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                  <text>REVISTA DE HISTORIA DE 1A UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE UEVO LEÓ

VOLUMEN I

ÚMERO 1

ENERO - JU

10 DE 2002

��,

l ndice
EDITORIAL
Palabras de bienvenida/ 3
HISIORIAS
Liberalismo en el noreste de México, slglo XIX / 5
José Reséndlz Balderas

FONDO

UNlV&amp;RSlfARJO

Formación de las élites locales en Monterrey, primera mitad del siglo XIX/ 21
Rocío G. Maiz
levantamientos indígenas e insurrección en el Nuevo Reino de León / 41
Mario Treviño
Intentos por crear el poder político y económico en México (1821-1836) / 51
Eduardo Cázares Puente

DE FRENlE Y DE PERFIL
Isidro Vizcaya Canales/ 61
Edmundo Derbez Garcfa
MAPAS Y PLANOS
1901 / Monterrey acontecimientos, optimismo e imaginación / 65
Gustavo Her6n Pérez Daniel

r

r

u

&lt;

ACTA DE FE
La lengua es nuestra / 71
Graciela Salazar Reyna
El periodismo de Jalisco y Veracruz / 73
Erasmo E Torres López
Mariana Rodríguez del Toro: la conspiración/ 74
Armando Leal Rfos
Antonia Nava 'La Generala" / 7S
Armando Leal Ríos
Para recuperar la memoria / 76
Gisella L carmona
Versus/ 79
Urica popular
SANTO Y SEÑA / 81
Minería colonial O Entre la magia y la historia □ A treinta y cinco años de la historia de la independencia de Alperovich
O De lranda a México □ La desamortización civil en México y España, 1750-1920 □ Lic. Pablo Quiroga Treviño. Una vida
en la vida política de Nuevo León. Años 30's
REMATE / 91
AUTORES / 92

DOCUMENTALIA / 99
Bando y proclama de Don Francisco Xavier Venegas
Dictamen !Je la Diputación Provincial acerca de la formación de un estado
de las cuatro provincias internas de oriente / 116

VOLUMEN I • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

�DIRECTORIO
Dr. Luis J. Galán Wong
Rector
lng. José Antonio González Trevíño
Secretario Genetal
Dra. Bizabeth Cárdenas Cerda
Secretaria Académica
Lic. Ricardo C. Vlllarreal Arrambide
Secretario de Extensión y Cultura

Profr. Héctor Jaime Treviño Villarreal
Director del C/HR
Lic. Jaime Rodnguez Gutiérrez
Director de Publicaciones
t...
(

ACTAS
Meynardo Vázquez Esquive!
Director
Gustavo Hemn Pérez Daniel
Coordinador Editaría/

N

CONSEJO EDITORIAL
Miguel González Qulroga, Hortensia Camacho Cervantes, Daniel Sifuentes Espinosa, Javier Rojas Sandoval, Edmundo Derbez García,
Mario Trevlño, José Resendíz Balderas, Armando Leal Ríos. Mario Pérez Delgado, Dlnorah Zapata Vázquez
Graciela Salazar Reyna
Revisión y correción
Rodolfo Leal Herrera
Composición y diseño
Portada: antiguo palacio municipal, acuarela de Miguel Ángel González
Ilustraciones Interiores: Álbum mercantil, industrial y pintoresco de la ciudad de Monterrey, 1904
ACTAS, revista de historia de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Publicación semestral. Año 1, número 1, enero-Junio de 2002.
Registros en trámite. Editada por la Secretan'a de Extensión y Cultura y el Centro de Información de Historia Regional de la UANL Producción
Dirección de Pubficaciones, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frias. Ave. Alfonso Reyes Núm. 4000 norte, CP 64400.
Teléfonos 83 294111, 83 294112 y Fax 83 294095
Hacienda San Pedro, Zuazua, Nuevo León. Teléfono: (01825) 247 0500. fax: 247 0510

VOLUME 1 • NÚMERO 1 / ENE.RO - JU 10 2002

Estimado lector, tienes en tus manos el ejemplar número
uno de Actas, revista de historia de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en su tercera época. Actas tuvo su origen en 1977 bajo el patrocinio de ta Dirección General de
Investigaciones Humanísticas, que con acierto condujo el
Lic. Raúl Rangel Frías, teniendo como redactor y director al
historiador Israel Cavazos Garza. Dicha publicación aparecía trimestralmente y se editaba en dos formatos, uno de
ellos subtitulado: fndíces, Fuentes, Notas de Historia, Letras y Artes ; el otro llevaba en su portada el título Actas:
Serie Documentas, ambos aparecían y circulaban simultáneamente. El primer número correspondió a los meses julio-septiembre de 1977 1 extendiéndose esa época hasta el
número 16, del trimestre abril-junio de 1981.
la segunda época de Actas fue de breve ciclo. A partir
de enero de 1982 su edición pasó a ser responsabilidad
de la Capilla Alfonsina y del entonces recién creado Centro
de Información de Historia Regional. En dicho período se
editaron los números 17, 18 y 19; este último correspondiente al trimestre julio-septiembre de aquel 82, con el que
culminó esa época.
Con el propósito de prolongar la noble función que nuestra máxima casa de esWdios ha emprendido, de retomar lo
mejor de nuestro legado cultural; a veinticinco años de su
primer número, consideramos relevante y oportuno reiniciar
la publicación de Actas. En esta nueva temporada aparecerá semestralmente y su contenido estará organizado en dos
secciones. La primera de ellas contará con el apartado de
Historias, dedicado a trabajos de investigación historiográfica; pretendemos que la seriedad en el tratamiento de las
fuentes, así como la profundidad en la investigación sean
aquí moneda común.
De frente y de pelfil será un espacio destinado a conversaciones reales o imaginarias, tendrán como denominador común subjetivar la historia, dotar de identidad a los
textos, escarbar con morbo biográfico en la personalidad
de los investigadores.
Mapas y Planos funcionará precisamente como esca-

parate cartográfico que muestre mapas y planos históricos
poco conocidos, los cuales irán acompañados de una breve explicación de los mismos; iremos hasta donde se encuentra el gusto por la historia geográfica y anticuaria, tocando los espacios y el orden en el pasado.
Acta de Fe será zona de entrada para colaboraciones
que muestren desde las más diferentes disciplinas, girando
en torno a la historia como la sociología, la filosofía, la lingüística, la literatura y otras, distintos enfoques. Además de
la diversidad de temas, accederemos al análisis de problemáticas actuales.
En Santo y seña, se dará cuenta de libros, revistas y
artículos de interés para la comunidad lectora. En ella desfilarán los comentarios especializados sobre tos clásicos,
las rarezas bibliográficas, antigüedades y novedades.
Remate se encargará de ofrecer ta información disponible y oportuna en temas de historia. Se difundirán los coloquios, congresos, talleres, diplomados, becas, posgrados,
premios y otros motivos que reúnen a los gremios intelectuales.
Documentalia reproducirá documentos históricos desconocidos o poco conocidos, pero de trascendencia para
el estudio del pasado en el noreste mexicano y el sur de
Texas. Iniciará con un breve comentario del documento correspondiente; y cuando la ocasión o relevancia del mismo
lo ameriten, se acompañará de transcripción paleográfica
total o parcial.
Quienes integramos el equipo de trabajo de esta publícación, esperamos contribuya a estimular los estudios del
pasado en el estado de Nuevo León, asimismo de nuestra
región: además, con las próximas entregas quisiéramos leer
en Actas, la colaboración de nuestros colegas de Zacatecas, San Luis Potosí, Tamaulipas, Coahuila y del sur de Texas
y las de otras latitudes de nuestro país. Hacemos también
votos, por que esta nueva etapa, sea fructífera y de larga
vida.
Los editares

VOLUMEN I • NúM.ERO 1 / E BRO - JUNIO 2002

�t:tti stor:i as

Liberalismo en el noreste
de México, siglo XIX
José Reséndiz Balderas

PROBLEMAS DEL NUEVO
TIPO DE ESTADO
La vida política posindependiente en el estado de
Nuevo León -en el norte oriental de México· emergió
matizada por la incertidumbre, producto de las expectativas que se planteaban después de 300 años de
colonización: los esfuerzos desplegados por la confirmación de un nuevo tipo de estado no se apartan en
lo fundamental de los que el grupo gobernante nacio-

nal realiza.
El sentimiento nacionalista impreso por la diligencia
política, el atisbamiento en el l.enguaje de los gobernantes hacia el comportamiento de otras naciones (de
manera especial de España) y el esfuerzo descollado
en la organización y administración de la nación, son
elementos que sobresalen también en la política lo-cal.
Los primeros gobernantes nuevoleoneses: José
Maña Paras (1825-1826), Manuel Gómez de Castro
(1827-1828} y Joaquín García (1829-1832), ejercie-

ron sus mandatos en estricto apego a los lineamientos
y normas fijados por el gobierno central. Se mantuvieron fieles al jefe nacional en tumo, definiéndose abiertamente cuando las circunstancias lo exigieron. Así, el
19 de diciembre de 1828, Manuel Gómez de Castro
manifiesta su apoyo incondicional al gobierno federal,
en su lucha contra Antonio López de Santa Anna, levantado en armas en Veracruz contra el poder establecido.1
Corresponde a ellos la responsabilidad de establecer las bases organizativas, sobre las cuales habrá
de regirse la vida institucional de Nuevo León. Con
sus particularidades distintivas, la etapa administrati·
va que abarcan se conforma por una serie de accia.
nes que no se apartan de la política nacional.
En esta dimensión se ubica la posición que adopta contra el peligro de la agresión española, conflicto
en el que el estado norteño no se limita a ser simple
espectador, sino que participa activamente; pone en
movimiento en mayo de 1830, 645 mulas y 84 caballos a fin de conducir los víveres, municiones, arma-

VOLUMEN 1 • • U.\1ERO 1 / ENERO -

10 2002

U"\

�ti)

&lt;C

mento, equipaje y demás implementos rumbo a
rían las relaciones sociales de producción. 5 Se fijaron
Tampico, con el fin de defender al país de un posible
así las primeras bases sociales, por las cuales se regiataque exterior. 2 También en junio de 1830, el goberrán los dos agentes principales de la producción agranador Joaquín García dispone que un grupo de recluria: peones y amos.
tas sea conducido a Matamoros y entregado al coOtras medidas trascendentales en la evolución insmandante Mier y Terán, con el fin de que se integre a
titucional de Nuevo León, son las dictadas por el gola lucha contra los españoles.3
bernador Manuel Gómez de Castro, sobre los rubros
Responde a la misma inquietud nacional la orgade extracción de ganado y el registro de fierros. La
nización de las milicias y el
primera de las dos leyes ya
monopolio estatal sobre la
la había reglamentado José
El mejor y mas completo surtido
producción y venta del tabaMaría Parás, yGómez de Casco. La creación de las militro le dio carácter de ley en
cías cívicas es una disposimarzo de 1827; en relación
ción federal que el gobierno
a la segunda se decfeta, que
de José María Parás concreel registro de los fierros se
ta en noviembre de 1826.
haga en la tesorería del estaPor orden suya se forma una
do en lugar de la intendencia
milicia activa y otra permade San Luis Potosí, como tranente. La primera con dos
dicionalmente ocurría. 6 Estas
compañías de 100 plazas
medidas son relevantes no
cada una, y la segunda de
sólo porque representan
4
125 plazas.
fuentes importantes de capLa organización de estas
tación de recursos, sino porfuerzas armadas es de vital
que impulsan la creación de
importancia para una época
dependencias que permiten
como la analizada, donde la
Cía. Ferretera de fllonterrey atender con diligencia las
guerra será una constante.
nuevas necesidades de la so"Sll 0FIRGO," S. FI.
Para el estado de Nuevo León
ciedad local.
&lt;T!RJt!Y. Nl!EV!l t.=
Tl:..UvK
38.
adquiere relevancia especial
Este panorama regional
además, por el acecho cotidiano de los ataques indíestá inmerso en un contexto político nacional estiggenas. Precisamente la milicia permanente se estamatizado por la lucha, en la mayon'a de las veces se
bleció en Punta de Lampazos, por ser uno de los lugadirime por medio de las armas que sostienen los grures más frecuentados por los indios.
pos políticos, impulsados por el control del poder. Las
Aunque Nuevo León no era un centro productor de
facciones en pugna son capitaneadas por caudillos
tabaco, se mantuvieron vigentes con bastante celo,
que sobreviven a la guerra de independencia (Vicente
todas las reglamentaciones gubernamentales de caGuerrero y Nicolás Bravo, por citar algunos), y por gerácter federal, atinentes a su producción y mercantilinerales que habían luchado al lado de realistas:
zación. También se legisló con la mira de establecer
Anastasio Bustamante es un ejemplo nítido.
jurídicamente las nonnas bajo las cuales se orientaLa doctrina y el programa de las tendencias domi-

VOLUMEN I • 'Ú !.ERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

nantes se identifican plenamente con el proyecto de
nación que sustentan las logias escocesa y yorkina,
uritos~ que en estos tiempos juegan el papel de verdaderos partidos políticos y a quienes se deben las primeras experiencias de educación polítlca. 7 La tendencia que se agrupa en tomo al rito escocés considera,
que la mejor opción del país para enfrentar los problemas que plantea la naciente vida independiente, es el
establecimiento de una república central donde el ejército y la iglesia jueguen un rol semejante al que desempeñaban en la época de la colonia. La yorkina sostiene con plena convicción que la alternativa es la realización de una república federal, cuyo principio motor
sea la soberanía e independencia de los estados y la
extirpación de todo residuo colonial; la iglesia y el ejército deben estar subordinados a las exigencias del
poder civil, lo que implica que sus fueros y privilegios
sean reducidos en buena medida.
República federal o repúblíca central, son las banderas que tremolan las asonadas militares, y las fricciones electorales son las fonnas de gobierno que va
experimentando el país, según la tendencia que arribe al poder. El tránsito resulta demasiado costoso,
debido a que la guerra intestina se convierte en la
pesadilla del momento. Con excepción de Guadalupe
Victoria, que gobernó de 1825 a 1828, ninguno de
los presidentes que le siguieron hasta 1833 terminó
su período; consecuencia de golpes militares que provocaron sus caídas. Guerrero apenas duró un año de
los cuatro que debía ejercer, Bustamante permaneció
dos de los cuatro que le correspondían, Manuel Gómez Pedraza ejerce los tres meses para los que fue
electo, y su estancia sólo sirve de puente para que
Antonio lópez de Santa Anna, llegue a la presidencia
de la república.
La inestabilidad política traslúcida en cambios bruscos de gobiernos, dificultaba sobremanera la realización de los proyectos de los grupos dominantes y
mantenía sumido al país en el pantano del atraso eco-

nómico, al tiempo que Inglaterra invadía el mercado
mundial con sus mercancías, especialmente el algodón, hijas de la revolución industrial que desde el último cuarto de siglo XVIII, había empezado a sacudir
la estructura económica.
La revolución económica inglesa sorprendía a México con una deficiente planta productiva, sin la menor posibilidad de poder competir eficientemente; en
tanto que los gobiernos mexicanos apenas acertaban
a prohibir la introducctón de artículos extranjeros, en
un afán por proteger la incipiente producción naclonal. A dicho propósito responde la prohibición de introducción, que decreta Guerrero el 22 de mayo de
1829, de 54 artículos extranjeros;ª con la misma intención, Guadalupe Victoria decreta el 28 de febrero
de 1828 que los tejidos de algodón, lana y seda de
fabricación mexicana, quedan libres de todo derecho
en el Distrito Federal y territorios de la federación; 9
también encuadra dentro del mismo objetivo la creación del Banco de Avío en 1831.1º
Empero, todos los esfuerzos tendientes a proteger
la industria contra las manufacturas extranacionales,
así como las encaminadas a modernizar y transformar
las técnicas de producción que hicieran factible que
el país arribara a niveles de competencia internacional, resultaron infructuosos.
Múltiples y variados factores se conjugan en el fracaso. Uno de ellos, sin pretender establecer primacías lo constituye la grave limitación de recursos financieros, problema que agobia a México desde los
primeros momentos de su vida independiente y lo
obliga a recurrir al crédito extranjero, con las funestas
consecuencias que ello implica. 11 Simultáneamente,
uno de los más serios obstáculos se encasillaba en
elementos estructurales; los privilegios del clero y el
ejército.
El clero había demostrado gran habilidad de mutación, adaptándose a la transformacrón política de
Méx.ico, sin menoscabo de sus fueros y privilegios; apro-

\'OLUi\lEN 1 • NÚMERO l ENERO - JUNIO 2002

�V)

00

vechaba la coyuntura para crear un poder paralelo al
civil.
Concentró sus esfuerzos en la tentativa de depender directamente del poder papal, desconociendo el
derecho de patronato eclesiástico al gobierno mexicano.12 Sus bienes eran cuantiosos y en su gran mayoria
improductivos, a la vez que de origen bastante censurable. Sus privilegios, como los diezmos y demás, aparecían como serios valladares para cualquier programa encaminado a transformar radicalmente el aparato productivo; ello llevaría ineluctablemente a la afectación de sus intereses.
El ejército era una rémora coloníal que lejos de
convertirse en el garante del gobierno, representaba
el principal instrumento de su inseguridad. Hacía de
los asaltos militares, la principal ocupación de su vida
rutinaria. En los levantamientos, sus integrantes encontraban la manera más fácil de obtener ascensos,
prebendas, bienes materiales y puestos públicos. Sus
cabecillas, lo primero que hacían era apoderarse de
las arcas públicas utilizándolas a su antojo, con el
pretexto de sufragar los gastos de guerra; luego obligaban a los particulares a otorga~es préstamos, sometiéndolos a toda clase de vejaciones o desapareciéndolos en caso de negativa. Este mecanismo motivó que de pronto surgiesen mílitares de grado con enormes fortunas, cuyo origen se ignora. 13
Era el ejército una fuerza no controlada por el gobierno y por lo mismo, uno de los principales responsables del caos reinante. Todo intento de reforma en
esta época implicaba enfrentarse con las fueczas militar y clerical. Los gobiernos posindependientes, antes
de 1833, prefirieron eludir el choque, optando por
actuar en acuerdo con las dos instituciones.

EL LIBERALISMO DE LA DÉCADA
DE LOS 30
En 1833 es electo presidente de la república el gene-

VOLUMEN 1 • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

DR. MJER 86. :.., AP.ARTAOO 90.

:.. TELEFO O 702

~

ral Antonio López de Santa Anna, de ideas conservadoras y de una ambición personal sin límites. La responsabilidad de la vicepresidencia recae en Vatentín
Gómez Fañas, hombre de ideas liberales, identificado
plenamente con el pensamiento progresista que empieza a permear la esfera nacional. Es él el artífice
intelectual de la reforma de 1833-1834. Las medidas
transformadoras abarcaban tres aspectos principales:
educación, ejército y clero.
En el nivel educativo se pretendía minar el monopolio eclesiástico y dar así, el primer paso para que el
estado se convirtiera en rector de la política educativa. Con esta intención se creó la Dirección de Instrucción Pública y se suspendieron centros católicos importantes como el Colegio Mayor de Santa Maña de
Todos los Santos y la Universidad Pontificia.
La reforma eclesiástica iba encaminada a atenuar

renovadoras, sensiblemente influenciadas por la enlos privilegios de la iglesia en dos frentes; el político y
ciclopedia francesa. 17
el económico. Los decretos reformadores así se interEn Nuevo León, los aires innovadores del pensapretan. Los atinentes a educación contrarrestan granmiento encamaron en la persona de Manuel María de
demente su influencia en este renglón. Otros !a suborLJano, un hombre de gran fon11ación cultural, de notadinan al estado, como el que consiga el derecho de
ble experiencia política y administrativa, resultado de
patronato al gobierno. En el mismo sentido está e'I
su desempeño como a'lcalde primero del Ayuntamiendecreto que deroga las leyes civiles que imponen cualto de Monterrey, y como legislador.
quier género de coacción para el cumplimiento de los
Siendo de LJa110 diputado del congreso local, el
votos monásticos. 14 De esta manera el gobierno pagobernador Joaquín García ordenó la renovación, mesaba a desempeñar el papel que antes ejercía1 tocandiante elecciones de todos los representantes popute al nombramiento de las autoridades religiosas; es
lares (diputados, senadores, etc.), según lo estipuladecir, las supeditaba a su determinación. Asimismo
do en el artículo 3º del Plan de Pacificación. Esta disinvadía espacios de incumbencia de la iglesia, pues
posición provocó una enérgica protesta de siete dipunormaba el derecho de los religiosos a abandonar votados propietarios y un suplente, de tos once propieluntariamente los conventos y garantizaba protección
tarios y cuatro suplentes que constituían el Congreso.
a todos los que lo hicieran.
Al frente de los inconformes se encuentra Manuel María
El poder económico religioso es atacado con leyes
de Llano; en su escrito, entre otros conceptos exprede desamortización, como la dictaba el 17 de agosto
sa:
de 1833, que ordenó la secularización de los bienes
de la misión de ambas Californias y más tarde que
Investidos los que suscriben de los poderes públicos del
cedía a los estados la propiedad de las fincas, que
Estado bajo las formas constitucionales, próximos a reemhabían pertenecido a los jesuitas y que se encontraplazar esa honorable asamblea sin que haya objetado el
sen en sus respectivos territorios. 15
más leve vicio ni defecto, a la elección ni a sus personas,
Con igual significado está el decreto que dicta la
acaban de saber que las destituyen, con desaire y deshosuspensión del pago civil del diezmo eclesiástico, renor del derecho justamente adquirido para representar este
duciendo su obligatoriedad al aporte voluntario de cada
Estado, con notoria infracción de todas las formas wtelaindividuo. 16
res de las leyes fundamentales, y del Estado. 18
Al ejército se pretendía restarte poder, mediante ta
delimitación de funciones y una reducción consideraSu inconformidad empero, sólo queda manifiesta
ble de sus miembros. Su papel se limitaría a defender
de esta manera sin poder evitar que se realicen los
el país de cualquier ataque exterior y a conservar el
comicios previstos, en los que de LJano es ratificado
orden interior; todo en estricto acatamiento de lo secomo diputado local.
ñalado por el Ejecutivo. También se preveía la disoluPocos días después, febrero de 1833, se nevan a
ción de los cuerpos que se hubieran sublevado contra
cabo elecciones para gobernador y vicegobernador,
las instituciones.
recayendo la responsabilidad en Manuel Gómez de
Las iniciativas progresistas de Valentín Gómez
Casto y Manuel María de Llano respectivamente. DeFañas, encontraron acogida entre la clase media libebido a la renuncia del primero, quien no tomó poseral a la que pertenecía, donde sobre todo en el interior
sión del cargo, de Llano asciende al poder ejecutivo
había ganado presencia en la sociedad con sus ideas

VOLUMEN 1 • NÚMERO 1 1 ENERO - Ju"NIO 2002

.

t-..

�en su calidad de vicegobernador. Es así como se le
presenta la oportunidad, de intentar concretizar su doctrina liberal, momento coincidente con un gobierno
central de idéntica tendencia.

La innegable influencia nacional de la corriente liberal reformadora, dio pábulo a que las fuerzas no
coincidentes se inquietaran y organizaran alzamientos
militares contra el gobierno legítimamente constituido. De manera especial contra el vicepresidente.
En mayo de 1830 la guarnición de Morelia, al
mando del coronel Ignacio Escalada, ocupa el poder
político del estado por medio de la fuerza. Protesta
sostener a toda costa •1a santa religión de Jesucristo,
los fueros y privilegios del clero y del ejército amenazados por las autoridades intrusas". 19 Apoya incondicionalmente al presidente Santa Anna y se declara
respetuoso de la seguridad individual y de las propiedades.

o

Dicha asonada es paralela, a un presidente cuestionando el origen de los bienes de la iglesia. El congreso local se declara solidario con el gobierno federal y se pronuncia contra los sublevados en una declaración que remarca que, contra la iglesia no se tiene
la más leve intención de actuar. El señalamiento de
no pretender chocar con el clero es un rasgo peculiar
de las diversas manifestaciones partidarias del gobierno nacional.
Si bien el pronunciamiento de Escalada es secundado en varias partes del país, para principios de julio, prácticamente está controlado. 20 Inmediatamente después sigue un período de critica del origen y
monto de los bienes del clero por parte de los liberales. A fines de 1833 se resiente más la relación estado-iglesia, y los dictámenes civiles reformadores que
atentan contra el poder clerical se multiplican. 21
B gobierno nuevoleonés, debido al cobro arbitrario e irregular del clero por los sacramentos, decreta el
23 de julio de 1833, el arancel común para todas las
parroquias y capillas en lo concerniente a bautismos,

casamientos y entierros. Se establecen cobros topes
y se eliminan costumbres que sólo servían para encarecer estos servicios.
Por ejemplo, en una de las prevenciones se señala
que sólo se cobrarán dos reales, sin distinción, por
entierro. También se elimina el uso de la cruz alta de
plata o cruz baja y de madera, hábitos que accionaban como pretexto para encarecer el oficio.
Más tarde el gobierno del estado de Tamaulipas
expide un decreto, donde se rebajan los derechos que
cobran los curas por bautismos, matrimonios, entierros, etc. 22
Disposiciones civiles como éstas provocan la reacción violenta del clero en toda la nación. En Nuevo
León, Belauzarán, Obispo de Monterrey aprueba en
mayo de 1834, la posición de los curas encaminada
a cerrar las parroquias a causa de la baja de los precios de los sacramentos. En abril del mismo año el
Obispo de Puebla es acusado de ser el cabecilla de la
reacción católica y de invitar a Valentín Canalizo, a
acercarse a Puebla con el fin de que encabezara un
movimiento popular. 23
La actitud del clero nuevoleonés era producto no
sólo de las medidas de Julio de 1833, sino del conjunto que incidía en la manera de sus prerrogativas.
La administración de de Llano, pretendía ser congruente con la política nacional, no cejaba en su intento de
cristalizar la refonna eclesiástica, tomando medidas
que iban mostrando una creciente radicalización. Así,
el 20 de febrero de 1834 se propone al Congreso un
proyecto de ley que pretende abolir los derechos
parroquiales y demás, que por costumbre se solían
cobrar por el servicio de los sacramentos. En el artículo 2° se dejaba en libertad a los particulares que quisieran una distinción especial en el servicio sacramental, para que entraran en convenio con los párrocos o
vicarios respectivos, pero sujetándose siempre a las
prevenciones del reglamento impuesto por el mismo
gobiemo. 24

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En mayo de 1834 se promulga un decreto donde
se trasluce la intención de controlar las acciones del
clero: su propósito era hacer respetar la política del
gobierno civil. En el documento se indica que toda
disposición eclesiástica debe contar con la aprobación del Ejecutivo estatal para que sea legítima y obligatoria. También se establecen sanciones para los
transgresores religiosos o civiles, que implican incluso
la expulsión del estado por un tiempo determinado.
Para mayo de 1834 justamente la reacción conservadora, guarecida en la iglesia y el ejército, había
cobrado bastante importancia, manifestándose en distintos lugares del país. Los pronunciamientos con el
lema Religión y Fueros se hicieron comunes. Santa
Anna, traicionando a los liberales se pone al frente de

...

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los sublevados en Veracruz. Por otra parte la clase
media liberal gobernante, ante la presión del clero,
del ejército y la actitud de Santa Anna, se ve obligada
a abandonar el poder. Dueño absoluto de la situación
y con su investidura de presidente, Santa Anna dispuso de inmediato la disolución del congreso de la unión
y preparó el camino para el establecimiento de una
república centralista.
El 10 de junio de 1834, el gobernante de Uano
declara en Nuevo León, que desconocerá las medidas
adoptadas por Santa Anna, mientras éste no reconozca y garantice el ejercicio del congreso de la unión. 25
Sin embargo el poder político de los liberales íba en
franco retroceso. A su influencia reformadora sólo le
quedaban días de existencia. Sin apoyo de los secto-

V LU t · '1 •
VOLUM • l •

. NIBRO l / E E.RO - JlJ?',.10 2002

�res humildes y sin garantía de fuerza armada a través
de la milicia cívica, dos meses después de su declaración, Manuel María de llano se ve obligado a abandonar el ejecutivo del estado, dejándolo en manos
del jefe de las fuerzas de la guarnición, Domingo Ugar-

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techea.
Toda la intención reformadora de la clase media
liberal en Nuevo León, se había concentrado realmente en procurar reducir los fueros y privilegios del clero.
La educación y el ejército fueron poco o nada tocados, aunque a de Uano se debe la creación en el estado de las dos primeras escuelas oficiales que vinieron a sustituir las dos religiosas que el clero se vio
obligada a suspender. Igualmente hubo intentos de
reformar la milicia cívica. 26
La limitación, no la eliminación de los privilegios y
fueros del clero y del ejército, fue el rasgo distintivo de
la primera reforma. No se planteó la extirpación de las
prerrogativas eclesiásticas y castrenses. Pero el dilema de la refonna era que se pretendía realizar en un
momento en que los dos elementos estructurales mencionados detenninaban la directriz del país. Si se suma
a esto la existencia de una sociedad marcadamente
religiosa, resulta comprensible que sus alcances fueran reducidos, que su proyecto diñcilmente rebasara
el nivel de un planteamiento romántico.

