas y Letras que había de conocerse en la Historia ele la Madre Patria.
Huérfano de padre a muy corta
edad, el talentoso poeta estudió con
ahínco el latin y el griego y resto de
humanidades. Al contar los \'Cinte
afias, ya estaba al servicio del Emperador Carlos V de Alemania y I de Espalla, obteniendo en la Corte de Coruña el nombramiento de: Con tino. En
1521, fué herido en Olías. Al siguiente
año, defendió en una malograda expedición la Isla de Rodas, contra los turcos. En 1523 tomó parte en la Campaña de Navarra contra los franceses, recibiendo por este motivo r como testimonio de la 'estimación. del César, el
hábito de Caballero de Santiago.
Durante los seis años siguientes
acompañó a la Corte en sus diversas
residencias: Valladolid, Toledo, Burgos, etc., y así pudo continuar los estudios humanísticos que había iniciado en Toledo. En la famosa expedición a Rodas, se encontraba al lado de
Garcilaso, su gran amigo Juan Bosciin
y su protector y padrino D. Pedro de
Toledo tío del Duque de Alba.
Gozaba de un alto prestigio en la
Corte a decir de sus contemporáneo.
Era un perfecto cortesano, reunía las
condiciones indispensables por lo que
se refería a su linaje, agregándose a
esto ]a claridad de su ingenio, y según
parece, las condiciones físicas de su
persona: con un rostro apacible, con
cierta gravedad, y con unos ojos vivisimos, con sosiego y un tipo viril, formaban en él al hombre digno de Jos
entretenimientos literarios de la Cor~
te Imperial.

Efigie poco conocida de Garcilaso

En el año 1525 Garcilazo se desposó
con Dña~ Elena de Zúñiga, dama de la
Infanta Dña. Leonor de Austria, hermana del Emperador Carlos V, de manera que con este matrimonio seguia
en su vida cortesana y llevando la estimación de la real familia. Al parecer, el amor de la esposa no llenó ese
espíritu inquieto y anhelante, pues no
la menciona en sus hermosas poesías.
Tal vez esa boda fué concertada por el
emperador.
Desput's de la fecha de su matrimonio, empezó el poeta Juan Boscán a
usar el verso cndecasilabo, iniciándose también Garcilaso en esta tarea. Los
intentos anteriores de Santillana y
Francisco Imperial, no dieron resul-

PaJJa a la Pág. 7

�Efemérides de la Organización Carta de los Educadores Mexicanos
de las Naciones Unidas

UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

FACULTAD DE FILOSOFIA, CIENCIAS
YLETRAS

(Aceptada por la Junta Nacional de Educación Normal)

PREAMBULO:

CURSOS DE HUMANIDADES

OCTUBRE 22 DE 1954. DISCURSO POR EL LICENCIADO
RAFAEL GONZALEZ MONTEMAYOR

Los educadores gozan plenamente de los derechos del ciudadano y están obligados a cumplir los deberes y obligaciones coNuestra Universidad celebra, en esta ocasión, la efeméri- rrespondientes. Además, por el carácter de la función que de,
des de la Organización de las Naciones Unidas, organización sempeñan, contraen con la sociedad ciertas obligaciones y adcreada con el magnifico y noble anhelo de alcanzar, en este siglo quieren de ella determinados derechos. Estos deberes y derechos
tremante de zozobras, una viva y eficaz armonia entre los pue• son:
blos, y de conquistar la meta definitiva: la paz.
DEBERES

Lic. Rafael Gon:ále: Montemayor
:Me honra la representación de nuestro cuerpo docente y e] mf'jor tributo
que puedo rendir, en este acto, a tan
distinguidos maestros, es expresar con
conciencia vertical, nuestra esencia
universitaria y a la vez aflorar la inquietud c¡ue impulsa y ,•ivifica a nuestro sér espiritual para la consecusión
de las altas finalidades que son propósito de la organización de las Naciones Unidas.
La Cniversidad es, en esencia, una
idea irisad~. de vida permanente. con
los poros abiertos a todas las manifestaciones del espíritu; es, un magnífico
sér espiritual por encima de todas las
contradicciones. "La l'niversidad es
SABER, es CVLTURA, es TECNfCTDAD y es YIDA" o forma estructural
de vida.
La l'ni\'ersiclad es Saber: Emoción
Profunda; ''es tener comprensión dva
de las cosas, es saber elegir el camino
que lle\'a al hombre a la paz interior,
a la ausencia de contradicción consigo
mismo, a la plena unidad de la vida",
que es la base fundamental de la armonia entre los hombres.
La Universidad es Cultura: Cultura
es lo que nos salva del naufragio , ital, en el pleno sentido humano. uLo
que permite al hombre rivir sin que
su vida sea tragedia o radical envilecimiento"; es ímpetu, anheÍo incontenible, pasión por conocer, ''rs ánimo de
perfección espiritual por Yia del conocimiento y de la iluminación". Ser
culto, es ser un microcosmos en el
sentido de Sheller; es ser el hombre
que, en cuanto sér espiritual, dirige
desde el centro de su sér, su propia
persona, su destino, sus circunstancias, sus estimaciones e inclinaciones.
Ser culto es saber que el mundo es
problema y contradicción; es, a la vez,
creer en la idoneidad :r adecuación de
las ideas para la vida. El hombre culto es el que ama cordial y vehementemente la verdad, Ja justicia, Ja virtud,
el bien y la belleza. Es, en fin, el que
tiene un elevado sentimiento y una
firme decisión de que Ja Yida humana
sea realización de cooperación y supremo enlace colectivo.
La Universidad es técnica. Sí , porque ,·ivimos en una época que se caracteriza por el tecnicismo. Y es la
t;niversidad por su ser mismo, y por
su misión fundamental ·de estimular
1

el progreso, en sus múltiples funciones de crear, recibir, analizar, reestructurar e irradiar el conocimiento,
una de las fuerzas más activas de ese
fluir del quehacer humano. Pero es la
Universidad la que ha de interpretar
esa civilización material, la que ha de
encausarla con el propósito certero
ele iluminar al sér humano, revelándole que esa civilización material no
puede ni debe ser una fuerza ciega,
deshumanizada, que la ciencia y la
técnica no deben estar jamás al servicio de obscuras potencias que se agaJopan en nuestra época, amenazando
derrumbar los más firmes pilares de
la cultura.
Es la Cniversidacl, como baluarte
de la cuJtura, la que ha de reconducir,
encausar el espíritu del hombre mecanizado por las exigencias de la técnica
moderna, la que ha de adentrar en ese
mundo materializado, "la idea superior que armonice el hacrr económico
con la ética, la prisa con la reflexión,"
el contrasentido del impulso pragmático con el sentido humanístico de la
vida.
Saber, Cultura y Técnica, por la
función social de la l'nivcrsidad, modelan el sér del estudiante universitario, estructurando su vida; de ahi,
también, que la UniYersidad sea vida
o forma estructural de ,•ida. Y rl es_tudiantc universitario participa en el
mundo social donde viYc y en el cual
con\'ive, proponiéndose realizar los
ideales de la cultura, los ayances de 1a
civilización y de .la técnica, imprimiendo a sus actos, un alto sentido de
libertad, dignidad, justicia y honestidad, atributos esenciales para participar efectiva y eficazmente en la rcali•
zación de los postulados de superación trazados por la organización de
las Naciones Unidas.
Porque la idea directriz de la Organización de las Naciones Unidas es la
abolición en todos los pueblos de la
esclavitud física y moral, económica y
espiritual, el destierro definitivo de la
barbarie, del temor, de la inseguridad
y de la miseria, para obtener, a traYés
de la igualdad el derecho y la justicia,
la paz entre los hombres y entre las
naciones.
La creación de la GNESCO y de la
OTAN, como organización regional,
son la expresión más elocuente de la
realización efectiYa de sus postulados.
La UNESCO siembra Ja semilla del saber y la cultura en todos los pueblos.
La OTA¡\, es el parapeto inconmovible que mantiene la paz. Letras y
Armas, palabras que mas bien son
simbolos de redención en un mundo
caótico.
La declaración universa] de derechos humanos de la Organización de
las Naciones t'nidas, es la expresión
mas viva de un mundo que tiene hincados los pies ._-en la concepción valorativa más alta de la persona humana:
la dignidad.
Así, pues, reciba la Organización de
]as Naciones Cnidas, la cordial y vehemente admiración que por sus postulados, siente nuestra Universidad; y
Ja promesa que le hacemos de que, te-

La Escuela de Postgraduados de
Medicina de la Universidad

ARTICULO 19-Todos los educadores están obligados a alcanzar y sostener siempre, una alta competencia
profesional y también a cumplir siempre, a conciencia, todos sus deberes
como maestro.
ARTICULO 29-Todos los educadores
están obligados a participar activa e
inteligentemente en la formación de
politica educacional satisfactoria.
ARTICULO 39-Todos los educadores
están obligados a crear y mantener las
mejores condiciones para establecer y
conservar la confianza, comprensión
y simpatía de la sociedad respecto de
su obra.
ARTICULO 49-'fodos los educadores
están obligados a ser constantemente
leales al buen nombre y prestigio de la
Nación, a mantenerse adictos a los
principios y prácticas de Ja democracia y a defender el patrimonio cultural de Ja Nación.
DERECHOS:
ARTICULO 59- Todos los educadores
tienen derecho a trabajar en las mejores condiciones de seguridad profesional; por lo tanto, en el ejercicio de su
profesión no pueden ser molestados
de ningún modo, cualesquiera que sean
sus creencias religiosas y su ideología
social, siempre que se ajusten al conknido del Articulo 39 Constitucional y
demás leyes relati Yas.
ARTICULO 69-Los educadores tienen
derecho a un contrato de trabajo que
contenga garantías: contra la arbitrariedad en lo referente a la estabilidad
de su empleo. De un salario igual para
un trabajo igual; el monto de este salario debe asegurar a él y a su familia el
disfrute de una situación decorosa. El
derecho a pago de sueldos suplementarios y diferenciales sin discriminación. El pago de sus sueldos íntegros
en caso de enfermedad, así como servicio médico y medicinas para el y
sus familiares. El aumento progresivo
de sus salarios en un 1O9é por cada 5
allos de sen·icios, hasta obtener un aumento del 50% del salario foicial al
cumplir los 25 años de trabajo. El derecho a ]as vacaciones coincidentes
con las de los escolares con goce de
sueldo completo. El derecho a la jubilación al cumpir los 30 años de ser\'icios, jubilación que será equivalente al
último sueldo íntegro que disfrute. Las
jubi1aciones estarán sujetas a los mis-

soneramente, hemos de embuír y de
difundir, con alcances de universalidad, la idea de que el hombre se pertenece a los demás, sin dejar de pertenecerse a si mismo; es decir, que se
pertenece a los demás en la medida
que ]os demás lo necesitan, y que se
pertenece a si mismo con radical conciencia de su incanjeablc personalidad.

Armas y Letras + Pág. 2

AÑO LECTIVO 1953-54
Director,
Lic. Raúl Rangel Frías.
Secretario,
Lic. Alfonso Rangel Guerra,
Jefe del Depto. de Filosofía,
Dr. Christian Brune.
Jefe del Depto. de Letras,
Prof. Francisco M. Zertuche.
Jefe del Depto. de Ciencias Biológicas,
Dr. Eduardo Aguirre Pequeño.
Jefe del Depto. de Ciencias
Físico-Matemáticas,
Ing. Roberto Treviño.

mos aumentos de emergencia que vayan decretándose en favor de los sueldos de los educadores en servicio. Jubilación con sueldo integro por incapacidad física, mental o desempleo. El
seguro para los familiares del educador en caso de fallecimiento de éste. El
establecimiento de colonias vacacionales. Pólizas para la educación de sus
hijos en edad escolar y diferenciadas
de acuerdo con los distintos grados de
la enseñanza. Pago de sueldos íntegros, en el caso de las mujeres, durante el último mes de la gravidez y de
los dos siguientes. Ascensos en su carrera profesional, tomando en cuenta
la calidad de sus servicios y la anti-"
güedad de ]os mismos, y el establecimiento de un sistema legal y justo para el caso de aplicación de medidas
disciplinarias.

CURSOS DE HUMANIDADES
DOCENCIA
Lic. Raúl Rangel Frias,
Dr. Christian Brunei,
Prof. Francisco M. Zertuche,
Dr. Federico Uribe,
Dr. Daniel Mir,
Dr. José Hcrnández Chávez,
Prof. Roberto Bravo V.,
Dr. Agustín BasaYe,
Lic. Alfonso Cavazos,
Dr. Jorge Rangel,
Prof. Walter H. Bouchs¡iies,
Prof. Israel Cavazos,
Dr. Guillermo Cerda,
Prof. Salvador Villarreal,
Lic. Alfonso Rangel G., y
Dr. Halph B. Long.

ARTICVLO 79-Los educadores tienen el derecho de asociarse libremente en organizaciones profesionales, sin•
dicales y políticas y no pueden ser
molestados o perseguidos por esta razón.
ARTICGLO 8º-Todos los educadores tienen el derecho a una formación
cultural y profesional del más alto niYel posible; la cultura superior para
mejorarse en el ejercicio de su profesión. Ninguna circupstancia de orden
material o social debe constituir impedimento en la prosecución de los estudios futuros de los educadores.
ARTICT:LO 99-En adición a lo anterior, los educadores tienen derecho a
que el Estado de las instituciones privadas a ]as que sin·en, les proporcionen los medios materiales necesarios
para mejorar su cultura :r, en particular, becas y facilidades especiales de
viaje e intercambio, con el objeto de
perfeccionar constantemente su cultura general y profesional, ganando asi
un conocimiento directo de la vida
nacional e internacional.
ARTICULO 10.-Todos los educadores tienen derecho a ser orientados
técnicamente en su labor y a trabajar
en las mejores condiciones por lo que
ye al local y al abastecimiento de materiales y útiles, asi como el número
de alumnos, para que su enseñanza sea
satisfactoria.
ARTICVLO 11.-El material de la
escuela no debe depender de la condición social de los alumnos ni del tipo
de enseñanza, sino de las necesidades
del programa. Debe proveerse a todas
las escuelas de locales especiales que
permitan a su personal calificado asegurar los servicios especificas que les
han sido confiados: Sen·icio médico y
dental, refectorios escolares, educadón fisica, laboratorios, talleres, bibliotecas, etcétera.
ARTICULO 12.-Deben establecerse institutos, proyectos pilotos y cursos especiales a fin de permitir a los investigadores de la educación experimentar sus métodos e impulsar de este Il]Odo el progreso de la educación.

..

ANTECEDENTES

Segundo Año
Como resultante lógica o inmediata
de varias jornadas académicas en el
aspecto médico, realizadas durante varios años en la scuela de Verano de
la Universidad; y vista la necesidad
de una capacitación especializada de
la Clase Médica del Noreste de México,
2 la Rectoría de la Universidad concibió
2 la idea hace unos tres años, de crear
2 una Escuela de Postgraduados, la cual
ha tenido su logro inicial al través de
Tercer Año
la junta celebrada en la Facultad de
Hs. por
Medicina, bajo la presidencia del proSemana
Griego III (Literatura Griega)
3 pio funcionario, y con asistencia del
Latin III (Literatura Latina)
3 señor Doctor Serapio Muraira, DirecLingüística Española
2 tor de la Facultad respectiva, de los
Literatura Mexicana I
2 Doctores Salvador Martinez Cárdenas,
Literatura Iberoamericana
2 Sergio de la Garza y Abelardo Sánchez
Historia de México
2 Gutiérrez, miembros de la División de
Literatura Española I
2 Ciencias Médicas de la Escuela de Verano, del Director de la Escuela, ProCuarto Año
fesor F. M. Zertucbe y de los represen•
Hs. por
tan tes de las siguientes sociedades méSemana
Literatura Española 11
2 dicocientíficas de Monterrey, Doctores
Literatura Mexicana II
2 David Madero, Carlos lfedina Curcho,
Literatura Española ~loderna
2 Miguel Angel Quijano, Raúl Taboada
Seminario de Literatura II
2 y Salvador Martinez Cárdenas.
Estilística
Quedó en esa junta del jueves 11 del
2
Historia de España
2 que cursa creado este Departamento,
Int. a una Literatura :\loderna
bajo la dirección del propio Doctor
diversa de la Espaüola
2 Muraira, quien nombrará el personal
auxiliar y con la representación de
LICENCIATURA EX FILOSOFIA
las sociedades médicocientíficas- que
actúan en Monterrey.
Primer Año
Esta Escuela, aunque iniciará sus
Hs. por
actividades el próximo mes de enero
Semana
Griego I
3 de 1955, organizará desde luego sus
Latin I
3 funciones desde este mes de noviemEspañol I (Composición Literaria) 2 bre, para lo cual se ha elaborado el
Filosofía I
2 siguiente
2
Francés I }
uno por optar
Alemán I
2
PROGRAMA
~letodología
2
Hs. por
Semauu

Griego II (Lengua y Cultura Griegas)
Latin II (Lengua y Cult!lra Latinas)
Español II (Teoría y Téc. de la Lit.)
Filosofía II
Francés II }
uno por optar
Alemán II
Teoría e Historia de la Cultura
Seminario de Literatura I

3
3
2
2
2

La Facultad de Filosofía, Ciencias y
Letras de la Universidad de Nue,'o
León ofrece en sus Cursos de Humanidades, los estudios necesarios para la
obtención de las Licenciaturas en Letras y en Filosofía.
Se han establecido para dotar al estudioso de un acervo de conocimientos que le permitan una mejor comprensión de los problemas de la Cultura.
Segundo Año
Junto a las Asignaturas especializaHs. poi·
Semana
das, tales como Epistemología, Lógica,
Cosmología, se estudian los idiomas Griego II (Lengua y Cultllra Griega) 3
clásicos, el Griego y el Latin, que son Latín II (Lengua y Cultllra Latinas) 3
2
para el alumno instrumentos necesa- Alemán II }
uno por optar
rios para llegar a las fuentes mismas, '
2
a los textos originales, imprescindi- Francés II
2
bles en t,Sle tipo de estudios. Asi mis- Seminario de Filosofía
mo, quedan incluidos en los prograTercer Año
mas Cursos de idiomas modernos:
3
Francés, Inglés y Alemán, que toma- Griego III (Cultura Griega)
3
rá el alumno opcionalmente, y que le Latín III (Cultura Latina)
Junto a estas materias que se estuacercará a las distintas bibliografías
dian en el Primero, Segundo y Tercer
extranjeras.
Años,
el alumno debe cubrir las siEs necesario, también, que el alumno se inicie en la investigación, y pa- guientes:
ra esto se han creado los Seminarios
Hs. por
Semuua
y el estudio de la Metodología, en los
Lógica
2
cuales se intensificará y apreciará el
Teoría
e
Historia
de
la
Cultura
trabajo personal y de conjunto.
El estudiante de la Facultad de Fi- Ontología I
losofía, Ciencias y Letras tiene a su Ontología II
disposición la Biblioteca de la Institu- Cosmología
ción, así como la Biblioteca Universi- Historia de la Filosofía I
taria, donde encontrará lo relacionado Historia de la Filosofía II
Historia de la Filosofía III
con las asignaturas de los Cursos.
Psicología Experimental
Etica
PLAN DE ESTUDIOS
Historia de México
Historia de la Filosofía en México
LICENCIATURA EN LETRAS
Estética
Primer Año
Teoría e Historia de la Ciencia
Hs. por
Filosofía de la Historia
Semana
3 Psicología Racional
Griego I
3 Epistemología
Latin I
Español I (Composición Literaria) 2
Estas asignaturas se distribuyen en
2
Filosofía I
tres
años a partir del Primero.'
2
Francés I }
uno por optar
ALERE FLAMMAM VERITATIS
2
Alemán I
2 Monterrey, N. L., Septiembre de 1954.
Metodología

1.-Ciclos de Conferencias de divulgación médica.
Tiempo: 1 a 6 días.
2.-Pequeños cursos intensivos:
a) De actualización e información
de nociones nuevas para médicos ya formados.
b) De entrenamiento intensivo para especialistas sobre temas
particulares de la Especialidad.
Tiempo: 8 a 15 días.
3.-Cursos de orientacíón especializada para médicos generales jóvenes
o de iniciación en una Especialidad.
Tiempo: 2 a 8 semanas.
4.- Programas de Especialización y
entrenamiento con o sin residencia hospitalaria.
Tiempo: 1 a 2 años.
5.-Seminarios de investigación médica sobre temas clínicos, terapéuticos, etc.
Tiempo variable a juicio del Director del Seminario.
REQUISITOS DE INSCRIPCION Y
CERTIFICACION FL'IAL
1.-Entrada libre, gratuita para estudiantes y médicos.
Ningún certificado final.
2.-a) Inscripción de médicos generales previa cuota.
Diploma de fin de Curso.
a) Inscripción de médicos especializados previa cuota, particular o general, de la sociedad
correspondiente.

Armas y Letras + Pág. 3

3.-lnscripción de médicos generales
previa cuota.
Diploma final.
4.-lnscripción de médicos generales,.
de preferencia con pocos años de
recibidos, de acuerdo con las plazas disponibles en el Hospital, previo acuerdo especial y según su
currículum si hay número restringido de plazas.
Certificado final de entrenamiento
especializado.
5.-Serán organizados posteriormente.
ANTEPROYECTO PARA LA CREACION DEL DEPARTAMENTO DE ESTUDIOS PARA POSTGRADUADOS,
A.,.'&lt;EXO A LA FACULTAD DE MEDICIXA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

PROPOSITOS
1.-Programará y rea1izará Cursos y
Conferencias para Graduados Médicos, tendientes a elevar su preparación profesional.
2.-Fincar una real colaboración de la
Universidad con las sociedades
médicocientíficas de nuestro medio, para desarro11ar una acción
coordinada en pro de la cultura
médica.
3.-Procurar crear y 'superar actividades en aquellos aspectos profesionales médicos que por diferentes
circunstancias no estén acordes
con los adelantos de la época.
4.-Establecer una estrecha relación
con el personal médico de la Escuela de Medicina y del Hospital
Universitario con miras a promover la experimentación e investigación científica.

PLAN DE ORGANIZACION
1.-Integración de un Consejo Directivo presidido por el Director de la
Facultad de Medicina y en el cual
estarán representadas las sociedades científicas de la ciudad, Directores de Hospitales, Departamento de Investigaciones Científicas de la Universidad de Nuevo
León, etc.
2.-Formación de una Comisión integrada por tres personas, encargadas de la planeación y correcta
aplicación de los programas a desarrollar.
3.-Nombramiento de un Encargado
responsable de todas las actividades del Departamento, que sea médico cirujano.
4.-Personal administrativo Secretario, taquimecanógrafas, conserje,
etc.)

LABORES A DESARROLLAR
1.-Cursos de orientación a Especialidades médicas.
2.-Cursos de Especialización.
3.-Cursos de Especialistas.
4.-Ciclos de Conferencias.
5.-Conferencias generales.
(Contenido generalizado de la Junta
previa celebrada en la sede de la Facultad de Medicina, el jueves 11 de
noviembre de 1954).

�SINFONIA DE LA REVOLUCION
A la Juventud de mi Patria.
Canto a México, antemural de Hispanoamérica. Canto a la .carne oscura, que derribó imperios y sembró libertades ...
El Autor.
Iba del relámpago al tumbo
y del tumbo al relámpago ...
Barba J acob.
Una desnuda sombra sin orillas
y una angustia creciendo ...
En su negrura cóncava
la presencia de un eco.
Del vórtice infinito
una mano flamígera surgiendo ...
Una tiniebla hiriente
sin contorno y sin forma,
sin rostro y sin sendero,
.
. , .
donde la voz adquiere proporcwnes rnsohtas,
y los ecos resbalan
y giran
y golpean
en muros de silencio ...
Un ojo abierto: el de la noche,
y por encima de la noche, un viento ...

INTERLUDIO
En la pizarra del cielo
se acumulan los relámpagos;
bajo las nubes sombrías
hay un éxodo de pájaros ...
CAXTO I
De las urnas del tiempo,
de la hirsuta \'Orágine
donde se agitan sedimentos vivos
de culturas derruidas;
del vientre de la noche
donde gimen los soles apagados
de la Raza Nahoa,
cenizas cosmogónicas

de teocallis antiguos,
donde Huitzilopochtli, el dios guerrero,
vió arder los temblorosos corazones
de los barbados teules
de los blancos allí vos.
Del Coloniaje, tenso
como un sudario sepulcral,
del llanto
salobre de tres siglos
que desató la lengua de las piedras
convertidas en templos;
de aquella sed de Oro
que galvaniza a España
y prepara su ruina en el pas::i-do .. :
de aquel drama de esclavos rnsum1sos
v encomenderos bárbaros,
que santifica con su cruz llagada
el misionero de los pies descalzos ...
De aquellas iras seculares,
de aquellas cóleras sagradas
que despiertan
a la irredenta chusma,
a la canalla olímpica,
que insurge con Hidalgo, el agorero
de los sueños mesiánicos de América,
bajo el amparo de la Virgen india,
en las próceres tierras mexicanas;
con polvo de Elizondos e Iturbides,
de Ju das redivivos,
Santanas y Caínes,
con sangre azu I de emperadores rubios
v de oscuros campeones de la Raza,
se nutre la raíz de una epopeya
que difunden los vientos en las almas.
Al encuentro del hombre
cadáveres de siglos se adelantan,
cobrando vida las antiguas formas ...
Sacude su letargo la montaña,
tiembla al nacer una penumbra incierta,
una semilla heráldica,
,. ríos de amargura
van enjugando el llanto de la tierra ...
Una casta de ilotas,
huérfana de ternuura y esperanza,
bajo las ígneas lámparas del odio
se agita, se levanta,
y al conjuro de místicos harapos
resucitan los dioses de obsidiana.

El himno de la selva se confunde
con la canción de bronce de los parias;
v una vez más la voz de los profetas
enciende el fuego de las iras santas . ..

INTERLUDIO
Ya viene ... cavando tumbas,
haciendo gemir montañas;
con sus cóleras, sus hambres,
y su llanto a las espaldas ...
CANTO II
Es la Revolución, que entrega al viento
su mensaje de lava ...
El latigazo de la sombra
precursora del vértigo,
el espantable g~ito
.
que acelera la sangre en las arterias
v encrespa la salvaje melena de los siglos .. .
Voz de la tempestad, voz de la historia,
ungida de relámpagos;
voz que llega del fondo de la noche
por los desfiladeros de la angustia,
como un clamor de mundos ·incendiados.
Desorbitada,
anárquica,
profética,
como el trágico signo
que precede al derrumbe ...
l:na mano flamígera
surge del vóttice infinito ...
Revolución
torrente despeñado,
sangre oscura que todo lo enrojece,
el cielo, la montaña y la llanura.
·Fiero aluvión humano
incontenible,
ciego como la voz de la justicia,
ágil co1!10 una lengua,
como srlbante llama,
hirviente, huracanado,
que recuerda el estruendo apocaHptico
ele los negros corceles del espanto ...
Himno ele la miseria,
temblor de aristocracias y de mitras
atadas al pasado,
convertidas
en estatuas ele sal ...
Trágica mueca
de tiranos y réprobos,
que ensayan falsos heroísmos
tras la rígida máscara del miedo ...
Indignación que alumbra
la noche de los siervos ...
Culto del anatema,
epopeya ele los descalzos,
protesta de la entraña miserable
que con el puño en alto
maldice el pan ele cada día ...
y en la tiniebla del ergástulo
donde aúllan los ecos,
vomita el huracán de sus insultos
" su rencor satánico
sobre el desnudo rostro del silencio ...
Iconos sollozantes
que descienden
de los altares profanados ...
:\Iultitudes famélicas
que convierten los árboles sin fruto
en racimos de ahorcados ...

Las soldaderas. Oleo de José Clemente Orozco.

Armas y Letras + Pág. 4

¡Resurrección del paria,
héredero del llanto ... !

Luto y desolación en los caminos,
en las cumbres ariscas,
]os valles descarnados
y las hoscas ciudades
altivas y opulentas.
•Despertar de la carne manumisa
bajo el signo abismal de las estrellas ...

manos samaritanas,
ángeles ignorados
de cabelleras bravas,
que van por los desiertos de la historia,
paradigmas descalzos de la Patria, ·
desatando los himnos prisioneros
de "La Adelita" y "Tierra Blanca" ...

Como bestia escapada
de los círculos rojos del infierno,
la muchedumbre adquiere
contornos infrahumanos:
un ravo en las pupilas rencorosas
y el hacha de los justos en la mano ... !

Sus harapos flamígeros
animan las siluetas espectrales
en el espanto de las barricadas;
y el rito de su sangre es el augurio
de la Reforma Agraria ...

Sobre el desnudo monte del martirio,
como ayer en Cartago,
hay águilas reales que agonizan,
leones crucificados ...

INTERLUDIO
Herida voz que cabalgas
sobre el lomo de los vientos,
despertando con tus bronces
las cenizas de los muertos:
"¡ por una gota de luz
toda la sangre de Mfrico ... !"
CANTO III
Una presencia viva
se alza de cada tumba ...
Serdán, el de la sangre precursora,
que responde al llamado de la tierra
y galvaniza el cuerpo de la Patria.
Madero, el transparente,
el místico señor de la esperanza,
cuya voz recogieron las brisas del desierto
y los penachos de las sienas agrias;
el impaciente,
el Santo
de la Revolución ...
Carranza, el visionario,

el ungido,
el profeta
que mira al porvenir;
el que sobre las ruinas
conjura tempestades
con su imponente cráneo
ele patriarca y guerrero;
el ángel vengador,
el escogido,
qne abre horizontes nuevos.
.
a los desamparados de la lustona ...

¿ Cómo cantar la gesta de sus glorias
si la voz de los bronces se hace lágrimas
y enmudecen los épicos volcanes,
las selvas gimen y los vientos callan ... ?
Con sus manos atónitas,
sembradoras de rumbos,
la Patria de los lirios desgarrados
va contando sus muertos 11110 a uno ... !
Sus pupilas agónicas
quemadas por el llanto,
ven la traición siniestra que profana
la altiva desnudez de sus santuarios.
Sobre el sepulcro de los héroes
los apetitos ruines ...
Ante la injuria de los dioses de oro,
las gimientes columnas del incienso,
los déspotas sombríos,
los pactos tenebrosos ...
· De· aq;1el ~lucI° de ~ombras, ·
sobre los rojos lagos de la muerte,
por encima del vértigo
de fustigadas cóleras
v torturados vientos
que reviven el ímpetu del bárbaro,
el alba silenciosa de una Cruz
y una palabra: "Amaos ..."

I.YTERU 'DIO
Brisas de libertad respira el hombre
y muerde las tinieblas el tirano ...
¿Dónde está .. ? Preguntádselo a la noche
que dibujó los signos de s11 mano ...
CA;-./TO IV
Bajo la paz de cielos de cobalto
columpian su ala rítmica los cuervos.
Rueda el antiguo Sol por el Zodiaco,

y la voz de la tierra
anuncia el fruto presentido ...
La lívida amargura
que inundaba los campos y las almas,
va no oscurece el rostro
de la Provincia ingenua,
de la Provincia clara
vestida de percal y de optimismo.
Las nacientes espigas
de los jóvenes, líricos trigales,
no sospechan siquiera que en su savia
hay signos de lejanas tempestades,
rastros de sangre desolada ...
Tiembla el grano en el surco
que fué sepulcro y barricada y _tálamo.
Flotan sobre las chozas campesrnas
himnos de luz v musicales pájaros.
Abre de nuevo ·1a desnuda tierra
al reclamo del Sol su vientre cálido,
v llegan cabalgando sobre el humo
de fatigadas chimeueas
nuevos mensajes proletarios ...
Revolución,
creación,
los mundos nuevos
surgieron de la entraña
de las revoluciones vengadoras .
y de los cataclismos justicieros ...
Un aliento mesiánico
mueve las lenguas de los héroes,
erguidos en la sombra
de sus despiertas solitarias tumbas ...
El principio intanguible
que transformó los seres y las cosas
e hizo cambiar el curso de la vicia,
es un relámpago perenne,
es una dirección y una energía.
¡Av de la humanidad que no contempla
el hambre de los siglos . ..
el arcano mensaje de la esfera,
el místico temblor de la semilla,
y la angustia congéni la
del hombre,
que se mira por dentro y se desprecia ... !
¡Ay de aquellos que ignoran
el evangelio de las liras,
la plenitud del canto,
la madurez del llanto,
el eco de la sangre que retorna
en ascendente ritmo
a las fuentes antiguas de la sangre
por las rutas del Sol... .
.
y el himno de la arcilla v1ctonosa,
emisaria del júbilo creador . .. !

Tlaxcalantongo, oscura
encrucijada del destino
que asiste a la. agonía de unas alas ...
Huerto de los Olivos,
tumba
de la virtud republicana ... !
Tras ellos, los indómitos,
los Villas, los Zapatas,
los ágiles centauros
altivos como dioses,
los genios iletrado~,.
brazos del exterm1mo,
emisarios del llanto.
Voluutades epónimas
que gobiernan el caos.
Míticas soldaderas arrancadas
a las montañas de ónix.
Carne del pueblo, anónima,
de pies desnudos y alma cla~·a
ungida cou el humo de la polvora.
Mujeres de mi Patria,
sangre y llanto de América,
.
IJUe alumbraron el fruto de su vientre
resignadas,
terribles,
sobre la oscura, la amorosa tierra,
bajo la hiriente zarza,
v sin otra visión sin otro arrullo,
que los lejanos ~ielos impasibles
y la roja canción de la metralla.
Liras de carne y hueso,

La trinchel'a. Escultura de Joaquín Arias.

Armas y Letras + Pág. 5

'.

�HFERENCIH Y EFERENCIH
EN LH UNIVERSIDHD
OCTUBRE
El 22 del mes de octubre pasado, el
Departamento de Acción Social Universitaria que regenta el señor licenciado Fidencio de la Fuente Olivares
organizó una jornada cultural de homenaje a la Asociación de las Naciones Unidas, con la colaboración de
elementos universitarios.
El acto se llevó al cabo en el Aula
Magna de la Universidad "Fray Servando Teresa de l\.fier", con la presencia de los Delegados de la UNESCO
regiomontana y las Autoridades de
nuestra Casa de Estudios, al tenor del
siguiente programa:
!.-Honores a la Bandera de México, a cargo de la Banda de Guerra de
la Escuela del Bachillerato. Il.-Honorcs a la Bandera de las Naciones
Unidas y desfile de las Banderas .de
los países pertenecientes a la O.N.U.
Portabanderas, alumnas de la Escuela
Industrial Femenil "Pablo Livas", de
la Universidad. III.-Obertura ''América Inmortal", por la Banda de Música del Estado. IV.- Discurso alusivo
del joven Leobardo Lozano, estudiante
de la Facultad de Derecho y Ciencias
Sociales. V.-Dos bailables españoles
por la Srita. Silvia Alicia García. VI.Valse de B. Durán. Piano por la Srita.
Elvia Rodríguez Lozano. VIl.-"La
Francia Blanca", por la Banda de Música del Estado. VIII.-Discurso en representación de los maestros universitarios por el licenciado Rafael González Montemayor, Secretario de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
de la Universidad. IX.-Bailable mexicano, por la Srita. Profseora Irma
Garza Diaz. X.-Despedida de las Banderas de México y de Jás Naciones
Unidas. La ceremonia se concluyó con
la entonación del Himno Nacional Mexicano.

sos, estimada su actuación en 197 puntos; y Rolando Guzmán Flores, escolar del Bachillerato, premiado con
Quinientos Pesos y una puntuación de
185, obtuvo el tercer Premio. El cuarto lugar correspondió al estudiante de
Carrera Normal Roberto Qnintanilla
con 165 puntos; el quinto, en favor del
estudiante de la Preparatoria de Linares, Raúl Ramirez Pérez, con 163 puntos; el sexto en favor del estudiante de
la Preparatoria del Colegio Franco:\(exicano Eduardo l\Iartínez Alanis,
con 151 puntos, y el séptimo al estudiante de la Facultad de Leyes Sergio
Estrella Ochoa, con 14 7 puntos.
Integrantes del Jurado: Lic. Roberto
Hinojosa, en representación del Gobierno del Estado; Licenciado Genaro
Salinas Quiroga, por la Presidencia
Municipal de la ciudad; Diputado Roberto A. Naranjo, por el Comité Ejecutivo Regional del Partido Revolucionario Institucional; Licenciado Adrián
Yáñez l\lartínez, por la Universidad
de Nuevo León; Profesor Fidel C. Míreles, por la Dirección de Educación
del Estado; Doctor Francisco Vela
González, por la Gran Logia del Estado de Nuevo León y Licenciado Clicerio Hernández Escalante por la Federación de Organizaciones Populares
de Nuevo León.
Las recompensas fueron otorgadas
al terminar el acto por Jas Autoridades

competentes.
El ganador del Primer Premio concurrirá a la Capital de la República
para contender en el Concurso Nacional.
El acto de discernimiento de los
premios oratorios se celebró en el Aula Magna universitaria el viernes 5
del actual a las 17 horas.

HOMENAJE CASTRENSE A LA
UNIVERSIDAD

NOVIEMBRE

Con el propósito de conmemorar el
primer Centenario del glorioso Himno
Nacional Mexicano, y como contribución del homenaje que el país y el Estado de Nuevo León tributan en este
año a sus autores; asi como para exaltar los ideales de la Revolución Mexicana y estimular a la juventud en el
estudio de los problemas nacionales,
el Partido Revolucionario Institucional, consecuente con su ideario político y su programa de acción, convocó
al Quinto Concurso Estatal de Oratoria de la Revolución de acuerdo con
una serie de temas entre los que quedaron incluidos los del Himno patrio
e interpretaciones de los postulados
politicos que forman el plan de lucha
de dicho Instituto.
El Aula Magna de nuestra Casa de
Estudios fué el marco y la palestra de
esta brega, en la que resultaron triunfantes a los tres Premios, alumnos de
la Universidad, en el siguiente orden:
1er. Premio, con una recompensa de
Dos Mil pesos, en favor del alumno del
Bachillerato Ricardo Tejada Dávila,
calificado con 202 puntos; 2o. Premio,
adjudicado al joven estudiante de la
Facultad de Medicina Jaime Martinez
Salís, con una recompensa de Mil Pe-

El sábado 6 del actual, a las 16 horas, la Novena Región Militar y la Séptima Zona del Ejército, residenciadas
en esta ciudad, rindieron un homenaje a nuestra Casa de Estudios, cubierto
por elementos del Ejército.
Fueron invitados al acto, que tuvo
lugar en el Auditorio del Campo Militar, el señor Rector de esta Casa de Estudios, licenciado Raúl Rangel Frías,
Directivos de Facultades, Escuelas y
Departamentos universitarios, maestros y alumnos.
El programa comprendió los sigtlientes números: I.-Pieza de Música por la Orquesta del 31 Regimiento.
II.-Palabras por el señor General de
DiYisión Miguel Orrico de los Llanos,
Comandante de la V!Ia. Zona Militar,
y presentación del soldado que obtuvo el primer lugar en la revista de
aseo. III.-Picza de Música por la referida Orquesta. IV.----Ofrecimiento del
acto por el C. Teniente de Infantería
Gonzalo Godoy Gutiérrez, del 31 Batallón de Infantería. V.- Pieza de Música por la aludida Orquesta. VL-Plática sobre Higiene Militar, por el señor Coronel Arnulfo Treviño Garza.
VIL-Pieza de Música a cargo del grupo del 31 Batallón. VI!I.- Plática sobre algunos aspectos de la Moral Militar, por el señor Teniente Coronel de

Armas

y

Infantería Diplomado de Estado Mayor, Gonzalo Bazán Guzmán. IX.- ~alabras de agradecimiento del senor
Rector de la Universidad, licenciado
Raúl Rangel Frías. X.- Canto del Himno Nacional l\lexicano.

CCRSOS DE IXVIERNO DEL
D. A. S. U.

ARMAS Y LETRAS

Garcilaso de ....

Organo Mensual de la Universidad

(Viene de la la. pág.)

de Nuevo León

tado, pero al ser iniciados por Boscán
y ensayados por Garci1asó, en tina
época en que el Renacimiento italiano había conquistado el espíritu de toda la Europa, tuvieron el éxito merecido, debiendo el endecasilabo su fijación definitiva en la Lírica española no a Boscán su iniciador, sino a
Garcilaso, cambiando entonces radicalmente la poesía castellana, de espacio y luz, de sonido y de color, desde
que en ella suenan sus versos, y en su
lirismo toma los dos temas fundamentales del poeta renacentista: ¡ el amor
y las armas!i que eran en realidad las
dos ocupaciones de su vida.
La obra de Garcilaso, editada junto
a la de Boscán por ]a viuda de éste,
Dña. Ana Girón de Rebolledo, en cuatro libros 1545), consta de: 3 Eglogas,
2 Elegías, 38 Sonetos, 5 Canciones,
Epístolas, versos de arte menor, obras
latinas, estando impresos en el Libro
IV y publicadas por C. Amorós con
privilegio imperial, por haber pertenecido Garcilaso a la Corte. Sus versos tienen casi todos un profundo contenido emocional, que se deben sin caber duda, a los amores por Dña. Isabel
Freyre, dama de la Infanta Dña. Isabel
de Port_ugal quien acompalló a su señora a Castilla en 15261 cuando se casó con Carlos V.
El amor que sintió el poeta por Dña.
Isabel 1 fué un verdadero culto siempre encendido y secreto. No hay indicio de que fuese correspondido. Por
el contenido de su Egloga I se deduce
que al principio Dila. Isabel acogió
con agrado los versos de Garcilaso y
Jo distinguió brindándole su amistad.
La enorme pasión que se desató en el
pecho del enamorado galán se manifiesta en una de sus soneto-s cuyos do~
tercetos finales dicen:

INDICADOR:

Redactores
El señor licenciado Ficlencio de la
Fuente Olivares, Jefe del Departamento de Acción Social de la Universidad,
está preparando la V An.ualidad de los
Cursos de Invierno, en cuyo programa
se incluyen Conferencias de diversas
Disciplinas, a cargo de renombrados .
valores nacionales; Conciertos, Exposiciones y dos Jornadas de Ballet. En
la entrega de Diciembre de nuestro
mensuario cultural ''Armas y Letras",
se darán a conocer las particularidades de esta iniciativa.

CURSO SOBRE LA LOGICA
DE HEGEL

A partir del lunes 22 del actual, el
Doctor José Gaos, Exrector de la Universidad de Madrid y actual Profesor
de Carrera de la Universidad Nacional
Autónoma de l\Iéxico sustentó diariamente, hasta el próximo viernes 2 de
diciembre un Curso sobre la Lágica de
Hegel, en jornadas de 2 horas, a los
alumnos de la Facultad de Filosofía y
Letras de nuestra Casa de Estudios.
El Cursillo estuvo sujeto al siguiente programa:
1.--Cómo presenta Hegel su Lógica.
II.- La serie de ]as categorías. La terminología de Hegel. El cuerpo de la
obra y las notas. IIT.- Categorias a la
vez superiores e inferiores. Categorías
recurrentes y no recurrentes. El pensamiento circular en Hegel. IV.-El
Método Dialéctico. V.- La Lógica como "Aufhebung" del pasado filosófico
y de la ciencia contemporánea. VI.Las categorías como categorías genera1es y como categorías del Universo.
El idealismo objetivo. VIL- El análisis
ontológico de la realidad. El orden de
investigación y el orden de imposición. La agonía de la distinción en lo
fenoménico. VIII.- El lenguaje, la fisonomía, el nacionalismo 1 el idealismo y la Lógica. IX.-La fenomenología del espíritu y la Lógica. X.-La
Lógica y el resto del sistema. La agonía del paso del pensamiento puro a
la naturaleza y al espíritu en un sistema de idealismo absoluto. XI.-EI panteismo juvenil de Hegel en la Lógica.
Hegel y Spinosa. XII.- Hegel y Kant.
Teoría del conocimiento y metafísica.
El pensar filosófico. Las antinomias.
El argumento ontológico. XIII.- Hegel
y la filosofía posterior el último Scheling, Shopenhauer, Marx, Kiertergeard,
Taine, Nietzche, Dilthey). XIV.- Lo
vivo y lo muerto en la Ló.gica.

FERIA DEL LIBRO EN MEXICO
El 20 del actual, se inició en la ciudad de México la Feria del Libro, en
cuya iniciativa fueron expuestas las
realizaciones editoriales de los Estados, las Instituciones de Cultura y las
Editoriales mexicanas.
Nuevo León instaló un pabellón en
el que quedaron expuestas las ediciones salidas de las prensas nuevo]eonesas.
Instalaron y cuidaron el pabellón el
Sr. Lic. Armando Arteaga Santoyo, el
Prof. Alfonso Reyes Aurreocoechea y
el estudiante José Angel Rendón.

Letras + Pág. 6

Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez

Director
Lic. Fidencio de la Fuente

Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías

Yo 110 nací sino para querel'os;
mi alma os ha col'tado asa medida;
por hábito del alma misma os quiero;
cuanto tengo confieso yo deberos;
por vos naci, por vos tengo la vida;
por vos he de morir y por vos muero.

Secretario
Dr. Humberto M. Cantisani
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

OBRAS DE RECIENTE EDICION:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo I. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00

Elica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)

Para estudiantes , ..... , , , , . $ 9.00
Para el público ............ $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . $ 5.08

En 1519 Dña. Isabel casó con D. Antonio de Fonseca. Esta boda produjo
un desaliento y una amargura en el
ánimo del poeta, aludiendo en su Canción II a la pérdida de sus esperanzas
y a su inmenso dolor, al cual se abraza, buscando en él consuelo:
Mas, ¿qué haré, señora,
en tanta desventura?
¿A dónde iré, si avos no voy con ella?
¿de quién podré yo agora
valerme en mi tristura
si en vos 110 halla abrigo mi querella?
y más adelante estos renglones:
¡Quién pudiera hartarse
de no espera,· remedio y de quejarse!
A mediados del año 1529 y hasta
abril del siguiente, Garcilaso estuvo en
Italia con la comitiva real del Emperador, quien recibia en ese año la corona imperial de manos de S. Santidad.
El tiempo que pasó en Ita1ia, entre
fiestas suntuosas, trato con diversas
personas de la corte e impresiones literarias, sirvieron quizá para dar a su
espíritu la paz y la reflexión sobre la
anormalidad de su amor por Dila. Isabel, pero al regresar a su tierra y mi•
rar a su amada musa entre ]as damas
de la corte, bastaba una sola mirada
de ella para sentir otra vez su corazón, entre las redes de la bella dama
por una fuerza superior a su voluntad como lo manifiesta en su Canción
IV:

No vine por mis pies a tantos daños;
fuerzas de mi destino me trajeron
Y a la que me alarma me entregaron ...
No podian faltar al joven poeta los
sabios y doctos consejos de un sacerdote. El sabio Fray Severo (Marini ?)
preceptor del Duque de Alba, y a juzgar por las palabras de Nemoroso en
la Egloga II y del Soneto XXXIV:
Gracias al cielo doy que ya del cuello
del todo el grave yugo he sacudido.
se deduce, que su espíritu volvió por
un tiempo, a la serenidad tan merecida en esos amores imposibles.
En 1532 fué confinado el poeta en
una isla del Danubio, por el asunto del
desposorio de un sobrino suyo, cosa
que no agradó a la emperatriz. Durante su permanencia en esta isla, Garcilaso escribió la Canción llI y algunos
Sonetos. A veces deja el tono apacible
y suave y su ánimo se revela ante los
reveses de la fortuna que lo torturan
como si fuera poco e1 fracaso de su
vida sentimental, y escribe:

-Sepan que ya no puedo
morir sino sin miedo.
Su protector, D. Pedro de Toledo,
Virrey de Nápoles, lo llevó consigo a
esta hermosa ciudad italiana, en la
cual P.asó el poeta varios allos de sn
c;}cstierro y que fueron los de su mayor actividad literaria. Allí, que era
entonces uno de los principales centros humanísticos en Ita1ia 1 contaba
con escritores cultisimos que cultivaron su amistad. Ellos le llamaban:
''Ilustre y doctísimo", "Estudiosisimo
de Horacio", etc., el Cardenal Hcmbo
elogiaba sus versos, su ingenio y su
cultura )· manifestaba tener en el mús
alto aprecio su amistad.
En 1533 o poco antrs, Garcilaso envió a su amigo Juan Boscán que vivía
en BarceJona 1 un ejemplar de '11 Cartegiano" de Baltazar f.atiglioni , para
su traducción, Ja cual hizo maravillosamente Boscán. Como prólogo de esta traducdón figura 1a única muestra
literaria en prosa de Garcilaso (1534).
El fallecimiento de Dfia. Isabel acaecido entre 1533 y 1534, inspiró al poeta sus dos composiciones más famosas: la Egloga I y el Soneto X.
En la Egloga I él ya no oculta el
nombre de su dama: Elisa (Isabel), ni
la causa de su muerte. (uEl duro trance de Lucina") Dfia. Isabel murió de
parto al dar a luz a su tercer hijo. Los
pastores Salicio y Nemoroso glosan en
esta primera Egloga, los dos acontecimientos que más hirieron y atormentaron el corazón de Garcilaso; las nupcias de su amada y su muerte:
" ... ¡Salid, sin d11elo, lágrimas
corriendo ... !

pesar de las instancias del Virrey para que le fuera concedido el llevarse
a su familia a Nápole_s, el emperador
se mostró inflexible. En 1535 tuvo lugar la expedición del César a Túnez,
en la cual tomó parte Garcilaso siendo herido en un encuentro con los
moros.
En varias composiciones de esa época de su regreso a Nápoles después de
la campaña de Túnez 1 aparece el poeta
con la preocupación de un nuevo episodio amoroso con una dama napolitana1 guardando en absoluta reserva su
nombre. Asi lo manifiesta a Boscán y
a Galecta. Según Keniston y T. Navarro Tomás, ese amorío tuvo mas de
galanteo que de verdadera pasión; los
versos muestran un fondo menos viYo
que los referidos a la Freyre.
Su última obra, la Egloga III muestra, en la perfecta armonia de las estrofas, en la suavidad de los versos, y
en 1a magnífica selección de figuras
y conceptos, la gran maestría técnica
que el poeta alcanzó. No se olvidó en
sus versos de su ciudad natal ¡Toledo!
ni del Tajo, en cuyas rfüeras situó sus
Eglogas en acción; hizo mención a la
nostalgia durante la ausencia de su patria; recordó una a una sus grandes
amistades como Boscán, el Virrey D.
Pedro, el Duque de Alba, etc., no faltando su musa inspiradora cuyo recuerdo tiene lazos indisolubles en toda la obra ele ese poeta renacentista
orgullo de España.
¡ Corría el año 1536 ! ... El mes de
septiembre iba dejando pasar sus días
uno a uno ... era el décimonono. El
incansable César en su desmedida ambición de ser dueño del mundo entero,
había emprendido una campaña rnii.s.
Al pasar las tropas imperiales junto a
la Torre de :Muy, cerca de Frejus en la
Provenza, los enemigos agredieron a
los soldados españoles desde los muros. El emperador dió la orden de que
se tomase aque1Ia torre al asalto. Garcilazo se adelantó al frente de sus peones, escalándola, ·c uando recibió una
gran piedra que con fuerza le fuera
lanzada y que le hizo caer a tierra por
mortal herida. Fué conducido a ~iza
donde falleció el 13 ó 14 de Octubre,
rodeado de amigos entre los que figuraba el Marqués de Lombay, más tarde, San Francisco de Borja.

En la Elegía II de las obras de Garcilaso, leemos refiriéndose a :\!arte:
Ejercitando por mi mal tu oficio
soy reducido a términos que muerte
será mi posil'imero beneficio,
y ésta, no permitió mi dllra suerte
que me sobreviniese peleando,
de hieITo traspasado, agudo y fuerte.
que se puede considerar como un siniestro presentimiento de su muerte;
y en su Egloga II:

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
aÍeneistas, 'centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artistico. "RMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

El Soneto X:
¡Oh dulces prendas, por mi mal
halladas!
dulces y alegres cuando Dios quería!
Juntas estáis en la memoria mía,
y con ella en mi muerte conjuradas.
¿Quién me dijera, cuando en las
pasadas
horas en tanto bien por vos me via,
que me habiades de ser en algún dia
con tan grave dolor representadas?
Pues en una hora junto me llevastes
todo el bien que por términos· me dislt!s
llevadme junto al mal que me dejastes
Si no, sospecharé que me pusistes
en tantos bienes porque descastes
verme morir entre memorias tristes.
En 1534 Garcilaso regresó a España,
enviado por el Virrey, para informar
al César sobre varios asuntos de Nápoles. Fué la última visita a su tierra. A

"rosot1·os los del Tajo, en su ribera
cantaréis la mi muert ecada dia.
"Este descanso llevaré aunque muera
que cada dia cantaréis a mi muerte
vosotros, los del Tajo en su ribera.

DEPARTAMENTO DE ACCION

encontramos aquí un claro Yaticinio
de su fin , pues jamús hubo en Toledo
un luto y un llanto tan merecidos a
una muerte tan digna de sentimiento.
Jamás podremos admirar lo suficiente a este infortnnado poeta espafiol, tan elegante en su estilo, que se
permitía el lujo literario de colocar un
articulo antes de un pronombre posesivo sin darle vulgaridad a la frase como en "Cantaréis la mi muerte ...",
usando verbos como "Somormujar" y
giros como: "la voz a ti debida ... "
Estos genios ele la poesía no nacen
todos los siglos, son únicos, inmortales a través de ]os hijos de su espíritu,
eternos en los amantes de la poesia, y
reinan en el corazón de los que admiramos a España.

Armas y Letras.-Boletin mensual de
la Universidad, Se rep.arte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

Armas y Letras + Pág. 7

SOCIAL UNIVERSITARIA
SEéCION EDITORIAL
PUBLICACIONES PERIODICAS

Universidad.-Revista. Se distribuye ;
por cambio bibliográfico a entidades culturales y libremente a quien
la solicite,

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León, México.

¡
1

1

�LA FUNCION •

RELACION DE TITULOS YTRABAJOS
DE D. JOSE TUEDELA DE LA ORDEN

• • •

Viene de la ta. Pág.

el hombre adquiere un dominio mayor sobre ellos y, por lo tan'
to, tenemos que el conocimiento acaba siempre por convertirse
en dominio sobre lo conocido, y esta transformación es una de
las condiciones necesarias que lo hacen posible.

FILIACION
Nacido en Soria el 17 de Abril de
1890, casado en Soria en 1922, domiciliado en Madrid, calle de Diego de
León, 51-4 izda. Teléfono 25-19-31.

El mejoramiento de las condiciones de su existencia, que el
hombre logra con la utilización técnica de sus conocimientos
científicos y, así, sucesivamente. Esta interacción reiterada entre
la ciencia y las condiciones sociales en que ésta se elabora, es lo
que ha dado origen a la estimación que la humanidad tiene por
el conocimiento científico; y esta estimación aumenta a medida
que se descubren nuevas posibilidades de mejoramiento social y
que se logra aprovecharlas, siempre con base en las aportaciones
de la ciencia.

TITL'LOS Y CARGOS VIGENTES
Licenciado en Derecho, Doctor en
Filosofía v Letras, Sección de Historia, Dirc~tor del Museo Etnológico,
Paseo de Atocha 11, Subdirector del
:\1useo de ~lérica 1 Serrano, 13, Colaborador del lnstituto "Gonzalo Fernández de Oviedo'', de Historia de América del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

Sin embargo, este significado primordial de las actividades
científicas ---dirigidas, en último término y ante todo, a la satisfacción de los intereses de la humanidad en su conjunto- se ha
visto obscurecido en la actualidad por algunos factores de perturbación. Por qn lado, la amplitud y la penetración enormes que
el conocimiento ha alcanzado, han hecho que la especialización
en el trabajo científico sea cada vez mayor. Por otra parte, como
el descubrimiento de lo nuevo trae aparejado el ensanche de lo
existente, que se muestra como inagotable a medida que la ciencia traspone los linderos de lo conocido, este hecho ha venido a
provocar, en ocasiones, que se pierda la visión del conjunto.
Además, la necesidad de limitar las investigaciones a problemas
determinados por intereses ajenos a la ciencia, ha dado por resultado una inhibición en las facultades creadoras de los trabajadores científicos. Asimismo, la necesidad de efectuar elaboraciones
y experimentaciones en serie, con la ineludible consecuencia de
que muchos hombres de ciencia tengan que constreñirse a realizar trabajos rutinarios y de escaso brillo, hace que se hipertrofie
la conciencia de la limitación histórica de las tareas científicas,
hasta llegar a considerar esta limitación como absoluta. Por último, el hecho de que los resultados alcanzados se conviertan muchas veces en instrumentos al servicio de intereses privados y de
que se les utilice para fines destructivos en la guerra, ha hecho
surgir la desconfianza de que el conocimiento científico sirva de
manera eficaz para la satisfacción de las necesidades de la humanidad en su conjunto.
Con todo, ninguno de estos factores de perturbación, ni todos ellos conjugados, pueden hacer que desaparezcan el .significado social que la ciencia tiene par;i el beneficio general del hombre, a menos que lograran hacer desaparecer a la ciencia misma.
Porque el trabajo científico no es asunto privado de un grupo reducido de individuos, ni tampoco se puede restringir al beneficio
particular de unos cuantos. El conocimiento no se logra por la
mera contemplación de los procesos circundantes, sino que se
conquista por la actuación práctica colectiva de muchos individuos y de muchas generaciones de individuos y, así, es el resultado de la acción recíproca entre el hombre y los procesos que lo
rodean. Lejos de interesar exclusivamente a un grupo reducido,
el conocimiento corresponde enteramente al interés público; es
el producto común y la propiedad común de los individuos que
viven en sociedad, que es tanto como decir que es obra y pertenencia de la humanidad en su conjunto.
Ahora bien, para poder superar los escollos que obstaculizan el trabajo científico, dentro de las condiciones sociales en que
vivimos, es necesario recurrir al propio conocimiento científico.
Porque solamente por medio de la ciencia es que se pueden encontrar los medios de transformar las condiciones naturales en
que se desarrolla la vida humana y, al mismo tiempo, que se pueden estudiar las maneras de modificar las condiciones sociales,
siempre con el propósito de mejorar la existencia del hombre.
~or lo tanto, la función social que la ciencia natural desempeña,
como el instrumento más afinado para el dominio de la naturaleza, lejos de haber desaparecido, se ha intensificado; pero requiere
en la actualidad, como nunca antes; de la activa y eficiente acción recíproca de la ciencia social, para seguir siendo el instrumento inmejorable que se utilice para la actuación práctica en el
seno de la sociedad, en el sentido definido de lograr la satisfacción de las necesidades comunes y el bienestar general para todos
los hombres.
La gran tarea que todos los pueblos se empeñan en realizar,
en la época presente, es la liberación de la humanidad de la miseria, de la opresión, de la guerra y de la superstición, para estable-

LIBROS
"Guía Artística de la Provincia de
Sori:J1', Soria 1928, en colaboración
con don Bias Tarcc&lt;.·na, que fué luego
Director del ~fuseo Arqueológico Xacional.
Dirección y epílogo de la edición española de "La ~!esta", &lt;le 11. R. ,l.
Klein 11. Revista de Occidente, 193(i.
Colaborador, como seleccionador y
corrector, de la "Biblioteca de Cultura Peruana (13 volúmenes), publicada
en Brujas, en 1938, por don Ventura,
García Calderón.
Direclor y colaborador de la Sección de América del "Diccionario &lt;le
Historia de Espafia", publicado por la
Hevista de Occidente, Madrid 1952.
Director y colaborador del "Legado de Espaiía a América", :Madrid,
Edición Pegaso, 1954.
"Los manuscritos de AmCrica en las
Ribliotccas de España", Edición de
Cultura Hispúnica, 1954.
EC'Í PRENSA
"La Relación de ~Uchoacún", Edición facsimilar y crítica, con dos mil
notas, edición :\lanuel Aguilar, 1Iadrid.
"Guia clcl americanista en Espalla",
Edición de CUltur'a Hisp{rnica, :\fadrid.
CO)(GBESOS JNTERl\'ACIONALES
Comunicación sobre "El Códice azteca postcortesiano del :Museo de Amt~rica de .M adrid' 1 • Congreso Internacional de Americanistas, París 1947, y
tres comunkaciones de menor interés.
Comunicaciones sobre "La técnica
en las plaumerías americanas del :\Iuseo de América ele Madrid" ~· "Los manuscritos peruanos en las Bibliotecas
de España.", para el Congreso lJCruanista celebrado e1~ Lima en 1951.
Cl'RSOS
Como encargado de curso en la Facultad de Filosofía y Letras de l\ladrid, dió cuatro cursos ele clase alterna (1945 a 1949) sobre "Historia de la
América Jndígena", es decir, sobre Et-

nologia, Arqueología e Historia prehispánica de noventa lecciones por
curso.
En cada uno de ellos &lt;lió cursos monográficos de cuatro a seis lecciones
sobre: 41Economía Indígena", "Arquitectura Maya", "El códice Tro-Cortesiano" y "La Técnica de las artes indígenas".
"Assistant" de español en el Grand
Liccé Montaigne de BurdeoS' de 1937 a
1939. Lector de español en la l'niversidad de Burdeos (1937 a 1939).
PRENSA
1
Colaborador de "El Sol"; ' Diario de
:\fadrid" y "Ahora" de l\Iadrid y uLa
Prensa de Buenos Aires".
FOLLETOS Y ARTICCLOS
DE REVISTAS
"Los Señoríos Jurisdiccionales" en
"Hcvista de los Servicios Social-Agrarios", Madrid, 1932.
"Ordenación integral de los bienes
rústicos municipales", en la Revista de
los S.S.A., Madrid,. 1933.
"La población en el mundo'', rn
"Revista de Occidente", Madrid 1936.
"América en España'1, folleto editado por el Instituto de Cultura Hispánica en 1947 con el resumen de las acti \'idades americanistas en España de
1934 a 1947.
"E! toreo del bisonte y del caimán",
en "Correo Erudito", 1946.
"Hcrnán Cortés en las Artes y en las
Letras", conferencia en el acto conmemorativo del Instituto "Gonzalo
Fernández de Oviedo'\ en el IV Centenario de Hcrnán Cortés, publicado
en la "H.evista de Indias", 1948.
1
'Hern3n Cortés en los grabados romúnticos franceses", conferencia dacia en el Instituto Francés de Madrid,
publicada en la "Revista de Indias",
en 1948.
"La trashumancia como fenómeno
gcogriifico", conferencia dada en el
''Museo del Pueblo" de Madrid, publicada en este centro en 1949.
"El volador mejicano'\ publicado en
la Revista de Indias en 1946.
"Soria y Machado" en Celtiberia,
Nl1m. 6, Soria, 1953.
"La orfebrería colonial americana"
en 11 Coleccionismo", 1949.
"Las clases sociales entre los antiguos tarascos de Michoac3n" en "Revista de Estudios Sociales", l\fodrid,
1925.
"Las migraciones profesionales sorianas" en el Tomo II del "Homenaje
a don Luis de· Hoyos'\ :Madrid, 1951.
Numerosas reseñas bibliográficas
firmadas en "Revista de Occidenteu; "Revista de Indias"; ºlnsu1a",
"Cuadernos Hispanoamcric~mos".

cer las condiciones que hagan posible la realización de muchas
conquistas, de las cuales puede ser capaz el hombre una vez que
hayan desap~recido estos obstáculos que impiden su progreso. Y
a esta gran tarea no puede ser ajena la ciencia. Por lo contrario,
los resultados que la ciencia obtiene constituyen su más firme
apoyo. Así, el trabajo científico forma parte indisoluble de esta
gran tarea humana y es una condición indispensable para su rea•
lización. En el presente, la función social de la ciencia se concre•
ta en esta liberación de la miseria, de la opresión, de la guerra y
de la superstición, que ahogan los mejores esfuerzos de la huma•
nidad. Y, por lo demás, en el logro de esta liberación radica la
condición fundamental para el desarrollo constructivo de la ciencia; de la misma manera como, en forma recíproca, el avance de
la ciencia conduce, a pesar de todas las contingencias, a dicha liberación y a su afianzamiento, como una condición imprescindible para el mejoramiento de la sociedad en su conjunto.

Armas y Letras + Pág. 8

Elide GORTARI.

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Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

AÑO XI

NUM. 3

MARZO DE 1954

nmERICH DIFEREHTE
Pedro Troncoso Sánchez

El vehículo más apropiado para reflejar la conciencia de un
El auge alcanzado en este siglo en Europa por la concepción
pueblo, su situación económica, sus problemas sociales, sus cos•
tumbres, su desenvolvimiento artístico y cultural, etc., es sin lu- relativista de la historia, que algo tiene de conquista definitiva
gar a dudas, el teatro.
del pensamiento, ha hecho caer a los americanos en la idea de
una cultura americana autóctona, diferente de la occidental.
Todos los pueblos han tenido Teatro. En algunos ha alcan- Unos la ven ante sus ojos actual y viva; otros la adivinan naden•
zado un grado de perfección, en otros ha quedado estancado en te o en gestación en la entraña de la realidad de sus vastas tie•
su forma primitiva, en su concepción rudimentaria. Este último rras e islas¡ otros se limitan a aspirar a ella, con patriotismo cones el caso de México, en donde no obstante el desenvolvimiento tinental.
de las artes Plásticas, el gusto por la Danza, el canto y la música
No acepto las doctrinas relativistas aquella ocasión -ello demostró de paf olklórica, el interés por la poesía y por todos los elementos consextremas, penetradas de un pesimismo so que es muy dificil hacerla- y apatitutivos del teatro, éste nunca ha llegado a arraigarse con soli- il:spirado por la derrota, a lo Spengler
fracasaron, para satisfacdez. Se ha manifestado en todas las épocas, es cierto. Los azte• o a lo Sartre, productos geniales de la rentemente
ción de los europeos, no fué porque
cas, los otomíes, en fin los pobladores del México precortesiano, psicosis de guerra que no deben apa- las diferencias no existieran- las hay
al igual que todos los pueblos de la tierra, efectuaban sus cele- sionar a los americanos, que sólo han muy profundas sino por que se quiso
braciones rituales vestidos con trajes especiales y a veces con más- entusiasmo momentáneamente por vir- dar al problema una solución clara y
del talento de sus expositores, y distinta, que no correspondía a la íncaras agradecían a sus dioses los dones y beneficios de la Tierra tud
que reflexiones posteriores las dero- dole del msimo ni a las circunstancias
y el Agua.
gan prontamente. Creo al contrario en eu que se planteó.
Pero, ••.• el proceso normal que debió seguir el arte hasta llegar a plasmar la idiosincracia del pueblo, el cauce lógico y natural que habría fijado las características específicas de una raza
y su particular concepción del hombre y sus valores a través del
arte, se vieron truncados y desviados por la conquista que trajo
un nuevo idioma y un teatro ya desarrollado.
El encuentro de dos pueblos con diferente religión, idioma y
costumbres, produjo el mestizo. Un tipo híbrido que oscilaba
entre dos caminos, esto es, entre diferentes tradiciones; que no
sabe por cuál inclinarse y más bien anhela establecer sus propios
rasgos.
Y si el mestizo atraviesa por tal situación, sus modos de ex•
presión son también ambiguos e indefinidos y es imposible caracterizarlo en escena. Como resultado natural continúa predominando en el foro mexicano el concepto español del teatro,
que por cierto, había ya dejado atrás su mejor época con Calderón (1600-1681).

Ya en nuestras fechas es posible hablar de una personalidad
definida en el mexicano: la danza folklórica tiene un sello propio; la canción mexicana y las artes populares ( cerámica, etc.)
se perfilan con una singular expresión. La pintura y el grabado,
a partir de Posada, Velasco y Goitia, se desligan del arte pictÓ•
rico español del siglo pasado y se proyectan hacia algunas universales en nuestros contemporáneos.
Son finalmente el Teatro y la música los que quedan a la
zaga. Decimos del Teatro, porque en la gran mayoría de las sa(Pasa a la Pág. 7)

una razón de existir de la humanidad, en una sola, y que a ella se dirige el hombre; y en este sentido niego
el relativismo. Pero tengo también la
evidencia de que los caminos son diferentes y complejos, potencialmente
infinitos los medios, y diferentes entre si las actualizaciones de lo histórico, en su carne de tiempo y espacio;
y en este sentido soy relativista.
Se ha preguntado mucho, al grado
dl' hacerse de moda, que si América
tiene un destino singular; que si fiene
o tendrá una expresión cultural propia, diferente de la europea. No vacilo en afirmarlo. ¿No lo tiene cada
individuo y cada pueblo? ¿Por qué no
tnmbién un continente? Una de las
conquistas de la ultra-elaborada filosofía europea, el relativismo histórico,
nos lo ha hecho creer. Es curioso.
En una reunión de sabios europeos
y americanos celebrada en Buenos
Aires en 1936, se trató muy seria y
formalmente de encontrar la diferencia entre la cultura europea y la americana, y no se dió con ella. Los sabios americanos, llevados de una convicción profunda, hi&lt;;:ieron esfuerzos
para ponerla de manifiesto, aduciendo
cuantos argumentos podrían exprimir
d(; su inteligencia y conocimientos;
pero ante la cartesiana exigencia de
los sabios europeos de presentarla con
claridad y precisión, los americanos
fracasaron, y la cuestión quedó sin
resolver.
Sin embargo, si los americanos no
pudieron concretar diferencias en

La vieja Europa, cargada de ciencia
y de conciencia, pidiendo precisiones
a la joven América acerca de su propio ser! Podía dárselas, sin duda, en

aquellos asuntos en que ella ha sido
su maestra, pero nunca respecto a su

propia vida, de su íntima profundidad; como no lo hubiera hecho en sus
mocedades la hoy secular cultura si
otra más antigua -la greco-latina, por
ejempla- la hubiera podido interpelar. Imaginemos a un filósofo de la
antigua Grecia o de Alejandria preguntando a otro del Renacimiento la
diferencia entre una y otra épocas.
Este no hubiera podido. descubrirla
Y hoy la ve Europa tan clara! Ya logrará también el Nuevo Mundo la visión de sí mismo cuando llegue a la
madurez o, al menos, ya tendr:l ideas
p1 ecisas al respecto, como las tiene de

st' propio ser la cultura occidental.
Entre tanto, la adivinamos. Y para
tener fe en esta adivinación, nos sirve
de apoyó -caso curioso otra vez- la
flosofia irracionalista europea, que parece tener también en parte, como el

relativismo, rango de verdad definitiva.
En la entraña de Jo americano está
el germen de una nueva concepción

del mundo y de la vida, de una nueactitud y una nueva conducta ante los mismos; está el embrión, en suma, de una cultura que será diferente
v2

dt la europea, como ésta lo es de la
mediterránea, de la arábiga, de la
(Pasa a la Pág. 7)

�LIBROS

RFERENCIR YEFERENCIR

EN LH UNIVERSIDHD
EN LA IV ANUALIDAD DE LOS CURSOS DE INVIERNO

en el que con razón afirma que todos
los cri ticos se han ocupado de la persona del gran dramaturgo., pero ninguno ha tratado su obra. Considera
que O'Neill hizo posible todo el actual
teatro norteamericano. Termina con
estas palabras: u claro que si de Eugcnoi O'Neill se ha dicho todo, de su
obra está casi todo por decir, porque
es la ingente obra de un coloso, comparable a los más excelsos nombres
del teatro universal".

A.R.G.
CONFERENCIAS SOBRE
MATEMATICAS
En los primeros días del mes en

curso, el notable físico y Doctor en
Matemáticas Don Carlos Graef Fernández, Director de Cultura Superior Y
de la Investigación Científica de la Se-

cretaría de Educación Pública, sobre
tópicos matemáticos.

martes 9, Porfirio Barba Jacob, el
ltombre que parecía un caballo. Evocación y recuerdos de un gran poeta
marihuana; miércoles 10, José Ingenieros: bosquejo de una vida ascendente; jueves 11, Pensamiento y aclitüd de Fernando de los Ríos, y viernes 12, La lección de Enrique José Varcna.
Las Conferencias se peroraron a las
21 horas de los días indicandos en la
sola destinada a esto's actos dr la Universidad.
Con motivo de la presencia de Roa
en Monterrey, el Departamento de Acción Social le obsequió un sobretiro
dl' las Conferencias que profesó el pasBdo Verano en torno al tema "Variaciones sobl'e el espíritu de nuestro
tiempo", temas que aparecerán en la
Revista "UNIVERSIDAD", número 12,
próxima a aparecer . La carátula del
ejemplar fué dibujada por el artista
Jorge Rangel Guerra, y un retrato,
debido a la pluma del Profesor Alfons0 Reyes, figura en las páginas del
opúsculo.

El Doctor Groe/ Fernández en su

disertación.

Concurrieron a sus amenas lecciones los Maestros de las Facultades de
Ingeniería y Arquitectura de la Uni-

versidad; alumnos pasantes y .de años
superiores de estas Facultades y pú-

blico general, interesado en los temas
que ha tratado con tan grata maestría
el Maestro Graef.
El conocido Profesor recibió esos
mismos días invitación de la Universidad, para reiterar su presencia durante los Cursos de Verano, en cuyo
ciclo de extensión universitaria profesará cinco Conferencias sobre uEI
Concepto del número en las hfatemáticas contempor3neas". Su presencia
será del lunes 19 al viernes 23 de julio
venidero.
EL DOCTOR RAUL ROA
Segunda vez el Doctor Raúl Roa, Decono de la Facultad de Derecho Público y Ciencias Politicas de la Universidad de ]a Habana, se presentó como Maestro huésped de la IV An~aliclad de los Cursos de Invierno, que organiza el Departamento de Acción Socia] Universitaria, regentado por eJ Señor Licenciado Fidencio de la Fuente
OH-vares.

TEATRO EN LA UNIVERSIDAD
La Sección de Teatro del Departamento de Acción Social, apartado que
dirige magistralmente el artista y
Maestro Sergio Garza Zambrano dió
una 1meva muestra de su actividad
cnnstante. Esta vez se puso en escena
una obra de trama bíblica, cuyos perscnajes estuvieron caracterizados con
raro acierto, en cuanto a la psicología
y al atuendo.
LAS PALABRAS EN LA ARENA, tragedia original, en un acto, debida al
dr.arnaturgo Antonio Buero Vallejo, fué
pvesentada con excelentes cualidades
artísticas por el elenco que dirige el
Maestro Garza Zambrano. Fué representada en el Aula magna universitaria "Fray Servando Teresa de Mier",
de nuestra Casa de Estudios, el sábado
20 y el domingo 21, a las 21 horas,
cvn la escenografia de Don Guillermo
Barrón.
Figuraron en esta reaJización dramática el propio Sergio Garza Zambrano, Mariluz Gutiérrez, Margarita
Ll'al Treviño, Francisco Sánchcz M.,

Aferencia

CONFERE:-ICIAS EN LA FACULTAD
DE FILOSOFIA Y LETRAS
Con Ja iniciativa del Scfior Licenciado Alfonso Rangel Guerra,-y directnmente bajo la dirección del Doctor
Don Daniel ~1ir, el primero de ellos
Secretario de la Facultad de Filosofía
y Letras y el segundo Profesor de dicha Entidad y organizador de Conferrncia, tuvo lugar el presente mes un
Ciclo de disertaciones, servido por cinco 11aestros de la referida Facultad.
El miércoles 3 del que cursaJ en el
local de la Institución, tuvo a su cargo 1a primera Conferencia el Doctor
en Filosofía Christián Brunet, en torrn: al tema "Creación y Critica en el
Arten; el día 10, el Señor Licenciado
Genaro Salinas Quiroga, Director ele
las Escuelas del Bachillerato, disertó
sobre "La figura egregia d~ Don Antonio Caso", Conferencia dictada con
ocasión al octavo aniversario de la

El Doctor Raúl Roa.
Del lunes 8 al viernes 12 del actual
tuvo lugar Ja serie de Conferencias del
Profesor Roa, quien sustentó lo5 siguientes temas: Lunes 8, El americanismo ejemplar de Manuel Sanguily;

(Viene de la Pág. 2)

El acto inaugural de la Exposición de Pintura.

Anselmo González Zambrano, Valentín
Rodríguez y José García Tenorio.
La segunda jornada dramática se
celebró el sábado 27 y el domingo 28
de los corrientes, con la presentación
de LA BARCA SIN PESCADOR, obra
original de Alejandro Casona, que ya
antes había sido gustada por el públicc· de :Monterrey.
Participaron en esta representación
1largarita Delgado, Gloria González,
FJorinda Flores, Amparo Rubin, l\lanucl Julio · Barragán, Sergio Garza
Zambrano, Anselmo González Zambrano, José García Tenorio, Jesús GuiUermoprieto, Valentin Rodriguez y Francisco Sánchez )IuriJlo.
Con este evento quedó cerrada la
actividad dramática de la IV Anualidad de los Cursos de Invierno.

Un pasaje de "Las Palabl'as en la Arena".

Armas y Letras

+

Pág. 2

muerte del Maestro. En una de sus
frases expresó el conferenciante: uFué
en· el siglo XX el más ilustre representante de la cátedra mexicana; el pens:1dor de más valor en nuestras aulas;
fa inteligencia de más prestigio en
nuestros paraninfos; el espíritu más
pt!l'O y limpio de nuestra Nación."
El dia 17, el propio Doctor Mir sus- .
tentó una plática sobre "La tragedia
del tiempo en Azorin", pronunciada
Cl·Il notable y revelador éxito.
El miércoles 24 correspondió al notnble escritor y Profesor de Literatura
ga11ega Don Rafael Dieste una charla
original e interesante sobre la noción
del mundo sensible titulada "La Paloma equis",
Terminó este ciclo de Conferencias
con Ja presencia del Licenciado en
Derecho por la Universidad de Belgrado Radijov Stankovich, sobre el tema "El problema axiológico en la actualidad."

La Cnivcrsídad, la Razón

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NUMhROS 4748

SEIS

C!i\'CO PI:-ITORES REGIOMONTANOS
Bajo los auspicios del Departamento
ck Acción Social y al través de su Escuela de Artes Plásticas, el 19 del que
cursaJ a ]as 19 horas, se abrió en el
mezzanine de la Librrria Cosmos de
esta Ciudad el muy valioso acervo pictórico de los artistas regiomontanos,
Profesores de dicha Escuela José Guadalupe Ramírez, Jorge Rangel Guerra,
Helena Totmács, Antonio Pruneda y
11odolfo Ríos, inaugurando el acto el
Señor Licenciado Fidencio de la Fuente Olivares, Jefe del Departamento de
Acción Social de la Universidad.
La Exposición, en conjunto, titula•
lb Cinco Pintores Regiomontanos, tendrá actos exclusivos, ilustrados para
cnda exponente, con una conferencia
c¡ue estará a cargo de destacados intelectuales de Monterrey y de la Unin·rsidad, con la siguiente secuencia:
del 2 al 9 de abril se presentará el
acervo del pintor Ramírez; del 10 al
Hl, et de la pintora Tolmács; del 17 al
21. el de Ríos; del 24 al 30 el de Rangel y el de Pruneda, del lo. al 7 de
mayo.
El catálogo de Antonio Pruneda'
C(1mprende veinte realizaciones artísticas: Retrato, Mujer y ll'iffa, Caballos,
De Misa, Bafüstas, Paisaje, Charla, Músicos, XiI1os en el río, Retrato de la seffora Uribe, Retrato de Lupita Martíne:, Retrato de Eladi:mer González,
Retrato, Cabalfo enloquecido, Nirias en
lo loma, n·aturaleza muerta, Danza, Bebedores y Desnudo.
El pintor José Guadalupe Ramirez
presentó veinte piezas de un Subido
Yelor estético: La espera (1952-53),
Los esposos (1952-53), Piedras mexicanas (191), Plañidera (1952; propie(Pasa a la Pág. 3)

y ...

ALCALA
Revista Universitaria Españo]a.
Redacción y Administración Alcalá,
44, 6a. Planta. }ladrid. - Paseo de la
Gracia, 4, Barcelona, España.
Números 47-48.-10 de Enero de 1954.
Se publica en este número, de Karl
Jaspers, "La Lniversidad y la Razón",
sin que se indique a quien se debe la
traducción espa1lola. En las Universidodes -dice Jaspers- es donde tiene
lugar la lucha de la razón, donde la
Filosofía y la Teología se proponen alcanzar la máxima auto-conciencia.
Sin embargo, sigue diciendo, la Filosofía ocupa actualmente un reducido
lugar en las Universidades de hoy, y
la causa la encuentra en la división en
compartimientos que sufre el conocimiento actual, que se ha convertido
en un conjunto de disciplinas especializadas, y en la falta de una filosofía
que alcance las dimensiones de la Razón del mundo moderno. Señala claramente que ]a enseñanza de la filosofía se basa sobre un estudio especializado, siendo su tarea impartir conocimiento de las categorías y métodos
del pensamiento. Pero estó no es en
sí mismo Filosofía, sino aque1la sin
Jo cual no se puede hacer Filosofía.
Más adelante, encontramos esta certer,1 afirmación: "La Filosofía, como
materia especial, es un asunto discutible. Como materia de enseñanza, su
tarea no es otra que dirigir la atención". Aquí encontramos claramente
expuesto el papel que desempeña én
las Universidades ]a enseñanza de la

Filosofía., y _q ue . no es eso que muchos
utilitaristas afirman, al decir que en
la~ actuales Universidades ya no se requiere este tipo de estudios ..... En páginas interiores encontramos dos artículos sobre París. El primero, de Jos(• 11aria Rodríguez ~féndez, son Tres
Notas sobre la Ciudad Luz, y en ellas
campea el espíritu que el autor quiere
forzosamente descubrir en cada uno
de los aspectos de esta ciudad. El
Bosque de Bolonia, la voz parisina de
Edith Piaff y la Torre Eiffel, son estas tres notas; en la primera nos dice
que París está poblada por aquellos
que viven de recuerdos, y que por lo
tanto "para recordar es necesario desintegrarse de "propósito", faltando
enton&lt;!es el motor de la continuidad,
confesando en seguida que él es uno
ck los que están a punto de perderlo,
Jo que justifica el sabor amargo de estn nota, y que derramó en parecidas
proporciones sobre el resto del artículo. De Ernesto Francisco Jareño
C'i el segundo, y que presenta de Paris
un rostro distinto. Se ocupa el autor
de este articulo del Barrio Latino
cuando la Sorbona cumplió Siete Siglos: "el Barrio Latino de París es un
rincón del planeta donde se vive con
un sentido íntimamente trascendental,
ascético casi, no siendo raro recibir
por aquí la suprema lección de humildad que nos dan esos artistas callejeros, arrodillados en la acera para evocar sobre ella con yesos de colores las
fachadas luminosas de las viejas catedrales ...... " "El Teatro de O'Neill" es
u11 articulo de Juan Emilio Aragonés,

dad del Lic. Héctor González); Mujeres caminando (1952-53); Crucifixión
(1951-1954), Flores en rosa (1951)
Flores en a,:ul (1951), Sombra a la luna (1954), Tehuw,a (1952-53), El duelo (1952-54), La visita (1952-53), Niña
cc,nlra la luz (1954), Flores (1950; propiedad del Señor Liobo Torres), Juguetes (1953), Plegaria (1951; propiedad del Lic. Luis Astey) y Naturaleza
muerta (1951) .
El repertorio pictórico del pintor
Jorge Rangel comprende veintidós
piezas: Los Novios, Madre e hija, Quinctariera, Pordioseros, Mujer en la ventana, Adolescentes, La muerte venciendo al hombre, Retrato de la señora X,
Cabe=a, Cabeza de perfil, Retrato de
mi hermano, La mujer que ve al frente, Retrato del Doctor Christian Brunei, Retrato de la señorita Consuelo
Rangel, Retrato de la seíiorita Consuelo Renga!, Niiia en blanco, Guache, Albol'ada y Sebastián martiri=ado.
Rodolfo Ríos ilustró la Exposición
con catorce ejecuciones: Retrato de
m, esposa, Autorretrato, Animales,
Rancho nuevo, Desnudo, Al panteón,
Paisaje, Cabeza de mujer, Muchacho,
Hombl'e en blanco, Cabeza de niño,
Cabe=a de niño, La monja y la niña,
Crucifixión.
El acervo de la pintora Helena Tolmács presentó veintitrés ejecuciones:
Xaturaleza muertu, Jarrón con tres naranjas, Barack, La casa a=ul, Paisaje,
Paisaje, El caballito, Iglesia de San
Elías, Atrio de la Catedral de Cuernavaca, Frutas, Jarrón con frutas, Paisaje de la Silla, Flores con frutas, Sierr&lt;t Madre, La casa de Trinitas y Josemaria, Paisaje, Naturaleza muerta con
jarrón, Manzano, Peras, Manzana y jana de cobre, San Pedro, Interior.
Vn artístico catálogo destacó la importancia de esta Exposición de Cinco
Pintores regiomontanos, con enjundio-

sos y bien cortados artículos de Jorge
Rangel, José Guadalupe Ramírez, Doctor Federico Uribc, Cbristián Brunet,
Ramiro Garaz y Licenciado Fidencio
de la Fuente Olivares, Director del
D.A.S. U.
Las palabras del Señor Licenciado
d~ la Fuente, que sirven de pórtico al
elegante catúlogo de la Exposición,
justifican más de la cuenta las excelencias de esta obra realizada por la juventud bajo los generosos y pródigos
auspicios de la Universidad de Nuevo
León. El Licenciado de la Fuente ha
escrito: "Con agrado presentamos, a
fo enterada pupila del público de Monleney y a la cl'ítica generosa, las primicias pictóricas de la primera generación formada en la entraña de 1rnestra Sección de Arles Plásticas.
El sendero recorrido hasta ahora,
por el empe,io juvenil, es relativamente breve; pero la brevedad no oculta
el fruto que enseña finos atisbos personales, balbuceos fecundos, que ibican a los integrantes de esta generación en el predio límpido y emocionado del arte.
Afinar la técnica, imprimirle aristas
pasonales, es la tarea cercana de este
pwiado de jóvenes; por lo demás el
ticmupo brindará, en su decurso, el teso1·0 de experiencias propicias para la
obra definitiva.

EL DOCTOR EDELMIRO
RANGEL TREVIÑO
El martes 30 del que cursa dejó de
c~:istir el Sefior Doctor Don Ede]miro
Bangel Treviño, cuya significativa desnparición tuvo eco en ]a Universidad,
por haber sido padre del actual Rector, Licenciado Raúl Rangel Frías y
de varios pTofcsionistas, encumbrados
Eotoriamente en el mundo científico
de Monterrey y Profesores de la Facultad de Medicina nuevoleonesa.
El Doctor Rangel dejó este mundo a
una edad avanzada después de un largo padecimiento.
Realizó sus estudios en Monterrey,
eu el ya casí centenario Colegio Civil
del Estado y fungió después como
Maestro.
Hizo estudios de especialización y
ejerció profesionalmente cerca de med 10 siglo con pública fama de dedicadón, generosidad y amor al prójimo.
Por medio de estas columnas universitarias, el Consejo de esta Casa de
Estudios, sus Profesores, alumnos, empleados administrativos y servidores
tributan al Rector de la Universidad,
Licenciado Raúl Rangel Frias, un con~
dolido adicto y sensible pésame, suplicándole hacerlo patente a sus familiares del ilustre desaparecido.

El sepelio del Doctor Edelmiro Rangel Treviiío.

Armas y Letras + Pág. 3

�RI 1 DEL

'¡

Frente al acto de conocer, la actitud ingenua y espontánea
es de considerar que, fuera de mí, como sujeto conocedor,. ~~y
cosas y que estas cosas son tales como las conozco. Esta posicion
ingenua es adoptada por el realismo que hace de ~Ha "ipso facto" una actitud filosófica valiosa: Hay un pensamiento por una
parte y un objeto por otra, que existen separadamente pero que
pueden comunicarse, puesto que sus estructuras concuerda?·
Fundamentados en el sér, sujeto y objeto se encuentran en el.
Es una evidencia del sentido común. El pensamiento extrae de
su objeto lo inteligible que este o~jeto con~iene: tiene en efec~o,
el pensamiento, el poder de despo¡ar su ob¡eto de lo q1;1e cambi~,
aparece y desaparece (accidentes) para lo gr.ar la realidad en si,
inmutable e inteligible, substrato. de los accidentes (la substan•
cia).
hay del sér mismo de apariencia que
no se reduce al ser de la conciencia
el realismo dista de ser apodíctica, -nos alejamos de Berkeley-. Esta
Descartes, en búsqueda de una prime- última actitud de un realismo de la
ra certidumbre de la que pueda dedu- apariencia o de un idealismo trascencir todas las demás, no encuentra sino dental (lo que es equivalente) es la de
la de su existencia. "Cógito ergo sum". la Fenomenología que, inaugurada por
El pensamiento quedó solo; él es el Edmund Husserl, permanece la estrucúnico absolutamente evidente; para él tura de base de la Filosofía contemhay la existencia de lo otro; en él re- poránea hasta J ean Paul Sartre. Pasiden los criterios de la verdad: la rece que Husserl no ha visto todas las
claridad y la distinción de las ideas. implicaciones de su genial descubriDesde luego, la existencia del mundo miento. La existencia de la exterioriexterior está amenazada. ¿ A título de dad del mundo notoriamente no parequé existe todavía una realidad si su ce muy sólidamente establecida. Haestructura, su "verdad" no son evi- remos entonces un llamado a Sartre,
dentemente bailables sino en la con- cuya argumentación contra el idealisciencia? Será preciso que Dios, por mo berkeliano es mucho más vigorosu veracidad, garantice que un mundo sa, sin salirse, sin embargo, de la
exterior corresponde realmente a la orientación filosófica fundamental de
jmpresión espontánea que tenemos de Husserl. Es evidente que no consideraremos a Husserl y a Sartre sino desque tal mundo existe.
¿Este mundo, esta materia a distan- de el punto de vista único del problecia de mí, es conocida? preguntará ma crítico del conocimiento q~e acBerkeley. Si es conocida, es entonces tualmente nos ocupa.
Consideraremos primero la fenomede orden ideal y no existe como materia en sí. Si no es conocida, ¿ cómo nología como método; luego exvonentonces poder afirmar su existencia? dremos el "cógito" tal como lo conSj no es percibida ¿ cómo puedo afir- cibe Husserl; finalmente veremos con
marla? Y si es pércibida no tiene otro Husserl y Sartre en qué sentido se desér que el . mismo de ser percibida. bt' entender la existencia de un mun"Ens est percipi aut perciper". Tal es do exterior.
Método Fenomenológico. Cuando
el idealismo en su forma más radical.
Aunque en su punto de partida Husserl al principio de nuestro siglo
Kant quiera establecer como dato pri- v::i a desempeñar un papel en el desamordial la experiencia, es decir la in- rrollo de la consciencia filosófica, dotuición de un. dato exterior, no escapa tándola en cierta forma de una nueva
finalmente al idealismo: las formas dimensión -la Fenomenología- el
mismas de mi conocimiento sensible sistema en boga es el positivismo.
Esta doctrina, es la que elaboró en
-espacio y tiempo---- son estructuras
del sujeto. En estas formas se presen- Francia Augusto Compte: las pretenta "algo"; no se sabe qué, puesto que ciones de la Filosofía son vanas, anuneste "algo" no se nos puede aparecer cia el pensador francés. Alejémonos
sino a través y por los cuadros intra- d&lt;.' esta infructuosa búsqueda de im-·
subjetivos. ¿Entonces porqué guardar _ posibles soluciones á problemas de
ese "algo" que cae bajo los golpes de otra edad. Contentémonos con tomar
la argumentación de Berkeley contra frente al mundo una actitud científifo materia: si no es conocido, a nom- ca: registremos y ordenemos los hebre de qué afirmar su existencia?.
chos positivos sin buscar lo que la exLa actitud que frente al problema ptriencia no proporciona.
crítico que queremos a qui considerar,
Frente a este positivismo, Husserl
concede al idealismo que no hay que toma una actitud comparable a la de
defender la existencia de una reali- Kant para con el empirismo de Hume:
dad, más allá de las apariencias, subs- puede ser legítimo no querer ocupartrato, substancia, manera de "forro" se sino de ciencia; esto no impide que
del mundo de los fenómenos. Esta e!:;ta ciencia necesite ser fundamentasnbstancia de Aristóteles, que vuelve a da. No es para sí misma su propio
tomar por su cuenta Descartes, de la fllndamento. La 1ey científica exprecual Kant mismo no supo totalmente sn una necesidad que no justifica el
deshacerse (El nuómeno, aunque in- solo hecho observable por la sola raconocible, existe por lo menos como zón de que los hechos son siempre
limite de nuestro conocimiento) es cr,ntingentes: no imp1ican en ellos
una noción sin objeto, que ha estor- mismos nada sino su sola existencia.
bado a la Filosofía hasta hoy en día, Por el contrario, la ley de Ja Física
cargándola de "dualismos" insolubles matemática no nos enseña que tal hee inútiles. No hay otra realidad más cho siguió a otro, sino que tal hecho
que la del fenómeno. Ningún sér en sí, siendo, tal otro seguil'á necesariamen"detrás de" la apariencia -estamos te. Este vinculo necesario no está en
aquí muy cerca del idealismo- Pero el hecho observado. ¿En dónde está

Luego, juzgando que la evidencia

del sentido común en la que se apoya

1rnes?; en otros términos ¿~ué es 1~
que fundamenta esta necesidad; que
es Jo que fundamenta la ciencia?
La justificación de esta necesidad,
el realismo la creía hallar en una estructura metafísica de la realidad: la
substancia. Sí la ley física enuncia
una relación necesaria y durable, es
porque los hechos observados Y cambiantes son apariencias de una realidad inmóvil. Lo que establece un
vinculo durable entre hechos transitorios, es la substancia para la cual
estos hechos son accidentes que no tienen ningún sér, sino como las apariencias de esta substancia que existe
en sí, más allá de sus manifestaciones.
Desde Kant al contrario, lo que garantiza esta necesidad del juicio científico no es una estructura metafísica
de la realidad, un "forro" que constituiría el sér-en-sí, en relación con el
fc.nómeno. Esta necesidad "no viene"
de la experiencia, deducida de intuiciones que permanecen particulares y
contingentes. Es al contrario, la experiencia la que "viene de" ella; o, en
otras palabras esta necesidad constituye la condición a priori de la experiencia. Esta necesidad reside· en las
estructuras lógicas del entendimiento.
En esto Husserl se muestra de
acuerdo con Kant. Pero esta explicación no le parece stúiciente. No se ha
llegado asi a la fundamentación última. De acuerdo con el positivismo,
Husserl exige una justificación de la
Lógica misma. Pero el desacuerdo no
tarda en afirmarse entre el positivismo y Husserl, cuando se trata de saber en qué fundamentar esta Lógica.
La costumbre es considerar a la Lógica como una ciencia normativa; como tal exige un fundamento teorético.
Bajo pena de ser gratuita y absurda
una norma debe descansar sobre un
hecho (la moral como conjunto de las
normas que deben seguir los hombres
tiene qué apoyarse sobre lo que es el
hombre, si no quiere correr el riesgo
de ser gratuita e inaplicable).
Este fundamento teorético que exige
la Lógica es, para el positivismo, la
Psicología: el estudio experimental de
las estructuras del espírHu permitirá
sólo decidir después la utilización que
el espíritu deba hacer de aquellas estructuras.
Kant ya había refutado implicitamente esta pretensión psicologista por
el hecho mismo de que rehusaba el
empirismo de Hume: la necesidad que
SC' manifiesta en la ciencia normativa
debe poder ser discernida igualmente
e1_1 la ciencia teorética que 1a 'fundamenta. Ahora bien, la psicología en
tr.nto que es experiencia de los hechos
psiquicos no presenta-tal necesidad. Al
contrario usa, en tanto que es estudio
científico de los hechos de consciencia, una armadura lógica que, desde
l_uego, presupone en lugar de fundar.
Para Kant, lo que fundamenta la Lógica como reglas de aplicación del espíritu a un dato, es la Lógica a priori, trascendental, es decir las estructuras gracias a las cuales el espíritu
conoce necesariamente un objeto en
general.
Este argumento de Kant, Husserl lo
constituye como su punto de partida
en la critica del "psicologismo" "Así
dice Kant que, si tomásemos los principios a la psicología, únicamente veríamos ·cómo tiene lugar el pensamiento bajo las distintas condiciones subje-

Armas y Letras + Pág. 4

th,as, pero así sólo llegaríamos al conocimiento de leyes contipgentes pero no necesarias".
Este rehusar del psicologismo,
Husserl, en distintos lugares, pero sobre todo en sus "Investigaciones Lógicas", lo apoya en otros argumentos:
~Primero, analizando las consecuencias del psicologismo, comprueba que esta actitud conduce el espíritu, al escepticismo y a todos los
absurdos que lo acompañan. Si las
conciencias existentes en su diversidad deben ser el fundamento último
del conocimiento, finalizamos en un
relativismo que no puede sino llevarnos al escepticismo total: "Verdad más acá de los Pirineos, error
más allá" escribía Pascal. En otras
palabras: no hay verdad; lo que es
inaceptable por la razón de que el
escepticismo implica la imposibilidad de cualquier tesis inclusive la
suya. "No hay verdad', es equivalente de: "Existe la verdad de que
no hay verdad".
Este relativismo inadmisible se
manifiesta hasta en la enunciación
que da Stuart Mili del principio de
identidad: "Para una 11!-isma persona, en el mismo lugar, en el mismo
tiempo, es imposible pensar A y no
A "La persona, el lugar y el tiempo
no tienen nada que ver aquí, piensa
Husserl. Es imposible pensar A y
no-A" la persona, el lugar y el tiempo no tienen nada que ver aquí,
piensa Husserl. Es imposible pensar A y no-A por si A es, no-A no
puede ser, y esto para cualquier persona, humana o divina.
Después de haber dilucidado y
criticado las consecuencias del psicologismo, Husserl lo considera en
si mismo; la ciencia teorética que
fundamenta la Lógica no es la Psicología: el fundamento no está en
mi pensamiento si no en las cosas.
Cuando los psicologistas expresan
los principios lógicos en la forma
siguiente: "Nadie puede admitir que
lo mismo sea y no sea", convendría
añadir: "Nadie que fuera racional".
Esta imposibilidad no existe sino
para el que quiere juzgar correctamen1e y para nadie más. No hay
''necesidad" Psicológica.
-Además el psicólogo que hace
el inventario del contenido de un
espíritu, descubre allí contradicciones inadvertidas por el sujeto. "Convendría entonces, escribe Husserl,
preguntarse si las contradicciones
inadvertidas no serían también con~
tradicciones y si el principio lógico
declara solamente imposibles las
contradicciones advertidasn.
-En fin, los psicologistas ·creen encontrar la base de la evidencia de
los principios lógicos en "la necesidad que nos constriñe a tener por
cierta una conclusión; pero queda
cierto que e[ que se aferra a un paralogismo "siente" esta necesidad
con la misma fuerza que el que razona correctamente".
Es cierto que la Lógica posee una
base teorética; pero esta base la debemos buscar en ella misma. Hay una
Lógica normativa porque hay una Lógica teorética. Los principios primeros no son normas sino por que son
autes de todo principio. Cuando digo
A no puede ser no-A. no enuncio una
norma que habré de fundamentar; por

otra parte sino la ley misma de las co-

sas, necesaria e intangible. Las leyes
teoréticas que son la base de la Lógica expresan estructuras inviolables y
eternas y eternas de los seres, lo que
Husserl llama esencias. Decir que· A
es no-A, no es solamente enunciar un
absurdo en el acto de juzgar, sino una
incompatibilidad entre A real y no-A
real; lo que no quiere decir, entre A
en sí y no-A en sí. A que es para
Husserl la "realidad" es el objeto de
pensamiento en tanto que es pensado.
A partir del momento en que hay un
objeto pensado (realidad,) es forzosamente incompatible con su contrario.
Se sigue de esta precisión que, no
siendo el principio de una cosa en si
sino de una cosa en lanto que es pensado, o mejor dicho del pensamiento
-de una cosa (es decir del fenómeno
que es para Husserl la realidad) el
conjunto de ]os principios que constituyen la Lógica Trascendental como
base teorética de la lógica aplicada es
a priori, corno condición no de nuestro conocimiento sino del conocimientc. en general.
En este sentido la Lógica formal que
enuncia principios independientementr &lt;le cualquier contenido que sea como formas puras válidas en sí, no
existe. La Lógica Teorética es siempre trascendental, es decir válida en
función de un coritenido posible. Asi,
cuando digo A no puede ser no-A, este
principio, aunque a priori, esta fundamentado in re, es decir en relación
con toda realidad posible. ( A) y la negación de esta realidad (no-A). En
ujngún caso este principio puede ser
deducido de la experiencia como lo
quiere el positivismo: es el contrario ]a condición de esta experiencia.
Husserl no entiende otra cosa cuando
dice que el principio es a priori. Esto
no significa que exista en sí e independientemente de toda experiencia
real, sino como condición (epistemologicamente anterior) del conocimientc de una realidad que no deja de ser
su fundamento ontológico último.
Resumamos. En sus críticas del psicologismo, Husserl rehusa el realismo
y el dualismo de la substancia opuesta
a sus manifestaciones. Pero se opone
también al subjetivismo. "Objetiviza"
el fenómeno es decir que le confiere
una estructura extramental o más
c&gt;.actamente, fundamenta la estructura mental en una relación con el fenómeno como objeto. La consciencia
no existe sino como tendida hacia un
otro (intencionalidad) y los principios de esta consciencia no son sino en
función de este "aliud" hacia el cual
1a esencia misma de la consciencia
consiste en tenderse.
Frente a la apariencia el positivismo y el realismo tratan de "explicarhl'. Explicarla, es abandonarla para
pasar a otra cosa que Je sirva de fundamento. La actitud explicativa supone una duda sobre la realidad de las
apariencias mismas a las que la explic:1ción tiende a substituir otra cosa, la
substancia por ejemplo. El sabio no
hace otra cosa cuando trata de reemplazar hechos por una ley: "Desvaloriza las apariencias y valoriza las teorías hipotéticas que las fundamentan".
El positivismo introdujo tal achtucl
-válida para el sabio---- en el campo
de la Filosofía. De ello resulta: lo. la
iumersión en la objetividad en Jugar
d(• la trascendencia que i!Onstituye Ja

Filosofia como tal; 2o. la obligación dad . La definición realista de la verde recurrir al dualismo de los acci- dad: "Adaequatio rei te intellectus"
dentes y de la substancia, cosa en si (la coincidencia de la cosa y del penele la que se ignora a la vez lo que es samiento), no anuncia sino un círculo
y qué relaciones tiene con los acciden- vicioso. Para verificar si la "cosa"
tes que la manifiestan. Debemos ha- coincide con mi pensamiento, debo
cer frente al dualismo insoluble tan saber primero 1o que es en si esta copronto como queramos hacer obra me- sa, es decir, estar ya asegurado de la
tafísica.
posesión de la verdad, lo que es preNo hay un sér-en-si más allá del fe- cisamente el problema. Es un círculo
nómeno. El fenómeno es lo que es en vicioso que se explica por el hecho de
si mismo. Sartre escribirá: "La fuer- que el pensamiento y la verificación
za, por ejemplo, no es un connatu~ son ambos fenómenos de consciencia.
metafisico y de especie desconocida
No hay pues ninguna actitud posique se esconda tras de sus efectos ble sino la de buscar en el seno mismo
(aceleraciones, desviaciones, etc.): es del pensamiento el criterio de la reael conjunto de sus efectos. Igualmen- lidad y de la verdad. Pero entonte la corriente eléctrica no tiene re- ces ¿no corremos el riesgo de reverso secreto: no es nada sino el con- caer en este subjetivismo relativista
junto de las acciones físico-químicas que Husserl combatía en los psicolo(electrolisis, incandescencia de un fi- gistas? ¿No hacemos acaso otra cosa
Llmento de carbón, desplazamiento de que volver al escepticismo de Protálo aguja del galvanómetro, etc.) que la gÜras? ¿No se vuelve el hombre "la
manifiestan .... La apariencia remite medida de todas las cosas"? No, no
a la serie total de las apariencias y c2emos de esta manera, piensa Hussel,
a una realidad escondida que habría ni en el subjetivismo, ni en el relatiacaparado para si todo el sér de la vismo.
existencia.,,
No hay subjetivismo por la razón
Aquí se presenta una pregunta: mayor de que los datos de consciencia,
¿Cómo comprender que el "en-sí" de que la Fenomenología considera, son
la objetividad, del fenómeno se deje objetos distintos en sí de la conscienaprehender y representar? ¿Cómo en cia, puesto que ésta puede tomar para
otros términos se puede volver subje- cún ellos la distancia que caracteriza
tiva?
lo actitud reflexiva. No hay tampoco
Lo que caracteriza el método feno- rt: lativismo, pues que al contrario son
menológico es la actitud Hreflexiva". las estructuras ideales a priori las que
Espontáneamente nuestra mirada se fundamentan la necesidad de la unidirige hacia los objetos conocidos. En versalidad . En Husserl, como en Desla Fenomcllologia al contrario desvia- cartes, el "cógito" se constituye al nemos Ja mirada hacia los actos mismos gar toda realidad contingente incluside: conocer para convertirlos en obje- , e la del Yo al cual está vinculado. Su
tos y extraerles su sentido implícito. dimensión misma es la Universalidad.
Ya no miro la manzana, sino mi miEl Cógito. La necesidad apodíctica
rada dt}-la-manzana, objeto, de mi de la Lógica no está fundamentada coconciencia reflexíva que inventario, mo lo hemos visto en la Psicología:
tratando de descubrir en él sistemáti- coittiene e nsí misma su necesidad y
camente todas sus implicaciones.
su certidumbre. ¿Pero en qué fundaMientras que la Psicología conside- mentar, en ú1timo análisis, esa certir:, el contenido real de los estados de dumbre misma? Después de Descartes
conciencia y sus condiciones prácti- y como él Husserl experimenta la exicas, la Fenomenología considera el ac- gencia de una certidumbre apodíctica.
to de consciencia como tal, Jo que este
Al contrario de Hume y Kant, le paacto supone a priori y universalmente. rece que 1a experiencia no presenta
''La Fenomenología es a la Psicología e~te carácter ele evidencia que deben
lú que las matemáticas puras son a la n·vestir las verdades que sólo admite
Física".
un filósofo crítico. El ser de las cosas
es puramente fenomenal, contingente,
subjetivo. El sér parece recibir de la
* * *
consciencia sus estructuras hasta el
Se trata de saber ahora si esta in- punto que pensar una realidad fuera
luición de las relaciones fundamenta- de 1a consciencia es pensar en el vacío.
les, como ]as llama Husserl, halla el
Si el punto de partida del filósofo
sér y al inteligible.
debe ser una evidencia apodíctica, deSi, piensa Husserl; porque, al con- bemos confesar que la existencia del
trario de lo que creía Kant la intui- mundo exterior no puede de ninguna
ción intelectual existe: captamos in- manera ser este punto de partida. Hay
mediatamente, de una sola mirada y posibilidad de la no-existencia del
Dú de manera discursiva realidades
mundo. Los fenómenos que componen
ideales. El "cógito" es la primera ele mi experiencia del mundo exterior
estas intuiciones y garantiza todas las pueden perder su validez. El mundo
dtmás. Veo este rojo;tengo de él una no me es dado sino conio "lo que me
captación directa (intuición); pero es aparece,,. No es evidente ni en sus parpreciso que tenga también la intuición tes ni en su totalidad. No me presendC' la urojez", sin la cual "veo este ro- ta ninguno de los caracteres que hajo" no tendría en rigor ningún senti- rían de él una evidencia apodíctica v
do. La intuición para Husserl al igual nl·cesaria. Puede ser 11puesto fuera de
que para Bergson, permite a la cons- juego, puesto entre paréntesis", dice
ciencia lograr el sér y esto, "en los Husserl.
elatos inmediatos de la consciencia".
De esto se sigue que si la Filosofía
Con Jos dos grandes iniciadores del es una tentativa de búsqueda de un
pensamiento moderno, Descartes re- fundamento absoluto, debe investigar
gresa: el "cogito" es el "lugar filosó- en otra parte.
fico" privilegiado, el punto de encuenSi los fenómenos son "desvalorizatro único rlel sér y del conocer.
bles", presuponen siempre la existenEs evidente que una posición de es- cia del "cógito". Se puede poner el
te índole obliga a Husserl a volver a Universo entero entre paréntesis, peruna conceprión cartesiana de 1a ver- manece lo con que lo pongo entre pa-·

Armas y Letras + Pág. 5

ri·ntesis. Puedo dudar de todo, queda
la duda corno acto de un "cógito". Esk "cógito ergo sum" es la primera
evidencia para Husserl, como lo era
para Descartes, cuya actitud funda•
mental hasta ahora, el filósofo alemán
no hace sino tomar por su cuenta:
Búsqueda de una certidumbre; duda
para con todo lo que no presenta esta
certidumbre en una evidencia apodíctica; duda que se extiende necesariamente a todo menos al "cógito".
Luego el camino• seguido por
Husserl se aleja del de Descartes. La
"falla" cartesiana consiste, según
Husserl, en haber hecho del "ego" su
substancia pensante, punto de partida
de deducciones, según el principio de
causalidad. En lugar de deducciones
Husserl quiere proceder por evidencias apodícticas implicadas en el primer descubrimiento cierto, el del "cógito".
Es pues, un inventario de lo que implica el "cógito" lo que se propone
Hussserl. La captación misma de este
"cógito" fuera del conocimiento inmediato de un objeto en la actitud reflexiva ha conducido a Husserl a distinguir la experiencia sensible de la experiencia trascendental.
En ]a experiencia sensible se manifiesta un objeto (el rojo de esta pared,
por ejemplo). Pero puedo tomar una
actitud reflexiva, colocarme a distancia de esta totalidad: mi-experienciade-este-rojo. Trasciendo asi la experiencia inmeQ.iata, ya no siendo mi objeto este rojo sobre esta pared sino
mi mirada -en este-rojo, que se vuelve
a su vez objeto de mi experiencia ahora trascendental.
El "cógito" es trascendental en el
sentido que su fin no va a ser volver
a juntarse con el mundo de los objetos, como lo hizo Descartes, sino inventariar su propio dinamismo.
Será la singularidad de la Fenomenología en su oposición a las disciplinas objetivas, la de considerar siempre la experiencia trascendental. Hasta ahora las ciencias de la subjetividad (como la Psicología) habían considerado la subjetividad "realizada objetivamente" en el mundo. Se trata al
contrario de investigar el "ego" en
tanto que es sujeto de experiencia
trascendental excluyendo toda "objetivización" psicofísica (alma - cuerpo).
De esto se sigue que la actitud fenomenológica, 1a actitud reflexiva, la expt:riencia trascendental, son tres términos que se evocan recíprocamente. Describir el "cógito" trascendental
(es decir, el ele Descartes) en su acto
dP "cogitans" para explicitar su contenido trascendental (lo que este acto
significa para el "cógito") tal es la
Fenomenología trascendental que hace posible la actitud reflexiva. El
contenido objetivo del "cógito" (es decir, lo que "llena" la consciencia de
'('osas": percepciones, imaginaciones,
etc.) constituye el objeto de la Psicología Y, como tal, no interesa al fenomenólogo.
En efecto, 1a significación apodíctica del "cógito'', tal como la desprendió Descartes del mundo de la objetividad para trascender a este mundo, no se reduce a la existencia del
"ego"; incluye una extructura que
Husserl llama la "concretud", accesibilidad a una experiencia interna po(Pasa a la Pág. 6)

�La Fenomenologia ...
(Viene de la Pág. 5)
sible. Este "pensamiento'' que trasciende sus objetos no es una idea general, obtenida por abstracción, como
se obtienen los caracteres de la especie dejando por un lado las atribuciones individuales. No se ha hecho abstracción de los "pensamientos individuales" para hallar el Pensamiento en
general. Solamente se ha comprobado
que el "cógitou sobrepasa todo contenido, se establece como certidumbre
inclcpendien temen te de este contenido. ero este "cógito" trascendental y
universal no permanece por ello menos concreto, es decir experimentable,
il!tuicionable, concretamente y no dc,luctible.
El argumento realista contra Des-curtes (no se puede deducir una existencia de una idea; ninguna idea implica su existencia) cae ante la precisión de Husserl: el Pensamiento, el
"cógito" trascendental no es una idea
general deducida, abstracta, es la captación de lo Universal en la "concretnd" misma, el Pensamiento, en mis
pensamientos, la "cogitatio" en el "cógito" que, por ser reflexivo y trascendental, no deja por ello de ser concreto: el ucógito" de mi experiencia
trascendental.
Ahora bien: el primer aspecto que
hallo con evidencia, cuando trato de
explicitar lo que "contiene" mi experiencia trascendental es esta característica que posee el "cógito", que lo
constituye, de tenderse hacia una realidad fuera de sí. El primer carácter
apodictico del "cógito", tal como me
lo revela la descripción fenomenológica de mi experiencia trascendental,
es la intencionalidad. Husserl llama
así precisamente a esta particularidad
de la consciencia de ser "consciencia"
de . . . "El "cógito" es correlativo a
un Hcogitatum". La consciencia está
tendida hacia un objeto, hacia el objeto en general, cualquiera que sea.
La consciencia, en tanto "desea" el objeto sin el cual no es nada, Husserl
la llama "conciencia internacional".
Ef objeto en general, en tanto que es
"deseado" por la consciencia como su
correlativo, recibe el nombre de "objeto intencional".
Los caracteres que pertenecen a 1a
consciencia internacional, los llama
Husserl "noéticos"; los que convienen
a! objeto intencional, reciben el nombre de "noemáticos". En otros términos son noéticos los modos de percibir (percepción sensible, memoria,
imaginación, etc.). Son noemáticos
los modos de ser percibidos (como
presente, posible, real, etc.). Los modos nomáticos son correlativos a los
nofticos como el objeto intencional es
correlativo a la consciencia intencional. A la percepción ( como modo
noético, es decir como modo de aprehensión de la consciencia), corresponde la presencia (como noemáticp, es
decir como modo del objeto de ser
aprehendido), etc.
El campo ilimitado de la vida pura
de la consciencia, es decir, el "cógito"
en su intencionalidad total, implica
pues forzosamente .el mundo-fenómeno que es el corolario noemático de
la consciencia.
Las correlaciones noéticas-noemáticas son concretas e individuales como
ya lo hemos señalado. La Fenomenología quiere hallar la individualidad
y la "concretud'' de sus estados. Para
que su descripción sea precisa el fenomenólogo no describirá "el acto del
"l'o" cuando mira una cosa" (esto seria recaer en la generalización, la abstracción y, al contrario de lo que Aristóteles creía, perder posibilidades de

lograr lo universal) sino "mi mirada
-."" la casa"; indicando la flecha que
esta mirada se considera en su intencionalidad sin la cual se desvanece.
Estas correlaciones presentarán ciertas formas de unidad que será preciso
revelar, tratando así de descubrir en
ello la unidad del Yo concreto mismo.
Nunca insistiremos demasiado al
tratar de expresar el pensamiento de
Husserl en el hecho de que "Yo concreto" se opone a "Yo abstracto", a
la idea general del Yo, y no a Universal. Esto signific.a que no se trata de
abstraer a partir de los actos del Yo,
estructuras objetivas teóricas, sino de
considerar est~ Yo en su situaciói:i intencional caract!!ristica. "Concretud"
en el sentido que .el Yo concreto es el
que es sujeto reflexivo de la investigación. Universal en el sentido que
no considero tal modo de representación de mi Yo ~ino todos sus modos
posibles.
La duración, 1iq.terna de la consciencia no es u.na ,serie de "cogitationes"
vinculadas entre sí por si mismas, sino una sintesis. Es una consciencia
una en ]a y por la que se constituye
la unidad de . u.na entidad intencional:
"el mismo cuQQ ·-el mismo para la
consciencia- puede estar presente én
la consciencia , ( en el mismo tiempo o
sucesivamente) e.n modos de consciencia separados y ,muy diferentes, por
cjtmplo percepción, recuerdos, esperas, juicios de yalor, etc.".
Sólo una sínte~is (y no una asociación) puede rea,~zar la consciencia de
una unidad en ,la unida(l de una consciencia que m~ l1ace posible todo conocimiento de la indentidad.
Esta síntesis . po se limita a esto: no
vincula solament~ estados individuales
sino todos los estados posibles de la
consciencia. L.::J. c9nscíencia considerada como sintesis de todos los estados
posibles tal es lo que Husserl llama
eJ "cógito" U11~versal.
La forma de esta síntesis, como ya
lo habia visto K~nt, es la consciencia
lnmanente del tiempo. Por esto el
"cógito" cons~derado debe ser a la vez
t:'niversal y Concreto, es decir considerado en su d~mensjón concreta:· el
tiempo.
Se trata de buscar precisamente el
carácter incond~c;ionado, universal de
lo concreto m~s,moi lo que Husserl Hama "eidos". L3: .;Fenomenología "eidética" tratará de , descubrir el sentido
universal e incondicionado del que el
condicionado es ~l signo. Este acto de
mí Yo significa, es decir, remite a . , .
No remite a una substancia, a una
esencia general, . &lt;;alocada trás este acto y que tend_damos que abstraer de
él. Remite a la totalidad de los actos
posibles, es decir.· al campo ilimitado
de la conscienci~. al "cógito" que reveln en cierta for~a. La significación
de este acto c&lt;;mcreto que no se puede
captar sino e 11: su sola "concretud",
tal es el "eid9,s'; ; que busca el fenomenólogo.
El análisis fenomenológico revela
que este mismo "ego", sujeto del "cógito", se halla como "un Yo que vive
esto o aque1Jo", .. El "cógito" en efecto
es la causa de ,actos que constituyen
un sér, un Yo cuyas estructuras serán
engendradas por la corriente de la
consciencia.. Un acto pasado del Hcógito" permanece. presente en cierta
forma y esto, de otra manera que por
el solo recuerdo de este acto me constituye, junto a otros actos del "cógito".
L'n poco a 1a m~nera del existencialista, para quien la existencia Precede a
fo esencia, H~1sserl no concibe el Yo
como una substancia dada, hecha, que
luego actuaria. , Contra lo afirmado
por Aristóteles, no piensa que tengamos primero ,, 11na esencia general, la
de hombre y que luego esta esencia
"piense", eng~drando así el "cógito".

