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                  <text>LA SEMANA ILUSTRADA
Registrado oomo articulo de segunda clase el 10 de Noviembre de 1900

AÑO

I.

MÉXIOO,

"LA SEMANA ILUSTRADA"
PUBIJCADA POR LA

"Compañía Editora Ndclonal," S. A.
Presidente, Lle. J. LUIS REQUENA,
Director General, Lic. ERRESl'O CHAVERO,
Gerente, MANUEL S. PALACIOS.
OFICL.'lAS:

4a. Calle de Humboldt, núm. 52.-Mé·
xico, D. F.-Ambos Teléfonos 485.
Apartado postal, 149.
PRECIOS DE SUSCRICION
EN TODA LA REPUBLICA:

Por un trimestre $1.80 pago adelantado.
Números sueltos en toda la República,

15 Centavos.

NOTAS
SEMANALES
También la delincuencia capitalina
ha querido honrar este año nuestro de
memorable aniversario. Aunque parezca de todo punto increíble, durante un
domingo reciente en la 5:¡. comisaría, no
se &lt;registró uníl sola entrada&gt;. En nuestra ciudad ello es verdaderamente· extraordinario. Después de lo asentado
hay que creer en todo, aun en la paz de
los sepulcros, en contraposición con el
poeta.
¡Un día entero de paz e-n la 5:¡. demarcación de policía!
Decididamente, la delincuencia capitalina ha querido honrar este año nuestro de memorable aniversario. Sobre el
edificio de la 5:/- inspección debiera haber ondeado aquel domingo maravilloso, una alba bander,, á la usanza de
Suiza.
Mu y raro es el caso que cito. Consuetudinaria mente de las .:omisarías de la
ciudad, es remitido á nuestro deplorable presidio de Belén, número considerable de delincuentes, efectivos ó supuestos, y es sobre esto sobre lo que
quiero escribir unas líneas.
En globo puédese establecer la sig&lt;1iente conclusión: En México, lamayoría de las veces, no sólo se oastiga el
delito oon la cárcel, sino que se previene con la misma. De aquí el número
abrumador de individuos que son puestos en lioortad por falta de méritos;
pero después de pasar la vergüenza y
el dolor de haber estado en presidio.
Estos individuos son los que pudieron
haber cometido un delito ó los que no
cometieron ninguno: son víctimas del
celo policíaco, que parece que está ins-

12 DE

AGOSTO DE

NúM. 41

1910

pirado en el ahinco de hacer de Bdén
una B1bilonia. Todos, creo que sin excepción, hemos sido espectadores de la
aprehensión injusta ó del atropello bra·
tal de parte del gendarme, especialmente contra pobres y humildes personas
del pueblo, sumisas y oprimidas.
Hemos oído de labios de quienes
lo saben, que los gendarmes y especialmente sus oficiales, &lt;exageran
las disposiciones&gt; hasta el colmo. Así
por ejemplo, en relación á aquella or~
den qn~ prohibe estacionarse en las
aceras, los guardianes, en muchas ocasiones, no permiten que el transeúnte
se d_eteoga ni á ver siquiera lo que se
exhibe en un escaparate, ó se informe,
delante de un teatro, del cartel anunciador. Por esto, y por cosas mayore~,
el gendarme en México hácese moles
to y aun odioso, no debiendo ser así,
pues huto noble es su misión de res·
¡!uardar el orden y velar por la p4blica
sel!uridad.
Un diario, pocos días hace, refiriéndose á la presión policíaca, sobre los cocheros, asentó textualmente:
&lt;Sumamente descontentos están los
cocheros de la ciudad, por la tenacidad
con que la policía los persi(ue en todas
partes, hasta lograr que renuncien su
ofiéio. Más de cuatrocientos ro han dejado, obligados por la demasiada vigilancia y presión ejercida sobre ellos.
Muchos, sabedores del odio con que
se trata á dicho gremio, tol[.an el coche,
y cuando ya se han fatigado del paseó,
para no pagarles, los hacen pasar por
una comisaría, los denuncian porque el
coche no está en estas ó aquellas condiciones, dando por resultado el que se les
aprisione y se les retenga el vehículo
hasta que el dueño de él pague una mul'.
ta de diez pesos.
Cuando logra salir de la cárcel el cochero, le recogen la boleta y le ponen
mala nota ó lo dan de baja.
Varios de los empresarios de esteramo han optado por vender las remudas
y hasta los coches, para no tener que
ver con la policía.
Por esta razón, los perjudicados ele•
van públicamente su queja para que se
les remedie; pues que por falta de trabajo sus familias están pereciendo, ó
huyen del lado de ellos, ya que, muchas
veces, hasta casa en q ne vivir les falta,
porque no pueden pagar sus rentas&gt;.
Pero como decimos una cosa, decimos
otra, en nombre de una absoluta sinceridad. En el seno de la I aspección General de Policía se procnra y se estadía
el medio de mejorar el servicio de poli
cía. En varias disposiciones dictadas
por el señor coronel García Cuéllar, hemos observado la buena voluntad que
lo anima en mejorar el servicio, y el
acierto y el tino de alg11nas disposicione~.
Una circular enviada á las ocho comí-

sarías, trasciende justicia y equidad.
Dice así:
&lt;Habiendo llegado á conocimiento de
esta Inspección General la alarma infundada, nacida entre los empleados
subalternos de las comisarías de policía,
motivada pora~gnnos castigos enérgicos
que esta oficina se ha visto obligada á
aplicar á algunos de ellos, debe usted
manifestará los empleados que están á
sus órdenes, que estas medidas rigurosas no son ni tienen qu-e ver con los
empleados cumplidos, sobrios y exactos
en sus obligaciones, sino para los fal·
tistas, los ebrios, los simuladores de en·
fermedades, los que comercian con el
público; y, por consiguiente-, deben estar tranquilos y segnir cumpliendo con
sus obligaciones como hasta ahora¡ y en
todo oaso, cuando se les imponga un
castigo por esta General, y no lo crean
justo y equitativo, quedan autorizados
para presentarse á esta misma Inspección y hacer sus representaciones ó
agravios&gt;.
Y para concluir: aplaudimos francamente la idea feliz de organizar conferencias para gendarmes¡ mucho han menester de ellas,
&lt;Nuestros gendarmes tienen defectos
que pueden corregir por sí mismos á
poco que se aumente la claridad de sus
conciencias. Hasta ellos alcanza, en parte, la influencia de un vicio que nunca
habremos condenado lo bastante: el al•
coholismo.
La moralidad pública exige, pues, su
moralidad; y es ésta de atender, tanto
para corregir lo malo como en previsión
de lo peor. Y, sobre todo, las confuencias anunciadas, que no han de ser una
cosa exclusiva de México, puesto qae
se dan semejantes en algunas ciudades
europeas, tienen, además, un principio
de educación que lo es también de disciplina.
No hemos de pedir al gendarme una
superior cultura; pero sí los conocimientos rudimentarios que afirmen su
autoridad, ya no sólo ante el que delillqne, sino t•mbién para el transeúnte
que incurre en pequeñas culpas involuntarias&gt;.-&lt;El Imparcial&gt;. Agosto 5.
ENRIQUE UHTHOFF.

Casa para 12,000 personas
Está construida, naturalmente, en una
de las calles de Nueva York, y contiene
departamentos necesarios para alojar cómodamente doce mil personas. Es una
ciudad en el aire con todos los servicios
requeridos por el confort y el progreso
modernos, telégrafos, teléfonos buzones
de correo!', alroacl'nes, cantinas etc.

..

15 centavos

�LA SEMANA ILUSTRADA.