UBERALISMO, PODER CENTRAL
Y PROBLEMAS REGIONALES
DE INTEGRACIÓN
La caída de Valentín Gómez Fañas, no sóto representa
el truncamiento de los ideales condensados en la primera refonna liberal, sino que significa el inicio de
una nueva forma de gobierno adoptada por el estado:
el centralismo republicano con Santa Anna. como actor principal. Es la tercera forma de gobierno que se
experimenta desde el fin de la dominación española y
se mantiene hasta el triunfo de la revolución de Ayutla,

en 1855, (movimiento acaudillado por Juan Álvarez y
diñgido contra el gobierno dictatorial de Santa Anna).
Santa Anna había encontrado su más sólido apoyo en las fueizas reaccionarias del clero y del ejército,
remedos coloniales y parapetos fundamentales de la
corriente conservadora. En tal virtud su caída debe
interpretarse, además, como la pérdida de la hegemonía política conservadora y el repunto decisivo del
liberalismo que habrá de culminar en la realización
acabada de su doctrina.
Pero el tránsito que ha de recorrer el liberalismo
sustentado por la nueva generación de políticos Álvarez, Juárez, Degollado, Guillermo Prieto, Lerdo de
Tejada- es sumamente escabroso. Tiene que hacerfrente a una guerra civil, enfrentar las amenazas s1stemáticas e intentos de invasión norteamericanas y europeas, manejar una política que concilie y enrole en la
mecánica nacional a los diferentes poderes regionales con marcada tendencia autárquica, defender la seguridad y legitimidad de su gobierno ante el imperio
de Maximillano y la intervención francesa.
Corresponde a un momento histórico donde la sociedad mexicana se halla parcelada por la ausencia
de fuerzas cohesionadoras intrínsecas de un desarro!lo capitalista en ascenso; circunstancia que acicateaba
la presencia de autonomías regionales con inclinación
caudillista. Las que a su vez dificultaban la configuración de un gobierno central, con la fuerza polrnca y
económica indispensable para establecer su Jefatura
sobre los grupos regionales, e insertarlos en el compromiso de una política nacional. Así pues, problemas estructurales derivados del escaso desarrollo del
país conspiran en la dispersión del poder polruco y
económico.
Para el caso del norte de México se conjugan, aditamentos estructurales que singularizan la problemática regional, y que Santiago Vidaurri, sabe manejar
como parte cosustancial de su política. Este personaje, arriba a los primeros peldaños de la esfera política

en mayo de 1855 cuando toma Monterrey, luego de
declararse en rebeldía contra el gobierno de Santa
Anna. De 1855 hasta 1864 -desde Nuevo León- se
convierte en agente primordial de una política, que
con respecto al gobierno del centro, se desliza desde
la operación verbal y cautelosa, hasta la armada y
frontal. Siempre -empero- manteniéndose en el marco del proyecto liberal.
Como gobernador y jefe principal de gruesos contingentes militares, Vidaurri delineó una política que
se sustentaba en tres aristas vertebrales:
Adhesión al Plan de Ayutla e integración, en líneas
generales, a la causa y programa liberales.
Manifestación expresa de la autonomía del poder
político, militar y estatal, que procuró ampliar con
sus intentos de unificación de Nuevo león con
Coahuila (consumándose efectivamente en febrero de 1856) y con Tamaulipas (nunca logrado, pese
a que en ocasiones adquirió un dominio relativo).
Sostenimiento de esa autonomía, echando mano
a recursos que formalmente correspondían al gobíemo federal. El más significativo y conflictivo sería el control de las aduanas fronterizas que se habilitaron sobre el río Bravo, frente a los territorios
que desde 1848 pasaron a ser norteamericanos.27

nómica de los comerciantes locales (préstamos, por
ejemplo}. En reciprocidad los mercaderes recibían
esnmulos a sus actividades, mediante el cobro de aranceles preferenciales, además de brindarles toda clase
de oportunidades a la importación de mercancías. 28
La captación de recursos por vía de estos mecanismos, así como mediante el cobro de impuestos a
metales preciosos que buscaban salida hacia el norte, le permitían mantener importantes contingentes mititares por todo el territorio bajo su autoridad. La justificación de los efectivos militares, la encontraban en
su destacada participación en la lucha contra los conservadores y los intervencionalístas. También en la necesidad inaplazable, de contar con un contingente bien
equipado en lucha contra el indio rebelde. considerado por el gobernador norteño como uno de los proble-

mas más acuciantes por atender.30
Este problema se gestó a mediados del siglo XVI,
cuando los españoles colonizaron la región norte de
México. La dinámica colonizadora trae entre sus consecuencias la expulsión de la mayoría de los indios
que habitaban la región, obligándolos a replegarse en
una vasta área ubicada más allá del río Bravo. Desde
allí realizarán visitas sistemáticas a los poblados
norteños, objeto de múltiples depredaciones. En vísperas de la sublevación de los texanos -1836- se
multiplican tos ataques de las tribus nómadas (indios
rebeldes), dejando tras de sí una estela de pesadumLa inclinación hacia la autarquía del vidaurrismo
bre, desolación y muerte. Después del cambio de fronse vio favorecida por la debilidad política y económica
tera suscitado por la guerra de 1847, el problema
del gobierno del centro, distraído en repeler la agreadquiere proporciones mayores y complicaciones nuesión armada de los enemigos, (además de la incidenvas. En los tiempos en que más comunes se volvieron
cia de elementos infraestructurales, como los precasus incursiones, llegaron a realizarse en un área que
rios medios de comunicación y de transporte).
abarcaba más de la mitad del territorio nacional. El
El motor de su expresa autonomía lo constitUían
teatro común de sus correrías lo constituían los estalos recursos pecuniarios provenientes de las aduanas
dos de Chihuahua, Nuevo León, Coahuila, Durango,
fronterizas, especialmente de Piedras Negras. El conSonora, Zacatecas, San Luis Potosí, y algunas veces
trol de las aduanas le generaba indirectamente imJalisco y Aguascalientes.
portantes recursos financieros, pues esta prem&gt;gativa
Con la nueva línea fronteriza (a partir de 1848) el
le permitía maniobrar para obtener cooperación eco-

VOLUME' 1 •

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�problema indígena involucró tanto al gobierno mexicano como al estadounidense en la búsqueda de
mecanismos para enfrentarlo. En este contexto origina el filibusterismo, amén de las depredaciones indígenas, que constituyen la maraña de la problemática
fronteriza. 31

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Frente a tal estado de cosas, justificada la persistencia de Vidaurri por obtener asistencia del gobierno
del centro, el cual siempre se mostró renuente a hacerlo en los términos planteados por el jefe de Nuevo
León, las discrepancias entre ambos radicaban en el
tipo de ayuda; mientras uno ofrecía asistencia militar,
el otro la exigía en moneda. Este rejuego pone de manifiesto la tendencia caciquil de uno y el recelo y temor del otro. la desavenencia subyacerá en la intransigencia que muestra el gobierno vidaurrista en cuanto a preservar el privilegio del control de las aduanas
aún en los momentos más cñticos para el país. Tal
obcecación seña una de las causas fundamentales
de su ruptura definitiva con Benito Juárez, circunstancia que lo llevaña finalmente a abandonar el gobierno
estatal e incorporarse luego a las fuerzas intervencionalistas a las que permanecerá fiel hasta su muerte
Oulio de 1867).

LA ESTRUCTURA AGRARIA
Y LA POLÍTICA LIBERAL
A pesar de todas las dificultades vividas entre el gobierno central y Vidaurri, éste con su estilo muy personal representó en el norte oriental de México, lo más
consistente del proyecto liberal. Todas sus acciones
estuvieron normadas por el programa y la doctrina liberales tanto en la actividad mercantil, como en la
agricola. En el comercio puso en práctica medidas que
repercutieron en el incremento sustancial de la circulación de mercancías, objetivo identificado plenamente
con la sociedad liberal.

En materia agraria se preocupó sobremanera por

VOLU.\tF-' 1 • •

MERO I / ~ P. RO • JU '10 2001

sentar las bases legales de la organización del uso del
agua y de la tierra para facilitar una explotación más
racional d~e la perspectiva del estado. Con este fin
puso en práctica un paquete legislativo que haria cimbrar de raíz la estructura agraria prevaleciente; se hallaba conformada por la gran propiedad, representada por la hacienda y por la pequeña propiedad, en
sus modalidades de ejidos, propios y accionistas particulares.

El contenido legislativo se enmarcó en lo contemplado en las leyes del 25 de junio de 1856, del 16 de
octubre de 1857 y del 9 de marzo de 1858. La primera fue sostén del golpe demoledor que los liberales
asestaron a la iglesia, propiciando con ello el inicio de
la pérdida del poder económico del clero; la segunda
vino a cubrir el vacío, dejado por la ausencia de una
ley agraria que regulase el problema del agua y de la
tierra: planteaba como objetivo esencial la determinación, el arreglo y registro de las aguas y de las caballerías mercedadas en el estado· la última, normó la
enajenación de las tierras de propios y ejidos.
las tres leyes cuidaban de no propiciar, aunque
no lograron evitarlo, la concentración de los recursos
naturales en cuestión. Esta intención la encontramos
plasmada en los artículos 3°, 4° y 5° de la ley del 16
de octubre de 1857; en el artículo 12° de la del 9 de
marzo de 1858; 32 y en la tercera prevención de las
cuatro que ordenó Santiago Vidaurri, con aprobación
del gobierno nacional, conforme a las cuales debía
hacerse la enajenación de las corporaciones civiles,
en el estado unificado de Nuevo León y Coahuila.33
La realización de la política agraria vidaurrista inició la desaparición paulatina de formas tradicionales
de propiedad, pero ta.mbién motivó la transferencia y
el acaparamiento en manos de flamantes propietarios, por lo común identificados con los nuevos grupos
sociales dominantes. Las tierras de ejidos y de propios fueron objeto de compra-venta con bastante regularidad, constituyéndose en fuente importante de

los municipios, a la vez que en motivo de constantes
. 1 ~
conflictos socia
es.
._
.
Las propiedades del clero serían tamb1en ~ometídas a un proceso de enajenación que aparento no ~er
tan violento, debido tal vez, al hecho de que los b1enes ecles,·a·sticos no tenían la magnitlld que en el cen.. ,
tro del país, donde el conflicto iglesia-estado act~umo
tintes sumamente dramáticos. Empero, el gobierno
vidaurrista no cedió a ninguna presión por las leyes de
desamortiZación, siendo inflexible Y finne ante cualquier intento del clero, de desoír los mandatos guber-

namentales sobre la materia.

UBERAUSMO
y PODER CLERICAL
La iglesia confiada en su poder económico, se mostró
arrogante Yprepotente ante el proyecto liberal, el cual
pretendía acabar muy particulannente con los fueros
Y privilegios del clero. Antes de la segun_da reform~'.
encanaba al primer terrateniente Yprestamista del pa1s.

algunas de las cuales eran incumbencia de las fu_nciones del poder secular: estadísticas sobre ~a~tismos, matrimonios, defunciones, etcéte~. -~ ~hmma·ón de tales prerrogativas era una cond1c1on msosla:~ble para allanar el desarrollo de la sociedad en gestación.
El triunfo de los liberales en la guerra de reforma
h' factible la puesta en marcha de las leyes de desa~:rtización, pero su impulso se vio compelido por 1~
Inestabilidad institucional del gobierno libe~I a partir
de 1862, a causa de la ocupación del p~1s_~or las
fuerzas francesas. En el norte de México s,guro av~ndo aunque también en forma conflictiva: gracias
zan '
· t ses
al aumento de la clase media liberal, a los_me~e
de los nuevos grupos sociales dominantes identificados sobre todo con la actividad mercantil, a la toma
de conciencia de la pléyade de liberales locales, y la
tardía llegada de la guerra extranjera.

U'.l

.......

GRAN REPERTORIODE MUSK:A.

(... ) tenía más ingresos anuales que el gobierno nacio~al.

Las estimaciones del ingreso anual de la iglesia vanan,
pero era cuando menos de 23 millones de pesos si no es
que llegaba a una cifra tan atta como 100 millones de

pesos. 35

En tales condiciones desafiar su poderío era para
·
y. que
los liberales, una aventura sumamente nesgosa
finalmente costó al país tres años de una guerra intestina, más otros tres de sometimiento a un emperador

extranjero.
.
El enfrentamiento tenía que ser a muerte, debido ~
que en el proyecto de nación de 1~ refo~a, el ~atnmonio entre iglesia y estado deb1a abohrse, baJO,~I
principio del establecimiento de la hegemonia política del último. Su cristalización implicaba para el poder religioso la pérdida de preferencias tradicionales,

VOLU i .

1• •

MERO 1 / • ERO - JUNIO 2002

�Julián Quiroga junto con Zuazua, son los hombres de
confianza de Vidaurri; lndalecio Vidaurri es hermano
~el gobernador. Gregario Zambrano, reconocido político local Yjefe de una familia de connotados comerciantes locales; Patricio Milmo, yerno de Vidaum Yuno
de los más destacados mercaderes de Monterrey~ariano Escobedo, brazo armado fundamental de lo~
liberales en el norte Yquien dirigiera las fuerzas liberales que tomaron prisionero a Maximiliano en Querétaro; Manuel Maña de Llano, exgobemador e impulsor
local de la primera reforma; Jesús Dávila YPrieto, hombre de vasta experiencia política Yadministrativa.

I.O

En_ Nuevo león, el gobierno vidaurrista abrazó con
entus,as~o Ydecisión los postulados liberales Yenfrentó abiertamente a la iglesia. Su política fue secundada por los sectores modernizadores que pugnaban

~or un nuevo orden, regido por los principios de la
!'bre competencia, la liberación de la fuerza de trabaJO Y ~e la libertad para la producción Yla circulación.
Precisamente la realización de la política liberal
1
b .
ye
resque raJamiento de las estructuras caducas, se les
ofrece c~mo una coyuntura que les permitiría acaparar los bienes desamortizados, tanto religiosos como
seculares.
Los nuevos propietarios accionan en la esfera de
la circulación mercantil Y de la política , está' n estrechamente vinculados a la plutocracia. Entre otros
mucho_s tenemos a Julián Quiroga, lndalecio Vidaurri,
G~egono Zambrano, Manuel María de Uano, Patricio
M1lmo, Mariano Escobedo Y Jesús Dávila y Prieto.36

\'OL MF. , I • • 1Ú 1

O 1 / E •G..,RO ~J NJQ 2002
-

La venta de las tierra eclesiásticas contnbuyó a
sufragar los gastos ocasionados por la guerra. 8 estado es quien se convierte en subastador de dichos bienes, y establece que todo el producto derivado de sus
ventas sea depositado en la tesorería.
Debido a las exigencias de la guerra Ya la escasez
de. recursos, suele disponer de dichos capitales en
cahdad de préstamo. Un ejemplo: en julio de 1864
Ignacio. Arizpe pide al gobierno del estado se le pagu~
la cantidad de tres mil quinientos sesenta Y cuatro
pesos Y los intereses correspondientes a partir de
1858, por la venta de la capellanía de San Pedro de
los Nogales, que fue objeto de desamortización. Dicha cantidad ingresó a la tesorería del estado en febrero de 1858 Yfue utilizada para sostener los gastos
~el ejército del norte, ocupado en la lucha contra los
intervencionistas. 31
Para_lelamente a la realización del programa liberal, ~I v1daurrismo movilizó las fuerzas sociales Y prod_uetivas en función de la defensa de la soberanía nac1o~_a1, basado en la aplicación de una virulenta legislacion que se manifiesta en medidas como las siguientes:
Establecimiento de contingentes extraordinarios a
los municipios para sufragar los gastos ocasionados por la guerra.
Reducción temporal de salarios a los empleados

civiles y militares.
Imposición de tasas de contribución sobre capita-

patrona wtelar, y que no puede, porque en su concepto es

les muebles e inmuebles.
Obligatortedad de todos los ciudadanos, que estén dentro de los requisitos exigidos, de enlistarse
en la guardia nacmnal o en cualquier organización
armada dispuesta por el estado.38

no se cumpla la ley de desamoruzación. la de observacio-

El avance de la reforma liberal iba aparejada a una
profunda tirantez de las relaciones entre el poder secular y el religioso. Si bien el conflicto en Nuevo León,
no se manifiesta con la misma intensidad que en el
centro. en cambio la renuncia del clero es inobjetable
en cuanto a acatar las leyes de desamortización, las
leyes sobre obvenciones parroquiales y el juramento
de obediencia a la Constitución de 1857.
Su obcecada posición en tomo a estos puntos conlleva a que el gobierno vidaurrista haga uso de todos
los recursos, con el fin de establecer e imponer la autoridad civil y el acatamiento de sus lineamientos.
Cuando se hizo imprescindible hacer uso de la violencia no vaciló ni un instante. El 12 de juho de 1857 el
párroco de la iglesia de Marín, Manuel Martínez, es
reducido a prisión por haber pretendido difundir una
carta pastoral no sancionada por la autoridad civil. 39
Acusados de conspirar contra el orden establecido e
incitar a la sublevación al pueblo de la Villa de Santiago y de Monterrey, en 1859 son sentenciados a 8
años de prtsión, en el Castlllo de San Juan de Ulúa, el
presbítero Lorenzo de León, y Santiago Suárez. Asimismo se condena a 6 años de trabaJOS forzosos en el
mismo reclusorio, a Anastasio Casas, Félix Marroquín

y Jesús Villalón. 0
En el mismo abanico de justificaciones se ubica la
expulsión del estado del obispo de Linares Francisco
de Paula, puesto que insiste:
en su propósito de no recibir a las autoridades en la

so-

lemne función que esta ciudad celebra hoy en honor de la

pecado, derogar las providencias que ha dictado para que
nes parroquiales y algunas contingencias que a su juicio
están en contraposición con los dogmas de la lglesia ...41

La salida del obispo de Linares, no significó el arrodillam,ento del clero ni mucho menos su derrota final.
La batalla se srguió dando a tra és del Cabildo Eclesiástico de la Catedral. Pero la preeminencia de la
autoridad civil sobre la clerical, era cada vez más clara y se consolidaba en la medida en que el tiempo
transcurría.
Los pnmeros saldos favorables del enfrentamiento
con la iglesia, impulsan al gobierno liberal a no detenerse en su programa reformador. En tal virtud el 10
de agosto de 1859, se suspende en todos los pueblos del estado el derecho de fábrica, y a partir de
1861 se hace más palpable, la severidad de la vigilancia para el cumplimiento de lo estipulado en la ley
del Registro Civil.
La marcha ascendente de los postulados liberales
continúa hasta 1862, año en que el gobierno se compromete en una guerra intervencionista que llega a su
fin en 1867 y con ello, marca el tnunfo definitivo del
liberalismo.
A manera de conclusión señalaremos:
El movimiento liberal de mediados del siglo XIX se
diferencia del de los años treinta, en que aquél se
planteó la abolición de los fueros y privilegios del
clero, en tanto que éste sólo quería limitar1os.
La lucha liberal de los cincuenta, coincide con una
clara tranS1ción hacia renovadas estructuras económicas; con un momento en que la iglesia es
sumamente poderosa, pero su aliado natural la
fuerza militar, se halla disperso entre los ejércitos
regionales, y ya no constituye una fuerza directriz a
manera de los años treinta.

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2002

r--,

�~! lograr e~ :e~quebrajamiento del poder de la iglesia Y del e1erc1to, haciendo posible la transferencia
de los bienes eclesiásticos, el movimiento liberal
sentó las bases para futuras transformaciones estructurales en el país, que lo situaña en el sendero
de una economía burguesa.

~isto~a Soci~I Y Económica de México. 1521 -1854, Edito.
na! Tollas, Mexico, 1976, p. 314.

8.

NOTAS
1.
2.

3.
f./)

&lt;!;

4.

,

5.

00
,.....

Archiv~ General del Estado de Nuevo león (AGENL), Circulares, ca1a 6, 19 de diciembre de 1828.
Los animales fueron aportados por los m ...
d
•
urnc1pros del esta~- Pesquena Grande contribuyó con 100 mulas. AGENL,
Circulares, caja 8, 26 de mayo de 1830.
Los_ generales Mier Y Terán Y Antonio lópez de Santa Anna
teman la. responsabilidad de dirigir las fuerzas mexicanas.
:GENL, Circulares, caja 8, 13 de junio de 1830.
GENL, Memori~s de_Gobemadores, Memoria de 1826 pre-sentada por Jose Mana Parás el 21 de febrero de 1827, hoja
10 frente y vuelta, y hoja 11 frente.
El gobierno de José Maña Parás, decreta el 29 de abril de
1826 u~ proyecto de cinco artículos en los cuales se tipifican
con clan~ad los derechos de los sirvientes Y de los amos.
AGENL, Circulares, caja 4, 1826. En relación al mismo tópico, el gobernador Joaquín García, el 9 de mayo de 1831
p~mulga un decreto; en él se establece que "los amos ;
qu1e~es se les muera algún peón o sirviente debiéndoles
cantidad de dinero, no están obligados a pagar el entierro
:: ;.qu~I mozo. Exceptuá~dose en estos casos los derechos
abnca, como que están destinados exclusivamente para
~o;:~s de culto divino( ...) AGENL, Circulares, caja 9, 1831-

6.

