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                  <text>l

LA SEMANA ILUSTRADA
Registrado como articulo de segunda clase, el 10 de Noviembre de 1909.

1

AÑO

MÉXICO, FEBRERO

1.

"L.A SEMANA ILUSTR.ADA''
PUBLICA.DA POR LA.

ite,

Compañia Editorial Arte y Letras, S. A."
11

Director: LIC. ERNESTO CHAVERO.

blil el
iste
que
nti~ 20
lt.ol cii del
mio

OFICINAS:

4 ª BALDERAS, 62.-M EXICO, O. F'.

Ambos Teléfonos, 485
Apartatlo Postal, 149.
PRECIOS DE SUSCRICION
EN TODA LA REPUBLICA:

Por un trimestre ! 1.80 pago adelan tado.
Números sueltos en toda la República,

15 CENTAVOS.

AL.

NOTAS
SEMANALES

a

s

,.

I·

:.

á

E~toy por asegurarte lector paciente, y
casi por jurarte, que el oficio de croni~bt
es el mh difícil que ~r, puede ejercer en
nuestra Ciudad de los palacio~. Figúrate,
que un barbero por ejemplo, plantara nna
gran peluquería en un pueblo donde no :'e
pelara ni se afeitara nadie. Hu oficio de imro le serviría indudablemente, por bien
que manejara tijeras y na\'ajas.
.-\sí pues, y empleando una burda pero
compren~ible comparación, un croni~ta
~in a.~nnto de crónica, e.q como barbero
en pueblo renuente para el cuidado d\'l
cabello.
Tomo la pluma (el lápiz tomé, pero en
obediencia á la co~tumbrc uso la frase sacramental) y torturo mi memoria, buceo
en mi~ recuerdo~ y me auto ordeno: «Vamos á ver cronistilla del tre.-; al cuarto
(es ésta la forma cu que generalmente
me trato,) vamos á ver qué le cuentas al
lector y que sea, no en la forma chan1cana que te e~ usual, sino procurando cierta gallardía de estilo, cierta distinción é
interés en el concepto.•
. La voz interior me hace gran1le impres1_ón y pré.•tame bríos y ánimo de cumplir
bum el cometido, dentro de la razón de
mi insuficiencia, naturalmentc, por aquello de que es tont-0 pedir al olmo pera:-.
Pero pienso que el tiempo es oro y que
el silencio lo es también; aparto digresione~ y para aprovechnr e8ta riqueza, e~te
oro, ol único que tengo, callo y trabajo.
Recuerdo: ¿qu(&gt; i,nntnosa fiesta social
ha tenido lugar en el transcurso de la ~emana; qné i,alón de pinturas ha abierto
HUs puerta~ dejando al descubierto uu
0!15Ís de arte; qué a\'iarlorha hendido lo~
1ures, e;:forzado y bravo; qué autor nacional ha proporciona&lt;lo (•l aconteeimiento
artístico en el teatro? ¿,qué ha ~ucetlido
que _quepa en el marco brillante de la narración amena y que ~ pueda bordar con
las sedas multicolores de la crónica? .Xa-

25

DE

da lector, abRolutamente nada, ó cuando
menos, nada alegre con que te pueda yo
(¡oh vanidad!) quitar nn rato de tédio,
charlando y comentando frívolamente un
acontecimiento, sin nada que huela, eso
por decentado, á disquisición grave ó filo~ófica.
Y como no ha habido cosas alegres, hablemrs, forzados por la necesidad, de co!'as tri~tes.
L'ot'oR día~ hace qnc murió en la pintore~ca Unernavaca, un hombre prominente: Don Bcrapión Fernández, caballero mny conocido, pQE&lt;'Cdor ele cuantioRa
fortnna.
El sefior Femándcz fné Senador \'ario~
afins, Hegidor del Ayuntamiento, Consultor en ,·arios a~nnto:, públicos, miembro
de l,\ Junta del Centenario y en lo particular ~ distinguió por ~n amor á la familia, su apego á los negocio~, ,:u gran espíritu ele acción, ~u probidad y filantropía.
Socorría á lo~ pobres, protegía á lo~ débiles y C$limulaba á los mteligentcs.
Fué un hnen ciudadano, rcBpetado y
q11eri&lt;lo en HO&lt;'iedad y un leal amigo.
Y \'aya otra col&lt;a no muy alegre que digamos: el encarcclmnicnto &lt;lcl ~eiior Ham,
ex-¡rerentc del United State~ Banking Co;
nrgociación de triste memoria.
El ;;cfior Ham ,.:(' encurntra enfermo,
i'nmamente enfermo del cerebro, ~eg1ín
lo exprc,ó ,:11 r.~pMa día.~ hace á un repórtt•r oficio~o. El golpe de la quiebra
,lel banco que regenteaba, ha ,:ido de tal
manera doloro~o y brntal, 8igue hablan&lt;lo la atribula&lt;la dama, que téme;;c por su
razón. Xo Fé hasta dóncle ~an exactas y
,·erídicas las palabra¡; de la f:Cfiora Ham,
q11e en su dolor pudo haber exagerado,
pero lo que Rf sé es que, el caso de e~te
hombre de negocioR c.~ para quitar, no
una, sino dier. razones qne se tuvieran.
El i-eñor Ilam, gozaba de prestigio, gozaba de dinero, Yivfa ca8i opulentamente,
recta ó torcidamente pero él yi\ia de esa
ma ncra. l 'ne~ bien : ¿Xo créeis que de una
po~ición con todo~ lo;; Yi9o8 de honorable,
á hi de~honra ó cuando menos á la murmuración ~olapada, hay una deplorable
difen•ncia'! Claro r¡nc si, dircs tú lector y
oigo yo también; e,lamo~ &lt;le acuerdo, me
alej?ro &lt;k ello.
CROXI~TA.

Chirigota

NúM. 17.

1910.

JURAMENTO
~

Para" L\ BB:IIA.NA ILUSTRADA.''

Siempre tuya seré, me dijo un día,
con su yoz empapada de ternura,
mientras yo con mis besos recorría
la blanca palidez de su hermosura.... !
Xunca olvides qne te amo, me decía,
con amor que no muere, que perdura,
mientrru, yo le entregaba el alma mía
asiendo entre mis brazos su cintura ....
Y después... nuestro idilio prolongamos
1nirándonos muy largo, fijamente,
y un su~piro los dos abandonamos ....
Y en el delirio de este amor ardiente
amarnos para siempre nos juramos,
queriéndonos los dos eternamente ...
ENRIQUE R,

:UARTINEZ.

Febrero de 1910.
/:

1

~,.

1

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J

. ¡~
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~-==--- .-~~r~~---

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•'~
::,.,::&gt;

:_~

Al amor de la. lumbre,

EN LA BRECHA
~

¡ lha á partir... ! Camado y dolorido
por el continuo batallar penoso,
·
qui:;e Pncontrar el plácido reposo
dL' un amable rincon de~conocitlo.

El ~a.~trc á un rliente:
J las ya &lt;1&lt;' mi deseo arrepentido
-El SCf\'icio de correo, l'II este país,
créame nl'ted, es una calamidad. ,\nteayer yuelrn á lnrhar contento y animoso;
e11Yié nada meJJl)s que !l,3 facturas á mis que un uneyo amor me brinda venturufo
clicnte8, y no he teniilo contestación más tibio descanso y placentero olvido
qne 1lc dos &lt;le ello~.
Y nrm ,·cz más bendigo la cadena
que me impide e8capar de mi condena
torciendo el rnmbo hacia remotas playas...
Entre amigos
Otra ilu~ión á Yisitarme viene...
-Tengo el gusto &lt;le conocer á tu mu¡ Su temblorosa mano me detiene
jer: la conocí antes que os ca$árais.
-¡Hombre! Pues has tenirlo mejor suer- y sus ojos me dicen: ¡.No te vayas!•
te que la mía, porque yo no la conocí bien
,\XT0.'.'110 PALOllERO.
hu"ta después &lt;le habenne ca.~ado.

