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'DEL T r nfif□~f':!íD(i"¡jc,-b'

�Forma Arlette.

ARO IV. - . - - - - NÚM.

182.

LA SEMANA ILUSTRADA
R • ado como artículo de se

SOMBREROS DE PAJA PARA NIÑOS Y NIÑAS

Oflclnaa:
31. Rinconada dt San DI190 No. 41.

&gt;X&lt; ¡¡¡Surtido Incomparable!!! &gt;&gt;&lt;&lt;
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Léase "El Mundo Ilustra do."

1 ·,

1

i'

1
1

,[LBU[N
\

\ FUMEN
CIGARROS

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IJ.I

a:
o

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Fabricados en las
máquinas engargoladoras más perfectas con exq uisito tabaco y el afamado

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Para los Estados Unidos, Cuba,
Puerto Rico y Filipinas, los mismos precios que para la Repiibllca.

da clase el to de Noviembre de

P~;~~º' UC. ERNESTO CHAVERO.

ropa, el salón luminoso, se nos desprecia,
se nos ridiculiza, y cuando menos, se nos
compadece.
'
Un periódico de Berlfn, pocos díclS hace
Jlegiido a México, oph,a que los Estados
Unidos, tarde o temprano, tendrán que in•
tervenir en nuestros asuntos, por razones
de civilización y aún de humanidad, como
La amiga toca al piano uu vals elegante, Fraucia ha intervenido en Marruecos.
cmaestoso&gt;, evocador por su compú en (Textual.)
La carta de uu amigo residi,nte en Pami suelta fantasía, de un dulce y pausado
balanceo de hamaca; pero mú bien de una rís, me hace saber que en los cafés cantan·
charla amorosamente galaute, tras un biom- tes de la ciudad-luz, está en boga un baibo de seda, sobre cuya brillantez se osten· le humorístico, qoe se llama danza salvaje
tara una extraña floración dorada, al rede· mexicana.
Las criticas soa múltiples y mordaces en
dor de garzas pensativas y extáticas. Un
frac delante de un escote; un devaneo de la mayoría de los periódicos de allende el
amor, tierno a las veces. desmayado o ar- mar, que han caldo en mis manos, por desdiente, suave como susurro, con entonacio• ventura. La lectora de un inglés, me ha
nes de voz femenil que reprocha, con in· hecho sonrojar d_e pena y de vergüenza.
sinuantes reclamos varoniles. Charla ine- Extraño estado de ese joven pueblo, decfa
fable de enamorad01, en un salón mundano, un entrefilet despectivo, en el cual se ha
aturado de luz y de perfume, de cultura, perdido el sentimiento del patriotismo •...
de alegria de vivir •....•
ENRIQUE UHTHOFF.
La amiga toca al piano el vals elegante,
y yo siento el.corazón oprimido de amar·
gura, Una amargura semejant~ quid a la
que embargue al cautivo al presentir que
mú allá del muro·de su calabozo, corre la
vida venturosamente. Mú allá del muro,
más allá del carcelero estulto y soez, mú
al1' del centinela que lleva entre sus manos, en la carabina, uua sentencia de muerUna sesión solemne se ha celebrado en
te contra el delito de la evación, se agitan
hombres felices por la iranquilidad y el la Academia francesa de bailarines para
bienestar que gozan, porque su vida, su oir la lectura de un trabajo relativo a la
sagrada vida humana, está al amparo de la coreografía en varias edades.
Recojamos algo de Jo dicho respecto de
civilización. Ahf dentro del calabozo: ¡quien
aabel ¡Ahl qué dicha la de la gente de fue- las danzclS nltr4.1Dodernas.
Vienen eñ primer término las de &lt;un
ra, que goza de la divina libe~, más allá
de los muros •. . .•• mú al1' del ancho ca- paso,&gt; &lt;dos pasos.&gt; &lt;tres pasos,&gt; que los inmino .azul del mar. El vals elegante, me gleses, en su ignorancia de otros idiomas,
opriqie de amargusa el corazón, porqne pronuncian &lt;one step,&gt; &lt;two step&gt; y &lt;three
tiene para m[ un carácter de s[mbolo: evo- step.&gt;
De la danza a dos pasos, qne, como dica un salón mundano, saturado de luz y de
pedume, de cultura, de alegria de vivir: cho queda, es entre los iugleses el «two
evoca una vida superior, la que anhelamos step,&gt; de pliso diremos que ha servido pacon aasia, por la que clamamos con angus- ra que elgracioso autor y másico En•
tia en el recinto de la Patria.
rique García Alvarez escriba el sugestivo
So7. yo una unidad insignificante en la &lt;Tueste,&gt; que ya va siendo popular,
Los doctos :icadémicos danzantes han,
porción enorme de las víctimas cautivas,
para quienes la Patri.!., la santa Patria, tia decretado que el «UD paso&gt;.tiene alegria
sido tomada de bella que era, en el cala· de buena ley; el de dos pasos lanza al frebozo sórdido, al cual DOS ha,l Conducido nes[, y que prefieren el dltimo, el «tbree
las ineptitudes, las ambiciones. las perfi- step,&gt; por su elegancia hertldica.
Examinan luego los inmortales de la
dias, las.. perver.ridades ajenas. Este afán de
paz 11ue nos consume, este ahinco de civi- Academia el doble boston; creado por el
lización, al cual nuestras vidas honradas honorable Wubington, y qae hace triUDfar
nos dicen que habemos derecho, se hacen a los divos del baile.
La danza sherlockinette . representa la
estériles, porque asf place a la horda revoluc~oqaria. tal vez incollllciente, tal vez vida de Sherlock Holmes en las cuatro clacolll(1(ente de que su proceder D!&gt;II condu· aes sociales; el boetang, may original «saloeirá ,IJ,Ua ruina i!ldivfdual y coleeüva.
niiado.&gt; y la chiehigalpiaaa, que pronto
Urge vindicar el nombre dé nuestra tie- llegad de América.
•.
Todas estas danzas quedan muy recon-a.,la -crau vfctima. Ha.y ~e decff1(1, por
:dolorOIO qqe rllo "8 (para mí, jurQ ~~ 111endada,.por lauesu&amp;.~icos, qne
, que lo • huta Jü Jágrimu) eu Eu• en cambio eircluyen y coodenao resuelta-

En el Templo de Terpsicore.

de

1913,

México, D. F.

Apartado Pestat Ne. 149.

Todo pqo d1bt ur precl11m1nl1 adelantado.

LAS VICTIMAS

22

¡

Ttlifa.: Mtx. 2081 Ntrl.

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Atrasados. . . . . . . . . . . . . . . . ... . . . . . . . . . . 25 cs.

Charlando.....

Abril

Ertcuo■

14111.

Para Europa y Países de la Uni6a
Postal Universal, el precio es doble por razón del porte.

mente el paso del oso, el paso del pavo,
&lt;turkey trott&gt; y el tango, que, segdn ~rman los severos varones, nos envfaD Jas
tabernas y otros peores lugares de la A-r•
gentina.

El trabajo con música
Todo el arte de ser feliz en esta vida •
reduce a saber conciliar las cosas.
Partiendo de este principio, un inventor
americano ha ideado un aparato destinado
a hacer alegre el penoso trabajo de la coe,
turera.
La nueva invención, que ta? vez revota·
ciooará los obradores en fecha no lejana.
es la máquina de coser musical.
El aparato es sencillísimo.
J Consiste en un pequeño organillo acoplaao a la máquina que se pone en movimiea•
to al mismo tiempo que la aguja, de tal
snerte, que a la vez que la máquina hace
pespuates, el organillo ejecuta los aires ~

moda.

El invento, ensayado en Milv&amp;llk~ de
doude es el inventor, está dando resul. . .
excelentes, porque la obrera. distraída ~
la música, cuyos aires pnede variar a. ~
Iuntad, trabaja con mú ahinco y COA ~
gusto acompañada por los acordes mud::aJes.
Nuestras modistas ya tenían resuelto el
problema por medio de organillo callejero:
pero con el nuevo invento se les presenta
UD porvenir bastante negro a los zagalooea
que del mauubrio •.•• y gajes adfacentes
venían viviendo.

Las pequeñas manías
•

Se puede asegurar, sin temor de equivocarse, que las tres cuartas partes de la ha,,
manidad tiene nn &lt;tic&gt; nervioso corrfll'o
pondiente.
Estas enfermedades cnyo origen estudi6
el ilustre Biard, al que ayudaron en nobra Lebon y Soury son casi imposibles ele
corregir.
Eutre las comunes se puede mencionar
la "mfstakos trespsoman[a,'' afeccióa tao
insignificante como dificil de pronunciar
en 1111. momento dado y que consiste en retorcerse a todas horas una de las gnfas del
bigote.
Esta nerviosidad suele observarse 811 la
inmensa mayorla de los j6v0):les; y Dd déaa..
parece sino con el tt&amp;DICUl'IIO de loa dos.
Otro callb.üecaente es el de 1&amp; ''iñidéimanla," 6 coatUlllbre de artancarse lqs ~
los de la buba f' la caaii.

�'.IL..r===========-----_:LA::_•:mu:ir==::A:--=IL~o:•t:•~•:D:A::-::::~::~==~~==~:::::::::::::-.;.11.........__________;--;~-;:LA~•;DlAll-;:;;:A-u._u_■___n •_»_A---------------li...,

:1:

COSAS NUESTRAS
LLUEVE.

Tus palabras sao aroma
De la floresta del valle,
;Son arrullo de paloma!