Todo pasa al contrario como si la
consciencia se constituyera por sus
propios actos, como el hecho de un
rio y el rio mismo se constituyen por
st! 1;ropia corriente. Cómo no evocar
estos versos de Valéry:
Tu n'as pas perdu ces heures
Si Iégere tu demeures
Apres ces beaux abandons;
Pareille a celui qui pense
El dont l'ame se dépense
A s' accroitre de ses dons !
Este Yo asi engendrado en una manera de magnífica y angustiosa autocreación, Husserl no puede decir que
es una substancia sin despertar todos
los dualismos insolubles. Su autoconstitución misma es incompatible
con el concepto clásico de substancia:
el Yo se constituye a si mismo como
sujeto idéntico con sus apropiaciones
permanentes, es decir con lo que conserva de los actos, o de la negación de·
sus actos. Es, según Musserl el "polo''
de sus actos, atribuyendo a esta palabra un sentido muy ariálogo al que se
sus actos. Es, según Husserl el "polo"
Husserl lo llama una mónada, prefiriendo utilizar la terminología de
Leibnitz para escapar a la "substancia
prnsante" de Descartes quien, no to•
talmente liberado de la escolástica, se
expresa como si hubiera onlologicamcnte una substancia anterior a sus
actos. Esta "mónada" al pasar de la
Fenomenología a la Psicología se vuelve el "alma" tomada como objeto.
Pero la característica fundamental
del "cógito" del "ego" trascendental,
frente a este Yo es poder desvalorizarlo, ponerlo entre paréntesis como
a los otros fenómenos que constituyen
e! mundo. El "cógito" es esencialmente
trascendencia y en tanto que es inlencionalidad pura, trasciende a este Yo
mismo que engendra por sus actos. Es
lo que Sartre entenderá cuando defina la consciencia como libertad. Entre
et "cógitoH y el Yo, hay Hjnego" (en el
sentido de que se dice t¡ue hay juego
entre las ruedas de un engranaje no
exactamente adaptadas). El "cógito"
es libertad por la razón mayor de que
se constituye como trascendental,
arrancándose a la inmanencia del Yo
que engendra al rehusarle.
Paul Valery antes de Sartre había
notado estos dos caracteres correlativos de la consciencia, contenidos implicitamente en la noción husserliana
dl' intencionalidad, pero que el filósofo alemán no ha destacado claramente: el rehuso y la presencia. La
consciencia es constituida, nos dice
Va.lery, "por su rehuso indefinido de
ser cualquier cosa"; la consciencia debe negar de sí misma todo, inclusive
este Yo que engendra, para constituirs•~ como presencia pura a este mismo
Yo que ve, juzga, acepta o rechaza.
Rehuso, tal 11 el mar siempre renovado" puesto que deberá luego ver su
mirada, juzgar su JlllCIO, aceptar o
rc-lrnsar su aceptación o su rehuso
mismo.
J.'ame exposée aux torches du soltise
Jt' te soutiens, admirable justice
De la lumiere aux armes sans pitié
J¡) te rends purc a ta place premiere:
Hegarde loi! ...
Este arrancarse constituye la consciencia corno presencia. No es presencia a todo sino porque no se identifica con nada, presencia a la "durée"
de las cosas y ele los estados de consciencia, se desprende de ella para
ccnstituirse a si misma y dar sentido
a esta duración.
Midi la haut, Midi sans mouvement
En soi se pense et convient soimeme

Armas y Letras + Pág. 6

a

Tete complete et parfait diademe,
Je suis en toi le secret changement.

El Mundo Exterior. El hecho de no
haber visto todas las amplicaciones de
la intencionalidad pone a Husserl en
apuros cuando se trata de la existencia del mundo exterior en tanto es he.
terogéneo a la consciencia. Ciertos pasajes parecen inducirnos a concluir
que tal mundo es; otros al contrario
implicarían un idealismo radical. La
evolución de Husserl le conduce hacia
p0siciones más y más cercanas a las
del kantismo que al principio recbazaba. Expondremos primero el realismo husserliana, es decir, lo que en él
ef- explicita o implicítamente afirmación del mundo exterior cuyo sér no
se reduce a un simple "percipi". Luegú veremos a Husserl orientarse en
cierta forma a pesar de si hacia el
ic!ealismo. En fin trataremos de dilucidar el porqué de este conflicto y cómo se puede escapar de él, colocándonos en el plano sartriano de un
análisis no del conocimiento sino del
consciente.
El análisis mismo que Husserl efectúa de ]as estructuras del "cógito" implica, según parece primero, la exiskncia de un mundo exterior en tanto
que es hetero'géneo a la conciencia. No
hay ningún sér de la conciencia fuern de esta obligación de ser intuición
iuediata del "otro", en tanto que otro
(intencionalidad). El "cógito" goz_a
dt una doble trascendencia. Es trascendente en tanto que, dotado de poder reflexivo, puede constituirse como
presencia a sus propios actos, a su
propio dinamismo. Pero es también
trascendente en sentido de "el sér del
cógito" se coloca frente al sér del
mundo.
Al hallar la consciencia como sujeto,
Husserl ]a descubre al mismo tiempo
como correlativa. Siendo ella sujeto,
s(• constituye negando de si misma
una objetividad que por lo tanto, supone. Hay pues a la vez objetividad,
sin ]a cual no existiría una consciencia
como sujeto, y heterogeneidad del objeto sin la cual la consciencia no nece~
sitaria desprenderse del objeto para
constituirse como consciencia. Husserl
llega hasta precisar que la consciencia
contiene un "nucleo hilético" para
permitir el conocimiento de la materiri exterior a ella. Los elementos hiltlicos -materiales- son los datos reales inmediatos de la consciencia. La
actividad intencional de la consciencia
dota "al fenómeno hilético" de un sentido trascendental.
·
No es acaso la difinición misma de
la intencionalidad como carácter
e~encia de la consciencia de ser "ad
aliud", tensión hacia un objeto pres11pi1eslo. Todo el sér de la consciencia se agota en el hecho de entrar en
relación con algo que no sea si misma.
Dt aqui, Jo hemos visto, esta rloble se~
rie de modos - noéticos y noemáticos- que, por correlativos que sean,
no dejan de afectar por lo tanto a dos
realidades distintas.
Además Husserl señala que una de_
laf- primeras comprobaciones de la investigación fenomenológica es que una
percepción nos aparece como una do•
ble duración. Al percibir un cubo se
desprenden dos duraciones, la intern" - de la percepción del cubo y la
- objetiva - del cubo mismo. Además Husserl, estudiando la ínter-subjetividad admite la existencia de otras
consciencias, de otros Yo frente a los
cuales se presenta un mundo común.
Hay "algo" frente a nQsotros. La exterioridad del "Yo" de ]os demás encamina necesariamente a la exerioridt;d del mundo. "Este mundo, esta
Naturaleza, es necesario que exista, si
(Pasa a la Pág. 8)

América Diferente
(Viene de la Pág. 1)
egipcia. Las inmensas tierras colombianas ofrecen sobre su haz reveladores sintomas de que por ellas .se manifestaran en modo sui generis, extraño a los ya dados en la historia, los
eternos valores. Es algo que se percibe, que no se puede negar, al comparar lo europeo con fo puramente
americano, pero que no llega a dibujarse netamente en las pulcras pizarras del intelecto. El germen aflora
al través de los hombres venidos y la
civilización importada de allende el
Atlántico y colocados sobre la naturaleza del nuevo continente. Precisiones? Imposible, ya está visto. Y si la
cosa no se precisa, menos su comparación. Atisbos? Muchos. En los
blancos, indios y negros de los campos americanos; en sus mestizos y mu~
latos; en su música, su poesía y toda
su arte folklórica; en sus rapsodas, en
sus politicos, en sus pensadores, en
sus sus hombres de acción; en el ge~
nuino sentir, pensar, hablar y proceder americanos.
Se me dirá que esta afirmación carece de valor científico; que con indicios vagos no se convence a nadie.
No, no tiene valor científico pero tienLi valor vital y se impone por adivinación.
La verdad americana, reflejo de la
realidad americana, vive en cada uno
y hallará un día su expresión racional. Ahora no tiene un habla lógica.
l\Iientras no la tiene, se vive, se presiente, se adivina, se cree en ella, se
ama, y revienta de mil modos en forma de inquietudes y rebeldías. Es vi•
cfo profunda, fuerte, palpitante, que
busca una lengua y un verbo y que
un día los encontrará. Se desea y se
busca lo que ya existe y se posee, dijo el sabio en su clásica máxima.
En América soplan vientos de primitividad, siendo su civilización y sus
pueblos traídos de Europa. Los exhala
la tierra. Es la señal de que algo se
lw. disuelto y se reelabora en nuevo
crisol. Ya la tierra son también los
hombres, los criollos, que hau nacido
dl' su seno, y los inmigrantes, que de
éJ comen y beben: tierra americana
transmutada en carne americana. Y
asi como esta tierra no es aquélla, tampoco los hombres. Los cowboys, los
gauchos, los llaneros, los guajiros, los
vdes, no son los pastores y labriegos
se.janes y españoles, a pesar de hablar
su mismo idioma y rezar a idéntico
Dios. En lo hondo de su vida el viejo
continente muere y lóma su lugar un
alma nueva en que se plasmaran nuevas formas superiores de viVir,
Un gran signo, en trance ya de ma..i

duración', es la politica continental,
tan diferente de la del mundo antiguo.
Cuándo se habia visto a todo un mundo unido por vínculos que no son las
cadenas atadas a un poder imperial?
Es un espectáculo único como única
es América. El político americano ha
sabido penetrar basta los puntos de
Convergencia de las aspiraciones de
sus pueblos, al través de razas, idiomas, idiosincrasias, circunstancias fisicas e intereses diferentes y, adoptand1J aquellos puntos como el cimiento
granitico en que descansa su convivencia, fundar en ellos la unidad del conjunto y organizar el sistema defensivo
más grande que conocerá la historia.
Capacidad de síntesis, diría Alfonso
Reyes, con aguda visión, señalando un
rasgo americano típico. Europa nunca logró. Esto es nuevo y netamente
americano. América se aparta de las
enseñanzas prácticas de Europa para
salvar su destino. Jamás se ha visto
un apartamiento más revelador. Es un
hecbo político que adelanta y simboliza lo que un dia será el abandono de
una cultura vieja, admirada y amada,
pero ajena y el crecimiento de una
m,eva modalidad del Espíritu eterno.
Será esta sustitución un retroceSo? Asi
puede parecer a la luz del menguado
concepto de progreso del siglo XIX,
pero será en realidad una crisis de
transformación.
El abandono de la cultura europea
ne será, sin embargo, un repudio ni
un desprecio de las caducas formas y
contenido ele una civilización decadente y desprestigiada. No será tampoco el soberbio aislamiento de una
porción del ccúmene, ni se resolverá
e11 una actitud hostil o dominadora
hacia el resto del planeta. Este abandono consistirá sencillamente en dejar de ser Europa el modelo de América, en que ya no será su paradigma,
como lo es ahora América para ella
sin que por esto la rechace. La culturrr americana, muy al contrario, encarnará un mejor sentido de la universalidad, de la convivencia e interdependencia mundial, como se vislumbra ya fuertemente en su ejemplar
s,,ntido de contientalidad. Poder unir
un continente, casi todo un hemisfe-·
río, es mostrar desde ahora la futura
posibilidad de la unión universal. Recordemos la doctrina de Sáenz Peña,
tan cargada de augurios: "América
para la Humanidad", y el sentido universal y universalista de la actual politica estadounidense. Además, no es
un azar que la Sociedad de Naciones
haya muerto en Europa y ]as Naciones
l:nidas hayan nacido en América.
América será el modelo de sí misma, al emanciparse · culturalmente;
crecerá. libremente, al confiar en sí
misma, y será fuente de inspiración
para el resto del mundo en igual me-

dida en que éste la inspirará. La observación de algún pensador, años antes de la guerra, de que Europa se
americanizara en ciertos aspectos de
su vida, puede ser la fina percepción
de un preludio de lo que tal vez será
·el cambio de posición del meridiano
espiritual del mundo.
Existe una clase de progreso, de un
orden superior, que es el único vale~
dero en la marcha de la humanidad,
y cuyas leyes se cumplirán necesariamente en favor de América. Progreso
en el sentido de que el Espíritu va ganando el mundo a lo largo de las sucesivas formas históricas. Cada cultura da a la otra un legado de Espíritu, su adquisición eterna y su ofrenda perdurable. De Europa sólo tomaremos ese balañce exclusivamente espiritual, resto permanente, de valor incalculable, que como el arca bíblica se
salvará de la actual descomposición,
tesoro incorporado a ]a vida en un
proceso iniciado hacia el siglo XII, como una superación de lo alltiguo, en
la base de la moral, la religión, la
ciencia, el arte, el derecho, la politica, y lo injertaremos en la realidad
americana. Esta será después, en pleno desarrollo, un m"omento nuevo y
mejor en ]a historfa del mundo y un
paso más hacia 1a arcana razón de ser
de, la humanidad.

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,

México.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León

Con la sa_tisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia in•
herente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universi•
dad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

INDICADOR:
Redactores

]a

Fuente

Alfonso Reyes Aurrecoechea

den conducir al desenvolvimiento de un arte teatral mexicano
en su expresión y universal en su alcance, que proyecta en esce,
na los más hermosos anhelos de nuestro pueblo, sus costumbres,
sus problemas y que le ofrezca soluciones constructivas.

Los envíos deben hacerse a:

Monterrey, Nuevo León,

Gen aro Salinas Quiroga

En consecuencia, y visto el problema en toda su extensión,
se impone proceder a investigar los diferentes caminos que pue-

Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con ]a moderna interpretación
del pensamiento cientifico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nl1estros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.

Lic. Fidencio de la Fuente

Francisco M. Zertuche

las del país, se representan obras extranjeras o mexicanas con
marcada influencia española o francesa y en los Teatros de re,
vista predominan el "Sketch" y el "Vaudeville" (Cantinflas,
Roberto Soto, etc.), que si bien se revisten de giros y modismos
auténticamente populares, estos giros y modismos nunca están
seleccionados con criterio de depuración artística y además ca,
recen de un tema, de un argumento suficiente, amplio, útil.

Entre el cuerpo de ediciones que
aqui se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sec,.
ción -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.

Plaza del Colegio Civil,

Fidencio de

(Viene de la la. Pág.)

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.

Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria

Haúl Hangel Frias

E L TEATRO

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente

Enrique Martinez Torres

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
PUBLICACIONES i'ERIODICAS

Armas y letras.-Boletin mensual de
ia Universidad. Se reparte por canj~ a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director

L'niversidad.-llevista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

1.ic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshin¡,1on y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Armas y Letras + Pág. 7

P.-tra la adquisición de obras de venia. toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departanwnlo de Acción Social Universitaria

Lic. Fidencio de ]a Fuente, Uni\'ers1dad de Nuevo León, Plaza del Cole¡no
Civil. ~fonlerrey, Nuevo León, Méxicn.

�losofia que se quiere apodíctica pued&lt;' afirmarlo?
La existencia de la cosa material no
percibida no es otra cosa que la po(Viene de la Pág. 6)
sibilidad que tiene de ser percibida,
es cierto que llevo en mí estructuras concede Husserl. Su realidad es su
que implican la existencia de otras "perceptibilidad". Esta noción evoca
"mónadas".
la materia de Aristóteles que no es y
no es tal sino en y por la forma. Pe***
Todo hasta aquí nos parece llevar a ro aquí la forma viene de la concienIn conclusión de que hay una reali- cia; en la medida en la que la consdad de los fenómenos exteriores y he- ciencia hace pasar al acto esta pura
terogeneos a la consciencia. Esta con- posibilidad, la engendra verdaderaclusión parece menos firme en otros mente, le confiere su naturaleza que
pasajes de nuestro autor. · Ya su po- es pues necesariamente psíquica.
Husserl no parece conceder a Bersición metodológica constituye una
amenaza. El filósofo deja de conside- kelay todo lo que este exige cu~ndo
rar la relación "pensamiento-cosa y escribe en las Meditaciones: "La consse enfrenta a la totalidad "sujeto-pre- ciencia, en su consciencia del mundo,
dicado" y esto, como lo hemos seña- así como en su actividad científica,
lado en el acto del sujeto. Sí el mé- no sale de sí misma. . . Pero ¿cómo
todo se limita deliberadamente a in- todo este juego desarrollándose en la
ventariar el "cógito", parece difícil inminencia de mi consciencia, puede,
hallar en él algo que sea heterógeneo adquirir una significación objetiva?
a él mismo. Grande es el riesgo de no ¿ Cómo la evidencia (la "clara et disencontrar aquí sino "percipere" o tincta perceptio") puede pretender
"percipi", lo que nos lleva ineludible- hacer más de un carácter de mi consciencia en mí?. . . Querer hallar un
mente al idealismo de Berkeley.
Creímos estar a salvo del idealismo Universo del sér verdadero como algo
radical por la intencionalidad de la que se encuentra fuera del Universo
conciencia. Pero se entiende dificil- de la consciencia, es absurdo". Debemente cómo esta intencionalidad se mos entendernos; es cierto que no hay
podía dirigir hacia algo heterógeneo que querer hallar este sér, es decir toa la consciencia. ¿Cómo concebir una mar conciencia de él, pretendiendo
interacción entre dos entidades que mantenerlo fuera de la consciencia cone participan de la misma naturaleza? mo intencionalidad. Esto no impida
Por eso Husserl precisa que la cons- hallarlo como fuera de la consciencia
ciencia intencional no se dirige hacia como sér. Que sea captado en el '{co"algo fuera de nosotros" sino a una no de luz" de la consciencia real o po"objetividad idear': el fenomenólogo sible y solamente en este cono, estaconsidera "el rojo de mi sensación" y mos de acuerdo. Queda por establece,
n&lt;.• "este rojo, allá en la pared". Es lo que Husserl no parece haber hecho,
cíerto que Husserl precisa que esta que el sér de este mundo no es este
objetividad ideal no es algo conteni- como de luz ... o admitir que lo es;
do en la conciencia como para el pero entonces se acabó de la conidealista. Esta precisión no logra de- ciencia como intencionalidad, es defender a Husserl del idealismo radi- ciI como esencialmente orientada "ad
cal. ¿De qué naturaleza, en efecto, es aliud".
esta objetividad? Si es heterógenea a
***
la consciencia debemos admitir que es
Si Husserl ha vuelto a caer en los
"algo fuera", lo que, no sin razón, repugna a Husserl admitir; si es de na- dualismos insolubles (los del sujeto
turaleza psíquica, está pues contenida conocedor y de un objeto heterógeen la consciencia como un "percipi" y neo) después de haber superado los
se acabó a la vez con el mundo exte- de la apariencia y de una substancia
rior y con la consciencia como inten- más allá de sus apariencias, es, según
Sartre porque finalmente ha desertacionalidad.
Para Husserl, "el sér real" (Wier- do del terreno que habia sin embargo
klichsein) del mundo es inseparable tnn sólidamente establecido, el de la
de la "verdad". Se trata de la eviden- fl'nomenología del sujeto conocedor,
cia, para una consciencia, de esta rea- para colocarse sobre el del clásico
lidad. En otros términos si el "cógi- problema critico: ¿ Cómo admitir a la
to", como consciencia intencional, es vez la existencia y la comunicación de
correlativo a un "cogitatum" -aquí el dos realidades heterógeneas, la de la
mundo-, este mundo, reciprocamente consciencia y la del mundo exterior?
Ilú puede ser considerado sino como
Fué Husserl llevado asi a transferir a
corre]atiYO al "cógito". Además la ver- fo consciencia ]a totalidad del sér, a
dad tiene su fundamento trascenden- ries.go de ver reabsorverse en ella total en el "cógito". La existencia del da la realidad de la que es conscienmundo es evidente, pero en el sólo cia.
sc:ntido ele que este mundo es el coHabía sido necesario inventariar esnelatiYo de la consciencia externa que ta totalidad: '-'Mi consciencia del munpermanece el criterio último. "El do" en lugar de establecerse en los almundo, escribe Husserl, es una idea tos lugares de un "cógito" reflexivo,
infinita correlativa a la idea de un exponiéndose a l10 poder volver a basíntesis completa de las experiencias jar.
posibles". No se puede otorgar al
Así aparece que la trascendencia del
mundo menos realidad.
"cógito" es correlativa a la trascen¿ Pero entonces el "ego" engendra al dencia del mundo. El fenómeno no
mundo? - En el sentido de "genesis necesita ninguna esencia "detrás de
actiYa" en la cual el Yo produce sus él", pero exige la transfenomeneidad
actos propios, voluntarios o raciona- de su sér mismo. Hay el objeto y el
les,, no contesta Husserl. Pero en tan- ser del objeto, no en el sentido que
to que "presencia a ... " engendro pa- el objeto "posee" el sér, participa del
siYamente todo uñ sistema de vincu- sér de un sér escondido tras de él:
Jnciones que, de un dato bruto hara es, no más. Pero el sér del fenómeno
"la cosa para mi". Hay de temer qué nG se deja reducir a un fenómeno de
pase con este "dato bruto" lo que ocu- ser, lo que no significa otra cosa que
rrió con el 'algo" misterioso que, en el sér del fenómeno no existe unicala percepción kantiana, venia a alo- mente en tanto que es percibido, que
jarse en los cuadros a priori, espa- no se reduce al upercipi", que desborcio- tiempo. Cae bajo los golpes de d2. el conocimiento mismo que tomo
la implac~ble Lógica berkeliana. ¿Es de él. Que el fenómeno sea lo que apaconocido? Es entonces de orden psí- rece, que lo que aparece, sea, no sigquico, es un hecho de conciencia. ¿No nifica que su sér sea de aparecer.
es conocido? ¿ Cómo entonces una FiEn el idealismo la conciencia mis-

La Fenomenología ...

11

Armas

y

ma corre grandes peligros. Es para
si misma una apariencia (tener consciencia de este rojo es poder considerar mi consciencia de este rojo). Es
este poder mismo de la consciencia de
aparecer en si, de constituirse como
consciencia de sí _misma, lo que la caracteriza. "Si mi consciencia no fuera
consciencia de ser consciencia de mesa, seria pues consciencia de esta mesa sin tener consciencia de serlo, o en
serlo, o en otras palabras, una consciencia que se ignorara a sí misma,
una consciencia inconsciente -lo que
es absurdo".
Sartre nota juiciosamente que si se
reduce el sér al conocimiento que se
toma de él, será preciso asegurarse
primero del sér del conocimiento; a
riesgo de ver la relación percepción
- percibido desvanacerse. ¿Pero qué
fundamentará el sér del conocimiento? No puede ser el conocimiento misn10 (sería un círculo vicioso). Este
sér es pues "transfenomenal" y no pocl.rá revelarse sino en experiencias
existenciales. Debemos entonces abandonar la primacía del conocimiento si
queremos fundamentar este conocimiento mismo. 11 Criticarlo" es infecundo. Es preciso inventariarlo fenomenológicamente, o más exactamente
explicitar el sér del sujeto conocedor.
¿ Cuáles son los datos de este inventario? -La mesa no esta en mi consciencia sino "en el espacio, al lado de
la ventana". La mesa se reduce tan
poco al "percipi" que es el contrario
un "centro de opacidad" para la cons'ciencia. Cada cosa que la consciencia
"arranca" de la mesa la remite a otros
dato_s que la mesa parece querer "esconder". Esto, precisa Sartre, no es
suficiente para afirmar que esta mesa existe en sí, pero que sí "existe para mí", implicando la heterogeneidad
para mí de esta mesa y de mí mismo
como consciencia.
Debemos pues, otorgar un sér a esta mesa. Este sér, nos dice el idealismo no es otra cosa que el de "percipi". Sabemos en todo caso que este
sér de "percipi" nó se reduce al del
"percipiens". Este "percipi' es un pasivo. Pero para ser pasivo, por lo menos es preciso ser. La pasividad no
puede afectar a la existencia misma
del sér pasivo, sin que todo caiga en
la nada. La pasividad es forzosamente! "un fenómeno doblemente relativo;
relativo a la actividad del que actúa
y a la existencia del que la sufre. Es
· imposible que el "percipere" afecte al
"perceptum" en su existencia, ya que
para ser -afectado, sería necesario que
e~. "perceptum" fuera ya dado en cierta forma, que exista pues antes de haber recibido el sér".
Hay finalmente dos posibilidades.
O bien la consciencia es constitutiva
del sér de su objeto, o bien es relación
a un ser trascendente.
El error de Husserl parece provenir
dl· que hace de la consciencia esencialmente "lo que es". Se opone a su
objeto que se vuelve, correlativamente, "lo que no es". Esta actitud es
contradicha por un análisis fenomenológico de las estructuras del conocedor. Parece entonces que al cotitra~
rio la consciencia es esencialmente "lo
que no es". Su dimensión fundamental es la negación. Hemos visto precis:unente que se constituye por el "rehuso indefinido de ser cualquiera cosa que sea "negando de ella lo hacia
que, por otra parte, se tiende: todo lo
que es. ·"A veces pienso; a veces soy"
escribe Valéry parafraseando a Descartes.
"Conocer es no ser". Mi mano puesta sobre esta mesa no conoce la mesa
sino porque no es ella. Le está presente, no le es. A partir del momento
et• donde le sería idéntica, ya no habría conocimiento. Tan íntima como

Letras + Pág. 8

podamos concebir la presencia de una
consciencia a un objeto, hay siempre
entre esta conoiencia y este objeto una
"nada" que les impide coincidir. No
conozco verdaderamene sino lb que
con que jamás podré identificarme, lo
que no soy.
No sirve objetar que me conozco a
mi mismo. Lo que puedo conocer de
mi ( carilcter, tendencias, ideas, sentimientos, etc.) es un Yo -objeto, tal
como lo revelan mis actos pasados, un
ro muerto a· la subjetividad. Mi espontaneidad, ini subjetividad, es decir,
mi presente, es totalmente ocupado en
investigar este Yo-objeto, es mi mirada-a-este- Yo, mi consciencia de este
Yo. Esta consciencia es esencialmente
presencia a ... mí. En su acto mismo de
mirar, se aleja de este "mi", no lo es.
Fuera de esta presencia ella es rigurosamente nada.
El análisis fenomenológico del conocedor - y no del conocimiento al
cual Husserl fue infiel, revela que la
conciencia se pone como un vacío
frente a un sér que es lo de que ella
falta para ser.... y para dejar de
existir como consciencia. Tal es el
sentido profundo del descnbrimiento
Husserliano de la intencionalidad, cuyo alcance Husserl mismo no sospechó. La consciencia se tiende hacia el
sér, "aspira" al sér porque no lo es, o .
más precisamente, para volver a tomar la expresión de Sartre, porque
"es en el modo de no ser".
Desde luego la existencia del mundri exterior se revela en una prueba
ontológica, como lo había visto Descartes. La diferencia sin embargo con
la argumentación cartesiana es doble.
Primero no se trata de partir de una
substancia (el Pensamiento) para llegar a otra substancia (la Extensión)
mediante la existencia de un Ser perfecto que garantizaría el paso. Segundo la prueba ontológica ya no es saca•
da de un "cógito" reflexivo (que una
vez aislado de su acto, permanece así
definitivamente) sino del sér mismo
del conocedor tal como revela sus estructuras al análisis fenomenológico.
Esta prueba ontológica que consiste
en ver el sér del mundo exterior fenomenológicamente implicado en las estructnras inmediatas del conocedor en
su acto concreto puede reducirse al
esquema siguiente:
La consciencia se halla, en su acto.
como "falta de .... ", como "lo que no
es"; este ser del cual falta, es el objete conocido en tanto que objeto intencional, este sér es pues, fuera de la
conciencia.
Así la Fenomenología que, con
Husserl, no logra conciliar estos dos
seres (consciencia y objeto) y reabsorbe uno en el otro, encuentra su acabamiento cuando el análisis del conoctdor revela un existente cuya natura-·
. leza entera consiste en carecer de sér,
en ser vacío, llamado al sér, presencia, al sér, suponiendo, bajo pena de
caer en la pura nada, este sér fuera
, df él que, por esencia, no es.
Abstraer es considerar separada- ·
mente lo que no existe precisamente
sino con la condición de no estar separado. La conciencia es, en este
Sl'ntido, una abstracción. Husserl decidió considerar a la conciencia de
su "concretud", presintiendo que s~
lo asi podría describirla fenomenológicamente. Su fracaso proviene final•
mente de que siendo la consciencia en
si. un abstracto, no se puede considerarla concretamente. Lo concreto no
e~ la consciencia sino, como lo vió
Heideger, ni "mi-sér-en-el-mundo". De~
él solamente debe emanar el análisís
fenomenológico y sobre él este análisis debe descansar. Pero aceptar esta
totalidad: conocedor de un-conocido,
¿ no es acaso rehusa~ el problema critico?

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

AÑO XI

nuevaJ
(}eneracione:J

NUM. 2

FEBRERO DE 1954

JORGE ARTEL,
Sangre del Espiritu
Dr. Amariba del Valle.

EL MIEDO A LA LIBERTAD desembocó en este cataclismo
que envuelve al hombre y hace trizas de su conciencia. Los problemas que a diario presenta la sociología moderna son superiores a su capacidad intelectual, sintiéndose empequeñecido frente
al instinto de conservación de otras especies de su reino. Su des•
cernimiento le induce a olvidarse de sí mismo y de su función.
Por ello abjura del esfuerzo que exige el razonamiento metódico,
impuesto por la lógica y opta por abandonarse sin lucha para
entregarse en brazos del destino, sin preocuparse por hallar una
solución equitativa adecuada a las circunstancias. Aplastado por
el peso de estas preocupaciones termina por olvidarse de sí mismo y delegar al arbitrio de su vecino, confiado en que resolverá
sus dificultades. Esta pesadumbre que oscurece las páginas de la
historia contemporánea encierran un grave peligro, no sólo en
cuanto atañe a su persona, sino a las nuevas generaciones, que
llevan en sus células el estigma abominable de una triste herencia.
Educadas en un ambiente regimentado, obedeciendo al autoritarismo de la masa informe que devora la iniciativa y corta el
vuelo a la imaginación, para reducir a materia las inquietudes
del espíritu, nuevas legiones de individuos en formación quedan
aplastados contra la superficie rasa, para ser pisoteados por los
cascos de la bestialidad vencedora. Y cuando el dolor físico agota el respiro, cuando la sangre ya no circula por las arterias, ya
es tarde para llorar, que es la explosión del sentimiento redentor.
Pero entonces, ya de nada sirven los lamentos, porque su condición de esclavos ya ·ni responde a la prueba del fuego. El re•
nunciamiento a la acción intensa y persisteJite, que reconstituye
y vigoriza el estado físico y moral del individuo, supone una
muerte irremisible con todas las consecuencias que encierra. La
tierra y el cielo son nuestro mundo del futuro. Dentro de este
ámbito es preciso que el hombre encuentre un lugar adecuado
a su permanencia definitiva como entidad social. Y la solución
a sus propios males, por complicados que resulten, ha de hallarla aquí y en este momento, en este paso concreto y seguro hacia
la eternidad.

LA RESPONSABILIDAD DEL HOMBRE DE NUESTRO
SIGLO es infinitamente superior a la de otras generaciones que
no exigían, en la vida ordinaria, una identificación directa y ac,
tiva en los problemas universales. Entonces, por su sistema de
organización, podía entregarse en los brazos del ascetismo y con(Pasa a la Pág. 3)

LA POESIA AFRO-LATINA
En América, a diferencia de cualesquiera otro de los Continentes, existe típicamente caracterizada la poesía negra, que cantores adoloridos seguidores de la escuela intimista de Frances
James, han estilizado, para permitir sea apellidada poesía afroamericana. Ahí tenemos el grupo del Caribe que tuvo como auspiciadores a Ramón Guira y a José Tallet, y que hoy tiene como
símbolos y portaestandartes a Jorge Arte! y a Nicolás Guillén,
pasando por Luis Palés Matos, Manuel Cabral y Emilio Ballagas, todos ellos enrumbados definitivamente hacia el nativismo,
hacia el autoctonismo negro, donde la rumba, la samba y la cumbiamba contorsionan sus caderas poéticas para estirarse sobre la
cadencia tamboril del verso; y donde siempre aparece un dolor,
un sentimiento, una disilusión o una esperanza a través de lamodosa o rufilante cadencia silábica, que comienza por un recuerdo para subirse tremante hasta el alarido y acompañar al poeta
allá del final del canto, encallado en si mismo y perseguido por
el rompimiento rítmico que hace recordar ia forma whitmaniana, cuando nó la modernista avanzada, donde se descuelgan los
versos como una floresta de inconformes lianas o de ensortijadas serpientes.
Porque eso es la poesía negra: un
connubio del dolor y la alegría frenética; un enlazamiento del grito escandaloso y el dormir silencioso; un apareamiento del intimismo y lo autóctono con el repiqueteo tamboril que suena ~n las entrañas mismas del cantor;
un mezclamiento de lo patético, de lo
doliente, con lo natural y primitivo,
hecho de conchas, de labios gruesos y
morenos, de caderas redondas y de
brazos contorneados. Y sobre todo
ello, atándolo, uniéndolo, mezclándolo,
confundiéndolo, hilo pendiente del corazón del Africa misma, la sensualidad. La sensualidad esconida o bestial, niña o adulta, lamentosa o aullante; la sensualidad que caracteriza a la
raza negra y le ha dado una especial
fisonomía dentro del panorama humano.

LA SANGRE DEL INSTINTO
Jorge Arte! representa en Colombia
la poesía afro-americana. Pero en él
se ha suavizado el sexo, se ha acallado
el alarido, se ha hecho trémula la queja, y ha saltado libre y voluntariosa la
sangre del instinto, cuando nó el instinto de la sangre. En su poesia no se
encuentra el grito trémulo de Guillén
o de Mariano Brull; ni el grito amenazante de florit o el sostenído de Pedroso. El grito para Arte! es sereno,
meditabundo, con la parte monorrítmica de la rumba pero sin la exaltación fehricante de la cumbiamba; para Artel el grito, el vocativo, el alarido, se deshace suavemente entre sus
versos como las olas de su mar nativo
(Pasa a la Pág. 4)

�A las Nuevas ....

HfERENCIH YEFERENCIH
EN LH UNIVERSIDHD

(Viene de la la. Pág.)

fiarse a él, o realizar una acción determinada manual o intelectual, despreocupado por los sinsabores de otras comunidades le•
janas. Dentro de ese círculo reducido de su mundo hasta podía
considerarse feliz, en tanto el sol doblaba la curva del cielo. La
física moderna le impone otras obligaciones morales y oblígale
de modo imperativo a solidarizarse con sus semejantes. Eliminadas las distancias por apartados que se encuentren opuestos es
preciso aguzar el instinto de adivinación para precaverse de la
tormenta antes que los nubarrones asomen por el horizonte. Y
más aún, como condición de vida o muerte, le exige terminante•
mente oponer sin demora a la avalancha los recursos del ingenio
para evitar su acción destructora. Cualquier accidente impre•
visto tendrá consecuencias fatales.

LA IV ANUALIDAD DE LOS CURSOS DEL DASU.
El Doctor Wigberto ]iménez Moreno es, con Don Alfonso

Caso, uno de los más altos valores sobre la historia de nuestras
Antigüedades mexicanas. De una rigorosa formación de in ves•
tigador, ha logrado exhumar muy importantes aportaciones so•
bre nuestro pasado indígena, colonial y post colonial, cuyos re•
sultados se han dado a la estampa por las mejores editoriales del
País.
Los temas versaron sobre lo siguiente: I, "Los indígenas del norte de México"; II, "La colonización del norte
de México", III, "La evangelización
del norte de México".
El Cursillo se vió asistido por los
miembros de la Sociedad de Geografía
y Estadistica de Nuevo León, Profesores de Historia, estudiantes universitarios y público general.
Don Wigberto Jiménez Moreno está
hoy al frente de la Dirección del Museo Nacional de Historia, que tiene su
sede en el Castillo de Chapultepec, de
~léxico.

ll'igberto Jiménez Moreno
Tanto la historia prccortesiana como la del Coloniaje han salido. en
gran parte, de sus afanes, como de los
ck Silvia A. Zavala, graduado bajo la
dirección del venerable Don Rafael
Altamira, muerto en solar mexicano.

Ahora, con motivo del desarrollo de
la IV Anualidad de los Cursos de Invierno, el Señor licenciado Fidencio
dt la Fuente Olivares, Jefe del Departamento de Acción Social de la t:niversidad, incluyó en su programa romo primer ciclo de conferencias, los
temas que estuvieron a cargo del historiador Jiménez Moreno.
Profesó tres conferencias, del ]unes
lo. al miércoles 3 del actual, en el Salón de disertaciones de la Universidad, a las 20 horas, habiendo sido presentado por el Titular de dicha Dependencia.

do por los siguientes alumnos: PINTURA: Gerardo Cantú, Ignacio Ortiz,
Jesús Martínez, Juan Manuel Alvarez,
Juan Jaldón, Francisco Ursúa, )fanuela Cortés, Victoria Garza, Carolina Peña, Delia González, María de la
Luz González, Armando López, Ornar
Almaguer, Donaciano López, Elierer
Kanud-Ku, ,José González, José Luis
Garcia, Dscar Martínez, Luis Ortegón
y Felipe de Jesús García; DIBUJO:
Gerardo Cantú, Ignacio Ortiz, Jesús
~larlínez, Fcfipe de Jesús García, Ismael Peña; y de GRABADO: Jesús
)larlinez, Ignacio Ortiz, Gerardo Cantú, Ernestina AguiJar, Maria de 1a Luz
Deceso
Cantú, Felipe de Jesús Garcia, Juan
1Ianuel
Alvarez, Juan Jaldón , Ismael
El silbado trece de los corrientes dePrado, Donaciano López y Maria de la
jó ele existir el caballeroso Señor Don
Adolfo de la Fuente Pérez, conectado Lnz González.
con los circulas sociales de Monterrey
La Exposición tripartita presentada
y padre de los Señores Adolfo, Fiden- forma parte del programa de activicio y Osear, el segundo de éstos, Jefe dades culturales de la IV Anualidad
del Departamento de Acción Social de de los Cursos de Invierno, organiz~la Vniversidad.
clos por el Señor Licenciado Fhlencio
El sepelio se llevó al cabo el domin- de la Fuente bajo los auspicios del Dego 14, a las 10 de la mañana, en cuyo partamento ele Acción Social de la
duelo se asociaron profesionistas, uni- L'niversidad.

El Profesor Cosio Villegas prepara
una historia sobre la Revolución Mexicana, que esperamos tener pronto
eu nuestras manos, ya CJtie son escasas las investigaciones en este aspecto, p'or lo apasionado de las tesis como por la natural desvirtuación que
este tipo de documentaciones sufren
en poder de factores aun interesados
en cualquiera de los bandos en los que
militan hombres que estuvieron de
uno u otro lado de causas antagónicas.

versitarios y amigos ele los deudos,
que estuvieron presentes hasta los últimos momentos de la ceremonia mortuoria.

Jiménez Moreno ha hurgado con paciencia ejemplar en el colonialismo
del norte de México, descubrfondo aspectos insospechados en ese periodo
de expansión y asentamiento &lt;lel hombre occidental en esta nuestra zona
septentrional.

La Universidad de Nuevo León tient con el Profesor Jiménez 1\lorcno
sellalados compromisos de reconocimiento y honda gratitud. A él se debió la decisión favorable del Patronato de nuestra Casa de Estudios para
que optara la adquisición de Ja valiosa Biblioteca que perteneció al mitrado de León, Don Emeterio Valvercle y
Téllez, enriquecida con cerca de veint,1 mil ejemplares históricos, filosóficos y literarios. Hace tres años, asimismo, profesó en la Facultad de Filosofía y Letras universitaria un Curso
sobre algunos tópicos del Coloniaje.

El sellor Lic. Raúl Ranael Fl'ias, en el acto inaugural

Las Secciones de Teatro universitar!o, ele Cultura ~lusical, ele Artes Plásticas y Editorial, presentan al través
de estas lineas al Titular ele esta Dep&lt;:ndcncia su adicta y sentida condolencia por este infausto suceso.

Daniel Cosío Villegas

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León
INDICADOR:

El Licenciado Daniel Cosío Villegas,
grato amigo de los universitarios nuevoleoneses, investigar infatigable, es~
critor polémico, conferenciante, profesor y editor, dedicado por entero al
conocimiento histórico de la época
que viene desde 1a restauración ele
la República - 1867- hasta nuestros
propios días, ha explorado con fructífero provecho en esa etapa política
mc:-iicana a la que él mismo ha dado
el nombre de Porfiriato.
Resultado de esas búsquedas sin tregua ha sido su último libro sobre rl
caudillo de Tuxtepec y La Noria, enjundioso, reYelador, definitivo.
Cosío Villegas, dueño de una palabra sugestiva y &lt;le úna acometividad
polémica de incalculable convivencia,
tuvo a su cargo cinco conferencias sobre el apasionante tema "Porfirio Diaz
er. Ja revuelta de la Noria", del lunes
8 al viernes 12 del actual, a las 20 horas, habiendo sido presentado al auditorio por el propio Titular del Departamento.

Armas

y

Exposición de Pintura , Dibuja
y Grabado

Redactores
Raúl Rangel Frias

Bajo los auspicios del D. A. S. U., la
Escuela de Artes Plilsticas depehdient~ del mismo, regentada por el Profesor Guadalupe Ramirez, presentó a la
sociedad regiomontana su Exposición
anual de Pinturai Dibujo y Grabadoi
abriéndose el ciclo el lunes 15 del actual y habiéndose clausurado el martes 23 del mismo.
El acto inaugural estu,·o a cargo del
Señor Rector de la Universidad. Lic&lt;·nciado Don Dalll Rangel Frías, a las
20.30 del precitado dia.
Los organizadores, Profesores José ...
Guadalupe Ramirez, Elena Tolmac y
Doctor Jorge RangeJ, presentaron al
público un nutrido acervo de piezas
artísticas, de pintura, dibujo y grabado, ejecutadas por treinta y seis alumnos titulares de los diferentes Cursos.
El repertorio artístico fué presenta-

Letras + Pág. 2

Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez l\lartínez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,

mentan. Bajo ese imperativo, tórnase incuestionable aprove•
char su capacidad en beneficio común. Las luchas de nues•
tros días tienen una finalidad social. Y cuando se apartan de ese fin no tienen objeto ni significación. Pese a las desaveniencias surgidas, un ideal suplenta a otro con relativa fre•
cuencia. Sin embargo, cuando el libre albedrio está en peligro,
por fuerzas retrógradas que pretendan volver nuestro grado de
civilización a los resabios ancestrales de la esclavitud, entonces el
deber de cada miembro de la comunidad se torna irrenunciable.
Ante esta situación no caben titubeos y es preciso que el hombre
responda al llamado de la historia en defensa del trozo de tierra
que ocupa, del porvenir de sus hijos, de la conducta moral creada al calor del hogar. La paz, sí, ahora y siempre cuando no se
trate de reducirnos al vasallaje, de cargarnos de cadenas, de arre•
batar nuestra fórmula moral y económica, de obligarnos a renunciar a lo que somos y representamos como individuos dentro
del concierto humano. Paz también es la que exigimos del adversario y conducta de trato equiparada a la nuestra, de amplio con•
tenido moral.

Con estos ideales tendremos que levantar los cimientos de
una cultura nueva, que destierre para siempre el miedo de vivir
entre los hombres y conducirnos como tales. Sin menoscabar la
libertad ajena, hemos de encontrar la nuestra en el libre desenvolvimiento de las acciones a desarrollar. El hombre ha de conducirse con toda responsabilidad ante los hechos para con sus
semejantes, sin avergonzarse de confesar sus propios errores, con
conciencia de planta arraigada al suelo que quiere libre y desbrozado para sí. Este denominador tendrá que inclinarlo el hombre
al servicio de la humanidad y poner en su desempeño toda la pasión y emotividad. Habrá de remodelarse hasta mismo en los
sentimientos más caros, sugestionándose con las armonías de la
naturaleza y observarla con ojos distintos a la realidad viviente.
De igual modo que no podemos, por nuestra cultura y condición
de elementos civilizados, despellejarnos, arrebatándonos aquello
que imprescindiblemente necesitamos para vivir, en igual condición que otras especies animales, es preciso que nos constituyamos en defensa del patrimonio individual, no arrojándolo a las
LA TAREA NO RESULTA FACIL considerada la medida fauces de la muchedumbre que tritura avarienta toda acción desdel esfuerzo exigido, que puede ser egoísmo en unos, temerosos collante en el propósito de uniformarlo, de masificarlo.
de expirar antes de iniciarse la batalla, cual si la vida tuviera preLA DERROTA ESPIRITUAL DEL MUNDO de hoy reside
cio cuando se defienden principios de humanidad, y satisfacción
en
la
falta de confianza, de entereza, de persistencia y determinapersonal íntima en otros que obedecen a la simple consigna de
responder al llamado de la conciencia y reaccionar instintiva- ción de afrontar los peligros. En ningún otro reino excepto el
mente ante cualquier amago de injusticias. Tal la diferenciación animal, se producen estos altibajos de situaciones difí~iles porque
y alcance de las acciones que tienen un denominador emotivo, al ca~ec_e~ de conciencia y _uso de razón. Pero aun algunas especies
que no puede negar su concurso el hombre del presente, sin re- primitivas de sangre caliente, aceptan a ojos cerrados la defensa
de sus derechos no bien han sido vulnerados. El renunciamien•
nunciar a su propia sensibilidad.
to a luchar por lo que constituye nuestra fortuna en la vida ha
Envueltos en esta maraña de complicaciones, sólo queda en provocado la atonía porque atraviesa el mundo moral ;sta•
pie el dilema de renunciar a cuanto fuimos en el pasado y cuan- do de ataraxia cataléptica en que deliberada e inevitabl:mente
época presente. La reacción vigorosa, superior a la
to somos en el presente, dejando el camino abierto para que otros sucumbe
guerra
misma,
que nos haga despertar, abrir los ojos a la realiasuman la responsabilidad de mantener en alto el pabellón del
dad,
para
activar
la acción redentora que nos inspira. Y el tiemindividuo, que representa el genio creador de las civilizaciones, o
avocarnos de lleno a la tarea de la resurrección. Los ineptos, P?: que ~o tiene medid~ de ~mbitos, ni ojos para la contemplaproducto de la mediocridad ambulante, no pueden obstaculizar cion pasiva de su curso invariable, del mismo modo que nos está
la buena predisposición y sacrificio de los capaces, ni tienen de, haciendo ca~biar de postura, impondrá su ley inflexible de har~c.ho a usurpar el desempeño de una función de tanta responsa- cernos cambiar de n?mbre, con sacrificios cruentos de energías
bilidad como comporta el destino humano. El manejo de los humanas. Mas habra de afrontarse esa situación si pretendemos
bie11;es pú_blicos requiere una condición leal a toda prueba y una hacer ~uestro el lugar que se nos tiene reservado. Habremos de
rectitud sm mancha, pues sus actos son juzgados por cada miem- conquistar ese palmo de espacio, sin renunciar al beneficio que
bro de la colectividad, que se convierte en guardián de sus inte- la vida nos dió para elogio de la belleza.
reses. De ahí que nadie pueda eludir el aporte que la vida humaHoy nos encontramos, de uno a otro extremo de la tierra
na exige a cada individuo, porque su acción está encadenada al
perdidos
Y desarticulados, entre las redes de un destino cruel afa'.
proceso general, y nadie puede asumar la responsabilidad de sus
propios males cuando él mismo no se preocupa por eliminarlos. noso de ultimarnos. Presurosos en la búsqueda de nosotros mismos, ,al final de un período histórico, que por sus matices resulta
el
mas importante desde el nacimiento del hombre sobre la tieLA COMPLICADA VIDA DE RELACION DE NUESTRO
SIGLO, nos impone tales responsabilidades frente al mundo en- rra, hemos de depositar aquí, en nuestro siglo convulsionado
tero que el mismo infortunio de nuestros enemigos puede aca- cuanto valor y fortuna poseemos. Si hasta hoy este pequeño ci'.
rrear a nuestra propia desgracia. En otras épocas, los vencidos en do evolutivo de la humanidad acusa un saldo de valores edifiuna guerra eran reducidos a la condición de esclavos en la que cante ~n el orden del entendimiento entre los pueblos, es preciso
sucumbían generalmente, pero mientras tanto aportdban rique- despo¡~rnos de máscaras y sofistificaciones para enfrentar la luzas al patrimonio de los vencedores por cuanto eran ellos quienes cha abierta que se nos presenta, para reconquistar la ciudadanía
realizaban _los ~rabaj_os más duros. En la edad contemporánea, del mun,do, por obra. de razón, bajo los más puros predicados,
el bando victorioso tiene que tratar al enemigo como un elemen- en el afan de construir nuestra propia historia.
to víctim~ de la suerte de las armas y velar por su bienes,
tar. El triunfo o la derrota no son más que accidentes de
resultado hipotético más que real cuando entran en juego
CAMPIO CARPIO.
principios indefinidos que se acercan cuando no se comple-

Es así que el hombre de hoy tiene que tomar partido por toda
causa colectiva, midiendo, no sólo el área de su desenvolvimien•
to, sino dominando la perspectiva del mundo. Simultáneamente
ha de inclinar su acción a fin de tolerancia contemplativa, poniendo en movimiento todos sus recursos intelectuales que podrán conducirnos a la victoria. El universo social requiere de
cada elemento una contracción decidida, firmemente dispuesta
al triunfo aun por la causa más difícil, y una férrea voluntad de
vencer pese a todo inconveniente para rendir homenaje a la fe
y a la libertad. Dos caminos se bifurcan en nuestra ruta y no es
posible seguirlos con los ojos cerrados, sino conscientemente, con
la seguridad indubitable que impone la determinación de ir áde,
lante. Nuestros hermanos los hombres que viven penando, luchan denodadamente por un ideal de alto contenido humano y
ardiente convicción; por él ofrendan su vida, reclaman que cada
uno de nosotros cumpla con su deber de ser libre y de propender
a la liberación de sus semejantes.
►

!ª

MEXICO

.

Armas y Letras + Pág. 3

�LIBROS.

Jorge Artel. •

• •

(Viene de la la. Pág.)
sobre la blanca dulzura de las playas.
Colombia tuvo, en el siglo XIX, un
poeta negro: Candelario Obeso. Obeso, antes que cualesquiera otro poeta,

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente

Séptimo Concurso Nacional de Oratoria
SEGUNDA

plantó su tienda afro-latina en la opulenta orquestación poética americana,
pero solamente f~é un anuncio de lo
que ésta, andado el siglo XX, iria a representar para la poética universal.

Porque surgido Arte!, cuya figura literaria se enhiesta con la de Guillén sobre todas las demás, la voz sonora de
la raza morena fué una floración or-

questal y conceptual que tiene trinos y

suario "ARMAS Y LETRAS", que re-

bién sabe entregarse y la poesía negra

recidas en las prensas americanas.

Para Arte! la única verdad es la del
corazón; y el corazón lo moviliza la
sangre y el instinto, que es decir mar

y manigua y selva y dolor y esperanza y resignación. La raza sufrida pero
amada, restaña sus heridas y enjuga
sus lágrimas en los versos de Artel,
para salir impoluta como la Pitonisa

de Palmos después de sus danzas escalofriantes. Si nó, basta leer "La voz
de los ancestros", o uoanza, mulata!",
o "L~ Cumbia", o repasar las bellísimas estrofas de "Canción del hombre
sin retorno", de "Dolor en ti", de
"Ansiedad" o de "Guitarra", donde se
mezclan todas las orquestaciones y se
cifran todos los horizontes y diagramas de su poesía meditabunda y melancólica.

Pero no solamente canta Arte] al
guardia marino que se fué, ni al boguero que ya nunca más alegra el "bullerengue"; también canta la pena de
los negros, que es honda y dulce; y a

la multa que se enhiesta sobre el piso
moreno de su tierra nativa; y a la palmera que abanica los vientos y se per-

fuma de paisaje; y a la onda que hace

PENSAMIENTO Y ACCION DE
JOSE MARTI

OcJides Vázquez en representación de

Conferencias y Ensayos ofrecidos con
motivo del Primer Centenario de su
nacimiento.

versidad de Oriente. Imposible seria
en tan poco espacio referirnos a cada
uno de los trabajos que se incluyen en
este vol(tmen, por lo que únicamente
nos 1imitaremos a señalar algunos de
ellos: La Personalidad y el Mensaje de
Mari/, por Raimundo . Lazo, Profesor

Universidad de Oriente.
Departamento de Extensión y Relaciones Culturales.
Santiago de Cuba. 1953.
El 28 de Enero del año pasado se
inició, organizado por e] Dr. Felipe

Martínez Arango, Director del Departamento de Extensión y Relaciones
Culturales, un Ciclo de Conferencias

con motivo del Primer Centenario del
nacimiento de José Marti. A este Cic]o concurrieron aJtas personalidades

de la vida intelectual, y ahora publica
la Universidad de Oriente todos estos
trabajos en un Yolumen bajo el título
arriba mencionado. De el Dr. 1\Iarti-

nez Arango, que nos visitara en el verano de 1953, es Perfil Vigente de José
Martí. Breves y ágiles palabras con las
que se inició el Ciclo antes menciona-

la Federación Estudiantil de la Uni-

de la Universidad de La Habana;
,l!arli y Espa,ia, por José Luis Galbe,
Pi:.ofesor de la Cniversidad de Oriente; Afarti, Antimperialista, por Emilio
Roig de Leucbsenring, Presidente de

la Sociedad Cubana de Estudios Históricos e Internacionales; la Voluntad
de Estilo en José Martí, por José Antonio Portuondo, Profesor de la Universidad de Oriente; El Americanismo de
Afarti, por Andrés Iduartc, Director
General de Bellas Artes en México; El
Caso Literario de José Marti, por Juan
~Iarinello, Profesor de la Escuela Nor-

mal para Maestros de La Habana. Por
estas páginas desfilan voces y plumas
autorizadas, dedicadas en esta ocasión

a recordar al Apóstol y hacer patente
el lugar que ocupa en la histQria de
Cuba, manifestaciones que la intelec-

tualidad cubana ha realizado con el

do, y que nos dan un esbozo de la per-

más sostenido, meditado, serio y responsable empeño, como se hace notar

sonalidad del héroe, como prosista,
como poeta, como estadista genial, en

por la cita del Diario de Cuba que se

fin, como hombre de pensamiento que
fué José Martí. Nuestro" Marti es el siguiente trabajo, presentado por el Sr.

inserta en las solapas del libro.

A. R. G.

Entre el cuerpo de · ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro rnen•
cientemente ha establecido una sec-

ción -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente apaDada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector arneri•
cano una juiciosa información del fon•
do y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a

tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o

artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nnestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,

Plaza del Colegio Civil,
.Monterrey, Nuevo León,
México.

Con la satisfacción de haber setia-

lado en las breves lineas que antecey a los tambores y a los pifanos y al den la resolución de una urgencia inrecuerdo. Porque la raza negra mar- . herente a la cultura moderna, y espe-

ras lloradas, y la dulce esperanza de
sus selvas perdidas pero nunca olvi-

dadas.
Por eso en los versos de Artel, máxima expresión del pensamiento lírico-negro colombiano, figura de trayectoria universal admirable, detrás del
canto al río amado, a la onda hermana, al bongó y a la fianga, redoblan
los tambores y de cerro en cerro, de
hondonada en honclon,ada, como correo maravilloso, salta la figura africana y se yergue la estirpe de Sibundoy, la raza proscrita pero amada. Y
esa unión mulata de sentimientos, donde ninguna de las razas predomina pero ambas aparecen, es Jo que ha hecho

de Arte! un gran poeta, un admirable
poeta: el primer poeta de su raza en
Colombia y el primer poeta marino.

Porque frente a la silenciosa soledad
aprisionada de su raza que no volverá
a la Vieja tierra de sus amores, se ha
acaballado en el mar para sentirse Ji_

rando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACC!ON
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
PVBLICACIONES i'ERIODICAS
Letras.-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.

Arm11., y

Universidad.-R e vista. Se distribuye

por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

bre la ola tempestuosa y para que por
sus venas y sus versos circule, floreciente, el espíritu salobre del Océano.

Asi venga la taciturnidad de sus gentes con el grito libre del mar. A Jorge
Arte! lo dirije el instinto de su raza.
Por eso su cálida poesía es sangre de
su instinto.

Armas y Letras + Pág. 4

"El Universal" el Gran Diario de México, convoca bajo el patrocinio
de la Secretaria de Educación Pública, de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Nacional de la Juventud Mexicana a los
estudiantes de todo el pais, al VII Concurso Nacional de Oratoria, con
objeto de seleccionar al representante de México en el VII Concurso Internacional, que tendrá lugar en el Palacio de las Bellas Artes entre el
18 y el 23 de julio de 1954, y en el que participarán estudiantes representando a las principales Universidades del continente.
"El Universal" tiene el propósito de que en este concurso participe
la totalidad de los estudiantes del país ya que sólo de esta manera podrá tenerse la certeza de que quien ostente la representación de México,
sea un genuino exponente de la juventud estudiosa, y para lograr esto
se dará oportunidad por igual a los estudiantes de los Estados y a los del
Distrito Federal.
"El Universal" considera que no podrá obtenerse un resultado satisfactorio que ponga de relieve los valores culturales de nuestra juventud,
frente a los de la juventud del continente, si no se realiza una obra de
conjunto, y pai:,a este objeto solicita la cooperación de las Autoridades
Escolares y de las Agrupaciones Estudiantiles, sugiriéndoles que, olvi-

dando simpatías y op1mones personales, permitan el desarrollo de las
generaciones de oradores jóvenes, ya que en ellas se juega un aspecto de
la cultura nacional.
La finalidad del Concurso Nacional de Oratoria a que convoca "El
Universal" es:
a) .-Cooperar a un mejor conocimiento entre los grupos estudiantiles del pais que permita estrechar los lazos que forman la nacionalidad
mexicana, dando a conocer mediante el intercambio franco y desinteresado los puntos de vista de los estudiantes frente a los principales problemas nacionales e internacionales.
b).-Promover entre la juventud el deseo de estudiar y de emitir un
juicio crítico sobre problemas nacionales e internacionales así como los
culturales de importancia universal.
c) .-Estimular el interés de los estudiantes en asuntos de índole cívica y en ejercicios de orden intelectual.
Las Insbtuciones Docentes del país y los estudiantes que deseen participar en este evento deberán sujetarse a las siguientes

con este propósito de orden cultural

de su cabellera un camino de estrellas,

cha hacia el futuro llevando sobre los
hombros el dolor resignado de sus ho-

CONVOCATORIA:

vés de Publicaciones cuya circulación

comprende a todas las Instituciones

lamentaciones; que se encoge, se agita, se estremece, baila, hierática se detiene, se lanza de nuevo al torbellino
y luego abandonada, desoída, amante,
suplicante, se deja poseer silenciosamente entre espasmos de amor y de renunciamiento. Porque la poesía tamque comienza con un alarido, termina
siempre con una entrega.

Organizado por "El Universal" el Gran Diario de México

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al traoficiales, universitarias, académicas,
atencistas, centros culturales, sociedades de diversa indole y personas, en
América y Europa.

EPOCA

Para la aciquisición de obras de ven•
ta, tocia correspondencia y valores de-

berán remitirse al Jeíe del Departamento cie Acción Social Universitarrn
Lic. Firlrncio de la Fuente, Universt·

rlad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil. Monterrey, Nuevo León, México.

BASES GENERALES:
la.-En el Concurso Nacional de Oratoria podrán tomar parte estudian tes de las Escuelas de Segunda Enseñanza, Secundaria, Preparatoria,
Profesionales, Oficiales y Particulares de toda la República, as! como los
Centros Docentes de cualquier indole, siempre y cuando llenen las siguientes condiciones:
a) .-Ser mexicano.
b).-Ser menor de 24 años.
2a.-El Concurso será de carácter estrictamente oratorio y en consecuencia los trabajos no se presentarán por escrito, sino que serán dichos por sus autores ante un Jurado Calificador, el que, para resolver,
tomará en cuenta por partes iguales y relacionándolas entre sí, el mérito
del discurso y las cualidades oratorias del autor.
3a.-Los discursos deben ser originales del concursante y de una extensión tal, que permita decirlos en 10 minutos, a cuya terminación se
llamará la atención al orador dándole un margen de 2 minutos para finalizar su discurso.
4a.-Los concursantes podrán elegir a discreción los temas que traten siempre y cuando puedan desarrollarse en forma oratoria y tengan
carácter histórico, sociológico y de interés general.
5a.-En la capital de cada Estado de la República Mexicana, bajo la
dirección de la institución o escuela que represente el mayor interés cultural del Estado o que tome la iniciativa se efectuarán pruebas eliminatorias en las que participen representantes de todas las escuelas que lo
deseen para que, quienes resulten triunfadores en la prueba final .de la
entidad federativa, sean genuinos representantes de la loCítlidad.
6a.-Para tomar parte en los torneos locales, los concursantes deberán registrar sus nombres y comprobar su derecho a participar de acuerdo con los requisitos establecidos, y para esto exhibirán la documentación correspondiente ante la Institución Educativa o Agrupación que organice el torneo local.
7a.-La Institución Educativa o Agrupación que organice el torneo
local nombrará el Jurado Calificador integrado por personas de reconocida competencia y honorabilidad.
8a.-Los certámenes locales deberán efectuarse en fecha oportuna
de acuerdo con las distancias y posibilidades de comunicación con la capital de la República, para que el triunfador en cada una de ellas pue-

da estar en la ciudad de México, antes del 15 de junio de 1954, fecha en
que expira el plazo para presentar sus certificados y credencial ante la
Comisión Organizadora en sus Oficinas de la Avenida 16 de Septiembre
número 6, despacho 401.
9a.-El vencedor en un concurso local deberá presentarse a esta capital provisto de un certificado expedido por su escuela, en el que conste
su nacionalidad, edad, grado de estudios que esté haciendo y una copia
del acta levantada con motivo del torneo local en que haya salido vencedor, la que le servirá de credencial, debiendo estar firmada por la Institución Educativa o Agrupación Estudiantil organizadora; estos documentos deberán ser presentados personalmente por el interesado a la
Comisión Organizadora del Concurso Nacional a más tardar el día 15 de
junio de 1954.
10.-"El Universal" designará los Jurados que deban decidir sobre los
Concursos correspondientes al Distrito Federal y al Nacional, asi como el
lugar en donde deban celebrarse las pruebas.
El Comité Organizador de los Concursos de Oratoria se reserva el
derecho de resolver en definitiva sobre cualquier controversia surgida
con motivos del certamen y de interpretar cualquier punto dudoso de
estas Bases.
11.-"El Universal" pagará los gastos de estancia de los oradores de
los Estados que vengan a competir a la ciudad de México a partir del dia
13 de junio y hasta la fecha en que se dé por terminado el Concurso
Nacional.
En el caso de que las Universidades y Centros Docentes que hubieran hecho su eliminatoria, no contaran con los recursos necesarios para
enviar a su representante, "El Universal" pagará el transporte hasta la
ciudad de México y su regreso, para lo cual se avisará con debida oportunidad.
12.-Se otorgarán los siguientes premios:
Para el triunfador en primer lugar $5,000.00 cedidos por la Secretaria de Educación Pública.
Para el triunfador en segundo lugar $1,000.00 cedidos por la Universidad Nacional Autónoma de México; a los triunfadores en tercero y
cuarto lugares $500.00 cedidos por el Instituto Nacional de la Juventud
Mexicana. Además, a todos los participantes, El Gran Diario de México
otorgará el diploma correspondiente.

NOTA.,-,Todos los asuntos relacionados con el CONCURSO NACIONAL DE ORATORIA podrán tratarse con el LIC. GUILLERMO TARDIFF en sus oficinas de 16 de Septiembre 6-401
de la ciudad de México.
Armas y Letras + Pág. 5

�•

Don Francisco de ueve o y su
habiéndolas corregido en seguida sirvió aquel motivo para popularizarlas

mas.
Sin embargo, la misma prohibición,
siquiera fuese muy pasajera, los epítetos durísimos con que calificaron
los del "Tribunal" al literato ilustre
que envidiaban y algunas crudezas
que ciertamente contienen sus sátiras,
han sido motivo para que todos aquéllos que no han estudiado a Quevedo,
lt• tengan únicamente por un satírico
mordaz y agresivo.
Nada más illjusto que tal concepo.
Quevedo cultivó todos los géneros literarios de su época y es, sin disputa
alguna, el más erudito y popular escritor de aquellos tiempos.
Una tercera parte de sus obras son
poéticas y es además un gran novelista de costumbres, de la novela realista
cuya forma especial española es la novela picaresca.
Como filósofo y escritor político ha
colocado la fama de su talento en elevada altura a la que muy pocos han
llegado, pero la más alta manifestación de su espíritu es como humorista
Dice muy bien Menéndez y Pelayo
que es preciso distinguir en Quevedo
bajo este último concepto dos aspectos diferentes: el satírico de actualidad que flajela sin rebozo las costumbres de su tiempo y el satírico humano, el satírico trascendental, que poseyendo un ideal de la vida observa
el contraste que resulta entre ese ideal
y ]as miserias de ]a realidad.
Clasificar sus obras es empresa harto dificil por la grandísima variedad
de materias que comprende.
Es lamentable que la injusticia haya
falseado el mérito de una de las primeras glorias de la literatura española, dando motivo para que con razón
pusiera Egui1az en su comedia "Una
broma de Quevedo", la .aguda respuesta con que este admirable ingenio contesta a doña Esperanza.

Don Francisco de Quevedo y Villegas

JOSE LUIS DE GOYOAGA Y ESCARIO

INTRODUCCION
Eguilaz en 11 Una broma de Quevedo"
pone en boca de este ingenio colosal
como contestación a doña Esperanza,
la estrofa que sigue:
Gracias. :\fi humor es chancero ...
Refieren mis tonterias
Amén de muchas no mias
Que soy noble y caballero.
Cita esa piadosa gente
:Mis obras de hacer reír;
No las que han hecho salir
Arrugas ya, en esta frente,
Y de esto, señora infiero
Que el vulgo ve con razón
Siempre a Quevedo el bufón
Nunca al noble caballero.
Y esta es la verdad clara aunque
apene el confesarlo. La significación
e importancia de Quevedo en la Literatura española han sido holladas por
el vulgo, que poco escrupuloso ha convertido al literato eximio en un gracioso desvergonzado.
Pero ni siquiera es cosa nueva la
opinión mezquina que de Quevedo han
formado muchas gentes, como no lo
son tampoco las envidias y rencores
en el mundo.
El famoso "Tribunal de la justa venganza" le tenía en concepto tan men-

guado que le apellidaba "maestro de
errores, doctor en desvergüenzas, licenciado en bufonerias, bachiller en
suciedades, catedr3.tico de vicios y
protodiablo entre los hombres".
Es verdad que tampoco podía decir
cosa mejor el "Tribunal de la justa
venganza", que estaba compuesto por
émulos de Quevedo.
El librero Alonso Pérez había comprado a don Francisco, la "Política de
Dios y Gobierno de Cristo", pero no
quiso adquirir la propiedad del "Buscón", que se publicó en Zaragoza con
general aplauso y lleva por titulo "Historia y vida del Gran Tacafio".
Debió arrepentirse Antonio Pérez de
no haber adquirido aquella obra e hiZú de ella una edición secreta, que descubierta por Quevedo le valió la persecución y castigo de ]os Tribunales
de Justicia; así como a la viuda de
Alonso Martín en cuya imprenta se cometió el fraude.
No tiene, pues, mucho de extrallo
que el Doctor Juan Pérez de Montalbán, hijo del librero Alonso Pérez, fuese el alma del "Tribunal de la justa
venganza", ayudado de su grande ami:go Fray Diego Niseno y de don Luis
Pacheco de Narváez.
Como consecuencia de los trabajos
del Padre Niseno cerca del Consejo,
del Ordinario y de la Inquisición, ésta
última prohibió todas las obras de
Quevedo impresas hasta 1631 en tanto
que su autor no Jas reformase, pero

** *
En la real Villa y Corte de Madrid ,
salió a luz para regocijo de las letras
patrias don Francisco de Quevedo ViJlegas, que fué mas tarde caballero del
Hábito de Santiago y primer Señor de
la Torre de Juan Abad.
Fné su padre don Pedro Gómez de
Quevedo, Secretario de la prince,;;n
María, hija ele Carlos V, y después ele
doña Ana de Austria, cuarta. mujer del
católico rey Felipe JI. Casó don Pedro
a fines del año 1579 con doña ~1aría
Santibáñez, natural de }ladrid, pero
oriunda como su marido de la Montaña, y de este matrimonio nacil) don
Francisco, que recibió el agua del bautismo en la parroquia de San Ginés,
el dia 26 de septiembre de 1580.
Huérfano muy joven, quedó bajo la
tutela del protonotario de Aragón
Agustín de Vi11anueva, quien no supo
quiz:is contener las pasiones juveniles
de don Francisco que llevó por algún
tiempo una vida desastrada.
Estudió Quevedo en la Universidad
de Alcalá con raro aprovechamiento
Derecho, Medicina y Teología, en la
que se graduó a los 15 años; y Latín,
Griego y Hebreo, adquiriendo una vastisima erudición. Mas adelante poseyó
también la lengua arábiga y al francesa y la ita1iana, con tanta perfección
que en todas ellas era reputado excelrnte.

Armas y Letras + Pág. 6

Ni podia en parte ser otra cosa dada
su afición grandísima por el estudio.
Refiere su biógrafo el Abad don Pablo Antonio de Tarsia, que tenia para
leer durante la comida un estante con
dos tornos a manera de atril, en que
cabían hasta cuatro libros abiertos y
sin más dificultad que menear el torno se acercaba el libro que quería.
El sobrino de Quevedo en el prólogo de "Las tres Musas últimas", dice:
"Tenía una mesa con dos tornos para
mientras comía; una mesa con ruedas
para estudiar en la cama; para el camino, libros muy pequeños; de lo cual
son buenos testigos los mismos instrumentos que esta.o hoy en su casa en la
villa de la Torre de Juan Abad".
El hombre de tantos estudios no dispuso de vida tranquila sino sumamente azarosa.
A su vuelh de la Universidad entabló relaciones íntimas con los autores
mas distinguidos y con los próceres y
magnates de aquel tiempo, que solían
visitar su casa, con grande envidia de
otros escritores que buscaban solícitos
aquella aura sin poder encontrarla.
Un lance caballeresco en que se vió
envuelto como hombre de honor, obligó a Quevedo a salir de España para
llevar la fama de su singular ingenio
a lejanas tierras.
El dia de Jueves Santo de 1611 se
hallaba en la iglesia de San Martín,
cuando un caballero abofeteó a una
dama respetable. Lleno de indignación
cogió don Francisco por el brazo al
agresor arrastrándole fuera del templo, y una vez en el atrio y cruzadas
las espadas, le dió tal estocada que le
valió la vida. Perseguido por los parientes del muerto 1 que resultó ser persona de distinción, se refugió en Sicilia, donde fué Secretario del famoso
virrey don Pedro Téllez Girón, Duque
de Osuna.
Tomó a su cargo algunos negocios
diplom3.ticos que le encargó el Duque,
y entre .otros la Embajada de España
que debia traer al Rey los pliegos del
Parlamento siciliano.
Desempei'íó magistralmente su oficio de embajador y se le concedió
una pensión de cuatrocientos ducados
anuales.
l\•lás tarde siguió la suerte de Osuna,
e1: el virreyanto de N:ipoles, quien le
confió el despacho de algunos asuntos
del mayor interés y que según refiere
el sobrino de Quevedo, eran tales, que
envolvían riesgo de la vida y exigían
valor personal.
El mismo don Francisco hace un resumen de su vida po1itica en el "Lince de Italia", que dedicó a la Majesta,l
el&lt;- don Felipe IV.
"Once años - dice- me ocupé en el
real servicio de vuestro padre (que
está en el Cielo) en Italia, con asistencia en Sici1ia y Nápoles y noticia y negocios en Roma, Génova y Milán, y esto fué cuando nacia la disc'ordia que
hoy dura con señas de vidas muy lar-

ga".
"El ministro que seguí fué don Pedro
Girón duque de Osuna y con él fui al
cargo de Sicilia y bajé al de Nápoles.
Encargándome de los parlamentos de
los reinos y de todo lo que se ofreció
en vuestro real servicio, así con la santidad de Paulo V como con los potentados y en lo tacante a la restitución
del Adri3.tico".
La calidad de mis servicios-, el duque de Osuna la certificó por su carla
a la majestad de vuestro padre; Y su

majestad (que está en el Cielo) respondió por Consejo de Estado; carta
que yo tengo original con otra de la
santidad de Paulo V."
"Esto. Señor, no es ostentarme suficiente para la pretensión sino acreditarme ejercitado para el advertimiento y verá vuestra majestad que catorce
viajes que por mas y tierra en vuestro servicio, no sin fruto he hecho,
han tenido más de estudio aprovechado que de peregrinación vagabunda".
Cayó en desgracia el Duque de Osuna y con objeto de que le volviesen
e] crédito y buena fama, que por malas arles le andaba11 escatimando, envió inmediatamente a Madrid a don
Francisco de Quevedo, que puso el mayor empeño en salvar la conducta de
su ilustre amigo. Sin embargo, no faltaron émulos que procuraran desavenirlos, con grande pena del noble sellar de Juan Abad, que nunca hubiera
recelado de la amistad de Osuna.
Echado el Duque estrepitosamente
del Yirreynato de Nápoles (a donde
fué a sustituirle don Gaspar de Borja
y Velasco, Cardenal de Santa Cruz e
hijo del duque de Gandia), llegado a
Espaüa trató a Quevedo con tanta benevolencia, que muchos supusieron
que la desavenencia pasada había sido
fingida.
Sus visitas frecuentes a casa del antiguo Secretario y amigo y la munificencia en atender a sus gastos, fueron
ocasión bastante para que Quevedo
fuese encerrado por orden de Felipe
III en la Torre de Juan Abad, sin que
le diesen explicaciones de por qué le
perseguían. Durante su retiro en aquella villa de la que fué Señor, escribió
según testimonio de su sobrino don
Pedro .Aldrete "las poesías más burlescas y de mayor ch~mza que hay en sus
obras".
De la Torre de Juan Abad pasó prisionero a su casa de Madrid, donde Irtomaron declaración y le permitieron
trasladarse a Villanueva de los Infantes para curarse de sus dolencias.
Por fin, diéroIÍle por libre, con la
condición de que no pisase la Corte
ni se acercase a ella diez leguas a la
redonda, si bien esta prohibición duró apenas ocho meses.
Libre ya Quevedo de las persecuciones que le afligían, pudo pisar tranc¡uilo el sucio de Madrid y emprender
dt nuevo sus trabajos.
Saludó al conde de Olivares, duque
de, Sanlúcar, con la "Epístola satírica
y censoria contra las costumbres presentes de los castellanos".
Por aquel entonces debió entrar en
Palacio, empleando cinco años en
acompañar al Monarca en sus regocijos y viajes y en pub1icar las obras ya
cempuestas o escribir otras nuevas
c¡ue han inmortalizado su nombre.
Pero los muchos aplausos que consiguió y la acritud de sus frases contra
las malas costumbres de su época, además de algunos conceptos vertidos en
sus obras, que veladamente parecían
censurar ]a mala administración del
Conde-Duque, fueron ocasión oportuna para despertar los rencores de muchos y motivo suficiente para que
Quevedo fuese destenado una vez mas
a la Torre de Juan Abad.
Cuando pasado algún tiempo recibió
licencia de regresar a Madrid, el Rev
Je dió el titulo de Secretario de S. M.,
y Olivares le prodigó las mayores finezas y Je propuso los cargos mas elev2dos.

No los aceptó Quevedo, contentándose únicamente de la benevolencia
del Monarca y pensando quizás que
más le valia parecer insignificante que
buscar un motivo que sirviese de cebo
a las persecuciones de sus émulos.
Hacia el año de 1634, contrajo matrimonio con la señora de Cetina, doña Esperanza de Aragón y de Cabra,
pero no pudo disfrutar largo tiempo
del cariño de su esposa, que le fué
arrebatada por repentina enfermedad.
El vigoroso censor de costumbres
emprendió ruda campaña contra el
"culteranismo", publicando las obras
burlescas como "La culta latiniparla",
"La Perinola" y "La aguja de navegar
cultos con la receta para hacer soledades en un día".
Tal polvareda levantó "La Perinofa", escrita contra el libro ''Para todos", de Montalb3.n, que éste, ayudado
de algunos amigos publicó entonces
"El Tribunal de la justa venganza", del
que ha dicho un escritor que "parece
ocupación de chicos en plazue]a que
jncgon al toro o a soldados".
Pudo don Francisco salir bien parado de ]as acriminaciones de sus
émulos, pero la saña de una mujer
ofendida fué la causa de su ruina.
En cierta ocasión, según refiere el
portugués don Francisco Manuel de
)felo, se acercó a Quevedo una tapada y le dijo algo que mereció una pic~nte agudeza del ingenioso caballero.
;,;/o se olvidó la dama de aquel desaire y valiéndose de todos los medios
que le supo sugerir el amor propio
ofendido, hizo llegar a manos de Felipe IV un memorial en verso que comenzaba:
Católica, sacra y real magestad
Que Dios en la tierra os hizo deidad ...
donde se señalaban los derrumbaderos
por los cuales empujaba a España el
Conde-Duque.
De esta manera pudo enterarse el
:Monarca de todo cuanto su Ministro le
ocultaba, y poco dispuesto Olivares a
perder la privanza del Rey, resolvió
la pérdida de Quevedo.
A las once de la noche del día 7 de
diciembre de 1639, dos Alcaldes de
· Corte se presentaron en la morada del
insigne literatb (que era el palacio de
sn verdadero Mecenas el duque de Medinaceli), y amparándose de su persona y encerrándole en una litera, le
condujeron a San Marcos ele León.
Supuso don Francisco que la prisión sería corta porque, a pesar de su
talento extraordinario, nunca llegó a
conocer el odio profundo que Olivares
lP profesaba, pero solamente la caída
del favorito pudo devolverle la libertad, después de haber sufrido por espacio de cuatro años los mayores padecimientos.
No pudo gozar por largos días de
tan suspirado bíen, porque achacoso v
cnf.ermo "doliéndole el habla y pesándole la sombra", se retiró a Villanueva de los Infantes, donde entregó su
alma a Dios el año 1645, a los setenta
y cinco años de su nacimiento y a los
dos de su libertad.
Fué su juventud borrascosa y él mismo confiesa sus extravíos en varias
cartas que dirigió desde la prisión a
su amigo Adán de la Parra: "Mis pecados ocultos, mis reiteradas ofensas,
mi continuo ofender a la Majestad Divina me han reducido al estado en que

me veo; ésta es la verdadera causa del
castigo que experimento".
Pero lo cierto es que mantuvo siempre viva la lumbre de la fe; que tuvo
especial devoción a la Madre de Dios;
que frecuentó los Sacramentos y se
alargó en obras de caridad. Asi lo refiere Tarsia y añade que tenía un cuaderno en que asentaba las confesiones
que había hecho desde que tuvo uso
de razón y que cuando tomó el Hábito de Santiago no le hizo novedad la
costumbre de tener los caballeros certificación de las veces que confesaban
por obligación y mucho menos la de
juntarse los dias solemnes para com~lgar.
Todo ello debió mover la Misericordia Divina para favorecerle con los
auxilios de su gracia, concediéndole
una muerte edificante.

***
Del breve bosquejo que dejamos hecho de la vida de don Francisco de
Quevedo y Villegas, se pueden deducir algunas consecuencias que ayudan
a comprender la desenvoltura de muchos de sus escritos y su manía de satirizar determinados estados y condiciones sociales.
El abandono en que pasó su juventud servirá de disculpa a sus extraYios, sobre todo si consideramos que
tuvo la desgracia de perder a sus padres en edad en que había menester,
más que en otra alguna, de sus consejos prudentes y de la llama inmensa
di su cariño.
Acompañado de picaros y de estudiantes de buen humor, corrió con
holgura durante sus primeros años por
ac¡uella sociedad degenerada que halagaba sus pasiones y le brindaba con
deleites en ]os que su genio ardiente
encontró tema abundante para sus saliras y burlas.
No tiene, pues, mucho de extraño
que en sus primeras obras y al hablar
dr los vicios, abusos y extravagancias
de su tiempo, se bajara, como dice
Capmany, a coger meta.foras y dichos
df.' la picaresca y equívocos de la cáscara amarga, en que se acredita más
su feliz imaginación que su buen gusto y decencia.
En sus sUtiras y escritos politicos
tuvieron que influir poderosamente los
desaciertos de los ministros de Felipe
III y Felipe IV y principalmente la politica del Conde-Duque.
La 11onarquía española, regida caprichosamente por Olivares. iba de
mal en peor, y las quejas públicas contra el mal gobierno se hacían ca&lt;la
día mayores, inficionándose hasta los
hombres más probos y ]cales de aquella corrupción que se hizo general.
También hubo de inspirar a Quevedo sátira amarga, nacida del mayor
desaliento de su alma, la prisión y
muerte del gran Osuna en la posesión
de la Alameda, cerca de Madrid, y que
pertenecía entonces al Conde de Barajas.
Sometido a una fórmula de proceso
en que por inspiración del Embajador
de Venecia le hacían más de quinientos cargos, sin que recayera sentencia
ni hubiera entre sus mas encarnizados
enemigos quien creyera que merecía
ser condenado, expiró el Duque el 24
de septiembre de 1624.
"Con escándalo de toda España y vilipendio de la nobleza de Nápoles, exclama Amador de los Ríos, formó el

Armas y Letras + Pág. 7

Embajador de Venecia el capitulo de
culpas contra el Duque, quitado ya el
disfraz de las anteriores maquinaciones.
Tejido despreciable de niñerías y de
absurdos indignos de la gravedad de
fo toga, bastaron aquellos cargos a encerrarle en estrecha prisión y buscando por vía del tormento el crimen que
no podía aquel magnate confesar sin
propia calumnia, le alcanzó oscura
muerte en medio del martirio."
Debió ser inmensa la impresión que
produjo en el ánimo de Quevedo el
inicuo proceso de su grande amigo,
siendo el único entre tantos desleales
que no le desamparó, ejecitando pluma y palabra en su defensa hasta merecer el nombre de "martillo de los
nialvados".
Faltar pudo su patria al grande Osuna
Pero no a su defensa sus hazañas;
Diéronle muerte y c3.rcel las Españas
De quien él hizo esclava la Fortuna.

También le dedicó un soneto a su
retrato y otros tres con inscripciones
sepulcrales, ademas de un libro, perdido por desgracia, que se titulaba:
"Vida del sumo capit3.n, triunfal ge~
neral, siempre admirado y glorioso virrey don Pedro Girón, Duque de Osuna, miedo del mundo, aclamación de
las naciones, gloria de España, blasón
de Flandes, freno de Italia, virrey de
Sicilia y Nápoles, desengaño de Venecia, restauración del Imperio, recuerdo de Roma, amenaza de Francia, castigo de Sabaya, ruina de los turcos,
hoy cadáver de la venganza y de la
envidia que aún en ceniza le temen y
el\ el sepulcro le tiemblan. El más valiente soldado, el más leal vasallo, el
más acertado gobernador. humano, generoso, frío, valiente".
La injusticia llevada a término con
el duque de Osuna y todos los desórdenes de aquella sociedad corrompida,
arrancaron a juicio nuestro de la pluma de Quevedo, aquella sátira acertado conque flagela a todas las clases
del Estado.
Finalmente, la propia ,,ida de don
Francisco que apenas tuvo descanso
en sus persecuciones, las rivalidades
con otros escritores, especialmente
con los del famoso "Tribunal", las intrigas de la Corte, la enemiga de Olivares y de otros políticos, explican
perfectamente que el gran corazón de
Quevedo se amargue con tanto sufrimiento y se defienda con sus sátiras
y sarcasmos en la lucha con tan injustos enemigos.

I
El ingenio español viste de gala
nuestra literatura del siglo XVI, haciendo ocupación de la fama en las nacion·es civilizadas, la propiedad de la
locución y Ja riqueza de la frase con
que pulieron y hermosearon los escritores de aquel tiempo sus inmortales
creaciones.
'
Formando concepto cabal de que la
gloria de una nación depende en cierto modo de poseer un lenguaje claro
(supuesto que ello arguye claridad de
ideas), se unieron los homhres de letras, para conspirar, de acuerdo, al
cultivo y perfeccionamiento de la lengua castellana.
De esa solicitud aplicada al estudio,
salieron a la luz la infinidad de voces

�.
típicas que se encuentran esparcidas
eu nuestros clásicos juntamente con
los modismos que hacen del habla de
Castilla una lengua de soberana belleza: rica, sonora, libre, desembarazada,
tornó, como dice el Padre Juan José de
la Torre, en boca de Teresa de Jesús y
o\ros escritores, dejos y resonancias
del Cielo.
Al destacar de la pléyade de insignes literatos de aquellos bienhadados
tiempos, la personalidad interesante
de don Francisco de Quevedo, se hace
menester el anális:s por separado, de
la riqueza de su lenguaje y la elevada
concepción de su pensamiento.
La relación entre estos dos elementos, es tan íntima, que son como alma
y cuerpo; el lenguaje recibe todo su
valor de la cosa significada; el pensamiento, sin el artificio de la expre$ÍÓn, quedaría sepultado en las profundidades de la conciencia.
Vamos a considerar a Quevedo como hablista, discurriendo para ello
por los innumerables giros de la frase
de queestán llenas sus obras y haremos al propio tiempo toda la diligencia posible pa~a penetrar en el alma
del gran satírico humano y analízar
su pensamiento.
Si hemos de alcanzar esta pretensión, tenemos necesidad de hacer una
clasificación de las obras de Quevedo, .empresa sobradamente difícil por
la variedad de materias que en ellas
se tratan.
Un autor contemporáneo las clasifica por grupos. El primero comprende la sobras religiosas: Comentarios a
las Sagradas Escrituras, el Comentario
al libro de Job y los tratados puramente ascéticos; la traducción a la introducción de la vida devota de San
Francisco de Sales; varias homilías;
''Las cuatro pestes" y "Los cuatro fantasmas", la vida de San Pablo y la de
Santo Tomás de Villanueva.
Segundo grupo. Obras filosóficas:
"De la inmortalidad del alma", que
sirve de introducción al tratdo de la
Providencia de Dios; "La defensa de
Epicu¡;o", "La cuna y la sepultura",
que es una especie de manual estoico
al modo de Séneca.
En el tercero de los grupos entran
las obras politicas y tratados doctrinales, como la "Política de Dios y Gobierno de Cristo", "Marco Bruto" y el
"Rómulo".
Constituyen otra agrupación los escritos de circunstancias como "El
Mundo caduco", "Los grandes anales
de quince días'', "El Chitón de las Taravillas" y otros vario.s muy importantes para la historia política de su
tiempo.
Quinto grupo. Obras satíricas, morales y festivas como los "Sueños",
"El Buscón", "Las Cartas del Caballero de la Tenaza'', y varios desenfados,
incluyedo ciertas sátiras literarias como "La culpa latini parla" y "La Perinola".
Finalmente forman distinto grupo
los Discursos literarios, una serie de
escritos que no se pueden clasificar y
'/El Epistolario".
A juicio nuestro "la verdadera sig. nificación de Quevedo" la hemos de
buscar en sus obras festivas y satíricas en prosa y en sus poesías.
Haremos de las obras festivas y satíricas una sola sección en la cual el
genio literario de su autor triunfa y
es verdaderamente clásico.
En cierto modo puede decirse que
esas obras pertenecen a la novela tomada en su acepción más amplia; en
ellas el concepto literario se sobrepone al_ concepto político. "El Buscón",
es una novela realista; "Las Cartas del
Caballero de la Tenaza", "Las Capitulaciones matrimoniales" y algunas
otras de estas obras, son cuadros de
costumbres; los Sueños son una espe-

tris; las ferias y los aguinaldos días ha binaciones para dar al pensamiento
que pudren; las albricias contadlas burlesco mayor viveza y colorido.
Hace también derroche de chistes y
con los muertos; el dinero está tan trocado que no se conoce; con los pre- otros primores de la lengua con la memios se ha desvanecido como ruin con jor oportunidad y el mayor gracejo;
honra; un real de a ocho se enseña a aplicando con igual soltura las riquezas del idioma a los asuntos más grados cuartos como un elefanc; de lo
doblones se dice lo que de los Infantes ves, como a los más plebeyos y pica•
rescos.
de Aragón.
11
III
¿Qué se hicieron?
En otro pasaje de la misma ohrfl,
Es el lenguaje de Quevedo el precíohablando de los tramposos, pone en
so
joyel en c¡ue depositó las más eleboca de uno ele ellos estas palabras:
vadas
manifestaciones de su pensa"Yo profeso Ycrdad y se ha de hallar
miento,
pero hay en sus obras algo
en mi si se perdiere; no profeso s1 no
pan por pan y vino por vino; antes más estimable todavía y es aquel gimoriré de hambre, pegada la boca a gante espíritu que le distingue de tol:l pared, para hacer ruindad; no quie- dos los demás literatos antiguos y moro sino crédito; no hay tal como po- dernos.
Desentrañando su vida y escritos se
der traer la cara descubierta; esto me
11
descubre
que el elemento político es
enseñaron mis padres • Respondía el
otro tramposo: "No hay cosa como ]a principalmente Jo que en ellos predomina.
puntualidad; si por sí y no por no".
En medio de aquella sociedad co"Por malos medios no quiera hacienda· toda mi vida he tenido esta rrompida de su época, con la que co'
.
condición; no quiero tener que resti- mienza la ruina de España, Quevedo
tuir; lo que importa es el alma; no "duda de que sea realidad y no sueño
haría una trampa por los liaberes del Jo que miran sus ojos y bosqueja y esmundo; más quiero mi conciencia que cribe los sueños satírico-morales".
Hay en ellos un pensamiento que
cuanto tiene la tierra".
La obra "El Entremetido, la Due5a predomina y es corregir con la sátira
v el Soplón", está llena como dice y el sarcasmo los vicios y costumbres
i'icknor de sarcasmo amargo, vertido de su tiempo! encauzar aquella sociea manos llenas por un hombre a quien dad que iba 1a pasos de gigante al deel mundo y sus leyes maltrataron con rrumbadero, empujada por el mal gobierno de Felipe III y Felipe IV.
II
harta injusticia.
•
Quevedo, siguiendo las huellas que
Pero es sin duda la obra de mits inDigna de eterna veneración por lo genio, de más novedad y lozanía, la le dejara el Dante, recorre el infierno
clásica e hija del profundo ingenio ele más perfecta en el género satirico, mo- lrnrnano, buscando allí todos los vicios,
Quevedo, es el habla castellana hen- ral y festivo. Abunda también en ex- abusos y engaños de aquellos hombres
chida de locuciones castizas que ani- presivos y enérgicos modismos: '~Si de su época, y logra dar tan cumplido
ma los escritos de tan insigne literato. daba un grito decia mi hijo; ya expi- fin a su trabajo, que justamente los
¡ Qué riqueza tan grande en el cau- ró.; mi mujer, descuelguen; el criado, Sueños, pusieron su fama igual de la
dal de las voces, qué tesoros en frases, daca; el amigo, veamos; el esclavo, dC; Cervantes.
No era Ja idea muy nueva, pues anqué abundancia de modismos· y qué vaya. Y como nada de lo que mandapintorescas y valientes figuras!
b~1 se podía cumplir sin mi muerte, tes que don Francisco había hecho un
Diriase que hace derroche de fuerza en mandar a todos algo, mandé que me viaje al infierno Dante en su Divina
intelectual y que juega con el lenguaje. matasen todos. Si yo volviera a la vi- Comedia y a éste le había precedido
Si ha de decir "gozar" o Hsatisfacer- da éste fuera mi testamento: Item: Ch su exploración Ulises en la Odisea
se", buscará otra manera de expresar mando a mi hijo heredero que may y Eneas en la Eneida.
esos conceptos y dirá "no moderar el provecho le haga cuanto comiere y
Habia imitado también del vate floapetito 1', "no quitar nada de la como- que mi maldición le caiga y que cuan- rentino la visión -del abate Giovachididad".
to le dejo es de mala gana y por no no, el Sueño de Scipión, la visión de
Solamente en la "Politica de Dios y poder más. A él y a ello se los lleve Alberico y los Florctti de San FrancisGobierno de Cristo", podemos encon- el diablo; y a mi mujer que mala pes- co, pero como observa Ozanan, no se
trar cuantas frases queramos como si- tilencia le dé Dios y duelos y quebran- crea que el Dante es menos grande por
nónimas del verbo responder. Así, em- tos.
eso.
plea algunas tan hermosas como "saY a Fulano, mi criado, si yo murieNosotros con tan eximio escritor delíole al camino con esta réplica inc~n- rc1 mando que le persigan y · se gaste cimos lo mismo de Quevedo: "que el
testable", "prosigue porfiadamente en mi hacienda en destruirle; v si viviese primer signo del genio no es ser nuesus desatinos", "demasiado anduvo en Ir daré dos vestidos. Y a · Fulano, mi vo, sino srr antiguo; trabajar sobre
negar tal cosa"; "no se acuerda del amigo, si falleciese, mando que no le alguno de aquellos asuntos que jamás
dogna sino para ponerle objeciones"; dejen parar ni a sol ni a sombra y cesaron de interesar a los hombres.
y otras muchas que pudiéramos esco- declaro que es un perro 1'.
No es cierto que el arte no interese
jer, porque verdaderamente es extraComo se ve por los pasajes que de- sino por imprevisto. Bossuet no tiene
ordinaria la abundancia que bay en amos citados, fué labor meritisima de un solo movimiento oratorio que no
ellas en las obras de Quevedo.
aquellos prudentísimos. varones que deba a los Padres de la Iglesia.
Lo propio diremos de los modismos, patrocinaron nuestra lengua en el siEl primero de los Sueños fué escrito
de esos modos de hablar propios y glo de oro, formar un lenguaje figura- cuando su autor apenas contaba la
privativos de una lengua y que hacen do capaz de expresar con elegancia los edad de 27 años, y está de¡licado, a.si
ele nuestro vocabulario el más rico y más diversos matices del pensamiento · como los dos siguientes, al Conde de
caudaloso de todos los vocabularios.
y los más sensibles afectos del cora- Lemas que era Presidente de Indias.
Acaso Teresa de Jesús supera a Que- zón.
En esta especie de Divina ComCdia
Yedo en los modismos, pero no serit
En ello se distinguen Fray Luis de burlesca, el genio de Quevedo aparece
por mucho; pudiera hacerse compara- León, Granada, el inmortal Cervantes más grande si se quiere que en los deción de ellos con los refranes que y otros muchos autores, gloria eterna más escritos y su portentosa fantasía
abundan en las obras de Cervantes.
de nuestra Patria, maestros y decha- sr desborda en visiones cómico-fantásEn "La Hora rle Todos y la Fortuna dos insuperables en el arle de escribir. ticas, presentando un cuadro fiel, auncon seso" pone como de relieve la inPero a Quevedo le corresponde el que exagerado, de la sociedad depracomparable destreza con qcu maneja- alto honor rle haber empleado giros de vada de su tiempo. Hace también una
ba el habla castellana.
tan gráfica expresión, de tal novedad especie de visión alegórica de la vida
En esta obra que es un apólogo de y de tanto ingenio que sirvieron pa- humana y se sirve de esta oportuniinvención felicísima, escrito con mu- ra engrandecer los pensamientos más dad para satirizar de una manera gecha gracia y desenfado, podemos citar vulgares, haciéndolos familiares entre neral, todos los estados del mundo.
para buen ejemplo de modismos el si- las gentes.
Se han comparado los Sueños de
guiente pasaje: "Las alcahuetas y las
Maneja graciosamente los equívocos Quevedo con los de Luciano, pero obchillonas estaban juntas en parlamen- y con grande agudeza, como en el serva Menéndez Pelayo, que así corno
to nefando : hablaban muy bcllacamen- "Sueño de las Calaveras'\ al ponerlos Luciano es superior a Voltaire, así
te en ausencia de las bolsas y roían H • en boca del avaro que afirma "nunca puede decirse que Quevedo es supedinero los zancajos".
juró . en vano porque siempre fué por rjor a Luciaoo porque tiene cierto
La más antigua de las alcahuetas, el interés y que siempre honró a sus
idealismo ético cristiano que le falta
mal asistida de dientes y mamona de padres les quitó el sombrero".
a aquél. Luciano es un escritor más
pronunciación, tableteando con las enEs verdad que abusa de los ,·ocablos optimista y más satisfecho de las reacías, dijo: El mundo está para dar un para convertir la frase en un simple
lidades de la vida que Quevedo, pero
estallido; mirad qué gentil ditdiva; el juego de palabras, pero en cambio Ir
le falta el nervio y la virilidad de la
tiempo hace hambre; todo está en un sirven otras veces esas mismas comsátira de nuestro escritor.
cia de Divina Comedia burlesca sin
igual en nuestra literatura Y en todas
las modernas.
Hay también escritos de sútira literada como "El Cuento de los Cuentos", ºLa Perinola contra el l)r. Montalb{m'1 y algunos otros, en los cuales
Quevedo fué directamente contra el
culteranismo o vicio de la formal lleno de imágenes disparatadas y extrafios giros de la frase que con Góngor;1
Hortensia, Cienfuegos y muchos escritores más 1 sirvió para crear un estilo
por extremo ,,icioso.
El desastre causado por el gongorismo hizo naufragar gran parte de aquella floreciente fraseología que gallardeaba hasta entonces en los autores,
quedando la carga de mús valor sumida en el olvido.
La educación clásica y filosófica de
Quevedo era robusta y extensa, pero
su gusto, no siempre inclinado a la
sencillez y llaneza, distaba de ser intachable.
Detestaba el culteranismo y sin embargo se dejaba a veces arrastrar del
mal gusto, haciendo sus escritos pesados y soporífers, con sus citas de autores griegos y latinos, sus tétricas
agudezas y su estilo sentencioso y profundo.
·En estas obras serias, es más que
nada un hombre do~to, un escriturario.

Armas y Letras + Pág. 8

En el "Sueño de las Calaveras o Juicio final", supone que durmiéndose
con el libro de Dante en las manos,
vió a un mancebo que volando por el
aire "daba voz de su aliento a una
trompeta" y que a su sonido se abrían
los sepulcros y que los muertos acudían al Tríbunal de Radamento. Describe con estilo burlesco la resurrección de los pecadoras, fijándose prin. cipalmentC en los médicos, abogados,
mujeres públicas, taberneros y sastres.
Habla luego del juicio que se entabla
en presencia de Júpiter "vestido de si
mismo, "hermoso para los unos y enojado para los otros" y hace desfilar
por delante de aquel trono en que trabajaron la omnipotencia y el milagro"
los pasteleros y poetas, un avariento,
un sacristán, alguaciles y corchetes y
por último un astrólogo que entró dando voces y diciendo que aquel no era
el día del juicio porque Saturno no
había acabado sus movimientos ni el
de trepidación el suyo. Acabado el
Tribunal, Júpiter "subió consigo a
descansar en si los cllchosos" y Quevedo se acerca a la garganta del averno desde donde contempla las desdichas y pena de los condenados.
En el sueño titulado "El . Alguacil
Alguacilado" finge Quevedo que un
exorcista llamado Calabrés, pretende
arrojar al diablo fuera del cuerpo de
un alguacil y que el diablo se lo agradece porque va ganando con estar en
el infierno y no entre alguaciles, que
e,: gente peor.
Atraído por las sutilezas del diablo,
suplica Quevedo al exorcista que deje
hablar al demonio, como asi lo hace y
comienza éste por una descripción del
lugar que ocupa en el infierno, criticando después burlesca pero cruelmente a los malos poetas, a los reyes
y malos ministros, los cuales "por lo
que han tomado alojan con el mal ladrón'\ a los enamorados que en los bi.,.
lletes solos que llevan de sus damas
ahorran veinte afias de leña a la fábrica de la casa", a los mercaderes extranjeros que llevan el dinero de España, a los malos jueces y a la justicia
huida de la tierra y, finalmente, a las
mujeres de las que "hierve el infierno
en blancas y rubias y en viejas más
que en todo, que de envidia de las mozas1 obstinadas, expiran gruñendo".
Pregunta Quevedo si en el jardin
hay pobres, y responde el diablo que
allí no se conocen esas gentes, porque
hasta diablos le faltan al pobre, quien
no tiene quien le adule ni le envidie,
~ ni tiene amigo malo ni bueno, ni se
acompaña de nadie.
"Las Zahurdas de Plutón", es el sueño considerado como uno de los más
grandes esfuerzos del humano ingenio
y son tantas las fjguras y tan variados
los asuntos que comprende, que es empresa difícil reducirlo a compendio.
Imagina el autor, que se encontraba
en un lugar apacible y sereno, en el
que nacían dos sendas qae se iban
apartando una de la otra "como que
huyeran de acompañarse",
La de la mano derecha era angosta
y trabajosa de andar y era el camino
de la virtud .
La de la mano izquierda estaba llen&amp; de carrozas, caballeros, galas y juegos de todas clases y marchaban por
esa senda muchas gentes con grande
alegria.
Sigue Quevedo por el camino anchuroso y llega al iogierno donde comienza su visita satirizando a los sastres,
de los que dice un diablo, que deben
entender en el mundo que se hizo el
infierno sino para ellos, según van por
allí.
Satiriza después a los malos libreros
y a los cocheros, "que siendo pícaros,
se van al infierno a caballo y mandando"; a ]os bufones y chocarreros
que "es gente que va al infierno sin

avisar, a mesa puesta y cama hecha,
como en su casa"; a los zapateros,
mercaderes, hidalgos r dueñas, que
son ranas del ínfierno; a los padres
que se aferran por dejar ricos a sus
hijos y están ahora en el cuarto de los
necios; a los necios, que nunca quisieron caer en cuenta de su mala vida y
a los que confiaron vanamente en la
misericordia Divina.
Por fin les llega el turno a los condenados, por vicios nefandos; a los
boticarios, barberos y mujeres feas
"que hasta resplandor tienen sin ser
so1es y estrellas"; a Jos escandalosos,
taberneros y defensores, escribanos y
enamor.ados, que ni aun en la muerte
dejan ]os suspiros; a los que imploran
de la bondad Dh,ina cosas malas; a
los ensalmadores y saludadores, a los
astrólogos, alquimistas y quirománticos; y finalmente satiriza también a
]os heresiarcas y principalmente a
Mahoma, de quien dice que es el "más
mal hombre que ha habido en el mundc y el que más almas ha llevado al
infierno'\
En "El mundo por dentro" figura
Quevedo que arrastrado por los vicios
y pasiones se encuentra en su camino
con un anciano venerable, severo y
digno de respeto que es Je Desengaño,
el cual ofrece llevarle a la calle mayor del mundo que se llama la Hipocresía, en la que no hay casi nadif'
que no tenga una casa o un cuarto o
aposento.
Una vez en ella, desfila ante sus ojos
un entierro y al ir enumerando las
personas que forman el acompañamiento, va nombrando de paso la hipocresía de todos e]Jos, haciendo verdndero sarcasmo de los mulidores, el ...
los que llevan Jas hachas, "que las atizan para que se derritan y ellos hurten más cera", de la tristeza de los
amigos "que es de ir al entierro", y la
pena del viudo "que no es de la muerte
de su mujer, sino de lo que gastó en médicos y boticas cuando el hubiera querido enterrarla en un muladar por ahorrarse toda fiesta y la baraúnda y gasto
de cera y cofradías. Después se ocupa
do los gritos y 11antos de una viuda,
que se halla rodeada de varias mujeres que la acompañan y tratan de consolarla. Unas dicen: "amiga, nada se
remedia con llorar"; otras risin duda
goza de Dios" y todo ello es farsa e
hipocresía. Sigue luego la descripción de los alguaciles y escribanos en
persecución de los ladrones, que no
les siguen para el particular y universal provecho de nadie, sino por hallarse corridos de que en materia de
hurtar haya quien les eche el pie de-

dama de la Reina Isabel de Borbón,
mujer de Felipe IV y que contribuyó
a la libertad y aumentos de Quevedo.
Supone Don Francisco. que queda
dormido y se presentan a su imaginación unos médicos a cab~llo, en unas
mulas que con gualdrapas negras parecían tumbas con orejas. Venían rodeados de practicantes y de gran caterva de bóticarios con espátulas desenvainadas y jeringas en ristre y al
hablar de ellos expone un pensamiento que siendo burlesco raya con lo sublime, cuando dice que "el clamor del
que mucre empieza con el almirez del
boticario, va al pasacalles del barbero,
paséase por el tableteado de los guantes del doctor y acábase en las campanas de la Iglesia".
Seguían a los boticarios los cirujanos con sus herramientas; los sacamuelas con unas cadenas de muelas y
dientes haciendo bragueros; los barberos con sus guitarras tocando pasacalles y bacas; los habladores hablando unos a hilván, otros a borbotones,
otros a chorretadas y otros habladorísimos hablando a cántaros.
Venían más tarde los chismosos,
muy solícitos de orejas, muy atentos
de ojos, muy encarnizados de malicia;
los mentirosos muy gordos, risueños y
bien vestidos y por fin los entremetidos muy soberbios y satísfechos y presumidos, que son las tres lepras de la
honra del mundo.
Representa Juego Quevedo a la muerte en una soberbia alegoría y después
de seguirla se hunde con ella en una
sima grandísima donde se encuentran
con ]os tres enemigos del hombre, el
Mundo, el Demonio y la Carne.
La presencia de las postrimerias le
da ocasión para hablar de los vicios
del mundo, diciendo que ha visto ya
el Infierno en 1a codicia de los Jneces 1
en el odio de los poderosos, en las lenguas de los maldicientes, en las mala &lt;:
intenciones, en las venganzas, en el
apetito de los lujuriosos, en la vanidad
de los príncipes y en la hipocresía de
los mohatreros de virtudes que hacen
logro del ayuno y del oir misas.
Al hacer a la Muerte esta descripción de los vicios, tiene un pensamiento cómico sublime cuando dice
que "la ingratitud estaba en un gran
horno, haciendo de una masa de soberbia y odio demonios nuevos cada
momento. "Holguéme de verla, porque
siempre había sospechado que los ingratos eran diablos y cai entonces en
que los ángeles para ser diablos fueron primero ingratos".
Describe de igual manera con risa
que arranca lágrimas la muerte de
lante.
frío, la muerte de hambre, ]a muerte
Pasa después un rico en su carro·•.-. . de miedo y la muerte de risa, tocias
cercado de criados traídos con artifi- con diferentes in,signias.
do, entretenidos con promesas y su.:.Finalmente el encontrarse en el Intcntados con esperanzas y a quien fierno con los hombres conocidos drl
m~s trabajo le cuesta la fábrica de sus vulgo como Juan de la Encina, el Rey
embustes para comer que si lo ganase que rabió, Mateo Pico, Agrajes, Pero
cavando.
Grullo y la Dueña Quintañona le sirHace también la pintura de una mu- ve de objeto para ir satirizando las
jer hermosa que va dejando a su paso costumbres sociales, siendo entre tolos corazones llenos de deseos y el Dc- das notable la sátira que hace de la
sengafio va descubriendo que todo en mala administración de justicia al enella es artíficio y embuste y dice que tablar un diálogo con el Marqués de
si tales mujeres se lavasen las caras Villena, metido en una redoma.
no se las conocería y que no hay en
Por fin despíerta Quevedo, haciendo
el mundo cosa tan trabajada como rl la advertencia de que los muertos pope1lejo de una mujer hermosa, donde cas veces se burlan y que gente sin
se enjugan y seéan y derriten más jal- pretensión y desengafiada, más atienbegues que sus faldas desconfiadas de den a enseñar que a entretener.
sus personas.
"La Casa de los locos de amor" deFinalmente dos figurones, entre fan- bió escribirla don Francisco en los
tasmas y colosos, arrojan una cuerda primeros días de su juventud y se la
de mil diferentes colores y los liom- dedicó a don Lorenzo Vánder y León,
bres al entrar bajo su sombra apare- Vicarío de Jubiles.
cen transformados y entonces se desQuédase dormido como en los antecubre lo que son "por debajo de cuer- riores "Sueños" y se halla transportada".
do a un valle delicioso en el que se
El Sueño "Vísita de los Chistes" es- eleva un monumental edificio que es
tú dedicado a doña ~firena Riqueza, el Palacio del Amor a juzgar por una
anagrama de Doña María Enriquez, inscripción que en letras de oro dice:

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Casa de locos de amor
Dó al que más sabe amar
Se le da el mejor lugar.
Penetra en el interior de aquel suntuoso recinto y vagando por sus galerias ve en los distintos departamentos,
diversas locuras de amor; en el primer cuarto estaban las doncellas, una
llorando de celos, otra queriendo a un
galán sin asarlo decir y todas queriendo de mil maneras.
Deja Quevedo presuroso esta habitación "porque un hombre corre riesgo entre esta gente y pasa al cuarto
de las casadas y luego al de las reverendas viudas, locas de ciencia y de
experiencia". Cansado de ellas a quienes llama uinsufribles sabandijas", penetra en el cuarto de las monjas, que
están detrás de fuertes rejas y son las
que hacen menos locuras, y llega por
último al departamento de las solteras,
que andaban m~is sueltas que las demás; unas perdidas -por un poeta;
otras rematadas por un cómico; había
quienes daban en comer barro para
adelgazar y quienes se afeitaban por
parecer bien, con notable locura, pues
desengañaban con lo que pensaban engañar.
Pared en medio de las mujeres estaban los hombres y ésta era su mayor
locura; estar tan cerca de ellas.
Los casados andaban con esposas;
los viudos, escarmentados de la tempestad pasada, buscaban puerto a la
puerta de quien los quería acoger; y
los solteros, acudían a todas partes.
A los locos de monjas los llamaban
los demás zánganos de amor y pasaban grandes desdichas, ya agradando
a las viejas de la casa, ya sufriendo
una cruel tornera.
Se encuentra de nuevo Quevedo en
el primer patio y ve a los Celos castigar a los más confiados; a la Memoria renovar llagas viejas; al Entendimien_to encerrado en un aposento oscuro y a la Razón con una venda en
los ojos.
Estando en ésto entró su criado con
grandes voces para despertarle porque
era muy entrado el día.
Y con la "Casa de locos de amor"
termina los "Sueños" que es donde
Quevedo manifiesta más inventiva en
los admirables retratos que dibuja,
más conocimiento de la lengua y más
maestría y variedad en la locución;
en eHos es también donde hace mayor
derroche de agudezas, de alusiones
festivas, de metáforas felicisimas y de
las imágenes más vivas que han que~
dado como proverbios entr-e nosotros.
Entre las obras satírico-morales de
Quevedo, merece también sefialarse
con grande distinción "El entremetido, la Dueña y el Soplón", que se conoció primeramente bajo el nombre de
uJuguete de la Nifiez y travesuras del
ingenio".
La censura de Fray Diego Niseno
calificó el tratado de libelo escanda'.
loso e inmoral y vióse precisado don
Francisco a retocar y rehacer su obra
dándole el nuevo titulo que en el clia
lleva.
Su asunto compendiado puede reducirse a que de la caldera de Pedro Botero se escaparon un soplón, una dueña Y un entremetido, los cuales con
. sus chismes hicieron revolución eñ el
infierno.
Plutón hace una visita a sus dependencias y en ella se pintan con trazos
de verdadera elocuencia las ambiciones de César, ele Bruto y de los senadores.
Al hablar de los que dicen "si yo
volviera a nacer", 1'si muriera de dos
veces", hace tal descripción de la vida, que los mismos condenados se persuaden de que mejor cosa es el Infierno.
Ante un condenado que se lamenta

�de haber callado cuando los hombres
le contaban mentiras, pone en caricatura a los que se precian de ricos, de
nobles e influyentes y quieren saber
&lt;le todo y estar muy bien informados.
Estando con esta gente aparece el
soplón "abanico del infierno y de las
culpas", quien dice a Plutón que acaba de llegar del mundo un diablo,
después de estar en él por espacio de
veinte años. Plutón le interroga sobre
la tardanza, y como le responde que
la tardanza fué el haber empleado diez
años en persuadir a un mercader que
hurtase y otros diez que no restituyese, es condenado por Plutón a vivir
con un mal juez, para aprender a condenar; "porque con los mercaderes
hase de gastar el tiempo y ése muy
poco en persuadirles que hurten; pero
en hurtando, ellos tienen cuidado de
no restituir".
El encuentro con Alejandro sirve
para satirizar la ambición de los hombres y es acaso también una sátira
contra un libro escrito para ensalzar
la genealogía del rey Felipe III y del
Duque de Lerma, su ministro favorito.
Aparece en seguida un hombre
"blanquecino, desangrado y viejo",
que es Séneca, maestro y privado de
Nerón, y por boca de aquel expone un
juicio de la conducta y hechos del feroz y sanguinario Emperador romano
que mató a su propia madre e hizo llorar a la Humanidad con sus crueldades.
Hablan luego Seyano, Tiberio, Belisario, Justiniano y otros gobernantes
y privados.
En los pasajes "yo me entiendo",
Hnadie me entiende", un testador y "la
mujer tapada" está escondida la disculpa de muchos chismes y la averiguación del muchas insolvencias y al
presentar al "poeta de los pícaros" se
descubre la sátira contra el "gongorismo" porque aquel poeta se defiende
dando como disculpa que peores son
los "cultos".
Hay una pelea entre filósofos y escritores de política donde es dan varios advertimientos y razones para gobernar por boca de varios reyes como
Juliano el Apóstata, Galba y Domiciano.
Describe después Quevedo a una
Dueña, a la que llama "sobrescrito de
Belcebú, pinta de satanases, recoveca
de condenaciones, encatuñadora de
personas y enflautadora de miembros,
encuadernadora de vicios, endilgado- ~
ra de pecados, guisandera de los placeres, lucero de los diablos mundanos",
y sigue haciendo la descripción de
unas mujeres a las que representa muy
afeitadas, presumidas, habl3.doras y
melindrosas.
Pinta luego a Pedro Botero, cuidando de su caldera, tan famosa entre los
cuentos y los muchachos, donde se están cociendo ' 1Punto Crudo", "Bienquisto" y el "Pero", fruta de los achaques y de la malicia de quien se hace
los postres y cuanto oye la calumnia".
Una de las descripciones más intencionadas es la defensa que de si mismo hace un diablo a quien se inculpa
de hacer que se ahorque a los malhechores, con lo cual resulta que éstos,
predicados y confesos, se salvan.
Viene en seguida una pintura del
diablo del Cohecho, del diablo de la
Consecuencia y del diablo de Juzgamundos.
Por fin Plutón, "abriendo por boca
una sima, aulla un razonamiento a sus
súbditos", después del cual se retira
a su antigua noche.
De "La Hora de todos y la fortuna
con seso", dedicada a don Alvaro de
Monsalve, Canónigo de Toledo, puede
decirse en lineas generales lo que de
los "Sueños", pero haciendo resaltar
de una manera muy manifiesta la importancia que tiene en esta obra la sá-

tira política, llena de alusiones contra
los ministros y próceres y que corrió
durante largo tiempo como manuscrit() por no atreverse su autor a publicarla de otro modo.
Celebran Consejo los Dioses, presididos por Júpiter y acusan a la Fortuna de que da a los delitos lo que se
debe a los méritos y los premios de la
Yirtud al pecado.
Se acuerda dar una satisfacción a
las gentes y para ello decreta Júpiter
que en un día y en una propia hora
se hallen de repente todos los hombres
con lo que cada uno merece, pero da
mal resultado la experiencia, pues los
que por verse despreciados y pobres
eran humildes se hacen arrogantes Y
tiranos y los que eran reverenciados
y ricos y por serlo eran viciosos Y delincuentes, viéndose pobres y abatidos, están con arrepentimiento y piedad; de donde se sigue que los hombres de bien con el cambio de fortuna
se hacen picaros y los pícaros hombres de bien.
Por todo ello Júpiter ordena que las
cosas vuelvan a su antiguo sér y la
Fortuna encamina su rueda por las antiguas rodadas para ocasionar méritos
en los cuerdos y castigos en los desatinados.
Los principales personajes que intervienen son médicos, alguaciles, escribanos, mujeres afeitadas, teñidas,
un hablador y otros tipos por este estilo que siempre se encuentran en las
obras de Quevedo. Se hace también
mención de otros sucesos; Ja réplica
de Venecia, el gran duque de Florencia, el Dux y Senado de Génova, el
gran señor de los turcos y muchos
asuBtos más.
IV
A continuación de todos esos tratados que sucintamente hemos examinado, podemos colocar, por tener afinidad con ellos, los discursos festivos de
Quevedo, su Cuento de los Cuentos, la
Culta Latiniparla y la Perinola.
Esa afinidad de que hablamos consiste en que en estas obras que citamos, lo mismo que en las que dejamos
examinadas, existe igual tendencia satírica, el mismo afán de ridiculizar los
usos y costumbres de aquella época.
¿ Qué es sino sátira graciosisima el
modo con que Quevedo advierte a los
hombres los engaños de las mujeres en
las Cartas del Caballero de la Tenaza?
También con sátira llena de mímica
y de verdad pone de manifiesto en las
"Capitulaciones matrimoniales" a los
afectados en el aseo de su persona y
en el hablar, a los fanfarrones, a los
gariteros, a los estadistas, a los sufridos vanos y a los rufianes de embeleco.
Otro tanto puede decirse de sus famosas "Premáticas", donde no perdona siquiera defectos e inadvertencias
tan inocentes como el sacar la mano
por debajo de la capa y tocar con ella
las paredes yendo por las calles, o torcer el cuerpo juntamente con la bola
que se tuerce jugando a los bolos o
limpiar el polvo de los zapatos con la
capa, o buscando a uno en su casa y
preguntando por él después de haber
sido respondido que no está en eHa,
volver a preguntar: ¿Pues ha salido
ya?
Para satirizar, Quevedo no perdonó
ni a los mismos modos de decir como
se ve en su premática del año 1600 en
que manda se quiten muchisimos, como: "los dares y tomares", "el día de
marras", "Fulano y Zutano", "un IIlare
magnum", "pintar como querer", "bravo como león", "pagar justos por pecadores", y muchísimos más.
Lo mismo puede decirse de su célebre "Cuento de los Cuentos", añadiendo que en estas dos obras, además de
su satírico gracejo, nos legó una prue-

bri palmaria de sus especialisimos re-

cursos en el habla castellana y de _la
riqueza extraordinaria de su lenguaJe.
Poco hemos de decir de la novela
picaresca el "Buscón" o uVida del
Gran Tacaño", pues es muy conocido
su mérito literario Y el valor de sus
narraciones, ]a admirable pintura que
hace de caracteres como la del Avariento Licenciado Cabra, archi-pobre
y proto-miseria y ]as sales y agu~ez~s ,
que están derramadas con prodlgahdad en toda la obra. Pero debemos
advertir con Sánchez de Castro que si
todas las novelas picarescas tienen de
malo la excesiva desnudez de algunas
pinturas y lo grosero de ciertas esc~nas y del lenguaje, Quevedo se deJa
Jle\'ar en ésta de esa tendencia hasta
un extremo verdaderamente lamentable, pues el muchacho Pablos habla
con desenfado de la dudosa virtud de
su propia madre, del fin desastroso de
su propio padre y de otros puntos Y
sucesos que hacen la sátira muy amarga.
V
Entre los escritos de don Francisco
de Quevedo, de carácter didáctico político citafemos, en primer término,
la "Politica de Dios y Gobierno de
Cristo", en cuya obra de los hechos
y palabras del Redentor va deduciendo máximas políticas para los reyes y
gobernantes, confirmando su doctrina
con testimonios sacados de los Santos
Padres y de algunos autores profanos.
Prescindiendo de si están bien deducidas sus máximas y bien aplicadas,
que es punto ajeno a nuestra competencia, no se puede menos de alabar
h, sólida y abundante doctrina que
contiene, lo acertado de sus sentencias
y algunos trozos de enérgica y sañuda
elocuencia.
Es muy notable el capitulo que trata de que "al rey que se retira de to~
dos el mal ministro le tienta, no le
consulta", y es verdaderamente elocuente el relato que hace Quevedo de
la presencia de Cristo en casa de Anás
y Caifás, cuando habla de "las costumbres en los palacios y los malos ministros y lo que padece el rey en ellos y
con ellos".
Dice Fernández Guerra g:ue en la
"PoJitica de Dios' 1 se muestra el m:is
generoso y moralizador pensamiento
poético, pero es preciso reconocer que
a veces cae su autor en afectación y
mal gusto.
Otro tratado de carácter didáctico y
político es "~larca Bruto", que puede
calificarse de traducción y de tratado
político, pues añade Quevedo de su
cuenta a los textos de Plutarco un comentario con sentencias bellísimas y
doctrina muy sóJida sobre el tirano,
los deberes de los súbditos, los males
de la ambición, la monarquía y la oligarquía.
La tendencia propia está definida
cuando dice: HVosotros, pueblos, estudiad reverencia y sufrimiento para el
buen monarca y para el malo: que yo
en tanto si viere que vuestras mejoras
son cosecha de esta primera parte trabajaré en la segunda, para que en el
fin de Marco Bruto se reconozca el fin
dl: los sediciosos y novelerosu.
Dentro de la seriedad y majestad del
estilo didáctico por todas partes aparece el genio peculiar de Quevedo, su
ira en presencia de los males sociales
y politicos que le rodean y dejando
verter en censuras el peso de su reconcentrado encono exclama: "¡ Oh
descaminados y contumaces deseos de
los hombres que por el contagio de la
culpa os procuráis la pena!".
Si la piedad del gran Dios no contradijera nuestra propia pretensión,
sólo concediendo los arbitrios a nuestros deseos nos castigara".
1Cuántos, permitiéndoles el Señor de

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todo la riqueza que piden, les quitó
el sueño y la quietud que tenían y les
dió envidias y ladrones! ¡Cuántos le
importunaron por dignidades y honras a quien envió con ellas el desengaño y la afrenta!".
Tampoco se olvida de los malos políticos, y dice: "Los ministros Y priv~dos fascinerosos buscan la virtud
más calificada para tener que prosperar en servicio de los que han menester. Y con ser invención antigua, cad&amp;. siglo parece que empieza, no lo encareciera en decir cada díat Tan grande virtud como riesgo es ser bueno
entre los malos. Y el mayor mérito
para con los malos es ser entre los
malos el peor".
Podemos decir en general de esta
obra que en ella hay frases y párrafos
enteros expresados con grande energía y perfecto dominio de la lengua
castellana; pasajes hermosísimos, como ]as Oraciones de Bruto, de Parcia
y de Casio.
Quizás en estas oraciones es demasiado conciso, usando de frases simétricas y de contrastes de significado.
Así por ejemplo: "Hasta ahora ¡oh
Ligario !, me he llamado Bruto, ya se
llegó la ocasión de serlo. Quiero Y debe pasar el nombre a los hechos. Pues
Julio César imita a Tarquina, yo Marco Bruto quiero imitar a Julio. Vencido he ya con las utilidades de su
muerte las amenazas de la mía".
Lo mismo puede decirse de la Oración de Porcia: "Saldrá mi alma y tbi
sangre de mi cuerpo, mas no saldrá
tu secreto; y si no se puede fiar secreto a mujer que no sea muerta, por
merecer que me Je fías cuando no me
lo puedas fiar, me he dado la muerte.
Más quiero merecer ser tu mujer que
serlo; mejor es dejar de ser mujer con
Ja muerte que ser mujer y no merecerlo ser con la vida".
Las causas de la Rebelión de Barcelona las compendia Quevedo en estas
palabras: "El tema y la tema de los de
Barcelona, que podrán más fácilmente
negar que son catalanes que no el ser
temosos, es el refrán que dice "No es
por el güevo sino por el fuero".
"Yo les probaré que no es por el
güevo ni por el fuero y últimamente
(valiéndome de su intención y de la
envidia de los enemigos de España)
que será por el güevo y no por el fuero.
No dirán que escribo desaforadamente ni que guiso mal discurso, pues
los doy batidos con tres güevos y tres
fueros que son toda su golosina".
Estas obras que acabamos de citar,
son como dijimos de carácter didáctico, pero dentro de este estilo surge
con frecuencia la fisonomía de Quevedo, unas veces para fustigar el vicio
con un decir agudo, malicioso y juguetón, otras para caer contra la maldad con toda al saña y energía de su
alma.