�LA SEMANA ILUSTRADA

LA SEMANA ILUSTRADA

TEATROS

tiene derc_cho á que rn fu1~ci6n de gracia
se l}:tY~ ~-1sto_ muy concurrida.
\ 1rgm!a J•~brega~, la hennosa adrir.,
nucstr:1; hworita, e~trenará la noche de HI
beneficio, mañana sábado dos comedias
de gran atractiYo, una italiana y otra turca: .•Xo ~é 9uét, dclicinRa comedia do Te,:tm_n, y •Zeila•, de Tzzet :\Ielik Bey. La
prunera e.Q traducción de Alherto 1iichel
y la segunda de la Sra. Hegina Znnonska. Esta última constituye nna ,·ercladera
nove&lt;lad en liéxico, pue., ha~ta hoy dc~conocemos por completo el teatro turco.
Virginia es merecedora ele toda.~ nue~tras
simpatías, de todo nuestro cariño, porque
ha l_uchado con dennedo para mantener
enlnesto el pabellón del arte nacional arte
anémico,. es verdad, porque nuestro ~edio
?" pobrfsnno, pero arte al fin. Por eso es
mdudable que el público acu&lt;lirá en ma.•a
á alentarla con sn aplauso, á demostrarle
qu~ no e.•tásola, que su cariiio y sn a&lt;lmiración están con ella.
Ruggero-Ruggeri y Lyda Borelli, han
prolongado Rn temporada por algunos

Estamos en plena época de beneficios.
Lyda B?relli, Rt~ggeri, Cervantes, Lupe
del Castillo, :\Iut10 y hasta los inundados
ele Francia Re han beneficiado en estos
días. Se anuncia también la función de
gracia de nuestra hermosa Virginia Fábrcga~ y por último Enrique Barberi á
quien algunos de nuestros lectores co:10cer{m corno traductor de cuatro 6 cinco
obras, en lasque han andado siempre mezclado~ bandi,los, jueces y policías. «Rocambole», 1Sherlock llohrest. «El Buen
J uezt se &lt;li~pone taro bién á benefician;e el
lunes próximo.
Por lo que re.~pecta á los primeros, nos
hemos ocupado ya extensamente de sus
beneficios; toca hoy su turno al de la actriz
mexicana Guadalupe López del Castillo.
Lnpe, como cariño~amentc la llaman sus
a_migos, que _por su constancia y laborio~1dad ha sabido caf tarse simpatías entre
el :.15fduo púulico a teatro de8an Andrés
,.,.,;'~~
tuvo-preciso es confe~arlo-mal tino par~
,· 'i"' J
la elección de obra. «La füclava t de Fed_erico OliYer, autor, escultor y ~mpresarw, (Teatro E~pañol de }Iadrid) es un
clrama ,le argumento complicado y moderno y que sin embargo desarrolla ~u
acción en Orecia, una Grecia moderna en
1~ cual ~afo, Roclopis, Li8ipo, pien~~n,
sienten y ~e expresan como s1 fuesen nuestros contemporáneos.
Carece por completo «La Esclanu d
armonfa de líneas, de la sobriedad en la
compo~ición tan caracterMica 1lel arte
~riego, 1. hay en cambio e_n ella plétora rlt'
'4
frases !meas con pretenS1ones de erudi,Ju-,
.
f
/·
ción que no llegan ni con mnl'ho á 1•on4,:.!l'
rencerno::1.
La acción, ee aparta tamhién en ab,oluto de lo~ moldes del tea!ro griego, i-;encillo y sobrio, por excelencia.
Xo son la,; proporciones estrechísimas
de estas notas que deben abarcar la hi~tori~ teatral de la semana las más ft propósito para demoati:ar los múltiples errore~ que laohra contiene y la faltaeompleta
de ambiente en que Be de8arrolla pero
creemos deJti~ticia consignar que «L;E,da- -Señorn, la quiero á Ud con frenes!
nu logró solo pasar la noche de su e.-tre- - No diga Ud. que soy Interesada Rlcardlto
'
no, bien por tratan;c &lt;le una función de be- pero ¿qué renta tfe~e Ud?
-500 p,so~.
neficio, _6 bien porque nuestro público, -¡Ah!
Me quiere más Joaqu!n.
complac1entc en delll,tsfa, no prute~ta jamás. La e1_nprc.sa, por ~u parte, aunque
uprow~hárnlo~ de l_as ~ecoraciunes y del dfa;-1, á precios popnlare~-do~ pe~os lnrwre;;tuar10 de «Quo-\ a&lt;l1s t montó la obra ta-y han cubierto la~ funcione~ de hl nuccon bastante lnjo y los 'actores hicieron ya serie con Ja.q ol.,ras más aplauclidaQ ,lcl
cuanto pudieron por salir arnntes del mal repertorio. «El Ladrón,1 •Los fü¡:cctros,t
pa.~o en que se ,icron metido:-;, encontrán- «La D_mna de las Camelias, y «ElMarqué,i
close en un medio al que no están acos- de Pr1ola,1 han desfilado por el c.~cenario
de Arbeu, valiendo á lo~ artistas italiano~
tumbrados.
Para compemmri6n, debe haberi'C efec- una serie de triunfos que han tenirlo ¡•n
tuado anoche el beneficio de )futio, con esta nueYa ocasión mayor resonancia
l'l estreno de d,a Tragedia de las Ro~as • porque el culto público de la clase media'
ele! intelige_ntc per!odi~ta r literato c~¡,:~- cuyo nh·el intelectual es infinitamente su:
fiol D. Jose fücoflet, á qmen los mexica- perior del ari~ócrata, si bien no puedt'
no~ con~i_deramos ya como «co~a nuc~tra,t pagar los _P,ree10s alto¡:: que para el 1Íltimo
dado el tiempo que 11cm ele e,tar radicado nada sigmfican, ha acudido en mayor míentre nosotros y las simpatías que Riempre mero y el teatro se ha vi8to mejor concuha mo~trado por nuestro país. El talento rrido.
de E~coffet, como literato, está ya sancio- En los teatros de género chico Prhwinado, y ahora Yamo8 á tener oportuniclacl pal y Colón, han C'ontinnado los 'e::trenos
de conocerle como dramaturgo. Las refe- y la presentación de nueyos artista~.
rencia~ qne ,e tienen de su obra ~on muy El Principal ha reforzado sus filas con
halagadoras y todo hace suponer que el la bellf,.:ima bailarina Jane Gyka que ha
estreno que debe l111her:;c efectuado ano- obtenido un verdadero «Hucce.q,1 )'. el Colón
che f!Crfa nn éxito. 1futio es, por lo rle- por su parte ha mejorado notablemente
má,, un actor eHtndioRo y trabajador. y rlando &lt;le baja á Yera en la dirección d~

_t. ~·~

i,;~\

~r~
lill.

e~cena y estrenando dos buenas obras
autores mexicanos: •La Real )loza• y e
paiia .\legre,t que han sido como una,·
&lt;1ic~&lt;'i6n de la insulsa ,Gatita de Oro.•
1 a nos ocuparemos ,le ei-ta.Q obritas
otra ocasión.
Rosa Fuertes, la mejor tiple española
zar1.uela qm• ha pisado la escena mexi
na y que ha recorrido ~iemprc en triu
los tt'atros todos de la República prep
tambifn su beneficio en el teatro de
nombre, del que e~ dueña y empresa
La función de referencia debe efectu
r,e el próximo miércoles y la obra ele ·
es la «Carmcm rle Bi1.et . .Acompañará
Rosa en Ru beneficio algunos ele los a
tas más aplaudidos que actúan en :\I
co, y es aeguro ,¡ue al teatro 1Rosa F
tc,t act~dirá esa n?che numeroso p1íbli
que qrnere y admira á la notnhle arti.
i Bien lo merece quien tanto rnle !