Especial para c:La Semana Ilustrada.&gt;

11

1

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1

Por primera vez en el año llueve.
.
I\'
La atmósfera se impregna de un olorc1to muy sabroso.
Amo el ténue y suave viento
De algún modo habíamos de gustar es~
Perfumado y deiicioso
tan terrible y tan temible, eso que acan·
Que se parece a tu aliento.
ciaría tarde o temprano nuestro cuerpo
V
ahora dado a las vanidades del mu~do: la
tierra. Llueve sin tormenta. En el ~•elo no
Amo tu cuerpo y tu a!m.i.,
hay nubes tempestuosas; es la 1luv1! e~p~Tu vida y tu corazón.
rada por el campesino para dar pnnc1p10
Porque ellos me dan la c;ilma
a la siembra. es la lluvia que hury:iedecerá
¡Te amo con loca pasión!
la tierr'ra y hará germinar la semilla
Llueve y en el horizonte ap~rece el herFRA);CQ S.\;s.CHSZ MARI;-..
moso iris emblema de paz Y ahaoza.
En mi alma como en la ~a~uraleza tam·
hién llueve sin tempestad y ~m tormenta.
Llora mi alma dulcemente, sin solloz.~r, y
sus lágrimas ¡oh! quisiera h~medec1e:an
el corazón del sér desconocido a quien IP(!))ÍIDIJ'® @Il!Jil\\@ ll!lllOO!lil\J~!lll@lil@!$ooo
adoro aquí eu el sileLcio de l_a tarde par~
que germinara como en la tierra l.a semi·
Ha; el amor, pero un amor s~me1ante al
Para "La Semana Ilustrada h
ue yo siento por él, un amor inteuso, pu·
;o interminable, bello, igual al soñado por
Pobre alma incomprendida
lo~ poetas y 00 descrito aún, un amor que
que va sobre la vid~,
no se extioguirá jamás, un amor que ºº. se
como una virgen tísica
dice con lo~ labios, un amor comprend!do
antes de agonizar,_
.
solamente en la mirada, un amor sentid?
buscando en el m1steno
por las almas buenas, el más puro y subh·
de un viejo cementerio
me de los amores, el amor 9ue no ~e seca·
la sepultura mística
rá al soplo helado de la ind1ferenc1a y del
donde ha de descansar.
olvido· el amor secreto que une a las al·
mas, Íiaciéndolss sufrir y las acerca a
Pobre alma insatisfecha
Dios.
· t
t d
Llueve en la naturaleza sin empes a Y
que en la prisión estrecha
del corazón, se agita
sfn tormenta.
Llora mi alma dulcemente y sin sollo·
ahogando en su dolor,
risueñas esperanzas,
zar
'd
,·1i corazón te nombra eu .cada. lat! o
lejanas remembran~as
y un algo que palpita
1 b as am orosísimas. La 1magmac1ón
conpaar
quemándola; el Amor.
•e sueña aogel.
.
.
· Invoca mi espíritu al espír_itu 1d~al que
I
ha tiempo anhela y te. presiente 10b. ser
Pobre alma enamorada,
desconocido: y te imagma tan bueno, tao
que vuela hacia la nada,
·en
carmoso
y tau amante ' que, se desborda
.
•
y en su quietud profunda
llanto sia sollozos. sin tormenta y s1 1eocto·
solloza en la orfandad;
obscuro es tu camino,
sameote.
lh r
Llueve, y en el horizonte ap~rece e e ·
fatal es tu destino,
moso iris emblema de paz y ahaoza.
¡Qh tísic~ errabunda
que muere en la. ansiedad.
CLOT!LDE V!LLEGAS LEAL.
Pobre alma que agoniza
como sacerdotiza,
que alimentando el fuego
sagrado del altar, .
ama, y después exp_1 ra
sobre la ardiente pira,
sin implorar un ruego,
muriendo por amar•

: 1

,11

Especial para "La Semaoa Ilustrada.."

Así agoniza mi alma
va¡rando en triste calma,
amándote eo el foodo
de inmensa soledad.••·
¿Comprendes al poetai
¿Oyes la voz secreta.

1
_\mo Ja Juz; de la tarde
Porque mucho se parece
A la que en tus ojos arde.

I,

JI

Lo que brilla me anonada

que sale de muy hondo
e implora tu piedad 1 •

L___

• L-~~~º:~q~•u~~~li,~":~n~;;"~tu=n~u:,:i~t:~d~•~·-,:__ _ _

1

VARIEDADES

Sobre el tilblado
la morenilla teje su dan za.
brillan sus ojos
como dos llama s:
ojos que di cen
penas y ansias.

Cuando se anunció en Servia que era
ini;nediata la guerra con Turqufa, aprestóse la patriótica juventud a alistarse en las
filas para disputarse el honor de ir a la
vanguardia de las fuerzas organizadas.
Una muchacha abandonó su hogar y se
vistió de hombre, con el fin de que no
se la rechazase a causa de su sexo. Admi·
tiósela, en efecto, en las filas, porque nadie
creyó que se tratase de una mujer, y fué
dotada del equipo y del armamento correspondiente a cada soldado.
La joven, que según dicen los que la han
visto, estaba dotada de rara hermosura, que
disimuló con el corte del cabello y el des·
gaire en el vestir al presentarse ante sus
superiores hizo vida común con sus camaradas de cuartel, ocultando siempre su
condición femenina.
Al entrar en fuego, la muchacha se ba·
tió con admirable serenidad en unión de los
voluntarios a que se habfa incorporado.
Cayeron algunos de sus compaBeros víctimas de las balas turcas, y fué de notar la
cariñosa. solicitud con que, acabado el fue•
go, por haberse retirado el enemigo, em·
pez6 a prestar auxilio a -los heridos, im•
provisando curas que atenuasen la grave•
dad de las lesiones que padecían.
La ternura con que acudió en socorro de
los moribundos y la maña que se daba pa•
ra las medicaciones provisionales en l•s casos en que era aventurado esperar 1a: asis•
teocia facultativa sio. el atajo previ.i. de las
hemorrogias, así como su delicadeza para
disminuir en cuanto era posible la grave•
dad de los que habían quedado fuera de
combate. hicieron nacer la sospecha de
que el valiente soldado era mujer.
Pronto descubrió la moza arriesgada su
calidad de hembra: apenas se puso en du·
da su sexo. Los camaradas contempláronla
entonces emocionados y le manifestaron
su inmensa gratitud y su admiración ar•
diente por el abnegado proceder de que
habían sido testigos.
Súpose que la heroína se Uamaba Sofía
Yovanovisch, que tenía veinte años de edad
y que estaba resuelta a continuar luchando
por su Patria, donde hubiera servios que
quisieran combc1.tir con los turcos.
Los que habían sido hasta aquel momeo·
to sus camarada'&gt;, se opusieron a que si·
guiera exponiéndose a las balas enemigas;
pero han aceptado sus servicios en las ambulancias sanitarias, y bao acordado pedir
para ella una recompensa especial por sus
altos méritos y por su comportamiento Jau·
dabilísiruo.

Sus pies peq ueños
repiquetean sobre las tabl~ s.
y a cómpás suenan
con la guitarra,
con la guitarra que a \·eces llor"}' a veces canta ...
caja sonora de sentimientos
y de nostalgias.~
Sobre el tablado
la morenilla teje su danza

lanzando al aire
coplas gitanas
coplas ele amores
\' de añoranzas
que evocan odios, fieras traicione:-:- ,
curvas navajas
Y mientras ella
sus coplas caota
al compás leoto
de la guitarra,
lejos, muy lejos.
aba11donada.
muere su pobre madre, di ciendo:
¡hija de1 alma!
EDU.\RDO DE OHY.

El mozo de Guerda y el Zar
Pedro «el Grande» viajaba con mucha
gente y con uoa mona amaestrada, que daba la des.:uón a todos menos al Zar:
Antes de consagrarse a los estudios qu~
le llevaron a la capital de Inglaterra, qut·
so visitar la ciudad de iocógoilo, y cuando
DO se encerraba para beber con lord Ca·
martheo monumentales dosis de «brandy~.
reforzado COD pimienta de c~re~a, e-orna
por las calles examioaado _ed~hc1os y esta·
blecimientos con grao ·cur10s1dad _
Como un particular asistió. a ~-estas populares y a sesiones de pred1cacmn entre
cuákeros.
.
Pero un día, por el iocóg01to, r1. poco sa·
le con algún desaguisado su augusta. per·
sooa.
.
Al seguir el Straud con lord Camart~eo,
el Emperador fué realmente empu1ado
por un mozo de carga que no le de1aba e¡
paso, y de un empellón l? lanzó al arroyo.
El Zar se propuso castigar por su 1:1ªºº
la brutalidad, disponiéndose. a un pugila_to.
Lord Camartheo, para evitar el escan·
dalo, se interpuso y gritó al cargador eofurecido, seiíalaudo al ?oberaoo:
-iEs el Zar de Rusia!
.
Entonces Pedro «el Grande&gt; ayo a 5 u
contendiente una exclamación, de seguro
por nadie lanzada en su pafs.

-iQu6 zar ni qué. , , , 1 Aquf todos
mos zares,
,
y as! hablaban ya los ciudadanos

Util para los Agricultores.

SO•

L_u_'"_
- _a._..:V.AI.-~E_s_,_,,_·o•._i•_·_ _ _ _•.•.•.••-•_1_ªª.º.d_•_g,_•_•,_·•.d_.•~'-5g_s____

,j

Aún no hace mucho tiempo empezó a
adoptarse en América un sistema agrícola,
denominado «Dry Farmin,&gt; que consiste
en apisonar con el rulo la tierra labrada,
y mullir después la superficie sembrada
para reducirlo a polvo. De esta suerte el
agua puede subir por capilaridad desde el
subSuefo hasta la capa labrada, pero no
puede ~ltrarse a través de lá capa polvo-

rienta y evaporarse. En estas condiciones,
el agu~ almacenada en el subsuelo conser·
va mucho más tiempo en las épocas de sequía la humedad de las zonas donde los
vegetales extienden sus raíces.
El señor Kerpely, director de la Real
Academia húngara de horticultura, dice
que desde hace tres años ha realizado en
Hungría más de 2,000 experimentos de
c:dry•farming,&gt; y que en todos los casos, sin
excepción, han sido excelentes los resulta·
dos, habiendo aumentado a veces los reo
dimientos en una mitad más.
Por otra parte, M. Coustoo, ingeniero
agrónomo, cita el caso de un propifstario
húngaro M. de Fechtig, que ha aplicado el
sistema en sus fincas. En una región mísera
donde el rendimiento medio de trigo, eo
1910, fué de cuatro quintales por hactárea,
con un máximum de doce quintales en las
tierras más fértiles, la cosecha alcanzó la
cifra de 16 a 24 quintales en 19u. El mis·
mo propietario obtuvo de 30 a 40 quintales
de cebada o avena por hectárea en terrenos donde otros labradores, vecinos suyos,
sólo recogieron 20 escasos.
Los húngaros dan como principio esen·
cial del «dry-farming:&gt; labor en la época
justa y rastrilleo según la necesidad. Los
maíces rastrilladOS hao producido 16 quin·
les más que de ordinario, y los campos de
patatas rastrillados cioco veces, han pro·
ducido 54 quintales más por hectárea.
La labor de otoño permite, en Hungría,
almacenar el máximum de lluvia en invierno, y siempre ha dado mejores resultados
que la labor de primavera.
En cuanto al rastriJieo, debe practicarse
no sólo en el momento de las labores pre·
paratorias, sino la experienci~ puede infor·
mar al agricultor sobre la frec~encia coa
que conviene practicar esta operación, El
tratamiento varía según la naturaleza del
terreno y según el régimen hidrológico del
país, pero parece evidente que puede emplearse ventajosamente en todas las regio·
nes.