VI
Después de haber anslizado brevemente los principales escritos en proso de don Francisco de Quevedo y Villegas, vamos a recorrer el campo de
sus poesías en el cual "logró los m9s
brillantes laureles que las nueve hermanas le ciñeron propicias".
La mayor parte de sus versos fueron
coleccionados después de su muerte;
la colección de 1as seis primeras Musas la hizo don José Antonio González de Salas, grande amigo de don
Francisco, pero las últimas tres Musas
las publicó con poquísimo esmero el
sobrino de Quevedo, don Pedro Aldrete, a quien dejó por heredero del mayorazgo que fundó.
Como dice bien Guerra y Orbe, si en
aquella época era verdadera manía la
de hacer versos de tal manera que el

mismo Rey y los Grandes de la Corte
eran los primeros en dar ejemplo,
¿cómo Quevedo no había de aprovecharse del hechizo de la rima, para
herir vivamente la imaginación de
aquel pueblo coplero que tenia en cada esquina cuatro mil poetas?
La intención de Quevedo había sido
publicar las poesias en tres colecciones; las Musas, algunos romances y sonetos y en general obras varias de donaire escritas en verso y finalmente
traducciones de griegos y latinos.
La muerte le impidió ver cumplido
su propósito, pero la solicitud del amigo realizó Ja intención y apareció publicado "El Parnaso Español, monte
en dos cumbres dividido con las nueve Musas castellanas".
Tiene poesías sagradas y profanas,
serias y políticas, sentenciosas y filosóficas, ascéticas y descriptivas, amorosas y epigramáticas, jocosas y burlescas, porque "en burlas y en veras
hizo Quevedo resonar su trompa épica".
Justo Lipsio le llamaba "alta gloria
de: los españoles", Lope de Vega solía
apellidarle "príncipe de los líricos" y
Miguel de Cervantes le consideraba como "hijo de Apolo".
Considerado como poeta moralista,
nos atrevemos a darle la preferencia
entre todos los poetas de nuestra lengua; sus sonetos y a'lgunas de sus sátiras pueden ponerse en primer lugar
entre todos los escritos de este género.
Capmany dice que Quevedo tenia
11
vena nativa" para la poesía y, efectivamente, los inteligentes en el arte, admiran en muchas de sus composiciones de carácter grave, energía y buen
gusto en las imágenes y sublimidad en
la expresión.
Pero aun en estos versos de Quevedo, serios y graves, siempre hemos de
encontrar algún rasgo de ingenio que
le delata, algún equivoco o retruécano
que le vende.
En aquella atmósfera en Que vive,
vkfada por la influencia de los ambiciosos y fa\'oritos, surge potente la sátira y la maledicencia, se ocqpa en
roer las honras para arrastrarlas después por los suelos.
La poesía castellana pura, virgen con
Garcilaso, sonora y llena dé impetu
y vigor con el divino Herrera, abundante en tesoros con Lope de Vega,
con Jos Argensolas y con Rioja, el cantor de las flores, del campo y de las
ruinas, se hace chocarrera, culterana y
pedante al llegar a los tiempos de
Quevedo.
Ya no se imita entre los poetas el
ejemplo de los clásicos de la Roma civilizada como Virgilio y Teócrito, sino
que aparecen como modelos Juvenal
y Lucano, representantes de la decadencia latina.
Y claro está que tan perniciosa influencia siempre había de influir algo, aunque fuese poco, en el gusto de
Quevedo, a pesar de que conociendo
el mal tratara de ahuyentarlo.
Las poesías de nuestro ,,ate, rezuman casi todas un espíritu mordaz y
desengañado. Si ríe es con ºrisa horriblemente amarga" y que desconsuela; la gloria humana no le inspira ninguna de sus canciones.
En cuanto al amor, dice el Marqués
dt: Molins, ese sentimiento inocente en
Garcilaso, puro en Herrera, caballeresco en Lope, frío en Argensola, es
material, sensual, casi crapuloso en
Quevedo.
Hay sin embargo que hacer distinción entre sus poesías serias y jocosas
porque ambas tienen significación distinta.
En las composiciones serias hay
pensamientos ingeniosos o profundos,
períodos hermosísimos y versos muy
felices.
Tiene también, además de ingenio,

novedad al pedir al Sueño que le consuele, con lo que el amante desprecia
d(; él para obsequiar a su señora, el
celoso para guardarla, y con lo que el
avaro desperdicia para contar sus riquezas.
Son también rasgos de verdadero
poeta aquellos en que Quevedo eleva
su fantasía y entonación de los versos y dice:
Yace la vida envuelta en alto olvido;
Tan sólo mi gemido
Pierde el respeto a tu silencio santo.

mo un juglar ingenioso y decidor y no
como autor sabio, noble y elocuente.
Don Manuel José Quintana, verdadera autoridad en esta materia, no
admite aqueHa severa censura y afirma que Quevedo habia nacido expresamente para este género de poesías
Hporque en ella es un raudal que corre libre, fácil y abundantemente, aunque no siempre puro ni limpio; mientras que en los géneros serios se resiente siempre de afectación de esfuerzo y de violencia como que su índole
no se aviene naturalmente a ellos".

Hay en ]as poesías de caril.cter grave,
versos aislados de soberana belleza:

VII

Joya era la virlud pura y ardiente

Para formar una idea siquiera vaga
del HParnaso Español", de Quevedo,
haremos con la mayor brevedad un
recorrido por las Musas.
La Musa primera, "Clio", canta poesías heroicas, esto es, elogios y memorias &lt;le Príncipes y varones ilustres.
Contiene principalmente sonetos a
Felipe III y Felipe IV y al Duque de
Osuna: dos sonetos alegóricos en uno
de los cuales se refiere a los int~reses
diversos porque batallaban en Italia
las potencias de Europa y en el otro
exhorta a Luis XIII, rey de Francia,
diciéndole que no se fíe &lt;)el Cardenal
Duque de Richelieu; hay además unas
octavas a la jura del Príncipe don Baltasar Carlos y una silva encoilliástica
en 1a que celebra la victoria de los navíos de turcos que tomó el Duque de
Pastrana pasando a Roma.
Segunda Musa "Polymnia", canta exponiendo las costumbres del hombre
y las procura enmendar. Abunda en
pensamientos tomados de los filósofos
estoicos com Horacio Flacco y Plinio,
principalmente de su Sermón estoico
de censura moral. En esta Musa está
tr:.mbién la uEpistola satirica y censoria contra las costumbres presentes de
los castellanos". A veces el estilo es
muy rebuscado, como cuando llama a
Jos montes "Paréntesis de reinos y de
imperjos", y cuando expresa que Aníbal perdió un ojo, diciendo: "La mitad de la Yista cobró el frio".
"1lclpomene" es la tercera Musa y
canta fúnebres memorias de personas
insignes. Tiene varios sonetos, muchos
de ellos a guisa de epitafios de Reyes
y Grandes y un soneto imitación de
Juvenal, que es un discurso de Anibal
tomando un veneno para morir, viéndose viejo, solo y desterrado.
Contiene además esta Musa un madrigal, dos silvas fúnebres, una de
ellas muy sentida, dedicada a una tórtola Y, por último, el "túmulo de la
:\Iariposa", que es también una composición muy delicada.
Musa cuarta "Erato", canta hazañas
del amor y de la hermosura. Las composiciones amorosas se señalan por
sus conceptos alambicados unas veces
y satíricos otras. En ellas peca también Quevedo de culterano. Abundan
los sonetos y algunos romances y madrigales.
La c¡uinta Jlnsa, "Terpsícore", canta poesías que se cantan y bailan, esto es, letrillas, burlescas y líricas, jácaras y bailes de música interlocución.
En las letrillas satíricas resplandece
el carúcter de Quevedo, si bien en
ellas abunda en desvergüenzas y agudezas muy picantes. Algunas combaten ciertos vicios y abusos morales de
su tiempo y conspiran contra los efectos que producen en espiritus apocados la riqueza y la necesidad, como la
conocida letrilla que comienza:

Vencida de la edad senti mi espada.

y periodos poéticos llenos de majestRd:
De amenazas &lt;lel Ponto rodeado,
Y de enojos del ,·iento sacudido.
Tu pompa es la borrasca, y su gemido
)lás aplauso te da que no cuidado.

Reinas con magestad, escollo osado.
En ]as iras del mar.
El estilo de Que,·edo en este género
de poesías es cortado y el genio que ilJ
anima se remonta con grandes vuelos,
si bien no sostiene con regularidad
una elevación en el pensamiento y cae
er. seguida en el descuido.
Tiene además el prurito de parecer
nuevo y a veces buscándolo se hace
extravagante, llamando a los árboles
donde los enamorados graban sus
nombres "rústico libro escrito en esmeralda" y "ley de arena" a la orilla
del mar.
Don Luis José Velázquez y algunos
otros escritores, atribuyeron a la pluma de Quevedo las poesías que éste
publicó con el titulo de Francisco de
Ja Torre y que son un perfecto modelo de poesia.
El sabio literato señor Fernández
Guerra en su discurso de recepción en
la Real Academia Española, prueba
elocuentemente que tales poesías son
de· un Francisco de la Torre, natural
dr Torrelaguna, a orillas del Jarama,
que estudió el año 1554 en la Universidad de Alcalá y que unos años más
tarde abrazó la profesión de las armas
y guerreó en Italia.
El :\farqués de 1Iolins admite como
fundada esta opinión y analiza, como
t¡¡mbién Jo hizo Fernil.ndez Guerra, las
poesias de la Torre y ele Quevedo.
Para el ::\farqués, los diversos estilos
sefialan dos épocas distintas: una de
grandísimo apogeo de ]as ::\lusas Castellanas y otra en Ja que se inicia la
decadencia.
La zagala , irgcn y pura de Garcilaso es la que inspira a la Torre; los retn\écanos, los conceptos y la intención
filosófica, son como el colorete con
que en vano quiere Quevedo imitar la
frescura de la juventud.
En las pocsias satíricas y burlescas
es festivo y agudo, tiene grande variedad y escribe con soltura y abandono.
Abusa de las metáforas empleando algunas que resultan hasta grotescas;
así, hablando de un jaque para significar cwínto ha sentido su desgracia,
dice que la ha llorado "soga a soga"
en vez de decir hilo a hilo. También
muchos de ]os equívocos son harto rebuscados como "haber tenido más griJlos que el verano y más registros que
el misal".
En opinión de algunos abusó Quevedo de su talento extraordinario par2 la poesía satírica y se conduelen de
que un escritor de su doctrina y de su
c[!rácter sea conocido por el vulgo co1

Poderoso Caballero
Es Don Dinero.
O aquella otra que dice:

Armas y Letras + Pág. 11

Pues amarga ]a verdad
Quiero echarla de la boca ...
Hay también en estas letrillas algunas cuya sátira es de carácter político, como una que dice al principio:
Fui bueno, no fui premiado
Y viendo revuelto el polo

Fui malo y fui castigado.
En estas composiciones se encuentran pensamientos y aun frases esparddas por los Suellos y las Cartas del
Caballero de la Tenaza.
Las jitcaras están plagadas de equívocos y agudos pensamientos:

Todo este mundo es prisiones
Todo es cárcel y penar
Los dineros están presos
En la bolsa donde están.
La cuba es cárcel de vino
La trox es cárcel del pan,
Las cáscaras de las frutas
Y la espina .del rosal.
::\lusa sexta, "Talia". Esta canta poesías jocosas, que llamó burlescas su
autor, esto es, descripciones graciosas,
sucesos de donaire y censuras satíricas de culpables costumbres.
Hay sonetos satiricos y burlescos del
mismo carácter que los Sueños, como
el muy popular a cierto capellán de
Fresno de Torote:
Erase un hombre a una nariz
pegado ...
Erase una nariz superlativa,
Erase una nariz sayón y
escriba, etc.

Y aquel otro que titula "Casamiento
ridículo", o el que dedica "a una fea
y espantadiza de ratones".
También los hay de sátira política
y de doloroso sarcasmo de la vida y
podemos citar para ejemplo de lo último, aunque el pensamiento no es original, el soneto que comienza:
El Ciego lleva a cuestas al tullido.
En una de las composiciones comprendidas en esta Musa se burla con
mucho donaire de todo estilo afectado, en otra desarrolla la idea de que
medio mundo se ríe del otro medio;
y en algunas de ellas es verdaderamente grosero, como en el romance:
Cubriendo con cuatro cuernos
De su bonete de pafio ......
En otro romance en que describe la
visita de Alejandro a Diógenes pinta
las grandezas de los ambiciosos como
muy inferiores a la miseria de aquel
cínico filósofo.
La descripción del tiempo es admirable por lo ridículamente que presentft pensamientos serios.
Engúllcse potentados
Como si engullera pasas
Y como si fueran nabos
Planta en la tierra monarcas.
Cansóse de ver en Roma
Su grandeza y arrogancia,
Y cuantas provincias tuvo
Todas las rapó a navaja.

...............................

La segunda cumbre del Parnaso está
dividida, como dijimos antes, en tres
Musas y coleccionada con poco esmero por don Pedro Aldrete, habiendo
una Musa con composiciones que pertenecen por su asunto a otra.
La Musa séptima (o sea la primera
de 1a segunda parte) es "Euterpe" y
canta poesías amorosas y morales;
contiene también una sátira en tercetos a una dama; tres entremeses de
tos a una dama; tres entremeses de es-

�cuso valor y el poema heroico "Las
necedades y locuras de Orlando el
enamorado", parodia de Ariosto, cuyo
cuyo asunto es completamente desatinado, y lleno de imágenes disparatadas y ele extravagancias con las que,
segun Florencio Janer, no se propuso
Quevedo otra cosa que desternillar de
risa al lector.
Espeluznóse el monte encima a
encina
Y el sol dicen que dió diente con
diente...
En la Musa octava, "Calispe", canta
virtudes y reprende vicios. En ellas
hay bastantes silvas, algunas letrillas
burlescas y un romance corto.
"Crania" es la última de las Musas
y contiene poesías sagradas, morales y
fúnebres.
Comienza por varios sonetos dedicados a la muerte de Cristo, a la Concepción de Nuestra Señora, a la soberbia y a la humildad, y otros comentando textos de las Sagradas Escrituras.
Vienen después las poesías morales
"Lágrimas de un penitente"; un poema heroico "A Cristo resucitado", "El
cantar de los cantares", de Salomón, y
algunas poesías fúnebres.

VIII
Del rápido estudio que llevamos hecho de don Francisco de Quevedo se
deduce que su principal significación
literaria la hemos de encontrar en la
sátira; pero en una sátira que se manifiesta con tan vigoroso empuje que
sus frases caen sobre el vicio como látigo que restalla sobre las espaldas de
vil esclavo; que lleva consigo una burla amarga, mezcla de carcajada y de
gemido, nacida de un genio burlón de
extraordinaria vis cómica y de un desenfado tal de espíritu para ridiculizarlo todo, que le obliga con frecuencia a traspasar los límites del decoro
y a veces de la moral.
Pero aún no creemos haber apreciado en todo su valor la verdadera
significación del ilustre li'terato que
examinamos. Para aproximarnos más
a juzgar con razón de sus méritos pudiéramos aplicar a Quevedo la opinión
que da Erasmo sobre Luciano de Samosata y que conviene a nuestro escritor: "Tanta es su gracia en el decir,
tanta la facilidad de su invención, tanta la donosura de sus chistes y lo picante de sus punzadas, tan blandamente halaga con sus juegos y mezcla lo
chistoso con lo serio y lo serio con lo
chistoso; de tal manera sus risas dicen
verdades y sus verdades mueven a risa; así pinta como con pincel las costumbres, los deseos y los afanes de los
hombres, dándonos, no su lectura, sino su visión intuitiva, que ninguna comedia, ni ninguna sátira puede compararse con sus diálogos, ora se atienda al deleite, ora a la utilidad."
Y Feferico Schell (en su "Ystoria
della Letteratura Greca", traducción
de Emilio Tifaldo) dice del mismo Luciano que su distintivo como escritor
consiste en un genio por demás satírico y en una originalidad especial que
los ingleses han designado con el nombre de "humor".
Lo mismo puede decirse de don
Francisco de Quevedo y por consiguiente hemos de añadir a lo que llevamos dicho acerca de su significación literaria, su carácter "humoris-

t~".
Pero el humorismo que Quevedo ya
no se parece al de Luciano, espíritu
escéptico, llamado con razón el "Voltaire" de su siglo, y que no ve diferencia entre las religiones paganas y

la religión de los cristianos, tendiendo
de una manera directa no precisamente a la negación de las divinidades
gentílicas sino de la misma Providencia. Al hablar de Quevedo no tomamos por consiguiente la palabra humorismo en el sentido que suele dársele diciendo que es "efecto de las
ideas escépticas, que negando toda virtud y todo bien y todas las esperanzas
inmortales, lanza en el desconsuelo y
la desolación al hombre, ansioso de
perfección y de felicidad; y produce
en él cuando no la sombría desesperación de Leopardi, la burla y el sarcasmo universal, como en Enrique
Heiue, personificación del humorismo
satírico moderno. Heine, alemán, se
burla de todo; del cielo y de la tierra
y hasta de sus amigos y de su patria,
a la cual combate y satiriza en varias
obras, favoreciendo a Francia, su rival".
Xo es este el humorismo de Quevedo; porque no puede ser escéptico el
autor de la "Providencia de Dios", de
las "Lágrimas de un peniente", de la
"Política de Dios y el Gobierno de
Cristo", ni el hombre que conserva como conservó don Francisco hasta el
trance de su muerte sus verdaderas y
arraigadas creencias religiosas.
No es tampoco el humorismo de
Quevedo de igual clase que el de Juan
Pablo Richter, tipo acabado del humorismo germánico y personalidad escéptica y muy popular en Alemania.
Para Juan Pablo el "humor" es lo
cómico romántico. Su humorismo no
se detiene a considerar una extravagancia o locura en un individuo; para
él no hay necios, sino todo un mundo
de necedad infinita. Delante de lo infinito todo es . igual y todo es nada y
por eso rebaja lo grande y aumenta lo
pequeño para aniquilarlos el uno por
el otro.
En las obras de Quevedo, como no
sea en algún pasaje rarísimo, nunca
aparecen Io grande y lo pequeño como
cosas iguales, por desaparecer su realidad al ser comparados con un mundo de necedad, con una necedad infinita.
Por otra parte tampoco se puede
aplicar a Quevedo la propiedad de escritor humorista al estilo de Richter,
que debe ser segun lo expresa el mismo Juan Pablo, dulce y tolerante con
las flaquezas particulares, que tanto
excitan la bilis del satírico, porque el
humorista empieza por reconocerse
afín con la humanidad y participa de
su miseria.
El humorismo de Quevedo es, en
nuestro humilde parecer, elevado, profundo y germen de portentosas creaci9nes artísticas. Consiste en comparar la vida real y sus miserias con un
ideal esplendor-oso y elevadísimo del
hombre en todos los órdenes en que
se desenvuelve su personalidad, en el
orden político, moral y social. De ahí
que al descubrir el contraste que resulta entre lo que el hombre es y aquello
que debiera ser, el alma de Quevedo
sr llene de amargura y derrame a veces toda su crueldad satírica y otras,
acaso con mayor prudencia, tome como a broma (si se nos permite la expresión vulgar) los delitos, los desaciertos, las infamias y horribles penas
de la humanidad, resultando de esta
disposición de ánimo su humorismo,
genial e incomparable.
No es su risa la ligera del bufón insensible, sino una risa llena de dolor,
de grandeza; risa horriblemente amarga, con carcajadas y gemidos; algazaras de bacantes y congojas de agonías.
Y aún hay más: si consideramos el
humorismo a la manera del inglés Lorenzo Sterne que decía de si mismo:
"Cuando escribo la primera frase sé
lo que hago, mas después me lanzo a
la ventur¡i.'', encontramos desgraciada-

mente que una cosa muy parecida le
sucede a QueYedo.
¡Cuántas veces cu sus obras poéticas, en sus jácaras, en sus bailes, en
sus romanzas, se desborda en groseros
chistes, en retruécanos de pensamientos y palabras, en interminable serie
de exageradas burlas contra el estado
matrimonial, siempre dejándose arrastrar de su malignante humor, y fatigando al lector, a pesar de su genialidad encantadora con la continua repetición del mismo tema!
Otra cosa es si consideramos el humorismo de su factura más superficial,
esto es, en el modo especial de exponer los pensamientos, en lo cual se nota una "excesiva preferencia hacia los
contrastes, vistiendo las ideas más serias con la casaca del Arquelín y produciendo irrupciones de local¡ alegrías
en mundos de tristeza, cual eco lejano
de una eterna danza macabra". En esto del genio de Quevedo raya en lo
más alto, y difícil será encontrar escritores que puedan como él hallar
contrastes más sorprendentes en lo pequefio y vil, ele lo grandioso, patético
y hasta sublime y en lo grande y triste
de: lo simple, despreciable y ridículo.
¡No sin razón es también considerado
Quevedo como el corifeo de nuestros
conceptistas, porque nadie, ni aún el
ingeniosísimo jesuita aragonés Baltasar Gracián, supo buscar tales relaciones de contraste o de semejanza entre
las más opuestas ideas!

EPtLOGO

de encarecer que sucedía entonces lo
contrario de ahora, que la Literatura
Española era muy conocida en Francia y en cambio de la francesa se tenían escasas noticias en España.
Nos legó también una prueba de sus
conocimientos en Teologia y Filosofia
en las obras como las "Vidas de San
Pablo y Santo Tomás de Villanueva",
"La cuna y la sepultura", "Las cuatro
pestes del mundo y los cuatro fantasmas de la vida"; en que muestra con
toda claridad las verdades de la Religión Cristiana y los tesoros que se encuentran en las obras de los Santos
Padres, probando con las luces de la
razón y de la lógica la "inmortalidad
del alma y la Providencia Divina".
En "La cuna y la sepultura", prueb~ que la cuna es sepultura porque es
principio de la vida mortal, y la sepultura, cuna, porque con ella comienza la vida eterna.
En "Las cuatro pestes y los cuatro
fantasmas" llama bienes a la pobreza,
al desprecio, a la enfermedad y a la
muerte y da remedios contra los males
que aquejan a la sociedad corrompida
por los vicios, como la envic'Iia, la soberbia, la ingratitud y la avaricia.
En la "Vida de San Pablo" defiende
la Inmaculada Concepción de la Virgen, a la que profesó siempre gran devoción; y en la "Vida de Santo Tomás
de Villauueva" demuestra sus excepcionales condiciones de historiador.
Es ésta una obra muy breve, pero muy
hermosa, y en ella hace un bellísimo
elogio de la caridad, virtud característica de aquel Santo.

Fué don Francisco de Quevedo un
hombre dotado de rarísimo talento y
de una erudición inagotable, llegado
En los discursos ascéticos se burla
su fama a ser tan grande que a la edad de los ateos y esgrime contra ellos su
de veintitrés años mantenía corres- sátira, colocando a gran altura su repondencia epistolar con Justo Lipsio, putación de teólogo, de filósofo y de
quien le apellidaba "el mayor y más político.
alto honor de los españoles".
:Miguel Kelker y Vicente Mariner le
En fin, diremos con un aplaudido
celebraban en sus escritos, y en toda escritor: "Quevedo es el filósofo que
la Corte y en el Extranjero sonaba su respetan los ancianos; el poeta que
nombre rodeado de las mayores ala- aman los jóvenes; el político que conbanzas.
sultan los repúblicos, y el sabio que
Versado en latín, griego Y•1ebreo y conocen todos como si viviera entre
en lengua arábiga, francesa e italiana, nosotros".
en todas ellas dió pruebas de su competencia y de la perfección con que
Y para terminar con un juicio de
las conocia.
autoridad, puesto que el nuestro nada
El famoso historiador Padre Maria- vale, diremos lo que don Marcelino
na, se dice que solía confiar a Queve- Menéndez y Pelayo dice de él en su
do la corrección de los textos hebreos "Horacio en España": "Aquel gigantesque insertaba en sus escritos. Buena co espíritu no pertenece a ninguna esprueba también de sus conocimientos cuela, y si en las ideas tiene algo de
en hebreo fueron "Las lágrimas de Je- todos, porqué fué un gran removedor
remias castellanas".
de: ideas, en el estilo no se asemeja a
Hizo también varias traducciones nadie. Los ingenios que en algo se le
del griego, siendo la más notable la parecen son de temple muy distinto
''Vida de Marco Bruto", de Plutón, que del de Horacio. La moral de sus tra,
ya hemos examinado.
tados es rigida e inexorable como la
Entre otras cosas tradujo del latín de Séneca o Epicteto; sus "Sermones
la obra de Séneca. "De remediis estoicos" recuerdan los de Persío; su
utrus_que fortunae" y una carta que es- sátira ardiente, cruda y sin velo, recribió Urbano VII al rey de España, produce las tempestades de Juvenal;
dándole cuenta de su ascensión al los cuadros picarescos diríanse hijos
Pontificado.
de la pluma de Petronio; los "Sueños"
Del italiano vertió a la lengua cas- son fantasías aristofanescas más bien
tellana el "Rómulo", del Marqués Vir- que imitaciones de Luciano". ''Pero el
vilio Malvezzi, que debió merecer de estilo no es de Séneca, ni de Epicteto,
Quevedo grande estimación, pues en ni de Persio, ni de Juvenal, ni de Arisun pequeño prólogo que coloca al co- tófanes, ni de Petróneo; es un estilo
mienzo de su traducción dice que "no aparte, en que las palabras parecen
es tan glorioso Rómulo por haber edi- que están animadas y hieren siempre ·
ficado a Roma como por haber sido con espadas de dos filos; en que las
edificado del Marqués Virgilio Mal- frases saltan, corren, juegan y tropievezzi; más durable será en tales escri- zan unas en otras, produciendo con su
tos su vida, que lo fué en sus muros infernal y discordante algarabía, con
su ciudad".
sus trucos finales y rápidas caídas Y
Escribió también Quevedo en fran- sus tránsitos continuos de la amargucés "Le coureur de nuits on les neufs ra velada en risa, a la risa horribleaventures du chevalier dom Diego" y mente marga, un efecto singular y extradujo de la misma lengua la "Intro- traño que no se confunde con el producción a la Yida devota", de San ducido por ninguna obra de la literaFrancisco de Sales, siendo muy digno tura antigua ni la moderna".

Armas y Letras + Pág. 12

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

AÑO XI

{nJeíi11n¡11J de ·/11 /liJtc,i11
, /11 {¿evclucién
AMERICA HA SALUDADO EN EL TRIUNFO DE LA
REVOLUCION FRANCESA, el nacimiento de nuestra era. El
acontecimiento fué considerado, por su contenido sQcial, como
portador de una aurora nueva en la conciencia del mundo, ador,
mecida por milenios de esclavitud y plebeyismo. Sediento el continente de libertad, se tenía entonces la impresión del derrumbe
fulminante de un sistema que fenecía a piquetazo limpio. La
humanidad asistía a un renacimiento de las ciencias, las artes y
las letras que prometía situar al hombre en el centro del universo.
Al calor de estos hechos, un orden nuevo se gestaba, y las mismas clases menesterosas, víctimas del poder terreno, hallaron en
este albor de la historia un lugar dentro del universo moral, cuyos horizontes extendíanse más allá de todas las fronteras.

Libertad, igualdad y fraternidad, tal la divisa de la revolución, que repetirían pocos años después millones de gargantas
del otro lado del mar y cuyos ideales flamearían en todas las ban•
deras del nuevo continente en llamas. De tal acontecimiento numerosos pueblos convirtiéronse en entidades propias, labrando
su ,independencia y abrieron, en el surco de la civilización, TU•
tas hasta entonces desconocidas al entendimiento. De allí viene
América, en su temprano florecer, chamuscada por los resplan•
dores de la revolución en que había de redimirse en sus cuatro
extremos.
UNA REVOLUCION NO ES UN ASALTO A MANO
ARMADA, dijo un pensador. No es tampoco el asesinato organizado, ni siquiera la destrucción sistemática de seres y cosas que
entorpecen el curso del progreso como elemento de desorden, si•
no un vuelco de.:principios y de sistemas, que deben tender a la
emancipación, a la capacitación, a la superación del hombre so•
bre todas las dificultades que regímenes de opresión le imponen.
Una revolución es lo que trastoca todo aquello cuanto impide
la marcha evolutiva del entendimiento entre el hombre y los ele•
mentos que le circundan; que impide la guerra y hace causa suya
la paz mediante el trabajo, el esfuerzo laborioso; que aniquila los
vi.ejos sistemas de esclavitud y da al ser humano todas las posibilidades de la personalidad en cualquier aspecto social y político.
Y los próceres que han alimentado el fuego divino de la revolución americana, consideraban que ella debería tender· siempre a
la libertad, a la restitución de la independencia espiritual, guía
inequívoca de las agrupaciones soc'rales que, por una ley natural,
dentro de ella deben desenvolverse si no desean perecer. La revo•
lución no tiene límites en especulaciones filosóficas, preceptos ni
sistemas. Si no persigue esos objetivos, carecerá de base y, consi•
guientemente, degenerará en revuelta, trapisonda de cocina, sin
salir de ahí. Una revolución como la que estamos experimentan•
do en pleno ciclo evolutivo, es producto de siglos. Los encido(Pasa a la Pág. 8)

NUM. I

ENERO DE 1954

CONFESIONES EN
EL CENTENARIO r+J
Dr. ANTONIO TOVAR,
Rector de la Universidad de
Salamanca.

A medida que hemos ido acercándonos a la celebración de
estas fiestas, una preocupación de responsabilidad se apoderaba
de nosotros. A nuestra llamada han acudido las más antiguas
Universidades del Mundo y las más prestigiosas. ¿Qué podemos
presentar ante estos representantes de la ciencia, ante estos maes•
tros que acuden al, renombre de la Escuela Salmantina?
Podemos presentar un pasado pres- tro pasado y queremos asegurarle a
tigioso, grandes figuras de la litera- nuestra patria un porvenir, nos pretura y de la ciencia, reliquias de arte guntamos si la Universidad en Espaincomparable. El sol de las alturas de ña está a la altura de los Tiempos. Y
Castilla, las sierras allá a lo lejos, la responderemos que, si Jo está tal vez
ancha vega del Tormes. Pero ¿ es que más que hace tres o seis generaciones
la Universidad de Salamanca, es que de hombres, mucho es lo que nos !al-para no particularizar- las univer- ta todavía,
sidades de España son lo que debieNos faltan físicos, hay pocos fisió-ran ser, lo que España necesita que logos, nuestros astrónomos carecen de
sean?
medios, son escasos los economistas y
El mundo está asistiendo a un cam- sociólogos, en historia y literatura nos
bio muy profundo. Todas las épocas limitamos a nuestras actuales frontehistóricas son de cambio, pues las ge- ras políticas (y aun nos retiramos de
neraciones se suceden y es inevitable las zonas marginales); salvo en quimi•
que cada promoción de hombres y ca, donde hay algún progreso, la técmujeres que llegan a la vida ponga su nica está ausente de las aulas univernota propia. Pero nuestra época no sitarias; de •biólogos y naturalistas el
esta resultando inferior al siglo pasa- déficit es enorme, y apenas si se codo en lo que respecta a los llamados mienzan a estudiar las lenguas moder"progresosi' técnicos. Si el siglo XIX nas y sus culturas; la psicología, la
tuvo el vapor al comienzo y la electri- pedagogía que se cultivan no bastan
cidad y el motor de explosión al fin, para las necesidades nacionales; la
nuestro siglo comienza a dominar la etnología tiene pocos estudiosos ...
energía atómica. La medicina logró
¿Qué mejor cosa podemos hacer que
bases cientüicas en el siglo pasado, este recuento como un programa inpero e.n el actual ha perfeccionado sus mediato de acción, al celebrar el VII
medios terapéuticos y quirúrgicos y Centenario de la Universidad de Salasus prevenciones higiénicas hasta un manca?
grado que influye colosalmente en la
Lo que no nos gusta de la Univerdemografia. La concepción del mun- sidad es lo que nos hace amarla. Medo ha sufrido- en este siglo cambios ra- • jor que todas las complacencias optidicales y una profundización que nos mistas y que las vacunas celebraciohace parecer pueril la confianza con nes, es esta inquietud y afán de meque los científicos del siglo XIX se fia- jora al recordar al Rey Sabio que dotó
han de sus simplificaciones. El hom- r encauzó definitivamente nuestro más
bre es objeto de estudio con métodos viejo estudio.
nuevos, que por una parte llevan a
Ella es la que da sentido a nuestra
comprender más profunda y -comple- conmemoración y la que la sitúa dentamente al individuo y la sociedad, tro de la linea politica del ministro
por otra descubren modos de influir sefior Ruiz Giménez, decidido propulen los mismos resortes de la voluntad sor del Centenario.
y en la organización de la convivencia.
(") P!l_labra ~ de D0.11 ~!\.nlonio Tovar, con ocaswn a la proximidad de las fiestas conAnte este panorama de las ciencias
memorativas en el VII cen tenario de vida
y cuando nos enorgullecemos de nuesde la Universidad de Salaman ca.

�UNIVERSIDAD DE CHILE

AFERENCIA YEFERENCIA
·~-EN lA UNIVERSIDAD
CONCIERTO
El 23 de diciembre próximo pasado,
el Departamento de Acción Social de
nuestra Casa de Estudios presentó en
el Aula magna universitaria un Concierto en el que se ejecutó música clásica, y vernacular. La ejecución· estuvo al cargo de la notable cantante mexicana Señora Mercedes Caraza, a la
que se asoció la pianista Señorita Ofclia Euroza, reconocida en nuestro medio artístico 1ocal.
La primera parte del selecto acto artístico se integró con las celebradas
producciones de los Maestros Curtis,
Schubert, Tschaikowsky, Prats; en la
segunda se presentaron obras de Chopin y Lecuona, y en la tercera se dió
cima a creaciones de los artistas patrios Jorge· del :\!oral y Maria Grever.
El repertorio fué notoriamente del
agrado del Auditorio, quien ce.lebró de
todas veras la exquisita actuación de
la Señora Caraza y de la Señorita
Euroza.
Con este acto, de subida emoc10n
eStética, se &lt;lió cima en el pasado año
a las labores del Departamento de Acción Socia1, c1ue entre sus renglon e:,;;
cuenta con la presentación sistemáti ca
de promociones culturales en el terreno musical.
COMIDIORACION LVCTUOSA
El 5 de enero actual, la Universidad

XIX ESCUELA DE VERANO + SANTIAGO +
Del 2 de Enero al 5 de Febrero, 1954

53.-,lfedicina Deportiva. - Prof. Sr.
Gofredo Grasso.

prensión de este momento histórico y
a promO\·er mejores normas de convivencia y progreso.

gio ~faestro, filántropo, Guia de la Juventud y Rector de nuestra Casa de
Estudios, Doctor Angel Martínez Villarreal, caído prematuramente en el
ejercicio de su propia tarea.
El Doctor Angel Martinez Villarreal
fué y es un símbolo para los universitarios. En su figura se conjugaron Y
consolidaron en plenitud las más acendradas virtudes deLhombre y del pensador. Murió en 1945, después de haber actuado como Rector de la Universidad y Director de la Facultad de
~ledicina.

2.- Filosofía Social.-Prof. Sr. Ladis/ao De:so.

28.- Danzas Folklóricas Americanas.Profa. Sra. Marta Figueroa.

3.- Caractero/ogía de los P11eb/os.Prof. Sr. Ladislao Dezso.

29.- Dibujo.- Profa. Sra. Elba Fábrega.

V. COMERCIO, INDUSTRIAS

30.- Fologra/ía.- Profa. Sra. Leopoldina Grabler.

TECNICAS Y ARTESANIAS

EL MAESTRO FRANCISCO BELTRAN

4.-Psicopatologia.- Prof. Sr. Ignacio
Matte Blanco. ·

31.- Pintura.- Profa. Sra. Elba Fábrega.

60.- Periodismo. - Prof. Sr. Guillermo
Eduardo Feliú Maldonado.

32.- Teatro de Tileres.-Prof. Sr. Javier Villafañe.

61.- Producción de Programas de Televisión. - Profa. Srita. Lucia
Dunsmore.

En estos actos podrán participar los
profesores de las Escuelas, autoridades locales, los estudiantes y el público que lo desee.

62.-Programas de Televisión Educativa.-Prof. Sr. Raúl Garrido.

5

PROGRAMA

DE

CURSOS

l. LOS PROBLEMAS DEL MUNDO EN
QUE VIVIMOS

1.- lntrod11 cción a los Estudios Filosóficos.-Prof Sr. Mario Ciudad.

5.- Sociología General.- Prof. Sr. Roberto Mac-Lcan y Estenós.

El Ingeniero Francisco Belp-án, cuyo busto erigido por sus agradecidos
discípulos se levanta en la tradicional
Plaza del Colegio Civil, fué objeto el
ocho del mes en curso de una memoración cariñosa y adicta. El Señor
Rector de la Universidad, acompañ ado por Directores y funcionarios de
nuestra Institución, a qtiienes se reunieron los alumnos de la Escuela de
Bachilleres, ele cuya Escuela fuera el
)faestro Beltrán uno de sus más afines
y preclaros Directores, depositaron numerosas ofrendas florales en su monumento.
El propio Rector universitario, Licenciado Raúl Rangel Frías, pronunció una sentida oración recordatoria,
exaltando su memoria y sus claras vir-.
Ludes magisteriales y civiles, tan vivas

6.- EI Pensamiento Social en América.- Prof. Sr. Julio Molina l\lüller.
7 .- Panorama de la Cultura Occiden-

0

tal.-Prof. Sr. Julio Molina Miiller.
8.- Esl11dios de la Historia Según
Toynbee. - Prof. Sr. Humberto
Plaza.
9.-lntroducción a la Ciencia Económica. - Prof. Sr. Luis Escobar
Cerda.
10.- La Reeslrucluración Económica
de América Lali11a.- Prof. Sr. Anibal Pinto.
1Í.- Algunas'Técnicas Modernas de Investigación en Ciencias Fisicas.=:Prof. Sr. Nahum J oel.
El Reclor de la Universidad en la Conn;iemoración del Maestro Beltráll
homenaje, hicieron a la terminación
del acto presentes sus agradecinientos
por la recordación universitaria.

LOS CURSOS DE JNVIER/\O DEL
D. A. S. U.
Prosiguicnd Ó la tradición relativa a
fo celebración anual de Cursos i1nernalcs, promovidos y llevados al caho

por el Departamento de Acción Social
&lt;le nuestra Casa de Estudios, a cuya Titularidad se encuentra el Licenciado Fidcncio de la Fuente Olivares, a partir

dt febrero entrante y basta la terminación de la estación invernal se presen1::::rán en nuestra Institución destacados intelectuales que disertarán sohrr
temas históricos, filosóficos y literarios. Se mencionan, así, los reputados
nombres ele Octavio Paz, Daniel Cosio
Villegas, Andrés Iduarte Foucher, Doctor Raúl Roa~ eminente pensador cubano c¡ue ha ilustrado con viva palabra notables Conferencias en América.
Se incluye, también, dentro del programa de estos Cursos, promociones

(Pasa a la Pág. 7)

13.-Bases Reflexiológicas de la Educación (El reflejo condicionado
y la educación) .-Prof. Sr. Carlos
Soto.

56.- Gimnasia Rítmica Sueca.- Profa.
Sra. Maria Figueroa.

27.- Repertorio Coral. Brunilda Caries.

111.

Profa. Srita.

CHILE

34.- Geopolilica.- Prof. Sr. Ramón Cañas M.

64.- Introducción a las Matemáticas.
· Prof. ·Sr. Mario Meza Flores.

35.- Crísis de los Partidos Polilicos.Prof. Sr. Santiago Labarca.

65.-~Algebra.- (c. medio).-Prof. Sr.
Mario Meza Flores.

36.- Nuevas Disposiciones de los Códigos Chilenos.- Prof. Sr. Enrique
Hossel.

66.- Problemas de Contabilidad.-Prof.
Sr. Julio Boscb.

37.- Formación del Dirigente Sindical
Chileno.- Prof. Sr. Carlos Vergara
Bravo.
38.- Formación de Dirigentes Femeninas.- Profa. Sra. Inés Enríquez.

41.- Literatura Chilena Contemporánea.- Prof. Sr. Mario Bahamonde.

67.-Contabilidad Industrial. - Prof.
Sr. Julio Bosch.
68.-Organización de Empresas.Prof. Sr. Osvaldo Silva.
69.- Tecnologia Cervecera.-Prof. Sr.
Eduardo González Lanusa.
70.-Tecnologia Lechera. Jorge Dalgalarrando.

Eduardo Blanco Amor.
Prof.

23.-Técnica Pianislica.-Profa. Sra.
Pilar Mira.
24.-Principios de Teoría y Solfeo
Aplicado.- Prof. Sr. Fidel Cárcamo.

Prof. Sr.

71.- Nociones Básicas de la Alimentación (curso para ecónomos).Prof. Sr. Esteban Kemeny.
72.-Organización y Administración
de Economatos ( curso para ecónomos) .-Prof. Sr. Luis Valdés C.

42.- Canciones Chilenas.-( con acompañamiento de guilarras).- Profa.
Srita. Margo! Loyola.

74.- Encuadernación Artistica.-Prof.
Sr. Mario Cáceres Diaz-Vaz.

43.- Bai/es Tradicionales Chilenos.Prof. Srita. Margo! Loyola.

Departamento de Extensión Cultural

Huérfanos 1117 - Of. 332 - Casilla 10-D.

44.- Folklore Chi/eno.- Prof. Sr. Orestes Plath.

21.-El Arle de Hablar Bien.-Prof. Sr.

22.-Composición Castellana. Sr. Milton Rossel.

59.- Moda lnfantil.- Profa. Srita. Josefina Riquelme.

63.- Locución Radial.-Prof. Sr. Renato Deformes

!C.- Métodos Estadislicos para · uso de
Educadores y Psicológos. - Pro.
Sr. Adolfo Santone.
17.- Nueva Orienl&lt;lción de Educación
Musical. - Profa. Srita. Brunilda
Caries.

58.- Corte y Confección.- Profa. Srita.
Carmen Santos.

33.- Evolución Social y Política de
Chile.-Prof. Sr. Guillermo Pinto.

40.- .4ctuales Sistemas Tributarios y
de Previsión.-Prof. Sr. Osvaldo
Silva.

20.-Comprensión e Historia de la Poesía Universal. - Prof. Sr. Mario
Bahamonde.

Armas y Letras + Pág. 2

26.- Organi=ación de Orquestas y Bandas Juveniles.-Prof. Sr. Raúl Garrido.

15.- Técnica de la Planificación del
Trabajo Escolar. - Prof. Sr. Domingo Valenzuela.

19.- Historia Comparada de los Estilos
Arlisticos. - Prof. Sr. Leopoldo
Castedo.

alln en el ánimo de sus discipulos de
aquella hora.
Los familiares del ilustre Maestro
BeJtrán, que presenciaron el reverente

55.- Gimnasia para Damas. - Profa.
Sra. Lotte Deimel.

14.- Didáclica General de la Enseñanza Primaria.- Prof. Sr. Domingo
Valenzuela.

18.- Estampas Literarias de América.
Profa. Srita. Marta Brunei.

Doclor Angel .Wartínez Vil/arrea/

25.- Organización de Coros.- Prof. Sr.
Mario Baeza.

39.- Introducción al Esludio de la Economía Chilena (para dirigentes
gremiales y sindicales).-Prof. Sr.
Tulio Lagos.

11. LAS LETRAS Y LAS ARTES

de: Nuevo León, asociada a varias Instituciones obreras, oficiales, · mutualistas, etc., celrbró fervorosamente el noveno aniversario de la muerte del egre-

50.-¿Cómo Educar Jugando? (Lit. jue- · 2 "LOS PROBLE~IAS DEL MUNDO
gos, rondas, etc.). - Profa. Srita.
EN QUE Vl\'n!OS", "LAS LETRAS
Hilda Kam-Ching.
Y LAS ARTES!', "CHILE", "EDUCACION PARA EL HOGAR", "TECNICAS,
51.- Bases Científicas para una Ali- C01[ERCIO, INDUSTRIAS Y ARTEmentación Racional del Adulto. SANIA", son las Secciones en que se
(c. práctico). - Profa. Sra. Lidia agrupan ]os diversos cursos de estas
Contreras.
Escuelas.
52.- Conservería Casera. - Profa. Sra.
En cada una de ellas figuran MateMarina de Kocher.
rias que tienden a facilitar la com-

SANTIAGO DE CHILE.

ESCUELAS DE VERANO - 1954
IV. EDUCACION PARA LA VIDA
DEL HOGAR

1 ARICA,

VALPARAISO, SANTIAGO

Y VALDIVIA, serán las ciudades

45.- lniciación a la Enseñm1:.a Sistemática del Pre-Escolar.-Prof. Sr.
Heriberto Gómez.
46.-Psicopatología del Niño y del
Adolescente (para niños y adolescentes en situación irregular).
Profa. Sra. ~!atilde Huici.
47.- La Música en el Desarrollo Evolutivo del Niíio y del Adolescente.Profa. Srita. Elisa Gayán.
48.- Protecció11 Alaterno - Infantil Profa. Sra. Luisa Pían.
49.- Alimentación del Niño (c. teórico).
Profa. Sra. Lidia Contreras.

Elenco del Teatro Universitario

Armas

y

sedes de las cuatro Escuelas de Verano programadas por la Universidad de
Chile para En-ero de 1954 (2 de Enero
al 5 de Febrero).
Aunque todas pueden inscribir alumnos extranjeros, la de V.alparaíso estará este año especialmente acondicionada para recibirlos y alojarlos en el
local de la Universidad Técnica Santa
María. La ubicación de ésta y sus con~
dlCiones materiales hacen de elia un
centro ideal para aprovechar los meses de verano en estudiar y saturarse
de· la serena belleza de la Bahía de
Valparaiso y los jardines de Viña del
}lar.

Letras + Pág. 3

3 EL

PERSONAL DOCENTE DE LAS
ESCUELAS DE VERANO de la Universidad de Chile está integrado por
distinguidos catedráticos chilenos y
extranjeros especialmente invitados.

4 " LA MEJOR UTILIZACION DE LOS
RECURSOS NATURALES" será el
tema central de varios foros que se
realizarán en colaboración con la F.

A. O.
Todas las Escuelas se avocarán, además, al estudio de problemas regionales en perspectiva nacional y continental.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS DE LAS ESCUELAS DE VERANO son los viajes de e&amp;tudio a diversos Jugares de Chile. En 1954, al
término de las Escuelas se organizar:in
dos caravanas; una al Sur del pais y
región de Los Lagos y la segunda al
Norte, llegando por Bolivia y Perú
hasta el Cuzco.
Conferencias, exposiciones, concier•
tos, son también actividad'es que complementan la labor docente de las Escuelas de Verano.
El Festival Panamericano, que tiene
lugar en cada una de ellas, es la fiesta intima de verdadera confraternidad ·
continental.

6

LAS FRANQUICIAS QUE SE CONCEDEN A LOS ALUMNOS están divididas en: a) Becas para alumnos
chilenos. Los que residen ef\ las dos
provincias extremos Norte y Sur del
pais, tienen derecho a la gratuidad en
la matrícula de un curso, siempre que
se hayan inscrito en otros dos como
mínimo.
b) Becas para alumnos extranjeros.
La Universidad de Chile concede a cada país de América una beca consistente en gratuidad de matricula, hospedaje y alimentación, hasta por cuarenta días en los Hogares Universita~
rios. Argentina, Perú y Bolivia, países
limitrofes, gozan de tres becas. A Uruguay y Ecuador se les conceden dos.
Tanto los estudiantes chilenos como
extranjeros gozan de parte de los Ferrocarriles del Estado de especiales
franquicias en sus tarifas de transporte.

7

LA MATRICULA DE LAS ESCUELAS DE VERANO DE 1954 se iniciará el 15 de Noviembre en Santiago,
Huérfanos 1117, tercer piso, Oficina
332, de 13 a 19 horas, Casilla 10-D.
A partir del 15 .de Diciembre se atenderá en las ciudades sedes respectivas.
Valor de la Matricula $350 por asignatura.
NOTA: Los alumnos extranjeros que
deseen acogerse a las franquicias que otorgan los Hogares
Universitµ.rios, deben solicitar
por escrito la reserva correspondiente antes del 15 de Diciembre de 1953.

�M N HL EN MEXI
técnica que funcionan bajo sus auspicios, y por obra también de la i~iciaPonencia presentada en el seno del CUARTO CO~G~ESO
tiva privada, con muy loable mereNACIONAL DE SOCIOLOGIA, consagrado a la Soc1?!og1a de
mento en aquellas entidades de la NaPREPARACION TECNICA Y
La Educación, por los señores licenciados Víctor L. T!ev1~0 YRa•
EDUCACION HUMANISTICA
ción cuyos centros fabriles han defael González Montemayor, Delegados d~ la Umvers1~ad ~e
mandado con urgencia técnicos Y obreN evo León y Profesores titulares de la Asignatura 1e Soc10log1a
Hablamos de la educación del obre- ros especializados en las diversas raer~\a Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de dicha Casa de ro mexicano, y esta expresión reclama mas de la producción industrial. Tales
una precisa fijación de su alcance Y de centros de capacitación no han, llegaEstudios.
la connotación que en este estudio le do, ni con mucho, a resolver este prohemos adjudicado. Nó, por cierto, blema en su totalidad, por lo que se
El Congreso se celebró en la ciudad de México! _en octubre educación como sinónimo de adiestra- reclama una acción más intensa del
del pasado año, y la Ponencia corresponde a la _Se~~10n 1, Punto miento o de adquisición de hábitos Estado Mexicano en el fomento y mulInciso "D", relativo a "La masa y la Educac16n , de acuerdo corporales que mecanizan los movi- tiplicación de tales centros de capacimientos haciéndolos desarrollarse con tación que indudablemente benefician
con la Convocatoria relativa
eficacia, sin necesidad de que inter- al propio trabajador, elevando su nivel
venga la voluntad conciente ni la aten- de aptitud como factor primordial de
En
México,
la
dinámica
de
este
axio-Ima ha motivado, entre otras modula- ción de quien los ejecuta; sino, por el la producción y contribuyen, además,
ciones de la vida colectiva, el adveni- contrario, en su castiza acepción; co- a un incremento de la riqueza pllblica
miento de una clase obrera con perfi- mo acción y efecto de enseñar, doctri- del país, que, al fortalecer su econoPREMISAS
les sociales y jurídicos claramente de- nar, fortalecer y perfeccionar las fa- mía lo preparan para llegar a ser una
finidos a partir del gran movimiento cultades intelectuales y morales del nación cada vez más libre económicasinérgico
que irrumpe en nuestra his- hombre. Sólo así adquiere pleno sen- mente.
La vida social mexicana en sus
toria
con
las
armas y los ideales, hacia tido nuestra aseveración anterior, rePero el cumplimiento de este impemúltiples aspectos, con sus complejas
lativa
a
que
la
falta
de
educación
desun
encuentro
con
nuestra
realidad:
la
rativo,
aun cuando representa un avanramificaciones, nos ofrece numerosos
humaniza
al
obrero,
convirtiéndolo
en
ce
significativo
en la vida social y ecorevolución
de
1910.
hechos de carácter colectivo que no
una
prolongación
de
la
máquina,
consnómica
de
la
nación,
no debe ser desahan sido estimados por la Sociología
Por virtud también de una ley socomo ciencia de principios universa- ciológica siempre activa, formulada triñendo o amputando el desarrollo rrollado aisladamente, sino, por deber
ineludible, en concomitancia plena con
les y, menos todavía, como objeto de por el mismo pensador galo, la urdim- pleno de su personalidad.
En
relación
con
los
antes
expuesto,
el segundo de los imperativos señalaestudio de la Sociología formalista. bre, cada vez mas compleja, de la dies
preciso
subrayar
el
hecho
medular,
dos, o sea: el relativo a una fundaHechos socíales que, lamentablemente, visión del trabajo social, producida
de:
todos
conocido,
consistente
en
que
mental
educación del obrero en cuanhan sido menospreciados ó preferídos por la densidad moral de nuestros
por un impenetrable rigorismo acadé- centros urbanos, durante los últimos In máquina aparece en México con se- to a su acción en la vida gremial, en
años ha venido determinando en Mé- llo de fabricación extranjera merced su vida familiar, en su participación
mico.
a su importación, ya que al iniciarse en al vida pública como ciudadano Y,
Es el racionalismo tieso, nacido de xico la división de los núcleos de tra- la estructúración industrial de Méxi- en fin, en su existencia como miembro
un espíritu excesivamente celoso de la bajadores, formándose así una rica ga- co, nuestro país no había alcanzado el
de la sociedad.
calidad científica del conocimiento el ma de diferenciaciones, lo mismo por grado de desarrollo suficiente para
En suma, existen, aunque sea en la
que ha cerrado las puertas de su torre el género de las diversas industrias, de elaborar sus propias máquinas y técnideficiente
proporción que hemos seextracción,
de
manufactura,
de
transde marfil a esos problemas palpitantes
cas industriales. Este súbito trasplan- ñalado, escuelas de artes y oficios,
formación,
etcétera,
que
por
cuanto
a
que están ahí, desplegando ante nosote de la máquina extranjera a nuestro
tros sus apremiantes interrogaciones. las distintas labores que se desarrollan suelo motivó, como inmediata conse- planteles de preparación técnica, uniEs el criticismo, es su más amplia dentro de un mismo centro de produc- cuencia, un estado psicológico sorpre- ,,ersidades obreras e institutos tecnológicos y escuelas politécnicas, en diacepción, el que ha frustrado numero- ción.
sivo, de desconcierto, en el obrero me- Yersas ciudades importantes del país;
Este
movimiento
de
diferenciación
sos intentos de reflexión científica; el
xicano, que se encontró de improviso
que ha aniqailado muchas posibles Y en las tareas y en las especializaciones colocado ante técnicas y útiles que pero no con las puertas anchas para
valiosas aportaciones al conocimiento; es apenas incipiente en algunas zonas han sido producto de una civilización acoger todas las aspiraciones, todas
las vocaciones e inquietudes que laten
el que ha devastado anchos sectores del país y ya bien perceptible en algu- radicalmente distinta a la nuestra.
en ese gran sector de la población de
de especulaciones útiles y, en una pa- nas otras; pero en todo caso, puede
Por otra parte, este trasplante relabra, el que ha mutilado la actividad afirmarse que el desarrollo incesante p entino de técnicas y equipos extran- México por los obreros manuales, tancientífica en ámbitos tan importantes de la técnica industrial, con la cre- jeros generó un fenómeno sociológico tr, más alejados de esas instituciones
cc,mo la investigación de los fenóme- ciente expansión del maquinismo, es singular, en cuya génesis intervinieron, cuanto mayor es su miseria, y mayonos sociales que deben preocupar, in- la causa determinante de este proceso entre otros factores, la circunstancia res son los obstáculos de carácter económico, ideológico, social o politico
declinablemente, a los estudiosos de la de diferenciación y especialización.
d€: que la clase obrera mexicana se inque les vedan el ingreso.
ciencia de la sociedad.
El maquinismo, pues, crece en mo- tegró inicialmente, y se sigue integranObvio es advertir que sólo un reduNo pretendemos menospreciar ni vimiento uniforme, acelerado en la Re- do a medida de su crecimiento, en
cido
sector de la clase obrera puede
censurar las directrices del pensamien- pública y recluta, al irse desarrollando considerable proporción, por indiviparticipar
y está participando de los
to sociológico que actualmente se dis- en la misma proporción geométrica, duos del campo que, atraídos a la ciubeneficios
que
le brindan los institutos
putan con divergentes temáticas, el nuevos contingentes humanos que van dad y a los centros fabriles por el sey
planteles
que
hemos mencionado. El
predominio de la determinación del a formar parte de la clase laborante. iíuelo de una ilusoria mejoría econóobjeto de estudio de la ciencia socio- Estos dos hechos concomitantes nos mica, ,,ienen a incorporarse en las le- resto, la gran masa proletaria, con su
lógica y de los métodos adecuados pa- impelen a reflexionar en las conse- giones cada vez más numerosas de los · inadaptación de origen para participar en la realización de los menestera su investigación. Historicismo, for- cuencias de repercusión social que so- obreros manuales.
res
sociales, permanece olvidada, premalismo, casuismo ó bien, la reciente brevendrán, fatalmente, en un futuro
Esto explica la falta de educación
terida,
y conviviendo con la máquina,
estilización m,onográfica de los asun- previsible. Sobre todo si considera- de ese obrero improvisado a las exitos sociales a la usanza de Norteamé- mos que la especialización que la má- gencias de la técnica industrial, su ca- cGn su gremio y con 1a sociedad enterica, serían motivo de otras reflexio- quina exige, ]levada algunas veces a rencia de aptitud psico-social pat;-a ini- ra, con las angustias propias que mo•
nes gnoceológicas y metodológicas. Nó. su límite extremo convierte al trabaja- ciarse en la vida urbana, como miem- liva su inadaptación, y -la carencia
Simplemente queremos señalar aqui, dor en un apéndice suyo, mecanizán- bro de una clase laboral cuyos ideales, absoluta de ilustración, de modelos de
con la oportunidad y adecuación que dolo, tanto más cuanto menor sea la aspiraciones y principios de Yida des- Yida y de principios que nadie se ha
nos brinda el temario propuesto por órbita de la actividad que el operario conoce. Y finalmente, su incapacidad preocupado por inculcarle.
La sociedad mexicana misma, repreeste Honorable Congreso, un hecho de desarrolla, y que con dicha mecaniza- para ingresar eficazmente en un nuesingular significación para el presente ción lo incapacita para responder a las vo espacio Civil.
sentada por sus gobernantes, sus intey quizá más para el futuro de la vida exigencias que le demandan el desaLa singularidad, pues, del fenóme- lectuales, sus hombres de empresa, sus
social en México, cual es: la educación rrollo integral de su propia vida, la no sociológico bosquejado consiste en críticos, y por todos aquellos que consdel obrero manual.
clase social a que pertenece, su fami- que no se ha integrado totalmente, has- tituyen las clases económicas y socia-Ha sido sefialado con singular acier- lia, su vida cívica y, sobre todo, el ta ahora, el dominio del obrero sobre les privilegiadas, debe estar vivamento, por el ilustre sociólogo francés cumplimiento de los deberes que al la máquina, ni - Y esto es lo más im• te interesada en el logro de esta finaEmilio Durkheim, el axioma según el hombre libre impone la colectividad portante- la convivencia armónica y lidad de elevación espiritual e intelecconciente del trabajador con los de- tual del obrero de México, tanto por
cual la densidad material de los gru- en cuyo seno vive.
más
miembros de su clase y con la so- los móviles éticos del humanitarismo
De
allí
nuestra
observación
inicial,
pos sociales trae aparejada, como coque una tarea asi entraña, como por
rrelato, su densidad moral. Densidad acerca de que el problema planteado ciedad que lo rodea.
El hecho sociológico expuesto, ha Is noble aspiración de aprovechar al
moral que se traduce en la creciente sr proyecta hacia el futuro con persmultiplicación de fenómenos sociales pectivas inquietantes. Y de alli tam- sido advertido, quizá en su totalidad máximo las virtudes y cualidades hu•
antes inéditos, de necesidades antes bién que nos hayamos propuesto seña- por el Estado Mexicano; por más que manas de los mexicanos que integran
desconocidas y, en una palabra, en la lar este grave hecho social, proponien- solo está siendo resuelto parcialmente. esa numerosa clase social.
Sin el logro de esa finalidad, seguitransformación de los agregados socia- do una solución de tipo pragmático en De allí la preocupación de los gobierles, que van adquiriendo nuevos mó- la presente ponencia que este Honora- nos de la Repúblia en la creación y remos expuesto, como hasta ahora, a
ble Congreso ha tenido a-bien acoger. fomento de centros de capacitación seguir contemplando pasivamente, por
dulos de vida.
- II -

todos los ámbitos de nuestra nación,
como naufragan muchas facultades vocaciones y talentos en latencia, que se
quedan anquilosados o demolidos entre los engranajes de las máquinas
cuando no los veamos precipitarse por
los despeñaderos del vicio, de la amargura de la rebelión atávica o de la explosión violenta, como angustioso Y
desesperado desquite contra una sociedad que frustra sus más legitimas
aspiraciones.

s,

Armas y Letras + Pág. 4

-m ~IEDIOS EDUCATIVOS ACTUALES
DEL OBRERO MEXfCANO
En :\1éxico ha acontecido que, a partir de la Constitución de Ul17, que
marcó los senderos políticos, juridicos
y sociales de la vida nacional y, específicamente, los derechos de la clase
trabajadora, ha surgido un tipo social
de perfil inconfundible que se ha colocado al frente de los grupos laborantes reunidos en torno a ese centro
dl' atracción que es la industria, para
organizarlos sindicalmente; un tipo
social de singular configuración que,
al frente de los grupos ya sindicalizados, despliega una actividad dirigida
a preservar los derechos laborales, a
defender los intereses del núcleo que
d!rige y a conuseguir mayores beneficios para el gremio que encabeza, ya
frente al Estado, o bien -especialmente- frente a los empresarios que
manejan las fueutes de producción: el
lider.

Excepción hecha de ese circunscrito sector obrero que recibe los bene-

ficios de una preparación técnica en
esos centros de enseñanza a que hemos aludido en párrafos anteriores, el
trabajador manual mexicano no ha tenido basta la actualidad más medio
cducati,,o que aquel que de manera indirecta percibe de la sociedad en que
viYe, a través de la radio, del cinematógrafo, de la prensa, etc., (y ésto, en
la medida en que su aptitud mental se
lo permite, así como en la proporéión
de la calidad educativa que estos medios entrañen), ni más director ni
guia qÚc el líder.
El primero de estos medios de educación es en multitud de casos desapro,·cchado por el obrero precisamente por su desvinculación fundamental
con los productos de la civilización
contempor(mea, usuales en las urbes
donde vive por mero accidente. Este desaprovechamiento es definitivo
cuando se trata del obrero que en pos
del salario va a radicar a centros de
ciertas industrias, como la extractiva,
para usar un ejemplo, que ubica sus
campamentos y equipos en apartadas
regiones que no disfrutan de esos pro•
duelos de la civilización.
En cuanto a la influencia educativa
que puede recibir el obrero de su 11der, es nula, pues obvio resulta repetir
que la actividad que éste desarrolla se
limita, en el mejor de los casos, a la
defensa de los derechos laborales y de
los intereses económicos de los asalariados que controla.
Es cierto que existe una propaganda
educativa que llega a determinados y
reducidos sectores de la masa obrera
que se difunde a través de folletos pe-

riódicos, de grabados murales, o de
carteles desplegados; pero esta propaganda tiene, como fuente de educación, dos evidentes limitaciones que la
minimizan; Tiende, casi en su totalidad, a prevenir accidentes, o a evitar
riesgos profesionales, en lo cual está
tnmbién interesado, indudablemente, el
empresario y, ademas, este tipo de propaganda beneficia solamente al trabajador de las grandes industrias cuya
capacidad económica les permite desplegar esta clase de difusión educativa de tan constreñido alcance.
Habiendo quedado sentado ya que
fo desvinculación del obrero manual
con los productos de la civilización y
la cultura ambiente en los centros urbanos, lo imposibilita para recibir la
benéfica influencia educativa que la
sociedad podría imprimirle, poco pue- .
de esperarse del aprovechamiento que
ese tipo de obrero pueda recibir de la
opinión pública, por bien intencionada y orientada que ésta sea, pues solo
recibe de ella una influencia refleja,
a través de los medios de difusión de
la propia opinión pública, no pocas
w~ces mal orientada o distorsionada
por intereses bastardos de quienes ma•
nejan tales medios de difusión.
No son de estimarse en el fenómeno social que hemos venido describiendo, ni las escuelas para hijos de
trabajadores mantenidas por cuenta
de las grandes empresas industriales,
ni la obligación de tales empresas de
sostener a su costa los estudios de especialización de un reducido número
de sus obreros, de acuerdo con el texto de algunas contratos colectivos vigentes en los más grandes centros industriales del país.
Lo primero, porque se trata exclu•
sivamente de una instrucción primaria, elemental y atécnica, que no excluye la formación de una nueva generación de trabajadores sometidos a las
mismas condiciones que sus antecesores; lo segundo porque sus limites son
tan reducidos que no alteran en el fondG la situación de las grandes masas
de: trabajadores c¡ue laboran en una
empresa.
Lo anterior, sin menospreciar el valor humano que entrañan tales realiznciones en la iniciada trayectoria hacia un mejoramiento colectivo.
El Estado l\lexicano, consciente de
esta carencia de medios educativos
que pesa sobre la clase obrera, inició
esforzados intentos, para resolver el
problema desde sus más hondas raíces. Y así fué emprendida, en época
reciente, la difusión de las primeras
letras en una patriótica campaña alfabetizadora ,~ como indispensable cimiento para la realización de tareas
educativas de mayores alcances; pero
es.ta labor, iniciada apenas, tiene todavía frente a si un vasto campo de
realizaciones futuras, exigidas por las
imperiosas necesidades educacionales
de la clase laboral.
Puede afirmarse, en consecuencia,
que la masa obrera mexicana no dispone aún de medios educativos suficientes, ni adecuados a sus más legítimos reclamos educacionales Jo mismo en el campo de su preparación
técnica que en el de su educación humanistica y social.
A guisa de recapitulación podemos
decir que retratada así, en panorámi•
ca visión, la realidad actual del hecho
sociológico en problemas, de cada uno
de sus ángulos surge una respuesta y
una trayectoria por recorrer:

CONCLUSIONES:

la.- AL ESTADO MEXICANO cmIPETE: En cumplimiento de sus atribuciones y en la realización de sus fines, fomentar y vigilar la creación y
el funcionamiento de plantas y centros
de capacitación técnica para la formación de nuevas generaciones de obreros más aptos, ya no sólo en el conocimiento y manejo de máquinas y
equipos de fabricación extranjera, sino también más capacitados para la
ideación, planeación y elaboración de
máquinas con qué hacer nuevas máquinas, actitud ésta que iniciará, sin
duda alguna, el camino hacia la ansiada meta de la definitiva liberación
económica del país; además de adoptar y dar fuerza legal, como otra de
sus atribuciones, a toda medida que,
conjugando los factores de la producción, se oriente hacia un efectivo me•
joramiento técnico, cívico, intelectual
o moral del trabajador manual mexicano.
2a.- A LOS PATRONES INDUSTRIALES CORRESPONDE: Para integrar
cabalmente la unidad de los centros
de producción que promueven el
adiestramiento técnico de los obreros
que en dichos centros prestan su va•
lioso concurso, y el perfeccionamiento
intelectual y moral de ese elemento
humano sin el cual sería imposible el
¡Jrograma productivo, proporcionán.
doles, individual o conjuntamente, los
medios educativos adecuados para los
fines que han sido señalados. Y esto
les corresponde, aun tenida cuenta de
lo arduo y dificil que pueda ser su labor, en cumplimiento de un principio
de justicia social.

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, soc(eda·
des de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro men•
suario "ARMAS Y LETRAS'', que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de . la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestra,
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,

3a.- AL OBRERO SE LE EXIGE:
Para su aptitud de dominio sobre la
máquina, lo mismo que para su iden•
tificación con ]a clase social a que
pertenece y con la sociedad entera que
lo rodea, una decisión firme y ténaz
de optar por el mejor de los extremos
que su libre albedrío le presenta, como
ser consciente y volitivo, abriendo los
poros de su sensibilidad y de su intelecto para recoger todos los influjos
educacionales benéficos que el Estado,
el patrón, su gremio, el líder y la sociclad le brinden.
4a.- EL LIDER ESTA OBLIGADO:
A cumplir fiel y honestamente con sus
primordiales funciones de defensor de
los derechos, guardián de los intereses y promotor de las conquistas de la
clase laboral c¡ue ha tomado bajo su
custodia; y, además, a gestionar, encauzar y defender toda iniciativa que
ante el Estado o ante los empresarios
sea posible, y que tienda al perfeccionamiento integral de los miembros de
la clase laborante. Para lograr tal finalidad, el líder tiene sobre si, como
único conductor del obrero, la obligación de propugnar por el establecimiento, dentro de la organización sindical, de centros de educación cívica,
ética y social que proporcionen una
oportunidad de mejoramiento espiritual al obrero sindicalizado.

Monterrey, Nuevo León,'
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
PUBLICACIONES PERIODICAS

Armas y Lelras.-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cnltura, y
libremente a quien la solicite.

Universidad.-Revista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de venCuando todos estos imperativos se ta, toda correspondencia y valores derealicen en conjunción magnífica, la berán remitirse al Jefe del Departasociedad mexicana habrá satisfecho mento de Acción Social Universitaru
uno de sus más caros anhelos patrió- . Lic. Fidencio de la Fuente, Universiticos: LA ELEVACION DE LA CLASE dad de Nuevo León, Plaza del Colegio
OBRERA MANUAL DEL PAIS.
Civil, lllonterrey, Nuevo León, llléxico.

Armas y Letras + Pág. 5

�Relación Cronológica de lo
Publicado en ''"firmas YLetras'',
Durante su XAño de Vida: 1953
gunda Asamblea Ordinaria de la
Asociación de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior de
la Repú.blica Mexicana, con sede
en la Ciudad de Guanajuato, Gto.)
D. A. S. U.

Nm!ERO 1, Ei\ERO

Marti y México, po,· F. M. Z.
!.a Obra Literaria de Sor Juana
Inés de la Cruz, por José Guadalupe Suárez Galindo.
-

-

Sucesos de la Cultura, por Francisco P. Navarró.

_ La Labor Editorial de la U. N. E.
s. c. o., por la U. N. E. S. C. O •
-

Angel Martinez Villarreal, por Guadalupe Lozano.
La Tercera Anualidad de los Cursos de Invierno, por el D. A. S. U.

_ La Novela de Vicente Escribá, por
Angel Balbuena Briones.

_ El Maravilloso Santo de la Edad
Media, por Genaro Salinas Quiroga.
-

A las Casas Editoriales Y a los Señores Distribuidores Libreros del
Continente· Departamento de Acción Sociai Universitaria. Sección
Editorial, Directorio de "Armas Y
Letras", por D. A. S. U.

Universidad de Nuevo León: Directorio General y Cuerpo de Redacción de "Armas y Letras", D. A.

s. u.

NUMERO 4, ABRIL

-· Celso Flores Zamora. Tributo al
Maestro, por Fidencio de la Fuente.
_ La Constitución de 1917, por Luis
Arauja Valdivia.

-

_

Convocatoria lanzada por la Rectoria de la Universidad Michoocana
de San Nicolás de Hidalgo, con m?•
tivo del II Centenario del Natahc10
del Padre de la Patria.

_

-· Poesía de América. Lnis Pastori
(Antología).
-

-

Cuadernos Hispanoamericanos, por
D. A. S. U.

Situación Económica de las Universidades e Institutos de Enseñanza Superior de la República Mexicana. (Estudio que presenta el Licenciado Raúl Rangel Frías, Rector de la Universidad de Nuevo
León, a la consideración de la Se-

:,,;t;)IERO 7, JULIO

-

El )lexicano Universal, por Juan
Hernández Luna.

-

Misión de América ante el Mundo,
por Campio Carpio.

- Benito Lynch, por Aurelio Giroud.
_ Algunos Problemas de la Mor_alidad
Infantil, por Rafael Garza L,vas.
_ La Exposición de Pinturas, Grabados Y Dibujos de la Escuela de Artes Plásticas, por D. A. S. U.

NUMERO 10, OCTUBRE

-

Scientiarum Studimn Generalc, por
F. M. Z.

_ El Espíritu del Adolescente en Relación con la Realidad Ambiente,
por Salvador M. Lima.
__ El Cumplesiglos de la Universidad
de Salamanca, por R. A. I.
_ Segundo Congres8 Universitario y
Primera Asamblea General Ordinaria de la Unión de Universidades
Latinoamericanas (Invitación), por

D. A. S. U.
-

Directorio de "Armas Y Letras",
por D. A. S. U.

José Marti, Agonía y Deber, por
Ernesto Madero.

-· La Exposición de Grabado de los
Cursos de.Invierno, por D. A. S. U.

_ _ Directorio de "A rmas y Letras",
por D. A. S. U.

-- Papel de la Educadora en la Orientación del Hogar Respecto de los
Niiios, por Rosaura Zapata.

NUMERO 8, AGOSTO

__ Erneterio Treviño González, por José Guadalupe Lozano 1!fartínez.

_

_ El Gran Cantor de la Naturaleza:
Lucrecio, por Gcnaro Salinas Quiroga.
Universidad y Universitarios, por
Carlos José Costas.

_ A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del
Continente; Departamento de ~cción Social Universitaria. Sección
Editorial, y Directorio de "Armas
y Letras", por D. A. S. U.

_

El Maestro Don Rafael Delgado,
por F. M. Z.

-· Antología de Don Rafael Delgado.
El Desertor, Cuento, por D. A. S. U.
_

El Problema del ~fétodo en la Reforma de la Enseñanza, por Pablo
González Casanova.

Semblanza de Hidalgo, por J. Guadalupe Lozano.

Notas sobre Libros, por Manuel
Morales Gómez.

Literatura en la Epoca de Independencia, por José Luis Martinez.

_ ·Canto a Hidalgo, por Fortunato Lozano.

_. Primera Conferencia de Estudios
sobre el Bachillerato en el Norte
de la República Mexicana (Convocada por la Universidad de Nuevo
León), por D. A. S. U.

_

-

_

La Muerte de Bizancio, por Alejandro Ramirez-Araujo.

Directorio de "Armas y Letras",
por D. A. S. U.

-· Hidalgo, por José Martí.
Decreto Oficial sobre El Año del
Padre Hidalgo, dado por el Congreso de la Unión. Publica la Secretaria de Gobernación.
_

;\'lDIERO 9, SEPTIEMBRE

-

Directorio de "Armas y Letras,,,
por D. A. S. U.

José Joaquín Fernández de Lizardi, por F. M. Z.

-· Bedrich Smetana. (Creador de la
Música checa moderna), por L. Ch.
en México.
- · La Exposición de Bronces y Fotografias de Joaquín Arias, por D. A.
Programa de Actividades del Instituto de Cultura Hispánica para el
año de 1953, por D. A. S. U.

- Páginas desconocidas de el Pensa.. . dor Mexicano, con una introducción por F. M. Z., por D. A. S. U.

Armas

-

Programa de Congresos Y Exposiciones con motivo de la Conmemoración del IV Centenario de la Fundación de la Ciudad de San Pablo,
Brasil, por D. A. S. U.

_

El Cogito Cartesiano, por Christíán
Brunet.

-

Páginas de Alfonso Reyes.-Silueta
de Góngora, por Alfonso Reyes.

Rafael López, por ~ligue! D. ~larlínez Rendón.

El Segundo Congreso Universitario
y la Primera Asamblea General de
la Unión de Universidades Latinoamericanas, por D. A. S. U.
- · Facultad de Filosofía y Letras de
la Universidad de Nuevo León.Programa para un Curso de Literatura Medieval Española.
_ Invitación del Instituto de Investigaciones Científicas de la Universidad de N,íevo León a los Cursos
de los Señores Profesores Eduardo
Caballero y C. y Rafael Martín del
Campo, etc., por el Doctor Eduardo Aguirre Pequeño.
A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del
Continente. Departamento de Acción Social Universitaria. Sección
Editorial, y Directorio de "Armas
y Letras", por D. A. S. U.

y

Relaciones -entre la Contaduría Interna y la Contaduría Pública, por
Louis )1. Kessler.

NUMERO 12, DICIEMBRE

Sonetos a la Primavera, por José
León Saldivar.

-Salvador Diaz Mirón, por F. M. Z.
-

s. TJ.

-

Asamblea Latinoamericana de Universidades, por F. M. Z.

Vna Poesía Calalana de Boscan,
por F. JI. Z.

NUMERO 6, JUNIO

-

NU)!ERO 11, NOVIEMBRE

El Punto de Partida de ''El Sér Y el
Tiempo", de Heidegger, por Francisco Carmona Nenclares.

NUMERO 5, Mayo

Sobre Hidalgo, por Félix E. Etchegoyen.

_ El Servicio Médico Social de los
Pasantes en el Estado de Nuevo
León, por los doctores Julio G.
Montemayor y Salvador Malina VéIez.

- · A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores Y Libreros del
Continente; Departamento de A_cción Social Universitaria. Secc10n
. t ario
· de "Armas
Editorial, Y Dircc
Y Letras", por D. A. S. U.

Convocatoria de la Junta Organizadora del Homenaje Nacional a Salvador Díaz Mirón, por D. A. S. U.

Directorio de "Armas y Letras".

N(!~iERO 3, MARZO

VII Centenario de la Universidad
de Salamanca, por D. A. S. U.

-

_ El Centenario del Poeta Juan Nicasio Gallego, por F. M. Z.

_ En Honor de Marti, por Genaro Salinas Quiroga.

_ El Viaje Académico de la Generación de 1948, por D. A. S. U. ·

-

Continente; Departamento de Acción Social Universitaria. Sección
Editorial, y Directorio de "Armas
y Letras", por D. A. S. U.

i\0las sobre Libros: Cuauhtémoc,
&lt;le Salvador Toscano, por Manuel
1lorales Gómez.

_ La Universidad Hispano Americana, se Congrega, por Carlos Robles
Piquer.

_ En el Ambito de los Cursos de Invierno, por D. A. S. U.

":\!aria" en )lcxico, por Rafael Heliodoro Valle.

-

_

NUMERO 2, FEBRERO

-

-

-

Facultad de Filosofía y Letras ele
la Universidad de Nuevo León.
Año Lectivo de 1953-54. Cursos de
Humanidades, por D. A. S. U.
Las Proyecciones Científicas en el
Arte, por Armando Olivares.
A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del

Letras + Pág. 6

-

La Universidad Clásica Española,
por P. E.

-

América en Arte y Sentimiento,
por Campio Carpio.
Salvador Díaz Mirón. por D. A. S. U.

Antologia,

Directorio de "Armas y Letras''.
por D: A. S. U.

JPOESJIA

LIBROS
CUADERNOS HISPANOAMERICANOS.
Subdirector: Luis Rosales.
Administración: Alcalá Galiano 4,
)laelriel, España.
Septiembre de 1953. - . Kúm. 45.

la de afirmar que siendo la historja un
continuo forcejeo por la conquista de
SONETOS
una supremacía, desde la Edad Antigua, hasta fines ele la Edad ~ledia,
CINEGETICA
Creta, Grecia, Cartago, Roma Italia y
Espaiia se han ido sucediendo en la
1:,,:O1CE: Brújula del Pensamiento: posesión de la soberanía del )!editePolvo de fuego en el vivac se advierte,
.\11lo11io Machado: Reflexiones sobre rránco. Más tarde, la aparición de un
reina la luna pálida de enero,
la lirica . . lngel ,llvarez de Miranda: nuevo mundo cumplia esa necesidad
y el silencio lo rasga un lastimero
)Jeeliterráneo y )lundo Hispánico. Fé- de Jos antiguos de dilatar y ensanchar
aullido que es un présago de muerte.
lix /los: Notas Parciales sobre Arni- su mundo, y que para este autor se
ches. Carlos Salomón: Cinco Roman- traducia en esa consideraci()n que
ces. Ramón Crespo Pereira: Agustín apuntara antes, o sea que el mundo
Rauda y ágil la presa, bella y fuerte
de Pedrayes, el matemático espaliol mediterráneo Jes pareciera estrecho
pasa a la luz de un ampo traicionero:
mús ilustre del siglo XVIII. José Par- cuando era el único conocido entonda fosfóricos signos de lucero;
domo García: La lilosofia hispanoame- ces. Ya el mar :\lediterrúneo no es más
bajo lluvia de plomo rueda inerte...
rkana y su ritmo asincrónico. Brújula que un golfo del Océano Unico, el
ele Actualidad: El Latido de Europa. hombre mediterráneo se extiende ha11
Xuestra América,,. España en su cia el Oeste, hacia el Atlántico. Por lo
Antílope inmolado: su pupila
Tiempo. Bibliografía y Notas. Asteris- tanto, Hispanoamérica es una expanque irradió enamorada en la montaña,
cos. En páginas de color: Crónica del sión y proyección del ámbito mediteabsorbió de las sombras el misterio,
General del VII Curso de Problemas rráneo: "En la comunidad cultural de
Contemporimeos organizado por el todos los pueblos del Mediterráneo,
Instituto ele Cultura Hispánica en el España ha sido y es como aquellos
y en su terso cristal de agua tranquila
Palacio ele la )lagdalena, de Santan- atletas que recorrían la Hélade empumurió el primer fulgor de la mañana,
der.
ñando las antorchas olímpicas: Espajporque fué de los hombres vituperio!
Un estudio y critica de la obra poé- ña, lle,•ando la luz espiritual medite1ica de )lanuel )!areno Villa sirve de rránea hasta los más remotos confireflexión sobre la lírica, en este traba- nes del mundo"..... Félix /los nos ofrejo de Antonio Machado. Moreno Villa, ce unas notas sobre el Teatro de de
CANICULAR
dice )lacbaelo, no emplea metáforas Arniches, despues de exagerar un popropiamente dichas, es decir imágenes cr, sus consideraciones sobre Jas difiTarde canicular y virgiliana
&lt;Juc pretendan representar a otras, cultades por las que atraviesa todo
de incesantes rumores en el bosque,
aclarando después que la metáfora no autor teatral, desde llegar al editor
que en la calma letal exhibe enrosque
e'i po~sía, sino retórica, es la destruc- hasta, vencidos todos los obstáculos,
y rastro de reptiles de obsidiana;
ción del mundo de lo fotituitivo, seña- no equivocarse el traspunte si la obra
lando como maestros de este arte a llega a representarse ..... En la Sección
Que,•edo, Góngora y Calderón, y afir- El Latido de Europa se comenta el úlGárrulo parlotear en la cizaña
mando que vasta leerlos para ver que timo libro del noruego Knut Hamsun:
de inquieta codorníz, y suave roce
la poesía es algo definitivamente muer- "Por Jos Viejos -Caminos", obra escridel insecto en el agua; sumo goce
to. Sin embargo, en la obra del poeta ta entre los años de 1943 y 1948, dude roedora acrobacia y de la rana.
que SC' comenta, r como él mismo con- rante los cuales el autor se vió procefiesa, hay sencillez de forma y anhelo sado por supuesta colaboración con el
de expresión directa. En relación con · inYasor, tiempo suficiente para acuUn chillido estridente, de parvada
lo anterior, atinadamcnte afirma )fa- mular material y escribir un libro
que se eleva veloz, desordenada,
chado &lt;Juc lo que generalmente se en- agrio y de resentimiento. ''Pero Hamdenuncia al cazador en la espesura;
tiende por claridad es aquello que se sun - fiel a la constante de toda su
comprende sin esfuerzo, cuando que vida- no puede aborrecer a los homY renovada herida -que es porfía
e~to es únicamente 1111 simulacro de bres; acepta todos los padecimientos
pensamiento, ya que cuando no se y vuelve, como tantas otras veces hidel pescador- la plateada agonía
piensa
y se aceptan afirmaciones he- ciera, a cantar su discurrir nómada
sobre el cristal del sitio de aventura.
chas, hay un ahorro de nuestra acti- por el mundo."
vidad psíquica. Y dice más adelante:
Luis Felipe del Río.
"Entre los nuevos poetas españoles
Alfonso Range/ Guerra.
- muchos de mérito incuestionableMoreno Villa ocupa un!\ posición firme, que merece ser señalada. Es un
poeta de su ('poca que no parece interesarse por las modas literarias de
su tiempo. Se engañar,l, sin embargo,
•••
ARMAS Y LETRAS
quien piense c¡uc Jas ignora. Pero ~foreno \'iJla sabe que los programas li- Organo Mensual de la Universi(Viene de la Pág. 2)
c¡ueda dicho, por el )laestro Garza
terarios son casi siempre desorientadad de Nuevo León
Z:1111brano; la escenografía por Gerarartislicas de alta valía, cuya naturale- do )lartinez y la reali:ación por Gui- dores, si se los interpreta literalmente..... Se buscará en vano leyendo a
z:t M' darú a conocer al través de las
llermo Barrón.
INDICADOR:
)foreno
YiUa, la novedad escandalosa,
págjnas de este Organo informativo
Participaron en el desempeño de pauniversitario.
la c1uc el vulgo literario entiende por
peles artísticos de la bella obra, Marlledactores
literatura de vanguardia. Y es que l\logarita Delgado, Gloria González, Floreno Yilla ha sabido resistir a Ja coRaúl Rangel Frias
res, Amparo Rubio, ::\Iaourl Julio Barriente negativa de -su tiempo. Ni siTE.\TllO Ui\l\'ERSITAHIO
rragitn, el propio :\lacstro Garza Zamquiera ha perdido la re en la imporhrano, Anselmo Gonzillez Zambrano,
Fidencio de la Fuente
El Teatro universitario, dcpendicn- José García Tenorio, Jesús Guillermo- tancia de su arte ..... "Los que habitati:: del Departamento de Acción Social, prieto, Carlos R. Aguilera y Francisco mos entre Fasos y Jas Columnas de
Francisco M. Zertuche
de Hércules, vivimos encerrados denc¡ue estú bajo la dirección del :llaestro Sánchez ~lurillo.
Genaro Salinas Quiroga
tro de la estrecha barrera mediterráSergio Garza Zambrano, dió cima a
La presentación de "La Barca sin
nea,
romo
las
hormigas
o
las
ranas
áJuna nueva presentación con 1a obra Pescador" fué financiada por el PatroAlfonso Reyes Aurrecoechea
original en tres actos de Alejandro Ca- nato UnivC'rsitario de Nuevo León, y rcdor ele un estanque." Esto afirmó
Enrique Martínez Torres
Platón en el Fedón, rcfiriendose a los
sona, "La Barca sin Pescador".
tuvo por objeto et arbitrio ele elemenLa dramatización se llevó al cabo en tos pecuniarios, conducente a acondi- pueblos del Mediterráneo, y ahora la
Guillermo Cerda G.
el Teatro Hodriguez, de esta Ciudad, cionar y reformar el Aula magna de la renueva Angel Alvarez de Miranda en
Adrián Yáñez Martinez
et súbado 16 de los corrientes, a las l:niversidad, con miras a dejarla en su articulo ")!editerráneo y Mundo
20.30 horas, con asistencia del Señor aptitud ele seguir representando alli Hispánico". Lo que hace notar el autor es que los antiguos, no obstante
Hector de la UniYersídad, el Jefe del actos teatrales universitarios.
Director
haber tenido como único mundo coD. A. S. U .. numerosos maestros, estuEl éxito alcanzado por los organiLíe. Fidencio de la Fuente
r.ocido el mediterráneo, lo consideban
diantes y púbUco conectado con nueszadores de la dramatización fuC un esestrecho, cuando que para ellos era la
tra Institución, quienes pudieron evitimulo, pues en lo ulterior, el Teatro
Oficinas
única tierra habitada, y si a nosotros
denciar palmariamente los progresos
dt la Vni\'ersidad será mirado con
nos parece pequeño es porque lo ·vellevados adelante por el Director del
Wáshington y Colegio Civil
mayor interés para la frecuentación de
Teatro y sus alumnos.
mos como parte de un todo. Lo anteactos como el acaecido el sábado 1G
Monterrey, Nuevo León,
rior sirve de introducción para expoLa Dirección fué ejercida, como de los corrientes.
ner la idea central del autor, que es
MEXICO

A/erencias y •

Ar()1as y Letras + Pág. 7

�sus lI.b·er tades. Rech"~o·
._ heroicamente a la que le arrastraron
P.
. los
persas y aceptó la pelea en último extremo por su pr~ ta existen. d
'dad li'bre en opinión de uno de sus mas reputados
era e comum
,
d
historiadores. En cuanto a la contien~a troyana, no pasa
s~r
una
hermosa
leyenda,
explotada
por
_literatos
y
poetas
que
1c1~:
(Viene de la la. Pág.)
ron del hecho un motivo de art~ sutil y arro~ador •. Pero se vio
pedistas la iniciaron hace siglo y medio Y. aun es norte_ hacia el entre tanto agitado por autarqmas y con~ulswnes interna~, .que
que dirigimos los pasos cuando vemos le1os. Sus ensenanzas, a no fueron O bstáculo suficiente para desviarlo _de la act1v_1dad
ateniense
las que nuestro siglo dirige sus pasos, aun son luz en el tortuoso men tal qlte se había contraído en la zona continental
.,
· ·
l
l
y en las islas del archipiélago, ~uya rep_er~~wn sin 1gua_ en e
camino del territorio humano.
arte en las ciencias y la filosofia, extenonzo en forma sin preEL HOMBRE REPRESENTA EL IDEAL QUE SUSTEN• ced~ntes hasta entonces en el mundo civilizado.
En examen de aquella creación evoca los caracteres más reTA, que siempre está por encima del hom~re Y de su imagei:,
que nace, crece y muere. Es una consecuenc~_de nuestra Pr_ofta presentativos en el orden de la cultura, caudal ~nmen~o d_e _coimperfección incesante, arte idealizado y esp1ntu en personifica• nocimientos y creaciones estéticas, de especulaciones f1losof1cas
ción. A ese ideal pertenece la humanidad, compuesta de elemen• en procura de la verdad y de teorías establecidas sobre el origen
tos buenos y malos. Pero no podrá sostenerse por el terror, la de ciertos fenómenos naturales. Continuadora de ~sta ~iviliza•
imposición rigurosa, última fase de su e":istencia, q_ue trae infa• ción está en lugar inmediato la labor del pue_blo latin_?, influ~nliblemente aparejado un derrumbe fulminante. Ninguna_ agru• ciado por el pensamiento ático durante los primeros anos del tm•
pación podrá sostenerse mediante el temor de perecer en tiempo perio que se destruye a sí mismo y aniquila los restos de aquella
definido. Tampoco podrá trocarse en centro de evolución Y mw civilización al pretender la conquista de la Hélade una vez echa,
cho menos arrastra consigo nuevos satélites que secunden su la· do en brazos de la dictadura, para eludir el problema de la esclaboro procedimientos. Un principio de existencia le impide des• vitud con lo que mata las mejores energías creadoras. Grecia ha
truirse a sí mismo. La ley de conservación de la especie ejerce salvado sus luchas intestinas en los últimos años de su florecisobre su estado psíquico una presión ilimitada, por lo cual ha de miento, pero armando el brazo del macedón,, c~e as~ vez en.la
guiarse hacia la luz valor inapreciable para el hombre.
servidumbre. Y la decadencia del pueblo helemco fue acentuan•
dose desde entonces a tal punto que más tarde es fulminado por
Así lo han comprendido los filósofos de la antiguedad, don• la corrupción, que culminó en la disolución de los sistemas de
de la esclavitud fué rémora a la evolución propiamente dicha de convivencia que arrastró consigo la misma civilización greco•
aquellos pueblos, que luego quedaron sepultados con sus propias rromana, q~e desaparece triturada en las garras detvandalismo
imperfecciones. En el orden espiritual, tenemos el ejemplo más dictatorial desembocado por el militarismo.
cruento en los fundamentos de la teocracia, en Asia y Africa que
EL PUEBLO HELENICO HA SIDO GRANDE EN TANfueron aplastados por los movimientos liberadores, en contrapo,
TO
FUE
LIBRE y sus hombres podían interrogar el infinito. La
sición con el avance de la cultura elaborada a orillas del Medí•
terráneo que tuvo por cuna a Grecia y Roma, y a base de cuyos dictadura ha sido una maldición que desarticuló las comunida•
ejemplos lograron los pueblos del mundo, sobreponerse a los in• des prósperas de la cuenca mediterránea. El saldo dejado en he•
convenientes que siglos anteriores le dejaron en triste herencia. rencia es producto de voluntades dispersas, empujadas por la ac•
Y esto se ha evidenciado ya en épocas más remotas al crear co• ción de sus antecesores, acuciados en buscar campo propicio pa,
rrientes que más tarde habría de destruirse por inadecuadas al ra el cultivo de las ideas, arrancadas del alma popular y no por
estado social, o para construir los cimientos y aspiraciones de impulso de presiones extrañas que la individualidad repugna,
otros principios más amplios, conforme con las exigencias mora• como se observa en los pueblos americanos que arrastran en sus
les de los pueblos. En este juicio abona el ejemplo de la edad venas la sangre de los episodios más negros de la tiranía. Estos
media, con la fundación y expansión del catolicismo, la invasión fenómenos tienen para el sociólogo moderno un valor de estu•
de la barbarie germana, la vida monástica, la justicia del régimen dio, en su alcance por remontar al porvenir, basándose en los
feudal que tuvieron su contraposición en el Renacimiento, para acontecimientos históricos.
abarcar luego la gran renovació'n operada en la sabiduría, en la
Pero el hombre está naciendo. Hasta el presente tienen un
política instaurada con el advenimiento de las nacionalidades origen muy cercano, siendo sumamente joven sobre la tierra.
occidentales, donde cada pueblo trocóse en colectividad de cos• LA HUMANIDAD APENAS HA DADO COMIENZO A LA
tumbres y formó la ligazón que habría de conducirlos a su pro• PRIMERA ETAPA DE SU HISTORIA. El camino ha resulta•
pia independencia como en el caso americano. Después, los do por cierto azaroso, mas la pesada carga que lleva a espaldas
grandes descubrimientos y el desarrollo industrial, para llegar a servirá de cimiento para la gran construcción del porvenir. Míen•
los progresos iniciados en el siglo XV y proseguidos hasta nues• tras tanto, los hombres se despedazan en una angustia grande.
tros días en incesante actividad, para dar crédito al hombre mo• ¡Qué será del futuro inmediato de la humanidad, sólo los dioses
derno de que nada se crea en esclavitud y todo es producto de la lo saben! Nadie puede aventurarse a predecir qué quedará de
libertad moral, política y económica.
su paso por la tierra, si no logra mientras tanto le quedan algu•
nas energías de reserva para salvar los restos informes de un pe•
LAS AUTOCRACIAS PRIMITIVAS, como las de Egipto
ríodo cíclico que envuelve, desde los principios de la historia a
e Israel, que dieron base a la civilización comenzada en Grecia, nuestros días, toda la vida civilizada. Luchando entre la dicta•
para extenderse posteriormente a través del orbe, son elementos dura y la libertad, hoy se encuentra en medio de la vida en cali•
poderosos para conjugar las ideas a iniciativas que debieron su• dad de expectador, inmóvil y en posición estática.
cederse a través del tiempo, en el trascurso de épocas y edades.
Mientras tanto, un hecho evidente, ejemplo vivo de sacri•
Los pueblos sometidos a esclavitud han vivido eternamente ate•
morizados, bajo la presencia del terror. Incapacitados por ello ficio, motivo para literatos y poetas de todos los tiempos queda
para toda acción individual, controlados sus actos y husmeados en pie como reserva desafiante a la pasividad del individuo,
hasta mismo sus pensamientos, no han podido ver más allá, ol- caudal inmenso que se ha salvado de todas las hecatombes y que
vidados de querer ser, de discurrir, escudriñar en el tiempo y el luego del desastre ha venido llenando la historia con el fruto de
espacio. Por el contrario, el hombre libre acciona por impulso su vientre y con los nuevos retoños ha tratado siempre de y en
propio, siguiendo el rumbo trabado por su destino, aun cuando todas las épocas de imprimir a la vida un sentido más dulce de
a tropezones, pero abierto su horizonte a todas las sugestiones e generosa ternura. Después del ocaso, luego del cataclismo que
en barbarie los templos de la civilización la madre, már•
iniciativas. Cayendo aquí, levantándose allá, prosigue su ruta, rebasa
.
' aparece res•
t1r
eterna
en el sacrificio voluntario de su misión,
utilizando sus energías en procura de lo desconocido, para robm·
los secretos a la naturaleza, como en las ciencias físicoquímicas ponsable de su destino. Ella soportó todas las atrocidades de la
en la edad contemporánea, para ofrecérselas al hombre, habitan• tiranía. La guerra interpuso en la acción de lo humano el honor
te de la tierra que aspira a encontrar cuando menos una mues• tristemente ingrato de poner su alma amorosa su mano flore•
cie~te de caricias, sobre la desventura de nuest~os tiempos maltra tranquila, al rescoldo de su hogar.
decidos. Y ella, que no el hombre bestializado por una cultura
La actividad dominante en Grecia f ué esencialmente inte• analfabeta, es la urna funeraria de los sentimientos, la diosa de
lectual, y no social pro píamente dicha, al revés de la vida ordi- nuestra segura inspiración, luz de nuestra alma atormentada Y
naria de Roma que tuvo ya un carácter esencialmente distinto. Pensamiento entorpecido, fuente de cuyo vientre creador mana
El pueblo helénico jamás ha sentido aficción por las empresas el sueño de la edad dorada, de la libertad.
bélicas y ha debido aceptar algunas presionado por el orgullo de
CAMPIO CARPIO.

Enseñanzas de la Historia y...

h'

Armas y Letras + Pág. 8

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año X

Se ha cumplido en el feraz y hospitalario hogar veracruzano
en el corriente año 1953 el designio altísimo de conmemorar
con certámenes, palmas y evocaciones los fastos centenarios na•
tales de dos de sus hijos más dilectos: el Maestro, novelador,
cuentista, crítico, poeta y manualista don Rafael Delgado y el
prócer bardo Salvador Díaz Mirón.
·
Toca en el actual diciembre rendir pechos y ramos a Díaz
Mirón.
Nació en el Puerto, capital del Estado, el 14 de diciembre de
1853, muriendo a los setenta y cinco años de edad, el 12 de junio de 1928, año en que México pasó por una de sus más señaladas crísis políticas en la elección de sus hombres de Gobierno.
El Viejecito Urbina, excelente poeta lírico Y relator amenísimo de las vidas y obra de nuestros valores literarios más esclare•
cidos, trazó en una brevísima etopeya la figura del airoso y grandilocuente autor de ttA Gloria": HUn sér excepcional de leyen•
da caballeresca, dotado de un temperamento ágil siempre para
la acción, como su inteligencia para la percepción. Es de los admirables y de los temibles. Parece un artista del Renacimiento.
Sufriría el parangón de los quinientistas italianos, por la varíedad de los conocimientos, como Leonardo; por el impulsivismo
del valor, como Benvenuto"•
Al parecer, sus fuentes literarias se encuentran entre los románticos, con influencias de Víctor Hugo y reminiscencias de
Lord Byron.
Tiene mucho también de heroico su idea levantada y su for•
d
ma coruscante, evocando al cantor de Man/redo Y al fu lmina or
de Los Castigos.
Fué un reverente de la pureza idiomática, aspirante a la
creación de una nueva técnica, persiguiendo la perfección del diseño poético a toda costa; como lo atestiguan sus poemas de
LASCAS, todo bronce rotundo, todo mármol purísimo, retum•
bo de olas o fragor de trueno.
Su legado literario está en su único libro de versos LASCAS
(1901) de depurada elaboración, quedando inéditos los poemas
de ASTILLAS y TRIUNFOS, las que, al decir de los cono•
cedores, son una obra de suma perfección.
IAS COMPLETAS
Don Antonio Castro Leal editó las POES
'
que comprende realizaciones del, rapsodo ver~cruzano ,·~e 1876
a 1928, siendo esta la fuente mas segura de mformacion sobre
este magnífico poeta mexicano.
.,
La luz de su brillante ejecutoria de aedo se refle10 sobre Rubén Darío y José Santos Chocano.
• Su poema nA Gloria", lleno de concentos vibrantes ha sido
traducido a multitud de idiomas extranjeros.
México, honrando su memoria, como la honra ahora en el
t
· d
l' • h · transladar sus despojos mortales
cen enano e su nata icw, izo
d d
• , ·
a la rotonda de los Hombres Ilustres, don e , escansan mammes,
l e lt
como vivo permanece el espíritu de su poeSia en a u ura me• .,
xicana.
~

F. M. Z.

No. 12

Diciembre de 1953

LA UN/-VERSIDAD
CLASICA ESPAÑOLA
Pues que igual sirve para boca de arriero que de canónigo
justo es que un añejo refrán como aquél de el que quiera saber
que vaya a Salamanca se halle a medio camino del sabroso versillo y del apotegma sentencioso. A Salamanca podía ir en el siglo XVI quien quisiera aprender los saberes, pero también podía ir a cualquiera de las otras Universidades, cuyo número rondaba la treintena, que por tierras de España habían sembrado
reyes y prelados.
Pero al refrán no le faltaba razón:
el ayuntamiento de maestros e de escolares, como dice la letra de las Partidas del rey Sabio Don Alonso, en pocas villas hispanas engendraba por entonces, y ya desde antaño, frutos de
sazón tan madura como los que se
criaban junto al Tormes, en la Salmanticense. Si acaso, podía irle a la
mano la complutense, de Alcalá, fundada por Cisneros, el aguileño fraile
francisco que viajaba en borriquillo y .
manejaba el cetro como si hubiera nacido para rey: que en cuanto el fraile
se trocó en purpurado Y ciñó la mitra
toledana, al ver que la.s rentas eran
pingües se juró no tener nunca colmadas las arcas episcopales y destinar
ducados y maravedises al mayor lustre de la Religión y del Reino. Y ¿qué
brillo más limpio se podía inventar
que el que traen las ciencias humanas
Y divisas Y su enseñanza ª escolares
pobres Y de ingenio?
'
Por eso el Cardenal instituyó la
Complutense y estall\Pó puntualmente
sus designios en las Constituciones:
porque muchos sacerdotes y otros escolares afluyan a nuestro Colegio Y
Universidad con amor y deseo de ciencia, y así determinó subvenir y ayudar a los estudiantes pobres, para que
se dediquen a las Disciplinas Liberales, a la Sagrada Teología, a la Medícina Y al ejercicio de las Lenguas, a la
Gramática y al Griego. Pero tampoco
paró ahí la cosa, pues por sí mismo
realizó Cisneros la organización de
otras seis Universidades; una en Santia~o de Galicia, junt_o al sepulcro del
Aposto!; otra en Sevilla, cabeza de la
Bética· una más en Granada la mora·
la cuarta en Toledo, c1'udad de su s 1·11a'
arzobispal, y las dos restantes en Cataluña y las Asturias, con sede en Barcelona y en Oviedo.
Con estas y con las que ya desde

antaño existían, como las castellanas
de Palencia y de Valladolid, todas
las tierras de España hervían en Iatines, y los mozos, estaban deseosos de
aprender el adorno de las letras. No
pocas vecesJ en las familias de cristianos viejos, el hijo primogénito había abrazado el oficio de las armas
para cumplir una vida de peligros y
laureles en Italia o en Francia, junto
al Emperador Carlos o allá en las ultramarinas tierras de Colón; y casi
siempre el hijo segundón se aplicaba
entonces al estudio, tomaba el camino
de una Universidad y con el tfempo
llegaba a ser señor de leyes, o acababa
en Maestro y Licenciado, en Protomédico, en Provincial si tomaba estado
religioso, o en Obispo.
Todos los años, allá por el otoño, se
iniciaba el curso en las Uni~rsidades
Y había grandes fiestas que coincidían
con la del apóstol San Lucas. El viajero que en esa época del año cruzaba
las Castillas, había de toparse, a buen
seguro, con más de tres mozos que
seguían la ruta de Salamanca y de Alcalá. De las más remotas procedencías eran los escolares, Y de toda edad
y condición: unos, venían desde la
punta de Galicia, cerca del antiguo finis terrae, y otros, habían dejado casa
y padres en Granada la bella, ciudad
que se estaba cristianando cada día;
en el hablar se les notaba a muchos
que eran vascongados o navarros, y a
los otros que eran nacidos en la Rioja,
en Asturias o en Ar_agón. Los castellanos de la propia Castilla tenían menos días de jornada para trasladarse
a Salamanca O Alcalá, y ello era un
bien y un mal; un bien, porque la
mayor proximidad de los paternos lares permitiales hacer alguna escapatoria durante el curso y señaladamen(Pasa a la Pág. 2)

�mansiones que entonces se construían
en Europa, al romano Palacio Farn~_sio, por vía de ejemplo, o el franc~s
de Fontainebleau: entre estos tres ed1ficios, que por IOs mismos años se la·
braban en la Cristiandad, hasta dificil
sería encontrar algún nexo, ni en la
intención ni en la ejecución. Esa por•
lada plateresca de la Salmanticense
floreció en los inicios del siglo XVJ,
y es de ver con cuánto amor la traba•
jó el anónimo alarife: abajo, una puerta doble, de arcos escarzanos separa
dos por la gracia firme de una columna, y encima un alto paño, prolijo y
exquisito, rematado por una balaus
!rada. El escolar que entraba por alli
a la clase de Prima, bien fuese aprendiz de Teología o de Matemática, y lo
mismo si entendía de medicina que de
ciencias, podía dejar vagar la mirada
por el ancho campo de grutescos y de
escudos, a través de los tableros de
aquel paramento ante el que hablar de
tapiz y de bordado eran la metáfora
cr-ngruente para nombrar la talla y la
portada; pero es seguro que cuando
quería aprehender la clave de todo
el ornamento fijaba la mirada en ese
medallón central de encima de los arcos. Allí estaban figurados, en dignisíma apostura, los dos Reyes Católicos
Fernando e Isabel, y sobre sus cabezas rodaba una inscripción que por
más lustre se vertió a preclaras letras
griegas y en ellas fué grabada. Decía
asi: los reyes para la Universidad, ésta para los Reyes.
Todos los escolares podían comprender y comprendían el meollo de
ese mote, porque la lengua de Aristóteles érales familiar y porque tenían
agudo entendimiento para desentrañar
las sentencias sabrosas. Los reyes como en aquellas mayúsculas griegas se
decía, eran para la Universidad, y ella
significaba que las regias personas,
mandatarias de un poder que se extendía sobre el pueblo entero, estaban
obligadas a una especial tutela en favor de todos los saberes. Y a su vez
la Universidad era para los Reyes, de
modo que ella misma, y los estudios
que a1lí se ensefiaban y aprendían, habian de tener una última intención de
servicio, pues estaban enderezados :
la mayor prosperidad del_reino.
El alcance y raíz de este servicio le
reconocía y podia explicarlo incluso
el escolar menos ducho en silogismos;
lo mismo si estudiaba Cirugía o Matemáticas, que Gramática o Ciencias,
conocía que su saber tendia al pro común. La Universidad era para los Reyes en el sentido de que éstos, como
cabezas y príncipes del Reino, la cúspide visible de la nación, y el símbolo
capital de ella misma; a través de monarcas y príncipes se canalizaba el
s-ervicio cumplido con las letras, pues
4

4

Universidad de Salammwa.

