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                  <text>�\1\
A~O IV. - - - -

1

- - - NÚM.

80

Re istrado como artículo de se

Oficinas:

e:
1

Para los Estados Unidos, Cuba,
Puerto Rico y Filipinas, los mis·

CUARTILLAS FRIVOLAS

a

LA MUJER RITMICA

2= ·

e

..

:z
e a

........
Después del suceso, mi amigo Tristán,
emocionado y pálido todavía, me condujo
huta el próximo bar, y luego de pedir ajenjo, y sin fijarse en mí, como hace siempre
que se pone a discurrir en voz alta, me di-

•

u,
•

~
•

jo:
'f ..

El Sombrero "Sanjenis" sobre todos
Si Cd . necesita un sombrero
11,0 \' 11f· ,1011,1. rccnerde que
c11 México somos los único:; que
podemos satisfacer su buen gusto.
:--:uestrn fama como creadores
de los est ilos más exqu 1!'itos y
elegan tes es general y como testigos presentamos a toda la aristocracia de la República que forma .. nuestra el ientela desde hace
20 años.
~ esotros no tenemos f áln ica en
el país y nuestro surtido se compone de lo mejor que producen
las más importantes fábrica-; de
Europa y .\mérica.

Sanjenis Hnos. Sucr.
Guillermo Sanj_
enis.
.-\\". 11&gt; dt· ~eptic:rnhre

, .¡. ~lrx .

La C'asa pro\'eeclora de los eleg-an tes.

COPA BAJA Y ALA GRA¡\DE. La última palabra de la moda Ingle1lacemos remesas por correo y
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PRECIO $10.00. Calidades supremas $12, $q y S1 6.

•

-Creo que el mejor título para mi arti·
culo no es ''La Mujer Rítmica," sino "La
'Mujer Poema." Porque es un poema \ivo,
palpitante, un poema de tibia carne sonro·
sada, esta bella mujer que Dios quiso po·
tier hoy en nuestro camino, como para
compensarnos del disgusto de las cosas or&lt;linarias, de las gentes vulgares, de los especticulos sin luz y sin belleza, de todos

2B

de

191 ;.

México, D. F.

190 .

Para Europa y Países de la Unión
Postal Universal, el precio es doble por razón del porte.

Todo pago debe ser precisamente adelantado.
clives. Dijérase que la aprisiona en una
total caricia, felina caricia- -irritante por
impune-caricia de mano trémula que debe
levantar a su contacto k&gt;s poros de la piel
en un cosquilleo súbito y delicioso.
De la pequeíia zapatilla de alto tacón,
salta la carne con un regocijado ímpetu de
juventud, carne blanca, por entre los cala·
dos de la media negra, un trasunto tan so·
lo. tan solo el primer verso del poema, el
cimiento de una doble torre de marfil cálido y perfumado. Arranca briosamente el
tobillo, se ensancha y se pierde, ondulosa
y túrgida, entre las telas ligerísimas, entre
el vestido elemental y simple. Y es que las
estátuas sólo deben vestir una ligera túni-

de los destinos de la Patria, tengan los ci u·
dadanos "panicados"-como diría "El Im.
parcial"-un momento de goce extraterreno, un instante de éxtasis ante la bella visi6n que pasa, alta, gallarda, rítmica, gen·
til, de tal modo armoniosa, que se piensa en
que su andar rige el movimiento de algún
sistema planetario.
Mi amigo Tristán ha callado. También
yo permanezco mudo ante aquella avalancha de fervor por la belleza.
Y el amigo Tristán grita:
-iOtro ajenjo!
JOSE LUIS VELASCO.

ca.

Cuando inició su nueva era de mejoras
nuestro colega y compañero "El Mundo
Ilustrado," auguramos que su éxito en el
periodismo estaba asegurado; así lo hacía
prever su número de aíio nuevo en el que
se veía una gran competencia en asuntos
periodísticos puesta al servicio de una voluntad y un grao deseo de agradar al pú·
blico.
Y aunque no siempre es favorecido el
papel de profetas, vemos con gusto que
nuestra profcsía se ha cumplido en esta
vez, y que nuestro compaíiero ha obtenido
un éxito tan lisongero que sobrepuja a lo
que él, y con él nosotros, esperábamos.
El público mexicano, dando una prueba
de su alta cultura, ha respondido ampliamente a los esfuerzos del semanario, el
cual repetimos, no ha hecho un nuel'O ensayo, sino que ha mostrado una vez más,
su pericia en asuntos de periodismo.

Ella pasa, entre la clara lumbre del dia,
seguida de un murmullo de admiración. El
aire, cómplice, se ha puesto a soplar, Y enton ces se hace el prodigio moderno, se realiza la aspiración más "siglo de Pericles,"

los dfas.
Bebió 00 sorbo y puso los ojos i·agos, co·
mo cuando se busca un consonante en un

punto iodefioido. Entonces comprendí que
debla dejarle hablar hasta el fln.
-Ella pasó. y parecía que su andar de
diosa, un rítmico andar inusitado era el
centro de una armonía planetaria, de un
sistema de mundos y de soles, algo tan
dulcemente inquietante como la realiza·
ci6n de un prodigio ante les ojos pasmados
de una multitud incrédula. Los hombres,
¿sabes? marchan sobre el suelo por un mi!agro de equilibrio. Esta mujer parece haber plegado las alas y echado a andar para
que no murieran de envidia las otras mujeree. Ennoblecía, pues, una vulgar ley de
meéinica. Aparte de la gracia de enseñar·
DOS su belleza, nos hacía la gracia de no
escapar en un vuelo rápido.
Alta, gallarda, rítmica , Así es ell~. En
1111 pestañas se ha dormido un rayo de sol
En su boca tiembla un húmedo brillo de
carmfn. Y el mismo rayo que le encendie,aJol ojos, le bañó de oro la cabellera. Es
rubia corno Eva. Debe ser blanca como
Venus. Gentil y esbeltísima como Diana
Cuado{ll, Todas las amables mitologías
femeninas, reuoidas en un solo cuerpo de
mujas. Y pasa. La seda del ,·estido se pega
voha¡t!losameote a los contornos, sube por
Ju curvas, se desliza por los mórbidos de·

Enero

Apartado Pestal No. 149.
Teléfa.: Mex. 2086 Nerl. Erlcsson 145 f.

Precio de subscripción, por trimestre .... r.80 cs.!
Precio del ejemplar en toda la República.. 15 cs.
Atrasados............................ 25 cs.

_,.

mos precios que para la República.

nda clase el ro de Noviembre de

Dlreáor LIC. ERNESTO CHAVERO.

3'1. Rinconada de San Diego No. 41.

1.

". B O N C 1 "

170.

LA SEMANA ILUSTRADA

l

en este obscuro siglo del trust y del desenfreno feminista. Una mujer ha pasado, des·
nuda Y pontifical, bella como una diosa,
gentil como Diana, por una calle de asfal·
to en que patinan los automóviles infectos
Y que no tiene de Grecia sino la atmósfera
lumínica . Esa mujer es una estatua que se
ha dignado bajar de su zócalo marmóreo,
para darnos a nosotros, ciudadanos que ha·
blan de democracia y de política, una lección de belleza. Para que llenemos nuestras
pupilas miopes con la gracia infinita de ese
andar, con la euritmia de ese cuerpo pal·
pitante Y florido, con la luz de esos ojos en
que se duerme dulcemente un rayo de sol.
Esa mujer debe tener conciencia pleRa de
la misión di"ina que le está encomendada.
Salir a la vida ruidosa de la ciudad, por
entre el barrullo de las conversaciones huecas, por entre el bombo de las personalidades improvisadas; del Vizconde poeta que
nos visita con la aviesa intención de lle·
varse unas mejillas en flor y un capital sa·
neado; del yanque que pasea flemáticamente su tuberculosis por nuestros jardinP.S; de
las modas del día; del flrt de ciertas seiloras casadas. muy "moodaines" y muv
"smart" de la juventud dorada que sueñ;
en autos de 6o H. P., de todo ese rumor
multiforme y continuo Salir a la \'ida p1r,1
'1ue en estos días de angustia, incul,;¡dore;;

Un éxito sorprendente

Aute tu pia to
A la excelsa artista,
Srita. Ana María Charles.
\'oy por mi triste y mi5teriosa senda,
Por una interminable selva obscura
Donde un alma no encuentro que compren(da
~1is penas, mi dolor, mi desventura . .... .
Camino siempre en pos de una quimera,
De un ensueño divino ... ,¡un imposible! ..
Mi pecho es una eterna Primavera,
En él brota no amor inextinguible ....
Mas ¡ay' en vano por doquier SP l.101a
Mi soñador espíritu, buscando
La dulce realidad de una esperanza;
~ací para vivir siempre soñando ...
Por eso, Ana '.\farí¡, de tn pi2no
\ 1 escucha: las notas celestiales,
:Mi alma se olvida. del dolor humano
Pa ~. sopa,r can bellos ide.:..lcs ..... .
J(;A:-i CAS7RO

�LA SEMANA ILUSTl!.ADA

LA SEMANA

(L UBTBADA

DEL EXTRANJERO

VARIEDADES
Una Garrera por una novia
Entre algunas tribus salvajes, donde las
condiciones física s de los hombres se tie·
nen en gran estim:l, la costumbre de correr

car:eras, cuando se trata de conseguir una
novia, se halla muy extendida.
Entre. los Hufarhs, pueblo asiático, los
pretend1eotts de una joven, generalmente
e~ E'l número de oue\'e, aparecen en la
p~sta cabalg,.111do briosos corceles y despro\'l'itos completamente de armas.

