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                    <text>CUARTA SECCIÓN

HISTORIA

�LOS CUARTOS DUEÑOS DE LA
HACIENDA DE MATEHUALA:
JOSÉ DE ESPINOSA, NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

Mtro. Rubén M. Barba Nava
Investigador Huésped del Archivo Histórico
del Estado de San Luis Potosí

E

n el anterior articulo que se publicó en Humanitas 2004, Anuario del Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, llamado "Los Tres Primeros Dueños de la Hacienda de Matehuala" se dio a conocer que esos tres dueños fueron Miguel de Escorigüela, su hijo Antonio Orpinel de Escorigüela y Francisco de León. A estos tres hombres, aparte de la liga consanguínea de los Escorigüela, los unió una profunda amistad que los
llevó a caminar juntos gran parte de sus vidas.
Cabe recordar que de las relaciones de Miguel de Escorigüela con
Magdalena Gutiérrez de Cárdenas nació Antonio Orpinel en el año de
1617. Años más tarde, en 1622, esta mujer tiene otro hijo de padre no
conocido, que llevó el nombre de Juan Gutiérrez.
Tiempo después la susodicha contrajo nupcias con Alonso de Medellin con quien tiene un hijo al que pusieron por nombre Diego de
Medellin, quien nació entre 1624 y 1626. Por lo tanto Antonio, Juan y
Diego fueron medios hermanos de vientre. ·

�Los CUARTOS DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUAL.A.
JOSÉ DE ESPINOSA, NICOLÁS DE AL.ANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

RUBÉN M. BARBA NAVA

630

JOSÉ DE ESPINOSA
Este propietario fue hijo de Melchor de E~~inosa, mine~o en el Re~ de
Ramos, y de Jerónima de Grimaldos. Nac10 en 1615 y vto l~ luz pnmera en Ramos, S.L.P., lo sabemos así por los datos del registr~ parroquial de su entierro y por las noticias que de su padre nos da Miguel de
1
Escorigüela.
Jerónima de Grimaldos, ya viuda contrajo nupcias con Francisco de
León éste fue para José y para su hermana Magdalena un segundo
padr:, y como el capitán de León no tuvo hijos, volcó en ellos todo su
amor paternal, tan así fue que en su testamento ell~s son sus herederos:
junto con los hijos de Magdalena, nietos de su ~u1er. Se_ sa~_que Jose
de Espinosa se casó con María Durán y que tuvteron varios hi1os, entre
ellos a Francisco, Mateo y Ana.

NICOLÁS DE ALANÍS
De este personaje sólo se que fue hijo de Magdal~n~ de Grim~dos
y por lo tanto nieto de Melchor de Espinosa y de Jeroruma d~ Grtmaldos, y sobrino de José de Espinosa, a la fecha no sabemos qwen fue su
padre.
El 25 de febrero de 1669, en Charcas, Francisco de León ~zo su
testamento y en él nombró como sus albaceas y tenedores de bienes a
José de Espinosa y a Gabriel López, y como asistente par~ la v~nt1i de
sus propiedades y paga de sus deudas a Fernando Garc1a,_ vec1no ?e
San Luis. y de lo que quede después de pa~ sus comprorrusos, designa por herederos a José de Espinosa de la rrutad del re~anente Y _de
otra mitad a Juan, Nicolás, Francisco de ~anís ~ a ElVIra de Gnma dos, hijos de Magdalena de Grirnaldos, su hi1astra.

t

El 20 de abril de 1670, en el Real de Charcas, fray Pedro_de Fontidueñas bautizó a Ana, española, hija legítima de José de Esp1nosa Y de
3
Maóa de Villafranco (Durán).
El 7 de diciembre de 1672, el capitán de León, por medio de un co-

dicilo cambió algunas de las disposiciones de su testamento; primeramente revoca el nombramiento de Fernando García como albacea y en
su lugar nombra a Nicolás de Alanís, para que en compañía de José de
Espinosa obren como tales albaceas. Y pagadas todas sus deudas del
remanente saquen mil pesos en plata, y de ellos le den quinientos
pesos a Elvira de Grimaldos y los otros quinientos a Francisco de Alanís; y de lo que quede por mitad a cada uno de los dos albaceas.4
El 19 de enero de 1673 muere el capitán Francisco de León, (aunque el asiento religioso marca el 22 de ese mes como el día de su fallecimiento, considero que esta última fecha es la de su entierro).5

Pero antes de seg11ir adelante con los datos sobre las vidas de nuestros biografiados, es necesano aclarar que las propiedades que está dqando en herencia el capitán
de León, están involucradas en 11n pleito de derechos hereditarios, .fincado e11 la Real
Audiencia de Guadalqjara por Diego de Medellín, medio hermano de Antonio
O,pinel. Para dar l11z sobre esta situación a continuación hago 11na relación de
hechos:
El 22 de enero de 1645, el capitán Mig11el de Escotigiiela, primer d11eño de las
haciendas de Matehuala, San Juan y Vanegas, testa y nombra por s11 heredero
11niversal a su h!Jo Antonio Orpinel,· días más tardefallece. A raíz de s11 muertey
por de11das a S11 Majestad la &amp;al Cqja de Zacatecas embarga dichas haciendas,y
elj11ez comisionado para la dicha eject1ción nombra a Orpinelpor depositario de las
estancias e111bargadas.
Pasan once a,7os, durante los cuales el capitán Antonio O,pinel detenta la propiedad de dichos predios, hasta que el 1Ode julio de 1656 la Real Cqja referida le
remata las haciendas a l:rancisco de León, pero en el 011to de remate se incl19e una
cláusula de calidad que dete-mlina que si Antonio Orpinel enterase la cantidad en
que se rematan sea preferido, esto le da 11n derecho sobre las 111encio11adas haciendas
y ese derecho puede ser heredado.
En agosto de 1659 muere el capitán Antonio Orpinel,y el capitán Francisco de
León, akgando ser s11 heredero, prom11eve tm juicio reclamando los bienes del occiso
en eljuzgado de Charcas, el cual resuelve a su favor. Con esta sentencia todo ,mmdo
ga11a: Francisco de León se con,promete a pagar a los acreedores de O1pinel, por lo
tanto le quita a la familia delfinado esa carga; la justicia de Charcas no se involucra en ningún otro hechojurídico porq11e la otra propiedad q11e reclama el capitán de

1 APCHSLP,

4

2

5

Llbro de defunciones 1694-1738.
AHESLP FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, fs. 2f-3v.
3 APCHSLP, Llbro de bautizos y casamientos 1661-1685.

631

AHESLP, FMiCH, Leg. 1673, exp. 01, fs. 4f-5f.
APCHSLP, Llbro de defunciones 1660-1693.

�Los CUARTO_s DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUALA.
JOSE DE ESPINOSA, NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

RUBÉN M. BARBA NAVA

632

León, son los 54 sitios de ganado mayory menor que se le mercedaron a Antonio
Orpinel por don Martín de Zavala y que están en el Nuevo R.eino de León;y el
susodicho de León con este fallo está en línea con el der-echo otorgado al capitán
Orpinel por la cláusula de calidad mencionada, puesto que es ahora su heredero;y
los mineros de Charcas porque al tomar posesión Francisco de León de tales haciendas se aseguraba el abasto de carbón y de los prod11ctos agrícolas que se sembraban
en el Valle de Matehuala, y de entregárselas a Diego de Medellín no tenían tal
seguridadpor ser un extraño. Sin que pasara mucho tie1JJpo, el 7 de septiembre de
1661, Francisco de Leóny el bachiller Diego Vígil de Quiñones, cura en el R.eal de
Papagayos, hacen trueque, éste entrega la hacienda de minas que tiene en el citado
R.ealy aquel le da a cambio los 54 sitios que eran del capitán Orpinely otros bienes
más. Pero hay quien no está de acuerdo con todo este proceso, y es Diego de Medellín, que posiblemente entre 1660 y 1661 inició un juicio ante la R.eal Audiencia
de Guadalajara, tal vez en grado de apelación, alegando que Antonio Orpine4 su
finado medio her111ano murió intestado, pues en el 111encionadojuicio en que se declaró herede.ro a Francisco de León, no se exhibió un testamento del occiso que se
hubiese otorgado ante la Je de un escribano. Habiendo hecho estas aclaraciones sigo
adelante con el relato.
El 20 de enero de 1673, en la hacienda de fundición de Matehuala,
Fernando Ramos de Arreola, teniente de alcalde mayor en el partido de
Matehuala, clio fe de que el capitán Francisco de León falleció de muerte natural y con clisposición de testamento; y declara que es de su conocimiento que todos los bienes del difunto están embargados por la
Real Justicia, desde 1668 con motivo del conflicto entre España y
Francia, por haber sido el capitán de León de nacionalidad francesa;
atento a lo cual manda que José de Espinosa y Nicolás de Alanís, que
dicen ser sus albaceas, no innoven nada de los dichos bienes; y a los
arrendatarios de las haciendas de labor y fundición les previene sobre
lo mismo. El teniente Ramos de Arreola manifiesta que dará cuenta de
estas diligencias al capitán Martín de Alvarado, alcalde mayor del Real
de Charcas, para que éste clisponga lo más conveniente para el caso.
Los dos albaceas se dan por notificados, así como Antonio de Abarrn6
tegui, arrendatario de la hacienda de labor.
El 21 de enero de 1673 en la hacienda de fundición de Matehuala, el
capitán Martín de Alvarado requirió que los albaceas y tenedores de
bienes que quedaron por fin y muerte del capitán de León, los pongan

6

AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, f. lf.

633

de manifiesto; ~~s susodichos ese día manifestaron los bienes muebles y
la documentacion que guardaba el occiso: escrituras, vales, recibos de
pag~, et:,,, ~ntre esos pap~le~ algunos de ellos tienen verdadera importancia histonca y son los s1gwentes: Un pliego de papel que contiene la
merced que se otorgó a Miguel de Escorigüela de los sitos donde hoy
e~cin las_ ha;}endas de Matehu~a~ _San Juan y Vanegas. Un legajo cuyo
ro~o dice Autos de Corr:ipos~c1on de Tierras Contra Antonio Orpinel • Otro recaudo en medio pliego, cuyo rótulo clice "Contra Antonio
Orpinel". Un pliego q_ue es parte del testa~ento de Juan Ramos, vecino ~e San Lws, autonzado ante Pedro de Avalos, escribano real. Una
escntura que otorgó Francisco de León a favor del licenciado Alonso
Sánchez,Muñiz.en el Real,del Mazapil. Un vale de 150 pesos en plata,
que pago _Francisco de _Leon por Antonio Orpinel. Un legajo con recibos, de diferentes cantidades, a favor de Francisco de León firmados
del bachille_r José Farfán como capellán del Santuario y Capilla de
Nuestra Senora de Guadalupe de la ciudad de San Luis. Un recibo
firmado_ por Juan Tristán como mayordomo de dicha capilla. y el día
23 marufestaron los raíces que son: la hacienda de fundición de Matehu~a La Vieja, con ~na mina que está en el cerro de San Matías, por
aba¡o del de Los Frailes, y una hacienda de labor llamada Matehuala y
otras dos llamadas San Juan y Vanegas, y de todo lo referido se hacen
cargo y el alcalde les mandó los tengan de manifiesto sin innovar cosa
alguna, y que presenten dentro de cuatro meses el desembargo de los
citados bienes.7
. El _24 de ene~o ~e- 1673, en el Real de Charcas, José de Espinosa y
N1colas de Alarus pidieron al capitán Martín de Alvarado se sirva declararlos ~or tales albaceas y herederos y les dé licencia para usar y ejecutar el dicho carg?·. ~l capitán Martín de Alvarado los declaró por tales
~baceas, sm per¡wc10 del embargo referido, y que se les entreguen los
b1en~s con beneficios de inventario, con la obligación de tenerlos de
marufiesto y por vía de depósito y aclaró que los albaceas traerán recaudo en forma contra dicho embargo. 8
El 3 de junio de 1673, Nicolás de Alanís, vecino del Real del Mazapil, pareció ante Juan Brambila y Arteaga, alcalde mayor de dicho
R
. eal, Y1e pi'di'o un tanto autorizado de un mandamiento que está en su
Juzgado, en el que se declara que el capitán Francisco de León no está
comprendido en la cédula que manda se embargen los bienes de los
7

8

AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, fs. 6v - 9v.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, f. 10f.

�Los CUARTO,5 DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUALA.

RUBÉN M. BARBA NAVA

634

franceses y que puede disponer de ellos libremente. El alcalde mandó
9
se le entregue un tanto del citado mandamiento.
El 17 de junio de 1673, en el Real de Charcas, ante el capitán Martín
de Akarado, presentaron el testimonio de desembargo. Y el capitán de
Alvarado da por libres las dichas haciendas y bienes para que los hayan,
10
tengan y posean como tales albaceas y h erederos.
Apenas habían pasado seis meses de que se les habían entregado las
haciendas a los dichos albaceas cuando se vieron en la necesidad de
valerse de alguien que conociera de su administración, con tal motivo
el ocho de enero de 1674 otorgaron poder a Francisco de Terrazas
Ruiz, quien durante varios años trabajó para Francisco de León en esas
propiedades, por lo que conocía el manejo de las mismas, además sabía
quienes le debían a de León y a quienes les debía él y cuanto, y estaba
enterado de todos los pleitos judiciales en que éste estaba involucrado,
principalmente el que Diego de Medellin llevaba contra él en la Real
Audiencia de Guadalajara, en el que éste reclamaba los bienes que dejó
11
su medio hermano Antonio de Orpinel a su muerte.
Este juicio se resuelve el 24 de octubre de 1675 y la sentencia de esa
12
Audiencia fue favorable a la parte de Diego de Medellin.
Al saber que su contraparte había ganado el juicio en Guadalajara,
los herederos deben baber decidido buscar la ayuda de una persona
influyente, poderosa y con suficientes recursos económicos, y este ~poyo se los brindó el bachiller Alonso Sánchez Muñiz, cura beneficiado
del Real del Mazapil, a quien después de traspasarle sus derechos
hereditarios, posiblemente en 1676, y ser oficialmente nombrado su
cesonario, se abocó a la defensa de los multicitados bienes invirtiendo
·
13
en ello dinero y tiempo.

ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ
De la vida del licenciado Alonso Sánchez Muñiz sólo sabemos que fue
cura y vicario del Real del Mazapil, Zac. durante muchísimos años.
Aparte de su actividad eclesiástica dedicó parte de su tiempo a la explo-

AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 0l, fs. 10v - 12v.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1673, exp. 01, fs. 13f.
11 AHESLP, AJPIVSLP, Serie PCH, Leg.01. exp.03, fs. 93f - 94v.
12 AUG, BPEJ, Ramo civil, caja 14, exp. 03, f. 30f.
13 AHESLP, FAMCH, Leg. 1676, exp. 10, f. 2v.

9

10

JOSE DE ESPINOSA. NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

635

tación de minas que ~ra un negocio relevante en aquella jurisdicción y
parece que obtuvo pmgües ganancias en ese ramo. Y sobre esa acti~dad versa el único documento oficial que conocemos antes de la
muerte_ d~ Francisco de León en el que aparece como actor, cuando el
16 de ¡ulio de !665 ante Juan Brambila y Arteaga, alcalde mayor del
Real del Mazapil, ve~de una hacienda de minas de sacar plata llamada
de ~s Papagayos, situada en la jurisdicción de Charcas, a Hernando
G~rcta en 2,000 pesos de oro común en reales. Alonso Sánchez Muñiz
asienta en ese documento que la referida hacienda se la compró al capitán Francisco de León. 14
Un testimonio de esta escritura debe ser la que se encontró entre la
do:um~ntación qu~ dejó ª. su m~erte el dicho capitán de León y que
esta enlistada en el 10ventano de bienes en un párrafo anterior.
El 22 de agosto de 1676, el licenciado Alonso Sánchez Muñiz cura
b~neficiado y juez eclesiás?co ~e la jurisdicción del Real del Maz~pil y
mmero en ~se Re~, otorgo y dio poder general al capitán Antonio Pérez de Molina, residente en la hacienda de Matehuala. Este poder se
otorga ante el alcalde mayor del Real y Minas del Mazapil el capitán
Francisco de Palma y Arellano. 15
~l 11 de septiembre de 1676, ante el alcalde mavor del Real del Mazap~, el_Jicenciado ~onso Sánchez Muñiz otorgó poder al capitán Antoruo Per~z de Molina, para que en su nombre parezca ante las justicias
de Su Ma¡estad, en el juicio que tiene pendiente en el Real de Charcas
contra el capitán Diego de Medellín. 16
~n octubr~ de _1676, el capitán Antonio Pérez de Molina, poderhabiente del licenciado Alonso Sánchez Muñiz, fue al Real de Charcas
a responder a las de~andas que el capitán Diego de Medellín puso a su
parte como cesonano de los herederos del capitán Francisco de León,
finado'. Y a p~ner demanda en contra de él como heredero del capitán
Antoruo Orp10el? su finado medio hermano, por cinco mil y pico de
pes~s que el capitán de León pagó a diferentes acreedores del capitán
Orpmel, más 404 pesos que de León y Juan Gutiérrez, éste como albacea d~l capitán Orpinel, pagaron a la justicia de este Real por tributo
de los bienes muebles que por herencia entraron en poder del capitán
14

AMMZAC, Caja 1632 - 1688, exp. 1665.
:: AHESLP, AJPIVSLP, Serie PCH, Leg.01, exp. 04, fs. 27f-28f.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1676, exp.10, fs. lf-1v.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1682, exp. 03, fs. 12f-12v.

�RUBÉN

636

Francisco de León.

M. BARBA NAVA

17

El 9 de diciembre de 1676, ante el capitán Juan Vélez de la Torre,
alcalde mayor del Real de Charcas, el capitán Pérez de Molina, dijo que
por saber que la Real Audiencia de Guadalajara le cometió a su ju~gado
la determinación del juicio que sigue Diego de Medellín pretendiendo
los bienes muebles que dejó a su muerte el capitán Orpinel, le pide
carta de justicia requisitoria para que la Real Justicia del Río Blanco
haga embargo de los 54 sitios de ganado mayor y meno~ ~ue es~n en
el puesto del Potosí, Reino de León, que fueron del capitan 01:Pmel, y
los cuales se le adjudicaron a Diego de Medellín por sentencia de la
Real Audiencia de Guadalajara el 24 de octubre de 1675. El alcalde
mayor mandó se le despache a esta parte la carta de justicia requisitoria
18
que pide, haciendo relación del testimonio que presenta.
El 9 de octubre de 1677 el capitán Antonio Pérez de Molina poderhabiente del licenciado Alonso Sánchez Muñiz, dio en arrendamiento
un sitio llamado La Punta, en el Real de San Sebastián del Cedral, en la
jurisdicción del Real de Charcas, a don Francisco Sánchez de C~s, vecino y minero en el Real del Mazapil y en el Real de Concepcion. ~l
dicho arrendamiento se protocoliza en el Real de Charcas, ante el capitán Juan Vélez de la Torre, alcalde mayor _del mencion~do Real y su
jurisdicción. Y por medio de este arrendanuento le perrrute poner carbonera en ese sitio, y para el efecto de hacer carbón pueda cortar todo
.
,
19
el monte que hu b1ere en e1 y sus contornos.
Aquí es conveniente hacer otra pausa más en este relato, pa_ra ~xponer un suceso que ayudará a entender el porqué de los acontecuruentos
que se narrarán más adelante. Desde los primeros años del s~glo XVII
hasta el año de 1682, los naturales, indios chichimecos: negntos, huachichiles y borrados, rancheados a lindes de la hacienda de Matehuala y
que eran los jornaleros de las haciendas de labor y de las carboneras del
Valle de Matehuala, habían solicitado tierras para fundar su pueblo Y
sementeras a los diferentes virreyes que lo fueron en ese periodo, Ypor
diferentes razones, que no eran más que intereses de hacendado~, carboneros, mineros, asentistas de Las Salinas, etc. y del propio gobierno,
que siempre entorpecía sus diligencias con el pretexto del problema

LOS CUARTOS DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUALA.
JOSÉ DE ESPINOSA, NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

637

jurisdiccional, que sí eran indios de frontera estaban sujetos a los asenti~ta~ _de Las Salinas o qu~ ~as tierras que solicitaban estaban en la juris~cc1on ?e la Nueva Galicia y la Real Audiencia de México no podía
mterverur, en fin, por generaciones lucharon por conseguir sus tierras
lucha infructuosa hasta el 23 de febrero de 1682, cuando la Real Au~
diencia de Guadalajara emitió una real provisión por la cual mandaba al
alcalde mayor de Charcas, que sin dilación alguna hiciera que se fundara pueblo en Matehuala, y que se fabricara iglesia, lo cual se debería
hacer en la parte y lugar que más conveniente fuere a la conservación
de los dichos naturales. Expuesto lo anterior prosigo con la relación.
El 9 de abril de 1682, cuando el justicia mayor de Charcas, estaba en
la dilige~ci~ de d~r ~osesión de las tierras en que han de fundar su pueblo los mdios chichimecos, terrenos que son propiedad de la hacienda
de Mat~~uala, se presentó José de Espinosa, vecino de este puesto,
contradiciendo la posesión, y dijo que lo hacía como albacea del capitán Francisco de León, difunto, y en nombre de Alonso Sánchez Muñiz, a quien tiene dada cesión de su herencia; por lo que contradecía
una, dos, y tres veces la posesión. A pesar de esta contradicción se prosiguió con la diligencia. 20
En esa misma fecha se presentaron ante Francisco de lzaguirre, alcalde mayor del Real de Charcas, Pedro González de Solís, Juan Cortés, Pedro González de la Cruz, Diego Álvarez de Albornoz, Nicolás
González, José González y Cristóbal Coronado, vecinos del Valle de
Matehuala, en el distrito de San José de lpoa, cuatro leguas al sur de la
Hacienda de Matehuala, todos ellos carboneros y labradores; y declararon que los naturales que se han llamado a pueblo los más de ellos han
estado a su servicio y que todos estos sirvientes, con sus mujeres e
hijos, se les fueron a fundar el pueblo de San Francisco de Matehuala
por lo que los trabajos en las carboneras y haciendas de labor han quedado suspendidas. Dadas las graves consecuencias que pueden resultar
d~ este abandono, el alcalde mayor les pidió a dichos naturales que
nuentras edificaban su pueblo se quedasen algunos de ellos en estas
haciendas para que no parasen del todo, y no se afectaran por su causa
los reales quintos de su Majestad, a lo cual estos se negaron rotuodameote.21
El 10 de abril de 1682, Francisco de lzaguirre, alcalde mayor del

11

AHESLP, FAMCH, Leg. 1676, exp. 10, fs. 2f-2v.

1a AHESLP, FAMCH, Leg. 1676, exp.10, f. 2f.
19 AHESLP, AJPIVSLP, Serie

PCH, leg. 01, exp. 04, fs. 28v-29f.

20 AHESLP,

FAMCH, Leg. 1682, exp. 03, fs. 12f-12v.

21 AHESLP, FAMCH, Leg. 1682, exp. 03, f. 14f-15f.

�Los CUARTO_5

DUEÑOS DE LA HACIENDA DE MATEHUALA.
JOSE DE ESPINOSA, NICOLÁS DE ALANÍS
Y ALONSO SÁNCHEZ MUÑIZ

RUBÉN M. BARBA NAVA

638

Real de Charcas, expone que al dar posesión a los naturales de los terrenos necesarios para fundar su pueblo y sembrar sus semanteras, dejó
el agua libre para que fuese común tanto a los propietarios de la
Hacienda de Matehuala, como al recién fundado pueblo, pero que debido a que ambas partes reclaman la propiedad del citado liquido, para
privar a los demás de él, a optado, con el fin de evitar inconvenientes y
pleitos, por dejarla realenga y común a todos hasta que la Real Audien22
cia de Guadalajara determine lo que más convenga.
El 21 de agosto de 1682, ante Francisco de Izaguirre, alcalde mayor
del Real de Charcas, comparecieron los carboneros y labradores de
Ipoa y Matehuala y le expusieron el daño y perjuicio que se les seguía al
llamarse a pueblo los naturales, pues estos se fueron dejándoles paradas
sus haciendas y como consecuencia de ello el crédito y correspondencia de los mineros del Real de Charcas. Para informar a la Real Audiencia de Guadalajara a quien pertenece la determinación y remedio de
este caso, el citado alcalde mandó que comparezcan ante él tres vecinos
y mineros de ese Real, y declaren sobre lo que de este problema saben.
Se presentaron Francisco Bernal Lobo, Baltazar Delgado y Jerónimo
Ramos de la Vega, mineros, quienes declararon que sus haciendas de
beneficiar plata hace tres meses que están paradas y otras más de ese
Real, porque las carboneras de Matehuala e Ipoa, que fueron las que
por muchos años les abastecieron, no les surtían carbón, debido a que
los naturales que trabajaban en ellas se fueron a fundar su pueblo; que
han buscado otros proveedores, pero que estos les han incrementado
el precio de seis reales la saca hasta un peso, por lo que se verán afectados los reales quintos y el comercio de la región; de todo esto se informará a la Real Audiencia de este Reino de la Galicia para que de23
termine lo más conveniente.
El 14 de septiembre de 1682, la Real Audiencia de Guadalajara expone que en las diligencias de ejecución que se hicieron por orden de
su real provisión, en las haciendas de Matehuala, San Juan y Vanegas,
en las cuales consta se le notificó dicha real provisión al Lle. Alonso
Sánchez Muñiz, el cual interpuso declinatoria de la jurisdicción real y
renunció su derecho en el Juzgado General de Bienes de Difuntos,
dijeron que por ahora no ha lugar la cesión hecha por el licenciado
24
Sánchez Muñiz a favor del Real Fisco por litigiosa.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1682, exp 03, f. 15v.
AHESLP, FAMCH, Leg. 1682, exp. 03, fs. lf-2v.
24 AUG, BPEJ, Ramo civil, caja 14, exp. 03, f. 8f.

El 2 de noviembre de _1682, el capitán Antonio de Barreda, alcalde
n:iayor del Real del Mazapil, declaró que notificó en su persona al licenciado Alonso Sánchez Muñiz otra real provisión, por la cual se le mand~ pre~~ntarse en el juzgado del Real de Charcas; y que habiéndola
01do, di¡o que por encontrarse ocupado en la administración de su curato y por algunos achaques de sus enfermedades y hallarse corto de
caudal por el gasto de los muchos pesos que le ha costado tratar de
po~e: en posesión de la hacienda de Matehuala a los herederos del
capitan Francisco de León, de los cuales la adquirió como su cesonario
Yno ~aber recogido ningún fruto de ello; por estas causas y porque e~
la hacienda
· b de Matehuala se ha fundado pueblo de indios chichimecos,
renu?ªª a del derecho de cesionario, según y como se lo otorgaron los
refendos her~d~ros, para que como partes legítimas sean citados ellos
para el cumplimiento de esta real provisión. 25
En 1685 Diego de Medellin tomó posesión de las haciendas de Matehual~, San _Juan: Vanegas, El Cedral de San Sebastián y La Punta,
despues de die~ anos de ~ue la Real Audiencia de Guadalajara falló a su
favor ~n el pleit~ por el mtestado de los bienes raíces que su hermano
~tomo ~~ Orpmel dejó al morir, contra Francisco de León y cuando
este fall~Cto contra sus herederos y albaceas. Y posteriormente por el
de los _bienes muebles radicado en el Juzgado del Real de Charcas. En
esos diez largos años los alcaldes mayores del citado Real se opusieron
ª llevar a ~abo la entrega de las dichas haciendas alegando que Medellin
no cumplía con los req~sitos que la mencionada Audiencia le imporúa
para que to1;-1ara posesion de los dichos predios y con algunos otros
pre~extos ~as, todos _ellos baladíes. El caso llegó tan lejos que ese supe.no~ gobierno se v10 en la necesidad de nombrar un comisionado
:spectal para que llevara a cabo la entrega de las citadas haciendas mas
este tampoco d o 1o_grarlo. La verdad era que los más poderosos' mi:eros de la regton c_apttaneados por Juan Vélez de la Torre se oporúan
. que toma_ra posesion de su heredad. Mas cuando las condiciones políticas cambiaron, Medellin en compañía del alcalde mayor del Real de
Charcas, Yde sus hijos Juan y José de Medellín, lanzó ·de dichas haciendas a los que las estaban detentando y entró en posesión de ellas. En el
caso ~e la hacienda de Matehuala, José de Espinosa se la entregó vo~untanamente, tan es así que se quedó a vivir en ella en la casa principal
Junto con su esposa e hijos; y a los naturales del pueblo de San Francisco de Matehuala los echó de las tierras qqe pertenecían a la dicha

r~

22

23

639

25

AUG, BPEJ, Ramo civil, caja 14, exp.03, fs.10f-10v.

�RUBÉN M. BARBA NAVA

640

hacienda.

26

En 1694 en el censo de población efectuado ese año, por la parroquia de Ch~cas, está asentado que José de Espinosa, viudo, vive en,la
hacienda de Matehuala, en la casa principal que es de Juan de Medellin,
21
hijo de Diego de Medellin.
El deceso de José de Espinosa ocurre el 27 de septie~bre de 1~95 Y
se enterró en la iglesia de la hacienda de San Juan. Terua al morir 80
28
anos.

Nota: Como Nicolás de Alanís no aparece más en los hechos documentados después de 1676, supongo que siguiendo con las in~trucciones_ t~s_tamentarias del capitán Francisco de León, él y José de ~pmos_a se dividieron a
mitades el remanente de la herencia tocándole a Alarus los bienes con sede en
la jurisdicción del Real del Mazapil, como era la hacienda de sacar plata en el
Real de Concepción con sus minas.

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY
EN 1776-1821
Prof. Israel Cavazos Garza
Jefe de la Sección de Historia
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León

Abreviaturas de las Fuentes:
APCHSLP. Archivo Parroquial de Charcas, San Luis Potosí.
AHESLP.

Archivo Histórico del Estado de San Luis Potosí.

FAMCH.

Fondo de la Alcaldía :Mayor de Charcas.

AUG.

Archivo de la Universidad de Guadalajara.

BPEJ.

Biblioteca Pública del Estado de Jalisco.

AMMZAC. Archivo Municipal del Mazapil, Zacatecas.
APlVSLP. Archivo del Juzgado de Primera Instancia de Venado, San Luis
Potosí.
AGN.

Archivo General de la Nación.

AGN, Ramo tierras, "ºl. 3340, exp. 02.
APCHSLP, Llbro de padrones 1694.
zs APCHSLP, Llbro de defunciones 1694-1738, f.11.

26

E

n 1994 apareció el volumen I de las Actas del Ayuntamiento de Monten-ry, 1596-1690. Hubieron de pasar diez años para que viera la
luz pública el volumen 11, 1691-1775, impreso en el 2004. En
este mismo año fue hecha una segunda edición del primero. Ahora es
posible la publicación del volumen III, que comprende los años de 1776
a 1821. Los tres, cubren todo el período virreinal, y se tiene el propósito
de continuar imprimiendo los relativos a los años siguientes.
El primer tomo nos dio idea del difícil proceso de crecimiento de una
ciudad tan alejada del centro de la Nueva España. En el segundo, advertimos algunas expresiones de relativo progreso. Pero, mediado el siglo
}CVlll, Monterrey cayó en una etapa de decadencia alarmante, debido, en
gran medida, a la colonización del Nuevo Santander. Este episodio histórico provocó el éxodo de pobladores hacia aquella nueva provincia. No
sólo Monterrey pero otras poblaciones del Nuevo Reino de León, quedaron también sernidespobladas.
Una de las causas de esta crisis del Ayuntamiento regiomontano, seguía siendo el sistema de los oficios vendibles. Sólo unos cuantos vecinos pudientes lograban comprarlos. A ello se agregaba el hecho de ser
muy escasas "las personas prácticasy expeditas en quienes conc111ran las circunstan-

cias que se requieren para estos empleos". 1

21

1 Acta

de primero de enero de 1792.

�ISRAEL CAVAZ.O5 GARZA

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN 1776-1822

Estaba establecida una "tarifa" del costo de los cargos públicos. Pero
ésta variaba según la importancia de cada villa o ciudad. Al correr _el
siglo 1..'VIII, en junta del 1O de diciembre de 1800, fue hecho un avalu?
de las plazas concejiles. En opirúón de don José Joaquín Canales, regidor alférez real, comprar uno de estos cargos para Monterrey significaría
el desembolso siguiente:

raúficada el 5 de diciembre de 1788 por el virrey don Manuel Antonio
Flores, en documento que Sada presentó al cabildo de Monterrey el 25
de agosto del año siguiente.

642

Regidor alguacil mayor
Regidor a!férez real
Regidor, contador de menores
Regidorfiel ejec11tor

450.00
350.00
300.00
300.00

Los regidores llanos, sin regalías adicionales, costaban 300 ~e~os, el
primero: 400 pesos, el segundo y 100 pesos cada uno de los dos últunos.
Muy bajo anduvo el señor Canales en esta apreciación. El regidor alguacil mayor, don Francisco Javier de Urresú, estimó los empleos en
mucho mayor costo.

Regidor a!férez real
Regidor alguacil mayor
"en det11é1ito desde 1794 hasta ahora"
Regidor contador de menores
Regidorfiel ejecutor
Alcalde provincial
Rtgidores llanos

650 pesos
1000 "
800 "
600 "
1500 "
700 "
500 "

A los regidores llanos les pareció exagerado el costo de sus cargos.
Ellos mismos opinaron que apenas se deberán de pagar 50 p~sos cada
uno, "por lo gravoso que son y ninguna utilidad que producen". Cons1derab~,
además que ''por lo despoblado de este país [el Nuevo Reino] hace creer que hatga
pocos pretendientes que los soliciten" Vas plazas].
En el período anterior a 1776, el Ayuntamiento de Monterr~y c~nta~a
ya con los regidores Alejandro Muñoz de Herrera y Antoruo Sil:erto
Berridio. En 1780 don Manuel de Sada compró en remate el oficio de
regidor contador de menores y albaceazgos. Cinco años más tarde, por
cédula de 23 de marzo de 1785, le fue entregada la confirmación, que
presentó al cabildo el 16 de diciembre de ese año. Q~en _adquiriría el
cargo podía o no ejercerlo directamente. Esto es, que s1 as1 _lo deseaba,
lo delegaba en alguien. Tal fue el caso del señor de Sada, qlllen por real
cédula dada en San Ildefonso el 20 de agosto de 1786, obtuvo la facultad
de servir el empleo ''por medio de teniente o tenientes". Esta atribución le fue

643

Tuvo el ayuntamiento nuevos ediles adquiridos en la misma forma.
En 1~87 don Francisco Javier de Urresti compró el cargo de regidor
al~~cil mayor. Don José Antonio García Dávila por su parte compró en
Mexico, el 30 de mayo de 1788 el cargo de regidor alcalde provincial.
Como este caballero residía en el valle del Pilón y no en Monterrey, al
parecer sólo asistió a la junta del ayuntamiento del primero de enero de
1790.
Ya en los primeros años del siglo XIX, vemos que don Bernardo Ussel y Guimbarda figura como regidor fiel ejecutor, cuyo titulo compró el
5 de agosto de 1806.
Uno de los concejales más anúguos y de mayor permanencia en esa
época, fue don José Joaquín Canales. El gobernador don Melchor Vidal
de Lorca lo había nombrado regidor alférez real, en cabildo del 11 de
j~o de 1779. Como regalía de su cargo tenía la de ser él quien cada
pnmero de enero proponía las ternas de los alcaldes, síndicos y demás
empleos que habrían de ejercer durante el año. Así fue como durante
más de treinta años (1780-1811) tuvo bajo su voluntad la elección anual.
Alguna vez, en 1809, le fue protestada, pero él alegó que los vocales
''habían ido a su casa a acordar sobre el particular". Este privilegio de ser él
q~en propusiera a los sujetos para cada empleo, era muy suyo, y, ''por lo

mismo no les quedaba arbitrio a los vocales de elegir a otros".
La Secretaría
Lo que en nuestros días es la Secretaría fue atendida durante más de dos
siglos, por un escribano público y de cabildo, o por alguien que tuviese el

conocimiento necesario. Un escribano público, Diego Díaz de Berlanga,
lo fue del primer ayuntamiento de la ciudad, en 1596, y redactó el acta de
fundación. Pero no siempre un escribano logró sostenerse en un medio
tan pobre.
En el úlúmo tercio del siglo XVHI el Ayuntamiento no tuvo escribano. Las actas fueron redactadas por quien sabría hacerlo. Al final se
ponía la frase: ''por ante nos por no haber esm·bano de Cabiklo, ni otro alguno"
(1 ?88); ''por ante nos, a falta de escribano" (1794) . . Sólo en 1795, a partir del
pnmero de enero, sirvió temporalmente al cargo Mateo Lozano, como
•~scribano público y de cabiklo". Pero volvió a estar acéfalo este empleo y a
leerse: ''con testigos de asistencia, a falta de escribano" (1800); 'por receptoría, a

�644

ISRAEL CAVAZ.O5 GARZA

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN 1776-1 822

jaita de escribano que no lo hr,ry en toda la provinda" (1808); ''con testigos de asistenda, por inopia del escribano real ni público que no le hr,ry, según derecho" (1811).

23 de marzo del año anterior, logró tener Monterrey los doce regidores
que le correspondían como la ciudad metropolitana.2 Fue difícil integrar
este cuerpo dada la escasez de individuos capaces de servir empleos públicos.

Miguel Margáin fue escribano del cabildo por varios años, con un
sueldo ridículo. Pero, el tres de junio de 1805, logró obtener el título de
escribano público, de minas, registros y real hacienda. Ello hizo mejorar
su situación. En 1809 fue sustituido por Pedro de Valle, a quien le fueron asignados como sueldo 200 pesos anuales. En 1813 figuró como
secretario José Trinidad de Arrese. El 2 de junio de ese año fue hecha a
la designación del cargo, ya con ese mismo nombre de Secretario (y no
como escribano). Así lo disponía. el artículo 32 de la Constitución Española de 1812. El nombramiento fue expedido a favor de don Pedro José
Morales, con el mismo sueldo, "en calidad de por ahora... por el estado en que se
haiian los fondos públicos" El 18 de noviembre de 1814 fue sustituido por
don José Gregorio Sotomayor, a quien le fue duplicado el salario. Pero
actuó solamente dos meses, volviendo a ocupar el cargo don Pedro José
Morales, en enero de 1815.
La Tesorería

En cuanto a los dineros, éstos habían sido controlados hasta entonces
por uno de los síndicos. Periódicamente eran rendidas las cuentas de los
fondos pertenecientes a los propios de la ciudad y a los de su patrona, la
Purísima Concepción. Fue hasta el último tercio del siglo XVIII cuando
el ayuntamiento nombró a un ''mqyordomo de propios", ajeno al cuerpo edilicio. Durante las primeras décadas del siglo XlX ocupó este cargo por
muchos años don Francisco de la Penilla. El empleo era honorario.
Alguna vez le fue asignado el uno y medio por ciento al que renunció el
señor Penilla en 1809, ''para que se aplique a la obra pública". Para esa época
ya era llamado tesorero y no mayordomo.
El Ayuntamiento

Algunos progresos se habían observado en el ayuntamiento al finalizar el
siglo XVIII. No pocas veces, sin embargo, un solo regidor, el alférez
real, hizo la elección en ausencia de los tres capitulares restantes (enero
de 1795).
En 1799 fue posible contar con cuatro regidores más, con el carácter
de honorarios, con voto en el cabildo. Pero estos no duraron mucho Y
fue sólo hasta 1810 cuando, en junta de 11 de mayo, el recién nombrado
gobernador don Manuel de Santa María, volvió a designarlos. Tres años
más tarde, en junta del 17 de agosto de 1813 y de acuerdo al decreto de

645

Dato curioso que se observa en esos años, en el de que hasta seis capitulares se apellidaban Garza. El secretario, en el acta, lo anotaba sólo
al primero, escribiendo para los demás: don fulano ídem. Algo más que
se advierte en el hecho de que la fórmula del juramento al tomar posesión, ya no se hizo prometiendo defender el misterio de la Purísima
Concepción. Ahora consistía en hacer la señal de la cruz, guardar la
Constitución (de 1812); observar las leyes; ser fiel al rey, y cumplir con
las obligaciones del cargo.
Acuerdos relevantes

En esta época se ve que se toman acuerdos de mayor importancia. En
abril de 1795 fue emprendida la construcción de una presa en el paso de
San Francisco. Se recurrió para ello a aportaciones particulares. La
construcción de otra presa al oriente de la ciudad, propició la erección de
una estatua de la Purísima; la apertura de una alameda; la instalación de
talleres de curtiduría. Estos habrán de dar origen al barrio de las Tenerías, y la presa a la apertura de una calle: la de la Presa, llamada de Diego
de Montemayor a partir de 1907. El fruto principal de esta obra fue el
crecimiento de Monterrey hacia ese rumbo.
La carencia de fondos imposibilitó la fundación de un colegio de propaganda fa/e, propuesto por el extinto obispo don Andrés Ambrosio de
Llanos y Valdés. Tampoco dio lugar a la edificación del convento de
monjas capuchinas, solicitado al rey por la abadesa de esa orden, de la
villa de Guadalupe de México.
El impulso a estas obras se debió indudablemente, al gobernador don
Simón de Herrera y Leiva. Era hombre de gran espíritu de progreso,
característico de la época de la ilustración y el enciclopedismo. En 1799
el ayuntamiento manifestó al virrey el mérito de este gobernante a quien
"por su buen gobierno esta dudad. .. en el día va en aumento".
Y no sólo por las obras públicas le recomendó. El ·cabildo enfatizó
también su actitud y la de su esposa, la señora gobernadora, durante la
2

Es importante hacer notar que metropolitana significaba ''cabecera del reino" o sede
de la autoridad del reino. Ahora se da este calificativo a la ciudad por su gran extensión
urbana.
·

�646

ISRAEL CAVAZOS GARZA

epidemia de viruela de 1798. Por supuesro que se hizo resaltar también
la abnegación de Fray Antonio de la Vera y Galvez, "único facultativo de
medicina" que había en la ciudad.
No fue esta la única epidemia en la que fue vista su intervención generosa. En abril de 1800 dejó sentirse otra, ahora de "calenturas pútridas".
Además del auxilio oficial y médico se recurrió entonces al amparo divino. El ayuntamiento acordó un novenario en la catedral a la Purísima,
''patrona jurada de esta ciudad". Los regidores, divididos por barrios, pidieron limosna en cada casa, para cubrir el costo de esos actos religiosos,
que concluyeron con una procesión con la Purísima, por las calles.
La fidelidad y adhesión del Gobierno y el Ayuntamiento a la iglesia
era constante. La del gobernador por el hecho de ser patrono real. Luto
por la muerte del obispo; alegría por la entrada de quien le sucedía. Ufanía por la llegada de la real cédula de 10 de noviembre de 1792, fijando la
silla episcopal en Monterrey, acordándose en junta del primero de marzo
del 93 asentada en el libro de actas. Por esos años continuaba latente el
culto "oficial" a la Purísima. El Ayuntamiento disponía la celebración
anual; acordaba a quien sería encomendado el sermón; la compostura de
la ciudad, las corridas de toros, etc. Aunque no todo era cordialidad. En
julio de 1800 el Ayuntamiento consideró atropellados los derechos del
pueblo cuando el cabildo eclesiástico destruyó el colateral mayor y emprendió obras en la catedral sin consentimiento suyo.
Entre otros acuerdos importantes figura el de la imposición, en septiembre de 1813, del nombre de Plaza de la Constitución a la de la ciudad, y la construcción de un obelisco o pirámide conmemorativa de la de
1812. O los acuerdos de noviembre de 1814 y enero de 1815, el primero
disponiendo el resello de la moneda en circulación y el segundo sobre
acuñación de cuartillas de cobre, con el cuño que conservaba el procurador.
Cuando el Ayuntamiento encontraba dificultad para tomar alguna resolución, recurría invariablemente a alguno de los canónigos de la catedral, conocedores de ambos derechos; o al licenciado Juan Manuel Mejía,
"único abogado secular que hqy en esta ciudad" Gulio de 1800).
Monterrey había progresado. Se hizo necesario, por lo mismo, la distribución de las tareas de los regidores, por primera vez en comisiones.
El acuerdo fue tomado el 20 de febrero de 1813. Algunas de estas emisiones fueron: las de policía y salubridad, abasto de carne, pesas y medidas, abasto de maíz, acequias y puentes, distribución de aguas, reparación
de las casas reales, construcción del pósito, etc.

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN 1776-1822

647

Los gobernadores
Durante todo el período virreinal los gobernadores, además de su autoridad como tales, tenían la facultad de presidir el ayuntamiento. En el
lapso ~e 1776 a 1:88, el Nuevo Reino de León estuvo gobernado por
don Vicente González de Santianés.
En cabildo de 9 de mayo de 1788, don Manuel de Bahamonde Villamil p_resentó su nombramiento de gobernador, fechado el 20 de octubre
a~tenor. Para cubrir ''sus ausencias y enfermedades" nombró como su temente a don Roque Tato y López, el 20 de septiembre de 1790.
~~plido ~l t~rmino de su mandato el rey designó para sustituirle al
capttan don S1mon de Herrera y Leiva, por real cédula de 21 de julio de
17~4. Este gobernador tomó posesión en junta del ayuntamienro el 9 de
ª~:il del_año siguie~t~. Una d_e las más prolongadas fue la que le concedio el Virrey para via¡ar a la crndad de México. De ello se dio cuenta en
cab~do de 18 de enero de 1802. El mando militar y la subdelegación de
hacienda y guerra quedaron en el segundo comandante local, don Pedro
de_ Herrera, su hermano. La jurisdicción civil y ordinaria en el alcalde de
pnmer voto don Francisco Javier de Urresti. Fue don Simón uno de los
de ~ayor perm~nencia en el cargo, puesto que, dos veces reelecto, su
penodo c~ncluyo ~n 1~10. El 6 de enero de ese año el arzobispo virrey
do~ Francisco Javter Lizana y Beaumont nombró como gobernador inte~o a don Manuel de Santa María, quien tomó posesión ante el Ayuntaffilento el 26 de abril.
Au~que de duración efímera tuvo el Nuevo Reino de León un gobernad~r 1?surgente: don José Santiago de Villarreal, nombrado por Mariano _~unenez _en enero de 1811. Duró en el cargo sólo dos meses. En
:esion de pnmero de abril de ese año, y a propuesta del procurador, fue
ornado el acuerdo de nombrar una Junta de Gobierno que a la postre
se llamó Junta Gobernadora.
'
'
Este cue~o gubernamental se mantuvo en funciones hasta que, conforme al arttc~o- 10 del decreto de 23 de junio de 1814, el mando político de la provincia quedó a cargo del alcalde primero de la ciudad. Se le
~~nsideró ~~m~ ''e~ca'J,ado ", o com~ 7efe político sttbaltemo ", o como 'gomador polttzco intenno . Con estas disttntas formas aparece citado en las
actas. De esta manera ejerció cada alcalde primero en turno, hasta el 28
de octubre de 1817, cuando tomó posesión como gobernador el coronel
don Bernardo Villamil.

�ISRAEL CAV AZOS GARZA

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN 1776-1822

Esto, en cuanto a lo político. En lo militar, desde 1814 había sido designado comandante general Joaquín de Arredondo, personaje ensoberbecido que habría de tener serios enfrentamientos con el Ayuntamiento.
Por principio de cuentas lo hizo objeto de constantes desaires y desconoció la autoridad política de los alcaldes. El 14 de octubre de 1814, al
pasar el cabildo en cuerpo a felicitarle por el cumpleaños de Fernando
VII, un centinela "en alta voz" impidió la entrada.

con tres. Verificado el sorteo favoreció al Lic. De la Garza. Una comisión pasó a la catedral a notificárselo y le condujo bajo de mazas a la sala
de cabildos.

648

''.A la ciudad no se le detiene", dijo el alcalde y pasó ''a la sala donde recibe".
Allí un teniente le dijo que volviera a las once. Los capitulares optaron
por retirarse, a fin de no volver a ser "el ludibn·o delpuebloy tropa que presenció el desaire".
El Ayuntamiento elevó oficio al virrey y al rey. Protestó también por
otro escandaloso incidente. Arredondo, so pretexto de "recoger vagosy mal
entretenidos", ordenó una leva. La tropa abusó entonces allanando casas
de gente respetable y apresó con violencia a individuos honorables. La
soldadesca derribó el obelisco de la Constitución.
Los enfrentamientos entre Arredondo y el Ayuntamiento se multiplicaron. El comandante general justificó su actitud alegando las regalías de
su empleo:
... con casi igual autoridad que el Excmo. Señor Virrey, a quien únicamente está sujeto en lo militar, y que traía en su poder órdenes y declaraciones que le concedían tales prerrogativas. (Cabildo de 29 de mayo de
1815)

Los sucesos de España

649

Acontecimiento de gran relevancia fue también la instalación de la
Diputación Provincial. El acto tuvo lugar en la sala del ayuntamiento el
12 de mayo de 1814. Alli mismo la Diputación celebró sus reuniones los
martes, jueves y sábados.
Lamentable1?ente y co~o sucedía con el comandante general, surgiero~ competencias de autondad entre el cabildo y la diputación. El secre~o de ésta asistió con bastón a las funciones religiosas, ocupando el
asiento que le correspondía al alcalde, como titular del mando político.
La diputación tuvo duración efímera. En el acta de 7 de noviembre el
Ayuntamiento expresa que "se halla extinguida".

!ª

_Al ser pub~~ada e~ 182~ Cons?tu_ción Política de la Monarquía Espanola, resurgio la D1~utacion Provrnc1al local, que habría de prevalecer
hasta cuando fue sancionada la Constitución Política del Estado de Nuevo León, el 5 de marzo de 1825.

El juramento de la nueva Constitución Española fue hecho en la catedral de Monterrey, el 13 de junio de 1820. El comandante Arredondo
lo hizo ante un crucifijo, en presencia del obispo Berlaunzarán. El alcalde don Francisco Bruno Barrera, encargado del mando político, la juró
ante el comandante Arredondo, y, finalmente, lo hicieron todos los asistentes, con~u~~ndo con u~ solemne Te Deum. El 15 de agosto siguiente la Const1tuc1on fue publicada en la plaza de la ciudad.
La insurgencia

La prisión de Fernando Vll en 1808, tuvo repercusiones de sentimiento
popular primero, y de alegria, más tarde, en noviembre, por su regreso al
trono. El 7 de abril de 1809, el Ayuntamiento celebró un acto de reconocimiento y obediencia al monarca, en la sala capitular, y, por acuerdo
unánime, tres días de iluminación. En mayo de 181 O, el reconocimiento
y la obediencia fueron rendidos al Consejo Supremo Superior de la Regencia de España, gobernado en ausencia del rey.

~as comunicaciones eran lentas. Fue por ello que hasta trece días despues, el 29, la ciudad se enteró del suceso.

Recibida en Monterrey la convocatoria a Cortes, el Ayuntamiento lo
dispuso todo para la elección de su diputado a fin de invo:ar el au~o
divino, el 14 de junio de 181 O fue celebrada en la sala capitular la rrusa
del Espíritu Santo. Formulada la terna resultaron electos el Lic. Juan
José de la Garza, canónigo lectoral de la catedral, con siete votos; el Lic.
Alejandro de Treviño y Gutiérrez, con seis; y el bachiller Manuel Pérez,

El avance insurgente era inevitable. El gobernador Santa María tomó
las medidas de defensa necesarias. Don Pedro de Herrera fue destacado
P0 ~ el rumbo del Saltillo y Juan Ignacio Ramón por el sur de Nuevo
Leon. El 4 de noviembre el Ayuntamiento retibió la noticia de la caída
de San Luis Potosí en poder de los insurgentes. Mariano Jiménez avanzó
hasta Matehuala. Juan Ignacio Ramón podría haberlo contenido. Lo

~ª- tranq~dad habitual de Monterrey se vio convulsionada por una noticia temble: la del movimiento emancipador del padre Hidalgo, en Dolores, en la madrugada del 16 de septiembre de 1810.

�650

ISRAEL CAVAZOS GARZA

que no resistió fue el "bombardeo" epistolar de Jiménez, imponiéndole la
nobleza de la causa.
El gobernador Santa María había salido de Monterrey con una fuerza
considerable hasta el valle del Pilón. Conociendo, en copias, las cartas de
Jiménez, licenció sus fuerzas y juntos, Ramón y Santa María, abrazaron la
insurgencia. Fue entonces cuando, acéfalo el gobierno, el Ayuntamiento
resolvió la formación de la Junta Gobernadora.
Las actividades del cabildo se habían centrado en la organización de
fuerzas para contrarrestar cualquier posible avance. Jiménez, sin embargo, ocupó Saltillo. Desde allí envió a Monterrey a sus oficiales Carrasco
y Camargo.
Días después, el 27 de enero de 1811, entró a la ciudad. Su arribo fue
visto con simpatía por ambos cabildos, el civil y el eclesiástico.
En la etapa de transición por la aprehensión y muerte de Hidalgo y los
suyos, el Ayuntamiento intervino en la organización de compañías ~ara
repeler la presencia de fuerzas insurgentes. En muchos de sus escntos
habría de ufanarse de su participación en la defensa de la ciudad. Durante el asalto de José Herrera el 3 de julio de 1813.

Consumación
En el sur, núentras tanto, José María Morelos firmaba como diputado
por el Nuevo Reino de León la Constitución de Apatzingan de 1814. ~a
búsqueda de su designación para que actuara en nombre de esta provmcia había sido infructuosa. El acta del Ayuntanúento de 14 de diciembre
de ese año registra una clara respuesta:
Jamás se ha dado ni podido dar poder alguno a los cabecillas de los
rebeldes, para que representen los derechos de esta fidelísima ciudad y
provincia... para desmentir las suposiciones y asertos sediciosos de los
traidores en su llamado Congreso Mexicano.

El 30 de noviembre de 1815 el Ayuntanúento asistió a la núsa de acción de gracias ''por fa nohda de la prisión del cabecilla More/os" (acta de 4 de
diciembre).
La etapa insurgente culnúnó con la entrada del Ejército Trigarante a
México el 27 de septiembré de 1821. El suceso fue festejado en Monterrey el
de noviembre, con la lectura del acta de I~depe~dencia; en la
sala de cabildos y con la bendición de la bandera del 1mpeno, en la catedral. A nivel popular la celebración desbordó el entusiasmo. Paseo por

18

EL AYUNTAMIENTO DE MONTERREY EN

1776-1822

651

las calles. Los gremios de la ciudad dispusieron un carro triunfal, guiado
por una escolta de las compañías veteranas. Hubo, además, danzas del
pueblo de Guadalupe.
·
En la plaza fue instalado un amplio tablado, con la bandera del imperio en un docel. Irónicamente la proclamación se hizo "en los términos en
q1Je antes se juraban los rryes". Se oyeron vivas a las tres garantías confundiéndose con las descargas de fusilería y el repique de las campanas.
Por la noche hubo refresco y profusa iluminación.
Al día siguiente el Ayuntanúento asistió al Te Deum en la catedral y se
escuchó un brillante sermón. Durante la semana hubo baile, "con lucido
refresco para toda la concumncia" y corridas de toros, ''para lo que contn'blfJó
voluntan·amente el vecindano ".

�DOS DÉCADAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS
EN EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE
Dr. Manuel Ceballos Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte

P

or cuestiones que tienen que ver más con el perfil profesional de
sus iniciadores, que por una elección consciente y determinada,
el desarrollo de los estudios históricos en El Colegio de la Frontera Norte (El Colef) ha experimentado un proceso atípico. Es decir
que, comparado con otros Colegios nacidos del modelo y de las propuestas de El Colegio de México, en los cuales la historia y los historiadores han llegado no sólo desde la primera hora, sino que han sido los
promotores principales, en El Colegio de la Frontera Norte los historiadores se han hecho presentes un poco después. En efecto, desde la
fundación de El Colegio de Michoacán que fue el primer colegio fuera
de la ciudad de México, hasta el último, El Colegio de Tamaulipas instaurado en el año 2002, ésta ha sido la constante en el proceso de desarrollo de estas peculiares instituciones académicas. Además es necesario tener en cuenta que El Colef nació del Programa de Estudios Fronterizos que se había instaurado en El Colegio de México y que ya tenía
su propia agenda de investigación, en el que poco tenía que ver el Centro de Estudios Históricos de esa misma institución.
Sin embargo, esta situación atípica no ha significado que los estudios históricos en El ~olef hayan sido desatendidos, al menos en sus
más urgentes demandas. Muchas han sido las preguntas que los colegas
de otras áreas del conocimiento han lanzado a los historiadores y muchos más los cuestionamientos que los propios historiadores se han
hecho acerca de los requerimientos teóricos, metodológicos y fácticos
que exige una visión crítica y actualizada de la historia de lo que hoy

�MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Dos DÉCADAS DE ESTIJDIOS HISTÓRICOS EN
EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE

conocemos como frontera norte, y la labilidad que supone esta frontera
que es intercambiable y sutil tanto a través del tiempo, como a través
del espacio mismo.

desde la historia oral, la historia documental o la historia de las mentalidades se abordaran temas que analizaban y describían parte del pasado, no era suficiente ni el interés, ni el método; ni la coordinación de
las actividades historiográficas en El Colef. Prueba de ello fue que al
celebrarse en octubre de 1990 la primera reunión de evaluación externa, conocida como Colef I, sólo se publicaron en el texto de Historia y
Cultura dos artículos que tetúan que ver con cuestiones históricas del
pasado porfiriano: el de María Eugenia Anguiano, "La formación social
en el Valle de Mexicali a principios de siglo"; y el de Manuel Ceballos
Ramírez, "La formación de la frontera: el caso de Colombia Nuevo
León, en 1892".2

654

Primer decenio (1982-1992)
Tres etapas conforman la labor que El Colef ha desarrolli:do en toi:no a
cuestiones históricas y tres han sido también los espactos aten~d,o~.
Estos últimos son genéricamente identificados pues los temas histoncos abordados en El Colef se han ocupado 1) del noroeste Y su relación con California y Baja California, y eventualmente con S~n?ra Y
Atizona; 2) del norte y su relación entre Chihuahua y Nuevo Mex.1co'. Y
finalmente 3) del noreste y la relación entre los cua~o estados ~ue históricamente lo integran: Coahuila, Texas, Nuevo Leon y Tamaulipas.
En cuanto a las etapas es menester distinguir la primera que comprendió la primera década de vida de El Col~f (1982-199~)- Dos c~racteristicas la particularizan: la llegada progresiva de los pnmeros his~oriadores y la elaboración variada e inconexa de productos q~e teman
que ver con cuestiones históricas diversas. Encontramos asi algunos
títulos publicados como Ei progra!Jla de braceros ferroviarios de Bárba~a
Driscoll; Historia de la colonia Ubertad de Jorge A. Bustamante; Don Cnspín: una crónica jronteriZfl de Víctor A. Espinoza Valle; Empa_Pados de sereno
de José Manuel Valenzuela; Puente México de Mayo ~umeta Y ~berto
Hernández; Evolución y dependencia en el noreste: las ciudades Jronte~zas de
Tamaulipas de Eduardo ~AJarcón Cantú; Origen y desaTTOllo de ~os are_as 1e
riego de Román Calleros; Li campaña magonista de 1911 en Baja C~ii.famta
de L.awrence D. Taylor; Entreyerba, polvoy plomo de Norma lgl~~:as;, ~

fundación de Nuevo Liredo: elementos para la in~epretació~ de_ una tra~tcton éptca
de Manuel Ceballos Ramírez; Entre la magia y la htstona compil~do por
José Manuel Valenzuela.1 Aún así, a pesar del empeño que hizo que

1 Jorge Bustamante, Historia de la Colonia ~be'!ad, Cua~e~os CO_LEF, Tijuan_~
1990., 25 pp.; Víctor A. Espinoza Valle, Don Cnsptn, Una cromcafrontenza, El Colegt
..
1992, 166 pp.,· José M •Valenzuela, Empapados
de Sereno,
.
de la Frontera N orte, T1¡uana,
el movimiento urbano popular en Bqja Cahjomia (1928-1988), El ~olegio de la ~romera
Puente M~o, La
N orte, T ..i¡uana, 1991 , 223 pp:' .Mayo Murrieta y Alberto Hemandez,
T"
1991 195
vecindad de Tijuana con Califomia, El Colegio de la Frontera. Norte, 1)uana,
, .
pp.; Eduardo Alarcón Cantú, Evo/11ció11y Dependencia en el Noreste: ~s Ciudades Fronl~ZfIS
de Ta,naulipas, Cuadernos COLEF, Tijuana, 1990, 58 pp.; Ro~:i" Calleros: Origen~
Desarrollo de dos áreas de riego de Taniauiipa.s, Cuadernos CO_LEF, _T11~ana, 1990, Lawre~a
ce Douglas Taylor La campaña magonista de 1911 en Bq¡a Calijomza, El Colegio de
Frontera Norte, Tijuana, 1992, 140 pp.; Norma Iglesias, Entre Yerba Po/voy Plomo voL 1
y II, El Colegio de la Frontera Norte, Tiju~a, 1991, 156 PP· Y 222 pp.; Manuel Ceba-

655

El Seminario de Historia (1992-1997)
Fue a partir de mediados de 1992, cuando la instauración del Seminario
de Historia en El Colef modificó y coordinó las actividades de los historiadores. Se puede hablar así de una segunda etapa dentro de El Colef con respecto a la historia, que se prolongó a lo largo de un lustro.
En esta etapa varias cuestiones distinguieron la producción historiográfica: la elaboración de proyectos, la publicación de textos colectivos, la
colaboración de colegas mexicanos y norteamericanos, las sesiones
periódicas, el financiamiento externo, y el incremento y la distribución
de los historiadores a lo largo de la frontera. Con respecto a esto último, el criterio que guió a los integrantes del Seminario fue el de establecerse en las diversas poblaciones fronterizas en las cuales El Colef
tuviera oficinas de investigación. La razón obedeció a la prescripción
de atender las demandas sociales que desde el presente se hacían al
pasado y asegurarse que el lugar de producción histogriográfica garantizara una historia de mayor significación; además que de este modo se
buscaba rescatar la diversa, compleja y sobre todo diacrónica historia
fronteriza. De este modo llegó un momento en que el Seminario estuvo integrado por nueve investigadores, si bi~n no simultáneamente:
cuatro en Tijuana, uno en Nogales, uno en Ciudad Juárez, dos en Nuevo Laredo y uno en Matamoros. Muy importantes fueron las sesiones
llos, Lafundación de Nuevo Laredo, Ed.Porrúa, México, 1989; 44 pp.; José M. Valenzue.la, Entre la Magia y la Historia, México, El Colegio de la Frontera Norte, Plaza y Valdés, 1992. 372 pp.
2 Manuel Ceballos Ramírez, "La formación de la frontera: el caso de Colombia
Nuevo León, 1892"; María Eugenia Anguiano Téllez, "La formación social en el
Valle de Mexicali a principios de siglo", en Hisroriay Cu/1t1ra, vol. 6, CiudadJuárez, El
Colegio de la Frontera Norte, Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, 1992, pp. 726 y 27-50.

�656

Dos DÉCADAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

periódicas que se tuvieron: una en Nuevo Laredo para instaurar el Seminario, dos en Tijuana para coordinar las agendas de investigación, y
dos más en la ciudad de México para atender a discusiones paralelas
sobre los criterios que deberían normar al Seminario. Una de ellas a
cargo de Luis González de El Colegio de Michoacán y otra dirigida por
Bernardo García Martínez de El Colegio de México.
Ya para entonces se contaba con un finaciamiento de la Fundación
Rockefeller del cual salieron tres proyectos. El primero fue el de "Historiografía de la Frontera" que fue presentado de manera coordinada
en la segunda sesión de evaluación externa Colef II y más tarde fue
publicado en coedición con el Instituto de Investigaciones Históricas
de la Universidad Autónoma de Tamaulipas con el título de Historia e
historiografía de la frontera norte.3 También se llevó a cabo en el Archivo
General de la Nación el proyecto "Aduanas de la frontera" que consistió en la depuración, ordenamiento y selección de los documentos de
las aduanas de la frontera norte hasta finales del porfiriato. La segunda
parte del proyecto contemplaba el fotocopiado, microfilmación o digitalización de la documentación por poblaciones. Para esto había que
conseguir fondos adicionales en cada una de ellas. Sólo de dos ciudades
se logró consolidar este segunda etapa: para Piedras Negras apoyado
por el Instituto Estatal de Documentación de Coahuila, y para Ciudad
Juárez financiado por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Este
proyecto de Aduanas debía servir de insumo en parte, al que realmente
interesaba a los integrantes del Seminario y al cual se le dedicó mayor
atención y participación que, luego de varios títulos terminó por llamarse "Historia del encuentro entre pueblos y culturas en la frontera
norte"; años más tarde la publicación apareció con título de "Encuentro en la frontera: mexicanos y norteamericanos en un espacio común".
Por cierto que mucho hubimos de discutir el término "encuentro",
pues aunque sugiere armonía, de suyo puede no ser armónico ya que
puede derivar en un desencuentro o en un encontronazo, según se vea.
Una condición del Seminario era la participación de académicos mexicanos y norteamericanos ajenos a El Colef. Hoy recuerdo con admiración que ninguno de los académicos invitados se negó a participar, y
hubo más de un norteamericano que de manera comedida lamentó no
haber sido invitado. Entre los mexicanos respondieron al llamado Josefina Z. Vázquez y Bernardo García Martínez de El Colegio de México,

3 Manuel Ceballos (coord.), Historia e historiografía de la frontera norte, Ciudad Victoria, El Colegio de la Frontera Norte, Instituto de Investigaciones Históricas, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1996, 129 pp.

EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE

657

Mario Cerutti Y Miguel A. González Quiroga de la Universidad Autónoma de ~uevo León y Octavio Herrera de la Universidad Autónoma
de Tam~ulipas; entre los estadunidenses Ramón Eduardo Ruiz de la
U~vers~dad de California, David J. Weber de Southern Methodist
U~verstty, Osear J. Martínez de la Universidad de Atizona y Miguel
Thinker Salas de Pomona College.
Los criterios principales que se establecieron para el proyecto fueron: 1) eotend~r ~ue la frontera actual no es más que la suma y resultado de establecmnentos y procesos anteriores; y 2) que la biterritorialidad es un ele~ento fun~amental de esos procesos y de los hechos que
r~cobra Y an~a. En seis apartados se dió cuenta de esta visión frontenza: _el espacio, l_os co~flictos_, la economía, las ciudades gemelas, las
r~beliones y la ~aaon. El libro que resultó de este proyecto, y cuyo
titulo ya hem_os senal~d_o y que constó de 450 páginas, fue coeditado
por _El Colegio de Mexico, El Colegio de la Frontera Norte y la Uni4
ve~stdad Aut?noma de Tamaulipas. Para llegar a este fin se realizó en
1:"11uana ~ S~posio al que asistieron los 15 participantes donde expusieron y dtscutteron los trabajos.
Dos proyectos más se desarrollaron en el Seminario de Historia:
uno con el Pr~grama par~ las Comui:udades Mexicanas en el Extranjero
de la Secre_tana de Relaaones Extenores (SRE) que se tituló "Historia
de los mexicanos en los Estados Unidos". El texto se elaboró en forma
de libro de ?1vulgaci~n, se entregó al Programa; pero por alguna razón
no fue publicado y aun duerme el sueño de los justos.5 Más exitoso fue
el P,royec~o de la SRE en que pru:ticiparon otros investigadores y que
salio publicado en español primero con el título Mito en las relaciones
México-Estados Unidos. 6 Más tarde apareció en inglés en dos volúmenes co~ e~ largo títul~ de Myt~s, !v[isdeeds and Misunderstandings: The Roots
ofCo,if!tct in U.S.-Mextcan Rtlattons. El otro proyecto que se realizó fue a
4

Manuel Ceballos R.amírez (coord.), Encuentro en la Frontera: mexicanosy norleameun esp~o tvmlÍ11, El Colegio de la Frontera Norte, El Colegio de México,
Uruvers1dad Autonoma de Tamaulipas, México, 2002, 450 pp. El libro ha sido reconocido por el Web
. County Heritage Foundation con el "Jim PariJ-h Awardfar Documentation and PHblicatton f fecal and &amp;gional Histo,y'', Laredo Texas, 15 de mayo de 2003.
) De este proyecto de la Secretaría de Relaciones Exteriores sólo se publicó un
t~to coordinado por Roger Díaz de Cossío, Los 111exira11os en Estados UnidoJ~ México
Sistemas Técnicos de Edición, 1997, 331 pp.
'
6
María Esther Schwnacher, Mitos en las relaciones México-Estados Unidos México
FCE, 1994, 528 pp.
'
'
.

rrca~os

7

e11

Jaime E. Rodríguez O. y Kathryn Vincent, Myths, Misdeeds and Mis1111derstadi11gs:
The Roots ofaonflict in U.S.-Mexican &amp;latio11s, 2 vols., Wilmington, SR Books, 1997.

�658

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Dos DÉCADAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN

659

EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE

petición de la revista Fro11tera Norte de El Colef. Consistió en elaborar
un número monográfico sobre historia fronteriza. Con mejor suerte
corrió este proyecto que se publicó en el volumen 6, correspondiente a
los meses de enero-junio de 1994.8

El quinquenio de 1997 a 2002
Por razones personales e institucionales -que no ciertamente por agotamiento del objeto de estudio-, el Seminario de Historia fue cerrando
su agenda de investigación desde mediados de 1996 y sobre todo a lo
largo de 1997. Ya no se coordinaron las investigaciones y no aparecieron trabajos comunes. Aún así se puede asegurar que la producción
historiográfica en El Colef ha conservado un ritmo constante, aunque
sin duda ha sido menor en cantidad ya que el número de historiadores
ha descendido. Por otra parte, es necesario considerar otras publicaciones de El Colef que tienen que ver de manera significativa con el
pasado del tema que abordan, aunque sus autores no sean todos historiadores. En este caso se encuentra sin duda Población y misiones de Bqja
Calijor'llia de Mario Alberto Magaña; 111,pecabl.e y diamantina de José Manuel V alenzuela; Japón: vecino país distante y cercano a través de su historia de
Ryoshiro Baba y Atsuko Tanabe; H11ellas japonesas en la cultura mexicana
de Atsuko Tanabe; El presidencialismo mexicano: génesis de 11n sistema imperfecto de Eliseo Mendoza Berruelo; Espacioy sociedad: reestructuración espacial
de un a11tiguo enclave minero de Camilo Contreras.9 Es menester tener en
cuenta también las revistas de El Colef que Frontera Norte y Migraciones han seguido publicando artículos y reseñas de contenido historiográfico. Véanse por ejemplo los artículos sobre el agua, la migración, la
economía' el periodismo. v, las reseñas de libros de historiadores como

Mario Cerutti, Miguel A. González Quiroga, Artemío Benavides, Manuel Ceballos Ratnírez y Santiago Portilla.10
•
Pero regresando a los temas y periodos de los historiadores de El
Colef desarrollados entre 1997 y 2002 debemos hablar de que en el
noroeste continuaron los estudios de Lawrence Taylor sobre la formación política y social del Estado de Baja California, sobre el filibusterismo, el magonismo y la minería. Por su parte, en el norte se ha destacado el estudio de la región de Ciudad Juárez-EI Paso. Primero a través
de una Historia de Ciudad Juárez, de reciente aparición; y también por
un interesante estudio de los procesos de conformación y diferenciación de las dos poblaciones durante el porfiriato; ambas investigaciones
las ha realizado Martín González de la V ara. En el noreste se han privilegiado tres tetnas: 1) el del sindicalismo y sus orígenes; 2) el de los
procesos de conformación histórica de la región nororiental mexicana;
y 3) el estudio del pasado de la comarca ribereña cuya centralidad la
definen e integran los dos Laredos. El primero de esos temas ha derivado de las actividades de Cirila Quintero, y los dos restantes de los
trabajos de Manuel Ceballos Ramírez.
La celebración de dos efemérides propiciaron la participación de los
investigadores de El Colef en otras tantas publicaciones. Tanto Monterrey como Nuevo Laredo, al celebrar el primero de ellos su cuarto centenario, como el segundo su sesquicentenario fue ocasión para que se
editara Monterrey 400: estudios históricosy sociales bajo el sello de la Univer11
sidad de Nuevo León; como Nuevo Laredo: sigloy medio de vida fivnteriza
coeditado por el Republicano Ayuntamiento de esa ciudad, el Patrona-

10

8 Frontera Norte, vol.6, núm. 11, El Colegio de la Frontern Norte, Tijuana, B.C.,
enero-junio de 1994, 142 pp.
9 Mario A. Magaña, Población y misiones de Bqja Calijórnia, El Colegio de la Frontera Norte, Tijuana, B.C., 1998, 140 pp; José M. Valenzuela, Impecable y diamantina: la
deconstmccíón del discurso 11acional, El Colegio de la Frontera Norte, !TESO, 1999, 284
pp; Ryoshita Baba y Atsuko Tanabe (coord.),Japón: vecino país distante y emano a través
de m historia, El Colegio de la Frontera Norte, 1996, 66 pp; Atsuko Tanabe, Huellas
japonesas en la cultura mexicana, 2da. ed., Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte, 1997,
130 pp; Eliseo MendozaBerrueto, Elpmidencialismo en México: génesiJ de 1111 ~s~ema imperfecto, Fondo de Cultura Económica, El Colegio de la Frontera Norte, Meneo, 1998,
299 pp; Camilo Contreras, Espacio y sociedad: reestn1ct11ración espacial de un antigllfJ enclave
minero, El Colegio de la Frontera Norte, Plaza y Valdés, 2002, 191 pp.

Manuel Ceballos Ramírez, "El norte de México y Texas (1848-1880)", de Mario Cerutti y Miguel A. González, Frontera Norte, vol. 13, num. 26, julio-diciembre,
2001, pp. 165-168; y "El general Bernardo Reyes, vida de un liberal porfirista", de
Artemio Benavides Hinojosa, Frontera Norte, vol 11, num. 22, julio-diciembre, 1999,
pp. 151-155. Roberto García Ortega, ''Monterrey 400: estudios históricos y sociales",
de Manuel Ceballos Ramírez, en Frontera Norte, vol. 10, num. 20, julio-diciembre,
1998, pp. 141-145. Lawrence Douglas Taylor, "Schemers and Dreamers: Filibusterung in México, 1848-1921 ", de Joseph A. Stout, en Frontera Norte, vol. 14, num. 28,
julio-diciembre, 2002, pp. 139-143; y "Población y misiones de Baja California: estudio histórico demográfico de la misión de Santo Domingo de la Frontera: 17551850", de Mario Alberto Magaña, en Frontera Norte, vol. 10, num. 19, enero-junio,
1998, pp.1 01-104; y también "Una sociedad en annas: insurrección antirreeleccionista en México, 1910-1911, de Santiago Portilla.,_en Frontera Norte, vol. 7, num. 14,
julio-diciembre, 1995, pp. 125-128.
u Manuel Ceballos Ramírez (coord..), Montm-ry 400: estudios hisMricos y sociales,
Monterrey, Urúversidad Autónoma de Nuevo León, 1998, 322 pp.

�660

Dos DÉCADAS DE ESTUDIOS HISTÓRICOS EN

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

661

EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE

to Nuevo Laredo 150 y la Universidad Autónotna de Tamaulipas. 12 En
ambos libros colaboraron los investigadores de El Colef de diversas
13
áreas, al lado de colegas de otras instituciones y también d~ personas
interesadas en los temas de estudio.
Por otra parte, es menester destacar las redes que se han establecido
desde El Colef con instituciones académicas, de gestión pública o fundaciones que se encuentran interesadas en los estudios históricos.
Hemos hablado ya de la Fundación Rockefeller y lo productivo que fue
su financiamiento al Seminario de Historia; pero habría que hablar también de los programas de la Fundación Fulbright, de la Fundación
Hewlett y del Instituto Smithsoniano14, y más recientemente del Centro
Cultural Guadalupe de San Antonio con el que se colaboró en el proyecto de María Novaro de ''Relatos de frontera en las riberas del Río
Bravo". Otros que se han interesado por los trabajos históricos han
sido los maestros (en especial los de la Universidad Pedagógica Nacional), las asociaciones de cronistas y genealogistas, los medios de comunicación, los colegios y agrupaciones de profesionales y, aún los clubes
de servicio. Se ha colaborado también con las diversas universidades de
la región, entre la que destacan las Universidades Autónomas de Baja
California, Ciudad Juárez, Nuevo León y Tamaulipas. Además se ha
participado en los programas de la Universidad Iberoamericana en sus
planteles de Tijuana, México y Saltillo. En ésta última en su programa
de doctorado en historia. Asimismo se ha colaborado con las universidades norteamericanas, especialmente con la Universidad de California,
la Universidad de Texas en El Paso, Brownsville y Austin, y con Texas
A&amp;M University en Laredo. También se han impartido cursos, se ha
participado y publicado con El Colegio de México, la Universidad Nacional Autónoma de México, El Colegio de Michoacán, El Colegio de
Sonora, la Academia Mexicana de la Historia, la Universidad de Guadalajara, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Instituto Mora, el
Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y
la Universidad de Monterrey; y desde luego con los Consejos e Institu-

12 Manuel Ceballos (coord.) Nuevo Laredo: siglo y medio vida fronteriza, El Colegio
de la Frontera Norte, Universidad Autónoma de Tamaulipas, Patronato Nuevo Laredo 150 AC, Nuevo Laredo, 1998, 179 pp.
13 Véanse los trabajos de Eduardo Alarcón Cantú, Gustavo Córdova Bojórquez,
Cirila Quintero, Maóa deLourdes Romo, Mario A Vázquez Soriano.
14 .A propósito de éste último, véanse los artículos de José Manuel Valenzuela,
Manuel Ceballos Ramírez, Maria Eugenia de la O, Francisco Javier Moreno y Laura
Velasco en 1993 Festival ofAmerican Folklifa, s.I., Smithso11ia11 l1tStit11tio11, 1993.

tos de Cultura de los Estados del norte, con el Cecut de Tijuana y el
Conaculta.
Los historiadores de El Colef han sido convocados también para
realizar arbitrajes, hacer dictátnenes, evaluar proyectos o programas de
estudio por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, el Consejo
Tamaulipeco de Ciencia y Tecnología, el Sistema de Investigación Regional del Noreste (Sirreyes), el Fomento Cultural Banamex, el Centro
de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, el
Premio Genaro Estrada de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Han
sido invitados también para sumarse a los Consejos del Archivo General de la Nación y del Acervo Histórico Diplomático. El Republicano
Ayuntamiento de Nuevo Laredo ha confiado también su Archivo Histórico "Juan E. Richer" a la atención de El Colef en esa ciudad para su
asesoría, organización y promoción. Dos historiadores del El Colef han
sido convocados para integrarse a la Junta de Gobierno de El Colegio
de Tamaulipas de reciente instauración.
El Colef aceptó también coordinar en Monterrey, con el auspicio de
la dirección general regional de esta ciudad, la XI Reunión de Historiadores mexicanos, estadunidenses y canadienses que se celebró en octubre del 2003. Se contó desde luego con el apoyo del ITESM, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de los consulados de los Estados
Unidos y de Canadá, del Museo de Historia Mexicána, de la Academia
de Investigación Humanística, del R. Ayuntamiento de Monterrey, del
Instituto Nacional de Antroplogía e Historia, de El Colegio de Tamaulipas y del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad de
ese mismo Estado. El Colef se coordinó también para la organización
de este congreso con El Colegio de México y con la Universidad de
York de Toronto. Estas reuniones iniciaron en Monterrey hace poco
más de 50 años, en 1949, y han constituido un foro muy propicio para
el desarrollo de los estudios históricos. Como preparación al evento se
ha reproducido el facsimilar de las Memorias de aquella primer reunión, y los historiadores de El Colef han hecho un estudio crítico introductoria.15

15

Manuel Ceballos Ramírez, "Los congresos en los contextos historiográficos y
nacionales", y Martín González de la Vara, "El primer congreso de historiadores
mexicanos y norteamericanos, Monterrey 1949", en Historiadores, 50 años de reuniones internacionales 1949-1999, El Colegio de la Frontera Norte, Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad .Autónoma de Tamaulipas, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Secretaóa de Educación Pública de Coahuila, National
Park Service, Monterrey, N.L. 1999, 420 pp.

�662

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Conclusión
Sin duda que esta rápida visión de lo hecho por El Colef en el campo
de la historia durante sus primeros 20 años de existencia ha dejado
fuera algunos textos y proyectos; sin embargo, es más lo que queda por
hacer y replantear en tomo a un tema que incrementa sus agendas de
inves~ción a medida que se multiplican las preguntas, llegan las nuevas generaciones, se descubren fuentes inéditas y desconocidas, o los
problemas historiográficos se reorientan por los acontecimientos del
presente. Dicho en otras palabras, el intenso reacómodo que experimenta la frontera norte del país reclaman de la historia y de los historiadores una serie de demandas para decidir con, atingencia el porvenir.
Ya se ha constatado que la falta de una visión histórica conduce a aberraciones e indecisiones que afectan la vida cultural, social y política de
la frontera. Hay que volver sobre viejas consignas y repetir que la región no se determina sólo por cuestiones económicas, comerciales o
fiscales.Para terminar deseo regresar al origen de la forma peculiar de
vida académica que inspira a El Colef y recordar aquella consigna de
Daniel Cosío Villegas cuando se refería a los estudios entre México y
los Estados Unidos. A este respecto opinaba que el estudio de las relaciones entre ambos países y, particularmente de su relación fronteriza,
sólo podrá preséntarsele útil y apropiadamente después de una meditación sostenida. Forma única, dijo, de conceder su peso justo a cada
uno de los muchísimos elementos que en él entran: "De lo contrario la
pintura, en lugar de ser ponderada resultará parcial y hasta grotesca".16
En esta perspectiva, la interdisciplinariedad que ha ofrecido El Colef
a lo largo de los últimos 20 años a la inves~ción fronteriza , han conu-ibuido sin duda a la ponderación critica de una región estratégica para
ambos países y de inéditas posibilidades. y de paso, es menester acotarlo, han acabado con muchas visiones parciales y grotescas de la vida
fronteriza: desde los textos de José Vasconcelos, hasta las películas de
los hermanos Almada; desde las estadísticas de la Border Patrol, hasta
las opiniones y decisiones -lo que es peor- de muchos políticos y funcionarios mexicanos y norteamericanos. Ciertamente el trabajo no se
ha concluido; pero con el porvenir por delante El Colef madurará, sin
duda, una visión más critica, científica y apropiada de los amplios espa. cios y procesos que definen y determinan a la frontera norte mexicana.

16 Daniel Cosío Villegas, "México y Estados Unidos", Extremos de A111éric11,
México, FCE, 1949, p. 47.

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE
NOVOHISPANO DURANTE LA SEGUNDA
MITAD DEL SIGLO XVI
Dra. Valentina Garza Martínez
Centro de Investigaciones y Estudios
Superiores en Antropología Social

E

n esta colabora_ción se ofrece una expH:ación del origen y destino de los pnmeros grupos de espanoles que avanzaron al
noreste de los descubrimientos mineros entre Zacatecas y Santa Bárbara durante la segunda mitad del siglo XVI. Se trata de estudiar
los derroteros, las características de los asentamientos que establecieron, los grupos que conformaron, sus proyectos políticos y las redes de
parentesco que se crearon entre estos pobladores.1
El desplazamiento de conquistadores y colonos, la coincide~~ia de
sus intereses, la movilización de sus fortunas y la toma de dec1s1ones,
fueron los elementos que determinaron la fundación de los asentamientos coloniales, así como el establecimiento de caminos y redes
comerciales.

t Para este estudio se consultaron diversas fuentes de información como testimonios y crónicas de descubrimientos pacificaciones y conquistas,_ correspondenc_ia
privada, informaciones de méritos y servicios'. autos ~e bienes de _difuntos, denunao
de minas, petición y registro de mercedes de tierra, astentos de vecm~a~, testame~tos,
testimonios de la fundación de pueblos, villas y ciudades, censos, JWctos de restden•
cia, procesos civiles y judiciales, informes de gobierno, actas de _cabildo, cofradias,
protocolos y escritwas notariales, los cuales se encuentran ~ archivo_s, locales, nacionales y del extranjero. A partir de estos documentos y de la 111formac1on que proporcionan se han elaborado cuadros que penniten seguir los derroteros de algunos pobladores durante algunos períodos como se puede apreciar al finál d_el texto.

�664

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANOO

665

DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

La conquista española hacia el norte de la Nueva España a partir del
siglo XV1 estuvo determinada por diversos factores entre los que destacaron la búsqueda de riquezas minerales, la trata de indios, el control
de su fuerza de trabajo, y el desarrollo de la agricultura y la ganadería a
gran escala. En un proceso que implicó el desplazamiento y aniquilación de las civilizaciones aborígenes, un grupo de hombres y mujeres
de origen castellano, gallego, andaluz, portugués, canario, navarro y
vasco, se extendió en todas direcciones, colonizó tierras, bautizó lugares, introdujo y aclimató nuevas especies de plantas y animales y se
dedicó a la explotación de yacimientos mineros. Con estos elementos
se diseñó la ocupación y el poblamiento del Norte y tuvo lugar la conformación de nuevos espacios regionales.
El Norte colonial, entendido como un gran espacio de trasiego de
grupos humanos, fue el escenario donde se realizaron diversas vertientes de expansión, una de ellas se volcó hacia el noreste. La característica
impdrtante fue la movilidad constante de sus pobladores en diversos
asentamientos, a partir de lo cual se establecieron circuitos permanentes y se privilegiaron unos lugares sobre otros.
En los primeros años la ocupación colonial hacia el noreste no tuvo
centros muy bien definidos, a veces la explotación de yacimientos mineros fue el centro de estos movimientos, pero otras veces lo fueron
los asentamientos agrícolas y ganaderos. La ocupación de algunos lugares, particularmente los mineros, fue muy inestable, sin embargo los
individuos y las familias que participaban en el poblamiento de nuevas
fundaciones fueron los mismos. Aunque estos grupos se movían de un
asentamiento a otro, a la larga, su permanencia promovió el surgimiento de lugares centrales como el real de Mazapil, al que estuvieron sujetas haciendas mineras, carboneras y estancias ganaderas. El avance
colonizador y el desarrollo de esta área, promovió, años después, el
establecimiento de otros asentamientos, dando lugar a la fundación de
la villa de Saltillo, alrededor de la cual se establecieron más de una decena de labores agrícolas y ganaderas que dieron sustento a su población. Hacia fines del siglo A'Vl nn grupo de soldados y sus familias,
quienes habían participado en campañas militares y proyectos expedicionarios relacionados a las dos poblaciones anteriores, decidieron establecer un lugar aparte, que fue la ciudad de Monterrey, como sede del
gobierno de la provincia del Nuevo Reino de León, a la que también se
vincularon espacios agrícolas, ganaderos y mineros. Aunque Mazapil,
Saltillo y Monterrey pertenecían a distintas administraciones políticas,
en el ámbito de lo económico y social mantuvieron una relación de

dependencia importante. El contact0 entre estos asentamientos y el
tipo de relación que construyeron dieron lugar al surgimiento de un
espacio articulado al que denominamos "Noreste" novohispano con
mayúscula, pues a partir de procesos específicos de conquista, poblamiento y colonización que involucraron la movilidad de sus habitantes
es como se explica la integración funcional de esta área.
La conquista y colonización del Norte novohispano además de ser
un fenómeno político y militar implicó el despliegue de diversos procesos de migración. Aunque es obvio decir que el norte fue un espacio
donde la población se movió constantemente, poco sabemos del origen, derroteros, destinos, tendencias y patrones que siguieron esos
movimientos. Los estudios de las empresas de conquista colonial plantean como resultado de estas importantes movilizaciones la fundación
de asentamientos indígenas, militares, mineros y agrícolas. Es evidente
que uno de los objetivos principales de las expediciones era poblar y
que los soldados se asentaran y se convirtieran en los vecinos de las
nuevas fundaciones. Sin embargo, muchos de estos lugares fueron
puntos de partida para nuevas expediciones lo que los convirtió en
espacios con un constante trasiego de pobladores. De esta forma, la
construcción de poblaciones no fue el único impacto de los proyectos
expedicionarios, pues los migrantes peninsulares y del centro de la
Nueva España que participaron en ellos mudaron constantemente de
residencia y vecindad, incorporándose a nuevos proyectos o siguiendo
los propios, conformando familias y extendiendo sus lazos de parentescos con grupos de otras regiones.
Las exploraciones, los descubrimientos y la ocupación fueron parte
del proceso de poblamiento, dentro del cual los desplazamientos fueron frecuentes. Muchos soldados y sus familias tuvieron que reubicarse
más de una vez en busca de una residencia adecuada, y eso llevó tiempo, pero gracias a esa flexibilidad la ocupación del Norte tuvo éxito,
con lo que se logró la consolidación de un poblamiento español permanente y estable.
La participación en grupos y huestes expedicionarias no fue la única
vía de migrar hacia el Norte. Sin embargo, fue uno de los principales
medios, a través del cual se nortnó la movilización y consiguió poblar
algunos lugares. La investigación del origen, derrotero y destino de los
integrantes de las empresas de conquista y colonización hacia el Noreste constituye un primer paso en la caracterización de la migración y la
ocupación novohispana. Para este trabajo · interesan tres corrientes
principales: la 'de Francisco de !barra, particul~ente la de los grupos

�666

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

que se desviaron hacia el noreste a partir del descubrimiento y poblamiento de las minas de San Martín; la expedición que dirigió Luis de
Carvajal y de la Cueva cuyo punto de partida fue la Huasteca, y finalmente la que dirigió Diego de Montemayor que partió de Saltillo. Otro
aspecto no menos importante que pretendemos seguir es el de la transferencia y movilización al interior de los espacios poblados y consolidados durante la primera etapa de poblamiento. El traslado e intercambio demográfico interno fue significativo y es el menos documentado y estudiado por los historiadores.

667

cidieron en la integración de los descubrimientos y fundaciones que se
realizaron hacia el noreste. La operación de estas empresas implicó el
reclutanúento y traslado de hombres y, aunque en menor medida, de
mujeres, quienes colonizaron tierras, introdujeron y aclimataron nuevas
especies de plantas y animales y se dedicaron a la explotación de las riquezas minerales que les ofrecían los espacios de conquista. Estas movilizaciones tuvieron un sentido y dirección, hacia el noreste podemos distinguir cuatro iniciativas de conquista y colonización emana.das de grupos
diferentes. Los proyectos fueron emprendidos en diferentes décadas del
siglo XVI, analicemos cada uno de ellos.

La migración hacia el Noreste novohispano

La segunda mitad del siglo XVI fue una época decisiva en la consolidación del gobierno español en el Nuevo Mundo, pues en gran medida
quedaron diseñadas las bases políticas económicas y de población que
rigieron el nuevo sistema colonial Una buena parte de la creación de
audiencias, gobernaciones y obispados que conformaron los espacios
conquistados se estableció durante este siglo. Es en este contexto que la
expansión hacia el norte de la Nueva España recibió la mayor atención
tanto por parte de grupos particulares como de la administración virrei-

nal
El despliegue de programas, proyectos y acciones privadas y de gobierno para la conquista y ocupación del Norte durante la segunda mitad
del siglo XVI tuvo múltiples direcciones y objetivos. Las descripciones y
análisis de algunas de estas campañas han sido estudiadas en muchos
trabajos; sin embargo, a pesar de la existencia de una amplia bibliograffa
sobre el Norte novohispano, aún quedan lagunas historiográficas importantes que no cubren los procesos de conquista y poblamiento en algunos
espacios como es el caso del Noreste novohispano, donde tiene lugar la
fundación del Nuevo Reino de León, una de las últimas gobernaciones
creadas en el Norte durante el siglo XVI.
El resultado final de este proyecto, que originalmente fue diseñado
sobre bases económicas y políticas muy ambiciosas, fue la ocupación y
colonización de un espacio más complejo que la sola gobernación del
Nuevo Reino de León. La confomiación de esta estructura estuvo directamente relacionada a la intervención de diversos grupos y autoridades
provenientes de la Nueva Galicia, la Nueva Vizcaya y la Nueva España.
Detrás de estas instituciones estaban oidores, virreyes, obispos, frailes,
virreyes y mineros, quienes desde distintos ámbitos y en diferentes momentos dirigieron las expediciones y los proyectos de ocupación que in-

Los años de 1560: El oidor Juan Bautista de Orozco y la expedición
de Francisco Cano

A mediados de la década de 1560 había dos grupos actuando en la exploración hacia el norte, uno lo comandaba Francisco de !barra, quien contaba con el apoyo económico de su tío Diego de !barra, uno de los mineros más acaudalados de Zacatecas. El otro provenía del oidor Juan Bautista de Orozco, representante de las autoridades de la Nueva Galicia,
quien desde su posición, intentaba incidir en el control de los soldados
que actuaban contra los indios chichimecas y dirigir los rumbos de sus
campañas militares hacia nuevos descubrimientos.
Las huestes de !barra, que partieron de las minas de San Martín en
1563, privilegiaron la zona hacia la costa del Pacífico y la del norte entre
las dos sierras. Sin embargo, en 1566 Fray Pedro de Espinareda, quien
residía en las minas de San Martín, realizó un viaje de exploración hacia la
villa de Pánuco en la Huasteca que no pudo concluir, pues sólo a lo que
posteriormente fue conocido como el valle de Parras. De regreso, en
enero de 1567, escribió un informe al oidor Juan Bautista de Orozco
donde describía haber encontrado una laguna muy grande poblada por
gran cantidad de indios, quienes aseguraban que por aquellos rumbos
había minerales preciosos.2 No es casualidad, entonces, que hacia 1568 se
descubrieran las rrúnas de San Gregorio del Mazapil por soldados yue las
autoridades de la Nueva Galicia habían enviado bajo la dirección del capitán Francisco Cano. La fecha de la fundación de este mineral no se registró con precisión en ningún documento, lo que si se sabe es de las expediciones que el capitán Cano, partiendo de Mazapil, realizó por órdenes
del oidor Orozco, unos meses después. Con este viaje se dejó constancia
2

"Carta del licenciado Orozco aJ rey (4
Mecham, Francisco de Ibarra, 191.

mar. 1567)", AGI, G11adalajara, 51 en
11

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VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

669

de algunos lugares que poco después fueron ocupados. Entre ellos se
encontraba la gran laguna que ya había descrito Fray Pedro de Espinareda
y que bautizaron como Nuevo México. También se reconoció una amplia
zona que contaba con un arroyo caudaloso al que se le denominó Valle
de Buena Esperanza.3

día. Además, entre ellos había esclavos negros, indios, mulatos, mestizos,
criollos y españoles y europeos. Dada la poca documentación que hay
sobre estas minas, estos datos resultan significativos y muestran una sociedad económica y culturalmente diversificada. (cuadrol).6

La ausencia de un documento fundacional como un acta no es rara
tratándose de un real minero. Este tipo de asentamiento, tan común en el
Norte, no se estableció bajo los principios clásicos de una fundación de
corte española como una villa o ciudad que, entre otras cosas, imponía el
establecimiento de un cabildo. Un real minero se establecía de manera
informal y con el tiempo llegaba a tener una administración local que
permicia cierto grado de organización vecinal, lo que implicaba la designación de un alcalde mayor, su teniente, un escribano y en algunos casos
el nombramiento de diputados.4

La población de Mazapil participaba activamente en las expediciones
que se estaban llevando a cabo a finales del siglo XVI. Esta etapa requirió
de gente dispuesta a desplazarse hacia los nuevos descubrimientos y fundaciones y a participar en las continuas campañas militares contra los
indios. Mazapil respondió a los cambios recibiendo y expulsando constantemente pobladores. La acentuada variación en el número de sus habitantes puso a prueba su capacidad para adaptarse a las circunstancias, y a
diferencia de otros asentamientos mineros, logró mantenerse y consolidarse como centro de apoyo en los procesos de expansión que se vivían
en esas fronteras.

Mazapil fue una fundación temprana y distante de otras poblaciones
en el Norte. Los asentamientos más cercanos eran las zonas mineras de
San Martín, Aviño, y los descubrimientos más recientes de Nieves, Los
Ranchos, Indé y Santa Bárbara. Sin embargo, el hallazgo minero atrajo a
numerosos habitantes, muy pronto quedó establecido un cuerpo de administración bajo la jurisdicción de la Nueva Galicia, se nombró un alcalde mayor, su teniente y un escribano, y se inició el reparto de tierras y
minas. En 1569 esta localidad contaba con 150 vecinos españoles, pero
como era de esperarse el comportamiento de la población del real minero
fue sumamente·variable, pues en 1573 la cifra había bajado a 30 vecinos,
para luego aumentar a 100 en 1580.5 Las estadísticas demográficas para el
caso de Mazapil son escasas, pero la recolección Je información en diversas fuentes documentales indica la existencia de un poblamiento de cierta
consideración. Desde su fundación hasta la década de 1570 se ha elaborado una lista de 88 vecinos que residieron en esa jurisdicción, entre los
que se encuentran nueve mujeres. De los 88 se sabe que cuatro murieron
y cinco pasaron a la fundación de la villa de Saltillo, en ese período. Esta
población la componían mineros, arrieros, comerciantes, labradores, soldados, alcaldes mayores, escribanos, frailes o integrantes de alguna cofra-

El establecimiento de Mazapil significó el avance en una nueva dirección hacia el noreste hasta entonces poco explorada. Esta línea de avanzada nororiental, que se inició bajo la supervisión de la Nueva Galicia,
acabó en manos de las huestes del gobernador de la Nueva Vizcaya. En
breve, el activo teniente Martín López de Ibarra retomó los avances expedicionarios que anteriormente el teniente Francisco Cano había iniciado hacia el valle de Buena Esperanza. López de Ibarra estableció fundaciones mineras y repartió mercedes de tierra en dicho valle, con lo que
aseguró el que estos asentamientos pasaran a la jurisdicción de la gobernación de la Nueva Vizcaya.7 Las exploraciones a nombre de la Nueva
Vizcaya por estos rumbos continuaron a cargo del capitán Alberto del
Canto durante la década de 1570 como veremos a continuación.

6

3

Los detalles de estos descubrimientos se pueden ver en "Testimonio del
descubrimiento y posesión de la laguna del Nuevo México, hecho por Francisco Cano,
tentente de alcalde mayor de las minas de Mazapil en la Nueva Galicia (nov. 1568)"
CDIA, xix, 535-540.
4
Una explicación más amplia sobre el origen y las características de este tipo de
estructuras políticas indianas pued~ verse en Enciso, Zacatecas en el siglo XVI, 62-86.
5 Mecham, Francisco de [barra, 190-192; "Relación de los pueblos de Nueva Galicia (ca 1580)" en Powell, Li Grmra Chichimeca, 180.

Una lista más completa que abarca el periodo de 1568 a 1620 puede verse en
Garza Martínez, "Poblamiento y colonización", apéndice 1, 338-351.
7
Nos referimos a la merced que Martín López de Ibarra, teniente de gobernador
de la Nueva Vizcaya, hizo el 23 de febrero de 1569 a Juan· Gordillo de un sitio de
estancia de ganado mayor y de dos caballeóas de tierra en el valle de Buena Esperanza
"donde entonces tenía dicho teniente asentado un real, en la parte del camino hacia
Mazapil y como desemboca la serranía y arroyo abajo", D717;157. El documento de
esta merced "Diligencias hechas por Juan Gordillo sobre una estancia de ganado mayor y
dos caballeóas de tierras (1569)", Archivo del Tribunal de Guadalajara, leg. 1, exp. 5, fue
mencionado en Powell, Li Gumo Chichimeca, 271, 276.

�670

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Los años de 1570: Las huestes de lbarra y la expedición de Alberto
del Canto
El gobierno de Francisco de !barra al frente de la Nueva Vizcaya se prolongó por dos décadas y durante ese tiempo mantuvo una política permanente de expansión y conquista.8 Las expediciones y las campañas
militares no se abandonaron aún después de su muerte, pues su grupo
familiar, particularmente su tío Diego de !barra y sus primos Martín Lópe2 de Ibarra y Juan de Ibarra, patrocinó, por varios años más, algunas
campañas expedicionarias. De esta forma, una buena parte de los flujos
de españoles e indios que se dirigían hacia el norte, atraídos por los descubrimientos mineros, fueron a parar a las filas de los !barra. Los reclutados no tenían residencia fija ni familia establecida, y eran los habitantes
principales de la Nueva Vizcaya y otras poblaciones del Norte.
En 1569 Martín López de !barra envió a un grupo de hombres en dirección a Mazapil. Los soldados llegaron demasiado tarde, pues el gran
valle de Mazapil y sus minas ya habían quedado incorporados a la jurisdicción de la Nueva Galicia. Sin embargo, los soldados recibieron la orden de quedarse a explorar esos territorios, pues era un rumbo que hasta
entonces había permanecido fuera del proyecto de los !barra.
Esta corriente exploradora quedó a cargo del capitán Alberto del Canto. El derrotero de este personaje no se conoce con precisión, pero se
sabe que fue soldado, vivió en la Nueva Galicia y después se incorporó a
los proyectos de la Nueva Vizcaya.9
Es conocido que la empresa de Alberto del Canto contó con la ayuda
de soldados que habían estado en las fundaciones y conquistaS de la
Nueva Vizcaya, pero no quedó ningún registro de ellos. Sin embargo,
hemos podido reunir los nombres de algunos participantes en la fundación de la villa de Saltillo y el valle de los Pirineos, a quienes, en su mayoría, se les repartió tierra entre 1577 y 1583. La lista suma 62 individuos
entre los que se encuentran siete mujeres. No todos venían de la Nueva
8

Francisco de !barra murió el 17 de agosto de 1575, a la edad de 36 años en el
poblado minero de Pánuco, provincia de Chiametla. "Testamento del capitán Francisco
de !barra (3 jun.- 17 ago. 1575)" citado en Mecham, Fra11cisco de lbaffa, 223-225.
9
Alberto del Canto era portugués y nació en la isla Terceira, las Azores, en 1547.
"Queja de Juan Modere, familiar del Santo Oficio, Sa!tillo (24 ago. 1589)", AGNM,
lnqumciÓII, vol. 233, en Alessio Robles, Coahuila y Texas desde lo indepe11dencia, ii, 419-420.
En 1578 el presidente de la real Audiencia de Guadalajara, el doctor Jerónimo de
Orozco, lo señalaba como uno de los soldados que se dedicaba a la venta ilegal de indios
que capturaba en la gobernación de la Nueva Galicia. "Carta del Dr. Orozco a Su
Majestad (26 nov. 1578)", AGI, G11adakyara, 6, r 2, n 19\1, 2 fs; D643, 47-48.

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

671

Vizcaya, algunos procedían de las minas de Mazapil y San Martín, otros
de Querétaro y Puebla (cuadro 2). El resultado de estas movilizaciones
fue el descubrimiento de yacimientos mineros en los valles Coahuila y
Extremadura y el establecimiento de labores agrícolas y estancias de ganado en Saltillo, Los Pirineos y Buena Esperanza.
Sin duda la fundación de asentamientos agrícolas a unas 30 leguas al
norte de Mazapil consolidó la ocupación de estos rumbos. Durante las
siguientes décadas la población de Mazapil y los valles de Saltillo mostraron una fuerte interrelación. Los viajes entre un lugar y otro fueron frecuentes, algunos se realizaban para efectuar negocios o desempeñar actividades administrativas de gobierno, pero otros fueron para hacer un
cambio de residencia. Los nombres de comerciantes, ganaderos, arrieros,
mineros, frailes, escribanos, mayordomos, capitanes y alcaldes mayores se
repiten en la documentación de uno y otro lugar. Este traslado, al igual
que la estancia temporal o el cambio de residencia fueron características
importantes y factores que mantuvieron conectadas a las poblaciones que
se ubicaron en estos espacios. Al finalizar la década de 1570 los centros
establecidos en los valles de Mazapil y Saltillo eran puestos imprescindibles para los avances en la ocupación hacia el noreste.
En 1579 se realizaban los preparativos de una nueva expansión, la cual
provenía de la Huasteca y era dirigida por el portugués Luis de Carvajal y
de la Cueva. Este explorador tenía el interés de llevar a cabo un proyecto
de conquista y colonización al norte del río Pánuco, donde el capitán
Alberto del Canto y su grupo habían descubierto minas y realizado algunas fundaciones.
Hasta entonces el poblamiento español de estos espacios había seguido las directrices de las autoridades de la Nueva Galicia y la Nueva Vizcaya con la intervención de algunos grupos privados como la familia de los
!barra y sus capitanes. La aparición de Luis de Carvajal agregó un nuevo
elemento a la intrincada historia de rivalidades y la competencia por ganar
la conquista del Norte. La proliferación de iniciativas expedicionarias
acentuó los conflictos entre los grupos que trataban de afianzarse en los
nuevos descubrimientos. De esta forma, no pasó mucho tiempo para que
Luis de Carvajal tuviera que enfrentar serios problemas políticos, sobre
todo con las autoridades de la Nueva España.
No obstante los constantes obstáculos que llevaron a la cancelación
del proyecto del Nuevo Reino de León, la empresa de Luis de Carvajal
propició el traslado y la migración de soldados y pobladores durante casi
una década. Las secuelas de estos movimientos se vieron reflejadas en la

�672

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

ocupación y poblamiento de nuevos espacios hacia el noreste como lo
veremos en el siguiente apartado.

Los años de 1580: Luis de Carvajal y de la Cueva y su tripulación
En 1578 Luis de Carvajal viajó a España para negociar con la Corona un
nuevo proyecto de conquista hacia el norte. Carvajal era un hombre experimentado en la guerra contra los indios, pues llevaba diez años viviendo
en la Huasteca desempeñando diversas funciones de gobierno y participando en las campañas de "pacificación" y de exploración, lo que lo hacía
un buen candidato para solucionar los problemas que en esa provincia
iban en aumento desde la década de 1560.10 Pues si bien el gran despliegue militar contra los indios chichimecas daba resultados en algunas zonas claves para la ruta hacia las minas de Zacatecas, los conflictos con los
pueblos al norte de Pánuco estaban fuera de control.11
Un año después de haber llegado a España, Luis de Carvajal obtuvo el
apoyo de la Corona para llevar a cabo su propuesta de conquista, al capi12
tular con Felipe II en 1579. El proyecto de Carvajal interfería con las

º Luis de Carvajal viajó por primera vez a América como almirante de una flota
en 1568. Antes de llegar a la Nueva España le tocó participar en un enfrentamiento
contra tres naos de corsarios ingleses en la isla de Jamaica, del cual su grupo salió
triunfador. Al llegar a las costas del Seno Mexicano fue a radicar a la provincia de Pánuco
y se estableció en la villa de Tampico, donde al poco tiempo fue nombrado alcalde
ordinario. Ahí compró una estancia de ganado mayor a Lope de Sosa. Debió haber
causado buena impresión al virrey don Martín Eruíquez, pues en 1573 lo nombró
corregidor de Huejutla y en 1575 desempeñó el mismo puesto en Tamaholipa. Durante
esos años tuvo una participación muy activa en jornadas de exploración y campañas
militares al lado de algunos capitanes que estaban al frente de la Guerra Chldúmeca, una
de ellas fue la expedición a las minas de Mazapil hajo las órdenes de Francisco Puga en
1573, la cual terúa como objetivo el reconocimiento de una ruta entre esas minas y
Tampico. La carrera política de Carvajal siguió en ascenso y fue nombrado capitán de la
Huasteca y juez de comisión en Pánuco en 1576. "Diligencias de Luis de Carvajal en
Tampico sobre la prisión de los ingleses, Tampico (15 oct. 1568)", en Marúnez del Río,
''La aventura", 262; "Proceso contra Roberto Plinton. Confesión de Luis de Carvajal,
Tampico (dic. 1573)", AGNM, Crintina/, vol. 685, en Boletín del Archivo General de la
Nación, x..'UÍ: 4,556; Toro, Gfo111ilia Caroajal, i, 26-27 y Los judíos, 280-281; CDHSLP, ~
314,316; Powell, G Gm!rra Chichimeca, 126; Velázquez, Histona, i, 314.
11
Véase Powell, La G11erra Chichimeca, el capítulo "La política y los administradores de la guerra: 1570-1585".
12
Estas capitulaciones comprendían dos partes. La primera constaba de 13 capítulos que estipulaban las obligaciones de Carvajal a cambio de otorgarle el derecho a conquistar y colonizar unas tierras al norte de Mazapil. Una de las cláusulas era la delimitación de los territorios que debía poblar y pacificar, procurando traer a "obediencia nuestra" los indios naturales que habitaran aquellas tierras. D579, 1-7.
1

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

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corrientes de expansión ya existentes, de las cuales habían resultado el
descubrimiento y ocupación de áreas donde se fundaron las villas de Saltillo, Santa Luda, Los Pirineos, y las minas de San Gregorio y La Trinidad. Carvajal pretendió incorporar a su empresa esos asentamientos y
establecer su gobernación en un espacio que se estaba poblando con muy
buenos resultados.
Cuando Carvajal emprendió su viaje hacia las tierras situadas al norte
del Pánuco, Francisco de !barra terúa cinco años de haber muerto y aparentemente la influencia de las autoridades de la Nueva Vizcaya sobre
estas tierras se había debilitado. Por su parte, las autoridades y pobladores
de la Nueva Galicia tenían muchos años inmersos en la Guerra Chichimeca y habían descuidado su interés por estos rumbos del Septentrión.
Bajo estas circunstancias Carvajal consideró factible la rápida colonización del Nuevo Reino de León, y sin miramientos incorporó las zonas
parcial o plenamente ocupadas. Esta política generó un auge en la afluencia de pobladores cuyos orígenes y destinos registraron una gran diversidad, que podemos agrupar en tres corrientes principales. Una de ellas fue
la que integraron los tripulantes que viajaron desde España con el objetivo expreso de poblar el Nuevo Reino de León, otra fue la del grupo de
expedicionarios que se integró en la Huasteca y finalmente la que salió de
las poblaciones de Saltillo y Mazapil. Analicemos cada una de ellas.
Una de las cláusulas dentro de las capitulaciones del Nuevo Reino de
León, fue el compromiso de reunir 100 pobladores españoles para su
poblamiento, de los cuales 60 debían ser labradores casados y acompañados de sus mujeres e hijos, y 40 serían soldados y oficiales.13 Carvajal sólo
logró reunir a 35 familias españolas y portuguesas que sumaban 196 personas, de las cuales 50 eran solteros (cuadro 3). Estas familias fueron
convocadas en Sevilla, de donde partieron en junio de 1580 rumbo la
Nueva España, y en agosto de ese año llegaron al puerto de Tampico.
La relación de estos pasajeros, presentada en la Casa de la Contratación, muestra un porcentaje muy alto de familias procedentes de la provincia de Castilla, sin embargo no queda claro la presencia de estos viajeros, pues muchos de ellos eran de origen portugués como quedó posteriormente demostrado durante el proceso inquisitorial que se le siguió a la
familia Carvajal. Incluso, durante los interrogatorios, salió a la luz la falsificación en los datos proporcionados por algunos de ellos.
Mientras las familias se acomodaban en la villa del puerto de Tampico,
Carvajal partió a la ciudad de México, do-?de presentó su capitulación y
13

Cláusula número 9 de la D579, 1-7.

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LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

demás títulos. Ahí permaneció unos días y posteriormente regresó a
Tampico para iniciar los trabajos de exploración y conquista. Definitivamente este grupo no fue la corriente numéricamente más importante,
pues la mayoría de sus integrantes abandonaron pronto la Huasteca y se
avecindaron en otras provincias. Sin embargo, los que se quedaron se
convirtieron en colaboradores muy cercanos. En este sentido hemos
comprobado que al menos 36 individuos de los 196 que conformaban su
tripulación participaron de alguna forma en sus expediciones y fundaciones (cuadro 4). Algunos de ellos destacaron por su desempeño como
curas, escribanos, capitanes, alférez, tenientes, contadores, carpinteros y
14
herreros.
El norte de la Huasteca fue el primer centro de operaciones del proyecto de Carvajal ya que la villa de Tampico fue la sede para la concentración y org-an.ización de los primeros grupos que lo acompañaron en varias
expediciones y campañas, y el lugar dispuesto para que su familia se estableciera. Como antiguo poblador de la provincia de Pánuco, no le fue
difícil conseguir que soldados de la Huasteca, involucrados en la Guerra
Chichimeca, lo siguieran. Así, en 1580 salió con un grupo de soldados
hacia el norte y recorrió 120 leguas hasta llegar a la serranía que nombró
Nuestra Señora de los Remedios a finales de ese año. Este lugar no era
otro sino el valle de San Gregorio donde la gente del capitán Alberto del
Canto había encontrado minas de plata en 1577. Carvajal se topó con
algunos pobladores, entre ellos Diego de Montemayor, a quien nombró
como su tesorero. Su estancia en estas minas fue muy corta, pero antes de
partir dispuso que Diego de Montemayor y Antonio de Espejo fueran a
descubrir nuevas tierras en su nombre. El primero de ellos fue enviado a

14 Dentro de este grupo la familia de Carvajal jugó un papel muy importante. Su
cuñado Francisco Rodríguez de Matos hizo varios viajes desde el Pánuco a la ciudad de
México para vender indios esclavos. Sus sobrinos Luis, Francisco, Baltazar y Miguel lo
acompañaron en jornadas de pacificación y exploración. A su sobrino Luis, que
uno
de los mayores y su consentido, lo había elegido como su sucesor en la gobernaaon del
Nuevo Reino de León. Su hermana Francisca Núñez de Carvajal y sus sobnnas Leonor,
Catalina, Mariana, Isabel y Ana también hicieron su parte, pues a pesar de que la mayoría
de las familias habían abandonado la precaria provincia del Pánuco, ellas se quedaron
hasta 1585. Las relaciones de cordialidad entre Luis de Carvajal y su familia terminaron con el proceso inquisitorial al que fueron someúdos todos sus núembros bajo el
cargo de judaizantes en la ciudad de México y que duró de 1589 a 1590. En las declaraciones ante el Santo Oficio, su hermana Francisca Núñez le echaba en cara haberlos
sacado de España para vivir en un lugar tan pobre como la provincia del P~uco. Por
su parte, Luis de Carvajal aseguraba odiar profundamente a todos sus panentes por
ser los culpables de su desgracia. Toro, Losjudíos, 220-224, 333-336.

e:~

675

las minas de La Trinidad en la provincia de Coahuila, y el segundo, a la
provincia de Nuevo México. 15
Para finales de enero de 1581, Carvajal estaba de regreso en la Huasteca y negociaba la paz con los indios principales de Huehuetlan, Tamapache, Tamolen y Tanchipa, en el pueblo de Cuzcatlán. Buscó que todos
estos pueblos se congregaran en Huehuetlan. 16 Al mismo tiempo, Carvajal consiguió autorización del virrey Conde de la Coruña para reclutar 20
soldados voluntarios en los pueblos de la Nueva España, quienes quisieran acompañarlo a las zonas mineras, siempre y cuando no fueran de los
que ya estaban contratados por la Corona. 17
Carvajal pudo reunir más gente en la Huasteca y su grupo empezó a
crecer con soldados de la zona y otros que venían de diferentes lugares.
Así llegaron Gabriel Mansilla,Juan Clavijo,Juan Bautista Olid y Fray Juan
de la Magdalena, procedentes de la ciudad de México. Carvajal concentró
la mayor cantidad de recursos y hombres para regresar al norte a poblar
las minas de Nuestra Señora de los Remedios. La caravana partió en
agosto de 1581 y la travesía duró unos cuarenta días. Se ocupó en fundar
poblaciones, hacer algunas exploraciones y dejar funcionando sus negocios mineros, lo que le llevó más de un año. La estancia por esos rumbos
le ayudó a ampliar sus relaciones, lograr que más hombres se unieran a su
equipo y organizar a sus seguidores, lo que le pennitió diversificar sus
operaciones. Así, mientras él encabezaba los avances en cierta dirección,
otros hombres patrullaban y exploraban más espacios en su nombre.
En febrero de 1583 Carvajal dejó las tierras del norte para dirigirse a la
provincia del Pánuco en compañía de unos 50 soldados, y a mediados de
ese año, inició la famosa guerra de Tamapache. Uno de los encuentros se
describe así: "el dicho gobernador entró y subió a la dicha serranía [de
Tamapache, Tanpasquin y Tamotela] con mucha cantidad de soldados e
indios amigos todo a su costa y los dichos naturales le salieron a dar bata15

D587, 3v-4v. Antonio de Espejo realizó un viaje de expedición al Nuevo
México en noviembre de 1582 pero partiendo de la provincia de Santa Bárbara y con
el apoyo de esas autoridades. Obregón, Historia de los descubrimientos, 241-304.
16 "Autos que establece Luis de Carvajal y de la Cueva para la paz con los indios
rebelados y otras cosas tocantes a la gobernación del Nuevo Reino de León (27 ene.-9
feb. 581)", en "Testimorúo de las diligencias e información que hizo el gobernador Luis
de Carvajal, cerca de la pacificación de los indios rebelados (abr.-oct. 581)". AGI, Patronato, 183, n 1, r 2, fs 9v-11.
17 "Respuesta del virrey don Lorenzo Suárez de Mendoza, conde de la Coruña
al informe de Luis de Carvajal y de la Cueva sobre el deseubrimiento de minas en la
jurisdicción del Nuevo Reino de León (5 mar. 1581)". AGNM, Indios, vol. 2, exp. 580,
f 133v.

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VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

lla en un paso fragoso de la dicha serranía, la cual duró más de cuatro días
y en ella el dicho gobernador los venció y desbarató y prendió a algunos y
después fue prendiendo a otros y hizo sus informaciones". 18 Los patrullajes en esa zona duraron varios meses, pero lo que no dicen los colaboradores de Carvajal es que de estas jornadas se sacaron muchos indios para
ser vendidos.
Antes de 1583 las acciones de Carvajal en la Huasteca tuvieron poca
relevancia, pues no había podido retener a su tripulación, las fundaciones
que había hecho se despoblaron casi inmediatamente y las negociaciones
con los pueblos indígenas no habían tenido éxito. En un principio sus
avances en el norte no inquietaron mucho a las autoridades, pero la guerra de Tamapache cambió las cosas, ya que la empresa de Carvajal tomó
otras dimensiones. En el transcurso de tres años (1580-1583), el grupo
inicial, compuesto por unos cuantos hombres de su tripulación y algunos
otros que habían llegado a la Huasteca para seguirlo en su aventura, creció de manera considerable. Entre los que acompañaron a Carvajal a la
Huasteca se encontraban soldados provenientes de Mazapil y Saltillo
como Gaspar Castaño de Sosa, Juan González y Pedro Flores, a los que
se sumaron Martín Flores, Cristóbal Rangel, Juan de Velver, Francisco
Solís, Diego y Dionisio Barboso, Pedro García de V elver, Antonio Velázquez, Alonso de Barrionuevo,Juan de Carvajal, entre otros (cuadro 4).
Algunos de ellos se habían incorporado a las huestes de Carvajal siendo
vecinos de la provincia del Pánuco, pero es posible que la mayoría, de los
que desconocemos su procedencia, provinieran de los puestos militares
que se encontraban en las poblaciones del Norte para hacer frente a la
Guerra Chichimeca. En este sentido, el capitán Rodrigo del Río se quejaba de que los soldados de los presidios desertaban para seguir a Carvajal,
quien les prometió repartirles los esclavos indios que lograran capturar. 19
A mediados de 1584 Carvajal volvió al norte con 25 soldados y al año
siguiente regresó a la Huasteca con 13 carretas cargadas de bastimentos.
18

''Declaraciones del capitán Felipe Núñez". Véase la nota anterior.
Una de las preguntas hechas a los testigos que participaron en el testimonio que
presentó el encomendero Francisco Barrón contra Carvajal decía "Si saben que demás
del daño que el dicho Luis de Carvajal hizo en lo que se refiere en la pregunta precedente
ha hecho y hace otro desen&gt;icio muy grande a Su Majestad y es que a la fama de que hace
esclavos los indios que pacifica y los reparte entre los soldados que le acompañan, se han
venido v vienen a él muchos soldados de los presidios chichimecas y dejan desguarecidos
y des~parados los fuertes y presidios de aquellas provincias donde son muy necesarios,
y de ello se han enviado a quejar a esta Real Audiencia, Rodrigo del Río, capitán de los
presidios de la Nueva Galicia". "Testimonio que presenta Francisco Barrón de las
alegaciones y preguntas que hizo el fiscal contra Luis de Carvajal, sobre haberse entrado
en Tamapache, no siendo de su jurisdicción (2 nov. 1585)" en 0584-586, 226-251.
19

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

677

El viaje no era con fines militares, pues deseaba conectar las poblaciones
recientemente fundadas de León, La Cueva y San Luis con las del Pánuco, a través de intercambios comerciales. Carvajal pretendía consolidar su
proyecto, pero la llegada del virrey Villamanrique en octubre de 1585
truncó sus planes. En 1586, cuando Carvajal estaba en la Huasteca fue
convocado por el virrey para responder a los cargos de esclavizar indios e
invadir jurisdicciones de la Nueva España. Viajó a la ciudad de México,
pero al saber de la gravedad de las acusaciones huyó hacia el nort~. En
1588 fue apresado, sin embargo, gracias a la ayuda de algunos funcionarios de la Audiencia de Guadalajara fue liberado antes de llegar a la ciudad
de México. Aunque un año después fue aprehendido en la villa de Alma, y esta vez no pudo escapar.zo
den,
Es difícil saber la cantidad de soldados que estuvieron en las campañas
que se realizaron en la Huasteca, pero entre los documentos que hacen
referencia a este período se han podido identificar alrededor de 70 personas involucradas de algún modo en las actividades fundacionales y militares que se realizaron en este espacio. No todos los participantes en las
jornadas a la Huasteca siguieron a Carvajal en las fundaciones hacia el
norte, pero la presencia de algunos sí fue importante y continuó aún después de que Carvajal abandonara el Nuevo Reino de León. Algunos participaron en la fundación de la villa de Almadén en 1588, como Felipe
Núñez de Rivera, Diego Ramírez Zamorano, Andrés Pérez de Berlanga,
Cristóbal de Heredia, Gaspar Delgado y Alonso de Barrionuevo. Otros
como Pedro F1ores, Pedro Pinto, Cristóbal de Heredia, Juan de Carvajal,
Domingo Martínez de Cearreta, Andrés Pérez de Berlanga y Baltazar
Rodríguez de Carvajal acompañaron a Gaspar Castaño de Sosa en la expedición a Nuevo México entre 1590 y 1591 (cuadro 4).
Los habitantes de Saltillo así como antiguos pobladores de Mazapil jugaron un papel decisivo en la empresa de Carvajal. Esta corriente de pobladores se dirigió principalmente a las fundaciones en el valle de Extremadura de la villa de la Cueva (1581), la ciudad de León (1582) y la villa
de San Luis (1583). El establecimiento de estos asentamientos constituía
la formalización de una ocupación que, de manera muy aislada, llevaban a
cabo un grupo de vecinos de Saltillo. Cuando Carvajal llegó por primera
vez a las minas de la serranía de Nuestra Señora de los Remedios, valle de
Extremadura, en 1580, encontró que algunos pobladores sacaban mineral, como fue Diego de Montemayor.
20

"Copia de los advertimientos generales que el mar&lt;¡ués de Villamanrique dejó
al virrey don Luis de Velasco en el gobierno de la Nueva España (14 feb. 1590)".
AGI, México, 22, n 24\ 2, 9 fs.

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VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

Otros residentes de Saltillo también fueron incorporados a las nuevas
fundaciones, por ejemplo, Julián Gutiérrez de Amaya, quien fue nombrado escribano de gobernación en 1583.21 Ese afio Carvajal visitó la villa de
Saltillo donde nombró nuevas autoridades y convenció a algunos de sus
vecinos para colaborar en su proyecto. Así, dejó a cargo del capitán Gaspar Castaño de Sosa la fundación de la villa de San Luis y lo nombró alcalde mayor. Entre los pobladores de la nueva villa estaban Diego Rodtíguez, Alonso Hernández Galaviz, Antón Hernández Gritón, Rodrigo
22
Pérez y Manuel de Mederos, quienes eran vecinos de Saltillo. En la
villa de la Cueva se construyeron dos ingenios para moler metales, uno
pertenecía al gobernador Luis de Carvajal y el otro a Diego Ramírez de
Barrionuevo, vecino de Saltillo. 23 En 1585 Carvajal envió a Lucas de Linares, también vecino de Saltillo, con algunos hombres a fundar la villa
de Almadén en el valle de Coahuila. 24

ramos la escasez de documentos sobre el gobierno de Carvajal y más
tratándose de eventos fundacionales en espacios alejados del centro de la
Nueva España.

De las acciones que Carvajal emprendió durante los diez años que duró su gobierno al frente del Nuevo Reino de León, las cuatro fundaciones
anteriores fueron las mejor encaminadas a lograr la consolidación de su
proyecto. El poder de convocatoria fue importante, pues en los testimonios sobre la fundación de la villa de la Cueva se apunta que participaron
25
unos 50 vecinos. Los datos reunidos, después de revisar la documentación referente a Luis de Carvajal, arrojan un número algo superior a los
70 pobladores que estuvieron relacionados a las fundaciones de San Luis,
La Cueva, León y Almadén. Esta cifra no es nada despreciable si conside-

21 "Nombramiento de Gabriel de Mansilla como alcalde mayor (30 ene. 583)";
"Nombramiento de escribano de gobernación (2 mar. 583)" en ''Información de los
méritos y servicios de Gabriel de Mansilla en la conquista y pacificación del Nuevo
Reino de León y otras provincias de Nueva España. (1583-1586)", AGI, Patronato, 77,
n 2, r 18, fs 19-19vy 5.
22 León, "Relación y discursos", discurso ii, cap. i, 44-45; D587, 15v-16.
23 "Carta del gobernador Luis de Carvajal al ilustrísimo y reverendísimo señor
arzobispo de México, Pedro Moya de Contreras (20 abr. 1582)", AGI, México, 336b, r 4,
160a, 2 fs. "Carta de fray Juan de la Magdalena al ilustrísimo y reverendísimo señor don
Pedro Moya de Contreras, arzobispo de la santa iglesia de México y del Consejo de Su
Majestad (23 abr.1582)". AGI,México, 336b, r 4, 160b, 1 f.
24 "Relación de méritos y servicios del gobernador Luis de Carvajal presentada
por él a la Real Audiencia de Guadalajara. Información recibida de oficio en la Audiencia Real del Nuevo Reino de Galicia contra lo que se hizo de parte Luis de Carvajal de la Cueva, gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León, va al Real
Consejo de las Indias con el parecer que va dentro a fojas treinta y tres (sep. 1587)".
AGI, Guadolojara, 47, n 47\1, fs. 1lv, 20-20v, 29v, 31v, 32v-33.
25 "Carta de fray Juan de la Magdalena al ilustrísimo y reverendísimo señor don
Pedro Moya de Contreras, arzobispo de la santa iglesia de México y del Consejo de Su
Majestad (23 abr.1582)". AGI, México, 336b, r 4, 160b, 1 f.

Hacia 1585 los trabajos de Carvajal marchaban muy bien y las fundaciones de la villa de la Cueva, ciudad de León, villa de San Luis y la reciente villa de Almadén atraían cada vez más pobladores. Contrariamente
a lo esperado, quienes nutrían estos asentamientos no eran las familias
que había traído Carvajal de España, sino las que venían de los lugares
más próximos como Saltillo, Mazapil, la Huasteca y en menor medida de
los reales mineros de Zacatecas y San Marón. Sin embargo, hacia 1586 las
cosas se complicaron ya que el virrey Villamanrique y algunos capitanes
de la frontera como Rodrigo Río de Loza y Diego de Ibarra obstaculizaron sus ambiciones de conquistar las tierras rumbo al norte, al acusarlo de
delitos graves que ya se ventilaban en el Consejo de Indias. Estas dificultades aceleraron el abandono de los asentamientos en el Nuevo Reino de
León a finales de la década de 1580, pues Carvajal fue encarcelado. 26 Algunos pobladores que lo seguían decidieron establecerse en lugares seguros como la ciudad de México o Zacatecas, pero la mayoría se quedó en
Sal tillo y Mazapil.
Al recibir la noticia de la sentencia de Carvajal, Castaño de Sosa, uno
de sus colaboradores más cercanos, decidió emprender la marcha rumbo
al Nuevo México en julio de 1590. Un número considerable de familias
se unió a esta empresa, dejando la villa de Almadén desierta.27 Durante
casi ocho meses este grupo avanzó hacia el norte sin encontrar la riqueza
que tanto añoraban. Siguiendo las memorias que sobre esta expedición
fueran escritas, se han podido identificar alrededor de 50 participantes
(cuadro 4). Sin embargo, cabe suponer que el número fue mayor, pues en
esta campaña no sólo intervinieron soldados, sino que también estuvie-

26 A Carvajal se le hicieron dos procesos, el primero fue inquisitorial acusado de
judaizante y posteriormente se le siguió uno civil por entrometerse en las jurisdicciones de la Nueva Galicia, la Nueva Vizcaya y la Nueva España. El proceso por judaizantes se encuentra en AGNM, Inquisición, vol. 1487, exp. 3, fs 233-372. el cual fue
publicado por Toro en Losjudíos, 207-372. Posteriormente este autor realizó un estudio sobre esta familia: La familia Carvqjal, poniendo énfasis en el personaje del joven
Luis de Carvajal.
27 León, "Relación y discursos", discurso ii, cap. viii, 55-57. Un proceso similar de
despoblamiento se presentó en el valle de Santa Bárbara cuando unos años más tarde el
capitán Juan de Oñate emprendió la conquista del Nuevo México. Cramaussel, Li
provincia, 41-42, 44, 48-49.

�680

ron presentes grupos familiares que incluían mujeres y niños, quienes, en
su mayoría, no fueron registrados.28
En marzo de 1591 Castaño de Sosa fue capturado bajo el cargo de
haber descubierto por cuenta propia y sin licencia ni provisión del rey y
por haber hecho "entradas" y captura de indios en cierra de indios de
29
paz. Después de este suceso la mayoría de los que se encontraban en el
Nuevo México regresaron a Saltillo, y más tarde, una parte de ellos pasó a
Monterrey. Sin embargo, algunos se quedaron en las poblaciones cercanas al Nuevo México y años después se unieron al grupo de soldados de
Juan de Oñate para entrar a una nueva conquista del Nuevo México
(cuadro 4). La Audiencia de México sentenció a Castaño de Sosa en febrero de 1593, condenándolo a seis años de destierro en las Filipinas,
donde murió unos meses después en una expedición a las islas Maluco.30
El fracaso de la expedición de Gaspar Castaño de Sosa puso fin al eslabón que quedaba del proyecto de Carvajal. Sin embargo, la derrota de
este grupo no fue el fin de la ocupación hacia el noreste, pues el trabajo
de 1O años en campañas militares en la Huasteca, de la fundación de
asentamientos mineros y agricolas, y el intento de colonizar el Nuevo
México, implicó la movilización de por lo menos unas 170 personas que
estuvieron directamente involucradas en alguna de estas actividades. Cabe
mencionar que dentro de ellas quedaron registradas sólo 12 mujeres
(cuadro 4).
Una secuela de estos procesos se pudo observar en la década de 1590,
cuando un grupo de viejos soldados-exploradores y seguidores de Carva28

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

"Memoria del descubrimiento que Gaspar Castaño de Sosa hizo en el Nuevo
México, siendo teniente de gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León (27
jul. 1590)", CDIA, xv, 191-261. AJ final de la carta que el virrey de Velasco envió al
capitán Juan de Morlete para la captura de Gaspar Castaño de Sosa y demás gente que lo
acompañara escribió: ''Y el mismo regalo y buen tratamiento se os encarga en los niños
que hubiere. Y en todo procederéis con la cordura y buen modo que sabréis y de vos
fío" "Copia de la instrucción que llevó el capitán Juan Morlete para el viaje del Nuevo
México (1 oct. 1590)", AGI, México, 220, n 27, 2/1, 2 fs.
29
León, "Relación y discursos", ii, cap. vii, 56-57. En una carta que el virrey
Velasco envió al rey explicaba que la tropa dirigida por Castaño de Sosa era de las que
hacían la guerra contra los chichimecas para capturar esclavos. También se le acusó de
que en el descubrimiento del Nuevo México se había adelantado al capitán Agustín
Leseca, minero zacatecano, quien buscaba la anuencia del virrey para realizar
descubrimientos en la misma zona. AGI, México, 22, n 34, fs 1-lv. en Román Gutiérrez,
Sociedad, 390. Rodrigo del Río de Losa, minero zacatecano y participante en la política de
paz con los indios chichimecas, fue 9uien avisó al virrey Velasco de la entrada de
Castaño de Sosa al Nuevo México.
30
León, "Relación y discursos", discurso ii, cap. viii, 56-57. Hoyo, Historia, 146.

681

jal, quienes se habían refugiado en $altillo, decidieron emprender su propia empresa de reconquista, intentando recuperar los abandonados asentamientos del Nuevo Reino de León. Esta corriente avanzó lentamente
y al cabo de unas décadas los resultados en la consolidación de un nuevo espacio de poblamiento fueron evidentes como veremos en el siguiente apartado.

La década de 1590: la colonización tlaxcalteca, Diego de Montemayor y la fundación de Monterrey
Rumbo al noreste la colonización no fue tarea de una sola voluntad o
iniciativa. Si en las décadas anteriores intervinieron grupos distintos, muchas veces enfrentados y opuestos, a finales del siglo XVI se llevaron a
cabo dos iniciativas de poblamiento. Por un lado destacó la presencia de
Francisco de Urdiñola, quien llegó a estos valles con la misión oficial de
conducir a un grupo de familias tlaxcaltecas y fundar un pueblo. Cabe
mencionar que Urdiñola aprovechó su comisión para montar un proyecto
personal de conquista hacia el norte que generó un movimiento de recursos y personas más allá de lo que implicó la sola fundación del pueblo
tlaxcalteca. Por otro, quedaban algunos hombres encabezados por Diego
de Montemayor, que habían participado al lado de Carvajal, dispuestos a
continuar con su empresa.
La implementación de las dos iniciativas, a veces enfrentadas, activó
nuevamente el desplazamiento de soldados y familias que se tradujo en
una expansión de la ocupación hacia el noreste.
A principios de la década de 1590, el virrey Luis de Velasco, el mozo,
dispuso el traslado al norte de más de 400 familias tlaxcaltecas para la
fundación de seis pueblos, los cuales servirían de apoyo en la creación de
otros asentamientos con indios del Norte. El 22 de junio de 1591, el capitán Rodrigo del Río de Losa, gobernador de la Nueva Vizcaya, recibió
instrucciones para guiar a las familias tlaxcaltecas desde el presidio Cuicillo -cercano a las minas de Zacatecas- a los destinos previstos con anticipación y nombró a Francisco de Urdiñola como su teniente de gobernador para trasladar a las 86 familias tlaxcaltecas, las cuales fundarían un
nuevo pueblo junto a la villa de Saltillo.31 La villa de Saltillo quedó inte31

Velázquez, CDHSLP, i, 204-206, 207-210. El historiador Foin, "Rodrigo de
Rio", 144, señala que en el ''Memorial de 1584" se discutieron diversas estrategias para la
paz; una de ellas proponía la creación de un pueblo de indios tlaxcaltecas entre Saltillo y
Mazapil, pero en 1591, el capitán Rodrigo del Río decidió que el mejor lugar era junto a
Saltillo.

�682

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

grada por dos fundaciones vecinas, al poniente el pueblo de los tlaxcaltecas y al oriente la española. El límite entre una localidad y otra era el arroyo principal llamado Saltillo que abastecía a la villa y que la atravesaba de
norte a sur. Para el abasto de los tlaxcaltecas se les otorgaron las tres cuartas partes del ojo de agua que daba servicio a la villa para que, además de
su asiento, los tlaxcaltecas pusieran un molino. En estas tierras Urdiñola
repartió "sitios de casa y huerta" a 71 familias y a 16 indios solteros, que
junto con el agua formaban parte de los ejidos de la villa.32
La llegada de los tlaxcaltecas y los consecuentes cambios en la distribución de tierra y agua aumentaron considerablemente la proporción de
tierras para cultivo. En este sentido la migración de ese pueblo fue un
elemento que contribuyó a la consolidación de Saltillo como centro agrícola. Pero desde otro punto de vista, la imposición de la colonia tlaxcalteca deterioró la situación de los otros pobladores, muchos de los cuales
apenas habían regresado de la frustrada expedición de Gaspar Castaño de
Sosa en 1591.
Ante estas circunstancias un grupo de vecinos de Saltillo dirigido por
Diego de Montemayor decidió regresar a poblar el abandonado valle de
Extremadura en la gobernación del Nuevo Reino de León. Diego de
Montemayor utilizó el nombramiento de teniente de gobernador que
Luis de Carvajal le había concedido en abril de 158833 para fundar la ciudad de Monterrey acompañado de por lo menos 13 familias -incluyendo
la suya- el 20 de septiembre de 1596.34 Al amparo de ese título, Diego de
Montemayor viajó un mes después a la ciudad de México para presentar
los documentos de la fundación y pedir la autorización respectiva al virrey. El 11 de febrero de 1599 obtuvo el título de gobemador.35 En el
D591, Bv-14, 19.
"Título de teniente de gobernador a Diego de Montemayor, villa de Almadén (5
abr. 1588)", en D643, 32-32v.
34
En los trabajos de los histoóadores Roe~ Apuntes, cap. vii, Hoyo, Historia, 149150 y Cavazos Garza, Bmve histmia, 28, se ha difundido la idea de que la fundación de
Monterrey la llevaron a cabo doce familias, seguramente basados en la crónica de Alonso
de León que al respecto escribió: "[Diego de Momemayor] juntó doce compañeros de
los que habían estado en el reino; amigos suyos. Díjoles cómo los indios del reino le
llamaban, que viniera a poblar, pues eran conocidos. Asentoles la proposición; dieron
palabra de asistirle y resolvieron hacer la dicha entrada. Trujeron sus mujeres, hijos y
ganado", "Relación y discursos", discurso ii, cap. x. Sin embargo, es posible que hayan
sido más familias de las que apuntó el cronista, pues en las actas de cabildo de Monterrey
y en los útulos de mercedes que se otorgaron luego de la fundación de Monterrey
aparecen más personajes.
35 Al llegar a la ciudad de México el 22 de octubre de 1596, Montemayor pidió al
escribano real Francisco de Cuenca un traslado del nombramiento de teniente de
32
33

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

683

transcurso de esos años llegaron más familias e individuos, principalmente de Saltillo, para unirse al proyecto de Diego de Montemayor, llegando a
conformar un grupo de 29 vecinos fundadores de Monterrey (cuadro 5).
Un elemento que diferenció esta etapa de las décadas anteriores fue la
participación de grupos familiares. La migración familiar fue una de las
características principales de este nuevo movimiento. Aunque la mayoría
de los protagonistas eran antiguos soldados participantes en la cadena de
campañas que se habían sucedido desde la integración de los grupos de
Francisco de Ibarra en la década 1560, pasando por la del desafortunado
Gaspar Castaño de Sosa en 1590, hasta la fundación de Monterrey, donde
entraron acompañados por sus esposas e lújos.
De esta forma las iniciativas emprendidas en la década de 1590 tuvieron un nuevo componente, el de la planificación. Había objetivos más
claros expresados en una politica general de poblamiento como el de la
colonización tlaxcalteca. El grupo de Montemayor supo adaptarse y
aprovechar esta nueva situación al mostrar una intención real de poblar
en forma más permanentemente. En este contexto el apoyo de los habitantes de Saltillo fue fundamental, pues con los recursos materiales y
humanos que salieron de esa población, los de Monterrey lograron sobrevivir y consolidar un proyecto fundamental para el diseño de un espacio regional durante el siguiente siglo.

Conclusiones
Esta lústoria de la migración hacia el noreste novohispano tuvo un eje
que fue el surgimiento de tres centros: Mazapil, Saltillo y Monterrey,
entre los cuales existió una estrecha relación. Cada uno de ellos ejerció
influencia sobre otros lugares en donde las acciones y movimientos que
emprendieron los diversos grupos de migrantes conformaron áreas
funcionales, a partir de las cuales se definieron los espacios jurisdiccionales de ese gran territorio a lo largo del período colonial.

gobernador hecho por Luis de Carvajal para justificar las acciones que había emprendido
en el Nuevo Reino de León. "Testimonio de un traslado del nombramiento de teniente
de gobernador al tesorero Diego de Montemayor por Luis Carvajal y de la Cueva en la
villa de Ahnadén a 5 de abril de 1588 (22 oct. 1596)" en D643, 33v. Hasta donde
sabemos el título de gobernador que el virrey dio a Montemayor no se encuentra en los
archivos, se tiene noticia de él por la fecha dada por el cronista Alonso de León,
"Relación y discursos", discurso ii, cap. x, 61. Otra de las pruebas sobre este
nombramiento es la firma de Diego de Montemayor como gobernador en las actas de
cabildo de la ciudad de Monterrey, AAM.

�684

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

El poblamiento de la vertiente hacia el noreste de la Nueva España
fue un proceso marcado por constantes interrupciones. Por un lado, la
vida de sus poblaciones estuvo sujeta a circunstancias sumamente variables como fueron las bonanzas y crisis mineras, y por otro, los conflictos
entre los grupos expedicionarios y los cambios en los proyectos de expansión fueron factores que contribuyeron a crear un ambiente de incertidumbre e inconstancia. Sin embargo, a pesar de los tropiezos y las derrotas que sufrieron los capitanes y sus empresas privadas de conquista,
se puede decir que desde un punto de vista general la colonización y el
poblamiento hacia el noreste se mantuvo y prosperó durante el siglo

XVI.
La continuación de estos procesos y la implementación de otros proyectos durante los siglos XVII y XVIII introdujeron elementos que modificaron, en gran medida, el papel de las poblaciones de Mazapil, Saltillo
y Monterrey en la configuración de nuevos espacios regionales.

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

685

Cuadro 1
Derroteros de los fundadores y pobladores del real de
San Gregorio del Mazapil (1568-1600)

Antecedentes: Lugares y fechas aproximadas en los que ei poblador estuvo antes de
haber llegado por primera vez al real de San Gregorio del Mazapil.

Año: Fecha aproximada en que el poblador llegó por primera vez al real de Mazapil.
La estimación se establece a partir de la fecha más antigua en la que el poblador es
mencionado en algún documento referente al real de Mazapil. Las fechas que refieren
a una década fueron calculadas a partir del lugar que ocuparon en la lista de los cofrades que se elaboró en 1617 por el mayordomo Francisco Luis Leite. Véase el
D569-617.

Destino: Lugares y fechas aproximadas a los que el poblador se trasladó después de
haber residido en el real de Mazapil. El símbolo t, después del año, indica la fecha del
fallecimiento.
-:--Jombre
Pedro de Acevedo
Pedro .Ai,iado
Antonio de A2uilar
María de Aguilar, mujer de Gaspar
Duarte
Andrés de Aruiil=
Juan de.'
Ortuño de Aguirre
Gerónimo de Alcocer
Juan Alonso
Constanza de Andrada
Maria de Andrada
# Alonso de Angulo
Hemando Arias
Martín de Arriw. (548)
Pedro de Arriola (539)
Juan de Arteaga [Aró=l
Mujer de Juan de Arteaga [Artiw.1
@Juan de Avellaneda

Al1krede11tes

SLT(577580)
SLT(577580)

VVA(584)

MEX-NV
(566)

Año
590's
580's
580's
590's

Desh'no

Fumk

MAZ (ca.639-j')

D569-617
D569-617
D569-617
D569-617; D653

580's
570's
590's

D569-617
D569-617
D569-617

590's
590's

D569-617
D569-617; LCT

569
590's
585587
590's
569
569
590's
590's
579

MAZ (57ot)

Diego de Avila

577

LLE(583)SOM(583)
SLT(619)

E Simón Bajes [¿Baez?]

590's

614t

Juan de Birvis
Cristóbal de Cabañas
lJuan de Cabañas
Melchor de Calahorras
X t@ « Francisco Cano (ca. 540)
Pedro de Canseco

590's
580's
580's
568
568
580's

D569
0569-617
D569-617; D586-587
D569-617
Dc573
D569
D569-617
D569-617
D577-586; 0:113
D569-617; D577-586;
ID
D569-617; D594-596;
D653
D569-617
D569-617
D569-617
Db568
D6568; D569; Dc573
D569-617

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VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Leonor de Cansores, mujer de
Francisco González
Bartolomeu de Carbajal [Caravajal
Mujer de Bartolomeu de Carbajal
Nicolás de Carranza, pregonero
Juan del Castillo
Isidro Catalán, sastre
Juan Bautista de Cepeda
Simón Correa [¿Coria, Soria?
Pedro Crespo
$ Marún de Churrueta fChurruelal
Ana Delzido
Juan Días de la Lapa (542)

CAT-GRE

Andrés Díaz Simón
Mateo Donato, cirujano
X E Gaspar Duarte

MIL

Luis de Elizalde
Martín de Elizalde 11.ízalde]
t Martín Espes (550)
E Gaspar de Espinosa
M4!,Jel Esteban (542)
Pedro Esteban
«Juan Antonio de Faóas

ALM(588)

580's

D569-617

590's
590's
595
580's
568
590's
570's
568
595
590's
570576
573
594
580's

D569-617
D569-617
DS94-596
D569-617
Dc573
D569-617
D569-617
Db568
D569-617; D594-596
D569-617
D577-586

590's
580's
570's
573
568
568
590's

EJuan de Faóa, el mozo

590's

t Juan Femández

569596
573

X Mateo Femández, mayordomo de

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

MAZ(573t)

GUA(577)

CED(594t)
SLT(591)MAZ(628-ca 639t)
SLT(614)
GUA(584)

MfY(603)-SLT
(615) MAZ(628)MAZMTY(650J-)
MTY(603)SLT(650)MAZ(628)
SLT(615)

Dc573
D594-596
D569-617; D580-607;
D591; LCS; D653
D569-617
D569-617; D594-596
D569-617; D575-585
Dc573
Db568; D659
Db568
D569-617; AAM;
LCS; Ca4; D653
D618-633; Ca4; D653

D569-617
Dc573

la Iglesia

Alexandre de Figueroa
Pedro Frejo [¿Frero, Frexo?l
Cristóbal García
García Dávila
Bias García de Mendoza
« Marún García de Lasao
Francisco Gil
Mi1ruel Gómez
Alonso González
# Antonio González

Dieeo González
Francisco González
Gerónimo González
X Juan González (562)

R.IB

573
580's
570's
569
580's
594
595
572
568
577585
580's
580's
573
570's

SLT(596)
TLA-GUA-MAZZAC(585)SLT(586t)

CLE(582)EXF(583).PA..t'\J (584)NRL(585)-

D569-617; Dc573
D569-617
D569-617
D569
D569-617
D569-617; D594-596
D594-596
D569-617; D569
Db568; Cu:118-119
D586-587

D569-617
D569-617
Dc573
D569-617; D587

687

MAZ(587)GUA(587)

X Francisco Gutiérrez Trejo (548)

569

Jorge de Guzmán
Mujer de Jorge de Guzmán
Maria de Guzmán
Alvaro Heroández
Baltazar Hernández
! Juana Heroández
Mateo Hernández
Mujer de Mateo Heroández
Pedro Hernández, criado de Diego
de Montemayor
Pedro Heroández de A..truilar
$ Antonio de Herrera
Gracian de Iriroven
Mujer de Gracian de Irigoyen
l Isabel
Francisco de Isasti
Pedro de ltorisaba
!Miirueldelzaguirre
Antón Jarillo
X Pedro Jiménez
•1Juan, criado de Isidro Catalán
Doña Juana, mujer de Pedro HernándezAmiiiar
Francisco Labrado
Pedro de Landeras
Hioólito de Ledesma
Juan de Ledesma
«@ Agustín de León

580's
580's
580's
580's
580's
570's
570's
570's
573

D569-617
D594-596; LCS
D569-617
D569-617; D586-587;
D595-602; D614;
D621
D569-617; Dc573;
D653
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
Dc573

573
594
590's
590's
590's
594
590's
590's
570's
568
573
570's

D569-617; Dc573
D594-596
D569-617
D569-617
D569-617
D594-596
D569-617
D569-617
D569-617
Db568;D653
Dc573
D569-617; Dc573

594
573
570's
590's
573

Mujer de Agustín de León
Juan de León
Tomás de León
Francisco Levva (543)
Lucas de Linares

573
590's
590's
569
573

D594-596
D569-617; Dc573
D569-617
D569-617
D569-617; D577-586;
Dc573
D569-617
D569-617
D569-617
D569;D587
D569-617; D587;
LCS;Dc573

Lorenzo Llnis
Juan de Llzaur
Ana López, mujer de Alonso Pérez
Bernardo López
Diego Lónez, pregonero
X Francisco López

590's
590's
580's
594
573
568 ·

Luisa González
Mateo González
Juan de Griialba
X Juan Guerra de Resa

CLE(583)

590's
595
570's
585

SLT(595)
SA1(586)NME(599)MAZ(613t)

NRL-ZAC(583)
SLT(584)ALM(585)VCU(586t)

D569-617
D569-617
D569-617
D594-596
Dc573
D569-617; Dc573;
D653

�688
juan López

573
568
572
569
595

PedroLópez

López de Ceoeda
Juan López Godoy (544)
Juan López de lllarreta [lyarreta]
« Alonso López de Lois

581
568
572
594
573
570's
569
595
570's
570's
580's

Pedro Lorenzo

Machado de Urquieta
@ Melchior Luján
1_:..1e1chor, de Gcrónimo González
Catalina .:-.tarún
Diego Martínez !Marúnl (540-543)
Juan Martínez de Aguirre
Andrés Lorenzo Matamoros
Hemán Mateo
X Francisco de Melo

590's
568

Francisca de Menchaca IMinchacal

X# Juan de Menchaca [Minchaca]
Juana de Menchaca [Minchaca],
mujer de Pedro Al!llado

590's

« Alvaro Méndez

568

X Luis Méndez de Sotomayor
Magadalena de Miranda
Diego de Monrov, alcaide
Diego de Montemayor (530)

573
590's
594
573

@Juan de Morales (538)
Francisco Morlete
X«@ E Juan Morlete (554-557)

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LLE(560's)

JER,
ARZ(S54557)NE(575576)

Papá de Juan Modere [Lucas Morlete]
Mamá de Juan Morlete [Estefanía
Gómez]
Diego Muñoz
SLT(5T'580)
E Francisco Muñoz (548)
GIB
Maóa de las Nieves
e• Negro del padre Ruiz de ,\!arcón
+YJuan de Olayzola [Alayzola]
Uuan López de Olazaval
Gerónimo de Olimidiera
Alonso de Ordás
WA(584)

575
590's
580's

SLT(595)MAZ(595)
RG

NRI..(583-584)

SLT(587)MAZ(594t)

CLE(583)DGO(588)

SLT(577-580)SGE(581)SLT(590-596)MfY(596-611t)
GUA(583)
SLT(S83)MAZ(584)SLT(595)MAZ(596-597601t)

Dc573
Db568
D569
D569
D580-607; D594-596;
LCS

A6;Fo;Pw2
Db568
D569
D594-596
Dc573
D569-617
D569
D569-617;D594-596
D569-617
D569-617
D569-617; D587;
D653
D569-617; D621
Db568; D569-617;
D586-587; D594-596
D569-617
Db568;LCS
Dc573
D569-617
D569-617; D594-596
D569-617; D569;
D589; 0643; A6

D577-586
D569-617
D569-617; D594-596;
D601; 0653; D717;
Fer

580's

D569-617; Fer

580's

D569-617; Fer

594

D594-596

571
590's
573
594
594
590's

GUA(571)-FREGUA(573)

MEX (619)

Db573
D569-617
Oc573
D569-617; D594-596;
D717
D569-617; D594-596
D569-617

Pedro Ortíz de Uria [Bría, Orial
Tomás Ortíz de Zárate
.Martín Pareya
\[arcos Perdomo

Francisco Pérez
Sebastián Pérez
Domingo de Picardía

580's
590's
580's
580's
569
580's
568
595
570's
572

Simón del Pinto
Dona Juana [Porcallo de la Cerda]

570's
573

SLT(577-581t)

Ana de Portillo

590's
570's
580's
580's

MAZ(617t)

Alonso Pérez Suárez

Alonso Pérez
Alvaro Pérez

X Francisco Proano
Beatriz de Quintanilla
Isabel de Quintanilla, ria de Ana de
Fruías
Alonso Quintero
Mujer de Alonso Quintero
Alonso Ramírez
X Francisco Ramírez
t Diego Ramírez Zamorano
Antonio Ramos
Francisco Ramos
luan Ramos de Arriola
$ Juan del Río
j: Agusún de los Ríos
Alonso de Rívera
EFrancisco de Rívera
Gaspar de Rivera

590's
590's
590's
578
582
570's
590's
590's
570's
580's
580's
594

Martín de Rívera
Isabel de Rocamonte
Juan de Rocamonte
X« @ Pedro de Rocamonte

568
594
570's
590's
580's
568

XSebastián de la Rocha Fan.e;re
Amonio Rodríguez (537)
X Francisco Rodrúroez
Lázaro Rodóguez
Mruía Rodríguez
Antón Rodríguez Castano
Hemán Rodríl!llez de Matos
EBaltazar de Rueda de Heredia
Alonso Ruiz
Francisco Ruiz
Mujer de Francisco Ruiz
XJuanRwz
J Andrés Ruiz de Alarcón
Juan Ruiz de Guzmán

570's
572
568
573
590's
580's
580's
570
580's
590's
590's
568
573
590's

Eluan de Rívera

BET

SLT(577-580)

SLT(614)
FRE(583)

SLT(595)
MAZ(569t)

GUA(573)

689

D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
Db568; D659
D569-617
Db568
D569-617; 0594-596
D569-617
D569-617; D569;
Dc573
D569-617
D569-617; D589;
D643
D569-617
D653
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D653
Db582; D594-596
0569-617
D569-617
D569-617; LCT
D569-617
D569-617; D577-586
D569-617
D569-617; D594-596;
LCS
Db568; D569
D569-6 17; D594-596
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617; D577-586;
D653
D653
Dc573
Db568; 0653
Dc573
D569-617
D569-617
D569-61 7
D569; Db573
D569-617
D569-617
D569-617
D653
Dc573
D569-617

�690

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Juan de Srurastiberri
Pedro de Salazar
X Juan de Salcedo
Manuel Saldaña (543)
Pedro San de Galarza
$ Andrés Sánchez

595
580's
570"s
570
590's
573
SLT(643)

E Bartolomeu Sánchez

584

SLT(595)

Diego Sánchez

590's

DGO(600)SLT(614)

Y Marcos Sánchez (569)

594
590's
590's
590's
580's
590's
590's
570's

Martín Sánchez
ROQue Sánchez
Muier de Roque Sánchez
M.aría Sánchez de Guzmán
María de Santia11:o
DolllllW) de Santiesteban
Sebastiana, hija de María de Triminho [freviño]
Sebastián de Sel'llÍn
Juan de Soto
X Alonso Tabuio
Ana de Taxumulco
Catalina Tellez, mujer de Francisco
Melo
Hemando de Tenorio
Francisco de Torquemada

Lorenzo de Torres
Mumel Torres

José de Treminho ffreviño]
Maria de Triminho ffreviño]
X« Francisco de Urdiñola (552)

Francisco de Urdiñola, el mozo
Domingo de Uribe [Oribe, Bribe]

@ E Francisco Valverde
Müruel Vanegas
Leonor Vaquera
Baltazar de Vargas
Francisco de Var!!aS
Sebastián de Vareas
Francisca Vázquez de Mercado
@ « Alonso de la Vega
Antonio Velázquez
Juan Martín Velázquez
Mujer de Antonio Velázquez
X Sebastián Velázquez

SLT(614)

M1Y(603)

590's
580's
570's
600's
590's
590's
568
595
568
NVA(570's) 580's
570's
VOY(S74)- 581
NVA(574)AV(578)IND(579)SLT(580)
580's
580's
568
580's
570's
580's
570's
580's
590's
570
573
590's
580's
595

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI
D594-596
D569-617
D653
D569
D569-617
D569-617; D573;
D577-586; LCS
D569-617; Df583586; D717; LCS
D569-617; D580-607;

LCS
D594-596
D569-617; LCS
D569-617; D653
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617; Ca4
D569-617
D569-617
D653
D569-617
D569-617

M1Y(603)
MAZ(617t)
SLT(588-589, 591)RG(592)SLT,PAR(594)MEX(595-600)NVA(601-618t)

SLT(595)

D569-617
Db568
D569-617; D594-596
Db568
D569-617
D569-617
D569-617; D653;
D717; LCS; A6; Pw2;
Fo: 126-127; V-L: 1718, 28
D569-61 7
D569-617
Db568
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569-617
D569; D577-586
D569-617; Dc573;
Df583-586
D569-617
D569-617
D569-617; D580-607;
D653;LCS

Juan Martín Velázquez
YJuan de Yustis 0ustis] (566)
Alonso Zapata

.E Diego de Zuloai?a (540)
Cristóbal de Zúfuga

590's
594
568
569
590's

691

D569-617
D569-617; D594-596
Db568
D569
D569-617

Abreviaturas:
ACA
ARZ
AV
BET
CAS
CAT
CED

CLE
COM
CHA
DGO
EXF

FIL
FRE
GIB

GRE
GUA
HAB

JMA
IND
JAP
JER

LLE
MAN
MAZ

MEX

Presidio de Acaponeta, Nueva
Vizcaya
Fortaleza de Arzi1a, Marruecos
Minas de Aviño
Betanzos, Galicia, España
Castilla, España
Cataluña, España
Minas de Los Cedros en Mazapil
Ciudad de León
Compostela
Charcas
Durango
Expedición rumbo a la Florida
Filipinas
Fresnillo
Gibraltar
Grecia
Guadalajara
La Habana
Islas Malucas
Minas de Indbé
Japón
Jerez de la Forotera, España
Villa de Llerena
Manila
Mazapil
Ciudad de México

MIL

MTY
NE
NRL
NVA
OVl
PAL
PAN
PAR
PNA

RAM
RIB

RG
SAB
SAI
SAC
SGE
SLP
SLT
SOM
TEN
TLA

TRI

vcu
VOY
WA

Milán
Monterrey
Nueva España
Nuevo Reino de León
Nueva Vizcaya
Oviedo, España
Ciudad de la Palma
Pánuco
Parras
Puerto de Navidad, Nueva
España
Real de Ramos
Ribadea en Galicia, España
Río Grande
Sabugo, Filipinas
Minas de Saín
Pueblo los Sacuces
Minas de San Gregorio
San Luis Potosí
Saltillo
Sombrerete
Islas de Tene.rife
Pueblo de Tialtenango
Minas de la Trinidad
Villa de la Cueva
Valle de Oyarzun, provincia de
Guipúzcoa
Villa de Valles

�692

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

Cuadro2
Derroteros de los fundadores y pobladores de los valles de
Saltillo, Pirineos y Buena Esperanza
(1577-1600)

1

592

Gaspar Castaño de Sosa

Nombre: El significado de los símbolos que anteceden a los nombres puede
verse en el cuado 1. La fecha entre paréntesis después del nombre indica el
año aproximado de nacimiento. Los nombres en negritas se refiere a los que
participaron en la fundación de Saltillo o recibieron merced de tierras entre
1577 y 1580.
Antecedentes: Lugares y fechas aproximadas en los que el poblador estuvo
antes de haber llegado por primera vez a la villa del Saltillo. Las abreviaturas
con minúscula indican el derrotero probable.

Año: Fecha aproximada en que el poblador llegó por primera vez a la villa de
Saltillo.

Mwel Castaño

Baldo Cortés (539)

Martín de Charrieta fChurrueta]
Aizustina de Charles(556)
Alonso de Charles o Alonso

593
PUE

Pérez
Bartolomé de Charles

E Gaspar Duarte

MTY(596-626t)
MAZ(580's)

Martín de Elizalde

pués de haber residido en la villa de Saltillo. Las abreviaturas con minúscula
representan el derrotero probable.
Nombre
« Diego de Aizuirre

591

Año Destino

Fortunato de ~ e

Ortuño de Ailuirre, sastre
Juan de Alanís
Z Catalina de Alfaro
Diego Alonso

.MAZ(569-576)

Juan Alonso
Melchor Alvarez
Francisca de Avila

MAZ(569-576)

Pedro de Carvajal

591
584
586
591

QRO
DGO(580)

Alonso de Barrionuevo
Francisco de Bellerías
Cristóbal Bivas [Vivasl
« Luis Boeado
Dieeo Borruel de Luna
Alberto del Canto (547)

591
591
599
593
593

Alvaro Fernández
Pedro Flores
Diego Gaitán de Espinosa
fLOrenzo García
Lucas García

Antecedentes
NV

« Matías de Aguirre

E Mateo de Barcaza

580's

Juan de Erbáez

L:j: Cristóbal de Espinosa

Destina. Lugares y fechas aproximadas a los que el poblador se trasladó des-

MTY

591
593
DGO(584)
591
NV8560's)
TER(547)-zacSMN-NV

t.fAZ(607)

MAP(596)
VEX(577)VSL(577)SGE(577)COA(577)POT(577)TRI(577)SLT(577-581)CLE(582)VCU(583)SLT(587)

Fuente
A6; Pw2:261-262
A6
H1
D569-617; D591
D580-607
D593
D591
D569-617; D717; D578-638
A6
Ca8
D717; D580-607
D591
D593
D580-607; D717
D591
D717
A6; Ca4; Dd583-586;
Dh583-586; D589;
D643;D717; Hl; L: 78-79,
116;

SLU(583)ALM(588)NME(590)-·
MEX(591)CH1(593t)
:r-.nY(596)SLT(615t)
MAZ(595)
MTY(596)

MTY(596)SLT(615)M1Y(63ot)

Pedro Gentil
Alonso González

617t

591
LlS-MEXGUA,
MAL(561)FRE(566)MAZ(568).

Lorenzo González

SLT(596t)

591

Antonio Jiménez
Martín Jiménez
Gonzalo de Lares

NV (560's570's)

583

NME(590)

595
595
599

MAZ(570's)

584

~elLimón

Lucas de Linares
Cristóbal López
~ Martín López de lbarra
Juan López de Illarreta

D569-617; D578-638;

-

599
NV(560's)
578
r.fAZ(569-589)- 595
NME(590)

A6:290
D580-607
D568; Du583-586; D588,
D590; D643; D717; L:57

D717; Ca4; L:76
D593; Cl
D593; Hl; Ca2i
D593; H1
Hl; AANI; Db626
D569-617; D580-607;
D591; D653; LCS
D591;LCS
D717
D591
D591
D580-607; Cu:121, 147
D593
D580-607
Ca4; AAM; LCS

D591
LCS; A6; C1; Hl

D591
D717
D717
D580-607; A6
Hl
H1
D717
Hl
D717

Ju!ián Gutiérrez de Atnava
Alonso Hemández
Ginés Hemández
Gonzalo Hemández
Jesús Hemández
Antonio Hemández Grimón
Alonso Hemández Solis

«Juan de !barra

693

ALM(585)NRL(586t)

~(595)

D580-607
DSB0-607
D580-607; D590
Hl
D580-607; D587; LCS
D580-607
D717; 0:42
D569-617; D580-607;
D594-596

�694

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

« Bernardo de Luna

ARA-NV(560's) 578
DieM Maldonado
TAM(583.584) 593
Di= de la Mancha
593
Francisco Martínez Guajardo
Manuel de Mederos (539)
AZO(539)NE(562)SMN(564)

Diego de Montemayor (530)

±Alonso Montesinos
Juan Morlete(554-557)

Diel?o Muñoz
Miiruel Muñoz
Di= Luís Muñoz
Pedro Murira
Juan Navarro

LLE(560's)MAZ(570's)

JER-ARZ(554557)-NE.(575576)MAZ(580's)

591
583

NMEX(582)
M1Y(596)

CLE(581)NME(590)MEX:(590)SLT(591)M1Y(596)
CLE(581)VCU(582)AL"1(588)SLT(591)M1Y(596-61ot)
MAZ(584-)SLT(595)MAZ(596-597601t)
MAZ(594)

591
591
591
SMN-VSU-

D717; 0:115

LCS;AAM
D593
D580-607; A6
D593; D717; Ca4; C4

D569-617; D717;AAM;
A6;Cl;C4

DS91
DS69-617; D580-607; LCS;
Ap:1

D594-596; H1
D591
D591
DS80-607; D591
D717; DS78-638; A6

MAL

1

Diego Núñez de Miranda
Hemando Ortíz
Ana Pérez
Cristóbal Pérez
Martín Pérez
Mateo Pérez
Rodrum Pérez
Juan Pérez Chocallo
Juan Pérez de los Ríos

Juan Pérez de los Ríos, hijo
Diego Pérez de Valdés
Juana Porcallo de la Cerda
Diego Ramírez de Barronuevo

Esteban de los Ríos
Pedro de los Ríos
Francisco de Rivera
Alonso Rorfrf1711ez
Antonio Rodríguez
Diego Rodríguez (557)
Inés RodriJruez

FRE.(568)

595

PUE
591

PUE.(545-547)NVA

DGO(584)
MAZ(569-577)
VCU(581)TAN(583)ALM(588)

MAZ(594)

NME(590)SLT(591)M1Y(596-626t)
MTY(596)
584
599

D580-607; H1
D578-638
D593; Hl
D580-607; A6
D591
Hl
D717;A6
D717;A6
D590; D593;AAM,· Hl;
Ca2i; Db626
D593; AAM; H1
D580-607
D569-617
D580-607;Dg584-586

1

Juan RodríP11ez
María Rodríguez

Pedro Rodrn!Uez
Santo Rojo (557)
Beatriz de las Ruelas
:j: Juan Terrones
Cristóbal de Sal?astiberri
Pedro de San ]uan
Pedro Sánchez
Martln de Solis
Juan de Solis
Diel?O Solis
Baltazar de Sosa
luan de Tiras
Sebast:ián Velázquez
1kustin de Villasur
M Juan de V1tUes
Pedro Vuenm
Miiroel de Zitúa
Juan de Zubia

593

695

D593;D604
D569-617;D580-607

SMN-VSUMALMAZ(569-576)
SLT(61ot)

591
589

D578-638
D717; A6; Cu:114,116
LCS; Cu:114,116
D591
D717
D589
H1

QRO
QRO

MTY(597)
MTY
MTY

NVA

1

MAZ(595)

584
595
593

1

A6;Ca3
Ca8
CaS
DS78-638; D717
DS80-607
DS69-617; D580-607; LCS
D717
DS93
Hl
D717
D717

Abreviaturas:
ALM
ARA

AZO
BUR
COA
CUE
HUA
MAL
MAP

NGA
NME
POT

PUE
QRO

Minas de Almadén
Aragón
Azores
Burgos, España
Valle de Coahuila
Cuencamé
Huasteca
Malpaís
Minas de Mapinú
Nueva Galicia
Nuevo México
Pueblq de Potosí
Puebla
Querétaro

SBA
SMA
SMN
TA.M

TEN
TER
TOR
VEX
VPI
VSA
VSL

vsu
SLU

Santa Bárbara
Pueblo de Santa María
Minas de San Mattin
Villa de Tampico
Isla de Tenerife
Isla Terceira
Tonnes, España
Valle de Extremadura
Valle de Los Pirineos
Valle de Las Salinas
Villa de Santa Lucía
Valle de Sichú
Villa de San Luis

Las abreviaturas que faltan pueden verse en el cuadro 1. Las abreviaturas en minúscula indican

595

599

MTY(596-626t)
MTY(596-626t)
MAZ(596)

NME(597)-SLTM1Y(599)
MTY(600-627t)

Ca2i
Ca2i
D569-617; D580-607;
D594-596
H1
H1;AAM; Ca4; Hai:164,
298
D580-607; D591;AAM;
Ca4
Ca4

el derrotero probable del poblador.