tA SE!MANA ILUSTRADA
zar&gt;, que está siendo objeto de impor· I~abel, nos enteramos de q11e s11s rela•
tan!es reformas y que muy pronto se ciones con Juan María quedaron rotu
abrná de nuevo al público con 11na ~omo ~onsecuencia de una escandalosa
compafUa de opereta. Ya publicaremos infidehdad del poeta q11e, sin embargo
sigue amando á la q11e le adora,
'
La pasada semana teataal vióse ani- el elenco de la compañía,
En este acto domina por completo la
El teatro cColón&gt; sigue explotando
~ada por ~os acontecimientos qne hi
masa cómica, la más fiel , los hermanos
c1eron sahr de sn mucha habitual á la comedia fina. El público no se cansa Q_nintero, H~y 11n tipo, el de Cintti, muy
de
apl~udir
á
Prttdencia
Grifell
y
á
sus
dos de n11estros principales coliseos:
bien concebido y ejecutado, y 11n di,cPcincipal&gt; y cLírico&gt;. En el primero companeros en la interpretación de lo~o con,tantemente gracioso, lleno de
obras de Benavcnte, los Qointero y los
se ~fe~t•ó el viern~s último, con gran hermanos Cuevas, Alternan allí, con los chistes m11y felices.
l11c1mu:nto, la fon01ón organizada por
La misma musa ha inspirado el tercer
el Centro Vasco, como complemento de estrenos de estos aplattdidos a11tores acto, en el que asistimos á la boda de
sus brillantes festejos. El adorno floral las &lt;reprises&gt; de obras tan gustadas co~ Jorge con Julia, y conocemos á las ami&lt;Lola&gt;, &lt;Los bombone~ cEI ene·
artístico y sobrio, que desde sn pórtic~ mo
migo&gt; y otras por el estilo, q~e á pesar gas de la novia, q11e, con los novio, el
e:derior l110fa el teatro de la tanda era
padrino, ttc., sostienen chispeantes diádigno de la esplendidez y riqueza de la de su antigüedad, aún se escuchan con logos, gallarda muestra del siempre viColc'•nia Vasoa, y presentaba á los ojos agrado.
El viernes de la presente semana se vo ingenio de los hermanos Qttintero.
del transeúnte nn humoso golpe de
Allí se encuentran y se hablan, porestr~nará
en este teatro la preciosa covista, invitbdole á pendrar en la sala
que ~1 poeta fuerza la ocasión para con•
de espectic:11los 1 en la que la belleza del media de los hermanos Qaintero: A.mo- seg11irlo¡ Isabel y J11an Maria siguen
adorno floral formaba marco apropiado res y A.mor fos.
El as11nto de esta cbra, en extremo amindose¡ pero fella, herida á un titmá la g11apeza de las mujeres vasconga•
simpático,
encaja i maravilla en las con- po en su amor y en su amor propio se
das, q11e1 como dijo no st q11itn, &lt;por
diciones de la dramaturtia de los her- maestra desdeñosa¡ se comprende fá~ilSil elevada estatura, tranquila expresión
mente que la hermosa perdonará, y d
y exuberante belleza, por sus líneas cU• manos Quintero, y da ocasión á s11s au- gaHn está ya convencido de que el amor
tores
para
colocar
en
ella,
junto
á
la
sicas hDbieran satisfecho á Miguel An·
verdadero es preferible á los alocados
gel y á Rafael para modelo de las si• nota regocijada, en que son maestros amoríos.
indiscutibles, la sentimental que tan
bilu&gt;.
Así es, en efecto, y ello se dcm11estra
hábilmente manejan.
El programa de la fiesta se compaso
cJaan Muía es un hombre extraordi- en el acto cuarto, en una bella escena
de El Grumete, La Galerna, La Madre nario, poeta y con dinero, ó mejor di- la capital de la obra&gt;.
'
del Cordero y El Pa(s de las Hadas. cho, con dinero y poeta; gasta sus horas
Tal es, á breves rasgos, el asunto de la
Excepción de esta última, que fat tan en enamorar y, sin embargo, teme atroz• obra que muy pronto aplaudiremos y
aplattdida como en sus rtpresentacionea mente al amor. Basca en amorfos fáciles que será p11esta en escena, según se nos
anteriores, las demás obra, pasaron des• el pasajero entretenimiento más que la informa, con el lujo q11e ella req11iere.
apercibida,, no aplaudi4!ndose mis que plena satisfacción sentimental, y h11ye
En el cPrincipal&gt; se anuncia, para el
la decoración de mar del primer cuadro del verdadero amor y, sobre todo, de sibado, el estreno de El Heredero del
de La Galerna, sin que podamos expli• I~abel, la más apropiada mujer para ins· Trono, de Alberto Michel y Jost F. Eli•
caroos por qui, pues la decoración u p1rirsele.
zondo, obra de la que ya noa oc•pamos
vieja y, por ende, malita La señorita
~sabe! es una mujer encantadora. Lo con elotio cuaDdo, con motivo de su
Arrieta, que tuvo á su cargo las prota• reune todo: juventud, talento. belleza l~ctara en la sociedad de Autores, t11•
gonistas de las dos primeras obras, no y, ademis, está euamorada de Juan Ma- vimos oportunidad de escttcharla.
logró que en su honor se batieran pal- ría. Cuando comienza la acción es la
En E l Heredero del Trono hay una f,.
mas una sola nz, y eso que en La Galer- última noohe de 11na breve temporada bula que ncitará Clementina Morfn,
na recita una preciosa melopea al final que la bella pasó con don Alejandro s11 q11e es 11n verdadero modelo en su g¿.
de la que se impone el aplauso:
padre, en Los R osales, finca andal~za nero, y que de antemano puede aseg11•
En un intermedio se levantó el telón de don Leoncio (d padre de Juan Ma· rarse provocará delirantes aplausos.
y apareció en escena, bastante mal pre• ría).
sentada por su indumentaria y desaseo
11. IIARO.
Don Leoncio pntende que Isabel y
la orquesta típica dd maestro Gucón'. s11 pa~re desistan de partir y permanezque, acompañada por la del teatrocPrin can aun algunos días allí¡pero don Ale·
cipal&gt;, ejecutó con habilidad 11n two- jandro tieoe una voluntad férrea y no
step y 110 paso doble del propio maes· accede á complacerá s11 amigo. Ello no
tro, que fueron muy aplaudidos, El nÚ• es obstá~alo para que Isabel y Fernan
mero de concierto terminó con el Guer• do, precisamente cuando O va á salir
nikako Arbola, que produjo un delirante en basca de una fácil aventorilla, de un
Toro Trotador
entusiasmo entre los nobles hijos de •~orfo, se encuentren. y, en una escena
Euzkadi.
E ste toro de la r aza Durham t rota de
herna y dulce, como la noche de luna,
El &lt;Lírico&gt;, á s11 vez , se engalanó el que la engendra con su misterio, se con· tal manera, que está venciendo al trote á
domingo último para recibir, en su re- fiesen s11 maltto amor y se prometan- muchos caballos en las pistas del Oeste
de Pensilvania, donde se crió. Tiene cuacinto. á la señora Romero Rubio de por ti- toda suerte de aventuras.
Díaz, que patrocinaba la función organi•
Tan grata impresión, con que termina tro años y desde h ace t res, es deci r, deszada por la Junta Mntoalista del Cen• el acto primero, no perdura ya en el se- de que era becerro, ha estado sometido
tenario. El teatro estaba pletórico de gundo. El ambiente de éste es comple- ll. entrenamiento. á fi n de conseguir este
una concurrencia selecUsima y distin- tamente distinto, antiestético del ante- resultado.
guida. El programa se compuso de ocho rior. Los autores nos llevan á la g ar!,onúmeros de concierto, entn los que nie~i de Jorge, un alocado joven, intimo
descolló el Concertück de Chaminade amigo de J oan María, que se despide de
D urante las flestat1 de Y okohama, paadmirablemente ejecutado por Ana Ma~ la .vida de soltero con una cena á la que r a celebrar el 5()Q an iversario de la aperría Charles. con acompañamiento de asisten el poeta, otro amito teniente de tura del puerto al comercio extranjero,
orquesta, bajo la acertada dirección del caballería (Rafael) y Moyita1 tipo ex• se exhibió una fig ura de Benkei, guerremaestro Moutero. La compañía del &lt;Lí- traor~inarian- ente cómico, d~ 11n pollo ro japonés del siglo XIII, formada por
rico&gt; representó, á continuación &lt;Los q11e vive en plena luna de miel se pro• mil.a de 6,000 piezas de china.
Saltimbanquis&gt;, qne fueron muy cele• clama atrevidamente único cas~do que
brado!, distinga_ihdose, como siempre, º.º engañará á su mujer, y sólo es infe•
las senoras Veh1 y Segarn, especial meo• hz cuando sus amigos le preguntan si
•*•
te esta última, que h ace una deliciosa hay novedad y le zahieren al oir la resEl rfo más rápido de todo el mundo
Marión.
puesta negativa.
Los cuatro muchachos hablan de s11s es el Su tlej, en la I ndia, el cual tiene una
Y á propósito del &lt;Lírico&gt;, se nos informa que el empresario de este teatro amorfos, y cuando en la conservación pendiente de 12,000 pies en un recorrido
ha adquirido, en propiedad, el cAlc'· suena, inopinadamente, el nombre de de 180 millas.