El decreto contemplaba que por ef registro de fierros se pagaría en adelante seis pesos en lugar de los veinte que pagaban. ~s de escasos recursos pagarán sólo tres pesos.
~~~l, Circulares, caja 4, decreto 21 , 1827, 18 de febrero.
7.
Si bien escoceses Y yorkinos agitaron ar país con sus dis~~s Yluc~as, no puede desconocerse que además de constituir los ~nmeros partidos en fa vida nacional, con su acción
establecieron las bases de nuestra educación política Yque
en el ca~ de los segundos, proporcionaron los princi;ios de
una doctrina Y un programa liberal Y democrático, antecede~~s de los ideales Y planes de transtonnación social Y
política, que ha~ía~ _de culminar con el triunfo del partido del
progreso en el h1stonco año de 1867"· Agusti·n Cue, Ca novas,

VOLUMEN! •

•

9.

La prohibic~ón del decreto comprende, entre otros, los sig~lentes ~rticulos: "algodón en rama de cualquier procedenera extranJera, añiles, cinta de algodón y lino ordinaño, cobertores ~ sobrecamas hechas de lana Yalgodón, cartoncitos
de algodon cuya calidad no llegue a la de la indiana Inglesa
~na, dulces, ffecas de algodón Ylana, pañetes, o medio panos, p~pel de colores, sargas de lana, quesos de todas clases, táJal?s de algodón, tejidos o lienzos trigueños Yblancos
d~ al~~on cualesquiera que sean sus dimensiones Ydenomm~c10~, cuya calidad no llegue a la del coco fino-. AGENL,
M1msteno de Hacienda, 1829, 22 de mayo de 1829.
AGENL, Ministerio de Hacienda, 1828, primero de febrero
de 1828.

10. En el artí~ulo 10º que crea el Banco de Avío, se asienta: "Se
fomen~ran de manera preferencial los tejidos de algodón Y
l~na, cna Yelaboración de seda. Pero también se estimularan_otro~ ramos tanto industriales como agrícolas que sean
de interes para la Nación". AGENL, Circulares, caja 8. 1830
- 1831, 4 de noviembre de 1831.
11. En circular del 21 de noviembre de 1827 el g b.
N
L'
,
01emode
uevo eo_n hace del conocimiento de los nuevoleoneses
que el g~b1emo federal fue autorizado para recibir un crédit~, en dmero, hasta de cuatro millones de pesos. AGENl
Circulares
.,
•
.
, ca1·a
. 5' 1827. En re1ac1on
al mrsmo
asunto el mi-'
m~o de hacienda en funciones José Ignacio Pavón Pide al
gobierno de Nu~vo león haga llegar cuanto antes lo~ mayores ap~rtes posibles. Esta exigencia se debe a que hay una
care~c,~ n~table de recursos financieros, hasta para atender
lo mas rnd1spensable. Asimismo notifica que el préstam d
cuatro ·11
e
. . ~1 ones de pesos no se ha podido conseguir. AGENL,
M1m~teno de Hacienda, 1828, 12 de enero de 1828.
12. En v'.rtud del patronato eclesiástico, el verdadero jefe de la
~gles1a en_las colo~ias españolas era el monarca español. Al
mdepend_,zarse Mexico, dicho derecho debería derivar al estado m_exrcano Yen consecuencia, el clero convertirse en un
s~bordmado del gobiemo civil. Ver Alfonso Toro La Revoluc16~ de /~dependencia y México lndependien;e, Editorial
Patna: Me~ico, 1963, pp. 310 y 311. También consultar
Agustín Cue Canovas, op. cit 322 _

°

13. Alfon~ Toro, op. cit pp. 314 Y315. Agustín Cué Canovas
op. cit,p.334.
'
14. AGENL, Pen"ócr,co Oficial,
· 8, 1833, 6 de noviembre de 1833
l5. Agustín Cué Canovas, op. cit p. 323 _
·
16. El artículo pnmero
·
de1decreto que signa la abolición del diez-

17.

18.

19.
20.

21.

mo dice textualmente: "Cesa en toda la República la oblígación civil de pagar el Diezmo Eclesiástico, dejándose a cada
individuo en entera libertad para obrar en esto con arreglo a
lo que su conciencia le dicte·. AGENL, Periódico Oficial, 8,
1833, 27 de octubre de 1833.
Cha~es A. Hale, El Uberalismo Mexicano en época de Mora
1821-1853, Siglo XXI editores, México, 1972, pp. 42 - 73.
Los diputados que finnan el escrito de protesta, y que en su
mayoría han de conformar el equipo político de Manuel María de Llano, son Pedro Treviño y Pereyra, Francisco Tomás
de Iglesias, Joaquín Caso, Camilo Gutiérrez, Antonio Ayala y
Bernardo Quiroz (suplente), además el propio de Uano.
AGENL, Periódico Oficial, 8, 1833, 19, de enero de 1833.
AGENL, Periódico Oficial, 26 de mayo de 1833.
Ante las mínimas posibilidades de que su movimiento triunfara, Escalada pide a principios de julio de 1833 el indulto al
gobierno de Morelia y en septiembre es tiecho prisionero.
AGENL, Periódico Oficial, 8, 1833, 4 de julio y 23 de septiembre de 1833.
El 20 de noviembre de 1833, el gobierno del estado comunica a todos los habitantes que con el 31 de octubre recibió
del ministro de justicia y asuntos eclesiásticos una disposición que contempla entre otras cosas las siguientes prevenciones que "debo cumplir en mi territorio de mandoff: 1ª.
Que vigile para que los eclesiásticos no toquen en el púlpito
materias políticas, ni para apoyar ni para secundar los pñncipios de la administración pública. 2°. Que si advirtiere algún exceso en esta materia use de los medios represivos
propios de su autoridad, y dé aviso al supremo gobierno para
los que fueren de su reporte. 3°. Que al respecto se tenga
presente la ley 19, tit XII, lib. 1°. de la Recopilación de
Indias que a letra es como sigue: "Encargamos a los Prelados seculares, que tengan mucho cuidado de amonestar a
los clérigos y religiosos predicadores que no digan ni prediquen en púlpitos palabras escandalosas tocante al gobierno
público y universal, ni de que se pueda seguir pasión o diferencia". "AGENL, Periódico Oficial, 8, 14 de noviembre de

1833.

22. AGENL, Periódico Oficial, 9, 1834, 1 de mayo de 1834.
23. El citado obispo de Puebla, Francisco Pablo Vázquez, en flagrante violación a la ley de votos eclesiásticos y en abierto
reto al gobierno civil, en abril de 1834 excomulgó auna monja
por abandonar la profesión monacal. Ver AGENL, Periódico
Oficial, 9, 3 de abril, 24 de abril y 14 de mayo de 1834.
24. En lo referente al tiempo en el que deben realizarse los sacramentos, el gobierno establece uno de ínviemo y otro de

verano. El primero comprende del 15 de septiembre al 15
de marzo, con una duración diaria de doce horas que comienzan a correr desde las seis de la mañana a las seis de la
tarde para la celebración de los casamientos y bautismos; y
el segundo, del 15 de marzo hasta el 15 de septiembre, en
un horario que vaya desde las cínco de la mañana hasta las
siete de la tarde. los entierros también estaban bien sujetos
a las especificaciones del reglamento. AGENL, Circulares, caja
10, 1832 - 1845.
25. AGENL, Circulares, caja 10, 1832 - 1845, 10 de junio de

1845.
26. ldem. 19 de diciembre de 1833.
27. Mario Cerutti, -Poder regional, gobierno central y periodismo
liberal en México en años de la Reforma. Santiago Vidaurri y
los estados fronterizos del noreste (1855-1864)", en Alberto
Gi1 Novales (ed.), La prensa Revolución Liberal. España, Portugal y América Latina, Madrid, Universidad Complutense,
1983 p. 243.
Los
estímulos en mateña aduana! conllevaron que los co28.
merciantes intensificaran sus importaciones de productos europeos y norteamericanos, ante las airadas protestas de los
comerciantes del centro del país. El disgusto de éstos se
explica si consideramos que "( ... ) Vidaurri tomaba decisiones en materia aduana! que alteraban o modificaban las ardenanz.as nacionales. Un ejemplo nítido fue su rebaja de los
derechos aduanales: por los puertos terrestres bajo su dominio, las importaciones se hacían con rebajas que llegaban a
más de un cincuenta por ciento de lo fijado por la reglamentación de 1856, sancionada por Comonfort". Mario Cerutti,
op. cit., p. 261.
29. En 1862 el gobierno de Vidaurri decomisó un cargamento de
plata en pasta, por valor de 9824 pesos, perteneciente a la
casa Uhde y e• de Matamoros. Dicho cargamento procedía
de San Luis Potosí y se dirigía a Matamoros. AGNL, Concluídos, caja 7, 1862.
30. Este tema lo trato más ampliamente en "La política de Vidaurri y la expulsión de las tribus nómadas en el noreste de
México", tesis que presenté en la Facultad de Alosofia y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León, con opción
al título de Licenciado en Historia.
31. Para una información más detallada acerca de los problemas de la frontera méxico-estadounidense en el periodo de
1848-1870, ver informe de la Comisión Pesquisidora, facsímil publicado en junio de 1894 por el Archivo General del
Estado de Nuevo León.
32. Este artículo textualmente dice: "Al prudente arbitrio de los

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mERO I , ENERO - JUNIO 2002
VOLUME

I • NUMERO l / ENERO - ]UNJO 2002

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Formación de las élites locales
en Monterrey, primera mitad del siglo XIX

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CARÁCTER Y FORMACIÓN
DE LAS ÉLffES LOCALES
Comerciantes, letrados, eclesiásticos
y pequeños Industriales

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alca~~es primeros, se deja el repartimiento de los terrenos
de e,¡1dos Y de propios, recomendándose/es muy especialme~e la mayor posible subdivisión. En consecuencia, nadie
podna tene: más de cuatro fanegas de sembradura Ylos que
por renta disfruten de ma~or cantldad, midiéndose toda, se
1~ ena~enará por el avaluo 6 se adjudicará en subasta, segun lo drspuesto en el artículo 3º ". AGENL, Periódico Oficial
~e enero 1 de 1858 a septiembre 20 de 1859. Boletín
c,al, Monterrey, marzo 16 de 1858.

Ofi:

33. Se P~viene que las aguas Ytierras sobrantes que no estén
en amendo, se~n divididas ro más posible con el fin de Que
~a mayor el numero de propietarios. AGNL, Periódico Oficial, 3 de diciembre de 1857.
34. Este tema lo desaITOllo más ampliamente en "la Propiedad
del Agua Y de la Tierra en Nuevo León (1855-1870)', pre-

se~tado en el cuarto encuentro sobre La Formación del Capitallsm~ en México, Jalapa Veracruz, en diciembre de 1985.
35 · ~arra, Grandes Tendencias•, p. LXXVII; c. Cumber1and, MéXJco; ihe StruggJe for Modemity (Nueva Yor1&lt;, 1968), p. 177,
citados por T. G. Powell en el Liberalismo Y el Campesinado
en_ ~I Centro de México (1850 a 1876), Sepsetentas 122
Mex,co, 1974, p.28.
'

36. AGNL, Concluidos caja 65, 1861. Ver también AGNL, le a·o
no clasíficado, 1857 _ 1a58.
g~
37.
38 39·
40.

AGNL, Concluldos, caja 19, 1864 - 1865, julio de 1864
Ver trabajo señalado en nota 34, pp. 3 y 4_
·
AGNL, LegaJo no clasificado.
AGNL, Concluidos, caja 47, 1859 ,

41. AGNL, Legajo no clasificado relativo a la comx:nnnde .
.

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nc,a entre

el gob1emo de Nuevo león 'f la iglesia durante el año de 1857.

VOLUMEN r •

Entre el orden colonial y el desorden republicano que
provocó la transición hacia la vída independiente, tanto en la capital de México, como en las regiones, en
los cotos de autoridad nuevos y antiguos se creó un
vacío de poder. La independencia no sólo afectó a las
cúpulas del poder virreinal, también los gobiernos de
las ciudades resintieron los cambios que implicó el
desarrollo de la vida republicana. Con el desplazamiento de las autoridades virreinales y la descentralización
del poder, que exigió la transición al régimen republicano, los miembros más notables de los pueblos1, surgieron como los candidatos más viables para acceder
a los cargos de carácter popular. Los cargos en las
corporaciones municipales, poco a poco, fueron ocupados por ciertos individuos que sumados a los pertenecientes a las antiguas familias, se conformaron

como la élite local de Monterrey durante la primera
mitad del siglo XIX. 2 Esos miembros de las élites locales en su momento y en respuesta al ejercicio de la
vida republicana, se organizaron en comisiones y juntas que les permitieron vincularse y asociarse para
diversos fines.
En este trabajo se hace una distinción entre los
miembros de las familias antiguas y los miembros de
la nueva élite. Ellos además de poseer las atribuciones de notabilidad que menciona Alicia Hernández,
procedían de antiguas familias y eran también propietarios. Las élites locales, se consideran aquí como
aquéllas que se conformaron a lo largo de la primera
mitad del siglo XIX, y que respondieron a las necesidades más amplias de la vida republicana, pero que no
necesariamente procedían de antiguas familias propietarias. En los ayuntamientos republicanos de Mon~
terrey encontramos, que a la participación de los notables en los ayuntamientos coloniales se sumó la participación de las élites locales.
Desde hace más de dos décadas, la conformación
de las élites del inicio de la vida independiente, ha

ÜMERO 1 / ENERO . JUNIO 2002
VOLUME l •

'MERO 1 / E.NERO - JU '10 2002

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ocupado la atención de muchos estudiosos. Sus investigaciones han encontrado cambios en la conformación de esos grupos, así como continuidades, entre las antiguas familias coloniales y los miembros de
las élites posindependientes.3
Precisamente estos estudios han puesto en relieve
la diversidad de situaciones tanto en relación a los
orígenes de ese grupo social, como a las continuidades y rupturas experimentadas en las filas de la antigua élite colonial. Entre algunos de los tantos aspectos que explican esas diversidades, se encuentran las
características que presentaban las realidades económicas de los distintos espacios coloniales (y las
diferencias existentes a su interior) a fines del siglo
XVIII, las formas en que se expresó la llamada "crisis
del orden colonial". las distintas posibilidades que se
abrieron de reacomodamiento de las economías regionales y consecuentemente sus distintos comportamientos durante las décadas de la llamada "larga espera", y finalmente las distintas formas que adquirieron las "reformas liberales" allí donde tuvieron lugar.4
En Monterrey, este grupo de la éllte local, desplegó
su influencia política y social desde el ayuntamiento y
el gobierno estatal, en donde en la mayoría de los casos, ocuparon cargos durante los primeros lustros de
la centuria decimonónica. Algunos de ellos como Juan
Francisco de la Penilla, los miembros de la familia de
Uano, Gregorio Zambrano, Juan de la Garza Manínez,
Francisco Martlnez Cárdenas y otros, fueron los más
destacados comerciantes del momento. Los integrantes del cabildo de 1825 se definían a sí mismos como
"principiantes de comercio~. 5 Otros también destacaron en el gobierno estatal, como Manuel Maña de Liana y José de Jesús Dávlla y Prieto.
Además de los comerciantes, en la élite se encontraban: miembros de la iglesia, propietarios de la tierra, letrados y profesionistas que sobresalieron en la
política, en el periodismo y en la academia. 6 En el
grupo de los letrados se contaban muchos clérigos,

médicos y abogados recién egresados del Colegio
Seminario, y primeros maestros del Coleglo Civil fundado a mediados del siglo. Entre ellos se encontraban
Matías de Sada, los licenciados José de Jesús Dávila y
Prieto, José Francisco de la Garza, y Jesús María Aguilar. Algunos de los eclesiásticos que sobresalieron en
múltiples actividades fueron José León lobo y José
Angel Benavides, ambos jueces del Juzgado de
Capellanías y Obras Pías y por lo tanto involucrados
en muchas transacciones comerciales. Eclesiásticos
notables fueron también José Guillermo Montemayor,
deán de la catedral, Antonio Garza Cantú, Lorenzo de
la Garza, Alejandro González Garza, José Maña Nuín,.
Guillermo Martínez yJosé Maña de la Garza entre otros.
Sobre el origen étnico de las élites locales, se trató
en general de criollos, pero al grupo se fueron vinculando algunos extranjeros como Pedro Calderón,
Valentín Rivero, Patricio Milmo, Santiago Belden, Juan
Clausen, Lorenzo Oliver, Reynaldo Berardi, los hermanos Hemández y algunos más. De cualquier forma, la
comunidad de extranjeros no llegó a ser muy numerosa; en 1843 en el padrón de extranjeros había registrados en Monterrey un total de 32 personas. 17 españoles, 6 estadounidenses, 5 ingleses y 5 franceses. 7
A pesar de su participación política los miembros
de las élites locales pudieron sortear las altibajas de
los diferentes grupos en el poder, ya fueran centralistas o federalistas, conservadores, liberales o imperialistas; de tal manera que sus actividades y su influencia no decayeron por la inestabilidad del período. Esta
ambigüedad sobre la afiliación política de las élites,
para algunos estudiosos se debió a que en parte
actuaban en la política más por interés particular o de
familia que por convicción ideológica:
.. .los investigadores han descrito el siglo XIX como un peñodo de lucha ideológica entre liberales y conservadores, y
entre tradicionalistas e innovadores, o de una lucha de cla•

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ses entre vanos grupos socioeconómicos, o entre los que
eran tentados por la dependencia y aquéllos que
abanderaban la autonomía. Pero un escrutinio más profundo no muestra ningún conjunto de lineas divisorias, ni
ideológicas ni de clase. La estructura de •las redes de familia notables nos da la pauta para comprender lo que realmente ocurrfa. 8

En cuanto a su capacidad económica, no había

punto de comparación entre estas élites locales Ylas
conformadas en la ciudad de México. En la capital de
la república después de la independencia podían contarse aproximadamente cien familias con un capital
de un millón de pesos cada una.i Las élites de la ciudad de México se fueron conformando a lo largo de la

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segunda mitad del siglo XVIII y persistieron después
de la independencia. En Monterrey, fueron contados
los individuos que durante la primera mitad del siglo
XIX, lograron acumular capitales de más de 100 mil
pesos. Sin embargo, y tomadas en cuenta las debidas
proporciones, es posible apreciar que el proceso de
conformación de ambos grupos fue similar. Los miembros de aquellas élites, también ocuparon cargos en
el cabildo de la ciudad de México, fueron los usufructuarios del crédito eclesiástico y los grandes prestamistas del gobierno y de los particulares, se vincularon entre ellos familiarmente, destacaron en las actividades del comercio interno yeX.temo yfueron los prin•
cipales propietarios de la propiedad rústica urbana,
además de aparecer como los promotores de las pri-

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meras actividades industriales. 10 Pero en general a lo
largo del país, los grupos económicos que han sido
estudiados, se fueron conformando durante la primera mitad del siglo XIX. y la mayoría de ellos, han sido
considerados como grupos "burgueses" hasta la segunda mitad de la centuria, cuando las condiciones
políticas y el desarrollo de las comunicaciones permitieron la consolidación del mercado nacional. 11
Una de las principales caracteñsticas de las élites
aquí abordadas, formadas durante la primera mitad
del siglo XIX en Monterrey fue su carácter urbano. La
mayoría de los individuos pertenecientes a este grupo,
en generar no se dedicaron a las actividades agrarias
y los que lo hicieron no lo hacían de manera exclusiva.
Todos eran vecinos de la ciudad, con una tradición de
vida en el pueblo y muchos contaban con una profesión. Aunque no carecían de bienes rústicos, y con la
desamortización, muchos compraron agua y algunos
consolidaron propiedades; más que el interés por explotarlas, su adquisición respondió a otros destinos. 12
La importancia de la propiedad que la élite adquirió
con la desamortización, con frecuencia fue definida
por la ubicación de la propiedad. Las élites de Monterrey durante el proceso desamortizador, demandaron
más que la tierra, el agua para diversos usos. El propietario del molino de trigo, los propietarios del aserradero, y los numerosos dueños de tenerías, demandaron agua constantemente, sin importar la tierra que
pudieran poseer. Las propiedades de los miembros
de la élite local no fueron de gran extensión, tampoco
tenían edificaciones construidas en ellas, salvo en raras excepciones, como fue el caso del licenciado Manuel A. Morales, que registró en sus tierras del Jagüey,
tener casa, corrales y hasta tienda de raya; sin embargo la propiedad la mantenía en arrendamiento a di•
versas personas. Para Puebla, Juan Carlos Grosso y
otros estudiosos destacan el carácter local, o regional
de la élite y han encontrado una gran diversidad de
actividades económicas en las que las élites estaban

VOLUMEN J •

!UMERO 1 / ENERO - JU 10 2002

involucradas. 13
Las actividades productivas de los miembros de
las élites locales, también son un claro indicio de su
carácter urbano; pues en general se dedicaron y sobresalieron en actividades mercantiles y profesionales y como funcionarios públicos, no como hacendados. Pero incluso, los considerados en las listas de
contribuyentes "hacendados", como el licenciado José
Rafael de la Garza, ocupó cargos públicos y destacó
tanto en el comercio como en las actividades profesionales. Por lo anterior se puede plantear, que a pe~ar de que la sociedad decimonónica mexicana ha
sido definida en general como una sociedad agraria,
el carácter de las élites locales fue urbano, y que las
ciudades, capitales de regiones u otros centros
poblacionales, registraron a lo largo del siglo XIX diferentes niveles de urbanización. Fue en las ciudades en
donde se aglutinaron las élites locales, y destacaron
en las instituciones corporativas políticas, civiles y eclesiásticas. Este carácter urbano que adquiere lentamente la ciudad de Monterrey, se puede apreciar en un
análisis sobre la ocupación de la población. Desde
principios de siglo, el rubro sobre el número de artesanos ya es significativo, y éste fue en aumento a lo
largo del mismo; las actividades artesanales también
se diversificaron, la talabartería y curtiduría de pieles
florecieron. Fue también creciente el número de comerciantes y comercios, al mediar el siglo aparecieron
los grandes comerciantes que surtían los mercados
del noreste y otros más lejanos. También desde la primera mitad del siglo destacó el número de los profesionistas. En síntesis la población rural que en 1831
representó el 75.25% del total de la población ocupada, considerando en ésta a los jornaleros, labradores
y ganaderos; para 1850 se había reducido al 39.71%.
En cambio la población ocupada en actividades urbanas, es decir en el comercio y en la producción artesanal, aumentó de 24.74% en 1831 a 43.19% al mediar el siglo.

La formación profesional de las élites y sus intereses en bienes inmuebles en la ciudad, también son
elementos ilustrativos del carácter urbano de ese grupo.
FABRICANTE DE COLLARES DE TODAS CLASES.

Los espacios de participación de las élites
Los miembros de la élite local de Monterrey, fueron
quienes encabezaron las innumerables comisiones,
asociaciones y juntas que con diversos fines se organizaron. Muchos de estos organismos de participación
ciudadana, se establecieron por iniciativa y decreto
de las autoridades políticas; pero aun tratándose de
iniciativas federales, el estado generalmente delegaba en el ayuntamiento, el nombramiento de los miembros que formarian esas instituciones. Los ayuntamientos a su vez delegaban en ellas, muchas funciones de
la organización cívica e incluso, de la administración
pública y del desarrollo económico.
Algunas de estas organizaciones de fuerte tradición corporativa, adoptaron las reglas republicanas y
fueron el origen de las instituciones modernas que
agruparon a los miembros de diversos sectores políticos, económicos y sociales. A pesar de su carácter
oficial y obligatorio, y de su control por parte de las
autoridades, los organismos ofrecieron a sus miembros, un espacio de influencia política y social, y una
oportunidad para la ampliación de sus actividades mercantiles. El abastecimiento de mercancías, tanto- para
cubrir las necesidades básicas de la población, como
el mantenimiento de la seguridad mediante las fuerzas militares, requerían la formación de múltiples comisiones que recaían, a través del cabildo, en aquellos individuos que habían obtenido reconocimiento
por su capacidad para servir y representar los intereses de la comunidad, o que por otras causas gozaban
de más prestigio social. 14 El prestigio social comúnmente podía adquirirse por la antigüedad de los vínculos con la comunidad, ya que el pertenecer a un

Completo surtido de Buggíes, Traps,

Phaeto.ns y Guarniciones.

CALLE DE MORELOS NUMERO 69
APARTADO 146.
• l( .... "Tb1 1

TELEFONO 633.

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grupo familiar de los formados por los primeros pobladores del lugar era importante. El prestigio podía
provenir igualmente de la práctica exitosa de una actividad ya fuera pública, eclesiástica o privada, para la
cual se requería cierto grado de especialización. El
contar con públicos y conocidos intereses económicos, daba también fama y prestigio.
Como sucedió en otras ciudades, no pocos de los
miembros de las élites pertenecían a la iglesia, pero
comúnmente ocupaban cargos en la administración
pública y los hubo hasta de elección popular. 15 El presbítero José Angel Benavides, juez del juzgado de
capellanías y obras pías, fue diputado y asesor del
estado, y además hacendado y propietario de varios

VOLUMEN 1 • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

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A su vez los miembros del cabildo eran frecuenteinmuebles urbanos. 16 En 1859 Benavides reclamó pérmente los primeros obligados a contribuir para diverdidas por 5,717.75 pesos en su hacienda "de la Sansos fines. En 1823 el cabildo decidió traer de Saltillo
tísima Virgen", registradas mientras las autoridades esa los padres de la Misión del Santo Evangelio "... para
tatales la mantuvieron incautadaY
el bien espirttual y temporal de los habitantes de esta
Los miembros de la élite local de Monterrey, apareciudad .. ." para lo cual siete de sus miembros reuniecían como los principales benefactores de diversas
ron 130 pesos, aportaron cantidades de 50 a 2 peobras, estaban siempre entre los miembros de las «junsos, y entre ellos se contaron: Manuel Uribe que aportas patrióticas~ que se formaban anualmente. La élite,
tó 50 pesos; Jorge Soriano
formada por los más puyTomás Iglesias 25 pesos,
dientes, eran los primeros
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1i.1t$ "'~ · &gt;r ~,., ~l¡(t,"
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cada uno, y los otros 3, 2
en contribuir con los présy 5 pesos. 19 También los
tamos voluntarios yforzosos
miembros del cabildo deal gobierno; y como pudiebían movilizarse para conra esperarse, encabezaron
seguir granos y semillas,
las listas de los que cotizapara el abastecimiento de
ban ,los impuestos más alla población cuando éstos
tos.
escaseaban; en algunos
La más importante de
casos ellos mismos hacían
las instituciones políticas
préstamos de pronto reinpor las repercusiones de
tegro, para reunir un fondo
sus funciones fue el ayune intentar comprar el maíz
tamiento, semillero de foren otros estados. En 1823,
mación y consolidación de
contribuyeron voluntariala élite local. Como ya se
mente con granos y dinero
dijo, los cargos en el ayunMl'lquinE (te é' 1für, varias 111(:)IHl'.
1'.!Xlt,'rl&lt;:. . ' lA 'U "-'rA.:-T&amp;
para abastecer a la ciudad
tamiento representaron
Uanleo e, ehnmm memm11les .-Sa compren. 111- uonsiete donadores: Francisco
muchas veces, espacios en
dan. s11 uemt:ian.
Cintl!B, l\lMl es. Cublerlee ¡¡ den,éB ermasoric s,
de la Penilla, aportó 200
los cuales sus miembros
e prnnios raducitfos.
pesos o 50 fanegas puespodían desplegar no sólo la
tas en el pósito; Victoriano
autoridad, si no la influenMartínez, 25 pesos; Juan José Tamez, 100 pesos o 20
cia y el conocimiento necesario para la organización
fanegas; José Antonio Rodríguez, 20 pesos; Francisco
normativa y formal de la comunidad social a la que
García, 5 pesos y su excedente de maíz; Mateo
servían.
Quirós,10 fanegas y Miguel Arreola, 50 pesos. 20
Por lo mismo no era casual, el alto grado de conoA lo largo de los primeros cincuenta años de vida
cimiento del derecho por parte de las autoridades de
independiente, los miembros del cabildo se sucedielos pueblos, como tampoco fue ocasional el recurso
ron año con año, por lo cual su conformación no fue
de litigo u "ocurso" que habitualmente presentaban
muy distinta a pesar de que cambiaban anualmente.
ante las autoridades en defensa de sus derechos paLos comerciantes y los profesionistas dominaron por
trimoniales, tanto las personas como los pueblos. 18

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VOLUMEN l • NÚMERO l / ENERO - JUNIO 2002

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sobre los propietarios en los cabildos republicanos.
Gregario Zambrano, comerciante y propietario, entre
1828 y 1863 fue en cinco ocasiones alcalde, cinco
veces regidor, y una vez síndico procurador. 21
Los miembros de las élites destacaron en la organización y administración de la casa de Beneficencia
y fueron siempre los que la sostuvieron mediante la
creación del fondo de beneficencia, administrado por
la junta. 22 En 1823 el jefe político del departamento
pidió al cabildo la elaboración de un plan de beneficencia; el procurador Julián de Llano, comisionado para
organizarlo, nombró a un delegado por cada una de
las ocho manzanas en que fue dividido el distrito de
Monterrey, que a su vez se encargarían de levantar las
listas de contribución para la formación del fondo. 23
En 1838, ese fondo auxilió a las finanzas municipales
con 600 pesos, de los 1,110.42 pesos recaudados
entre sus 51 miembros. En las recaudaciones también se contaba maíz y frijol, productos que se destinaban para alimentar a los presos de la cárcel de la
ciudad. 24
Anualmente se organizaban las "juntas cívicas" encargadas de preparar los festejos de las fiestas de la
lndependencia. Durante los gobiernos de carácter central, en las "juntas cívicasH sobresalían los rangos militares de sus miembros. En la junta organizada en
1845, aparecían entre muchos otros los generales:
Mariano Arista, Francisco Mejía, Antonio María
Jáuregui 1 José María Ortega, Rómulo de la Vega, y los
coroneles Cayetano Montero y Nicolás Mendoza. Junto
con ellos y otros civiles, participaron los eclesiásticos
Antonio Rores, Juan José García, José Guillermo Montemayor y Antonio de la Garza Martínez. 25 Para la organización de las fiestas patrias, en 1853 contribuyeron
40 ciudadanos que reunieron 69.20 pesos. En esas
ocasiones, lo vecinos pudientes no sólo contribuían
para la organización de las fiestas, sino también para
sostener una escolta militar y garantizar la seguridad
durante la feria. En 1835, sesenta y ocho ciudadanos

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reunieron 265.20 pesos, con ese objetivo. 26
Las juntas cívicas o juntas patrióticas se organizaban
a su interior por comisiones. En la junta patriótica de
1852 se formaron las siguientes comisiones: la de
ceremonial, presidida por el licenciado Juan A. de la
Garza y Evia; la comisión de templos y para la función
de la iglesia, presidida por el doctor José Angel Benavides y otros dos eclesiásticos; las comisiones de juegos artificiales y la de ornato y policía, presididas por
Manuel María de Uano; la comisión de baile y refresco, presldida por el licenciado Francisco Sada. Una
última comisión fue la de fondos, la cual se subdividió en cinco grupos: el primero formado por comerciantes, presidido por Manuel María de Uano; el segundo agrupaba a los eclesiásticos, otro grupo lo formaron los médicos, abogados y empleados, el cuarto
los militares, y un último lo formaron los miembros de
la guardia nacional. También se presentó una terna de
tres socios para designar al tesorero de la junta; los
propuestos fueron Rafael de la Garza, Gregario
Zambrano y Pedro Calderón, el primero hacendado y
los otros dos destacados comerciantes. 27 No fue desdeñable el papel desempeñado por las juntas patrióticas en las continuas luchas del período, pues se encargaban de recaudar las contribuciones para la guerra y organizar la procuración de esos recursos entre
los miembros de las élites.28
Las sociedades patrióticas de amigos del país, antecedente de la formación de las asociaciones económicas modernas, fueron otras de las instituciones que
aglutinaron en su seno a los notables de la ciudad. El
objetivo de la sociedad fue
procurar conocimientos y ayuda a los individuos del distrito. Prtmero: en todo aquello que conduce a la conservación de la vida del hombre. Segundo: en la adquisición de
medios de subsistencia suya y de su familia. Tercero: en
arbitrios para el aumento de su rtqueza, de su alivio, de sus
comodidades y de sus goces. 29

VOLUM.EN I •

ÚMERO l / ENERO - JUNIO 2002

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También la sociedad se proponía aprobar gastos
para "compra de libros, estampas, muebles o instrumentos o máquinas de las artes o cuando hubiere
necesidad de imprimir memorias sobre cultivo o sobre
fabricación de algún útil sobre invención de alguna
máquina o instrumento", También se proponía la creación de un archivo y un buró de lectura con su bibliotecario.30 En 1841 la mesa directiva de la sociedad
estuvo formada por el' licenciado Juan Nepomuceno
de la Garza y Evia, Manuel María de Uano, el canónigo
José Angel Benavides y el licenciado Francisco de Paula
Morales. Además entre sus miembros se contaron
Domingo Martínez, Juan de la Garza Treviño, el presbítero Juan José García, cura del sagrario de la catedral;
Felipe Sepúlveda y Francisco Zambrano. 31 La junta de

VOLU.ME

1 • NÚMERO 1 1 ENERO - JUNIO 2002

1856 fue obligada a contribuir con 200 pesos de sus
fondos para construir obuses para el ejército del norte. Ese año entre sus miembros se contaron a Domingo Martínez, Mariano de la Garza, Antonio Galván y los
licenciados José María Martínez, Manuel Antonio Morales, José de Jesús Oávita y Prieto y Francisco Sada. 32
En 1870, la Sociedad Patriótica de Amigos del País,
tenía en funcionamiento dos escuelas para adultos
con diez y seis, y veinticinco alumnos cada una. Algunos miembros de la sociedad fungían como maestros
e impartían las clases gratuitamente. Ese año, fue reelegida la mesa directiva formada por el doctor José
Eleuterio González, Tomás Crecencio Pacheco, Gregario
Zambrano y los licenciados Trinidad de la Garza y Melo
y Lázaro Garza Ayala.33
En 1857 se formó la "junta auxiliar del estado" por
solicitud del presidente de la Sociedad Mexicana de
Geografía y Estadística, con el objetivo de reunir anualmente los datos estadísticos del estado, fueron sus
vocales, el rector del seminario, y además los abogados José de Jesús Dávila y Prieto, José María Martínez
yTrinidad de la Garza y Melo. 34 Los miembros de las
élites participaban activamente tanto en la organización de las celebraciones cívicas y religiosas, como en
las aportaciones voluntarias que se recaudaban para
diferentes objetivos, ya fueran éstos obras públicas y
de ornato, educación, recreación, lucha contra el "bárbaro", beneficencia y por supuesto, contribuciones extraordinarias impuestas por el supremo gobierno con