�696

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD ÜEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Cuadro 3
Familias y solteros traídos de España por Luis de Carvajal y de la Cueva paca
el descubrimiento, pacificación y población del Nuevo Reino de León

(1580)
Familias•
Andrés del Aguila
Francisca Núñez de Viciosa
Bemardino de Bardales
Isabel Rodriguez
Hemando
Francisco
Juan
Maria
Juan Beltrán
Francisca Hemández
Lope
Bartolomé
Pedro Carrión
1uliana de Hermosilla
Juan Díaz
Catalina Rodríl!:llez
Pedro Alonso Eruíquez
Ana de Porras
Elvira Mejía
Benito Esteban
Leonor de Mota
Juan
María
Alonso García del Corro
Francisca de Guzmán
María
Martín
Juan Salado
Andrés
Mateo Gómez
Gerónimo López
Antonio
Luis González
Ana Rodríiroez
Francisco Hernández
Maria Tuesta
Francisco
Pedro
Inés
Maria

Orif!.en declarado

Pueblo

Provincia

Almadén
Ciudad Rodrigo

Ciudad Real
Salamanca

Villa del Barco de Avila
Fuente de Cantos

Avila
Badajoz

S Juan del Puerto
S Juan del Puerto

Huelva
Huelva

Palencia
Sevilla
Sevilla
de la Fuente
Villa de Zafra

Palencia
Burgos
Sevilla
Sevilla
Almería
Badajoz

Mallorca
Sevilla

Baleares, Islas Canarias
Sevilla

Sevilla
F regenal [de la Sierra]

Sevilla
Badajoz

Ocaña
Ocaña

Toledo
Toledo

Sevilla
Sevilla
Jerez de los Caballeros
Granada

Sevilla
Sevilla
Granada
Granada

* Los nombres en negritas indican la existencia de una relación de parentesco con
Luis de Carvajal y de la Cueva.

Pedro Hernáodez
Elvira
María Hernáodez
Juan
AnaGómez
Leonor
Francisco
Manuel
Isabel
Catalina
Luis
Andrés Herrera
María de la Barrera
Simón
María
Inés
Francisca
Juan Izquierdo, herrero
Rutina Rodríguez
Francisco Jiménez
Maria Hernández
Isabel
Jorge de León de Andrada
Ginegra Márquez
Diego Márquez de Andrada
Diego de Madrid
Ana de los Reyes
Diego
Bartolomé Marón
Olalla García
Miguel
Maria
Isabel
Francisco
Juan
Lic. Manuel Morales, médico
Isabel Pérez
Antonio
Diego
Leonor
Ana
Juan de Nava, sastre
AnaMuñoz
Juan
Felipe Núñez de Rivera
Felipa López

697

Villa de Zafra

Badajoz

Medina del Campo
Olivares

Valladolid
Sevilla

Villa del Arinero
Villa de Ferce
Granada
Écija

Aragón
Galicia
Granada
Sevilla

Medina del Campo
Medina del Campo
Medina del Campo
Sevilla
Sevilla

Valladolid
Valladolid
Valladolid
Sevilla
Sevilla

Villalobón
Villalobón

Palencia
Palencia

Portugal-Arjona

Jaén

Sevilla
Sevilla

Sevilla
Sevilla

Sevilla

Sevilla

�698

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Francisco Ortiz
María Esteban
María
Esteban
Juan
Leonor
Francisco
Gonzalo Pérez Ferro
Catalina de León
Juan de Piedrola
Inés Hemández
Agustín Rodríguez
Isabel de Espinoza
Francisco Rodríguez de Matos
Francisca Núñez de Carvajal
Baltazar Rodríguez de Carvajal
Macias
Luis de Carvajal
Francisco Rodríguez de Carvajal
Miguel Rodríguez de Carvajal
Isabel Rodríguez de Andrada
Catalina de León (de la Cueva)
Mariana Núñez
Leonor de Andrada
Ana Ro~ez de Carvajal
Francisco Rodríguez, labrador
María Rodríguez
Antonio R~ez
Juan Rodríguez Matalobos
Catalina S 'panchez
Catalina
Juan
Miguel Rodríguez
Violante Rodrí!!llez
Pedro Rodríguez
Catalina Díaz
Catalina
Isabel
Cristóbal
Inés
Diego
Pedro Rojas
Maria de la O
Maria de la Encinsión
Pedro Agustín
Isabel

•

1

Melchor de Serdeño
Mariana Gómez
Lorenza
Pedro Salas
Ana de Heredía

699

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

Villa del Almendralejo
Villa del Almendralejo

Badajoz
Badajoz

Medina del Campo
Medina del Campo
Atjona
Atjona
Sevilla

Valladolid
Valladolid
Jaén
Jaén
Sevilla

Portugal- Benavente
Benavente

Zamora
Zamora

Fregenal
Fregenal

Galicia
Porrugal
Galicia
Badajoz
Badajoz

Sevilla
Sevilla
Pasarlon, Plasencia
Alrnares

Sevilla
Sevilla
Málaga
Burgos

Sevilla
Morón (de Almazán o
Je la Frontera]

Sevilla
!Socia o Sevilla]

Medina del Campo
Alcalá de Henares

Valladolid
Madrid

Salamanca
Sevilla

Salamanca
Sevilla

Juan de Saucedo, carpintero
Catalina Espinosa
Gerónimo
Juan García
Guiomar
Pedro
Andrés V elasco
Elvira Beltrán
Pedro

Guadalupe
Guadalupe

Cáceres
Cáceres

S Juan del Puerto
S Juan del Puerto

Huelva
Huelva

SOLIEROS
Antonio de Alcezi
Lucero Albañir
Gonzalo de Aronte
Pedro Beltrán de Guevara
Gabriel Ballesteros, herrero
Banolomé de Bea
Baltazar Carrillo
Luis de Carvajal
Alonso Copete
Gaspar Delirado
Adnrés Duarte de Figueroa
Diego Enríquez (hijo del virrey)
Alonso García
Roque Gil
Martín Gómez
Gómez Femández Salgado
Pedro González de Paredes
Francisco Gutiérrez
Nicolás de Heredia
Diego Hemández
Juan del Hoyo
Pedro lñis!;uez
Juan ]iménez
Antonio López
Juan López
Juan López urbano
Pedro López de Mendoza
Francisco de Madrid
Domingo Martínez Ceaneta
Francisco Mazo
Hemando de Medina
Hernando de Mejía
Andrés de Morales
Bartolomé de Morales
Vicente Núñez
Francisco Ortiz
Luis Pimientel
Pedro de Prado
Francisco de Porras
luan de Portul?al

Ntra Sra de Aranda

Vizcaya

Le=erías
Vitoria
Toro
Savas de Bascones
Villa de Villel
Benavente
Alcántara
Córdoba
Jerez de la Frontera

Huesca
Vizcaya
Zamora
Palencia
Teruel
Zamora
Po~
Córdoba
Cádíz

Laredo
Torrija
Sta Cruz de la Zarza
S Martín de NU!!Uera
Amusco, Camoos
Alcalá
Adamuz
Benavente
Llerena
Pasarón
Laredo
Sta Cruz de la Zarza
Sta Cruz de la Zarza
Honacuelos
Laredo
Córdoba
Garnica
Cartión de los Condes

Cantabria
Teme!
Toledo
Asturias
Palencia
Madrid
Córdoba
Zamora
Badajoz
Cáceres
Cantabria
Toledo
Toledo
Córdoba
Cantabria
Córdoba
Vizcaya
Palencia

Sevilla Atjona
Ariona
Sevilla
Torrecilla del Duque
Villada
Peñafiel
Medina del Campo
México

Sevilla
Jaén
Jaén
Sevilla
Guadalajara
Palencia
Valladolid
Valladolid
Nueva España

�700

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Alonso Rodríguez de Jaque
Domingo Rodríl!lleZ
Juan Rodrfouez
Gaspar de Rojas
Pedro SalYador
Rafael Sánchez
Luis Tascón
Andrés Urbano
Pedro de Valdés
Diego de Valladar

Ciudad Rodrigo
Sevilla
San Juan del Puerto
Guadalajara
Alcalá
Pasarón
Villalpando
Homachuelos
Burgos
lscar

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI
Salamanca
Sevilla
Huelva
Guadalajara
Madrid
Cáceres
Zamora
Córdoba
Burgos
Valladolid

Fuente: ''Relación de las personas que yo, Luis de Carvajal de la Cueva, nombro para
llevar para el descubrimiento, pacificación y población de las provincias que han de
ser intituladas el Nuevo Reino de León, que es en la Nueva España, conforme a la
capitulación que Su Majestad mandó tomar con é~ sobre lo susodicho, las cuales
dichas personas han de ser ciento, los sesenta de ellos labradores casados con sus
mujeres e hijos y los demás soldados, como parece por una cédula de Su Majestad
(1580)". AGI, Contratación, 5538, 11\1, fs 473-478. Una versión paleografiada de este
documento fue publicada por Cavazos Garza en Actas, 13-11. Datos adicionales han
sido tomados de Toro, Lo,j11díos, 248, 255 y 292.

701

Cuadro 4
Derroteros de los hombres que participaron en el proyecto del
Nuevo Reino de León con Luis de Carvajal

Nombre. Los nombres en negritas refieren a las personas que fonnaban
parte de la tripulación que viajó desde España con Carvajal en 1580 y participaron en alguno de los proyectos que se implementaron en el Nuevo Reino
de León. Los símbolos que anteceden a los nombres proporcionan mayor
infonnación sobre oficio, ocupación y calidad étnica de los individuos

p

carpintero

@ alcalde mayor
# carretero o arriero

,i emparentado con el gobernador Luis de Carvajal
« capitán

:j: cura, vicario, presbítero o fraile

E

$ mercader

S

X minero

escribano
soldado
Y mayordomo de hacienda
Í indio
M mulato

© criollo
Z mestizo

• negro

La fecha entre paréntesis después del nombre indica el año aproximado de
nacimiento.

Antecedentes-. Lugares y fechas aproximadas en los que el individuo estuvo
antes de haberse incorporado a las campañas militares o poblamiento de alguna de las fundaciones que se hicieron durante el tiempo en que Luis de
Carvajal fue gobernador del Nuevo Reino de León.

HUA Aquí se contempla a los hombres que participaron en las campañas
militares que Luis de Carvajal llevó a cabo para pacificar a los indios de los
pueblos de Tanpasqui, Tamapche o San Miguel, Tanholen, Tanlacun, Xilpa,
Sichu, Gueguetlan, Tanchipa, Tamalaquaco, Tamcici, Tamizqua y Tampico,
entre otros, de la Huasteca entre 1581 y 1584. También se incluyen los pasajeros que llegaron con Carvajal de España en 1580 y se quedaron a poblar en la
provincia de Pánuco la villa de Tamp1co un breve tiempo.

CLE-VCU-SLULeón fue la primera ciudad que Luis de Carvajal fundó en el
Nuevo Reino de León en 1581. El lugar del asentamiento se llevó a cabo en
las minas de San Gregorio, las cuales fueron descubiertas y pobladas por la
expedición de Alberto del Canto en 1577. La villa dé la Cueva se fundó cerca
de la ciudad de León, la fecha exacta no se sabe pero debió haber sido poco
después de la primera fundación que hizo Luis de Carvajal en el Nuevo Reino
de León. La villa de San Luis fue otra de las fundaciones que se hicieron en el
Nuevo Reino de León durante el gobierno de Luis de Carvajal en 1583. Su
primer alcalde ordinario fue Gaspar Castaño de Sosa.

�702

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

ALM-NMEXEl símbolo "/"se refiere a los que participaron en la fundación de la villa de Almadén entre 1585 y1588. El símbolo X señala a los
acompañantes de Gaspar Castaño de Sosa en la conquista del Nuevo México
en 1590. El símbolo a indica a los que parúciparon en los dos eventos.

SJuan de Carvajal (550)

Destino Lugares y fechas aproximadas a los que el poblador se trasladó des-

1Luis de Carvajal, el

pués de haber participado en alguna de las fundaciones, campañas militares o
expediciones, llevadas a cabo por el grupo de Luis de Carvajal. Las abreviaturas con minúscula representan el derrotero probable.

mozo (ca.566)

Nombre

Antecedentes

HU CLE- AL
A
VCTJ M-

-SLU

Destino

t Juan Victoria Carvajal

tMartín Abad

VIZ(580)
AIM(580)ROD(580)

,i Jorge Almeida

X

581
581

589t
MEX(585)TAX(587)MEX(589)
MEX(585)TAX(587)
MEX(589)

X

mujer de Jorge Almeida
MÍP1Iel de Areso (559)
X Nicolás de Astowa (566)

TAM(581)

X

I&gt; Barba

X

Diee:o Barbosa
Dionisio Barbosa (o Bravo)

X

Bemardino de Bardales

CUZ(581)
AVl(580)-CUZ(581)

583
581
NRT1589)

X

MEX(589)

X

Domiru!'o de la Barreda

X

Alonso de Barrionuevo,
maese de camno
Francisco de Bascones
±Hemando de Bavllo
S Berna!
Cristóbal de Biruee:a
Diego de Biruee:a
Juan Calderón

X

Pedro de la Calle
Alberto del Canto(547)

XLuis de Carvajal y de la
Cueva (ca.539)

583
BEN-MCA(580)

/
X

X

583
X
X

/
CUZ(581)
TER(547)-zac-SMNVEX(577)-VSL(577)SGE(577)-COA(577)POT(577)-TR1(577)SLT(577-581)

,i ±Gaspar de Carvajal (556) BEN-MEX(580)

X

582

SLT(587)

Db582
C3; T2;
Dg583-586
T2

Dd583-586
C3;T2

Dd583-586
Dd583-586
C3,T2
De584-586
Dd581
C3;T2;
Dc581
C3;T2
D568;
D588
D590
T2
D587
D590
D590
D568;
D588
Dd581
C2; Dg583586

@ « Gaspar Castaño de
Sosa

X
X

584

MOG(539)SAL(547)-LIS(548)CVE(549-562)LIS(562)-SEV(564566)-JAM(567)PAN(568)TAM(568)HUE(573)MAZ(573)-TPA(575)PAN(577)-ESP(578)SEV(580)
NV-SLT(577)

X

581

/

583

□

$ luan Cayas
SJuan Clavijo Hidalgo (529- MEX(573)
532)
luan de Contreras
SVicente Correa y Cisne-

MEX(581)-

T2

X

583
582

X

583

BEN-MCA(580)

MEX(1591)CHI(1593t)

X

X

NME
MEX(585)TEN(587)MEX(589)

X

SLT
SLT
SLT
MTY

X

Catalina de León), mujer de
Antonio Díaz de Cáceres
(565)
! ¼:ustina de Charles
Alonso de Charles
Banolomé de Charles
Catalina de Charles

Dm584586;D590;
D587
H1
C3;T2

MEX(584)PAN(584)NRL(584-586)MAZ-ZACMEX(586)TAX(587)MEX(589)PCH(589)TAX(589)VER(589)
MEX(581)D568;
NRL(581-583)D573;
HUA(584-585)D575;
ALM(585)D579;T2;
MEX(589Tl: 25-37;
591t)
Vei: 314; L:
54-55;
D588

ros

11 Cristóbal
1Catalina de la Cueva (o

D568;
Du583-586;
D588;
D590; L:
57;D643;
D717
D587
Dd583-586;
D587
D590
C3;T2;
D587
D590
C3;T2

1

X
X
X
,

SGaspar Delgado

X

YAU
BEN-MCA(580)

N

X

Juan Alvarez (549)

,i Leonor de Andrada,

X

Fuente

ME
X

,i E Andrés del Aguila

X

PAN(585)MEX(585)
HUA(587)NME(597-600)

703

COR(580)MEX(580)-CUZ(581)

X

583

/

NRL(589)

D590;LCS
D590;LCS
D590;LCS
D590;
AAM
C3;T2;
Dc581;
Dg584-586;
D587

�704
Bias Díaz (554)
Die1ro Díaz de Berlarura
1 Antonio Díaz de Cáceres

Antonio de Espejo
luan de Estrada
Juan de Parias

T A.M(581)-TPA(582)

X

581
X

X

/

MAZ(569-587)

X

maz-SLT
TAM(584)
SLT(577)

Pedro García de Vei,·er
S Juan Gonzálc:z (562)

M1Y(603)SLT(615)

583
581
X

X

X

X

MTY

583
X

582
TAN(583)
;\fAZ(580'S)

584
X

;\fAZ(581)

X

582

;\fateo González

583

E Julián Gutiérrez de Ama- SEV(557)-SLT(577)

581

Dd583-586
D590
T2

D587
D590
D568;
D569-617;
D588
D587
Dd583-586;
D58'
D590
Db584-586
D590
D587
T2
Dd583-586

De:584-586
C3;T2
Dx583586;
D569-617
Dd584-586
D587
T AM(583-584)CLE(585)l\1AZ(587)
Db583-586;
l\1AZ(595)D594-596;
SLT(595)

X

Alonso García Mendoza

Blas García &lt;le Mendoza

MTY(596)
MEX(585)TEN(587)MEX(589)
NME(582-583)

X

$ Juan Femández
$ Manuel Femández (564)
Die11:o de fim1eroa
Marón Flores
Pedro Flores
S Franco
t Alonso de la Fuente
« Gonzalo García Hidalgo
(551)
E: García de Luna

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LCS
va (549)
t Luis de Guzmán
« Cristóbal de Heredia

Domine:o Hemández
S Pedro Hemández de
Alrnanza (527)
Alonso Hemández Galaviz
Antón Hemández Grimón
(549)

X

HUA(587)
slt(577)
SLT(577)

583
582
583

« Melchor de Herrera

f.&gt; Pedro delñigo

Juan Izauierdo, herrero

SBR(600)IND(604)

X

« Andrés de Herrera

luan de Illescas
t Pedro Infante

e

X

583
SLT(604)

X

X
X

NRL(589)M1Y(596)
NRL(589)

Db583-586;
Dd583-586
T2
D568;
D588;
D590; Hai:
514
D590
D587
Dd583-586
Dd583-586;
D717
C3;T2;
D587
D587
D604
T2
T2;D590;

AAM
C3,T2

Alonso Jaimes
Pedro Jiménez de Montes

X

Juancho
Gonzalo de Lares

X

A1&gt;ustin de Lesaca

X

□

SLT

luan Lóoez de Ibarra
Francisco López de Recalde
Mujer de Feo. López de
Recalde
Hija de Feo. López de
Recalde
luan Lóoez de los Ríos
Juan López de Villamil
(563)
Alonso Lucas
«Luián
Diego Maldonado
í luan de la Ma~dalena
Francisco de Mancha
@« S Gabriel de Mansilla, SEV(577)-CAS(558)factor de la real hacienda
PL'E(558)MEX(580)-TAM(581)
Luis Mantini
1« Diego Márquez de
MCA(580)-CUZ(581)

NRL(589)

X

contador
CUZ(581l-MEX(581)
« Francisco de Lev,a
ZAC
@Lucas de Linares, tenien- MAZ(570's)-SLT(584)
te de gobernador, factor
JuanLópcz

583
X

NRL(586t)

/

l\ITY(596-634t)

X

DG0

X

X

D590

X

D590
Dd583-586

X

0590
D587
HI
Dc582
0590
0583-586

X

582

583
X

581
X
X

581

.MEX(585)CAS(586)

583

MEX(589)

X
X

Cristóbal Martín
Bias Marón de Mcderos
!Bias Núñez de Mederosl
S Dieeo Martinez

X
X

583
GAR(580)-CUZ(581)

X

X

cil maror del NRL
Pedro Martínez de Ceatreta

X

AZO(539)NME(562)SMN(564)-SLT(577)
CUZ(581)

Esteban Mejía
«Melo
Alvaro Méndez, teniente de MAZ(568)
contador de la real hacienda
delNRL

X

581

X

MEX(589).MAZ(590)AL
M(591)
NRL(589)
MEX(590)SLT(591)MTY(596)

X

583
583

TI; Db581;
Dc581
Dc583-586
CI; C:2
D590; Ca4;
Ca2i
D590
D590
D590

Andrada

Manuel de Mederos (539)

D590
D568;
D588
D590
D588;
D590

11AZ-SLT

t Jorge León de Andrada, MCA(580)-

Domingo Martinez de
Cearreta, teniente de algua-

705

HUt\(584)
DGO(588)

T2
C3;T2;
Dd581;
Db583 586
D590
D590
D587
C3;T2;
Dc581;
Pw2: 203
C3;T2
Dd583-586;
D590; C2
Dd581
D587
Db568;
Db583-586;
Dr583-586;

�706

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

LCS
l Antonio de Mendoza

CUZ(581)

1Mwel

zco

Diego de Montemayo.r,
tesorero, teniente de gobernador

MAZ-SLT(577)

X

581

í Ambrosio de Montesinos

X

Pedro Moráo, relator de la
campaña en la Huasteca
,i Mariana Núñez (572)

X

BEN-MCA(580)

iJ « Felipe Núñez de Rive- SEV(580)-"MEX(580)

Dd581
D590
D568;
Db583-586;
D587;
D588
T2
T2

X

/

X

X

582

/

MEX(585)TEN(587)MEX(589)
NRL(589)

ra (562)

,i Francisca Núñez de
Carvajal (ca.539)
,i Francisca Núñez Viciosa
Juan Bautista Olid, alcalde
ordianario
Andrés Palomo
Martín Pareja
:1: luan Patiño
Melchor de Pavia
:j: Francisco de Peralta
Ana Pérez
S Diego Pérez
Gregorio Pérez
E Hemán o Femán Pérez
Rodrigo Pérez

BEN-MCA(580)

M.EX(580)

581

Db582
SLT(589)

X

584
CUZ(581)
TAN(583)

X
X
X

PUE-SLT(577)

X

583
584
CUZ(S80)
SLT(577)

MEX(589)

584

,i Gonzalo Pérez Ferro,
alférez

X

o
581

PUE(545-547)SLT(577)

MEX(589)

X

,i Luis Pimentel

±Diego Ramírez

Zamora-

SLT(591)

X

X

Juan Pinto
Pedro Pinto
Hemán Ponce de León
Sfrancisco Ramírez
Hemán Ramírez
X Diego Ramírez de Barrionuevo

D568;
D587;
D588;C3;
T2
C3;T2

C3;T2

E Andrés Pérez de Berlanga

Juan Pérez de los Ríos

MEX(585)TAX(587)MEX(589)

X

C3;T2

X

X

X

X

SLT(591)MTY(596-624t)
NRL(589t)

X

TAN(583)

MAZ

X

X

583
583
583

582

/
/

SLT(599)

L: 45;D589
Du583-586
Dd581
Dg584-586
T2
D590;C2
D587
T2
Dc581
Dj583-586;
C2
D588;
D590
C3;T2;
Dd583-586
D590;H1
C3;T2
H1
D590
D590
D587
D587
D580-607;
Dg584-586;
D587
D568;

no
@ Cristóbal Raru!-el
Esteban de los Ríos
Pedro de los Ríos
1Ana Rodríguez de Carvajal
Francisco Rodrfouez
José RodrÍPuez
Juan Rodrfouez de Avalos
1Isabel Rodríguez de
Andrada (559)

VVA(584)
SLT(577)
SLT(577)
BEN-MCA(580)

X
X

X
X

X
X
X

BEN-MCA(580)

X

BEN-MCA(580)

X

1Francisco Rodríguez de

BEN-MCA(580)

X

Carvajal
1Miguel Rodríguez de
Carvajal

BEN-MCA(580)

X

1Francisco Rodríguez de BEN-MCA(580)

X

1Ba!tazar Rodríguez de

X

Carvajal, contador del NRL

Matos
Juan Rodríg-uez Nieto
Alonso Rodríguez de
Pavia
Roldán
EJuan Romero
# Alonso Ruiz
Die!!'o Ruiz de Rivera
Juan Salado, sirviente
Martín de Salazar

l&gt; Juan de Saucedo (o
Salcedo) de Espinosa
Francisco Salgado

X

NME
MEX(585)TAX(587)
MEX(589)
MEX(585)TAX(587)MEX(589)PCH(589)MEX(589)VER(589)
MEX(S85)

GPE(S80)-CUZ(581)

uao Sánchez

X

X
X

X

TAM

X

581
X

maz-SLP

MEX(589)

MEX(589)
o

/

C3;T2

D590
C3;T2

o

X

C3;T2

SLT

585

/

D584-586
D590
D590
C3;T2

C3;T2

585

ZAC

D588;T2
Db584-586
D590
D590
C3;T2

MEX(585)T A..X.(587)OAX-MIXMEX(S89)
MEX(S84t)

X

SBA(570)

uan Sánchez de Avalos

Domingo de Santiesteban
Francisco Solís
X Francisco de Sosa (564)
!Tomás
Juan de la Torre

SLT
SLT
MEX(585)TEN(587)MEX(589)

707

C3;T2

D590
Coi: 87-88;
Hl
D587
C3;T2
C3;T2
D588;
D590
C3;T2;
Dc581
D568;
D590;
D588
D590
D590
D590
Dd584-586
Dd583-586
D590
D568;
D588

�708

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

Bartolomé de Torres (558)
Juan Trujillo

Juan de Vega
Antonio Velázquez
Francisco de Velver, factor
«Juan de Velver
Martín de Zárate
Agustín de la Zarza

/
X

TAN(583)

X
X

581

MEX(582)

X

CCZ(581)

Abreviaturas:
ALM:
AVI:
BEN:
CAS:
COR:
CUZ:
CVE:
CHI:
ESP:
GAR:
GPE:
IND:
LIS:
MCA:
MIX:

583
583

PRE

Almadén, España
Villa del Barco de Ávila, España
Benavente, en Castilla
Castilla, España
Córdoba, España
Cuzcatlán
Cabo Verde
China
España
Garnica, España
Guadalupe. España
lndé
Usboa
Medina del Campo
l\ii.,¡teca

X
X

MOG:
MTY:
OAX:
PCH:
ROD:
SAL:
SEV:
SBR:
TAN:
TA.X:
TEN:
TPA:

TRP:
VER;
VIZ:
ZCO:

Dd583-586
D568;
D587;
D588
D590
Dg584--586
Db582;
Dc582
Db584--586
Dd581
L: 45

Mogodorio,Portugal
Monterrey
Oaxaca
Pachuca
Ciudad Rodrigo
Salamanca
Sevilla, España
San Bartolomé
Tancolol
Taicco
Tcnango
Tamaholipa
Tripulaaón
Veracruz
Vizcaya, España
Zacualco

709

Cuadros
Familias que fundaron y poblaron la jurisdicción de Monterrey

(1596-lCíOO)
Jefe de familia*

Cebrián Acevedo Ovalle
Alonso de la Barreda
Francisco de Cardona
Baldo Cortés (539-615t)
Dití'o Díaz de Berlarurn
Cristóbal de Espinosa
Lucas García

Có'!]Nge

Hyos

r«mtes
Ca2i; L:61
AAM
Db601
Ca2i; L:61; 76

AAM

Mariana Díaz
Juliana de Quintanilla

L:61
Bartolomé González de AAM;Ca2i
QuintaniUa
Bernardo García
Diego García de Quintanilla

Ginés Hernández (604t)
Dit:20 de Huelva
Pedro lñigo
Martín Jiménez
Juan López (634t)

Maóa de la O de Quincanilla
Ana de Quinlllnilla
Juan Fernández

Magdalena de Avila

Bernabé

Juan
Alonso López de Baena

Otras abre\iaturas pueden verse en los cuadros 1 y 2. Las abreviaruras en minúscula indican el
derrotero probable del poblador.
Diego Maldonado (604t)
Domingo Manuel
Juan Martínez Guillestt2UÍ
Manuel de Mederos (539)
Diego de Montemayor (530)

Diego de Montemayor, el
mozo

Estefanía de Montemayor

Diee:o Núñez de Miranda
Cristóbal Pérez
Fernán Bias Pérez
Juan Pérez de Lerma

Melchora Juana
hija de Juan Fernández de
Castro y Mayor de Renteria
(hermana de Elvira de
Renteáa)
Antonia de Paz
Diego Maldonado
Juan Maldonado (635t)

D604;Ca4
AAM
AAM
AAM;Ca2i
Ca2i·,
M:4.6.17'D599;
M:4.6.12;
D609
AAM;D604;
Ca4

AAM
Magdalena Martínez

Banolo de .Mederos

Maóa Esquive! (t)
Juana Porcallo de la Cerda(581t)
Elvira de Remeria

Diego de Montemayor
Estefanía de Montemayor
Diego Fernández de
Momemayor
Gregorio Fernández de
Montemayor
Miguel de Montemayor
(588)
Diego de Montemayor
(590}

Alberto del Canto

i\f:4.6.5 y 17;
Ca2i
Ca4;D589

D611;D648

D589;D593;
Db643

AAM
Mariana Marúnez

Juan Martín de Lerma
Esteban Martínez

AAM
AAM
Ca4;Ca3

�710

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Juan Pérez de los Ríos (626t) Agustina de Charles

Antonio Rodríguez

Bernardina Cercidilla

Bartolomé Rodrfuuez
Diego Rodríguez (557-627)

Isabel Guáérrez
Sebasriana de Treviño

Martín de Solís

Francisca de Avila

Ana Pérez
Bartolomé de Charles
(626t)
Juan Pérez de los Ríos
Alonso de Charles
Esteban de los Ríos
(626t)
Pedro de los Ríos (626t)

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESTE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

D589;D593;
Db626;
AAM;Ca2i

Hai: 164,298;
H1;AAA1

DC604
D580-607;

Mónica Rodríguez
Inés Rodríguez
María Roclriguez
Melchora (hija natural)
Clara /hiia natural)

M:4.6.1 y14

Juan

M:4.6.13; Ca2i

Ca4;AAM;

Diwo

* Los años entre paréntesis después del nombre indican la fecha apcoximada de nacimiento y el símbolo ''f', después del año indica la fecha aproximada de fallecimiento.
REFERENCIAS Y ABREVIATURAS DE DOCUMENTOS

AAM Actas del Ayuntamiento de Monterrry (1596-1696).
AGI
Archivo General de Indias.
AGNM Ardúvo General de la Nación de México.
AMM Archivo Municipal de Monterrey.
AMMaz Archivo Municipal de Mazapil.
AMS
Archivo Municipal de Saltillo.
A6:
Alessio Robles, Franasco de Urdiñolo.
BMNAHBiblioteca Nacional del Museo Nacional de Antropología e Historia
Cl:
Cuadro 1
C2:
Cuadro 2
C3:
Cuadro 3
C4:
Cuadro 4
Ca2i:
Cavazos Garza, Catálogoy síntesis.
Ca3:
Cavazos Garza, Cedulario.
Ca4:
Cavazos Garza, Diccionario.
Ca8:
Cavazos, ''Los primeros pobladores".

CDIA

Colecáón de documentos inéditos relativos al descubrimiento, conquista y colo11ización de
las posesiones espanolas en Américay Oceanía. Madrid, 1864-1884
CDHSLP Colecáó11 de dommenlos para lo historia de San uis Potosí, 4 vols.
Coi:
Cossio, Historia, i.
Cu:

Cuello, "Saltillo".

D568:

''Diligencias de Luis de Carvajal en Tampico sobre la prisión de los ingleses,
Tampico (15 oct. 1568)", AGI, est. 2, caj. 3, leg. 1/20, doc. 12/4, en Martínez
del Río, "La aventura", 262.

711

Db568: ''Testimonio del descubrimiento y posesión de la laguna del Nuevo México,
hecha por Francisco Cano, teniente de alcalde mayor de las aúnas de Mazapil
en la Nueva Galicia (8 nov. 1568)", CDIA, xi.x, 535-540.
D569: "Combate de Francisco Cano, capitán y juez de comisión contra los chichimecas contra aquéllos guerreros cerca de Mazapil con las prolongadas consecuencias legales (1569-1574)", en Plúlp Wayne Powell, War and peace, 163182.
D569-617: "Memoria de los cofrades que estaban en el libro viejo de la cofradía del
Santísimo Sacramento de Mazapil, ca. 1569-1617, que sacó Francisco Luis,
mayordomo (ca. 1617)", BMNAH, Sección de Microfilms, Serie Zacatecas, rollo 15, 4 fs.
D573: "Proceso contra Roberto Plinton. Confesión de Luis de Carvajal, Tampico (dic.
1573)", AGNM, Criminal, vol. 685, en Boletín delArchillO General de lo Nación, xxii:
4,556.
Db573: "Información sobre Francisco Muñoz, escribano en las minas de Mazapil,
Fresrúllo y Clúmaltitlán (16-23 dic. 1573)". AGI, Guadaltyara, 46, n 27\1, 6
fs.
Dc573: "Este es un traslado bien y fielmente sacado del inventario y almoneda y
otras cosas tocantes a la muerte de Isidro Catalán, que murió en las minas de
Mazapil ab intesta/o (13 jun. 1573)", AGI, Contratación, 210, n 3, en Enciso,

Testamentos.
D575:

"Para que Luis de Carvajal entienda en lo aquí contenido sobre que los indios
de su jurisdicción y comarca, donde se entendiere que hay veneros y metales, lo
descubran (15 dic. 1575)", AGNM, General de Parte, vol. 1, fs 95-96, en Boletín del
Archivo Generalde la Nación, xxii:4, 555-556.
D577-586: "Parecer de la Audiencia Real del Nuevo Reino de Galicia en la información
de (oficio] contta la de Juan del Río (9 sep. 1577-21 abr. 1586)", AGI, Guathlojara, 47, n 15, 1, 19 fs.
D578-638: ''Pleito sobre derechos de agua entre Pedro de Vega y los naturales de San
Esteban de la Nueva Tiaxcala (1578-1638)". Ai\1S, Presidencia Munúipa~ c 1, exp.
1, 43 fs.
D579: "Real cédula de asiento y capintlación con el capitán Luis de Carvajal de la Cueva para el descubrimiento y población del Nuevo Reino de León (31 may.
1579)", AGI,Imlfem1te, 416, 17 \1\1, 72 fs. .
_
D580-607: "Convenio entre Juan Navarro y Santos Ro10 sobre el uso de unas aceq1.11as
(1580-1607)". AMS, Presidencia Municipal, c 1, exp. 2, 24 fs. Este documento
también se encuentra en BMNAH, Sección de Microfilms, Serie Zacatecas, rollo 12.
D581: "Testimonio de las diligencias e información que hizo el gobernador Luis de
Carvajal, cerca de la pacificación de los indios rebelados (abr.-oct.581)", AGI,
Patronato, 183, n 1, r 2, 20 fs.
Db581: ''Traspaso de un poder general [1 abr. 581)", en D581, 4v-5.
Dc581: ''Nombramiento de Hemán Pérez como escribano (26 ene. 581)", en D581, 55v.
Dd581: "Autos qe establece Luis de Carvajal y de la Cueva para la paz con los indios
rebelados y otras cosas tocantes a la gobernación del Nuevo Reino de León (27
ene.-9 feb. 581)", en D581, Sv-20. .

�712

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ

Db582: "Carta del gobernador Luis de Carvajal al ilustósimo y reverendísimo señor
arzobispo de México, Pedro Moya de Coatreras (20 abr. 1582)", AGI, México,
336b, r 4, 160a, 2 fs.
Dc582: "Carta del arzobispo de México, Pedro Moya de Contceras, al Rey en su real
Consejo de Indias (20 nov. 1582)", AGI, México, 336b, r4, 160 2 fs.
D583-586: "Información de los méritos y servicios de Gabriel de Mansilla en la conquista y pacificación del Nuevo Reino de León y otras provincias de Nueva
España. (1583-1586)", AGI, Patronato, 77, n 2, r 18, 27 fs.
Db583-586: "Nombramiento de escribano de gobernación (2 mar. 1583)" en D583-586,
f 5.
Dc583-586: "Petición del capitán Gabriel de Mansilla (29 feb. 584)", en D583-586, fs
5v-6.
Dd583-586: "Probanza de méritos y servicios del capitán Gabriel de Mansilla (29 feb.
584)" en D583-586, fs 6-18v.
Df583-586: 'Testimonio que da Juan Morlete al capitán Gabriel de Mansilla sobre Julián
Gutiérrez (27 ju. 584)", en D583-586, f 19.
Dg583-586: ''Nombramiento de Gabriel de l\fansilla corno alcalde mayor'' (.30 ene. 583),
en D583-586, fs 19-19v.
Dh583-586: "Presentación de la comisión de Gabriel de Mansilla ante el cabildo de la
villa de la Cueva para ejercer corno alcalde mayor (1 feb. 1583)", en D583-586,
f19v.
Dj583-586: "Petición del capitán Gabriel de Mansilla para que se le haga juicio de residencia como alcalde mayor de la ciudad de León, villa de la Cueva y nunas de
Coahuila (1 feb. 1584)", en D58J-586, f20.
Dr583-586: ''Nombramiento de Alvaro Méndez corno teniente de contador de la real
hacienda del Nuevo Reino de León (6 sep. 1584)", en D583-586, f 21 v.
Du583-586: "Testimonio que dio el escribano Julián Gutiérrez al capitán Gabriel de
Mansilla sobre los dineros de la real caja del Nuevo Reino de León (9 mar.
1584)", en D583-586, f22.
_
Dx583-586: "Renuncia de Gabriel de Mansilla al cargo de factor de la real haaenda del
Nuevo Reino de León (9 may. 1584)", en D583-586, f 22v.
D584-586: "Pleiro de Carvajal contra Francisco Barrón y el fiscal de Su Majestad el Lic.
Eugenio de Salazar (1584-1586)", AGNM, Civil, vol 672,451 fs.
_
Db584-586: "Testimonio de la información contra el gobernador del Nuevo Remo de
León, Luis de Carvajal, de Luis de Biedma, vicario de Valles, de despojo que dice haber (2 mar. 1584)", en D584-586, fs 9-23.
_ _
_
Dd584-586: "Preguruas a testigos de Francisco Barrón y Francisco V1tona (24 ¡u!.
1584)", en D584-586, fs 60-79.
.
De584-586: "Probanza hecha por provisión real en la villa de los Valles a pedímento
de Francisco Barrón (25 ene. 1585)", en D584-586, fs 134-136.
Dg584-586: ''Testimonio que presenta el fiscal de los títulos de Luís de Carvajal (12 nov.
1580)", en D584-586, fs 254-261.
Dm584-586: "Traslados de autos pronunciados por Luis de Carvajal (11 mar. 1584)", en
D584-586, fs 351v-352v.
D586-587: "Testimonio de los autos hechos en Guadalajara, Tepetichán y Tlaltenango que se envía al señor juez de difuntos de México para que lo en~e con
130 pesos 3 tomines a la Casa de la Contratación en la ciudad d_e Sevilla, p~r
los bienes de Antonio González, natural de Ribadeo, en los remos de Galicía, criado de Alonso de Angulo, muerto por los indios chichimecos en la

LA MIGRACIÓN HACIA EL NORESfE NOVOHISPANO
DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XVI

713

jurisdicción de Mazapil (23 may. 1586-13 feb. 1587)". AGI, Contratación, 482,
n1,r1\4,12fs.
D587: "Relación de méritos y servicios del gobernador Luis de Carvajal presentada
por él a la Real Audiencia de Guadalajara. Información recibida de oficio en
la Audiencia Real del Nuevo Reino de Galicia contra lo que se hizo de parte
Luis de Carvajal de 1a Cueva, gobernador y capitán general del Nuevo Reino
de León (sep. 1587)". AGI, G11adalajara, 47, n 47\ 1, 68 fs.
D588: ''Testimonio del traslado de la real caja a la villa de Almadén (22 may. 1588)",
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de León (27 jul. 1590)", CD.L4, xv, 191-261.
D591: ''Traslado de la fundación del pueblo de San Esteban de la Nueva Tia."'{cala que
se hizo en septiembre de 1591 por el capitán Francisco de Urdiñola (1768)",
BMNAH, Sección de Microfilms, Serie Zacatecas, rollo 12, 25 fs. Este documento fue reproducido en Portillo, Ap11ntes, 362-400.
D593: "Queja de Fray Pablo de Góngora contra Alberto del Canto, Saltillo (nov. de
1593)",AGNM, b1ff11isición, vol. 239, f. 437, en Alessio, Coahllilay Texasdesrkla
independencia, ii, 420-424.
D594-596: "Autos de bienes de difunto del maese Mateo Donato, cirujano, difunto
en el paraje de Los Cedros, en las minas de Mazapil, abintestato. (1 O dic.
1594- 5 abr. 1596). AGI, Co11tratación, 490, n 1, r 10\1, 26 fs.
D595-602: ''Memorial sobre el descubrimiento del Nuevo México y sus acontecimientos
(1595-1602)" en CD.L4, xvi, 88-227.
D599:"Solicitud de Alonso López de Baena para asiento de vecindad en la ciudad de
Monterrey (1599)", AMM, Civil, vol. 1, exp. 29.
D601: "Información y licencia de pasajero a Indias de Juana Morlete, natural y
vecina del Puerto de Santa Maóa, hija de Juan Morlete e Isabel de Guzmán
(19 jun. 1601)", AGI, Contratación, 5264, n 2, r 85, 8 fs.
Db601: "Petición para asiento de vecindad en la ciudad de Monterrey (21 jul. 1601)",
AMM, Civil, vol. 1, exp. 19, 2 fs.
D604: ''Memoria de la Nueva Vizcaya. Memorial y relación que da a Su Majestad
Francisco de Urdiñola, gobernador y capitán general de las provincias de la
Nueva Vizcaya de todos los vecinos y moradores de ellas y de las haciendas
que hay así de sacar plata como esDlOcias de ganados mayores y menores y
labores de coger pan y maíz y de los que rratan y contratan (1604)" AGI,
G11ad11kyara, 28, r 5, n 18\1, 18\2, 89 fs.
D609: "Merced de tierras a Alonso López de Baena (14 mar. 1609)", AMM, Civil, vol.
1, exp. 29, 1 f.
·
D611: ''Testamento de Diego de Montemayor, el mozo (29 abr. 1611)", AMM, Protocolos,
vol. 1, fol.1, n 17, en Cavazos Garza, Gtálogoy síntesis.
D614: "Copia del testamento de Antonio de Sosaya (29 m~. 1614)", en D621, fs 9v23v.
D618-633: "Registro de los nuevos cofrades del Santísimo Sacramento (1618-1633)",
BMNAH, Sección de Microfilms, Se~e Zacatecas, rollo 15, 3 fs.

�714

VALENTINA GARZA MARTÍNE2.

D621:

Auto de bienes de difunto de Antonio de Susayala [o Sosaya], natural del
pueblo de Oyeregui en Navarra, vecino de las minas de Mazapil en el Nuevo
Reino de Galicia y difunto en Zacatecas con testamento, en el que él dejó
varias mandas y obras pías para que se fundase una capellanía en su patria
(15 ene.- 7 jun. 1621). AGI, Contratación, 346a, n 1, r 7, 47 fs.
Db626: "Vista de ojos y testimonio del estado en que se halló la ciudad de Monterrey, el
número de vecinos casados que en ella asisten de ordinario en su habitación y
casas, el número de ellas, orden y policía que tienen y el modo de república. ante el gobernador don Marón de Zavala y Juan de Ábrego, secretario de gobernación (1626)", AMM, Ciml, vol 2, exp. 2, 4 fs. Una copia de este documento se
encuentra en AAM.
D643: "Llrigio entre los gobernadores don Martín de Zavala del Nuevo Reino de
León y don Luis de Valdés del Reino de la Nueva Vizcaya, por la jurisdicción
de las minas de Almadén (1643-1644)", Archivo del Ayuntamiento de Parral,
exp. 22, 71 fs, en DocuJ1Jento del Parral Pleito de gobematÚJres por la provincia de
Coahuila (1643-1644). Una copia de este documento puede verse en
BMNAH, Sección de Microfilms, Serie Parral, rollo 4, 71 fs.
Db643: "Testamento de Miguel de Montemayor (11 oct 1643)", AMM, Civil, vol. 5,
exp. 16, en Cavazos Garza, Catálogoy síntesis.
D648: "Escritura de venta de unas haciendas rene. 1648)", AMM, Civil, vol. 14, exp.
11, fs 6-7.
D653: Testamento del capitán Francisco de Elizondo presentado ante el capitán
Lorenzo de Spino, teniente de alcalde mayor. Inventario de los bienes y minas del capitán Francisco de Elizondo e incluye los registros de minas
hechas por Gaspar Duarte (3 jun. 1653- 1 jun. 1656)". AMMaz., Fondo Colonial, c 1, exp. 1, 129 fs.
D717: "Testimonio del real título de composición con el rey impettado por los muy
ilustres marqueses de San :Miguel de Aguayo, sobre las tierras que poseen en la
jurisdicción de la Nueva Vizcaya Qul. 1717)". Una parte de este documento se
reproduce en Alessio, Coahuiíay TfJXas en la época colonial, 78-84, 106, 140-142,
pero la transcripción completa puede consultarse en "Colección Vito Alessio
Robles", xix/xi.
Fer:
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�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596 -1 626)
Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística

H

emos dicho que el mito de los conquistadores españoles del Nuevo
Reino de León es evidente, pues hasta ahora se desconoce el
origen de la mayor parte de los primeros conquistadores y
pobladores de estas tierras.

El cronista Alonso de León afirma en su Relación (discurso segundo,
capítulo X) que Diego de Montemayor fundó Monterrey, en 1596, con
"doce compañeros, ... amigos Sl!Joi", quienes trajeron "sus mtg'eres, hijos y ganados... " El cronista no da los nombres de los primeros vecinos de esta
ciudad.
Es el historiador Israel Cavazos quien menciona a Montemayor1 y a
sus doce compañeros, aportando valiosos datos de ellos. De ninguno
consta que haya sido español, aunque quizás uno o más lo fueran.
También es probable que hubiera portugueses. El elemento nativo está
representado por dos pobladores: Diego Maldonado, seguramente noble tlaxcalteca, pues su esposa Antonia de Paz lo era, y quizás Martín
de Solís, quien fue intérprete de la lengua náhuatl. El único del que se
conoce su lugar de nacimiento es Juan López, quien declara en su testamento ser originario de la ciudad de México.
Se ignora dónde nació el fundador de Monterrey y es probable que
su hijo Diego fuera criollo. Juan Pérez de los Ríos posiblemente era
1

"Los primeros vecinos de la ciudad de Monterrey'', en el almanaque Previnsióny
'

Seg11ridad, año 1964, páginas 535-540.

�722

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11

723

(1596-1626)

portugués. Pero se desconoce el lugar de origen de Pedro Iñigo, Cristóbal Pérez, Donúngo Manuel, Lucas García, Alonso de Barreda, Diego Díaz de Berlanga y Diego Rodríguez, que fueron los otros compañeros de Montemayor en la fundación de la ciudad.
Unos años después debió haber un aumento de población. A principios del siglo XVII el obispo Alonso de la Mota y Escobar, en su
Descripción Geográfica de la Nueva Galicia .. ., menciona "un lugarcito de españoles de hasta veinte vecinos escasos, q1Je llaman la villa de Montenry ... " Por su
parte, Fray Antonio Vázquez de Espinosa, en su Descripción de la Nueva
España, redactada hacia 1622-1630, cita brevemente al Nuevo Reino de
León, al que llama Nuevo Reino de Santa Lucía, y alude a Monterrey
cuando dice que "htry en él una villa con 30 vecinos españoles... '~ Ambos
autores, al mencionar el número de vecinos "españoles" se refieren, indudablemente, también a los criollos, o sea a los hijos de españoles
nacidos en México.
En efecto, después de la fundación de Monterrey se asentaron nuevos pobladores. A fines del siglo XVI y principios del XVII, presentaron sus solicitudes de vecindad: Alonso López de Baena en 1597,
Francisco de Cardona en 1599, Marcos Ortiz en 1608, Martín de Rentaría y Antonio de Leiva en 1609 y Juan Sánchez Camacho, el indio
principal Simón Agustín y Cristóbal de Garibay en 1610. Debe añadirse a Martín de Solís, quien años después afirmó haber llegado en 1597.
Sólo de Simón Agustín se sabe dónde nació en Tiaxomulco. (¿Jalisco?).
A fines de 1597 Alonso Pérez ya era vecino del Nuevo Reino de
León. Manuel de Mederos estaba dedicado a la minería a fines de 1598
y, a fines de 1599, también Martín Ximénez se ocupaba en actividades
núneras. Antes de 1599 había entrado Juan Pérez de Lerma a poblar.
De los cuatro citados, Mederos declaró ser portugués y Pérez de Lerma
es probable que también lo fuera.
En el año 1600 Fernán Blas Pérez y Diego Núñez de Miranda ya se
habían avecindado. Antes de 1601 y 1602 se habían asentado Domingo de Morales y Mateo de Villafranca, respectivamente. Sólo de Morales podría decirse que, quizás, fue portugués.

II
En la edición anterior de Humanita.s (número 32, año 2005) dimos a
conocer una nómina de primeros vecinos de Monterrey, que incluye a
82 pobladores del Nuevo Reino de León, quienes se asentaron en las

primeras tres décadas de la ciudad, desde su fundación, en 1596, hasta
la llegada del gobernador Martín de Zavala en 1626.
De los 82 pobladores que mencionamos, sólo conocemos con certeza el lugar de nacimiento de siete españoles y un portugués. Fueron
españoles: el escribano Rodrigo Flores Carvallo, asturiano; Bemabé de
las Casas y Francisco Báez de Benavides, canarios; Marcos Alonso
Garza, de Huelva; Rodrigo de Aldana y Pedro Botella de Morales, extremeños, y Pablo Sánchez, de Salamanca.
Se ha considerado que eran portugueses Juan Pérez de los Ríos,
Juan Pérez de Lerma,Juan de Paria y Domingo de Morales. Pero sólo
es seguro el lugar de origen de Manuel de Mederos, quien declaró
haber nacido en la isla de San Miguel, en las Azores.
Entre los primeros pobladores cabe destacar a los criollos, a quienes
también nombraban "españoles" porque sus padres o antepasados lo
eran, aunque ya habían nacido en México.
Mencionaremos a José de Treviño, quien fue bautizado en la catedral de México en 1565. A fines de 1603 se comprometió a traer al
Nuevo Reino de León, en el término de tres meses, a su esposa Leonor
de Ayala y a sus hijos, y además, ganado mayor y menor para establecerse. A mediados de 1604, se le concedieron varias mercedes de tierras y aguas. José de Treviño y Leonor de Ayala dieron origen a varias
ramas del apellido Treviño y al linaje de Ayala en Nuevo León, pues
sus dos hijos menores usaron en primer lugar el apellido matemo. 2
Otros pobladores criollos fueron los hijos de Marcos Alonso Garza
y Juana de Treviño, ésta hermana de José de Treviño, a quien hemos
citado.
Marcos Alonso Garza era español de la villa de Lepe en Huelva y
Juana de Treviño nació en la ciudad de México. Ellos y sus hijos entraron al Nuevo Reino de León antes de 1610.
Los hijos de Marcos Alonso y Juana fueron: Pedro, Blas, Francisco,
Alonso y José. Los dos últimos usaron en primer lugar el apellido materno, originando otras dos ramas del apellido Treviño. De dos de
ellos conocemos el lugar de origen: Blas de la Garza nació hacia 1591
en Mapimí (Durango) y José de Treviño en la villa de Guadiana, ahora
ciudad de Durango (México), hacia 1597-1599..3 .
2
Tomás Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garzay Treviño en Nuevo León.
Monterrey, 1982. pp. 79-97.
3 Meodirichaga Cueva, Obra citada. pp. 9-77

�724

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Marcos González, a quien, a mediados de 1603, se le concedió una
merced de tierras en los llanos del Topo, al poniente de Monterrey, fue
probablemente español. Sin embargo, de su matrimonio con Mariana
Navarro, perteneciente a antigua familia de la villa de Saltillo, nació uno
de los más destacados pobladores criollos del Nuevo Reino de León:
Bernabé González Hidalgo, nacido hacia 1604-1605 quizás en territorio
Coahuilense, quien se avecindó en Monterrey antes de 1618.
Juan Femández de Castro, casado con Mayor de Rentería, se asentó
en el Nuevo Reino de León en 1609 o antes. Procedía de Zacatecas,
aunque se ignora si era español o criollo. Destacado poblador criollo
fue su hijo Gonzalo Fernández de Castro, nacido hacia 1590, quizás en
Zacatecas, quien ya era vecino de Monterrey a mediados de 1611.
Bemabé de las Casas fue originario de la isla de Tenerife, en las Canarias. Se asentó antes de 1610 en el Nuevo Reino de León, contrayendo nupcias con Beatriz Navarro, saltillense. Sus hijos Marcos y
Bernabé también deben mencionarse entre los más destacados pobladores criollos.
Francisco Báez de Benavides, nacido en la isla de Tenerife, entró en

el Nuevo Reino de León hacia el año 1612. Antes de septiembre de
1626, contrajo matrimonio con Isabel Martínez Guajardo, de familia
coahuilense. Sus hijos Francisco, Bernardo y José, criollos destacados,
fueron vecinos importantes de la villa de Cerralvo, tuvieron cargos
militares y tomaron parte en las expediciones de descubrimiento de
Texas a fines del siglo XVII.
El extremeño Pedro Botello de Morales y su esposa Ana María de
Avila, cordobesa, dejaron una numerosa descendencia, hijos y nietos
nacidos en la villa de Cerralvo y en la ciudad de Monterrey.

Lo núsmo podríamos decir del asturiano Rodrigo Flores Carvallo,
de quien seguramente descienden muchas familias que, con el apellido
Flores, se asentaron en el noreste de México.
Diremos, por último, que de los siete españoles comprobados que
hemos citado, tal parece que el extremeño Rodrigo de Aldana y el salmantino Pablo Sánchez no dejaron descendencia.

111
De los 82 pobladores que se establecieron en el Nuevo Reino de
León en la primera época (1596-1626), hubo muchos que, seguramente, no dejaron descendencia. Sin embargo, otros fueron genearcas o

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596-1626)

725

fundadores de sus linajes en Nuevo León. Citaremos a Diego de Montemayor, Lucas García, Marcos González, José de Treviño, Marcos
Alonso Garza, Francisco Báez de Benavides y Pedro Botello de Morales.4
Acerca de Diego de Montemayor, fundador de la ciudad de Monterrey en 1596, diremos que contrajo dos matrimoruos: el primero con
María de Esquive! y el segundo, quizás en Mazapil (Zacatecas) en 1572,
con Juana Porcallo. Del primero nació un hijo, Diego de Montemayor
el Mozo, y del segundo una hija, Estefanía de Montemayor.
Diego de Montemayor el Mozo se casó con Elvira de Rentería, de
cuyo enlace quedó sólo un hijo: Diego Femández de Montemayor,
quien contrajo nupcias con Juliana de las Casas y de ellos no se conoce
descendencia.
Por su parte, Estefanía de Montemayor fue esposa del portugués
Alberto del Canto, fundador de la villa del Saltillo en 1577. Alberto y
Estefarúa tuvieron dos hijos y una hija: Diego, Elvira y Miguel, quienes
usaron el apellido materno en vez del paterno. Así el apellido Montemayor se difundió por línea femenina.
Lucas García entró a la conquista del Nuevo Reino de León en
1596, siendo uno de sus pobladores más importantes. Su matrimonio
con Juliana de Quintanilla dio origen a este apellido en Nuevo León,
pues muchos de los descendientes de Lucas y Juliana usaron el apellido
Quintanilla en primer lugar.
Marcos González entró como poblador en 1603. Contrajo matrimonio, seguramente en la villa del Saltillo, con Mariana Navarro. De
este enlace se originó el apellido compuesto González Hidalgo, que
sobrevive en numerosas familias que se apellidan González.
Hemos dicho que José de Treviño se asentó a principios de 1604 y
que, su matrimonio con Leonor de Ayala, dio principio a varias ramas
del apellido Treviño nuevoleonés y también al de Ayala, debido a que
sus hijos menores usaron el apellido materno.
Francisco Báez de Benavides entró al Nuevo Reino de León hacia el
año 1612. De su matrimonio con Isabel Martínez Guajardo se originó
el apellido Benavides en Nuevo León.

4

Sobre el origen de 35 linajes nuevoleoneses, veáse: Tomás Mendirichaga Cueva. Apellidos de N11evo León. Siglos XI 71, XVIIy XVIII. Monterrey, 1993.

�726

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

727

(1596-1626)

Hacia 1620 Pedro Botello de Morales, extremeño, y su esposa Ana
María de Avila, cordobesa, se avecindaron en la villa de Cerralvo, dando origen en apellido Botella. Algunos de sus descendientes usaron en
primer lugar el Buentello, en recuerdo de Juan Buentello Guerrero,
antiguo poblador, tío de Pedro Botella de Morales.
IV
En los libros de sacramentos (bautismos, casamientos y entierros)
de la antigua parroquia de Monterrey, ahora catedral, las partidas más
antiguas que existen son de los años 1667 y 1668. Ahí están registrados numerosos indios, mestizos, negros y mulatos con apellidos García, Guerrero, Gutiérrez, Hernández, Maldonado, Ramírez, etc. También se asentaron a los que pertenecían a las castas: coyotes (hijos de
indios y mestizas), castizos (hijos de español y mestiza), moriscos (de
español y mulata), etc., a quienes se les dieron los apellidos de sus amos
o padrinos. Asimismo aparecen tlaxcaltecas que llevaron los apellidos
García, González, Pérez, Ramos, Ruiz, Sánchez, etc.
Los sacramentos impartidos no solo corresponden a la parroquia
regiomontana, sino también a los que se efectuaron en las capillas de
las estancias y haciendas de su jurisdicción, como la de San Francisco
(Apodaca), de La Pesquería (villa de García), la de los capitanes Juan
Cavazos (Santo Domingo) y José de Ayala (El Topo) y en las capillas
de los valles de Santa Catarina, las Salinas (Salinas Victoria), del Guajuco (municipio de Santiago), etc.
En el Nuevo Reino de León, como en todo México, hubo indios,
negros y mulatos con apellidos españoles.
El cronista Alonso de León menciona al capitán indio Maldonado
quien, siendo de la "nación" que tenía por caudillo a Guapale ''le reprendía sus bellaquerías" y después fue aliado de los conquistadores. Hacia
1630, durante una rebelión encabezada por Guapale, el gobernador
Zavala envió al capitán Maldonado ofreciéndole la paz, pero a éste "lo
mataron y rompieron los papeles...," dice el cronista. (Relación, Discurso
tercero, capítulo II)
A principios de 1652, el mulato Francisco de Salvatierra declaró en
la villa de Cerralvo que hacía unos ocho años se había avecindado en el
Nuevo Reino de León, o sea hacia 1644. Añadió que era originario de
la Huasteca y que tenía a su cargo le caballada de guerra contra los in-

dios sublevados. No supo su edad, pero parecía tener más de 40 años,
es decir que nació antes de 1612.5
Debe mencionarse a dos destacados pobladores indios con apellido
castellano. A principios de 1659, el indio principal Lázaro de Avales
dijo ser uno de los primeros pobladores de la comarca nombrada del
Río Blanco, ahora municipios de Zaragoza y Aramberri (Nuevo León),
añadiendo que era hijo legítimo de don Miguel de Avalas, quien había
sido gobernador perpetuo del pueblo de Santa María del Río (San Luis
Potosí).6
Treinta y cinco años después, en 1694, otro fyliguel de Avalos, hermano o medio-hermano del anterior y también indio principal e hijo
legítimo de quien fuera gobernador de Santa María del Río, afirmó
haber sido uno de los primeros vecinos del pueblo de Santa Maria del
Río Blanco, en donde había permanecido durante veintidós años, es
decir desde 1672.7
A mediados del siglo XVII el capitán José de Ayala tenía entre sus
indios de encomienda a Juan Femández, casado, y Juan Méndez, ambos de.nación caguiriñiguara.8
A fines del mismo siglo, en 1693, en el juicio de residencia al gobernador Pedro Fernández de la Ventosa, figuran como testigos: Esteban
Martín, indio; Francisco Ruano y Diego Hernández, tlaxcaltecas, y
Martín López, indio.9
En 1709 Ignacio de Ay2.la, capitán chichimeca de la nación alazapa,
afirmaba en el real de San Pedro Boca de Leones (Villaldama) haber
sido ellos, los alazapas, ''de los primeros pobladores" del pueblo de San Miguel de Aguayo (Bustamante), en compañía del indio principal tlaxcalteca don Agustín de la Cruz, a quien le revelaron la existencia de las
minas que después le dieron renombre a Boca de Leones. 10

5

Israel Cavazos Gru-za. Cedulario autobiogr4ftco de pdbladomy conq11istadom de Nuevo
León. Monterrey, 1964. pág. 195.
6 Cavazos Garza. Cedulario ... pág. 29.
7 Cavazos Garza. Cedulario ... pág. 30.
8 Eugenio del Hoyo. Esclavitudy encomiendas de indios en el Nuevo Reino de León. Siglos XVIy XVII. Monterrey, 1985. pág. 169.
.
9 Civil, volumen 23-A, años 1685-1699, expediente 2, folios 65 vuelta y siguientes. Archivo Municipal de Monterrey
10 Eugenio del Hoyo. Indios, frailes y encomenderos en el Nuevo Reino de León. Siglos
XVIIy XVIII. Monterrey, 1985. pp. 151-154.

�728

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596-1626)

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

En los reales de minas hubo numerosa población indígena y negra
con nombres hispanos. A mediados de 1703, muchos trabajadores
habían huido de las minas que tenía el sargento mayor Antonio López
de Villegas en el rea de Santiago de las Sabinas, ahora Sabinas Hidalgo
(Nuevo León). En la lista de los huidos se mencionan dos indios, con
los apellidos Gómez y Lerma, y otros dos con el De la Cruz. Además
se citan los nombres de catorce mulatos con apellidos españoles: García, Pérez, De la Cruz, etc. 11
V

La clase dirigente indígena, convertida, al Cristianismo, colaboró
eficazmente a la obra civilizadora de la Conquista.
Hacia 1683, el indio tlaxcalteca principal Antonio Jiménez afirmaba
que hacía veinte años poco más o menos (¿desde 1663?) que era poblador de los Llanos de San Antonio, ahora Hidalgo (famaulipas),
habiendo tomado parte en las expediciones contra los indios rebelados
y ayudado a los religiosos encargados de su conversión. 12
A principios de 1665 Francisco Salvador Jiménez, hijo legítimo del
citado don Antonio Ximénez, era vecino de la villa de Cadereyta, así
como su padre. A principios de 1670 declaró ser poblador de los Llanos de San Amonio, añadiendo que, desde hacía dos años, se había
avecindado en Santa María del Río Blanco.13 Francisco Salvador Jiménez se casó con Margarita de los Ríos, quien usó el apellido materno
pues fue hija legítima de Juan Hemández y Ana de los Ríos. Juan pertenecía a antigua familia indígena y Ana era nieta de Juan Pérez de los
Ríos, quien fue uno de los primeros vecinos de Monterrey en 1596.

En 1683, el mismo Francisco Salvador Jiménez declaraba en el valle
del Pilón (Montemorelos) que, desde hacía quince años poco más o
menos (¿desde 1668?) se había asentado en los Llanos de San Antonio.14
A mediados de 1664 los tlaxcaltecas Miguel Martín de Rivera y don
Antonio Jiménez, "hermanos" y vecinos de la villa de Cadereyta, afirman
que hacía más de veinte años (antes de 1644) habían entrado con otro
hermano a poblar dicha villa. Poco después el mencionado hermano y

su esposa e hijos fuer~m muertos por los indios, teniendo que retirarse
a poblar otras tierras. b
En los pueblos de indios sus gobernantes y vecinos tenían apellido
español.
A principios del siglo XVIII Nicolás Vázquez, indio de la nación
gualagüís, era gobernador del pueblo de San Cristóbal de los Gualagüises, ahora Hualahuises (Nuevo León). En 1726 el gobernador indígena
era Juan de Malina y, en 1763, se menciona a José Martín Mancilla
como "el capitán grande de la nación aguacero" que habitaba en dicho pueblo. Manuel del Valle era regidor del cabildo indígena del mencionado
pueblo. 16
En 1763 Juan Pulido tenía el cargo de gobernador de la misión de la
Purísima Concepción, cercana a la actual ciudad de Monterrey, cuyos
pobladores eran de las naciones indígenas cadimas, gucyolotes, cometunas y
otras. José Malacara, Pascual González y Simón Pérez eran alcalde,
regidor y alguacil, respectivamente, del cabildo de dicha misión. 17
El mismo año 1763 Juan José Pérez era el gobernador de la misión
de la Purificación, muy próxima a la de la Purísima Concepción. El
alcalde de dicha misión era Felipe Gutiérrez, tarpbién de raza indígena.
Juan José de la Garza, Ramón Ojeda, José Bazán, Cayetano de León y
José Hemández eran miembros del cabildo indígena de la Purificación.18
En 177 5, en la Vista General que llevó a cabo el gobernador Vidal
de Lorca al Nuevo Reino de León, se asentó que el pueblo de la Purísima Concepción se componía de setenta y siete familias de la nación
cadima ')' otras" y que el pueblo de Nuestra Señora de la Purificación
tenía cincuenta y tres familias de "indios seTTanos': 19
En el mismo año 1775 Juan José de la Garza y Joaquín Estanislao
de León, ''indios mecos, de la nación de los pelones" quienes vivían en la misión de la Purificación, afumaban que los indios de dicha misión fueron sus primeros pobladores ''sin ,nezcla de otro alguno, ni de los tlaxcaltecos". Añadían que, en ese año, Eugenio de la Garza era el ''indio princi-

15

11

Protocolos, volumen 7, años 1700-1704, número 87. Archivo Municipal de
Monterrey.
12 Cavazos Garza, Ced11fario ... pág. 129.
13 Cavazos Garza. Op. Cit. pp. 129-130.
14 Cavazos Garza. Op. Cit. pág. 130.

729

Cavazos Garza. Op. Cit. pág. 154.
Del Hoyo. Indios,fraiksy enco,nenderos... pp. 205, 209 y 226.
17
Del Hoyo. Op. Cit. pág. 223.
18 Del Hoyo. Op. Cit. pág. 225.
19
José Eleuterio González. Colección de noticiasy doc111ne11tos para la historia del Estado de N11e110 León. Monterrey, 1867. pp. 89-90
16

�TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596-1626)

pal" de su nación y los ascendientes de él habían sido siempre los go-

De la ciudad de México entraron: Esteban Maldonado y Juan de Estrada. De la ciudad de Puebla venían: Melchor Márquez y Diego Pérez.
De las minas de Guadalcázar llegó el capitán Juan de Zúñiga Almaraz.
No se asentó de dónde venían: Felipe de Santiago, Sebastián García,
Juan García Rodea, José de la Garza, Francisco de Montalvo, Francisco
Dávila, Antonio Álvarez, Lorenzo y José Martín. Quizás éstos eran
vecinos del Nuevo Reino de León pues José de la Garza lo era.

730

bernadores y jefes suyos.

20

El 19 de febrero de 1784 fue asentado en la misión de la Purificación un grupo de indios de la nación de los adaguas, con el fin de que
ahí se establecieran. Entre ellos se mencionan seis hombres y una mujer con apellidos espap_oles: José María de Ala_rcón, María de lo~ S~ntos
Guzmán, Juan José Angel Canales, José Mana Plaza, Juan Jose Saenz,
Juan Francisco de Avilo y Santiago Garza. Otros ochos hombres y una
mujer tenían el apellido De la Cruz.21
VI
El doctor José Eleuterio González (1813-1888) afirma que, de los
28 vecinos fundadores de la villa de Cadereyta en 1637, "ninguno había

nacido en España, sino que todos eran mexicanos; los unos eran de Huichapan en
la provincia de Jilotepec, los otros era~ poblanos, algunos de T?~,~;lány otr~s pocos
de la ciudad de México, todos espanoles de la Nueva Espana . Es decir que
este autor supone que todos eran criollos. Por su parte, el historiad~r
Eugenio del Hoyo, siguiendo al doctor González, dice que los 28 vecib
I
.
,_ ,,23
nos "eran nacidos en la Nueva Espana, no hu o uno so,o pemnsuwr.
Con motivo del reparto de solares a los primeros pobladores de dicha villa, se redactó un documento, fechado el 13 de agosto de 1637,
en el que se asentó de dónde habían sido vecinos: siete proc~clian de
Huichapan, cuatro de Tepetitlán (no Tepatitlán), ~os de la cmda~ de
México, dos de la ciudad de Puebla y uno de las mmas de Guadalcazar.
A nueve no se les anotó de dónde provenían, además se anotó a otros
dos que habían sido vecinos de Huichapan y a uno que no se estableció.
El documento citado no menciona el lugar de nacimiento de los
pobladores sino de dónde habían sido vecinos.
De Huichapan vinieron: Juan Alvarez de G~doy, Alonso de León,
Juan de Zabaleta, Pascual de Cárdenas, Juan Alvarez el Mozo, Juan
López y Juan Méndez Tovar. De Tepetitlán llegaron: Mateo de Ar_ce,
Francisco de Escamilla, Francisco Durán y Diego Pérez de Escamilla.

20 Del
21 Del

22

Hoyo. Op. Cit. pág. 227.
Hoyo. Op. Cit. pp. 246-247.

,

I.ecciones orales de Historia de Nuevo l..eón, en Obras Completas del Dr. Jose

Eleuterio GonzáJez. Monterrey, 1887. Tomo ID. Pág. 68.
23 Historia del Nuevo Reino de León. Monterrey, 1972. Volumen Il. pág. 362.

731

En la lista anterior se anotaron 25 nombres. Sin embargo, el documento dice que eran 20 vecinos y, además, seis supernumerarios. Luego añadieron otros dos supernumerarios: Jerónimo y Manuel de Valdés, llegados de Huichapan. En total 28 vecinos, aunque el número
cinco no se asentó.
El doctor González creyó que los 28 vecinos fundadores de Cadereyta eran criollos, aunque es difícil probarlo. Alonso de León, el cronista, lo era ya que nació en la ciudad de México y sus padres fueron
españoles peninsulares. También José de la Garza debió ser criollo
pues fue hijo legítimo del capitán Pedro de la Garza e Inés Rodríguez,
antiguos pobladores del Nuevo Reino de León. De los demás quizás
ninguno era español europeo, aunque pudo haberlos, así como criollos,
mestizos y mulatos.
En el año 1686 los tlaxcaltecas de San Esteban de la Nueva Tlaxcala, población situada junto a la villa del Saltillo, fundaron dos pueblos
en el Nuevo Reino de León: Nuestra Señora de San Juan de Tlaxcala,
que ya no existe, y San Miguel de Aguayo, hoy Bustamante (Nuevo
León).
Entre los primeros vecinos de Nuestra Señora de San Juan había
traxcaltecas con apellidos españoles: Bemabé González y su hijo Esteban González, Domingo, Pascual y Lucas Ramos, Pedro García, V entura Pérez, Esteban y Andrés Martín.
Casi dos décadas después, en una "lista de la gente" del mencionado
pueblo de Nuestra Señora de San Juan, fechada el 6 de abril de 1704, se
asentaron los nombres de 94 vecinos tlaxcaltecas. La mayor parte de
ellos no lleva apellido y, la única mujer que lo tenía, era Andrea Méndez, casada con Matías Nicolás.
En el citado padrón aparecen tres vecinos éon el apellido De la
Cruz y otros tres se apellidaban Ramos. Cuatro traxcaltecas llevaban
los apellidos García, González, Hemández y Martín y u.na mujer el
Méndez. Cinco de los que tenían apellido español estaban casados:
Domingo Ramos, gobernador de dicho púeblo, con Melchora Jeróni-

�732

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
( 1 596 -1 626)

ma, Manuel González con Tomasa María, Esteban Martín con Gregoria Clara, Antonio Ramos con Nicolaza Victoria y Pedro García con
Ana María.24

Jerónimo Cantú y su esposa Juliana de Treviño tuvieron una numerosa descendencia, que sobrevive hasta nuestros días. Por su parte,
José Cantú, casado con María de Treviño, propagó la otra rama de su
apellido. Sin embargo, José tuvo dos hijos fuera de matrimonio: Tomás y Nicolás, de quien trataremos enseguida.

A principios de 1693, Bernabé González, Agustín de la Cruz y Felipe Gómez afirmaban que ellos, ') otras muchas familias" de San Esteban
de la Nueva Tlaxcala, habían fundado el pueblo de San Miguel de
Aguayo y descubierto las minas de San Pedro de Boca de Leones, ahora Villaldama (Nuevo León). 25

Hijo legítimo de Tómas y Ana fue: Tomás Cantú el Mozo, quien
contrajo matrimonio el 11 de abril de 1684 con María Martínez, también llamada María de la Garza y María de Lerma, hija legítima de Diego Martínez de Lerma, seguramente mulato, y Leonor de Gumendio.
Tomás y María tuvieron por lo menos un hijo, llamado Tomás, nacido
en 1692.

VII
En el Nuevo Reino de León, como en todo México, los conquistadores
y pobladores dieron sus apellidos a los indios, mestizos, negros o mulatos cuando éstan eran bautizados. También les dieron sus apellidos a
quienes pertenecían a las castas, es decir a las mezclas que aquéllos. De
la Cruz y De los Reyes fueron apellidos que se les dieron frecuentemente. Sin embargo, muchos de ellos sólo usaron el nombre de pila.

1

dieron origen a las dos ramas de su linaje en estas tierras. En 1639
ambos eran vecinos de Monterrey.

En el mismo año 1686 los indios tlaxcaltecas principales Bernabé
González, Agustín de la Cruz y Felipe Gómez establecen el pueblo de
San Miguel de Aguayo, ahora Bustamante (Nuevo León), con familias
traxcaltecas. Entre los primeros pobladores debe mencionarse a Melchor y Francisco de Cáceres y Francisco de la Corona. Poco después, a
Nicolás y Pedro de Cáceres, Francisco, Juan, Rafael y Domingo de la
Cruz, Bernardino Sánchez, Lucas y Simón Hernández y Lorenzo Maldonado.

Unos años después, como ya lo dijimos, Ignacio de Ayala, capitán
de la nación alazapa, decía que los alazapas habían sido, con el tlaxcalteca Agustín de la Cruz, los primeros pobladores de San Miguel de
Aguayo, siendo los alazapas quienes habían revelado la existencia de las
minas en Boca de Leones.

·¡

733

Desde un principio, en el Nuevo Reino de León existió la población
criolla o mestiza con apellidos españoles y la población indígena o negra que tenía los mismos apellidos.
Citaremos un ejemplo; el apellido nuevoleonés Cantú se remonta a
los capitanes Jerónimo y José Cantú, probablemente criollos, quienes

24 Protocolos, volumen 8, años 1704-1 708, número 13, folios 28 a 33 vuelta.
Archivo Municipal de Monterrey.
25 Cavazos Garza. Cedulario ... pp. 118-119.

Tomás Cantú, nacido hacia 1629, fue quizás mestizo o mulato. Se
casó dos veces: primero con una hija del mulato Juan Martín de Lerma
y después con Ana de Herrera.

El otro hijo natural del capitán José Cantú fue:
Nicolás Cantú, nacido en 1634 ó 1635. Casado con Micaela Martínez y Micaela de Salazar, quien, probablemente es la misma mujer, hija
legítima de Nicolás de Salazar y, quizás, de Bernarda Martínez. Tal
parece que Nicolás y Micaela fueron padres de Nicolasa Cantú, mulata,
quien, a mediados de 1710, se iba a casar con el mulato Francisco de
Avila en el valle del Pilón (Montemorelos).
Mencionaremos a otros dos pobladores que llevaron este apellido:
Margarita y Andrés.
Margarita Cantú, mulata, nombrada también Margarita de Lerma
fue esposa de Pascual de Reina, mulato, hijo legítimo del mulato Gonzalo de Reina y Catalina de Gumendio.
Andrés Cantú, mulato, casado en la parroquia de Monterrey, el 1O
de enero de 1680, con Catalina de Gumendio, "cqyota" (hija de indio y
mestiza). Andrés y Catalina tuvieron por lo menos un hijo: Bernardo
Cantú, mulato.
En el bautismo se les dio, frecuentemente, a ·1os indios, mestizos,
negros y mulatos el nombre y el apellido del amo o del padrino. El
general Fernando Sánchez de Zamora menciona en su Relación a ''un
buen hombre llamado Juan Díaz': de quien dice que era "viejo y maduro" y
mayordomo de una hacienda de ovejas en los Llanos de San Antonio,

�TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596-1626)

ahora Hidalgo (Tamaulipas). Más adelante, Sánchez de Zamora se re26
fiere a "un indio cacique llamado Juan Dhv ahijado del viejo Juan Díaz... "

l.

734

También hubo indios con nombre cristiano y apellido indígena. El
cronista Alonso de León menciona al capitán Juan Cuencamé quien,

"siendo bárbaro... después fue, hasta que murió, el más lealy efecto a los españoles
de cuantos ha habido en este Reino". Añade que cuencamé había tomado
parte en el asalto a Monterrey, en 1624, ') en diversas facciones de ellos':· era
de la ranchería donde los indios mataron al caudillo huachichil Guajuco
y fue quien le relató al cronista cómo lo asesinaron, pues él estuvo presente. De León narra la muerte de Guajuco en el cliscurso segundo,
capítulo XV, de su Relación.
Diremos, por último, que, en la primera mitad del siglo XVIII, fue
famoso en el Nuevo Reino de León el caudillo indígena Pedro Botello,
nacido hacia 1676, "indio de gran prestigio y ferocidad, General de veintiséis
naciones de aborigenes': a quien el historiador David Alberto Cossío declica el capítulo IV, tomo ID, de su Historia de NtJevo León (1.fonterrey,
1925-1933). Es probable que el mencionado jefe indígena haya recibido el nombre y apellido en el bautismo, como era muy frecuente, y
que, quizás, haya pertenecido a alguna de las encomiendas de los Botello. Así, el citado caudillo indígena, fue homónimo del extremeño genearca del apellido Botello en Nuevo León.

VIII
Trataremos, en seguida, de la descendencia de dos antiguos pobladores, 11artín de Solís y Juan Pérez de Lerma, en cuyas genealogías se
advierte el mestizaje llevado a cabo desde los orígenes del Nuevo Reino de León.

·¡

Es posible que Martín de Solís haya sido indio o mestizo y que
Francisco de Ávila, su esposa, fuera negra o mulata, pues a sus hijos
Juan, Diego y Sebastián de Solís se les menciona, en 1626, entre los
mulatos vecinos de Monterrey. Por su parte, Juan Pérez de Lerma
quizás fue portugués y su esposa, Mariana Martínez, negra o mulata ya
que, cuando se refieren a algunos de sus descenclientes, se dice que
eran mulatos.

Relación del general Fernando Sánchez de Zamora, capítulo IV, en la Historia
de Nuevo León... de Alonso de León, Juan Bautista Chapa y Femando Sánchez de
26

Zamora. Edición crítica de Israel Cavazos Garza, Monterrey, tres ediciones 1961,
1980 y 1985.

735

Martín de Solís había entrado a la conquista del Nuevo Reino de León
con Luis de Carvajal en 1581-1587. Al referirse a esa época, el cronista
Alonso de León afirma que un indio le avisó a Solís del alzamiento que
preparaban los naturales contra los pobladores, lo que hizo que rechazaran el ataque, aunque poco después tuvieron que despoblar. (Relación,
segundo cliscurso, capítulo IX).
En 1591 Martín de Solís era vecino de la villa del Saltillo e intérprete
de la lengua náhuatl. Ese año el capitán Francisco de Urdiñola fundó,
junto a Saltillo, el pueblo de San Esteban de la Nueva Tiaxcala, nombrando a Solís nahuatlato o intérprete pues era "ladino en lengua castelhnay

mexicana".
Solís s~ avecindó en el Nuevo Reino de León, con su esposa Francisca de Avila y sus hijos, poco después de la fundación de Monterrey.
A mecliados de 1605 se decía que era ''primerpobhdory que padeció m11chos
trabajos en esta población ... " Añadiendo: "desde el año de noventa y siete
(1597) pasado, quefue cuando se avecindó el dicho Solís... " 27 Ya había muerto
a fines de marzo de 1615.
Hemos clicho que Martín de Solís fue nahuatlato o intérprete de la
lengua náhuatl, lo que haría suponer que era indio o mestizo. También
podríamos creer que Martín de Solís y Francisco de Ávila fueron españoles o criollos, pero a sus hijos se les menciona como mulatos en varios documentos.
Martín de Solís y Francisca de Avila tuvieron tres hijos y cuatro
hijas: Juan, Diego, Sebastián, Isabel, Magdalena y otras dos hijas cuyos
nombres no conocemos.

1. El caudillo Juan de Solís declaró a mecliados de 1650 que "ha más
de citzcuenta años que vive en esta ciudad (Monterrey), que entró con Martín de
Solís, su padre... '~ añacliendo "ser de setenta arlos': de edad.28 Es decir que
nació en 1580 y entró al Nuevo Reino de León antes del año 1600.
Fue, como su padre, intérprete de la lengua náhuatl. En la nómina
de vecinos de Monterrey, fechada el 9 de septiembre de 1626, se asentó
que Juan de Solís era '~nulato, casado con una ind~a de Coahuiia': En efec-

'l:T Civil, volumen 8, años 1654-1659, expediente 9-A, folio 7, vuelta. Archivo
Municipal de Monterrey.
28 Protocolos, volumen 3, años 1650-1680,, número 9, folios 15 vuelta y 16. Archivo Municipal de Monterrey.

�736

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

to, su esposa fue Andrea, también llamada Andrea de la Cruz y Andrea
de Solís.
Juan y Andrea tuvieron por lo menos una hija: Ana de Solís, casada
en 1641 ó 1642 con el mulato Juan de Loya, quien actuó en diversas
ocasiones como intérprete de la lengua mexicana o náhuatl y falleció el
19 de marzo de 1684.
El caudillo Juan de Solís aun vivía a mediados de 1658 y ya había
muerto a fines de 1666.

2. El caudillo Diego de Solís declaró en la misma fecha que su hermano Juan, a mediados de 1650, que "ha más de cincuenta a,los que entró
con Martín de Solís, su padre, a esta población en donde(! se ha criado ... ': añadiendo que "es de más de sesenta y cinco a110s" de edad. O sea que nació
antes de 1585 y tenía más de medio siglo de haberse asentado en el

(1596-1626)

737

3. Sebastián de Solís, "mulato': es mencionado en la descripción de
Monterrey de 1626, llamada Vista de Ojos.

4. Isabel de Solis casada con Bartolomé Pizru;ro. Tuvieron varios hijos
que usaron distintos apellidos: Ana Martínez, también llamada Ana de
Solís, esposa de Juan Serrano; Juana Hernández y Pascuala Martínez;
Bartolomé y Salvador Pizarro.

5. Magdalena de Ávila usó el apellido materno. Casada con Juan López, nacido hacia 1570 en la ciudad de México e hijo legítimo de Pedro
López y Cecilia López. Juan López había entrado al Nuevo Reino de
León con Luis de Carvajal en 1581-1587. Magdalena de Ávila ya había
fallecido a principios de noviembre de 1634, cuando su marido testó.
Juan y Magdalena tuvieron dos hijas y un hijo: Juana, Melchora y Bernabé.

Nuevo Reino de León.29 Falleció a mediados de 1657.

I.

En la mencionada nómina de vecinos de Monterrey de 1626, se dice
que Diego era "111ulato, casado con una mestiza". Fue vecino fundador de
la villa de San Juan Bautista de Cadereyta en 1637.

Juana López, casada quizás en 1630, con Juan de Montalvo,
mestizo, quien tuvo a su cargo, a partir de 1663, la reedificación de la iglesia parroquial de Monterrey.

II.

Diego de Solis se casó con María de Mendoza, de cuyo enlace que30
daron dos hijos y una hija: Juan, Martín y María.

Melchora López fue esposa de Francisco de Mendoza, de
quien nada sabemos.

III.

Bemabé López, nacido hacia 1598-1604, a quien la descripción de Monterrey de 1626 menciona como mulato y soltero. Casado con su prima camal Juana Hernández, hija legítima de Juan Hernández y una hija de Martín de Solís y
Francisca de Ávila, de quienes trataremos más adelante.
Un Bernabé López era soldado de la guarnición militar de
la villa de Cadereyta a principios del siglo XVIII.

I.

Juan de Mendoza usó el apellido materno. Casado con Dorotea de la Garza, de cuyo matrimonio nacieron dos hijas a
quienes bautizaron con el nombre de Josefa. Ya viuda, Dorotea contrajo segundas nupcias con Andrés de Torres.

II.

Martín de Solís fue homónimo de su abuelo paterno.

III.

María de Solís fue esposa del capitán José de la Garza, hijo
legírimo del capitán Pedro de la Garza e Inés Rodríguez.
Tuvieron por lo menos una hija: Josefa de la Garza, quien
contrajo matrimonio el 14 de julio de 1671 con Nicolás de
San Miguel, también llamado Nicolás de la Cerda.

El capitán José de la Garza fue alcalde ordinario de Monterrey en
1654 y justicia mayor y capitán a guerra de la villa de Cadereyta en la
segunda mitad del siglo XVII.
Seguimos con los hijos de Martín de Solís y Francisca de Ávila.

29

Protocolos, mismos volumen, número y folios. AMM.
Memoria testamentaria del caudillo Diego de Solís en Civil, volumen 23-B,
años 1630-1700, expediente 25, folio 26. AMM.
30

6. Otra hija de Martín de Solis y Francisca de Ávila, cuyo nombre desconocemos, fue esposa de Juan Martín de Lerma, hijo legítimo de Juan
Pérez de Lerma y Mariana Martínez. Juan Martín de Lerma, también
nombrado Juan Martínez de Lerma, es, seguramente, el mismo Juan
Martín, ''mulato viudo': registrado en la nómina de vecinos de Monterrey
fechada el 7 de sepúembre de 1626, también llamada Vista de Ojos.
, Juan Martín de Lerma y la hija de Martín de Solís y Francisca de
Avila, cuyo nombre ignoramos, tuvieron por lo menos una hija:
Bernarda Martínez, quien contrajo matrimonio hacia 1660 con el alférez Nicolás de Salazar, intérprete general de la lengua náhuatl. Tuvieron vario~ hijos. Ya viudo, Nicolás contrajo segundas nupcias con Catalina de A vila.

�738

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11

739

(1596-1626)

7. La otra hija de Martín de Solís y Francisca de Ávila, cuyo nombre
desconocemos, fue esposa de Juan Hemández, quizás el mismo caudillo Juan Hemández, quien fue intérprete de la lengua náhuatl y ejerció
31
como cirujano práctico en el Nuevo Reino de León.
Del enlace quedaron varios hijos, que usaron el apellido paterno:
Miguel, Josefa (casada con Leonardo de Mendoza), Juan, Alonso y
Juan (esposa de su primo carnal Bernabé López, hijo de sus tíos Juan
López y Magdalena de Ávila).
Por último diremos que no hemos podido identificar a los siguientes:
Angela de Solís era vecina de la villa de San Gregorio (Cerralvo) a
principios de 1634, cuando Pedro de Suástegui le dejó en su testamen32
to 100 pesos.
A principios de 1637, Francisco de Solís ya estaba casado con Antonia Rodríguez, también llamada Antonia Pérez, hijo legítima del capitán Femán Blas Pérez y Andrea Rodríguez. En dicho año Francisco y
Antonio se fueron a vivir a las minas de San José del Parral, ahora Parral (Chihuahua).
Nicolás de Solís vivía en Cerralvo en 1644, cuando declaró tener 20
años de edad, es decir que nació en 1624. Falleció una década después,
en 1655, despedazado por las rocas que arrojaron los indios sobre los
soldados que comandaba el capitán Gregorio Femández, quienes intentaban escalar una sierra en el Valle del Pilón (Montemorelos) para
castigarlos por los delitos que habían cometido O. B. Chapa Historia del
Nuevo Reino de León ... , capítulo IV).
Bartolomé de Solís era vecino del pueblo de Santa Teresa del Álamo
a mediados de 1664.
11
En 1602 Juan Pérez de Lerma afirmó que hacía más de tres años
(antes de 1599) había entrado con su familia al Nuevo Reino de León,
donde se le concedieron tierras que "aréy sembré". Añadía que, debido

a ''las alteraciones" de los indios, tuvo que despobladas, pero había vuelto
con el fin de "proseguir con s11 población ... " 33•
Se ha considerado que Juan Pérez de Lerma era portugués porque,
en una petición que hizo a fines de 1611, aparecen varias palabras del
idioma lusitano. De sus declaraciones como testigo, en que dice su
edad, se concluye que había nacido hacia los años 1563-1564, pero se
desconoce el lugar de su nacimiento.
El cronista Alonso de León, después de relatar la muerte del fundador de Monterrey, ocurrida a principios de 1611, menciona un asalto
de los indios a la hacienda de Pérez de Lerma, en que éste resultó herido, así como su esposa y su hijo Esteban Martín. (Relación, discurso
segundo, capítulo XI).
En 1613 Juan Pérez de Lerma tuvo el cargo de regidor en el ayuntamiento regiomontano. Y, una década después, nuevamente fue herido en el asalto a Monterrey, consumado por los caudillos indígenas
Guajuco y Colmillo el 8 de febrero de 1624 (Alonso de León, Relación,
discurso segundo, capítulo XII).
Es probable que Juan Pérez de Lerma haya sido portugués, pero su
esposa Mariana Martínez quizás fue negra o mulata, pues a algunos de
sus descendientes se les menciona como mulatos.
Este antiguo poblador del Nuevo Reino de León está registrado en
la memoria de los vecinos de Monterrey, redactada por el ayuntamiento
reinero en 1626. En la descripción de esta ciudad, llamada Vista de
Ojos, que mandó levantar el gobernador Martín de Zavala el mismo
año, también se le menciona "con su m,ger e hfjos".
Juan Pérez de Lerma y su esposa Mariana Martínez tuvieron, por lo
menos, cuatro hijos y dos hijas: Juan, Dionisia, Esteban, Gaspar, Sebastiana y otra hija cuyo nombre desconocemos.
Sin embargo, tal parece que hubo otro hijo de Juan y Mariana: Diego Martín o Martínez de Lerma, quien se casó con Leonor de Gumendio, también llamada Leonor de la Garza, hija legítima de Sebastián
Pérez de Gumendio y Elena de la Garza.
Diego y Leonor tuvieron un hijo y una hija: José y María.

Tomás Mendirichag.i Cueva. "Médicos y hospitales en el Nuevo Reino de
León". H11n1anitas Número 2. Año 1961.
32 Civil, volumen 4, años 1632- 1635, expediente 15, folio 4. AMM.
31

33 Cavazos

Garza. Cedulario ... pág. 177.

�740

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY 11
(1596 -1 626)

741

I.

José Martín de Lerma, también llamado José Martínez de
Lenna, casado con Mariana de los Ríos, a quienes se refieren
como mulatos.

Esteban de Lerma aun vivía a mediados de 1654. En 1658 su hermano Dionisio decía que Esteban "murió entre los (indios) enemigos en
defensa de esta ciudad (Monterrey)y Reino ... " 35

II.

María Martínez, también nombrada María de la Garza y María de Lerma. Contrajo matrimonio el 11 de abril de 1684
con Tomás Cantú el Mozo, hijo legítimo de Tomás Cantú y
Ana de Herrera. A fines del siglo XVII, Tomás Cantú el
Mozo afirmaba: )o he seroido a Su Majestad en las jornadas que
se han efrecido en el valle del Pilón (Montemorelos) contra los indi•
,, 34
os enemigos...

Hemos dicho que el cronista Alonso de León relata el asalto a la
hacienda de Juan Pérez de Lerma, en el que fue herido su hijo Esteban.
Por su parte, Juan Bautista Chapa, en el capítulo IV de su Historia del
Nuevo Reino de León, narra la muerte de Esteban de Lerma, ocurrida en
1655, en el valle del Pilón (Montemorelos), en un combate con los
indios.

Ahora trataremos de los hijos de Juan Pérez de Lerma y Mariana
Martínez.
1. Juan Martínez de Lerma, también llamado Juan Martín de Lerma
y Juan Martín nacido hacia 1595-1596. De otros documentos se dedu-

ce que nació en 1593 o hacia 1592 o antes de este de este año o, probablemente, hacia 1588. Es, quizás, el mismo Juan Martín, mulato
viudo, que aparece en la Vista de Ojos o descripción de Monterrey de
1626. A principios de 1664 Juan Martín de Lerma declaró que a los
indios tepehuanes "les entendía la lengua".
Casado con hija de Martín de Solis y Francisca de Ávila, cuyo nombre desconocemos. Juan y la hija de Martín y Francisca tuvieron una
hija: Bernarda Martínez, esposa del alférez Nicolás de Salazar, quien~s
fueron padres de Nicolás de Salazar el Mozo, casado con Gertrudis
Pérez y Mariana Laiton.
Seguimos con los hijos de Juan Pérez de Lerma y Mariana Martínez:
2. Dionisio de Lerma, nacido hacia 1617. Casado con Josefa Cantú,
tuvieron por lo menos un hijo, Juan Pérez de Lerma, homónimo de su
abuelo, quien casó con Nicolasa Ramírez, hija legítima de Pedro Tanguma o Tamguma, quizás mulato, y Catarina de Solís.
3. Esteban Pérez de Lerma, también llamado Esteban de Lerma, Esteban Martín de Lerma y Esteban Martín. Nació hacia 1623. Casado
con Francisca Ramírez, también nombrada Francisca Martínez y Francisca Hernández, hija natural del capitán Francisco Ramírez.
Esteban y Francisca tuvieron una hija: María Martínez, también llamada María Hernández, casada con Juan de Loya, mulato.

34

Protocolos, volumen 4, años 1681-1690, número 62. AMM

4._ Gaspar Pérez de Lerma, llamado Gaspar de Lerma. Casado hacia
1680 con Juana de Torres, ambos citados como mulatos. Tuvieron por
lo menos un hijo: Pablo de Lerma, quien casó con María Martínez de
Lerma, hija legítima de José Martínez de Lerma y Mariana de los Ríos,
todos mencionados como mulatos.
Trataremos, por último, de las dos hijas de Juan Pérez de Lerma y
Mariana Martínez.
5. Sebasriana Martínez, quien usó el apellido materno. Fue esposa
de Alonso de Cervantes. Tal parece que no vivieron en el Nuevo Reino
de León. Alonso y Sebastiana fueron padres de Mariana Cervantes,
esposa de Diego Vázquez. Diego y Mariana tuvieron un hijo y dos
hijas: Diego, María y Feliciano.
6. Otra hija de Juan y Mariana, cuyo nombre no conocemos, aparece mencionada en la descripción de Monterrey de 1626, llamada Vista
de Ojos, en donde se asienta que era esposa de Domingo de Ávila.
Trataremos por último, de Baltasar y María de Lerma, a quienes no
hemos podido identificar.

l. Baltasar de Lerma, casado con María de Montemayor, hija natural
del capitán Miguel de Montemayor, éste casado con Mónica Rodríguez.
María de Montemayor era viuda de Juan Maldonado. Baltasar de Lerma ya había fallecido a principios de 1653.
2. María de Lerma contrajo matrimonio en Monterrey el 17 de febrero de 1676 con Diego de la Garza, hijo natural del capitán Francisco
de la Garza, éste casado con Juana García. Falleció el 5 de noviembre
de 1677. Al enviudar Diego contrajo segundas nupcias con Juana de la
Garza, también nombrada Juana Hernández.

35

Cavazos Garza. Ced11/ario ... pág. 141.

�742

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

111
En algunos documentos de principios del siglo XVII, Juan Pérez de
Lerma se refiere a un hijo legítimo suyo, llamado Juan Pérez de Simancas, quizás nacido de un matrimonio anterior al celebrado con Mariana
Martínez.
Juan Pérez de Simancas se casó con Rufina Díaz, probablemente
hija del escribano Diego Díaz de Berlanga. Que Rufina fue hija del
escribano Díaz de Betlanga lo deducimos de lo siguiente: Juan y Rufina
tuvieron una hija, Agustina de Simancas, también nombrada Agustina
Díaz, quien fue esposa de Alonso Pérez, quizás hijo del capitán Juan
Pérez de los Ríos y Agustina de Charles. Agustina de Simancas o Díaz
fue, seguramente, la misma Agustina Díaz de Berlanga quien se casó,
aunque no sabemos con quién, y cuya hija legítima J uana Díaz, también
nombrada Juana de Berlanga, fue asesinada, a fines de 1652, por su
esposo Andrés Maldonado. En el proceso a Maldonado se menciona a
Rufina Díaz, "abuela" de Juana de Berlanga, la hija de Agustina de Simancas o Díaz, lo que nos hace suponer que Rufina Díaz, la esposa de
Juan Pérez de Simancas, fue la hija del escribano Diego Díaz de Berlanga.
Juan Pérez de Simancas ya había muerto a principios de 1644. Rufina Díaz, su esposa, lo sobrevivió muchos años pues falleció el 15 de
enero de 1678.

·j

1

FUENTES DOCUMENTALES PARA EL
ESTUDIO DE LAS RELACIONES
ECONÓMICAS Y SOCIALES DE LOS
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN
Dra. Valentina Garza Martínez
Dr. Juan Manuel Pérez Zevallos

CIESAS

Q

uien quiera visitar Mazapil desde Zacatecas debe viajar rumbo al
septen~ó-~, o si ~ega desde Matehuala, de~e encontrar primero
la desviac1on hacia Real de Catorce y segmr hasta San Tiburcio,
para luego tomar, hacia el norte, la carretera nacional número 54, que
une a la antigua ciudad minera de Zacatecas con Saltillo. Se debe hacer
una pequeña escala en el municipio de Concepción del Oro, un asentamiento minero ubicado a la izquierda del camino. Si se parte de Saltillo hay que dirigirse al sur por la misma carretera hasta el municipio de
"Concha", como coloquialmente le llaman los lugareños a Concepción
del Oro. En la actualidad, la travesía por esta población es el camino
más frecuente. Sin embargo, esto no siempre fue así, a finales del siglo
XVI y primeras décadas del XVII, quienes viajaban a Saltillo y Monterrey desde Zacatecas, Guadalajara, la ciudad de México y otros lugares
del sur, tenían que hacer un alto forzoso en Mazapil, a donde se llegaba
por caminos de terracería -que aún hoy se conservan- y que unen lugares como real del Cobre, Pozo de Uribe, Cedros, Bonanza, Santa
Olaya, Santa Rosa, La Sabana, La Gruñidora y San Tiburcio, entre
otras poblaciones. De todo ellos, Concepción ·del Oro, antigua hacienda minera colonial y conocida como la Limpia Concepción, fue el único asentamiento que se benefició de la apertura de las vías modernas
de comunicación que se desarrollaron durante los siglos XIX y XX.

�744

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

Hoy, para llegar a Mazapil hay que cruzar una serranía que va de los
2000 a los 3000 msnm y que divide el territorio de su mwucipio con el
de Concepción del Oro. Los cerros que la forman contienen minerales
-plata, plomo, zjnc, cobre y oro-, y la mayoría de ellos están deforestados debido a la intensa explotación minera que inició en la época colonial. Al subir la serranía y atravesar el pueblo "fantasma" de Aranzazú,
se puede observar un bosque -actualmente en reserva- compuesto
principalmente por el pino piñonero y el pinavete. Más adelante, al
descender al valle, la vegetación predominante son las biznagas, palma
real, lechuguilla y magueyes, plantas propias del semidesierto, que colorean la tierra árida de ese gran espacio. Al seguir el camino rumbo al
poblado rrúnero de Salaverna, en las antiguas minas de Albarradón,
aparece un gran valle que se prolonga hasta el Pico de Teyra, el cual
está apenas poblado por ranchos, labores y asentamientos mineros de
reciente explotación. En medio de este valle se encuentra la cabecera
del municipio de Mazapil, la segunda jurisdicción más extensa de México.
Cuando visitamos por primera vez Mazapil, en el 2001, nos llamó la
atención su aislamiento, pues al recorrer las calles del antiguo real se
distinguían los restos de una importante arquitectura colonial que constataban la riqueza que en otros tiempos reinó en ese centro. Muchas
paredes, ventanas, puertas y dinteles dan cuenta de ell_o. Pero _sob~e
todo, destacan dos construcciones, en primer lugar la ma¡estuosa iglesia
colonial dedicada al patrono del pueblo: San Gregario Magno, donde
se conserva, casi intacto, su acervo parroquial. El otro edificio es la
casa señorial de dos plantas, conocida como la de los Marqueses de
Aguayo, donde hoy se ubica el Museo comunitario que alberga el Archivo Municipal.

Los documentos
En la presente colaboración damos a conocer diversos expedientes que
pertenecen a los acervos históricos del fondo colonial del Archivo Mu_nicipal de Mazapil (Milvfaz) y del Archivo Parroquial de Mazapil
(APMaz). Estos documentos contienen información relevante sobre las
vinculaciones que algunos personajes neoloneses mantuvieron con los
habitantes de la jurisdicción de Mazapil. En estos escritos se da cuenta
de las empresas mineras que se establecieron, de las relaciones institucionales que mantuvieron las autoridades de las dos jurisdicciones, de
la comunicación oficial en asuntos de guerra contra los indios y otros

FUENTES DOCUMENTALES PARA EL ESTU'JIO
DE LAS RELACIONES ECONÓMICAS y SOCIALES DE Los
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN

745

muchos testimonios que aportan elementos de gran interés sobre el
tema de la interrelación entre las poblaciones del noreste novohispano.
El real y minas de San Gregorio de Mazapil, fundado aproximadamente en 1568, era el asentamiento más septentrional al noreste del
corredor minero entre los reales mineros de Zacatecas y Santa Bárbara.
El real de Mazapil fue el punto de partida de una buena parte de las
corrientes migratorias, que durante el siglo A.'VI, dieron lugar a la fundación de otras poblaciones españolas, entre ellas las del valle de Santiago del Saltillo, valle de los Pirineos (Parras), valle de Extremadura
-donde se fundaron la villa de Santa Lucía (Monterrey) y las minas de
San Gregorio (Cerralvo)- y valle de Coahuila donde se erigió la villa de
Almadén (Monclova).
De Mazapil salieron pobladores que destacaron en las empresas de
ocupación y conquista como del Nuevo Reino de León. Una de las
figuras más destacadas fue la del capitán Diego de Montemayor. En
este contexto hay que destacar al gobernador Luis Carvajal y de la Cueva, quien aprovechó los recursos materiales y humanos de Mazapil para
consolidar su proyecto.
En los testimonios que aquí presentamos, se puede apreciar que durante los siglos XVII y XVIII se mantuvieron relaciones económicas y
comerciales entre los pobladores de Mazapil y los del Nuevo Reino de
León, que consideramos importante darlas a conocer. Por muchos
años, y sobre todo durante el siglo XVII, Mazapil fue la puerta de entrada principal hacia el noreste. La comunicación de poblaciones, como
Mazapil, Saltillo y Monterrey, con centros como Guadalajara, Zacatecas, Sombrerete, Durango y la ciudad de México, se llevó a cabo a través de Mazapil.
Las relaciones entre los asentamientos rurales, urbanos y mineros
del noreste tuvieron muchas variaciones. Así, si en un principio el real
de Mazapil fue el centro principal, en el transcurso de la colonia, este
papel protagónico lo obtuvo la villa de Saltillo y posteriormente la ciudad de Monterrey, que se convirtió en el eje del sistema regional, cuyo
papel protagón.ico ha perdurado hasta nuestros días.
Por último, la comprensión del fenómeno de estas transformaciones
y la construcción de una historia regional está en el estudio documental
de archivos como los que se conservan celosamente en Mazapil.

�746

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

1. - 1569-1619. Memoria de los cofrades que estaban en el libro viejo de esta santa cofradía del Santísimo Sacramento, los cuales sacó
Francisco Luis siendo mayordomo, porque este libro sirva para otra
1
cosa ...
2. - 1635, 4 feb. Visita del obispo de Guadalajara Leonel de Cervantes y Carvajal. Inventario de los ornamentos y casullas que hay en la
iglesia parroquial de este dicho real, y atento que ix&gt;r el dicho inventario consta haber casullas bastantes para el ornato de la dicha iglesia y
estar la iglesia parroquial de la ciudad de Nuestra Señora de Monterrey,
Nuevo Reino de León, sin ornamento ninguno por cuya causa el beneficiado no dice misa en la dicha iglesia parroquial, aplicaba y aplicó para
la dicha iglesia una casulla con su estola y manípulo de Damasco azul
de China con su cenefa de brocalote encarnado aforrada. Y mandaba y
mandó al dicho beneficiado se la entregue al presente secretario para
que por su orden se remita al dicho beneficiado de la dicha ciudad de
2
Monterrey.
3.- 1658, 3 ene.- 18 mar. Mazapil. Ocurso que trata de la posesión
que en conformidad de las reales ordenanzas hizo el capitán Gregorio
de Alarcón al licenciado Alonso Sánchez Muñiz, cura y vicario de la
jurisdicción de Mazapil, ,quien presentó una petición en que denun~iaba
una mina llamada Las Animas, en el cerro de San Pedro de la rrusma
jurisdicción. Medidores: Marcos de las Casas y Sebastián de Folgueira.
Se presentó Domingo de Lizaranzu a contradecir la posesión, alegando
haberla poblado desde antes. Testigos y asistentes: Juan Gutiérrez,
Francisco de León, Juan Pérez Cubillos, Marcos de las Casas, Joseph
3
de Acuña, y Sebastián de Folgueira.
4.- 1659, 13 oct.-1703, 4 feb. Mazapil. Protocolos. 4) 1659, 23 oct.
Testimonio sobre las aportaciones que Diego Fernández de Montemayor ha hecho para la fundición de los metales en la hacienda del capitán
4
Juan Martínez de Aldaco.

1 APMaz., Cofradías y congregaciones, Serie Santísimo Sacramento, c 83, lib. 1,
exp. 1, fs. 44v-47v.
2 APMaz, Gobierno, ad111inistración, caja 97, libro 1, f. 4-4v.
3 AMMaz, Fondo colonial, c t, exp. 10, 16 fs.
4 AMMaz, Fondo colonial, c 1, exp. 23, 27 fs.

FUENTES DOCUMENTALES PARA EL Esruo,o
DE LAS RELACIONES ECONÓMICAS y SOCIALES DE Los
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN

747

5.- 1659, 22 oct. Mazapil. Causa civil por deuda. Demanda del pago de una deuda de dinero que asciende a 250 pesos en plata contra
Diego Fernández de Montemayor interpuesta por Pedro Insaurraga,
quien le presentó esa cantidad para el avío y frecuentación de una fundición que hizo de plomillo y metal hasta en cantidad de 51 revolturas
que el susodicho fundió en la hacienda del capitán Juan Martínez de
Aldaco, las 25 de ellas de metal a fletes, y las otras a partido con el capitán Pedro Murguía. Ante Alonso de Camargo, teniente de justicia mayor en el real de Mazapil.5
6.- 1660, 12 oct. Mazapil. Denuncio de minas. Petición del alférez
Marcos de las Casas para que se le otorgue la posesión de una mina
llamada El Cerrillo, la cual había denunciado hacía 40 días. La adjudicación de la mina fue hecha por el teniente de justicia mayor Gerónimo
de Alvarado y la fianza la dio Pablo García, vecino del real de Mazapil.
Testigos: Francisco de Elizondo, Diego de Unibazo y Hernando Ramos de Arriola.6
7.- 1664, 29 may. Mazapil. El capitán Francisco de Elizondo, teniente de justicia mayor, manda que ix&gt;r cuanto en el puesto de La
Limpia Concepción ha muerto el alférez Marcos de las Casas, vecino y
minero de dicho puesto, y que ha muerto ab in testato, que su mujer
doña Gertrudis de la Veg-a jure y declare los bienes que dejó su marido.7

8.- 1664, 26 sep-3 dic. Mazapil. Autos criminales de oficio de la real
justicia contra Diego Chillo, indio chichimeco de nación tejujan, quien
junto con el indio Marcos Ventura se hallaban involucrados en la conjura de un levantamiento de 50 indios alazapas y guarimas, procedentes
del Nuevo Reino de León para atacar al real de Mazapil, las hacienda
de Concepción, Cedros y Bonanza. En el proceso las autoridades de
Mazapil mandaron pedir información a las justicias de Monterrey y
Cadereyta sobre el paradero de una india llamada Margarita de la encomienda de Juan Cantú, vecino del valle del Pilón.8

5 AMMaz,

Fondo colonial, c 1, exp. 24, 2 fs.
A.t\1Maz, Fondo colonial, e 1, exp. 32, 1 f,
7 AM1faz, Fondo colonial, c 2, exp. 5, '2 fs.
8 AMMaz, Fondo colonial, c 2, exp.7, 30 fs.
6

�748

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

9.-1664, 16 nov. Valle del Pilón, jurisdicción de la villa de Cadereyta. Mandamiento y notificación de las autoridades de Mazapil a las de
Cadereyta sobre el robo de una india de Mazapil que efectuó un indio
llamado Andresillo de la encomienda de Juan Cantú, residente en el
valle del Pilón. Al capitán José de la Garza, justicia mayor y capitán a
guerra, se le hizo notorio este mandamiento a Juan Cantú, siendo testigo Bernardino de Molina y Francisco Juárez.9
10.- 1666, 13 mar.-16 abr. Mazapil. Denuncio de minas. El licenciado Alonso de Salas Valdés, clérigo presbítero, vecino y minero de
Nuestra Señora de las Nieves y residente en este dicho partido, denunció una mina yerma y despoblada a estacas de la mina llamada El Puerto, en las minas de Santa Isabel y que esta mina fue de Marcos de las
Casas y está por la parte de arriba a estacas de la referida mina de El
Puerto. La denuncia fue admitida por las autoridades. 10
11.- 1691, 5 nov. Mazapil. Ante el capitán Diego de Berrio, alcalde
mayor de la jurisdicción de Mazapil, el sargento mayor Pedro de Montes de Oca, vecino de la villa del Saltillo estante en el real de Mazapil y
debido a que se encuentra enfermo y en cama dispone hacer su testamento. Declara estar casado con doña María de Ayala, natural del Reino de León.11
12.- 1696, 16 jul. Mazapil. Escritura de obligación otorgada por Joseph Saenz, vecino de Monterrey del Nuevo Reino de León, a favor del
capitán Luis Ruiz de Guadiana, vecino y minero del real de Mazapil,
por cantidad de 210 pesos, en 46 fanegas de maíz a precio de 12 reales
cada fanega. La escritura se ha de entregar en la ciudad de Monterrey a
Bernardino de Ábrego, mayordomo de la recua del capitán Luis Ruiz
de Guadiana, en el segundo viaje que hiciese. Actuó como juez Gerónimo de Palma Almadán y Arellano. 12
13.- 1705-1708, 15 dic. Declaración de Santiago Gómez sobre la
deuda que Juan Bautista de la Peña, vecino de la villa del Saltillo, tiene
con él de 285 pesos 2 tomines por concepto de 109 quintales de greta

FUENTES DOCUMENTALES P ARA EL ESTUDIO
DE LAs RELACION ES ECONÓMICAS y SOCIALES DE Los
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN

que le dio en Boca de Leones, jurisdicción del Nuevo Reino de León
[documento en muy mal estado y con hojas pegadas e ilegibles]. 13
14.- 1710, 18 ago.- 6 nov. San Pedro Boca de Leones. Testimonio
de un robo perpetuado en el real de minas de San Pedro Boca de Leones a Alonso García Quello, vecino y mercader de dicho real siendo
justicia mayor don Pedro de los Santos Coy.14
15.-1718, 1 marzo. Posesión de minas. El capitánJoseph de Arredondo, teniente de alcalde mayor en el puesto de Papagayos, en la jurisdicción de Monterrey, otorgó a Nicolás Mansilla la posesión de una
mina en el puesto de San Lorenzo Papagayos, las cuales le han sido
disputadas por el alcalde mayor del real de Charcas. 15
16.- 1720, 25 jun-29 sep. Mazapil. 1) Petición del bachiller don
Marcos González Hidalgo acerca de amparar y ayudar a los indios naturales para que no reciban ni padezcan vejaciones. Se hace referencia
de una india rayada de nombre Petrona, oriunda del Reino de León. 16
17.-1726, 4 ene-30 dic. Mazapil. Protocolos.1) 4 ene. Carta poder.
Ante el capitán Martín de Sarasúa, justicia mayor del real de Mazapil, el
bachiller Marcos Gonzáles Hidalgo y Maya, cura beneficiado de ese
real, como albacea, heredero y tenedor de los bienes que quedaron del
sargento mayor Antonio López de Villegas, vecino, minero y mercader
que fue en la ciudad de Monterrey, Nuevo Reino de León, criador de
ganados mayores y menores, caballada, mulada en aquella jurisdicción,
otorgó poder general al bachiller Bartolomé Joseph González Hidalgo
, · 17
y Maya, su hermano 1egituno.
18.- 1733, 20 jun. Mazapil. Carta de obligación. Ante el alcalde mayor don Martín de Sarasúa, Diego Theodoro Galván, vecino de la ciudad de Monterrey y residente en el real de Mazapil, solicitó una carta de
pago para Arredondo, para que éste le diera los 100 en pesos por las
mulas. Obligan sus personas y bienes habidos y por haber a que en

13

9

AMMaz, Fondo colonial, e 2, exp.8, 1 f.
10 AMMaz, Fondo colonial, e 2, exp. 12, 8 fs.
11
A.MMaz, Fondo colonial, e 5, exp. 20, 3 fs.
12 MYIMaz, Fondo colonial, e 6, exp. 19, 1 f.

749

AMMaz, Fondo colQnial, e 9, exp. 13, 4 fs.
AMMaz, Fondo coknial, e 12, exp. 8, 34 fs.
15
AMMaz, Fondo colonial, e 14, exp. 26, 6 fs
16
AMMaz, Fondo colonial, e 15, exp. 10, 6 fs.
17
AMMaz, Fondo colonial, e 18, exp. 5, 24 fs.
14

�VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

750

cualquier ocasión o tiempo que resulte paguen las dichas mulas y cien
18
pesos del dicho Theodoro Galván.
19.- 1739, 15 abr. Mazapil. Protocolos. 2) 30 sep. Carta de obligación. Pedro J oseph de los Santos, vecino de Boca de Leones, en el
19
Nuevo Reino de León, le debe a Simón de Axarrita dos mil pesos.
20.- 1741, 13 oct. Circular donde se previene la visita del obispo de
Guadalajara Juan Gómez de Parada enviado a Fresnillo, San Cosme,
Mazapil [y] Saltillo, donde de regreso visitaremos a la doctrina de Labradores para lo cual el vicario de Saltillo avise al doctrinero para que
ocurra a Monterrey donde hemos de visitar los curatos y doctrinas de
Coahuila, Boca de Leones, Cerralvo, Cadereyta, Pilón, Linares, San
Antonio de los Llanos y las misiones de San Bernardo y San Juan Bautista del Río Grande, la del Poyote, y las de San Buenaventura, La Caldera, San Phelipe y Santiago, La Punta, Gualeguas, San Cristóbal, Purificación, Concepción y Guadalupe, para lo cual el vicario juez eclesiástico de Monterrey despache carta de cordillera a dichos curas y misioneros seculares y regulares avisándoles que ocurran a ser visitados a
dicha ciudad de Monterrey, cuyo cura, habiendo copiado esta carta y
edictos que le acompañan la vuelva a dirigir al cura de Saltillo y éste la
haga pasar con persona segura al cura de Matheguala donde ocurra el
misionero de Río Blanco a ser visitado avisándole para ello al de Mathehuala. De aquí pasará esta carta y edictos y de corriente a los curatos
siguientes: Charcas, El Venado, Sierra de Pinos, Xerez: donde visitaremos la Villanueva, Colotlán, Taltenango, donde visitaremos a los curas
de Chimaltitan, Santa Rosa, Camitlan y Theul para lo que les avisará el
cura de Taltenango para que ocurran. Y de Taltenango pasarán esta
carta y edictos que le acompañan a los curas de Juchipila, Xalpa, Nochistlan, Theocaltichi y Cuquio, cuyo cura se reserve esta carta y edic20
tos para entregarlos a nuestro secretario.
21.-1749, 21 may. Mazapil. Despacho enviado de la villa del Saltillo
a las autoridades de Mazapil en el que se pide se averigüe sobre el robo
de una mula perteneciente a Joseph Flores, vecino del valle de Santa
Catarina, jurisdicción del Nuevo Reino de León, la cual fue hurtada de
su agostadero en el mes de diciembre.21
·

FUENTES DOCUMENTALES PARA EL ESTUDIO
DE LAS RELACIONES ECONÓMICAS y SOCIALES DE Los
POBLADORES DEL NUEVO REINO DE LEÓN

22.- 1769, 17 abr.- 19 ago. Mazapil. Protocolos. 2) Requisitoria de
Zacatecas contra los perpetradores del robo ejecutado en los arrieros
José Sixto,José Eugenio Días, Vicente Banegas y José Manuel, quienes
22
transitaban de la hacienda de Toluquilla para la ciudad de Monterrey.
23.- 1769, 3 oct.- 30 oct. Mazapil. Carta requisitoria sobre un robo
ejecutado en los arrieros José Sixto, José Eugenio Días, Vicente Banegas y José Manuel, quienes transitaban de la hacienda La Toluquilla a la
ciudad de Monterrey, cerca del pueblo de la Mohoneras, a seis leguas
de Zacatecas.23
24.-1771, 18 feb.-2 abr. Mandamiento del Tribunal de cuentas para que las autoridades de las ,·urisdicciones de Charcas Bonanza Maza'
'
pil, Iguana, Vallecillo, Tamaolipa, Monterrey y Monclava, remitan los
cuadernos y libros en que hubiesen sentado las manifestaciones de
platas y otros productos en virtud de la demora que se ha notado en
24
estos lugares.
25.-1771, 22 may.- 8 jul. Exhorto del gobernador del Nuevo Reino
de León, Ignacio Ussel y Gimbardo, a los administradores de las
haciendas del Potosí y La Soledad, para que promuevan la aprehensión
de Milán León, mulato, indiado [si~ en los ranchos, estancias, pastos de
ganado, por haber cometido homicidio contra un ciego nombrado
Blas, a quien ejecutó en el valle de Labradores. Pide se divulgue esta
noticia al pueblo de Matehuala, real de Charcas, real de La Concepción,
25
Mazapil, pueblo de Santa María de Las Parras y villa del Saltillo.
26.- 1777, 25 feb. Preparación de la visita general del doctor José
Antonio Martínez Benavides, abogado de las reales audiencias de estos
reinos, comisario del santo oficio, examinador sinodal de este obispado, cura propio de la ciudad de Monterrey, vicario general y juez visitador del Nuevo Reino de León, provincia de Coahuila y Texas, villa del
26
Saltillo y real del Mazapil.
.

22 .AMrvfaz,
18

AMMaz, Fondo colonial, e 19, exp. 8, 4 fs.
AMMaz, Fondo colonial, e 19, exp. 29, 9 fs.
20 APMaz, Gobierno, Libros degobiemo, e 94, exp 1, f. 78.
21 AMMaz, Fondo colonial, e 20, exp. 15, 2 fs.
19

751

Fondo colonial, e 25, exp. 5, 9 fs.
colonial, e 25, exp. 1O, 3 fs.
24 AMMaz, Fondo colonial, e 25, exp. 22, 2 fs.
25 .AMrvfaz, Fondo colonial, e 25, exp. 27, 5 fs.
26 APMaz, Gobiemo, Libros de gobierno, e 94, exp 1, fs. f. 225-231.
23 AMMaz, Fondo

�752

VALENTINA GARZA MARTÍNEZ
JUAN MANUEL PÉREZ ZEVALLOS

27.- 1795, 1 jun. Mazapil. Causa criminal seguida por José Ángel
Solís contra Cayetano Agüero de calidad coyote y originario de Monterrey, acusado de robar ganado. En el interrogatorio participó José Cayetano Tijerina, español.27

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO
Dr. David Piñera Ramírez
Instituto de Investigaciones Históricas
Universidad Autónoma de Baja California

L

a historia de las universidades públicas creadas por disposición
de los gobiernos estatales, no ha recibido hasta la fecha la atención que requiere, en virtud de la importancia que en el contexto nacional han adquirido tales instituciones. Existe abundante hlstoriografía sobre las casas de estudios superiores auspiciadas por el gobierno federal, especialmente la UNAM, el IPN y la UAM, mas no así
sobre las de los distintos estados de la república, las que, salvo algunos
aspectos excepcionales, presentan deficiencias o lagunas en la materia.
Tanto historiadores como quienes cultivan otras disciplinas, se han
ocupado de la historia de tales universidades estatales. Esto podemos
analizarlo desde diversas perspectivas. Pone de manifiesto la complejidad del objeto de estudio, que permite abordarlo por medio de la historia, la sociología, la antropología, las ciencias políticas, la demografía, la
pedagogía, la psicología social, etcétera.1 Evidencia que son escasas las
instituciones que tienen una linea sistemática de hlstoria de la educación superior dentro de su estructura de investigación. La falta de dicha
linea es causa de la circunstancialidad, esto es, motiva situaciones influidas o determinadas por lo ocasional. En vía de ejemplos mencionaremos que cuando hay necesidad de reconstruir parte o el proceso his-

1

'll AMMaz,

Fondo colo11ial, e 31, exp. 6, 6 fs.

Susana Quintanilla, " Historiografía _de la educación superior 1980-2000", en
Li educación superior en elproceso histórico de México, David Piñera Ramírez (Coordinador),
SEP/ UABC/ ANUIES, 2002, Tomo JI, p. 667. ,

�754

DAVID PIÑERA RAMÍREZ

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO

tórico general de una institución, lo hace un historiador especializado
en otra área, o alguien que cultiva alguna de las disciplinas que mencionamos anteriormente o bien algún profesional de un área de conocimiento totalmente ajena, pero que por su antigüedad en la institución
ha vivido gran parte de su historia. En fin estas son sólo algunas de las
circunstancias que se pueden presentar, pero obviamente es más amplia
la gama de ellas.

ellos conflictivos- registrados en su l,niversidad. Por esos atributos
historiográficos la consideramos representativa de las obras elaboradas
por historiadores en sentido estricto. La institución objeto de estudio
es también, en sí misma, representativa de las universidades a que se
refiere esta ponencia: públicas, del ámbito estatal (no el de la federación) y fundadas después del movimiento revolucionario de 1910, una
buena parte de ellas en la segunda mitad del siglo XX.

Historiografia dispar
Lo anterior da por resultado que la producción historiográfica sobre la
materia de estudio sea heterogénea, por su nivel, metodología, aparato
crítico, objetivos, etcétera.

Si puntualizamos esa heterogeneidad encontrarnos una serie de elementos que nos permiten formamos una imagen más acabada de la
producción historiográfica que nos ocupa.
Hay obras elaboradas por historiadores con la formación académica
específica, como es el caso de la Historia de la Universidad Michoacana, de
Raúl Arreola Cortés, publicada en 19842 y que la elegimos para citarla
porque ejemplifica bien lo que desearnos enfatizar al respecto. El autor
obtuvo su doctorado en historia en la UNAM y buena parte de su vida
fue miembro de unidades académicas de la Universidad Michoacana de
San Nicolás de Hidalgo, dedicadas a la investigación histórica.3 La obra
ubica a la Universidad, creada en 1917, en un contexto en el que se
incluyen los fenómenos socio-políticos fundamentales del país y del
Estado de Michoacán, las corrientes de pensamiento de mayor influjo
en las sucesivas etapas, y los agentes sociales actuantes en el seno de la
institución: autoridades universitarias, profesores, estudiantes, etcétera.
En el aparato crítico figura un considerable número de documentos
consultados en archivos de la propia Universidad y del gobierno del
Estado, principalmente. Las fuentes hemerográficas y la bibliografía
también son idóneas. Además, en el análisis general de los acontecimientos hay un sentido crítico que consideramos ecuánime, lo cual no
impide que el autor viva con pasión la cadena de sucesos -varios de

2

Raúl Arreola Cortés, Historia de la Universidad Michoacana, Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Morelia, 1984, pág. 431.
3 Raúl Arreola Cortés nació en Pátzcuaro, Michoacán, en 1917, fue rector de la
Universidad Michoacana e investigador dd Centro sobre la Cultura Nicolaita y del
Instituto de Investigaciones Históricas de dicha institución. Falleció en Moretia, Michoacán, en el año 2000.

755

Existe un número considerable de estudios históricos sobre las universidades estatales, elaborados por profesionales de alguna de las disciplinas que ya señalamos que abordan los fenómenos educativos. Esto
es explicable porque en ocasiones la perspectiva histórica les es útil,
por ejemplo, para analizar las cuestiones pedagógicas o sociológicas,
objeto de su interés fundamental o bien porque su especialidad les facilita abocarse a reconstruir los procesos históricos educativos.
Esto trae a colación que de un significativo número de las semblanzas históricas de casas de estudios superiores que se presentaron en el
primer Congreso Nacional sobre Historia de la Educación Superior en
México, efectuado en Tijuana en el año 2000, sus autores son antropó4
logos, demógrafos, psicólogos, pedagogos, sociólogos, etcétera.
Cabe agregar que entre los ponentes de dicho congreso se repartió
un cuestionario relativo a su formación académica y fueron reducidos
los casos en que la licenciatura, la maestría y el doctorado hayan sido
en la misma disciplina. Predominaron los casos en que hubo variación,
por ejemplo, la licenciatura en psicología, maestría en antropología y
doctorado en educación. Algunas diversificaciones fueron más marcadas, pues la licenciatura fue en ingeniería o física -por citar algo- con
posgrados en educación. Esto es un reflejo de que en los últimos lustros se ha venido formando un sector considerable, que se dedica de
tiempo completo a la docencia en instituciones de nivel superior y que
a través de posgrados -a menudo en educación- están elevando su
nivel académico. No es extraño que las tesis de grado sean sobre aspectos históricos de la enseñanza y a veces específicamente sobre historia
de instituciones de nivel superior, algunas de ellas estatales.
Las semblanzas relativas a universidades de lo estados que se presentaron en el ya mencionado Congreso Nacional sobre Historia de la
Educación Superior en México, nos llevaron a hacer algunas reflexiones.
4 Aparecen en el tomo IV de la Memoria de dicho congreso, que se publicó bajo
el título que se menciona en la primer nota de pie de página.

�756

DAVID PIÑERA RAMÍREZ

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO

En primer lugar tienen la cualidad de que muestran la forma en que
las instituciones perciben su propia historia. Esto historiográficamente
es muy importante porque los textos reflejan cuestiones sustanciales
que van más allá del ámbito universitario. Por una parte nos muestra el
discurso histórico que a través del tiempo se ha venido formando en
cada comunidad universitaria, con todos sus componentes reales, junto
a aspiraciones que están en el imaginario colectivo; la autoaceptación
grupal implícita en el sentido de identidad y pertenencia, al lado de
expresiones críticas y de inconformidad con lo logrado.
La dimensión regional de las universidades

En ese sentido hay que destacar el nexo entre el papel que desempeñan
las ~versidades estatales de educación superior y las historias regionales. Estas contribuyen a construir el concepto de identidad y fortalecen
el sentido de pertenencia en los habitantes de las respectivas regiones.
Y es precisamente en los centros de enseñanza superior en donde se da
con mayor lucidez la expresión de ese concepto y de ese sentido.
Si analizarnos los discursos históricos de las instituciones estatales
de educación superior, encontrarnos que la misión que han asumido
incluye corno elemento medular el ser factores decisivos para el desarrollo integral de las entidades regionales a las que pertenecen.
Esa interrelación entre la historiografía de las universidades y la historiografía regional considerada genéricamente, no se ha analizado y
por lo tanto no se ha advertido una serie de limitaciones producidas
por la falta de análisis, así corno de promisorias perspectivas que se
derivarían de él.
La falta de conciencia de esa interrelación motiva que quienes cultivan la historia regional y quienes hacen historia de las instituciones
estatales de enseñanza superior se muevan como gremios separados.
Las materias de las que generalmente se ocupan los historiadores regionales son historia social, historia política, historia económica, historia de la cultura, en ocasiones abordando también los campos de disciplinas afines como la antropología, la arqueología, la etnología, la genealogía, la geografía histórica, etcétera.
En su temática favorita figuran cuestiones sobre colonización, demografía, grupos sociales, tenencia de la tierra, centros urbanos; conflictos políticos, gobernantes; agricultura, minería, comercio, industria,
etcétera.

757

En la historia de la cultura -que es la que tiene especial interés para
nosotros- los temas más usuales son etnicidad, religión, profesiones,
vida cotidiana, ideas o corrientes de pensamiento, educación,5 pero
tratada esta última como parte del contexto intelectual existente en una
comunidad humana determinada. Esto es, no se hace a alguna institución de enseñanza superior objeto específico y expreso de estudio.
Por otra parte, quienes escriben sobre la historia de las universidades estatales lo hacen por lo general centrándose exclusivamente en el
surgimiento y desarrollo de la institución en sí, corno si fuera una especie de ente tot'llmente aislado de su contexto social. Además los cultivadores de ese género tienen sus reuniones y congresos específicos,
muy ajenos a los de los historiadores regionales. Repetimos que se
mueven como gremios totalmente separados, siendo que un acercamiento permitiría un saludable complemento de información, enfoques
y criterios en el tratamiento de sus respectivos temas. Las historias de
las universidades estatales se verían enriquecidas con el contacto de la
buena historia regional y la temática de ésta se ampliaría con estudios
de instituciones de enseñanza superior regional debidamente contextualizados.
Centrismo historiográfico

En virtud de que se cuenta con suficientes recursos presupuestales, en
ocasiones los estudios históricos sobre las universidades de los estados
de la República se han realizado en la ciudad de México. Un caso que
requiere mención especial es el de la Historia de las 11niversidades estatales,
de Jaime Castrejón Diez y Marisol Pérez Lizaur.6 Se trata de un estudio
elaborado entre 1972 y 1975, por la Dirección General de Coordinación Educativa, de la Secretaría de Educación Pública, que hace algu7
nas aportaciones positivas y otras discutibles. Su envergadura es considerable, pues son dos tomos, de 397 y 4 75 páginas, respectivamente,
en las que se presentan semblanzas de las 32 universidades estatales

5

Consideraciones sobre las materias y temáticas ele la lústoria regional las hace
Sergio Ortega en Historiogrefia del noroeste no11(}hispano, en las memorias de los sin,pofios de
histon'ay antropología de Sonora, UNAM, 1996, págs. 7-8, que pueden aplicarse también a
otros espacios y épocas.
6 Jaime Castrejón Diez y ;\larisol Pérez Lizaur, Historia de fas 1111ivmidades estatales,
SEP, 1976, 2 tomos.
7 Particularmente críticos fueron los juicios formulados por Anne Staples, en
1977, en "Reseña de Historia de las universidades estatales" Historia Mexicana. México, vol. XXVI, núm. 3, enero-marzo, pp. 498-502.

�758

759

DAVID PIÑERA RAMÍREZ

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO

entonces existentes. Se agregan bibliografías y cronologías legales de
cada una de ellas. Asimismo cuadros de población escolar, recursos
financieros y áreas de conocimiento. Ese basto acopio de información
la constituyó durante algún tiempo en una obra ampliamente consultada. Desde otro ángulo puede considerársele como un esfuerzo del régimen del presidente Echeverría para tener una imagen global de las
universidades estatales, recién registrados los acontecimientos de 1968.
Entre sus limitaciones encontramos el que se elaboró un formato aplicado por igual a todas las universidades, por personal de la referida
dependencia de la SEP. Ello impidió que se expresara esa forma de
percibir su propia historia las instituciones, cuya importancia ya hemos
ponderado. También no hay que pasar por alto que es una obra colectiva, coordinada por Castrejón Diez, doctor en biología -si bien con la
experiencia de haber sido rector de la Universidad Autónoma de Guerrero-- que estuvo al frente de un equipo al que califica de interdisciplinario, pero sin mencionar las disciplinas de los miembros. De cualquier
manera es una obra relevante en su momento y que a casi cinco décadas de su publicación, no se ha dado otro esfuerzo de ese tipo, por lo
que quizá deba acometerse, poniendo en práctica las experiencias y los
avances metodológicos logrados durante el tiempo que ha trascurrido.

y salvo escasísimas excepciones son autónomas. 8 Ello se ha dado dentro de un proceso general de centralización de la enseñanza superior,
pues, por ejemplo, de acuerdo a datos de la ANUIES, en 1961 el 67%
de la población escolar de educación superior se concentraba en la
ciudad de México, mientras que en la actualidad se ha reducido al 13%,
con el comentario que las universidades públicas estatales representan
más del 34%, constituyendo así el subsistema más numeroso de todo el
país.

Trascendencia de las universidades estatales
Podemos considerar que uno de los fenómenos más significativos e
importantes del siglo XX y de lo que va del XXI en materia de enseñanza superior lo constituye la consolidación y multiplicación de las
universidades de los estados de la República. En el siglo XIX los institutos científicos y literarios o los colegios civiles habían desplazado a
las universidades existentes en unos pocos estados de la federación,
aunque tales institutos y colegios no lograron tener la debida consistencia en su estructura y perfil. Fue hasta el periodo postrevolucionario
cuando al consolidarse el Estado nación se crearon las condiciones
necesarias para que éste pudiera auspiciar instituciones de enseñanza
superior, bajo pautas claramente definidas. Ello se operó a través de los
estados de la federación, integrantes, en su conjunto, del Estado nacional.
En la segunda y tercera décadas del siglo XX empezaron a surgir las
universidades estatales, con un ritmo lento, que se intensificó de manera notable en la segunda mitad del siglo, de tal manera que todos los
estados cuentan con su respectiva universidad pública y algunos con
más de una. En términos generales tienen un trismo patrón académico

Se trata pues de un fenómeno digno de serio estudio, por sus considerables dimensiones y su alto grado de homogeneidad, características
que están íntimamente relacionadas con el crecimiento demográfico del
país en el periodo aludido y con la implantación de un peculiar sistema
político social, tanto en el ámbito federal como en el de los estados.
Sin restar importancia a la red de institutos tecnológicos, que también adquirió considerables dimensiones en la segunda mitad del siglo
XX, el estudio a fondo de la historia de las universidades estatales
constituye una tarea intelectual prioritaria. Si bien señalamos que tienen
un patrón académico común, hay que agregar que presentan matices
peculiares, derivados de sus respectivas regiones, que se dan en mucho
menor grado en los institutos tecnológicos, que forman parte de un
sistema rígidamente controlado desde la capital del país. Los matices
regionales de las universidades se hacen más evidentes en las áreas de
ciencias sociales y humanidades, de las que carecen los institutos tecnológicos.

Balance de logros y deficiencias
Existe W1a variada producción historiográfica sobre las universidades
estatales, que las enfoca desde sus diversos ángulos: monografías que
reconstruyen el desarrollo general de las instituciones; estudios sobre
ciertos aspectos concretos, como movimientos estudiantiles, organismos sindicales, luchas por la autonomía, etcétera.9 Las dimensiones y la
calidad de los trabajos vaóa, pues hay obras extensas y con rigor metodológico, al lado de simples apuntes históricos que se reducen a breves
recopilaciones de datos. En esas condiciones encontramos que de to8 Cfr. Alfonso Rangel Guerra, "La educación superior en México en el siglo
XX", en La educación s¡¡periqren elproceso histórico de México, Tomo I, págs. 67-75.
9 Cfr. El apanado ''Instituciones de educación superior", de la obra La ed11cació11
en México en mil libros. Historia, pensat11ie11to, políticos, legislación problemática y propuestas, de
Alfredo Mendoza Cornejo, Universidad de Guadalajara, 1994, págs. 77-164.

�760

DAVID PIÑERA RAMÍREZ

das las universidades estatales existe por lo menos alguna semblanza,
que registra los acontecimientos fundamentales de la institución. En
cuanto a los autores hay la variedad que ya apuntamos, historiadores
con la formación específica, colegas que cultivan algunas de las ciencias
de la educación y que a la vez manejan acertadamente el método histórico. Como muestra de esto observemos que por el alto nivel de su
trayectoria académica, la conferencia magistral de este congreso, relativa a uno de los aspectos historiográficos fundamentales del evento, se
le encomendó a la doctora en pedagogía Susana Quintanilla.
Eso en cuanto a los logros, en lo que ve a las limitaciones hay que
reconocer que la historia de la educación superior no tiene todavía debidamente establecido un espacio en el esquema de la investigación de
la mayoría de las universidades estatales y eso se refleja en la calidad de
la producción. Son frecuentes las publicaciones conmemorativas o
celebratorias, realizadas a veces con premura y con una marcada tendencia a exaltar los logros obtenidos, sin dar cabida a un sentido critico
que de equilibrio y objetividad. No faltan las ediciones de autor, que se
van al extremo opuesto de la crítica enconada y a ultranza.
Por otra parte, hay un desconocimiento recíproco entre las universidades de sus producciones, por ejemplo, difícilmente llega al norte del
país la historia de la universidad del sureste, y a la inversa.
Ante ese panorama pensamos sobre la pertinencia de pugnar porque en las universid~.des estatales se conceda el valor que le corresponde a la historia de la educación superior; que se establezcan lineas permanentes de investigación sobre ella; que se incorpore adecuadamente
en el marco de la historia regional; que se continúe e incremente el
contacto entre historiadores y colegas que cultivan las ciencias de la
educación, para que en esa forma se logren estudios que capten cada
vez con mayor hondura los fenómenos educativos en toda su complejidad.
Como una sugerencia operativa, que puede cambiarse por otra que
se considere más idónea, pensamos que sería útil la realización de talleres sobre historia de las universidades estatales. Para ello podría utilizarse la estructura de la ANUIES que incluye seis regiones: Noroeste
(Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Sinaloa y Sonora);
Noreste (Coahuila, Durango, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulipas y Zacatecas); Centro-Occidente (Aguas Calientes, Colima, Guanajuato, Jalisco, Ivlichoacán y Nayarit); Cenero-Sur (Guerrero, Hidalgo,
México, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala); Sur-Sureste (Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán); y

HACIA UNA HISTORIOGRAFÍA DE LAS
UNIVERSIDADES ESTATALES DE MÉXICO

761

Metropolitana (Ciudad de México, D.F. y áreas conurbadas del Estado
de México). A través de los respectivos consejos regionales se implementarían los talleres, que darían una fecunda oportunidad de encuentro de elementos sólidamente formados, con quienes sin tener una
preparación formal, revelan experiencia y un marcado interés en la
historia de la enseñanza superior. Sería cuestión de pensar si la institución que se sugiere para instrumentar la idea es la más adecuada o si es
preferible otro esquema. También hay que elaborar el contenido de los
talleres o como se les denomine, de lo que sí estamos absolutamente
seguros es de que es un imperativo intelectual fortalecer el estudio de la
historia de la universidades estatales, las que, reiteramos, constituyen
uno de los fenómenos de mayor relevancia del siglo XX en el campo
de la educación superior y posiblemente lo sigan siendo en el siglo
XXI. Se trata, pues, de una asignatura pendiente.

�LA SANTA HERMANDAD Y
SUS PERSONAJES DURANTE LOS
SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS
Dra. María Luisa Rodóguez-Sala
Investigadora tirular en el
Instiruto de Investigaciones Sociales, L'NA.M.

E

ste trabajo conforma la primera parte de uno más amplio dedicado al Tribunal de la Acordada, sus personajes y sus cirujanos,
el cual a su vez conformará un estudio completo de las instancias judi1
ciales, sus cárceles y los cirujanos que en ellas sirvieron • En el presente abordamos el estudio de la institución que funcionó durante los dos
primeros siglos virreinales para el control de la delincuencia en ciudades, poblados, caminos y despoblados, lo hacemos a partir de la localización, consulta y análisis de fuentes primarias españolas y mexicanas.
Con ello, no tenemos duda, estamos contribuyendo al conocimiento de
una organización, que desde luego, con bases en las similares de Ja metrópoli, asumió rasgos específicos que provinieron de la naciente sociedad en Ja cual se desenvolvió y de sus societarios. Fueron algunos de
ellos quienes asumieron la titularidad del cargo ejecutivo, el de los provinciales de la Santa Hermandad, personajes que fijaron el funcionamiento de esta estructura social; su estudio busca vincular dos perspec-

Se inserta en el proyecto de investigación: "Los Cirujanos en la Nueva España", ¿Miembros de un estamento profesional o una comunidad cienófica? del cual
hemos publicado los primeros cinco volúmenes de esa Serie editorial. Está inserto en
un proyecto general "Construcción de la Ciencia y la Tecnología en Organizaciones
Sociales'' apoyado por el Programa PAPUT de la Dirección General de Apoyo al
Personal Acadérruco de la UN AM.
1

�764

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SAL.A

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

tivas, la histórica con la sociológica y con ello acercar a los interesados
a una parte de la historia social de la etapa virreinal.

tructura demográfica incrementaron la presencia de los "vagamundos"
como se les llamaba entonces, los robos y asaltos se volvieron más
frecuentes. En las haciendas, caminos rurales y despoblados se escenificaron los asaltos armados perpetrados por los indigenas rebeldes, los
chichimecas, en las zonas centrales y de otros grupos en los territorios
septentrionales, pero sin faltar los cometidos por forajidos de otras
capas étnicas. Tanto un tipo como el otro fueron considerados por las
autoridades centrales como actos delictivos, por supuesto sin tomar en
cuenta que los indígenas atacaban como reacción a los intentos de someterlos a la vida sedentaria y al trabajo cotidiano que constituían aspectos culturales a los cuales no estaban acostumbrados ni dispuestos a
aceptar.

En la Nueva España de b primera mitad del siglo XVI la Corona
dependió de las autoridades e instancias locales y centrales para mantener el orden público y controlar la delincuencia controladas específicamente por la Sala del Crimen de la Real Audiencia. Los alcaldes ordinarios de los Ayuntamientos habían recibido encargo por cédula real
del 7 de diciembre de 1543 de conocer casos de hermandad,2 pero
poco es lo que realizaron en cuanto a vigilancia de caminos y despoblados, fundamentalmente por no contar con los recursos suficientes
para esa dura y difícil tarea, propia de la Santa Hermandad en la metrópoli. En la España de la Edad Media los ciudadanos de cada municipio
y conjunto de ellos se reunieron y organizaron para mantener el orden
público, la seguridad de los pobladores y la defensa frente a grupos de
salteadores de caminos. Para esa época los reyes no estuvieron en posibilidad de brindar esa protección de manera general así que las hermandades locales les sirvieron de apoyo, especialmente en Toledo,
Talavera, Ciudad Real, las Montañas Cantábricas y las Provincias Vascongadas. Pronto adquirieron fuerza y poder, actuaban independientemente y hacia finales del siglo XIV ejercieron influencia especialmente en el Norte de España. Durante el siglo XV los reyes de los diferentes Reinos se dieron cuenta de que empezaban a interferir con su poder
y decidieron unificarlas en una sola organización, la Santa Hermandad
y dotarla de ordenanzas y leyes. La más importante de ella determinó la
determinación de los delitos que debía perseguir, los que se daban en
despoblado, o sea, el lugar descercado de 30 vednos o menos y, desde luego,
se trató de robos, hurtos, salteamiento en caminos, incendio de viñas,
mieses o colmenares3•
El lento, pero ya imparable desarrollo de la sociedad novohispana
que no sólo amplió sus estratos demográficos, también las actividades
económicas extendiéndolas, de las centralizadas durante la segunda
mitad del primer siglo virreinal, a las más diversificadas en amplios
territorios, incluidos los del septentrión. Si bien esto habla de una evolución social, ella trajo consigo hacia los últimos años del primer siglo
virreinal y los primeros del segundo, una creciente conducta antisocial.
En las ciudades las situaciones de pobreza y diversificación de la es2 Alica Bazán Alarcón, 'El Real Tribunal de la Acordada y la Delincuencia en la
Nueva España' en Historia Mexicana, El Colegio de México, Vol. XJII, enero-marzo
1963, Núm. 3, p. 320.
3 Ibúie111., p. 321

765

Para febrero de 1609 el virrey don Luis de Velasco, conde de Salinas
dio a conocer a la metrópoli las gestiones que se habían ejecutado para
aliviar estos males sociales. Le pareció que el mejor sistema sería i11trod11cir 1111 tribtmal de hermandad q11e con-ay siga delincuentesy COtJJO cosa nueva. El
detonador de la adopción de esta medida fue el alzamiento de unos,
hasta entonces pacíficos chichimecas, que residian y trabajaban en las
minas de San Luis. Se trasladaron en dirección Norte y al encontrarse
con dos españoles les dieron muerte; se enteró de ello uno de los capitanes regionales, don Francisco Mejía Carvajal, el hermano del Capitán
General, sin duda don Luis de Carvajal, los persiguió y capturó a unos
ocho o diez, a quienes juzgó en el acto y los colgó. Mandó las causas al
virrey, quien las sometió al juicio de los letrados y éstos, a su vez, consideraron adecuada la medida que se había tomado. Por supuesto que
esta acción zanjó de momento la situación, el virrey escribió al respecto: ... con este suceso ha quedado aquello en pazy quiett,d por ahora y los indios

escarmentados para no atreverse en lo de adelante.4
A partir de esa fecha don Luis de Velasco pudo dedicarse a buscar
los recursos a fin de que su funcionamiento de la Hermandad no recayera en las arcas de la Real Hacienda ni la costearan los vecinos. Sin
duda estas primeras acciones virreinales se anticiparon a la institucionalización de la Santa Hermandad en la Nueva España. Sin embargo,
como todos los actos de gobierno, estaba amparada en una cédula real.5
Había sido expedida varios años antes en Burgos, el 23 de junio de
1603 en respuesta a la representación que había enviado la ]11sticia, sin
duda la Real Audiencia y el Cabildo y Regimiento de la CiHdad de México.
Sin embargo, no llegó a ponerse en práctica y pasados algunos años,
4

5

AGI, México, 27, N. 63, fol. 4v.
Ibitkm, México 29, N. 36.

�766

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SAL.A

como vimos arriba, en febrero de 1609, fue cuando realmente se dieron los primeros pasos para su ejecución. Un mes más tarde, el 30 de
marzo se formalizó e institucionalizó en el Real Acuerdo del virrey,
presidente y oidores de la Real Audiencia; con ello quedó fundada la
Santa Hermandad. En el mismo acto acordaron que el virrey nombrase
dos Provinciales de la dicha Hermandad, u.no con residencia en la ciudad
capital y el otro en Puebla de los Ángeles; se les diese de inmediato
título y se estableciera la jurisdicción de cada uno. Durante el resto del
año deberían dedicarse a dos tareas centrales, recaudar fondos de la
manera más s11ave entre todos los hacendados que ofrecieran y contribuyeran
con la ml!Jor cantidad de pesos de oro que pudieran sacar para establecer un
fondo del cual se sufragara a partir de 1610 el funcionamiento inicial.
La segunda consistía en hacer las diligencias para que en todas las ciudades y villas de españoles del Reino se eligieran los alcaldes de la
Hermandad de entre los más principalesy ricos q11e se hallaren. Los nombrados, junto con los provinciales, deberían recaudar fondos también entre las cabeceras de pueblos de indios, pero fundamentalmente entre
todos los hacendados. El dinero que se fuera recogiendo se colocaría
en una caja de tres llaves según lo tenía estipulado el virrey en casos
similares. Para diciembre se presentarían en la ciudad de México /os
provinciales y alcaldes con informes completos de lo recaudado. De esta
forma quedó fundada la Santa Hermandad y sus funcionarios iniciaron
sus tareas a partir de enero de 1610. El Real Acuerdo fue firmado por
miembros de la Real Audiencia, especialmente, quienes tenían cargo en
la Sala del Crimen.6
Con su acostumbrada diligencia y con la ratificación de la cédula real, para octubre de ese mismo año el virrey reafirmó a la metrópoli sus
acciones pasadas para fundar en este Reino de la Hermandad que tan necesaria
ha sidoy es. Entre sus argumentos el virrey comunicó al rey que los dos
o tres oficios que se derivaban del establecimiento de la instancia judicial, podrían dar recursos, puesto que serian vendibles. La única objeción que hasta el momento se había presentado provino de los cabildos, cuyos integrantes demandaron la propiedad de los oficios que se
crearan. Al respeto el virrey, con su larga experiencia de gobierno, advirtió que no era conveniente atender esta demanda, ya que podía resultar en perjuicio del funcionamiento de la Hermandad, ya que con

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

frecuencia los cabildos entregaban, inclusive los cargos internos, en
ma~os poco propicias. Hasta el momento los vecinos y hacendados
habtan observado una gran mejoria en sus propiedades, en los caminos
y en las poblaciones y apoyaban abiertamente la medida que el virrey
había tomado7•
El primer Provincial Juez Ejecutor que se nombró en el año de 1609
fue _el de la jurisdicción de Puebla de los Ángeles, su Provincia, distrito y
cordtllera, y el cargo se lo asignó el virrey al alcalde ordinario de la ciudad, don Alonso de Ribera Barrientos. Este personaje se había ocupado de tareas similares vinculadas con la real justicia. En forma simultánea a s~ nombramiento se fijaron los límites de su territorio que
comprendieron desde los ranchos que dicen del volcán corriendo hacia elpuerto de
San Juan del Saúv hasta la rl!Ya de la Villa y Provincia de Tehuantepec donde
alcanzarey desde la unay otra Mar del Norte y del J¡,¡r que sean de la Gobernación de la Nueva España. Su título se lo expidió el virrey el 19 de mayo de
16?9. Entre sus atribuciones, además de gozar del salario que se le confiriera -no se menciona cuál sería éste- la de portar vara de la Real
Justic~a en t~do el territorio que se había asignado a este cargo. Algunos anos mas adelante, en 1620 el virrey Diego Femández de Córdoba,
marqués de Guadalcázar le confirmó el cargo, pero a partir de esa fecha, al parecer el oficio de provincial se redujo en su duración a dos
años como era lo usual en otros cargos similares8, lo que además, aseguraba el ingreso del pago de la postura por el oficio vendible, como la
mayoría de los de la época.
. ~s ~uy posible que el primer Provincial Juez Ejecutor ahora de la ju~sdiccton que comprendía la ciudad de México y todos los territorios
circundantes haya sido el Capitán don Diego Orejón Osorio, Caballero de Santiago. Este personaje estuvo en el cargo hasta, aproximadamente, 1656 cuando lo renunció por enfermedad y delegó en varias
pers~nas al tratarse de oficio que él había adquirido. Al fallecimiento,
su vmda doña Isabel Caraveo y Guzmán acudió al virrey, Francisco
Fer?ández de la Cueva, duque de Alburquerque para pedirle que se
notificase a todos aquellos en quienes había renunciado el cargo con el
fin de que alguno de ellos lo aceptase y le entregara lo que correspondía por la postura. Sin embargo, ninguno de ellos lo aceptó y se declaró
vacante9•

6 Las

firmas en este Real Acuerdo son las del virrey, Luis de Velasco y las de los
licenciados Bernardo de Otalorá, Diego Núñez de Morquecho, Juan Quesada de
Figueroa, Pedro Xuárez, Marcos Guerrero y Aller de Villagómez, en AGI, México 29,

N. 36, exp. 2, fol. 3.

767

7

AGI, México, 28 N. 9, fols. t-2r.

8 Ibíde111,
9

fol. 2v.
Ibíde111, México,197, N.22.

�768

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

En el año de 1624 encontramos como funcionario de la Hermandad a
su escribano y notario, Diego Ranúrez de Cisneros. Este personaje
fue escribano real de las Indias y notario público del Juzgado de la Santa Hermandad, desde luego, peninsular y nacido hacia 1580. En 1624
pidió se le diera copia de su título de escribano y se le admitiera su información para acceder a ese oficio. Su oficio quedó entre los vendibles, ya que las actividades vinculadas con la Santa Hermandad fueron
consideradas como gubernamentales y por ello presentó postura para
obtener el cargo, la cual se le admitió el 27 de julio de 1624. Desde
luego se le pidió la afianzara y, después de largas negociaciones, se
apro bo, el remate w.
Durante los siguientes treinta a cuarenta años la Santa Hermandad
se extendió por casi la totalidad del territorio conocido del Reino. Para
1661 quien era su Provincial en la Villa de Colima, en la provincia de
Michoacán, don Pedro de Vitoria, solicitó se le confirmara el cargo
que había adquirido en 1,500 pesos. Si bien no le fue autorizado y
además el rey, por dos cédulas reales y apoyado en el Consejo de Indias, le ordenó al virrey la extinción del mismo 11• Lo anterior evidencia
lo mucho que se había extendido geográficamente la tarea de la Santa
Hermandad. En la decisión real y virreinal quedó claro que la postura
entregada por Victoria le fuera devuelta y él, por su parte, regresó la
vara de provincial y se la entregó al alcalde de la Villa de Colima, don
12
Juan de Albarzuza con fecha del 11 de septiembre de ese mismo año •
Entre tanto en la ciudad de México y las cinco leguas en su contorno el cargo había quedado vacante durante algunos años después del
fallecimiento de Orejón Osorio. Aquellas personas en las que el provincial había renunciado la plaza al encontrarse enfermo, ninguna de
ellas la aceptó. Ante esta situación el fiscal mandó se abriese a pregón
con fecha del 28 de julio de 1657, pero curiosamente, nadie se interesó
por él, probablemente, debido a que la viuda del último propietario
había demandado que la nueva postura se le entregara a ella. No fue
hasta el 7 de mayo de 1677, casi 20 años más tarde, cuando presentó
postura de tres mil pesos don Pedro de Retes Salazar, vecino de la
ciudad y sin duda comerciante como lo fueron casi todos los miembros
de la familia Retes, especialmente en el Noroeste. Sin embargo, el largo
10

11

Jbiden1, México, 181, N.77 y 182, N.82.
Del 27 de julio y 20 de octubre de 1662 en AGI, México 38, N. 100, exp. 1,

fol. 1.
12 lbide,n,

fol. Sr.

769

tiempo sin propietario derivó en que el oficio de carácter gubernativo
se considerara caducado y casi anulado, reclamándolo para sí la Real
Audiencia y, consecuentemente, como todas las plazas de esa instancia
no podía quedar sujeta a postura, al no tener el carácter de oficios vendibles. Un mes más tarde la situación se aclaró, la Real Audiencia renunció y se sacó un nuevo pregón específico para el cargo de regidor
de la ciudad que estaba vacante por renuncia de don Andrés de Fraga,
pero ahora se le agregó al oficio de Prollincial de la Santa H ermandad de esa
ciudady de las cinco leg11as ef! contomo de ella.
Una de las posturas la presentó Nicolás de la Rosa a nombre de don
Juan Vélez de Guevara en 8 mil pesos, 4 mil al contado y los otros 4
mil entregables hasta el despacho de la flota que se esperaba en el Reino. El nuevo funcionario embarcó en 1645 hacia la Nueva España13•
Su postura fue la aprobada y dos años más tarde el regidor y provincial
reclamó que no le habían sido observadas todas las preeminencias que
contemplaba el oficio y pidió la devolución de 2 mil pesos de la postura que se había cubierto. Es importante conocer que esas preeminencias que conllevaba el oficio de la Santa Hermandad consistían en:
...entrar en el Cabildo de la Ciudad a votar con espada, teniendo en él
el lugar después del alguacil mayor de ella y que ofreciéndose éste por
arrendamiento le había de preferir en la antigüedad del lugar a quien le
sirviese y que esto mismo se había de observar en todos lo actos públicos en que concurriera... 14

El largo pleito se resolvió hasta 1684 por un auto del Real Consejo
de Indias ratificado por el rey en Madrid el 27 de junio de ese mismo
año y en el cual se reconoció el derecho de Velez de Guevara y se recomendó se le devolvieran los 2 mil pesos que había reclamado15• Poco después se le despachó su título el 22 de junio de 1685 y muy probablemente permaneció ejerciendo los cargos hasta 1690 ó 1691 cuando se aplicó una modificación al funcionamiento de la Santa Hermandad.
Esos últimos años de los ochenta y los primeros de la última década
del siglo XVII fueron difíciles para la tranquilidad de la ciudad de
México y especialmente de los caminos que de ella partían. Fueron los
alcaldes de la Sala del Crimen de la Real Audiencia los primeros en
13

lbídem, Contratación, 5789, L. 1, fols. 570-510v.
lbidem, México, 197, N. 22, exp. 1, fols. 2r. y v.
1s lbidem, fols.30r. y v.

14

�770

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

presentar, en esos momentos, sus inquietudes ante el virrey Gaspar de
Sandoval Cerda Silva y Mendoza, conde de Galve en, cuando menos
dos instancias conocidas. La primera una comunicación del alcalde del
crimen fechada en la ciudad de México el 14 de mayo de 1687 y firmada por Simón Ibáñez Lazcano. En el interesante texto denunció la situación de antisociabilidad que imperaba, tanto en la ciudad capital del
Reino en la cual el número de malvivientes era excesivo y constante,
como en los caminos en donde los delincuentes andan divididos en c1111drilfas. De lo que él contemplaba en la ciudad capital, escribió:

La segunda comunicación es una carta fechada el 21 de agosto de
1687 en la cual el conjunto de alcaldes de la Sala del Crimen enviaron al
virrey y que, en términos repite el contenido de la queja de uno de sus
miembros, citada arriba. La respuesta provino del rey después de consulta con el Consejo de Indias en la cual, por un lado, pidió al virrey
consultara y estudiara los inconvenientes que podían resultar de quitar
el "baratillo"; pero al mismo tiempo, le ordenó que previera que se
guardaran las Leyes de Castilla según las cuales había que dar seguridad
en las ciudades y en las que ya existía la figura del provincial y procurara
que se observaran las medidas existentes 17• Como sabemos el mercado
del "baratillo" no desapareció y, en alguna forma, es el antecedente de
la actual proliferación de los llamados "vendedores ambulantes" que
inundan gran parte del Centro Histórico de la ciudad de México. Poco
es lo que se ha remediado, si bien ahora, no se expenden abiertamente
las mercancías robadas a los particulares, sí se comercia con los productos del contrabando conocido y no perseguido por autoridades de
todo tipo.

...hombres de tan perjudiciales costumbres, ociosos, vagamundos y mal
entretenidos, sin tener más empleo, ni oficio, que hurtar }' jugar, gastando todas las horas del día y de la noche en semejantes maldades,
siendo su continúa asistencia o en el baratillo, vendiendo lo que acabaron de robar o jugándolo todo en las casas de juego16.

Su recomendación se sustenta en la necesidad de aplicar fuertes,
ejemplares y oportunos castigos ya que, basándose en los autores importantes del momento, consideró que lo conveniente a la ca11sa pública,

al logro de la pav la consemación de los do111inios es fa acerbidad en los castigos en
delitos graves y env&lt;:Jecidos. Su propuesta la concreta en solicitar al virrey
que prohíba totalmente el baratillo y la asistencia a él de cualquier persona,
de cualquier estado o calidad; la pena que propuso para quienes sean de
inft1ior esfera era de doscientos azotes y diez atios en Filipinas y para los de
calidad, diez años de Presidio cerrado. Su argumentación a favor era el exceso al que se había llegado, al tener una fácil, rápida y pública salida los
artículos robados, ya que como se acuda con presteza (al "baratillo'') el dueño podría encontrar lo que le acababan de robar en su casa o persona a
un precio, por supuesto en mucho inferior a su verdadero valor. No
descuidó el alcalde, al pedir la desaparición del "baratillo", el perjuicio
que se podía hacer a quienes, como los indios, tuvieran puesto fijos,
para ellos pidió al virrey les asignara un lugar, la Plazuela de la Cruz, en
donde talabarteros y otros oficios pudieran vender sus mercancías.
De interés para este trabajo, no es sólo la comparación con situaciones actuales en la misma ciudad de México, también el que la propuesta individual pidió el restablecimiento de los oficiales de la hermandad, cuyo principal cometido era perseguir a los salteadores de los
canunos.

Por lo que se refiere a los despoblados, los particulares, la Universidad de los Mercaderes y el Tribunal del Consulado presentaron quejas
continuas sobre la inseguridad en diferentes caminos, sin referirse ahora a los indígenas sino a los asaltantes. El prior y los cónsules de los
mercaderes le ínformaron al virrey, de los muchos insultos que se comeúan en los dos caminos a Puebla, el de Río Frío y el de San Martín; en el
de Santa Martha; en los de Amilpa, Cuernavaca y Toluca, en los pasajes
de Cerro Gordo, Tres Palos y las Cruces. El resultado era nefasto para
el comercio y, en parte también para las haciendas cercanas, ya que las
pérdidas eran grandes y las autoridades no tenían capacidad para parar
esos ins11/tos. Las dos instituciones arriba mencionadas le solicitaron el
nombramiento de dos o tres alcaldes de la Hermandad que fueran de
entera satisfacción18• Los asesores del virrey y él mismo presentaron una
propuesta a la consulta del Real Acuerdo el 20 de enero de 1690 y un
año más tarde, el 22 de enero de 1691, se otorgó esa aprobación que,
en su elemento esencial:
...conformó y mandó fuesen dos los Provinciales de la Hermandad, el
uno del arwbispado de México y obispado de Michoacán y el otro del
obispado de la Puebla y del de Oaxaca con la dotación de los guardas
de los pasajes de sus jurisdicciones para que procediesen contra todos

17
18
16

Ibídem, México, 86, R. 4, N. 47, exp. 2, fol. 16r.

771

Ibídem, México, 86, R. 4, N. 47, exp. 1, fol. 1v.
Ibide,n, México, 62, R 3, N. 24, fols. 112-114.

�772

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

los delincuentes en casos de hermandad en conformidad con las leyes
reales.