¡¡Vaya un responso a Verlalne!!
El periodista Veme ha tenido confiden·
cias de madama Delporte, que fué madama
Verlaioe.
-«JHe amado tanto a Verlaine!-dice
su viuda-No me hubiera separado de él
nunca. Dejó de emborracharse, y ya se fi·
gurará lo que fué nuestra luna de miel con
un sér así, de elección. ¡Pero, ·ay!, pronto
empezaron las visitas al café. Una noche,
Pablo, completamente ebrio, cogió a su hijo y lo tiró contra la pared .... ¡Qh1 Fué
un simple fenómeno, reflejo de exaltacióu.
Al dfa síguiente me quiso incendiar el cabello, y luego, volar la casa, prendiendo
fuego al armario donde mi padre guarda·
ba las municiones de cazador. Pero en estos gestos no era Verlaioe .... Cuando se
babfan disipado los efectos de la bebida
se echaba a mis pies, me pedía perdón,
sollozaba, y, juntos, nos poníamos a llorar
el misterio.de nuestra desgracia. Verlaine
un día, quiso ir en seguimiento de Arturo
Rimbaud; hice lo imposible para retenerle:
todo fué inútil .... La desventura. .... la
desventura siempre ...•..

«En fin, ahí tiene usted escrita la histo·
ria de mis dos añes de matrimonio. ¡ Lea
usted, leal Llévese el manuscrito, que forma un gran tomo, y es necesario que se
publique cuando yo baya muerto&gt;.
Por los detalles que preceden se adivina
lo que serán las memorias anunciadas, y,
tal vez debiera la viuda hacer el sacrificio
generoso de Quemarlas eo honor del que
fué su marido.

En el desierto de California
Para los que han visitado la parte floreciente de California se les hace difícil
creer que hay alli un desierto, un verda·
dero desierto: con todos sus iocontables
horrores. Pero lo hay En la parte Oeste
de California, toda la zona correspoadien•
te a las sierras Natura, es tan seca, está de
tal modo desprovista de todo, que no hay
allí modo de que prospere vida ningnoa.
Del otro lado de la sierra todp es trio;te,
todo parece haber sido achicharrado por
un calor intenso.
La vegetación es poca y consiste en plantas espinosas que no comería animal nin·
guno. Allí, si el viajero pierde su rumbo,
puede llegar a vagar días y días, padecien·
de (\e una sed iososteaible. Hay caso de
hombres que se han extraviado y de tal
modo les hizo sufrir la sed que araBaroo
el suelo con las manos hasta desgastarse la
carne y dejar los huesos al aire. Se les en·
cootró muertos, con la cara arañada, con
los cabellos arrancados en el delirio de la
desesperación. Y,sin embargo, hayenaque-llos lugares una planta que proporciooa
agua y que abunda en extremo. Es un cacto·que tiene la forma de un barril y contiene, en el centro, un.i. pulpa tan fresca y
jugosa que reemplaza perfectamente al
agua. Lo que hace falt.i. tener es un ha•
cha, pues de otro modo no hay como
abrir la planta que está recubierta de una
capa fibrosa muy resisteote y dtl grandes
espinas muy puntiagudas. El cacto barril
se encuentra también en algunos parajes
de México.

Pueblo GillltO, pero aGtlVO
En Sumatra hay una singularísima raza,
la de los kubus, formada por hombres tí·
midas y reservados que no quieren tratos
con las gentes de la isla, y por ello viven
en las agrestes soledades de la selva. Estos
individuos son considerados por los malayos como gentes inferiores, y no vacilan en
apalearlos siempre que tienen ocasión pa·
ra ello, y es tanta su timidez que nunca
SP. presentan ante un extranjero.
La manera que tienen de comerciar con
los malayos es sumamente rara y original.
El fabricante e industrial anuncia su
llegada por medio de un redoblC de tam·
bor y acto seguido se retira; el kubus se
acerca llevando los tesoros o frutos que ha
podido recoger, da un toque de tambor y
esc;.pa; vuelve el comerciante, ve lo que
le han dejado, lo tasa y deposita géneros
por valor de lo que cree a conciencia; se
marcha, reaparece el kubus y reéoge los
artículos de: los mala:yos.

�LA IBMAll'A ILUBrLU&gt;A

DEL EXTRANJERO

r
1

El atentado contra el Rey
de España

·11

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~o por haber pasado algunos días desde
que el cable trajo la noticia de un nuevo
criminal atentado contra Alfooso XTII, Rey
de España, el asunto ha perdido su importancia y su trascendencia; importancia de•
rimos, pues siempre lo es, tratándose de
quien se rrata, trascendencia, pues significa
que la'&gt; ideas anarquistas tienen at'in prosélitos y que la persona del Monarca español es el blanco de las iofamias de los destructores, de los que por buena, por útil,
por conveniente que sea la idea que per·
siguen, pierde toda su eficacia, desde el
momento en que tiene el asesinato bajo y
cobarde como único medio de manifestarse.
El asesino (a qué citarle por su nombre
ni dar celebridad a un criminal) parece
que se mostró arrepentido, según noticias
que no son de creer, y parece también que
dijo, esto sí que es creíble, que lo qu.e había hecho había sido por vengar a Ferrer,
aquel famoso maestro del anarquismo, más
peligroso aún que los que manejan el puñal o el revolver. Esos, los an'arquistas intelectuales, son los que minan poco a poco
las almas, los que trastornan las inteligencias, los que en continuo trabajo de zapa,
disuelven el veneno de ,las ideas destructo•
ras, en las páginas de libros y folletos que
penetrando en los hogares, roban la tran·
quilidad y la honra de tantos que serían
sin tales lecturas buenos ciudadanos y per·
sanas dignfsimas, Por eso la Europa ente·
ra, que piensa rectamente, los gobiernos no
populacbefos, los estadistas serios y de al·
tos ideales, vieron con simpatía lo hecho
con aquel hombre_. que ahora un asesino
quiere vengar. ¡Digno vengador de tal veo•
gado!. .....
Los atentados en los tiempos contemporáneos contra los .Reyes de España, sin re•
montarnos a épocas lejanas, vienen desde
aquel cura Merino que intentó matar a
Is1bel 11 en las galerías de Palacio el dfa
de la Virgen de las Candelas.
_¿Estaba envenenado el puñal con el
cual quisisteis matar a la Reina?-preguntó el juez a Merino.
---IQué lástima!. ..... se me había olvidado ese detalle, contestó el criminal.
Después los atentados contra Amadeo,
Alfonso XII y Alfonso Xlll, son de todos
bien conocidos, y examinando tales hechos
se viene en la conclusión de lo ineficaz, de
]o bárbaro del procedimiento y hasta de lo
contraproducente del medio empleado por
esos pobres locos, pues con sus actos dan
lugar a que reaccione la simpatía por un
Jefe de Estado como está sucediendo ahora
en España, donde el Rey recibe muestras
constantes de cariño, de simpatfa, que quizás no se hubieran hecha ostensibles si no
se hubiera verificado -el suceso que el mundo entero ha lamentado.

Y Dll\l~ÍIE\lllll©J lWu ltlJIIll'@w,m
El viejo mundo sufre grandes trastornos;
los países q\te más estables parecían los
vemos zozobrar en sus bases que por firmes
pasaban, y doquiera asoma la incertidumbre, el conflicto, la pérdida de la paz, la
amenaza a grandes instituciones.
¿No veis esas huelgas mónstruos de Bélgica? ¿No os asusta esos paros de trabajo
en Londres; y hasta las conmociones que
producen las mujeres, las sufragistas, en
busca del voto electoral?
Y si a esto se añade la guerra de Bulgaria, o.ón no terminada, las cuestiones que
esa lucha con los turcos hao de producir y
la crisis fina.ociera de Europa, habd. que
confesar que los albores del siglo XX pre·
sentan nebnlosidades terribles, que por
mucho tiempo bao de impedir el brillo de
un sol puro y resplandeciente.
La palabra «huelga&gt; es pavorosa en los
países donde las agrupaciones tienen una
vida propia y perfectamente organizada.
&lt;Viviremos hasta cinco años sin necesidad
de vosotros&gt; han dicho los huelguistas belgas a sus patronos. «Yo mantengo quince
mil niños de los huelguistas,&gt; ha exclamado
un rico de Bruselas. «No os aburrais, huelguistas, os daremos teatros y cinematógrafos para que el tedio no os domine en las
horas sin trabajo,&gt; dijeron los &lt;leaders&gt; de
la huelga, y en efecto, con la mayor premura se ordenó todo, y hasta recreo tienen
como los burgutses más acomodados.
Las muchedumbres organizadas han re·
presentado siempre papel importante en la
vida de los pueblos; pero este papel nunca
ha sido tán decisivo como lo es en la actualidad.
La acción inconsciente de las mucbe·
&lt;lumbres sustituyendo a la actividad coas·
ciente de los individuos, es una de las ca·
racterísticas principales de la edad pre·
sente.
Y esto que lo reconocen los pensadores,
los sociólogos de mayor importaucia y que
en el terreno de la teoría se escribe como
principio incontrovertible, al llegar a la
práctica, se olvida, o por to menos se hace
caso omiso de ello ante la poderosa fuerza
del capital, de los grandes intereses creados precisamente por esas muchedumbres
trabajadoras.
Los batallones de obreros en los grandes
centros fabriles y manufactureros del mundo, son ejércitos que con sólo no trabajar
ponen en conmoción a las naciones, más
aúo que si llegaran tropas conquistadoras
a las fronteras de los mismos países
El economista, desde su gabinete, estudia
teorías y doctrinas, más ¿qué significan todas las cavilaciones del pensador ante la
realidad de miles de obreros que no trabaj;:in, ante el silencio de la fábrica y del
taller ante el mutismo de las máquinas
que, P¡i.ralizadas, solitari~s, parecen e~har
de menos la fuerza motriz que las agita y
conmueve todo su organismo de hierro?
Las luchas del capital y el trabajo se aumentan conforme los refinamientos de la
vida son mayores, conforme las necesidades toman cuerpo en la mente de los mis·
mos que antes apenas sabían nada de la

existencia, creyendo que esta solo enviaba
sus dones a los ricos, a los poderosos, a los
magnates.
Hoy es atra cosa. Hoy se anhelan goces,
placeres, comodidades, hoy el obrero es
más instruido y conoce su valor; hoy no ignora la parte grande que él lleva a la riqueza en general y todo esto que conducido a cierto extremo es criticable, cuando
se mantienen en el justo medio, hay que
reconocerlo y no oponerse a la corriente;
esta, al fin al cabo, arrastra entre sus turbulentas ondas todo lo que por delante se
presenta.