***

~I teatro Colón, cuando arababa apc
de maugurar ~n serie de estrenos1 de
q~e lo~ 1íl_timo~ alcanzaron éxito y dc
biar &lt;le &lt;.hrcctor d&lt;.' escena retirando
¡;eryicio por iniítil al ins~portable a
Yera,. ha ccrrailo ~ns puertas de una
nera m_tempe,&lt;t1,·a. La compañía ha q
llailo dumelta y la Conesita emigra pa
Habana, en calidad ele empresaria.
¡Qué mala pata tienen algunos acto
F:lloR RÍ que po&lt;lrían decir con el Te
r10:
t'n todas partes dejé
memoria amaria ele mí.
}I. ll.

LA CONOOI
Era hcrmo,a y la scgnfa
una tnrha &lt;le amado!'('~,
á los cuales rrpartfa
ó~cnlo~, joyas y flore~.
Y al contemplar de ella &lt;111 po~
tauto amoro:-:o adalid,
á muchos les dijo:-¡A&lt;l.io.~!
y {1 otros le:; dijo :-i Yenirl !

Creyendo la hora oportuna
llegué y le besé la falda :
i ,\y! Conocí á la Fortuna,
porque mP Yolvi6 la e.qpalda.
llO~IF.ll'IO

BYR~E.

Agonía del Quetzal
Xo brilla el ~ol y &lt;.'stá la selya triste
acalla SILQ saxófonos la fuente·
de honda mudez y de dolor se' riste
el ~oto, y ele neblinas la pendiente.

.\.~oniza.~, quetzal; hoy no lucistr
el nso rle tn pluma reluciente
~n la tiPI va del tró¡iiro tlÍ fuiste
nrn esmeralda de njo8o oriente.
El aria de sus sistros los tur¡Jialt•H
no riman con la briRa entre las caña!'!
y están enfenno:-i los demás quetzale~.
Cuando urillcn los a.~tros, como ara1
prendidas del azul, tus funerales
oficiará &lt;'l Silencio en las montaña~.
l.lSÍfüCO

CHA \'jRRL\,

CRONICA
DfL fXTDANJEDO
Los desa~trc~ marítimos están á laor&lt;len
dl'l día. Todavía rinl latente el recuerdo
,le! desastre del «Ural. Chanzi,1 cuando ya
hay que contii~nar otros naufragios.
El vapor «Lunat fuese á pique en el estrecho de :llagallancs, en condicione:-: harto diffc.ileB. Perecieron algunos pa~ajero~,
pero otro~, cerca de cuarc_nta, fnei:01;1 rc¡•ogido~ por el crucero chileno l:\Irnistro
í'.enteno. t
El rnpor alemán 1Ilohenzollern,• zozobró así mi~mo recientemente en la balúa
,le Demorley. El hareo alelllán salió de
Bromen con rumbo á. Londn's; en la traYC~ía fué sorprendido por un recio temporal y después de algunas horas de lucha
y de angusth,, sobrevino la catástrofe en
la que pereeieron treinta y cinco marineros.
Y finalmente, á la entrada de la bahía
rk Dunwoocl, el barco italiano ,F. J.
Clarupa,• en ruda lucha, fuéconYertidoen
informe maderamen. l\Iuri6 toda latripulación. Lo único que re~ta del barco italiano es el mostrenco que la marea arrojó
á la playa.
1la Ri&lt;lo esta !'emana dl' naufragio,.
***
París ha dado w1 alto ejemplo de cariolad; dE&gt; amor y de consideración hacia la
mnjer.
Ha i:;iclo aprobado 1111 decreto, que tiencle á reglamentar el trabajo de la mujer,
l'0n oujeto de cYitar que por el excesirn
rnnsancio contraigan enfermedadl's.
Dicho decreto dispone que todas las costureras, emplc.t,!as en casw &lt;le comercio
trabajen como máxinnun nueYe hora.~
&lt;liarías.
¿Cuán conrenitu!c y noulc ~rfa qu&lt;•
éste fuera un ejemplo, que siguieran to1las las ciudades, donde la obrera es mut
rerdadera mártir del rudo trabajo que imponen cpatrone~• poco humanitarios·?

** *
El moro amigo &lt;le España, Maiwón
)Iohatar, hn rísitado la Alhambra. La
impresión qno le produjo el ,·erse en me1lio ele tantas maraYillas de la arquitectura árabe, fué profunda é intensa.
Parecía como embobado, y acabó lloran&lt;lo como un niño. Palpó lo~ afiligranaolo~ muros y besó.se después las manos con
,!eroción, con Yerdadero fcn·or. Después
cogió un puñado de tierra y se lo guardó
t•n un boll:lillo respetuosamente. Dijo que
1m ~antón de su tierra cousen·a treintii y
!'&lt;!is llaYe.~ de lirauaila, la~ cuale;; fueron
¡•utcrradas no se:-abeen dónde ...bimismo
,uiadió )Iaimón que un Yiejo ~antón gnar&lt;la el plano que iudica el l11gar donde los
árabes escondieron su te~oro antes de
abandonar la .\1hamlm1.
:\Iohatar visitó todos los departamentoH
del tlliplérnliilo palacio moro, y ,lijo al terminar su visita: «¡ Después de haber \'isto
l'.~to, que hicieron mis antepasados, ya no
Illl' importaría morir!•
,\ U~A TUERT.\

:,i con nn ojo cautira.~
!Qué ~ría con los dos!
Por compa.~i6n á los h&lt;Jmlm.&gt;~
•re habrá quitado nuo Dios.

LEVANTINA

Ell REllOJ

~
I
Dc.-;{;orrc la mañana su:; cendales,
Uuando me lo contaron ~entí mieJo
y el crepúticnlo pone en la neblina
Un miedo interior, frío y angustioso,
-larga túnica azul de la colinaque proyectaba en la penumbra de mi
un incendio de lumbres tropicab.
lejanas visiones de pesadilla.
Desperéza~ el campo, y los maizale,; alma
Era mi evocadora una viejnca aldeana
preludian una alegre sonatina,
de faz rugosa y amarillenta cual pergamial colarro una ráfaga argentina
no de breviario antiguo, y ojm; Yerclcs con
que fluye de los pino~ y juncale:-.
luz triste de paisaje de otoiío . . JlnbláPor el rojo camino que 8Ciiala
- brune con gestos inquietantes de 11ibila, y
la senda que conduce al caserío,
en aquel lento roRario de palaliras kntas
una tarda carreta~ resbala.
había dejos de conseja montañesa, que yo
En la to:-ea majarla muje un t&lt;uo,
e8cuchaua como en un sueño ..... .
y charlan las aldeana', en el río
Y o no conocí á D. Celiti. Pero su imaf¡11c el sol almina con brochazo~ de oro. ¡,,en ha quedado tan fuertemente grabada
én mis recuerdos, que ya parece como que
su vida dijéronmela siendo niño con yoz
muy queda, en el silencio de la media noche.
II

PONENTINA

Hiega la luna sus cauellos de oro
~obre el rerrle tapiz de los senderos;
y en me,lio del rebaño de cordero..
tañe el pastor su pífano canoro.
El ~mbrador qnc :-ueiia en un tc,:nro
al caer lo~ proffeuos aguacero:-,
no,-.\ los campos fértiles veneros
qne el fuego abraHa en c·re_pitar ~onoro.
Vueh'cu del río por la anb1?ua calle
con el cántaro rojo en la cintura
las aguarlora~ del fecundo valle;
ceñido el chal á la robusta espalcla,
enHeñando, al reir, la dentadura
y ·e1 blanco pie, bajo la to~ca falda.