La Universidad ....
1

(Viene de la la. Pág.)
te en las breves vacaciones de Pascua;
un mal, porque con ese motivo los
otros estudiantes motejaban a Jo~ tales
de pascasios, y en estas pullas se singularizaban los andaluces, que siempre andaban a la greña con los castellanos pellizc/rndoles con aquella su
lengua y su decir gracioso.
Los babia principiantes, con el bozo todavía indeciso y los ojos muy
abiertos, pasmándose de todo cuanto
veían u oían de camino, impacientes
por llegar a la renombrada Salamanca y al mismo tiempo temerosos de
las novatadas que les esperaban por
primerizos. Los otros, más veieranos
y sabedores del habitual trajín, andaban con más desenvoltura, comentaban el curso fenecido al par que hadan cábalas sobre el venidero, y discurrían sobre las nuevas disciplinas y
maestros de su Facultad, sobre el pupilaje o los festejos. Había jóvenes
frailes, el pelo al rape y encogido el
ademán; escolares franciscos, jerónimos o bernardos, que en cumplimiento de la santa obediencia habían sido
enviados a la Complutense, o dominicos y agustinos, que por entonces acudían más propiamente a Salamanca.
En fin, y porque nada faltase en
aquella viña del Señor, había estudiantes ya metidos en años, de barba prieta y recia voz, dados a toda trashumancia, ·colindantes con la picaresca
y no muy diligentes en explanar Digesto o Decretales, en comentar al Estagirita ni en aprender los Aforismos.
Asi era de plural la caravana que
cruzaba la tierra de Campos hacia Salamanca o subía por Despeñaperros
hasta la villa de Alcalá. En su carruaje, los hijos de las familias linajudas,
a lomos de mula los hidalgos, o en sufridos asnos e incluso a pie los que
otra cosa no podían, iban todos llegando a la ciudad sabia en las vísperas de San Lucas para no perderse la
apertura del currículo escolar ni las
señaladas fiestas con que se celebraba. No poco jolgorio armaban los muchachos en esa calenda, con gran con•
tcnto de la villa que a su costa vivía,
y más de una moza desenvuelta, si hay
que creer la intención de un cierto refrán rancio y picante, maquinaba redes amorosas en las torcidas callejas
de Alcalá.

De Alcalá, de Salamanca, y de cualesquier otra ciudad con facultades:
que en esto, como en todo lo demás,
bien escasa era la diferencia entre
unas y otras, salvo que aquellas dos
iban a la cabeza de sus semejantes en
lo concerniente a sabiduría y enseñanza. Más de seis miles de estudiantes se concitaban en la Salamanticense
en la época del Emperador Carlos y
de su hijo Don Felipe y abundantes
eran las disciplinas que en ellas se
leían. Cuando mediaba el siglo, allá
por el año de i561, llegaban hasta siete las cátedras de Mediciana que se
leían en Salamanca, a diecisiete las de
Retórica y Gramática, no menos de
,otras siete eran las de Teología, diez
eran las de Cánones, cuatro las de
Griego y por el estilo las restantes de
acuerdo con la afluencia de escolares
en cada disciplina, sin que faltasen las
de Geometría, las de Hierbas, que entonces llamaban de Simplicibus, de
Astronomía, Náutica, Geografía y tantas otras más que se especializaban en
todos los saberes.
Por aquel mismo tiempo la Complutense tendía a brillar sobre todo en
Letras y en ciencias eclesiásticas, y
-cada año se veía más concurrida,
próspera y gloriosa, que hasta tal punto tomó a pechos no ser considerada
inferior a la de Salamanca. A la verdad, bien poca diferencia existía entre ellas: para escrutar cómo eran
aquellos famosos ayuntamientos de escolares y maestros viene a ser indistinto investigar la indole de· unas o de
otras, porque la universidad clásica
hispana se alimentaba en todo caso de
una sa,,ia común para todas las ramas,
y clara prueba fué de ello la semejanza de los frutos. Por eso, además,
lo mismo sería fijarse en los capítulos
y artículos de que constan sus Orde•
naciones o contemplar los emblemas
y piedras que exornan sus fachadas:
después de todo, aquéllos y éstas tienen un único cimiento, y unos artícu.:los descansan sobre otros lo mismo
que los sillares se apoyan entre sí.
Tanto la portada alcalaina como la
s~lmanticense fueron labradas con la~
gracia y el esplendor del plateresco.
Ya la sola fachada de la Universidad
de Salamanca era la lección soberana
para el escolar que la veía diariamente; paradigma perfecto del sentir estético que fué propio del Renacimiento
español, podía tomarse como cifra y
resumen de una personalidad recia y
peculiar: bien poco se parecía a las

Armas

y

Letras + Pág. 2

la Universidad no tanto servía a sus
personas, por muy regias que fueran
-non ad homines, hubiera resumido
el último de los snmolistas,- sino mas
bien al Reino.
Y ni que decir tiene que el servicio
de las letras a la patria corría parejas
con el acatamiento Y la defensa que
aquéllos 'y ésta debían a la sacrosanta
Religión. ¿Cómo podía dejar de ser
honradamente católica la Universidad,
aun en los más nimios detalles si, primero y principal, se trataba en unos
reinos que sólo sobre el cimiento de
su cristiandad se anudaron los unos
con los otros llamándose todos a si
mismos Reinos Cristianos, en oposición a los moros infieles? Y sobre todo, católico era el pueblo entero, desde los monarcas hasta el último pechero, de modo que hubiera sido impertinente que estos hombres, que profesaban el servicio al Creador con el alma y la vida, le hubieran desalojado
de sus entendimientos, cuanto más que
El era el principio de todas las cosas
y la causa de toda sabiduría y conocimiento.
Ese espíritu gobernaba las ordenanzas y estatutos de Universidades y Colegios en manera no inferior a como
se traslucía también eri la propia fábrica del edificio. Bien lo sabían todos los escolares que acudían a Alca18, pues no menos que a sus colegas
la de Salamanca, también la arquitectura del famoso Estudio compluten,se
les enseñaba a ellos una doctrina co•
tidiana, la del Redentor presidiendo
en lo alto el concierto del mundo. Tres
cuerpos tenía la pÜrtada de la Universidad levantada por Cisneros, y también plateresco era el trabajo y el ornato que se labró en piedra de Tamajón, blanca y dorada, que aun hoy
aparece como retostada por la gloria
del saber que se albergaba allí. En el
cuerpo más bajo se abria la puerta al
vulgo estudioso de los escolares. En el
segundo y central estaba el balcón del
Rectorado, ornado con los escudos del
maestro y fundador. En el tercero y
más encumbrado de todos triunfaba la
enseña imperial, con las águilas bicipites coronadas, simbolq de poder y
dominio terrenal. Y ya no había más
cuerpos, sino sólo un frontón cuya trinitaria geometría albergaba en su eje
al Creador del mundo, que de esta
suerte dominaba igualmente sobre el
emperador y sobre el pueblo.
Si el Creador estaba figurando en lo
más cimero de la fábrica externa, natural es que en lo interior presidiera
a todas las demás la ciencia teológica,
como clave que ella es del más elevado conocer. Y a'Sí fu, a la verdad: Los
estudios ele Teología y de Sagrada Bi(Pasa a la Pág. 7)

Universidad de Alcalá de Henares.

AMERICA EN ARTE
Y SENTIMIENTO
Por Campio Carpio

LA MODERNA LITERATURA americana, particularmente en el sur continental, acredita valores positivos de promesas,
por los motivos artísticos que recoge y la riqueza de matices que
la caracteriza. Desde el punto de vista estético, presenta una la,
bor de continuidad, con sentimientos universales, representando
una época y un ambiente definidos, por el empuje y los rasgos
de sus personajes, tan recios e íntimos. El llanto de la tierra y

el rumor agreste de la selva, con sus misterios y tragedias, invade
los poblados y llega a las dudadas. La anchura inconmer'lra,
. ble de las pampas, el galopar de los caballos, la reja del arado
abriendo surcos perfumados en la tierra humilde y la fortaleza
de las estribaciones cordilleranas que le sirven de marco, cons•
tituyen el paisaje vigoroso y centellante, animado por una raza
de hombres identificados en un ideal como literariamente con•
cebido, que se abren paso a machetazo limpio entre la maraña
de un mundo de complicaciones.
Los crudos soles del trópico, que en
la tupida vegetación revienta en fru.
tos de dulce frugalidad, hacen traspii::ir los hombres y la atmósfera y mueven a su conjuro una fauna y flora
exóticas libradas al azar de los caprichos de la naturaleza tan pródiga
en creaciones de soberbia plasticidad,
con innumerables meandros de sus
ríos que riegan la tierra sedienta en
donde la semilla fructifica presurosa
y deposita el oloroso perfume agridulce de sus hojas luego transformadas
en humus fecundo y el quejido lastimero del indio que desde la montaña
que convierte en habitación cante sus
alegrías y angustias en quejumbrosa
melodía que viene del tiempo y espera el instante de tornar contacto con
]a vida púbUca, tal el escenario en que
actúan los personajes, animados por el
viento de la sierra que en sus alas lleva las preocupaciones de un exuberante lirismo que envuelve el alma americana.

EL OLOR INDIO Y LA ANGUSTIA
MESTIZA, que en la figura de la moza
indigena y en los ojos tristes de la
chola tienen la dulcedumbre del color
y de la luz refulgente en su vistosa indumentaria y los pechos nervudos de
sus hombres curtidos por los soles y
las nieves eternas hacen creer en la
resurrección de cíclopes en miniatura
tallados en la dura roca, pero que se
ntUC\'Cn, luchan, gimen y cantan como
los antiguos pelasgos cuando tenian la
misión de poblar el suelo y multiplicar ¡)Or sus acciones el suelo desierto,
rf:movcrlo, hacerlo fértil, cubrirlo en
su extensión libre de monumentos enchapados en oro, convertir en arte la
alfarería, dejándose hamacar en la
multitud de colores con que adornaban sus utensilios domésticos, jugar en
poesía con las estrellas y hacerle el
aruor a las mujeres.
En sus diversas facetas la literatura
ameri"cana tiene aqui su ámbito ilimitado de roca y melodía, de viento Y
mar anchos al abrazo, de tradición y

concertantes y arrobadores, escritores
y poetas marchan unidos en la acción
del tiempo, sin obedecer a reglas J)relijadas.
Tumulto de pasiones puede caracterizarse a la literatura americana. En
sus órdenes más diversos, hace derroche de emotividad, dentro de cuyo
marco se encuentra bien. El proceso
panorámico escapa al simbolismo, o
en él se concentra, según el ambiente
que respire. Sin haber alcanzado el
abolengo histórico de los países europeos, ha trazado ya una ruta de porvenir en el que busca la creación fecunda que desembocará en una refinada ciYilización, como lo testimonia
Augusto Arias desde su rincón de cielo, José Lius do Rego y Jorge Amado
a través del paisaje de sus mangues,
dentro de una naturaleza lujuriante y
avasalladora que revienta pletórica de
sudor y hechicería en las facendas,
traspasando la tierra y el mar con una
canción nueva. Esa misma nota encuéntrase en Demetrio Aguilera Malta
dQambulante por suburbios y esteros
salados en exploraciones costeras, con
sus balandras balanceándose dulcemente sobre las aguas dormidas, con
su crola obsesionada de sensualismo
arrebatador y en José Américo de Almeida, buscando ]a verdad en el interrogante de la adivinación, distrayéndose mientras tanto espera, perdido en
el laberinto de las cosas muertas.
MISTERIOSA COMO LA SELVA MISMA es la obra de Gil Gilbert, que res-

pira el lamento y alaridos dentro de
arado, de solva y sentimiento que apa- la noche en la que el hombre habita
y se entierra, ojos y oídos abiertos a
recen sin intermitencia en la Obra de
las emociones que vienen del fondo
José de Al en car y Euclydes da Cunha,
de Rómulo Gallegos y Mariano Azuela, · del mundo, con sus lenguas de fuego,
rozando el rostro que yace aplastado
de Ricardo Guiraldez y Lucio V. Marpor el cansancio y dormido en brazos
silla, Manuel de Macedo, igual que
del miedo y la desesperación, y en el
Luizio de Accvedo, César Uribe Piesuelo se convierte en raíces todo él,
drahita como Ferreira de Castro, depara repetir luego, a través de las gesenvuelven sus relatos del misterio inneraciones, mucho tiempo después,
finito en ]a floresta, constituyendo una
atdavesando distancias, las palabras
revelación para el mundo exterior que
de Bernardo Arias Trujillo, al trote
Horacio Quiroga llevó a la ciudad con
por los valles aHos de las nubes, aman~
su perfume de cielo y leyenda.
sando vientos bravos a falta de potrancas briosas. Al otro extremo enProdigios de arquitectura literaria contramos a J ulián Padrón, con sus
y filológica son la obra de Andrés manos ca,losas, todo el cuerpo traspiBello y Rufino José Cuervo, artífices rando, cubierto de polvo basta las cede la lengua, a la que arrancaron ar- jas, embutido en el vaho que viene de
monías nuevas como Rubén Dario y la tierra reseca, con sus rodar de caJosé Santos Chocano, con la emoción rretas que arrastran caballos cansados
de Cástro Alves, con sinfonía de him- en la tarde calcinada.
no, sobriedad de templo griego y fortaleza de honrado pecho, que en José
A la inverna, en Gallegos Lara los
illarti y José Enrique Rodó cobró ar- que se van, envueltos en el drama
monías inusitadas. La literatura con- las necesidades de la vida tortuosa,
tinental no es un producto de la fata- perdidos, braceando en las estancadas
lidad, a cuyas fuerzas tendrá que so- aguas del olvido, con el dolor humilmeterse, sino el resultado de una pa- de de buharilillas en azoteas desmansion incontenible que emerge de la im- teladas por ráfagas de tormentas, soles
ponencia del paisaje abrupto y de la y vientos que vienen de los cuatro
llanura, desierta en secano y calcina- puntos cardinales y ahogan la canción
da Por lava de volcanes, y exuberan- dolorida del indio. Semejanza de ese
te y voluptuosa en el desbordamiento proceso, en calor y trabajo rudo, crude los grandes ríos caudalosos.
deza y lágrimas arrancadas del sufrimiento, trasciende de la obra -de Jorge
de Lima, en prosa y verso y en AffonLA VIDA ENCARNA AQUI TODO so Schmidt, con sus relatos plásticos
EL PROBLE~IA DEL INDIVIDUO al de la brutalidad desconcertante por lo
que se asocian como contraste los despiadada, igual que en Alfredo Vaagentes naturales. Vivir, para llenar rela con su río oscuro que acige en su
la gran función creadora, exaltando a seno materno los cuerpos inertes prola plenitud los elementos que sirven al cedentes de las selvas chaqueñas y
hombre para su existencia, envuelto suavemente los va ofreciendo al mar
e1; lujuria tropical, transformándolos como obsequio de nuestro tiempo de
de acuerdo con ]as propias necesida- escupir. Jorge de Lima ha simbolizades estéticas. El hombre es el rey de do las dimensiones de esta tragedia en
fo creación, y de ]os medios que lo estrofas de honda amargura en la dulcircundan se sirVe en todos los grados cedumbre de la caridad y conmiserade la escala social. Es por ello que a ción cristianas, tomando como terna
veces _.t ruena con furor impetuoso y de inspiración los negros que los tobootras se convierte en acogedora bo• ganes sepultan en el fondo de las bonanza, ya con acentos cívicos y arran- degas de los barcos carboneros, a
ques elocuentes de expresión épica. quienes recuerda en oración de místiCaprichoso en ritmo y métrica, des- co arrobamiento, enterneciendo al al•

ae·

Armas y Letras + Pág. 3

ma con el encantador hechizo de Guillermo de Almeida.
Alfredo Pareja y Diez Canseco, ahogado por las mismas aguas que invaden los limites, arrasa los muelles y
corre pausada por los esteros y José
Geraldo Vieira en el otro extremo del
panorama, han rociado de angustiosa \
eternidad ese mundo cruel de realidades inconcebibles del que emergen
gritos desgarradores que parten el alma. Benjamín Carrión, con José Catlos 1fariútegui y Luis Alberto Sánchez
han animado toda una generación de
escritores y poetas, lanzada a través
del territorio humano de América a la
búsqueda de un sentimiento que exprese el derrotero de una literatura
que llegue al fondo del alma. Y como e ne! caso de Curvello de Mendodoza y Fabio Luz exponga plásticamente cuanto de recóndito brota del
corazón en todas las latitudes emoti•
vas que Jorge Carrera Andrada tradujo, con sus paisajes manufacturados y
horizontes vendidos, en poemas de
hondo sentimiento detenido ·en el verso pulcro de Guillermo Valencia, y a
vc:ces, como inesperado fantasma, sonámbulo y quimérico reaparece en
José Asunción Silva, con sus paraísos
sinuosos y complicados e infiernos
acogedores con tibieza de hogareño
rescoldo.
EN LA ENTRADA l\lISil!A DE AMERICA ha urdido Germán Anciniegas
cual ningún otro escritor contemporá
neo después de Antonio Caso y Baldomero Sanin Cano. Una obra fecunda,
rica de matices y múltiple en conte•
nido ·espiritual ]a acredita como una
de las figuras más prominentes de esta
generación, que Waldo Frank espoleó
en prosa de largo alcance continental
y Joaquín García Monge toma por doctrina de contenido que abarca el universo de América. Del mismo ángulo,
habrá de juzgarse la labor de Mariano
Picón Salas en su ámbito, por cuanto
tiene de expresión universalista en el
panorama continental. Nervio macizo
en sus estudios Jiterarios, ha indagado
en la conciencia americana, igual que
Arciniegas, poniendo en la obra tal
pasión que lo sitúan entre las conciencias liminares de su generación.
4

Determinado el ar.te continental a
imponerse por las caracteristicas de
su propia expresión y sentimiento, en
su corta historia no ha escatimado
energías ni vigor emotivo para colocarse en el camino de su porvenir. Viviendo en poesía permanente, el arte'
americano se identifica con el ambiente y percibe el rumor de la calle y de
fa selva, ya sea plásticamente, en poesía como en prosa. Fcrmin Silva Valdés, Ismael Enrique Arciniegas, Alvaro Moreyra y Ribeiro Couto, llenan las
páginas de la historia literaria con
producciones de poética belleza, a través de la cual habla todo un pueblo determinado a seguir adelante. El
mismo testimonio lo presentan Graciliano Ramos y Benito 1inch, Enrique
Serpa y Erakin Caldwell, como portavoces de una fuerza humana, opulenta
de eternidad.
Recorrer el panorama artístico del
hemisferio no resulta empresa fácil
por el número de testimonios vivientes a reunir, y dificil su clasificación
dentro de un mar de caprichos tan nutrido que trastornan el equilibrio el
equilibrio intelectual. En lo que va de
nuestro siglo es tan rica la producción
artística de este parte del mundo y
tan acentuados sus valores que por
ello se ubica entre los aportes más
signiftcativos que en su juventud pueblo alguno haya incorporado al acervo
universal.

�S A- IL V A ID O IR.
ANTOLOGIA

EJEMPLO
En la rama el expuesto cadáver se pudría
como un horrible fruto colgante junto al tallo, ·
rindiendo testimonio de inverosimil fallo
y con ritmo de péndola oscilando en la , 1 ia.

Y el fúnebre despojo, con la cabeza gacha,
escandaloso y túmido en el verde patíbulo,
desparramaba hedores en brisa como racha,
mecido con solemnes compases de turibÍtlo.
Y el Sol iba en ascenso por un azul sin tacha,
y el campo era figura de una canción de Tíbulo.

(Lascas, 1906)

IN HOC SIGNO

(CA/\'CION PARA MI HIJA ROSA)

IDILIO

Llego entre dos esbirros, que no dudan
de que á un monstruo feroz guardan y aquietan.
Gritos dbsgarradores me saludan
y brazos epilépticos me aprietan.

¿,Qué amigo que no acuda y me acompañe?
La turba, que penetra sin permiso,
rodea el catre funeral y plañe;
y en el cercano templo el bronce tañe
lento y lúgubre adiós al manumiso.

¡ Oh ingenio que subiste, que arribaste
al eminente y suspirado extremo!
· ¿Porqué de la fortuna te quejaste
en los acentos del dolor supremo?

Sobre la impura huella
del fraude, la verdad austera y sola
brilla, como el sj]encio de una estrella
por encima del ruido de una ola.

Armas y Letras + Pág. 4

que a desbordes y grescas anima,
y el que a un tiempo la gloria y el clima
adornan de palmas la frente
hay un agrio brefial, y en la cima
de un alcor un casucho acubado,
que de lejos diviso a menudo
y rindiéndose apoya un costado
con el tronco de un mango copudo.

El sitio es ingrato, por fétido y hosco.
El carbón, el nopal y la ortiga
p.rosperan; y el aire trasciende a boñiga,
a marisco y a cieno; y el mosco
pulula y hostiga.

Y hórrido amago suena ....
¡ Así la racha en el desierto zumba,
cuando en 'crecientes vórtices de arena
corre á cefiir al árabe la tumba!

(Lascas, 1906)

A tres leguas de un puerto bullente

Distante, la choza resulta montera
con borla y al sesgo como una mollera.

Al pueblo el bardo es gracia y no carcoma,
· Es como el floripondio de la linde
que cándido y triunfal surge y asoma,
y al polvo de la senda torne y rinde
el noble cúliz y el piadoso aroma.

(Lascas.-Cúrcel de Veracruz,

,

DUELO

Conozco de la injuria,
no la ignominia; pero sí 1a marca.
¡Sentíme sin honor, cegué de furia,
y recogilo de sangrienta charca!

Al mal dolos procuren
fuerza y laurel que la razón no alcanza.
¡Aun sé cantar; y en versos que perduren
publicaré a los siglos mi venganza!

Y suele retornar; y me reintegra
la fe que salva y la ilusión que alegra;
y un relámpago enciende mi alma negra.

Moscas espanto y quito con el pañuelo
y en la faz del cadáver sombra insegura
flota esbozando un cóndor al par que un velo.
(Lascas.-Vcracruz, el 5 de enero de 1,895)

Y ante ]a forma en que mi padre ha sido,
lloro, por más que la razón me advierta
que un cadáver no es trono demolido,
ni roto altar, sino prisión desierta.

Cruel fortun4 dispensa
favor al odio de -que hacéis alardes.
Estoy preso, caído, sin defensa .. . .
¡Podéis herir y escarnecer, cobardes!

Y abril1antó a mi espíritu la cumbre
con fugaz cuanto rica certidumbre,
como con tintas de refleja lumbre.

El ojo mal cerrado tiene abertura
que muestra un hosco y vítreo claror de duelo,
un lustre de agua en pozo yerta en su hondura.

Tímida y mustia por los recelos,
tu mujercita dirá: "Señor,
une las aguas, limpia los cielos:
cuida y conduce, por los chicuelos,
la navecilla del pescador."

Y el ave a la rica estrella
pudo subir y cantó:
"ni cadenas ni distancias
vedan triunfos al amor."

i Infames! Os agravia
que un alma superior aliente y vibre;
y en vuestro miedo, trastocado en rabia,
vejúis cautivo al que adulárais libre.

Dulce y triste la faz; la veste zarca.
Así, del mar sobre la inmensa charca,
Jesús vino a mi unción, como a la barca.

de un pitjaro en un croquis que apunta un ciclo.
Nariz igual a un pico de halcón. Albura
de canas. ¡El abeto, ya sin verdura,
&lt;lió en tierra y esta en' parte cinto de hielo!

Pero prorrumpes en canturria
que inculta y pobre mueve a llorar:
oigo la ingenua melancolía
del que inseguro del pan del día
surca y flTOstra pérfido mar.

Sobre mezquino y enlutado lecho,
y en negro traje que semeja extraño,
y las manos unidas en el pecho,
y al vientre hielo y en la faz un pallo,
el cuerpo yace inmóvil y derecho.

EXCELSIOn

Como albo pecho de paloma el cu.ello;
y como crin de sol barba y cabello;
y como plata el pie descalzo y bel1o.

Como un tronco en monta11a venido al sueño.
Frente grandiosa y limpia, soberbia y pura.
Negras y unidas cejas, con la figura
del trazo cutvo y fino que marca el vuelo

En buen esquife tu afán madruga;
el firmamento luce arrebol;
grata la linfa no tiene arruga,
la blanca vela roba en su fuga
visos dorados al nuevo sol.

Por azar o por astucia,
el pajarillo escapó;
y al cielo se fué trinando:
"alas tengo y libre soy."

(Lascas, 1906)

Azules y con oro enarenados, .
como las noches limpias de nublados,
los ojos- que contemplan mis ])ccados.

EL MUERTO

Suspenso en el umbral callo y vacilo.
Alto y grueso blandón muestra y agrava
con lampo incierto el espantable asilo.
La llama treme al soplo, sesga y flava ....
¡Pugna por arrancarse del pabilo
y huir de penas que ilumina esclava!

Cautivo un gorrión estaba,
y de un astro se prendó;
y en su música decía:
• ºllegue a ti mi dulce voz/'

Blancas y finas, y en el manto apenas
visibles, y con aire de azucenas,
las manos - que no rompen mis cadenas.

M\ 1 IR.

A UN PESCADOR

La desnudez impúdica, la lengua que salía,
y alto mechón en forma de una cresta de gallo,
dabanle aspecto bufo; y al pie de mi caballo
un grupo de arrapiezos holgábase y reía .

EL FANTASMA

DI A Z

julio de 1,892)

¡ Ay de mí, que rabioso en un erio
y a mitad de la ruta estoy parado;

que anhelo y lucho por ·cruzar un río
y no hallo puente, ni hatel, ni vado;
y miro allú, por campo labrantío,
la fausta meta en el opuesto lado,
y el Sol morir, con victoria} decoro,
bajo un dosel de púrpura y de oro!
Oigo decir de mi destino a un chusco:
"Talento seductor; pero perdido
en la sombra del mal y del olvido ....
Perla rica en las babas de un molusco
encerrado en su concha y escondido
en el fondo de un mar lóbrego y brusco .... "
En sublime absorción hurgo la mente;
medito con asombro en ese paso
de todas las estrellas a un Ocaso,
que allende una oración resulta Oriente ....
Y me inclino arrobado y reverente.

•

La flora es enérgica para
que indemne y pujante soporte
la furia del soplo del Norte,
que de octubre a febrero no es rara
y · la pródiga lumbre febea.
'
que de marzo, a septiembre caldea .
El Oriente se inflama y colora,
como un ópalo inmenso en un lampo,
y difunde sus tintes de aurora
por piélago y campo.
Y en la magia que irisa y corusca,
una perla de plata se ofusca.
Un prestigio· rebelde a la letra,
un misterio inviolable al idiollla,
un encanto circula y penetra
y en el alma es edénico aroma.
Con el juego cromútico gira,
en los pocos instantes que dura;
y hasta el pecho- infernado respira
un olor de inocencia y ventura.
¡Al través de la trágica Historia,
.un efluvio de antigua bonanza
viene al hombre, como una meilloria,
y acaso como una esperanza!

El punto es de azogue y apenas palpita.
Un pesado alcatraz ejercita
su instinto de caza en la fresca.
Grave y lento discurre al soslayo,
escudriña con calma grotesca,
se derrumba cual muerto de un rayo,
sumérgesc y pesca.
Y al trotar de un rocín flaco y mocho,
un moreno, que ciñe moruna
transita cantan~o candente tontuna
de baile jarocho.
Monótono y acre gangueo,
que un pájaro acalla, soltando un gorjeo.

(Lascas.-Veracruz el 4 de enero de 1,895).

Armas y Letras + Pág. 5

(Pasa a la Pág. 7)

�,

La Universidad ....
(Viene de la Pág. 2)
blia en ningún extremo del mundo
fueron entonces tan preclaramente
cultivados como en Salamanca y Alcalá: dentro de aquellos claustros y
detrás de las portadas platerescas estudiaron, aprendieron y enseñaron a

los otros su saber, maestros como fray

'i¡
11

!'It

Luis de León, tan perito en desentrañar las letras sagradas como altísimo
poeta; o ingenios tan ricos en letras
hebreas, griegas, latinas e hispanas como aquellos que levantaron el rñonumento de la sin par Biblia complutense, en la que Antonio de Nebrija fué
uno de tantos operarios, igual que
aquel otro Diego López de Zúñiga, enconado polemista contra Erasmo, o
Hernán Núñez de Guzmán, a quien su
oriundez de Valladolidad valió el erudito sobrenombre de Pinciano. Y aunque sea torpe culpa no rCcordar a
otros maestros principales, ¿cómo no
poner junto a los de estos varones los
nombres de aquellos Sebastián de Covarrubias, del Broncense, o del otro
insigne conocedor de las Sagradas Escrituras que se llamó Benito Arias
Montano? Y viniendo a la Teología
daremos de manos con esa gavilla de
sapientes que en Trento deslumbraron
al mundo tejiendo aquel Concilio que
fué tan ecuménico como hispano; Diegr, Lainez y Cardillo de Villalpando,
l\[elchor Cano, D. Pedro González de
~Iendoza, y tantos otros que allá se
congregaron, habían nacido y crecido
al calor de las aulas de Salamanca y
Alcalá, sin contar a Salmerón y a
Francisco de Torres, egregios jesuitas.
Y aún están por nombrar Deza y Francisco de Vitoria, Soto, Medina y Gallo,
Báiiez Osma y López de Barrientos,
Azpulcueta, maestro del Eximius Doctor Suárez; Zumel, Alderet~ y tantos
afros que sembraron durante más de
un siglo en las escuelas complutense y
salmanticense, que es como decir en
el mundo entero, la fuerza y el amor
de su conocimiento teológico.
l\i eran sólo cosa de frailes aquellas
sagradas disciplinas, pues un Reino
en el que la defensa y prop;gación de
la santa religión se confundía con la
esencia politica, en el que milicia y
religión eran una cosa misma y donde no se conocia diferencia entre
evangelización y descubrimiento de
tierras y de gentes, un Reino tal estuba penetrado de aquella visión bajo
especie de eternidad; y así se entiende que tantos capitanes y misioneros
que se arriesgaron al Océano para pasar a las Indias, hubieran aprendido
de antemano en las Universidades la
ciencia teológica; o que un hidalgo,
como D. Francisco de Quevedo, aprendiera en la Complutense tantas razones de Sagrada Teología como destreza en el manejo de la espada y de la
pluma, para defender igualmente con
silogismos, lances o metáforas, los
sem1Jiternos derechqs de Dios, del Monarca y del pueblo.
Pero erraría quien creyera que en
aquellos claustros el afán por la Teología y por su hermana la Filosofía
traía aparejado menos cabo y desdén
para las restantes ramas secundarias
del florido árbol de la ciencia. No sólo fneron cultivadas allí letras hebreas,
griegas y latinas -y árabes, tan desatendidas en el resto de Europa como
aprendidas y divulgadas por los castellanos-, o incluso las caldeas, tan
escondidas y prolijas; también las
ciencias físicas y las medicales, no
menos que las matemáticas, las naturales, o las jurídicas, gozaron alli del
mayor lauro, predicamento y afición
que conoció la época; por eso floreció el gran Maestre Pedro Ciruelo, que

en sus años fué reputado el primer
aritmético de Europa, con todos sus
discipulos; y galenos tan preciados como Gómez Pereira y el sabio Villalobos. De lejos le venía a la Salamanticense el amor matemático, pues ya
en tiempos del Rey Sabio se difundió
con gran calor su estudio. Sólo como
base y cimiento de los otros estudios
m:ís altos, se ordenaba en unas Constituciones del siglo XVI que, para comenzar en el primer curso léanse en
la clase de Matemáticas los seis libros
pl'imeros de Euclides y la perspectiva
del mismo, y la Aritmética, las ralees
cuadradas y cúbicas, declarando la letra del séptimo, octavo y noveno lib1 os de Euclides, la Agrimensura y los
tres libros "de triangulis sphericis" de
Teodorico, y ya desde mucho antes se
exigía a los que pugnaban por aprender la medicina, un saber preliminar
que alcanzase los puntos más generales de lo que debe conocer todo hombre perito, y este saber se cifraba en
las enseñanzas humanistas del bacl1iller eJl AI'tes como preliminar fructuoso y obligado de aquellos otros estudios más especiales que contienen las
libros de Hipócrates, Galeno y Avicena. Y hay que ver el cuidado y el
método que recomiendan ]as viejas
constituciones en la explanación de
e~tas disciplinas: léase primero la letra que se comentare, y luego el /J!aesll'o lea las dudas y cuestiones que se
ofreciuen acerca de la letra, que sean
las útiles y que importaren pam el conocimiento de la ciencia de las enfermedades, de sus causas y se11ales, pronóstico y curación.
Pero esa congregación que con vocablo latino y erudito se llamaba Universidad y anteriormente recibía el
nombre de Estudios generales, no estaba restringida al aparato doctrinario
y
la sola enseñanza: por el contrario, se enderezaba a la formación de
vida y virtud entre los escolares, y tal
era la letra e intención de los estatutos usuales. Pues que el servicio de
maestrós y alumnos se hacía con la
mente al par que con todas las otras
facultades, justo era que unos y otros
vivieran en todo coligados, y de ahi
el nombre de Colegios, y que se concibieran como centros anejos a la Universidad, destinados a dar cauce, nor,
ma y regla al vivir d-e la caterva estudiantil. Eran estos, como ya desde
antiguo se anotó, albergues de Minerva y criaderos de var·ones ilustres, y
los había de varia jerarquía.
Los mas importantes y preclaros,
por su tradición y por el alto rango
de ciencia que a sus habitantes se exigía para ·formar parte de ellos, se llamaban Colegios Mayores; otros, por
oposición a éstosi recibían el título de
Menores, en los que se albergaban escolares menos maduros en edad, ciencia y virtud reconocidas; y en fin, los
otros estudiantes se acomodaban en
ciertos pupilajes colectivos regidos bajo la autoridad y el desvelo de un jefe
y Licenciado, abonaban anualmente
una cuota o porción -de donde les
venía el nombre de porcionistas-, y
en aquellas mansiones habían de recibir al mismo tiempo enseñanza para
e1 intelecto y educación para la vida.
Flor y nata de la Universidad er.an
los colegiales mayores, bien se tratase
dt los que en el Colegio recibían gratuitamente cobijo y mantenimiento o
de los que por haber nacido más ricos, podían costear su pensión -veinticuatro ducados cadañeros, abonaban
los de Salamanca-, en todo caso los
tales colegiales babian de distinguirse
entre todos por su notorio aprovechamiento y madurez, cumplían una misión rectora en el Claustro profesora!,
fueron vivero provisor de las cátedras
que vacaban, y tales eran su altura,
prestigio y madurez de formación, que

a

decir Colegio :Mayor era decir reserva
y consistorio de futuros magnates del
Reino, pues de aquella plantación se
sacaban las cabezas que luego dirigían
los cargos más altos de la Iglesia Y
del Estado, magistraturas, misioneros
y encomiendas. En Alcalá, el Colegio
Mayor de San lldefonso había sido
fundado por el propio Cisneros, y el
número de sus habitantes era de treinta y tres, en memoria de los años del
Scüor, más otros doce en recuerdo y
veneración del número que tuvo el
Colegio Apostólico. Con el tiempo florecieron otros, y en la Salmanticense
se distinguían los colegiales del Colegio Mayor del Arzobispo, que ya en el
exterior del traje se denotaban por la
beca roja que vestían: los de Cuenca,
que la usaban violeta, y los del de
Oviedo, que se tocaban con azul; y todos ellos pugnaban por brillar más
que que sus semejantes, con lo cual
se establecía una saludable emulación.
Justo era que un colegial mayor
aventajase también a los restantes en
la regla de vida, y de ahí que la de
aquellos Colegios estuviera ordenada.
No era lícito comer y cenar fuera sin
permiso; los que llegaren tarde al refectorio perdían la parte de colación
que se había servido a los puntuales;
la cantidad de pan no estaba limitada y sí en cambio la de vino -hasta
una azumbre por barba y día podían
trasegar los colegiales de San lldefonso, pero no m:is en bien de la templanza, que ya con aquellos dos litros
había suficiente para estimular la lucidez de la razón-; de uso público
y cotidiano era la Biblioteca del Colegio, y todas las otras particularidades estaban previstas y resueltas con
ánimo sabio• y liberal.
Los colegiales menores, generalmente principiantes, que se afanaban en
los cursos requeridos para el grado
inicial de bachiller en Artes, y aquellos otros que vivían en pupilaje, bien
fuera como porcionistas o como camaristas, llevaban una vida más o menos
sabrosa según la cuota que abonaban
y el desvelo del 'Licenciado que los rigiere; y para poner coto al posible
abuso estallan los visitadores, encargados de las inspecciones. En Alcalá
hay viejos memoriales de visitadores
con las respuestas de los escólares:
uno de éstos, preguntado qué carne da
el licenciado Angulo a sus pupilos,
dixo que traen. carnero y aveja y que
también les suele dar hígado de vaca
y que los sábados les da asaduras de .
oveja y otras nothes les da menudo de
carne1·0, y esta dieta fué vista como insuficiente. Otros licenciados, en cambio, trataban con mayor esplendidez
a sus pupilos, como aquel que ele ordinario les da principio y postre en
comida y cena, y de mas deso les da
a/marzal' y merendar, aunqeu no lo
manda al reformación.
Asi de diverso y de semejante era
el vivir &lt;le aquellos escolares a ]a sombra de una Universidad que se cuidahn de nutrirlos por entero, en la mente y en el cuerpo según ]a más honda
intención de aquel vocablo alumnos,
que a todos se extendía.
Si acaso, y para dar fe de todos los
tipos de escolares que a las veces acudía al calor de las Facultades, habrá
que mencionar también a cierta doble
casta de estudi_antes que se dejaban
ver en ocasiones por ]a ciudad: eran
de ánimo vagante, raído y pobre el
traje, si no ,,ivían de Ja briva, era porque se confiaban a la limosna, acogíanse a dormir en algún hospital, en
un caserón desvencijado, o en el zaguán de alguna mansión caritativa.
más de una vez se vieron tales eScolares en Alcala, y es conveniente publicar sus nombres: llamábanse pícaro o santo, lñigo de Loyola o Marcos
de Obregón, que aún no estaban con-

Armas y Letras

-1-

Pág. 6

sagrados por las letras o por las hagiografía y caminaban ignoradamente
una ruta que remató en la gloria literaria o en los altares de los templos.
Y todos ellos, colegiales mayores y
menores, porcionistas, pupilos de toda
condición, picaros, sopistas o .santos
en fermento, afanábanse cotidianamente en las aulas y claustros levantando el rumor de una colmena. Alli
se mezclaban y departían todos ellos,
en el patio salmanticense y en el alcalaíno, los sumulistas que salían de comentar los Pal'vi Jdgicales de Aristóteles, el Pel'ihumeneias, el de generatione el conuptione y los doce metafísicos, con los escolares, científicos
que entraban a explanar la Geografía
de Tolomeo y la Cosmografía de Pedro Appiano, el arte de hacer mapas,
el Astrolabio de planisferio de Don
Juan de Rojas, el radio astronómico
o el arte de nauegat. Por las mismas
o muy vecinas galerías discurrían los
que aspiraban a ser jurisperitos, llevando bajo el brazo sus glosas del \'olumen, el Código, el Digesto, Decretales, Sexto o Clementina, y aquellos
otros más graves que se aplicaban a
la Teología resolviendo argumentos
del Estagirita o del Aquinate, sobre el
ente, la sustancia o la esencia, acerca
de la gratia del Verbum o la justificatio, con sentencias y citas del del
Apóstol, de los Padres y de los Doctores y Coucilios. Todos ellos eran
duc{10s en latines, como también los
otros estudiantes que aprendian los
morbos con sus pronósticos y los remedios pertinentes, discípulos de Galeno y de Hipócrates, cuyas disciplinas solían rotularse De differentiis
febrium, De ratione sucllls, De morbo
et syntomate, De crisibus, obras de sabios varones árabes o I griegos, como
el autor de los .4/orismos, el Avicineta
o Rasis, el de los libros ad Almanso-

rum.
Y por aquellos mismos tránsitos y
claustros, en fin, entraban y salían Jos
maestros, con el andar solemne y los
ropajes amplios, suscitando con su
sola presencia regueros de silencio entre los grupos que más alborotaban.
Y luego, ya ·en el aula, el Magister
daba principio desde su púlpito a la
lectura de la disciplina que a continuación debía comentar a lo largo de
una hora, durante la cual cada escolar 'tomaba sus apuntaciones pluma en
mano, sirviéndose del propio tintero
de cuerno sujeto a la correa de su cintt:rón, o acaso del de su próximo Vt::cino. Y claro es que así corno babia
estudiantes diligentes que no perdían
nunca el primer banco y cazaban hasta la última razón del profesor también había aquellos otros más despreocupados, amigos de la última fila
por más propia para deslizar una broma en ]a oreja del cólega risueño. Y
en. más de uno de esos bancos el nombre de una dama, grabado a navajifür,
arguye claramente que por alli pasó
un mozo enamoradizo que sabía dis~
traerse durante ]a prolija explicación
cambiando de buena ga'lla mil silogismos y diez mil sentencias por el recuerdo de unos ojos negros que Je
alumbraron desde celosía.
Porque, señor eran · gente móza Y
alegre, que la religión y la sabiduría
no tienen por qué ser compañeros del
.ínimo tristón. El gaudeamlis servia
de mote y de consigna a aquellos escolares; Gaudeamus era la palabra capitular de la canción que nació en el
antiguo Estudio de Palencia, al filo del
medievo, que floreció en ]os siglos
XVI y XVll en todas las gargantas universitarias españolas, y de allí Juego
a las de Europa y de ambas Américas. A coro entonaban nuestros escolares ese "gaudeamus igitur, iuuenesdum
(Pasa a la Pág. 8)

Salvador Diaz Mirón
(Viene de la Pág. 5)

,

El Sol meridiano fulgura,
suspenso en el Toro;
y el paisaje, con varia verdura,
parece artificio de talla y pintura, ·
según está quieto en el o_;·o.

Cuanto es mudo y selecto en la hora,
en el vasto esplendor matutino,
halla voz en el ave canora,
vibra y suena en el chorro del trino!

El fausto del orbe sublime
rutila en urente sosiego;
y un derribo de paz y sosiego
baja y cunde y escuece y oprime.

Y como un monolito pagano,
un buey gris en un yermo altosano
mira fijo, pasmado y absorto,
la pompa del orto.

Ni céfiro blando que aliente, que rase,
que corra, que pase.
Entre dunas aurinas que otean,
tapetes de grama serpean,
cortados a trechos por brazos hostiles,
que muestran espinas y ocultos reptiles.
Y en hojas y tallos un brillo de aceite
simula un afeite.

Y a la puerta del viejo bohio
que oblicuando su ruina en la luna
se recuesta en el árbol sonl.bríO,
una rústica grácil asoma
como una paloma.
Infantil por edad y estatura,
sorprende ostentando sazón prematura:
elásticos bultos de tetas opimas;
y a juzgar por la equivoca traza,
no semeja sino una rapaza
que reserva en el seno dos limas!
Blondo y grifo e inc1,1lto el cabello,
y los labios turgentes y rojos,
y de tórtola el garbo del cuello,
y el azul de zafiro en los ojos,
Dientes albos, parejos, enanos,
que apagado coral prende y liga,
que recuerdan en curvas de granos,
el maíz cuando tierno en la espiga,
La nariz es impura, y atesta
una carne sensual e impetuosa;
y en la faz, a rigores expuesta,
la nieve da en ámbar, la púrpura en rosa,
y el jllbilo es gracia sin velo
y en cada carrillo produce un hoyuelo.
La payita se llama Sidonia.
Llegó a México en una barriga:
en el vientre de infecta mendiga
que, del fango sacada en Bolonia,
formó parte de cierta colonia
y acabó de miseria y fatiga.

•

· La luz torna las aguas espejos;
y en el mar sin arrugas ni ruidos
reverbera con tales reflejos
que ciega, causando vahidos.
El ambiente sofoca y escalda;
y escondida y sudando, ]a chica
se despega y sacude la falda,
y asi se abanica.

Los guiñapos revuelan en ondas ....
La grey pace y trisca y holgándose tarda ...
Y al amparo de umbráticas frondas
la palurda se acoge y resguarda.

Y un borrego con gran cornamente
y pardos mechones de lana mugrienta
y una oveja con bucles de armiño,
la mejor en figura y aliño,
se copulan con ansia que tienta.
La zagala se turba y empina . ...
Y alocada en la fiebre del celo,
lanza un grito de gusto y de anhelo .....
¡ Un cambujo patán se avecina!
Y en la excelsa y magnífica fiesta,
y cual mácula errante y funesta,
un vil zopilote resbala
tendida e inmóvil el ala.

(Lascas)
La huérfana ignara y creyente
busca sólo en los ciclos el rastro;
y de noche imagina que siente
besos ¡ay! en los hilos de un astro.
¿ Qué ilusión es tan dulce y hermosa?
Dios le ha dicho: "sé plácida y bella;
y en el duelo que marque una fosa
pón la fe que contemple una estrella!
¿Quién no cede al consuelo que oh ida?
La piedad es un santo remedio;
y después, el ardor de la vida
urge y clama en la pena y el tedio
y al tumulto y al goce convida.
De la zaña el pesar se distrae,
desplome de polvo y ascenso de nube.
¡Del tizón la ceniza que cae
y el humo que sube!
1

A LAS COSAS SIN ALMA
Cosas sin alma, que os mostráis a ella
y le servis en muchedumbre tanta,
¡temblad! La inmóvil hora no adelanta
sin imprimirnos destructora huella.
De la materia resistente y bella
tomad lo que más dura y más encanta;
si sois piedra, sed mármol; si sois planta,
sed laurel; si sois llama, sed estrella .
Mas no esperéis la eternidad. El lodo
se disuelve en la onda que lo crea.
Dios y la idea, por distinto modo

La madre reposa con sueiío de piedra.
La muchacha medra.
Y por siembras y apriscos divaga
con su padre, que duda de serlo;
y el infame la injuria y estraga;
y 1a triste se obstina en quererlo.
Llena está de pasión y de bruma,
tiene ley en su tor¡)e atavismo,
y es al cierzo del mal una pluma ....
¡Oh pobreza! ¡Oh incuria! ¡Oh abismo!

pueden sólo flotar en la marea
del objeto y del sér. Dios sobre todo
y sobre todo lo demás, la idea.

Vestida con sucios jirones de paiío,
desca1za y un lirio en ]a greña,
la pastora gentil y risueña
camina detrás del rebaño.

Hay en tus rasgos acritud y alteza,
orgullo encrudecido en un arcano;
y resulto en mi prez un vil gusano
que a un astro empina la bestial cabeza!

Radioso y jovial firmamento.
Zarcos fondos, con blondos celajes
como espumas y nieves al viento
esparcidos en copos y encajes.

Quiero pugnar con el amor ;-y en vano
mi voluntad se agita y endereza
como la grama tras el pie tirano;

Y en la excelsa y magnifica fiesta,
y cual macula errante y funesta,
un vil zopilote resbala
tendida inmóvil el ala. _

(Lascas)
A TI

Portas al cuello la gentil nobleza
del heraldico lirio; y en la mano
el puro corte del cincel pagano;
y en ]os ojos abismos de belleza!

Humillas TI?i elación y mi fiereza;
y resulto en mi prez un vil gusano
que a un astro empina la bestial cabeza!
(Lascas.-Xalapa, el 25 de mayo de 1,901)

Armas y Letras + Pág. 7

•

�La Universidad ....
(Viene de la Pág. 6)
sumt1s", gozándose mientras la edad
lo permitía, porque como la canción
misma proclamaba " post iucundam
iuvenlulem nos hábebit humus" ya que
pronto llega la que arrebata y no perdona. Por eso había que clamar:
"l' ivant omnes vfrgines graciles, {Ormosae,

vivanl

et

mulieres

lenerae,

amebilis, bonae, laboriosae"; y una
vez lanzados estos vivas a las damas
-la caballerosidad manda venerarlas

antes que a otro alguno- , sobraban
vivas para sí mismos y para los maestros, sin olvidar los votos a la "patriae

•

'

1

.1

prosperitas", al caudillo que la rige y
a la "Maecenatum charitas quae 110s
hic p1·otegit".
Y, en verdad, eran dignos de loa los
mecenas que, aparte de fundar Universidades y Colegios para escolares
pobres, establecieron aquellas reglas
para cuidar su bien en cuanto a pupilaes y albergues, dotándoles de hospital gratuito si enfermaban, y otorgándoles derecho a no sufrir ingerencia
dt alguaciles y justicias dentro del reducto del Claustro.
En todo lo demás, broma y humor
condimentaban la diaria salsa de la vida escolar, y había burlas y gracias
consabidas, como aquellas que en toda
Salamanca se hacían en torno a ceiegiales y frailes diciendo que babia pájaros de todos los colores, como luego se explanaba llamando golondrinos
y tordos a dominicos y jerónimos, respectivamente, por el color del hábito;
o pardales y grullos a los frailes franciscos y bernardos. Y ya es sabida la
juerga de Jas novatadas, como aquellas
de Alcalá que conoció Quevedo, y cómo la patente de nuevo colegial se pagaba con un módico convite que el recipientario costeaba a los viejos tunantes, a no ser que prefiriese ahorrar
aquellos reales y encastillarse en altivez, con lo que se convertía en cabeza
de turco de las bromas sufriendo la
asechanza de los veteranos, ha'sta que
naciera entre todos la camaradería indispensable para pasar por los mismos
trances escolares con ánimo común y
familiar.
Y una vez que todos se habían hermanado, podía ser peligrpso desafiar
las iras de la comunidad estudiantil,
corno pudieron comprobar en Alcalá
los pajes y otras gentes del séquito del
propio rey Fernando, que pretendieron burlarse de los estudiantes con
malas agudezas, y les salió la criada
respondona: porque los escolares la
emprendieron a linternazos con las
gentes del augusto monarca, y tanto
fué -el tumulto que hubo de mediar
Cisneros ante la Majestad de Fernando; y quizá este león, que ya iba para
viejo - sesenta y dos años contaba entonces- , se gozó en su interior al ver
el irupctu altivo de la muchachada que
mañana sostendría el reino llevando
sus cosas adelante. Que los estudiantes tenían bien caliente la sangre, era
cosa de todos conocida, y harto trabajo costó babituarlos a no llevar armas prendidas en el cinturón, pues
esta era siempre la pasión de aquellos
mozos. Y aun sin armas, sólo con sus
puños, hubo vez que tuvieron en vilo
a la ciudad si por ventura la autoridad se revestía de imprudente dureza
olvidando que a pechos juveniles sólo
se les gana y domina con generoso
proceder.
Pero era más frecuente el sano regocijo, y no andaban remisos en buscar¡., aquellos escolares. Aparte de otras
fiestas rituales, la de San Martín era
de las más sonadas entre los salmanticenses, pues en esa coyuntura era

elegido el Rector por ]os consiliario:-;
que tenían representación de las v;l
rias regiones. Al electo se les hacían
los honores y consideraciones pertinentes, con ceremonial y procesión,
cortejo de ·escolares que en la Plaza
)layor aclamaban al nuevo Rector, y
el inevitable jolgorio en cada uno ¡:le
los gremios regionales -riojanos, vascos, andaluces, extremeños, navarros,
que durante todo el clia campaban a
sus anchas, entre cantos y bromas, por
pJazas y callejas. Y cosa parecida era
aquel otro festejo académico con que
se celebraban las colaciones del grado
de Doctor: _p ara estas ocasiones se
guardaba la más alta pompa: la comitiva que se dirigía desde Paraninfo de
la Universidad, donde el examen se
verificaba, hasta la Catedral, era un
espectáculo fastuoso. Toda la ciudad
lo veía embelesada: unos músicos
abrían el camino, seguidos de alguaciles endomingados que daban guardia
al Rector, rodeado de reyes ele armas
y profesores, todos engalanados y ostentando cada cual en la maceta los
colores simbólicos de sus disciplinas;
azul los maestros en artes, blanca los
teólogos, los galenos amarilla, los canonistas verde, roja los legistas. El
eje de la comitiva habla de ser, naturalmente, el doctorado, que a caballo,
con daga y espada, hacía su pasada
triunfal, porque la sazón de Doctor
tuviera un cierto sabor y simbolismo
de caballería, de milicia y de hombría.
Por fin, en la Catedral, era sancionada su nupcia con la sabiduria otorgándosele la triple insignia: birrete, libro y áureo anillo, como unción de la
cabeza, el corazón y la mano diestra.
Tales eran los festejos que tocaban
a la parle académica; pero, además de
esto, Salamanca es una región bien
abastada de toros bravos. En buena
lógica ello demostraba, aunque el Estagirita lo ignorase, que era fuerza no
desdeñar la ocasión de lidiarlos en
aquellas fiestas, que con tales corridas
podrían resultar y resultaban más
completas, alegres y extensivas al vulgo de estudiantes y de ciudadanos. Y
era una gloria ver en la Plaza Mayor
salmanticense aquellas tardes de sol
dorando las fachadas y aquel color y
movimiento transfigurados por la luz;
los balcones engalanados con paños
y con damas, y allá en el central,
los doctorandos presidiendo la fiesta.
Más que capeas eran corridas de rejón, lo cual no arguye que se alancease al toro solamente corriéndole a
caballo, pues siempre había mocicos
navarros y castellanos que tenían a
gala esperar a píe firme al morillo, rejón en mano y bien templado el ánimo, decididos a pechar con todo riesgo a cambio de que la bella que les
había conferido su divisa fuera honrada ,•aliente y diestramente y aceptase el obsequio del galán.
Y esta era la vida de aquellos escolare_s, allá por los años de mil quinientos; cuando España andaba atareada en cristianar el nuevo mundo y
retener en el viejo la antigua fe.
Con tal género de vida y enseñanza
nutrieron mente y corazón aquellos
varones, propios orífices de dos Siglos
de Oro, cuyos nombres son tantos cine
sólo con ellos se teje la historia del
espíritu español, y tan gloriosos que
forman la corona imperial de un pueblo entero. En esos claustros y colegios pasaron los años mejores de su
vida los ingenios preclaros y los santos admirables, y luego, en el curso
de su trabajo, desde las más alejadas
esquinas del mundo, recordaban con
amor los años pasados en la escolanía,
con sus asperezas y sus regocijos. Así
escribía en años ya maduros Mateo
Alemán, uno de tantos antiguos escolares de Alcalá que se hicieron tan famosos en las letras como en al liza ele

la Y ida: ;&lt;¿Dónde se goza mayor libertad y quién vive tan sosegadamente
como los estudiantes? Si se quiere dar
una música, salir a rotular o dar una
malraca o levantar en los aires una
guerrilla por sólo antojo, sin otra ra.:ón o fu11damento, ¿quién, dónde o cómo se hace hoy en el mundo como en
las escuelas de Alcalá? ¿Dónde tan floridos ingenios en al'les, medicina y
tcologia? ¿Dónde se halla un semejante concurrir en las artes los estudiantes, que, siendo amigos y llermanos, como si fueran fronteros, están
siempre los unos conll'a los otros en.
el ejel"cicio de las letras? ¿Dónde tantos y tan buenos amigos? ¿Dónde tan
buen il'alo, tanta disciplina en la música, en las armas, en danzar y correr,
sallar y tirar la barra haciendo los ingenios hábiles y los cuerpos ágiles?
¿Dónde concul'ren juntas tantas cosas
buenas, con clemencia de cielo y provisión de sllelo? ¡Oh madre Alcalá,
qué diré de ti qlle satisfaga o cómo para no agraviarte callaré, que no puedo!
No · agraviaron aquellos hijos a la
Universidad alma mater de España, y
bien por el contrario la encumbraron
corno a tal madre y nutricia, publicando por el mundo su enseñanza y
ejemplo, ~scalando los más altos peldaños de la santidad y de las letras,
como hicieron Juan de ;.vna, Tomás
de Villanueva o Ignacio de Loyola, como hicieron Lope, Calderón o Quevedo, hermanos todos en una misma fe
y amor, hijos legítimo de una Universidad que para alcanzar la más alta
gloria del servicio sólo necesitó cumplir el simple mandamiento de la autenticidad. Ser ella misma lo que era
el pueblo hispano.
P. E.

Alas Casas Editoriales
y a los SeñoresDistribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Pub] icaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales! universitarias, académicas,
atencistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletin arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a·
tono con la moderna interpretación
del pensamiento cientifico, literario o
artistico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:

"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.

Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurreeoechea

Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que antece•
den la resolución de una urgencia in•
hcrcnte a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

Enrique Martínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martínez

DEPARTAMENTO DE ACCION

Director

SOCIAL UNIVERSITARIA

Lic. Fidencio de la Fuente

SECCION EDITORIAL

Oficinas

PUBLICACIONES PERIODICAS

Wásbington y Colegio Civil

Armas y Letras.-Boletin mensual de
la Universidad. Se reparte por canje a las Instituciones de Cultura, Y
libremente a quien la solicite.

Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON

Uniuersidad.-Rev i sta. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

Armas y l:etras + Pág. 8

Para la adquisición de obras de venta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, N~evo León, México.

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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1953, Año 10, No 12, Diciembre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año X

No. 10

Octubre de 1953

Scienliarum Studium (}eneraÍe NOTAS

Sobre la Universidad Mexicana,
Reflejo de la Salmantina
F. M. Z.

Sabido se tiene en demasía que la actual Universidad Nacional de México, arranca de los reiterados empeños que las Auto•
ridades civiles y eclesiásticas de la Colonia, desde los primeros
años de su gubernatura y hasta los años anteriores a la fundación de esta Casa de Estudios pusieron cerca de la Corona espa•
ñola para establecer en Nueva España un Estudio de todas las
ciencias.

,

, ¡,,_ 1937 ;·· ex.. R ector de la prócer y secular
Don Miguel de U11am11110, ( 1~6
. _, Univer$idad de Salamanca

Por espacio de décadas fué Toledo, la ciudad i~perial de la
monarquía visigoda, el meridiano de la culturá occ1d.ental.
Bajo el rein~do del sapiente Y batallador hijo de San ~e~nan.
do , e l t ey Don Alfonsp X, apodado
. . el
, Sabio, l elf..conoc1m1ento
.
'"'od, '
¡ ' b ·t de· su. Cctncilleria, con ef e d'd
1cat concierto
,,, 7 ero., en. e am I o. •
P
,
·
·
•
,
, , . ,· . • ·
· r
'
un I os en rosde Pensadores cristianos, arabes Y 1udws, con h b
·
·
· · ' d e los om res ·
Peras academias dignas
dé lá ·memordcwn
.

(Pasa a la .Pág:;'. SJ

~~

·

Con efecto, desde 1526 el Oidor Gil
de Albornoz expresaba al Emperador
Carlos V: "Para que los hijos de los
caciques y señores, muy poderoso señor, se instruyan en la fe hay necesidad nos mande V. M. se haga un colegio donde les muestren a leer Gramática y Filosofía." Simultáneamente
el mitrado y fraile francisco Don Juan
de Zumárraga instruía a sus procuradores ante el Concilio provincial para
que se solicitara del Monarca "mande
en todo caso establecer y fundar en esta
gran ciudad de México, una Universidad en que se lean todas las faculfades que se suelen leer y en~eñar en
las otras Universidades, y sobre .todo
Artes y Teología pues de ello hay m&amp;s
necesidad."
De igual manera, Como consta en ]a
Crónica de la Real y Pontificia Universidad de México escrita en el siglo
Xl'lll por el bachiller Cristóbal de la
Plaza y Jaén, el primer virrey de Nueva España Don Antonio de Mendoza
proponía "que se funde Universidad
en donde los naturales y Iqs iiijos Q~
españoles fueren industriados en las
cosas de nuestra santa fe católica y en
las demás facultades .... , y que entE;!ndiendo lo que importaba . había señalado personas en íodas las facultades
para que, desde lueg9 leyesen lecciones con esperanza que les puso que se
había de fundar y criar eµ ésta UniYersidad con sus cátedras -y que para
principio de ellas había dolado señálado por propios unas estancias suyas
con propios ganados."
En obsequio de estos ocur;sos de
Don Antonio de Mendoza y del religioso franciscano el Rey Prudente expíclió Cédula Real, datada en la dudad de Toro el 2f de septiemJ¡r~ de
1551, por la que mandaba quedase
fundada en la sede de Virreinato "un
-estudio y Ünivélsidad de todas cien-

cias donde los naturales y los hijos de
los españoles fuesen industriados en
las cosas de nuestra santa fe católíca
y en las demás facultades y les concecediésemos los privilegios y franquicias y libertades que así tiene el estu
dio y Universidad de la ciudad de Salamanca con las lilllitaciones que fué
semos servidos", ordenando que, de
las cajas de la Ral Audiencia se le diesen dos mil pesos de oro de minas
anuales para su sustentación.
Las franquicias que la equiparaban
al Estudio salmantino, según dicen las
Actas del Cabildo de la Ciudad de México, correspondientes a las sesiones
del 29 de abril de 1562 y 1563, fueron
publicadas a pregón por Joan Ortiz el
martes 13 de abril del año últimamente mencionado. La Cédula respectiva
concedía "que ahora y de aqui en ade
lante, todas las..pei-sonas que en la dicha Universidad se graduaren gocen
en las nuestras Indias, islas y tierra
firme del mar océano, de las Jiberta
des y franquezas de que gozan éll estos reinos los que se graduaren en el
estudio y Universidad de Salamanca,
asi en lo de no pechar coco en todo
lo demás."
A la asignación que para su mantenimiento había concedido el Monarca
para su fundación ha de agregarse en
1570 un nuevo subsidio de quinientos
pesos de oro de minas; además, se le
concedió a la neonata Casa de Estudios el uso de las armas de Castilla y
León, para su escudo.
Más adelante, hacia 1597 el Ponlifice Clemente VII la declaró pontifi~ia
teniendo así reconocimiento canónico
los grados que se otorgaran por sus
autoridades. El Maestrescuela osten·larfa la representación papal y conferiri°a' los grados en la Santa Iglesia
4

4

4

4

(Pasa a la Pág. 2)

....

1

1

�cia del Rector y Maestrescuela. Vi. Que
el Rector y ~laestrescuela se conviden.
VII. De la elección de Diputados. VIII.
De la elección de primicerio. IX. De
los claustros. X. Que no se congregue
Claustro sino en Juputado. XL De las
lecturas de Cánones y Leyes. XII. De
las lecturas de Teología. XIII. De los
lectores de Medicina. XIV. De los lectores de las dos Cátedras propiamente de Gramática. XV. De las que ha
ele leer el catedrático de Retórica.
XVI. De las que ha de leer el catedrático de Lengua. XVII. De la cátedra de
Canto. XVIII. De las que de leer el caÍedrático de Matemáticas y Astrología.
XIX. De los catedráticos de propiedad
y regentes de Artes. XX. De las cátedras de griego y sus lecturas. XXI.
Cómo han de leer los lectores y en
qué días y cómo han de oir los oyentes. XXII. De las visitas que ha de
hacer el Rector y los lectores. XXIII.
De las disputas en común y en particular de las de Cánones y Leyes.
XXIV. De los bedeles ele las disputas.
XXV. De las disputas en Teología.
XXVI. De las disputas en Medicina.
XXVII. De los exámenes que se han de
hacer ele los que pasan de Gramática
a otra Facultad. XXVIII. De los cursos, probanzas y exámenes que se han
ele hacer pata los grados de bachilleres en todas las Facultades. XXIX. Que
los grados de esta Universidad se prefieran a otras. XXX. De la manera de
dar el grado del bachilleramiento.
XXXI. De las repeticiones. XXXII. De
]os grados de licenciamientos. XXXIII.
De la provición de las cátedras.
XXXIV. Del valor de los votos. XXXV.
Del modo d'e regular de los. rntos
XXXVI. Por qué tiempo deben ser proveidas las cátedras. XXXVII. Que los

.VT.OSH ·
HOSPORL
!\iÍV.tRS ~. ." ·

¡

rr_

que llevaren cátedras no las pueden
regocijar de noche ni dar colaciones.
XXXVIII. De los derechos del Rector,
consiliarios y el bedel y escribano en
la provisión de cátedras. XXXIX. De
los dineros que han de pagar al arca
los que llevan cátedras proveyéndose
por votos. XL. De lo que han de pagar no tomando votos. XLI. De los salarios que han de haber los catedráticos de las cátedras que no son de
propiedad. XLII. Del residuo que han
de haber los catedritlicos muriendo.
XLIII. De las repeticiones que han de
hacer los doctores y catedráticos de
propiedad. XLIV. De la matricula y
desde cuando se han de contar los cursos a los estudiantes. XLV. De los dineros que han de pagar los que se matriculan. XLVI. De la opción que tienen los catedráticos en los generales
y en las cátedras que vacan. XLYII .. De
la ausencia de los catedráticos. XL VIII.
Del Hacedor y Administrador y Arca
de la Universidad. XLIX. Del Síndico.
L. De las cuentas y hacienda de la
Universidad y personas que s~ han de
hallar en ellas. LI. Del prestar de los
dineros del Arca de la Universidad y
cómo se entregan las prendas a su dueño. LII. De la capilla del estudio y misas y fiestas qeu se han de cefebrar
en ella y de las honras de los difuntos y de los ornamentos de Ja capilla.
LIII. Del hospital del estudio y de los
pobres que han de haber en él. LIV.
Del Visitador de las obras y de los
materiales que para ellas hubiere. LV.
De los bedeles y librería. LVI. Del escribano del Claustro y ele lo que ha
de hacer y los derechos que ha de llevar y de la guarda de registros. LVII.
Del ~laestro de Ceremonias y de Jo

El Espíritu del Adolescente en
Relación con la Realidad Ambiente ·
Salvador M. LIMA,
Profesor extraordinario de la Escuela
de Verano de la Universidad de
Nuevo León.

El espíritu en la adolescencia y en los años inmediatamente
subsecuentes a ella, es revolucionario, porque resulta de que los
adolescentes atraviesan la edad en la que hacen --espiritualmente, y cada uno a su modo- suyo el mundo, con lo cual, en pen•
samiento lo rehacen según los modelos que ellos mismos se forjan; comparan su propia familia con las otras familias que van
conociendo; sus maestros con otros maestros; con instituciones
. extranjeras y con otros países, las suyas y su país; confrontan los
criterios y las normas que les han enseñado o que han visto prac•
ticar en su casa, con los que nuevamente conocen y que ven en la
calle, en el teatro, los periódicos, las pinturas y los libros, y razo•
nan más o me_nos atinadamente sobre todo ello. Por _eso, y por•
que comúnmente no la entienden son, en general, enemigos de
la tradición y amigos de las novedades ( a menudo con pasión
violenta) que los hace rudamente injustos. Ser conservadores les
parece, en consecuencia, ( salvo en rarísimos casos) absurdo.

(Pasa a la Pág. 8)

¡.

I,

Estatutos de la U11iuersidad de Salama11ca

Notas Sobre • • •
(Viene de la Pág. 1)

Cancelario el Doctor Gómez de Santillana. Figuraron como :Maestros en Ja
Ciencia teológica el docto Fray Alonso de la Veracruz y Don Juan Negrete, Maestro en Artes de Ja Universidad
ele Paris y Arcediano de la Catedral
:\fetropolitana; Fray Pedro Peña, de
Prima de Teología; el licenciado Pedro de :Morones, de Prima de Cánones; el doctor Bartolomé Melgarejo, íle
Cánones; el canónigo Juan García, de
Artes; el Jicenciado Bartolomé Frias
de Albornoz, de Instituta; el doctor
Bias de Bustamante, ele Prima de Gramática; el licenciado· Francisco Cervantes de Salaz ar, de Retórica y Diegú Martínez, de Gramática.
De acuerdo con las leyes y reglamentaciones de la Universidad mater
- la salmantina -, por lo que se refiere a los privilegios, el fuero universitario concedía al Rector la autorización para conocer y juzgar todos los
delitos o asuntos criminales que se
perpetraran dentro del ámbito de la
Casa de Estudios en tanto no ameritaran "penas de efusión de sangre o mutilaciones de miembros u otra corporal". De esta suerte, la Universidad
mantenía sus propios calabozos.
Las Constituciones o Estatutos que
gobernaron a la Universidad desd"e su
fundación fueron formados por el Virrey y la Real Audiencia, modificando
un tanto las prescripciones salmanti11as.
Los Estatutos de Salamanca constaban, por entonces, de los siguientes títulos: I. De la elección del Rector. JI.
De la elección de Consiliarios. III. Del
juramento que Rector y consiliarios y
escribanos han de hacer. IV. Por qué
orden se han de asentar los consiliarios en el Claustro. V. De la Audien-

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W~I• '

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:

Catedral, teniendo a ]a vez el carácter · de Canciller o Conciliario.
El 25 de enero de 1553 fueron inauguradas con toda la pompa tradicional
de las Universidades españolas las
lecciones universitarias poniéndose a
la nueva Casa de Estudios bajo el patronato de San Pedro, por recordarse
en es·e día su conversión.
En la Crónica de la Orden de Sa11
Agustín en las Provincias de la Nueva
España, publicada en 1624 por Juan
de Grijalva, se asienta que "en esa fecha don Luis de Velasco convocó a
los Oidores y a todos los hombres que
había en ese reino en la Iglesia de
San Pedro en donde se cantó misa del
Espíritu Santo" y de allí partió la procesión para las escuelas. Las lecturas
se hafían en el solar que había sido
de Doña Catalina de Montejo.
. Los cursos se iniciaron, ciertamente, el 3 de junio del propio año del
53, con la presencia del Virrey Don
Luis de Velasco, de los señores Oidores, de la membrecía de los Cabildos
civil y ec1csiástico y de las personas
más acreditadas de la capital del Virreinato. El Maestro Cervantes de Salazar, autor de los célebres Diálogos
sobre la Universidad y la ciudad de
México, pronunció una oración latina
de a,dmirable grandilocuencia.
El primer _Claustro se celebró el 21
de julio del mencionado año del 53,
en la Real Audiencia. El primer Rector de la flamante Universidad fué
el Doctor Don Antonio Rodríguez
de Quesada y primer Maestrecuela o

l

Una pági11a de los Estatutos salmantinos

Armas y Letras + Pág. 2

La adolescencia es la edad en la que
nadie quiere quedarse atrás o inmóvil;
en la que todos pretenden ir adelante.
Es la edad del progreso en la que cada
cual ansía reformarse a sí mismo para
progresar, y reformar el mundo para
que el mundo progrese.
En gran parte, tal actitud es buena;
porque esa actitud existe, el progreso
se ha iniciado; toda fuerza histórica
de grande eficacia tiene que ser, a un
tiempo, conservadora y revolucionaria; cuando en efecto sólo es revolucionaria, no crea, destruye, cortando
y despedazando las raíces del árbol de
la historia, lo hecha abajo, cortando
el rio de la vida de los pueblos, lo
ar ranca .a sus fuentes, lo empobrece y
lü mata; cuando sólo es conservadora,
lo inmoviliza y la inmovilidad es tam•
bién la muerte. Aun en un simple organismo molecular necesitase el armo•
nioso concurso del núcleo, que pre•
serve la identidad de la célula, y del
citoplasma que extiende en todas las
direcciones sus actividades. Precisa
juntar los dos factores de la vida en
marcha: el conservador y el modifica•
dor, y esto no puede hacerse sino entregando a los jóvenes la antorcha que
los siglos han encendido, y que toca
a los jóvenes llevar adelante, avivando, (sin apagarla) su llama. Fuerza es
que para eso los educadores todos,
maestros y pdarcs de familia, se empeñen en mantener su permeabilidad
psíquica que les permita conserYar la
juventud espiritual; y que así renue•
ven y rejuvenezcan perennemente su
alma, para que puedan entender a los
adolescentes, y siendo entendidos a su
vez y amados por éstos, que los unos
con los otros, cooperen. Sólo asi puede lograrse formar aquella "conciencia histórica" que necesita conquistar
el hombre para salir de la angustia de
su individualidad, y respirar el aire
libre ele la solidaridad humana.
La cooperación espiritual íntima
que el perfecto desarrollo de la humanidad requiere, y que es la base de la
verdadera libertad y la condición del
progreso moral, tiene que afrontar, no
obstante, dificultades de diversos órdenes, para que se realice en los adolescentes; unas se vencen al cabo, Y
Por lo común pronto; de ellas, la mayor es el aturdimiento natural de los
adolescentes en que para ellos hay aún
dos mundos: el mundo superficial Y
de plena libertad de al imaginación
-que es como libre mundo del juego
de los niños, para vivir en el cual llegan a veces los adolescentes a la faJ.

sedad, a la hipocresía y aun al crimen- y el serio mundo de los adultos
en el que todo se somete al áspero rigor de las realidades ambientes; pero
el pensar lógico, a cada instante más
fuerte, hace distinguir cada vez mejor
ambos mundos, y lleva a los adolescentes a jerarquizarlos, poniendo al
fin en primer término el mundo de las
realida,des, aunque siempre, y por for•
tuna para ellos mismos y para el progreso, con la propensión a supeditar
todo a algún ideal.
A la hora de la adolescencia, el instinto autoasertivo crece dominándolo,
haciéndolo suyo, sintiéndolo suyo, sintiéndolo como cosa de la conciencia
misma y entra entonces a ella, todo
despedazado y produce en ella la impresión de que la inunda una infinita
riqueza, cegadora y deslumbrante. El
estado del alma es entonces sobremanera paradógico, egoísta, egocéntrico
y a la vez juntamente altruista -excentrico-y.
Cuan grandes son para la mirada
del adolescente el aire, la montaña, el
bosque, el cielo, ¡ cómo brilla la luz!,
¡cómo rutilan los astros en la senda
profunda de los espacios infinitos!, ¡y
cómo la naturaleza toda está a la vez
allá, afuera, en el tumbo de la catarata, en el rodar del trueno, en la larga
y solemne salmodia del mar, y se
'adentra en el alma que se siente, a si
propfa, en comunión con todo!
Juntos el instinto inquisitiYo y los
dt autoaserción en forma de ensanchamiento y exteriorizamiento psíquico y de adentramiento y esjmismamiento en la conciencia, con un descubrir y un adueñar espiritual constante, de todo Jo que entra en el horizonte del alma, impulsar al ansia de
]a aventura; no sólo a caminar y a
viajar, sino ir a reuniones, saraos a
otros círculos, "a escaparse de la monotonía de la vida diaria" a leer noYelas y - con secreta fruición y temor, o altanera suficiencia- libros
vedados; a buscar cosas de cuento,
color y belleza; o cosas reales -agregaríamos nosotros- crudas y positivas; pero cómo las busca quien se
siente señor de ellas, y va a dominarlas y verlas de arriba a abajo, hechas
suyas. Cosas de cuento, color y belfeza, los adolescentes tienen hambre de
todo eso; "dadles viejos cacharros, esmaltes de colores y pinceles, y veréis
cómo se absorben encantadas en el
placer de dar a esos cacharros, nueva
y luminosa vida. Enseñadles a dibujar
· Ya bordar con sedas de colores, y os

Armas

y

sorprenderá el interés con que cubren
de bordados sus vestidos y sus muebles, símbolo a menudo, de su espirito. Tienen en cambio repulsión por Jo
gris, por lo neutro, por lo pardo, por
lo monótono que, lo mismo que a los
adolescentes, las hace huir y les pro- .
voca tedio. Por eso no gustan de las
calles angostas y obscuras, Y en cambio las atraen los espacios abiertos; no
sólo por otras razones, sino también
por éstas: los escaparates, las tiendas,
los cines".
En su propio cuerpo, ellos y ellas
avivan el sentimiento de su yo que se
exalta; si hoy muchas mujeres se pintan y si tantas se han enjoyado siempr;, cs, en gran parte, por la razón
anterior; análogo origen tienen en muchos casos el tatuaje, porque en verse
y adornarse se recrean.
Manifiéstase también éste durante la
adolescencia, en la propensión a hablar solo, a cantar, tararear, silbar y
bailar, o hacer expansivos movimientos de bienestar, cuando bajo ]as miradas de otro no se siente el que hace
todo esto.
El propio instinto esplende en el
placer de bailar con otras personas,
en la marcha rápida, en los veloces y
bruscos movimientos, y en las actividades todas, como se expresa también
en ]a música y las bellas artes. Vastísimo campo que observar pueden tener en los adolescentes, los educadores para contribuir a afinarlo, ensancharlo, hacerle perder su pristina rudeza y ennoblecerlo.
Hay en el adolescente, pero más ,•isible a menudo que en las edades posteriores, "una expresión simultánea
del cuerpo y del ab)la" y que es característica de la adolescencia; una
avidez por ensanchar y profundizar la
vida, que se traiciona aun en la propensión a bautizar las cosas más comunes, dándoles nombres pomposos o
extraños; y en el placer de encontrar
inagotable el mundo, como se siente a
si propio el adolescente.
El instinto autoasertivo se manifiesta enérgicamente en la forma franca
de instinto de imposición, sobre todo
en· los adolescentes, extravertidos, respecto de los cuales son por completo
exactas, las palabras siguientes: "En
primer lugar señalado cómo una propensión general de la humanidad toda, una especie de perpetuo y desasosegado deseo de poder, por poder, que
no acaba sino con la muerte". Este
instinto, en su aspecto más radical y
resucito, explica que Maquiavelo haya
dicho que "es de afirmarse en general
de todos los hombres que son desagradecidos, mudables, falsos, cobardes, codiciosos, y, tan largo tiempo
como otro tiene éxito, enteramente de
ese otro"; pero la verdad es que convirtieron verdades ciertas, en gran número de casos, en generalizacío'nes excesivas, y, sobre todo que hicieron,
de una posibilidad latente en todos los
hombres, una incesante realidad que,
por fortuna, no existe en el grado en
que ellos la describieron.
La atracción a la aventura, parece
ser aún más fuerte en la adolescencia.
Muchos adolescentes jóvenes sienten
que su vida en el hogar es estrecha y
que la existencia diaria es demasiado monótona. Ansían cambiar de ambiente, para ser más desarrollados,
mas independientes y más autoasertivos, y más maduros que antes; muchos de ellos abandonan sus hogares
y se unen, por lazos más o menos prolongados, al ejército de. los trotamundos, poseídos del impulso hacia la vida errante. Es probable que la mayo.
ria de los ,•arones y una incierta cantidad de las adolescentes sienta, en algun.as épocas, un deseo vehemente de
errar, de ver y conocer otros lugares,
de ponerse en marcha. La pasión de
0

Letras + Pág. 3

viaJar no está, sin embargo, limitada
a los adolescentes, domina también a
los mayores y aun aquellos que no
han entrado todavía en la adolescencia. El desarrollo encierra un conflic•
to de intereses y deseos. Hay otros inttrcseS que chocan con el espíritu de
aventura; la sociedad ejerce presión
sobre el individlio, por medio de sus
usos y sus costumbres, de sus normas
y de su modo de ver las cosas, en suma, por su organización de las con•
diciones de la vida, de modo que, normalmente, el espíritu de ave~tura se
limita a llenar su función aprobada
por la sociedad én la existencia de los
individuos. En algunas personas, estas tendencias son tan potentes que
nunca llegan a ser dominadas por las
convenciones y otros intereses, y como resultado t~nemos los adultos vagabundos, los trotamundos y los erráticos de todas clases.
Los campamentos, las caminatas y
otras actividades similares cuentan
con el entusiasmo de ]a mayoría de los
adolescentes hasta la edad adulta. Los
intereses más importantes derivan, en
parte, el amor a la naturaleza, en parte del gregorismo y de otras tendencias sociales y en parte del amor a la
aventura. Además proporciona a los
adolescentes que vi ven en las ciudades, una oportunidad para escapar áel
confinamiento de la artificia1idad, de
]a monotonía, sordidez y fastidio, y de
la acción coercitiva de la vida urbana.
La pa'r ticipación en estas actividades
ha aumentado enormemente en la década pasada, con un ritmo mucho más
rápido que el del desarrollo de nuestras ciudades y ele nuestros pueblos.
Indudablemente, esto se debe en parte
al carácter monótono, poco interesante del trabajo en la industria muy especiaJizada, asi como a las comodida•
des y al mayor número de horas libres que el aumento de la producción
ha dejado como saldo favorable.
Los incesantes desequilibrios de la
adolescencia, los fuertes choques emotivos y las readaptaciones que son
consecuencia de los mismos y de la
tendencia constructiva, sintética y armonizante que en cada individuo existe, originan bruscas oscilaciones de
agrado y de desagrado. Ni aquél ni
éste experimentamos marcadamente,
si nuestras inclinaciones e instintos se
satisfacen de una manera automática;
y si las tendencias, las necesidades, los
instintos de un modo perfecto y sin dificultad terminan en actos, son para
nosotros casi inconscientes, apenas los
percibimos; pero si se encuentran "li•
geramente contrariados", logran, sin
obstáculos demasiado temibles, su satisfacción, provocan una impresión de
placer en tanto que "contrariados
fuertemente, y tendiendo hacia un
funcionamiento menos armonioso, es
dolor lo que ocasionan".
Por otra parte, la oposición que se
encuentra en el desarrollo de un impulso, engendra la cólera que acompafia, a la lucha para vencer la resistencia o bien el miedo, si presintiendo la
derrota, se huye y este cuadrilátero
fundamental de emociones, de agrado
y desagrado, cólera y miedo, reacciona sin cesar sobre si mismo, a la vez
que se producen agitaciones de actividades de los sistemas viscerales,
cambios vaso-motores y modificaciones ·de metabolismo de las glándulas
de secreción intet'na que, por su parte
también, determinan en al conciencia
un profundo razonamiento.
Natura) pues, que en la adolescencia se pase a menudo del dolor al placer y viceversa, y de la cólera al miedo o de éste a aquella, y que, después
de cada choque emocional y de cada
nueva adaptación, se llegue a tener
(Pasa a la Pág. 6)

j

1

�DEL

,Fachada de la Universidad de Salamanca

Lá ilustre y tradicional Universidad de Salamanca, fundada
en el Medioevo español por el Poder Real y acrecida en los siglos
de Oro por los más esclarecidos maestros del saber hispánico,
que irradiaron sus experiencias enriqueciendo al Humanismo re•
nacentista, llega en estos precisos días otoñales a la celebración
de su séptimo cumplesiglos, aureolada de leyenda, henchida de
gloria secular, rodeada de la múltiple consideración que las Universidades del mundo le consagran, como a la más célebre, aca•
so, del Renacimiento, rectora, en mucho, de la política imperial
española, baluarte de la Contrarreforma, hóntanar y seminario
de historiadores, teólogos tridentinos, poetas líricos e ingenios
laicos.
En este venerable Centro Docente
todo es acreedor de meditación y estudio; todo avasalla y atrae las ajenas
miradas, transportando la mente a
épocas pretéritas.... Sus bellísimas y
elegantes vestiduras, su fachada plateresca, rica en su género y en toda
clase de detalles, las antiguas aulas
con sus altos púlpitos y sus bancos
carcomidos, el primitivo claustro lleno de inscripciones latinas, la capilla,
lo librería, los artesonados, las ver]as,
los escudos, las bajorelieves: todo evoca un pasado que ciega con su esplendor al hombre moderno de las
Universidades, que ha recogido, en
parte, dorados frutos de aquellas edades,
Es incuestionable que la Universidad de Salamanca tuvo su nacimiento
en la Edad Media española, mas no
pude fijarse con certeza la fecha de su
fundación, por no haber documento
alguno que lo atestigue.
En las postrimerías del siglo XII Alfonso IX de León estableció en Salamanca un centro de enseñanza sobre
la base de los estudios eclesiásticos
que se prodigaban en la Catedral, y

acaso fué creado este estudio en emulación a la Universidad de Palencia,
que ya decaía por falta de sustentación económica.
Una inscripción redactada por Fernán Pérez de Oliva, a la que al parecer, no se concede mucho crédito, por
la posterioridad de su redacción dice
así:
ANNO DOMINI M, C. C.
Alphonsus VIII Castellae Rex Palentiae Universitatem erexit cujus aemulatione Alphonsus IX Legionis Rex
Salmanticae itidem Academiam constituit: illa defecit, deficientibus stipendiis: haec vero in dies flourit,
!avente prccipue Alphonso Rege X a
quo accitis hujus Academiae viris, et
patriae leges et astronomias fabulae
demum conditae.
EN EL AÑO DEL SE:-íOR 1,200.
"Alfonso VIII Rey de Castilla erigió
a la Universidad de Palencia y su
émuio Alfonso IX Rey de León fundó
al mismo tiempo la Academia de Salamanca: aquélla vino a faltar por esca-

Armas

y

sez de recursos, ésta floreció cada vez
más, ~specialmente bajo la protección
de Alfonso X, el cual auxiliado por los
varones de esta Academia dió leyes
para su patria y formó las Tablas Astronómicas."
La Universidad de Salamanca no
fué, en manera alguna, una continua~
ción del Estudio palentino, sino una
creación, a·nterior, particularmente in~
dependiente, como consta del discurso
histórico de Don Pedro Chacón, cuando expresa: Hy porque los que hasta
aquí han escrito lás cosas de España,
por no haber visto las cosas de esta
Universidad, tienen creído que fué
transladada aquí de Palencia, será
bien desengañar de ello al principio,
y mostrar cómo entrambas se hicieron
juntas, una en el reino de León y otra
en Castilla, aunque algunos tiempos
después la Universidad de Salamanca,
como la vaca gorda del sueño de Faraón , se tragó al flaco estudio de Palencia."
El fundador y los reales y sucesivos
favorecedores del Estudio salmantino,
hicieron cuanto les fué posible por
-acrecentar los fueron y privilegios que
le habian otorgado, mas ninguno entre
ellos como el sapiente Rey Don Alfonso el Décimo, que puso especial empeño en honrtula con los catedráticos
mas sabios y disertos de su reino, instituyendo1 enseñanzas en los diversos
aspectos del saber medie-.,a1, sin cuidars e de gastos y diligencias. Sentó,
asimismo, la teoría de que los haberes
cie los profesores habían de ser fijados
por el Rey y que el estipendio de cada
maestro debía estar en relación con la
cultura del mismo y con la labor que
realizase dentro de las aulas; expidió
privilegios; acreció con estímulos y
señalado celo la fama que iban adquiri endo mentores y alumnos y estableció el cargo y la dignidad del Rectorado, con la misión de imponer paz y
velar por la integridad del estatuto
universitario.
La creación de esta jerarquía, según
Enrique Esperabé Arteaga, puede desprenderse del texto de la ley sexta, titulo XXXI, de la Partida segunda, que
dice: "Otrosí pueden establecer de si
mesmos un ma:roral sobre todos a que
llaman en latín rector, que quier tanto decir como regidor del estudio, a
que obedescan (sic) en las cosas que
fueren convenibles, et guisadas et derechas. Et el rector debe castigar et
apremiar a los escolares que non levanten bandos nin peleas con los ornes
de los logares que ficieren los estudios
ni entre si miemos, et que se guarden
en todas guisas que non fag~n deshonra nin tuerto a ninguno, et defenderles que non anden de noche, mas que
finquen asosegados en sus posadas, et
puñen de estudiar et de facer vida honesta et buena: ca los estudios para
eso fueron establecidos, en non para
andar de noche nin de da armados 1
trabajándose de pelear o de facer
otras locuras o maldades adaño de si
e! a estorbo de los logares do viven:
·et si contra esto viniesen entonce el
nuestro juez los debe castigar et endercszar de manera que se quiten de
mal et fagan bien."
"Armas y Letras", con el propósito
de poner al paciente lector en el conocimiento de los instrqmentos legales
primitivos de la multisecular Universidad de Salamanca, publica en esta su
décima entrega las Cartas de Don Fernando 111, el Santo y de su hijo Don
Alfonso X, el Sabio, documentos am-

Letras + Pág. 4

bos de una alta y venerable antiguedad, conservados en pergamino.
CARTA DE DON FERNANDO III,
EL SAl\TO
Connoscida cosa sea a todos quantos
esta carta uieren como jo don Fernando por la gracia de Dios Rey de Castiella e de Toledo de León e de Gallizia e de Cordoua Porque entiendo que
es pro de myo regno e de mi tierra
otorgo e mando que aya escuelas en
Salamanca e mando que todos aque- .
}los que hy quisieren uenir a leer que
uengan segura mientre e jo recibo en
mi comienda e en myo defendimiento
a los maestros e a los escolares que hy
uini"eren e a sos ornes e a sus cosas
quantas que hy troxieren e quiero
e mando que aquellas costumbres e
aquellos fueros que ouieron los escolares en Salamanca en tiempo de royo
padre quando establecio hy las escuelas tan bien en casas como en las otras
cosas que essas costumbres e essos
fueron ayan e ninguno que les fiziesse
tuerto nin fuerca nin &lt;lemas a ellos
nin a sus cosas aurie mi ira e pechar
mye en coto mili morabetis e a ellos
el danno duplano. Otro si mando que
los escolares biuan en paz e cuerda
mientre de guisa que non fagan tuerto nin &lt;lemas a los de la villa e toda
cosa que acaezca de contienda e de
pelea entre los escolares o entre los
de la villa a los escolares que estos
que son nombrados en esta mi carta
lo hayan de veer e de enderecar: El
Obispo de Salamanca, e el Dean, e el
Prior de los Predicadores, e el Guardiana de los descalcas, e don. Rodrigo
e Pedro Guigelmo, e Garci Gomez e
' Pedro Uellido, e Ferrand Johhannes
de Porto Carrero e Pedro Munniz calonigo ele León, e Miguel Perez calonigo de Lamego, e a los escollares e
a los de la villa mando que esten por
los que estos mandaren. Facta carta
apud valletum rege exprimente sextO
clic .Aprilis. Era milesirna dusentesima
c.ctagesima prima.

-IICOmnoscida cosa sea a quantos esta
carta uieren como yo don Ferrando
por la gracia de Dios, Rey de Castiella, de Toledo, de León, de Gallizia,
de Seuilia, de Cardona, de Murcia, f!
de Jahen, otorgo que los escolares que
estudieran en Salamanca que non den
portazgo por quantas casas anduxieren par ;i mismos ellos o sos ornes
por ellos sin de ida nin de uenida,
1E airoso otorgo e mando que tengan
e uayan seguros por todas las partes
de myo regno con todas sus cosas e
que rron sacando cosas uedadas de
myo regno que ninguno non sea osado
de ehmargar los nin de facer les mal
ninguno nin de pendrar los sinon
fuere por su debda propea o por ' fiadura que elos mismos 'f echa ca qui
quier qye lo fiziesse aurie mi ira a pe·
char mis e coto cient maravedis e a
ellos o a qui su uoz touiesse todo el
danno duplado, Data Sibilla rege exprimente duodecimo die MartiL Johannes petri scripsit. Eramilesima dusentesima nonagesima.
CARTAS DE DON ALFONSO X.
EL SABIO

-1 Don Alfonso por la gracia de Dios

Escaleta claustral de la Universidad
( detalle)
Rey de Castiella, de Toledo, de León;
de Gallizia, de Suilla, de Cordoua, de
Murcia, e de J aben. Al concejo de Salamanca, salut e gracia: Mando uos
que guardedes e que defendades a los
Maestros e a los escolares de Salamanca en so derecho e que non consistades que reciban feuca nin tuerto
de ninguna parte, que les tengades e
les guardedes son privilegios que han
del Rey don Ferrando myo padre e de
mio auuelo que confirme, yo e ninguno non les fasse a ellos e ninguna cosa, ca el que lo fizziesse, a el me tornaría por ello, Dada en Badaioz por
mandato del Rey nueve días de nouiembre. John Perez de Segobia la
escriuio en era de mil dosienlos e
Nouaenta Annos.

- 11 /

Don Alfonso, por la gracia de Dios,
Rey de Castiella, de Toledo, de León,
de Gallizia, de Seuilla, de Cordoua, de
Murcia et de Jahen. Al conceio de Salamanca dalut et gracia: Bien sabedes
como mio padre dio so priuilegio a los
escolares de Salamanca. Et agora enbiaron me dezir que gello non gueredes tener en algunas cosas. Otrosi me
enbiaron dezir que ha by algunos de
nos que fazedes ayuda et que prestades armas a los escolares peleadores
que son hy en uestra villa por que se
destorua el estudio e au a mal, et esto
tengo yo por fuerte cosa et por mal
fecha. Onde nos mando que les tengades so priuilegio en todas cosas assi
como mando ·el Rey don Ferrando mio
padre et que gello guardedes et non
les passedes a mas, Et mando et defiendo firme mient que ninguno non
sea osado de prestar armas nin de fazer ayuda ninguna de ornes nin de
otra cosa a los escolares peleadores,
ca el que lo fiziesse aurie mi ira et
pechas mie en coto cient maravidis et
a el me tornaria por ello, et mando
a los alcaldes de Salamanca que recabden estos cient maravidis del coto
Para mi. Dada en Badaioz por mandado del Rey diez dias de Nouiembre,
Johan Perez de Segouia la escruio en
era de mil et dosientos et nouaenta
annos.

manca pedieron merced a mi don Alfonso por la gracia de Dios Rey de
Castilla, de Lcon, de Toledo, de Gallisia, de Scuilla, de Cordoua, de 1lurcia, de Jaen, que yo que les otorgase
estas cosas que son escriptas en esta
carta que me enbiaron pedir con su
procurador porque desian que fasian
mucho menester aprouecho del estudio e yo con grand sabor que he
quelestudio sea mas auancado e mas
aprovechado cate aquellas cosas que
me ellos pedieron e oue mi conseio e
mi acuerdo con los obispos e con arcidianos e con otros clerigos buenos que
conmigo eran sobre ellas e anido el
consejo aquello quelos entendieron
que era pro e onrra de mi e de mios
regnos e delos escolares e de toda la
tierra aquello fis yo e mande a toue
por bien que mandase faser ende carta
abierta e sellada demi sello colgado
cnque fuesen escriptas elas pusturas
que yo puse e mande sobre este fecho
e que supiesen como las deuen guardar e tenier e enbio hi alos conseruadores que yo fise que guardasen el
estudio e las cosas que pertenescen al
estudio. E las pusturas son estas:
mando e tengo por bien que los escolares del estudio de Salamanca non .
alluguen las cosas que los otros escolares touieren allugadas por poco nin
por mucho nin anden sobre ellas por
gelas sobremontar que los conseruadores del estudio que estimen las cosas de la villa por derecho aluguero
así aquellas que son delos ciudadanos
como aquellas que son delos canongos
e de los clerigos. E que la mayor estimacion sea fasta dies a siete maravidis e non mas. Otrosi mando quela
sentencia de descomunion del obispo
dela villa que sea guardada e tenida
entre los escolares. Otrosi mando
aquelos escolares dela vniversidat non
ayan sello comunal de la vniuersidat
sinon por mandado e por complaser
del obispo de Salamanca. Otrosí mando que todo ome que traxiere a Sa12manca pan o vino o..... otra manera
para , 1 ender onde quier quela traya
que non sea cnargado de ninguno nin
contrallado mas ttaya la e venda la •
como mejor pudiere. Otro si mando
que los alcalles dela villa guarden e
fagan guardar los preuillejos dela
vniucrsidat quanto pertenesce alos derechos del Rey, Otrosí mando quesi

algunos escolares fueron en la villa
de Salamanca peleadores o boluedores
o que cnbarguen el estudio por alguna manera que el obispo e el maestro
e escuela de Salamanca qu elos fagan
prender e echaren carcer oquelos
echen de la villa e !oque ellos por
mejor touvieren. Otrosi mando que si
los legos de la vilJa fesieren mal nin~
guno alos escolares que los alcalles de
la villa quelos castiguen e que fagan
todo aquello que entendieren de dere- •
cho. De los maestros mando e tengo
por bien que ayan vn maestro en leys
e yo quel de quinientos maravedis de
salario por el anno e el que aya vn
bachiller canonigo, Otrosí mando que
ayan vn maestro en decretos e yo
quele de tresientos maravedís cada
anno. Otrosi mando que ayan dos
maestros en decretales e yo queies de
quinientos maravedis cada anno. Otrosi tengo por bien que ayan dos maestros en logica e yo queles de dosientos maravedis cadaa nno. Otrosí
mando e tengo por bien que ayan dos
maestros en lo gramatica e yo queles
de dosientos maravedis cada anno.
Otrosí mando e tengo por bien que
ayan dos maestros en fisica e yo queles de dosientos maravedis cada anno.
Otrosí mando e tengo por bien que
ayan un estacionario e yo qucle de
cient maravedis cada anno e el que
tengo todos los exenprarios buenos e
correchos. Otrosí mando e· tengo por
bien que ayan vn maestro en organo
e yo que le (de) cinquenta maravedís
cadaanno. Otrosi mando e tengo por
bien que ayan vn apo(te)cario e yo
quele de cincuenta maravedís cada
anno, Otrosí tengo . por bien el &lt;lean
de Salamanca e Arna! de Sencaque
que yo fago conseruadores del estudio
ayan cada anno dosientos maravedis
por su tr(a)baio e pongo otros dosientos varavedis que tenga el dean sobredicho para faser despesar en las cosas
que fesieren menester al estudio. E estos maravedís e mando que los sobredichos conseruadores rreciban e tengan estos maravedis sobredichos e que
los despiendan en prouecho del estudio asi como yo mande e sobredicho
es e que den c(uen)to e rason dellos
cada anno a mio a quien yo mandere.
E mando e digo a los sobredichos escolares que ..... en ..... bien su fecho e
sus...... su onrra e &lt;Jue binan en pas

- III Conocida cosa sea a todos quantos
esta carta vieren como elos escolares
de la vni uersidat del estudio de Sala-

Un aspecto del Aula de Fray Luis de León

Armas y Letras + Pág. 5

Cátedra de Fray L11is de León

(sin) vuelta e sin pelea ninguna e que
guarden e tengan todas las mías pusturas asi como las yo puse e mande
de guisa que yo aya voluntad deles
faser bien e Illerced e deles adelantar
su (on)rra e su prouecho. E si alguno fuere quelas m (i) as posturas non
quiera guardar nin tener sepa queme
pesara mucho e &lt;lemas non gelo sofrire. Dada en Toledo por mandado del
Rey ocho dia(s de) Mayo en era de
mill e dosientos e nouenta edos annos.
Domingo Yuannes la físo demandado
de don Martín Ferrandes, electo de
Leon e Notario del Rey,
- IV Don Alfonso por la gracia de Dios,
Rey de Castilla, de Toledo, de León,
de Gallísia, de Seuilla, de Cordoua, de
Murcia, de Jahen, del Algarhe á los
conceios e a los alcalles e a los jucses
de Astorga, de Villa Franca, de Val
Caree!, de Pon! Ferrada, de Porteba,
de Aseua e de Venencias e atados los
otros conceios e jueses e alcalles del
reyno de Leon que esta mi carta vieren, salut e gracia: Sepades que yo
dy mio preuillegio alos escolares del
mio estudio de Salamanca que non
diesen portadgo de aquellas cosas que
traxiesen para gouernio desu estudio
epara mantenimiento de sus cosas, e
enbiaron seme querellar que ay algunos en vuestros •lugares queles pasan
contra el e queles toman portadgo ,delo
que ellos osus ornes traen, e pidieron me mercet quelo non consintiese,
equegelo fisiese guardar. Ende mando
e defiendo firmemente que ninguno
non sea osado de tomar portadgo ninguno alos escolares que vienen al estudio de Salamanca sin asusomes delo
,q ue traxieren para su gouernio e para
mantenimiento de sus cosas nin de los
enmargar nin de los contrallar por
ello, ca qual quier que lo fisiese pechariela pena que dis en el "inio preuillegio e &lt;lemas ai cuerpo e a quanto
que ouiese me tornaria por ello. Otrosi
en el lugar de gelo fisiessen e el conceio e los alcalles e el jues gelo consintiesen faserles ya pechar en pena
tresientos maravedis e aquel a quien
lo tomasen el danno doblado, Dada en
Seuilla el Rey la mando domingo catarse dias de agosto era de mili e tresientos e cinco annos. Martin Peres la
liso por mandado de maestre Ferrando García arcediano de Niebla,
(Pasa a la Pág. 7)

�lió un sayal teñido con el color de las
alondras.
En los adolescentes predomina, mejor que en otras edades, el fenómeno
(Viene de la Pág. 3)
capital de proyección del alma hacia
el futuro que es característico de la
buen o mal carácter. Como sin embar- imaginación; que se realiza aún al forgo. en el adolescente sano predomi- jar los más humildes razonamientos sinan, a pesar de retrocesos y caidas, logísticos, en los que, desde las precrisis y vacilaciones, las fuerzas vita- misas, se va hacia lo que ellas habrán
les y con ellas los instintos, las ten- ' de contener o de justificar, y es natudencias que terminen en actos que ar- ral que tal necesidad de proyección
moniosa y facilmente, aunque de ven- del alma, esplenda en la edad en que
cer obstáculos, dan paso a fuerzas vi- todas las energías físicas y morales de
tales triunfadoras y como por otra • la vida van adelante.
parte, no obstante su gran important;n grave peligro hay que apuntar
cia, la cólera y el miedo no pueden aquí; peligro que acrecienta el carácser m:is que episodios en la existen- ter mismo esencia] de la adolescencia,
cia; salvo en condiciones anormales: la figura ideal se empeña, en partes se
placer, el buen humor, naturalmente horra, pues la naturaleza excesiva de
predominan.
los adolescentes, su frecuente inestabiAsí ocurre, no sólo en la adolescen- lidad emocional, sus bruscas alternaticia sino en las demás edades, sobre to- vas de irresolución, de resoluciones
do cuando se pone la mirada más allá no pocas veces irreparables, fácilmendel momento presente, y se atiende a te los llevan al desvío, a la indiferene11a sin desmayo, con tenacidad y en- cia; más lejos quizás, si han reverentereza, transportando al plano ideal la ciado, acaso escarllezcan y se mofen;
vida psíquica; los que asi llevan sus tal vez cometan crímenes, y en el iraojos mas allá de lo presente, aun cuan- cundo desconsuelo de lo que crean
do padezcan graves sufrimientos, pue- que es su desconsuelo, de lo que crean
den tener profundas satisfacciones y que es su decepción, se entreguen luegoces, salvando su propósito a pesar go, con sombría rabia o con altanero
de las contrariedades que les imponen desdén a la vida disoluta e impura,
los instintos y alcanzan satisfacciones al desenfreno. "Cualquier desvanecique, justamente por ser ideales, pue- miento del ideal", sea que se encarne
den tener la mayor fuerza.
y se personifique en seres determinados, sea que se vincule en abstraccioLOS IDEALES DEL ADOLESCENTE nes, "entraña rendirse a las potentes
y desgobernadas fuerzas hereditarias".
La importancia de la adolescencia Las vidas legendarias no son más que
para el desarrollo de la conducta pos- una oscilación constante y tempestuoterior y aún de la vida entera, puede sa de arrebatos, de impulsos hacia la
ser, en este aspecto, máxima: su prin- realización de ideales, y bruscas y
cipal función es que ciertamente en hÓndas decepciones que los Hevan, por
ella se forjan los ideales y se desdeña reacción al predominio de obstáculos
la estructura esencial del carácter. El y vivaces instintos.
adolescente debe saber forjarse aqueEl resultado lamentable suele ser
llos y lograr empezar a dar consisten- que, adolescentes de singular valor
cia a su carácter. Si en quien tiene ~oral, se pierden enfangán?ose en viideales, la vida toda, proyectada lue- c10s.
go hacia la realización de los mismos
La mayor parte de los casos de criy viviéndose para rea1izarlos, es la vi- minalidad provienen de parada psida digna de vivirse, ya que,· "el arte quica y de reversión a la vida amoral
de la vida es hacer de la ;vida una en la que aún no se modela al conobra de arte"; en quien no tiene idea- ducta por superiores influencias psíles, la vida es una simple sucesión quicas y sociales, y suyo gobierno no
inacorde de fortuitos accidentes, feli- puede ejercerse ya por uno mismo, sices o desventurados; conexos, sin va- no que "tiene que imponerse desde
lor moral sintético ninguno; sin pilo- afuera".
to que lo dirija, porque, sentado al tiCitase a menudo el ideal, en la somón no dicta su rumbo un carácter.
ciedad de la que se forma parte, en
La formación de los ideales, no la patria, en 1ás instituciones que se
siempre es consciente. Se produce, consideran venerables.
en parte, pm: ..admiraciones irreflexiLos fenómenos de disolución, provas. Un adolescente puede encontrar ducidos por la pérdida o el relajaun ideal fragmentario en otro adoles- mi~nto del ideal, se acentúan a causa
cente, por su inteligencia, su bizarría, de la natural tendencia del adolescensu elegancia, su verba; acaso por su te a rebelarse, 11cualquier hombre que
actitud melancólica; por el halo de normalmente sea respetuoso de la ley
prestigio y de añoranza en sus pala- y que recuerde su adolescencia, puebras.
de acordarse, sin duda, de numerosos
Verá otras veces el adolescente su casos en los que se sintió peligrosaideal, en personas más grandes y a mente acerca de los límites de la ley
quienes apenas conozca; o como Cé- misma y pronto a violarla".
sar, en héroes, en Alejandros. AlejanLa retrogradación moral en tales
dro lo personificaría también breve casos ocurre. No es raro que se vueltiempo, en Filipo, quizás a ratos; en van los adolescentes insinuantes y pérAlcibiades, en Sócrates. Todo puede fidos, solapados, o, por lo contrario,
ser episódico, trasc'endental siempre. cínicos y brutales; los defectos y los
Así se explica la enorme influencia vicios, la propensión por ejemplo, a
que en los adolescentes, y luego en mentir, conviértese fácilmente en hilos hombres, tuvieron durante acaso pocresía; la de escaparse a la coacmillares de años, las figuras legenda- ción social y ,•uélvese, cuando ésta se
rias de Aquiles y de Patroclo, de Héc- relaja, morboso placer de quebrantar,
tor y Ulises; más tarde las de las vi- con violencia y desprecio, los vínculos
das paralelas de Pltuarco y la que sociales; la de encolerizarse, arrastra
ejerce el ejemplo de los héroes, los a los actos más brutales, por poco que
grandes exploradores y los santos, No se ceda a la tentación de reaccionar
sólo el prodigioso poeta de Asís, sino rudamente a las provocaciones o ante
la humanidad, pero más él que casi to~ los obstáculos. Y aqui conviene recorda la humanidad, han sido la fascina- dar la verdad espantosa que en los
ción del divino amante de los hom- grandes trágicos griego~ encontró su
bres, cuyo rostro le sonríe en el Mar mejor revelación: que el mal enconde Galilea, mientras que hombres y trado engendra el mal y el crimen es
mujeres en todo el mundo, oyen la voz hijo del crimen, que la crueldad, tan
y siguen las huellas de aquél que vis~ extraña a la adolescencia, ya qile la

El Espíritu del . .

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adolescencia es por su propia índole nos grande, de las impulsos que a la
la edad generosa, puede llegar a ser pasión lo llevan, y el temperamento,
la sardónica compañera de la adoles- conjunto de efectos que sobre la vida
ct'ncia, en un país en que los ideales mental determinan los cambios quicolectiYOS se derriben y en el que las micos o metabólicos del organismo, el
carácter, como resultante, meor o peor
almas encallezcan.
organizado,
de la disposición innata,
Explicanse la lúgubre y rápida deel
genio
y
el
temperamento, guiados
generación que en tales casos se prolos
tres
y
unificados
por un sistema
ducen, al derrumbarse los ideales, por
el mismo carácter excesivo de las re- más o menos coherente de juicio y
acciones de los adolescentes Y de los de sentimientos -diséñase progresivahombres que, mentalmente, no llegan mente en la adolescencia, sobre todo
más allá de la adolescencia. Derroca- porque en ella, al través de las crisis,
da la deidad del pedestal en el que se se imponen los rasgos principales de
le habia adorado; desconócense en la fisonomía moral, y porque éstos son
ella, todas las cualidades que le fue- los que el respectivo sistema de juicios
ron atribuidas y basta para que esto, y sentimientos organiza Y, más o meque se haya creído ver que uno solo nos progresivamente dirige.
Nada definitivo; sin embargo, la
le faltaba. Arráncase, entonces, del
jardin del alma la flor que en él cre- cristalización vendrá después, hasta
cía y sustitúyenla rastreros y punzan- donde pueda llegar en la edad adulta,
tes abrojos. De la religiosidad más pero en la adolescencia cabe forjar algrande puede pasarse no sólo al ex- gunos, al menos, de los sentimientos
cepticismo más grosero sino a la más ... que en sólidos juicios se incorporen,
sangrienta burla; de la mayor delica- y que con otros se organicen, constituyendo asi las piedras angulares del
deza a la grosería, a la brutalidad.
LAS UTOPIAS.-Si un ideal -refe- edificio del espiritu, a las que se refierente no a un individuo solo sino a ran hábitos que les den mayor coheun grupo de individuos, a una ciudad, rencia.
Cuando se tiene la buena fortuna de
a un pueblo o a la humanidad entera- se ve, o siquiera se entrevé inac- que ]os juicios que se forjen en la adocesible acaso, pero capaz de realizar- lescencia sean justos; generosos y perse, a lo menos en parte, mediante las severantes los sentimientos que a taactividades concordes de muchos in- les juicios se vinculen, fáciles y fuerdividuos; tal idea constituye una uto- tes los hábitos de buen servicio, verpía, entendiendo este vocablo en el daderas virtudes que se les refieran;
sentido de un pueblo completamente rápida, eficaz y perseverante 1a resodichoso, gracias a las instituciones lución y la acción que de esos juicios,
sentimientos y hábitos se derivan, y
ideales.
Las utopías nact'n en el pensamien- que los organice cada vez mejor, y en
to de un individuo, a causa de un -aes- armónico conjunto; el carácter moral.
acuerdo entre la realidad social que Quien logra tenerlo, no se deja arraslo circunda y que le parece imperfec- trar por los impulsos que en él pugta, fea, odiosa o aborrecible; y su nan por imponerse, ni por los agitadoideal de una sociedad distinta, un sue- res que quieren arrebatarlo a acciones
ño que juzga realizable, tan pronto co- desatentadas o vituperables y a la reamo otros lo compartan y hagan con- lización de funestas utopías, que no
currir sus actividades unánimes, para merezcan dedicarles Jo mejor de la
existencia.
conquistarlo.
·
Sea cual fuere el tipo de adolescenNo siempre son, sin embargo, las
utopías factores de progreso: la con- tes, no se consolida en ellos, sino en
dición que se pretende alcanzar por contadas excepciones, el hábito de raellas es, a veces, totalmente inaccesi- zonar, cuando sea oportuno, la conble e ilusoria; los medios que las mis- ducta, fundándola en juicios de cuya
mas preconizan son en ocasiones, des- exactitud se tenga normalmente comquiciantes de ,to.da coordinación supe- probación adecuada. Porque no razonan su conducta, ésta, o es, por lo corior y de toda vida más alta.
mún,
automática repetición de comAun los ideales generosos que como
nobles utopías se persiguen, llevan portamiento que especialmente se proentre · sí riesgos de otra naturaleza. duce en grupos sociales, sobre los que
Cuando son vencidos q~ienes por .ellos pesan coacciones que la tradición ha
combaten, apoderérase de su alma, al impuesto durante siglos, y que la deperder la fe, el desencanto, y con él sigualdad económica mantiene, o desse producen las más mortales caídas files de actos fortuitos que las pasioen el plano moral. Asi, sobre todo, nes enardecen e impulsos instintivos
ocurre en los grupos militantes que, determinan, sin que apenas fenómenos
olvidando la gran verdad salvadora de superiores los modifiquen.
Por lo que a los juicios se refiere,
que el buen fin no justifica los medios, se lanzan por medios violentos, no teniendo aún los adolescentes el
a la conquista de buenos fines. Cuan- hábito de fundarlos debidamente, los
do encuentran la derrota, no les queda forman, sea como resultado de simples
ya más que las armas despedazas con percepciones, sea bajo la fe del testilas que lucharon, y muerto su ideal, monio ajeno, o mediante ese implícito
que con sus cadavéricas emanaciones reconocimiento de semejanzas y difeenvenena el aire. Transfórmanse fá- rencias, entre lo que se sabe qué es Y
cilmente en bandas de foragidos o des- lo que de nuevo nos sorprende, que es
cienden a categorías amorfas en el lo que constituye la intuición; procefondo de las ciudades donde, perver- dimientos -los tres valiosos, y los tres
tidos, viven una vida subterránea, en legítimos- de formación de juicios,la que se revuelvan, degenerándose pero exclusivos de aquel otro que los
con todos ]os vicios. Nada es tan te- funda en la recta inferencia lógica,
rrible para un grupo malo, como su- que el razonamiento se deriva. Y aquí
frir estas reacciones colectivas de de- es donde está la diferencia; mientras
cepción que conducen al crimen, a la que el joven excepcionalmente reflexidisolución de todos los vínculos y a vo Y el adulto, ceden el paso a este
la muerte obscura, afrentosa y deses- ltimo modo de juzgar, en todos los caperada.
sos en que no parece que basten los
El carácter, o lo que es lo mismo
tres primeros, tiende el inexperto adola combinación cada vez más estable' lescente a no poner en ejercicio el
peculiar para cada uno de estos tre~ procedimiento de más riguroso y sisfactores; ]a disposición innata, las ten- temático carácter, o a aplicarlo soladencias instintivas y el genio o índo- mente a medias.
le, modo suigéneris que caracteriza a
La acción suele ser, por lo mismo,
un individuo en la expresión con más menos rápida en los adultos, sobre too menos fuerza, con mayor o menor
rapidez, con persistencia, más o me• (Pasa a la P ág. 7)

Armas. y · Letras + Pág. 6

El Cumplesiglos ...
(Viene de la Pág. 5)

-V -

·,

Don Alffonso, por la gracia de Dios.
Rey de Castilla, de. Toledo, de Leon,
de Gallizia, de Seuilla, de Cordoua, de
Murcia, de Jahen, et del Algarue. Al
conceio et al juyz o a los juyzes de·
Salamanca et a todos los otros ames
de mios regnos que esta mi carta uiercn, salut et gracia : Sepades que los
maestros et la vniuersidat delos escolares de Salamanca me e~uiaron dezir
que auia grand carestia en Salamanca
de todas las cosas por que se auian
de mantener d guisa que lo non podían soffrer sen muy grand danno
dessi, et enuiaron me ·pedir por merced que yo mandasse que todos aquellos qeu y quesieessen traer pan et vino et otras uiaudas de fuera parte a-ssi
de Salamanca et de su termino como
de otros logares, que lo podiessen fazer, et yo touc Jo por bien. Onde mando que todos aquellos que quesieren
traer pan t vino et otras viandas auender a Salamanca assi los de Salamanca
-codc su termino como los otros, que
lo tragan et Jo uendan y, et delfiendo
que ninguno non sea osado de gelo
embargar nen de gelo contrallar por
estatuto nen por p1eytesia ninguna que
el conceio sobredicho ayan con los
maestros et con la uniuersidat de los
escolares sobredichos nen por carta
que yo aya dada en esta razon, Et esto
mando que sea agora mientre durar
la carestia en Salamanca o ata que yo
touiere por bien, et mandoauos el conceio et al juyz o a los juyzes de Salamanca que non embarguedes en ninguna manera esto que sobre dicho es
et non fagades end al se non anos me
tornaría por ello. Dada en Cuenca
postremero dia de Enero.- maestre
Pedro arcidiano de Reyna et tenie"nte
las uezes de maestre Jo han Affonso,
notario del Rey et arcediano de Sanctiago la mando fazer por mandado del
Rey,- Pedro Perez de Leon la fizo.Era de mil et tresientos et nueue
annos.
- VIDon Alfonso, por la gracia de Dios,
Rey de Castilla, de Leon, de Toledo,
de Callisia, de Seuilla, de Cordoua, de
Musia, de J aneo, e del Al garue, a los
conseruadores del mio studio de Salamanca, Salud e gracia: La uniuersidad de los Maestros e de los Scolares
del studio me enbiaron pedir mersed que yo que uos mandasse que les
aguardassedes e que les fessiessedes
aguardar los privilegios que les yo die
e que les otorgue y. Et yo por les fazer
bien et mersed toue por bien de lo
faser ende uos manc;lo que uos que los
agardedes estos priuilegios et que gelos fagades agardar, et se para esto
ouierdes menester aiuda mando a los
alcaldes dy de Salamanca que uos
auiden a cumplir esto que yo mando
et non fagan end al. Sinon a e11os me
tornaría por ello. Dada en Alcalla primero dia &lt;le Enero era de mil et tresientos et catorse annos yo Johan i\ligaeliz la escreui por ma_ndado del Rey.