diversos fines, casi siempre militares. La ciudadanía
se organizó frecuentemente, para contribuir con donativos voluntarios para la construcción de puentes, la
restauración de templos, la ayuda a los damnificados
por desastres o epidemias. Con un espíritu de cofradía, los vecinos de la ciudad obligadamente contribuían en múltiples tareas sociales. En 1855 para la
construcción de un puente se reunió entre 37 ciudadanos, la cantidad de 1551.10 pesos. Para la reconstrucción del templo de San Francisco, destruido por

un incendio en 1858, 48 ciudadanos aportaron 82.87
pesos y 25 fanegas de cal y 22 de arena. 35
Esos personajes miembros de las élites, eran requeridos también para formar las "juntas calificadoras de capitales", que asignaban las contribuciones a
los ciudadanos, y en cuyos casos éstos no podían
apelar.36 En 1851, Matías Dávila y Prieto demandó al
congreso del estado sin ningún éxito, la modificación
del capital asignado por la junta; ya que él había declarado 550 pesos y la cantidad fue modificada elevándose a 850 pesos. 37 En la manifestación de capitales de 1862, el total de ciudadanos que declararon
su capital fue de 543; la junta modificó 90 casos, y
todavía el gobierno cambió de nuevo las cantidades
asignadas en 36 casos. 38 Así mismo, las élites se
aglutinaron en las "juntas revisoras de créditos al estado", que confrontaban las cuentas pendientes de
pago. Otro importante organismo fue el "tribunal de
aguas", establecido en 1851 para la revisión de las
antiguas mercedes sobre derechos del agua de la ciudad, y para el arreglo para su reparto.
También se formaron instituciones para la promoción del fomento económico. En 1842 se fundó la "junta de fomento", que agrupaba a los personajes notables de la ciudad. En la junta del año siguiente presidida por Gregario Zambrano, participaron Rafael Francisco de la Garza, Benito Martínez, Ramón Quirós, Pedro
Calderón, Jacinto Lozano, Santiago Belden y Mariano
de la Garza. 39 El mismo año por el decreto del 5 de
abril, se estableció la "junta revisora de establecimientos industriales", el ayuntamiento nombraba anualmente a 20 ciudadanos como miembros de ella.
Muchos comerciantes y hacendados incursionaron
en la minería, actividad que fue muy socorrida hacia
las postrimerías del siglo XIX, gracias a la demanda
del mercado mundial. En la "junta de minería" que se
reunió en 1852 para elegir a cuatro diputados territoriales ante la "diputación territorial de minería", fueron
electos delegados: Juan de la Garza Martínez, Francis-

co L Mier, Gregorio Zambrano, Rafael de la Garza y
Felipe Sepúlveda. Dos años después la junta reunió a
24 ciudadanos, que ocurrieron como propietarios de
minas. Entre otros aparecían, el licenciado José de
Jesús Dávila y Prieto, el hacendado José Rafael de la
Garza, los comerciantes Gregorio Zambrano, Juan
Clausen y Juan de la Garza Martínez, que resultó nuevamente electo diputado delegado. 40 Además de fomentar el comercio y la industria mediante su participación en la 11junta de fomento», los miembros de las
élites fundaron los primeros establecimientos industriales: molinos de trigo, destilerías de azúcar y licores,
tenerías y talabarterías, y las primeras fábricas textiles. La constitución de la primera de las fábricas textiles "La Fama de Nuevo León", fundada en 1854, reunió entre sus socios a un grupo connotado de la élite
local: Manuel María de Llano, GregorioZambrano, Juan
Clausen, Valentín Rivera, Pedro Calderón, José Morell
y Mariano Hernández. A finales del siglo, los descendientes de este grupo de notables, que habían logrado por diversos medios acumular considerables capitales, pasaron aformar parte de la burguesía promotora
de la industrialización, con frecuencia ampliando sus
actividades económicas a nivel nacional.

LA POBLACIÓN TRIBUTARIA
DE MONTERREY
Las contribuciones
A la par que los ciudadanos y los pueblos en el nuevo
orden constitucional adquirieron derechos patrimoniales, el derecho a ser armado y la obligación de acudir
a la guerra; los nuevos ciudadanos pagaban sus contribuciones directas e indirectas, y cargaban con una
amplia serie de contribuciones extraordinarias de carácter local, estatal y nacional. 41 En 1825 para el pago
del 1% sobre productos, contribuyeron 1028 ciudadanos del distrito de Monterrey. El total de la contribu-

VOLUME 1 •

MERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

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ción de ese año ascendió a 2,222.22 pesos. La ciudad se dividió en 48 manzanas o cuarteles, se incluyeron en el distrito de Monterrey las haciendas de
San Pedro; de Labores Nuevas; Ancón de Guadalupe;
la hacienda del Jaguey; hacienda del topo de los González; la estancia de los Tijerinas; estancia de los Garza; estancia Santo Domingo; la hacienda del topo de
los Ayala; el Valle de San Francisco, la hacienda de
Pesquería Chica; la hacienda de San Rafael; la hacienda de los Lermas; el pueblo de Guadalupe; el puesto del Ancón, y la hacienda de la Estanzuela. De los
1028 ciudadanos del distrito de Monterrey, 165 declararon dedicarse a 31 distintas actividades y el resto no especificó su profesión. Se contaban entre esos
contribuyentes: 28 zapateros, 22 eclesiásticos, 19
obrejeros, 17 sombrereros 12 carpinteros, 10 albañiles, 9 herreros, 8 curtidores, 7 panaderos, 7 militares,
6 sastres, 4 varilleros, 4 plateros, 3 pintores, 3 labradores, 3 gamuceros, 3 licenciados, 2 arrieros, 2 carreteros, 2 veleros, 2 maestros de escuela, 1 barbero 1
viandante, 1 cohetero, 1 escribiente, 1 silletero, 1
bordadora, 1 partera, 1 correo, 1 cabrero, y 1 locero. 42
A pesar de la situación deficiente de las finanzas
publicas, y de la pobreza generalizada del estado durante los primeros años después de la independencia,
en 1829 ya se contaban 73 ciudadanos que pagaban
el triple del mínimo de la contribución del 1% sobre
utilidades; 12 más quedaron exentos de ese pago,
por ocupar puestos en el cabildo o en el gobierno del
estado. 43 La memoria del ayuntamiento de Monterrey
ese año registró 14,148 habitantes en la ciudad.44 El
proceso de conformación de la élite local, fue acompañado a lo largo de la primera mitad del siglo XIX, por
un lento pero continuo crecimiento, tanto en el número de contribuyentes de la población de Monterrey,
como en el valor de las contribuciones. En el padrón
de 1848, para la recaudación de la contribución anual
del 1 % sobre productos, se registraron 1,291 ciudadanos. El total de lo recaudado ascendió a 3,064 pe-

VOLUMEN 1 • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

sos. 45 Esta serie de contribuciones que recaían sobre
la población de Monterrey llama la atención, no sólo
por el monto o el número de los individuos que pagaban, sino precisamente por su variedad. Había otros
impuestos no contemplados aquí; por ejemplo, los
hombres pagaban por quedar exentos del servicio de
las armas, era una contribución que por lo menos a
las mujeres, no se les podía imponer. Era una contribución indirecta que el estado compartía con la federación. Los fronterizos tenían que pagar una contribución especial para sostener una fuerza que defendiera
la línea fronteriza. Por supuesto que la contribución
para armar tuerzas y combatir al "bárbaro" fue casi
permanente.
En 1850 todos los ciudadanos estuvieron de acuerdo en la contribución en víveres para mantener a las
tropas que se formaron para perseguir a los "bárbaros". La participación de los comerciantes y del comercio en las contribuciones fue en aumento a lo largo del siglo. El volumen de las contribuciones impuestas a este sector económico, representó un porcentaje
importante en los totales recaudados para diversos
fines. Fueron los comerciantes los que una vez que
contaron con excedentes, y aprovechando la oportunidad ofrecida por las leyes de desamortización invirtieron en agua y tierra; pero su actividad agrícola las más
de las veces continuó siendo secundaria.
En el padrón de contribuyentes de 1850 en el que
se manifestaron los capitales de los vecinos, y la junta
calificadora señaló la asignación a cada uno se recaudaron 7,130 pesos; mientras que los capitales registrados sumaron un valor total de 1,096,943.30
pesos. Un total de 739 ciudadanos se contaron en
ese padrón. 46 Ese año el censo de población registró
14,261 habitantes: 683 de ellos declararon ser artesanos, 400 labradores, 297 jornaleros, 75 comerciantes, 8 maestros, 8 abogados, 6 médicos y 13 eclesiásticos. 47
Una cotización sobre giros comerciales de 1854

incluyó a 93 establecimientos. La clasificación de los
comercios se dividió entre almacén de ropa, tienda de
ropa, y tienda de abarrotes. Pagaban ese impuesto
26 almacenes o tiendas de ropa. Entre los 11 almacenes de ropa que registraron las cuotas más elevadas,
se registraron los glros comerciales de Juan Clausen,
Juan Francisco de la Penilla, José Morell, José Mases,
Lorenzo Oliver, Gregorio Zambrano, Valentín Rivera,
Tárnava y Compañía, Manuel María de Liana, y Luis
Blecker. También fueron registradas 1 sombrerería y
76 tiendas en el ramo de abarrotes. Algunos de los
propietarios de almacén de ropa, como Gregario
Zambrano, cotizaron aparte por sus giros de abarro~
tes. En ese giro la cuota máxima correspondió a la
asignada al comercio de Juan de la Garza Martínez.
Las cuotas impuestas fluctuaron entre 1 peso y 1 real
mensual.48 Para 1856 la población de la ciudad alcanzó la cantidad de 26 mil habitantes.
En 1862 en un padrón sobre calificación de capital de más de mil pesos, 531 ciudadanos poseían entre
mil y 30 mil pesos, y 11 registraban un capital mayor
a los 30 mil . El capital mayor fue de 250 mil pesos y
correspondió a Juan Sánchez Navarro.49 Es indudable
que la guerra de reforma y las políticas del gobernador Santiago Vidaurri durante esa etapa, impulsaron
una economía de guerra que permitió acumular capital que se reflejó, hacia la década de los sesenta, en
el aumento del capital de los particulares. En una rápida ojeada sobre las cotizaciones de la ciudadanía
de la capital de Nuevo León a lo largo de la primera
mitad del siglo XIX, podemos notar que el grupo emergente fue el de los comerciantes; aunque a muchos
de ellos es imposible encasillarlos como tales, dada
la diversificación de su capital. Asimismo a partir de la
segunda mitad del siglo XIX, las instituciones de educación superior como el Colegio Seminario y el Colegio Civil, habían dado sus frutos y los profesionistas
habían aumentado considerablemente. En un listado
de 1869 sobre el impuesto que gravaba las activida-

des profesionales, se registraron 73 individuos que
ejercían una profesión, entre ellos había 32 licenciados, 12 doctores, 10 presbíteros, 5 escribanos, 4 canónigos, 4 farmacéuticos, 1 agrimensor, 1 obispo y 1
deán. Se les asignaron cuotas mensuales que fluctuaron de 2 a 4 pesos, y la suma total fue de 122.50pesos. Entre los doctores cotizados ese año, se han
localizado: Antonio Lafón e Ignacio Garza García; entre los abogados Francisco Sada, José de Jesús Dávila
y Prieto, Francisco Quirós y Martínez, Ignacio Galindo,
Manuel Z. Gómez, y muchos más. Entre los eclesiásticos participaron el obispo Francisco de Paula Verea, el
deán José Guillermo Montemayor y el doctor José Angel Benavides entre otros. 50 La cotización de los miembros de la Iglesia, destaca por el monto de sus cuotas,
tanto como por el número de los clérigos.
Gravámenes extraordinarios
y préstamos para la guerra

Los gravámenes extraordinarios, los préstamos de carácter forzoso, así como contribuciones para múltiples
objetivos, fueron práctica común entre las autoridades decimonónicas. Fue el caso por ejemplo de una
contribución extraordinaria que se llamó "donativo voluntario para su majestad imperialn, que se reunió en
1823; la suma recaudada ascendió a 141 pesos que
otorgaron 17 ciudadanos. Las contribuciones fluctuaron entre 25 y 2 pesos. 51 En 1829 ~pareció por decreto ~a imposición de un préstamo forzoso entre los
ciudadanos, las contribuciones fueron de 1000 a 100
pesos y se incluyeron doce haciendas, ninguna de las
cuales se ubicaba en la jurisdicción de Monterrey. El
individuo que pagó la cuota más alta fue Manuel Uribe
que aportó mil pesos. Exceptuando a Uribe, el resto
del grupo 65 ciudadanos, contribuyeron con donativos de 300 a 100 pesos. De los 65 ciudadanos, 9
eran eclesiásticos y 4 de ellos hicieron aportaciones
de 300 pesos. 52 (Ver cuadro 1).

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ciudadanos contribuían mensualmente con 250 pesos para ese fin, con aportaciones que fluctuaban
entre 8 y 1 pesos. Otro impuesto para reunir recursos
para la defensa de la línea fronteriza fue recaudado el
mismo año; entonces se reunió la cantidad de 225
pesos, a 105 ciudadanos. La contribución se repartió
en cuotas de 1 a 10 pesos. 55 En 1853 otra contribución extraordinaria de 3 mil pesos fue impuesta entre
50 ciudadanos, entre los cuales se contaron 12 hacendados propietarios, 8 eclesiásticos y los 30 restantes se dijeron comerciantes. En síntesis el 66.6%
del préstamo provino de los comerciantes, el 17.6%
de los hacendados, y el 16.1 % de los eclesiásticos. 56

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En 1841 se impusieron varios préstamos forzosos para
mantener al ejército del Norte; sin embargo, por ser insuficientes los fondos reunidos se obligó a la ciudadanía a
facilitar semillas y efectos. Sólo se lo@'() recaudar 237
pesos, entre 22 ciudadanos calificadas para ello. Las
imposiciones fluctuaron entre 40 y 5 pesos. 53 Otro préstamo, que impuesta por el supremo gobierno, el 4 de
noviembre de 1841; la suma reunida fue de 598 pesos,
aportada por 37 ciudadanas. la contribución más alta
de 150 pesos la pagó Juan Francisco de la Penilla, sólo 2
ciudadanas aportaron 50 pesos y 2 más 40 pesos, las
demás aportaron de 30 a 3 pesos. 54
Otra contribución extraordinaria fue impuesta en
1842 para armar tropas y combatir al "bárbaro", 122

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�Este reducido grupo tenía su capital diversificado y
empeñado en diversas actividades, entre las cuales
además habría de considerar su papel financiero como
prestamistas. Durante la guerra de reforma y más tarde en la de intervención, se utilizó frecuentemente la
imposición de préstamos como medio para obtener
recursos para la campaña. Además durante los conflictos bélicos, el gobierno y muchos de los miembros
de las élites colaboraron de común acuerdo, para la
formación y sostenimiento de las tropas. Un mes después de llegar al poder, en junio de 1855 el gobernador Santiago Vidaurri, impuso tal vez el primero de una
serie de préstamos a los particulares de Monterrey.
Ascendió a 4 mil pesos y se repartió entre 208 ciudadanos que aportaron cantidades entre 250 pesos y 5
pesos. La cantidad más elevada correspondió al canónigo José Angel Benavides. 57 Entre 40 comerciantes
de la ciudad se repartió un préstamo de 15 mil pesos,
el 2 de noviembre 1856 se ordenó fuera entregado
con carácter de obligatorio y urgente, en el término de
36 horas. Los comerciantes Zambrano, de llano,
Clausen, Tárnava, y Blecker contribuyeron con mil pesos cada uno; el hacendado José Rafael de la Garza
entregó 1,500 pesos, y el resto los demás. Es decir
que entre 38 individuos se reunieron los 8,500 pesos,
restantes. El 6 de noviembre del mismo año, otro préstamo de 7,000 pesos se impuso entre eclesiásticos,
propietarios y comerciantes de abarrotes. 58 Sólo estos dos préstamos del segundo año de gobierno de
Vidaurri sumaron la cantidad de 8,500 pesos, pero
indudablemente no fueron los únicos. En 1869 Bruno
Lozano Elizondo reclamó contra el erario nacional la
suma de 34,429.53 pesos que había suministrado
como préstamos al ejército. 59 Esas contribuciones no
dejaron de repetirse hasta el término de los conflictos
militares, y como era de esperarse fueron los miembros de la élite local los primeros en contribuir ya fuera de manera voluntaria o forzosa.

VOLUMEN I • NÚMERO 1 / ENERO - JUNTO 2002

ALGUNAS CONSIDERACIONES ANALES
Por las múltiples funciones desarrolladas por los ayuntamientos durante la primera mitad del siglo XIX, éstos
se vieron obligados a delegar muchas de esas funciones en los notables de la ciudad. Su participación en
diferentes cargos en el ayuntamiento,. les dio la oportunidad de destacar dentro de la comunidad, de adquirir un amplio conocimiento sobre el régimen de propiedad y las políticas y leyes que se promulgaban al
respecto. Esta fue una ventaja que en el momento de
la desamortización de las tierras de propios y ejidos
no dejaron de aprovechar.
Dada la precariedad económica de las instituciones públicas, los miembros de este grupo y sus descendientes se vieron involucrados en todas las actividades cívico-sociales de la ciudad, a lo largo del siglo
XIX. En distintos niveles y con la amplitud de sus funciones, consideramos que esa élite influyó destacadamente en el reordenamiento de la república en ciernes, cuya amenaza de desintegración permaneció latente por mucho tiempo.
La importancia de las élites de Monterrey como
propietarias de bienes inmuebles urbanos, destaca el
carácter urbano de ese grupo; pero fueron las actividades mercantiles las que sobre todo, definieron su
carácter urbano y las que propiciaron la movilidad social de este grupo. Asimismo el papel relevante que
jugó en la oferta y la demanda del crédito, sólo fue
posible por la importancia de sus miembros como propietarios de bienes inmuebles y fincas rústicas. El
crédito civil así como el eclesiástico abordados en otra
parte de este trabajo, jugaron un papel importante en
la economía de una sociedad en la que el sistema
bancario moderno era inexistente. Esos créditos fueron aprovechados principalmente por los propietarios
y comerciantes que podían disponer de propiedades
para acceder a él y de capital para ofrecerlo en préstamo.

Las élites locales conformadas en Monterrey después de la independencia, se distinguieron más por
su amplia participación social que por su potencial
económico, aunque este último elemento fuera el fundamental para poder adquirir propiedades y realizar
exitosamente, diversas actividades mercantiles en
momentos coyunturales; lo que les permitió ampliar
significativamente su capacidad económica.

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VOLUMEN I •

1

MERO 1 1 ENERO - JUNIO 2002

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Tulio Halperin Donhgtli remarcó hace más de dos décadas,
como uno de los tantos aspectos que conformaron el "legado de la guerra· de la independencia "la cris1S de la antigua
élite urbana, especialmente del sector de los peninsulares•.
La crisis de este sector habría dejado un espacio vacante en
el alto comercio y en la alta administración que sólo parcialmente pudo ser ocupado por la élite criolla; por otra parte ta
militarización de la vida política y social posrewlucionaria
habría provocado un deslizamiento del liderazgo desde el
núcleo •a sectores marginales de la antigua élite". Halperín
Donghi,Tulio. Hispanoamérica después de la Independencia
Consecuencias sociales y económicas de la emancipación.
Edrtorial Paidós, Buenos Aires, 1972, citado en Grosso, Juan
car1os "De los barbones al porfiriato grupos económicos y
poder político en Puebla" en Siglo XIX. Cuadernos de Historia, Año V, número 15, mayo-agosto de 1996, Programa de
Estudios Históncos, Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, 1996.
Grosso, Juan Carlos, "De los Barbones al Porfiriato. Grupos
económicos y poder político en Puebla" en Siglo XIX, Cuadernos de Historia,Año.V,número 15,mayo-agostode 1996,
Programa de Estudios Históricos, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León. Monterrey, 1996,

NOTAS

2

Este trabaJo es parte de uno más amplio titulado ·1.a desamortización en el noreste de México: élites y propiedad en
Monterrey 1850-1870", presentado como tesis ante ta Benemérita Universidad Autónoma de Puebla para obtener el
grado de Doctor en Historia.
Los notables dice Hernández Chávez. eran aquellos personajes sobresalientes por su ·modo de razonar". ·oe ahí que la
persona que aspira a un cargo público debe poseer los medios para ejercerlo (modo honesto de vivir) y tener además
la capacidad intelectual para ello (notable por su modo de
razonar)" Hemández Chávez, Alicia La tradición republicana
del buen gobierno, Fondo de Cultura Económica, Fideicomiso Historia de las Américas, Serie Ensayos, México, 1993, p.
22. Otros autores usan el adjetivo de notables, para aquellos
individuos que al no poder contar con tirulos de nobleza se
conformaron con ser·notables" y explican: "No obstante estos pnmeros notab es ·americanos• lograron resistir toda invasión real de sus prerrogativas y dominar sus localidades,
en especial mediante el control que ejercían sobre el cargo
de corregidor (o alcalde mayor) del distrito". Balmori, Diana.
Op.Cit p. 19
Al respecto, Marceno Carmagnani explica: "Para comprender
mejor la aparente contraposición entre orden colonial y desorden republicano. hay que ver la capacidad que desarrollan
las diferentes áreas mexicanas de autoadministrarse en el
siglo XVIII y la primera mitad del siglo XIX. Por autoadministración debe entenderse la capacidad de los diferentes grupos de interés existentes a nivel local y provincial, para encontrar los mecanismos que evrten el desorden en el gobierno, la Justicia, la policía y las finanzas. En el curso de esta
búsqueda los diferentes grupos de interés locales y provinciales van articulando las formas de dominio y de control
social (parentela, clientela, redes de negocios, etc.) con las
formas institucionales que les ofrece el contexto político administrativo (cargos en el Cabildo y más tarde en los gobiernos provinciales, en las milicias y demás) dando asi, vida a
los mecanismos que garanttzan el orden y la gobemabilidad
a nivel local y regional entre fines del siglo XVIII y la primera
mitad del siglo XIX". Cannagnani, Man::ello 'Territorios, Provincias y Estados; Las transformaciones de los espacios políticos en México 1750-1850" en Cincuenta años de Historia
de M~ico. En el cincuentenario del Centro de Estudios His·
tóricos, Volumen 2. El Colegio de México, México, 1991. pp.
39-40.

p. 9.
A. M. M. Acta del Cabildo de Monterrey, enero 14, 1825.
"Excepto por la Iglesia, que siempre tuvo un carácter nacional, durante la primera parte del siglo XIX, la élite económica
mexicana había Sido esencialmente local o regional." Katz,
Friedeich Ensayos Mexicanos, Alianza Editorial, México, 1996,

p. 221.
8

1

Ahí aparecían entre otros: Santiago Belden, súbdito inglés
de 29 años y ocupación comerciante: Pedro Calderón, español, comerciante de 64 años; y va1entín Rivero español, comerciante de 26 ai'iosA G. E. N. L Estadística. Caja/1843.
También Doris Ladd y D. A. Brading opinan al referirse a la
participación política de las élites: ·unos eran liberales y otros
conservadores, algunos estaban a favor y otros en contra de
la Independencia, y adoptaban la doctrina política que más
favorecía asus intereses. Haciendo caso omiso de si su ideología prewlecía o no, muchos se quedaron en el México independiente y pudieron superar los efectos desastrosos de
las guerras de independencia ymantener sus posiciones mediante sus bien extendidas redes, a mediados del siglo XIX."
Balmori, Diana. Stuart F. Yoss y Miles Wortman las alianzas
de famflias y la fonnación del país en América Latina, Fondo
de CUitura Económica, Sección de Obras de Sociología, Mé~co. 1990,pp.14,265.

10

"He considerado la riqueza y las propiedades de una familia
como las que se con¡untaban y manejaban como unidad
colectiva frecuentemente como un todo". Kicsa, John, E. Empresarios coloniales. Familias y negocios en la ciudad de México durante los Barbones, Fondo de Cultura Económica,

México, 1986, pp. 30 y50
11
Herrera Pérez. Octavio "El íXtle en el Cuarto Distrito de Tamaulipas (1850-1913r en Siglo XIX, Cuadernos de Historia, Instituto de Investigaciones Doctor José María Luis Mora, Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Autónoma de Nuevo
León, Año IV, número 10, septiembre-diciembre de 1994,
Monterrey, pp. 43-66. (Herrera habla de una "oligarquía terrateniente' ). Ramírez Rancaño, Mario "La anstocracia
pulquera· en Siglo XIX, Instituto de Investigaciones Doctor
José María Luis Mora, Facultad de Filosofía y Letras, Universi·
dad Autónoma de uew León, Año IV, número 10, septiembre-diciembre de 1994, Monterrey, pp. 9-41. Richard, J.
Rodo1fo A. "Estados y empresarios regionales en los cambios
económicos y espaciales. La modernización en Mendoza
(1870-1910)"en Siglo XJX, Revista de HistOria, Instituto de
Investigaciones Doctor José María Luis Mora, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, Año
IV, número 10, septiembre-diciembre de 1994, Monterrey,
pp. 69-99 Richard habla indistintamente de élites locales y
burguesía. Topik, Steven "Burguesía y Estado en Brasil duran•
te la Antigua República (1889-1930)" en Siglo XIX, Revísta
de Historia. Facultad de Rlosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, Año V, número 9, enero-Jumo de 1990,
Monterrey, pp. 123-148. Cenrtti, Mario. "El ~n norte onental y la formación del mercado nacional en México a finales
del siglo XIX" en Siglo XIX, Revista de Historia, Facultad de
Filosofía y Letras, Año 11, número 4, JUlio-dlciembre de 1987,
Monterrey. México, pp. 33-80. Gamboa Ojeda, Leticia Los
empresarios de ayer. El grupo dominante en la industria textil de Puebla (1906-1929) Universidad Autónoma de Puebla, Puebla, 1985. Balmori, Diana. Stuan F. Voss y Miles
Wortman Las alianzas de familias y la formación del país en
América Latina. Fondo de Cultura Económica, MéxicO, 1990.
Las autoras y el autor de esa obra estudian las redes familiares de cuatro generaciones que se entretejen a lo largo del
siglo XIX, en Argentina, Centroaméñca y el noroeste de México, denominando a los i,upos analizados, indistintamente
como:· familias notables", "élite familiar" y "-élite local".
,, Con la desamortización y la nacionalización de los bienes
civiles y eclesiásticos, en Puebla como en otros lugares, también los pñncipales comerciantes de mediados de siglo, encontraron una nueva oportunidad para ampliar la gama de

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sus negocios y enriquecer sus patrimonios, Grosso, Juan Car-

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los "De los Barbones al Porfiriato. Grupos económicos y poder político en Puebla" en Siglo XIX, Cuadernos de Historia,
Año V, número 15, mayo-agosto de 1996, Programa de Estudios Históricos, Facultad de filosofía y Letras, Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey, 1996, p. 25
"Los grandes comerciantes poblanos no dejaron de poseer
haciendas en los valles cerealeros de la región, y no pocas
propiedades urbanas ( ... ) hubo otros que se especializaron
en la actividad agrícola, pero su presencia en la vida económica de la ciudad de Puebla no sólo se expresó en su condición de propietarios urbanos, sino también como
abastecedores de la misma, y por lo tanto interesados en
influir en los organismos municipales que regulaban el abasto de la ciudad" Grosso, Juan carios "De los Barbones al
Porfiriato. Grupos económicos y poder político en Puebla" en
Siglo XIX, Cuadernos de Historia, Año V, número 15, mayoagosto de 1996, Programa de Estudios Históricos, Facultad
de Filosoña y letras, Universidad Autónoma de Nuevo León,
Monterrey, 1996, p. 10.
"Los habitantes y localidades, fueron representados en el
municipio por personas reconocidas no tanto por sus méritos en la causa insurgente, sino por los servicios prestados a
la comunidad y su capacidad para representar los intereses
del municipio en la provincia o estado y así garantizar un
mínimo de orden y gobierno·. Hernández Chávez, Alicia La
tradición republicana del buen gobierno, Fondo de Cultura
Económica, Fideicomiso Historia de las Américas, Serie Ensayos, México, 1993, p.33.
En Puebla, muchas familias de la élite tuvieron sus representantes en el cabildo eclesiástico, y la mayoría de ellas contaron con miembros que ocuparon cargos en los curatos del
obispado, que fueron administradores de conventos, mayordomos de cofradías o bien detentaron capellanías, Grosso,
Juan Carlos "De los Barbones al Porfiriato. Grupos económicos y poder político en Puebla" en Siglo XIX, Cuadernos de
Historia, Año V, número 15, mayo-agosto de 1996, Programa
de Eswdios Históricos, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey, 1996.
A. C. E. N. L Caja/1851.
A. G. E. N. L Hacienda y Tesorería. Caja/1857,
Hemández Chávez, Alicia La herencia r'epublicana del buen
gobierno, Fondo de Cultura Económica, Rdeicomiso Historia
de las Américas, Serie Ensayos, México, 1993, p. 22.
A, M. M. Acta del Cabildo de Monterrey, abril 24, 1823.
A. M. M. Acta del Cabildo de Monterrey, enero 27, 1823.
A. M. M. Actas del Cabildo de Monterrey, de 1828 a 1863.

VOLUt..\EN l • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

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La junta de beneficencia se estableció por el decreto número
74 del 1 de mayo de 1826. El documento señala que: "La
casa de Beneficencia será gobernada por una Junta de Beneficencia, compuesta de al menos tres individuos, nominados
por el Congreso con excepción del contador y tesorero que
serán nombrados por el gobierno de acuerdo al artículo 5
del decreto No. 48 del mismo año. La junta se encargará de
la conservación, aumento y perfección de la Casa. La junta
nombrará administradores y dependientes y cuidará de ella
con el auxilio de personas eclesiásticas y seculares que puedan y tengan voluntad de favorecer de cualquier modo, con
su cooperación al establecimiento hasta formar si es posible
una asociación o cofradía estable de beneficencia bajo las
reglas que te parezca. La Casa recibirá a huérfanos, locos,
mendigos y vagos. Si la corrección puede quedar a cargo de
un amo, le será enviado al corregido. Los labradores, empresarios y maestros de oficio pueden solicitar personas de la
casa. Se establecerá enseñanza del catecismo, de tas obligaciones civiles y de artes e industrias sencillas, manuales,
fáciles para que un hombre o una mujer busquen subsistencia. Los maestros de oficios pueden solicitar poner un taller
en la casa para enseñar". Colección de Leyes, Decretos y
Circulares, Archivo del Congreso de Nuevo León, s/f., Monterrey, p. 171.
A. M. M. Acta del Cabildo de Monterrey, septiembre 1, 1823.
A. G. E. N. L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monterrey, Caja/ 1838.
A.G.E.N.L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monterrey, Caja/1845.
A. G. E. N. L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monterrey, Caja/1835,
A. C. E. N. L Caja/1852.
González Quiroga, Miguel. El autor señala la participación de
las juntas durante la guerra y la ocupación norteamericana,
"Nuevo León ante la Invasión norteamericana 1846-1848".
Fotocopia.
Para España, Gil Novales y otros estudiosos españoles, plantean que las Sociedades Económicas formadas en el último
tercio del siglo XVIII y que aglutinaron en su seno a intelectuales, economistas y políticos de la talla de Jovellanos y
campomanes, ejercieron una influencia decisiva en la formación de las Sociedades Patrióticas de Amigos del País, y
éstas a su vez son el origen de instituciones políticas y económicas modernas. Novales, Gil. Las Sociedades Patrióticas
(1820-1823) Las libertades de expresión y de reunión en el
origen de los partidos políticos. Tecnos, Madrid, 1972, 2 Vols.
Las Sociedades Patrióticas se establecieron en Monterrey por

Manuel y José María Lozano, Legislación Mexicana o Colec-

el decreto estatal número 83 del 31 de mayo de 1826, durante el gobierno de José María Parás. El documento ordena
· 1. En cada cabecera de distrito habrá una Sociedad Patriótica de Amigos del País y su presidente nato y protector será
el Gobernador del Estado. 2. Después de hecha la elección
los miembros reunidos en el Ayuntamiento elegirán un presidente, vicepresidente, síndico, secretario y tesorero. 4. Las
elecciones serán anuales y sus miembros serán elegibles y
reelegibles. 7. Serán admitidos como socios cualquier ciudadano que lo pretenda. 8. Ninguno será admitido sin pagar a
la tesorería 3 pesos de inscripción y aceptar la obligación de
contribuir con 2 reales mensuales para gastos de la Sociedad". Más tarde fueron dictados los decretos de 18 de marzo
de 1827, y restablecidas en 1841 por el decreto estatal número 128. A. G. E. N. L Correspondencia con Alcaldes Prime31

ros. Monterrey, Caja/1857.
A. G. E. N. L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monte-

32

rrey, Caja/ 1841.
A. G. E, N. L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monte-

33

rrey, Caja/1856.
A. G. E. N. L. Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monte-

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rrey, Caja/1870.

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A. G. E. N. L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monte-

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rrey, caja/1857.
A. G. E. N. L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monte-

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3B

rrey, Cajas/1853, 1855 y 1858.
"La notabilidad individual estaba ligada a la riqueza, al éxito
o al puesto político, pero también estaba anclada más firme
y perdurablemente en una serie de alianzas. Éstas daban al
individuo los recursos para vencer la inestabilidad y los reveses de la fortuna. De este modo, la notabilidad, en última
instancia, estaba ligada al hecho de ser miembro de la red."
Balmori, Diana. Op. Cit. p. 19.
Dávila y Prieto argumentaba haber perdido sus pertenencias
en un incendio, además de estar paralítico y quedándose
ciego, agregaba que por carecer de medios había tenido que
tomar dinero de un fondo piadoso instituido por su finado tío
Matías López Prieto, gravándolo en más de mil pesos. A. C. E.

N. L Caja/1851.
"Ley de contribuciones generales a toda la República del 2%
sobre capitales de 500 pesos en adelante•, del 11 de mayo
de 1862. En el artículo 8 °. señala la Instalación de las juntas revisoras de capitales compuesta de 3 miembros nombrados por el ministro de hacienda en el Distrito Federal y
por los jefes políticos o los que hagan las veces en los estados. El articulo 10 señala que sus miembros pueden reformar hasta el doble sin apelación del contribuyente. Dubtán,

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51

ción completa de las disposiciones Legislativ'as expedidas
desde la Independencia de la República, Edición Oficial, Imprenta del Comercio de Dublán y Chávez, a cargo de M. Lara
(Hijo), Tomo VIII, México, 1877.
A. G. E. N. L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monterrey, cajas/1842 y 1843.
Por el decreto del supremo gobierno de 13 de enero de 1856