TEATROS

CURIOSIDADES

MADRE IDEA

rá á las fiestas á 11n archiduque, propa·
gándose así la aprobación del gobierno
Como esoe grandes ríos
imperial y puede asegurarse la presen·
cía en esos días de los reyes de Bulgaria De aguas muy dulces y por dulces tu.rbiae,
y de Servia. Por tanto, en el principado Derrama tu bondad Pobre los seres
se hacen grandes preparativos para ce· Limo de amor dejando en tus caricias
Hnbo en Cnba alteraciones de orden lebrar este suceso de tanta importancia PoderO!'a y magnánima y soberbia,
Fecunda como el so11 ya que tú tienes,
público, y se dice que su gobierno está con ceremonias y festejos suntuosos.
Siendo una diOFa, corazón de madre.
en consNnte crisis. Hojeando periódiDale al que sufre de tu fe la heroica
•
cos, la verdad es que no se ve m11y cla•
Consolación, valor al que claudica.
ro. Hay quien opina que no hubiese
La política en Españ a continúa algo Luz al q ne llor a en la orfandad y alientos
habido paz en el país de que nos ocupa- oscura á juzgar por los cables que Ice- A todos los vencicios que aún ee yergue•
mos, desde que se declaró independien· mos y por lo que dice la prensa de aquel Con sales de nautragio en la mirada.
te, de no estar amparado 6 garantizado país. Si nos fijamos en los antecedentes 1Luchadores sin fe que vacilaron
por la actitud del gobierno de los Esta- de la crisis que ahora agita al pueblo Rindiendo sus cervices á la suerte 1
dos Unidos.
español, tendremos q11e ya en 1iempo Todos los tristes que el dolor arrojl\
Lo que no se explica, como dice un en que Moret era jefe del gabinete, se Como arrojan los mares la ret&gt;aca.
diario cubano, es :¡ne pese sobre Cuba pusieron los primeros jalones para re· Sé fuerte y grande, eé fecunda y buena.
una inquietud impregnada de supremo formar el concordato con la Santa Sede -Dale'.aliento al que sufre: tú eres fuerte ;
descontento, cuando no existe alU, ni de fecha de Abril de 18S1; pero la crisis Dale sombra al pequeño : tú eres grande,
mucho menos, un gobierno tidnico, ni que se produjo h izo imposible seguir el Amores á los tristes: t ú er&lt;&gt;..s diosa. hay escasez: de prodncción. ¿Cuál es,
aS11nto.
por tanto, el origen, el germen del refe•
Sobre el turbión humano
Vino Canalejas, y claro, estaba obliga·
rido descontento?
do á seguir lo empezado p or su antecesor, Rea tu llama redentora y pura
Confesemos q11e hay personas que tie- aunque, justo es decir que lltgó algo más La columna de fut&gt;go que á las nuevaa
nen en C11ba el prurito de exclamar allá de lo que estaba planeado, pues no Generaciones guíe por el mundo.
siempre: '·que todo va mal," "que no se sólo ha pedido la redncción del núme- Cual un a amante joYen, que combina
puede seguir así," logrando, con atts pe• ro de congregaciones religiosas en Es Al noder de su gracia el de su fuerza,
simismos, sembrar la desconfianza y el paña, que figuran en el artículo 29 del Yo te concibo ardiente y soberana
malestar en derredor de loa que las es· Concordato, sino también la expulsión Iluminando y seduciendo, altiva,
cuchan. El gobierno, constituido por de todas las que hay, ó su completa se• A un tiempo luz y amor, alma creadora.
personas de prestigio y oon 11n presi- cularización. De ahí la lentitud de la En la noche social que nos circunda, ·
dente que goza de la confianza en te• contestación de Roma y la actitad de Cobija á los dolientes peregrinos
neral del país, signe su camino de re- prelados y de las clases netamente ca• Que van, penas al hombro, sin más rumbo
formas, procaNndo, con leyes discretas, tólicas. Ademb, la ley de asociaciones Que el que se!'iilla su dolor. Levanta
satisfacer las necesidades públicas. Otro establece una distinción entre órdenes Y consuela: ¡ t6 eres 111adre y eres dioea 1
periódico, "El Comercio," se hace eco autorizadas y noa11torizadas por el Con·
ALB ERTO GIIIRALDO.
del referido malestar y del escepticis· cordato, v en este punto radioa ano de
mo de ciertas gentes, y llevando la cues• los aspectos más importantes del pro·
tión al terreno de la práctica, escribe
frases que retratan las m11rm11raciones blema.
Los prelados, allá por el mes de Ma·
constantes de los que antes apellidába- yo, escribieron una protesta que se man•
La mujer, inferior al hombre por sus
mos pesimistas.
tuvo secreta por estar las negociaciones eentido~, loes superior por su alma. Loe
A esto queda, por tanto, reducida la pendientes con la Santa Sedt, y como galos le atribuyen un sentido más, el sentia(itación que en C11ba se hace. notar. éstas se demoraban y el podec civil en do divino. Ellos tenían r azón; la naturaleCuanto á ella, álzase otra actitud más tanto seguía su camino, y hasta inter 1,a ha concedido á las mujeres doe donee donoble, máa patriótica, mb digna de co• pretaba el arHcnlo 11 de la Constitución lorosos, pero celestes, que las distinguen
menlario: la oampaña de "cubanización" de 110 modo radical, cambiándolo en su y las elevan ~obre la condición humana :
emprendida por la agrupación de pro- esencia, •ino el disgusto de los católi• la piedad y el entusiasmo. E xaltación y
ductores. En ella se invita á todo, , in• cos, p11esto que ya no era sólo violación abne¡?ación ¿no constituyen heroísmo?
clu,o á los extranjeros que con la re• del Concordato, sino también de la Cons· Ellas tienen más corazón y más imaginapública cubana simpatizan, para que
ción.
del 76.
sea una verdad el desarrollo de las fuer• titución
El Rey, en el Mensaje de la Corona, Eeta facul ta d de la mente origina el
zas productoras del país, y como los al abrirse el Parlamento, acentuó la nota entueiasmo y en el corazón re, ide la ab•
españoles tienen gran patte de las ri- radie.al¡ y entonces salió la protesta de neganión.
Las mujeres, puet&gt;, son naturalmente
quezas industrial y comercial del país, los prelados faerte y vigorosa con re•
dicho se está que ellos son los primero• criminacio;ies hasta á las altas institu- más heroicas que los hombree, y cuando
en coadyuvar al éxito, que, al fin y al ciones, y produciendo, por tanto, 110 el h eroísmo debe alcanzar á lo maravillo•
cabo, por es"1 rota es por la que se lle efecto de trascendencia.
so, hay que esperar d,. una mujer el mi•
ga al afianzamiento de la paz y de las
Estos son los antecedentes del asunto. !agro. Los hombres eólo llegan á la virinstituciones.
El proceso de todo ello, día por día lo tud.
vemos en las noticias que de España Siempre que el sentimiento del patrio•
•*
vienen, v n os parece que ha de ser lar• tismo exaltado llegue al entusiarn10 en un
En bNve, el principado de Moutene• ga y q 11izás inesperada la solución de país, las mujeres lo experimentan en el
mismo grado que los hombre9; la patria
gro será monarquía y esto ea nota extranjera q ne no debemos pasar por alto. todo esto.
no les pertenece más que á.nosotros; pero
El gobierno montenegrino pasó una no•
como elh1s son, por su naturaleza, más im·
ta á las potencias, an11nciando el pro•
presionables, sensibles y amantes, se incorporan más personalmente con todos
pósito que hemos dicho, y como no se
presentó ninguna di6c11ltad, á fines del
sus eentidos y todo su corazón á cuanto
El Ttbet puede considerarse como
mes que corre será un hecho el que ha•
les rodea.
La cara imagen de la patria ee compo•
ya una nueva testa coronada en Euro- Eldorado de nuestros d ías. El oro que
contiene
3u
s
uelo
es
imposible
de
calcu
ne, para ellas, de sus madree, hermanos,
pa. Los festejos de la proclamación
del nuevo monarci coincidirán en fe- lar: pero seguramente se encuentra en esposos é hijos; de sus hogares, de sus
cha con los de s11 jubileo de príncipe, cant idad fabulosa, pues aunque los indl- tumbas, templos y dioses, y elh1s se afe•
pue1 á fines de Agosto de 1860 tomó la genas lo vienen explotando desde hace rran como las cosas débiles á las cosas
sucesión de su tío D.1nilo I en celidad muchos siglos, sus procedimientos son fuertes, y con tanto ahinco y frenesí, que
de jefe del principado. El rey de Ita- t an rudimentarios, que sólo consiguen cuando su apoyo ee derriba, ellas perecen
lia, yerno del nuevo rey, asistirá á las raspar la superficie del s ucio dejando, debajo.
fiestas, así como la reina Elena, monte- tal vez, dos tercios del oro que éste con
LAMARTINE.
negrina de nacimiento. Austria delega- tiene.

CRONICA
EXTRANJERA

••

[A MUJER Y EL HOMBRE

_..,...

....... .,... '""ª""•V, l9 DE AGOSTO DE l91 C!

~mu,o,n;lj'6lr"'61

reatro....l'rtncipal"

15 centavos

�LA SEMANA ILUSTRA.DA

-¡ Hazme un cuento 1
Así me suplicabas, entornando los párpados rosa y enlazando á mi cuello las
nacarinas sierpes de tus brazos.-¡ Hazme un cuento! repetías, terca y mimosa,
como si se tratara de pedir una flor para
engarzarla en la durada cascada de tus
rizoe ......

-

•
}IatilJe sintjó un estrecimiento que le
corrió todo el cuerpo; una tierna congoja embargaba su espíritu .... ¡ Ay! deseaba alejarse de all!, sustraerse á la mefistofélica inflexión de aquella voz velada
de aquellos brazos delirantes opresores d~
su mórbido talle .... Pero sus piernas,
~mblorosas, negáronse á servirla; expemneutaba á lo largo de toda su piel satinada, el suave cosquilleo de aquella mirada ávida y lánguida cerniéndose sobre
su hermoso busto descubierto. 8entía la
atracción hipnótica de aquella boca bermeja, r;nás incitante aún por el adorno
del rubio bigote .... La joven, hechizada,
notaba claramente cómo la energía de ~u
alma decaía gradualmente en el sopor de
un dulce y peligroso desmayo .... ; cómo
conspiraban contra su voluntad el discreto silencio del jardín, el monótono susurro de la fuente cercana y la plegaria cálida y férvida cayendo como un chorro de
oro en su oreja nacarada ....
Un preludio vibró en el aire: la orquesta rasgó con sus notas, á tiempo, el
peligroso hechizo ..... .
Matilde reaccionó: incorporándose rápida, cruzó por la alameda y se internó
en el salón de baile que brillaba como
una ascua, bafiado por la luz lechosa de
las lámparas eléctricas.