R. A. L.

El Espíritu del . .
(Viene de la Pág. 6)
do en los c¡ue mejor adquieren el hábito de la deliberación, cuando la conducta, por la gravedad que entraña y
la novedad que exige, lo requiere. Entonces adoptan el sistema de razonamiento intermedio. Los adolescentes,

SEGUNDO CONGRESO UNIVERSITARIO Y PRIMERA
ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA DE LA UNION
DE UNIVERSIDADES LATINOAMERICANAS

P?r lo _com_n, no tiene tiempo, método,
m paciencia, y suelen, aun en los casos graves, juzgar de golpe, sólo por
los medios iniciales; pero no se sirven, sino muy imperfectamente, del
razonamiento completo que tenga en
cuenta todos los datos y las posibilidades todas.
La generosa actitud del adolescente,
que vaya al fin sin que le importen la
fuerza de los inconvenientes con los
que personalmente pueda tropezar,
porque el fin sea lo único que Jo preocupe, es muy superior a la calculadoLa Universidad de Chile invita a las Universidades de la
ra actitud del adulto, que podrá opoAmérica
Latina al Segundo Congreso Universitario y Primera
ner excepciones dilatorias al acto, que
acaso lleguen a impedirlo, aun cuan- Asamblea General Ordinaria de la Unión de Universidades La,
do esté convencido de que el acto sea tinoamericanas, que desarrollará sus labores en la ciudad de San•
buena y deba hacerse, porque no aca- tiago de Chile, entre el 23 de noviembre y el 4 de diciembre del
be jamás de resolver sin decir, a este presente año. La Universidad de Chile ha tomado a su cargo la
respecto, la última palabra, o llegar a
responsabilidad de realizar esta obra de vinculación de las Urii,
la decisión de si podrá resultarle ventajoso para su personal copveniencia. versidades Latinoamericanas, en cumplimiento de la misión que
El sentimiento de la propia respon- le encomendó el Primer Congreso de Universidades, celebrado
sabilidad trae consigo que, quien lo en Guatemala, en el mes de septiembre de 1949, y de acuerdo
experimenta, se juzga, en muchos as- con la Convocatoria hecha por el Consejo Directiv_
o de la Unión
pectos, hijo de si mismo, artifice de
de
Universidades.
Dentro
de
las
condiciones
extraordinarias
del
sus progresos y de sus desfallecimientos, autor de sus triunfos y de sus de- momento histórico, en que desemeña papel importante nuestro
rrotas. Es en este tiempo, cuando la Continente, corresponde a las Universidades Latinoamericanas
autoridad personal de los padres y de un lugar señalado en la dirección del espíritu y de al cultura.
los maestros, para quienes asi lo expe- Estas circunstancias asignan a la reunión de Santiago trascenden•
rimentan, cuenta menos y más el catal significación. El Segundo Congreso y Primera Asamblea de
rácter personal. D_e aquí, en las conla
Unión de Universidades reafirmará los ideales de contrater•
diciones normales, todo gobierno autocrático sea recibido, por los adoles- nidad espiritual de las delegaciones, portavoces de los anhelos
centes, con resentimiento y con des- morales, intelectuales y sociales de nuestros pueblos. Serán con•
precio y que, si pueden lo desobedez- siderados los asuntos esenciales para la existencia misma de las
can.
Corporaciones Universitarias: sus objetivos y finalidades, la or,
Para que los adolescentes lleguen a
tener genuino interés moral, conviene, ganización de la enseñanza y de la investigación, el Estatuto del
en efecto, de una parte, que lo sienten Profesor y del Estudiante, la administración de las Universida,
como siendo un poco obra suya, de la des y su autonomía, son algunos de los aspectos que se estu¡fia,
otra, que por ser l1amados a colabo- rán en este Congreso y Asamblea. Al mismo tiempo que el Se,
rar, depongan la actitud de descon- gundo Congreso celebre sus sesiones, se efectuará la Primera
fianza que por lo común tienen contra éstas y en fin, que las reglas y le- Conferencia de las Facultades de Ciencias Económicas. Esta tie,
yes que los rijan no sean muchas, ni ne por fin coordinar las investigaciones para el perfeccionamien,
demasiado pormenorizadas, sino po- to de la técnica y de la ciencia en,el campo de las disciplinas eco,
cas y basadas en amplios principios nómicas. En el Temario respectivo se destaca el plan de crea,
generales, que dejen margen a los múl- ción de la Escuela Universitaria Latinoamericana de Ciencias
tiples modo de acción de todos. Son
estos también los conceptos que ]os Económicas para la formació~ superior de expertos. La Univer•
gobiernos de los pueblos necesitan te- sidad de Chile, formada en la tradición de Andrés Bello, hace
ner presente, cada individuo de un un llamado a sus hermanas para que concurran a este Congreso
pais, experimenta igualmente la nece- y Asamblea del cual espera los mejores frutos en la realización
sidad de sentirse como contribuyendo de las aspiraciones comunes. En Santiago de Chile, en el mes
por sus acciones, al progreso, buen
nombre, y prestigio de su pais; verse de julio de 1953.
honrado por las autoridades que le pidan - en lo que convenga- que asi
lo haga, y no vivir en medio de leyes
y reglamentos, de tal modo intrinca- completándolo y rectificándolo con el
ARMAS Y LETRAS
dos, enredados y ajenos a sn propia de cada uno.
De esta suerte, el sentimiento de la
iniciativa y a su parecer, que no Jos
entienda, y que aun le parezca que no personal responsabilidad, fuente y ori- Organo Mensual de la Universison más que las mallas de una red gen del sentimiento moral, se ensandad de Nuevo León
inextrincable, dentro de la que toda cha hasta compenetrarse con el sentilibertad de acción se pierde. Si así miento de la responsabilidad colectiINDICADOR:
no lo siente, ni tiene sangre cívica en va. Entiéndese, entonces, que el ideal
]as venas, ni contribuye a formar su no podrá consistir nunca en gobernar
Redactores
país, y si en este gran número de hom- sobre esclavos de hecho o de derecho,
sea
en
un
pais,
en
una
institución
púbres y de mujeres se ignoran unos a
Raúl Rangel Frías
otros y su gobierno los ignora, no blica o privada ó en el hogar mismo,
sino en gobernar con seres libres, por
constituyen ya un país.
Fidencio de la Fuente
Un déspota cualquiera, o una banda el libre acuerdo armónico de todos,
ele déspotas, podrá manejar a su anto- c¡ue no puede tener otra autoridad que
Francisco M. Zertuche
jo a quienes así vivan. No son ya ma- la razón.
' . s1qmera
. '
Genaro Salinas Quiroga
Y esto mismo Heva a preocuparse
)·oría, no son m
una masa,
conviértense en unidades sueltas e in- por el bien de los demás, y también a
Alfonso Reyes Aurrecoechea
coherentes. Olvidan, en fin, que los sustituir a la actitud de perenne comEnrique Martinez Torres
adolescentes sólo pueden crecer mo- bate, y a los impulsos vengativos de
desquite
y
represalia,
o
a
la
opaca
e
ralmente, en una atmósfera de liberGuillermo Cerda G;
ti!d, y que ésta nace de reciproca inte- inerte inconexión, la &lt;1clitud cooperaAdrián Yá!\ez Martinez
ligencia, porque la libertad, ya lo he- tiva universal; la única que puede venmos dicho, es el crecimiento natural cer el principio de la lucha por la ,,¡_
del espíritu, en relación con los otros da, que reina ciertamente, en gran
Director
espíritus, mediante la razón de que to- parte del mundo; ]a única, asimisom,
Lic. Fidencio de la Fuente
c¡ue puede triunfar de la incoherencia
cios los espíritus armonicen.
El aprendizaje de la libertad no es, de los unos para con los otros, caracpor lo mismo, otra cosa que el de la terística del caos mismo que precedió
Oficinas
,,ida en armonía con los componentes _a la creación del cosmos; ]a única, en
Wáshington y Colegio Civil
todos de la sociedad, y para que esa fin ; que entre hombres y pueblos crea
armonía se alcance, se necesita que to- la vida cívica, a medida que prevaleMonterrey, Nuevo León,
dos espiritualmente se relacionen; que ce en ella el principiG de la cooperacada uno enriquezca su pensamiento, ción para la vida y por Ja vida.
MEXICO

INVITACION

Armas y Letras + Pág. 7

�El documento dice: "Se me ha he- rar los Estatutos que ha de guardar,
cho relación esta hermandad de la suplicome fuese servido de mandar
Universidad de esa ciudad con la de ciar mi Real Cádulapara que dos o
Salamanca siguiendo sus leyes y esta- tres doctores de la dicha Universidad
tutos que por no poderse acomodar •vean asi los de Saamanca como los
sr hicieron otros por el Arzobispo nuevamente hechos y recopilen los
Moya y Contreras y el Oidor Farfán más necesarios y convenientes para el
de cuyas variaciones se siguen muchos buefl gobierno Y que éstos sean sola- ·
inconvenientes y que conviene decla- mente los que se guarden."

Scienfiarunt StuJium (}enerafe
(Viene de la Pág. 1)

El seminario no había sido estéril, pues que de esos focos de
afanoso laboreo intelectual y búsqueda constante de la verdad,
los saberes medioevales sendereaban los caminos universitarios
de Francia y España.
La circulación que Toledo dió a-tantas nuevas obras del pen•
samiento coincidió con los inicios de la prócer Universidad de
París. París fué el modelo para las Universidades del norte de
Europa, y Bolonia, preeminentemente una escuela de derecho
civil, el paradigma de organización universitaria para Italia, el
sur de Francia y España.
Así, de Francia e Italia concurrieron _mentores para la pri•
mera Universidad española, la de Palencia, docta en el conocimiento eclesiástico y la ciencia, por lo que se formó aquel adagio
popular: "En Palencia, armas y ciencia".
Fué efímera la vida de la Universidad palentina. Ya en 1228
un Concilio de Valladolid trató de levantar sus estudios, muy
postergados acaso, pues a corta distancia de este hontanar de
saber, otra sede del conocimiento humanístico, la hoy heptase•
cular Universidad de Salamanca, anunciaba la alborada de su
gloria ecuménica.
Creación del poder real fué este célebre Estudio ~ Ignórase la
fecha de su establecimiento, pero puede colocarse hacia el año
de 1215. Los Estudios salmanticenses fueron mejorados por nue•
vas normas por el rey Don Alfonso IX de León, primo y yerno
de Don Alfonso VIII de Castilla.
Estatutos y Constítuciones Reales de la Real y Pontificia
Universidad de México

Notas Sobre • • •
(Viene de la Pág. 2)
que ha de hacer y guardar. LVIII. Del
alguacil de las escuelas y de lo que ha
de haber de salario. LIX. Del barrendero de las escuelas. LX. Que ninguno tenga dos oficios ni dos salarios en
la Universidad. LXI. De los tasadores
de las casas. LXII. De los libelos infamatorios. LXII l. De los colegios ele
Gramática. LXIV. Del Colegio Trilingiie. LXV. De los trajes y honestidad
de las personas de esta Universidad.
LXVI. De los bachilleres de pupilos
LXVH. De las penas en que incurrieren los transgresores de estos Estatutos. LXVIII. De la .Audiencia y oficiales del Maestrescuela.
De acuerdo con la legislación uni,,.ersítaria salmantina, y por lo que
hace al rector, éste deberá ser del gremio de la Universidad, y su matrícula
deberá figurar antes o al propio tiempo de ·la elección; de igual manera,
se le exigia una residencia de un año
antes del acto eleccionario y no pertenecer al Cabildo de la iglesia Mayor
y no ser religioso o miembro del clero, canónigo o persona que tenga cátedra o colegial.
Asimismo, jurará. que no es opositor
a ningún _qolegio y no será reelecto en
los dos años siguientes.
Por lo que loca a los consiliarios
deberéln estar 1uatriculados, ser estudiantes y tener un año de residencia
en la tnivetsíéfad ántes de la función
electoral, No po&lt;jrán, tampoco, ser
criados o familiares de los que desempeñan el mismo ph~tO, y están exclui-

dos de presentat oposición a los Colegios :Mayores los que pertenezcan a
los Menores. Se ~stipula un término
de tres años para ,1..olvcr a srr electo.
El Rector y consiliarios jurarún ante esribano y testigos, sobre una mesa
y ante el Crucifijo Jo que ordena la
Constitución uni\'ersitaria. No favorcccrún a los opositores a las cútcdras
y tendrán voto secreto.
Rector y consiliarios dcherún proveer con justicia y , equidad las ciitedras, so pena de perjurio y de una
veintena de ducados por cada violación que resultare a los Estatutos. Los
consiliarios sóh.J podrún ausentarse
por tres meses.
Las Constituciones de la de Salamanca contenían algunas disposiciones referentes .a la responsabilidad
rectoral, de los Diputados r otros funcionarios.
Ert realidad, ·la· legislación contenida en los titulos X a L'(I!l ronstitnyc
el verdadero plan de estudios de la
Cniversidad de Sal-amanea; que sirvió
de base 1 substancüllmente, a la fundación y primeras ',:ép0cas de nuestra
L ni versidad mexic:ana.
Los Estatutos formulados por el
doctor e Inqúi&amp;iclor Don Pedro ~loya
de Contreras, se.gundoS de nuestra Casa de Estudios •después de los del
Oidor Farfán estuvieron vigentes hasta el 23 de octubre de 1626, año en
que entraron -·en · vigor los llamados
"Estatutos Nue-vos'\ hechos ante el bachiller Don Cristóbal ·Bernardo de la
Plaza y Jaén, Secretario de la Universidad, en acatamiento de la Real Cédula de 12 de sépHembre de 1625, remitida al VirreJ~ Don Rodrigo Pacheco
Osario, marqués tle: Cerralvo.•

Armas•:

Existe un privilegio concedido a los Estudios de Salamanca
en 1242 por el monarca Don Fernando III, referente al fuero y
costumbres de los estudiantes, "en tiempo de mi padre, cuando
estableció allí las Escuelas". Este privilegio, otorgado en Valladolid, es.el primer estátuto de la hoy laureada Universidad española, y el primer documento universitario de España.
Una década más tarde, el Rey Santo otorgóle un nuevo pri•
vilegio, eximiendo al estudiantado del pago de portazgos, con lo
cual queda como evidente que las Universidades peninsulares
nacen como de Real Patronato y que sus privilegios les fueron
también concedidos por el poder real.
A los dos años de la ascensión al poder del sabio rey Don
Alfonso, en 1254, le fué señalada a la Universidad salmantina
la primera dotación que tuvo. A partir de esta fecha, con las or•
denanzas que la Corona promulgó en Toledo el 8 de mayo de
ese año, queda, por decirlo así estatuida la Carta Magna de la
más ilustre de las Universidades españolas.

Por esta codificación conocemos la organización de esta Casa de Estudios y el número de sus cátedras, de las cuales las me•
jores remuneradas eran las de Leyes y Cánones, a las que seguían
las de Física - Medicina y Ciencias Naturales - , Lógica, Gra•
mática y, por último, un profesor de Música. Entre el personal
de administración se encuentran un "estacionario", llamado hoy
bibliotecario e yo que le de ciento maravedis cada anno e el ql/,e
tenga todos· los exenprarios buenos e correchos.

En el siglo XVI, mayor floración de ingenios e ilustres pro•
fesores tuvo la tradicional Universidad de Salamanca que en cen•
turias pasadas y posteriores.
Hija de aquel centro doñde la ciencia, las letras y ki teología
magnificaron la vida española, aparece nuestra Real y Pontifi•
cía Universidad de México, concebida acaso en la mente corte•
siana, y fundada por los empeños evangélicos de Don Fray Juan
de Zumárraga, Don Antonio de Mendoza y el Ayuntamiento de
la Capital del Virreinato, por. Carlos V y el Rey Prudente, en
1551 e iniciados sus cursos en 1553. . .
. ,

y • Leuas + Pág.

F.N. Z.

8

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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año X

Abril de 1953

Núm. 4

{/ Ce1rte1u1,-ic del Pcet11 JOSE MARTI,
AGONIA Y DEBER
Ju111r '/1ic11Jic ~11/le9c
'

ERNESTO MADERO

Este año, grávido de conmemoraciones centenarias singu•
larmente para México, -Hidalgo, Martí, Díaz Mirón, Pez.a-,
tiene también para la Península Española particular significa•
ción, pues habrá que recordarse en los ámbitos universitarios, ce•
náculos, academias, tertulias y grupos de hombres de letras, la
figura del poeta romántico don Juan Nicasio Gallego, 1777·
1853, cuya vida y obra, apasionadamente juzgada por el con•
cepto elogioso o por adversa fortuna, ha de alcanzar la palabra
memoriosa.

CENTENARIO MARTIANO
Hizo 100 años, el 28 de enero de 1853, nació en La Haba•
na -en el humilde rincón de la Calle de Paula que es hoy reli•
quia venerada por el pueblo de la Isla- el cubano José Julián
Martí y Pérez. Al cumplirse el primer centenario de la histórica
fecha, recordar a Martí se torna obligación inescapable: su palabra sigue siendo llamado urgente a rescatar la dignidad del
hombre americano.

Juan Nicasio Gallego, por su clásica orientación y discipliMartí no tiene paralelo en el Continente. En él se conju-na pertenece, como Don Manuel José Quintana, al grupo de garon-la niñez dolorosa, la adolescencia heroica, la juventud ba•
poetas que prolongan las tradiciones del siglo XVIII.
talladora y la madurez coronada en el. martirio, para hacer de
su existencia lo que Unamuno llamó ula vida más conmovedora
Su elegía a los caídos del DOS DE MAYO (1808), más y dramática de América".
descriptiva y concreta que las odas de Quintana, de insuperable
emoción, riqueza de imágenes y forma perfecta, fué la que ma•
Para celebrar el centenario martiano, habrán de oírse vo•
yor popularidad tuvo en tu tiempo ( entre las composiciones ces múltiples. La de quienes hoy mismo pelean en Cuba por la
consagradas a aquella fecha gloriosa y sangrienta), y una de las paz y el pan del pueblo; la de cuantos no han olvidado, en el es•
más recordadas en nuestros propios díás en España:
pacio ancho de América Latina, el t:alor con que Martí defendió
la independencia de nuestros pueblos, frente al Norte advenediNoche, lóbrega noche, eterno asilo
zo ••• Y la de los hombres que aman y conocen al Apóstol, y se
del miserable que esquivando el sueño
amparan en sus propias palabras al celebrar jubilosos la fecha
en tu silencio vigoroso gime,
inolvidable: ''Para rendir tributo, ninguna voz es débil".
no desdeñes mi voz: letal beleño
Minutos antes de que el tren detu- sentó a su hijo -José Martí- con un
presta a mis sienes, y en tu horror sublime
viera
su marcha, todo era bullicio en- mexicano, Manuel Mercado, quien era
empapada la ardiente fantasía,
tre los pasajeros a pesar de que esta- ya el amigo invariable de la familia.
da a mi pincel fatídicos colores
Después subieron a un desvecijado
ban a punto de sonar las doce de la
con que el tremendo día
noche. Los viajeros ordenaban sus coche de punto y se dirigieron por
trace el fulgor de vengadora tea,
abigarrados equipajes y se las arre- las calles viejas al nuevo hogar. Allí
glaban para cuidar las gardenias com- esperaba la madre, doña Leonor, any el odio irrite de la patria mía,
pradas
al paso rápido del convoy por siosa de envolver a su muchacho en
y escándalo y terror del orbe sea.
El poeta, ciertamente, escribió poco; y no parece haber te•
nido en grande estima sv.s obras. Sin embargo de eso, ha dejado modelos insignes de armonía, de versificación esmerada, de
acendrado gusto, de expresión noble y grandilocuente.

Lo más estimable de su producción son la ODA A LA DEFENSA DE BUENOS AIRES (1807) -con la cual se dió a co•
nocer-, saturada de fervoroso patriotismo, y las elegías A LA
MUERTE DE DOÑA ISABEL DE BRAGANZA (1819) y A
LA MUERTE DE LA DUQUESA DE FRIAS (1830 ), de seve•
ro estilo clásico y suma perfección.
Educado con las doctrinas de la disciplina clásica -se ha
dicho de Gallego- vió el poeta·con un sentimiento de antipatía
(Pasa a la Pág. 1)

Córdoba y Orizaba. En uno de los vagones de segunda, mientras las madres cubrían a sus pequeñuelos con el
rebozo para poder sacarlos al aire húmedo de principios de febrero, un joven de mirar hundido alistaba la pobreza de su maleta, en la que traía
cariñosos recuerdos para la familia
que le esperaba: venía de un largo
viaje, desde España, a refugiarse en
tierras de México.

Al bajar al andén, cayó en los brazos de su padre, don Mariano Martí
-antiguo soldado español y ahora dedicado a menesteres de sastreríaque apenas disimulaba la emoción de
volver a estrechar al retoño ausente.
Pasados los primeros minutos de aturdimiento, el viejo don Mariano pre-

una caricia húmeda de lágrimas silenciosas y tratando de adivinar si
aquel pedazo de su corazón vendría
resintiendo, en el cuerpo débil y enfermizo, la dolencia que le dejaron
los grilletes del presidio.
ía en su cuarto, Martí dejó escapar
el solJozo que le estrujaba el pecho:
desde que vió a don Mariano en la
estación había advertido el traje negro y la expresión conturbada de su
padre. Cuando el vapor inglés que le
trajo a Veracruz se aventuraba por el
mar, había muerto Ana -trenzas claras, ojos de esperanza como sus dieciocho años- la hermana consentida
cuyas cartas le habían alegrado puntualmente las soledades deEspaña.
(Pasa a la Pág. 2)

�JOSE MAR TI, ...

(Viene de la la. Pág.)

deben ir a la escuela de la gloria. Es
bello que los indigenas descalzos repitan las ideas que consagran sus derechos: es bello que el pueblo tenga
absoluto y pleno concepto de su dignidad y de su honra".
nos.
Marti le ha tomado el pulso a MéxiSus compañeros de redacción en los
co y se da cuenta de que, a pesar del
periódicos y revistas de México, eran
gran impulso liberal que anima al país,
liberales de gran estatura, sostenedores de Lerdo de Tejada. Algunos, co- los licenciados verbosos que hablan
de Libertad y Progreso, tienen olvimo A1tamirano y Ramirez, habrían de
dados a los indios. Desde entonces,
dejar huella profunda en las letras Y
expresa
que América ha de ser granel pensamiento mexicanos. Y sin emde
a
condieión
de liberar a sus granbargci, el joven cubano, jamás estuvo
des
masas
oprimidas
y señala el pelia nivel que desmereciera junto al brigro
de
que
nuestros
pueblos caigan
llante grupo que formaban aquellos
bajo
la
tirana
de
los
hombres
"de esintelectuales, participes o herederos
inmediatos de las luchas de Reforma. padón o retórica".
Haciendo gala de mesura para no
Más todavía; sus escritos no son la cocrear
problemas en la prensa Y el pais
laboración de una pluma iniciada en
que
lo
acogen, Marti no deja pasar
el periodismo, sino que en cada línea
oportunidad
para referirse al dolor de
encierran una lección de patriotismo,
su
Isla
maniatada.
Recibe informes
una advertencia oportuna de los peligros internos y externos, una espe- sobre la resistencia armada de los
mambises y entonces se duele de la
ranza en un mundo de justicia.
Abre su colaboración en la "Revis- inactividad forzosa en el destierro:
ta Universal'\ firmando la columna "¡Ira y vergüenza para los que no lu"Boletín" con el seudónimo de Orestes chamos a su lado!" -escribe al leer
y dedica sus primeras cuartillas pre- un periódico salido de la manigua
cisamente a la celebración del 5 de sublevada.
La reiteración que Marti hace del
Mayo (1875). Ninguna fecha mejor
partiotismo
cubano, llega a crearle
para que comience a inundar a Méxiconflicto
en
los
periódicos. Desde las
co con sus renglones paradigmáticos.
de nuevo en el camino para el que había nacido: no era él señorito de m~lindres, sino un combatiente por la _libertad, el decoro, la dignidad Y la. mdependencia de los pueblos amenca-

Habla Martí en el "Boletín", no como
un extranjero recién llegado que busca horizontes y rumbos, sino como un

politico que sabe lo que quiere el pueblo y que conoce y siente en todas sus
aristas el arraigado patriotismo de los
mexicanos. No tiene Marti en Cuba
patria libre a la que cantar y dirigir.
Su deber, mientras tanto, será el de
dar a México sus fuerzas para que no
pierda el camino.

Estas son las palabras con que Marti despunta: "El culto es una necesidad para los pueblos ... Extinguido por
ventura el culto irracional, el culto de
Ja razón comienza ahora".
"Bien hace el pueblo

'

' ' f,r
'.

i¡¡

levantarse la cortina y hacen salir al
novel autor entre ovaciones y lluvia

Rosario; de él se decia que "atesora-

A lo largo de la crónica, nos dice
cómo ante la tumba de Ignacio Zaragoza -el vencedor de los Fuertes de
Loreto y Guadalupe- desfilaron los
hijos del pueblo, hablando su propio
lenguaje: los miembros del Gran
Circulo de Obreros y los estudiantes
de la Universidad.

flor tronchada cuyo corazón no resis-

ba en sus ojos todo el calor de su isla

Junto a ellos, obreros y estudiantes,

tió al nivel del altiplano. Un poco
más y hubiera alcanzado a recibir al

nativa"; pero, pocos sabían de la he-

está José Marti. Cuando se refiere a

rida que minaba el alma de Marti:
¿cómo olvidar que a los 16 años, sien-

los primeros, 1 goza al anotar el nombre proletario afirmando que "es hermoso escribir estas palabras". Y al
mencionar al estudiante Becerra Fabre, que habla en representación de
los universitarios, señala su alegria
porque "se ha hecho querer de los los

Tal vez aquella misma noche, Martl
concibió sus primeros renglones en

La semana anterior de su arribo a
México babia cumplido 22 años. Era

México: "Mis padres duermen, mi her•
mana ha muerto ... " Y en el amanecer

realmente un muchacho dispuesto ál
amor de Concha Padilla, la admirada
artista del "Principal" o al flirteo con

desvelado, sin duda imaginó Jo que
pudo haber sido la vida de aquella

de Europa, el pintor michoacano Manuel Ocaranza, que babia partido meses antes atraido por el espejismo de
los vernisages parisinos.

Rayando el alba, Márti durmió un
par de horas, para iniciar después el
primer día de su estancia en México:

un largo paseo por la Alameda, que
habría de convertirse al correr de los
meses en su rincón favorito; búsque.
da de programas de teatro, para refrendar sus inclinaciones al drama,
avivadas en Madrid y Zaragoza; iniciación en la amistad de mexicanos
como Mercado, Altamirano, Ramírez,
Villada, Gorostiza, Peón Contreras,
Baz, Peza, Sierra, Gutiérrez Nájera ...

En intima colaboración y amistad
con lo más notable de la i'nteligencia
mexicana, Martí encontró abiertas de

inmediato las rejas de la hospitalidad.
Y más aún: pronto se convirtió en el

más admirado y atractivo visitante en
salones tan exclusivos como los de
Rosario "la de Acuña", luciendo el

1

Pero también hay días de gloria para el cubano, cuando los aplausos siguen al telón que cae en el ''Princi-

premia a los héroes".

novio que también regresaría pronto

. 1

mexicano . tcmente particular".

pal", cerrando el estreno de su obra
"Amor, con amor se paga". Vuelve a

,,
1,

mo de la Portilla hace un llamado de
atención "al amable escritor que tanto empeño toma por sacar a plaza ...
La cuestión de Cuba". Marti siente el
aguijonazo, sobre todo porque viene
de don Anselmo, amigo español que
ha tenido para él deferencias especiales. No da Marti la callada por respuesta: jamás perturbará la tranquilidad del pais que le acoge; pero afirma su derecho a defender la independencia de la tierra que to vió nacer
y termina, con aquella dignidad que
le era inseparable, reconociendo que
debe a De la Portilla "un favor tris-

- continúa- en celebrar el dia en que
el enemigo de su libertad fué atacado
y abatido: esta fiesta no significa odio,
esta fiesta significa independencia patria... Se olvida a los caidos pero se
Retrato mexicano de José Martí, de Valle/o
1 ,,'

columnas de "La Iberia", don Ansel-

brillo de su inteligencia, la música de
su poesía desbordante y el prestigio
de su destierro patriótico.

do casi un niño, había sido condena-

do a prisión por defender a su Patria? ¿ Cómo disimular el dolor fisico
de la hernia que le dejó el trabajo forzado en las canteras de San Lázaro?
¿ Y las cicatrices en los tobillos, por
las cadenas que le amarraron de la
cintura a los pies?... Nadie hubiera
adivinado que aquel mozalbete, asiduo
asistente a las funciones del "Principal", modesta pero escrupulosamente
vestido; manejador de ademanes personalisimos y desenvueltos, había esta-

do a punto de ser condenado a muer-

hijos honrados del trabajo".
Marti sabe que su estancia en Mé-

xico habrá de madurarlo para la tarea futura del 95. ¿Cómo aprovechar
los días en la tierra dil Juárez, la vida

con el pueblo que es ejemplo de rebeldias y heroísmos? Pues ayudándole .a tener conciencia de sus deberes propios y a conocer el lenguaje

te, antes de llegar a los 17 años, "por
sospechas de infidencia"...
Tal vez la única que seguía vivien-

de la solidaridad.

do a diario la pena de aquellos días

de Martí. Sus ojos caen paternalmente sobre un indito descalzo que sube
a la tribuna para glorificar a los héroes de la Patria. Aquel pequeño des-

era doña Leonor, cuyas manos tem-

blorosas ----&lt;lscapando a la vigilancia
de los carceleros- haban introducido
unas diminutas almohadillas entre los
bárbaros grilletes y la carne lastimada de su niño presidiario.

Pero Marti era hombre de lucha y
apenas desahogados los compromisos
inaplazables, mitigada la necesidad imperiosa del hogar atribulado, se metió

El indio embrutecido por la miseria
y el alcohol, es preocupación amarga

calzo, ante el asombro de la concurrencia, pronuncia un magnifico dis-

curso. Marti le · dedica palabras que
son confesión de su amor al pueblo
mexicano: "... es bello que los niños po-

bres formen en la procesión del Cinco de Mayo: los hijos de la pobreza

Armas y Letras + Pág. 2

de claveles. Asiste lo más granado de
la vida literaria y social. Marti descubre en un palco a su paisano el poeta Pedro Santacilia, acompañando a
la familia de Juárez; y más al fondo,
luciendo una belleza que de inmediato reconoce como venida del Caribe,
una muchacha que sonríe y bate palmas en honor del dramaturgo en cierne.
Ni la señorita disimula su entusias-

mo por el joven literato, ni Martí es
corto en lances de galanteria. Ella
es Carmen Zayas Bazán, también cubana y recién llegada a México, botón
privilegiado de familia rancia y pudiente. Nace el idilio con todos los
atributos del momento: celos de Carmen, porque Marti no acaba de poner fin a sus amorios con la Padilla;
reticencias de la familia aristócrata,

por el origen humilde y la pobreza
del pretendiente. Sin embargo, pronto
queda sellado el compromiso.
Marti se ha enamorado y gana el
corazón de Carmen, luciendo dignidad
junto a pobreza; nobleza de alma junto a la cuna humilde; el presente apa-

"Principal" y los menesteres periodís-

ticos que ya le permitian desenvolverse con mayor holgura. Las advertencias literarias de i\larti sobre los
hombres de espada al cinto, adquieren una actualidad inquietante.
Riva Palacio ataca con violencia al
gobierno. A distancia se oye cómo
Porfirio Díaz y Donato Guerra, impetuosos y jóvenes, afilan el machete. La
prensa agresiva se vuelva en censuras

a Lerdo de Tejada y en las páginas de

"El ~fonitor", "El Pájaro Verde" y
"E Siglo" se atreven a llamarle "dictador". Se caldean los ánimos y la
temperatura politica sube de grado al
iniciarse el año de 1876. A principios
de febrero los periódicos ultramontanos publican a bombo y platillo los
llamados de Diaz a la rebelión. Marti
no es ajeno a la defensa que de Lerdo
hacen la "Revista Universal" y "El

Eco de Ambos Mundos". El año transcurre preñado de inquietudes, por
una revuelta que cunde y amenaza.

La reelección de don Sebastián,
antes que fortalecer su gobierno, pa-

rece un toque de desbandada. Quienes ]e sirvieron en sus días de gloria
comienzan a abandonarlo; la mayoría

de los intelectuales -en nuestro país,
casi siempre, dispuestos a servir al

que más paga- poco a poco le vuelven las espaldas y preparan su adhesión al sol que más calienta.
Antes de que la mano del soldadón
de Oaxaca se apodere de México y
Lerdo huya del país, Marti escribe palabras de profesia:
"En la formación de los pueblos
se empieza por la guerra, se continúa con la tiranid, se siembra
con la revolución, se afianza con
la paz".

¡Qué imagen perfecta, por anticipado, de la vida de México! "Se empieza por la guerra ... " -las tropas de

Diaz estaban a punto de tomar la ca-

Año Nuevo, compró un pasaje para
Veracruz y el 5 de enero de 1877 vió

bres más importantes del país, con su

los hombres". Pero le roba tiempo a

de paso, rumbo a Guatemala, para vol-

García Granados, cosechando amista-

la faena burocrática para dedicarse a

des y levantando murmullos de admi-

cuestiones de mayor vuelo.

ver a la lucha y ganarse el pan de
cada día.
También allá, en la tierra del quetzal
joyante, encontró Marti puertas fran-

no hay simpatía para los libertadores
antillanos:

tados Unidos los derechos cubanos: tengo fe en que el martirio
se impone y en que lo heroico
vence. Ni esperamos un reconocimiento, ni lo necesitamos para
vencer".

cuente de Marti, le conquistaron en
cuestión de semanas la simpatía de

que esperaba su regreso para casarse

toda Guatemala. Cada una de sus clases era todo un discurso y sus alumnos -bulliciosas muchachas quinceañeras, flanqueadas por circunspectos
varones adolescentes- encontraron en
las enseñanzas del nuevo maestro un

raudal inagotable de sabiduria. Era
Martí, en verdad, un educador incomparable: tenia 23 años; venia de México y de Europa; se desenvolvía fácilmente en tres o cuatro idiomas; a
su amplia cultura española y americana, agrega_ba el conocimiento de las

literaturas de Francia e Inglaterra,

Literaria "El Porvenir"; pronuncia
discursos cuyos párrafos repiten las

mo no tuvo la decisión de cortar a
tiempo: "Sólo con fraternal amor habla el proscrito ... "

•••

estarían a su alcance. Pero Martí no
estaba para inclinaciones ante los poderosos, ni para recibir dádivas de Jos
nuevos mandones castrenses. Mientras

ca cubana. Pero ... si nos apretamos el corazón para que de él no
surja la verdad que se nos escapa
de los labios; si hemos de ser, más

la politica cubana!"

Hablar en aquel tono podía exponer al orador a ser acusado de agitador. El eco llegó hasta el oído alerta
del general Blanco, quien se trasladó
días después a Guanabacoa, en donde
se anunciaba otro discurso de Martí.
La ocasión no parece adecuada para un pronunciamiento de carácter político, pues solamente se trata de una

velada que el Liceo organiza en honor del violinista Diaz Albertini; pero

Ahora no le quedaba sino el desaho-

Marti, con el dominio evtraordioario

go sincero, pero puramente literario:

de la palabra que poseía, hizo tan rei-

Quiero a la sombra de un ala
contar este cuento en flor:
la Niña de Guatemala,
la que se murió de amor ...

campos de mi patria, en los con-

suelos de un trabajo honrado y en

y ella se murió de amor.

· teradas alusiones a 11 la Patria" y a lo
"cubano", que el general Blanco ex-

presó más tarde a sus subalternos:
"Quiero no recordar lo que he oído y

no concebi nunca se dijera delante de
mí, rereseotante del Gobierno español". Y agregó: H ••• Marti es un loco.

Pero un loco peligroso". Los periódicos Jlaman a Martí "águila naciente
de nuestra tribuna".

El general Blanco no hacia más que
Se entró una tarde en el rio:
la sacó muerta el doctor.
Dicen que murió de frio:
¡yo sé que murió de amor!

repetir, a su manera, la opinión de los
periódicos mexicanos, comentando la

¿Cómo seguir viviendo en Guatema-

y materialismo. En mayo de 1875, "El
Federalista" babia aplaudido al tribu-

intervención de Marti en un debate
sostenido en el seno del Liceo Hidalgo, para discutir sobre espiritualismo

estrechó

Marti la mano del Presidente de Gua-

la? Por un lado, la sombra de Maria

tema]a, don Justo Rufino Barrios, que
le recibe en audiencia especial. Don

Je acOmpañaba como un fantasma; y

Justo Rufino era un producto natural
y genuino de nuestra América turbulenta: con el chicote en la mano go-

un país nuevo. Como el padre ranchero que a empellones manda a sus
hijos a la escuela para que s·e conviertan en hombres de bien.

adhesión y los favores del porfirismo

decepciones, agoniza como orquídea

Ella dió al desmemoriado
una almohadilla de olor.
El volvió, volvió casado

lanzaba ya contra la vida liberal. La

su pluma la causa lerdista, fácil le hubiera sido acomodarse bajo el nuevo
régimen. Una palabra, una linea de

poco después, consumida por quién

a él le interesa, lo que en el fondo lo

y la haré: la de las nuevas doc-

" ... por soberbia, por digna, por
enérgica, yo brindo por la políti-

quiebro mí copa: ¡no brindo por

amor que ella le ofrecía y que él mis-

trinas".

cosas que suenan a disparo:

halla en el hogar acogida para sus
nobles empresas!".

tes de partir, como para desviar el

las preparaciones para un combate vigoroso ... Hay una gran politica universal, y esa sí es la mia,

cer en su nombre el agasajo y apro-

vecha la oportunidad, aunque frenando la pasión y el coraje, para decir

que voces de la Patria, disfraces

hacen vicepresidente de la Sociedad

dolor por no estar luchando en los

be del ilustre periodista el encargo de
hacer uso de la palabra para agrade-

de nosotros mismos... entonces,

sin sombra. Marti le babia escrito an-

"Vengo a comunicar lo poco
que sé, y a aprender mucho que
no sé todavia. Vengo a ahogar mi

periódico "La Libertad". Martí reci-

Cuba, habría de escribir: "¡Dios tenga

la ºRevista de Guatemala"; colabora
en la "Revista de la Universidad"; le

gentes al otro dia ...
Pero Marti sabe que todo aquello no

se ofrece un banquete al periodista
Adolfo Márquez Sterling, director del

piedad del corazón heroico que no

sabe qué enfermedad de abandono y

para dar a Guatemala los perfiles de

crito, meses antes, durante su borrascoso encuentra con Rosario: "Mujer
mía es más que mujer común".

plió el compromiso y unió su vida a

la de aquella mujer -florón de sociedad- que jamás comprendería la vida y el destino heroico de su compañero. Años más tarde, doliéndose del
despego de su esposa a la causa de

Ganado el ánimo de los guatemaltecos, Marti planea la publicación de

Pero una marejada de violencia se
reelección de Lerdo acabó por ayudar a Porfirio Díaz y, al son de fanfarrias y vítores del populacho, el oaxa-

en la capilla del Sagrario, junto a la
Catedral del zócalo.
En un viaje relámpago que le llevó
por la selva de Chiapas y la sierra de
Oaxaca, Marti volvió a México. Cum-

Regresa a Guatemala en los albores
de 1878. María le ve deambular por
las calles, acompañado de Carmen. Y

cha por la independencia de Cuba.

Mucho más hubiera podido hacer

vo ... Pero era tarde. Marti babia dado palabra a Carmen Zayas Bazán,

Alemania e Italia; discurría con dominio extraordinario sobre Grecia y
sobre Roma ... La voz pública comenzó
a Jlamarle el "Doctor Torrente".

bernaba desde hacía cinco años, fustigando a los clericales reaccionarios,
empujando hacia arriba a la Universidad, imponiendo un nuevo Código
Civil... en fin, haciendo esfuerzos un
tanto desordenados pero vigorosos

desde México, para contribuir a la lu-

das acarjciando el piano, en tanto que
templaba sin disimular sus entusiasmos. La muchacha, primeriza en
amores, se prendó del cuban·o efusi•

Con verdadera emoc10n
"No deduzco yo de los vitares
que sean reconocidos por los Es-

nabacoa, de cuya sección de literatura Je nombran secretario, pronuncia
discursos que Ilevan siempre una intención afilada. El 26 de abril (1879)

Maria Izaguirre, bayamés de abolengo, le colocó desde luego en la Escuela
Normal que dirigia, dándole las clases de Literatura e Historia.
La palabra abundante y el tono elo-

deber más alto y al servicio de Cuba:

insurrectos de Cuba, para detener a
quienes afirman que en Washington

Desde la tribuna del Liceo de Gua-

ria llenaba los intervalos de las velaMarti, acodado junto a ella, la con-

mantiene vivo, es la esperanza de un

Todavia le queda tiempo para hacer
una nueva y encendida defensa de los

ración con su poesía encendida. Ma-

cas y manos amigas. Su paisano José

do el tercio de siglo que habría de

cienda de "El Rosario"; "Se afianza
con la paz ... " -anunció proyectando
su pensamiento hasta los días en que
vivimos.

El solo hecho de pisar su tierra, da
a Marti energías redobladas. Trabaja para desquilar un jornal indispensable en el bufete de dos abogados
amigos y ejerce por algún tiempo su
profesión, aunque le desagradaba "por
cuanto depende de las querellas de

grado de general y aquel viejo prestigio liberal que le llevó a la presidencia. Marti frecuentó la casa de los

sufrir México en los años inmediatos;
"Se siembra con la revolución ... " profetizó cuando Francisco I. Madero

aprendia las primeras letras en la ha-

•••

dibujarse en el horizonte la silueta
querida de La Habana ... Pero sólo iba

son sino brotes de primavera. Lo que

destino histórico. Por algo babia es-

No habian de durar mucho los días
más o menos fáciles, vividos en los
salones de moda, las bambalinas del

Algo más babia encontrado Martí en
Guatemala: entre sus alumnas de la
Normal, destacaba la belleza lánguida
de Maria García Granados. Su padre
había entregado el poder a Barrios,
pero seguía siendo uno de los hom-

pital; 1'Se continúa con la tiranía ... "
- advirtió el cubano, como anuncian-

queño bronco entró a la capital el 24
d'e noviembre de 1876.
Aunque Marti habia defendido con

gado, como prólogo necesario a su

lo más florido de la inteligencia se
aprestaba a someterse a los triunfadores y aguzaba la pluma para servir a
Díaz, Marti prifirió la pobreza limpia
y abandonó el país.
Pasó con sus padres la noche del

Martí sabía que Barrios, debajo de
la camisa, traía escondidos los instin-

tos de un dictador; pero le guardaba
una consideración particular por su
actitud hacia Cuba, única en la historia de América. Dos años atrás, en un
arranque de solidaridad inusitado,

don Justo Rufino babia reconocido
oficialmente la independencia de Cuba, ante el azoro de las cancillerías
timoratas.

Armas

y

además, don Justo Rufino manejaba el
fuete con alarmante soltura. Avisado
el Presidente de que los clericales
atentaban con su vida, se encaminó
sin escolta hasta la guarida reaccionaria, sacó a patadas a los conjurados
y al cabo de unas semanas ordenó su
fusilamientos en la Plaza de Armas.

Otros aires necesitaba Martí. La brisa de La Habana. Acababa de firmarse el Pacto del Zanjón, mediante el
cual volvía la paz a Cuba -cuando
menos por algún tiempo- y de momento los insurgentes deponían las
armas, después de complicadas negociaciones con el general Martínez

Campos, la más alta autoridad española de la Isla.
El sol de agosto abrasaba la manigua cubana cuando Martí regresa. Nue-

vas responsabili,dades le llaman a buscar mayor sustento; su familia tam•

bién ha vuelto de i\léxieo y Carmen
Je había anunciado, antes de salir de
Guatemala, que le venia un hijo en
camino.

no diciendo: "Cuanto de su discurso
pudiéramos decir sería pálido". Y "El
Eco de Ambos Mundos", sentenció:
14
Este joven será terrible en la plaza

pública a la hora de una conmoción
popular ... "

El nombre de Marti adquiere popularidad y prestigio, como resultado
natural de aquella actividad literaria
y tribuncia; pero, hasta entonces, muy

pocos sabían que, hurtando el bulto
a miradas indiscretas, estaba ya me•
tido en cuerpo y alma en los atrevimientos de una conspiración. Tarde
a tarde, sostenía prolongadas conver•
saciones con Juan Gualberto Gómez,
para encontrar la manera de conectarse con los patriotas que actuaban

en otros lugares de la Isla o en el extranjero.
Las autoridades coloniales husmean
por todos los rincones, buscando los
hilos subterráneos. En Oriente, un
puñado de patriotas monta la guardia, a pesar de que el comandante

(Pasa a la Pág. 7)

Letras + Pág. 3

•

�e os

•

e

ú
Dentro del programa de los Cursos de Invierno elaborados
en su III Anualidad por el Departamento de Acción Social de
la Universidad, ha sido presentada con positivos resultados la
Exposición de Grabado del Taller de Gráfica Popular, de México encomendada a los grabadores Osear Frías y Señora Elena
H~erta, que ejecutaron la museografía de la Exposición auxilia•
dos por el Director de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad -dependiente del D. A. S. U.- y algunos alumnos de la
referida Escuela.

Acto inaugural de la Exposición de Grabado

,,
,r

El exponente tuvo una duración de
quince días, habiendo sido visitado en
las horas hábiles, por innumerables
personas de :M onterrey.
Instalada en la Sala de Conferencias
de la Universidad, la Exposición fué
inaugurada solemnemente por el ,señor Licenciado Raúl Rangel Frias,
Tiector universitario, a quien acompaJiaron el Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria, Licenciado
Fidencio de la Fuente, el Licenciado
Genaro Salinas Quiroga, Director de
las Escuelas de Bachilleres y otros
funcionarios. El acto inaugural se celebró el viernes 1O del que cursa, a
las 20:30 horas, en donde el Rector,
después de algunas frases explicativas,
declaró solemnemente abierta al público la Exposición.
El acervo artístico presentado consta de cerca de setenta y ci_nco piezas,
de diYersa ternatica y autores diferentes, todos ellos magistrales, acreedores
de elogiosos conceptos en las ciudades
en donde han sido presentados.
A continuación se ofrece la nómina
del material arti.sti~o expuesto: La Carr eta, linóleo, La Embo~cada, El Duelo, Carrusel y El Fusilamiento, éstos
tres últimos linóleos, de Leopoldo
~fénclez; Aladre l'ucaleca, Trabajando
el henequén , Transportando la madera, y Coscomalec, litografías; La Prensa reaccionaria y la Revolución, y
Bomba atómica, litografías, todas estas
pertenecientes a la firma de Alfredo
Zalee; La niña del Pedregal, litografía
de Roberto Berdecio; El trovador, Persecución del Partido Liberal poi' el

Régimen, La explotación maderera y
Mujer sentada al sol, linóleos, Y Molino de caña, litografía, de Alberto Beltrán; La intervención yanqui, y Victoriano Huerta abandona el País, de
Castro Pacheco; Lá:aro Cárdenas y la
Reforma Agraria, y Contribución del
Pueblo a la Expropiación Petrolera:
18 de mar=o de 1938, por Luis Arenal
y Francisco Mora, respectivamente:
La hllerta, Cuescomate, Anclas abandonadas y Judas, del grabador regiomontano Osear Frías, portador de la
Exposición y colaborador del I.N.B.A.;
La muerte camionera, La victoria de
Quetzalcóall, Paisaje de Nayarit y Coatimitl,, linóleos de Angel Bracho; Carrillo Pnerto y Kayin, litografías de
Raúl Anguiano; América Latina, de
David Alfaro Siqueiros; Arbol muerto,
litografía, de Fanny Rabel; Hidalgo y
Quema de Judas, linóleos, y Niña de
espaldas, litografía, de la firma de la
señora Elena Huerta, que, en asocio al
artista Frías, montó la Exposición de
que se habla; Cabeza, Magdalena, Chi·quillo, A.:oro, y En la ventana, de Celia Calderón; Zapata, linóleo de Ignacio Aguirre, La casa, El capataz
y Campesina, litografías de Pablo
O'Higgins; Zapata, Hoguera Racial y
José, litografías, de Jesús Escobedo;
Descubrimiento arqueológico, litografía de Gabriel Fernández Ledesma;
Petróleo, linóleo, Trabajadores del vidrio y El dolor, litografías,, de Arturo
García Bustos; Decena trágica, linóleo,
y Devastación y Fogata, de Francisco
~!ora; Agua para el pueblo, El maíz y
La cometa, linóleos de Mariana Yam-

polsky; Las dos Españas, La hacienda, e Hidalgo, de Andrea Gómez; Pescadores, Trópico, La guerra bacteriológica y Mujeres de Pálzcuaro , linóleos
de Adolfo Mexiac; Presa, Negra, linóleos y Alfabetización, litografía, de
Betty Cattlet; Paisaje, y Erosión 1 de
Lorenzo Jiménez.
La historia del Grabado en México
tiene sus antecedentes en las llamadas
pintaderas o sellos del período prehispánico, pero a partir de la Conquista y con la implantación de la Imprenta en la Nueva España en el siglo
XVI, comienza su aspecto europeo y
criollo que no podía menos de imponerle su nueva nacionalidad, aunque
ajustada también, naturalmente, a la
corriente estilística europea.
Los primeros impresores europeos
que vinieron a la Nueva EsJ)afia en la
centuria XVI, emplearon la técnica
xilográfica para la ilustración de ]os
primeros libros del virreinato. Los
frontis de . los llamados incunables
americanos ostentaban escudos de armas, iconografías, remates, así como
capitulares adornadas, cuya -ejecución
realizaban los Jlamados cortadores de
tabla. Es muy importante señalar que
en este siglo y en casi todo el siguiente, el Grabado estuvo casi exclusivamente al servicio del tipógrafo para la
ilustración de sus obras, desempeñando en esta forma un papel decorativo,
pues si bien es cierto que algunas
imágenes de santos existieron desde el
XVI, no tuvieron mayor importancia

u,tsos
como maniíestación individual del estampado.
En el siglo XVII aparecen las magnificas "tallas dulces" que ilustraban
principalmente libros litúrgicos y aunque se producen láminas grabadas con
cobre desde fines del siglo XVI~ no es
sino hasta el siglo siguiente cuando
toma gran auge esta modalidad. Pero
aun en ese siglo, como antes se dijo,
el Grabado sigue siendo auxiliar de la
imprenta. Se emplea para las portadas de los libros en donde se representan los clásicos motivos heráldicos,
a veces ácompañadas de retratos y casi siempre al pie de imágenes de santos. Las ilustraciones de los misales
son verdaderas obras maestras en su
género. También dicho siglo cuenta
con hermosas estampas talJadas en madera, en las que aparecen retratos de
Virreyes a caballo, enmarcados en
composición de columnas sosteniendo
remates, Jo que recuerda las ornamentaciones arquitectónicas. Es interesante la nueva adopción de los artistas
del XVII y XVIII del grabado de cobre
que, debido a las mayores cualidades
clilsicas, delicadeza de] dibujo y mejor
facilidad de ejecución pronto destitnyó al Grabado en madera.
Al llegar la segunda mitad del siglo
XVlll, el grabador y medallero castellano Jerónimo Antonio Gil cumple
con el encargo de íundar una escuela
para el oficio de grabador, lo que
efectúa en 1785 en la Real Casa de Moneda, figurando él mismo como maes-

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Zapata, de Ignacio Aguirre

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América Latina, de David Alfaro Siqueiros
CARRUSEL, de Leopoldo Méndez

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. 1

Armas y Letras

+

Pág. 4

tro del Grabado al buril y Director.
Sin embargo, dicha escuela no tuvo
gran importancia en cuanto al adelanto estético. Así transcurre el final
del XVlll y principios del XIX hasta
que el uso de la litografía viene a sacar al Grabado de su simple oficio de
reproductor de cuadros célebres. Aunque desde el siglo anterior se tienen
muestras de arte litográfico no es sino
hasta el XIX cuando los dibujantes del
lápiz graso le dan todo su esplendor.
Las estampas litográficas tienen papel
importantísimo en el género satírico
popular con las criticas caricaturescas
de los periódico.: . "El Padre Cabos",
"La Orquesta", etc. que recuerdan las
que grabó Daumiére en los periódicos
parisinos.
En la tendencia opuesta se destacaron los artistas y litógrafos que trataron principalmente acerca de los paisajes, de edificios notables de la ciudad, calles, fuentes de típicos habitantes con los trajes que caracterizaban sus oficios.
Un hecho de singular importancia
contituye el Grabado popular para

Armas y Letrci.s + Pág. 5

ilustrar corl'idos, juegos, cuentos y, sobre todo, las mexicanisimas "Calaveras", que tenían una enorme aceptación en el pueblo. Entre este género
de ilustrados destacó Manuel Manilla
que trabajó principalmente en la madera y zinc. Las mejores muestras
de las costumbres populares corresponden, sin duda, a este artista y a
José Guadalupe Posada, con sus temas
de tan absoluto folk-lore mexicano.
Durante casi toda la segunda mitad
del XIX decae la estampa de carácter
religioso, aunque maestros como el genial Posada, se ocuparon de ella.
El trabajo más importante; en lo que
lleva del siglo XX, es el que ha realizado el Taller de Gráfica Popular, digno continuador de la herencia de Manilla y Posada. Asimismo, se han destacado en el Grabado al linoleum los
artistas actuales que han sabido dar
a sus tallas todo el cariicter de verdaderas obras maestras.
CURSO DE GRABADO. - Aprovechando la presencia en la Universidad
(Pasa a la Pág. 6)

�El Gran Cantor de la
Naturaleza: Lucrecio
Lic. Genal'O Salinas Quiroga

Tito Lucrecio Caro, poeta y filósofo romano nació en el
año 93 a.J.C. y murió el año 49 a.J.C. a la edad de 44 años.
Acerca de su vida se sabe bien poco. Lo único que se conserva
es su maravilloso poema "De Rerum Natura" (De la Naturaleza
de las Cosas) que constituye el máximo monumento literario Y
filosófico latino.
Su propósito al escribirlo, fué difundir el pensamiento de Epicuro, por
quien sintió siempre una verdadera
idolatría, una cordial veneración que
no reconoce límite alguno, presentán.
dale siempre ante la consideración de
sus compatriotas como un Genio-, CO·
mo una Divinidad. Así en el cuerpo
de esta magnifica obra, con exaltación
le Hama: "ornamento de la griega
mente", "varón ínclito", "sublime Ge•
nio", "Dios que inventó la Sabiduría";
y de quien afirmó:
De propia voluntad: murió Epicuro
Que en ingenio venció a la raza humana,
Y eclipsó todos los brillantes genios
Como el naciente sol a las estrellas.

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El temperamento de Epicuro fué
diametralmente distinto del de su voluntario discípulo Enideas. En tanto
que el maestro helénico tenía un ca·
rácter tranquilo e impasible, el discípulo romano estaba agitado por violentas y tormentosas pasiones, lo cual
se desprende de sus versos. Según
cuenta la leyenda, se volvió loco y escribió su célebre Poema en los intermedios lúcidos, lo cual no es creible
por el gran talento, rica fantasía y
continuado esfuerzo que requiere una
composición tan extraordinaria como
ésta.
La filosofía y la literatura romanas
tuvieron en Grecia su fuente de inspiración; sin embargo fueron menos
profundas por estar destinadas a un
público menos especulativo, menos
teórico y más práctico. Aunque la
obra de Lucrecio no representa una
originalidad filosófica, a pesar de ello,
constituye indudablemente un trabajo
titánico y meritorio trasladar la terminología clÁsica propia de la filosofía Griega a la literatura Latina, Jo
cual no tiene paralelo en la Historia
de las Ideas.
El Po·ema lo dedicó a su íntimo amigo Memmio, cuyo destierro por haber
caído en desgracia del Gobierno Imperial, le afectó tanto a Lucrecio,
que se arrancó voluntariamente la vida. El manuscrito de la obra de este
insigne pensador romano, estuvo en
Cicerón, de tal modo que él se puede
considerar como su editor y garante
intelectual. Esto lo explicó el gran
orador romano en una carta que dirigió a su hermano Quinto, que se con•
serva.
En Grecia, en ]a época clásica, el
sabio perfecto es el ciudadano perfecto. Sus deberes morales personales
son inseparables de sus deberes políticos. El buen hombre es el buen ciudadano. Pero a partir de esa época,
se tiende tomar más en cuenta al ser
humano como individuo que como
miembro de una comunidad. En Roma, Cicerón representa el espíritu tradicional, la mentalidad 'Cívico" republicana, antigua y colectivista y escribe sobre los deberes del hombre
sobre todo en relación con el Estado.
Esto no corresponde ya, estrictamente a la mentalidad de su tiempo. A
Lucrecio, le interesa, por otra parte,

solamente la felicidad y salvación personal. Es un espíritu concentrado y
atrincherado en sí mismo; es una conciencia replegada que no desea salir
de su aislamiento, de su individualidad, porque considera que sólo allí
radica la base de la felicidad y salvación humanas.
Está clasificado este poeta romano,
como uno de los mas grades Cantores
de la Naturaleza que hayan existido,
la que para él no fué un escenario
sino un actor gigantesco e invisible.
La energía creadora del Cosmos es la
fuente perenne e inagotable de toda
belleza y deleite. Su preocupación
esencial fué derribar los humillantes
prejuicios de la superstición y del fanatismo en nombre de la ciencia y de
la moral. Y así dice en el Poema:.
De acciones execrables y malvadas
Fué causa el fanatismo muchas veces:

El principio de Leucipo (destacado
filósofo y científico griego del siglo
VI a.J.C.) "todo proviene de una causa determinada y por necesidad" fué
adoptado por Epicuro y luego cantado en versos inmortales por Lucrecio :"
Por un principio suyo empezaremos:
Ninguna cosa nace de la nada;
No puede hacerlo la divina esencia:
Aunque reprime a todos los mortales
El miedo de manera que se inclinan
A creer producidas por los dioses
Muchas cosas del cielo y de la tierra,
Por no llegar a comprender sus causas.
Por lo que cuando hubiéremos probado
Que de la nada nada puede hacerse,
Entonces quedaremos convencidos
Del origen que tiene cada cosa;
Y sin la ayuda de los inmortales
De qué modo los seres son formados.

La obra que comentamos está dividida en seis Libros: I y II. - - La Doctrina fundamental. III. - Del Animo
y del Alma. IV. - De los Sentidos. V.
Cosmogonía y Desarrollo Humano. VI.
Fenómenos Metereológicos. Enfermedades.
El poema principia con una invocación a Venus. Esta Diosa fué para
los griegos y romanos la majestuosa
personificación de las fuerzas de la
Naturaleza; de las leyes soberanas y
eternas que gobiernan al Mundo y a
la Vida. Y a ella, humilde, le pide el
poeta:

El mensaje de Lucrccio debe entenderse en el sentido de tratar de establecer una moral y una ciencia independientes de toda mitología, desl(gada de todo origen divino y explicables solamente por las grandes leyes
causales del Universo Y de la Vida.
Desde 'este punto de vista, hay un
aliento socrático en la obra de este
importante pensador romano, porque
el fundador de la Moral trató también
de fijar y encausar esta disciplina con
de fijar y encauzar esta disciplina con
autonomía de toQa cuestión religiosa.

LA EXPOSICION....
(Viene de la Pág. 5)
del joven artista regiomontano Osear
Frias, autor de algunos grabados de la
Exposición, y en colaboración con el
Departamento de Acción Social de la
Universidad, el I.N.B.A. (Instituto Nacional de Bellas Artes), comisionó a1
referido artista para la regencia de un
Curso breve e intensivo de Grabado,
que impartió a los alumnos de la Escuela de Artes Plasticas del D.A.S.U.
El programa de este Curso comprende: Nociones sobre los diversos procedimientos del Grabado: Grabado en
relieve (madera, linoleum); Grabado
en hueco; distintos procedimientos sobre Grabado en buril, puntaseca, aguafuerte, aguatinta, etc., y litografía, desechado comercialmente pero valído
para la estampa y aplicación ai:tística.
Sólo se llevará a la práctica el Grabado en linoleum, en vista de la brevedad del Curso.
Osear Frias ha sido comisionado, a
la vez, por el INBA, para proponer a
la Universidad la visita de varias Exposiciones valiosas, como la de Arte
Infantil, la de Joaquín Claussell, la de
Fotografia de Arquitectura Popular de
México, la de Pintura de Francisco
Goitia, y otras no menos celebradas.
La estupenda Exposición del Grabado, del Taller de Gráfica Popular, fué
clausurada el 24 del que cursa.

ARMAS Y LETRAS

La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficia fes, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
conlentadas las obras últimamente aparecidas en ]as prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo v continente de la obra, cotejada
a la· luz de un criterio ecuánime Y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "AHMAS Y LETRAS'' se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Heyes Aurrecoechca
Enrique Martíncz Torres

Da gracia eterna, Diosa, a mis acentos.

Guillermo Cerda G.

Consideró, como los primeros atomistas griegos, Leucipo y Demócrito
que el sér substancial es inmutable y
perdura y que nacimiento y muerte no
son sino agregación y disolución. De
la nada, nada procede; nada de lo que
existe puede ser aniquilado. La substancia persiste eternamente. Esto equivale al moderno principio de la conservación de la energía.

Adrián Yáñez i\lartínez

Nada puede a la nada reducirse,
Ni alguna cosa hacerse de la nada.

Alas Casas Editoriales
y a los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente

Director
Lic. Fidencio de la fuente

Oficinas
Washington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

Armas y Letras + Pág. 6

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roe!) .................. $10.00
Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bacbille' rato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes ....... .. . . $ 9.00
Para el público . .. .. . . .. .. . $10.00
De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) ...... . .. $ 5.00

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Líe: Fidencio de la Fuente

UNIVERSIDAD Y
UNIVERSITARIOS
El concepto Universidad ha tomado estado de conciencia en
la vida española. Se puede hablar con justicia de generaciones·
de universitarios,. no ya por su carácter de existencia en estado
latente sino por su vigencia, por su presencia continuada en la
línea general de la cultura.
Universidad para ser un edificio, o varios, que con ser mag•
níficos nada dicen de una vitalidad intelectual, para llegar a for•
mar núcleos, que con sus conexiones tienden la red de un mun•
do consciente que vive su concepto.
Han sido precisos varios años para que el sucederse de las
promociones de universitarios ocupará la preminente posición
actual.
Si intentamos encontrar la razón de esta conciencia univer•
sitaria, el primer paso nos conducirá a esa Ciudad, sede de las
distintas facultades que, aun con no pasar de ser piedra solo piedra, muestra por dentro y por fuera el medio físico del fomento
universitario.
En principio puede no parecer importante el hecho, pero si
se analiza no cabe duda de que la lu:¡; y la amplitud son los ele•
mentos esenciales para crear un clima en consonancia con la vi•
da de la juventud actual.
Y tras esa vidriera, tras ese ventanal que nos hace presentir
la despreocupación de los problemas físicos, está la verdad con•
creta del programa que se nos ofrece.
El estudiante encuentra en la Universidad un doble sentido
de la enseñan:¡;a. Ciencia y conciencia. Ciencia en cuanto a cultura, esa cultura que se define por fechas, por nombres geográficos y que viene a ser el redimento de los posteriores avances.
El estudiante lleva su memoria de hechos, de conocimientos que
crean la atmósfera precisa. Podríamos separar aun más los límites definiendo este tipo de estudios como el camino perfecto del
hombre fichero, para parar primero, a la vivificación de esa cultura, a la convención de ese fichero muerto a algo tan vivo como
la asociación de ideas del hombre y después a la valoración de
cada hecho, de cada ficha, en cuanto a sí y cuanto a relación con
las demás, hasta lograr la auténtica conciencia universitaria.
El secreto de este proceso se adivina en la línea de enseñanza conjunta de todos sus elementos. Paso a paso, aparentemente,
sin esfuer:i;o, se llega al fin propuesto y buena prueba de ello son
las actividades de este mundo de los universitarios.
El panorama general del momento español se ve reflejado
en esos grupos, secuelas de los que oyen fuera seminarios de es•
tudios de la Universidad. No es preciso insistir en demostrar es•
ta verdad, claramente expuesta en los últimos años de nuestra
cultura, es la razón de su existencia donde debemos poner nues•
tra atención, nuestra mirada para mejorar de día en día los siem•
pre posibles puntos débiles de esta armazón.
El desarrollo del camino estriba tan solo en la constancia de
los diversos claustros de profesores, porque la colaboración íle
las generaciones universitarias .ya existentes viene dada por un
sentido de aparente inercia, pero que, en realidad, no es sino una
consecuencia lógica y esperada.
Nunca se había escrito tanto sobre la Universidad, no se
necesitaba pero hoy son tantos los puntos de partidos, las impre•
siones personales sobre la pedagogía, la orientación, en general
que debe darse a estos problemas, que surgen artículos, ensayos,
conferencias en los que se plasman las visiones de los que aun
ayer, eran estudiantes que iban y venían de sus clases con aspec•
to indiferente y que trás los años de preparación sumados a la
sedimentación de todas las materias recien aprendidas, han hecho del estudiante apático, la figura apasionada que conoce el
alcance de la labor universitaria y colabora en el esfuerzo por en•
contrar fórmulas cada ve:¡; más sencillas.
Así la palabra "Universidad" ha vuelto en España a su sentido etnológico, renacimiento de unas épocas pasadas en las que
las Universidades españolas alcan:i;an la cima de la cultura universal.
Carlos José Costas

JOSE MAR TI, ....
(Viene de la Pág. 3)
Polavieja acaba de deportar a Flor
Crombet; en Nueva York, el viejo CaJixto García esgrime amenazador su
prestigio de soldado que no se rinde,
de luchador que se negó a firmar en
el Zanjón; y se sabe que Antonio Maceo, desde su destierro de Jamaica,
sólo espera la menor coyuntura para
regresar a Cuba y volver a ser hombre de a caballo.
Marti ha tenido que luchar en dos
frentes. La llamada del deber choca
con la actitud de su esposa, que no
Je entiende sus angustias por la Patria
y quisiera verlo dedicado a mecer la
cuna del hijo único. Pero nada habrá
de detenerlo; para Marti no era simple escarceo literario Jo que salia de
su pluma: "Con los pobres de la tierra quiero yo mi suerte ech~r ... "
El 17 de septiembre, la policía
irrumpe en su casa y se lo lleva en
secreto. A la semana, lo embarcan en
el ALFONSO XII rumbo a España. Por
segunda vez iba a purgar condena en
el nido de la tiranía.
Ya en alta mar, Marti trabó conversación con uno de tantos viajeros. Era
el coronel Ramón Roa, también cubano. Habla peleado con los insurgentes y firmado después el Pacto del
Zanjón. La conversación se desbordó (
para analizar todos los costados del
problema de Cuba, sin que lograran
conciliar sus puntos de vista. Mari!
iba al destierro; don Ramón viajaba
libremente y por su cuenta, con la esperanza de entenderse con la Metrópoli y tras el anzuelo de algubas ventajas para la Isla.
Aferrado cada cual a su idea, continuaron la travesía sin volver a cruzar palabra, después que Roa Jo calificó de "Cristo inútil".

***

Madrid conoció entonces a otro
hombre. Ya no era el adolescente de
1871, que habla conmovido a la opinión con la publicación de "El Presidio Político en Cuba". Quienes en
aquella época reconocieron en él a un
escritor formidable que apenas cumplía 18 años, encontraron ahor.. la
imagen de un volean humano. ¡Cómo habla crecido en aquellos ocho
años transcurridos desde su primer
destierro!
Escasos tres meses permaneció en
Madrid; pero le fueron suficientes para aprender, en definitiva, que nada

podía esperarse de los enjuagues politicos de la Metrópoli. Ni con Sagasta, ni con Cánovas, ni con Martinez
Campos, lograría conseguirse para
Cuba una solución aceptable. Las promesas no llegaban siquiera a paliativos. El propio liberal Cristino Martas, impresionado vivamente por la
exposición del estado presente de Cuba que Marti le había hecho, no fué
más allá de pedir la libertad de los
esclavos, como presente de buena voluntad, ahora que se preparaba el real
matrimonio de Alfonso con una Princesa de Austria. Martas pidió también "piedad para la isla desgraciada" ... Pero no era esa la receta de
Marti. Cuba no necesitaba remedios
de pa]abras; a España, en cambio, había que imponerle una operación quirúrgica: amputarle sin piedad el dominio sobre la Patria cubana.
Sin pérdida de tiempo, Marti huye
de España a mediados de diciembre.
Apenas se detuvo en París para conocer a Sarah Bernhardt y emprendió
el regreso permanente hacia tierras
americanas.
Nacida el alba de 1880, llegó a Nueva York.

***

Quince años había de durar su estancia en la Babel de Hierro. Tres
lustros que fueron un martirio para
quien, como Martl, sabia que Cuba estaba esperando a su libertador.
La actividad de Martl en todo ese
tiempo, vista ahora en su conjunto,
resulta asombrosa. Se convierte en
periodista cuyos artículos se publican
en los Estados Unidos, en México, en
la Argentina, en el Uruguay; vive como "montado en un relámpago" y viaja lo mismo a Panamá que a Costa
Rica, a Jamaica y a Santo Domingo;
escribe Y traduce libros: a su muerte, apenas cumplidos los 42 años, su
obra tan profunda como varia no cabe en más de cincuenta volúmenes
nutridos; solamente sus cartas, enviadas a lodos los rumbos en preparación de la guerra de independencia,
se encierran ahora en varios tomos ...
JY cómo defiende en tierra norteamericana, el derecho y la historia de
nuestros pueblos! Defiende sobre todo
a México, "patria grande" de sus días
juveniles. Cuando el escritor Charles
Dudley Warner escribe las impresiones de un viaje que le llevó hasta
Morelia y Pátzcuaro -abundando en
expresiones despectivas para nuestros
indios y sobre el peligro de los "ban(Pasa a la Pág. 8)

EL CENTENARIO DE. • •
(Viene de la la. Pág.)

,

que se comp!ende fác~lmente, la introducción del Romanticis,
mo en Espana. Pareciale una anarquía literaria perturbadora
del buen gusto, y juzgaba con cierta saña, si bien llena de humor
Y de c?rdura, las que entonces pasaban por obras maestras de
los apost~les de la nueva escuela. Aunque algo más intransigente, es ?ctitud semejante a la de Quintana frente al Romanticis,
mo; ~mguno de los dos aprobaba a los innovadores, pero ambos
ref!eJ?ron al _menos en dos composiciones sueltas el espíritu r~mantico: Quintana en el romance de LA FUENTE DE LA MORA ENCANTADA y Gallego en el romance de EL CONDE

DESALDA~A.

. ~o obstante el academismo de que se ha tildado a Juan
N1cas10 G~llego,. de su forma señaladamente retórica, sus poemas son girones inflamados que respondieron a las aspiraciones
de las _luchas ~~ su tiempo; Por eso, a un lado las polémicas de
tr~tad,stas, ~1tico_s, y antologos, merece en España y América
misma la est,macion de su obra literaria, sincera y pulcra, en
este caso, como los hombres de su esc_uela en la época que les
tocó vivir.

Armas y Letras + Pág. 7

�JOSE MAR TI, ....
(Viene de la Pág. 7)
didos"- l\fartí le ahoga los alientos
injuriosos.
Había visto en :\lorelia -decía
\Yarner- hombres de "piernas pobres ... escoria de una civilización degenerada, sin virilidad y sin propósito".
Martí lo ataja: "¡Pretende juzgar (a
)forelia), quien no sabe que allí vivió
Ocampo! ¡Quiere dar voto sobre la
gente del país y no pregunta dónde
peleó Rayón!". Y agrega: "¡Esa Nación ha nacido de esas piernas pobres y de unos cuantos libros franceses! ¡Más ha hecho :\léxico en subir
a donde está, que los Estados Unidos
en mantenerse, decayendo, de donde
vinieron! ... ¡Piernas pobres! Davides
han hecho más que Goliates; Bolívar
pesaba tanto como su espada; don Miguel Hidalgo llegaría a unas ciento
treinta libras; las piernas pobres no
arremetieron mal el Cinco de Mayo..."
En la defensa de nuestros pueblos
frente a las actitudes arrogantes del
~orte, Martí se agigantaba siempre.
Al grado que una vez escribió, refiriéndose a México, que si la tierra de
Juárez no fuese un día digna de su
deber continental "sus huesos se convertirían en vetas para lanzas". Así
hablaba él, Martí, que se sabia continuador de las grandes luchas americanas y tal vez, recogido en la pobreza de su vida, se sabia el último de los
grandes libertadores. Llevaba en las
venas el brío de Bolívar y la reciedumbre de Juárez.
Por eso había escrito, de su viaje
a Venezuela:

"Cuentan que un vza¡ero llegó
un día a Caracas al (1J10checer, y
sin sgcudirse el polvo del camino no preguntó dónde se comía
ni se dormía, sino cómo se iba
adonde la estatua de Bolívar. Y
cuentan que el viajero, solo con
los árboles altos y olorosos de la
plqza, lloraba frente a la estatua,
que parecía que se movía, como
un padre cuando se le acerca un
hijo",
Echados los planes para hacer estallar la guerra de independencia, todavía tuvo tiempo Martí para venir a
México, en demanda de refuerzo para
su gran batalla. En vías de realizarse
el levantamiento, ansioso de allegar
a la causa hasta el más pequeño de
los aportes, decidió volver. No era el
muchacho de veinte años atrás: ahora, llevaba hundido el pecho y se le
quejaban los pulmones; triste la mirada y como un fuego implacable quemádole por horas el resto de sus días.
También habían crecido los jóvenes
mexicanos del 75, que un día le recibieron entre abrazos y risas: Justo
Sierra, Ramírez y Altamirano, Juan
de Dios Peza, Gorostiza, Baz... Todos
ellos, casi como él, peinando canas o
luciendo las sienes despobladas. ¡Emoción generosa la de aquellos hombres
entregados a la amistad, que después
de tanto tiempo volvían a stmtirse
unidos, a palpitar juntos, a quererse
con más tristeza y hondura al presentir la separación inevitable y trágica!
Algunos quisieron detenerle con
ofrecimientos halagüeños. ¿ Qué no hubiese podido darle Justo Sierra, conYertido en gran personaje del gobierno? Pero Marti cerro los ojos. No hubo en su conciencia la sombra de una
duda. Estaba allí -Y nada más- para suplicar ayudas, no personales, sino destinadas a la compra de armas
libertadoras. Inútil, pues, todo esfuerzo. El mismo Sierra, agachando la ca-

beza y apretando entre sus brazos
aquel cuerpo frágil y tembloroso, le
elijo:
-"Vaya usted, :\fartí. ¡Yaya usted a
libertar a su patria!. .. ".
Respiró en México cinco días. Sin
tiempo para llamar a todas las p~ertas, sin horas para echarse a cammar
por las verdes callejuelas de 1~ ~lameda-testigo romántico y esplendido
de sus paseos con Carmen, alla en la
mocedad perdida, cuando por ella
echó cerrojos al amor de Hosario Y a
las ternuras de Concha Padilla, en los
camerinos del "Principal".
{;n minuto, sí, necesitaba para caer
rendido de gratitud sobre el pecho del
más grande de sus amigos: Manuel
Mercado. Apenas pronunciaron palabra aquellos dos seres, cuya generosidad y nobleza -rico el uno, pobre el
Apóstol- corrieron siempre p_arejas.
No adivinó Mercado, en aquel rnstante, que antes de un año recibiría ~os
últimos renglones escritos por Marh a
orillas de la muerte. Y también le dejó partir, convencido de que el cubano tenía agallas de libertador.
¡Adiós! -dijo Martí a las plazuelas
grandes sombreadas por el macizo de
los álamos. ¡Adiós! -al jardín de sus
amores, alfombrado por el lujo campesino de las margaritas. ¡Adiós! -al
bosque solitario que asombró sus pupilas con el milagro de los ahuehuetes
que viven por milenios. ¡Adiós a la
"patria grande"!
Y los árboles y las flores; la fuente
y los rosales; la espina y el arroyo,
espigaron y enmudecieron un instante, al paso trémulo y angustiado del
más generoso de los cubanos. Le
acompañaba la sombra de Juárez.
Una mano amiga dejó testimonio de
su ausencia:

"Ha pasado por México un gran.
artista, un excelso tribuno, un
poeta centellante, un magno espíritu: José Martí". (EL UNIVERSAL, 28 de julio de 1849).

licados y estimables, el del saludo
de usted. Goza en agradecer, y en
abrir su patria a todos los mantenedores de la libertad.
Veracruz, 26 de julio de 1894".
Su amigo conmovido,
JOSE MARTI.

***
En marzo de 1895, José Martí llega
a l\Iontecristi, enclavada en el norte
de Santo Domingo. Su cabalgadura
trota jovialmente por las angostas veredas que le llevan a la casa de Máximo Gómez. Allí le espera el Generalísimo. Cuando toca la guardarraya
del Viejo, Martí desciende con lentitud, descubre su cabeza enardecida y
va a pie "como quien camina por tierras mayores".
La inmediata libertad de Cuba está
decidida y lanzado el histórico Manifiesto. Poco después preparan el viaje. Son varios los días que tardan en
encontrar camino seguro; pero en la
noche del 2 de abril, logran llegar a
!nagua: vienen después a Cabo Haitiano y se ven obligados a regresar
de nuevo a la pantanosa isla de las
Bahamas. No hay, empero, fuerza humana que pueda detenerlos. El día 11
emprenden la ruta sin regreso y esa
misma tarde, desde la cubierta del
carguero alemán que los conduce -el
Nordstrand- descubren la punta de
Maisí. Todos contemplan, angustiados
y palpitantes, la tierra que van a librtad. Desde lejos les saluda la farola
que guía a los navegantes al crwzar el
Paso de los Vientos.
Ha caído la noche. Llueve con furia y las olas se estrellan a los costados de la nave. Nada importa. El capitán ordena para .hélices y en una pequeña lancha se aventuras seis hombres decididos: el Generalísimo Maximo Gómez, Angel Guerra, César Salas,
Francisco Borrero, el negro dominicano Marcos del Rosario y José Martí.
"¡A tierra!" -ordena Gómez.

Hasta en tales palabras se advierte
el hueco de su partida. Se presiente
que el viaje será definitivo. "Ha pasado ...", escribió aquella pluma, como
Después de dos horas de lucha con
dándole por perdído para siempre.
La marcha resultó fatigosa: más de la espuma, alcanzan tierra. El Genetrescientos kilómetros hasta Veracruz, ralísimo inclina la frente cuajada de
abrumado por los calores de un vera- cabellos blancos y besa las arenas de
no sin brisas. Durante el viaje, Martí Cuba. Están en Playitas. Martí abre
volvió a emocionarse con el paisaje es- los ojos, tratando de penetrar la notupendo de Maltrata, que le había hecho che, de contemplar las palmeras altas,
exclamar en 1875: "¡Ah, qué grande- la Patria por cuya libertad vive y ha
za! Como que algo se arrodilla y cae de morir.
dentro del pecho! ..."
Pocas, muy pocas horas se detuvo
Durante el desembarco, es necesario
el viajero en el puerto jarocho; pero meterse en el agua hasta la cintura. El
fueron bastantes para que dejara cons- Apóstol es el primero en intentarlo petancia humana de su agradecimiento a ro ::\!arcos del Rosario le obliga a decuantos le ayudaban. Un español fran- jarse conducir. Con sus brazos nerco le tendió la mano para sostén de vudos, sus manos callosas de negro
su Patria y Martí escribió para decir- que ha sido esclavo, toma a Marti y le
ayuda a pisar la tierra que pronto
le:
habrá dé reclamarlo.
"Para mí todo hombre justo y
generoso ha nacido en Cuba. Y
Marcos del Rosario lo ignora en
hay un hombre más liberal que
esos momentos. Pero sus brazos y su
yo: el que entre la injusticia de
vida misma, al depositar a Marti en
su patria y las víctimas de ella,
tierra cubana, se transforman. Sin él
se pone del lado de las víctimas.
saberlo, sus manos acaban de tornarse
Así era mi padre, valenciano de
buenas y venerables.
cuna y soldado hasta el dta en
que yo nací: él me dijo un día,
Y cundió la guerra. El pabellón de
volviéndose de súbitos hacia mí:
la estrella solitaria cruzó entre tiros
-Porque, hijo, yo no extrañaría y llamas de Santrago a Pinar del Río.
verte un día peleando por la liFederico Henríquez y Carbajal, el
bertad de tu tierra".
gran dominicano amigo -el "hermano mayor"- recibe una carta enviaLuego terminaba:
da por Martí desde Montecristi:
"De entre los muy gratos recuerdos que en mis pocas horas
de visita me llevo de Veracruz,
ejemplo de pueblos y lección de
patriotas, está, entre los más de-

"Yo alzaré el mundo. Pero mi
único deseo sería pegarme allí:
al último tronco, al último peleador: morir callado. Para mí, ya es
hora".

Armas y Letras + Pág. 8

Así escribió, presintiendo que antes
de ocho semanas estaría bajo tierra.
y esa misma tarde había dicho: "Tengo la vida a un lacio Y la muerte a
otro, y un pueblo a las espaldas".
En el torbellino de la contienda, la
pluma infatigable de Martí se &lt;lió
tiempo para escribir innumerables
cartas, órdenes, proclamas, circulares.
La última misiva, escrita en su campamento, era para Manuel Mercado,
el amigo invariable de México:

" ... ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país
y por mi deber... de impedir a
tiempo con la independencia de
Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan,
con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América".
Párrafos adelante, Martí hace una
referencia a Gutiérrez Nájera, recientemente fallecido. Y las últimas palabras dicen así: "Hay afectos de tan
delicada honestidad ... "
Hasta allí escribió Martí. Deberes
mayores lo hicieron abandonar la improvisada mesa en que trabajaba. Al
día siguiente, llegó noticia de que se
aproximaba una columna enemiga, al
mando del coronel Ximénez de Sandoval, por el lado del caudaloso Contramaestre.
A caballo el Generalísimo Gómez,
Bartolomé Masó y José Martí, arengan
a la tropa. Martí es el último en hablar y sus palabras son ahogadas por
el entusiasmo de los guerrilleros que
lo pronuncian "Presidente de la República" levantando sus carabinas y
agitando sus sombreros.
Gómez dicta rápidamente las órdenes de ataque: sagaz estratega de la
manigua, decide atacar él por un flanco mientras Borrero lo hace por el
otro, Martí y Bartolomé cubrirán la
retaguardia. Pero la sangre se le enar•
dece al hombre que hasta entofices sólo había luchado con la pluma y • la
palabra; tal vez enrojece de ira re•
cordando las insinuaciones miserables
que algunos menguados le hicieran en
años anteriores, porque todavía no
empuñaba las armas; y en pleno vértigo -"Para mí ya es hora" había escrito a Henríquez y Carbajal- monta
en su jaca mora y parte a galope, cruzando la sabana de Dos Ríos, hácia
las filas enemigas que abren fuego. Le
sigue un bravo muchacho que se había unido a las fuerzas libertadoras,
llamado Angel de la Guardia.
Una descarga de fusilería les hace
rodar: Martí, muerto; Angel de la
Guardia, aturdido por el encontronazo, pero ileso bajo su caballo ensangrentado. El joven hace esfuerzos por
rescatar a 1farti; pero el avance de los
españoles es incontenible. Dominan
el terreno y se llevan el cadáver del
Apóstol, arrantrándolo bajo el sol tremendo del 19 de mayo de 1895.
Al atardecer de aquel mismo día,
llegaba a Nueva York una de las cartas escritas por Martí en las últimas
semanas de su vida. Iba dirigida a la
niña María .Mantilla -Martí sabe que
es su hija, aunque lleva otro nombreY en sus renglones le decia palabras
tiernas, suaves como una miga de buen
trigo... Palabras que todos los hombres de corazón recio y entraña débil
quisieran decir - "en el pórtico de un
gran deber" como lo hacía el Após•
t~l- a la madre lejana, al amigo perdido, a la mujer ausente: "Espérame,
mientras sepas que yo viva".

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año X

Núm. 2

Febrero de 1953

Celo :Jfo,,eJ Zamora La Constitución de 1917
Lic. Luis .\ra11jo l'aldivia

Dice Germán Arciniegas, el rebelde pensador de América,
que el XIX fué en realidad un siglo de inteligencias maravillo•
sas, de amor a la libertad, de decisiones ejemplares, en el que el
solo hecho histórico de la Independencia de América Indo-Española y Lusitana, bastaría para esclarecer su estirpe revolucionaria. Su reflexión es exacta.
El Grito de Dolores despertó de su letargo a un pueblo
heterogéneo formado por castas profundamente divididas entre
sí, aunque confundidas en una masa amorfa sin ideales ni aspiraciones comunes, sin las mismas necesidades, sin educaciones
semejantes.

Prof. Celso Flores Zamora t 26 de febrero de 1953

Estuvimos junto a tí, en el instante final de tu partida.
Depositamos tu cuerpo yerto e inmóvil sobre el tibio regato de
la tierra. Un viento desolado estrujaba las casas y los árboles.
Los hombres, como sombras deambulaban agobiados y vacíos.
Sentimos tu viaje definitivo. Pierde la Comunidad un activo
militante de los mas altos ideales del esp:ritu. Te recordamos en
tu cátedra, frente a nosotros, comentando con lucidez mental y
sobria expresión, los ideales de la educación del pueblo Grieg'.J.
Retornan nuestras vivencias juveniles y te contemplamos empeñado en la faena de hacernos comprender la urgencia de ceñir
nuestras vidas a los ideales radiantes del pueblo Ateniense. Fino
psicólogo, de sorprendentes intuiciones, captabas, con vocación
de auténtico maestro, el complicado mecanismo subjetivo de tus
discípulos. Te era fácil imponer la obediencia; en suave energía,
dominabas la marejada juvenil. Con gran amor por la cultura,
las circunstancias que determinarn tu vida frustraron tus posi•
bilidades. No fuiste esencialmente una vida para el conocimien•
to, sino para el ejemplo.

Tres siglos de dominación durante
los cuales la Colonia arrastraba una
existencia difícil, miserable y extraña
al modo de ser del pueblo mismo: Esclavitud para los indios, sujeción para los mestizos, menosprecio para los
criollos. :Ni en la política ni en la religión les era permitido a estos últimos opinar o manifestar su propia
personalidad, a pesar de sus virtudes
cívicas y tal vez por su notoria capacidad y su clara inteligencia. Tres si-·
glos de monopolios, de imposición violenta sobre la libertad de conciencia,
de absoluta negación de los derechos
del hombre.
El movimiento de Independencia hizo posible un anhelo de libertad política, pero el pueblo conservaba la huella de las cadenas esclavizantes y con
paso trémulo e incierto inició la caminata de su nuevo destino. El ensayo admirable de Apatzingán: concebido por el genio vigoroso de ~1orclos,
fué una promesa que alentó la esperanza de los libertadores.
El sistema de gobierno ansiado por
el ;\léxico independiente tenía que ser
demócrata, republicano, representativo y popular, pero las fuerzas regresiYas del país, sembraron el desconcierto y la inquietud. La organización política cambia del federalismo al centralismo en medio de pronunciamientos y de golpes de Estado, hasta que
en 1847 se vuelve al régimen federal
y en el Acta de Reformas a la Constitución de 1824 se establece el amparo, gloria institucional de :México, para restringir la omnipotencia del Estado y substituir de paso al Cuarto Poder Conservador creado en las siete
leyes constitucionales de 1837.
El desgarramiento del territorio na-

cional, consumado en el 47, fué la consecuencia de un régimen degenerado
en una época de contrastes, de utopías, de odios, de pasiones y de crímenes, en la que no existía el concepto de la unidad nacional y en la
que las diferentes étnicas, la miseria
y la injusticia, ofrecían un ambiente
propicio para la disgregación de la patria.
Sin embargo, el dolor fué tan fecundo que produjo el milagro de la reivindicación. Contra el propósito de
las clases privilegiadas que pretendían
mantener el régimen de "Religión y
Fueros", se alzó el estandarte de la
"Libertad de Conciencia" y ante el
asombro del mundo civilizado los
constituyentes de 1857, garantizan la
libertad personal y de trabajo, de enseñanza, de pensamientos, de propiedad, ele asociación, de petición y de
tránsito; prohiben los fueros, los privilegios, el allanamiento de morada y
la violación de correspondencia; restringen la pena de muerte; impiden la
cxtradicción de reos políticos, la prisión por deudas, los monopolios, la
mutilación y la infamia, la multa excesiva y las penas trascendentales. En
una palabra, las garantías individuales
se imponen sobre la omnipotencia del
Estado, como la consagración más alta y perdurable de la dignidad humana.
La Constitución del 57, "Página lírica", "Clarín de guerra", "Tea incendiadora" como fué llamada por sus
mismos autores, se convirtió en vínculo de unidad. Para impedir su aplicación, el partido conservador provocó
innumerables pronunciamientos. Para
(Pasa a la Pág. 8)

�der, y que ha venido dando información acerca del movimiento universitario iberoamericano, siendo la boca
por la que habla el espíritu de Hispanoamérica, según el bello lema de la
Universidad de México. También aqui
la Unión hace la fuerza, como en
aquella España que sentó las bases de
la cultura americana. De los Departamentos antes mencionados hay uno
que ha tenido una útil actividad a la
que vamos a referirnos por estar además vinculada con la que realizan en
Carlos Robles Piquer
España las habitualmente llamadas
Universidades de Verano. A fines del
mes de mayo próximo pasado se celeEl movimiento de mutua aproximación que fatalmente se bró en la Universidad de Puerto Rico
la primera Conferencia del Departaproduce entre los países del mundo hispánico ha encontrado su mento de Escuelas de Temporada de
más clara manifestación en el ámbito universitario. El conteni• la Unión de Universidades que nos
ocupa. Su objeto esencial era el estudo común de la Universidad iberoamericana impulsó a sus dio de los fines asignados a dichas
Escuelas y la coordinación de sus promiembros a acudir al Congreso que se celebró en Guatemala du• gramas para que en lugar de estorbarse se completen mutuamente. Como
rante el mes de septiembre de 1949. Este llamado "Primer Con• se esperaba, la reunión fué interesante
greso de Universidades Latinoamericanas" atrajo a la capital y un gran número de delegados dieron brillantez a las sesiones represenguatemalteca representantes de veintisiete universidades hispa• tando a las Universidades de Chile,
Ecuador, Costa Rica, Panamá, Haití,
noamericanas que correspondían a catorce naciones soberanas. México, Guatemala y Puerto Rico, así
como la UNESCO y, por la Unión, su
Fué una hermosa reunión intelectual la que alli sentó sus reales, presidente y su director general, docbajo la presidencia del Rector de la Universidad de San Carlos, tor Guillermo Francovich. La Conferencia tuvo el nombre de "Mesa Rede Guatemala, doctor Carlos Martínez Durán, a quien auxilia- donda de Escuelas de Temporada", y
]a adopción de esta denominación paron venticuatro compañeros de claustro como delegados de la ra tales Centros de Estudios fué uno
de sus acuerdos, al que siguieron los
Universidad huésped, heredera del esplendor que correspondía de recomendar su creación a las Universidades que aún no las posean para
a la antigua ciudad virreinal del Valle del Panchoy, sede de la el
cumplimiento de los siguientes objetivos: divulgar la cultura para que
Capitanía General, a cuyo cuidado es- y de la estadounidense, y además se
llegue a toda colectividad; aúmentar
tnba encomendada la extensa ' jS" cen- trató de la reforma unh'ersitaria, del
el número de cursos de cultura genetroamericana. Allí estu,,ieron, entre régimen de gobierno universitario preral; atender a las necesidades de quieotros, los delegados de las Universida- ferible, de las relaciones de la Univernes no pueden asistir a las clases nordes de San Javier y San Andrés, de sidad con el Estado y de las maneras
males; fomentar en cada escuela cierBolivia; la Javeriana, la de los Andes de realizar una tarea de extensión
tos estudios con preferencia a otros y
y la de Antioquia, de Colombia; la de cultural en beneficio de la sociedad.
de acuerdo con las posibjlidades del
Costa Rica, la de la Habana, la de Chi- Una preocupación grande de los conpais respectivo; organizar excursiones
le, la Católica de Santiago y la de Con- gresistas fué la de lograr una mayor
complementarias, e intercambiar procepción, la de Quito, la de Guayaquil, colaboración entre los distintos orgafesores. Otras significativas recomenla de Loja y la de Cuenca, la de Ecua- nismos culturales dentro y fuera de
daciones acordadas por la Mesa fuedor, la de Honduras, ]a Autónoma de los límites nacionales y colaborar en
ron éstas: Fomentar los estilos de viMéxico y la de Michoacán, la Nacio- la creación de una conciencia de muda regionales y uconsiderar el estudio
nal de Nicaragua, la de Panamá, la Au- tua comprensión entre los hombres.
de los rasgos esenciales de las cultutónoma de San Salvador y la de Monte- Como vehiculo para lograr esta colaras hispanoamericanas en su totalivideo. Y como invitados especiales fi- boración se tomó la importante resodad,' confrontándolo con cursos comguraron profesores de Argentina, Cu- lución de constituir la Unión de Uniparat~vos de ]as otras grandes cultuba, México y Perú. Los invitados de versidades Latinoamericanas.
ras
de América"'; estimular la comotras procedencias no escasearon tamLa nueva Unión Universitaria ha
prensión
internacional e interamericapoco, así: delegados de la UNESCO desarrollado encomiables tareas que
na;
dar
cursos
sobre las organizacio-que fueron los doctores Bosch Gim- atienden a fortalecer la relación entre
nes.
interI1acionales
más importantes;
pera y José de Benito-, de la Univer- los centros de cultura superior de Hisenviar
a
la
UNESCO
para su publicasidad de París, de la de Bruselas, de panoamérica y a favorecer su presenla de Israel, del Ministerio de Ec\uca- cia en la sociedad de que respectiva- ción, los programas de los cursos de
temporada, asi como publicar estos
ción de Italia y del Consejo Norteame- mente forman parte.
mismos programas con todo detalle
ricano de Educación, así como de vaPara estos fines la Unión ha containcluir
en presupuestos los gastos d;
rias de las Universidades norteameri- do con diversos Departamentos. Uno
estas
escuelas,
unificar entre unas y
canas de California, Chicago, Denver, de ellos es el que se denomina de
Duke, Houston, Harvard, Tulane, Coordinación y Promoción de la In- otras sus formularios y dar facilidaWáshington y Yale. Entre tan nume- vestigación Científica en las Universi- des para la convalidación mutua de
rosos invitados no apareció ninguno clades Latinoamericanas, cuyo impul- los estudios. Otro capitulo de los
que representase a la nación que había so central se encomendó a la Univer- acuerdos se refiere a los profesores,
fundado la gran mayoría ele las Uni- sidad Nacional Autónoma de México. recomendando el canje entre Universidades hispanoamericanas, la facilitaversidades hispanoamericanas ahora
Un segundo Departamento se ocupa ·
congregadas, España. La falta total de de coordinar la enseñanza e investi ,;a- ción máxima de ols trámites y la nore1aciones diplomáticas entre España ción de las Ciencias Económicas ªen tificación de las invitaciones a realiy Guatemala fué la causa de esta omi- estas universidades y tiene sus ofici- zar, a fin de que las Universidades vecinas puedan aprovechar la venida del
sión, que sin duda, fué realmente la- nas en la Universidad de Chile.
profesor foráneo. También se ocupó
mentada por tantas personas de auténUn tercer- y último por ahora- Detica altura universitaria como allí se partamento s~ ocupa de la coordina- la Mesa del intercambio colectivo de
profesores y alumnos, que fué propugcongregaron.
ción de las Escuelas de Temporada de
Los reunidos trabajaron mucho y las Universidades latinoamericanas v nado paralelamente a la organización
de cursos de temporada escalonados.
con gran entusiasmo. Creemos, since- actúa en la Universidad de Puerto
ramente, que con bastante fruto. El co, e..~ Río Piedras. La Unión publica, Respecto a las becas, aparte de recorextenso temario implicaba discusiones ademas, su propia revista, que se titu- dar la conveniencia de que se publiacerca de muchas ponencias presenta- la Universidades de Latinoamérica y quen en el repertorio ele Ja UNESCO
das por los delegados, siendo el tema que es dirigida por el señor Rómu1o sobre la materia, se subrayó que decentral el de la esencia de la Univer- Tiozo, hijo, Y cuenta con un excelente be~í~n conju?arse al concederlas los
sidad en función de ]a cultura nacio- Consejo Asesor que preside el propio meritos academicos con las condicio"?l Y del progreso. Por otra parte, se rector de la Universidad Nacional ne.s ~conómicas. Para celar el cumluzo un estudio extenso y comparati- Autónoma, doctor Garrido. Es una phm1en~o de estas recomendaciones Y
vo de las características de la Univer- buena ~ublicación mensual, cuyo .nú- prose~mr los estudios en torno a esta
sidad clásica, de la hisp;noa~ericana mero fo acaba de llegar a nuestro po- materia, se constituyó el Departamento de Coordinación de Escuelas de

La Uni\/ersidad Hispano
Americana, se Congrega

1
1

l.

I'

Ri-

Armas y Letras + Pág. 2

Temporada, con sede en Puerto Rico,
del modo antes aludido.
Parece poco oportuno referirse ahora al' anteproyecto de temario que ha
sido propuesto a las Universidades
hispanoamericanas para su discusión
en su segundo Congreso, ya convocado para el próximo año, en cuyo mes
de septiembre deberán reunirse . los
delegados bajo el amparo de la Universidad de Chile, según la convocatoria que el Consejo directivo de la
Unión ha enviado a los rectores de las
Universidades con fecha 19 de mayo.
El día 28 de agosto se reunió en Pañamá el Consejo de los directivos para la aprobación definitiva del temario c1ue, sin noticias posteriores, no
habrá sufrido probablemente grandes
modificaciones. Este temario comprende los ocho apartados siguientes:
19 Labor de la Unión de Universidades en el periodo de 1949-1953.
29 Coordinación de ]a enseñanza
media con la universitaria, y posible
creación de un Instituto de Orientación Vocacional Universitaria.
39 Carla de las Universidades latinoamericanas o de Guatemala lijando
sus fines, el estatuto del profesor y el
estudiante y su régimen de gobierno.
49 Coordinación de servicos y unificación estadistica.
59 Asociación de profesores universitarios latinoamericanos.
69 Organización y coordinación de
]a enseñanza e investigación de las
ciencias económicas, tema para el que
fué planteada la creación de un Departamento en la Unión tal como antes se ha dicho.
79 Creación de premios de Ciencias, Artes y Letras y de la Orden al
Mérito de esta Unión Universitaria. Es
preciso recordar que la Unión celebró
una Asamblea extraordinaria en México en 1951, con ocasión de celebrarse
el IV Centenario de esta Universidad,
con cuya oportunidad se creó el premio latinoamericano de Ciencia, que
consiste en )ledalla de Oro, pergamino alusivo y la muy elevada suma de
10.000 dólares, que se otorgará cada
cinco años al mejor científico de Hispanoamérica; y
89 La reforma de los estatutos de
la Unión, estudio de su financi~micnto y determinación definitiva de su
sede. Como complemento del proyectado Congreso aparece una llama "exposición de motivos universitarios latinoamericanos", en la que se incluyen exposiciones bibliográficas, estadísticas, fotográficas, de maquetas y
esquemas, de gráficos y toda clase de
elementos de juicio que permitan apreciar la situación actual.
Como puede verse, por todo lo anteriormente expuesto, el Congreso que
dentro de un año ha de tener lugar
en la hermosa capital chilena promete tratar temas realmente vitales en la
actividad cultural hispanoamericana.
De la sinceridad con que se encaran
los problemas da idea el intento que
así se expresa en la convocatoria de
este Congreso: "sentar las bases para
establecer entre nuestros centros universitarios una permanente y coordinada cooperación, con el propósito de
superar su tradicional pobreza material Y la extrema limitación de su personal técnico y científico calificaclo
que hasta el presente han dificultado
su progreso individual, y realizar en
comlln Y en ámbito latinoamericano la
inaplazable tarea de mejorarlas y mo-.
dernizarlas al 2.lto nivel y con el ritmo acelerado que las actuales circunstancias imponen". Creemos sinceramente que ,en tan noble propósito la
colaboración de ]as Universidades españolas, ellas mismas necesitadas a su
v~~ de apoyo y deseosas de cooperac10n con sus hermanas de América,_
puede ser provechoso.

EN HONOR DE MARTI
DISCURSO PRONUNCIADO EN NO}.-[BRE DE LAS AUTORIDADES CIVILES, POR EL SEÑOR LIC. GENARO SALINAS QUIROGA, EN LA VELADA ORGANIZADA EN
EL AULA MAGNA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO
LEON, PARA CONMEMORAR EL PRIMER CENTENARIO DEL NATALICIO DE JOSE MARTI
mente con el pensamiento sublime del
Apóstol "se honra quien honra".
Este nuevo Continente descubierto
por Cristóbal Colón un 12 de Octubre
lejano y maravilloso, viste sus mejores
galas para recordar a su hijo predilecto, que en su historia dolorida y
sangrienta se sentará perpetuamente
al lado ele Simón Bolívar y de Benito
Járez; recuerda cariñosamente en este
glorioso aniversario, al "Padre ::\Iartí"
como lo llaman los niños cubanos, que
año tras año, en este aniversario, llevan oraciones, lágrimas y flores a su
sepulcro.

José iltarti en srz infancia

RESPETABLE AUDITORIO:

Las autoridades Civiles o sea el Honorable Gobierno del Estado, presidido dignamente por el señor Gobernador Constitucional Interino don José
S. Vivanco y el Republicano Ayuntamiento de esta Ciudad, encabezado
merecidamente por Don Alfredo Garza Ríos, han decidido tomar participación en esta Velada, consagrada a
rendir homenaje a esa figura inmaculada del Nuevo Continente que se llamó José Marti. Agradezco cordialmente la amable deferencia que han tenido de otorgarme conjuntamente su
alta representación, para recordar a
ese hombre lleno de pasión por el
amor, por la libertad, por la belleza y
por Ja justicia, que viera la luz primera en la Perla de las Antillas.
José Marti, apóstol de la Independencia de Cuba y uno de los hombres
mas grandes de América y del Universo, nació en este día, hace exactamente 100 años, el 28 de Enero de 1853,
en el seno de una familia humilde, hijo ele un modesto guardián de Policía.
La humildad de su origen no debe extrañarnos. Cristo y San Francisco de
Asís nacieron en un establo; Lincoln
en una cabaña; J uárez en una choza
d(• la abrupta sierra oaxaqueiia y
~larti, en el hogar pobrísimo de una
fomilia habanera, hijo de padres españoles.
A golpe de tesón y de martillo se
forjó en el campo de las letras, sin
ser nunca un literato profesional, una
personalidad de relieve singular. Fué
poeta, dramaturgo, literato, catedrático universitario, periodista y libertador: he a qui condensada la vida polifacética y múltiple de este hombre
sencillo y bueno, que nació en Cuba
y vivió para 1a América. Al recordar
su vida ejemplar en este primer centenario de su natalicio, ]as Autoridades Civiles de Nuevo León honran a
su patria nativa, el bello país antillano que lo viera nacer, luchar y morir;
honran a la América, de la cual fuera
uno de los más egregios paladines y
se honran así mismas, consecuente-

su mirada nostálgica, como si añorara
]a infancia que nunca tuvo; su rostro
pálido sobre el que se descargaron muchas tempestades, que a otros menos
templados que él hubieran abatido;
con unos cuantos kilos sobre su cuerpo, propios del que ha de caminar
mucho y no descansar jamás; con su
efigie alta semejando las esbeltas palmeras de las playas del Caribe, que
contemplan desde un magnífico mirador la llegada y salida de las embarcaciones, a quien parecen dar el primer saludo de bienvenida o el postrer
abrazo: he a qui delineada la silueta
física del mártir cubao, que nació en
la ciudad de La Habana una clara mafiana de enero.
Su melancolia fué infinita, porque
corrió pareja con su devoto y amable
corazón. El mismo lo dijo en su Canto de Otoño:
Oll'os de lirios y sangre se alimentan:
jYo no, yo 110! Los lóbl'egos espacios
Rasgué desde mi infancia con los
tristes

Pensó el Apóstol que la misión elemental del hijo es seguir con devoción la senda gloriosa del padre, cuando éste ha sabido cumplir con su deber. Por eso escribió en su delicado
opúsculo "lsmaelillo" (que más que
libro de versos es una cadena de caricias, un eslabón de canciones del padre desolado ante el imborrable recuerdo del hijo ausente o un exquisito
perfume del que brota aroma del mas
puro y santo amor paternal) el que
dedicó a su hijo José Ismael, cuya
ausencia prolongada por su misión Ji.
bertaria, le doliera tanto al alma sensible y amorosa del ilustre cubano:
jOh, Jacob, mariposa,
Ismaelillo, árabe!
¿Qué ha de haber que me guste

como mirarle
de entre polvos de libros

Sllrgir 1·adiante,
y, en vez de acero, verle
de pluma armarse,
y buscar en mis brazos
tregua al combate?

penetradores ojos .....

Por el egregio cubano, que conoció
y quiso entrañablemente a México,

jVaso puro de nácar:

nuestra nación azteca se une a Cuba,
y la Perla de las Antillas se acerca filialmente al Continente. Sobre nuestro máximo Héroe de la Reforma escribió Marti: "Fué el indio Benito Juáre:, quien echó un Imperio al mar y

dame a que harte
esta sed de pure=a:

Los nuevoleoneses asociados a nuestras Autoridades, ofrendamos a Marti
desde este rincón norteño de nuestra
patria la siempreviva de ]a gratitud supo desafiar la pobreza con honor y
y del recuerdo. No hay mejor home- reconquistó y aseguró la Indepen-den~
naje que el que nace del corazón, que cia de su tierra. Aquel indio egregio
el que brota espontaneamente de un y soberano, se sentará perpetuamente
pecho libre. O como decía el Apóstol: a los ojos de los hombres al lado de
"no hay voz débil para defender una Bolívar y en quien el alma humana tocausa justa". Su nombre rescatado del mó el temple y el brillo del bronce".
mar insondable del olvido, es bandera, es pendón y es símbolo de las geCuba fué la última en emanciparse
neraciones americanas, presentes y fu- de todas las Repúblicas hispanoamerituras; es una causa justa que debemos canas y lo hizo en un acto romántico,
defender; es un faro encendido que en un instante sublime y fugaz que enguía nuestro rumbo de navegantes.
carnó Jsé Marti. En lo futuro habrían
En esta fecha en que recordamos el de unir sus destinos "los veinte cacentenario de su advenimiento, invo~ chorros sueltos del viejo león espacamos su elocuente mensaje a los pue- ñol" que dijera Rubén Dario. Martí
blos de américa. El cariño al Conti- en su prosa magnífica, una de las más
nente y la devoción a su patria fueron hermosas en que se ha escrito el lenlas pasiones tormentosas de su existen- guaje de Cervantes, con una sencillez
cia. Su pensamiento, por su generosi- encantadora lo explica bellamente:
dad y hondura, bien puede constituir "Los árboles se han de poner en fila
el ideario americano. Su obra litera- para que no pase el gigante de las sieria y poética fué inagotable, pero nun- te leguas. Es la hora del recuento y
ca más grande que su patriotismo, que de al marcha unida y hemos de andar
no reconoció fronteras geográficas ni en lo adelante, en cuadro apretado colímites históricos. Sus libros, sus dis- mo la plata en las raíces de los Ancursos de combate, sus artículos en re- des".
vistas y periódicos, sus versos constiJamás cultivó el odio hacia ningún ser
tuyen una producción selecta e incom.., humano; paca el amigo o enemigo, a
parable.
todos ofrendó una rosa blanca en el
Uno de los momentos más bellos y fondo de su amable y tierno corazón.
felices de la historia del Nue,·o Con- Si algo odió en su vida, fué al mar,
tinente, se llama José ~Iarti. Hijo ele tan elogiado y cantado por otros poeun humilde celador de policía de la tas. Lo desdeñó, porque en su lomo
ciudad de la Habana, fué también él, complaciente nos ha traído tiranos de
fiel guardián y celoso custorio de la Europa. Al desdeiiar el Océano, su
libertad de su pueblo. De su frente mente de libertador pensó sin duda
2mplia, platónica, despejada, surgió su alguna en que a través de él, nos han
pensamiento diamantino, que ilumina- llegado conquistadores, Virreyes y Gora con luces de aurora, las letras de bernadores que vinieron a asolar nuesnuestro idioma en el teatro, en la poe~ tras dolorosas Repúblicas americanas
sía, en el periódico, en la cátedra y y que implantaron el vasallaje hasta
en la literatura; de alli, -de su fren- en el pensamiento. He aquí reprodute- surgió en forma de idea su mi- cidos parte ·de sus versos, que llevan
sión apostólica; allí concibió el deber, el contundente nombre de "Odio al
del cual no se apartaría nunca, de in- 1lar".
dependizar a su patria del yugo español que entonces la oprimía; y de ella ... Si hallo un infame al paso mío,
brotó también una clara mañana de Digo[o en lengua clal'a: ahí va un
mayo, la sangre generosa que al dejar
infame
en el suelo una mancha escarlata, al Y no, como hace el mar, escondo el
ser recogida por la tierra, tiñera despecho.
pués con el rojo más fino los claveles Xi mi sagrado verso nimio guardo
de América.
Para tejer rosarios a las damas
Fué su figura delgada y transparen- Y Máscaras de honor a los ladrones.
te, sin más carne que la indispensable Odio al mar, que sin cólera soporta ·
para poder vivir; sus ojos penetrantes Sobre su lomo complaciente, el buque
y tristes como quien ha conocido el Que entre música y flor trae a un
calabozo y la prisión desde la niñez;
tirano.

Armas y Letras + Pág. 3

los labios cánsame!

¡Héte aquí, hueso pálido,
vivo y durable!

¡Hijo soy de mi hijo,
él me rehace!

¡Qué enseñanza tan profunda! ¡Qué
lenguaje tan sencillo y conmovedor!
¡Hijo soy de mi hijo, él me rehace!
Marti, sin ser literato profesional, ya
que las urgencias y menesteres de su
misión patriótica se lo impidieron,
fué un fino y delicado poeta, por que
habló con el corazón y el que habla
con él, según la certera expresión de
Eugenio D'Ors, su verbo tendrá que
ser palabra de Dios.
El verdadero pensador debe poseer
dos cualidades fundamentales: sencillez y profundidad. Ya lo dijo Gahriela Mistral, la insigne poetisa chi~
lena, ilustre huésped de nuestra patria: "¡Dios mio!" ¡Dame sencillez y
dame profundidad! ¡ Librame de ser
vanal o complicada en mi lección cuotidiana !" Por eso Marti, adquiere una
nueva dimensión, la de ser prócer en
el idioma castellano y figura esclarecida en el verso de América y del
Mundo.
Lo que nunca perdonó a nadie, bajo
ninguna circunstancia, fué la falta de
cariño a la tierra que lo vió nacer.
"Los que no tienen fe en su tierra
son hombres de siete meses" escribió.
La traición a la patria se pena con
la muerte y ni siquiera el hijo hay
que perdonarle. Si las manos del padre fueron modeladas para acariciar
y bendecir, fueron también hechas para aniquilar y destruir violentamente,
al mal hijo que atenta contra su patria:
Por la cumbre del cortijo

donde está el padre enterrado,
pasa el hijo, de soldado

del invasor: pasa el hijo.
El padre, nn bravo en la guerra
envuelto en su pabellón
ál:ase: y de un bofetón
lo tiende, muerto, por tierra.
El rayo reluce: :umba
el viento por el cortijo:
el padre recoge al hijo
y se lo lleva a la tumba.