La novia, montada igualmente en un caballo turco, pasa revista ansiosamente al
grupo de sus admiradores.
La jO\'Cn tie::nc la ventaja de la salida

hasta ,cierta .distancia, de modo que puede
mane1ar fác1lmente su bridón y avudar al
no"io que ella prefiere durante la 'carrera.
A9uel que consigue pasarle la mano por
la cmtura queda de hecho convertirlo en
e.c;poso.
Puestos los galanes en la raya, ella abre
sus brlZOS y parte a toda carrera. Losotros
se lanzan entonces en persecución de la
jo\'en, como ansiosos gavilanes tras la fu.
gitiva paloma.
La carrera se efectíia generalmente en
una llanura de J 2 millas de longitud y 3
de ancho. y durante el curso de la prueba
el favorito en seguida se echa de ver por
los esfuerzos que la joven hace por ayu·
darlo y evitar las garras de los demás.
En cierta ocasión, después de una carre·
ra de dos horas, el número de pretendientes quedó reducido á cuatro.entre loo cua·
les iba el favorecido. De pronto el caballo
de éste dió un paso en falso y cayó al suelo, arrastrando a su jinete.
Los otros se enardecieron con el aconte·
cimiento, y echándose sobre el cuello de
sus caballos prosiguieron sus carreras con
gritos de triunfo. Ella entonces volvió grupa bruscamente y se dirigió al lugar a don·
de se hallaba el jinete desmontado. Los
otros trata ro°: de hacer lo mismo; pero en
el apresuramiento de la maniobra dos caballos chocaron violentamente y rodaron
por el_ suelo. _Sólo uno quedó de pie.
La Joven nó, pensando que era fácil elu·
dir _a_este jinete ya toda carrera se dirigió
al sitio donde se hallaba su novio. Pero el
otro estaba bien montado y animado con la
esperanza de un triunfo cercano. Por fin
estu\'o a su alcance y tiró el manotón final.
La joven ent-;mces se acostó material·
mente sobre el cuello de su caballo y pudo
eludir el fa~al abrazo. Y antes que el ca·
ballero pudiera detener su bridón y volver
a la carga, ya un brazo, el brazo preferi·
do, rodeaba la cintura de la novia.

La fascinación de los trenes
Los numerosos accidentes fatales que

anualmente ocurren a mozos y otros em·
pleados de las vías férreas en toda! los fe.
rrocarriles del mundo no. suelen ser debidos, _como_ general~ente se supone, á la
oeghgenc1a o descuido de los mismcs em•
pleaclos, sino más bien a un defecto físico
que con_ el tiempo llegan éstos a adquirir.
1 Lo m_ 1sme que el estampido del cafión a.
os artJ 11 er.os, e 1 constante ruido de los tre•

ne.e; produce a estos hombres una sordera
~:is o mcnos acentuada, pero siempre sufi·

c1~nte para 'que no se aperciban de la proxi midad dt' una máquina sino cuando la tienen encima .
_ A~emás, sq{ún el médico de una compa nía mglesa de ferroc,nrilt:s, mud1os empicados están expuestos a sufrir una verda·
dera fascinación, una especie ele parálisis
que afecta simultáneamente al cuerpo y a
la mente. El fenómeno dura sólo algunos
segundos, pero estos pocos segundos pueden
ser fatales cuando se acerca un treo a toda
velocidad.
El hombre más sano )' más listo no está
libre de sufrir esta fascinación en el momento en que ve venir una máquina con
su cola de ,,aganes. Aunque se le avise el
peligro, aunque pite la locomotora, él no
se moverá, hao de transcurrir unos inst~nles _sin que se dé cuenta del peligro.
Estos •~st~nte.._, por bre,•e&amp; que sean, cues·
tao casi siempre la vida, o por lo menos
un brazo o una pierna.
Sería interesante averiguar si esta fasci nación puede presentarse en todo el mundo Y s! h,ªY alguna. co~exióo entre ella y
las mulhples desgracias ocasionadas por
los tran\·ias eléctricos,

Con \'OZ de convaleciente
maldice el malsano ambiente
que agosta su juventucL ...
aunque tenga una salud
hasta la pared de enfrente.
Dice que su mocedad
sabe de horas angusti0$aS
de llanto y de soledad,
(Esto de saber "de cosas"
se ~tila una atrocidad)
Y ac,1ba romo comienza
su balido o su balada,
diciendo que en la enramada
el astro padre destrenza
su cabellera dorada,
mientras se escucha el su;urro
de la cristalina fuente,
y el consabido pariente,
o sea el hermano burro,
bebe el agua transparente.

Resulta una tontería,
que no debe ser absuelta
si se convierte en manía,
sujetar la fantasía
a un billete de ida y vuelta.
Hoy se vive velozmente
y el que tiene una saodez
que confiar a la gente
de~, si es hombre prudente,
decirla una sola vez.

Costumbre muy _general,
que en prosa y verso está mal
por ser ?ojarasca y ripio,
es repehr al final
las palabras del principio.

Hoy la poesía buena.
la que a la gente le llena.
y da a su autor mayor fama
es la que pinta una escena
en un conciso telegrama.

Si_n ser ello un disparate,
no tiene razón de ser.
Vamos, por ejemplo a ver
como nos describe un vate
un bosque al amanecer:

Necio es el que nos somete
a un discurso innecesario
por si el sol sale o se mete .
Yo estoy con el calendario:
''Sol sale 6.17."

El iud~viduo C&lt;?mieoza,
como quien no dice nada
pintando la llamarada
'
con que el padre Sol destrenza
su cabellera dorada.
Afirma que oye el susurro
que canta la hermana fuente,
y que en su agua transparente
contempla el hermano burro
su faz cansada y doliente.
Suelta el vate una pamplina
sobre el pájaro que trina,
para engañar al lector
con la infalible "combina"
del timo del ruiseñor.
Hace luego elogios mil
del candor y la bondad
de la. vida pastoril,
comparad,\ con la vil
que se lle\"a en la ciudad.
Agrega que su dolor
pide al oh·ido socorro
para una herida de amor
asunto q:.1e a lo mejor
oo ha visto ni por el forro.

----~~~....!~-

RAMIRO MERINO

El esperanto y la música
"Halka"- perdonen los muchos lector
que lo sepan:--es una ópera del composit
polaco Moou!Sko, que en Cracovia como
Vars_ovia se_ cantaba en polaco, idioma qu
alguien calificó como una serie de crujid
y estornudos.
Un señor Gradousky, de Varsovia ferv
roso partidario del esperanto, tradujo el h
breto de "Halka" a este idioma; las part
y el coro aprendieron aquello, y una "bu
na noche," previo anuncio y con el teat
lleno hasta los topes, se cantó ·'H.ilka"
el idioma que un hombre sabio y bueno¡
ve°:tó y muchos hombres de buena volunta
extienden por el mundo con afán plausib
y empeño admirable.
D~ceo que el idioma resúlta dulce y
momoso y que se acuerda muy bien con
música, y dicen asimitmo que los espec
dores salieron encantados.
Lo creemos sinceramente; pero tambi
con toda sinceridad pensamos que lo m·
mo les hubiera "resultado" la. ópera
sanscrito o en chino.