Entre la consulta y aprobación del Real Acuerdo, el rey emitió una
cédula real en 1690 en la cual señaló la utilidad de contar con los guarda mayores en los parajes y caminos. Ellos tendrían la obligación de...
con todo desvelo y cuidada de díay de nochey en todos los parqjes q11e se les asignare
tengan los caminos y traficantes toda seguridad que se espera conseguir. Contribuiría a esta seguridad el afianzamiento de los Provinciales, quienes tendrían
que responder y pagar los robos que por s11 culpa y omisión se cometieran en los
caminos.
Tanto el rey como el Real Acuerdo previeron que para sufragar los
pagos de los guarda mayores no se afectara a la Real Hacienda, pero
tampoco se dejara que toda la carga recayera en los mercaderes y viajantes. Al mismo tiempo se propuso cobrar una pequeña cuota, medio
real, a cada pasajero de a caballo y mula, quedando exentos los indígenas y los eclesiásticos y religiosos, quienes, finalmente no conducían
mercancías comerciales.
Para el 3 de febrero de 1691 se designaron los provinciales para cada jurisdicción, ahora con un muy ampliado territorio. Para las inmediaciones de la ciudad de México y hasta Michoacán fue nombrado
Rodrigo Juan de Rivera y Maroto y en Puebla-Oaxaca, el Capitán Francisco Álvarez. Sobre ellos volveremos más adelante.
En abril de 1691 el virrey, conde de Galve, informó que había aplicado algunas gabelas en los pasajes de los caminos más peligrosos para
costear la guardia de cortas distancias y el sustento de los Provincia/es de
la Hmnandad, sus co,nismiosy cuadn"//eros. A partir de esta fecha cada uno
de los dos Provincia/es tuvieron la obligación de mantener ochenta cuadrilleros con sus amiasy caba//o.r, eran ellos quienes debían perseguir a los
salteadores, aprehenderlos y conducirlos a la cárcel de la Santa Hermandad, pero, además tetúan que estar siempre disponibles para cualquier otro servicio que se les requiriera, desde luego concerniente al
aspecto judicial19• Esta decisión virreinal le fue confirmada unos años
más tarde por cédula real del 30 de diciembre de 1694. A partir de estas
modificaciones ocurridas durante los primeros años de la última década
del siglo XVII, se pudo ejercer con mayores recursos, pero no tenemos
noticias si la situación de inseguridad en caminos y en la ciudad mejoró,
sí, como veremos más adelante, al paso de los años hubo necesidad de

19

Ibídem, México, 62, R. 1, N . 2, fol. 2.

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

773

nuevas reformas que darían paso al establecimiento del Tribunal de la
Acordada durante la tercera década del siglo XVIII.
Vimos así que el oficio del primer provincial ya jurisdiccional le fue
asignado el 3 de febrero de 1691 a Rodrigo Juan Rivera Maroto, a
quien el rey se lo confirmó el 27 de marzo de 1694. El alcalde y provincial residía en la ciudad de México y había asumido desde 1689 el
cargo, aún antes de que fuera jurisdicciona~ en función de la renuncia
que de él realizara Velez de Guevara. En esa ocasión Rivera 1faroto se
presentó ante el virrey conde de Galve y procedió al pago de mil pesos
con lo cual aseguró la plaza, que se le otorgó en marzo de 1689 con el
título de Juez Provincial ejec11tor de la Santa Hennandad de la Ci11dad de Afé&gt;.·ico y cinco leguas en s11s contomos. Pero, para el 28 de octubre de 1692 el
virrey lo suspendió en el oficio debido a que había adquirido el asiento
de los naipes y ambos eran excluyentes. Nombró provisionalmente a
Francisco García, pero al asumir éste el cargo de guarda mayor del
Monte de Río Frío, se vio obligado a buscar otra persona de satisfacción.
Ante esta medida Rivera Maroto pidió, por poder y obtuvo la confirmación del mismo en el año de 16942(), lo cual no supone que haya
estado ejerciéndolo, sino que le había sido confiado en algún momento.
El asiento de la administración de la Fábrica y Estanco de Naipes de
la Nueva España le fue adjudicado el 16 de junio de 1693. Previsor
como al parecer lo fue, solicitó a Madrid la confirmación de ese remate
conforme a la cédula real del 13 de noviembre de 1581 que hablaba
sobre el otorgamiento de ese tipo de oficios por el tiempo de 9 años
mediante el pago de 80 mil maravedíes anuales. El alcalde del crimen
debió haber sido un buen administrador y comerciante, puesto que
aprovechó la vinculación administrativa que existía entre la Nueva España y las Islas Filipinas para enviar a Manila un cargamento de naipes
de 80,883 barajas para su venta en aquella capital. Obtuvo para ello la
concesión de dos toneladas de carga en una de las naos que hacían el
largo y difícil viaje de Acapulco a Cavite. Sin embargo, este envío dio
ocasión a varias diligencias, en primer lugar para notificar que tan sólo
los vecinos de las Filipinas tetúan derecho a ese tonelaje. En segundo
para notificarle a Rivera Maroto que no podía distribuir mediante un
comisionado en Manila, los naipes y que esta distribución y venta que20 AGI; México,

200, N.11.

�774

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

daba a cargo de los oficiales reales de la Real Hacienda local, quienes
fueron encargados de hacer los enteros de las ventas en la Real Caja
para su consignación a la de México.21

y de las calzadas de Chapultepec y Guadalupe; así como otras obras de
caminos de tierra, de albarradas y asegurar que no se represaran las
aguas de algunos poblados cercanos a la Ciudad por el peligro que esto
representaba. En 1694 se le comisionó para llevar, antes de que empezara la temporada de lluvias de ese año, a los albañiles y los materiales
de construcción que necesitaban para concluir la última parte del techo
en el Real Palacio25•

El sustituto del asentista del tabaco lo fue, por designación virreinal
y confirmación real, José Cumplido, de quien sabemos que residió en
la Nueva España probablemente desde 1670 o 1672. Fue un personaje
interesante en quien confluyeron la realización de varias actividades en
alguna forma relacionadas con la que aquí interesa. Antes de llegar a la
Santa Hermandad desempeñó durante ocho años cargos militares como alguacil de guerra en Veracruz, Acapulco y Tampico; persiguió
desertores de presidios, hecho que se conocía, pero se disimulaba y no
se enfrentaba22•
También durante los años previos a su cargo de provincial, Cumplido
recibió comisión para el cuidado de la pulquerías; su tarea en este desempeño le acarrearon serias consecuencias, recibió amenazas, no sólo
de muerte, también de la destrucción de su casa, ya que se negó a aceptar las dádivas y cohechos que se le ofrecieron para no informar sobre
los inconvenientes y abusos en la distribución y expedición del pulque.
Menciona la existencia de más de 70 personas que tenían licencia para vender
el pu/,que, y se está refiriendo a la ciudad de México y señaló que los
introductores pretendían también vender bebidas prohibidas como
vino de Colima y tepach?.
24

Ya como provincial, oficio que recibió hacia finales de 1692 , participó en una diversidad de actividades. Le correspondió estar presente en
el motín de la ciudad de México del año de 1692 y fue a él a quien se le
encargó cuidar la ciudad después de la noche del motín y aprovisionar
- agosto de 1692- a sus habitantes del maíz cuya escasez había sido una
de las causas del levantamiento.
En 1693 lo apoyó el virrey para ejercer la administración de justicia
y, al mismo tiempo, aderezar las calzadas, los malos pasos, hacer puentes y la obra de los ríos de Tianepant/a y los Remedios que vienen al Santuario
de Nuestra Señora de Guadalupe. Recibió del virrey dinero para los trabajos en varias obras de ingeniería en las cercanías de la ciudad de México, supervisó los trabajos en los puentes de San Esteban y San Salvador

Una de las tareas más interesantes por su significado tradicional y
popular que le correspondió supervisar fue el funcionamiento de los
temascales en la ciudad de México. En su momento estos baños de
vapo:, que practicaron los indígenas con un sentido de higiene y prevenc1on de la salud, fueron considerados como un atentado a la moral,
ya que, en ocasiones, tomaban los baños juntos hombres y mujeres. El
provincial Cumplido recibió el encargo de visitar los sitios en donde
existían los temascales y a partir de su informe, el Real Acuerdo dio a
conocer en 1696 una lista de personas a quienes se autorizaba a tener
estos baños, en ella se señala el sitio exacto de su ubicación y el destino
por sexo. Incluimos esta interesante lista en el apéndice de este trabajo26_
El provincial Cumplido presentó a la Real Audiencia una copia de sus
servicios, los que entregó a la Real Audiencia con la finalidad de solicitar al virrey una merced que consistió en un oficioy una compan1a redonda

de las que se han de levantar en esta ciudadpara elpróximo socorro que ha de ir a
las Islas Fz"lipina/7. Como militar que era tuvo la intención de no abandonar esa parte de su carrera y obtuvo el apoyo correspondiente. Lo
que no logró fue que en 1696 lo confirmaran en el cargo, una vez que,
en febrero, salió el virrey que lo había favorecido y a pesar de habérselo
solicitado al obispo de Valladolid. El rey no accedió a esa confirmación
y argumentó que se trataba de un ejercicio o ministerio tempora/4 sin sueldoy a
la voluntad de los viTTryes. De donde deducimos que hacia 1697 debió
haber quedado fuera del oficio.
Por haber sido Cumplido de hecho el primer provincial en activo,
las fuentes primarias registran información primordial para el momento, como son las características del oficio y título deprovincial y de las Instrucciones para el ejercicio de ese cargo. Aquí incluimos las partes más
destacadas de estos documentos, ya que constituyen los antecedentes

21 AGI,

Filipinas, 15, R. 1, N.38, fols. 1-4r.
Ibídem, México, 202, N. 7, exp. 1, fols. 1-57.
23 Ibídem, fols.14-15.
24 Ibídem, Co,ifirmació11 de eficio en José C11mplido, alg11acil de g111J1Ta, g11ardamrgor de Cerro
Gordo, las Canalejasy Proví11cial de la Santa Hem1a11dad, del 30 de julio de 1698.
22

775

25

Jbídem, fols. 16-18.
Jbídem, fols. 55-57.
21 Ibídem, fol. 19.

26

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MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

de Jo que pocos años más adelante se conformará dentro del Tribunal
de la Acordada.

Al no percibir, cuando menos el provincial Cumplido sueldo alguno, a pesar de haber quedado estipulado en las características del oficio,
se le eximió de la obligación de aportar la cuadrilla de 80 hombres,
pero se le otorgó poder para perseguir a los delincuentes en el resto del
terri-torio de la Nueva España. Para cumplir con su cometido, en el
título, el rey pidió a todos los justicias de los territorios brindar su ayuda y apoyo al provincial

En cuanto al oficio, referido el documento, al que correspondió al
arzobispado de México y obispado de Michoacán, el texto dice:
Este oficio de Provincial &lt;le la Santa Hermandad ... es nuevamente introducido a instancias de los virreyes y Audiencia por los excesos y los
delitos que se cometiao en los caminos y por tres cédulas reales &lt;le S.
M. que ordenen y encargan a los virreyes &lt;leo estas comisiones de la
Hermandad a su arbitrio28•

Se puntualizó que ya la "Recopilación de las Leyes de Indias" en su
título 4, libro 5, previó que en las Ciudades y Villas que pareciese a sus
virreyes y gobernadores se estatuyan y funden estos oficios de Provinciales de la Herman-dad. Pero, ahora se aclaró la forma de darlos:
...y que se traigan al pregón y se rematen como los demás oficios vendibles de las Indias y que sean renunciables y que tengan voz y voto en
el Cabildo de la Ciudad y asistan con vara y espada como en la Ciudad
de SeYilla y que tenga la jurisdicción que le dan las Leyes de Castilla y
así rrusmo que tengan en las penas de aquel juzgado cien mil maravedíes de salario cada año, sino es que se rematasen en capital a que no correspondiese este salario, que en este caso, habrá de reducirse según el
precio que se &lt;líese por el oficio a razón de veinte mil el millar29•

El útulo que se otorgó a Cumplido dice, en su parte medular, después de mencionar que el virrey era la autoridad que estaba facultada
para designar persona de satisfacción para el oficio de Provincial:
...y siendo de la de mi virrey la de Joseph Cumplido, alguacil de la Guerra de esta Ciudad con su acuerdo ha tenido por bien de nombrarle
como por la presente le nombro por Provincial de la Hermandad del
arzobispado de México y obispado de Michoacán y todos sus territorios con el procedimiento en ellos y sus lugares contra todos los reos y
delincuentes en casos de hermandad en conformidad de mis Leyes Reales y de la mstrucción que se le entregará firmada de mi virrey...se le
concede este título y con la limitación de percibir estipendio alguno y
solo si a de gozar lo aplicado por las Leyes en los bienes de los delincuentes que aprehendiese, pues conforme a sus procedimientos tendré
presente sus servicios y mi virrey procurará remunerarlos30.

777

31

La Instmcción que se entregó a Cumplido el 29 de abril de 1695
contiene claramente especificadas sus obligaciones, atribuciones y delimitaciones dentro del sistema judicial imperante y normado por las
leyes vigentes. Claramente se estipula la protección a los poblados indígenas, en donde no podían tener jurisdicción los provinciales, aunque
en sus cercarúas se cometieran delitos, a no ser que hubiera, cuando
me-nos veinte vecinos españoles. Cuando el caso lo ameritara Jo debían
plantear ante la Real Audiencia, a fin de que se tomaran las medidas
pertinentes. Los provinciaks tenían facultad para proceder sumariamente
en los casos de delitos en poblados, especialmente los de ft1erz.as, raptosy
robos, aprehender a los delincuentes y asegurar sus bienes, pero, desde
luego, sin perjuicio de la jurisdicció11 ordinaria. Es decir, se debía respetar la
autoridad de la Sala del Crimen, Jo que no siempre se mantuvo, especialmente durante la existencia del Tribunal de la Acordada y que dio
lugar a numerosos casos de pleitos jurisdiccionales. El primero de ellos
lo localizamos a principios de enero de 1691 aún con la presencia de la
Santa Hennandad, cuando los integrantes de la Sala del Crimen reclamaron al virrey, conde de Galve, su intromisión al otorgar a los oidores
casos criminales en forma privada y, si bien no lo manifiestan así, las
comisiones para los provinciales de la Hermandad. AJ mismo tiempo,
tampoco los oidores se mostraron favorables a que se les comisionara
para los casos relacionados con la Hermandad, ya que adujeron que
eran mayores y faltos de fuerza y que esas actividades deberían quedar
en manos de los hombres rob11stosy de buena edad?
Retornando al documento, se trata de una viva muestra del nada
sencillo lenguaje jurídico, pero también del rígido control que se procuraba tener con las autoridades de diferente tipo.

31

I11strncción que en s11s procedimientosy conocí111ie11tos ha de obsen1ar)'g11ardar el alférezfoseph C11mplido que está fJOfJlbrado por Provincial de la Santa Hermandad de este a,z,obispado de
México y del obispado de Michoará11, .r11s ministros, comisarios, g11ardas y madrilleros, en: AGI,
28

Ibídem, México, 202, N. 7, exp. 4, fol. 2
Ibíde111.
30 lbíden1, México, 202, N. 7, exp. 1, fols. 80-81.
29

México, 202, N. 7, exp. 1, fols. 83-86.
32
Ibíde111, México, 87, R. 3, N. 44, exp. 1, fols.l-2 y México, 90, R. 2, N. 16, exp.
1, fol.1

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MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

LA SANTA HERMANDAD Y SUS PERSONAJES
DURANTE LOS SIGLOS XVI Y XVII NOVOHISPANOS

Probablemente los últimos años del periodo de Cumplido hayan coincidido con el difícil estado en el cual el virrey José Sarmiento y Valladares, conde de Moctezuma y Tula, encontró al Reino a su arribo en
diciembre de 1696 y que no era mas que prolongación de lo que había
llevado al moún de 1692. Al año de su estancia fue capaz de enviar un
detallado informe del estado del Reino33. En él señala con atinada precisión que la causa del disturbio de unos años atrás no había sido solucionada y que las cosechas de maíz seguían siendo muy escasas desde
1692 debido a los malos temporales, a tal grado que no alcanzaba ni
para lo más necesario, las siembras de trigo tampoco habían resultado
convenientes con la consecuente elevación de los precios de ambos
granos. La carga de maíz llegó a costar hasta diez pesos, cuando su
costo normal era de un peso y medio y la de harina se elevó hasta 30
pesos. Los perjuicios fueron inmediatos, ya que al carecer, especialmente, los indígenas de sustento cotidiano se veían obligados a remontarse, por un lado, a los montes en búsqueda de alimentos naturales y,
por el otro a los lugares más poblados en donde pretendían vivir de la
caridad usual en esos sitios. En ambos casos, dejaron los pueblos y
haciendas desiertas y sin personal que cultivara las tierras de sembradío.
Se fomentó así un círculo vicioso, se dejó de cultivar la tierra, no se
pagaban tributos, se tenía hambre y necesidad de todo tipo y los robos
en poblados y despoblados se incrementaron. El virrey no dejó de
mencionar la abundancia de los malvivientes y vagamundos en las ciudades y los excesos de sus ataques a casas, comercios y hasta iglesias.
Curiosamente no recurrió, cuando menos no lo manifiesta así abiertamente a la Santa Hermandad, sino a la Sala del Crimen y reconoció que
sus tres alcaldes no podían asistir a las rondas que pidió se realizaran
por la ciudad de México y por ello recurrió también o los oidores de Manila y a otros ministros de justicio de esta ciudad; aquí, sin duda quedan comprendidos los dependientes de la Hermandad. Sus requerimientos tuvieron éxito y se logró capturar innumerables reos y aplicarles la justicia
de la manera más estricta; en menos de un año se condenaron a muerte
a 18 reos y otros muchos fueron enviados en destierro a presidios e
Islas Filipinas. Como precavida autoridad se ocupó al mismo tiempo de
buscar solución a la situación del campo, instó a los hacendados a contar con suficiente semilla y proporcionar alimento a sus trabajadores
para que no abandonaran las tierras. Pidió se enviara a las grandes ciudades toda la semilla posible, la adquirió a buenos precios y la almace-

nó en la Alhóndiga desde donde supervisó una adecuada distribución
para que no se llegara a la escasez. En la ciudad capital prestó atención
a los momentos en que se notara la carencia de pan y ordenó a los panaderos amasasen por lo manana y la tarde para que así los necesitados
tuvieran la oportunidad de ganar un poco de dinero durante el día y
hacerse del pan por la noche. Sus previsiones se vieron favorecidas por
una buena cosecha durante los siguientes meses, es tonta lo abundancia de
maíz nuevo que concurre poro wgror el precio de cinco pesos o que hoy ha btefodo.
Simultáneamente, tomó las medidas para que la explotación minera se
mantuviera e incrementara al contar los mineros grandes y pequeños
con adecuado suministro del azogue; hizo llegar un buen número de
quintales de Filipinas y tomó medidas para que no se parara la producción minera. Sin duda que la minería, era el motor de la riqueza novohispana, la Real Hacienda y el comercio dependían de la producción
minera y para evitar un colapso general, el virrey pidió ayuda al Tribunal del Consulado para proveer adecuadamente de azogue a esta ramo
de la economía; se buscó traer de Perú el que faltare y se carenaron los
navíos para que pudieran realizar los viajes necesarios.

En Lewis Haruce, Los virrryes españoles en América durante el gobiemo de la Casa de
A11stria, edic. de Lewis Haruce con la colaboración de Celso Rodríguez, Biblioteca de

779

Si bien las previsiones virreinales dieron frutos en los siguientes
años el desarrollo normal de la sociedad no dejó de contar con disturbios periódicos o permanentes que justificaron a lo largo del periodo
virreinal la existencia de instancias judiciales de control social que contribuyeran a asegurar una relativa estabilidad social y un clima de tranquilidad.
Es probable que a la no renovación del nombramiento de Cumplido, alguno de los siguientes virreyes, probabletnente Francisco Fernández de la Cueva Enríquez, duque de Alburquerque haya designado
sucesor en la persona de Juan Miguel Vértiz. No tenemos noticia de
la fecha de su nombramiento, pero sí que fue alcalde de la Santa Hermandad, probablemente desde 1704. Lo que sí está comprobado es
que era natural de Navarra y que obtuvo licencia para trasladarse a la
península de donde regresó a tierras novohispanas el 19 de junio de
1722. Para los años de 1726-1727 era guarda mayor del entonces ya
Tribunal de la Acordada en la ciudad de Mexico34• Sin duda fue Vértiz
uno de los últimos alcaldes de la Santa Hermandad, antes de que esta.
institución se transformara en el Tribunal de la Acordada.

33

Autores Españoles, Atlas, Madrid, 1976-78, 5 volúmenes, vol. 5, pp. 206-213

34

IbideflJ, México, 647, Tribunal de la Acordada y Contratación, 5472, N. 1, R. 24.

�780

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

La importancia de Ja Hermandad como instancia jurídica que pavimentó el camino para una reorganización y fortalecimiento del sistema
judicial a lo largo y ancho del territorio novohispano fue fundamental.
Conocer qué fue esa instancia y quienes sus principales ejecutores resuelve un punto de la historia social del Reino hasta ahora poco estudiado, mencionado, pero soslayado aún en los trabajos especializados
sobre historia jurídica novohispana. Consideramos que este trabajo,
primera parte de uno más amplio, en el cual analizamos el Tribunal
Real de 1a Acordada, contribuye al conocimiento de nuestras raíces
sociales y culturales.

RAÚL RANGEL FRÍAS, EL GOBERNADOR
Lic. Francisco Valdés Treviño
Universidad Autónoma de Nuevo León

L

a idea generalizada que se tenía sobre la personalidad del Lic.
Raúl Rangel Frías al inicio de la década de los 50, lo identificaba
como un pensador, un intelectual, un humanista, que dedicaba
su vida al noble y superior quehacer de la educación y la cultura. Quizás por ello algunos --0 muchos- se extrañaron que fuera postulado
candidato para ser Gobernador de Nuevo León.
En verdad lo que ocurría es que se olvidaba o se ignoraba que desde
joven manifestó su interés e inquietud por los asuntos públicos, por
ejemplo, al encabezar un movimiento de viril rechazo a la universidad
socialista y, aún más, también desde joven ya había conocido y asumido la responsabilidad de la función pública.
El Gral. Bonifacio Salinas Leal fue Gobernador del Estado de 1939
a 1943 postulado por el entonces Partido de la Revolución Mexicana.
Ese fue el último período de cuatro años para el titular del Poder Ejecutivo, antes de que se reformara la Constitución Local y se establecieran seis años de duración de cada período gubernamental. Pues bien, el
Gobernador Salinas Leal, desde el inicio de su gestión, nombró al Lic.
Raúl Rangel Frias, Jefe de Relaciones Públicas y Prensa del Gobierno
del Estado. Tenía 26 años. Ese fue su prim~r cargo en la Administración Pública.
En 1947 intentó -sin éxito- ser candidato del Partido Revolucionario Institucional a la Presidencia Municipal de Monterrey. El candidato
fue el Lic. Santos Cantú Salinas, quien contaba con el apoyo del entonces Gobernador, Lic. Arturo B. de Ja Garza. Sin embargo, Arturo B. de
la Garza no le guardó rencor alguno, tan fue así que posteriormente
tuvo el gran acierto de designarlo Rector de Ja Universidad de Nuevo

�782

FRANCISCO VALDÉS TREVIÑO

León, cargo que desempeñó de 1949 a 1955. Contaba con 36 años de
edad cuando inició aquel rectorado que fuera de excelencia.
Sus inicios en las actividades políticas no guardaban relación alguna
con su función como Rector. Mantuvo siempre una debida separación
entre sus acciones al frente de la Universidad y el ámbito político. En el
año de 1952 tuvieron lugar las elecciones presidenciales. En ese entonces fueron al domicilio del Lle. Rangel Frías los responsables de la
campaña del candidato del PRJ, don Adolfo Ruiz Cortines, a solicitarle
que, en su carácter de Rector, facilitara el Aula Magna de la Universidad para llevar a cabo en ella un acto de apoyo a la candidatura de don
Adolfo. El Lle. Rangel negó el permiso sosteniendo que ningún local
de la Universidad podía utilizarse para un acto de política electoral.
Aquello era inusitado; se consideró que si acaso el Lle. Rangel Frías
guardaba alguna aspiración política, mejor se olvidara de ello. Había
cometido un acto imperdonable al negarse a coadyuvar en la campaña
de quien, sin duda alguna, sería el próximo Presidente de México.
La historia registra aquella decisión como la prueba -ojalá no se olvidara- de que debe mantenerse la independencia de una institución
académica de los avatares de la política electoral.
No obstante, en marzo del 55, la Asamblea Estatal del PRI designó
al Lle. Raúl Rangel Frías candidato a Gobernador con la aprobación,
por supuesto, del Presidente Ruiz Cortines, aquél a quien había negado
el uso del Aula Magna de la Universidad para un acto de su campaña
como candidato.
Las campañas no eran tan costosas como las del presente pues, como se sabe y se padece, actualmente se estila una gran publicidad que
genera alúsimos gastos. Ya dijimos que en marzo de 1955 se le eligió
candidato y las elecciones fueron el 17 de julio del mismo año. Fueron
tres meses y medio de campaña.
Esto es, las campañas políticas tampoco eran tan largas como lo son
ahora y, además, las comunicaciones eran escasas y sumamente difíciles. Para visitar como candidato el sur del Estado, Rangel Frías tuvo
que hacerlo a lo largo de diez días pues desde Linares al sur no existían
carreteras y los traslados eran muy lentos; en el caso de Rayones, se
tuvieron que vencer muchas dificultades para visitarlo pues era necesario atravesar el río Pilón más de cuarenta ocasiones; algunos afirman
que el mínimo eran sesenta veces. Por todos aquellos rumbos del sur
había que cruzar ríos y recorrer caminos sinuosos de terracería.

RAÚL RANGEL FRÍAS, EL GOBERNADOR

783

Para aquella elección no se registró otro candidato. El Lic. Rangel
obtuvo 207,501 votos. La toma de posesión fue el 4 de octubre 1955
en el patio central del Palacio de Gobierno que se había declarado recinto oficial del Congreso del Estado, exclusivamente para ese efecto.
En todos los ramos de la administración, sea pública o privada, se
puede juzgar al Jefe según los colaboradores que seleccione. Ya como
Gobernador, Rangel Frías no designó necesaria y únicamente a quienes
le acompañaron en su vida académica. Realizó una feliz combinación
de personas muy experimentadas en la política y jóvenes con inquietudes e interés en ella. Entre los que tenían una gran experiencia política
se pueden mencionar los siguientes: al Prof. Manuel Flores lo designó
Oficial Mayor de Gobierno; a don Baudelio Salazar, Proveedor; al Lle.
Roberto Hinojosa, Secretario General de Gobierno, por mencionar los
más importantes. De entre los jóvenes podemos recordar al Ing. Noé
G. Elizondo, quien fue su Secretario Particular, y al Lic. Eduardo Segovia, designado Oficial Mayor del Congreso, cuando ambos contaban
con 24 años al recibir sus nombramientos, y Director Jurídico del Gobierno al Lle. Leopoldo González Sáenz, quien entonces tenía 31 años.
Aquella era la época en que se empezaron a reconocer los derechos
políticos de las mujeres. En octubre de 1953, el Presidente Ruiz Cortines presentó al Congreso un proyecto de reforma constitucional donde
se le otorgaban plenos derechos políticos a la mujer. Como se sabe,
esta reforma fue aprobada.
Raúl Rangel Frías reconoció la importancia de la intervención de esa
gran parte de nuestra población en los asuntos públicos. En su discurso de toma de posesión como Gobernador enalteció la participación de
la mujer en la política al afirmar lo siguiente: "Abrigo la más grande
estimación por la incorporación del esfuerzo femenil a nuestra vida
política, la cual habrá de beneficiarse con ella, en calidad humana, elevación de miras y generosidad de sentimientos". Acorde con esta idea,
había estimulado y apoyado la candidatura para Diputada Federal de la
Lle. Margarita García Flores, quien años antes había organizado la
Asociación de Profesionistas Universitarias. Ella fue la primera nuevoleonesa que desempeñó ese cargo de elección popular. En aquella Legislatura únicamente hubo cinco diputadas federales y Margarita era
una de ellas.
Desde su discurso de toma de posesión como Gobernador, enunció
sus acciones a realizar y metas pot alcanzar más importantes. No exagero al afirmar que las cumplió cabal y exitosamente. Es decir, cuando
asumió el cargo de titular del Poder Ejecutivo ya tema una clara visión

�784

FRANCISCO

RAÚL RANGEL FRÍAS. EL GOBERNADOR

VALDÉS TREVIÑO

de lo que debía hacer como gobernante pues conocía sobradamente
los problemas del Estado y ya había concebido y proyectado sus soluciones. Cumplió lo que dijo en su discurso de toma de posesión, particularmente sobre tres temas de suma importancia y verdaderamente
trascendentales para Nuevo León: el agua, la educación y las carreteras.
Ahora bien, para afrontar estos y los demás problemas de la Administración Pública Estatal, Rangel Frias requería de los indispensables
fondos económicos. Para ello tuvo una acertada imaginación y planeación a fm de diseñar y ejecutar una eficaz recaudación de recursos
suficientes que permitieran llevar a cabo las obras que consideró necesarias y, resulta obvio decirlo en el caso de Rangel Frías, esos recursos
fueron manejados con una pulcra y transparente honestidad. Su gestión
administrativa se inició con un presupuesto anual de 44 millones 721
mil pesos; al concluirla, el presupuesto era de 100 millones 535 mil
pesos; esto representó un incremento de un 124.8 %.
Problema del Agua
Desde el inicio de su gobierno puso especial énfasis en la esencial y
magna tarea de solucionar el problema del agua de Monterrey que en
aquel entonces era verdaderamente grave. En su discurso de inicio de
la gestión gubernamental lo señaló con énfasis, y declaró su compromiso como Gobernador de atacarlo y encontrar su solución tanto para su
tiempo como para el futuro inmediato. En relación a la grave escasez
del agua, aquel 4 de octubre de 1955 expresó: "Este problema, considerado con razón como el número uno de los que confronta nuestro
desarrollo social, no sólo por la magnitud de los recursos económicos
9ue exige, sino porque amenaza paralizar el avanzado programa de
industrialización mexicana que se realiza en Monterrey, demanda de
todos los buenos hijos de Nuevo León y de los regiomontanos en particular un esfuerzo gigantesco por realizar, a fm de salvar este duro
obstáculo que se interpone en la marcha ascendente de nuestro pueblo".
Se trajo agua de la Presa de la Boca ubicada en la entonces Villa de
Santiago y de los pozos profundos hechos en el municipio de Mina.
Recuerdo que en la Villa de Santiago los habitantes del lugar presentaron una protesta por considerar que al traerse el agua de la Presa a
Monterrey se afectaría su abastecimiento. A pesar de dichas protestas bastante comprensibles- el gobierno de Rangel Frías no desistió de su

785

empeño por resolver el problema de abasto de Monterrey, ni utilizó la
fuerza para doblegar el interés de quienes protestaban. De una manera
civilizada y políticamente oportuna les hizo ver, les explicó, 9ue el proyecto no les afectaría en ninguna forma sino al contrario, que también a
ellos beneficiaría, a tal grado que a la Villa de Santiago y a los poblados
de El Cercado y San Francisco se les dotaría de agua potable entubada
al secarse sus acequias. Una gota de agua no entró a Monterrey mientras no estuvo terminada la dotación de agua a los habitantes de dichos
lugares. El agua de la Presa de La Boca se destinó al uso de las industrias regiomontanas lo que propició su crecimiento y permitió contar
con excedentes para el uso doméstico.
Lo mismo sucedió en Mina por lo que se refiere al abastecimiento
de la población. El vital líquido no sería para el consumo exclusivo de
los regiomontanos. Con el agua extraída de los pozos profundos realizados en Mina no solamente se auxilió a los propios habitantes de ese
municipio sino también a los de Hidalgo, Gral. Escobedo y a diversas
colonias de San Nicolás y Guadalupe. Insisto, el Gobernador Rangel
Frías cumplía cabalmente lo que ofrecía a la población de Nuevo León;
este tema del agua es un claro ejemplo.
Cabe señalar 9ue al recibir en el área metropolitana de Monterrey el
agua traída de la presa de La Boca y de Mina se originó la imperiosa
necesidad de ampliar las instalaciones de más redes de agua y alcantarillado. Esto es, no bastaba traer el agua, se requerían en Monterrey las
obras para su distribución y desecho. Para ello, el gobierno del Estado
amplió las redes de agua en 97,407 kms. y las de alcantarillado en
39,708 kms; todo ello en beneficio de los habitantes de 54 colonias.
El esfuerzo realizado por el régimen del Lic. Rangel Frías para enfrentar la demanda creciente de agua en Monterrey fue muy exitoso.
Para tener una idea de lo trascendente que resultaron sus acciones
destinadas a solucionar este grave problema, citaré el siguiente dato: en
el período de más aguda crisis, registrado en 1957, Monterrey contaba
con 750 litros de agua por segundo; para 1961 disponía ya de 2,500
litros por segundo. Es decir, más del triple de agua.

Educación
El Lic. Rangel calificó a la educación, desde la escuela primaria hasta la
Universidad, como la más honrosa y la más antigua de las tradiciones
públicas de nuestro Estado. Expresamente, en su discurso de toma de
protesta, afirmó que el servicio de la educación y las obras relacionadas

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FRANCISCO VALDÉS TREVIÑO

con ella representaban para él la más amplia y elevada tarea del estadista.
Atendió a todos los niveles de la educación. Fue así como, por
ejemplo, en sus seis años de gobierno se construyeron 906 aulas para
educación primaria, es decir, se construyó únicamente para este nivel,
un aula cada tercer día de su administración. Por lo que se refiere a la
enseñanza secundaria, al inició de su gestión existían en Monterrey
cuatro secundarias, cuando la concluyó existían nueve y, además, para
satisfacer la demanda en los municipios aledaños a Monterrey, se construyeron una secundaria en Guadalupe, otra en San Nicolás y otra en
Santa Catarina. Igualmente, se construyeron nuevos edificios para secundarias ya existentes en Santiago, Llnares, Cerralvo y Cadereyta.
Por otra parte, se llevó la enseñanza secundaria a Dr. Arroyo, Galeana, Ciénega de Flores, Anáhuac y China, donde ni siquiera existía
ese ciclo escolar. Esa carencia significaba que los niños de dichos municipios, al terminar su escuela primaria, no tenían en sus lugares de
origen escuelas donde continuar su educación; tal situación orillaba a
los padres de familia a dejar sin mayor escolaridad a sus hijos o cambiar
su residencia a Monterrey con todas las grandes dificultades económicas que eso significaba.
El Lle. Rangel Frías reconoció el gran valor del servicio que el maestro presta a la sociedad. Fue tal dicho reconocimiento y valoración que
a lo largo de los seis años acordó aumentos en los salarios de los maestros que llegaron a representar casi un 100 por ciento al final del sexenio. Por ejemplo: un maestro de primaria ganaba en 1955, $519 pesos
al mes; en 1961, su sueldo ascendía a $934 pesos. Para tener una idea
de lo que representaban dichos aumentos recordemos que la inflación
en aquel entonces no alcanzaba los niveles que después ha conocido el
país.
Ciudad Universitaria

Y dentro del ámbito de la educación, naturalmente que un capítulo
sobresaliente es el relativo a nuestra Universidad. Cabe destacar que,
desde el principio de su mandato, expidió un decreto destinando a la
Universidad todos los fondos que le correspondían al Estado por la
aplicación de la Ley sobre Herencias y Legados. Por este concepto, de
enero de 1956 a julio de 1961, la Universidad recibió 9 millones 147
mil pesos, mismos que se destinaron íntegramente a la construcción de
la Ciudad Universitaria.

RAÚL RANGEL FRÍAS. EL GOBERNADOR

787

Cuando Rangel Frías asumió la gubematura del Estado, nuestra
Universidad tenía 7,831 alumnos; en 1961 eran 13,500, es decir, casi el
doble. Pues bien, la aportación del Gobierno a la Universidad para el
pago de nómina a maestros y empleados en J 955 era de 2 millones y
medio de pesos; cuando en 1961 concluyó su período como Gobernador, esa nómina ascendía a 8 millones de pesos. Esto es, se incrementó
en dos tantos más.
En septiembre de 1952, a petición del entonces Rector Rangel Frías, el Presidente de la República, Lle. Miguel Alemán Valdés, había
dictado un decreto cediendo 126 hectáreas de terreno para la Universidad pero con la condición de que la propia Universidad y el Gobierno
del Estado construyeran una nueva Ciudad Militar. Como es de comprenderse, esta condición resultaba sumamente difícil de que se llegara
a cumplir. Pues bien, en 1957, ya como Gobernador, el Lle. Rangel
consiguió que el Presidente don Adolfo Ruiz Cortines emitiera un Decreto, fechado el 18 de febrero de 1957, suprimiendo la obligación del
Gobierno del Estado y de la Universidad de construir una nueva Ciudad Militar a cambio de los terrenos cedidos. Además, cabe señalar que
los terrenos de Mederos, donde ahora se encuentran diversas Facultades y el Teatro Universitario, también fueron conseguidos por el Gobernador Rangel Frías para la Universidad.
Durante su mandato como Gobernador rápidamente se construyó
gran parte de la Ciudad Universitaria; se edificaron seis Facultades: las
de Derecho y Ciencias Sociales, Ingeniería Mecánica y Eléctrica, Arquitectura, Comercio y Administración, Filosofía y Letras, e Ingeniería
Civil, además, se construyó la Torre de la Rectoría, así como la Alberca olímpica y vestidores, la Plaza de la Rectoría, una pista de atletismo
con sus respectivas tribunas y el inicio del estadio universitario. Cabe
preguntarse, si el gobernador no hubiese sido Raúl Rangel Frías, ¿se
habría construido la Ciudad Universitaria? Y en caso de que la respuesta fuera afirmativa, ¿se habría construido con la misma rapidez? ¿habría
recibido el proyecto el gran impulso que le brindó Rangel Frias?
En el debido cumplimiento de sus funciones de Gobernador, nunca
se desprendió de su calidad de Maestro, cualidad que le era inseparable.
Propició y apoyó las Misiones Universitarias, las primeras que se efectuaron en la historia de nuestra máxima casa de estudios. Las llevaban a
cabo un grupo de jóvenes idealistas, estudiantes de dicha institución en
las áreas de medicina, odontología, agrononúa y leyes. Cumplían una
función de ayuda para las gentes del ·campo, a la vez que formativa y de
conocimiento de los problemas del campo a quienes las ejecutábamos.

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FRANCISCO V ALDÉS TREVIÑO

Carre teras

La obra de Rangel Frías en el ramo de carreteras respondió a las necesidades econórrúcas y sociales de su época; fueron carrúnos que favorecieron el desarrollo de diversas regiones del Estado. Podemos mencionar la carretera que desde entonces une a Sabinas Hidalgo con Villaldama, anunciada desde su discurso de toma de posesión; ella hizo posible la circulación de personas y productos entre la zona de la carretera
nacional en el entorno de Sabinas Hidalgo y la zona ganadera del norte.
Otra carretera más realizada durante su gestión fue la que favoreció
una mayor fluidez de relaciones comerciales entre los municipios de
Hidalgo y 1\1ina, por un lado, y los municipios de Abasolo, El Carmen,
Escobedo y Salinas Victoria, por otro.
Me parece que sobre todas las obras de comunicación terrestre que
llevó a cabo, la más importante es la carretera de Linares a Galeana y
San Roberto. Dicha carretera comunicó al norte y centro de Nuevo
León, e incluso a la zona fronteriza tamaulipeca y texana, con el sur de
nuestro Estado. Esa carretera cerró un anillo de comunicación entre
Monterrey, Linares, Galeana, San Roberto y Saltillo que desde entonces
permitió facilitar el traslado hacia el centro y occidente del país vía Matehuala y San Luis Potosí, y viceversa. Además, esa carretera LinaresGaleana significó una especie de estribo para que posteriormente se
hicieran los tramos complementarios hacia Ararnberri, Zaragoza, Dr.
Arroyo y l\,fier y Noriega.
Estas carreteras que he mencionado constituyen un verdadero
ejemplo de cómo Rangel Frías consideró a las vías de comunicación un
medio indispensable no sólo para facilitar el traslado de personas, sino
también corno un elemento importantismo para el desarrollo económico de las regiones.
Consideraciones Finales

Cuando asurrúó la pnmera magistratura del Estado, el Lic. Raúl Rangel
Frías no padeció el conflicto de conciliar los deberes y quehaceres del
intelectual con los del gobernante. Eso fue posible gracias a la sólida
unidad interior de su persona. Sin alardes y vanidades, me parece que la
obra de gobierno de Rangel Frías contribuyó señaladamente a construir
el Nuevo León moderno.
Los problemas los enfrentaba con decisión y firmeza. En las postrimerías de su gestión gubernamental, las Cámaras del sector privado

RAÚL RANGEL FRÍAS, EL GOBERNADOR

789

publicaron un escrito dirigiéndole innobles e injustos ataques a los que
de inmediato les dio una respuesta pronta y contundente, demostrando
la falsedad de sus afirmaciones.
Alguna ocasión, las autoridades se vieron en la necesidad de incrementar las tarifas del transpC'rte urbano. Estudiantes universitarios se
rebelaron en contra de este aumento y secuestraron algunas unidades
de dicho transporte. Hicieron una marcha de protesta que culminó en
un mitin en el frente del Palacio de Gobierno. El Gobernador Rangel
Frías no dispuso que una comisión de los manifestantes fuera recibida
por alguno de sus colaboradores o que algún funcionario saliera a conversar con los estudiantes. Él rrúsmo salió de su despacho y bajó a
atenderlos en la escalinata exterior del Palacio, precisamente donde
tenía lugar el mitin. Les pidió el micrófono e inició su intervención
felicitándolos por su interés en los problemas sociales. En seguida, fue
exponiendo los argumentos que explicaban el aumento y los estudiantes dieron por concluido el rrútin, se retiraron ordenadamente, devolvieron en buen estado los carrúones secuestrados y el conflicto quedó
finiquitado.
Cabe señalar que el Lic. Rangel, habiendo profesado la religión católica, como Gobernador ejerció el poder poniendo en práctica el más
puro y riguroso laicismo. Jamás hizo ostentación de su creencia religiosa y supo practicar con especial cuidado el carácter laico que debe tener
un gobernante.
A lo largo de su vida se apreció una invariable conducta: su acción
siempre fue congruente con su pensarrúento. En el aula y en la tribuna,
con la pluma y en la función de servidor público, Raúl Rangel Frías fue
siempre coherente en la comprensión y la práctica del bien y de la verdad, de la virtud, la belleza y la justicia.
Su rrúsión fue siempre rrúsión de lucha. Se engaña quien piense que
por cultivar la inteligencia y practicar la reflexión rehuyó los enfrentamientos. Nunca los provocó pero tampoco los eludió. Su trabajo lo
hizo con toda modestia y vivió siempre con austeridad, como era su
persona.
Las acciones que llevó a cabo como Gobernador mejoraron sensiblemente las condiciones de vida de los nuevoleoneses. Sin embargo,
los hechos que aquí hemos citado pareciera que los va ocultando el
olvido, quizás porque Rangel Frías nunca acudió a las trampas de la
publicidad y el autoelogio.

�790

FRANCISCO VALDÉS TREVIÑO

No debe olvidarse lo trascendente que ha sucedido en nuestro pasado colectivo. Ello representa la parte más importante de la historia de
Nuevo León que constituye un verdadero patrimonio para nuestro
Estado. En ese patrimonio se cuenta, entre lo más valioso y apreciable,
el pensamiento y la obra de Raúl Rangel Frías.

QUINTA SECCIÓN

RESEÑAS
y

COMENTARIOS

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                    <text>608

ROBERTO REBOLLOSO

multinacionales como amenaza de las empresas locales, especialmente, el
problema de la perdida de su especificidad local-regional en un entorno
global. Para ilustrar este proceso estudia el tequila, el queso Cotija y el
Champaña, esto con el objeto de proteger su denominación de origen.
Así como estos casos, muchos otros estarán presentes en la trayectoria
que sigue la globalización y el capitalismo cultural, debate que es
necesario apoyar con investigación tanto teóric~omo empírica.
Bibliografia

"

ARIZPE, Lourdes (2002) Nuestra diversidad creativa, Informe Mundial Cultural de

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Agriculture and the Origins ofthe European World Economy in the Systeenth Century, San
Diego, Acad_emic Press

CUARTA ~ECCIÓN

HISTORIA

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL
Israel Cavazos Garza
Jefe de la Sección de Historia
Centro de Estudios Humanísticos
Universidad Autónoma de Nuevo León
Entre las acepciones que traen los diccionarios para el vocablo
capitulación, el Abreviado Espasa Calpe añade una: "Contrato entre los reyes de

España y un particular para el descubrimiento, conquista y pacificación de nuevos
territorios".1
Un documento de esta naturaleza otorgado en 1579 entre Felipe II y
Luis de Carvajal, dio origen al Nuevo Reino de León.

La Capitulación en los Libros
Uno de los primeros autore_s en hacer alusión a este contrato y a
Carvajal es el cronista Alonso de León, en su Relacióny discursfü ... escritos
en 1649. En esta obra se da idea de que conoció el texto, al expresar:

"... todc, lo demás que la capitulación refiere, a que m e remito". 2
Sin aludir a la capitulación, el cronista fray Vicente de Santa María, en
su Relación histórica de la Colonia del Nuevo Santander, escrita en el último
tercio del siglo XVIII, al parecer basado en Alonso de León a quien sigue

1

Ed. 1977, tomo II.
de Nuevo León ..., Edición Genaro García, ~léxico, 1909, p. 74. Edición
l ... :. ........;,l,..,.l ,.1.,., 1\.1... ~ .... .... T u.A ,.. \rfA nt-Pf'rP \' 1961. n A.~ fl--1 -:1,· Ai-r'1~ Pr11rinnpc; nn&lt;.tpri f)f'P&lt;:
2 Historia

l

�lAS CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

612

·613

LUIS DE CARVAJAL

en muchos aspectos, asienta que Felipe II "cometió esta expedición ~a del
3
Nuevo Reino de León] al cabaiiero Luis de Carvajal".

fecha el 6 de agosto y no el 31 de mayo; hace marqués al conde de Coruña y
cita algunas referencias con su habitual inexactitud y descuido. 9

El historiador Alejandro Prieto en su Historia, geografía y estadística del
Estado de Tamauiipas,4 dedica el Capítulo IX a un "Resumen histórico de
Nuevo León". Se refiere en éste a la capitulación, mencionando las 200
leguas, pero erróneamente de cómo fecha del nombramiento de
gobernador a Carvajal en ''abril de 1583" y atribuye al virrey conde de
Monterrey el haber dispuesto que se llamase Nuevo Reino de León.
Olvidó que el conde fue virrey varios años después, de 1595 a 1603.

Por su parte David Alberto Cossío en su Historia de Nuevo León,
publicada en 1925, al mencionar a Carvajal y a su capitulación, transcribe
10
textualmente lo escrito por el cronista Alonso de León.

En 1881 el doctor José Eleuterio González publicó sus Lecciones orales
de historia de Nuevo León. En este libro reproduce el dato referente a
5
Carvajal, confundiendo a éste con Carvajal el Mozo, su sobrino.
Cuando esto escribía el doctor González, no salía aún a la luz pública
la obra México a través de los siglos, editada en 1884-1889 bajo la dirección
de Vicente Riva Palacio. En el tomo II este mismo autor al relatar la
jornada hecha a Nuevo México por Gaspar Castaño de Sosa, por vez
primera a nivel nacional se ocupa de Carvajal.
Personaje poco conocido en la historia de México, y que, sin embargo,
por sus conquistas y fundaciones, merece que de él se den algunas
noticias.6

Es indudable que Riva Palacio conoció el texto de la capitulación, por
cuanto a que consigna el nombramiento de gobernador, los extensos
7
límites autorizados y la facultad de llevar cien pobladores.
En las páginas 441 a·la 445 Riva Palacio publica la mayor parte del
escrito de autodefensa que Carvajal escribió estando preso y que
presentó a los inquisidores. Lo tomó -dice- del proceso contra Carvajal, de

1589, "original que existe en mi poder".

8

Ótro historiador del siglo XIX, pero que concluyó su obra en 1917, el
doctor Regino Ramón, alude brevemente a la capitulación. Basado en
Riva Palacio, se refiere a las 200 leguas y a los límites, pero da como

El historiador Vito Alessio Robles, en su libro: Montemy en la historiay
en fa leyenda, publicado en 1936, se refiere a la real provisión de 14 de
junio de 1579; a la vasta extensión territorial concedida a Carvajal, y a su
nombramiento de gobernador, basado todo en la crónica de Alonso de
León. 11
Se ve claramente que no conocía entonces aún el texto de la
capitulación. Fue él el afortunado de encontrarlo dos años más tarde, en
1938, en el Archivo General de la Nación (Civil, Vol. 672, folios 253 a
261). Lo dio a conocer en la revista Actividad, de Monterrey, el primero
de marzo de 1938. En ese mismo año, publicó su notable y ahora clásica
obra: Coahuila y Texas en la época colonia/; 12 aunque lamentablemente no
reprodujo en ésta los documentos, ni tocó el tema con mayor amplitud.
Tomándolos indudablemente de Actividad (con los debidos créditos,
por supuesto) en el apéndice al tomo I de su libro: Nuevo León. Apuntes
históricos, publicado en ese mismo año de 1938,13 Santiago Roel reproduce
doce artículos o capítulos que precisan las obligaciones de Carvajal como
poblador. En esta transcripción se omite la fecha (31 de mayo de 1579)
y sólo consta ser testimonio hecho por el escribano Gaspar de Herrera,
receptor de la Real Audiencia, en :México, el 20 de abril de 1580. Añade
también Roe! dos de los puntos por parte del rey; el primero
nombrándole gobernador y el siguiente ofreciéndole dar cédula al virrey
de la Nueva España, para que le den "todo favor)' a_yuda ".
Mucho más tarde, este mismo texro parcial de Roe! aparece en la

Antología histórica publicada por Raúl Rangel Frías en 1989. 14 También
puede verse en el Libro: Luis de Carvajal "El Viejo", de Hernán Salinas

9

de Ernesto de la Torre Villar. U1 AM. México. 1973, p. 151.
Ed. 1873 y Ed. facsimilar, 1973, pp. 79 y 80.
5 Ed. de Lz &amp;vista, Monterrey, 1881, pp. 13 a 19.
6 Ed. Publicaciones Herrerías, p. 441.
7 Ibíd., p. 445.
s Jbíd., Más adelante, al volver a referirse al proceso repite: ')a citado origi11al, tn ,,,¡

3 Edición
4

poder" (p. 499).

Historia Gmernl drl btado dr Coab11il(/. SaltiUo, 1990. Tomo I, pp. 104 y ss.
Tomo 1, pp. 78 y 79 y 91 a 106.
11
•
Librería Robredo, :\léxico, 1936, pp. 97 y ss. Ya ilustra este apartado con el
dibujo del "Cuadrado trá¡,ico dr C(//7't!)(/I" (p. 97).
111

1
~

Editorial Cultura, i\léxico, 1938, p. 89.
Monterrey, 1938, Tomo 1, pp. 155 a 158.
14
Secretaría de Educación r Cultura e Instituto de la Cultura de J\ueYo León,
Monterrey, 1989, pp. 57 a 64.
·
13

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARV..

614

Cantú. 15 Este autor reproduce doce cláusulas del compromiso de
16
Carvajal ante la corona y sólo tres a favor de éste, citando a Roel,
únicamente en la bibliografía. Se le escapan a Salinas Cantú algunos
lapsus tales como los de que Carvajal: "Uegó a Madrid el 3017 de mayo de
1579 y para el 14 de junio de ese año tenía en su poder la cédula real".
El historiador Candelario Reyes en su excelente libro: Apuntes para la
8
historia de Tamaulipas. Siglos XVI y XVII1 co~nta las cláusulas 4", 5ª y
1Oª de la capitulación, así como "la cédula complementaria" del 14 de junio,
basado todo en Alonso de León, Alessio Robles y Roel. En ese mismo
año de 1944, Alonso Toro publicó en dos volúmenes su libro: La familia
Caroajal.19 Dedica el capítulo I a "El valeroso Luis de Carvajal, El Viejo",
con referencias bibliográficas anteriores a 1579. En el capítulo II,
titulado "El juramento", alude el autor a la capitulación, "que fue firmada
-dice- el 14 de junio".20 Vuelve a dar estas mismas referencias más
adelante agregando que, además del documento del 14 de junio, Carvajal
fue amparado por un auto de 18 de enero de 1582, dado por la Real
Audiencia de México, por mediación de Pedro de Vega, su apoderado.21
En la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, el historiador
Primo Feliciano V elázquez publicó en 1946, en cuatro volúmenes, su
Historia de San Luis Potosí. El capítulo XVI del tomo primero lo dedica a
· "Luis de Carvajal y sus fechos ", consagrando al tema 24 páginas (321 a la
345). En cambio a la capitulación sólo le dedica una sola página, la 326.
Se refiere al texto de ''postrero de mayo de 1579" y a la cédula adicional de
14 de junio. Subraya el hecho de que fuesen incorporados a su
jurisdicción varios pueblos de la Huasteca; comenta lo del título de
gobernador, así como la obligación de traer cien pobladores. No expresa
de dónde toma las referencias, que ~on de Riva Palacio. El autor no
concede crédito alguno a la crónica de Alonso de León, quien escribió en
1649 "escudriñando archivos y consultando a antiguos pobladores". Rebate al
cronista con otra crónica, la de Juan Suárez de Peralta: Noticias históricas de

615

la Nue~a Espa~a. :7'elázquez aniquila a Carvajal, comparándole a Nuño de
Guzman y calificandole de "tirano, desalmado y cruef".22
i-

El historia~orJoaquín Meade, en su Historia de Valles. Monoorafta de la
Huasteca
potoszna, menciona con brevedad 1a cap1tu
. lac1on
. , rechandola
/" ,
,
erroneamente
el
3
de
mayo
y
no
el
3
l
Al
ll
d
"
d
J
'
, •
200 1
,
.
ama o cua raao tragzco"
de las
. e~as, el l? llama "cuadro fantástico". Expresa que esta vastedad
temtonal
despojaba de gran parte de su .jUrtS
. dicc1on
. , a Panuco
,
.
y a
amp1co,
hasta
Xalpan.
Más
tarde
en
1583
C
.
1
.
.
,
T
R 1 A di .
,
, arva1a cons1gu10 que la
ea
u_ enc1a de Méxi~o dictara auto para que la Villa de Valles
perteneciera al Nuevo
. Remo de León, aunque so, 1o fue temporalmente
porque muchos vecinos apelaron.24
. fiEn otro de los
. libros de este mismo autor: La Huasteca tamaulipeca
m iere que Carvajal tomó de fray Andrés de Olmos la idea d
bl
1'
norte y el
e po ar e
(
noroeste, que Olmos había propuesto "desde mucho antes"
-ª~nque no" lo comp~eba). No menciona Meade la ca itulación
urucamente el nombrannento obtenido en Espana". 25
P
'

M _E_n 1971 Sey°:~ur B. Liebman editó en español su libro: Los;i,díos en
ex_ico y. :n Amenca Central.26 Aunque de paso, alude este autor a la
cap1tul~c1on. Comenta la cláusula 8, relativa a la obligación d C
. '¡
pac1 ficar a los _indios q_ue habiendo sido cristianos se habían
r enc1ona tamb1en la clausula relativa a las 200 leguas del t . .
d'd 21 Al
.
.
erntono
conce J o.
referirse al origen del nombre de N uevo Leon
, mventa
.
entre otras totalmente absurdas, una leyenda que dice haber, oído e~
~lontberrey; sob~e que este nombre "representa al león de Judá, como símbolo
ue go ernaaor Luis de Carvajaf". 28
·

\e:;.~;.

~

, Una d~ las obras con mayor información sobre Luis de Carvajal y su
epoca es, Indudablemente, la Historia del Nuevo Reino de León d E
.
del Ho
d. d
.
, e ugeruo
Yºi e ita a por el Instituto Tecnológico Y de Estudi S
.
de Monterrey, en 9 _29
•
os upenores
1 72

22 pp.

327 y 344.
México, 1970.
24_ V el'azquez, op. cit., p. 61.
2' Ciudad Victoria, 1977, J, p. 98.
26 Siglo XXI, México, 1971 , 355 pp.
27
pp. 170-171.
28 lbíd., p. 355.
23

Imp. del Gobierno, Monterrey, 1991.
Ibíd., pp. 58 a 61.
.
17 Jbíd., p. 57.
1s México, 1944, pp. 38 y 39.
19 Editorial Patria, México, 1944.
20 Tomo I, pp. 40 y 41.
Capítulo XIII, p. 220. El Cronista Alonso de León en su Relación y discursos ...
21

15

16

menciona también este auto, ed. 1961, p. 54.

Voleo: ~~:t:;:~;::esl 9c;9n paginació~ corrida, 662 pp. Reeditada por Ediciones Al
mis
,
, en un so o volumen, de suerte que la paginación es la
ma, salvo la de romanos de la eiq,licación inicial: XIV-661 p.

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

616

En el apartado 2, del capítulo III, el autor hace "un comentario, aunque
sea breve", de las capitulaciones. Expresa que Carvajal:
....pasó a Madrid y allí permaneció diez meses tratando el negocio que lo
había llevado. [y que] El 31 de mayo de 1579 firmó capitulación con la
30
corona, como gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León.

En estas líneas se da la impresión de que esto sucedió en Madrid y no
en Aranjuez. Por otra parte, Carvajal actuó e~onces como particular y
no como gobernador, título que entonces no tema y que le fue otorgado
en ese mismo documento.
El autor no reproduce el texto y sólo analiza algunos de los capítulos
o cláusulas. En lo referente a la vastedad del territorio, lo califica de
"monstrnoso absurdo", basado "seguramente -dice- en los informes ama,ñados
dados por Carvajal". Pero ... y las mismas 200 leguas de latitud y 200 de
longitud que se dieron en la capitulación de Martín d~ Zavala en 1625,
·también se basaron en los informes amañados de Carva¡al?. Comparte la
~pinión de Roel en el sentido de que no fue de 200 leguas por lado, sino
200 leguas "la tierra adentro". Pero ¿qué quie~e ~ecir entonces: '_'co~ que no
exceda de 200 leguas de latitudy otras 200 de longitud?. Comenta as1m1smo el
capítulo referente a la gente que trajo Carvajal, deshaciendo la tesis de
Riva Palacio, sobre que fue sin información de limpieza de sangre.
Analiza también el capítulo 4 °, relativo a la fundación de poblaciones,
construcción de un fuerte, pacificación de los indios de Tampasquin Y
Tamotela, conducción de ganado, etc.31
Influido a todas luces por Primo Feliciano V elázquez, Carvajal no sale
muy bien librado de sus· juicios: "no fundó -dice- ni descu~rió nada nue~o.
Sus pretendidas fundaciones sólo fueron repuebles". Y el persona¡e queda, ba¡o
su enfoque, retratado al vivo, al describirlo como "hombre de fuertes
pasiones" y aplicarle los calificativos de "esclavista, arrebatado, rencoroso J con
32
delirio· de persecución y de grandeza_".
No hemos logrado consultar la obra: Las capitulaciones para los viajes de
descubrimiento y rescate. Su significado. Se trata de una compilación de 83
páginas, realizada por Demetri_o Ramos Pérez, publica~a po~ la Casa
Museo de Colón, de Valladolid, en 1981. Pero s1 el libro: Las
capitulaciones de Indias en el siglo XVI, de Milagros Was Mingo. Lo editó en

30 P·

111.

pp.112, 114 y 116.
32 p. 104. Los repite en la p. 127.

31

G17

LUIS DE CARVAJAL

1986, en 512 páginas, el Instituto de Cooperación Iberoamericana. La de
Carvajal se limita solo a las cláusulas, sin las cédulas complementarias.33
De las obras hasta aquí consultadas, se desprende que en ninguna ha
sido publicado el texto completo de la capitulación, con las cédulas
adicionales, ni las que Carvajal consiguió después de éstas.
Un solo libro, el titulado Exploradores en el septentrión novohispano, de Ma.
Luisa Rodríguez Sala, et al., señala que la concesión "se ratificó con cédulas
reales cada uno de sus apartados".34
La Capitulación en los Archivos
No hay duda de que en Monterrey fue conocido el texto del contrato
de Carvajal, desde los primeros años de la ciudad. Hemos dicho ya que
Alonso de León, quien escribía en 1649, da idea de que lo tuvo en sus
manos al expresar: " ... todo lo defJJás q1,e la capitulación refiere, a que me
remito". 35
El documento, aunque sólo en la cédula de 14 de junio de 1579,
mencionada por D e León en su crónica, fue aprovechado en 1644 por el
gobernador Martín de Zavala. Lo presentó en respuesta a la carta
requisitoria del gobernador de la Nueva Vizcaya, Luis de Valdés, en el
pleito jurisdiccional con aquella provincia. También fue presentado
entonces el auto de 18 de enero de 1582, por la Real Audiencia de
México, ordenando el cumplimiento de lo capitulado. La Audiencia,
presidida por el virrey conde de Coruña, lo_expidió a solicitud de Pedro
de Vega, apoderado de Carvajal.36
·
Que Alonso de León conoció estos documentos lo prueba también el
hecho de que califica a Diego de Montemayor, fundador de Monterrey
como "persona de calidad, brío, valor y suficiencia". Exactamente en estos
mismos términos lo considera Luis de Carvajal al nombrarlo teniente de

33.pp.477-481.

Tomó el texto del Archivo General de Indias, de Sevilla.
1ndiferente general 416, L. VII, folios 1-7.
.&gt;-1 UNAM, México, 1995, p. 114.
33 Véase la nota 2.
36 Docun1enlo del Parral. Ed. 1992 de Eugenio del Hoyo, pp. 59 a 65. El auto
mencionado también por el cronista, existía en Monterrey en certificación autorizada m
i\l~xico por Sebastián de Yelasco, escribano de Su Majestad, el 20 de mayo de ese
mismo año de 1582. Aparece también en el Docun1mto del Parral, 1bid.. pp. 15 a 18.

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARZA

618

? 19

gobernador el 5 de abril de 1588, título que también figura en el
Documento del Parraf1 y del cual el cronista tomó esos conceptos.

ayuda" y la condición de que no cumpliendo Carvajal "no seamos obligados a
mandarguardar cosa alguna" (Aranjuez, postrero de mayo de 1579).4º

El continuador de la crónica de Alonso de León, Juan Bautista Chapa,
al referirse a sucesos de Coahuila en 1689, comenta que

Fin~ente copia de cloc~ de l~s cláusulas referentes a lo que Carvajal
se ~bligaba. _Todo ~n tesumoruo autorizado por Gaspar de Herrera,
eswbano de Su Ma1estad y receptor en la Real Audiencia· fecho en
México el 20 de octubre de 1580. La certificación a petición del Lic.
Salazar, fue hecha por Cristóbal Osario, en México, el 12 de noviembre
de 1585.

No desclice a la prosecución de la historia de este Nuevo Reino de
León, porque ... fue de esta jurisdicción desde el descubrimiento por
Carvajal .. .porque he visto el asiento de su capitulación j'&lt;Je ella sacaron la que
38
hizo Su Majestad con don Martín de Zavala en el año'de 625.

El hallazgo de la capitulación por Vito Alessio Robles, en 1938, fue de
suma importancia. La encontró en el Archivo General de la Nación,
Ramo Civil, Vol. 672, folios 253 al 261 vuelto. Se trata de un texto
probatorio incorporado a un pleito entre Francisco Barrón y Luis de
Carvajal "sobre la jurisdicción ... sobre el pueblo de Tamapache ". Comprendiendo
únicamente ocho fojas (253 a la 261 vuelto) resulta fácil deducir que no
contengan éstas el texto íntegro.
Gentilmente atendido, he visto en el Archivo General de la Nación el
documento y he obtenido copia. Analizándolo, encuentro que el
escribano de cámara de la Real Audiencia, Cristóbal Osario, dio fe de la
existencia en el voluminoso expediente del pleito con Barrón, de "un

traslado de una cédula de Su Majestad, firmada por mi el dicho escribano de cámara
y otros dos asientos que se hicieron con Luis de Carvajal". A petición del Lic.
Eugenio de Salazar, fiscal de la causa, el escribano Osario sacó
testimonio de otro, hecho por Alonso de Santillán, escribano de Su
Majestad, sobre que "sean de su gobernación [de Carvajal) los pueblos de

Tampasquin, Tanmotela, San Miguely los demás que están rebelados hasta el pueblo
de Xalpa y Sechu [sic por Sichu), con obligación de reducirlos dentro de ocho años;y
que el Virrry y audiencias de México y Guadalajara de la Nueva Galicia y el
goberna_dor de la Nueva Vizc'D'a, fe tengan por gobernador". (foledo, 14 de junio

_Dos referencias muy importantes se advierten en estos documentos.
Pnmera: que la~ :erti~caciones fueron hechas "de la cédula original que llevó
en su poder el capttan Luis de Caroajal de la Cueva, de c190 pedimento se sacó", el
12 de noviembre de 1580. Segunda que "a la espalda de la dicha cédula
original" estaba escrito un auto de don Lorenzo J uárez de Mendoza
conde de Coruña, virrey de la Nueva España y presidente de la ReaÍ
Audiencia, "el cual sacado a la letra dice en esta forma":
••- ha~iendo visto ~~ta cédula real de Su Majestad desta otra parte
conteruda, la obedec10 con la reverencia y acatamiento debido y mandó
se guar~e y c~mpla. lo. ~ue Su Majestad por ella manda y que las justicias
que tuvieren ¡unsd1cc1on en los dichos pueblos declarados en la dicha
cédula, le dejen la jurisdicción. El Conde de Coruña. Ante mí Joha(n) de
Cueva. Alonso de Santillán, escribano de Su Majestad. México, 11 de
octubre de 1580. 41

Esto destruye la tesis de que Carvajal eludió presentar la capitulación
.
42
a1vmey..
Aquí queda claro que en octubre de 1580 estaba en México y
que el vmey ordenaba su cumplimiento. Pero no sólo en 1580 fue
º?edecido el documento. Más tarde la Real Audiencia presidida por el
vmey conde de Co~ña, _renovó la orden. A solicitud de Pedro de Vega,
~p~derado de Carva¡al, vistas de nuevo las cédulas, dictó el auto de 1-S de
¡uruo de_1582, disponiendo que:

39

de 1679).

Sigue luego la certificación del título primero de la capitulación, que
comprende el nombramiento de gobernador con derecho a sucesión; el
señalamiento de las 200 leguas de territorio, etc., y del capítulo 11,
ofreciendo mandar cédula para que el virrey.y audiencia "os den todo javory

En lo que conforme a ello se incluye en su distrito, límites y jurisdicción
Yse la guardéis y cumpláis ... sin lepo11er embarazo af~u110... 43

Hasta aquí el texto existente en el Archivo General de la Nación. En
las. numerosas páginas de las fuentes de consulta de su Historia del Nuevo
Remo de León, Eugenio del Hoyo cita la capitulación en "otra copia antigua"
40

17

lbíd., p. 94.
38 Historia del Nuevo Reino de León, Monterrey, 1990, Capítulo XLI, p. 158. Está

pendiente un estudio comparativo de ambas capitulaciones.
39 Folios 254 y 254 vuelto.

Folios 255 vuelto a 257.
41 Folio 255 y 255 vuelto, del Ms.
42
Del Hoyo, Historia ...
43
Documento del Parral, Ed. Eugenio del Hoyo, 1992, p. 64.

�LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

ISRAEL CAVAZOS GARZA

620

(sin precisar qué tanto). Dice que se halla en el Archivo. Histórico ~e
Hacienda, en México, con la clasificación: Tesorerías, Lega10 1510, fo¡as
107-109. El hecho de que sean sólo tres fojas indica que se trata de un
44
fragmento y no de la capitulación compleca.
Queda aún la posibilidad de encontrar el texto completo de la
capitulación en algún archivo de nuestro país. O tal vez ~n alguna
colección particular o en alguna biblioteca de. los Estados U~d?_s. Del
original de Carvajal fueron sacados testimonios en 1580, a pet1c1on suya
y sabemos que se hicieron copias posteriores. Una y otros deben de
estar en alguna parte.
:Mientras tanto existe el original del contrato hecho con Felipe II, que
se encuentra en el Archivo General de Indias, de Sevilla. Consta de
veintisiete fojas escritas por ambas caras; esto es que son cincuenta )'
,

·

Y para que con mayor voluntad, ánimo y comodidad vuestra_ y _de la
gente que con vos fuere se pueda hacer y haga el dic_ho descubnm1ento,
población y pacificación y sustentaron en aquella oerra os hacemos Y
ofrecemos hacer las cosas siguientes.-16

o corresponde a este comentario expresar qué fue lo que se cumplió
o no se cumplió por cada una de las parces. Com·endría hacer el esrudio
relativo, sin apasionamientos.
Veamos, aunque de paso, algunos
ejemplos. Comprometido Carvajal en la cláusula 7 a construir un fuerte
en la boca del Pánuco, encontramos que es mencionado el fuerce en la
Descripción de la villa ... hecha en 1603 por el alcalde mayor Francisco
Marúnez.49 O bien lo de pacificar a los indios rebelados de Tamapache y
otros pueblos (a que se comprometió en la cláusula 8). Sobre esca
jornada se ve que logró someterlos en 1581, como lo comprobó por las

Diligendas relativas.c,c,
El Original de Sevilla

"_1~~-?-

Pero las "cédulas complementarias" en el original de Sevilla no son ni una
ni tres son veintie11atro. Es muy interesante observar que cada una de las1
seis p;imeras cédulas tiene al margen la anota~ión; Resev~ esta e" [cédula
original en 30 de junio de 79, y l~ firma de Luis de Carva¡al. Se puede

Del Hoyo. Historia, p. 530.
Véase nota 33.
-16 Original de Sevilla, fol. 45.
47 Edición de Eugenio del Hoyo, 1992, folios 15-18.
48 Historia, p. 557.

Invitado por don Alberto Fernández Ruiloba y por doña i\fárgara
Garza Sada, su esposa, imparú en su casa, en ~lomerrey, un curso de
historia enfocado a personajes del pasado regional. Al hablar de don
~farón de Zavala, me referí al Memorial que envió a España con Alonso
de León, en 1655. Subrayé la importancia de este desconocido y antiguo
documento, que he buscado por tantos años.
-Vaya usted a España a buscarlo; interrumpió con entusiasmo alguno
de los oyentes.

En el comentario al Documento del PaTTal se dice que incluye la
capitulación 'j sus complenientos"; esto es, que la prim~ra es de 31 de
y que el 14 de junio "que se venía dando, es _de una cedula _con,plementa~a •
En la Historia del Nmvo Reino de León, el m1smo autor CJtando el mismo
,J ¡
,rl, I
/
• 1148
Documento del PaTTal, alud e a "tres ceau,as
con.r1emen
anas
. .

45

advertir también cómo las recibe el 30 de junio, a un mes jusro de haber
sido otorgadas.

45

cuatro paginas.
_
En las cuatro primeras están asentados no los doce smo los_ trece
capítulos que establecen codo aquello a lo que Carvajal queda obligad?.
En los folios cuatro vuelto al siete frente, se hallan los doce puntos ~
ill!Q sin numerar, sobre lo que el rey ofrece a cambio. Antecede a estas
últimas cláusulas este párrafo:

44

-621

- ¿Y si allá tampoco lo encuentro? ~ije-No se preocupe, lo buscará en otra parte. Yo soy químico y si no
encuentro una fórmula insisto hasta encontrarla.
Aqud grupo selecto de "alumnos" ocasionales auspició el Yiaje.
~lerced a la amable intervención de nuestro amigo el destacado
historiador don j:.,uis 1 anrro García, autor de notables libros sobre el
noroeste de :\léxico, fuimos alojados en la Casa del ln\'estigador, en
Alfonso XII, 1 ° 12. Allí tu,,imos la ocasión de con\'ersar con un ilustre
alojado: don Antonio ~Iuro Orejón, anciano historiador cxcondiscípulo

4
~ Publicada en Domn1mtos inéditos dt Indias y reproducida por Joaquín ;\leade en J_,,,
H11astrca lnn1011!ipeca, 1977, T.l, p. 11 O.
;,, Dili¡,mcios t mfom1oció11 ... Archi\'O General de Indias, Patronato Real, Legajo 18.\
20 fojas.

�622

ISRAEL CAVAZOS GARZA

de don Silvio Zavala en sus estudios de historia en España en la década
del 930.
Lilia y yo hicimos el trayecto a pie todas las mañanas. La sala de
lectura, aunque ya conocida en estancias anteriores, nos pareció igual de
impresionante. Investigadores de todo el mundo, revisaban manuscritos
de épocas remotas.

lAS CAPITULACIONES DE

623

LUIS DE CARVAJAL

Es probable, también que al recibir la petición Felipe II haya asociado
el nombre de quien la suscribía, con el de su homónimo Luis de Carvajal
(1534-1607) notable pintor quién, en compañía de los más importantes
artistas de su tiempo, colaboraba entonces en la decoración de San
Lorenzo del Escorial.si
A lo que Carvajal se obligó

La búsqueda del Memoria/había sido iniciada'eJ: Madrid, en el Archivo

Histórico Militar; en la sección de manuscritos de la Biblioteca Nacional;
en la del Palacio Real y en otros repositorios documentales. El esfuerzo
había sido infructuoso. Tampoco en Sevilla fue posible encontrarlo, tras
una paciente y prolongada revisión de catálogos y de índices. Pero sí, en
cambio, tuvimos la fortuna de encontrar el texto completo de las
capitulaciones de Luis de Carvajal, conocidas hasta ahora sólo
parcialmente.
Un viejo empleado, algo gruñón, nos trajo un bulto de veinte o más
libros empastados en pergamino. Al ponerlo sobre nuestra mesa, con
algo de mal humor, desprendió una densa nube de polvo. Todos
contenían capitulaciones: las de Cristóbal Colón, Núnez de Balboa,
Magallanes, Vasco de Gama, etc. Allí estaba la de Carvajal, empastada
también en pergamino. Imposible disimular nuestra alegría.
Entre el original de Sevilla y el encontrado en México por Alessio
Robles en 1938 y reproducido por Roel en el mismo año, observamos
diferencias muy notorias. Este último comprende de los folios 253 al
261, esto es, que consta_de ocho fojas o de dieciséis páginas. El de
Sevilla está integrado por veintisiete folios que, escritos por ambas caras.
Dan cincuenta y cuatro fojas.
Otra variante: en el de Roel son doce las cláusulas que obligan a
Carvajal; en el original de Sevilla son trece. Roel sólo reproduce de lo
que el rey concede a cambio; en el original son doce numeradas, más una
sm numerar.
En el de Roel se reproduce una sola cédula, la del nombramiento de
gobernador; en el original de Sevilla son veinticuatro las cédulas.
No hay duda que al otorgamiento de las· capitulaciones antecedió una
petición de Carvajal, escrita. Así se deduce, al menos, de la expresión
inicial del contrato donde se lee: Por cuanto vos el capitán Luis de Caroajal de
la Cueva nos habéis hecho relación ... .Lamentablemente no ha sido
posible encontrarla.

Analizadas las trece cláusulas referentes a Carvajal, se advierte en casi
todas una obligación predominante: poblar. Así, se ve como Carvajal se
compromete a "hacer las poblaciones necesarias a la quietud de aquellas fronteras''
y a que el primer pueblo sea de cincuenta vecinos.s2
Específicamente se obliga también a poblar en los puertos que
hubiera en la costa, desde Tampico hasta la bahía de San José, límite con
la Florida. A poblar también "por la tietra adentro ... por el nortey el noreste",
hasta la Florida. Esto con el fin de establecer comunicación con el
Nuevo Reino de León, la Nueva España y la Nueva Galicia, y que ''dellas
puedan llevar los bastimentos, ganados,y otras cosas de que tengan necesidad".s3
Otro compromiso fue el de fundar otra villa entre el pueblo de
Tamaolipa J' los postreros de tierra de paz", para evitar las muertes y robos
tan frecuentes. Y otra villa "donde se pueda gozary coger la grana cochinilla" a
que aludió Carvajal cuando expresó haber hallado "ocho leguas de tierras de
t11nales".s4 Este hallazgo al parecer intrascendente, era entonces de suma
importancia por cuanto a que la grana producida por la cochinilla que se
criaba en los nopales, era un tinte de. gran estima y muy usado por los
aztecas y en España en la industria textil.ss
Para la población de estos lugares y en general del Nuevo Reino de
León, uno de los compromisos consistió en "llevar a rwestra costa cien
hombres,. los sesenta dellos labradores, casados, con sus ,m!)eres e hijos y los demás
soldados J oficiales". Para convocarlos, debería de hacerlo "sin tocar caja ni
enarbolar bandera", sino alistándolos para que estuviese en Sevilla al tiempo
de embarcar.56 Se comprometió también a meter ganado mayor y menor

·
;¡ Felipe ll. U11 mo11arca de su ipoca. U11 príncipe del R1'11aci111iento. ;\ladrid, 1988 (citado
el pintor varias veces en el índice onomástico).
51
Cláusula 1.
53
Cláusulas 3 y 4.
;.i Cláusulas S v 6.
~; Véase Cochinilla, en E11ciclopedia de Aféxico, 1977, t. 2.
J6 Cláusula 9.

�624

ISRAEL CAVAZOS GARZA

LAs CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

"para el sustento y cría de los vecinos".57 En todo estaría obligado a observar
lo dispuesto en las Ordenanzas de poblaciones nuevas, dadas en Segovia
1573.58
Para seguridad del puerto de Tampico se comprometió a construir un
fuerte en la boca del río Pánuco, a fin de contrarrestar los posibles
· 59
ataques de 1os corsarios.
Otra obligación contraída fue la de que, en' el término de ocho años,
volvería "a traer de paz" a los naturales de los pueblos de Tampasquin,
Tamotela y San Miguel, y los demás hasta los de Jalpa y Sichu. Estos
pueblos situados en las cercanías de la villa de Valles, habían sido
cristianos, pero, desde hacía cinco años, apostataron, sin que las fuerzas
enviadas por el virrey hubiesen logrado someterlos.60
Carvajal quedó obligado también a tener descubiertas en cinco años
doscientas leguas "fa tie"a adentro". En estos descubrimientos habría de
procurar que los naturales "vengan de paz al conocimiento de nuestra santa je

católicay a nuestra obediencia".61
La cláusula 12, penúltima del contrato, le compr9metió a que,
llegando a la Nueva España, pagaría una fianza de ocho mil ducados, a
satisfacción del virrey y de la Real Audiencia. Con este pago se
garantizaría el cumplimiento de lo capitulado. En caso contrario,
quedaría esa cantidad "para nuestra cámaray fisco".

Además "antes de comenZflr la dicha población" debería presentar estos
documentos al virrey, a quien el rey imponía una orden que podría echar
por tierra todo lo convenido. El monarca mandaba al virrey que
... en lo que no tuviere inconverúente os ordeno que lo ejecutéis, y en lo
que le tuviere le suspenda hasta nos dar aviso con su parecer para que
visto mandemos proveer lo que a nuestro servicio convenga.62

Lo que el Rey ofreció a cambio
Aceptados por Carvajal los capítulos o cláusulas a que se obligaba,
siguieron las que establecían lo que el rey daría a cambio. Las
antecedieron estas expresiones:

Y para que con más voluntad árúmo y comodidad vuestra y de la gente
que con vos fuere se pueda hacer y haga el dicho descubrimiento
población y pacificación y sustentaros en aquella tierra os hacemos y
ofrecemos de hacer merced de las cosas siguientes

En primer término varios títulos y nombramientos. El rey ha
mandado darle uno muy importante, el de gobernador y capitán general
''de las provincias y tie"as", cuya vasta extensión es señalada y habría de
serle ratificada. Precisados algunos límites se puntualiza: " ... y de allí
hacia el norte lo que esrá por descubrir de una mar a otra con que no
exceda de ducientas leguas de latitud y otras ducientas. Leguas de
longitud que se llame a intitule el Nuevo Reino de León... Esta
primera cláusula podría ser considerada como el ''acta de bautizo" de lo
que ahora el Estado de Nuevo León. El cargo le fue dado con carácter
vitalicio y con derecho a sucesión. El salario de dos mil pesos ''de Jmtos
de la tie"a" que, de no haberlos, la corona no estaría obligada "a mandar
pagar cosa alguna". Otro de los cargos dados a Carvajal, fue el de alguacil
mayor del Nuevo Reyno, también vitalicio y con derecho a sucesión; y
otro más el de alcaldía o tenencia de la casa fuerte, "con salario rompetente"
en igual forma que el de gobernador. 63
En cuanto a mercedes, le facultó el rey para tomar para sí dos
repartimientos de indios, de acuerdo a la Ley de Sucesión, esto es, por
dos vidas; y ordenaría al virrey le fuese dado un sitio de estancia en la
boca del río Pánuco, para el ganado que llevaría.64
Además de esos títulos y mercede.s el rey otorgó a Carvajal diversas
facultades, tales como la de encomendar indios entre los pobladores
beneméritos; y la "ponery quitar alguaciles" en las poblaciones fundadas. 65
Le es concedida licencia para llevar cuarenta esclavos negros, exentos
de pagC? de derechos, "para el servicio de vuestra persona y casa". Licencia
además, para que durante seis años salga cada año hacia la Nueva España
"con las cosas necesarias para fa gente". Y licencia para que de los pueblos
cercanos a la boca del río Pánuco, acudan a trabajar en la construcción
de la casa fuerte. 66

57

Cláusula 10.
11 . ·
7.
GO Cláusula 8.
61 Cláusula 2.
62 Cláusula 13.

58 Cláusula
59 Cláusula

63

Cláusulas 1, 4 y 8.
Cláusulas 2 y 7.
65
Cláusulas 3 y 4.
66
Cláusulas , y 9.
6-1

6

�l..AS CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

626

Finalmente le hace el rey varias mercedes especiales, tales como pagar
sólo el doceavo en lugar del quinto, sobre el oro, la plata y demás que se
produjeren. La de ordenar que le sean brindados "todo elfavorJ ayuda que
necesitare"; y disponer que sean de su gobernación los pueblos revelados,
67
cercanos a la villa de Valles.
Al final, en la cláusula 13 (sin numerar) el rey ofrece tener en
consideración sus servicios, para premiarlos ~acuerdo a la calidad de
éstos, asegurándoselo ''por nuestra fe y palabra real"; pero advirtiendo que
... si vos no cumpliéredes lo que, como dicho es, tenéis ofrecido, no
seamos obligados a os mandar guardar cosa algun~ de lo susodicho,
antes os mandaremos castigar y que se proceda con vos como contra
persona que no guarda y cumple los mandamientos de su rey y señor
natural. .. 68

Títulos y Cargos
Las 26 cláusulas de la capitulación, 13 por cada una de las partes,
quedaron estipuladas. La corona procedió entonces a expedir las reales
cédulas que ratificaron, algunas, lo convenido, y otras que ordenarían al
virrey, y demás autoridades su intervención para su cumplimiento.
En el expediente original, el de Sevilla, figuran 24 cédulas. No
aparecen en el orden de las cláusulas. En este estudio las hemos
numerado para su más fácil localización.
En relación a la cláusula número 1, de lo ofrecido por el rey, en el
sentido de que mandaría .dar a Carvajal el título de gobernador, está la
cédula del nombramiento. Pero no figura en primer lugar sino
intercalada en el expediente y que la h~mos señalado con el número S. Se
trata del título de gobernador y capitán general "por vues!ra vida y la de_~,,
hijo': ~eredero o sucesor vuestro". En este documento se raufica la extens1on
del territorio.
... de las provincias y tierras que hay desde el p~erto de Tampico y r(º. de
Pánuco y en las minas de Mazapil hasta los lírrutes de la Nueva Galic1a )'
Nueva Vizcaya y de alli hacia el norte lo que está por descubrir de una
mar a otra con que no excedá de ducientas leguas de latitud y otras
ducientas de longitud. •

Y en el mismo titulo se ratifica ''que se llame e intitule el Nuevo Reino de
úón". Recorde_mo~ _que el _historiador Alejandro Prieto da la paternidad
d~ esta d~nom:nac10? al v1rr~¡ conde de Monterrey, ignorando que fue
virrey varios anos mas tarde; entre tanto que Seymour B. Liebman da
al nombre de Nuevo León un origen judío, al afirmar que "representa al
león de Judá, como símbolo delg1Jbemador Carvajal".1º
Consideramos que si por nostalgia o por lo que fuera se repetían acá
los ~o~bres como Nueva España, Nueva Galicia, Nueva Vizcaya, etc.,
es logico que se tratara de reproducir el antiguo Reino de León de
España, e~ un Nuevo _Reino de León. Por otra parte, algo signifi~aba
para Carva1al aquel anaguo reino. Había pasado allí su adolescencia en
Benavente y en la ciudad de León, capital de aquel reino peninsular. y
habría más tarde de imponer ese mismo nombre a la ciudad de León
primitivo nombre de Cerralvo.
'
En el nombramiento le fue dada facultad de administrar justicia "así en
lo civil como en lo criminal... tomary recibir cualesquierpesquisas e informaciones ... "
entregar_ a los oficiales las penas . y condenaciones que aplicare
"perteneczentes a nuestra cámara y fisco", y de desterrar sólo por "muy gran
causa".
Como salario le fueron señalados a él y a su sucesor dos mil pesos que
le serian pagados por "los oficiales de nuestra hacienda" de los productos de
su gobernación, y no habiendo rentas ni provechos en ellas no seamos obligados a
vos mandar pagar cosa alguna".
. Si en el título fue ratificada la vasta jurisdicción, por medio de otra
cedula (la_ No. 6) le fué ampliada incorporándole los pueblos de
Ta'.11pasqwn, Tamotela y San Miguel cercanos a la villa de Valles, y desde
al/~ los demás que están rebelados hasta elpueblo de Jalpa y Sichu". El historiador
Pnmo Feliciano V elázquez dice -aunque no reproduce el documentoque en 15~3 ~arvajal, según Primo Feliciano V elázquez, consiguió que la
Real Aud1~nc1a dictara auto para que la villa de Valles perteneciera al
N~evo Remo de León, aunque sólo fue temporalmente "porque m11chos
vecinos apelaron".11
. Con otra real cédula Qa Nº 14) el rey dio a Carvajal el título de alguacil
mayor del Nuevo Reino de León, que le había ofrecido en la cláusula 4.
Y se lo dio con carácter de vitalicio y con derecho a sucesión, con "todas
69

Ver nota 4.
Ver nota 8.
71
Ver nota 24.

70

67

Cláusulas 1O, 11 }' 12.
13 (sin número).

68 Cláusula

627

LUIS DE CARVAJAL

�ISRAEL CAVAZOS GARZA

LAS CAPITULACIONES DE
LUIS DE CARVAJAL

las honras, gracias, mercedes, franquezas, libertades, exenciones, preeminencias e
inmunidades ... que por razón del dicho oficio debéis tener".

Por otra real cédula Qa Nº 2) ordenó el rey "a las justicias de es reinos"
(de España) favorecer a Carvajal para "llevar} recoger a estos cien pobladores

628

De acuerdo con lo ofrecido en la cláusula 8, y por medio de otra real
cédula Qa Nº 20) le fue dado un cargo más, el de alcalde y tenedor de la
casa fuerte de la boca del río Pánuco. Se le dio por dos vidas, con
promesa de señalarle salario "en los frutos de la tierra" al ser construido el

~m.

.

Los Pobladores
El capítulo o cláusula Nº 9 referente a los pobladores, fue ratificado
con una real cédula Oa Nº 1). Se trata de un documento de singular
importancia, por cuanto a que está dirigido a los oficiales de la Cas·a de
Contratación, de Sevilla para que
Dejéis volver a la Nueva España al capitán Luis de Carvajal de la Cueva
y que pueda llevar cien hombres los sesenta dellos labradores casados
con sus mujeres e hijos y los demás soldados y oficiales

Esta autorización ha suscitado discrepancia entre algunos
historiadores. Vicente Riva Palacio asienta que los pobladores ''saldrían

de Espana sin necesidad de cumplir con el requisito .. . de probar que eran cristianos
72
· viejos y no de linaje de judíos o moros recién convertidos". Eugenio del Hoyo,
entre tanto, considera a Riva Palacio "creador de un espejismo histórico" y,
basado en el capítulo 9 de la capitulación, censura a Carvajal por no
haber cumplido ese requisito y eludiera las investigaciones de limpieza de
sangre y que al declarar en su proceso en abril de 1589 dijera la falsedad
13
de que "el rey mandó por su cédula que pasasen sin información".
Ni Carvajal ni Riva Palacio mintieron. Lo cierto es que en la real
cédula Qa Nº 1) (que el maestro del Hoyo no conoci.ó) claramente se
expresa: 'yo vos mando que [los] dejéis volver. .. sin pedir a ninguno de todos ellos

infom1ación alguna.

·

Aunque también es cierto que se encarga de Carvajal "tenga mttcho

cuidado de que sean personas limpiasl no de los prohibidos a pasar aquellas partes".

629

hasta el puerto de San Lucar de Barrameda, donde hahrian de ser embarcados".-4
Una cédula más Qa Nº 3) ordenó a la casa de Contratación y a los
oficiales de Hacienda "de las demás nuestras Indias", permitir la salida de
otro grupo, no considerado entonces como humano, sino en calidad de
piezas. ''Para seroicio de" vuestra persona y casa y para la labor y beneficio
de las minas se autorizó a Carvajal a llevar cuarenta esclavos negros "la
tercia parte hembras", exentos de todo pago de derechos. Fue advertido de
que, de no llevarlos al Nuevo Reino de León y venderlos o cambiarlos en
otra parte, sería cobrado el impuesto correspondiente.

Licencias
Además de los nombramientos y de las mercedes relativas al paso de
pobladores al nuevo descubrimiento, hizo el rey otras concesiones. En
el capítulo 6 ofreció dar licencia para que por seis años saliera de España
cada año un navío con lo necesario para los pobladores. Por medio de
una real cédula Qa Nº 4) ratificó lo prometido. El navío saldría "en
conseroa de cada una de las flotas" 9ue salieran a la Nueva España. Llevaría
"bastimentos, amias, provisión y las de!Jlás cosas necesarias"; todo libre de
derechos de almojarifazgo. Pero no debería de salir sin ser visitado por
los oficiales de la Casa de Contratación, "para que no vq;•a11 ningunos

pasajeros ni otras cosas".
En referencia a la construcción de una casa fuerte en la boca del
Pánuco, el rey expidió otra real cédula Qa Nº 1O). Por medio de ésta
ordenó al virrey Enríquez hiciera dar a Carvajal "indios de los pueblos
comarcanos'' para trabajar en aquella obra. Pero dispuso que "no se /lez·en por
fuerza_- ... se les haga buen tratamiento J' se les pague sus joma/es''. Ordenó
también que la asistencia a la construcción fuese de manera "que no hagan
falta a sus casas, labranzasJ' sementerasJ' en lugar de los que sef11eren vayan otros".
Carvajal había solicitado llevar al Nuevo Reino de León otros indios

"de los pueblos principales de la Nttel'a Espa11a", para que a su ejemplo los de
~cá _se convirtieran. Prudentemente el rey expidió una cédula Qa Nº 12)
al virrey para que "provea lo que co11venga ".

a través de los siglos, T. II, p. 445.
Historia del N11evo Reino de León, pp. 112 y 113.

72 México
73

4

La Relació11 de las personas queJ'º L11is de Camval de la C11e/'a nolllhro para llel'ar pam . ..
el 0. 11e1•0 Rtmo de León... (1580), fue publicada en A ctas, Nº 1, jul. -gept., 1977. Serie
Documentos, 1. 12 pp.
, -

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

630

Sobre Descubrimiento y Pacificación
Son varias las reales cédulas que podrían ser agrupadas bajo el rubro
de descubrimiento y pacificación. En una (la Nº 8) se consulta al virrey
Martín Enríquez acerca de lo que se podría gratificar a Carvajal, por
hacer las poblaciones que propone entre la Nueva Galicia, México y
Pánuco, a fin de pacificar acabando con los sal~ores.

631

LUIS DE CARVAJAL

Con
1:,
.d otra real cédula (la Nº 13) rue
rau.fitead o el capítulo 10 d 10
ofrec1 o por el, rey, en relación a pagar sól0 e1120 en 1ugar del 5º d 1e
.
, que acá se produ¡·esen. E ste mismo
punto
d e· oro,
1a p1ata, y demas
real cedula mas (la Nº 18) ' por medí0 de 1a cua1 ordeno, al vi~ro
r u¡o una
J
hacer las marcasy punzones y entregarlos a Carva¡a
. 1para marcar los
r ey
manuar
metales.
Facultades

Otra de las cédulas (la Nº 9) está dirigida fil virrey de la Nueva
España, a las Reales Audiencias de México y de Guadalajara y al
gobernador de la Nueva Vizcaya, ordenándoles dar a Carvajal "el favor y
ayuda que os pidiere y hubiere menester para la dicha población, descubrimiento y
pacificación". Disponiendo, además, que. no le pongan impedimento
alguno y que "le hagáis dar los ganados, bastimentosy las demás cosas necesarias, a

. ~ , que puede ser considerado como orí e
div1s1on política de Nuevo León
~ n Y antecedente de la
Qa Nº 15) C
ºal f f
, aparece consignado en una real cédula
· arva¡ ue acuitado por este do
. . .
nuevo descubrimiento "en di ti t
. .
cumento para d1v1d1r el
. d
.,
s nos, co,reg1mzentos y alcaldías mavores" F
autonza o tamb1en para ''proveer ¡, d' h
.
Y
•
ue
qyudarán"; así como para confirma/( zclosldoficzos en las fersonas que así os
. os a ca es que se eligieren.

j ustosy moderados precios".
Por medio de otra real cédula (la Nº 19) le es dado poder a Carvajal
para "compelery apremiar" a los pobladores a que perseveren en los lugares
donde se hubieren asentado; y a los que se ausentaren ''podáis y enviéis
aprehender" y para que, por medio de cartas requisitorias .. : "sean enviados a

otra "dar
real cédula (la
paraPoroder
. .Nº 16) le fu e otorgada comisión y facultad
t
herido;para mo/ino"?e ::::: :;:ª:~/%:es, eS ancias-!. caballe~as _de tierra, y
tercero" Todo fi d
Z;
,
que sea per;utcto de los mdtos ni de otro
ª n e que los pobladores pued an "perpetuarse en aqueffa
tie"a".·

donde vos estuviéredes".
Carvajal debería ceñirse en todo a las más recientes disposiciones
sobre descubrimientos y poblaciones. Fue por .ello que le fue dada una
real cédula 0a Nº 22) a la que le ftie anexada copia de las ordenanzas
sobre la materia, dadas en el Bosque de Segovia el 13 de julio de 1573.

En una cédula más (la Nº 17) el re le f
tengan cuenta de la cobran?11y b
~ J a1culto, para ''nombrar oficiales. que
'\." uen recauao ae ,a haciend
entre tanto que por nos se provf!Yeren".
a que nos perteneciere...

Mercedes
Otras reales cédulas tienen el carácter de mercedes, aunque en
realidad los títulos, licencias, facultades, etc., eran consideradas como
tales. 'Estas específicamente lo_fueron.
·
De acuerdo con la cláusula 2, de lo que el rey habría de dar a cambio,
fue confirmada a Carvajal con una cédula 0a Nº 7) la merced de señalar
para sí "hasta dos repartimientos de indios, por dos vidas, conforme a la ~ de

5ucesión ".
·
En relación al capítulo 1O que obligaba ·a Carvajal a traer ganado
mayor y menor, el rey expidió ótra cédula (la Nº 11) . . Por medio de ésta,
ordenaba al virrey Enríquez ·señalarle un sitio de estancia "en la boca del
río ... donde ·habría de arrancar la población".

Finalmente, por otra real cédula (1 Nº 21) f
3, de lo ofrecido or el
ª
ue confirmado el capítulo
de la dicha provin/a
trey.1 Esto es, ~a facultad "para encomendar los indios
· · · en re ,as personas que
h b·
•
demás pobladores beneme'..;, .
nos u ,eren servido ... y entre los
,'d
.,os para
que gocen de /osfinitosY In·vufos.•• confom1e a la
/;ey de sucesio'n" Ad
"J
·
veru o ue que
¡ ,,, · ·
'1'
"los pueblosprinrit, i fi
en e rti,arttmzento no hqya exceso" y de que
..ra,es, uerzas, cabecerasy p11ert. d
h J
nos incorporados a nuestra real corona".
as e mar an ue que dar para que
Creación de un Obispado
~na cédula penúltima (la Nº 23) no
.
.
la historia eclesiástica d 1
s parece de suma importancia para
e noreste Carva¡· al pla t , ¡
h b.
.
n eo a a corona española
en el Nuevo Rein~
~ l~e un pre~ado en la provincia de Pánuco y
on. rgumento para ello que

¡a conveniencia d

J:~

la dicha provincia
· · de Pánuco está d d
espiritual al arzobi d d
.
a a por cercana en el gobierno
pueblos a setenta sfeªgu~ : e~a c'.u~ad ~de Mé_xico] y por estar los dichos
s e a } e tierras asperas y temple diferente

�LAs CAPITULACIONES DE

ISRAEL CAVAZOS GARZA

632

nunca prelado alguno los ha visitado por su persona ni se ha
administrado el sacramento de la confirmación a españoles ni indios y así
han muerto gran número de ellos sin el dicho sacramento .. . y asimismo
para que en lo que se des~ubriere y poblare en el dicho Nuevo Reino de
León que está junto a ella se puede proveer en lo espiritual como
convenga. Expuso por ello la conveniencia de que hubiere un prelado
"que rigiere y gobernase en lo espiritual el dicho Nuevo Reino de León y
la dicha provincia de Pánuco y serranía de Mestitlán desde Tamiagua a
Jilotepeque".

""

El rey por medio de esta real cédula mandó al virrey "que en la primera

ocasión nos enviéis relación particular dello dirigida al dicho nuestro Consejo para que
en él vista se provea lo que convenga.

633

LUIS DE CARVAJAL

Que otra cédula, la relativa a la posible creación de un obispado en la
provincia de Pánuco y el Nuevo Reino de León, fue firmada en San
Lorenzo, el 6 de julio. Y que la agregada al final cuatro años después,
está fechada en Madrid el 19 de abril de 1583.
Otra observación importante es la de que, seis de las reales cédulas
(de la número uno a la seis) tienen al margen esta anotación
Resceví esta, cª [cédula]

original en 30
de junio de 1579
[y, firmado]
Luis de carvajal

Documentos Finales
La número 5 dice Resfivi este título [el de gobernador].
Casi al final del expediente de las capitulaciones hay una nota de ocho
líneas, sobre haber sido expedida real cédula (cuyo texto no se incluye).
Se autorizó en ella a Diego de Villalobos para llevar al Nuevo Reino de
León
. . .dos arneses dobles, dos montantes, dos alabardas, dos rodelas, dos
arcabuces, seis espadas, dos cotas, un casco y unos zaragüelles de malla.
(La nota está fechada en Madrid el 2 de julio de 1579)

Agregada al expediente de las Capitulaciones, hay una real cédula Qa

Nº 24) dada cuatro años después. Está dirigida al virrey, conde de
Coruña. Le dice el rey que ''por cartas de Luis de Carvajal... y por relación de
otras personas" tiene noticia de "cómo está entendiendo en la dicha población.. . )'
lo va prosiguiendo con diligencia y cuidado de que habemos tenido contentaf!lien/o.
Por ello manday encarg,a le dé "todo elfavory qyuda que conviniere".
Observaciones
En· las reales cédulas hasta aquí comentadas es posible advertir lo
siguiente.
Que, casi en su totalidad, fueron dadas en Toledo el 14 de junio de

1579.
Que cinco de éstas, de la número 15 a la 19, fueron firmadas siete días
después, el 21 de junio, en N~valcarnero, población_que se halla en e~
camino a Badajoi, a Portugal, y que se ufana de haber sido celebrada alli
l'a boda de Felipe IV con doña Mariana de Austria.

Es de notarse también el hecho de que estos documentos le fueran
expedidos a Luis de Carvajal, como se expresa al principio de la cédula

Nº 4 ''por la satisfacción que tenemos de vos... y lo que nos habéis servido y deseo
que tenéis de lo continuar".
Tal es el contenido del expediente, encuadernado en pergamino, de la
capitulación o contrato entre el rey Felipe II y Luis de Carvajal, que diera
ongen al actual Estado de Nuevo León.

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY
(1596-1626)

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística.

En la nómina de primeros vecinos de Monterrey que presentamos, se
menciona a 82 pobladores que llegaron al Nuevo Reino de León en las
tres décadas que abarcan, desde la fundación de la ciudad en 1596 hasta
el arribo del gobernador Marón de Zavala en 1626. No vamos a
referirnos al fundador de Monterrey ni a su hijo homónimo, ni a otros
destacados pobladores como Diego Rodríguez, Juan Pérez de los Ríos,
Lucas García, Pedro Velada, Alonso D íez de Camuño, Diego Díaz de
Berlanga, etc., porque los historiadores Israel Cavazos y Eugenio del
Hoyo lo han hecho en sus obras, apo~tando valiosos datos.
El grupo de los primeros vecinos, a partir de 1596, era muy pequeño,
pero, con los años, su número fue aumentando. D e algunos sólo
tenemos una breve referencia. De otros se conocen más noticias.
Hay· pobladores de los que casi nada se sabe, siendo probable que no
hayan dejado descendencia. Otros, seguramente, abandonaron la
población y, quizás, se radicaron en otras partes. Sin embargo, algunos
fueron genearcas o fundadores de sus linajes en estas tierras y sus
apellidos perduran hasta nuestros días.

I
El cronista Alonso de León afirma que, en 1596, Diego de
Montemayor fundó la Cuidad de Nuestra Señora de Monterrey con "doce
companeros, ... amigos suyo/', quienes ya habían estado en el Nuevo Reino

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

636

( 1596-1 626)

de León. Y añade que trajeron "sus mu;eres, hijos y ganados" (Relación,
discurso segundo, capítulo X).
El cronista no menciona. los nombres de los vecinos fundadores de
Monterrey. Sólo cita a los seis que Montemayor eligió, el mismo día de la
fundación, para integrar el primer cabildo de la ciudad: Alonso de
Barreda y Pedró Iñigo, alcaldes ordinarios; Juan Pérez de los Ríos, Diego
Díaz de Berlanga y Diego Maldonado, regidor'e~ Diego de Montemayor
el Mozo procurador general y el citado Diego Díaz de Berlanga,
escribano.
El historiador Israel Cavazos Garza enumera, como primeros vecinos
de Monterrey, a los siguientes trece pobladores, de quienes da
importantes datos: Diego de Montemayor y su hijo Diego_ de
Montemayor el Mozo, Juan López, Pedro de Iñigo, Juan Pérez de los
Ríos, Cristóbal Pérez, Domingo Manuel, Diego Maldonado, Lucas
García, Alonso de Barreda, Martín de Solís, el escribano Diego Díaz de
1
Berlanga y el capitán Diego Rodríguez •
Luego añade otros diecinueve, que llegan después de la fundación de
Monterrey: Manuel de Mederos, el escribano Pedro Velada, Diego de
Huelva, Martín Jiménez, Marcos Ortiz, el escribano Rodrigo Flores
. Carvallo, Alonso López de Baena, Pedro Camacho, los hermanos José y
Mateo Tenorio, Juan Pérez de Lerma, Diego de Villarreal, los hermanos
Marcos y Bernabé González Hidalgo, Pablo Sánchez, Domingo de
Morales, José de Treviño, los hermanos Blas y Pedro de la Garza.
Una década después . de la fundación de Monterrey, dos de los
primeros pobladores son muertos por los indios: Pedro de Iñigo y
Domingo Manuel. Pedro de Iñigo _actuó como alcalde ordinario de
segundo voto en el primer cabildo de Monterrey, en 1596, y Domingo
Manuel fue uno de los testigos que firmaron el acta de· fundación de la
ciudad.
El cronista Alonso de León, en su Relación (discurso segundo, capítulo
X) se refiere a ambas muertes. Afirma que, después de la expedición de
castigo contra los indios quamoquanes, que habían dado muerte a fray
Martín de Altamira en .Coahuila, Pedro de Iñigo fue asesinado en su
hacienda, ubicada "abaj.o" de la de Santa Catalina, situada ésta en el actual
municipio de Saota Catarina (Nuevo León). Y añade: "los indios le mataron

Jin causa ... "
1

"Los primeros vecinos de la Ciudad de Monterrey", en el almanaque Pmúió11 .1

Seguridad de Monterrey, año 1964, pp. 535-540.

El "castigo" contra los quamoquanes se llevó a cabo a fines de 1607.
Las tierras de Iñigo se despoblaron. Poco después, el gobernador Zavala
concedió una nueva merced de dichas tierras al antiguo poblador Pedro
Cam~cho pero, a fines del siglo XVII, otra vez fueron despobladas. La
propiedad se nombra Hacienda Vieja o de San Antonio. Ahí se fundó en
1874, la fábrica de hilados y tejidos La Leona, en el ahora municipi; de
Garza García.
, El me~::onado c~onista Alonso d:__León también afirma que, "algunos
dtas despuu del asesmato de Pedro !rugo, fue muerto Domingo Manuel
en su hacienda. Y añade "allí le mataron lastimosamente sus indios ... " La
propiedad de Doming? -~anuel era la estancia de Santo Domingo y
estuvo en el actual muruc1p10 de San Nicolás de los Garza (Nuevo León).
La incipiente población sufrió otras muertes. Antes de mayo de 1605
había fallecido el escribano Diego Díaz de Berlanga. El deceso de Diego
de Monte~ayor, f~~dador de Monterrey, ocurrió a principios de 1611 y
el de su h110 homorumo el mismo año. Para el colmo de males en 1611
una inundación destruyó la traza primitiva de Monterrey.
'
11

Frecuen_temente se ha mencionado a "los conquistadores españoles" del
Nu~vo Remo de León. Sin embargo, hasta ahora no se sabe dónde
nac1er?n la mayor parte de los primeros conquistadores y pobladores de
estas tierras.
El lugar de origen de Diego Montemayor, fundador de Monterrev no
se con_~ce. Su hijo Diego de Montemayor el Mozo, que tan impor~;nte
~ctuac1on tuvo _en los primeros años de vida de esta ciudad, "fue
zndudablemente, cnollo de la Nueva España", afirma el historiador Israel
Cavazos. Por su parte, el historiador Eugenio del Horn dice que nació
"f. /
,
ª VCZJ. en ,aI zona minera zacatecana por la década de los cinmentas"
del siglo'
XVI.

el Sab~mos que_ s~ete de los más antiguos pobladores fueron españoles:
es~nbano Rodngo Flores Carvallo declaró en su testamento que era
astunano de Cangas de Tineo. Bernabé de las Casas nació en la isla de
)'enerife, en las Canarias. Marcos Alonso Garza en la viUa de Lepe en
H~elva. Rodrigo de Aldana era de Azuaga en Extremadura. Francisco
Bae~ ~~ Benavides del Valle de la OratoYa, en la isla de Tenerife, del
archip1elago de las Canarias. Pedro Botella de Morales había nacido en la
villa de Valverde, en Extremadura y Pablo Sánchez nació en Alba de
Tormes, Salamanca.

�638

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Se ha considerado que entre estos pobladores debió haber numerosos
portugueses, aunque no esté probado docume~talmente. Manuel de
Mederos dijo ser originario de la isla de San Miguel, en las ~ores. A
Domingo de Morales se le ·considera portugués porque decla~o que ~~s
padres eran naturales de Lisboa. Suponemos que Ju~n de Fana tambien
era portugués pues él así firmaba, aun~u: los es~,nbanos lo nombran
. Juan de Farías. Juan Pérez de Lerma qwzas ~bien lo_era, ya que, en
una petición que hizo a fines de 1611, apareGen vanas palabr~s del
idioma lusitano. Y en otra solicitud, de Juan Pérez de los Ríos, a
principios de 1612, se asentaron varios portuguesismos.
También hubo criollos que fueron destacados pobladores.
Mencionaremos a José de Treviño, bautizado en la catedral de Méxi~o. e~
1565. Así como sus sobrinos Blas de la Garza, nacido en Mapmu
(Durango), y sus hermanos Pedro, Francisco, Alonso y J,o~é, éste
originario de la villa de Guadiana, ahora ciudad de Durango (Mexico).
Entre los primeros vecinos de Monterrey hubo elementos nativos, de
los que cabría destacar a Diego Mald?nado, segura1:1ente tl~xcalt~c~,
quien figuró en el primer cabildo de la ciudad, y a Ma~tln de ~olís, q~izas
mestizo O mulato. La creación de México no se hubiera realizado sm la
colaboración indígena. Así aconteció en el Nu~v? ~eino de León. A
· fines de 1610 Simón Agustín, indio principal y ongman~ ~e Tlaxomulco,
presenta su asiento de vecindad en Monterrey y s?licita tierras para
sembrar trigo y maíz, comprometiéndose a traer mdios para fundar un
pueblo.

Podría suponerse, debido a sus nombres y ape~dos, qu: Juan López Y
su esposa Magdalena de Avila ~ran español~s. o rnollos._Lopez afirma en
su te!¡tamento que nació en la cmdad de Mexico y que fueron s~s pad~es
Pedro López y Cecilia López. Por su parte, Magdalena de Avila, q~en
adoptó el apellido materno, fue hija legítima de Martín de Solís Y
Francisca de Avila. Sin embargo, Magdalena debió ser mulata, ya que_ fu~
hermana de Diego, Juan y Seba~tián de Solís, a quienes la "Vista de o¡os
descripción de Monterrey de 1626 los menciona como mulatos.
0
Por otra parte, en Ía misma ''Vista de ojos" se dice que Berna~é
López, hijo de Juan López y Magdalena de Avila, era·mulato, lo que ha~:
.suponer qµe su padre era español y su madre negr_a. Aunque, c~mo }
vimos, López afirmó en su testamento haber nacido en la capital de1
Virreinato.

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

( 1596-1 626)

Desconocemos el lugar de origen de Martín de Salís y Francisca de
Avila. Podríamos creer que también ellos fueron españoles o criollos,
pero hemos dicho que sus hijos Diego, Juan y Sebastián de Salís
aparecen en la descripción de Monterrey de 1626 como mulatos. Según
esto, Martín de Solís fue español y Francisca de Avila negra. Sin
embargo, el hecho de que Martín de Solís fuera "nahuatlato" o intérprete
de la lengua náhuatl, supondría que era indio o mestizo.
Diego Maldonado suponemos que fue tlaxcalteca porque su esposa,
Antonia de Paz, era hija de Buenaventura de Paz, indio principal de
Tlaxcala, y Juana Naveda. Asimismo se ignora el lugar de origen del
mulato Francisco de Sosa, quien afirma en su testamento que sus padres,
Lázaro de Sosa y Magdalena de Sosa, eran vecinos de la Huasteca. Su
esposa, Magdalena María, era india natural de la ciudad de Guadalajara.
En el Nuevo Reino de León también se llevó a cabo el mestizaje. El
portugués Domingo de Morales estaba casado con una india. La india
Leonor era viuda de Bartolomé de Charles. El mulato Juan de Solís se
casó con Andrea, india de Coahuila, y su hermano Diego de Salís con la
mestiza María de Mendoza. Hemos dicho que Magdalena de Avila,
esposa de Juan López, era seguramente mulata. Juan de Sosa, hijo
adoptivo del citado Francisco de Sosa, estaba casado con una "india" hija
de Francisco, a quien mencionan como mulato. La esposa del escribano
Diego Díaz de Berlanga fue Mariana Díaz, de quien se dice que era "de
color mulata". Es probable que Juan Pérez de Lerma haya sido portugués,
pero su esposa Mariana Martínez quizás fue negra o mulata, pues cuando
se cita a algunos de sus descendientes se les llama mulatos.
En seguida mencionare~os, por orden de antigüedad, a 82 de los
primeros pobladores que se avecindaron en Monterrey a partir del año
1596.

I
Diego Maldonado fue regidor en el primer cabildo de Monterrey,
nombrado el mi-smo día de la fundación de la ciudad por Diego de
Montemayor. Era, quizás, tlaxcalteca pues su esposa, Antonia de Paz, fue
hija de Buenaventura de Paz, indio principal del señorío de Tizatlán
(flaxcala), casado con Juana Naveda. Buenaventura de Paz encabezó a
las familias tlaxcatecas que, en 1591, fundaron el pueblo de San Esteban
de Nueva Tlaxcala, junto a la villa de Santiago del Saltillo.
Diego y Antonia tuvieron dos hijos: Pedro y J uan. Pedro Maldonado
fue "persona noble y benemérita". Juan Maldonado actuó como alguacil del

�LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

640

ayuntamiento de Monterrey en 1629; contrajo matrimonio antes de 1621
con María de Montemayor, hija natural del capitán Miguel de
Montemayor, éste casado con Mónica Rodríguez, y murió en 1635 en la
sierra de Papagayos, cercana ·a la villa de Cerralvo, combatiendo a los
tepehuanes. (Alonso de León. Relación, discurso tercero, capítulo V)
El capitán Miguel de Montemayor afirma en su testamento: "Declaro
que, de edad de ocho años, entré (en 1596) con el'lli(ho Gobernador Diego de
Montemayor, mi abuelo, a la población y pacificación 'de este Reino ... " Este
personaje nació en 1587 ó 1588. Usó el apellido materno pues fue hijo
legítimo del capitán portugués Alberto del Canto, fundador de la villa del
Saltillo, y Estefarúa de Montemayor. Ocupó importantes cargos en el
ayuntamiento de Monterrey. Fue justicia mayor y capitán a guerra de esta
ciudad (mayo de 1638 a octubre de 1639). A mediados de 1624 ya estaba
casado con Mónica Rodríguez, hija legítima de Diego Rodríguez y
2

Sebastiana de Treviño

•

Martín de Solís, quizás mestizo o mulato, quien ya había entrado al
Nuevo Reino de León con Carvajal en 1581, se asienta como vecino en
1597 con su esposa, Francisca de Avila, y sus hijos.
El capitán Alonso López de Baena presenta su solicitud de vecindad
en 1597. A principios de 1609 decía que, gracias a su ayuda, se habían
asentado otros pobladores. Se le concedieron mercedes de tierras y aguas
en octubre de 1609 y marzo de 1610.3 Su esposa, Juana de Castro, fue
hija de Juan Fernández de Castro y Mayor de Rentería, también
pobladores del Nuevo Re~o de León.
Alonso Pérez es, seguramente, el hijo del capitán Juan Pérez de los
Ríos y Agustina de Charles. A fines d~ 1597, Alonso y su hermana Ana
Pérez recibieron una importante merced de tierras en la jurisdicción de
Monte,rrey. Este Alonso Pérez ¿será el casado con Agustina de Simancas,
hija legítima de Juan Pérez de Simancas y Rufina Díaz? Ya había fallecido
a mediados de octubre de 1626. Un Alonso Pérez tuvo, con otro
poblador apellidado Pereyra, un ingenio de azúcar cerca de la villa de
Cadereyta, donde, hacia 1620, C::scapó de ser muerto por los indios; a
Pereyra sí lo mataron. (Alonso de León. Relación, discurso segundo,
capítulo XIV).
2

Tomás· Mendirichaga Cueva Apellidos de Nuevo León. Siglos XVI, XVII y XV1Jl.

Monterrey, 1993, pp. 317-347.
·
3 Civil, volumen 1, años 1598-1624, expedientes 20, 33 y 36. Archivo Municipal de
Monterrey.

641

(1596-1626)

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Juan Pérez de Lerma, quizás portugués, afirmaba en 1602 que, ''habrá
más_~ tres años': o sea ant~s de 1599, se había avecindado en Monterrey y
rec1b1do una merced de tierras, que pobló con su esposa e hijos. Añadía
que, debido_ a "la~ ~~eraciones" de los indios, se vio obligado a despoblar,
pero despues dec1dio volver a asentarse en el Nuevo Reino de León con
su familia4 • En · 1613 Pérez de Lerma tuvo el cargo de regidor en el
ayuntamiento regiomontano.
"'-

"

. Otro anti~~ poblador fue Marcos Ortiz quien, en agosto de 1608,
pide ser admitido c~mo vecino de Monterrey. Aclara que ya había
entrado al Nuevo Remo de León "ha tiempo de más nueve años': es decir
antes de 1_599, pero luego volvió a "tie"a de paz". En 1608 se
5
comprometió a traer a su familia •
El portugués Manuel de Mederos declaró en la villa de Llerena
(Sombrete, Zacatecas), el 10 de abril de 1575, tener 35 ó 36 años de edad
(nació hacia__ 1539 ó 1540), ser originario de la isla de San Miguel, en las
Azores, e hiJo de Hernán Rodríguez Mederos y María Manuel Panoma.
Pasó a la Nueva España en 1564 ó 1565. En 1575 estaba casado con la
mestiza Magdalena Martínez, hija de Juan Martín de Guadalcanal
escribano residente en Taxco. Mederos ·y su mujer vivían en 1575 en ei
valle de la Puana, jurisdicción de la villa de San Martín (Zacatecas)6.
Mede~os e~tró al Nuevo Reino de León con el gobernador Luis de
Carvajal, qwen le otorgó una merced de tierras en 1583. A fines de 1598
registró ~~s mina~ en ~a sierra de Santiago, cercana a Monterrey.
De~empeno despues van&lt;?s cargos en el ayuntamiento regiomontano:
regidor en 1599, 1603, 1605 y 1612; alcalde ordinario en 1601, 1604 y
1607; mayordomo en 1602 y procurador en 1606 y 1613.
Francisco de Cardona entró al Nuevo Reino de León "por el mes de
septiem~re"_ de 1599. En julio de 1601 renovó su petició:n de vecindad,
pues la prm~era qu~ hizo se había perdido. Se le readmitió y solicitó una
merced de tierras e mdios7•
_A fines de 1599 Martín Ximénez estaba dedicado a actividades
romeras. En 1600 era regidor del ayuntamiento de Monterrey.
4

Israel Cavazos Garza Cedulario ,1utobiográfico de Pobladoresy Conquistadores de N11evo
Lton. ~fonterrey, 1964·, p. 177.
·
· , Cavazos Garza. Cedulario ... , p. 172.
6 Rubén .- Villaseñor Bordes. La Inquisición en la Nueva Galicia. (Siglo XVI).
,

Guadalajara, 1959, p. 56
7
Civil, volumen 1·, años 1598-1624, expediente 19, Archivo Municipal de
Monterrey, YCavazos Garza, Cedulario..., p. 53.

�642

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Fernán Blas Pérez fue procurador del ayuntamiento regiomontano en
1600 y 1602. Después desempeñó otros cargos, siendo alcalde ordinario
de Monterrey en 1613. Fue su esposa Andrea Rodríguez, seguramente
hija de Diego Rodríguez y Sebastiana de Treviño. Falleció a fines de 1636
o principio de 1637 en San José del Parral (Chihuahua).

11
A mediados del año 1600 Juan López solicito una merced de tierras,
en la que afirmaba que ya se le habían mercedado algunas tierras desde
"la primera vez que se vino a poblar... " Su hijo Bernabé aclara, en 1635,
después de la muerte de su padre, que éste fue "persona de las primeras que
entraron a la población de dicha ciudad (Monterrey), que entró con el primer
Gobernador de ella, Caroajal. .. " Juan López fue uno de los testigos. que
firmó el acta de fundación de Monterrey en 1596. Ejerció como regidor
, del cabildo reinero en 1601 y 1607; alguacil fiel ejecutor en 1602;
mayordomo en 1603 y 1612 y alguacil en 1604. En su testamento,
dictado a fines de 1634, afirma haber nacido en la ciudad de México y ser
8
hijo legítimo de Pedro López y Cecilia López • Nació hacia 1570. Casado
con Magdalena de Avila, hija legítima de Martín de Solís y Francisca de
Ávila, quizás mulatos o mestizos. Fueron hijos de Juan y Magdalena:
Juana (esposa de Juan de Montalvo), Melchora (casada con Leonardo de
·Mendoza) y Bernabé López, nacido hacia 1598-1604, (casado con Juana
Hernández). En la "Vista de Ojos" o descripción de Monterrey, fechada
en septiembre de 1626, se menciona entre los solteros de la población a
Bernabé López, "mulato".
Domingo de Morales ·entró al Nuevo Reino de León antes de 1601
pues, a principios de 1631, declaró tener más de treinta años de ser
vecino y casado en Monterrey. Era hijo de otro Domingo de Morales y
Ana Hernández, naturales de Lisboa. Nació hacia 1541 ya que, en la
declaración citada, afirmó tener 90 años de edad. En junio de 1650 ya
había fallecido. Fue regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1606 y
1613. En la nómina de vecinos de esta ciudad, levantada por el
gobernador de Zavala en 1626, se asentó que Domingo de Morales
estaba "casado con una india". 9

Civil, volumen 4, años 1632-1635, expediente 1. Archivo Municipal de
Monterrey.
9 Causas Criminales, volumen 1, años 1620-1635, expediente 10 bis, folio 7 vuelta
(sin numerar). Archivo Municipal de Monterrey.
8

?43

( 1 596-1 626)

El capitán Diego Núñez de Miranda fue alcalde ordinario de
Monterrey en 1600. En 1604 era vecino de la villa del Saltillo.
Mateo de Villafranca era vecino de Monterrey antes de 1602 ya que,
en 1631 , dechuó haberlo sido "más de veinte y nueve años'~ añadiendo ser
hijo de Juan de Villa (?) y Lucía de Santiago, vecino de la ciu~ad ~e
Zacatecas1º. Nació hacia 1561. Quizás sea el casado con Ana Duran, hiJa
legítima de Antonio Durán y Catalina de Treviño. Ocupó vario~ c~r~os
en el ayuntamiento regiomontano desde 1603 hasta 1629. A pnnc1p1os
de 1604 se le concedieron mercedes de tierras e indios. En 1618 y 1619
era secretario de gobernación del Nuevo Reino de León. Aún vivía en
Monterrey a mediados del siglo XVII. Antonio de Villafranca, "mestizo'~
nacido hacia 1610-1613, fue hijo adoptivo suyo.
El capitán Antonio Vázquez del Río fue alcalde mayor de Monterrey
desde 1601 hasta 1605 inclusive. En 1602 y 1603 también desempeñó el
cargo de regidor. Ya había fallecido a fines de 1605.
Diego de Huelva fue capitán de la guarnición militar de Santa María
del Río (San Luis PotosD, desde 1590 hasta 1594. Desde 1590 había
tomado parte en la guerra contra los chichimecas, siendo uno de los
lugartenientes del capitán mestizo Miguel Caldera, quien fundó la ciudad
de San Luis Potosí en 159211 • Fue regidor del ayuntamiento de
Monterrey en 1601, 1602, 1611 y 1612 y alcalde ordinario de esta ciudad
en 1603 y 1613.
El capitán Antonio Rodríguez fue alcalde ordinario de Monterrey en

1601 y 1605. A fines de 1604 se le concedieron tierras. El cronista
Alonso de León dice que,- en el asalto a Monterrey, consumado en la
madrugada del 8 de febrero de 1624 por las tribus indígenas al mando de
Guajuco y Colmillo, este poblador resultó herido "en una pantorrilla;
yéndose a Saltillo, se fe inflamó y murió". (Relación, discurso segundo, capítulo
XII)
Juan Fernández de Bracamonte actuó como alguacil ejecutor del
ayuntamiento regiomontano en 1603 y fiel ejecutor en 160~. En 1604_ un
Juan Fernández figuraba entre los "hombres solteros" de la villa de Salullo.
¿Seria el mismo?

°Causas Criminales, mismos volumen y expediente, folio 6 (sin numerar).

1

Powell, P.W. Capitán mestizo: Miguel Caldera ... México, 1980, Y La Gmm,
Chichimeca (1550-1600). México, 1984.
11

�Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

644

645

( 1 596-1626)

111
A principios del siglo XVII se asentaron otros pobladores.
Rodrigo Flores Carvallo, nacido en Cangas de Tineo, Asturias,
(España), hijo legítimo de Álvaro Flores de Valdés y Aldonza Alfonso
Carvallo. Aparece como escribano público y de cabildo de Monterrey en
documentos de los años 1603 a 1616. En 1611 era alférez real, actuando
también como alcalde ordinario de la ciudad enl-6.14.
Marcos González obtuvo el 25 de mayo de 1603 una merced de
tierras en los llanos de El Topo, al poniente de ~onterrey. Fue alcalde
ordinario de esta ciudad en 1624. Ya había muerto a principios de 1942.
Su matrimonio con Mariana Navarro, perteneciente a antigua familia de
la villa de Saltillo, dio origen al apellido compuesto González Hidalgo,
que sobrevive en numerosas familias que hoy llevan el apellido
12
.

González

Al capitán Juan de Faria se le concedieron varias mercedes de tierras a
fines de 1603. En algunos documentos se le menciona con el nombre de
Juan de Farías, pero él firmaba así: Juan de Faria. Quizás fue portugués.
Actuó como alcalde ordinario de Monterrey en 1604 y 1605 y alcalde
mayor de esta ciudad en 1610, 1611 y 1612. Ya ~abí~ _fallecido a
· principios de 1642. Dos hijos del capitán Juan de Fana v1v1e~on en el
Nuevo Reino de León: Juan y Alonso, quienes aparecen citados en
algunos documentos de mediados del siglo XVII con el apellido Farías.
El 20 de noviembre de 1603, el capitán José de Treviño se
comprometió a traer al Nuevo Reino de León a su esposa e hijos, en el
término de los tres meses siguientes, con el fin de establecerse en la
ciudad de Monterrey. Además se obliga a transportar a este Nuevo Reino
de León diez carretas con sus bueyes, mil doscientas vacas, mil cabras Y
13
ovejas, cincuenta yeguas, veinte yuntas de bueyes, etc. Cinco meses
después, el 25 de abril de 1604, el fundador de Monterrey le conc~de a
José de Treviño las mercedes de tierra que solicita, "atento a la caltda~J
méritos" de Treviño "además de la noble familia J mucha que mete en este Remo,
'
.
.d
14,,
de madre, mujer e hijos y hem1ana easada, con cuatro. sobnnas y sus man os.• •
José de Treviño nació probablemente en la ciudad de México en 1565,

siendo hijo legítimo de Diego de Treviño y Beatriz de Quintanilla. Fue
regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1604, alcalde ordinario en
1610, 1614 y 1631, justicia mayor en 1611 y alcalde de la Santa
Hermandad en 1626. A principios de septiembre de 1611 era la "persona a
cuyo carg,o están las cosas del dicho gobierno" del Nuevo Reino de León. Aún
vivía en 1642, pero ya habfa muerto a mediados de 1651. Fue su esposa
Leonor de Ayala, de cuyo enlace nacieron cinco hijos y dos hijas. Este
matrimonio dio origen a varias ramas del apellido Treviño y al linaje de
Ayala, debido a que los dos hijos menores usaron en primer lugar el
IS
apellido materno .
Juan Martín de Cugasti (¿Zugasti) fue regidor del ayuntamiento
regiomontano en 1605. Es el mismo Juan Martín que había sido
procurador en 1604. Y, quizás, el mismo Juan Martín de Suasti que, a
fines de 1607, vivía en Saltillo.
A principios del siglo XVII se asentaron otros dos pobladores. En un
documento fechado en la villa de Cerralvo en 1634, se dice que los
capitanes Blas de la Garza y Alonso de Treviño hacía "más de veinte y
cuatro años" que vivían en el Nuevo Reino de León; es decir que entraron
a él antes de 161016• Una década después, en el nombramiento de justicia
mayor que expidió en la misma villa, a mediados de 1644, el gobernador
Zavala a Blas de la Garza se asentó que éste "ha más de treinta y cinco años"
que había entrado a la conquista del Nuevo Reino de León, o sea antes
de 1609. (Actas del ayuntamiento de Monterrey de dicho año. r\rchiYo
Municipal). A mediados de septiembre de 1653 el capitán De la Garza
afirmó haber entrado "por el año de mi/y seiscientosy siete ... " así como "haber
traído para su población a este Reino mis padres y hem1anos ... ,,,- Es decir a
Marcos Alonso Garza, Juana de Treviño y los hijos de éstos, hermanos
de Blas. En 1665, por último, dijo que "ha más de cincuenta y cinco años que
ha que vino a este Reino ... ", es decir antes de 1610. (Actas del ayuntamiento
de Monterrey de dicho año. Archivo Municipal). A su vez, del capitán
18
Alonso de Treviño se dice que entró "por el año de mily seiscientosy tres... "
Y, en un documento de 1690, se afirma que "entro a este Reino, que fue por el
año de seiscientos y cuatro (1604) ... ,,1 9 Blas y Alonso fueron hijos legítimos
del capitán Marcos Alonso Garza y Juana de Treviño, pero Alonso usó el
Tomás Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garza J' Tf'l'ri,io m Suero León.
Monterrey, 1982, pp. 79 y 80.
16 Civil, volumen 23, años 1693-1697, expediente 20, folio 19 rnelta. AM~L
17
Cavazos Garza. Ced11/ario .. ., p. 103.
18 Op. Cit., p. 211.
iq Civil, volumen 17, años 1687-1688, expediente 13, folio 38. A~I:1\1.
i;

12
13

Mendirichaga Cueva. Apellidos de N 11evo León... , pp. 179-192.
Civil_; volumen 29, año 1706, expediente 1, folios 80 vuelta y 81, y volumen 32,

año 1707, expediente 1, folio 98. AMM.
·
14 Civil, volumen ? , años 1650-1654, expediente 17, folio 14 vuelta, y volumen 16,
años 1685-1687. expediente 12, folio 12 vuelta. AlvlM.

�646

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY
( 1596-1 626)

apellido materno. Concluiremos diciendo que el capitán Blas de la Garza
nació hacia 1591 en Mapimí (Durango). Contrajo matrimonio antes de
1626 con Beatriz González Hidalgo, procreando cinco hijos y doce hijas.
Falleció en Monterrey el 21 de febrero de 1669. Su hermano el capitán
Alonso de Treviño nació hacia 1594-1595, aunque no sabemos en
dónde. Casado dos veces: con Anastasia González Hidalgo y Mayor de
Renteria, de cuyos enlaces nacieron por lo m~s quince hijos. Ya había
fallecido a finales de 165420•
,

IV
Juan de Velasco es, seguramente, el mismo Jua_n de Velasco Agüero
que fue regidor del ayuntamiento reinero en 1604.
Juan Martín fue procurador del ayuntamiento regiomontano en )604
y regidor en 1605. Juan Martín, mulato viudo, está registrado en la lista
de los vecinos de Monterrey, llamada "Vista de Ojos" y fechada el 7 de
septiembre de 1626. ¿Será el mismo? Creemos que el mulato viudo es
Juan Martín de Lerma, hijo de Juan Pérez de Lerma y Mariana Martínez.
Benito y Diego Ramírez de Barrionuevo vivían e~ Monterrey a
mediados de 1604. Hacia 1585 Diego había estado en Coahuila con Luis
de Carvajal, quien lo nombró factor o recaudador de las rentas reales.
(Alonso de León. Relación, discurso segundo, capítulo II).
Juan de Vega actuó como alguacil del ayuntamiento reinero en 1605 y
1606.
Juan de Bracamonte ejerció el cargo de mayordomo del citado
ayuntamiento en 1605 y 1607. Firmaba así: don Juº de bracamonte.
Alonso Pérez de Guzmán ya estaba en el Nuevo Reino de León a
principios de 1603. Después fue mayordomo del ayuntamiento reinero
en 1606 y fiel de pesos y medidas en 1612.
Ba¡tolomé Rodríguez, regidor del ayuntamiento en 1604. Dictó su
testamento en mayo de ese año, afirmando que había venido como
soldado, pagado por Su Majestad, para defensa de la población.
El capitán Bernabé de las Casas era vecino del Nuevo Reino de León
en 1608. Había nacido antes de 1574 en la isla de Tenerife, islas Canarias,
y era hijo de Miguel de las Casas. Contrajo m~trimonio, a principios del
. siglo XVII, con Beatriz Navarro, vecina de la villa del Saltillo, de cuyo
enlace qued_aron dos hijos y tres hijas. El ca_pitán De las Casas fue uno de

los más importantes pobladores del Nuevo Reino de León. Ya había
fallecido en marzo de 1632.21
V
En 1608 Alonso de Molina solicitó y obtuvo una merced de tierras en
el paraje de San Jerónimo o El Jagüey, al poniente de Monterrey, las
cual~s vendió el mismo día, en 400 pesos, al capitán Diego Rodríguez.
Molina tuvo los cargos de alguacil, en el ayuntamiento reinero, en 1611 y
de fiel ejecutor en 1612. Más de una década después, en la "Vista de
ojos" o descripción de Monterrey de 1626, se mencionan entre los
vecinos solteros a Alonso de Molina, "mulato': y a Bernardino de Malina,
''hjjo del susodicho". En 1628 y 1629 Alonso vivía en la frontera, real y
minas de San Gregorio, ahora Cerralvo (Nuevo León). En 1629 compró
a Diego González, en 140 pesos, unas casas que éste tenía en Monterrey,
que habían sido de Pedro Velada, situadas "en fa otra parte" de los ojos de
agua de Santa Lucia22. A fines de 1634 estaba en la villa de Cerralvo. Ya
había fallecido a principios de 1636, sin descendencia legítima. A
mediados de 1670, Bernardino de Molina era vecino y criador de ganado
en la villa de Cadereyta.
A principios de 1609, Alonso López de Mendoza era dueño de tierras
cercanas a Monterrey.
Alvaro Fernández era vecino de la villa de Santiago del Saltillo en
1591. Quizás es el mismo Alvaro Hernández que vivía en el Nuevo
Reino de León a fines de 1609 y mediados de 161 O. En octubre de 1609
Juan García de Belástegui y Alvaro Hernández tenían tierras cerca de una
villa de San Juan Bautista ·que se acababa de fundar. En 1610 Alvaro
Hernández fue alcalde ordinario de dicha villa que, quizás, después se
despobló23•
En 1609 Juan Fernández de Castro, casado con Mavor de Rentería
era dueño de tierras e indios, así como su hijo ho~ónimo, quienc~
vinieron de Llerena, ahora Sombrerete (Zacatecas). Luego se asentaron
los capitanes Al'onso López de Baena y Antonio de Leiva, yernos de
Fernández de Castro.

21

Mendirichaga Cueva. ,,,Jpellidos de Nuevo León... , p. 77.
Protocolos, volumen 1, años 1599-1640, número 94. Ai\Ii\L
21
· Civil, volumen 1, años 1598-1624, expediente 33. Ai\Ii\1.
22

20

Mendirichaga Cueva. Origen de los apellidos Garz.ay Tn:viño .. .,p. 48.

'647

�649

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

LOS PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

El 18 de marzo de 1609 se admite a tres nuevos pobladores: Martín
24
de Rentería, Antonio de Leiva y Cosme de Inguanzo •

capitán Diego Rodríguez, teniente de gobernador de este Reino, "con mis
amtas y caballos para lo que se ofreciere ... ,ilJ Es el mismo capitán Marcos
Alonso Garza, originario de la villa de Lepe, Huelva (España), quien al
contraer matrimonio con Juana de Treviño, nacida en la ciudad de
México, dio origen al apellido Garza en el noreste de México. Quizás sea
el mismo Marcos Alonso que fue regidor del ayuntamiento reinero en
1612 y 1616. Ya había fallecido a fines de 1634.

648

Martín de Rentería, seguramente emparentado con Mayor de
Rentería, la esposa de Juan Fernández de Castro, solicitó avecindarse en
Monterrey, ofreciendo traer a su familia, así como "los avíos y pertrechos
necesarios" para ·trabajar las minas y las tierras. En la misma fecha se
admiten como vecinos a Antonio de Leiva y a ~sme de Inguanzo. A los
tres se les conceden tierras, aguas e indios.
'
En marzo de 1609 Juan Lobo de Mendoza recibe varias mercedes de
tierras. Algunas de esas tierras colindaban con las de Félix de Mendoza, a
quien llama "mi hijo". En 1630 ó 1631 un capitán Félix de Mendoza,
vecino de Cuencamé (Durango), contrajo nupcias en Monterrey. con
Mariana de la Garza, hija legítima del capitán Pedro de la Garza e Inés
Rodríguez.
Un Bartolomé García aparece en un documento de 1610.
Martín Sánchez fue regidor del ayuntamiento reinero en 1610. En
1621 estaba casado con Melchora Navarro. Fueron vecinos de la villa del
Saltillo.
A principios de 1610, Juan Benito Tenorio solicitó y se le concedieron
· mercedes de tierras e indios. A mediados de 1613 se dice que este
poblador, a quien también se nombra Juan Tenorio, había sido vecino
del Nuevo Reino de León, es decir, que ya no vivía aquí.
A principios de marzo _de 161 OJuan de Mendoza solicita mercedes de
tierras, con el fin de establecerse en este Reino.
Juan Sánchez Camacho afirma en -su asiento de vecindad, fechado el

25 de marzo de 161 O, que en esa fecha se establece como vecino de
Monterrey.
A principios de 1610 Juan Sánchez Benito vivía en el Nuevo Reino de
León. En 1611 fue propuesto para que, el año siguiente, ejerciera el
cargo de diputado en el ayuntamiento regiomontano, pero no lo
desempeño.
VI
Marcos Alon~o solicitó y 0btuvo, el 30 de mayo de 1610, varias
mercedes de tierra, un solar para casa y huerta y una encomienda de
indios "borrados". Alegaba haber entrado al Nuevo Reino de León con el

( 1596-1 626)

Diego de Treviño y "su hermano" Marcos Alonso el Mozo recibieron
mercedes de tierras, aguas e indios a principios del siglo XVII.
Cristóbal de Mendoza vivía en Monterrey a fines de 161 O y aun era
vecino a fines de 1613.
Cristóbal de Garibay presenta su asiento de vecindad a fines de 1610.
Aún vivía en Monterrey a principios de 1612.
Diego de Torres era vecino de Monterrey a fines de 1610. En octubre
de 1680 se decía de un Diego de Torres, casado con Josefa de Mendoza,
que estaba "ausente (desde hace) muchos años de este Reino... " Quizás éste
era descendiente del primero. - El 15 de noviembre de 161 O Simón Agustín, indio principal,
originario de Tlaxomulco, solicitó permiso para avecindarse en
Monterrey y tierras para sembrar trigo y maíz, comprometiéndose a traer
indios para cultivarlas y fundar un pueblo26 •
Pedro de Salazar fue alcalde ordinario de Monterrey en 1611. Aparece
como testigo en dos escrituras fechadas a mediados de 1613.
Gonzalo Fernández de Castro, nacido hacia 1588-1590, quizás en el
actual territorio de Zacatecas. Aparece firmando como testigo algunas
escrituras fechadas a mediados de 1611. Era hijo de Juan Fernández de
Castro y Mayor de Rentería, a quienes ya mencionamos.
Diego Pérez de Orellana, mayordomo del ayuntamiento
regiomontano e1:1 1611 y de la iglesia mayor en 1612. A principios de
1619 y 1621 firma como testigo dos escrituras. Fue muerto en 1624, en
el asalto de los indios a la hacienda de Santa Catalina, ahora municipio de
Santa Catarina (Nuevo León). El cronista Alonso de León le llama Diego
Pérez y relata su muerte en el discurso segundo, capítulo XII, de su
Relación.
25

24

Civil, mismo volumen, expedientes 30, 31 y 32. AM.M.

26

Civil, volumen 26, año 1703, expediente 4, número 33. M,[~I.
Ci\·il, volumen 1, años 1598-1624, expediente 40. AMM.

�Los PRIMEROS VECINOS DE MONTERREY

TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

650

Hacia el año 1612 entró Francisco Báez de Benavides al Nuevo _Reino
de León. Había nacido hacia 1594 en el valle de la Orotava, en la isla ~e
Tenerife del archipiélago de las Canarias. El nuevo, poblador era hijo
legítimo de Gonzalo Báez de Benavides y Marta Lopez. En ~ 624 fue
nombrado alguacil mayor de este Reino. Actuó como regt~or del
ayuntamiento regiomontano en 1626 y como escribano del cabildo en
1638. Fue alcalde ordinario de Monterrey en ~1 Y 164~ Y procurador
ambién desempeñó los cargos de regidor, alcalde Y
general en 1644• T
·
1 ld
rocurador de la villa de Cerralvo. En 1646 fue d~signado primer a ca e
~a or del valle de las Salinas. Aun vivía a mediados_ de 1650, per~ ya
ha~a fallecido a principios de 1666. Francisco · Baez de Benav~des
contrajo matrimonio antes de septiembre de 1_ 626, con ~sabel Marttnez
Guajardo, de cuyo enlace se originó el apellido Benavides en Nuevo
27

651

( 1596-1626)

legítima del capitan portugués Alberto del Canto y Estefanía de
Montemayor. A mediados del siglo XVII, José y Elvira vivían en la villa
del Saltillo.
En 1604 Mateo Tenorio era vecino de la villa del Saltillo. Quizás sea
el mismo Mateo Tenorio que fue asesinado por los indios en 1614, en la
comarca de Boca de Leones, ahora Villaldama (Nuevo León). Su muerte
la relata el cronista Alonso de León en el cliscurso segundo, capítulo
Xlll, de su Relación. La viuda de Mateo, Francisca Núñez Cerda, era
vecina del Saltillo en 1615.
Diego de Orozco era vecino del Nuevo Reino de León a mediados de
1613. A mediados del siglo XVII se menciona el valle de Orozco, en la
jurisclicción del valle de las Salinas, ahora Salinas Victoria (Nuevo León).

León •
A Antonio Pereyra se le concedió una merced. de solar el 1O de
febrero de 1612. El cronista Alonso de León menciona a un po?lador
"llamado Pe~ra" a quien los indios asesinaron cerc~ de la villa de
Cadereyta y "lo comieron en barbacoa ... " (Relación, discurso segundo,

Julián y Manuel Díaz fueron muertos, en compañía de Mateo
Tenorio, en 1614 en Boca de Leones. (Alonso de León. Relación, discurso
segundo, capítulo XIII).

capítulo XIV)
Antonio Durán aparece como testigo en una escritura fechada a fines
·de 1612. Fue regidor del ayuntamiento reinero_ en 1624, 1629 Y 16}2.
Quizás sea el mismo Antonio Durán que d~:laro~ en 1627, tener 35 anos
de edad ''poco más O menos", es decir que nac10 hacia 1592. Y _el casa~o con
Catalina de Treviño, hija natural del capitán José ~~ Trevm_o, mando de
L onor de Ayala. Del matrimonio quedaron tres h11as: Marta, esposa del
e:cribano Francisco Sánchez de la Barrera; Beatriz y Ana, ésta c~~a~a ~o~
Mateo de Villafranca. En 1626 Antonio Durán, "con su mu_¡er e h~os , v1v_ia
en Monterrey. El cronista Alonso de León afirma que _Antoruo D~ran
fue muerto en 1635 por los tepehuanes, al intentar el ascenso a una sierra
para a~acarlos. (Relación, discurso tercero, capítulo V).

El mulato Francisco de Sosa, hijo legítimo de Lázaro de Sosa y
Magdalena de Sosa, vecinos de la Huasteca, entró al Nuevo Reino de
León con Carvajal en 1581. Cuando, en 1612, se intentó repoblar la
ciudad de León (Cerralvo), fue el único vecino que permaneció, con su
familia, hasta que se vio obligado a abandonar la población, debido a los
ataques de los indios. Volvió al Nuevo Reino de León, procedente de
San Luis Potosí, hacia 1620. Fue su esposa Magdalena María, india de
Guadalajara. Testó en Cerralvo en 1628.

Vil
José y Mateo Tenorio eran ve~inos de Monterrey a fines de 161:. José
declaró en la villa de Cerralvo, el 17 de junio de 1627, tener 40 anos de
edad poco más o meno·s, o sea que nació hacia 158?2s. Fue su espo~a
Elvira de Montemayor, quien , usó el apellido materno pues era hi¡a

21
28

Juan de Olivares se asentó en el Nuevo Reino de León antes de 1620.
Casado con Juana de Treviño, de cuyo enlace quedó descendencia.

También hacia el año 1620, Juan Buentello Guerrero y su sobrino
Pedro Botello de Morales entraron al Nuevo Reino de León. Venían de
San Luis Potosí y se asentaron, con sus familias, en la villa de Cerralvo.
Buentello Guerrero tuYo, años después, el cargo de alguacil mayor de
este Reino; falle~ió en la mencionada villa en 1637. Botella de l\forales
había nacido hacia 1581 en Valverde, Extremadura, (España). Fue su
esposa Ana María de Avila, cordobesa. Ambos dieron origen a los
apellidos Botello y Buentello en Nuevo León29
Francisco Martín Guajardo, también llamado Francisco Martínez
Guajardo, nacido hacia 1591, fue vecino y minero en Cerralvo, en la

Mendirichaga Cueva. Apellidos de Nuevo León".•., PP· 39-47._
.
1
Causas Criminales, volumen 1, años 1626-1635, expediente 5, folio 4 vue ta.
29

AMM.

Mendirichaga Cueva. Apellidos de !\ "un·o León ... , pp. 49-61.

�TOMÁS MENDIRICHAGA CUEVA

652

década 1620-1630. Actuó como regidor del ayuntamiento regiomontano
en 1626. En la "Vista de ojos" que mandó levantar el gobernador Zavala
en 1626, se asentó que este poblador, a quien nombraban Francisco
Marúnez, vivía en una "casa· nueva", con su mujer e hijos. Fue su esposa
Mariana Botello, hija legítima del capitán extremeño Pedro Botello de
Morales y, quizás, de Ana María de Avila, cordobesa. Francisco Martín o
Marúnez Guajardo ya había fallecido a mediados de 1637.
~
El capitán Pablo Sánchez, nacido en Alba de Tormes, Salamanca,
(España) e hijo de Antonio Sánchez e Isabel de Tejeda, fue vecino de
Monterrey y Cerralvo en 1623. Actuó como regidor del ayuntamiento
regiomontano en 1625, 1629 y 1644, procurador en 1631 y alcalde
ordinario en 1635 y 1637. Testó en Monterrey en 1656. Murió a fines de
30
enero de 1658 •
Pedro Monzón era escribano de gobernación en 1624. Actuó como
escribano del ayuntamiento reinero en 1626. También se le nombraba
escribano de paz y guerra.
Pedro Rangel aparece como testigo en un documento fechado en la
villa del Saltillo a mediados de 161931 . Quizás sea el mismo que resultó
herido en el asalto a Monterrey encabezado por Guajuco y Colmillo,
efectuado el 8 de febrero de 1624. (Alonso de León. Relación, discurso
segundo, capítulo XII). Rangel figura en la nómina de vecinos redactada
por el ayuntamiento reinero en 1626. En la ''Vista de ojos" levantada por
el gobernador Zavala, se asentó que era "soltero".
Diego González fue regidor del ayuntamiento de Monterrey en 1625.
En la ''Vista de ojos" levantada en 1626, se le menciona con su mujer e
hija.
Eustacio Zambrano, soltero, es mencionado en la nómina de vecinos
de M~nterrey, levantada por el ayuntamiento de esta ciudad en 1626, y
en la descripción de esta misma ciudad, que mandó redactar el
gobernador Zavala el citado año.

30
31

Civil, volumen 8, años 1654-1659, expediente 19. AMM.
Civil, volumen 1, ·años 1598-1624, expediente 48. AMM.

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL DE
LA FRONTERA NORTE DE TAMAULIPAS
Dr. Manuel Ceballos Rarrúrez
El Colegio de la Frontera Norte

El patrimonio cultural de la actual frontera de Tamaulipas debe
entenderse de modo amplio pues no está limitado por los contornos
políticos estatales o internacionales, sino que incluye un amplio espacio
que se expande hacia Texas, Nuevo León y el norte de Coahuila. Esto
tiene que ver fundamentalmente con los procesos históricos que han
dado origen a las poblaciones del norte del Estado de Tamaulipas. Es
decir, a sus procesos de desplazamiento demográfico, a su modo de crear
el entorno cultural y a su visión del mundo y de la vida.
Sin lugar a dudas en sus orígenes, la cultura de las poblaciones
ribereñas del Bravo estuvo marcada por la sencillez, la precariedad, la
vida campirana, la amenaza constante de los indios enemigos, y más
tarde por la agresión originada desde el Estado de Texas. Pero al mismo
tiempo estuvo marcada por la sanidad del medio ambiente, la cordialidad
social, ta bondad natural, una dieta peculiar e incluso un incipiente
sentido de igualdad y mexicanidad, anteriores a la consolidación del
Estado nacional _y republicano. Nadie percibió mejor estas características
de las poblaciones fronterizas en el siglo XJX que Manuel Mier y Terán,
Juan Nepomuceno Almonte y Manuel Payno; y a principios del siglo XX
1.:l mismo José Vasconcelos, cuya crítica de la vida fronteriza fue tan
aguda.
Sin duda, fue Payno quien entre 1842 y 1844 hizo una amplia y
sensible descripción de las poblaciones ribereñas del Bravo, de Laredo a
Matamoros; y aún de Tamaulipas mismo. De sus hombres dijo que eran

�EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE T AMAULIPAS

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

654

"como robles del desierto", de fortaleza admirable para los ejercicios del
campo, leales defensores de su libertad y de la integrid~d del territorio
nacional; de sus mujeres alabó su resistencia a la adversidad y la ~elleza
de sus "rostros expresivos; ingenuos y amables, como los que pmtaba
Rafael". Y benevolente e inspirado constató que, entre aquellos seres
humanos que vjvían "donde la civilización había puesto muy P?co_?e su
parte", estaba asentada una sociedad digna ~ respeto y admirac1on ya
que "las flores cuando están en un jardín, no so~ bellas.c~mo cuando
nacen en las grietas de las rocas y entre las malezas y ~s~mos de una
soledad".1 Recientemente Elena Poniatowska, al escnbir sobre las
mujeres del norte de Tamaulipas se refirió a ellas diciendo que "el
carácter de las norteñas es muy fuerte, no lo hurtan lo heredan" .2
Vasconcelos por su parte, quien en· alguna ocasión se refirió' a la
poca fuerza moral que encontraóa "en un pob~e lugar de_ frontera",. y a
' quien se le atribuye la frase de que "d~nde termman_l~,\gws_~s y em~1~~a
el asado termina la civilización y com1enza la barbane , vano su op1ruon
cuando 'constató la conciencia de mexicanidad de los habitantes de la
frontera y cuando degustó sus comidas; en especial, aquellos "desayunos
fronterizos-incomparables", y aquellas tortillas de harina que preparaban
4
en Laredo Texas las primas del coronel Juan Gómez.
Paradójicamente, la cultura fronteriza experimentó un proceso de
maduración cuando se hizo manifiesta la agresión cultural por parte de
los anglo norteamericanos que fueron llegando a la región desde los años
de 1820, pero de modo particular después del Tratado de Guadalupe
Hidalgo. Hubo incluso intentos de norteamericanización que ~acasaron,
como el de 1898 al instaurar las fiestas de George Washington en
Laredo, ya para entonces texano. Fracasaron no porque desaparecieran,
sino porque a los pocos años se convirtieron en la~ ~estas de_ los dos
Laredos, y poco más tarde en fiestas en los que part1e1pan contmgentes
de ott~s ciudades de la región, tanto de México como de los Estados
Véanse estas apreciaciones en Manuel Payno, Panorama de México, Obras completas,
México, Consejo Nacional para la Cul~ra y las Artes, 1999, pp. 33-79, 101-103, 108t

112.

Guemro Viqo, Houston, Anchorage Press, 1997, p.34.
Citado p or José Alvarado, "La gente del norte", Visiones mexicanas, México,
Fondo de cultura Económica, 1985, p: 17.
·
_ • Para las apreciaciones de José Vasconcelos sobre la front~r~ ~or~~ véase ~anuel
Ceballos Ramírez, "La invención de la frontera y del noreste histonco , Mtmonas de la
Academia Mexicana de la Historia, t. 42, 1999, pp. 197-203.
2 Elena Poniatowska,
3

fii55

Unidos. Hubo también movimientos de defensa como los
protagonizados por los héroes populares y sus corridos, del cual el más
famoso ha sido el Gregorio Cortés "con su pistola en la mano";5 y el
conocido como la "Cortina war", protagonizado por Juan Nepomuceno
6
Cortina. Y desde luego la celebración de gran significación del Primer
Congreso Mexicanista de Laredo en 1911 y que reunió a representantes
de ambos lados de la frontera y la región. Otro de los movimientos de
autodefensa fue el del grupo de mexicanos que alrededor de 1915 se
agruparon en torno al Plan de San Diego.7
Desde finales del siglo XIX, durante todo el siglo XX y en los inicios
del actual, el ferrocarril y las carreteras; las actividades aduaneras,
petroleras, agrícolas y comerciales; y el incremento poblacional
contribuyeron a integrar elementos culturales de otras partes de México a
la frontera. A las antiguas villas del norte -de Laredo a Reynosa-, y
también a Matamoros, se añadieron otros centros de población que se
han transformado en ciudades. Desde la década de 1860 la Iglesia
católica instauró el Vicariato Apostólico de Tamaulipas que luego se
transformó en Diócesis con sede en Ciudad Victoria (1870). Aparte de
ésta se han instaurado tres diócesis más, las de Tampico, Matamoros
(1958), y Nuevo Laredo (1989).8 Cabe destacar que a ésta última no sólo
pertenecen las poblaciones tamaulipecas de Nuevo Laredo a Ciudad
Miguel Alemán, sino también las nuevoleonesas de Lampazos, Sabinas,
Parás, Vallecillo, Anáhuac, Bustamante y Villaldama. La referencia a la
Iglesia católica se hace por la antigüedad de su instauración, como por lo
que ha significado como creadora de ~ultura y aglutinadora de identidad
psicosocial a través de las prácticas y las devociones populares,
especialmente el guadalupanismo desarrollado en la sociedad mexicana.
Por otra parte, el patrimonio se compone también de otras tradiciones
Y fiesta~ -religiosas, cívicas y populares-. Estas últimas, que son muy
semejantes a las de otras partes de México, tienen la peculiaridad de
5

Américo Paredes, IVitb bis pisto/ in bis band: A Border Ballad and his Hero Austin
University of Texas Press, 1958.
'
'
6
Jerry D . Thompson, J11an Co,tína and the Texas Alexico Frontier, El Paso, Texas
Western Press, 1994.
7
Jorge Aguilar Mora, Una muerte sencilla,jmta, etema, México, Era, 1990; Benjamin
Heb~r Jo~nson, Revo/11tion in Texas-. How a for¡,ottm &amp;bel/ion a11d its bloody S11pmsion 111med
Mex1ca11s rnto Americans, New Haven and London, Yale University Press, 2003.
8
El nombre de Diócesis de Tamaulipas se mantuvo hasta 1958 ubicándose
primero en Ciudad Victoria (1871-1923) y luego en Tampico (1923-1958). '

�656

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE TAMAUUPAS

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

integrar a sus ciudades gemelas. Pero hay otras festividades particulares
de gran importancia, que se han celebrado o se siguen celebrando, como
la del Charro en Matamoros y Brownsville; y la que recuerda la tradición
histórica de la fundación de Nuevo Laredo. Ésta última, que ha venido a
ser una conmemoración cívica de relevancia peculiar, se integra de dos
ele.m entos: 1) La migración hacia México de los habitantes de Laredo,
convertido simultáneamente en texano y estad_ouni~,ense por el Tratado
de Guadalupe Hidalgo de 1848; y 2) La exhu~0,c1on y traslado de los
restos de sus deudos fallecidos, para que también yacieran en territorio
patrio. Este segundo elemento ha requerido de estudios más
especializados inspirados en la historia de las mentalidades pues hasta
ahora ha aparecido de manera marginal en la documentación, pero con
un claro nexo entre el mito y la historia. Por otra parte, la traslació_n de
mexicanos de los territorios perdidos estuvo contemplada en el Tratado
de Guadalupe Hidalgo, y el supremo gobierno se interesó en ello
9
nombrando repatriadores en diferentes lugares de la nueva frontera. Sin
embargo, pocas poblaciones celebran actualmente el acontecimiento. En
Nuevo Laredo con litúrgico sentido nacionalista se conmemora año con
año. Y la tradición se reproduce en himnos, poemas, ·celebraciones y
referencias artísticas. El principal monumento de entrada a la ciudad
recuerda a los fundadores y el escudo oficial lleva por lema "Sierppre con
· 1a Patria". Sin duda que este lema es una referencia elíptica a la tradición
histórica de la traslación de los mexicanos después de la guerra con los
Estados Unidos. En una novela reciente titulada Propiedad ajena, Enrique
Berruga recordó el acontecimiento de la traslación; pero situó a sus
actores en San Antonio -de donde emigraron para llegar a Saltillo vía
Piedras Negras. Por cierto que la matrona de la novela, una fuerte mujer
norestense, se oponía al traslado, a no ser que trajeran a sus muertos con
ellos porque, decía, no los podían dejar solos en tierra extranjera. Para
mayor fuerza del argumento, al cruzar el Bravo la corriente del río arrasó
con las lápidas y los restos, y fue entonces que la mujer perdió el uso de
10
la palabra porque "sin sus muertos, no tenía ya nada qué decir".
Otro tipo de festejos se realizan también en Nuevo Laredo como la
Feria y Exposición Fronteriza en septiembre, con sus contrapartes en
Matamoros y Reynosa. Otros celebraciones q_u e hay que recordar son: el

9 Manuel Ceballos Ramírez, La historia y la epopeya en los orígenes de Nuevo LAredo,
Nuevo Larec:Ío, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1991.
10 Enrique Berruga, Propiedad ajena, México, Planeta, 2000.

657

Día del Comercio (Nuevo Progreso), el festival de San Miguel (Díaz
Ordaz), el Festival del Cántaro (Mier), el Día de los Fundadores
(Camargo, Guerrero y Reynosa), el Festival de San Juan (Guerrero). Y
desde luego la celebración del 5 de mayo que tiene gran relevancia en los
Estados Unidos, especialmente en aquellas poblaciones o enclaves donde
hay mayoría mexicana. Cabe destacar también el gusto de los fronterizos
por hacer de todo una celebración festiva. Especialmente la forma que
tienen de festejar haciendo una "carne asada"; donde el término en sí
mismo es ya un sustantivo, es decir el nombre propio de la reunión.
Otra fiesta peculiar es la que se celebra en algunos lugares del norte de
Tamaulipas el día de Pascua de Resurrección adoptando las tradiciones
de la cristiandad anglosajona y griega que da una importancia primordial
al simbolismo de la vida a través de los huevos de pascua y los conejos;
es por ello que también se le denomina "Día de la coneja". Esta
celebración se acostumbra hacer a campo abierto, preferentemente en un
rancho, para recibir la primavera y estar en contacto con la naturaleza
que renace. El alto valor evangelizador -o preevangelizador si se quiereque tiene esta costumbre fue durante algún tiempo desestimada por la
Iglesia católica; sin embargo, ahora parecen apreciarse más las
posibilidades de integrarla al mensaje cristiano. El valor cultural y las
formas como se rediseña esta tradición y se adapta a la cultura mexicana,
ha sido puesta de manifiesto por José Carlos Lozano. 11
Independientemente de las creencias personales, muy importantes
para el patrimonio histórico han sido también las advocaciones religiosas,
no sólo por tener un origen novohisp?no, sino por su fuerte ingrediente
cultural y por su arraigo en. la toponimia: Nuestra Señora del Refugio en
Matamoros, Guerrero, San Ignacio y Roma (Texas); la Inmaculada
Concepción en Mier y en Brownsville; el Santo Niño de Atocha en
Nuevo Laredo; y desde luego la Virgen de Guadalupe que si bien se
venera en todas partes, en Reynosa se le guarda una especial devoción
por haber sido fundada bajo esta advocación; y bajo cuyo patronazgo
puso también José de Escandón el Nuevo Santander entero. Una
mención especial merece la Virgen de San Juan que se venera en el Valle
de Texas, pues ha sido un modo de recuperación cultural - y pacífico-,
~e un antiguo espacio en el que predomina el entendimiento mutuo. El
simbolismo del río. Bravo en el inmenso cuadro que sirve de fachada al
11

José Carlos Lozano, El día de la coneja en N uevo Laredo: influencia y redimio de una
tradición norteamericana, Nuevo Laredo, Universidad Autónoma de Tamaulipas, 1991,

�659

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y CULTURAL
DE LA FRONTERA NORTE DE T AMAULIPAS

norte de este santuario es muy significativo. En efecto, el río aparece
como integrador de ambos lados de la frontera presididos en la parte
· 12
superior por la imagen de la Virgen de San Juan y por la de Jesucristo.

En otro orden de ideas, se ha puesto en marcha el proyecto de
vinculación de los tres estados mexicanos del noreste con Texas,
Proyecto que le da a la región ribereña de ambos países una importancia
primordial. Es en el punto de encuentro geofísico de los cuatro estados,
es decir alrededor del meridiano 100, donde se ha desarrollado la llamada
Cabalgata "El Noreste: unido en sus tradiciones". La cabalgata se inicia
en Guerrero Coahuila, pasa por Colombia Nuevo León y termina en
Nuevo Laredo Tamaulipas. Es éste un evento campirano si se quiere,
pero de significación cultural, política y económica. El año de 2004, se
formalizó más la relación y se estableció el "Acuerdo para el desarrollo
regional sostenible del Noreste de México", firmado por los
gobernadores de Tamaulipas Tomás Yarrington Ruvalcaba, de Nuevo
León Natividad González Parás y de Coahuila Enrique Martínez (Nuevo
Laredo, 6 de marzo de 2004). Tres meses después, los mismos tres
gobernadores mexicanos firmaban con Rick Perry, gobernador de Texas
el "Acuerdo para un progreso regional asociado" (Monterrey, 22 de junio
de 2004). Poco después se añadió también al proyecto el gobierno de
Chihuahua. Por su parte, el gobierno de Nuevo León ha instaurado el
Programa de integración del Noreste y su vinculación con Texas. Organismo éste
presidido por el doctor Romeo Flores Caballero. 14

658

Por otra parte, la cultura de la región ribereña del norte de Tamauli~~s
ha entrado en un proceso de mayor maduración al haberse tamb1en
institucionaliza~o y desarrollado en diversos organismos de . los
municipios (Departamentos de Cultura, Cas.as de Cultura, Arc~vos
Históricos); pero también ha tenido que v'er , en ello el Instituto
Tamaulipeco para la Cultura y las Artes, y ese otro programa que se
conoce con el sugerente nombre de "Los Caminos del ~o", El carácter
binacional con el que este último organismo ha nacido y la fuer~e
conciencia cultural que lo rige, ha intensificado la idea de la h~rencia
novohispana y mexica?~ en ambos l~~os de~ río Brav~: en la co~da, las
construcciones, la musica, las tradiciones. 3 Ha nacido tambien hace
algunos años El Colegio de Cronistas e Histo_riadore~ de la Fr?n~era
Norte de Tamaulipas y Sur de Texas que efectua reuruones academicas
periódicas.
Hoy la construcción o restauración de edificios que _deben albergar
las diversas creaciones culturales es un buen augurio del futuro cultural
de la región: la Casa Mata, el Museo del Agrarism~ y el ~useo_de Arte
Moderno en Matamoros; la Hacienda de la Sautena en Rio Bravo; y el
Archivo Municipal en Reynosa; el Centro Cultural en Nue:o Lared~,, y
en esta misma ciudad la restauración y habilitación de la antigua estac1on
del Ferrocarril Nacional Mexicano para servir de sede del Archivo
Histórico Municipal. También es menester tener en cuenta la presencia
de la Universidad Autónoma de Tamaulipas que tiene facultades Y
escuelas importantes en varias de las poblaciones front~rizas._ Otr~s
universidades e instituciones de educación superior o de mvest1gac1on
desarrollan también sus actividades en la frontera (Institutos
Tecnológicos, El Colegio d_e la Front~ra Nort~, ~l Colegio de
Tamaulipas, Universidad Pedagógica Nacional, Uru:ersidad Valle del
Bravo, Universidad Tecnológica, Instituto Internacional de Estudios
Superiores, Universidad México Americana del Norte, etcétera).
Brenda Nettle Riojas., ~ Iglesia católica en el Válle del Río Grande, Brownsville,
Editions du Signe, 2002, pp. 44, 1-Xlll.
.
.
. .
13 Mario L. Sánchez (Ed.), A shared Experience: the Hzstory, Arch1tectu': and H1Sto~c
Designations of.. the Lower Rio Grande Hen'tage Corrido,, Austin, Los Caminos del Rio
Heritage Project, Texas Historical Comission, 1994.
12

Cuando el ya citado Manuel Payno describió las villas ribereñas del
Bravo, y a pesar de la benevolencia con la que trató a la frontera, aseveró
con abatimiento: "Decididamente éstos son unos países sin recuerdos y
sin porvenir. Sin recuerdos porque eso se queda para esas viejas ciudades
de la Europa que han tenido arquitectos y ruinas, capitanes e historia,
poesía y poetas, pinturas y artistas. Sirr porvenir porque amenazadas por
los bárbaros y tejanos, y escasos de población, pasarán años y siglos sin
que mejoren un punto. Contentémonos con que no desaparezcan".15 Si
Payno regresara hoy, se admiraría no sólo de que no hayan desaparecido
las poblaciones ribereñas del Bravo, sino de que efectivamente, tienen
recuerdos y porvenir. Con gusto admitiría que se ha construido un
patrimonio peculiar y una cultura enraizada hondamente en la
mexicanidad; y . de que, aunque en proceso de crecimiento, hay
arquitectura, historia, tradiciones, letras y artistas.
14

Regionegocios, núm. 93, septiembre de 2004, pp. 18-23. Véase también "A trote
unirán sus fronteras", Primera Hora, (Nuevo Laredo), 6 de marzo de 2004; y el
suplemento especial de EI.Ma1iana (Nuevo Laredo), "Cabalgata 2004", 7 de marzo de
2004, 40 pp.
15
Manuel Payno, Panorama de... , p. 43.

