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                  <text>·---

U SEMANA ILUSTRADA

1

'

Re¡lstrado oomo artloulo de se¡unda olue el 10 de No'flembre de 1~

___________ _

,_

MÉXICO,
SEPTIEMBRE DE
__:_9 DE__:_

A.Ño I.

"LA Sü\'\ANA ILUSTllAOA"
PUBLICADA POR LA

"Compañía Editora N•clonal," s. A.
Presidente, Lic. J. LUIS REQUENA.
Director Genera~ Lle, ERHESl'O CHAYERO.
Gerente, MANUEL S. PALACIOS.

Jefe de Redacción, ENRIQUE UHTHOFF.
OFICINA!I:

4a. Calle de Humboldt, nóm. 52.- Mé•
xlco, D. f .-Ambos Teléfonos ◄85.
Apartado postal, 149.
PRECIOS DE SUSCRICION
EN TODA LA REPUBLICA:

Por un trimestre $1.80 pago adelantado.
Xó.n.teros sueltos en toda la Reptíblica,

15 Centavos.

NOTAS
SE~\ANALES
De parranda .......... .

1910

Como Gutiérrez es sumamente cala vera ( no nos cansaremos de repetirlo) mujer que pasa á su •vera, (como él n'iismo
dice), mujer que se va con un piropo.
Así, pues, como por Plateros pasan á
esa hora centenares de mujeres, y aun
algunas bonitas, Gutiérrez agota el re•
1:iertorio aprendido de galanteos cuTSia,
tales como: ]qué lindos ojos tiene netél
1no pierdo las espera.nzae ! ... J qué virgencit~ :nás linda! y otras necedades por el
estilo. E:tº'. lector, á ti te parece imbécil;
pero á '.:rut1érrez no, porque él es terrible en materia de amoríos y esto le ha
dado-según expresión propia-muy bue•
nos resultados.
En la primera cantina, como es oatural, nuestro hombre empieza á tomar valor,
-Se toma uno su copa, va musitando
Untiérrez, y se siente uno otro; y ese
otro pide su copa también, por lo cual yo
se la doy inmediatamente. Dicho y hecho, y por loable compañerismo, entra
Gutiérrez en otra cantina. Al ealir de
ella siente la alegría de existir,. una vitalitiad potente que deliciosamente corre
por sus venas y le enciende la sangre. La
lnz lunar de los focos de arco es más in·
tensa, los ruidos suenan dulcemente á su
ofdo. Tiene para él la vida una de sus
raras sonrisas ... Avanza con desenfado
hasta la próxima esquina, y allí, como
atendiendo á una cita,, da de manos á
boca con nn amigote de los suyos: hombre de juerga y de buen humor como él.
1Quién sabe por qu6 misteriosos prestigios, en el estado que guardaba Gutiérrez
esa noche, y que él llama •de loa medios chiles•, las cosas todas salen á pedir
de boca.
nanee el bra1,0 ambos amigos y echan
á andar calle arriba. A los cuantos pa·
sos, otra taberna elegante derrama sobre
la acera un torrente de luz. Esta los
atrae como á las mariposas: empujan la
puertecilla de cristal y penetran á este
recinto del alcoholismo. Pegados á un
mostrador de madera tallada, hasta una
veintena de hombres beben alcohol embrutecedor. Charlan tonterías 6 desga•
rran honras.

NúM. 45

e.afermedad de eu hijo y la esposa que
aguarda en las negras horas de la noche
la vt1elta del marido, consuela á un
queñín lloroso y sucio, que sordo á to&lt;la
razón y atendiendo tan sólo á rn dolor
llora á gritos tan desteruiilados, que exa:
cerbarían al miemo Job.
Calla, nulo, calla .....
~orlas flácidas mejillas de la mujer
baJan temblorosas y en zigzag dos gru~a~
lágrimae que del alma brotaron. Del
alma suya, dolorida y aJl?.arg'lda de prnsentimientoe.
-Día último de mes y mañana la renta y el gasto de la semana y los zapatos
para el nüio.. . ¡ Dios mfo, Dios m(o! ¿e~
esto vivir?

pe'.

Sada, sí señor, exclama Guti6rrez complet~ente ebrio. l'sted se toma esta copa
conmigo, ó ele lo contrario se la echo encima; y oye tú, muchacho, todo lo que
tomen aquí los Señores, yo lo pago. Porque me da la gaua y porque soy muy
hombre. ....
'frastabillea y cae en una silla desvencijada. El dueflo elo figón donde tiem::
lugar la escena (nno de esos figones que
se abren clandestinamente después de lá
una de la madrugada) le impone silencio;
pero él no se calla, por lo mismo que invitó copas á todos loe bellacos trasnochadores que en la taberna había: porque
es muy hombre. La atmóofera de la taberna se puede_cortar de tan densa quti
está. Las caras de los parroquianos son
horribles, rostros de degeneradc,s y de abúlicos, trasnochadores aburridos,' de seres
parásitos sin oficio ni beneficio que hau
llegado á todas las abyecciones, l.a flor
y nata de loa parranderos 1
Gutiérrez, con ser tan llombre, yace
tendido sobre el respaldo de la silla, respirando trabajosamente, enfermo de alcohol, agotado su pobre organismo u.e
hombre débil.
Mañana contará ufano que ha corrido
la gran parranda, la que, al ser narrada
por la boca del héroe, asombra y di\·ierte
á la media docena de mozalbetes cándidoe, que con la pluma sobre la oreja, fu.
man y ee sola1,an perezosamente en loa
corredores del Ministerio.
E:-.~QUEI UHTHUFF.

Aquel sábado fué día último de mes, r
por tal motivo, Gutiérrez salió del Uini;1•
terio contento y risueflo, en atención á
qne en loe bolsillos, la decena-en fla·
mantes pesos del Centenario-pesaba dulcemente.
Ut1tiérrez es muy calaverón, muy pa•
rrandero, mejor dicho. Una diera•, como
le llaman sus compafleroa de labores.
füta tarde, al dejar el alto portalón
central del Palacio no está completamente
decidido, pero ya «ae trae• sus intenciones
de correr la gran parranda. Una parrandota de esas que cuando ea narrada por
•la boca del néroe, a!&lt;&gt;mbra y divierte á la
media docena de mozalbetes cándidos, qne
con la pluma sobre la oreja fuman y se
sol11zan perezosamente en los .corredores
Je! Ministerio.
Atraviesa Gutiérrez el Zócalo, udonée
un enjambre ele chiquillos riendo juegan
*•*
al toro, y se interna por la bella calle de
Plateros, á la sazón más bella por la hora Calla, niflo, duerme por Dios Y por las Vea 11Sted las bases de nuestros concursos en
ánimas. Y la madre, atormentada por la la 4~ pácina de texto,
inefable del atardecer.

�LA 8.EMAlU ILUSTRADA

TEATR05
TEATRO COL0N''
11

Se trataba de una obra de Mediz Bollo, y había gran curiosidad por cono•
derla, pues este escritor yocateco tiene
bien puesto su nombre entre la gente de
letras, y hasta ahora las producciones
q11e ba escrito han tenido buen éxito.
Esta obra se titula cEl S11eño de llurbide&gt;, y se refiere á la vida del que lle•
gó á ser emperador de Méi:ico y luego
fusilado. Tal biografía. es la que el señor Mediz Bolio nos ha presentado á
grandes rasgos, entrelazándola á una
avéntura romántica: los amores del hé•
roe cou la jonn Coucha Beltrán qlle,
la verdad, históricamente, no está muy
comprobado sucedieran de la man&lt;ra
como se nos presentan, y, pensándolo
así el autor, en preciosos versos dichos por el señor Agudín, se sincera de
lo que se le pudiera impugnar en este
sentido. Estos versos conslituyen un
bellísimo prólo.,.
La forma en general de la obra es co·
rrecta, hermosa, con vibrante lirismo en
las escenas de amor¡ el desarrollo del
argumento se lleva con talento, sin que
el cansancio ni el aburrimiento se apoderc n de la concurrencia. Vaya, pues,
nuestra felicitación más oumplida al
autor¡ la misma quisiéramos enviJlr á
los actores¡ pero, la verdad, no es posible.
La interpretación adolecía de faltas de
ensayo, y, por tanto, llena ele interrupcio•
nes. El sefior Martínez, ni haciendo el tipo de Il11rbide, ni caracterizándolo, estu•
vo acertado: aquello fué. un de.sastre. No
le costaba trabajo haber visto los muchos
retratos que hay del personaje de que
hablamos, para convencerse de la forma
en que llevaba las patillas, y del color
de éstas y del pelo.
A la señora Grifell, que siempre raya
á gran altura, la encontramos deficie11.te, declamando bien, ¿cómo no? pero sin
matizar su parte, sin sentir lo q ne debiera, en una palabra, su romántico papel.
El señor Coss admirablemente carac•
te rizado, su presentación fué muy aplaudida: aquella era la figura simpática,
mucial, Talerosa, de Vicente Guerrero.
Su escena oon Iturbide, sin embargo,
pudo hacerse mejor: la enoo11.tramos
arrastrada y monótona¡ pero repetimos
que todo ello f'ué efecto de la falta de
ensayos, Los señores Soto y Castillo
~11mplieron¡ el resto de los actores, ~e-