***

. D. Cclis era el ,íltimo del mayorazgo de
lo~ Hel¡uejadas. Extinguían8C con aquella
Yicla sombríamente au~tera torlas lasgran&lt;kzas de una estirpe por muchos título:;
gloriosa. D, Celis era el fin ele una raz,l.
¡ Aquella raza de los Requejadas, de alma
oceánica, que habla ido dejando en el mayorazgo todos los refinamiento,; decatlentes ! Abolengo crepn¡;cu]ar el suyo, tenía
perfil ruinoso de hla~ón heráldico, como
aquel 110 menos ruinoso que luciera rampante sobre la ancha portalada de su casa
, lariega. . . llabfa lle~a,lo tarde al hundimiento de su progeme, y D. Cdis, el
.ro1wi:: F. ZEPEDA. noble y austero D. Celis, no sobreYiYi6 á
e~ta suprema catáRtrofe señorial _.. ¡ Aún
parece que le yeo agonizante, con el último tembloreo de la muerte en sus labio~
mm;tio8, los ojos entornados, las manos
Yo conozco un mar profundo
pálidas en cruz, Ycnadas con el azul&lt;.'o de
En cuya~ aanas tranquila.~
;;u i;angre ébil de viejo Ortubre . .. . !
Hay extrañas radiaciones .
rna bella monja, Sierrn de )[arfa, ()Jn
Que seducen y l'autJrnn;
la toca blanca, maripo:;eante, y cara de
Y ese fulgor peregrino
inianzona, lefa en el deYocionario la orli.~abes lo que es, rida mía"?
ci6n de Todos los f&lt;antos, y las gente~ del
E~ la luz que tu alma irradia
pueblo, dolorida.« y lnnnilde~, repetían á
En {'I mar de tns pupilas.
coro el rezo por el alma de D. Celi~.
-i:4anta ~larfa!
Ol'f.lYIO \'ALDE~ y .\HCK
-Rogad por él.
-¡Santa Teresa!
-Hogad por él.
.,,-,
Y la monjita rezadora terminó con Y0Z
v'
trémula, que parecía venir de muy lejos:
..,~· ¡;!
-Todo~ los Ranto~ y santas, rogad por
¡;1K/
él. .....
¡
El mayorazgo expiraba. . . . Por los ,;.
drio~ grjses de lo~ altos balcon~s metíaal',
N
vibrando en el aire, la nostálgica melancolía de la aldea. Cabeceaban tristrmente
é-.
los álamos sin hoja~, y el ,iento trajo dt•
t
la retu~ta torre la última campanada de
/,
la~ 1loL-e, pa,i~ada lentn. Todo,; los relojes
sonaron cru:i (t un mbmo tiempo: la ro;r.
,\e chantre de la Catedral, la Y0Z monjil
e,
&lt;le la Colegiata. . . Oyéron~e en aquella
~~ .. &lt;~~
noche liígubrc las doce, la una, las do~,
las
tres ... Yo conté toda~, aun aquélla,;
Mr Him y Mr. Hem en la Alameda.
amaule~ y lejanas del amanecer . . ... .
-¿Por qué no funda Ud. un Banco?
-¿Y el capital?
Pero el reloj del solar6n había apagado
-¿Para qué es eso?
~n monótono tít.--tac, y sólo apnntaba con
el índice de sn horario las cloce; la hora
En un tribunal:
-Ya fué n~tcd coll&lt;lena&lt;lo tiempo atrá~ trá~ica de la muerte de D. Celis.
\uno vo1Yi6 á contar más .... /.Qué de
á trabajos forzado~.
-Cosa que me honra en extremo, sciior fraternal y tierno había exi~tido entre
aquellas dos existencias solitaria..~ . .. . ? ~
¡n"l'sidente.
creyera que algo roto había en la vida in-¿Por qué"?
-Porque el trauajo ennoblece al hom- terior de m¡uella caja re.~onantc .... Allí
estabR el re oj fanta~mal pilentecomoun
urc.
.

POSTAL
~

�LA Sl!IMANA ILUSTRADA

féretro, como aquel otro que guardaba la
pálida efigie con s11.~ párpadoti violadoti, la
frente atormentada y las manos blancas,
muy blancas, como azucenas . ... ¡Aque.llas manos ducales que yo veía en adoración de quiromántica . . .. ! Dijérase que el
reloj también había muerto encerrado en
una caja negra. Pasó un día, y otro, y
otro, y la e~fP.ra inmóvil, que tantashoras
alegres y tr,~tes amaneciera, seguía inmutable. Inútil fué que sus remotos herederos pretendieran restaurar, por tradiciona! deYoción, aquella reliquia santa.
De luengas tierras \'inieron sabios artífices, y ninguno halló el misterio del Yiejo
reloj de pared . Yo lo \'Í... Seguía
ceñudo, adusto, impenetrable como tma
esfinge, marcando su hora implacable,
aquélla 9.u~ cortó 19: vida del mayorazgo y
)1eló su mf'ocrono tit:-tac.: .. Dábame la
alea de un corazón sm latidos, pobre corazón muerto.
.
.
Asf llegó el día del amyer~ar10, señor,
' día lúgubre de loi, difnntoH . Y cuan~ los deudos, en la ante.•ala reunido!,,
'ntados y tristes, en la paz conyentual
nt la noche musitaban el ferrnr de sus
plegarias, entonce:;, entonces llegó hasta
ellos pausado, manso, siniestro, un rmnor
r¡ue les produjo una extraña f'Cn~ación espantosa...
¡ En la cámara mortuoria de D. Cefü1
Yibraba un terco tic-tac acompañado de
doce camranadas sonoras y dolientes en
ofrenda piadosa de recuerdo eterno!. .
¡Jesús! Dígale, señor, que, á mi cuenta, aquel reloj te1úa encantamiento ..... .
¡ .\laha&lt;lo sea Dios! . . . Fna ráfaga delo
cnr:i pasó estremecedora .. . Misojoscontt'm piaron á la familia del difunto clam.mdo con profundo terror religioso:
- ¡:\Iilagro ! ¡:llilagro !
:llientras el reloj seguía impa~ible: tictac, tic-tac.

---------

~AYO DE IJUZ

ORACION DEL POETA
~

~

Dicen que cuando el sol ya moribundo
Va á ocultarse por fin tras la montaña;
Cuando la ne~ra noche se aproxima
Con sn tri~te cortejo de fantasmas,