'derar1·ones
\
Consl
Constl·tur·1onales

no prestar más fuerza a los caracteres y
"Bieoveoidos seao el r~preseotaotes d~I
nacionales.
emperador y sus vasallos.' A lo que reph· sentimientos
Aquí está Baviera y los demás Estados
có muy indignado, el príncipe Luis: "Los alemanes que no se ban desnacionalizado
príncipes alemanes son aliados y 00 \'asa- a pesar de su unión con Prusia. Al contra·
"
llos del emperador." Este es el cooflicto del
rio, el temor de la absorción hace que cada
imperio alemán
Hasta ahora se ha guardado el equilibrio; uno de ellos mantenga vivo en todo momeo·
pero si un día Prusia dominase por comple· to el sentido nacionalista. Así también el
internacionalismo-tome la forme que to·
LA MUERTE DE UN PRINCIPE
to a los Estados particulares, es probable
me-o no será nada o sólo será la a.socia·
que ese díá comenzase la decadencia de
ción para intereses comunes y la separación
Prusia y de todá Alemania.
A la respetable edad de noventa y un
Porque el confticto no es, en el fondo , en los intereses y costumbres particulares.
Sin duda, son estas verdaderas perogruaños ha muerto el príncipe Leopoldo, re- distinto del coofticto entre el individuo y
gente de Baviera. Después del suicidio de la comunidad, entre la parte y el todo en lladas; pero parece que, no está de más
su sobrino el loco Luis II, y en vista de una vida común de relación. El ideal es el traerlas a cuenta, aunque sea con tao ma·
que también padecía de locura su herma- punto de equilibrio entre lo particular y cabra ocasión como la muerte de un prfn·
no y sucesor al trono, Otto, que aún vive, lo total. Loo pueblos que desconocieron cipe regente.
fué nombrado regente el príncipe Leopol· este ideal son los pueblos fracasados. lo·
L.A
do, hijo de Luis I. aquel rey que tizo de glaterra lo busc6 y lo bailó, y por eso su
Ba\'iera, y especialmente de Munich, un grandeza actual. Pero tampoco tendrá. que
foco de vida artística. Pero la muerte de olvidarse de la India y el Egipto si quiere
este nonagenario no nos importa por sf mis- mantener su dignidad histórica. Por otra
ma, sino porque ayuda a comprender la ex·
. parte, los pueblos que han prosperado en
traordioaria constitución del imperio ale· estos 6ltimos años, han sido pueblos que
mfo. Su vida y sus hechos no abrumarán tuvieron presente la idea del equilibrio
Italia como Austria es una de las viejas
a los historiadores, y, no obstante, los báva· entre el todo y sus partes. Ejemplos, Ale·
tierras de la siderurgia. Los fenicios habían
ros han sentido su muerte.
mania y los Estados Unidos. Allí donde ha descubierto y explotado gran número de
Es cierto que su vida era sencilla, demo- habido partes sacrificadas, ha habido tamcráticas sus costumbres, sobrio en sus nece- bién revueltas, separatismo, como en Irlan- minas, en particular las de Populanio (la
sidades fisiológicas-un vaso de cerveza y da. La. centralización, la absorción de ele- Popluroa de los antiguos), vecinas a Plomuna tagarnina de poco precio eran los po· mentos heterogéneos en un punto equivale bino y Campliglia.
Según Strabon, que dijo haber visto los
los de su sibaritismo,-amigo de la gente
a la disgregación o la descomposición.
hornos de Popluma, allí se elaboró todo el
de arte, desprovisto de aparato cortesano y
Se inicia un movimiento de desceotrali· hierro empleado por Escipión durante la
de ambiciones personales-hasta el punto
administrativa.
segunda guerra púnica. El gran centro mique varias veces ha rehusado la corona de zacióo
Es un buen signo. Así no habrá motivo
Baviera alegando su pobreza,-por todo para que ciertas regiones se consideren ex· nero fué la isla de Elba, que hoy día se ex·
plota en una extensión de 2.000 hectáreas y
esto y mucho más que contenía su alma báplotadas por el centro y para que pierdan ha producido en 19ro, 532,671 toneladas de
vara. su alma de aldeano más que de rey,
el tiempo y se lo bagan perder a los demás
le querían sus súbditos. Pero también por con algaradas separatistas. Así tampoco ha- mineral.
Un hecho curWSO es éste: que Cerdeña,
algo m:is han hecho manifestación pública
brá regiones que viven atadas de pies y ma· la tierra de las inagotables minas de plomo,
de sentimiento a su muerte.
nos, en la esterilidad y la rápida despobla- de cio y plata, explotadas desde tiempos
El era el jefe de Estado de Baviera. El
ción, por un torpe centralismo.
prehistóricos, no ha sido reconocida como
reino de Baviera está incluido en el impeConsérvese la unidad para aquello que rica en hierro, sino pocos años atrás. En la
rio federativo alemán, sin dejar de ser reidetermiua mayor economía y más seguri·
no sin embargo. Dentro de esta constitu· dad. Pero dése libertad de inicitiva, de res· península, las minas de Piamonte concen·
tradas en el valle de Aosta son las que pro·
ción de Alemania, que es una de las más
ponsabilidad y movimiento para aquello
ducen mayor cantidad de hierro.
singulares del mundo, se está dando contfcuya unificación no produce sino antiecoLa producción anual de hierro es de un
nuamente una lucha silenciosa y acerba.
y debilidad.
millón de toneladas y las minas de Cogoes
Por una parte está Prusia, que quiere ab· nomfa
En el hombre hay dos maneras opuestas
sorber, prusianizar a todos los demás Es- y complementarias de desenvolver su per- dan anualmente 135,000 toneladas de minerales con un 70 por ciento de hierro. En
tados autónomos del imperio. Por otra par·
sonalidad. Una es la asociación y otra es el cuanto a Italia Central, el stock que ende·
te, estos Estados tratan, ya que no de des·
rra no p~sa de 3 millones de hierro.
prusianar a Prusia, lo que es bastante difí· aislamiento.
Hay cosas, como los ferrocarriles, Co·
La producción anual de hierro ha alcancil, por lo menos de conservar su persona• rreos y Telégrafos, el Ejército y mil activi·
lidad y sus libertades particulares.
dades más que responden mejor a su fun· zado a 353.290 toneladas en 1910, de las
Y entre estos Estados, ninguno como Ba• ción social en la unidad, tanto mejor cuan· cuales 4,2o6 tGneladas se han elaborado en
los altos hornos antiguos de Lombardfa y el
viera ha opuesto ni opone tanta resistencia a to más grande ésta sea.
resto provienen de los altos hornos moderla prusiaoizaclón. El bávaro aprecia las
Pero hay otras, de mero interés local,
ventaja'i de economía y seguridad que le que responden mejor a sus fines en la dis· oos.
La siderurgia italiana ocupa actualmente
prodece su alianza con Prusia; pero, frente gregación administrativa.
30,000 obreros y dispone de cerca de t 10.000
a estas ventajas generales, ve también la
Una ventaj.1. más de la descentralización
desgracia que caería sobre él si el espíritu es que, cuando se lleva a su último límite, caballos de vapor,
En el porvenir de la metalurgia italiana
prusiano, despótico y militarista, se infütra- cada individuo siente esa responsabilidad y
está destinada a tomar un impulso conside·
se en el reino de Baviera
esa iniciativa de la administración pública
rabie, no sólo a consecuencia del aumento
De ahí la necesidad de afirmar constan· que son indispensables para el engrandecide tonelaje en la marina de ~erra y mer·
miento
y
sosteoimiento
de
toda
la
nación.
temente la independencia nacional. Y nin·
Volviendo a la constitución del imperio cantil, y por la extensión de lasvfas férreas,
guoa ocasión mejor que la muerte del jefe
sino también por la utilización de las fuerdel Estado bávaro para dar claras señales alemán, vemos otra enseñanza, que debie· zas bidd.ulicas de la alta Italia y la Italia
de que Baviera no oh·ida que su soberano ran aprender sobre todo los amedrentados 1
con la idea del internacionalismo. Hay gen· central, que permitirán elaborar basta los
vive en Muoich y no en Berlín.
minerales menos ricos en este metal.
Hace unos ai5.os, el prlncipe Luis. que tes que repudian ese concepto.
Ya. los italianos han entrado por esta vfa;
1El carácter nacional! exclaman asustaahora sucede a su padre en la. regencia, fue
el capitán Stassano ha. cre'ado un modelo
a Prusia a una fiesta oficial con otros prín· dos, cuando oyen hablar de ioterna.cionalis• de horno eléctrico, que se emplea desde
cipei: alemaoe!. y un representante del em· mo.
Pero a;{ como el socialismo no aspira si· hace alías en las fábricas de acero del Esperador.
udo. y e~ tedas J)atres se establee.en ur:ino a. _f?rtifi&lt;:Ir al io~i..·id~o. es ~ible que
El persocaje ruso encargado de recitir· tamb1en
el 1nterndc1ooahsmo no hiciera, s1- oas elec.trometahirg1cu,
los lo hizo con estas palabru:
\t

---- -

La Siderurgía Italiana

�j 1

LA IIEMANA 11,0Sft.ADA

.1

DE TOROS
El imperio de Eolo
Febrero loco en puerta. Media corrida
·'a la vista·· y una gloria que se fué.

l

1.:1 corrida del dom;1igo último debió suspenderse "por causa de fuerza mayor," que
In luera, y mucho. ese desusado ,·entarróu
c?n vistas ~ huracán de Norte eu pleuo
Golfo mex1c~no, que se clesat6 en la capital desde el sabaclo y que el domingo, lejos
de amainar, adquiriera mayor fuerza.
Para dictar semejaute nisposición bastab" esta consideración única: que peligraban muchas vicias, las de los toreros todos
que debían contender en el ruerlo con una
corrida de toros bra1·a según bs presunciones.
Pero tal parece que en est,,., tiempos "felices" por que atravesamos. rlebemo, ver las
cosas hechas siempre al rev~s; es decir
en contraposición con lo qlie dictan la razóu y el buen sentido. Y la corrida fué, en
una tarde más que desapacible y con otro
enemigo más temible que el toro para los
diestros: el aire furioso que soplaba.
Lo.s ~oq~ísimos aficionados que ocupábamos rnstgnificaute parte de la enorme capacidad de "El Toreo." apenas nos dimos
cnenta de la primera parte de la corrida,
desarollada entre nubes de polvo y cuando
los ojos más fueran para "no ,·er" que para
lo otro.
Fué absurda desde luego I¼ desacertada
disposición del concejal del nuevo régimen
señor Chávez, :.1 autorizar en tales condiciones el espectáculo taurino, ya 110 sólo
por la_ raz?n expuesta, que por sí sola se
1mpo01a, sino porque si con tan mal tiempo
la primera parte de la corrida tuvo mucho
de bueno, celebrada en otra tarde habría
resultado superior por el conjunto de bellezas que ofreciera.
Los tres primeros toros de Piedras ~egras cumplieron bien, sobre todo el prime
ro y el segundo por este orden. Sin responder por esta \·ez de la exactitud de los detalle~, que muchos debieron escapar a nuestra 1•1sta, nn!&gt;lada frecuentemente por el
ventarrón, diremos sí que el primero admitió dos refilonazos y tres varas, tomadas tard!:ando pero con porler y bravura, como lo
comprobara en el último arranque hecho
de largo y recar~audo. La sangre que mostrara en el mornllo proclamó sn bravura.
E~ b'.1n~erillas se quedó el toro y fué, ademas, 111c1erto; como toro bravo tomó la mn:
!eta de "Llaverito."
El segundo que como el anterior era de
buen tamaño y además algo cerrado de
c~crna, salió suelto de la primera vara, crec1éoclose en la segunda y tomando una tercera en los bajos. El toro fué pronto en
banderillas y aprenrlió uu poco después
clt,bido al aire, que contínuamente descu~
briera a "Cocherito."
·
Eerrenclo en nrgro fué el tercero. de
hermoso tipo y bajo de cuema, tomaoclo
r-on poder la primera rnrn y luego dos más
t~n!eaudo, aparte ele un marronazo ele
"frescalés." -Cumplió en tocio.
.\ par!ir clcl arrastre ele esie toro, la fuerza del viento calmó bastante y as! fué co·