y la circular del gobierno del estado del 24 de enero del
mismo año, se restablecieron en la república las Diputaciones Territoriales de Minería que existían antes de la
promulgación de ta ley del 29 de marzo de 1854. A. G. E. N.
L Correspondencia con Alcaldes Prtmeros, Monterrey, Caja/

1854.
Las contribuciones directas eran las que recaudaba el municipio y una parte de ellas las compartía con el estado. Las
contribuciones indirectas eran recaudadas por el estado Y
sus productos se compartían con la federación. El 1%sobre
productos gravaba a todos los individuos por el monto de su
capital, una tercera parte de esos recursos se transferían a la
tesorería del estado.
A.G.E.N.L Hacienda y Tesorería, Caja/1815-1826.
A. G. E. N. L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monterrey, Caja/ 1829.
A. G. E. N. L Estadística, Caja/1829.
Para entonces, el distrito de Monterrey se había reducido, se
dividió en seis secciones y se incluyeron las haciendas: de
las Labores Nuevas; de San Pedro; de San Jerónimo; estancia de los Tijerinas, rancho de San Miguel y Ancón de Guadalupe. A. G. E. N. L Hacrenda y Tesorería, Caja/1848.
Dentro del distrito de Monterrey se incluyeron las haciendas
de San Pedro; de San Jerónimo: rancho de San Martín; hacienda de las Labores Nuevas, y Ancón de Guadalupe. A. G.

E. N. L Hacienda y Tesorería, Caja/1849-1850.
A. G. E. N. L Estadística, caja/1850.
A. G. E. N. L Correspondencia con Alcaldes Primeros. Monterrey, Caja /1854.
A. G. E. N. L Hacienda yTesoreria, Caja/ 1862.
La cuota se impuso con base en decreto estatal número 44
del 12 de enero de 1869, fracción 4 del artículo 1. A. G. E. N.
L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monterrey, caja/
1869.
A. G. E. N. L Correspondencia con Alcaldes Primeros. Monte-

rrey, Caja/1819-1821.
52

Para la clasificación de las cantidades fue designada por el
cabildo una junta formada por Manuel Gómez de Castro, José
María Parás, Pedro de la Garza González, Pedro Femández,

VOLUMEN I • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

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Julián de Uano y José Manuel Pérez. En cumplimiento del
artículo 55, capítulo 11 de la ley federal del 17 de agosto de
1829, fue dictado el decreto estatal número 236 del 8 de
septiembre de 1829. A.C.E.N.L Colección de Leyes, Decretos y Circulares, s/e, s/f, pp. 556-559.
A. G. E. N. L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monterrey, Caja/1841.
A.G. E. N. L Hacienda y Tesorería, Caja/ 1841.
A. G. E. N. L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monterrey, Caja/1842.

VOLUMEN I • NÜi\ffiRO 1 / ENERO - JUNIO 2002

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A. G. E. N. L Hacienc!a yTesorería, Caja/ 1853.
La junta de ciudadanos que distribuyeron los valores a cada
individuo, fue formada por Juan de la Garza Martínez y Pablo
José Carreño quienes advirtieron •...Que se tomarán las medidas que exigen las circunstancias si los contribuyentes se
negaran a enterar la suma que les corresponde ...".A. G. E. N.
L Correspondencia con Alcaldes Primeros, Monterrey, Caja/
1855.
A. G. E. N. L Hacienda yTesorería, Cajas/1855 y 1856.
A. G. E. N. L Hacienda yTesorería, Caja/1869.

Los españoles establecieron en la Nueva España la
más terrible y odiosa esclavitud sobre los indios, los
cuales trabajaron de sol a sol sin consideración alguna. Sus mujeres e hijos eran retenidos para evitar que
huyeran, no se les proporcionaba alimento, el indio
tenía que buscarlo al margen de su faena. Muchos
naturales fueron marcados como animales con el fierro candente de los ganados.
La encomienda o repartimiento fue el sistema que
propició tan cruel explotación, la cual consistió en otorgar o conceder a los pobladores españoles determinada porción de tierra para que se beneficiaran, no
solamente con los pastos, aguas y montes, sino aun
con los naturales que en ella vivían, de quienes los
colonos podían servirse como cosas de su propiedad
o productos de la tierra, a cambio de darles alguna
instrucción y muy especialmente, convertirlos al catolicismo.
Fueron tantos los excesos cometidos por los conquistadores, que los monarcas tuvieron necesidad de
legislar sobre et asunto, aunque tal legislación fue letra muerta.

En el Nuevo Reino de León, la congrega, una deformación de lo que fue la encomienda, propició el
repartimiento de tribus enteras entre los pobladores,
convirtiéndose éstos en sus "protectores". 1
La congrega se caracterizó por la terrible y brutal
explotación de que fueron víctimas los aborígenes,
cometiendo los conquistadores todo tipo de excesos,
lo cual se tradujo en odio y rebeldía por parte de los
indios.
En ese entonces existió un indio cacique llamado el Guajuco,
guachichil ladino e inteligente, alto, fornido, que hablaba
varios dialectos de los naturales, y a quien éstos obedecían con temor. Acostumbraba sus correrías por todo el
cañón que hoy llamamos con su mismo nombre y por otros
Jugares vecinos de la sierra. El Guajuco apresaba indios y
los vendía a los españoles, con quienes no siempre estuvo
en armonía, pues una vez acompañado por otro cacique
llamado Colmillo, al frente de numerosos nativos, atacó
furiosamente la pequeña población de Monterrey, matando a muchos españoles y robándoles sus ganados. Como
de costumbre, pasada la sorpresa, los castigos que impu-

VOLUME 1 • NÚMERO l / ENERO - JUN]O 2002

�sieron los conquistadores fueron ejecutados con extremado rigor, habiendo matado a todos los indios que encontraron por los alrededores de la ciudad. 2

N
V

El ataque a Monterrey tuvo lugar el 8 de febrero de
1624, durante las primeras horas de la mañana, toda
la población tomó parte en las maniobras de defensa,
incluso los religiosos del convento de San Francisco.
"Este cacique acabó sus andanzas en manos de
los propios naturales un día que, cansados de sus atropellos, se juntaron y le dieron muerte" .3
Más tarde, en el peñodo del gobernador don Martín de Zavala, se autorizó no sólo el normal funcionamiento de las congregas, sino que se permitió a los
pobladores bajo ciertas contribuciones, tomar por la
fuerza a los indios, a fin de traerlos a las haciendas a
prestar sus servicios. Esto naturalmente, ocasionó que
la explotación se volviera más encarnizada que nunca
a partir del año de 1626 hasta 1650.
En este período es importante referir una conspiración en contra de los conquistadores, tramada por los
guachichiles, la cual fue descubierta y reprimida.
También ocurrió el levantamiento del cacique
Nacabaja, jefe de los tepehuanes, el cual fue muerto
en un combate librado en Pesqueña, sucediéndole en
el mando el indio Guapale, quien prosiguió la guerra. 4
En 1640 se pronunciaron los alazapas encabezados por un indio llamado Juan Alonso.
Durante toda esta etapa, no hubo un año sin guerra, seña muy largo contar el sinnúmero de alzamientos, muertes, robos, castigos e incendios que tuvieron
lugar como consecuencia de aquella terrible lucha.
El gobernador Zavala, unas veces propuso la paz y
otras ejecutó castigos extremadamente crueles.
El año de 1637, los indios hicieron la paz, a raíz de
la terrible matanza de que fueron víctimas en el puerto de Zavala, nombre que se le dio al lugar en recuerdo del combate que dirigió el propio gobernador. Sin
embargo, pronto los malos tratos, la crueldad y el ex-

VOLUME N I • NÚMERO l / ENERO - JUNIO 2002

ceso, volvieron a encender la discordia.
Durante el' año de 1650, de nuevo se concertó la
paz, pero tampoco duró mucho, pues una vez más la
guerra continuó por las mismas razones.
En el transcurso del año de 1651, un indio cacique llamado Cabrito, que habitaba por Papagayos,
conspiró a fin de atacar la población de Cerralvo, sin
embargo fue descubierto; pero más tarde logró atacar
Cadereyta al frente de una alianza de diez tribus; la
incursión fue nocturna, situación poco común en esos
tiempos ya que los aborígenes le temían a la oscuridad. En esa ocasión el Cabrito fue herido de gravedad, muriendo más tarde. 5
También se tiene referencia de levantamientos de
parte de los indígenas del Valle del Pilón, hoy
Montemorelos y de Los Labradores, hoy Galeana. Así
mismo, se habla del total exterminio de la nación, a
raíz de los malos tratos y castigos ejecutados por los
europeos.
A propósito de castigos, debemos referir que el año de
1632 se reunió el cabildo de Monterrey e incitó a Zavala
para que agravara las penas que hasta entonces se habían
impuesto a los indios pñsioneros de guerra, cortándoles
una mano o desollándoles los pies, y que a los niños y las
mujeres se les desterrara. 6

Tal situación constituyó un gran error, ya que la guerra se tornó mucho más cruenta.
Durante el peñodo del gobernador interino don León
de Alza, a partir del año de 1665 se extremó la lucha
con los indios, siendo la principal acción la matanza
de los cacaxtles, una de las más sangrientas.
Siendo gobernador don Nicolás de Azcárraga, ocurrieron varios alzamientos de indios que tenían sus
guaridas en las sierras vecinas, el objetivo principal
de los ataques eran los europeos que vivían en Monterrey y Saltillo.
En el poblado de San Antonio de los Llanos se su-

blevaron tos janambres y los guaripas, al mando de
Gualiteguache; los hechos fueron tan graves que los
españoles tuvieron que abandonar la región. También
hubo sublevaciones en Río Blanco, por lo cual tos conquistadores determinaron tratar la paz.
A mediados del siglo XVI el general Francisco de
Urdiñola encabezó una expedición para combatir a las
tribus del Norte, fue la primera que llegó a esas regiones y emprendió la colonización de Coahuíla.
El gobernador interino don Juan de Echeverña, cometió infinidad de abusos, que hasta el ayuntamiento
de Monterrey se quejó a México. En esta etapa los
indios estuvieron a punto de alzarse por causa suya.
Durante el período de don Francisco Cuervo de
Valdés que duró hasta el mes de junio de 1688, volvieron a levantarse algunas tribus, entre ellas la de los
janambres, siendo necesario juntar tres compañías de
soldados para combatirlos. 7
A partir de 1700, la guerra contra los naturales
continuó más azarosa y cruel, al grado que el mismo
virrey alarmado por aquella lucha, deslgnó una junta
para proponer soluciones; la cual dictaminó que se
tratara de evitar el cautiverio y matanza de indios, así
como acabar con los malos tratos, pues consideraron
que estos hechos eran las principales causas de tal

Barbadillo no necesitó estudiar mucho el problema para
comprender que la causa original y constante de la guerra
sostenida con tanto empeño por los indios, radicaba casi
exclusivamente en las congregas, y ordenó su abolición inmediata restituyendo a los naturales en el goce de su anti-

situación.
Una razón que influyó mucho en el recrudecimiento de la guerra, fue la supresión de los misioneros
franciscanos, los cuales generalmente protegían a los

gua libertad, a pesar de las influencias y protestas de los

indios.
Siendo gobernador don Francisco Mier y Torre se
intentó la paz con los naturales, la cual no se logró; ya
que éstos tenían desconfianza de los españoles, pues
seguían viendo el maltrato en las congregas.
Araíz de esos acontecimientos el duque de Linares,
entonces virrey de la Nueva España, indignado por los
abusos que se cometí~n decidió mandar al Lic. Francisco Barbadillo Vitoria, para que buscara poner remedio a la situación.

defendiera sus derechos ante los tribunales del Reino, ante

viciados españoles, hacendados y capitalistas. Además,
devolvió a los indios sus tierras usurpadas por los
dominadores y les nombró un protector honrado para que
los de México y ante la misma Corte de España.ª

Con tales medidas los aborígenes, hasta los que
vivían en las sierras tamaulipecas se sometieron por
su propia voluntad, así Barbadillo pudo repoblar varias misiones abandonadas, además fundó al Oriente
de Monterrey una nueva con el nombre de Nuestra
Señora de Guadalupe de Horcasitas, hoy Guadalupe.
Por otro lado, resolvió satisfactoriamente el recia-

VOLUMEN I • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

�mo de los indios hualahuises, ordenando que Unares
fuera trasladada a un punto vecino, fuera de los límites de San Cristóbal.
Terminadas las dos misiones que trajeron al Reino al culto
Barbadillo, regresó éste a México; pero la insaciable sed
de explotación de los europeos que aquí se quedaron revivió los acostumbrados sistemas; se repitieron las persecuciones y los castigos a los indios y, al querer reducirlos
de nuevo a la esclavitud, éstos se rebelaron, encendiéndose la guerra una vez más. Entonces fue necesario que
Barbadillo volviera, regresando como gobernador en 1719.

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...

Apenas llegó al Reino, como por encanto los indios se sometieron, y los españoles cesaron en sus tropelías. 9

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Recién Barbadillo dejó el gobierno, la situación
volvió a empeorar y la guerra continuó devastando la
provincia. Los 1ndios se refugiaron en la sierra de San
Carlos, en Tamaulipas, desde allí se lanzaron sabre el
Reino. Tal circunstancia obligó al gobierno a pensar en
la erección de una nueva provincia, la Nueva Santander;
durante esta época el Nuevo Reino de León vivió su
más dura decadencia. Los excesos de los españoles
continuaron y por lo tanto, la guerra con los naturales.
A mediados del siglo XVIII, en Tamaulipas existían
numerosas tribus, todas errantes, rebeldes y vigorosas, era el refugio de los nativos ante el yugo español.
Desde Ciudad Victoria, al Sur, hasta tocar los límites de San Luis, vivían los janambres, extendiéndose
al oriente del Nuevo Reino. Esa fue la nación más numerosa de las que se conocieron.
Los olivas vinieron de la Florida. Eran blancos, de pelo
bermejo y sabían cultivar y extraer los metales. los
comanches y los apaches llegaron a Nuevo Santander en
1749, invadiendo parte del Nuevo Reino. Estas tribus, de
color rojo bronceado y guerreras por excelencia, se cree
que vinieron de Nuevo México, Estados Unidos de América. 10

VOLUMEN l •

. MERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

)
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Con la colonización de Tamaulipas, el Nuevo Reino
de León logró entrar en un período de franca y duradera paz con los naturales, aunque a costa de gran porción de su territorio; los vecinas desde entonces pudieron dedicarse a las labores agrícolas, mineras y
ganaderas, sin tener el constante acoso de los indios,
quienes emigraron rumbo a Texas, dando qué hacer a
las compañías presidiales.
A fines del siglo XVIII y principios del XIX, aún se
daban algunos enfrentamientos con los naturales, aunque aislados. Para la campaña contra los indios, los
vecinos tenían la obligación de estar sobre las armas,
a pesar de que existía una compañía volante veterana
de cien hombres, que recorría todo el Reino; y dieciséis de dragones provinciales, repartidas en las poblaciones de mayor importancia. El cuartel de aquella
compañía estaba en lampazos.
Muy pronto el Nuevo Reino de León volvería a vivir

grandes momentos de inquietud e inestabilidad, a raíz
de las épicas jornadas de la guerra de independencia,
las cuales se originaron en gran parte, por la extremada y agobiante explotación colonial.
Aprincipios del siglo XIX se dejó sentir en la Nueva
España una fuerte expectación a raíz de los acontecimientos independentistas; la alarma cundió por todas
partes, en todos los polos de desarrollo colonial tanto
mineros, agrícolas como ganaderos, se reflejó tal situación, traduciéndose en brotes de inconformidad y
violencia; el peso soportado durante tres siglos dejó
huella profunda en el sentir de los habitantes, conformando un odio que se transformó en movimiento
emancipador amparado por el grito de libertad. 11
Factores como la revolución francesa que a través
de la constante infiltración de ideas; la independencia de los Estados Unidos y la agobiante y cruel explotación indígena, sentaron las bases de una lucha de
masas que daría al traste con la estructura de explotación colonial española.
El Nuevo Reino de León no fue la excepción, a partir del 29 de septiembre de 1810 llegaron noticias de
lo ocurrido, en particular se temía el levantamiento de
indígenas en algunos de los principales reales de minas de la región, así como el avance de los ejércitos
insurgentes hacia el norte.
Ante esto el gobernador Santa María, inició los preparativos para la defensa de Monterrey, alertando a
todos los destacamentos militares del Nuevo Remo.
El encargado de sublevar las provincias internas
fue Mariano Jiménez, joven distinguido en varias batallas como la del Monte de las Cruces, a quien Hidalgo
tenía gran confianza.
El ejército libertador avanzó hasta llegar a Saltillo,
donde los españoles fueron derrotados, Juan Ignacio
Ramón se unió a la rebelión, decidiendo marchar sobre Monterrey; prácticamente hubo resistencia, proclamándose el gobernador Santa María por la independencia el 17 de enero del siguiente año. Se nom-

"º

bró representante del gobierno a Santiago Villarreal
vecino del Valle de las Salinas.12
Así continuaron en su labor de propagación, hasta
que sobrevino la traición de Ignacio Elizondo, realista
que se había pasado a las fuerzas insurgentes en la
toma de Saltillo, particularmente en la batalla de
Aguanueva, asestando un duro golpe y provocando que
fusilaran en Chihuahua a Jiménez, Carrasco, Santa
Maria y Juan Ignacio Ramón, junto con otros cabecillas. Quedando al garete todo lo conseguido, desatándose una constante y feroz persecución con el fin de
sofocar a los rebeldes, el brigadier Joaquín Arredondo,
militar encargado de bloquear el paso a Hidalgo por el
norte, tenía la responsabilidad de vigilar la región; más
tarde en 1813, al dividirse la comandancia general de
las Provincias Internas, quedaría a cargo de las de
Oriente.

'./)

Fue tan rápida aquí la sucesión de los acontecimientos
narrados; y se pasó tan de improviso de un estado de sumisión, inalterado durante siglos, a uno de absoluta independencia, que con la misma docilidad con que el gobierno había perdido su dominio en estas regiones, comenzó a
readquirirlo, como resultado de los desgraciados sucesos
de Baján; por lo que los vecinos principales del Nuevo Reino, aturdidos y temerosos, al tener noticia de tan grave
desastre, sólo pensaron en volver sobre sus pasos declarándose de nuevo partidiaríos del gobierno. Y como por
encanto terminó aquí la insurrección.13

Santiago Villarreal dimitió a su cargo formándose
una junta provisional de gobierno integrada por Bias
Gómez Castro, como presidente, Bernardo Ussel y
Guimbarda, Francisco Bruno Barrera y otros, gobernando hasta 1813; para después entregar el poder a Ramón Díaz Bustamante, nombrado por el virrey.
La semilla de la insurgencia no desapareció del
todo, aparecieron brotes en diversas regiones en años
posteriores; particularmente en el Real de Minas de

VOLUMEN l • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

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San Carlos de Vallecillo donde José Herrera, emisario
de Bernardo Gutiérrez de Lara, famoso por su campaña en Texas; después de su incursión sobre Monterrey
el 3 de julio de 1813 y ser "derrotado en Salinas, no
desmayó en su empresa y continuó levantando gente
por donde quiera que iba pasando, sobre todo indios
ayaguas y garzas. 14
Pronto se reorganizó, y el día 26 (de julio) entró a Vallecillo
después de la resistencia que le hizo la guarnición que
había en el pueblo. Prisioneros los defensores de la plaza,
se creyó que inmediatamente señan pasados por las armas, puesto que las autoridades estaban fusilando a todos los insurgentes aprehendidos. Sin embargo, Herrera
les perdonó la \lida.

Entre los prisioneros se encontraban el capitán Mendíola a
quien sorprendieron en su propia casa, con él y los demás

VOLUMEN l • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

partieron a las afueras de Vallecillo, tomando rumbo desconocido.15

Con objeto de perseguirlos, el jefe Perea, subordinado y fiel a Joaquín Arredondo y Miaño capitán general, dispuso que marcharan inmediatamente 130 a 140
hombres, advirtiendo a la vez al teniente coronel Felipe de la Garza que debía detenerse, a fin de que lo
reforzaran las tropas mandadas de Monterrey, y con
todas ellas hacer una batida contra los revolucionaños que llevaban a Herrera a la cabeza.
Según el historiador José Eleuterio González "se
pusieron sobre las armas 120 soldados veteranos en
dos divisiones, siendo una al mando de los beneméritos tenientes Montañez y V-wero, y la otra al del acreditado militar teniente Ventura Ramón, teniendo ambas
de capellán al R Penifla que de su voluntad solicitó

hacer este servicio, y de agregados voluntarios /os
señores Santiago Vedía y Mariano /barra, aunque hacia cinco días que (habían) regresado de Laredo". 16
Se tenía conciencia por parte del gobierno colonial
que en La Chorreada, por la Sierra de Picachos, se
concentraban los principales cabecillas indígenas. Sin
embargo, no era fácil localizar el sitio preciso por la
rapidez de movilización; y el conocimiento que tenían
del lugar, hacía dificil sofocarlos o sorprenderlos. Por
otra parte se inició un minucioso sondeo en las prisiones y cuarteles, interrogando reos y presionándolos
para que hablasen, buscando ubicación de posibles
reuniones.
En la documentación oficial se especificaban claramente ataques, saqueos, muertes, sediciones realizadas por no fieles al rey en pro de su partido, como
ellos llamaban a la independencia; diferenciándola de
los delitos de orden común cometidos por los habitantes y por los salvajes bárbaros (indios nómadas).
Esto para castigos ejemplares, a los que fueran encontrados culpables, con la idea definida de retomar
las riendas en el Nuevo Reino de León, para que volviera la tranquilidad y sosiego que permitiese de nuevo laborar y seguir con la explotación colonial .17 Así
pues, a los detenidos se les juzgaba y generalmente
se les condenaba a muerte, siendo antes azotados en
plazas públicas, para luego ser fusilados y colgados
en lugares visibles para escarmentar a todo aquel que
tuviese la intención de seguir tales conductas
insurrectas; no sin antes entrevistarse con un ministro
de la iglesia para la acostumbrada confesión y arrepentimiento, encontrándose que cuando menos en el
norte, algunos de ellos no tenían ni la menor idea del
dogma religioso, esto en el caso de los indígenas y
algunos mestizos. ·

món. La acción tu\10 lugar el día 2 y fue otra vez de desastrosas consecuencias para la causa de la libertad. Los
independientes, faltos de armas y demás elementos de
guerra, y con pocos conocimientos militares, fueron derrotados, refugiándose dispersos en lo más escabroso de aquellas sierras, dejando en poder del enemigo algunos muertos, muchas cabalgaduras y varias armas de fuego.
Herrera se vio obligado a replegarse sobre Cerralvo y de allí
tomó el rumbo de Mier, Camargo y otros puntos de Tamaulipas. 8 triunfo de La Chorreada fue celebrado en Monterrey con repiques a vuelo y salvas de cañón, así como con
las solemnes y acostumbradas misas de gracias~·18

Este triunfo marcó prácticamente el fin de la insurrección organizada en el Nuevo Reino de León antes
de la consumación de la Independencia; con ello volvió la tranquilídad, sosiego y paz; sólo interrumpida
por las acciones de los indios lipanes y comanches.
Sin embargo el 28 de agosto de 1813 en la hacienda de El
Álamo de Vallecillo, se presentaron en forma amenazadora
un grupo numeroso de indios insurrectos, montando caballos con el fierro de Mónico Villar, comandados por cuatro
indios, entre ellos el indio Eusebio con escopeta en mano,
también se pudo identificar al indio Eustaquio Constanza
armado igualmente, y dos indios desconocidos en la región armados también, y el resto cerca de treinta armados con arco y flecha, con campamento cerca del rfo
Mezquital. Entraron a la comunidad sin encontrar resistencia alguna, robando todo tipo de provisiones que encontraron a su paso, después del saqueo y algunos problemas
con los vecinos que defendían sus pertenencias, sin pasar
esto a mayores, quedó un saldo de varios vecinos golpeados con lesiones no muy graves y la alarma y miedo de la
generalidad; informando lo acontecido a Juan Beltrán
Lasarte en documento dirigido al Brigadier Joaquín Arre-

Fortificados los insurgentes en La Chorreada, un lugar de la

dondo y Miaño, capitán general del Reino. 19

sierra de Picachos, hicieron resistencia a las tropas realistas que iban a atacarlos, mandadas por el teniente Ra-

Los reportes de saqueos y atropellos se manifes-

VOLUME

J • NúMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

�a retlra,se a las reglones del norte, huyendo de la esclavitud y de la muerte.20

Declarando a su modo una
guerra desastrosa y terrible, que
sufrieron en carne propia cantidad
de inocentes.

Para la campaña en contra de

IIGI.OXVI

taren continuamente en este período, sobre todo: robo
de ~aballos, alimentos, armas, valores; Y reportes de
P_os1bles lugares de reunión de infidentes, siendo difícil para el ejército llegar a tiempo a los lugares saqu~ados Ysorprender a los insurrectos, procediendo a
pe1~ar zona donde suponían tener éxito. No todos
1~ md1os de la región eran simpatizantes del movi~1~nto; siendo notoria la diferencia de los adictos al
reg1men colonial como los Uaxcaltecas con respecto a

!ª

00

~

!ºs ayagu~s Ygarzas, por otro lado los bárbaros daban
igual o mas problemas que los infidentes.
. Los aya~u~s Y garzas, de Vallecillo, desde que se
unieron a J1menez, cuando vino a Monterrey, no cejaron en su intento por romper con el orden establecido
por los r~alistas, no importando oponerse en forma
desventaJosa a un enemigo superior.
Las dos tribus de los ayaguas Ygarzas... perecieron todos
si~ quedar uno solo, en la guerra de la independencia de;

ano 13 al 21. Todas las tribus... se redujeron al cristianismo Ya la vida civil. .. a la esclavitud de las con~ega
~' ~- De
1as no red ·d
uc, as, la parte que no pereció en las sangrientas pe,secuc,ones
·
que tuvieron que sufrir, fueron obligadas

VOLU 1E 1 •

°'. IERO l / F- ·ERO .

, 02002

los indios insurgentes, el gobierno realista gastó una cuantiosa
cantidad de dinero; consolidó las
compañías volantes y permanentes, cubriendo la ma}'t)r parte del
Reino; distribuyó estratégicamente destacamentos para conformar
una poderosa maquinaria militar Y sentó bases sólidas para la seguridad de los colonos. La represión fue
~rutal, acabando de tajo con las aspiraciones
independentistas del indio, no así con las de los criollos que más tarde lograron su objetivo.

chivo General del Estado de Nuevo León (17971850). Monterrey, N. L, Humanitas, Nº 12, UANL
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1Ex
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Ramo Militar (1812-1813).Caja 3_
Archivo General del Estado de Nuevo León AGENL
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&lt;(

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Vol. 1. Exp. 10. Cfr. ROEL, Santiago. Nuevo León.
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I"/)

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vo León).
CHAPA, Juan Bautista. "Historia del Nuevo Reino
de León desde 1650 hasta 1690". En GARCÍA:

OLUME

1 •

MER

1/ E

RO - JUNIO 2002

r

�Historia de Nuevo León • Mexico.
- . . 1909 pp 109
394. Cfr. CAVAZOS GARZA, Israel. Histo~a d~ Nue~
vo León. Monterrey: 1961, pp. 121-256
ROEL, _Santiago. Nuevo León. Op. Cit pp.51
GONZALEZ
.
· ·
' Jose Eleuteno. Noücias Y documentos
para la Historia del Estado de Nuevo Leó M
terrey N L·
n, on' . . Imprenta Universitaria del Departamento de Difusión Cultural de la UANL 1975
179-180.
'
· pp.

6

7

HOYO, Eugenio del. Historia del Nuevo Reino d
león(1577-1723)· 2ª ed · M'exico:AIVoleo
.
1979e

s

p. 433. Cfr. MONTEMAYOR HERNÁNDEZ ~ d • .
Historia de Monterrey M
' n res.
de Edit
.
. onterrey, N.L: Asociación
ores YLibreros de Monterrey. 1971
52
ROEL Op, Cit p.56. Cfr. CAVAZOS ~ARZAI plp. .
"B r
·
, srael
. icenc,ado Francisco de Barbadillo Vitoria .

g

~fi~ºdor y fundador de pueblos·. Humanitas.' ::~
. 4. Anuano del CEH de la UNL, 1963
378. Cfr. MONTEMAYOR HERNÁNDEZ A • ' ~Ptoria Op c·t
, ndres. H1s- ... · '. p. 69.
ldem.

10

u
o

I.O

i2

COSSÍO, David Alberto. Historia de N
•
uevo Lean·
vo uc,on Política YSocial. Monterrey, N L . Can~
Leal, 1925. Vol. IV. p.p. 54-55.
' . ..
* .
e·MONTEMAYOR HERNÁNDEZ
• ' And~és
, •H.,s,ona
... Op

E 1 ·•

1t P: 98. Cfr. COSSIO, David Alberto. Histon·a .
0p. Cit. p. 81.
···

13

u

ROEL, Santiago. Nuevo León, Apuntes Históricos.
Monterrey: Impresora Bachiller, 1985. p.98 Cfr
~ONTEMAYOR HERNÁNDEZ, Andrés. Historia . Op.
Cit p. 103.
... ·
Archivo General del Estado de Nuevo León AGENL
Ramo ~ilitar (1~12-1813) Caja 3. Cfr. GONZÁLEZ, Jose.Eleuteno. Noticias Y Documentos O
C1t p. 295.
... p.

is AGEN~ Correspondencia de Alcaldes Primeros de

Vallec1llo (1813-1829)' Caia
1• Cfr• ROEl, Santia.
J
N
go. uevo León ... Op. Cit P 104
16 GONZÁLEZ . •
. .
.
, Jase Eleuteno. Noticias Y Documentos para la Historia del Estado de Nuevo L 6
Monterrev,, N.L..· 1mprenta Universitaria del Depare n.
11
tamento de Difu~ión de UANL, 1975, p. 296.
~~EN~ Ramo ~,litar (1812-1813), Caja 3. Cfr.
NZALEZ, Jase EJeuterio. Noticias Y Documentos... Op. Cit p. 296.
18
ROEL
· Op. Cit. p. 106. Cfr. AGENL Co
. ' sa ntiago,
clu1dos Ex d'
· n19
• pe ,ente 5/6. Monterrey, N. L: 1814
AGENL Correspondencia de Alcaldes Pri
.
Vallecillo (1813-1829) Cai 1
meros de
20 GON .
, Ja .
ZA~, Jase Eleuterio. Op. Cit. p. IX. Cfr. AGENL
::mo Mditar(1812-1813), Caja 3. Corresponden~
de Al~aldes Primeros de Vallecillo (18131829), CaJa 1.

RE

Intentos por crear el poder politice y
económico en México (1821-1836)
Eduardo Cázares Puente

México nació en 1821 en su vida independiente, con
grandes expectativas que le creaban sus legendarias
riquezas, resaltadas por los criollos novohíspanos de
finales del siglo XVIII. El cumplimiento de la profecía
hecha por el barón Alejandro von Humboldt en sus
Ensayos... parecía inminente: "El vasto reino de la
Nueva España, bien cultivado, produciña por sí solo
todo lo que el comercio va a buscar en el resto del
mundo.~1
Para la gran mayoría de los historiadores que han
estudiado la primera mitad del siglo XIX en México,
1821 es considerado un ·año dorado· dentro de la
historia nacional, y no porque haya sido una etapa de
florecimiento para la nación, sino porque según los
criollos, significaría el Inicio de una etapa brillante y
de desarrollo económico-social sin precedentes en el
nuevo país. Sin embargo fue el inicio del fin, del deslumbrante sueño criollo en México.
En septiembre de 1821 concluía el movimiento independiente con la entrada del Ejército Trigarante a la
ciudad de México. En el transcurso de siete meses

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había ocurrido lo que la insurgencia no había podido
lograr en once años de lucha armada: encabezados
por la audacia del Jefe realista Agustín de lturbide la
aristocracia criolla -sacerdotes, militares, profesionistas, comerciantes- amalgamó a su alrededor a las clases populares y mediante el pacto de Iguala inició la
culminación de la lucha independiente en México. José
Emilio Pacheco en su revista Crónica del 47 menciona
que la Nueva España "se transformó en México por
obra de un golpe militar de las mismas fuerzas realistas que habían derrotado a los insurgentes.~2 Es así,
como tas desgracias mexicanas de las décadas posteriores, serían trazadas por la ambición de la élite
criolla en el poder.
Enrique Krauze en Siglo de Caudillos narra que con
el tiempo ta conquista de México la provocaron, en
1521 los indios -tlaxcattecas que secundaron a Cortés-, y la independencia en 1821 los españoles -hispanos avecindados en México que, temerosos a la
nueva aplicación de ta Constitución liberal de Cádiz,
encontraron en lturbide, el caudillaje libertador3. Sin

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lturbide:
... porque el establecimiento de una monarquía ... es lo que
nos indica la extensión inmensa de nuestro territorio, en la
desigualdad enorme de fortunas, en el atraso de las costumbres en las varias clases de población y en los vicios
de depravación identificada con el carácter de nuestro si-

glo.ª

En esos momentos de romance nacional, lturbide
pedía a su pueblo "unión, fraternidad, orden, quietud
interior, vigilancia y horror a cualquier movimiento turbulento" .9 La historia ha juzgado de distintas maneras
el papel de lturbide al frente del imperio, pero él mismo visualizaba que las rebeliones contra su gobierno
podrían desestabilizar las instituciones que lo habían
ascendido al trono real. El emperador afirmaba en carta

fue el levantamiento que encabezó en 1822 un célebre brigadier veracruzano, antiguo amigo de lturbide a
quien colmó de elogios y grados: Antonio López de
Santa Anna. Junto a Guadalupe Victoria, Santa Anna
proclama el Plan de Casamata, en el cual se desconoce la autoridad de lturbide y se proclama la República
como modelo de gobierno. Muy pronto varias regiones
secundarían el plan e lturbide abdicaría. A palabras
expresas de Lucas Alamán se iniciaba La Era de /as
Revoluciones de Santa Anna, en la cual el caudillo de
"Manga de Clavo" llegaría once veces a la silla presidencial.
De esta forma fracasaba el primer intento por crear
un gobierno estable y apegado a las leyes. Ala inexperiencia de la clase gobernante se le agregaron múltiples problemas sociales, políticos económicos y cul-

a Bolívar:

turales.

DIVERSIDAD DE IDEAS:

El. PROGRESO Y EL RETROCESO
Carezco de la fuerza necesaria para sostener el cetro; lo
repugné y cedí al fin por evitar males a mi patJia próxima a
sucumbir de nuevo, si no a la antigua esclavitud, si a los
males de la anarquía. 10

Para Josefina Zoraida Vázquez en su ensayo México al tiempo de su guerra con /os Estados Unidos, las

t

condiciones del México de 1821.
Fueron poco propicias para la fundación del nuevo Estado
y menos para su fortalecimiento. La elección de un gobier-

no monárquico constitucional era lógica; sin embargo, el
regionalismo yfragmentación de las provincias y la multiplicación de ayuntamientos chocaron contra los intentos
centralistas del imperio ysu representación estatamental. 11

Es así como lturbide -que representaba la imagen
del imperio mexicano- divergió contra la fuerza de los
caudillos regionales Que impidieron el funcionamiento de las instituciones monárquicas. Ejemplo de ello

Una vez fracasado el intento por establecer una monarquía constitucional en México, la élite criolla que
había apoyado a lturbide veía ahora en la figura de
Antonio López de Santa Anna, el nuevo caudillo que la
providencia había enviado para que la antigua Nueva
España, recobrara el esplendor que había adquirido a
finales del XVIII. "Sin embargo, reflexiona Angela Moyano