Seiior, dame para dcscam,ar una casa
tranquila. 3Ii cerebro ha trabajado mucho; mis uerYios están agotado~, de~hechos; no tengo.ya, Señor, ilusiones de
nada. En las ciudade:s que visito, en el
i-:-u rayo fulgurante se desprende
campo, no me intere~an ya ni los monuDe la luz moribunda que se apaga,
mento~, ni lo~ pai~ajes; ~iento un terror
Que haja con efüwios temblorosos
profundo, íntimo, ante los hombreti que
Iluminando con sus luces pálirla~
me rodean. He recibido mucho !laño en
la vida; he gn~tado el amargor de la inEl follaje ondulante de la~ frondas
sidia; be ~aportado la neccda,l !le! elogio
Y la.~ nubes.~que flo~a~ des~arr~das;
exagerado, inconi;ciente; he Yisto cómo
Que u ~u. contacto tibio se, 11_umman
los
sutile~ matices de mis ve~os eran
Con claridades trémulas ) , agas,
!le,conocidos y cómo las cosa.&lt;¡ más toscas,
más llamatiYas eran aplaudirlas. !'sefior.
y dk-en que á :,;u beso se estremecen
tengo un profundo cansancio en mi e:-p[·En su broche las flores perfumada~,
ritu. :So de."Co ya conoL-er .á nadie; no
y cuando tus pupilas soñadoras
quiero e.5trtchar nuevas manos; cuando
Fijas en nú con expresión extraña,
por acaso en l'i trato social me encnentro
con alguien á quien he de ~omeir, apenas
Brota rle ellos un rayo luminoso '
Que llegando hasta el fondo de mi alma si en mis labios puede aparecer una svnHace que se de.~pierten mi~ ensueños,
risa triste.
Mitigan mis congojas y mis ansias,
Señor, todo me parece ya locura, rnnidud. Como wmos en nuestra juYentud 1
Y á 8U luz Re diRipan mis tristezas
apariencia~ de la~ co~as; como enton
¡Palpitan de amor mis eRperanzas !
atisbamos sólo el brillo y el calor de las
r1 Tf
,
l'RHcrsco ~I. DE OL.\.1..1 lt1BEL.
acciones humana~, ahora veo lo de dentro,
ahora advierto cómo todos somos locos e
este mundo, de qué manera la8 CO$aS que
perseguimos son tan falaces tan delezna
bles, y qué clase r número de desatinos,
enormidade.5 y ridiculeces hacemos por
ellas. Señor; ¿qué es la gloria? Señor,
¿para qué quiere escribir este pobre poeta
sus versos'/ ¿,Para qué estam1ia todos 1011
dfas su nombre en e~ta hoja e.."il pobre periodista? Y e~tc político, ¿para qué arenga
á las ma~a~?
Dame. Señor, tilla ca.~a tranquila y en
el campo. Yo quiero tener en ella un
pocos árboles yerdes; ~i esta ca~a da al
***
mar, yo comprenderé mejorá cada momenllay en algunas igle~ias huml!ies de la
:\Io1itaña unos relojec estrechos, altos y
to la inmensidad de lo infu:úto. Yo quiero
tener también en e~ta casa un buen perro
hurafios, ocultos como bnhos en la sombra, qne parece que miran, que contemque se ponga á mi lado y que me mi
PINTURA IMPRESIONISTA
silencioso con ~us ojo~ de am-0r. Yo quieplan, interrogando ~ilenciosamente, su. ·
t
EUa-¡Magnlllco! ese campo verde es d'" una ro yer todas las mañanas cómo las puntal!
t
¡w1-:-: 1c1osamen e .. : . . .
. maravlllosa verdad.
.\lgnna.~ wces p1cn~o que c.~toH rel~e:; El pintor-Dispense Ud. señora, ese es el cle- de las lejanas montañas f;() ponen de color
tic•nen alma.
¡ Alma en pena! . . . .
-lo, v!sto á través de mi temperamento....
de rosa; yo quiero ver por la~ noches la.~
Ella. ·Ah! .... ¡quéhermosol
luces misterioRas de las estrellas. Y así,
Señor, d~o pasar el resto de mis dfai;:
CO.N"FFETI.
ohidado de todoR, obscurecido, sin qu
nadie me nombre, sin que nadie me
escriba.
Seiior, dame un momento de repo~o;
¿Habéis viajado por ciudades tri~tes
tengoen mi espíritu un profundo cany una hora habéis pasado de la noche
sancio.
en esas que sin sol son cementerio~?
Yo he sentido emociones de sepulcro
Para 11L.l SEll!ANA ILUSTRADA," por calles solitarias, y esos flacos
perros, que Yagan mudos y que os siguen
Arrumbo el tédio; y de la luz al brote, buscando protección, como si huyeran
~acudo las perezas del beleño
del fantasma impalpable del silencio,
r¡ue atrófian energías; y risueiio,
me han seguido también y tUYe frío.
Cierto sujeto, escaso de recursos, pero
lanzo el corcel en desusado trote.
Me dan frío las hojas que se arra.,iran,
aficionado á las bebidas exquisitas, oyó
ponderar un Yino que Yendían en una
secas ya, por la tierra, con tri~tones
.\bandono la suerte al estricote;
cantina de lujo. La tentación se sobrepocrujidos prolongados, las que arriba
Y, con las ansiedades de mi empeño,
ne á la prudencia, y entra en el estableen los árboles llorau con el soplo
corro en el rocinante de mi ensueño
que mustias las arranca. A mf me hielan cimiento.
abrazado á la cruz de Don Quijote.
todas las cosas muertas que se muewn.
-¿Tienen ustedes tokay de Hungría?
-Sí, señor, le conte:stau.
Y he &lt;le vencer, mal pese á Sancho Panza
- ¿,Cuánto cuesta una copita?
En esos pueblos &lt;le calladas noche:;
que la magrura del cerebro husmea:
-Veinte reales.
he aprendido á vivir entre lo muerto:
hay algo que me infunde la confianza
Nuestro hombre se pone encarnado,
ahora vivo en la luz, vi\'O en la vida
como en las noches de los pueblos tri~tes, porque sus fondos están muy lejos ele lle,!el bíblico David en la pelea,
gará dicha suma; por último, pregunta
vh'en las hojas secas. En el mlllldo
v me acorre en las lides la Esperanza
con cierta timidez :
soy también algo muerto que se mueve.
como el bravo manchego Dulcinea.
-Y ¿á cómo venden u~tecleti la gota de
r:;e vino?
n. JA)IBRI.XA.
FRAXCISCO GUERRERO H.

LA aEmnJ~ ILOITBRUR
-~11~--M_é_x1_·c_o_,_F_eb_r_e_ro_25_d_e_l_9_10_.__I I__N_úm_.~17_.__

• - -~µ_-_o_I_.__

más

Cosas ]YiaetTt&amp;s

EN LA BREGA.

fresentamos ;\ nuestros lectoree el último retrato de la bella y distinguida actriz Virginia Fábregai::,
·
que celebrar!\ su beneficio mañana, en el teatro do su nombro.

�Disth1guido japonés.-La Sociedad "Manuel María Contreras"
Se encuentra entre nosotros un
distinguido ji:wonés, el Sr. Shinta•
ro Morimoto, representante de la
Compañía de Vapores de Kisen
Kaisha, qpe actualmente hacen el
servicio enti'e Hong Kong y los
puertos de Manzanillo y S a I in a
Cruz.
,
El Sr. Morimúto, que es todo un
caballero, de amable trato y de exquisita edúcaci6n, es un activo hombre de er~presa adt&gt;más. Ha tenido
para nue,;tro país (aquella parte del
país qu él conoce al mer.os), y para la ~ pita! particul 1rmente, cor
teses fra'Ses de elqgio.
El Sr. Morimoto hará un v1aJr
por alguno:5 Estados de.la Repúbli •
ca, prefiriendo aquellos qur, como
Chiapas•, albergan mayor número
de ja.poneses.
: Se Pxpresa con entusiasmo cuan
do se habla de las buenás relaciones
que .existen entre el _Japón y México y j\Ugura un estrechamiento fa.
vorable de relaciones.
Antes de salir de nuestro país. el
distinguido japonés visitará los
puertos de Manzanillo y Salina
Cruz, En alguno de estos puertos
se embarcará para la América del
Sur, tocando los de Callaoélquique.

LOS ENSAYOS DE AVIACION EN !IEXICO

El monoplano de "~--ª BuPn Tono" mani&gt;iado por el Sr. Duval, en. el momento de los experimentos. La presento
fotografía fué tomada cuando ol aparato cruzaba el campo de pruebas con una velocidad vertiginosa.
Sr. Shlntaro Morlmoto, representante de la Compañia de Vapores •Klsen Kalsha.,

¡

GrupJ de socios de In. Sociedad de Maestros, •Manuel Maria Contreras,• que celebró una Junta el pasado domingo.
1-'ota Sem 1:us

El Sr. Dural y dos amigos durante los exporirr.ontos que se hicieron el martes 11ltimo.
Fots Som Jiu~.