mo, gracias a Dios, pucl}mos ver media corricla que con resultar tan buena como se
verá cles~ués, hace comprender lo que fuera el con¡unto, a ser toda la tarde como
después ele las cu~tro.
El to;o que s;ihó eu cuarto l.ug:¡r, aunqne
ho~d~} con arm~~ento mqu1e~nle por lo
a_b!e1to, &lt;!esmerec10 ele los antenores en el
f1s1co ~u.es que ~staba delgaduch.~. Después
de recibir la pnm;ra vara rnlv10. la cara;
pero luego recordo su proced~nc1a }' tom.o
dos más con decoro aunque srn sobresalir
t~mpoco..se tapó y q~edó algo en baude:tilas, obhgand~ a sahr en fal~o a 1~. pareJa en turno, Almendro-Marinero, acabando bravo v claro aunque echando al fina! un poco In _cara po~ el suelo.
El que ocupo el . qumto turna e~tremó
la no~leza legendaria ~e esta aplaud1cla ganaden~: como l? •t,~rechtan las buenas fae
aas de Coche1:1to, tanto con el capote co·
mo con banclenllas (los tres pares de una
vez) Y con la muleta. Un to:~ ~orno el pri-.
m:ro pero sobr.e todos, 11ob1hs1rno, que tomo tres varas s10 nada particular que consignar,
El que cerró plaza era otro torillo sacudido y feo, que de salid,L tomó el refilonazo
ele rigor Y luego hasta cuatro varas recargando en la úl~ma, aunque sin poder. Claro en banderillas (¿verdad, "Bienvenida?") no respoodi6 a los grandes deseos del
matador en el último tercio, aunque tampoco ofreció dificultades.
Tal fué la última corrida en lo que toca
a los toros, que una vez más vinieron a probar la superioridad de Piedras Negras sobre
todas nuestr~ demás ganaderías, aportando
un nuevo triunfo al ganadero, ¡Vaya mi
aplauso unido al de todos los espectadores
independientes, y quédeme el postrer consuelo d~ protestar nuevamente contra la iguoranc1a ele quien nos hiciera ver tan brava corrida en condiciones desfavorables!
El trabajo de los./diestros también tuvo
dos fases, como la tarde.
En la primera consignaremos que "Llaverito" salió ganoso de probar que no había
siclo ningún desacierto el incluir su nombre
en el cartel de lar 3'1 corrida, y así lo vimos
parar. mucho en las verónicas que diera a
s~ primero.. por más que, obligado por el
viento, hubiera de terminar l;i. faena sin lograr completo lucimiento. Cuando tomó la
muleta se fué resuelto al toro. dándole pocos pases, dos de ellos (de pecho) de ,·ali en·
te, y entrauclo en corto y derecho atizó una
estocada delantera, que hizo efecto prontamente.
E~ _el te~cero (toro de "Bienvenida") prete~d10 q~uta~ u.nas banderillas-areles que
de¡ara el 10chto Pulga ele Triaua,' recibiendo un palotazo doloroso en el brazo derecho. /í. su segundo le dió, entre otras vulgares, dos verónicas de recibo y una navarra, que le fueron muy aplaudidas, y al tore~rlo de muleta se -apretó mucho •en los
p~1meros p~ses. Lástima que el torillo se
descompus;era al final y la faena se alaraara un poco; pero le entró como los ho"mbres y lo'tumb6 de un . volapié supremo.
la estocada de la larde- por el qae se le
otorgó la oreja.
Se preocu_P6 mny.p?co de la dfreccióo ,
en qmte~, huo npretar-sf ~eífores, ¡apretnr1-á sus compañeros: '·
, · · ·

~Todestamente'. doy mi voto por c,tra.rornda para el valiente madrileño, que con
tanto empuje ha vuelto al ajercieio acti 1o
de su peligrosa profesión.
También "Cochero de Bilbao" cambió
"su onza" el domingc, aunque esto fué ~ asta el quinto toro de la corrida, debiclo probablemente a que en ·su primero "toclavia
no" tm·iera suelto ...... Lo que hizo con el
segundo toro de la tarde fué poco plausible, pues que el aire uo lo dejó ,eroni·
quear y con la muleta se vió comprometido
tres veces. Y como con el estoque tampoco
tuvo fortuna puesto que necesitó una corta
y lnego una honda, seguida de ro sé cuantos intentos de descabello ;él,! el tan seguro en el descabello que hasta alardea de
su habilidad ejecutándolo l'Uelta la cara
al público- para tumbar al toro, doblaremos
la hoja y uos colitremos seguidamente al
quinto. En éste !ri triunfó "C'ocherito" en
toda la línea, pues que si .. Llavcrilo" turn
la suerte de agarrar la estocada de la tar·
de, él ciertamente ejecutó la faena ele la
ta.rd,~ y una de la~ mejores que le hemos
visto a este b ueu torero .... cuando quiere
serlo. Había oído muchas palmas el ele Bilbao veroniqueando, algo menos a ~u estilo
y algo más a Ia verdad ele la hermosa suer·
te, cuando repitió su hazaüa ( ?) de ocho
días antes, colocando de una vez los tres
pares de bander!llas que correspondían al
toro, alg?. trasentas por más señas, pero
ceo hab1hdacl suma. ¡Hay, sin duda, enormes facultades en este torero!
.

¡

Con la muleta ya dijimos hizo una grao
faena, con pases de toda5 clases: desde el
socorrido ayudado en todas sus variantes
hasta el clásico natural y esos "modernis'.
mos'' que rechaza nuestro modo de sentir
el arte del toreo, que se llaman pases de
molinete, cambiados de mano, etc., etc.
Tras de un buen pinchazo y metiéndose
de verdad, dej6 media delanterilla, de esas
estocadas seguras y cu yo secreto está reser- ·
vado sólamente a los más hábiles estoqueadores. El toro lo había brindado a Erdoza
Menor y a "su compañía," (el eximio actor
e~pañol Enrique Borrás entre ella) y recibió del aplaudido pelotari, su amigo y paisano, como premio ...... un billete de Banco ..... guatemalteco y, según malas leognas,
!amb1én falso. La broma fué celebradísima,
mcluso por el obsequiado. ( ?)
"Bienveuicla" terminó en esta corrida su
contrato, y, siento decirlo, pero lo más probable es que se haya despedido para siempre
ya que en la5 cinco corridas en que tomó par'.
te, fuera por uua u otra cnusa la verdad es
que estuvo muy lejos de su fama, bien sentada en su primera visita a México .• \pena
verdaderamente tener que ser duro. obrando en justiG!ª· con un torero a quien he
llamado ,·.arws mees ');ran torero" y no ,
me arrepiento:· porque Manolo es. "corro
muy pocos," ítorero!. Desgraciadamente
para torear hace falta. no tan sólo la habilidad s ino el valor, y el valor se ha ido y
cuando el valor se rn es como el pelo; no
vnel\'e.