Un cuento es una novela corta, esenciada, atomizada; pero con los necesarios
elementos dd poema novelesco. Ahora
bien: si partís, señores críticos, de la clásic;a comprensión de la novela, lanzad entonces las diatribas ortodoxas sobre •~ur
l'eaui, sobre •Pierre et Jeam, ó- más acer
bamente-sobre «Un corazón sencillo•, de
Flaubert.
Y si el giro moderno de la novela viene
á romper con los añejos y carcomidos
moldes; si un asunto fácil I sencillo, ligero-que podría hallarse en la sección de
Sulesos del diario periodismo-es fuente
copiosa de bellas descripciones y de observaciones profundas, ¿por qué no podría ser objeto de un cuento un estado de
alma ó una sola frase, una frase perdida
II
al azar, flotando como una pavesa; perdida en un paseo, entre el fárrago inmenMatilcle discurre, arrobadora1 por el
so de una muchedumbre que pulula y se largo paseo que limita un mar mmóvil,
di\'ierte?
liso y reluciente como una extensa charca de estaño. Va de prisa, nerviosa, con
el paso menudo y repetido de UD pajari-Anda, amor mío ... Hazme un cuen- llo. Un boa de nítidas plumas rodéale el
to ....
cuello y flota tras ella como dos gallarde-Pues bien: ahí va una página de his- tes. .A.l pasar, los jóvenes vuelven el rostoria.
tro, extasiados, y continúan la marcha.
I
En ese instante, un hombre rubio, de
, Hacía una hora que no cesaban de boca bermeja que hacía más incitante dos
arribará la ancha escalinata del palacio b\ondas guí.as, cruza junto á iiatilde, ein
los trenes lujosos de los invitados, que fiJarse. La ¡oven clava en él sus ojos turdetenían secamente sus piafantes troncos quesa, contrayendo los arcos triunfaleP de
rechinando á un tiempo los metálicos ar: las cejas. Busca en el fondo de su cráneo
neses, Y era siempre la misma efcena: la flor de un pasado que quisiera recordar
el lacayo que descie.nde antes de detener- y que persiste en desvanecerse en el olvise el carrnaje y que, abriendo con una do .... Y en tanto que ambos prosiguen
mano la portezuela del coche, levanta con por opuestas rutas, ella, empeñada en
la otra la galoneada chistera, saludandoá una labor gigantesca de resurrección bal'
la hermosa que baja indiferente y siguién- bucea entre clientes:
dola, cual sumiso falderillo, para recoger -Pero, sefíor. . . . ¡ En dónde he visto
en la antesala los felpudos y aristocráti- yo á ese hombre!
crs abrigoe.
~!ARIO LUQUE.
El corredor era un alfombrado canal
con ribera de floridos búcaros. Las boro:
bas de luz, multicolores,-procligadas al
azar; colgadas de las ramas del arbolado
del patio; incrustadas en laa cornisaa de
las habitaciones, asomadas entre los plie.No una por una,sino ciento áciento,
gues de la tapicería-reproducíanse mellizas, en las interminables perop;ctivas Tus hojas antes verdes han caído
de los enor~es e;,pejos. La orquesta, su- Y, al verlas vagar secas, un gemido,
surrante, le¡ana, oculta entre el follaje Al quebrarse en t~ ramas, daa al viento.
preíiaba el ambiente de lascivas caden:
También del alma, en huracán violento,
cias y dormidas melodías. Allá, al fondo
del cuadro, entre rosados escotes resul- Secas tra-B de arrancadas se han perdido
tan l~s blancas pecheras, agitándose la Las ilusiones de mi bien querido
u:rnlLitud co~ la eev~ra y penosa indolen- Y, como tú, la pérdida lamento.
cia de los pnmen,s mstantes de un baile.
A.rbol que al aire tu gemido arrojas
Fuera, en la calle y á la inclemencia de Alma que viertes del dolor los sones '
la ~tmó,fera, at;opellándose un público i Ay, nadie aliviará vuestras congoj~s !
cunoso y harapiento, que se disputa á
codazos los puestos de primera fila.
Perdidas entre rudos aquilones,
N? volverán tus destrozadas hojas,
Ni volyerán tus muertas ilusiones.
l'na cómplice penumbra envolvía á la
F. RODRiüUEZ MARIN.
pareja.

A UN ARBOL

ROSMUNDA
Muchas naciones ~e disputan el honor de haber producido la tragedia ó el
drama mejor del mundo¡ pero ninguna
habla de la producción dramática más
pequeña, Creemos que ésta es la que
reproducimos en seguida, y que se debe
al P?eta ital~ano Giovani Ventura, que
la d1ó en Milán y Turín, con gran éxito, hace sesenta años,

lD !EmDJP llU!TRDDI
.___A_Ñ_o_I_._ _\IL.._ _M_Éxi_c_o,_1_2_D_E_A_o_o_s_To_o_E_1_9l_O_._

__,I

l~__N_ú_M_4_1_._

__,

&lt;ROSMUNDA&gt;
Tragedia en cinco actos, por Giovaoi
Ventura.
Personajes: El rey Albión, Rosmunda, hermana del rey Kunimond y esposa de Albión;Peridens, esclavo,
ACTO I
Albióo (presentando á Rosmunda el
cráneo de su padre lleno de vino), -1Bebel ¡Es el cráneo de tu padre!
Ro3munda (horrorizada) -iOh! ....
Albión (imperiosamente) -Yo lo man•
do.
Rosmunda (bebe).-¡Infeliz de ti!
ACTO 11
Albión (con afecto, á Rosmunda).¿Por qué tan triste?
Rosmunda.-lPuedo e~tar de otra manera?
Albión.- Olvidemos lo pasado.
Rosmunda.- ¡No me toquéü !
Albión.-¿Me odias?
Rosmunda.-¿Cómo evitarlo?
ACTO III
Rosmunda (examina cuidadosamente
un puñal, luego llama).-¡Esclavo! .....
Peridens (acude y se arrodilla ante
ella).-¡Mi soberana!
Rosmunda (con fue¡!o).-¡Te amo!
Peridens (admiradc ).-¡Oh, mi reina!
Rosmunda.-Ven oonmigo (lo bese).
ACTO IV
(De la estancia contigua llega foerte
ruido de re~piraci-ón).
Rosmuoda (tiende el puñal á Peridens).-¡Ve. mátalo!
Perideos (dudando) -Es el rey ....
Rosmunda.-Es el rival.
Peridens (con valor y determinación).
--)Morirá! (entra al aposento de Albión).

ACTO V
Albión (en uu grito).-¡Sccorredmel
Rosmunda.-¡Muerr, mnere, muen!.. ..
Peridens (entra con el puñal ensaDgrantado).- ¡Ha muerto!
Rosmuoda ( le arrebata el puñal y Jo
levanta al cielo).-Ahou, bebe, ¡oh pa
drel ¡Bebe!

Muchacha del pueblo, obsequiada con ropa en el Bazar de Caridad efectuado en San Angel el pasado domingo

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-·--· ....,.!...,..,,,m..u.

19 OEAGOSTO DE 191C!

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en

01

t eatro "Principal"

15 centavos

�En Honor del Señor Corral-Hombres de Ciencia

Reparaciones _en la Preparatoria.-Matrimonio Elegante

El Sr. Vicepresidente de la Repáblica rodea~o ~e algunos de los caballeros q~e
asistieron al banquete con que fué
obsequiado ese a!to funcionario
por el Sr. Lk Francisco Alfaro, la senuna p~sada,
en el restaurant de Chapultepec

Sr. Arturo I,amadrid, estud~ante de ingeniería, enviado ¡ Europa
al estudio de las matemáticas
(Fot. Mack),

Sr. Dr. Federico Hopper, nombrado médico
cantonal de Orizaba

Señorita Marfa Carrillo Ycapitán segundo de artillería Jacinto Trevlño, Quienes contrajeron matrimonio reclentement11
rodeados de las señoras Adela.Ida G. viuda de Carrillo, Angela Terrazas de 0reel y los señores EnrlQue o. Creel
Y Antonio V. Heraández, padrinos de los contrayentes,

�VELADA EN HONOR DEL DR. KOCH.-BANQUETE MILITAR

Festival de los Jefes de Caballería

Para honrar la memoria del sabio
bacteriólogo alemán, doctor Eduardo
Koch, fallecido el 17 de Mayo último,
el Consejo Superior de Salubridad organizó una velada, la cual se efectuó
el viernes de la semana próxima pasada en el aula mayor de la Escuela Na
cional Preparatoria.
Presidió la velada el señor Vicepresidente de la República, acompañado
por el excelentísimo señor barón Richtoffen, encargado de negocios de Alemania y los principales funcionarios
del Consejo de Salubridad.
El programa de la velada se compuso de.trabajos científicos y discursoe
conmemorativos, á cargo de distinguidos facultativos mexicanos, y selectos
números musicales.
Antes de que terminara la velada, el
señor encargado de negocios de Alemania dió las gracias por el honor rendido á su ilustre compatriota.
A la velada asistieron, además de
las personas mencionadas, los señores:
attacbé militar, teniente Plange; doctor Eduardo Licéaga, doctor Porfirio
Parra, doctor Jesús E. Monjaraz, doctor
Nicolás Ramfrez de A.rellano, doctor
Joaquín Vértiz, doctor Donaciano Morales, doctor Rafael Ortega, Joaquín
Huici, doctor Luis E. Ruiz y doctor
Domingo Orvaf'ianos, asf como también
los representantes de las sociedades
científicas de la capital.