U SEM.ANA ILUSTRAD.A.
dianos. La presenttción de la obra, me•
nos que regular; el decorado, pobre¡ la
falt~ de gente se hizo visible en la mayoría de las escenas. Aquella firma del
plan de Iguala, á la que concurrió tanta
gente, fué. una verdadera parodia, y el
sacar la actual band«a mexicana y no
la que existíatea aquel entonces, es imperdonable. Estas obras históricu, 6 se
ponen bien, ó no se ponen para evitar
el ridículo.

¿Vendrá igual? .
¿Vendrá mejor? ...
Allá veremos y entonces se oomprobará
si lo que han escrito de ella los perió•
dicos de Madrid es ó no cierto. Celi:•
braremos que lo sea.
L . DEL,

TEATRO "LIRICO"
La opereta &lt;El Aloalde de Tlkio,,
arreglo de los stñores Michel y Caste1lanos Haff, se presentó con mucho lujo,
lo cual e, característico en esta empre~ . que sabe presentarlo lodo con rumbo
y elegancia. La músioa tiene números
que gustan, y el libre'o, dentro de lo que
ha y que exigir á estos argumentos, tiene
situaciones muy interesantes y que se
aplaudieron.
La interpretación no dejó que desear,
estando á cargo de las primeras tiples
t) EÑOR FERNANDO ÜB OZCO,
de la compañía. Creemos que la obra ha
de ser de las que dejan dinero.
quien presentó á los señores Preeidente
Se aproxima la apertura del cAlcázar&gt; y Vicepresidente de la Repúhlica á las
y hay gran interb en que se abra este comisiones de molineros, maiceros, et c.,
coliseo, al cual se eatán haciendo gran• que se dirigieron á los altos funcionarios
des reformas para que el lujo y la co• para presentarles unos di plomas.
modidad reinen en todas partet, Se pre•
para un programa de inauguración muy
J
Anécdotas del Zarnltcb
interesante, por lo cual ha deserun ver•
U n escritor in¡¡lés que con{ce muy, fon·
dadero acontecimiento teatral.
do la vida en el palacio imperial de Rusia,
cuenla curiosaa anécdotas del pequeño za.
TEATRO "PRINCIPAL"
revitch.
Eutre los encargados de cuidarle figura
un ¡lgantesco marinero, llamado Stl fan , al
el niño tiene gran afecto. El priociplto
No fué. el estreno del sábado último que
acostumbra á lanzar un sonoro •¡ hurra!• al
titulado &lt;Las Estrellitas del Cielo,, cosa acabar sus oraciones, y nadie ha conseguido
del otro jueves ni mucho menos, pero quitarle la costumbre, porque el heredero
esto no impide que sea una obra acep- de todas las Rusias dice que 103 soldados
table, sobre todo por lo correcta, pues en l~ formaciones saludan á su padre con
allí no hay chistes verdes, ni juegos de esta exclamación, y el Todopoderoso es un
palabras de esos que apenas se pueden personaje mucho más Importante que su
papá.
oír.
A pesar del cuidado de Stefan y de las
El ambiente andaluz de las escenas doncellas, el zarevitch se escapa algunas ve•
siempre gusta, pues la poesía de aq ue ces de sus habitaciones para ir al despacho
lla tierra n¡inca se agola. La música no del Zar. En una ocasión encontró á su pa·
brilla por lo original ni por lo buena¡ dre con varios ministros y consejeros an•
hay allí moti vos que conocemos hace cianos, rrnnidos en grave consejo, Y como
tiempo, y si bien la Alvarez y la Matrás hubiera oído á su padre llamar familiar•
procuraron que Ja obra toviese más mente •hermanos• á sus túbditos, exclamó
·
al entrar: •,·Buenos d!as, hermanos!•
éxito del que tuvo, no lo consiguieron,
El emperador Nicolás hizo notará sn hijo
por lo que creemos que apenas estará que era poco respetuoso el que un chiquillo
en los carteles la semana reglamenta• llamase •hermanos• á unos sefiores anciaria.
nos, y en~oncea Alejo, con evidente desto
La llegada de la Soler se aproxima, de subsanar rn error, exclamó: •¡Bueno!!'
Su &lt;debut&gt; ha de ser 11n suceso notable. días, chicos l•