. Dcj~ en hlauc? la clesdicbacla labor q~e
e¡ecuto en ;•u: prrmero y consigno, gustoso,
que en su ultimo se reveló torero magnífico, hauderillero .supr.emo y buen matador
La ovación que al fio:il r:cibiera pruébale ¡

ita t

t st1t

o a

O.E TOROS
ras! ¡Hsos son los que le quitan de torero!''
¿ Se acuerdan Ustedes bien cómo mató "Machaco" en nuestro circo el famoso toro ''Palillero," terror de aficionados y toreros, a
. chos méritos.
Quiera Dios j' me equivoque, y que una
raís de aqnel famoso pleito que sin hipo~reacción en ·sus campaiias españolas lo re·
cresías ni emboscadas originaron los toreponga en su antiguo puesta y logre t;aerlo
-lC6mo1
1P' ros?
de nuevo entre nosotros. Yo lo 1·ena con
"¡Las cornadas! luna buena y se acaba!"
-Sí; a los paladares de almíbar se les
' mocho gusto y celebraría el regreso.
dió a cooocer otra vez el gusto del jamón. La de Palma de Mallorca el 909 fué de las
En la tiesta de la entereza y de la gallar- que necesitan tres meses de cuidados. Lean
Bi,;oqni escuchó ~i;;tantes aplausos toda
día, acotada en Madrid por el bailable ele ustedes en cualquier colecci6n de periódi1:l tarde por su voluntad y acierto como
tablao y el miedo a toda válvula, volvió a cos taurinos, amigos o enemigos, ¡igual da!,
peón. Al ver su valentía, algnien entnsiashacer su aparición un corazón ele macho. y comprobarán que en el año de 19m estu' rnatlo pero no convencido decía que su 1•a- De haber seguido. entre él y Pastor destie- 1·0 ".\lachaquito" más valiente que nunca.
lor es tan bruto como el ele la fiera a que
rran de nuestro circo para siempre, amén, Tuvo la del Gamero Cívico en Madrid, eu
se enfrenta. Yo, sin ·qu.itar oi poner, le doy
la última función del 911; y con una lesión
el
trampolín y la alfombrilla ....
, mi aplauso por sn buenísima labor en la
Hace dos noches, Kastañares 1ino a mi de aquella índole, que le tu\'o a dos dedos
1 última corrida.
Como banderilleros. sode verse inútil ya para la vida activa: con
' bresalieron en ella ".\Tarinero" y "Pata- presuroso.
-/¡{o sabes? Dicen que han matado a un percance que, como decía un matador
tero." En cambio creo que "Pulga tamde prestigio luego, Ricardo "Bomba," sólo
'.\1achaco.
poco volverá a .\1éxico Está infumable.
~o lo creas. Lo han querido matar ya con el temor de "partirse por medio" como
¡ .\h ! y ante todos y sobre todos. se re,·e
muchas veces y cada vez resurge cou más una copa de cristal en el menor ..tropieso,"
· ló no como m.. lo si no corno sencillamente
no se podrá "arrimar" un hombre, volvió a
pésirr,o el hermanito de "Hiem·enida." reaños este torero.
-Es que dicen que le han dado dos ti- la lucha con los toros, y el matador de vi¡Pepe el hermoso!
drio ha vuelto a ser el matador de acero, el
Picaron bien todos. especialmente Fron- ros.
- Sí, como a Prim. Por algo se le llama AO~IBRE .¡hombre!, ¿enteoddsl-, que en
tana, los ''Conejo" y "Céntimo."
el Prim de los toreros. l\1as no lo creas. esta fiesta de emoci6n, viril, bravía - ¡así
Terminada la fiesta cid valor se desenl\lachaco vive y vivirá matando toros por hay qt1e aceptarla porque así es! ; ¡afeminacajonó la hermosa corrida españoh de los
la cara, dando el pecho y el cora1.ón y los da, más vale suprimirla! , da la nota fuerHerederos c\e üon Vicente 11.hrtínez que
pulmones por los años de los años, que son te, gallarda, como 110 la cla nadie.
lidiarán el pró,ámo domin¡(o "Cocherito'' y
Véase lo r¡ue h,L hecho este año en nuespuñales para los que, proféticos chillaron
l\Iartíu Yázqnez
desde que peleo por los ruedos que •·no tros circos; 1éase lo que está haciendo ahora en tierras mexicanas, donde a· los trece
nodia ser."
SOLFA.
·
.¿Quieres hacermé para mi eThé Kon años de matador de toros aventaja a los moLeche" uo artículo sobre este matador que zos que ahora llevan, toda la fuerza de su juventud y aspiraciones, eu bríos, valor y hien tal estima tienes?
Con mucho gusto; pero lo voy a hacer zarría.
"¡Se acabó! ¡Se acabó!" l Cuántas veces
Kurro Kastañares era un goloso, lamine- con una libertad que quizá te moleste.
-~acla ele eso; tú dices lo que quie· no habéis oído estas palabras en bocas que
ro, que tenía el p.iiadar de azúcar cande
abría la envicli,t, el odio o la ignorancia?
y las mnelas hechas aw::llanas acaramela- ras.
Este año, en la duodécima temporada de
,\sí
quedó
este
artículo
resuelto:
d
vi
1
clas. Todas las tardes que pasaba yo, sobre
matador el,: alternativa- ¡en la que se relas seis, por la calle de la C rnz. me encon- anónimo que lanzó la impostura ele una destiró el •·Guerra!"~, sin poder casi con el
, traba a Kurro Kastaífares en la pastelerfa gracia irreparable, me dió a mi pie para
estoque, por tener el hombro derecho lede la entrada, cegado por completo con expresar aqu[ mi sincera opinión sobre essionado a causa ele un porrazo sufrido en
te
matador
enorme,
colosal.
¿Qué?
"C'olo·
los bizcochos en almíbar, cremas y chantiuna ele las primeras corridas en que toreó,
llís. Kastañares, después, en su casa, no sal.''
\
"i'.\Iachaco" se acab6! ¿Cuántas veces no en Santander, cuando ya creía todo el mun. podía comer; el apetito huía de su estómado eo lo de la retirada, pues hasta el 19 de
go en frecuentes empachos, y el pobre iba escucharon ustedes esta é:-.clamación? 1
:\fayo, en Barcelona, no empezó a torear,
Cuando
salió
con
"Lagartijo"
a
las
andan·
perdiendo ya peso hasta de su gabán de
zas novilleras, dijeron ele él los santones ha hecho una campaña tan lucida como en
pieles.
sus tiempos de "rabia por llegar." Barce' La otra tarde me le encontré yo cuando del toreo, esos afamados "sabihondos" que,
lona, Pamplona, Córdoba, Cartagena, Aliiba hacia los huevos moles y las rosquillas repasando textos (Sánchez Neira, Peña y
cante, ¡Jos públicos, en fin, de las 33 fiesGoííi,
las
colecciones
del
"Jindama,")
base
·tontas.
de toda su cultura taurina y casi social, di- tas toreadas pueden contarle a ustedes!1 -Te•invito a merendar.
¡Rabia de novillero, sabe ·•osté!"-me de-,Has descubierto algún plato de clul· jerou, no hallando precedentes: "¡Qué lástima! Le falta talla para ser ele los bue- cía un afamado matador, hablándome del
ce?
valor de ":\fachaco" en una de esas fiesnos!"
-Sí, ven a probarlo.
T.o fui,. Fué un matador de t-0ros enorme! tas.
I.:e llevé a "Los Gabrieles," pedí unas
¡y esto ~. los años mil de matador, lleno
lascas ele jamón serrano y unas copas de ¡Lo más difícil! ¡ Catorce años lleva prode
cica1rices y millones, y con una mujer
bándolo!
Los
•·sabihondos,"
chasqneados.
vino, y con gran extrañeza de Kurrito le
a quien q11erer y unos pequeños a quienes
110 quisieron dar su brazo a torcer, y desde
puse ante él un plato con jamón.
• -iY esto era el dulce que decías? Va- entonces, -a cada momento, le clan por aca- adorar, y un conocimiento de la l'ida y de
los desengaños enorme!
mos, hombre, mira que presentarme a mi bado. ¡Plancha!
a estas horas jamón. ¡Qué ordinario! ¡A
"Mata porque está mny valiente; pero es
ver! ¿Xo hay guindas en almíbar? ¿¡,;i ca- un snicida con trompo." A los seis años de
bello de ángeP ¿Ni siquiera huevos hila- alternativa, el "trompo" tenía sólo tres cica::-:o se acaba "i\Iachaco." ¡Ni aun invendos? Vaya, me has "amargao" la tarde; trices de importa ocia en su cuerpo cence- tando tiros o cañonazos podemos, hoy por
ño. iA ver uno ele los llamados maestros hoy, acabac con él! ¡Resignarse! "Machaapencaré con el j:rn1ón.
co vi;·e, y quiera D'ios que muchos años,
Y. bajo el palarlar ele caramelo empez6 a del toreo que diga igual!
resbalar la sal del jamoncillo del Jabugo.
"Ahora, ahor,1 que se ha cas,1 do, veréis 1 para bien de la fie::ta y honor de un espec·
• Lentamente, al pri1~cipio, coo má.$ gusto y cómo ya se acabó;" y "Machaco" torea la tácnlo que tiene por banderi\.~la arroganmenos aprensión a las dos copas.
primera corrida ele la Empresa Mosquera, cia, la brarnra, la entereza, la hombría.
-Oye, ¿sabes-me elijo al fin--que es primera de su nuevo estado civil, y mata ¡.\m,:n!
CLAHTDADES,
mejor y más positivo merendar fuerte, así, superiormente los dos veraguas que le toque no ensuciarse el estómago con •·porque- can en suerte. "Cuando tenga uo hijo vererías" de dulces, que no hacen más que clis- mos," Y viene el heredero, y "Machaqnito"
(De "Ihé Kon Leche'' de ~1adrid.)
sigue entregándose a los toros, "¡Los miutrner el apetito?
a Manolo que en México, a pesar de todo•
se le quiere mucho y se recon1Jcen su~ mn-

"MACHAQUITO" ¡VIVE!

Al poco rato hablamos de cosas de toros.
_¿ Te acuerdas ele la vuelta de Machaquito a Madrid?
-Ya lo creo. Fué algo así como tu entrada en este restaurant.