Al conmemorar el Primer centena(Pasa a la Pág. 8)

�EN EL AMBITO DE LOS

CURSOS DE INVIERNO
posición del auditorio las noticias sobre la más adecuada y clásica bibliografía de este Curso.
estudiantil los Sefi.ores Representantes
del Gobernador del Estado, del Presidente Municipal de la Ciudad, del Je,
fe de la Novena Región Militar, los honorables miembros del Consejo Universitario y los Catedráticos de nuestra Casa de Estudios.
Como homenaje y agasajo al Estu~
diantado nnevoleonés, el Grupo social
"Alfonso Reyes" gestionó y obtuvo de
las empresas cinematográficas de la
Ciudad de Monterrey la admisión a las
Salas de espectitculos con un cincuenfa por ciento de descuento.
Como complemento a estas celebraciones, al día siguiente de la referida
fecha, la Banda del Estado ofreció en
la romántica Plaza del Colegio Civil,
una audición como homenaje al Estudiantado universitario.
~

1

El acto conmemorativo de José Marti

Público asistente al teatro de la Universidad

EVOCACION MARTIANA

1

i,
'

¡11
1

t

Por separado se publica el emotivo
discurso del Señor Licenciado Salinas
Quiroga sobre el Libertador de Cuba.

sos ·ae Invierno, que han sido confeccionados y que se están celebrando baMarti ha cumplido una ~enturia de
jo la dirección del Jefe del Departanacido este año de 1953. Seguros esmento de Acción Social Universitatamos de que en el ámbito americano, TEATRO DE LA UNIVERSIDAD
ningún País, a través de sus órganos
ria, Licenciado Fidencio de la Fuente
El elenco de actores de Teatro uni- Olivares, ha merecido los calurosos
intelectuales, ha dejado en olvido su
recuerdo. Hasta en la lejana U.R.S.S., versitario reiteró sus representacio- aplausos del púb1ico regiomontano,
la añoranza martiana ha sido puesta nes el 31 de enero y el 18 de febre- que ha podido e,·idenciar, sin titubeos,
de resalto como ejemplo vivo de amor ro, actuando en la divertida come- los progresos realizados en este aspeca la Cultura y a la Patria, al través dia norteamericana .4rsénico y Encaje to artístico por los directivos de la
del inteligente escritor cubano Juan Antiguo, original del dramaturgo Josef .U niversidad. ·
Marinello, que se encuentra en Ja Ca- Kesselring, extensa en tres actos y con
Puede decirse sin hipérbole que el
pital soviética dirigiendo las celebra- un reparto. d~ catorce personajes, cuyo Teatro de nuestra Casa de Estudios esbraciones que se tributarán al mejor marco escenico es Brooklyn.
tá cumpliendo su ip.isión, de acuerdo
La representación fué dirigida por con el pensamiento del escritor Egon
hijo de la Isla.
En concordancia con esta radiosa el 1Iaestro Sergio Garza Zambrano; Ia Friedell, que dice: 11 En el teatro donefemérides, la Universidad de Nuevo escenografía por el Profesor José Gua- de, según lo que erróneamente piensa
León se asoció al Gobierno del Estado dalupe Ramirez; el apunte por Gui1ler- el ignorante, se encuentra el reino de
de Nuevo León y al honorable Ayun- mo Barrón y el traspunte por Valen- la máscara, del disfraz y del disimulo,
aparece el hombre verdadero, menos
tamiento de la Ciudad de ~lonterrey, tin Rodríguez.
Esta segunda obra, puesta en esce- artificioso, menos maquilJado que en
para memorar al Patricio, en una solemne Velada que se efectuó en el Aula na dentro de Ja órbita programática ningún otro lugar. Este es el verdamagna universitaria "Fray Servando de la Tercera Anualidad de los Cur- dero sentido de esa "prostituciónlJ que
Teresa de ~lier", el veintiocho de enero pasado, a las 20:30 horas, en cuyo
acto se presentaron bellísimos números artísticos y oratorios.
La recepción a los lábaros de Cuba
y de México inició la Ceremonia. Después, en forma alterna, el Trío de Cámara de la 'Cniversidad, integrada por
los Profesores José Andrade, José Sandoval · Y José Flores, ejecutaron con
suma delicadeza y sentido estético,
la Danza Húngara número 6, de J.
Brahms; el Primer Arabesco, de C.
Debussy; la Danza Eslava número 2,
de Antonio Dvorak y Dos Danzas Costeñas de Pedro S. Andrade.
Pronunciaron sendos discursos los
Sefiores Profesor Oziel Hinojosa, en
representación de la Gran Logia del
Estado; el Licenciado Adrián Yáñez
Martinez, por la Universidad de Nuevo León Y el Licenciado Genaro Salinas Quiroga, por el Ayuntamiento de
esta Ciudad.
La destacada recitadora, Profesora
Bertba Sierra Ramos, declamó con fino sentimiento el Canto a Martí, debido al numen del poeta Licenciado Enrique Martínez Torres, terminándose
la conmemoración con la despedida
de las banderas de las dos Repúblicas
hermanas.
Una escena de "Arsénico Y Encaje Antiguo''

Armas y Letras + Pág. 4

produce el arte teatral: cae el biombo
que_ encubre el alma, y el sér interno
se manifiesta. El teatro es precisamente mucho más de lo que cree la fantasía de la gente: no es ningún cuadro
multicolor, no es simplemente "teatro", sino algo que desata y libera;
por lo mismo, algo mágico en nuestra
existencia''. Tal reza, acertadamente,
el epígrafe puesto a los libretos de
nuestro noYel y entusiasta Teatro universitario.
DIA DEL ESTUDIANTE
El 11 del acial, acordado entre la
Escolaridad del Norte de México como el Dia del Estudiante, fué celebrado por la grey estudiosa con una Velada conmemoratí va en el Aula magna
de la Universidad, a promoción del
Grupo Social "Alfonso Reyes", integrado por elementos preparatorianos,
de las Facultades y Escuelas técnicas.
El acto se celebró a las 21 horas en
la Sala máxima, con la valiosa colaboración de los artistas radiofónicos de
la estación trasmisora X E T.
Entre los nU.meros oratorios se señalaron las palabras del Profesor Alfonso Reyes Aurrecoechea, Maestro uniYersitario, colaborador del Instituto
de lnYestigaciones Científicas de la
U. N.. L., y Director del semanario "Vida Universitaria" y las del estudiante
Antonio Montelongo Gonzá.lez, de la
Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.
Los números artísticos tuvieron
gran lucidez y fueron aplaudidos con
grato interés por los· circunstantes~
Entre aquéllos deben mencionarse los
de )ligue! Prado, pianista; Maria de
Lurdes, que entonó ca.nciones modernas; el pianista Raúl Sanbernal · Jmelda Martínez, que agradó con ~anciones ~rgentinas; Chelito Velasco, que
canto acompañada por músicos Vernaculares de Jalisco y el acordeonista
Leo, Que ejecutó alegres melodías modernas.
Asistieron a este acto de regocijo
Panofsky), Y, V, Critica histórico-fílosófica.
El Profesor Fernández puso a dís-

Fromentin); !JI, Critica psicológica
(Wolffing y Worringer) ; IV, Critica
impresionista y ·erudita (Venturi y

Ct:RRICCLmI-VlTAE
DE
JVSTIXO FERNAlWEZ
Nació en México en el año de 1904.
Ha hecho estudios y ha trabajado
por largos allos en Arquitectura y Urbanismo.
A lo largo de su vida se ha dedicado con especialidad a la Historia y
Critica del Arte )lexicano.
Desde el afio de 1936 es miembro del
Instituto de lnYestigaciones Estéticas
de la l1niYersidad Nacional de ~léxico.
En 1945 creó la Catedra de Pintura
Contemporánea en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de ~léxico, que ejerce en la actualidad .
De 1946 a 1947, Profesor de Historia
del Arte en la Escuela de Artes Plás- ·
ticas ele 1a Universidad Nacional de
lNTRODUCCION A LA
Un pasaje del primer Concierto del D. A. S. U.
CRITICA DEL ARTE
México.
De 1947 a la fecha, Profesor y Jefe
Art. Criticism now. The John
1942, José Clemente Orozco, Forma
Una de las actividades mas brillan- del Departamento de Historia del ArHopkins Press, Baltimore, 1945.
e
Idea.
Edit.
Libreria,
Porrúa,
Hnos.
y
tes de la 3ra. Anualidad de los Cursos te en el Mexico City College, México,
Painting
and Painters. Ch.arles
Cia.
México.
de Invierno, fué el Cursillo sobre Jn- . D. F.
Scribners
and Sons. New York.
1945,
PROMETEO,
Ensayo
sobre
En 1946 Conferencias en la Univerlroducción a la Crítica &lt;lel Arte, nunLonclon,
1950.
Pintura
Contemporánea
(Europea
y
ca antes explicado con tan enjundio- sidad de Nuevo León.
Panofsky.-Studies in lconology. OxMexicana) Edil. Porrúa. México.
En el extranjero:
sas teorías, que estuvo bajo la alta doford University Press. New York.
1952, Arte Moderno y ContemporaEn 1942 Profesor de Intercambio en
cencia del crítico de Arte e investigaFernández.-José
Clemente Orozco.
neo
de
México.
Instituto
de
Investigador del Instituto de Investigaciones la Har\'ard University, Cambridge,
Forma
e
Idea.
Librería
de Porrúa
ciones
Estéticas,
Universidad
Nacional
Estéticas de la Universidad Nacional Mass.
Hermanos
y
Cía.
México,
1942.
de
México.
(Es
el
tercer
volúmen
de
En 1951 y en 1942, Conferenciante
Autónoma de México, Señor Justino
Prometeo.
Ensayo
sobre
Pintura
la
Historia
del
Arte
en
México,
elaboen
The
University
of
Texas,
Austin,
Fernández, de alta nombradía en ]a
rada
por
el
Instituto
de
InvestigacioContemporánea.
Editorial
Porrúa,
Cultura patria.
Tex.
S. A. )léxico, 1945.
En 1942 Conferencias en: Yale nes Estéticas, los anteriores son: ArEl Profesor Fernández explicó el
Arte Moderno y Contemporáneo de
Cursillo en el .Aula magna de la Uni- University, New Haeven, Conn.; Mu- te Precolombino, por Salvador Toscano,
y
Arte
Colonial,
por
:Manuel
México.
Instituto de Investigaciones
versidad, diariamente, a las 20 :30 ho- seum of Modern Art, y Metropolitan
Toussaínt).
Estéticas.
Universidad Nacional de
ras, del lunes 23 al viernes 27 del ac- Museum, New York.
Ha
escrito,
además,
otros
libros
y
México,
1952.
En
1950
Conferencias
en
la
Univertual, frente a una selecta concurrennumerosos articulas para publicaciocia de estudiantes y profesionales, sidad de La Habana, Cuba
CONCIERTOS
En 1951 Conferencias en The Unir nes nacionales y extranjeras.
exhib iendo para la ilustración de las
·
En
1952
fué
representante
de
la
teorías estéticas, sugestivas proyeccio- versity of Chicago, Chicago, 111.
El Departamento de Cultura Musical
En 1952 invitado por el Instituto Universidad Nacional de México en el
nes.
Congreso
Internacional
de
Historia
del
D. A. S. J;., en contribución a la
Antes de la iniciación del Curso, Nacional de Bellas Artes, colaboró en
del
Arte,
en
Amsterdam,
Holanda.
3ra.
Anualidad de los Cursos de Inla
Exposición
de
Arte
Mexicano
en
fué hecha la presentación del erudito
investigador por el Licenciado Fiden- Paris, y Yiajó por distintos países de Asistió al Congreso de Arquitectura vierno, confeccionó un Ciclo de Conciertos que fueron ejecutados por el
cio de la Fuente Olivares, Jefe del De- Europa para estudiar el Arte Acciden- Paisajista en Estocolmo, Suecia.
Trio de Cámara de esta Casa de Estupartamento de Acción Social. El ~laes- tal y especialmente la Pitnura.
Winchelmann.-Histoire
de
l'
Arte
chez
dios, integrado por los Profesores José
En varias ocasiones ha dado contro Fernández, a su vez, agradeció ]as
les
anciens
(1726).-2
vols.
Paris,
Andrade,
José Sandoval y José Flores
ferencias
en
diYersas
Universidades
e
gratas palabras introductorias del deschez Saillant, 1i66.
-violoncello, violín y piano, respectacado funcionario de Ja l;niversidad. Instituciones de la República y en
Lessing.-Leoconte (1726). Edición tiYamente-, a los que se sumaron el
El Curso se dividió en cinco inci- otras del extranjero.
Argos, Buenos Aires, 1946.
)laestro Francisco Gallegos, que ejecuta
sos, que fueron explicados con suma
Baudelaire.-Curiosi
tés
Esthétiques.
b viola; la soprano, Lucila Díaz OroBIBLIOGRAFIA:
claridad y profundo acierto. He aquí
(1845-1866).
Edición
La
Pleiade.
pesa, Ja pianista; l\Iaría Guadalupe
el esquema de las sesiones: I, Critica
Oeuvres. Paris, la. edición. 2 vols. Flores; la violinista, Ofelia Flores de
1937, El Arte )loderno en México,
neoclásica (Winchelmann y Lessing);
1938; 2a. edición. 1 vol.-1952.
Huerta; la pianista, Josefina M. de SanII, Crítica romántica (Baudelaire y Edil. José Porrúa e Hijos. México.
Curiosités Esthétiques. Edición So- doval; el pianista 1 Ricardo Andrade M.
lección Classiques. Du ~Iilien du y el guitarrista Gustavo Zepoll, que
)!onde. Paris, 1948.
participaron en los diYersos actos arCharles
Bauclelaire,
por
Lorenzó
Zatisticos.
1
vala. Editorial Poseidon. Buenos
Los Conciertos s~ celebra.ron, en
Aires, 1943.
punto a las 21 horas, en el Aula magna
Promentin.-Les maitres d'autrefois de la Lnh ersidad "Fray Servando Te(1876). Les Editions Holbein. Bue- resa de )Iier", los días 6, 13, 20 y 27
nos Aires. Bale, 194 7.
de febrero actual, debiendo ejecutarse
The Masters of Past Times. Edición el último el 6 del próximo· marzo.
Phaidon Press Lid. London, 1948.
En el primero se tocó música de
Los maestros de antafio. Edición Haydn, Benedict, Gounod, Puccini,
Luis 1liracle. Barcelona, 1942.
Verdi, Panofka y Becthoven; en el seWiiilffing.-Conceptos fundamentales gundo, de Gluk, :\lozart, Hayn, Pedro
para la Historia del Arte. (1915). S. Andrade, Humel, Mendelsshon,
Edición Calpe. Madrid, 1942.
Dewell y Schumann; en el tercero, de
Classic Art. (1899). Edición- Phaí Hay~n, Verdi, Delibes, Puccini y Casdon Press Lid. Lonclon, 1952.
tro; en el cuarto, de Mozart, Joachin
¡•
"'orringer.-La esencia del estilo gó1euxtemps, J. S. Bach y Kreisler,'
tico. Edición Revista de Occidente. 'Sarasate y Hauser, dejándose para
Madrid, 1925. (2a. edición españo- el acto del 6 de marzo entrante,
la 1947).
la ejecución de obras célebres de
El Arte egipcio. Edición Revista de Bach, Rameau, Ponce, Torroba, AlOccidente, Madrid, 1927.
beniz, Hume! Mendelssohn, Dewell y
Venturi.-History of Art Crilicism. Tschaikowsky.
Edición Dutton Co., New York, 1936.
(Pasa a la Pág. 7)
Just.lno Fernández, crítico de Arte

7

1

Armas y Letras + Pág. 5

�EL VIHJE HCHDEMICO DE
LH GENERHCION DE 1948
LA GENERACION DE 1948, que integra actualmente el
Grupo de Alumnos que cursan el 5o. año de la Facultad de In•
geniería de la Universidad de Nuevo León, último de sus Estu•
dios para encarar después la prueba de fuego de la Tesis profe•
sional, ha decidido proseguir la tradición de sus compañeros de
aulas y prepararse para encaminar todas las gestiones conducen•
tes al arbitrio de medios que le permitan realizar un maravilloso
viaje de Estudios por las hermanas Repúblicas de Cuba, Pa,
namá, Colombia, Venezuela, Brasil y Argentina, en un lapso de
dos meses -julio y agosto próximos-, correspondiendo a las
atenciones que de parte de las Autoridades oficiales, diplomáti•
cas y universitarias se reciban en su estancia en los referidos
Países, con un Ciclo de Conferencias sobre temas científicos y
expositivos de las realizaciones mexicanas en materia de Ingenie•
ría portuaria, civil, hidráulica, de carreteras y ferrovías, etc.
La Generación cuenta con cincuenta y cuatro componen•
tes. Todos ellos de diversos Estados de México, distintos pare•
ceres ideológicos y medios sociales y económicos -como reza el
opúsculo o panfleto que han editado para fines publicitariossólo los guía la idea vehemente de alcanzar el privilegio de ese
viaje de leyenda, para obtener por ese medio mayor copia de co•
nacimientos técnicos que presten mejor información a su Tesis
recepcional.
Con el válido estimulo y apoyo de la Universidad de Nuevo
León -su Alma Mater- y del Gobierno de la Entidad federa•
tiva nuevoleonesa, se pondrá la piedra toral de estas gestiones,_
que habrán de ser completadas con la contribución muy deseable y eficaz de innúmeras empresas de la iniciativa privada y de
hombres representativos, amantes del progreso, de la Ciencia y
de la Técnica, que estén en posibilidades de dispensar su alenta•
dora colaboración a la Juventud universitaria que intenta re•
solver este difícil problema.
"Armas y Letras" publica en esta entrega los materiales in•
formativos del prospecto, por contener datos e ideas inherentes
a la vida universitaria de nuestra Casa de Estudios.

de la Ingeniería moderna ha podido
ejecutar mediante el curso de la Ciencia, en materia portuaria, hidráulica,
de caminos carreteros y ferrovias, y
.civil con sus respectivas especializaciones.
Estos propósitos, que a nuestro modesto juicio representan las más váli-

ra como en la cinta de asfalto que
hace factibles las relaciones de los

das aspiraciones de la Juventud estudiosa, estimulados por las Autoridades
universitarias y por el Gobierno del

alumnos es el grupo de los cincuenta
y cuatro estudiantes que, constituyendo la "Generación de 1948", han deci•

Estado de Nuevo León, presentan una
vasta y compleja secuela de esfuerzos, asedios y tanteos encaminados a
la realidad, que la Misión estudiantil
se propone vencer con entusiasmo,
denuedo y decoro, ya que a ella corresponde casi en su mayoría las resoluciones inherentes a esta empresa
un tanto caballeresca, de cuya cristalización devendrán varios corolarios:

elido su viaje al través de las Repú-

León.
VEINTE AÑOS DESPUES

Hace veinte afias, el 16 de octubre
de 1933, fué fundada por Decreto la

Facultad de Ingeniería de la Universidad de XueYo León, durante el Rectorado del Doctor don Pedro de Alba,
hoy Senador de la República.
La neonata Facultad puso desde

luego en vigencia las Carreras de Ingeniero Civil, Ensayador, Metalúrgico,
Petrolero y Topógrafo, siendo su Director fundador el Ingeniero Porfirio
Treviño Arreola, de feliz memoria,
que, con una interrupción de algunos
meses, dimitió mucho después su regencia en favor del venerando l\faestro Ingeniero don Manuel Martinez

Carranza, que aun actúa como Catedrático de la Institución.
Actualmente lleva el Gobierno de la
Facultad el Ingeniero Leobardo Eli-

cánones de la vida escolar y estudiantil y la tradición que en su Alumnado
se ha creado al través de veinte años

de existencia.
Observancia en Ja iniciación y terminación del ciclo de estudios; acatamiento al calendario de la Univer~
sidad; estricto cumplimiento de los
programas de cada Disciplina; asistencia inquebrantable y metódica de

Maestros Y alumnos; apego y vocación
del Alumnado; calidad estudiosa y cu-

Ya en la culminación de sus Estudios después de un lustro de afanosos desvelos por la búsqueda y obten-

ción de conocimientos científicos, y
simultáneamente con incontrastables
deseos de servir a la Sociedad en la
que se vive al través del ejercicio profesional, cincuenta y cuatro estudiantes de Facultad de Ingeniería de la

Universidad de Nuevo León, cursantes del 5o. año de la Carrera, nacidos
en diversos Estados del Pais, de dis-

Armas

y

que trae consigo una obra de buena
voluntad, a partir de cuya realización
se verán acrecidos los esfuerzos que
se in viertan por propios y extraños.
EL ITINERARIO

profesionales; el acercamiento e intercambio cultural con los Países centro y suramericanos visitados; el refinamiento y ]a educación del espíritu que provienen de los viajes rle maravilla gozados por las mentes juveniles y el prestigio cada vez más rutilante de la T;niversidad de Xuevo

mayor apego ha observado los fieles

tintos pareceres ideológicos y diversas categorías sociales y e&lt;;onómicas,
sólo vinculados indisolublemente por
el empeñoso anhelo de obtener el grado de su profesión, galardón de sus
Estudios, han decidido en unánime
acuerdo proseguir la tradición de sus
antecesores de aulas, asumiendo la
idea de realizar un viaje académico a
través de algunos Paises hispanoamericanos, en cuyo itinerario la Misión
estudiantil podrá aprovecharse de manera objetiva de las elocuentes ensefianzas que las realizaciones mestras

el proceso de dificultades y obstáculos

La Misión estudiantil ha trazado su

Puede decirse sin hipérbole que,
dentro del concurso armónico de Facultades y Escuelas con las que cuenta la Universidad de Nuevo León, es
la de Ingeniera una de las que con

UNA IDEA Y UNA REALIZACIOX

blicas hermanas de )Jéxico, encarando

itinerario al través de los Países centro r suramericanos que más adecuadas sugestiones presentan a la propia
naturaleza de sus investigaciones.
~léxico, Cuba, Panamá, Colombia,
Yenezuela, Brasil y Argentina, han sido seleccionados como campos propicios a esta empresa. En cada una de
estas Naciones, las Misiones Diplomáticas l\lexicanas y Consulares servirán
de intermediarios para las mejores relaciones ffe la Generación con los respectivos :Ministerios de Educación,

rios han beneficiado indudablemente
a la vida de la referida Facultad.

!

De esa ya multiplicada familia de

el perfeccionamiento de los Estudios

zondo, uno de los primeros hijos del
Plantel, funcionario, cuyos méritos didácticos, organjzativos y disciplina-

La Generación de 1948

hombres; así en el puente seguro como en la mansión acogedora y en la
construcción hospitalaria; por diversos lugares se alza el testimonio de
jóvenes que han pasado por sus aulas.

riosidad científica en Profesores y discípulos; ejecución sistemática de prácticas correspondientes a las respectivas Asignaturas; tradicionalidad en
actos estudiantiles y verdadero amor
por la UniYersidad: tales son las cua-

lidades que corren como muy valederas, sin ánimo deliberado de exaltar
sus valores.
Veinte años después, fundada ya la
Facultad de Ingeniería, se pueden saborear sus dorados y sazonados frutos.

Los hijos de esta Escuela, dispersos
en los focos donde se ejecutan obras

materiales en las que interviene el
concurso de la Ciencia y de la Técnica, han realizado ya la proeza de la
edificación: así en la presa atesorado-

Letras + P.ó.g. - 6

La soprano Lucila Día; Oropesa

En el Ambíto de...

zación en la Antigüedad y en los tiem-

pos modernos".
La presentación del destacado inte-

Cniversidades y Facultades de Ingeniera y Ciencias Exactas, cuyo ilustre

(Viene de la Pág. 5)

profesorado cooperará con sus eficaces y provechosas luces para resolver los problemas técnicos que se presenten a los viajeros.
No olvidan los jóvenes estudiantes
sus deberes de reciprocidad e inter-

lectual inglés fué hecha por el Señor
,valterio H. Bouchspies, funcionario

El público de Monterrey, asi como·
los Maestros y estudiantes de nuestra

del Patronato de la Universidad.
El Profesor Ernesto Wood, cientifi-

Casa de Estudios, concurrieron con
asiduidad a estos- relevantes actos artísticos, que la Universidad frecuenta
para estimular el temperamento estético de los que se dedican al cultivo
de este Arte y la difusión y conocimiento de las mejores obras musicales
que ha producido el genio humano.

co inglés, atraído por la India y su
cultura, después de haber estudiado
e~ sánskrito en ~fanchei;ter, Inglaterra,
se radicó en la India, donde vivió 38
años.
Durante su estancia en dicho país,
se destacó como uno de los más grandes especialistas contempor3.neos en
si:mskrito, traduciendo ·al inglés dos
antiguos libros que aún eran descono-

cambio cultural con las Universidades
huéspedes, llevados de un alto senti-

miento de divulgación científica de
los problemas nacionales de México.

Con este motivo, han preparado un
breve Ciclo de Conferencias sobre temas de Ingeniería, que será profesado
por siete estudiantes del Grupo, en ·cada uno de los Centros de Estudios vi-

sitado, atendiéndose al siguiente Cu.
rruculum:
I.- lntroducción a las nuevas corrientes de las Geometrías no euclidianas. Sustentante: Gaspar Montañez
Martinez.
II.-.El Concreto Pre-esforzado. Sustentante: César Lazo Hinojosa.
III.-Teoria de las estructuras. Sustentante: Dámaso B. Guerrero de la

Esta larga y cíclica actuación de la
Sección de Cultura Musical del D. A.
S. U., constituyó la contribución de

esta Entidad a los mencionados Cursos
de Invierno.
ClVII.IZACI0:-1 HINDU

A promoción de los Profesores Doctor Christián Brunei, Jefe del Depar- .
lamento de Filosofía de la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad
y del Señor Gabriel Cabal, Catedrático de Francés en el Bachillerato y en
la referida Facultad, el Departamento

Garza.

de Acción Social Universitaria acogió

IV.- }létodos de Cross y Ritter. Sustentante: Rafael Serna Treviño.
V.-El problema de la cimentación
en la Ciudad de México. Sustentantes:
Francisco Garza Mercado y Juan Fran-

la posibilidad

cisco· Rodríguez.
Las obras más importantes de los
países visitados, son las siguie·ntes:

fielmente vertida al castellano por ex-

de que

el Profesor

Ernest ,vaod, científico inglés: disertura el lunes 19 del actual, en el Aula

magna de nuestra Casa de Estudios,
una Conferencia, en inglés, qu~ fué
celente traductor, en torno al tema:
"Contribución de la India a la Civili-

MEXICO: Los Sistemas del Palaloapan y del TepalcateJiec.
CüBA: Hotel Nacional en la Ciudad
de la Habana y el Puente sobre el Rio
de Guiteras en la Playa del Varadero
(Es el más notable Puente de arco del
mundo).
PANA)IA: El Canal y el Arco del
Chato.
COLOMBIA: Ensanche del Puerto

na" y el "SiYa Tandva Stotra". Publicó estudios sobre la Filosofía Advaita
de Sankara, y las Sutras Yogísticas de

Patanja]i. Algunas de sus obras, traducidas en varios idiomas, alcanzan,
ya una difusión de más de un cuarto
de millón de ejemplares.

Su amor por la India y su pueblo,
y su profunda experiencia, encontraron su expresión en su ayuda activa
al renacimiento educativo iniciado
por algunos de los grandes hindúes
contemporáneos, tales como Mahatma
Ghandi, el poeta Rabindranath Tagore,
el Pandit Nehrú, actual Jefe del Go-

bierno Indú, etc.
Fundó en la India dos Universida•
des en las regiones de Bombay y
)ladrás. Fué Director del "Mandanapalle College", y enseñó como cate-

drático, Física, inglés y sánskrito.
A intervalos, en su estancia en la
India, se destacó también el Profesor
,Yoocl como un eminente conferencista, haciendo que aprovecharan sus conocimientos de la India y del Oriente,
los públicos de más de treinta paises
de Europa, Africa, Australia, y del

Continente Americano.
Sir S. Radhakrishnan, actual Embajador de la India en la Unión Sovié-

tica, expresó sobre él esta opinión:

de Buenaventura; la erección de muelles en Santa )!arta; el Plan Piloto
para la Ciudad de Bogotá; la Planta
Hidroeléctrica del Rio Grande· la Represa de )ledellín y la Presa ~obre el

"El Profesor Wood ha hecho un pro-

fundo estudiÜ de los clásicos indúes,
tanto en Filosofía como en Religión,
y ademas, ha penetrado el espíritu de
la sabiduría hindú. Con su amplia experiencia de las condiciones de la
India, y su profunda visión de la cultura hindú, él es uno de los más destacados y capacitados para presentar a

Río N'eusa.
VEXEZVELA: La Carretera Caracas-

La Guaira; el Nue,·o Terminal Marítimo de la Guaira; el dragado de río
cerca de San Félix; el muelle flotante en Palúa y la Avenida Bolívar (de 4
pisos).

El concurso habrá de ajustarse, esencialmente, al Tema
"EL PADRE DE LA TATRIA"
I

Tema Composición en verso, extensión y medida libres.
Primer premio: Flor Natural y $3,000.00
Segundo premio: $2,000.00
Tema: Prosa. "Hidalgo y la Independencia de México".

11

Primer premio: $3,000.00

El Profesor Ernesto Wood

Segundo premio $2,000.00

l.

El Certamen quedará abierto desde la fecha en que apa,
rece la presente convocatoria y quedará cerrado el día
lo. de abril de 1953 a las veinticuatro horas.
11. Podrán participar en este evento todos los escritores que
reconozcan el valor histórico del Padre de la Patria Mexicana.
111. Los trabajos deberán enviarse al Comité de Homenaje
en el Segundo Centenario del Natalicio de Don Miguel
Hidalgo, establecido en la Universidad Michoacana,
Ocampo 351 Morelia, Mich.
IV. Absolutamente todos los envíos deberán ser inéditos y
escritos en papel tamaño carta a renglón abierto, y por
una cara. Se firmarán con un pseudónimo o lema, acom•
pañándose en un sobre cerrado donde se consignen los
datos, el nombre y domicilio del autor, para la identifi,
cación correspondiente.
V. El Jurado Calificador estará integrado por personas de
reconocida solvencia intelectual, quedando a cargo del
Comité Organizador de los Festejos del II Centenario del
Padre de la Patria, la notificación directa e inmediata a
los triunfadores, así como la publicación de los trabajos
premiados.
·
VI. Está reservado al H. Jurado calificador la facultad de
otorgar menciones honoríficas a las composiciones que,
a su juicio, merezcan tal distinción, así como declarar
desierto cualquiera de los temas. Lo no previsto en la
presente convocatoria, será resuelto por el Jurado Calificador y el Comité Organizador de Festejos.
VII. Los premios se entregarán a los triunfadores en el acto
solemne que se organizará el 8 de mayo de 1953 en el
Colegio de San Nicolás de Hidalgo.

los públicos de Occidente, las verda-

BRASIL: Calles Subterráneas en Rio
(Pasa a la Pág. 8)

cidos en Occidente: el "Garuda Pura-

La Rectoría de la Universidad Michoacana de San Nicolás
de Hidalgo, convoca a todos los escritores y poetas residentes
en el país, al Certamen Literario que se verificará en la Ciudad
de Morelia, Mich., el día 8 de mayo de 1953, con motivo del 11
Centenario del Natalicio del Padre de la Patria, don Miguel Hidalgo y Costilla.

des del Espíritu, que son tan esenciales correctivos a la supercivilización,
cuyas consecuencias está sufriendo el
mundo·" .

Armas y Letras + Pág. 7

Morelia, Mich., 19 de agosto de 1952.
El Rector de la Universidad,
LIC. GREGORIO TORRES FRAGA.

�amor a la libertad y las decisiones
ejemplares de que habla Germán Arciniegas, tuvieron en ::\léxico su más
esplendorosa fecundidad y a medida
(Viene de la 1a. Pág.)
que transcurría el Siglo XIX la pasión
de las ideas, el sentimiento patriótico
aniquilarla, llegó a la ignominia de
y el espíritu creador de nuestros granllamar a un príncipe extranjero al Godes luchadores, fueron preparando la
bierno de :\léxico. Pero encima de tan
profunda revolución social que estabajas pretenciones, la Constitución del
lló en 1910 y cuya consagración defi57 representaba la estructura misma
nitiva se realizó más tarde por los Yide la Patria y por ella y en su nomsionarios constituyentes del 17.
bre, el alma nacional se irguió como.
Los que hayan tenido el privilegio
un gigante indominable y eterno para
de Yivir entonces recordarán que en
d~fcnder la conquista de su soberael programa del Centro Anti Reeleccionía y de su libertad.
·
nista de 21 de mayo de 1909 se deLa Constitución del 57 liberó la claró que la consolidación de la nacioconciencia, libertó el pensamiento Y nalidad mexicana solo podría conseabolió las gabelas religiosas. ¿Qué fal- guirse por medio de la participación
tó pues para que hiciera la felicid~d del pueblo en el Gobierno, que la redel pueblo? Recuerdo a Lamena1s: elección indefinida de los gobernantes
"Lo que faltaba a los plebeyos de los dá por resultado copcentrar en sus
primeros tiempos de Roma cuando manos tal suma de poder que constihabia conquistado los derechos per- tuye una amenaza para las libertades
sonales, la propiedad, sin la cual la de los pueblos y que los componentes
libertad se anula y la participación en de ese Partido consideraron de su deel poder, única garantía de la propie- ber unirse para luchar por el triunfo
dad y por consiguiente de la liber- de los principios democráticos del sutad".
fragio efectivo y la no reelección. 1IeAsí fué, en efecto; al promulgarse ses antes, el programa político del
la Constitución del 57 -ideal hecho Partido Democrático de 20 de enero
ley- se advirtió la necesidad de mo- de 1909 consideró al Régimen :\lunidificarla. Las Leyes de Reforma de cipal como la base más firme de la
·1859 que nacionalizaron los bienes democracia y como deber del Estado
eclesiásicos que hicieron del matrimo- el impartir la enseñanza primaria,
nio un contrato civil y secularizaron gratuita, obligatoria y laica. En el
los cementerios, recibieron su consa- mismo programa se aspira a la inagr~ción constitucional hasta 1873. Juá- movilidad de los funcionarios del porez mismo no gobernó con la Consti- der judicial y a las leyes protectoras
tución sino invocando su existencia y de los trabajadores del campo y de la
fué hasta 1867, al triunfo de la Repú- ciudad. En el Plan ele San Luis de 5
blica, cuando se convirtió en Ley in- de octubre de 1910, Don Francisco l.
discutible. Desde entonces, todos los )ladero recoge dichos postulados. Lo
movimientos armados y políticos, se mismo hace el plan Político-Social
hicieron en su nombre.
proclamado por los Estados de GueDurante la Dictadura del General l'l'ero, :\Iichoacán, Tlaxcala, CampeDiaz, que gobernó al margen de la che, Puebla y Distrito Federal el 18
Constitución, nuestra Carta fundamen- de )larzo de 1911. Se adopta, igualtal vivió gracias a la impresionante in- mente, en el programa discutido y
tervención de la Suprema Corte de aprobado en la Gran Convención de
Justicia que, vresidida por Don Igna- agosto de 1911. En el Plan de Ayala
cio Luis Yallarta, analizaba a fondo de 25 de noviembre del mismo año se
los problemas fundamentales de nues- propone la Gran Reforma Agraria metra organización política, la compe- diante la restitución y la dotación ele
tencia de orígen, las facultades extra- tierras y en el Pacto de la Casa del
ordinarias del Ejecutivo del juicio Obrero )lundial, celebrado el 17 de feconstitucional del amparo. La obra brero de 1915, el Gobierno Constitucreadora de Vallarta fué el anteceden- cionalista reiteró su resolución de mete jurídico de la Constitución de 1917. jorar por medio de leyes apropiadas la
Pues si en cualquier otra rama del De- condición de los trabajadores. Las
recho es conveniente consultar obras proclainas revolucionarias que he ciextranjeras, es preciso acudir a las tado, expresaban el pensamiento y defuentes históricas de los preceptos pa- mostraban la inquietud del pueblo, cura fijar su alcance y su espíritu. El yos dictados flleron recogidos y resDerecho Constitucional es la inquie- petados por los constituyentes del 17.
tud jurídica del pueblo, la más alta Es preciso recordar las frases de Craexpresión de su dignidad cívica y el vioto "El clericalismo: He ahí al enecomplejo más íntimo de su historia.
migo. El jacobinismo: He ahí también
Contra el grupo científico que do- otro enemigo. Xo cambiemos un error
minara al país durante la dictadura 11or otro error ni un fanatismo por
del General Porfirio Díaz, se alzó la otro fanatismo. El error no se comindignación del pueblo, en la misma bate con el error sino con la verdad.
forma en que ocurriera un siglo an- El Fanatismo no se combate con la
tes contra la oligarquía del Gobierno persecución sino por medio del conColonial, pues no cabe duda que los Yencimiento ... Hay que amar la libermovimientos revolucionarios, pacífi- tad hasta en los propios enemigos,
cos o armados, nunca van personal Y porque de lo contrario es hacer de la
exclusivamente contra un gobernante libertad un instrumento de opresión
por tirano que sea, sino que se levan- y por lo tanto, profanarla... no olvitan siempre contra una oligarquía. L'n déis que estamos aquí por voluntad
hombre solo, por grande que sea su del pueblo, no para hacer obra de
perversidad y su poder, no es ni pue- partido, sino para hacer obra de pade ser el único autor de una opresión tria. La Revolución se ha hecho no
nacional. Xo importa que el grupo solo en beneficio de los revolucionaoligárquico sea bueno o sea malo, sí rios, sino en beneficio y bienestar de
absorbe indefinidamente el poder, todo el pueblo mexicano. La Constipues nunca ha de parecer bueno a tución debe salir de nuestras manos
quienes por obra de ese grupo se vean como panoplia gloriosa con la que
reducidos a la nada en la participa- nuestro pueblo encuentre espadas conción gubernativa y en las actividades tra todos los despotismos, arietes conde interés público. Desde este punto tra las injusticias y escudos contra tode vista, la oligarquía simboliza, a los das las tiranías".
ojos de la mayoría excluida, una verY así fué: el Congreso Revolucionadadera usurpación y cuando se pro- rio de Querétaro recogió las aspiraciolonga, una usurpación intolerable.
nes populares y consciente de su deLas inteligencias maravillosas, el ber, realizó el derecho mediante la

La Constitución ...

\

paro; la reforma agraria, la protección a los trabajadores y el derecho
eminente de la nación sobre la tierra.
He ahí las conquistas obtenidas por
el pueblo a través del pensamiento luminoso de sus hombres. Para alcanzarlas, sufrió en silencio durante trescientos años y peleó sin descanso desde que el Grito de Dolores inició la
Gran Revolución, hasta que los Constituyentes de Querétaro lograron interpretar sus ansias.
Lo que se conquista con el sacrificio de la sangre es intocable. Por eso
las conquistas del pueblo de la Constitución de 1917 no deben ser afectadas sino cuando se tenga la seguridad
de responder al llamado de la Yoluntacl nacional. Las ambiciones de poder, las ideas exóticas y la demagogia,
no deben traducirse en reformas·constitucionales que lesionen el patrimonio institucional del pueblo. La estabilidad económica del país, el progres~ y la tranquilidad nacional se cime~tan en los postulados fundamentales de su derecho público.
Fortalezcamos ese pensamiento Y
juntemos nuestras fuerzas, ciudadanos
de :\léxico, para dar cada día mayor
reciedumbre a las instituciones que
nos dieron, escuchando la Historia,
los visionarios constituyentes de 1917.
conciliación de la libertad y del orden.
Sus principios fundamentales quedaron escritos y vivirán siempre en
el alma nacional como una suprema
aspiración: La ensefi.anza libre, aunque laica si es impartida por el Estado; la limitación de las facultades extraordinarias al Ejecutivo; el Municipio Libre; la Inamovilidad judicial; el
sufragio efectivo y la no reelección;
el mantenimiento de las garantías indi viduales; el fortalecimiento del am-

LA )IANO TENDIDA
Las líneas· precedentes, en las que
se presenta sucintamente los propósitos que animan con vehemencia a la
GENERACION DE 1948, dan a entender meridianamente la suma de exigencias que habrán de atenderse: cuotas de pasajes, alimentación, actos sociales, gastos generales y organización.
Fácilmente puede entenderse que la
tradicionalmente deleznable y precaria economía de estudiante, no puede
resolver este gigantesco proyecto.
Por otro lado, la ayuda que se reciba de nuestra [ni,·ersidad de Nuevo
León y del Gobierno del Estado, resol,·erán sólo una parte del vasto Plan.
Entonces .... únicamente queda un
recurso a los generacionistas: el dón
de humanidad de los hombres de buena voluntad que, con la mano tendida
a impulsar toda idea noble que mire
al beneficio humano, al progreso que
edifica, a la voluntad que reacciona,
quiere ahora, en esta ocasión, reiterar
su estímulo salvador.
Y de acuerdo con esta idea, recurrimos a las Instituciones oficiales de
nuestro Gobierno y a las de otros
Países; a las Instituciones de Cultura,
a las negociaciones de la iniciativa
privada y a los hombres más significativos por su posición, cualquiera
que ésta sea, radicados en México.
Ko creemos estar equivocados. Reiteran ·nuestra confianza todas las
obras buenas que en el terreno material han edificado modernamente los
hombres, y la certeza de que habrá
muchas lnstitucione1¡_ y personas que,
recordando los inicios de su vida, rodeen de profunda simpatía y estímulo
material esta iniciativa de la juventud
universitaria de Nuevo León.

En Honor de ...

El Viaje ...
(Viene de la Pág. 6)
de Janeiro para resolver el problema
que presentan los :\loros a la circulación de vehículos. Cinco de estos túneles están en sen-icio actualmente,
encontrándose el sexto en plena construcción.
El Edificio Explanada de Soa Paola;
la Carretera de concreto PRESIDEXTE Dt:TRA, de Rio de Janeiro ele Sao
Paolo; el Yertedero ele desviación en
en el Río Paraiba; la carretera de
Niteroi situada en la Bajía al lado
opuesto de la Ciudad de Río hasta
Camos, en el corazón de la Zona Azucarera; el bulevar de la Bahía de Botafogo, que forma parte de una carretera de circunvalación del Distrito Federal de Río de Janeiro, con una capacidad para 100,000 espectadores.
ARGEXTIXA: Fábrica de hormigón
pre-fatigado, en Buenos Aires; las
obras portuarias en el Río Gallegos;
los trabajos de construcción de los
muelles y las plataformas ele descarga
para el manejo del carbón en el Río
Turbios; la reconstrucción del Puerto
de Buenos Aires; la reconstrucción del
Puerto de La Plata y la realizacióa ele
un reciente proyecto ele 79 carreteras.
La Generación de 1948 hará los esfuerzos posibles para visitar todos los
Países comprendidos en este programa
de Estudios; pero en previsión de los
arbitrios recaudados para esta iniciativa, y de las emergencias que resulten de este viaje, prescindirá de sus
propósitos de conocer algunas obras
de interés, en cuyo caso se hará saber
oportunamente a las Instituciones y
personas avisadas de esta visita.

Armas y Letras + Pág. 8

(Viene de la Pág. 3)
rio de su natalicio del insigne prócer
cubano, nosotros los mexicanos le
ofrendamos la siempreviva del cariño
y la admiración. Sin duda alguna, ,
que los niños de su amado país, le
han de haber llevado en este día hermosas flores, y él, que no tuvo niñez,
que no conoció los juegos infantiles,
que no tuvo tiempo de sonreir, lo ha
de hacer ahora desde el fondo de su
tumba.

Lic. Genaro Salinas Qniroga.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universi~
dad de Nuevo León
I~DTCADOR:
He&lt;l:Jrlores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco l\f. Zertuche
Gcnaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique l\fartínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez l\lartinez
Director
Lic. Fidencio de la fuente
Oficinas
Wáshington y tolcgio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

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                    <text>·mas
Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D.A. S. U.

Año X

Núm. l

Enero de 1953

l/t11,tí ~ ·IJtixic, La Obra Literaria de
Sor Juana Inés de la Cruz
José Guadalupe Suárez Galindo

Como dice Alfonso Reyes, ttno es fácil estudiarla sin enamorarse de ella", tal me ha ocurrido, pues confieso que, predispuesto casi por la vulgaridad de sus ttHombres Necios", no había querido penetrar en lo profundo de sus obras, que son como
el cielo infinito: tienen un no sé qué de inmensidad, sobre todo
cuando se le quiere acompañar en sus excursiones filosóficas, en
que tal parece que se desprende de la grosera materia y se echa
en alas del espíritu y pasea así su YO privilegiado de un confín
a otro, en busca de la verdad de su existencia, por lo que tal vez
no una, sino muchas veces, se haya preguntado a sí misma: ¿Por
qué nací mujer? ¿Por qué la rosa es roja y el jazmín blanco?
¿Por qué el cielo, que a nuestra vista muestra un limite, es en
realidad infinito? ¿Por qué antes que yo otros, muchos otros,
quisieron explicarse lo inexplicable? Y tal vez al final de sus profundas reflexiones llegara a la única conclusión que nos parece
lógica: que Dios nos ha dotado de sentidos para permitirnos acercamos al inefable secreto de lo arcano y que lo que la realidad
no muestra, la fantasía lo suple. Que lo que hay en esta vida
nuestros sentidos lo disfruten y lo que haya en la otra, nuestro
pensamiento se lo imagine.

..

Es ya tradicional el sentimiento de amistad fraterna entre
el pueblo de México y el pueb~o de Cuba.
Identidad de r~as y de lenguas, de costumbres y religión,
de luchas políticas y saberes, de amor a los héroes y culto a la
Patria, vincula indisolublemente a estos pueblos apenas separa(Pasa a la Pág. 8)

Quizá por eso quiso disfrutar de todo lo terreno que pudiera, en alguna
forma, acercarla al profundo e infinito misterio del más allá que a todos
atrae y a todos anonada. Seguramente
por eso quiso abrevar en los libros toda la sabiduría de su época, y lo mismo en el terreno literario, que en el
filosófico, que en la música, las matemáticas o la astronomía, creyó encontrar caminos que conducen a Dios,
que no otro es el centro de todas las
cosas. Sólo así podemos explicarnos
su amor por la sabiduría en una época
en que, sobre todo para la Nueva España, fué de fruslerías y oropeles materiales. Con ello podremos adivinar
lo que para ella significó desprenderse
de sus amados libros ante las reiteradas instancias del Obispo de Puebla
l\Ianuel Fernández de Santa Cruz, que
a su vez parece haber cedido a la presión de un grupo civil y religioso de
la Corte del 91. Después de esto parece haberse pronunciado el "consumatum est", pues entra en ella una extraña urgencia por cerrar el libro de
su existencia que, aparte de unos misales y unos devocianarios, era lo úní-

co que le quedaba. Las penitencias
que se impone son de lo más riguroso
y exagerado, y al declararse en el convento una epidemia de tifoidea - llamado entonces tabardillo- y mientras
atendía a sus hermanas enfermas, ella
misma contrae el mal y hace el trán-·
sito a lo eterno el domingo 17 de abril
de 1695 a las 3 de la mañana, como si
el destino hubiese querido cumplirle
uno de sus más caros deseos, expresado en su silva "Primero Sueño", de
dormirse y encontrar así una explicación a sus dudas sobre ese más allá
que nuestra grosera envoltura no nos
deja alcanzar. Así, mientras toda la
Nueva España dormía, despertó ella al
mundo de la luz y la verdad.
Su vida floreció entre espinas, su
salud fué siempre frágil, apuró la hiel
de la decepción y el desencanto desde
su más tierna eda dy hasta sus últimoi
días. Primero tuvo el dolor de ser hija natural, aunque algunos de sus biógrafos se inclinan a creer que fué legitimada posteriormente - entre ellos
Guíllermo Ramírez España, el descu(Pasa a la Pág. 7)

�Naisabur, pero poco después logró ver•
se exonerado del cargo para volver de
nuevo a la vida de devoción entreverada con la actividad literaria y la enseñanza privada.
Numerosísimos son los escritos,
Por Francisco P. Navarro
dogmáticos, jurídicos, polémicos, ascético'místicos, en árabe y en persa, saIi'dos de la pluma de Algazel. La Esco•
):istica medieval le conoció principal"EL SALON DE OTOÑO 1952"
mente por su refutación de los filósofos el famoso Tahafot al -falasifa,
Como es costumbre, se exponen durante los meses de esta De~tructio philosophorum o mejor Inestación en el Palacio de Exposiciones del Retiro de Madrid, las coherencia de los Filósofos, al que había hecho preceder, quizá como pre' de Otono
- ".
obras de' Arte que concurren al "S alon
paración del terreno, una exposición
No hace falta ser de una gran sutileza para darse cuenta, de la Filosofía, los Maqasid o Tesis de
en un primer vistazo, de la gran diferencia de tono medio entre los Filósofos. Su autobiografía, el
este certamen fundamenta 1mente " aca dem1c1sta
· ' " y 1a I B'1ena1 Munqid ruin al,dalal o Preservativo del
en que relata su crisis de esHispanoamericana de Arte, recientemente celebrada en Madrld. Error,
cepticismo, pasa revista a las diversas
·A que se debe este hecho? Nosotros queremos ver la ex• actitudes del espíritu humano respecto
a la ,,erdad y termina refugiándose en
plicaiión en que en la I Bienal Hisponamericana no se tomó la
intruición religiosa, ha sido muy
ninguna posición particularista "a priori" y se dió acogida a to• apreciada por los modernos, que de
das las formas de arte, guiándose sólo por la calidad pictórica y· · un siglo a esta parte la han hecho obno por la tendencia del pintor. Aplíquese lo mismo, "mutatis jeto de estudios y traducciones.
Pero la obra algazeliana de mayor
mutandis", a la Escultura, el Dibujo, las Artes Gráficas. Sin em•
enYergadura
y que más ha influido en
bargo, en estos "Salones de otoño" ¿podemos_ afirmar lo mismo?
la vida interna del Islam es el Ihya o
Vivificación de las ciencias religiosas,
Además, la mayor universalidad de
La obra, editada a la .rústica por la
Ja Exposición, atrajo a la I Bienal His- U.N.E.S.C.O., que tiene el aspecto de algo así COIQ.O una Enciclopedia relipanoamericana a una serie de excelen- un opúsculo, contiene 62 páginas há- gioso moral, cuyo objeto era, como retes artistas que no acostumbran a con- biles, ilustrado con algunas anotacio- za el epígrafe, sacudir al Islam del sopor en que le tenían sumido las cavicurrir a las "Nacionales de Bellas Ar- nes y presentado en forma biliñgüe.
laciones
intelectualistas y el formalistes", ni a los "Salones de Otoño".
mo
juríclico
,ritual y casuístico, inoLas mejores pinturas de la exposiculándole
nueva
savia de vida auténción se encuentran, en este 'Salón de
Alcaze], forma occidental -musical ticamente religiosa.
Otoño 1952", enJre los cuadros coloca- y evocadora- del patrionímico alEn esta obra de grandes arrestos redos en la Sala de Invitados de Honor
Gazali, es un eslabón de la cadena corre Algazel todo el itinerario espirifuera de concurso. Resalta, a gran onomástica del gran pensador y politual, partiendo de los cinco preceptos
altura, dos magníficos retratos de Vázgrafo musulmán. Sus correligionarios rituales del Islam- la profesión de
quez Díaz y un dibujo, representando
la adornan todavía con los títulos so- fe, la · oración, el ayuno, la limosna, la
a Pío Baraja, de la mejor época del
noros de Prueba del Islam, Omamento peregrinación a la .Meca estudiando
Maestro. Siguen después, las escenas
de la Religión Adalid de la Fe, que de- después las diversas manifestaciones
vascas de los Zubiaürre, los paisajes
muestran el elevado concepto en que de la vida individual y social, para lledel recién fallecido Marceliano Santa
tiene el Islam a este restaurador de gar hasta las cumbres más elevadas y
Maria, los bodegones de Agustín Segu.la religión y de la piedad. En efecto. radiosas de la Mística. La pureza de
ra, y los cuadros de Eugenio Hermoso,
Algazel pasa por ser el hombre que, su moral, sus análisis vigorosos, finos
Enrique Segura, Cruz Herrera, Chíchadespués del Profeta, más profunda y delicados de las virtudes, compararo, Nogué, Amarica ...
huella ha dejado· en la historia religio- bles con los de cualquier moralista
De las otras salas, mencionemos los
sa del Islam.
cristiano, su equilibrado y sutil discercuadros de Ana de Tudela, Jacinto
Hombre de vasta cultura, de carác- nimiento de cspiritusJ que recuerda a
Olivé - un tanto "Impresionista" a la
ter templado y apacible, inclinado a San Ignacio de Loyola y San Francisinglesa o holandesa-, Ribas Rius -en
]a vida interior y a la piedad, profun- c ode Sales- y sus consejos de perla linea de Degas- y S. Perelló, todos
do conocedor de los más menudos re- fección de los más subidos quilates,
ellos primeras medallas en el certapliegues del corazón humano, pensa- juntamente con las frecuentes citas,
men.
dor claro y certero, abstracto y con- auténticas o supositicias, de palabras
En la sección Escultura y Dibujo
creto, razonador y sensitivo a ]a vez, de Jesús, hacen de Algazel el autor
han obtenido las primeras medallas
fino observador y admirador infafiga- musulmán más próximo al Cristianislos señores F.C. Macias y Alegre Núble de las bellezas del mundo físico y mo, y sugirieron a Asín Palacios el tíñez respectivamente.
moral, escritor prolífico de estilo f:i- tulo de La Espiritualidad de Algazel y
cil, fluido, pintoresco, elegante y prC- su sentido cristiano que dió a su voLA LABOR EDITORIAL DE ciso, nos recuerda al humanísimo Vir- luminoso
estudio algazeliano.
LA U.N.E.S.C.O.
gilio, al melifluo San Bernardo, al terEntendido este titulo con la debida
so y lapidario Santo Tomás y a escri- discreción, el mismo Algazel no huLa U.N.E.S.C.O. ha decidido ampliar tores menos alejados de nosotros, cobiera vacilado en suscribirlo, dado
sus funciones culturales con la versión mo el popular Alfonso Rodríguez, Bias
que él mismo había dicho que, si no
y difusión de las obras inmortales de Pascal y el Cardenal Newman. Todo
fuera por los dogmas de 1a Trinidad
la Literatura Universal, bajo el rubro ese cúmulo de matices da al p_ensay la Encarnación nada separaría al
de Colección de las Grandes Obras de miento y al estilo de Algazel una lo,
Islam y al Cristianismo. No decía pola U.:-.'.E.S.C.O., cumpliendo más sabal ·nalidad muy del agrado del hombre
co al poner esta restricción, pues coy ampliamente su cometido social.
moderno. Quien haya siquiera saluda- mo dice Guardini con ciertos ribetes
La promoción a que aludimos ha do los magníficos estudios del Asín
de ironía, el Cristianismo no es más
comenzado a recoger sus frutos cap- Palacios sobre la Espiritualidad de Alque .. la religión de Cristo. Ahora bien,
deales. Tenemos en nuestras manos gazel habrá quedado facinado por las
aun cuando el material moral y ascéuna de estas magníficas realizaciones; joyas literarias, intelectuales y moratico de Algazel se identifique en gran
se trata de la versión de "OH HIJO", les acumuladas en las obras del gran
parte con el cristianismo, la forma tíde Alcazel, correspondiente a la Serie poli grafo.
pica del Cristianismo, Ja fe en ]a diviArabe, cuya traducción ha sido enco.Nació Algazel el afio 1058 en el bur- nidad de Jesucristo. Hijo de Dios, Remedada al erudito jesuita Esteban La- go de Gazala, de la ciudad de Tus en
tor, hecha en Beryouth, en 1951, bajo Pcrsia (la actual )leshed), y en Tus dentor y .Modelo, camino, verdad y vilos auspicios de la Comisión interna- murió el año 1111. Apenas de 20 años da, en un Dios todo caridad, son reaci~nal para la traducción de las obras fué elegido por su ~iaestro el Iman al lidades que forzosamente debían rebamaestras, integrada ésta, con la cola- Haramayn como asistente en ]a céle- sar el campo visual de AlgazeJ. Si
boración del Gobierno Libanés, por bre Universidad de Naisabur. Hacia bien Jesucristo era para Algazel, como
los siguientes Señores: Dr. Stephen el año 1901 el Primer Ministro Nizam para tod buen musulmán, una figura
Penrose, Presidente; Dr. Edmond Rab- al-Mulk le nombró Rector y profesor única, aparte, objeto del mayor respebath, Vicepresidente; Señores Fouad de su Universidad de Bagdad. Una to y veneración, contra su divinidad
E. Boustany, Secretario General; .Re- crisis esp'iritual le movió cuatro años se rebelaba su auténtica mentalidad
ginald High\\'ood, Tesorero y Abdallah más tarde a abandonar Bagdad para musulmana, hasta el putno de dedicar
Machnouk y Henri Seyrig. Esta tra- entregarse a la vida interior en Siria, un opúsculo a la refutación de tales
ducción ha sido revisada por los eru- la Meca, Jerusalén y otros lugares sa- afirmaciones en el Evangelio. Hecha
ditos en este saber Sres. José Vázquez grados del Islam. En 1105 tuvo que esta salvedad, no hay. el menor inconveniente en reconocer, apreciar y adRuiz y !)on F. Baeza.
reanudar la enseñanza universitaria en mirar la rica vena de pura religiosi-

SUCESOS DE LA CULTURA

Armas y Letras + Pág, 2

dad que fluye de todas las páginas de
]a orande enciclopedia algazeliana.
ÍJe los cuatro volúmenes que dedicó Asín Palacios a la Espiritualidad
de Algazel, tres son una exposjción de
su doctrina moral, ascética y mística,
ilustrada con abundantes extractos de
]a mencionada Enciclopedia; el cuarto o Crestomatía algazeliana, contiene
una serie de análisis y extractos de
casi todas las obras de Algazel, excepto las que el mismo sabio arabista babia analizado o traducido en trabajos
anteriores. Entre éstos merec especial
mención el volumen titulado. El justo
medio en la creencia, que es el compendio de Teología dogmática de Algazel, traducido y anotado, y seguido
de análisis y extractos de otras seis
obras.
Labor meritoria la de Asín Palacios,
porque a Algazel no se le conoce bastante. Ya hemos aludido a su estilo,
claro, transparente, fácil y abundante,
sin las divagaciones retóricas ni los
artilugios de muchos de sus colegas,
que hace ele sus escritos un modelo
digno de imitación, en cuanto lo consiente el gusto moderno, para quien
quiera posesionarse de la buena forma
de expresión en árabe. Estilo cuajado de imágenes, comparaciones y alegorías, que tanto contribuyen a hacer
accesible y asimilable su doctrina.
Bástenos citar una de esas comparaciones con que Algazel ejemplifica los
dos modos de conocer, uno por razonamiento discursivo y esfuerzo intelectual, el otro por la intuición que se
prepara con la labor de purificar el
corazón. Damos la traducción de Asín
(Espiritualidad, 111,p.232):
Cuéntase que nos artistas chinos
contendieron con otros artistas griegos, en presencia de un rey, sobre su
respectiva habilidad en el arte del dibujo y la pintura. El rey dispuso, para dirimir la contienda, que se les encargase a cada grupo decorar sus lienzos de pared opuestos de una misma
sala, tet:diendo entre ambos una cortina para impedir que viesen los unos
el trabajo de los otros.
. Hízose así. Los artistas griegos se
proveyeron para su obra de una cantidad innumerable de colores raros,
mientras que los chinos entraron al
trabajo sin pintura alguna y se dedicaron tan solo a pulimentar y bruñir
su lienzo de pared. Cuando los griegos terminaron su obra, los chinos aseguraron. que ambién ellos habían acabado. El rey se extrañó mucho de lo
que éstos afirmaban, maravillado de
que hubiesen terminado su decoración
sin pintura alguna. Se les dijo: ¿ Cómo pudisteis acabar de pintar sin colores? Pero ellos. respondieron: Y eso
¿ qué tiene que ver? "Levantad la cortina" Levantáronla y he aquí que en
el lienzo de pared de los chinos aparecieron reflejadas las maravillas del
arte de los griegos, pero con un mayor
esplendor y brillo, porque la pared, a
fuerza de pulirla, había quedado como
un espejo bruñido.
Este estilo rebosante de colorido y
de imágenes no es un resto atávico del
espíritu semita, más inclinado a imaginar que a razonar. Ni asomo de esa
tendencia en Algazel: si escribía en
árabe, y no siempre, no podía desmentir su origen iránicofi Bajo ese ropaje
suntuoso y multicolor se adivina siempre una armadura sólida y bien defi~
nida: Algazel se deleita en la simetría,
en el orden del pensamiento, en la trabazón de causas y efectos -pese al
atomismo dogmático del Islam- en la
división y subdivisión, llevada a veces.
casi hasta el exceso, que le emparenta
más bien con el genio latino y qué
-también bajo este aspecto- recuerda a Santo Tomás.
No menos que estas cualidades formalCs agradan en Algazel ciertos as-

pecios del contenido de su obra. Uno
de ellos interesa sobremanera al lector moderno: sus finos análisis psicológicos. No faltaban precedentes en la
literatura ascética. Con todo, nos inclinamos a creer que esa maestria en
captar e interpretar las más liger~s
palpitaciones del espíritu debe atribuirse a su experiencia de los hombres
y a su práctica de la introspección, a
que tanto debió aplicarse en sus largos periodos de retiro espiritual: dos
factores que explican el profundo conocimiento de las almas de un San
Ignacio de Loyola. Ni debe chocar,
dada esta afinidad espiritual, el gusto que ambos muestran por e:l examen
de conciencia, tan eficaz no sólo para
llegar al conocimiento propio, sino
para adivinar las reacciones psicoló~icas de quienes nos rodean. Todavia
está por estudiar la que podríamos llamar psícología práctica, como también
la psicología. de la religión, en Algazel,
aunque algo de ello intentó ya ~sín
Palacios. En el opúsculo que publicamos observará el lector algunos de estos detalles psicológicos, por ejemplo
la descripción del ignorante y necio a
]a vez, que hace consultas movido por
su necedad (p46), o la observación sobre la ilusión espiritual del devoto que
acepta los dones de grandes y poderosos esperando darles mejor empleo
que ellos (p.56). A las ilusiones espirituales había dedicado Algazel un entero tratado de su Enciclopedia.
Del abundan le e interesantísimo material algazeliano, que tanta aceptación
halló dentro y fuera del Islam, gran
parte procede de los más variados ambientes. Sin embargo, a pesar de esta
procedencia aparentemente diver~a,
en último término se puede descubrir,
en muchos de los casos, una fuente
primitiva común: la ideología neopla-'
tónica, con su metafísica, cosmología
y psicología que, revestidas de arabismo, judaísmo o cristianismo, pued~n
reducirse en definitiva a ese comun
denominador.
Del pensamiento helenístico tuvo AIO"azel conocimiento por lectura perso~al de obras griegas traducidas al árabe, como la República, el Timeo y el
Fedón de Platón, pero sobre todo la
llamada a una parte de las Enéadas de
Plotino, que tantas huellas dejó en los
pensadores árabes. Estos por su parte contribuyeron a trasmitir a Algazel
la~ mismas ideas: si se exceptúa a
Averroes- y sólo en parte- los grandes filósofos :irabes. Alkindi, Alfarabi,
Avicena, están impregnados de esta
ideología. Sin hablar de la Enciclopedia de los llamados Hermanos de la
Pureza o Hermanos Sinceros, de Basara, que, compuesta en el siglo X, logró inmediatamente ritpida difusión,
llegando basta España a principios del
siglo XI. la idea del Uno, las alegorías
de la luz, la gradación de las Inteligencias, desde el Primer Creado, Entendimiento Agente o Lagos, basta el
mundo sublunar, la continua tendencia del alma a volver a su principio,
la psicología tripartita - Cuerpo, Alma, Espíritu, o también Corazón en la
terminología árabe- de que se hallan
vestioios
en San Pablo y que ha sido
b
reelaborada por ciertos filosófos modernos, son todas lucubraciones de
origen neoplatónico, adoptadas en todo o en parte por Algazel.
Si el pensamiento neoplatónico de~embocó en Algazel pasando en parte
por el Judaísmo y el Cristianismo,
-otros fueron los sedimentos que estas
corrientes dejaron en sus obras. A]gazel cita historia relativas a los Patriarcas y Profetas, utiliza ciertas Gestas de
David, los Ahbar Dawud, y, como muchos de sus colegas musulmanes, menciona la Tora o Pentateuco, ]os Salmos y, vagamente, los "escritos de
:Moisés y Abrahán". Asimismo recu-

rre a las llamadas "isra iliyyat", narraciones de ambiente judío divulgadas entre los árabes. Ni tiene reparo
en proponer ejemplos de judíos en
confirmación de su doctrina. Por
ejemplo, en el opúsculo que publicamos, p.8.
Como era natural, Algazel se mostró siempre refractario a los dogmas
específicos del Cristianismo. En cambio, no pudo resistir al atractivo de su
elevada moral, al altruismo, al despego de los bienes caducos, a la inflexible orientación hacia Dios enseñada
en el Evangelio. Como el español
Abenházam, conoció el texto de los
Evangelios y los estudió en traducciones árabes; con frecuencia los cita
textualmente; a veces parece hacerlo
de memoria, como cuando mencióna
las bienaventuranzas; otras las cita
según el sentido o completando el texto con palabras de otra procedencia,
pues es sabido que la "tra@ición" islámica había asimilado enseñanzas del
Nuevo Testamento atribuyéndoles diverso origen. Finalmente refiere Algazel hechos y dichos de Jesús que no
se ha1lan en los escritos canónicos y
que en parte proceden de los evangelios apócrifos. Una colección de pasajes de este género publicó Asín Palacios con el título de Logia et Agrapha.
Siguiendo a San Pablo, cuyas doclr!·
nas utiliza, aplica Algazel a la felicidad eterna de los bienaventurados el
dicho que "ni el ojo vió, ni el oído
oyó 1' etc., que había sido incorporado
a la tradición islámica y que recurre
con frecuencia en los escritos llrabes
de espiritualidad.
En Jas diversas regiones en que vivió Algazel tuvo sin duda alguna ocasión de entrar en contacto con la ascética y mística cristianas. Por eso no
sorprende hallar en sus escritos flagrantes coincidencias con doctrinas
de autores como Casiano o Isaac de
Ninive y actitudes de espíritu que le
asemejan a San Agustín.
A pesar de estos influjos de ambientes v civilizaciones ajenas al Islam, Al
gaz;l se mantiene siempre fiel a la
tradición.islámica. Notemos entre paréntisis que la lengua árabe -como
Jo ha recordado recientemente Taha
Husáin- fué un instrumento de difusión de ]a cultura clásica. Los elementos extraños que utilizó Algazel le
sirvieron de "catalizadores", como
medios de avivar la pura religión islámica, como luminosos jalones con
que marcar el itinerario del alma hacia Dios. A este objeto era natural
que recogiera ante todo los materiales
que pasaban por genuinamente islámi~
cos, en primer Jugar la llamada por los
europeos "tradición" islámica, los hadices o informaciones más o menos
auténticas relativas al Profeta y a sus
Compafieros. Algazel, como sus correligionarios en general, documenta sus
enseñanzas con narraciones de este género. Abundantes datos Je suministran las vidas y la doctrina de los
primeros ascetas del Jslam y sus obras
¡(standard" de espiritualidad. A dos de
éstas debe en gran parte su información, el Qui al-qulub o Alimento de los
corazones, de Abu Talib de la 1leca
y la Addaria (ad-dari'a) de Ragib de
Jspahán, manualito que parece haber
servido de vademécum a Algazel.
,vensinck ha propuesto recientemente este esquema del pensa~iento
de Algazel: como teóIÜgo es musulmán,
como pensador, neoplatónico, como
moralista y asceta, cristiano. Aceptando provisionalmente esta división, no
nos extrañará que tal pensamiento,
presentado en forma árabe tan castiza
y galana, hiciera honda impresión en
el Islam. Es verdad que no le faltaron acérrimos impugnadoras; sobre
todo en España, donde el Islam adop4

tó una actitud ferozmente ortodoxa,
los libros de Algazel fueron objeto de
repetidos "autos de fé". El cordobés
Averroes saltó a la liza con la refutación del Tahafot angazeliano, su Tahafot al-Tahafot o Incoherencia de la
Incoherencia. Sin embargo, la obra de
Algazel triunfó y se propagó amplia•
mente en todos los ámbitos del Islam,
dejando hullas en filósofos y ascetas
e influyendo incluso en los origenes
de cofradías religiosas. Fué objeto de
glosas, comentarios y resúmenes, y
hay día se imprime y reimprime alimentando sin cesar la sincera piedad
musulmana.
Más extraño es, si bien no menos
cierto, su influjo en el Cristianismo
oriental y occidental. El obispo jacobita Barhebreo, lo mismo que el dominico catalán Ramón Marti, copiaban sin el menor escrúpulo a Algazel
en apoyo de sus propias doctrinas.
Wensick y Asín Palacios lo han señalado con gran acierto. Santo Tomás
Jo refutó y lo explotó. En una cuestión de las más peliagudas de la Teolo la visión de Dios, resume en términos casi idénticos con los de Santo
Tomás HEI goce del Paraíso está en
proporción con el amor de Dios y el
amor de Dios en proporción con el conocimiento del mismo, de modo que la
fuente de este goce es el conocimiento
intuitivo en que desemboca la fe".
Acerca de esta visión y la ascensión
a través de los siete cielos, el Paraíso
de Dante contiene ideas e imágenes
que recuerdan ]as de Algazel, si bien
es sabido que algunas de ellas eran patrimonio común de la literatura islámica. Pero quizá sea lo más curioso
de todo que u npensador tan original
y tan distante de Algazel como Pascal
no haya tenido reparo en inspirarse
en las ideas del místico musulmán de
algunos de cuyos escritos consta que
tuvo noticia a través del Pugio fidei
de Ramón Marti. Asín Palacios descubrió la existencia en Algazel de una
argumentación en ·un todo análoga al ,
célebre ''Parí" de Pascal, según el
cual, si no hay otro mundo, nada se
pierde con obrar conforme a la fe,
mientras que si existe, hay peligro de
perderlo todo no obrando en conformidad con ella. El mismo gran arabista español mostró la afinidad entre
la psicología religiosa de ambos pensadores, principalmente en lo que se
refiere al modo de conocer sin razonamiento discursivo, ese conocimiento
cordial · y sabroso, esas "razones del
corazón" tan distantes del "espíritu de
geometria".
El opúsculo que publicamos había
sido traducido ya por Asín Palacios en
su Crestomatía Algazeliana. No poco
nos hemos servido de esta traducción,
adoptando en ocasiones sus propios
términos. En otras nos hemos separado de ella, por el mero hecho de haber
utilizado uñ texto diferente. La importancia del opúsculo nace de haber
sido compuesto en los últimos años de
la vida del autor: es de presumir que
en él se revele su pensamiento definitivo, pensamiento maduro. aunque quizá con asomos de decrepitud. La Inch acontinua que sostuvo Algaze] para
librarse del intelecualismo abstracto y
de las tentaciones de escepticismo, del
que le sacó, según su propia confesión,
la iluminación divina, debió cortarle
un tanto las alas de la ilusión; por
otra parte, la experiencia interior y
quizá la perspectiva de la muerte le
oricntaréa cada vez más hacia el más
allá tendencia genuinamente alcoránica- y le inclinaría a no ver más que
vanidad en los bienes de la tierra, que
tan gallardamente babia descritoaunque sin dejarse fascinar- en obras
anteriores.
(Pasa a la Pág. 8)

Armas y Letras + Pág. 3

UNIVERSIDAD DE
NUEVOLEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frias
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS

Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Martinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martincz
Director
Lic. Fidcncio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICION:
Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo I. (Compilación del Lic. Santia•
go Roe!) .. ................ $10.00
Elica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Universidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes .......... . $ 9.00
Para el público . . . . . . . . . . . . $10.00
De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) ... . .. ... $ 5.00

Para la adquisición de obras de ven,
ta, toda correspondencia y valores deberán remitirse al Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria ;
Lic. Fidencio de la Fuente, Universidad de Nuevo León, Plaza del Colegio
Civil, Monterrey, Nuevo León_, México.

'

�~nez
1,•,11arrea
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1
Hngel martl
r

joramiento y libertad, era el canto so•

r._-~~;;to;;~: 1:i:t~:~e:nd!ºta

'

:¡

José Guadalupe Lozano

Ayer fué. Los años se convierten en minutos en el trans•
curso maravilloso del tiempo. La noticia se extendió con rapidez
vertiginosa en la enorme población de Monterrey, en el Estado,
en la República, y pasó los linderos de la Patria.
Un torrente humano empezó a desbordarse desde su casa
habitación, ubicada en una de las colonias, teniendo por fondo
el majestuoso Cerro de la Silla. Allí dió principio la caravana
doliente. Pechos llenos de emoción,. labios trémulos y ojos enoblecidos por las lágrimas de los que lo quisimos como si fuera
nuestro hermano; gratitud inmensa representada por cadena de
rosas de los que sintieron el alivio de sus heridas y sus penas;
mayor nobleza de los humildes, que faltos de pan y llenos de mi•
seria, llevaron la sinceridad profunda de sus corazones ante el
hombre que fuera ejemplo de virtudes infinitas y de pensamien•
tos de altura.

;~~~~es

d~.

Hoy, despues de ocho anos, la ban
dera de la paz cubre los hogares, los
campos de trabajo inician. ,su ~umor
alegre que crea la producc10n bienhechora; se abren nuevos carnmos para
que por alli se desborde y se encauce
el ansia de los trabajadores, para que
las actividades humanas sean exponente de satisfacción y de bienestar,
y para que se afiance, en una forma
definitiva, una organización justa ,que
responda a t3.nto sacrificio, a tanta
sangre derramada, a tánta lágrima, a
tánta miseria y abandono en que qu~daron los pueblos vencedores y vencidos después de la última contienda
ar1~ada que sufrió la Humanidad.
Dentro de ese cuadro, debemos de
rendirle nuestro homenaje, porque la
mas cara d~ sus esperanzas la cifraba
en el· triunfo de los hombres libr~s:
porque su mentalidad enorme v10
siempre hacia el porvenir de los pueblos de AmériGa y del mundo.
Dentro de ese cuadro, está su pensamiento1 está su vida, está su obra;
no es con minutos de silencio como
debemos honrar al que muchas veces
fué nuestro guía y nuestro maestro;
esos hombres no merecen el peso de
una losa ni cantos solemnes para salvar su doctrina; esas vidas fecundas
se empequeñecen ,cuando se les relega
solamente al recuerdo; deben de seguir siendo fuerza creadora de energías; deben de convertirse en Atalaya
para avizorar el porvenir.

* *
Los hombres pasan. • Las obras perduran.
La obra de Angel Martinez Villarreal, no la podemos valorizar en su
extensión, no la podemos comprender
en sus alcances, porque pertenece al
porvenir, porque se va a desarrollar
con las horas y los días que vienen¡
porque sus ideas tienen que ser mañana obra duradera y fecunda1 porque
falta todavía que los brazos y los cerebros potentes, sienten las bases defínitivas de la ciencia, de la verdad Y
de la, igualdad social. Esa obra no
pertenece ni pertenecerá al pasado,
tiene que se~ siempre voz orientadora, índice que señale caminos nuevos,
mano c¡ue sostenga banderas de libertad, ariete formidable que destruya
obstáculos y haga a un lado los imposibles en el avance de la lucha por el
bienestar de la humanidad.

Dr. Angel Martínez Villarreal.

1

En la Universidad de Nuevo León,
sus compañeros de profesión y los estudiantes universitarios levantaron su
voz sincera y cariñosa para despedir
al 1laestro, al Maestro de las concepciones claras y precisas, visionario del
porvenir, que anhelaba una obra revolucionaria en la Escuela y en la Ciencia, que buscaba la transformación en
todos los órdenes de la vida humana,
que era enemigo del estancamiento v
de la rutina, porque su pensamient~
de altura prodigiosa, lo Bevaba a la
conclusión clara de que sólo la dinámica social puede salvar y engrandecer a los pueblos en sus libertades, en
su ciencia y_ en su escuela.
La Masonería del Estado de Nuevo
León, con los brazos fraternales 1 recibió el féretro que conducía los restos
del que fuera su hijo predilecto, del
masón íntegro, del guía en las difíciles
tareas de servir con nobleza a la Humanidad, del masón altruista, defensor del dolor humano, que supo ir cosechando bondades a su paso, venciendo todas las dificultades con su sere-

nielad de espíritu, con su mano tendiLa obra de Angel está en nosotros,
da a todos por igual, con su sonrisa vive en nosotros; cayó en campo férsincera de hombre fuerte y calculador . ti!, allá donde el campesino abre el
en los dificiles problemas de la vida surco de la tierra con toda devoción
y del porvenir.
y tanta· esperanza; fructificó en el
campo azul de los obreros, esos irabaDe esta noble Institución, salió a pa- jadores incansables que elaboran el
gar su último tributo a la madre tierra. progreso de los pueblos; está escrita
Lo seguia una multitud. Apenas la ca- en el corazón de todos los desheredarroza adelantaba unos cuantos pasos dos de quienes su mano hábil y su fientre ella, cuando, todavía con los ojos lantropía sin límites, les arrancó una
humedecidos por la voz de 1a eterna pena y les dió un consuelo volviéndodespedida y los brazos trémulos por la les la vida su obra vi ve y palpita, y
emoción 1 un grupo de sus hermanos, es acción y entusiasmo en nuestras jude los inconformes con el destino, que- ,,entudes es ejemplo entre sus compariendo estar más cerca de él, pusieron ñeros de trabajo, está escrita en la
la caja sagrada que contenía sus res- ciencia redentora, y tendrá que ser
tos, en sus hombros, y así lo llevaron, programa, fuente de orientación en los
en una tarde llena de sol, seguido de campos fecundos de la Escuela, porla manifestación de duelo más grande que su figura de maestro presidirá
que ha visto la ciudad de Monterrey. siempre la marcha de los tiempos nuevos.

* *

Cuando murió Angel, una ola de sangre se extendía en los campo_s de la
Humanidad, una inquietud llenaba todas las almas, y una esperanza de me-

**
Angel fué un tal~ntoso médico.
Yo creo que la labor. del médico, es
la de un gran defensor del dolor hu.'

Armas y Letras + Pág. 4

mano, del dolor que sangra en la vida
de todos ...
Angel en ese plano llega a la sublimidad, porque llamaron a su puerta:
ricos, pobres, harapientos, con millones, con lacras sociales, y a todos los
recibió con su sonrisa benévola, con
su mano salvadora y con su criterio
ecuánime; pudo y supo practicar la
igualdad para todos, porque en el decir de un gran escritor, como las abejas, gran parte de sus panales d~ oro,
}as repartió entre los ~ue no !1en~n
miel para untar al pan · de su miseria.

La Tercera Hnualidad de los Cursos de Invierno

**
Angel Martinez Villarreal, ludió _i~cansablemente por un orgamzac1on
donde las obras sean el resultado del
esfuerzo de todos, una organización
donde el hombre sea el hermano del
hombre; donde la armonía y la disciplina consciente entre unos y otros,
unan la paz y la libertad, para garan,
tizar el bienestar común; en donde la
potencialidad del pensamiento no ·encuentre murallas de incomprensión
que lo detengan en su desarrollo natural; en donde la cultura llegue a borrar las diferencias de clase frente a
la ciencia, a la investigación Y a la
justicia.
Todavia hay mucho egoísmo Y mucha mentira en el mundo; todavía la
verdad no rompe las sombras de la
ignorancia y de los perjuicios sociales; hay mucha miseria y mucha soledad en los rincones sombrios donde
vive nuestra gente humilde; esos hombres sencillos . y olvidados está en espera de la hora de recompensa a sus
afanes; todavía hay millares de mujeres y de niños que se mueren de hambre y de frío; caravanas de trabajadores e;migran de una, parte a otra para la conquista del pan; los días pasan
en una forma interminable, y estos
problemas se resuelven con espera de
siglos; tenemos muchos caminos cerrados al bien y a ]a concordia, a la
fraternidad y a la virtud; se cierra
muchas veces la puerta a los que estudian y a los que buscan el trabajo
que ennoblece, para empujarlos a la
explotación y al abandono; estos muchos otros problemas fueron siemprela preocupación constante de nuestro
ilustre desaparecido, sólo, que a dife~
rencia de muchos, él no se concretó
de localizar y conocer los problemas,
sino que trató de resolverlos siempre;
fué un espíritu combativo, un gran re~.
volucionario. No de otra manera se
avanza en la lucha. A los espiritus
contemplativos no les debe nada la Humanidad. Es la energia y el esfuerzo.
puestos al servicio de las causas nobles, lo que hace que cambie el orden
de las cosas cuando se haga un interés colectivo; para esos hombres no,
vale el sacrificio, ni la sangre, ni la
tranquilidad, ni el descanso; por enci-ma de todo está la cumbre a donde aspiran llegar. ¡Pobres de las gentes que·
no tienen un propósito ni una aspira-.
ción qué realizar!. Angel en este as-.
pecto, es un valor inconfundible, dig-.
no de imitarse.
·

*

Una escena de "El Fuego Mal Avivado"

Prnsentación del Doctor Carlos Graef Fernánde:. en el acto inaugural de la
III Anualidad de los Cursos de Invierno.

Con el propósito de continuar el
presente año de 1953 la secuencia de
los Cursos de Inviernó, ya a la altura
de su Tercera Jornada, en las postrimerías del pasado año quedaron confeccionados, con la dirección del Jefe
del Departamento de Acción Social
Universitaria, Licenciado Fidencio de
la Fuente Olh·areS, las actividades académicas de la presente Sesión, que se
realizan bajo el patricinio de esta Dependencia universitaria y que comprenden Ciclos ele Conferencias, Teatro universitario y Conciertos, en ·cuya celebración intervienen Profesores
lrnéspectes de reconocida nnmbradía,
elementos universitarios y el elenco de
Profesores que integran la :\Iúsica de
Cámara de la 'L'niversidad.
Los Cursos fueron iniciados con un
Ciclo de Conferencias sobre Ciencias
Exactas. La noche del diecinueve del
actual, el Señor Rector de la UniYersidad, Licenciado Raúl Rangel Frias,
acompañado del Licenciado Fidencio
de la Fuente;Jefe departamental, declaró inaugurados los trabajos de los Cursos Invernales, presentando al primer

Garza Zambrano, significado por
conferenciante, Doctor en Ciencias fisicomatemáticas Carlos Graef Fernández, múltiples veces en el Teatro no profeDirector del Instituto de Fisica ele la sional de Monterrey, dueño de expeUniversidad Nacional de México, quien riencia, conocimientos técnicos y hondisertó un Ciclo de 5 Conferencias -- cu- da sensibilidad en la Dramática, ha reya reseña se publicará el próximo mes vivido positivamente en la vida de la
de febrero, -- del diecinum1 e al veinti- · Universidad, esta actividad que durantrés de enero actual, consagradas a te algún tiempo tuvo una existencia
:\faestros y alumnos unh·ersitarios de rutinaria y caminó muchas veces danlas Facultades de Ingcnicria y Arqui- do palos de ciego. El ha logrado edutectura de la Universidad. El tema se car en el sentimiento trágico a un
refirió a la Introducción a la Teoría buen número de estudiantes y amigos
de los Conjuntos, suscitando un vivo de la Universidad; ha acudido a las
interés entre los circunstantes. Apro- fuentes más sensibles del Teatro movechando su estancia aquí, el Doctor derno, dándole viveza, agilidad y senFraef accedió a dictar una Conferen- tido a la actuación dramática de los
cia alusiva en la Facu1tad de Ciencias empeñosos actores.
Quimicas de la Universidad.
Asi se ha logrado el triunfo de dos
TEATRO DE LA Cls!VERSIDAD.- obras del moderno Teatro uniYersal,
Es indudable que e] teatro universita- ~argamente aplaudidas por auditorios
rio ha llegado a cristalizar en la re- internacionales: ºEl Fuego mal avivapresentación escénica, los esfuerzos do'·\ original de Jean Jacques Bernard,
realizados por el Departamento y el extensa en tres actos y con un elenco de
empeño puesto al servicio de esta la- cuatro actores: Andrés i\Ierin, Blanca
bor artística por su Director, el Licen- Merin, Merin Padre y Juana Lirón, suciado Sergio Garza Zambrano. Por es- cediendo la acción en Francia, en una
ta senda, va el Teatro de la Universi- época actual. Esta actuación se repredad camino a la madurez.
sentó en el Aula magna universitaria
"Fray Servando Teresa de ~Iier", el 2-1
y el 26 de enero.
La segunda obra representada es la
Comedia, tan celebrada en

~ ctonosisima

los Estados Unidos de Norteamérica
de Joseph Kesserling "Arsénico y Encaje Antiguou, en tres actos, y con un
Dramatis Personae de catorce actores.
La acción sucede en )3rooklyn, Estados
"Cnidos, en una época actual. Este fué
representada el 31 de enero actual.
La labor uniYersitaria de Teatro fué
presentada en elocuente palabra por el
Licenciado Adrián Yáñez 1Iartínez, durante la primera actuación.
El público de Monterrey y los elementos universitarios respondieron
animosamente a ]as reiteradas invitaciones que al través de los órganos periodísticos se hicieron, abarrotando
materialmente el Junetario y la gradería de Ja múxima Sala de nuc:;tra Casa
ele Estudios.
La próxima representación de r'Arsénico y Encaje Antiguon se hará en
el curso del próximo Ú1es de febrero.
)!ientras tanto, Ta labor del Departamento de Acción Social y singularmente de la Sección de Teatro, siguen
en continuo empeño para presentar en
meses no muy futuros obras de nombradía tan celebradas por los auditorios escénicos como las representadas
ahora.

*

Debemos ele cuidar la obra de Angel
llfartinez Villarreal. Hay muchas gentes que les gusta flechar desde la sombra. Necesitamos vigilar la siembra
para que la cosecha se levante integra
Y fecunda. No debemos de permitirque se adultere la doctrina, que no in-.
tervenga la mano de los mistificadores. La fisonomia social de Angel, debe de pasar con sus perfiles vigirosos,.
a la Historia.

Momentos de charla antes de una de las Conferencias.

Armas

Visión del numeroso público concurrente a la representación dramática.

y

Letras + Pág. 5

�•

LA N o V EL A DE
VICENTE ESCRIBA
Angel Balbuena Briones.

Recuerdo con precisión la última vez en que Vicente Escri•
bá y yo estuvimos conversando. Hablámos de sus novelas. Me
dijo que preferia Un hombre en la tierra de nadie. Sin embargo,
no era de su opinión. Una raya en el mar, cuya primera edición
se agotó en el plazo de diez días, es indudablemente para noso•
tros su novela capital. Y mientras continuaba nuestra conversa•
ción, con esa sorpresa que la imaginación, en algunas ocasiones,
sabe provocamos, recordaba el párrafo inicial con el que comienza "Una raya en el mar".

1:

1

t·

La sala era blanca, acogedora. Tal
vez parecía un poco grande con sus
altas ventanas dominando la rada silenciosa. Allá abajo, en la falda del
cabo, se veían muy pequeñitos los barcos, cabeceando sobre el agua. Ana
Maria levantó sus ojos, sobresaltada
por el silencio de la estancia. En las
paredes brillaba el oro pálido de los
marcos antiguos y el azogue borroso
de los espejos biselados. La luz de la
tarde se posaba quedamente en las
consolas ventrudas, en las finas cerámicas de Alcera, en el raso amarillo
de los holgados butacones.
A la señora-una señora blanca y
quebradiza, de 27 años,-la calma de
le tarde le llenó de zozobras el espíritu.
Y es bajo el adjetivo de levantino
con el que podemos caracterizar con
precisión la personalidad de este escritor. Una raya en el mar y nuestra
imaginación vuela a través del silencio y adormecedor Mediterráneo. Con
los ojos entornados, con el calor tibio
y perezoso de nuestra piel, con la inquieta imaginación excitada por las
ascuas de la sensualidad, con la alegre canción del color prendido en todos los trazos del paisaje, con esas
mañanas, que por su alegria sonríen a
nuestros sentidos, con esa adormecida
vitalidad que pronto va a sacudir su
quietud para lanzarse a una aventura
mítica, con todas estas características,
se desenvuelve sonora, fluida plena de
seducción la novela de Vicente Escribá.
La agilidad como narrador, que Vicente Escribá patentiza en su obra, ha
sido destacada y elogiada por los críticos (Marañón, Entrambasaguas, Diaz
Plaja). Su discurso como una rampa
ligeramente inclinada, nos hace resbalar a través de un piso de imágenes,
atraídos por la exposición de una intriga en la que resaltan continuamente· los datos biográficos más o menos
embozados. Vicente Escribá es un escritor fácil, con esa alegre agilidad
propia de la Valencia bortotante de
sensaciones, que tan plásticamente supo sugerirnos Vicente Blasco Ibañez,
Azorin, el narrador de los matices de
las reiteraciones emocionadas, que supo describirnos, antes de abarcar Ja
magna empresa de ser el escritor de
Castilla, la quietud y somnolencia de
las tierras alicantinas, prologa Una
raya en el mar entre admiraciones y
afectos al joven escritor que acaba de
aparecer. Simbólico es ver, en este libro, la unión de los nombres de Azorin y Escribá, y estamos seguros que,
de haber vivido, todavía, Gabriel Miró
habría sido éste el presentador de la
obra. Hay mucho de Gabriel Miró en
Una raya en el mar. Todas las características que anotábaros, se sitúan
también dentro del ámbito del que nos
llevó por las tortuosas y coloristas caHes de Oleza. Junto a este placer indescriptible del contemplador en el

más amplio sentido de la palabra, que
es el de describir, tarea a la cual se
entrega Escribá con reiterada deleitación, surge la inquieta suspicacia y
malicia, que como una corriente interna acompaña a los personajes, nos
referimos a la tentación. Una palmera, un mar rígidamente estirado, unas
naranjas redondas que rezuman su jugo, tal es su madurez, un sentido religioso con asombros de capas pluviales y de órganos de catedrales solitarias, y detrás de una esquina la sonrisa de un Mefistófeles que sabrá sugerirnos las visiones más tentadoras.
Este es el ámbito terriblemente esquematizado en el que se desenvuelve Miró y en el que también se desarrolla
fo narrativa de Escribá.
El autor valenciano nació en la capital de este reino, el 1 de Junio de
1913. Este Dr. en Filosofía y Letras,
nos presenta una larga lista de obras:
En 1941, Tomás de Villanueva, que es
galardonada con el premio de la Fiesta del Libro. Al año siguiente aparece
una nueva biografía: Jornadas de Don
Juan de Rivera. Y este es el momento
crucial en que nuestro hombre, abandona la senda del historiador para dedicarse a la novela. Una raya en el
mar, vió la luz en el Octubre valenciano del año 1944; atrayendo sobre
si poderosamente la atención de los
intelectuales. Corrobora esta nueva
faceta de su personalidad la novela
Un hombre en la tierra de nadie, 1946,
en la que aborda el candente episodio
de nuestra guerra, describiendo las
apasionadas jornadas en que se ve envuelto un hombre débil, sin arraiga:das creencias y suscitando las más vivas problemáticas en torno a las reacciones de este personaje y a las situaciones que atraviesa. Quizá pudiese hacerse un parangón entre esta novela y la del escritor húngaro Lajos
Zilahy, titulada "El desertor", ya que
en ambas obras, el problema primordial del protagonista es el mismo. Se
trata de un hombre que por no decidirse a tomar una actitud que le enfrente con la vida, resguardándose
siempre en las inquietas turbulencias
de un espíritu contradictorio o indeciso, llega a encontrarse en la tierra
de nadie, donde muere oscuramente.
Con objeto de terminar esta breve
semblanza del escritor, conviene señalar que con su obra Jornades de
Cervantes, en la que evoca diferentes
episodios célebres, alear: J el premio
nacional de 1947, y que últimamente
se ha dedicado a redactar guiones de
cine, logrando un gran éxito, (Balarrasa, Sor Intrépida, films muy cono.
cidos, se basan en guiones del escritor).
Esperemos que las nuevas actividades de este autor no sean obstáculo
para que continúe su labor de novelista, que habría comenzado tan brillantemente.

EL MARAVILLOSO SANTO
DE LA EDAD MEDIA
Lic. Ge11aro Salinas Quiroga

San Francisco de Asis (1182-1226) tiano. Según la tradición religiosa, el
fué el gran Santo de la Edad Media. Señor le habló en Asis a su Siervo
Su padre, Pedro Bérnardone, procedía Francisce desde el Crucifijo, un día
de una ciudad italiana, Lucca, asenta- que ante él se hallaba arrodillado, y
da sobre la falda del Monte Subasio; le dijo: ¡Francisco, vé y repara mi casu madre, doña Pica, había nacido en sa, que se derrumba! y le respondió:
la bella región de Provenza, pertene- ¡Señor, con el mayor gusto cumpliré
ciente a Francia y que cuenta con una te deseo! Y asi reconstruyó la antigua
Capilla de San Damián cuyo único
secular tradición poética.
Asís, es una pequeña población muy adorno consistía en un crucifijo bizanantigua de Italia. Alli nació y fué bau- tino en el altar mayor y donde oraba
tizada esta perla del Evangelio que fué el Pobrecillo de Asis, asi como restauSan Francisco, en la Catedral de San ró la iglesia de Santa Maria de los AnRufino, el 26 de septiembre de 1182. geles, comunmente llamada PorciúncuVino al mundo como el Salvador (cu- la (porcioncilla) por ser una pequeña
ya vida imitó hasta su muerte) en un parte de terreno que con el tiempo
constituyó el núcleo de la enorme obra
haz de pajas de humilde establo.
Dicho rústico lugar, al correr de los franciscana.
Llevó al cabo el Santo una renovaaños se transformó en Capilla, con el
nombre de San Francesco iI Picolo (el ción general de costumbres en la Edad
pequeño San Francisco) y sobre su Media, para qeu las gentes siguieran
frontispicio se lee esta inscripción en el ideal cristiano, lo cual no habían-logrado ni siquiera los Papas con sus
Latin:
"Este oratorio fue establo de bueyes excomuniones. Fué el fundador de la
y asnos, donde nació Francisco, espe- Orden de los Frailes Menores. Los tres
ideales francisc·anos fueron: pobreza,
jo del mundo".
Su padre fué rico mercader en te- castidad y alegría. Escribió un soneto
las, en cuyo vasto almacén se expen- sobre la castidad y se conservan de él,
dían grandes piezas de terciopelo, de dos fragmentos de poesías.
Santa Clara de Asis (Clara Scife)
brocado o de hermosos tejidos de lana
etrusca. Al principio de su vida, Fran- fué la mujer que siguió fielmente las
cisco ostentaba vestidos de terciopelo enseñanzas y el ejemplo luminoso de
y de seda, con prendas raras y valio- San Francisco, y es la fundadora de
sas y se le consideraba el joven mas una Orden Religiosa de mujeres: Las
rico y afortunado de Asís, rivalizando Clarisas.
en elegancia y distinción con los hijos
Del gran Santo es famoso su Sermón
a los Pájaros; la conversión del lobo
de Reyes.
Sus amigos eran nobles y am°'ba en- de Gubbio y el gran cariño que tuvo
trañablemente las diversiones: cantos, por la naturaleza, por 1a "casta agua"
danzas, cabalgatas, cacerías y convites y por los "hermanos animales", entensuntuosos. Su carácter ~legre, su sim- diendo todas las voces del universo,
patia y sus riquezas le ganaron el tí- hasta de los seres inanimados. Nunca
tulo de "Rey de las Fiestas", "flos quiso ordenarse de Sacerdote, canfor~
juvene" o sea "Flor de los jóvenes".
mándose y comp]aciéndose con ser
Su madre, cuando algún vecino le simple Diácono: ':Soy un pecador incontaba los frecuentes extravios de su dignísimo de ser Ministro de nuestro
hijo, solía decir: "Abrigo l::.t esperanza Señor Jesuscristo".
de que será un día hijo de Dios". Y
Andaba descalzo; vestía con una túen _efecto, lo fué, llegando con el nica parda y tosca, sujeta en la cintiempo a decir el gran poeta Dante tura con una gran cuerdá, recordando
Alighieri: "que su admirable vida en los cordeles que tuvieron sujeto el
la Gloria del Cielo mejor se cantaría". cuerpo sagrado de Jesús. Cuando marParticipó en guerras contra ciuda- cha al apostolado, contaba como el
des vecinos defendiendo a la suya, ha- Salvador, con treinta años.
biendo estado en prisión (Perusa) al
En Misión religiosa recorrió Italia;
perder una de ellas. Después el tor- estuvo en Egipto y Tierra Santa. De
bellino de las fiestas y de los placeres éste último lugar y recordando la vilo llevó a una mortal enfermedad. Es- sita al Pesebre de Belén, estando ya
tando dormido en su forzado lecho, de regreso en Italia, Je vino la idea en
una voz divina le indicó que debía . diciembre de 1223, de representar en
consagrarse al servicio del auténtico forma viva, la fausta noche del Santo
Príncipe, esto es Dios. Ese llamado lo Nacimiento del Divino Redentor. El
atendió, cambiando desde entonces célebre Pesebre de Greccio, creado
completamente su conducta anterior, por San Francisco es el primer "nacidesposándose, en místicas bodas con miento" que hubo en el mundo o sea
]a Pobreza. En lo futuro vivió, según la representación simbólica del Portal
sus palabras "la vida verdadera, la be- de Belén, adornándolo con las persolla, la noble y rica vida que se vida nas y animales que Se hallaron en él,
que se vive en Cristo Jesús".
en el advenimiento del Salvador.
El idioma que aprendió de su maEl Dante, el mayor poeta de Italia,
dre, el francés, fué para él siempre una escribió sobre los discípulos de San
lengua de poesía, de sentimientos y de Francisco, este terceto:
religión. Cuando estaba contento hablaba en ella.
"Su concordia y sus placenteros
Fue en su vida peregrina y apostósemblantes,
lica un loco de amor, que veneró fersu amor maravilloso y sus dulces
vorosamente el recuerdo de los pademiradas
cimientos del Salvador, llevando espiinspirabwi en otros santos
ritualmente en su pecho las llagas de
pensamientos".
Cristo. Consideraba, que la vida de
Cristo debe reproducirse en cada cris(Pasa a la Pág. 8)

Armas y Letras + Pág. 6

La Obra Literaria ...
(Viene de la la. Pág.)
bridor de valiosos documentos inéditos dados a conocer en "La Familia de
Sor Juana Inés de la Cruz", edición de
la Imprenta Unh•ersitaria de México,
1947-, después la mortificación de
serle vedados los estudios universitarios por el solo hecho de ser mujer;
más tarde la fuerte decepción amorosa que le atribuyen algunos de sus criticoi, como don Marcelino Menéndez y
Pelayo, que al referirse a la poesia
amatoria de la monja afirma que "solo
quien no esté acostumbrado a distinguir el legitimo acento de la emoción
lírica podrá creer que se escribieron
por pasatiempo de sociedad o para expresar afectos ajenos. Aquellps celos
son verdaderos celos, verdaderas recriminaciones aquellas recriminaciones"; posteriormente sus desavenencias con las costumbres de su siglo,
que hacian llegar hasta la santidad del
claustro el ruido y las querellas mundanas y, finalmente, el dolor que debe
haberle llegado más hondo: el verse
obligada a deshacerse de o! que más
quería, sus libros.
En medio de un mundo al qne atraía
más la vanidad personal y el oropel
externo, envidioso de la ajena gloria,
navegó el genio de la eximia poetiza
como barco azotado por el temporal.
La lucha templó su espíritu y dejó a
la posteridad un extraordinario ejemplo de lo que puede_el tesón aplicado
a la vocación, que es don divino; pues
como ella misma refiere en su Carta
a Sor Filotea,-"que desde que me rayó 1a primera luz de Ja razón, fué tan
vehemente y poderosa 1a inclinación a
las letras, que ni ajenas reprensiones
(que he tenido muchas), ni propias reflexiones (que he hecho no pocas),
han bastado a que deje de seguir este
natural impulso, que Dios puso en
mi"-,
En la biblioteca de su abuelo, don
Pedro Ramirez de Santillana, abrevó
Sor Juana los primeros conocimientos
de griego y le latin y aun hizo algunas anotaciones al margen de los libros que más le impresionaron su espíritu de niña. Su facilidad para expresar en verso lo mismo los temas
mundanos que los místicos, ha sido
comparada por uno de sus críticos con
el agua que brota cantarina del seno
de la madre tierra y que al correr por
entre las peñas alegrando la montaña
o arrullando la foresta, nos va hablando del profundo y magnifico misterio,
presencia indiscutible de lo eterno.
Encontramos en la poesía de Sor
Juana hondas re_flexiones filosóficas,
pues sefiala las flaquezas humanas y
nos habla de nuestra perenne inconformidad: que si tenemos esto queremos Jo otro, que si lo otro poseemos
ambicionamos lo de más allá; pero
siempre en el aspecto materialista y
aunque más creemos lo que vemos que
lo que imaginamos, aun en esto somos
paradójicos, porque vemos el presente y pretendemos ,,ivir en el porvenir,
porque cuando mejor salud disfrutamos pensamos en la muerte y aún la
deseamos, y cuando a ésta vemos cerca, Ia rehuimos. Así dice la Décima
Musa, después de referirse a la decepción amorosa que hace desear la muerte: "Y cuando, al golpe de uno y otro
tiro -rendido el corazón, daba penoso -señas de dar el último suspiro,no sé por qué destino prodigioso -volvi a mi acuerdo y dije: ¿qué me admiro? -¿ Quién en amor ha sido más
dichoso?-.
Del engaño que sufren nuestros sentidos imbuidos de nuestra vanidad que
neciamente pretende hacernos dueños
del presente, aunque bien mirado, hoy

es el mañana de ayer al que no llegaron muchos porque antes sonó su última hora, la excelsa monja jerónima
nos habla en su soneto en el que desmiente los elogios a un retrato con el
que torpemente se quiere detener al
tiempo: -"Este que ves, engaño colorido, -que, del arte ostentando los
primores, -con falsos silogismos de
coolres -es cauteloso engaño del sentido"-. Y luego concluye con esta
verdad de a folio: -"es una necia diligencia errada; -es un afán caduco;
y bien mirado, -es cadáver, es polvo,
es sombra, es nada"-....
Igualmente se dolia de aquella época que infortunadamente le tocó vivir
y en la cual valia más el fino traje y
el bello rostro, que el alma prócer; y
todavía más la cuna noble que el sepulcro eterno. Y así decia: "En perseguirme, mundo, qué interesas? -¿En
qué te ofendo, cuando sólo intento
-poner bellezas en mi entendimiento
-y no mi entendimiento en las bellezas?-. Y concluía afirmando: -"teniendo por mejor en mis verdades
-consumir vanidades de la vida -que
consumir la vida en vanidades"-.
En su poesía amatoria alcanza Sor
Juana las más grandes alturas a que se
puede aspirar. Se muestra humana,
comprensiva, tierna. Desc~ibe cómo el
amor mundano se apodera de los sentidos, como arrebata y ciega la razón
y cómo produce los celos, que son algo
así como el precio que hay que pagar
por creer nuestro y mientras nos halague, lo que es obra del hado. Por eso
dice ella: -Hamor empieza por desasosiego, -solicitud, ardores y desvelos; -crece con riesgos, lances y recelos; -susténtase de llantos y de ruego"-. Sobre los celos discurre así:
-"El ausente, el celoso, se provoca
-aquél con sentimiento, éste con ira;
-presume éste la ofensa que no mira -y siente aquél la realidad que
toca"-.
En cuanto a si llegó o no a ella el
amor, es algo que sólo podemos discutir en el terreno de las hipótesis, y
si don )larcelino Menéndez y Pelayo
se inclina por la afirmativa, es tomando como base aquellos tiernos sonetos
de la monja, que en poesía amatoria
es algo de lo mejor que se ha escrito
y entre los cuales se cuentan los que
principian por: -"deténte, sombra de
mi bien esquivo"-.. -"Esta tarde, mi
bien, cuando te hablaba"-.. Así como
la lira "Amado &lt;luello mío, escucha un
rato mis cansadas quejas"-....
Sin embargo, tal vez se olvida don
llarcelino de que la misma Juana Inés
confesó, en su carta a Sor Filotea, que
casi todo lo escribió por encargo y sólo "un papelillo llamado Primero Sueño" fué obra espontánea sua. Llevando, pues, como fundamento esta confesión que suponemos sincera, dado
que fué hecha al Obispo de Puebla,
Manuel Fernánlez de Santa Cruz, podemos confiar en su veracidad. Otros
de sus críticos, entre ellos Ermilo
Abren Gómez, se inclinan a creer que
Sor Juana escribió su poesía amatoria
"en función de recuerdo", es decir,
que esta parte de su obra la produjo
años después de haber experimentado
el amor en su propio corazón, mientras otros más, consideran que ni lo
uno ni lo otro puede darse como cosa
probada y que cada cual puede entregarse en brazos de la fantasía y llegar
al terreno de las hipótesis, a cual más
atrevida e improbable.
Como quiera que sea, lo cierto es
c1ue desde su primer poema "Suspende, cantor cisne, el dulce acento", que
pareec ser indubitable que lo escribió
cuando aún no tenía 17 años, o sea en
el año de 1668, hasta el romance inconcluso que se encontró en la mesa
de trabajo de su celda, a su muerte, y
en el que se refería a las insuperables

plumas europeas que habían alabado
sobremanera sus obras; campea su sana alegria, su fina ironía, su soltura y
desaliño, que la hacen más natural, so•
bre todo cuando hace burla del espíritu. Por su obra autodidacta, sin método, resulta dificil, si no imposible,
poder penetrar hasta el fondo de su espíritu y sacar a luz los sentimientos
que en cada caso impulsaron su pluma y movieren su ingenio.
La obra de nuestra excelsa monja,
sin embargo, no puede calificarse en
justicia si tomamos como base sus populares redondillas "Hombres Necios
que Acusáis", que, por ser de lo más
vulgar, han pasado de boca en boca y
de generación en generación. Además,
éstas no son de ninguna manera originales, pues el tema y aun el desarrollo de ellas pueden haber sido tornadas de la "Loa y Defensa de las Mujeres", de Juan Ruiz de Alarcón ~según se afirma en Poetas Novohispánicos", edición de la UNA, 1942, página 162- y en la que hay, entre otras,
una cuarteta como ésta: "¿Ser fáciles?
¿ Qué han de hacer -si ningún hombre porfia, -y todos al cuarto día -se
cansan de pretender?-. A su vez Ruiz
de Alarcón puede haber sido influido
por Torres de Naharro, que en su CO·
media "Serafina" dijo: "De mujeres
blasfemamos -los que malas las hacemos"; así como por la "Comedia Justina" del mismo autor, que en una de
sus cuartetas expresó: "Nuestras virtudes hallamos -ser las que aprendemos de ellas; -sus maldades, ser
aquellas -que nosotros les mostra14

mof'-.
En cambio, el genio de la jerónhp.a
se agiganta en las canciones que intercala en el auto de "El Divino Narciso", que aunque parecen imitar al
"Cantar de los Cantores", tan limpias,
tan excentas están de gongorismo y
aun de culteranismo, que bien podrían
confundirse con la poesía del Siglo de
Oro Español, cua descadencia se detiene gracias a Calderón de la Barca
y posteriormente a Sor Juana, según
lo sostienen autores como Méndez
Plancarte, quienes afirman que el esplendor literario de nuestr.a lengua se
extendió hast_a nuestra querida monja
ultramarina -como la llaman los críticos de la Madre Patria, cuna de nuestra cultura-.
En su critica al Sermón de Vieira,
se nos revela Sor Juana en toda su espectacular audacia, propia de un espíritu libre, que al renunciar a todo
lo mundano y refugiarse en si misma
y sin más temor que el de Dios, originó un veradero escándalo en una
época en que na4ie, que no fuera ella,
se hubiera atrevido a discutir los sofismas del más ingenioso de los predicadores portuctueses. Así desbarató,
uno por uno,
fi1osofismas del célebre confesor del Rey de Portugal y de
la Reina Cristina de Suecia, determinando los limites entre Dios y el hombre y la diferencia entre el amor divino Y el amor humano. Los teólogos,
especialmente los jesuitas, se alrmaron
a la vez que ~e quedaron perplejos,
porque no podían concebir que una
monja, desconocida hasta entonces,
pudiera atreverse a sostener una controversia con el más extraordinario de
los oradores sagrados lusitanos y de
todo el mundo hispanoportugués. Al
publicar el Obispo Manuel Fernández
de Santa Cruz la sensacional crítica,
se estremecieron desde sus cimientos
todos los pueblos católicos, para, al final de cuentas, reconocer la superioridad que en la polémica llevaba nuestra ilustre jerónima.
En cuanto al "Primero Sueño", que
Sor Juana llamara ''un simple papelilJo" Y que parece haberlo escrito cuando contaba treinta y cinco años de
edad, está compuesto de 975 endeca-

ros

Armas y · Letras + Pág. 7

sílabos y heptasilabos, en silva; está
preñado de giros audaces, circuloquios
y metáforas, y se desarrolla con la sencilla naturalidad de un verdadero sueño. En él nos habla de cómo el alma,
al semi-deshacerse de su tosca envoltura material, tiende a ,,agar por el espacio y a confundirse con el infinito,
porque el sueño es una muerte a medias y, por lo tanto, permite al espíritu elevarse más allá de la montaña
más alta, llegando hasta el reino lu•
minoso, al que no puede alcanzar ni
la fantasía más despierta, donde el alma se atreve a contemp]ar el sol que
ciega a los ojos de la carne. Narra cómo el espíritu se anonada en medio de
ese mundo velado por la materia a la
que está atado. Alli el espíritu va buscando el srcreto de las fuentes, de los
abismos, del cáliz y el perfume de la
flor y hasta de la coquetería femenina; pero, desprendido a medias de las
ligaduras del cuerpo, que para seguir
viviendo necesita del alimento material, no le permite penetrar en la absoluto, en el arrobador misterio de lo
eterno y, cuando la turbación del espíritu Ya llegando a su máximo grado,
la materia reclama su presencia para
ponerse en actividad en este mundo,
y termina así el encanto de esta excursión a ese más allá que queda detrás del horizonte que alcanzan nuestros ojos despiertos.
En esta fantasía del Sueño -según
don Marcelino Menéndez y PelayoSor Juana imitó a Góngora y logró ser
más inaccesible que su modelo, aunque según Karl Vossler, la jerónima
''escribe en un idioma claro y fluido,
aun sin ser éste el lenguaje familiar
corriente, ni tampoco~el de una sensualidad llena de colorido y de imágenes, sino el lenguaje dialéctico conceptista de la conversación ingeniosa".
Como quiera que sea, lo cierto es
que la ilustre religiosa ~su vida y su
obra- ha sido tema palpitante y siempre renovado de biógrafos y críticos,
durante los casi trescientos años · que
han pasado desde que su nombre pasó
a ocupar un destacado sitial entre la
intelectualidad de habla hispana y
junto a los más preclaros ingenios hispanoamericanos de todos los siglos.
De su vida tenemos, de primera mano, lo que ella misma nos relata en su
Carta a Sor Filotea, asi como lo que
nos dice su protobiógrafo, el Padre
Calleja. Después la biografía debida a
Eguiara y Eguren y posteriormente las
aportaciones de Don Luis Gonzá!ez
Obregón, Miss Dorothy Schons, Lota
M. Spel!, Enrique A. Cervantes y, recientemente, las reYelaciones de los
Ramirez España.
Sobre su obra contamos con los estudios de Ermilo Abreu Gómez, Ezequiel A. Chávez, Genaro Fernández
Mac Gregor, Alfonso Junco, Xavier Villaurrutia, Angel Valbuena Pral, Francisco Monterde, Enrique ·niez Canedo,
Pedro Enriquez Ureña, Arturo Torres
Rioseco, Julio A. Leguizamón, don
Marcelino Menéndez y Pelayo, Karl
Vossler, Alfonso 'Méndez Planearle,
Gabriela Mistral y don Alfonso Reyes,
amén del libro "Juana de Asbaje" de
Amado Nervo, y de las alusiones que
de ella hacen don Justo Sierra en su
"Evolución Politica del Pueblo Mexicano" y Luis G. Urbina en "La Vida
Literaria de México".
Ellos han analizado, con juicio a veces certero, en ocasiones con cierto
prejuicio por el estilo barroco -como
Menéndez y Pelayo-, examinando la
obra a veces en forma panorámica o
bien recalcando un determinado tema
por ella tratado, como ocurre con el
humanista dominicano Pedro Enríquez
Ureña, que analiza los poemas uDetente, sombra de mi bien esquivo" .. Diu(Pasa a la Pág. 8)

�Sucesos de la Cultura
(Yicnc de la Pág. 3)

ta de convencer de que la ciencia importa menos que las obras en orden
a la Yida futura; la segunda enumera
las condiciones que debe llenar quien
emprenda el camino espiritual; la tercera resume esta vida espiritual en dos
puntos, rectitud de intención para con
Dios y buenas relaciones con los T1ornbrcs, y responde a tres consultas del
discipulo; en la cuarta recomienda
Algazcl ocho cosas. En ella hay dos
digresiones, una sobre cautro clases de
ignorancia y otra sobre la profesión
de predicador. Termina el tratado con
una oración en prosa rimada.

El terna del opúsculo es la superioridad de las obras frente a la ciencia,
en relación con la Yida futura. Es cosa sabida que en los primeros siglos
del Islam se entendía por ciencia la
ciencia religioso-jurídica: el opúsculo
alude alguna Ycz a las ciencias profanas. Su intento no es descartar en
absoluto la ciencia, sino supeditarla a
las obras, estimulando a instruirse en •
cuanto sea necesario para obrar bien:
D. A. S. L".
un término medio entre la ciencia •que
hincha y la mojigatería oscurantista.
Sin dificultad se percibe el sabor
evangélico de esta dictrina. Como condena Algazel la ciencia aprendida para granjearse los bienes y honores terrenos, San Bernardo anatematiza la
ciencia que induce a la Yanagloria.
San Ignacio dirá más tarde que "no el
(Yícnc de la Pág. 6)
mucho saber harta y satisface el únima, sino el gustar las cosas interna- · Tertuliano ha dicho, que cristiano,
mente". Gusto interior que cuadra significa ser "otro Cristo". San Franperfcctamcntc con la mentalidad ele cisco lo fué; por eso en una celestial
Algazel.
Yisión que turn Santa :\fargarita María
A pesar de la fuerte orientación ha- de Alacoque, Jesuscristo dijo del pocia el mús allú, que le exponía a res- brecillo de Asís: "He aquí el Santo
tringir su campo Yisual, sabe muy bien más cercano a mi corazón".
Algazel mantcnerce en equilibrio, ohSov el Heraldo del Gran Rey, afirservar el justo medio -que es una de mab~ aludiendo al ser en la tierra el
sus características- como lo demues- pregonero de las Glorias de Dios y de
tra al tratar· de paso la espinosa cues- su Evangelio. Amó perdidamente a
tión de la fe Y las obras: la fe salYa, Dios, con una locura de amor infinita
pero se requieren las obras; la sal Ya- y sublime que lo hizo realizar cxcención es gracia de Dios, pero la coopc- tricidades. Su cultura era escasa, porración dispone en las propias fuerzas. que creía que no hay predicación comQue es lo que ya había expuesto más parable a una Yida Yirtuosa. No era
difusamente en su enciclopedia reli- t•ncmigo de los estudios; pero consigiosa, y que coincide con la sabiduría dcraba que debían tener un objeto
popular "a Dios rogando Y con el ma- práctico y serYir a la proclamación de
zo dando" Y con las enseñanzas de los la palabra de Dios. Por lo que hace
ascetas cri.stianos, por ejemplo San a mí, expresaba, "todo lo que yo sé es
Ignacio de Loyola, según el cual se de- Jcsuscristo. pobre y crucificado y esto
be obrar como si todo dependiera de me basta".
uno Y al mismo tiempo confiar en
En los monasterios franciscanos ha-

El Maravilloso Santo...

~:~\i3::ll:i !:d~a ~e:c~~i!i:r:v:~g¡¡l~
ca: "Cuando hubiéreis hecho todo lo
que se os ha mandado, decid: Sien·os
somos sin proYecho". Otra manifestación de este sentido común de Algazel
es su exhortación a guardarse de las
bellas frases ele los místicos Y a seguir
más bien el camino ordinario de la
lucha espiritual, que "obras son amores y no buenas razones". A la mística
no se llega ¡ior los propios méritos; es
algo que no se ense1ia, pues no se entiende sino cuando se ha gustado. De
ahí la resern1 de s\lgazel en responder
a ciertas preguntas de su discípulo.
¿Quién era éste? Diferentes manuscritos contienen una introducción. según la cual un doctor musulmán ronsultó a Algazel sobre Yarias cuestiones,
a las que responde con este opúsculo.
Ignoramos la personalidad de este
doctor: algún manuscrito cita un nombre que no no ssaca ele ,duda. Por una
alusión de la primera página conjetura Schercr que había pasado ya los
"ctiarcnta alios"'. Con todo Algazel le
llama ualad, es decir "hijo" o "muchacho .., quizá en sentido análogo al que
en la conversación familiar damos a la
palabra '·chico" aplicada a personas
maduras.
Existen varias ediciones del opúsculo. Xosotros hemos utilizado la reciente del Cairo, por ser la mús accesible.
En efecto, la edición crítica de Scherer (Bcirut, 1933) aunque impresa, no
es del dominio público.
Como la presente obrita de Algazel
no es un tratado sistemático, sino una
serie de recomendaciones aisladas, no
se descubre en ella un orden lógico
como en sus obras mayores. Sin embargo se pueden distinguir como cuatro partes principales: La primera tra-

liaron los Reyes, destacados intelcctuales Y hombres de ciencia de su
tiempo, que huían de las acechanzas
(le¡ nllln(lo' tln refugio de consuelo Y
trallqlll·11·dad, cuando acud1'cron en
busca (le Paz. Un d1'a., ,·a
bien entraJ
do el Siglo XIY llega un caminante a
un con\'cnto situado en nn pico abrupto ele los Apeninos. Fatigado por el
,·iaje, cai\oso y encorvado por el peso
de la celad y los desengaños, tocó y
golpeó dcscspcradamcnt~ la puerta
principal y habiéndole preguntado el
l)ol·tero que· deseaba, contestó el genial florentino Dante Alighieri (que
tal era el nombre del desconocido)
con una sola palabra, que encerraba
perfectamente todo su mundo y la angustia de su corazón: "¡Pace! ¡ La
Paz!".
YiYiÓ pobre y enseñó la pobreza el
Santo ele Asis. ¡ Ecco il Santo" ¡ He
aquí el Santo! decían sus compatriotas al verlo pasar. Hasta que un día,
el 4 de octubr&lt;! de 1226, exclamó, lleno
de júbilo: ''.\hora si bienYenida seas,
hermana mucde". Sus fieles amigas,
las alondras, rernlotcaron por última
vez en torno de su fúnebre lecho, dándole para siempre el postrero adiós.
BIBLIOGRAFIA: San Francisco de Ais.
Juan Joergcnsen.
San Francisco de Asís.-Ediciones
Paulinas.
Florecillas de San Francisco.- Ediciones Paulinas.
Fueron consultadas también las
obras que sobre la vida del Santo, escribieron la insigne Emilia Pardo Bazún y el culto intelectual mexicano
J..ic. Primo Feliciano Velázquez.