Pahisa, el pensamiento oficial del México independiente Quiso ser antihispano y con eso destruyó las bases
para conseguir una unidad nacional~12 De esta forma
se renunciaba a la herencia española y se trataría, sin
éxito, de identificarse con instituciones ajenas a la realidad nacional. El carecer de arraigo en la tradición a
diferencia de los norteamericanos, provocaría que los
mexicanos no consiguieran la estabilidad necesaria
para su desarrollo como nación. Esta inestabilidad
pronto se convertió en anarquía y caos para el país.
Ninguna de las culturas indígenas tuvo la fuerza para

VOLUMEN 1 • :úMERO 1 f E IBRO - JU. no 2002
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constituirse como base de esa identidad.
Para el prominente intelectual del porfiriato Justo
Sierra, "los tres primeros lustros de nuestra historia
nacional están dominados por la amenaza y temor de
un conflicto con España." 13 Con ello la desconfianza
nacional no sólo era interior sino exterior. El problema
real era que no había una base sólida en dónde comenzar a cimentar la gran nación con que soñaban
los criollos y no va a ser hasta 185 7, cuando la constitución liberal desencadena a México de su etapa colonial.

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El frágil modelo republicano federal instaurado en
1824 aseguró la unión territorial, la expulsión del 11ti-

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mo reducto español en Veracruz, el reconocimiento de
la Gran Bretaña. Sin embargo no resistiría el embate
de los militares impacientes que comenzaban a hacer
del cuartelazo su modo de vida.
En 1824 es nombrado Guadalupe Victoria primer
presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos. El modelo federal aplicado daba relativa libertad a los caudillos regionales, pero limitaba la figura
presidencial regulándola con el poder legíslatlvo. El
célebre Servando Teresa de Mier planteaba en 1823,
el futuro fracaso de un federalismo ex'úemo en México. De la misma forma critica la búsqueda de arraigo
en las instituciones norteamericanas al comentar:
"Me canso en estar indicando a V. Sob. la diferencia enorme de situación y circunstancias que ha habido y hay entre nosotros y ellos, para deducir de ahí
que no nos puede convenir su misma federación." 14
Él mismo refutaba a los diputados del congreso la
ignorancia con que trataban de mane1ar la opinión
pública para que se aceptara la federación al preguntar •¿Cómo han de querer los pueblos lo que no conocen?. •15 Después de su discurso en la Cámara de Diputados el Padre Mier fue acusado de partidario del centralismo. Pronto él demostraría que en ri~r no lo era.
La idea central de la propuesta del padre Mier consistía en la unificación de poderes alrededor de un

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gobernante fuerte para fortalecer el proyecto institucional, por lo cual la república federal iba a desunir y
orillar a los mexicanos a las lagunas de discordias.
Pronto observaremos que la profecía del padre Mier
se cumpliña.
Ante aquel ambiente, los hombres de la época se
reunían en grupos intelectuales denominados "logias
masónicas•. Andrés Lira en Espe¡o de discordias describe que surgieron dos grupos que dominaron la política nacional durante la década de los 20's: los
yorkinos y los escoceses. MEI rito escocés en el que
imperaba la etiqueta y buenas maneras. (y) el rito de
york dispensado de toda etiqueta y distinción a sus
miembros." 16 Esta diversidad de puntos de vista propiciaría el aceleramiento del divorcio entre las clases
medias y las clases privilegiadas, que desencadenarían la Guerra de Reforma en los años 50's. Lorenzo
de Zavala escribiría al respecto de las logias masónicas
en 1930 que "'se fue constituyendo el partido popular
contra el partido de la oligarquía o de la jerarquía."!'
Lorenzo de Zavala, empresario, liberal, yucateco y
organizador del rito de york pugnaba por el derecho de
las clases desheredadas y proclamaba la igualdad
política pese a las enormes diferencias de fortuna y
civilización; según Andrés Lira, Zavala pensaba que
ningún estrato social del México independiente estaba preparado para gobernar el país, ªunos por ricos y
otros por pobres·, veía en el empresario angloamericano - emprendedor e innovador - al único ser capaz
de dirigir los destinos de nuestra nación. Sus viajes
por la Unión Americana y su apoyo al movimiento
texano de 1836 así lo constatan.
Otro gran pensador de la época fue el doctor José
Maña Luis Mora nacido en Guanajuato, fue llamado el
"teólogo liberal" porque creció bajo los efectos de una
educación tolerante y de equilibrio de rdeas.
Una vez. en el exilio en Francia, comenzó a evaluar
los sinsabores de la situación mexicana. Poseyendo
corno característica la ecuanimidad, Mora reflexiona

que el problema real de México son las institucion~s
coloniales que a pesar de lograda la independencia
no se han desligado del país. wse quiso comprometer"
- escribía el doctor Mora en 1837,
... en e1partido de la resistencia al general lturbide,
pero nada o muy poca cosa se logró ~n _esto a
pesar de que el partido escocés que dembo el trono era el núcleo de semejantes deseos. La voz
República vino a substituir a la de Imperio en la
denominación del país; pero una Y otra eran poco
adecuadas para representar, mientras se mantuviesen las mismas instituciones, una sociedad que
no era realmente sino el Virreinato de Nueva España con algunos deseos vagos de que aquello fuese
otra cosa. 18

Para el doctor Mora la república federal era un logro palpable del progreso, era un "algo" impo~~t:,
pero ese "algo" tenía que enfrentarse a la opos1c1on
de los que se querían mantener en el poder Ycon ello
iniciar la lucha entre el progreso y el retroceso; de la
misma forma llama el partido de los ·cambios" a los
federalistas o yor1(inos y partido de la ·inmovilidad" a
los centralistas o escoceses. El gran problema era que
el partido del progreso no tenía un sistema a~eglado
para avanzar, ni el partido del retroceso c~nocia todavía bien los medios de mantenerse; el pnmero habl~ba de wlibertad y progreso", el segundo de orden publico y religión".
Haciendo un análisis más profundo del contexto
nacional, a fines de 1826 escñbió Mora que, el pro-

greso,

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�... estaba en lo general representado por los gobiernos de
los Estados. et retroceso o statu quo por et clero y la milicia
y el Gobierno general era un poder sin sistema que por su
fuerza muy superior, fijaba el triunfo del lado donde se car-

heredaba de la Nueva España una característica política imborrable a través de su historia: el corporativismo asentado en la iglesia y en la plana militar de prin-

con el esquema federal. Por lo anterior, a partir de
1836, México inicia el parteaguas en su historia nacional: tres intervenciones extranjeras y la pérdida de
más de la mitad de su territorio.

gaba en las luchas que, sin haberlas previsto, ni calculado,
encontraba al paso empeñadas entre el progreso y el re-

troceso.19

No obstante, dentro de las filas del retroceso, el
doctor Mora hallaba a la institución que manejaba los
destinos de empresarios y militares y que era ta causante de que el país contramarchase: el clero -institución colonial que era la causante de las desgracias

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mexicanas-.
A diferencia de Mora, don Lucas Alamán 20 consideraba que la causa de los males radicaba en la ·Iegislación adoptada", por ser contraria a las tradiciones y usos de la nación. "La solución consistía en acomodar las instituciones al estado de cosas y no pretender que el contexto se amolde a las instituciones~21
El único problema era que México había renunciado a
los usos y costumbres españolas. La solución de
Alamán, inversa a la de Mora era desechar por impracticable, el sistema federal y republicano y comenzar por fortalecer el poder ejecutivo. 8 mismo Krauze
afirma, Mni Mora era un anarquista, ni Alamán era partidario de una dictadura, ni siquiera de la monarquía.
Ambos creían en los adelantos de los tiempos, la libertad y el orden.~ 21 Al fin y al cabo eran portadores de
opinión de los hombres de su tiempo.
Ante el fracaso de la república federal por la carencia de un ejecutivo fuerte que gobernara el país,
surge la alternativa de la república central en 1836;
mediante la cual los estados libres y soberanos pierden su autonomía, el papel del congreso disminuye y
el ejecutivo central se fortalece. La implantación de
este modelo trae consigo el apoyo de las instituciones
heredadas de la colonia al gobierno central y el rechazo generalizado de la provincia que deseaba continuar

LOS PROYECTOS ECONÓMICOS
MEXICANOS (1821-1836)
Al consumarse su independencia, el México independiente se enfrentaba ante grandes problemas económicos, políticos y sociales que proporcionarían, según
los historiadores del tema, el llamado MPen'odo de la
Anarquía". Como lo afirmaría Agustín Cue Cánovas en
sus trabajos sobre la vida económica y social del país:
México se encontró falto de los elementos sociales necesarios para constituir una verdadera nación. Acostumbrados sus habitantes a callar y obedecer durante tres siglos
de dominación española, tuvieron que iniciar su ruta a través de un dramático perfodo de anarquía y luchas en busca de la fórmula que sirviera de base para construir la
nactanalidad.23

Una vez roto el lazo político que lo unía con España, México inició su desarrollo como nación con elementos sociales adversos que le impedían su desarrollo e incorporación al esquema del comercio mundial. "Al consumarse la independencia·, escribía Agustín
Cue Cánovas, "dominaba la sociedad un clero poderoso que en trescientos años de fanatismo había logrado acumular en sus manos la mayor parte de la propiedad raíz de la nación•. 24 Yno sólo eso: había logrado, mediante la impartición de su doctrina y en el contacto con los grupos sociales, la consolidación moral
de su autoridad; en contraparte de la revolución de
independencia, había surgido un nuevo grupo social
dominante: los militares, quienes mediante su "ocupación favorita" -la de los cuartelazos- se convertirían
en el brazo armado de la igtesia25 • Con ello, México

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cipios de siglo XIX.
Existió otro problema que los gobiernos posteriores al imperio de lturbide no pudieron descifrar y que
se convirtió en la calamidad de los gobiernos mexicanos del siglo XIX: el estancamiento de las actividades
económicas como resultado de los once años de guerra. La maestra Moyano Pahisa nos menciona que la
guerra se encargó de acabar con la riqueza minera del
país y con la devastación de los campos de cultivo.
Como consecuencia, huyeron los capitales y los administradores·.26
Todo orden que quiso ser impuesto fue destruido
por la inestabilidad política originada de los constantes cuartelams. La anarquía resultante parecía que
terminan'a con los intentos criollos por establecer los
cimientos de la nación. Para historiadores como Cue
Cánovas, lo ocurrido entre 1821 y 1854 era lo que
debía sufrir un país falto de elementos sociales, de
identidad cultural y de proyecto de nación.
Lograda la independencia de España en 1821, era
necesario iniciar en México una reforma social o económica que gradualmente lo desligara de su pasado
colonial, y le cimentara una identidad propia. Por lo
tanto era indispensable, "Extirpar la ignorancia. el fanatismo y el desprecio al trabajo y a todas las artes
útiles, quitar todo tipo de trabas a la agricultura y al
comercio, y crear sobre bases firmes el desarrollo de
la industria."2
En pocas palabras iniciar la reforma institucional

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ternas y externas.
Durante este período surgieron muchos proyectos
que planteaban regresarle a México "la grandeza de
su riqueza y esplendor" con que contaba la Nueva España a finales del siglo XVIII. De aquí surgieron las
divergencias entre progresistas y tradicionalistas, entre federalistas y centralistas, entre liberales y conservadores.
Dentro de la diversidad de proyectos "nacionales"
que surgieron durante la primera mitad del XIX en México, se puede observar una fuerte influencia de los
escritos del barón Humboldt Muestra de ello es el
ensayo redactado en 1822 por Simón ladeo Ortiz en
el cual propone aspectos que a su parecer mejoraóan

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que separara las cuestiones religiosas de las políticas; enrolar a México dentro del ámbito internacional;
crear mecanismos para el funcionamiento del aparato
productivo en el interior del país y otras cuantas necesidades. Sin embargo, la intolerancia religiosa y el odio
al extranjero provocarían que el proyecto de los criollos se encerrara sobre una burbuja, que la invasión
norteamericana se encargaría de reventar.
El primer país en el mundo en reconocer al México
independiente fue Inglaterra; muy a pesar de los prejuicios enarbolados en la sociedad mexicana, en 1821
se trataña de abrir las puertas al comercio internacional. Los criollos pensaban que la política española de
monopolizar el comercio con sus colonias les había
ocasionado el atraso mencionado. La exclusividad
mercantil con la nación "Madre" llegaba a su fin: el
problema fue la falta de experiencia de los hombres
en el poder para manejar las diversas situaciones in-

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Humboldt, que a la realila realidad nacional. ªLa
dad nacional de 1822.
base y fundamento del poHenry George Ward era
der real de la sociedad es
en 1827 ministro de Gran
Pdpelma, htamperia. MUtol11. de Ecrilorio
la agricultura, ya sea conBretaña en México. Firme
r ~atenal ~ colar
siderada como el origen
admirador de Humboldt
material de la industria y
fue enviado a México, a
fuente inagotable del couexplorar" el país que hamercio" .28
bía permanecido cerrado
México, desde su persl(),\\fltll JI .
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por siglos a los extranjeros.
pectiva, debía aprovechar
En su trabajo hace una clalas ventajas con que consificación de las minas y
obra:. para la l'l&lt;IM!'RA , ~t:GlJ . 11.\ r-..-:1-.taba: "dulzura de clima, adlas riquezas naturales de
:·,\.'1..\, hr;,. d Ingeniería, ;\lc;:cánimirable variedad, temperaMéxico, que servirían más
ca, E lec Ln ida l. Tt ll'~rafia. Dl-rl·clw,
tura prodigiosa e incompaE conom1,l Políti a, Industria ~ Comer·
adelante para que los emrable fertilidad". 29 Pero a la
in, . kdi ina \' Farm;,cia, • rlt:s ) Ofipresarios ingleses invirtiecios, gri ult¡ir:,, Jardinería, G;:in ,1dcvez proponía que los goberran su dinero en tierra azría. Lilt:ratur:-i, \ 'iaje , Rcli rion, . 'o·
nantes fijaran las bases
teca. Él menciona: uconfie\·das, rte., cte.
para el desarrollo de tales
so que mi deseo ha sido
á precias sc¡ün Cat.iJogc de 1- Cana Edi1oras
actividades con "solidez y
tratar más bien lo bueno
Afl!n~ txclusil}() en McnterreJ de la //uJ/raC1011 Esmagnitud". Proponía inclupañolo l Americana·· y de la "Moda Ele¡onte lluslra•
que lo malo"34; y esto se
da:"· J único rtpre.senlanlt de fas cosas etil7ora.s. Saturso ªla siembra de lino, cánino Calleja, de Madrid: Herrera Hnos. y Monlero Herrero
puede entender porque la
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Cfa . de Mixico
ñamo, sedas, viñas, olivos
fantasía europea todavía
como en otros países; de
visualizaba a México como
los progresos de la agriculel país de las "maravillas".
tura dependen inmediatamente los adelantos de la
Sus escritos ilusionarían el futuro de los criollos,
industria artificial o fabril",30 afirmando que la nula
que no por ello estaba alejado de la realidad; en refeexplotación de metales como el hierro, el plomo, el
rencia al comercio terrestre escribía:
cobre, "ciertamente no es debida a la escasez de estos metales y fósiles".31 Por consecuencia el punto fiLos caminos en caso de construirse con éxito darían un
nal de su proyecto es el comercio, que apoyado en
carácter muy diferente al comercio, proporcionando gran
firmes bases como la agricultura y el comercio convercantidad de materias primas para la explotación, con lo
tirían al mexicano en parte del "cosmopolitismo de los
quese incrementaría inmediatamente el consumo del país
pueblos", 32 afirmando que el poder y riqueza de los
y las ventajas del comerciante extranjero permitiéndole inpueblos del mundo se deben a sus mayores relaciovertir sus ganancias inmediatamente en una segunda avennes y actividad del comercio exterior. 33
tura.3&amp;
Pensando en adelantos que provocarían la agricultura, la utilización de canales fluviales y la exportación
Para 1827 en México circulaban leyes que abolían
de productos, Tadeo Ortiz ftjó su proyecto apegado más
la esclavitud y prohibían el comercio de esclavos,
al impacto creado por los "mitos" de los ensayos de

Ll!3R[RIA GENERAL,.

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Centroamérica se había separado y España pugnaba
por reconquistar sus colonias americanas. Ante este
contexto los escritos de Ward ayudaron a retroalimentar
el proyecto de los criollos, al afirmar que México tenía
. en sus minas ysu agricultura "las ventajas de las artes
trasatlánticas y le llevaría a sus propios puertos los
lujos de la civilización más avanzada".36
Mientras tanto, México vivía durante la década de
1820 y 1830, bajo el "oasis" federalista que a decir
verdad no rompía radicalmente con el pasado. El espíritu de autonomía e independencia que crecía día a
día en las regiones del país, chocaba contra la postura del clero quien estaba decidido a conservar y mantener su situación dominante. En tanto que las clases
superiores se adherían al centralismo como régimen
en el que veían la garantía de sus privifegios y riquezas, el federalismo se convertía en la bandera del partido popular. 37
Precisamente de las banderas del partido federal
surgiría la figura del doctor José María Luis Mora; 38
como buen liberal de su tiempo, trataba de fundamentar su pensamiento por el estado en que se encontraban las arcas nacionales. La utilización en el
erario de las propiedades en manos muertas se fundamentaba en, ªLas necesidades de usar los recursos
extraordinarios que se hallan a la disposición de la
sociedad, y consisten en ocupar los bienes consignados a ciertas instituciones de puro lujo, que pueden y
deben ceder el puesto a las necesidades reales y efectivasn.39

aprobaría su u mandato moral". La respuesta de una
"Iglesia material" expulsaría del gobierno a los liberales.
Por el contrario, el célebre abogado jalisciense
Mariano Otero, justificaba el origen de los capitales de
la iglesia y exaltaba las virtudes del clero mexicano:

Él mismo reconocía que la mayoría de estas propiedades pertenecían al clero y aseguraba que sólo
serían ocupadas cuando la república se hallara en el
inminente riesgo de una bancarrota. 40 La utilización
de estos bienes sanarían el pago de capitales e intereses de la deuda: "La iglesia", escribiría Mora, "no
tiene derecho a pos~er ni pedir bienes temporales". 41
Por consecuencia, los bienes expropiados ayudarían a
solventar el agobio económico del país y la iglesia

tuirse sólidamente, antes bien se ha conservado en una

Es Indudable que la humanidad les debió inmensos beneficios ..., el clero se convirtió ya en protector de los miserables, ya en defensor de los sacrosantos derechos que se
ultrajaban: por esto, la historia de los desastres de las inundaciones, de las hambres y de las pestes que afligieron a
nuestros padres, es la historia de las virtudes heroicas y
evangélicas de los sacerdotes mexicanos. 42

Eran claras ya para la década de los treinta, las
limitantes de la infraestructura económica con que
México había llegado a su tiempo independiente. El
industrial poblano Esteban de Antuñano escñbiría para
1838 en su plan de hacienda pública:

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Nuestra agricultura tropical o de climas cálidos como azúcar, café, cacao, algodón , etc., está inerte por la falta de
capitales y población en nuestras costas; pero más propiamente por la escasez del consumo de sus frutos en su
interior..., la industria manufacturera en México está en su
infancia porque se instrumenta por medio de instrumentos

Ymétodos torpes ... , de aquí proviene que el pueblo mexicano aún hecho independiente ygozando de grande y buen
terreno e instituciones muy benéficas no ha podido constiagitación molesta. 43

Para 1835 el proyecto de la república federal había fracasado, entre otras cosas por la falta de continuidad en los gobiernos, el manejo desordenado de
la hacienda pública, el endeudamiento internacional,
constantes levantamientos armados ideados por el clero, el ejército y las clases medias, el estancamiento de

VOLUMEN I • NÚMERO l / E, ERO - JUNIO 2002

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�las actividades económicas, inseguridad en los caminos y la falta de un concepto de nación entre los mexicanos. Un año después uel Bonaparte mexicano" Antonio López de Santa Anna, aniquila el régimen federal desconociendo la Constitución de 1824 y estableciendo la república centralista, cimentada sobre las
denominadas Siete Leyes Constitucionales (respaldo
jurídico que fundamentó la creación del modelo conservador). Este cambio de régimen originaría el descontento de las regiones y el levantamiento armado
de los colonos norteamericanos en Texas.

REFERENCIAS

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Krauze, Siglo de Caudillos: Biografía política de México. (1994), cita a Alejandro von Humboldt, p. 47.
Pacheco José Emilio, Revista cronica del 47, México ,ed. clío. 1997, pp.10-11
Cfr. Krauze, (1994), op cit p. 97. Para más información véase en esta obra el capítulo USueño Imperial".
Cfr. /bid, p.102
Alamán, Historia de México desde los primeros
movimientos que prepararon su independencia en
1808 hasta la época presente. (1985), F.C.E.
Krauze, op. cit., p. 103
Lucas Alamán, op.cit.
Krauze, (1994), op cit., pp. 103-104 cita aAgustín
de lturbide.
Matute, (1993), op. cit., p. 230, cita a Agustín de
lturbide, Plan de Iguala.
Krauze, (1994), op cit., p. 109, cita a Agustín de
lturbide carta a Simón Bolívar.
Vázquez, México al tiempo de su guerra con los
Estados Unidos. (1998), p.22
Moyana Pahisa, ( 1985), op. cit., p.16
Sierra, Documentos de la época. (1981), p.11
Matute, (1993), op. cit., p. 244, cita a Fray
Servando Teresa de Mier.
/bid, p. 247

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43

Lira, (1984), op. cit., p.18
/bid, p.18
Matute, (1993), op. cit., 261, cita a José María
Luis Mora.
Ibídem
Criollo nacido en una familia acomodada de Guanajuato.
Krauze, (1994), op. cit, p. 153, cita a Lucas
Alamán,
lbidem
Cue Cánovas, (1990), op. cit., p. 253
Cfr. Ibídem
lbidem
Cfr. Moyana Pahisa, (1985), op. cit., pp. 10-11
Cue Cánovas, (1990), op. cit., p. 254
Matute, (1993), op. cit., p.95, cita a Simón Tadeo
Ortiz.
Ibídem
/bid, p. 97
lbidem
/bid, p. 99
Cfr. Ibídem
Ward, México en 1827. (1981).
/bid, p. 15
/bid, p. 18
Cfr. Agustín Cue Cánova, op. cit., p. 271
En 1833 formaba parte del grupo que encabezaba el célebre liberal don Valentín Gómez Fañas.
Este círculo de personas serán recordadas como
las autoras del primer intento de reforma socioeconómica del México independiente. Por desgracia este proyecto fue abortado por la intolerancia
del clero y la obra del ejército.
Matute, (1993), op. cit., p. 103, cita a José María
Luis Mora.
Cfr. /bid, p. 104
Ibídem
Matute, (1993), op. cit, p. 119, cita a Mariano
Otero.
Matute, (1993), op. cit., p.135, cita a Esteban de
Antuñano.

♦

Isidro Vizcaya Canales
t
•

Edmundo Derbez Garcia

¿Cómo fue su acercamiento a la historia, tomando en
cuenta que es ingeniero?

f

'

No creo que sea cosa muy rara eso, porque en México
algunos de los historiadores más destacados eran propiamente ingenieros, por ejemplo, don Lucas Alamán
había estudiado en Europa cuestiones de minería, Orozco y Berra también era ingeniero, y Vito Alessio Robles
era ingeniero militar, entonces es muy dificil saber cómo
se inclina uno por la historia; quizá tuvo algo o bastante que ver mi padre, que aunque era una persona que
había tenido una educación muy limitada, era muy
lector y me hablaba de la revolución mexicana, conocía a casi todos los generales, no personalmente, conoció algunos pero los otros de nombre y me platicaba
algunas anécdotas de ellos y como su padre había
sido español, yo no lo conocí, ya había muerto cuando
nací, conocía bastante de la historia de España y de
la primera guerra mundial, me hablaba de todos los
personajes, generales, participantes, así es que creo

que eso pudo haber influido.
Algunas veces se presentan ciertas circunstancias,
un tío mío que fue soldado en la primera guerra mundial, algunas veces cuando visitaba su casa su esposa me sacaba unos libros, eran cuatro o cinco volúmenes, con fotografías de los ejércitos que participaron y
yo me entretenía viendo los manitos cuando era niño,
probablemente eso también influyó.

Y. .. abordar fa historia como historiador, ¿cómo dio
ese paso?
Mi primer trabajo más o menos serio fue el libro del
que ahora están pensando hacer una tercera edición,
y le puse por título Orígenes de la industrialización de
Monterrey. Una institución bancarla de Monterrey que
estaba por cumplir creo 25 años, nos invitó al profesor Eugenio del Hoyo y a mí a que hiciéramos una
historia de Monterrey, que propiamente no existía, como
una contribución a la ciudad. Eugenio del Hoyo tomó

VOLUMEN l • NÚMERO 1 / ENERO • JUNIO 2002

\.O

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(/';

la parte antigua de la región, los indios, la época de la
dominación española y yo el México independiente.
Los trabajos nos los pagaron, pero nunca se publicaron; casi 10 años después, una persona que trabajaba en el ltesm, donde yo fui muchos años profesor,
no sé cómo conoció mi trabajo y entonces fue con el
rector, Femando García Roel, y le dijo que ese trabajo
debía publicarse y García Roel obtuvo el permiso de
la institución bancaria para
hacer la primera publicación
en 1969, la segunda edición
la hizo la Librería Tecnológico.
Para la elaboración de ese
trabajo fue cuando empecé a
visitar el Archivo General del
Estado, entonces bajo la dirección de Israel Cavazos, y me
fui enamorando de tanto papel viejo; desde esa época empecé a coleccionar, en un principio. partes que aparecían en
el Periódico Oficial sobre incursiones de indios y posteriormente, ya viendo directamente documentos sobre el mismo tema en varios de los ramos del archivo.
Sobre ese asunto hay en
muchos ramos distintos, en el
que se llama Gobernadores, Concluidos, Correspondencia de Alcaldes Primeros.

Este tema particular de /os indios: ¿fue una derivación de su primer trabajo sobre el México indepen-

todo lo que salía, porque hace años publiqué un libro
sobre incursiones de indios que eran nada más una
colección de documentos, durante seis meses, con una
introducción de unas sesenta páginas sobre cómo se
había originado este problema, desde que se empezó
a poblar la región esta y un epílogo de diez páginas de
cómo terminó.
Hasta ahora recientemente saqué un libro más
completo sobre el mismo
tema; nerra de guerra viva, que
tiene unos meses de haber
salido.Ahí trato el problema
propiamente desde la independencia de México hasta el año
de 1885, cuando hay el último
incidente en Nuevo León.

En cuanto a Monterrey, es una
ciudad relativamente joven
¿cree que existe un campo
amplio para el trabajo de los
historiadores?

VOLUMR.."'l J •

UMERO I ENERO - JU 10 2002

•

ces no recuerdan bien, confunden cosas y son pocos
los viejos que pueden redactar sus recuerdos con bastante acierto.
El documento es el mejor respaldo, y puede ser
muy variado, no nada más lo que se encuentra en los
archivos, sino pueden ser periódicos viejos,
naturalmentre manejándolos con cierto criterto. Tratar
de cotejarlos con otros documentos. Muchas veces
son más útiles los periódicos antiguos que publicaban la noticia tal como les
parecía; en la prensa moderna hay mucho sensacionalismo.

¿Dificultarla como fuente
historiográfica?
Sí, sí, dan importancia a lo
que le gusta más a la gente, creo yo.

Yo creo que sí, cada vez salen
más temas, pero creo que ya
se ha estudiado bastante.

¿Cree que existe un interés
natural de la gente por el pasado?

¿Cuál es su concepción de la
historia?

Sí lo hay, pero mucha gente
creo que, ya sea por relatos
de sus parientes más viejos, sus padres, tienen concepciones muy erróneas de lo que en realidad fue el
pasado.
Puedo citar por ejemplo, frecuentemente ve uno
en los periódicos que entrevistan a una persona vieja
que le dicen al periodista que anduvo en la revolución
y no sé por qué, la mayoría de ellos dicen que anduvieron con Pancho Villa, je, je, je. Si se pone uno a ver
con cierta seriedad aquello, se da cuenta que si andu-

Es realmente tratar de recrear lo más cerca posible lo
que aparentemente sucedió en otras épocas.

¿Yel valor del documento cuál sería?

diente?
Quizá, empecé a consultar cosas que me interesaban
de lo que estaba haciendo en aquel momento, pero
empecé a ver lo de los indios y me dediqué a copiar

♦

Creo que los documentos son básicos, algunas veces
cuando no son asuntos demasiado antiguos, se puede interrogar a personas viejas que les tocó vivir en
otras épocas, pero esto es muy delicado, muchas ve-

IL

vieron con Pancho Villa tenían cinco o seis años, entonces están contando cosas aunque a ellos mismos
les contaron. Siempre les gusta no sé por qué Pancho
Villa y casi siempre son gente que ni siquiera vive en
México, sino en algún pueblo de Texas. Algún periodista que no tiene qué publicar ese día, va y entrevista a
la gente.

¿Aquí cuál sería la función
del historiador?
Tratar de expulgar los datos.
Cuando usted realiza su trabajo de investigación es
consciente de que puede
ofrecer a la gente una interpretación personal, esa es
su gran contribución como
historiador.
Si es una persona que no
quiere sensacionalismos,
trata de apegarse lo más posible a los documentos que
está viendo. No tengo el prurito de hacer héroes artificiales, entonces trato de
hacer historia con seres humanos, con todas sus virtudes y defectos.

De todos los personajes que ha abordado, desde insurgentes, hasta industriales, ¿cuál fe causa mayor
impacto?
Desde luego que admiro a gente que ha creado grandes empresas, pero también admiro a gente que anduvo luchando, por ejemplo contra el indio, en las circunstancias más adversas posibles, algunas de estas

VOLUMEN I • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

V)

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gentes están completamente olvidadas; mientras se les
ha dado mucha importancia a gente que ha tomado
parte de las luchas intestinas, y muchas veces sin merecerlo han pasado a la historia como héroes, otros están completamente olvidados o nadie los conoce.

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SIGLO DE 110NTERREY
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1810- 910
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Cuando dice que se enamoró de los papeles viejos,
¿cuáf es fa sensación que
le produce adentrarse en el
documento, qué tipo de sensación pasa por usted?

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~

Hay veces que ya prácticamente sé lo que va a suceder y en otras ocasiones me entusiasmo por lo que
encuentro, es una verdadera revelación.

V

portante.

apas
an0s

1901 / Monterrey
acontecimientos,
. .
.
.,
opt1m1smo e 1mag1nac1on
"

Gustavo Herén Pérez Daniel
... En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró
tal Perfección que el Mapa de una sola Provincia ocupaba
toda una Ciudad, y el Mapa del Imperio, toda una Provincia.
Con el tiempo, estos Mapas Desmesurados no satisfacieron
y /os Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio,
que tenfa el Tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con
él. Menos Adictas al estudia de la cartografía, las Generaciones
Siguientes entendieron que ese dilatada Mapa era Inútil Y no
sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del So/ y de /os
Inviernos. En /os Desiertos del Oeste perduran despedazadas
Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y por Mendigos; en todo
el País no hay otra reliquia de /as Disciplinas Geográficas.

.
)

¿Sigue activo en el Archivo?

~

I.O

1

en la lucha entre los estados del norte y del sur, fue
el personaje mexico-americano que tuvo el grado militar más alto en el ejército
confederado , es decir, el
ejército sureño. Él era coronel y un hermano suyo, Refugio, era capitán. Como militar intevino en muchos
asuntos fronterizos; persiguiendo indios merodeadores, bandidaje y desde luego también luchando contra
los norteños, que habían
desembarcado en las proximidades de Brownsville y
avanzaban por las orillas del
río Bravo. Después de la guerra fue un político texano im-

¿Cuál es su trabajo actual?

Acabo de paleografiar la correspondencia de Santiago Vidaurrt con un personaje que se llamaba Santos
Benavides. La correspondencia de Santiago Vidaurri,
que fue un personaje muy importante en Nuevo León
es inmensa, hasta ahora se han publicado tres o cuatro volúmenes en el Archivo. Mucha de esta correspondencia es con personajes importantes como Benito Juárez, y algunos otros; pero para mí resulta más
interesante la correspondencia con personajes poco
conocidos como Santos Benavides.
Santos Benavides era un individuo de Laredo, cuando él nació, Laredo era parte de México y al convertirse el río Bravo en frontera en los países, él quedó en el
lado de Texas; en la guerra civil de los Estados Unidos,

VOLUMEN l • • ·OMERO 1 / .ENERO - JUNIO 2002

Ahora que ya estoy muy viejo que ya no manejo, el
director Artemío Benavides, manda dos veces por semana, los martes y los jueves, un chofer que me trae
como a las diez de la mañana y luego me deja en mi
casa a las cinco de la tarde.
Algún tiempo fui al archivo municipal cuando Israel Cavazos era director, pero ocasionalmente.

. Jorge Luis Borges; Hlstorla universa! de la Infamia -

¿Cómo considera a los archivos?
Hay una riqueza fabulosa, tanto en el archivo del estado como en el municipal de Monterrey, son archivos
muy buenos, dudo que otros estados los tengan tan
cuidados como los tiene Nuevo León.

...

En 1901 Husserl publica sus Investigaciones lógicas,
que preceden a las Meditaciones cartesianas, las cuales le darán fama internacional como padre de la
Fenomenología. En ese mismo año Nicolás León, pu•
blica sus Apuntes para une biograffa antropológica de
México; ~demás sale a la luz el Calendario o Rueda
del año de los antiguos indios, estudio cronológico de
Alfredo Chavero. Salvador Diaz Mirón escribe y edita
Laseas y Lascas.
Ese año se proclama el decreto autorizando al eje-