�CUENTO DE LA SEMANA

Grano de Sal
Al cobrar su sueldo aquel mes, Mauricio
tuvo una honda perplejidad. El día 19 era
Santa Rosina. El día 19 se hacía preciso el
ramo de flores, siquiera un ramo de flores.
Mauricio guardó separadamente diez pese·
tas. Luego vagó media hora por las calles
del bullicio del anochecer, invadidas ya por
la luz amarillenta de los faroles, Suspiró,
meditó. Vió el ramo ya mustio, arrancado
del florero por las manos de una criada,
arrojado al arroyo. Pensó que Rosina debía
tener de él un recuerdo más duradero que
un clavel o una rosa. En el portal obscuro
de su casa apartó dos duros más. Repentinamente le asaltó un escrúpulo; receló del
sonido delator del dinero y envolvió las
cuatro monedas en la tela de su pañuelo.
Luego, mientras comía el guisado humil·
de, tuvo una indecisión, un asomo de arre·
pentimiento. Al terminar. su madre reco·
gió los manteles y se sentó frente a él, ca·
liada también. Pasó un silencio largo. La
mujeruca encanecida, insignificante, de tristes ojos enrojecidos, despabiló el quinqué;,
deapués reunió las migajas con el cuchillo
y las fué triturando; por último miró a su
hijo tímidamente.
- l Cobraste, Mauricio?
Se revolvió él en su silla.
- Cobré. Aquí tienes.
Y puso en la mesa un billete de 50 pese·
tas, luego seis duros más, pieza a pieza, ex·
trayéndolos lentamente del bolsillo.
-Faltan cuatro duros. No había cambio
en la caja-se disculp6.- Uno de estos días
me los darán.
Suspiró la ancianita, dobló el billete, tin•
lineó la plata en sus manos.
Y aquella noche, Mauricio, con el «igilo
de un ladrón, guardó su dinero entre los
papeles de su escritorio. El cajón carecía
de llave. Acumuló unos folletos sobre las
monedas, las arrinconó, les hizo una trin·
cherita de cajas de plumas, de cuadernitos,
de periódicos.
iEI día 19.... el día 19 .... ! Durmió ob·
sesionado. Rosina era ·toda la nQla senti·
mental de su vfda. Tímidamente, !entamen·
te, había entrado en él, dominándolo. Y era
tan devoto y era tan cobarde su cariño, que
el alma misma no acertaba a retener más
re~uerdo de la amada que los negros ojos
brilladores y la breve boca fresquísima. Al
separarse de ella evocaba:
-,Cómo es?
Y vela los dientes blanquísimos y el obs·
curo mirar. Y el resto de la imágen se des·
vanecía en una niebla de ensueño.
_¿ Me querrá? ...... ¿Por qué me que·
rrá? ....
Y, al lado de ella, Mauricio reparaba
desoladamente en que él vestía un traje diez
veces repasado por la cuidadosa mano roa·
tern3:, abrillantado por el cepillo y por la
bencrna; en que el sombrero había perdido
la forma, en que los zapatos tenían torcido
el tacón; en todas esas horribles minucias,
cada una de las cuales dejaba un amargor
de drama en su alma. ¡Oh, poder alzarse,
poder caminar junto a Rosina, sin miedo
a que se advirtiese en la ropa el bochorno·
so zurcido! .... Meditad la tragedia trazada
por estos hilvanes dados por la rugosa roa-

no materna, junto al quinqué, sutilmente,
escrupulosamente, mientras la mecha ardia
con su ruidillo característico .•..
Y Mauricio sabía el encanto de la flor
seca, guardada con un fetichismo grato, y
el encanto de pasear, ya de noche, junto a
la casa de la adorada. Entonces, las contra·
ventanas apretaban los visillos contra los
cristales y los faroles parpadeaban en el silencio de la ciudad, y un vapor que entra·
ba ó que se iba, rayaba la obscuridad con
su luz roja o verde, Y él imaginaba el bulto cándido de Rosina bajo las sábanas y
mandaba su alma al través de la hosquedad
de las paredes, como un ave de cuento in·
fantil que llevase en su pico el encanto de
un sueño.
- iSi ahora pensase en mí!
Y al retirarse subía en puntillas la esca·
lera de su casa. En el pasiilo le ~luduba
siempre la voz de su madre, salida de la
alcoba obscura:
- iQué tarde vienes, hijo! 1Has tenido
qué hacer ?....
o o o
La ancianita había hablado sumisamente,
con un acento de resignación:
-Y mira, hoy tuve ocasión; era casi de
balde; pude comprar la talma, pero no me
atreví.
Suspiró.
-Este mes .... No sé cómo hacer este
mes. ¡Y cada vez más caro todo! ....
Maurió ealló. Era la víspera del día so·
lemne; ¡estaba tan lejos su alma!. ... La an·
cianita suspiró otra vez, anonadada. Más
allá de sus ojos entristecidos huía la esperanza de envolverse en la talma junto al
fuego, de cruzar sus manos huesosas bajo el
recio paño confortador. Ella estaba siem·
pre fría, itan fría .... !
Mauricio tuvo una sospecha repentina.
¿Sabria su madre .... ? Aquella noche exa·
minó su escondrijo, tembloroso. Las cajitas
de plumas, los folletos, continuaban intac·
tos. Debajo, palpó las monedas una vez
más, otra vez, hasta convencerse de que las
cuatro estaban allí, acumuladas, tal y como
él las había guardado.
Y durmió inquieto; soñó con ladrones
con Rosina; un sueño confuso y fragmenta:
do, cuya nota temática era el robo de sus
veinte pesetas.

ooo
-Y ocurrió ....
. Y ocurrió que Mauricio paseó su indeci·
s1ón ante los escaparates. Tuvo la idea al
fin: un dije. Fué mirando el brillo de unas
joyas en un comercio fastuoso. Un dije.
¿Había algo mejor? .... Un dije, con su retrato dentro, que fuese saltando sobre el
pecho de Rosina. Le pareció aquella una
iniciativa extraordinaria. Entró.
-Dijes, ¿tienen?
Fué mirando; encontró uno rombal con
una piedrecita verde en el centro, co'n un
bello color de oro mate. Diez y ocho pese·
tas. Las dió.
Aquella tarde, en casa de su novia, en la
salita coquetona donde la fiesta familiar había congregado gentes para. él extrañas, se
sintió más humilde, más cohibido que nunca. Rosina le fué mostrando radiante:
_¿Ves .... ? Esto, de mamá; esto de tía
Marta ... .
Don Juan, el padre de Rosina, le habfa
dicho al pasar, con cierta sequedad:

- /No se sienta usted ?
- Sí, señor.
Se sentó junto a una columna que sopor·
taba una palmera enana. Montó una pier·
na, la desmontó en seguida. Llevó las ma·
nos a los bolsillos, luego las puso sobre sus
rodillas, después se dedicó a retorcerse los
dedos. Resina mariposeaba entre sus amigas. Una vez acudió junto a él:
-Perdona un momentito. Se van a mar·
charlas de Vélez. Una pasta ..... ,¿quieres
una pasta ?
Le ofreció un confite. Lo tomó él, cogiéndolo por la envoltura rizada. Lo mor·
disqueó, sintiéndose algo !'n ridículo en
aquel rincón comiendo una yema.
Volvía a pasar Rosina. La llamó queda·
mente:
- 1Rosina .... mira . ... 1
Hizo ella un gesto gracioso:
- Un momentito nada más •...•. un mo·
mentito.
Regresó al cabo de unos minutos.
- iQué ?
·
- Ven.
La llevó a la galería. Se asomaron. Mi·
ró él hacia dentró, temeroso de ser sorprendido. Tenía un vago temblor en las pa·
labras y una turbación honda, porque en
aquel momento pensaba en la mezquindad
de su agasajo. Hubo un instante en que
pensó en no ent~egárselo. Balbuceó:
-He querido .... Un recuerdo pequeñito, ¿sabes?.... Yo no sé si te gustará .... No
vale nada ... .
Iba desenvolviendo muy despacio el pa·
pe! finísimo que ocultaba el regalo. Se lo
dió al fin.
- iUn dije! iBonitísimo, hijo, bonitísimo!
Lo miró, lo revolvió entre sus manos
breves. Preguntó con avidez de niña mima·
da:
- iEs de oro?
Se sonrojó él intensamente, con una ver·
güenza desesperada de su pequeñez.
-No; no es de oro ....
Y añadió, después de un esfuerzo:
-Dentro puse un retrato mío.
- iA ver!
Y al forzar el resorte, el diie huyó de los
dedos femeninos. Apenas se oyó desde la
altura el choque del metal sobre las losas
de la calle; luego lo miró a él. Hubo un
silencio, en el que Mauricio quiso buscar
una sonrisa. Entonces ella sonrió también,
con un mohín ligero.
- Total. ... no era deoro .... ¿verdad.. . ?
Y él, con una opresión en la garganta:
- Sí. ... ¡total!. ...
Y al salir, recogió bajo las ventanas el
redondelito obscuro de su retrato, salpicado
de lodo. Lo guardó, con una amargura pro·
funda que llenó de lágrimas sus ojos. En·
!onces pensó en la ancianita menuda y re·
signada que no tenía abrigo para su cuerpo
temblón, la d.Ilcianita que esperaba su re·
g.eso nocturno hecha un ovillo en el lecho,
pensando en que "!a vida es tan cara!" ....
la anci~nita que hacía oir su voz doliente
desde su alcoba:
- iQué tarde vienes, Mauricio! .... ¿Has
tenido qué hacer?
Y aquella noche, el pobre romántico
sollozó entre las paredes desnudas del dor·
mitorio •••...
WENCJ:SLAO FERNÁNDEZ· FLORES.