El estado del Papa
Al escribir estas líneas, la salud de Pío
X está muy alterada y quizás al publicarse
haya que lamentar su muerte.
Ea agosto hará diez años que el mundo
entero estaba con los ojos puestos en el
Vaticano.
León XlII había muerto en momentos
solemnes para la Iglesia; la ansiedad del
mundo era grande al reunirse el Cónclave
bajo las naves de la Capilla Sixtina, ¿quién
!ería el favorecido con la alta investidura
pontificia? ¿Rampolla, el secretario de Estado del difunto Papa? ¿Oreglia, decano
del Sacro Colegio, que fué el Camarlengo?
¿Vannutelli? ... . Y, el cónclave duraba, y
las opiniones se dividían y el mundo ente.ro esperaba ansioso el «Papam Habemos.&gt;
Al fin se supo la resolución, al fin el car·
denal Sarto era proclamado Papa. ¿Quién
era el cardenal Sarta? Aun los mismos italianos sabían de él ser el Patriarca de Vie·
necia. La nobleza y el pueblo de la histórica ciudad del Adriático sí con0cían de la
inagotable mansedumbre y caridad del
nuevo sucesor de Pedro.
La emoción del Cardenal Sarta lué indescriptible. En el primer momento, no
creyéndose digno de tal honor ni fuerte pa•
ra asumir la responsabilidad abrumadora
que sobre sus hombros caía, sintióse anona•
dado; más luego, repuesto, hinc6se de ro·
diUas para dar gracias a Dios y demandar·
le fortaleza.
Después .... no hemos de seguir ese pon·
tificado, pues para juzgarle, nos faltan fuer·
zas intelectuales y amplios conocimientos.
Solo sí, en estos momentos en que de nuevo el mundo entero tiene la vista fija eu
Roma, se nos aparece la figura del Pontí·
fice como una. sombra blanca detrás de una
corte de sacerdoles, de camareros y de los
pintor~scos soldados suizos, cuyo traje de
colores activos, pone sonrisas en las devociones más sagrad~s.
Y, pensando en esta visión, y recapaci·
tanda en el anciano de cara de piedad y de
cabeza de santo de retablo, se deduce que
aquellas manos temblorosas no hayan qui·
zás podido dirigir el timón de la nave de
la Iglesia en la ,·oragine terrible de estos
tiempos, donde luchan las pasiones con la
misma fuerza que las olas encrespadas ato·
tadas para el huracán.
LUIS DE LARRODER.

LA SEMANA ILUSTLU&gt;A

CRONICA CIENTIFICA
"GLOBOS -SONDAS''
A 37.700 metros de altura
¡Treinta y siete mil setecientos metros!
Asombrosa altura alcanzada por el globo
lanzado dt"sde el observatorio de Pavia,
por el profesor Gamba.
De más parece decir cuáoto llamó la
atet1dún este hecho en el muodo cientíti·
co: tnl altura jamás había sido alcanzada
Desde luego que no se trata de un globo como los ordinarios, y sí de uno de los
llamados c:sondas&gt;, destinados a explorar
por medio de iostrumentos que lleva con·
sigo las regiones inaccesibles al hombre.
Tales globos-sonda, son de no muy anti·
gua invención. Precisando más; recorda·
remos que fué el 4 de Octubre de 189z,
cuando M~l. Hermite ·y Besancoo soltaron
el primero de esos globos desde la fábrica
de gas de :'.\loisy-le-See; ensayo infructuoso, ya que globo e instrumentos se perdieron. Este fracaso fué, no obstante, el pun•
to inicial de una serie de ensayos que han
permitido llegar a alturas de u, ooo y ....
1 S, ooo metros.
El cuadro de exploraciones aéreas que
se encuentra en una obra interesantísima.
publicada poco ha por M. de Fonville, en
la que se ocupa de los globos-sonda, de·
muestra que los resultados obtenidos lo
fueron paulatinamente; cada vez mayores,
más completos y exactos, después de un
período de tanteos, durante el cual hubo
que vencer no escasas dificultades y que
sufrir más de uoa desilusión.
Uno de los obstáculos que más costó vencer, fué dar con la md.teria prima que mejor respondiera al fin propuesto: los pri·
mitivos globos-sao.da eran de papel baña•
do en petróleo y tenían una capacidad
rtproximada de cinco metros cúbicos . .Más
tarde se ensay6 la vejiga.
Hasta qlle, por fin, MM. Hermitte y Be•
saacoa resolvieron usar verdaderos globos
· de seda barnizada, ~e ur.a capacidad comprendida entre 400 y 500 metros cóbicos,
y cuya fuerza ascensional, con gas hidrógeno, hubiera permitido elevar, ea un via•
je normal, tres o cuatro p~rsonas.
Si se piensa un poco en que tales aeróslatos lle,·an por única carga un barómetro,
que nu pesaba un kilógramo, se concebirá
b velocidad a5censional con que marchaban al asalto del cenit
Su ascensión se producía lan bruscamen•
le, que la superficie polar del aeróstato se
aplan.1ba ante la resistencia opuesta por el
aire.
Rutonr.es, los globos tomii.ban formas capricbosii.s: esféri~ al partir, se tornaban
casi lenticulares antes de llegar a 100 metros: luego se laozaban resueltamente al
espacio y, arrastrados por el \.'iento, ibau a
tomar tierra, más allá de las fronteras alemanas, o bien en el centro de Italia.
Pasaban días&gt;· más días .. , .hasta que en
un momento dado, gracias a la carta «:ad
hoc&gt; en la navecilla, se sabía el punto
exacto del descenso.
Era este el momento de las dificultades
mayores: uno de los experimentadores te·
oía que tomar el tren e ir al sitio del des, censo para recoger el precioso bagaje. Ta-

les vi ijes eran caros, y lo resultaban más
por la prima que había que pagar-generalmente cien francos,-a quien había en•
centrado el globo.
Y, añádese a esto que muchas veces los
globos, después de recorrer distancias lo·
cas, tetaban lierra, pero sin haber alcaozado una zona cuya altura fuera lo bastan·
te, para suministrar elementos de interés
cieotífico. Fué aquella una época realmen•
te heróica, dm ante la cual los dos sabics
hicieron esfuerzos y demos~raron una per·
severancia que han sido okid.tdos con deplorable ligereza.
Lo.i trabajos por ellos realizados y las
deducciones obtenidas de sus ei;;tudios y observaciones, son hoy la base del sondaje
del aire, y-bay que reconocerlo.-en principio, poco se han cambiado los procedi·
mientas seguidos por aquellos.
Los barómetros registradores van pro·
vistos de hojas diagramáticas metálicas,
ahumadas al negro, sobre las cuales una
espiguita de acero va marcando las alturas
distintas y las diferencias de presión atmosférica. Procedimiento debido también
a :\D-l. Hermitte y Besancon, quienes, desde un principio, abogaron por el uso de
hojas metálicas libres del inconveniente
que presentan las de p,J.pel, tan susceptibles a la dilatación y a la contracción, con
grave perjuicio para la exactitud de los
registros.
Xo hay que olvidar tampoco la venlaja
que presenta, dada la supresión de la tinta,
que se helaba casi siempre en el aire, haciendo fallar el experimento.
En el observatorio dé t'rapper, fundado
por :i.-f. Teiserene de Bort, he podido com·
probar &lt;de visu&gt; los progresos realizados
desde 1892, en esta clase de estudios.
En primer término, se ha abandonado
completamente el uso de los globos de pa·
pel y vejiga, empleándose actualmente los
de caucho, de superior calidad. Su lanzamiente se hace por lo común de noche,
siendo la fuerza de ascenso &lt;inicial&gt; de 1
a 2 kilómetros.
Henos, pues, o.SÍ, bien lejos de aquellas
épocas en las que la velocidd.d inicial era
de 6o metros por segundo. Además, estos
globos, al salir, no tienen un diámetro mayor de dos metros; están llenos de hidrógeno puro y presentan las características
de estar cerrados herméticamente.
Hace poco hemos visto, que antes los
globos tocaban tierra en el mismo estado
en que partian. ,\ctualmeote, la teoría de
la ascensión es otra y constituye una parte
interesante, quizás la,que más, del experimento
Después del nrranque, el globo de cau•
cho se dilata a medida que se remonta, lo
que determina el aumento de la superficie
lisa de la envoltura. proporcionalmente al
aumento del volumen ocupado por el gas.
Contin U&lt;1ndo la ascención. prosigue, ,1 su
vez, la dilataci6u del caucho; , luego, el volumen del conjunto, pequeño al principio,
crece enormemente.
Claro es que al llegar a cierto límite de
dilatación, todo dependerá de la calidad
del caucho. Cuanto más se dilate la envÓl·
tura, tanto mayor será la altura alcanzada.
Llegando el globo a aquel límite, estallará
y la navecilla, conteniendo los iostrumentos, cae desde una altura fantástica, siu

que, por lo general, nada haya sufrido se·
rios desperfectos.
Cada globo•soada lleva un instrumento
provisto de tres agujas(higrometro, terrná•
metro y barómetro). instrumento que va
encerrado en una caja de corcho, recubierta de muletón. Acompaña a todo esto, colocada bien a la vista, una carta para la
persona que encuentce id. navecilla; en dí·
cha cana constan las instrucciones necesarias para enviar aquella a su punto de
procedencia.
~r. ~f... urice que h,1 presidido ya el lau·
za.miento de más de r ,400 glohos·sonda,
d~de el ~bservatorio de Trapper ha recibido multitud de coutest&lt;1ciones; de entre
ell.ts, hay una que merece ser recordada,
con toda su sencilla y encantadora ingenuidad.
La recibió el año pasado de una bueoa
mujer de Prolovin. Dice así:
_4'Prol?via, 14 de Enero de 19I.!.-Señor:
::'-io es s100 muy tarde cuando puedo averiguar las señas de usted, para comWlicarle
que he visto el globo caído en el valle de
Arolaz, el 8 de Diciembre, siendo pr6xi•
mamente las 6.30 p. m., frente al villorrio
de Arolaz. Ví, primero, cuna estrella,:) envuelta en algo rojizo, que venía arrastrada
por el viento, como hacia la torre de la
iglesia. Cayó antes de llegar allí. Comuniqué lo visto a los vecinos, diciéndoles que
unos aeronautas habían perecido por allá.
A la mañana siguiente, tres jovencitos marcharon en aquella dirección. El tiempo ho•
rroroso que bacía, dificultó mucho el en·
cuentro. Cqmo ha dificultado el conocer la
dirección de usted, pues las aguas habían
inuti(iz~do el pap~l encontrado. Sólo por
los diarios he podido conocerla y cumplir
con su encargo. Somos muy pobres, así es
que espero que nos mande la recompensa
ofrecida. Y visto que sio mi' nadie lo hubiera encootrado, espero ,su' contestación.
R~~ibi~, señor, mis sa_ludos respetuosos.
Dirección: i\1aría Follonier,viuda de Bau·
lista Bovier, gendarme prolovino, Evoléne,
~alais, Suiza P. S. Perdonad mi ignorancia: ¿se podría encontrar en ésa- un tratado
de astronomía? En caso afirmativo, tened
la bondad de decirme su precio.:,
Luego, hasta en las áridas breñas de las
cordilleras, se encueotran ya los globos
sonda, cuando caen allí.
En las últimas ascensiones realizadas en
Trapper, se ha hecho la siguit!nte compro•
bación meteorol6gica:
1
Temperatura míoima, ,75 grados. Hay
que observar que la temperatura decreee
desde_el ~uelo h~sta una altura que, según
las c1rcunstanc1as, \'arfa eotre 7,000 y
15,000 metros. Más arriba v tra-. una levisi•
ma elevación, queda estaéionaria, o sufre
mínimas alteraciones: es lo que conocemos
con el nombre de &lt;stratoesfera.&gt; La temperatura de ésta es tanto más baja. cuanto
más alta es la zona.
Las altas regiones son más fría.,¡ bajo las
grandes presiones, que en las depresiones:
son más frías sobre el Er:uador que sobre
el círculo polar.