Aspecto que presentaba el salón de conferencias de la Secretaria de Hacienda, durante la reunión militar.
verificada el viernes último

Banquete en el Reata.urant de Chapultepec, organizado por jetes de caba.ller!a.

Hace un año que el Sr. Gral.
D. Manuel Rivera, jefe del
Departamento u'.l Caballuía,
tuvo la idea, que llevó á la práctica, de hacer, entre los jefes del
arma que manda, reuniones
mensuales en las cuales eran leídos füversos trabajos científico-militares por oficiales dosignados para ello.
En el mes de Agosto del año
pasado, se inauguraron las conferencias, publicándose desde
entonces, además, un boletín
mensual, que se llama "!&lt;.evista de caballería." La primera
conferencia fué dada por el señor general Rivera, hablando
extensamente acerca del papel
de la caballería en la guerra al
desempeñar el servicio de contacto. Después del general Rivera, dijeron conferencias otros
muchos oficiales del arma.
El viernes de la pai,,ada semana fué el primer aniversario
de la fundación de esta sociedad militar, por lo cual, duracte la noche de ese día, efectuóse en el salón de conferencias

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El señor Ministro de la Guerra
don Manuel González Cosio, presidiendo
la reunión

de la secretaria de Hacienda,
una velada.
A las seis se presentó el sefíor
general don Manuel González
Cosio, vistiendo uniforme de
campafía y acompaiiado de los
señores subsecretario del ramo,
general don Ignacio Salamanca, y general don Eugenio Rascón, comandante de la plaza.
Todos los oficiales de los cuerpos formaron una doble fila para hacer honores al sefíor ministro.
Los conferencistas, capitanes
Juan M. Torrea y Gabriel Cuevas, hicieron una brillante exposición de la importanci~ del
arma de caballería, como uno
de los principales elementos en
la guerra, cerrando con broche
de oro la velada el señor coronel Roelas, Director de la Escuela Militar de Aspirantes,
con un discurso que le valió entusiastas elogios.
La conferencia dió fin á las
ocho de la noche, hor,a ea que
se retiró el señor ministro González Cosio.

15 centavos

�. 1

El Invento de un Obrero Mexicano

___
M_U_J_E_R_E_S_D_E_L_ TE
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- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - -

El señor Felipe B. Gutiérrez, inventor de un cambiavías eléctrico automático, haciendo pruebas con él;
pruebas que resultaron satisfactorias.

Tenemos que comunicar á nuestros lectores una
buena noticia teatral que á nosotros se nos ha comunicado, Próximamente actuará en la "Academia Metro•
politana" un cuerpo de baile raso, formado por esos
admirables bailarines, que tanto han llamado la atención en los principales teatros europeos.

*•.

El inventor y el señor su padre

El inventor oprimiendo un botón que realiza
el cambio en la vía
'

En esta plana de mujeres de teatro podrá ver el lector el retrato de una de las bailarinas del cuerpo de
baile en cuestión: Emerina Esparza,
¿Será verdad tanta belleza?
Emerlna Esparza, bailarina que actuarA próximamente en la
"Academia Metropolltana."- Lucrecla Martloez,
El que esto escribe dice con el poeta: ''Como me lo
tiple del " Prlnclpal."-Antoola Arrtéta,
tiple del "Principal''
Fots, Napoleón. contaron te lo cuento.'

�U na Bella Opereta en el "Lírico"

Festival de las Asociaciones Marianas

Una escena de "idriana Angot" en el "Lírico"
' Con lujo inusitado, muy
oien ensayada y muy bien
cantada, ee resucitó en el
teatro «Lírico, una vieja
y bella opereta del tiempo de nuestros mayores:
cAdriana Angob.
En nuestro mímero pasado hicimos constar el
buen éxito que tendría
seguramente la empresa,
si resucitaba operetas de
la índole de cAdriana Angob, y lo acontecido en
ese coliseo parece que nos
ha dado ampliameute la
razón.

El público aeistió á la
resurrección de la mencionada opereta en número considerable y gustó y
aplaudió entusial!mado al
cuadro que se encargó de
la interpretación, formado principalmente por las
seiloras Segarra, Vehi y
Crespo y el eeilor Santamarfa.

Las seí'!.oras Segarra y Crespo en ' ' Adriana Angot"

llustrfslmos señores Mora y Rldoltl, rodeados de las Congregaciones Marianas, después del banquete en Mascarones

�LA ACTUALIDAD EXTRANJERA

LOS PERROS EN EL EJERCITO

·- - - - - - - --

\

-

-'

El sábado 18 de Junio efectuóse
en París un extraordinario matrimonio, que mucho se prestó á la
murmuración y al comento. Mlle.
Lina Cavalieri, la celebrada artista
de teatro, contraía nupcias con un
hombre riquísimo, de nacionalidad
norteamericana, Mr. Robert Winthrop-Chanler.
¿Y qué, se pensará, qué la linda
diva, con motivo de su nuNo estado,
se retirará del teatro? Pues no señor; ha dicho terminantemente que
no dejará su arte amado por nada
del mundo.

•*•

La semana de Reims, que desde
el punto de vista deportivo ha sido
uno de los éxitos más ruidosos de
la aviación, terminó con un lamen·
table accidente,que puso en peligro
de muerte á la señora de Laroche.
El viento comenzaba á debilitarse
y ella se lanzó en un vuelo atrevido
poco antes de la una. Se hallaba á
cuarenta metros de altura y á p11nto
de terminar su segunda vuelta al
aeródromo, cuando su aparato sufrió
una terrible sacudida, osciló de derecha á izquierda, y después, repentinamente, "se clavó de nariz," y fué
á estrellarse sobre el terreno. La in·
trépida aviadora yacía inanimada
sobre el césped.
Al principio se la creyó muerta;
pero afortunadamente no fué así.
Con una sangre fría admirable la
joven había saltado del aparato an·
tes de que éste tocara 1a tierra, y de
esa manera evitó el golpe que le hu·
biera desbaratado el pecho.
Tenia muchos huesos fracturados,
y si bien es cierto que se la puede
considerar fuera de peligro, su res·
tablecimiento exigirá nimios cuida• ,,
dos y largo tiempo.·

El perro &lt;Galloc&gt;, ladrador educado por el
método alemán

El perro cNelly&gt;, á falta de kepis, se lleva el fusil
del herido

En varios ejércitos europeos se aplica con sagacidad la
inteligencia del perro, para servicios de campaña. El perro,
sempiterno amigo del hombre, de cuya nobleza y lealtad tanto se ha escrito en narraciones y poemas, servini para el servicio de encontrar heridos en la guerra futura.
En el ejército alemán se utilizan, desde hace algún tiempo,
perros escogidos para llevará cabo esta misi6n nobilísima.
Después del combate, suéltanse los perros durante la noche, Y
ellos, al encontrar soldados heridos, rompen á ladrar, avisando
de esta manera á la ambulancia, que presto acude hacia donde

El general Gerard, director de las maniobras, observando el trabajo
de los perros

se escuchan los ladridos.
En el ejército francés se ha hecho una innovaci6n sobre
el particular, la cual consiste en que el can, al encontrar al
herido, no ladra (pues esto podía ser delator), sino recoge
una prenda del vestuario del soldado herido encontrarlo, la
cual es llevada al sitio conveniente.

La celebrada artista Lina Cavalieri y su esposo Mr. Robert Winthrop-Cbanler

La aviadora Mme. Laroche después del accidente que sufrió

!¡a aviadora Mme, !¡&amp;roche emprende el vuelo

El perro educado al método francés no ladra cuando encuentra un herido, sino que recote una prenda
de su vestuario

- -

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.C- CHIC]

pa j'"

15 centavos

�El Bazar de Caridad en San Angel

U na Buena Tarde de Freg

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,;, . "(I •

' .