CRONICA
EXTRANJERA

tosos entre las naciones americanas, se hacen también más lentos. Gene.
diciéndole que estimada como un gran ra.lmente, de cada cuatro ó cinco latlh onor el haber podido contribuir, aun- dos, deja de producirse uno.
que fuera en una mínima parte, á diEntre los hombres que fuman mucho éxito.
cho suele observarse una extrafla vaLa crisis polltica. de España ha to- Et Ministro de Relaciones de la Ar- riedad de la ceguera de los colores. A
m1do un cariz sumamente grave con gentlna, seflor La.neta, dijo al ctausu- estos Individuos les cuesta trabaJodismotl vo de las huel~as de obreros, que rar las conferencias: &lt;En el a!'io en que tingulr una moneda de plata de dos
empezaron en Bilbao ha.ce más de un nuestra República. cumple una. ceotu- reales de una. de oro de Igual tamallo.
mes, y que han seguido en Zuagoza, ria de vida. independiente, podemos La ceguera de los colores se presenta
presentándose en esta. ciudad con san- decir hoy: ''América para. la huma.ni• bruscamente. Sin embargo, pueden
gre, efecto de los comba.tes entre los dad " porque somos naciones sobara- consolarse los fumadores sabiendo que
h uelguhtasylafuerzaarmada.. Ungru- nas. porque el puesto que ocupamos basta reducir, de pronto, el consumo
po de mil huelguistas a.tacó á los tra. en el mundo lo debemos á la fuerza de del ta.baca, para que la. vista. recobre
baja.dores de carpintería con mucho nuestras propias armas y á nuestra. la normalidad.
b río, y éstos se defendieron, cantes- sa.ngre derramada heroicamente; pero Los ruidos de oídos constituye otro
t a nda á tiros
que mi última palabra sea un mensa.jti de los frecuentes resultados del exceEl choque fué terrible: la. Guardia. de gratitud hacia la grbn nación que so en el fumar y si no se hace caso de
CI vll y la pollcla., que habían intentado invitó á estas conferencias continen- ellos, puede llegar á producirse una
desuoir á lo:l combatientes, no lo con- tales, que nos precedió enla. lucha por sordera parcial.
siguieron. teniendo que esperar la lle- la independencia, que nos dió el ejem• El hombre que fuma demasiado sue,
gada. de las tropas, las cuales cargaron plo de un pueblo lleno de fe Y perfec. le padecer debllidad nerviosa y muscontra los combatientes, result ando ta.menteorganizadocomo naclónrepu. cular, por cuya. razón no es extraflo
muertos y heridos. Se forma.ron ba.rri- blicana, que un día memorable dijo: que se recomiende la at-stenclón del
cadas, poniendo los huelguistas ene!- " América. para los americanos," y cu- tabaco á los atletas y á los relojeros.
rna de ellas á sus mujeres y á sus hi- brió como con un escudo la lndepenEl humo de los cigarrillos de papel enJos, como se hizo en la. llama.da Sema. dencia que hablamos conl}ulsta.do' ' . negrece la. dentadura; mas por una. rana Trágica en Bucelona. Fué preciso El acto que acabamos de describir zón Inexplicable, no sucede asl fumanque se pidieran más refuerzos de tropa fué muy solemne; á él asisiló el señor do en pipa.
al gobierno.
Sáenz Peíia., Presidente de la RepúbliDespués de leer el negro cuadro que
Las noticias que llegan, claro está, ca Argentina, Y otros prominentes acabamos de exponer, quizás sirva. de
ad ulteradas por la censura, aseguran miembros de la. a.Ita polltica., lujosas consuelo á los fumadores empedernlque el combate tué muy sangriento; damas que ocupaban las tribunas, y dos el saber que este vicio sólo lo tieque las calles eran regueros de sangre; mucha gente ansiosa. de contemplar nen las personas cuyos pulmones se
que los muertos fueron muchos;que se acto tan slgniflca.tlvo,
hallan perfectamente sanos. Ningún
, recogieron heridos en gran cantidad y
hombre dellcado del pecho siente deque el Capitán General, señor Huertas, EL TABACO y LOS
seo de fumar con exceso.
ha pedido más refuerzos, los cuales
llegarán, á no dudarlo, antes de que se
úRANDES FUMADORES
Las Mujeres Voladoras
lean estas llneas. Los huelguistas lle'
gan á 25,000 y la ciudad tstá cerrada
El año paaado lué el del •hombre vola•
como si no hubiera habitantes. En un
don; este año va á ser el de la mujer VO •
mitin celebrado en la plaza de toros,
Uno de los más curiosos efectos del !adora.
se dijo que habla que seguir en esa &amp;e· abuso del tabaco es el que se observa En Inglaterra hay organizadas ye, para
tltud, pronunciándose discursos furi- en la vista.. Al volver los ojos de una este verano, cuatro •semanas de aviación»,
cada una de las cuales tomará patte una
bundos y sosteniendo que precisa.ha escena á otra, el hombre que padece en
mujer, por lo menos.
la. revolución, para. llegará lo que se este defecto suele contundir las dos En la mayoría de los casos estas mujeres
dt s-'aba., lo cual fué aplaudido por el lmágeneJ. Al Ir á cruzar una calle, vuelan, más que por afición, por ganar dÍlle•
públlr.o numerosislmo que llenaba el cree, por ejemplo, que un coche y un ro. Los honorarios que ~e pagan á los volalocal.
automóvtl ocupan el mismo sitio. Pa- dores son ya suficientemente tentadores:
A to :lo esto, los delegados de la Soli- rece que por algún modo misterioso el pero las primeras voladoras que se presen•
daridad de Bncelona se reunieron en exceso en el fumar hace que la retina. tan en público pueden &amp;'&amp;llar mucho más.
Por eso muchas damas han aprendido 6 han
sesión, y ocupándose de las huelgas de conserve la Impresión de una escena tratado
de aprender li volar, y cinco ó seis
Bilbao y de B ucelona, se tomaron hasta mucho después de haber estado de ellas han !011:rado perfeccionarse en el
acuerdos que fueron muy !ir.portantes, mirando el objeto.
arte de !caro. Entre éstas sólo hay hasta
Y que se cree no han de ser de orden,
Hace a!'ios se explotó mucho la anti- ahora uua ioilesa, miss S¡.éoc.er kavana&amp;'h;
pues se nota cierta efervescencia en gua creencia. de que el abuso del taba- las demás son francesas.
los centros de trabajo. Estos secunda- co producia cáncer; pero esta creencia La primera voladora ha sido la baroneEa
rl\n probablemente la huelga general. no es cierta; lo que sucede realmente, de la Roche, que maneja un euorme biplano
Voisin con arte y valor admirablee. Tam. El señor Canalejas no desmaya en su es que si el fumador tiene propensión bi~n
a-ozau del título de voladoras: M:lle.
conducta y en sostener el programa. á dicha enfermedad, el tabaco facillta Aboukala
y Mlle, Ditrieu, las cualee, trlpoque se hl propuesto, esperándose la. su Iniciación en los !abios.
lando. sus pequeños monoplanos •Demoiniunión de las Cámaras, en las que ha
Sabido es de la mayor parte de...los selle•, semejan gigantescos caballitos del
de haber muchos debates de importan- fumadores que si se sostiene mucho diablo.
cia., siendo estos de trascendencia. pa. tiempo el abuso del tabaco, se pierde
ra. la vida del gabinete liberal.
la memoria. En vez de sentirse satis- El Ascenso del Aprendiz de Apache
facción al fumar, se produce una irritabilidad que quita el gusto para toda Monsieur Lepine, el f&amp;moso jde de la po•
***
clase de ejercicio mental, con la parti- !ida francesa, refiere, á propósito de lo diSe han cerrado las sesiones de la. cularidad de que esta. repugnancia. ha- f!cil que es acabar con los malhechores de
París, la siguiente historia de un niño que
Conferencia Panamericana celebrada. cia. el trabajo va acomparíada de una deseaba
ardientemente imitar las peores ha•
en la. República. Argentina. Aprobá- curiosa intranquilidad. Se desea tra- zañas de los apaches.
ronse cuatro convenios y veinte reso• bajar y no se puede.
El muchacho fué detenido en compañle.
luciones, una absolut a buena armonía
Las encías del fumador empederni- de otros niños y lloraba amargamente.
reinó en todas las dlscusioneg y en to- do suelen estar pálidas. El exceso de -No llores, hombre-le dijo uu policfa
dos los acuerdos tomados.
t rabajo á que se somete la garganta. la bondadosamente.-No será tan tremendo e1
Et Sacretarlo Knox telegrafió al Se- debilita y la predispone á los catarros. castigo que te impondrán por haber robado
cretarlo de la C,mterencia felicitán- Todos los grandes fumadores padecen un- pafiuelo.
Ya lo sé-respondió el chico entre sollodolo por el éxito obtenido en las impor- del corazón, aunque la afección no tie- zos ;-pero ¿qué dirán mis jefes? . . .. ¡Ahora
tantes cuestiones y por el empello de ne nada de dolorosa. Consiste en una que me iban á pasar de robar pañuelos .i
lllostrado p~r~ es~rechar los lazos amis- irregularidad en lo~ latidos, los cuales robar relojes!

�.LA~EMAÑA~IL~U~RT~RA=D~A_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

-LA SEMANA ILUSrRADA
-

ORGANIZA -

GRANDES CONCURSOS TEATRALES

LB ~EfflUJU ILO~IHUDD
II

,___A_Ñ_o_I_._ _

MÉXrco, 9 DE _S EPTIEMBRE

OE

1910.

/ ,_/_ _
N_ú1r1_4_5_.__,

Lt;A UST~D LAS BA8~8

BAS~~S DE LOS GRANDES CONC"GRSOS

CE BELL.EZA V

GRACIA

ABIERTOS POR

"LA SEMANA ILUSTRADA"
' consistirá en un objeto de arte y un diplo, ma conmemorativo.
,
-:1:a-Adrnitense también votos razonados. Cada voto de esta índole deberá venir
adjunto al cupón respectivo. Los votos razonados se sujetarán á un concurso Eu ple-·
mentario. Los premios de esle concurso serán en metálico: $25 para el voto razonado
, de belleza y $25 para el de gracia, según el
fallo del jurado formado al efecto. Estos
2~-Los concursos, como en el título
votos pueden ser escritos en el estilo que se
de estas bases se indica, serán de belleza y ' quiera, serio 6 festivo, y deben comprengracia reRpecti vamente. En oada número
der, como máximo, cien palabras. Este pede "LA SEMANA lLusTRADA, '' hasta el últiriódico se reserva el derecho de publicar los
mo de Septiembre, aparecerán los cupones
votos razonados que juzgue conveniente.
que constan en el presente número. (Véan- 1 Los dos votos premiados se publicarán en
Re cupones).
su oportunidad con laa firmas 6 seudóni·
3::t,-Los concursos se cerrarán el día
mosque los acompañen.
~ de Octubre y los resultados y los retratos ·
5:.t - Los votos serán enviados, bajo so(le las vencedoras en cada concurso serán '
bre cerrado, al departamento de concursos
· publicados en el segundo número de "LA.
de ''LA SEMANA ILUSTRADA,·, apartado pos·
SE~lAN.A. !Lus1'RADA" del mes de Octubre. A
tal número 149. México, D. F.
las agraciadas se les hará un presente que

b.-Estos concursos son exclusivamente para artistas teatrales del ieXo femenino, y á ellos pueden entrar todas las actrices y tiples que actúan en los coliseos de la
República. Los concursos, por efectuarse
durante el mes de Septiembre, se llamarán
del ''Centenario." Y para las vencedoras
significarán indudablemente un recuerdo
inolvidable por la época en que se verifican.