'1

�u an&amp;•4 u,ua'ff.U)A

Vida Teatral
el fondo están contentos, cual si sus almas
cio durante algunos años, temeroso d&lt;l un
vagabuñdas, almas de farándula, se holga·
desengaño o de una burla. Y, en efecto, en sen ante las novedades pintorescas del éxouna bellísima escena del tercer acto, llena do que van a emprender de provincia en
de poesía y escrita con toda la inspiración provincia y de teatro en teatro. Ya nadie
ensaya; las mujeres dejan de pensar en pe·
de que es capaz el ilustre autor de &lt;En
rifollos; los hombres, considerando que ha·
Flandes se ha puesto el Sol,&gt; &lt;Doña \taría brán de vivir ociosamente durante dos o
la Brava&gt; y &lt;Por los pecados del Rey,&gt; tres semanas, se dej..n crecer el bigote en
retoñan los rosales y asistimos cautivados un prurito irrefrenable de continuar dis·
frazándose, de no parecerse nunca a sí
por el interés de la situación y la belleza mismos. Llega, por fin, &lt;la última noche&gt;,
:l.el diálogo al florecimiento de dos almas. y con ella acentúase el nervioso desasosie&lt;Cuando fiorezcao los rosales&gt; aunque es· go de los días precedentes. Nadie piensa
cri¡a en pr¿sa es una obra poética eo gra· en la representación, y hasta los más sin·
ceros trabajan sin entusiasmo y &lt;por cumdo 5umo, ¿por qué d611de hay nada tan real ' plir&gt;. Cualquier incidente es para todos
y poético a un tiempo mismo, como la pro• motivo de broma y de risa. Las frases so·
pia naturaleza; ni poema, tan inspirado nantes y enfáticas de los dramas, especial·
como el de la vida con sus luchas, con sus mente, levantan entre los bastid,ores mur·
mullos de alegria.
encantos, con sus placeres y a la vez con
La dama, por ejemplo, tiene que decir:
sus desastres, sus miserias y sus amarguras?
&lt;Dentro de un momento, todo habrá ter·
En su desarrollo y en su técnica la co- minado entre nosotros&gt;.
Y el galán:
media de Marquina adolece quizá de al·
«¡Es verd.td; nadie sabe cuándo volve·
gunos defectos, hay escenas demasiado lar· remos a vernos! ...... &gt;
gas y parlameotos demasiado extensos que
La oportunidad hilarante de tales con·
fatigan la atención del espectador distra· •tideraciones, llena de carcajadas la boca
yéndolo de la acción principal. Pero es tan de los comediantes, y apenas les permite
hablar; el apuntador se retuerce de risa
bella la forma del diálogo, tan elegante y en su concha; desde los bastidores los&lt;ami·
correcto su estilo que bien pueden pasar gos de la casa&gt; saludan a los que trabajan
con sus pañuelos, diciéndoles &lt;adiós&gt;
desapercibidas sus dimensiones
El telón ha descendido lentamente s&lt;,bre
En la interpretación de esta bella y sen,
el hechizo retórico de la frase final, y en
tida comedia se distinguen María Luisa la sala que las luces de la batería, ..1 apa·
Villegas que hizo labor sobria y sincera• garse, entristecieron, se ha extinguido la
Emilia del Castillo que salvo ligeras exa· alegría gloriosa del último aplauso. Los
artistas corren a sus cuartos, y a lo largo
el amor.
geraciones de matiz, resultado de su poca
Agueda, el per90naje de la nueva come·
de los pasillos, en los que flota siempre un
experiencia teatral, se mostró ingenua, de· indefinible &lt;olur di fémina,&gt; hny estrépito
dia de Marc¡uina, la mujer resignada para
licada y tierna, Mutio a quien hubiéramos de conversaciones y febril revolar de fa!·
quien la felicidad no tuvo nunca una cari·
querido ver en toda la obra a la altura de das. Actrices y actores se apresuran a re·
cia, ve con inefabte gozo cómo al propio
coger sus equipajes; rápidamente los som·
su tercer acto en el cual se despojó de su breros enormes, los vestidos magníficos y
tiempo que floreaen los rosales se abre en
afectación declamatoria y Barreiro que se los trajes de botarga, desaparecen en el
su pecho la encendida rOSá del amor.
mantuvo discreto y se mostró como siempre fondo de los cofres y de las ce9tas que
Pero este amor tantas veces suspirado
afanoso de presentar su personaje con la servidores diligentes llevan y traen; las pe·
n.o tjene para Agueda la eficacia del bállucas, las cajitas de coloretes y de &lt;mástic,&gt;
corrección en el vestir que le es peculiar, los frascos guardadores de líquidos miste·
samo; muy al contrario, aviva sus heridas
si bien hay en ella algo de rebuscamiento riosos, los pinceles vuelven a sus estaches,
y aumenta sus torturas, porque entre A¡¡ue·
del que fácilmente puede desprenderse el y sobre los lavabos vacíos cae una gran
da y Jorge Valtierra se alza inconscientetristeza. Ya las paredes están limpias. y su
apreciable actor para resultar chic.
mente la grácil figurita de Lolín, la pobre
desnudes parece tornarlas más frías y so·
noras; ya en los marcos de los espejos no
oiña que, ooltlo Ofelia, puede morir al
quedan retratos ni flores; ya en las puertas
primer fraoa.'fO de sus ilusiones.
de1 las habitaciones no se lee ningún nom·
Agueda tie,ie el heroísmodesacrificarse,
bre ....
la abnegacióo de ·renunciar i. la felicidad
Los amigos de los artistas iovadeo &lt;el
saloncillo&gt; y los cuarlos, dificultando el preque por primera vez le tendió su mano
Nada tan animado, ni al propio tiempo cipitado trasiego de los equipajes: tod&lt;.,s
tan conmov-edor, tan delicadamente triste, quieren adquir noticias y en todos hay una
bienhechora.
Sia einba.rgo, nosotros esperamos, espe· como la úléma noche de una larga campa• emoción, ligeramente melancólica, de des·
teatral
pedida. La &lt;segunda dama&gt; babi" de una
raaos con6..da111ente en que Agueda, tan ñaOcho
días antes de terminar la tempora· contrata que tiene para América; el &lt;ca·
buena, tan ejemplar, tan santa, sentirá en da, es decir, a partir del momento en que
racterfstico,&gt; en cambio, ignora todavía a
torno suyo &lt;el batir de alas&gt; de que habló los actores cc,braron la penúltima &lt;nómi- dónde irá; 1~ demás, van a &lt;Equis&gt; ..... .
el poeta; esperamos que llegue el inefable na&gt;, comienza a advertirse en ellos señales aunque no falta quien murmura que el ga·
inequlvocas de sobresalto y regocijo: rfen,
momeo.to en que un hombre como Salazar, se abrazan, fingen explosiones cómicas de lán y la primera actriz tratan de formar
Empresa y de rehacer la compañía ....
prudellte, equilibrado y discreto, que siem· dolor y de lágrimas.
Es muy tarde y ya la mayor parte de los
-iYa no volveremos a vernos!. . .. -di• amigos se han marchado. Un empleado va
pre l1M&gt; para ella la oportunidad de un
cerrando con violencia sonora la puerta de
con.wjo. la alentadora palabra de una b•1e· cen.
Realmeote lo deploran,_ porque su dura
na. Gbr-&amp;, en el instante gran.de y solemne y cotidiana labor constituye para ellos uoa los cuartes vacíos,
Ó&amp; la. ap$aimación :le dos almas, la dirá, necesidad, un hábito; y también porque
d\Jlcfmleitte cuanto sufrió Y amó en silen. con el traba;&gt; se les va el sueldo. Pero en

El muy ilustre poeta catalán don Eduardo
Marquina nos ha ofrecido con el estreno
de su nueva comedia «Cuando florezcan
los rosales,&gt; un aspecto inédito de su eleva·
do talento. La comedia de Marquioa ofre·
cida el sábado último, coa loable y meriti·
simo empeño por la compañía dramática
de María Luisa Villegas, representa para
el inspirado escritor un nuevo camino para
llegar a la sensibilidad del público y do·
minarle. La interesante y dramática fábula
que inspira el asunto de la nueva comedia
sin traspasar los límites de la sensibilidad
humana cautiva nuestra atención. Ocurre
muchas veces en la vida, que lo que esti·
mamos como algo propio, absolutamente
necesario para la expansión de nuestros
sentimientos, no tiene de ello sino la apa·
riencia. Sensaciones pasajeras, estados de
espíritu que en un momento de exaltación
parecen tomar formas definitivas, acaban
por desvanecerse como se esfum..n y desa·
parecen las ilusiones. Y sin embargo, esas
vibri.ciones intensas, eSPS espasmos de feli ·
cidad que por primera y única vez cree·
mos sentir, vuelven más tarde, cuando menos les esperamos, cuando nada hicimos
para merecerlos, y entonces sí, entonces
arraigan en nosotros firmememeate, porque
ya su fruto ha madurado. Tal ócurre con

•1

Af:1O IV.

MÉXICO,

22

DE ABRIL DE

1913 •

NÚM.

1f2.