Martí y Méxi~o .
(Viene de la ta. Pág.)

dos entre si por un estrecho mar tantas q7eces surcado por bajeles
cubanos y mexicanos.
A n está fresco en la mente y en la sensibilidad del mexicano el g:Sto de eupátrida, generoso y entr~ñable, del ilustre cubano Manuel Márquez Sterling, cuando quiso sakar con fe~voro~o
apremio las vidas preclaras de Francisco I. Mad~ro y lose Mana
Pino Suárez, para brindarles amparo y hos~eda1e en Cuba: deu•
da de gratitud que no hemos saldado todavra.
Pero el recuerdo de José Martí, que conoció y amó a Méxi•
co como a su propio solar natío, es más poderoso y aq;asall~dor
aún en nuestra versátil memoria ..•• Fué aquí donde, al sentir en
sus entrañas el rugir de los leones de los dolores patrios, asociado
a cubanos adictos a españoles progresistas y a mexicanos de la
Reforma, dejó oí; su verbo libertador ·y proclam~ con palabra
lapidaria las ideas mesiánicas sobre la independenc~ de la Isla .•:.
Fué aquí donde recibió amor, pan y monedas mexicanas para libertar a las suyos del yugo español, cuando toda la Insula era
im q;asto presidio.
Su sola presencia en nuestro suelo llena a los mexicanos de
veneración y recuerdo, de admiración y estímulo, de ejemplo y
amor•...
Hace un siglo, en este veintiocho de enero, en el modesto
hotel de don Mariano Martí y Navarro y doña Leonor Pérez, la
prónuba exclamaba el PUER NATUS EST, cuando aparecía a
vida en la Habana, con augurios de heroísmo y sacrificio, el
patriota José Martí, libertador de Cuba y espejo de libertadores.

·za

Nuestra Universidad, que ha amado a Cuba y al padre de
su emancipación, a sus esclarecidos profesores y hombres de le•
tras, a sus gobernantes prngresistas y humanos, a sus obreros y
a sus campesinos, acrece su amor al pueblo cubano, y al través
de estas líneas de ttArmas y Letras", lo saluda con enhiesta ma•
no, pues que contempla en Martí, al clásico Maestro de las liber•
tades humanas, cu.ya vasta conjunción de atributos lo proclama
el hombre más puro de la Raza ..••

F. M. Z.

La Obra Literaria...
(Viene de la Púg. 7)
turna enfermedad de la esperanza".. y
el soneto a la rosa, expresando que
ninguno de sus contemporáneos, espaiiolcs o americanos, alcanza a hacerle
sombra en cuanto a , irtuosidad técnica y que, en lo general, su obra acusa
maestría en las tres variedades del estilo poético que priYaba entónces en
España: la fluiclcz de Lope, el conceptismo de Quevedo y el culteranismo de
Góngora y Calderón. Alfonso Reyes en
sus "Letras de la Xueva España", califica a Respuesta a Sor Filotca como
la mejor prosa mexicano de la época
y agrega que, tanto en ésta como en el
"Primero Suclio", ''el ansia ele abarcar el cosmos no encuentra solución
1en sí misma y
• se salYa en alas ele la
teología''. Angel Yalbucna Pral dice
que se muestra "artificiosa y delicada
como autora ele teatro, así en las comedias calderonianas "Los Empeños
de una Casa", en lo costumbrista; como en "Amor es más Laberinto", en
lo barroco-mitológico; o en los autos
también de raigambre análoga, como
el delicioso ejemplo de "El DiYino
Narciso". Diez Cancelo, al referirse a
"Primero Sueiio", lo califica de obra
en que la poetiza llega a su plenitud y
aunque tachada con la misma arbitrariedad de sus dechados gongorinos por
los críticos neoclásicos, ha venido a
rehabilitarse en estudios recientes".
Don Ezequiel A. Chávez afirma que la

Armas y Letras + Pág. 8

eximia monja "encontró la verdad y
la belleza y con ellas su interna libertad, y, a medida que las encontró, las
ofreció a todos. Filosófica en sus sentenciosos conceptos, sonriente en sus
comedias, popular y mística en sus villancicos y en sus autos; mística, filosófica y lírica en su "Divino Xarciso",
en sus oraciones, en el juicio crítico
al Padre Yieire y en su Cartaa.Sor Filotea .... "
Y es así como los príncipes de la
crítica literaria han dedicado sus mejores frases de elogio a la ilustre :\fadre Juana Inés, que como dice Amado
Nen-o en su libro "Juana de Asbajc"
- 1910-, soñaba en Ycrso, en lo cual
superaba a Lopc, que en verso pensaba... "

Sus obras, que compreQdcn prosas
profanas y místicas y YPrsos que incluyen loas, sonetos, ovillejos, villancicos, silvas, romancis, redondillas,
endechas, liras, etc., así como también
en prosa y verso dos r-&gt;medias, dos
sainetes, etc., pudo haber &amp;,..:o más extensa y más profunda, si las exigencias
de aquella época ingrata no la hubiesen estrangulado, y si hubiese vivido
un poco más, pues al dejar el mundo
que tanto la atormentó, tenia apenas
43 años de edad, pudiendo decirse que
aún era joven, como la rosa a cuya
breve vida cantó en magistral soneto:
- "que es fortuna morirte siendo hermosa -y no ver el ultraje de ser vieja- ...."
COXSt:'.\IMATlJ:\I EST.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Órgano mensual de la Universidad de Nuevo León, 1953, Año 10, No 1, Enero </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

_Año lX

Núm. 12

Diciembre de 1952

1111 ~exe11i, tle P,lític11 Sor Juana Inés de la Crui
1'11iie,Jit11,i11
María Guadalupe Alcalá González

Si -como ha expresado el escritor Eugenio D'Ors-, la in•
fluencia de un hombre en la existencia se aquilata por lo mucho
de lo que con él, se ha ganado; por lo mucho de lo que sin él, se
ha perdido, la vida pública del último de nuestros Presidentes,
consagrada en buena parte al acrecimiento de la Educación en
el País, merece la justeza del primero de los asertos del celebrado
escritor español.
Es ya proverbial en la mentalidad del pueblo mexicano la
honda preocupación que ha normado la conducta de los Presi•
dentes acaecidos en la Política nacional, desde el General Alvaro
Obregón hasta el Licenciado Miguel Alemán -ya que el Gobier•
no del Señor Carranza se vió asediado por múltiples y graves pro•
blemas internacionales y domésticos, cuya atención no le deparó
suficiente margen al desenvolvimiento tranquilo e integral de la
Cultura universitaria- por lo que hace a la Enseñanza univer•
sitaria; y los planes para'la difusión de este tipo de Cultura han
venido desenvolviéndose con señalado interés por los Gobiernos
precedentes, hasta culminar, con el último Mandatario saliente,
en una etapa digna de mencionarse en los fastos de la tradición
v de inscribirse en los bronces de la gratitud nacional.
En el ámbito de este último sexenio, la prócer Universidad
Nacional asumió la estructura y la trascendencia cultural que las
necesidades del conocimiento exigen, creando en su seno multi•
tud de Institutos de investigación, que suponen un seminario de
intelectuales dispuestos a servir a las Instituciones patrias; y las
hermanas menores, recogidas en la Provincia mexicana, unidas
al través de la Asociación Nacional de Universidades y de Ins•
titutos de Cultura Superior de la República, fueron atendidas
año por año en sus necesidades presupuestales, que vale tanto co•
mo decir en sus aspiraciones creatkas y en sus prácticas realiza•
ciones.
Bajo la mano rectora del último Presidente, fué celebrado
en forma ecuménica la fundación de la Universidad Nacional,
que tuvo su origen en la Real y Pontificia -consagrada por el
empeño de Carlos V y Felipe II, Don Antonio de Mendo~a Y el
Arzobispo Don Fray Juan de Zumárraga- en su cuarto siglo de
vida, señalándosela en esta magna fiesta del espíritu, como el Co•
legio primigenio en la América conquistada.

Ya en las postrimerías de la Administraci~n, la gigantesca
Ciudad Universitaria de México queda como e1emplo, para los
hermanos Países de la América Latina, del templo del saber Y la
concordia humana.
Desde los inicios de este Gobierno que acaba de finar S'tf~
actividades, también la Universidad de Nuevo León merecw
(Pasa a la Pág. 7)

Modesto e inadvertido fué su nacimiento, tanto, que los
amarillentos y polvosos libros en donde tal vez debiera aparecer
.su nombre por ocasión primera en el mundo de las letras, jamás
se han encontrado, perdiéndose quizá en alguna de las frecuentes revueltas de la historia, o carcomidas por el polvo y las telarañas, esas canas que ponen los años a las cosas.
Por esta misma razón es difícil decir con precisión lo relativo a sus primeros días de vida, pero al seQtir de
sus biógrafos, llevó el nombre de Juana de Asbaje Ramirez Santillana, aunque también en ésto hay discrepancias, pues algunos aseguran que era el
nombre de Juana Ramírez con el que
firmaba sus escritos y no Juana de
Asbaje, como es más conocida. (Jesús
Reyes Ruíz en su libro "La Epoca Literaria de Sor Juana. Mexicanidad y
Origen Familiar). Vió la _primera luz
en la Alquería de San Miguel de Nepantla del Estado de México, el día
doce de noviembre de mil seiscientos
cincuenta y uno. (Dato recogido por
declaración verbal de ella misma, hecha al Padre Calleja).
Desde una edad muy temprana, aún
antes de cumplir los tres años, dió
precoces manifestaciones de su gran
talento (1653), aprendiendo a leer a
hurtadillas de su madre, aprendizaje
para el que le bastaron dos escasos
años, dominando también lo relativo
a los demás conocimientos matemáticos elementales de la época.
Tan pronto como pudo beber de los
libros su ilustración, fué siempre la
lectura su mayor anhelo y; con motivo de una festividad religiosa, obtuvo
en un concurso el premio de un libro
por hacer una Loa de carácter religioso, pieza literaria ésta que reunía
todas las cualidades de un cabal poema, y que compuso cuando todavía no
llegaba a los ocho años.
Durante sus primeros años, vivió al
calor de su familia, su padre Don Pedro Manuel de Absaje y Vargas .Manchuca y su madre, la Señora Isabel
Ramírez de Santillana; siendo ambos
de viejas costumbres castellanas, el espíritu de Sor Juana, ávido de conocimientos, quiso salir de aquel rincón
de tradiciones, para lo cual, con el
consentimiento de su madre, se dirigió a la capital con unos parientes,

para luego inscribirse en la Uníversi•
dad bajo un disfraz masculino, con lo
que desde aquella edad demostró su
ansiedad de rebasar los Imites que ceñían sus facultades. Cabe mencionar
aquí la comparación que se hace de
Sor Juana con Santa Teresa, a quien
ella tomó como inspiración. Es de notarse que si bien ambas buscaron en
la soledad el camino del conocimiento, Santa Teresa lo bacía leyendo vidas devotas, mientras que Sor Juana
busca en el estudio las doctrinas ·té:nicas y la explicación de las cosas por
la razón, considérese pues esta comparación entre sus diferencias y no
de sus semejanzas. · (ERMILO ABREU
GOMEZ en Biografía de Sor Juana
Inés de la Cruz).
Como las normas predominantes en
aquella época le impidieron realizar
sus estudios en la Universidad, y además se restringía la circulación de publicaciones en castellano por el temor
de propagación de ideas no convenientes al régimen eclesiástico, optó
por autoeducarse en las obras de latín,
para lo que tuvo que estudiar este
idioma en la voz del Bachiller Martín
de Olivas. El 1:onocímiento de esta
lengua le dió fácil acceso a las obras
de filosofia antigua y literatura clásica, que más tarde normaron sus trabajos.
Posteriormente, en 1664, sus familiares la llevan al Palacio del Virrey,
Marqués de :\lancera, en donde se le
recibe con el título de "muy querida
de la señora Virreina" (Padre Calleja), tenía Juana Inés trece años en
aquella época, y el nuevo ambiente 'de
la corte desarrolla su sinceridad e n
sus escritos, pues como no le eran familiares ni cómodos los protocolos
cortesano_s, aludía a ellos en forma picaresca. (ABREG GmIEZ).
Durante su estancia en el Palacio
(Pasa a la Pág. 2)

�SOR JUANA ....
(Viene de la 1a. Pág.)

María Guadalupe Alcalá González

de los Virreyes, como el Marqués de
Mancera viera en ella tal variedad de
facultades quiso ponerla a prueba haciéndola sustentar un examen ante
teólogos, matemáticos, filósofos, historiadores y demás cortesanos cultos.
La admiración se despertó en ellos
cuando todas sus preguntas y contradicciones fueron evadidas o contestadas por la poetisa. Esto sucedió más
o menos por el año de 1665, tiempo en
que empezó a llamársele la Décima
Musa. (ABREU GOMEZ).
Más tarde ingresa en el Convento de
San José, de Carmelitas, dejando el
Palacio Virreinal, para abandonarlo
después por no llenar sus aspiraciones con las actividades del convento,
pues habiendo ingresado el catorce de
agosto de 1667, como religiosa corista,
sale el día 13 de noviembre del mismo año. (ABREU GOMEZ). Esta actitud de Sor Juana deja ver el poco interés que para · ella tuvieron las escalas y las corcheas·, ella acostumbrada
a hurgar en libros y manuscritos los
misterios de las ciencias terrenas.
Tres meses después, en 1668, ingresa al Convento de San Jerónimo. Durante el tiempo comprendido en estas
dos fechas, da forma a un soneto dedicado a la Virreina, (1667) el Soneto
a Laura que dice:

En la vida que siempre tuya f ué,
Laura divina, y siempre lo será
la parca fiera, que en seguirme da
quiso asentar por triunfo el mortal pie
Yo de su atrevimiento me admiré
que si debajo de su imperio está,
tener poder no puede en ella ya,
pues del suyo contigo me libré.

Para cortar el hilo que no hiló
la tijera mortal abierta ví.
- ¡Ay, parca fiera! -dije entonces yo
Mira que sóla Laura manda aquí.
Ella corrida al punto 'se apartó
Y dejóme vivir sólo por tí.
Se advierte desde luego en su expresión, la extraordinaria facilidad
con que versificaba y la sencillez de
sus figuras de dicción pareciendo ser
ésta su habitual forma de expresión.
En el sonet~ a que nos referimos la
poetisa deja ver su estimación por su
protectora y amiga, la Virreina; sin
embargo, no fueron siempre sus sentimientos ni sus experiencias los que
se expresan y manifiestan en sus
obras, ya que como ella misma lo dice, muchas de sus poesías no fueron
hechas de propia voluntad, sino por

encargos, y limitada por las circunstancias, (JESUS REYES RUIZ) es pues
una poesía ocasional que lo mismo
que medita que juega descuidadamente con el tema que en su obra está
expresando. A pesar de estas limitaciones circunstanciales algunas de sus
obras revelan sus verdaderos sentimientos, aunque encarnados en otros
personajes.
En el siguiente año, 1669, y en el
día 24 del mes de febrero, hizo profesión de fé en el Convento de San
Jerónimo, con el nombre de Sor Juana Inés de la Cruz, llevándose a cabo
todas las ceremonias del rito, además
de que por mucho conocida en los
círculos sociales, su iniciación tuvo alguna resonancia. Por la lejanía de su
familia, o por la escasez de ésta en recursos económicos, D. Pedro Velásquez de la Cadena cubrió el valor de
la dote, en agradecimiento de lo cual
escribió el romance cuyas primeras
lineas dicen:- "Yo, la menor de las
ahijadas, al mayor de los padrinos".
Acerca de los motivos que la llevaron a enclaustrarse, mucho se ha dicho por sus biógrafos, y cada quien
según sus doctrinas, pero se desconoce, a ciencia cierta, cuales hayan sido
éstos. Algunos de sus versos amorosos
han hecho pensar a sus biógrafos que
fué un desengaño amoroso el que la
llevó al convento, otros, considéranla
predestinada a esta vocación por el
liecho de haber nacido en un lugar de
la Alqueria denominado La Celda, pero aún el mismo Calleja se convence
de que no tuvo ni inclinación para el
matrimonio, ni tampoco fervor religioso para las prácticas del convento
(ABREU GOMEZ). Sin embargo, bien
pudiera ser que ninguna de las dos
causas mencionadas le hicieran tomar
tal determinación, sino más bien un
concepto de los hombres, adquirido
desde su niñez, lo que bien pudiera
fundarse examinando la Carta Testamentaria de su madre, que en ~ma de
sus partes textualmente dice " .. .Item,
declaro que yo he sido mujer de estado soltera y he tenido por mis hijos
naturales, a Doña Josefa María, y Doña Maria de Asbaje y a la Madre Juana de la Cruz, religiosa del Convento
del Señor San Jerónimo de la ciudad
de México". .(JESUS REYES RUIZ).
En tal estado de conciencia es lógico
suponer que Sor Juana encontrara la
vida monástica como lo más decente
que pudiera hacer, dado su origen.
Una demostración patente de estos
sentimientos, podemos encontrarla en
los siguientes versos:

"El 110 ser de padre honrado
fuera defecto a mi ver,
si como recibí el ser
de él, se lo hubiera yo dado"
Sus redondillas, muy conocidas por
cierto, nos dan también una idea sobre el fundamento de esta razón para
dejar el mundo material.

"Hombres necios que acusais
a la mujer sin ra:ón
Su reclusión en el Convento no la
apartó de las actividades literarias, ni
tampoco de su sed de lectura, constituyendo los libros su único tesoro
aunque esperaba, conforme le había~
prometido, tener amplitud de actividades, sin embargo éstas fueron restringiéndose por no verlas con agrado las autoridades eclesiásticas. En este medio, sus obras fueron siempre las
que Je solicitaron, no teniendo libertad para escribir sus propias impresiones, limitada su actividad literaria
a los teológicos asuntos y de ritual·
producto de esta época fue sus villan:
cicos, oraciones y demás piezas litúrgicas que abundan en sus obras. No

escondía ella el temor que le causaba
abordar temas de tal naturaleza. A pesar· de que las reglas conventuales establecían la prohibición de correspondencia y relación con personas extrañas al mismo, las autoridades eclesiasticas acabaron por concederle este desahogo y en esa forma, le visitaban
en su celda numerosos personajes -de
la corte, como fueron, sus antiguos
protectores los virreyes Marqueses. de
Mancera, Sígüenza y Góngora, Fray
Juan de Guevara y algunos otros de
los intelectuales de la época. Es de
suponerse que algunos de los versos
amorosos que figuran en su antología,
fueron hechos durante este tiempo
conventual, ya que revelan notable
perfección en la técnica, por lo que
se cree que en ellos expresa su verdadero sentir.
Entre las obras que, de acuerdo con
sus propias palabras, escribió con toda libertad y confianza, figura El Sueño, siendo esta tal vez la única que
hizo en tales condiciones y que revela
notables conocimientos de la metafísica y de la filosofía de Descartes y de
Aristóteles.
Con motivo de la recepción de los
Virreyes de la Nueva España, Condes
de Paredes, se le encargó la redacción
del Arco Triunfal que dirigió el Cabildo de la Iglesia Metropolitana de
México, pieza literaria que alaboró en
prosa y en verso, escribiendola en latín además de español.
Durante ese mismo año, 1680, Don
Carlos de Sigüenza y Góngora, ilustre
literato de la época, de cuya amistad
gozaba la ilustre monja de San Miguel
de Nepantla, sometió a la critica de
ésta un panegírico en honor del Virrey Conde de Paredes, la poetisa Je
dió su aprobación en un Soneto que
mereció los aplausos de los entendidos en letras.
En virtud de los honores que su
docta pluma prodigó al Virrey de Paredes, éste le dispensó siempre especial estimación a semejanza de su antecesor el Marqués de Mancera, cuya
esposa falleció en la Nueva España,
en el año de 1673, sentimiento que inspiró a Sor Juana el soneto siguiente:

Bello compuesto en Laum dividido
alma inmortal, espíritu glorioso
¿por qué dejaste cuerpo tan hermoso?
¿1' para qué tal alma has despedido?
Pero ya ha penetrado en mi sentido
que sufres el divorcio riguroso
porque el día final puedas gozoso
volver a ser enteramente unido.
Alza tú, alma dichosa, el presto vuelo,
y de tu hermosa cárcel desatada,
dejando vuelto su arrebol en hielo,
sube a ser de luceros coronada:
que bien es necesario todo el cielo
porq11e 110 eches de menos tu morada.
Tal era la influencia lograda por
Sor Juana en el Palacio Virreinal, que
en el año de 1683, y con motivo de
cumplir un año de vida el hijo del
Virrey, solicitó a éste último la gracia
de indulto para el reo Benavides, favor que no le fué negado.
Continúa en los años siguientes escribiendo villancicos y cantos religiosos en honor de Santos Varones y de
T'
•
\ irgenes, obras religiosas que según
ella decía le causaba temor abordarlas, no por desagrado, sino más bien
justa y religiosa humildad.
En el año de 1689 se publica la primer? edi:ión de sus obras Tomo I, que
llevo el titulo de "Inundación Castálida en Madrid". · Para esta fecha emp ezaba ya Sor Juana a padecer diversos quebrantos de su salud; adivinando ya su muerte prematura, no le ex-

Armas y Letras + Pág. 2

traña esta idea Y así lo expresa en uno,
de sus sonetos:

RTE DE JA IN H. M RA

Y aunque llega la muerte presuro
y tu fragante vida se te aleja,

SU'

no sientas el morir tan bella y moza .
'
mira que la experiencia te aconseja
que es fortuna morirte siendo hermosw
y no ver el ultraje de ser vieja.
-Según Abren Gómez, Sor Juana, con~vencida y confesada de su incapacidad ~atrimon!al ,masculinizó su personahdad, y dice de ella que fué comoun tipo viriloide. Sin embargo, en sus.
poesías eróticas, se advierten sentimientos muy femeninos y delicados
los que reprimiendo, no le impide;
seguir la línea de conducta impuesta
por su voto religioso. En este tipo depoesías escribe, no con la pasión espontánea de quien siente el amor porvez primera, sino con la meditacióre
de quien ha dejado pasar estos sentimientos, para examinarlos después;
con mayor detenimiento y mayor juicio. Sirva el siguiente soneto como,
testimonio:

Al{onso Reyes Aurrecoechea.

El día 15 del actual a las 17 horas, en el Mezzanine de Galerías Artísticas, S. A. fué celebrado el acto inaugural de la Exposición de 25 acuarelas recientes del arquitecto Joaquín A. Mora, con asistencia del señor licenciado Raúl Rangel Frías rector
de la Universidad de Nuevo León, quien hizo la decl~ratorla
inaugural, así como de numerosas y distinguidas personas que
concurrieron al acto.
La presentación del señor arquitecto don Joaquín A. Mora,
.escrita por el señor licenciado Rangel Frias, está concebida en
lo.s .si_guientes términos:

PRESENTACION
la Facultad de Arquitectura y el despertar de numerosas vocaciones juveniles para las artes plásticas.

Cuando mi error y tu vileza veo
contemplo, Silvio, de mi amor err~da:
cuán grave es la malicia del pecado r
cuán violent(! la fuerza de un deseo..'
A mi misma memoria apenas creo·
que pudiese caber en mi cuidado
la última línea de lo despreciado,
el término final de un mal empleo.
Yo bien quisiera, cuando llego a verte,.
viendo mi infame amor poder negarlo;
mas luego la razón justa me advierte
que sólo me remedia en publicarlo;·
porque del gran delito de quererte,
sólo es bastante pena con{esarlo..
Es digna de singular admiración sur
obra, en el auto sacramental "Narciso,.
el Mártir del Sacramento", pieza teatral exquisitamente romántica que escribió en el año de 1690.
En ese mismo tiempo, y con motivode un sermón del renombrado jesuita
tortugués D. Antonio Vieyra, famosoen México por sus sermones que eran
con frecuencia reproducidos en la voz
de otros predicadores, le fué pedidoque escribiese un comentario acerca
del Sermón del Mandato (Abren Gómez), y los conceptos vertidos en éf
le valieron criticas y persecuciones.
muy especialmente de los jesuitas, recibiendo posteriormente y fechada ef
25 de noviembre de 1690 una carta deSor Filotea de la Cruz en la que lerecomienda abandonar la poesía profana y regresar a los estudios religiosos.
.
Algunos de sus biógrafos, entre ellos
Ermílo Abren Gómez, consideran quefué el Obispo de Puebla, bajo el pseudónimo de Sor Filotea de la Cruz,
quien escribió esta misiva, creyéndose- .
también que fué él mismo quien le solicitó hiciera el comentario al Sermón
del Mandato, como tesis que tituló
"Carta Atenagórica" publicada después e impresa por su propia cuenta.
Más tarde, en marzo d e 1691, Sor
Juana Inés de la Cruz dá su respuesta
a Sor Filotea de la Cruz, en la que defiende con atenta y• reliaiosa
energía
l)
sus actividades poéticas y literarias,
que a juicio de los religiosos estaban
ft!era de los principios católicos.
Estas dos piezas literarias, ademásde sei una verdadera defensa no sólode las libertades d e la mujer, sino de
la libertad de expresión misma, d~-muestran claramente el sin par doroinio que también tuvo para la prosa ~r
la amplitud de criterio que siempre lecaracterizó.
(Pasa a la Pág. 7)

.Arquitecto JOAQUIN A. MORA

"JOAQUIN M. MORA ofrece a la Uni·versidad y a la ciudad de Monterrey,
una doble oportunidad cuyo significado voy a formular en breves términos.
:Por cuanto a la Universidad se refiere, le brinda la satisfacción de poner
bajo los auspicios de esta Institución,
los frutos de su más reciente obra pictórica representada por· las 25 acuarelas que hacen el lote de esta ,exposición. La Universidad se complace en
r(•conocer que esta obra, aunque realizada fuera de nuestra Casa :Merced al
esfuerzo propio de su creador, consagra un auténtico valor universitario.
:\fora ha sido por largos años un espíritu de creación proyectado sobre las
formas de expresión artística, al cual
debe la Universidad entre muchas
otras cosas valiosas, la dirección de

Monterrey tiene en esta exposición
una fascinante invitación al recreo espiritual en las formas extraordinariamente plásticas y agradables que Mora
ha impreso en sus acuarelas, con un
colorido que se extrema por efectos
de una intensa luminosidad. Esta influencia se impone a la producción artística del acuarelista y debe venir de
lejos porque no resulta de nuestro paisaje local como vocación por el color
y la estructura cromática de la luz.
Recuerda la exclamación poética de
Pellicer: "Trópico, ¿por qué me diste
las manos llenas de color?". La plástiC:-\ agradable de la forma y el acentuado colorismo, hacen de las acuarelas de Mora verdaderas composiciones
musicales.
La Universidad de Nuevo León, al
reconocer el mérito artístico de estas
25 acuarelas que se presentan bajo sus
auspicios, agradece al Arquitecto Joaquín A. Mora que haya puesto su obra
a! amparo tutelar de nuestra Casa; y
confía el éxito de esta exposición a la
fina apreciación de los regíomontanos."
?IIonterrey, N. L., diciembre de 1952.
UXIVERSIDAD DE NUEVO LEON.

LIC. RAUL RANGEL FRIAS.
La acuarela es una manifestación
artística en la que la sensibilidad y el

temperamento humano encuentran una
expresión determinada. Es un género
pictórico susceptible de transformarse
merced a los designios de la voluntad
que lo utiliza como vehículo de expresión plástica.
Largas horas de proceso interior ha
menester esta voluntad estética para
manifestarse en la vida claridad que
adquiere ante nuestros ojos; pero de
pronto aparece el destello interior que
va a dar forma y color a la superficie
en la que el pincel pasa y repasa para
fijar los efectos. No obstante que el
artista ha concebido de antemano su
obra, los detalles de la misma van apareciendo lentamente y nuevas impresiones se funden en ella para darle,
mayores alcances y llevarla al resultado que contemplamos con admiración.
El arquitecto J oaquin A. Mora ha
descubierto en el libre juego de colores y en el procedimiento técnico de
la acuarela, una forma de expresión
en la que pone al descubierto las múltiples formas de su emoción. En sus
obras aparece, sencillo y luminoso, ese
misterioso fondo que todo artista lleva
consigo y que se manifiesta mediante
complicados meC{lnismos de orden
subjetivo. En esos trozos de color, a
modo de pantallas de transparencias
cromáticas, se ha condensado ese agitado afán que tiembla en el alma del
artista en cuyas complejidades hay un
vehemente deseo de elevarse a la evidencia física del sentido visual para
transmitirnos su emoción íntima.
En las obras del arquitecto Mora los
temas se nos presentan, más que como
la sustancia que adquiere un determinado proceso de expresión, como un
amable pretexto que el pintor aprovecha para realizar sobre su superficie
una gran diversidad de colores en contrastes y esfumados que han adquirido
tonalidades diversas por la múltiple
combinación colorística.
Las grandes formas visibles de la
naturaleza aparecen en los cuadros de
Mora como trozos de visiones que han
conmovido su espíritu y que, en fuerza de trasladarlos al papel, adquiren
mayor vigor, mayor transparencia,

mayor luminosidad y nos comunican
su emoción recóndita. Tal sucede con
REMANSO, OCASO EN LA SIERRA y
LUCES Y SO:\lBRAS, donde el pintor
ha sabido captar el encanto luminoso
de los paisajes, traduciendo de modo
personal las formas gráficas de los objetos, infundiendo la impresión de la
atmósfera y estableciendo los planos
sucesivos de las cercanías y las lejanías.
La figura humana, presente en la
mayor parte de los cuadros, adquiere
una forma muy peculiar, con síntesis
de líneas, utilizando masas sintéticas
de color con las que el pintor sale
siempre airoso merced a su natural
gsto artístico y a su marcada tendencia de confundirlos con la armorría
general y el ambiente del cuadro. Esto
puede observarse en LUCES FUGITIVAS: los desgajamientos luminosos de
fo atmósfera, en el fondo; la construcción convencional de la carreta y 1·
figura del hombre trazada con admirable ahorro de líneas; la elegancia de
la composición y el estupendo colorido, producen en el espectador una sensación de alivio espíritu~! y de alegría.
En el cuadro ROCIO aparece el gran
acuarelista que es Joaquín A. Mora,
capaz de encontrar los más hermosos
efectos de color dándoles un sentido
de equilibrio que da por resultado una
maravillos armonía. Este cuadro coloca a Mora entre los más grandes acuarelistas mexicanos de la época, por la
sinceridad de su realización, por la
suprema verdad de técnica y porque,
en fin, demuestra que el artista se ha
acoplado perfectamente a la forma de
expresión que utiliza como lenguaje
plástico.
En toda esta labor artística desarrollada recientemente por el arquitecto
Mora podemos admirar su magnífica
técnica, el selecto gusto que la preside y el hermoso colorido que salta a
la vista. Esta exposición bien podría
presentarse, sin desmerecimientos, en
las principales salas de exhibición de
la República, con la seguridad de que
el pintor obtendría la aceptación ju(Pasa a la Pág. 6)

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Joaquín A. Mora. - INTIMIDAD. - Acuarela.

Joaquín A. Mora. - TONOS MATINALES. - Acuarela.

Armas y Letras + Pág. 3

�sobre Vasco Núñez de Balboa y Hernán Cortés colocaba Paulo Jovio a Magallanes, y yo diría que, de haber vivído en los tiempos heroicos, ocuparía un lugar entre los dioses.

ANTOLOGIA DE JOSE
TORIBIO MEDINA
CON MOTIVO DEL PRIMER CENTENARIO DE SU
NACIMIENTO
SUSCINTO PARARELO ENTRE COLON Y MAGALLANES
Bien comprenderéis señores, que no
es este el momento de hablaros, ni aun
en sus rasgos generales, de aquella memorable jornada emprendida y realizada por Fernando de Magallanes, de
la cual hubiera podido decir, con harta mayor razón que Cervantes de la
de Lepanto, que era la· más alta de
cuantas vieron los pasados siglos, los
presentes ni esperan ver los venideros
por que tengo por indudable que no
habrá nadie de los que aqui estamos
congregados para conmemorarla, que
de ella no tenga cabal noticia. Pero,
si tal prescindencia se impone privándome de recordaros cuántas fué la
previsión que la inspiró, la larga y laboriosa gestación que tuvo, el despliegue de una constancia insuperable en
su desarrollo, los obstáculos derivados
de las contrariedades opuestas por sus
subordinados al jefe encargado de
conducirlas que llegaron hasta la revuelta y se aunaron a la deserción de
algunos con cuyo concurso esperó fundadamente contar; las luchas casi desesperadas con los elementos, y en no
pocas ocasiones, con el hambre, que
los obligó a veces para sustentarse, a
cocer en el agua del mar los cueros
de las entenas de sus naves; y ese natural temor a lo desconocido, que a
cada instante se les ofreció, día a día,
durante meses de meses; y luego el
fruto de tanto sacrificio, logrado por
unos pocos y perdido por los más; y
por sobre todo eso, los resultados alcanzados por la ciencia destinados a
perdurar y a alumbrar al mundo con
la resolución de problemas tan discutidos, como eran los que, antes de la
circunnavegación del globo trabajaban la mente de los sabios de la época; si me veo obligado a no consignar
hechos tan trascendentales al par que
heroicos, digo, séame licito, por lo
menos, y con sólo eso quiero ya indicar cuanta es la gloria que corresponde al inspirador y ejecutor de tamaña empr.esa, comparar en sus rasgos
más culminantes, su figura con la del
descubridor del Nuevo Mundo, paralelo que podrá, quizás, semejar un
atrevimiento y que, no lo dudéis, no
habría intentado enunciar siquiera, si
no estuviera cierto de que las alas que
nuestro héroe lleva para este vuelo, al
través del tiempo y de los dictados de
la Historia, no resultarán aquellas de
cera con que fracasó en sus arrestos
el !caro de la fábula que las vió deshechas por el Sol.
Porque, en verdad, pasa con los
grandes hombres que han desarrollado sus esfuerzos en un mismo campo,
y a quienes la posteridad ha coronado con nimbos de gloria, lo que con
los más altos picos de la cordillera,
con sus cabezas escondidas entre las
nubes, que para apreciarlos con toda
su majestad es necesario compararlos.
Así también Colón y Magallanes. Y ese
paralelo puede iniciarse desde la cuna

de ambos; aquel la tuvo en el hogar
de una palaire; éste en casa cuya
puerta adornaba un historiado escudo
de armas. En ambos los anhelos de
triunfo surgen irresistibles, como una
finalidad a que se creyeron predestinados, más propios, por más humanos,
en el de humilde nacimiento; más raros, y no sé si decir más laudables, en
el que aspira a agregar nuevos blasones a los ganados por sus abuelos.
Colón y Magallanes eran extranjeros en España; empero qué diferencia! Al paso que los italianos medraban allí, ya como mercaderes y banqueros, ya en los altas esferas oficiales de la Corte, en la cual se vieron
figurar nada menos que en el propio
Consejo de la Corona, a un Pedro
Mártir de Anglería, destinado a ser el
primero que recordara al mundo las
hazañas de su compatriota, y al lado
del César en el cargo de su secretario, a l\.Iaxímiliano Trasilvano, que
divulgaría en elegantes frases latinas,
las proezas inauditas, que parecían increíbles, del marino portugués; éste
por su misma nacionalidad, se hallaría expuesto en todo momento a las
suspicacias engendradas por las rivalidades de su patria con la de aquella
cuyo favor había ido a buscar; se vería obligado a escapar a las acechanzas de los agentes del Rey de Portugal, que no llevaban camino de detenerse sino en el asesinato, preconizado que fué en los Consejos de su Cor•
te, nada menos que por un elevado
dignatario eclesiástko; y más tarde,
cuando ya se ve de jefe, tendría que
vencer, a fuerza de tacto y de energía,
las insidias y conspiraciones de los
que se habían colocado, disimuladamente, a su lado para vigilarle, entrabando su acción de capitán y pretendiendo abatir su autoridad.
He dicho que como extranjero llegaba a España ~fagallanes; pero era
aun menos que eso, era un sin patria!
La había renunciado con todas las
formalidades legales ofendido de las
injusticias cometidas para con él, por
el monarca a quien había servido con
entera devoción!
Como era de esperarlo del diferente
medio social en que habían nacido,
Colón durante su niñez, ayudaba a su
padre en las modestas labores de su
oficio, de tejedor de paños, Magallanes
a título de nobleza, entraba a servir
de paje a la Reina doña Leonor, y al
paso que aquel no podía cultivar en
edad temprana su inteligencia, este
cursaba las matemáticas y la -hidrografía en la Casa de la India, anexa
al Palacio Real, donde pudo tratar a
Martín de Bohemia, el más celebrado
geógrafo de su tiempo, cuyo planisferio se dijo haber servido de guía al
futuro descubridor del Estrecho, y que
pudo consultar también Colón; al paso que las relaciones de éste con Paolo
Toscanelli, otra lumbrera de su edad,

habían de producirse cuando ya empezaba a madurar sus planes de cruzar el Océano.
Esas diferencias capitales que caracterizan en ambos los años de la juventud, se ven acrecentarse todavía
cuando sabemos que Magallanes abraza la carrera militar, para ejercitarla
con brillo en las luchas de su patria
en la India, y más tarde en Africa,
hasta lograr en ella, sino ascensos de
grado, por lo menos el de las consideraciones a que se hizo acreedor por
su comportamiento y valor, dando eso
si, en todo momento, pruebas manifiestas de independencia de carácter
y de cordura. En aquellas lejanas jornadas aprendió, también, a poner en
práctica sus conocimientos náuticos,
de que más tarde hubo de dar tan
brillante prueba, al paso que Colón,
apenas si en naves de comercio logra
recorrer parte del Mediterráneo y alejarse cuando más, hasta las costas de
Inglaterra, y penetrar en el Océnano a
las no muy remotas islas de Cabo Verde y las Canarias.
Veamos ahora como estos dos hombres de apariencia y caracteres tan
diversos, por la empresa que iban a
realizar, escalaron el camino de la
gloria. Para ambos el objetivo era el
mismo, llegar al Oriente por la vía de
Occidente.
Colón concibe su proyecto, lo aquilata en el estudio, y animado de profunda fe, rayana en el misticismo, se
ofrece a los Reyes Católicos para llevarlo a cabo. Magallanes parte de datos más positivos; d e su trato con gente de •mar, de la experiencia propia
adquirida durante sus viajes por la
India, · de su comunicación con pilotos, astrólogos y cartógrafos; lo madura durante tres años en su residencia
de Portugal; no olvida un solo detalle
de los que pudieran ponerle al habla
con los habitantes de los lejanos pueblos hasta donde se proponía llegar,
con la intuición anticipada de la configuración del continente cuyas costas
intentaba explorar, derivada de la que
mostraba el Africa, se presenta ante
los miembros del Consejo de Carlos V.
Sus gestiones continúan durante dos
años, llevando de esto ventaja a Colón
que las vió prolongarse por cerca de
cuatro, teniendo que luchar solo con
las desconfianzas que suscitaba su nacionalidad de portugués y las intrigas
y reclamaciones de los agentes del Rev
Don :Manuel, pero acogido y favor;.
cido en Sevilla por mi compatriota
que le franqueó su hogar y llegó hasta
concederle la mano de su hija; en tant_o que Colón tuvo que luchar contra
las preocupaciones de los sabios reunidos en Salamanca, que de1;ahuciaron
sus ideas, y con la pobreza que no
dejó de asediarle, hasta el extremo de
dar esa nota profundamente simpática
y conmovedora, de llegar con su hijo
desfallecido a las puertas del convento de la Rábida en busca· de un vaso
de agua para reanimarlo; así como
igualmente más tarde faltaría en la carrera posterior de l\fagallanes el hecho
de la prisión del gran naveoante cuya
noticia había de hacer de"rram'ar lá-

Armas y Letras + Pág. 4

VIDA.DE ERCILLA

José Toribio Medina

grimas a la reina Isabel; pero que acaso encuentra su similar en el encarcelamiento de uno de sus deudos que
le había sido fiel durante el viaje, y
en la vigilancia a que fué sometida su
mujer doña Beatriz Barbaza, cuando
en la Corte se dió oídos a lo que desertores de su armada llegaron contando calumniosamente a Sevilla.
En cambio, cuánta diferencia en la
realización del viaje que ambos emprendieron. Colón gasta 35 días, desde que se aleja de las Canarias, y lo
efectúa según él contaba, -gozando
de frescas brisas, siendo deliciosa la
serenidad de las mañanas y la temperatura semejante a la que se goza por
abril en Andalucía- sin que nada
perturbara la tranquilidad de a bordo,
puesto que ya ha pasado al dominio
de la invención aquel supuesto motín
que se decía producido en víspera de
divisar tierra; en tanto que Magallanes
'tiene que luchar con la revuelta, solapada primero y que más tarde estalla
con caracteres de amenaza de muerte; surca durante meses de meses los
mares, que en ocasiones se embravecian -a causa de los vientos deshechos que soplaban- , según lo recordaba quien se encargó de consignar
los sucesos de aquella jornada; desplegando en todo momento una energía
de carácter incontrastable, una fuerza
de voluntad a toda prueba y una decisión sin límites para lograr el propósito que le animaba, que no cejaría
ante el espectáculo del hambre, de las
enfermedades y del vagar continuo
por una senda que parecía inacabable
y que él el primero iba abriendo ante
los ojos atónitos de los que le acompañaban y habían de admirar aún más
a los que después llegaron a saber!&lt;'
Resultados de trascendencia incal·
culables estaba destinado a producir
el hallazgo de Colón, que él no los
imaginó jamás, per sistiendo siempre
en su errónea creencia de haber llegado al Asia, y que tanto había de per·
judicar a su bien merecida gloria; no
les superan sin duda los que logró )fo·
gallanes con su empresa, durante la
cual, es cierto, pudo antes que nadie
recorrer la cuarta parte de los mares
que bañan la tierra, y con la vueltr.
mundo que dió una de sus naves, 1
resolución de problemas náuticos Y
científicos hasta entonces indescifrables. Para Colón se convirtieron en
honra y provecho suyo o de su fam·
lia; para ~1agallenes le acarrearon Jr
muerte; en su patria se quiso hasta
borrar el recuerdo de su nombre, los
que decian sus descendientes hubieron de emigrar a tierras lejanas para
no provocar la ira del pueblo portugnez, enfurecido; para su familia el
más completo olvido.
A Colón han querido se le cuente
en el número de los santos del cielo;

Según esto, Ercilla ha debido salir
directamente de Cañete, pasar nuevamente por la Imperial, siguiendo el &lt;;amino de la costa y atravesando la región de Toltén Bajo, alcanzar a Hurtado de Mendoza en Villarrica, y pasando por Valdivia, detenerse en el
campameto de las orillas del lago.
La hueste de don García se había
aumentadp considerablemente desde
su partida de Cañete, a sea en virtud
de sus órdenes, ya por haber acudido
a Valdivia, lugar de la convocatoria
y de donde debía partir la expedición,
soldados voluntarios, ansiosos, unos,
de ver aquella tierra desconocida que
iba a ofrecerse ante sus ojos, y otros,
de lograr parte, si fuera posible, en el
reparto que era natural esperar se hiciese con preferencia en los que alistasen en ella. Por tal motivo, el campo españ'ol llegó a constar allí de doscientos soldados.
El nú¡nero de los que allí acudían,
el rumor de armas que se sentía en
toda la comarca, despertó luego las
sospechas de los indígenas, que acordaron unánimemente, en la junta que
tuvieron, a fin de dificultar en cuanto fuera posible aquella inYasión en
sus tierras, retirar del camino todo lo
que tenían. Ellos mismos, amedrentados, huyeron a los montes.
Llegados, pues a orillas de la parte
boreal del lago, "y puesto el pie en la
raya señalada" como último término
de lo descubierto hasta entonces, se
emprendió la marcha, el día 14 de febrero. Luego veremos el motiYO que
tenemos para apuntar esta fecha.
Iban todos a la retahila, aunque en
orden y a buen andar, siguiendo una
angosta senda apenas hollada, abriendo pasos, que remataban en riscos despeñados, y sin más norte que el curso
del sol. Los indios que habían elegido
como guias, fieles al acuerdo que tenían adoptado de evitar que los espafioles penetrasen en sus tierras, los
liabían intencionalmente extraviado,
llevándolos por parajes de donde parecía imposible seguir adelante ni volver atrás. Cuatro días caminaban ya
en esa forma, cuando al descender de
un pequeño cerro escarpado se vieron
salir ele entre unas breñas diez indios
. semi-desnudos, que subiendo el recuesto se encaminaban a encontrar a
los españoles, y que se detuvieron para esperarlos al pie de un gran peñasco que formaba una cascada, depositando en el suelo sus arcos y flechas
para manifestar que iban en son de
paz.
Puestos al habla con los españoles
por medio del intérprete que llevaban,
el más anciano de los indígenas les
ofreció un presente -de frutas silvestres y carne seca, envuelto todo en
una especie de red tejida con yerbas
marinas, e inició luego una arenga encaminada a disuadir a los españoles
de que continuasen su viaje. La tierra
en que se hallaban era yerma en partes, cubierta de espesos bosques en
otras, completamente despoblada; asegurándoles el indio que la de más adelante era todavía más espesa y fragosa.
Pero viendo que los españoles no
daban muestras de cejar en su propósito, puesto a pensar, al cabo de un
rato, concluyó por decirles que hallarían un paso más abierto, si dejando
el monte a la izquierda, seguían la
banda del poniente a la derecha; que
el trecho que habían de caminar era
largo y • ~espoblado, pero que él les

proporcionaría un guia seguro y prác!ico en la lengua de las tribus que
iban a encontrar. Se retornó el viejo
su presente con cintas de colores y
cascabeles y una manta roja de aloodón. Listos de nuevo para la marcha
siguieron varios indios acompañándo~
los durante dos jornadas, al cabo de
las cuales dieron la vuelta por senda
diversa de la que habían traído, pero
dejándoles el guía. Este les aseguraba que en seis días más habrían llegado al término del viaje. Alegres los
expedicionarios con tales nuevas, no
se cuidaban de las escasas provisiones que les quedaban; seguían atravesando, tan pronto hondonadas como
cumbres, montes, riscos y malezas;
pero cuando se habían enterado ya
otras tres jornadas, a la cuarta, "al
tramontar el día", esto es, cuando el
sol se ocultaba en el ocaso, escapóse
aquel falso guía. Ocurría esto, por
consiguiente, cuando se cumplían, aparentemente, según la relación del
poeta, diez días de viaje.
Viéndose así abandonados, cu tierra
desierta, hostigados del hambre y la
fatiga, aquellos hombres no trepidaron
un punto. Abrían unos, con hachas v
machetes, la espesura; rompían otro~,
con picos y azadones, los peñascos;
pasaban a trechos por sitios pantanosos, donde las yerbas y las raíces de
los ~írboles entretejidas formaban verdaderos lazos en que los caballos se
enredaban hasta el extremo de dejar
los cascos. Añadíanse a todos estos
trabajos que les ofrecía el suelo, continuas lluvias y tempestades; el gra-nizo les azotaba furiosamente, los zarzales les desgarraban los vestidos, que
llevaban ya hechos pedazos; al atascarse de los caballos, las voces de socorro de los que se hundían en los
pantanos; las negras nubes que tornaban en noche el claro día; cubiertos de sangre, de sudor y lodo descalzos Y desnudos; apretados cada vez
más por el hambre, y, lo que era peor
que todo la ninguna espectativa de remedio que se les ofrecia, hacían verdaderamente desesperada aquella situación:
Desmayaba la fuer:a y el aliento
Corlando un dejativo sudor frío
De los cansados miembros todo brío.
P or fortuna, los españoles no cejaron: comenzó a poco a hacerse menos
denso rl bosque; disminuía la altura
de los cerros, el ciclo se tornaba más
claro, y, por fin, cuando se habían enterado siete días de haber andado perdidos sin tener un sólo momento en
que poder descansar sus fatigados
cuerpos, una mañana, desde lo alto de
un cerro de úspera ladera, descubrieron un espacioso llano y vieron que
a los pies del monte llegaban las aguas
de "un extendido lago y gran ribera".
Siguiendo por el lado oriental del
lago del Llanquihue y cerca de la cordillera, tal vez por las faldas del volcán de Calbuco, probablemente desde
las alturas que dominan la vista de
l\faillén, a los once dias de viaje vieron desplegarse ante sus miradas atónitas las aguas del espacioso seno del
PeloncaYí, pobladas de islas que parecían delitosas, y surcadas por numerosas piraguas. Por un impulso instintivo, todos ellos a una se arrodillaron para dar gracias a Dios de haberlos escapado de peligros que parecían irremediables. Con los únimos
a más leYantados, presto bajaron a lo
llano y derramados por allí en cuadrillas, iban saciando el hambre con
la frutilla, de que estaban sembrados
aquellos campos, sin p erdonar hojas
ni ramas.
Se hallaban ocupados en esta faena
cuando vino a zabordar a la playa una

piragua con quince hombres, .de ellos
doce remeros.
Agrupáronse a su alrededor los españoles, y oída su plática de paz, les
pidieron las provisiones que tuviesen.
Con gran prisa, el que parecia jefe de
la banda, hizo sacar cuanto venía en
la piragua, y lo repartió todo, sin querer recibir nada por ello.
Un tanto reparados de la fatiga, comenzó 'la gente de don Garcia a marchar, formados, por la playa, y después de andar una legua, se detuvieron en el sitio que les pareció a propósito para su primer alojamiento. No
acababan aún de asentar el campo,
cuando de todos los contornos comenzaron a llegar piraguas, que les proveyeron abundantemente de maíz y
pescado, sin pedir ni aceptar nada en
retorno.
Al día siguiente, arribaron al campamento dos caciques, llevándoles de
regalo una "lanuda oveja y dos vicuñas", manifestándose admirados y suspensos de ver aquellos hombres tan
diferentes, vestidos, blancos, rubios y
barbados; miraban con sorpresa los
caballos obedientes a la rienda y se
espantaban al oír el ruido de los tiros
de los arcabuces.
Comenzóse de nuevo a marchar;
continuaban rumbo al sur,
La torcida ribera costeando,
Siguiendo la derrota del Estrecho,

lla para grabar en la corteza de un
árbol con la punta de un cuchillo la
inscripción que marcaba su estancia
alli a las dos de la tarde del 28 de
febrero de 1558:
Aquí llegó, donde otro no ha llegado,
Don Alonso de Ercilla, que el primero
En un pequeño barco deslastrado,
Con solo diez pasó el desaguadero;
El mío de cincuenta y ocho entrado
Sobre mil y quinientos, por Febrero,
A las dos de la tarde, el postrer día,
Volviendo a la dejada compañía.

Y embarcándose atravesaba otra vez
el canal para ir a reunirse con el grueso de los expedicionarios en el continente.
Hasta este punto no más alcanza la
relación de Ercilla. Desde allí según
dice, fué guiándolos el indio práctico
por un camino cubierto de bosques,
hasta sacarlos de aquellos parajes, para contarnos en seguida cómo regresaron al fin a la Imperial, no sin que
se pasaran "muchos trabajos", sin otro
detalle alguno.
Procuraremos, en cuanto nos sea
posible, suplir su silencio. Contaba
ya la actuación de Ercilla, según lo
que él apunta en LA ARAUCANA, se
hace indispensable estudiar lo relativo
a esa primera exploración del archipiélago, ocurriendo a otras fuentes.

y a medida que avanzaban, el golfo
S&lt;' ensanchaba e iba descubriendo, de

distancia en distancia.
Islas en grande número poblados.
Ese día, Ercilla, acompañado de alguna gente moza, se metió en una piragua y pasó a la principal isla cercana. Visitó dos más y fué rodeando
sucesivamente otras, siempre escoltado por las barquillas de los indios.
La vecindad de la noche y el fresco
viento que soplaba le hicieron regresar a la ribera del continente.
El día inmediato, el tercero del viaje, cuando hacia tres horas que caminaban, descubrieron que el gran golfo
desembocaba en el mar, "por un hondo y veloz desaguadero" que les atajaba el paso. Siguiendo la costa, habían encontrado el canal de Chacao.
Comprendieron luego que no era posible atravesarlo a nado llevando los
caballos de cabestro, ni que la ligera
construcción de las piraguas ni su capacidad permitía embarcarlos en ellas.
Profundamente constristados se hallaban ante aquel inesperado estorbo,
que venia a cortar en absoluto sus proyectos de continuar el viaje; comprendían que la vuelta por el camino que
habían traído significaba la muerte de
todos ellos; que las señales que daba
el tiempo de aproximarse ya el invierno en aquellas regiones eran manifiestas, y que permanecer allí era
imposible; se hallaban, por esto, llenos de congoja, cuando un muchacho
indígena se ofreció a guiarlos por camino mucho mejor que el que habían
traído; se aceptó el ofrecimiento y con
grande alegría de muchos, quedó acordado el regreso. Hallábanse entonces
muy cerca. de Carelmapu.
De allí fué de donde Ercilla con
diez compañeros, "gente gallarda, brava y arriscada", subió en una piragua
y reforzando la tripulación de remeros, atravesó el canal de Chacao y logró tomar tierra en la isla de Chiloé,
llegando a ella destrozados y a pura
fuerza de brazos; sin guías, sin noticia y anclando a la ventura, conociendo que el pasar de allí sería locura
todavía Ercilla deseoso de poner ei
pie más adelante que ninguno de sus
compañeros, fingiendo que reconocia
el terreno, avanzó aún una media mi-

Armas y Letras + Pág. 5

UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON
Rector
Lic. Raúl Rangel Frías
Secretario
Prof. Antonio Moreno
Jefe del Departamento de
Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la U niversidad de Nuevo León
INDICADOR:
Hcdactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Hryes Aurrecoechea
Enrique l\Iarlinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáfiez Martinez
Director
Lic. Fiurncio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
~Ionterrey, Nuevo León,

MEXJCO

�Centenario de José Martí
DIRECCION GENERAL DE CULTURA
:\UNISTERIO DE EDUCACION

CURSOS INTERNACIONALES
1.-:\Iejor Biografía sobre Martí, autor
extranjero, idioma extranjero.
2.-:\Iejor Biografía sobre Martí, autor
extranjero, idioma castellano.
3.-:\Iejor Ensayo sobre Martí, autor
extranjero, idioma extranjero.
4.-:\lejor Ensayo sobre Martí, autor
extranjero, idioma castellano.
5.-:\Iejor Articulo Periodístico sobre
:\lartí, idioma extranjero.

de esos tres ejemplares dentro del plazo a consignado en la oficina consular o diplomática de Cuba en el país
donde el autor habitualmente resida u
ocasionalmente permanezca.
SEPTL\1O: Una vez que reciban las
obras de los aspirantes a estos premios la Dirección General de Cultura
del Ministerio de Educación designará
los miembros que han de formar los
jurados calificadores.
OCTAVO: En el fallo de cada uno
de los concursos comprendidos en esta convocatoria deberá consignarse el
voto razonado de cada uno de sus
miembros; y esta resolución del jurado será inapelable.

que valen. Así lo esperamos para satisfacción no sólo de este importante
renglón de la cultura regional, sino
para provecho y orientaci?n de las generaciones futuras de artistas que están empeñadas en el desenvolvimien•
to de su personalidad y en la rcali~ación de su Yocación por las artes plasticas.
OBHAS EXPUESTAS
1-Contrafuertes
2- Pieclras Franciscanas
3-Rincón en Valenciana
4- La arclillita
5- La Puerta Verde
6-Remanso
7-Rocío

CONVOCATORIA
En cumplimiento de acuerdo tomado por el Comité Ejecutivo de la Comisión Nacional Organizadora de los
Actos y Ediciones del Centenario y del
Monumento de Martí, que dispuso la
celebración de una serie de concursos
internacionales como homenaje a José
Martí, y que expresamente encargó a
la Dirección General de Cultura del
Ministerio de Educación de la redacción y publicación de las convocatorias con las reglas que han de normar
dichos concursos,

NOVENO: Los ejemplares de las
obras presentadas en estos concursos
no serán devueltos a sus autores. Un
ejemplar se destinará a la Biblioteca
Nacional, otro a la Biblioteca de la Sociedad Económcia de Amigos del País,
y el otro se reservará en la Dirección
General de Cultura del Ministerio de
Educación.
La Habana, 11? de Nov. de 1952.

Carlos González Palacios,
Director General de Cultura.

8- Tonos :\Iatinales
9- Umbrales
1O- Ocaso en la Sierra

12-El Jarrito
13- Ritmos
14-En el pajar

HAGO SABER:

SEGUNDO: Se oJorgará un premio
de CINCO MIL PHSOS ($5,000.00) y
diploma, al autor del mejor libro biográfico sobre José Martí, publicado
fuera de Cuba por autor extranjero en
lengua castellana.
Para optar por cualquiera de estos
dos premios la obra no podrá tener
menos de 200 páginas.

EL ARTE DE ..•
(Viene de la Pág. 3)
bilosa de los más exigentes espe_ctadores y críticos, porque sabe llenar su
obra de todos los elementos que deben
figurar en lasgrandes producciones arthticas.
Al presentar estas 25 acuarelas bajo
los auspicios de la Universidad de
Nuevo León y con el concurso decidido y entusiasta de Galerías Artísticas,
S. A., el arquitecto Mora debe sentirse
estimulado y satisfecho de poder contribuir tan gallardamente al desarrollo
y difusión del movimiento artístico de
la. ciudad de Monterrey, cuyos habitantes sabrán apreciarlas en todo lo

16-Rayo de Sol
17-La fuente del oro
18-Luces Fugitivas
19- Intimidad
20-Puente en los riscos
21- Cantar de los Cantares
22- Marta y Susana
23-El Viejo Molino
24- Otoño
25-L~iz y Sombra

TERCERO: Se otorgará un premio
de DOS MIL PESOS $(2,000.00) y diploma, al autor del mejor ensayo sobre
:\Iartí o sobre su vida o ideas o escri•
tos, publicado fuera de Cuba, por autor extranjero en cualquier idioma
que no sea el castellano.

Cróni·ca Universitaria

Bibliografía de Don
José T oribio Medira
1o.-De orden científico, entre las
que se cuentan "Los Insectos Enemigos de Chile", El Punchen (folklore),
La momia de "Chuquícamata" (arqueología), "Los rostros indígenas de
Pichilumi" (arqueología), "Los conchales de las Cruces" (antropología),
"Los aborígenes de Chile" (etnografía).
"La instrucción pública en Chile" (didáctica y pedagogía) y "Ensayo acer•
ca de una mapoteca chilena" (cartografía), etc., etc.
20.--Historia y documentales, entre
otras: "La Primitiva Inquisición en
América", "Historia ele la Inquisición
en Lima", "Historia ele la Inquisición
en México", "Historia ele la Inquisición en Rio de la Plata", "Historia del
Tribunal del Santo Oficio en Cartagena de las Indias", etc., etc.
3o.-Bibliografías, tales como, "Biblioteca Hispanoamericana" (siete volúmenes), "Bibliografía de la Imprenta en Santiago de Chile"; "La Imprenta en México"; "La Imprenta en La
Habana", "La Imprenta en Veracruz",
"La Imprenta en Oaxaca", "La Imprenta en Morelia", "La Imprenta en
Guadalajara", "La Imprenta en Caracas", "La Imprenta en Bogotá", "La
Imprenta en Quito", "Historia y bibliografía en el antiguo virreinato del
Río de la Plata", "La Imprenta en Gua•
temala", "Historia de la Imprenta en
América", etc., etc.

A iniciativa del Jefe del Departamento de Acción Social Universitaria,
Licenciado Fidencio de la Fuente Olirnres, y como una actividad y una
aportación más a la cultura musical
de Monterrey, el pasado viernes 28 ch
noviembre tuvo lugar en el Aula magna ele nuestra Casa de Estudios, a
partir de las 20 :30 horas, un sugestivo recital de Canto y Música de Cámara, bajo la dilecta actuación de la
valiosa soprano veracruzana Señora
Mercedes Caraza, cuyas excelencias
artísticas son ya bien conocidas de los
más distinguidos escenarios y auditorios del Mundo y del Trío de Cámara
de la Universidad, integrado por los
Maestros José Flores, José Sandoval y
José Andrade, éste último, Director de

la Escuela de Música de nuestra Ins-

titución.
La eminente soprano cantó exquisitamente tres elencos antológicos de
canciones internacionales, latinoamericanas y vernaculares mexicanas, que
fueron aplaudidas con verdadero entusiasmo general.
El Trío de Cámara tuvo bajo su ejecución -ya bien conocida y celebrada entre el público regiomontanomúsica clásica de Debussy y vernácula de Pedro S. Andradc, con la pres&lt;·ntación de Dos Danzas Costeñas.
La presentación del acto artístico
corrió a cargo del estudiante de la Facultad de Jurisprudencia Eduardo Segovia Jaramillo.
El Programa tuvo el siguiente desarrollo:

PRIMERA

1.- Prescntación de la Soprano MERCEDES CATIAZA.
11.-MERCEDES CARAZA canta "SELECCIONES INTERNACIONALES"
. . . (VILLANUEVA)

b) Core Ingr.ato, Canzone Napolitana.

(CARDILLO)

c) Cuentos de los Bosques de Viena..

. (STRAUSS)

I N T E R ~I E D I O

SEGUNDA

P.tRTE

J.-Primcr Arabesco..

QUINTO: Se otorgará un premio de
:\UL PESOS ($1,000.00) y diploma, al
autor del mejor artículo periodístico
sobre José Martí, publicado fuera de
Cuba en cualquier idioma que no sea
el castellano.

(DEBUSSY)

TRIO DE CAMARA DE LA UNIVERSIDAD
Violín: José Flores.
V. Cello: José Andrade.
Piano: José Sandoval.

Armas y Letras + Pág. 6

e) Alma Llanera. - Joropo Venezolano . . . . . . .

(Díaz Gutiérrez)

d) María de la O. - Romanza Cubana. . . . . .

. . . (Lecuona)

INTERMEDIO

TERCERA PARTE
J.-Dos Danzas Costeñas. . . . . . . . .

(Pedro S. Andrade)

TRIO DE CAMARA DE LA UNIVERSIDAD.
11.-MERCEDES CARAZA canta "l\lUSICA MEXICANA"
b) Peregrina. . . . . .

. . . . . (Palmerín)

b) Besame Mucho.

. . . . (Chelo Velázquez)

e) Recuerdo. . . .

. . . . . . . . (Alvarado)
Acompañando al Piano
Prof. José Sandoval.

siempre la distinción de la Presidencia de la República, asignán•
dole un subsidio que ha sido acrecentado en más de una ocasión.
Unamos a esto la cesión de una q;asta área de terreno para
la edificación de la Ciudad Universitaria del Norte -establecido este compromiso en reciente Decreto-, con lo que se tendrá,
dentro de nuestras limitaciones de todo orden, una muestra de
alta evidencia de la política educacionista del Regimen y un en•
vidiable paso en el terreno de las realizaciones culturales de la
Provincia nuevoleonesa.
Por éstas y otras múltiples razones, los universitarios de
Nuevo León esperan de la naciente Administración Pública y de
los ulteriores Gobiernos, todo el estímulo moral posible y el ma•
yor apoyo material a las aspiraciones de sus programas, cada vez
más vastos, pues que los muros universitarios de esta Entidad, no
sólamente dan acogida a los hijos del Estado, sino que su amplio
albargue presta sombra bienhechora, solaz y señorío a los uni•
versitarios del Norte de México.

(Viene de la Pág. 2)

60.- De numismática: "Medallas chilenas", "Monedas obsicliales de Chile",
''Medallas artísticas hispanoamericanas", y muchas más.

Joaquín A. Mora. - EN EL PAJAR. - Acuarela.

b) Dos Almas. - Canción Argentina . . . . . . . . . . . . (Don Fabián)

SOR JUANA ....

4o.- Reimpresiones ele libros rarqs,
como "Histórica relación del reino de
Chile", del jesuita Alonso de Ovalle;
versos de José del P. Medina" (su pa•
dre), "Diario de un joven norteamericano detenido en Chile durante el período revolucionario de 1818 a 1819",
''El primer poema que trata del Nuevo Mundo" de Luis Zapata; "Arauco
Domado", del Lic. Pedro de Oña; "Insurrección en l\Iagallanes", del capitán
Charles H. Brown.

7o.-De Erudición literaria: "Histo·
ria ele la literatura colonial de Chile",
''La novela de la transfingida", "La liJ
teratura femenina en Chile", "Ercilla
juzgado por la Araucana".

a) La Ramilletera.• Pregón Peruano (:MERCEDES AYARZA DE MORALES)

(Viene de la ta. Pág.)

PARTE

a) Romanza de la Opera l\lexicana "KEOFAR" .

11.-1\IERCEDES CARAZA canta ":\IUSICA DE AMERICA"

UN SEXENIO ....

PROGRAMA:

5o.- Geografía, biografía y relatos
históricos: "Viajes de Diego García
l\Iaguar al Río de la Plata", "El Veneciano Sebastián Cabot al servicio de
EspaJ'ía", 'Vasco Núñez de Balboa Y
sus compañeros", "Relación diaria del
Yiaje de Jacob la Maire y de Guiller•
1110 Cornelio Schoutau", "El portugués
Esteban Gómez al servicio de España",
"Descubrimiento del Río de las Amazonas", etc., etc.

CUARTO: Se otorgará un premio de
DOS MIL PESOS ($2,000.00) y diploma, al autor del mejor ensayo sobre
:\Iartí o sobre su vida o ideas o escritos, publicado fuera de Cuba, por autor extranjero en lengua castellana.

SEXTO: Los aspirantes a cualquiera
de los premios de esta convocatoria
deberán presentar tres ejemplares del
libro, ensayo o artículo en la oficina
del Centenario, en La Habana, Cuba,
antes del día 30 de noviembre de 1953.
También se autoriza la presentación

Esquemática de la

11-Madrigal

15-Las lavanderas

PRIMERO: se otorgará un premio
de CINCO MIL PESOS ($5,000.00) y
diploma, al autor del mejor libro biográfico sobre José Marti, editado fuera de Cuba y por autor extranjero en
cualquier idioma que no sea el castellano.

Clasificación

La Sra. Mercedes Cara:a, notable cantante, acompañada por
alumnas universitarias.

Con su última epístola termina la
vida pública de esta culta Jerónima,
ya que posteriormente la soledad y las
persecuciones le hicieron renunciar a
sus libros y a las cosas terrenas, haciendo en el año de 1693 su confesión
Genérica ante el Tribunal Divino y su
Petición Causídica.
Enferma como estaba ya en sus últimos años, fué víctima de una epidemia que se apoderó del Convento y
falleció el día 17 de abril de 1965, a
las cuatro de la mañana. Un año antes, en febrero de 1694 protestó y firmó con sangre su declaración de fé y
amor hacia Dios, a la vez que juraba
abandonar los estudios humanos.
Su muerte fué llorada sinceramente
por sus l1ermanas de convento, que
mucho la estimaban por las demostraciones de afecto que para con ellas
tuvo siempre.
En el año de 1700 el Padre .Calleja
publica su biografía y en 1713 Sor
~\Iaría Gertrudis de Santa Eustaquia, ·
del mismo Convento de Sor Juana, hace donación al mismo del retrato de
la poetisa pintado por :\Iiranda.
Otro de los grandes ,,aJores de las
letras castellanas, Amado Nervo publica en 1910 su JUANA DE ABSAJE y
posteriormente la escritora norteamericana Doro~hy Schons escribe su bibliografía de Sor Juana, cuya versión
castellana fué auspiciada por la Secretaría de Relaciones Exteriores de
México.

Armas y Letras + Pág. 7

DEPARTAMENTO DE ACCION
SOCIAL UNIVERSITARIA
SECCION EDITORIAL
OBRAS DE RECIENTE EDICIO:N:

Correspondencia Juárez-Vidaurri. Tomo l. (Compilación del Lic. Santiago Roel) .................. $10.00

Etica, por el Lic. Genaro Salinas Quiroga. (Obra de texto en el Bachillerato de la Cniversidad de Nuevo
León y en diversas Instituciones culturales de la República)
Para estudiantes ........... $ 9.00
Para el público .. . . .. .. . . .. $10.00

De soledad y otros pesares (Poemas
de Pedro Garfias) . . . . . . . . . S 5.00

PlJBLJCACIONES PERIODICAS

Armas y l,elras.-Boletín mensual de
la Cniversidad. Se reparte por can•
je a las Instituciones de Cultura, y
libremente a quien la solicite.
Universidad.-Revista. Se distribuye
por cambio bibliográfico a entidades
culturales y libremente a quien la solicite.

Para la adquisición de obras de ventoda correspondencia y ,·alores deher:ín remitirse al Jefe del Departamrnlo de Acción Social Universitaria
Lic. Fidencio de la Fuente, Unh-rrsidad de Nuevo León, Plaza del Colrgio
Civil, Monterrey, Nuevo León, l\féxico.
1:.l,

�lndi~e de lo Publicado en "Armás y
Letras" en su 9o. Año de Vida: 1952
(CONTIENE 31 FICHAS HEMEROGRAFICAS)
-ALCALA GONZALEZ, María Guadalupe. - Sor Juana Inés de la Cruz
(Biografía) : número XII, diciembre.
-ALEMAN VALDES, Miguel. - Palabras Presidenciales a los Universitarios Nuevoleoneses: número I, enero.
--.:BARRIENTOS, Alfonso Enrique.Primera Lección de Cuba: número
IV, abril; Libros (Crítica breve en
torno a un nuevo libro sobre Rubén
Darío): número VIII ,agosto.
-BAZ, Gustavo.-Estudio de...publícado por la Redacción de "Armas y
Letras", con el título de Páginas desconocidas sobre Sor Juana Inés de
la Cruz: número 1, enero.
-CALVO, Julián. - La Libertad del
Trabajo y su Protección Penal (Ponencia del Tercer Congreso de Sociología Criminal) : número X, octubre.
-CARPIO, Campio.-Radiografía Cordial de América: número V, mayo;
Con{ esión ante la Historia: número
IX, septiembre; A los Jóvenes de
Nuestra Generación: número X, octubre; Humanidad del Porvenir: número XI, noviembre.
-CARPIO, Nausicáa.-La Here_n cia de
los Maestros: número IX, septiembre.
-CERDA G., Guillermo. - Antología
Poética de Enrique González Jlfortínez, con una nota introductoria de... :
número III, marzo; Notas de Cultura: número V, mayo.
--DIEZ-CANEDO, Enrique.-Sobre Alfonso Reyes: número IX, septiembre.
-ELIZONDO, Antonio M. - El Hombre del Buho y Perfil histórico de
Gon=ález Martínez: número III, marzo: Educación y Vida y Notas Universitarias: número IV, abril.
-FAGCLTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS DE LA UNIVERSIDAD DE
NUEVO LEON. - Certamen sobre
Sor Juana Inés de la Cruz .... Bases
del: número I, enero.
-FERNANDEZ, Sergio E. - El Inmanentismo del In{ierno de Quevedo:
número III, mayo.
-FRAIRE, Concepción.-El Estilo de
la Vida y la Sociedad de la Epoca
del Siglo XVII Mexicano: número
VII, julio.
-GARRIDO, Luis. - Discurso en el
Tercer Congreso de Sociología Criminal pronunciado por.... número X,
octubre.
-KELSY, Mavis P. - Ciencias Médicas: El Tratamiento del liipertiroidismo por Yodo Radioactivo: número V, mayo.
-LOZANO, José Guadalupe. - Semblan::a de Juan de Dios Peza y An-

.. tología del Poeta: número VI, junio;
Miguel D. Martinez Rendón. (Estudio bibliográfico y Antología poética) : número XI, noviembre.
--MAS, Garet.-La Maldición del Viento y Cielo de Salto (Poemas con una
nota introductoria de Rafael Heliodoro Valle): número II, febrero.
-MONJ:'FORT, Héctor R. - Notas sobre la Música en la Ciudad de México: número III, mayo.
-MORALES GOMEZ, Manuel. - La
Educación como Formación: número IX, septiembre.
-ORDO~EZ, Plionio D. - Precursores, Benefactores y Maestros de la
Enseñanza Superior en Nuevo León:
I: Nómina biográfica: Precursores:
número III, marzo; Precursores, Benefactores y Maestros de la ..... : Número II: Benefactores: número IV,
abril; Precursores, Benefactores y
Maestros de .... : Número III: Maestros: número VII, ju lío.
-REDACCION, La. Recordación
(En el séptimo aniversario de la
muerte del Doctor Angel Martínez
Villarreal); Libros: Ediciones universitarias: Recensiones sobre la
obra "La Epoca Literaria de Sor
Juana Inés de la Cruz", de Jesús Reyes Ruiz, y "La Evolución de la Medicina y la Formación Profesional
del Médico", del Doctor Ignacio
Chávez; A las Casas Editoriales y a
los Señores Editores, Distribuidores
y Libreros del Continente; Sección
Editorial del Departamento de Acción Social Universitaria, e Indicador: número 1, enero.
Presente y Futuro de la Universidad
de Nuevo León; A las Casas Editoriales y a los Señores Distribuidores
y Libreros del Continente; Sección
Editorial del Departamento de Acción Social Universitaria e Indicador; número II, febrero.

Los Cursos de Invierno del Departamento de Acción Social Universitaria e Indicador: número III marzo.
EL Destino de América: A las Casas
Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente;
Sección Editorial del Departamento
de Acción Social Universitaria: Indicador; número IV, abril.
Séptima Anualidad de la Escuela de
Verano de la Universidad: Sección
Editorial del Departamento de Acción Social Universitaria e Indicador; número V, mayo.
Recensiones ( Cuadernos Hispanoamericanos) ; La Civilización Egea
(Programa del Cursillo en la Escuela de Verano y Currículum del Doctor Don Pablo Martínez del Río, Profesor Extraordinario); A las Casas
Editoriales y a los Señores Distribuidores y Libreros del Continente;
Sección Editorial del Departamento
de Acción Social Universitaria e Indicador : VI, junio.
La Escuela de Verano de la Uni-

versidad en 1952 (Catálogo General
con un editorial del Licenciado Raúl
Rangel Frías, Rector de la Universidad); Profesores Extraordinarios de
la Escuela de Verano de 1952 (Rodolfo Usigli) e Indicador: número
VII, julio.
La División de Ciencias Médicas
de la Escuela de Verano en su Séptima Anualidad, e Indicador: número VIII, agosto.

Balance Universitario: En el Centenario de Leopoldo Alas (Editorial
y publicación antológica de Adiós,
Cordera) : Informe de las labores
desarrolladas por el Departamento
de Acción Social Universitaria durante el año lectivo .1951-1952; A las
Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Libreros del Continente e Indicador: número IX, septiembre.
Congreso de Sociología Criminal:
Tercer Congreso Nacional de Sociología. Crónica Universitaria e Indicador: número X, octubre.
La Exposición de Pintums "José
Guadalupe Ramírez"; Sobre la Ciu7
dad Universitaria del Norte; A las
Casas Editoriales y a los Señores
Distribuidores y Librerías del Continente e Indicador; número XI, noviembre.
Un sexenio de cultura universitaria; Antología de Don José Toribio
Medina, con una nota aclaratoria;
Recital de Canto de Mercedes Caraza ! A las Casas Editoriales y a los
Señores Distribuidores y Librerías
del Continente; Sección Editorial
del Departamento de Acción Social
Universitario; Indicador o índice de
lo publicado por Armas y Letras en
su noveno año de vida: 1952.
- REYES RUIZ, Jesús.- La Epoca Literaria de Sor Juana Inés de la Cruz.
Primer capítulo: El Mundo Exterior, con un prólogo suscrito por el
D. A. S. U. : número II febrero; La
Epoca Literaria de ..... Segundo capítulo: El Sueño: número V, mayo; La
Epoca Literaria de...... Cuarto capítulo; Mexicanidad y Origen Familiar; número VI, junio.
- ROSADO OJEDA, Vladimiro· Historia del Grabado: número
mayo;
Historia Artística del Libro: número
VII, julio.

v,'

-SADER MATAR, Cesáreo. - Interés
común en la prevención de lós Riesgos Profesionales: número I, enero.
-SALDIVAR, José León.- Canto a la
Primavera, y Lección del Colibrí:
número IV, abril; Poema constelado
de Lágrimas y Penas: número VII
julio; Xoctumo: número VIII, agos~
to.
SER~A CHAPA, Oliverio. - Un Cursillo de Pediatría (Crónica periodística del Curso desarrollado en la Escuela de Verano de la Universidad
en su VI Anualidad por el Profeso;
extraordinario, Doctor Hermilo L
Castañeda): número J, enero.
·

Armas y Letras + Pág. 8

-SIERRA, Roberto. - El Discur,o
Central del Quijote: número VÍil,
agosto.
- SUAREZ GALINDO, José Guadalupe.
La Obra Literaria de Sor Juana Inés
de la Cl'llz: número XII, diciembre.
-TORRES BODET, Jaime. - Los Derechos del Hombre: número I, enero.
-URIBE, Federico M.- Dintorno Universitario: número II, febrero; Lorenzo Hervás y Panduro; Era Sor
Juana (Poema): número VI, junio;
José Toribio Medina: número XI,
noviembre.
- VALLE, Rafael Helíodoro.- El Mundo Poético de González Martínez:
número VIII, agosto.
-ZERTUCHE, Francisco M.-El Marqués de Santillana: número VIII,
agosto; Ximénez de Cisneros: número IX, septiembre; Sobre José Toribio Medina: número XI.

Alas Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diYersa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro rnensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sec•
ción --LIBROS-, en la que figuran.
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, Y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime Y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envío de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envíos deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Cni,·ersidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
l\fonterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de haber señalado en las breves lineas que antece·
cien la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, Y esperando recibir en breYe de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la l'ni,•ersi•
dad,.de Nue,·o León les testimoJ1ia las
Yi vas ex presiones de su mns alto re·
conocimiento.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como articulo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N'. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año/X

s,,,., J,,,

Núm. 11

Noviembre de 1952

JOSE TORIBIO MEDINH

7,,.i&amp;i, /Jt1t/i1111
Cuando Marcelino Menéndez y Pelayo en España removía
la infarme y vasta masa documental donde dormían los elemen•
tos arqueológicos de la historia literaria y social de la Península
española y de los pueblos de habla hispánica, en América -sin
olvidar al mexicano Joaquín García Icazbalceta, ttsabio de toda
erudición"-, con idénticos anhelos y las mismas afinidades, el
chileno José Toribio Medina, cuyo ilustre centenario natal celebramos el presente año, desbrozaba la apretada selva de la historia americana, para entregar al mundo moderno, en múltiple
eclosión, más de un centenar de volúmenes grávidos de enjundiosa, documentadísima y juiciosa información histórica, fruto de
una tarea fervorosa e ininterrumpida, que por sí sola hubiese lle•
vado al agotamiento a más de un investigador.
Medina nació en Santiago de Chile en 1852. Se educó en el
Colegio Inglés de Valparaíso y en el Instituto Nacional. Recibió
su grado de abogado en 1873, mas no llegó a ejercer la judicatu•
ra y su devoción se entregó en plenitud a la Historia y a la Biblio•
grafía, en cuyas disciplinas no ha sido igualado por nadie más
en América.
Sus producciones, que ascienden a índices incalculables para ser humanos, pues son varios centenares, lo acreditan como el
escritor más fecundo y activo en América en esos difíciles cam•
pos que él cultivó con tan marcado acierto y provecho. Sus es•
tudios de investigación histórica y documental y sus trabajos sobre Bibliografía, Numismática, Historia Literaria, son tan com•
pletos, que nadie puede escribir en la hermana República chilena sobre la epopeya de la Conquista y el período de la Colonia,
sin apoyarse en los valiosos libros y en los elementos arqueológi•
cos del sabio polígrafo americano.
Pué académico de la Facultad de Letras; perteneció a la
Academia chilena correspondiente de la Real Academia Españo•
la de la Lengua y fué miembro honorario de las más importantes
instituciones intelectuales de América y de Europa.
Entre sus obras principales se mencionan: Historia de la Literatura Colonial de Chile, La Araucana, texto, documentos y
biografía de Ercilla, El Quijote de Avellaneda, Sebastián Caboto, Juan Díaz de Solís, La Instrucción Pública en Chile hasta la
fundación de la Universidad de San Felipe, el Descubrimiento
del Océano Pacífico, V asco Núñez de Balboa, Hernando de Magallanes, Diccionario biográfico colonial de Chile, la Primitiva
Inquisición Americana y otras obras no m enos importantes.
Medina estuvo en nuestra Patria. Durante su fecunda es•
tancía aquí, se consagró a una afanosa búsqueda de documentos
que le sirvieron para dejar en favor de la Cultura mexicana una
obra monumental sobre la Imprenta en la Nueva España y otra
no menos valiosa sobre la Inquisición en México.
Murió en 1930, pero su legado sobrevive.

Federico ORIBE.

El polígrafo chilen o José T oribio Medina

Hay o cuando menos puede ensayarse el admitir que haya
do~ clases o especies de escritores en las que parece factible in•
clmr a los de todos los matices: primera, la legión de quienes procuraron expresar su íntima riqueza de claridades o su abismal
penuria_e?tre las tini~blas propias; segunda, la co~gerie de quienes e_scn~~eron o escnben escudados en,su paciencia y con la deternunac1on de sostenerla hasta el her01smo, en la disipación de
las nieblas mundanas o en la recolecta de la luz abandonada. Este segundo tinte, no puede obtenerse sino a merced del amor:
Para lanzarse a la publicidad con el propósito establecido de rectificar algo, para emprender aceptablemente la salvación de lo
que el tiempo va carcomiendo, la paciencia del estudioso escri•
tor, debe pertenecer al tipo de las amorosas.
El otro estilo expresivo, el de quienes buscan hacer hablar sus pr opias
vivencias, opacas o relampagueantes,
exige una arrogancia tan egoísta en veces, que suele pasar habitualmente por
humildad Y por sumisión : En el torrente circulatorio de los juicios a la ligera,
a estos escritores preocupados por si
mismos y dispuestos a preocupar por
lo mismo a quienes los lean, se los

atiende como a pedigüeños que solicitan venia para ser escuchados. Se
aman a si propios. Los primeros, pues
que no pretenden ser admitidos sino
que se afanan en que se admita e ilumine lo ajeno, respecto a lo que escriben y estudian, adelantan su amor y
su dedicación hacia lo demás, hacia
(Pasa a la Pág. 6)

�MIGUEL D. MARTINEZ RENlJON
José Guadalupe LOZANO.

HUMANIDAD
DEL POR VENIR
Campio CARPIO.

1916, fecha lejana en la trama imborrable de los recuerdos.
En la Escuela Normal para Profesores se hacía cargo de las Cátedras de Historia y Literatura el poeta Miguel D. Martlnez Rendón. Unos cuantos· conceptos a la hora de la presentación; y
luego la palabra fácil, sobria, escudriñadora en los intrincados
laberintos de la historia; el conocimiento pleno de los hechos,
las trayectorias a seguir basados en la experiencia; esa es la impresión de la primera clase del que más que Maestro, por su edad,
parecía un compañero de estudios; y fué la charla continua del
amigo en el correr de los días. No se olvidarán nunca sus palabras en el 4o. año de Estudios Normales: "De todo vamos a hablar en nuestra clase, menos de Literatura" y empezó esa obra
comprensible apenas para los educadores del porvenir que se
apartan de la rutina para guiar a las juventudes por caminos de
altura en la resolución de los problemas que plantea la vida.
Lecturas selectas, concursos, composiciones sobre temas libres, crítica
constructiva de las mismas, ensayos literarios en cada una de nuestras fiestas
patrias, participación directa en dichas fiestas; organización y desarrollo de
programas culturales dentro de las actividades de la Escuela Normal, sin faltar
nunca la orientación clara y precisa del bien hablar, en relación con los trabajos presentados; tal fué su programa de acción con los resultados siguientes:
amor a las bellas letras, deseo inusitado de escribir, de participar en todos los
eventos literarios, de figurar en las revistas, de espigar ante los públicos, de internarse en los linderos de la elocuencia, de la poesía y de la historia, para
dejar una huella en nuestro paso por la vida.
Desde esa fecha he seguido la trayectoria del Poeta.
Sirva este pequeño ensayo de crítica a su obra (insignificante y falto de
méritos si se quiere, pero lleno de sinceridad y afecto para el Maestro), en estos días en que él, desde una altura envidiable, puede escuchar todavía el aplauso de los suyos antes de entrar en el silencio imperturbable de lo desconocido.
Poeta de una trayectoria nacional, de los que se forman no por elocubraciones de la imaginación, sino de los que han tenido como maestra a la vida,
• de los que saben apreciar a través de sus ojos y de sus sentidos las palpitaciones del bien y del arte, de la naturaleza viva que plantea con colorido inusitado
y elocuente todas las manifestaciones del universo; poeta hecho al calor de las
tardes de sol en las épocas de su juventud; con sabor de frutas maduras en las
incursiones de su pensamiento; con gritos de rebeldía frente a las injusticias
humanas, con cariños paternales para los niños "que duermen tendidos bajo
de las estrellas", con una alta filosofía de la existencia; con cantos vibrantes
a la Patria; todo como un reflejo fiel de la alta misión de los seres humanos
en su ruta sin fin ...
Apenas la sangre roja de sus años mozos palpitaba en sus venas, cuando
ya nos manifestaba sus ideas en la forma incontenible y fecunda de sus versos:

Y, al son de sutil flauta de extraña melodía,
probé, en jícara de oro, el néctar de los sueños ...
De esa raza nuestra, hecha de piedra y de bronce, que ha forjado su destino indómito a fuerza de brazos y de espíritu, de chispazos de luz y de heroísmo, sigámoslo en su poesía:

Yo vengo de esa raza, cuya grandeza ida
es gigantesca cumbre coronada de flores,

El título pertenece al cubano Enrique Lluria y corresponde
a la segunda parte de su libro ''Evolución Super Orgánica" que
en 190? dió a publicidad Francisco Ferrer. No porvenir de la
humanidad porque esta frase encierra algo reciamente científico,
como producto de laboratorio, sometido a la riourosa e inflexible
ley del análisis, como señalándonos un destin; cruel del que no
s~mos partícipe,s ni adeptos. En cambio, Humanidad del porvenir se acerca mas a nuestro temperamento, abre otros horizontes
a la imaginación, alimenta el espíritu y vigoriza el entendimiento.

El bardo Miguel D. Marlínez Rendón

asesiuand mis horas de. tristeza y de llanto,
manchad, con vuestras vidas, mi fatigada sien,
y haced de mis palabras un lujurioso canto
qlle vibre, por los siglos de los siglos ... ¡A.mén!
Los cambios inevitables en la trayectoria de la vida, hacen escribir al Poeta en su poesía clara y fecunda en imágenes:

vivo la intensa vida de las cosas de ayer
de los instantes locos, de los momentos cuerdos,
q11e con el bien pasaron y nunca han de volver.
La vida fué domando mi f ero= energía
inútiles mis oros, mis vasos, mis empeños ...
sé que la vida es algo,
pero algo que se acaba ...
¡El acabarse es su mejor virtud!

Fuerte, indomable, tosco. A veces, en mi vida,
asoma el trazo rudo de mis progenitores;

¡Oh mis filosofías!:
¡ La vida es tan pequeña
que cabe toda en un beso de amor!

Indomables, sañudos, artífices, creyentes ...
Como yo fuisteis todos, patriarcas soñadores
de fúnebres chimales y ajorcas relucientes.
Carne ardorosa, capaz de todas las invocaciones, pensamiento que junta
en un haz todas las emociones, los entusiasmos y las esperanzas, esa divina ilusión llena de espejismos y que el poeta los manifiesta en estos admirables
dísticos:'

•

Como lln manso venero, mi juvenilld claudica;
soy, como una ala rola, como esperan=a tmnca;
la vida mis internos espejismos complica
con sus torvos paisajes de tísica espelunca.
El mosto de las uvas frescas, al impulso reparador de los toneles con el
sabor de las amargas descepciones o de los triunfos estruendosos· la 'vida la
, amarga vida d_e los miserables, _de los que arrastran su miseria y su' trabajo ~or
e~ mundo l~evo al poeta a un bien logrado poema titulado "Hoz" que no me resisto a copiar porque refleja la inquietud de los tiempos nuevos.

Sonoras carcajadas, espumas de tus vinos,
esparcidos en esta floración de mis trinos;
báquicos impudores de sátiros tl'Uviesos,
ronda lasciva y mágica de rutilantes besos;
sangre de uvas maduras, pulpa de tus colmenas;
senos rojos y tersos, amplias caderas plenas;
redes, quemantes redes; redes enrojecidas
con que el vino aprisiona las vírgenes vencidas
¡oh, ronda de paganos y de monstruos lascivos!
agitad en mis versos los placeres furtivos;
pasad entre las castas figuras de mis trinos,
chorreantes las espaldas de vuestros rojos vinos;
moved gresca en la nítida soledad de mis lloros,
pisotead mis canciones con vllestros rubios coros;
abríos paso en ellas, caricias in/ernales,
y, en vez de tirsos mágicos, blandid rojos puñales:

Flor dentada del marlfrio
soga de acero del campesino,
pllñal curvado hacia el cora:ón del indio:
porque el tiempo alimenta
la mano nervuda que siega,
y la espiga vuélvese dura·
porque todos los hombre~ protestan
Y llega la hora del grifo:
Vibra, garfio de los tormentos libertarios
signo de Dios en las alturas
'
ceja del mundo.
'
DeJamos
'
este f'mal al poeta en sus versos incomparables, que son la prolon-

Pasa a la Pág. 8

.,

Armas y Letras + Pág. 2

Este libro de Enrique Lluria, publicado hace casi medio siglo, ha constituido un acontecimiento sociológico,
sobre todo en lengua castellana. La
critica periodística de entonces anunció su aparición como una novedad
cientificoliteraria no común en , nuestra lengua. De ahí que los sectores más
diversos, con sus propias reservas, hayan aceptado el libro, riguroso en su
contextura, pero sociológico en su fondo. Y por la audacia con que acometía la solución de los problemas y el
respeto que imponía su doctrina, desde
el eximio periodista madrileño Luis
Morote hasta el santurrón Luis López
Ballesteros, para tomar dos puntos
equidistantes, todos han saludado la
aparición de esta obra como el acontecimiento más significativo de aquel entonces.
La edición de La Escuela Moderna
lleva un epilogo de Carlos Maleto, creyente con Lluria en el porvenir inmediato de la humanidad, sometida a las
leyes de la mecánica universal, -llamada a realizar el desenvolvimiento esplendente y prodigioso a un mismo
tiempo-, pone de manifiesto ese futuro que a gritos clama el espíritu humano y que acicatea las ansias de la revolución. Su imaginación que encontraba entonces una fecha tope en 1925,
año de su fallecimiento, entreveía el
completo desenvolvimiento de las sociedades obreras como para formar
una sola federación de productores como l,o concebía Malatesta, trocándose
de nacionales en internacionales, sirviendo de unión entre el productor y el
consumidor, eliminando el salario vil
y estableciendo un régimen de justicia
sobre todo desde el punto de vista económico.
Enrique Lluria arribó a las conclusiones más originales y ha tenido vuelo y perspectiva para ver el futuro con
un cuarto o medio siglo antes que el
común de los mortales, anticipo del
tiempo a donde los hombres no alcanzan muchas veces con una vida normal
dentro de nuestra civilización capitalista.
Profeta como Nicolai en cuanto a la
liberación del individuo mediante el
triunfo de la máquina, Enrique Lluria
ha previsto entonces que el hombre podría redimirse de estar sometido a la
acción de vender, comprar, engañar,
falsificar, enriquecerse arruinando a
los demás, con todos los horrores del
mercantilismo actual, confiando en que
las asociaciones, al progresar en número, en fuerza y en medios de asimilación del personal técnico -hoy fuera
del movimiento económico obrero, pero que mañana se verán arrastrados
por él- organizarán la producción sobre bases racionales, equitativamente
justas. Porque es hora de que la sociedad asegure el bienestar para todos y
haga circular ese bienestar como agua
de los ríos, como el aire en el cielo infinito y el calor del sol en el espacio,

de modo que todo sea de todos y para
provecho de todos.
Enrique Lluria, pese a haber tenido
una gran actuación en el movimiento
científico literario español, no es suficientemente conocido como para apreciar en conjunto el vigor de sus ideas.
Hombre hecho al estudio como Tárrida del :\lármol y Pellicer Paraire, su
labor en forma de libro comienza con
"El medio social y la perfectibilidad
de la salud" que apareció poco después de doctorarse en medicina en la
L'niversidad de Barcelona. Espíritu
dinámico e investigador de nota -habia nacido en Matanzas, Cuba, el 23 de
febrero de 1863 y falleció en Cienfuegos el 6 de octubre de 1925- inició sus
estudios de medicina en la Universidad de La Habana, que terminó en Cataluña. De ahi pasó al Hospital Necker, de París, para hacer prácticas,
donde se internó, despertando sus conocimientos la admiración del Dr. Guyan que a la sazón dirigia el Instituto.
Reacio a toda imposición como al
arcaísmo en ciencias e i~eas, cambió
las rutinarias orientaciones que en urología se practicaban con su descubrimiento del cateterismo de los uréteres
y fué el primero que coloreó con azul
de metileno los linfáticos de la vejiga
que no habían sido aun estudiados al
microscopio. A él se le debe también
el original y nuevo procedimiento de
fijar el riñón móvil, sin necesidad de
intervenir quirúrgicamente.
Establecido posteriormente en Madrid, alli se dedicó a profundos estudios sociológicos, que alternaba con
una ayudantía al lado de Santiago Ramón y Cajal, y tanto fué el aprecio en
que' el sabio español tenía por los conocimientos científicos y dones espirituales de Lluria que le hizo participe
y colaborador en los modernos métodos histológicos que abrieron tan amplios campos a las investigaciones del
cerebro humano. Fruto de ese tráfico
de ideas y pensamientos fué su obra
"Evolución Super Orgánica de los seres Humanos", que prologó Ramón y
Cajal y la segunda parte del mismo libro "Humanidad del Porvenir", ambos
editados por Ferrer.
El prólogo a este libro entraña todo
un testamento del mundialmente reconocido sabio español, que veía en el
hombre social "de hoy, adulterado por
la morbosa adaptación al capital", una
derrota intermitente "que viene a ser
una mezcla extraña de civilización y
barbarismo. Piensa y siente, al parecer, como un cristiano, pero obra a la
manera de un ciudadano de las aristocráticas e inhumanas repúblicas antiguas. La esfera de la inteligencia ha
crecido tanto como menguado la de la
voluntad. Cada día más refractario al
sentimiento de justicia, la sociedad actual nos da el triste y paradógico espectáculo de un mundo al revés; arriba, entronizados y venerados el vicio
·y la holganza; abajo, luchando con el

hambre y el dolor, los laboriosos y los
útiles, es decir, las cabezas que, según
diría Spencer, han adaptado mejor
-aguijoneados por la dura necesidad,
soberano escultor de la arcilla nerviosa- las relaciones dinámicas internas
a las externas. De donde la inevitable
decadencia y estancamiento de la raza
humana o puesto que las organizaciones superiores adaptadas, consumidas
por el sobretrabajo y la miseria- caen
en la esterilidad y dejan ruin descendencia, diezmada por las infecciones,
en tanto que, al contrario, los zánganos, los inadaptables, los indigentes del
espíritu, ahitos de placeres, incuban
prole robusta, perpetuando de esta
esta suerte el peso muerto de la máquina social".
"N'o rigen, pues, para el hombre ciYilizado -continúa Ramón y Cajallos principios de la selección del más
apto ni prevalece en la lucha por la
vida la casta de los mejores; antes
bien, la adaptación se ajusta a una condición artificial extraorgánica, por
cierto desconocida del resto de la animalidad y semillero inagotable de estancamientos, retrocesos y organizaciones aberrantes, a saber: la adquisición
Y goce del capital con el fin exclusivo
de garantizar la perennidad de la holganza de unos pocos y el aumento incesante de los parásitos del trabajo.
Con que el tipo humano, oscilando perpetuamente de la miseria a la abundancia desde la anemia a la plétora,
viene a ser algo extraño e incomprensible; una especie de vesánico aquejado de la rara manía de imponer el
hambre a los demás para procurarse
la soberana voluptuosidad de suicidarse de hartura."
"De acuerdo con Lluria, estimo que
los únicos capitales antropológicamente legítimos son la organización humana y las fuerzas de la naturaleza, factores de producción que no podrán
marchar en consonancia con la justicia Y la ley evolutiva, sino a condición
de ser colectivamente fomentados y
administrados. La tierra para todos
las energías para todos: he aquí la di~
visa de la sociedad del porvenir. Urge,
pues, reintegrar el hombre en las leyes
de la evolución, devolver al capital, secuestrado en provecho de unos pocos,
al acervo común de la colectividad,
continuar, en fin, la historia biológica
de la raza humana, estancada por el
egoísmo y la injusticia de tres mil años
de civilización".
Enrique Lluria, al estudiar las leyes
de la adaptación, la génesis del sistema nervioso, la filogenia y ontogenia
de la neurona y los ritmos de la organización y adaptación psíquica, estima
que el individuo, sometido a la dura
disciplina del salario, actúa primitivamente, como bárbaro, sin medir el alcance ni valor de su actividad. Como
quiera que todos sus movimientos obedecen a un principio automático por
Yia de la ruda labor a que es sometido,
que la insensibilidad como para rebelarse, este juego de cavilaciones le lleva al estudio de la lucha de clases y del
concepto de la igualdad, medios por
los cuales únicamente el hombre podrá
situarse en el centro de la naturaleza.
"La lucha entre el capital y el trabajo
triunfador éste, no conducirá al resul~
tado apetecido. La responsabilidad no
es del capital ni de los capitalistas; el
mal está en la organización social. La
sociedad vive en un error profundo en
lo que se refiere a la propiedad; ha
escogido un medio mezquino, el dinero, en vez del gran patrimonio de la
naturaleza, que de derecho le pertenece, como está confirmado por la teoría
de la evolución" y en tanto la comprensión no elimine este concepto,
irremisiblemente la sociedad estará dí~idida entre explotados y explotadores, pobres y ricos, poetas y coi:nerciantes. "Cuando desaparezca el capi-

Armb1 y tetras + Pag. 3

tal, desaparecerá también la lucha de
clases."
"La producción actual, obra de una
minoría ha m b r i en ta e inadecuada
-prosigue Ramón y Cajal- es deficiente con relación a las necesidades
de la raza. Divorciada de las leyes naturales, nuestro cerebro no rinde sino
frutos desmedrados y escasos. Y como
indeclinable consecuencia de la penuria alimenticia de los riesgos del sobretrabajo de los demás, prodúcese el
dolor moral y físico, la miseria fisiológica, la degeneración de la especie y,
en la esfera moral, el odio de clases y
el despego de la vida".
La naturaleza, dice Lluria, tiene un
modo de proceder lógico que da a sus
fenómenos regularidad y por eso es
posible, examinando una serie de hechos que forman sistema, erigir una
ley. La lucha por la vida está inspirada o deducida de una serie de observaciones naturales, pero no a la sociedad
actual, obedeciendo a una organización
que gira o evoluciona toda ella sobre
una base, que no reconoce ninguna ley
ni principio natural, sino un principio
arbitrario y en contraposición con las
leyes naturales como es el capital. De
ahí la injusticia sin medida ni control,
el desenfreno bárbaro de aniquilar al
débil, en el instinto primitivo de bestia de comer y dormir. Porque la sociedad actual descansa en ésto. Todas
las satisfacciones responden a un deseo mórbido de hartarse. Y para ello
el individuo se agita, corre, se destroza por llegar antes, alcanzar la fortuna
a corto plazo, enriquecerse de la noche
para la mañana, sin importarle el que
queda atrás, el que sucumbe y muere.
Lluria no reconoce carácter de derecho natural a la propiedad. Por eso no
dice con Proudhon que la propiedad
es un robo. Cree que, dada la organización social presente, la humanidad
no ha podido ser de una manera distinta de la que es, sino que, necesariamente, tiene que mostrarse egoísta
porque así lo requiere el concepto d~
la propiedad. La humanidad que durante siglos viene aceptando como cosa natural la propiedad individual,
cree en este concepto como en un articulo de fe. Las religiones, las filosofías cambian, siempre que ideas nuevas, más lógicas y más bellas, las puedan reemplazar, y a este propósito se
aplica lo que dice Augusto Comte de
"que no se destruye sino aquello que
se restituye". Las religiones y las filosofías se han sucedido unas a otras·
en cambio, la cuestión económica, l~
del capital y el trabajo, parecen tener
en la conciencia humana más hondas
raíces, porque prevalecen, mientras a
su alrededor nacen y mueren, imperan
Y desaparecen los dioses y los genios.
Las ideas obedecen a la inercia, como las rocas, y si la humanidad no
marcha o no prospera en la medida
que los tiempos reclaman, es porque es
muchísimo mayor el n-µmero de cerebros inertes que el de los activos, y la
balanza se inclina siempre al lado del
peso mayor. Las revoluciones surgen
Y triunfan fatalmente cuando las ideas
fuerza de ciertos cerebros, es mayo;
que la inercia de los unos y la neutralidad de los más. El progreso de la
humanidad está en razón directa de la
fuerza en las ideas.
La cuestión económica, continúa
Lluria, ha resistido al embate de los
tiempos y de las revoluciones, porque
no se ha concretado aún la fórmula del
porvenir. Si la cuestión económica es
tan antigua como el mundo, la sociología, en cambio, es una ciencia de ayer,
porque es la tributaria de la ciencia
biológica, como ésta lo es a su vez de
las ciencias físico-químicas, y era menester que progresaran los antecedentes para que siguieran los consecuentes. La sociología no ha tenido aun
tiempo de integrarse en la ley de la
Pasa a la Pág. 7

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La Exposición de Pinturas

, Jósé Guadalupe Ramírez"

La Sección de Artes Plásticas del Departamento de Acción

Al presentar esta exposición de las comprender la llamada pintura absobras de José Guadalupe Ramírez fue- tracta a ultranza y casi de moda; pero
ra del recinto universitario, gracias a hay que insistir en que se trata de un
la generosidad de Galerías Artísticas, pintor dedicado a su expresión genuiS. .4.., la Universidad cumple con el de- na. Por su limpieza artística, los inber de llenar el renglón correspondien- flujos extraños a nuestra realidad surte a la di{ 11sión y conocimiento de las gen eventualmente durante el examen
artes plásticas regionales, con la obra de sus obras.
de un artista salido &lt;le su propio seno
y que habrá de ganar para ella prestigio y nombradía.

Social de la Universidad presentó, como fruto de la labor anual
de dicha Institución, la valiosa Exposición pictórica "JOSE GUADALUPE RAMIREZ", que corresponde precisamente al Director de este Plantel, que de algunos años a esta parte --consagrado devota y asiduamente al arte pictórico-, ha logrado la meta
expresiva de su estética al través de la veintena de destacados y
relevantes cuadros expuestos el viernes 7 de los corrientes en

PROBLEMA Y SU EN'CXCIADO

Lic. Raúl Rangel Frías.

Galerías Artísticas, S. A., ante un numeroso público de exper~
tos y de elementos universitarios, que aquilataron juiciosamente
el acervo artístico del joven y ya prestigioso pintor regiomontano.
La ceremonia inaugural, celebrada a
las 19.30 horas en Galerías Artísticas,
, S, A,, fué presidida por el Sr. Lic. Raúl
Rangel Frías, Rector de la Universidad
de Nuevo León y por el Sr. Lic. Fídencio de la Fuente Olivares, Jefe del Departamento de Acción Social de la Universidad, a quienes acompañaron, entre otras personas, los Sres. Líe. Amadeo Garza Treviño, Dr. Arturo S, Martínez, Prof. Guadalupe Lozano y un nutrido grupo de maestros y alumnos de
la Facultad de Filosofía y Letras de
nuestra Casa de Estudios, así como la
Srita. Eladia Faraudo, Directora del
Centro artístico mencionado y el Sr.
Juan Ramón Francés, funcionario de
dicha empresa.
La exposición fué ilustrada con un
artístico catálogo, que fue distribuido

Peregrinos

profusamente entre los asistentes, quienes pudieron imponerse de la nómina
de piezas exponentes, que es como sigue: Peregrinos, Mujeres Caminando,
La Espera, La Despedida, La Visita,
Los Esposos, Mujeres Caminando (variación), Maternidad, Plañideras (tres
diversos ejemplares), La Danza, Las
Bailadoras, El Andar de Lola Ochoa,
Mujeres Tehuanas, Tehuanas, Mercado
Jucbiteco, El Luto, En Marcha y Cruzando el Río.
Con el propósito de ilustrar mejor esta nota informativa, ARMAS Y LETRAS
consigna en sus páginas la presentación debida al Sr. Lic. Raúl Rangel
Frías, que aparece en las páginas del
Catálogo de la Exposición "JOSE GUADALUPE RAMIREZ", así como la nota
escrita sobre este evento cultural por
el Sr. Dr. Federico Uribe, Maestro de
la Facultad de Filosofía y Letras universitaria.

PRESENTACION
La Universidad de Nuevo León, por
conducto del Departamento ae Acción
Social Universitaria, presenta en esta
oportunidad un lote de las obras pictóricas más recientes de José Guadalupe
Ramírez, perteneciente a las nuevas
generaciones de artistas que se han venido significando en la ciudad de Monterrey.
La obra artística del pintor Ramírez,
es el resultado de una labor casi autodidacta. Hizo sus primeros estudios
formales en la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León,
bajo la dirección artística de la pintora Carmen Cortés, cuando sus inquietudes artísticas se orientaban hacia el
impresionismo. Posteriormente ha seguido avanzando en su producción artística, seducido por las corrientes de
la pintura mexicana contemporánea.
·Ramírez es ya conocido en el ambiente artístico de Monterrey, donde
ha presentado en otras ocasiones su
labor, que se caracteriza por la originalidad en el tratamiento del color Y
por la solución que da a la composición de sus pinturas.

La De.• pedida

Armas y Letras+ Pag. 4

Los cuadros que ahora presenta a la
consideración del público de la ciudad
desarrollan una temática puramente
humana donde las formas y los colores
se transforman en el lenguaje plástico
que el pintor utiliza para dar mayor
expresión a su obra. El artista ha ido
logrando poco a poco su formación es•
tética, al punto de que ahora se descubr.en en ella nuevas y mejores excelencias.

* * *
JOSE GUADALUPE RAMIREZ
Dr. Federico Uribe.
Ya en todo el ambiente universitario
neolonés, es conocido y cordialmente
estimado el estilo pictórico de José
Guadalupe Ramírez, Jefe de la Sección
de Artes Plásticas de nuestra Universidad de Nuevo León.
La juvenil inspiración del pintor que
en sus últimos viajes a ]a Capital de
la República, atrajo para las actividades artísticas en Monterrey una oportuna atención; satisfactorio episodio
que apuradamente puede explicarse en
los contornos de la lógica, puesto que
José Guadalupe Ramírez, apenas ha
)]evado a mostrar, casi nada de su pertinaz y constante labor. Sin embargo,
en México, D. F., lo ocasionalmente conocido del maestro de la Escuela de
Artes Plásticas, reconcentró juicios y
apegos que pudieron traducirse, hasta
en Jo pragmático y ostentoso de mercado digno para sus cuadros.
Y se sabe bien que él no ha andado
jamás urgido de clientes, ni acaudalados ni medianos; ha podido observar
las ingratas distorsiones artísticas, que
se originan en pintar no para perseguir artísticamente la belleza; sino para obtener comercialmente un precio.
Larga y descendente y amarga tendría
que ser la lista, de emprenderla con la
nómina de todos quienes circulan por
ahí, lamentablemente sumisos al encarguito del parecido, de 1a anécdota y
del pompier. Ramírez trabaja en el
ahinco de correlacionarse con la belleza, con la auténtica, palpitante en
nuestra realidad mexicana, que con
nobleza tan inusitada, ha sacudido y
prestigiado nuestra sensibilidad y que
últimamente, levantó la resonancia admirativa de medio planeta desde el
centro focal de la exhibición en París.
Procura ser lealmente mexicano, aunque durante su preparación y sus estudios, haya debido atravesar compaginaciones sucesivas según influencias
más o menos notables, en nuestra propia pintura nacional; algunas de las
realizaciones mas reconocidas de este
artista, verbi gratia, los búcaros enflo- .
rados en tratamiento monocromático,
constituyen para los entendidos, una
especie de lujoso alarde de técnica y
de oficio, en recuerdo de algunos y de
otras de ascendencia francesa como el
puntillismo. Otras composiciones tales
como la introspectiva pareja que colaboran a formar por un lado, un enmascarado Narciso visible como todo
verdadero únicamente para sí mismo
(cuadro ventajosamente vendido) Y
cierta luna coqueta, igualmente abismada ante el vacío de su espejo mientras se peina, ciertamente que también
señalan el repaso de Ramirez, atento a

Si el Maestro Ramírez ha tenido que
someterse disciplinadamente a las peripecias del estudio y a los rigores del
ensayo a incertidumbres de la tentativa, ello es notorio que acontece porque
vive con honradez la problemática mexicana de la sensibilidad artística expresiva. No es un teorizador ni menos
un sectario. De manera que resulta,
que en la trayectoria completa de sus
cuadros, a partir de los primeros que
expuso en Monterrey, avanzando hacia
los más recientes que ya pueden verse
en público, , la temática y el trazo, la
composición y el colorido, el estilo de
buscar la luz por el espacio y de disponerla según las figuras, permiten determinar la textura y la configuración
de una personalidad ya en su propio
camino, de regreso de modismos y de
amaneramientos ajenos: es en verdarl,
una seria exposición la que hace el
Maestro Ramirez con la cosecha de sus
últimos cuadros; y una inapelable demostración ele la imrortancia de las
dedicaciones universitarias en Nuevo
León, por .el ámbito de ]as disciplinas
estéticas.

Mujeres Caminando

La Rsflern

Armas y Letras + Pág. 5

�JOSE ·TORIEIO...
lliene de la ta. Pág.
los otros. Se olvidan de sí mismos.
Han transcurrido su vida recuperando
cosas olvidadas, precisando detalles
minuciosos. Entre el caudal de ese olvido general, van quedando desteñidos
y se dispersan y se diluyen en la polvareda que levantaron al caminar entre sepulcros.
El Sr. Lic. Don José Toribio Medina
llegado a la vida en Santiago de Chile,
el 21 de Octubre de este año hace eien,
muerto hace 22, graduado legisperito
a los 21, mereció a los 40 ser citado con
la ejemplar cortesía que distinguió a
Don Marcelino Menéndez Pelayo en la
calidad de compilador honesto de noticias "de especial interés" (Poes. Hisp.Amer. I-61; Ed. Nacl. de las Ob. Comp.
de M.P., XXVII; Consj. Sup. de Inv.
Cient.; Santander MCMXLVIII) tanto
en cuanto se refiere a México, como a
Guatemala (ib. id, pg. 171), a Cuba en
el mismo nivel de Bachiller y Morales
a pesar de la promesa de éste de diez
volúmenes suspensa en sólo el primero para aquel entonces (1911) o a la
propia Patria del Lic. Medina (ib. id.
11-pg. 239, nt.) con el definitivo elogio,
al juzgar de la una y de la otra del investigador chileno, "obra de grande
erudición, que nos ha sido muy útil...".
En el propio texto escolar, Compendio
de Ilisl. Univ. de la Liter. del Dr. Don
Agustín Millares Cario (Ed. Esfinge,
~iéx. 1943) se consagra a Don José Toribio Medina, en la pluma y en el juicio del enterado latinista y consumado erudito "maestro de la bibliografía
americana" (pgs. 529-530) dicho y
asentado por alguien cuya máxima especialidad lo es la erudición bibliográfica, con el explicable asombro, al hablar de "una producción que rebasa la
cifra de 300 volúmenes" por completo
diverso, ciertamente, del "stupendous,
a list of his works would exceed 300
titles" de Parker (Chileans of To-Day;
snt. de Chile, 1920-Sg. Encyc. Brit. vol.
XV pg. 206, b).
Difícilmente puede estimarse, el que
sea necesario insistir sobre los merecimientos de alguien a cuya documentación, 1.'Índen su homenaje mas incondicional, criterios tan disímiles como
el de un i\lenéndez Pelayo -cauto y
mesurado habitualmente-, Millares
Cario -enterado pero premioso y urgido al redactar su obra citada- y
Parker, con el designio de aprovechar
que el Lic. Medina "spend... two years
travelling in the United States ..." y
con toda evidencia, piratescamente entusiasmado con el dato de "a dangerous
journey into Araucania ..." y sin la
menor sombra de duda, por el material
para leyenda negra de Tribunales del
Santo Oficio en América, una de tantas
hermosas investigaciones de Don José
Toribio Medina.
El nuestro personal caso, como mexicanos, tras haber hecho las anotaciones con las que se tachó gran parte de
cierto ruido conmemorativo respecto
al establecimiento de la imprenta en
:.\léxico, hace años, según los datos fundamentales del estudio correspondiente del Lic. Medina y de haber señalado
la sospechosa coincidencia de publicai·
"colecciones de documentos" no en 30
tomos como los trabajados por Don José Toribio, sino casi un cuarto de siglo
más tarde que los suyos, lo que más
austeramente nos convence y con más
honda cordialidad nos encariña y relaciona con la obra del doctor chileno,
es el amplio ademán compren.sivo con
el que, sin atropellos ni exhibiciones,
abarca en su obra la verdadera realidad de nuestra estirpe, la hispanoamericanidad.
En los mismos cuadros esquemáticos
de Gándara-y Miranda (E.P.E.S.A. Hist.
de la Lit. Esp. s/f, Madrid) resecos a
más no poder se reconoce en la pag.