LA NIETA DEL PADRH DE LA PATRIA

RODEADA DE NIRAS ESCOLARES, BAJO LA PILA EN QUE FUE BAUTIZADO HIDALGO

For.

8BM,

Iws.

�Felicitaciones al Sr. Vicepresidente de la República

El mes del Centenario fué inaugurado con obras de caridad

i
. •

t.

_:

--

.. ~

~,=~
·
·
'd
d I Re ública. Con tal motivo, acudieron ".ª!ias comiEI úfümo m_ié!col~s fué el onomá~tico del Sí rl.. y~cefreEs::~toªgr:fía f~é tomada á la llt&gt;gada de dichas com?S1ones.
siones al M1msterio de Gobernación para e Jet ro.

dul~s pyalseacmiº1·1dlasel seqfteorh0?bernad1oti~ del .Ddietrdito, doln Guillermo de Landa y Escandón, durante la repartición de ropas
, u 1C1eron 1s ngm as amas a pasada semana.
'

El Sr. Corral el día de su ono~ástico, rodeado de los Sres.
mentel y ~'agoaga y Javier Torres R1vas.

M
1s·
l\Iéndez Jenaro Alcorta, Fernando Pi
anue ierri.
'
FOT. SEM. Iws.

El reparto.-Eete se hizo por damas distinguidas

�/

En el Frontón Nacional.-Para los Pobres

t

Las tribunas del Frontón Nacional durante el reparto de ropas, cereales, e c.,

La Pila Bautismal de Hidalgo 1le~a á la Metrópoli

habido en ese lugar la sEmana pasada
Mucho se murmuraba
respecto á que, en los
festejos organizados p1.ra celebrar el Centenario, no habla nada, ó poco cuando menos. para
1as clases pop11 lares. Por
fort1111a esto va quedan·
do con el transcurso de
la; fiestas, desmentido,
Descontando todo aquello qoe ha tenido lugar
al aire hbre, y que por
este motivo ha podido
ser contemplado por
cualquiera, se han verificado dos sucesos ex
clusivamente para los
pobres: los repartos de
ropas cereales, etc., qoe
se han hecho, uno en las
afoeras del pabcio del
señor don Guillermo de
Landa y Escandóo, Y
otro en el Frontón Nacional la semana pasada.

•••
El reparto en el Fron·
tón Nacional fd hecho
por un grupo de distin•
¡!oídas damas, al fr~nte
del cual estaba la senara
doña Carmen Romero
Rubio de Díaz;,

La comitiva saliendo de la estación del F. C. Central.-La recepción en la puerta del Museo Naoional.-Frente
(Fot. Sem, Ilust.)

al Museo Nacional.

�7

EL INSTITUTO GEOLOGICO ABRE SUS PUERTAS

__L_A_IN_A_U_GU_R_A_OI_ON_D_E_L_M_AN_I_CO~M_IO_G_E_NE_R_AL=---_JI
Por fin, y como iniciación de las)iestas del centenario, queJó
inaugurado oficialmente por el señor Presidente de la República
el gran Manicomio General, magna institución caritativa, cons~
truida con arreglo á todos -los adelantos modernos sobre edificios
de esa índole.
La inauguración de este manicomio tiene un gran significado,
en atención áque llena una gran necesidad. Bien sabido es que
los manicomios oficiales que existían en esta ciudad- el de San
Hipólito y el de la Canoa-eran deficientísimos en todos sentidos, semejantes á sórdidos presidios y adonde los infelices enfermos vivían incómoda y malamente. El nuevo Manicomio General ha sido construido en el pintoresco y saludable sitio de la
Castañeda; abarca una gran extem,ión y está distribuido en forma de pabellones amplios y limpios, y dotados de todos tos úti•
les que requiere la vida cotidiana.

El señor Presidente de la República visita el Manicomio

niaria que yo derivo del cum•
plimiento de mi obligación no
es . grande, sí me compensa
ampliamente la conciencia del
deber cumplido y me halaga
la esperanza de que vuestra
opinión me sea favorable; con
ella, con creces, serán com•
pensados mis esfuerzos y mis
afanes&gt;.

Enorme colmillo de ,Elephaa, imperator, 1Leidy1

Llegada de los invitados

I'

Fósil

Enorme trozo de carbón de piedra,-Tibia de mastodonte
f

El Instituto Geológico abrió sus puertas al público desde el día piimero del mee del Centenario. ·eocos días hace hicimos una visita á dicho establecimiento científico; durante nuestra visita fueron tomadas las fot.ograffas que constan
en la presente plana. Una de las más curiosas es la que representa el colmillo de un mastodonte, encontrado en 1869
por el ingeniero Manzano, á 100 metros de la desembocadura del túnel de Tequixquiac, en el talud O, á 6 metros de
profundidad. Longitud del colmillo, 4 metros 20 centímetros. Es este ejemplar el má~ grande encontrado en el mundo.

El acto oficial efectuóse en
el gran salón-comedor del es- '
tablecimiento, adornado con
guías de follaje, flores, etcé•
tera.
Comenzó la ceremonia con
la obertura cOnfalia&gt;, tocada
por la banda de Policía, y acto
seguido el señor don Ignacio
L. de la Barra abordó la tri•
buna y dió lectura al informe,
que fué muy aplaudido.
Después el señor ingeniero
don Porfirio Díaz leyó una
breve reseña de la gran obra.
Después de la lectura de dicha reseña, el señor Díaz pro•
nunció las siguientes pala•
bras:
cSeñor Presidente, señoras
y señores:
Si la compensación pecu•

Durante el acto oficial

(Fot. Sem. Ilus.)

�El "Garden Party" en Chapultepec

La Apertura de la Exposición Japonesa

Cbinas poblanas y japonesas en el jardín adyacente
al pabellón de la Exposición Japonesa.-Darante
la fiesta de la inauguración.-El Señor Presidente de la República visitando
la Exposición

•

Ja los jardines del Café de Cllapultepec, el domingo por la tarde tuvo lagar el cGuden Puty&gt; organizado
por el comercio. Presentamos tres fotografías tomadas durante la fiesta

( Fot. Sem. 1/u,t.)

Fol. Sem. Ilu,t

�1

LA. DELEGACION DJ:D GUATJ:DMALA
Pocos dlas hace arribó á
esta ciudad la delegación
que el Gobierno de la vecina Repúbllca de Guatemala nombró para la celebración del Centenarlo.
Esta delegación la Integran el señor Ministro Dr.
D. Juan José Ortega y su
Secretario el señor Lle D.
Manuel Echeverrla Vidaurre. Acompaña al señor
Ortega, su hija la señorfta
Concepción.
Presentamos los retratos
de las tres personas citadas y dos fotograflas de la
residencia que el Gobierno
destinó para la delegación
de Guatemala

...

Los sefiores Ministro de Guatemala y su Secretario, y la. Srita.. Concepción Or~a., en la residencia designada por el Go·
bierno para la. delegación gua.temalteca.-Sr. Dr. Don Juan Joeé Ortega, Mioi.stro especial de Guatemala á la cel~bración del Centena.rio.-Srita. Concepción Ortega, bija del eeñor Ministro, y el Sr. Lic. Don Manuel Echeverría V1daurre, Secretario del Sr , Miniatro.- Aspecto exterior de la casa de la delegación.

1

El nombre de Isabel la Católica es el de una gran arteria metropolitana

1

El miércoles de la pasada semana, día último
del mes de Agosto, veriücóse una ceremonia, que
no obstante estar revestida
de carácter oficial, no fué
absolutamente severa y rígida, sino llena de entu·
siáamos y significa.ti va de
eonfraternidad, Nos referimos á aquella á que diólugar la colocación de una
placa, con un regio nom •
bre-respetable á través de
los siglos-en la esquina
de una de las calles de
cierta gran arteria metropolitana. La avenida está
comprendida desde la calle de S. José el Real, hacia el Sur, basta. extramuros; el regio nombre: Isa·
bel la Católica., á cuyo
arrullo, según frase del
señor Don .Fernando Pimentel y Fagoaga, nació
• la América latina,

Aapecto de la Avenida «Isabel la Católica, la mañana:del miércoles último-La colocación de la placa.-Durante la ceremonia ol!clal,
En el Casino Español.