cutivo para que sustituya la Junta Directiva de Instrucción Pública por un Cuerpo Científico con carácter consultivo. Además se da la inauguración de la Academia
Mexicana de Historia correspondiente de España. Se
instituyen en Suecia los premios Nobel. Nace el poeta
José Gorostiza, yAnton Chejov publica su libro Las tres
hermanas.
También en 1901 el 5 de febrero, Camilo Arriaga
convoca al congreso liberal en San Luis Potosí. El 25
del mismo mes se funda la United States Steel. El 2

VOLUME

1 • NÚMERO 1 / E!'IBRO - JUNIO 2002

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U)

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y

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♦

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o

saban unas dos cuadras de la Plaza de la Purísima, cuyo

trucciones para levantarse otras magníficas estilo moder-

•

nombre cambió en 1910 por el 'De !a Uave' ..Más allá, has-

no. Casi todos (los edificios) están construidos de buenos

•'

ta la falda de la Joma del Obispado, las quintas llenaban el

y vistosos materiales y sus fachadas adornadas con már-

t

panorama pobladas de árboles de aguacate, nueces, li-

moles y otras piedras de lujo". El sillar era otro de los ma-

mones, naranjas. En cuanto al Norte, el caserío llenaba un

teriales usados con frecuencia en la construcción.

T
♦

cuadrado comp.rendido entre el margen norte del Río Santa Catarina a la calle Naranjo por el oriente y a la de Porfirio

•

Díaz por el poniente. la vista se perdía a lo lejos por la
explanada del Norte en una cuadrícula no muy perfecta,

Dr.
CCl&lt;T~

dcíror Vi/lama/.

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azúcar o de cebada. En la periferia, las fábricas primeras

~.

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Gral G.-rdnimo Treviíio,

c.vu.a.

daban el toque de una fuerza de trabajo en embrión. Humo

Sr. Josl Arm~ltá4iz,

Amador P111

de manzanas cubiertas de espigas de maíz, de caña de

•

de las chimeneas al Oriente y al Norte anunciaban un porvenir que habña de ganarle a Monterrey el título de ciudad
indust!ial. 2

•
•.
•

.
1

'º
I.O
I.O

de marzo, la Enmienda Platt establece el protectorado
norteamericano sobre Cuba. En marzo 23, Aguinaldo,
líder rebelde es atrapado en Filipinas. El 19 de abril
se proclama la ley del notariado para el distríto yterritorios federales.
El 6 de septiembre de 1901, Lean Czolgoz dispara
sobre el presidente estadounidense Mckinley. Para el
14 del mismo mes fallece Mckinley, yTheodore Roosvelt
se convierte en el vigésimosexto presidente de Estados Unidos. El 18 de noviembre se firma el tratado
Hay-Paunfote, entre Gran Bretaña y Estados Unidos,
con el que los norteamericanos tienen campo libre
para construir un canal a través de un istmo. que tiempo después llegará a cristalizarse en el Canal de Panamá. Todo en 1901.

VOLU:-vlli. ' l •

MERO l ENERO - JUNIO 2002

11

A finales del siglo pasado, no hace mucho, Horacio
Salazar H. se preguntaba ¿Cómo era el Monterrey de
principios de sig/0?; 1 se refeña por supuesto a los inicios del siglo XX, se contesta citando a José P. Saldaña,
que dice:
Desde el Mirador, una torrecilla que existía en una casa de
la calle Hidalgo, podía contemplarse todo cuanto era el
Monterrey de entonces. Por el Oriente, quedaba limitado
por la margen del Río Santa Catarina; por el Sur, sufría la
misma delimitación, salvo por unos cuantos jacales habitados por personas venidas de San Luis Potosí y que en el
correr del tiempo y su crecimiento se convirtió en la colo-

.'

'

Salazar agrega un dato que no puede pasar inadvertido, Monterrey tenía para 1900 aproximadamente
unos 70, 000 habitantes. La ciudad, como es resabido por los historiadores locales, se hallaba dentro de
un crecimiento industrial acelerado, por lo que debió
adaptar sus espacios y áreas para incorporarse a nuevas condiciones económico-sociales.Ya en 1895 cuando se levantó el primer censo oficial de Monterrey, la
población era entonces 4 7, 950 habitantes, la ciudad
se había convertido en la quinta más grande de la
república después de México, Puebla, Guadalajara y
San Luis Potosí. 3
Para 1900, el censo arrojó, 62, 266 habitantes. El
aumento de población fue considerable en términos
proporcionales. El crecimiento urbano se encaminó
principalmente hacia el norte y el oriente de la ciudad.
Las zonas boscosas de esa región se fueron convirtiendo en instalaciones yfábricas industriales. El arranque de la industrialización reconvirtió el pasado de la
otrora pintoresca pobl'ación; una nota periodística de
1900 citada por O. E. Martínet dice:

En 1900 se levantó el primer puente de San Luisito
uniendo los lados del Río Santa Catarina 1 la obra albergaba comercios en ambos lados; su estructura era
de hierro y fue consumido por el fuego en 1908. El
arquitecto considerado por O. E. Martínez, 5 como el
más importante del período fue Alfredo Giles; nacido
en Inglaterra en 18531 se estableció en Texas y ejerció
su profesión en nuestro país. Su estilo seguía los
lineamientos de la llamada Eco/e de beaux arts en
cuanto a proporción y tratamiento de las fachadas. Sus
obras (al menos en Monterrey) más importantes fueron
terminadas justamente en 1901: el edificio del Banco
Mercantil del Norte¡ (Banorte), ubicado en las calles Zaragoza y Morelos. El otro edificio es el de La Reynera.
También en 1901, la población estudiantil disminuyó en lo que al Colegio Civil se refiere, de 225 durante el año escolar 1899-1900, a 172 estudiantes
para 1901. 6 También se empezaba a manejar la posibilidad de que hubiera un ferrocarril que recorriera la
ruta Matamoros-Monterrey, pero ese año no se verá cristalizar el pro~o. Ciertamente había un cierto espíritu
de optimismo en el aire: el progreso anunciaba al siglo
XX como un siglo "dorado", que estaba por venir.
La euforia por el fin de siglo (y el inicio de uno
nuevo) se ve las publicaciones de la época:
¡Siglo XIX!... Pirámide colosal de los progresos humanos á
(sic.) cuya cima hemos llegado, siéndonos permitido contemplar desde esta altura la suma de los esfuerzos realizados para levantar el monumento gigantesco que hoy admi•
ramos (... ) Ella (la ciencia), en esa labor espléndida del
siglo que hut termina, avasalla el alma del que la contempla,

nia 'San Luisito'; por el Poniente, apenas si las casas rebaDel Monterrey antiguo van desapareciendo las viejas cons-

como lo avasalla la contemplación de las grandes obras de la

VOLUMEN 1 • 'ÚMERO J / fil 'ERO - JUNIO 2002

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PROPIETARIOS

Díaz contesta al discurso de Bernardo Reyes:
¿Sabrá este Ejército viejo, disciplinado, ilustrado y
merecidamente condecorado, á que tengo la honra de pertenecer, sabrá repito, conservar su gran obra de la juventud? Yo así lo creo, lo garantizaría si fuera necesario, y él lo
comprobará en el siglo que comienza [sic.]. 1º

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fes en .:!e¡x,slto para su guarda y en entra! ofrCQC l;u mayores !acllldades en ~ ~
racicnes

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00

naturaleza; como avasalla el espectáculo de lo sublime. 7
Sr. Presidente: Con la veneración de una vida magnificada,
que ha apurado sus instantes, consagrado sus energías y

La evolución, la ciencia, la idea de progreso forman parte del imaginarto textual de la época. Como
ejemplo de este contexto se pueden leer en periódicos,. como el del sábado 2 de marzo de 1901,8 donde
la zarzaparrila del Dr Ayer se anunciaba en Monterrey
como la cura infalible para la indigestión, la falta de
apetito, la biliosidad, la debilidad general, la caspa y
la caída del pelo. El epíteto de "Doctor" le confería
cierta veracidad o "autenticidadn, muy cercana a esta
ucientificidad" que tanto se alababa.

consumado heroicos sacrificios al bien de sus conciudadanos, os vengo á saludar en nombre del Ejército, que representa el Grupo de Generales, Jefes y Oficiales que conmigo tienen la honra de estar hoy en vuestra presencia.
(...) Os vengo ásaludar en el albor del nuevo siglo, cuando
todavía suenan los ecos de las ovaciones inmensas con
que os ha despedido el siglo XIX. Vuestro nombre brillará
glorioso entre dos centurias[sic.]. 9

Esta euforia permeaba diferentes niveles, por ejemplo don Bernardo Reyes en un discurso pronunciado
el 1º de enero de 1901, se deshacía en elogios hacia
don Polfirio Díaz:

Este optimismo y conjunto de elogios se alcanza a
pensar como parte de la retórica y verborrea propia
del barroquismo político mexicano, pero de alguna
forma era parte de los discursos oficiales. El mismo

VOLUMEN r • NúMERO 1 / E IBRO - JUNIO 2002

111

(llffl"1'1,,('tt l f ~n,

1

1.0

Palabras que parecen proféticas, ya que tocan uno
de los problemas de los ejércitos porfiristas frente a la
revolución: su decrepitud y obsolescencia.

Las grandes civilizaciones de la humanidad siempre
se han visto en la necesidad de encontrarse en un
mapa, en una bidimensionalidad que difícilmente logra descrtbir la realidad circundante, pero que ha servido para trazar ciudades, vidas y épocas. Casas que
se agrupan al pie de los cerros, al borde de ríos, cerca
de campos, de fábricas, de caminos, de rutas ... Ciudades que nacen y mueren, y sólo queda su recuerdo
en mapas antiguos. O ciudades que sólo existen en la
imaginación. Es aquí donde quizás pueda entrar nuestro mapa que aquí presentamos,Monterreyen 1901. ..Y
es también aquí donde la cita de Borges sobre el mapa
que se convierte en reliquia, va tomando peso.
Ya que las ciudades han sido apropiadas por la
escritura en sus diferentes dimensiones: el París de
Henry Miller, de Hemingway y de Julio Cortázar; Bagdad
de Sherezade la relatora de Las mil y una noches; Praga de Franz Kafka; Venecia de Thomas Mann; Oublín
de Joyce; San Petetsburgo de Dostoievsky... Así como
también existen pueblitos, comarcas o villorrios que
deben su celebridad a la escritura: el San José de Gracia de Luis González; el Arkham de H. P. Lovercraft;
Comala de Rulfo; y el célebre Macondo de Gabriel
García Márquez.
Y es quizás la geografía, la que se ha tomado en

LA

O

serio el dibujar ciudades aunque ello implique una
visión holística, una tarea prácticamente titánica. El
geógrafo francés Pierre Gourou apunta al respecto:
El objeto primordial de la geografía humana lo constituye
todo aquello que en el paisaje está unido a la intervención
del hombre: los campos, las casas ysu agrupación en pueblos o ciudades, los paisajes industriales, los campos, las
vías férreas y los canales. Ya desde el primer examen, -sea
por visión directa, sea por medio de mapas o fotografías
aéreas-, los paisajes muestran correlaciones entre sus elementos.( ... ) La geografía humana no se hace ni se aprende sólo por la observación del terreno. Ésta es necesaria
pero resulta fácilmente engañosa si no va aclarada por la
comparación crítica, el conocimiento de fa historia y et de
las civilizaciones. El paisaje debe ser sometido a Juicio;
pues no contiene en sí mismo sus propias explicaciones.11

.....
Explicaciones que sin duda hemos estado lejos de
alcanzar a formular, pero que sin embargo hemos intentado tan sólo esbozar de manera muy general. Se
necesitaría quizás un ejército de historiadores para que
poblaran Monterrey de datos sobre la propia ciudad. Y
aún así estaríamos lejos de poder cumplir con los requerimientos de Gourou ... Se necesitaría una imaginación muy grande.
Finalmente soló quisiera agregar algo que aún no
hemos apuntado en este escrito, y que es necesario
comentar; la presencia de este mapa en nuestra revista, que recuerda de alguna u otra forma a la vieja
noción de la historia positivista de Langlois y Seignobos,
(que como dato curioso publicaron en 1901 El método histórico aplicado a las ciencias sociales); noción
que defendía la historia de "Tijeras y Engrudon; visión
que consistía en desenterrar documentos de los archivos para introducirlos en la historia, que después
se enterraba en las bibliotecas; historia aburrida y
nunca leída. Esa que solamente se puede hacer con
documentos; donde nada puede suplir al documento

VOLUMEN f • , ÚMERO 1 / ENERO · JUN]O 2002

u

�más que el documento mismo, como información y
criterio único de verdad. La historia como pastiche de
documentos.
Nosotros alejados de esa corta visión, simplemente presentamos este plano de la ciudad de Monterrey
en 1901, con la impresión de quien presenta una moneda vieja, un libro antiguo, una reliquia o alguna otra
rareza anticuaria. Siempre con !a idea de que el trabajo del historiador consiste en ocasiones, en encontrar
algo del pasado que estaba olvidado y traerlo al presente. Tal vez como dice J.L Borges, los mapas sean
recuerdos y reliquias de una época en que las disciplinas geográficas fueron sumamente importantes.

10

ldem.

u Ver Pierre Gourou, Introducción a la geografla humana,

Alianza Universidad, Madrid, 1979, pp. 11-15.

e

s
e-

NOTAS
CI)

&lt;

u
&lt;

Ver el artículo de Horacio Salazar -El agua que no tenemos":
aparecido en Israel Cavazos (comp.), La Enciclopedia de Monterrey, Vol. 2, Grijalbo, México, 1996, p. 385.
1

ala

U)

e-

r'

Horacio Salazar, opcit

2

La mayoría de los datos nos fueron proporcionados por el
artículo de Osear Eduardo Martínez "Monterrey, ciudad vieja,
ciudad nueva. Su arquitectura y urbanismo~; aparecido en Israel cavazos (comp.), La Enciclopedia de Monterrey, Vol. 2,
Grijalbo, México, 1996, pp. 93-105.

3

o
r-,.

4

Osear Eduardo Martínez, opcit

5

lbidem.

á-

a Jorge Pedraza Salinas en MUn panorama de la Educación"; aparecido en Israel Cavazos (comp.), La Enciclopedia
de Monterrey, Vol. 1, Grljalbo, México, 1996, p. 138.

hs-

Ver el semanario La voz de Nuevo León, 2da época, núm.
608, Sábado-05-Enero-1901; pág 1.

7

Ver La voz de Nuevo León, 2da época, núm. 612, p. 4; (02/
Marzo/ 1901).
Ver La voz de Nuevo León, 2da época, núm. 608, p. 2;
(05/Enero/1901).

9

eLa copia del plano de Monterrey de 1901 se reproduce de la publicada en el boletín del Archivo
General del Estado de Nuevo León, volumen I número 5 año 1979.

8.
11ás
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s.
01
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VOLUMEN I • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

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LA LENGUA
ES NUESTRA
Graciela SalaLar Reyna

o

r---

Partamos del ideal de apropiación o conquista que
cada lector ejerce sobre la palabra, susceptible siempre al acomodo en tiempo y espacio según las necesidades, que a la vez orientan y matizan significados de
mayor o menor repercusión en el hacer individual y
social. Por eso "la lengua es nuestran, es mía, de todo
aquel que quiera asumirla y escudriñar en ella desde
cualesquiera de sus múltiples posibilidades.
Aunque sobren motivos para entender por qué se
ha vinculado la historia de la historia con la poesía y
por consecuencia que a estas alturas, se reaccione al
dicho de contar historias esperando venir un cuento 1
alguna leyenda u otras narraciones generadas en el
ámbito de la imaginación; ambas disciplinas exigen
desde hace tiempo autonomía para sus fines de estudio, independientemente de la dificultad que implica
sustraerse a la seducción de verlas una de mano de
la otra ante alusiones como la de Octavio Paz, quien
en nombre del acto creativo en "Hacia el poema", las
vuelve inseparables ucuando la Histoña despierta, la
imagen se hace acto: acontece el poema".

Por ahora incursionaremos en uno de los tantos
caminos donde la palabra escrita y la historia estrechan lazos consistentes en busca del pasado.
La paleografía cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XVII como un recurso al servicio de la
diplomacia europea, toma cartas en el estudio sistemático de la escritura hasta principios del siguiente.
En 1708 con "Paleographía graeca" de Bernard
Montfaucon inaugura su época independiente; aunque será hasta el XIX que inicia su madurez como arte
o ciencia dedicada a la lectura y transcripción, al análisis para descubrir los cuándo y dónde de los documentos manuscritos antiguos, para luego en el siglo
XX ir con mayor acuciosidad, tras las marcas evolutivas de los signos gráficos.
Dicha evolución aunada a las demandas de un
mundo ilustrado, a pesar de la vergonzante sombra
inquisitoria en España, se une al nacimiento de instancias que ampliarán sus marcos referenciales. En
1712 bajo el reinado de Felipe Vde España, se funda
la Biblioteca Nacional; le suceden las Reales Academias de la Lengua en 1713 y la de Historia en 1738.
Podemos considerar que a partir de entonces será más
evidente, la deuda que cada elemento de la triada
Paleografía-Lengua-Historia, tiene con los otros dos.
Aunque como sugiere Antonio Alatorre en Los 1,001
años de la lengua española, la relevancia histórico-

VOLUMEN 1 • NOMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

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política que aportó a la modernidad el surgimiento de
las repúblicas hispanoamericanas, está por encima de
la trascendencia histórica de nuestra lengua, ya que
del siglo dieciocho al diecinueve no se dan cambios
sustanciales en ella; conviene recordar en función del
ejercicio paleográfico, que con el nacimiento en 1741
de la primera Ortographía de la Academia , se estrena
también una manera de unificar la escritura entre los
hispanohablantes. Esto repercutirá naturalmente en los
escribientes y por ende en el quehacer de los escribanos.
La norma tenderá por lo menos oficialmente a estandarizar la escritura, pues en la práctica; la lejanía y
el tiempo -en un contexto de expediciones, conquistas, colonizaciones e independencias-, significaban
verdaderos obstáculos. Entre otros rasgos que muestran un poco lo que sucede con los textos de entonces, están por ejemplo s y ss cuya igualación se iniciaba (según Menéndez Pida!) en el norte de España
en el siglo XV, y empezó a generalizarse apenas a finales del XVI: suelen también utilizarse Indistintamente
en un mismo texto, hazer o ha~er: la absorción de z
(sonido ds) por e o~ (sonido ts) común a lo largo del
XVII, no obstante haberse propuesto eliminar desde
1630 la ~ sustituyéndola por z. El caso de nuestra h
"muda" -desde sus antecedentes latinos- es particularmente interesante, pues en la primera Gramática
castellana (1492) fue adoptada por Nebrija, como
sonido común en el uso culto de la lengua española;
cuando más de siglo y medio antes, el Arcipreste de
Hita alterna en sus escritos: fablar, harta, fasta y facer.
entre otros. Mas no es sino hasta los siglos XVI y XVII,
que la h se vuelve tan presente que toma el lugar de la

f.
Hallaremos que muchos de los documentos oficiales del siglo XIX, conservan comúnmente la h en hera
y hechar, vestigio de una aspiración que quedó en
desuso en el judeoespañol desde finales del 'IN, se
mantuvo en gran parte de Andalucía, Extremadura y

\'OLU.MEN l • N ÚMERO 1 1 E. :ERO - JUKIO 2002

Canaraias e inclusive, hasta hoy, en zonas rurales hispanoamericanas, recordemos jumo por humo ojieno
por hierro. De este modo se explica que los escribanos (tendientes al conservadurismo) representaran
automáticamente con la letra f, la pronunciación de•
-una leve aspiración-, como en fablar, ferir, foja ofij¡.
Es por de más significativo aun cuando la segunda
edición de la citada ortografía (de 1752) ordenara
omitir la h de patriarcha, chimera y philosoña, llll
todavía avanzado el siglo XX -debe constar a más~
un lector-, había quienes "chapados a la antigua· se
resistían a escribir ' filosofía" por respeto a la escritlJa
de los viejos libros, en donde tanto estudiantes com,
académicos de principios del mismo siglo, estudiaban esta materia.
Las circunstancias propias de la época, y del PfOceso de adaptación que nuestro español trajera consigo desde otras tierras, conllevará cierta "anarquía'
de idioma joven o lo que algunos llamarian "torrenle
de fallas gráficas"; veremos que éstas persisten -comi
en el texto inicial de Documentalia-, durante el ~
XIX. También observaremos el mismo concepto, representado con toda naturalidad de diferente maneta:
avitantes y habitantes; e indistintamente utilizadas,
e, z, ss.Yentre otros atributos decimonónicos, que laj
no acaba de desprenderse por completo de la xde
español antiguo, en exercitos o reduxese por ejem~
asimismo la ch, como en chriminal o chrítica.
Resulta pues evidente que instalado ya el siglo XI.
a más de medio siglo de nacido el modelo de regulación para la escritura del Español; en la práctít,a
(Ortographía) no había sido autoridad suficiente end
intento de uniformar. Nace entonces a petición del
Consejo de Instrucción Pública, en España, un prontuario de ortografía de la lengua castellana (véase
Ortografía de la lengua española: 1999), dispuesG
por Real Orden que rubricaría Isabel II en 184t
oficializándose así la ortografía académica para se'
impuesta en las escuelas.

~ 10 anterior, es preciso tomar en cuenta que la
aevoluciona y toma cartas de nacionalidad en
: que los hablantes y escribientes le dan, también ronviene considerar que los niveles y tiempos de
ddla evolución difieren según el ámbito de acción de
qiienes le dan vida; por consiguiente el u~o literario
005 mostrará formas que no siempre tendran que ver
Qlll~

uso común del idioma.

valga mencionar a manera de conclusión que la
pa1e0rc1fia de los documentos del siglo XIX, a reserva
de 1a dificultad que implique la caligrafía o particular
estilo del escribano -y por supuesto la presencia de
modismos de cada nación hispanohablante-, se reali13 con menos dificultad; la ortografía es similar a la
~ rige actualmente nuestra escritura, y los latinajos
ya no son tan frecuentes. No obstante siempre será
111a ,ata experiencia enfrentarse a la fuente de prilll!la mano, de donde podemos percibir por la manera de hilar las frases y utilizar los conceptos, el pensarrteoto caracteñstico de una época. Y ésta precisamente, del decimonónico, en que libertad, independencia y soberanía llaman al mundo; se vislumbra
paradójicamente a través del idioma, un espíritu de

ooidad hispánica.

- - ~ -Erasmo E. Torres López

1B vida

periodística de Jalisco y Veracruz, la ha estudiado la Dra. Celia del Palacio en una Hemerografía
mlnima de Guadalajara (1993) y en un Índice del Fondo Hemerográfico Veracruzano (1999). En la primera
vemos que Guadalajara tiene más de 190 años de

actividad periodística, pues su primer periódico E/ Despertador Americano, es de diciembre de 1810. Esa
hemerografía mínima abarca un lapso de 55 años
(1809-1864) y en ella quedan registrados 106 periódicos, lo que equivale a una producción de casi dos
por año en promedio.
La segunda obra de la investigadora del Palacio
Montiel, es el Índice del Fondo Hemerográfico Veracruzano que contiene 143 títulos de periódicos impresos en Veracruz entre 1806 y 1930; lapso de 124
años en donde aparecen casi uno por año en promedio.
El índice mencionado es parte de la Hemerografía
General de Veracruz, en elaboración en 1999, cuya
relación llega a 450 publicaciones. Hoy tal vez ya esté
impresa. Lamentamos que las ediciones universitarias
nos lleguen con tardanza; ésta que reseñamos la conocimos gracias a ta Muestra Nacional del Libro Universitario de noviembre pasado, promovida por el Lic.
Jorge Pedraza y donde resaltó lo difícil que resulta conseguir los libros universitarios.
Esperemos que la Hemerografía General registre
los periódicos citados por La Gaceta de Monterrey órgano del gobierno intervencionista francés en Nuevo
León, en cuyo Nº36 del 4 de enero de 1865 comentó:
~en Veracruz ha reaparecido el Franco-Mexicano." En
su edición del 1° de marzo de 1865 publicó:" VeracruL
va a aparecer en aquel puerto un periódico satírico Y
con grabados que se intitulará Rigoleto". El 22 del mismo mes y año encontramos otra gacetilla: "Se anuncia en Veracruz un nuevo periódico inglés con el nombre de The Veracruz Herald". Por último en su edición
del 29 de marzo del 65, se citan El eco del comercio Y
la revista. De años antes, de 1826, es La Euterpe,
cuyo primer número es del 16 de junio y la cita El Iris,
periódico crítico y literario redactado por Linati, Galli Y
Heredia. (hay reproducción facsimilar. UNAM.).
¿Por qué Celia del Palacio se ha centrado en Jalisco y Veracruz? Tal vez por la coincidencia de.que son

VOLUME

l • NÚMERO 1 / E. ' ERO • JUN1O 2002

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los de vida periodística con más antigüedad y han tenido a veces, el mayor número de publicaciones, a
excepción, claro, del D.F. Como dijimos, Jalisco tiene
ya 190 años de quehacer periodístico; Veracruz 192 y
el D.F. 278. En cuanto al número de publicaciones,
citamos un periódico de Monterrey de 1887: "existen
en toda la República 227 publicaciones periódicas,
corresponden al D.F. 54; Veracruz 15; Jalisco 15; Puebla 11;.... ~(EI Pueblo, N°7. 13 de enero de 1887).
En los 80s del siglo XX se discutió el Derecho a la
información, elaborándose varios estudios al respecto. En uno de ellos encontramos que el D.F. yVeracruz,
publicaban en los 80s más ele 30 periódicos diarios;
con menos de 30 aparecen Coahuila, Michoacán y
Tamaulipas. (Estudio de la Secretaría de Prensa y Propaganda del CEN del PRI y la Coordinación General de
Comunicación Social).
Es de reconocerse el valioso esfuerzo de la Dra. del
Palacio en sus investigaciones hemerográficas; más
aún porque en ese campo pocos son los estudiosos.
En Monterrey deben ser dos o tres los investigadores
de la historia del periodismo y cabe recordar que éste
año se cumplieron 175 años del periodismo impreso.
Lamentamos que acontecimientos como este sean
olvidados por las instancias a las que les corresponde
celebrarlos; como fue olvidado en 1999 el 175 aniversario del establecimiento del congreso local.

,.

MARIANA RODRIGUEZ DEl TORO:
LA CONSPIRACIÓN

Mariana Rodñguez del Toro de Lazañn nace en la ciudad de México en 1775, cuando las ideas libertarias
abrazaban al mundo: La revolución americana logra la
liberación ese año, de las 13 colonias inglesas que
dan origen a Norteamérica; en Francia, los aires de

VO LUME

I • NÚMERO 1 1 ENERO - JUNIO 2002

rebeldía popular culminarán poco después con lh
surrección de la toma de la bastilla, que inicia la1t1t
lución francesa.
"El siglo de las luces" [XVIII ] templa el carácier~
una nueva generación de mexicanos: Criollos, llle!í
zos, indios anhelan una identidad propia, están Q,
sados del oprobio y la humillación a que los •
una minoña prepotente y soberbia de europeos a
dos de España a robar, ultrajar y dominar.
El pueblo comenta las ideas contra el des~
ilustrado y a favor de la libertad y la igualdad. ~
enseñanzas de los enciclopedistas cruzan los ra
van más allá de las montañas, llegan a las ciudades!
villas americanas; y en las tertulias hay comm
de conjuras, de levantamientos armados contra 1
peninsulares. La Nueva España vive en los a~ t
1803 a 1808 -en que gobierna el Virrey José
lturrigaray- un auge en la agricultura, ganaderia;
industria artesanal se fortalece y existe un remra
potencial en la minería.
Mariana Rodríguez, casada ya con Manuel l.alli
alguacil mayor de guerra, parcionero además de
famosa mina La Valenciana, comparten ambos 91
patías con el movimiento inicial de la independd
proporcionan información y ayuda económica alosf
surgentes guanajuatenses que acompañan a Mif'.
Hidalgo y Costilla, en la causa que busca la libell
de México, a partir de septiembre de 1810.
La regencia de Cádiz nombra como nuevo vi~
la Nueva España a Francisco Javier Venegas, (fl,
desembarca en Veracruz el 25 de agosto de
cuando ya la lucha independentista era popular•
dilatada geograña de la Nueva España. Su gol#
reprime con excesos la crueldad , las hogueras ilit
les de la insurrección libertaría; para marzo de 18!1
Hidalgo y los principales caudillos del movimiento•
traicionados cerca de Monclova, en las Norias ded
de Baján, cuando se dirigían a Chihuahua.
La noticia de la detención de Hidalgo, Alle,
1

1,ldama y Jiménez se extendió por el vasto territorio
d~ virreinato, causando indignación y rabia entre el

pueblo,
Mariana Rodríguez del Toro fue la principal organizadora de la conspiración que se fraguó como conseruencia de la aprehensión de los padres fundadores
de la nación, ella exclamó: "Hemos de aprehender al
Vine'/ y ahorcarlo". Desde ese momento se inició la
oonjura, cuyo fin era apoderarse del virrey Venegas,
iSfflismO del lugar donde se encontraba la suprema
¡Ullla, presidida por Ignacio López Rayón. La conspiración abarcaba no sólo a principalísimas familias, sino
queformaban entre ellos completas corporaciones respetables; quizá a ello se debió que una vez enterado
~virrey de la conjura, sólo fueron capturados los principales instigadores del movimiento promovido por la
esposa de Manuel Lazarín.
Seguramente mientras vivió, José María Gallardo
hubo de ser atormentado por su conciencia, ya que al
confesarse con el padre Mercedario Camargo, puso
en conocimiento el secreto de subversión; y al ser denunciado ante las autoridades virreinales, éste comprometió a todos los demás componentes de la intrigay así aprehendieron a Lazarín, a su esposa Mariana,
yla mayor parte de los que habían estructurado los
planes para acabar con el gobierno español.
El Virrey Venegas regresó a España en 1813, las
intendencias en que quedaba comprendido el territorio nacional hubieron de sufrir la despiadada furia de
Fél~ Mana Calleja, casi hasta el fin de la dominación
española. Diez años sufrió las penalidades del encieno carcelario Mariana Rodríguez. En 1820 dejó atrás
los grilletes a que estuvo sujeta, volvió a la luz de la
libertad para morir un año después en 1821, justo
cuando la patria rompía las cadenas del dominio colonial Ynacía el México independiente por el que tantos habían muerto.
Mariana Rodríguez del Toro, ejemplo de pundonor
Yamor a la libertad, supo interpretar su compromiso

•

histórico con el suelo en que se nace y al que desea
ver en libertad.
Su sacrificio no ha sido olvidado, su nombre engalana los muros de la cámara de diputados y permanecerá ahí, hasta el fin de los tiempos para recordar siempre que el país nuestro, está forjado a golpes de indig:nación contra la tiranía y de amor a la causa más sublime de la humanidad: La Libertad
FUENTES
Diccionario de Insurgentes, José María Vergés, Ed. Pomía.
Diccionario Enciclopédico de México, Ilustrado. Andrés León, Editor.
Mujeres Célebres en la Independencia de México. Talleres Gráficos de la Nación.

en

~NTONIA NAVA
"LA GENERALA"
1------~~----Armando Leal Rio5

Ha tenido la mujer mexicana destacada participación
en los movimientos sociales que son, búsqueda de
libertad y de justicia social. En los aciagos días de la
lucha por la independencia de México, Antonia Nava,
nacida en Tuxtla del estado de Guerrero en 1779 pronunció estas dramáticas palabras: "no vengo a llorar,
no vengo a lamentar la muerte de este hombre: sé
que cumplió con su deber; vengo a traer cuatro hijos:
tres pueden servir como soldados, y otro que está chico será tambor y reemplazará al muerton.1 El general
José María Morelos y Pavón buscaba consolar a la mujer
que ante sí, tenía el cadáver ensangrentado de un familiar y ofrecía en sus hijos el reemplazo del caído en
combate por la libertad de su patria.
Antonia Nava, esposa de Nicolás Catalán que peleó al lado de Morelos, y cuyo nombre figura entre los
heroicos defensores de Cuautla, ofrecía a sus hijos al

VOLUMEN l • NÚMERO 1 1ENERO - JUNIO 2002

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movimiento libertario encarnando en esa acción, toda
la furia de un pueblo escarnecido durante siglos por la
sobetbia del conquistador español. Se arriesgaba todo:
los bienes, la familia, la vida misma.
Así fueron esos años de vio-lencia fratricida. La
insurrección crecía con fuerza e11 la montaña
guerrerense. Debemos recordar esas acciones que
forjaron el carácter recio del pueblo mexicano. Antonia
Nava y Catalina González, quienes al ver que Nicolás
Bravo, en el sitio que sufrió en Xicala, se encontraba
desesperado y sus tropas desanimadas por el hambre
que padecían; se presentaron ante el general, y la
primera, con voz resuelta dijo: "venimos porque hemos
hallado la manera de ser útiles a la patria. No podemos
pelear, pero podemos servir de alimento. He aquí
nuestros cuerpos que pueden repartirse como ración
a los soldados".2 Y dando acción a sus palabras,
arrancó de su cinto un puñal llevándoselo al pecho,
los hombres corrieron a evitarlo. El grito exaltado de
éstos reinictó la batalla en ese pueblo de la sierra de
Gue-rrem, estrechamente sitiado por las fuerzas virreinales.
Los valientes rebeldes, ahora acompañados por sus
mujeres que armadas con palos y machetes, lucharon
encamiza-damente por la independencia de México.
Hechos como éste narran la ,epopeya de un pueblo
en busca de su redención y no deben olvidarse. Se
luchó por la dignidad humana y el trato igualitario que,
al correr del tiempo se afianza en la conciencia de los
mexicanos y se vuelve compromiso presente para que
se erradique la injusticia y se borre de la faz de la
tierra, la opresión del hombre por el hombre. Que la
lección de heroísmo de Antonia Nava y de las mujeres
que lucharon a favor de la libertad en México ,
prevalezca en la mente de quienes buscan ahora la
equidad de sexos y el trato igualitario entre todos los
mexicanos.

VOLUMEN l • NÜl\.tERO 1 / E J:RO - JUmO 2002

NOTAS

eom;eptualizaciones que son adoptadas y adaptadas

por Mier.
l. Publicaciones del Gobferno de Nuevo León. Heroinasde111
co. Monterrey, N.L 1948, p. 16.
2 Rubio Silíceo, Luis. Mujeres Célebres en la lndepende11au
México.Talleres gráficos de la Nación. 1929, p. 66.

PARA RECUPERAR
LA MEMORIA
Gisella L. Ca
A principios del siglo XIX el mexicano Servando Tell
de Mier, incansable luchador por la libertad, atacat
potestad civil de los papas, niega el origen divinot
los reyes, defiende la separación iglesia-estado, YII
clama la soberanía del pueblo y la libertad de ¡n
miento. En su Discurso sobre la Encfclica del,León XIII, señala que él ~no ha sido engañado p«I
reyesn -y les niega la potestad divina, pues, igual,
los hombres comunes, cometen errores y, por lo tal
pueden ser juzgados-. También señala que "es ]ll
obedecer al jefe de la Iglesia, pero sólo en el espirlf
límite de su esteran, aduciendo la conveniencia de'il
a Dios lo que es Dios y al césar lo que es del riJi
Estos conceptos ponen de manifiesto la influenciaf
autores como Hobbes, Locke y Payne tuvieron • '
pensamiento servandino.
El filósofo ínglés Thomas Hobbes definía el et
blecimiento del pacto social que declina en el reylf
autoñdad. Lo innovador de sus plateamientos esf,
hace apoyarse a la monarquía en la teoría del COII
to social y no en el derecho divino, tal y comof
supuesto desde los inicios del sistema moná!Qli
Por su parte, Thomas Payne execraba la monarqiía•
forma absoluta, incluso mediante un argumento i
tórico-bíblico yJohn Locke, definía una teoría libellllf