La Ultima Noche

--------------------------------------

°

Merced Gómez, el espada mutilado• 11egand a ¡da pl~za d_e !El Toreo&gt; para presenciar la corrida efectuada en beneficio
suyo e 1 omrngo ulllmo.-Fot. Sem. Tlus.

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El señor don Rodolfo Nervo hacieudo uso de la pal..bra ante la tumba del Lic. Mariscal en la ceremonia conmemorativa del tercer aniversario de su muerte, efectuada el
miércoles I6.-0tro orador en la misma ceremonia.

Grupo de caballeros que concurrieron a la conmemoración.-Salida del Panteón Francés después de la ceremonia,

}ots. Sem . Ilus.

�~~La Sociedad Mutualista y Moralizadora H

Retratos . .. Nota teatral

Damas que tomaronp,1rte en la ejecución del pro·
grama de la fiesta con que celebró la agrupacióo su
décimo primer.aniversario el domingo pasado.

.:.

Señor don Rogerio Meraz Rivera nombrado
f
d . . . ..
Federal-Señores José Fernández 'Ro'a L _Pro esor _e e1erc1c10s f.s1c_os en las escuelas primarioiS del Distrito
rés y actualidad, titulada &lt;La Revoluci~: ~exiis Melga;iopau¡o~es d; la int~san~e obra histórica de palpitante intemente por la Librería Mexicana acaba d
r cana.&gt; &lt; e or no D1az a Victoriano Huerta,&gt; que editada lujosa•
11ada en el teatro Hidalgo el sá~do pasad:.sa ir a la venta.-Uoa escena de &lt;Los Cadetes de la Reina,&gt; obra estre•
Fots. ::ic:m, Ilus.

Señorita María Luis,1 Ross dando la conferencia oficial en Ía dicha fiesta de aniversario.- Mesa directiva de la sorie·
dad presidiendo la función.- Fots. Sem Ilus.

�~Fiesta Escolar~

"-~-~~1 De

la vioa teatral

I&gt;~

Arriba y abajo: dos escenas de &lt;La Prosa de la Vida,&gt; interpretada por !~_compañia dramática del Teatro Princi- Et
aJ.-En el centro, escena de c\Verther&gt; por la compa01a de ópera d~I Colón.
l
F ots. Sem IlU!i,
P
í

Una escena de &lt;Como la tumba,&gt; drama.-Escena de &lt;iUna casa tranquila!&gt; juguete cómico; obras representadas por los
alumnos del Instituto de San José, de Tacubaya, en la fiesta efectuada el domingo pasado en honor de su Santo Patrón.

�- Velada conmemorativa

Mesa directiva del &lt;Club Ceotral Félix Díaz,&gt; organizador ne la velada efectuada el sábado pasado en memoria
de los Generales Reyes y Ruiz.-Señores Líes. don Andrés Ortega, don Enrique Ballesteros y dpo Manuel Marrón,
quienes tuvieron a su cargo la parte literaria de la velada.
Fots Sem. Ilus.

===-==-'=-4

Beneficio de Merced Gómez

la======

Merced G6mez en el redondel recibiendo la cariñosa salutici6n del público -El St:nv "º un lance de capa E l Serio en no pase ayt~.'lido.-El_veteraoo Diego Prieto, "Cuatro DP&lt;los," ov~ciooado por un soberbio par -El
Serio entrando a matu.-fgnacio Gómez hermano de Merced, toreando de capa - Fots. Sem. Ilus

�Notas de los Estados

Para batir el Zapatismó

1 fi ta inaugural de los comedores escolares
Grupo de señoritas profesoras que sirvieron la mesa a los al~mnos en a _es t
en la ciudad de Zacatecas el seis de los cornen es.

d ·6
t ¡ cabecilla Daniel Herrera al intentar éste fugarse
Señor don José Blanc_as, oficial de policibeade Vdelracrubz
He:r~~~ e ~uerto por el oficial Blancas al tratar de fugarse,
cuando se le conduc1a a la carcel.-Ca za e ca ec1 a
•

9ft

El general Marcelo C~rav~o (x) y su Estad? Mayor e~ los momentcs de embarc¡¡.rse rumbo a Mcrt:lc,s pafd Cdnll,dtu
contra Z~~ata.-Artlllena embarcada y lista pa~a disparar, en caso de ataque de los zapatistas, desde t:l mbmo
tren m1htar.-El general Rasgado, nombrado ¡~fe de las armas en el Estado de Morelos y director de las
operaciones contra Zapata.
Fots. Sem. Ilus.

�Batallón Juchiteco.

Por la Paz

•
\.~ hc.1.Lt(Ut..::i. l&amp;\. =::.c:tL t..01tl.1lJ .l\oL.lo*l-..,L, l~h.L,l. "!et
1'11t~1111 ~,1,c.,1 .. t.t. •
.
1 • a de la Nación-El cuerpo irregular

Esperanza Iris lega su recuerdo a la posteridad

'-ª1'.llcu ~t. '"'

de ¡ucb1tecos
República, en donde se le está ~ezaodo UD DOV1!ª:~~ar:n ad~l ZFerrocarril Nacicoal, por donde saliere~ el viero~s
desfilando por las call~s de la c1udadfi ~ulmbd ~
rpo irregular de jucbitecos, en· compalila del señor Lic. don F1•
pasado rumbo a Moreha.-Jef_es YO cia ~s e cue
Fots. Sem tlus
deocio Heroández, en la estación del Nac100a1.
Parnda Ot:

¡.,, ln•btst:1'

ut:

Esperanza Iris, la gentil y graciosa di veta, estrella de la Compañía de Operetas Vienesas Hispano Americana, que ac·
túa en el teatro Arbeu, ha grabado los más celebrados númerosmusicale~de su brillante repertorio en los afamados
Discos &lt;Columbia,&gt; de reputación mundial. Los Discos, impresionados por Esperanza Iris, se pondrán muy pronto a
la venta, y el público mexicano tendrá ocasió.i de escuclnr en su casa, siempre que lo desee a su artista predilecta.

�======4 Hábil Defensa. - Concurso ~=====

4 Movimiento Político

Ceremonia de instalación del Club &lt;Patria&gt; en Coaxim'.llpa para sostener la fórmula Diaz- de La Bura en las próxi•
mas elecciones presidenciales; desfile por las calles.

Señor Lic. don Antonio Villarreal, notable jurisconsulto que ha obtenido un
éxito rnidoso con su hábil defensa del Iog. Enrique Zepeda.

Los miembros del club &lt;Patria&gt; en sus trenes e;peciales rumbo a Coaximalpa.

Fots. Sem. Ilus.

Pruebas en el concursó de taquigrafía y escritura en máquina, abierto por la Secretaría de Gobernación para
cubrir vacantes en sus dependencias.
Fots. Sem. Ilus

�LA UNA'CA ILUftlAJ)A

DEL ÉXT.RANOERO

· -EL PROGRESO DE MEXICO Y LA DIVISION DE LA. PROPIEDAD

Roma
Los católicos 'f el Japóu.-Eu el Agro
Bomano.-La Biblioteca ntie&amp;Da.
J&lt;}n el \"ati&lt;·ano ha sido senti&lt;lisi,na
la muPrte 111'1 emperador ja¡,oné~ :'.\Iutsuhito. ~u reinado marcó, en efecto,
una 11 Ue\·,, era de toleranci,1 y eonsideración para la propaganda de la~ mi •
siones. Se rl"rnerda qne fué el mismo
em1&gt;era&lt;lor q1\ien in!!piránrlose en lo~
prinl'ipios y en la políti&lt;'a de los países dYilizatlos, hizo cesar la ,·iolenta
pern•cll\'ión que duró rlc J 866 á 18i3
(, impuso al cabo el mayor respeto pa'.
ra la propaganda l'ristiana en gene_
ral, y particulan~iente para la católi-

ca.
La lUt·ha de las misionrs ,atúlica~
había sido en el Japón tan ]aria co·
mo tenaz .,· persc,·erante; una 1·er1la•
dcra epo¡,e,va ,le" \'alor y rlc ronstant'ia. l&gt;e~1le rl 15 de A¡c&lt;n1to de 1549, !lía
en el cual tlesembarc•ó en Congo,d1ino,
San 1''ran&lt;'isco JaYier, la labor de los
misioneros no 1·esó un momento, si bien
á. 1·o~ta de san¡rrientas perseeuciones y
de innumerables martirios. Solof. aban·
donado~ de torio auxilio, ~pera.ndo los
tormentos y la muerte, aquellos héroes
de 11u fe, no cesaron &lt;le prediear el
El'angelio. y •merecen gloriosa memo·

Casa propiedad del señor don Genaro Cortina
Rincón.

Elegan~e y hermoso chale'., propiedad del señor
don Benigno Pé rez .

ria.

Oficina central de los teléfonos Ericsson en
la colonia.

Casa en con~trncció o, propiedad de los s~ñores
Leopoldo Perr6n y Francisco Espnn

r·-·

]

l

1

i1

did d d ¡05 habitantes de la colonia. -Convoy de
Rest...urant del señor José Cam...cho establecido reci~ntem~nte para-co!Do a eruza la colonia.
ferrocarril de Mex1c.,,Jtzmgo Zapotttlán, que le C 1 · de San Nicolás Tolentino,
á ·
muestran el progreso de a O onta
tá · d
· Las fotografías que ilustran esta P gina,
d' ciones extremadamente ventajosas, es sien o
que fracciona en lotes que se venden a P:ecios_ moderad~ y e; f;~r~ocarril de Mexicaltzingo a Zapotitlán, que
colonizada con asombrosa rapidez. La reciente 1nau¡¡.ur_ac1 n e
cruza )a flamante Colonia, ha prestado a ésta un grao impulso.

ª

Al fin, en 18i3, gradas á Muhuhito,
&amp;e con.siguió la libertad &lt;le propaganda.
y sólo en tres afi&lt;&gt;t1, en 18Z6, era tal
el incremento adquirido J&gt;Or el catolicismo, que el antiguo Vicariato apostólil·o, instituido en el J,i8i, tul'O que
ser &lt;li1·irlido en dos.
Le1ín XIll en 18!1) tu,·o qne t•r••ar
tres nur1·11~ &lt;li,ícesis v una archi&lt;li6ce·
1i11 rn Tokio. y íilti~u1111ente, bajo e,
pontifi&lt;·a,lo ,te Pío X, se ha erigi1l•1
na mu•,·a prefectura apo~t61ica en
hikoku.
' Pul'den caleularse los &lt;'atóli&lt;•os del
Japón en unos 75,000. ~· &lt;IP tal liberta,!
lleg-a&lt;lll á gozar el 1•atolid~mo, qu•'
Tlacf' trr~ años Jle~ó á bablal'~e del
establr1·imiento ,le relacione'! rliplomá•
icas cntrP el \·atieano }. di,•ho imprio. El .Japóu, ,rií1n parr&lt;·P, se negó á
os compromisos permanentes, pero no
pu~o ,lificulta,l á enten&lt;ler~r. siern_
re que fue~e necsario.