�Uno de los C,arros más Hermosos· de la Fiesta del Domingo

POR EL TEATRO "LÍRICO"

U aa escena de cEl Alcalde de Tokio&gt; opereta estrenada con buen bito en el &lt;Lírico&gt; el sábado último

Brlllantlslma ha sido la participación que en las fiestas del Centenario ha tomado el comercio de la capital. El domingo 111.
timo circularon por las engalanadas avenidas de la metrópoli, artlstlcos y hermosos carros alegóricos que presentaban hermoso aspecto, Entre ellos se destacaba, por la esplendldez y buen gusto de s11 conjunto, el de la progrealsta neroclactón
"El Buen Tono," S. A., que presentó una monumental carroza representando el gran tono de la época de Luis XV. En la
parte superior Iba la reina del Gran Tono, lujosamente ataviada, y Asu lado dos lindos pajecltos. La corte se componla de
ocho bellas sel!orltas, vistiendo trajes t la Valllere y empolvadas pelucas, La carroza Iba tirada por tres magnlficos troncos
de caballos, guiados por seis palafreneros,
Durapte todo el trayecto se prodigaron A" El Buen Tono" calurosos aplausos y entusiastas ovaciones muy merecidas
porque la progresista ftbrlca ha quedado en esta ocasión t la altura que le corresponde,

Coro de geishas

Fot. Sem. Ilus.

�r

LA CRUZ DE HONOR

A propósito de nuestro concurso.-Bellezas ·del teatro
El jueves tíltimo,
en las primeras horas de la mailana,
tuvo lu~ar, frente al
Palacio Nacional
una sencilla pe r~
significativa ceremonia, organizada con
objeto de imponer la
Cruz de Honor de
primera, eegunda y
tercera clase á un
grupo de militares
que se han hecho
acreedores á tal distinción.
También se impusieron condecoraciones por méritos alcanzados en la oampafia de Yucatán, á
varios distinguidos
oficiales.
El seiior Comandan te Militar, en
preeencia de I a s
guardias entrantes,
vestidas de gran gala y ante lae bandas,
hizo dicha imposirión.

Mlle. Ivonne Dubel

Mrs. Saba Ralelgh

Mme..Lante-Brun

Grupo de jefes premiados.-Sr. Guillermo Pontones, ascendido á Teniente Coronel.-Teniente Coronel,
decano de loe condecorados.
For. SEM, lLUs.

Mlle. Carlyle

Mlle. Campredon

A propósito de que nuestro concurso de belleza ba despertado tanto entusiasmo, publicamos los retratos de cinco encantadoras mujeres del teatro. Lea Ud. las baees de dicho concurso en el p1eeente ntímero.

�LA SEMANA ILUSTRADA

Colocación de la Primera Piedra de la Nueva Cárcel General

UN SRLUOE) A RUBBN DARIE)
VEPISOS SUYOS

-ll&amp; Págin&amp; Bl&amp;ne&amp;
A A . Lamberti.
Mis ojos miraban eu hora de ensueños
la página blanca.
Y vino el desfile de ensueños v sombras.
Y fueron mujeres de rostros de estatua,
Mujue, de rostros de estatuas de mármol,
Tan tristes, taa dulces, tan sunes, tan pálidu!
¡Y faeron visiones de extrafios poema,,
De extraños poemas, de besos y 1'grimas,
De historias que dejan, en crueles instantes,
Las testas viriles cubiertas de canas!
!Qd cascos de nien que pone la suerte!
tQoé arrugas prececes cincela en la cara!
IY cómo se quiere que vayan ligeros
Los tardos camellos de la caranna!
Los tardos camcllos,Como las figuras en un panorama.Cual si fuese no desierto de hielo,
.A.traviesan la página blanca.
Este lleva
una carga
De dolores y aug111tias antiguas,
An)fustias de pueblos, dolores de razas;
Dolorea y angustias que sufren los Cri•tos
Q,ie vienen al mundo de víctimas trágicas!
Otro lleva
en la espalda
El cofre de ensueños, de perlas y oro,
Que conduce la reina de Saba.
Otro lleva
una caja
En que va, dolorosa difunta,
Como un muuto lirio, la pobre esperann.
Y camina sobre un dromedario
la Pálida.
La vestida de ropas obscuras,
La reina invencible, la bella iu violada:
La Muerte.
Y el hombre,
A quien duras visiones asaltan;
El que encuentra en los astros del cielo
Prodigios qua abruman y signos que espantan,
Mira al dromedario
de la caravana
Como al mensajero que la luz condnce,
En el ngo desierto que forma
la página blanca!

El f&amp;isán
Dijo sus secretos el faisán de oro:Eu el gabinete mi blanco tesoro,
De sus claras risas el diviao boro,
Las bellas figuras de los gobelinos,
Los cristales llenos de aromados vinos,
Las rosas francesas en los vasos chinos.
(Las ros.s francesas, porque fué allá eu Francia
Donde eu el retiro de la dulce estancia
Ens frescas rosas dieron su fragancia).
La cena esperaba. Quitadas las vendas,
Iban mil amores de flechas tremendas
En aquella noche de carnestolendas.
La careta nci('a se quitó la niña,
Y tras el preludio de noa alegre ri.ll.a ,
Apuró mi boca vino de su viña.
Vino de la viña de la boca loca.
Qae hace arder el beso, que el mordisco 1Dvcca,
¡Ob, los blancos dientes de la loca bocal
En sn boca ardiente yo bebí los vinos,
Y pinzas rosadas, sus dedos divinos,
Me. dieron las fresas y los langostinos.
Yo la vestimenta de Pier,rot tenía,
Y aunque me alegraba y aunque me reía,
Moraba cu mi alma la melancolía.
La carnnalesca noche luminosa
Dió á mi triste espíritu la mujer hermon.
Sus ojos de fuego, sus labios de rosa.
Y en el gabinete del café galante
Ella se enooutraba con su nuevo amante,
Peregrino pálido de 11u país distante.
Llegaban los ecos de vagos caotaies,
Y se despedían de sus azahares
Miles de purezas eu loa bulevares.
Y cuando el champaña me cantó su canto,
Por una ventana vi 411c un negro manto
De nnbe, de Febo cubría el encanto.
Y dije á la amanda de uu dfa:-¿ No viste
De pronto ponerse la noche tan tn~te'l
¿Acaso la Rdna de luz ya no nistt?
Ella me miraba. Y el faisán cubierto dt rlumas de oro
- cPierrot, ¡ten por cierto
Qoe h1 fiel amada, que la Luna ha muerto!&gt;

Ite, miss&amp; est
In memoriam . ...

(Recuerdas que querías ser una Margarita
Gllltitr? Fijo en mi mente tu utraño rostro está
O.ando cenamos juntos, en la primera cita,
In una noche ale(re que nuuc, volverá.

El Sr. ~· Ramón Corral y otros distinguidos caballeros, durante la ceremonia de la colocación de la primera
piedra de la nueva cif.rocl general-El señor Corral dirigiéndose al lugar adonde est;f. la piedra.
Durante la ceremonia
(Fol. Sem. llus.)

Á Rey11aldo de Rafael,

Yo adoro á nua sonámbula con alma de Elofsa,
Vugeucomo la nieve y houda como la mar;
Sn espíritu es la hostia de mi amorosa misa
Y alzo ar són de una dulce lira crepui cu lar.

Tus labios escarlatas de púrpura maldita
Sorbían el champaña del fiao baccarat¡
Tu dedos deshojaban la blanca margarita
ttSl.. .. uo . ... sí. .. . no .... &gt; y i.abiu que t~ adoraba ya!

Ojo• de evocadora, gesto de proíetisa,
En ella hay la sagrada frecuencia del altar¡
Su risa es la sonrisa suave de Monna Lisa,
Sus labios son los úoicos labios para besar.