.

l'
Ovacionado por la muerte de su primer toro

Eolraodo á matar el segundo toro

...
Durante el reparto á los menesterosos

Pasando de muleta al cuarto de la tarde

Los nlfios en la conmovedora fiesta

Un rayo de luz para los pobres

Un buen pase ayudado

�Fiestas Populares que se Van

POR LOS ESTADOS.-UNA FIESTA Y UNA CATASTROFE

Se ha repetido hasta el cansancio, y es verdad, que la ciudad de México poco á poco va perdiendo su viejo carácter, su parte típica y se europeíza á grandes pasos. Las verbenas populares apenas
Un aspecto·de: una de las mesas durante el banauete ofrecido en Mazatlán en honor del Sr. Redo

se realizan ya. Una de ellas, que en tiempos no muy remotos daba lugar á var.ios días de popular Y
bullanguero jolgorio, la verbena de los Angeles, apenas si este año, efectu6se lánguidamente.

Publicamos algunas fotografías, tomadas durante esta verbena. Quizá sea la última y estas fotografías el último recuerdo.

En uno de los últimos
días del mes pasado, tuvo lugár, en el puerto de
Mazatlán, una comida,
con que la banca, la industria, la minería y el
comercio de aquella ciudad obsequi6 al señor
Diego Redo, gobernador
del Estado de Sinaloa.
Entre los varios brindis que se dijeron,
merece menci6n el que
pronunci6 el señor Alejandro V al d és Fla•
quer, lleno de frases de
ánimo para el joven gobernante, quien contest6
agradecido.
Después de este banquete, que tuvo una sig-

nificaci6n de simpatía de
parte de Mazatlán, hacia
el Sr. Redo, fué improvisada una velada, á la
cual concurri6 el agasajado gobernador.

*
**

Otra mesa del banauete al Sr. Redo

Durante el Incendio de la casa J. Oram y Oía.. de Monterrey

Publicamos dos fotografías de informaci6n
gráfica del incendio que
destruy6 la casa comer•
cial de los señores J.
Cram y Cía., de Monte•
rrey; incendio que tuvo
lugar el día 29 del mes
pasado. La. una fotografía fué tomada durante
el incendio y la otra algunos momentos después.

Estado en aue aued6 el edificio después del siniestro

�..__________________________________

LA SEMANA U..UBTRADA

,

Retratos Varios de Actualidad

storia de los Loros

HISTORIETA MUDA
LANCE DE HONOR

ANECOO'fAS Y CTRIOSUlAOES

Hace pocos d{as ocurrió en
de los Estados Unidos, no lejos de Nueva York,
nn caso muy chistoso. Un
barco de vela de poco porte
chocó con los restos de una
embarcación que se había
ido á pique, y áconsecuencia
de una via de agua, empezó
l hundirse. En él iban solamente el capitán William
Milis y sus dos hijos, que se
salvaron en un bote; pero al
pasar el casco medio sumergido frente á una población
ele la costa, se oyeron en él
,oces de "¡Socorro! ¡Socorro!" Los habitantes, suponiendo que estaban en peligro lo menos una docena
de hombres, echaron al agua
las lanchas de salvamento, y
j6zguese el chasco que se
llevarían al ver que el único
úufrago era un loro, que el
capitán Mills no 1,e había
aeordado de salvar.
Este suceso prueba que
los loros tienen una constancia de carácter admirable, y que hoy son tan maliciosos como en tiempo de
lnrique VII de Inglaterra.
El loro favorito de este monarca se cayó ·una vez al
Támesis y empezó á chillar:
lJUn bote! ¡Un bote! ¡Jeinte
libras por un bote!" .!:'asaba
por allí un barquero, y creyendo que se trataba de un
Bér humano, se arrojó al
agua. Poco después se presentaba r.on el loro en palacio, reclamando las veinte libras. Al intendente le pareció excesiva la suma, y se
pnso á di13cutir con el barquero; pero el mismo loro
ae encargó de cortar la dis.
puta diciendo, mientras se
sacudía el agua: "Dadle á ese tunante
un chelín." Y el barquero no sacó más.
Que no todos los loros ignoran Jo que
hablan, lo prueban repetidos ejemplos.
Clu3ms cuenta de uno que, cuando le
decían: "Rlete, lorito," se echaba á reir,
y en seguida exclamaba: "¡Buen necio
ee el que me hace reir!" Y el rélebre na
tllralista Brehm refiere el caso de otro á
quien un coronel, amigo de la casn, hacia
rabiar poniéndole su bastón delante y
dicitlndole: "Lorito, ponte en el bastón."
Cierto día, el militar llegó de mal humor, y, sin acordarse del pftjaro, empezó
á hablar con tono incomodado; mas no
bien le oyó el loro, cuando le interrumpió diciendo á su vez: ''Ponte en el bas.
tón, coronel, ponte en el bastón."
En Benisa (Alicante) hubo hace años
lln loro que, no sabemos por qué, se cap16 la antipatía del sacristán del pueblo.
asaba ci~rto día una procesión por la
le donde se hallaba el animal ito, y al
.r istán, que llevaba la cruz, se le ocu)a costa

En la parte superior, de Izquierda

á derecha: señores G. M. Hawart y

E. J. Oak!et, nombrados vicepresidente y presidente del Club Británico, respectivamente; al centro,
OemetrloContreras, gendarme sen·
tenclado á la pena capital, por homicidio. Abajo el licenciado Arturo
Moreno Contl'tlras, defensor del
reo; sei10r Joaquín Romero arllsta
que ha pintado el 849 retrato del
Presidente de la República.

rrió asustarle con ella al llegar junto á
la ventana. Nunca lo hiciera. El Joro, á
voz en g rito, comenzó á exclamar: "¡Sacristán, roe has fastidiado! ¡Sacristán,
me has fastidiado:" pero con palabras
más gráficas y valencianas; y allí fué de
ver cómo curas, monagos y acompañamiento perdieron la gravedad, sin poderlo evitar.
Por la historia de Roma sabemos que
en t,l triunfo de Augusto, algunos buenos patriotas enseñaron á unos cuantos
loros á gritar: "¡Yiva César Augusto!"
En l•'rancia ocurrió algo pirecido hace
cosa de un siglo. Cierto habitante de
Angere, durante la revolución, había enseñado á su loro el grito de "¡Viva la república!" Cuando 'Napoleón se hizo emperador, el propietario del ave creyó conveniente acostumbrarla á gritar: "¡Viva
el emperador!" En fin, después de la retirada á la isla de Elba, le educó de otro
modo, enseñándole á decir: "¡Viva el
rey!" .Mas el excelente ciudadano no con-

taba con que el loro no entendía de politica, y un día, preeisamente al pasar la
duquesa de Angulerna,gritóelave: ",Viva la república!" y su amo fué metido en
la cárcel por enseñarle frases sediciosas.
No todos los loros son igualmente maliciosos. Hasta los hay que, con su facultad de hablar, prestan sefíalados servicios. En el faro de Portland (Estados
Unidos) hay uno que á fuerza de oir gritar, cuando se acerca la niebla desde
el mar, la orden para tocar la sirena, parece haber comprendido lo que esto significa. En una ocasión en que la niebla
empezó á formarse sin que los empleados del faro lo advirtiesen, él fué quien
dió. la orden: "¡La niebla viene! ¡Tocad
la si rena!" Desde entonces, el loro es
siempre qu ien da el aviso, y ni una sola
vez lo ha hecho sin necesidad ni ha dejado de hacerlo en el momento oportuno.
1Juéntase de otro lorito, propiedad del
capitán de una fragata francesa, que
aprendió á rezar el rosario. Cayó enfer-