�l_IDS

1

CONCURSOS DE PAISAJE

Fiesta en la Legació11 Japonesa

Niñas vestid~ en traje japonés, que tomaron par,e en l&amp; fiesta el Sábado último,

Grupa de alumnos de la clase de paisaje de la Escuela de Bellas Artes, disputándose el premio dtl concurso ·

En estas tibias y deliciosas mañanas que convidan
al campo, el paseante por
nuestro maravilloso bosque
de Chapultepec, recibe una
gratísimaimpresi6n visual,
viva y alegre. En el cruce·
ro formado por la gran avenida y la calzada del Lago,
han sentado sus reales basta
una docena de j6venes pintores de ambos sexos, al umnos de la Escuela N. de Bellas Artes, que se disputan
el premio en el concurso de
paisaje abierto por la Direcci6n de dicho plantel.
Presentamos á nuestros
lectores dos fotografías que
nuestro fot6grafo pudo sacar en el momento en que
los concursantes dedicában·
se á su artística labor. Ellos
son: AurelioCasas, Manuel
Guerrero, José Miranda
Alonso, Dolores Ord6ñez,
Paz Eguía, Viuda de Pina,
Dolores Pichardo, María
Britt, Rosa Eguía, M. Bejarano, Guadalupe Cosfo y
E. Winkelson,

El sábado último, en la Legaci6n
del Jap6n, secelebr6 una preciosa fiesta ~~n motivo del aniversario del natahc10 del niño Joshimori, hijo de los
señores Horigoutchi, que result6 ani~adísima. Consisti6 en la representa?16n, P?r varios niños vestidos con traJes nac1onales de dos representaciones
~atr~Jes de obras japonesas,,en la rec1ta?1on de un precioso mon6logo por
la mña Pardo y en varios números de
concierto. Terminada fiesta pasaron
los concurrentes al precioso comedor
de la casa, donde, les fué servida una
exquisita cena. A esta fiesta asistieron
las _damas más d~stinguidas de nuestra
soe1edad y los miembros del Cuerpo
Diplomático acreditado cerca denuestrJ Gobierno.
Entre las primeras, anotamos Á las
Sras. Carmen Romero Rubio de Díaz
Amparo Escalante de Corral y señori'.
t~s ~mparo-:¡ Carmen Corral, María
~ev!lla de Cologan y Sri ta. C6logan y
Sevilla, Condesa de Massiglia · Mme
Paul Lefaivre, de Sánchez Oc~ña d~
D'Arena de Lima, Cadrana de V~ga
de Romero Dusmet, Montero de Gar~
cía, ~e Chi-,Sam, de Domínguez, de
~arron, Condesa de Dandini y señoritas Eugenia Dandini, Híjar y Haro
de Cbavero y otras muchas.

la

Señor S t ¡
· ·
·
' '
··
ecre ar o de la Legación del Japón en México, vestido en traje japonés.
Otro nspcclo tM grupo.

Fots. Sem. tina,

Fots. Sem. llus.

�TEATRALES

TEATRALES

Fot. Bol!.

La D'Elb, coupletista y bailarina .del Teatro Principal.

' Lector: Sin incurrí~ en pecudo ele vaoiducl, te
podemos asegurár .v tú estarás de acuerdo con
nosotros, en que ésta es una interesante .Y bellí
sima página de teatros, en lo que respecta á los
grabados, por supuesto. Ellos representan á tres
gúapas mujeres (ly tan iuapasl) y á tres mn.v
distinguidas artistas: la D'Elb y · la Rostow del
Teatro Princi'pal, y la Navarro, la Navarrito, comó se la llama cariñosamente por amigos y all
miradores .
. ·Las dos de lns primeras artistas citadas, encantan en el género alegre del &lt;vaudeville;&gt; en rl
qan origen á la impresión plástica que alr~ra
la vista; son sacerdotizas del teat~o ligero .Y jubiloso.
La señora Navarro., practié9: arte muy diverso; es distio·guida dama joven de · la Compañía
de Virgiµia Fábregas. ·
Constituyen tres notas de belleza y de gracia
en nuestra vida teatral. Ln ,D'Eló es una arro gante muier netamente parisiense, irónica y picaresca; ·1a Rostow es la belleza estatuaria; la señora Nav~rro es una ingenua, dulce y espiritual.

Lidia Rostow, estrella del 'f eatro Principal,
en "pose" para •'La Semana Ilustrada" en el mismo
escenario de este teatro,

Fot. Sem. llus.

La 8eñora Gupdalupe López del Castillo y el señor Mutlo en una es~ena de •La Escl1&lt;va.• obra con que celebró últimamente
·
·
su beneficio la mencionada actriz, en el Teatro "Vlrgini¡,. Fíibrega,5.''~
· · · ~
Fot. ~em. 11us.

�Un Importante Club Taurino

El N 11evo Ma11icomio General

Estado en que se encu.en~ra actualmente la construcción del'nuevo manicomio para enfermos de ambos ,sexos
Este ed1fic10 se está construyendo en el pintoresco sitio llamado ''La Castañeda."
·
Grupo de socios del Club "Lagartijo y Frascuelo" de Monterrey.

,•t

,,.,

.,.

..

~"'

'C't~

.
'•

Un aspecto de la fachac.la principal.

Fota. Sem. llus.

\

...

Vista exterior del edificio que ocupa el Club.

Algunos socios jugando al dominó en uno de los salones.

�Instantáneas .de la Ultima Corrida

"Lagartijillo" d~spué&amp; de su estocada al tercer toro
de U rcola. Este diestro se mostró ew peñoso y valiente.

[ LA COGIDA DE RODOLFO GAONA

"La~artijillo''. que tuvo una tarde muy feiiz,
fué ovac10nado rmdosRmente,durante toda la corrid 11 •

Rodolfo Gaona después de la cogida, al ser pa8ado al callejón.

•·Lagar~ij1llo" rematando un quite en uno ue los toros
do la animada corrida verificada ~n la plaza del "Tore~"·
el pasado &lt;l&lt;Hn111¡;0.

Por la ·cogida quo sufrió Rodolfo Gaona, su alternante
, tuvo que habérselas con todos los toros.
·
Este grabado lo presenta pasando de muleta.

"La!!artijillo" entrando á matar al toro que lo cogió
por baborse encunado dema$inrlo al veriticar la sue;te
~ll(líl'lll'I,

Una vorónica de ''Lagartijillo" Pn su Regu ndo toro
uno de los que mejor juC'go dieron
'
en la corrida.
Fots Sem. Ilus,

Conducción de Gaona .í la enfermería.- En el'presente grabado puede observarse claramenttJ
el sitio del pantalón por donde entró el cuerno al cuerpo del torero.

Fots. Sem. Has.

�LAS INUNDACIONES DE P ARIS

AC~ruALIDAD EXTRANJERA

El Puente de San Luis casi cubierto por las aguas del Sena.

.-

~~Nos han sido enviadas ~
_.,
de París las interesantes
. '
fotografías que ilustran
esta página y que, con
las muchas que publica- ""~ ,
mos en nuestra edici6n
. •
anterior, dan idea de la
magnitud del desastre
que por algunos días tuvo en intensa angustia á
los habitantes de la Ciudad- Luz.
Cuando llegaban á México los cablegramas
dando con negros colores noticias del desastre,
todos creíamos que se
hacía uso de la exagera
ción que tiene por objeto interesar al lector con
un asunto sensacional,
que en realidad no lo sería tanto; pero ahora con
las fotografías á la vista,
hay que convencerse de
que, al tnenos por ahora,
no pecaron de exageración las agencias 'cable·
gráficas.

~
1\

Cómo eran salvados los habitantes en algunos barrios inundados.

l E
. .ón de Arte del Centenario, que habrá de celebrarse
El Pabellón Argentino en e~ ei~~:~f; n!e ano en Buenos Aires.

- Como la nuestra, la Repúbli• Centenario a e su Independencia tísticas, agrícolas, indu~triaies;
ca Argentina celebrará este año, con festejos soJemne~ ~ntre los etc. Ilustramos esta pág1~a con
en el florido mes de Mayo, el que se cuentan_expos1c1ones ar- la fotografía de su Pabellon.