115 "la gran influencia pedagógica y
literaria que ejercieron en este país
(Chile) dos ilustres maestros extranjeros, el español José Joaquín de Mora
(1783-1864) y venezolano (sic) Andrés
Bello" que en la opinión de la obra
aludida, destacan "una generación literaria chilena muy preocupada por las
cuestiones filológicas y críticas". Agrupan los cuadros con esas peculiaridades, a Vicuña, Amunátegui, Lastarría
y a Barrios Arana entre quienes el penúltimo ante Don José Gaos (Ant. del
Pens. de Leng. Esp. en la Ed. Contemp.;
Ed. Séneca, Méx. 1945, lntd. XLIX) mereció el honor de quedar incluso en la
importante Antología del antiguo Sr.
Rector de la Universidad Central de
:.\Iadrid. De paso se obtiene, con la
ennumeración de los prosecutores del
maestro de Bolívar, un contorno psicogramático y existencial bastante completo, corno para juzgarlo típico en la
"generación" a la que vino a pertenecer el Lic. Don Jo,sé Toribio Medina;
ya que igual vida diplomática en la
circunvecindad de Chile y en Madrid,
de la antigua :Metrópoli, lo configuran
como persona preparada al grado de
merecer la referencia "an excellent education" en el repaso de Parker (vd.
sp.) Precisamente la articulación de
páginas paradigmáticas en la manera
antológica trabajada por el Dr. Don
José Gaos, ilumina como suelen todos
sus escritos, ese amor a lo propio y auténtico que haría inexplicable, la no
inclusión de selecciones del Lic. Medina, de desconocerse el criterio al que
sometió la suya el Dr. Gaos.
Tanto la voluminosa controversia sobre Bolívar y su pretendida doctrina,
(Cuad. Hist. de las Ind. S. de Madariaga, Bns. Ara. y Bolivm· Ed. Hermes,
Méx. 1951) como las consecuencias inferibles de la casi aristotélica o platónica actitud de Don Andrés ante su discípulo por los Andes, como las resonancias todavía actuales de la investigación e intento de poner orden respecto al trauma de nuestra separación,
siquiera haya sido ésta tan sólo política, como certeramente lo vió Vossler
(lnt. a la Lit. Esp. del Sg. de Oro, Bns.
Ars. 1945, pg. 15) y pasajera y primeriza, con desembocadura en un mayor
arraigo por cuanto toca a lo espiritual, a lo cual laboriosamente orientó
sus escritos el Lic. Medina, denotan ese
amor lo primero y la sensibilidad que
lo vive y que consagra su esfuerzo a
conservarlo como reliquia. No se detiene, sin embargo, ni la disciplina filológica de Don Jo~ Toribio Medina,
ni sus resultados críticos e históricos,
en el burocrático registro de datos o
únicamente en la compulsa erudita de
textos ni en la exhumación de hojarazca en los archivos. Cuando el Lic. Medina, con su atención y con su cariño,
avanza en actitud de monje mercedario a efectuar el rescate de verdades y
de episodios como los que estudió y
como los que aclaró, relativamente a
:.\léxico, la personalidad austera del investigador chileno se recubre y se rodea como con gasas luminosas. La distancia al primer siglo de su nacimiento
nos lo matiza como a un precursor, de
algo que ya es tiempo de que decidamos todos los hispanoamericanos: emprender con la nobleza y con el desinterés, conque vemos que trabajan en
ello, un Gaos o un l\féndez Plancarte
(El Pens. de Amér .) . Debe lo tal vivirse como nuestro primer apasionamiento. Hay que reconocernos principiando a ser esto que somos, en el estallido
y en la lastimadura de nuestro conflicto germinal. Aunque no se lo alcance
o caprichosamente se pretenda no reconocerlo, ya el Sr. Rector de la Universidad de Nuevo León, al conjurar
evocativamente la personalidad de un
historiador mexicano muerto joven,
(Universidad, Niím., 10, XII-1951, pgs.
(Pasa a la Pág. 8)

.

SOBRE LH CIUDHD
UNIVERSITHRIH DEL NORTE
DIARIO OFICIAL
Organo del Gobierno Constitucional de
los Estados Unidos Mexicanos
SECCION PRIMERA
Tomo CXCIV
Núm. 50
México, ~liércoles 29 de Octubre
de 1952
SECRETARIA DE BIENES NACIONALES E JXSPECCION ADMINISTRATIVA
DECRETO que declara que forma parte del dominio público nacional el
terreno con superficie aproximada
de 334-36-58 hectáreas, ubicado en
Monterrey, N. L., con las colindancías que el mismo especifica. Páginas 10 y 11.
Al margen un sello con el Escudo
Nacional, que dice: Estados Unidos
Mexicanos.-Presidenéia de la República.
~HGUEL ALEMAN, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes, sabed:
Que con las facultades que me con- 1
fieren las fracciones I y II del artículo
9o. y 38 de la Ley General de Bienes
Nacionales, y
CONSIDERANDO:
PRU1ERO.-Que desde el año de
1924 el Gobierno Federal inició la ocupación de algunos de los terrenos que
actualmente comprende la Ciudad Militar de Monterrey, Nuevo León; y el
día 18 de enero de 1928 se dictó Decreto Presidencial expropiatorio de los
terrenos mencionados.
SEGUNDO.-Que con posterioridad
y por diversos títulos la Nación ha adquirido y poseído mayor cantidad de
terrenos, hasta completar la superficie
aproximada de 334-36-58 hectáreas, que
constituyen la extensión total utilizada en la Ciudad Militar de Monterrey;
TERCERO.-Que es preciso formular la declaración categórica, en los términos consignados por la fracción I
del artículo 9o. de la Ley General de
Bienes Nacionales, de que el repetido
inmueble forma parte del dominio público nacional;
CUARTO.-Que el predio aludido,
no es ya adecuado para el fin al que
se ha venido destinando, por su ubicación dentro de la ciudad de Monterrey por lo que se ha resuelto utilizarlo en la siguiente forma: 150-80 hectáreas aproximadamente, seguirán al servicio de los Ferrocarriles Nacionales
de México; 5 7 hectáreas aproximadamente, para el establecimiento de la
Colonia Militar autorizada por Decreto
Presidencial de 17 de noviembre de
1950 Y el resto o sea la superficie aproximada de 126-56-58 hectáreas, se destinarán al Gobierno del Estado de Nuevo León, a fin de que se erija la Ciudad l'niversitaria de Monterrey.
QUINTO.-Que es de estricta necesidad la existencia de un campo militar
en la ciudad de Monterrey, y que el
Gobierno del Estado y el Patronato de
la Universidad de Nuevo León se han
obligado solidariamente, a cambio de
lo_s terrenos que se entregan para la
Cmdad Universitaria de Monterrey a
adquirir los terrenos y a construir ios
edificios que habrá de ocupar la nueva
Ciudad l\filitar de Monterrey, de acuerdo con los planes y especificaciones de

Armas y Letras + Pág. 6

la Secretaría de la Defensa Nacional y
bajo la vigilancia y supervisión de la
de Bienes Nacionales e Inspección Administrativa.
SEXTO.-Que por la ubicación de
los terrenos que se entregaran para la
Ciudad Universitaria de Monterrey y
por las construcciones que en ellos se
encuentran, seguramente su valor re,
sultará superior al de aquellos que se
utilicen para la nueva Ciudad Militar,
pero es conveniente que la diferencia
que resulte quede a favor del Gobierno
y Universidad de Nuevo León, por satisfacer esta una necesidad de evidente
interés general, por lo que he tenido a
bien dictar el siguiente
DECRETO:
1.-Se declara que forma parte del
dominio público nacional el terreno
con superficie aproximada de 334-36-58
hectáreas, ubicado en la ciudad de
Monterrey, Nuevo León, y que tiene las
siguientes colindancias: al Norte con
el Arroyo de Topo Chico y terrenos
que separan de la Colonia Anáhuac;
al Sur la Colonia Hidalgo y Campo de
Turismo California; al Oriente la Carretera i\léxico-Laredo y al Poniente la
Colonia Nil'ío Artillero y terrenos sin
construir.
11.-Se retira del servicio de la Secretaría de la Defensa Nacional el terreno descrito en el punto anterior.
III.-Se autoriza a la Secretaría de
Bienes Nacionales e Inspección Administrativa para donar condicionalmente al Gobierno del Estado de Nuevo
León la fracción de terreno de .....
126-56-58 hectáreas aproximadamente,
que se menciona en el apartado Cuarto de los considerandos de este Decreto, con las construcciones que en ella
se encuentren, para que se construya
en él la Ciudad Universitaria de Monterrey, Nuevo León.
IV.-La donación que se autoriza estará sujeta a la condición de que el Gobierno del Estado y el Patronato de la
Universidad de Nuevo León, adquieran
los terrenos y construyan los edificios
para la nueva Ciudad Militar de Monterrey. El incumplimiento de esta condición dará lugar a que la donación
quede sin efecto y la Federación recuperará desde luego el dominio de los
terrenos que se donan.
V.-En caso de que el Gobierno de
Nuevo León no utilice el citado terreno, precisamente en la construcción
de la Ciudad Universitaria de Monterrey, quedará sin efecto la donación y
la propiedad del terreno revertirá automáticamente a la Nación.
VI.-La propia Secretaría de Bienes
Nacionales e Inspección Administrativa realizará 1os trámites necesarios para la formalización del contrato de do•
nación.
TRANSITORIO
U~ICO.-Este Decreto surtirá efec·
tos a partir de su publicación en el
"Diario Oficial" de la Federación.
Dado en la residencia del Poder Ejecutivo Federal, en Los Pinos, Distrito
Federal, a los veinticuatro días del mes
de septiembre de mil novecientos cin·
cuenta y dos.-Miguel Alemán.-Rúbrica.-El Secretario de la Defensa Nacional, Gilberto R. Lomón.-Rúbrica.El Secretario de Bienes Nacionales e
Inspección Administrativa, Angel Car·
vajal.-Rúbrica.

HUMANIDAD
Viene de la Pág. 3
evolución porque el cerebro humano
no pudo desligarse todavía del peso
muerto en que la inteligencia representa el con·cepto de la propiedad acumulado durante tantos siglos.
Las condiciones económicas de la
vida han dividido a los hombres en
pastores y guerreros, patricios y plebeyos, nobles y pecheros, burgueses y
proletarios. Se trata de divisiones hijas de la época y de la ignorancia, de
lo que resulta que una parte de la humanidad ha vivido y vive a expensas
de la otra. De ahí el antagonismo muy
natural que constituye la lucha de clases. Correlativamente, con esa diferenciación de clase, se provoca la distinción de trato y de concepto que desemboca en la explotación del hombre
por el hombre, en esa denigrante condición a que le someten los tiempos
modernos. Lluria, hace medio siglo,
igual que Nicolai en la actualidad, juzgan que el hombre tiene que ser liberado por la máquina, su enemiga de
ayer. El patrón, capitalista, hasta ahora ha explotado al hombre y a la máquina en beneficio propio, considerando a ambos como cosas, como esclavos. Pero el dinero, nervio que hasta
ahora movió todas las voluntades, despertando todas las codicias, impulsando la inmensa mayoría de los crímenes
individuales y colectivos, el gran corruptor está perdiendo terreno. El capitalista ha cambiado también su propia filosofía desde el siglo pasado al
presente. La acumulación de capital,
en bienes físicos o en dinero ya no representan exactamente el verdadero
ideal, sino un medio, el más fácil, de
vivir, partiendo de la divisa que es
preferible mandar a ser mandado. El
dinero ya no es un medio de cambio
valedero en su plena totalidad. En muchas situaciones ya ha dejado de existir como medio de transacción en la
economía moderna. Poco a poco va
perdiendo su poderío y con él declinan todas las instituciones que a su
amparo viven y todas las actividades
que medran a su favor.
Por cierto que el obrero, el trabajador, el explotado por otro en provecho
del Estado o del capitalista, es reacio
a la concepción de ideas abstractas.
Especulando con esa resistencia a la
interpretación de las ideas, ha sido
materia de fácil combustión dentro del
actual sistema capitalista. Como no es
posible, en esta división de clases establecer un principio de justicia, al pobre, al débil, al explotado se le acusó
de ser el generador de todos los males
sociales. Si la humanidad padece privaciones, es porque el obrero no trabaja suficientemente, no produce en relación con las necesidades. Si hay
hartura, el capitalista tratará de desviar la superproducción hacia otros
rumbos para que el productor no se
sienta demasiado feliz, desahogado, y
trate de levantar cabeza. El es el culpable de todos los males de la sociedad. Contra él se redactaron todas las
leyes, reservándose a su favor todos los
derechos. El aporta soldados para la
guerra, mano de obra barata para todas las construcciones y actividades,
carne de explotación gratuita. A latigazos, su alma se fué templando desde
los tiempos más remotos de la historia.
El día que reaccione vigorosamente, es
indudable que el régimen capitalista
morirá sin remedio. La ley natural del
progreso lleva a la humanidad por ese
camino.
Tal estado de cosas no puede ser
eterno, dice Ramón y Caja!. "Tiempos
vendrán en que la ciencia ilumine conciencias y eleve los corazones. Y, entonces, desterrado el culto fetichista
del capital, el hombre habrá sido in-

corporado a las leyes de la evolución;
cuando, escudril'íadas y explotadas las
fuerzas naturales, el Cosmos trabaje
por nosotros, poniendo en acción infinitas máquinas y fabricando mercancías a precios irrisorios", cuando descubierto el secreto de la síntesis química, el ingeniero colabore sin el concurso de la tierra, la fécula, el gluten,
la albúmina y el azúcar y la grasa, utililizando la fuerza viYa de los rayos solares, y "el ocio bien ganado permita
la universalización de la ciencia y del
arte, y todos puedan saborear las inefables armonías que palpitan en el fondo de la naturaleza; cuando redimidos
por la solidaridad y el amor, todos nos
sintamos ondas de una misma corriente vital, células hermanas de un mismo cuerpo", habremos llegado, sin duda, al primer peldaño del gran edificio
social. "¡ Soberbio y alentador ideal,
que acaso un día se convierta en vida
y palpitante realidad. Creamos en él
para que tenga lugar su advenimiento;
porque en este bajo mundo sólo es realizable lo enérgicamente creído y esperado," dice el gran sabio español.
A la distancia de medio siglo, qué de
cambios no se han experimentado en
todos los órdenes de la vida científica
y social! Enrique Lluria, como todo
poeta, es más bien un profeta de los
tiempos modernos. Siempre la voz de
los poetas es el anticipo del tiempo.
De entonces acá, la técnica ha evolucionado tanto que, desde el punto de
vista mecánico constituye el asombro
de nuestros días. La máquina ha progresado a tal punto que una nación como Alemania, destrozada y derrotada
a bombazos en la última guerra, en el
intervalo de siete años está concurriendo en competencia con sus productos
en todos los mercados del mundo. Mas
no por ello el obrero se ha liberado de
ser un objeto, un factor de cotización,
un material negociable, una materia
prima al servicio de la bolsa, la banca
y el comercio. Si ayer ha sido una víctima de la máquina que le ha robado
el trabajo, dejándolo inerme, desamparado, abandonado a su mísera suerte
de desterrado en la tierra, hoy permanece en igual ritmo de actividad, impávido frente al progreso, aturdido ante
la máquina, a quien saluda con la cabeza descubierta. Dentro de un par de
al'íos el gran fenómeno ha de repetirse
inexorablemente si el productor no se
hace cargo de la máquina y la domestica para sus fines colectivistas.
Pero queremos dejar aquí constatadas las aseveraciones de Enrique Lluria y Ramón y Cajal, que mas bien son
predicciones. Por medio de la fotosíntesis, el hombre esta logrando uno de
los grandes asombros de la creación
intelectual humana. En materia de productos alimenticios y de uso doméstico, la ciencia ha remontado constelaciones inimaginables, lo mismo que el
progreso de la física con los medios de
transporte aéreo, los medios comunicativos y la radiotelevisión. A mayor progreso, la lógica consideraría como obligado un grado superior de libertad de
acción del individuo, particularmente
en cuanto a su redención. Sin embargo, el hombre continúa atado a las ruedas de la explotación. Apenas pronuncia algunas palabras de protesta, emite
algunos gemidos o se desahoga en actitudes de rebeldía. Mas Jo evidente es
que el productor no ha comprendido
aun su papel dentro de la sociedad, no
reconoce su propia importancia, no
quiere hacerse dueño de la situación.
Suyo es el mundo porque él es el que
trabaja. Está a su alcance. Todos lo~
elementos están a su disposición. Sólo
falta hacer uso de ellos. Si el proletariado no lo hace, es indudable que el
capitalista se siente muy cómodo y feliz en continuar obedeciendo al imperativo histórico de usufructuar el esfuerzo del hombre, la energía de la máquina, la influencia de la religión, el

Armas

y

poder de las instituciones civiles y los
conocimientos de la ciencia. Pero el
capitalista no es un culpable directo.
El es el producto del medio. Si él hace
uso de estos bienes no eje,cuta más que
un derecho natural de apropiación del
que otros no quisieron sacar rendimiento.
La ley de los principios económicos
en la sociedad moderna ha hecho comprender a la gran mayoría de las clases ilustradas que el único representante, auténtico con valor indiscutible,
es el individuo. Y no se les oculta que
los bienes terrenales pertenecen al conjunto de la comunidad, y no a una clase o número determinado de personas.
Así como la luz y el aire son de uso común, de igual modo la riqueza de nuestro suelo ha de ser distribuida en bien
de la colectividad. La naturaleza así lo
dispone. Ella no establece diferencias
fundamentales. Por asociación de
ideas, los burgueses y capitalistas, luego de lo observado en Rusia y España,
reconocen positivamente que el dia en
que los productores lo determinen, con
un movimiento de hombres reducirán
a escombros hasta los cimientos más
sólidos de nuestra organización. Pero,
entre tanto ello no ocurre, utilizan todos esos elementos en beneficio propio, porque están al alcance de su mano, se le permite disponer de ellos y
beneficiarse con el producto de su explotación.
Estamos de acuerdo que el comerciante, el negociante no es más que un
vil estafador, un explotador de marca
mayor. Pero esa es su ética. El no ejerce funciones de moralista; ni dicta cátedra de lógica ni en su filosofía establece relaciones entre lo justo y no injusto. El obedece al dios de la ganancia. Pero si perdonamos al caballo que
nos da de coces porque un tábano se
clavó sobre sus ancas, ¿por qué no analizar a fondo el ejercicio del burgués
y del capitalista en función de explotadores? En rigor de verdad -sin defender en un ápice la actividad de estas carcomas de la sociedad caP.italista- no existirá alguna falta de responsabilidad por parte de la misma clase
trabajadora? Nosotros hemos defendido y defenderemos al débil, frente al
poderoso, tenga éste o no razón. Pero
el proletario ha adoptado siempre la
posición del más cómodo. Con la miseria y la pobreza elaborarnos una filosofía que el tiempo se ha encargado de
destruir. No ofrece ninguna novedad
porque las épocas se modifican totalmente y el momento, que vivimos hace
cisco con los conceptos aparentemente
mas sólidos, con pasmosa facilidad.
Pero lo evidente, lo que no admite discusión es que la mecánica, la técnica y
la física, han cumplido ampliamente
con su misión. Pese a las dos últimas
guerras terroríficas, los adelantos de
la ciencia están aquí, a nuestra vista,
inmutables, como retándonos, acusándonos ante el tribunal de la justicia
verdadera. En cambio, nosotros, los
hombres de clase, el proletariado sumiso, aplastado, víctima de todos los
rigores morales y padecimientos, hemos permanecido en actitud pasiva,
dejando que el mundo siga su curso.
Con nuestros dolores y nuestros deseos
de rebelarnos, hemos frenado nuestros
instintos para no irritar a los poderosos, a los enemigos jurados. Y la revolución ha quedado por hacer, al menos
en nuestro concepto integral. Lo que
aparecía como inminente, por nuestra
pasividad, nuestra indolencia, por el
temor de morir, lo hemos postergado,
limitándonos a la condolencia, al llanto o a la queja. Y la sociedad actual es
demasiado materialista, cruel y fiera
como para detener su carro de violencias, para consolar al desventurado.
La ciencia ha cumplido y está realizan do su revolución. En esto, tanto
George Friedrich Nicolai, como Enrique Lluria y Santiago Ramón y Cajal

Letras + Pág. 7

han estado en lo cierto. La técnica ha
ido más allá de sus especulaciones. Por
el momento esa revolución industrial
no ofrece perspectivas de liberar al
hombre, pero al menos lo ha sometido,
lo ha obligado a seguir tras de sí, a
obedecerle. Pero no es porque la máquina responda a un ideal, sino porque
el hombre se ha olvidado de sí mismo.
:Narcotizado por los prejuicios de su
civilización, con los vapores del mosto
que él mismo se prepara, pierde los
sentidos, se extravía y no responde al
llamado de su conciencia. No! La revolución industrial, por el momento no
es más que el producto de una revolución pagada por el capitalismo. Como
producto de envilecimiento, es falso.
Es preciso que el esclavo, el proletariado, el asalariado haga su revolución, la
re,·olución social que redima al esclavo y al capitalista. Es preciso demostrar a los explotadores que en ideal y
en conciencia es nuestra clase la que
dicta leyes, impone sus dogmas e instituye sus normas de conducta. Hasta
aquí, el hombre ilustrado o medianamente culto ha fracasado; es necesario que el ignorante, guiado solamente
por la ubicación de las estrellas y el
instinto, intente liberarnos a todos.
Esa es nuestra única salvación. El
hombre que construye la máquina, que
realiza ecuaciones, que logra por medio del entendimiento dirigido combinar ideas y resolver problemas por
muy complicados que ellos sean, no
puede ser un criado del instrumento,
sino su propia alma. El hombre no
puede seguir detrás, sino delante de
la maquina. La revolución de la industria es un producto de la combinación de mecanismos, insensibles; el
hombre piensa y discurre: por encima
de los elementos, del tiempo y las circunstancias ha de estar el hombre restituido a su plena majestad. Y si el individuo ilustrado abandonó su puesto
de combate por su elevación, el proletario, el asalariado tiene el deber indiscutible de tomar en sus manos el estandarte que otros no supieron mantener
con dignidad.
Enlazando los trabajos de los más
eminentes biólogos a los grandes pensadores y sociólogos, Enrique Lluria,
en nombre de la ley de la evolución
que rige los seres, proclamó la "socialización de la naturaleza", que en Barcelona mereció personalmente el juicio elogioso del gran maestro Turró
"por el feliz hallazgo y la compacta
aleación de los datos irrebatibles de la
ciencia positiva con las especulaciones
ideales del progreso futuro". Y es que
el anarquista, arranca de los principios
científicos, sustentándose en la concepción fértil que conducirá a la humanidad del porvenir, dueña de su felicidad, a un perfeccionamiento indefinido. Y ha de lograrlo, si las clases humildes que al fin de cuentas sacaron a
la historia de todas las crisis, también
de esta se hacen un concepto de la revolución total. Las bases están echadas. Eliminando la jauría sanguinaria
que, azuzada en forma infamante, pretende destrozar al resto de la humanidad, habrá conquistado en el corazón
de cada individuo el mundo de la paz,
de la justicia y del amor.
Separada de él por el espacio de un
cuarto de siglo, la ciencia moderna ha
dejado atrás muchos conceptos y teorias. De poder observar los últimos
adelantos, él y Caja!, que miraban tan
lejos, podrían discurrir con libertad
sobre nuestro futuro inmediato. Poetas
profetas que eran, ambos quemaron
nervio y fósforo al servicio de la humanidad doliente y desamparada. Tras
rudo batallar, la 'tierra que lo viera nacer, llamó a Lluria a su seno, para ofrecerle descanso eterno a la edad de 62
aiios. El libro que comentamos, "Evolución Super-orgánica" -"Humanidad
del porvenir"- será por algunos años
todavía una obra maestra.

�de Monterrey. Presidente AdVitam del
Centro Literario de Monterrey, 1945.
PUESTOS PUBLICOS :-Diputado a
l'iene de la Pág. 2
las Legislaturas Federales XXIX YXXX.
Senador Suplente por el Estado de Nuegación de su vida, dedicados a su padre Do. Miguel F. l\fartinez, Maestro de vo León de la XX..."'&lt;.I. Director de la BiMaestros de Nuevo León y de la República Mexicana.
blioteca Pública de 1917-1919. Inspector Gral. de Monumentos ArqueológiSé que IJOY hacia tí porque me imantas;
cos en el Estado de Nuevo León de
y e11 atracción geométrica de mundos
1915-1920. Secretario Particular de la
como centro de lumbre te levantas;
Junta Nacional de la Campaña contra
un huracán de vórtices pro{undos
la Langosta. Jefe de Personal d.e la
me ha de llevar ¡Señor! ante tus plantas.
misma Junta. Jefe del Departamento
Administrativo de dicha Junta. SecreMartinez Rendón es un miembro Parlamentario; conocedor de los proto- tario Particular del Gobernador del Escolos del Estado; periodista vigoroso de izquierda; es un poeta que se ha trans- tado de Nuevo León de 1918. Jefe de
formado al compás de la vida, desde la poesía simplemente lírica y soñadora Empacadores del Departamento de Eshasta las creaciones serias del espíritu y de los conceptos materialistas de la tadística ~acional, 1927. Secretario
historia.
Particular del Jefe del Depto. de EstaNo ha buscado sus fuentes de inspiración en los caminos trillados de la vul- distica Nacional. Visitad o r Especial
garidad, sino en los jardines ocultos donde florecen los rosales de la elocuencia, del Depto. de Estadística Nacional.
de la virtud y de la justicia humanas.
Contador del Depto. de Estadística NaPertenece al grupo de los reformadores, de los que no gustan de doblar la cional. Jefe del Departamento de Purodilla ante los hombres y los ídolos, pero Que sí son reverentes y uncíosos ante blicidad de la Defensa Agrícola de la
la belleza y arte, ante los crepúsculos rojos del porvenir, llenos de inquietud, Secretaría de Agricultura y Fomento.
de miseria, de hambre, a veces de sangre palpitante y generosa.
Jefe de Biblioteca y Publicidad de la
Poeta que sabe medir sus fuerzas con los atletas de su pensamiento y los Secretaría de Comunicaciones y Obras
impulsos de su corazón.
Públicas. Oficial Mayor del DepartaCima coronada de nieve que proyecta su blancura en los fértiles valles de mento Autónomo de Estadística Naciola Patria; índice que señala caminos de altura; ojo avisor de la ceja enmaraña- nal. Jefe de la Oficina de Inspección
da pleno ne inquietudes que refleja las proyecciones de su espíritu siempre re- del Depto. Federal del Trabajo. Jefe de
belde y soñador en los surcos de la lírica nuestra.
la Oficina de Concentración de FonUltimos reflrjos de una tarde majestuosa que han de formar el galardón dos en la Dirección General de Cosupremo que perpetúe la floración de sus pensamientos por encima de las ase- rreos. Jefe del Departamento de Gochanzas de la vida y de la muerte.
bernación de la Secretaría de Gobernación. Secretario Particular del C.
DATOS COMPLEMENTARIOS:-Na- cional", de Monterrey, N. L., 1917-1919. Secretario de Gobernación. Asesor de
ció en Monterrey, N. L., el 12 de ;\layo Director de la Revista "La Ilustración", la Secretaría de Comunicaciones y
de 1891. Sus padres fueron el Ing. y 1918-1919 en Monterrey, N. L. Miem- Obras Públicas. Jefe de la Oficina de
Maestro Do. Miguel F. Martinez y Sra. bro del "Pen Club". Director del Ma- Tránsito. Secretario Particular del C.
qazine Ilustrado de "El Nacional Revo- Gobernador de Nuevo León, 1936. DeJosefa Rendón de Martínez.
PREPARACION CULTURAL:-Uni- lucionario". Editorialista del diario "El legado de la Confederación Nacional
versitaria, Preparatoria. Altos Estudios: Instante". Director del Magazine ilus- Revolucionaria en Nuevo León, 1920.
Historia de México y Literatura caste- trado "El Insta_nte". Articulista de "El Senador Suplente por Nuevo León a la
llana y francesa. Conocimientos o es- Anti-Reeleccionista", periódico funda- XXXII Legislatura de la Unión. Subtudios artísticos: Literatura y Música. do por Madero. Redactor de "Pierrot", J efe de la Oficina de Tránsito y PoliConocimientos y Estudios Técnicos: 1909. "La Semana", 1915-1917. Jefe de cía de Caminos.
Estadística, Biblioteconomía y Sociolo- Redacción de Páginas Blancas, 1912.
gía. Conocimientos prácticos: Perio- Director de la Revista "Crisol" de la
dismo, Imprenta. Viajes o estancias en cual se acaba de publicar su número
el Extranjero: Estados Unidos de Nor- 100. Colaborador de la Revista "Pega(Viene de la Pág. 6)
teamérica y Guatemala.
zo". Colaborador de la Revista de ReOBRAS PUBLICADAS :-Poemas, :\lé- vistas. Corresponsal de "El Universal", 37 a 53) cita "desamor al indígena
xico, 1915. Palabras de Enseñanza, 1917-1920.
-obra de un mal entendido hispanisPoemas, 1914. "Carmina Aurea", PoeACTIVIDADES POLITICAS :-Miem- mo-" manquedad y perspectiva erróma, 1923. Biografía del Gral. Escobedo, bro del Comité Obregonista de Nuevo nea, que puede ya comprobarse supe1918. Discurso, cuasi una Biografía del León, 1920. Secretario General del Par- radas en los estudios de Don José ToSacerdote Fray Servando Teresa de tido Socialista Republicano de Nuevo ribio Medina, tanto como en las proMier .. "El País de la Riqueza, :\i_é xico", León, 1920-1924. Miembro de la Comi- longaciones de su actitud en tratadistraducido al inglés y al francés. Esta- sión de Prensa en el Comité Nacional tas como Don Salvador Toscano a quien
dísticas, compendios 1930. La Pobla- "Pro-Calles", 1924. Representante del el Sr. Lic. Rangel Frías alude. Quiere
ción de Nuevo León desde 1603 a 1929. E.O.Y. en la Campaña Pro-Obregón, decirse, corno lo vieron y lo practicaBiografía de Leona Vicario y Quintana 1928-1929. Secretario Gral. del mismo, ron aquellos clásicos de la realidad
Roo. "En Torno a la Poesía de l\fartí", asi como Director del "Crisol". Repre- histórica americana nuestra, que la
1933. Mensaje lírico de México. Entre- sentante de Nuevo León en el Primero veracidad aflictiva y conflictiva en que
vistas Imaginarias con Próceres ~fexi- y Segundo Congresos Nacionales de consistimos los hispanoamericanos, se
canos. Inquietudes de la Revolución. Ayuntamientos. Representante del Go- nutre amorosamente en la sangre y en
Homenaje a Monterrey, crítica poética bierno de Nuevo León en el Primer la sombra de los desprendimientos que
en el CCCL Aniversario de su funda- Congreso Nacional de Geogr!lfía. Re- nos violentan a separarnos. La obra
ción.
presentante del Gobierno de Nuevo toda del Lic. Don José Toribio Medina,
OBRAS E~ PREPARACION:-"An~ León en el Primer Congreso Nacional queda impregnada en el propósito de
selmo", libro de lectura cprriente para de Geografía. Representante del Go- restañar esas heridas y de aminorar
uso de los alumnos del 4o. año de edu- bierno de Nuevo León, en el Primer esa-s cicatrices. Para Vossler como se
cación elemental en las Escuelas Noc- Congreso Nacional de Caminos. Re- ha dicho, ya apenas queda nada; la
turnas.
presentante del Gobierno de Nuevo concordancia espiritual va elevándose
TROFEOS Y PRK\IIOS:- Flor ~atu- León, en el Segundo Congreso Nacio- a medida que lo material y mundano
ral de los Juegos Florales de la ciudad nal de Educación 1924.
se desvanece y se supera. En la opide México, 1915. Primer Premio en el
ACTIVIDADES SOCIALES :-Repre- nión del Lic. Don Salvador Toscano,
Concurso al Canto a Monterrey en el sentante de Nuevo León en el Primero puede la palpación todavía despertar
CCCL. Aniversario de su fundación. y Segundo Congreso Nacional de Es- dolores en heridas antiguas. La superMedalla de Oro en la Exposición de Se- critores. Redactor en la Primera y Se- vivencia de un hispanismo frente a un
villa 1930, por sus trabajos de estadís- gunda Reunión Nacional de Estadísti- pretendido indigenismo y el aprove-.
tica. Primer Premio en el Concurso ca. Secretario General del Bloque de chamiento por críticos irresponsables,
"La Lira de Plata" del Universal Grá- Obreros Intelectuales. Miembro de la que los manejan como conceptos cuanfico 1949. Primer Premio y Medalla de Asociación de Veteranos de la Revo- do ya tan sólo agonizan en palabras,
Oro por su biografía de Leona Vicario lución. Miembro del Sindicato de la puede gallardamente dirimirse en una
y Quintana Roo.
Prensa. Miembro del Sindicato S.C.O.P. síntesis espléndida pero nada más, a
ACTIVIDADES EDUCACIONALES:- Gran Orador de la Gran Logia de Nue- base del esfuerzo recordatorio y esclaProfesor de Educación Primaria, en vo León. Grados Masónicos del lo. recedor de una atención y de estudios
las Escuelas Normales de Nuevo León al 30.
como los que pueblan las páginas de
ACTIVIDADES CULTURALES:- "más de 300 volúmenes" que recogie1915-1920. Profesor de Historia de México y Gral. en el Colegio Civil del Es- ;\liembro (,le la Sociedad Mexicana de ron la obra del Lic. Don José Toribio
tado. Profesor de Historia General en Geografía y Estadistica. Miembro del Medina, sin distingos ni exclusividaCentro de Cultura de Nuevo León. des, sin egoísmos ni ruindad. Asi, anla Escuela Nacional Preparatoria.
ACTIVIDADES PERIODISTICAS:- Fundador de varios Sindicatos de Nue- te el panorama integro de nuestra proPropagandista y Redactor de varios vo León. Miembro de varias Socieda- sapia hispanoamericana, ejemplarmenperiódicos en la Campaña Maderista des Científicas Literarias de la Repú- te vivió _aquel sabio chileno, nacido
1910-1911. Director de "El Constitu- blicá. Miembro del Centro de Cultura hace un siglo.

MIGUEL D. MARTINEZ.

••

JOSE TOR/BIO...

Armas y Letras+ Pág. 8

A.las Casas Editoriales
ya los Señores Distribuidores y Libreros
del Continente
La Universidad de Nuevo León ha
mantenido desde su fundación un vasto plan editorial que desarrolla al través · de Publicaciones cuya circulación
comprende a todas las Instituciones
oficiales, universitarias, académicas,
ateneistas, centros culturales, sociedades de diversa índole y personas, en
América y Europa.
Entre el cuerpo de ediciones que
aquí se imprimen figura nuestro mensuario "ARMAS Y LETRAS", que recientemente ha establecido una sección -LIBROS-, en la que figuran
comentadas las obras últimamente aparecidas en las prensas americanas.
Dada la extensa órbita de circulación del Boletín arriba mencionado, y
en interés de ofrecer al lector americano una juiciosa información del fondo y continente de la obra, cotejada
a la luz de un criterio ecuánime y a
tono con la moderna interpretación
del pensamiento científico, literario o
artístico. "ARMAS Y LETRAS" se complace en invitar a ustedes a coadyuvar
con este propósito de orden cultural
que anima a la Universidad de Nuevo
León, solicitándoles el envio de cada
una de las ediciones nacidas en sus
prestigiosas prensas, las cuales serán
objeto de nuestros comentarios, en la
medida que vayan llegando a nuestras
manos.
Los envios deben hacerse a:
"ARMAS Y LETRAS",
Universidad de Nuevo León,
Plaza del Colegio Civil,
Monterrey, Nuevo León,
México.
Con la satisfacción de habér señalado en las breves líneas que anteceden la resolución de una urgencia inherente a la cultura moderna, y esperando recibir en breve de ustedes el
aliento a esta sugerencia, la Universidad de Nuevo León les testimonia las
vivas expresiones de su más alto reconocimiento.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universida~ de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frías
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quiroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique 1\fartínez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fidencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Organo Mensual de la Uníversídad de Nuevo León
Registrado como artículo de 2da. clase en la Administración de Correos de Monterrey, N. L., el 20 de abril de 1944

D. A. S. U.

Año IX

Octubre de 1952

Núm. 10

A iniciativa de la Asociación
Mexicana de Sociología corres•
pondiente de la Asociación Internacional de Sociología de la
U.N.E.S.C.O., de la Academia
Mexicana de Ciencias Penales
y del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad
Autónoma de México, se celebró en nuestro solar universitario el III Congreso Nacional
de Sociología Criminal, en cuyo seno participaron los más
versados sociólogos y penalistas mexicanos de las diversas
Instituciones de Cultura de México y maestros universitarios
de nuestra Casa de Estudios,
que expusieron sus puntos de
vista sobre los problemas sociológicos y singularmente penalísticos.

Del primero al cinco del actual, en un ambiente grávido
de estímulo y de buenos pro•
pósitos, quedaron de manifies•
to, por la voz autorizada de
la membrecía congresional, los
complejos problemas a que se
refiere el Temario.
Fué loable la labor de esta
reunión nacional, cuyas miras
esenciales se encaminaron a
examinar a la luz de la verdad
los graves aspectos que el crímen plantea en una sociedad
que tiende día a día a depurar
w organismo, y a adoptar me•
didas aconsejables a los órganos legislativos para procribir
los factores originantes de la
Criminalidad y sus nefastas co•
rolarios.

Presidium del tercer Congreso de Sociología Criminal.

ron de valorar las causas promotoras del mal, y de proponer el saneamiento de dichas
lacras, destacaron algunas, cuyo contenido por su justeza y
objetividad, merecen ser tomadas en la cuenta y, consecuen•
De entre el innúmero acer- temente, incorporadas a la mo•
"º de ponencias que se ocupa- derna legislación penal.

Los resultados obtenidos por
esta Tercera Asamblea Nacional han sido por demás pródigos a la Sociedad Mexicana y
las leyes que la gobiernan.

telectualidad de México para
examinar dentro de su muros
ya prestigiosos, las cuestiones
sociales que mas aquejan ar
País. Por esta distinción, que
constituye un alto estímulo a
Por otro lado, la Universi- sus maestros y alumnos, se sien•
dad de Nuevo León ha sido se- te obligada a avanzar un paso
ñalada nuevamente por la in- más en el camino de la Verdad.
~

�TERCER CONGRESO.
NACIONAL DE SOCIO LOGIA

Por la Asociación Mexicana
de Sociología:

Lic. Ignacio Mejía M.

1.-Psiquiatría y Sociología criminal.
2.-Sociología Criminal y Patologia
social.
3.-La lucha contra los psicópatas
criminales.
4.-Los resentimientos sociales y la
criminalidad.
5.-Las deficiencias mentales y la delincuencia.

TEMARIO:

H),:_ÉL FACTOR SOCIAL Y LA DELINCUENCIA.

Lic. Salvador Chávez Hayhoe. Dr. AJ.
fonso Rojas Pérez Palacios. Líe. Luís
F. Martinez Mezquída. Dr. Edmundo
Buentello y Vílla.
Por el InstíÍuto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional:

CONVOCATORIA
La Asociación Mexicana de Sociología correpondiente de
la Asociación Internacional de Sociología de la UNESCO, la
Academia Mexicana de Ciencias Penales y el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de
México, bajo lo auspicios de la Univeridad de Nuevo León, convocan a los interesados en las Ciencias Sociales y a los penalistas
nacionales y extranjeros al Tercer Congreso Nacional de Sociología que versará exclusivamente sobre Sociología Criminal.
El Tercer Congreso Nacional de Sociología tendrá lugar en
la ciudad de Monterrey, Estado de Nuevo León, del 1 al 5 de
octubre de 1952 de acuerdo con las siguientes bases:
1~-Los objetivos fundamentales del
Tercer Congreso Nacional de Sociología son:
A) .-Estimular los estudios y las in•
vestigaciones de Sociología Criminal,
con el fin de aportar luces científicas '
a las diversas cuestiones que ofrece la
delincuencia en todas las socledades
humanas, como un medio de procurar en las mismas, la seguridad y e)
orden justos, bases fundamentales del
bienestar y del progreso sociales.
B).-Atraer la atención de los estudiosos de la Sociología y de los penalistas y criminólogos, sobre los pro~
blemas que ofrece en México la delin- •
cuencia en relación con las peculiaridades de nuestra realidad social, para
e~tablecer los principios científicos y
las consideraciones técnicas que coadyuven a la solución de tales problemas.
2~-En el Tercer Congreso Nacional
de Sociología no se tratarán asuntos
de política militante o temas religiosos.
3~-Podrán inscribirse en el Congreso, sin necesidad de cubrir cuota
alguna, las personas y las instituciones nacionales y extranjeras que deseen tomar parte en los trabajos correspondientes. Las instituciones serán representadas por el número de
delegados que acrediten.
4~-Se considerarán miembros activos del Congreso, con derecho a voz
y a voto: 1).-A los catedráticos de
Sociología, a los de Derecho Penal de
las Universidades e Institutos de la
República Mexicana, que concurran al
Congreso. 2) .-A quienes además de
inscribirse como tales, presenten algún trabajo sobre cualquier punto del
temario. 3) .-A los miembros de la
Asociación Mexicana de Sociología.
4) .-A los miembros de la Academia
Mexicana de Ciencias Penales. 5).- A
quienes acrediten su personalidad como répresentantes dé Universidades,
de Institutos Superiores de Cultura de
México y del extranjero, invitados.
5~- Son libres, el númer0, la extensión e idioma de los trabajos que se
presenten. Los mayores de 15 páginas, deberán llevar un resumen en cinco páginas como máximo del tema tratado y en su caso las conclusiones
respectivas.
6~-Los trabajos serán de dos clases a).- Estudios. b).- Ponencias. Las
ponencias · terminarán · con ·un pliego
ae conclusiones. Sólo se admitirán
trabajos en máquina a doble espacio,
papel tamaño carta, con d9s copias.
7~- Los trabajos se presentarán a
más tardar . e'i 15 de septiembre de

1952 en cualquiera de las siguientes
direcciones: Sr. Dr. Mariano Ruiz Punes, Academia Mexicana de Ciencias
Penales, San Juan de Letrán No. 9,
México ,D. F., Rep. Mexicana. Sr. Lic.
Raúl Rangel Frías, Universidad de
Nuevo León, Monterrey, N. L., Rep.
Mexicana, Sr. Dr. Lucio Mendieta
Núñez, calle del Licenciado Verdad
No. 3. México, D. F., Rep. Mexicana.
8~-Las personas e instituciones que
presenten trabajos recibirán un diploma de mención honorifica si lo acuerda el Congreso a propuesta de la Sección respectiva y un ejemplar de la
Memoria correspondiente sin costo al~
guno.
9~-EI Congreso se dividirá en el
número de Secciones que determine la
Comisión Organizadora, según la in~ole de los trabajos presentados.
La Sesiones serán Plenarias y Seccionales. Se tratarán en sesión plenaria: la inauguración y la clausura
del Congreso y el informe y aprobación en su caso, de los estudios y ponencias según dictamen de las secciov.es respectivas.
Las secciones trabajarán con el sistema de mesas redondas; en ellas se
leerán y discutirán los trabajos respectivos y se acordarán las conclusiones y las menciones honoríficas que
deban proponerse a la Asamblea General.
10~-EI Congreso funcionará de acuerdo con estas Bases y con el Reglamento aprobado por el Comité Directivo y la Comisión Organizadora.

COMITE DIRECTIVO:
DR. LUIS GARRIDO
Presidente de la Academia Mexicana
de Ciencias Penales.

SECCION I.-SOCIOLOGIA CRIMINAL GENERAL.
A).-VICIOS SOCIALES Y CRIMINALIDAD.
1.-Alcoholismo y Criminalidad.
2.-Tox"ícomanías y Criminalidad.
3.-La Prostitución como factor de
criminalidad.
4.-Los juegos de azar.
5.-La trata de blancas.
B).-EL MEDIO FISICO BIOLOGICO
Y LA CRIMINALIDAD.
1.-Geografía de la Delincuencia.
2.-Influencia del medio geográfico
en la criminalidad.
3.-Influencias cosmológicas en la
Criminalidad.
C).-EL FACTOR ECONOMICO Y LA

DELINCUENCIA.
1.-EI Medio Económico y el Delito.
·2.-Las Crisis Económicas y la Delincuencia.
3.-Los Delitos en las Actividades
Económicas.
4.- Repercusiones económicas de la
Delincuencia.
5.-Efectos de la Seguridad Social sobre la Delincuen~ia.
6.-Relaciones entre el género y la
clase de ocupación y la Delincuencia.
7.-Los delitos en las profesiones liberales.
D).-LAS COMIOCIONES SOCIALES
Y LA DELI~CUENCIA.
1.-Efectos de las guerras civiles sobre la delincuencia.
2.- Las guerras internacionales y la
delincuencia.
3.-Crímenes de guerra.
4.-El crimen politico.
5.-Las crisis sociales y la delincuencia.
6.-Las calamidades públicas y la delincuencia.
E).-LOS GRUPOS Y CUASI-GRUPOS
SOCIALES Y LA DELINCUENCIA.

DR. LUCIO MENDIETA Y NUÑEZ
Presidente de la Asociación Mexicana
de Sociología y Director del Instituto
de Investigaciones y Sociales
de la U.N.A.

1.- El delito burocrático, causas y
efectos sociales.
2.-Los delitos oficiales, causas y
efectos sociales.
3.-La asociación delictuosa.
4.-Clase social y delincuencia.
5.-Causas y efectos sociales del
gangsterismo.
6.-Los delitos sindicales.
7.- Delitos contra la constitución y
estabilidad de la familia.

COfüSION ORGANIZADORA:

F).-EL FACTOR BIOLOGICO Y LA
DELINCUENCIA.

LIC. RAUL RANGEL FRIAS
Rector de la Universidad de N. León.

Por la Academia Mexicana de
Ciencias Penales:
Dr. Mariano Ruiz Funes. Dr .. Juan José
González_Bustamante. Dr. Raúl Carran.
ca y Trujíllo.

G).-EL FACTOR PSICOLOGICO y
LA DELI~CUENCIA.

1.-Sexo y de1incuencia.
2.-La delincuencia precoz.
3.-Edad y delincuencia.
4.-Raza y de1incuencia.
5.-Homosexualismo y delincuencia.
6.-La salud orgánica y la delincuencia.

Armas y Letras + Pág. 2

1.-Etíología sociológica del delito.
2.-Vagancía y malvivencía.
3.-La influencia de la imitación en
la delincuencia.
4.-La ejemplaridad de la pena en la
delincuencia.
5.-Instrucción, educación, cultura y
delincuencia.
6.-Religión y delincuencia.
7.-Tipología criminal.
8.-EI estudio de la personalidad del
delincuente.
9.-Delincuencia internacional.
SECCION II.-SISTEMA DE PREVENCION DE LA DELINCUENCIA.
1.-Organización de la Policia Preventiva y de la investigación pre•
ventiva.
2.-Educación contra la delincuen•
cia
3.-Vigílancia médica para la prevención del psicopatías criminales.
4.-Organización y asistencia social
contra la delincuencia.
5.-Profilaxis de la delincuencia.
6.-Delincuencia juvenil.
SECCION III.- SISTEMA DE REPRESION DE LA DELINCUENCIA ·
1.-Penas, sistemas de aplicación.
2.- El Jurado Popular.
3.-La pena de muerte.
4.-Sistemas regenerativos del delincuente.
5.- Lucha contra la reincidencia.
SECCION IV.- LA SOCIOLOGIA
CRIMINAL DE MEXICO.
En esta Sección pueden tratarse todos los temas de las Secciones I, II y
III con referencia a la realidad social
mexicana.
Se recomiendan especialmente las
siguientes cuestiones:
1.-Delincuencia entre las razas indigenas de México.
2.- La delincuencia juvenil.
3.-La delincuencia femenina.
4.-Tipología del limador y sus timos ·
en relación con el medio social
mexicano:
5.- Vagancia y malvivencía.
6.-Clases sociales y delincuencia.
7.-EJ abandono de hogar y de personas.
8.-La prostitución.
9.-Toxicomanias.
10.-La delincuencia en las fronteras.
11.-La delincuencia burocrática, pública y privada en México, canp
sas y efectos sociales.
12.-EJ crimen político.
13.- EI alcoholismo.
14.-El alcoholismo entre las razas in·
dígenas.
15.-Tipología del delincuente mexí·
cano.
16.-Delincuencia y cultura.
17.-Sístemas de investigación de la
delincuencia en México. Efectos
sociales.
18.-Las prisiones.
19.-Tribunal para menores.

20.-Cárcel de mujeres.
21.-Establecímientos correccionales.
22.-Función social del Ministerio Público en México.
23.~EI Jurado Popular.
24,-La pena de muerte.
25.-Hístoría de la delincuencia en
México.
25·,-Folklore de la delincuencia mexicana.
27,-Delítos contra la economía.

SECCION V.-TEMAS LIBRES DE
SOCIOLOGIA CRIMINAL, GENERAL Y DE MEXICO.

REGLAMENTO DEL TERCER
CONGRESO NACIONAL DE
SOCIOLOGIA
!.-MIEMBROS DEL CONGRESO
Art. 1.-EI Tercer Congreso Nacional de Socíologia, estará integrado:
a).-Por los catedráticos de Sociología y por los de Derecho Penal de
las Universidades e Institutos de la
República Mexicana debidamente a•
ere dita dos.
b).-Por los representantes de las
Universidades e Institutos de Cultura
Superior, designados por unas y otras
a invitación del Comité Directivo. del
Congreso.
e) .-Por los asociados fundadores y
titulares de la Asociación .l\lexícana de
Sociología.
d) .-Por los miembros de la Academia Mexicana de Ciencias Penales, que
concurran al Congreso.
e) .-Por las personas físicas o jurídicas, sin distinción de nacionalidad,
que presenten para su discusión al
Congreso, trabajos de índole sociológica sobre algún punto de temario
oficial, sujetándose a los lineamientos
esenciales de la Convocatoria.
Art. 2.-Todos los miembros del
Congreso, tendrán voz y voto. Las delegaciones cualquiera que sea el número de sus integrantes, representará un
voto.

II.-MESA DIRECTIVA
Art. 3.-La primera sesión plenaria
del Tercer Congreso Nacional de Sociología, será presidida por el Comité
Directivo integrado por el señor Dr.
Luis Garrido, Presidente de la Academia Mexicana de Ciencias Penales;
Lic. Raúl Rangel Frias, Rector de la
Universidad de Nuevo León; Dr. Lucio Mendíeta y Núñez, Presidente de
la Asociación Mexicana de Sociologia
y Director del Instituto de Investigaciones Sociales de la U.N.AI y por la
Comisión Organizadora que integran
los señores Doctores Mariano Ruís Punes, Juan José González Bustamante,
Raúl Carrancá y Trujillo y los señores Lic. Salvador Ch:\vez Hayhoe, Dr.
Alfonso Rojas Pérez Palacios, Lic.
Luís Martinez Mezquida, Dr. Edmundo
Buentello y Villa, y Lic. Ignacio Mejía M.
Art. 4.- Los miembros del Congreso, procederán por mayoría..de votos,
a designar en la primera Sesión Ple•
naría a la Mesa Directiva que deba
presidir el Congreso hasta que sea
clausurado, e igualmente en la misma
sesión nombrarán relator o relatores.
La Mesa Directiva constará: de un
Presidente, dos Vicepresidentes que se
distinguirán entre sí por el número de
orden que corresponda a su elección
Y Quienes respectivamente sustituirán
al Presidente en sus ausencias tero•
Porales, dos Secretarios y dos Voca-

les, que también se distinguirán entre
sí por el número de orden correspon•
diente a su elección.
El Comité Directivo y la Comisión
Organizadora darán posesión de sus
cargos a los integrantes de la !\lesa Directiva electa.
El Presidente distribuirá el trabajo
dr la Directiva entre los miembros de
ella.
Art. 5.-La Mesa Directiva convoca•
rá y presidirá las sesiones plenarias
del Congreso.
Arl. 6.-La Mesa Directiva será
auxiliada por las comisiones que de~igne para el mejor éxito de la organización del trabajo del Congreso. El
Presidente de la Mesa Directiva será
representante del Congreso.
III.-SESIONES
Art. 7.-El Tercer Congreso Nacional de Sociología tendrá verificativo
en la ciudad de Monterrey, Nuevo
León, durante las fechas designadas
en la convocatoria y sesionará en el
lugar o lugares que designe su Mesa
Directiva.
Art. 8.-El Congreso trabajará en sesiones plenarias que principiarán a
las 10 y a las 16 horas diariamente.
Las sesiones durarán como máximo 3
horas, a no ser que la asamblea acuerde prolongarlas.
Art. 9.-El Congreso se dividirá en
ei número de secciones que determine
su Mesa Directiva de acuerdo con los
trabajos presentados.
Art. 10.-Las sesiones serán plena•
rias y seccionales. Se tratarán en sesión plenaria: la inauguración y clan•
sura del Congreso y el informe y aprobación en su caso, de los trabajos y
proposiciones de las secciones.
Art. 11.-Las secciones trabajarán
con el sistema de Mesa Redonda; en
ellas se leerán y discutirán los trabajos correspondientes y se acordará J-::i
concesión de las menciones honoríficas que deban proponerse a la aprobación definitiva de la. asamblea general del Congreso.
Art. 12.-Cuando en alguna sesión
plenaria fuere preciso conocer íntegramente alguna de las ponencias estudiadas por una sección, el autor del
trabajo dará lectura a su estudio. Se
concederá la ·palabra a los miembros
del Congreso que la soliciten y podrán
hacer uso de ella hasta 10 minutos en
cada intervención, mencionando su
nombre y representación.
Art. 13.- Las discusiones sobre una
ponencia no podrán exceder de una
hora, a no ser que el asunto amerite
mayor tiem_po a juicio de la Asamblea
o de la Mesa Redonda.
Art. 14.-Si no hay discusión o agotada ésta, se procederá a votación en
caso de que el asunto lo amerite, o
se tomará nota de lo expuesto por quienes hagan uso de la palabra, si se
trata de temas teóricos generales.
Art. 15.-Las Secciones trabajarán
bajo la dirección de un Presidente y
un Secretario, designados por la Mesa
Directiva del Congreso.
Art. 16.-Las secciones iniciarán sus
trabajos a la hora fijada y con el número de miembros que concurran.
Art. 17.-En las secciones, el Presidente dirigirá la lectura de los trabajos y las discusiones, conforme a lo
dispuesto en los artículos antecedentes y el Secretario, levantará las actas
respectivas.
Art. 18.-Los Secretarios del Con•
greso y los Secretarios de las secciones, pasarán lista de asistencia de los
delegados a la hora fijada para cada
sesión.
Art. 19.-Los Secretarios del Congreso y los de las secciones, leerán
las ponencias de las personas ausen-

tes o la síntesis del trabajo. Al empezar cada sesión del Congreso o de sección, leerán el acta de la -Sesión antep
rior la cual se someterá a discusión
y en su caso a votación.
Art. 20.-Cuando la ponencia exce•
da de 15 páginas, en las sesiones plenarias o en las de las secciones, se
leerán una síntesis no mayor del mencionado número de páginas, a no ser
que la importancia de la materia y
siempre que se disponga de tiempo,
amerite la lectura íntegra o parcial del
trabajo a juicio de la asamblea plenaria o de los miembros de la sección
en su caso.
Art. 21.-Los Seer.etarios del Con•
greso y el de las secciones, inscribirán a los oradores y el Presidente les
concederá la palabra por orden de
inscripción. Ningún orador podrá intervenir más de tres veces en una discusión, salvo autorización especial del
Presidente del Congreso o de la sección respectiva.
Art. 22.-No podrán discutirse en
el Congreso, asuntos de credo religioso o de política militante.
• Art. 23.-Los acuerdos y resoluciones del Congreso y de las secciones,
sr. tomarán por mayoría de votos de
los miembros que concurran a la sesión plenaria o de la sección. El Presidente del Congreso y el de las Secciones, tendrán voto de calidad para
el caso de empate en las votaciones.
Art. 24.-Cualquíer cuestión no prevista en este Reglamento, que se suscite durante las discusiones en sesión
plenaria, será resuelta por el Presidente del Congreso y en las secciones por
el Presidente de las mismas.
Art. 25.-En la última sesión plena.
_ ria del Congreso se nombrará la comisión redactora de la Memoria y se
fijará fecha y sede del Cuarto Congreso Nacional de Sociología para e!' año
de 1953.
Art. 26.-Los trabajos a los cuales
se otorgue Mención Honorífica, serán
preferentemente publicados en la Memoria del Congreso. Todos los demás
que se presenten y aprueben, se publicarán de acuerdo con las posibilidades materiales con que se cuente para
la publicación de la Memoria y la selección que haga la Comisión Redac•
tora de la precitada Memoria.
REPRESENTANTES DE UNIVERSIDADES E INSTITUTOS CIENTIFICOS, CONCURRENTES AL TERCER
CONGRESO NACIONAL DE SOCIOLOGIA EN LA CIUDAD DE MONTERREY.
ATENEO FUENTE DE SALTILLO,
COAHUILA.
Lic. Arturo Moneada Garza.
ACADEMIA MEXICANA DE CIENCIAS
PENALES.
Dr. Mariano Ruiz Fúnes.
ASOCIACION MEXICANA DE CIENCIA POLITICA.
Lic. Desiderio Granue.
Lic. Luis García Romero.
ASOCIACION MEXICANA DE SOCI01..OGIA.
Dr. Lucio Mendieta y Núñez.
Lic. Salvador Chávez Hayhoe.
Dr. Alfonso Rojas Pérez Palacios.
Lic. José Montes de Oca y Siyva.
Lic. Alberto F. Senio.
Lic. Lucio Cabrera.
ESCUELA DE CIENCIAS POLITICAS Y
SOCIALES DE LA U.N.A. DE MEXICO.
Lic. Moisés González Navarro.
FACULTAD DE DERECHO DE LA U.
N. A. DE MEXICO.
Lic. Arturo Serrano Rodríguez.
IN"STITUTO CAMPECHANO.
Lic. Luis Felipe Martínez Mezquída.
INSTITUTO AUTONOMO DE CIENCIAS Y ARTES DEL ESTADO DE

OAXACA.
Lic. Pedro Yesca Peralta.

Armas y Letras + Pág. 3

INSTITUTO DE CIENCIAS Y ARTES
DE TUXTLA GUTIERREZ, CHIS.
Lic. Guíllermo Sánchez Chanona.
INSTITUTO CIENTIFICO Y LITERARIO AUTONOMO DEL ESTADO DE
MEXICO.
Lic. Guillermo Colín Sánchez.
INSTITUTO CIENTIFICO Y LITERARIO AUTONOMO DEL EST. DE Hl•
DALGO.
Lic. José Delgado Hidalgo.
INSTITUTO DE INVESTIGACIONES
SOCIALES DE LA U.N.A.M.
Dr. Lucio Mendieta y Núñez.
Líe. Ignacio Mejía M.
Prof. Roberto de la Cerda Silva.
Sr. Osear Uríbe Villegas.
INSTITUTO JUAREZ, DURANGO.
Lic. Salvador Zúñíga Garay.
INSTITUTO JUAREZ, VILLAHERMOSA, TAB.
Lic. Eduardo Alday Hernández.
INSTITUTO CIENTIFICO Y LITERARIO DE ZACATECAS.
Lic. Salvador !barra Pastrana.
UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MEXICO.
Dr. Luís Garrido.
Dra. Victoria Kent.
UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON.
Lic. Raúl Rangel Frias.
UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SURESTE.
Dr. Eduardo Urzáíz Rodríguez.
UNIVERSIDAD . MICHOACANA DE S.
NICOLAS DE HIDALGO.
Lic. Gílberto Vargas López.
UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA.
Dr. Efraín Urzúa Macias.
UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO.
Dr. Francisco Carmena Menclares.
UNIVERSIDAD DE S. CARLOS, GUATEMALA.
Lic. Jorge del Valle Matheu.
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE SAN
1 urs POTOSI. ·
Lic. José Luis Vera.
UNIVERSIDAD DE PUEBLA.
Lic. Ramón Palacios Delgado.
UNIVERSIDAD DE QUERETARO.
Lic. Antonio Pérez Alcócer.
UNIVERSIDAD DE SINALOA.
Lic. Rodolfo Monjaraz Buelna.
UNIVERSIDAD DE SONORA.
Lic. Abraham Aguayo.
TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA
DEL DISTRITO Y TERRITORIOS FEDERALES.
Lic. Maria Lavalle Urbina.
Lic. Alber.to R. Vela.
Lic. José de las Fuentes Rodríguez.
PROCURADURIA CENTRAL DE LA
REPUBLICA MEXICANA.
Lic. Arnulfo Martinez Lavalle.

ARMAS Y LETRAS
Organo Mensual de la Universidad de Nuevo León
INDICADOR:
Redactores
Raúl Rangel Frias
Fidencio de la Fuente
Francisco M. Zertuche
Genaro Salinas Quíroga
Alfonso Reyes Aurrecoechea
Enrique Mai:tinez Torres
Guillermo Cerda G.
Adrián Yáñez Martinez
Director
Lic. Fídencio de la Fuente
Oficinas
Wáshington y Colegio Civil
Monterrey, Nuevo León,
MEXICO

,

�La Libertad de Trabajo y

Tercer

su Protección Penal
Discurso leido por el doctor Luis Garrido, Rector de la UNAM, el dia primero de octubre de 1952, en la sesión
inaugural del 111 Congreso Nacional de
Sociología Criminal, celebrado en el
Aula Magna de la Universidad de Nuevo León.
•

El Congreso de Sociología Criminal inaugura hoy sus actividades, en un ambiente nacional que reclama una más enérgica
y metódica represión del crimen y una mejor prevención de la
delincuencia.
. No podemos negar que los estudios penales adquieren pres•
tanda y modernidad en nuestro país. Distinguidos juristas y médicos mexicanos han ganado prestigio internacional con sus tra•
bajos en el campo criminológico y sin embargo la curva de los
delitos asciende en forma incontenible. Difúndense revistas especializadas y fúndanse academias y sociadades para estudiar el
Derecho Penal, pero nuestras penitenciarias carecen de una bue•
na organización y el índice de la reincidencia adquiere terribles
proporciones. Nuestras leyes sustentan excelentes doctrinas, pero frecuentemente sus instituciones no viven en la realidad.

El Doctor Luis Garrido, Rector de la U. N. A. M;, pronunciando
el Discurso Inaugural.

Hay pues un marcado divorcio en- !untad inquebrantable de trabajar catre el esfuerzo intelectual y sus res~l- da uno en nuestra esfera de acción,
tados, entre la teoría y la pf.áctica, en- · porque las resoluciones aquí aprobatre el -impulso creador y sus realiza- das no duerman él sueño de los jusciones. Tal parece que lo importante tos, en una Memoría que se use para
es trabajar por que se Ueve a efecto consulta de eruditos o especialistas
lo que tantas veces se ha repetido so- de gabinete, sino que realmente sirbre reformas a las leyes punith•as, a van para orientar las reformas de la
las cárceles, a los tribunales. a la po- sociedad en un aspecto material y étilicía, al Ministerio Público y a la Po- co, que la purifique de negligencias,
lítica Criminal. Y, sin embargo, henos de omisiones y de prácticas nocivas,
aq.µí reunidos para estudiar una vez que la hacen un caldo de cultive para
más el crimen desde el ángulo social. los fermentos criminales.
La Academia Mexicana de Ciencias
Y es que el espíritu se acongoja ante la multiplicidad de fuerzas que ge- Penales a la que me honro en perteneran el delito: miseria, vagancia, jue- necer, está resuelta a trabajar incango, alcoholismo, libertinaje. Y como sablemente para lograr el mejoramien'."
servidores de disciplinas jur.ídicas y to de nuestra técnica en la prevensociales, buscamos en nuestra respec- ción del crimen, ofreciendo al Estado
tiva ciencia aquella fé con que el hom- su más amplia colaboración en el debre pueda poner remedio o atenuar sarrollo de un programa que dismilos males sociales, si obra con desin- nuya los factores que generan la deterés y alteza de miras, buscando sólo lincuencia.
Pero nada se obtendrá si no teneel bienestar de las colectividades humos el equipo ·Y los estudios necesamanas.
Pero a la luz de la experiencia ad- rios para cesolver todos los complejos
quirida, debemos salir de este Con- problemas que plantea la realidad sogreso con el espíritu tel_!so, con la vo: cial en el área del delito. A este fi11

responde la convocatoria del presente
Congreso. Vamos a reunir todo el material necesarios para nuestra gran
cru~ada. No importa que se repita lo
que ya se ha expuesto en otras ocasiones. Siempre es oportuno insistir
hasta que se nos oiga. Pero, ádemás,
estos trabajos cobrarán nueva vida al
entrelaiarse con ·otros en un plan de
conjunto. Sus autores, por otra parte,
venidos de toda la República, podrán
enriquecer con sus observaciones de
carácter regional, el cuadro del proceso colectivo en orden al delito.
M.ás la reunión a la que concurrimos tiene otra significación. El auge
de los estudios jurídicos en materia
penal, no se ve acompañado de igual
florecimiento en lo que concierne a
la investigación del delito como fenómeno colectivo. De aquí el deseo
benemérito que sustenta el Instituto de
Investigaciones Sociales de la Universidad, dirigido con singular acierto
por el doctor Lucio Mendieta y Núñez,
de fomentar los estudios sociológicos
sobre el crimen. Hoy dia se multiplican en otros países, como base de
cualquier labor seria en el campo criminológico, las investigaciones de psiquiatría social y psicodinámíca, para
fijar los casos de personalidad mal
ajustados en la conducta colectiva, y
la influencia de razas y grupos, asi
como de las condiciones de patologia
social en el fenómeno del crimen.
Desde los libros de Tarde y Garofalo hasta los modernos trabajos de .
Abrahamsen, Barnes, Sutherland y
Teeters se ha ido aCentuando en la
ciencia la tendencia de ana.lizar los
factores sociales del delito y de la personalidad del infractor, para aprovechar estos conocimientos para la prevención del crimen y para la resocialización de los delincuentes, por medio de un tratamiento que restablezca
las relaciones normales entre ellos y
la Sociedad.
México requiere con urgencia más
y mejores expertos de su realidad colectiva, para la terapéutica de los males que lo aquejan. Pero la formación
de investigadores sociales es obra lenta y dificil, que por fortuna varios de
nuestros centros de cultura superior
han Comenzado. Entre tanto las reuniones, como la que hoy inauguramos,
nos brinda, entre otras cosas, la oportunidad de cambiar impresiones acerc2. de las técnicas de investigación que
conviene adoptar de acuerdo con
nuestros recursos 1 capacidad, fisonomía nacional y estadísticas y métodos
de representación gráfica.
Es curioso advertir fuera de las clases intelectuales, el poco interés que
despierta este tipo de lucubraciones.
La sociedad se conmueve ante una catástrofe o una epidemia. Se hacen colectas y se erogan fuertes sumas frente a una calamidad pública, pero no
tendría éxito una campaña para financiar los estudios y prácticas de ataque a los factores del crimen. Y,
sin embargo éste ocasiona mayores
daños que yna inundación o una plaga. Siega vidas, destruye propiedades, prostituye la familia, desorganiza
las funciones del Estado, desencadena guerras... Es, en suma, el morbo
más peligroso para la salud material
y moral de la sociedad. Gastamos mill~nes en proteger la salubridad pública, pero nos resistimos a sufragar
los gastos de_uan campaña moral para
proteger los bienes más caros al hom-

Armas y Letras + Pág. 4

bre como su honor, s_u familia, su pa.
tria y sus bienes.
Por otra parte, conocer al delincuente y comprender el delito desde
los lugares donde se incuba, hasta sus
últimas manifestaciones, sirve no sólo
a la acción legislativa y persecutoria,
sino también para la recta administración de la justicia penal. De otra
suerte la justicia tiene reministencias
vindicativas y no responde a la moderna técnica, que analiza la personalidad biopsíquica del agente delictivo y su conducta antisocial. Recordemos las bellas palabras grabadas al
pie de la estatua erigina en Verona al
insigne fundador de la Antropología
Criminal, César Lombroso, que nos
enseña el camino: "Se asonió con
amor de cíentlfico a los abismos de
todas las miserias morales, e irradió
de verdad la humana justicia".
Pero la ciencia del hombre reclama
conocimientos profundos en varias
disciplinas, entre otras los estudios de
carácter sociológico. La personalidad
humana no se forja sólo con factores
individuales sino también por in.fluencias colectivas. Quererla interpretar a
la luz de datos particulares, es desconocer que la conducta de los hombres se determina en muchas ocasiones por la sociedad misma, como nos
enseñ'ó aquella noble y generosa mu-.
jer doña Concepción Arenal.
Por ello cabe insistir también que
no podremos tener una buena magistratura penal y un foro respetable en
eSte fuero, si sus componentes carecen de los conocimientos científicos
necesarios para entender el complejo
problema de la criminalidad, en su tri~
ple aspecto preventivo, punitivo y de
resocialización del delincuente. Merced a la especialización es como pocÍrenios obtener un real progreso técnico para que la justicia obre con un
conocimiento cabal del hombre.
Ya no basta el punto de vista normativo o jurídico. Se necesita como
se pllso de manifiesto en el reciente
Congreso Criminológico de París, el
auxilio de ciencias (je observación y
de disciplinas meramente aplicativas.
Entre las primeras están: la Biologia,
la tipología, la psicología, la psiquiatria, el psicoanálisis, la sociología, las
ciencias morales. Entre el segundo
grupo se incluyen: la medicina legal,
la policía técnica y científica y la
ciencia penitenciaria.
Nu~stro Congreso no debe olvidar,
sin embargo, que el exceso de especialización, como dice Max Scheler,
ha contribuido a obscurecer el conocimiento del hombre en lugar de aclararlo, lo cual se debe a que cada disciplina obra aisladamente sin ligar sus
conclusiones con otras. Así, por ejemplo, en materia criminal cada una de
ellas no ve en el delito, el delillcuente y las circunstancias, sino lo que corresponde a su objeto particular. Por
ello nos hemos ppdido desentrañar en
muchas ocasiones las causas profundas de los actos y omisiones penales
:r sus ocultos mecanismos en el orden
social.
Debemos hacer un examen critico
de los métodos empleados por las di,,ersas ciencias que estudian al hombre, par.a destacar los factores crimi•
nógenos y Procurar una síntesis que
nos de una clara' idea sobre las modalidades, naturaleza y desarrollo del
(Pasa a la Pág. 7)

Por Julián ~LVO

l. EL TEMA. Reducimos el alcance de este trabajo a un
breve ensayo de dogmática penal circunscrito al derecho mexicano. Ni el estado actual ele la cuestión requiere, salvo por alarde
erudito, una complicada fundamentación doctrinal o una larga
exposición histórica, ni la ocasión es propicia a un minucioso
estudio de derecho compado que, sin embargo, no dejaría de
ofrecer interés. La pugna de escuelas entre las concepciones del
derecho a trabajar como función social y como derecho individual, bien puede reolverse armónicamente en el plano dogmático. En un mundo como el nuestro, que no es bastante rico para mantener a todos sus habitantes sin que, naturalmente, apor•
ten su esfuerzo personal, carece de relevancia práctica a menos
que bajo el primero de sus términos pretendan encubrirse for,
mas de opresión que conocemos demasiado bien. El derecho positivo mexicano, por otra parte, presta un excelente apoyo dogmático a la cuestión y permite configurar una interesante es•
tructura que es por sí tema suficiente para nuestra investigación.
En el terreno especulativo, unos autores -Soler, Salvagno, por citar sólo
a algunos de los más eminentes tratadistas hispano-americanos- reducen
su estudio al de la huelga, el paro y
la coalición como delitos de sustantividad más o menos perecedera, siguiendo así la tradición cientifica en
la exposición de la parte especial del
derecho penal. Otros, como Trueba,
que entre nosotros propugna con tanto ardimiento -siguiendo a Vannini,
a Delilala y, aun antes, a Gatti- la
tesis de la autonomia del derecho penal del trabajo, todavía no aciertan a
ofrecer una elaboración sistemática de
la materia en los términos en que la
reclamaba Florian.
Tratemos, pues de suplir tales insuficiencias proponiendo un esquema
sistemático de los preceptos legales
que en nuestro ordenamiento jurídico
reconocen la libertad de trabajo como
un derecho individual de ejercicio
politicamente garantizado y la dotan
de protección penal contra sus posibles infracciones.
2. FUENTES. Las normas fundamentales de mayor rango o jerarquía
que reconocen el principio de la libertad de trabajo como un derecho individual se hallan, como es sabido, en
la Constitución federal vigente, de
1917: artículos 4o. y 123. El 73, por
su parte, atribuye a la competencia
federal la legislación en manteria de
trabajo (fracción X).
· En cambio, el Código penal -siempre nos referiremos al de 1931, vigente en el Distrito y Territorios Federale.s, puesto que no ofrece graves problemas su concordancia con los de los
I;:stados- , la Ley federal del trabajo
de 27 de agosto de 1931 y la Ley de
responsabilidades de los funcionarios
de 30 de diciembre de 1939, establecen las normaS secundarias o preceptos especifieamente penales que constituyen la protección juridico-penal de
la libertad de trabajo. Y ello conforme al si guíen te sumario:
a) Código Penal: articulos 214 fracción IV (abuso de autoridad) , 253
fracción IV (ventaja indebida en perjuicio de alguna clase social), 364
fracción 11 (violación de garantias) y
365 (prestación de trabajo no retribuida y reducción a servidumbre) .
h) Ley Federal del Trabajo: artículos 258 (concepto de coalición) , 259
(concepto de ·huelga) ,. 260 (fines legitimos de la huelga), 262 (limitación

de los actos de huelga y sanción de
los de violencia física o moral cometidos con ocasión de aquella), 263
(huelga ilicita), 269 bis (impedimento de la renudación de . labores), 276
( extensión ílicita de la huelga), 277
(concepto de paro), 278 (fines legitimos del paro) y 281 (para ílicito).
c) Ley de Responsabilidades: articulos 18 fracciones XXIX (limitación
general de la libertad de trabajo),
XXX (limitación individual de la libertad de trabajo), XXXI (expedición
indebida de titulo profesional), XXXI!
(privación de salario), XXXlll (presentación de trabajo no retribuida), y
LIX (imposición de multa excesiva a
jornaleros u obreros), y 19 fracción
VIII (sanción de los delitos expresados de carácter oficial).
3. RECONOCIMIENTO CONSTITUCIONAL DE LA LIBERTAD DE TRABAJO. Además de otros varios derechos fundamentales en materia obrera, de los que el de asociación profesional es sin duda eJ más importante,
la Constitución de 1917 reconoció en
sus articulos 4o. y 5o. el derecho a la
libertad de trabajo. Con ello se abre,
una nueva etapa en la historia del derecho social y en la de la reglamentación constitucional de las llamadas
garantias individuales. Desde entonces,· en efecto, junto a los derechos y
garantías propiamente individuales, aparecen las garantías y derechos sociales.
Las normas constitucionales mexicanas emplean le forma de expresión
negativa en su consagración de la libertad de trabajo. "A ninguna persona podrá impedirsele que se dedique
a la profesión, industria, comercio o
trabajo que le acomode, siendo licitos" (artículo 4o.) . "Nadie podrá ser
obligado a prestar trabajos personales ... sin su pleno consentimiento" (articulo 50.). Las limitaciones al ejercicio de esta libertad sólo podrán fundarse en el respeto a los derechos de
tercero o a los derechos de la sociedad. En el primer caso, la limitación
sérá irripuesta por resolución judicial;
en el segundo, ·por resolución guhernati va ajustada a ley. En cuanto a la
prestación de trabajos personales, el
principio de libertad no admite más
excepción que la del trabajo penitenciario.
El articulo 123, que constituey la
carta de los derechos del trabajador
en la Constitución mexicana, contie-

ne en varios de sus preceptos, normas
vinculadas directa o indirectamente
con el principio de la libertad de trabajo con su protección penal. Asi, el
derecho de coalición de obreros y de
empresarios (fracción XVI), el derecho de huelga y de lock-out (fracción
XVII), la determinación de las condiciones de licitud de huelgas y paros
(fracciones XVIII y XIX). Todos estos preceptos onstitucionales son posteriormente desarrollados y dotados
de la adecuada sanción p.9r el Código
penal y por la Ley federal del trabajo.
4. PROTECCION PENAL DE LA LI. llERTAD DE TRABAJO. El sistema
jurídico- penal protector de la libertad de trabajo, se halla disperso entre los preceptos del código penal, de
la Ley federal del trabajo y de la Ley
de responsabidades de funcionarios.
Mientras que esta última da lugar a la
configuración de varios delitos oficiales sujetos a especialidad procesal, los
dos primeros tipifican una serie de
delitos comunes.
Las infracciones contra la libertad
de trabajo, pueden ser cometidas por
los Obreros mismos, por los patrones
o empresarios, por funcionarios públicos o por elementos extraños a la
relación de trabajo. La principal diferencia entre tales figuras delictivas
es la que proviene de sus autores. La
condición de éstos determina en cada
caso, ]as peculiares modalidades de la
acción y constituye las especialidades
penales y procesales correspondientes. Consideramos, pues, que la condición del autor de la infracción debe
ser el criterio sistemático que nos permita establecer las diferencias de primer grado entre tales grupos relictivos.
5. DELITOS CONTRA LA LIBERTAD DE TRABAJO COMETIDOS POR
FUNCIONARIOS. El Código penal sanciona en el articulo 214 fracción IV
una modalidad del delito de ABUSO
DE AUTORIDAD que puede ser dirigida finalmente a la protección de la
libertad de trabajo. "Comete el delito
de abuso de autoridad todo funcionario público, agente del gobierno o sus
comisionados, sea cual fuere su categoría... cuando ejecute cualquier otro
acto arbitrario y atentatorio a los derechos garantizados en la Constitución". Se trata de la modalidad genérica del delito. La exclusión determinada por la presencia del adjetivo
"otro" elimina de este tipo de delito
las demás modalidades del abuso de
autoridad especialmente definidas y
sancionadas en los restantes apartados
del articulo 214. Las condiciones que
ha de reunir el sujeto activo de este
delito están precisamente determinadas en el precepto. Su objeto es la
protección de los derechos garantizados en la Constitución, uno de los cuales, como ya hemos visto, es la libertad de trabajo. Los actos delictivos
han de ser arbitrarios, es decir, flo
ajustados a ley ni a razón, que excedan de la razonable potestad legal qµe
incumbe al funcionario, y atentatorios; esto es, que supongan un perjuicio efectivo o una amenaza en relación con el ejercicio de los derechos
individuales penalmente protegidos.
La Ley de responsabilidades de funcio_n arios, por su parte, establece a
cargo de los altos funcionarios el delito de VIOLACION DE GARANTIAS
INDIVIDUALES (articulo 13 fracción
V, en relación con los artículos 14 y
15), figura delictiva que, al igual que
las demás a que habremos de referirnos en este apartado, consideramos
como especies legales del delito tipo
de abuso de autoridad.
El articulo 18 de la propia Ley de
responsabilidades, sanciona varias figuras delictivas especiales que con-

Armas y Letras + Pág. 5

tiene ataques a la libertad de trabajo.
Figuran entre los delitos oficiales de
los funcionarios y empleados de la Federación y del Distrito y Territorios
Federales, no comprendido~ en el grupo de los llamados altos funcionarios
(articulo 2o. de la ley). Son los siguientes tipos de delito:
LIMITACION GENERAL DE LA LIBERTAD DE TRABAJO. Se la define
así: "Imponer limiaciones generales a
la libertad del trabajo, que no estén
autorizados por el articulo 4o. constitucional" (fracción XXIX). Las limitaciones previstas por el artículo 4o.
de la Constitución, únicas reconocidas
legalmente, son las establecidas judicialmente en interés de tercero o gubernativamente y conforme a la ley
en interés social, y a ellas nos referimos en el apartado anterior. Las aludidas limitaciones generales son las
impuestas en la Ley de profesiones de
30 de diciembre de 1944 y en su Reglamento de 29 de septiembre de 1945.
PROHIBICION INDIVIDUAL DE
TRABAJAR. Aparece asi tipificada:
Prohibir a un individuo que se dedique a la profesión, industria, comercio o trabajo que lo acomode, cuando
la ley no autorice esa prohibiciónn
(fracción XXX).
PRESTACION OBLIGADA DE TRABAJO. Consiste en "obligar a un individuo a prestar trabajos personales sin
la justa retribución y sin su pleno
consentimiento, fuera de los casos autorizados por el articulo 5o. constitucional (Fracción XXXIII). La excepción autorizada por la ley, a la que
antes hicimos referencia, es el trabajo penitenciario, que también habrá
de prestarse conforme a las prescripciones que en materia de jornada establecen la Constitución (articulo 123
fracciones I y ll) y la Ley federal del
trabajo (articulos 68 y 73).
Todos estos son delitos oficiales y
su enjuiciamiento qued_a sometido a
lAs especialidades procesales que señala la Ley de responsabilidades.
Nos encontramos, pues, ante una figura genérica de delito, el abuso de
autoridad, y ante varios tipos delictivos que pue_den considerarse como especies de aquélla: la violación de garantias, establecida en forma indeterminada por lo que respecta a los altos
funcionarios y especificada, por lo
que hace a los demás funcioñarios, en
una forma general y negativa y en
dos formas individuales, una positiva
y otra negativa. Queda así suficientemente estructurada la protección penal de la libertad de trabajo contra
sus posibles infracciones por parte de
los funcionarios.
6. DELITOS CONTRA LA LIBERTAD DE TRABAJO COMETIDOS POR
EMPRESARIOS O PATRONES. Del repertorio de delitos que integra la parte especial o libro segundo del Código
penal, consideramos que constituyen
atentados a la libertad de trabajo de
cuya comisión sólo pueden responder
empresarios o patrones los siguientes:
VENTAJA INDEBIDA EN PERJUICIO DE ALGUNA CLASE SOCIAL (articulo 253 fracción IV). Se trata de
una figura de delito que en ]a sistemática del Código figura clasificada
entre los delitos contra el comercio y
la industria, junto con otras formas
delictivas que tienden a impedir los
monopolios y otras maniobras que alteren el normal funcionamiento de las
leyes, de la libre concurrencia económica. Sin embargo, la peculiar redaccjón del precepto -"Los actos o procedimientos que constituyen VENTAJA EXCLUSIVA E INDEBIDA a favor
de una o varias personas determinadas y c'ON PERJUICIO del público o
·DE ALGUNA CLASE SOCIAL"- nos
11

(Pasa a la Pág. 6)

,

�ta ley y la penal imponen a dichos
actos u omisiones".
Las reserva$ y ;eferencias legales
(Viene de la Pág. 5)
que contiene la anterior definición se
explican por el sistema constitucional
permite formular la hipótesis de qu e de libertades consagrado con respecto
en él pueden comprenderse también a las actividades patronales. Establédeterminadas maniobras que tiendan cido el derecho de coalición Y de paa alterar en perjuicio de la clase obre- ro a favor de los '.p:itrones (Constitura los principios"· reguladores de la li- ción, artículo 123 fracciones XVI Y
bre concurrencia en el mercado de XVII; Ley federal del trabajo, artícutrabajo. Si tal hipótesis no es del to- los 258, 277 y 278). Sólo cabía limido descabellada, nos encontraríamos tarlo y condicionarlo legalmente conante un caso de técnica defectuosa que farme a las exigencias económicas y
ha dado lugar a la confusión de dos de tal manera que en su ejercicio tenespecies delictivas en absoluto dispa- gan algún control los representantes
res por su fin y por sus elementos. del interés público y de la otra parte
Pero no cabe duda de que en todo de la relación industrial. Así, "los pacaso se trata de uri delito del ·que sólo ros serán lícitos únicamente cuando
pueden resultar responsables los pa- el exceso de producción haga necetrones o empresarios, pues así se des- sario suspender el trabajo para manprende del encabezado del precepto: tener los precios en un límite costea"Se aplicará ,sunción ... a quienes in- ble, previa aprobación de la Junta de
curran en alguno de los hechos delic- Conciliación y Arbitraje" (artículo
tuosos que después se enumeran, ade- 278 de la Ley federal del trabajo).
más, de la suspensión ... o disolución No cumpliéndose dichas contliciones
de la empresa ... cuando el delincuen- en orden al fin propuesto por medio
te sea miembro o representante de del paro y al control de su autenticidad, falseándose o preordenándose diella ... "
chas condiciones, el paro es ilícito Y
PRESTACION OBLIGADA DE TRA- da lugar a résponsabilidad económica,
BAJO (artículo 365 fracción I). administrativa y penal. Debe resarSe trata del tipo de delito correspon- cirse a los obreros por los daños sudiente al que prevé, con respecto a fridos; debe sufrirse una multa hasta
los funcionarios, el artículo 18 frac- de dos mil pesos (Ley federal del tración XXXIII de la Ley de responsabibajo, articulo 680), y debe responderlidades, y al que ya nos hemos refese criminalmente.
rido. Por virtud de él se sancionará
No está claramente determinada la
"al que obligue a otro a prest~rle traresponsabilidad penal, salvo por el
bajos o servicios personales sin la re- . precepto remisorio contenido en el
tribuciln debida, ya sea empleando
articulo 281 de la Ley federal del traviolencia física o moral o valiéndose bajo, en caso de paro ilícito. Ningún
del engaño, de la intimidación o de precepto del Código penal lo define o
cualquier otro medio". El elemento
sanciona de modo expreso. Entendeesencial de este delito no es, como
mos ante tal situación que sólo cabría
pudiera creerse, la defraudación en el
sancionarlo penalmente por aplicaestipendio, puesto que sobre tal exción del artículo 253 fracción IV (ventremo puede mediar acuerdo entre pataja indebida en perju~cio de alguna
trón y obrero y consentimiento por
clase social), al que ya nos referimos
parte de éste. Es el forzamiento en la
al comienzo de este apartado. Sin emprestación del trabajo, la violencia fibargo, los términos confusos y amsica o moral en la prestación del conplios en que este precepto penal está
sentimiento del perjudicado, inclusir edaciado, nos obligan a considerarlo
ve el fraude o " cualquier otro medio"
como un género dentro del cual caaplicado por el sujeto responsable del
bría subsumir la especie delictiva del
delito para obtener tal consentimienparo ilícito, con la salvedad de que
to, la verdadera característica de esta
ésta no puede agotar la gama de posifigura de delitos. Sólo puede responbilidades criminales que pueden comder de él quien tenga la condición de
prenderse en aquél.
patrón o e:mpresario o quien la asuma por virtud de los actos delictivos,
VIOLACION DE GARANTIAS (códies decir, el beneficiario del trabajo go penal, articulo 364 fracción II). Deprestado sin el libre consentimiento, be hacerse en este lugar, por lo mepues no cabe pensar lógicamente que nos una somera referencia a la violaeJ obrero d elinca contra si mismo.
ción de garantías imputable a parti-

La Libertad de...

1
11

li

REDUCCION A SERVIDUMBRE (artículo 365 fracción 11 ). Se comete celebrando con otro " un contrato que
prive a éste de la libertad o le imponga _condiciones que lo constituyan
en una especie de servidumbre" o apoderándose de alguna persona o entregándola a otro con el objeto de que
ésta celebre dicho contrato. Por principio de razón natural resulta e\'idente que esta especie delictiva está configurada sobre la base de un ataque,
y de los más graves que cabe perpetrar contra la libertad de trabajo garantizada constitucionalmente.
Pero el típico delito contra la libertad de trabajo que se pone a cargo
de los patrones o empresarios es el
que la legislación mexicana denomina PARO (cierra, Hserrata", "lockout"). Lo define la Ley federal del
trabajo en su artículo 281: "todo paro que se decrete fuera de los casos
y sin los r equisitos de los artículos
anteriores, por medio de falsedades o
por la creación exprofeso de las circunstancias que en esos artículos se
mencionan, hará responsables a los
patrones o a sus legitimas representantes que lo hayan decretado, a quienes se aplicarán las sanciones que es-

culares. No debe confundirse con el
delito de igual sustancia y denominación que sanciona la Ley de responsabilidades de los funcionarios en
su articulo 13 fracción V. En el lugar
correspondiente nos hemos ocupado
de él y hemos expresado nuestra opinión de que también las varias especies delictivas del articulo 18 fracciones XXIX, XXX y XXXIII de la propia
Ley de responsabilidades pueden -ser
comprendidas bajo la denominación
genérica de violación de garantías.
Cualquiera que sea la opinión que
pueda merecernos el sistema adoptado por el legislador mexicano al tipificar dos especies . delictivas .de la violación de garantías, una imputable a
funcionarios y otra a particulares,~el
comentador dogmático debe atenerse
a la presencia de esta figura de delito
y admitir que una de las garantías· individuales por ellá amparada penalmente, es sin duda, la libertad de trabajo. El delito de violación de garantías cometido por particulares, ofrece
un carácter genérico por lo que atañe a la condición de sus agentes responsables. Salvo la especialidad ya
puesta de manifiesto en cuanto a los
funcionarios públicos, cabe pens3.r

que el ataque contra la li~ertad ~e
trabajo subsumible en el debto de VI~lación de garantías puede ser cometido tanto por patrones como por obreros, aunque siempre se dirigirá contra obreros. Sólo en tal hipótesis puede concebírsele como una ofensa contra la libertad de trabajo, aunque también la de industria y comercio quepan bajo su tutela penal.
Por consiguiente, cuanto antecede
debe asimismo hallar su lugar en el
apartado siguiente, aunque por razones de economía no hayamos de repetirlo.
Queda asi delineado el cuadro de
las infracciones criminales contra la
libertad de trabajo que en el ordenamiento jurídico mexicano cabe poner
a cargo de los patrones o empresarios.
7. DELITOS CONTRA LA LIBERTAD DE TRABAJO CO)IETIDOS POR
OBREROS O ELEMENTOS EXTRA1'/0S. La clásica figura de delito contra la libertad de trab•ajo que . cabe
imputar a los obreros, es la HUELGA.
Sin embargo, superadas en la evolución histórica del derecho penal aquellas etapas de liberalismo económico
a ultranza, en las que se consideraba
que la relación obrero-patronal debía
regirse por las normas contractuales
de derecho civil, sobre la base de una
hipotética igualdad de las partes, y
pbr consiguiente, ambas debían responder en iguales términos de las incidencias a que diese lugar ]a ejecución del contrato de trabajo, la huelga dejó de considerarse como un ataque indiscriminado contra la santidad
de lo pactado y de sancionarse penalmente como delito. Asi el derecho positivo mexicano reconoce y garantiza
por imperativo c;onstitncíonal el derecho de coalición y el de huelga a favor de los obrerbs (Constitución, articulo 123 fracciones XVI y XVII;
. Ley federal del trabajo, artículos 258
y 259 al 276) , como medio normal de
establecer y mantener el equilibrio en
las relaciones obrero-patronales. Como en el e.aso del "lock-out", al que
ya 1101 hemos referido, 1a ley mexicana define la huelga y precisa sus objetivos con carácter limitativo, distingue entre huelgas lícitas e ilícitas, establece un sistema de responsabilidades dimanadas de las huelgas según
su diverso carácter y sanciona penalmente sólo las huelgas ilícitas y los
hechos delictivos derivados de ellas o
de algún modo en conexión con ellas.
En el moderno Estado de derecho,
pues, la huelga en sí Yiene a strr un
hecho irrelevante desde el punto de
vista jurídico-penal. Sólo cuando se
aparta de sus bienes y cuando sirve
de ocasión para la comisión de delitos comunes en conexión más o menos
estrecha con ella puede ser calificada
como ilícita y· caer bajo la sanción
del derecho penal.
.Según el concepto legal, "hue]ga es
la suspensión legal y temporal del trabajo como resultado de una coalición
de trabajadores". Los objetos propios
de la huelga lícita pueden ser: "l. Conseguir el equilibrio entre los diversos
factores de la producción, armonizando los derechos del trabajo con los del
capital; II. Obtener del patrón la celebración o el cumplimiento del contrato colectivo de trabajo; III. Exigir
la revisión en su caso del contrato
colectivo, al terminar el período de
su vigencia, en. los términos y casos
que esta ley establece; y IV. Apoyar
una huelga que tenga por objeto alguno de los enumerados en las fracciones anteriores y que no haya sido declarada ilícita. "En su MODUS OPERANDI, "la huelga deberá' limitarse al
mero acto de la suspensión del trabajo". Establecidas asi (Ley federal del
trabajo, artículos 259, 260 y 262) las

Armas y Letras + Pág. 6

bases a que en su origen desarrollo
y finalidades debe sujetarse la huelga
para ser lícita, de tales conceptos se
deduce A CONTRARIO la estructuración jurídica de la huelga y de sus hechos conexos en cuanto delitos.
Contamos así con las siguientes fi.
guras delictivas:
Huelga ilícita (Constitución, articulo 123 fracción XVIII; Ley federal del
trabajo, artículo 263). Serán consideradas como tales "únicamente" aquellas en que '1a mayoría de los huelguistas ejecuten actos violentos contra las personas o las propiedades" y,
en caso de guerra, aquellas en que "los
trabajadores pertenezcan a establecimientos o servicios que dependan del
Gobierno". La sanción de la huelga
ilícita es lógicamente su declaración
de inexistencia, pero ni el Código penal ni la Ley federal del trabajo establecen sanciones propiamente penales para ella, a menos que se considere la posibilidad de comprenderla en
el articulo 253 fracción IV del código
penal en cuanto forma del delito de
ventaja indebida en perjuicio de una
clase social, lo cual nos merece profundas reservas, o en el articulo 364
fracción II del mismo Código en cuanto violación de garantías cometida por
particulares.
No carecen, ·en cambio, de sanción
penal expresamente establecida en la
Ley federal del trabajo los ·actos conexos de índole delictiva que pueden
cometerse con ocasión de la huelga
como veremos inmediatamente.
VIOLENCIAS Y COACCIONES (Ley
federal del trabajo, artículo 262). Cualquiera que sea la calificación jurídica de la huelga -licita, inexistente,
ilícita-, ésta debe desarrollarse pacíficamente. Para reforzar este principio, "los actos de coacción o violencia física o moral sobre las personas
o fuerza sobre las cosas, si no constituyen otro delito cuya pena sea mayor, se sancionarán con prisión basta
de dos años y multa hasta de diez mil
pesos, más la reparación del daño". Se
trata de una calificación penal especial de los delitos comunes de lesiones, injurias, amenazas y daños en
propiedad ajena, que haya su razón
de ser en las peculiares circunstancias de su comisión.
OBSTRUCCION DEL TRABAJO.
(Ley federal del trabajo, articulo 269
bis), incurrirán en este delito "Los
qne impidan o estorben la ejecución
de las medidas a que se refiere la
fracción IV del articulo anterior o la
reanudación del trabajo en el centro,
negociación o empresa afectados por
la huelga que la junta de Conciliación
y Arbitraje hubiere declarado inexistente o ilícita" Las referencias que
contiene el precepto se relacionan con
la hipótesis de la huelga jurídicamente inexistente por no dirigirse a nin~
guna de los fines reconocidos legalmente o por no haberse seguido para
su declaración los trámites legalmente
prescritos. Constituye un manifiesto
atentado a la libertad de trabajo cometido por los huelguistas contra los
obreros que no lo abandonaren (articulo 268 fracción IV) o contra los
de nueva contr~ción (articulo 268,
fracción JI).
PARTICIPACION EN LA HUELGA
(Ley federal del trabajo, artículo 269
bis. Cometen este delito "los que, no
siendo trabajadores del centro, negociación o empresa respectivos, salvo
el caso de la fracción IV del articulo
260, tomen parte en una huelga inex_i•·
lente o ilícita". Se trata de un dehto
en el que só)o pueden incurrir ele·
mentos extraños a la hµelga, tengan
no la condición de obreros. La refe-

°

(Pasa a la Pág. 8)

-A LOS JOVENES DE
NUESTRA CENERACION

Crónica Universitaria

Campio CARPIO

Todo el pasado debe encontrar en nosotros la culminación •
de su objeto. El sueño de los profetas tiene que expresarse en su
realidad. De lo contrario el tiempo retomarla al primitivismo
a la noche negra del oscurantismo, al estado de la barbarie. E;
mucho pedir para la mentalidad de ciertos espíritus pusilánimes
que del mundo y de las cosas pretenden siempre tomar la mejor
parte, utilizándolos como artículo manufacturado. Mas en nosotros se depositaron tantas ilusiones, tal el infinito número de
pensamientos y ojos han sido y son ·puestos en esta generación,
que seria traicionar; no solamente la historia en cuanto tiene de
responsable, sino la verdad y la justicia mis.mas, cuyo imperio
ejerce suprema influencia sobre los intereses y las pasiones.
Contrita el alma humana por el cúmulo de accidentes adversos al desarrollo de su actividad, es sometida a
la dura ley que un destino aciago descargó sobre sus espaldas. Atormentada y desconcertada, titubeando siempre, caminando a tientas entre el laberinto de tanta complicación, no atina a cortar el nudo que atenaza su
garganta. Imposibilitada para actuar,
es arrastrada por los oscuros senderos
que conducen al martirio, al desastre
en que desembocan todas las guerras,
el caos que es el producto final de las
contiendas. En ese grupo que es el
conjunto humano, están las vidas de
nuestros antepasados crucificadas por
c&amp;usa tan innoble; de los amigos, padres, hermanos e hijos asesinados ayer
en honor del dios terrib]e; los monumentos pulverizados, edificios con''ertidos en ruina, campos y fábricas
desvastados, museos y bibliotecas reducidos a polvo, hospitales carbonizados; y rotas las ligaduras de Ja moral que son principio de la familia que
es la fraternidad · entre los seres racionales, desatados los instintos de
perversión con rienda suelta y del vicio y el morbo patológico, el crímen
celebrando sus festines del brazo de
la indecencia y la procacidad; nuestros hogares y fortunas quemados en
honor de la victoria.
El saldo no puede ser menos constructivo y ruinoso. Los distintos gobiernos nos han dicho que tenían razón y que luchaban por derechos justos. Escuchamos estas palabras desde
antes de la historia: ya el aire que
respiramos nos las trasmite con el lamento de la propia victima. Pese a
ello, precis0t es matarse, aniquilarse.
No podemos preguntar a los muertos
si están convencidos o nó de la legalidad de sus derechos y, por consiguiente, si cambiaron de opinión. Aun
cuando los interrogantes no fueran
respondidos satisfactoriamente, nos
quedaría siempre un marge,n para hacerles comprend'er el error. Pero si
ellos no pueden ofrecernos la clave
del misterio, los que vivimos somos
responsables doblemente cuando después de permitir tanta guerra sin resolver el punto preciso que movía los
anta.gonismos, hemos arruinado tantas
veces el patrimonio social y cometemos por millonésima vez los errores
de los qne nos han sÚcedido en la
existencia terrena. Y no es una culpa
a determinado sector o grupo, sino al
conjunto colectivo; porque cualesquiera sean las fuerzas de que disponga un partido o agrupación políticos
en ejercicio discrecional del poder,
cuando la vida humana está en peli-

gro .Y se ponen en juego las haciendas y fortunas e hipoteca el porvenir,
toca a los pueblos hacer ejercicio de
sus derechos, porque no hay cadenas
suficientemente sólidas que no pueda
romper cuando le· inspira el espíritu
de libertad.
Ese sentimiento, esa responsabilidad, tenemos la misión de infundirla
en los corazones ·del mundo, por instinto de conservación, por principio
indiscutible del bienestar que proporciona la paz mediante el trabajo creador. No y No! la vida de nuestros hijos, y de los hijos del mundo, la suerte
de nuestros padres el sentido de nuestra misma libertad, no es trasferible.
Constituye toda la propiedad humana
adquirida en trato de rudo trabajo, al
calor de ideas redentoras y con la visión· de un porvenir venturoso, amasado con cuanto fuimos hasta ayer para
pensar hoy lo que seremos mall8na.
Hasta aquí sabemos quienes hemos sido y con cuanto error descendimos a
los planos en que nos encontramos.
Queremos labrar nuestro propio porvenir con elementos nuevos no contaminados por virus que saturen de
ponzQña lo que pretendemos crear ungido en pureza. Creemos en la fraternidad entre los hombres, apasionadamente, ciegam~nte. Y firmemente consideramos que seremos libres y dueños de nuestros actos como para propender y trabajar por esa libertad, si
concientemente, ponemos al servicio
de la comunidad las facultades que la
naturaleza ha desarrollado para el
desempeño de una actividad espiritual
como es la de expresar a través de
imágenes y sentimiento de fraternidad.
Reunir los hilos desgajados para
trasformarlos en sólidas cuerdas; unir
los tejidos para soldarJos; restañar heridas y practicar suturas del alma, he
ahi la síntesis de nuestra labor inmediata. Hacer un ideal de la hermandad, arrasando cuanto obstáculo se interponga, que por muy voluminosos y
múltiples que ellos sean, no podrán
con nuestra perseverancia, con nuestra determinación. No importa que
frente a un mundo materialmente hostil constituyamos un puñado de voluntades solamente. Si mantenemos vivo
e! fuego de la fé, si no renunciamos
a la conquista del bienestar y de la
libertad para obtener la igualdad, logramos mantener permanentemente en
zozobra a los enemigos y no les daremos resuello. Si somos pocos ante el
conjunto de adversidades, el estado
de guerrilla con que podemos atacar(Pasa a la Pág. 8)

El Poeta costarricense Alfredo Cardona Peña en la recitación antológica de sus
poemas.

IlECITAL POETICO
El Departamento de Acción Social
de la Üiliversidad acogió a la person::i.
del excelente poeta costarricenseme~ic~no Alfredo Cardona Peña, que ha
vivido en nuestra Patria largos años
cultivand!) la Literatura en nuestros
círculos universitarios e intelectuales.
Autor de dos bellos libros de Poesía
y ganador de varios certámenes, entre
éstos el convocado por el Ateneo Ame2
ricano de ,vashington avocado a celebrar el tercer cumplesiglos del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz
(Noviembre de 1951) , mereció por su
trabajo poético en torno a la Décima
Musa Mexicana lo lauros del primer
premio.
La visita de Cardoña Pefia, cuya
modalidad en la exposición de su bagaje lírico es la primera vez que se
presenta en nuestra Casa de Estudios,
fué gustada en extremo por ·la numerosa audiencia que se &lt;lió cita en el
acto poético.
La promoción cultural, que se ce!.:-bró el veinte del actual a las 20 :30
horas en el Salón de Conferencias de
la Universidad fu é· la recitación ant0lógica de los poemas del bardo costarricence, declamando en dos fracciones su exquisito repertorio 1 con ('} siguiente itinerario:
PRIMERA PARTE.
I, Fragmentos del "Valle de )léxico" ; II, "Bodas de Tierra y ).[ar", cant0 Xlll; De "Poemas.Numerales" (Premio centroamericano de Poesía); a)

Armas y Letras + Pág. 7

La Patria del Poema; b) Le~tura de
Quevedo; e) Lectura de la Biblia
(lsaias); d) Lectura de Walt Whitman.
SEGUNDA PARTE.
I, Fragmento de "Los Jardines Amantes" 11, Itinerario de la Estatua;
III, Cinco Sonetos Inéditos, y, IV, Lectura de ~léxico.

Tercer Congreso...
(Viene de la Pi,g. 4)
vasto potencial crimnal, que anida en
las sociedades contemporáneas. Unicamente procediendo así, contribuiremos a la resolución del problema que
plantea la Sociología Criminal, en el
cuadro de las otras ciencias que estudian las causas, la terapéutica y la
prevención del crimen.
Es indudable que los actos y las formas sociales ejercen gran influencia
en la conducta de los hombres. Al soci ólogo criminal corresponde investigar la gestación y desarrollo del delito) relacionándolo con los factores y
productos colectivos en cuanto lo condicionan, y también le toca precisar
los efectos que a su vez produzca el
delitoi tanto en la estructura como en
la dinámica social 1 porque no es posible constituir una disciplina aislada
Y absolutame·n te independiente, ya que
los actos humanos y el crimen es uno
de ellos se vinculad en recíprocas
relaciones con otros asPectos de la vi-

Pasa a la Pág. 8

�Tercer Congreso...

(

rie11e de la Pág. 7
da. Por eso en la Agenda de este
Congreso se han planteado una gran
variedad de temas de influjo reciproco entre la sociedad y el crimen. , Al
hacerlo así se tuvo en cuenta que la
sociología estudia en general los influjos mutuos entre los factores y las
realizaciones sociales.
Mas tampoco caigamos en la ambición de pensar, que la sociología criminal puede absorber otras ciencias
que conciernen al conocimiento del
crimen y de su autor. Recordemos la
frase de Ferri de que "todo delito es
el producto de condiciones individua' les, físicas y sociales." Si el ambiente colectivo es el medio en que se cultiva la delincuencia, no es menos importante el factor individual. Cada
disciplina tiene un campo perfectamente definido y unas y otras se pueden auxiliar sin perder autonomía, en
la explicación de fenómenos tan complejos como el de los actos antisociales.
Entre los temas que seguramente
atraerán la atención y el estudio de
este Congreso, como una de las causas
más importantes de la delincuencia
mexicana, está la de la corrupción de\
medio circundante. Cabria repetir a
los hipócritas que se encandalizan
desde las columnas de los diarios, con
la gravedad y la multiplicidad de los
delitos, la frase de Lacassagne: "Las
sociedades no tienen otros criminales
que los que se merecen", aseveración
que como dice mi admirado y admirable amicro el doctor Mariano Ruiz
Fúnes, es" verdadera, cabiendo so'lo
trabajar por no merecerlos.
Es indudable que las personas rodeadas de un ambiente de normalidad
y con una vida honesta, están menos
expuestas a delinquir. Ya A. Guillot
señalaba a fines del Siglo XIX, que la
desorganización moral de las familias
es una de las principales causas del
crimen, así como el alcoholismo, la
explotación de la mujer, el libertinaje, las viviendas inmundas, pero sobre todo el hábito adquirido de llevar
una vida cómoda, comprada con el dinero robado o de origen impuro.
En nuestra civilización de tipo capitalista, cada vez más mecanizada,
cobra importancia principal el factor
económico, en la producción de ciertos tipos de infracciones a la ley punitiva. Los cultivadores contemporáneos de la Sociología Criminal, lo han
puesto de manifiesto en Alemania, Holanda, Francia y Estados Unidos.
Nosotros aún no podemos vanagloriarnos de haber aclarado, científicamente, los factores de la delincuencia
mexicana. He aquí vuestra apasionante y patriótica tarea, señores Delegados. El país espera que lleguéis a resultados fecundos. Así lo hacen suponer vuestros antecedentes académicos
y el número y calidad de los trabajos
que habéis enviado.
SE~OR GOBERNADOR:
Una designación generosa me ha
concedido el privilegio de presentaros a nombre del señor Director del
· Instituto de Investigaciones Sociales
de la Universidad Nacional, de la Academia Mexicana de Ciencias Penales
y de todos los miembros de nuestra
Asamblea, el testimonio de gratitud
por por la valiosa ayuda que habéis
dispensado para la reunión de este
Congreso.
SE~OR RECTOR DE LA
UNIVERSIDAD DE N. LEON:
En el cumplimiento de la honrosa

m1s1on que se me ha confiado, estoy
convencido de interpretar el sentimiento que anima a todos los señores Delegados, al manifestaros nuestra
(Viene de la Pág. 7)
complacencia, porque la Casa de Estudios que gobernáis con afán progresista y la fe y el entusiasmo de un •
educador auténtico, haya patrocinado los desde todos los flancos con nuesnuestros trabajos, y que sea aquí, en tra verdad, no los dejará dormir: se:Monterrey -ciudad cada vez más dis- remos una pesadilla, un cargo de conpuesta para las grandes jornadas del ciencia, un peso sobre su alma, un
espíritu._ donde nuestros sociólogos verbo de admonición. Que sea nuesy penalistas se reunan para orienta·r tra bandera la libertad Y con ella
la política criminal del país, a fin de triunfaremos.
obtener mejor éxito, frente a las fuerEl estado social del mundo que conzas antijurídicas que amenazan los valores más caros de la sociedad: la vi- vierte a cada habitante en soldado, hada, el honor, la libertad, el bien y la ce del artista, del escritor, del filósobelleza. Que las energías obscuras del fo del poeta un elemento de combate,
mal decrezcan ante la inteligencia Y p~r su existencia en primer término
la voluntad de los hombres de estu- y por un ideal después. ~l avance _de
la negación, de la brutalidad que mdio.
Esperémoslo, así, para fortuna . ~e vade los mismos alteres y ciega los
nuestra patria y para la protecc1on ojos a la razón, han convertido a una
actividad tan ajena a los problemas
de lás sociedades en que vivimos.
materiales del mundo en individualidades adosadas a partidos y teorías
exóticas, que repugnan a cualquier
manüestación del arte y la cultura. La
misma ciencia no ha podido escapar
(Viene de la Pág. 6)
al contagio de principios cavernarios
que ennegrecen la más pura imaginarencia legal alude a la hipótesis de las ción. Hasta comienzos del siglo el arhuelgas por solidaridad, pero su pro- te y la cultura imponían respeto a la
cedencia es muy discutible. Nos ha- ani.malidad, que retrocedía como challamos, en efecto ante un caso de huel- muscada su rostro por la llama de cien
ga inexistente o ilícita, declarada tal antorchas. La sabiduría derrumbaba
IJOr . los organismos competentes del las más sólidas murallas y se conspoder público, es decir, ante una si- tituía en freno de los instintos anituación de hecho no amparada por el males cuando tenía que hacer uso de
ordenamiento jurídico o en abierta su valer. Era ésta la única fuerza que
pugna con él. ¿ Cabe la solidaridad li- domaba al bruto cuando las reglas de
cita con tal situación?
convivencia civil o los castigos corpoTanto la obstrucción del trabajo, rales no podían someterlo al razonacomo la participación de extraños en miento.
la huelga inexistente comportan las
penas señaladas por el artículo 262
En la actualidad los mismos Estade la Ley federal del trabajo para las dos mantienen escuelas de perfeccioviolencias y coacciones cometidas con namiento de las más absurdas e inocasión de la huelga. Todos estos de- gratas profesiones en que la desgracia
litos, además, por precepto constitu- humana puede convertir a un hombre.
cional, son atribuidos a la competen- El cultivo del espionaje, del cinismo,
cia de la jurisdicción federal (Cons- de la mentira en todos los grados se
titución, articulo 104 fracción I; Ley trocó en procaz enemigos de la liberfederal del trabajo, artículo 269 bis.) tad, levantando bandera de rebelión
La Ley federal del trabajo estable- contra las reglas morales de la cultuce otra limitación en el derecho de ra. Los últimos años convirtieron en
huelga, que puede llegar a revestir ca- héroes a los falsarios, a los embaucarácter delictivo. Se trata de la EX- dores y trapisondistas que cruzaban el
TE.NSION !LICITA DE LA HUELGA ingenio para la provocación de situa(artículo 276). El precepto legal de- ciones beligerantes, pisoteando con cítermina que "los trabajadores huel- nico desprecio nombres de dios, símguistas no podrán suspender el traba- bolos, imágenes y héroes que la hujo en las negociaciones que no se en- manidad ha mantenido sagrados, ducuentren bajo el control del sindicato rante múltiples años. Con desparpaa que pertenezcan". La prohibición jo increíble se han negado verdades
legal comprende, naturalmente, ade- absolutas cuya lógica indestructible
más del control sindical de los traba- fué puesta en tela de juicio y sirvió
jadores de la empresa por afiliación, hasta mismo acta de acusación, para
el control jurídico que supone la titu- que un tribunal de forajidos dictara
laridad del contrato colectivo de tra- la última sentencia trocando una verbajo. Se refiere tanto al caso de la dad en delito. La misma teoría sobre
huelga inexistente e ilicita como al de h formación de los mundos, fué puesfa huelga lícita, que por su principio ta en solfa al servicio de una monsde orden económico debe mantenerse truosidad que dictaba leyes, instauracircunscrita en el menor radío de ac- ba su moral de prostitución, levantación posible. Por hallarse este precep- ba altares a dioses sanguinarios que
to englobado en el mismo título que eran adorados en los templos por oralos anteriores, en el caso de que la ex- tes asalariados. Y la maquinaria, de
tensión de la huelga llegue a consti- la propaganda, instrumento infernal
tuir delito merecerá la misma san- que la civilización descubrió como
ción establecida en el artículo 262, elemento híbrido, domesticable, volcaconforme a lo dispuesto en el 269 bis. do en el crisol de la mentira y el en8. CONCLUSION. Queda asi total- gaño disfrazado que el amo paga, lemente estructurado el cuadro de la galizaba con su prosa carnicera, aqueprotección penal de la libertad de tra- llos actos horripilantes, presentados
bajo, dentro de un ordenamiento jurí- como artículo de primera calidad.
dico que dota de suficientes garantías los intereses generales y los parRecordar la simplicidad de tanto
ticulares de los partícipes en la rela- procedimiento complicado que el inción industrial. Quizá pueden formu- genio menesteroso de asalariados pularse a la legislación mexicana algu- so al servicio de causas perversas, olnos reparos de orden sistemático, pe- vidadas por la magia cerebral que prero su alcance no puede empañar el tende olvidarse de cuanto ofende y
elogio que merecen los lineamientos y
denigra a la especie, supone revolver
principios generales en que se funda.
los intestinos de una sociedad que se

A los Jówenes de...

La Libertad de...

Armas y Letras + Pág. 8

ahoga en la sangre de sus propios mártires. Una institución tan falsa que se
averguenza de sus mismos procedimientos, y que en_ el interés arriesga
su propia existencia. Un vistazo al
horizonte nos dará la parte de dimensiones y medidas de su descomposición. El panorama es idéntico en cualquier extremo. No son de nuestra parte intereses materiales los que defendemos, sino morales. Es toda la verdad, el respeto, el libre albedrío, el
derecho a cantar y a reír, a la alegría
que defendemos frente a la negación,
a la barbarie, a la gordura. No puede haber indiferentes ni contemplativos, esperando que los aconteci_mientos resulevan el problema por s1 mismos. Los hechos nos lanzaron a la
guerra. Incluso, a nosotros, los pacifistas por lógica, por fuerza del estudio de las sociedades humanas.
He aquí la gran tragedia de los hombres libres. Todos somos arrojados a
la hoguera belicosa: enemigos de la
violencia, libertarios que aspiramos a
un mundo mejor a base de la armonía, del entendimiento que distingue
nuestra condición humana de las demás especies animales; objetores de
conciencia, que por ese respetable derecho de libertad, renunciamos a
cuanto supone un estado de beligerancia, conscientes de que la verdad Y
la razón resuelven todos los problemas
presentes y futuros; los cristianos Y
demás sectas religiosas, cuyo ministerio responde a un ideal, equivocado o
no de hacer el bien moral; artistas,
qu~ la grandiosidad de su profesión
creadora, las ha hecho concebir el
ideal supremo de modelar la figura
humana con todos los dones y virtud es y que este mundo pequeño puede
hacerse grande para el bienestar y la
armonía; el hombre de la calle, olvidado de todos, sin profesión determinada que trabaja en silencio y no se
queja en la realización grandiosa del
monumento ecuménico del dolor y las
privaciones, que levanta ciudades,
construye puentes y caminos, labra la
tierra y recoge las mieses, tripula los
barcos que surcan las aguas de todos
los lates del mundo y baja a los profundos de la mina, para arrancar a
la tierra los metales preciosos que
mantiene escondidos en sus entrañas
para fundirlos y transformar en múltiples objetos para asombrarnos con
la maravilla mecánica del siglo. Y todos somos empujados al precicipio de
la contienda donde nos consumimos
sin gloria ni provecho. He aquí lo terrible, la inmensa desgracia, el pavoroso drama de nuestro siglo:
Pero alguna solución queda. No se
han agotado los medíos para redimirnos. Felizmente cuando un pueblo se
propone ser libre, nadie puede detenerle.
Que cada uno de nosotros cumpla
con su deber. Que sea la conciencia
la que guíe nuestros actos. Si procedemos asi, no hay elección posible,
Reivindiquemos en nosotros mismos
cuanto dolor y sacrificio ha costado
e~te mínimo de libertad que se nos
escapa de las manos y respondamos
a la misión del hombre. Por encima
de las tormentas sociales, sepamos en·
frentarnos a los acontecimientos Y retarlos. Somos nosotros los dueños de
los destinos morales de la humanidad. ·
Hagámosles sentir a sus enemigos t~
do el peso de nuestra decisión, sin
doblarnos. Que nuestra cultura les h&amp;:
ga sentir rigor de la sabiduría, de la
verdad, la majestuosidad de nueslras
creaciones, lo constructivo de nueStta
obra frente a su siembra de iniquida•
des. ¡Y venceremos!

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Departamento de Acción Social Universitaria</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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