�U SEMAI.A. !LUBTlU.t&gt;A
t.A. SEMANA ILUST.RADA
se atribuyen al alojamiento, puea no se y yo, el cristiano, somos lo mismo: SO•
explican por causa natural. ... Mi pro- mos hijos de un mismo padre.
fesión, el crédito ganado en ella, fué La respoesta á mi homilfa fué uoa
motivo de que visitase la reaidencia de mirada inexplicable de hondo, de terriCoronada de espuma clamorosa,
una aristocrática señora llamada Kan- ble desprecio ..•. Al punto trató de co-cresta altiva en que hierve su bravura El hombre, sin ser redondo, rueda dyra, viuda de un rajá, á la cual los in- rregirse, humilde, y me imploró:
la ola corre, bramando, la llanura
taato, que no me admiró oir lo que si- gleses salvaron del célebre sacrificio -Espero en ti. .. .Salva á mi niño de
del mar inquieto que en vaivén reposa,
t•e en boca de un aragonés, que, des vidual, ya casi caído eo desuso. Kandy- pecho. tSi él semuere; no viviré yo!. ...
paés de varias vicisitudes, había llegado ra era en su país una rica hembra llena
Ante la playa que afrontarla osa,
¿Q11é quería usted que hiciera? Cum, ejercer su profesión de médico en el de org11llo; no hubiese titubeado un ponrampante línea s u pertil reviste,
plí el encargo y bosqué á la mujer á
ejército
inglés
de
Bengala.
Dotado
de
to ante la m~erte, y hubiese subido á la
y, encorvándose lenta, el suelo embiste
espíritu de aventurero ardiente, de hoguera con la frente alta, rehusando el quien tanto temía Kandyra. No fué fácil
con fragor de amenaza tempestuosa.
ua naturaleza propia de los siglos de brebaje insensibiliudor, de datura y al pronto dar con ella, porque se había
conquistas y descubrimientos, el arago- opio. Pero era madre; tenía tres hijos retirado hacia su montaña natal, temeLlega; como ambarino y blando seno,
1h
se encontró bien en las comarcas cuando la conocí, y las madres no !Ion rosa, sin doda, de las iras de la poderosiente la arena bajo el torpe trueno
descritas por Kiplinl(, pues lejos de re- nunca enteramente fuertes ni entera- sa dama. Gracias á las noticias de alguque así caricias y blandura ofende;
conocer que los iogl~..A. son sabios co- mente altivas. Hay un punto por donde nos pescadores ribereños, pud• deseo•
y desliendo sol en sus rumores,
looizadores, sacó en lim9_io que son flaquean. Cierto día me avisaron para brirla, y gracias á algunas d'divas, devencida, cual león que gruñe amores,
crueles, ávidos y aprovechados, y q11e, que viese al mayor de los muchachos, cidirla á acompañarme.
en el dulce regazo se distiende.
si oo hacen coo los colonos bengalíes lo de unos seis años, y desde que entré ·No he Yisto jamás cosa más repugnanqoc hicieron con losi~dlgeoas de la ~as - comprendí que no tenia remedio. Hice te que aquella mujer. La higiene en los
ARTURO JIMENEZ PASTOR.
maoia, que fné DO deJar UDO COD vida, lo posible para consolar á la madre, y, países cálidos es el baño, y como á estos
• porque de indios hay millones, y el cuando el chiquillo exhaló el último parias se les prohibe contaminar los
1htema resulta inaplicable. Además, aliento, la señora, en vez de acusarme, ríos, el hábito de la suciedad ha venido
tpreodió en la !odia el castizo español me advirtió que ya sabia de antemane á ser naturaleza en ellos.
NCretos que no qoeria comunicar, re- que yo no podía corar á su hijo .. . . por- Sostuve una lucha para obligarla á
asearse un poco y á limpiar á su crío, y
atas y específicos con que los indios que estaba hechizado.
logran curaciones sorprendentes; y al -He tropezado, prosiguió trémula de después de variar fricciones, la humanidad reapareció en las dos caras semillablar de esto, arrollando la manga de
dolor, con una de esas mujeres de la
la americana y la camisa, me enseñó su casta inmunda, habitantes de los char- bestiales, de pómulos salientes y párpa1,razo prolijamente picado á puntitos cos, una Koregaresa ... .Me paseaba con dos oblicuos, porque estos pueblos, anteriores á la llegada de los arianos, son
auy menudos, y exclamó:
mis niños al borde del río, aspirando el
-Aq11í tiene usted el modo de no pa- fresco del agua, cuando vi, entre unas realmente mou·goles. Después de la
ctoiletle&gt;, nos dirigimos á casa de Kan4ccer de reuma ...... Tat11arse. Allá me
cañas, muy cerca, á la maldita, que nos
lllcieron la operación, muy delicada- fijaba, que nos enviaba su f6tido alien- d ¡ra.
mente.
to .... La cerda estaba criando, Mis ser- La altiva dama recibió á la Koregare•
sa oon una sumisión, una dulzura que
-Pero los indios no se tatúan, objeté vidores la quisieron alejar,
me asombró .... .. Es decir, no debiera
-¡Los
indios,
los
indios!
Hay
gran
¿No
sabes,
la
dijeron,
que
debes
guarAsistencia científica de enajenados, morfinómanos,
nriedad de ellos, v se conservan toda- dar siempre una distancia de noventa asombrarme: ¡era madre Kandyral Col·
Tia las tribus autóctonas que los aria- varas cuando pasa un noble? Y uno de mó de obsequios á la salvaje; la regaló
alcohólicos y quirúrgicos, empleando los medios teraaos encontraron cuando hicieron su ello~, con una pértiga, desde lejos, la arroz, aceite, rupias de oro, un collar de
irropción, y q11e jamás han logrado ven- golpeó. El muñeco rompió á llorar . ... cobre, que esfas tribus estiman mucho;
péuticos más modernos. Amplios jardines, comodidad
Oll', ¿lo oye usted? porque los tales sal"• 1Q11é amenaza en los ojos de la impura, y hechas las paces, aplacado el numen,
,ajes son .. . . muy aratoneses. Ellos tie- de la que come Yiandas sangrientas! En la tendió el niño de seis meses, ¡el únié higiene. Eficaz atención para los enfermos. Departaacn sus divinidades, sus creencias, sus vez de huir, se acercó más; llegó á tocar co que quedaba vivo! ·para obtener el
mento especial para señoras, instalación eléctrica comideas, y no se mezclan coo los vencedo- á mi hijo con su mano infame .... Al día supremo favor, lo que había de prevera. ¡Si viese usted cómo los tratan és· sigoiente, mi hijo enfermaba .... ¡Yo sa• nir toda desdicha y todo mal¡ la adoppleta. Rayos X. Corriente de alta tensión. Mecanotetoa! 1Qoé muro entre los Klondos y las bía que tus medicamentos no le salva- ción por medio de la leche, ... . La cara
castas superiores! ¡Cómo los han degra- rían!
de sufrimiento de Kandyra, cuando su
rapia. Director médico, F. Licéaga. Médico del Depardado! La idea corriente es que el c.ou• En vano combatí la supersticioaa idea. hijo llevó la boca al seno inmundo, al
tacto de los sometidos mancha, cprrom- Pasó una semana v me avisaron para el seno infecto, no puede describirae: tera
tamento de enfermedades nerviosas, Dr. Alfonso Ruiz
pc, qoe su sombra impurifica el agoa,
un poema! En cambio, la salvaje se uía•
Sólo se les llama cerdos v carroñas. hijo segundo de Kandyra. No pude me- naba, se engreía. Aquella criatura había
Erdozain. Administrador, J. Lavista.
de sentir alguna preocupación al dejado de pertenecer á la raza superior,
Ro se les permite ni aprender á leer, ni nos
ver que se moría, lo mismo que su her,atirse sioo de andrajos, ni construir mano,
meningitis fulmill!lnte. La ma- á la de los amos y vencedores, Por la
ua casa cómoda, ni beber en cacharro dre se de
leche y la adopción, por una pulserilla
retorcía
en el suelo; al quererla de hierro que acababa de ceñirle al punsevo, sino que primero lo han de desUna de las personas que tnás historias Aonque dejó encargado que le llevaportillar. ¿Qoé más? !Lavarse les está auxiliar, sus lágrimas candentes abrasa- ño, el pequeñuelo aristócrata, de dorada
CONStJOS HIGIENICOS
ban las manos donde caían,
de loros puede contar, e;; seguramente sen allí noticias, como la obra iba de
prohibido!
-,Lo ves, extranjero? repetía. ¿Lo v fina piel, estaba bajo la protección de
Lady Iveagb, aristocrática dama londi- cabeza, no hubo un alma caritahva que
Respira aire puro que es el alimento de
-La humanidad, asentí, partee la
la diosa tutelar de la tribu vencida-la
vesY
nense, tan famosa por su belleza como aportase por el café, y el infeliz autor, la sangre.
misma en todas partes . .. .
gran Tari Loha, la saoguioaria.-Y la
por su afición á las aves y á_las pied_ras que oo q 11itaba ojo de la puerta y había -Bebe agua que no tenga color, olor n
-¡Ah! ¡P11es allí la noción de raza Aai que el enfermito no dió señales Koregaresa, dirigiéndose al hijo de Kanpreciosas. Sus loros, pues tiene vanos, sacado el reloj quinientas veces, pare- sabor.
lllperior y de casta superior es tremen- de vida, la madre, alzándose solemne y dyra, repetía:
son verdaderos ari~tócrata~, admirable- ciéndole siglos los minutos, nerviosisi-¡Ya eres nuestro! ¡Ya eres Kore·
da! Le oontaré un caso .•.... Usted sabe grave, me suplicó:
mo, febril, se echó á la calle y empezó -Come poca carne y muchas legum·
mente educados.
-No me queda más que uno ya. Es gar . . .. !
qlle, cuando se condena á una raza ó á
Uierta mañana, hace pocos meses, di- ¡ pasearse por la acera del coliseo clá- bres.
u aér á la ignominia, involuntariamen· preciso que no muera, y el único medio -¿Y vivió ese niño? pregunté c11riocha señora pasó ¡·unto á la pajarera don- sico, á fin de atisbar, de oir algo, quizá -De comida ácomida deben pasar,cuan~
te 1e teme que esa raza ó ese sér des- es llamar á esa carro:!ia vil, y que des- samente.
de tiene los char antes avechuchos y uno algún aplauso, los aplausos se oyen do menos , cuatro horas.
arrollen una especie de fnerza maléfica, haga el conjuro; que adopte á mi hijo.... -Vivió y Tive ., . . Es el rajá de Visa·
de éstos la saludó gritando: "¡Felices siempre aunque sea de lejos; pero nadañando en la sombra por ocultas artes, ¿Q11ieres e.o.cargarte de traer aquí á la pura ..... 511 madre si que no tardó en
-Alimento mal masticado es mal digedie salió ni se oía nada.
pascuas!"
Así se ha supuestG1 de las brujas y aun maldecida? -No me atrevo á fiar estaco- morir, agobiada por el horrible secreto
rido.
- ¡Imbécill contestó Lady 1veagh: no
Uoicameote ae le acercó un golfillo
ele
los judíos. ¿Qoé ha de hacer el paria, misión á los sirvientes. ¡Sentirían ho- de que el futuro raj, er-a un paria ... .
- Asea tu cuerpo, asea t u casa y cuida
estamos en navidad.
con ona contraseña en la mano,
qlle casi está fuera de la humanidad? rror! ¡El heredero del rajá de Visapura
-Usted perdone, no he dicho nada, -Señorito: tcómpreme usted la con· que estén siempre limpios los utensilios de
Vengarse; transmitir contagios: lanzar adoptado por la Koregaresal tMamando
LA CONDESA DE PARDO BAZAN.
la cocina.
dijo al punto el loro, bajando avergon- traseña!
ojeadas funestas, y acaso, de noche, de su leche inficionada! ¡Ah! ¿Por qué
zado la cabeza.
- No tomes alcohol por g usto, y cuando
transformar;se en tigre ó en serpiente y no me habrán permitido subir á la ho-Déjame en paz.
lllir al camino del bramín ó del g11errero goera, acompañar á mi esposo? En fio,
-Cómpremela usted, se la doy por quieras usarlo, consulta al médico.
- No te fíes de los aperitivos: son ven~
ll&amp;ra devorarlo, queb,antar sus huesos ve tú, extranjero, tá que no temes al
dos reales.
Ydestilar ponzoña en sus venas, A los contacto de ningún nacido.
nos disfrazados.
-Q11e me dejes, te digo.
lill.os, á la esperanza de la raza opreso- -Claro que no lo temo, respondí.
-Aguel
que
se
abriga
mucho,
enfermt:
Eosebio Blasco, •l autor cómico de -¡Cómpremela usted, qoe va usted á
ra, los parias envían la viruela ó alguna aproveohando la ocasión para moralizar
gracia inagotable y agudísimo ingenio; divertirse mucho, ¡Están silbando la con mas frecuencia.
caas misteriosas enfermedades que un poco. Esa Koregaresa, y tú, Kandyra,
· -El órgano que no funciona se atro
primero entre los tuyos; afamado escri- obra/