El príncipe Napoleón Victor Bona parte,
descendiente de Napoleón Ii
ha unido su vida con la de la prmcei a
Clementina de Bélgica.

Yi- Wan-You,
Ministro Coreano
recientemente
asesinado en Seúl.

La prince8 a Clementina do Bél~icn,
cuyo matrimor,io con el prínc1~e
Napoleón Victor Bonaparte, ha Sido
seni:acionnl en Europa.

�UNA ALEGRE FIESTA EN EL CENTRO VASCO

EL OARNAV AL EN GUAYMAS
En la alegre y simpática ciudad de Guaymas,
celebráronse las fiestas de las carnestolendas este
año, alegremente.
Guaymas es de las ciudades de la República que
con más entusiasmo lleva á efecto los festejos del
Carna,•al, que desgraciadamente aquí en México ya
se dan por bien muertos.

1

Los sitios de honor. La l\esta en el Centro Vasco tuvo el carácter de familiar, y fué quizá por esto,
.
sumamente animada y alegre.

La reina del Carnaval en Guaymes.

Hermoso carro de la familia Aztiazaran,

La Jlcgnda de su Maj('stau la Reina.
Una de IAS mesas dutante el banquete habido en el Centro Vnsco el último domingo.

Fots. Sem. llus

�EL CARNAVAL EN MAZATLAN

l

Itala Almirante, de la Compafiia Ruggeri-Borelli, vista por Tito.

¡'
!

(;
¡

TORPE GALANTERIA
-Dispénseme Ud. Señora sirio la habfaalttdado. No la reconocí.
~ ~ encuentra Ud. cambiada~ ·
- Mucho, señora
-Mejor ó peor?
-Mejor Señora! ..... Usted no puede
cambiar sino mejorando.

Grupo de la Reina del Carnaval, Sri ta. Guadalupe Sabin y damas de honor.

Es cosa generalmente sabida que el Carnaval
es festejado, en algunas capitales de estados y
otras ciudades provincianas, de manera muc:ho
más alegre que como se celebra aquí en Méxicq;
mejor dicho, como se celebraba, por que ya
estas últimas carnestolendas apenas si marcaron

~

Unc.umplido
lh:élébi-e escritor Nicole fné prelil.'ntado
m

l'll ca~a dt•
seflora 4ne deseaba conocerle. Xicole la dejé,
con su com·ersación g-ra,·e y piadosa, y al
1 se creyó obligado á decirle una galantería.
ecidísimo á rncstras bondadosas atencione:, y
o de vuei:tra belleza, especialmente de vuestro.•
lindo~ ojos.•
· que había pre;;entado á Xirole, apenas e~tna escalera, le llamó la atención ~ohre sn sim-

•:aray
~

,·

Mazatlán adornado para el Carnaval.

Uno de los carros que más llamaron la atención,
en el último Carnnval de Mazntlán.

su paso por nuestra Metr6poli. Presentamos á
nuestros lectores en esta página algunas fotogra.
fías que afirman nuestro acerto, que lo es el de
todos: esto es, que en México ya se puede dar
por bien muerto el Carnaval, mientras en otras
ciudades mexicanas alegra aún.
Fots. GonzAlez,

•

muferes no le~ guKta tener lo~ ojo~ ¡icqueiio~.
t.orpeza!-exclamó ~icole todo confnndido.
glviendo á casa de la señora, dijo:
onadme la falta que he cometido inrnluntaria• amigo acaha &lt;le llamarme la atención ~ohre
he l'quin&gt;ca&lt;lo la~imosamente1 ¡,ucH tenéi~
0808 y muy grandes do.~ oj08, la nariz, la uoca
pié.8. 1
a y el amigo no pudieron contener la ri~a ante
nto rle ~icok·, que ele tal snerh' n:ctificaha ~11
oortc;.fa con otra &lt;le mayor calibre.

Un sastre sensible
r de X tiene su fama muy bien i-enta&lt;la &lt;le no
fienta,·o al i,a.~tre, y éste, que es un hombn• de
razón, siente una yena tan grande cuando
pedir á un depend1cnte, lJUC no atreviéndoclaro, adopta el f'iguientl' recurso:
de las facturM pendientrs y se la cntre~a,
del seiior de X á cobrar Cl!ta cueuvas hasta que traigas el dinero!

irá

ca.,a

~

UN EXCESO DE LIMPIEZA
- Ese pollo que ha emiatlol usted á la IU61!&amp; no ci,-taba
bueno¡ olía; no debía de estar bien limpio.
-Pues, señora, lo he limpiado ha.~ta con bencina.

�La·edad

El interés

Preguntaba cierto sujeto á un
amigo suyo cómo se conocía la edad
de los caballos, pues quería comprar
uno y no quería cargar con ningún
viejo.
-Por los dientes-le dijo el amigo.-Fué el hombre á ca.-.a de un
chalán, el cual le pf('sentó w1 buen
caballo, y después de mirarle la boca
y contarle los dientes, dijo muy convencido:
-No quiero éste, porque tienP
treinta y do&gt;' af'ios.

Diálogo de dos amigos, á la puerta del casino:
-Ese caballero con quien estabas hablando hace un
momento, te debe querer mucho.
-¡)lucho!
-Lo digo porque parece que tiene mucho interés por tí.
-¡Ya lo creo . . . .. ! El :30 por 100. ER mi u~nrero.

Una compra
\

-¿.(lué dlablos Jlc,·as en esa caja tan granrlc'?
-)lira. T'n sombrero ele scil.ora.
-¡ Qué atrocidad . . ! Con esas alas tan grancle.Q no po&lt;lrás ver á la mujer que ¡;e lo ponga_.
-Por eso lo he comprado precisamente . . . i 1•:s para
mi ;:negra!

Más y menos

Inauguróse un manicomio, y como faltase cierto sujeto, le preguntaron:
-¿Cómo no asistió {1 la inau¡mración del manicomio?
-Iré más adelante, contestó con
gran se~uridad.
Por cierto que el director del establecimiento de locos, al despedirre cada uno de los convidados, le
decía con amabilidad y cortesía:
-Aqtú tiene usted su ca/la.

Do~ 1uuigai; hablan de otra aw,cate, ron el buen deSt'o
uatural en todas las ausencias.
- "\!atilde me. .pareció ayer menos fea lJ uc de co~tumbrc.
-So puede Fer. :IIatilcle Cfltá, á W('C~, má.• fr:t: nero
menoH, mmca.

La recompensa de un sabio
C.:n sabio cntomólogo llama ásucriada, y le dice:
-Remedios: has estado á mi serYicio durante veinticinco años y estoy altamente sati:;fecho de tu comportamiento. En recompensa do tu larga fidelidad, he resuelto
rlar tu nombre al nuevo escarabajo cnya especir acaho de
,lescuhrir.

Ella.-Querido Doctor, tengo mucho gusto en saludará
Ud. Ya sabe que le debo la vida.
El Doctor.-Y también la cuentecita....

Entre amigas
-Anoche pa~lllOS un susto terrible. ;'\li marido Hintió
un ,ruido extraño, y pensan~o que hahf3; ladrones, di~paro su revólver y el proyectil me atrayeso el pelo.
-¡Qué horror! ¿Te chamuscaría la cabeza'?
-No; ¡~i el pelo lo tenía encima del tocador:

LOS SOMB.REROS DE PACA

-~
I

«Paca mla: Como infiero
que tus capotas ya están
para darlas al trapero,
te remito ese sombrero
que he comprado. Tuyo,
Juan.

n
Gracia~, Juan, por tus farnres.
¡Yaya un sombrero! Te pintaf-!
~olo para estos primore8.
¡ Qué verduras y que cintaR
y qué frutas y qué florc.s !1

III
«Paca: :,:¡ no estás contenta
con el adomo que ostenta
mi regalo, &lt;lf al momento
r¡ue le ailatlan por mi cuenta
do~ lC'chuga~ y un pimiento.