�660

MANUEL CEBALLOS RAMÍREZ

Sin duda que este patrimonio que han ~onstruido . nuestros
antepasados los últimos 150 años es digno y apreciable. Gracias a ~llos
existe un legado que preservar y mucha historia que ~ontar y analizar.
Historia, legado y patrimonio que ayudará a no repet1r los errores d~l
pasado y llevará a encontrar las raíces comunes de d~nde surge la savia
de la sociedad ribereña, tamaulipeca, norestense y meXIcana.

'"'-.
NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE
Lic. Lilia E. Villanueva de C.
Colegio de Cronistas e
Historiadores de Nuevo León

La iglesia tenía enemigos que consideraba, a la vez, enemigos de Dios.
Estos eran los herejes, los judíos y los falsos cristianos. En el Concilio
de Verona de 1185, se acordó que era un delito que debía de ser
castigado y proceder judicialmente. Había que inquirir, averiguar e
investigar sobre los sospechosos, para entregarlos a la autoridad civil,
porque la iglesia no aplicaba penas corporales. 1
En 1229 en el Concilio de Tolosa, Grcgorio IX organizó la
Inquisición, con tribunales en cada país dependientes del Papa. La
Orden de Predicadores de Santo Domingo, fue la encargada del
descubrimiento y el castigo de la hcrejíi!,
Por lo que hace a España, la Inquisición fue establecida años más
tarde. Isabel de Castilla y Fernando de Aragón se casaron en 1469. La
reina quería no sólo unificar el reino políticamente sino por la fe. Para
ello, era necesario expulsar a los judíos. E l Papa Sixto IV, por medio de
la bula del primero de noviembre de 1478 apoyó esta idea, autorizando el
establecimiento de la Inquisición en España.2 En 1483, fray Tomás de
Torquemada fue. nombrado inquisidor general. Fue creado, además, un
Consejo Supremo compuesto po r un eclesiástico y dos seglares. Tenía
carácter oficial.
Logró Isabel s.u propósito de desterrar a los judíos. Estos se
dispersaron por diversos lugares: Portugal, Italia, Grecia, etc. En Turquía

1

2

~laun, Eduard. Lo Inquisición. Ed. Humanitas. Barcelona. 1991. p. 22.
Liss, Peggy K. Isabel /(I C(ltólira. Ed. Nerea. Madrid. 1998. Capitulo X\'.

�LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

662

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

algunos conservan las llaves de sus casas, con. la esperanza de volver a
España. Simón Wisenthal sostiene la tesis de que los últimos que
quedaban en España, se embarcaron en las carabelas de Cristóbal
Colón.3
·
Muchos permanecieron en España, fingiendo adoptar el cristianismo.
Estos fueron llamados cristianos nuevos o conversos. A los que
continuaron practicando la ley de Moisés en se~to, se les conoció como
criptojudíos.
"·
Para indagar la sinceridad del verdaderamente convertido, se recurrió
a la genealogía. _ Por medio de testigos se averiguaba si alguien estaba
ligado, hasta la quinta generación, a judíos, negros, procesados por el
Santo Oficio, etc. A esto se llamaba: información de limpieza de sangre.

Por limpieza o nobleza de sangre se entendía antiguamente la que se
heredaba por linaje de aquellos a quienes había sido concedida por
privilegio, otorgado por un soberano, condición sin la cual no podía
haberla.
En España esta situación social originada desde tiempos muy
antiguos, requería de información para ser aprobada, y prevaleció hasta
1865 cuando se suprimió definitivamente y con carácter general. A partir
de entonces, ya no fue necesario levantarla para contraer matrimonio ni
4
para ingresar a cualquier ~argo del Estado.
La expulsión de los judíos, de España, por los Reyes Católicos en
1492, trajo como consecuencia el .que aquellos que se quedaron se
convirtieron al cristianismo o fingieron haberse convertido. A estos se
les lla,mó conversos o cristianos nuevos.
·
Contra aquellos que fingían serlo y cuya actitud fue descubierta, se
desató una tenaz persecución por parte del Santo Oficio. Aunque, en
realidad era desconcertante este hecho, dada la circunstancia de que
muchos judíos ocupaban importantísimos cargos oficiales en la corona.
La presencia de conversos en el ámbito .rural, particularmente en los
feudos de la nobleza, daban la impresión unos y otros de ser protegidos
por el Rey y por· los nobles. ·
Operación Nuevo Mundo. Lz misión secreta· de Cristóbal Colón.
Barcelona. 1976.
4 Escriche, Diccionario, 1853

Con todo, esta población "convertida" significaba un peligro. Fue
necesaria la ingerencia de la Inquisición, así como la expedición de los
Estatutos de la limpieza de sangre. Éstos últimos subrayaban los límites
fundamentales del acoso contra los cristianos nuevos. Se consideraba
que la presenda de falsos conversos provocaba el envilecimiento del
cristianismo.
Estos estatutos establecían, entre otras reglas la promoc1on de
expedientes de pruebas de limpieza de sangre. Pero en estos era fácil
ocultar la ascendencia. Los testigos podían ser comprados y de esta
manera se comprobaban supuestos orígenes cristianos viejos, al gusto de
quienes promovían la información. Otros, mudándose de ciudad
cambiaban de apellido, borrando toda huella anterior. Este problema es
estudiado con más o menos amplitud, por María del Pilar Rábade
Obradó, en su libro Una elite de poder en la corte de los reyes católicos: los

judeoconversos. 5

' La limpieza en España

3

663

Aymé, Editora.

El historiador madrileño Juan Blázquez Miguel en su obra Inquisición y
criptojudaísma6 comenta que para intentar frenar el acaparamiento de
cargos surgieron "los llamados estatutos de limpieza de sangre, de extraordinariay
nefasta influencia durante los siglos posteriores". Considera que el más antiguo
de estos estatutos fue el del Colegio de San Bartolomé de Salamanca, en
base a bulas papales de 1414 y 1418. Más tarde, en 1449, fue decretado
en Toledo un estatuto de limpieza.
Por su parte, los cristianos viejos de Córdoba fundaron una cofradía a
la que sólo podían ingresar ''los que son como ellos"; esto es cristianos viejos;
para lo cual se requería invariablemente de una información jurídica.
Casi todos los colegios de España: el de Santa Cruz de Valladolid (1488);
el de San Antonio de Sigüenza (1497); el de San Ildefonso (1519); y
otros, redactaron sus propios estatutos de limpieza de sangre.
Lo mismo puede decirse de las órdenes monásticas que instituyeron
sus propios estatutos de limpieza: los jerónimos en 1486 y los dominicos,
tres años más ta~de; los franciscanos en 1525 y los jesuitas en 1593.

Observa el mismo historiador que hasta las catedrales españolas

"considerando los casos de judaizantes que se descubrieron en su seno" optaron por
'este tipo de estatutos.

5
6

Editorial Sigilo. Madrid. 1993. págs. 19 y ss.
Eds. Kaydeda. Madrid. 1988.

�'665

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE
LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

664

-dice el mismo autor-, se convierten en la ví.ctima propiciatoria del
nuevo mito antisemita para conseguir el mantenimiento de la ortodoxia,
católica, y, quizá, para detener el peligro que representa la burguesía gran
parte de ella de este origen, sobre todo con Castilla. En este ambiente de
satanización de lo judío, atizado desde el púlpito, se crea el marco
propicio para los estatutos de limpieza.

Pero no sólo a las cofradías, las órdenes religiosas y las catedrales se
linútó esta restricción. Casi al mismo tiempb, se proyectó hacia las
profesiones, particularmente a los médicos, en su mayor parte judíos,
denunciados, por supuesto, si tenían reputación y buena clientela.
Para ocupar cargos en la Inquisición fue requisito indispensable el de
la información genealógica. Como era más o menos frecuente encontrar
algún bisabuelo penitenciado, el Consejo de la Suprema Inquisición en
España, acordó que ''se debe considerar bastante pu-rgado al cabo de un siglo el
delito de sangre infecta, si a partir de ese momento no hubo ningún problema".
Blázquez Miguel consigna el caso de la familia Treviño de ciudad Real,
que en el siglo XVII promovió varios expedientes de limpieza de sangre.
Testigos presentados por sus adversarios presentaban documentos
comprobando que entre sus ancestros "figuraban varias mujeres de la familia
Villarroe~ penitenciadas y quemadas en la Inquisición, sin que ni7en un solo caso
.influyera para que no se declarase acrisolada la purez.r; de su sangre".
Según Edward Mann, en su libro La Inquisición. Lo que fue y lo que hizo
expresa que fue a partir del siglo XVI cuando este tribunal generalizó
como delito punible el de la falta de "pureza de sangre". Se la llamó
también "limpiez.r;" y se llegó a tal extremo que "la gente investigaba
la
8
genealogía de los vecinos en busca de sangrejudía o mora", a fin de acusarlos.
El limite establecido era hasta los tatarabuelos. Si en estas cinco
generaciones no se hallaba a alguien con esa mácula, o que hubiese sido
conde·nado por la Inquisición, "la pmeba de limpieza era aceptada".
Surgieron, por lo mismo, muchas informaciones genealógicas
falsificadas o alteradas. Contra el poderoso nadie se atrevía a testificar; y
como de los antepasados de _los pobres y los campesinos no se
conservaba memoria, ha?ía que inventar lo gue aquellos hicieron.

tenía algún ancestro penitenciado era incluido en esta mod lid d
Bastaba
ª·
-1 h htener entre los abuelos alguno que hu bºiese si'd o arrestado ª Este
s~~ ;;v:, ~unque se compr~bara haber sido injustificado, era suficiente
P
a -~ancha. Quien la tuviera quedaba incapacitado ar
ocupar cargo clVll o eclesiástico alguno· estaba imp did d
p ª
con alguien "de linqje limpio"· y ni ,1 '. . b e o e emparentar
d,
.
'
e ru IDJem ro alguno de su familia
Ipo nan
. . . ,aspirar al estado religioso . H ubo casos en los cuales l
nqws1c1on aceptó pago por la inmunidad· ero 11
.
ª
modo alguno que en lo futuro se viera libre,cÍe unaen:e:~ a!:r:a~7;:~a en

La limpieza en Nuevo León
Para el caso
.J de quienes pasa b an a poblar al nuevo mundo en el Título
e Ias
·
dadas en Segovia por
'
100
Oruenanzas
el
13dde
¡·ulio
de 1573 de Nuev
1 . as p. obl.aczones,
Felipe II
, se ee.
A los que se obligaren a hacer la di h
bb ,
oblado e cumplid
.
c ª po lazon Y la hubiesen
o
consu
asiento
por
h
P
descendientes
y que dellos co
onrar sus personas y
memoria loable, le hacemos hijos:go ~e ~:~eros p~bladores, quede
descendientes Je 'timos
ar conoci o a ellos y a sus
cualesquier part! de l~;;~~i~~\:~n
que poblaren y en otras
linajes y solar conocido .
, al
~o y personas nobles de
tod I h
, ~ por_t es sean habidos y tenidos, gocen de
as as onras y preerrunencias
d h
~dos l~s hombres hijosdalgo y cab1!~: dª:10 :::;n:: d:;
q~e
eros, eyes y costumbres de España puedan y deban gozar.
, gun

d .

e~f¡~:11

g:s:i:ª:e

De este privilegio se ufanaron siem
l
.
pobladores de la N e .E
_
. pre no so amente los primeros
u va spana sino s s d
d'
generaciones. Quien entraba a p~blar m ~
e~cen . ientes en varias
concesión sólo por el hecho d
ª~
tar e disfrutaba de esta
e casarse con hi¡a de pobladores.
me:c:~~~ d~e ;e refiere al Nu~vo Reino de León, es en las solicitudes de
erras o encomJendas de indios en d d
frecuencia alegar estos méritos.
on e se ve con más
A Sebastián
de Ábrego se Ie d an 1as tlerras
.
"atento a que.. . es
persona
de toda Flores
l."
B
.d
. ca tdad y buena sangre" (noviembre de 1700) 9 J , d
enavi es, vecino de Cerralv
.
. ose e
calidad d, ·
.º' pi.de t1erras
en 1707, ''para mantener la
e mz persona con la decencia que pide mi conocida nobleza".10

La autoridad inquisitorial tuvo aumento notorio con este nuevo
"delito" de no ser &lt;lescendiente de "viejos cristianos". Porque no sólo quien
:n~:;:.;.\~arza, Israel. Cedulario autobiográfico ... Monterrey. 1964. p. 87.
1

Op. cit. p. 47

8

Ed. Humanitas. Barcelona. 1991. p. 138 y s. s.

�LIC. LIUA

666

Es interesante observar que a los tlaxcalteca~, aliados a los españoles y
colonizadores del norte, les fueron concedidos iguales privilegios.
El virrey Luis de Velase&lt;? capituló con la república de Tiaxcala el 14
de marzo de 1591 a fin de que cuatrocientas familias pasaran a poblar al
norte. A los tlaxcaltecas les fueron concedidos en la misma capitulación,
iguales privilegios que a los españoles; tales como recibir mercedes de
tierras, usar armas, anteponer a sus nombre~el tratamiento de don,
montar a caballo, etc.
En la documentación utilizada para este trabajo, se consignan otros
signos de nobleza o de limpieza de sangre.
Algunos de los expedientes, como ya 1o expresamos, no se limitan a la
información sobre padres y abuelos. Las declaraciones aluden a "la
antigüedad del linqje".
En informaciones más antiguas, como la de Lázaro de Mendiola, pide
éste que se diga si "sus padres y abuelos pasados por ambas líneas, paterna y
materna, han estadoy están de veinte, cuarenta, sesenta y cien años de más tiempo acá
que memoria de hombres no hay en contrario en posesión de .. .
11
hijosdalgo notorios de sangre, limpios de toda mácula ... "
La limpieza de sangre, además de la antigüedad de linaje y de ·no estar
·mezclada con castas ínfimas consistía también en otros factores.

Ser descendiente de los primeros pobladores y conquistadores, que
por cédula real "lograron el distintivo honor de ser hijosdalgo de solar conocido",
12
como lo alega en alguna información don Joaquín Mier Noriega.
Servir a su costa "al~ y a la Patria defendiendo al lugar donde se vive de los
insultos de los indios bárbaros, y dando socorro a los demás lugares cada y cuando lo

han pedido".
Haber ocupado cargos públicos, don José Salvador Lozano consigna
como signo de calidad de noble haber sido alcalde ordinario repetidas
veces, así como teniente de gobernador y el primer administrador de
13
tabacos.

Información de genealogía ... AMM.. Civil. Vol. 7, Exp. 11. Monterrey. 1653.
12 lnjormtidón de legitimidad... AMM. Civil. Vol. 150. Exp. 3. Monterrey. 1793.

11

13

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

E. YILLANUEVA DE C.

Información de nobleza de sangre de doña Maria Leonor 1/defonso Lozano. .. AMM. Civil.

Vol. 141. Exp. 10. Monterrey. 1798.

667

También se tiene como sello distintivo de buen nacimiento el haber
emparentado "con las primeras casas distinguidas de esta ciudad", así como
''haber sacerdotes en la familia".
?tr~s características de nobleza eran las de "no haber sido castigados por
algun trzbunal que cauce infamia" y la de "haberse ejercitado en oficio o ministerio vil
y mecánico ni indecente de menos valer".
F~ancisco Antonio de Estrada que no pudo comprobar su nobleza
cons~deraba como señal de la calidad de su sangre ''la prueba del sobrescrit;
de m1 persona... en_ las leyes ~e la naturaleza, una vez que está en el colory el pelo
con e~ semblantey etrcunsta~?ªs/e nombre". Pero, con certero argumento, se
consideraba noble tambten por sus costumbresy sus procedimientos en /o moraL
políticoy civil". 14
'
Para qué una información

Los motivos para promover una información de limpieza de sangre (0
de nobleza de sangre como también solía llamársela) eran muy diversos.

''Par~ efectos de pasar a los reinos de las Indias y otras partes y para otros
cualesquier efectos que me sean necesarios", como es el caso de la que promovió
Lá_z~ro de Mendiola en su lugar natal, en España y que se conserva
?ngtnal en el Archivo Municipal de Monterrey, convertida en una doble
tnfo~mación al presentarla_ ~ara promover otra a fin de comprobar ser
sobnno y heredero del cap1tan Hernando de Mendiola.
En este ~ro de información se procura obtener testimonios que
puedan ser utiles en la Nueva España, particularmente en relación a su
estado. E? el caso de Mendiola, los testigos contestan a la sexta pregunta
en el sentido de que:
• •.es libre de todo estado y ~o sujeto a matrimonio, ni religión, ni orden
al~na, por donde este tesogo sepa y entienda; y por tal es habido y
terudo y comúnmente reputado.15

Las info:111aciones se promueven también para '~ozar de los beneficios de
una ~~pe/lama". En este caso el propósito es comprobar el entroncamiento
f.amtli a~ Y geneal,og1co
. con el fundador o fundadores de determinada
obra pta. Como es sabido una capellanía era el destinar el producto de
14

fojas. Querella civil.·• AMM. Civil. Vol. 98. Exp. 6. San Antonio de la Iguana. 1768. 54
15

Ver nota Nº 11.

�LIC. LILIA E. VILLANUEVA DE C.

668

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

q69

I

un bien material, para el sostenimiento del culto a alguna devoción; la
celebración de misas por el alma de alguien; para el sostenimiento de un
estudiante en su carrera eclesiástica; etc.

... está inclinadísimo al estado eclesiástico y para este fin muy resignado
a tomar la fatiga de la adquisición de letras y deseando yo cooperar a tan
distinguidos fines y facilitarle en parte su consecución ... 11

Son muy frecuentes las informaciones testimoniales levantadas al
surgir impedimento para el matrimonio ''por diferencias de linaje" o por "no
ser de buen nacimiento". En muchos de estos ca~s ~o se lleva más fin que
"impedir maliciosamente, o cuando menos dilatar, el efeclN!_el matrimonio tratado".

Hay también informaciones hechas a petición de quienes ya
ingresaron al colegio y que están realizando estudios. En este caso se
promueven con la finalidad de alegar _derechos a alguna capellanía
fundada por algunos de sus antepasados.

Un expediente por negación de mano fue promovido por Santiago
Morales al impedirle casarse con doña Juana Padilla, ''por no ser igual de
calidad". Lamentablemente Morales no pudo comprobar su limpieza ''por
16
ser hijo naturaly haber adoptado el apellido de su padrino de bautizo".

Procedimiento

Encontramos otro caso en el cual, por la desigualdad de sangre ·de la
, novia, los hermanos, tíos y parientes de Onofre Arredondo ,se opusieron
a su matrimonio, llegando hasta el templo para impedirlo. El la amaba y
declaró estar dispuesto "a renunciar al nombre de su casa y hasta su herencia".
El padre de María Josefa, la novia, por su parte, nos da una magnífica
referencia sobre el mestizaje regional, al expresar al gobernador que
si para casarse debiera esperarse el consentimiento de todos los
paóentes, muy pocos o ningunos [matómonios] se veóficarían ...
principalmente en estos reinos, en que pocos linaies hay que no se hallen
maculados con diversas castas.

Cuando el expediente promovido se refería a un hijo natural de padre
y madre españoles, la .calidad, al parecer, no desmerecía. Así se
desprende, al menos, de una declaración de Agustín Ceferino de la
Garza, a quien su padre reconoció in _artículo mortis.
Pero las averiguaciones más frecuentes se ven al ser abierto el Real y
Trid@tino Colegio Seminario de Monterrey. Los· expedientes se
promueven para "ingresar estudios a fin de tomar el estado eclesiástico" "para
conseguir las órdenes sacras"; etc. Este tipo de documento se sigue no sólo a
petición del interesado sino por el padre, la madre, un hermano o
cualquier otro. En los motivos.se explica, por ejemplo, que el interesado

No sólo el interesado podía promover la información. Son muchas
las que fueron solicitadas por el padre, la madre o un hermano de éste.
La petición generalmente aparece acompañada de los nombres de los
testigos presentados y del "interrogatorio" al cual se quiere que respondan.
La autoridad (el gobernador o el alcalde) ordena sea recibida la
información y que, concluida, se dé testimonio al interesado quedando el
original en el Archivo. Algunos, cuando el resultado no les favorecía,
pedían se guardara "en el archivo secreto".

Antes de la existencia del Seminario de Monterrey (1792) se solicitaba
la información para presentarla en los de Guadalajara, México u otras
partes.
Por ello, se pedía que ''por los accidentes que en los caminos acaecen",
quedara el original a fin de solicitar nuevas copias.
Los testigos son generalmente mayores de edad. Abundan los de más
de setenta u ochenta años, por ser lo que pudieron haber conocido a los
abuelos y bisabuelos y que pudieron haber oído referencias a
generaciones más antiguas. Tras de pregun.társeles su nombre, patria,
estado;calidad y ejercicio, prometían, bajo juramente, decir verdad.
El testigo ordinario prestaba juramento "sobre una señal de la CT'UZJ
tocándola con su mano derechay respondiendo síj uroy amén".
Si el testigo era militar, prometía decir verdad "bqjo su palabra de honor,
.puesta 1111a mano en elpechoy la otra en elpuño de su espada".
Si quien declaraba era un sacerdote, had a juramento tacto pectare et
corona et in verbo sacerdotis.

16

Promovido por don Santiago Morales .. . AMM. Civil. Vol. 154. Exp. 3. Valle de las

Salinas. 1794.

17

lnjo_rmación de legitimidad... de don José Man11el Lozano, para poder mtrar de colegial.. .

AMM. Civil. Vol. 168. Exp. 10. Real de Sabinas y Monterrey. 1800.

�670

LIC. LILIA E. YILLANUEVA DE C.

Cuando la información no podía ser levantada en Monterrey, porque
los testigos residían en lugares apartados y "están en sus respectivos destinos, y
los más principales son sujetos de avanzada edad e imposibilitados para poder
caminar", se designaba a un comisionado para que pasara al lugar
requerido.
Aunque el interrogatorio consta de dos a cinco preguntas, hay algunos
-como el de José Joaquín de Treviño-,~e comprenden hasta
diecinueve. El propósito de tanta interrogación era el de probar vínculos
colaterales, sobre todo si había de por medio la fundación de alguna
capellarúa.
En la primera, tras las generales del declarante, se inquiere sobre si
conocen al interesado por ambas líneas· y sobre sus costumbres. . En
respuestas expresan unos, conocerle "desde la infancia", otro, "que le conoce
' muy bien". Un testigo declara que "lo vida desde que nació y que sus padres le
dieron el mantenimiento natura4 lo vistieron, dieron escuela y estudios y siempre ha
estado y está debajo de su patria potestady debqjo de su obediencia". Uno más,
que "le ha visto asistiendo a los templos y qyudando a la misa y demás ejercicios
cristianos". .La legitinúdad del hijo, sin embargo, se confirma agregando
que han visto a los padres "acariciándole y reconocerle como a tal su hijo" así
como haber oído a ellos llamarle hijo y a éste a ellos llamarles padres.
Otra pregunta fundamental es la que se refiere al conocinúento de los
padres del interesado. Se hace énfasis en la calidad y nobleza de sus
ascendientes y en la legitimidad de su matrimonio. Se considera
sumamente importante lo que alude específicamente a la limpieza de
sangre, esto es, a que si son o fueron "libres de toda mala raza, moros, indios,
protestantes penitenciados del Santo Oficio u otra casta inferior o materia que
conduZfa contra nuestra cristiana religión". ·
So):,re este aspecto es frecuente leer declaraciones en d sentido de que
los padres "son cristianos viejos, · nobles y de buenas costumbres, sin que jamás se
hqya visto ni advertido nota alguna en todo su linaje y ascendencia". El testigo
también suele expresar que "son personas decentes y del mqyor lustre y de
esclarecida ascendencia sin quejamás !e hqya dicho cosa en contrario".
En relación a la legitimidad del matrimonio, se lee en algunas
informaciones que fueron vecinos de esta dudad, en donde vivieron y
murieron conocidos, tenidos y'reputados por marido -y mujer.
Otra pr:áctica frecuente en estas probanzas, es la de la inclusión de las
partidas de bautiz&lt;;&gt;, matrimonio y defunción, a fin de reafirmar lo
declarado por los testigos. En el caso de las certificaciones parroquiales

NOBLEZA O LIMPIEZA DE SANGRE

671

de Es~~ña apa~ecen auto~izadas por dos o más notarios que dan fe de
que qwen suscribe las copias de las partidas es realmente el cura párroco.
~sto~ an_ex?s. documentales dan además datos, y fechas precisas de gran
mteres histonco y genealógico.
No a todas las solicitudes se daba trámite. Conocemos una hecha el
14 de octubre de 1780 ante don Antonio Lucas Cantú, alcalde mayor, del
~a~e de San Mateo, por doña María Guerrero; esposa de don José de
Avil~ Y que fue turnada al gobernador sustituto don Joaquín de Mier
Nonega.
Pedía doña María "vindicar su limpieza de sangre y honor", calumniados
por don ~osé Antonio Ri~era. ~ero lo hizo en nombre suyo don
Hermenegildo Guerra, quten uso un lenguaje nada decoroso que
vulneraba el buen nombre de muchas personas.
Dar curso al expediente significaba poner al descubierto la conducta
de "una ~erson~ cipo fuero obliga ~I sigilo_ de su nominación". Convenía, por lo
tanto, ~vitar rnidosas consecuenetas denigrativas; honores que deben custodiarse a
precauetones de la prndencia ".
Tales eran "las voces J expresiones" del representante de doña María
Guerrero, que el gobernador le dio dos meses de cárcel "en pena de su
voluntarioso estilo".

Fuentes documentales
La totalidad de los expedientes aquí estudiados, relativos al tema se
conserva en el Archivo Municipal de Monterrey.
'
. Observamos que las informaciones se multiplican a finales de ese
siglo XVIII y e? la_ primera del XIX. Ello se explica porque en 1792 fue
:bie~o el Se~mano de Monterrey, en cuyo archivo, al que no hemos
cu~do, pudieran existir algunas. Para este trabajo sólo hemos
considerado las que se hallan en el de la ciudad.
Como ~1- Archivo de Monterrey comprende en esa época
documentac10n de todo el Nuevo Reino de León, las informaciones
corresponden a promotores procedentes de Pesquería Grande Boca de
Leones, valle de las Salinas, villa de Cadereyta, real de San Ant~nio de la
tgu_ana, valle de Labradores, valle del Guajuco, Capadero y real de las
atinas. Hay una de Reinosa y otra del valle de Orozco, de España.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY
(1846-1848)
Bertha Villarreal de Benavides
Colegio de Cronistas e Historiadores
de Nuevo León, A.C.

La noción de documentos privados encierra tanto el diario íntimo como
la biografía de un individuo, son escritos privados y muy personales.
Estos documentos se caracterizan por su importancia ya que son muy
diferentes unos de otros.
Igual que en los archivos públicos, la guerra, la ocupación, el miedo a
tener documentos comprometedo~es son causa de numerosas
destrucciones. Los archivos privados presentan al investigador el triple
secreto: secreto de política, secreto de negocios y el secreto de las
familias.
Algu_n~s personas han conservado documentos y cartas de cierta
procedencia, que constituyen frecuentemente archivos especializados,
que se refieren a un acontecimiento o período, y que recogen sobre este
punto datos prkticamente imposibles de localizar en otra parte.

La dificultad estriba en poder tener acceso a estos documentos que las
familias defienden celosamente, pues han permanecido por generaciones
bajo su custodia. Se han dado muchos casos en que se han perdido y a
los que se puede llegar a ellos en la actualidad es que fueron vendidos en
subastas o donados a algún Archivo o Universidad.
En las cartas podemos observar la sinceridad del autor o las
influencias. por este evento en cuanto a sus narraciones o apreciaciones.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
Smo DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

674

675

( 1846-1 848)
I

Se puede investigar si escribe por el simple placer de hacerlo y de
mantener una correspondencia ya sea con la familia o amigos, y que en
su contenido atañe solo a los corresponsales manteniendo una
comunicación.
Cuando lo que comunica ha sido testigo presencial de los
acontecimientos; las cuales revelan con profundidad y detalle de zonas
muy íntimas de la experiencia humana.
"'-'A través de la siguiente correspondencia tenemos una visión de
México desde el punto de vista norteamericano de unos soldados ajenos
1

al país que captan lo bueno y lo malo de este.
Carta de Israel Bush Richardson
a l. P. Richardson Erg.
Burlington, Vermont

Campamento cerca de Monterrey.

Septiembre 23, 1846

Querido Padre:
Monterrey es casi nuestro ahora, pero después de un sangriento y
violento combate. LA ciudad está situada en un valle dominada por
cuatro baterías sobre colinas, cuando tú te aproximas a ella por· la
derecha. El Obispado está sobre un cerro cercano, y cuatro baterías
sobre la izguierda, las cuales 2 hacen un fuego cruzado en elfrente de la
ciudad;y además la retaguardia de la ciudad está cubierta por una alta
e inaccesible montaña.
El día anterior a áyer la División del general Worth, consistiendo
su cuerpo principal de regulares en número de 2000 hombres y 2
baterías de artillería, procedió a envolver los fuertes del enemigo por la
derecha de la ciudady después de 3 días de duros combates.y pequeñas
pérdidas ha logrado posesionarse de todos los de la derecha, inclrqendo
el Obispado, el cual es un fuerte reductoy domina la ciudad.
Mientras el general Worth estaba haciendo esto sobre la derecha, los
Regimiento 3º, 4ºy 1º de regulares y así como los voluntarios atacaron
los fuertes de la izquierda del lugar.
Dos baterías en baluartes (lunetas) y un. reducto cuadrado colocados
en gesto defensivo fueron atacados por nosotrosy tomados.

El cuarto baluarte está dentro de 250 ardas
, .
tomamos. El enemioo , lo .
1 del ultimo
que
&lt;&gt; aun
ltene en posestó
'
extendiendo una trincher. J; d. d, d. ,
n Y nosotros estamos
reducto para colocar infa ~ ª, re e or ~ el por la noche desde nuestro
.
1• n,enay atacarto defrent.
¡ .
atacar con másfiuer,,a la
J ,
•
e, Yª a mismo tiempo
· "\; s casas ue ,a crudad
Esto probablemente lo lograremos
·
noche. Entonces no quedar., ,
para antes de (que termine) la
~
a mas que uno máspor t.
canoneo del general Worth y
d.
omary eso es por
Obispado. Nuestro regimient~ s.J~e e
logrado por él desde el
Los capitanes Mo .
.u o mue. o urante el ataque.
Haz!itt fueron muert, ms, Flrelds, Barbourd; los tenientes Iroing y
.
os J e mt!Jor Lear y I ,ti· ,
.
eridos.
Es
casi
imposible
J
e
carrtan
Bambridge
h
C
ue ver como alguno de
1
meo ofic.iafes muertos y 2 h 'd. de
noso ros escapamos.
destrucc.ión. Sófo cinco oficia/e~ os ;,~ :ta~ de 112, es una gran
Esto ha sido como un seound.° ·1z~eron e;a os ilesos en el regimiento.
&lt;&gt;
o sz oy ataque a Bada·
•
atacar bateríasy combatir e las fl. J
'lJºv
consistente en
y; .
n !ª es ue una casa a otra
o pienso que para mañana en fa h
.
Se dice que 12 mil troti
,
noc e tendremos toda la c.iudad
·
rªs son ,asfue~s del enem · N
tomado una gran cantidad de rtifle , y;
tgo. osotros hemos
ejérc.ito enemigo tendrá que re ~- na. o creo que fa mt!Jorparte del
tanto por las montañas que n, :rseya/aque toda su retirada está cortada
es,an en parte de atr.,
q . ,
as como por nuestros
D ragones Ranoers
o , ue ;un,os o en forma · d.
d'
posic.iones con el general Worth
m __ep~n rente, dominan
ciudad. Tan prontoy se capitule t: e;:b;;:stro e;ercrto en frente de fa

;e:,

y·

De tu afectuoso hijo,
LB. Richardson.
Dale mi cariño a todos.2
Carta de Israel Bush Richardson
ª l. P. Richardson Erg.
Burlington, Vermont

Ciudad de México

Enero 12, 1848

Querido padre:

¡I

como está listo para salir de esta ciudad a Ver.
T,
.
a
a
camra
para
que
se
pu
d
.
acruZ:
e
esmbo
.
.
e a zr esta carta. Les he escrito
. 2 Carta de la colección privada de Berth
.
publicada anteriormente en la revista Actas Nºa4 V~ar~~~ de Benavides. Esta carta fue

;11,10--amembre 2003

1

Historiografia españolay norteamericana sobre México

�BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

676

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

( 1846· 1848)

.
., d lo al tanto de las batallas alrededor de la
anteno1711ente ponten s
/¡"
d d el
ciudad de México pero yo no he recibido cartas de Bur. ington . es e
pasado mes de junio que _me la entregaron en Jalapa, tal vez mzs cartas
se han perdido en el camino.
. d
l.
El principal contingente de nuestro ejército está estaciona o en .dª
.
en las ciudades de Toluca y en Real del Mont~ ha st o
ciudad/
t s tro,pas con elpro,pósito de..zycolectar los ingresos de
ocupaao por nues ra
~
Lu · p t '
las minas. Otros dos destacamentos, se irán a ocupar San ts
Zacatecas tan pronto lleguen nuevos refuerzos de Veracruz.
país será ocupado tan pronto lleguen los rejuerz,os.
l.
Yo supongo que tu has visto en los periódico: ~os _reportes en
.
mt· nombre en muchos de estos con dtstinczones, pero na
menczonan
• b
t ·o
lo que yo he escrito a casa debe publica~~e" con mz nomdre: c~;; d:I
las órdenes del graL, así como tambzen en contra e s
Congreso de 1824 de publicar acontecimientos de las batallas por

°

-Jo;:'~

º~7e

particularesy algunos oficiales, aunque_sean generales. haber publicado
Worth y Piliow van a ser ;uzgados por
acontecimientos privados de las batallas.
. . t 'ltimamente
Hemos tenido muchas vacantes en nuestro regtmzen º. ~
. .
El capitán Dobbins ha sido de nuevo despedido, el capztan Smtth_~a
muerto el teniente Jonson renunció, el teniente ]ardan es ahora capdztan,
, el Departamento de ____y oprobablemente. , me¡que•are
y está en
t
a uí con esas vacantes me hacen el segundo para promo_czon e temen e
q J_
.
El 2º teniente O , Sullivan no lo volvimos a verpues
Bel/
viene pnmero.
nió a los mexicanos. ·
b·
se uYo he stdo
. recomen
- dadop ara "brevit"por Cerro Gordo
algo . terno
.
I
de Washington sin embargo no tengo la libertad de deczr cual ojicza me
recomendó para brevit capitán.
·
d
¿· J
. , sin
. embargo espero que na a· se tga ae
Muy pronto seré capztan
esto Juera de la jamilia.
.
Dale mi cariño a mamá,·las he1711anasy a todos los amigos.
De tu afectuoso hijo
I.B. Richardson.3

3

Internet. Marzo 2.5, 2005

Israel Bush Richardson
Nació en Fairfax Vermont el 26 de diciembre de 1815.
Estudió en_St. Andrew en Vermont y más tarde en West Point en
donde se graduó con honores en 1836. Participó en la guerra de los
Seminales en Florida en1841.
En la guerra contra México participó en todas las batallas
comprendidas de 1846 al 48 distinguiéndose en la de Monterrey en la que
lo ascendieron a 1º teniente de la 3ª infantería, así como en la batalla de
Chapultepec y la toma de la Ciudad de México ascendiéndolo por sus
méritos a capitán.
En la guerra Civil de su país llegó a obtener el grado de general y
participó en muchas batallas Y orkstown, Williamsberg y en la Campaña
de Maryland (Armada del Potomac).
En la batalla de Antieta en 1862 fue mortalmente herido. Murió el 3
de noviembre de 1862 en Sharpsburg Md. a la edad de 47 años.

Carta de Jefferson Davis a Joseph E. Davis
Hurracaine Plantation, Mississippi

Montemy 25 de sept. 1846
Mi querido hemtano:
Esta ciudad es nuestra después de severos conflictos los
Missisippianos entramos en acción el día 21 y realizamos con una
brillante participación. ·
El día 22 hicimos preparativos para avanzar en la manana del 23
nosotros {Los Missisippianos) abrimos la acción temprano abriendo
fuegoy avanzando en la ciudad hasta cerca del atardecer cuando se nos
ordenó la retirada.
El 24 recibimos proposiciones de capitular, el graL Taylory el gral
Henderson .de Texas y yo fuimos comisionados para arreglar los
términos de la capitulación y nuestros acuerdos y los papeles han sido
intercambiados. Nos reportó el gral mexicano que México ha recibido
a los comisionados de los Estados Unidos.
Ellos has sido fustigados pero nosotros no podemos pemiitimos ser
generosos.
N osotros esperamos pronto regresar pues la guerra probablemente
termine.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
.
SITIO DE MONTERRE'r

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

678

679

( 1846-1 848)
I

Con mi cariño para todos.

Tu hermanoJeff.

contra ti por tu severo entrenamiento pero la b t, 11.
acallar todos los rumores de todos los , .
a a ayo supongo va a
E
.
que_;ososY van a esconder la cara
stamos ansiosos de oír más para ver la lista de los muert
.
Ya le comenté a Li .
, ,
.
os etc.
. . .
zZ!e que tu temas a los mexicanos acorralados
los livolviste
a
liberar,
ella
quería saberpor que' t1,0s ae_¡aste
J .
.
Y
d.
ir,
en esto yo
no!. e pu e responder eso tú le responderás cuando vengas ella no está
so a para expresar sus sentimientos.
'
5
Tu hermano Joseph.

4

Carta de Jóseph Davis a Jefferson Davis
Al Campamento cerca de Monterrey

Hurracaine
Mi querido hermano

.Oct. 7, 1846
,

Ayer leimos las causas de la batalla de Monterrey te puedes
imaginar el sentimiento de intensa ansiedad en que las noticias fueron
leídasy escuchadas por todo el mundo.
·
Fui a ver la lista de los muertos y heridos, mis ojos me fallaron, y
mi voz se hizo temblorosa. Pero gracias a Dios tú no estabas en la lista ·
cuando la familia se sentó a desqyunar lo volví a leery nunca he tenido
más atención. Nos alegramos mucho de esta victoria estoy forzado a
pensar en lo estéril de esos frutos que se han gastado con el
derramamiento de sangre. Todas las cuentas son imperfectas y todas las
circunstancias deben ser hechas para formar una opinión, pero el escaso
de los juicios son por la investigación que se forza a ver "tas estrechas
calles bajo circunstancias que obligan a rendirse incondicionalmente,
fueron los términos que se aceptaron. Esta oportunidad nunca volverá a
ocurriry después el armisticio de ocho semanas, esto es peor que todo el
resto. Yo siento que estf(J trabajando con un tema que no entiendo. Yo
espero oír tu opinión de otras cuestiones que puedan orientar hacia este
tema.
·
Yo he buscado por un final rápido a esta guerra, y por-eso no he
dejado que renuncies al Congreso. Yo he hablado con uno de tus amigos
que están en contra de tu renuncia. .·
Los acontecimientos domésticos no hay nada nuevo desde que te
' escribí. James me informó antenoche que tenías 170,000 libras
escogidas. El todavía ·opina que va a hacer 300 fardos -esto va
aproximadamente de la cosecha del Hurracaine (plantación)- la salud
de la gente está bien. LA pobre de Maria · la visitó el Padre y le
administró el Sacramento de la Extremaución. .
Yo espero tu resp11esta antes de mandar tu renuncia, en este tiempo
algunos acontecimientos pueden aparecer. Algunas quejas se han hecho

4 De

lo~ papeles de Jefferson Davis. Transcrito de "Vicksbu,g, Weekfy Sentencia!'.

Oct 27, 1846.

"Fuerte de Tenería"
Jefferson Davis
La valentía y liderazgo de Jefferson Davi
.,
Monterrey, trajo la atención de sµs superiores y las,n e~, su ac~ac1on en
.
ac1on amencana.
S1n embargo, desafortunadamente su . ,
.
Coronel W B Campbell del 1º d 1R . . rg10 una controversia con el
Davis, que afirmaba que los d ~ :~~nto de Tenessee, que desafió a
en los muros del fuerte esto fe ssb1sli~1pdp1 fueron los primeros en entrar
.
,
ue pu ca o en
. , d. d
en su diario Campbell el día 28 d
.. ~~' peno 1co e Tenessee
los de Mississippi también er; :~pt.;scnb10 . En la toma de Tenería
fuerte primero. Davis iba a Pie
gu ~ -~e ,mis hombres entraron al
después de la Toma".
p y no rec1b10 ordenes de Quitman hasta
Esta controversia continuo mucho después de finalizada la guerra.

''Forti.icáciones"
(Extracto de 'una carta de Daniel R. Russell/

con ~I:ur del Fuerte de Tenerlas babia un gran edificio de dos pisos
. ec os planos que era una destilería en el techo h b,
, J
sacos de
l.
'
a tan co,ocaao
dond. a~~a Y_ en as paredes de este se hablan hecho agl!ieros por
J
} se po ta disparar. Enseguida de la destilería hqy un barranco en
aonue
· d,esde el ojo de agua en la mitad de la
ciudadcorre un arroyo que viene
.
'
no t yd. al
l. oeste
· se encuentra con el rio Santa Cat,arma
en ,a
parte
_reshe e a czudad. 5iguiendo al sur de la canada ha11 un comflleio de
tDiabli
nnc eras
L. . nombre :,de ''Rincón
-r -:1
,, li Jortificaci
. . ones con eI pro'Jibido
del
o os amencanos lo llamamos Fort Diablo este tiene dos cañones.
5
6

Jeffi
D e_rson D avis. Prívate Letters. 1823-1889
ame! R. Russell. Otubre 18, 1846

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

680

. 681

( 1846- 1848)

Hacia arriba del arroyo está la Purísima es un puente adornado con
la estatua de la Virgen Maria y alfinal de este puente está fortificado
con 3 cañones rodeados por trincheras para la infantería.
Las casas de la ciudad son de piedra y adobe y en sus muros han
hecho hoyos para poder disparar directamente a la calle y desde las
azoteas sae.os de arena que jo,man una pared para poder disparar.
Todas las calles están llenas de barricadas.
"-. .
La defensa es excelente comandada por el gra'/. J&gt;edro Ampudia
al
7
mando de 10,000 hombres: 7,000 tropay 3,000 voluntarios.
El primer día de combate le costó a los de Mississipi 7 muertos y

. F~e. el~c~o _por el partido Demócrata Senador por el estado de
Miss1ss1pp1 s1rv1endo de marzo 4 a junio de 1846. Cuando renunció fue a
hacerse
· · cargo
· 1 como comandante del 1º Regimiento de Rifleros d e
Miss1ss1pp1 en a guerra contra México.
En el Sitio de Monterrey su participación fue muy notoria ya que fue
uno d~ los que firmaron en la capitulación. En agosto 10 de 1847, fue
requerido de ~~evo en el Congreso de su país hasta septiembre de 1851.
En :861 lo elig1:ron Presidente de los Confederados por un término de
6 .anos.
la Guerra Civil de su pa1s
' regreso' a
. . Despues
.
, de concluida
, .
Miss1ss1pp1 y paso sus ult1mos años escribiendo.
Murió en New Orleáns en diciembre de 1889.

47 heridos.

Parte de una carta del Mayor Philip Norboume Barbour

Extracto de una carta de Alexander B. Bradford

Septiembre 26, 1846
El día 22 nos mandaron a los de Tennesse y Mississipi a relevar a
los soldados que habían durante la noche tomado el Fuerte de Tenería,
lo hicimos a través de los maizales para evitar elJuego de la Ciudadela.
Todavía veíamos el humo desde la UJma de la Independencia donde
la 2" división del general Worth y los Voluntarios Texanos combatían
para tomar el Obispado antes de terminar el día la bandera americana
ondeaba en el Obispado mientras tanto en la parte oriente de la ciudad
de Monterrey permaneda silenciosa.
Al norte la temperatura empezó a descender a causa de una fuerte
lluvia, Davis ordenó que trajeran cobertores y comida al Fuerte de
Tenería para sus hombres pero nada llegó. Durante esa noche el frío
8
aumentó, los dientes les castañeaban.

El escribió en su diario una noche antes de la batalla.

. D~rante ~l tiempo de guerra mi vida es legítima yusta) pertenece a
m1_pa1s, nadze me la puede quit~r o preservar solo la voluntad del gran
Dzos que me la ha dado. Y sz es su deseo cualquiera que sea estoy
pe,fectamente resignado.
Al día siguiente, septiembre 21 de 1846 una bala atravesó su corazón
durante el combate.
Pertenecía
- v
,
·d al Ejército americano y graduado en 1829, tenía 33 anos
hab1a nac1 o en Kentucky. 10
.
·

Carta del soldado Alex P. Rodgers
a Mrs. Geo W. Rodgers
New London, Connecticut

Jefferson Davis
Nació en Fairview Kentucky el 3 de junio de 1808. Mas tarde sus
padres se mudaron a una plantación en Woodville Mississipi.
Estudió en el Jefferson Collage Miss en Transilvania University en
Lexington Ky. Más tarde se graduaría en West Point en 1828. Sirvió a la
guerra de los Black Hawk con el grado de teniente.

Día 13 y finaliza el 20 de Dic. 1846
Cd. de Monterrey.
Querida jtl(Íy:
De acuerdo con tu solicitud te escribo esta carta con el conocimiento
de que me contestes de tu pu,io y letra y pueda ver el progreso de tu
escntura.
9

JeffersÓn Davis Mex WarRegiment. p. 40
8 Jefferson Davis M,ex War Regiment. Pag. 80

7

9

Internet. 11 de ~larzo de 2005

10

F:11iylopedia oftbe "1exican / tnmican !Far.

�682

T ESTIMONIOS E PISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

B ERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

683

( 1846-1 848)

La mayor parte del ejército consiste ~n la 1~- di~sión c~mpues:a de
los siguientes regimientos el 3º de tnfantena __1 de znfantena 2
compañías de rifleros el 7° infantería 4 campa~1as de Dragones J 2
baterías de artillería bajo el mando del gral. T wzggs.
.
Una brigada de voluntarios bajo el comando del gral. Qu1~man
compuesto por los de Georgia, Mississippi, Tenncssee J Baltz"!.ore
segmentos' que están bajo el comando del gr~/. ~ylor pero,esta manana
y pasado mañana el ejército procederá a V1cton?u¡ue esta como a 2?0
millas de aquí. Yo no creo que ellos tengan ningún combate, es poszble
que nuestras tropas tengan alguna batalla, pues nos han reportado que
hay tropas con unos cuantos miles en ese lugar.
·
Era necesario mantener algunos de los regulares que se encuentran
aquíy el 4th fue seleccionado a quedarse.·
.
,
Nuestro regimiento está acampado a una milla de aqu1, cerca del
fuerte tú puedes ver en el mapa que aparece en algunos de los papeles.
Nosotros ponemos elfuerte en buen estado de defensa.
.
Lamento mucho no haber podido ir con el ejército. Yo espero szn
embargo si ellos combaten en San Luis ~I que podamos ir. _
Yo estoy ahora de guardia en la ciudad cerca de la catedral J las
campañas acaban de repicar han sido nueve campanada~ 1e la noche.
No he recibido cartas de casa desde hace 3 semanas la ultzma fue .con
fecha del 26 de octubre que llegó por Brazos.
.
.
Tú estarías muy sorprendida hermanita quenda si obseroaras las
maneras de esta raza, de esta gente.
_
Algunas de las señoritas son bastante bonitas J todas las mtl_(eres
jóvenes y viejas tienen .un gracioso caminar; todas ellas usan_el nbosa
(rebozo) así la llaman consiste en una larga pañoleta que la colocan
sobre la cabeza y una de las puntas la colocan sobre el hombro
izquierdo.
Me imagino que están contigo.
_
Me gustaría aparecer por.allí mientras están en la ~ena de navidad.
A tenido John una dificil situación espero que st ya que el pobre
muchacho parecía muy ansioso de hacer algo p~~ si m~s"!~·, No debes
enseñar esta carta a nadie fuer~ de nuestra fam1/za la dmgzre esta carta
a muestra querida madre que pienso estará más segura.
_
Dile a Raymond ·qtie le escribiré pronto y · dile ~ nuestra q~enda
madre que he de escribir tan. seguido como sea posible, estoy siempre
encantado de 'recibir sus largas cartas.

Por favor dale mi cariño a toda la familia incluyendo a Lydia los
Tatchers y a Lizzje cuando les escribas y creeme mi querida hermana
Sara Rodgers que soy tu mas afectuoso hermano. 11
Alexander P. R odgers
Dic. 20
Comencé esta carta lfÍ domingo pasado pero no la envié. El graL
Tayior regresó ayer y ª"aneó inmediatamente para Saltillo donde el
graL Worth está acampado, alrededor de 73 miffas de aquí donde es
posible que se tenga un combate ya que ha sido reportado que Santa
Anna está avanzando con tropas. Nosotros no nos hemos movido.
Hacia dentro del fuerte estamos muy ocupados amgiando las
municiones provisiones etc.
No recibí carta por el como de ayer en fa noche como fo esperaba
sin embargo era un co"eo pequeño y escuché que uno mas grande está
en camino. Te escribo de nuevo pronto.
Cariño para todos, no debe mencionarse ninguno de los hechos que
yo aquí he declarado.
Tu afectísimo hermano
Alexander
Alexander Perry Rodgers
Nació en New York, estudió en West Point graduado en la clase de
1846. Teniente segundo de la 4th infantería participó en el sitio de
Monterrey.
El fue muerto en la batalla de sep. 13 de 1847 en Chapultepec, tenía
solo 21 años.
Era hijo del Capitán George Rodgers de la Marina de los EUA y
sobrino del famoso Comodoro Oliver Hazard Perry héroe de la batalla
del Lago Erie.

11

Carta de la colección privada de Bertha Villarreal de Benavides.

�684

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

T ESTIMONIOS EPISTO LARES D EL
S ITIO DE MONTERREY

( 1846- 18 4 8)

Carta del Capitán John R,. Vinton
Rev. A. H. Vinton, Boston, Mass

Saltillo 4 de enero de 1847
Querido hermano:
Recibí tu carta elpasado 7 de noviembre ~ I se tardó 7 seman~
en el camino. A pesar de la larga demora de las '64rtas estoy muy feltz
de recibir noticias de casa.
.
Respecto a cuestiones de negocios en la carta del 7 de novzembre en
la que mandé un cheque del Bank State of New York por 350 y otro
del Merchant Bank oj Boston por 250 que juntos suman 600. Los
inviertes en 6 acciones de PT Worwe R R Stock junto con las 5 que _tu •
tienes queyo ya pagué de mi cuenta suman 11 acciones si todo va bzen
en 4 ó 5 meses tal vez adquiera 4 más para tener 15 .es todo-r lo que,
puedo comprar. Espero doblar en intereses en estas acczones. 1 e envzo
mi cheque de $25 pagadero del B~nk St. of ~ew ~o~k, Espero
tengamos éxito en adquirir P.O.W. szn problema nz sacrificzo.
Nada es mas tenso que los comentarios de las _loturas. ~e la
Administración en querer dictar el curso de las operaczones mzlztares,
tratando de convencer a los generales en el campo de batalla. Es· un
gran error de muchos de los viefos del gabinete, que poseen_?~estos
políticos y se imaginan que ellos _están cap_~ci~ados para dzngzr los
movimientosy detalles de las operaczones del e_¡erczto.
.
El general T aylor sin embargo no es hombre que lo mane;e_n, el ha_
dicho al Departamento. de Guerra que no procederá a San ~zs P~tosz
sin mas hombresy municiones más del doble del que ahora tzene ba;o su
control y ese refuerzo no creo que . veng~, yo presumo por que no
marcharemos a esa gran ciudadpor larg,o tiempo
.
Hay el rumor de que Santa Anna ya marcha con sus tropas Y
'vamos a tener serios problemas no muy lefanos.
Los ojos de los militares están puestos en Vera Cruz el gene:ai
5cott está en México y hace los preparativos para esa empresa en esa
dirección.
.
.
la
S¡ es el propósito de hacerlo a pieY . transportar al ejército para
marcha. Me encantaría ver a todos esos que van a pelear en ese campo
siyo pudiera. Yo h; sido muy ajortunad~. Siempre en el avance con los
mefores comandantes, también he. tenido suerte en conservar una

posición en La batalla de Monterrey en la que tuve la mejor de las
oportunidades para distinguirme. Algunos de mi rango no la tuvieron.
Me hicieron justicia en el reporte oficial del general W , y fui
recomendado para Breve!.
Tus comentarios acerca de la necesidad de abrirse a la fortuna y la
Jama es cometa y no he sentido que algunos comunicadores en la
captura del Obispado ha sido mencionada en los periódicos por su
importancia que lo merecía. La hazaña fue mía, acompañado por la
companza bajo mi comando, y lefos en la distancia la artillería en la
parte de atrás, ellos también compartieron este honor. Mis tropas fueron
las únicas expuestas alfuego frente a la guarnición.
Los detalles de esta operación me consolidaron un lugar en el reporte
oficial a los generales. Te agradezco mi querido hermano por todos tus
buenos deseos y tus comentarios en materia religiosa. No estás
equivocado en la creencia que entre mis deberes esta el rezar
dependiendo ante el gran soberano en cuyas manos están nuestros
camznos.
El valor de estas cartas no es solo el de corroboración de hechos, la
verdadera aportación es el acercamiento que nos pemiite realizar esa
visión individual y por lo tanto más humana del relator. Aún en el
calor de la acción yo he sentido su ftmie dependencia. Estoy de acuerdo
contigo de que soy un guerrero cristiano: Y o siento que defiendo los
intereses de mi paísy el sagrado deber sifuera necesario de los intereses
de mifamilia.
Y yo aquí estoy engranado a una guerra contra México y estqy
convencido de la benevolencia y amabilidad de las autoridades de la que
hay en mi país en tiempos de paz.
Desde muy adentro de mi corazón pienso constantemente que puedo
morir en el campo de batalla, con la firme esperanza de alcanzar el
cielo, como si muriera apaciblemente en mi cama. Tranquilamente en
mi hogar.
Y a la cuestión moral que me envuelve en el presente esta
controversia-con México que me molesta un poco, pero en principio el
gobierno tiene el derecho de decidir estos asuntospor el mismoy mi deber
es acatar sus decisiones siempre y cuando no vayan en contra de mis
convicciones morales, en ese caso no lo baria.
Sin ser un ·"loco poco" de lo que tu me acusas estqy preocupado de
las medidas y motivos del gobierno en este asunto de la guerra de

�686

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
.
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VILLARREAL DE BENAVIDES

687

( 1846-1 848)

duda tuvo grandes acciones circunstanciales, relato con el cual n
.
preocuparte con esta información del cual he escuchado t. t od,utero
combate que te he mencionado.
an o e este
de ese día
.
otrosAcerca
mosÍraba
l. hab,za no pocos Kentoquzanos
que en el lenguaje de
n a a esposa alpadre a un en elpolvo del fueao a lo que
eran e.xp uestos perman
, sin
· retrocedery sin miedo con1'elb semblante
plácido
.
eetan
. .
como st pensaran en alguna rica reposición era la fi ,
tmgualable valentía que se ganó ese dí Lo K
.
na e

México. Antes de terminar dale mi cariño a mi querida Eleanory los
niñosy a mí querida madre.
12
Tu afectuoso hermano John.
John Rogers Vinton
Nació en Providence Rhode Island el 16 de junio de 1801. Se graduó
en West Point en 1817. Terúa maestría en arte~e New England College
en 1837 destacando en griego, latín y hebreo.
"

f

;O::/V:ur,revn su ;eputación ºr su valentí:~ pa~o:;::;:~:e ::;;:;
1 a ,a corona
.J a ennoblecerlos He
/¡ ·d. d I
. ue flores que /;'Ja vemuo
o
od~ ,q~e no te zba a decir nada de la ese día de la batalla .
1 e tre sm embaroo q fi
. . especiales
· de
l. tí
/;
'6
ue 1:1eron estos aconteetmzentos
va en/y cama como la de Char/y que está sentado junto a mipronto
a con.,nuar esta carta.
Mi ca~ño para toda la familia y mis respetos parta ti.
Tupnmo

Paticipó en el Sitio de Monterrey elevándolo al grado de Mayor por
sus destacados méritos en la toma del Obispado.

Vt,:

Murió por la metralla de una bala de cañón en el Sitio de Veracruz el
22 de marzo de 1847.
Un periódico escribió de el lo siguiente: "Con el Mayor Vinton el país a
perdido a un hombre de cualidades extraordinarias de mentey de corazón, que vivióy
se adornó de los grandes meritos en su profesión de la manera que siempre se espera de

JC. Ewing. 13

un gran militar"..
John R. Vinton fue sepultado en 1847 en el cementerio de Swan Point
de Providence R.I.

Joseph C. Ewing.
. !eniente 2º de los Voluntarios de Kentuck
,
¡uruo de 1846 y se retiró en julio de 1848.
y, entro en servicio en

Carta del teniente Joseph C. Ewing
Campo cerca de Monterrey (Nogalar) a Mary T. Ewing, de

Cartas del Gral. Wool a su esposa Sarah.

Perryville Kentucky

6 de Diciembre de 1847. Monten-&lt;!J.

Querida prima:
Mis sentimientos juntos con la solicitud de Charlie Moore me
permite tomar ventaja de esta oportunidad de escribirte unas líneas con
la esperanza sin embargo quiero darte información y noticias referentes
-del campo en donde me encuentro en elpresente.
Estamos acampados en ·un gran y hermoso vaile excepcionalmente
saludable, a un lado de las cordilleras de las montañas de la Sien-a
Madre que apuntan hacia las nubes y alrededor de sus picos (cúspide)
estas nubes parecen inolvidables y cuelgan volando sin miedo retando a

Mi muy querida Sarah ·
No 0-'
me acuerdo
· .r, , que estoy residiendo
. .
GraL
E cuando te z'?/orme
en la casa del
.
,,ega.
s
un
solo
piso
con
7
/;
b
.
.
50X20 M.
,
'Ja tlaetones. La sala es de
J
Ten · t recamara. de 25X20. M t· comeuor
y oficina lo mismo
d'b emos u~ gran patio, y establos para 6 caballos. El cuarto de lo~
~s%~~:;a tmu7/ado con 1~ finas pinturas, un reloj, lámparas de
ores
~ as_~'lae as con stts kmkes y 4 macetones ornamentadospara
fl mas ,as stt, s, etc.
cas} candiles de cristal de 30 luces y 2 lámparas grandes frente a la

las montañas.
Fue en este valle donde los estruendos de los cañones retumbaban en
los oídos en esa Batalla del 22 y 23 de feb. (sep.) fue compartida y sin
13

12 Carta de la colección privada de Bertha Villarreal de Benavides.

Ídem.

�TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

BERTHA VIUARREAL DE BENAVIDES

688

( 1846- 1848)
/

John Ellis Wool

Agua Nueva 20 Febrero 1847.
Cuarteles Headquarter

(1784-1869)

.
. . ; en la mañana he recibido tu afectuosa carta
Desde mz comumcaczon
'
ndo est ausente
del 9 último. Es placentero saber qu~ re re;u~:;: de JasOJdeiicias y
y muy espéciaimente cuand~ uno esta e;os e .
ño
p'iacer. Yo confto estar conttgo antes que termm'Nf._i mp.
tido en la
Yo solo tengo tiempo de añadir que estoy muy ~~ rome . . ,

qª:;';';/;:::;:,

preparacidó~ dePreoczr·b::
h~ :;: ~;;g!:~:;:::~
en estos zas.
una cálida recepción. .
Jo dijo en serio. Después
El ral. Tqylor sm embargo no cree que e1 .
,
Yo .
de tan! preparación pienso ru~ no nos decepc;::;~,iu:t:e:;:· nos
pienso que antes de la proxzma semana.
quedaremos.
_
Si puedo te vuelvo a escribir ~e nuevo manana.
Mientras tanto mi mas de mzs afectos. Tuyo.
John Wool
Feb. 25, 1847

»',iena Vista

, ue un momento para decir que el gral. T aylorJ yo
No tengo mas q
llardas hemos peleado una gran batalla J
con ~uestras tropas_ ga. I 23 el ral en jefe Santa Anna nos atacó
obtenido una g'.an victona .~ J
000 hombres 18,000 eran de
Buena Vzsta con mas ue 2 '
b
~n
,
. .n de cabalferia cuanta artilieria eso no sa emos.
mjantenay 6,000 er~
. , La acción comenzó al amanecery
.
se
E l tenía 12 ó 17 canones en acczon.. t ti mpo las tropas mexicanas
continuó hasta el anochecer, para es e e
habían replegado a los puntos de atrás del c;;po de
barricadas y
.. En el curso de la noche el gral. Santa na rom t
d d 300
, . Agua Nueva dejando en nuestras manos cerca e
regreso a
d
heridos en el campo de batalla.
prisionerosy sus solda os muertos b d I d' El será el próximo
El gral T aylor es el gran om re e za.
. . . , 14
presidente de los Estados Unidos. Se ha ganado.esta drsttnczon.

Fue un militar muy rígido con la disciplina, lo que lo hacia muy
impopular con sus tropas. El gral. John E. Wool sirvió con el gral
Zachary Taylor en el noreste de México en la batalla de Buena Vista.
Nació en New York, huérfano a la edad de 4 años ,fue criado por su
abuelo. Entró al ejército en 1812, en 1826 fue gravemente herido. Al
principiar la guerra contra México reclutó más de 10,000 voluntarios de
Kentucky, Tennessee, Ohio y Mississippi. En agosto llegó a San Antonio
marchando hacia Chihuahua, más tarde a Monclova y llegó a Saltillo con
su ejército en diciembre de 1846 después de viajar 900 millas.
Participó en la batalla de Buena Vista cuando el ejército se movió
hacia el sur él se quedó a cargo del gobierno militar para mantener el
orden. Durante la Guerra Civil de su país comandó el Departamento del
Este antes de retirarse en 1863. Murió en Troy New York a la edad de 85
años.
Carta del Capitán Braxton Bragg
Gral. R. Jones
Washington, D. C.

Campamento cerca de Montetrey,

México 15 dejunio 1847

Sr: Tengo el honor de hacer de participarle que he recibido a través
de su oficina mi comisión como capitán y mayor brevet del Ejército
Americano.

!

Respetuosamente
Braxton Bragg
Brevet Mqjor Capitan 15

;I;~~

BRAXTON BRAGG

f

(1817-1876)
Nació en North Carolina y se graduó en el US Military Academy en
J837 En el Sitio de Monterrey comandaba la Tercera brigada de Artillería
Ligera, fue uno de los oficiales que luchó al lado de Garland en el Fuerte
de la Tenería. Fue ascendido a Mayor después de la Caputulación de la

.
.
G ·a b k 115 JE Wool Co/lection. Correspondence. J.E.
New York Library u, e 00
·
Wool to Sarah Mouton \Y/ool JT 15361
14

i;

Carta colección privada de Bertha Villarreal de Benavides

�8ERTHA VtLLARREAL DE BENAVIDES

690

TESTIMONIOS EPISTOLARES DEL
SITIO DE MONTERREY

( 1846-1 848)

!
ciudad. Participó en la Batalla de Buena Vista, destacándose por su
valentía. Regresó a Louisana después de la guerra como ingeniero y
comisionado en trabajos públicos en el Ejército de los Confederados,
obtuvo el grado de general, distinguiéndose en las Batalla de Shiloh, en
16
Tenesse, la de Chattanoga, murió de un infarto en 1876.
Hemos visto al leer esta correspondencia que los autores fueron
testigos presénciales de los sucesos que relata¼ además son partícipes
de ellos, y como estos testimonios no tienen en'el fondo un propósito
explícito más que el de mantener informados a sus parientes, de los
acontecimientos y de que aún se encuentran vivo~, por lo tanto lo más
factible es que puedan ser veraces.
El interés de este tipo de documentos escritos consiste, en presentar
la vida en términos significativos para los que la han vivido.
A través de esta correspondencia tenemos una visión de México
desde el punto de vista norteamericano, de soldados ajenos al país que
captan todo lo que ven en él y lo expresan a traves de sus escritos.

Fuentes de consulta
. ACTAS Nº 4 julio-diciembre

2004. UANL

ALICIA GOJMAN GOLDEBERG. Historiografta españolay norteamericana sobre

México. UNAM. 1992
Carta del Capitán Braxton Bragg. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 15 de junio 1847
Carta del Capitán John R. Vinton. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 4 de enero de 1847
Carta del soldado Alex P. Rodgers. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides. 20 de diciembre 1846
Carta del teniente Joseph C. Ewing. Carta de la colección privada de Bertha
Villarreal de Benavides.
De los papeles de Jefferson Davis. Transcrito de "Vicksburg Weekfy Sentencia/'.
Oct 27, 1846.
16 Encyclopidia

.
Mexi1an-American War. Mark Crauford.

INTERNET. Marzo 25, 2005
INTERNET. 11 de Marzo de 2005
INTERNET. J efferson Davis. Private Letters. 1823-1889

J. E WOOL COLECCTION. New York Library

Guide book 115.

JE WOOL Collection.J.E. Wool to Sarah Mouton WoolJT 15361.
JMi~S~P!"l ~.1C9HAN9 CE. ]ejferson Davis 'S War Regiment. University Press of
ss1ss1pp1.
1.
MARK CRA~ORD. E_nryclopedia ojthe Mexican American War. ABC
CLIO, Santa Barbara, California. 1999.

.691

�"i YANOSLLEVÓSATANÁS. ....! "

SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA
Lic. Ahmed V altier Mosqueda

Con el pronunciamiento del ejército en la Ciudad de México en contra
del Presidente Mariano Paredes y Arrillaga el 4 de agosto de 1846, "de
casi toda la guarnición de esta capital", como aseguraba en su proclama
el "Plan de la Ciudadela", una serie de eventos y cambios políticos de
primer orden se pondrían en marcha, que afectarían profundamente el
destino de México en los siguientes meses y el curso de su guerra con los
Estados Unidos.
Arrestado y destituido Paredes, el general José Mariano Salas, jefe
militar de la rebelión, asumió interinamente la presidencia. Casi de
inmediato el nuevo mandatario decretó la convocatoria para la formación
de un Congreso, usando las mismas bases y reglas que habían sido
empleadas para la creación del Congreso de 1824. En realidad Salas
formab_a parte de un nuevo régimen, una especie de coalición entre
federalistas y militares, enfocados a la restauración del federalismo en
México, después de 10 años de gobiernos centralistas. Una
transformación de forma en el sistema de gobierno, que invariablemente
llevaría también al reemplazo de autoridades civiles y jefes del ejército.
Cambios de mando que forzosamente tenían que ser afines al nuevo
'ideario político, pero que resultaban poco aconsejable en momentos en
que el país enfrentaba una invasión de los Estados Unidos. 1

1

Lillian Briseño, Laura Solares y Laura Suárez. Valentín Cómez Fadas J' la /11rha por
ti FtderalisffJo. México.1991, p.210; Josefina Zoraida Vázquez, Coordinadora. México al

�694

AHMED VALTlER MOSQUEDA

El 8 de Agosto el Presidente Salas ordenó que las tropas estacionadas
en San Luís Potosí se pusieran al mando del general Pedro de Ampudia,
para que partieran lo más pronto posible al auxilio de la plaza de
Monterrey, ante la amenaza de que el ejército norteamericano avanzara
hacia aquella ciudad.
Después de las derrotas de Palo Alto y Resaca de la Palma, la
evacuación de Matamoros y la desastrosa r e ~ del ejército a Linares,
el general Ampudia había solicitado licencia por enfermedad y marchado
a San Luís Potosí. A pesar de haber participado como segundo al mando
y jefe de la artillería durante la campaña, Ampudia se mantuvo alejado de
las recriminaciones del Ministerio de Guerra, mientras que su superior, el
general Mariano Arista, fue duramente censurado por sus acciones y
sometido a juicio. Sin los dos oficiales de mayor graduación, el general
Francisco Mejía quedó como jefe "accidental" de la División del Norte.
Recuperado de su enfermedad y de nuevo en servicio activo,
Ampudia se puso al frente de la 1° Brigada del general José García
Conde, compuesta por el 3° Regimiento de Caballería y los Batallones
Activos de Infantería de Aguascalientes, Querétaro y San Luis Potosí.
Estas últimas unidades recientemente formadas con milicias locales,
2
reclutadas precipitadamente para la defensa del territorio nacional.
En la víspera de su salida hacia Monterrey, Ampudia escribió una
carta al nuevo Ministro de Hacienda, el licenciado V alentín Gómez
Farías, verdadero promotor y organizador de la revuelta del general Salas,
y quien ~onstituía "el pod~r tras la presidencia":

Excelentísimo Sr. Don V alentín GómezFarías.
México
San Luis Potosí Agosto-13 de 1846
-Muy estimado Sr. míoJ amigo:
Ya en cumplimiento de las más linsonjeras esperanzas, ha llegado el
instante de ver efectuada la apetecida unión entre el puebloJ el Ejército.
He aquí un suceso verdaderamente grande y nacional que no podrá
menos que producir t4Jflbién grandesy nacionales resultados.
tiempo dt s11 g,mra ron Estados Unid~s. México. 1997, pp.47-48; Michacl P. Coste\oc. Ú1
R.tpúblita central en México, 1835-1846. México. 2000, pp. 375-376
Migu~l Sánchez Lamego. Apuntes para la Hísroria del Arma de Ingenieros en México.
2
México. 1949, pp. 146,158,165.

S IETE C ARTAS INÉDITAS y S U CONTEXTO
. EN LA INVASIÓN N O RTEAMERICANA

6 95

Mañana salgo para Monterrey a la cabeza de la 1º B . d
obstante hallarse esta escasa de ve t. . .
nga a, no
muchos reclutas T.
s uano, sm parque y en su personal
.
. ampoco yo estoy enteramente bueno· más I
;on:~:ar que los enemigos avanzan sobre la capital de N u~o Leóna

::,:;;;:,";;.::li:Í,,f';,¡ ri:;.;;ande, según se dk•, nada ,apfz
,s

armas, .abatiendo el orgullo de losyan~e::~perar al tnunfo de nuestras
. _Grandes. acontecimientos marca el porvenir de la p I . '
ftlmto, entusiasta, por que veo desarrollar entre los mexi a :·· 1::2
J_ et/ e/z~tusiasmo para salvarla y alejarnos para siempre d:~;;sdisc::~,~ans
m es nas.
a,
Conservece muy bueno,
Pedro de Ampudia.1
Mientras tanto en Monterrev la b
inicio. Desde principios de J ., s od ras de defensa ya habían dado
uruo uno e los prim
d
Francisco Mejía al tomar t
1m
eros pasos el general
,
empora ente el mand0 d l o· .. ,
.
e a ivision del
Norte en Linares' había si·d 0 1a d e enviar
la e · · d ·
.
Monterrey para levantar los planos de fi .fi ~ ,ccio~ e mgerueros a
de Junio, cuando trasladó su cuartel g or~ 1cac1on._D ias después, el 21
las obras y construcciones stab
ener a esa ciudad, descubrió que
Ciudadela apenas estaban e e dan muy atrasadas. Los croquis de la
iorma os y los muros . . .
l
l
.
ru s1qwera se habían
1evantado. D ecidido a
a Monterrey para qu:c1aertf: os tr~baios, ordenó movilizar su División
labores.4
n antena. ayudara a los zapadores en sus
~urante los siguientes dos meses lo
.
.
c~ntmuaron. Se edificaron fortines
s trabaios de fornficación
trincheras en las bocacalles T d , se levantaron murallas y se cavaron
muchos· habitantes de M . o o esto causando expectativa y temor en
onterrey por los aco n tec1mientos
· ·
so revenir.
que podrían
b
El 3 de Agosto un gru
d
. d
gobernador de N uevo Le , po de cla1u adanos entregó un escrito al
al
on, Juan e G raza E ·
. general Mejía "que solo en úl .
,, Y. via, para que solicitara
dentro de las calles
lazas " timo apuro _se libraran hechos de armas
las familias indefen/ p d. Son muy obv1_os y terribles los males que
as y e 1 1c1os de esta capital sufrirán indudablemente

fi .

- - -- - - -

p edro de Ampudia a VaJentín G .
Fanas
. 3 Papers.
. Agosto 13, 1846. Valená n G .
. omez Fanas.
~ S, 1602. Benso,, Lahn. A mmcan
Collection U .
.
omez
anchez. Apuntes para la Historia.....pp. 150,154 ruvers1ty of Texas at r\ustin.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

696

¡El día de la victoria se aproxima! Y el honor ultrqjado de nuestra
nación, muy pronto lo veremos vengado, y nuestra independencia
asegurada por muchos años.

si llegan a convertirse sus calles y plazas en campos de batalla", afirmaba
5

el documento .
.bili.d d de enfrentar a los norteamericanos fuera de la ciudad,
La posi
ª
·
"guerra de
vechando los desfiladeros y gargantas de la_ sierra, en u~a
.
apro
. ue muchos consideraban mas practicable.
montaña"' era una estrategia q
.,
,
lo en un
Tan factible qu~ incluso el propio general Mepa llego a comentar
6
reporte al Ministerio de Guerra ,
.
No obstante la amenaza que se cernía sobre Mont~rrey; de_l r;;iet~
or arte de la población de quedar atrapa a a mita
e
late;:t¿. y del triste recuerdo de la tropa por las derrotas, Palo Alto y
cRon
d, 1 Palma el 18 de Agosto la moral general se elevo con creces.
esaca e a
,
1A
· López de
. . d d México informaron que el Genera ntoruo
N oticias es e
1 mando del
ta
Anna
había
desembarcado
en
V
eracruz,
para
tomar
e
.
,
San
.
s·
b O la angustia retorno
ejército y enfrenta~ a los invasores. m em ar~
uardia de los
cuando a la siguiente semana se supo que a vang
l
norteamericanos había avanzado desde Camargo y estaba ya en Cerra;:
, d ués el ánimo cambió de nuevo, como una ve e
~:J':rp:: :~en:;, co~ los reportes de que los ,refuerzos del ejérci:,
después de 2 semanas de marchas desde San Luis, estaban a punto e
7

llegar.

·

.
da el general Ampud1a
Adelantándose a las tropas en su t1ma ¡orn~ , d 1 29 de Agosto,
entró a Monterrey a altas horas de la noc e e
ñana
ñado solo or sus ayudantes y escolta personal. A la ma
a~or:~:e la noticia ~e su µegada recorría temprano las.ca~es de la c~udad.
~~egiomontano anónimo escribió entusiasmado la siguiente carta.

úl ·

·

Monte,rry. Agosto 30 de 1846.
Mi muy apreciado amigo:
Hqy ha llegado a esta ciudad el Sr. general Ampudia,y mañan;
, tro&gt;ha La vanuuardia de los americanos compuesta por mz
entrara su r ·
o
. . .
,
d
'
. t h bres se halla er. Ce,ralvo, a veznttc1nco ,eguas e aquz,
dosczen os om ,
, ¿
sta
donde están fortificándose; y. según se ve, no lograran 1egar a e ,
porque nuestras trop~s _saldrán al encu~ntro_-

t&gt;97

Las fortificaciones se están concluyendo; tiene ud. ya todas las calles
bien aseguradas, y la mqyor parte del pueblo con bastante entusiasmo,
solo las autoridades, como ud sabe, y unos cuantos vecinos dueños de
fincas, no quieren que la población sea la defensa, porque temen perder
sus casas, sin reflexionar estos, que la independencia de una nación vale
más que sus casas, sus familias, y todas sus generaciones venideras.
Cuando se supo que el general Santa Anna estaba nombrado jefa
del ejército del Norte, hicieron una salva de artillería, acompanada de
repiques y cohetes: en este día el entusiasmo fue genera4 y por todas
partes se veían los semblantes halageños, no haciendo caso ya de que el
.
,
8
enemzgo este tan cerca.
La llegada de Ampudia y el continuo arribo de tropas en los siguientes
días, lejos de traer tranquilidad y optimismo, provocaría disgustos y
reclamos en algunos ciudadanos. Apenas conocido el nombramiento del
general Ampudia como jefe del Ejército del Norte, personajes locales de
la talla de Manuel María de Llano, expondrían abiertamente su
inconformidad. En una carta escrita a mediados de Agosto a su viejo
amigo federalista V alentín Gómez Farías, de Llano recalcó: "El general
Ampudia .... durante la guerra civil ha hostilizado estos pueblos y por este
aspecto no cuenta con las simpatías de los pueblos que nunca olvidan a
sus opresores"9.
Aun antes de ingresar al estado, Ampudia comenzó a redactar desde
Saltillo una serie de órdenes y proclamas, que para el 3 de Septiembre -a
cinco días de haber arribado- alcanzaban el número de ocho.
Asumiendo militarmente el Poder Ejecutivo del Departamento, decretó
inmediatamente la plaza en estado de sitio, y a todas las autoridades
civiles y funcionarios públicos sujetos a la subordinación militar.
Estableció una cuota de dos reales por derecho municipal por cada res
que se sacrificara para consumo público. Ordenó una leva general de
al~añiles para asistir a las fortificaciones, amenazando que cualquier tipo

M' ,· EE UU Caja 3,
; Archivo Municipal de Monterrey. Ramo: G uerra . exico.
.

Expediente 3, Folio S.
. . . d G
Agosto 10 1846. Expediente
F ranc1sco
.
M
e
uerra.
' N · 1
1•
6
r e11··a al ~1iruster10
·
d l S
, de la Defensa ac1ona .
D /481.3/2181. Archiv? de CancelaCdos , e , ad
de Nuevo Leó11. Monterrey, 1955,
' Antonio Morales Gomez. rono,ogza e
pp.184-185; Sanch~z. Apuntes para la HiJtoria..... p.166.

t~::~:

8

9

El Monitor Rep11blicano. Septiembre 14, 1846.

Manuel María de Llano a Valentín Gómez Farías. Agosto 21, 1846. Valentín
Gómez Farías Papers. 1670. Bet11011 Lati11 American Collection. University of Texas at
Austin.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y Su CONTEXTO
· EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

698

.
• ·dicción militar "con arreglo a
de sedición y motín sería ¡uzgado por 1a ¡un .
.

,, 10

las leyes vigentes •
,
. d
.b. , amargamente sob re 1a s1·tuac1·ón que le pareaa
Un cmda ano escn, 10
M
amenazado tanto por los
. .
n aquellos días en
onterrey,
.
::ea~ericanos como por el autoritarismo de Ampudia:

Montemy~tiembre 6 de 1846.
.
.
n Cerralvo cometiendo mil desórdenes y
Los amencanos siguen e
.
d un
haciendo que los ciudadanos, a quiene~ quzeren tener g;:º:ov:;o de
réstamo forzoso. T qylor, con su demas fuerza no se
en
~amargo, J dice con bastante orgullo a sus soldados, que Monterrey
cinco horas lo destruyeY queda por suyo.
El
eral Ampudia inmediatamente que llegó a esta ciudad,
d ¡, ró !~taza en estado de sitio, y él solo se hizo gobernad~ co; cuyo
ec ad ha cometido bastante desórdenes, mandando hec ar eva y
man o
t d partes a sacar de sus casa a
haciendo que salgan comisiones por o as
. t /, s al
los arteseanos honrados que están en ,sus 1udie~~dcereles,
::nera
l h . tji ·n ido las garantías tn vz ua
cuarte : a tn n :gh d do bastante a odiar por esta descabellada
esca~~alo~a~ ;¡p:ebl:est; en un estado violentoy muy indignado contra
provzuencta,
este señor.
.
Nuestro buen amigo D. José Uraga salió para Cadereyta hace sezs

;ªZ ::s

días.

11

dí
C
lvo y establecer un importante
Tras una estancia de 17 as en erra m'en·canas iniciaron 1~ última
··
1 tropas nortea
depósito de prov1S1ones, ~s
El general Zachary Taylor,
nce hacia Monterrey.
. ..
d
etapa e su av~ , . .
r nizó sus fuerzas en tres div1s1ones,
comandante del e¡erc1to invasor, o ga
. d 113 de Septiembre. Dos
alonadamente a partir e
d¡
h
las cuales marc aron ese .
d
1 1º División al mando e
, 1 anguardia forma a por ª
'
días d espues, a v .
.b, M , El pueblo parecía enteramente
·
d
E
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ggs
arn
o
a
ann.
. d
general D av1
. w1 ,
h s la ente comenzó a salir e
d pués de algunas ora
g
b'
abandonad o, pero es
las colinas cercanas, a donde ha ian
sus casas o a regresar del campo y
. 12
huido atemorizados por la llega?ª de los yanquis.
El Monitor Republicano. Sepiembre 25, 1846._
n E/ &amp;publicano. Septiembre 18, 1846.
k 1919
236-237· George Meadc.
12 Justin Smith. The war with México. Ne~ Y~r 1913 , ~~()
,
The lift and /etters ofGeorge Gordon Meade. New or .
, p.

699

El general Taylor acampó a 5 kilómetros de Marin, y aguardó ahí los
siguientes días hasta que las otras dos divisiones se incorporaran, así
como también la retaguardia con los vagones de suministros; dando al
mismo tiempo un pequeño descanso a sus tropas.
El 18 de Septiembre reiniciaron la marcha, partiendo cada división
con intervalos de una hora. Para el anochecer todo el ejército invasor se
encontraba en la antigua hacienda de San Francisco, hoy conocida como
Apodaca. Monterrey estaba a menos de 20 kilómetros, y la jornada final
dio inicio al siguiente día. Desde muy temprano los norteamericanos
avanzaron como un cuerpo entero. 6,250 soldados marcharon en una
sólida columna, acompañados por la artillería, un centenar de carretas
con provisiones y más de 1500 mulas de carga, en una línea que se
extendía por casi dos kilómetros sobre el camino.
El propio general Taylor cabalgó a la cabeza de sus tropas, escoltado
solo por una compañía de exploradores del Regimiento Montado de
Texas y un escuadrón de Dragones, casi hasta la vista de Monterrey.
Desde la Ciudadela, ubicada en el extremo Norte, sobre el camino a
Mario, los artilleros mexicanos comenzaron a hacer fuego sobre aquel
grupo de jinetes. Uno de cuyos proyectiles -un tiro sólido de 6 kiloscayó rebotando a escasos metros de Taylor y sus hombres. 13
Un regiomontano escribió ese mismo día a un amigo, impaciente por
comunicar las últimas noticias:
Montemy. Septiembre 19 de 1846.
Apreciable amigoy señor:

A las nueve de la manana de hoy se han presentado los enemigos en
número de 8000 hombres y 20 piezas, a tiro de cañón de nuestras
fortificaciones por el rumbo del Norte: todo el día ha sido fuego de
cañón, y pausado principalmente por parte de eilos; para esta noche o a
la madrugada aguardamos un asalto; hay mucho entusiasmo en la
tropa, y hasta .ahora parecen que llevarán un golpe. 14
Después de alcanzar las orillas de Monterrey, el ejército invasor se
retiró y acampó a 5 kilómetros de distancia en el Bosque de Santo
Domingo, también conocido como Nogalar. Mientras el general Taylor y
sus ingenieros comenzaban a hacer reconocimientos sobre la plaza,

10

13
14

The Dai!J Picay11ne. Octubre 6, 1846. Smith. The war with.. ., p.238
E/ Monitor Rep,,blicano. Septiembre 25, 1846.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

700

701

I

muchos soldados, principalmente in~sciplinad~s voluntarios movidos
por la curiosidad y la aventura, se atrevieron a ale1arse ~e su campamento
en grupos (o incluso solitariamente) para º?servar la cmda~. Al~os ?se
los cuales llegaron a ser capturados por partidas de caballena mexicana.
Mientras tanto en Monterrey el ejército y la población se preparaba
para la defensa. La movilización de las ~ropas por las . calles y los
repetidos disparos de artillería desde la Cmda4ela, an~nciaban que la
batalla había dado inicio. Temerosos de quedar en medí~ del combate,
algunas familias empezaron a abandonar a última hora la ciudad_, antes 1~e
que los caminos pudieran quedar bloqueados por lo~ norteamericanos.
El mismo regíomontano impaciente que h~bía . en:viado las últimas
noticias a su amigo, escribió nuevamente al día siguiente, pero ahora
desde Saltíllo:

Saltillo. Septiembre 20 de 1846.

Estimado amigo:
Ya sabrá ud. Jo que ha ocurrido desde qyer a las nueve de la
mañana en Montemy, reducido todo a que habiendose pr-ese~tado el
enemigo en número de mil hombres, distribuido en guemllas 1e
caballería, se le fue el día en escaramucear a la vista de la plaZfl, sm
disparar un solo tiro.
Nuestra caballería cornspondió a estos movimientos, t~vo u~
pequeño encuentro en el Bosque de Santo Domingo, e h1~0
prisioneros, entre ellos dos heridos de sable, que entraron a med10d1a a
Montemy.
·

:ets

Parece que el enemigo trata de sitiar a aquella ciudadJ aun no ~e le
conoce designio de dirigir parte de sus fuerza: par~ esta; a donde si tal
sucede nos entregaremos por la ninguna reszstencta que podemos hacer
17
porJaita absoluta de todo. •
El 20 de Septiembre, los norteamericanos co~~~zaron sus
movimientos estratégicos en torno a Monterrey para dar ~rucio al ataque~
1
La 2º División al mando del general William J. Worth, iunto con el
Luther Giddings. Sketches oj th( Campaign in Northern Jvféxico. in f:!,ighteen fo'9'·S:
David Alverto Coss10. Hzstona de Nuevo Leo 1
and 5 even. N ew York.. 1853, p . 142-146·
. ,
evolución políticay social Monterrey. Vol. V, P· 251. .
,,
N 12 U . rsidad
16 José Sotero Noriega. "E/-sitio de Monterrq en 1846 . Actas
o. . ruve
Autónoma de Nuevo León. Monterrey. 1980, p. 7.
11 El Monitor &amp;publicano. Septiembre 25, 1846.

Regimiento Montado de Texas, unidad mejor conocida como "Texas
Rangers", cruzaron los campos y sembradíos al Oeste de la ciudad, en
una maniobra claramente envolvente. Al siguiente día, después de un
breve encuen~o con dos escuadrones de caballería mexicana, lograron
alcanzar el camino a Saltíllo, cortando así la principal vía de acceso a
18
Monterrey.
Mientras tanto en el Este el general Taylor realizaba un ataque directo
sobre los fuertes y muros de esa zona. Solo después de sangrientos
combates, pudo tomar uno de ellos: el Fortín de la Tenería, ubicado en el
extremo Oriente.
En la madrugada siguiente el general Worth asaltó el Cerro del
Obispado por su parte más alta, logrando sorprender a la guarnición
mexicana que custodiaba ese punto. Esa misma tarde logró finalmente
posesionarse del edificio del Obispado, tras un prolongado tiroteo.
Para el 23 de Septiembre las tropas invasoras avanzaban por ambos
extremos: Worth por el Poniente y Taylor por el Oriente, mientras que
las fuerzas mexicanas lentamente se replegaban a su última línea de
defensa alrededor de la plaza principal y la Catedral. Cada casa y cada
calle fueron fieramente disputadas. Desde la esquinas y las bocacalles se
disparaban los cañones y desde las azoteas los mosquetes; transformando
la batalla en un combate urbano. A las 9:00 de la noche el general
Ampudía envió un mensaje al comandante enemigo solicitando una
tregua, para dar inicio a pláticas sobre un cese al fuego definitivo.
Conversaciones que comenzaron forqialmente hasta la tarde del 24 de
Septíembre. 19
En las aldeas y villas más cercanas a Monterrey, la gente aguardaba
con ansias noticias de la capital del Estado y los reportes de una batalla
que llevaba ya más de 3 días. El camino hacía Villa de Santiago
contínuába abierto, y por lo tanto la comunicación con el sur proseguía.
Correos eventualmente se arriesgaban a salir en aquella dirección para
llevar informes de los acontecimientos a Villa de Santiago, que a su vez
retransmitían a Montemorelos y Linares.

1;

18

John S. Eisenhower. Tan Lejos de Dios. La Cuma de los Estados U,údos contra
México, 1846-1848. México. 2000, pp. 175-182; Smith. The war with .. ., pp. 239-245.
19
Eisenhower. Tan Lejos de .....pp. 184-194. Thomas B. Thorpe. Our .Amry al
Monttrrry. Philadephia. 1848, pp. 82-83.

�SIETE CARTAS INÉDITAS Y SU CONTEXTO
EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMEDVALTIER MOSQUEDA

702

.
, T . - Juez Primero de Santiago, después de
En ese senudo, Jesus rev~o, d l 25 de Septiembre redactó
· ·
n la manana e
'
recibir nouc1as e . .
diri .da al alcalde de Montemorelos,
apresuradamente la s1guient~ carta'. . gi
sobre los últimos avances del conflicto.

Por las últimas noticias que hemos podido adquiri~ sabemos que
h h
p la parte del onente hasta la
las tropas ·enemigas se han ec oya or
J.
d D
de D Francisco Piña, del H. Gobern~~ Mora es _J e .
dalup; T reviño y por la parte de abajo hasta el Obispado; 1e
::era ue nuestr:s tropas se hallan ya recluidas a dos cuadras y a
m
J
, s tres de la tarde se pidió parlamento, por los
· pla7a• uesue ayer a ,a
·· d
"\; ,
, d.
·y por otras personas que vinieron e
enemigos segun tce nuestro correo,
.
l . rto
Monterrey anoche, que el parlamento fue.pedido por nosotros, o et: .
o es ue sea por unos o por los otros, no sabemos hasta a ora
del cas , 't1s ocho de la mañana el resultado; tenemos un correo en la
q~e sedranl
dado par: las doce o la una de la tarde; lo que
czuda e que es aguar,
de la hora que
traiga de nuevo se lo comunicare a us~ed con un c~rreo
con el mismo objeto de llevar noticias vzene a esta villa.

e;!ª

J

A nuestras tropas se le han cerrado todos los recursos por estar
interrumpidos los conductos, y por que creo que ya no hay ·¿tropas q;:
tri pla a se haya tan compromett a que s.
bajen, de manera que nues i2 ~
. • 1 d d l in "usto
der divino les dará un esfuerz.o capaz de reszsttr e po er e 1J
el po .
_, l p , dida se calcula por muchas personas,
enemzgo, de otra sue,.e a eti
seguro quiera el cielo que no
7
·
las han destro
l.As casa que han tomado los amencanos
. "\;ado
. , d lasy haciendo pedazos las puertas.
agU);:Jo ;o que digo a usted por ahora en contestación a su atenta nota
del 23 del corriente.

·

Diosy Libertad. Santiago.
25 de de Septiembre de 1846.
·- 20
Jesús Trevino.

1
d d 1 24 de ;eptiembre .los ejércitos enfrentados se
Durante a tar e e .
arados or solo una calle, en una tregua
miraban uno al otro, a veces sle~ .
~ento Citados en una casa del
que parecía romperse en cu~ quier mo
.
_.
·
25 1846 HM 39454·
·- al Alcalde de Montemorelos. Septiembre ,
.
Jesus T revino •
.
Mexican War Collection. The Huntington Library.
20

lado Poniente de la ciudad que servía de Cuartel General a Worth, los
dos comandantes en jefe se encontraron por primera vez. Pero las
conversaciones se tornaron difíciles entre Ampudia y Taylor. El
norteamerica~o exigía no menos que la rendición incondicional de la
plaza, a lo que Ampudia respondió negativamente.
Finalmente se acordó una comisión compuesta por tres oficiales de
cada bando para llegar a un acuerdo. El general Tomás Requena, el
general José María Ortega y el licenciado Manuel María de Llano por
parte de los mexicanos; y el general Worth, el general James P.
Henderson y el coronel Jefferson Davis de lado de los
·
21
norteamencanos.
La conferencia se prolongó hasta más de la media noche. Propuestas
y contrapropuestas fueron discutidas, hasta que los términos de
capitulación quedaron formalm~nte escritos en un documento (tanto en
inglés como en español) y especificados en nueve artículos.
Los norteamericanos ocuparían la plaza de Monterrey, a cambio de
que el ejército mexicano pudiera salir con sus banderas y armas al
hombro, así como una batería de artillería ligera con seis cañones.
Además, el armisticio se prolongaría durante ocho semanas,
estableciéndose una línea de demarcación entre ambas fuerzas en el Paso
de Rinconada.
A las 10:00 de la mañana del 25 de Septiembre la bandera nacional fue
arriada de la Ciudadela, al mismo tiempo que una descarga de ocho
cañones anunció la salida de su valerosa guarnición, que con tanta
decisión y arrojo había defendido aquel fuerte. En los siguientes días
cada una de las cuatro brigadas del ejército mexicano abandonaron
Monterrey. Tras de ellos también partieron una gran cantidad de
habitantes, dispuestos a abandonar sus hogares antes que compartir su
destino junto al de los invasores yanquis.22
En una emotiva carta, una regiomontana anónima nos dejó escrito las
vicisitudes que tuvo que enfrentar en aquellos terribles días de guerra y
violencia, así como los sentimientos de angustia, desesperación y coraje,
qué como muchos otros mexicanos sufrieron estoicamente.
Percepciones que _hoy parecen estar alejados de nuestro entendimiento,
pero sobre todo, olvidados por la historia:

21

22

Thotpe. 011r A17f!Y al ..... pp. 84-88.
Sanchez. Apuntes para la Historia..... p.190; Thorpe. 011r Am!)' al ..... pp. 89-97 ..

�704

SIETE CARTAS INÉDITAS y Su CONTEXTO
. EN LA INVASIÓN NORTEAMERICANA

AHMED VALTIER MOSQUEDA

Saltillo. Septiembre 27 de 1846.
Por fin, la Providencia lanzó para nosotros su terrible castigo. Ya
me tiene aquí sin casa y sin patria, huyendo de las consecuencias de una
guerra provocada por un individuo que comprometió al desgraciado
Monterrey, presa hoy de los americanos.
Ya nos lkvó Satanás,] todos nos encontram..es en la calle; repito sin
patria, sin fortuna y sin hogar. Yo me salí e&gt;2itada por el General
Garría Conde, otro tanto hicieron los vecinos, J abandonamos cuanto
teníamos. Ya se ve, no conocíamos lo que era el General Ampudia,
quien atemoriz.p al pueblo, dejándolo traslucir, que si perdía la plaza,
volaba la ciudad quemando el parque. Este temor puso a nuestros
desgraciados vecinos en el mayor conflicto. Dejo á la consideración de ud.
como saldría.
Yo con mi desgraciada familia, marché a pie hasta Santa Catarina,
porque los Juegos se habían roto cuando quise sacar mi quitrín; es
imposible pintar a ud. mi situación en estos desgraciados días.
El 19 comenzó el ataque; el 20 sitiaron los enemigos la ciudad, sin
dejar libre un solo paso; el 21 se encontró nuestra caballería con los
americanos, al pié del cerro del Obispado y los nuestros se
descompusieron corriendo la mitad de las tropas. El americano se fijó al
pié del cerro,y el 23 tomó los fortines a discreción. Este señor Ampudia
redujo su defensa a solo la plaza, pues los americanos se metieron hasta
la plaza de la Carne, echando casas al suelo, horando otras y
posesionándose de todas; mientras este general estaba metido en la
Catedral. Ignoro cuál sea el motivo de la capitulación, porque al fin la
hizo antes de ayer de una manera indigna de un hombre; la pérdida por
nuestra parte solo ascendía á 80 muertosy 200 heridos.

esta,
a donde llegué hace 2 días, arrastrándome y casi muerta de
hambre.
La quinta del general Arista la tomaron los americanos en el t
-::.:;••, a/U def'ºrilaron ,u, cadáuemy h~ " de el/o,. pueb;'J,
rnyAmpyel ~emlo lodo, a gritos se negaba a la capitulación pero el
general
udta rooó
º y arrastró' su firente por el suelo hasta' loorar
6
escapar
su
garganta
·
nos
d
.,
p
b
capituló
h
'
., ~o o res, entregó nuestras propiedades y
. d d man~ a~do el e;emto Y abandonando a s11 desgracia a los

j¡

;;b;a:::s;ej;;/~::~o~e~ infamia con que arrastran su vida los

'f!uestro ejército se batió con denuedoy valor; pero alfin ca itularon
lost ;ejes
por el general Ampudia. Este pueb,1,o, ahora
rp nmn10
.
, la esforzados
d
es ~ a rma o contra la tropa; acaba de haber un tumulto hiriendo los
pa:sanos a ~lg~nos soldados. No puede ud. figurarse de :11antos males
es,amos
roueauos. . Uorim
. son las escenas que nos
d
º as y desgracras,
ro ean; la_ h_umillación ante nuestros enemigos, será nuestra suerte y
seremos
· na...
· E s imposible
.
, vzcttmas de la mm
explicar la ira ,del
23
Pueb,o.

Por los extraordinarios sabrá ud. los artículos de la capitulación
vergonzosa que ese genere/ celebró, habiendo hecho nuestras tropas un
nitmero considerable de muertosy teniendo T aylor mucha dispersión.
Los habitantes de estos departamentos maldecimos sin cesar al que
ha sido causa de su desgracia y" el Saltillo le ha negado los recursos para
que se venga. Mi venida de Santa Catarina fue el día de la dispersión,
porque al ver correr a la cakalleria gritando por el pueblo que huían
porque los liabían entregado, el pueblo tomó las serranías y a los 1O
minutos solo yo estaba ahí. Los dispersos e!1 varias gavillas comenzaron
a robar y a cometer excesos. Los americanos se acercaron hasta San
Pedro, y yo viéndome en medio de tantos peligros me puse en salvo para

705

2.1

E/ Monitor &amp;p11blico110. Octubre 9, 1846.

�DESARROLLO INDUSTRIAL E
INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1930 1960):
CAMINOS CRUZADOS.
M

Mtra. Isabel Ortega Ridaura
Universidad de Monterrey

Introducción
El primer auge industrial de Monterrey tuvo sus orígenes en el último
cuarto del siglo XIX, primero con el desarrollo de la industria textil y
posteriormente con una serie de productos que hasta hoy lo caracterizan:
acero, vidrio, cemento y cerveza. Los capitales con que se fundaron las
primeras fábricas provenían del comercio. El crecimiento posterior se
financió por varios mecanismos: emisión de acciones, reinversión de
utilidades y algunos créditos contratados principalmente con la banca
extranjera.
Esta situación se vio modificada por varios factores: la crisis de 1929,
que difi_cultó el pago de la deuda en moneda extranjera, y la nueva
legislación bancaria de principios de los treinta que abrió la posibilida&lt;l al
desarrollo de nuevos bancos e intermediarios financieros en la localidad.
El increment~ de los intermediarios financieros coincidió con el
periodo del segundo auge industrial de Monterrey, fue producto del
mismo y a la vez lo fortaleció. Las funciones básicas de la intermediación
financiera consi~tentes en crear crédito, traspasar fondos de.: préqamo y
permitir 1a diHrsificaciún r acumubción de acri,·os 1, bcnctici:tron b

�DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930- 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

708

operación del sector industrial al facilitar la expansión de la economía
local.
El presente trabajo pretende dar cuenta de la proliferación de
intermediarios financieros y de una considerable cantidad de bancos que
tuvo lugar en Monterrey desde principios de los treinta y que se
intensificó durante los siguientes treinta años. Asimismo, de la relación
que este florecimiento tuvo con la indus~~~e donde inicialmente
provinieron la mayoría de los fondos para capitalizarlo.
Este trabajo es un primer acercamiento al tema y está basado
principalmente en el registro que se tiene de más de cuarenta
intermediarios financieros constituidos entre 1930 y 1960, que, sumados
a los ya existentes (Banco de Nuevo León, Banco Mercantil de
Monterrey y algunas casas financieras), dominaron el panorama
económico-financiero no sólo de Monterrey sino regional y en algunos
casos, nacional.

Algunos antecedentes
A principios de los años veinte, había varios bancos de emisió~ e~ el
país, uno de los cuales, denominado Banco de Nuevo ~ón, habi~ sido
· fundado en la capital del estado en 1892. Operaba tambien en la cmdad
el Banco Mercantil de Monterrey, constituido en 1899; algunas sucursales
de bancos extranjeros como el Banco de Londres, México y Sudamérica
que en 1869 se nacionalizó convirtiéndose en el Banco de Londres Y
2
México, y varias "casas bancarias y de cambio" •
La creación en 1925, del Banco de México, S.A. bajo la jvrisdicción de
la Secretaría de Hacienda significó un importante paso hacia el
establecimiento del moderno sistema bancario previsto en la
Constitución de 1917. A dicha institución le fue concedido el monopolio
sobre la emisión de papel moneda y la autoridad para fijar los tipos de
cambio entre el peso y las monedas extranjeras. No obstante, a pesar ~e
haberse constituido desde entonces como banca central, los demas
bancos siguieron emitiendo moneda y no fue hasta 1931 cuando pudo
3
tener un verdadero control.sobre el circulante.

·
2 Menditichaga, 1973: 3. Los ·autores hacen alusión a la Casa de Cambio de don
Guillermo López (1913); Casa de cambio de don Ramón Elizondo (1?14), Casa
bancaria de Sada Paz Hermanos (1916) y Casa bancaria de A. Zambrano e Hi¡os (1917).
3 Brothers

y Solís, 1967:19.

709

Coadyuvaron_~n este hecho la crisis de 1929, el abandono del patrón
oro y la adopc1on de un patrón bimetálico (oro-plata) inconvertible
establecido en la nueva Lry Monetaria de 1931.

El marco legal
Después de la devolución en 1921 de los bancos incautados por
Ve~u~?ano Carranza y una v;z "normalizada" la situación del país, se
expidio . e~ 1924 un~ nueva Lry General de Instituciones de Crédito y
Estableamtentos Bancanos, que clasificaba a los intermediarios financieros
en tres ?111pos: 1) instituciones de crédito; 2) establecimientos que tienen
por ob¡~t~ exclusivo o principal realizar operaciones bancarias; y 3)
estable~uruentos . que se asimilan a los bancarios por practicar
operaciones que Interesan al público en general, tales como recibir los
depósitos o emitir títulos de crédito pagaderos en abonos y destinados a
colocación entre el público.
. Estaba ya en proyecto la creación del banco central por lo que la
cnada Ley no contemplaba ya las funciones de emisión de billetes para el
resto de las instituciones financieras.
En esa misma fecha se promulgó el Decreto que constituvó la
Comisión Nacional Bancaria como un órgano de supervisión de la
actividad financiera del país.
Como se mencionó, la manera de proceder de los bancos e
instituciones financieras no cambió significativamente hasta 1932 al
prom~garse la Lry General_de InstituciÓnes de Crédita5 y la Lry de Títulos y
Operaaones de Crédito. La primera, conservó la estructura general de la de

4

La.primera Lry General de Instituciones de Crédito data de 1897.
~ _En _~a exposición de motivos de la Lry de 1932 se menciona que la
espec1alizac1on prevista en la ley de 1924 había resultado puramente nominal.
Textualmente dice que "desde los primeros actos de nuestro derecho bancario se ha
mantenido
· ·
· lizac1on...
·'
man
.
un. regun~n
. d, e especia
pues n_o obstante que la Ley vigente
. tiene . la d1ferenc1ac1on entre bancos de depósito y descuento, refaccionarios,
hipotecanos y los llamados de fideicomiso, y aun establece otras diferenciaciones
sec~ndarias, en la práctica o no ha sido posible fundar y sostener instituciones
estnctamente especializadas o de hecho ha sido necesario permitir que una misma
insntuc1on
· · practique
·
··
•
operaciones
correspondientes
a diversas especializadas, con lo que,
en verdad, nuestro régimen bancario está integrado por instituciones de depósito v
descuento que habitualmente llevan a cabo operaciones bien distintas de los préstamo~
l' descuentos propiamente comerciales." Lagunilla, 1981: 134.

�'71 1

ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN M0N_
T ERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

1924 y tuvo como principal preocupación clasificar las instituciones en
6
función de las operaciones pasivas o de banca especializada.

modificaciones de 1949, 1954 y 1956 que tuvieron, entre otros, el
propósito de orientar y promover el crédito hacia cierto tipo de
actividades de interés nacional.9

710

En 1941 se decretó la Lry General de Instituciones de Crédito y
Organizaciones Auxiliares, vigente hasta los años ochenta. Al respecto de la
misma Carlos Tell.o señala que aunque la actividad bancaria se considera
en la ley de 1941, como en las anteriores, un servicio público y, por
tanto, sujeto a concesión del Estado7, en la ~sición de motivos de
dicha Ley se advierten propósitos de espíritu claramente privatistas:
...con ello se consagra un propósito del Ejecutivo, alentar la iniciativa de
la empresa pávada. La legislación que se somete al Congreso de la Unión
procura establecer un marco de garantías indispensables para el bien
público, dentro del cual -los banqueros pueden regir, a su juicio y con su
responsabilidad, las empresas que les son propias, sin atábuirse a las
autoridades otra función que hacer guardar dichas garantías fijadas por la
Ley, y la de dirección y regulación del volumen general dei crédito que
ejercitará el Banco de México, no por resortes de autoridad, sino
8
haciendo operar sus medios de acción fundamentales.

La necesidad de expansión crediticia que había en aquella época
motivó una serie de disposiciones de excepción y, en algunos casos, de
normas privativas en beneficio de las instituciones de crédito, entre las
_que sobresalían las inmunidades fiscales y los privilegios en concursos y
quiebras, las cuales en años posteriores se fueron suprimiendo. Ello
junto a la conveniencia de orientar la actividad de las sociedades
financieras a fin de incrementar la producción y promover la
industrialización del país, &lt;':xplican una serie de medidas legislativas de las
dos décadas siguientes.
Tal fue el caso, por ejemplo, de las modificaciones que se hicieron a la
ley en 1947 para promover la construcción de viviendas, así como las

6 Las operaciones pasivas son todas aquellas en las que la institución en cuestión
recibe dinero del cliente las cuales pueden adoptar la forma de cuentas de ahorro,
depósitos a la vista en cuentas de cheques y a plazo fijo o previo aviso, etc. Las
operaciones activas son básicamente • préstamos de diversa índole, para atender
renglones productivos y de capital de trabajo ~ajo la forma de descuentos, créditos
directos, repartos, anticipos, · pignoraciones sobre valores y refacciones a corto )'

mediano plazo, etc.
,
1 El Artículo 2 de la Ley señala que para dedicarse al ejeréicio de la banca y del
crédito se requiere concesión del gobierno federal y que las concesiones son
intrasmisibles. ·Tello comenta que el carácter de servicios público concesionado es una
institución propia de la legislación mexicana.
8 Tel10, 1984: 22.

Monterrey: Desarrollo económico y confi gurac1ón
·
de grupos
industriales
La i_n?~stria~zación ~n Nu~v?, León, y más propiamente en la capital
y murucipios
c1rcunvec1nos,
vivio su primer impulso en 1890, apoyad o
· al
.
en ca~lt es prov_eruentes del comercio y con el estímulo gubernamental
a traves de exenciones fiscales.
El _crecimiento sostenido que experimentó la industria durante todo el
porfinato, sust~ntado en la metálica básica con empresas como la
Fundidora ?e Fierro Acero de Monterrey y en productos livianos como
la Cervecena Cuauhtemoc, se vio frenado durante la Revolución.

!

Su~e~ada la lucha armada, a mediados de los años veinte se vivió un
florecim1ento (Cervecería Cuauhtémoc inicia su expansión vertical se
crea La In~ustrial, fábrica de galletas y pastas origen de Gamesa ...) ~ue
pronto se vio opacado por la crisis de 1929.
_ No ?bstante, a mediados de los años treinta, se retomó el crecimiento
mdu_str_ial que c~ntinuara de manera sostenida hasta 1982. Dicho
crectmi~~to se vio beneficiado entre otras cosas, por la Ley sobre
proteccio~ a la _industria de 1927, la cual explícitamente declaró el
f~me~to mdustnal como. ~e "utilid~d pública" y otorgó numerosas
exenct~~es fi~cale ; p~o~1C1ando el incremento de industrias y su
expansion vertical. 1 Asrnusm?, por factores localizacionales que hicieron
de Mon_terrey ~n lugar atr~cuvo para la inversión; y, desde luego, por la
pres~ncia de 1nter?1edianos financieros que se multiplicaron desde
mediados de los tremta, muy ligados al desarrollo industrial.

Los grupos industriales
r En el perio_do compre?dido entre J930 y 1960, que es el objeto del
P esente estudio, se constituyeron las empresas madre que dieron origen
: lo~ ~rupos industriale~ que _incluso hoy dominan el panorama
conomico-empresarial reg10nal e incluso nacional.
9

Tel10, 1984: 23.
. detallado de las exenciones fiscales en l\lonterrey Yer Ortega,
_io Parª un ana'li sis
2000

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIA
)
EN MONTERREY (19~0E- ~;~~M)_EDIACIÓN FINANCIERA
·
. CAMINOS CRUZADOS

Palacios clasifica el origen de los grupos constituidos en este periodo
remitiéndose a la fundación de su primera empresa. Considerando dicho

El periodo fue dominado por el establecimi
que ya en sus primeras eta as tu .
ento de grandes plantas
(desde la obtención de mat~rias v~eron huna expansión tanto vertical

evento, los clasifica en tres generaciones:

como geográfica, hasta lograr pres!n::aci~::11~1 producto terminado)

1.- Grupos de primera generación, cuyo origen se sitúa entre finales
del siglo XIX y 1930: VISA (hoy FEMSA), originado en 1890 con la
Cervecería Cuáuhtémoc; Alfa, que comparte el mismo origen que el
anterior; Vitre, que proviene de Vidriera Mo~ey fundada en 1909; y
GAMESA, cuyos antecedentes se remontan a 1925 con La Industrial,

Asimismo, por una creciente concentr . , d
.
muestra la Gráfica 1 en la que
d b acion e capital como lo
'
pue e o servarse c '
1e ,
concentración de capital es mucho mas
, e1evadO enorno
M e ienomeno de
15
resto del país considerado en su coniunto.
.
onterrey que en el

fábrica de galletas y pastas.
2.- Grupos de segunda generación, con orígenes. en las décadas treinta
y cuarenta: Copamex, proveniente de Bolsas Maldonado fundada en
1935; IMSA, con Industrias Monterrey, establecida en 1936; y Protexa,

Cuadro 1. Número de establee·lffilentos
.
. mvertido
.
y capital

712

creada bajo ese mismo nombre en 1945.
·
3.- Grupos de tercera generación, que surgieron a partir de 1950,
entre otros, MASECA, originado en los años cincuenta con Molinos
Azteca; PROEZA, con origen en Manufacturas Metálicas Monterrey,
11 en
1956; y AXA, derivada de Conductores Monterrey fundada en 1956.

.

capital.
Monterrey en 1940, con el 3.37 por ciento de los establecimientos y el
4.86 por ciento del personal ocupado del país, producía el 7.2 por ciento
del P~B industrial nacional. Con sólo el 1.94 por dento del capital
invertido en industria, el valor bruto de su producción representaba el
6.5 por ciento del total. Ello da cuenta de la importancia de Monterrey
en la industria nacional, importancia que aumentó hasta llegar, en 1960, a
aportar el 10 por ciento del P~B con sólo el 3.07 por ciento de los
establecimientos y el 7.17 por ciento del personal ocupado. En cuanto al
capital, se observa un aumento considerable al brincar de casi el dos13por
ciento (nacional) _en 1940, al 13.92 por ciento en tan sólo veinte años .

AMM
Resto de México
Capital*

AMM
Resto de México

11
1'

Palacio~, \9tr: :;.
Orte)!a, 21Hlll.
Sobrino, \ 993.

1,061
30,421

1,216
71,866

2,533
80,020

453.7
22,887.3

2,287.1
20,865.1

6,263.7
38,732.4

El financiamiento del desarrollo
Un análisis detallado de la manera como Ce
,
de las empresas más embl , .
.
rv~cena Cuauhtémoc, una
financió su crecimiento noems
_ Patlcas_de! :.es~rrollo industrial de Monterrey,
·
errrute 1nier1r la ne ·d d
·
dio de intermediac1·0, n fi
.
.
cest a creciente que se
inanciera a medida
~
.
y complejizando los requerimientos de capi~t se ueron incrementando
Dependiendo
. .
atravesaban
las del
e momento históri. co y d e 1as condiciones
por las que
.
mpresas, es posible di ·
·
disponer del capital necesario
.
. stingu1r tres maneras para
su_fragar los gast~s de operació!ª;:l i;;em~ ~n los _n_~evos prorectos o
reinversión de utilid d
) d
_gocio. a) emiston de acciones, b)
a es y c en eudarruento.

e

.

i; Derutt1
1 y1Ortega
. , 1997 y eeruto,· Ortega y Palacios 1999
e tota nacional se ha descontad 1
,
.
9ue hace aún más contundent 1
o a ~arte correspondiente a Nuevo León lo
tiene.
e a representación gráfica de la importancia que ¿ste
14

11

1960

* miles de millones de pesos de 1988
Fuente: Elaboración propia con datos de Sobrino (1995)

Entre 1940 y 1960 se dio lo que podría llamarse el segundo auge
industrial en Monterrey y su Área Metropolitana (AMM). El crecimiento
de la industria en dicho periodo se caracterizó por una creciente
concentración del capital en pocas industrias y por una especialización
productiva o sectorización, en bienes intermedios y duraderos y de
12

'

Establecimientos

El desarrollo industrial

·

1940 1960
1940
1950

'713

�714

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1930 - 1960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

Emisión de acciones
En un principio, la emisión de nuevas acciones fue una manera de
atraer dinero, aún cuando · en muchos casos fueran suscritas por los
mismos accionistas. Esta práctica fue muy socorrida en los primeros
años de vida de las empresas, pero a la larga no era la mejor manera de
capitalizarse ya que a toda acción correspon~ una participación en las
utilidades, y elevar en demasía su número nobaría más .que diluir las
ganancias.

Reinversión de utilidades
En muchos casos, los estatutos de las sociedades establecían la
creación de un fondo de reserva, al cual se destinaban parte de las utilidades
' de cada año. Dicho fondo, permiúa hacer frente a las pérdidas
extraordinarias e imprevistas y en un momento dado también a las
necesidades de crecimiento.

715

Crédito
. ~ 1~ largo la hi_storia, las empresas han recurrido a préstamos de
mst1tuc1?nes banc_an~s, financieras e incluso de particulares 16 , para poder
cre~er sm de~cap1talizarse. En ciertos momentos predominó el crédito
nacional (e mcluso local), mientras que en otros el recurso fu
principalmente extranjero.
'
e

Es necesario hacer la distinción entre dos tipos de créditos:
a) cré~itos para "ope_rar", ~s decir, créditos revolventes (a plazos cortos
para cub~1r necesidades ~~e~1atas),, rejaccionarios (compra de maquinaria
o herran;i~ntas), o d_e habz~z:acton o avzo (compra de materias primas)°;
b) creditos para mvers1on o compra de activos, que suelen ser a más
largo plazo, y en muchas ocasiones están respaldados por hipotecas.
La creci~nte u_~lización ~el crédit_o ~n sus diversas variantes dio lugar
a la prolifera~1on de 1?terme?ianos financieros en Monterrey,
estre_cha~e,nte ligados a la mdustria y sus necesidades, como se verá a
cont1nuac1on.

Endeudamiento
La última vía para financiar proyectos y la compra de maquinaria y
materias primas, fue el endeudamiento, que se dio por dos vías:
· contratación de créditos y emisión de obligaciones hipotecarias.

Emisión de obligaciones hipotecarias.
La emisión de bonos de deuda u obligaciones hipotecarias (llamadas así
por estar garantizadas con un activo fijo que comúnmente son los bienes
inmuebles de la empresa), que son colocados en el mercado se
constituyó desde los años treinta en ·una de las maneras más socorridas
para allegarse capital. Así, en vez de endeudarse con un. banco, el dinero
se obtenía de un grupo de individuos o instituciones que adquirían las
obligaciones. La empresa emisora, pagaba el monto de Ias obligaciones
más una tasa de interés previamente acordada en los plazos estipulados.

El contexto posrevolucionario y los años treinta
Du_rante la Re~olución, el sistema bancario del país estaba
de~a,rtlculado . y. arrumado por los continuos préstamos forzosos que
exigian los disantos -~rupos armados y también por la pérdida de la
clientela y la paralizac1on de las actividades de todo orden.
. ~ i?cautación de los bancos por ·parte de Carranza, ante la cual las
msutuc1ones reg1omontanas se defendieron con bastante éxito, acabó
por darles el tiro de gracia.

Fu_~ _por ~llo que hacia final~s de la década revolucionaria y durante
los anos vemte, la falta de circulante y la inestabilidad del sistema
financiero nacionalis llevaron a muchos empresarios a buscar la

Posteriormente, el fácil acce~o al financia~ento bancario nacional e
internacional desde mediados de los sesenta, hizo que esta opción se
dejara de lado, satisfaciendo las necesidades monetarias a través de la

1das necesidades
de liqui'dez. T od av1a
· en ¡os anos
- treinta
· es común encontrar préstamos
.

contratación de créditos.

e pa~ttculares, que se basaban en el prestigio, la confianza y se sellaban con un simple
apreton de manos.

16

17

Los intermediarios financieros no fueron en todos los casos la única solució n a

úy General de Títulosy Operaciones de Crédito.

IK Dura_ne
t Ia Revo_uc1on
J · ' se vino
· • , una verdadera anarquía monetaria, sufriendo la
blació
po d n perdid_as considerables a consecuencia de la emisión monetaria excesiva por
parte e los gob1e rnos }, de Ias d'1versas tacc1ones
· ·
reYolucionarias entre 1913 ,\' 1916,

�716

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930- 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

•717

/

obtención de créditos en bancos norteamericanos para hacer frente a sus

permaneciendo la de la Ciudad de México por ser la más grande y

requerimientos de capital.

antigua.

La situación del sistema financiero cambió a partir de 1921 cuando
Carranza devolvió los banc~s incautados. Como ya se mencionó, en los
años veinte operaban en Monterrey dos instituciones bancari~s de
importancia, el Banco de Nuevo ~~n y el ~aneo Merc:ntil de
Monterrey. Asimismo, ofrecían sus serv1c1os ~ sene de pequenas casas
de cambio y establecimientos que otorgaban préstamos de poca monta.

El momento de mayor crecimiento se observa en los años cuarenta
producto, como se dijo con anterioridad, de las modificaciones
introducidas en la Ley General de Instituciones de Crédito y
Organizaciones Auxiliares de 1941, que propició una mayor participación
privada en este sector.

La crisis de 1929, si bien afectó considerablemente a la industria y la
banca, abrió a la vez nuevas oportunidades para el desarrollo de los
intermediarios financieros.
Las empresas que tenían contratados ~réstamos en el . ex:erior
enfrentaron serios problemas para cumplir con sus obligac1o~es
crediticias. La recesión experimentada en México desde el año antenor
(por una de las más fuertes c~sis agrí~olas) y agravada con el. crack
bursátil de Estados Unidos hab1a detenorado la balanza comemal del
país provocando una depreciación del peso frente al dóla~.

En Monterrey, esta década coincide también con el segundo auge
industrial, que se dio bajo el estímulo de la segunda guerra mundial y
apoyado por el acceso a capital gracias al creciente número de
intermediarios financieros.
Particularmente llama la atención la predominancia de las sociedades
financieras, cuyo objeto19 está íntimamente ligado al desarrollo industrial,
por su importante papel en la garantía de emisiones que como ya
mencionamos, se volvió una de las formas favoritas de allegarse recursos.
Gráfica l. Monterrey. Instituciones de crédito
privadas constituidas entre 1930 y 1960.

Los que .estuvieron en posibilidad, cambiar?.º sus deudas a m~neda
nacional. Por otra parte, la evidente vulnerabilidad del peso . mexicano
. hizo que las empresas voltearan hacia las instituciones nacionales en
busca de capital.
A principios de los treinta también com~nzó. a obse~arse d~ manera
cada vez más recurrente la emisión de obligaciones hipotecanas como
medio para hacerse de · capital a tasas de interés_ m~nores que las
bancarias. El manejo y colocación de dichas obligac10nes fue otro
detonante del incremento de instituciones financieras en Monterrey.

.....

~ ,_,

Fu.ni.: EW:lofad6n p op,11 tn bue• dltOI cW ~ro Púbko Ot 11 ~opedld 'f ti Ccnwc:io dll &amp;ildO.
AGEN.: NcllwiDr. y t.wclri:::hlga- 1973

El desarrollo del sistema financiero en Monterrey
19

Entre 1930 y 1960 se constituyeron en Monterrey 44 instituciones
financieras, de las cuales once eran bancos .y el resto, sociedad~s _de
fomento, uniones de crédito . y almacenes generales de depo51to.
Asimismo, en 1950 se estableció la Bolsa de Valores de Monte~ey ~~e
estuvo en funcionamiento hasta 1973 cuando un cambio en la legtslao~n
determinó la ex,istencia de una institución única .para todo el pais,
.

.

hecho que motivó que los ciudadan os no aceptaran los billetes por cerca de veinte
Cárdenas, 1994: 36.

añoS-

~L

El objeto de las Sociedades de Fomento incluye: a) suscribir o contratar
empréstitos públic(?S o privados; b) comprar, vender o recibir en depósito, accio nes,
bo~os o valores de cualguier clase y hacer sobre ellos operaciones activas y pasivas de
pres~mo, reparto o anticipo; c) hacer préstamos refaccionarios o de habilitación y aYío,
Y prestamos inmobiliarios; d) encargarse de la o rganización o transformación de toda
clase de empresas o sociedades mercantiles; tomar participaciones o partes de interés en
ellas o entrar en comandita; tomar a su cargo la administración de sociedades o
intervenir en ellas; encargarse de la emisión de acciones, bonos u obligaciones,
prestando o no su garantía por am ortización, interés o dividendo, y actuar como
representante común de los obligacionistas o de los tenedores de bonos en emisiones
hechas por terceros; e) hacer servicio de baja o tesorería; t) guiar, aceptar y descontar
letras Yefectos de comercio; etc.

�·719

)SABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

Lagunilla, señala que las sociedades financieras estaban origin~e~te
enfocadas al largo plazo, pero la reforma legal en 1950 les autonzo a
recibir fondos a corto plaz~, modificando su carácte~ original, por lo q_ue
su papel como garante de las emisiones públicas y pnvadas pronto paso a

si bien no son considerados ya como instituciones financieras (en algún
momento sí se consideraron como tales), desempeñan un rol
complementario al asegurar (requisito indispensables para toda
operación) los bienes sobre los que se emiten obligaciones.
También se fundó en este periodo una afianzadora: Fianzas
Monterrey, S.A. en 1943.

718

20

segundo plano

.

No fue este el caso de Monterrey, donde el número de este tipo de
sociedades fue en ascenso durante todo el periodo de estudio (19401960), concentrándose en esta ciudad más del 20 por ciento del total
nacional. (Yer Anexo 1)
Gráfica 2. Monterrey. Constitución de intermediarios financieros

por década, 1930-1960.

25

Intermediación fin~nciera e industria
Una vez superado el impacto de la crisis de 1929 y sus secuelas, la
industria regiomontana retomó el camino del crecimiento sostenido que
continuó hasta 1982. Aparejado a este crecimiento y compartiendo
accionistas y directivos, desde la década de los treinta emergieron una
serie de intermediarios financieros estrechamente vinculados al sector
industrial.

motros
intermediarios

20

■ bancos

~ 15
~

·=e= 10

Carlos Tello hace una clasificación de las formas de relación que
pueden encontrarse entre banca e industria que, aunque está pensada
para una etapa posterior Oos años setenta) puede ser ilustrativa:
Dentro de la banca mexicana es posible distinguir tres tipos de
relación entre el capital bancario y el industrial:

5

o
1930-1939

1940-1949

1950-1959

Asimismo cobraron importancia los Almacenes ~eneral~s de
D epósito21 , también vinculados con la producción i~dusmal. El primer?
que se creó fue Almacenes y Silos, S.A. en 1940, ligad? a la Cerv:cena
Cuaul:itémoc y que nueve años des~ués se transformo en almacen d~
depósito. Posteriormente se establecieron otros dos, representando e
1960 más del 1O por ciento de los establecimientos de esta clase en el
_, d
22 que
país. De 1937 a 1944 se constituyeron cinco comparuas e seguros ,

Lagunilla, 1981: 135.
_.
, .
.
·eto d
Considerados como organiza-ciones auxiliares de credito, aenen por obJ
1
enamiento gu.arda y conservación de bienes o mercancías, así ~orno ª
almac
'
·
S 1 · ·
· atuciones
transformación elemental de los productos depositados. on as umcas 1ns
autorizadas para expedir certificados de depósito y bonos de prenda.
N
1 0 ~·
22 Seguros Monterrey del Círculo Mercantil, S.A. (1937); Aseguradora de
S.A. (1939), posteriormente Seguros La Comercial del Norte, S.A.; Monterr(!,
20
21

1) Casos en que los grupos industriales crearon sus propias
instituciones financieras y el desarrollo de ellas corrió paralelo al
crecimiento del grupo industrial. La asociación entre ambos capitales era
añeja. Tal fue el caso, por ejemplo, _del grupo derivado de Cervecería
Cuauhtémoc con la Compañía General de Aceptaciones (posteriormente
Serfín) y el de la Vidriera Monterrey con la Financiera del Norte (que
devino en Banpaís). Aquí se trataba de grupos industriales que crearon su
institución financiera en la segunda mitad de la década de los treinta. En
ambos casos, la empresa holding (YISA y Vitro) tenía a su cargo la
dirección general del grupo que, por lo demás, publicaba estados
financieros conjuntos.
2) En otras ocasiones la relación banca-industria era menos formal y
estrecha y, si bien no existía empresa holding controladora, el grupo
~peraba con un grado considerable de unidad. Eran empresas distintas,
no fusionadas, que maximizaban un capital respecto al otro. Ello no
obstante, la existencia y el crecimiento de cada uno de los capitales (el

Compañía de Seguros sobre la Vida, S.A. (1940); La Mercantil, Compañía de Seguros,
S.A. (1941) y \X'ood, Compañía General de Seguros, S.A. (1944).

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

720

bancario y el industrial) dependía en parte del desarrollo armónico entre
ambos. Ejemplo de ello serian Banco del Atlántico y Banca Cremi.
3) Finalmente estaban los casos, como los de Bancomer y Banamex,
donde la participación de la banca en las distintas actividades se llevaba a
la práctica mediante la adquisición de un porcentaje del capital social de
las empresas; . en algunos casos, de empresas con participación
importante de capital extranjero (Banamex). BQ.. este tipo de relación, la
operación bancaria y los intereses bancarios predominaban sobre lo
demás. Se trataba de instituciones bancarias a las que se les sumaban e
incorporaban actividades industriales, comerciales y de servicios. La
participación de los bancos en el capital social de las empresas no era,
por lo general, mayoritaria y en las relaciones financieras (que se
intensificaron como resultado de esa participación) las empresas ·eran
23
tratadas como clientes preferentes de los bancos.
En el caso de Monterrey es posible encontrar sobre todo ejemplos del
primer y tercer caso, es decir, grupos industriales que crean sus propias
instituciones financieras e instituciones de este tipo que tienen
participación accionaria en industrias.
A la tipología propuesta por Tello añadiría el caso de la conjunción de
esfuerzos de varias industrias y empresarios en la constitución de una
institución que preste servicio a todos, con una mayor capacidad
económica gracias a la unión de capitales.
A continuación se exponen algunos de los casos más representativos.

Los años treinta: Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
En septiembre de 1931, ante las recientes modificaciones a la Ley
Monetaria los industriales de Monterrey se plantearon l;l posibilidad de
crear un banco. Después de varias reuniones, en enero de 1932 se fundó
Crédito Industrial de Monterrey. Con un capital social de $500,000.00,
participaron en su constitución la Compañía Fundidora de Fierro y
Acero de Monterrey, Compañía Mexicana de Gas, Cementos Mexicanos,
Fomento y Urbanización, Cervecería Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey,
Cía. De Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de Monterrey, Rodríguez,
Rodríguez y Cía, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre la vida,
Troqueles y Esm~tes, V. Rivero y Sucesores, Sociedad Salinas y Rocha,
~asa Holck y Compañía, Fábricas Apolo, Garza Hermanos y Cía. y el
Banco de México.
23 Tcllo, 1984,

38-39.

DESARROLLO INDUSTRIAL E 1
EN MONTERREY ( 1 930 - ~ROM)· ECDIACIÓN FINANCIERA
· AMINOS CRUZADOS

721

Asimismo, suscribieron acciones a títul
.
propietarios de las mencionadas
o personal vanos de los
empresas como Lo
G .
Zambrano, Roberto G. Sada J ,
Ll
renzo Y uillermo
Hernández y José Rivero p' e_s~s J. aguno, Joel Rocha, Mariano
• anmparon tamb · , ¡
·
Alberto Santos de La Ind
.al F ' b . ten gnac10, Manuel y
'
ustn
a nea de Gall
(posteriormente Gamesa) y Feli e de e ,
. etas y Pastas
Farmacias Benavides) entre otr p
J sus Benavides (fundador de
,
os.
En 1950 cambió su denominación a Banco Industri
S.A. y en 1962 se fusionó con el Banco de Lon dres y Mexico.
'~ de Monterrey,

Otros intermediarios financieros con
empresas

participación de varias

En 1933, tras la experiencia de Crédit0 I nd stn.
varios de los accionistas de a , 1
.
u al de Monterrey,
General de Crédito S A qued se ~rueron para fundar la Sociedad
' · que a emas de las op
·
, ·
bancarias (préstamos y depósit )
b
. . eraaones t1p1camente
1
ali b
os , ava a a errus1ones de obli .
re za a operaciones con todo tipo de títulos.
gaaones y
En esta sociedad financiera partici ar
1
.
Cuauhtémoc, Vidriera Monterre C PI on ~ Fundidora, Cervecería
Mexicanos, "La Nacional" Com ~a•~e ;dustnal de Parr~s, Cementos
y Urbanización, Banco Mercan~ de Mo:guros sobr: ~a vida, Fomento
Monterrey y la sucursal
.
terrey, Credito Industrial de
regiomontana del Banco de México.
Roberto _Garza Sada, Lorenzo Zambrano R b
,
Llaguno, Pnsciliano Elizondo José Rivera
o leSrto G. Sada, Jesus J.
Jr...
,
' anue antos, Ignacio Albo

M

Otra experiencia similar se dio años d
,
algunos de estos mismo
. .
. espues, cuando de nuevo
s acc1orustas consutuyeron la
· d d fi
soc1e a .manciera
Vatores· Monterrey, S.A (1939) p . .
empresas Cernemos M .
· art1ciparon en la sociedad las
exicanos Banco Mercantil d M
omento de Industria C
.'
.
e
onterrey,
F
A. Rodri ez He
y omemo, Salina_s y Rocha, Empresas Santos y
Ferrara kto~o L ~:~• y los ~mpresanos Eugenio Garza Sada, Jesús
periódi~o El
nguez y odolfo J ~co de la Vega (fundador del
.
orte, estrechamente ligado con 1 b
,
regtomontana), por mencionar algunos.
a
urgues1a

N

Finalmente, mencionaremos al B
R •
cuyo accionista ma oritario
aneo egional del Norte, S.A.
inmobiliaria
y.
era la empresa Construcciones, S.A., una
Garza.
y urbaruzadora fuertemente ligada a las familias Sada y

�722

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONJ'ERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

ISABEL ORTEGA RIDAURA

'723

/

Fundado en 1947 como banco de depósito y sociedad fiducia~~a, su
· al iruc1
· · ·al fue d e diez millones de. pesos. Llama la atencion
capit
·
dla
participación de empresarios de otras cmdades como Eloy V~na, e
políticos como José Benítez (exgobemador de Nuevo Leon) _Y de
industriales y comerciantes de gran parte de las empresas de la ciud~d
como Ignacio y Manuel Santos (Gamesa), Roberto N. Garza y Eugeruo
Clariond Garza (IMSA), Guillermo Zambrano (Cemex), _Joel y Ornar
Rocha (Salinas y Rocha), Jesús Ferrara (Fundicldra), Eugeruo ~aldonado
(Bolsas Maldonado luego COPAME~, Pedro Calderon (Casa
Calderón), Alejandro Guajardo (Casa Gua¡ardo), etc.

Intermediarios financieros ligados a una empresa o grupo
industrial
En el desarrollo de los grandes grupos indu~triales que ~e
conformaron en Monterrey a partir de los año~ treinta, es comun
encontrar la participación en intermediarios financieros, en muchos de
los casos de forma mayoritaria.
.
Entre los ejemplos más sobresalientes están el Banco Pop~ar de
Edificación y Ahorros, S.A., fundado en 1934, e? el qu_e F~d1dora de
.
Acero de Monterrey tiene la mayona acc1onana aunque
Fierro
y
•
H
, d
participan además particulares, como Carlos Prieto, Manano _ernan ez,
Jesús Ferrara, Manuel L. Barragán, Evaristo Araiza_(que ~e D1re~tor del
Banco de México), Ángel S. Cervantes y vanos mas, casi todos
accionistas también de la Fundidora.

Li da a la familia Sa~tos, dueños de diversas empresas en el ~amo
alime!ªticio que posteriormente die.r on lug~~ a ~allet~ra Mexicana
(GAMESA) se creó en 1940 la sociedad Uruon Financiera, S.A. Sus
accionistas fueron Ignacio, Manuel y Alberto Santos, Virgilio Garza Jr. Y
Antonio L. Rodríguez capital inicial fue de $1,800,000.00
Por su parte los Garza y los Domínguez, dueñ~s _de ag~ncias
automotrices, inmobiliarias, urbanizadoras y de la fabnca Cnsta;es
Mexicanos, entre otras, organizaron en 1945 Impulsora de Monterr Y,
S.A. con un capital de un millón de pesos. .
Los accionistas mayoritarios, de esta financiera fu~ron Arturo _Garza,
' · Dom•ngu·ez de Garza Humberto Garza Domínguez, Fincas Y
A menea
1u.Lu
,
li Eli d y
Terrenos, S.A. (propiedad de las mismas familias), Roge o
zon

°

Héctor Cortés.

Más tarde ese mismo año, casi las mismas personas más la Impulsora
de Monterrey, S.A., constituyeron el Banco de Fomento Hipotecario,
S.A. estrechamente ligado con uno de sus principales negocios, el de
urbanización y construcción.
Los dueños de Protexa, un floreciente grupo originado en el ramo de
impermeabilizantes y recubrimientos para tubería pero que desarrolló
también todo tipo de estructuras metálicas, incursionaron también en el
sector financiero. En 1950 fundaron su sociedad financiera Inversiones
Industriales de Monterrey, S.A. de C.V., en la que figuran como
accionistas Pedro J. Morales, Rosa Morales Villarreal, Dolores Morales
de Lobo, Margarita Morales de Marúnez y Jorge Morales Villarreal.
La participación mayoritaria la suscribió Pedro Morales quien además
de efectivo, entregó 500 acciones de Protexa, S.A., 200 de Protexa
Monterrey, S.A. y una letra de cambio de Fábricas Protexa, S.A.

Destacan asimismo las instituciones ligadas a la Cervecería
24
Cuauhtémoc y las empresas que se desarrollaron en relación a ésta
(Vidriera Monterrey-Vitro, Hojalata y Lámina-Hylsa, Celulosa y
Derivados-eydsa).

Compañía General de Aceptaciones, S.A. Sociedad financiera
fundada en 1936 por Francisco G. Sada, Luis G. Sada, Eugenio Garza
Sada, José F. Muguerza y Roberto Garza Sada.
Este es un úpico caso de crec1m1ento aparejado entre el capital
industrial y financiero. Hasta los añ?s sesenta, la relación entre esta
compañía y Cervecería se_destacó por los créditos concedidos para
compra de maquinaria y refacciones, y de materias primas (créditos
refaccionarios y de habilitación o avío). En 1937, Cervecería adquirió un
lote de 1,500 acciones. En 1958, en un esfuerzo por apoyar la
24

Aunque no es un intermediario con base en Monterrey ni fundado en el periodo
en estudio, llama líl atención las estrechas relaciones que Cervecería Cuauhtémoc
mantuvo con el Banco de Londres y México, al cual encomendó en 1932 el mantjo de la
fllayor parte de los negociosy poner todas las cobranzas delpaís. Las siguientes décadas, aparecerá
r~currentemente como un importante proveedor de capital no sólo para Cervecería sino
también para otras empresas relacionadas. En 1934, el Banco necesitó aumentar su
cap_ital_ para lo cual rec'urrió a varias empresas del país invitándolas a participar como
acao?1~tas. La Cervecería suscribió $150,000.00, y unos meses después, el Banco
su5cnb'.ó $100,000.00 en acciones de ésta, comprando parte de sus bonos hipotecarios.
A mediados de los sesenta, el Banco de Londres y México fusionó al Banco Industrial de
Montmry, antecedente de lo que posteriormente será Banca Se,ftn (1971), propiedad del
grupo VISA hasta la nacionalización de la banca en 1982. (Ortega, 2002)

�724

ISABEL ORTEGA RIDAURA
DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN FINANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

distribución y la penetración de sus productos en diversos_?1ercados _del
país, Cerveceóa firmó un acuerdo para q~e esta _comparua concediera
crédito (con su aval) a diversos negocios dedicados a la venta y
distribución de cerveza de sus marcas.
El apoyo entre ambas fue recíproco: en lo_s años cincuenta
encontramos varios casos en que aparece Cervecena avalando a esta
sociedad en importantes operaciones para capitalizarse.

Valores Industriales, S.A. Establecida como compañía te?edora del
grupo que se desarrolló en tomo a la Ce~ec~ria que a partir d~ 1936
25
sufrió una reestructuración. Entre sus atnbuciones estaba to_d~. tipo de
actos relacionados con títulos y acciones así como la posibilidad de
contraer o conceder préstamos.
Sus fundadores fueron Luis G. Sada, D :mjd Martínez Muguerza,
Roberto Garza, Ernesto Omelas y Profirio R. González, y se constituyó
con un capital de Sl ,500,000.00
Ese mismo año, accionistas de Cervecería y de Vidriera (Diego G.
Sada Rómulo Garza, Ignacio Albo, Roberto G. Sada y Roberto Garza
Sada) fundaron la sociedad financiera Comisionistas de Monterrey,
S.A. que además de encargarse de la compra y ven~ de toda ~lase de
artículos de comercio, también podía realizar operaciones con tttulos Y
dar o contratar préstamos.
En 1940 dos de las fábricas desprendidas de Cervecería Cuauhtémoc
y algunos d~ sus accionistas constituyeron ~ac~nes y Silos, S.A Su
objeto inicial era almacenar bienes y mercanaas e 111cluso transformarlas
con la finalidad de aumentar su valor.
Hacia finales de la década se convirtió en almacén general de
depósito. Al convertirse en organización auxiliar de crédito en 1949,
recibió la autorización para expedir certificados de depósito Y bonos de
prenda (actividad exclusiva de este tipo de organizaciones).
Con un capital de $500,000.00 entre los fundadores se cuentan las
fábricas Malta, S.A. y Empaques. de Cartón Titán, SA. y Roberto Garza
Sada, Femando A. González e Ignacio Martínez Jr.

· · pcrsonalid ad 10
· dependicnit
Entre otras cosas, se separaron para adqwnr
.
algunos depa.rtamentos de producció n de la fábrica (cartón,_ corcholatas, matcnas
primas) dando lugar a Empaques de Cartón Titán, S.A., Fábncas Monterrey, S.A. Y
Malta, S.A.
.

2S

725

Otras sociedades financieras donde encontramos participación de los
miembros de las familias Sada, Garza Sada, G. Sada y Garza Lagüera y
otros relacionados con la Cuauhtémoc, Vidriera e Hylsa son: Inversora
Industrial, S.A. (Roberto Garza); Banco Ganadero e Industrial, S.A.
(Francisco G. Sada); Fomento Industrial, S.A. (Andrés G. Sada, Andrés
Marcelo Sada, Francisco Garza) y Crédito de Monterrey, S.A. (Eugenio y
Gabriel Garza Lagüera).

Algunos ejemplos de empresas con participación de intermediarios
financieros
La relación entre capital financiero e industrial se desarrolló en los dos
sentidos, es decir, industriales participando en la constitución de
instituciones financieras, pero también algunas de éstas formando pane
de la nómina de accionistas de diversas empresas.
Esto podría tener varias razones: la institución financiera adquiere
acciones para capitalizar la empresa, o las acciones son dejadas como
garanáa de pago, o el intermediario invierte el dinero que sus clientes
depositan en empresas que considera rentables, etc. Son especulaciones
que habría que corroborar.
Lo cierto es que sobre todo en los años cuarenta vemos aparecer en
las listas de accionistas instituciones financieras. Aquí algunos ejemplos:
En 1941, aparecen como accionistas de Cervecería Cuauhtémoc,
S.A. Crédito Bursátil, S.A., Socied~d Financiera Mexicana, Crédito
Provincial Hipotecario, S.A., Banco Capitalizador de Monterrey, S.A.,
Crédito Industrial de Monterrey, S.A. y las compañías de seguros " La
Provincial" y "La Nacional".
En Malta, S.A., Crédito Provincial Hipotecario, S.A., Banco
Capitalizador de Monterrey, S.A., Crédito Industrial de Monterrev, S.A. v
"La Provincial" Compañía de Seguros.
·
·
En Empaques de Cartón Titán, S.A., Sociedad Financiera
Mexicana, Crédito Provincial Hipotecario, S.A., Banco Capitalizador de
Monterrey, S.A., Crédito Industrial de Monterrey, S.A. y "La Nacional",
Compañía de Seguros.
En Vidriera Monterrey, S.A., Banco Popular de Edificación y
Ahorro, S.A., Compañía General de Aceptaciones, S.A. y Valores
Industriales, S.A.

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

726

DESARROLLO INDUSTRIAL 1
EN M0N!ERREY (1930~ ~;~~M)·ECDIACIÓN FINANCIERA
· AMINOS CRUZADOS

727

I

En 1943, en Fábricas Monterrey, S.A., figuran la Compañía General
de Aceptaciones, S.A. y Crédito Industrial de Monterrey, S.A. como
accionistas mayoritarios de la Serie A e Inversora Industrial, S.A. como
poseedor de la gran parte dé la serie B, equivalente a la quinta parte del
capital total de la Compañía.

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~:º·

A manera de conclusión
El desarrollo de intermediarios financieros en Monterrey en el
periodo comprendido entre 1930 y 1960 estuvo fuertemente ligado a la
expansión industrial que en ese lapso tuvo un crecimiento notable que
continuó de manera sostenida hasta 1982.
La multiplicación de instituciones financieras se explica por la

, conjunción de varios factores:
1) la creación del Banco de México y la consecuente
reestructuración del sistema bancario que al no poder emitir
billetes debió modificar sus servicios;
2) las oportUnidades que se abrieron para las instituciones locales
por la crisis de 1929 y los problemas devaluatorios que
orillaron a los empresarios a recurrir al crédito nacional;
3) la legislación bancaria (~ General de Instituciones de Crédito J

Organizaciones Auxiliares, ~ General de Títulos de Crédito, Decreto
de creación de la Comisión Nacional Bancaria...) que al establecer una

marco legal cada vez más preciso y menos discrecional dieron
certidumbre tanto a los inversionistas como a los ahorradores;
4) el estímulo a la participación privada en el sistema financiero
que se observó marcadamente en la legislación a partir de 1941;
5) para el caso de Monterrey particularmente, no podemos dejar
de lado la importancia que la existencia de capital acumulado y
de un mercado de capitales en creciente desarrollo, tuvo como
estímulo a la creación de intermediarios financieros.

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�728

ISABEL ORTEGA RIDAURA

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN F INANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 · 1 960): CAMINOS CRUZADOS

Anexo 1. Instituciones de Crédito Privadas, 1940-1960

Sistema b111Jauio
Bancos de depósito y ahorro
Mbico
Monterrey
Sociedades financieras
México
Monteuey
Instituciones fiduciarias
México
Monteuey
Bancos hipotecarios
México
Monterrey
Bancos de capitalización
México
Monterrey
Asociaciones de ahorro YpréSt amo

México
Monterrey

1940

1950

1955

1960

67
5

191
10

206

210

11

11

29

96
14

'92
20

98

6

8

91

99

113
1

1~

1

23

26

3

24
4

8

16

16

12

4

3

s/d

s/d

s/d

s/d

1

2

2

3

o

23
2

27
3

29
3

5

8

10

11

9

67

94

72

2

20

s/d

4

Otr11s instituciones
Bolsa de valores
México
Monterrey
Almacenes generales de depósito
México
Monterrey
Asociaciones mutualistas
México
Monterrey
Uniones de crédito
México
Monterrey

o
13

Fuente: Los datos nacionales están tomados de
Brothcrs y Solís (1 %7).
. .•
.
Los datos para N uevo León son una recopilaoon propia en el
Registro Público de la
.
Propiedad )' el Comercio de Nuevo Lcon y del
AGENL, Sección Notarios.

729

Anexo 2. Intermediarios financieros constituidos entre 1930 y 1960
Bancos
Banco Popular de Edificación y Ahorros, S.A.
Banco Capitalizador de Monterrey, S.A.
Banco de Monterrey, S.A.
Banco de Fomento Hipotecario, S.A.
Banco General de Monterrey, S.A.
Banco Hipotecario, S.A.
Banco Inmobiliario de Monterrey, S.A.
Banco Regional del Norte, S.A.
Banco Ganadero e Industrial, S.A.
Banco Industrial de Monterrey, S.A.
Banco H ipotecario de la Construcción, S.A.
Otros Intermediarios financieros
Finanzas y Préstamos, S.A.
Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
Sociedad General de Crédito, S.A.
Compañía General de Aceptaciones, S.A.
Financiera del Norte, S.A.
Valo res Industriales, S.A.
Comisionistas de Monterrey, S.A.
Financiera de Crédito, S.A.
Valores Monterrey, S.A.
Unión Financiera, S.A.
Financiera Mercantil de Monterrey, S.A.
Crédito Provincial Hipotecario, S.A. de C.V.
Central de Inversiones, S.A.
Mercanól General, S.A.
Inversora Industrial, S.A.
Fianzas Monterrey, S.A.
Crédito Ganadero de uevo León, S.A.
Nacional de Inversiones, S.A.
Inversiones del o rte, S.A.
Crédito ~egiomontano, S.A.
Impulsora de Monterrey, S.A.
Bolsa de Valores de Monterrey, S.A.
Inversiones Industriales de Monterrey, S.A. de C.V.
Finele, S.A. luego Financiera de uevo León, S.A.
Financiera Monterrey, S.A.
Financiera Industrial, S.A.
Crédito Industrial v Comercial, S.A.
Financiera GeneraÍ de l\lonterrey, S.A.
Financiera y Fiduciaria de Mo nterrey, S.A.
Fomento Industrial, S.A.
Crédito de Monterrey, S.A.

1934
1940
1943
1945
1945
1945
1947
1947
1948
1950
1951
1930
1932
1933
1936
1936
1936
1936
1939
1939
1940
1940
1941
1941
1942
1942
1943
1943
1944
1944
1944
1945
1950
1950
1951
1951
1952
1953
1954
1956
1959
1959

�730

ISABEL ORTEGA RIDAURA

Almacenes de depósito
Almacenes y Silos, S.A.
Almacenadora del Nordeste, S.A.
Almacenadora del Norte, S.A.

til S.A
Seguros Monterrey del Círculo Mercan ,
.

Aseguradoras

Aseguradora del Norte, S.A.
. S A ""-, de Seguros sobre la Vida, . .
Monterrey, c omparua
La Mercantil, Compañía de Seguros, S.A.
Wood, Compañía General de Seguros, S.A.

DESARROLLO INDUSTRIAL E INTERMEDIACIÓN F INANCIERA
EN MONTERREY ( 1 930 - 1 960): CAMINOS CRUZADOS

1940
1942
1955

1937
1939
1940
1941
1944

.
d
d l Registro Público de la Propiedad y AGENL:
Fuente: Elaboración propia con atos e
Libros de Notarios

;:731

Anexo3
Algunos ejemplos de la relación entre capital financiero e
industrial, Monterrey 1930-1960 Intermediarios financieros con
participación de varias empresas y empresarios

AÑO

NOMBRE

CAPITAL

1932
Crédito Industrial de Monterrey, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey, Compañía
Mexicana de Gas, Cementos Mexicanos, Fomento y Urbanización, Cervecería
Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey, Cía. De Tranvías, Luz y Fuerza Motriz de Monterrey,
Rodríguez, Rodríguez y Cía, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre la vida,
Troqueles y Esmaltes, V. Rivero y Sucesores, Sociedad Salinas y Rocha, Casa Holck y
Compañía, Fábricas Apolo, Garza Hermanos y Cía y el Banco de México. Lorenzo y
Guillermo Zambrano, Roberto G. Sada, Jesús J. Llagunao, Joel Rocha, Mariano
Hernández y J osé Rivero. Participaron también Ignacio, Manuel y Alberto Santos, de
La Industrial, Fábrica de Galletas y Pastas (posteriormente Gamesa) y Felipe de Jesús
Benavides (fundador de Farmacias Benavides), entre otros.
1933
Sociedad General de Crédito, S.A.
$250,000.00
ACCIONISTAS: "Fundidora, Cervecería Cuauhtémoc, Vidriera Monterrey, Cía.
Industrial de Parras, Cementos Mexicanos, "La Nacional" Compañía de Seguros sobre
la vida, Fomento y Urbanización, Banco Mercantil de Monterrey, Crédito Industrial de
Monterrey y la sucursal regiomontana del Banco de México.
Roberto Garza Sada, Lorenzo Zambrano, Roberto G. Sada, Jesús J. Llaguno,
Prisciliano Elizondo, José Rivero, Manuel Santos, Ignacio Albo J r."

1939

Valores Monterrey, S.A.

.

$150,000.00

ACCIONISTAS: Cementos Mexicanos, Banco Mercantil de Monterrey, Fomento de
Industria y Comercio, Salinas y Rocha, Empresas Santos y A. Rodríguez y Hermano, y
los empresarios Eugenio Garza Sada, Jesús Ferrara, Antonio L. Rodríguez y Rodolfo
Junco de la Vega (fundador del periódico E l N orte

1947

Banco Regional del Norte, S.A.

$10,000,000.00

Accionista mayoritario Construcciones, S.A.(inmobiliaria y urbanizadora fuertemente
ligada a las familias Sada y Garza. Eloy Vallina,José Benítez (exgobernador de Nuevo
León), industriales r comerciantes de gran parte de las empresas de la ciudad como
Ignacio y Manuel Santos (Gamesa), Roberto N. Garza y Eugenio Clariond Garza
0MSA), Guillermo Zambrano (Cemex), J oel y Ornar Rocha (Salinas y Rocha), Jesús
~errara (Fundidora), Eugenio Maldonado (Bolsas Maldonado luego COPAMEX),Pedro
Calderón (Casa Calderón), Alejandro Guajardo (Casa Guajardo), etc.

�ISABEL ORTEGA RIDAURA

732

733
I

Intermediarios financieros ligados a una empresa ogrupo industrial

1934
Banco Popular de Edificación y Ahorros, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey tiene la mayoría accionaria
aunque participan además particulares, como Carlos Prieto, Mariano Hernández, Jesús
Ferrara, Manuel L Barragán, Evaristo Araiza (que fue Q__irector del Banco de México),
Angel S. Cervantes y varios más, casi todos accionistas tam~n de la Fundidora.
1940
Unión Financiera, S.A.
$1,800,000.00
ACCIONISTAS: Ignacio A. Santos, Manuel A. Santos, Alberto Santos, Virgilio Garu
Jr., Antonio L. Rodríguez. Ligada a Galletera Mexicana (GAMESA)
1945
Impulsora de Monterrey, S.A.
$1,000,000.00
ACCIONISTAS: Arturo Garza, América Domínguez de Garza, Humberto Garza
Domínguez, Fincas y Terrenos, S.A., Rogelio A. Elizondo, Héctor Cortés, Roberto N.
Garza, Pedro R. Garza. Romeo Elizondo, Salvador Albo, Cosme Villarreal, Armando
Lozano, Alvaro Garza y Rodolfo Martínez. Institución financiera ligada a los negocios
de las familias Garza y Domínguez (inmobiliarias y sector automotriz...)
1945
Banco de Fomento Hipotecario, S.A.
$1,000,000.00
ACCIONISTAS: Arturo Garza, América Domínguez de Garza, Humberto Gam
Domínguez, Magdalena Alatorre de Garza, Rogelio A. Elizondo, Héctor Cortés,
Impulsora de Monterrey, S.A.

1950
Inversiones Industriales de Monterrey, S.A.
$100,000 a $1,000,000
ACCIONISTAS: Pedro J. Morales, Rosa Morales Villarreal, Dolo res M. Lobo,
Margarita M. de Martínez, Jorge Morales Villarreal, familias propietarias de Protexa.
1936
Valores Industriales~ S.A.
$1,500,000.00
ACCIONISTAS: Compañía tenedora del grupo en torno a Cervecería Cuauhtémoc.
Luis G. Sada, Daniel Martíoez Muguerza, Roberto Garza, Ernesto Omelas, Porfirio
R.González.

1936 · Compañía General de Aceptaciones, S.A.
$500,000.00
ACCIONISTAS: Francisco G. Sada, Luis G. Sada, Eugenio Garza Sada, José F.
Muguerza y Roberto Garza Sada, que eran a su vez los accionistas de Ceivcccrú
Cuauhtémoc.

1936
Comisionistas de Monterrey, S.A.
n/ e
ACCIONISTAS: Diego G. Sada, Rómulo Garza, Ignacio Albo, Roberto G. Sadi.
Roberto Garza Sada (Cervecería Cuauhtémoc y Vidriera Monterrey)
1940
Almacenes y Silos, S.A. .
$500,000.00
ACCIONISTAS: Malta, S.A., Empaques de Cartón Titán, Roberto Garza Sadi.
Fernando A. González, Ignacio Martínez Jr. Almacén nacional de depósito ligado al
grupo en torno a Cervecería Cuauhtémoc.

OtraJ. 1odedadeJ dondeparfiritv.n
J ,a
, fi01111110
.,. Saua
J
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. M onlerrq, Hy/Ja
'
·y-.. &lt;;Jdia
ª , orza Laguera
y otro1
1942
Inversora Industrial, S.A.
ACCIONISTAS: Roberto Garza y otros

$3,000,000.00

1948
Banco Ganadero e Industrial, S.A.
ACCIONISTAS: Francisco G. Sada y otros

$3,000,000.00

19S9
Fomento Industrial, S.A.
5
ACCIONISTAS: Andrés G . Sada, And res
, Marcelo Sada, Francisco
$ ,000,000.00
Garza y otros
1959
Crédito de Monterrey, S.A.
ACCIONISTAS: Eugenio y Gabriel Garza Laguera
..
y otros

$6,000,000.00

Fuente: Elaboración propia con datos del R .
, .
Sección Notarios.
egiStto Público de la Propiedad y del AGENL,

�MIGUEL MAURICIO
JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
SUS PAPELES SOCIALES COMO
CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y POLfTICO DURANTE LAS
POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO NOVOHISPANO
Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 1781 -1846)
Dra. María Luisa Rodríguez-Sala·
Instituto de Investigaciones Sociales
Universidad Autónoma de México

Este trabajo forma parte de un proyecto más amplio que estudia a los
cirujanos de la Nueva España como miembros de diferentes
instituciones y como tales, partícipes de un estamento ocupacional y
formadores de una naciente comurúdad Científica'. El personaje que aquí
estudiamos fue un destacado miembro, no sólo de una de las
instituciones hospitalarias más destacadas de finales del siglo XVIII, el
Hospital General de San Andrés, también de la importante Real Escuela
de Cirugía y de otras instituciones novohispanas y mexicanas. Como
mucho~ de sus colegas, Muñoz también interactuó con los más
destacados cirujanos de su escenario temporal y geográfico, pero, sin
duda su ejercicio profesional destaca con luz propia junto a muchos de
sus compañeros en el arte de la Cirugía. Lo fue por su dedicación a varias
disciplinas médicas y especialmente por haber introducido en ellas el

• Investigadora titular "C" de tiempo completo en el Instituto de Investigaciones
Sociales, UNAM.
.
1
Proyecto Constnicción de la Actividad Científica y Técnica en Escenarios Espacio!tmporaks Mexicanos. Apoyado por el Programa PAPIIT de la DGAPA de la UNAM y

por CONACYT.

�736

MARIA LUISA RODR(GUEZ·SALJ&gt;.

, .
.
entos en su momento casi desconocidos y
empleo de tecrucas e mstrum .
el e1·ercicio de las actividades
ente eX1tosos para
que resultaron sumam
,
bién creador de algunos de esos
No sólo los empleo, fue tam
di
1 Oftalmolooia El
quirúruicas.
r:,·
b
fi · de la Ortope a Y ª
r:,· •
instrumentos para ene c1¡e su tra ectoria profesional comprometido
cirujano estuvo a lo lar~
la C Y ,a desde la tribuna política luchó
con el avance de la Medicma Y
trugt _by . v al mantenimiento de la
ia Su contn uctOll ~
por una adecuad a docenc ·
. "- , importantes para la
vacuna antivariolosa fue una de sus aportes mas
,
salud pública de la Ciudad de México y, en general, del pats.
.
.
. bien recurrimos a fuentes secundanas de
En el presente trabaJO'. ~1
,
d
la tónica general del
.
ali
análisis esta enmarca o en
.
indiscuuble v a, su
d
ob·ietivos aportar originalidad
ta como uno e sus.
,
.
proyecto que osten
d la c·
. y la Tecnolooia
a través de la
. . , . al d arrollo e
1enc1a
r:,· ,
soctohistonca
es
.
.
.
·ginales e inéditos o poco
interpretación de maten~es p~anos º:a1mente lo que se refiere al
, difundidos. En este traba10 se cu red espe
di ta ya que ha sido el
. d 1 . .
como destaca o ortope s ,
.,
trabaJO e ctru1ano .
di d Su otra gran aportacton en la
aspecto de su trayectona ~~nos esdtu 1· a o. una contra la viruela ha sido
. .
.,
anterumtento e a vac
administrac1on y m .
r el historiador de la Medicina, el doctor
recientemente estudiado po
.
d ma's incluye en su trabajo
alindo quten a e
, 2
G
d
C
or ero
E rnesto
• ·' ·
' ' importantes d e Mun-oz González.
facsimilares de las publicaaones mas
Vayamos por partes.

Su trayectoria de vida profesional y familiar
. .
. d d d México en donde vio la luz el día
Muñoz fue natural de la Ctu a b e . d unos días más tarde en la
21 de septiembre de 1781_ y
a~ttza ~-rti Fue hijo legítimo de
parroquia de San~ Catartna V1r_g~ ~U:~z y doña María Josefa
legítimo tnatrimoruo de don Jose
a
sé Muñ~z y doña Maria
González; sus abuelos paternos ~e~n d~;~ su esposa, una dama de
Cerera y los matemos don Joaqum .onz
.
3
apellido Peña Méndez.
·

fue.

- -. - - - - - - ;,
·
Arehivalia Médica
. : -.- . - -Vida
obra del dador Miguel Muño:v
. .
2 Ernésto .Cordero Galindo, . ,
d México Facultad de Medicina.
'No 6 Universidad Nacional AutonomMa di ~ Me·xi·co• 2003.
· '
·
· p¡¡· fí de la e cina
•
· 1
Departamento de Histo~a y oso a
9 fols. 208-213v. En el acta de bauozo e
3 AGN, Protomedicato, _
vol. 3, exp.il • 'bl por humedad en el folio.
nombre de la abuela materna se encuentra egt e

! .

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
:¡37
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y PÓLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE I.J&gt;. REPÚBLICA ( 1781-1 846)

Sobre este personaje de larga trayectoria científica se cuenta con una
buena biografía o síntesis biográfica de la mano de don Nicolás León.4
De ella tomamos los datos que enriquezcan nuestra propia información.
El destacado · historiador de la Medicina, obtuvo la suya de labios,
precisamente de una de las nietas de Muñoz, la hija del también
distinguido médico, don Luis Muñoz. Según este relato, el futuro
cirujano quedó muy jovencito huérfano total y desde los 16 años ingresó
como aprendiz en una barbería situada por la Calle del Rastro de la
Ciudad de México. En ese establecimiento adquirió todos los
conocimientos elementales vinculados con las operaciones quirúrgicas
rudimentarias. Hacia esas mismas fechas inició su práctica en el Hospital
General de San Andrés y poco más tarde ingresó a la Real Escuela de
Cirugía. Como practicante en el hospital estuvo bajo las órdenes de quien
fuera su practicante mayor de ·Cirugía don Vicente Ferrer Lantz para
entonces cirujano jubilado del Ejército novohispano. Muñoz González
realizó estas tareas de mayo de 1795 a principios de septiembre de 1796.
Además de esta práctica hospitalaria también tuvo la oportunidad de
servir y aprender junto con el cirujano privado don Onofre Fiz a quien
acompañó durante cuatro años, de 1803 a 1807, en la realización de las
operaciones y curaciones que este facultativo realizaba entre enfermos
privados de la ciudad capital.
Sus datos biográficos señalan que fue el impulso de su conocido y
vecino, don Francisco Xavier Balmis el eminente cirujano militar, lo que
lo llevó a formarse como cirujano. Probablemente haya entablado su
amistad durante la primera _estancia en que el cirujano español estuvo en
la Nueva España, hacia los primeros años de la última década del XVIII
y no como lo señala León. Sea cuál haya sido la motivación el hecho es
que Muñoz estudió Cirugía y cuando Balmis regresó ya como encargado
de "La. Expedición Filantrópica de la Vacuna" en 1804, su amigo
mexicano y ahora ya colega, participó en la propagación de la vacuna y
por recomendación del cirujano militar español fue propuesto al virrey
para formar parte de la Comisión de la Viruela, cargo que conservó
durante varios años. Durante ese mismo año de 1804 acudió al
dispensario de vacunación que en la Parroquia de San Miguel había
instalado su cura párroco y ahí estudió con el médico don Luis Montaña
datos relacionados con la vacuna. 5
4

En Nicolás León, La Historia de la Obstetricia en México, Secretaría de Educación y
Bellas Artes, México, 1916, pp. 254-269.
5
lbidem, p. 260.

�MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEz·
739
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA.- OFTALMÓLOGO
OBSTETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
'
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBUCA ( 1 781-1846)

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

738

Muñoz inició en 1803 los estudios en la Real Escuela de Cirugía y
cursó los cuatro años obligatorios de enseñanza de la Anatomía y
Operaciones de Cirugía. Le otorgó constancia de sus estudios el Director
de la Escuela, don Antonio ·serrano y Rubio en julio de 1807. Durante el
año de 1806 escuchó y estudió las lecciones de Botánica que impartía
don Vicente Cervantes en el Jardín Real de Palacio. Sin duda Muñoz
debió haber presentado examen ante el Real T~unal del Protomedicato,
ya que las constancias que sobre él hemos localiz~do, conformaban pane
de la documentación que se requería presentar como paso previo a la
solicitud del examen.
Una vez convertido en cirujano o tal vez durante la época de sus
estudios contrajo matrimonio con la bdla doña Paulina Medinilla. El
matrimonio tuvo tres hijas y un hijo, la mayor de las mujeres, Micaéla se
casó con el español don Anastasia Polo. La segunda también fue casada
y la última perdió el juicio. El hijo, Luis, siguió la carrera de su padre, fue
también cirujano y médico.6 El matrimonio no perduró mucho, ya que la
esposa era un tanto negligente y el cirujano se cansó de su poco cuidado
del hogar y de los hijos y se separó llevándolos consigo, El niño quedó
como interno en el Colegio Seminario.
Como muchos de sus colegas que trabajaban en los hospitales
· novohispanos se distinguió por desempeñar cargos de cirujano en varias
instituciones. Lo fue de algunos conventos y del Ejército y, al mismo
tiempo, ejerció privadamente las especialidades de cirujano de ojos, de
huesos y de partos como especificaremos más adelante. Para el año de
1816 formó parte del .Cuerpo de Cirugía Militar como ayudante
honorario, probablemente para colaborar en las muchas tareas
quirúrgicas que ocasionó la lucha independentista.
No debemos dejar de recalcar la enorme importancia que tuvo Muñoz
en la • propagación, mantenimiento y estudio del fluido antivarioloso.
Desde que se iniciara directamente con Balrnis en su administración Y
control no lo dejó hasta el año de 1842 en que entregó la dirección Y
administración de la campaña contra la viruela a su hijo, el médico don
Luis Muñoz, quien supo mantenerla y propagarla. Correspondió aún al
padre plantear, durante _la epidemia de 1840, la necesidad de la vacuna
diaria en varias oficinas públicas y en los Cuarteles de la Ciudad de

México, establecimientos públicos de beneficencia, e inclusive, en las
populosas casas de vecindad-. 7
. M~ñoz no sólo cump~ó con su papel de destacado profesional de la
C~gta, tuvo ,la _oporturudad de incursionar en la vida política de la
na~1~nte Republica y la aprovechó bien e~avor de las disciplinas
medicas.
' · al congreso
. En 1822 fue Diputado
. por el Estado de Mextco
C~nstttuyente y en este orgarusmo destacó por haber propuesto que el
Tnb~al Nacional del Protomedicato plantease al Gobierno las
necesidades de adelantos y mejoras en la enseñánza de la Medicina
~esde luego que _no se dio una respuesta satisfactoria por parte de lo~
m~e~antes del Tnbunal y ante ello Muñoz criticó fuertemente el sistema
medico
,di del momento
,
. .y, de paso, al propio Tribunal y la ensenanza
me ca que este auspiciaba. En las discusiones del Congreso apoyó en
1823 la
· de
. creación
, . de
,, una Junta
. . que formulara
. "el plan d e un c o1egio
Estu~os _Me~~os _ permitiera la formación de profesores instruidos en todo
~ la eten~a a 1m1~ac1~n de lo que ya sucedía en Europa. Propugnó por una
ms~c_aon totalitana con especialidades en Anatomía y Fisiología que les
pemuttera conocer la organización humana en su estado de saludy en el de su
enfermerlt:d, para_ q~e precavan, alivien, operen y curen... se recqjan · hechos y

'!

ob~":'actones, _la crencza adelantará en nuestro suelo con_nuevos descubrimientos y los
médicos amencanos lucirán su ingenio, su talentoy aplicación. 8
~ero, como era usual e? esas fechas, no fue mucho lo que un cirujano
podía lo~ar frente al reqo cuerpo de los médicos representados en el
Protomedica~o y en los centros de enseñanza. El propio Muñoz sufrió
desdenes varios de los protomédicos .y de los médicos, pero no queda
duda alguna de su gran valía como científico y defensor del impulso a la
reforma didáctica fue relevante.

f' ~orno individuo, según informó a León su nieta, no fue una persona
acil, _era de fuerte temperamento y retraído, con pocos amigos
especialmente entre los médicos, debido a su carácter recto inflexible'
franco Ysin miramientos para expresar su verdad.9
'
'

.

1
lbidem,
8

p. 265 ..

.

José Miguel
Muñ. o~, M emona
· H.1s~onca
, · en la q_ue se refieren el origen, progresos y estados
dt brillante
.

Z actual de la mncta del hombre fis,co entre los extranjerosy el empirismo con que se ejerce
~h? nosotros por falta de · colegios especiales donde se estudie teórica y prácticamente. México
prenta a cargo de Martín Rivera, Ba¡·os de San Agustín No 3 p 28
'
9 lbidem,

6

Jbidem, p. 260.

p. 264. ·

'

. ., .

.

�MARIA LUISA RODRIGUEZ·SALA.

740

Su vida no debió haber sido tranquila desde la perspectiva económica,
en especial al quedar sólo con sus hijos; sin embargo, salió adelante y
para el sostenimiento familiar se ayudó con una tienda de ropa que abrió
en el Portal de la Flores, contigua a su casa familiar. Tanto en el
comercio como en el ejercicio privado de la Cirugía prosperó y llegó a
tener un buen capital.
Su capacidad científica quedó plasmada eb--.__las obras que de él se
conocen y que nos han legado Nicolás León y José J. Izquierdo, el
primero escribió que conoció y tuvo en sus manos las siguientes:

• Memoria Histórica en la que se refieren el origen, progresos y estados de bril/anttz.
actual de la ciencia del hombre físico entre los extranjerosy el empirismo con que st
ejerce entre nosotros por Jaita de colegios erpeciales donde se estudie teórica J
prácticamente. México, Imprenta a cargo de Martín Rivera, Bajos de San
Agustín, No. 3.

10

• Cartilla o Brev-e Instrucción par a la Vacuna,
• Método sencillo, claro y fácil de asistir a los niños en la actual epidemia de viruelas
naturales, arng/ado a las nuevas y mejores doctrina médicas del día. Escrito por ti
C. Miguel Muñozy aprobado por la Junta Municipal de Sanidad e impmo dt
orden del Excelentísimo Ayuntamiento del Distrito. Imprenta a cargo de C.
Tomás Uribe y Alcalde, Calle de Jesús núm. 2, 1830. (En 4°).
• Método preservativo y curativo durante la Epidemia de Cólera Morbus, escrito con
observaciones por C. Miguel MuñoZ¡ México, Imprenta de Luis Abadiano y
Valdés, Calle de Santo Domingo núm. 12, 1850. (En 8º.)
Algunas de estas obras han sido reproducidas como documentos
facsimilares en la prestigiosa serie "Archivalia" que da a la luz d
Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina de la Facultad de
Medicina de la UNAM.

11

16 Nicolás León, 'Los Precursores· de la Literatura Médica Mexicana en los Si~os
XVI, XVII, XVIII y primer tercio del Siglo XIX (hasta 1833)' en Gacela Midi&lt;a •

México, Tomo X, Tercera Serie, Núms. 1-4, enero-abril 1915.
11 Ernesto Cordero Galindo, Vi4a y obra del doctor Miguel M11ño:v Archivalia Médici
No. 6, que contiene: Mitodo Sencillo, _claroJ Fácil de asistir a los niñoi m la acfllal Epidt,,,¡, ~
Virue/aJ NalllrQlts (1830) y CartillaJ Breve Instrucción sobrt LA V ACUNA (1840); Mtfllfll'
Histórica en la ·que se rtfitrtn el Origen, Progresos y Estado de brillantez. acfllal de la Cie,rcia-'
Hombrt Físico entrr los F,xtranjeros y el Empirismo con q11e se ejerce entrr nosotros por falta •
Colet.ios Espttiaks donde se tsllldie teórica y prácticamente (1823)

MIGUEL MAURICIO JOSÉ M SUS PAPELES SOCIALES COMO C
UNOZ GONZÁLEZ:
.¡4 1
OBSTETRA y PÓUTICO DURA~~U~~ ÜRTOPE~ISTA, OFTALMÓLOGO,
NOVOHISPANO y EL INICIO DE LA. R O~IMERIAS DEL MÉXICO
EPUBUCA ( 1 78 1- 1 846)

Sus aportes a la Ortopedia' la Oftalm0 1ogia
, Y la Obstetricia

A.- Ortopedia
Cuando Muñoz González estu
.
vo asignado al Cuerpo de Cirugía
so para que se le conc d.
por diez años, la construcción de miemb
. ~ ier~i e~ exclusiva
actividad del cirui'ano con 1·
ros araficiales. Sm duda la
.
ntegrantes del EJ. é ·
d b. ,
proporcionado una excelente exp . .
rc1to, e 10 haberle
enenc1a y con gran tin
.
p1~nteó y obtuvo la concesión de ser solam
,
? y opo~rudad,
rruembros artificiales que tant h .d
ente el qwen fabricara los
.
os en os de la lu h
d
,
necesitar. Obtener la exclusividad no le fue fá .
e a arma a podían
un largo proceso de revisió d
cil, tuvo que someterse a
relativamente, no fueron tan 1: se c~:opro~ueSra Y las diligencias,
Gracias a ellas conocemos los dgata11 d solía ser en esas ocasiones.
aquí.
e es e su proyecto que exponemos

Militar solicitó en 1816 permi

Para el primer día del mes de febrero de 181
1. .
ayudante honorario del Cue
.
,
~, el c ru1ano, entonces
O
Maria Calle¡· a del Rey
rp_
de Ctrugia, envio al virrey don Félix
.
, un escoto en el cual le
. ,
actividades y entre ellas le sen-al,
b d
comuruco parte de sus
o que aca a e:
...discurrir y fabricar una pierna artificial c 1
,
defecto de este miembro im
'bl
o~ a qu~ no solo se cubre el
libertad con que se mane¡·a elpeq rcelpa ehcas1 a la vista por sus ajustes y
.
ue a usa asta el grado d b il
.
se qwta de la suma molestia d e Ia muleta que no se e a ar,
· smo que
pierna se puede vestir con la media más fma.13
necesita pues la

El prunero
·
de estos miembros
.fi . 1
cirujano lo había construid
artl 1~1a es estaba ya en uso y el
Gutiérrez y en vistas de lo ob para un paciente privado, don Prudencio
s uenos resultados pr
al G b.
continuar
, opuso
o ierno que
1e. permitiera
.
con estas tareas en fo
l .
tiempo de diez años M ,
rma exc us1va por un
gran utilidad para 1 . u?oz argumento que la pierna artificial sería de
carecían de
os pacientes pobres, especialmente los soldados que
rewrsos para adquirirla p
·,
'
fabricación de estos . b
.
. . romet10 continuar con la
rruem ros e 10curs1ona · 1 ·
. .,
r me us1ve en brazos y manos
1.os que pondria a d.1spos1c1on
en el p ·
,
.
'
inclusive hacerlos
.
recio mas asequible posible e
alguna. Como e
gratuilltame_n~e para quienes no tuvieran posibilidad
ra usua , a solicitud d 1 · ·
1
.
.
estudio al Fiscal de la R al H . d e c1ru¡ano a turno el virrey para su
e
ac1en a encargado de lo Civil.
12 AGN

·
n Jb 'J , pe rotomedicato,
vol. 1, exp. 7, fols. 368-386
iatm, 101. 369v.
·

�MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
'oJ 43
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y PÓUTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 178 1- 1846)

MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

742

Este personaje de apellido Sagarzurieta, respondió detenidamente,
avaló al cirujano de quien expresó que era conocido y propuso el
siguiente paso para la to~a de decisión que consistió, por un lado, en
verificar la utilidad del artefacto, y, por el otro, comprobar su
originalidad y que no fuera trasladado o imitado de algún otro igual arlejado
que se htfYa ya practicado en Europa. Consecuentemente, consideró y así
se lo hizo saber al virrey, que los profesores~ Cirugía e~an_los únicos
indicados para evaluar la propuesta y revrsar el diseno que el
solicitante debía entregarles una vez designados dos de esos
facultativos por el propio virrey. Fue así como quedaron
seleccionados dos también cirujanos del Ejército, don Rafael Sagaz y
don Andrés Ceres, quien para esos años figuraba como cirujano en
jefe de los militares. Unos días más tarde, con fecha del 26 de marzo,
los dos facultativos, entregaron su detallado informe, gracias al cual
conocemos los detalles del miembro artificial propuesto. En sus
partes esenciales dice así:
...hemos examinado las diferentes partes de que se compone ~a pierna
artificial] y hemos visto con satisfacción su mecanismo ingenioso que es
conforme en un todo a lo que ofrece su autor. Es una máquina que,
imitando exactamente a la piernas natural, ejerce, a merced de la fuerza
que el cuerpo le comunica, el movimiento de extensión del pie ha_sta
permitir la introducción de una bota y el de flexión hasta apoyarse sobre
la punta y arrodillarse y que equilibra perfectamente el cuerpo, fija el
centro de gravedad y destierra el molesto uso de la muleta.

14

En cuanto a la originalidad del miembro artificial propuesto los
facultativos opinaron que, si bien no podían afirmarlo con total
evidencia, si conocían que las piernas que se fabricaban en Europa,
especialmente, en Bradford, Inglaten;a, eran de madera y la de Muñoz
estaba fabricada en metal. Tan sólo por este hecho, si se le considerara
un im,itador, su aparato era diferente y, desde luego, mucho más efectivo
y con mayores ventajas al ser· de un metal estable que reúne la duración J la
economía en beneficio de la humanidad desvalida. Los dos evaluadores
escribieron en relación a la conformación de la pierna:
Las otras piernas ~as europeas] llenas de láminas elásticas en todo su
trayecto, adquieren los movimientos a expensas del muñón en que se
apoyan, pero en la de Muñoz, reducido todo· el mecanismo a sólo el
talón, jamás se interrumpen l,os movimientos, ni por el peso ni por las
afecciones que la comprensión determina sobre el muñón. En él se fijan
las ottas piernas y él es el primer punto que resiste el impulso que ellas le
com~nican al pisar, pero en la de Muñoz queda el muñón enteramente

libre y el impulso para los movimientos de la máquina es debido a la
15
inserción circular que ella tiene distante del muñón más de doce dedos.

Adicionalmente, la pierna de metal no presentaba el problema de la
transpiración que en las de madera se veía propiciada por la comprensión
que ejercía sobre el muñón. Este hecho originaba inflamaciones frecuentes
que obligaban a abstenerse de su uso por algunoj días. En la pierna nueva no se
daba dificultad en la transpiración, ya que ésta era siempre libre y pasa a
través de unos ag~eros pequeños, facilitando la evaporación de la materia transpirada.
Siguiendo los razonamientos para justificar la originalidad del
artefacto que propuso Muñoz, según los dos cirujanos militares, para ese
momento, tan sólo se conocían dos miembros artificiales en este Continente
y ellos los consideraron imperfectos. Añadieron que los autores de las
piernas de madera nunca habían· revelado la forma de confeccionarlas, no
se conocían los modelos ni dibujos de su diseño, no se contaba con
descripción de sus artefactos por dentro, sólo se conocían externamente.
Por lo tanto, el cirujano novohispano no había tenido oportunidad de
copiarlas, menos aún de imitar un mecanismo ocultado y enteramente
desconocido. Por otro lado, las piernas inglesas de madera que anunció
la "Gaceta de Madrid' se habían elaborado hacia agosto de 1815 en la
Provincia de Yorkshire y, precisamente durante ese mismo mes, el
cirujano mexicano iniciaba la fabricación de las primeras láminas que dieron
prindpio a la formación de la s¡rya, por lo demás, de metal.
Con base en el detallado estudio de la propuesta y en el conocimiento
de los avances en la materia, Sagaz y Ceres redactaron su decisión final:
En virtud de lo expuesto, no dudamos afirmar a Vuestra Excelencia que
la pierna elaborada por Muñoz tiene las excelencias que asienta en su
solicitud; que suple bien el defect0 de la naturaleza; que, aunque no
podemos decir que ella sea un invento singular en su género, podemos sí
asegurar que lo es en su especie... reúne una economía que la hace
16
' a 1as personas mas
' menesterosas ...
aseqw'ble aun

Los dos cirujanos recomendaron al virrey que concediera apoyo
decidido a la propuesta de Muñoz y finalmente el 7 de mayo de 1816, el
virrey y el fiscal aprobaron y concedieron al cirujano el privilegio de
elaborar en exclusiva durante diez años, las piernas que le fueran
encargadas. Lo hicÍeron apoyados en una cédula real del 13 de julio de

15
16

14

]bidem, fols. 322v. y 323r.

lbidem, fols. 323\'. r 324r.
lbidem, fol. 375r. '

�744

MARIA LUISA RODRIGUEZ·SAL.A

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
7 45
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ÜRTOPEDISfA, OFTALMÓLOGO,
ÜBSfETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSfRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y EL INICIO DE LA REPÚBLICA ( 1 781-1846)

1763 que concedía esta clase de privilegios que quedaban limitados a un
, · de diez anos.
- 17
tiempo maxuno

15.- Taladros donde se afirman las varillas F. por cuatro de los
tomillos l.

Para la historia de la 01;topedia resulta _d e ~n~rme valor conoce~ la
Explicación del modelo, que entregó el pro_pio cuu¡ano Y. a ~ que . ~o
algunas aclaraciones posteriores. Desgraciadamente el diseno o dibu¡o
que él señaló ·como anexo, no se encuentra ~ntre l?s documentos,
robablemente haya sido sustraído o pei:..__dido. Sin e~b~rgo,
;fortunadamente, la Explicación es suficientem~te clara; si bien esta
referida al dibujo faltante. Dice así:

E .- Resortes espirales de mucha elasticidad y suficientemente fuertes
para que . no falten en ningún esfuerzo, colocándose en las cajas del
tobillo 14.
F.- Varillas de acero con seis agujeros, cuatro de los cuales sirven
para fijarlo y con cuatro de los tornillos l. En los taladros 15. y dos para
admitir los extremos del eje 9.

!

Pierna derecha ya acabada compónese de un esqu~let_o metálico ~ien
firme, de resortes elásticos para ejercer los movuruentos_ prec1s_os
naturales y de lana cardada, sostenida po~ b~stas entre dos medias de hilo
ara configurarse en su extensión con la urutada.
,
p 1.- Este es el sitio de la liga que corresponde a tres dedos poco mas_o
· de la rodilla, a la cual
perfectamente
menos por d eb a¡o
. . se adapta
.
b. sin
·
distinguirse en nada, ni producir dolor ru incomodidad. Queda al ar Itrio
vestirse después, aunque sea de lo más delgado y _fino, en confianza de
no desmentirse una de otra pierna por los buenos a¡ustes ~e la supuesta.
2.- Cojín blando y no movible, acomodado a las des1~aldades de _la
parte inferior de la rodilla para comprimir esta parte con, igualdad y sm
dolor y proporcionar la firmeza de la pierna se asegura este en toda la
extensión en la de la liga de acero.
.
.
B.- Tubo metálico arreglado a las medidas de la pierna, cala~~ en
toda su extensión para que se disipe el calor que .se exhala del munon y
no su acumulamiento perjudique.
.
.
. d
3.- A esta parte del tubo corresponde el borde mfenor de la liga e
acero.

·

di ul

4.- Aquí se afirma la liga por dos varillas planas perpen c ares que

le sostienen permanent~mente para recibir el peso de un hombre aunque
se pare de salto sobre la pierna sólo.
.
.
5 . Aquí se afirma el eje sobre el que se mueve por el tobillo la p:e~na.
Liga de acero elástico. Sirve ~e recibir cómodamente_el munon y
cerrándose se asegura fuertemente a este.
,
6.6.- Varillas planas y rectas que unen la liga al tubo por los numeros

C.-

4.4. 7.- Una parte de liga de acero tiene sus chapetas ~.8. para abrocharse
con otra parte que es de cuero con que se cierra circularmente. ~orre
cómodamente por los canales ~el extremo 9.9. con la_llave de molin:t:
10 la cual colocándose alternativamente en los agu¡er~s 11. la hac
·,
' lo necesario hasta estrechar e1 todO de Iª liga y se asegura
caminar
todo
con la clavija 12. por el punto 13.

8 -Talón de madera.

·

14. Dos cajas que resguardan y en d~nde juegan los resortes E . para

9.- Eje de acero con dos agujeros para fijarse en la parte inferior del
tubo con el punto S. y facilitar movimientos.
H.- Resorte plano muy elástico para armar el pie y proporcionar su
movimiento y flexibilidad. Tiene un agujero parra fijarse en la parte
inferior del talón.

Y.- Resorte menos flexible para reforzar el anterior y que se fija del
mismo modo.
l.- Tornillos varios para fijar las diversas piezas. 18

En las aclaraciones que el cirujano Muñoz anotó poco después, se
auto nombra ya como inventor y escribe que anexa una lámina en obvio de
C11alq11ier duda. En ellas hace referencia a que en los diseños y la Explicación
no se hace mención a las medidas, ya que éstas se deberán ajustar a las
que exfja cada sujeto que hqya de usar la pierna, y deberían variar tantas veces
como fuere necesario ajustar el aparato. Aclaró que el dibujo representaba
a la pierna desde la parte inferior de la rodilla y que ello podría dar lugar
a pensar que solamente podría servir a los amputados, pero que en
realidad no era así. Se debió a que el dibujo provenía de la pierna que
había elaborado últimamente para determinada persona. E n realidad,
según la forma en que e_staba reali~ado el diseño, se podía ajustar
inclusive desde la cintura y a todos los requerimientos del usuario.
Concluye que por consiguiente en todos los casos posibles de esta especie obra mi
artefacto con igual utilidad
Muñoz también se refirió a los costos y manifestó que era difícil
calcularlos con exactitud; escribió que como mi objeto no es la avaricia, ni la
ostentación, por lo. contrario, su más íntimo placer de ofrecer un servicio asequible
a la humanidad, había logrado reducir lo más posible los costos. Así, las
piernas que se ajustaban de la rodilla para abajo, podían tener un precio
promedio de 20 pesos; si requirieran la inclusión de la rodilla el valor
ascendería a 46 pesos. Por supuesto que Muñoz tenía una clara visión de
la realidad y anotó que si en el futuro se elevaran los costos de los

proporcionar el movimiento libre del tobillo,
11

Jbidem, fol. 384r.

18

lbidm,, fols. 377r.-378v.

�MARIA LUISA RODRiGUEZ·SALA.

746

. J la máquina previa manifestación de
.al él podría graduar e1 precio ue
maten es,
·d d
esa situación y aprobación de las auton a es.
. .
.
.
.
del uso de las piernas artificiales que
Sin duda un corolano e~t-~sofu 1
constrUyó para el Presidente
,
'1 mismo escnb10 e a que
. .
d
invento, como e
el historiador de la Medicina, on
Miguel López de San~a Anna. e~ de madera tan perfecta, con tan finos
. l' Le, se trato de una pierna
.
.
N1co as
on
.
J
J
J' •,es ),,.., /ioara al mismo hempo que
,'le t jlextbles auecuauosy uom, , •~ b
resortes, con muet, s an . -~ J ,
b. y de los mecánicós... Nosotros
. , la dmtraaon ue tOS sa tos
'li
u
erte,
que
exczto
alid
d
trató de una pierna meta ca
fi
ar
que
en
re
a
se
6
podemos ah ora asegur
d
. . l los adelantos que desde 181
., .
ar a su mo e1o ongina
.
.
que de b10 mcorpor
. .
Desde luego el receptor de ella, qU1en
debió haber logrado el ciruJa~o.d f;
de Veracruz en 1838, la usó con
había perdido la suya durante a e ensa . 19
.
preferencia a las que le enviaron de Europa.

S,

ª

' B _ OftalmoJooia y Obstetricia

E&gt;1
de la
sólo fue un inventor destacado en e campo aliz ,
M unoz no
_
.
fu
1 primer cirujano que re o
Ortopedia, al m1sm? . tiempo
e ta: la conocida kerátotomía. Desde
operaciones oftalmologicas_de catarah b',
estado a la Real Escuela de
- al , 'l
mo que a 1a pr
el año de 1816 sen o e ~sb
. , para extraer cataratas. En este asiento
Cirugía un banquillo_de su e a
con la del cirujano y, además, hacía
.coincidía la comodidad del en
. es Para ese año declaró haber
·
0 de las operac1on •
1
.
tros tanto pacientes pobres a
Posible acortar, e · t1empho operaciones
en o
realizado con exito oc
.
h b1'an recuperado totalmente
b'
b ado y qmenes a
,
.
de pierna metálica tambien en
quienes no se les h a 1~ co r
zo
diera" con su mvento
la
la vista. Como suce
.
.b yo' con gran acierto a
. - d
ft lmoló01cas contri u
sus act1v1da es o a
o· ·¡¿ d . strUmentos especiales con 1os
elaboración, además del ba~qut o, e_ ID
uirúr .cas.
,
s
numerosas
mtervenc1ones
q
gi
.
cuales realizo su
. 21
, n León,
_.
Rafael Lavista en uno de sus traba1os , segu ,
El doctor .
d · .b. , operación de cataratas as1:
conoció esos instrumentos y escn 10 1a
. ,
•

o;:::

.
.
d nuestro cirujanos que la pracuco fue el
Keratotonua. El prunero e .
l Sr D Luis Muñoz; este
.
d de rru maestro, e • ·
Dr. D. Miguel Munoz, pa re .
.• acom añaba a su digno padre
último me ha referido que desde su runhez
eps le oyó decir que su
., d
t ta y mue as vec
a la operacton e Ia. ca ara .
. , 1 .fundaba en que en este
e
.
r el método de la extracc1on, a
pre1erenc1a po
.
.

Jbidem.• p. 257.
Ibídem; fol. 369

.
"
d
d n Rafael Lavista, citada por León en la
Su "Tesis de Concurso del octor o
obra antes citada, PP· 266 Y 267 ·
19

20
21

MIGUEL MAURICIO JOSÉ MUÑOZ GONZÁLEZ:
-Y 47
SUS PAPELES SOCIALES COMO CIRUJANO ORTOPEDISTA, OFTALMÓLOGO,
OBSTETRA Y POLÍTICO DURANTE LAS POSTRIMERÍAS DEL MÉXICO
NOVOHISPANO Y E,t. INICIO DE LA REPÚBUCA ( 1781-1846)

método el cirujano nada hace a ciegas y en cada uno de sus tiempos ve lo
que hace, a diferencia de los que sucede cuando se opera con la aguja.22

El hábil cirujano operaba siempre solo de aquí que tuviera que diseñar
e inventar instrumentos especiales para mantener separados los
párpados. Como suele suceder también en la actualidad el enfermo era
sentado en un banco especial con un respaldo para fijar la cabeza con
una faja de gamuza que pasaba por la frente; sobre el ojo que se iba a
operar se colocaba una placa de plata a la cual se fijaban dos ganchos
flexibles que le permitían al cirujano fijar el párpado superior,
levantándolo y abatiendo el párpado inferior. Una vez fijos los párpados
utilizaba una aguja, diferente y especial para el ojo derecho o el izquierdo,
con la cual procedía a dejar también fijo el ojo. Para la operación
utilizaba el keratotomo, un cuchillo especial que él había inventado, más
pequeño que el tradicional europeo y de clara forma convexa. Con la
ayuda de este cuchillo y de otro instrumento también de su invención, al
que León llamó doble palanca para desalojar el cristalino que le permitía
comprimir en dos puntos opuestos la circunferencia del cristalino y
oprimiendo en la parte superior, lo desalojaba fácilmente sin comprimir
el resto del globo y evitando, así que saliera el humor vítreo. También
usaba otro instrumento compresor circular de la córnea y empleaba
también una cucharilla más estrecha y aplastada que la tradicional. 23 Con
esta técnica Muñoz realizó un buen número de operaciones, al parecer
con todo éxito.
Muñoz González destacó, junto cori el cirujano de cárceles, Francisco
Montes de Oca, como uno de los obstetras más solicitados por las
parturientas de la sociedad mexicana de la tercera década del siglo XIX.
Acorde con su tendencia al empleo de instrumentos de ayuda quirúrgica,
fue uno _de los primeros en utilizar el instrumento médico conocido
como "fórceps" para ayudar en el parto. Lo aplicó con buen éxito en el
alumbramiento de uno de sus nietos, el primer descendiente de su hija
doña Micaela. La· operación quirúrgica, según León, sumamente difícil,
sobre todo en aquellos tiempos, la realizó con total éxito.
. No queda duda de la valía científica de es.te cirujano, quien se formó e
inició su ejercicio .profesional aún durante la etapa novohispana y
remontó los difíciles años de la lucha armada y los primeros de la
22

23

Nicolás León, La Historia de la Obstericia.... p. 267.
Nicolás León, La Historia de la Obstetricia... p. 269.

�MARÍA LUISA RODRÍGUEZ-SALA

748

República. Su compromiso con la Cirugía lo plasmó en su variada
actividad y desempeño de papeles sociales. Fue un brillante facultativo,
quien puso sus conocimientos al servicio de los enfe~os y de l~ s~~d
pública. Destacó como inventor de artefactos que facilitaron el e1ercmo
de diferentes planos de la profesión quirúrgica; no dejó de lado la
defensa de la superación de la docencia y su mantenida preocupación por
conservar la ap~cación de la ~acuna antivariol9sa fuer?,n aspectos ~e su
trayectoria de vida que conmbuyeron a la con~ac1on de la naciente
comunidad científica médica en el México que enfrentaba una nueva
etapa de su desarrollo social y político.

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS
Lic. Luis Rublúo
Sociedad Mexicana de
Geografía y Estadística

Bibliografia
Archivo General de la Nación (AGN), Ramo: Protomedicato, vol. 3, exp. 9,
fols. 208-213v.

Todo lo que tiene de agradable una lectura entre
Gentes de talento, tiene de fastidioso entre ignorantes...
Mi pluma es demasiado alegre,y escribir es la
,
Coquetería de la pluma.
Angel de Campo, "My osotis': relato de 1888

AGN, Ramo: Protomedicato, vol. 1, exp. 7, fols. 368-386.
CORDERO GALINDO, Ernesto, Vida y obra del doctor Miguel MNñOZJ
Archivalia Médica No. 6, Universidad Nacional Autónoma de México, Facultad
de Medicina, Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina, México,
2003.
.
MUÑOZ, José Miguel, Memoria Histórica en la que se refieren el origen, progre_s~sJ

estados de bri/Jantez actual de la ciencia del hombre ftsico entre los extranjerosy e~ empz:i!mo
con que se ejerce entre nosotros por jaita de colegios _espe~ales don1e se estudie teoma J
prácticamente. México, Imprenta a cargo de Martm Rivera, Baios de San Agustín,
No. 3., p. 28.
LEÓN, Nicolás, Lz Historia de la Obstetrida en México, Secretaría de Educación Y
Bellas Artes, México, 1916,
_______ · --------- 'Los Precursores de la Literatura Médica Mexicana en los Siglos
XVI, XVII,
y primer tercio del Siglo XIX (hasta_ 1833)' en Gaceta Midia
de México, Tomo X, Tercera Serie, Núms. 1-4, enero-abril 1915.

XVIII

Micro, Micros

Micros fue un hombre pequeño por su estatura.
¿Cómo cuánto mediría? Digamos acaso: llegó tal vez a 1.55; pero su
inteligencia coµio su gracia fueron mayúsculas; tan grandes porque
alcanzan a iluminar, para quienes vivimos posteriormente, la vida pública
Y privada, en especial de la ciudad de México, en todos, pero
absolutamente en todos sus detalles.
Siguió la trayectoria iniciada, tomadas e·n la cuenta sus novelas,
cuentos. y crónicas, a partir del "Grito de Independencia", la narrativa de
nuestros asuntos íntimos, por el Pensador Mexicano y luego seguido por
Fide4 Guillermo Prieto, el cantor por excelencia del pueblo, según sus
poemas del romancero, sus crónicas sabrosas y sus memorias, además; y
por qué no decirlo, por Facundo, José Tomás de Cuellar, ese otro
~ovelista de la Untema Mágica, quien alumbró los rincones de nuestro ser
nacional. En parte_esta verdad ya la señaló Mauricio Magdaleno en su
estudio preliminar a la selección incluída en la Biblioteca del Estudiante
Universitario, en 1939, de las páginas de Micrós, bajo el útulo Pueblo y

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

750

.
b
·,
la amplio es porque me
C t , Si yo mismo reitero la o servacion y
,
.
an o.
dO
podría ubicar a tan magrufico escntor
arece justa; y de otro mo no se
,
d
P
di . ,
rrativa y a pesar de los generas usa os, por
dentro de una tra cion na .
le es lícito al escritor valerse de
estos que parezcan, en tanto
.
opu .
.
, la alabra para expresarse y decir exactamente

~:f

::~:e::!~~e::~ par; hacerlo ver a los ~emás; ybl_os gén;::s tgualon,
hí ulO s los mismos aun ~ com marse
para cada caso, ve c dy
. pone la creación de neologismos,
.
1 · · ·d d como cuan o se lffi
s~;.:s ad~ vocablos tan nobles, acordes con la pureza del propio
idioma.

. , por sus re1atos todos·, parece encontrarse en ellos la
A si, fue .Micros
, '
'rica Por ejemplo, para reconocer sus
nota autob1ografica y aun 1a autocn .
cuento "Sepias" . esta
modos de expresión literaria, hallamos ,en su
dualidad: la
.,
le acomoda· "Tengo en mi dos yo, soy una
, confesion que
·
_ ,,2 Luego parece indicar que sus
analiza y el verso que suena .
,
prosa q~,e
d
bl ,, 3 Sin embargo, prosa y verso fueron sus
versos eran etesta es .
herramientas.
.
,
M. ,
1 reveló don Antoruo Femandez
El verdadero nombre de teros nos o d
.d 4
Ángel Efrén de
.
lib M"crós El drama e su vt a, es
del Castillo en su . ro . ; 1 de .ulio de 1868 y falleció el 8 de febrero
Campo y Valle, quien nacio e . l
. dad de México. Adoptó el
• d 1908 ambos sucesos acaecidos en la ciu
.
d
e
,
1 que a mt me parece e
, nimo Micrós precisamente en un gesto e
d
seudo
al di
breve estatura· y aun cuan o
.fi
b
h mor para u r su
,
magru , tco uen
u
,
h erencta,
. delic1·osa herencia , sobrepasa el
' T.. k T. k- y su
adopto otro: 1. zc - ac ,
, .
emas más una novela:
medio millar de textos entre cuentos, crorucasly pdo b .' mi·serable de la
. alr d d d una plazue a e amo
LA rumba, la cual gira e e o_r :scucharse las campanas de la cat~dral.
gran ~be y desde la que ~odían a como los ensayistas y críticos qutenes
Histortadores de _nuestra litera~ , 1 onsideran -y es; repito, lo justoh
uesto sus OJOS en este escntor, o c
.
~e los más grandes cuentistas mexicanos de todos los uempos

9

u:

- - - - - - - - - - -,- . y notas or Mauricio Magdalena, México,
t Micrós, Pueblo J canto, prol. Selec.
(B"bli p del Estudiante Universitario, n.
U.N.A.M., 1939, XXII-207 p..; ver p. IX y ss. t oteca
· sI
resentación de Fernando Tola de
Mi , Las Rul'óy otros chismes del bamo, e ec. Y P
.·
.
31)· verd
eros,
.'1'
li
222
p (Sene Narrativa, n.
,
Habich, México, Universidad Metropo tana, 1985'
.
·cuento "Sepias", p. 57-66, cit. en p. 59

9)

2

3

Ibídem. .

,

·¿. osa~
till Micrós Angel de Campo, El drama de su v1 a, e .

4 Antoruo Fernandez del c_a~
o,
'cu1
1946 174 P· 10 y SS .
. .,
1 Mexico Nueva
tura,
,
biográfico, rev1s1on y se ec.,
· ,

;751

Micrós se encuentra una vez, colocado en el balcón de una casona
elegante.
Quedaron grabados ya en su mente todos los muebles, las alhajas, los
cuadros, los enseres, en fin, de sala, comedor, cocina, alcobas, estancias y
pasillos, cualquier rincón. Pero antes su agudeza escrutadora retuvo a los
moradores, a los personajes: el viejo obeso, padre de familia; y la mamá
grande o abuela con sus achaques seniles, la modosa señorita, más el
joven respetado tan solo porque es varón aunque resulte una maula; y los
niños y las niñas, los criados; pero todavía las visitas si las sorprende en
el momento que retrata; nada, nada queda fuera de retentiva para
precisar, para documentar en su literatura. Pero ahora ve hacia la calle y
esos anteojos que usó, los cuales le ayudaron a tener mayor alcance y
justeza de miras, se fijaron durante la misma oportunidad de permanecer
en el balcón, en las esquinas urbanas, en la asimetría del conjunto de
casas, casonas y casitas; y desde el polvo existente en el barandal donde
se apoya no quiere ocultarnos el estado en que se encuemra el
empedrado, ni las farolas, ni los muros ya carcomidos o remozados,
según sea el caso, de esa ciudad porfiriana, tan suya porque la vivió
hondamente. Observa a los transeúntes apresurados o calmados si van
bien o mal vestidos; a los viejos y a los niños, a las mujeres y a los
hombres; y luego, por los modos de sus desenvolvimientos da cuenta de
las costumbres, de los hábitos plausibles o reprobables, si son de
civilidad republicana o atentatorios contra el sentido común, pero los
sabe representativos e integrantes de la sociedad toda. Y también nos
señala los carros "simones" o los _coches de lujo; los animales de
tracción: caballitos mal nutridos o casi de pura sangre, burros y mulas;
pero, los muy domésticos y casi de la parentela de tan familiares e
íntimos -algunos se parecen asombrosamente a sus amos o dueños-:
gatos, perros, loros.
Mucho de su obra publicada en periódicos y revistas falta por recoger;
y yo no creo que a Micrós, escritor valiosísimo, se le deje por siempre en
el abandono. Oigo más: normalmente de los escritores se deben
establecer obras selectas y no precisamente obras completas, menos para
el abuso, según sabemos de ciertos casos cuando los editores agregan
aun cartas nada literarias, recetas de cocinas copiadas a mano por el
escritor tratado y otras lindezas. En el caso de A1icrós, pienso porque he
leído mucho más de lo publicado en libros, no veo desperdicio alguno y
sus textos son merecedores de la compilación total. El dio a la estampa
estas colecciones de sus trabajos: Ocios y ap11ntes, (1890); Cosas vistas,
(1894), y Cartones, (1897). Su novela La Rumba fue publicación póstuma,

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLUO

752

en volumen, puesto que apareció hasta 1951. Sus poemas no completos
fueron agrupados dentro de su libro mencionado por Femández del
Castillo. Luego he citado la magnífica colección Pueblo y canto, debida a
Mauricio Magdaleno, y siguió otra llamada Cuentos y crónicas, debida a Ali
Chumacera en 1944.5 Después, en 1969 Silvia Garduño de Rivera editó
el
6
libro Crónicas y relatos inéditos -inéditos dentro de un libro, se supone - ; y
don Luis Enrique Vill.aseñor, en Guadalaj~ublicó dos tomos con
relatos de Lz Semana Altgre, en 1974 y precisamente bajo el mismo
título
7
e incluyó cincuenta textos con la firma de su otro seudónimo. Y según
ya lo observamos, la Universidad Autónoma Metropolitana ofreció en
1985 otro tomo más, llamado Lzs F.u!fo y otros chismes de barrio, con un
estudio preliminar de Femando Tola de Habich. Casi al finalizar el siglo
XX, tanto la Universidad Nacional Autónoma de México, como la
Secretaría de Educación Pública, reeditaron facsimilarmente los Cartones,
' en el centenario de su primera edición, 1997, con prólogo de Miguel
8

Angel Castro.

753

buscará por despilfarros O disi·pactones·
.
. ·
ru. stq
desttUyeron jamás el buen , .
'
wera sus penas, repito, le
.
arumo, e1 humor que
. .,
extraordinanamente por su arte.
nos transm1t1o
Así, cuanto dijo, lo debemos ace tar fu
notó: la vida diaria de una
. pd d, e .aq~ello que con exactitud
.al
socie a capitalina b . la . fl
paternalista: la de Don Porfirio , • _a¡o
m _uencia
dictatort
por su política abierta intemaa·onalmente en Diaz,
qwen,
a
un
tiempo,
e
- d
XIX, permitió la injerencia económica , d so~ anos . ~ fin del siglo
llegada de los principales países euro
_Y e ~hí, tam~1en la cultural
también España, Alemania e I la pees. Francia en primer lugar, pero
México expedicionarios artistansg terradi,. pueblos de los que llegaron a
,
, estu osos a d
b ·
mundo y para asombro de m hí .
,
escu nmos para el
uc simos no enterados.

!.

La históricamente llamada Época d l.

.
ul de paz porfinana fue la época de
.
. .
'
res ta o ser el m ,
·
mscnbieron un retrato social d
.tal
_ as preciso de cuantos
1
·
e ª capt republicana·
1·
estnctamente cronológi·co la
. 'd
.
, y en e uempo casi
.
,
s
comc1
encias
no
p
d
certtdumbre.
ue en encontrar mayor

Micrós, el escritor quien ha

ª

La cantera es bastante rica todavía para extraer.

2. En tiempos de Don Porfirio
Todo escrito de Micrós, sin exceptuar ninguno, aun cuando describa el
mayor horror de la pobreza, la sordidez de los barrios bajos o las bajas
pasiones de la gente opulenta o humilde, confirma su alegria de crear, de
escribir. Nada lo hizo tan feliz como pulsar la pluma para con ella
estampar en el papel su~ cuadros surgidos de una contemplación sin
descanso y de modo tan directo. Ni siquiera sus pesares individuales, que
sostuvo por encima de su voluntad, en tanto quienes lo conocieron
bastante bien -Federico Gamboa y Victoriano Salado Álvarez, entre
otros-, dan fe de su conducta recatada, de su amor por el hogar, de su
honráde~ absoluta; todo 10 cual lo mantuvo alejado de percances que se
Micrós, C,m,tos y rrónicas, introducción y selección de Ali Chumacera, México,
5
Secretaria de Educación Pública, 1944, VII-94 p., ilus de Salvador Pruneda, (Bibliotec1
Enciclopédica Popular, n. 9).
Angel de Campo, Micrós, Crónicas y n/atos iniditos, intr.. y recop. Por Silvia
6

Garduño de Rivera, México, Ediciones Atenea 222 p.
Tide-Tack, Angel de Campo, La Semana Alegn, selec. De 50 aróculos de la serie,
7
motivación pról. Por Luis Enriqu_e Villaseñor, 2 Vols., Guadalajara, Jal. Ed. Colegio
lntemaciona\, 1974; t. I-216 p.; ll-188p.
Mims, Cartones, ilus. De Julio Rucias, ed. Faé:s. En el centenario de su aparición,
8
presentación de Miguel Angel Castro, México, UNAM, lnst. de Invest. Bibl. Y S.E.P.,

1897-1997, XX-115 p.

C~~ndo el general Porfirio Díaz lle ó al
.
prov1S1onalmente gracias a su Rev L . , J -r g
poder, pnmero
-d
o uczon ae 1 uxtepec
1
prest ente electo de la R ' bli d
_Ya poco se e declaró
1880, Ángel de Campo estaebpu ca u~nte su pnmer periodo: 1877 a
a en sus anos de p
·,
de edad hacia la adolescen . Ad' .
reparac1on escolar: nueve
.
cta.
ivmo el gob·
.
.
consutucional, del célebre "Man ,, G
,
terno intermedio, pero
en 1884 Díaz volvió para u~~ars onzalez, ~ompadr~ del caudillo, y
dictadura; y Micrós tenía ya di 9_ ,. : en la silla presidencial, en su
ec1se1s anos de edad 1 - . .
es, 1885, el escritor comenzó e fi
y a ano stgwente, esto
periódico El Liceo M .
, n rme, su carrera desde las páginas del
ex,cano, en tanto segu· 1 di F d .
ambos ya se habían iniciado
. . .n o ce . e_ enco Gamboa,
bajo el seudónimo "B
d enp~l e1erc1c10 del penod1smo, al alimón
.
ouvari et ecuche!'
, ul
•
Campo no soltó la pl
h
, en arttc os sobre modas. De
urna asta su muerte
1808 · b'
autor de la novela Santa, ad uce en su Drano
. . có
en
M., s1, ten ,el mismo
ante la sistemática actitud pa h i11a
' mo teros penso retirarse
1
escritorzuelos "plumitivos" r\~mdi r .~ po~ parte ~e un grupúsculo de
la consigna de .
y
u tos -as1 los califica Gamboa- ba1·0
.
siempre y en cada e
.,
"
,
progresista y avanzada" - .
g neracton:_ Por la literatura
repite?-; y el auto~ del D. e~º s~ hal dado , en . decir que la historia se
zano, qwen os oyo' dice " ·· · todos ellos, como

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

escritores no le llegaban a la suela de sus zapatos"' aunque no menciona

Los tiempos del general Porfirio Díaz: el trato para los pobres y la
vida europeizante entre los pudientes, como las aspiraciones de la das~
media. La presencia de los indígenas y un reencuentro con sus
costumbres revueltas con otras del siglo, comprendidos por los sabios y
laceradas por quienes miraban más hacia otras partes y no México.

754

9

a nadie.
É oca cuando los valses. mexicanos estuvieron en apogeo: Juventino
P
di
M ,
y José Mauro Garza fueron sus
Rosas Abun o
artinez
h
l
conte:n oráneos· y ¡cuántas escenas con bailes de vals ay en os
P
. : '
. d d d barrio como en casas de gente de
apuntes de Micros! En vecm a es e
'
10
pro.
,
.
,
la e al ser analizada en sus crónicas y cuentos, es calificada
E poca, qu
. ,
. al· "
mi barrio -dice por
,
realidad política de tirarua patnarc . . .. en
a~ en su 1 A
. t,....._ es un mito· ni las linternas del gendarme,
e¡emplo e yuntam1en ~
'
·
1
·d d
e 'por allá se puede robar, asesinar, plagiar, con a segun a
porqu
. .
b ,
1 b . y si no se comenten
leta de ue la justicia no sa ra una pa a ra,
co_mp
q
1 f ald d y lo tenebroso de la calle asusta a los
cr1menes es porque a e ª
. ., d
'
s"11
·No
continúa
el
parecer
de
una
repet1c1on
e nuestra
m alhech ore
é
.
·
1 on
ropia historia si acomodamos el texto referido a tiempos ~~tuades, ~ .
ias agravantes' de la explosión demográfica y la presunc10n e vivir
.
,
tl·empos democráticos y de cambios favorables?
l pensar en 1as ratees
Razón tiene Femández d e1 e astillo a
.
.
d M' 's ues el escritor quien crea sus
autobiográficas de la obra e t':M' p 1 t " o "Moralitos" .según la
.
uienes suele llamar
ora o es
'
;el~so de apodos, sobrenombres, dimin~tivos su~;~~:~::
.ariñosos entre la gente mexicana e
cannosos y no tan e
"Ch t " sus "Picudos", como sus
tiempos porque abundan sus
a os '
en
'" l "Niñas Chisme" etc.; se olvida de repente y pone ,
" Chonas o as
'
..
. "
dee1a
.
al no una vivencia defirut1vamente suya. . .. me
labios de gu ,
.
Al
.
" hace que diga Sánchez,
·u
dí ffi1 maestro tamtrano .. . '
fam1 armente un a
d
tal "' r olubis" cuando
enamorado e una
v
'
relator de un cuento suyo, . , F d .
G boa- fueron discípulos
.
M· ,
tambien e enco am
precisamente teros -y
. M
Altamirano y ~ste les dispensó
distinguidos del maestro Ignacio anue1
•,
12
cariño y conduccion.

-~::::l:~

~

- - - - - - - - -.- .- _- M- h de mi viday algo de la de otros, 1905-1908, segunda
9 Federico Gamboa, M1 _d,ano.
tlC o
di
1934 358 P· Semblanza de Micros,
. I , Me'xi·co, Eusebio Gomez de la Puente, e tor,
,
sene

P· 265-271.
. . .
. d des . calles ver relato "Después", eo
io El vals en Micros, e¡emplos: en veCL': a
y I t ' "Cosas de baile" de CosaI
. 'd.
36 41 · en salas lu¡osas ver re a o
'
Crónicas y relatos me 1tos, P· - '
. ' r/
prol Por María del Canneo
vistas 1894 cfr. Esta ·edición: Micros, Cosas v,stas J ca ones,
.
: México POrrúa, 1958, 306 p.; relato, P· 1_79-_1~4.
Miliao,
·'
a c1t p 82
1 · h •
11 Relato ''Las Rulfo'~, en la anto ogtao_~;,n~rum 48~57: ve~ también "Recuerdos dd
12 Relato "Un día gns", en ant. Las N&lt;tJO cit., p.
,
maestro", en Cosas vistas.

Los tiempos de don Porfirio; aún, por Micrós, asistimos a la ceremonia
del "Grito" un 15 de septiembre; y mientras el señor presidente Díaz se
asoma al balcón central del Palacio Nacional, para exclamar: "!Viva la
Independencia!" -tal es el "grito"- nos transmite esta escena: "Crece el
gentío; el calor y la presión son insoportables, los más democráticos
envenenan la atmósfera, ya con hálitos de gallinero, carpintería, cola,
cuero, humo de enchilados y buñuelos; vapores de aguardiente, pólvora
de los cohetes, frutas machucadas, ocote quemado. El rumor ensordece,
es un rum rum creciente del cual -se levantan los gritos que se barajan. - ¡Al
tostao de horno, aprébelo, aprébelo!... - ¡Tamalitos cernidos de chile, de
dulce y de manteca ... -¡Cuartillas de naranjas, cuartillas!. .." 13
Todos sus cuadros rebosan la vida plena de su época; y los parecidos,
naturalmente resultan ser los retratos de nuestra familia; y si ya en el siglo
XXI somos semejantes, o más grandes o más pequeños, pues podemos
comparar.
"¿Queréis estudiar tipos? Sentaos en cualquier paseo un día de fiesta;
observaréis toda clase de fisonomías, de harapos y de sedas ... " expresa

Micrós.14
Dícese como Ángel de Campo se vio obligado a dejar sus estudios de
medicina al quedar huérfanos él y sus hermanos; y mayor en edad, hizo
frente a situaciones hogareñas a -partir de la búsqueda de pan diario. Es
cierto, compañeros cercanos dan testimonio de la situación. No fue
médico, pero traía consigo una verdadera vocación que parece no le
cabía eh su cuerpo y la desbordaba: la de escritor, y precisamente
cronista, pues aun cuando escribió muchos cuentos y también novelas,
en sus relatos coptinúa la persistencia del hombre cronista, sin remedio y
por excelencia. ¡En buena hora para las letras mexicanas! Pero su
capacidad lo condujo asimismo a la docencia y fue un gran maestro de la
Escuela Nacional Preparatoria, a la par que se consagró a un periodismo
ininterrumpido. Muy joven murió, apenas ajustó los cuarenta años, pero

13
14

Crónica, "El grito", recogida en Cronicasy relatos inéddos, cit., p. 58-61.
Relato, "¿Quién era Llh?"; ver Las &amp;ilfo, cit. en p. 44.

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

nos dejó cuadros de excelencia, como no los puede haber mejores para

vestido,
- 1eo tan
. hacen ambos
. los contrastes sociales , as1', dentro de un nuc
especial
como
la
vida
escolar
pero
CU'-'O
radio
se
amplia
h
·
1
· v
.
.
,
,
acta e b arno
haoa la cmdad toda. Dentro de un ambiente de escolaptos;
·
· ·
,
asimismo
hace destacar. en la crónica
·
· · '
.
, ambiente que todavi'a vimos
y v1v1mos
muchos
de
mI generación, en lo narrado en la "Solemne distr'b · ' d
· " 1
·
1 UC!On e
preauos , a presenc~a de la niña Engracia Malpica, declamadora
rebuscada por las lecciones más de casa, en donde pretenden se luzca,
q~e en la escuela, la que será el escenario natural; más la señorita
Ctfuences, una soprano entre ligera de voz y apreturas de alma. 11

756

su época.
Cuadros tan vivos, porque los personajes incluidos lo son. Auténticos
retratos, y tanto que no es aventurado decir que todos, hombres y
mujeres, corresponden a gente conocida por él mismo; en ocasiones la
del pueblo multitudinario y anónimo, con un mero acercamiento al
individuo; la comadre o el empleado burócr~; pero en otros casos,
amigos o conocidos tratados en lo personal, 'apenas con nombres
supuestos.
La ciudad de México el escenario. A veces un tanto extramuros. En
cuentos como "El fusilado" o en crónicas como "Fábrica de Judas",
"Por los llanos", "Las antiguas verbenas", etc., nos lleva más allá de las
calles transitadas y de los palacios que hicieron famosa a la gran capital.
A su paso observa perros que hacen historia en sus páginas como "El
Pinto" y el "Abelardo", y mira a gatos retozones en brazos de sus amos,
o al "Chiquitito", el canario consentido y añorante de libertades. Los
animales son personajes especiales también, en el paisaje urbano y
suburbano. De repente encontramos atisbos notables en relación con la
vida en otras épocas: digamos, el virreinato; o en el interior de México,
una procedencia musical del Bajío, acaso el origen del son de La Negra,
etc. 15
Muy especialmente nos ofrece el retrato de un profesor abnegado,
hombre apostólico y de una sabiduría mayor por las experiencias
vividas, sumadas a sus estudios en libros, como el señor Quiroz,
humilde, pero pulcro, · guía de una muchachada renovada cada
generación. El relato de su muerte, en "¡Pobre viejo!", muestra ese
injusto desprecio social por quienes son bastante mejor que otros,
servidores públicos.

16

Y "El Chato Barrios", el pobre hijito del carbonero de la esquina, "el
más feo y desarrapado de la escuela", pero de inteligencia y mayores
dotes, que la del niño bonito Isidorito Cañas, presuntuoso por mejor
Crónica histórica "La entrada del virrey", en CrónicaJ J relatos, cit., p. 20-27;
también relato "La cobija", incorp. En PutbloJ canto, p. 140-145. Cfr. Esta otra antología
que incluye el mismo texto: Ángel de Campo, El a/n,a de la ciudad, nota pre!. Anónima.
México, Depart~ento del Distrito Federal, 170 p. 114-118, (Colección Metropolitana.
i;

'n. 46)

.

Relato de Ocios y apuntu, 1890; cfr, esta eclición Ocios J apuntu, junto con L,
R,tn,ba, novela, 1890-1891, pról. Por María del Carmen Millán, México, Porrúa, 1958,
16

XX-344p. 17-23.

'757

. Y aquella doña Naborita,_ nodriza amorosa como segunda madre,
cnada de casa de clase media , tan arraigada a la 1am1
e
·lia, a quien
· no
pued~n menos _que recon?cerla como miembro de la misma, pero que
por c1rcunstanc1as ~e_sgrac~adas, muere en el abandono y en ei infortunio,
es figura, por muchí~t~o uem~o,_real en una sociedad ya liquidada ahora,
cuando los c_ondomiruos y edificios habitacionales sustituyen a las viejas
casas de vectndad; y aun _cuando hay departamentos contiguos unos de
otros, acaso los _v~cmos ru se conocen y tampoco les importa conocerse.
No pueden existir " aboritas" hoy, pero sí mayores crueldades en
contra de la gente llamada ahora, con suspicaz ironía de la "tercera
edad", abandonada a su triste suerte. 18
'

En 1--:1 Rumba, única novela conocida de Micrós -hay otra por
revelarse. _LA sombra _de Medrano-, vemos gente rijosa de barrio bravo,
gent~ crecida en media del resenámiento contra los poderosos, en donde
el cnm~n . es asunto de todos los días. Cosme Vena, un herrero es
pe~son~JC importante,_como su hija Remedios, más conocida como "La
Teio~a , por su canta alargada y quien para sus adentros se dice
repend~s ocasiones,
·
que cuando sea mayor será según esas "rotas"'
19
presumtdas.
Acaso, hay un cuento y como cal, breve: "i: otas de tranvía" el que
me p_a_rec~ de lo más interesantes, porque ofrece Micrós coda una
Sltuacton c1_tadin~, con mucho de la comedia humana de diario; del drama
la s~bststenc~a de ~na ~amilia pobre, pero que busca la dignidad entre
medianez, casi mediocndad; y con un desenlace trágico por el choque
entre
los buenos prmc1p1os,
· · · mal acomodados por métodos equívocos en
.
cerrazones sociales, pero con los vicios de una sociedad que se amplía

:r

d. r. "El Chato Barrios", cuento de Cosas 11istas· también ver cuento "Solemne
15t"bución de premios", en Putbloy canto cit p 113 '
1suu
' . '
·
~a humilde", relato de Carlo11es.
19
Lease Li Rllfnba, cit. con pro!. de i\l. del C. l\lillán, p. 183-341.

�758

LUIS RUBLÚO

cada vez más. En tal cuento se mira a una personaje como tantos otros,
porque es un burócrata, aunque con tercos métodos de tiranía doméstica:
don Octaviano, sistemático hasta para dormir. Viajamos en tranvía,
escuchamos conversaciones de todo tipo por gente de toda laya;
contemplamos la Alameda y las calles importantes; miramos escaparates
de tiendas y aiµi con indiscreción sorprendemos parejas que entran a
hoteluchos de mala muerte, hacia la sed~ción; cuando Salomé y
Clemencia, hijas de don Octaviano, son ultrajad-as y abandonadas como
las hijas del Cid, por unos infantes de Carrión, a la mexicana.20
Lo tengo dicho: el enorme espíritu de Ángel de Campo, no le podía
caber en su cuerpo chiquitín.
Quien creo mejor que nadie podía retratarlo, don Antonio Fernández
del Castillo, su sobrino; aun cuando no lo conoció porque nació. días
después de la muerte del distinguido tío; la fuerte presencia del ausente
' dejó tal impronta de sí mismo, como para conocerlo más que por
fotografías. Y así resultó: don Antonio lo dibujó con palabras en ese su
libro, Micrós. El drama de su vida, al que ya mencioné también, pero
cuántas veces hizo memoria del mismo, durante aquellos deliciosos
desayunos sabatinos en Sanborns. Por ejemplo, dijo una ocasión: "Mi
tío, pese a su complexión, tenía carácter. Se contaba en familia, cómo de
chico nunca pudieron hacerlo hincar ante los altares". Este detalle, el
propio Micrós parece decirlo en uno de sus cuentos, con más precisión:
en "Nuestras pizarras" pone en labios de personaje muy diferente, justo
en mohín semejante, &amp;ente a una mentora severa quien quería obligarlo a
hincarse en un reclinatorio:
"- ¡Máteme usted, señorita, llame a la tropa, como dice; mándele diez mil
recados a mi papá; pero yo lo que digci lo sostengo: ¡no me hinco! ¡No y
no!; y si usted me pega, ¡la acuso con el Gobierno!".21

Imáginemos al personaje, quien en su vida pasó pruebas muy duras,
pero las supo rebasar con enorme prudencia, con sensatez. Su
experiencia en las cotidianas tareas y lucidez hondísima, lo habilitaron de
seguro, para conseguir en su ªI!e de escritor, fijar las escenas de sus
obras: un cuadro tan precioso como LA Rumba, en donde se hallan
anuncios de una novelística según la que después despertó gran
admiración, Los de debajo de Mariano Azuela. LA Rumba es, no lo

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

dudemos, un exactísimo antecedente: novela prerrevolucionaria como la
de Azuela que encumbró la narrativa de la plena revolución.
'
Si~os ~on los perfiles del retrato. Fernández del Castillo escribió en
su c1ta~o libro: "su fi~a era original, delgado, nariz de grandes
proporc1ones, _un ralo b1gote sobre los labios, frente muy ancha,
ademanes nervt~sos pero_ corteses; en alguna ocasión se le representó
como un p_e~ueno ratoncillo con espejuelos; usaba a veces un abrigo al
que por v1e¡o y ~eslustra_d ? le_llamaba el abrigo de O'Donjú", por
supuesto, referencia a los v1e¡os tiempos del último virrey22•
~s c~ioso: .ª ~icrós le re~uer?an unido físicamente a la ternura, según
la msptran diminutos arumalillos; pues quien fuera uno de sus
co~p~?eros, don Vi~to~,ano Salado Álvarez, novelista y diplomático,
escnb10 en sus _Memona:: Para evocarlo hay que recurrir a la ornitología.
El andar saltann, los p1es y las manos pequeñitos y que recordaban las
garras de las aves que se posaban en los árboles ... " Una alondra una
perdiz, un canario, un gorrión, todo eso sugiere al autor de nu;stros
Episo~ios Na~onafes, eso le parecía la fisonomia de Ángel de Campo. y
agrego una silueta mor~l: "Micrós era el más bueno y el más honrado de
los hombres". Salado Alvarez también se refiere a como fue combatido
sin misericordia por escritores incipientes, que nunca le alcanzaron ante
sus dotes de observación y de "tenue, fina y elegante" manera de decir
las cosas. 23
José Juan Tablada, también en sus Memorias, escritas entre 1925 v
1928, en Nueva York, hizo recuerdos. de Micrós: " ... no fue bohemio ;i
perfectamente equilibrado ... "afirmó. 24
'
Don Luis González Obregón, el cronista de la Ciudad de México tan
celebrado en su tiempo, al escribir el prólogo para los Ocios y apuntes, en
1890_, r~cuerda a ~ngel de Campo, muchacho inteligente, discípulo
~r~dilecto de I?°a~10 Manue~ ~ltamirano, vivaz -declara al respecto
necdotas estudiantiles a propostto-, para resumir apreciaciones que han
~tª~~ para tener idea má~ exacta ~e q~ién fue, porque es prácticamente
JUJcto que llevo a los pnmeros htstortadores de la literatura mexicana,
22

F. del Castillo, E/ drama de 111 vida, p. 32.
Victoriano Salado Álvarez, Memoria1, (1956), pról. Por Carlos González Peña
nota de José Emilio Pacheco, México, Porrúa, 1985 XXII-409p., semblanza en p. 261 ,'.
ss. (Sepan Cuántos, n. 477)
·
•

23

,.~ Jose, Juan Tablada, sus memorias en 2 Vols.: La feria de la l'ida

20
21

"Notas de tranvía. Al vuelo", relato en LA1 RM!fo, p. 112-120.
Jbitkm, relato en p. 200.

'759

:\léxico Consejo
NC'acional para la Cultura y las Artes, 1991, 642p. 144-147 y LA11ombra1 larga;, México
ONACULTA 1993, 472p. 456.
'

�LUISRUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

para darle un lugar: Carlos González Peña y Julio Jiménez Rueda.

vez ~amó a De Campo "el pequeño nomo ue
,
.
.
mexicana mejor que nadie ,,29
g
q . conocia Ypintaba la vida
· · · , Y parece a1udir a un
d
el restaurante Sylvain.
retrato e grupo en

760

González Obregón dice esto:
Benjamín de nuestros escritores; Benjamín por su edad, por su estatura,
no por su inteligencia, ni por sus escritos (...) A Micros lo conocí hace
muchos años en una cátedra de laún que daba en San Idelfonso un sabio
humanista ( ...) Aquel condiscípulo diminuto de cuerpo, de ojos vivos y
chispeantes, me sedujo, me simpatizó, le ofrecí mi casa, y desde ese día
fuimos amigos; amigos inseparables, con idénticas aficiones literarias y

C?mparto la opinión que otros han venid0
.
considerar a Micrós dentro del realism
. .
, en el_ sentido de
Emilio Zolá, autor a quien leyera; e~
segun se ~stingui~ra un
por cuanto hace a su producción
. , fier~ de quienes piensan
bien la contemplo ascendente pereque esnmlían desigual en calidad. Más
.
,
en una nea· y no es poco
circunstancia acusa en pronta y d efiiru.da vocacion
.. ' cierta
.
apli ,· ,pues esta
l
que contó, sin duda la presencia en
.
cac1on para a
aquel gran maestro, que fue I
. m~tentol importante de su vida, de
creció· y el Micrós de 1
, .gnacio a~ue Altamirano. Simplemente
'
as crorucas es el ffilsmo que l d 1
mismo del poema en prosa , que el proyectad o en por
e loe os cuencos;
1 , • el
novela conocida com let .
,
menos a uruca
b - ·d 1
,
P a, Y_~caso mas que diferente en desigualdad d
ruru o, o sea por menos utilizado en el
d
e
por demás saárico que recuerdo:
,
caso e sus versos, como este

~:~: ª~~•

25

las mismas esperanzas para el porvenir.

En esta microantología de pareceres que retratan física, moral y
espiritualmente al escritor, debo agregar otros dos testimonios de quienes
lo trataron muchísimo: Federico Gamboa y Luis G. Urbina. El primero
opina: "La severidad de sus costumbres tiene que haber obedecido a dos
causas principales: desde luego, a su temperamento, y después, a que
desde muy temprano se echó sobre sus hombros, nada atléticos por26
cierto, una múltiple paternidad que supo desempeñar a maravillas ..."
El segundo juzga como cótico: "Nuestra personalidad entera, lo que
conservamos de característico, está en Micrós, en sus novelas, en sus
cuentos, en sus artículos. Desde este punto de vista, nadie lo ha superado
en México .. _,,v
Si reconsideramos cada una de las expresiones anteriores, obtenemos
con precisión un retrato del escritor, según quienes lo conocieron o
tuvieron cerca. Su palabra sobreviviente nos lo muestra asimismo, por
cuanto hace a su poder de percepción, de sensibilidad, de inteligencia, de
imaginación, de precisión frente al México de sus objetivos. Él, con todo,
alude a sus retratos fotográficos, en La Semana Alegre, bajo su otra firma
Tick-Tac/e: 'Hasta yo, cuyo físico debería llevar una existencia tranquila y
modesta, sin grandes pretensiones, hasta yo he llegado a tres ejemplares
de mi apariencia corporal: uno de busto, otro de cuerpo entero, y el
restante en tropel. .." 28 Acaso en la suma cuente su retrato de boda con
Maria Esperón, en 1904, en tanto la de "tropel" significa en grupo con
sus amigos bohemios entre quienes estuvo Rubén M. Campos, éste a su

25

Luis González Obregón, su prólogo a Ocios J

ap,mtes, ver la ed. De M. del

C.

Millán, cit., p. 3-7.
26 F. Gamboa, Diario cit.,p. 267. ,
P Luis G. Urbiria, LA vida literaria de México, ed. Y pro!. de Antonio Castro Leal,
México, Porrúa, 1946, 397p. 147, (Colección de Escritores Mexicanos, n. 27)
Otra e~celente antología: Ángel de Campo, Tick-Tack, Lz Semana Alegrt, intr.. )'
28
recop. Por l'-figuel Angel Castro, México, UNAM, Inst. de Invest. Bibl., 1991, 375p.; ver
"La Fotografia" p. 141-144.

761

é?ué morirás sin mi? ¡Vive tranquila?
Bien sabemos los tres que eso no es cierto
Pues tu primo también otó esa frase
'
y va pasado ya un mes y ¡no te has ~uerto!. ..
De "Responsos".llJ

_Ci_~rto, la Ciudad de México fue su ob·eto ri . .
paisaJlsta aun observador d
y
l
P ncipal, pero es excelente
'
e1 mar.
aunque le rep
l
·
de toros, las peleas de llos ,, 1 ' . . ,
. ~gnaron as comdas
injusticia, en contra de lo~nim~I a :~~tac1o_n, siqU1era para señalar la
de esos espectáculos.
es, eio preciosos cuadros por cada uno
¡Qué _grande fue ese pequeño A1icrós ,. necesario
nuestra literatura, de nuestra cultura!
,
en la fortaleza de

3. - La Rumba, fuente para apreciar Folklore

La Populosofi,i" -o ciencia del FolkJ _
.
verdaderas reticencias in· ustificadas ore , no debe despreciar según
t~vestigaciones, las cuales) ueden intque pre~enden cerrar puertas a
tangibles del saber popular: refranes ~~:ar, ) mucho, y~ de muestras
apodos, juegos infantiles y de grupo~ d~c 1:sg, versos calle1eros, motes o
ente mayor en sus tertulias

é ;·

.:'I Rubén M. Campos E/ B
Úl ·d. l."
.
Zaitzeff, ~léxico C:\A~I •
D H
,,, a tfer_ann de Mlxico m 1900. pro!. por SErge l.
~, F del
'.
' , oor . e umarudades, 1996, 316p. 182.
.
Casallo, E/ dra111n de s11 l'idn, cit., p. 58.

�LUIS RUBLÚO

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

normales; cantares, corridos, "rorros" o canciones de cuna, etc.; más lo
que de ello se obtenga para explicar mejor, así ese saber popular de un
pasado no tan remoto si se tienen en la cuenta los milenios de cultura,
corno la justificación del mismo saber popular hoy en día, según los
antecedentes los cuales se observen de tales muestras, o los orígenes de
cuando ahora s.e dice y escucha, con las advertencias del por qué somos
así y no de otro modo como pueblo, aun qu~cursos pudieran tenerse
a la mano en aquellos hábitos los que mejor aebiéramo-s superar. Lo
mismo por lo que hace a la observación de tipos, algunos completamente
desaparecidos, pero no del todo: ¿no hay gestos y actitudes, pongo por
ejemplo, con "aires de familia", entre el Aguador finisecular del siglo XIX
y albores del XX, con su "chochocol", (cántaro de barro), a la espalda; y
luego, el Casero finisecular del siglo XX y' albores del XXI, con su cilindro
metálico a cuestas, también a la espalda? Por cuanto leemos en las
, crónicas de Micros y aun en las de otros autores de aquellos tiempos
respecto del aguador y lo que leemos en cronistas más recientes, digamos
Arturo Sotomayor de Zaldo, (LA capital y sus personajes, 1997); pero así
también por nuestras observaciones propias porque somos testigos, y no
tan solo en la enorme Ciudad de México, multimillonaria en habitantes,
sino en las otras ciudades nuestras, grandes o chicas de la provincia: igual
picardía de los tipos, igual transmisión de sus noticias y comentarios,
· pese al uso de recursos técnicos y de vehículos. (De los dos pies o el
burro o mula, al camión). Los "genes sociales" se han transmitido del
aguador al gasero: ambos gritan desde la calle en el estrepitoso anuncio de
su mercancía o de su presencia, ambos cuentan con la facultad de
meterse hasta la cocina de las casas o viviendas, ambos suelen sostener
pláticas con las amas de casa o con las sirvientas -caso en que las haya-,
ambos emiten albures, consejas, chismes, pareceres, etc. Y son gente
mestiza, unos más oscuros o más claros de piel, como p~ra ser señalados
en identidad, en los casi dos siglos que llevamos de historia nacional
independiente: "prietos" o "güeros".

Vicente T. Mendoza, Virginia Rodríguez Rivera de Mendoza y Alfredo
Ramos Espinosa. Vamos a la empresa:·

762

r

Aquí pretendo tomar como fuente y prueba de lo que afirmo, una
sola obra de Micros, rica en elementos folk, en material folk, según campea
en prácticamente toda su obra. Me refiero a su novela LA Rumba. S_ól~ iré
"al grano" para simple demostración,. con ap_enas, por método s1qwera
de clasificación escueta; pero pr_ecisa.
Referencia a personajes que son tipos y en actitude~ que son costum_bres,
dables por: tradicionales las más veces, hábitos buenos o malos; dicen
refranes y dicharachos; se comunican esas cancionciollas, aires o versos
ent~rarnente populares, como tantos compilaron los queridos maestros

7.63

TIPOS

1) MARCOS PEZUELA, el zapatero y a la vez el vihuelista y el
filarmónico. Los mexicanos, casi siempre, ejecutan un instrumento
musical a la par que su oficio o profesión.
2) COSME VENA, el hemro, aquí de acentuado machismo, feroz
como su horno encandecido y "casi infernal"; borrachín
consuetudinario.
3) REMEDIOS VENA, la costurera, trabajadora de una céntrica casa
de modas afrancesada -como en los tiempos de don Porfirio Díaz-, hija
de la anterior; representativa ·de las hembras liberadas y en lucha
constante, pero a un tiempo en sacrificio perpetuo.
4) CORNICHON, tipo más conocido por su mote y no por su
nombre, el abanero y cobrador y además, representativo de otro tipo: el
"gachupín", esto quiere decir un español avecindado entre mexicanos.
5) MAURICIO, el tendero, '~ero, colorado. Aparenta ser así, español,
porque habla como los gachupines". De este tipo mexicano conocemos
no pocos especímenes aun ahora.
6) TULITAS, una señora apenas clasemediera, con ínfulas de elegante
y soberbia; es el tipo de la rota, de las que no tienen tanto como quieren
aparentar. También es tipo válido ahora mismo, y de repente así llamadas,
igual que los rotos. Esta es una definición del roto que nos da Francisco J.
Santamaría en su célebre Diccionario de Mejicanismos, 1959: "ROTO", ta
Petimetre, pisaverde: individuo sin quehacer y sin dinero que viste bien a
fuerza de trampas y picardías. La mujer del pueblo llama rota a la señorita
de la clase media que vive a lo rico".

7) FRACISQUILLO, el cantinero y a la vez tendero y corre-ve-y-dile.
8) LA REPELLO, una buscona, pelada; mujer de mala fama. El buscón:
~ersona pendenciera y rijosa; tal término es usual en la lengua castellana y
su significado es muy viejo, tan sólo recordemos novelas como LA vida
del buscón don Pabios, de Francisco de Quevedo y Villegas, (1626). El
vocablo pelado alude a persona en situación de pobreza extrema; pero a

· Véase la nota núm. 16 de este ensayo.

�764

LUIS RUBLÚO

una vez se dice lépero, vulgar y pícaro. Cantinflas quizo, en su obra
cinematográfica, representar al peladito mexicano.

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

t. UNA COSA ES UNA Y OTRA ES OTRA. El refrán se reitera en la

novela, en voz de sus personajes. Significa aclarar cómo no debe haber
confusión, cuando se hace referencia a dos conceptos que parecieran
semejantes. Tal refrán, sin embargo parece una obviedad muy simple.

9) EL p ADRE MILIClJA, el cura chocolatero; esto es: sacerdote muy
dado al buen yantar y gustoso de beber chocolate con biscochos.
10) EL PROFESOR BORBOLLA, el profesor de escuela lugareña;
aquí, regañón, enérgico y dado a castigar a muchachos a reglazos.

11) EL GENDARME DE LA ESQUINA,_'tipo, p~rso~aje entre los
más populares antaño, reconocido por su autoridad pnmana y entonces
respetable.
12) EL PELUQUERO. También un tipo popular, generalmente con
fama de comunicador.

13) EL AGUADOR, el tipo al que ya me r~ferí, import_antísimo por
acarrear el agua, recurso indispensable para la vida y lo hacia del pozo o
de las fuentes públicas, a las casas. Este tipo gozó de enorme fama
durante el siglo XIX y no sólo resulta personaje de muchísimas novelas)'
relatos; pero aun escritores como don Hilarión Fóas y Soto, _consag_ró un
ensayo con el que inicia ese precioso libro llamado Los _mexicanos pmtado_s
por sí mismos, 1855. Otro pícaro, d~charachero, comurucador y las mas
veces enamoradisco. En LA Rumba ttene su lugar.
14) LA CASERA, tal tipo femenino ejerció no sólo en tie~pos
porfirianos, los de LA Rumba, un~ enorme in~uenc!a en la soc1eda~
encerrada dentro de las casas de vecindad, pero aun mas: ya alcahueta,}ª
chismosa, ya consejera _de buena voluntad, ya curadora. moral, ya
verdadera dictadora de normas prácticas para con sus vecmos, sobre
todo los noctámbulos.

15) MAURICIO PELAEZ, el tipo del ge~~o gachupín de México,
dueñq precisamente de LA Rumba, tamb1en de nombre de un
"tenducho", vecino de la pulquería del barrio.
·
Otros tipos más conviven en la novela, importantes son los _presidarios
de la tristemente célebre Cárcel de Belén, hacia el sur y poruente de la
entonces Ciudad de México.

REFRANES Y DICHOS
Entre refranes, dichos, voces populares, La Rumba ófrece gran riqueza
Aquí sólo _hago selección, selección estrechísima, pero reveladora, de
nuestra paremiología nacional.

765

2.

EL QUE NACIO PARA SUELA NUNCA HA DE SER OREJA.
Alude al destino, pero más a la ineficacia de alguien que sin mayor
esfuerzo, pretende ascender. Hay otros dichos semejantes a este.

3. DE QUE SE VEN BONITAS YA QUIEREN SALIR DE SU
CLASE. Dícese cuando las jóvenes se saben de buen parecer, sin tener
conciencia del mundo de pobreza que les rodea, el cual deben superar
mediante esfuerzos y trabajo; y en cambio tan sólo por su físico,
. muestran pretensiones absurdas. Otros refranes y dichos existen al
respecto, algunos muy duros y poco eufónicos.
4. AL QUE SE PONEN EN CUATRO PIES LO ENSILLAN. El
refrán previene contra el abuso de aquellos que se aprovechan de la
generosidad; parece ésta, una pieza del refranero charro mexicano.
5. AL QUE SE VUELVE MIEL SE LO COMEN LAS MOSCAS.
Semejante al anterior.
6. LO QUE DIGA LA SUERTE: ¿AGUILA O SOL? Menciona el
refrán la circunstancia, cuando el azar se impone a una decisión
voluntaria para la que se emplea como medio, el anverso y el reverso de
una moneda mexicana de un peso de plata, que representa justamente el
águila del escudo nacional y el sol, luz libertaria y democrática. Tal
moneda muy usual en el porfiriato, · a su vez se reiteró en tiempos
posteriores, también en monedas de veinte centavos tan populares desde
los años de la Revolución Mexicana, 1915 hasta 1974; en principio en
plata, después en cobre.
7. DOS ALACRANES NO SE PICAN. Quiere decir: el trato entre dos
personas igualmente maliciosas, es medio, por cada una de ellas, por
esperar consecuencias inconvenientes para ambos. Se cuidan.
8. NO ME HA DADO BUENA ESPINA. Dícese entonces como ahora,
para manifestar desconfianza respecto de alguien o por algo.
9. SE SUPLICAN .TRES AVES MARÍAS POR LA ENMIENDA DE
UNA JOVEN EN PELIGRO. Esta frase no es un refrán, sino la
solicitud de una prez, costumbre de antaño cuando se fijaban en tableros
a la entrada de un templo, canelillos con dichas solicitudes piadosas.

�766

EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

1O. ¡ME HUBIERA DADO UNA VIDURRIA! Tampoco es refrán, pero
si una expresión populachera usual e igualmente ahora, si bien el término
viduma puede cambiarse por vidorria que quiere decir vida placentera o
buena vida.
11. MEMORIAS. La simple palabra quiere decir, "saludos", "saludos por su
casa", "recuerdos". La palabra la toman dentro del léxico popular,
prácticamente todos los narradores costumbrtstas mexicanos del siglo
XIX y hasta el primer tercio del XX. Incluso, yo' la escuché durante mi
niñez entre gente mayor.
12. - ¿Qué te importa?
-Come torta
- en tu boca se conforta (Otros aquí dicen: CON TU HERMANA LA
MÁSGORDOTA)
.
Diálogo también vigente hoy día, por el que inicia una persona que
protesta frente a otra, determinada intromisión y recibe por contestación
una muestra de desenfado, que significa cómo en su conciencia el asunto
en cuestión no tiene ninguna relevancia; pero en la duplica, el desenfado
es mayor, tanto como insultante, aunque suele acabar ahí el problema.
13. TLACO. Voz náhuatl que quiere decir "la mitad" y se usó para
referirse a cierta representación monetaria, ínfima; esto es, la alusión a
una moneda de valor corto; pero también para referirse a un poco cosa.
Decir todavía hoy en algunas provincias del centro de la República
Mexicana, que algo vale un tlaco, es decir que vale muy, muy poco.
14. ESTAR DE CHIFLOS (o estar CHIFLADO). Vale por no estar en su
juicio; también estar enojado sin causa que lo amerite.
15. DE ESAS ... Una despectiva alusión a las prostitutas o frase de insulto.
16. MIALMA, contracción por "Mi alma"; frase en una sola palabra que
expresa cariño y vale por "mi vida", "cariño", etc. Aun se usa en
provincias del centro.
17. ¡HAGASE! Interjección que se dice a quien pretende hacerse el tonto
por así convenirle, pero queda e~ entredicho.
18. TANTEAR. De la palabra tanto: calcular los pensamientos de alguien,
psicioanalizar primariamente. También quiere decir engañar o burlar.
19. PITIMO (ponerse pítima) Borracho, estar borracho.
20. GABACHO. Este término expresa en -la novela La Rumba: "¡Pobre
gabacho!'~ como decir: ¡pobre desgraciado!, o ¡pobre infeliz! Sin embargo

767

la ~sma pala~ra se usa en España, en los limites con Francia, para
refenrse a a~g~uen que no sabe expresare en castellano. También se usa
ahora
es persona que fue a Estados Uru·dos y regresa
h bl en
d Mexico: gabacho
a an o un _espanol mezclado con vocablos ingleses y diferentes al
pocho, el h.tbndo de .español e inglés por habla, que pretende ser
angloparlante. Presunur de gringo.

CANCIONERO POPULAR
No falta~ !ªs p_iezas correspondientes al cancionero popular mexicano
Me refenre a cmco de ellas. En el relato tan lleno de colorido se no~
cuenta cómo a l~ _lejos se escucha la escoleta de quienes 'ensayan
s~guramente la mu_s!ca para las serenatas en las plazas públicas, en los
kioskos; pero tamb1en pueden oírse los acordes "de la vihuela rasgueada
con ~uror en casa del zapatero y acompañado de un coro de borrachos"
canciones
de celos_ y de "profundo amor". O bi·en Ias d ulces runas
· - en'
.
Juego con sus ~unecas de trapo o fingidas éstas, sin ser muñecas por ue
no ~esultaban smo apenas envoltorio de hilachos, pero esas niñas 1el
barrio cantaban sus "rorros" o canciones de cuna:

1. Duérmete niñito
"Duérmete niñito
duérmete yáa .. .
chó, chó, chó, ai viene el coco ... "
Innun:1erables canciones de arruyo o de cuna conocemos en México
pero esta mscrita en La mmba es de las.más reconocidas.
·
'

2. La Golondrina
En el ~a~ítulo III, ya al final, leemos: "-Échese una cantada- dijo el
de la Murucipal al zapatero. Afinó éste y con temblorosa voz lanzó al aire
las populares notas de, La Golondrina;
"Y ABeh Ahmed ed ed .. .
A partir de Granaa .. .dá dá ... "

; ~~brén,M. Campos, en su va~osa obra E/ Folklore v111sical de las ciudades,
93 . , } aun antes, en su otro libro, El folklore y la nnísica mexicana 1928
~:~1ca que. el canto de~ último Abencerraje se hizo popular en itéxic~
e_ mediados del siglo XlX y en el primero de los lib
me
d 1
.
ros que
nciono, a a partitura musical del cantar y en el segundo transcribe la
1etra:

�EL MÉXICO QUE VIVIÓ MICRÓS

LUIS RUBLÚO

768

"Aben ahmet al partir de Granada
su corazón desgarrado sintió,
allá en la Vega, al perderla de vista,
con débil voz su lamento expreso ..."
También recoge esta pieza, el maestro Vicente T. Mendoza en su ya

769

¡Alabadas sean las horas
las que Cristo padeció;:
por librarnos del pecado,
bendita sea su pasión ... "
Los juegos

clásico libro, La canción mexicana, 1961.
3. Po's para que Marciala ...
Este tercer caso musical y cancionero, lo encontramos en el siguiente
capítulo, el IV; pero no tengo alguna otra noticia. Leemos: "cómplice, la
vihuela acompañó canciones subversivas, desde aquella:
"¿Pos para qué Marciala me engañaste?
¿Pos para qué aumentaste mi pasión? ...

4. Los valses
Tiempos de valses en gran número y por toda. la República. En
escoletas, ya hice mención, se preparaban los conciertos popular~s a
cargo de las bandas y orquestas municipales o estat~es. ~n el capitulo
X, encontramos: " .. .la música del cuartel cercano e¡ecuto un vals Y los
primeros criados comenzaron a entrar a la tienda para comprar su
mandado ... "
S. El Alabado
Cantar religioso, unido a múltiples vivencias populares; por ejemplo,
durante las peregrinaciones a santuarios: las Basílicas de Guadal~pe, de
San Juan de los Lagos o al Santuario clel Señor de Chalma; por e¡emplo,
en los tinacales durante la elaboración del pulque, cantar el Alabado es ~n
rito. En la novela de Micros se encuentra, pero unido a la tragedia:
fusilamientos de presos, desde luego los condenados a mue~te, muchas
veces mediante juicios tan injustos como sumarísimos y selecnvos.
"-Ha de ser feo eso de ver matar a uno". Dice un interlocutor.
"-No digo· figúrese usted que a la madrugada los van sacando de la
capilla y grita; los aleros: "Fulano de Tal. .. sale a su destino". ~sto lo
van repitiendo de galera en galera; les cantan el Alabado¡ nada mas se le
enchina a un◊ el cuerpo; los paran ahí, los venda, ¡pum! ¡a la otra!... "

·Cuál es ese canto del Alabado? Muy tradicional, es este en sus
(
1
.
primeros versos, si bien existen variantes en as versiones:

Es_ ~laro, los niños_~ las niñas de Ángel de Campo, MimJs juegan en
~uc~sunas de sus paginas; y no podía ser menos en La &amp;m,ba. Aquí
si_ete Juegos: El burro; los niños hacen fila y el primero se pone en cuatro
pies para ser saltado por los demás, pero cada quien tiene su turno;
pierde el niño que no soporte el salto de otro o pierden los dos. Los
soldados: niños en grupo, imitaban los batallones del ejército, con
formación, sonidos de trompetas y voces de mando, etc. Al toro: también
imitaban una corrida de toros, con los gritos alusivos: "¡torooo! ¡éntrale
toro pinto!", etc. Las niñas a La comidita y a Las muñecas, con el cantar de
sus nanas o canciones de cuna, como la ya referida, etc. Al Pany queso, a la
Ronda ~e San Migue/ita, esa de las coplas: "A la rueda, rueda de San :Miguel,
San Miguel, tod?s traen su caja de miel. A lo maduro, a lo maduro, que
se voltee (alguien) de burro ... ", todo entre risas; y a Las visitas.
Repr~~uce un c~~dro de Las visitas, que muestra, pese a los pasajes
dramaucos y tragtcos de la narración la inocencia de esos juegos
infantiles de niños tan pobres:
"Finían visitas:
- Señorita, ¿esta usted bien?
- Bien, ¿y usted?...
- ¿Y el señor?
- Se fue al trabajo
- ¿Y el niño?
- Mírelo usted, está dormido.
. Y destapa el envolcorio de trapos mostrándolo con maternal
complacencia.
- ¡Que gordo! Pues ya vengo, señorita; memorias al señor ... "

Con el tiempo, el citado Vicente T. ~1endoza integró un libro con la
relación de juegos, versos, coplas, cantos, etc., bajo el átulo Urica infantil
de México, 1951. El también citado Rubén M. Campos había hecho lo
propio en otro de sus memorables libros, el monumental Folklore literario
de México, 1929.

�LUIS RUBLÚO

770

APODOS, ALÍAS Y SOBRENOMBRES

Abundan también en la obra del escritor, cronista, cuentista y
novelista, quien de tal modo retrató con fidelidad su tiempo mexicano, el
que vivió. Reswtaría prolijo reseñar tanto como notamos, pero por lo
menos este es un muestrario:
{"'-.
1. LA TEJONA, llamaban así a Remedios Vena, protagonista, "por su

cara afilada y sus modales broncos~', ya lo tengo dicho.

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

2. LA RUMBA, así también se le apodaba a Remedios, aspirante a rota.
La razón: el sitio en el cual vive.

Prof. Inv. Fernando Robledo Isaac
Centro de Estudios Humarústicos/UANL
Estudiante de Posgrado Fac. Artes Visuales/UANL

3. CORNICHON, el tipo del fanfarrón presumido, galán de barrio,
" ... con el sombrero de paja y cinta negra, echado atrás, un gran puro
en la boca y el brazo en la ventanilla abierta", (del tranvía de mulitas).
4. LA REPELLO, en los tipos se dijo quién es.

Presentación

S. GACHUPINES, los españoles avecindados en México.
6. GRINGOS. Los "güeros" extranjeros, los norteamericanos llegados
a México; pero por extensión, al extranjero de rubio de habla
diferente al castellano: de repente había confusión, norteamericanos,
ingleses, europeos, etc. por más avecindados, "gringo" si es el
estadounidense, como "franchute" el francés.
7. LOS ENSUEÑOS DE ARMANDO, el nombre de la pulquería de

La F.umba.
8. CASA DE LA PRECIOSA SANGRE, el nombre de la vecindad de

La tejona.
9.

LJ\ CAMELIA, nombre del tendajón mixto del lugar.

10. LA GOGOL, sobrenombre de la propietaria de la Casa de modas en
el centro de la ciudad de México.
Quedan muchos tipos, refranes, dichos, sobrenombres, etc., fuera de
este capítulo. Pero lo anotado, demuestra hasta dónde una labor literaria
como esta, brinda apoyo al conocimiento folklorista de un lugar y de una
época.

'

La historia ofrece a cada individuo la posibilidad de trascender su vida, al
hacerlo le otorga un sentido y en igual forma le ofrece una forma de
perdurar aun después de gustar su propia muerte en el mundo de los
vivos que también trascienden. Es también este noble arte una lucha
constante contra el olvido, como la manifestación más extrema de la
mu~rte. Los grandes períodos de la vida humana o bien su 'progreso'
hacia una meta final es lo que puede _otorgar sentido a cualquier historia
particular. Por eso la mayor trascendencia que puede otorgar sentido a
cualquier historia particular. Por eso la mayor trascendencia que puede
alcanzar la historia, está ligada a la historia cosmopolita. En la historia
universal cada individuo quedaría unido a la especie, en una comunidad
de existencias racionales. En esa perseverancia llegaría a su final el afán
de integrar toda vida individual en un todo que la trascienda pero,
¿llegaría a su fin en verdad? ¿es esa la verdadera finalidad? La historia
actual no puede dar una respuesta, como no puede proporcionarla
ninguna ciencia; sólo la religión con su materia prima cargada que es la
_fe, podría balbucir alguna.
~ .es que hay ante todo una ambigüedad en el término historia que

designa tanto la realidad histórica como la ciencia histórica. Esta
a~bigüedad expresa un equívoco existencial, a saber, que el sujeto de la
ciencia histórica es también un ser histórico. J .-F. Lyotard pregunta:
",;cómo es posible una ciencia histórica?", qué interesa a nuestro

�772

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

propósito si nos preguntamos ¿Qué es la historia? vemos que está
rigurosamente ligada a estas otras: "¿debe y puede el ser histórico
trascender su naturaleza de ser histórico para captar la realidad histórica
en tanto que objeto de ciencia?" (Lyotard, 1997, p. 117) Se comprende
inmediatamente que esta interrogación se denomina historicidad, la
segunda pregunta se convierte en la siguiente: ¿es compatible la
historicidad del historiador con una captación ~la historia que se ajuste
a las condiciones de las ciencias?
Será preciso, ante todo, que nos interroguemos sobre la conciencia
misma de historia: ¿cómo es el devenir en la conciencia el fenómeno
Historia? No puede provenir de la experiencia natural referida al
desarrollo del tiempo, no es por el hec~o de estar-ahí-en-la-historia por el
sujeto temporal, sino que "sólo existe y puede existir históricamente· por
ser temporal en el fondo de su ser, quiero decir, para responder a esto
tenemos que problematizar el fenómeno histórico [Geschichte] (1951,
Heidegger, p. 392). Respondámonos entonces por el sentido de la
historia y sus avatares desde Edmund Husserl y la filosofía
fenomenológica atendiendo primeramente algunos datos biográficos.
El fundador de la fenomenología Edmund Husserl, nació en
Prosznitz (Prostejov, Mahren), en el Imperio Austriaco el ocho de abril
de 1859. La familia de Husserl asentada allí desde generaciones, era judía.
Edmund fue el segundo de los cuatro hijos del señor Avraham Adolf
Husserl y Julia Selinger; 1876-1877: Husserl empezó sus estudios
universitarios en el semestre de invierno en Leipzig, donde se matricula
fundamentalmente en astronomía. Escuchaba también lecciones de
matemáticas, física y filosofía (en ellas el profesor era el psicólogo
Wilhelm Wundt). Lo más destacado durante los tres semestres en
Leipzig, fue la amistad entablada con Thomas Garrigue Masaryk, quien
llegariq a ser primer presidente de la Republica Checoslo;aca. 1878: Para
el semestre de verano Husserl se traslada a la Universidad de Berlín,
Masaryk no había podido convencerle de que su lugar estaba en Viena,
en las clases de filosofía de Franz Brentano, en Berlín Husserl se
matricula en matemáticas y filosqfía; permaneció en esa Universidad seis
semestres. Sus profesores de matemáticas fueron, sobre todo: Leopold
Kronecker y Carl Weierstrss este último había desposado a una hija del
filósofo prusiano _G.W.Fr. Hegel en filosofía su educ_ador fue Friedrich
~aulsen. 1881: En el semestre de verano Edmund Husserl está en la
Universidad de Viena y prepara su doctorado en matemáticas; Husserl
estuvo matriculado . dos semestres en la facultad de matemáticas,
Weierstrass dejaría una profunda huella en él, así lo reconoce el propio

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

773

Husserl en,su vejez. Husserl pasa cuatro semestres oyendo a Brentano y
trabando vmculos cada vez mas estrechos con él, esto le lleva a tomar su
decis!ón profesional y dice: "de sus lecciones extraje la convicción que
me ~~ valor para elegir la filosofía como profesión de por vida: la de que
cambien ella pude y debe ser tratada en el espíritu de la ciencia estricta."
1900-01: Husserl consuma por fin la obra de irrupción filosófica del siglo
XX: las Investigaciones lógicas; como resultado de esto Husserl es llamado a
Gótingen. Y en 1905 se podría afirmar que empieza propiamente el éxito
de E. Husserl trasladándose a estudiar con él, muchos de los mejores
alumnos muniqueses de Th. Lipss entre ellos O- Daubert y A. Pfander).
Por estos años Husserl descubriría el método fenomenológico y sus
alu~nos constituirían la Sociedad Filosófica de Gótingen, participando
activamente M. Scheler y E. Stein. 1916: Husserl acepta el nombramiento
de P~ofesor Ordinario en la Universidad de Friburgo de Brisgau,
sucediendo en la cátedra a Heinrich Rickert por recomendación de este
mismo. De 1916 a 1928 Fueron los años que Husserl estuvo como
Profesor Ordinario en Friburgo. También se da por terminada en
Alemania . la época del predominio filosófico neokantiano. Lo
extraordinario es que Husserl empieza a separarse de sus alumnos, que se
rehúsan a seguirlo en la dirección de su nueva forma de idealismo
trascendental. 1926: El 8 de abril Heidegger entrega a Husserl, por su
cumpleaños la primera parte de E/ Ser y el Tiempo. 1933: E. Husserl es
d~do ?e baja del claustro académico por el Ministerio del Reich para la
Ciencia, la Educación y la Formación del Pueblo (6 de abril) según el
decreto de las leyes raciales NºA 7642. Tal decreto celebraba también
impedir el acceso a las bibliotecas universitarias a los profesores jubilados
de origen judío. 1935: Husserl estudia la posibilidad de negociar con
Praga, a fin de trasladar sus documentos estenografiados a esa ciudad.
1936: Revocación de la autorización para continuar con la cátedra hacia
el fin_ d~l año calendario 1936. El Ministerio del Reich le obliga a Husserl
a salir de la organización filosófica fundada por Liebert en Belgrado.
1937: Husserl mantendría una actividad filosófica intensísima y solitaria;
sob~e to?o ~uando a la llegada de los nazis al poder, llegó también para sí
el silenciaffi1ento oficial absoluto. Recibe ofertas para salir de Alemania;
~lgunas llegaron incluso de la Universidad del Sur de California en Los
Angeles, que Husserl examinó muy seriamente. Sin embargo decidió
permanecer en Friburgo, sólo se limitó a algunos viajes de conferencias
que debían ser autorizados minuciosamente y que la mayoría tropezaron
en problemas burocráticos. En ese mismo año se habían instalado ya en
la frontera Bohemia, una multitud de unidades motorizadas de HitÍer- el

'

�774

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

dolor físico así como el desasosiego por la constante amenaza hacia la
obra de su vida; llegaron un día al límite. Husserl se apartó por entero de
todas sus actividades en el invierno de ese mismo año; Husserl presenció
cómo miles de las más bellas almas en las artes, la ciencia, la música y la
filosofía eran "exiliadas" hacia el interior de su propio país y Europa.
Poco después del Pacto de Munich apareció por Praga el bienhechor con
el que nadie contaba: el reverendo católic~erman Leo Van Breda,
sabemos sin exageración que expuso su vida par)._galvar las dos cosas que
más le inquietaban a Edmund Husserl en el ocaso de su vida: Su esposa
Malvine y sus manuscritos. Hoy los archivos Edmund Husserl, instalados
en Lovaina, examinan treinta mil páginas de escritos inéditos, la mayoría
de ellos estenografiados, y prosiguen la publicación de las obras
completas: H11sserliana (Martinus Nijhoff, La Haya).

1938: El 13 de Abril dice a Malvine: "Dios me ha acogido en su
gracia; me permite morir". Muere el 27 del mismo mes.
La historia puesta entre paréntesis
Vamos a ocuparnos del devenir del tiempo en sentido, digámoslo así,
macrohistórico, me refiero a la Historia sin más. Empezaremos por
. indicar algunas de las reflexiones generales que existen en la obra de
Husserl sobre la historia.
El fenomenólogo deja claro que él no pretende ocuparse de la historia
en el sentido tradicional y habitual del término, sino que su objetivo es
descubrir la teleología latente bajo todos y cada uno de los fenómenos y
hechos históricos buscando así lo que cualquier otro filósofo cuando
tiene la pretensión de encontrar la verdad, en este caso: anhelada razón
histórica.
¿Qué significaría una hi"&gt;toria dentro de la cual se encontraría el sujeto,
un objeto histórico en sí mismo? Lyotard toma de Heidegger el ejemplo de
un mueble antiguo, cosa histórica. El mueble es una cosa histórica no
sólo porque es objeto eventual de la ciencia histórica, sino en sí mismo.
Pero ¿qué es, en sí mismo, lo que lo vuelve histórico? ¿El hecho de que
sigue siendo, de alguna manera, lo que era antes? Ni siquiera, puesto que
ha cambiado (deterioro, etc.). ¿Será entonces porque está "viejo" y fuera
de uso? Q.- F Lyotard, 1989, p. 118) Pero puede no ser tal el caso, aun
·cuando se ~ate de un mueble antiguo. ¿Qué es lo pasado, entonces, en ese
mueble? y·responde Heidegger: el "mundo" del que formaba parte; esta
cosa subsiste aún ahora, y por ello está presente y no puede sino estar

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

.775

presente; pero en tanto que objeto perteneciente a un mundo pasado,
esta cosa presente es pasado. Por consiguiente, el objeto es por cierto
histórico en s~, pero lo es secundariamente; sólo resulta histórico porque
su procedenoa se debe a una humanidad, a una subjetividad que ha
estado presente. Pero entonces ¿qué significa, a su vez, esta subjetividad
qué significa para ella el hecho de haber estado presente.
'
Estamos pues reconducidos de lo histórico secundario a un histórico
primario, o mejor dicho, originario. Si la condición de histórico del
mueble no reside en él, sino en lo histórico del mundo humano en que
ese mueble tenía su lugar, ¿qué condiciones nos garantizan esa calidad de
histórico originario? Decir que la conciencia es histórica no es decir
~camen~e que existe algo así como el tiempo para ella, sino que ella
11111"!ª u ~empo. Pero la ~on:ie_ncia es siempre conciencia de algo, y una
clanficac1on un tanto ps1cologica como fenomenológica de la conciencia
va a revelar una serie infinita de intencionalidades, es decir de
conciencias a partir de.
'
En este sentid~ la conciencia es corriente de vivencias [Erlebnisse],
todas_las cuales estan en el presente. Desde el punto de vista objetivo, no
hay runguna garantía de continuidad histórica, pero volviéndonos hacia el
polo subjetivo, ¿cuál es la condición de posibilidad de esa corriente
unitaria de vivencias? ¿cómo es posible pasar de las vivencias múltiples al
yo, cuando no hay en éste otra cosa que tales vivencias? Pero con todo
este ~eculiar estar entretejido con todas 'sus' vivencias, no es el yo que
las_ vive nada que pueda tomarse por sí ni de que pueda hacerse un
obieto propio de investigación, ya que la vivencia experimenta un
componente vivencia! prev1amente dado de algo (Husserl, 1992, p. 177).
El es~dio de la corriente de las vivencias se lleva a cabo, por su parte,
en ~an~das clases de actos reflexivos de peculiar estructura.
Prescmd1endo de sus 'modos de referencia' o 'modos de
comrortamiento', está perfectamente vacío de componentes esenciales,
~o tten~ ~bsolutamente ningún contenido desplegable, es en sí y por sí
tndescn~ttble: 'yo puro' y nada más. Este yo puro no es ni un fragmento
pert~n~c1ente a una vivencia ni es tampoco una vivencia más; sino que lo
pcrc1_b1mos como omnipresente y esta omnipresencia constante la
consideramos incluso como necesaria. Este yo está patente, y se nos hace
patent~ ~n ~ada una de las vivencias que tenemos y se nos hace patente
com~ 1dent1co, es decir, que siempre es el mismo, no depende para nada
·
· que estemos teruendo,
·
.del, a ~ d e v1venc1a
es lo que subyace necesaria e
identtcamente a todas nuestras vivencias que cambian, llegan y se van

�HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

776

'777

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

constantemente. Estamos pues ante una trascendencia en la inmanencia.
Inmanencia porque se refiere a todos los actos de conciencia, cogitationes,
trascendencia porque las trasciende a todas ellas al no estar inserta en esa
corriente vivencia!. Siempre ·permanece uno e idéntico, por muy diversas
que sean las vivencias de las que es sujeto, cogito. Lo fundamental es
admitir todo recuerdo no sólo un volver reflexivamente la mirada sobre
él, sino también la peculiar reflexión "en" el__ recuerdo, v.gr. primero
somos concientes sin reflexión en el recuerdo digamos el curso de una
pieza musical, en el modo de lo "pasado". Igualmente existe para la
expectativa, para la conciencia que lanza la mirada al encuentro de lo que
"viene", la posibilidad esencial de desviar la mirada desde esto que viene
hacia su haber percibido. En estas conexiones esenciales radica el que las
propocisiones "me acuerdo de A", "preveo A" y "percibiré A" (Husserl,

1992, P. 177)

que el pasado es como noesis un "ahora" al mismo tiempo que un "ya no"
como noema; el porvenir un "ahora" al mismo tiempo que un "todavía
no", como un pasado presente, como un futuro que estoy viviendo hoy;
por lo tanto, no debe decirse que el tiempo fluye en la conciencia; por el
contrario, es la conciencia la que a partir de su ahora, despliega o
constituye el tiempo que como cosa percibida, en cuanto tengo de ella
conciencia misma es un fluir constante de la conciencia y ella misma es
un fluir constantemente del ahora, de la percepción en la conciencia.
Podemos decir entonces que la conciencia intencionaliza ahora el eso de
que es conciencia según el modo del ya no, o según el modo del todavía
no.
Sin embargo hay una problemática que identifica Lyotard diciendo "la
conciencia sería entonces contemporánea de todos los tiempos, si es a
partir de su ahora desde donde despliega el tiempo; una conciencia
constitutiva del tiempo sería intemporal. A fin de evitar la insatisfactoria
inmanencia de la conciencia al tiempo, caemos en una inmanencia del
tiempo a la conciencia, es decir, en una trascendencia de la conciencia al
tiempo que deja inexplicada la temporalidad de tal conciencia. O.- F.
Lyotard, 1989, p. 121)
No tengo un avance, es cierto, ni un paso desde el primer
planteamiento del problema en cuestión: la conciencia, y en especial la
conciencia histórica que abarca el tiempo y es a la vez abarcado por éste.

De modo que el problema a que conduce la elaboración del problema
de la ciencia histórica consiste ahora en lo siguiente: puesto que la
Historia no puede ser dada al sujet~ por el objeto, el sujeto debe ser
histórico en sí, no por accidente sino de manera originaria. En ese caso,
·cómÓ resulta compatible la historicidad del sujeto con su unidad y su
('.
.,
1
totalidad? Esta cuestión de la unidad de una suces1on se p antea
igualmente con respecto a la historia universal. "El sujeto no es ·si~o u~a
serie de estados que se piensa a sí misma". La unidad de esta sene sena
dada por un acto de pensamiento inmanente a la misma; pero este act~,
como lo advierte Husserl, se agrega a la serie como experiencia [Erlebms]
suplementaria, para el cual será ,menester una nueva aprehensión sintética
de la serie, es decir, una nueva vivencia: nos encontramos entonces ante
una serie que es, en primer lugar inconcl~sa y, sobre todo, cuya unidad
será siempre cuestionada. Pero la unidad del yo no está cuestionada. Es
en lo que la fenomenología se ha desligado ya del bergsonismo. Es claro

Pero en otro sentido hemos elaborado el problema sin prejuzgar
acerca de su solución, llevados po1; la preocupación de formularlo
correctamente: el tiempo, y por consiguiente la historia, no es
aprehensible en sí; debe ser remitido a la conciencia que ,se tiene de la
historia; la relación inmanente entre esta conciencia y su historia no
puede ser comprendida ni horizontalmente como serie que se desarrolla,
pues de-una multiplicidad no se obtiene una unidad, ni verticalmente
como conciencia trascendental que postula la historia, pues de una
unidad intemporal no se obtiene una continuidad temporal.
¿Qué es, pues, la temporalidad de la conciencia? Volvamos a la
descripción de las cosas mismas, o sea, a la conciencia del tiempo. Yo me
encuentro en medio de un campo de presencias, de texturas que poseen
cualidades específicas de los sentidos: el color de las cosas, este papel,
esta mesa, esta mañana; cosas que se me presentan como pertenecientes
a su esencia subjetiva y objetivamente. (Husserl, 1997, p. 90) este campo
se prolonga en horizontes de retenciones (tengo todavía "en la mano" el
comienzo de esta mañana) y se proyecta en horizontes de pretensiones

�778

FERNANDO ROBLEDO ISAAC

(esta mañana concluirá en almuerzo). Pero estos horizontes son móviles:
este momento que era presente, y que por consiguiente no estaba
planteado como tal, empieza a perfilarse en el horizonte de mi campo de
presencias, lo aprehendo como pasado reciente, no estoy escindido de él,
puesto que lo reconozco. El tiempo del cual nos ocupamos está siempre
condicionado a la temporeidad del Dasein (Heidegger, 1997, p. 432)
ocurre que el tiempo queda ligado a un lug.i.z y la temporalidad es la
condición de la posibilidad. En la medida en que- el reloj y el cálculo dd
tiempo se fundan en la temporeidad hace de este un ente histórico; se
puede mostrar también "que el uso del.reloj es histórico y que todo reloj
tiene, en cuanto tal, una 'historia"' (Heidegger, 1997, p. 432)
Sabemos ahora cómo es posible que ya haya historia, que lo que ha
acontecido se determina por sí misma para la conciencia: porque ella
misma es historia. Toda reflexión seria sobre la ciencia histórica debe
comenzar por este comienzo; que consagra consecuentemente un
capítulo al estudio del conocimiento de sí, arriba a iguales resultados:
"tenemos conciencia de nuestra identidad a través del tiempo. Nos
sentimos siempre como ese mismo ser indescifrable y evidente, del que
seremos eternamente el único espectador. Pero las impresiones que
aseguran la estabilidad de este sentimiento nos resultan imposibles de
traducir, aun de sugerir". Según esta determinación abstracta, podemos
decir desde el filósofo prusiano que la historia universal es la exposición
del espíritu, de cómo el espíritu labora por llegar a saber lo que es en sí (G.
W. Fr. Hegel, 1980, p. 67)
La resurrección de la naturaleza es repetición de una y la misma cosa;
es la aburrida historia sujeta al mismo ciclo, bajo el sol no hay nada
nuevo. Se presenta a través de signos, restos, monumentos, relatos, un
material posible. Ese mueble del que hablaba Heidegger remite ya de por
sí al ¡nundo de donde procede Hay una vía abierta ·hacia el pasado,
anterior al trabajo de la ciencia histórica: son los signos mismos los que
nos abren esa vía, pasamos inmediatamente de ellos a su sentido, lo que
no quiere decir que conozcamos con un conocimiento explícito tal
sentido y que la tematización. científica no agregue nada a nuestra
comprensión; ocurre tan sólo que esa tematización científica, esa
construcción del pasado, es, como se dice, una reconstrucción; es
menester que lo~ signos de donde parte la te matiz~ción lleven ya en sí
_mismos el sentido de un pasado, pues de lo contrario, ¿cómo
diferenciaríamos el discurso del historiador de una fabulación? Volvemos
a encontrar aquí los resultados de la elucidación del sentido, merced a la
historia nos enfrentamos con un mundo cultural que será preciso Por

HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

cierto reconstituir y restituir por un tajo de reflexión; pero ese mundo
cultural nos enfrenta a su vez como mundo cultural; los restos, el
mon~ento, el ~elato, remiten al historiador, cada uno según su modo
propio, a un honzonte cultural en el que se esboza el universo colectivo
d~ que dan t_estimonio y est~ captación del ser histórico de los signos
solo es posible porque existe la historicidad del historiador. "El
procurarse, depurar y asegurar el material no es lo que pone en marcha el
retroceso al 'pasado', sino que presupone ya... la historicidad de la
existencia del historiógrafo. Este es el fundamento existenciario de la
historiografía como ciencia hasta en sus operaciones técnicas' más
insignificantes. Por ende, los signos se le presentan al historiador
inve_stidos de manera inmediata de un sentido de pasado, pero ese
sentido no es transparente, y por ese motivo se torna necesaria en la
historia una elaboración conceptual. "La historia no pertenece al orden
de la vid~, sino al del espíritu". (G. W. Fr. Hegel, 1980, p. 73). El espíritu
e~ es~nc1almente el resultado de su actividad. Esto quiere decir que el
histona~o~, fundá~d~s~ en este punto de partida, no debe develar leyes,
acontec1m1entos mdiv1duales, sino "la posibilidad sida fácticamente
exi~tente" (en el pasado). Pero para llegar a eso, piense lo que piense
Heidegger sobre el punto, el historiador debe reconstruir empleando
conceptos.
Esa elección es explícita o no, pero no existe ciencia histórica que no
se apoye s~bre_ una filosofía de la historia. Se dirá que la necesidad en que
se ve el historiador de elaborar conceptualmente el devenir no implica
una filosofía, sino una metodología científica. Porque la realidad histórica
no está esencialmente constituida, co.m o lo está la realidad física, sino
que es esencialmente abierta e inacabada; existe un discurso coherente de
la física porque existe un universo físico coherente, aun para el físico;
pero en el universo histórico, por más que sea coherente, el historiador
nunca puede señalar tal coherencia, porque ese universo no está cerrado.
¿Qué es, entonces la historia? es una forma de la conciencia que una
comunidad tiene. de sí misma, y como tal inseparable de las adquisiciones
espirituales duraderas.
. La causalidad y la comprens1on tienen cada una sus límites. Para
sobrepasarlos es preciso forjar una hipótesis sobre el devenir total, que
n? s~lamente retorne el pasado, sino que aprehenda el presente del
hist~nador como pasado, es decir, los perfiles sobre un porvenir; es
preciso hacer una filosofía de la historia. Pero el empleo de esta filosofía

�780

FERNANDO ROBLEDO ISAAC
HISTORIA Y FENOMENOLOGÍA

está condicionado por una historia de la filosofía, que expresa a su vez
una inmanencia al tiempo de un pensamiento que querría ser intemporal.
De igual manera, las dificultades que encuentra el historiador para
restituir el núcleo significativo de un período, esa "cultura culturante" a
partir de la cual la "lógica" del devenir de los hombres se transparenta
claramente a través de los hechos y los organiza en un movimiento, ¿no
son las mismas esas dificultades que aque'li~ con las que lucha el
etnólogo? Claro está que en la medida en que el historiador se aplica a
sociedades "históricas", le corresponde además revelar la razón del
movimiento, develar la evolución de una cultura y recoger las
posibilidades abiertas a cada una de sus etapas. Tal como había que
"comprender mediante una transposición imaginaria cómo la sociedad
primitiva se cierra su porvenir, deviene sin tener conciencia de ·estar
transformándose, y en cierto modo se constituye en función de su
' estancamiento" Cuando Husserl protesta contra la doctrina historicista y
exige de la filosofía que sea una ciencia rigurosa, no trata de definir una
verdad exterior historia; O-- F. Lyotard, 1989, p.) por el contrario, se
mantiene en el centro de comprensión de la verdad: ésta _n o es un objeto
intemporal y trascendente, es vivida en la corriente del devenir, será
corregida indefinidamente por otras vivencias, por lo tanto
"omnitemporal", está en vías de realización y cabe decir de ella lo que
·decía Hegel: es un resultado -con la diferencia de que sabemos que la
historia no tiene fin-. La historicidad del historiador y su inserción en
una coexistencia social no prohiben que se elabore la ciencia histórica,
son, por el contrario, las condiciones su posibilidad. La fenomenología
no propone, una recuperación reflexiva de los datos de la ciencia
histórica, un análisis intencional de la cultura y del período definidos por
esta ciencia, y la reconstitución la Lebehswelt histórica concreta gracias a la
cual transparenta el sentido de esa cultura y ese período. El hecho de que
la fenomenología se haya situado a sí misma en la historia, y que con
Husserl se le identifique como· una posibilidad de salvaguardar la razón
que define al hombre, que haya intentado introducir sólo mediante una
meditación lógica pura, sino por una reflexión sobre la historia presente,
demuestra que ha comprendido a sí misma como una filosofía exterior
tiempo o como un saber ~bsoluto que -resume una historia concluida.
Aparece ante sí como un momento en el devenir de una cultura, y no ve
contradicha su verdad su historicidad, dado que convierte a esa historicidad
ep una puerta abierta sobre su Verdad.

I

Bibliografia
HUSSERL, Edmund, Idear relativas a una fenomenología pura y una .ftlosofta
fenomenológica Editorial Fondo de Cultura Económica 2ª reimpresión 1992 Tr.
José Gaos.

·

HEGEL, G. W. Fr. Lecciones sobre la .ftlosofta de la historia universal Editorial
Alianza. 1ª Edición. Prólogo de José Ortega y Gasset. Advertencia y traducción
del alemán por José Gaos. Madrid 1980.
HEIDEGGER, Martín, Ser y Tiempo Editorial Universitaria Santiago de Chile
1997 tr. Jorge Eduardo Rivera Cruchaga.
LYOTARD J.-F. La fenomenología Editorial Paidós Buenos Aires 1989 Tr. A.ida
Aisenson de Kogan

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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Humanitas, Sección Historia, 2005, No 32, Enero</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                    <text>Sección Cuarta

HISTORIA

�EL DOCTOR JOSÉ ELEUTERIO GO ZÁLEZ.
SUS FUENTES COMO HISTORIÓGRAFO.

Profr. Israel Cavazos Garza
UA L

Fue José Eleuterio González (Guadalajara, 1813 - Monterrey 1888) el
más destacado historiador de uevo León del siglo XIX· e indudablemente
el primero en ejercitar aquí esta disciplina y en practicarla científicamente.
Es natural que su obra a más de cien años de escrita haya sido susceptible
de ser superada en múltiples aspectos. Pero es incontrovertible también que
ha sido y seguirá siéndolo la obra clásica por excelencia.
Para esta rápida mirada al tema que nos ocupa, utilizaremos solamente
sus tres obras fundamentales:
"Colección de documentos para la historia del Estado de Nuevo
León... ", Tip. De Antonio Mier Monterrey 1867, 379 pp. (Citaremos
Colee.);
"Lecciones orales de Historia de Nuevo León, dadas por.. . a unos
amigos en el camino a México", edición de "La India , Monterrey 1881,
(Citaremos Lec. Or.); y
"Apuntes para fa historia eclesiástica de las provincias que formaron
el obispado de Linares", edición de "La India', Monterrey, 1882, 164 pp.
(Citaremos Hist. Ecca.)
11111 . , .

Fuentes bibliográficas
Independientemente de la documentación original -a que no
referiremos- recurre el Doctor González a las fuentes bibliográficas
iguientes:
Para la época de Carvajal y para este personaje (aunque confundiendo
a don Luis, el Viejo con el Mozo su sobrino, consulta el Libro Rojo de
Riva Palacio y Guillermo Prieto, editado en 1870.1
Utiliza también con frecuencia, al referirse a la fundación de la ciudad
y en general, a los primeros años del uevo Reino de León el opúsculo:
Con rancias relativas a la fundación de Monterrey, impreso en 1861. Para
525

�1 página 26 de sus Lecciones
hablar de \a fundación de Cad~re~a ~~ul~ pero relativo a esa población,
Orales... consulta en el folleto e ,gua l
r1·genes de Monternorelos, en
,
2
do se refiere a os o
"
editado en 1863 ; y cu~n
d stos dos últimos expresa que: son
3 A , d ¡ pnrnero corno e e
d ,, .{
igual forma. si e
d los archivos del Esta o.
bien conocidos y se hallan en los mas e

i

.
·t dos or el Doctor González, es la
Uno de los libros reiteradamente c1 a ífip padre San Francisco de
. . d
uestro sera ico
Crónica de la provmc,w e n.
la segunda edición, de 1851. En su
Zacatecas , de fray Jose Arlegu1, en
concepto, esa obra:
.
. .
además de la escasez, adolece
debía de dar mejores ,10t1c1~s, re ulares: para ellos no hubo
del defecto de todos los cro1fi11st~ls ghacen abstracción de todas
•d
que los ra1 es,
mas descubn ores
h h s· e incurren por esto en
las demás persona~ y de sus ec o ,
)
gravísimos errores.

. d
ue deben ser consultados éste y otros libros
Advierte del cuida o con q
de ese género.
.
.
fra Isidro Félix de Espinosa, en ~a~1cular
Otra crónica citada es al de , y
las tareas apostoltcas de
al referirse a las misiones del Rto Blanco Y a
6
algunos religiosos.
.

........

.
los escritos de fray Antonio FreJes, que
De vez en vez hace alus1one~ a . de la conquista de los estados del
.
. nclusos en la Hrstona
aparecieron meo
d. d en Zacatecas en 1839.
. w11
A ,,exicano, obra e ita a
,
l mperro
, s la Relación histórica del Nuevo
Le es de suma utilidad, a~ema de fra Vicente de Santa María. De
Santander y costa del Seno _Mexr~anr Gon:ález la edición hecha por el
este libro posiblemente uso el. º..c o: ue alude Nicolás León en su
Periódico Oficial de Ta~aull~!Jl !sto que no sabemos de o~ro_texto
B "bliografia mexicana del srglo
· _P . .
existente en la 8 1bltoteca
I
.
. . hecha del manuscnto ongma1,
antenor,
excepc1on
Nacional.
.
ta María y transcribe algunos párrafos,
Sigue el doctor Gonzalez_ ª. San h h a Texas por el marqués de San
sobre todo al relatar las ex~ed1c1one~ e:1 :~ lo XVlll1. Toma así mismo de
Miguel de Aguayo en el pnmer tercio d . ggas· alusivas al gobierno de
ferencias sobre las congre ,
ese autor, re
. . . d ¡ Nuevo Santander.
Barbadillo o a la colomzac1on e

526

Otra obra antigua utilizada es la de Matías de Mota Padilla, en su
Descripción geográfica de la Nueva Galicia, Nueva Vizcaya y Nuevo Reino
de León, de quien torna también notas referentes a las congregas8 . Recurre
también a la Historia de Compañía de Jesús en la Nueva füpaña, del padre

Francisco Javier Alegre, transcribiendo trozos relativos a la donación del
padre Calancha y Valenzuela para el colegio que los jesuitas establecieron
en Monterrey.9
Consulta con provecho el clásico: Theatro Americano, de Antonio
Villaseñor y Sánchez, en la bella edición de 1746-1748, en dos volúmenes;
para al~unos
aspectos de las fundaciones misionales del sur del Nuevo
1
Reino, o para enriquecer las páginas concernientes a la colonización de
Tamaulipas. 11
Obra nueva en su tiempo y de imprescindible consulta en la época en
la cual realizaba su investigación (y que sigue siendo de valor excepcional)
es el Diccionario Universal de Historia y Geografta, de Manuel Orozco y
Berra, editado en 1853-56. Los artículos sobre Nuevo León, debidos a José
de Setero Noriega, son magníficos; pero también lo son para el médico
historiógrafo los artículos "Misiones". "Revillagigedo", "Marcos Guereña"
y otros a que acude. 12
Se asoma con relativo provecho a la entonces reciente Hisloria,
geografta y estadística del Estado de Tamau!ipas, de Alejandro Prieto,
impresa en México en 1873; aunque renovando la advertencia (porque
Prieto sigue a Santa María) de "leer a los cronistas y a sus copiadores con
mucho cuidado y desconfianza." 13
Para la misma etapa colonial cita el doctor González diversas obras
que son a su propósito. Los dos volúmenes en la Recopilación sumaria....
de Eusebio Ventura Beleña. impresos en 1787, de los cuales transcribe lo
relativo al obispado de Linares; o lo referente a las providencias dadas por
el virrey Antonio Flores sobre la división de la Comandancia de las
14
Providencias lnternas. Cita así mismo el Diario de Teodoro de Croix,
escrito por fray Agustín Morfi, su capellán, para algunas referencias al
obispo fray Antonio de Jesús Sacedón 15; así como la única pastoral del
mismo señor Sacedón, primer obispo de Linares, editada en México en
1779.
Al ocuparse los últimos sucesos del siglo XIX, tales como la
inundación que destruyó la recién fundada Villa de Azanza, se basa en el
Suplemento hecho por Carlos María de Bustamante. En la historia de
México, del primero, publicada en l 850, abreva para lo que le atañe al
avance de las fuerzas insurgentes de Mariano J iménez hacia el norte; 16 para
527

�17

lo tocante a las batallas de Aguanueva y de Camero; para la defección de
lgnacio Elizondo;1 8 para los fusilamientos de Chihuahua, que documenta en
La Gaceta, re¡roducida por Atamán; y para las actividades del insurgente
1
José Herrera.
Reproduce íntegro el documento: "Expediciones militares del
brigadier D. Joaquín de Arredondo en las Provincias Internas, con algunas
circunstancias de su gobierno en el!as211 " tomándolo de la segunda edición
del Cuadro Histórico ... , de Bustamante, quien lo publicó anónimo. El
doctor González tiene en su haber la identificación de su autor, el capitán
Manuel Céspedes. Así se lo dijeron et coronel Manuel Barragán y el
comisario Diego Cenobio de Lachica, compañeros de Céspedes.

"y todo lo que dice es verdad y les constaba, como que
hicieron la campaña con Arredondo en clase de oficiales,
21
desde que vino al país hasta que se hizo la independencia. "
En cuanto a las actividades de Bernardo Gutiérrez de Lara, quiso el
doctor González conocer el Manifiesto apologético .... publicado por éste en
Monterrey, en 1827.

''Tal vez exista un ejemplar en el archivo -dice- pero para
buscarlo, sería necesario registrarlo todo, trabajo que yo no
he podido hacer por las ~avísimas y no interrumpidas
2
ocupaciones de mi profesión."
Se vale sin embargo, para sus comentarios. del extracto del Manifiesto
publicado en la segunda edición del Cuadro Hislórico .... de Bustamante.
Otros Libros.

Entre las fuentes bibliográficas utilizadas por el doctor González
mencionaremos también, aunque como obras secundarias, el manejo que
hace de las Cartas de relación. Hernán Cortés; de la Historia de México, de
Prescott; de la Historia Universal, de César Cantú; de las obras de fray
Bartolomé de las Casas, etc. Cita también el informe
de la Sociedad
23
Mexicana de Geografía y Estadística, de l 861
y el4 Informe del
administrador de correos al Ministro de Fomento, de 178?2 . Consulta así
mismo la Real Ordenanza de Nuevas Poblaciones. de 1573, usando
indudablemente la reproducción íntegra que aparece en los Testimonios .. ,
de la fundación de Cadereyta; así como la Recopilación de Leyes de Indias.

528

Sobre este último cuerpo jurídico no . .
aquí los juicios del Dr. Gonzále/ res1st1mos a la tentación de transcribir

"A pesar de su justicia
b • .
han decantado -expresat~ sub emgmdad, que lanto se
. .
es an asadas en d
.
ms1gnes: primera que la co
.. d
os mentiras
los indios eran menores de :~u~ra a derecho,·__segunda, que
debían ser tratados siempre 2f Ly _q~e ~omo h~os de familia
bárbaros incultos y d .
os md1os-cont111úa- aunque
·
ru os eran hombr s El · d
ugaba de /a congrega ' h ,
e·
m io que se
fiesconderse
donde su padr/º wa .como un muchacho a
sabía que los blancos no aodsuf!~rior no supieran de él... :
quman derecho
¡¡
en e os por
haberIos conquistado por la fuerza .. ". 26
Refiriéndose a la habilidad de 1 . d'
como escultores remite al lect
I os m ios de la villa de Bustamante
·
'
or a os expresad
f
e
M1er,
quien
en
alguna
de
sus
b
o por ray Servando Teresa
d · ,
o ras expresa que "ell h. •
os ic1eron casi todas
1as imagenes de bulto que se veneran en Monterrey." 21
, Finalmente diremos, aunque esto se le
prologo de su Colección de .,
e no al concluir sino en el
,
úOCurnentos
q
1
onzalez
de
no
haber
conocido
1
, .....,
ue se amenta el doctor
G
confunde con el general del . a cron1ca de Alonso de León (a quien
mismo nombre su hij0 ) d
.
supo por haberla visto registrada en I B 'b/' '
· ~ e cuya existencia
de Beristáin y de Sousa p d h ba 1 , iotec~ Amencana Septemriona!
'J ... ,
· u O a era conocido
1
'
cuando e m1c10 sus in vestigac·
, pero amentablemente
,
iones en el Archivo d I A
. .
e~ta a a1h una de las copias que b
e yuntam1ento, ya no
siglob XVlll.
sa emos era conservada a principios del
Historia oral.

Hemos dicho, al referirnos al autor de 1
. .
Arredondo) que su identificación fue
. as Exped1c10nes militares... (de
doctor González por los oficiale 1 1posible merced a la versión dada al
Calificaríamos en nuestros d' s otaca e_s que and~vieron en esas campañas.
ias a es c1rcunstanc1a de: Historia Oral.
. A e~te propósito y aunque no con much f¡
.
primer historiógrafo a este ge'n
d .
. a recuenc1a, acude nuestro
ero e mvest1ga · · p h
c1on._ ara abiar de la etapa
fimal de la construcción de la catedral
don Pedro José Morales_2s
' recoge. por eJemplo, el testimonio de
En de
cuanto
a las
corteza
sabino.2
9 bóvedas que f:a 1ta ban estaban suplidas con techos de

529

�T
,r, y a Doña María de Jesús
, ·
aJW~a
•
"Yo conoc1 -&lt;l1ce- a Don
I d Lozano y ellas decwn
¡ Don Sa va or
·
. d
Lozano, hijas de l genera l
·ita de San José y tratdo e
·
h
cho
a
capi
·
l
b
q ue su padre ha w e
de ellas que se puso en a
. .
del Santo una
t,
México dos imagenes
, llevó a ·u hacienda que es a
Parroquia y otra de ellas que se
•
,.}Q
junto a Sabmas.

haber isto el Archivo del Ayuntamiento 35 cuando, en realidad, lo consultó
muchísimo, sobre todo para el estudio de la época colonial.
Recurrió también al Archivo del Obispado y al del Curato de
Monterrey. "Están ya fonnados -dice- y hay en ellos gran copia de
documentos ' 16 . Subraya la importancia de "el inmenso Archivo del
Obispado de [su natal] Guadalajara', pero, en la imposibilidad de revi arlo,
se limita a recomendarlo ''a quien se ocupe de e cribir la historia
eclesiástica de uevo León ... '

uchos que entonce le ieron · le contaron
"
la
El doctor Sada "y otros m
ntonio Gutiérrez de Lara con
,
11
ó
a
Monterrey
el
insurgente
corno eg .
,, _,,
barba en la cintura.
1 batallas de Carneros Aguanueva,
.. ,2.
Alguno de los a pectes ~e t asdiciones que de ellas han quedado d 1
181 1 los escribe ' con ultando as ra t de dar detalles de la muerte e
, .
uede decirse cuando tra a
",
lo mismo P
"por tradición se sabe ...
gobernador Bustamante. que
.

Del Archivo del Provisorato del Obispado de Monterrey. consulta
entre otros documento el expediente de cuentas de las donaciones he ha
por los mineros de la Iguana, con los cuales se edificó el templo del Señor
de la Capilla, de Saltillo. y se hicieron importantes obras en el templo de
an José, de Sabinas.38 Existe también entonces en el archivo del Obispado,
analiza y intetiza la bula Relata Samper que erigió la diócesis en l 777. 19

.
d I doctor González a traves
, 11nportan
.
tes aportaciones
Una de las mas
.
José María Elizondo. en 18"9 ·
1 d u entrevista con
• d Porra
de la historia oral. ~s a e d la intervención del obi po Man_~ ;4
cuando le interrogo acerca e
n torno a los suce os de Bapn.
. Et·1zando , su hermano, e
con Ignacio

Aunque en menor escala, consulta asimi mo algunos archivos
municipales. ''Cuántas no1icias se sacarían -dice- de revi ·arse los de
todos los pueb/05 ·· ~0. Al hablar de fray Antonio Margil de Jesú , expresa:
"yo me acuerdo de haber vis10 en el libro de bawismos del pueblo de
Guadalupe, un papel suelto... ·· J/
1