mo el capellán del buque, y mientras
permaneció en cama, el ave ee encargó
de dirigir en el rezo á la marinería.
filn un pueblo Je Normandía vivía una
viuda con un hijastro suyo, al que constantemente maltrataba sin motivo. Un
loro, propiedad de up vecino zapatero,
aprendió el triste grito con que el niño
protestaba de las palizas: "¿ Qué he hecho
yo?" y lo repetía tan á menudo y con t an
triste voz, que á cada momento estaba
entrando gente en casa del zapatero, suponiendo que pegaba á algún aprendiz
injustamente. El buen industrial se reía,
enseñaba el loro y contaba cómo había
aprendido éste su extralia queja. Al fin,
con tanto repetirse la historia, gracias
al loro llegó á oídos de la autoridad la
historia de la brutal madrastra, y ésta
fué castigada.

tor, brillante cronista, poeta á chorros,
político desigual, porque su tempera•
mento no daba de sí para otra cosa, siempre laborioso, siempre ocurrente, tenia,
como todos, una debilidad: la de ponerse serio alguna que otra vez, es~ibiendo comedias, y claro esU, cuando eso
1uceclia, salvo algunas excepciones, no
convencía al público. B11ena prueba de
ello fué su comedia Pascuala, estrenada
no recuerdo que año en el teatro &lt;Español&gt;.
La terrible noche ¡y tan terrible! oo
tuTo mi buen Eusebio el valor de permanecer en el saloncillo de autores, y
foese solito á ahogar su miedo á fuerza
de copas de coñac, ocultándose en el úl·
timo rincón del café de Venecia, que
estaba situado en la plaza de Santa Aoa,
esquina á la calle del Prado,

VIEJO SIMBOLO

llA ADOPCIO~

•n

Ollinta 06 sa1uo "R. Lavista''

Teléfono 61

UDi Ané(dot• de fU~bio Bla!(O

Tlálpam, D. F.

~

15 centavos

�LA lil!!M.AltA lLtfStlAf&gt;!

ti luto y I• Bellna
Las t.tgrimas que arrancan los lutos sin•
ceros son el tributo obligado del doler.
Ciertamente, no hay ninguna mujer que,
en algún momento de su vida, no tenga
que aceptar la melancólica librea negra y
permitir que la tristeza abra, en su coque•
tería, un paréntesis más ó menos largo.
No obstante, es necesario consolarse, y
aun sin olvidar á los seres queridos que se
fueron, pensar en los que quedan. Las
madres enlutadas procurarán sonreír á los
pequeñuelos que, ignorando los terrores
de la muerte, las preguntan:
-Mamá, ¿pQr qué llevas esos vestidos
negros que te hacen parecer tan b'lnita?
Porque, ¡oh ironía de las cosas! muchas
veces la simplicidad del luto presta á la
belleza un marco que realza su valor. Ba•
jo el velo compacto y limpio de coquetonas
motitas, los ojos tienen un encanto más
dulce y la boca muestra su frescura. En·
guantada de negro, sin el brillo de ningu•
na joya en el busto, y sin cintas ni flores,
la mujer enlutada no tiene otros adornos
que aquellos exquisitos que la prestan los
reflejos de sus cabellos, el resplandor de
sus miradas, la rosa de sus mejillas. Na•
da hay en su tocado que rivalice con ella
misma.
Y de esa tristeza em:ina una seducción
especial. La palidez del perfil se recorta
delicadamente sobre el negro. Enmedio
de los tules livianos, los rizos de cabellos
parecen más finos. El talle es más esbel·
to, los contornos del cuerpo se dibujan con
ondulaciones mayores, y el ritmo general,
silencioso y encalmado, añade, al armónico
conjunto, una nueva gracia.

El luto no tuvo siempre esta sencillez.
Durante varios siglos, hubo modas ex•
travagantes que malparaban la belleza fe
menina.
. Largo tiempo los cabellos fueron los
únicos encargados de acreditar la pena
que causaba la desaparición de un sér que·
rido; y ora calan bajo el filo de la navaja,
ora, por el contrario, flotaban desordena
damente.
Los galos dejaban, en señal de luto,
crecer su» cabellos de cualquier modo,
mientras que los romanos y, especialmen·
te los egipcios de todos los tiempos, se
los cortaban. Muchas mujeres de la anti•
güedad llegaron á rasparse las cejas.
Grecia descubrió una nueva y curiosa
expresión de dolor. Las plañideras debían
arañarse el rostro. Aun hoy día, las poli·
nesias enlutadas se arrancan los dientes,
y las fidjianas llegan á cortarse el dedo
grueso del pie derecho.
Más radical era la costumbre india, que
obligaba á la mujer á ser quemada viva
sobre la hoguera del esposo difunto.
En todas las épocas ciertos trajes de co·
!oraciones especiales fueron la principal
manifestación de la tristeza humana.
Esos trajes que los judíos desgarraban,
debían ser sustituidos por otros fabricados
con pelos de cabra negra.
Las griegas enlutadas vestían trajes de
colores sombríos, excepción del noveno y
trigésimo días después de las exequias,
en que, vestidas de blanco y coronadas de
flores, se reunían para tributar al muerto
nuevos honores.
Las mujeres romanas vestían trajes ne•
gros cuando habían perdido un pariente
adulto, y azules si el muerto era un niño.

En Roma, sin embargo, nadie llevaba tu
por los niños menores de tres años.
En Francia, el negro fué siempre el e
lor de luto para los particulares, y el ro]
para la corte. Otro tanto ocurría en ca
todos los demás países. En Turquía,
color del luto es~violeta; en Egipto,
amarillo y el cas
· en Abisinia, el gris¡
en el Japón y en
na, el blanco.
Y la belleza de las mujeres gana siem•
pre en estos pintorescos decorados del
color.

DON ALONSO QUIJANO
Para Antonio Smif/1.

En Rocln caballero de la triste figura,
embrazando la adarga, firme sobre el arzón,
va don Quijote, el loco de la buena locun,
enJerezando entuertos con su tuerta razón.
Ante la Dulcinea del Toboso, su dama,
como un grano de orobias arjJó su corazón¡
Amor vivió en su pecho como sobre una rama
un pájaro que .-1 aire da su fresca canción.
¡Ohl tú el más claro espejo de héroes u,.
(dant-..

que Ibas con tus quimeras venciendo matan(drintl,

combatiendo follones, y villanos, y ruines,
armado caballero por Miguel de Cervantes,
tú también, como el otro, don Jesús Nazulll\
que fué algún tanto loco, fuiste sencillo Jj
(bu•

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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