~

-Papá, qué idioma hablan las tortugas?
- El tortugués, hijo mío.
\'ll

1\'

•Juan de mi Yida: 1lejor
•tne mi sombrero no hay nada
y con él hago furor.
(Po~data. Sabrás, mi amor,
que yoy estando arruinada).

«Paca: Lamento infinito
tu de¡;pilfarro maldito,
que hoy te hace andar en 1111 pie
(Posdata: Celebro que
figa bueno el sombrerito.)•

aJ uan : Conmigo ~ piadoso
pues por mi de~no ingrato
riYo de un modo angustioso.
con un sombrero precioso
y sin nn real para el plato.,

«Paca: Deploro tu mal;
pero ya que es vegetal
tu sombrero, prueba á wr
~i te lo puedes comer
t•on rinagrc, aceite y sal.•
Ylll
«Juan: Tu con!iCjo he seguido¡
mas al Yerme, tra~ mi apuro,
sin mi sombrero querido,
me he Y°nelto loca, he perdi,ln
la cabeza, ¡ te lo juro !1
IX
¡Paca un so1Ubrero I.J.cclúccrn
1wnsaba mandarte; pero
ya sería nna 1,impleza.
rna mujer ~in cabeza,
;.para qué quiere el sombrero?•

.,r ,:--; PJ~RE½ 7,(·~I&lt; i.-\.

Las pulgas

Curiosidades
Algunas palmeras viven 250 a1io~.
14.000 ostras pesan una tonelada.
Ocurren en Londres más incendios los
sábados, que en cualquier otro día de la
Peruana.
La ternera asada es la má,5 indigesta de
tod!IS las carnes: el estómago necesita cinco horas y media para digerirla. El ganl'O
al'aclo requiere dos y media.
De los 204. 000 empleados de correos en
Londres, -H.000 son mujeres.
El Gobierno de Victoria (Australia) ga~ta anualmente i5.000"Cluros en la matanza
de los conejos que en aquel país constituyen una verdadera plaga.

Cariños conyugales
Ella, ( llegando de la calle, muy contenta):
-Por fin ~oy feliz. El dentista me ha
extraído la muela qne tanto me hacía rabiar.
El:
-Pues 1mí8 feli?. es la muela.
-¿Por qué?
-Porque se ha puesto fnera del alcance
de tu lengua.

Una mujer muy preguntona y casi tan
tonta como curiosa, dijo una vez á sumarido:
-Oye, ¿por qué será~ negras las pulgas?
-Para que se las pueda ver con facilidad en la ropa blanca-eontestó el otro.

Una distracción
Una reñora muy rica, pero muy tacaíia, envió su abrigo de pieles al peletero
para qne se lo conservase durante el verano.
El dueño del establecimiento, para e\'itar equiYocaciones, tenía la costumbre de
coser en cada prenda nna etiqueta con sn
,lescripción y el nombre del duei1o.
Al empe1.ar el invierno, la señora fué
en busca de su abrigo. Pero al salir á la
calle con él notó que todos los transeuntes
la miraban y se reían.
.\! llegar á su casa y quitarse el abrigo
cúcontró cosida en la espalda la etiqueta
del peletero, que decía:
«Núm. il6. Sefiora de )I. Prenda vieja
y bastante deteriorada.,

LA EVOLUCION DE LA MODA FEMENINA

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I;

Pepito me dice que soy tan
guapa como la Rostow, pero
menos mórbida, iqué querrá
decir eso?

~-

Una escena culminante del «Chantecler&gt; de Rostand.

,\.,,1
I

Tomando criada
La séñora:
-¿Y por qné f'{' salió mitt•,l de la ca~a
donde estaba flirriendo?
La criada:
-Porque el ~ñorito f:&lt;.' atrevió un dfaá
abrazarme.
-¡ Qué escándalo! Xaturalmente, usted
se pondría furiosa.
-No, señora: la que se puso furiosafué
la señorita, y por eso ttwe que salir.

�RN TR.ANVIA
Un e,;critor del siglo pasado dijo qne el tranvía
e11 la imagen ele una sociedad perfecta donde todoH

vi\'en felices, con los mismof! derechos y deberefl....
Es posihl&lt;&gt;, pero . ¡ cómo e~tá la soc1erlad !

Desde que tie prohibe hunar en el interior de lo!&gt;
tranvías, Joi; caballeros no ceden sus asientos á las
~ñoras ni por un ojo de la cara, creyendo que ellas
tienen la culpa &lt;le la prohibición.
Ya que no el
rigarro á ~u gusto, lo;i caballero• ~ fuman la galnnterfa .....
Los nifio~ pagan billete y ocupan poco sitio ..
Cuando entran tres ó cuatro á scntal'S&lt;', el que más
y el que meno~ lo~ quiere llevar á su lado para irá.
gusto. Y ~ta es una de la.~ pocas veces que hace
myas la.Q palabras emngéfüoas: «¡Dejad que loR nifioR ~e acerquen á mí!,
.\.unque estamos convencidos de que el tranvía
moderno es de tracción eléctrica, cuando alguno de
esos empleados de mal genio abusa de ~n empleo,
creemos que no ha ,lcsaparecido la tracción animal
Colócate ~iempre t'n la plataforma trasera, que
es el último !&gt;itio visitado por el conductor .... Así
te cvitará.q pagar el billete á los amigo~, y en cam-

bio pucrle~ Pncontrártelo pagado.
Cuando el tramfa pa.Qa veloz, y no nos oye ~i le
lhunamo~, y tras él. corremos y por fin podemo~ al-

EN CASA DEL DENTISTA.
-Y así apoyando, adónde siente Ud. el dolo
-Me parece que camina Doctor, ahora l
siento en el pie.
canzarlr, :-&lt;ubimo~ en él con la lt•ngtrn ínern... . . . ¡ wro o
nol' qne,ht dentro!
~on muchas las perso1¡as que 11t,rnn muy á mnl qnc· el t
da ~ólo pare en las paradas y no cnan&lt;lo á (•llas h•~ acomode
¡Tienen razón . .. . . ! El ideal ,cría que nos (lejara, no ya ei
mi~ma puerta de ca,:a, ~ino dentro ,le nur~trn prnpio &lt;lomici
l&gt;cspu(•:&lt; de pclcarno~ con un H'fior cualquiera por qni(·n
hió subir ante.~, ó por el sitio que nos cnrrel'ponde, t•tc., e
¡con qn(• gn~to le nhno~ decir á la hora &lt;il' pairar: •i'L'(•
pa&lt;:C!•
l.a •carroza di tufo llaman lo:- italiano, al tramfa ....
!'Cr rlc todo~, tenemos que soportar re,tpectirnnwnt() nnCl'
rnaloH humores y nnc~tros olon':-; de la mirnui l'lai'\·. l'or
mi1•ntra.s la humani,lad no mejore nn poeo, ha4a¡,l l'~píritu
fratrrno piE'nn rn &lt;&gt;1 eod1e propio cnandn toma 1111 tranYfa.

VERDADERA DISTRACClON.
El Sr. Pérez-¡Eh! quien anda ahH
El ladrón.- Nadie.
El Sr. Pérez.-Qué raro. Hubiera jurado que había oído ruido.

El que tiene prisa se· olvi(la ha~ta ,le ~th i;entimicnt,is
tativo~ ...... A~í cnan&lt;lo va en la plataforma y oye llamar
prójimo rle.-&lt;'~p&lt;'rado ...... ¡~ hace el ,li~traf&lt;lo !
:'ifal ~ va dentro del tranvía, y no muy bien fuera,
¡ qué demonio ..... ! peor St· estií deba.jo de Ju.~ meda~!

uu. l',Um.\DO.

• 71

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