Fuentes documentales

b"bliográficas utilizada por e
Como podemos advertirlo, las h~u;~:ti::s J no son en manera algui~a
:
, \"da No por ello. sin
G zález en sus obras is o
doctor on
,
.
p lo
1 unas excepciones O 1 ·
abundantes aunque si_, con a g I vasto plan de trabajo a realizar. 1or y
bargo fueron suficientes par~ e f te primarias o docume~ta es.
~~~smo fuepenc:~e h:~~í:~: r;;ru~ie;;ii~e::nen hacert01o, s\::e~~:~a c;::~c~~o
en este a
, T do ya documen
I García Rejón habia ut1 iza
Cadere'\¡'ta y Montemorc 1o ,
M
anue
f 11 t de Monterrey,
J
•
('
h ·¡
en los tres ·impo rtante o e os ¡ Revi1·ta de Nuevo Lean ·V oa ui (1·
a
·el primero en usar 1o de manera
editado en 18 61 y 1863·, o enGonzález
editada en 1864, fue el do~tor ..
.
. .
con criterio h1stonc1sta.
s1 temat1ca y
.
llamado
., .
11' el Archivo de Gobierno,
.
La fuentes a que acud1?, ~ue:ºA;chivo de la ecretaría de Gob1~n;-

f~:

también hasta hace algu;::s~:ci~1 ~it~ción, le pusimos, a fine
1:1 d:i:to:
Durante nuestro paso p ~
l del •Estado. Creemo que . . , E
de 1950. el de Archivo Genera en él con fines de inve t1gac1on.
C l cción de Documento ... , no
G . \ez el primero en abrevar
onza '
.
or lo menos para su o e
extrano que d,ga, P
530

U a también ampliamente
transcribe gran parte de u texto, el
expediente relativo a la toma de posesión del Ilmo. r. acedón, "existe en
la parroquia de Linares. ·· 41
Del archivo de Montemorelos, aunque no lo ve allá ino que le facilita
copias H rmenegildo Dávila su discípulo incluye documental sobre la
aprehensión del gobernador d Santa María y sobre la estancia de Jiménez
en Monterrey.43 Le vemos consultar también actas del Ayuntamiento de
San icolás de los Garza, para verificar la erección de e a municipalidad .~ 4
Para realizar su inve tigación, revisa asimismo no pocos documentos
en poder de particulares. Al referirse a la entrada de Martín de Zavala a la
fundación de Almadén y a u fundación en 1644, asienta: "Este documen10
lo encontré (en copia) entre los papeles del.finado don Alejandro de Uro··:
e informa que los deja en el Archivo de Gobierno, ''para cuando alguien
quiera verlo." ,1: Más tarde habría de encontrar el original, de letra de Juan
de Abrego, en el Ar hivo Municipal. 46
tiliza mucho --desafortunadamente, por su ine actitud- la Historia
de la villa de a!lillo. manu crita, anónima, que le prestó el Pbro. Manuel
Flore y que atribuye al bachiller Pedro Fuentes.~ El canónigo Lorenzo de
531

�la Garza le prestó la copia extensa, carta fechada en Saltillo el 16 de enero
de 1780, en la cual son relatados a don Manuel Silvestre Conde,
los
48
incidentes de la muerte del obispo Sacedón, por su profesor. En las
páginas de la 261 a la 23 7, esto es en más de 60 páginas de su Colección de
Documentos... ; transcribe el texto de uno sobre lo sucedido en Monterrey
entre el 11 de julio y el 28 de agosto de 1813.
"Este cuaderno -dice- está en forma de diario, es
bastante minucioso. le faltan las primeras hojas. Lo dejo en el
Archivo [del Gobierno] para el que quiera, lo vea. Lo
encontré, --expresa- entre los pope/es del padre Francisco
Javier Treviño, que fue maestro de ceremonias de la
49

catedral" .

No dice que fuera escrito por el padre Treviño, pero, al aludir de
nuevo a este precioso documento den sus Lecciones Orales ... ; ya expresa:
··E/ padre Francisco Javier Treviño escribió en un diario lo que entonces
pmó en Monterrey." 50 Hace relación al extraordinario trabajo realizado
por el ingeniero Santiago Nigra de San Martín. que no se limitó al mapa de
Nuevo León que imprimió en Nueva York en 1853, sino que redactó tres
memorias, una geográfica, una histórica y otra estadística, lamentablemente
perdidas. Expresa el doctor González tener sólo la geográfica.51que rescató
en Matamoros Gabino San Miguel y la hizo llegar a sus manos.
lnserta también una relación de Hechos históricos. que le facilitó el
Dr. José Angel Benavides, con breves noticias sobre el obispo Sacedón. la
catedral nueva y la introducción de la imprenta? y, completo, el informe
del Ayuntamiento del real de Sabinas, sobre el Estado que guardaba ese
lugar, en 182 l .53 Finalmente. reproduce íntegra, una amplia Memoria sobre
el origen de la villa de San Martín. escrita por don Juan José de la Garza,
que fue secretario durante muchos años en aquel municipio?
Época colonial

Aunque hace referencia a la capitulación de CarvajaL expresa: "no hay
aquí copia alguna"; agregando: "debió ser igual a la de Zavala, que hay dos.
55
una en Cadereyta y otra en Monterrey.'' Es indudable. sin embargo, que
haya consultado la impresa de Zavala. que aparece en 56
el folleto:
Testimonios ... de Cadereyta y de la cual hace una buena síntesis.
De la época de Carvajal sólo encuentra referencia a una merced a
Manuel de Mederos, de 1583 57 ; los títulos de la hacienda de San Francisco,
de \ 584 58 y copia de la merced a Diego de Montemayor, de 1585.59

532

Sobre el origen de M
fundación 60 Al habla d
onterrey, transcribe párrafos d 1
1
h. .
r e este docurnent
e acta de
l~s6~r~, ¿~~dde_l _ayuntamiento y corre imp~e::p;~s;~ "Tadl como se haya en
. .·
v1ertase que die
.
cua emo publicado
on~mal. Y, al volver a meneci~~:rf: :~/Ida, sml afirmar que se trate d:~
e a 62.
a copia
que autorizó
. el
ternente . de oobe
dili
º rnador Juan Ruiz ,en u1627
.
d I gen~1as de demarcación de la ciudad
1
' citando también las
e testimonio más antiguo del acta.63 en as cuales se hallan fragmentos
Para el estudio de esa é oca
~octor González como paleóg~fo. ,E:~s damos cu~nta de la habilidad del
cuand,o la documentación ofrece seri n las tres primeras décadas del XVII
G~nzale~ traduce el testamento de ~s ~r~ble,~as paleográficos. El doctor
re erenc1as a la iglesia rn
a o orne Rodríguez de 1604

~'.:ados t°' Diego de ~~~;e!a~o;,º~:e~:j~ hº' últi~os docu,~e~:~:

im~s. os errores de traducción 1
,
, etc. En realidad, son
de escribir Cristóbal de Gruzueta. por
pa eografica
que
advertimos. como e l
lrrueta, O a 1gun
, leotro.
. Entre la documentación rnunici 1
,
Cabildo. La del 2 de agosto de 162~ª lqu~ mas maneja, están las Actas de
gobernador Martín de Zavala. De ali' e s1~e al hablar de la entrada del
casados y solteros·· ·llr. Las de 1680 I copia la Memoria de l os vecinos
.
1
co~strucción de la parroquia.67 La d , para a _procesión del Corpus y la
el mcendio de la iglesia de San Fraen!;s:: 6~e[t1e~bre de 171 O, para relatar
suce~os de la lndependencia;69 sobre
. . _as e 181 O y 18 l I, para los
Mana y de Juan Ignacio Ramó11"10 las actividades del gobernador Santa
para complementar su cronología'd/erbo parda lo que más acude a éstas es
go erna ores.
"'Hasw aquí -dice- me han sid0
encontrar /os hechoi· d
.
de gran utilidad para
A
· Y e1ermmar las fiecJ
1
yuntamiento, a pesar de u
1as, as actas del
ordenadas, sino que unas qe ~ ~10 se encuentran todas ni están
cuadernos en los ue Is an en papeles sueltos, otras en
providencias y otras !n c1· _os gobernadores escribían sus
ellas. ,,1¡
,versos expedientes bien extraños a

Esta lista nominal de gobernad r
de cuarenta y tres años secretario de:es, hech_a por Miguel Nieto. por más
0
Colección de Documentos·12
1 yuntam1ento, la incluye ínteora
en su
.
, pero uego ha de
d
ya c?rreg1da, en sus Lecciones Oral
·1 C enmen arla y reproducirla,
precisos "he tenido -dice- que
d_es...
uando no encontró los datos
·
acu 1r a los leg · d
.
negocios que se tratan ante gobe d
aJos e expedientes de los
de
1
•
ma ores para ver la , 1 ·
·
unos y as primeras de otro." 74
,
su t1111as disposiciones

533

�De que él realizó personalmente la investigación, lo comprueba el
nuevo secretario del Ayuntamiento, Serapio Cirios, cuando dice:

"Certifico: que el C. Dr. José Eleuterio González, para
reformar esta lista, registró los documentos del archivo a mi
cargo y me hizo notar las reformas que hacía y los documentos
en que se apoyaba para hacerla ". 5

Consulta el doctor González con sumo provecho otros expedientes
más o menos abundantes del archivo Municipal ; Las Visitas , de lo
gobernadores o de quienes las hacían en nombre de ésto . La del general
Juan de Zavala; 76 la de tiendas, hecha en 1682 por Roque Virto Buitrago;77
la del marqués de San Miguel Aguayo a Hualahuise :78 la del general
Francisco Báez Treviño, a Lamapazos·79 la del gobernador Vicente Bueno
de la Borbolla;80 etc. Pública, íntegra, la vi ita del gobernador Melchor
Vida! de Lorca, de 1775, tomada de la Gaceta, que reproduce Alarnán 81 y la
del gobernador Manuel de Bahamonde. de l 788, que no es propiamente
una visita, sino un informe sobre el e tado del ucvo Reino de León .82
Ademá de las visitas. revisa I doctor González no pocos testamento .
por su riqueza de información eclesiá tica. Aderná del de Ba11olomé
Rodríguez de 1604, ya citado, consulta el de Francisco Báez Treviño, de
1726, para donacione a la Virgen del Roble;83 el de doña Leonor Gómez
de Ca tro, de 1767 para legados a la atedral 4 o para el establecimiento de
la cátedra de gramática: 8 - el de doña Larralde de 1769 al hablar del altar de
la Animas; 86 el de doña Inés de Elizondo, de 1785, sobre la capilla de la
ma. Trinidad· etc. 8
Es verdaderamente impresionante la cantidad de documento
consultados por el doctor González referente a uevo León , de la segunda
mitad del XVIII y albores del XIX . Destacaremos sólo algunos de é tos. El
texto íntegro del ncmbramiento de Antonio Ladrón Gue ara. omi ionado
en 1751 riara visitar y_ revalidar_t_ítulos, encontrado en el rch_ivo de
Gobierno; 8 el comentario a la sohc1tud hecha en 1762 por los ec1110 de
Cadereyta, para el tra lado de la población; 89 el re umen de la información
testimonial y del infonne del gobernador Bahamonde, de 1789, para fijar la
ede episcopal en Monterrey, "volumino o expediente de más de treinta
hoja ·,, dice; 90 el informe del doctor González Candamo, proponiendo en
· l 791 a Saltillo, como sede de la diócesis? el análi is de lo do
expedientes existente en el Archivo del Gobierno, sobre el ho pita! . el
con vento de Capuchinas, y de otro relativo a la fundación de un Colegio de
Propaganda Fide;92 el informe rendido en 1798, por el arquitecto Juan
Crouset, sobre las obra del obispo Llanos y Valdés en la nue a ciudad9 3

534

con referencia la plano que el .
.
.
que existió -die el doctor G m'.~mo arquitecto hizo de la ciudad nueva y
finalmente, el Informe del obnza edz- en el Archivo del Ayuntamiento· 9~ y
go ema or Herrera y Le·
d
'
es t ado de los Ayuntamientos·9s
.
tva, e 1801 , sobre el
Reino de León, de 1806 d 1 ' . y el ratalogo de noticias sobre el uevo
e mismo gobemante.96
. . . Auténtico trabajo de investigación docu
.
.
JU1c10. el de los capítulos relacionados a I mental lo c?n t1tuye, a nue tro
como ya lo hemos expuesto en las Actat ~ndepe~denc1a. Basado en parte.
abundante información exi~tente
l / C~btldo, lo complementa con
Ayuntamiento. Del pr·
den e , rchtvo del Gobierno y en el
,mero
e estos proc d
l
correspondencia cruzada entr J
r
.
'
e e a valiosísima
M ,
e uan gnac10 Ra ·
1
ana; Y ha ta alguna carta de Allende "
ll_1°n Y ~ .gobernador Santa
(del Gobierno) y es una de las
' . q~e existe ongmal en el Archivo
pocas preciosidades que encierra.'' 97
En este tiempo, ( 1821) detiene el d

,

Documentos... "porque de t ,
o~tor Gonzalez su Colección de
es ª epoca hacw del I
d.
una multitud prodigiosa de impresos. ,, 9,Y
an e, - ice- e hallan en

'El solo Archivo de Gobierno de
.
.
tan abundante del a~o 21
,
uevo Leon -dice- es
n
para aca q
·¡ ¡
escribir la historia del E .1 d
· _ue e so o basta para
s a o en esta e'Po
L d
antiguos en can,b,·o
ca. os ocumentos
·99
, son tan pocos
nuevos " p
¡ d
.
· como numerosos lo
.
ara os os zglos anteriores - a re
/
.
del Ay untamiento es el único ". 100
g ga- e Archivo

on modestia extrema . subestima su ob raen esto términos:
"Esta colección aunque no da
,
incompleta de la histo~ia d N
L ~nas que una idea confusa e
.
e uevo eon pone de
;r,
podna adelantarse haciendo
. . ·
mam.11esto lo que
101
un m112uc1oso registro de los archivo . "

El más fiel de sus biógrafos He
.
, .
obra hi tóricas del doctor Go . 1' dr~enegildo Davtla, al referir e a las
nza ez, ice· "revelan a s . 1 b . .
u perseverancia en su propósito y s d. ' . .
u gran a onos1dad.
u ,scer111m1ento como escritor. , •02
Eugenio del Hoyo al analizar con duroJ'uicio cr1·t,·co su
expresa:
obra
Gowá/e· do conciliar las muchas
cono·"El
d' doctor
.
., - quenen
. a icc,one_s y explicar los imposibles, hace I
,
pehEI,rosos y dn·ertidos malabarismos e incurre en nw%er~~;::

535

�19

y graves errores en la interpretación de las fuentes, enredando
103
· · mas
' l a ya enredadamade1a
. ".
mueh1s1mo

Situándonos en su tiempo, debemos de considerar. a nuestro juicio
que, no disponiendo de una biblioteca de centenares y hasta millares de
volúmenes, como las que en nuestro tiempo tenemos la oportunidad de
consultar, se limitó a manejar con inteligencia el insignificante número de
obras impresas que tuvo a su alcance y en las cuales "sólo por incidencia".
como él dice se dan escasas noticias sobre esta región. Y que, por !o
mismo, no tuvo como muchos de nosotros a quién copiar, pero supo
legarnos la primera investigación documenta! científicamente real izada
que, no obstante ser susceptible de enmienda a más de cien años de
distancia, constituye, repetimos la obra clásica por excelencia.
Notas Bibliográficas
1

Lec. Or.: 13,16y 17.
p. 56
3
Colee.; 37.
4
lb· V
5
Hist. Ecca.; 6.
6 ' .
lb1d; 49.
7
Íbid; 58.
8
Colee.; 32-34
9
Hisl. Ecca., 60-62.
10
Lec. Or.; 57.
11
Colee.; 61.
12 Lecc. Or.; 45.
13
Hisr: Ecca.; 8.
14
Colee.; 107-108.
15
Íbid;99.
16
Íbid; 195.
17
Íbid; 213-215.
18
Íbid; 228.
19
Íbid; 260.
2
°Colee.; 328 a 349.
21
Íbid; 328.
22
Íbid; 254-253.
23 Lecc. Or.; 169.
14
Íbid.
25
Híst. Ecca.; 65.
~6 Íbid; 69.
7
] Lec. Or: 7S
18
Colee; 134.

1

. . ...

10
·
11
31

Hist. Ecca; 80.
Íbid; 78.
lec. Or; 241.

eolee; 213-215.

33

Íbid; 261.
Íbid; 228-229.
35
p. ..&gt;"64•
6
' H'
I Ecea.; pro' ¡ogo.
1s:
11
Íbid.
38
Íbid; 82.
'9 ,
·' !bid; 49 SS.
4
Colee; 364.
41
H'1st. Ecea.; )·7
41
Íbid; 100-106.
JJ
Lec. Or.; 121.
44
Íbid. 174.
.¡,
· Colee.; 30 y leer. Or.; 59.
46
Íbid.
47
Colee.: V.
48
Íbid; 102-106.
49
Íbid; 261.
so p. 226.
51 C'o1ec.; 364.
52
Íbid, 356.
53
Íbid; 357-62.
54
Lec. Or.: 105-120.
SS
lec. Or. ; 16 y Colee.: 17.
'6 '
' lbid.: 200.
57 ' ·
Ib1d.; 196.
58
Colee.; 5.
59 ' ·
lb1d.; 31 .
60
Hist. Ecca.; 14.
61 colee.; 8.
62 ' ·
lb1d.; 16.
63 '
lbid.; 19 v 20.
64
Íbid; 16. 65
Íbid.
: Lec. Or.: 14,34 y 35 e Jlist. Ecea.; 22.
Lec. Or.; 27-29.
68
Lec. Or.; 87.
69
Colee.; 178.
70
Íbid; 2 18-219.
71
Lec. Or.; 76-77.
34

°

537
536

�72

LOS VECINOS DE MONTERREY Y LAS ESTANCJAS EN 1626.

366-372.

n i 83-195.
7
~ Íbid, 77.
75
Íbid: 220.

Tomás Mendirichaga Cueva
Sociedad Nuevoleonesa de Historia
Geografía y Estadística

16

Íbid, 63.
77
Íbid; 66.
78
Íbid; 48.
19
Íbid; 51.
80
Íbid; 79.
81
Colee: 73 -79.
82
Íbid: 110-1 18.
83
Hist. Eeca.: 77 •
81
· Íbid; 78.
85
Íbid; 80.
86
Íbid.
87
Íbid; 79.
88
Colee.; 61-70.
89
Íbid: 72.
90
Lec. Or.; 102.
91
Colee.; 122-134.
92
Íbid; 135.
93
Hist. Eeca.: 137-142.
94
Íbid: 137.
e¡; Col~c.: 137-145.
96 Colee.; 145-115 l.
91
Íbid; 225.
98
Íbid: 364.
99
Íbid.
100
Hist. Ecca.; p. 6.
101
Colee; 364.
102 Biog; 1888, 18 l.
103

El 24 de agosto de 1626 llegó a Monterrey don Martín de Zavala con el
título de gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León. El
ayuntamiento le entregó un importante documento, fechado el 2 de agosto,
informándole sobre la situación que guardaban la ciudad y el reino.
En dicho informe se asentó que Monterrey tenía casas reales. donde
sesionaba el cabildo. La población ascendía a más de 40 vecinos. 24 de ellos
casados, con sus familias, y los demás solteros. así como "algunas mujeres
viudas de españoles ,. Luego se añade que, fuera de la ciudad, en algunas
estancias vivían "más de otros treinta casados y solteros... " En total eran
más de 70 vecinos. El convento franciscano y su iglesia, con torre fuerte,
tenían "muy grande cementerio para entierro de naturales... " No se
menciona la iglesia parroquial, ahora catedral, pues aun no se iniciaba. su
construcción.
También se afirma que, desde la fundación de este reino. los pobladores
habían perdido, en las guerras sostenidas con los indios enemigos. más de
treinta mi I cabezas de ganado mayor y menor. La ·'guerra viva" se había
reanudado tres años antes "sin cesar un punto ", sufriendo grandes daños
pues "nos han quemado nuestras estancias y sementeras ". Esto hubiera sido
motivo suficiente para despoblar, pero, decían, corno leales vasallos de Su
Majestad, ··no solo no lo hemos querido hacer. pero habemos procurado con
muy grandes veras conservar este dicho Reino, aventurando nuestras vidas y
las de nuestras mujeres e hijos, poniendo la mira en Dios primeramente ", y.
además, considerando el enorme gasto que implicaría para la real corona
volver a poblar. Por otra parte, afirmaban , algunas de las estancias
abandonadas o destruidas se habían vuelto a poblar, habiendo en ellas diez o
doce mil cabezas de ganado mayor y menor.

Historia; 68.

Por último se asegura que, después de hacerse cargo del gobierno del
Nuevo Reino de León el justicia mayor Alonso Lucas el Bueno. a mediados
de abril de 1624, se habían asentado "ocho vecinos más. los cinco casados y
tres solteros... .,
A este informe del ayuntamiento, fechado el 2 de agosto de 1626, se
añadió una Memoria de los vecinos casados y solteros que hay en esta
538

539

�¡ A t de Cabildo
Ciudad y Reino. Ambos documentos se encuentran en as ca
del Archi o unicipa\ de Monterrey.
.
, . d , . !teros ... registra 48 hombr · 3
La Memoria de los vecinos ca.1a o )- ~o
.
otal · 69
. d
6 . ct·os en Monterrey y 15 hombres mas en la. estancia .
.
viu as y in 1
hombres y 3 mujeres.
, ue se redactara una Vista de ojos de las
El gobernador Zavala ?rd_~nodq M t ey fechada el 7 de septiembre,
.
Esta descnpcion e on err '
h.
casa y vecm~ ·.
ñas 1624-1629. expediente 2. del ~re ivo
se halla en Civil olumen 2, a
. 31 hombres una muJer que
. .
d M t ey En ella se anotaron
.
Mun1c1pal e on err ·
,
las e tancias y por último. 10
vivían en la ciudad: 20 hombres ma en
.
'
·
ct·
Total
·
67
hombre
Y
una
mu_1er.
oltero y 6 in ,os.
·
.
es más
· · de vecinos
q ue ordeno· levantar el gobernador
.
deta\~aªdt;:1;: Memoria redactada por el ayuntamiento reg1omo11ta110.
.

.

asentaron. primero. los nombre de
· 1.
lo de 5 indio y su
l de 3 viudas
por u timo
\
1
48 hombres, uego os _
· l S hombres que i ían en as
b
d ., En seguida se anotaron
"go e~ana o,o. ~e dice si eran casados, viudos o salte ro .
estanc1 .
.
.
·mero 3 l hombre y una mujer, que vivían
n la Vi ta de o;os se citan pn
20 hombres de la estancias. e
en Monterrey. Después se . anotaron lt s En seguida e asentaron los
•
sados viudos o so ero ·
•
menciona s1 eran ca
•
1 d 1 6 indios De lo 31 vecinos
nombres de otros 1O solteros y luego osd e l~ss nombre. de las e posas. De
. d d 21
casados pero no se an
.
1
de la c1u a . eran
.
, 1 3 eran casados y tampoco se citan os
los 20 hombres de las estancias, so o
nombres de ella .
.
entos que había en
La Visla de ojo. también menciona las casas y apos

Charles) y la hermana (Ana Pérez) de Juan Pérez de los Ríos (el Mozo) y
Leonor, viuda de Bartolomé de Charles. Por último, se nombran 4 solteros:
Juan Hernández, Pedro Rangel, Barto!omé García y Pablo Sánchez.
Entre los vecinos de Monterrey sólo aparece un mestizo, Juan de
Montalvo, y 3 mulatos, Juan y Diego de Solís y Francisco de Sosa. Pero
seguramente había otros me tizos y mulatos. También se mencionan 4 indias
casadas, con el portugués Domingo de Morales y lo mulatos Juan de olís
Fran i co y Juan de Sosa. Además la india Leonor era viuda de Barto!omé
de Charles. El mulato Diego de Solí estaba casado con meztiza.
A la de cripción de la "ciudad··, que llamaron Vista de ojos. añadieron
los nombres de otros 20 pobladores que vivían en 7 estancias algunas
ituadas a varias leguas de Monterrey ...
Los dueños de las 7 estancias eran: Gonzalo Femández de Castro
Femán Bla Pérez, Bemabé de las Casas, Diego de Treviño, Alonso Díez d~
Camuño. Miguel Sanchez Sáenz y Diego de Montemayor.

En la Memoria de los vecn!os.. . se

Mont rrey.

n
, . del 7 de septiembre o Vislo de ojos
Hemos dicho que la nom111~
.
v·1v,·an en Monterre,. De \os
,a muJer quiene
,
b
enumera a 3 1 hom res y ut
s'
taran lo nombre de 21 casado .
. ban au ente . e asen
vecinos varones 8 e t a
. na a un ecino casado y con
.
los
de
su
e
posas. Cuando se
mcncto
'
pe10 no
1. ..
,.
familia sólo e dice: "'con u mujer e ,1yos
.
Die o Rodríguez lo era de ebastiana de
o aparece.n viudo , aun~ue
gL'
h bía enviudado de agdalena
t t mb1en Juan opez ª
· d
Treviño y, eguramen e, a
't
3 viudas· la madre ( gustrna e
de A ila, así como Pedro Velada. e c1 an
.

De los 20 pobladores de las estanc ias, 3 eran casados, 4 viudos y 11
solteros: de otros 2 no se dice su estado. Luego se mencionan 1O altero
más: un mestizo, 2 "mesticillos ", 5 mulato y otros 2 a quienes no se anotó
su raza o casta, Juan Buentello y Eustasio Zambrano, quienes, seguramente
eran criollos o mestizos. Además 5 indios con nombres cristianos y don
Ga par, "gobernador de é ws ".
Cabe notar que en la Visla de ojos no se mencionan los nombre de las
e posas de los 3 casados, Fernández de Castro, Báez de Benavides
Sánchez Sáenz. que eran: María Rodríguez, Isabel Martínez Guajardo y Ana
de Trevii10, quienes también vivían en las estancias.
obre Bernabé de las Casas se asentó que "en su compañia están sus
hijo ··, eguramente Marcos y Bemabé a quiene tampoco se menciona.

En la Memoriú de los vecinos ... redactada por el cabildo y anexa al
informe fechado el 2 de agosto e cita a Agustina de Charles, viuda de Juan
Pérez de lo Ríos . Y en la nómina de vecinos del 7 de eptiembre e asentó a
Juan Pérez de lo Ríos (el Mozo) ··con su mujer, madre y hermana viuda".
En lo anterior no hay contradicción pues eran padre e hijo homónimo.
1 mito de "los conquisladores españoles " queda en evidencia. De los
31 hombres y una mujer vecinos de Monterrey, asentados en la lista del 7 de
septiembre, podríamo afirmar. con eguridad. que sólo 3 eran espai"íoles:
Pablo Sánchez, salmantino.
Rodrigo de Aldana y Pedro Botella de

541
540

�Morales, extremeños, aunque qu,zas otros, muypocos, también lo serían.
Domingo de Morales fue portugués y, probablemente, también Juan Pérez de
los Ríos y Juan Pérez de Lenna. Juan de Solís era ··mulato. casado con una
india de Coahuila (Andrea), y su hermano Diego de Solís ··mulato casado
con una mestiza (María de Mendoza) " Juan de Montalvo era '·mestizo''.
Francisco de Sosa, "mulato libre, casado con una india (Magdalena
María)'". Juan de Sosa "casado con una india". El portugués Domingo de
Morales también estaba "casado con una india". La india Leonor era viuda
de Bartolomé de Charles. De los 36 pobladores de las estancias, 2 eran
españoles: Bernabé de las Casas y Francisco Báez de Benavides, canarios.
En la Memoria de los vecinos... se anotaron 3 viudas de "espa11oles ··. pero
Juan Pérez de los Ríos quizás fue portugués y Diego Flores y Bartolorné de
Charles criollos o mestizos.
Juan López nació en la ciudad de México y era viudo de Magdalena de
Avila, quien usó el apellido materno pues fue bija legítima de Martín de
Solís y Francisca de Avila; Magdalena era hermana de los mulatos Juan.
Diego y Sebastián de Salís. Otra hija de Martín de So lís fue esposa de Juan
Martír, de Lerma, hijo de Juan Pérez de Lerrna y Mariana Martínez, quien es
seguramente, el mismo Juan Martín, "mulato viudo··, que vivía en una
estancia y se asentó su nombre en la nómina de vecinos fechada el 7 de
septiembre de 1626. Domingo de Avila estaba casado con hija de Juan Pérez
de Lerma. y, por lo tanto, con hermana del mulato Juan Martín de Lenna.
Juan Maldonado era hijo de Diego Maldonado y Antonia de Paz, nobles
tlaxcaltecas.
En las estancias v,vian: Alonso de Melina, mulato. y su hijo
Bernardino; Juan Martín, Bernabé López y Sebastián de Solís. también
mulatos; Antonio de Villafranca, Lucas de Montemayor y Andrés de Ugarte.
mestizos .
.... ~ lt

III
Las viviendas

En la Vista de ojos se mencionan las viviendas, con uno o dos aposentos
junto a ellas, donde moraban otras personas.
Las casas se habían levantado sin orden. alejadas unas de otras. Eran.
quizás, de terrado, o sea de techo plano, aunque no lo aclara el documento.

542

El historiador Eugenio del Ho O fi
de muros de adobe y cubiena de t y ~ Ir~,ª que muchas d_e las casas "eran
techos de zacate y de paja. 1
erra o... y que se mencionan también los
El documento, fechado el 7 d
.
adobe ni los techos de terrado. N~ sept1:mbre de 626, no menciona el
excepto dos viviendas con techo de as_e citan .matenales ~e construcción,
zacate. No se mencionan las ca d pi ~a y un _Jacal de camzo cubierto con
sas e as estancias.

!

En la Vista de ojos se enumeran catorce
A
un aposento que servía de co . O
casas. lgunas eran una sala y
,
cma. tras una sala y dos a
L
.
posentos. a de Juan
Perez de Lerma y su familia era ··una e
cocina". La de Francisco Mart'
~a, un_~ sala con un aposento y una
.
mez, muJer e h1Jos era "un
no tiene más de un aposento cubierto". La d
, a casa_nueva que
dos aposentos y una cocina.
e Pablo Sanchez te111a una sala.
Tres de las viviendas tenían coci
I d
.
de Lerma y Pablo Sánchez Juan d M na, las : Antonio Durán, Juan Pérez
"
·
e onta vo vivía con
·
una sala grande cubierta con paja" 0 .
G
,
s~ muJer y suegro en
"una casa con una sala grande'' . L ie~o Aonzal_ez, muJ_er e hija habitaban
pequeña sin corral".
. a e ntorno Duran era "una casa
Sin embargo, había otras viviendas má h 'Id
Hernández era ··una pared vieja
. ; umi es. La morada de Juan
de paja ".
y ma1trata a, sobre que está una cubierta
Juan Pérez de los Ríos el Mozo es osa n d
.
.
en "un aposento de unas p d , p '. _,a re y hermana vmda vivían
,
are es muy vzeJar" ¡
.,
'casa". Pedro Botella de Mo
•
.: • ª que tamb1en llaman
.
ra 1es, muJer e h11os e11 " · 1 d
.
cubierto con zacate".
:.i
,
un Jaca e camzo
trech~~, maayor part~ de las viviendas estaban distantes unas de otras a ''poco
, unos vemte, cuarenta o cincuenta
.
,
·poco más o menos". Tres se localizaban "d p~sos o a un tiro de_ arcabuz
Lucía)... ", o sea en la antigua puebla de
otra parte del no (Santa
portugués Domingo de Morales Juan Pére: e~:a~or: er_an las casas_ del
Martínez. Quizás también estaban' al norte del ,
os R10s y Fran_c1sco
documento, la de Diego Gonzál
I
no, aunque no lo precisa el
la india Leonor, viuda de Ba~Jo::p~;e~~ d~ Pedro Velada; el jacal de
hospedaba José de Treviño.
ar es, y la casa en que se

M: t

.
M artmez
. ,
, Se califica como "casa nueva" la de Franc1sco
que " t ·
mas de un aposento cubierto "·' 1ª que ocupa ba Jose, de Treviño
'
no ,ene
··cuando

543

�viene a misa", que era "una sala y un aposenro cubierto". y la de Pedro
Romero "con una sala y dos aposentos".
Se asentó que seis aposentos, junto a las casas. eran ··nuevamente
hechos·· o de reciente construcción.
La primera casa mencionada en esta descripción de Monterrey, es la que
habitaban Diego Rodríguez y Lucas García. ubicada frente al convento de San
francisco. a ··cínc11enta pasos de distancia". Junto a esta había dos aposentos
"nuevamente hechos. con una torrecilla alta", en donde vivía Miguel de
Montemayor, yerno de Rodríguez, con su espgsa Mónica y sus hijos.
La mejor vivienda era en la que se hospedó el gobernador Zavala. a un
lado del convento franciscano, es decir en las casas de cabildo. La describen
así: "una sala nueva con su casa y un aposento, con siete 1·e11ta11as y
puertas... ". y añaden que "parece son casas reales sin haber habitado otras,
ni cárcel ni prisiones... ".
Es probable que, a partir de la repuebla de 1612, las casas reales se
hayan edificado a un lado del convento. pues las Ordenanws de Nuevas
Poblaciones estipulaban que debían estar junto al templo.
En el documento de 7 de septiembre se asentó que las casas ''eswn
distantes unas de otras, ... sin orden ni contigüidad unas con otras, sin calles.
policía ni comercio. ni modo de él. ni república. . "
IV

La nueva población
El gobernador Zavala, indudablemente, tuvo que emprender el nuevo
trazo de la ciudad como lo establecían las Ordenanzas de 1573.
··comenzando desde la plaza mayor y, desde allí. sacando las calles..."
La plaza mayor debía trazarse "en medio de la población.. Y
"proporcionada a fa cantidad de los vecinos", previendo "a que la
población puede crecer... ·· La plaza principal fue. desde entonces, el centro
de la vida urbana ... También se llamó plaza de armas. pues en ella se
celebraban las revistas de gente armada, llamadas ··alardes".
/\ la iolesia mayor se le debían señalar solares. ··tos primeros de la
e
{
.
plaza... sin que "ninJ?Ún edificio se fe arrime sino e perte11ec1en1e a su
comodidad y orna/o".

544

. Las cas~s reales debían estar "junto al mismo templo" y, quizás, en su
origen estuvieron al sur de la plaza, en donde ahora se encuentra el nuevo
palacio municipal.
. . Las Ordenanzas recomendaban a los vecinos que construyeran sus
VIVlendas "de buenos cimientos y paredes". Además, debían estar edificadas
''de manera que sirvan de defensa". Cada casa "fa labren de manera que en
ella pued~n tener sus caballos y bestias de servicio, con patios y corrales, y
con la mas anchura que fuera posible para salud y limpieza".
Por último, se recomienda la unifonnidad de las construcciones:
"Procuren cuanto fuera fosible que los edificios fueren de una forma por el
ornato de la población".
. ~l núcleo urbano, sin duda, se trazó teniendo como centro la plaza
pnnc1pal o de armas, llamada casi dos siglos y medio después, a partir de
1864, plaza de Zaragoza. (La traza primitiva desapareció al delinearse la
actual Gran Plaza, a principios de la década de 1980).
La plaza estaba cerrada al norte y al sur; dos calles entraban a ella por el
levante (Abasolo) y el poniente (Hidalgo) y otras dos la cruzaban al este
(Zuazua) y al oeste (Zaragoza).
Además de la plaza principal, quedó otro espacio abierto a espaldas de
las casas reales (antiguo palacio municipal) .La manzana de las casas reales
comprendía las calles des~ués denominadas Corregidora, Hidalgo, Zaragoza
Y Escobedo. A fines del siglo XV III la manzana se fraccionó. creándose la
plazuela del mercado, posteriormente llamada plaza Hidalgo .
. En _el perímetro de la plaza principal debieron repartirse los solares para
la 1~l~s1a (ahora. catedral) al oriente y las casas reales (antiguo palacio
mu111c1pal) -~l poniente. así como los solares de los vecinos. Sin embargo, no
se sabe quienes fueron los primeros dueños de terrenos en la nueva traza
urb~na. A los solares se les dio, seguramente, la misma superficie, pero con
el tiempo, al ser divididos o incorporados otros colindantes, los predios
fueron de distinta extensión
V

Las calles
En 1626, afinna el cronista Alonso de León, "se erigió" la iglesia
parroquial, refiriéndose a la erección canónica. (Relación. discurso segundo
capítulo XII).
'
545

�La construcción del templo debió iniciarse poco de pués en el costado
oriente de la plaza, donde ahora e levanta la catedral de Mont rre_.
El convento de an Franci co y su igle ia. bajo la advocación de San
Andrés, ocuparon un e. tenso predio (Círculo Mercantil Mutuali ta), que e
extendía de de la actual calle E cobedo hasta la de Zuazua. Dicho terreno
estaba limitado al no1te por la que ahora es la avenida Ocampo y al sur por
la. márgenes del río Santa Catarina. Frente a la fachada de la iglesia de San
Franci o se iniciaba el callejón que conducía al ojo de agua de la ciudad.
hoy avenida Zaragoza.
1 eje

principal de la población, orientado de sur a norte, fue dicho
callejón que. partiendo de la iglesia de an Francisco hacia el norte, se
xtendía cinco cuadra hasta rematar en el Ojo de Agua Grande. La iglesia
ce1Taba el callejón al sur, en su cruce con la calle de an Francisco, ahora
avenida Ocampo. A mediado del siglo XVII e decía que era "el camino
que baja al ojo de agua de esta ciudad. .. "o "que sale al ojo de agua ... "
Desde la egunda mitad del siglo XVII e ta vía urbana fue, con alguna ·
variantes "la calle que sale de la pla=a pública al vjo de agua " o bien "la
calle del ojo de agua. " Dos documentos de fines del iglo XVII son muy
preciso : ··ta calle que sale de la Pla::ra Pública hacia el norte, que baja al
Ojo de Agua de esta ciudad" y "la calle principal, que corre de 11or1e a sur,
y sale a la plaza de esta dicha ciudad. .. " Como hemos dicho, es la actual
av nida Zaragoza.
A mediados del XIX se llamó calle del eminario, cuando e ta
benemérita institución educati a e instaló en la esquina ureste de dicha
arteria con la actual avenida Padre Mier.
Por espacio de ca ido. iglo y medio, e ta vía pública se iniciaba en la
iglesia de San Fran isco y terminaba un poco ante de llegar al Ojo de Agua
de la Ciudad, en su cruzamiento con la actual calle de atamoro . En el año
I 861 se llevaron a cabo los primeros trabajo con el fin de prolongarla al
norte del Ojo de Agua de Monterre . En I864 e le dio el nombre de calle
Zaragoza. Fue ampliada en 1930, recibiendo desde entonce el título de
avenida.
En el trazo de la ciudad dos fueron la calles principale : la que
atra e aba la población de oriente a poniente (Morelos)} la que salía de la
plaza de arma (Hidalgo). En lo documentos má antiguos. al referirse a
estas arterias, generalmente e de igna calle real a la actual de l lidalgo y
calle principal a la de Morelos.
546

A principios del siglo XVIII la actual avenida H1·dalgo
. d
//
1
e menciona a
a ca e rea que sale de esra ciudad para la villa del a/1il!o ., ..
._ale de las casas reales al camino del Saltil!o ... " A fines del
calle real que e11rra derecha a la p!a"'a .. 0 bien ..
N1 ·t • S d ¡
~
que sa 1e para 1a capilla de
,es ,a enora e a Concepción (La Purísimai " D
.
.
era design d ,•. ..1 11
'/···
e poniente a oriente
a a as 1. a ca e real que baja a e ta, ciudad. .. ..

a •. "/
l.

xviú :ra ('.~;;

En el iglo X!X, la calle Hidalgo lle ó, durante mucho tiem o tre
~~;~res den d us ~t~e'.so tramos: Hidalgo fturbide y México. s~ llamó
.~ go e e u in~c~o. en el cruce con la cal le Zaragoza, co tado sur del
anl t1guo palacio mu111c1pal, hasta la plazuela Degollado· lturbide desde d. h
1
P azuela
hasta la plaza o alameda. De la Llave (L a p uns1ma
, . )
, .
L
p ··
y Mex1co
de deª
1
a uns1ma ,a ta San Jerónimo. A partir de 1906 se le d.
d
exten ión. desde la calle Zaragoza hasta an J ·, .
ilo en to a su
Hidalgo.
eronimo, e nombre de
... ~ _P~incipios del i~lo XVfll, e aiude a la calle principal diciendo ue
e.ita .\enalada desde llempo inmemorial ,. A . rt· d 171
q
d
· ·
· ···
pa ir e
4 cuando los
pa r_e Je ~itas e hici~ron cargo de la capilla y el colegio de ~, Fran isco
~av1er: udb1cado en d~cha arteria, se empezó a llamarla calle de San Xa ier
la"! expul. i6n de lo jesuitas · en 1767 , e menciona
.·
d espues
en alguno .
11
¡°~u~ntos a ~-a _e _que fue del colegio de la CompaFiía... " A fines del
g o VIII ) _prmc1p1os del XIX vuelve a nombrarse calle princi al ~n
1864 la denominan oficialmente con dos nombres· calle del Co
. p d. d
la actual
-d J ·
·
mercio, e · e
avent a uarez ha ta la de Zaragoza, y calle de Morelos de
Zaragoza hasta el cauce del río anta Catarina En 1906 s I d" 1
de Mo • 1
d
..
·
e e 10 e nombre
. Je os en to a su extens1011, desapareciendo el de calle del Comercio. A
part1r de 1978 es la zona peatonal llamada Plaza Comercial Morelos.
. Paralela a •la calle principal, hacia el norte , se trazo· . de onen
. te a
Pon1en te, otra ,a
urbana que hoy e la avenida Padre Mier A rt· d
última el t
d · d
· pa ir e esta
,
erreno esc1en e bru camente hasta lo que fue el río de Santa
Lucia, formando una hondonada o barranca. El río eguía. aproximadamente
el trayecto d la actual avenida Juan Ignacio Ramón . De la otra margen ei
terr_eno L~elve a ascen_de~. El ancho cauce del Santa Lucía dificultó. durante
casi do 1glos, el crec1m1ento de Monterrey hacia el norte.
También para~ela a la ~alle principal (Morelos), pero al sur. salía de la
~la_za de am~a hacia el poniente otra arteria, o ea la actual. de Hidalgo. Esta
ultim~, debid~, egu~amente a la cercanía del cauce seco del río anta
C~tanna, de vio su dirección, alterando la traza y entroncando unas cuadras
m_a adelante con la calle principal. Ahí se formó, años después una placita
triangular que se llamó del Me ón o de San Antonio. posterionn~nte llamada
547

�plaza Degollado. Ambas arterias se convirtieron en una sola calle la cual, en
su prolongación al poniente, se conectó con el camino real de Saltillo y
ahora se denomina avenida Hidalgo en todo su trayecto.
Es decir que, al sur de la plaza principal, la traza urbana tuvo que ser
rectificada. La calle real, que salía de la plaza hacia la villa del Saltillo
(Hidalgo), torció su trayecto y, al sur de ésta, la calle de San Francisco
(Ocampo), que corría paralela, fue trazada sólo hacia el oriente, a partir del
callejón que ahora es la calle Capitán Emilio Carranza, pues el cauce del río
impedía su continuación hacia el poniente.

VI
La patrona de Monterrey y de su iglesia mayor

Desde su origen, la ciudad y su iglesia mayor tuvieron por patrona a la
Inmaculada Concepción.

1

En 1596, cuando Diego de Montemayor hizo la fundación de la ciudad
de Monterrey, tomó "por advocación de ella a la Virgen Madre de Dios
Señora Nuestra" dice el acta de fundación. Y añade que el fundador le dio, a
la nueva población, el nombre de Ciudad de Nuestra. Señora de Monterrey y
el rango de metropolitana, pues sería "cabecera del Nuevo Reino de León.
11

1

Montemayor llevó a cabo la traza urbana y señaló, "primeramente", el
solar para la iglesia mayor, la cual puso bajo la doble advocación de la Santa
y Limpia Concepción y de la Anunciación. Después, le concedió a la patrona
de la ciudad varias mercedes de tierra, para que fueran rentadas y, 3con el
producto, se mantuviera su culto y el "adorno y ornato" de su templo.
En el templo debi6 existir una imagen de la patrona titular. Tres años
después de la fundación de Monterrey, en un documento fechado el Iº. de
noviembre de 1599, se alude a Nuestra Señora de la Concepción, a quien se
le hace un donativo para el adorno de la iglesia mayor, "cuya advocación es
fa Madre de Dios de la Concepción, según lo que tiene ordenado el
Gobernador Diego de Montemayor... ,,4

Desde su origen, aquel poblado se llamó Ciudad de Nuestra Señora de
Monterrey, siendo su patrona la Tnmaculada Concepción. T~_mbién a _la
iglesia mayor se le dio la advocación de la Inmaculada Concepc1on. Es decir,
que el título de Nuestra Señora de Monterrey es el de la cmdad, no el de la
patrona titular del templo, que es la Inmaculada Concepción.

548

· dLa ·,población fundada en 1596 desapareció en 16 ¡ ¡ , debi'do a una
mun ac10~. Su nuevo emplazamiento fue al sur de la antigua traza, por ser el
terreno mas elevado. Una década después, en acta del ayuntamiento de
Monterrey fech~da ~I 4 de abril de 1625, se cita la merced de tierras que hizo
el. fundador, a _la imagen de la Limpia Concepción de Nuestra Señora la
V 1rgen Mana.. .'·
. En 1626, cuando entró Martín de Zavala como gobernador del Nuevo
Remo de L:ón, de~idió construir la iglesia mayor o parroquial pues en
Monterrey solo habia un convento franciscano. El cronista Alonso de León
~firm~ _que en ese_año el de~n Juan d~ Ortega Santelices, comisionado por el
tlustns1~0 Francisco de R_1vera, obispo de Guadalajara, erigió la iglesia
parroquial de Monterrey, siendo nombrado cura y vicario el padre Martín
Abad de_ Uría. (Relación, discurso segundo, capítulo XII). El cronista se
refiere, •~~udable~ente, a la erección canónica del templo, no a su
c?nst~uccion material, pero no menciona la advocación que se le dio. Es el
h1stonador !srael Cavazos quien aclara que el deán Ortega Santelices "erigió
la parroquia de Monterrey con el título de Nuestra Señora de Ja
Concepción". 5
"

Documentos de diver~os años s~ refieren a la Inmaculada Concepción.
qu_e se venera en 1~ Iglesia Parroquial de esta Ciudad". A dicha imagen la
designaban con vanos nombres. En actas del cabildo regiomontano a fines
de 1662,_ ~e mencionan las tierras pertenecientes a la Madre de Di~s de Ja
Concepc10n o Nuestra Señora de la Limpia Concepción, cuyo arrendamiento
se dedicaba a adornar y dar culto "a dicha imagen. .. " o bien "para el ornato
Y adorno de su altar y templo... " También la llaman frecuentemente Virgen
de la Concepción.
El 4 de di~iembre de 1662, Roque Virto de Buitrago, teniente general
del Nue:,º ,~emo ?e León, decí~ que Nuestra Señora de la Limpia
Concepc1on es la titular de esta dicha ciudad," añadiendo que las tierras
otorgadas por el fundador de Monterrey eran para que, "de su usufructo, se
adornase el templo y lo demás necesario tocante al culto de la dicha
Virgen. .. ''. Por su_ parte,_ el alférez José de Treviño afirmaba que el
arrendamiento de dichas tierras era "para que haya con qué poder adornar
dicha imagen... ,,6

Las llamadas "tierras de la Virgen" se mencionan en numerosos
do~umentos. ~n el testamento dictado a fines de 1634 por Juan López,
antiguo conquistador del Nuevo Reino de León, se alude a ''/as tierras de
7
Nuestra Seiiora... " A mediados de 1694, el alférez Nicolás de la Garza dice
que dichas tierras son "per1enecientes a la Pura y Limpia Concepción de
Nuestra Señora.. .''8
549

�A la imagen titular de la iglesia mayor seguramente se le hicieron
donativos. Un destacado poblador, el general Diego de Ayala, en su
testamento dictado el 22 de diciembre de 1682, dispone: ··Jtem. mando a mis
albaceas y herederos den a Nuestra Señora de la Limpia Concepción. que
está en la (Iglesia) Parroquial de la Ciudad de Monterrey, treinta y -:inco
,,9
pesos ...
Respecto a la tiesta titular, son dos las referencias más antiguas que
conocemos. En acta del ayuntamiento regiomontano, fechada el 5 de agosto
de 1681, se mencionan las "tierras de fa Virgen··. cuyo producto se iba a
dedicar a "celebrar la festi1•idad de 1Vuestra Sei10ra de la Co11cepció11.
titular de esta ciudad. .. " Casi dos décadas después. un documento de fines
de agosto de 1698. alude a ··las fiestas de la Concepción. titular de esta
10
ciudad," y a la corrida de toros celebrada con ese motivo.
En el siglo XVIII hay otras referencias a la patrona de Momerrey. En un
documento de 1739 la nombran Divinísirna y Purísima Señora de la
Concepción. A mediados de 1747. en las fiestas que se llevaron a cabo en
Monterre) para celebrar la jura del rey Fernando VI. fue trasladado el
estanda11e real a la iglesia parroquial. ahora catedral. colodndolo "a lu.1
plantas de la Purísima Concepción de 11uestra Santa Tiwlar y Pwrvna dt:!
11
esta Ciudad... "
Dos testamentos de mediados del siglo XVIII la citan. En la cláusula 12
del testamento del general Juan García de Pruneda. fechado a principios de
1753 y otorgado por sus hijos, se menciona a ··la Virgen Nuestra Seiiara de1
la Concepción, que se venera en la (Iglesia) Parroquial de esta ciudad ..... ~
Poco después, en el testamento del general Domingo Miguel Guajardo.
fechado a mediados de 1759. se alude a Nuestra Señora de la Concepcii&gt;n.
13
"pa1ro11a lindar ele esta ciudad. .. "
~

...

La patrona del templo también es mencionada con otro título. En una
declaración emitida en 1779, el padre Alejandro de la Garza. cura párroco de
14
Monterrey. alude a "la Purísima Porrona. .. " . A fines del siglo XVIII o
principios del XIX, en una relación de las obras que habia hecho el canónigo
de la catedral de Monterrey. doctor Andrés Felíu y Togores. se dice que
"ordenó (¿r&lt;'sw11ró '.11 el al/clr 111u_vor dedicado a fa P11rís111w
Concepción... .. ¡~
A fines del siglo XVIII. en una encuesta levantada por el gobernador
Bahamonde. se manifiesta la protección que la Inmaculada Concepción
había dado a la ciudad de Monterrey. Fray Antonio de la Vera ) Gálvez.
médico del obispo Yerger. atribuía el hecho de haberse librado la ciudad de
550

vari~s epidemias a "lo be,!igno de su temperamento y más por ser su
pat,ona
Sa1111sima en el 1\li'rt
· de su
. Inmaculada
1· eno
C'
. .la .,Virgen
16 p
vncepcion.. . . or su parte, fray Cristóbal Bellido Fajardo, guardián del
~-~1~vento f:anc1scano de Mo11ter:e_y. se refería a esta ciudad afirmando que
e..'&gt; su e?ecw/ Patrona_~a Sant1s1ma Virgen bajo el tiernísimo Misterio de
su Inmaculada Co11cepc1011 y a quien siempre ha favorecido ..... r
~n 1791 el gobernador Bahamonde le decía al virrey Revillagigedo que
a la_ciudad de Monterrey se le había concedido. interinamente el título de
~-a~ttal d~I _obisp_ado del Nuevo Reino de León y, a su catedral. ¡~ advocación
de 1~~1est,a Se~wra de la Concepción, Patrona de toda Espa,,a.... " Añadía
que. tan particular acontecimienro •·. coincidía con el hecho d
uestra S 1 p
e que. a
enora. a atrona_ de esta ciudad, bajo la misma advocación se· le
da. to_do c~lt~ en la Iglesia Parroquial ... " Concluye afirmando que esa
co111c1denc1a ya se ve que es de puro accidente", ero "no de ·a r .
llamar la atención... " /8
p
U po eso de
. Al insta~arse definitivamente, en 1792, la sede del obispado del Nuevo
Remo ~~ Leon en Monterrey, a la antigua iglesia parroquial se fe empezó a
llamar,, la catedral de la Inmaculada Concepción". Fue hasta el 4 de junio
de 18.,3 c_uando el s~xto obispo de la diócesis. fray José María de Jesús
Belaunz~~an, consagro la catedra l de Monterrey en honor de la Inmaculada
Concepc1on. como se grabó en la lápida conmemorativa.
Apéndice I

~on motivo de la entrada al Nuevo Reino de León del gobernador
Marttn de Zavala, en agosto de 1626, se re dactaron dos nóminas de
pobladores de este Reino:
1. ~a ::M_~moria de los veci'.10s casados y solteros que hay en esta Ciudad y
Remo , s111 fecha. anexa al informe d_el ayuntamiento de Monterrey. fechado
el 2 de agosto de 1626 (Actas de Cabildo del Ayuntamiento de Monterrey).

2. La .. V'.sr_a de ojos de las casas y vecinos". Fechada el 7 de septiembre de
1626. (C1vtl, volumen 2. años I624-1629. expediente 2. Archivo Municipal
de Monterrey).

E~ la "Me1~1oria de los vecinos casados y sol/eros" de Monterrey y las
es~an~1as, se reg1str~ron como vecinos de la ciudad a 48 hombres, 3 viudas y
6 tnd1os. Como vec111os de las estancias se anotaron a 15 hombres. En total:
69 hombres y 3 mujeres.
551

�Los 48 vecinos de Monterrey eran: Diego Rodríguez, José de Trevii'io,
Lucas García, Miguel deMontemayor, Gonzalo Femández de Castro, Alonso
de Treviño, Pedro Botello de Morales, Pedro Romero, Rodrigo de Aldana,
Miguel Sánchez Sáenz, Francisco de Avila, Bartolomé García, Pablo
Sánchez, Bias de la Garza, Diego de Montemayor, Mateo de Villa Franca
Buentello Guerrero, Pedro Velada, Juan Hemandez, Francísco Martín
Guajardo, Juan Pérez de los Ríos, Antonio Durán, Juan Maldonado, Miguel
de Avila, Eustasio Zambrano, Domingo de Avila, Juan Pérez de Lerrna, Juan
de Treviño, Francisco de Treviño, Diego González, Alonso de Molina, Pedro
Rangel, Domingo de Morales, Juan de Montalvo, Bernardo de Molina,
Antonio de Villafranca, Juan Martín, Alonso García, Juan López, Leonardo
de Mendoza, Bernabé López, Lucas de Monternayor, Andrés de Charles,
Diego de Solís, Juan de Solís, Sebastián de Solís Francisco de Sosa, y Juan
de Sosa.
Las 3 viudas de ··españoles" eran: Agustina de Charles, viuda de Juan
Pérez de los Ríos; su hija Ana Pérez, viuda de Diego Flores, y Leonor, india,
viuda de Bartolomé de Charles, hijo de Juan y Agustina
Por último, eran vecinos de Monterrey S indios y su "gobernador"
Los IS vecinos que vivían en las estancias eran: Bernabé de las Casas.
Diego de Treviño, José de Treviño, Fernán Bias Pérez, Alonso Diez de
Camuño, Francisco Báez de Benavides, Francisco de !a Garza, Pedro de la
Garza, Bernabé González, Francisco Rodríguez, Domingo Gonzá!ez, Marcos
González, Juan de Olivares, Alonso Carrasco y Antonio Rodríguez. No se
menciona el número de estancias.
A los 48 vecinos de la ciudad y los 15 de las estancias no se les anotó si
eran casados, viudos o solteros.
En las dos listas de pobladores de la ciudad y las estancias, que se
anotaron en la ··Memoria", no se menciona a Hernando de Ugarte y la
Concha, capitán del destacamento militar de Monterrey, ni a Diego de Avila.
soldado de dicho destacamento y vecino de Saltillo, quienes sí aparecen en la
"Vista de ojos".
Por otra parte. en el informe de! ayuntamiento de Monterrey al
gobernador Zavala, fechado el 2 de agosto de 1626, se asentó que había
··más de cuarenta vecinos en esta dicha ciudad, y los veinticuatro de ellos
casados, con sus familias, y los demás solteros y algunas mujeres viudas de
españoles ..." Además había otros vecinos en las estancias, "en cantidad de
más de otros treinta casados y solteros... '' Se añade que con el justicia

552

mayor
Alonso
Lucas el Bueno. vinieron en 1624, "oc·ho vecmos
·
, 1o\'
·
d
mas
cmco casa os y tres solteros... "
' ·
Según dicho informe del ayuntamiento, serían: 24 casados má d 16
!º!teros. Y algunas (3) viudas de "españoles" En las estancias h~bía ~ná: de
.&gt;Ü casados y solteros. En total: más de 70 vecinos entre hombres y mujeres.
11

En la ·•Vista de ojos de las casas y vecindario'· de Monterrey levantada
po~ orden del g?b~mad~r Martín de Zavala y fechada el 7 de sep~iembre de
16_6, se asento el numero de vecinos casados que en ella si t
J
ordmano en h b . . . ,
"
a s en c,e
. ..
su ~ llac,on Y casa y "todas las casas de morada" "La Vista
de
OJOS , se llevo a cabo el S de septiembre de J 626 E
·
1 •
b
• n e 11 a se mencionan
o~ nom res de 3 1 hombres y ~na mujer: Diego Rodríguez. Lucas García.
M_,guel de iv:ontemayor, Anto1110 Duran, Juan Maldonado. Juan de Solís
Diego de S0l1s, Leonardo de Mendoza. Juan de Montalvo Juan L ·
J ·
H ' d
Al
,
,
opcz. uan
~rna_n ez.
onso Garc1a, Juan Pércz de Lerma, Domingo de Avil a.
Fr,mc1sco
de
Sosa,
· oommgo
·
d M
· Juan de Sosa• Pedro Rangel , Bartolo111e' Garcia,
e _orales, D~ego González, Pedro Velada, Juan Pérez de los Ríos
Francisco
Martmez, José de Treviño. Pedro Ro mero, D.1ego de Avda
· '
.
I lernand_~ de Ugarte y la Concha, Pablo Sánchez, Bias de la Garza Alons~
de Trev1110. Leonor viuda de Bartolomé de Charles y Pedro B~tello d
Morales.
e
~rancisco Martíncz. que se menciona en la
Francisco
que aparece en
, _ Martín Guajardo
.
Rodrigue.z. Mateo de V,llafranca, Francisco de
se mencionan en la ·· Vi\·ta de 0)01·.. pero
"Memoria .. .
.
. .

" Vista de ojos" es el mismo
la "iv,emona...
L'
·
' "
Franc,sco
·.
Avila y Miguel de Avila no
sí t'
·
d
es an registra os en la

En la .. Vista de vjo.1" se asentaron los nombres de 21 casados, pero 110
los d~ sus ~sposas. Tampoco se mencionan viudos. Los casados eran· l.ucas
Gar_cia, ~iguel d~ ~ontemayor, Antonio Durán, Juan Maldonado. Juan de
Solis; Diego d~ S0l1s, Leonardo de Mendoza. Juan de Montalvo, Alonso
Garcia, Jua,~ Percz de Lerma, Domingo de Avila. Francisco de Sosa Juan de
Sosa .. D0111111go de Morales, Diego González, Juan Pérez de los Ríos
Francisco Ma11ínez, Diego de Avi la, Bias de la Garza. Alonso de Treviño 1:
Pedro Botella de Morales.
Los poderes espiritual y temporal estaban representados por el templo y
convento de San Francisco y, "a un lado", las que parecían ser casas reale;
que eran _'_'una sala nueva con su casa y un aposemo con siete w11tcmas ¡'•
puertas... . donde estaba alojado el gobernador Za,ala.
·
553

�Se mencionan l4 casas. Los vecino que vi ían en ellas, algunos con su
mujer e hijos, eran: Diego Rodríguez Antonio Durán. Juan Maldonado Juan
de Solís, Juan de Montalvo, Juan Pérez de Lerma Domingo de Morale ,
Diego González, Francisco Martínez. Jo é de Treviño, Pedro Romero Diego
de Avila y Pablo Sánchez. Los 6 vecinos que vivían "con su mujer e hijos ..
eran: iguel de Montemayor Antonio Durán, Juan Maldonado Juan Pérez
de Lerma. Franci co Martínez y Pedro Botella de Moralc . Ademá Diego
González "con su mujer e hija " Juan Pérez de los Ríos el Mozo "con su
mujer, madre y hermana l'iuda " .

9 pobladores habitaban en aposento cercanos a las ca as: Miguel de
Montemayor, Diego de olís Leonardo de Mendoza Domingo de Avila.
Francisco de osa, Juan de Sosa, Pedro Rangel Bartolomé García y Pedro
Velada. Sólo Montemayor vi ía "con su mujer e hijos ". De los demás tan
solo se asentó que eran casados o soltero . A la propiedad de Juan Pérez de
lo Ríos el Mozo la llaman de las dos formas : ca a y aposento .

Solamente a 3 viviendas e les anotó que "esrá de la otra parte del río
{.)anta Lucía) ... ··. al norte de la traza urbana: la de Domingo de Morale .
Juan Pérez de los Ríos (con el jacal contiguo de Leonor, viuda de Bartolomé
de Charles) la de Francisco Martínez.
En la ·· Visra de ojos " e registraron 7 estancias:

1. A iete leguas de Monterrey estaba la de Gonzalo Femández de Castro.
·'casado con hija del capitán Diego Rodríguez' o sea María Rodríguez.. Ahí
vivían también Juan de Olivare , Alonso Carra co y Rodrigo de Aldana.
solteros.
2. A cinco leguas de Monterrey estaba la de Fernán Bla Pérez, viudo, a

quien acompañaba "su hijo' Antonio Rodríguez.
. . . . ..

3. A :;iete leguas de esta ciudad :;e hallaba la de B rnabé de las Casas. viudo.
Con él e taban "sus hijos ", o sean Marcos y Bernabé, y además, Domingo
González, soltero, y Francisco Báez de Benavides "con su mujer ". es dec ir
Isabel artínez Guajardo.
4. A un tiro de arcabuz de la estancia de Bernabé de las Casas, vivían Diego
de Treviño y Francisco de la Garza. viudos, y José de Treviño, Pedro de la
Garza, Marcos y Bernabé González, solteros.
5. A ocho leguas de la ciudad, en la Cuesta de los Muertos, estaba Alonso
Díez de Camuña.
554

6. A un "h
cuarto
de legua de Monterrey, Miguel ánchez Sáenz v1v1a
· , con su
'· ¡ , .
e_ P?Sa, IJª eg1t1~w de José de Treviño ", o ea Ana de Treviño. Con ellos
1V1an Juan y Francisco de Treviño, solteros, hennano de Ana.
7. También a un cuarto de legua estaba la estancia de Diego de Montemayo
soltero.
r.
, Gonzalo Ferná~dez de Castro. Rodrigo de Aldana, Miguel Sánchez
Sae~z Juan y Francisco Treviño y Diego de Montemayo, aparecen como
ve~_mos de M~nte~rey en la "Memoria "... y como vecinos de las estancias en
la Vista de o;os ' .
Los ~O pobladore de las e tancias eran: 3 casados, 4 viudo , 11 solteros
Y 2 ~ quienes no se les m~nciona su estado. Los 3 casados eran: Gonzalo
Fernandez de Castro. Francisco Báez de Benavide y Miouel Sa'nch s·
L 4 · d F ,
o
ez aenz.
os _v1u os: ernan Bias Pérez, Bernabé de las Ca as. Diego de Treviño y
Fran~1 co de la Garza. L?s 11 solteros: Juan de Olivares, Alonso Carrasco,
Rodrigo de Aldana, Dommgo González, José de Trevii'io. Pedro de la G
arza,
Ma~cos Gonza· 1ez, Berna be, González. Juan de Tre iño, Francisco de reviño
Y D1~go de Montemayor. A 2 pobladores no se les anotó su estado: Antonio
Rodnguez y A I onso Díez de Camufio.
E~ la 'Vista de ojos'· e añaden otros 10 solteros: Juan Buentello
Eustas_io Za~brano, Alonso de Malina su hijo Bernandino de Malina:
A~ton10 de Y1llafranca Juan Martín (a quien le anotaron "viudo "), Bemabé
Lopez, Lucas de Montemayor, André de Ugarte y eba tián de Solí .

~e ello a,_ 4 se registraron como mulatos: Alonso de Malina, Juan
M_artm. Bernabe López y ebastián de Salís; un me tizo. Antonio de
V11laf~anca, y dos- mes icillos: Lucas de Montemayor y Andrés de uga rt e.
T b .
am 1~n e mencionan los 5 indio y su 'gobernador", citados en la nómina
de ~ecmos ~ne .~ al informe del ayuntamiento del 2 de agosto de 1626. 0 sea
la Me~nona. .. Se asentaron en la "Vista de ojo " en total 67 hombres
una muJer.
y
. , Sin embargo, 8 d_e e to vecinos estaban ausentes: Lucas Gárcía, quien
vivia en la casa de Diego Rodríguez: Leonardo de endoza, Hernando de
Ugarte Y la Concha, Alonso García. José de Treviño, Diego de Avila Bias
de la Garza y Alon o de Treviño.
Leonardo de Mendoza, Alonso García y Diego de Avila, casado , eran
oldados de la compafiía del capitán Hemando de Ugarte y la Concha que
estaba de guarnición en Monterrey. En la " Vista de ojos" se dice' que
555

�estaban "de partida". Mendoza y García habían dejado a las esposas en sus
casas. Avila, quien aparece como vecino de Saltillo, se había ido con su
mujer. En la ·'Memoria... " aparecen los nombres de Mendoza. y García pero
no el de Avila. Ni en la "Memoria... " ni en la .. Vista de ojos" se dan los
nombres de las esposas.
Las tres viudas que se citan en la "Memoria... "_(Agustina de Charles. su
hija Ana Pérez y su nuera Leonor), también se registran en la ··la Vista de
Ojos". cuando se menciona a Juan Pérez de los Ríos (el Mozo) y a su m~dre
(Agustina de Charles) y hermana viuda (Ana Pérez) .. :" y a Leo_nor la v1t'.da
de Bartolomé de Charles. éste hermano de Juan. quien adopto el apelltdo
materno.
En la nómina de los vecinos de Monterrey y de las estancias, sin fecha.
documento anexo al informe del ayuntamiento. fechado el 2 de agosto de
1626, se asentaron los nombres de 48 hombres. 3 viudas y 6 indios. que
vivían en la ciudad, más 15 hombres que estaban en las estancias, es decir un
total de 69 hombres y 3 mujeres.
En ta .. Vista de ojos" o descripción de Monterrey y las estancias. que
ordenó levantar el gobernador Martín de Zavala. documento fechado el 7 de
septiembre de 1626, se mencionan 3 l hombres y una mujer. que vivía_n en la
ciudad, y 20 hombres. otros 1O y 6 indios que estaban en las estancias En
total: 67 hombres y una mujer.
Hemos dicho que, en la nómina redactada por el ayuntamiento. no se
aclara si los vecinos eran casados. viudos o solteros. Sólo se menciona a tres
viudas y se dan los nombres de sus difuntos maridos.
En la nómina que ordenó levantar el gobernador Zavala se as_entó s¡
eran casados viudos o solteros, pero no se dan los nombres de las muJeres 111
el número d~ hijos, lo que elevaría el total de pobladores. Es decir. habría
que añadir las 21 esposas de los vecinos casados de Monterrey y las 3 de las
estancias, de quienes no se dan los nombres.
Sobre los hijos diremos que es imposible precisar 5u nú1~_ero. En
Monterrey había l O parejas de casados y una mujer. todos con h_lJOS. L_os
jefes de familia eran: Lucas García. Miguel _de Monten~ayor, Antorno_ Duran.
Juan Maldonado. Juan Pérez de Lerma, Diego Gonzalez, Leonor viuda de
Bartolomé de Charles, Francisco Martínez, Bias de la Garza, Alonso de
Treviiio y Pedro Botella de Morales. En las estancias ~e citan l?s. 3
pobladores casados, pero no se alude a lo_s hijos. De los 4 viudos, 2 v1v1an
con sus hijos: Fernán Bias Pérez y Bernabc de las Casas

556

Apendice n

Sí mes is de la .. Vista de ojos de las cmas y vecinos'" de Monterrey.
Septiembre 7 de 1626.
Los capitanes Diego Rodríguez y Lucas García v1v1an en una casa
frente al convento de San Francisco, a cincuenta pasos de éste. La casa tenía
aparte dos aposentos. "nuevamente hechos. con una torrecilla alta... en
dond~ habitaban el capitán Miguel de Montemayor. ~erno del capitán Diego
Rodnguez, su esposa (Mónica Rodríguez) e hijos.
A cuarenta pasos de distancia de la anterior, "sin calle ni contigüidad".
estaba otra "casa pequeiía, sin corral, .. de Antonio Durán, su mujer
(Catalina de Treviño) e hijos; era "una sala y un aposento que les sirve de
cocina".
A cuarenta pasos de la casa de Durán, estaba la de Juan Maldonado.
··con una sala y un aposento··. en la que vivía con su mujer (María de
Montemayor) e hijos.
A un tiro de arcabuz. poco más o menos. estaba la de Juan de Salís.
mulato. casado con una india de Coahuila (Andrea). A un lado de esta casa
había dos aposentos donde se alojaban Diego de Salís. mulato. casado con
una mestiza (María de Mendoza) y Leonardo de Mendoza y su mujer.
A poco trecho. en una sala grande con cubierta de paja. vivían el
mestizo Juan de Montalvo. su mujer (Juana López) y el padre de ésta. Juan
López. suegro de Montalvo.
A distancia de unos veinte pasos, estaban unas paredes v1eJas y
111altratc1das. con techo de paja. en que vivían Juan Fernández. soltero.
Alonso García y su mujer.
A un tiro de arcabuz, una casa con sala, un aposento y cocina. era de
Juan Pérez de Lerrna. mujer (Mariana Martínez) e hijos. A lindes de ella
moraban en dos aposentos Domingo de Avila y su mujer, ésta hija de Pércz
de Lerma.
A un tiro de arcabuL poco más o menos. en un aposento pequeño.
"ahora nuevamente hecho ", vivía el mulato Francisco de Sosa. casado con
una india (Magdalena María) y. algo apartado. estaba "otro aposentillo

557

�pequeño" donde habitaba Juan de Sosa, casado con una india hija de
Francisco de Sosa.
A más de cincuenta pasos, en otro aposento de reciente construcción,
vivía Pedro Rangel, soltero.
A cincuenta pasos del anterior estaba el aposento, "ahora nuevamenle
hecho··, en el que habitaba Bartolomé García, soltero.
A más de un tiro de arcabuz estaba, "de la aíra parle del río (Santa
Lucía)" y "apartado" de la población; la casa de Domingo de Morales,
casado con una india. A más de un tiro de arcabuz estaba ··una casa con una
sola grande", que habitaban Diego González, su mujer e hija. A lindes. en
un aposento vivía Pedro Velada.

eerca hab',a

un pequeño aposento recientemente

Por último, a un lado del convento franciscano ''esta'
I
su casa v un
.
,
una sa a nueva con
aposento, con siete ventanas v
,,
gobernador Zavala "
- puertas , que ocupaba el
aunque no había cá:Celq~~J::~: ~~:I c::~:;:~e:~t:in habber _habitado otras",
1 a Junto a las casas
reales .
'
, esª
Apéndice 111

Esposas de los 21 vecinos casado d M
las estancias, de quienes no se mencio~,a: s onterrey y de los 3 vecinos de
fechada el 7 de septiembre de 1626. (+)
us nombres en la Vrsta de ojos.
Monterrey

En ·'la otra parte del río", en un aposento con "'paredes IIIIIJ'
viejas", vivían Juan Pérez de los Ríos (el Mozo), su mujer (Agustina de
Belmar). madre (Agustina de Charles) y hermana viuda (Ana Pérez). Y, en
un jacal contiguo, habitaba Leonor, india viuda de Bartolomé de Charles.
con sus hijos.

Lucas García (Juliana de Quintani lla) Mi uel d
, .
Rodríguez), Antonio Durán (Catalina de Trevfño) J:~o:e~ayo~ (M(o111~a
de Montemayor), Juan de Salís (Andrea) Di~
a ?na o ~aria

También al norte del río Santa Lucía, a más de cincuenta pasos. en una
"casa nueva que no tiene más de un aposento cubierto", habitaban
Francisco Martínez, mujer (Mariana Botcllo) e hijos.

Francisco de Sosa (Magdalena María) Juan de S z), DDo':1mgo de Avda,
Diego González, Juan Pérez de los Ríos el Mo~~a, om,~go de Morales.
Franci~co Martínez (Mariana Botello), Diego de A~~;u~::: ~e ~e~ar).

Enfrente de la anterior, otra casa nueva, con sala y un aposento
cubie110, la ocupaba el capitán José de Treviño "cuando \'iene a misa ".

.., '

María de Avila) e hijos.
construído.

A poco más de un tiro de arcabuz, hacia la iglesia de San Francisco.
otra casa nueva, con sala y dos aposentos, la ocupaban el capitán Pedro
Romero, quien la había mandado construir, así como Diego de Avila y su

~:,:1:,1"}~.~eo;:::: :: ~~!:,.,(~~:~.: ~~~~~:~ºu::n;~ipe~~•;1:n1~
~~~:~~'\ G:zállez),
0

e

Alonso , de Treviño (Anastasia González; ;
ora es (Ana Mana de Avila).

Las estancias
Bena~~:~~~s:i:~á~d~- de &lt;¿ast~o !María ~odríguez), Francisco Báez de
Treviño).
a tnez uaJar o) y Miguel Sánchez Sáenz (Ana de

mu_Jer.
A cincuenta pasos más o menos estaba la vivienda, con sala. dos
aposentos y cocina, donde moraba el capitán Pablo Sánches. soltero.

+ Desconocemos los nombres de 7 esposas de vecinos.

A unos cuarenta pasos de la anterior estaba la casa. con sala y dos
aposentos, que habían comprado los capitanes Bias de la Garza y Alonso de
Treviño "para sus viviendas con sus mujeres (Beatriz y Anastasia Gon:óle:)
e hijos·· aunque no la ocupaban pues vivían en la estancia de San Francisco,
hoy Apodaca (Nuevo León). "a tres leguas" de Monterrey.
En la parte posterior de dicha casa, un jacal de carrizo cubierto de
zacate lo ocupaban el capitán Pedro Botello de Morales. su mujer (Ana

559
558

p:~~~

�otas Bibliográficas
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3"3.
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1573. en Pacheco árdena . Colecc1ó11 de duc:11111e11los inedi1u · del Archivo
de Indias. Primera erie. Madrid. 1864-1884. olumen 111. Pág . 484- -37
~- olumen XVI. Págs, 1 2-187.
Testimonio de las co11.Hw1cias relu1iva.1 a la fundación de la c:iuclad de
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nterre) . Año 1662. rchi,o 1uni ·ipal
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xp diente 1. Arclm-o Municipal de ontl!rrcy
~Protoco lo volu m nS.año 1691-1694 número99 . AMM .
•1 Te tam nto d I general Diego de
)ala en Ci,il. \'olumén 1 ·. aii 16 11689, expediente 3, folio 2 vuelta. AMM
10
eta del yunrarniento ) Protoc lo . , olumen 6. año 1695- 1700.
número 68.
M
11
arlas Pérez-Maldonado. Docume1110., J-/istóricos di! Suero l.eá11. 15961 '11 , Monterre\' 1947. Página • .., _
11
e -1amcnto ,del general~J uan arcia d Pruneda en Protocolo . , olumcn
15.a fí os 1748-175',número 125,126.
1
1' Te, tamento d I general Do1;1i11go Miguel
iuajardo en Protocol o .
volum n 16, año 1756- 1769 número 38. A M.
IJ
on . Aurelian Tapia Méndez. Ohispado de ,\'uern Reino de Leú11 .
Primer Tiempo. Monterrc), 1988. Pág. 81.
1' Lui
13ei anta-Fe. "Un mallorquín en la colo11i::aciú11 de Méjico".
Mallar a. C 1.. Pág. l O
'"' "Tes11111onw de las di/1ge11cias pruct1cadas .. " en Ci, il, volumen 14 7. afio
1791. fapcdientc 12. AMM . Declara ión de Fray Antonio en folio · 21 a" 1.
,, ··Te:,ti111011io de las di!igenctas prac1icada.L ... en 'i , il. mi 1110. , olumen)
e.\ped iente. Decl aración de fray Cri -tóbal en folio 31 -.uclta a 43.
1R ''Tes, imonio .. :· en Ci, il. , o lumen 14 7. año 179 l. e'&lt;pcdicntc 12. fo!io 64.
,ucltay6- .

HECHO OCURRIDO DURANTE LA OCUPA IÓN
DEL EJÉRCITO AMERlCA O EN MO TERREY
1846-1848

1

...

Bertha Villarreal de Benavides
Colegio de ronista e Hi toriadore
de ue o León. A. C.
El éxito de las batalla victoriosas del ejército ameri ano
e pecialmente la del itio de Monterrey entusiasmó al pueblo americano
mu en particular a u gobernantes. En 1846 1 Congre o autorizó la
a uñación de una moneda de oro con la efigie del general Zachary Ta lor. 1
arti ta que hizo este trabajo iajó hasta Monterrey para hacer los bocetos o
dibujos trabajando en el campamento del ogalar.
Como pago a su trabajo pidió 200 dólares y dos de las medallas
conmemorati a en cuyo an erso está escrito

Resolution
o/Confress
Julyl6'' 1 46
Palo Alto
May th 1 ./6
Resaca de la Palma
May 11i de 1 ./6
William Garl. Brown era el nombre de e te artista el cual no ólo
llevaba la comi ión de hacer el boceto para esta medalla ino qu tenía
también el encargo de hacer una pintura. 1diario "Daily Republica ·• del que
era dueño Robert H. Gallear que pertenecía al partido Whig, veía con grandes
po ibilidade que el gran héroe e on irtiera en un magnífico prospecto
para la candidatura de u partido para la pre idencia de los - tados nidos. 1
En junio de 1846 Zachary Ta lar había declarado que d clinaria la
pr sidencia aún en ca o de que le ofrecieran el puc to. En agosto d 1847
había dicho: "No me imporra un higo el cargo •·. in embargo para el otoño
empezó a cambiar de opinión. El 7 de junio los Whig lo e cogieron para la
candidatura mientra que los Demócratas eligieron para u candidatura a
Le, i · Ca y a William O. Buttler otro General de Kentucky que se
di tinguió fue herido en el itio de Monterre . También hubo un ter r
partido el de Tierra Lihre, del cual su candidato fue artín an Beuren.

561

�El día de la elección Taylor ganó por estrecho margen de 163 votos
contra 127 de Cass. Van Bauren no obtuvo ninguno, tales fueron los
resultados del Colegio Electoral de los Estados Unidos.2
Brown pem,aneció durante tres meses en el campamento del Nogalar
trabajando en este lienzo. En su composición, se encuentra al centro Taylor
vestido con pantalón azul, camisa blanca, saco largo y un pa11uelo atado al
cuello; a los lados diez oficiales posando de diversas formas que le dan
ambiente de placidez con actitudes de descanso y solaz esparcimiento. Las
tiendas de campaña bajo la sombra de los nogales y a la izquierda un
hermoso caballo blanco ensillado, cuyas bridas sostiene un soldado en
actitud de espera para recibir una orden de parte de su superior. Este
magnífico óleo de 30 X 36 pulgadas, se encuentra actualmente en Porlrait
Gal/ery del Smíthsonian !nstitute en Washington, D.C.
En Estados Unidos a un mes de la ocupación de la ciudad de Monterrey
por el ejército americano, ya en Filadelfia en octubre de 1846, había una
iluminación intensa en honor a las victorias obtenidas por sus connacionales,
especialmente la de Zachary Taylor y todo esto se advertía en buena parte de
la ciudad.
Los edificios públicos, teatros, hoteles y muchísimas casas estaban
iluminadas con los mas variados colores y decorados con banderas y
estandartes.
Los nombres de Monterrey, Palo Alto y Resaca de la Palma se repetían
3
a cada paso. era un tema de conversación ''La guerra contra México ".
En el Arch Street Theatre fue puesta en escena el 3 1 de octubre la obra
titulada "The Siege of Monlerey" (El Sitio de Monterrey) Escrita por W. H.
Bennie.
La cartelera del programa es la siguiente:
Gral Taylor........ Mr. J. Sean Gral. Bunler. ......... Mr. H. Marten
Gral. Worth ...... Mr. Browers Corl. Rigdly ........... Mr. Blankman
Capt. Smith .... ..
Capt. Duncan de los Texas Rangers ...... W. H. Bennie.
Sammy Stevens, soldado de Maine
Sally Doordrige, la novia del soldado
Mexicanos
Cor l. Ferero ...... Mr. Browne

Gral. Ampudi ....... Mr. Marsh

562

Gral. Rosca....... . Mr. Hamilton
Corl. Martino ....... Mr. Fisher

Bartello ...... un soldado ebrio
Corl.Bravo .....Mr.Colladine

Al empezar aparece Mrs. Burke como la Diosa de la Libertad. La
escena es en el campo de batalla e interpreta una canción ·'Bartello".
2do. Cuadro, se desarrolla a la luz de la luna en el Obispado.
3er. Cuadro, paso rocoso en el camino a Saltillo con la canc ión
"Voluntario Yankee".
2º Acto En el inte.rior de la Catedral aparecen frailes y monjas así como
la .gente .de clase de sociedad de Monterrey atendiendo en la celebración de la
Misa, mientras el fuego de la batalla hace estragos en el templo.
2do. Cuadro, en el paso a Saltillo sucede la muerte del Coronel
Watson y Taylor en el campo presencia la escena.
3er. Cuadro, en las calles de Monterrey durante la batalla se dispara
desde los techos y las ventanas.
4º. Cuadro y final, la bandera americana ondea en la Ciudadela y es
la rendición de la ciudad4.
Indiscutiblemente el interés que provocaron en el pueblo americano
l?s s~1ccsos d~ 1~ guerra contra México hacía que escritores, artistas,
litografos Y penod,stas. produjeran con gran rapidez obras de interés general
como es el caso de esta obra de teatro que se estrenó a escasos cuarenta días
de los sucesos.
En esta obra los personajes son algunos reales y otros creados por el
autor, sobre todo los concernientes a los mexicanos, de los cuales sólo el
general Ampudia era un personaje verdadero.
Pro.bablemente los periódicos Picayune y Delta que a través de sus
reporteros 111formaban al público americano. no le daban importancia o no
conocían a los principales dirigentes del ejército mexicano.

.u~

ejemplo del interés que tenían todas estas noticias en los
acon!ec1m1entos de la guerra. lo podemos constatar en el cuadro "War News ··
(Noticias de Guerra) de Richard Caton ~oodville ( 1822- 1855) óleo que se
encuentra en el Mcmoogian Foundation.) En el cuadro se puede observar un
grup_o .de personas que esperan con ansias afuera de las oficinas de los
penod,cos para recibir noticias frescas de los sucesos en México.
563

�De este mismo artista es el cuadro que tituló O/d '76 and young '48
(Viejo del 76 y joven del 48). Esta es una pintura al óleo en la que podemos
observar a una familia junto a una chimenea, en la que el joven soldado que
participó en la guerra de México cuenta sus experiencias al abuelo, un
veterano de la Revolución Americana. El pintor Woodvi!le pertenecía al
"Dusseldorf School" quien inspirado en esta guerra quiso mostrar a los
europeos este suceso político y social, en el deseo de la expansión americana
,6
de su pa1s
Canciones Populares

Hay un sinnúmero de canciones populares que se escribieron y
cantaron durante esta época referente a esta guerra. Una de ellas es The
Maiden of Monterey, (La doncella de Monterrey) compuesta por los Texas
Rangers, usualmente la cantaban en los campamentos_honrando la heroicidad
de la joven de Monterrey. Otra es Field of Monlerrey.
Field of Monterey

"As song in the Public Schools of New York"
The sweel church be/Is are pear!ing out
A chorus wild and free,
And every thing rejocing
For the glorious victory:
For the gallan! and the gay,
Who now in death are sleeping
On the field of Monterey

When spring was here with openingjlowers.
And I the proud May Queen,
And al! the young and gay were met
To dance upon the green:
The nobles/ and the manliest
Was by my side that day,
Who now in death is sleeping
On the field of Monterey
íñe Flowers of spring arefieldfaded now,
The woods are sear and cold;
The persimmon's check isjlushing
And the papaw shines in gold
But he in earliesl manhood
Has sadly passed away
And now in death is sleeping

On the field of Monterey
Let ali sing and be happy, patriotic &amp; free
Campo de Monterrey

Canción que se cantaba en las escuelas públicas de
New York
Las dulces campanas de la iglesia tañen
Un coro agreste y libre y todos se regocijan
Por la gloriosa victoria,
Pero emanan lágrimas amargas por los valerosos y
Alegres
Que ahora los muertos duermen
En el campo de Monterrey
Cuando la primavera estaba aquí abriendo sus
flores
Y yo la orgullosa Reina de Mayo
Y con todos los jóvenes alegres que conocí
La danza sobre los verdes
Los nobles que yacen están a mi lado esedía
Que ahora en la muerte esta dormida
En el campo de Monterrey
Las flores de la primavera ya están marchitas
Los bosques están secos y fríos
Las mejillas como persirnonios ruborizados
Y la papaya brilla en oro
Pero en la temprana madurez
Tristemente ya se han ido
Ahora la muerte está dormida
En el campo de Monterrey.
Cantemos ahora felices, patrióticamente y libre
E~isten muchas más como la de "The War is over Now" (La guerra se
ha termmado ahora), de Eugene T. Johnston. Su letra dice que al témlino de
la ~u_erra cruel y sangrienta, los hombres regresan a sus casas con sus
fam,ltas Y la bandera con las estrellas y barras ondea desde Maine hasta
México.8
Literatura y Publicaciones

Referente a las publicaciones sobre la guerra Seymoor V. Connor
afirma que el 23¾ de las obras fueron publicadas entre 1846 y 1849, el 14¾
entre l 850 y 1899. De estos libros dice Connor, el 75¾ es con respecto a la

564
565

�culpabilidad de la guerra lo cual resulta ambiguo. El 16 % culpa a los
Estados Unidos y el 9% a México. Si n embargo en las últimas décadas los
libros históricos sobre este tema el 85 % culpa a los Estados Unidos y las
causas son múltiples: Reclamaciones, anexión de Texas, la ambición de
obtener California o el expansionismo anhelado por el Presidente Polk como
causa fundamental de la guerra.
Los pocos historiadores que acusan a México, utilizan el ataque a
Taylor en su avance hacia el Río Bravo y el fracaso de los diversos gobiernos
mexicanos para entablar negociaciones con los representantes de Polk.
De los estudios sobre esta guerra pueden calificarse: En estudios
generales, monográficos, memorias y biografías.
De los libros que se refieren a Monterrey publicados en los últimos
años están: "Monterrey is Ours " (Monterrey es nuestro) son las cartas del
teniente Dana 1845-47, publicadas por The University Press de Kentuchy en
1990. Otro es ·-rhe March to Monterrey " (La Marcha hacia Monterrey), es
el diario del teniente Rankin Di lworth del ejército americano publicado por
The University of Texas en 1996. El teniente Dilworth concluye este diario
19 de septiembre, pues el día 21 en el campo de batalla fue alcanzado por
una bala de cañón que le destrozó una pierna. Vivió unos cuantos días más)
se enteró de la victoria de sus compañeros y el día 27 murió. Se le sepultó en
el cementerio que construyeron los americanos cerca el campamento del
Nogalar Actualmente debido al crecimiento de la ciudad no se sabe donde
quedaron las tumbas de estos soldados.
W!lliam J. Worth "Monterrey's Forgotten Hero ". (William J. Worth
El Héroe Olvidado de Monterrey) del autor Edward Wallce, publicado por el
SMU Press 1953. A pesar de este título de Héroe olvidado. Texas no lo
olvidó, lo inmortalizó al dedicar en su honor la ciudad de Fon Worth.
James Duncan "le/lers of James Dw,can: The Battle of Momerrey"
(Las cartas de James Duncan: La Batalla de Monterrey).
Electus Backus '·Br{f Skeích of !he Banle of Monterrey" (Bre,es
apuntes de la Batalla de Moterrey) Historical Magazine Morrcsana N.Y:
1866 (207-213 ).
Luther Gíddings "Sketchs of the Camping in Northem México 18./6./7" (Apuntes de la campaña del Noreste en México 1846-47). Pulman. N.Y.

1853.

566

De ,?tra índole otro libro que merece ser mencionado es "Monterrey
Conquered (Monterrey Conquistado) es un fragmento de la "Gran
Quivera" de Shepard M. Ashe New York, 1852. Este escrito es un poema
épico, de 148 páginas 9
Algunas colecciones de manuscritos se encuentran en diferentes
Universidades, en la Librería del Congreso y en los Archivos Generales de
los Estados Unidos. La de John E. Wool son varias cajas con documentos
q~e se encuentra.n en el New York State Library aproximadamente tres mil
piezas en 19 caJas están en el Gunler Col/ection de Chicago Historica/
Society, así como las d_e Willia~ J. Worth. De Zachary Taylor hay dos cajas
y un volumen en Huntmgton l1bray Kentucky, Historical Society. 10
Existen no sólo los libros h:stórícos, sino también las novelas que
fueron dos docenas aproximadamente, basadas en la guerra '·The Vo/unteer
or The Maiden o/ Monterrey" (El Voluntario o la Doncella de Monterrey)

Boston, Elliot Thomas &amp; Talbot 1863.
Ésta y de manera curiosa el 40 % de las que se han examinado se
desarrol lan a través _de las mujere_s en la guerra. El argumento en su mayor
parte se '.efiere a muJeres que se disfrazaban de hombres y servían de manera
voluntaria, con el fin de seguir a su amante que se había enlistado. Todos
estos relatos de amor tenían un final feliz.
Correspondencia
Una de las principales fuentes de información histórica durante la
invasión americana a México 1846-1848 es sin duda la de los diarios las
memorias y las cartas de aquellos soldados, militares de carre:a o
voluntarios que invadían un país para todos ellos desconocido; para estos
!1ombres todo era novedad, el idioma, las costumbres y el terreno por el cual
iba~ .avanzando y conquistando. Para muchos era una aventura, pues miles
de Jovenes corrieron a enlistarse en la Unión Americana al llamado del
Preside~te Polk. Al reclutar a 50,000 hombres, la guerra ofrecía una
oportu111dad para obtener dinero, unos acres de terreno y tal vez regresar a
casa como un héroe. No se imaginaban estos jóvenes los horrores de la
guerra, las enfermedades como el paludismo o la fiebre tifoidea o el calor
el dormir en campo abierto y el rigor de la vida mi litar que llevó a muchos~
desertar.
Existen muchos libros que han sido transcritos de
documentos
epistolares, en los que los autores nos narran a través de sus cartas sus días
transcurr~dos en México durante la guerra como los de "MonLerrey is Ours ",
que contiene las cartas del teniente Napoleón Dan a, graduado en el U.S.
567

�..
38 "Mexico under fire" del Diario de Samuel Ryan
M11ltary Academy en l 8 ·
• d oh·
"Memorias de
0
Curtís del Tercer.. R;gim!e:~ .::e~º:e~~l~lt:t::1~~doe part:~i;ó en el Sitio de
Ulysses S. Grant . El er . dJ d otras de México, le escribió a su esposa
Monterrey, y desde esta c1u a Y
Julia.
.
"M.1 confesión" es un diario
El d Sam Chamber1am
'J' .
•
• .d
e .
las una letra muy clara y mt1 a.
maravillosamente 1lustradodcol1:bªcuareblic~os en Estados Unidos de 1848 a
Como estos hay centenares e I ros pu
la fecha.
Otra fuente de información sobre esta corresponden_cia s~;~;:~:t~:
en los Archivos de West Point y del Congreso y de otras umverst
Unión Americana.
.
fil •¡·
n las que ofrecen de vez
También hay subastas de caracter 1ate 1co, e
..
. d
. d las cuales se pueden adqu1nr. Basan onos
en cuando cart~s de este p;n:d~do comprobar la importancia de la ~istoria
en algunas de _estas, hemo ~. terpretación de la correspondencia, que
epistolar. Debido a e~te e~tu l~
Estas fueron escritas en Monterrey por
concierne a nuestra historia regio .
l . dad Una de las que
.
Ttares
acampados en a c1u .
I
diferentes voluntarios Y mt
d' .
la que fue escrita la noche del 23
'd
d
valor extraor mano es
fi
cons1 eramos e un
'
Id d0 'S D Richardson en la que a mna:
de Septiembre de 1846 por el so ª
· ·
"Monterrey es casi nuestro

~1:~

d
tornar en cuenta cómo era el envío
Para analizar estas cartas po edmos .
y el porte utilizado por las
•
1 ti o de marcas postales e ongen.
de estas, er1•c:nas que se pueden calificar como historia postal.
tropas ame
.
!los años prácticamente no se
Para la correspondenc1\;:d ª;tescribía I¡ carta en un pliego de
usaban sobres como en la actua I detc,ado, el cual cuando la misiva estaba
papel. que por lo general era m~y . 1º una cuarta parte de su tamaño,
con~luida, se doblaba hasta re_ ~c1r
frente se escribía el nombre _del
lacrandose en la parte postenol .
1 carta era de l ó 2 pliegos escntos
.
.
mitente Genera mente a
~
dest111atano Y re
·
del ca itán Napoleón Oana se encuentran
0
por los dos lados, per~ en el cas
d pllas es cuando relata las batallas de
algunas hasta de IO pliegos. En _un~ e e
llevarlo al oficial del ejército
Palo Alto y Resaca. El paso s1gu1ente era de IO centavos y a veces 10,
, cobrar el porte que era
'
•
encargado de poner Y
.
'
soldado ganaba 7 .00 dolares
.d d
les hacía exorbitante, pues un
.
.
.
cant1 a que se
.
l d donde estaba la mención del destmatano,
mensuales. En el extenor y del a o . h
e recordar que el uso de las
se aplicaban las marcas del correo. ay qu
estampillas en México fue hasta 1856.

~t

568

Las cartas indicaban el lugar de procedencia, la indicación de portes,
y algunas veces los medios de envío. La correspondencia que salía de
Monterrey en la época de la invasión rumbo a Estados Unidos de septiembre
de 1846 a junio de l848, iba en valijas vía Marín, Cerralvo y Camargo. En
este último lugar el responsable del correo postal, tomaba un barco de vapor
que navegaba por el río Bravo hasta Matamoros. De allí al principio de la
contienda se despachaba de Punta Isabel y más tarde de Brazos Santiago, que
se encontraba a tres millas al norte del fuerte Brown, hoy Brownsville
Texas, a donde llegaban más fácilmente los barcos de vapor que
constantemente viajaban de Galveston y Nueva Orleans a este lugar con
tropas, municiones y víveres para el ejército americano.
A las cartas en estos dos puntos de embarque, se les ponía un sello
que decía Punta Isabel o Brazos, encontramos hasta seis diferentes formas de
sellos empleados en estas poblaciones, en un princ ipio se usaron sellos de
madera, y más tarde debido al incremento de cartas se hicieron sellos
metálicos, con diferentes tipos de imprenta hechos en fundición .
Volviendo al envío de esta correspondencia, ésta se entregaba a los
oficiales de los barcos, quienes la depositaban en el correo americano al
llegar a Nueva Orleáns. En esa época y debido a las circunstancias de la
guerra, era muy difícil mantenerlo en forma regular, así como el cargo de 20
centavos que le hacían a los soldados, para entregarles la correspondencia
originada en los Estados Unidos, con destino al campo de batalla.
En noviembre 8 de l 846 el teniente Dana en una carta a su esposa
dice: -- Recibí dos de tus cartas querida mía, en el correo de la noche, son las
del pasado 2 de octubre". Esto nos da una idea del tiempo que tardaban en
llegar las cartas. en este caso, tres semanas.
Referente al contenido de las cartas. podemos catalogarlas en
oficiales y privadas. Las primeras llevan datos fríos y escuetos dirigidas a
alguna Secretaría o a cierto individuo que forma parte del gobierno.
Las privadas son algo más íntimas, son de gran expresividad, es decir
una documentación subjetiva, en la que los hombres hablan en primera
persona y están involucrados en los sucesos.
Hay cartas en las que encontramos el simple placer de mantener una
correspondencia, ya sea con la familia, con la novia o los amigos. Estas
relatan cuestiones que atañen sólo a los corresponsales y que van a permitir
mantener un intercambio epistolar. También el que escribe como medio de
justificación o como posibilidad de legarlas a la posteridad; ya sea
publicándolas o dejándolas para que otros lo hagan. Tal ha sido el caso del

569

,1
1

�teniente Napoleón Dana con sus comentarios que escribiría a su esposa Sue,
las cuales son de un valor histórico incalculable, más de 300,000 palabras,
en un período de agosto de 1845 a mayo de 184 7. Son 120 cartas, la más
grande colección referente a la "Guerra Mexicana-Americana", título que le
dan los norteamericanos a la invasión.
Para el investigador todo este material es muy importante pues se
familiariza con el personaje.
En el caso del teniente George Meade ingeniero topógrafo, autor de
varios mapas del Sitio de Monterrey en una de sus cartas a su esposa
Margaret dice:
"Desearía que estuvieras en estas mararillosas tierras, el aire
es puro como un bálsamo. las frutas tropicales crecen en abundancia
y sólo estamos entrando viendo estas monta,ias tan altas como torres
·que coronan las nubes, escenario magnificente. Si yo fuera soltero
estaría tentado a pasar mis días en este encantador lugar. Entre las
sombras de las monta,ias se asienta la blanca ciudad de Monterrey. un
valle cultivado, que a través de sus laderas bordean las escarpadas
montañas".

l
lt

El teniente Meade años mas tarde en la Guerra Civil de su país fue
Comandante General del ejército de la Unión y héroe en la batalla de
Gettysburg.
El interés de este tipo de documentos escritos consiste en presentar la
vida en términos sionificativos
para los que la han vivido. El
relato no . solo
o
.
ofrece unos hechos, sino también el significado que han tenido para quienes
lo han sufrido y los describen en su propio lenguaje.
La carta del soldado S.D. Richardson mencionada anteriormente )'
dirigida a su padre G.P. Richardson en Burlington, _Vennont llev~ba el se~lo
de Punta Isabel. En la parte inferior izquierdá escrito ~n letra ,~as peq~ena,
vía N. Orleans and Washington, es de dos hojas escrita con tinta cafe por
ambos lados y en un papel no muy delgado. La letra de Richardso~ de _una
caligrafía muy singular, bastante difícil de comprender y con paciencia Y
observación se pudo traducir y dice así:

Campo cerca de Monterrey
Querido Padre:

570

Sep. 23 l8.J6

Monterrey es ahora casi nuestro pero después de la sangrienra
desesperada lucha. la ciudad está situada en un valle y dominada
por cuatro baterías en las lomas. Cuando vas avanzando a la derecha
del Obispado en una loma cerca de la ciudad, hay otras cuatro
baterías a la izquierda y otras dos moviéndose al frente de la ciudad.
Al sur de esta ciudad esrá una alta e inaccesible monraña.

y

Anteayer el Gral. Worth con su división consistente de su
principal cuerpo de regulares, con 2000 hombres y dos batallones de
artillería, procedieron a luchar contra el enemigo, por la derecha de
la ciudad, y después de tres dificiles días de lucha y pocas pérdidas,
han concentrado a todos en la noche, en el Obi5pado. Con arduo
trabajo y dirección, mientras que el Gral. Worth hacía esto en la
noche, el 4 J de rifleros de los regulares y voluntarios, atacaban por el
lado izquierdo del Palacio dos regimientos de ballonetas... a 250
yardas del último encuentro, el enemigo todavía tenía intenciones de
atacarnos y nosotros hicimos una trinchera a su alrededor durante la
noche y para colocar la infantería atendiendo el frente y al mismo
tiempo atacar de frente por donde estaban las ca.ws de piedra de la
ciudad, y esto lo podíamos hacer durante la noche.

Un regimiento sufrió más en la tormenta el Capitán
Morrisfie/d, el Teniente Barbour /rving y Haza/ti los mataron, el
Capitán Brandbrige y el Mayor Sean heridos y cerca de zm tercio de
nuestros hombres muertos y heridos.
Es casi imposible ver como muchos de nosotros escapamos,
cinco oficiales muertos y dos heridos de doce es una gran destrucción.
Sólo quedan cinco oficiales comandando el regimiento. Este ha
sido el segundo sitio tormentoso. combatiendo los batallones en las
calles desde una casa a otra yo pienso que para mañana por la noche
nosotros 1endremos la ciudad entera. Se dice que son 12,000 las
fuerzas del enemigo.
Nosotros ya tomamos gran cantidad de artillería, mas de un
tercio de su armamento. tuvimos que iniciar una retirada cortando
hacia Juera con los Dragones y los Rangers comandados por el Gral.
Worth y nuestro ejército rn al frente.
Tan pronto como se capitule l'olveré a escribir.
De tu afectuoso hijo
SD Richardson
Dales mi carií10 a todos

571

�. ¡
d mos hacer una serie de
Después de leer esta carta y ana lizar a, po e
b
b. ,
h
refutadas pero que a ren tam 1en
conclusiones que pueden ser mu,c as vhecet s . ático El uso de la historia
osibilidad de caracter 1s onogr
·
. , .
una nueva p
, ·¡
1 conocimiento h1stonco, es una
epistolar como un comp_leme~to ut1 en e uesto debe er utilizado para
~i:~::r:~s:un:~r:c~d:~s~:~~~~ ~~~t~t~i~~~gráficas o documentales.
Son escritos personales lo que revelan con profundidad y en detalle
zonas muy íntimas de la experiencia humana.
'1

Un Club muy e pecial"

., fundó en la ciudad de México el 13 de octubre de
"El Aztec Club se
.
, 1 . dad Estaba formado por
\ 847, cuando el ejército ~menca~~oº:re::ro~IU mu~hos de ellos hijos .
oficiales los fundadores ueron d d 1 "Society of the Cincinati " ésta a
nietos de la famosa y frate~nal or en e fia ·ales del ejército al concluir la
su vez fundada en Washington por o 1c1
revolución americana.

Harbaugh Brooks
Teniente
Henry Boynton Clitz Teniente
Schuyler Hamilton
Teniente
Joseph Hooker
Capitán
James Longstreet
Teniente Iº
William W mackall
Capitán
Wil!iam Augustus ichols Mayor
John Clifford Pemtierton
Capitán
Thomas Gamble Pitcher
Teniente
Jo eph Hyden Pottler Teniente
Roswell Sabine Ripley
Tenien e
Charles F. Smith
Teniente Coronel
William Steele
Teniente Coronel
George ykes
Teniente 1°
Zachary Taylor
General
David E. Twiggs
General Mayor
Earl van Dom
Teniente I O 12
John T. Wood
Teniente
William J. Worth
General Mayor

*
*

*
*
**

**
*
*

*
*
**
*

*
**

hary Taylor era hijo del teniente coronel Richard
El genera 1 Zac
..
¡H
Le
"t' Robert E Lee era h1JO del corone
enry e .
Taylor, e l cap1 an
·

Muchos de estos miembros, años mas tarde estarían luchando uno
contra otros).

.
. . l del "Aztec Club'' repre entados por grandes
Los m1e~~ros ~ng1na es contiendas de la guerra contra Mé ico
figuras que se d1~tin~u1eron en! las . , ·1 s Confederados y de la Unión en a
años después senan lideres de os eJerc1 o
Guerra Civil de u país.

Como todas la sociedades, el Aztec Club tenía sus estatutos y
reglamentos. Su finalidad era reunirse para cenar, beber, cambiar
impresiones y hacer la vida mas agradable a todos lo oficiales durante su
estancia en la ciudad de México la cual ocuparían ha ta 1848.

. de West Point que participaron en la
Graduados de la Academia . b
d 1 "A7tec Club " que produjo
M, · J846 48 y m1em ros e
guerra contra
extco
- d
d ce del Ejército de la Unión en la
diez generales de los Confedera os y o
Guerra Civil.
l . . d M, nlerrey fueron los socios
lficiales que participaron en e 5it10 e o
, ,r, d dos ( * *)
O'J'
.
.
d ¡ u ·' t•)y o,1_¡e era
fundadores del Aztec Club y E1erc1lo e a nion
John A. Quitman
General Mayor
Persifor Frazer SmithGeneral
Robert Christie Buchanan
Teniente Coronel
Ulysses S. Grant
Gen~ral º
French
Teniente 1 .
G
I
Samue ·
·
e 1
John J. Abercombie
Teniente orone*
Robert Allen
General Mayor
Wil\iam Thomas
572

1847 -48

1848-52
* 1881-85
* 1905-05
*

La sede original de este club fue la hermosa residencia del señor
Bocanegra, que había sido Embajador de México en los Estados Unidos. Esta
casa ubicada por la calle Plateros era un antiguo palacio decorada u fachada
con azulejos y construida en el iglo XVlll, ubicada no muy lejos de la
oficina del gobierno americano de general Winfrielld Scott.
El primer presidente fue el general John A. Qu itman , en enero I 3 de
1848. La Constitución del Aztec Club fue impresa y la cuota anual de 20
dólares por adelantado fue requerida a los miembros. Los estatutos y Ji ta de
los socios fueron publicados en el periódico "American Star " de la ciudad d
México, en la que se da a conocer los propósitos de esta asociación. 1
Los convenio que traerían la paz con México y el abandonar el país
hicieron que la mesa directiva de acuerdo con lo socios, tratara de preservar
Y dar seguimiento a este club por ellos creado. En Junio de 1848 el ejército
americano abandonaría el país y ia Asociación postergó sus reuniones, hasta
573

�el l 4 de eptiembre de 1852 en la que se reinició de nuevo en la Academia de
We t Point con antiguo
nue os oficiales los cuales presidía el coronel
Per ifor T. Smith.
Durante los iguientes treinta año el Aztec club evolucionó de er
social a constituirse en un club militar.
Las comunicaciones en aquello años eran lentas y dificultaban el
acercamiento entre los veteranos de la pasada guerra de México.
Después de la reunión de 1852 no se pudieron volver a juntar hasta
después de finalizada la Guerra Ci il y fue el 14 de eptiembre de 1867 en el
Astor House de la ciudad de New York bajo la presiencia del general Robert
Patterson.
Las reunione siguieron cada año y el 14 de septiembre de 1874, por
invitación del general Ullyses S. Grantt entonces presidente de los E tado
Unidos. Lo socios se reunieron en una cena de gala en la Casa Blanca.
si tier0n veinte generale socios de e te club incluyendo al propio
pre ident así como in itados de honor.
La trayectoria de e ta asociación ha perdurado a través de los año
celebrando su reuniones anuales en diferente ciudades de los E tado
Unidos.
Tuvieron que pa, ar 125 años para que volvieran a la ciudad de
México. tan ignificativa para el Club y fue el 13 de octubre de 1972 en el
University Club . De nuevo regre aron lo integrantes a la ciudad de México
el 11 de octubre de 1997 y se reunieron en la antigua ca a del señor
Bocanegra. En esta ocasión la A amblca fue presidida por Richard H.
Breithaupt Jr. Gran investigador y autor del libro "A:tec Club of 18.r'
Militarv Sociery of The Mexican War ··, que consta de \ .494 página con
inf; rmación xtraordinaria.
Esta obra no pre enta biografías muy completa ilustradas con foto
y daguerrotipos de esto per onajes que fueron I s fundadorc y grande
figura más tarde del ejército. También trae información de las batallas) lo
sucesos de la guerra, pre entándola cronológicamente.
llu tra esta historia con mapa y grabado de e os do año . ! lace una
relación del club, su formación. e tatuto , mesa directi a de de u inicio

_ . Una parte _irt_1portante es la concerniente a las e tadísticas de todos los
of:1c1ales que ~art1c1paron en esta contienda: Los grados, lugar de origen
numero _de registro, a que grupo pertenecían y su actuación en esta guerra· si
fue hendo o muerto y sí continuó o no en la vida militar en lo ~
·
L d d.
anos
po tenores. e e tea a esta información 457 páginas en u libro.
ln ignia.
La condecoración del Aztec Club consiste en una Cruz de Malta
elaborada en oro, de 36 milímetros. De sus brazos se desprenden rayos en
cada ángulo en oro con esmalte. En el centro se encuentra el águila mexicana
devorando la ..se~piente ~a~ad~, sobre unas pencas de nopal. Arriba del águila
la Pª!~bra Cay of Mex1co y en la parte inferior "Army of Occupalion ".
Tam~1en en oro en el reverso de la m dalla de la misma forma el águila
americana al centro y en la parte superior "Aztec lub " y en la parte inferior
"US. Army 18./7 ". también en oro.
.
Estas primera condecoraciones fueron creadas y elaboradas por
Tif.fany &amp; Company y e otorgaron por primer vez en a Junta Anual del Aztec
Clu_b el 16 de_ eptiembre de 1873. En esta ocasión fueron entregadas catorce
de estas a . anos generales miembros de la Asociación, entre ello : Patterson,
Avercomb,e Grant, Buchanan y otros.
Existen también otras medalla las cuales tienen todos los que
pertenecen al Club. Hay en estas insignia una que e pequeña (Roseta) que
e usa con el traje de civil.
. La Medalla Conmemorativa del SOº Aniversario, e entregó en la
reumón anual celebrada en Sherry 's en la ciudad de e, York. É ta es de
bronce_ y al centro la figura del gran Teocalli en la parte uperior el ol
extendiendo sus rayos y la inscripción Aztec Club octubre 13 de 1847
elaborada también por Tiffany &amp; Co.
'
,
La medalla del 75º Ani ersario es mu, similar a la anterior só lo que
vana 1~ fecha de 13 de octubre de 1922 y fue elaborada por A. Bacq uevi/le
en Pans.
Para celebrar el 150° Aniver ario se continuó con el mismo tamaño
di eño solo que esta vez se hicieron de bronce, plata y oro. Y en el anverso
las fechas octubre 13 , 184 7-october 11, l 997 y fueron acuñadas por
Pasadena Pin &amp; Patches. 14
El -~ztec Club es sin duda una de los aso iacione más antiguas de
arte Amenca, que ha tenido continuidad hasta nuestros dí.!s.

ha ta nuestro días.

575
574

�El acercamiento para su formación fue el tener un común
denominador. en11rse solos en un pa1s que no era el de ellos ) haber
participado en batallas en diferentes lugares de la República Me,1cana

Último acontecimientos en 1848.

El Trata.fo dr Pa= \ lmi.,tad \ el acuerdo de lo-; l11111tes
establecidos entre los l tados · Lnidos Americanos ) los
[:stado L'nidos Me'\.lcanos conclu)e en Guadalupe Hidalgo
[n
la ciudad de 1é:\1co el general \\lllharn O. Butler recibe del
febrero 18:
general cott el mando de la tropa norteamer!~ana . .
Se firma el con,enio militar para la suspens1on pro, 1s10nal de
Marzo 2
las hostilidades.
Después de largos &gt; acalorados debates en la pren,a
Marzo 10:
norteamericana • el cnado rat,tica d trat.ido de Guadalupe
l lidalgo. con la mod1ficacion de pagar solo una parte de la
mdemn1zac1on de los quince millones de pesos.
Santa Anna sale de VeracruL rumbo a la Habana
·\bril 5
Ratificación final del Trawdo de Pa: v ·lm1\/ad. limite, )
Ma)O 30.
arreglo definitl\O emre la República 1e'1cana ) los r stados
Unidos de Arnerica. conocido como f I Tratado ch (1uadalu¡&gt;c
H1dal~o l 1 ( l ngre,o decreta la elecc,on de Jo,e Joaquín de
l lerrera para la presidencia
Pronunc1am1en10 de Paredes &gt; \maga contra el gobierno ) El
Junio I":
Tratado de Guaclalupt! H1elalgo
Josc Joaquín del lerreraJura como Presidente.
Junio 3
Se decreta el traslado de los Supremos Poderes r ederale, de
Junio 6.
Querctaro al Distrito I edcral.
.
e
baJa
la
bandera
norteamericana
}
se
11a
la
bandera
tricolor
Junio 12:
en el Palacio l\iac1onal
El comodoro Pem ale de Veracruz.
Junio 15
Las fuem1s norte;mencanas entregan el puerto de Mantlán a
Junio 17·
ofictales me,icanos
11
l as fuer1as norteamericanas salen de "vtonh:rrc)
Junio 19
Las fueuas norteamericanas entregan el puerto de I a Pa, a
Al!OSlO 31:
ofic,ales mc:\.1canos
e dccreia que se publique en el penodico oficial las lista., de
Oc.tubrc 3:
los que ,erán acreedores al distmmo de honor por ... us
1
sen, 1cios en del cnsa de la Patria.

Sin duda la sahac1ón de Me'1co de no haber perdido ma::. terntono ::.e
debio a un generoso) conc.iente diplomático icholas Philip Tnst. esposo de
una de la!:&gt; metas de Thomas JdTer-,on Pues de acuerdo con el pro)ecto de
los americanos \.1é:\1co perdería no sólo Texas y ue,o rvié,ico. sino gran
parte de Tamaulipas. '\ue-.o Leon, Coahu1la, Chihuahua } Sonora. } la
totalidad de ambas Californias

febrero 2:

Fue una fortuna que fnst &gt; no otro fuese ell\íado para negociar el
Tratado de Paz. pues comprendio la lllJUSt1cia de la guerra ) defendió hasta
donde pudo los interese de 1e:\tco
la conducta de '\,cholas Tnst fue algo in...ólito en los anale::. de la
diplomacia. no parece haber otro caso semejante ni en los F.stados lln,dos ni
en ninguna pane del mundo s

S, aq11el/o., mencano!i hubieran podido ver dentro dt• 1111
cora::ón en ese momento H.' Jwhieran dado ,11e111a de la \t?r.~mn::a
que} o sentía como 11orreamencw10. era mucho má~ fuer/e que la de
ello\ como IIU!\lcw10.\ 4wu¡11t w no lo pocha dec ,r a/11 era alKo dt! lo
que cualc¡wer noneamenccmo deh1a a\'l!rKon:ane
}u es1aha m·erK011:ado dt ello. profu11da e i111emC1111e111i•
a,·er?,cm:aclo de ello
Nicho/u.\ Triw.
fu entes de con ulta
Archl\o Municipal de \1onterre) Correlpcmdencia di' lo., ,llcaltle.\, 21 dr
Jumo de /U~
Arch,,o Hi tonc;o Municipal de \almas Viclona. L.
Breithaup Jr. Richard 11 t::1ec ( lub of I Sr
Clea,es J reman. ,\feude o/ Ge11ersh11rK, l ni,ersll} of Oldahoma Pm, .
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Una Cronología Político-Militar 1803-\ 880,
En Defensa de la .,Patria.
\nternet, enero de 200...

Profr. José Antonio Rodrigue/.

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14

.....

ZTEC CLUB OF \ 847·
Richard H. Breithaupt Jr. A"
lbid
lbíd.

, olítica-militar \803-1880. Internet.
" En defensa de la patria una cronolog1a p
febero 2002.
.
. toria N L. Charles O. Spuring. Texas
16 Archivo Municipal. Salmas V1c
, .
Correspondencia de los
·vo Municipal de Monterrey,
1
h
A
Volunteers. re
Alcaldes. 21 de junio de 1848.
, olítico-militar 1803- 1880. Internet,
17 En defensa de la patria una cronolog1a p
, .
febrero 2002
b Conciencia, Fondo de Cultura Econom1ca.
,s Alejandro Sobarzo. De er y
1990

Aquello.., eran camino~ peligrosos Todo \ taJero en vle,ico de
mediados del siglo XIX parece coincidir: el \ iajar por territorio nacional
1111plicaba. por un lado. c-.;ponersc a los continuo::. asalto'.&gt; que eran co~a
diana en lo!i c:,,.rcns1is ) solitarios caminos. o bien sufrir el ataque dL
cualquier epidemia que de tan comunes die1maban a poblaciones enicra-,.
Uno u otro hecho formaba parte natural dt! la\ ida colld1,111a del\ iajantc.
Y Monterre1 no :,,ería lll e,cepción. Aunque por su posición gcugralica

al estado se le agrega otra penuria. los ataques cont111uos de lo!i llamados
.. indios bárbaro:-··. Bandas de apad1es} comanches que al cruzar la frontera
por l.aredo. Mier o Re~ no&lt;;a, llegaban a &lt;;it10s wmo la \ illa de China.
Lampa/u::,, Bustamante 1' l,1::, cerca111as de la ciudad de Momcrre). ) rnuclw
ma:i al ,;ur, a cometer actos \anda l1cos. 1 a ferocidad de estos 111dio:,, era tan
célebre co1111J tcm1bk entre los labriegos ) rancheros de toda pnblac111n
regiomontana. A su ~a conoctdll &lt;;al\ajismo se le agregaba el despojo de
p~11ene11cias. ~ au11 de la , ida. de aquel que lll\ iera la pena de habérselcs
cruzado por 'iU camino Toda persona del campo. cnmerciante o , iajcrn.
sabía a lo que se c:-..ponía al intentar 1r de un sitio a otro. Las bata llas que -.e
libraban en contra de ellos eran panc de sus aL.arosa~ , i, e11c1as. Por eso se
decta que "est2.s co1btantes luchas templaban el Célracter de los fronteri1os
La audacia del indio los hacia temerarios· lo artero de aquel prcca, idos. lo
infatigable del eterno enemigo, tenaces. )' la ferocidad del cúmanchc.
valientes en grado hcroico" 1.
Esto se volveria una condición determinante, ineludible, para todo
aquel que por entonces :,C atre\ 1a a recorrer la::. desoladas rutas que lle,·aban
de una ciudad a otra. Entre todos ellos la figura de un temerario viajero mu)
especial que, prO\eniente lo mismo de Europa que de los h;tadt'~ l 1nid1b.
comcnLó a divulgar los resultados de un asombroso imemo que
recientemente se había dado a conocer en Francia. en agosto de 1839: una
máquina que era conocida como daguerrotipo, y que era capa; de reproducir
fielmente a la naturaleza.
Contra toda prevención a una precaria seguridad. contra todo peligro
evidente, apenas había comenzado a correr el mes de no,.,iernbre de 1842
cuando a la ciudau de Monterrey llegaba un personaje que respondía a esas
características. El Semanario Político del Gohierno de .\'uern León dio
cuenta del hecho en una pcque,1a inserción pagada en donde ~e publicaba el
siguiente aviso:
579

578

�mujeres con los ojos abiertos, ejecutados de la forma más satisfactoria•...i
gracias al uso de nuevos lentes y soluciones químicas.

Vivos retratos

·
los Sres de Monterrey
Don Eduardo Wilder r~spetuosamente. a~~s: :on el obj~to de sacar los
que permanecerá un corto tiempo en esta ciu
retratos de las personas que gusten ocuparlo.
Los retratos se sacan con una máquina llamada daguerrotipo. del
nombre de su autor.

r

la asombrosa exactitud de la
La invención es enteramen~e nueva.
que han presenciado sus
.
de sólo concebirse por os
~
semeJanza pue
d r d
de la delineación } por la 1uerza )
resultados. Por la belleza y e icaf e~
,ada puede ~ompararse con el
. , en todas las acciones, 1
viveza de_ expres1o_n
ano del hombre que hace el retrato, sino que se
daguerrotipo. o s1~ndo la .' ; d 1 1 es una imagen ópticamente perfecta
delinea por el med1um sut1 efia. uzd. lata propiamente preparada para
• ·
en una super 1c1e e P ·
que_ ~e imprime
1· o se oarantiza en todo caso la semejanza.
rec1b1r\a. Por cuyo mo iv
t:&gt;
, .
d las ocho de la mañana del 7 del corriente
La sala estara abierta des e
_
doña Melchora Hernándc7.
1 tres de la tarde. en casa de 1a senora
1
~:~:: d:\an Francisco. donde podrán verse las muestras.
en la Academia de Ciencias ) Bellas
A poco más de t~es anos de ¿~;ocer el i11\ento conjunto de icéphore
Artes de París. se hubiera dado a, D
e'ste estaba entrando por el
. J
es Mande aguerre.
d
L
Niepce y ou1s__ acqu
ue Eduardo Wilder, muy probablemente, e
noroeste de Mex1~0. Ya q 1 .
fotógrafo que llegaba a Monterrey.
nacionalidad extranJera, era e pnmer
. . , n de la naturaleza de este nuevo
Wilder ofrece una detallada ~ae~~~ii~~~ y delicadeza de la delineación''.
invento que da a co~ocer. Exalta . ,
todas las facciones", elemen1os
más "la fuerza y v_1veza de expre~1~:s :ractivos para quienes por primc~a
claves que fueron sm duda los mayo
" sombrosa exactitud"'. Nada mas
vez verían su figqra retratada con una a
fascinante que eso.
d' or rimera vez a retratarse se le
Pero a ese atracti\'o acto_ de acu ~r p . pi hecho de que para lograrlo
,
es un conven1ente. e
.
antepon1a, para entone . , .111
a ,obiante tiempo de pose. Los pnmeros
había que soportar un largu1s1mo y gd I Estados Unidos provenientes de
manuales que llegaron a la_costadeste _e
los primeros días de darse a
Francia informaban de como espuels I rgos tiempos de exposición que
•, d Daguerre por os a
conocer la creac1on e
.
. los retratos tenían que realizarse con .1os
iban de los 15 a los 25 m111utos,d I
no se decía pero era necesario).
.
d ( 1 persona senta a, o que
h b
OJOS cerra os Y a
.
f •ble realizar ..retratos de om res )
Aunque muy poco despues ya era act1

~!

580

Durante los primeros meses, posteriores a agosto de 1839, ese había
sido un grave inconveniente resolver. El largo tiempo de exposición no lo
era para registrar edificios y monumentos pero, si la luz solar era necesaria
para lograr la aprehensión de la imagen. ese era un absoluto martirio para
quienes habían intentado producir un retrato. Imágenes de personas que o
"aparecían muy oscuras" o con "contracciones en el rostro en donde se
evidenciaba una mueca expresiva de sufrimiento", por lo que era preferible
que ''salieran las personas dormidas en apariencia"5. Pero en los meses
subsiguientes, el tiempo para obtener retratos, por medio del daguerrotipo
-una laminilla de plata emulsionada con vapores de iodo adherida a otra de
cobre para darle rigidez- sólo era de uno a dos rninutos6. según las
habilidades del operador.
Esa reducción del tiempo de toma, más una necesidad de poder hacer
una pequeña fortuna con el nuevo invento o de registrar antiguas
civilizaciones de lejanas tierras, crean la posibilidad para que se dé la rápida
divulgación del daguerrotipo. Desde Francia '·los viajeros parten en todas
direcciones para hacer copias al natural y algunos meses más tarde el
público admiraba los monumentos de Italia en la colección del señor
Lerebours, o las antigüedades de Egipto copiadas por Goupi I Fesquet"7 • La
fotografía arriba en distintos tiempos y de diversas formas a la República
Mexicana. Por primera vez el daguerrotipo llega al puerto de Veracruz en
diciembre de 1839 en donde son realizadas algunas imágenes del puerto por
un comerciante francés de apellido Prelier radicado en la ciudad de México.
Quizás a él mismo se debe que en la capital mexicana se haya conocido el
invento el 26 de enero de 1840 cuando, en una sesión pública, la Catedral
quedó ''perfectamente copiada"8 . En sitios como el estado de Yucatán. el
cual por sus enormes atractivos arqueológicos vio pasar a innumerables
daguerrotipistas, llega en abril de 1841. En otros lugares más se registran
distintas fechas dentro de los primeros diez alios de expansión por México,
debido a las vicisitudes de los viajes, a la inseguridad ya las cond iciones
geográficas y climáticas del terreno.
Pero es el mismo Eduardo Wilder qu ien, hasta donde se sabe, también
lleva por primera vez el daguerrotipo al estado de Durango en donde se da a
conocer el 9 de marzo de 1843; 9 esto es, cuatro meses después de que
introdujo el daguerrotipo a Monterrey. Por tanto es de suponerse que Wilder
recorrió también en ese lapso el estado de Coahuila para llegar a la capital
duranguense.

581

�\\. tlder en \1ontcrre, respond\; a todas las caractcrbticas del fotógrafo
\ iajero. Su cast e\acta d~scnpc1on del aparato es. .ª su ,el. una noticia de
sus efectos , resultados. su corta cstad1a en la ciudad . es parte de una
cond1c1on 1t1~erante en la que se ,a de lugar en lugar en busqueda de nUC\ 0"
clientes fascmados ante el resultado ) el horario de su trabajo (de las ocho
de la mañana a las tres de la tarde) es una necesidad mtnnsel:a del aparato
que requiere de la lu, del sol De e...tc tem~rano daguerroupista ~uc se
a\enturó por lo" caminos del norte. pro,cnicnte quitas de los btado:.
L nidos. no se ,ol\ ió a ._aber
[s probable que entre algunos ,ecmos de la ciudad de \1onterre),
tiempo antes del ambo del \\. llder. )ª se IU\ 1eran noticias de la ~atural:~ª
del all\ento. El \fo.\wc.o .\lt!·nc:ano había p_ubhcado en 184? un~ 111l~~:nac1on
sobre la posibilidad de sacar un daguerrotipo en solo medio mmuto. ) esa
pubhcac1on se \end1a e~ la capital del c::.tado _en la casa de d_on Pedro
Morales. su d1 tnbu1dor 1- Pero de hecho no fue smo h3sta e,e no, 1eml:'ir\! de
1842 en que pudieron conocerse directamente sus re,uhados l nos
no,edosos logros que. de acuerdo a una 1.:rónica escrita por eba,11an
Camacho ) Zulucta para /; / Ltcl.!o Mericmw. serian as, , 1stlh en otras
experiencia de entonces:
" [ú nmlad q11t' el a:ul purismm del uelo l!I ,·ere/e e11w11tacl11r del
c:ampo v /u e-.:prl.!\/ÓII 111c:om¡,rensihl1.! IJII(' lo.\ _colore\ 1111pm1w11 ~, rodo.,
/os ohJefo., que ,e pre,entu11 allí h,yo tm ,111,1110 tH/h'Cfo 11umo10110 ,
,omhrío; pero lun wl ,·ere/ad en el dib1yci y ral .:rau,111J t'II wcla, ,m
parll!\, que u1s1 &lt;.'Ompensan l!.\fa falta fo he 1rno algw"" dt e.,w,
dibuJOf, y no sé " me ha .wrpre11dulo mm /u ewcra 1111n11, u,.\u!ad con
que .H' reproducen /m forma'i wdm de los ohJefm por ¡iec¡11e110., c¡ue
~ean; o la pure:a. trcmspare11cia y e/andad de lm ,omhra, c¡ut
responden al chh11JO de la lamma , le clan 1111 alma 1111 1 tj!.Or \ u11a
expre1ió11 mexp/1cabll.!\. q111.! a pt ,ar cll.! _lm me¡ora, 1¡11t ,e lwh1~111
1111rocluc:ulo en la pmrura y ele /u aplica, w11 1111ereH111te dt• los rejle10,
J
en la'í .mmhra!i, 110 ~e lwhum ¡meI u,o
11111/ar "l
.

Esto. desde IUCf.O. representaria un mtercsante proce'.'&gt;o para el rcgi ...tro
de paisaJes ) escenas. ) mu) c-.pccralmcntc para los acontec11rncnto, que
poco después e dieron en la guerra de l t~dos Unidos contra \1c\1Co rodo
aquel daguerrousta que \. 10 la pos1b!hdad de ?ocumentar o.. m~,
cxac.tamente. ganar algún dinero en medio del c.onl11cto llego a temtono
nacional siguiendo a las tropas norteamericanas o bien por -;u cuenta.
En Junio de 1846 llega a \1atamoros J R Palmer. un daguerrotistia
pro\ eniente de ue, a Orleans. que anuncio es1ar · preparado para tomar
daguerrotipo.., de lo más acabado ) meJor e)tilo de arte -1
se llenen

'º

no11c1a que P,1lmcr ha:a llegado hasta ,1on1crrc). :ª que al parecer é t\!
prnnto !:&gt;C con, 1rti6 en cocd1tor de. lmencon / lag J1ano norteamericano que
,e editaba en \1atamoro Sin embargo para el 14 de Octubre de ese lll1'mo
ario una pcqueñ3 noticia ap.1rccan publicada en la, pagina, de dicho diario
en l,1 que e dccm
"/\101110, Jcl1ce de 111f,Jr111ar " nm•,rro\ tm11gv, que huhían
quedado de 1lmto11c11/o~ por 110 ohtena dag11errm1po, dl• gnm

pareculo lw alq11i/aclo la parte alto de la Caw Re\t1C(l ) romo
1111111m11rm e11 l.!! me1or c,r,!o dl• Clt' arfe lnuigen&lt;'' del general l't•gu .,
otro, ch\/111g111cl&lt;J\ 111d11'1c/11m put!de, ,u ,·ntn, e11 C'\f&lt;H l1c1h1tc1c1m1e,

'

fkth 1rabaJ,1ba en :\ latamoro:-. hasta iinalc, de 1846 ~11 cmhargo el 21
de Septiembre de c,c año había anunciado ··,u in1111nl·nte partida para
1
\fonterrc) .. Pero ninguna fuente dio cuenta de e,c dag11crro11pi!:&gt;ta ha)n
llcg,tdú a Monkrrc) entre finale!&gt; de Septiembre ) principios de Octubre
Pan el ari if!.. :cnte. en abril dl IS 1~. n Bcth .. it.: ~ .. uc t 1 t,tahlcc1do en
\rcra1.:nu , en Julio permanece a)entado en la ciudad de \.1cx1co junto a la,
tropa del ( ,ene 1 \1. t.
la ~ucrra entre lo, E-.tados Unidos ~ \1b,ict tU\ C un -;iunifü ido
c:&gt;pcc1al tn "&gt;altillo.)•• que de esa ciudau) sus alrededore!&gt; que ,e con~cnan
lo qul ser I la primeras imáge, ht&lt; .!ráfc. out rcg an ur 1 g ara.

mismas que también delininan los traha¡os que ~e danan pos1cnorrncntL' en
otr·h l,ntl1 t, télico,
cmt r,.! J., fa., 1,t nt ·n 1 1:llls 1ut ,1 r,
se conocen ,olo IM nomhrcs de dos &lt;laguerrolip1,1a, han podido ,cr
c;ormcidos d dtl rwrtcamericuno J H.\\ m n111h ) el dt. ,u pa1'&gt;ano Jl ,1ah
Gregg:" de ellos dos. \m1th rcal11.1na un retrato al General /achal) T,1ylor
en 184 7 en Buena\ 1,1a. cer1. a dl &lt;;altilh Pcr" a pl';ar de la lcrcar i a
~on1crre) de dos ciudades como Matamoros \ Salt1ll0. hasta hoy no ha
podido ddin1r,e con e \al.111 1d , al.! m dt los duJUlrrullp , que )C
conocen de este conflicti, o periodo ha} a 'i1do registrado dentro del cst.1do
de uc, o 1 con
~lucho de ello ,e debe a las rapida, 1110\ ililaciones que en esos ,uios
emprende el eJcrc110 noneamencano ) a las que tambien se unen los
opcradore., de una camara al disperso umh,entc de .wcrra que cada cn1 iad
del norte vi\.C, ) a la impro, 1sación de lo"i nmmos militares como
toma\ 1sta'&gt; por medio del daguerrotipo: 1magenc, qut toda, 1a ,e encuentran
perdidas
A las d1ficultade, naturales que rt.present,1ba n.:ali,ar una , 1sta o un
retrato por medio del daguerrotipo ) a lo \ olumino~o del cquíp, con que

581

�cada viajero debía cargar, hay que agregar la peligrosidad. de los "indios
bárbaros" y de los caminos, y ese estado de guei:ra que se dio entre _1846 Y
1848. Quizás por eso es que hasta mucho despues supo de otros fotografos

El establecimiento se halla en la plaza de armas en los altos de la botica
de don Manuel M. de llano.
Monterrey, Julio 24 de 1857.- Santiago M. Kokernot. 21

que llegaron a Monterrey.

u
Para 1857, han pasado quince años de que Wilder, se estable~iera en la
calle de San Francisco en casa de doña Melchora Hemández; y diez de que
otros daguerrotipistas anduvieran cerca de Monterrey. Pero ,to~~vía ~~ra
entonces el horror en los campos no cesa. Para ese año se dec1a: Los _hiJOS
del estado de Nuevo León... sin duda extraños en la gran sociedad
mexicana: parece que se les da a entender el terrible sálvese quie~1 pueda. Y
se les deja abandonados a sus propios esfüer~os en la lucha na_c1onal d_e la
barbarie contra ta civilización, que hace mas de cuarenta anos sostiene
19
absolutamente sola la frontera de la República:'' o bien, sobre los mismos
.. indios bárbaros", se señalaba que era "muy rara la incursión qu~ hace_n
estos implacables enemigos que no dé el resultado de priv~r de la ~xistenc1a
a algún hijo des estado, cuyos ciudadanos s~ encuen_tr~n siempre ltstos_ para
perseguir al salvaje en el acto en que se tiene noticia de su presencia en

El ~m_brotipo, un nuevo proceso en donde la imagen quedaba impresa
sob~e ~idno - y no sobre una lámina de plata como era el daguerrotipoha~1a sido patentado en los Estados Unidos por james Ambroce Cutting. de
quien t?maba su nombre. en 1854: y muy pronto éste comenzó a conocerse
En la ciudad de México se inició su divulgación durante los primeros mese¡
1858, cuando los daguerrotipistas
Curtis y Chavner se autonombraro11
. .
))
111ventores de e I proced1mie~1to. ·- Por eso puede atribuírsele a Santiago M.
~okernot ser uno de_ los primeros fotógrafos que, por el none de México.
111troducen el ambrot1po.

?e

A pesar de eso. en julio de 1857, hace su arribo a_la capital del estado
otro personaje que anunciaba un adelanto en la fotograf1a.

Desde luego Kokernot pone énfasis en el hecho de que a los hermosos
res~J~ados ··no s_e les puede igualar el más brillante pincel'' porque esa es la
retonc~ necesaria que encanta?ª a la clientela como el gancho necesario que
la a~raia. Kokernot, como bien lo señaló en su anuncio. se vuelve un
pasaJe;o fugaz en 1~ ciudad de Monterrey. 2' Sin embargo pocos meses
?espues el ~omerciante Tomás O'Farrell. dueño de la recientemente
111au_gurada tienda La fronteriza, en donde se vendía "ropa de lujo y
~ome_n~e que se ha recibido de las plazas del norte y de Europa'' 0
~ed'.cinas frescas" y perfumería, anuncia que en su local se venderán "dos
maqui.nas de _Ambrotipos c~mple_t~s, y con todos los preparativos químicos
que se necesit~n. Pª:ª la eJecuc:on de los trabajos más exquisitos en esta
nueva y maravillosa mvención". -~

Santiago M. Kokemot tiene el honor, de participar al ilustr~do público
Nuevo Leo-Coahuilense, y en particular al sexo de las gracias. que _l~a
pensado permanecer algunos días er. esta ciudad, ejerciendo la. prof~sion
artística del ambrotipo. descubrimiento moderno que tanto ha ennquec1do a
las bellas artes, con la mejora y perfección de los retratos, d~nde salen t~n
naturales, tan espléndidos y tan hermosos. que no los puede igualar el mas

. Para ese año de 1857 Nuevo León estaba unido al estado de Coahui la
debido a un decreto emitido por el entonces gobernador Santiago Vidaurri
Pero a pesa~ de que los tiempos no eran nada favorables, en momentos ei;
que en el pais se da~ª': luchas intem~s entre liberales y conservadores, y por
la~ sorpresas que existian apenas saliendo de la ciudad, Monterrey se ve a si
misma desde una óptica diferente.

.

. ,, ;-o

cualquier punto del terntono . -

brillante pincel.
Se sacan los retratos de todos los tamaños y tan pequeños que pueden
servir para colocarlos en los medallones, sortijas y prendedores. de un_ gusto
tan particular y tan elegante que rivalizan con las más bellas y delicadas
miniaturas.
Las señoras y caballeros que quisieran honrarlo en sus trabajos
encontrarán el mayor esmero y complacencia en el servic!o y en el lleno de
sus deseos. y al mismo tiempo serán recibidos con la delicadeza Y maneras
caballerosas que lo distingue y tiene acreditado.
584

. El rnovim_iento que se advierte en esta ciudad, impulsándolo todo a las
meJoras materiales es sorprendente. La construcción de fincas es constante·
el gusto Y la elegancia en los establecimientos de comercio a menudo e~
muy notable; Y pronto veremos emprender la recomposición de los
empedrados de ~as calles. continuar la construcción del mercado, y la del
puente que atraviesa el hermoso ojo de agua.

585

�"[ j S, como 110 lo dudamos c:011111uw l!I mu\'lmienro que \t~
ad\'lerte en l!\tu cwdad } \'e Hi!III! la .,enda de lm nie1orm materwles,
demro de mtl\-' pocu.s unos \fo111erN!l' sera una ele lm mm grundt!, v
1
más hermosm poblac:1011e~ de la Repuhlica ". ·'

Y es esta ciudad. en donde comenzaba a florecer d comercio. la que ,e
llegar para el siguiente año en 1858. a otros fotógralos 111nerantes quienes
como los antenores cruzan bre,emente por la capital reg1omontana E-n
Abril llega Santiago ( o,, ens quien se autodenomina "profesor" ) a, isaba
"al respetable publico de esta ciudad. que ha abierto su eslablec11niento en
los baJOS de la ca,a del ·r don Jac111to Lozano. donde ofrece sus c;en 1cios.
los cuales asegura que practtcará con el ma}0r esmero posible. dando
cumphdo gusto a las pcr,onas que se dignen protegerlo con su confia1lla...
señalaba adema&lt;, ··que los matcnales de que hace u,l, son de los mejore, )
más e,quisitos·· para la real11ac1on de amhroupos

~~obablementc se deba a Juan Wenzin. ambrot1p1sca qui:zás de origen
alcman, ser quien _d1\'ulg~e en Monterre) la fotografia impresa en papel. 0
se sa~e con exactitud cuando Wc.nzm llega a la ciudad. aunque esto debió
ocurrir a finales de 1858; &gt;ª que para d1c1e111bre de ese año avisa que
"dentro de bre, es d ras debe retirarse de esta cap11al". ) para "que las
per-,onas que deseen que sus retratos sean tomados ocurran en la
b
d d
bl ..
•s
ma,or
~e,e a pu,1 e a su cs1Ud10·. Durante cerca de tres años este fotogr;, 0
divulga continuamente su trabaJO en Monterre,. aunque no por ello deba
pensar e que durante este lapso ha)a estado permanc.ntemente en la ciudad
en tanto e sabe que también trabajó en Zacatecas (calle de la ca•a n
8)
-1
L
p
.
~ . um
) ~n u1s otos, por ~se mismo periodo· ademas de que cada que se
anuncia en la prensa rcg1omon1ana parece estar siempre saliendo de la
~ap1t~I del estado ~n mayo de 1860 apuraba a sus .. fa, ore~edores" para que
se dignara,~ ocurrir a su laboratorio en el menor 1iempo posible: pues solo
pem1anecera en la c.1udad cuanto le baste arreglar sus nego 10
1 .. d
~
~ ~
par11cu are_s . e los cuales no se conocieron otros que no fu era la h;chura
de amb~ot1pu'&gt; Se ,uehe tamb1en un cronista 1moluntano. en mucho por
mlamena a sus chentes. cuando e cribe que tenia "la mayor complacencia
en 'er la cultura a qu_e ha llegado el pueblo de "'1onterre). apreciando en su
\.erdadero \.alor el mento de las artes,&gt; manifestando con particularidad. su
gusto por lo que profesa". para remarcarlo firmaba ··Juan \\.en 11 n. artista··' '.
~

'

Para Agosto de ese mismo año Eduardo Jonhs.on. retratista procedente
de 1',,ue,a \ orl,.) establecido bre,..emente en l,1 ciudad, mlormaba que hab1a
rec1b1do de 'luc,a Orleans algunos materiales para rcali7ar ambrot1pos. por
lo q!.le estaba )ª "preparado para sacar retrato, en caJas. relicario~.
prendedores. anillos. copias de retratos , ista'&gt; de paisaje ) toda clase de
objetos. todo a precios mu) reducidos" } urgía a ··tas personas que c;e dignen
ocuparlo que lo hagan cuanto antes. porque solo permanecera ocho d1as en
e. ta capital."~· (omo el profesor Ü\\ens. Jonhson se llego a establecer en
los baJOS de la casa del se11or Jacinto Lo,ano el cual. en sólo un año. habia
, 1sto pasar a dos ambrollp1stas por su dom1c1ho
Notable es el que Eduardo Jonhson anuncie poder trabaJar .., i,tas d1:
pa1sJJe.. por medio de ambrotipo. )ª que dentro de este género es en
extremo raro lo que se conoce en dagucrroupos por lo que mue.ha mas lll
ena por el proceso que le continuó. el ambrnt1po Para c,tos años. 1857-58
la gran época del daguerrotipo comen,aba a dc\.aer en k:\lco para ser
sustraído poco a poco por el proceso en cristal Aunque de hecho en su
aspecto formal 1 de pre entac1on el ambrottpo m1111mamente ,anaba con su
predcces.or ya que la imágenes iban montadas en los mismos estuches )
con un similar modo de representación retra11stica (el re1..urso de la
1luminac1on a mano los "fondos·· la pose) Pero s1 el positi,·o en crn,tal esta
adqumcndo yn la gnm rcle,anc1a para esos años (en la ctUdad de \1e\lcO
fotografos como Juan ~lana Balhontm ) Joaquín Día, Go1uále1 llegaron a
entablar ácida discusiones sobre quien ) cómo realizaban los meJores
retratos). también pronto al ambrot1po se le sobrepondrá la fotografía en
papel.

586

Es a mediados de 1861 cuando Werllin además de que ofrece poder
realizar trabaJOS en , 1dn~. tamb1en anuncia otra opc1on: hacer impresiones
obre papel ahora e·1conJunto con algún colega

• 'Los c¡ue rn.,,nben rienen el ¡:usro de manife,rar al ilusrrado
puhbco, que lu.m ah1er10 su galería de re/ratos en el primer piso dt fa
CO\a del Sr lle don \f \forales en el callejón del palacio dondt' .\e
huc:en re/raros wbre \"ldrws 1 /ámmm de roe/os rwnwiO\ ha.Ha el
11arura/ . en FOTOGRAFIA (retratos whre papel) ,!ummudai al
pmrel oleo i marfil
Se ha come¡:uulo el ad1111rah/e ohjefo rcm de1eah/e de hacer
retro/o~ grande, ,obre orros pequuios. aun de permna'i cwsemt s.
me~orando los que es1é11 deleriorados, pmtándo/o.s al gmfo que• 1e
qwera
f.o., rl!frato.1 c¡ue se hacen en t•.11a ¡!.olería pueden compef,r en
hr,//cmte: e:a~111ud l perfecc1 :n con lo\ meJort•s de ~fénco 1 Parí,.
Hendo lo.1 11111cos que te11e1110., la pare11te para hacer retrato., al
marfil cura hnllante: l durah,lu/ad etcedt• a todm /u, dl'.'lll&lt;l.5
mvencione,

587

�Lo~ precios rnrían de w1 peso a cien, ~egú11 el rw1w110 _re/use de
pintura. ,Vo dudamos ,¡ue las personm 4ue se dignen pasar a nuestro
esrablecimie11ro, se conl'encerún de la exacti111d de lo que 1.1caha1110.,
de afirmar, ju:gando por los retratos ele varias p':rso11~1s de esta
ciudad v otras obras de pintura. Sólo pemwnecera aqw el uempo
suficie,;te para complacer a los penonas de buen xusto. qui? deseen
aprm·echar sus servicios".
Monterrey. Julio 16 de 1861.- J. Wenzin 1 Compañía 3~
Este largo anuncio da cuenta de cómo Wenzin en Monterre), como
algunos otros fotógrafos en otras regiones del país. ha lkgado a alcanzar una
esmerada calidad en los trabajos de su taller comparables con los que ~e
hacen en la ciudad de México o en Europa; y sobre todo ofrece una amplia
diversidad en los adelantos ) acabados que salen del mismo. Este l_1echo es
en parte retórica, pero también tiene parte de verdad. Han transcurn_do poco
más de veinte años de desarrollo fotográfico: pero, por eso mis1no. la
competencia es reñida .
En aoosto de ese año. cuando Wenzin aún trabaja en Monterrey. otro
fotógrafo itinerante, seguramente norteamericano, hace acto de presencia en
la ciudad. Por supuesto A.M. Stover. nombre al cual respond_e. ofrece
con\'encido que sus ambrotipos ·'son los mejores y más e:,,.actos eJem~lares
artísticos que jamás se han presentado en la ciudad ... además que su e~tilo es
··moderno y elegante.. : enumera las diversas formas en que. realiza su
trabajo: "en tela para mandar en cartas por c?rreo: ambrottpo. pa~el.
transparente, cstereoscopías y en placas melanot1pos grandes y pe~11enos
para prendedores, anillos, relicarios, étc. étc."' Y, p~ra rematar, ofrcc1~ todo
sto a "la mitad de 1,.. acostumbrado en esta capital" ·'' lo cual no era mas que
~n mensaje directo a su colega que se encontraba ubicado en la casa del
licenciado Morales.
Wenzin había anunciado que él realizaba trabajos que iban de uno a
cien pesos "según el tamaño y clase de pintura'': pero ~i se toma en c11enta
que para ese tiempo un caballo '"excelente de ~,_\la y tir~, bastanteirande.
sano y de buenas cualidades'' se vendía tamb1en. por cien pesos, puede
verse que los costos de Wenzin iban de los rnuy baJOS a los e\.tremadamcntc
altos.
Con Stover y Wenzin puede delimitarse el fin de los fotógrafos
trashumantes que cruzaron temporalmente por la ciudad de Monterre) •. A
partir de estas fechas, de propicios de la década de los sesenta. en la capital
de estado se comienza a establecer ya de manera permanente otros

588

fotógrafos; entre ellos algunos que, seguramente. habían nacido en Nuevo
León.
Des~e. Octubre de 1863 Alberto Fahrenberg vende aparatos
estretoscop,1cos con sus respe_cti~as vistas de la ciudad de Monterrey. 15
Esteroscop1as las cuales eran 1magenes de doble que vistas a través de los
respectivos lentes del aparato, producían la sensación de verse en tercera
dimensión. Sólo dos años después Fahrenberg, quien se hacía llamar "artista
y fotógrafo", cuenta ya con una galería de retratos de gran pompa en la calle
de doctor Mier número 94. Ahí ofrece hacer ambrotipos al mínimo precio de
2 pesos, o fotografías pintadas o iluminadas por la nada accesible tarifa de
25 ~esos ' 6 ~s _Fahrenberg un fotógrafo que se sabe realiza una gran
c~nti_da~ de pa1sa1es sobre la ci_udad se Monterrey, algunas de ellas llegan a
d1stnbu1rse en los Estados untdos en el breve formato de tarjeta de vista
(9x6 cm.) que para entonces comienza a estar de moda. 37
Por las mismas fechas en que Fahrenberg comienza a vender sus vistas
esteroscópicas de la ciudad, también se establece el fotógrafo C. Izquierdo
en los altos de la botica de Llano que se encontraba ubicada en la Plaza de
armas. Como el mismo Alberto Fahrenberg, éste realiza "'vistas
esteroscópicas de lo más notable de Monterrey y sus cercanías "a sólo ocho
pesos la docena; como ta_mbién recomienda a las fami lias de la capital

n~o!one:a ~~rmar colecc1ones de '·sus familias, amigos y personas
d1stmgu1das como se hace generalmente ·'en todas las capitales principales
de Europa y América·•. 38 A principios de J 864 Izquierdo, además de ofrecer
al público sus vistas de Monterrey, pone a la venta retratos de Benito Juárez.
los generales Zaragoza y Ortega, de Melchor acampo y Comonfort. 39
_De_b_ió ser alrededor de estos años, durante el efímero Imperio de
Max1md1ano, en que también llegó a Monterrey Francois Aubert. Un
fotógrafo francés quien después de los sucesos del sitio de Querétaro en
1867 se hizo célebre por dar cuenta de manera meticulosa de la muerte del
lm~erio_: y si todavía no se conoce una fotografía del momento preciso del
fustlam1ento, sí se conocen de él otros testimonios (Maximiliano en su
ataúd, la ropa del emperador perforada, el sitio del paredón). Aubert fue un
fotógrafo muy cercano a la corte (él retrataría a cada uno de los emperadores
en su estudio de la ciudad de México), por lo que puede suponerse -aunque
e~to no es todavía un hecho comprobado- que su estancia o visita a la
Cllldad de Monterrey debió ocurrir a mediados de 1865 o un poco después
cuando la ci~dad se encuentra ocupada por las tropas de los franceses,
be~ga_s Yaustna~os. Según el historiador Alain Ceysens aquí realiza algunos
p~1sa1es de la ciudad que pueden verse como trabajos en donde "cada vez
elige un_ P_~nto de .vista elevado, a modo de dominar la ciudad o la plaza. La
compos1c1on esta estructurada geométricamente, asimismo de manera
589

�m
simétrica''. 40 Un tipo especial de mirada de muchos fotógrafos extranjeros
en México que asumen como modo de aprehender al país visualmente y
también en toda su dimensión.
Como en otras regiones. durante el Imperio en Monterrey se da al
parecer un auge en la circulación de la fotografía. En la ciudad no solamente
trabajan por lo menos dos fotógrafos de manera permanente, sino asimismo
los álbumes fotográficos -que tanto recomendara el fotógrafo Izquierdo-se
vuelven objetos tan apreciados que por la pérdida de uno solo se es capa1 de
acudir a la prensa: "Se ha perdido un ALBUM del Sr. don Ramón Lafon,
conteniendo noventa y seis retratos. Se suplica a la persona que lo comprare
o lo hallare lo presente en esta imprenta~ en la inteligencia que se le dará una
41
buena gratificación sin más averiguación". O tiene tal efecto la fotografía2
-su parte latente de la pérdida, su capacidad de ·'embalsamar el tiempo-" J
que se le dará una buena gratificación sin más averiguación''. O tiene talque
ya funciona como recuerdo doliente ante la muerte.
A su retrato
Dulce ilusión imagen adorada
De la mujer a quien amé constante,
Trasunto fiel del astro fulgurante,
Que un momento mí senda iluminó:
Sí mi querido quebranto te conmueve
dime
Esa mitad del alma dónde está
¿dónde?
¡Ay! ¡que tu labio inerte no responde!
¡Ella del mundo para siempre huyó!

J,

O bien. se sabe de las peripecias del famosísímo fotógrafo parisiense
Gaspard Félix Tournachon, más conocido como adar. quien acababa --de
hacer un experimento digno de notarse. Habiendo ascendido en el globo a
1.000 pies del Hipódromo de París, logró sacar varias vistas fotográficas de
la ciudad a vista de pájaro''. 44 Y para estar a tono con las modernidades se
instala en Monterrey Constantino Gobron con su Gran Cosmorama en el que
exhibía vistas de "los más famosos combates de mar ~ de tierra y
reconoceréis los más espléndidos palacios y capitales del globo, sus ríos.
4
cerros. cascadas. volcanes en erupción ..." s un invento que anticipaba. por
medio de las proyecciones de la linterna mágica, el cine por venir.
En parte ese era el signo de los tiempos.

otro ~á~. l~z~~~:r~~::~

~::~~;¡

~:ilmqe;efototod'gr~fod~e origen regiomontano.
0 m rea que se estableci '
ondterre)' en. 1873. Tre\ mo se instala en la calle del teatro número -, 6 d~ ~n
sdee
- que "además del surtido que t",ene para hacer retratos
don· e anuncia
vanos tamanos, ha perfeccionado un nuevo sistema para esmaltarlos e
reforma es en alto grado superior y es el usad
.
, uya
1
fotógrafos de la capital de la República··. 46
o en a actualidad por los
1

._

'

, A 1~ pre~encia de Sabás Treviño se le agregará la de otros
.
mas que- seran rele\.antes para la fotografía re iom t
personaJes
siglo XIX)' primera década del XX· ellos eran Nfcolá~';,tana d~ fi~~les del
Desiderio
y, Alfonso L~grange, Yr1da1ec10
. Guro
on,Y los
shermanos
d
.
arza en
y Jesus
R
~n ova1. quienes darran un gran impulso a la fotografí
d .d
.
ciudad de Monterrey.
ª pro uc1 a en la
Aunque al parecer Nicolás Mauro Rendón
bl . ,
.
fo~og~á~co a finales de la década de los sesenta ef1tan ect s~ estudio
pnnc1p1os de la siguiente década en que comienza .a co o ue srno has~a
co
f t · ¡; E
nacerse su trabaJo
~od odogra o.. n 1874 se encuentra establecido en el número 57 de la
ca e e octor Mrer en donde realiza nuev
d. .
actual del mundo foto-artístico: tarjetas deºr:ii:~:~, ,m ientos: ''la perfección
esmaltad
.
un proceso con acabado
los fot' o fiue ~:r; entonces t_rene un enorme atractivo entre la clientela de
ve· t
os.fí oco d~sp.ues, para 1878, Rendón crea una colección de
se~:t otogra -~as de pa1saJes de la ciudad de Monterrey en las cuales
aba que todos sus planos están perfectamente afocados
margen ll~van anotados los principales puntos que contienen'' Eso/ ~n _su
Y sus precios eran los siguientes:
.
paisaJes

ºfª

Plaza
con Catedral
Plaza de
conZaragoza
Palacio Munici
a ················································· 1 peso
p 1.......................
1
Plaza con Sierra Mad
··········•····•··············•·".. peso
reales
re ..................................................................6
Plaza
reales con Obispado····························· ..........................................6
Plaza
peso de Colón con Parián ···················· ........................................... I
:~aez:t:~;~I~:~~~ Parián y Cerro de la silla ................................. ! peso
reales
na .................................................................... 5
Hotel
reales de San Fernando········· .. ············ ........................................... 6
Colegio Civil. .......... .·································· .. ···································1 peso
591

590

�Ojo de agua ............................................................................... ·· 5

~:!~~

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . .,. . . . . . . . .. .. . . . . . .6

reales de Roble ........................... ..............................................6
Templo
I
reales
6
Calle de Hidalgo ......................................................................... .
reales
6
Calle de 7aragoza ........................................................................ .
reate~
M.
:.................................. ,.......6
Calle de 0 r. 1er . ........................... .
reales
· 1
6
Palacio de Gobierno {desde los cuatro puntos cardina es) ......... .
reales
. •
• ·
1 c-.o i•i
Fuerte del Obispado con\ ista general en el ult11no tcrmmo .. ... p .
.,
1
lección. que tt&gt;nia un costo total de doce
El anuncio de \ cntda. de . a cot to Rendón está realizando un metód ico
uel\.e extraor mano en an
.
pesos. se,
-.
1 •. d d Cada una de las imágenes tiene un
· l
fotogrático sobre a ciu a ·
...
reg1s ro
.
.
ulgadas ) se encuentran montadas en un
tamaño de ste.tc p~r cu.airo p ave; bordes durados ' elegante acabado
formato de tarJeta trnpenal, ~e ~u . era colección co;, una cierta unidad.
Hasta donde se sabe ést.a serd,al a pndm de carácter distinto a las vista-,
. d . bre ta capital e esta o.
b
rea liza a ~o
. . . F hrenbern.: , en muchas formas esta a
csterescóp1cas que llego a d1st,~1bu1~- a )stal ... a~mque también &lt;;U edición
antecediendo a la mtKla de '1 taiJeta pe. :
la ciuda&lt;l de
,
1 . ·1 roducción de otros albumes que en &lt;
respond1a a a s~mi ar Pd
R ' b\"ca ya se habían producido: entre ellos.
México)' otras ciudades e I~ epu 1 .. é Charna un clásico de la
el tlbum Forogrójico Mex1cunu de Des1r.
y.
\ 8'i8
,
, a publicar por cntree.as en bibliografía mexicana que se comenzo • .
-

.
b' nacido en 1843 , desde 1866 ya residía
icolás Mauro Ren~on ha ia . d haber, i, ido temporahncntc en d
pcrrnanentemente en la ciudad de~~ues de l\.·olv·ió como pintor\" musico:
S L . p )tosí I amb1en :;e esc1
estado de ª'.1 . u1s ' d . d 11 ,ó a manl!jar distintos instrumentos ya
oficio este ulumo en .~n e cg
d e·p~1ca lo muestra con un rostro
opereta · Un retrato e
..
componer una
.
.
ofundos en el que &lt;;C ad,, ina un
delgado como su cuerpo) de OJOS muy pr · ·
lifacética, ida.
espíritu apacible. curiosamente todo lo contrario a su po
1:-,,l

· d. t
npresor que se , oh i6
Desiderio Lagrange fue tam~ied'I'. un pen\)0~~0~1~a~o de finales del siub.
~ d mental en d peno ismo ree.1
-860
una fiigura un a
.
..
ri en se -establece en Montcrre) en 1
Procedente de Francia, su pais de o Eg ,· . dad funda la Tipo!!rafía del
1
ano Alfonso ·n a ciu
/
junto con su 1erm
. ,
. ·11za a editar re, istas como E
.
871
poco despues conrn.: •
Comercio en 1 - )
.
{
_1 ) •1 para inmediatamente
Horario l l 878) o Flores y F1 uws 1879 881 .

591

trabajar en la publicación de La Revista "Diario independiente de política.
artes, oficios, ciencia. literatura, telegramas, noticias; y anuncios" que
publicaría hasta 1886 y de la cual fue su director.
La instalación de su taller fotográfico. La Fotografía del Comercio, se
da en ese momento. 1873 en que simultáneamente estableció su tipografía
en la calle de Hidalgo número 15: pero es hasta principios de la década que
le siguió, cuando cambia de dirección y traslada su taller a la misma calle de
Hidalgo ahora en el número 6. en que junto con su hermano ofrece trabajar
casi todo el día gracias a que " la disposición del nuevo taller permite
aumentar las horas de trabajo''. Ahí mismo vende un "gran surtido de vistas
de Monterrey. Esterescópicas y de tamaño placa". 52
Su nuevo estudio, en efecto, cuenta con todos los adelantos de la época:
"En ella se han hecho grandes reformas y últimamente se han recibido
nuevos aparatos, accesorios [y] muebles", y por si eso fuera poco también
contaban "para el desempeño de los trabajos de la galería. con un operador
de primer orden. que durante largos años ha practicado en las principales
fotograftas de Nueva York", además de que: "Los procedimientos que
empleamos son sumamente rápidos (de 1 a 3 segundos) lo que evita
molestias al modelo y asegura una semejanza perfecta··53 . Muy
probablemente los hermanos Lagrange hacían uso ya de las placas secas que
permitían una rapidez de escasos segundos para la toma.
Quizás es tanto el trabajo en que se encuentran inmersos los hermanos
Lagrange -que Alfonso manejara directamente para estos años el taller
fotográfico y Desiderio dirigiera La Revista no era poca cosa- que se ven
obligados a vender su litografia por no serles posible ''atender debidamente
este ramo'', y por exigirles ··toda su atención otros para ellos de mayor
importancia''; 54 lo cual se deduce eran la fotografía y el periodismo.
A principios de 1884 en La Revista se anunciaba un trabajo que habían
llevado a cabo conjuntamente Desiderio Lagrange e Yndalecio Garza, el
cual resultaba interesante por la labor a dúo de dos fotógrafos relevantes de
su tiempo.
Una magnífica colección de vistas fotográficas, de los paisajes más
pintorescos situados en el tramo que recorre la vía férrea entre esta ciudad
Salti!lo, tomadas por nuestro editor, acompañado del hábil fotógrafo Sr.
Yndalecio Garza. ha sido formada y se encuentra a la vista en la Fotografia
del Comercio.
Como al recorrer la vía férrea con la velocidad que imprime el vapor.
no es posible apreciar las bellezas que la naturaleza encierra en ese tramo, ni
593

�a em resa constructora tuvo que llevar a
no todos los amantes a lo
las difíciles y costosas obras que I d l p
zas e terre ,
•,
cabo para vencer las aspere
n eJ·emplar de dicha coleccion.
1 bello deben procurarse u
~sorprendente ya o
b . erfectamente acabado -.
que por otra parte es un tra ªJº p
. del ue hoy son muy escasos los
A la realización de este trabaJO:
u~ reconocimiento otorgado a
testimonios que qued~r-~n, se 1:c;:nna~ de París de J 889. él es u~o de los
Lagrange. En la Expos1c~on \ntern D t rafia que obtiene un premio. Entr~
pocos participantes mexicanos en oº\ nen su mejor momento como los
ellos se encontraban fotóg~afos q~: ~t:/co (medalla de Plata), Romualdo
hermanos Valleto de la cmdad d b
e) el jalisciense Carlos H. Barner~
García de Guanajuato (medalla e ronc ' trabaJ· aba en San Luis Potosi.
ara entonces
.
1
1
o Emilio G. Lobato que .P,
'fi
como Lobato y Barnere, o cua
menc1011 honon ica,
. e s6
Lagrange obtuvo una
rdades como fotogra10 .
era~un estímulo que hablaba de sus ca ,
.
eda atrás es Nicolás Mauro Rendon. En
'todo para fotografiar llamado
Q uien para entonces no se q~ .
• d d d Mexico un me
~
d
,
al •·una persona sola pue e
1888 él patenta en la cni .ª ¡ eRendan
1
en e cu
.
·
Foto-es[:u/turas o grupo.'i ce .d
. -endo con tanta exactttud la inisma
verse dos o más veces reproduc1 a... cn¡das que se resiste [uno) a creer a
apariencia de dos o má_s pe~,~?;n:~
no e~a más que un juego técnic? en
la misma, .
d tomas para fotografiar a la misma
Primera vista•¡· sean
b dos negativos Y os
.,
donde se utl iza an
.
en una sola impres1on.
persona con distintos vestidos y pose

:~~In

.
. . los reductos fotográficos, desde
En la ciudad era posible _adqumr L , p en la del Aguila que se
1 b t ca del eon o
1· ·t
hacía tiempo atrás, en a o 1 .
•
o 8S· o bien se podían so ic1 ar.ª
encontraba en la calle de ~octor M1e~;t~~:1~s y• químicos. de Saint ~~u~s
J C S merville. comerciante en n
La Rerista que ding.1a
Mi~so~ri quien se anunciaba constantemente en
58

Lagrange •
,
. d de un viajero que cruzó por aquí en
Para entonces, segun la nma a ''con buenos edificios, entre. l?s que
1890, la ciudad de Mon!~rrey cont~bade Gobierno, el Palacio Mun.1c1pal, la
merecen principal menc10'.1 el Palacio Coleoio Civil, la Penitenc1ana (en
Catedral, el Palacio Ep1sco.pal: e~ El Casino: cuenta asimismo con un
construcción) y el nuev_o ed1fi~~~mb:ado eléctrico: bien atendid.as plaza~
f ertes casas comerciales... _5l,
b ell sistema de tranv1as y a
u
· · d recreo Y u ·
,
d' a
úblicas. agradables s1t1os e .
todo indica que de d1a en ,a ir
p
.
h II en estado floreciente y
comercio se a ª
...59
aumentando en importancia

A esta ciudad de aliento progresista llega en diciembre de 1898 Porfirio
Díaz. Como era de esperarse la ciudad se desborda en festividades por la
visita. Múltiples y fastuosos carros alegóricos de otras tantas casas
comerciales recorrieron las calles de la ciudad '·para manifestar al Sr.
Presidente el respeto, la admiración y el agradecimiento de las diversas
empresas" de la ciudad. Fue tanta la algarabía que en El Mundo, una de las
revistas más exquisitas de la afrancesada ciudad de México, se llega a decir
que ·'la sociedad de Monterrey es una de las más alegres y dispuestas a
divertirse. No los aherroja ese sentimiento levítico y triste que hace de las
ciudades de provincia conventos lóbregos desde que suena en las iglesias el
60
toque de la oración '' . Durante su estancia Díaz visita los talleres de la
penitenciaria del estado en donde ejemplarmente se dan clases de fotografía;
mismas que se seguirían dando muchos años después. formando a convictos
61
corno fotógrafos . Y para El Mundo es que también Desiderio Lagrange
hace un extenso reportaje sobre la visita de Díaz a la ciudad que fue
ampliamente divulgado en su momento dentro de sus páginas. Como
serviría para que ahí mismo se conocieran los modernos adelantos de la
ciudad a finales del siglo62 .
IV

Para el primer año del siglo XX hay en la capital regiomontana catorce
fotógrafos en distintas calles de la ciudad. De todos ellos sobresalen Jesús
R. Sandoval. Nicolás Mauro Rendón, Yndalecio Garza y, desde luego,
Desiderio Lagrange (para esta fecha no se menciona ya a su hermano
Alfonso). Algunos de ellos son José Sosa Ortíz (instalado en la calle de San
Francisco 82); Rafael Arreola (Zaragoza 35) o Candelaria Escalona quien es
dueña de una fotografía ubicada en la calle Hidalgo 35.63
En esos primeros años del nuevo siglo -quizás alrededor de 1907llega a Nuevo León Winfield Scott, un fotógrafo probablemente
norteamericano quien avecindado en Ocotlán, Jalisco, ha recorrido para
entonces buena parte del país. Scott realiza un extenso registro de la vida en
las calles de Monterrey y sus cercanías. Fotografía sus mercados, sus plazas.
sus edificios más relevantes (El Palacio Municipal. el Obispado, el templo
de San Francisco), las fiestas populares en los alrededores de la ciudad. La
de Scotl es una mirada costumbrista que en ocasiones se vuelve un mosaico
social de la vida cotidiana: en donde lo mismo pueden reflejarse los
tranquilos paseos de la alameda que el comercio ambulante de la ciudad.64
Muy probablemente, Scott uno de tantos fotógrafos. junto con otro de
apellido del que pocos datos se tienen, que trabajaron para la Sonora Ncws
Co;,,pany y quienes hicieron la colección Vís1as esterescópicas de México
en donde incluyeron imágenes de Monterrey.
S95

594

�. 'd d Hacia 1905 Jesús Sandoval edita su
Esos años son de gran act1v1 a. .
. s or·1ginales montadas sobre
,
.
d 'v1i terrey 1mpres1one
Coleccion de Vistas e ' on
' .
as ·imágenes Nicolás Mauro
,
d
e aún sobreviven a1gun
·
.
carton grabado e Ias qu
.
b. , en 1905 el álbum de La Remera.
Rendón proba~le~~nte real,1~ad~n~~~:s y novedades, con el proceso de
nombre del luJos1s1mo sa~o r
bablemente son las imágenes que
· . de este fotogra10 muy pro
"' o 11
t
fotomon aJe, y .
. . al día de 1911 que su autor, Ado\10 o ero.
aparecieron en el libro Meó~1co
. b de 1907 además se instaura la
,
M
Para sept1em re
,
'
incluyo sobre onterrey.
orupaba a varios fotógrafos de
Sociedad Fotográfica de Monterrey que ªº
66
entonces.
.
.
·ngular dentro de la fotografía de
Un entrañable test11non10, s1
, f J , R
b
autobiografía escrita por el fotogra ,º esus .1
Monterrey, es la reve en mucho esclarecedor de un fotografo y st
Sandoval. Un documento
ciudad.
.
s d val e·ste nace el 25
·
d t s escntos por an
De acuerdo a los mismo~ . a o de Montemore\os. A Monterrey llega en
de Noviembre de 187_1 en la c1udadd
do tivo como hojalatero. Apenas
1881 en donde se mstala su. p~ re I a ·~tura una incipiente afición en la
adolescente se interesa por el d1buJO y a p1
'
\ 893 se inicia como
adre· pero pronto. en
•
d
P
cual es apoya o por su
·.
adquiere de un conocido una
aficionado en la fotografía .gracias ~ que I dedica '·\os domingos y las
,
A sus incipientes practicas es
pequeña camar~; p
to comienza una investigación seria.
horas de asueto . ero pron

° ·

.
, la Botica del León , la primera caja de placa~
Al poco tiempo compre en . d t da luz la abrí en la noche y saque
Cramer 5 x 8'' en $4.50 ..Al ~bngo e o
.
las fórmulas impresas en mgles.

y me di a la tarea de traducirlas en toda su literatura. valiéndome de un
diccionario inglés-español.
.
.. ,
ímica fotográfica de Barreswil y Davanne
Más despues. comp. e la Qu.
, . •entes básicos desde el
.
nanant1al de conoc1m1
.
en donde encentre un ,
1 •¡ .
descubrimientos del sublime arte
. .0 de 1a ~oºº
t orafia hasta . os u tunos fecha en que fue pu h\',cada 1a
princ1p1
,
.
f'1'sico
de
la luz' escritos 1,asta 1a
qu11rncoreferida obra.
.
. re arándome para establecerme
''[ ..] Mientras tanto, seguia P . P
lle del Roble, entre
,
.1. N
habíamo~ cambiado a Ia ca
. d l
como jotogra1°- os
·. . . de /893· ;iparaprincipios e
- d ayo desde pnnc1p10s
·
d
A/lend e y I ) e 111
• •
to\" hecha ele bastidores e
,
• galería para tomar re 1ra , •
94. va tema m1

596

madera forrados de manta. No era la gran cosa, pero me servía para
estudiar los diferentes efectos de la luz y de sombra{..}"

Ese estudio, el primero que tuviera Sandoval, resulta un fracaso al
asociarse con otro joven fotógrafo que había aprendido su oficio de Martín
Duhalde; un fotógrafo éste de origen francés que había trabajado en
Guanajuato y San Luís Potosí y que al parecer se estableció en Monterrey en
la calle Hidalgo a principios de la década de los noventa del siglo XIX. De
su socio, de quien sólo se conoce, su apellido, Sandoval escribe:
·· Com·enidos los dos, redactamos el anuncio con el rimbombante
título de "GRAN FOTOGRAF!A EL BELLO ARTE", sin 1ener más
muestras que dos retratitos y una vista de la ciudad. El anuncio iba
calzado por "Sane/oval y González "y en dos meses los trabajos que se
hicieron no daban ni los gastos particulares del socio[ ..}".

Dos veces más vuelve a cambiar su estudio, y para 1895 se encuentra
en la calle de Puebla esquina con San Francisco.
"[Ahí} ocupé un maestro carpintero por tiempo indefinido para que
levantara mi galería y cons1ruyera bajo mi dirección las dos cámaras
que necesitaba tamaño 8 x 10" con sus respectivos rripiés ... El lente
que era lo primordial para establecerme, lo pedí por conducto de la
Botica del León, a pagarlo en abonos. Los primeros trabajos que hice
fueron para formar el "muestrario" y el primero de enero de J 896,
repartí circulares y anuncios, así como tarjetas de año nuevo en
fotografía, arrojando el guante como fotógrafo.
Al lanzarme a la lucha por el Arte Fotográfico. no me guió ni el
egoísmo, ni el mezquino interés de ganarme clientela por medio de la
competencia comercial. Mi ideal fue mejor mi trabajo y honrar en esa
forma a los verdaderos maestros de esa época, Don Desiderio
Lagrange, Don Yndalecio Garza y Don Nicolás Mauro Rendón, que si
bien no fueron mis maestros directos, sí merecieron mis respetos y
admiración: porque en verdad eran artistas de la luz ... Para estos
cuatro paladines que supieron sentar cátedra de Arte en Monterrey. y
que fueron mis mejores amigos, me honro en recordarlos[ ..}"

Nuevamente, vuelve a mudar su estudio El Bello Arte ahora a la calle
del Roble (después calle de Juárez), ahí permanece durante dieciocho afies de 1900 a 1918- y es en ese estudio en donde se da su mejor época.
Allí fueron Coronados mis esfuerzos por la mejor y más
distinguida clientela, de la que estoy altamente agradecido. Allí tuve la
597

�.d d de hacerme de los mejores aparatos y de las mejore~
oportuni a
.
d 20 24· y en m1
.
ara hacer retratos directos hasta e
x ,
.
camaras y l~ntes._ p
J . omití gasto en la adquisición de los mas
afán de meJorairncnto. amas . b
EE UU de Norteamérica y en
.
· ¡ que se fabrica an en
. ·
.
recientes matelnfia edse que mis favorecedores quedaran satisfechos de m1
Europa, con e in
humi !de trabajo.
1 ¡ t · no por los
. . . d 1910 presenté algunos retratos a P a 1
En la expos1c1on e d
,
e expidiera Diploma de Primera Clase.
que tuve el honor e que se 111
67

. d 1918 Sandoval trabaja én dos sitios más hasta 1929; quiz~s
D_espues e - .
ella de este gran fotógrafo de Nuevo Leon
despues de ese ano la est~
.
stancias le sobrevienen nuevos
.
d caer Por diversas c1rcun
d'
comienza a e
·
.
.
.1 r su pequeña casa como estu 10,
cambios de talle~ hasta tener qu~;~:;~~~: pasados. Su breve autobiografía
por lo tanto ya sin el esplendor - d
. fallece en 1951 dejando un
• · d ¡ 94, • pocos anos es pues
•
'
la fecha en JUl1lO e
J,
.
. d estos años /\hora una fotografía
d · al como testimonio e
·
d
enorme 1ega o v1su
el de la calle del Roble. da cuenta e1
de su estudio, muy probablement~
1b
todo un cuadro de época
. .
.
1 donde lleoo a e a orar
d
exquisito espacio e,
b~
b'. 1 se llegó a saber en la ciudad e
irrepetible. De su cuidadoso tra_ aJo tam 1le1
Elfiotógrafo mexicu110 en la
t"giada
revista como o era
'J'
·
1
México. en una pres
. . .,
, isma se habla que su envío posee
1
cual con motivo de una felic1tac1on a a m
6&amp;
··elegancia. arte, ejecución" lo cual es de creerse.
ra una fotografía de cuidadoso acabado
Los tiempos ~e esplendor pa n \ 91 O muere Nicolás Mauro Rendón:
artesanal estaban sin duda pasand o .. : . L· ange·69 y para 1929 Sandoval
afios después, en 1926. fallece Oes1 eno_ agr
,
estaba viendo pasar su gran época en la ciudad.
.
.
señalan la presencia de otros
Hay sin embargo testimonios que
d
b D W Hoffman.
,
M
v Uno de ellos. e nom re . .
. .
fotografos en
onterre,.
·ri
. , ública en la ciudad: qu1zas un
fotografió a Madero en ~na ~13~1 ~sta:1~:~o candidato presidencial, fuera
poco antes de que Francisco .. d a esr , Lu·s Potosí en el año de 1910. El
1
·udad y l!nv1a o a an
. d
apresado en 1a e_,
.
, S doval señala la presencia e un
mismo testimo1110 escrito de Jesus an
años del siolo (alrededor de
fotógrafo de apellido Ravell en lo~ p~merosRavell quien::, en la ciudad de
1905 ): muy ~eguramente _se, tratas ~ost~~¡rista de algunas partes del país
México vend1a, en 191 O, 11nagene
b d 1· ctorialista A esos fotógrafos
con un fuerte aca a o P
'·
d
colorea as a mano Y
G .11
Kahlo quien debió haber estado en
hay que aunarles el nombr~ de u1 er~o C mpañía Fundidora de Fierro y
Monterrey en 1909 trabaJandlo ~ar~ a esºde esta empresa tomadas por él
t . ev· va que as imagen
Acero de Mon eir , · .1
publ:citaria a finales de ese ano Y
sen irían para que ésta lanzara su campana
,
598

0

principios de 19 1o.' Imágenes de elegantes líneas que mostraban a Kahlo
como un fotógrafo detallista en sus composiciones.
Mauricio Yañez llega a Monterrey en 1917 y aquí se asocia brevemente
con Jesús Sandoval para establecer una sucursal de El Bello Arte en el lado
norte de Plaza Zaragoza. Pero de acuerdo al testimonio del mismo Sandoval
la asociación no funcionó dado que Yañez se relaciona en la ciudad "con
personas influyentes de dinero y del periodismo" y le conviene más para sus
intereses una separación. Yañez, quien poco después se volvería un
reconocido fotógrafo por la gran cantidad de tarjetas postales que sobre
México llego a comercializar. abandona Monterrey en 1924.71
Probablemente se debe a Yañez la reorganización de los fotógrafos de la
ciudad que se da a principios de los veinte y que tenía como antecedente a la
Sociedad Fotográfica fundada en 1907. En esta nueva organización
participan Julio Sosa. Pedro Dom ínguez, Refugio Z. García, Plácido Bueno,
José Garza Ríos, Alfredo Flores, el mismo Jesús Sandoval y Manuel M,
López entre otros. En Monterrey Yañez trabaja el retrato y, sobre todo, el
paisaje de la ciudad. Un trabajo similar al que realiza Manuel M. López en
la tarjeta postal.
López. según los testimonios de Alberto Flores, es un fotógrafo que
regresa a Monterrey procedente de Chicago hacia principios de los treinta
debido a la recesión por la que estaban cruzando los Estados Unidos. Se
integra al grupo que Yañez impulsa; además: ·'se dedica al trabajo que le
gustaba y que creo que nunca había dejado. la toma de vistas de la ciudad. lo
cual hacía ahora con más experiencia y conocimientos, aunque las primeras
que hiciera antes de su ida a Chicago no carecían de mérito". 72 En efecto.
López durante esa década en que regresa y la siguiente produce un
exhaustivo acervo gráfico sobre la ciudad: a través de su mirada que
escudriña, la capital regiomontana es, por un lado, una ciudad con rincones
bucólicos a veces muy cerca de lo rural y, por otro, una urbe que comienza a
evidenciar el encuentro con lo moderno. Sus imágenes se vuelven, a veces,
cuadros costumbristas o paisajes monumentales de una ciudad en transición
rodeada de imponentes serranías.
El trabajo de Yañez o el de López tiene líneas de convergencia con el
de Hugo Brehme. Uno de los mejores fotógrafos pictorialistas mexicanos de
origen alemán, quien visitó Monterrey y en donde fotografía el centro de la
~iud~d. con la in~a_riab~e pres~n~ia d~I cerro de la _silla. Una foto ~rafía que
mcluma en su clas1co libro Mex1co pmtoresco publicado en 1923. 7·
A la ciudad no dejan de llegar fotógrafos que se vuelven obligados
cronistas de la misma. A mediados de 1930, acompañado de su esposa, llega
Eugenio Espino Barros un fotógrafo que posee un reconocimiento que le
599

�3

viene de años atrás. Originario de Puebla en donde nace en 1883, desde muy
joven ingresa a la fotografía como ayudante de un fotógrafo viajero norteamericano o inglés- con el que recorre su estado natal y el sureste
(¿ Winfield Scott?, ¿Summer w. Matteson?). Trabaja como ayudante
principal de Martín Ortíz, quien es uno de los grandes retratistas de \a
ciudad de México, quizás entre l 911 y 1918; año este último en que se

En el corto periodo que va de I JI
Diciembre de 1839 a noviembre da 1;:;da _del daguerrotipo a México.
presencia de un daguerrotipista e Me
' nmg~na otra fuente indica la
...
n onterrey anterior a Wilder.

~F ranc;:01s
. Gouraud. Description of lhe D

of Mr. Gourauds puhlic letures accordi/~e;~otyp~ P!·ocess ora Swnmary
Dutton and Wentwortl\'s print.. Boston, 1 4o, / ¡¡mciples of M. Daguerre,

i

instala en el puerto de Tampico.
Una de \as obras fundamentales de Espino Barros, imbuida del espíritu
positivista del porfiriato. lo es sin duda México en el Centenario de su
Independencia, un álbum fotográfico de grandes dimensiones. realizado en
casi su totalidad por este fotógrafo (en tanto que ahí aparecen algunas
imágenes de Guillermo Kah\o): el álbum, que contiene 391 fotografías. es el
testimonio innegable de un país que se había asumido inserto en el espíritu
del orden y el progreso. Testimonio univoco sobre el México anterior a
l 91 O. Desde luego, ahí aparecían imágenes de lo que sería su lugar de
residencia definitiva.

7
~

En Monterrey Espino Barros trabajó la fotografía industrial.
arquitectónica y de paisaje para empresas que ya se encuentre en gran auge.
Pero sobre todo es el creador de la cámara NOBA de gran formato. quizás el
primer aparato de fabricación nacional que alcanza una repercusión en el
extranjero. Con ello. paradojas del desarrollo, fotografía e industria parecían
unirse como el síntoma de época de Monterrey y sus fotógrafos.
He aquí entonces \os testimonios de una ciudad y sus creadores de
imágenes de \o que esto es, apenas, una fugaz historia.

El autor quiere agradecer a las investigadoras Patricia Priego. Claudia
Negrete y Georgina Rodríguez, su apoyo para la presente investigación.

sM -~-- Gaud!n. Traite pralique de photographie
procedes rela~ifs au daguerréotype, J .J
exposé complet des
Oubochet et c1e. editeurs, París, 1844, pp. 12 \-124.
6

1bidem.
lbidem.
s El Cosmopolita. México. 29 de Enero de \ 840. p. 4.

7

e;

9"Daguerrot1po.
. Mºmiaturas". El Registro Ofi . I p . , d'
departamento de Durango. jueves 9 d M
eno ico del Gobierno del
4.
e arzo e \ 843, tomo 11, núm. t 12, p.

IOS
•
•
u_ ~nuncio
solo
aparece hasta quince días de
, . .
Poht1co del Gobierno de Nuevo L , M
spues. vease el Semanario
eon. onterrey,

:~El Mosai~·o Me,:1ámo. México. 1840, p. 536.
Semanario Po/Jtico del Gobierno de Nuevo Leon,
, Monterrey, jueves 21 de
Mayo de 1840. tomo 2 nu'
13

,

m.

Sebastián Camacho y Zulueta "O
. .,
México, 1845. pp. 378-3 0.
'
aguerrotrpp · El Liceo Mexícano,
8
l~Martha A. Sanweiss ·'D
Eyewitnness to War Print a ?uerrotypes of the Mexican War'', en
1848, amon Carter Mu e
n .Da~ue_rrotypes of the Mexican War, 1846islbidem
s urn/Sm1ths10111an lnstitution Press. 1989, pp. 44-69.

Notas Bibliográficas

Hermenegi\rlo Dávila. Citado por Israel Cavazos Garza, en "Estado de
Nuevo León y Ciudad de Monterrey". Sobretiro especial de la Enciclopedia

1

de México, 1976, p. 432.
Semanario Político del Gobierno de Nuevo León. Monterrey, jueves 4 de

1

noviembre de 1842. torno 111, núm. 96. p. 386.

16
1bidern
i1R
bNert Taft., Photography and thc American S
'cº
• ,. ueva York, t 964, pp.
_ _
.. cene, Dover Publications
ll
223 224
18
~art_ha A. Sandweiss, op. cit.
19
Indios bárbaros··
líber/ad
Mo t
. sup¡emento al número 100 del Restaurador de fa
11 errey, Agosto 22 de I857.
'

601
600

�13

"º"lndios bárbaros'', El Restaurador de la Libertad: Monterrey. Viernes 6 de
Noviembre de 1857. tomo 11. núm. 11, p.4.

EI Restaurador de la Libertad. Periódico Oficial del Gobiern~J del E~'fado
Libre v Soberano de Nuevo León y Coahuila. Monterrey, Viernes _4 de
Julio de 1857, Tomo 1, núm . 96. p.4.

~1

nDiario de avisos. 20 de marzo de 1858, p.3, citado en Fernanda_Ríos
Zertuche. Noticias hemerof:Yáficas sohre el uso de lafo_tografia la ciudad
de México ( 1839-1870). (tesis), Universidad Iberoamericana, 198).

e,;

su

anuncio sólo apareció otra vez, el viernes 31 de julio de 1857, en el
mismo diario en que anunció su llegada. Ver nota

~3

lac· •
E{ Restaurador de la Libertad I'eródico Oficial del
specu 10 11 ,
,
('
'f
·
del Estado Libre v Soberano de Nuero Leon Y oa1w, a.
,
., 4 E 1
Gob rern 0
Monterrey, Viernes 20 de Noviembre de_ 1_857, tomo lL m_1m. IJ: P· • .se
anuncio apare,:e hasta el Viernes 25 de D1c1ernbre de ese mismo ano.

1.iE

2sL · dad de Monterrey" El Restaurador de la Libertad. Peródico Oficial
a CIU
'
•
( ~ f 'I
del Gobierno del Estado Libre y Soberano de Nuev~ Leon Y _va tui a.
Monterrey, Viernes 4 de Septiembre de 1857, tomo 11, num. 2. p.4.

''Retratos de ambrotipo", Boletín Oficial Monterrey Agosto 21 de l 861.
núm. 56, p.2.
'

;_La Gacela de Monterrey, Domingo 13 de Novimebre de 1864, núm. 21, p.
5

·'Yistas csteroscópicas de Monterrey", Boletín Oficial, Monterrey, Octubre
11 de 1863, núm. 69, p.4.
36
"'Gal~ría de Rre_tratos ",_ La Gaceta de Monterrey. Periódico político.
(/er~1r_10 y comerc,al. Domingo 1° de Enero de 1865, núm. 35.
~ illiam ~- Darrah, ~art,: s de Vi~ile in N_inteenth century Photography,
38
C. fzqu1erdo retratista , Boletin Oficial. Monterrey. noviembre 22 de
1863, p.3. Nota aparecida hasta diciembre 16, núm. 80, de ese mismo año.
'

39

"Retratos, retratos". Boletín Oficial Monterrey, enero 18 de 1864, núm.4 .

e

-1°A1 am
·
· Aubert et la photographie au Mexique" en
eysens,. "F_r~nco1s
Charlotte et Maxuni!Jen. Les belges au Mexique 1864- 1867 Foundation
~lbert_ Marinos, asbl, S_aint-Lambert, 1987, pp.113-121. Agradezco al
~nvest1ga??r Arturo Aguilar Ochoa el que me haya proporcionado esta
mfom1ac1on.
41 "-- ·Alb . . 111 . . . lb. . lfl" L G
111_ ricias .. • 111 ª netas... . a aceta de Monrterrey. Periódico
Oficwl del departamento de Nuevo León. Domigo. Marzo 18 de 1866. tomo
III, núm . 2 1, p. 4
42

"¡,·'¡¡¡Ambrotipos!l!". Boletín Ofic_iaf. Monterre~, Abr~I de 1858, núm. 16.
p.2: anuncio que aparece hasta abril 20 de ese mismo ano.

André Bazín, "Ontología de la imaoen fotográfica" en ¡Qué es el cine')
Ediciones Rialp, 1966.
e
·
· '

43
"1

" Retratos", Bole1ín Oficial Monterrey. Agosto 3 de 1858, núm. 51, p.2.

! 8Sccción

Avisos, Boletín Oj[C- Monterrey, diciembre 14 de 1858. p.2.

19Enrique Fernández Ledesma, La graciu de los retratos a,~ti?uvs, c;1n
prólogo de Marte R. Gómez, Ediciones Mexicanos, S.A., Mex1co, 19)0.

Aonimo La Gaceta. Periódico político. científico, comercial y literario,
Monterrey, Octubre 9 de 1864, núm. 11, p.3.

44

·'Fotografías", Periódico Oficial del Gobierno del Estado Ubre v
Soberano de Nuevo León. Monterrey, Miércoles 11 de Noviembre de 1868.
tomo 111, núm. 3 1.p.3

45

p.156.
'º"Ambrotipos", El Restaurador. Periódico Oficial del Gobierno del Estado
Libre v Soberano de Nuew) León y Coahuila. Monterrey. Jue\,es 3 de Mayo
de 1860, tomo l. núm. 4, p.4.
31
lbidem
.
n ..Retratos''. Boletín Oficial Monterrey, Julio 16 de 1861 , Anuncio
aparecido hasta septiembre 4 de 1861, núm. 59 •
602

lbidem,

46

lbi?~m, L~nes 15 de Septiembre de 1873, tomo VIII, núm. 12, p. 4. Véase
tamb1en Enrique Femández Ledesma. op. cit., p. 155

603

�·'Rendón Nicolás M." En Israel Cavazos Garza. Diccionario biográfico de
Nuevo León, Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterre}, 1984, p.

47

EL DESTINO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
Miguel León-Portilla
Miembro del Colegio Nacional
Catedrático e fnvestigador de la UNAM

394.

Periódico Oficial del Gobierno Libre y Soberano de Nuevo León.
Monterrey, Sábado 12 de septiembre de 187-1, tomo IX, núrn IS. P.4. Este
anuncio aparece publicado hasta el Sábado 12 de Diciembre de 1874, tomo
IX, núm. 40.

48

&lt;llbidem. miércoles 9 de Enero de 1878, torno Xll, núm. 1O. PA.
Cavazos Garza. op. cit.
5 1.•Lagranje desiderio", en Israel Cavazos Garza, op. cit.. p. 256. Para la
fecha de la fundación de la tipografía del Comercio véase también: Manuel
Caballero. La Revista. Monterrey, Sábado 2 de Junio de 1883, núm. 544.
52··Fotografía del Comercio'·. La revista. Monterrey, sábado 2 de Junio de

4

5º1srael

¿ Quiénes eran los mesoamericanos?

~o~sumada la ~onquista o invasión de las varias regiones de América,
sus d1st1~~as poblaciones nativas se vieron sometidas no sólo a procesos de
e~~l~tac1on por. parte de sus nuevos señores, sino también a imposición
dm~~da a cambiar sus formas de vida. La Corona española y la Iglesia
catolica aunaron esfuerzos para hacer de los indígenas súbditos obedientes ,
útiles al_ Rey, Y a la vez cristianos fieles y observantes de todos lo-s
mandamientos de la ley de Dios.

1883, núm. 544
Martes 3 de Julio de 1883. núm. 569, p. 3.
51 1bidem. Domingo 21 de 1883, núm 666. p.4 .
; 5lbidem , 1Ode febrero de 1884, núm. 27, p, 2.
56'·Premios a México en la exposición de París". El Monitor Republicano,
México, Octubre 20 de 1889, pp. 3--l; y Periódico Oficial
del
Gobierno del Estado Libre y Soberano de Nuew&gt; León, Monterre,. Viernes
21 de Agosto de 1891, núm. 18, primera plana.
57Archivo General de la
ación. Fondo Fomento, serie Patentes y marcos.

: a_les p_ropósitos desencadenaron procesos globalizadores que buscaron
la as1_m1_lac1on ~e _los amerin~ios, suprimiendo a la vez sus antiguas creencias
Y prac~1cas r~lig1osa_s. _co~~1de~adas como idolátricas e inspiradas por el
d~n_ion10 . . ~1~ha as1milac1on implicó además someter a los indígenas al
reg1men JUnd1co español, adaptado muchas veces a las circunstancias
prevalentes en la tierra conquistada y para beneficio tanto de la Corona como
de muchos de los descendientes de los conquistadores, de los oficiales reales
y de los cada vez más numerosos colonos llegados de España.

caja 40, exp. 1641
58 La Re" ista. Monterrey, Domingo 29 de julio de 1883. núm. 592.
wAdalberto de Cardona. De México a Nueva )Ork. Guía para el viajero en
que se describen las principales ciudades de México y los Estados Unidos
del Norte, Imprenta ele H.S Croker. San francisco, 1890. p. 238.
6º"EI viaje del señor Presidente de la República a Monterrey". El Munclo.
México, domingo l Ode Enero de 1899. tomo 1, núm. 1, pp.6-9.

En contraparte, desde un princ1p10 los reyes católicos, Fernando e
lsa?el. y luego el emperador Carlos y su hijo Felipe, se preocuparon
senamente, ~or la que considerab~n _era una doble obl igación suya.
Comprend1a esta. por una parte, contnbu1r a la conversión al cristianismo de
los i~dí~e?as y. por la otra, velar porque se los tratara como súbditos suyos
~on Justicia Y aún con mayor benignidad dada su condición de vencidos e
indefensos. A ellos se debieron las primeras ''leyes de Indias" expedidas
para la protección de los indígenas.

53 Ibidem,

61 De

esto existe una fotografía tomada a Díaz dentro del taller. \ éase: fondo
Presidentes, Porfirio Día=. e.aja 20. sobre 4. AGENL; también Periódico
Oficial del Gobierno del Estado Libre y Sobero110 de l\'uem León.
Monterrey, Viernes 28 de Enero de 1910. tomo XLV. núm. 8, p.2.
viaje del sei'ior Presidente ... " op. cit: y El Mundo del 29 de Enero, 6 de
Agosto y 3 de Diciembre de 1899, en donde se insertan algunas fotografías

62··El

de Lagrange.
' Directorio General de la ciudad de Monterrey, l 90 l. Ross-\!lc Donmell
Advertising Co. Monterrey.. N.L,. México. 1901.

6

604

Varios eclesiásticos, sobre todo misioneros, miembros de las órdenes
franciscanas y dominica. pusieron también sus ojos en esto. Entre ellos hubo
algunos que denunciaron, una y otra vez, incluso con gran vehemencia, los
atropellos de que eran víctimas los nativos. Sobresalieron el dominico frav
Antón de Monte~inos, el primero en levantar la voz en la isla española par;
conde~~r las acciones de los encomenderos y demandar justicia. Más tarde.
en Me~1,co _Y en España misma, fray Bartolomé de las Casas, como ningún
otro ?eJO 01r s~ clamor en contra de los agravios, despojos y crímenes que se
segu1an cometiendo. Tanto él como fray Antón llegaron a presentarse ante

605

�d. t
te ¡0 que estaba ocurriendo en
el Emperador para manifestar1e ,r:c a~~n eneral en las llamadas Indias.
Santo Domingo, en la ~u~va Esp~na y me;ecen ser también mencionados.
Otros defenso~es d~ los md1osdme~,c~o~ Toribio de Benavente Motolinía,
Ellos son los franci~canos Pe ro/ ~n ~ahagún. En el Perú sobresalió el
Gerónimo de Mend1eta y Bernar ino e ,
se reocu ó además por
dominico fray _Domingo d~ _Santdo ~oml:snu:~e que~hua. p Hubo incluso
arar la pnmera orarnat1ca e a
º
d . l
prep
b'
;ertenecientes al clero secular que obraron e igua,,
sacerdotes Y o ispos
V
de Quiroga el famoso "'Tata Vasco
forma, como ~n el elaso de dl~~ad :~~t~e los tarasco's de Michoacán la utopía
que se esforzo por iacer rea i
concebida por Tomás Moro.
. .
11
ue el régimen colonial. o como se decía. de
. ¿S1gn1fica to~od_c º. ~ 'o-enas americanos. logró que fueran respetados
gobierno de los su_b ,tos. in l e, endo los tocantes a la preservación de sus
los derechos de estos, ,ncluy_
t que pueda darse a esta pregunta
diferencias culturales? C\1alqu1er resp~desda Tan falso sería sostener que la
.
te debe matizarse con cu, a o.
l
necesanamen
_ 1 las leyes que emitieron y as
•, de los soberanos espano es,
. .\
preocupac1on .
1
f . 1 fueron letra muerta. como atnbu1r es
denuncias y acciones de os ra, es
haber logrado cuanto en la realidad buscaban.

en sus conflictos y juicios. Esto perm1t10 que. en no pocos casos.
determinados pueblos indígenas mantuvieran, entre otras cosas. las
siguientes realidades de enorme importancia para ellos: al menos parte de
sus territorios ancestrales; sus antiguas estructuras socio-políticas de los que
llamaban altepetl. ··pueblo.. o nación, con connotaciones étnicas propias; sus
lenguas, usos y costumbres y también, en ocasiones, moderación en las
transacciones de los tributos y servicios que debían proporcionar, bien sea la
Corona o incluso quienes, como los encomenderos, ejercían autoridad sobre
ellos.
Hubo, sin embargo, un punto en que no existió tolerancia y menos aún
condescendencia. Este fue el de su antigua religión y todo cuanto pareciera
relacionado con ella como, por ejemplo, sus escuelas comunales de origen
prehispánico. En esta materia la Corona y la Iglesia fueron siempre
inflexibles. A lo sumo hubo algunos frailes franciscanos que se hicieron de
la vista gorda ante ciertas antiguas prácticas que se reactualizaban en
diversas tiestas al modo indígena. Las persecuciones acérrimas en contra de
las llamadas idolatrías, de las que existen muchos testimonios procedentes
sobre todo de México y el Perú, muestran la dureza con que en esto se
procedió. Para la Corona y la Iglesia no había más alternativa que la
conversión de todos los indios al cristianismo o el castigo con penas muy
severas a los que se negaban a aceptarlo y, y con mayor fuerza, a los
re lapsos, considerados como apóstatas.

La reacción de los indígenas

'derar a uí otro elemento muchas veces no tomadl; en
Importa cons1
q ctitud de los indígenas mismos. Atendcrc en
cuenta. Me refiero a la ª .
de ....México No se mantuvieron
. 1 l
. ,jan en vanos 1ugares
, .
especia a os que VI\.
.
h pensado Numerosos documentos
ellos pasivos, como en frec_uenc1a
a I de 1~ Nación en México. el de
conservados en varios arcl11v~_s -e e~::des y pueblos de la que se llamó
Indias, en Sevilla y otro~ en . ,versas c~~ entonces ocurría. Existen miles de
Nueva Espafia- dan testnnonto de 10 q
•
¡·
de México el
.
r indígenas en la que era lmgua ranca
: .
textos escntos po
..;. ,
autoridades locales, corregidores, miembros
náhuatl. Hay cartas ~1r1º1das a . os el soberano mismo. Allí denuncian
de la Audiencia, el Virrey. lo~ o_b1sp yll
sus comunidades, demandan
. de que eran v1ct1mas. e os y
.
los agravios
. .,
.
\'citan la preservación de su antiguo
justicia piden rest1tuc1on de tierras, so '
,
régime1~ de gobierno. lo que hoy llamaríamos su autonomia.

t~

o todos esos escritos fueron respondidos
11
Desde luego que
or'ia de los casos llegaron a sus
e consta que en 1a may
...
favorablemente, aunqu
·.
Así mismo consta que no
11
destinatarios y fueron constderadosbpor et ob~~n las disposiciones jurídicas
. d'
llegaron a conocer astan e
f
pocos 111 igenas
. .
..
prendieron a litiirar v a tri un ar
que tenían que ver con su propia s1tuac1on y a
~ -

606

Indudablemente que las persecuciones de la idolatría afectaron mu,
hondo el ser cu ltural de los pueblos indígenas. Quedaron éstos como
descabezados, desaparecidos sus antiguos guías espirituales y vu lnerada
gravemente su arraigada visión del mundo.
En tales condiciones, los pueblos indígenas se debatieron a lo largo de
tres siglos de dominación española. Ésta puso en marcha a procesos
globalizadores dirigidos a asimilar a los indígenas a la cultura europeocristiana. Los factores que he enumerado -preocupación de los monarcas
por salvaguardar la justicia, la intervención de algunos frai les y la defensa
que de sí mismas hicieron los pueblos indígenas- frenó en muchos aspectos
la fuerza de esos procesos globalizadores. En lo tocante a la conversión al
cristianismo la resistencia fue mucho más difícil. Sin embargo, como lo
reconocieron y declararon varios eclesiásticos españoles, los indígenas
lograron una especie de síntesis que algunos consideran fue un sincretismo,
que les permitió conservar elementos claves de su milenaria visión del
mundo y de determinadas creencias. Por otra parte, como ya vimos, su
resistencia les permitió preservar, en muchos casos, las estructuras básicas
de sus altepetl o pueblos, sus lenguas, usos y costumbres, parte de sus

607

�antiguos territorios y una autonomía reconocida en diversos grados por el
régimen español.

se habían visto privados. Digno de mención es que ambos decretos se
publicaron en español y en náhuatl.

Nuevas formas de globalización en el país independiente

La plena restauración de la República invalidó. como es obvio, dichos
decretos. El despojo y la marginación total de las comunidades indígenas
perduró hasta los años de la Revolución Mexicana.