10 ~EfflDHD llll~THD~D
NUM.
170. ..,_____,tli
MÉXICO,
28
DE
1913.
._ _A~O
_ _ _IV.
________
_____
_DE
_ _ENERO
_____
__
_ _ _ _ _ _,..___________
...,______

....

Escena &lt;le la locura fingida de ~eri en "La Cena de las Burlas" obra representada por la compañía Borrás el sá·
hado pasado en el Arbeu.
Fot. Sem. Ilus.

�-

Conferencia de Obreros. - Personales

-

Mesa directiva de la conferencia preliminar de la Confederación Obrera, efectuada el miércoles último en el
departamento del Trabajo.

-

Elección. - En la Asociación Cristiana

Señor Ingeniero dou Jesús Galindo y Villa, electo
presidente de la sociedad Antonio Alzate.
Con gusto consignamos el reciente nombramiento del seiior Ingeniero don Jesús Galindo y Villa,
designado por el voto de sus consocios para la
presidencia de la sociedad científica "Antonio Alzate." La historia de esta sociedad no está por
hacer, y su importancia es indiscutible entre los
centros científicos, no sólo de nuestro país, sino
del mundo entero.

Sr. Lic. D. Benigno Cal y ::\fayor. joven abogado chiapaneco y candidato popular al Congreso de la Unión
por el 79 distrito electoral de aquel Estado.

Su señoría Komasaburo Tanabe, encargado de Negocios del Japón
Fots. Sem Ilus.

Primera bola lanzada en los juegos de campeonato de
boliche de la Asociación Cristiana de Jóvenes.

En l9s momentos de comenzar los juegos de campeonato de boliche en la Asociación, el miércoles último por la noche.
fots. Sem Ilu~.

-

�SOLEMNES FIESTAS EN IRAPUATO

Matrimonio.

- Nuevo

obispo

Desfile de la comitiva de las Naciones por el Jardín Hidalgo,- loaug1uación del Kiosk:&gt; de la Unión de las Naciones.

El señor Jefe Político entrega la bandera de Esp:i.ña a la señorita Luz Cangas.-Partida del desfile de las Naciones
del Palacio Municipal.

Ilustrísimo señor don Antonio Hernández,
Nombrado recientemente Obispo de Tabasco.

Sr. lng_. Joaq~ín Pe?rero Córdova y Srita. Ana Mar·
¡¡anta Ort1z, quienes contraerán matrimonio
en los primeros días uel mes entrante.

~ Exposición de productos industriales.-La bandera de México en el desfile de las Naciones.
Escenas de la fiesta de paz y amistad de las Naciones latino americanas que formó parte del programa inaugural
de la exposición industrial de Irapuato.

'

El nombramiento de Mons. Hernández para ocu
par la sed: vacante de Tabasco, ha sido motivo de
gran alegna, tanto para sus nuevos diocesanos como
para sus conterráneos, los habitantes de Chilapa. Estos, 9ue cono_c_e°: la labor del señor Hernández en
su vida ecles1asltca, pueden aquilatar sus méritos y
por lo _tanto se ~legran de que su \·ida de virtudes
haya sido premiada con la exaltación al trono episcopal; por su parte los habitantes de la diócesis de
fabasco :speran grantles bienes de su nuevo prelado, _que viene precedido de gran fama de acierto en
los importantes cargos que ha desempeñado.

�LA ERUPCION DEL "COLIMA"

El volcán y sus alrededores

Las dos cimas del Nevado, vistas desde Los Volcancitos, (Oeste.) El volcán, visto desde el rancho del Javalí.

El volcán de Colima en uno de sus momentos de mayor actividad,

�o

DE T

EL DOMINGO

Pase ayudado de "Llaverito."-Un par de "Bisoqui."-Una faena de "Cochero deBilbao."-"l,laverito" adoro do1e.-Verónica de "Cocherito" -Un par del mismo.-Una buena estocada de "Bieoveoida."-Merced Gómez,
convaleciente de su última cogida, asistente a la corrida del domingo do.-"Llaverito" estoqueaodo.-El mismo en un lance de rodillas.
Fot. "Sem. Ilus." por Lupercio y Almagro.

�•

40.000 pesos perdidos en el fuego

..

-CAMPEONATO DE POLO-

Un grupo interesante en el hipódromo de la Condesa.
Escritorio de la fábrica de muebles de los señores
Brosier y Curant, incendiada el miércoles pasado.

Jinetes tras de la pelota.

Sitio~donde se halla han los departamentos de dibujo y
trazado.

Sitio que ocupó la fábrica incendiada, en la esquina de las calles doctor Andrade y doctor Navarro.
Fots. Sem. llus.

El jugador típico y sus admiradores. Fotografías tomadas por nuestros fotógrafos, durante el juego de Polo
efectuado el martes último en el hipódromo de la Condesa.

�•

.,

Deportes taurinos y atléticos

------.

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1

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(j.)

Pedro Pérez "Facultade5," torero negro que toreó
el domiago ea Guadalajara.

~

"Facultades" después de una gran esto?ada que le
valió una ovación en Guadala¡ara.

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....
Juegos de base ball dd campeoaato de la Asociación Cristiana de Jóvenes, jugados el sábado último.-Fot. Sern. Ilus.

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EL INVIERNO Y LA GUERRA

-

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•

.....

Jurado.-Toreros en la Cancha

--

~

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..._,,... •• ·~

-

...

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J.,

n

1\

-~

..

Señores: Presidente de debates, su secretario, Defensor y Agente del Ministerio Público que figuraron en la
causa de Bartolo Castro.

T ren de equipajes y municiones, en los:llanos helados de Albania, hundiéndose en la nieve mientras se celebran'
las conferencias de paz.

Bartolo Castro, sentenciado a la pena de seis años de
prisión por robo y agresión, en jurado efectuado
el IIliércoles último,

Cocherito, Bienvenida, Torquito y Bisoqui, en traje de
pelotari, en el partido que jugaron el jueves pasado
a beneficio de Bachiller,
Fots. Sem. llus.

Puestos avanzados de voluntarios macedonios, que no confían mucho en las promesas de les alb;.neses.

�- -

Fiesta infantil.- Nuevo· Casino

- -

LA

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Grupo de niños que tomJron parte en la obra ''Ctrtpa y P.:rdóa" represen~ada e_n _la fi~sta de premios de las escuelas
anexas a l templo de Santa Erigida, el dom10go ultimo.

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Partidos inaugurales de billares en el nuevo edificio del casino michoacano, inaugurado el sábado.- Fots. Sem. Ilus.

Era una tarde dulce y apacible, uoa tarde brumosa, de ensueño; la tarde que oos hace presentir Andrés Bello en su
tierra"Oración por todos."
Caminábamos cogidos del brazo por la polvorienta carretera dando cortos paseos.
Los pinos que bordean por un lado del camino musitaban
la plegaria de sollozos y suspiros que canta el aire al pasar entre sus flexibles rama!i. Plegaria triste, canción de adiós, .....
E l sol moría, y al enviar sus rayos postreros doraba con
áurecs tonos las siluetas verdi-oegras de los árboles y el gris
r ibazo del camino.
Cerca pasaba un arroyuelo que rumoreaba entre las piedras
sus endechas ccmpuestas dP besos alados, de mariposeo voluptuoso.
Dulce y triste era la hora; todo tenía el sello de lo que no
vueive, de lo efímero.
Me bailaba a su lado y sentía su mirada posada en mí con in~istencia q ¡ mirada mdancólica de los que aman y aman casi un
ideal.
Su ,diento períumado saturaba la atmósfera que nos rodeaba
con w1ho de vida, de calor ......... .
lbamos tan juntos, que el aire al agitar su cabellera azotaba
a la ,·Ez mi ro~tro cou impercep,ibles latigazos.
A la vez que tcdo t e sumía en esta adorada neblina del atard~cer, que tcdo rn hundía en el misterio del crepúsculo, se ha·
cía rrás pcético e impalpable ~u silueta dulce y adorada.
Era una hora azul y una hora gris. Azul por la poesía. Gris
por el recuerclo.
La , ida y las pasiones tejieren para oOEotros un manto de
aforanzas y recuerc}os. y en esa hora gris de atardecer nos en,., himos en él con santa unción ....... .
Juntarnos es rerC\rdar y los recuerdos aún de alegrías tienen
un dejo amargo Junt?.rnos es eotristeceroo~.

�LA SEMANA ILUSTRADA

LA SEMANA ILUSTRADA

Deténgase Usted un instante

En una modesta vill6.,
cuyo nombre no diré,
por razón de que no sé
si es de Aragón o Casti11a.

1
1

· il

Vivió ua mozo, en poca edad,
más espigado que un tallo,
que era en sus tiempos el gallo
de toda la vecindad.

Por su apostura bizarra
ningún otro combatía,
y a los más fuertes vencía
en la lucha y a la barra.

1

1

¿Quién, bailando, su destreza
supo exceder ni igualar?
Nadie: en Juan era el bailar
segunda naturaleza.
Con esto, con unas viñas,
cuatro solares y un soto,
y tras rico manirroto,
era el coco de las niñas.