* * •
Pío X ha rlrci&lt;li&lt;lo la fundacifÍu tic
ilgunas parroquias en el .\gro Roma·
, habiéndose inauguraclo una. cuya
Íesia e.,tá ron~truícla c•on fondos fa
litados ¡,or el mismo Pontífice.
La inieiath·a del Pa,pa es tan impor•
te .,· beneficiosa, no sólo en el oren religioKo, sino en el sorial, que el
obierno, lejos de o¡,onerse á el!it, h.i
nifestado su intención 1fo arn,Jar i1
edifieación de ca.sa11 en toro~ tt,, ,E.
as iglesia~, con el objeto de ª) udlfr á
repoblación d&amp; la .desolada e1w1piña
na, ~ue flfé eui abandon:111.l á
cuencia de la analaria.

El gohierno no se había, rn rrali l:111
,lormido, por,¡ue ha saneado 1·11anto ha
pocli.Jo, .,- ha creado las Vomi~ioa"s
l'ientílicas ambulant~s contra la fip.
hrP; pero &lt;·omprPn&lt;le que la idea ,fo
Pío X &lt;·ontribuhá mucho á iufundir
&lt;·onffa111.a \' á fomentar 1111('\'()&lt; níicl&lt;&gt;os
&lt;le poblacfon.

* * •
!'ara 11111) ,te ""tus ,lía, ,e :1 :iun&lt;•iJ ,J
nomhrami~nto ill" pr&lt;'f,•,·to d.1 • I:! Bihli9tee:i \'atil'ana &lt;le 111w1s •i',,ll' !fatti,
r¡nr er·i ,lirP&lt;·tor &lt;le h Bihli•&gt;t&lt;•l'a .\ml&gt;rosiana &lt;l&lt;' )íilá!,.
E~te ~:1hio prel:vh te11ía Msrlr ha.' 1
tic,.111111 el l'ar¡ro ,Jt, subprefect,&gt; •!e
aquélla. ~· compnrtia sn tiempo entr1•
Roma ,. )liJán. A él se deben las reforma;· de l,1 Riblioteea Yaticana,
1•rf.'an1lo csbneias blin&lt;ladas para po·
ner á saho rle un in,·e11dio los raliosos
man)1srrito, qui' en E'ila se rusto,lian.
El anti¡!uo prefr&lt;'lo P. Ehrlt', ilejarú
MU pue~to y se rPtirará riel Yath·ano, si
bif.'n es &lt;•asi ~pguro que l'ío X, 1•01110 re·
&lt;·ompen•a á sus largos serdcio~, l!&gt; &lt;·on •
ceda alg-ún cargo honorario.

Paría
El ftn de una monarquía
Los monárquieos francesei;, q11e tan
orgu.tlosos se mostraban al ron1;i&lt;ler;,r
que aún subsiijtía en 1''ran&lt;·ia nn tron,&gt;
re~petado, •acaban de Hr sus íiltimas
ilusiones desvanecerse.
Apenas muerto el obscuro Príncipe
de los Portas, que se Jlamó León Dierx.
.v qut' &lt;·on tan poca generosidad em¡n:·
ño 1lurante tliez años el cetro de Mallarmé y de Yerlaine, el ¡&gt;ueblo entrro
de los kitaredos ha comenzaclo á ,lar
mur~tras inequívocas rle qne la tiranía
,Je un monarca le -pe~a. y le estorba
'' En otro tie:npo-¡,areren tlerir,-cuando nuestros príncipes se imponian
á nuestro respeto J&gt;or su reJll gra11de1.a,
ni Miquiera era neeesario eonsa¡,'l'arlo~
solemnemente. Víctor Hugo ocqpó su
trono sin recurrir á ceremonias de ninf{Ulla clase. Lewnte de L 'lsle, tambirn. Y fué neee~ario que los bur¡.:ueses
se mo~traran inrapaees de reconocer la
maje~tad de nn divino fauno qm• se
nstía cual un mendigo. para que la
inl'estidura regia se hiciera .1r,'.t'Sll·

ria''.
Verlaine, en efecto, fué el primer
Príncipe de loii Poetas consagrado so·
lemnemente por las aclamaciones y los
,·otos de sus 11dbditos. En realidad, no
,ólo .fué el primero, sino el único. Ante
rn excelsitud, reconocida t!lrde, el pa;;
entero se prosternó. Las eonquista~ he•
,·has por él fueron defendidas por t'l
pueblo todo. Su voluntad paternal no
encontró nunrn en el espíritu púbJic;r,
la menor reKiiitencia. Pero tomo .í na·
da se acostumbrah tan propto. la~ aristocracias como
la esela,·itnd, apenas
el rey bueno eayó ,muerto, tué nec6!!a•
rio reemplazarlo. Un nuevo rey rel'i-

s

lÍió la corona. rpdtiió el retro. Era, 6.
sn modo, tlh gran re,v. J;ntrf ~ ohm
habfa tt'!!OrOl! rnara,·flloso~, que eoll.•
vertían fü alcázar ~ngraslo eu un pata_
cío ~ólo comnarabll' con los de Jouel1os
fantástiros •~nltanes de la~ Mil y
una noches, que JieJ;Jaban sus cav•
uas ile diaman-te:1.
Y realmente, en la residenei11 ídeil
de :\faJiar:né había nlgo · de ca rní·11:1 y
~ Igo de pago1la. Su poc1ía era hierá,tica, Obtil'lll'a ,v ~ublim&lt;!. Entre su~ súbí
&lt;lito~ lo, habíu que tenlan por (·l un
fam,tismo de!irante
que se an:o&lt;ldlllban para oírlo pontificar. Pl'r i los lía·
bía también que conftsaban nQ entenller la r~al pa 1¡ibra. .\d, e11a:l'!·J ei !&lt;e·
gundo ¡iríncipe de ,la dinastín ;iue se
lla,:na Psrn-asiana rle&amp;apareció, lo pri•
pero que quiso el pueblo de los eleeta•
res fué Jlaq¡ar á sentar,'I(' en el ,trono u«'
Yerlaine á un poets,elaro. ¡Cómo f.ué
León Dierx el escog1dof Nadie lo sabe
á punto fi,io. Tal vez, porque nadie había leído una sola lle sus estrofas.., TaJ
Hz, porque era tan anciano, tan ane.lti,.
no, que pareeia prodestinado á la ni46
¡•orta de las tira!liu. . . Tal l'Cz, pan,
que otra~ candidatura~ más brillante,
no acarrearan la guerra dvil y sus mil
de~astres. Lo cierto es que, unán.ittU!',
meute, todos vot_iron por él. Lut¡u,1
dejánrlolo encerrado en su palacio sin
grandeza, lo ol~idaron. hasta el punto
de que, rnando lo vieron morir, tu\'ieron que ha(•er un e~fuerzo de memo•
ria para l'N'or&lt;lar que era i,u rey qoie11
&lt;lesa parecía.
Y ,•r&gt;:no á. rey muerto es ¡,reeiso qu,
!:aya rry put'sto, lo~ jó,·enes con1enza;
ron, hare y:1 má&lt;1 di' qt1inee días, á t(I•
,•ar los rlui11es para reunir al pueblo
&lt;le los elertores. ,
-Yenirl-- rlijo "L\ Falanie '',-en
nombre ,le lo~ &lt;il'l'a1l&lt;•11h•s del Barrio
Latino.
~Venid-&lt;li,jo • 1.es Loups' ',-e'l
nombre ,le ,Jo~ revo)ueionario~.
-Veni,1-rlamó "La Plum,,'~-:-t1r
nombre de los ~·erlainiano~.
Y los elee,tores aeudieron, en efecto
Pero no acudieron juntos, no ae¡die•
ron llevando una sola señera, no acudieron al 80n de una misma marcha
triunfal ... Hacia ,·ada rincón corrió un
grupo arlamundo á un prineipe. A "L11.
Falange'' fueron ,los !J&gt;&amp;rtidarios .de
Paul Fort, el joven y admirable autoi¡
de 181! "Bal11,das"; á otro sitio fueroli:!
,los fanáticos de '{illé Griffin; á otti&gt;1
los admira-dores de Henry de Regnier
á otro, los de Raopl Pouchon ...
Y así, e-~ta mañana, cuando París e&amp;
peraba encontrarse ron un nue,·o Prlil
ci¡&gt;e, se balJa con seis, &lt;'On diez pri4,
cipai, todos legalmente elegidos, otootfs
estusiáltamente a1·lamados. Y como é
seguro que ninguno &lt;le e]los abdieari1
y como lo propio &lt;le las .monarqtdas e'!
que no haya más que un monarc.&gt;a, ~
pobre realeza de la ,poesía franeeft
desa,parece en la anarquia.
Tanto mejor para la Poe,ia, despuU

r

de todo.

�. .