Podría suponerse tal vez que, al alcanzar Méx~co y los ot_r~s países
latinoamericanos su independencia respecto de Espana, la ~1tuac1011 d~, sus
pueblos indígenas iba a cambiar favorablemente. En re~hdad suced10 lo
contrario. En México y en el resto de los países del continente los nue~~s
gobiernos y muchas personas de la clase d~m!nª~;e llegaron ~ la con~lus_1on
de que había que suprimir para siempre la d1st111~1on entre in?1os Yno 111d1os.
Todos debían considerarse como iguales. sometidos a las mismas leyes_y_en
posesión de una misma cultura y _una_ ~isma le_ngua. En el caso de Mex1co
así se declaró en su primera Constttuc1on republicana en 1824.
La nueva realidad jurídica trajo consigo en la práctica el d_esamparo _Y
marginación de los pueblos indígenas. Antes, en la époc~ col~ni~I.- se hab1a
procedido en función de leyes que reconocían la personalldad JUnd1ca de las
repúblicas de Indios, poseedores de territorios ancestra_les, usos y costumbres
propios, con sus lenguas y formas autonómicas de gobierno.
El arrinconamiento de los pueblos indígenas se agravó con las Ley~s de
Reforma y con la nueva Constitución de la República en 185 7. En su art1c~lo
27 se suprimió por completo la prop!edad comuna~. Con~eb1do
originalmente ese artículo para privar ala lgles_,a y de modo mas e~pe~11ico a
las distintas corporaciones religiosas del considerable ~oder ec~nom1co q~e
tenían, afectó también a los pueblos y comunidades ind1gen_as. S,_desde 18~4
los pueblos indígenas habían desaparec!do como tales ~ªJº. ~a idea de una
nueva pretendida homologación. es decir de una glob_allzac1on, ~n _1857 se
dio otro paso sumamente adverso para ellos. Se penso que, supnm1endo la
'edad comunal considerada como una de las causas del atraso de los
prop,
,
d ¡
·o al
indios, se lograría su globalización en el c?ntexto e proyecto nac1 n
concebido para México. Este debía ser un pa1s de cultur~ europea en el que
las antiguas etnias debían quedar asimiladas. _Pued~ decirse que _coi~ ello se
reafirmaron el régimen de las haciendas, el lat1fund1smo y el comienzo de un
rampante capitalismo liberal.
Irónico es en este contexto que en el fallido imperio de Maximi_lia_no se
abriera un resquicio legal a los pueblos indígenas. En efecto, Ma~1m1lta~o
, ·d·' el 26 de J·unio de 1866 y luego el 16 de septiembre del mismo ano
expt
cerca del
dos decretos "sobre terrenos de comunidad y de repart1m1ento Y a
.,
fundo legal de los pueblos indígenas''. En uno y otr~ establec10
procedimientos para que los pueblos indígenas recuperaran las tierras de que

'º

· · ·, "

608

Innegablemente la disolución de no pocas repúblicas de indios, antiguos
altépetl, condujo a la asimilación de sus miembros en el conjunto de la
sociedad nacional, dando lugar al incremento de los mestizos y también al de
los indios desarraigados. Quedaron ellos excluidos de sus antiguas
comunidades y rechazados muchas veces como inferiores por aquellos
mismos que habían puesto en marcha el proceso de globalización dirigido a
su asimilación.
Los pueblos indígenas y la Revolución Mexicana

Formularé una pregunta: ¿qué lugar se concedió en el ideario de la
Revolución a los pueblos originarios? Siendo cierto que en ella participaron
grandes contingentes de indios de varias regiones del país, sería falso afim1ar
que hayan desempeñado éstos un papel importante como caudillos en la
lucha armada o como promotores de un nuevo proyecto de nación.
concebida como pluriétnica y plurilingüística. Sólo puede decirse que
Emiliano Zapata y la lucha encabezada por él mantuvieron un ideario de
reivindicaciones agrarias en favor de los grandes conglomerados campesinos
que desde luego ;ncluían a los pueblos indígenas.
La influencia de los zapatistas en el constituyente en que se discutió y
redactó la nueva Carta Magna expedida en 1917, abrió un resquicio legal en
favor de los indígenas. En el inciso 7° del nuevo artículo 27. sin emplear las
palabras indígena o indio sino la más bien vaga de tribus, se legisló no
precisamente en relación con los antiguos territorios de los pueblos
indígenas sino acerca de la restitución y capacidad de disfrutar
comunalmente de las tierras que antes les pertenecían.
La Revolución Mexicana, además de propiciar la restitución de tierras a
los pueblos originarios. trajo también consigo un movimiento de exaltación
de lo indígena. Pero éste se dirigió más a revaluar el legado prehispánico que
a atender a los requerimientos de la realidad contemporánea. Lo indígena
estuvo presente en el muralismo mexicano, en creaciones musicales. en
novelas y en otras formas de producción de contenido histórico y artístico.
También comenzaron a realizarse importantes exploraciones arqueológicas y
a abrirse museos para exhibir los principales hallazgos. En lo que se conoció

609

�luego como indigenismo de inspi~ación ant:opol?gica, sobresalieron dos
corrientes que, con matices, han tenido larga vigencia.

tienen su sede principal y disponen de medios de comunicación masiva a
escala mundial.

'd
. , de que los indígenas continuaban
Una partió ~e la cons1. erac10~ .
r ue sus formas de cultura
. ,·endo en situaciones precanas precisamente po q
.
b
b 1
vi\,
. .
itían acceder a la modernidad que usca a e
eran anacron1cas Y no les penn .
d. . .das a borrar la condición de los
emprender acciones mg1
. . . La
País . Era. necesario
.
1cia de desarrollo cultural y marg111ac1on.
indios, ,denuficada c?n. ause1 .
arios a la cultura de la gran mayoría
clave se hallaba en as1milarlos o mcorpor
de \os mexicanos.

No sólo los países menos desarrollados o más débi les en el contexto
mundial son los que se ven afectados. Incluso las naciones europeas están
hoy influidas por la escala de valores, sistemas económicos, técnicas,
costumbres. modas, hábitos consumistas y otras muchas cosas que se
generan en los Estados Unidos, país al cual el presidente Bill Clinton ha
calificado como el único imprescindible en el mundo. Ahora bien, si esto
ocurre con naciones enteras, ¿qué podrá decirse de los pueblos ind ígenas por
tanto tiempo marginados ya todas luce débiles y desposeídos? Esta misma
pregunta vale no sólo para los pueblos indígenas de México y del continente
americano, sino para otros muchos de Asia, África y Oceanía. ¿Es su destino
verse englobados por los procesos que he tratado de describir?

c~~~r~éd~~~~en~:~~

~a . otra corriente. :r,~:i~e deL'.e~~~;~~~1in~~;~ºas d;
const1tu1do por un co~J
. .P
te dio impulso a esta corriente. Para
1
Manuel Gamio fue quien pn~c_1pa rdnen 1·dades que debían reconocerse y
. 1 b'
1 ser de Mex1co os rea i
Gam10 1a ia en e
.
. 1tre sí Una era el hecho de que. a través de
aceptarse como no exclu)entes er_ . : obre todo cultural se había ido
• d proceso de mestrzac1on s
·
. ..
un cont111ua o
'd d
e no obstante esa mestizac1on
f, . d
I aís La otra reali a era qu •
.
bl orJan o e p .
d
f
s había afectado incluso a los pue os
cultural que en diversos_ gra os y orrna el s diferencias. confiriendo al país
indígenas, perduraban estos con ~~s ~r~n. e.
el carácter de pluricultural y mult1lingtl1st1co.
.
d . vestigación con un enfoque integral.
Concibió _Gan~ro unLproy~~:~ió~ '~el Valle de Teotihuacán (1922) . _su
Como lo mamfesto en ª. po . d lt ral revalente en México en vanas
propósito fue conocer la d1vers1da c,u u p
.
de ello A esto debía
d'
e como mas representativas
.
regiones que. ~o ,an teners . i ida a ropiciar el desarrollo de los pueblos
seguir la acc1on del Estadd~~ dir g_ cuiturales formas de gobierno y lengua.
indígenas respetando sus 'ierenc1as
-,

La situación actual
· d sentir en el mundo
Nunca como en los últimos años se han deJa o ct·
.
'bl
, q e tienden a d1fun ir e imponer de
fuerzas que parecen mconte111 es } u .
. .,
formas de
1
tumbres sistemas econonrn:os.
forma global, va ores. , cos
. ·o es del mundo en las que se
.
.,
t cnolog1as v concepc1 n
. f
comu111cac1on. e
, .
. . t el consumismo v el d1s rute
. .1 . 1
c·dad de ennquec1m1en o.
pnv1 eg1a a capa i
D . o1,tables maneras. como en un
.d d
anto da placer
e me
desme dI o e cu
. ue llevan a englobar en este proceso a
inces~nte bombardeo, _l~s fuer:~~º; estados y naciones enteras, se presentan
ind1v1duos, grupos socia es,_ pu 'bl, f ar El proceso O procesos de
e parece 1mpos1 e ren ·
·
como a1go qu
.
stos en marcha por los países o e1
globalización. hay que rep~tirlo, sontue
corporaciones transnacionales
país más poderoso de la Tierra, en e que 1a5

610

Ahora bien, en contraposición con lo que pueden traer consigo las que
parecen fuerzas incontenibles de global ización, está el hecho de que en no
pocos lugares de la Tierra los pueblos indígenas se muestran decididos a
preservar sus identidades. Luchan ellos por que se reconozcan jurídicamente
su autonomía, sus territorios. su cultura, el ejercicio de su propio derecho y
la vigencia y cultivo de sus lenguas. Buscan, en suma, hacerse presentes y
actuantes, Con sus identidades, en la vida de sus correspondientes países.
Esto, que puede sonar paradójico como contrapunto en un mundo
globaiizante. es realidad que aflora vigorosa. En el caso de México, desde
varios arios antes de que se hic ieran oír las demandas de que han sido
voceros quienes encabezan el movimiento zapatista que surgió en Chiapas el
1° de enero de 1994, había habido ya reuniones y aun congresos de pueblos
indígenas, En el los libremente se discutió la problemática por cuya solución
se manifiestan dispuestos . luchar. Recordaré la celebración de Pátzcuaro, en
1975, del Primer Congreso Nacional de Indígenas al que concurrieron
representantes de más de setenta grupos.
Lugar especial ocupó allí la demanda de autonomía y lo reiativo a la
propiedad comunal de la tierra, sin que dejara de mencionarse el derecho que
debe amparar a sus territorios ancestrales. Qu ienes expusieron esto,
insistieron en la necesidad de ser reconocidos Como pueblos, tal como se ha
enunciado en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.
Frente a procesos globalizantes, que aparecen como dirigidos a
homogeneizar lo más significativo de la cultura de los distintos pueblos y
naciones -diríamos que a "clarar" a los habitantes del planeta- a imagen y
semejanza del poderoso, se yerguen los pueblos indígenas. Son ellos
verdadero baluarte que ha resistido a través de siglos los intentos de ser

61 I

�conquistado, y absorbido por otros. Hoy, al erguirse, levantan su voz y
demandan autonomía. Consideremos lo que ello significa.
En el caso de los pueblos indígenas de México. incluyendo a los que se
han rebelado en el estado de Chiapas, está claro que no pretenden forma
alguna de separatismo sino que se reconocen plenamente como integrantes
del Estado mexicano. Lo que buscan es la recuperación y reconocimiento, en
el ámbito jurídico, de su personalidad como pueblos de culturas y lenguas
diferentes y con los derechos y atributos que de ello se siguen,
imprescindibles e irrenunciables. Así, al demandar su autonomía, en modo
alguno plantean una cuestión de soberanía.
Esta última, como lo señala el Diccionario de la Academia, es:
'·Autoridad suprema del poder público,'' y en su acepción de "nacional: la
que reside en el pueblo y se ejerce por medio de sus órganos constitucionales
representativos".
En cambio, autonomía, según el mismo Diccionario, es: "Potestad de la
que, dentro del Estado, pueden gozar municipios, provincias, regiones u
otras entidades de él -como universidades o los pueblos indígenas, añadirépara regir intereses particulares de su vida interior. mediante normas y
órganos de gobierno propios'·.
Reconociendo la presencia de los pueblos indígenas como entidades
autónomas de derecho público, el ser del país se enriquecerá. Esos pueblos
se fortalecerán en sí mismos y Con sus lenguas mantendrán abiertas otras
tantas ventanas para asomarse con atisbos propios a las realidades humanas.
naturales y divinas. Los pueblos indígenas demandan asimismo que el lugar
donde viven -su territorio- se reconozca como región autónoma. y que
tengan representantes para ser oídos; que puedan también di.\poner de
recursos propios y se les den créditos para su desarrollo sustentable, y
puedan educar a sus hijos según lo quieran, con su lengua y de ¡¡cuerdo a su
cultura.
A modo de conclusión Ante esto podemos sacar una conclusión.
Estamos en un momento crucial. En Chiapas, en México entero, en América
Latina y en los paises del mundo en que viven pueblos minoritarios con
diferencias propias, pueden darse en el futuro dos escenarios muy distintos.
Uno es aquel en el que crezca la violencia, se incremente la militarización de
las regiones donde viven y puedan ocurrir masacres como la de Acteal,
Chiapas. En ese posible escenario, verdaderamente trágico, no será ya
posible el diálogo y se producirá cada vez mayor violencia con el riesgo de

El otro escenario se dará, si se encuentra 1
.
alcanzará entonces que los pu bl . d'
e camino para el diálogo. Se
actuantes en el ser pleno del pa'e Aostml igenas :º~!van a estar presentes y
,
is. c ua mente d1stmtos
bl
.
se estan haciendo oír en var·o I
d
pue os minoritarios
catalanes, gallegos y vascos· einsF uga~esl el mundo. En España son los
,
rancia os bretone
.
otros muchos de distintas
. .
s, corsos, alsacianos y
1
Soviética; en Gran Bretaña loseensguas y trad1c1ones en la antigua Unión
.
coceses y galese
•
~rop10, y asimismo los irlandeses en I Ul
s que ~a t1e'.1en parlamento
lmgüística, como lo ha mostrado la UNeESC ster. La d1vers1dad ~u.ltural y
ella es reconocida y cuenta con
d.
O, es fuente de creat1v1dad. Si
Ios me 10s para s d
.
11
pienso otra vez en el caso de Ch.
d , u esarro o sustentable _
consecuencias tangibles para Mé _iapas- ª em?~ de ser un símbolo, tendrá
x1co, para Amenca, para el mundo."

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o..'AM , ClESAS, CEMC , extc ·
·
h 1s

Dr. Manuel Ceballos Ramírez
El Colegio de la Frontera Norte
El primer capítulo del ''Anuario Coahuilense" de 1886, de Esteban L.
Portillo, se titulaba: ·'Galería de coahuilenses ilustres". Y del primer
coahuilense ilustre que el Anuario destacaba se decía: ·'El patriota estado de
Coahuila, se enorgullece y con razón, de haber sido cuna del gran república
D. Miguel Ramos Arizpe'·. Luego de dar los pormenores de su biografía, y
antes de recurrir al testimonio de historiadores, Portillo escribió:
"Nuestra palria perdió. en Ramos Arizpe, a uno de sus hijos
predileclos en lajerarquía del talento: ensalzado con superabundancia
por su par/ido, o deprimido de una manera exagerada por sus
contrarios en política. "1

Y luego, el autor del "Anuario Coahuilense ", poniéndose del lado de
quienes lo ensalzan con '·superabundancia", continuaba sus apreciaciones en
un claro estilo decimonónico:
"Ramos Arizpe fue, como dice uno de sus biógrafos, de esos
!alentos privilegiados, que aparecen de cuando en cuando, como
apóstoles del progreso, como misioneros de Dios para llevar a la
humanidad por el sendero de la libertad y del adelanto a su glorioso
deslino. Mártir de su idea, sufrió las decepciones de la Iglesia. la
prisión del despotismo, el destierro de los 1irw10s, las calumnias de los
envidiosos, y finalmente; las amarguras y penalidades de una
exis1encia consagrada enteramente al servicio de su patria. "1

Por otra parte, "sus contrarios en política'', sigue diciendo Portillo.
fueron muy adictos a colgarle motes: el chato, el comanche. e incluso más de
algún panfleto de la época, le endilgó el de ··toro chicharronero'·. 3 Alfonso
Toro aduce, que los ataques tuvieron que ver con la condición que conllevan
siempre, los grandes hombres, de tener que soportar los ataques de sus
enemigos; pero en algo tenía que ver con la personalidad y también las
propias ocurrencias de Ramos Arizpe para que los motes pasaran a la
historia. El mismo Esteban L. Portillo, no deja de estar de acuerdo en que. en
Ramos Arizpe, se encontraban ·'cienos rasgos que resaltan en las tribus
614

615

�manches en cuya fisonomía existe una mezcla
salvajes del norte, llamadas co
. ' . •a" Lucas Alamán que, según
.
d
- · de energ1a y susp1cac1 .
,,
de candidez Y e ma1icia,d, na "secreta nva
• ¡·d
d'º
y
una
"antipatía
fuerte
, a
Lorenzo de Za~a1a guar o u_
b
fue más su enemigo político que
con Ramos Anzpe y que, sm em argo, .
.
·,zo
de
él
una
descripción
que
ha
sido
famosa.
personal. h

.
e ue1ia redonda y hundida, que apenas
"Su nan: era muy p q. '.
sostener unos anteojos, que
formaba en el rosn:o una prom_me11c; ~;;~s y centellcmtes, estaban
cuando no cubna11 dos . OJOS ~ q bladas y negras y todo esto
suspendidos sobre las ce1as _mu? .Prar que tomaba una singular
. d en un rostro casr c1rcu ,
...
encen a o
,
.
frecuentes v vivas de su esp11 m1.
animación. segun las alterac~onese;:;~i o de rost;o: pequeño, grueso y
Todo su cuerpo, co~·,:espondza ~ablab: rns movimientos, más parecícm
de fuerte musculaci~n, Clla,'.dr, _ d en ;u iraje. principalmente cuando
atléticos que oratonos. 1?esa m~b o é11dosele el manteo. como cosa
usaba el eclesiástico, siempre I a cay
l
..4
que estaba de sobra o que se le despegaba de cuerpo.
,
Frav Servando Teresa de
detractores coetaneos, como
,
..
.
d
Otro e sus
.
.
1 llama el .. intrigante chantre . poi
Mier, con quien tuvo vanadas disputas, 1º C t d al de Puebla. Entre quienes
A·
ostentaba en a a e r
el cargo que Ramos nz.pe
h
.do los historiadores conservadores los
no fueron sus contemporáneos, a~ si
.
El padre Mariano Cuevas,
nd
que también han ab~ a~~a et0 ~;:~;~~~:~~~-sigente y conservadora. no_ s~
portavoz como el meJor d
, . ,, que J. unto con el padre M 1e1,
. ·
"el revoltoso canonig0 •
. [
refiere a el sino como
. .
[ ue] lo único macizo que hizo en
ese "verdadero saco de contrad1cc1o~es. q la muerte''· y otros más. como
, lf
preparativos para
·
su vida], fueron sus u n~os . M
el "inferior y desventurado·· padre
el "apóstata" José Ma,~1a Lui~e e~~=si~sticos absurdos, mengua y baldón de
A lpuche, formaban el grupo
. Cuevas contra fray Servando. en
.
. ,, Ast· 1 ego de despotricar
nuestra h1stona ·
,. u A ,f , . prosigue su diatriba diciendo:
su Historia de la Iglesia e11 ,v ex1co,
• . a el otro cleriga:o [.. .} Don
"De muy diferente caracte, er
che . hombre de
.
·ti-o de blanco y coman .
,'v/iguel Ramos Anzpe, mes -'ado, ero de pasiones veheme11tísi111as,
talento natural bastante despeJ 'd' pi
lo~ Corres de Cúdiz, donde a
.. .
torio )' hasta nd ,cu o en ,,,.. ,.auws v nuestra fama de
ue
le
h1c1eron
no
q
h ba a per er 11ues1r....., ... · .
gritos y manoteos ec a
convento de Valencia que
d l' dos La encerrona en un
. .
corteses y e.ica ·
d Vil , el aplauso con que /e rec1b1eron
sufrió al regreso
Fern;;~; lo ~~\\'a/entonaron en sus acometidas de
las turbas a su so , a en ~ ,
El chato Arizpe, que así le llamaba
liberalismo netamente espanol [. .] . .
e le /levaron su tiempo
todo el mundo, a pesar de las aberracwne.~ a
5
y su carácter, tuvo siempre un fondo deje cato ,ca...

1~

0~'

616

Todo esto viene a cuento porque Miguel Ramos Arizpe ha sido el epónimo
de una de las ideas fundamentales que han dado origen a la compleja,
contradictoria, ficticia y cruenta vida política de México: el federalismo. Ha sido
llamado padre y autor de la federación. 6 Incluso se ha afirmado, sin atender a las
precisiones que:

'·La idea del federalismo mexicano se originó así en las Cortes
de Cádiz y su autor fue Ramos Arizpe. Fue el ilustre coahuilense el más
destacado defensor de las diputaciones provinciales sobre las cuales se
cimentó nuestro Estado federal. ..~
Sin embargo. Nettie Lee Benson en su clásica obra La diputació11
provincial y el federalismo mexicano escribe:

"Es muy dudoso que Ramos Arizpe, uno de los diputadoJ
america11os liberales sobresalientes que nunca perdió ocasión en las
Cortes [de Cádiz] para apoyar los intereses de todas las provincias
Internas de América y. en particular los de las Provincias Internas de
Oriente, haya propuesto y abogado por la "diputación provincial"
como base del sistema que habría de cobrar vida en la Constitución
mexicana en 182-1: pero es indudable que tal institución fue un factor
de extrema significancia en el origen de dicho sistema, al igual que
Ramos Ari:pe" /i
Estas afirmaciones nos ponen en contacto con uno de los problemas que
tuvo en pie de guerra -así en pie de guerra que aquí no significa eufemismo
alguno- a los mexicanos del siglo XIX. Además, ha sido una disputa que, luego
de haber causado sus efectos bélicos, ha pasado a forinar parte de dos
interpretaciones de una misma historia mexicana. En efecto, para la historia
oficial del Estado nacional. el federalismo füe la forma natural y genuina que no
tiene nada de advenediza y extraña a la realidad y rigor de la nación, como lo
asegura Sergio García Ramírez.. Por su parte, Jesús Reyes Heroles afirmó que
adoptar el sistema federal no era desunir lo unido, sino mantener ligado lo que se
estaba desuniendo. Fue por lo tanto una necesidad pragmática frente al proceso
de descentralización vigente los últimos años de la Colonia.9
Por su parte para la historia conservadora, el federalismo fue una obra
artificial de los constituyentes de 1824. y una mera imitación de la Constitución
de los Estados Unidos que en México dio por único resultado la anarquía
separatista que disolvió a la nación. 10 Sin dejar de considerar la influencia de los
flamantes Estados Unidos y la trágica realidad del separatismo, tanto los
historiadores liberales como los conservadores, tienden a pasar por alto que
durante los últimos años del Virreinato hubo una institución que refomrnló la
vida pública )' que. como bien lo destacó el padre Cuevas, tuvo mucho que ver
617

�.
. s rovinciales. Es sintomático hacer
con el liberalism~ cspanol_:. las d1p~~i~:~n~i :taciones no se les ha dado la
notar que a la 111staurac1on de h.
. P, nen los actuale~. Quizá por haber
. d b"d
los textos de ,stona. au
.
d
importancia e I a en
·
d d d lazadas por el mm 1m1ento e
.d
\8\1 han que a o esp
.
sido estableci as en
..
,h
1811 y aún más s, consideramos
independencia de 181 O que se prolodn~o t a~tanes -pr~vinciales en México fue de
, .
t
·ón de las 1pu ac10
.
.
que la ultima estruc urac1
á de una década tu\ ieron v1genc1a como
1823. tenemos que durant: poco m s
forma de gobierno en el pa1s.
.
.
enraizadas en las antiguas junt~.\ españolas
Esto stn considerar que est_a?an
h.
de la forma particular de las
a poltttca no\ o ,spana )
.
1
1
d
. de las historias mexicanas 1e
que eran parte e a cu tur
• · ¡ espanolas La mayona
. d
reformas const1tuc1ona es
· . . . d Querétaro al llamado grito e
.
·
la consp1rac1on e
'
¡
dan una gran 1111portanc1a a erra de Indcpendenc1·a. a las campañas de More _os.
Dolores. a los hechos de Ia gu .
se ohida que durante los mismos ano~
al fracaso del Impero de lturb1de. Pero
C rt de Ca'diz en 1812. Es h.1"toria
.
· ·ada por las o es
existió una historia para1e1a 1111c1
alounos relatos v tex10s de
·
. •
1
· e llamar porque en o
,
.
.
1
Paralela s1 as1 se •e quierdo de modo adecuado e11 el contexto de la historial e
enseñanza, no se ha mtegra
I d' utaciones prm incialcs. De modo que.
esos años de la que fonnaban parte as ,p
a d'11nensión del 1110\ uniento
· e sólo se toma un
..
L
como explicaba Ernesto emo111 ,
.
d . olvidando el de la rcvoluc1on
.
. 1 de la rebeld1a arma a.
•dd
emancipador mexicano. e
. . d
España conta2.ió a la socte a
. 1• ·
e ongma a en
·
~
ideológica " ps1co og1ca qu .
. d .. 11 Por no tener en cuenta esta
,
••insurgent1za as .
colonial de las vastas areas no
d r
le sitúa sólo en el plano de una
segunda dimensión _al hablar del fe era ismo se
.
polémica polít\ca e intelectual.
.
.
r
p·
a
de
oob1erno
. .
xistió al discutirse la iorrna pro ,
º .
De hecho esta polem1ca e. .
nte de 1823-1824. Pero parece olvidarse
el país en el constituye.
e fue mu) importante para que
que debía adoptar
. • · 1· ·ón antenor qu
.
ue
hubo
una
tnst1tuc1ona
1zac1
1
.
t pa·1s se constitu,era como una
q
.
.
·
uico
e
nac,en
e
luego del pnmer intento monarq
.
República federal.
.
.
rínco el célebre discurso del padre Mter del
A este respecto se discute con a
de --1as profecías del
'&gt;3 1 ue se le conoce como eI
. .
13 de diciembre de 18~ a ~
r d
. . era pretendida por quienes
d d r que la 1e erac1on
federalismo". Luego e a uc1 1
pleos en las provincias", arengaba que
uerian
detentar
"los
man~os
y
'
"
ods
cm.,
angloamericana.. que se pretendta
q .
.
., spec1e de ,e erac,on
nadie conoc1a esa e
b. d
hcmencia, retaba a sus oyentes:
imponer y. con su acostum ia a ve
.
.
, ha ·ar cien Jwmhres. pregúnreseles
.. .de esas galenas Ju~gansr IIJ I
, dm 1111 pescue:o .\i 110
. 1 , 5 re¡JUhhca fel erac a. Y .
d
11111
qué casta de a w t
.
.y
, la pretendida mlw11a
responden treinta mil ~esa/111~:r'con:~\1~ e~-~ como a niíios.' (..) iQué
aeneral con que 1/(H qwere Jwc;
C'
g d1·r&lt;1' Quiere que nos
ei
I e&lt;;to) ,&gt;e me
. &lt;.
pues co11c/uiremos e e toe o . .
6\8

cn11.rnruyamos en una república centra/? No. Yo siempre he estado por
la federación. pero una federación razonable y moderada, una
federución com·eniente a nuestra poca ilustración y a las
circunstancias de una guerra inminente, que debe hallarnos muy
unidos. Yo siempre he opinado por un medio emre la confederación
laxa de los Estados Unidos (..) y la concentración peligrosa de
Colombia y del Perú: un medio en que dejando a la~ provinc,as las
facultades muy precisas para proreer a las necesidades de su imerwr.
y promorer su prosperidad, no se destno·a la umdad, ahora más que
nunca indispensable, para hacernos respetables y temibles a la Santo
Alian:a ( ..) Este es mi l'OIO y mi testamemo político" 11

Lo cierto era que hacía más de una década que, como hemos señalado,
las diputaciones pro\ inciales habían sido instauradas por las Cortes de Cádi7
y que aquellos constituyentes e incluso más de algún asistente de las galerías
sí sabían qué ..casta de animal" era el federalismo. Para empezar las Cortes
de Cádiz fueron, como escribió Gregorio Marañón. parte de la honda
transformación y "casi la resurrección" de la sociedad española y el "más
glorioso instrumento" de ese cambio.n Contra lo que algunas historias
patrióticas mexicanas han establecido, España sí había ten ido su propia
ilustración y su propia revolución política a finales del siglo XVIII y
principios del XIX.
Por su parte. las diputaciones provinciales habían sido establecidas en Cádiz
a principios de 18 \ 2. Entre este último año y 1814, en la Nueva España se
establecieron seis: México. San Luis Potosí, ueva Galicia, Yucatán, Pro\incias
Internas de Oriente (Monterrey) y Provincias Internas de Occidente (Durango).
Las diputaciones provinciales fueron una nueva forma de circunscribir la
autoridad y la representación geopolítica en los espacios en los que ejercía su
soberanía la Corona española. Con este nue\O sistema de gobierno que
implantaba la Constitución de 1812 no se incluía un virrey. El jefe político de
cada una de las provincias era el único funcionario ejecutivo y era el
directamente responsable ante el ministro de asuntos de ultramar. Además cada
provincia gozaba de una independencia completa con respecto a las demás. Cabe
destacar que la expresión '•diputación provincial" empicada desde entonces para
referirse a esta institución fue utilizada por primera vez por Miguel Ramos
Arizpe14 en la Memoria que presentó en la Cortes a principios de noviembre de
1811.
A mediados de 1814, el regreso de Femando VII a la corona española
suprimió la Constitución de Cádiz, y por consiguiente a las diputaciones
~rovinciales. Pero seis años después, a principios de 1820. Fernando Vil debió
Jurar la Constitución de CádiL obligado por las presiones y circunstancic1s de su
gobierno. Ya para entonces se sabía que algunos diputados mexicanos hab,an
619

�propuesto en Cádiz un plan para que las provincias gozaran de mayor autonomía.
Según uno de ello5, Mariano Michelena, esas ideas fueron propuestas y
redactadas por Ramos Arizpe. EL plan era establecer Cortes en México; pero a
diferencia de otros !)lanes de la época y anteriores, en el plan de Ramos Arizpe
no figuraba la propuesta de que viniese a gobernar a México un integrante de la
realeza española.

embargo,
, reconoció en 1 ,
e
. . el. mismo Alaman
~p_enenc1a mmediata de las diputacione
. a _gun momento que dada la
~eg1~en ~e gobierno que no fuera ~ d s rotnc1ales haría difícil establecer un
mtehgenc1a política mexicana en estee :ra . orno p~rsonajes principales de la
:e colocaron frente a frente Ramos Ari~meento dec1~1vo de la historia nacional
epoca, no parecía haber nada c ,
p y Alaman. Como símbolos de
.
político coetáneo, Lorenzo de Za:a7a~n entre ellos, tal y como lo aprecia it~~

Luego de la declaración de independencia en septiembre de 1821, el país se
organizó en catorce diputaciones provinciales. Un año después encontramos que
en el país se habían instaurado cuatro más. Para diciembre del año siguiente eran
ya veintitrés. Para 1824 cuando ya el Congreso nacional estableció los estados
federales. había una incipiente experiencia de organización interna, nada ajena a
la realidad de los territorios que desde entonces fueron conformando a la nación.

·'Arizpe
es violento• Alaman
, astuto· Ar·
re.
d
fr
serva o: Arizpe arrostra los e/i
,
i;pe es aneo, A/amán
generoso, A/amán avaro A ~ gros, A/aman los evita; Arizpe e~

imaginadón fume. no ;b,/':,, co?10 lodos los hombres d~
mrn_uciosamente arreglado y metód. me:do m . o~den; A/amán es
amigos, A/amán no los tiene p
'/1~0,
e cons,gurente Arizpe tiene
en Anzpe
· todo natural. Ved aquí
· orI u timo, en Alaman
, to do es artificio
es imposible que queriendo amt;/ªr_a~t&lt;:res ente~amente opuestos;
mantengan unidos". 19
dmg1r los mismos negocios se

Conclusión
De este modo podemos concluir que las diputaciones provinciales fueron el
antecedente inmediato del federalismo mexicano implantado en la Constitución
cie 1824. Y que como hemos venido afirmando fue Miguel Ramos Arizpe, si no
el único sí el más decidido partidario de esta forma de organización política
regional. No por otra razón tuvo tantos enemigos políticos en un momento de
grave de crisis ante las diversas opciones de gobierno que se presentaron para el
naciente país. Y esto en circunstancias que formaron un parteaguas temporal que
comprendió por un lado la lealtad novohispana a la corona española, y por el otro
la lealtad a la nueva nación surgida del proceso de lucha de independencia.
Frente a apologistas y detractores. los historiadores que se han
15 Lee
especializado en el periodo dan otra imagen de Ramos Arizpe. Para Nettie
Benson éste último fue uno de los diputados sobresalientes en las Cortes, para
Ernesto Lemoine fue el más brillante y activo del grupo novohispano que asistió
a Cádiz, sólo superado por la fama oratoria y popularidad del quiteño José Mejía,
"el Mirabeau del Nuevo Mundo" .16 Para Israel Cavazos Garza, fueron Ramos
Arizpe y el padre Mier, no solo '·amigos, parientes17 y casi paisanos". sino .. las
figuras más relevantes de ese momP-;ito histórico". Para Josefina Z. Vázquez.
fue Ramos Arizpe quien vio con más claridad el problema político en que se
encontraba la nueva nación, ya que la adopción del federalismo en aquel
momento salvó la integridad territorial de México. Con su experiencia en las
cortes españolas, con sus largas meditaciones sobre \a forma más conveniente de
gobierno y con \a consideración de las peculiaridades del país. pudo Ramos
Arizpe proponer como modelo principal la Constitución de 1812, sin que esto
quiera decir que el modelo norteamericano no haya sido considerado por los
18
constituyentes mexicanos de 1823-1824. E\ grupo centralista dirigido por
Lucas Alamán y Carlos María Bustamante, pensaba que no se debía forzar la
naturaleza de la nación que había estado centralizada por el régimen español. Sin

Por si fuera poco en med. d
f~deralista, se oponí~ a qut 1:s el~~s se colocó el padre Mier que aunque
d1ficul~aría la gestión de un gobierno tados fueran soberanos pues esto
con_c!u,r que aún en este escurridizo c!:remo. De _todo esto es menester
poht1ca. es oportuno recobrar aqueÍla ins p_o d~- la historia y de la historia
para umr una vasta región en una sol
~1rac1on que tuvo Ramos Arizpe
lntern~s de Oriente. y de establecer unªa ~:ndad, com~ fueron las Provincias
la realidad propia de estas provincias y de ~a de gob1er_no _que se adaptara a
,
as otras provmc1as mexicanas.

Notas Bibliográficas
1
L· por1I·1, o, Anuario Coahuilen
N Esteban
.
ac1onal para la Cultura y las Artes G b. se para 1886, México, Consejo

f- 5.

, o ierno d:!I Estado de Coahuila. 1994.

Esteban L. Portillo, Anuario... , p 8
Toro
.
· Arizpe
·
SAlfonso
lfll
. ' D on Miguel
Ramos
· d d
, ~ 1 o, Universidad Autónoma de C h .i' pa re el federali.m10 mexicano
' n Esteban L. Portillo, Anuario... • o~ m a, s.f. ( I' . ed. 1919). pp. 50-51. ,
Mariano Cuevas Histo . d
p . .·
fervantes, 1942, ~p.
la lglet 1a en México, v. México, Ediciones
3

160:;~/

5,

Toro, Don M.iguel Ramos A .
G Alfonso
'I
on~a ez Salas, Miguel Ramos Ari nzpe:··, pp.
Autonoma de Tamaulipas, 1990

' p.

621

620

3_7 y passim. Carlos

53 zpe, Ciudad Victoria, Universidad
.

�José Gamas Torruco, El federalismo mexicano, México, Septentas, 1970, p.
33.
8 Nettie Lee Benson. La diputación provincial y el federalismo mexicano,
México. El Colegio de México, UNAM, 1994 (lª. Ed. 1955). p. 32.
.
q La última afirmación es de Jorge Carpizo. Para ésta y las antenorcs
referencias véase Sergio García Ramírez, ''Sobre el federalismo mexicano...
en José Gamas Torruco, E/federalismo ... , p. 5.
10 José Bravo Ugarte, Historia de México, t. 3, Mé_xico, Jus. 19?2, p. 15_8._
.,
11 Ernesto Lemoine, "El liberalismo español y la 111dependenc1a de Mex1co ,
His10ria de México, t. 8, México, Salvat. -1978. p.1722
1" En His1oria documental de México. México. UNAM, 1974. pp. 177-178.
La Santa Alianza fue una forma de defenderse de la agresión que significó la
Revolución francesa y Napoleón para las viejas monarquías eL_1ropeas. _Fue
concertada el 14 de septiembre de 181 S entre Alejandr~ 1de Rusia, '.r_anc,_~c~
[ de Austria y Federico Guillermo Ill de Prusia corno un pacto rcl1g10:o . a
quienes se añadieron los soberanos de Francia, Españ,a, Portugal Y Suecia. La
Santa Alianza pretendía proteger a las monarqu1as_ en .nombre de los
principios cristianos. y combatir las ide~s _revo~~1cio_nan~s. Jose~~a Z.
Vázquez, '·Una nueva nación busca reconocimiento , !i1Stona de Mex1co. t.
8, México. Salvat, 1974. pp. 1772-1773.
13 En Ernesto Lemoine, '·El liberalismo español. ... p. 1721.
14 Nettie Lee Benson. La diputación provincial ... , p. 25 .
15 Natiee Lee Benson, La diputación provi11ciaf .... p. 32.
16 Ernesto Lernoine, ··El liberalismo español" ... , p. 1722.
17 Israel Cavazos Garza, Breve historia de Nuevo León, México, FCE. 1994.

7

p.
127.
.
,.
H'
. G
I ¡
18 Josefina z. Vázquez. "Los primeros tropiezos . en
1s1ona enrra e e
México, v. 3, México. El Colegio de México. 1977, p. 16.
Lorenzo de Zavala, Ensayo histórico de las Revoluciones en México desde
}808 hasta 1830. en Ohras. México. Biblioteca Porrúa. v. 31. 1969, p. 249.

ANTONIO FERNÁNDEZ DE JÁUREGUIY URRUTJA (1731-1740),
PEDRO DE BARRIO NORIEGA JUNCO Y EXPRIELLA O
ESPRIELLA (1740-1746) Y VICENTE ANTONIO BUENO DE LA
BORBOLLA, (1746-1751).
''Aportes historiográficos para un estudio histórico-social de los
gobernadores del nuevo reino de león".

María Luisa Rodríguez Sala-Gómezgil
Insti tuto de Investigaciones Sociales
UNAM
Colaboración de: Rosalba Tena V.
Patricia Alfaro. Jesús Lozada e Ignacio Gómezgil R.s'.
Presentación

Los estudios histórico-sociales que conforman este artículo se
1
enma~can en u.n proyecto mayor de investig~ción y sus tres primeras partes
han sido p~~l~cadas en esta mi~ma _revista . En ellas hemos entregado al
lector el anahs1s de las fuentes pnmanas que proporcionan información sobre
los_ gober~ad?res antecedentes de los que aparecen en esta presentación,
quienes eJercieron el mando en el Nuevo Reino de León durante las dos
primeras décadas del siglo XVIII.
En este nuevo trabajo incluimos el análisis de las fuentes primarias que
c_orresponden a los tres siguientes mandatarios. Esta secuencia cronológica
tiene _como fin constituir una serie de artículos que. sistemática y
paulat111amente, cubran el análisis histórico-sociológico del ejercicio del
poder de todos los gobernadores de esa etapa de la historia reoional
0
novohispana.

19

Por razones metodológicas limitamos el periodo del siglo XVlll hasta
los año_s previos a la constitución de la Comandancia General y la posterior
formación de las Provincia Internas. Lo hemos hecho así en función de que la
etapa de las refonnas borbónicas marca definitivamente una nueva
conformación en el ejercicio de la administración de las diferentes provincias
del s~ptentrión novohispano. Durante ella las tareas políticas. administrativas
Y militares que hasta entonces habían quedado en manos de los gobernadores
pasaron a las del Comandante General y del Intendente de las nuevas
regiones que conformaron los bastísimos a lejanos territorios nortefios de la
Nueva España.
Como en nuestra inicial aportación, en ésta también partimos de un
resumen de las actividades de los personajes bajo estudio que está basado en
la consulta de obras secundarias. Éstas han servido de guía y orientación.

622

623

�tanto para la localización de los materiales primarios, como para su
complemento. Nuestros materiales primarios proceden, fundamentalmente,
del Archivo General de Indias en Sevilla (AGI) del Archivo Histórico
Nacional de Madrid (AHN), y, por supuesto, del Archivo General de la
Nación de la capital mexicana (AGN). Ha sido en esta parte del proceso de
investigación. localización de materiales en el archivo mexicano en el cual
han trabajado eficazmente \os becarios del proyecto, quienes aparecen como
colaboradores de la actual publicación.
Agradecemos esta nueva acogida del prestigiado Anuario
"HW.1ANITAS", que permite entregar a los lectores los estudios que hemos
realizado sobre los subsecuentes gobernadores. Sin duda que la consulta de
estos materiales permitirá a los interesados en la historia regional de esa parte
del septentrión oriental novohispano, aportar, a su vez, nuevas informaciones
y con ello enriquecer el proceso de investigación que continuamente debe
nutrirse del conocimiento de los colegas interesados en temas similares.
Sin más, procedemos a la exposición y análisis de las fuentes primarias
que hemos localizado para esta investigación, las cuales, en la mayoría de los
casos. confirman y amplían la información secundaria hasta ahora disponible

El título que disfrutó el
.
materna y se le concedí. . .. sobrmo del gobernador
.
y Urrutia, quien fue algo, l~l1cialmente a don Juan Jero-' ~rovenia por su línea
.:
_
uac1 ma
d
nimo Ló
d
o 1ue dona María G . .
yor el Santo Ofiic· d
, . pez e Peralta
d1 .
eromma L.
d
io e Mex,c
eI Agu ila, su viuda en 1691 opez . ; Peralta y Pujades M o, cuya mujer
Aldama, 11 de julio de 1687, N.Tamb1en
lo poseyó
Don ranc1sco
ar_quesaManuel
de Yillar
ueva España
4_
de

F

2.- Abo/Órdenes M'I'
1 1tares, 282 , Expedientillo8214 (1775-1779.
Corresponde al h.. d
requerida para recibir 1/~rd el gobernador y se refiere a
genealogía contenida e

era:

"

I en de Caballero de Santia

n e documento, se establece

).

.
la mfonnación

go. De acuerdo a la
que, don Juan A t .

Natural de la Ciud d d
.
n omo
. Su padr~, natural d: el e/antradgo de Querétaro. donde r 'd
rovmcza de A lava, Y
ugar e Menagaray, t.1erra de es1
e.a,
Aya/
P
Don Sebastián Fe . . dAbuelos Paternos:
Men
rnan
d agaray y Doña María
de ez
U de Já
. uregut,• natural de dicha 1
to o en la Pro,incia de ÁIaba. rrutta. natural de el Valle de L¡"gar
de
antena,

J osé Antonio Fernández De J áuregui Y lJ r rutia (1731- 1740)

La información sobre este gobernador del Nuevo Reino de León,
proviene, fundamentalmente, del AGI y del AGN. Ha sido constatada con la
que manejó el historiador don Israel Cavazos. En virtud de que hemos escrito
un trabajo especial para este gobernador', de nuevo, aquí sólo
proporcionamos las referencias de archivos para consulta de \os interesados
En el Archivo General de Indias las referencias localizadas y aún
inéditas, corresponden a su hijo y a su sobrino y a partir de ellas se
desprenden los datos de antecedentes familiares del futuro gobernador. Son
las siguientes:
1.- Contratación, 5498, N. 7\ del 12 de septiembre de 1756:
(Se trata
de su sobrino):
·Expediente
de información y licencia de pasajera a Indias de
Juan Antonio de Jáuregui y A/dama, marqués de Vi/lw· del Aguila.
narural de Menagaray, hijo de Juan Antonio Fernánde= de Jáuregui y
Orrutia y de María Francisca de A/dama, can sus criadas Raimunda
Javier de Mendieta. natural de Menugaray, hijo de Francisco Antonio
de Mendíeta _v de Magdalena A/dama Verinos, y Matías de Cha,arri.
natural del Valle de Gueñes. hijo de Diego de Chavarri y de Mario

Garay, a Nueva España".

Don Juan Esleh
dAbuelos Maternos:
an e v·¡¡
omorroslro
El
.
, anueba y DoFia
S
Encartacian~s del /,~,m~ro n~tural del Valle ~asta Freyre de
ciudad de z
no, 10 de Vizcaya ¡
e Gorgosuela
acatecas. en Nueva Espa~,
na y a segunda, natural de dich,a
, S~ antepasado materno D
segun tríulo de Mad. 'd . , on Thomas Fr
Orden de Santiago ,,'' de Junio de 1685, también

:r,;~.'º s,om,o~rostros,
habito Je fa

·

Se aprobó se le d'
lugar de origen de acu pu ier~~ hacer las pruebas a don
de Santiago que . erdo a merced de Su Ma
Juan Antonio en su

se les hiciesen enª,!;' vasallos nacidas PaMdof~:~d a; hábito en la orden
as sus Pruebas sin necesidad de os ~ynos de las Indias
DI
acudir a España "
D
e documento anterior
.. .
on Sebastián Fernánd
~e desprende que el ob
de Menagaray y de Do~z de fauregui, natural, com/: el ernador fue hijo de
Llanteno, en la p . na Ma_na de Urrutia y A d
propio gobernador,
del Águila. El rovmcra de A\ava y tercera M ran a, natural del Valle de
doña María Ggober~ador casó en 1736 po adrquesa de la Villa de Vil lar
ertrud1s d y·
' r po cr que d'
podido ir personal
e ,llanueva Freyre y S
,o a su padre. con
mente a Zacatecas de d d
omorostro, por no hab
on e era natural y residía su futu;;

625

624

e

�mujer. Por su parte doña María Gertrudis fue hija de padre nacido en España,
en Vizcaya y de madre, como ella, también de la ciudad de Zacatecas. El
matrimonio tuvo, que tengamos documentado, dos hijos varones, el futuro
Caballero de Santiago, don Juan Antonio y don Francisco, quien murió en
Santiago e Querétaro el año de l 780 a sus 17 de edad y heredó en su
hermano.
Adicionalmente a estas dos referencias, localizamos, también en
Indias. un grueso legajo, México 690, en el cual se ha recogido rica
información relacionada con expediciones y actividades, tanto del
gobernador como de otros personajes que tomaron parte activa en la
descripción de la región y en la ampliación oriental del territorio que daría
lugar al establecimiento del Nuevo Santander.
Es muy posible que en ese legajo haya estado incluido el interesante e
importante Informe sobre el estado del Nuevo Reino de León que escribió
5
don José Antonio y que fue publicado en México hace varios años . En la
actualidad ya no se localiza dentro de esa referencia. pero sí se conservan en
ella valiosos expedientes, algunos de ellos con información del propio
gobernador:
El mapa al que hace referencia en su contenido se encuentra en:

Mapas y Planos (MP), México, 524.

En cuanto al gobernador mismo. fue uno de los interesados en la
colonización del Nuevo Santander y para ello propuso al virrey un proyecto
específico. como también lo hiciera Ladrón de Guevara y otro personaje,
Narciso Marquín de Montecuesta, pero ninguno de ellos fue aceptado. Como
se sabe se le concedió a don José de Escandón.
Numerosas son las referencias que arrojan los variados ramos de AGN
referidas al gobernador, sus dos hijos y otros posibles familiares. Esta
abundancia de documentos. no incluidos los muchos que corresponden
directamente a los Marqueses de Villar del Águila, denota la importancia del
grupo familinr.
De las 31 referencias localizadas, once de ellas contienen información
acerca del gobernador, diez corresponden a sus hijos y en las diez restantes,
aparece un bachiller que poseía tienda de libros en la capital novohispana y
que respondía al nombre de José Femández Jáuregui, probablemente nieto o

1.- Bienes nacionales, Vol. 603 Le 449
enero de 1732:
' g.
• Exp. 53 , Fols. 6-7. del 23 de
2.- Bienes nacionales, Vol. 82 L

5 de marzo de 1738:

' eg.

53

' Exp. l 6, Fols. 1-4, del I o., 4 y

3.- Inquisición,
Vol. 869 . Exp. l, Fols. 165v.- l 66, del 9 de abril de
1738:

f

La siguiente referencia es un im ort
una carta personal de. quien para l
hante documento que corresponde a
hace mención a asunto de su periodo~ ec a, ya era ex-gobernador, pero que
4.-

Correspondencia de Virre es V
, .
Años de 1703-1799 Carr~ d:l ~1.100: Exp. Un1co, Fols. 1-378,
'
· e arques de Branciforte.

Algunos años más adelante' en 1751 tenemos otra referencia:
5.- Bienes
de 1751:nacionales, Vol. 1313 ' L eg.982' Exp. 27, Fol.2, 22 de julio
6.- En posterior documento, Inquisición Vol 1
sm fecha en su texto pero
,
'
· ~ 16, S/Exp., Fol.25 y
de 1803, don Joseph 'Anton~~rone,.a~entle registrado en AGN como
.
, so 1c1ta a 1ora que e
.
es perrrnta. a él y a su muJ·er .b. 1
•
n ese oratono se
1
"
rec1 ir e sacramento d 1
.
ya que con la crecida edad as,, mw
, como de .e a penitencia,
1111
mana Gertrudis Josepha de V"!!
esposa, Doiia
ach
r anueva Freire
I b.
aques que ha tiempo nos mol
. .
y w ituales
Iglesias Públicas a lafrecu . d Sestan. impiden a salir a las
enc,a e acramentos.. ".
A,(

,

7.- Bienes
nacionales, Vol.740' Leg·548 ' Exp. l 9, Fols. 1-3, de junio
de 1759:
8.- Bienes nacionales, Vol. 2928 Le 1928
1º. de febrero de 1764:
' g.
, Exp. 5, Fols.18-20, del
El ú!timo es un interesante docum
d
,
de don Joseph Antonio. Se pre .
ento e avaluo de la casa propiedad
sus colindancias los elemento~1~a con todo detalle: la ubicación de la casa y
empleados en su' construcc.,
de que ~-onsta, especificando los materiales
· ·
mtenores
y patios En cadion Y ecorac1on, tan to en su fachada como en los
·
a caso, un total de 28
d
.
co_stos, para llegar al avalúo total
. , aparta os, se mcluyen los
seiscientos cinco pesos y do t ' q_ue ascend10 a la cantidad de veintiún mi 1
c
.. .
s omines La casa d 1
onstrucc1on importante y ocupab
e ex-gobernador era una
a un uen s1t10 en la ciudad de Querétaro.

b ..

descendiente del gobernador.
Las del gobernador o en aquélla en las cuales está directamente

Después de esta referencia las si .
. .
gobernador, no contienen d
•
gu1entes, s1 bien corresponden al exocumentos que se hayan producido en vida del

involucrado. son:
626

627

�15.- Bienes nacio11ales, Vol. 219, Leg. 148, Exp. 67, Fols. 1-4, del 13
de enero de 1781:

. de su voluntad testamentaria en el
.
mismo. Estan re en o
l\anías Las referencias son:
sentido de instituir y fundar dos cape
.

,

i •d s a \a observancia
?

8 Le

9.- Bienes nacionales. Vol. _92 '

g.
F

1928 Exp. S. Fols. 6-1 L del 9
'
.
59_59y, del 2 de septiembre

de agosto de 1773:
1
, V o•
l 281 , Exp
\O.- Capel\amas,
· · 64, o s.
de 1773:

al ueda asentado, ante los Reales
Un corto docum~nto_ en. ~1 cu d; testamentos, capellanías_ y ?br~s
Consejos y el juez ordinario v1s1ta~o~ez. ·de Jáuregui Villanueva, 111st1!uyo:
An~o1110 Femadne las dos capellanías que éste estipulo
Pías' el que don Juanentano
de su pa r '
t
como albacea teS am
.
de capital cada una.
en su testamento. con ~eis mil ~est2928. Leg. 1928. Exp. 6, Fols. 27-30. del
11.- Bienes nacionales, o .
7 de febrero de 1787:
l s hiJ. os del ex.
.
n AGN comprenden ª. ~
Las siguientes referencias e
d
el fal\ec11111ento del menor
· 1 das por un la o, con
I otro
c,obernador y están vmcu a '
, s ue dejó estipuladas, Y por e
de ellos, don Francisco y l~s _cap~:~~n~~b!viviente, don Juan Antonio. Los
. i mación sobre el unico J
co:1 in or .
3 E
14 Fols 1-3. del 27
prnneros son,.
V 1 677. Leg. SO . -xp. •
·
1
12.- Bienes nac1ona es, o .
de agosto de 1782:
.
.
1testamento de Francisco
l eda mamfiesto que e
.. 1
su
1
Documento en e cua qu
b' 'do cumplido en lo espmtua por
J,
¡ Vi\lanueva ha ta si
Fernández de auregu I mano Juan Anton io.
albacea y heredero, su 1er
Lee. 1408. Exp. 15, Fols. 1-13, del
13.- Bienes nacionales, Vol. 1929, ~·
año de 1782:
.
Francisco Fernández de Jáureg~t
Incluye el testamento de don
. lada su voluntad de fundacion
al queda claramente esupu
1
Vil\anueva, en e cu
de cuatro capellanías.
.
V 1 1929 Leg. 1408, E
·xp. !4, Fols. \80-t86,
14.- Bienes nacionales. o .
,
del año de 1806:
. el único interés de confir:n~r que
El contenido del documento .'.eviste ue los mismos, para princ1p1os del
don Juan Antonio tuvo estos dos ldHJ~ess yvq contaban con el disfrute de las
. b para ser sacer o
;
d
XIX, estud ta an .
,
ue les otorgara su pa re.
capellanías que depra su uo y q

16.-Tierras, Vol. 1110, Exp. 18, Fols. 291 -295 y 302v.-303v., del 16
de febrero y 9 de mayo de 1785:
De interés para determinar la situación de los Fernández de Jáuregui es
el hecho de comprobar, que la familia poseía o detentaba haciendas en la
región queretana. En otros documentos se ha hecho mención a la posesión de
otras propiedades rurales en la misma zona. Fue el gobernador, quien inició
este patrimonio, mismo que fue mantenido y continuado por su hijo.
17.-Tierras, Vol. 1237, Exp. 3, Fols. l -4v.. del 9 y 13 de abril de 1793:
Se trata del último expediente en que aparece don Juan Antonio y está
referido a los autos que siguió contra el apoderado de un antiguo deudor. Se
desprende del contenido del expediente dos hechos: el primero que don Juan
Antonio había estado en España y que su situación económica era lo
suficientemente solvente como para poder entregar en esa ciudad la cantidad
de treinta y tres mil pesos.
Confirma de nuevo la buena posición social y económica de la familia
que le permitió conservar su status en la sociedad novohispana de finales del

XVIII.
Pedro de Barrio Noriega Junco y Expriella o Espriella (1740-1 746)
Según Cavazos, don Pedro fue dos veces gobernador, nació en la Villa
de Llanes, Asturias, hijo del capitán Felipe de Barrio, '·que murió en el real
servicio y armada de Barlovento y ciudad de la Nueva Veracruz ·• y de Ana
María Noriega. Fue protegido de su tío, de su mismo nombre e importante en
la sociedad novoh ispana.
Entró al gobierno de Nuevo León por primera ocasión en 1741 y duró
cinco años, hasta 1746. Con acierto prohibió que se llevara fuera el maíz que
ahí se producía. Practicó la visita de los pueblos y promovió la
reconstrucción de algunos de ellos, enfrentó campafias contra los sublevados,
encargando a Antonio Ladrón de Guevara apaciguar a los indios de la misión
de Lampazos en el año de 1745. Esta sublevación pennitió la reconstrucción
del lugar unos años más tarde, 1752, a cargo de Bernardo de Posada.
El sucesor de su primer periodo lo fue Don Vicente Bueno de la
Borbolla y el exgobernador Barrio pasó como capitán del Presidio de los
Adais en los Tejas y se hizo cargo de la comandancia general de guerra de

629
628

�t

los gobiernos de Nuevo León, Coahuila y Panzacola
poco después
inclusive del gobierno de Texas en 1748 en donde permanec10 hasta 1752.
En ese mismo año asumió por segunda ocasión el gobierno del N_uevo
Reino de León. En esta ocasión reconstruyó las casas reales de la cap1:al Y
los tlaxcaltecas fueron trasladados de las misiones en el Valle del Pilon al
pueblo de Guadalupe en 1756. Concluyó su periodo en 1758.
Después de terminar el desempeñ_o de. su cargo, partió pa~a Españ~.
Había quedado viudo de su primer matnm~_mo celebrad~ con dona Antonia
de Sorola y Rodríguez con quien tuvo dos h1JOS, Ana Mana Petra y Pedro.
Si bien Cavazos considera que murió en España, hemos podido
e así ya que una de las fuentes localizadas en AGI.
comprObar que no fu
,
•
b
·b· ·
· ás adelante señala que persona de su mismo nom re rec1 10
como se vera m
,
d ¡ R' d ¡ N
¡
el nombramiento de Capitán del Presidio del Paso e JO e orte, en a
Nueva Vizcaya. Es seguro afirmar que se haya tratado del ex-_gobemador del
Nuevo Reino de León. y no de su hijo, ya que para e_sa fecha e?e era, tal vez,
aún demasiado joven para un cargo militar de esa 1mporta:~c1a. Don Pedro:
padre, había contraído nuevo matrimo.~io, ya que se cita: ... el haber pasad&lt;
con su mujer y con su hijo, don Pedro .
Como se comprueba en fuentes mexicanas; del Barrio Jun_co Y
Espriella tomó posesión de la capitanía del Presidio. del Paso del_ Rw
Norte en 1766. No se aclara en ningún documento el tiempo que pe1 manec10

d~:

en ese lejano puesto.
p
1782 recibió el nombramiento de teniente coronel reformado Y
simultá~::mente el de alcalde mayor de Huichapan y Xilotepec, c~rgo que
desempeñó hasta su muerte, oc~rrida el 17 d~ agosto de 1787 en la ciudad de
México, según consta en esa misma referencia.
En el Archivo de la Catedral Metropolitana localizamos su partida de
defunción que al texto dice:

"En diez y ocho de agosto del año del Sóior de mil set_ecientos
ochenta y siete. se le dio sepultura en la iglesia de este Sagran~ a Don
Pedro del Barrio y Junco. Theniente Coronel reforma~o. w_~do de
doiia María Antonia González Campiza. se confeso y oleo, v1v10 e!1 la
calle de San Andrés. murió el día diez y siete de este mes, Y lo firme.
6
Omaña (rúbrica) "
Información en AGl:

630

Sobre él gobernador no existe información en este archivo. Las
referencias corresponden a su tío, quien llevó el mismo nombre, sin los
ape!lidos de No_riega y Junco. Este personaje, fuertemente arraigado en la
sociedad novoh1spana, fue a quien le debió el futuro gobernador en gran
parte, la obtención de sus cargos.
'
Este primer don Pedro del Barrio Espríella, el tío, fue Caballero de
Santiago, natural de la villa de Llanes en Asturias. Hijo de don Melchor de
Barrio y de doña Jerónima González de la Borbolla, el primero natural de
Cardoso y la segunda de Llanes. Casó con doña Josefa Paula de Cuevas y
falleció en la ciudad de México en agosto de 1737 7•
Esta información la ampliamos con la que procede de AGI:
1.- Contratación, 5469, N.2, R. I O, del 1Ode marzo de 1716:

Don Pedro pasó a la Nueva España con el séquito del virrey Marqués
de Valero:
Expediente de información y licencia de pasajero a Indias de
Ea/tasar de Zúiiiga Guzmán Solomayor y Mendoza, Virrey y
Gobernador de la Nueva Espaiia, Marqués de Va/ero, Ayamonre y de
Alenquer, con las siguientes personas:

José de Arroyo, padre fraile, confesor con I criado,
Juan de Menaca, capellán,
Bartolomé de Crespo, secretario con su mujer, 3 criados y / criada,
Pedro de Zandolca, mayordomo,
Pedro de Barrio Espriella, caballero, con J criado,
Juan de Rozivla, maestre de sala con / criado,
Juan Manuel Crespo Ortíz. secretario de cartas,
Pedro Arriaga, con I criado,
Ventura Moscoso,
Alejandro Claramonete, Luis del Campo, José Crespo OrLíz, Félix de
Bustamante, Ventura Jaque, Juan Antonio de Arrue, Felipe de las
Muflas, Juan Martínez, Alfonso de Barrios, Pedro Durán, José de
Pereda, Leonardo Moya, todos éstos como cahalleros pajes; como
ayudas de cámara: Jerónimo García, Santiago González, Enrique de
Urosa, José Merlo. Rafael Ribera y Celedón de Velandia; como
cirujano del virrey: Juan de Bonilla,· un cocinero, un ayudante de
cocina, un galopín de cocina, un repostero, un ayudante de repostero,
un mozo de plata: otro sin cargo: José de la Cerda Morán con un
criado, Gregario Alejandro de Bustamante con cinco criados, Juan de
Avila, Juan de Torres, Toribio Gutiérrez de Ce/is, José de Toca.
Francisco Baza, Melchor Ortíz,· además, un oficial de la secretaría, un
631

�limero con tres ayudantes, un panadero con un ayudante, un ayudante
de cirujano.
2.- lndiferente, 146. N.14 del 2 de junio de\ 734:

"Relación de Méritos y servicios de Don Pedro de Barrio,
gobernador del estado del Valle de Oaxaca, anexo del 21 de julio de
/723 ".

Documento impreso en 8 folios. de él extractamos lo más significativo:

"Por una relación formada en Cádiz a 21 de julio de J723
consta que el mencionado Don Pedro de Barrio sirvió en el Ejército de
Cataluña ocho meses y nueve días continuos de soldado. con plaza
sencilla en la Compañía de Caballos del Capitán Don Joseph de
Arauja, del Trozo de Flandes, de la cual pasó a la de Arcabuceros de
la Guardia del Capitán General, desde 25 de mayo de 1700 hasta el 4
de febrero de 170 I, que notó licencia para pasar a su casa a negocios
particulares".
Otra certificación establece que sirvió de soldado aventurero en la
Compañía de Infantería Española de la Guarnición en la Plaza de Caller en el
Reino de Cerdeña, durante dos años y medio. acreditando su valor y en
especial en 1706 en el combate que hubo en las costas de \a Ollastra con un

El 11 de mayo de 171 8 d . ,
Compaía de Infantería de la Gu;~-es~ c~rgo porque habiendo vacado la
!edro S~_ndoica, se la confirió ;~ e_a de P_alacio por muerte de Don
mfonnac10n de la Audiencia y del Aud71s1~0 virrey por patente Según
que c?nesponde a un cuerpa de ial m~ or_ e Guerr~, la puso en dÍsóp/ina
mane;o de las armas y demás ejercic. gnaud, ensenando a los soldados el
los 36 hombres.
ios. cwdando su aseo y los i,n;r.
lj~~~
Durante su desempeño somet" .
los _caminos entre la capital y Puebi: y apre_só ~, los _muchos salteadores de
facmerosos,
para que los· vec·mos vivan
. y cons1gu10
· ue
,.]
.
e
.dextmguir esta "e•pec
·' 1e
caminos se hallen hoy limpios y el Re n n segun ad en sus casas y que los
ecos de los lamentos en que "e l , y o en una universal quietud i·,·n o.
· fi
·' 1ac1a pror • · 1
,•
1r
sm una uerte escolta, nad·le era atrevido
. a ,salir
umprr
desconsuelo de ver que
d ee::ws
º
umbrales (Fol.3r)"
Al respecto se le extend·,
.
.
su apli~~ción, dándole las gr:~¡~~\am_~l_ia ~onstancia en que se acreditaba
conced10 el ~rado de Coronel de lnfant::ía1en o se turnase al rey, qu ien le
Poco tiempo después el I d
.
~el •~uevo virrey, Marqué; de ~.,:.;c~~~re ~e _1.722, con el consentimiento
spana a continuar el Real se . .
e, eJo el cargo y se trasladó
Infantería. Salió de la ciudad dervM1c!º. de la Compaiiía de la Guardia /
homb
I
ex1co con su co
_,
e
res, ~ que fue inspeccionada en San Ju
~pan1a completa de 272
de .la Valo1s, Brigadier de los Eºército
an de Ulua por don Guillermo
Ulua; se constató que los homb/es " s bReale~ y castellano de San Juan de
completas
.,
y pagauos durante todo eSla
el t an
· bien ve~tid
. os. y con sus cuemas
cap1tan. en mejor estado de armas
rempo_ en que Don Pedro fue su
~u ;aneja". Don Pedro sirvió in!::~:• de;as del Reyno y adiestrados en
es e mayo de 1709 hasta marzo de l 723~pt amente durante catorce años,
,.1

bajel corsario pirata.
Consta que el Marqués de Valero, siendo Capitán General del Reino de
Cerdeña. le nombró un 12 de junio de 1706 por capitán de una Compañía de
la Marina. del Trozo de Cahallería del Cabo de Caller y el 26 de diciembre
del mismo año usó de licencia concedida por el Marqués de Valero para
participar en guerra viva.
También sirvió en otra compañía. la Conca de Trén desde el \o. de
mayo de \ 709 hasta el 9 de marzo de l 712. en que se retiró a curarse una
grave enfermedad.
El mismo Marqués de Valero por despacho de 6 de julio de 1716, le
nombró capitán de la Compañía de Alabarderos de su Guardia. con la cual.
el 25 de octubre del mismo año pasó a ejercer, en interín, la Plaza de Factor
Juez Oficial de las Cajas de la Real Hacienda de México. nombrado por el
mismo virrey, considerando que para cuidar la entrada. seguridad y
legítima distribución de los caudales era la persona indicada y así lo
comprobó. Estuvo en el cargo un año y tres meses y durante ese tiempo

3.-Contratación 5474, N. 2, R.11.
En atención a esos méritos
..
haber cedido a beneficio de la ie'a~d~c1o_nal, pero significativamente por
gozaba en las CaJ·as de M, .
ac1enda el sueldo de Coro 1·
J d"
ex1co el rey d
, d
ne que
n ia~ _le concedió el I 2 de f~brero ,d espues e consulta con la Cámara de
~dmmostrador General del Estado de~ ~724, el empleo de Gobernador y
ust1tuyo al Marqués de Altamira
. arquesado de l Valle de Oaxaca
muchos achaques Tornó
. , , quien era de muy avanzada edad
.
~~era ~probació~ hasta
_marzo! de 1725 y lo ejerció
que e Monteleón y Terranova.
yo en e cargo a su poseedor, el

:uº:~•~:ye~,;it~e

4.- Contratación 5474, N·2, R.11

ingresaron a \as Cajas considerables caudales.

632

633

~~~

�. d p d
orno ··Gobernador v
Contiene el título que se otorgo a on e ro, c
" Administrador General del Estado del Marquesado del Valle de Oaxaca .

aquella Colonia y juramente el destino que han traído cuarenra
embarcaciones franceses ".

al otro don

Un extenso legajo con varios expedientes, en su primera parte. aparece
la res-puesta que envió el gobernador de la Provincia de los Tejas, Jacinto de
Barrios y Jáuregui. al virrey, don Juan Francisco de Güemes y l-lorcasitas.
Conde de Revillagigedo. En ella le informa acerca de las diligencias que le
encomendó para averiguar si su antecesor en el gobierno, don Pedro del
Barrio Junco y Espriella había tenido trato comercial con los franceses. El
contenido aclara en su última parte el tipo de actividades que en ese sentido
desarrolló don Pedro y lo exonera de toda acusación de comercio o tráfico
con los franceses.

La siguiente referencia corr~sponde ~a específicamente
Pedro. el gobernador del Nuevo Remo de Leon:

- Contratac1on.
,
., :,"508 . N · I , R·75 Del 24 De Diciembre De 1765,
:,.-

.. Expediente de información y !ice11ci~1 ~e pasLye1:o ~ ~1~i:'i ,~~
p I ·o Barrio V Espriella. capitán del pres1dw del Pa:,o e
en la N;,eva Vizcaya, con las siguie111es personas:
María Antonia Gon:::á!ez Campiza, mu;er,
Pedro de Barrio, hijo
luis Anwnio, esclavo negro
.
María Jesusa. esclava negra, 1111!/er del anterior,
Maria, hija de los anteriores. niiia de pecho
. A.s·tz1rim. hl).·o de
.
del
"a/le
criado
natural
de
L/anes,
rancisco
y,
,
,
F
• del Valle v de María Prieto,
Fra11c1sco
d S ~figuel de Ontoriu e11
. B.en·e, cr1'r1do
Miguel Francisco
"' · natura1 e 011 l ¡ \,f , "
Llanes, Asturias, hijo de iv!atías BPrde Rodríguez y e e . aria .

N:~,;e,

en este documento el nombre de su mujer concuerda_con_el
Cdorno sle vpeart,.da de defunción de don Pedro que insertamos parra!os
asenta o en a
arriba.
d d AGN es la del oobernador don
La document~ción qu~ proce e~iodo en que tuvo ~argos políticoPedro._y cubre casi la total1td a~: ~in embargo, no apareció documento
admir11strat1vos en la Nueva sp ·
• . periodo en el Nue, o
alguno referido a sus actividades durante su pnrne1
Reino de León.

t

Se inicia con un largo expediente. ~ue s\ bie1~_se proJ~1\\::scoe~c~~~;~
de que del Barrio Junco y Esprie!la dejara e go iern~
.
hace referencia, pr~cisamentc a su quehacer en el cargo.
. .
, ico Fols 189-194 y 240v.-24 I v. Año De
I.-Jud1c1a\,Vo\.l8.Exp.Un •
b D
s1YE:xp.8,Fols.
1751, Exp. l. Fols. 189- l94r., Del lo. De ctu re e 17
\89-194 R., Afio De 1752:

Adicionalmente proporciona información acerca de la ubicación de las
posesiones francesas y de los movimientos de población que en ellas se
daban, internándose sus habitantes extranjeros cada vez más en territorios
españoles. estableciendo fue1tes y formando cuerpos de caballería: todo esto
a lo largo de las márgenes del Missisippi. Igualmente encontrarnos datos
sobre las misiones y los presidios españoles y sus defensas: así corno del
comercio que se daba entre esas poblaciones. La ropa y víveres que se
intercambian eran conducidos, tanto por españoles como por franceses, en
balsas y en las sillas de los caballos hasta la Villa de Nueva Orléans.
regresando a los parajes de los españoles, el comercio se llevaba a cabo por
los franceses en la Isla de Santa Rosa ubicada en la Bahía de Panzacola en lo
que para esas fecha era todavía Luisiana francesa. Los españoles, soldados y
vecinos, llegaban también hasta Nueva Or!éans, habiéndose encontrado. en
alguna ocasión. hasta cuarenta de ellos en aquel sitio.
El río Misissipi servía de límite entre las posesiones francesas y las
españolas y los Presidios de San Antonio de Béjar y el de los Adays o Adaes
fungían como puntos defensivos, no sólo en contra de los indios apaches.
también de la nación .francesa. Sin embargo, los soldados españoles. sus
capitanes, e inclusive. algunos gobernadores. solían efectuar el comercio con
los vecinos extranjeros y con ello, sentaban ciertas acciones que facilitaban a
éstos su internamiento en las diferentes provincias del septentrión
novohispano.

O

¡ de /a Prorincia de
"Di/iaencias practicadas por eI Gobernac.or
(' ~ ,
~
¡ revino por el Excmo. ,)enm
Texas en cumplimiento de lo que se e p
. . . . . 'tecewr D.
Virrey Conde de. Revil'.agigedo ac~:~~i!ei;f;~1~11;~:1 s:n.:u ;,.~11ce:1·es de
Pedro del Barrio rema o no con

En cuanto a la acusación contra del Barrio. se comisionó al gobernador
de Texas. Jacinto del Barrio y Jáuregui, para proceder a las averiguaciones
pertinentes. Como era lo usual se levantó un interrogatorio que fue
presentado a diferentes testigos, todos ellos oficiales avecindados en la
región y, por lo tanto, conoce-dores de los movimientos que en ella se daban.
Las respuestas que se obtuvieron fueron. en todos los casos, ampliamente
exculpatorias para don Pedro del Barrio. En virtud de ello el gobernador
635

634

�comisionado envió, el 31 de enero de 1752, los resultados en que se asienta, a
la letra:

·• ...de suerte que por ahora no se ofrece que prevenir, ni sobre el
particular del comercio ilícito porque de las averiguaciones no ha
resultado cosa a/gima en contra de D. Pedro del Barrio, ni tampoco en
su residencia, que responde el Fiscal el día de hoy··.

En este mismo escrito se plantea de nuevo el que el río Mississippi
servía de raya a los franceses para contenerse en sus límites Sin embargo, el
gobernador de los Tejas pidió al virrey consultar los autos e instrumentos en
que constare que efectivamente el río · había sido y debía ser la frontera
referida. La respuesta en cuanto a la delimitación entre las provincias
limítrofes de Texas y la Luisiana, posesiones de las Coronas española y
francesa, refleja una situación de hecho en el septentrión: la imprecisión en \a
delimitación territorial. Al respecto el virrey planteó la consulta al Fiscal y al
Auditor, no se especifica cuál, pero debió ser el de la Guerra, éste respondió
que no sabía si existían autos u órdenes específicas en que estuviera asentado
"ser el río Misisipi divisorio de estos nuestros Dominios con los de fu
Luisiana y demás Colonias Francesas··. Lo que sí pudo averiguar fue que en
relación con ese mismo problema habían pedido información algunos
gobernadores anteriores de Texas, entre ellos. Manuel de Sandoval ) Carlos
de Franquis y que, con ese motivo se conocía que se habían realizado
consultas al rey desde los años de 1715 y 1717. El mismo virrey recomendó
que por \a importancia del asunto se insisí.ía en que el Auditor llevase al cabo
todas las averiguaciones necesarias. En el expediente no vuelve a aparecer
referencia específica a este asunto. Sin embargo. en otra parte del mismo se
señala con toda claridad el peligro en que se encontraba toda la zona
colindante con los franceses y los refuerzos que se deberían dar a los
presidios para prevenir un futuro incierto para \as propiedades españolas en
el noreste novohispano.

diciembre de 1747· p ara garantizar
.
h.
el
l
tpotecado su sueldo. Finulmem
pago e gobernador había
de la Parra".
e, presenta como fiador a Don Miguel
Se trata de una demanda d
acreedor de don Pedro pa
e pago por parte de los herederos de un
r
·
,
'
ra eI pago el repr
s~ ic1to se \e embargara su sueldo de ~b
esentante de la contraparte
Ftnalmente no procedió este
b g emador del Nuevo Reino de León.
garantizó su adeudo.
em argo y don Pedro ofreció un fiador que
3.- General de parte

No, iembre De 1756:,

vo1. 38,

Exp. 218, Fols. 245Fol. y V., Del 11 De

.
"Se aprueba y confirma el tíl l
Gobernador y Capitán d I N
u_ o que Pedro del Barrio Junco
d
e uevo Remo d L ,
..
•
e los naturales de /a nación com
e eon, confino de capitán
e pescado. Nuevo Reino de León".
Durante el primer año 1753 d
Nuevo Reino de León don p' d , e ~u segundo periodo al frente del
.,
,
e ro otorgo nomb
.
nac,on come pescado al . d'
ram1ento de capitán de l
.,
m igena don Salvado d A d
nac1on...para que los gobierne y d. . .
r e n a, indio de la
servicio de ambas Mauestades El
irbya ~n el modo más conveniente al
,
· nom ram 1ento fue
fi
d
y en e 1se anota que don Salvado d b ,
con irma o por el virre)'
11
d. f1
1
r e era gozar de los ·
• •
is rutan os otros capitanes de I . .
11smos pnv1legios que
misma naturaleza.

ª

ª

.. No disponemos de ninguna otra refe
.
act1v1dades gubernamentales en 1
. ~enc1a correspondiente a sus
figurar hasta mucho desp , d as provmc1as septentrionales. Vuelve a
d
ues e su regreso
I N
esempeno de su cargo en el p 'd· d
a a 10
ueva España y del
seg
res1 to e Paso del R' d I N,
urame~1te duró hasta principios de 1770
e orle, el que
nombramientos se otorgaban
.
' ya que por lo general esos
por cmco anos.
'

Pocos años más adelante, al término de la Guerra de los Siete APíos.
f rancia cedió a España la porción occidental de la Luisiana y con ello. Texas
8
dejó de ser froctera con los colonos franceses , si bien lo pasó a ser de los

.
Le localizamos como alcalde
.
Jilotepec, en jurisdicción de Pachuc ma~orl de Hu1ch_ap~n o Xilotepeque o
a segun a referencia siguiente:

ingleses.

4.- abril
Reales
de
de cédulas
1782: originales, Vol . 122, Exp. 109, Fols. l 95-l 96Fol., del 15

2.-Judicial, Vol. 26, Exp. l. Fols. 1-14, de\ 7 de agosto de 1752:

"Demanda de pago de pesos. Doiia María de Jesús Posadas y el
menor don José Antonio Suáres, esposa e hijo de don José Suáres
Rubín, siguen autos contra don Pedro del Barrio Junco y Espriella.
gobernador y capitán general del Nuevo Reino de León y la Provincia
de Texas, Alcalde principal de la SanLa Hermandad, por J,.197 pesos y
6 y medio reales que le prestó y réditos corridos desde el 20 de
636

. "Nombrando Alcalde .Mayor
d
Esprte!la. Huichapan y .Jilotepec ".
a on Pedro del Barrio Junco )'

j

Contiene
nombramiento
de 1782
a don elPedro
de B . ue otorgo, el rey en Aranjuez el 15 de abril
amo unco y Espriel la de la alcaldía mayor de
637

�.
Guichapa, por otro nombre X1/otepeque,
para que la sirva por tiempo de
cinco años, más o menos.
..
? F Is
r. y v., del 2 de octubre de
5.- Alcaldes mayores, Vol. S. Exp. 19-, o . 274

1782:

..
.
El señor Jacobo Rwníre: Montejano, a nombre
Nombran11e1110.
. 11 .
·ca al virrev aue el
. J co \' Eiprie a comum
. 1
de don Pedro de~ _Barrio un ti Ú or de la jurisdicción de
rey le concedw la Alca ia
ay
.
G~ichapa. Guichapa ··.

,
recibido el virrey el nombramiento de
Pocos meses despues de haber
d d Pedro su apoderado, don
d H . h an en favor e on
,
alcalde mayor e u,~ ap
t, nte el virrey a entregarle copia del
Jacobo Ramírez Mont~Jano, se pres~n o a
en otorgarle la posesión a su
nombramiento y suplicarle no se emorara
propietario Pedro.
. .
E
214 Fols.460R.YV.,Del29
6.- Reales cédulas ongma\es, Vol. 123· xp.
·
De Noviembre De 1782:

'·De Teniente Coronel reformado para ~/ Alcalde de Jilopetec.
don Pedro de Barrio Junco y Espriella. Grado .
. .
1782 desde Madrid se remitió al virrey la
A finales de d1c1embre de
,
p
te de Grado de The11ie11te
. ..
1 cual el rey anexo 1a a I en .
1
comun1cac1on en a
d.
d Pedro después de consulta con e
,
R ,r, . ado que conce 10 a on
.i
¡·
C. orone1 e101111
..
. . , ·ws )' quebrantos padecu os. a. 111
Consejo de Indias, '·en atencwn_,ª
men
de que se le dirija al imeresado .

.,u.,

. •· n de que se trató del
t confirma la supos1c10
.. e;,;Este documen o
h
clara referencia a los mcntos &gt;
de su hijo ya que se ace
..
gobemador Y n?
'
t nente. 110 había padecido el h1JO.
quebrantos sufridos, los que, supues a1

E · 151. 152.Fols.218fol.-2lv .. del 14dc
7 _ Alcaldes mayores. V0 1· 9• xp.
diciembre de 1782 y 11 de enero de 1783:
.
d'd
,. el e::,cribano real 1·
Alcaldes Mayores. Testimonio expe , o p 0
I . ·, , d ;11
. . d J'l t ec en que certifica que e cap1 cm (
público de la Prov111c1a e ' o ep
,
el pueblo de Guicha¡m a
Pedro del Barrio y Junco s~ P:;se_nio en le concede la real cédula
. .· · d la Alcaldta mayor que
¡,
tomar pose::,zon e
_ d h .1d 1783 El teniente don Juan c.e
expedida en Aranj uez el 1J e a n e
. . ·ha a
Verroja Albiz le entregó el cargo. Pueblo de Gu1c p .
1 .rre y don Pedro se da cuenta,
En las cartas que se cruzaron entre e_ vide( último de la alcaldía de
en primer lugar. de la torna de poses1on
638

Huichapan. Se llevó a cabo en la ma11ana del 14 de diciembre en las Casas
Reales de la población y frente al escribano real, don Juan Joseph de la Paz.
El nuevo alcalde remitió la certificación del escribano para que fuera
entregada a los oficiales reales, en esta carta aparece la firma del exgobernador y ahora alcalde mayor, con rasgos de escritura muy claramente
pertenecientes a una persona de edad avanzada.
Con el siguiente documento del 19 de mayo de 1783, se remite a don
Pedro la concesión real del grado militar de Teniente Coronel Reformado.
Éste. a su vez, responde a los pocos días, el 24 del mismo mes, agradeciendo,
tanto al rey corno al virrey, la distinción recibida.

8.- Tributos. Vol. 48, Exp. 6, Fols. 111- 134, años de 1785-181 1:
Descubierto en el ramo de Tributos del Alcalde Mayor que fue
de Guichapa, don Pedro del Barrio Junco. Información de los
calamidades, epidemias, escasez de lluvias y pérdidas de cosechas en
los tres últimos años, 85-87, solicitud de releveo de tributos.
Es el último de los expedientes que existe en AGN y reviste el especial
interés de proporcionar información acerca de las actividades que desempeñó
don Pedro en los atios postreros de su vida. El conten ido del documento está
relacionado con el adeudo que don Pedro dejó, a su muerte, por la falta de
recaudación tributaria en la jurisdicción de su alcaldía mayor. Se menciona el
hecho de haber quedado descubierto o sea endeudado, por una fuerte
cantidad, 68 mil pesos correspondientes a los tributos que se debieron haber
pagado desde abril de 1785 hasta el mismo mes de 1786 por los naturales de
la región. No fueron recaudados debido a las causas que los fiadores de don
Pedro expusieron: Por un lado, que éste por su ancianidad y achaques no
eslaba apto para cuidar de la recaudación de este Ramo. Por el otro, que
durante esos a11os se produjo una fuerte sequía que sumió en la miseria y el
hambre a los vecinos del lugar, muchos de los cuales abandonaron sus
hogares en busca de mejores condiciones de vida y otros muchos murieron a
causa de las enfermedades que la difícil situación ocasionó. La imposibilidad
de cobrar bajo esas condiciones y el poco esfuerzo que puso de su parte el
alcalde motivó que sus fiadores, a su muerte y ante el temor de tener que
cubrir su adeudo, solicitaran el envío de un recaudador.
En el momento en que mejoró la situación climática y los vecinos
pudieron sembrar y recoger cosecha, se reinició el pago de tributos. El
extenso expediente cubre hasta el año de 1811, mismo en el cual, después de
largas averiguaciones, se produjo la última sentencia, totalmente favorable a
don Pedro. En ella se le liberó de cualquier acusación anterior, ya que se
pudo comprobar que había, finalmente, enterado las cantidades que debieron
639

�haber sido tributadas. Seguramente sucedió esto. después de que sus fiadores,
a la muerte de don Pedro lograron la designación de un nuevo recaudador,
quien debió haber cumplido totalmente con su cometido.

Se enemistó con el ex-gobernador d
.
fec~a gobernador de Texas. y el virre
el _B~mo Junco y Espriella. a la
radicaba en Monterrey. sólo,estuvi
y_autonz~ q~e _la familia de éste que
era SUJeta a la Junsd,cción de Saltillo.

En los primeros folios del expediente el fiador principal de don Pedro,
el también militar, don Joaquín Alonso de Alles. comunicó al asesor fiscal, la
situación que dejara el alcalde mayor en relación con los tributos. En su
comunicación menciona haber sido él quien le proporcionó las fianzas, dice

Durante su gobierno quedó la re . ,
Nuevo Reyno de León sólo e 1 ·1·g1on de Matehuala dependiendo del
h
n o m1 1tar pero
asta entonces lo había estad N d'.
ya no en lo político como
0
colonización del Nuevo Santa d º· d
apoyo a las actividades de
· • •
· n er, e 1o cual se q · ' ¡
ya que imp1d10 el envío de maíz
,
ueJO e coronel Escandón
~ilitares de la Colonia en formfci~o a~epto los pri;ilegios concedidos a lo~
virrey.
n. or esta razon fue reprendido por el

al texto:

" ...para el seguro de los ramos de la Real Hacienda y fallecido
en esta ciudad el día diez y s_iete de agosto antecedente quedó
descubierto en los de Tributos y medios reales en muy cerca de sesenta
y ocho mil pesos por las necesidades de los dos precedentes años que
padecieron aquellos naturales de quienes no pudo exigir los adeudos
desde el tercio de agosto de ochenta y cinco hasta el de abrí! del
presente año, último de su cargo y de mi responsabilidad como su
fiador ... "

Por el contenido de este expediente queda claro el haber sido don
Pedro quien detentara la alcaldía mayor y no su hijo.
Vicente Antonio Bueno de la Borbolla, (1746-1751).

Según Cavazos don Vicente estuvo destacado en Puebla corno capitán
comandante de infantería reformado, regidor perpetuo y alguacil mayor de la
misma ciudad. Documentos de AGN permiten confirmar las fechas en que
ocupó dichos cargos. El rey autorizó el oficio de alguacil mayor y regidor por
cédula real emitida en San Lorenzo el 24 de octubre de 1743. la cual
confirmó el nombra-miento que le diera el virrey el l 4 de octubre de 1742.
Este oficio vendible le fue rematado a don Vicente como el mejor postor en
la cantidad de 15 mil pesos de contado, mismos que enteró en las Reales
Cajas de la capital novohispana

9
•

Don Israel escribe que el rey autorizó su designación como gobernador
del Nuevo Reino de León, por cédula real del 18 de enero de 1745 y el
virrey. Conde de Fuenclara, le dio su despacho el 28 de junio, presentó el
juramento en la capital ante el oidor don Pedro de Padilla y tomó posesión el
t 7 de diciembre de 1746.

Ya como gobernador realizó la Visiw General de Pueblos y de Minas y
ordenó la reconstrucción de algunos de ellos: en cuanto a las minas dictó
autos para que fuera reconocida la caja de Monterrey y en ella se asentaran
las partidas de la plata que salían del Reino.
640

'º

, Al terminar su gobierno se le tomó r .
.
Gomez de Acosta v regresó a p bl
es1denc1a por el teniente Esteban
ayuntamiento io_ ,
ue a a ocupar sus cargos perpetuos en su
. Los documentos que provienen de A
.
~x_a~tnud, determinar la carrera del obernad GI permiten, con bastante
mic1a con su primer paso a la N
Eg or Bueno de la Borbolla se
. . .
ueva spana Lo h.
.
,
mquis1dor fiscal del Santo Ofíci
,
.
_izo en calidad de criado del
de edad:
o, aun soltero y Joven, contaba con 20 años
1.- Contratación, 5476' N·28 del 28 de abn·¡ de 1728:

.
fa.pediente de información lic . .
.
licenciado Pedro Anselmo Sánch~ r:ncw_de P_~su;ero de Indias del
Oficio de la Inquisición de México.
gle, mqws1dor fiscal del Santo
Vicente pasó como uno de sus criad .
Alcalde, natural de Mazquerras valle de C bos ~unto con José Gutiérrez del
Borbolla se especifica que er~ natural a ezo~ en Burgos. De Bueno de la
Francisco Bueno de la Borb 11
J
de Santtllana en Burgos e hiJ·o de
0 a Y uana Mart'
d e •
como era lo requerido. los testimonios d
mez e ort1guera. Presentó.
de los anteriores e inclusive sel .
e ser verdaderamente hijo legítimo
Y soltero.
e cita con el nombre de Vicente Antonio, libre
Se~ún acta de la parroquia de su villa
..
de _Francisco Bueno de la Borbolla
natal: su pad:e fue h1JO legítimo
vecmos del lugar de Priman o V
y de ~ana F~~nandez de Unquera.
madre fue hija de Juan Mar/ . a~le de! Ruidera, D1ocesis de Oviedo. Su
de la misma villa.
mez y e Juliana de Cortiguera y Villa, vecinos
El cura que ava1o· e l testimonio,
.
. asentó que:

641

�.
~
,¡ mio p,m1do de mil st!i~cien/Vs
'"en el libro de buummu.\ l l l e .
I ¡. ¡ V,1/a tle
I J /e1ia Colegwl \' Parroqu1t1 , t. u
c.c/11.mta y cua!r&lt;' en _a g . i, I 1 J e,;ero de mil.\t!lt!Ctt!nto.\) oc.ho
&lt;;a,1111/cma a die= i· .\et.\ d1t1, / t! : ~~~: :,:rón, cura en el/u hu11pt1cJ o 1111
1
1
mio, ,·u.. Do11 111011 Femcm, o e l B
¡, l I B,,rhollu \ de .Juana
.
,.
l ¡: 1 I \CO Ut!IW l l (
•
1111io htjo h•g/llmo ' e "" c.
, ... •me
nadó el eliu J ele
1111101110
1
\lurti11e: de Con'tguera. llamo.\&lt;: te. t /
/
rr '\ Don Juan de
- fiuerm, rn,. pw ..rmm. o.1 .1 c.
t!.\lc. dicho me., .' cmo.
Polu11co y Dmia Maria tle Parameda .

.
cisan \o:, carno::. que dc-,empcñó. tanto
En el siguiente c,pcdientc _::.e pre
la \.ue\a f -,paña.
En ::,U
11. su primera e-,t.111c.ia en '
.
d
en F,paña. como ura1 e
d
t.. larí!.O tiempo ' en premio a c,os
· ·ó
·
d·e
patria de origen '&gt;lí\
1 ,·1 la, corona uran.. - hram1entos· en po,c~1ones
.,
,-onccdicron
:,us
primero::,
nom
'-)eí\ ICIO'.'&gt; '.'&gt;C t" "'
ultramar
"'
¡ ...1g• '\ ¡9 del 9 de marlo de 1738:
2.- lnd11ercnte,

.
ele la Borhollu.
Relación de .\femo.,
\ \ l ". , el•l 1'1c011l B11c110
, •
captt,m ele lnfimteria de \'ue,tra &lt;;i:,wra de lm /C1c attc.CIS.

'"º

.
te timonio~ recabado, en ta-. c.1udade-,
Fl e-,cribano real comprobo por . "
1 bía lil.!urado como \lcaldc
- .
d 1
P •bla que don V11.:cnte ,a
d
de I cpea1.:a ) e uc
d R.
d. la ue, a ( ,paiia. Juc, e a
· d t \ ta l lem,andad e I cino e
Prm mcml e a an
Of ·o de la lnqu1sic1ón. 01c\! a1texto.
/\cordada) Alguacil \1a)or del &lt;;anto 11..1
. ,
w celo l a¡,ltcacui11 al ,en·tci"' ele
.. ...atl.'11d1emlv a la 11ueltg1;.' 1, . I ~r,, . I, Don ¡ ·u eme 1111,mw
'
, CO/lt lll'flCIII t!II l' tt!1tl /e &lt;
a111hC1s .\lcl)l StcJC I''· c¡u,
h
¡ - ( · 11111rio ele la ~,mte1
\
B b /la le 110111 ro por . ue. 011
l
/
Bueno el a or o .
, . E
~ V11en1 (ja/,c,a \ '"'' a
I
5
·'l'"''ª·
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He, mm"lmI en ° Rt•1110, de• •\ •ue,"
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l
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I '\ll' empleo e11 la, o, tl\/Oth''
Jwh,;ndo cle.\e111¡,e1iado la ohl1im·wD11 L t Jtu m -l11tm1w de l'i:orrci11 1
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v· ·1 \ frob"P" u;ormo l
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E .
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¡ \ cmm en III opa \
serrnlo a ).
mue w.
..
hró c;m ¡1re't•rem:w por ¡,nmer
1'
e11 w le eltgw l ' ,wm
¡ /
e.1j11er:o J exp1m , . • - /. ¡, I Fro11terC11 \ ( m11acw e I! ,,
• / J .r. ,,,. (I E1ra11v lJ ( e CI.\
/
Capiw11 e l' 111011 t
fi1c11ltacl de c¡ue prou!t tt!\f!
\•
i;
de '"' Lacatt.'ca,, con '
Ciucla,/ eII! • tr., · ra
¡ ¡ lo\ Je rn Comp11iíía. 1u,,ra t'1
I
l
b
a!t,tar
por
\O
I
a feru11tar mu ere1.
d ' "' ·.¡¡' ,, ,e,-r1torw,. 110111hr,m,"
b \ r •c1111H e C1q111: &lt;
I
mimt!ro ele Cll!II mm re . t
J . J,, arrea/amento \ d11c1pluw
' I 11( '\lltW\ \ "'IIICIIIC
b
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110111hmclo por l!I P.•fo~t/ 1 Ferrer de '" Co111p,11iia ele • ern,

't "

' ,/

6-t2

Procurador General de tocia w Pro,·incia \ Apoderado de I J\ Duque,
de St Ha l (u11de.1 dt! f uen Sahda. Duque de Atrt.\co por Alcalde
Mm ur) ( 'a¡uttin a Guerra de la Ciudad de Tepeaca _1 \U Prm mcw lt
c¡ue w11ui p01e1ió11 el l./ dt!I mi.11110 me, ··.
Despoe d1; ,ario:. año::, de estancia ., sen-1c.1os militare:. .,
adm1nistrat1, os en do:. regiones de la Nue\a [·spaña. la de Puebla .) la del
,eptentnón dun \ 1c.tntl , 1aJo a ( spaña hac.1a los ultimo.., año de los
cincuenta del X VII 1. Probablemente marcho en busca de apo) os para p, dcr
hacer frente a las dificultades económicas que tenia con la Ciudad de Puebla.
como ,eremos mas adelante
Fn la corte española debió haber expuesto los servicios prestados a la
admini!:&gt;trac1on. )a que obtU\O un nue,o cargo, el nombramiento de alcalde
ma)or de e\apa &lt;;u segundo , 1ajc. ahora de retomo a la ~ucva E,;paña lo
reali,o a mediado de 1760 de acuerdo al !:&gt;igu1entc documento:
3.- Contratación. 5530.l\. I.R 2. del 28 de junio de 1760.
f\peeltt'me di! i11formac.1ó11 _\ Ir ·encw ele pwajero de !11c/1u., de
Borholla. alcalde mamr de Yexapa, l'ecino de lo
( 111dud de \fé\1co con \111 crwelo\ fr,mci.1,0 .l111011io Hemw:.
11a111ral ele l't=rnya y ./11a11 Baut11ta .\otdleruw, 11a111ra/ del r al/e de
Bartún a \'ul'\'a l~\pm1a Had rnt.l,
1

i 1ce111e But!no di! la

11 capitán ele Infi_mteria Vicwte Antomo Bueno dt la Borbolla.
a qu1e11 ,\ ,\f 1e ha .,er\'ldo confenr la Alcaldía 11wvor de \'t!xapa en la
\ue,·a l 1pwia, Ira concultdo ltet11cw el ( 0/1.\tJO para que p11cdu
pmar a ejercer e,te empleo, t 111harccí11do.\c' en , ualqwC!ra 11m·ín de
ha11der,1 de ~ \/ c¡ue 1 1ltr&gt;re clt e.H Puerr, para I01 le la \ul, ,
Espe11111 1 t/11&lt; pul!da 1/ew,r do1 criado.\ l ' el equi¡w¡e corrl!1po11d1ente
precedwndo t I qut ·I m II ínad,, D,m i ·" t me lmunu But 110 dt la
Borbolla Ju\ltf1que 110 wr casado r ,\i lo fuere que c.wnpla co11 la I e1·,
llevando a s II IIIIIJ&lt;'r o lwuendo con u ar HI co11w11111mt 1110 \ por lo
que con-evponda a lo.\ crwelos que pre,e111e 111/ormac,mu?\ hechas en
\U\ TIERRA\' ame len J11111cu de ella1 p ,, la que \t. re ri(ic¡ue ¡u
tampow .1011 w,aclm. m de /0.1 1¡11e 11e11en pro/11h1c1ó11 para pa\'(/r a lm·
lnclím I cm lm , 1ia.1 ele w1 P~" na~ \ JI fueren w,ado&lt;i qu,
oh.\en·en con 11/ lo mnmo ,¡ue cm, el 11011111wdo Don Vtceme lmomo
Bueno de la /Jorhol/a

Jfaclrul. 12 de ¡111110 ele ¡-6!J
Don Vicente Informo .\er casado en la Cmclad de Mértco con Do11a
\/aria de n,eran , l , ina de 1//i 1111 lt,: tmw mu1er l O!&gt; h.:st1gos que present
643

�para apo)ar su licencia, conftm,aron que estaba lcgíumamcnte casado }
, ciado en la Ciudad de \1e:\1co de donde. tanto el como su muJer. eran
,ec.inos} tenían su familia
1:1cargo de gobernador del ueH) Re1m) de I eón lo ocupo en segundo
orden de preferencia por imposibilidad de su de:-.cmpenó por parte de la
persona a la que se le había concedido. don Antonio de los Cobos, segun

En el archi\.O de I d.
fapt!cllemt?
en dIndiferente.
148 ' N· 88 · e encuentra el
. ele ·\!Jrirvs ,,e'n\1as,
ntonio
(. b
..us actl\ idades militares en Es añ/ o 0!) de acuerdo a el se comprueban
f &lt;;paña_. entre o1ros en Zacatcc; p
} algunos de sus pues1os en la N •.
5 } como Alcalde \1
/apotlan E
d
uc,a
pudo trasla;:~:eº t1ªa'He-ambente enfermo en Puebla enª~~; 1e) laeJ,1uerisd~cc1on 110
de
. . .
ana para co ·
•
sa ,echa
realtl'O llempo de!)pu . .
,
ntrnuar , iaJe a España D d 1 .
1741 .
e . ) a que como consta. retomó a 1a ,... ue,a
es Ie spaña
uego en
lo
)...r

,

com,ta en:
3.- Contratacion. 5485.

1. R 22:

rue el Marqués del Valle Ameno Don :lgmrin Moreno Rui: ele Cmtro
,¡111e11 pmó a la Nue\'O E ,pcuia 11n I ~.¡2 c.omo ~ohemador dl•I ~ue,·o .\f,}nc&lt;&gt;
f:sla per:.ona había 1.:omprado el empleo de GobcrnaJur ~ Capitán General
dd ue,o Rdno de León en 4.000 pesos. para que lo ejerc.1era. en primer
lugar. don Antontl) de los Coth:. ) 1,;n segundo. dl,n \ icenh! Bueno de la
Borb )l\a Don Antonio no llegó a tomar poscs1on por lallec11mento) fue por
ello que don \ 1cc1 te reclamó el cargo al \larquts del \'a\lc Ameno. quien.
ademas. debía a Bueno una cantidad ma)or de la que hab1,1 pagado por el
empico. ~la)0r inlormac1ón sobre e&lt;,tc. asunto ~e llx.ah,a en:
4.- Indiferente. 157. Relación ele mJrllm clt? pencmm ,entle1re,.

r56-

58 \ l scribanía. 1961 B
El Marque!-. de Valle Ameno habia tenido pleno con Antonio de lo,
Cc,bl :.. ,c.1.mo de ~k\lCO sobre la entrega que debería hacerle de los
de-;pachos para ser, ir el gobierno del Remo de Ll:on ) la akaldia ma) or de. la
",onora. fem.~c.ido en 1"41
5.- ( ontratación. S484, ~ .1 R 35 OH. 1Ode octubre de 1741:

Oc acuerdo a esta rekrcnc1a C!-.te l\ntonio de \o., Coho., sallo de rspaña
en I O de enero Je 1741 como Gobernador ) Ca pitan &lt;,cneral del ~IIC\l)
Re1,,o de León , ak,1lde •11a,or de.: 1:&gt;onora l staba casado en la ciudad de.
\1e,1co con \1agdalcn,1 de ~alas C1sneros) regresaba a la \,ue,a Espana [l.
c-,tc documento -.e le l'torga d ríwlo dt C,ofitrna, /or r ( 1pa,111 Gt&gt;nl!ral dl!f
\'ue,·o Re\'IIO ele Leá11 e11 la ,'v11e,·a Espwia a Don 111tonw de ( ohm
rt \ldt:'nfi t n t ,, , rl ll , el u/1} en d Buen Retiro d ./ d( J11/io ele r1 ./9" y se
asienta también que si no lo ocupare por muene pasaría a Don \ icentc
Bm.:nü de la Bl rboll:\ 0( \nt"nio pre.,enl1 el 1uramento rc-;pectirn frente
al Consejo de Indias l n el mismo documento aparece su titulo como f/ u/ h
,\J,ncr d, &lt;;e 11 &gt;rCI, \lm&lt;I\ h ~a11.l11a11 B 1111,~ta tll la Pm\'lncw dt? la i\'uern
l'l:c:a) a con la misma fecha. el Io de enero de 1741 .

644

En .\G~ localizamos ,aria
f¡,
•
anlctedcnte sobre el gob•·mad sB re erenc1as que amplían la informa . .
11 1
'"
or ueno de 1 8
c1on
ego por primera Otasión a la l\ ue, a [
- a orbolla. pero, si bien éslc
el que se encontro en el archiH) mex,:pana en 1728. la primera referenci~ a
n~u) probable que c:I tiempo entre. su .ar ano. corresponde al afio de l 735 rs
s1n1endo directamente al •
• nbo) t,te ull1mo año le. ha)a
· •
·
Pª"ªdo
11ccnc1ado p d
mqu1s1dor tistal del (¡anto OfiICI)
e ro Anselmo Sancl1ez· T ag1C.

n .

primer cargo oficial co 1
Tepe~ca. sin iendolo duran1e ,; e ~m:. le cncomramos es el de alc.alde d
c. pec1ticas de AG~ para don V
a os de 1735 a 1738. 1as rcfor
e
s1gu1en1es
,ccnte \nton10 son. en orden cronoIog1co.
encm~
las

~

1.- Gentral de panc Vol 3, E , _
1739
.
' -, ~p. J:&gt;2, f ob -., 10r. } \ . del 23 de febrero de

. . lunlwrorio al req111worw di!! R • .
e1ecuc1ó11 col/Ira
D11 Vicell/ 8
tal 7rtbunal
del Con\lllado
l
.
e ueno Borbo/1
¡
·
ee
W!
etpre.\o
¡,,her
por
e,;;a11uru
e
a
por
a
cantidad
clt
p.:,u,
q
Es1amos frente a un doc~me t I umlplula a D ,\fcmuel ele la Canal .
deb1a
do:,
ega .en el cual eonsta que don Vicente
d'
d m•I pesos. quien acep10nel ,en
dio;r en para su cobro. Para e ;i fecha /1m~cnto de la deuda y por ello se
e ac.atecas. Ln ella, como se vio en c;u on ic~nte era ,ecmo de la ciudad
)a
. lard
Relac:1011
c res1d1do.
. d puesto que un me:, mas
"b de Ser,·1c10\'
. . deb ,o, 1,a bcr
~pitan e lnfimterw Espmiola dt? lm
e r1.;c1 •~1a u de ignacion co1nr&gt;
'Vuewru Se,iora de la, Zacateca, . Fronterm y ( vmercio ele la ( '111dad de

°

2.General de panc. Vol 7o. E\p. 203. Fols. l 65- l 66r del 10 d
1742
··
- e octubre de

\',ca,a~
':~e Cmttihal
manda al . t/ca/de
("ilmdo

\fa\'Or de CI10 I11I
·\' 1 • JI
a de ejecución contra
alcalde de Puebla por I, . ten m tdalKO de l'arKm rexulor l
l'tce, f B
.
, escraura v plcro c:z I .,
.
' f ueno de la Borbolla e·¡ I 1' p ,.
m1p iuo para pagar a
10 u a. uehla

Algunos añm, después del d
aparece. ahora a,ecmdado en Pucb~;u~~1~0 anterior. don Vicente Antonio
. sien o regido.- de. las carruccnas de la
645

�..
el Cavazos, capitán comanda~te de
ciudad y. según informa~1on de don lsraal uacil mayor de la misma c~udad.
infantería reformado, regidor peie~uo ymie~nbros del cabildo de la c1ud~~,
En ella informó ser acree?or e º~e los había prestado para . ad~umr
quienes le adeudaban mtl pesos¡. . das en jurisdicción de HueJotzmgo.
.instrumentos de labranza para .sus
, 1ac1en ,
No se incluye mayor informac1on.
Is 339-341 y 357-362. del 7, 12 y
·
endibles, Vol. 20, Exp. 8• F? ·
.
3.- Oficios v
. del 28 de junio de 1745.
18 de noviembre de 1743 )
. ¡- . ·1 d de que el Alguacil Mayor de
Asunto re!llcionado ca~ la
uda nombrar al Alguacil Mayor
la Ciudad de Puehla de los Ange ~º~~eta ,•istu del FiKal. y.
de Guerra. Anrecedenres pre!!enta .
/(a Alguacil Mayor de la
.
B eno de la BorbO ·
¡ or. ·
Paro que D. Vicente, u . 1 . . e le sucedieren en e 'l1c10,
Ci11dad de Puebla de los.Angele~¡' I~·'
ciudad por tocarle rn
uacil
de
Guerra
Alg
110111 bren
nombramiento.
. . .
.
sunto el requerimiento imc1al.
Los dos expedientes cubre~ un m1sn:~~ de ,; Borbolla de que fuera
noviembre de 1743. de don Vicente B:n el cargo de alguacil may?~· la
·derada como a sus antecesores
los casos que así se requmera.
cons1
,
·¡ d la guerra en
d es
f cultad de nombrar al algu~c1 e
I se presentaron los antece ent
~espués de largas diligencias, _e_n l~s ~~: ~~~bía recibido por remate el car~o
de otros casos y la comp~oba~~1 P:ebla su petición le fue de1~eg~d~, por a
de alguacil mayor de la c1ud~ \a en 1743. Desde luego que m_s1st1~ ~; ~~
Real Audiencia de la Nueva _spa
al ex edida en el Buen Retiro e .,_
.
demanda y. finalmente._ por cedula r,~ coi~~ a\guaci I mayor. com~ todos 'sus
. .o de 1745 se señalo que. tant~ e I Al cil Maror de fo cwdad dt la
Jsuu:~sores. ··en el expresado ofi:'º ee u!u:e ofre=¡a )' llegue el caso, usen
p ebla de los Angeles, en que s1emp~e q ~cil ·de Guerra de ella, y que les
u
·ada fiacultad de nomb.ra1 Alg11
1 .. to que así nombraren
de fa e11unc1
b
·, 10 v que o ,rn;e
.
·en
hacer
libremente
esto
nom
_ram1Ge11
.'.
,.
le
de¡·en
ejercer
este
Oficw
e11
de_¡
, 1Aluuacil de ue11 ª-'
·
le hm•e11 )' 1e11ga11 poi w (',
..
·
I, perte11e-can ·
los cmos r cosas que e
..
. de
.
d Vicente ejerc10 el oficio
¡ d curnentos el que on
el de
Se desprende de os o
- de 1742 hasta, cuando menos.
alguacil mayor de Puebla de los anos
. d
estos
11.is .
permite conocer con mayo r exact1tu
,
El siguiente documento

t ,e,

,%~mw

datos:
4 - Oficios \endibles, Vol. 22, Exp.

d~ 1743 y 19 de agosto de 1744:
646

., de octubre
91 Fols 149v.-150v.. del,. 4

,

'

Título de Alguacil mayor y Regidor de la Ciudad de Puebla de
los Ángeles y su jurisdicción en D. Vicente Bueno de la Borbolla.

Hicimos referencia a este documento al inicio de la presentación de los
datos para este gobernador. Brevemente decimos aquí que en su texto se
inserta la cédula real otorgada en San Lorenzo el 24 de octubre de 1743
mediante la cual se le confirma el remate por el cual obtuvo el oficio de
alguacil mayor} regidor en el cabildo de la Puebla de los Ángeles. El título
del oficio le había sido otorgado por el virrey un año antes y desde entonces
lo ejercía. El precio que pagó por ese oficio fue elevado, 15 mil pesos
además de la media annata y otros gastos menores. Debió haber sido y lo era
un buen oficio. del cual don Vicente pudo haber obtenido buenas ganancias,
pero. corno se \erá más adelante. no fue totalmente así.
5.- Oficios vend ibles, Vol. 22. Exp. 106, Fols. l70-l 70v .. del 5 de octubre de
1743:
El Virrey ordena que los Alguaciles mayores de Puebla y
Cho/u/a, Vicente Bueno de la Borbolla y Manuel Antonio Rubín de
Zelis, respectivamente se pongan de acuerdo y acaten lo resuelto por
dicho virrey respecto a la manera de impartir el auxilio a los
eclesiásticos.
El breve documento no aporta ningún dato de interés para el
conocimiento de las actividades de don Vicente, tampoco se menciona cómo
deberían prestar los alguaciles la ayuda a los eclesiásticos. Simplemente
señala que entre ellos dos deberían prestar el auxilio que se les solicitase.

6.- Judicial, Vol. 2 L Exp. 118, Fols. 226v.-235, del 15 de junio de 1744:
Fian=a. Don José Antonio Fernández de Córdoba, Procurador
de nlÍ111ero de la Real Audiencia, a nombre del Marqués del Valle
Ameno. r.:ompromete la hacienda de Santa Catarina para asegurar la.~
existencias de las haciendas de San Diego Atoyaque y sus anexos en la
jurisdicción de Huejorzingo, que posee el Doctor Don Alonso Moreno
y Castro, Deán de la Santa Iglesia Catedral Metropolitana...

Largo y complejo legajo en el cual se asientan las ventas de las
mencionada¡; haciendas. unas en jurisdicción de Puebla y otra, Santa
Catarina, en la de San Juan Teohtihuacan. De la lectura de los documentos
queda totalmente en claro que la participación de don Vicente en el pleito
entablado por el pago de deudas por la venta de tres haciendas, sólo
desempeñó el papel de i111en 1e11tor. ahora sería de prestanombre. Según
demostró don Vicente. actuó a nombre del deán de la catedral de la capital,
647

�don \lon-,o \foreno ~ Castro. hermano del Marqués de Valle Ameno. en la
adqu1s1c1on de alguna de las haciendas. Por supuesto que el \endcdor. quien
no rec1b1ó el pago por la compra. reclamó. insistentemente. a Bueno de la
Borbolla cumpliera con su compromiso Fue requerido , arias veces por la-;
autondade" pero. finalmente. quedó lo uficientcmente claro su papel.
7.- Otic.1os ,endiblc-,. Vol 17. [:,.p. 2. Fols. 49-"3\ ) 118, .-l'.!Sr.• año-, de

1745) 1779

Procern \eguído por la C111clad de Puebltl co11tra c/011 Vice11tc
Bueno de la BorbPlla regular alguacil mU\or de la mi.rn,a a qwen ,\t'
my·ud,có el abC1,to dl ?,atlCldo para lm carnicería, de ew cwdad en
calidad di! arrl'lldC1m1e11to pura lo , 1wl \I' le dw en admmi,trtlL'tÓn
tremta mtl pl!.\O\ que f11eron 1&lt;J111C1dcH de lo., propw, de /u C111d,1d 1
re11111do., en dnasa, cumulade\ \Obre cap..:llcmia., .\ obra, pím por
pla:o de un mio Pre,entó fwdore, .\Vlnmte\ 1 ,1111111jt!f) él aceptaron
hipotecar rn oficio de alg11m íl 111'1_\ or Por j'1lta dt• pago, mc/11\ mdu
réd1tO!i IO\ m/111i11/\tradures ele /cH d1wrw\ hit&gt;ne., l11potl!cacl11.,
prl!w11tw1 acmac1011e, 1· la Real A11die11c:w mterl'it!111! para ohligarlo a
pag,ar. So! le emhw-gcm ''" htl'llt'' \ ,e le encarcela D1clw Borbolla
m11ere en el oficio ti,te .,e declara racante .1 lm aueedore, con111111,111
., 11, reclamauone., Se renlCl el oficio a don Jo.,é di! ]c,lt'do \ .,e 111i&gt;ga a
lcH acreeclore, ele Borbolla tocio clerec:Ju, sohre el oficw El ,·irre\'
ordena ,e pa_S!,111!11 !rH recltto.\ de la capellania di! \l1~11d Lápl!: de
Priego ct \U\ alhacem. de la ccmtuiacl que aportó u .,11 cario 1'1ce11te de
la Borbolla C111dacl di! I'uehla
1

General de parte. Vol.56. E,p. 1O1. Fols. 117, .-118\. .. 9 de julio de
1776:

S, mr.mda al Ju~ticw notifi,¡ue a lo, fiadorl!, ele V1ce11tl! Bueno
,it /u Borbolla e,J11hcm l 1, camidade, que .H.' le, dehe11 , puw11 a ,¡11l'
se le~ c11hrt111 lo.\ réc/1/0.\ &lt;.0rre,po11d1e111e.,. Puehla

¡_; 1 dos largos e,pedieme que se complement.in ) que cubren año, de
1744. 1745 ) luego 1776) 1779 ,e e:-..ponen d1hgcnc1as) autos, inculado-,
con un fuerte adeudo que dl,n \' 1centc adquirió 1.:on la Ciudad de Puebla
durante el ai10 de 174-l. En ese tiempo el Cabildo) Reguniento de h Ciudad.
por falla de postorC!&gt;. ll. ercarcó a el. como su alguacil. pro\.cer el aba,to de
carne Para ello le autori,,ó d1,poncr de una canuda&lt;l de treinta mil peso!&gt; que
e,w, 1cron destinado!&gt; a la admm1strac1on de ese aba-.10. El crédito quedo
hipotecado en el principal de , an,,., capellanias: -,1n embargo en la, cuentas
que pre-,ento Bueno de la Borboll,t a linales de 17 \4 quedaron 14.500 pe,os

[n , irtud de que para e,a fe1;ha
,
'lue,o Remo de león v deb1a an· )ª e taha nombrado gobernador del
, irre) para que se le d:
p tr a lomar posesión. presentó su· 1·
1
1era oportunidad d
b
p 1ca a
~resentar , arios fiadores e hipotecar su re e.u nr esa cantidad a tra\.és de
gra1..1a&lt;; a e!&gt;c e,crit· • as1 c. "mo al e,p dP opio cargo de alguacil
Lo 1ogro• \
-rec.lamaciones de los acreedores. con~c:ente_ en que s_e presentan las \arta~
sobre don \ icente Antonio
mos alguna información adicional
) \I momento de e 1.nbir la pet .
encontra_ba preso en las casas ~:1o;aª~-1~1rre)- su situación era d1fic1I. se
ms11,tuc1on) ordene&lt;, del J11.\t1cu, Haror { 1, o por tnstanc1a de la m1,ma
su i ara de aliuau/
lf la l mdad &gt; le tenían embargada
B) El acu ado no nego en nin .
cuatro
fiad
, quienes
· · se comprometieron
gun momento. el adeudo que tenia
• ) pre-,ento
~
1 ores.
tian1A1, 'ie le e\.lg1eron do-, m .
b
cada uno con dos mil pesos d,
as ) tam ien los presento.
e
C) Las autoridade') centrales ace

Vicente ) a ,u muJer a presentar
·
ptaron
es su petición . pero requmeron a don
prmupale., por lo., d1cho.\ coloree
por la cual H.• ohl,garon como
lupoteca del vficw de Al?,uac,I \fa1
pews con la especwl )' exprew
el nombre de su legnima muJer era
u~c1as a ello podemos rectificar q~e
poco años más larde en su segund 1· na aria ) no Marina como apareció
.
d
a 1cen1..1a de Pª"ª"
, ~ero a 1nd ias. el a¡xl11do·
es- el mismo. e 1 crán

~;,:tra,
ºl·

l·n este estado quedó el asunto d
Sin embargo año, má, tarde. primero y º~ . .Vicente marchó al septentrión.
la Ciudad de Puebla \ los acreed en 1 6 ) dcspuc!&gt; tres años despucs
presentaron las rcdama~1ones de I or~s ~oseedores de las capcllarna ,
afectados
os ª eu os )- réditos sobre los biene¡
( n uno de c-.tos documentos ,;e h
se p_retendió cobrar el pnnc.1pal ~ lo ac~_rcferen1;1a al origen del adeudo'
esenios ap_onan como dato nuc\ o·el d~ re .'tos de dichas capellan1a~ 1 ,t .s
se pre ento en julio de 17"'6 d \
que, para la primera reclamación que
ningu d I
on icentc ,a hab1a !ali d S
. no e os dos e\pcdientes se anotó
ec1 o. rn embargc en
posible refere11c1a que podemos toma , la fecha de su deceso I a única
1779 se pretende cobrar poco má. d r e~ el lapso que Ln el documento de
dlon Vicente pudo haber fallecido hsac:
año'i de donde inferimos que
e de 1770.
es de lo!'&gt; ano~ sesenta O durante

~c'
t
'"ª

8.- :ierras. Vol 3044. h
septiembre de 1750.

p 6. Fols 320-JJOr.. del 13 de agosto al 16 de

dc~cubierto,
648

649

�.
.
I Se,1or Gobernador Dn. Vicente
Di/igencws e1ecutadas por e C . , General de este Nuevo
/la Gobernador Y apttan
d
Bueno de la BorbO •
_
S ñoría hizo a fa Sierra Ma re,
. de la Campana que su e
R 1
Reyno de Leon
h
nte Dn. Juan Joseph oe Y
como adentro se expr:sa. Fec. ~s ,ªGuerra
Andrade, escribano de Gobernac1011)
.
.
e contiene la relación detallada de la
Muy interesante expediente q~ d'
beldes que llevó a cabo el
campaña de pacificación de los in ios re . b e de 1750 Parte de su
de agosto y septtem r
.
oobernador durante 1os meses
. e
..
obre una de. las zonas menos
o
.
·
a de su m1ormac1on s
.
interés radica en 1a nque~
l . t sobre la Sierra Madre Onenta1en
exploradas del Nuevo R:1no. la de onen e
los confines con Tamauhpas.
.
.
ue a lo largo del documento, se
consiste en q '
1· . , de una
Otra parte de importancia
.
observaban en la rea izac1on
asientan las formalidades que_ se I
rticipación militar española y la de
campaña de este tipo. Se menciona . a _Pª t para el logro de la pacificación
los indígenas. se refieren los procednrnenl os t"tud ofi~ial y personal del
&gt; particularmente. se deJ·a conocer a . .ac 1 sible a \os indígenas que se
g~be,·nador para asegurar la mayor protecc1on po
sometieron a la paz.
de manifiesto el cuidado y control
El contenido del docum~nto -~onde
mpaña militar. Es así como,
. .
la reahzac1on e una ca
d 1
oficial que se eJerc1a en
el gobernador. Bueno e a
una
de
sus
etapas.
~
antes de emprender cada
. • lo que se realizaría durante
Borbolla, emitió un Decreto en el c~al c~~~~noal término de la jornada
esa fase de la Campaña. De_ ,~me ,ad 1' C b1'/do Real Caja. Marca,
.
, . ·b o publtco Y e ª
'
. durante todo
correspondiente.
el eser
t an
-.
. les acompaño
b
ción
Y
C,uerra
quien
1·d l
Minas. Registros, G0 erna. . ·
;r, ' , • • de que se había curnp I o 0
'do procedió a cm1t1r la Cert111cacton
e1 recom ,
b
dor
previamente detem1inado por el go erna .
. .
...
ermite, simultáneamente al co~oc1m1ento
El anal1s1s del documen~o- P
t otro tipo de informaciones:
del desarrollo de la campaña militar, resca ar
. .
vos reales misiones y asentamientos de
A) El establec1m1ent~ d_e nue con los c·uales entraron en conflicto, y.
indígenas, 8) Los grupos md1?enas ameras ero valiosas, que permiten,
C) Algunas menciones geog,rafi_cas, sd
t , pque siguió la campaña. A
reconstruir el erro ero
con bastante cert~za,
d
a de estas aportaciones:
continuación precisamos ca a un
. .,
fundó una nueva misión. nombrada la
A) El gobernador escnbio que H
.. , con algunos tlaxcaltecos
S ·11 na y de los ua1w11ses,
d
Divina Pastora de . ann a
. . , b I llevó como voluntario a uno e sus
de a caballo del Pueblo de Sa11 CmtoE ª: l corma a los sitios en donde se
A ·t' Ramos n igua ,,
,
l .
gobernadores. don gu!&gt; m
d. l . . madas se tes designaba con a gun
asentaban los Reale.\ en el curso e as JO
,
6S0

topo'l ímico, estos parajes, en ocasiones. se transformaban en un
asentamiento. o bien servían sólo como real transitorio que quedaba
abandonado. En el documento se citan los de San Felipe del Ojo Bueno. a la
entrada de la Boca que llaman del Potosí, ya en la Sierra Madre Oriental: al
día sucesivo pernoctaron en territorio serrano en el paraje al que se le dio el
nombre de San Bartolomé de la Borbolla y que distaba nueve leguas, más o
menos 45 kilómetros, del anterior. El siguiente punto en que la expedición
hizo alto fue en distancia de 20 kilómetros, (cuatro leguas), sitio denominado
San luis de Mirajlores frente de la Boca de Santa Rosa. Más adelante,
después de haber recibido el sometimiento de los indígenas } separarse de
ellos. asentaron el real en paraje frontero con San Antonio de los Llanos. se
le nombró San Femando de la Paz, precisamente para conmemorar el
rendimiento con el apelativo del monarca español.
Otro de los mecanismos de asentamiento que manejaron los
gobernantes fue el de proporcionar tierras a los indígenas que así lo
deseaban. En relación con esto, don Vicente, durante el curso de la campaña
de pacificación. propició el estable-cimiento de dos asentamientos de indios.
Sucedió de la manera siguiente: Cuando se encontraba el real establecido en
San Femando de la Paz el gobernador tuvo información de que indígenas de
otro grupo. sin mencionar cuál, se encontraban en distancia de nueve leguas
en la unión del Arro;o del Encadenado co11 el Río del Pilón y solicitaban
también la paz. Una vez que fueron localizados se les ofreció. no sólo
recibirlos pacíficamente, también. en respuesta a su petición de ..luf&lt;ar donde
vivir". darles casa y tierra en la "Misión y Pueblo de Nuestra Señora de la
Concepción " ubicado en el mismo valle, el "del Pilón ".
La segunda fundación indígena tuvo lugar cuando llegaron al último
sitio del recorrido de la campaña. la frontera establecida en el .. Valle de San
Matheo del Pilón ", en ese sitio recibió don Vicente una '·nación de Indios
que se dijeron ser Cad1maes " compuesta de 61 personas al frente de las
quienes iba su gobernador. don Joseph Valdés y su teniente Manuel
Vallesteros. El gobernador español recibió de ellos la paz y. atendiendo a que
solicitaron su conversión. fueron asentados en un "Barrio separado del
Pueblo y Misión de Nuestra Se11ora de la Concepción", en donde se les
entregaron tierras para siembra y aperos de labranza.
B).- En cuanto a los grupos indígenas con los cuales los espaiioles
tuvieron algún tipo de relación, fuera belicosa o pacífica, el documento, en su
primera pane, narra las causas que originaron la campaña militar. los ataques
por parte de los indígenas. Se dieron éstos hacia 1748 y 49 y provinieron de
los gentiles que vivian en la '•Sierra de Tamaulipa por el Lado de la Costa
del Seno Mexicano ". En esa ocasión el gobernador envió dos destacamentos.
el primero compuesto por 50 hombres de a caballo y poco después, 200 más.

651

�Enfrentaron a los "Indios de las naciones de los Boca Prieca ·· con su capitán
A1ezquite, a los Malincheños, a los Chichimecos serranos y a los de la Sierra
de Tamaulipa comandados por el que dicen General Pascualillo. Todos éstos
habian robado caballadas y ganado menor de lanas que pastaba en un mu)
amplio territorio, que se ubicaba en tierras y fronteras de las "Villas de Son
FeUpe de Linares, San Antonio de los /,/anos, Santa Maria de los Ángeles de
Río Blanco y San Pablo de Labradores".

Si bien se tomaron las providencias debidas, no se logró la
pacificación, por lo cual don Vicente decidió sahr en persona a ··hacer
jornada con el fin de reducir, 0111ansar y atraer a dichas Indios al=ados"
Fue así corno se llevó a cabo la campaña militar que dio origen al presente
documento.
En su desarrollo las fuerzas españolas emprendieron la salida militar.
como era lo usual, acompañadas y reforzadas por 40 indígenas amigos junto
con \ SO vecinos españoles militarizados. Los indígenas procedieron de los
grupos de los cadi111aes y aguotinejos con .rn Capi1án Juan Francisco y
cacalotes, estos últimos asentados en la misión fundada por don Vicente. la
de Hualahuises. participaron también algunos tlaxca\tecos de a caballo del
Pueblo de San Cristóbal y el gobernador del Pueblo de la Purificación. quien
fue como voluntario.
En el texto del documento no se vuelven a especificar los nombres de
los grupos indígenas enemigos: sin duda. se trató de los mismos que
inicialmente habían realizado los robos, ya que, en el momento de su
rendición I sumisión, \os nombres de sus jefes corresponden a los
meneionados como participes de los primeros ataques. 1meresante resuIta
constatar que en el documento sí se especifican los nombres propios de los
siete capitanes indígenas que presentaron la rendición. junto con el que fue
considerado como el más importante de todos ellos. don Pascual de la Cruz.
Los otros seis fueron: Andrés Juan de la Cruz, Manuel Valle. El viejo
Gabriel. Gregario Jáuregui, Bautista y Salvador de Anda.
En relación con el aspecto de la interrelación con los indígenas.
tan1biéo en este "pediente hemos localizado un documento fundamental.
ejemplo de los mecanismos de poblamiento, dominio e integración territorial
que se dieron y maneja-ron en el septentrión por parte de sus gobernantes.
Se trata del Bando que emitió don Vicente. después de escuchar las
quejas de uno de los capitanes indígenas que se habían sometido, don
Gabriel. Este importante personaje, quien eru muy ladino en el ca.,tel/ano. \e
informó que. "él y los lndws habían padecido por por/e de los españoles,
quienes los ameuazobon y utropdlaho11 grm•emente aún por cualquiera
652

ligera causa"· preocupado po
.
esconocido
r esta situación
1
d
conducido
~:: aprovechando la reciente 'ca~ cual no_ debe de haber
atacaban la reg" tra~quda pacificación de los paña m1\1tar que había

~

continuación 1o'º~ra~:~e1~t del Reino, don Yicen::~:~~?s !grupos que
actualizando su orto
n irnos respetando el est' 1
, ,o e Bando. A
fallantes las sefia!am~rafia. En el original existe un ~s;a puntuación, sólo
s con puntos suspensivos:
c10 roto, las palabras

~

,
Don Vicente Bueno de la
/\ uero Reyno d L ,
Borbolla, Gov'" C ,.
Conquisto;, por e~ Re
sus Presidios, Pro//nci;: &lt;;_al. de este
Po
) uestro Se,ior ~que D . .
• , anteras l'
r cuanto a co,iºe
.
ws guarde11.
•
provid ·
· cuenc,a d I
se ha
_por mi dadas en la prese;te ~a antk:ipadas !' ú/lima.r
0
F
p ipo1c10nado que el día d I
mpana en que me hall
1
ernando en la bo
e ºY en este Re l e
·
dado de p - . . ca ,que llaman de Pablillo e I e,· a ampo de San
r;
a:;, .iiete Capitanes ~e
n ª .)/erra Madre \·eh

:o;:,

•;~,as

1

1,:;;;::~:/;; ;:ii;:11abt ab,;;:;~:d:.~se:1:::, ;;::les d; fa~;
aconrec,ó lo 111ismo co: :1r: ~11 no,~bre del Rey como poc:~ J{:dre: y
que acr11alme11te me hall d s tres ( apuanes de Nación
hs ~nles
p·1,
o e marcha
I .
mame eno~
p~;.";,,
recibir otro nocióu de Indio_;;::, a J~risdicción del v011,"dei
: ra que esta se continúe
as, mismo se han dado
11

11

u

¡·

y

d,

Ma1esrades, como co .
generalmente en \'ervi . . J
e
y que produ- I finv'.ene se establezca en este 11/,
uos e e ambas
~ca os e/ices progre.
, uevo Revno de león
por punto general a tod . I
sos que tanto se nece'íita11 .
estado /'d
os os vecino 1 y p .
·
· estando
. . · ~a ~ atI Y condición c. ue s
· · · er.\Onas de cualesquier
y 1unschcc10nes de los Vi
ean. que son y \'iven en las fr
o
Mota y Villa de l'
a e., de San Amonio de lo ll
o11tem1
co11tra ¡ I .
mares, que con nin ·n
-'
Pilón
de est oRs nd10s que residen en dichas
pretexto hagan emrada
e eyno y cm d
tenas, /romera~
,
seguirlos. el qi;e se i·in.,º. e que por algún moti\'O gr~~,ey serramas
d d. ¡
· · iere agrm•iad
convenaa
e , ic. ios Partidos para que esto~
;
a los Alca!Ctes
i
e..
coo, ocurra
.
mavore1
ract,cas y desinlereu,d
I . n consulta y comejo d
.
.
P
de aquel C b-¡ t . l as. y e de dicha Villa de ¿ · ,
e personas

¡/

f.

conforme o
resolu . .

ª"º'·

fas''°·
determi11en lo que tuvier more., con acuerdo
Reales Leyes si el caso
_e,! por conveniente
"º

los cwn, porque e11to11ces ha de ,er
p1dtera demora e11 s11
m. q~,e ocurrieren infraganti, ,;,e ~o~ ferm1so y licencia mía, y en
ayo, es para mi--------a, an cuenta dichos A¡ l'_J
lo que ¡ d
------v cualquiera pe
ca ues
en
1e eterminado, le declaro de. i, rsona que contraviniese a
~je;'1:::ablecida., por derecho pora :,:\tora. par i11c11rrir en la.,
aleg:e /'~nte. y poro que llegue a ~oti~i/~;"'"8'" .&lt;everameute y
jurisdkci:n;rancta. mando se publique o:º1;" \' que ninguno
an/ .
.s_. que se f,jará en len
. p
ando en dichas
es un tesllmonio a la 1,1
partes
~ ra para. que
co,1acostumbradas
,este en los Archil'os
, .wcanddeo

653

�· , [ go de su
de dichos Alcaldes mayores, quienes me av1.wr~n ue
.
cada uno
. ·t . d t do fo referido bajo las n11smas penas.
cumplimiento y ,·1g1 a11c1a e o
,
des achado en el Real de San Femando de la Paz, a ~eis
Es dado Y P
.
. .
. cincuenta. Por Ame 1111, el
, d f es de septiembre de ,111lseresc1entos Y
d1as e m
,
D
d •fiee
eser,'b ano l le Gobernación ·v Guerra. e que O) .
Don Vicente Bueno de la Borbolla.
"' C n Gral ¡J' Juan Joseph Roe/ Y
Por mandado del señor Gov Y ap
·
A11drade. Escribano de Gobernación y Guerra.
fomen tar el dominio sobre los grupos
Otro de los aspectos para . . .
las acciones de los gobernantes.
indígenas recién pacificados, co!1s1dst10 en
a sus J. efes más distinguidos
.
t
¡
s
a
traves
e
otorgar
d
O
quienes so lian a raer •
d
t' bre de \ 750. cuando on
ciertos privilegios. En el ca~~· el 5 e s:p iter:ban en el paraje Boca de
~. s militares se encon
1
Vicente y 1as compan1_a
d O . ntal ) acababan de participar en a
Pablillo, al pie de la Sierra Ma re ne
.
. /' ,·arws
misa:
.
d
. .., le la ma,iww empe:aron a bOJO
1
...\'/quedes e ~s s1e e,
la re'ienc1u de su Se,ioría, que
lrulios que conjé1rme iban llega11doJ a p ·_. ll la ,•i5ta tlel Real
.
t1· t de rn tienda e campana.
estaba mme ,a o
.
I ,
d1'a11 en el suelo sus arcos r
uardia y c arin, ren
·
Eswndarte con su g
. ¡ S ior Gobernador los cba
flechas que traían en las "'.ano~ } ;ntr~ e{os que ofrecieron se dejó
recibiendo con los hra:os ª?1er1os.l.. dº o en la Lengua Cmtef lana, a
· p
lilln Jndw muy a 111
ver v [!ego ascua
,
. . r~
. l e le diese un wstido entero
• ¡ Seiior Cap1ta11 ve11e1a, s
d,
1
quien orceno e luego ,, un bustonc·'{lo
en la 11umo •i mu// o que
1
que se l o puso
.,
. t run wdos los Capitanes que
.
.
. d'. siese que se presen a
mconn11e11tt l.\pu
b
d
.
. 10 des¡1cic:hó a alg1111os e1e 1os
.
•11 curo o e ecm11en
fallasen por venir, ~
- ,
ue caminando a pie con la 11wyor
Indios que ya habw11 !lega~lo q
J acían rrente dentro de pocos
•d d I e /as Serramas que 1
.I'
·
.
,
veloc1 a en r
·
.
. qi,e ~egún se expenmento 1e
inswntes de tiemp'&gt;, voh•1er~11 con ouos
.
reconocían todos al Pascua/dio.
.
.
. ,
ue dieron la paz fue Pascualillo, cuyo
De los siete capitanes ind1genas, q d t do por rn mucho séquito se
d ¡ paz el mas es aca •··
•
nombre era Pascua 1 e a , .
b . l robcmador general de todos los
halla avesudo con elfos, a el n~m ro e ~ . s analizando. se incluye el
. ,
E I expediente que venimo
capitanes md1genas. n e . d ,
tado que al general sus capitanes ) su
texto de este título, en él que . 0 asen d
\'das
1 e~ sus jurisdicciones.
d
·a
impedir
las
entra
as
Y
sa
.
gente no se 1es po n
.
d
d 11 buscar su sostenimiento, sm
dejándolos que con toda !1ber!a pi~et· l, •1e otro\ recinus lo hicieran. De
.
,d1c:arlo~ 111 perm1 ir q.
,
.
.
perturbarlos, ne per1 1
·'
. . t de las autoridades y habitantes
este título se envío copia para el conoc11111en o
654

del Valle de San Antonio de los llanos, la Villa de Linares y el Valle del
Pilón, las poblaciones cercanas al territorio en el cual se movían los grupos
indígenas recién sometidos.
C).- Finalmente, el expediente, que bien puede ser considerado como
Diario de Campaíia. señala día con día, las jornadas realizadas, con
anotación de las leguas recorridas entre un sitio y el siguiente, su ubicación
geográfica y el nombre con el que se conocía o el que se le señalaba. Así
sabemos que la expedición militar salió de Nuestra Seiiora de Monterrey el
día 13 de agosto de 1750, llevando por delante el Real Estandarte.
acamparon la primera noche en el Valle del Guajuco, distante 9 leguas de la
capital. En et siguiente, el día 14, recorrieron ocho leguas para llegar al
Rancho de San Javier de la Lomapriela en donde se quedaron dos días para
celebrar religiosamente, el día de la Asunción de Nuestra Señora.
Continuaron la marcha el lunes 17 para llegar, después de recorrer otras 8
leguas, al poblado de Nuestra Señora de la Concepción en donde
permanecieron cuatro días para determinar el derrotero que habrían de
continuar e incorporar parte del contingente de indios amigos. Al amanecer
del 22 se prosiguió la marcha, de aproximadamente 7 leguas hasta llegar "a
w1 Paraje donde hay un ojo de agua muy abundante y ameno, frente de la
Boca que llaman del Potosí de la Sierra Madre, en el cual se sentó el
Real.. ".

El domingo siguiente, después de oír misa. continuaron durante 9
leguas para hacer noche en el sitio que llamaron San Bartolomé de la
Borbolla. El siguiente día sólo caminaron 4 leguas y se asentaron en San Luis
de lv!irajlores, frente a la Boca de Santa Rosa de la Sierra Madre. Se
quedaron en este real hasta el 29 del mismo mes de agosto, ya que celebraron
reunión y junta de guerra para determinar la estrategia del ataque al
internarse ya, propiamente, en terrenos serranos. Uno de los acuerdos que
emanaron de esa reunión fue el de formar una compai1ía volante de 30
hombres, quienes tendrían a su cargo la vigilancia de los territorios entre las
Bocas de Santa Rosa, Pablillo y Pilón Grande, a la parte del oriente por
donde los Indios suelen entrar a ella y salir a la que le hace frente de
Tamaulipa, con la finalidad de no dejar pasar a los enemigos, en tanto el
resto del grupo se internaba en la Sierra Madre.
Desde este real de San Luis de Mirajlores toda la gente de tropa se
puso en marcha, muy temprano, del 29 de agos10. Fue en plena Sierra en
donde lograron ver, por primera ocasión, en la cima de un cerro que hace
bajada a la citada Boca de Pablillo, a los indígenas enemigos. El mismo día
pusieron el real en ese mismo paraje y fue ahí en donde recibieron en paz a
los indígenas que poco a poco bajaron de las montañas. Como ya vimos
antes, a este paraje se le dio el nombre de San Fernando de la Paz, y en él
655

�10

permaneció el grupo hasta el 6 de septiembre, fecha en que se reinició la
marcha de regreso a la capital del Nuevo Reino de León. En el camino se
dieron órdenes para que los hombres se reintegraran a sus lugares de origen.

.- CA
AZOS GARZA, lsrael, Diccionario Biográfico de Nuevo León... ,
tomo
ll.Vpp.62-63.

Durante el trayecto, el 8 de septiembre, pernoctaron en San Matheo del
Pilón, el 9 en Nuestra Seiíora de la Concepción y poco antes de llegar a
Monterrey fueron recibidos y acompañados por el Cabildo de la Ciudad,
destacados vecinos y personajes de la misma. El gobernador hizo su entrada
en la capital el 15 del mismo mes, celebrándose, como era la costumbre,
ceremonias religiosas y civiles para dar gracias y conmemorar el éxito de la
campaña.

Notas Bibliográficas
1Personajes

y escenarios espacio-temporales en la construcción de
Organizaciones Sociales de Ciencia y Tecnología, que se desprende de la
línea de investigación: "El Perfil de la Ciencia y el Científico en México:
Pasado y Presente". bajo la coordinación de la autora en el [nstituto de

Investigaciones Sociales de la UNAM. La investigación está auspiciada por
el Programa PAIIT de la DGAPA de la UNAM y sus resultados se han
discutido en el marco académico del Seminario Permanente lnterinstitucional
e [nterdiscip\ianrio de la Ciencia y Tecnología.
2 .- HUMANITAS, Números 24, 1997. pp. 417-447, 27, 2000. pp. 595-618 y
28, 2001.

Publicado en Los Vascos en la Regiones de México, Siglos XVI XX tomo
Ul. Instituto de lnvestigaciones Históricas, UNAM y Ministerio de Cultura

3 .-

del Gobierno Vasco, México, 1997.➔ .- AGl., Títulos de Castilla. 11. R. 5, Fol&lt;;.6r-6v.
'.-Descripción del Nuevo Reino de León (1735-17./0) por Joseph Antonio
Fernández de Jáuregui Urrutia. su Gobernador y Capirón General, edición
de Malcolm D. McLean, Texas Christian University. Forth Worth. Texas y
Escuela de Verano del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey y Eugenio del Hoyo, Monterrey, 1963.
6 .- "Libro de los difuntos españoles del Sagrario de esta Santa Iglesia
Catedral": Libro 28 de Defunciones de Espaiíoles, abril !7l?7-junio rR9.
lnformación localizada por la licenciada en historia Rosalba Tena Villeda.
1
•
,
.- MARTINEZ COSlO, Leopoldo, Los Caballeros de las Ordenes
Miliotares en México, Catálogo Biográfico y Genealógico, Editorial
Santiago, 1a. edición, México, 1946, p. 49
8 .- Cr. ALESSIO ROBLES , Vito, Coahuila y Texas en la Época Colonial,
2a. edición, Biblioteca Porrúa N. 70, Editorial Porrúa. México, 1978. p. 523.
9 .- AGN., OFICIOS YE DIBLES, Vol. 22, Exp. 91, Fols. 149v.-l 50v. del
24 de octubre de 1743 y 19 de agosto de 1744.
656

657

�FRONTERA NORTE, EDUCACIÓN SUPERJOR E HISTORIA

David Piñera Ramírez
Universidad Autónoma de Baja California

Panorama histórico

Durante la época colonial se fundaron las primeras universidades y
planteles de enseñanza superior en el centro y el sur del territorio
novohispano, como fueron la Pontificia Universidad de México en 15501 y
la Real y Literaria Universidad de Guadalajara. cuya creación se aprobó en
2
1791 . Por el contrario, el norte del país no se vio favorecido con
instituciones de ese nivel hasta épocas muy posteriores.
A excepción del Nuevo Reino de León, que desde el siglo XVIIJ contó
con el Seminario Conciliar3, las demás entidades norteiias no dispusieron de
centros de educación superior hasta el periodo que siguió a la consumación
de la Independencia.
Para explicar este fenómeno. es necesario recordar que la región que
hoy conforma la frontera norte de México. se vio caracterizada durante
mucho tiempo por la escasez de habitantes. Los pocos pobladores
establecidos en la región luchaban por sobrevivir en un medio hostil.
ocupándose principalmente en satisfacer las necesidades inmediatas. Debido
a ello no disponían de recursos humanos ni materiales para abocarse a la
educación superior. Por esta razón quienes contaban con medios suficientes
y deseaban mayor preparación, se trasladaban a otras regiones para continuar
sus estudios.
Una vez lograda la Independencia se consideró necesario llevar a cabo
diversas refomias en el campo de la enseñanza. De acuerdo con ellas ) con
el fin de mejorar el estado de la educación. se procedió a fundar colegios en
los que se impartían cursos tomando en cuenta las nuevas corrientes de
pensamiento. La pugna entre liberales y conservadores, que prevaleció
durante el siglo XIX, se reflejó en ese renglón, pues los primeros tendían a la
implantación de institutos orientados por las corrientes intelectuales
renovadoras, mientras que los segundos se inclinaban por el concepto de
universidad tradicional.
En el centro del país. a lo largo del siglo XIX, ya sea en los institu1os
científicos o en escuelas superiores especializadas, se impartieron estudios
659

�profesionales de jurisprudencia, medicina, agricultura, veterinaria, ingeniería
4

civil. minería. etcétera.
En esa época en la región del norte del país se fundaron las siguientes
instituciones: en Chihuahua, el Instituto Científico y Literario de Chihuahua,
en 1835; en Coahuila. el Ateneo Fuente, en 1867: en Nuevo León. el Colegio
Civil. en l 859; en Tamaulipas se fundó en 1830 el Instituto Hidalguiano
Tamaulipeco, más tarde en 1858 surgió en Matamoros el lnstituto Literario
de San Juan y en 1896 el Instituto Literario de Tamaulipas, situado en
Ciudad Victoria. Como uno de los últimos proyectos de ese tipo del siglo
XIX, se fundó el Instituto Científico y Literario de Sonora, en Hermosillo, en
1882.5 En estas instituciones, además de la enseñanza literaria, se
impartían
6
estudios profesionales, principalmente medicina y jurisprudencia.
De esta manera se vino manifestando la preocupación que existía por
llenar el hueco que la educación superior presentaba; sin embargo, varias de
dichas instituciones funcionaron durante poco tiempo, debido principalmente
a problemas económicos ya las luchas internas que en esa época afectaron la

En las últimas décadas se extendió I d
..
. .
el país. cubriendo un campo
. a e ucac1on tecnolog1ca superior en
.
muy importante por su · 1 .•
econom1a nacional. Los institutos tecnoló .
vmcu ac,on _con la
estados de nuestra frontera en I
. _g1cos se encuentran en los diversos
.h
as s1gu1entes localidades· e d d •
. .
. iu a Juarez,
Ch J uahua y Parras. en el estado de Chih
Torreón. en Coahuila· Monterrey
N ualL,ua: Pie~ras Negras, Saltillo y
v· .
'
, en uevo eon· Crndad M d e·
ictona, Matamoros y Nuevo Lar d
'
a ero, 1udad
1
Hermosillo y Nogales en Sonora ; .. o, en qu~ co~esponde a Tamaulipas:
, IJUana y Mex1cali en Baja California.s

°

Los sucesos de 1968 y su repercusión en la frontera norte

Como se sabe, en las universidades se reíle· d
.
problemas que existen en la sociedad U11 .
Jan e m~nera evidente los
de 1968 La fionna · 1
·
eJemplo lo constituyen los sucesos
·
vio ema en que el g b'
d 1
.
Ordaz reprimió el movimiento e t dº. ier_nlo e Presidente Gustavo Díaz
..
.
s u ,anti en fa Ciudad d M. .
repercut10 en las instituciones de d
.,
e
ex1co,
general de todo el país Eso marc ~ ulc~c_i~n superior y en la sociedad en
.
. .
·
o e 1111c10 de la decf'i1 · · d ¡ •
presidencialista mexicano.
iacion e sistema

vida de México.
Cuando estaba por concluir el régimen porfirista, se estableció en 1910,
en la capital, la Universidad Nacional de México, concebida como una
institución destinada a la enseñanza profesional ya la investigación, a fin de
formar cuadros dirigentes para todo el país.
Asimismo en los ochentas la Universidad Pedagógica Nacional
estableció unidades en cada uno de los estados fronterizos. al igual que en el
resto del país.
Es importante señalar que paralelamente a las instituciones oficiales se
desarrollaron escuelas superiores y universidades particulares, entre las que
destacan: en Coahuila. Universidad Autónoma del Noreste, Facultades
Universitarias de Saltillo, A. C., Universidad Iberoamericana, plantel
Laguna, Instituto de Ciencias y Cultura, A.C.; en Nuevo León, Instituto
Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Universidad de
Monterrey, Universidad Regiomontana, Centro de Estudios Universitarios,
Universidad de Montemorelos, Universidad del Norte y Universidad
Mexicana del Noreste, que en el número y alto nivel académico de algunas
de ellas, reflejan el empuje del sector privado que las auspicia; en
Tamaulipas, Universidad México-Americana y Universidad del Norte,
Universidad del Valle Bravo, lnstituto Hispano-Americano y Universidad
del Noreste; en Sonora, Universidad Kino y Universidad de Hermosillo; en
Baja California, Centro de Enseñanza Técnica y Superior (CETYS), Centro
de· Estudios Universitarios Xochicalco y Universidad iberoamericana,

El movimiento estudiantil más im ortante
.
la fro_ntera norte, en la Universidad d/Nuev po~tenor al de '. 968 s~ dio en
ocupo de él ampliamente la prensa nacional. o Leon. Por sus dunens1ones se
A diferencia de la mayoría de las universid d
.
León no era autónoma Al rector
ª
es del pa1s, la de Nuevo
.
.
·
no 1o nombraba aJoú 11 ·
d 1
•
U111vers1dad, sino que lo ha .
G b
é
organo e a propia
1
·
cia e , o emador del E 1 d E
circunstancias los estudiantes
. . .
s a o. .n esas
autonom ía. La persistente ne aii~;cJ~;ron .ª pugnar en 19_6~ por la
radicalizara la posición de losg t d'
gobierno estatal motivo que se
dieran amplio margen de dec~s. ~ tantesl. Demandaron reformas que les
i5 ion en a Universidad · ¡
d 1
nombramientos del rector y de los d.irec tores de las facultades.
, i~c uyen o os
El gobernador del Estado Eduard El '
..
que aparentaba dar oporhmidad d o. izond?· prornov10 una nueva ley
Universidad a los estudiante
e mter:vernr en el gobierno de la
pero en el fondo le asegurab:· tºf~so~es ~ diversos sectores de la sociedad.
huelga general en la Univers ida~gt~c~~er~1en~ol el c_ontrol. Esto provocó una
federal intervino como mediad
s e_ ; 10 enc1a, por lo que el gobierno
entre la posición de los estud~~~~: sol~ic1on a qu~ se llegó fue intermedia
grupos económ ico
1
,
y a del gobierno estatal. Este y los
s que o soste111an quedara 1 ·
r
por lo que el Gob
d d
'
i mconiormes
con la solución
10
.
erna or e1 Estado renunció a
•
vanas situaciones de d · t . .
su cargo. Esa fue una de las
1s anc1a1111ento que ha habido e11t 1
•
re os cmpresanos de
Monterrey y el gobierno federal.

'l

plantel noroeste.

661

660

�El sistema nacional de educación superior

Precisamente los sucesos de \ 968 y su secuela hicieron ver a las
autoridades federales la necesidad de prestar mayor atención ala
educación superior e inclusive orientar a nivel nacional sus aspectos
fundamentales. Así, en el periodo del presidente Luis Echeverría
Alvarez ( l 970-1976), se consolidó el sistema nacional de educación
superior. Con anterioridad, fuera de la capital del país, las universidades
públicas de los estados, salvo pocas excepciones, eran de dimensiones
reducidas. Se sostenían fundamentalmente con los escasos recursos que
les proporcionaban los gobiernos estatales.
El régimen de Echcverría puso en marcha el Programa de Reforma
Educativa, que introdujo cambios significativos. Algunos de sus objetivos
fueron que estudiantes y maestros tuvieran mayor participación en las
decisiones al interior de sus universidades e incrementar ostensiblemente los
apoyos federales a las instituciones de educación superior. Este incremento
fue tan notable que a la mitad del periodo presidencial 11ya se había
aumentado al doble el presupuesto destinado a la educación. Además de
apoyos específicos para edificios. laboratorios y equipo en general, el
gobierno federal aportó por el orden del 40 % de los subsidios anuales de las
universidades, situación que en términos generales prevalece hasta el
presente.
A partir de tal periodo, a través de la Secretaría de Educación Pública,
de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación
Superior (ANUIES) y del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología
(CONACYT), se logró conformar un sistema de educación superior. Este ha
dado coherencia a las acciones desarrolladas por las universidades y
tecnológicos en todo el país. con la consecuente elevación del nivel
académico y la articulación de las instituciones educativas con los programas
de desarrollo del país. OP.atro de ese contexto se encuadra el fenómeno de la
educación superior en la frontera norte de México.
La ubicación fronteriza de la Universidad Autónoma de Baja California
)' de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez

Por su emplazamiento inmediato a la línea divisoria con los Estados
Unidos, la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) tiene una
definida vocación fronteriza.
Esto es más marcado que en la casi totalidad de las universidades de los
otros estados de la frontera norte, cuyos campus principales están en sus

662

respectivas
capitales, ub'icadas a co 'd bl
.
internacional. Recuérdese al
ns1 er~ e distancia de la línea
Hermosillo Son Ch .h h res~ecto la ubicación de las ciudades de
Ciudad Vic~oria, Tam~/ª ua, Ch1h., Saltillo, Coah., Monterrey, N. L. y
en la UABC , 1a rectona
, y los cam
T En
t cambio
1·
d M .
eca e, co mdan con el vecino estado d C .pus . e ex1cali, Tijuana y
Ensenada está muy próximo E
. e allfom1a, E. U .A. y el d
la interacción que se da e. slo P;rm1te que la Universidad esté inmersa ee
·d
n a 1rontera M · · E
n
entl ades específicas de BaJ·a Cal'fi
.
~x1co- stados Un idos ' en las
I or111a y California.

ie .

.

Como se sabe, la interacción es un
pues da a ésta el sentido de árnb· d' ~o~eno definitorio de la frontera
110 111am1co un
ente
· en el que se·
r cruzan procesos económicos
.
,
espacio
en que el universitario bajacalifo '! expresiones culturales. Ello se traduce
lo fronterizo.
rniano tenga en forma directa la vivencia de
. Otra Casa de Estudios que tambi .
, .
.
internacional es la Universidad Aut. en es~a m_med1ata a la línea di,. isoria
lo mismo tiene también una defo;nom~ e C_1~dad Juárez (UACJ). y por
estructura académica y sus avance id~- d11nens1on fronteriza. Su moderna
ellas las ciencias sociales) son a~~~ iversas áreas del conocimiento (entre
ángulo son significativas las d'fi p ia~1ente reconocidos. Pero desde cierto
1
•
, .
1erenc1as que hay
socia'1 econom1ca Y cultural d I
entre a gran dinámica
Ca~r~orn1a,
· vecino de Baja Califomie corredor
1
. S~n D'iego-Los Angeles,
vecino de Ciudad Juárez, Ch ihuahua.ª y as d1mens1ones de El Paso, Texas.
El boom fronterizo de los ochentas

Especial importancia se concedió en
..
ochentas, a los estudios de lema f t .
Mex1co. en la década de los
como gubernamentales Fue un;º'\en~ofi tanto en los medios académicos
cuestiones de la fronter~ norte ge a ~os era de_ marcado interés en las
y humanísticas: sociolog1·a ec'o ncr~ oden las diversas disciplinas sociales
riteratura, etcétera Las •te . nom1a
.
, emogra f'ia. antropología histor1·a
.
·
mat1cas más b d d
'
•
~ aqu1ladoras. medio ambiente
. a or .ª as fueron migración
identidad fronteriza.
' econom1a regional, transculturación

~

. Coyunturalmente dinamizaban
.
gobiernos de México Y Estados u:~es estudio~ las fricciones entre los
nue~tros que cruzan la frontera indo os, p;oduc1das por los trabajadores
de importación y exportación
~umenta os, los cambios en las políticas
provocan en la franja fronteriza '1 as~ co~o l_os pr~blemas ecológicos que
os esec os mdustnales o las aguas negras.
663

�Detrás de la preocupación sobre las cuestiones de identidad fronteriza y
rransculturación. estaba y está el temor al debilitamiento o pérdida de los
valores de la cultura nacional en la población de nuestra frontera norte. a
causa de la influencia del país vecino, propiciada por la convivencia directa
y cotidiana.

Si repasamos brevemente los acontecimientos en que se puso de
manifiesto esa atmósfera intelectual de \a década de los ochentas que
venimos mencionando. tenemos que una especie de detonador fue el Primer
Coloquio Nacional sobre la Frontera Norte que efectuaron, en el mes de
enero de \979, El Colegio de México y \a Universidad Autónoma de Nuevo
León, en la ciudad de Monterrey.
Al respecto hay que matizar mencionando que ya en años anteriores de
esa década de los setentas se estuvo haciendo investigación sobre cuestiones
de la frontera norte, pero no con las dimensiones que alcanzó en los
ochentas. Se trataba fundamentalmente de algunas instituciones de la ciudad
de México, como el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE),
la Universidad Nacional Autónoma de México. el Instituto de Antropología
e Historia y El Colegio de México. En los propios estados fronterizos eran
pocas las instituciones que abordaban tales cuestiones. Se trataba en estos
casos de estudios que se limitaban a la frontera de su propio estado.
El detonador, pues. de un marcado interés del gobierno federal en la
frontera norte, trasmitido a las instituciones nacionales y estatales de la
región, fue el mencionado coloquio de 1979.
Tras él vinieron las Reuniones Anuales de Universidades MéxicoEstados Unidos sobre Asuntos Fronterizos -la primera en 1980organizadas por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de
Enseñanza Superior (ANUIES) y el Consorcio Estadounidense de Programas
de Investigación sobre México (PROFMEX); el Primer y Segundo
Encuentros sobre Impactos Regionales de las Relaciones Económicas
México-Estados Unidos realizados en 1981 y 1983. por académicos y
funcionarios públicos de ambos países, así como la presencia creciente de
académicos mexicanos en las reuniones anuales de la Borderland Scholar
Association.
Un significativo paso en la institucionalización de estos análisis fue la
creación, en 1982, del Centro de Estudios Fronterizos del Norte de
México,(CEFNOMEX), hoy Colegio de la Frontera Norte. con sede en
Tijuana, B.C. Ello fue el resultado de un estudio previo de factibilidad
efectuado por El Colegio de México, tomando en cuenta las conclusiones del
ya mencionado coloquio de Monterrey.

664

También
en 1982
se in
Cultural
Tijuana
(CECUT)auguraron
las excelentes instalacione d I C
acuerdo a las normas
uno. de cuyos objetivos fundame s e entro
frontera norte .
que lo ngen, fortalecer la cultura nacional
ntales es.
en de
la
En e1 reg1men
· ·
presidencial del .
1988) se incrementó el .
Miguel de la Madrid H
tema fronterizo de t I impulso a los estudios ya los e
urtado ( 1982caracteri
.
a manera que se lle ó a I
ventos culturales de
fue la zado como "auge de la frontera'~ U odque po~teriom1ente ha sido
O
puesta en marcha el 20 d .
· no e los s1onos
·
.
Fronteras En el d'
' .
e Julio de 1983 del p
mas evidentes
expresó· ,;El p JScurso inaugural, Jesús Rey~s He '?rama Cultural de las
. . ·
rograma Cultural d ¡ F
ro es. ministro del
prioritaria de la Secret . d
e as renteras, que hoy se . . .
.ramo.
cultural de estas
~na e Educación Pública para im t1cia, sera tarea
gobiernos de los ,;;.~~;e~:- t_ra_vés de acci~nes co~;d(:;d~/esarrol\o
superior y organizacione,'ciud:~~:~~.:_,,,comunidades. centros de edcu::ciZ~
También expresó en esa
..
medular del discurso
. ocas,on Reyes Heroles aluo
.
reconoc· .
oficial del régimen · "S b
º que sena parte
1m1ento a la
l'd
· e asa est
ello ninguna umform'.~ª 1 ad_pl~riculru_ral de México. Noe programa en el
regionales y las vocaci:: art1fic,a\: se mtenta fortalecer 1.:rcte~~emos con
más adelante ma 'fi
_es especificas de cada lugar" P E man1 _estaciones
Secretar_ía de Edu:~:::';u:ifcdaol!o Staveghagen, en ·otrona~:; :~::: ~nea.

e~~~

~:~opnocb,mlidento de_la pluralidad d~•i::~~::~ª identidad nacional se da
ue o e Mex1co" · 14
es que conforman el COnJllnt0
.
Así em pezo· a superarse en I
fi
cultural que desde hacia tiempo as ~s eras oficiales el inveterado cent .
a los
"eniamos ob·
d
.
nsrno
menesteres de la cultura~uera de la ciudad
. ~etan
o quienes
nos ded·icamos
de M.
.
ex1co.
En 1_983 salió a la luz públ. E
.
~e,!nqvueestigaciones Sociales de ,:~nr~~~f;aFdrA
ontt~ri:os, revista del Instituto
correspond·ó
.
u onoma de B · e .
1
::~:bj~~i:!~ p~~~:ii~~e~;e ~!~~:r,::t:~i::1~~~::,~,:·

: ~~:1F~:: :Ii:

ca ~ investigaciones... en el c
y por en~e de la revista- sería "11 ,
particularidad de la probl emat1ca
, ~mpo
las ciencias sociales· reiv·111 d.,cando
e\ ar laa
de de
la fronte
ra norte de México".
. También en 1983 H.
Universidad Auto' noma de
' Bector
. recto d
· e I'Manuel
. Gallego Garc1a
otro significativo esfuerzo enª!~ á,:.1:e~"· decidió que la in;titució:i hi;i,::
renteras. Al efecto se pub11·co· v·IS/011
..
665

�. .

bra colect1\a que cu bre desde la

J11\lónu1 cll! la fro111era 11orte de ~eY:1co. o

, oca preh1spán1ca hasta nuestros ,as
ep

dio cultural las ac.th ,dades en tomo a
Entre tanto conunuaban en el me encuentro, de poetas. na~ad?rcs.
la trontera. e _h1c1eron fre~uentes ~s~o es. la frontera tenia pnondad.
. . fo &gt; pintores fronterizos
.. almentc la frontera norte.
:~~~~:~,e. ante ta notable a_ienci~n
:::c~e hizo. instrumentando la
·I ur demandó que tamb1en se e a
e s
tocado a ella
SFP todo un programa en
.
·
d e c1as Hl'-t0ncas. con sede en la ciudad
En ese marco. el com1te e u:n
Regional de I ltstona· rrontcra
de \1¿,Ko. con\OCO a la Primera Reun;~~h as. en no, iembrc de 198-l El
orte que se efectuó en Matamoros,_Ta an~e Coloquio de H1stona de la
. c·om1te reah10 en 1985 un mteres
o escenano la ciudad de
mismo
q e tuvo com
·
¡ ¡
1\1l usica en la Frontera orte, 1:ro \fil rres te1:to., wbre la /11.\tOrw e e a
Montcrrc) ) en 1986 pu~hco el a1 b1bhografia selecta relau, a al tema. ~o~
fro11rera 11orre que cont1c~\un
s elementos radicados en los esta o
bre, es comentario, l .a e a oramo. lo concerniente a nuestra respectl\ a
. donos cada uno a
írontenzl)S, abocan
entidad

~~~~~;:~•;

El Colegio de la Frontera orte
frontcn10, amerita dedicarle un
Dada su importancia en ~I co~:e,t~aracter autónomo que rcal11a
apartado. rs una instttuc1on
. 1 e ,mparte estudios de posgrado 5us
"" est1gac1ones de alto nt\e entender la problemáttca de la ~eg,on
aportac1one, marcan pauta~ para • que ésta genera en la&lt;. relaciones e
das ante las iens,oncs
adoptar med ,
L nidos
nuestro Pª"' con los Estados
d
,os
..,
. la denominación de Centro de Estu
f, mó
51.: cr1.:o en 198.. ba~o
CEI O~I F X) 4ue en 1986 se trans or
'- 11e de ~ k'\ICO (
,
rrontcnzos d e1 O
(COl El )
, El (.o\eg.10 de la r rontera orte
en
I
e ucnen
mblea de Asociados. en a qu
\u organo supremo es la J\sa . Publica. la Secretaria de Hac.,cn~a
~entación la &lt;:;ecretana de rducac1on_ 1 de Ciencia ' 1ecnolog1a
reprc,
C
•
d· 8
O ac1ona
Crédito Publico. el onseJ .
1 l'm,crs,dad Autonoma e ªJª
~(O'\.\(' n. fl Colc~io. de \k~1co )a ª10, tntegrantes. de la Junta de
l alifornia Dicha i\,amblca dc-.,gna o presidente de la msrnuc1on. con
Gobierno uno de ellos funge com
tacultade, ejecutiva,
·
los
t c,onales funcionan
de lo~ obJell\OS mstt u .
. Pública. de
Para el logro
d
\aciales. de Admm..,trac,on
Departamentos de l stu ios

i

666

Desarrollo Urbano; \tedio Ambiente. de Poblacion de Fconomia. de alud
Pública ) de Amen1.:a del \.,orte. así como el ern111ano de I ltstona de la
Frontera \. orte los cuales perm11en el análtsts mult1d1sc1plinano e tnk~r.J dt;
las cuestiones fro111er11as.
1 a sede prnmpal está en l iJuana ) ha) oficinas regionales. con ,u,
respeLtl\ o, d1reLtort::.. 1.:n las principales ~,udadc, de la frontera \1e\lcali.
8 C.. Nogales. Son. Ciudad Juáre,. Chih .. Piedras Negra . Coah ..
\fonterre). l . ~ue\O Laredo) \1atamoros, Tamps rn el n:nglón de
docencia imparte maestnas en Dco;arrollo Regional. f conomía \plicada.
Admm1stración Integral del \tedio \mbicnte ) I stud10s de Poblac,on. a~i
como el Doctorado en Ciencias ocia le
Apertura hacia el C'itudio de las frontera1, en l brroamérica

Con el objeto de tener una \1s1ón ma'.'I amplia de los fenómeno, de la
frontera. la L'ni,crs1dad Autónoma de BaJa California tu,o la miciati,.1 de
organ11ar un "Congreso Internacional sobre I rontcnh en lbern,unérica· \ \ er
) Ho;" FI e, ento se t.fcctuó en rijuana 1,;n 1989. ~ a el ,11,;ud1ewn numere ,o,
espec1altstas de casi toda América l at1n,1. de r stados l 'nidn, ) dt: algun ,,
pa,ses europ1.:os Dado el l!\Íto obtenido en el congrv,(1 ,e acordn crear un
organismo que le diera continuidad a la, tare·b dl 1n.tlh '.'&gt; de.. la, ~ c,1 e,
fronten,as. con el m1c;mo sentido intcrd1sc1pli11ano del congre,o Fn la
sesión final de c:,te e sentaron las ba i:, para l.1 c.on,111uc1nn de la
Asociación Iberoamericana de [ studios sobre I rontt·ra&lt;.. que agrup,1 a
académicos de Argenti 11 a. Boll\ ,a. Bra,11. Canad 1. Colombia. C0,ta Rica.
Chile. , Estados L1mdos. 1cuador. Gu,uemala. l laiti, 1londuras. \lé\lco.
1caragua. Paragua). Pc..ru ) \ c.ne,uda del e mtincnte amcric~no. \km tnia
l·ederal. Dmamarca. E,pafia. 1rancia) ~uec1,1 de l· uropa. Ello, son jun,1 "·
h1stonadore,, cconom1,tas. ;;eografo,. politólogo,. intcmac11111al1st,1s.
sociólogos. demógrafos antropólosms. humanistas , denns pr fes, ,nalc dL
las ciencias sociales. 1 a asoc1ac1on tiene su ,cde cn la-. llhtalacioncs d1..· la
Universidad Autónoma de Ha3a Cal, forma e1 r ij m1a 1 1Con,qo D,rec..t \ o
está formado por un presidente. que es el rector dt: dicha t 11m crs1dad ~ 1rcs
, 1ceprcsidentc electo, ~)r la \ ~amblea General. un &lt;.:'&gt;p.tnol. un
centroamericano ) un ,udamericano.
Entre la, act1\ 1dadc, que ha rcali7ado e,t,1 asoc1ac1ón dc,tarnn adend,
del congreso de l 13uana. los efectuados tn S,111 Jo,e. Co..ta R1c.a ( 1990): en
las ciudades frontcri7a, de \an ( mtóh1I. \, cnc,ucla ) Cú(lltJ. ( olnmh1a
( 1992), )- en Gua) aquil. Ecuador ( 1994) Tale, e\l!nto~ han generadn por el
orden de se1scient,1s ponenl:1Js qul ab rdan una amplia gama de.. 1op1c ,s
fronten,os.