Despds, ¡oh flor de Histeria! llorabas y reías¡
T111 bc101 y tos lágrimas tuve en mi boca yo¡
Tu risas, tus fragancias, iu1 qurju, eran mías.

Y br: de besarla un día con rojo beso ardiente;
Apoyada en mi brazo como convalecieule
Me mirará asombrada con Intimo pavor;

Y en una tarde triste de los más dulces días,

X.. Muerte, la celosa, por ver si me querías,
,tComo á 1101 margarita de amor te deshojó!

La enamorada esfinge quedará estupefacta,
Apagaré la llama de la vestal intacta
¡Y la f.-.neaa antigua me rugirif. de amor!

�LA SEM.A'l"A ILUSTRADA

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A UNA ESTRELLA

luz hace cantar á los poetas, perla en el
océano infinito, flor de lis del oriflama inmenso del gran Dios.
Te he visto una noche aparecer en el
horizonte sobre el mar, y el gigantesco
viejo, ebrio de sal, te saludó con las salvas
de sus olas sonantes y roncas. Tú caminabas con un m:into tenue y dorado; tus
reflejos alegraban las vastas aguas palpitantes.
.
Otra vez era una selva obscura, donde
poblaban el aire los grillos monótonos con
las notas chillonas de sus nocturnos y rudos violines. A través de un ramaje te
contemplé en tu deleitable serenidad, y vi
sobre los árboles negros trémulos hilos de
luz, como si hubiesen caído de la altura hebras de tu cabellera. Princesa del divino
imperio azul, ¡quién besara tus labios luminosos!

LA POPULARIDAD

Para tos padres viejos que ahora lloran su
muerte, se llamaba Luisa Soucy; para la portera y tos vecinos dt la casa donde v.via, era
la fm1u Jemme de chambre du slco11d, ó, como
dir1amos aqul, "la chica del s,gundo."
Luisa, que acaso foé bonita, traviesa Y
alegre como una doncella de Marlvaux, goza•
ba entre la ceote de escaleus abajo de cierta
popularidad: habla llfgado á tener ''cosas."
Cuando Iba por la calle, el carbonero del cvar·
to abajo, y el tabernero, y el muchacho em·
pleado en la mercerla de la esquln,, deslizaban en su oldo frases cllaotes y ardorosas;
el duello de la tpicerze próxima, si la vela
aparecer con su aelantaltto muy pulcro Y calll~o y su cesta colgada al redondo antebre•
z 1, por mirar la salud de sus mejillas rosadas
olvidaba sus propios Intereses y la servia genercsamente; los domingos todas las muchachas de la vecindad c,uerlan salir con ella,
Te canta y vuela á ti la alondra matinal porque
Luisa era la más diabólica, la más
en el alba de la primavera, en que el vien- feliz, la más ocurrente de todas y á su lado
to lleva vibraciones de liras eólicas, y el no habla dolor.
eco de los tímpanos de plata que suenan Esta pequella celebridad la ha perdido.
los silfos. Desde tu región derrama las Luisa Soucy tenla temperamento de glmperlas armónicas y cristalinas de su bu- nuta: era atrevida y áglt; lo que vela hacer á
acróbatas que ambulan por las ferias de
che, que caen y se juntan á la universal y los
Salnt·Cloud y Neullly con una esterilla en la
grandiosa sinfonía que llena la despierta mano
y una barra de hierro al hombro, ella lo
tierra.
repetla después en su cocina, ante la veMana
¡Y en esa hora pienso en ti, porque es abierta,·para que el vecindario pudiese adml·
•*•
la hora de sapremas citas en el profundo rarla: llrincaba sobre el fogón, se columpiaba
RecuerJo aquella negra noche, ¡oh genio cielo y de ocultos y ardorosos oarystis en agarrada al marco de una puuta, hacia Jue·
melabares con los platos, y cuando alguno
Desaliento!, en que visitaste mi cuarto de los tibios parajes del bosque, donde florece gos
de éstos se rompla en alllcos contra el suelo,
trabajo para darme tortura, para dejarme el citiso que alegra la églo~a! ¡Estrella el público simple y bullicioso de Luisa Soucy
casi desolado el pobre jardín de mi ilusión, mía que estás tan lejos, ¡quien besara tus rela á carca¡adas. ¡0tmonlo de chiquilla; Y
donde me segaste tantos frescos ideales en labios luminosos!
qué bien lm taba á los hércules de plazuela 1
RuBtN DARío. tCómo repetla sus critos y sus gestos tea.·
flor. Tu voz me sonó á hierro, y te escutrates! Aquella criatura, realmente, tenlá
ché tern blando, porque tu palabra era cormucha grada, y acaso, de dedicarse al ttatinte y fría y caía como una hacha. Me
AMOR
tro, hublese llegado á ser una buena actm.
hablaste del camino de la Gloria, donde
-No hay quien pueja con ella-declan unas
lny que andar descalzo sobre cambroneras El amor equilibra todas las faculta· vecinas.
y abrojos¡ y desnudo, bajo una eterna gra• des¡ dulcifica las pasiones; es opio de -No tiene miedo á nada-agrtgaban otra~.
nizada; y á obscuras, cerca de hondos grato olvido contra la adversidad y un Ella la Inocente prlncesita de patio, que
abismos llenos de sombra como la muerte. éxtasis que reduce la vida i un punto: sent1a'tas slmpatlas, las admiraciones Y haiMe hablaste del vergel Amor, donde es al objeto amado, en el cual se resume el ta tas p,qu.tlas envidias de que ua objeto,
casi imposible cortar una rosa sin morir, Universo. Ya no i111porta la duda, por• se hinchaba de orgullo como una herotna.
y as!, Jugando, mecida por el aplau~o de ns
porque es rara la flor en que no anida un que al menos tenemos fin; ya no impor- convecinos,
la muerte.
áspid. Y me dijiste de la terrible y muda tan las ingratitudes humanas, porque al Asomada alllegóá
balcón de su cocina, Lul~• Souesfinge de bronce que está á la entrada de menos tenemos una amistad; ya no hay cy bromeaba con una amiguita suya. Probala tumba. Y yo estaba espantado, porque realidad de la vida que nos asuste, por• blemente sula aquella una de efa~ altgres
la Gloria me había atraído con su hermosa que se convertirá en paraíso con la pre- mallanas de Parls en que el buen sol prima·
palma en la mano, y el Amor me llenaba con sencia de la mujer amada. Ni la muerte veral corona de mujeres las venbnu: un
de risas femeninas llenarla los lmsu embriaguez, y la vida para mí encantado- nos da gran con, con tal que nos en- murmullo
resonantes del patio. Luisa, 1e pro~to
ra y alegre, como la ven las flores y los pája- cierre á los dos en un mismo sepulcro. bltos
quiso maravillar A su público con un e1ermlo
ros. Y ya presa de mi desesperanza, escla- Se han confundido dos almas, y en su extraordlnatlo.
vo tuyo. obscuro genio Desaliento, huí de confusión se ha creado un.cielo.
-¿A que voy-dijo á su amlca-desde ~i
mi triste lugar de labor-donde entre una
EMILIA
PARDO
BAzÁN,
batcf:
~:r~yo? .. ·
corte de bardos antiguos y de poetas mo-¿A que no? ....
dernos, resplandecía el dios Hugo, en la
En el fondo de esta n,gatlva latla, lncon~edición tle Hetzel-y busqué el aire libre
clente, una crueldad. El nclndarlo, enter,do
Buena lección
b:;ijo el cielo de la noche. Entonces fué,
de la apuesta, miraba ansioso y los cnmen·
adorable y blanca princesa, cuando tuviste Daba un caballero un banquet~ en su tarlos revo'oteaban calenturientos, animado·
compasión de aquel pobre poeta, y le mi- casa, y aunque todo• los convidados res de ventana en ventana.
raste con tu mirada inefable, y le sonreíste; debían ser personas decentes, sin em- ..'..Es .:apaz de hacer lo que dice,• •
y de tu sonrisa emergía el divino verso de bargo, uno de ellos se escondió un cu- -SI, pero no se cae; no hay cuidado, es un
la esperanza. Estrella mla, que estás tan bier
. t en_el bolsi'11o,
diablo
.
.
Las 'más tlmldas gritaban:
lejos, ¡quién besara tus labios luminosos! El odueno
de_la casa, que no era ciego, _ Luisa, Luisa!.... No seas toes . . . No
observó_ la acc_1ón y calló; pero desean- pueJes pasar: la distancia es muy grande
do al in1smo hempo recuper~r lo roba- En aquel momento, ella, tal vtz, tuvo mle·
do, sin dar un escándalo, cogió á su vez do.
***
¿Por qut no, si era mujer y era muy Joven,
Q ;ería contarte un poema sideral que otro cubierto y se lo escondió.
tú pudieras oir, quería ser tu -amante rui- Poco después, el criado encariado de y muy honda la altura sobre que Iba á expo~
de menos y principió nerse?... Pero pensó que ya n~ debla ~~
señor, y darte mi apasionado ritornelo, mi la plata los echó
. b á d 1'
t d troceder· babia ofrecido á su púbhco aque a
etérea y rubia soñadora. Y así, desde la á entrar 'f salir_ use n o os por o as diversión, y al público no se leer galla, p&lt;,r•
tierra donde caminamos sobre el limo, en- partes, sin decir_ una palabr_~·
que se ¡1 pierde. Por sus entrallas debió de
viarte mi ofrenda de armonla á tu región, -Toma, descuidado-le d110 entonces asar entonces ese calofrlo que sólo conocen
en que deslumbra la apoteosis y reina sin •I señor, dindole el cubierto¡-el señor fos guerreros y los artistas ante la expectadon N.... te dari el otro, porque lo clón, á un mismo tiempo admirativa Y des·
cesar el prodigio.
pladada, de las muche\lumbres. Autom,tlca·
Tu diadema asombra á los astros, y tu hemos heoho sólo por probarle.