LA SEIIIANA ItUSTlLAJ)A

---------,

Cuento de la semana

LISTA DE CORR[OS

Y con acento de súplica. aliaUió:

Esto no bbisfa~t~, ¡:&gt;t&gt;r u:ula jlel muu·
do hubiern .vo :-ido_ capaz 11c 1le ... Jiat•1·rIrenc f
me 1Je las. arnndasi l'artas tlt\ 1ni primlj.
___,¡ Puedes dudarloJ
noyiti. Su ll·ctura f(trtifh:aba m\ alma
-Pue!l. acér~ate mús ,. tF1!út:h:tmr .
llenándomr lle \" i\'.-1 satísfactifü1.
.\.1•al,a1l.1 1le cenar, ('uanrlo las seño_
-Habla aon entera cÜnfianza.
D¡1rnnte llls pü:neros tifmpo~ rll." ii
tus quedaro:t !;Olas en el eomcdor ." los
Acomodándoso mejor en Jas almoha
matrimouío llrvri.ba. l&gt;iempre t·numigo
hombres se retiraron á la sala de fuaquellas prucbu de mi~ iuoeenre~ amomar, Irene de Clos-Ddeux1 unn grach,· das, mi arniga ,me dí,io:
-Desde que no~ hallábamo~ en el re11, purs tenia. un miedo horribll' á t¡ue
~ morena de ojos lJ}carescos1 tomó lo.
palabra á in::¡tailcia-s de las demás ~,•- COO\"(llltO, ('QDOl'PH, por laK eonfi«1eneias puiliese:1 t·,wr e.u mano.i tle mi .úari,fo.
que te hice, mis reia('ione!I 1e1•retas
Una noche, la casualiclat!. e:-tta auxl·
ñoras y !lijo:
-¿ C~ut"nfü, que os cuente alg-111nl 'his• c911 Pablo ,te Grauges; prro Jo que no liar dl' la~ nlegrí:i-; ·" loi; dolores hu,:1•1
no!-!, tW en('Hrgó, hnsta ril'rto ¡it•nt&lt;1~ ¡(¡,
furia cm Ja &lt;Jtto ha,ra representado JIC'r- conoeist~ nunca fué la l'orre.sponde1
ria que mantu\'imo1 ... ¡Oh! l'1rn co
librarme de mis tL'morrx.
~onalm1•11tl' un papel importa:ttc !
rrespouclrnl'ia ,le 1·:.irta:-1 bien i11oc01,~
En Un pairo 1le 11I hlilo dl•l rJlll' y ·
---¡:-;í! ... ¡8í! ...
tes ... Jfu(•ha.'i l]u¡,¡iones, rK¡,eranzw.~ ri- o,·upaha en el \'autl1,,·ilk mrn :wiinra
Bu:•no. Pues ahi "ª·
sueiia'.'I ¡mrn ¡,J porn•nlr, proyel'tos pa♦ tont.al!a ~ u1rn a.p1iga :mya tftt • dla ~.·
( 'u:rndo un clfa tic! JJllsudn OÍl\ií.O llt'g-u(' ante la puerta rlel hotel de la pla- ra el día de mafiau:t y promes¡h 1l1· €'SC?1b1:1 a si 1111~111:t 1·urta~ n !Wro.-.;:;•,
dirigirlas í1 ln Lista dl' í'tn-rc•os, .v qur
za llchthnnl:! 1 el ~eñor lle l'imictnsc me eterno tariño; ua,la más.
)~o Je a,1taha ento:li,'("!S ton toda mi_ ella mismll. iba íi rel'Uger rlr tua:1dn eu
&lt;lijo:
;--~.Pe1•1lonl) ustel,' se11ora, que la lw• alma, .v nunca he cl!'jado ele querulc ... cuando.
.'\qucllo fué 1;omo un rnyo Jé luz pa
,\'a manfü11lo busea.r con tanta urgen- Ri él hubiese ,·il'idv. antes habría cu.
,~i:1 ..• Los l'nfermos son á "eces tan traclo en un con v(.•nto que r::1s:nmr rou ra mi. ¡Por qué uo podría ro emplpr
C'l mismo procerli-:n ie:1to l
1•xi;.rn:1tt'1'1 como los niños ... Arer in. :--J que hoy ei- mi esposo.
nr~rle el ilfa siguient~ empeee á
Impulsado p-or 1.u e~píritu arr111111•p.
st"lti6 Simoiln t'On tanto eo:npéño, 1111"
ro. y con ohjeto de poJer cr_e'.lr para maudar (','! un s11Lrc bfr•n cerraclo, la&lt;:
l!o hnl'lo más remedio que ponerle- á u•·
lo:- 1lo, una pm,ir•ión i111\epe11die!lte 1 ',(l· ,·arta, dl' mi 11(.lvi:&gt; á l!t Li ...;.t,a de Cofotl un telegrama.
.
licitó rlel Gobierno un empleo en .\.fri- rr eos, dirigida~ :'1 mi uomlJrl',
-Lo he recibiclo hael' una hora.
Después, en las horaf-l ~h' ,t.rit,tcza, pa·
-.. Desgraciadamente mi mujPr tien: ea.
c·nn&lt;"iem•ia de hL gra\'l'1lad de su t_&gt;i;ta•
Ora(·ias á la$ buéna!i relot'ionrs 1le ra r_e\·ivír UlJ, momtmto el pas.'l.rlo y pa·
ilo ,. quiere Yerla á. usted á toda coi,;- su padre&gt; en el ministerio de la:- Colo- ra :udrrtar ~\ ,e spírb1 t'Oll ,;u santa jecta. '
•
nias, le fu,5 relatirnm;•ntc fálül eJ oL• tura, rny á hu~::a.rJas, :· de~pués úe
re; lcrla•. Yueh'o Íl dirigírmeb~ otr,t
La r:--pera t·on impal.'iL•ueiu, y su d· tenerlo.
Partió, tlespués lle lrn berno~ h~r hn w;,; á la Lhta ·de Correos.
sit.a la l'au.,ará un gran ¡tlaeer.
.Hov. sintiéndome morir. sié:iJom~
mil j 1:ramentos y de haher.:.10,, 1lado el
-Put'!:i crnramos á su lado.
impo;ible ir á reela-marla'i y dest&gt;ando
primero
y
último
beso,
con
el
corazón
Pálida, con la~ facciiJ-..:.es !lest•iú:ajatenerlas, te supfüo que Yayas á rct•la,las .Y los ojos asaltados pcir l:t fiebre. angustiado, pero lleno de esperanz111; marlas. Ccn1 pr('Sl\ntar una tar,jcta mí::1
la que fué la bella cab_eza en otros ha!a~ii~ñas.
Seis meses rlespués de haber 1Ie~c¡n- en la taquilla, te la!i entregarán. siu
tiempos, re-posaba rleo,nacradíúma en la
barcado, moría dl.'tima rlo la flebn· poner la mfnor tlifirultad.
almphncla.
Prométem:&gt;. Irene, que1 cnantlo las
Ru mano, de una transparencia de amari-lla, tan íune-sta parit lo~ euro1,t&gt;o~ tengas en tu poder, cuan,lo
,YO h:1.p1
l'l'ra, 1lrsta.caba su blanc.ura m.1.te del en a(!ue.1 país.
mu "rto_, que será- pro:1to, la~ pondrás
Duerme
allii
abajo
su
último
sueño
Hzul de la colcha de seda, y la lenti•
en mi cnja mortuoria.
turl de :-ns movimientos denotaba la en las arenas del terrible rle,;ierto, 1 •
-~(.¿uiércs ('&lt;1llar 1 mujn. y rlesé'ch:n
po:--tración y el deeaimiento de la r u- joti ele ios suyos, lejos del 1melo n:i.tnl.
esas· ideas~,.. Antes dp quint'e dí:;,;
Su pobre madte, fiel ejecutora &lt;le l.t
ft'rma.
l1ltima voluntad Je "U 11ijo. me traj,) rstarás buena y junta~ irc-llH\o; á pasear
J&lt;Jl méilit'o ~ólo c-ontestaba ron va
al Bosque rle Bolonia.
;.:ue&lt;lades y evasi,·as á las preg-u:1tns Jas earta~ que de mí huLíR éHh• m·ibi •
-Conforml"ti ... Pcrn, si ésto no ocu·
do. Atcñl'i6n deHcatlísimn, Uigna d~
del maritln.
rre, júrame que cum("rliriis tu prornt•sa.
aquella
~anta
mujer
.
.Al ver•:nr, :;e tiii6 su frcinte de un
-Yo te lo j~1ro.
-En cuanto á las quP usted ti¡•11r.
ligero ear111Í11 ." de su~ ojos brotaron
-¡nral'ias!
tle Pablo-añar:lió con los ojo~ preñttck,
al,:u1n1.,; lágrimas.
Y ,lejundo caer la. t•ahczn t•n la ·1l--('uánto te ag-ri'tdezeo 1 lrenr, que tle lágrimas,.:.....guánlclas u.--ted. hija 11a,lwda . .v i·on un::i. miratla pnr la qur
mía,
eu
rec-uerdo
~uyo.
harns \'enido A, Yermo. Ya sabía ,·,&gt;
C'xpresaba su agrail&lt;'cimicutr,, afüldi6:
qu~ 110 dejarias de hacerlo.
·
Por toda respuesta, yo me arrojé ú
-¡Ahora ¡nwdo ya morir lran&lt;tui!a!
X"o c¡nería emprender el úJtimo viil.· f:IUS })razos1 y unienrlo n11C"stra!'i lfl;.;ri·
Afurtuuadaml'nt,-, a(1ta•lla e11formeje ~in haberte dado un abrazo.
mas, lloramos juntafl· al sér amado.
daJ no tuYo importanr-i8, ,r Jos mrse,
-Dh1pénseme uste4 1 señora-me diDos años después de aquella. terrib:\.• despué.~, completamente restahlet'id1,
jq el marido1-un negoeio urgentísi- pérdida1 y aote Jas constante~ súpli- ,·okió á enviar á la Lista. de Corre, ~
mo me obliga á dejarlas á. u.::1tedes so_ cas de mis padres, á. las que tú tam
el querido recuerdo ele ~us arnof"?" ju
la.&lt;1, De.itro de ,media hora estaré de bién te uniste, sin amor, pero sin re. Yeniles.
,~nl"lta.
pul.;.1611 tampoco. por complacer A fo,_
Convrugamos, :,;¡•1ioras, rn í~lll' rs,_ muy
-No ~e nreoeupé ustetl por mi, ea• míos, y &lt;'on absoluta eou-tormltla!l 1&gt; mo,lerni~ta cst-l' "~énctaire" 1le 1rnr:
Lallero.
Yaya usted tra.nguilo res- mi parte eoneedi mi mano á Cimíeuse, YO g-htero ...., y su.u1amcntc c!lmo,lo p:i
pedo á su mujer. Yo que-do A su lado, .nuestro ~ecino en el ca,mpo, y pariente- m los amantes.
)' le ¡,rometo que no cometerá ninguna lejano de mi familia.
imprudencia,
Bueno y afectuoso slémprc, se Ju:.
I:nriqtte DATIN,
-Gracias á usted. puetlo salir sln te- desvivido por Jarme toda la felicicl:111
posible· para mí. ~' yo, en recompensa
mor alguno. Adiós, esposa 1uía.
Apf'na; no.'\ hubimos qu~tla,lo ,;¡nin-, me !Je l"sforzarlo por 1iacc&gt;rle feliz.
•
me 1Jijo Simona:
Pero !-1.ienJo nlgo taciturno y Las•
-Xo, no ,me hago ilu~iont'.~; (1 pr:-iar tante eeloso, hn.-;tn ill• lo qu~ ul paM1lo
de cuautas e9iperan.t.afl me quieran dar, se refiere; oo me ntrlvi á desr:orre.rle , el
-¡, Quiére!I hac erme un gran fo ,·ur.

11

1;
'1
1

1

1

'

sé que 8e acerca mi fin.

velo _del pr!mer idilio d1:_m~ _j~ventu:1..
E!!L..... _f..

•

•

•

�</text>
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