667

�El Tecnológico de Monterrey
El sentido de empresa que caracteriza a un sector de Monterrey, Nuevo
León. creó una institución de educación superior que a la fecha tiene presencia
en un crecido número de ciudades del país y goza de un prestigio no sólo
nacional. sino también internacional.
En 1943 Eugenio Garza Sada y otros empresarios regiomontanos
fundaron el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Al
principio este impartió carreras de las áreas administrativas, de las ingenierías,
de las ciencias físico-matemáticas y de las ciencias agropecuarias, pero con el
transcurso del tiempo ha cubierto las demás áreas del conocimiento, pues
ofrece también carreras de derecho, economía, medicina, psicología, hotelería
~ turismo e inclusive algunas humanísticas, como lengua y literatura
modernas. Dado el prestigio que ha logrado, a sus aulas en Monterrey acuden
estudiantes no sólo de diversas regiones de México, sino también de varios
países de América Latina.15
El alto nivel académico de la institución le ha permitido trascender el
ámbito regiomontano. de tal manera que en la actualidad cuenta con 26
campus, 2 en Monterrey y los otros divididos en las rectorías siguientes:
Rectoría de la Zona Norte, campus: Ciudad Juárez. Chihuahua, La
Laguna. Saltillo. Tarnpico y Zacatecas. Rectoría de la Zona Centro, campus:
Hidalgo, lrapuato, León, Querétaro, San Luis Potosí y Toluca. Rectoría de la
Zona Sur. campus: Central de Veracruz, Ciudad de México, Chiapas, Estado
de México y Morelos. Rectoría de la Zona del Pacífico, campus: Ciudad
Obregón, Guaymás, Colima, Guadalajara, Mazatlán, Sinaloa y Sonora Norte.
En esos 26 campus hay una población escolar por el orden de 60 mil
estudiantes.

16

Ese fenómeno es digno de destacarlo. pues reviste características
peculiares. Como se sabe, tradicionalmente la ciudad de México ha sido el
foco central que ha hecho sentir su influencia en todo el país en los diversos
renglones, incluyendo el educativo. Esa es una tradición de siglos que arranca
de la época colonial. Por eso es notable que en el norte surja otro foco de
influencia, que cubre la mayor parte de la república. Esto indica que en el
norte de México se está consolidando una moderna y dinámica estructura, con

referencia
a al e,ounos dat os que son rep
.,
·
iuentes . ,de la Asoci ac,on
. , Nac1onal
.
resentat,vos.
Ed
de U .
. Nos basamos para ello en
u_cac,~n Superior, que considera co
n1vers1dades e Instituciones de
Caltforn1a; Sonora, Chihuahua, Coahui~o :antera n~rte a los estados de Baja
.
a, uevo Leon y Tamaulipas.
En primer término tenemos un
la e_nseñanza superior en el aís proceso general de desconcentración de
ma111festando en forma ev·d
.
1 ente. P · que en la frontera norte se viene
.
Hasta la década de los sesenta hab ,
c1Udad de ,México. En 1967 el 54 5% d 1t ~na m~rcada concentración en la
todo el pa1~, estaban inscritos en i1~stit ~ os estudiantes de nivel superior de
dos,
la Universidad N ac1onal
.
uc1ones
de la. capital .11 Bas1camente
, .
p 1· , .
Autónoma
d M,
en
o ,tec111co
Nacional (IPN) · Una buena partee d ex1co (UNAM) y el· 1nst,tuto
.
los
d"
20
estados de la República. Para 199/ esos estudiantes procedían de
.
o • sro se debió fundamentalment
ese porcentaje se redujo a sólo
hay de por medio entre los años e
e a que en las casi tres décadas
multiplicó y diversificó la oferta ~equde se r~?istraron esos dos porcentaJ·esqusee
manera q ue se a bat1ó
. sensiblemente Ie ucac1on
· en los estados de, tal
fl
. supe nor
Dentro de ese marco el d a al luenc1a de estudiantes a la capi;al
super·
'
esarro
. t'ituciones de ense~
e •
,
,or ha s,.do más acelerado
I f o de las ms
esta.' a part"ir de Ios años setentasenlasa rontera norte. ..As1. encontramos que
nanza
en
nacional, tanto en matrícula de lic'e . tasas de crec11rnento son superiores a 1
nc1atura, como de postgrado.
a

7;~eriº~

A nivel de licenciatura tenemo

~ tasa fue de 17. 1O. la nadonal de 1; j ~e;" :~;contera norte de

19 70 a 1980

3 ,~Od~ 4.50: la nac ion a1de 4. 00, y de ·1990 e 199~ a 1990 en la frome ra norte
· , a nacional de 2.50.
ª
en la frontera norte fue de
A nivel de postgrado la tasa de la f¡
14. 70, la nacional de 15 70 (, .
rontera norte de 1970 a 1980 ., d
1980
·
un1co caso en q ,
1ue e
a 1990 en la frontera norte fue de 6 ue esta_ es superior a aquella), de
1995 en la frontera norte fue de I O20 1 . 1 la nacional de 5.60, y de 1990
· , a nacional de 8.30. 19
a

º:

.
Si recordamos la pobre situac. ,
.
a1slad_o norte del país. expuesta al i?n ~d_ucat1va existente en el despoblado v
c~m?10 e~ la región, pues ahora ~:1:c1p10 de este trabajo, vemos un notabl~
s1gnificat1vos ·
ncuentra a la vanguardia en reng1ones

perspectivas de superación.

Instituciones públicas y pnva
. das
El panorama en las últimas décadas
A fin de tener una idea general del comportamiento que ha tenido la
educación superior en la frontera norte en los últimos decenios, haremos
668

- Es conveniente contrastar el
. .
ensenanza superior con el d l
perfil de las instituciones públicas
e as privadas. para perc1.b.ir sus respectivas
de
669

�características con mayor claridad. Centraremos la atención en el aspecto
financiero, que es uno de los que marcan sus diferencias.
Podemos considerar que una especie de presupuesto tipo de las
universidades de los estados, se compone por el subsidio del gobierno federal
que es aproximadamente el cuarenta por ciento, el subsidio de sus respectivos
gobiernos estatales que es más del cincuenta por ciento y el resto de ingresos
propios.20 Estos consisten en las cuotas de inscripción de los estudiantes, que
son muy reducidas, casi simbólicas; sorteos, que generan fondos de cierta
consideración y venta de servicios de productividad variable.
Las instituciones particulares cubren los gastos de operación con las
colegiaturas de los estudiantes. que por lo general pertenecen a las clases
medias o de altos recursos económicos. Regularmente tienen un Patronato que
gestiona fondos, a base de donaciones o mediante organización de eventos
especiales. Esos fondos se apl ican a la construcción de edificios y en
ocasiones a complementar los gastos de operación.
Los anteriores esquemas nos permiten un mayor acercamiento a los dos
tipos de instituciones educativas, ahora mediante la observación de algunos de
sus problemas.
Las instituciones públicas están sujetas fundamentalmente a las
políticas educativas de los regímenes presidenciales en turno. Estas en
ocasiones introducen cambios que generan problemas al implementarlos. Por
ejemplo, en el periodo del presidente Miguel de la Madrid (1982-1988). ante
las difíciles condiciones económicas del país. se determinó reducir el gasto
destinado a la educación superior. De un porcentaje de 0.74 del producto del
21
ingreso bruto, PlB. disminuyó a 0.51 % • Esto se acompañó de un
racionamiento de las inscripciones de alumnos de primer ingreso. Los
regímenes de los presidentes Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) y Ernesto
Zedillo, actualmente en funciones. han seguido en general la misma línea.
La acumulación de los aspirantes rechazados se constituyó en un difícil
problema para las autoridades universitarias. La fuerte presión social de los
afectados se manifestó en las diferentes regiones del país. incluida la frontera
norte. por lo que ha habido controversias sobre esa cuestión.
Por otra parte, esas circunstancias motivaron el surgimiento de un
crecido número de instituciones privadas de educación superior. que
recibieron a quienes no encontraron cabida en las instituciones públicas. Así.
para 1988 llegó a 17.5% de la matrícula que a nivel nacional captaron las
instituciones privadas. Para 1994 subió a 21 %-22 Recientemente el actual
régimen presidencial ha tomado medidas encaminadas a hacer más accesible

670

el
ingreso a las institucio nes publicas,
, •
todavía.
cuyos resultados no se pueden precisar
.
En
,
d
·, la frontera norte el "e
'' nomeno
de l c · ·
e ucac1O,,1 p_ública presenta diversos as e
rec,_m,ento del sector privado de
sec~o: publico para satisfacer la de~a~~:- ~ ,ene a :er un útil auxiliar del
s?c,e ad. Sobre todo tratándose de . . . e ensenanza superior de la
~mentado, como el ínstituto Tecnol~;~~~uc1o~es con _un prestigio bien
T ont~rrey y los planteles que tiene la Uy. e .Estudios Superiores de
. or:eº~- Coahuila y en Tijuana Ba'
?1ver~1dad Iberoamericana en
mst1t~c1ones con un nivel mu ba·~
? Cal1forn1a. Pero han proliferado
defi~ientes. l~clusive, para ca~1a/a1'u:~ ,nfr;estruc~ura Y_ personal académico
en solo tres anos, siendo que la duració os o recen l1cenc1aturas que se cursan
poca seriedad de tales instituciones I n norm~ I ~s de cuatro a cinco años La
se ia constituido en un problema sociai'.
.
.
•Los
. dos cuadros que 111clu1mos
no
•
conocim,ent~ de las características actuales ds Ipermiten_, profundizar en el
uno de los seis estados de la frontera norte. e a educac,on superior, en cada
El cuadro I se refiere a la obl . ,
.
puede
advertirse
damos
los
d
t
p
ac1on
de
licenciatura.
en 1996· Corno
d ¡
a os totales de 1
·,
e ~s estados y los particulares de las inst/ r~g1on, los globales de cada uno
cons,de~ai~os más representativas.
uct0nes de cada uno de ellos que
Similares características tiene
escolar de postrado.
el cuadro 2, relativo a la población
Podemos adverfir que la mayor poblaci ,
.
postrad~ se concentra en los estados del non, tanto de l,~enciatura como de
Ta~aultpas, especialmente en el seg d ~reste, Coahutla, Nuevo León \&lt;
ent,d~d con más recursos econó . un o, o que se explica porque es 1~
cambio los estados del noroeste mS1cos y con _mayor tradición educativa E11
, b·
, onora y B e ¡-~ .
·
mas. aJos, reflejo de que sus inst't . ªJª a , om,a. presentan índices
relativamente recie11tes.
, uc,ones de educación supenor
. son
Desde otro ángulo, siguiendo la
.
~orte _en su conjunto las áreas de !s:e~~enc,a~ nacionales, en la frontera
ice~ci_atura_ y de postrado son, en rim u ,o~ ,~as solicit_adas, a nivel de
ª ?m1111strat1vas y en segundo las . p. _er term1110, las ciencias socia les \
diversos órdenes ya
1· , . mgen1enas y tecnologías. Después s·
, sea ,cenc1atura o postrado, Ias demas
, areas
,
iguen en'
de estudios_!.

Cuadro 1

671

�Fuente: Méx1 o. A ociación a ional de Uni er idad . 1997.

nuari l 996

olar d licenciatura eo lo e tado d la Front ra norte

Población

19 6
p bl
0

··

Cuadro 2

acton e colar de po t gra d o en lo e tado de la front ra nort 1996

r•

nia

orne t )*

arro

81
379
2,199
248
76
\ .183
2 298

2. 80

del E tado de

nora

13 896
7,475

544
1, 39

-16 1 3

31

2,433
20.239
1.038

10-l !
-l6

2,163
32

67\
1 , 161

19

46,173
\.344
16,264
84
l 9.392
279,360

"In titu ión Pri,·ada

*In titución Privada
Fuente:

é ·ico • A o .1ª ion
..

acional de

1

673

672

niver idade ·. 1997.

nuario 1996

�Frontera norte frontera ur

Otra forma de obtener un perfil más claro de la educación superior en la
frontera norte es si la confrontamo en algunos a pectas significati o con \a
de la frontera sur .
a A ociación aciana\ de Universidades e 1n titucione de Educación
uperior entiende por frontera sur \os e tados de hiapas, Taba co,
Campeche y Quintana Roo, limítrofe con Guatemala los tre primero y con
Belice e\ cuarto.

_A fin de comparar la población e
relat1 o ala uní er idade públicas de colar hemo elaborado un cuadro
confrontar con lo cuadro 1 2
frontera ur, que lo podemo
las universidades públicas de yl fr, que contienen los datos corre pendientes a
a antera norte.

!ª

Población escolar de la

Durante la época colonial
el iglo XIX e crearon en la región
in tituciones que impartían estudios uperiores. Alguna de ellas on
antecedente de la universidade públicas fundada en e! presente iglo.
1678 se estableció en Chiapa el Seminario de Nuestra eñora de la
Concepción y en 1715 !o je u itas fundaron en Campeche, el Colegio de an
·n

Jo

de las uni er idade pública de la fi
lo_s treintas y lo cincuentas: la ;o~ter; norte surgió entre las décadas de
decadas de lo cincuentas y I
e a rentera sur lo hicieron entre la
os noventa .

é .l4

En 1826 e creó la niversidad Literaria aciana\ y Pontificia de
Chiapas, que impartía derecho canónico tilo ofía
latín. Al entrar en
decadencia e transformó en 1872, en lnstituto Literario y ientítico del
E tado d Chiapa .2' Orientados por las ideas liberale se fundaron , en
ampeche, el Liceo arn lelita. en \ 854, en la iudad del Carn \ en y el
ln tituto Campechano, en 1860, en la ciudad de amp che. Taba co contó
con e\ In, tituto Juárez. reado en Villa Hermosa, el año de 1879. iguiendo
el patrón de la época, esta in titucion s ofrecían conocimiento literarios y
profesionale . como derecho y rnedicina.26
Cierto olvido del ureste d \ paí , por parte del gobi rno central moti ó
qu en e\ campo de la educación superior se in tituy ra el concepto de
univer idad pública má tardíamente que en \a frontera norte .
En 1958 el tn ·tihlto Juárez se con irtió en \a Uni er idad Juárez
Autónoma de Tabasco: en 1965 el In tituto Campechano e transformó en la
ni ersidad utónoma de Campeche y en \ 967 el Liceo Carmelita se
con irtió en la Univ r idad Autónoma del. Carmenn in ningún antec dente
directo e creó en 1975 la Uni er idad Autónoma de Chiapa , asimismo, en

1 "STIT CION

Cuadro 3
niver idades· P'bl"
u icas de la Frontera Sur
1996
LICENCIATURA
POSTGRADO TOTAL

Universidad Autónoma de
Chiaoas
Universidad Juárez Autónoma
de Tabasco
Universidad Autónoma de
Camoeche
Universidad Autónoma del

Carmen

9,434

485

9,919

16,909

316

17,225

3,131

201

3,332

1,699

103

1,802

Universidad de Quintana Roo
81
Fuente·. Mé:··
, . l ac1onal de UnJ\Cr idade~4 1997 An~u--:-::-:-1------=ª:..:1..:J
o
x1co. soc1ac1011
?
ano 1996

, Yerno que en la frontera norte una uni
.
mas d 50 000 estudiante . cuatro . d \.ers1dad pública tuvo en 1996
cambio, en el ur la más gr~nde no
e 12s°OOO y una má de 10000. En
menos de 1 000.
ego ª 000 estudiante hay una con

;t .

Para tener una idea má completa obre e te
que en 1995, año del conteo intercensal la
~~pecto ha que men ionar
de la frontera norte fue de 15 2-l2 4~ O pob!ac1on ~otal de lo sei estado
9
285 ,253 e tu
• ieron
·
.in crito en 1·11st1·1uc·-' habitante
.
d
.- oe e o habitante
.
el I . g7¡0.1.
Jo
.
iones
e
Ed
·
·
.
/O
. Ese mismo ai'ío la obl
.,
ucac1on sup nor to es ·
frontm Uf fu de 679 607 :,bi,:~;~;)ltotal _d~ lo cuatro estado de
estuv ieron in critos en in titu .
d
- (Mex1co. De tale habitante
0.764% 32·
c10nes e en enanza uperior 51 238 . dec,r.
.,

¡;

Puede advertir e qu en
.,
acceso ala educación
. prop rc!on fue considerabl mente má alto el
superior en la fronter
caus~ que pueden e. plicar e o e , ·
. a norte. que en la ur . ntn: la
y sociales de amba fronteras.
an la diferente condicion económica

1991, la ni ver idad de Quintana Roo?
tab\ecemos una comparación cronológica \'emo que-de acuerdo a
los dato proporcionados en la primera parte de e te trabajo- la casi totalidad
1

674

t:

En la frontera norte dada
.
la importancia y el peso.de la
_ecmda_~ con_lo Estados Unidos destacan
us características marcadame t rc1abnzac~~n e mdu trialización .JJ A imismo
ne ur ana · .
675

�En cambio en la frontera sur, con excepción de algunos focos de
desarrollo. hay una numerosa ~oblación rural, dedicada a actividades
primarias de escaso rendimiento. 5 Un amplio sector lo integran indígenas
semiasimilados a la cultura dominante, con un crecido número de ellos
marginados y en condiciones de pobreza extrema.36 El ejemplo más evidente
lo constituye Chiapas, en donde esos problemas han hecho crisis.
Educación superior y sociedad fronteriza

Para concluir este trabajo es comeniente hacer una breve reílexión
sobre el papel que han desempeñado las instituciones de educación superior
en el desarrollo general de la frontera norte.
La cuestión puede ser abordada desde múltiples angules, aquí lo
haremos Únicamente desde algunos que nos parecen de especial interés.
La sola elevación del grado de cultura de quienes han recibido y reciben
la enseñanza superior, es una contribución importante, considerada en sí
misma. Pero las instituciones educativas, tanto públicas como privadas.
tienen además objetivos referidos a la sociedad en general. Aspiran a
orientar promover su desarrollo. Para esto debe haber congruencia entre las
carreras 1que imparten y las características y necesidades de la región.

En ese sentido podemos considerar que en la frontera norte,
exceptuando algunas carreras que no han funcionado. en términos generales
ha habido congruencia. Desde hace varias décadas se ha venido formando un
amplio abanico de carreras profesionales, acordes con los requerimientos de
la frontera considerada en su conjunto y de las subregiones que la integran.
Así encontramos carreras que preparan profesionales para prestar la gran
variedad de servicios derivada de la terciariz.ación característica de la
frontera. Servicios en las áreas de comercio, salud, educación. turismo,
información. transporte. gobierno, etcétera. Eso en la que ve a la frontera en
general y paralelamente hay carreras vinculadas a actividades que se dan en
subregiones específicas: industila, minería, electricidad, o bien, agricultura.
ganadería y pesca." Podemos considerar que cada vez en mayor media los
profesionales que promueven ese desarrollo económico y social de la
frontera norte, se forman en la propia región. Esto a diferencia de cuando la
casi totalidad de los profesionales procedía del interior del país.
La falta de instituciones de educación superior en la frontera. obligaba a
salir de sus lugares de residencia a quienes decidían cursar una carrera

profesional. Esto se limitaba a los que disponían de recursos económicos,
pues era inaccesible a los integrantes de los sectores populares y medios. Por
676

otra
el pe rigro de desarrai,
s 1• parte. había
•
c~u1:;dad~~!:;~~0Ur e!·demplo, a la capitar~·er;a~uea ~:a:arelc_uencia quie11es
¡
.
"' os, no regre b
'
'\Jara, o a algun
a r'.'"rgmación de la mujer de· lasa a_n._Otro grave problema consistía e~
trad1c1on
superior. De acuerdo a la
1 .. familiar mev·
.,1cana era muyensenanza
d'f' ·1
as
:'lieran a estudiar .a otra ciud;t~ que los padres pennitieran que
cosa e ombres. Eso frustró a varias . ac~r una carrera profesional era
ahora que ya hay oportunidad de estud_generac1ones de mujeres. En cambio
apr?vechado ampliamente. Cada
iar en _sus lugares de residencia la ha.
muJer
e
1
1
vez
es mas
e 1 . n _as au as universitarias. De 295
624 numcrnsa la presencia· de lan
r," as mstnuc,ones de educación supe . d estud1an1es inscritos en 1996
ueron mu)tes. Es decir, el 44. 776 rtor e _toda 1~ frontera norte, 132 340
postgrado: íambién cada vez
por ciento, incluidos licenc,·atu
1
·
.
es mayor e 1
•
ra )
en ~s. universidades en la do
.
e~pac10 que ocupan las mu ·
admm1strati'. os.
cenc1a. en la mvestigación y en Ios cargos
Jeres

hrt

En otro sentido el estud·10 d
.
humanísticas
.
. 1.mas
. . ' le h~ perm1to
ale las ·ciencias
. . . sociales "J las d'1sc1p
con?c1m1ento más claro y profund d un_1ve:s1tano fronter izo lograr

podido percibir mejor .los valore.°d: SI m,~mo y de su entorno social ~:
identidad
nacional . Con esas bases ensus
d
u ra1ces
I culturales y elan.tiicarse. su
a ecu.ad_amente el contacto directo ~on n Pano de madurez, ha asimilado
const1tu1do una ampliación de st1 11onzonte.
. la cultura norteamericana · lo que ha
de 1Esperamos
• • que es1e acercamiento históric
.
a ed~ucac1on superior en la fronte
o contribuya al conocimiento
esempena y segu1ra
• , desempeñando .ra norte de M ex1co,
· ·
región que
d
general del país ·
un papel relevante en el contexto

Notas Bibliográficas
¡M .
artmez 1951: 10-11
J Muriá et. A1 1980:230
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0 e 1a Garza et. Al 1982 :6 7-68
2

677

�11

De la Garza et. Al 1986:60
12 Reyes 1983: 7
13
Reyes 1983:8
14 Stavenhagen 1986: 12
15
Elizondo 1993: 66
16
Elizondo 1993: 19
n Patallán et. Al 1995:52
.
.
. 81
is México. Asociación Nacional de Universidades 97 .1
19 Mungaray et. Al 1997: 499
20 Mungaray et. Al 1997: 490
21 Mungaray el. Al 1997:493
22 Patallán et. Al 1995: 46-474
23 Patallán et. Al 95: 56-59
24 Solana et. Al 1981: 629
25 Solana et. Al 1981: 547
26
Castrejón 1979 : 278
27
Castrejon: 1979: 280
28
Patallán et. Al 1995: 1_8
E d' t' a Geografia e Infonnática 97: 4229 México. Instituto Nacional de sta is ic ,
. 1d U . e sidades 96· 114-463
JO México. Asociación ~aciona
Ee ;.1~. ra Geografia e informática 97: 46-

so

,1 México. Instituto Nacional de

sta is ic '

I~ México. Asociación Nacional de Universidades 96: 127-457
3~

34

Delgadillo 1994: 123
González 1981: 22

.

d E

d' t'ca Geografía e Informática 97:

,s México. lnstituto Nacional e sta is

t

DON JUAN DE OÑATE Vs. EL PEREGRINO INDIANO. LOS
PREPARATIVOS EN ZACATECAS DE LA EXPEDICIÓN A NUEVO
MÉXICO
Lic. José Enciso Contreras
Universidad Autónoma de Zacatecas
Este ensayo aborda un aspecto poco conocido de la historia del
adelantado Don Juan de Oñate y consecuentemente la de Zacarecas y Nuevo
México. Las investigaciones sobre el tema datan ya de varias décadas y han
logrado explicar fehacientemente el proceso de conquista y población de esta
parte del sur de los Estados Unidos.
Suele pensarse que los problemas de Don Juan y sus compañeros de
empresa comenzaron con la propia expedición, más lo cierto es que las
dificultades y trabajos soportados por el adelantado comenzaron,
curiosamente, en su tierra: la ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas.
Poco se sabe aún de la juventud del último conquistador, pues su
proyección en el mundo colonial y metropolitano sobreviene apenas tras su
expedición a Nuevo México. Aquí intentaremos proporcionar una visión
general de la vida y actividades de Don Juan y su familia en aquellas minas
que se consolidaron como las más ricas de la Nueva España durante el siglo
XVI. También nos detendremos en un desconocido y conflictivo episodio
protagonizado contra Antonio de Saavedra Guzmán, corregidor de Zacatecas,
enmarcado en la preparación de la expedición a Nuevo México.

•

489-490
36
Fábregas 1992: 27
37
Pallán el. al. P. 52
·
· d 97· 121-440
38 México. Asociación Nacional de Univers1da es
.

l. Juan de Oñate en Zacatecas: hijo de tigre... pintito.
Sin duda alguna. el hijo de Cristóbal de Oñate más prestigiado y querido
en el ambiente zacatecano de la época lo fue nuestro adelantado. Ya sabemos
que su padre había sido conquistador de la Nueva Galicia y que un grupo
importante de conquistadores se nucleaba moral y políticamente en torno a su
figura.
Vale la pena detenernos un poco en la personalidad de este vasco para
entender el proceso de descubrimiento metalúrgico y la creación de la
primera comunidad minera de Zacatecas de la que formó parte el adelantado.
Alrededor de 1545 se descubrieron bajo su patrocinio la mina de oro de
Xaltepec, las de Cul iacán. Etzatlán, Guachinango y la Purificaci ón. Como
resultado de los procesos de prospección por él impulsados se dio el
descubrimiento de las ricas minas de los Zacatecas en l 546.

678

679

�Cristóbal era ante todo un prestigioso conquistador, pues se había
inteorado desde 1529 a la conquista de la Nueva Galicia baj? el mando de
Nuñºo de Guzmán. actuando como capitán de jinetes. BaJo su bandera
combatieron hombres con los que de alguna man~ra s~~tuvo una peculiar
relación tras las fases de conquista y la posterior pac1ficacion.
Si bien su ascendencia ya anunciaba hidalguía, parece que su~o _g~nar en
los hechos su preponderancia. Se le ha descrito diciendo que al _m1c1arse la
• d.1c1on
· · de Nuño contaba apenas con 24 años. Parece. haber
expe
, ddispuesto
··
sde
regulares recursos pues organizó por su cuenta una cap1ta111a e Jmet_es. u
fama llega hasta nuestros días corno buen go~emante en la Nueva Galic~a en
la que se desempeñó varias veces como teniente de gobernador a partir de
1536.
La persona de Oñate logró representar políticamente a los
conquistadores de la Nueva Galicia quien~s veían en é~ un v:_nerable modelo
de sus aspiraciones. Finalizada la conquista y la pacdicacion _d~ la ~ueva
Galicia, el destino de los integrantes de aquel grupo exped1c1011~no f~1e
diverso, pero por regla generaL factor común ª.todos ellos era la ~1tuac1on
social de relativo privilegio, aunque hubo excepciones bastante notorias.
Además puede afinnarse que entre aqu~llos vet~~anos, anti~uos
correligionarios de Cristóbal, surgió una sólida relac10~1 de caracter
económico y político, muchos de ellos se asociar~n- y compartieron em_p_resas,
se repartieron cargos de justicia, haci~n¿a y_ rnum~ipales en mucho~ s1t1os d~
la Nueva Galicia. Desde un princ1p10, mrned1atamente des~u:s de los
acontecimientos del Mixtón, el prestigio de Cristóbal se c~nsolido al grado
que sus antiguos subordinados llegara,~ a considerarlo casi como su pa.dre._
Alonso Castañeda, Antonio de Samaniego, Alonso de Roas, Juan Duran )
AIon so López, justicia y regimiento de la ciuda_d de Compostela, se_ refieren a
Cristóbal en estos términos en una carta enviada al Rey en noviembre de
1549:

.. Cristóbal de Oñate es uno de los mejores capitanes de las :ndias.
y en todo leal y deseoso del serv'.ci~ de vi_,estra__majestad.. .u~1 en I~
tocante a la conquista de esta provincia, pacijicac1011 y reduc11111ento L~e
ella, como en /as grandes expensas que hizo para el socorro del Peru:
fue nuestro capitán desde el principio de la g~1erra Y por su gr_an
bondad, méritos y ejemplo en servir a ,•uestra ma;estad, hem~)sle tenido
v fe tenemos por padre, y como tal de él hemos recibido y r~c1b11110s_ mu;
·buenas obras; y wntas que con verdad podemos deczr que el ha
sustentado y ganado a Galicia, pues con su sangre, deudos y hacienda
lo ha conserrado y sustentado, gastando con largueza todo que ha
tenido; por fo cual suplicarnos a vuestra majestad sea servido, como

'.º

680

otras veces y los demás pueblos de este reino, teniendo respecto a lo que
hemos dicho. que es la menor parte de lo que cabe en él. que vuestra
majestad le nombre por capitán general y gobernador de todo este reino
y le haga cabezajunlamente con el audiencia: pues será dar fuerzas a lo
espiritual y temporal y que los indios de las sementeras rengan freno y
se sujeten al dominio de vuestra majestad por la manera y gran opinión
que con ellos tiene. "1
Cristóbal murió en su hacienda de Pánuco en 15 702 y su prestigio se
prolongó hasta después de su muerte alcanzando a la familia, pues sus viejos
subordinados que le sobrevivieron lo recordaban con admiración y lealtad y
honraban a sus descendientes, como fue el caso particular de don Juan de
Oñate.
La biografía de Juan de Oñate, al igual que la de su familia entera ha
sido objeto de varias investigaciones, las cuales han obtenido conclusiones
diversas. Hoy sabemos que nació en el real de Pánuco, en la jurisdicción de la
alcaldía mayor de minas de Zacatecas entre 1552 y 1554.3
¿Cómo era el real de Pánuco en el siglo XVI? Se encontraba alrededor
de quince kilómetros al norte de Zacatecas. y en aquella época uno y otro
reales de minas formaban una sola jurisdicción conocida como la alcaldía
mayor de minas de los Zacatecas y más tarde como el corregimiento de la
ciudad de Nuestra Señora de los Zacatecas.
La importancia de Pánuco en relación con Zacatecas fue muv relativa,
pues debió ser el sitio de ubicación de pocas pero importantes ha~iendas de
minas, como las de las familias Oñate, !barra y Zaldívar. ·'El real de Pánuco
en lo que atañe ala venta de vino, y por el número de comerciantes que all í
actuaban no representaba en esos arios un asentam iento con un mercado
significativo, si se le compara con la dinámica poblacional y mercanti l de
Zacatecas ( ...) como ya se apuntó, el real de Pánuco y las minas de Zacatecas
constituían una sola unidad política y se integraban en el mismo distrito
judicial y administrativo bajo el corregimiento de Zacatecas. Su actividad
económica y mercantil, por lo tanto, se presume íntimamente ligada a la sede
del corregimiento durante todo el siglo XVI." 4
EL bullicioso real de minas de Pánuco tenía una plaza, una iglesia. las
suntuosas residencias de los Oñate y los Ibarra, y las barracas de
trabajadores.5
Es bastante probable que, salvo algunas estancias prolongadas en la
ciudad de México, Juan pasara buena parte de la infancia en su ciudad natal.
bajo la mirada complaciente y mimadora de los viejos compañeros de armas
681

�tenemos
. .
- en cuenta las d uras cond1c1ones
d d
.
esos anos la minería del norte de Nueva G 1· ~ i~pres1ón que atravesaba por
a 1c1a.

de su padre.
Marc Simmons nos brinda una imagen de Juan de Oñate en su juventud.
dando por sentado que su padre hacía constantes desplazamientos entre las
6

ciudades de México y Zacatecas:
"Por lo tanto Juan de Oñate creció familiarizado con el brillo y la
relativa sofisticación de la vida urbana en la capital virreinal y con el
contrastante modo de vida. en toda su crudeza y monotonía, que se
encontraba entre los rudos mineros en la frontera de Zacatecas. En la ciudad
de México dominó los refinamientos sociales y también, suponemos,
adquirió la acendrada educación que se reflejaría más tarde en sus escritos.
Pero la parte más importante de su formación durante su niñez ocurrió en su
7

...

~a vida de Don Juan en Zacat
.,
la oligarquía minera de la ,
ecas transcurno en el mismo amb·
d
t b' •
epoca goz d d
1ente e
am ien sufriendo las continua ... an o e la bonanza argentífera
estado sujeta. Más aún. se inv~,:~~~s a las que esta industria siempr~el~~
~espl?adas por aquel la elite empeñad:n las lucha~ políticas y económicas
zotar a de ayuntamiento; en ese sentido ~n _c~~wert1r Zacatccas en ciudad y
acatecas. el 27 de marzo de 1582 . mg10 al Rey una carta fechada e
caormd o sus !parientes Cristóbal y Vicen~/~entzo cldo_n otros mineros zacatecano~1
e en e maestre de campo en su exped· .a, ivar -el que se converrma
. , más.
tB a1~u-~los. Antonio de Salas y Cristóbal ic1on ~ N~evo México-. Baltasar de
pet1c1on. además de la de instalar una Cads: ¿rg~ello, en la que formulaban tal
.
e oneda, entre otras cosas_ 12

lugar de nacimiento: la residencia de Pánuco.''
Habiendo pertenecido a

Otro de los más destacables elementos en la formación del adelantado es
que junto con sus hermanos y demás parientes, los Zaldívar, estuvieron
inmersos durante sus años mozos en la actividad extractiva argentifera y en el
lenguaje de la minería.
Vicente de Zaldívar y Oñate. que llegó a ser teniente de capitán general
de la Nueva Galicia y su primo Juan de Oñate, decidieron reclamar
afanosamente por la vía juridica las haciendas que había dejado en Zacatecas
Juan de Tolosa y que, por la minoría de edad de sus hijos Leonor e Isabel
Tolosa Moctezuma y don Juan Cortés. permanecían bajo algún título legal en
manos de un Alonso de Mesa.8 Juan de Oñate, junto con sus hermanos
Alonso, Fernando y Cristóbal se hicieron finalmente cargo de las minas de su
propia familia y de las que dejara al morir el suegro del9 primero, Juan de
Tolosa. pues Juan casó con su hija y heredera doña lsabel.
Los beneficios de sus inversiones mineras eran ciertamente relevantes,
pues las haciendas de la familia Oñate por sí, presentaron para diezmar en la
caja real de Zacatecas. t:rn sólo en el transcurso de los años de 1565, 1570,
1579. 1583 y 1587, la cantidad de 7,563 marcos de plata y pagaron como
impuesto 748 marcos. Las minas de la familia Tolosa, a su vez. presentaron
en el mismo periodo 5.300 marcos de plata para su diezmo, pagando un total
de 524 marcos de plata en impuestos.

10

Es de suponerse que de esta intensa actividad empresarial. aunada a
otros ingresos familiares de los Oñate, resultaría la fortuna que más tarde
invertiría el adelantado en su empresa más allá del río Grande. Todavía en
1622, un censo de los indios administrados por el convento franciscano de
Zacatecas, señala la hacienda de Juan de Oñate como la que más indios
ocupaba para las labores de beneficio. un total de 85. cifra importante si
682

1

.

:~~ella qu~ se :mpeñara en la c~e~;•;::r;er;;~r~;ón cr;olla_de zacatecanos.
enc1on el titulo de ciudad para la e· ·¡· n amiento de Zacatecas, en la
a. ayunta miento
·
· · ·
ivi ir.adora de/ ,vorte,
"'
tn1c1almente
como re .d
Juan se inteoró
1

~;u::d, ocupo
natal. En la segunda eleccóón d;;,°' yl más tarde como alcalde de°su
el cargo de re id
.
p1tu ares de Zacatecas en el a,
ciudad en 1591.13

de de
la
g or, y mas tarde ocuparía la silla de. a 1calde 10

_Por otra parte, la personalidad d 1 ,
precisamente de las ,
.
e adelantado de uevo M. .
h b' d
.
mas apacibles de I N
ex1co no era
a ie1~ o nacido en sábanas de seda
a ueva Esparia, pues aun ue
heredo _de su padre Cróstóbal mucha; ;n el real_ de Pánuco para ser prec~o
zacatecano de la epoca
,
. e las, calidades
del conquistador nato,
dEl ambiente
·
1mpo
1
.
.e rec~a presencia. Don Juan había co n1a . a necesidad de forjar caractere~

:"~~a~uventud. reconstruyó la m;s;ón e:~::•doda los ch;ch;mecas desde su
~a ia escub1erto y fundado reales de . ec1 a en las m111as de Charcas \
ueva Espaiia. "Le gustaban las
'.rnnas en las regiones norteñas de 1;
esobedecía su estirpe
· conquistadora.'•1
muJeres
con furo r ), en eso tampoco
4
d
Podemos afirmar, Junto
·
con Brading acerca de J uan de 0 natc:
'~En los abiertos ámbitos de las f
.
Espana, los hijos criollos de lo ro_nteras septentrionales de la 'ueva

:~~t;_a_n el espír;tu marc;al y emp:en~:~::r~; s coloo;s y conqu;stadores
1c1on que se lanzó en 1598 a
.
us pa res. De este modo la
fue en~abezada por Juan de Oñate h~_onqu1s~ar y «pacificar» Nuevo México

;';'nquostador y m;nero de Zacatec;s 'Jº (nacodo en Amér;c,) de un destacado

ernán Cortés y una hija de Mocte¡u~~ya tuJer descendía de la unión entre
a. n aquel caso. las atrocidades que
683

�acompañaron la subyugación de los indios pueblo de Nuevo México
demostraron que los criollos de la Nueva España tenían vicios y virtudes muy
15
similares a los de sus antepasados europeos."
U. El pe regrino indiano

Mientras Juan de Oñate competia con otros aspirantes al título de
adelantado de Nuevo México, el primero de enero de l 594 la ciudad de
Zacatecas estrenaba su cuarto corregidor, don Antonio de Saavedra Guzmán,
quien hizo su debut en un periodo salpicado de conflictos oponiéndose, en
comparsa con los oficiales reales y demás regidores propietarios,a la elección
lb
de reg1'dores cadaneros.
Saavedra fue un personaje notable en el mundo novohispano, no tanto
por las picarescas peripecias que protagonizaría en Zacatecas como
corregidor, sino por su célebre obra literaria denominada El Peregrino
Indiano, r poema revelador de la complicada mentalidad de los criollos.
Había nacido a mediados del siglo XV I en la ciudad de México, proveniente
18
de una familia linajuda.
lll. El Peregrino Indiano y los zacatecanos: la dificil convivencia

Las relaciones entre el cabildo de Zacatecas y el corregidor Saavedra
parecen haber sido conflictivas desde el principio pues pronto entró en
disputas con los oficiales reales, el alguacil mayor y el depositario de la
ciudad. Ante estas primeras actitudes del justicia --continuadas durante todo
el año-, el 18 de noviembre de 1594, el regimiento escribió al Rey
expresándose en fom1a por demás hostil contra Saavedra, diciendo que la
ciudad se encontraba "afligida y apretada con el desabrido gobierno del
corregidor don Antonio de Saavedra, que ha obligado a este regimiento a
tomar la mano y suplicar a vuestra majestad la libre de la opresión y
cautiverio que padece... "

y _par~ el beneficio de ellos quita a los mineros los indios ue tiene
;salarrados en gran menoscabo de sus haciendas y de los rea/e~· quintos
e _vuerra.;7;1es:ad'. que cesan cesando el beneficio de los mineros por
qwtar es e. os md10s; y no acudiendo los vecinos a su usto au~1 ue
se_~,~ ~egoc1~s de maravedís, los maltrata pesadamente de %a/abra y ¿on
p, 1s1on, con o c~a! andan t~n desabridos que se van de esta ciudad , la
~esf~ebbla~, ten11endo su. Violencia, la cual resulta en menoscabo }del
tea a e, que con la copia de vecinos crece... " 21

. ~?mo_ consecuencia de estas amargas acusacíones el Conse·o de In .
exp1d10, atines de 1595 una real cédula dirigida al . ', .
. J
d1as
Monterrey, en la que le ordena:
m1sm1s1mo virrey conde de
. "os_informéis de lo que pasa acerca de lo contenido en la c .
siendo cierto. quitéis de allí al dicho Antonio de Sc.,a\·ed
' ta, y
d ,.
.
ra. y en su 1ugar
~o~ re1s otra persona de quien tengáis sati.sjacción. que remediará lo~
~nobs e mdcon,vementes que la dicha ciudad representa, y avisarme el/~
Con reve ac. de lo que hiciéredes. " 21

ª

.ª

Don ~ntonio, por su parte también salió muy bueno para escribir cartas
al rey queJandose de los funcionarios de hacienda locales:
"En estas minas tiene vuestra mc.u·estad d ,. ,,. . !
ad · · t.
¡ .
o., o1 1c,a es que
m1111 ~an 1a rea. ca~a y hacienda; entiendo que 110 hacen sus oficios
como e. en, dam,~ificandola en mucho porque el uno de ellos. que es el
factor,
. flene doscrentos mil pesos y más de hacie11da, que Ia trata v
con/1 ata por su persona y otros por él: y este trato es con los minero;
son l:s que deben siempre a vuestra fllCIJ"e!,rad de quintos y a::ogue ;.
sa .7.ue .se le!i _da por cuenta de vuestra majestad; r conforme a e'if~
pre;rere su hacienda a la de vuestra majestad. .. " :3 •
·

qu:

19

Las acusaciones de los regidores contra Saavedra no tienen nada de
20
excepcional en el panorama novoh ispano, pero todo parece indicar que el
corregidor era particularmente repelente y sangrón en su estilo y forma de
conducir su actuación en la ciudad. Continúan los regidores en su carta:
"Es el caso que el dicho corregidor, con la extraordinaria codicia
que tiene, trata y contrata públicamente, haciendo en estos tratos
demasías y violencias llevando ojo a ganar y no perder; y le es fácil con
la vara (de justicia) salirse con lo que quiere: sírvese de los indios
naturales sin pagarles sus jornales, compra metales para sus granjerías

684

Sin duda que. este f~_e el año estelar del Peregrino, quien durante su
; a101s:urso comenzo tambten a tener fricciones nada i~enos que con don Juan
e nate, como lo veremos adelante.
El Peregrino asistió -cómo no- a todas las sesiones del cabi ldo
~~ectuadas en tr_anscurso de 1595. En las elecciones del primero de enero
1_5??, ocasiono que los regidores impetraran defensivamente una real
p~~v1s1on dada por la Audiencia de Nueva Galicia, en la cual habían obtenido
: nt erecho ~· votar secret~mente, pasando de uno en uno a externar su opinión
en e el escr.1?ano del cabtl?o-que a la sazón ~ra Esteban de Vasiniana- quizá
~-revencion de re~resalias del corregidor. · 4 Sin embargo esa fue la última
ses1on en la que se vio a Saavedra, pues alrededor de abril de ese ?ño, o poco

:1

685

�, d
0 por su teniente. Nicolás
antes fue sustituido, sin ser separado aun e1 carg ,
'
,5
Rodríguez. ·
IV. El corregidor contra el adelantado

,
. .
1595 la autorización del virrey Luis de
Juan de Oñate habta recibido en
'. . , de Nuevo México al norte
.
.
.
\
enquista
y
la
colonizac1on
' d
Velasco para dmgir a c
b· vo tal concesión, en medio e un
de la Nueva Vizcaya. ~\ za~ateca
~e t~e entrecruzaron susceptibilidades y
tortuoso proceso de vano_s anos e; \
enero de 1596. Juan y sus
asiones
de
muchos
mteresa
os.
ara
.
de Caxco a\ norte de
P
.
b ya en las mmas
,
expedicionanos se encontra a
stancia que duraría l O meses.
eva
Vizcaya
en
una
e
¡·
Zacatecas, en 1a Nu
b. , . s de las autoridades metropo itanas y
. , de l t't
I u\o
abrumado por un sin fin de du
, itac1011e
• . 2&lt;&gt; pues a la consecuc1on
1
por varios obstáculos de carac'.e~ po it1coh, habían aspirado y competido
d d Nuevo Mex1co mue os
de adelanta o e
. d d no v otro lado del Atlántico.
férreamente ante las autonda es e u -

;¡°

. d E e· o varios eran los que aspiraban a
A más del intento de Anton'.o e dsp J\l, fe Cristóbal Marín en 1583.
M, · El pnmero e e os u
d
conquistar Nuevo exic?. .
~
1 da por el entonces alcalde mayor e
Al año siguiente. _otra solicitud ~s 01;u ad Vargas. Ninguno de ellos obtuvo
\a Puebla de los Angeles. Fr~nc1sco iaz e
respuesta favorable alguna. ·
d Pedro Ponce de León, rico vecino de
Hubo otros aspirantes de \a talla e .. d capitán general de la Nueva
Bai\én, Rodri~o de Río
Losa.. pr:~~;1t:r~e sería gobernador de la Nueva
Galicia. Francisco de Urdmo\a, qu_ien d N tra Señora de \as Nieves, Juan
Vizcaya y el rico vecino de las mmas e ues
Bautista de Lomas y Colmenares, entre otros.

?:

, ,.
íue sencillo pues en torno a él giraron \as
El asunto de Nuevo Mex1co no
I b. nte novohispano. De manera
.
.
, reclamos en e am ie
.
más encendidas pastones Y
. , n este sentido Juan Bautista
significativa destaca la pugna_que protago1~1zo ea un rico hacendado de las
• u1en a la sazon er
de Lomas y Co 1menares, q
z
tenido por muchos como
,,. d I t ·a\ Estado de acatecas y
. . d
1
regiones nortena~ e ac i.:
G r . Juan Bautista había sohctta o a a
el hombre más neo de la Nueva a ,c1al.
uista de Nuevo México en
't ilaciones para ª conq
·
corona concertar cap1 l
.
frustraron pese a que el mmero
\ 589 1592 y 1595, pero todos los intentos se
.
18
gastó, considerable parte de su fortuna en los preparativos.
. . • 1 ·cachón de Nieves, el virrey Luis de
Al negársele la autonzac'.on ad r~ d'-ola acérrimo enemigo de Lomas,
Velasco \\amó en 1594 a Francisco e r
do,ra pero fue aprehendido en la
con e\ fin de encomendarle la empresa po a d. la muerte de su esposa.
, .
do entre otras cosas e
. d
ciudad de Mex1co, acusa
, \ . fluencia revanchista de Bautista e
imputación en la que se advert1a a m
686

~7

Lomas. Juntos se vieron envueltos en una serie de hechos tan lamentables
como regocijantes, que muestran el grado de los enconos por el privilegio de
29
marchar hacia Nuevo México,
y que inclusive revelan la división de
opiniones tanto entre las autoridades de la Nueva España como de la Nueva
Galicia, donde Lomas se apoyaba en sus importantes yernos.
Con estos hechos como antecedente don Juan de Oiiate se consolidó
como el candidato seguro a encabezar la tan esperada expedición hacia
Nuevo México, pero Bautista de Lomas guardaba al parecer muchos
resentimientos aún. Las dos hijas de Lomas se habían desposado con sendos
oidores: una de ellas con el doctor Valde·rrama, de la Audiencia de México. y
su hija doña María de Colmenares, con el licenciado Nuño Nuñez de
Villavicencio, de la Audiencia de la Nueva Galicia. 30
Tal vez en pro de alguno de estos celosos aspirantes a la empresa.
quedados en el camino del favor del rey y los virreyes, Saavedra planteó
equivocadamente su relación con Juan de Oñate, lo que agravó su situación
en el ambiente de la oligarquía zacatecana que copaba el cabildo. Resulta
bastante probable que Bautista de Lomas aún estuviera resentido por sus
truncas aspiraciones sobre Nuevo México, y que su opinión sobre Juan de
Oñate no fuera del todo buena y si ya había sido capaz de acusar
infundadamente a Urdiñola de homicidio -acusación de la que finalmente fue
absuelto con posterioridad a 1598-, también se decidió conjuntamente con el
corregidor Saavedra a complicarle la existencia aun atareado Juan de Oñate.
Ya con ailterioridad, tras las elecciones capitulares en Zacatecas de
enero de 1596, se presentó en la Audiencia de Nueva Galicia. Felipe de
Escalante Castillo, vecino de Zacatecas, uno de los capitanes de Oiiate que lo
asistían en los arduos preparativos de la expedición, querellándose ante los
oidores en contra del Peregrino ) otras personas a él allegadas. entre las que
sobresalían Luis de Aranda Gumiel. alcalde ordinario de 1595. San Juan de
Fernández. alguacil, y Andrés López de Yarza. JI La querella trataba sobre
"... la herida que le dieron en la cabeza al dicho capitán, estando
en casa del dicho corregidor dándole un recaudo ele don Juan de
Oñate, su capúán general, y haberle hecho o/ros muchos molo.1
lratamiemos y querer matarle y darle garrote... "J!

Las intenciones políticas de Saavedra se adivinaban por la actitud del
propio Oñate, que respondió a la afrenta sufrida por su capitán, denunciando
ante los oidores que:
"... para impedirle la jornada (a Nuevo México) y por poner mal
nombre en su fidelidad )' crisliandad. el dicho corregidor hi:o una
cabeza de proceso. diciendo en ella que en su casa se hacían jumas,

687

�ligas y monipodios y que sería posible que de ello re!ultara algún
3
alzamiento,· y que sobre ello recibió cierra información. " J
En ese mismo lapso se presentó también ante los oidores otro vecino de
Zacatecas llamado Juan de Condomafeo, quien formuló a su vez una petición
en contra de Saavedra en la que lo denunciaba de "... haber vivido mal y
hecho muchos delitos y excesos, en dos años que ha que es corregidor de la
dicha ciudad y su partido... " 14 Entre otras acusaciones a don Antonio,
expuso:
.
"que debiendo ser buen cristiano. amigo de los sacerdotes y siervo
de Dios y de aquellos que predican su santo evangelio en los púlpitos y
lugares señalados en las iglesias, no lo hizo, antes deshonró y afrentó y
viwperó a un fray Gabriel Arias, predicador del convento de San
Francisco. habiendo acabado de predicar que es un gran siervo de
Dios. se levantó de la iglesia y lugar donde estaba asentado y entró
dentro del monasterio y mandó llamar al dicho fraile y le dijo que era
un bellaco desvergonzado y que había mentido en todo lo que había
dicho, y que por menos había hecho de dar de palos a otros, y que si
subía otra vez a predicar aquello que lo tomar_ía por la capilla y le
echaría del púlpi10 abajo y le daría cien palos. "JJ
Por si fuera poco, don Antonio fue encontrado culpable de ejercer con
entusiasmo el oficio de tahúr, pues puso en Zacatecas un:

"tablaje público de jugadores y dos mesas, dando naipes a precios
excesivos en su casa, jugando con todos mucha cantidad de dineros en
gran daiio de los vecinos, llamándolos y llevándolos por fuerza para que
36
le gas1asen los naipes y diesen baratos~.. ..
Otro de los escándalos de que fue encontrado responsable era que:
"viriendo en aquella ciudad un vecino de el/u llamado Francisco
Sá11che=. hombre honrado. viejo. /leno de canas, casado con una mujer
honrada: homhre de importancia para aquella república porque tenía
por oficio él y su mujer amasar pan para el susteJl/o de ella, le mandó le
diese pan fiado. sin pagarle; y sin cédula. con sólo la palabra de ww
11111/uto, porque no tuviese recaudo para pedirle nada, y habiéndole
dado mucha cantidad y yéndose/o a pedir, le cobró enemistad y le
deshonró y afrentó llamándole viejo bellaco. desvergonzado, que se lo
había de pagar y pelarle las barbas, y le hi:o por fuerza, dar carta de
pago de lo que 110 había recibido, y se le quedó con ello... ·''
Fue encontrado culpable de otras faltas como el condenar injustamente a
penas infamantes a un grupo de indios, así como en atribuirse funciones del
cabi ldo en lo tocante a la fiscalización de precios y de hacer mal uso del
688

dinero ~on el q~e la ci_udad contribuía a la fábrica de la catedral de
Guadal~Jara. Las 1mputac1ones que se le formularon en este caso fueron en
total treinta y dos.
_ .Resulta tambi~n. evidente que los preparativos para la expedición de
Onate a ~uevo Mex1co, contribuyeron notablemente a desgastar la función
gu,bernat~va de Saavedra, pues tanto las labores de avío como de
redutam1e~:º de soldados y colonos, propiciaron seguramente una gran
concentrac1?~ de perso_nas en el corregimiento, por encima de la ocasionada
por_los trad1c1ona_Jes e, importantes flujos migratorios, de los que ya de por sí
la cmdad era destmo. 8
J

. Ramón A: Gutiérrez nos proporciona una interesante descripción del
grupo que l~~go a Zac_atecas en espera de marchar hacia las recónditas tierras
del septentnon novoh1spano:

. "Los .~ombres que 111archaro11 a Nuevo 1'1éxico. jóvenes y solteros
en ~-u mayo, ta, formaban u~ bronco grupo. Poco se sabe de sus orígenes
socwles._de no se:· por la 111formación que se co11signa en las lisias de
enrola1111ento. Mas de la mitad de los hombres, 71 para ser exactos.
eran menare: de 30 a,fos. los demás no eran mucho mayores: 3.¡ tenían
de 3~ a 39 anos, 1-1 .1·e.hallaban entre los ../0 y los ./9. y /O era11 ma¡,ore.\
de 50. El. reciura. mas )oren tenía 15 anos y el más viejo 6Ó. De
proceden~•¡~ pare~1da a la de aquellos franciscanos que iban a sen·ir a
Nue_vo Mex1co, ma'i o menos la mitad de los soldados declararon haber
~ac,do en Es~a~a. principalmente en Andalucía y Extremadura. Otros
JO._ o algo as,. dieron la Nueva España como lugar de nacimiemo. 1. 1111
pt~~:ado de ellos eran 1e otros países, por ejemplo. Juan Griego. era
g, lego, , A11to11w , Rodriguez era portugués y Rodrigo Ve/111011 era
flamenco. ..Tambien se hallaban entre los miemhros de fa expedicio'n ,as
,
eJposas. ¡IIJOS, criados y esclavos de varios de los oficiales. ·· .1?
~urante la preparación de la expedición. los roces de los subordinados
de ~nate Y el temper_amental corregidor no se hicieron esperar, y así lo
atestiguaron las .repetidas cartas de la ciudad "y de otros i·ecinos mur
honrado~ Y rehg10sos de ella.,, quienes comunicaban al tribunal d·e
GuadalaJara que:

"entre el dicho corregidor y el dicho don Juan de OF,ate
gobernador Y, cattán general, y sus soldados, hay grandes difere11cias ;.
encuent:~s publicas, de que se podían seguir alborotos y escándalos. en
d~ serVIcLO de Dios nuestro seiior y de su majestad y daño de la dicha
ciudad Y_ vecinos de ella y reino: y para obviarlos y que no sucedan, y
que el dicho gobernador y capitán general sea despachado y aviado.
689

�para hacer su jornada a la conquista de la Nueva México, que su
majestad le ha hecho merced de encargarle con comodidud y buen avío
411
y el mejor que se le pueda dar.. , "

Resulta evidente el apoyo prestado a Oñate por sus paisanos de
Zacatecas en contra de Saavedra.
Si ya conocemos a nuestro corregidor y sus veleidades, a ello había que
agregar la peculiar entidad de quienes se embarcaban en una expedición de
tal envergadura, lo cual imprimía a la situación en Zacatecas durante los años
de la preparación del contingente. elementos de gran inestabilidad. El mismo
virrey se expresaría del contingente en términos poco halagüefios al decir que
el carácter de los 129 soldados que se enrolaron en el contingente, era
41
"pendenciero" en extremo.
Tanto el capitán Escalante. como el ciudadano Condomafeo solicitaron
en sus denuncias que uno de los oidores saliera hacia Zacatecas para iniciar
una averiguación de los hechos. exhibiendo las fianzas necesarias para tal fin.
Por ello. la Audiencia, apoyada en ambas peticiones y en las cartas de los
zacatecanos, determinaron el 18 de enero de 1596, enviar a la ciudad un
oidor. A estos hechos los togados agregaron el argumento de saber que
Saavedra. a más de los delitos que se le imputaban:
"... ha cobrado de la real caja cantidad de pesos de oro sin
pertenecer/e ni dehérsele: y ha cobrado las condenaciones de penas de
cámara y gastos de justicia sin tener libro. cuenta ni ra;;ón. nombrando
42
depositario el dicho Saavedra ... "

El oidor Francisco dl" Pareja, que partiría para Zacatecas estaba obligado
a instruir la causa sobre los hechos denunciados y en el mismo auto se hizo
hincapié en que, una vez iniciada, debían pasar los autos a la Audiencia para
resolver, en el entendido de que buscarían con ello dar a Juan de Oñate.
"... todo el faror y ayuda que sea necesario conforme a sus provisiones y
asiento::, que de su majestad tiene y de sus virreyes de esta Nueva Espaiia .. ··
./J

Sin haber medido previamente las consecuencias de la carta que el
regimiento había mandado al rey en 1594, sabemos con certeza que el
44
Peregrino se encontraba en Guadalajara en el mes de mayo,
metido en
problemas legales como resultado de la visita acordada por la Audiencia; los
mismos se prolongaron por el resto del año. extendiéndose incluso a la
Audiencia de México. donde seguramente se conoció de las indagaciones del
virrey a consecuencia de la carta de 1594.
690

Ante esta esperada oportunidad el cabild d 1 .
. .,
fuego y promover la causa en cont;a de su ~ .e a c1u?ad dec1d.10 atizar el
efecto celebrar una sesión el . t d
.v1eJo enemigo, queriendo a tal
Diego Pérez de Rivera mineros1e e ~ septiembre de 1596, para enviar a
seguir en México las ap~rentemenytevec111,o de Zacatecas, con la finalidad de
. .
mue ias causas y proc
· · ·d
Aud1enc1a en contra del todav'1a correg1'dor.
esos m1c1a os en la
Poco más tarde. el 13 de octubre de 1596 B .
frenar los afanes del cabi Ido dec. d.,
.
' autista de Lomas. queriendo
alcalde mayor de las minas d NI. io presionar al .adel~ntado iniciando ante el
e ieves unas avenguac
. " b
las haciendas de sacar plata de d J
B
IOnes. so re robos en
soldados de don Juan de 0- on uanb awista de Lomas, comelieron los
seguramente en su tránsito hacia~:t~ go evr.nador del Nuevo México ", ._;
ueva 1zcaya.
El teniente del corregidor de Zacateca N. ,
.
más bien funciones de apaga~
s. ,colas Rodnguez, cumpliendo
.
uegos. enterado de los
, ·
d
capitulares, se opuso a asistir a la sesión lo
. . _propos1.tos e los
entre él y el beligerante cabildo· ~6 • t, que_mot1vo mas .conflictos. ahora
justicias y regidores, entró a las 'casaess :~!~se ~ la renuen.c1a de Rodríguez.
para salirse con la suya nombra d
o· stor~ales rompiendo
la cerradura
'
n o a iego Perez para
. 1
M, .
con el pretexto de tramitar alla' la .
..
.
enviar o a ex1co.
. d'
conces1on a la ciudad u11
. .
111 10s para el desagiie de las
.
..
,
repart1m1ento de
esta ciudad'': .J7 especia!mente~1~~:\sio ~1~~¡~~~~ demas cosas que convienen a
Capitulares y justicias locales mostraron
. .
acciones del descendiente d 1
.
su gran resent1m1ento por las
e a rema Loba motivado
1
•
•
s por e notono
descontento de la población e ·pa ~ 1 1. .
para empeorar la de por sí se _nt? a, 11c1er?n cuanto estuvo a su alcance
.
n 1ca s1tuac1ón judicial d 1
.
corregidor. Los capitulares y
d
e controvertido
11
activismo. consistente en organiz:~~a ~e:~:
desarrollaron un verdadero
a la.s autoridades novohispanas con ese fi ct10;1 de fin~as para en:1ar cartas
cabildo por el siempre leal teniente Ro~º: iec 10 que¡ fue ?;nunc1ado en el
noviembre:
nguez, en a ses,on del cinco de

º~-

"habiendo tratado y con'er ·c1,
b d
ciudad
. I
.
.
'J' 1 o so re ar remedio u que en esta
, pm a guno:i \'ecmos de ella se tiene tr .
1
1
1
a voz. ele ciudad sus pretensiones. escriben :~~t~s c~;:~~:1:; ~~~
el! p I e.ce (. l.) y toman muchas firmas de muchm personas residente/en
a, a.1 cua es. o la mavor parle de 11
para quién son las carta~ .
, e as, no saben lo que firman 111
colore&lt;; a el/
. : 111 que fin las pretenden, poniendo algunos

f:; s:;~&lt;

experi~ncia .:~

i;,,vi~';

.ª

~;,cl;;;'~i: .ec;~r. las dichas firmas, como por
· · cor ws presentes que se traen p Jr
1
~eg~:'.:' ~i~t~ª;/;~:.nas co111r~ don A!1to11io de Saavedra, corregid;J,.
u a • que segun se dice se han escrito carlas a los
691

�jueces mayores. a voz de ciudad, no lo siendo, contra el dicho
corregidor: para remedio de lo cual y que se excuse de esto, las justicias
hacen causas diciendo hay juntas y monipodios, y quieren castigar
.

a lgunos vecinos...

funciones:
Cumpl_í la obligación que era forr;osa.
A m1 Rey y señor como es debido,
Con la.finalidad que fue posible,
Que hacer otro más era imposible.

., ./R

Alguna suerte de tregua fue lograda por el teniente Rodríguez en el
asunto del corregidor, porque las elecciones de enero de 1597 se celebraron
en el marco de una extraña paz, poco usual en este tipo de trámites en la
joven ciudad de Zacatecas.

.
Como una reminiscencia literaria d
mcomprensiva oligarquía .
d
e sus problemas con la mgrata e
, ·
• • .
rrnnera e Zacatecas, e¡ peregrino nos dejó estos
rrrcos
JU1c1os:

1

Fue el 21 de octubre de este último año cuando el regimiento recibió una
carta desde México en que se notificaba la designación de un nuevo
corregidor para Zacatecas: el capitán Fernando de Yaldés.
No pudo el cabildo disimular su regocijo al saber que el inefable
Saavedra. en definitiva, no sería más corregidor en la ciudad. Por ello, se hizo
hincapié en la sesión del mismo día en que, "como era la costumbre'', se le
recibiría en --Ja casa que para ello se toma, en que haya de vivir, y darle de
comer y cenar el día que viniere, y a su gente, teniendo atención a que vienen
desaviados.•·49 Sin más novedad, salvo que el recién llegado pidió vivir en las
propias casas del cabildo - petición que le fue concedida a cambio de que
tapara las goteras a su costa-, el quinto corregidor de Zacatecas fue recibido
el cinco de diciembre y asistió a las elecciones de enero de 1598 sin mayores
prob'1emas. 50
Por su cuenta. como era de esperarse, Valadés instruyó su juicio de
residencia en contra de su antecesor. lo cual contribuyó a empeorar la

Y, vi~to
·
· poniendo
. que
. el go bierno
iba
Como er~ justo en todo y conveniente
y la ;unsdicción real derendiend
Se e
,
J'
,;,: onvoco en mi daño cierta gente:
Fue..-.,ev,de.lance
en lance esto exte
.i
.
• n d'1e11ao
a/1endose de ayuda suficiente
De
suerte
que me fue quitado el w1go
. ':,i,
• i parecer que hay causa en mi descargo

º·

~pelaba,_ eso sí, al soberano, alguna
prommente, sm un mínimo de•io de
comprensión para hombre tan
:i
rencor:
Bien claro lo veréis, Rey soberano,
y cuando es desdichado el que se aleja
De vuestra poderosa y justa mano
Pues
,.
y llega tarde a_vos. cuando se que;a:

que llegue senor mtenro humano
A ~acer de invenciones falsa queja.
Sm que vuestra justicia poderosa
Muestre en la mía su mano rigurosa

situación de Saavedra.
V. Epílogo
Probablemente no volvió a saberse gran cosa en Zacatecas sobre
Antonio de Saavedra. pues después de los resonantes episodios por él
protagonizados en la ciudad, partió casi de inmediato a España,
aprovechando la oportunidad para redactar. balanceado por el oleaje en la
proa de su nao. su maratónico poema, en el que dedicó a su antíguo
corregimiento algunos pocos y memorables versos:

Allí está Zacatecas /a famosa
Que tanto ha de sus venas producido,
De allí, de la gran mano poderosa.
Sacro señor. Corregidor he sido.
No deja de aludir el celo con que pretendió haber asurnído sus

692

Que no es justo señor que lo padezca
111· Mi honor. mi calidad. y mi persona,

haya qwen se anime. ni se ofrezca
A rnformar falso a ruestra Real
V
h ¡¡
corona
, o se ~ ara quien más que yo merezca
Alfa. con~o !afama lo pregona,
Haberlo _mis pasados conquistado.
Descubierto regido y gobernado.
i .1

, . Entre tanta modestia también asomaba u
.
. . .
t1m1damente reclamada en contr d
n_ deJo de JUSt1c1a no recibida y
a e aquellos 111sensatos zacatecanos am igos
693

�del adelantado Juan de Oñate, tan carentes de sentido del humor:
Y si mis obras no han desmerecido
Será justo que lleva la medida.
En darme lo que wnto me es debido:
Se dé castigo a relación fingida:
Que sabe Dios, señor, si os he servido
mejor, que de quien fue tan ofendida
Mi honra, por pasiones conocidas,
Que de fuerza han de ser os referidas.

Notas Bibliográficas

1

Archivo General de Indias de Sevilla (en adelante citado por las siglas
AGI), Sección Guadalajara, Legajo número 5, Carra de la justkia Y
re{!imiento de la ciudad de Compostela al rey. Compostela 10 de noviembre
de 1549.
1 Peter Bakewell. Minería y sociedad en el México colonial, Zaca1ecas
( 1546-1700). México: Fondo de Cultura Económica, 19~4.' p. 25~ .
~ .
1
Iñaki Zumalde. Los Oñate en México y Nuevo Mex1co. Onat1. Espana.
/\y untamiento de Oñati - Ayuntamiento de Zacatecas, 1998. p.51.
.
~ José Enciso Contreras. "Mercado de vino, mercaderes y fraude de la sisa en
Zacatecas ( 1583. 1584)" en Estudios de historia novohispcma, Vol. 14.
México: Universidad Nacional Autónoma de México, 1994. p. 14 y 15. .
5
Marc Simmons. The lait conquistador, Juan de Oñate and the selfling oj the
far southwesr.. Oklahoma: University ofOklahoma ~ress. 199_1. ~- 35.
ó Para una visión sobre la vida cultural en la capital del virreinato en esa
época. puede consultarse Agapito Rey. c_u/tur~ ~ costumbre:~ del siglo X1'1 en
la f'enínsulu Ibérica y en la Nueva Espana. Mex1co: MensaJe, 1944.
, Marc Simmons. op. cit., p. 35.
.
K AGI. Guadalajara 6, r 2, nº 15. Testimonio sobre las palabras profendas
por Vicente de Zaldívar el 16 de j~/io de 1577 en la:s cas~s re~les de
Zacatecas. Guadalajara, 14 de noviembre de 1577. El test1mon10. que
realmente se encuentra muy dañado por el tiempo, pero que muestra los
suficientes datos para su interpretación, refiere que a la sazón se encontraban
reunidos además de Alonso de Mesa, Rodrigo de Balcázar, vecino de
Guadalajara. Antonio de Salas, Diego Gutiérrez de Zarzoza, Juan Co~és, hijo
de Juan de Tolosa. Alonso de Mesa. el mozo. Diego de Monroy, Miguel de
L

694

Olagui, Pedro de Vergara, Juan Pérez Granciondo y Avendalio. alguacil )
Manuel Rodríguez.
9
José Ignacio DávilaGaribi. la sociedad zacarecana en los albores del
régimen colonial. México: Robredo, 1939, p. 46.
10
AGI. Contaduría 852, números 1. 2 y 3. Cuentas del pago de diezmos en la
caja rea! de Zacatecas. años de 1565, 1570.1579, l 583 y 1587.
11
Silvio Zavala. El servicio personal de los indios de la Nuem Espa,"ia.
1600-1635. T V, primera parte. México: El Colegio de México-El Colegio
Nacional, 1990. p. 627.
12
José Enciso Contreras. Epistolario de Zacatecas. 1549-1599. Zacatecas:
Ayuntamiento de Zacatecas, 1996. p. 247-250. Juntamente con estas
demandas de carácter político, la carta contiene un panorama general del
estado de la minería en Zacatecas durante esos años. Los mineros insistieron
principalmente en redir facilidades al Re1 para el pago de las deudas de
azogue que tenían la mayor parte de los mineros y en la posibi lidad de llevar
trabajadores indios a Zacatecas dada la escasez de mano de obra.
13
Archivo Histórico de Zacatecas (En adelante citado como AHEZ). Libro
segundo del gobierno del cabildo de esta muy noble r leal ciudad de ,Vuestra
Señora de los Zacateca.1·, desde el wio de mil y qui;ientos ¡· ochenta \' siete.
has/a el de mí/ seiscienlos v catorce. Fº 22. 22;_ 23, 23v '&gt; 39.
·
11
Emilio García-Merás. Pícaras Indias. f fisrorias de w;wr r erotismo de lo
conquiJta. Vol. Il. Madrid: Nuer Ediciones, !992. p. 158. ,
15

David Brading, A. Orbe Indiano. De la monarquía católica a la república
criolla, 1492-1867. México: Fondo de Cultura Económica. 1991. p. 331.
16
AHEZ, Libro segundo... f" 102. Se llamaba cadañeros a los regidores de los
cabildos indianos que eran electivos, cada primero de enero, por los por los
regidores salientes. Regidores propietarios eran aquel los que ocupaban un
asiento en el cabildo de manera permanente, ya por haberlo comprado o por
prerrogativa del rey acompañada a la designación en algún cargo real. En esa
época en Zacatecas. los oficiales reales, por el hecho de serlo, se convertían
en regidores permanentes por el tiempo que durara su desempeño.
17
El Peregrino Indiano fue impreso por primera vez en Madrid. por Pedro
Madrigal. en I 599; es representativo del género épico que los estudiosos
conocen como Cartesiano. por ser el primer marqué&lt;; del Valle de Antequera.
su principal protagonista. (fr. Antonio de Saavedra Guzmán .. El Pere¡;ri110
Indiano. Estudio introductorio y notas de José R.ubén Romero Galvú11.
México: Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 1989, p. 20. Dorantes
de Carranza. por su parte. reconoce a Guzmán en los siguientes términos:
"... nuestro natural don Antonio Saavedra Guzmán bb1iero del conde de
Castelar, en el Peregrino. que así como lo es e11 lo historia lo ha sido en ser
el primero que ha arrojado algo de las grandezas de la conquista de ewe
695

�21

nuevo mundo, y así se le debe mucho y el todo por haber sido el primero que
ha sacado a la luz lo que estaba tan sepultado... " Cfr. Baltasar Dorantes de
Carranza,. Sumaria relación de las cosas de la Nueva España, con noticia
individual de los conquistadores y primeros pobladores españoles. México:
Porrúa, l 987. p. 178. Fernando Benítez ha escrito sobre la obra de Saavedra:
··Un solo criollo, Saavedra Guzmán, que se bautizó a sí mismo con el nombre
del Peregino Indiano. concluyó en dos meses de travesía, 'con balanceos de
la nao·, un poema integrado por 2,036 octavas, que hacen un total de 16,288
versos. ¡Qué imagen ofrece el criollo en el siglo XYl! "Lo envuelve una
túnica de metáforas y de la boca le nace el arbolillo sonoro de la octava. En
sus oídos suena un metrónomo ajustado al tiempo de ocho, anda asaltos de
ocho pasos. entre ripios y pies forzados, y naufraga en un mar de retórica
cuyas olas vienen en sucesivos endecasílabos de ocho en fondo hasta
perderse de vista." Cfr. Fernando Benítez. Los primeros mexicanos. La vida
criolla en el siglo XVI. México: Era, 1985, p. 261 y 262.
18 Antonio de Saavedra Guzmán. op. cit. p. 38. Su abuelo. don Luis de
Guzmán, era un espafiol del tipo al que solía conocérsele como nobles de
gotera, que pasó a la Nueva España en 1529, en donde casó con Mariana de
Estrada, :1ija de un personaje importante de la colonia llamado Alonso de
Estrada, que a más de haber ganado fama como tesorero y gobernador de la
Nueva España, lo había hecho como miembro de un linaje de mujeres
hermosas. Del matrimonio entre Guzmán y doña Mariana, nacieron Alonso y
Juan de Saavedra. Este último por su parte, contrajo esponsales con una nieta
de Pedro Díaz de Sotomayor. que a su vez había llegado a Nueva España y se
babia unido a las huestes de Cortés en tiempos de la caída de MéxicoTenochtitlan. De este matrimonio entre Juan y la nieta de Pedro Oíaz.
nacieron precisamente Juan de Saavedra Guzmán y nuestro Antonio de los
mismos apellidos. Dorantes de Carranza les reconoce una ascendencia directa
con el primer conde de Castelar llamado Hemán Darlas de Saavedra. abuelo
del Peregrino Indiano. El conde a su tiempo era hijo del duque de Medina
Sidonia.
19 AGI, Guadalajara JO, ramo 2. nº 64. Carta de Alonso Caballero. don
f!emanclo de Ve/asco. Fernando Briseiío y don Diego Ruiz de Temííio al rey.
Zacatecas. 18 de noviembre de 1594.
20 La justicia provincial novohispana fue ejercida en un amplio número de
casos por hombres de capa y espada que, estimulados por las grandes
distancias y el aislamiento de las regiones, ejercieron sus funciones de
manera arbitraria y descontrolada. Un caso interesante puede verse en
Manuel Esparza,. Juan Peláe= de Berrio. Alcalde mayor de la villa de
Antequera del Valle de Guaxaca. 1529-153 1. México: Consejo Nacional para
la Cultura y las Artes. 1993.
696

AGI, Guadalajara 30, ramo 2_ nº 64
fiacatecas. 18 de noviembre de 1594
. Carta de Alonso Caballero ...
. AGI, Guadalajara 230, libro 2. f° 78v
.
mforme a cerca de lo conte111·d
. Al virrey de la Nueva España· que s
"b"
o en una carta d
·
e
escn
a vuestra majestad el cabildo d 1 . e que se le envía copia, que
Antomo de Saavedra su co
'd
e os Zacatecas,
queiándose de d
.,
•,
rregr or y de s
.
'J
on
re 1ac1?n le quite y provea persona.
~ ma 1 gobte.rno; y siendo cierta la
Madrid, 13 de diciembre de 1595. en su ugar y avise de lo que hiciere.

'.º

23

AGI, Guadalajara 35 .., 1 D
Consejo de Indias. Zacat~c~s. 8
24
JS

AHEZ L"b

'

. .
;11 Antonio
de Saa,·edra. al

presidente del

e enero de 1596

, 1 ro segundo f° 116v
·
- ldem, f° 119
·
26
.
P~ra una visión más amplia d 1
R~bto Mañé, op. cit.. t 11, p. 151 e :/~pres~. de Juan de Ofiate Vid. José l.
V1~la_grá, op. cil. Vid. Fray Ju!n de amb1en puede consultarse Gaspar de
Mex1~0: Porrúa. 1986. p. 670 C T?rquem~da. Monarquía /,,diana.
R?dnguez-Sala, et. al., op. cit p. 209onsultese igualmente María Luisa
T1mrnon_s, E~ Paso. A Border/;nds Hi. / _s_s. Igualmente puede verse W.H.
The Un1vers~ty of Texas at El Paso, vl ~~ El Paso: Texas ~cstern Prcss.
respecto arroJa Ramón Gutiérrez A C
, ' p. , 1-17. Daros interesantes al
.
· · v uanc10
Jesm. 11ego,, 1as madres del maí=
.fe ,Ju_eron. U atnmonio,
sexualidad
7 d,,.
Mexrco: Fondo de Cultura Ec , : lo e, en Nuevo México 1500 1846
rev·
L .
onorn1ca 1993 p 84
.
.
_,sar u1s Navarro García la C '
. · ·
Y ss. También conviene
Ediciones de Cultura H' , . .
onqwsta de Nuevo Mérico M d 'd
1 b
ispanrca 1978 Partic 1
. .
a n :
a o ra franciscana en Nuevo ,M . . .
u armente valiosa en e l terna de
Establecimientos franciscanos ex1lco, es 1~ obra de Fernando Ocaranza
Méx·ico: Ed'
·, del autor ¡ 934 enp e misterioso remo
· de Nuel'o Alérico ·
, tct0n
de Oña~e en Nuevo Méxic~, ver. ~~~ conocer 1~: primeras acciones de .Juar~
El servicio personal de los indi:s·
¡9:NTambren resulta útil Silvio Zavala
~l Col~gio ~e México-El Colegio ~:c:~a1i'e~;/spaña 1550-1575. México;
Mana Luisa Rodríguez_ S 1
· . '.l, t. 111. p. 493-496.
a a. et. Al., op. cit., p.21 l-212

D

,

u Jorge Gurría Lacro,·x
' · "El proceso d d
F
1V1emorias de la Academia Mi .
e on rancisco de Urdiñola'·
re I el, Mi d
e:ncana de la Hi\·to .
. en
29 a
e a rid, t. xvm. número 5 México 1 . na. correspondiente de la
Sobre este interesante e . d' '
, 959. p. 206.
176--~74. Además puede p~~~s~~t:r~:d~~onsultars_e, J. H. Parry, op. cit., p.
Urdmola... p. 194 y ss. ''Las ca .
. rto Aless10 Robles, Francisco de
que desarrolló y los esfuerzos ~:~~~a;~~~~s (de Nu_evo México), las intrigas
para que se le confiara la jornada de Nueves q_ue_ hizo Lomas y Colmenares
era un ambicioso, un hombre tenaz o Mexrc.o, prueban a las claras que
y un SUJeto que no reparaba en
697

�escrúpulos.''
~0 La unión de la hija de Lomas con Nuño Nuñez de Villavicencio fue un
caso que escandalizó a la Nueva España, pues era un principio legal el
prohibir que los oidores se desposaran con mujeres oriundas de las
poblaciones de su jurisdicción. En una curiosa carta del licenciado Nuñez de
Vi\lavicencio, datada en Guada\ajara, el 20 de julio de 1588, se dirige al
virrey marqués de Vi Ilamanrique, suplicándole: '' ... se sirva de mandarme dar
licencia genera\ para que lo puede hacer -es decir, casarse con la hija de
Bautista de Lomas- cometida a vuestra excelencia o a quien en su real
nombre gobernare estas provincias ( ...) he acordado elegir una gente llana en
su manera de vivir y limpia su generación y saneada en su hacienda, y de
pocos deudos, y que pueda cumplir lo que prometiere, que ha sido Juan
Bautista de Lomas, vecino de las Nieves, en esta jurisdicción, casi a ochenta
leguas de esta ciudad, el cual me da a su hija menor y treinta y cinco mil
pesos con ella, de que está tomado asiento, y se hicieron las escrituras a seis
de éste en las minas de las Nieves, con condición ha de dar para ello, ante
todas cosas. licencia, y no de otra manera. La cual escritura y concierto se
hizo sólo para tomarla por fundamento para suplicar por la dicha licencia. De
aquí [a] que doña María tenga edad legítima para poder contraer, porque no
tiene ahora más de diez años y meses ...'· AGI , Guadalajara 6, r 12. nº 83.
Copia de una carta que escribió don Nuño de Villavicencio, oidor de la Real
Audiencia del Nuevo reino de Galicia al virrey marqués de Villamanrique.
Guadalajara, 26 de julio de 1588. En unos Advertimientos Generales del
marqués de Villamanrique, a su sucesor Luis de Ve lasco, el mozo, en 1590.
se advierte que pese a la violación flagrante de las disposiciones reales al
respecto, Nuño Nuñez de Vil\avicencio se había desposado, por poder, con la
púber doña María de Colmenares, recibiendo en el acto 12 000 pesos a cuenta
de la dote completa. El virrey en consecuencia había mandado privarlo del
oficio de oidor y dictando que compareciera ante él, a lo que se negó
Villavicencio, " ... por cuya causa yo lo envié a prender y él no tan solamente
se resistió, mas antes, echando fama pública que yo enviaba aprender a toda
la audiencia, se puso en arma y en defensa, juntando toda la gente forajida y
de mal vivir del reino. haciendo un levantamiento y asonada terrible. Por lo
cual, vista su libertad y locura, y por excusar mayores daños, mandé a mis
ministros que se volviesen ..." Ernesto de la Torre Villar. Instrucciones y
memorias de los virreyes 11ovohispa11os. México: Porrúa, 1991, t. L p. 240.
11 AGI, Guadalajara 8. ramo 10, nº 45, ff 12v y 13. Testimonio de los
capítulos que el alférez Pedro de Quiñones puso a don Francisco Bravo de
Sobrernonte, alcalde mayor de la provincia de Ávalos, que van de pedimento
del fiscal de su majestad en esta real audiencia al Consejo Real de las Indias.
Testimonio del auto de capítulos contra don Antonio de Saavedra, corregidor
de la ciudad de Zacatecas. Guadalajara, 18 de diciembre de 1617. Otras de las
698

personas contra Ias que se d. . ..
º?~mgo, e Isabel. negros escl~:~: d~~ :•erel_l~ fueron Constanza. mulata
cna. º: así como en contra .. d I d rr~g1 or; y Alonso de Guevara .
¡¡rvoc,o del dkho corregidor". ... e as emas negras y negros y gente' ~u
ldem.í°I3.
e
3.1 L
.
OC. Cit.
3
~ Loe. cit.
35 AGI E , ·
, de Cámara, 1184. 1599. IV 2
.16 Id
, scnban1a
em.
, .
37
/dem.
38
Gaspar
.. , de v ,·11 agra,· op. cll. .. p. 167 L
exp~~1c1on se integraba por 400 ho1~b/ caravana definitiva que partió en la
fam1ltas; 83 carros para pertrechos y 700~s, lbSO de los cuales llevaban a sus
ca ezas de ganado
H

.

40 Ramona A . Gut·ierrez º'P cit p 86
AGI
·
. ··IO· nº ·
, , GuadalaJara
8,' ramo
capllulos que el alférez Pedro d , .~5, ffo 12v y 13. Testimonio de I
Sobremonre... Guadalajara. 18 deed()~mobnes puso a don Francisco Bravo dos
1c1em re de 1617. fr10 1"JVY 14.
e
41

Ramon
, A G t.,
. u ierrez. op. cit., p. 85 y 86.

42 AGJ
, , Guadalajara 8. ramo IO nº 45 ffl
cap,tulos que el alférez Pedro c1e'o1 -~ .
12v y 13. Teslimonio de /01·
Sobremonte Guadalajara 18 d d" :- unones puso a don Francisco B. . d.
43ldem.F14v.
,
e 1c1e111bredel617.FI4.
,mo e

44
45

AHE. Z, Libro segundo... f' 119v
Luis Páez Brotchie. Guo·da Ia¡am
·.
N '
~en;to has~a su fundación def1nir;-va
e uadalaJara. 1942. p. 27. .

46

~7

48

.

AHE Z. libro
· segundo... F' 120v
/dem, ff&gt; 121 y 121v.
fdem, ff' 127 y 127v.

~9

·o ldem, f1' 139.
' fdem. F 141.

699

Gu:~&lt;r~

I ,.
wca. _D_esde su origen más
a aJara. Mex1co: H. Ayuntamiento

�LAS COFRADÍAS TLAXCALTECAS DE PARRAS
Sergio Antonio Corona Páez
Candidato al Doctorado
en Historia por la UIA-Santa Fe
Cofradías en general
Las llamadas cofradías eran. como todos sabemos, asoc1ac1ones de
fieles que servían para dar asistencia espiritual y material a sus miembros. La
cofradía era el lugar social en el cual convergían la "economía material" y la
·'economía espirituaf"', el gremio y el culto. Las cofradías aprovechaban el
concepto de fuerza de grupo. Con esta fuerza colectiva, apoyada en las
normas y prácticas religiosas comunes a cada cofradía, el sujeto -en la
mentalidad colonial- podía obtener con mayor facilidad la salvación, ya que
el control de grupo siempre ha sido más eficaz que el de la débil voluntad
humana individual.
Pero la cofradía no buscaba tan sólo la "economía del más allá'' para la
salvación del alma. En el terreno natural y cotidiano, estas instituciones
funcionaban como verdaderos círculos mutualistas, brindando a sus
agremiados seguridad social: otorgaban préstamos a los socios necesitados,
pensiones a las viudas de los miembros fallecidos. a la vez que se hacían
cargo de los entierros de éstos.
Además. la cofradía realizaba hacia afuera cierto tipo de beneficio u
obra de servicio social cuya naturaleza variaba según la cofradía de que se
tratara. En la teología católica novoh ispana, socorrer al necesitado era
socorrer a Cristo en persona. Y para que una cofradía pudiese solventar
todos los gastos que suponían las actividades asistenciales. requería generar
riqueza. En este sentido. la cofradía era un espacio en el que se amalgamaba
lo sagrado con lo profano.
Las funciones religiosas
Desde el punto de vista del clero. una función primordial de la cofradía,
sobre todo a partir del último tercio del siglo XVI, era la que podemos
denominar '·de control o cohesión social'·, o bien, ·'de propaganda". La
cofradía servía como plataforma ideológica para la ortodoxia. afirmación y
promoción del culto y de la iconografía católicos en el contexto de la
amenaza que suponía para el Imperio Español la penetración del así llamado
"error luterano··.

701

�A partir de las cláusulas de las constitu .
de su funcionamiento.
c1ones, podemos darnos una idea

El Concilio de Trento recomendaba a los obispos:
"Por medio de las historias de 11ues1ra salvación, expresadas en
las pinturas y otras copio.,·, instruir y confirmar al pueblo, recordándole
los artículos de fe y recapacitcmdo conti11uamenle en ellos: más aún,
todas las sagradas imágenes son muy fructíferas no sólo debido a los
beneficios y dones que Crisro les ha concedido. sino 10111bién porque
ellm exhiben ante los ojos de los _fieles los saludables ejemplos de los
1
santos y los milagros que Dios ha reali:ado en ellos. ..

Fundada siempre bajo el patrocinio d~ la imagen visible de una realidad
sobrenatural o invisible. desde el punto de vista religioso la cofradía exaltaba
siempre aspectos paradigmáticos o realidades salvíficas de la revelación. de
la historia sagrada, de la vida de Jesús. de María, de los santos y aún de

La cofradía estaba abierta ara indi
hombres y muJ·eres -' pero I p
os, espanoles, negros v castas
·
so amente lo ti
1
·
votados en la elección de recto
d. s axca tecas podían votar y ser
cofradía.4 Al terminar su cargo ( y iputado (~utondades máximas) de la
mayordomos.5
. os rectores pod1an ser elegidos diputados o
El rector y el mayordomo tenían
bl. . , . .
enfermos. sobre todo a los n,
b por o igac1on v1s1tar a los cofrades
I as po res Y necesitado
·
ayu dar a cuenta de los fondos com
d
, 6 s, a quienes deberían
unes e 1a cofrad1a.
.Al morir un cofrade, todos sus com a,
. .
El difunto tenía derecho a m·s
p 7neros deb1an as1st1r a su entierro
1 a Y responso.
·

ciertas prácticas religiosas.
Sobre esta base, la cofradía reforzaba la identidad religiosa ) el
sentimiento de seguridad de los creyentes de las siguientes maneras:
1

primero: fomentando la piedad y la devoción entre las di\ ersas etnias y
clases sociales: segundo. redimiendo :il ser humano de las miserias del
purgatorio a través de las prácticas aprobadas en el estatuto fundacional
(indulgencias), y tercero. proporcionando protección o curación de la
enfermedad o la calamidad a través de la intercesión del santo patrono.
U n ejemplo de cofradía tlaxcalteca del siglo XYll

Prácticamente desde su fundación en 1598, Santa María de las Parras se
constituyó como un asentamiento pluriétn ico: españoles, indios tlaxcaltecas
y aborígenes (de la región). negros y castas. De alguna manera. la historia de
sus cofradías refleja las tensiones y contradicciones interétnicas, o bien la
búsqueda de la hegemonía de una sobre la otra. A partir de la información
1
que nos brinda el presbítero Dionisio Gutiérrez. Santa María de las Parras
constituyó una población '!n la que las autoridades locale~ eran indígenas. y
muchos de los gobernados, españoles. Estas tensiones muchas veces se
reflejaron en la creación de las cofradías. como la del Santísimo Sacramento.
en cuyo expediente de fundación declaran los tlaxcaltecas que los espa11oles
de Parras querían fundar otra ·'en oposición·· a aquélla. a pesar de constituir
los españoles una minoría numérica. Los españoles buscaban hacer valer si n
exito, su calidad de tales.
Las constituciones de la cofradía tlaxcalteca del Santísimo Sacramento
fueron aprobadas y llegaron a Parras el 18 de junio de 1669.

702

Tod~s los jueves saldría un mayordomo a
. .
lugares circunvecinos. pro gastos d I
fr pe_d1~ limosna por el pueblo y
,
e a co ad1a El
d
genera 1asum1a funciones de ejecutor de lo
. ·.
mayor orno por lo
ser responsable de la integridad d 1 : .des1g111os de la cofradía. y solía
distribución de los fondos comunes. e os ienes y del correcto manejo y
Todas las personas asentadas en la cofrad'
,
gracias, indulgencias y jubileos de costumbre.9 ia se hanan acreedoras a las
Cüando se fundó la cofradía del Sant' .
contaban ya con la del Santo Entie d 1~1~0 ~~cramento, los tlaxcaltecas
13 de diciembre de 1622.11
rro e nSlo, la cual fue constituída el
El aspecto económico

Hacia
.. . , en Parras u
, . 1659 0 poco antes1 2 se m1c10
1 .,
' en 1a econom1,a de la
na
revo
uc1on
tecno1og1ca que habría de incr'd ir
·,
e~ la de los cofrades y cofradías. Desde 1598
reg1on, y, desde luego,
vmo de sus cosechas de uva. Dado el estad do ant~s l?s parre~ses obtenían
a perder con facilidad por ca s d I e o e la t~c111ca, el vino se echaba
·
ua ea1ermenta·1ó
,.
avmagraba. Pero en
yc
b d
1,; • ,
º acet1ca,
es decir. se
1659
vitivinicultores comenzaro·n aounsaª ,unt ~nt~ prdoducc1on a partir de 1667. los
r a ecn1ca e la d f ¡ ·,
de 1~ uva para obtener aguardiente de alta
.
es I ac1on de los orujos
-vmos destilados que rendían
cali~ad. No se trataba de brandies
se trataba más bien de u
b p~co y consum1an el mosto de la vendimiala uva ya exprimida y ~ersrnu prtoducto elaborado a partir de la destilación de
11 en a a que no requ ' d ¡
.
separado Era ya
.
ena e mosto previamente
·
una norma establecida )' a t d
Parras que la uv · d.
cepa ª en Santa María de las
a rm iese· por cadª um'dª d de vino
· producida, media de
703

�aguardiente,'' sin tener que echar mano de aquél. Ésta es la pauta para
entender las cifras de producción parrense que nos brinda el padre Morfi en
el siglo xvm. Este aguardiente tenía una gran demanda como bebida, era un
producto químicamente estable y a igualdad de volumen, valía el doble que
el vino. Este avance técnológico pennitió además estabilizar químicamente
los vinos al añadirles cierta cantidad de aguardiente. Quedaban fortificados,
o encabezados;~ listos para recorrer los largos caminos de la distribución en
un mercado que se ampliaba grandemente gracias a esta innovación. Éste es
el origen de los vinos generosos 15 de Parras. que se caracterizaban por tener
un mayor contenido de alcohol.
Sobra decir que la economía de la gran mayoría de los tlaxcaltecas
parrenses se orientó hacia la producción de vinos y aguardientes. No mucho
después, las cofradías tenían en sus inventarios medios de producción
netamente vitivinícolas: viñedos, majuelos, aguas, lagares. toneles, cubas,
pipas, alambiques y muchos otros artefactos utilizados en el proceso de
elaboración de dichos productos. Con esto, las cofradías buscaban el lucro:,,
la ganancia. ya que, a través de la generación de excedentes en metálico.
podían sostener el culto y los beneficios de seguridad social que ofrecían a
propios) extraños. La economía de la cofradía del Santísimo Sacramento,
al igual que la del Santo Entierro y la de las otras cofradías parrenscs. se
orientaron hacia la producción de vinos y aguardientes Por otra parte.
aunque la pujante cofradía parrense en cuanto persona moral fue una especie
de embrión. nunca llegó a desarrollar el concepto europeo de sociedad
puramente mercantil por participación, precisamente porque había una
profunda raigambre medieval. religiosa y filantrópica que
Las cofradías parrenses: fiestas y calendarios

Uno de los aspectos más populares y queridos de las cofradías era el de
la celebración de la tiesta o función del santo patrono, o de algún misterio o
acontecimiento del calendario litúrgico. Eran tan importantes estas
celebraciones, que la población novohispana las había incorporado impedía
desacralizar la institució,L como referentes del tiempo cronológico. No se
recordaban los días o los meses, sino las tiestas que caían por esas fechas.
Los hitos del tiempo eran tan sacros como festivos. En esos días especiales,
parecía no haber distancia entre el cielo y la tierra, entre santos ) pecadores.
Rotas las dimensioiles del tiempo y del espacio, salvado el abismo que
mediaba entre ellas, la iglesia militante y la triunfante se abrazaban y
compartían banquetes de comunión sagrada y profana.
Para una cofradía del siglo XVIII en Parras, la función normal de
Corpus en 1757 había requerido misa y sermón especiales. con el
consiguiente desembolso de derechos al cura y al padre celebrante, cantores,
704

;úsicos. sacristanes. monaguillos y de .
ocenas de cohetes, tres ruedas de fue mas_ ayudantes. Se gastaron 28

~:,~~~ed~i:,:~m~e P::rqluueso
minteariapara
s, si!:refi ~a~::: ~em~~• pd:r:ólvora.
Seis
enramadas
concurrentes a la función de la i lesia resco . de los padres y señore~
arrobas de harma, seis libras dg
. Se fabricaron rosquetes con cuat
prepara
e
manteca
y seis
· ¡ibras
·
.
ron aguas frescas con cu t
.
de azúcar Sro
azucar. Se hizo una molienda de chªo:º \libras de almendras y seis libra.s d:
o ate con cacao, azúcar y canela 16
_Esta misma celebración en 1
• •
.
media de cera "del norte'' die _7~_9 habia implicado la compra de arr b
chicharras de trueno, doce, docenas
c1se1s docenas
o adey
de b de. .cohetes· diez docenas
poi1 uguesas. cinco cargas de palm
u_sca~1es, seis ruedas de fue,
enramadas, Y se sirvió para el refr:!ara lum111~nas, diez cargas de tule
marquesotes. aguas, vino y aguardient: ?1e la asistencia chocolate, rosqu~tes,

a~~

. Pe:o la fiesta era la excepción
::º~,g1a de los tiempos, encontramos ~ :i~al~-/~g~a. En el medio de esta
ias: y en el otro extremo la
.
' lllg1ca y dcvocional de todos
producción profana de cualquier~ d realidad ec?nómica y cotidiana de 1
e estas cofrad1as parrenses.
a
¡ Las actividades econo·m·teas se suced'
• .
o arg~ de un calendario, 18 no lit(1 .
_ian s,_n_ i~terrupción mes tras mes
d_el trasiego del vino en las bodega:g'~º-1 s1;~0 v'.t1v111ícola. Enero era la époc:
ne~o de las viñas. Febrero era el ~ese d: 1mp1eza de acequias, replantado Y
espmos, mezqui1es y ocotillo co
d la p_oda, cercado de las viñas co
marzo se eava ban as v111as.
.
' Abril
mpra
e e qu1otes .y de aguzar estacas. Enn
1
cercado
v
est
d
.
., •
aca o. 1un10 era mes d raI' mes
. de ncgo . Mayo era mes de
tamb,en de riego. Julio era mes de li~ '.~pieza ~~ las viiias con azadón y
era mes de calafatear vasijas la a pieza.de ~medos y acequias. A osto
aunque también se limpiaban tas g_~es, ord111anamente con copa\ bla~co19
mes de la vendimia. pisado de la u:t~s para .1,a cosecha. Septiembre era el
de l?s mostos arropados en vasi·as . onfecc1on de los arropes y colocación
~onia a fermentar. Octubre era et rn~~~ra i5u :erme_~tación. La uva pisada se
ermentada. conocido como a uardien e a o te_nc1on del aguardiente de uva
recog~r las estacas de los viñe~os r t~ de -~ruJo. Noviembre era el mes de
resolv1an los pendientes o se adelantaba
, 1mp1ar
. bre se
trabvmas
. y acequias . En d.rc1em
a_¡o.
1

Conclusión

Las cofradías de Parras al .
~onstituían una respuesta a 1~ ag;~aal que
del re_sto de la Nueva España
. en:ia_ndas de la vida y las de la rnuneces1 ad sen11da de seguridad ante la~
md1v1dual para transitar con decor;rte. L~ co_nciencia de la insuficiencia
por a vida o la muerte (hablo en

!~s

705

�términos de su propia mentalidad) era muy alta. El control del individuo
sobre su propio entorno físico era mínimo; las instituciones de seguridad
social se reducían a los hospitales de religiosos, donde los había. o a la vida
dependiente de la caridad pública. El ser humano. en el catolicismo
novohispano, dependía para su salvación eterna de la intercesión de los
santos y de los sufragios e indulgencias que pudiese haber acumulado
durante toda su vida. En lugares fronterizos corno Parras, expuestos al ataque
de los indígenas indómitos, la cohesión de grupo era un elemento vital de
supervivencia. La cofradía fue una magnífica respuesta a todas estas
necesidades vitales, a la vez que reproducía y perpetuaba una cultura católica
ortodoxa, refractaria a cualquier innovacién teológica.
Quizá el elemento más original y propio de las cofradías tlaxcaltecas
parrenses lo constituya el haber evolucionado hacia una economía
vitivinícola que les dio su sello característico.

1s "Generosos'' por estar "
alcohol.
generosamente enriquecidos" con Ia ad'1c1011
.. de
16
Y cantidades correspond
deEstos
Gua dconceptos
..
alupe, en la fiesta de
C .
en a 1os utilizados
por la Cof d'
231.
orpus. Parras, junio de 1757 AHCSILP rEa ,a
11 ¡b·
·
xp
id. 24 de junio de 1759
.
1s L
.
.
as
.
. . actividad
. .
es ordºmanamente
d
,
del v1:1v1111cultor, de la fertilidad d ~pe1~dian de la disponibilidad de
del ano.
El modelo de calen~ar~ot1erra, car~cterísticas climatológi~~:
comparac1on de las actividades
, que aqu1 se brinda resulta de 1
~uadalupe de Parras en el período l~;~s~;~•; que realizó la Cofradía d:

ªº

~!c.

. Esta _es un elemento cultural mesoam .
mnovac1ón en su uso al .
encano de gran interés y
1
europea.
,
mcorporarlo a una técnica product·,va. netamente
a que iay

Notas Bibliográficas

1 Vicente Ribes (borra: Popular Prinrs: A Rejlection ofSociety en Marion Oettinger
Jr.(editor): Folk Art ofSpain and the Americas. San Antonio Museum of Art.
Abbeville Press Publishers. New York. 1997 .P .3 7 y siguientes
2 Corona Páez, Sergio Antonio, y-Sakanassi Ramírez, Manuel: Tríptico de
Parras. Notas para la historia, geogra.fia y política de Purras en rres
documentos del siglo XVIII. UlA-Laguna y Ayuntamiento de Saltillo.
Torreón. 2001 . Colección Lobo Rampante (número 4)
3 Archivo Histórico del Colegio de San Ignacio de Loyola de Parras
(AHCSJLP) Exp. 551. cláusula 7
1 íbid. cláusula IO
5 !bid. Cláusula l 1.
6 !bid. Cláusula 12.
7
lbid. Cláusula 14
8 !bid. Cláu~ula l S
9
lbid. Cláusula 16
AHCSILP l:.xp.551
11 Churruca et al: El sur de Coahuila en el siglo XVII. Torreón. 1994. P.

'º

22 l.Corona Páez, Sergio Antonio: Una disputa \'iti\.'inícola en Parras (/ 679).
12
UlA-Laguna y Ayuntamiento de Saltillo. Torreón. 2000. Colección Lobo
Rampante (número l ).
13 AHCSILP Exp. 710. Parras, 22 de mayo de 1771.
14 Con este término se designaba y se designa aún dicha operación.
706

707

�UN ENCUENTRO ENTRE LA HEGEMONÍA IDEOLÓGICA
DEL "LIBERALISMO" MEXICANO Y UNA TRADICIÓN
CULTURAL AUTÓCTONA EN EL NORESTE DE MÉXICO A
MEDIADOS DEL SIGLO XIX: EL "AMO DEL NORTE
(SANTIAGO VIDAURRJ) CONTRA "EL SANTO" (PEDRO
ROJAS "EL TATITA") 1

Dr. Joseph Spielberg Benitez

Michigan State Un iversiry

Introducción:
En la historia de México, mucho se ha hecho de los sent1m1entos
nacional istas o el "patriotismo". A este elemento, supuestamente primordial
en el Mexicano, se le a dado un lugar determinante en los grandes desafíos
de su pueblo contra ''los conquistadores"; "gachupines", "lo gringos". ·'los
franceses", contra '•filibusteros", etc. Pero existe un detalle en el cual se
naufraga tal concepto. Este detalle, sencillamente. es el que los conflictos
más sangrientos en la historia de México han sido entre ¡los mismos
.
mexicanos
..'
Aquí no se pretende tratar de resolver esta paradoja. Pero si cree que si
tal resolución existe. solo será a través de estudios históricos
minuciosamente clavados en un compendio de eventos y hechos locales (o.
por mas. regionales) en los cuales se enfrenta ·'el pueblo" contra la
"autoridad". Y, a mi modo de ver. este enfrentamiento entre ··autoridades··
extranjeras y el pueblo, de por si. Si no un enfrentamiento entre "las
autoridades" nacionales co-optadas por el poder de ideologías importadas e
irresistibles para la "elite" política del país; como es el caso de la ideología
del "liberalismo" en el siglo XIX. El "liberalismo" en México representa una
hegemonía ideológica que se enfrentaba y se imponía sobre el '·pueblo'· el
cual tenía su propia idea de que constituía una legítima manera de ser; o para
mejor decirlo, tenía su propia manera de ser mexicano.
Un poco conocido ejemplo de tal enfrentamiento es el caso de la
persecución del "profeta·· y "santo'' Pedro Rojas (alias el ·'Tatita") por el
Caudillo y Gobernador de uevo León y Coahuila, Santiago Yidaurri. En
general, el caso es este. Empezando en el verano de 1860. apareció en el
Estado de Nuevo León, este ciudadano milagroso y auto-denominado
"mensajero de Dios" cuya misión logró atraer no cientos. sino miles, de

709

�. ,
) la fe v la adoración de la multitud que
creyentes. A pesar de ( o qu1:-a_s;
I corta Por órdenes del gobernador
le seguía. su ambulante m1s1on lde
de.spachó a aprender al Santo, lo
.
.d
·
fuerza arma a se
.
L
Santiago V1 aurn, una
b
,, en las orillas de Villa os
1
cual resultó en su muerte. •'de tres a azos ,
Aldamas (Nuevo León) el 16 de Marzo de l 861.

Pºf

, .
,
resentan, derivan del archivo del
Los datos histoncos que aqu1 se p )
de los Archivos de las
eón (en Monterrey , Y
M•
L
N
Estado. de. uevo e
ier
Nueva e·IUdad de Guerrero, y
municipalidades de
amargo,
b
descripción de la persona del
.
2 E
emos con una reve
, .
d
(Tamauhpas)
. mpezar
.
d su misión )' \as caractenst1cas e
, 5 sobresa11entes e
. •
Santo. los elementos ma ,
. L ego daremos un acontec1m1ento
la multitud que le rend1a homenaJe. ~, v· los esfuerzos del gobernador
.
h ¡ s de su persecuc1on ..
cronológico de 1os ec 10
d
. ·o·r1 después de su muerte.
.
1
quedaba e su m1s1
.
ara
extirpar
todo
o
que
.
las
cuales se podría explicar la
P
.
l u ,as sugestiones por
Terminaremos con a g_ i
. .
de su "reino" toda raza de este
"obsesión·· de Vidaurn de eliminar dentro
movimiento popular.
•• ,
El Tatita: su persona, su m1s1
on y e1 pueblo que lo seguía.

mos encontrado documentación co~creta,
Hasta este punto no he d p d Ro'as El distinguido Cronista de
oríoenes e e ro J ·
.
·,
ninouna acerca de Ios e
ct· e que Pedro Roias
nac,o en
t,
1 e zos Garza nos IC
J
Monterrey, ºº? lsr~e ava - 1791. ~unque este dato no es respaldado por
San Luis Potosi, alla por el ano . 3' p
an~o de su nacimiento dado
. .ento oficia 1 . ero e1
. .
ninguna nota de nac1m1
d I
l'1dad según las descripciones
nuy cerca e a rea
,
.
arriba probab lemente es r
1 . on cara a cara El pnmero
.
d h nbres que o v1er
.
del hombre, escntos por _os ~ , ) Pierre F. Parisot, quien nos dejó esta
fue el Oblato de Brownsville ( exas ' .
·,
Mier en el mes de
. . , deI hom bre, a qU1en conoc10 en
,
notable descnpc1on
febrero de 1861 •

- s de edad con fachas impasibles.
"Parecía tener como se.\enta ano .
, .
. l
'{/o· ve~tía
b
redan no conocer el pe111e me cep1 . , . .
Su cabello y su bar a Pª .
1 llegaba a un poco mas debaJO
en una prenda como franc1sca1;, iue econ un nudo en la punta que le
de las rodillas; y cun una cuer a _arga n rosario de bolas grandes
col aba a su lado hasta los pies... u
. . ,.J
g
d
de
su
cuello
v con huaraches en los pies .
colgan o
· ;-

.
d nos dice de su encuentro con el
Un anónimo comerciante de Lare_ o
d' s Su descripción del Tatita
Tatita en Mier. más o menos en es~s mismos ia .
es muy semejante a la del padre Pansot:
710

"Imagínate, un hombre de sesenta aF,os de edad. mi(v prieto y
semejanza llll.(Y vulgar: con una barba que le llega a mediados de la
barriga. bigote y cabello gris: con un sombrero estilo mexicano de
vieja corona alta y ala ancha de lana negra; un saco de brea rayada y
pantalones de lo mismo, una camisa blanca sucia abierta hasta el
pecho; huaraches en un par de pies muy mugrosos amarrados con
cintas entre los dedos; y ahí tienes el personaje de un hombre, que
reina con vara de hierro sobre dos mil seres humanos, quienes lo
seguían. besámlr:le los pies y manos, rígidameme creyéndole ser el
Dios de hostias " J .

Corno en el caso de otros famosos ''santos". populares en el norte de
México y el sur de Texas, -como Santa Teresa de Cabora, Don Pcdrito
Jararnillo o El Niño Fidencio-, el aspecto más notable de la misión religiosa
del Tatita, era el curar a los enfermos en el nombre de Dios. por donde
quiera que aparecía, según los documentos, lo seguían y rodeaban un sin
número de gentes pidiéndole alivio de un gran número de enfermedades;
desde el reumatismo, parálisis y fístulas. hasta casos de ··nervios··.
enfermedades mentales y aún a los ciegos. Su técnica médica usualmente. se
componía, de la aplicación de aguardiente, agua y cebo de chivo: como
también, barridas rituales con rama del granjeno.
Pero su más notable modo de curar, descrito y muy comentado, en
varios documentos, era el extraer en forma de cirugía, con un poco. o sin
nada de dolor o uso de alguna anestesia; "lobanillos'' con una pequeña
navaja ''corta plumas·'. Aquí, el juez auxiliar de El Paso del Zacate. ahora
Dr. Coss, Nuevo León, describe tal caso:
". . (con) una seiiora, la esposa de un extranjero que vino de
Corpus. Y ellos l'inieron a este lugar buscando al Talita. para que él le
sacara una gran bola que el/u tenía: empezando a mediados del oído
hasta la mitad de la quijada. Y la sentó en una silla, habiendo puesto
ahí agua, aguardiente y dos velas prendidas. Y sacó el instrumento, que
era una navaja como una corla plumas. Y pidió que las autoridade.1
estuviéramos presentes, como lo fuimos, y la comunidad. Y así se hi:o
Y ordenó a los músicos que estaban presentes que tocaran un toque de
iglesia al empezar la operación... haciendo cuatro cortadas en formo de
cruz, acabó por sacar el tumor, al=ando un "l'h-a el Padre eterno y el
San10 Madero" en unión con la congregación.

'•... v también

vimos... que durante el tiempo que él operó. la
señora no hizo ni el menor movimiento. Aún más, le preguntamos que si
le había dolido la operación. Y respondió y dijo que no había semido
nada más que un ardor, cuando le lm·ó Ta herida con aK1,w y

711

�aguardiente; y que ella ya estaba bien, sin ninguna henchidura dentro
del espacio de cuatro días, desde que la vimos ser curada por la mano
6

de ese vieio " .
En su carácter de "Mesías'' o ··profeta·•, El Tatita también actuaba como
un sacerdote o cura católico. Por ejemplo, echaba "bendiciones" a los
creyentes, las comunidades que visitaba, como también a sus cosechas y
ganado. También, bautizaba a los niños, a veces mientras estaba parado en
las aguas de algún río o arroyo7 • También dirigía a la multitud en ta oración
del rosario y daba sermones en cuanto como vivir una vida sana ~ pura.
según "la nueva religión'· que Dios le encargó impartir al pueblo mexicano.
Es importante notar aqui que Et Tatita, como otros famosos curanderos
) santos populares, nunca pedía pago por sus servicios de curar o de actos
religiosos. Sin embargo, los creyentes expresaban su gran gratitud dándole
··timosnas" en forma de dinero, pollos, puercos, chivos, ganado mayor, maíz.
frijoles, como también retazos, indumentaria, colchas. etc. Otros creyentes te
prestaban carretas y yuntas de bueyes, para transportar a los enfermos y los
bienes que le regalaban. Y aún, según el testimonio de varios que to seguían.
era la costumbre del Tatita. repartir el dinero y los otros bienes que le daban
a la multitud para su alimento. Quizás esta costumbre del Tatíta es ta base de
un reporte. algo milagroso. que apareció. en un periódico tejano. Según este
reporte. El Tatita tenía ..... el poder de darle de comer a miles 8de personas,
con solo dos o tres tortillas, y cada uno comiendo lo que podía'' . Pero si este
supuesto ··milagro" le suena al lector, corno algo compuesto por los editores
de tal periódico, para burlarse de la piedad de los mexicanos, que sin duda lo
fue. aquí está otro ·•milagro" del cual fueron testigos los vecinos de Paso de
Zacate. según la relación del Juez Auxiliar del Paso de Zacate, arriba citada:

"Y durante su charla (o sermón) le dijo (sic) al pueblo si nos
gustaría que el Padre eterno nos mandara un chorrito de agua del
cielo. Y el pueblo dijo que si, que sí nos gustaría. Entonces, desde ahí.
el cielo estando limpio y lleno de estrellas; él empezó a rogarle al
Padre Eterno, con mucho fervor. Habiendo acabado el rosario, salió a
las calles, y de rodillas y /lora11do, dirigió sus plegarias al cielo. Y duró
un buen raw. Esto pasó cerca del amanecer ..y.
Finalmente, pero quizás el aspecto más importante para nuestra
exposición. la misión del Tatita, tenía elemento de ideología "apocalíptica'' o
"'milenaria'·. Es decir, sin existe una ideología más opuesta a la ideología del
'"liberalismo" con su proyecto de reforma, no es ninguna otra que la
ideología de la venida del ·'milenio", la cual propagaba el Tatita. Por
. ejemplo. cuando el comerciante de Laredo (arriba citado) le preguntó al
Tatita si existían tas posibilidades de paz en los Estados Unidos o en

712

M ex1co.
' .
el Santo le contestó· '·N
1 •
no sea destru1·do el mundo"10
· O
unca rnbra
paz en am bos países hast
.
incend· .
. .
. tro eJemplo
G
a q11e
,o un panico abierto, cuando le
... en uerrero (Tamaulipas)
quemar hasta el suelo v so' 1 1
s anuncio que el pueblo entero "s .b '
A· t
.
· J
o os que lo seg •
.
eI aa
T un o ro eJemplo de su mensaje de ·'sal . ,u1~n a el se podrían salvar"1i
at1ta terminó su sermón en M'
vac,on '. Según el padre Parisot Í
hermanos! La nueva religión la ,lerh c~n las sigu ientes palabras· 1 15
revelad
cua Pode sido mar.1dado a darles a ustedes
·
. a a m,· por nuestro ·Todo
fue
,~e_x,cano. Síganme, adoren el Santo eroso Dios mismo. para el pu~blo
ulwno. en éste aspecto de profi ,
Madero, y serán salvados-,ll p
nos dice que en el Paso de z ec,a apocalíptica del Tatita el Juez A . Tor
con el mensaje de qu~ "E /acate, el Tatita terminaba sus 'rezos , _ux1 ,ar
, , .
.
.
ne tercero de Ma. i
· · } sermones
ongene:i y 1111 destino; y porqué he venido •·ey~ (e.e 18~/J, en San Pedro. mi.1
., ra11 crmoc1dos ..u

"·M~-

La multitud que seguía al Santo.

.

Por todas cuentas. la misión del T .
gen_t~. especialmente si se toma en cu at1ta encogió un gran número de
~eg,~n rural. y por lo general, de baja p~;~~a ~.ue cur~ba ) predicaba en una
os ocume~tos se refieren al montón de ac,_on. Vanos. si no la mayoría. de
1
Otros descnben el nú mero que ¡ seg sus
.
..
• creyentes como .. •a mu Jt1tud
0
personas. No cabe duda que la carava
u,a co_mo ·•~ientos" o .. miles.. d~
de nora, por donde quiera que atraves;~aque tra1a d_etras de él, hacía un bulto
~~tes de una relativamente amplia exten:~ó~e;egnna~ió,!. y aún más, atraía
ex,co -desde el noreste en
el terntono de esta región de
(Tamaulipas). en el este· y desde el Parras, Coahuila: hasta Matamoro~
sur de Allende, Nuevo León: y las :~:: d~ Corpus Christi (Texas): hasta el
:~;ones). China. Rancho del Toro (ah:1da~es lde El Capadcro (ahora los
amas- como también de 1
. ra ra. Bravo). Cerralvo
1 Camargo y/o los pequeños ran:~i:~li~c,ones _riberefías de Guerrero. ~,e~º;
ese entonces parte del mu111c1p,o
. . - de Mier1~_
cum ec inos. tal como El Area bLI/., en.
Lo~ datos hasta este punto revisado
.
del caracter social de la &lt;
s no permiten dar un adecuado pe ¡-¡
documentos, por eJ·emplo ,¿,edt~te que seguía al Santo. Algunos de rl '
c
, n ,can o suoie
os
aravana que seguía al Tatíta, estaba e º rcn que el ~ran número de la
por ?tro lado, estos personajes quie orr~JL1esto _por muJcre.) de familia y
seguian al Santo, eran personas d ren ar la impresión de que los que
tc,eda_d; a los cuales denominaban e__ t cl~ses más despreciables de la
,ene~ idea de la educación'•'5 Per
~n e ignorante·· o "personas que no
enem,g?s del Tatita. se sorprendían~¡ ~un de vez. en cuando, estos mismos
la multitud que rodeaba y daba J
er_c1ertos tipos inesperados dentro de
padre Parisot. escribió que el Al~~;:;naJe al Tari~a16_ Inclusive, el mismo
Reynosa, se prepararon para ir a ver al S;n~~f~ oficial del Ayuntamiento de

ts

713

�composición social de los
Quizás un mejor vistazo en cuanto a 1a
.
través de las
.
1 T tita se puede aproximar a
creyentes que segu1a11 a I a b , e fueron detenidos como ··cómplices''
características de los ocho 10m ~es qu . ·osamcnte en Monterre/s. El
del Santo, quienes fueron invet1gadi°5 :~:~~-~s era de treinta tres años: el
promedio de a~os de e~ad d~ os ºe~ 1~ás ancia~o cuarenta y cinco. Seis de
Más joven teniendo vemte anos y . o v el último casado. De los ocho,
los ocho eran solteros. un h~mbre v_1bud : t es de ellos de Mier y dos de
.
d omunidades n erenas, r
.
cinco eran vecmos e c
de Cerralvo, Parras (Coahuila) y Pesquena
Matamoros. Los otros tres eran
Grande. respectivamente.
·
0 de los ocho
Aún más interesante es el hecho de que nmgun
. eran
lo
.
"
" u obreros rurales. Cuatro de los ocho eran, por eJemp ,
sencillos peones
b
,, y un carpintero Otro era un
teros un --som rerer0
· , .
eran artesanos: dos zapa
.
tºbador (y a veces musico) en
· t as otro era es i
'
b ·
capataz en un.º raJe. m1en r erca de Matamoros. Los dos que restan eran
Bra~os de Santiago, en la ~ostat;rrenos ,fo partidarios. Finalmente. p~r lo
cultivadores en sus propios
d) 1 ,n·11icias locales que conocieron
110 eran veteranos e as
.
,
d 1
menos dos e ~~ oc .
. ,, "indios bárbaros". El punto principal, aqu1.
combate contra reaccionarios ~res eran representativos del carácter social
no es tanto que estos och_o homl T ·1 Pero lo que si indica. es que esa
de la multitud que segu1a a E :ti ~la ses sociales que componían la
multitud probablemente inc_l~1ía to as ª\~zás .inclinándose hacia las clases
estructura social de esta reg1on. aunque q
,
socio-económicas más bajas.
La Persecución del Santo

. r resencia documentada del Tatita, en Nuevo León. a
La prime p . . .
860 f en la Hacienda San Pedro.
. . . d 1 ,es de Junio de l
, ue
. d d
pnncip1os e ~
.
50 kilómetros al sureste de la c1u a
1
Municipio de Villa Santiago. a a gunos ·11 o "ermita" y empieza su
de Monterre). Allí establece una pequ~na ca~~ ;eptiembre. sus actividades
misión religiosa. y por lo menos parale mestoridades de Villa de Santiago.
rado del cura y as au
.
d
ocurren en e 1 esag
t I J·ue?lalcalde para explicar o
.
d
que se presente an e e
.
qu1~n~s 1e or enan
. d como también sus calificac1ones o
jusuticar lo que anda predican ?d·. .
• no que ponga alto a sus
. ¡
a curar como me ico, o s1
,
.
credencia es par
. . . p lo visto en los documentos, El Tat1ta
actividades y salga del mun1c1p10. orh . 1pueblo de Allende aún mas al
optó por irse de San Pedro y mudarsbe_, ac~:neía seguidores o cr~yentes. En
.
, b d ··
d M terre)' en donde tam 1en
sur e on
,
d S .
fonnalmente promulgo un . an o
reacción. el Alcalde/Juez e. _a1~t1ago
,
oficial de "destierro" del mun1c1p10 contra el.
. ,
nto ue el Gobernador Vidaurri se entera. por
Es qu,zas, e~ este _pu
q . ,·d des del Tatita. y esto sucedió de la
primera vez: de la existencia y las actl\, a
714

siguiente manera: en los últimos del mes de Septiembre (del mismo año), un
buen número de vecinos de San Pedro y Allende, con la ayuda de un tal Don
Anselmo Cavazos (de San Pedro). le escriben al gobernador. pidiéndole que
ordene al alcalde/juez. que retire el bando de destierro contra el Tatita,
alegando, entre otras cosas. que este oficial había sobrepasado su autoridad.
El Gobernador. a través del secretario Manuel Rejón, reacciona pidiéndole al
Alcalde de Santiago que responda a los cargos de los vecinos y de su lado
del caso. La respuesta del Alcalde, acusando al Tatita, de predicar herejía)
supersticiones: de practicar medicina sin las apropiadas credenciales, de
causar la muerte de uno de sus pacientes: y por lo general, de corromper el
orden moral del pueblo: aparentemente satisface al Gobernador, quien
decreta al bando ser justificado) válido 19•
No obstante lo ya dicho, alrededor de los últimos de Octubre o
principios de Noviembre, desafiando el bando del Alcalde y el decreto del
Gobernador, el Tatita regresa a su ermita en San Pedro v reasume su misión
religiosa. El 18 de Noviembre el Gobernador responde a este desafío a su
poder con una orden al Alcalde de Villa Santiago que aprenda) encarcele al
Tatita y que recobre las "limosnas" que había recibido de sus ercvcntcs. Dos
semanas después el Alcalde le reporta al Gobernador que a pesar de la
oposición de la multitud del Tatita, lo encarceló ) , encadenado lo puso a
trabajar en obras publicas. como se le ordenó. En este mismo reporte,
además, el Alcalde adjunta la petición de cincuenta cinco personas que le
piden poner en libertad al Tatita, al cuidado de ellos, con la promesa de
llevarse lo a lugares mas remotos del estado, si no fuera del estado mismo 2º.
Cabe decir aquí cincuenta de los cincuenta y cinco de los peticioneros eran
vecinos del área de Cadereyta, China y Rancho El Toro (ahora Gral. Bravo).
El Gobernador. quizás por posibles problemas políticos en el sur del
estado, aprueba la petición de poner en libertad al Tatita, corno también el
regresarle las "limosnas" confiscadas, con la condición de que se lo llevaran
fuera del área o del estado "sin escándalo ni alboroto ninguno"~ 1. Aquí
empieza la "héjira" de este "profeta" hacia al norte. eventualmente hasta la
Ciudad de Mier, Tamaulipas. Pero, como se revela en subsecuentes
documentos, antes de partir de San Pedro les encarga a algunos vecinos el
cuidado de su ermita, como también el dinero, animales y otros bienes, todo
producto de las limosnas recibidas. Este fue un acto que habría de repetir en
a lo menos otros dos lugares de donde se vio obligado a salir; y, también,
como veremos, tales bienes componen el objeto o preocupación del
Gobernador después de la muerte del Tatita. Aun más importante, este acto
en San Pedro da prueba de su intención de regresar a su ermita, como
anteriormente descrito, el 3 de Mayo "para revelar sus origines y el porqué
había sido mandado".

715

�multitud hacia al norte no fue si_n
Pero aun, la romería del ~a_n_to ~ s:urri Por ejemplo. en el ult~mo d1a
"escándalo o alboroto". _com~ ex1g10 l~~z ad~ de Cadereyta, le ~scnbe, una
del año 1860, Juan Quintantl \ a, de ~o/detallando el mov1m1ento ) las
carta. casi desesperada. al Gobern\n las comunidades de Lo_s ~ot~~ros'.
. 'dades de Tatita y la multitud
) dentro de su junsd1cc1on,)
act1v1
( 1
Los Ramones ,
,
1 s
"Lantrisco" y El Capadero ~ 10ra
·c,.pio de Cerralvo. Segun e
r.
Vicente muni
el Rancho de San
·
El Tatita:
enuintanilla, de la Hacienda de los Potreros, de sesenta a setenta hombres
Q
"Emprendió su marcha con . . 11·tantos carretones llenos
.;n . y pistolas. vem
.
b
montados y armado~ C()~ 1 ¡}'es e ersonas a pie y Cl caballo. fo, ma
le enfermos: r un sin numero d pb
andm v en sus hombros, las
e
'J'
.
·
lleva an en
,.
.
,
el séquito de Tattfll, a c(wen . ·11ci a/mente las pobres mu;eres . que
personas que lo segwan. p, tw:Chó al Capadero, de donde salteron
desquitaban. . por tal honor... ~,
. de dos o tres leguas, (por) los
'h11· •lo a dt~tcmcw
· d ¡
nte
los hahita111es a rec,
•.
el Juego que iba hac1en
~.ge.
·co, c¡ue le pusieron en el cam1:10, y
. ·to de austo y venerac1011 con
a, ·
•
b I ntustasmo nw
(.-o
una
de armas, manifesta a ,e e I . ado el fanatismo. que le formaron ..
que fue recibido ... llego a La
de arcos. y mientras que el \'.1e;o
cama en forma de urna. cil,bb1ertat ·1·butándole adoraciones que solo a
dormía. las buenas gen tes ve a cm. 1 ·
Dios le son dadas".

cm

°

g:

.

bservación y una petición muy reveladoras:
d

y sigue el Sr. Quintamlla, con una o
...,

e había abstenido, de dar cuent~ . e
"El ¡uzgado de mi cargo. s . d
e creía que las not1cws
· . .
c;uperiorida , porqu
. ,
. c. ue
estos acontec11111ento,~ a_su,
exa eradas. y se res1stza a cree, . _1
ando mrias personas de
11 bon a su conoc11111ento muy - g p
ego
.
h
1 'osas. ero cu
en nue\·tra época pasaran ta es e ue todo lo dicho es cierto. . no cm
buenos a11tecedentes, le asegur~- q iento de su deber de ponerlo en el
,,·todo 1111 momento en cwnp 1111
re s1·rrn·.. a fin de que ·se
val
· para que .,
1
conocimiento de su Exce encw.. a conveniente... para evitar que siga
pocofiavor al heroico estado
digne dictar las medidas que creh
. ' d lo que le ace tan
..22
trtn veraonzoso escan a ·
a quien tenemos e¡ honor. de pertenecer ·
(.-o

.
. .
es onder a este nuevo desafío del
El 0oobernador Vidaurn, no dilato en ~ ~staba ocurriendo en el ran~~10
·d d
¡ al en ese momen o,
• d Manuel ReJOl1.
Tatita. a su auton_ ~ : e cu
lvo El siguiente día, a traves e
charan
San Vicente, mun1c1p1_0 de Cr~a a l~s autoridades de Cerralvo, q~e de~p;atita y
el Gobernad_o_r. mand~1~u ~;c:ine a disolver la_ multitud. aprend:;it~s. Es muy
al juez aux.1har en S,
'dades para Juzgarlo por sus
d d'cta
mandarlo a Monterrey. \~::~~~r~na copia de esta orden, el Gobel~n~e~;ue~tre
interesante ver que, al m ~ .
·¡ ersonalmente. para que
1
qu ·1ere la presencia del Tat1ta ante e • Aparentemente. enfrentado con a
e
qu
--poder m1-1agroso" de curar .
0 prue be su

fi

716

multitud, el desamparado Juez Auxiliar, no pudo hacer más que presentarle al
Tatita. la orden del Juez de Cerralvo. Como respuesta, algunos de los creyentes
se formaron en una comisión, con el propósito de ir a Monterrey a pedirle al
Gobernador, directamente. que permitiera al Tatita seguir con sus actividades de
curandero. según las autoridades de Cerralvo? De todos modos. El Tatita.
decidió evitar (o por los menos posponer) una violenta confrontación. con
Vidaurri y sus fuerzas, optando seguir el camino hacia el norte. a Mier y más
allá del alcance del Gobernador.
La morada y actividades del Tatita, en Mier y Guerrero
(Tamaulipas), no necesitan ocuparnos mucho aquí, dado que en este corto
periodo (de mediados de Enero hasta los fines de Febrero, de 1861 ). él } su
multitud no fueron molestados por el Gobernador Vidaurri. y por esto. se
encuentra más allá del tema principal de este ensayo. Ni hasta la fecha. :-e
han encontrado documentos de algún concreto esfuerzo de parte de las
autoridades estatales de Tamaulipas, contra el Tatita y su multitud. Más que
todo, las reacciones negativas a su presencia en esta región, parecen ser
estrictamente localizadas, y en cierto modo. ambivalentes. En Mier. por
ejemplo. el Tatita y la multitud se acamparon en la plaza principal. Allí.
frente a la iglesia, fue enfrentado y denunciado por su herejía. a oído de toda
la congregación, por el cura de Mier (Don Francisco l3enavides) en
compañía del cura de Camargo y el Padre Parisot. de Brownsville. Después
de esto. no solo tuvieron los buenos sacerdotes que retirarse y barricarse en
la iglesia, al ser amenazados por la multitud, pero también fueron reunidos
por las autoridades, por haber casi provocado un serio disturbio de la paz.
Inclusive. solo fue con la protección de una escolta armada, prevista por el
Alcalde. ~t.1e pudieron escaparse de Mier, el Padre Parisot y el cura de
Camargo. '
También. antes de regresar al tema principal de este ensayo, se debe
anotar que, quizás las reacciones ambivalentes hacia el Tatita. en esta región.
impulsaron a su multitud a actos de desafío. contra el orden social aún más
sobresaliente. En Guerrero. el 31 de Enero, la multitud que los seguía, rodeó
la residencia del cura de ese lugar, y volublemente lo amenazaban con
violencia, si no era que saliera a enfrentarse con el Santo. Demandaban que
uno o el otro tenía que abandonar el pueblo. Sólo la intervención del Alcalde
del pueblo. calmó el disturbio y disipó el tumulto. Pero aún. la situación no
quedó en la paz, al presenciar el pánico abierto y frenético se engendraron la
profecías apocalípticas del Tatita, en mucho del pueblo. un grupo de
prominentes y ··sensatos" ciudadanos de Gue1Tero , decidieron hacerle una
emboscada al Santo. y aprenderlo mientras hacía su retirada hacia Micr, con
su multitud, por el camino ribereño. Afortunadamente, el Alcalde de
Guerrero, se enteró que una partida o escolta de hombres montados y
armados, de Mier, encabezados por Don Cristóbal Rarnirez, estaban a cuatro
717

�]eoua de Guerrero. li to para conducirlos, sin intervención a ~ier. El
Alcalde de Guerrero. de nuevo, se interpuso entre_ ~'.11b~~ pa~1d~s de
hombres previniendo, como el mismo lo descnb10
un incidente
..)6
bl
d
desagra a e - .

y por último. la imposibilidad de "inci~entes de agradables .. a u~
lado, la pre encia del Tatita en esta región fronteriza aparentem~nte pro"o o
un aturdimiento al --prestigio'· o buen nombre de e. tas co~umdades.' entre
lo más ilu tres de sus ciudadanos. Por ejemplo, vanos ecmos pr~mmente
de Guerrero e ieron obligados a escribir una carta a los ed1t~;es d:I
•·Boletín Oficial de Monterrey'', en la cual se defienden de la burla .
dirigida a su pueblo, por los editores de "El Pro~resista ', de Mata_moros. por
haber tolerado la pre encia de un personaje como el. Tat1ta, e_n su
27
de 1udad
comun1·d ad . y au· n• estando el Tatita en Mier. el Ayuntamiento
. .
· d 1
de (amargo aprobó por unanimidad. un bando prohibiendo la pre_s_enc1_a e
·
· ·' e1 des~r édito" , que ufno
ter • a
Tatita en u comumdad,
para pre emr
.
Camargo. En las palabras del mismo Ayuntamiento. para prevenir el hecho
que:
"... algunos ignorantes se preparan a celebrar su ven!da (del
Tacita). con e trépito de fuegos artificiales y otras demostracwnes de
··
¡o cu al, pa ando de fo ridículo a .lo. , escandaloso
venerac1on,
Ji d )',
perjudicial a la sociedad, le hace presente esta pellc_wn, a m . e que
esta Villa. 110 sufra w, descrédito, como el en Villa _de M1er, ha_
sucedido. porque la hipócrita misión del expresado ~o;as, q_ue ,~o es
otra cosa que 11110 farsa ridícula, que propaga mas la 1dea::i del
janalismo en el vulgo necio. "1

Aquí solo queda anotar que los sentimiento expre ados por los
•·chamuco ·· y el autor del bando del Ayuntamiento de Cd. Camargo, no on
tan di tinto a los entimientos expresado por ~I Al~alde d Cadereyt~. Don
Juan Quintanilla, al Gobernador Vidaurri. arnba citados. Par~, decirlo de
otra manera, parece haber existido en e ta época y en esta reg•_~n, una gran
preocucación entre la "el ites' , sobre la imagen o la per~epc1on que tale
aconte~imiento O fenómenos. como la adoración y recepción qu~ el pueblo
le brinda al Tatita, proyectaban a alguna imaginada o consc1entemente
determinada comunidad o público externo.
De todos modo . ya para la última semana del me de febrer~ de 1861,
el Tatita, con su multitud empezó u prometido reg~eso a su ~~ita en an
Pedro (municipio de Villa de Santiago), y el prometido cumplimiento_ de_ su
, Su primer morada en el Estado de uevo León, del cual hab1a sido
pro fiec1a.
.
1 y·11 d 1
oficialmente de terrado por el Gobernador Vidaum, fue_ e_n a I a e os
ldama , a unos cuanto kilómetros de la línea que d1v1de el E tado de
71 8

uevo León y Tamaulipa . Allí fue recibido con gran pompa y maje tad por
la mayoría de los vecino y las autoridades del municipio, en el último de
febrero de 1861. Cuatro días de pués, el domingo 3 d marzo, llegó a Los
ldama . una comitiva compuesta de la mayoría de lo re identes y el Juez
Auxiliar de Pa o del Zacate. ahora Dr. Coss, uevo León. ituado a uno
cuanto kilómetro · al sur de Villa de Lo Aldama , para llevár elo a su
comunidad.
egún el Juez Auxiliar de Paso Zacate:
". .. y nos echamos a camino cargándolo en 11110 illeta a modo de
anda. acompaiiándonos una gran multitud de gentes. .. Luego que
empe::ó a topar las gen1es de lado genero... con hendición. v
bendiciendo los sembrados, llegamos cosa de la. die:: de la maíicma ~.
bendij'o al pueblo... y lo llevamos a una casa donde teníamos un alt;r
compuesto del crucifl}o. anta Madero y otros aliíius. según la
co lumbre de los pueblos. Luego que lo apiamos. emró a la cusa
echando bendiciones a todas las gentes y se dirigió al altar donde se
arrodilló y ·antificó al crucificado, el San/o Madero r a :Vuestra Madre
Santísima. en unión de todo el pueblo' 2 ~
·

Quizás fue esta gloriosa recepción y demostración de devoción que aun
animo más animó al Santo a desafiar a las autoridade del estado , los no
creyente , llevándolo a él y alguno de sus acompañante a ometer 'acto de
violencia. La primer víctima fue un tal Agustín Peña. Preceptor de Primeras
Letras en Pa o del Zacate. Aparentemente, el Preceptor públicamente e
burlaba del Tatita y u pretensiones de ser profeta de dio y curandero
milagroso. y aun, este señor trató de pre enir que los nifios a u cargo fueran
al río a er bautizados por el Tatita. En el ultimo día de u morada en Paso
del Zacate el Tatita y algunos de us compañeros e confrontaron con el
preceptor. en -u ca a y en la pre encia de u hué ped de Monterrey, y lo
atacaron fisicamente. 30
La segunda víctima fue Macedonio Peña Martínez. un campesino y
vecino de Pa o del Zacate. egún lo documentos, acedonio llegó a u
casa y allí encontró arios de los que seguían al Tatita elebrando el bautizo
de su hijo llamándolo "compadre". Enfadado, Macedonio los denunció
verbalmente y lo echó fuera de su casa. El los regresaron con Tatita quien,
despué de algunas "palabras", le pegó a acedonio. 1 hombre reac ionó
con golpes, tirándolo al suelo, en cual punto le ayeron encima los
compañeros del ante y lo golpearon everamente. 1 1
Amba víctimas presentaron quejas formales de a alto entra el
Tatita y sus compai'iero . Pero el preceptor, qt,izá intiendo que la
719

�autoridade locales le tenían algo de impatía al anto, decidió archivar u
queja directa con el G bernador Vidaurri cuya oposición al Tatita ra ya
bien conocida. 32
El 7 de Marzo (un jueves) el Tatita los que lo acompañaban salen
de Paso del Zacate, hacia a el Rancho I Toro (hoy día Gral. Bravo). algunos
15 o 16 kilómetros al sur. Y, aquí, el Tatita nos demue~tra una actitud
curiosamente ambivalente. Por un lado, respetuo amente la petición al
Alcalde de China (un Sr. De iderio Cantú) permi o para pasar por China
para eguir su peregrinación hacia San Pedro y su "ermita". Por otro lado,
aquí, también. los compañero~ de atita verbalmente y físicamente atacan a
Don Rafael Morales (un prominente ranchero y vecino de ese poblado)
forzándole a be ar lo pies del Tatita despojándolo del dinero que traía en
su persona. De todos modos, el Alcalde de China no actúa en cuanto la
petición del Tatita, si no que inmediatamente infom1a al Gob mador, quien.
aparentemente a estaba enterado de la pre ncia del Tatita en Nue o León)'
1'
en desafío de u decreto. · '
Es aquí, mi ntras el Tatita )' u multitud están en Rancho El Toro.
que el conflicto entre él y el Gobernador Vidaurri empieza a llegar a u auge.
El 11 de Marzo, el Gobernador. a través de su ecretario, ordena al lcalde
Primero de Cadereyta que forme una fuerza compuesta de treinta a cuarenta
hombres armados y montados e inmediatamente los mande a China a eguir
y aprender a Tatita. Al alcalde de China le ordena que le ap rten a la fuerza
cualquier necesidad y servicio que se le pida. De China la fuerza debería
seguir al Tatita, "sin descanso", hasta alcanzarlo y arrestarlo a él y aquello
mas cercanos a el , bajo guardia, conducirlos a Monterrey. Aun más, se le
ordenó al Comandante de la fuerza que tomara posesión del dinero anímale
todo los otros bienes del Tatita su tren y de pué de hacer un in entario
de é to , condu irlos a Monterrey también . Por ultimo, y más
ominosamente, ordena el Gobernador "que si Pedro Rojas y los suyo ponen
re istencia, se repele la fuerza con fuerza hasta dejar ob equiada esta
. " .i~
prov1.d enc1a
A las cuatro y media de la tarde del 14 de Marzo. bajo el mando de
Manuel Ortega, la fuerza armada compuesta de cuarenta dos hombres
montados partió de adereyta, parando en la hacienda la condida para
pa ar la n che. El iguiente día el Comandante Ortega emprendió una
marcha forzada, llegando a China a las siete y media esa misma noche. Al
mi mo tiempo, aparentemente, El Tatita ya estaba enterado que una fuerza
armada venia a aprenderlo y empieza una apurada retirada del Rancho El
Toro. pa ando por Paso del Zacate hacia Los Aldamas, si no quizás hacia
cruzar al estado de Tamaulipas. Según lo documentos, ahora el Tatita hace

no

su retirada montado a caballo, cabalgando con su
adelante del tr 11 de carretas y la multitud.
séquito de hombres.
De todo modo . como a eso de la
d
una "comisión". mandada
O
una e la tarde. el 16 de Marzo.
por rtega a ponerle el
T ·
hombre , lo intercepta en las orilla de L
I
paro a atlta y su
"el Desagüe". Lo que en real 1' d d
d~ . A damas, en un punto llamado
.
a suce 10 desde e
d 'fí .
determinar con certidumbre d d I
e punto es 1 1cil de
declaraciones de los test1'go .a eª tas a pater~;e contradiccione en las
se encuentro ·· L0 , ·
·
Tatita y uno de u compafieros
G ·
unico cierto e que el
I
•
·, un ta
uadalupe Rod ,
·
M1er,
.
. fueron muertos a balazo en ese mismo
punto · nguez. vec1110
. de
,
miembro de la fuerza sufrió ni lamen 1 .d J6 L . rrnen~ra que nmgun
de "la ley fuoa" en est
or l~n ª·
a conveniente aplicación
º ,
e ca o, no se puede igno a O I' .
causa d la muerte del Tati'ta
r r e im 1nar como la po ible
en este encuentro.
Las consecuencias

. . Las consecu ncias inmediatas de est 1
.
s1gu1entes. La ma oría de las
t
e, e 10que violento fueron la
carretas o a pie fueron di e(e~ es que ven1an detrá del Tatita. n las
fueron aprendid~s )' amarr!osª a po~ elb evento. Veinticinco hombre_
por rrnem ro de la fL e
·
despue, . interrogado por el Comandant
i rLa y, poquito
" •
.
e en cuanto su partici c · · 11
res1stenc1a con armas" a la fuerza D t
1C
pa 1011 e a
a dieci iete. deteniendo a ocho de ~lloes :~~' :, , om~nd~~te puso cn _libertad
carretas y sus ontenido fu ron confi cado com~~1ces . La may_ona de la
como e le fue ordenado Tat't
- os. ~ac1endosele un mventario.
fueron enterrado e l .
1 a ~ su companero. Guadalupe Rodríguez
. 11 e cementerio de Lo Aldama
~ .,
mucha ceremonia_J Ya para ell9 de M
. aparcntemcnrc · 111
ocho hombres detenido y las carretas a~~º· por orden del ?obernador. los
bajo e coita armada hacia d . y iene confis_cada iban en camino.
Monterre
.
. ~ ere)ta. uno poco d1a después enviado a
acabo_3s y para las d1spos1c1one legales que en e a capital se llevarían

.
Pero el deseo del Gobernador Vidaurri de e ti ar el mov · .
Tatna y u influencia entre el pueblo
, . rp
im1ento del
Lo
.
no e agoto con la muerte del "profeta"
que revelan lo ubsecuente documento
.
. .
.
1
ª~~~cifn a detalle~_relativo a la dispos~ciii~ Jeª~~onb~c~1:se~~s1
m ien a per ecuc1on de sus po ible "cóm líe "
.
caracterizar como "ob esión" p . .
·
, P e: · que solo se puede
Rejon V'd
.
. o~ CJ,emplo, a trave de su ecretario Manuel
,'
1
aur~1
personalmente
dicto., supervisó los detalle obre
debenan ser dis
t
como e
1 " d'
solo los
I pue os as ineros animales y otros bienes del Tacita no
que evantaron en Lo Ald
·
..
'
había dej d ¡
amas, si no tambien los que el Tatita
autorid a o a encargo d~ vecinos en varia comunidade . y cuando las
ades locale no podian encontrar a esto vecinos, o aun verificar qu~

~~~g:~:

~:~~t}'

721

�tenían estos bienes en su posesión, Vidaurri les insistía, fuertemente, que
39
doblaran sus esfuerzos o investigaciones, hasta recobrar estos bienes.
A los Alcaldes de China y Los Aldamas, como otro ejemplo. les
ordeno que encontraran, aprendieran y castigaran a cualquier y toda persona
en esas comunidades quienes habrían participado en "la resistencia" a la
Fuerza de Manuel Ortega o en los ataques a las personas de Agustín y
Macedonio Pena y Rafael Morales. Cuando estas autoridades no cumplieron
inmediatamente con esta orden, Vidaurri les informó que si en quince días
no cumplían con su dictamen, mandaría una nueva fuerza para llevarlo acabo
40
y restaurar el orden en esas dos comunidades. También ordeno que el
Alcalde Suplente de Los Aldamas se presentara ante él, personalmente, a
responder a cargos que el trato de proteger al Tatita contra la Fuerza que
mando a aprenderlo. Dos semanas después, Vidaurri decide que el Alcalde
Suplente es, inocente de los cargos y manda que el hombre "sea restaurado a
41
su familia" .
Los ocho hombres detenidos en Los Aldamas y encarcelados en
Monterrey no fueron tan afortunados. A orden del Gobernador, sus casos
fueron consignados al Juez de Primera Instancia en Monterrey.
permaneciendo encerrados por casi tres meses, mientras el Asesor y el Juez
preparaban el caso contra ellos. Al fin de cuentas. los cargos contra ellos
42
fueron despedidos por falta de evidencia o testigos.
Finalmente, a pesar de la muerte del Santo, a principios del mes de
Mayo ( 1861) se empezaron a reunir un gran numero de los creyentes en la
ermita de San Pedro en anticipación del cumplimiento de la profecía del
Tatita el 3 de Mayo. Aquí. otra vez, intervino el Gobernador, ordenando al
Alcalde de Villa Santiago que dispersara esta multitud. con fuerza si fuese
necesario. Aunque con dificultad, el Alcalde cumplió con la orden, aun más
confiscando la suma de treinta pesos que se había colectado para el
43
alumbrado de la ermita.
Conclusiones: Los motivos del Gobernador Vidaurri.
Para terminar, aquí debemos dar un breve vistazo a los posibles
motivos o las razones detrás de la "obsesiva" persecución del Tatita por el
Gobernador Vidaurri. Es decir. debemos preguntarnos el porqué de su
minuciosa atención o preocupación con este hombre y su movimiento
popular. A nuestro modo de ver hay tres posibles explicaciones o clases de
respuestas a esta pregunta: asuntos políticos/militares, el carácter o la
personalidad del Gobernador, y factores ideológicos.

722

.
Una situación política/militar u b'1 11
,
.
acciones de Vidaurri contra el T t't
q e ~ _podia haber motivado las
sus enemigos políticos podría/:: ro~~r mov1m1e~t~ era la posibilidad que
convertirlos en una fuerza pa
p b . el movimiento Y la multitud v
ra com at1r cont v·d
.
,
1
Hernández le da énfasis a este punto
d'
r~,
aum. El Dr. Jorge
que la inquietud de Vidaurri s ben slu isertac:on sobre El Tatita. Anota
, o re e gran numero d
congregaban alrededor del Tatita e S p d
.
e gentes que se
"... reflected his recent experie1~cen w~t~ e ro (Villa Santiago) y Allende,
sections of the state instioated b h' ; , a st_rong revolt in the southem
º
y is iormer liberal asso . t
" ~~
ese autor se esta refiriendo a lo d'
d
c1a es.
. Aquí.
s iputa os estatales des 0 · d
.
Y que se concentraban en Galea
N
,
P Ja os por V1daurri.
J'
na, uevo Leon Como .
exp '.car por que Yidaurri, después de ord.enar 1
. .,
s1, ~sto podría
Santiago, acuerda ponerlo en libert d
~ ~prension del Ta11ta en Villa
lo lleven ha reoiones mas leian a , eln cond1c1ón de que sus creyentes se
O
J
as en e norte de el estad
,
alcanee de sus enemigos poi íticos p
o, Y mas a 11 a del
d·
.
· ero, por otro Iado esta
r
·
,
irectamente, Justifica las acciones d I G b
,
exp 1cac1on no.
en los últimos de Febrero reg . e Eo ernador contra el Tatita cuando.
.
.
· Jesa a I Jstado ya q
1 ,
ue para ese entonces
Vidaum había abatido a sus ene .
m1gos en e sur de Nuevo L , N'
~
. eon. 1 tampoco
basta como explicación de su sost 'd
del movimiento después de la mue~:1 d~t;a~~::~o en extirpar toda semejanza
Otra posible explicación de las accio1
.
.
Tatita es una que recauda en el
,
ies y actitud de Vidaurri ante el
caracter o la personalid d d 1 1 b
toda la historia de la Guerra de la R i
a e 10111 re. En
determinado a mantener su do . . e orma no se encuentra otro caudillo mas
\idaurri.45. Considerándose co:~~1'.:i°a:~t~ol sobre" su :egión. que Santiago
sido un hombre sin la capacidad d l
el norte . Vidaum parece haber
política o poder como Gober d e iac:r compromisos con su amonomia
de la nación su soberanía po'1\~icor. a_un n1 -~uando se trataba de los intereses
desafío del Tatita a sus decretos ªo o idntegn Iad t~rritorial.4n A tal persona, el
.
or enes iabran de a ver 11
1 d ~ .
a pesar de que el movimiento del Sant
. .
enar o e •Lma.
política o ponía ninguna amenaza T o n~ tenia nmguna detectable agenda
Tatita le ha de haber parec·d m1 itar. as que todo. la desobediencia del
voluntades". un caso de " 1 o co'.110 un desafío personal o "prueba de
..
a ver quien pued
..n
modo, si él (Yidaurri) odí
· e .m~s · Para ponerlo de otro
Presidente Benito Juá~z :· con despech~, res1~t1r y desafiar la voluntad del
•.
, 1.,;omo pues se iba de•ar ser de b d 'd
v1e10 mendigo y prófugo y s
.
J
·
so e ec1 o por un
u vu 1go ignorante Pero a ·
b· ,
que anotar que tal aspecto de la ersona de v··
: qui tam ien , tenemos
por que seguía ejerciendo tant~ f
idaum no basta para explicar
movimiento después de la muerte de ~a~1i::~o para borrar toda huella del
Por ultimo, otro importante pero
· ,
,
.
podría explicar la determinación d V'd ~UJzas ma~ sut11 elemento que
Tatita y su movimiento es le 11 aum en erradicar, por completo, al
'
e e emento o factor de la ideología.
723

�Específicamente hablando, la hegemonía ideológica del liberalismo del Siglo
XIX en México. Esta ideología era una que "súper-valorizaba" los valores
culturales y prácticas sociales asociados con la "modernidad" y el
"desarrollo" político-económico, tales como el pensamiento científico.
respeto al orden social y el auto-interés racional. Por otro lado,
menospreciaba los valores y costumbres culturales tradicionales, de las
masas rurales. que se consideraban como uno de los mayores obstáculos al
a\ance nacional. La "Reforma". para los liberales mexicanos del Siglo XIX.
implicaba no solo la transformación de las estructuras o instituciones
políticas e económicas. si no también las culturas autóctonas o 'folk" de los
campesinos y poblaciones rurales.
Como ya es bien conocido, Vidaurri fue uno de los más
sobresalientes proponentes de esta ideología; como también uno de los
activos "reformistas" (del norte), quien luchaba, como dice Ronnie Tyler. ".
..to get rid of the disastrous forces that had taken advantage of its poverrystricken population"~8 . Para Vidaurri. sin duda, una de estas "fuerzas
desastrosas" eran las supersticiones religiosas de la gente del campo o el
"fanatismo". Por ejemplo, Vidaurri creía que el pueblo de Nuevo León, era
distinto a los que llamaba "indios miserables" de las regiones en el centro y
el sur de México. ya de por si, el elemento social mas retardado de la
Repub!ica.~9 La presencia de un movimiento tan netamente "atrasado" o
anacronístico, como el del Tatita, en su supuestamente adelantado Estado de
Nuevo León. representaba una vergüenza y penoso escándalo que de
ninguna manera se podía o debía tolerar.
Así, por ejemplo, el órgano vocero de Vidaurri, El Boletín Oficial. el
21 de Marzo ( 1861 ), publicó un "editorial" justificando la persecución y
muerte del Tatita. El "editorial'' empieza con estas palabras:
"Sabe ya el público hasta que grado llegó el escándalo de Pedro
Rojas ... Jamás el fanatismo hizo tanto efecto por medio de un hombre rústico
50
como lo era el indígena Rojas·•.
Aún otro ejemplo de este tipo de pensamiento "liberalista·' por parte
de Yidaurri. se encuentra en su respuesta (a través del Secretario Manuel
Rejón) a la carta "desesperada" del Alcalde de Cadereyta. (arriba citada) y
reproducida en el ·'editorial" del Boletín aquí citado:

trabajos y orden de vida de IM c. ue .

que creen Sanro. ,,.;1

' 'J

han aglomerado alrededor del

Entonces, se puede decir el Tatita
. .
tan resaltante anatema a la h ' ,
Y ~u movimiento representaban
egemonia de la ideo! · 1·b
I
como las herejías que predi·cab 1 .
.
ogia
eral de Vidaurri
.
a a a 1g1es1a y de
, 1
•
extirpar o "ex-comunicar'' del
, '.
por s1 a go que se tenia que
·
cuerpo poln1co del E t d
sm ser un movimiento pol't'
1 tco, ni. amenaza Tt s a o. a todo costo' aun
descabezado con la muerte del Santo.
mt i ar, y aun después de ser

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Texas at Brownsville/Texas So th y C 11 carney. et. al. The University of
- u rnost o ege. Bro,~ nsville. Texas. 1997.

"Después de que esa serie de absurdos reprimibles afectan en
cierto modo el huen nombre del estado, que hasta aquí los ha tolerado,
son comentarios también de las reglas de policía y de buen gobierno,
mucho más si se atiende a la interrupción que esto causa en los

724

Je

725

�14 V,
ease la Iista de nombres l
.
.
Fuentes. Alcalde de Villa de qS1e t~1den la liberación del Tatita, en Jgnacio
R .. D' ·
an iago al Secreta · d I G
I&gt; eJon. 1c1embre, 1º de 1860.
no e obierno. Manuel
Manuel Rejón, secretario del Gobierno del Est
.
Cd. Cadereyta, Marzo 11.
ado, al Alealde Pnmero de
1861
16 ·'Salió (R_ojas) de esta hacienda cubierto de
. .
respeto ... trtbulado por todos, entre ello
extraordmanas expresiones de
lo hallan hecho". En Juan Qu· t ·11s, personas que causa admiración que
Rejón. Diciembre 31. 1860
m an1 a. Juzgado de Cadereyta a Manuel

Notas Bibliográficas

Traducción de: '·State Jntervention In A J&lt;l' Century Folk Saint Movement
Jn Norrheastern Mexico: Governor Santiago Vidourri Vs Pedro Rojas, "El
Tatira··. Presentada en la conferencia: ·'Borderlands In Transition'', Texas
A&amp;M lnternational University. Laredo Texas. Noviembre 9 y l O, 200 l. Con
el amable permiso del lector, aquí quiero reconocer mi agradecimiento y
aprecio a las siguientes personas: Dr. Antonio N. Zavaleta, Univesity of
Texas at Brownsvillc; Don Israel Cavazos Garza, Cronista de la Ciudad de
Monterrey; Don Ernesto Garza Sáenz, Cronista de la Ciudad de Carnargo,
Tamaulipas; Doña María del Carmen González. Archivos de Nueva Ciudad
de Guerrero, Tamaulipas: Sr. Juan de Dios Ramírez López. George Gause y
Marccla de Shayegan, Special Col\ections University of Texas Pan
American: Sr. humberto Hinojosa Vivanco, Presidente Municipal y Sra.
Rosalinda López de Cho\ico, Casa de la Cultura, Cd. Mier, Tamaulipas: y un
agradecimiento muy personal a : Dr. Gilberto M. Hinojosa, University of the
lncarante World: Dr. Arturo Madris, Triniy University; Dr. Frank (Pancho)
Pino. University of Texas, San Antonio; y Mr. Rubén Alfaro, Director
Emeritus, Mexican American Cultural Center, San Antonio, Texas.

1

~ Si no específicamente anotado. todos los documentos citados en los
'"footnotes·· se encuentran en la ''Caja-Tatita Santo'', del Archivo del Estado
de uevo León, Monterrey.
'Cavazos, Garza.l.1984:416-417: Carta Personal, Septiembre 3. 2001 .
4 Parisot. 1899:44: Traducción del autor.
5 Traducción del autor. ··The Mexican Saint. The Full Description of his
l lol iness·'. Corpus Christi Ranchero. Februry 9, l 861 .
6 Carta del Juez Auxiliar del Paso Zacate. al Gobernador Santiago Vidaurri.
Marzo 20. l 861 .
- lbid.
8 ··A New Saint in México ..."Corpus Christi Ranchero. Op. Cit.
9 lgnacio García al Gobernador Santiago Vidaurri, op. cit.
10 New Saint in México ... '·, op. cit.
11 Borr&amp;dor de la Correspondencia del Alcalde de Guerrero al Jefe Político
del Distrito del Norte. Febrero 2, 1861. ·'Caja 5, fo\der #224". Archivo
Municipal de Nueva Ciudad de Guerrero. Tamaulipas.
l! Parisot. op. cit. Semejantemente el Corpus Christi Ranchero publicó lo
siguiente: ··Et (Tatita) dice que será asesinado en México. y ruega que su
asesino no sea castigado. Él declara que ha sido mandado en una misión
especial al pueblo mexicano. y que va a hacer muchas cosas maravillosas, y
que hará muchas aclaraciones sorprendentes, antes de que acabe su carrera.
(''New Saint in México ..." op. cit. Traducción del autor).
n Ignac io García al Gobernador Santiago Vidaurri, op. cit.
726

17
l8

par1sot.
·
op. cit.

·

de p rnnera
. · Instancia de M
0
M Rafael
, Mdel ,Llano' Juzoado
ana. artmez (Asesor Judicial)· D
.
onterre~. al Lic. José
Benav1des. Jesús Jaso Anastasio G . d' eclarac1ones tomadas de : Pilar
•- M'iguel López
· Anto
'
· 1~Orenzo Garza
. T ua 1ana. Antonio M ann.
Trevmo.
·
-,
mo ovar Y Seve M ·
•
JOJas. Abril 3 9 y 10· 186l p .
ro usqu12. Documento e11
16
1
19
.
'
•
. ass 11n
Vecmos
de
San
Pedro
Y
Al!
1860·• Anselmo Cavazos al G ben deda Anselmo
Ca\azos.
,
Sept1embre
.
.
13
1860; Secretario del Estado M o erlnRa ~: Santiago Vidaurri. septiembre
s •
anue eJon al Sr A le Id RO d ,
·
. ant1ago, septiembre 29 1860· S Al 1 ' · , a e
nguez. Villa de
Rejón, octubre.
'
' r. ca de Rodnguez al Secretario Manuel

27.

O~ício # 16 del Alca lde Ignacio Fuentes Vill
.
~ob1erno Ma_n,uel Rejón, Diciembre l º 1'860 a de Santiago, el secretario del
Manuel ReJon
· Fuentes, D1c1embre
. '.
22 J
. a Jgnacio
2 1860
uan N. Qumtanilla, Juzgado de C d
,
.
t1anuel R~jón. Diciembre 31, 1860.
a ereyta, al Secretario del Gobierno
20

Secretario del Estado Manuel R . ,
A
de Cerralvo. enero 1º 1.861
eJon a ntonio González y Evia. Juzuado
24

•

,

o

•

Antonio González y Evia al Juez Au ,· .
.
Antonio González y Evia I S
~litar de San Vicente. enero 4 1861 ·
6 1861 El
a ecretano del Estado M
I R. .
.
',
.
entusiasmo que engendró el Tatita e1
~-nuc eJon, enero
aun el Cura mismo presto'
l San \, icente, fue tal. que
•,
su apoyo a la cole •· · d ~
~5onstrucc1on de una ermita en el puebl
d 1. . cc1on e ondas para la
· Véase la carta del ·'C
. d o, pe ª por el Santo.
·
ape11 an e Sabmas Hid 1
1
. a go, a cura de Mier" en
Santiago Roe!, 1938:169-170· p .
26 "B
d
, Y ansot, op Cit
orra or, de la correspondenc1a
· del Alcalde
· de
· Gu
21
··
.
Carta de . Los Charnucos·· de G
errero ... , op. cit.
de Monterrey", Febrero 2 1861 uerrero a los editores del "Boletín Oficia l
D Lºb
,
'
1 ro #7 de Sesiones Ext
· del Ayuntamiento de Cd. Carnargo.
}9861.(n.d.)
raord'111anas
JO

Ignacio García al Gobernador Santiago Vd
.
.
íbid
I aum, op cit.

31

Reporte de Manuel O11ega, Comandante de 1 .
.
Guadalupe de Sada Alcald d C
a Fuerza de Aprensión a
.
e e adereyta, Marzo 25 , 1861 ; Oficio sin
,
727

�número de Guadalupe Sada a Manuel Rejón, Secretario del Gobierno. Marzo
18, 1861.
Queja de Agustín Peña, Preceptor de Paso Zacate, al Alcalde Primero de
Cadereyta. Marzo 11. 186 l; Manuel Rejón a Guadalupe Sada, Marzo 11,

•12

1861.
;, Desiderio Cantú, Alcalde de China. a Manuel Rejón. Marzo 9. 186 l:
Manuel Rejón a Desiderio Cantú, Marzo 12, 1861: Oficio #28 de Guadalupe
de Sada a Manuel Rejon, Marzo 27. 1861.
u Manuel Rejón. al Sr. Alcalde Primero de Cadereyta, Marzo 11 , 186 l;
Manuel Rejón a Desiderio Cantú, Marzo 11, 186 l.
35 Reporte de la Comisión de Manuel Ortega. Comandante de la Fuerza ....
op. cit.: Oficio de Guadalupe de Sada a Manuel Rejón, op. cit; Rafael del
Llano al Lic. José María Martínez, Asesor Judicial..., op. cit Reporte de
Rafael Morales a Manuel Ortega. (n.d.); Francisco Alaniz, Alcalde. Los
Aldamas, a Manuel Rejón. Secretario del Gobierno. Marzo 16, 1861;
Informe de Francisco Alaniz, Marzo 18, 1861.
36
!bid.
' 7 Francisco Alaniz a Manuel Rejón: "Inventario de los Bienes del difunto
Pedro Rojas'', Marzo 17, 1861; Reporte de la Comisión de Manuel Ortega,

46

Tyler'.R. _l 97?_: 13; Flores Tapia. O. 1966:23
Una md1cac1on de tal actitud q . ,
margen), de una carta dictada po' V~d1zas, _se puede detectar en una nota (al
· ante él (personalment ) r 1I aurn
en la e ua 1111s1ste,
· ·
el Tat1ta
d '
que se presente
milagros. Esta nota da la e '. y e -~muestre su supuesto poder de hacer
personalmente y públicament ~:ndpres1on de que él, Vidaurri quería
,. ,
e esenmascarar'' ¡ s
'
mano . Vease la nota en el ma
d
.
a anto en un "mano a
Cerralvo, a Manuel Rejón S rg:n . e Anton!o González y Evia, Juzgado de
48 Op, cit. : 17
' ecre ano de Gobierno, Enero 4. 186 ! .
47

49 O
. 19
p. c1t:
so "Ed'1tonal:
. Muerte de Pedro R .

Monterrey. Número 17 .
, _oJas (A) El Tatita". Boletín Oficial de
' prnner pagma. Marzo 21, 1861 .

s1 !bid

op. cit.
38 Oficio de Guadalupe de Sada, Alcalde de Cadereyta a Manuel Rejón,
Secretario del gobierno. Marzo 23, 1861 .
39 Los documentos relacionados. a este esfuerzo o preocupación del
Gobernador, son tan numerosos que no se pueden citar, individualmente
aquí. Basta decir que entre el 18 de Marzo y el 4 de Abril de 1861. se
encuentran por lo menos veinte oficios, exhortos, cartas, etc. Entre el
Gobernador y las autoridades o individuos de Monterrey. Villa de Santiago,
Los Aldamas, Cerralvo. Cadereyta y China, relacionados con este asunto.
40 Vidaurri. al Alcalde Primero de Los Aldamas (dos páginas) (n.d.); Oficio
#28 de Guadalupe Sada. Alcalde Primero de Cadereyta a Manuel Rejón.
Secretario del Gobierno, Marzo 27, l 86 l; Oficio # l 8 de Desiderio Cantú.
Alcalde de China. a Manuel Rejón, Abril I O, 1861: Manuel Rejón a
Desiderio Cantú. abril 19, l 861.
41 Gobernador Vidaurri al Alcalde de Los Aldamas. Abril 3. 186L Manuel
Rejón al Alcalde de Los Aldamas, Abril 18. 1861.
42 Manuel Rejón. Secretario de Gobierno, a Carlos Margáin , Alcalde/Juez de
Monterrey, Abril 3. 1861: Lic. José María Martínez. Asesor judicial, a
Carlos Margáin, Julio 25, 1861.
~• Borrador de la orden del Gobernador Vidaurri al Alcalde de Villa de
Santiago, Ignacio Fuentes, Mayo 4, 1861 ; Manuel Rejón al Alcalde de Villa
de Santiago. Mayo 6, 1861.
4 ~ Hernández. J. 1955: 197
15
· Moseley, E.H. 1965:275
728

729

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <description>An account of the resource</description>
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                  <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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          <name>Título Uniforme</name>
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              <text>Humanitas</text>
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              <text>1</text>
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          <name>Relación OPAC</name>
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                <text>Humanitas es la revista de investigación más antigua del noreste de México en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, se publica desde 1960 y actualmente está indexada en Latindex. Es una revista arbitrada y de acceso abierto que considera para su publicación artículos originales escritos en español e inglés, que sean el resultado de una investigación científica y que representen una clara contribución al debate y conocimiento de las áreas de la revista: Filosofía, Letras, Ciencias Sociales e Historia.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Centro de Estudios Humanísticos</text>
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                <text>Cavazos Garza, Israel, 1923-2016</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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