Digo mal: es condición
humana, que nunca yerra,
que oo haya cosa en la tierra
que no tiene su excepción,
No lejos de nuestro Juan,
al mismo tiempo vivía
la linda Rosa María
ih&lt;!.cado de mazapán!
Era la moza completa,
de mutho rumbo y donaire:
la habló Juan, sufrió un desaire,
y Juall perdió la chabeta.

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Hasta aquel momento, el mozo
no supo lo que era amor,
perdió el sueño y el color,
y el apetito y el gozo.
Hubo, como es natural,
rondas .... ¡diligencia ociosa!
Nada pudo hacer a Rosa
bajar de su pedestal.
Nada lograron los padres,
codiciosos como viejos,
ni aprovecharon consejos
ni cábalas de comadres.
Las músicas fueron van:LS,
inútil fué la querella:
todo lo oy6 la doncella
como quien oye campanas.

Ni el amor, ni los placeres
perturbaron su quietud ....
¿ Era sistema o virtud?
¡Quién entiende a las mujeres!
Viendo que tales extremos
no mellaban su altivez,
ape16 Juan de una vez
a los recursos supremos.

~

Al mirarse hecho un retablo
de duelos, triste y sin calma,
resolvióse a dar el alma ....
(con horror lo digo) ¡al diablo!
Creyendo alcanzar merced,
su memorial, como es uso,
en un agujero puso,
abierto oo una pared.
Tardó el día a su impaciencia:
mas cuando el papel sacó,
¡pobre mozo! se encontr6
con esta ioiC\!3 sentencia;
"Nora.mala para él!
¿Rosita? ¿Rosa María?
Para mí la tomaría ... "
Y lo firmaba "Luzbel.''
Por fin se aclaró el arcano'
a otro día, aquella Rosa,

inflexible desdeñosa,
huyó con un escribano.
Súpolo Juan, y exclamó,
remesándos~ el cabello:
~;Estaba empeDado en ello
y al cabo se la llevó!
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Una ave sensata
El pavo es un ave eminentemente filosófica,
~o el gallinero ocupa aquel lugar preemmente que el asoo monopolita en la
cuadra y que el filósofo nsufructúa en nuestra sociedad Ved un pavo. Su porte es serio,-reflexivo. Con relación alás otras aves
del gallinero, el parn, como el asno, es un
animal de orden, un animal sensato, Si a
las veces en él se exterioriza la presunción, no es esta como la orgullosa del gallo, sino más solemne, cual convieoe a las
personas serias.
Estoy seguro que, cuando un pavo expresa su regocijo, el alborozo de su alma, haciendo la "rueda," esta su noble alegría no
proc¡ede de causa tan baladí como la del
gallo. El pavo. sin duda alguoa, posee razoo,es muy trasc~ndentales en aquel momento l:'ara desc~poner su severo porte y
presumir más o ,menos escandalosamente
]Quién sabe lo que acaece en su alma! Aca:
so haya descubierto una fórmula científica
de inestimable valor, o tal vez haya llegado
en sus reflexiones, a la posesión de muy
trascendentales verdades.
El pat'? es el Ka.nt del gallinero y, como
Kant, es 1mpenetrable, de mentalidad confusa. Sin duda por esto no se le entiende,
aunque todos nos preciamos de leer en sus
º?odas meditaciones filosóficas, muy parecidas a las del asno, su hermano en espíritu. Su filosofía es la estoica, y acaso pc,r es0
sabe mantenerse digno, cou gran compos·
tura, en las horas que preceden a su muerte. Y es que ql}iz~ás el pavo posee de la
~uerte la i:nisma i~ea que todos losfil6sofcs y
siente hacia ella 1gu:1l despr-t'cio que Schopeohauer.

El pavo, no obstante, se diferencía de los
filósofos y de su hermano espiritual el aso o
PO que es un animal comestible, de carne s
muy apreciadas. Pero, como el asno y los
filósofos, e-s un animal precoz, que desd e
s~ más tierna infancia se aparta del bulh c10 de las aves, para encerrarse en sí mismo, para estudiarse, para entregarse a las
más profundas especulaciones ....
Leed lo que os cuente cualquier filósofo
célebre de los días de su mocedad .y com paradlo ~on la juventud del pavo, El filó sofo os dice que a los cuatro años, edad en
qne apreoden a leer los niños, él reflexionaba acerca de los problemas planteados y
no resueltos por los padres de la filosofía.
El pavo, asimismo, apenas sale del casca·
rón, y en aquella edad en que pollos y pichones al~or?tan y escaodalinn, se entrega
ª. las med1t~c1ones y, apartándose del bullic10 del ga llmero, en solitario rincón, con la
cabeza baja, reflexiona profundamente aca
so sobre los mismos temas que sus coÍegas
los filósofos.
Así, oaci.do para la reflexión para algo á
modo de vida contemplativa, su existencia
t~aoscurre plácidamente, sin que lo solivianten las ambiciones que enfurecen al
gallo. Despectivo hasta para con el amor
~ual conviene al filósofo, la hembra, la se:
nora ~va, no lo encrespa ni alborota como
la gallma al gallo. Desde el puoto de vista
de la filosoffa es superior al filósofo en que
no escribe libros y s_e calla ~us tonterías, y
desde el punto de vista social es superior
al filósofo, )'ª que es útil al hombre ord.
asado, ora estofado. . . .
'

¡No debe leerse.......!
Hay c~ws que aJarman y no deberían
ser publicadas por un periódico como
éste, pero cuando lo firma su autor no
hay m?do de evadirse. Sabemos y 'nos
comum~an que en Europa toda persona
que quiere tener u.oa hora fija y ser
exacto en sus negocios, pcsee el RELOJ
"CARONTE" el cual se ha sobrepuesto por derecho propio á todas las
demás marcas. 7 y 15 PIEDRAS, á
$S.50 Y $7 .50 respectivamente.

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peso.

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Daniel Inclán,
3a. de Bolívar 23.

GUSTA YO VIVERO.

LEA USTED

"El Mundo Ilustrado"

�Una vez miré tu cara

La Nervina del DR. SWAIN

Y me pareció tan bella,

No tiene igual. Es una preparación pura para la sangre.y pa·
ra los nervios He aquí la ocasión para vitalizar la estructura
humana. Los efectos de la NERVINA son inmediatos, perma·
entes y maravillosos. El DR. CLEMP.STE SWAIN, gran especialis·
ta alemán enenfermedades oerviosas y crónicas, puede ser
nsultado en persona ó por correo, sin gasto alguno.

MUOO

Sobre espinas y bardales
zumba el ábrego furioso
en los altos de Cumbrales.
Regio manto tenebroso,
sobre la aldea en reposo,
va cayendo
desde las adustas cimas,
envolviendo
yerbas, tallos, hojas. quimas
que se agitan y voltean
en revuelto' torbellino,
mientras tristes cabecean
los álamos del camino.
A los olientes pajares
, y a los cálidos hogares
de la casa solariega,
con sus tétricos cantares
e l ábrego sube y llega;
ruge y brega,
rompiendo entre los pilares
las notas de su salterio;
zumba y juega,
prueba el temple de los muros.
y en los ángulos obscuros
es una \'OZ del misterio.
majestuosa sinfonía,
trae rumor de los maizales
en sus ecos
como rimas espectrales,
y los prende funerales
en los robles puntisecos.
La viejuéa acartonada
y los rudos zagalones
van pasando la velada
al amor de los tizones.
Una viva llamarada
lame el tronco y lo derrumba,
pasa y zumba
con sus rugidos el viento,
y en los labios de la vieja
brota el cuento
de una trágica conseja.
¡Flor de leyenda piadosa,
de virtudes seculares •
y dona;as gallardías!
Cuentos de color de rosa,
helios salmos y cantares
de otros días.
Una ráfaga ~bante,
con aroma de fos pinos
en su vórtice ondeante,
leva su cantar pujante
por los tétricos caminos.
Bajo la alta chimenea
centellea
la llama ondulante y roja.
y en la cocina cerrada
la \;ejuca acartonada
un cuento de amor deshoj:i
Va ~cnaodo misterioso
el romance cadepcioso

Deja tú que mi 111itarra
La adorne con negros 1uos,
• Hecho el corazón pedazos.

ESPECIALISTA ALEMAN

n

Por ti me voy a la tierra.

- ¡Munómi serrana, y tengo

DR. CLEMENTE SWAIM,
A.V. SAN FRANCISCO NUM. IS,

..Que si hubiese sido ángel

MEXICO, D. F .

Yo quisiera estar cantando

de adalides principescos,
y en la sombra, los zagales.
al rumor de loa mainles
parlotean picarescos.

Toda la noche y el día.
Y así le est1\viese dando
Consuelo a lu penas mfas.

Sobre espinas y bardales
zumba el ábrego furioso
en los altos de Cumbrales
JOSE MONTERO.

CANTARES

Cuenta tus penas a nadie,
Tus secretos a ninguno,
Que al que ae confían pesar, ·
Ese es e1 que vende. a uno.

De tu carilla graciosa
Copian el color ·l p flores,
Y de tus ojos divinos
Toma el sol sus resplandores

~

....

¡¡Preguntad a la~ Señoras!!

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              <text>La Semana Ilustrada, 1913, Año 4, No 170, Enero 28</text>
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              <text>Semanario ilustrado publicado por la Compañía Editora Nacional en la ciudad de México. Dedicado a difundir la vida social y política de México y el mundo a través de imágenes y noticias relevantes.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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      <name>Grano de sal</name>
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