Princesa del divino imperio azul, ¡quién
· besara tus labios luminosos!
¡ Yo soy el enamorado extático que, soñando mi sueño de amor, estoy de rodillas,
con los ojos fijos en tu inefable claridad,
estrella mía, que estás tan lejos! ¡Oh, cómo ardo en celos, cómo tiembla mi alma
cuando pienso que tú, cándida hija de la
Aurora, puedes fijar tus miradas en el
hermoso Principe Sol que viene de Oriente, gallardo y bello en su carro de oro, ce
leste flechero triunfador, de coraza ada•
mantina, que trae á la espalda el carcaj
brillante lleno de flechas de fuego! Pero
no; tú me has sonreído bajo tu palio, y tu
sonrisa era dulce como la esperanza.
¡Cuántas veces mi espíritu quiso volar hada ti y quedó desalentado! ¡Está tan leja·
no tu alcázar! He cantado en mis sonetos
y en mis madrigales tu místico florecimiento, tus cabellos de luz, tu alba vestidura.
Te he visto como una pálida Beatriz del
firmamento, lírica y amorosa en tu sublime resplandor. Princesa del divino imperio azul, ¡quién besara tus labios lumino·
sos!

~-

.......

- ....,._ -

_... ..._,_,

mente, sin alecrla, obedeciendo al prurito
orgulloso de quedar bien, de no desmelorar
la popularidad adquirida, Luisa Soucy comenzó á deslizarse sobre la barandilla del balcon.
De pronto, sus munecas d6biles flaquearon y
su cuerpo, dando una vuelta sobre si mismo,
fué á romperse contra las losas del patio.

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U 8P:lU1fA ILUSTRADA

Ll~S NOVELílS
DE LAS

MinasdeE)ro

EDUARDO ZAMACOIS.

Usos raros de esposas difuntas
Más de una vez la. esposa difunta ha
sido una !uente de ingresos para. el
viudo. Cierto almacenista de Ka.osas
es el afortunado poseedor de una esposa. petrificada. Aunque el comerciante ha contra.ido seg-undas nupcias, conserva cuidadosamente el endurecido
cuerpo de su primera. mujer, y por Indicaciones de su sucesora en el hogar
doméstico, lo tiene en la tienda para
atraer pa.rroqulanos.
E,te viudo, ta.n práctico, tiene ni'\
predecesor en Martín Van Burchell,
popular médico y dentista de la cllbti
de cha.rlatanes, que floreció en el siglo
p1Sado. A este sacamuelas se le puede
atribuir cierta originalidad, porque al
fa.llecer su mujer, resolvió utiliza.ria para aumentar su práctica clentifica.
Bien embalsama.da., la expuso en el gabinete de consultas y servia para atraer
clientela.
Julia Pastrana, la célebre mujer barbuda, fué en vida una excelente fuente de Ingresos para su esposo, Mr. Lent;
pero también después de muerta le
resultó remunerativa. A su fallecimiento. ocurrido en San Petersburgo,
no tardó en seguir la venta del cadáver. Lo adquirió por 12.600 pesetas el
profesor Suckalof, el cual lo embalsamó de modo tan excelente, que el afortunado viudo se lo compró á su vez al
doctor, por veinte mil pesetas, con Intención de exhibirlo.
El ya difunto comandante Camerón
cuenta. en su entretenido libro ''A
través de Africa, 11 que una vez visitó
á cierto potentado hospitalario, pero
algo Inclinado al canibalismo, en ocaalón de un festival que se estaba. celebrando con motivo de la muerte de
una de l&amp;S mujeres, tía á. la vez del negro, á la cual se habfa tenido expuesta al sol para luego comerse el cadáver. Inútil es deefr que Camerón se
vló y se deseó para librarse de tomar
parte en aquel banquete al que le convidaba. el bondadoso reyezuelo africano.
Hace algún tiempo, perdió su mujer
un labrador de las cercanías de Amsterdam. Los cónyuges habfan vivido
llempre en la mejor armonía; mas no
obatante esto: el labrador apreciaba
mú sus sembrados que á. la difunta,
Yae le ocurrió ut1llzar el cadáver colDO eapantapája.ros. A los dos días del
fallecimiento se quedó el vecindario
MOmbrado viendo á la difunta vestida
CQD un traje viejo, haciendo centinela
en una pequefla. huerta que tenla el
'1udo detrás de la c&amp;Sa..

De la Vergne es hoy uno de los mineros
más ricos de América, y ha sido senador
por Colorado. El excar¡&gt;infero tiene un capital de setenta y cinco millones de pesos.
Las colinas de Cripple Creeh fueron pron ·
to un gran centro minero, y entre ellas se
levanta hoy una ciudad floreciente.

Grandes f1rt11u Hechas ea Minutos

UN TESORO EN UN_TEJADO

En Enero de 1848, un suizo llamado
Juan Sutter, antiguo capitán del ejército
francés, estableció una serrería en el valle
del Sacramento, California, y para ayudarle llevó á un yankee llamado Marshall.
Cierto dia éste vió allá abajo, en el fondo del aserradero, algo amarillo que bríllaba entre las piedras. Lo cogió y vió que
era un metal maleable. Sutter lo trató por
el ácido nítrico y se convenció de que era
oro, l¡t primera pepita de los mil doscientos
cincuenta millones de duros que había de
producir California. Los empleados del
suizo f1,1eron los primeros en abandonarle
y en dedicarse á la extracción del oro. La
noticia llegó á San Francisco, y en un día
no quedaron en esta ciudad, entonces pe ·
queña, más que las mujeres y los chicos;
se extendió por todo el mundo y en pocos
meses California era invadida por un verdadero ejército de europeos, de australianos y de chinos, en busca del precioso
metal.
Este caso, célebre en la historia del oro,
no es ei único ni mucho menos, en que se
han descubierto grandes placeres por casualidad. En cambio, el precioso metal parece burlarse de los que le buscan. Como
ejemplo puede citarse lo ocurrido á un minero llamado Roberto Womack.

Pocas personas habrán tenido la suerte
de encontrar una mina en un tejado; tal
vez el único caso es el de Tom Walsh,
honrado tabernero de Colorado, que dedi
caba sus ratos de ocio á recom~r los campos con la escopeta en una mano para cazar, y el pico en la otra para buscar oro.
Un día de c~lor,allá en 188o, nuestro hombre descubrió en el campo una antigua cabaña de mineros, ya abandonada. Se metió en ella para descansar, y al ir á colgar
la escopeta en la pared, se fijó en que entre
las piedras que sostenían el techo había
part,ículas _de cuarzo de_ plata. Aquello no
deb1a vemr de muy leJos. Walsh picó el
suelo de la misma cabaña, y con el asombro consiguiente, descubrió que se hallaba
sobre un rico filón argentifero. Los cons
tructores de la cabaña, que pasaron meses
enteros cavando inútilmente veinte metros
m~s allá, hablan dormido sobre un tesoro.
rom Walsh registró su hallazgo; y en
dos meses el filón le produjo 75,000 duros.
Esto le animó á adquirir los terrenQs ve•
ci~os, conocidos con el nombre de Camp
81rd. Algunos años más tarde se descubría
en ellos una vena de telúrido de oro que
producía, por término medio, 15,000 pesetas oro por cada tonelada de mineral.
Inútil es decir que el afortunado Walsh
hoy multimillor.ario, cerró su taberna hac:
tiempo.

UNA MINA POR UNA BOTELLA
DE AGUARDIENTE

cBob&gt; Womack era, á la vez que minero, cowboy. Hombre alegre y lleno de
esperanzas, se estableció en Colorado hace unos cincuenta años, compró un terreno
donde hoy está la ciudad de Cripple Creek
y empezó á ~avar. Pero no encontró casi
nada, y después de ceder parte de su propiedad á un tal Grannis, dentista de profesión, una noche que estaba más alegre
aún que de costumbre la vendió toda por
una botella de aguardiente. Esta mina, sin
embargo, product actualmente cuatro millones de pesos.
La locura de Womack tiene su explicación. El infeliz creía, como casi todos los
mineros de su tiempo, que el oro sólo se
encontraba en pepitas ó en el cuar10, y el
mineral de Cripple Creek es realmente un
compuesto de telurio, llamado calaverita,
un telúrido de oro en el que sólo un aumento de- temperatura revela la presencia
del rey de los metales. En 1891, un hombre llamado De la Vergne llegó allá en
pleno invierno, y habiendo visto entre la
nieve unas piedras que le llamaron la atención, l1s dió un puntapié, y luego lasco·
gió, las guardó y, por lo que pudiera valer,
registró su presunto descubrimiento. Al
poco tiempo, De la Vergne se encontraba
con Stratton, un carpintero paisano suyo
que quería convertirse en minero, y á to·
das partes iba con un soplete y otros chismes de laboratorio. Se ensayaron las piedras, se descubrió en ellas el oro, y el carpintero corrió á Cripple Creek, donde el
mismo Womack le enseñó los yacimientos
que á él se le fiiuraban sin valor.

EL SECRETO DEL PIEL ROJA

Los pieles rojas, los vaqueros mexicanos y los viejos cazadores de los bosques
se enorgullecen con frecuencia de conoce~
algún placer, cuyo secreto sólo el dinero ó
la gratitud por algún servicio les hará re•
velar. La mayor parte de las veces no se
les puede creer; sin embargo, una revela•'
ción de este género hizo rico, en poco tiempo, á Jim Butler, ranchero de Nevada, que
descubrió el rico yacimiento de Tonopah.
En 1901, un indio de la tribu de los sho
shones dijo á Butler que entre las montaiias, junto á un manantial llamado Fuente
de Tonopah, había mucho oro. El ranchero fué allá, pasó una noche junto á la fuente, cogió algunas piedras y se volvió á su
casa. En el camino se detuvo en la aldea
de Belmont, y tanto se rieron de él y de
sus s_upuestas piedras auríferas, Que acabó
por tirarlas, entrando en su rancho decidido á no pensar más en minas ni fiarse de
promesas de indio.
Pero algún tiempo después, Jim Butler
recibía una carta firmada por un abogado
de Belmont, ~r. T. L. Oddie, diciéndole
que había recogido las piedras que él tiró
las había hecho analizar y había sacad~
de ellas algunos cientos de duros en oro
y plata. Butler no quiso creerlo; pensó que
l?~ buenos yecinos de Belmont seguían
nendose de el; pero su mujer empezó á
instarle para que volviese á la Fuente de
Tonopah. No hubo más remedio que volver y registrar el hallazgo, teniendo el ranchero la delicadeza de registrarlo á su propio nombre, al de su mujer y al del abo·
gado de Belmont.
La primera muestra de mineral que Bu•

•

�tA 8EY.A.1U ILUSTRADA

e ,

tler hizo ensayar, dió 3,000 pesos en oro. El afortunado ranchero se apresuró á registrar todo el terreno, y un año des•
pué5 vendía el primitivo filón por 34,000 duros, conservando
para sí nuevos yacimientos, cuyo producto no tardó en pasar
de cuatro millones de pesos de nuestra moneda.
Su buena suerte sirvió e.le aliciente á otros minero;, y
fué el origen de los célebres placeres de Goldtlcld y de la
dudad del mismo nombre, que hoy cuenta con una pobl:i·
c1ón de más de . 10 1000 almas.

CERVEZA

Una anécdota de la reina Victoria de E,paña
\'tajando hace unos años por Italia la princesa Beatriz de Ba.t tenberg, madre de la. reina. Victoria., acompafla.da. por su augusta bija y por Sir 'l'omás Llpton,
se encont raban un dla. ilmorzando al a.lre libre entre
las ruluas de Pompeya.
Aparecieron en escena unos turl3tas yanquis, y uno de
ellos, dirigiéndose al senor Llpton, le preguntó si en
aquel sitio habla un restaurant adonde 41 y sus amigos
pudieran comer.
No, contestó é9te,-por a.qui no ha.y restaurant de
ninguna especie. Nosotros hemos traldo nuestra merienda.
K1 yanqui se iba. á. marchu resignado, cuando obedeciendo 1\ una Indicación de la entonces ,i'tlnceaa Roa
(actual reina. de Espal\a), sir Tomás Llp-Yon Invitó al
yanqui y á. susa.mlgos á almorzar, lo que ellos acepta.roo
muy gustosamente.
·
Al terminar y al despedirse profunda.mente agra.decido
el yanqui, el seítOr Llpton le dijo:
-Quizá serla de Interés para usted saber con quién
h a. tenido el alto honor de almorzar. Est&amp; dama es su
altei a. real la princesa de Ba.ttenberg, hermana del rey
Edua.rdo VII, y á su lado está su hija la. princesa Ena,
prometida del rey de Espana. 'hlste joven es su primo
el prloclpe Arturo de Conn&amp;ught, y el otro el gran du•¡ue Borls de Rusla.
-¡ Basta, basta!-lnterrumpló el yanqul.-Me esti\
11~ted tomando el pelo. Cierta.mente, en los Esta.dos
· uidos, podemos no ser conocedores de r,mllla.s reales;
pero querer hacerme creer que estos sellores, con su
porte tan llano y tan senclllamente vestidos, son princesas y duques, me parece demasiado. Sólo taita.ría que
me dijesen que aqul estaban también el rey Edoa.rdo y
el Káiser. Mil gracias, sei'lor desconocido, por sus atenciones, y adiós.
Las personas reglas, al olr de los labios del aenor
Llpton la opinión del yanqui, quedaron muy divertidas.

¡Tan pura como un niño!
• 1

¡¡LA MEJOR EN AMERICA!!

Cuauhtemoc-Montfrrey
1 1

Una razón
Se murió la mujer del alcalde de un pueblo, y ésta
quiso que el Ayunta.misnto asistiese corporatlvameo·
te al entierro. El sindico se opuso, dando por ratón
que no era costumbre en el pa.ls, afladiendo con toda
sinceridad:
- SI usted tuera el muerto, friamos todos con muohl·
slmo gusto.
1

1

Cupón :el Concur: de Graci:, abierto
por la "Semana Ilustrada,"

!
1

Cárta Blanca

Doy

uí i tofo

.

11tCi'l

l

á _t~11•01• de.......... ......... .

.. . ... ... .. .... .. ... ..poi' pancerme la al'ti~ta

ti:all'al

íl

I

(Jl'aciosa de la R epública.

} "tclut, .... ..... .

··········· ......... ·····

• Fin1111.. .......... ..

························· ...

Cupón d:l Concur: de Bellez:, abierto
por la "Semana Ilustrada,"

•
11

Doy mi coto á fnvo,· di: . . ............... ..

~

..... .. ................... por pa,-1:cenue la artista

1

teatr'al 11tás bella de la R epública

1
íl

•
1

1'11cl1a.... ... ... ... ........... ......... ... .. ............ ..

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