SerVando Teresa de Mier a pesar de haberse educado al amparo de la Iglesia, desterrado de ella tuvo
~n embargo, la posibilidad de acumular conocimienlDS que los límites eclesiásticos consideraban "inadecuados". El contacto con los americanos que desde
Europa luchaban por la independencia, y el acceso a
1a nteratura política y filosófica de la época, permitieron que el padre Mier fuera moldeando una ideología
que Induce un aliento renovador, aunque polémico, en
la lucha insurgente. De conocerse la totalidad de la
bibliografía a la que el padre Mier tuvo acceso, tendríamos una mejor comprensión de las razones que lo
impulsaron a definir su posición republicana, y de su
pensamiento político, aspecto poco explorado de su
petSOnalidad.
Los índices, catálogos o boletines bibliográficos
hasta hoy existentes en la obra de este nuevoleonés
comprenden datos de gran valor para los investigadores de cualquier rama del árbol del conocimiento. Representan la herramienta fundamental mediante la cual
el pasado puede expresarse, y el futuro se dimensio-

na.
En su prefacio a las Adiciones a la Imprenta en la
Puebla de los Ángeles, don Felipe Teixidor dice que uel
tiempo ayudado por la mano torpe de tantos, borra
los perfiles de hombres, de épocas y ciudades en menoscabo de la conciencia histórica de un pueblo". Archivos, bibliotecas, acervos temáticas de textos, revistas, etc., acumulan diversos aspectos en relación con
la historia de la cultura en general, y a veces es difícil
para el ill\leStigador, temporal y económicamente, des~azarse de un sitio a otro para hurgar en los fondos
biblior,áficos, porque no siempre puede ver compensados sus esfuerzos con el éxito. Sin embargo, los re(lsb'()s de memoria o relación de sucesos en forma
cronológica o alfabética de materias, temas y autores,
en un conjunto ordenado de las partes en un todo,

•

viene a constituirse en una herramienta fundamental
para el trabajo de la investigación, con líneas que rebasan las tareas puramente teóricas. De esta manera
los índices o catálogos comentados, ofrecen un sintético panorama histórico, social, cultural, ideológico, artístico, entre otros.
A mediados de los años 70s un grupo de estudiantes historia de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, recorría el estado para conocer la situación en
la que se encontraban los archivos municipales, algunos de los cuales presentaban situaciones realmente
lamentables, exceptuando los del área metropolitana
y el del estado. Casos hubo en que los documentos
del archivo se encontraban en espacios compartidos
con celdas de la demarcación de policía y eran utilizados por los presos para "usos higiénicosn.
Afortunadamente empezó a privar la necesidad de
mantener viva la memoria local y se inició el rescate
de los archivos, en muchas ocasiones hubo personas
demasiado interesadas en los documentos y éstos pasaron a formar parte de colecciones personales, por
encima de todo, las comunidades empezaron a adquirir conciencia sobre su identidad histórica y la memoria común. En los últimos veinticinco años del siglo
XX se hicieron ya ediciones de índices de documentos
de algunos archivos oficiales, facilitando con ello la
tarea del investigador.
Desde tiempos de la reina Semirámis en los confines de la antigua Babilonia, el rescate de "piezas y
tablillas de la memoria de los antepasados", fue la
primera muestra de la recopilación de un conjunto ordenado y clasificado de elementos producidos por el
hombre. Más tarde en la Biblioteca de Alejandría, tanto los papiros como tablillas y otros materiales con
textos escritos o gráficos, eran cuidadosamente seleccionados, clasificados, conservados y enlistados a fin
de poder ubicarlos adecuadamente. El aspecto de catalogación, con el tiempo se amplió y mejoró notablemente hasta la publicación de índices y catálogos co-

VOLUMEN I • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

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�LÍRICA POPULAR
GRAN ALMACEN DE ROPA.

M. CANTU TREVIAO y Hnos.
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Este establecimiento cuenta con un gran surtido de novedades
en :u:k:ulti$ de f.:m :i. 1a, propios para Señoru y C~balleros
t

A los insurgentes . anónimo

Por la América pelearon

insurgentes no chaquetas
mas los últimos ganaron
por que han mamado a dos tetas

Mas Fañas, tú te sostienes
en medio de los peligros
pero ya criadero tienes
de los mismos enemigos

.

Por verdugos de su hermano

nrlil llk\ 11\(lnur )ChII rnl( "'t'l1 lo

el pchupín los premia
eindependencia les dio
lllil)U ser a los tiranos

Dios te libre varón fuerte
del ardid del escocés
que es el que desea tu muerte
enfurécete otra vez

C/.l

&lt;:!'.!

b

Mas como ha estado en su mano
del escocés el gobierno
alos fieles mexicanos
nos ha echado al infierno

Que vela, sólo esto alienta al patriota
y confunde al enemigo
mas ya todo el mundo nota
que éste cuenta con tu abrigo

00

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mentados, puestos a disposición no sólo de investigadores, sino de todo público, coadyuvando de esta
manera a que quien quisiese, pudiera acceder a la información reservada al investigador, maestros y alumnos.
Entrado el siglo XXI, con las amplias posibilidades
de la cibernética, es posible conectarse a cualquier
parte del mundo y obtener, aunque muchas veces no
sin dificultad, datos referenciales de diversos temas; e
incluso recuperar algo de nuestra memoria histórica
en los lugares más inimaginables posibles. Los catá-

VOLUMEN I •

ÚMERO I t ENERO - JUNIO 2002

logos on-fine nos remiten a las fichas bibliográb!
a obtener datos básicos de textos que nos permlt
ampliar conocimientos y afirmar la identidad prqil
además de reconocer la identidad cultural de olll
pensares y sentires de nuestra aldea global.
De esta manera, los índices y bibliográficos coit
nuarán siendo una herramienta fundamental en 11
tareas de investigación, ayudándonos a recupeflí •
memoria y re-memorizar para no repetir en el M'
los errores del pasado.

Cuando creímos florecer
que nos invitó Santana
en Zabaleta hizo ver
¿es mejor callar? ¿es gana?
Al vencido le dio el ser
al patriota despidió
aquí es donde callo yo,
por que no puedo entender ·

Y aunque involuntariamente
sucede esto por desgracia
sólo lo ve el insurgente
a la suspicacia

Fondo Genaro García (659) TxU-A García fólder 115,
biblioteca Nettl Lee Benson
Universidad de Texas en Austin.

Siguen los pronunciamientos
ongen de la amalgama
siguen acontecimientos
que los publica la fama

VOLUME. l • NÚ,'.IERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

�IIINERÍA COLONIAL

Mario Treviño. Minería colonial,Nuevo Reino de León siglo XVIII, Centro de Información de Historia Regional- Secretaría de Extensión yCultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, (Serie: Ancla del
Tiempo ...No. 3),Monterrey, 2001.511 pp.
[lnclll)t cuadros, gráficas y planos]

José Antonio Olvera Sandoval
0 binomio geograña-historia, a veces tan
olvídado por muchos colegas norestenses,
demuestra su dimensionalidad historiográfica en el libro de Mario Treviño Minería
COlonial,Nuevo Reino de León siglo XVIII.
Prod11Cto de un acucioso trabajo archivísfico Yde la revisión de sus anteriores publicaciones, Mario Treviño finalmente logra
i!fflalgamar en esta obra la mayor parte de

su investigación, relativa a ta minería colonial de Nuevo León. Desde la década de
los ochenta, en que publ1ca sus primeros
ensa~s alusivos al tema, el colega Treviño
llama la atención sobre un par de asuntos
que parecían no tener mucho eco entre la
comunidad de historiadores locales, concentrada en el Monterrey industrial del siglo XIX y XX; nos referimos a la explotación
de minerales preciosos y a los procesos
regionales del peñodo colonial.
El universo colonial del septentrión ha
sido poco analizado, salvo algunos textos,
lo más que disponemos es de un conjunto
de transcripciones alusivas al proceso
fundacional de los poblados norteiios, en
cuyos relatos la mineña se menciona como
eje fundamental de dichos poblamientos.
A pesar de que las autoridades
novohispanas de los distritos donde se
explota el mineral elaboran importantes
informes sobre esta actividad, no se había
difundido ni indagado de manera sistemática el registro de la producción, la fuerza de trabajo y !os mercados de la plata
extraída en esta región. En este sentido,
resulta meritoria la investigación de Mario
Treviño, quien desde hace 20 años ha insistido en la relevancia de este rubro, sobre todo, a partir de las publicaciones que
le editó el Archivo General del Estado: San
Carlos de va11ecillo. Real de Minas y Mil
días de riqueza, San Antonio de la Iguana.
En la elaboración de estos trabajos, el colega Treviño descubre, a propósito del tema,
una veta de datos e informes que no sólo
le permiten interpretar el proceso
microhistórico de Vallecillo, Lampazos,

VOLUME

Viflaldama y otros puntos geográficos adyacentes, sino que además, nuestro amigo advierte -desde entonces- que la dinámica y el impacto de la producción minera de esos poblados va más allá del entorno local. Por sus propias características, la
minería colonial resultaba ser un rubro que
entretejía relaciones sociales y económicas de grandes dimensiones geográficas,
donde se involucraban actores, costumbres
e intereses de diverso raigambre étnicocultural.
Desde el seno mexicano, pasando por
el altiplano yel centro de México, yhasta
la península ibérica, todo lo sucedido en
"La Voladora•, por citar una de las minas
escudriñadas por Treviño, guarda una notable interrelación en el sistema económico que estaban consolidando los
Borbones. Esta familia real tenía la firme
convicción de modemizarla administración
pública y el aparato productivo de sus
posesiones de ultramar. La Nueva España rápidamente se convirtió en el foco de
atención de esa ola modernizadora. La
mejor prueba de este impulso renovador
son la arquitectura, la pintura, las letras,
las obras científicas y demás manifestaciones artísticas que renacieron en el México del siglo XVIII, vestigios que hoy podemos apreciar, y que se sustentaron en
una base económica firme: la explotación
minera de oro y plata.
Del libro Minería colonial,Nuevo Reino de León siglo XVIII, podemos deducir
que la minería es causa y efecto de la colonización, la evangeliz.ación y el
poblamiento de las tierras que hoy ocu-

1 • NÚMERO 1 1 E ERO - JUNIO 2002

co

�N
00

pan la entidad nuevoleonesa. La plata fue
el elemento estratégico Que finiQuitó la
conquista de estas tierras, fue atracción y
arraigo del hombre blanco. aunque esto
también implicó el expolio de las etnias
nativas y la sobreexplotación del incipiente proletariado indígena. la actividad minera no sólo fue la Que generó mayores
ingresos -destaca Treviño- . sino Que también, dadas las condiciones en que se extraía y procesaba el mmeral, fue la Que
reportó más muertes y accidentes de trabajo. Esta merma poblacional venía a socavar el problema de abastecimiento de
fuerza de trabajo Que tl.lVÍeron a lo largo
de todo el período los dueños de minas y
haciendas de beneficio. 8 factor demográfico se sumaba, entonces, a los problemas de capital. tecnología, insumos ysegundad que aque1aron a los mineros novohispanos
Desde la perspectiva microhistórica, la
obra de Mario Treviño es una 1nvrtaaón para
rememorar el paisaJe y la sociedad que
estuvo enclavada en buena parte del uevo Reino de León; La Punta de Lampazos
-antes considerado lugar estratégico militar. se convirtió en el custodio de la gran
bonanza de Aménca, según palabras del
autor- con su Hamante mineral de San
Antonio de la Iguana, San Carlos del
Vallecillo y los diversos puntos geográficos
Que marcaron la ruta de la plata. Los registros del mineral, los censos e informes
de gobierno const:t~n la médula del trabajo; estas fuentes al describir los nombres de los diversos actores, las cantidades de plata extraída, los lugares de extracción y distribución, la traza de los poblados mineros ydemás aspectos relevantes, nos brindan una perspecttva regional
acerca de una actividad que resultó pñmord1al para ef sostenimiento del estado
español.
Lejos de brindamos un discurso histó•
rico providencial y/o fatalista, nuestro autor asume una postura crítJca respecto al
tema, ya Que por un lado, destaca el arrojo, la riqueza y la influencia de los mine-

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J • •

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I I· 'ERO· J

ros, y por el otro, habla de corrupción,
muerte y desolación Además, en este proceso le da connotada importancia a factores soc,opolítícos, que a veces no son
considerados en análisis de este período:
las instituciones y la legislación. Esto re.
sulta primordial, ya que el poder político
colonial siempre estuvo en constante
reacomodo, lo cual se manifestaba, entre
otras cosas, en la estructura burocrática
del régimen yen la división política temto•
nal. B estado colonial del siglo XVIII se caracterizó precisamente, por reactivar el
rubro minero a través de una legislación
más favorable a los intereses de los mine.
ros, por fomentar el crédito refacc1onario y
atacar la usura, garantizar la distribución
oportuna del azogue, por inyectar mayores
recursos a la investigación minera; en fin,
destrabar una parte considerable de los
vencuetos en que estaba envuelta la aCIJvidad y fa legislación mineras. En síntesis,
la época de los Barbones resultó una co•
yuntura que impulsó fa configuración de
los circuitos y mercados reg¡onafes; espacios económicos Que gravitarán con mayor
ahínco en las postnmerías del SJglo XIX.
El libro de Mario Treviño, corrobora en
buena medida, lo que han establecido
otros trabajos alusivos al Siglo XVIII, que
dicha cen uria constituyó el primer ensayo
de modernidad que vivió la sociedad mexicana; con los parabienes y smsabores que
Implica dicho proceso, y cuyo vocablo ya
forma parte del imaginario colectivo de
nuestro tiempo.

ENTRE LA MAGIA Y LA HISTORIA
José Manuel Vatenzuela Arce, compilador,
Entre ta magia y la historia: tradiciones.
mitos y leyendas de Ta frontera. México,
Colegio de la Frontera Norte-Plaza y Valdés, 2da. edición 2000, 372 páginas.

Alfonso Vázquez Sotelo
La primera versión de este libro apareció

• :JO 2

dncO partes: Dios está de nuestra parte.
t..a Mística popular. Los Mitos Fundadores.
Azlfán: la tierra prometida. Frontera y cambio cullural. fstos21 artículos forman una
~ que describen cosas que sucelieron en fa tierra de fa frontera y, las cosas ocurridas a personas que llegaron a
estas liefras de otros sitios, como el niño
ftdencio. don Pedrito el curandero, los
ki1rapus, los Seminales que llegaron hasta
la fluntera con un sentimiento común: senlllS8 desplazados yser efectivamente desplamdos.

en el año de 1992,con los apoyosdel¡e
grama cultural de las fronteras del Callt
10 Nacional para la Cultura y las Artes.
La ficha asentada en la ho¡a leai,•
ce un condensado informe de lo•lector encontrará en el libro. Esta ficlla
un recurso de mucho valor para o •
fos iJOlúmenes en cualquier biblioteca.
El contenido físico mamfiesto en~
descripción difiere del real que co,a
el libro, ya que existe una merma de •
tro págmas. ¿Dónde Quedaron esas at
tro fojas? Por ello se ha emprendidO •
litigio para aclarar su paradero.
Con todo y este escándalo se,_
zaron a impnmir para esta edición UI
ejemplares.
Los correctores de la edición ,._
Eliézer avarro y Gustavo Torres, QIIIII
cumplieron bien su trabajo. El líbfO
papel de buena calidad y pastaS •
esto, da una sensación de resistendaclt
tundente. La portada fue diseñada Blanca Estela castañeda Malok, conlt
grafía significativa de Alfonso cafMI.
El libro está registrado conforme••
nonnas de edición internacional, ad"'1I
cía intrascendente pero protocolaria pf
aquellos que pudieran plagiar
La estructura temática se

ª""'

Michoacán, Guanajuato, Oaxaca, ZaClll!c:as, Jalisco, Hidalgo, Estado de México, Odahoma, Lu1siana yotros estados, tienen pedazos de tierra ypersonas en la frontera. Se nota de dónde son y cuál es su
aracteiística :;0bresaliente. 81os esconden su arraigo como un tesoro apreciado.
Deciden dónde quedarse y cuánto tiempo, pa,a hacer esto - dice José Manuel- se
1Jlljemn sus mojoneras para establecer
ooewis Nnderos con los deseos, aspiraciones. pn,,teetos y propuestas alternativas
que cobraran fonna.

Sueños que canten los mitos, y leyendas por los cuales se reinvente fa historia.

Enlonces tienen un pie aQuí y otro allá lo
vemos en el comportamiento de los
ldkapi,s, mixtecos, zapotecos, tarascos en
la flontera, se visten de moda pasajera y
estin COll\lencklos de que quien regrese
de la fmntera sin tener historias que conlar, mas fe valía no haber ido. Su Viaje fue
flÍdida de tiempo, dmero, arraigo y melllllla, se Queda vacío para Siempre.
los 21 textos que componen este 11·
lllo han sido, según entiendo, presentadosporsus autores en diversos foros, coneesos, seminarios; fueron publicados en
111s lllimos 20 años.
,-. Manuel es el responsable de conbmar esta Obra y sus textos son repre~ colectiva del mundo de lo social; de afli las comunidades partiendo de
llls direrencias sociales y culturales, perciben ycomJ&gt;renden su SOCiedad y su proPla Nstorfa.

Dichos textos pertenecen a diversos
géneros de la histona cultural, con una buena doSis de reflexión metodológica. Obvio,
las mtencionesson &lt;ftferentes, pero en conjunto tratan de narrar acontectmientos significativos, sometidos a un examen cñtico
conceptual. Las leyendas, cuentos, mitos,
anécdotas aQuí escritas se entienden como
una prolongación necesana de la producción ycirculación de estas historias, en una
zona que divide a dos países que sin temor a equivocarnos llamamos: La fronte-

ra.
Lo dicho aquí, no estaba en el baúl de
los recuerdos. Es la memoria colecUva
actuante de quienes hacen de esta zona
su nueva fundación, su temtorio nuevo,
donde los proyectos de la esperanza se
realizan. Nadie va al norte en su sano juicio a fracasar.

gado, más objetivo quizás.
Se siente Que la estructura construida
Por los autores tiene la delicadeza de poner en su sitio las voces de esos que son
héroes y de los que hablan de los héroes.
De los que tienen el sentimiento a flor de
piel y una vida co ·diana de que los pone
en el límite profundo apostar todo el resto
de la vida para transformar lo rutmario. La
solución ofrecida por necesidad es radical
y se convierte en paradigma.
Estas 372 páginas construyen entre
otras cosas una región México-Americana,
fronteriza con \llda social, a donde se llega
con todo tipo de costumbres arraigadas,
inventadas y creíbles o no, llenas todas de
ansiedad existencial, con un olor y esfuerzo agitado por salir del anonimato que los
fue empujando de su terruño a la esperanza; de la esperanza a una forma nueva
de vida, en un territono de más de 3,000
kilómetros, donde mentalmente los mares
y las conciencias se reúnen para ver nacer
un día y fuego despedirlo desde la otra
orilla. Por eso mismo los Que allí están no
pierisan en el regreso a casa, por ahora
no tienen alas. Pierisan en ello sólo hasta
Que la condición meJore. viven fonnas de
existencia diferentes, mezclándose Imperceptiblemente

José Manuel tiene una preocupación
central; definir con precisión milimétrica el
alcance y el terreno de cada concepto:
ito es parte inte~I de la realidad
los pueblos y de los grupos sociales.
Costumbre es la actividad de la vida
cotidiana, las habituaciones que cobran
forma y sentido día con día.
Las tradiciones son una mirada retrospectiva que de manera selectiva recupera,
Inventa, modifica. constata, oculta o
La frontera es contención, empuje, tre•
magnifica prácticas simbólicas.
gua. alianza, convivencia con el otro, ese
La pregunta es por qué lo hace de esta
que no soy yo, pero arriesga toda la vida
fon11a; pienso que lo hace asi, dado que
de la misma manera que yo. Por eso es
los textos tienen la pretensión de ser vismágico, pol'Que deslumbra yalumbra. Nos
tos por académicos y no quiere ganarse el
hace ser distintos a otros ya nosotros mismenosprecio de entrada simplemente por
mos.
no haber delimitado las reglas de análiSis.
cuando llegamos a fa frontera camAfinna José Manuel, -·existe la posibiamos los rasgos que nos son incómobilidad de Que las tradiciones sean invendos. Inconscientemente nos hacemos una
tadas. Pero más Que su ongen o durabilicirugía al regreso alentamos nuestro mito
dad temporal, nos interesa destacar la
para decirlo a todos los Que nos escuchaaproximación o funciondlidad de ellas"
rán, es más, retomando muertos desperEl mito - continua José - no se valida
tamos sueños.
en la veracidad histónca. sino en su funLas propias caractensticas del comc1onalldad social.
ponente étnico desatan rivalidades ficticias,
Aplaudo los cnterios y prácticas cienpero que impulsan: "si el oaxaco de la estíficas con las que se recuperan y construQuina la hilo, Vf1f a creer que tú no la ha•
&gt;en estas narraciones, llenen un valorar,egas· dicen por ejemplo en San Marcos

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VOl. Mli!. 1 • , •. MER

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·m 2002

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California, parientes que incitan a venirse
al norte a otros familiares.
Seguimos siendo gregarios y un poco
rencorosos. El hermano que nos agandalló
en los días primeros de la estancia, me
caique la va a pagar o el otro que se siente muy salsa, pues ya tiene casa y carro

acá.
La mayoña es raza. Pero los rucos en
el norte tienen ahora un sentimiento, se
sienten santos y no quieren a los recién
llegados. Les parecen flojos. malcriados,
cínicos, egoístas, piensan que éstos que
recién llegan, se acabarán las prestaciones del seguro social más.
La esperanz.a está presente en ambas
bandas de la frontera. Las sonrisas se ponen cuando van bien las cosas, muecas si
el dolor se asoma; no vale quejarse sólo
conforta una frase lapidaria •querías norte•.

monosílabos. Hablar historias es construir
la patria en la supervivencia, es poner la
fantasía en la cobija que nos tapa, con dibujos de pirámides y colores de arco iris.
Podemos seguir dando muchas vueltas a la explicación, lo cierto para mí es
que cada caso y cada vida es digno de ser
tomado en cuenta.
Sólo es cuestión de parar oreja, escuchar para sentir esa otra vida. Entonces
descubriremos que el norte, la ilusión, "el
ya la hiciste camal" son jugosa esperanza
aún.

ta.
La tesis de esta obra señala que si bien
la guerra de independencia del pueblo
mexicano no condujo a una radical transformación de la estructura económico social, su importancia histórica consiste en
que se coronó con la liberación del país,
con la creación del estado nacional. yla
superación de una serie de instituciones
feudales.
Pero más allá de la tesis del autor, en
el libro se dedica un amplio capítulo aexponer los estudios nacionales y extranjeros que tratan el período 1810-1824 ySil
interpretación de los hechos, e incluso se
ofrece una breve guía de la documentación ya publicada sobre el tema.
En este sentido, señala que la recopilación más completa fue publicada en
1877-1882, en seis tomos por Juan Hernández y Dávalos. En 1910, con motiW
del centenario, el Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía publicó,
bajo la dirección de Jenaro García, una
recopilación en siete tomos de documentos relacionados con la historia del moomiento revolucionario.

"El misterio del mito invade -afirma
Valenzuela Arce- a quien considera desde
el exterior, siendo que desde el interior, este
mito no es vivido como mito, sino como
verdad"
La inocencia campea en muchos de
los que llegan a la frontera se aprovechan
de la Inseguridad, no es que seamos
mensos, simplemente somos esperanzados. Esa moneda de intercambio es cruel
pero circula. El riesgo entonces está como
filo de cuchillo sobre las gargantas de inocentes.
Las historias, mitos, tradiciones leyendas dichas en esta obra tienen la urgencia de ser escuchadas. Buscan oídos tiernos e inocentes donde provocar una explosión de deseo, buscan palabras con
horizonte y rumbo para quienes busquen
emprender la aventura.
Estas historias no deben considerárselas como sueños perdidos, son luchas
por dominar un territorio y quizás lo más
arduo, a uno mismo.
Yo y mi circunstancia es la premisa de
trabajo. Eso mueve los hilos sutiles de la
amistad, nos vuelve solidarios. Hacer vida
nueva es renunciar a platicar con base en

trata de un estudio que probablemente no
tenga Igual desde el punto de vista documental, consagrándose este historiadcr
como el no mexicano que conoce con ~
fundamento el movimiento independentis-

A TREINTA Y CINCO AÑOS DE LA
HISTORIA DE LA INDEPENDENCIA
DE ALPEROVICH
M.S. ALPEROVICH "Historia de la Independencia de México 1810--1824"
Ed. Grijalbo, México, 1967.

Daniel Sifuentes Espinoza
Dentro de la bibliograña que aborda de
manera cñtica el tema de la Independencia de México, sin duda ocupa un lugar
preferente la obra del historiador ruso
Alperovich. La opinión misma de los editores avala esta idea al considerar que se

VOLUMEN 1 • NÜM.ERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

En 1924 Pedro de Alba y Nicolás
Rangel editaron una colección de documentos, coincidiendo con el centenario de
la adopción de la Constitución de 1824.
Como ejemplo de otras recopilaciones de
carácter más limitado o que tratan un tema
en particular, se menciona la colección de
documentos del arzobispado mexicano
publicada en 1906 por Jenaro García con
el título de "El Clero de México y la Guerra
de Independencia".
Acerca de los documentos inéditos, el
autor menciona que se hallan concentrados en el Archivo General de la Nación,
especialmente en los tomos 103-108 de
la serie "Historia", en la sección de manuscritos de la Biblioteca Nacional; en el

an:hiYO de la Secretaría de Relaciones ExteriOreS y el archivo de la Historia Militar.
También se agregan los archivos eclesiásliCOS y municipales. Fuera de México, mudlOS docUmentos se encuentran en diferentes depósitos de España, Estados Uni-doS, Francia yAustria.
Por lo que respecta a la bibliografía
sobre la guerra de independencia. el autor
se propone caracterizar el desarrollo ytendencias esenciales, tratando de valorarlas
en un sentido critico, diferenciándolas entre las que exponen con lujo de detalles
los acontecimientos, los artículos breves
deárcados a aspectos particulares, las investigaciones científicas y las obras de divulgación.
En primer lugar, evoca los trabajos
publicados en Europa y Estados Unidos en
el curso mismo de los acontecimientos:
•un folleto escrito por Juan López Cancelada, impreso en Cádiz en 1811, donde
se,µn Alperovich, se tergiversan burdamente los hechos históricos al señalarse que
lo ocurrido en México, tenía su origen en
el intento del virrey lturrigarat y de separar
a la Nueva España de la metrópoli.
*En respuesta a ese opúsculo y aotros
panfletos, Fray Servando Teresa de Mier
publica en Londres, en 1813, una "Historia de la Revolución de Nueva España",
donde refuta aquella tesis y defiende el
derecho de los mexicanos a luchar por la
Ubertad.
En segundo lugar, los estudios que
salen a la luz un poco después de la terminación de la gesta Independentista. A
partir de aquí, según el autor, se empiezan
a delinear las dos tendencias fundamentales de la bibliografía sobre el tema, la
liberal y la conservadora, que se hallaban
estrechamente ligadas a la situación que
se había creado en México después de la
proclamación de la independencia:
•En 1821-1827 Carlos María de
Bustamante publica su ·cuadro Histórico
de la Revolución Mexicana", que según
Alperovich, no respondía a un plan definido ni exponía de un modo sistemático los

acontecimientos, e incurrió en muchas inexactitudes. Sin embargo pese a su carácter un tanto caótico, la obra de Bustamante
posee un gran valor, ya que escribió apoyándose en impresiones y observaciones
personales, en testimonios de otros participantes y en el estudio de numerosos
documentos. Bustamante consideraba la
guerra libertadora como un fenómeno histórico progresivo. Posteriormente, en 1832
y 1836 continuaría su obra.
*Tadeo Ortiz, también partícipe directo publicó en Francia, en 1832, su libro
"México considerado como nación independiente y libre• en el que criticaba acremente el Plan de Iguala, porconsiderarque
no respondía a los intereses del pueblo
mexicano.
• En 1829-1830 Mariano Torrente imprime en Madrid su "Historia de la Revolución Hispanoamericana·, donde se muestra intransigentemente hostil al movimiento independentista en América, ya que según sus palabras, los colonos no tenían
ningún motivo - y menos aún derechopara sublevarse contra el dominio legítimo de la monarquía española.
En tercer lugar, se muestra la historiografía mexicana durante el segundo cuarto del siglo XIX y más específicamente la
referente a los años 30, donde predomina
claramente la tendencia liberal y cuyos
representantes ponen al descubierto el
espíritu tendencioso de la obra de Torrente:
*Estando en París, Lorenzo de Zavala
edita su "Ensayo Histórico de las Revoluciones de México", en 1831. donde a pesarde reconocer el patriotismo de los sublevados, al mismo tiempo adopta una actitud crítica hacia sus actos.
*También en París, pero en 1836,José
Ma. Luis Mora publica "México y sus Revoluciones•, donde reconoce que la revolución de 1810 respondía a una necesidad
histórica.
• La tendencia a revisar las concepciones líberales se manifiesta nítidamente en
Lucas Alamán, quien imprime su "Historia

de México" en cinco tomos, y en la que
utilizó documentos de archivo, periódicos,
relatos y apuntes de testigos, además de
que tuvo oportunidad de observar personalmente la marcha de los acontecimientos. Todo esto permitió, según Alperovich ,
presentar un cuadro muy completo de la
guerra de Independencia. Sin embargo,
aunque Alamán tenía la pretensión de ser
objetivo e imparcial en la explicación de
los hechos históricos, en realidad era sumamente tendencioso y adoptó una posición de franca hostilidad al movimiento de
liberación.
En quinto lugar, se hace explícita la
obra de los historiadores liberales que
durante la segunda mitad del siglo XIX y
principios del XX, se pronuncian contra las
ideas de Alamán .
• J.M. de Uceaga publica en 1868 su
"Adiciones y Rectificaciones a la Historia
de México que escribió Lucas Alamán".
*Anastacio Zerecero, en 1869 edita
sus "Memorias para la Historia de las Revoluciones en México".
•Ignacio Manuel Altamirano imprimió
en los años '80 una obra titulada "Historia
y Política de México" donde señala que el
levantamiento contra el dominio español
fue esencialmente de carácter indígena.
•ta exposición más completa de la
guerra de independencia se manifiesta en
la obra "México a través de los siglos#en
varios tomos. publicada en el perlodo
1881-1889 bajo la dirección de Vicente
Riva Palacio. El tercer tomo dedicado a la
independencia fue escrito por Julio Zárate,
quien señala entre otras cosas, que el bajo
clero tuvo un papel preponderante en el
movmiento libertador; tesis que por otra
parte, es critidada por Jenaro García, en
su "Plan de Independencia de la Nueve
España", al demostrar documentalmente
que la ma~ría del bajo clero había adoptado una actitud de rechazo hacia la independencia.
•Al inicio del siglo XX Francisco Bulnes,
en su obra "La Guerra de Independencia",
trata junto con otros autores de renovar las

VOLUMEN l • NúMERO 1 / E ERO - JUNIO 2002

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concepciones conservadoras. Bulnes reducía la guerra de independencia a una
pugna armada de los desposeídos contra
los poseedores y todos los méritos por la
emancipación de México los atribuía a
ltur'bide.
•Emilio Rabasa en su obra "la evolución histórica de México'', manifiesta que
la población novohispana no anhelaba en
modo alguno la separación de España.
*lo mismo que Rabasa,Andrés Molina
Enñquez e~resa la oorriente conservadora un tanto moderada, en su texto "Esbozo
de la historia de los primeros diez años de
la Revolución Agraria de México•, donde
señala que el movimiento acaudillado por
Hidalgo fue una revolución criolla, cuyo
objetivo consistía en el logro de una autonomía política.
•como ejemplo de conservadurismo
extremo se menciona la obra de Anto11io
Gibaja y Patrón, ·comentario Crítico, Histórico, Auténtico a las Revoluciones Socia•
les de México", en cuyas páginas señala
que la revolución de Independencia había
sido inspirada y desencadenada por el
gobierno norteamericano, y por un fantás·
ttco partido liberal universal, instrumento
de la masonería y el judaísmo. Hidalgo y
los demás 1efes eran los agentes secretos
de esos enemigos de México.
En qulnto lugar, en el período de
entreguerras apareoen algunos autores que
coinciden en sus apreciaciones, con los
historiadores liberales de fines de siglo XIX:
*Entre estos trabajos hay que citar la
extensa introducción de Pedro de Alba, a
la recopilación de documentos publicada
con motivo del centenario de la constitución de 1824.
• El trabajo colectivo baío la dirección
de Esperanza Velázquez Bringas que lncluye biografías de los insurgentes.
•B ensayo de Silvío Zavala sobre la
revolución de independencia y la constitución de 1824, publicado en el líbro "Historia de América", en 1940.
•En este mismo peñodo surge una
corriente. cuyos representantes estudian el

pasado de México -incluido el movimiento de independencia- desde posiciones

maoostas o afines a :la concepción matel'iallsta de la historia, es decir, tomando en
cuenta los factores económico-sociales.
•un ejemplo de lo anterior es el libro
"Historia de México. Una moderna interpretación" de Alfonso Teja labre, en el que
considera que la causa principal de la guerra de independencia fue un conflicto entre las fuerzas productivas y las relaciones
de producción.
Rnalmente, después de la Segunda
Guerra Mundial, aparecen autores cuyas
obras plantean en conjunto una valoración
positiva de la lucha del pueblo mexicano
por su independencia nacional; se hallan,
entre otros: luis Villoro, Luis Chávez Orozco,Agusti'n Cué Cánovas, Carlos Bosch García.José Mancisidor, Ezequiel Chávez,Juan
Chavarri, Fmacisco López Cámara, Jesús
Reyes Heroles, Jesús Romero Flores, Francisco Urquizo, Carlos Alvear Acevedo, Luis
Castillo ledón, etc.
Sin embargo, a esta corriente progresista de la historiograña de la guerra de independencia, se contrapone una tendencia
n~nservadora, donde encontraremos los
nombres de: Cartos Sanchez Navarro, José
Bravo Ugarte, Albe~ Maña Carreña, José
Fuentes Mares, Carlos Pereyra, MOSlés González Navarro y Jan Bazanl

DE IRLANDA A MÉXICO
Charlton, Mamie. La vida de Guillermo
Puree// (1844-1909). Col. Imágenes Ed.
Centro de Estudios Sociales y Humanísticos. Monterrey. N.L México. 2000.

Francisco Ruiz Salís
Un excelente libro, que bien pudiera inspirar
una producción cinematográfica sobre los
empresarios extranjeros que llegaron a las
ciudades del noreste de México, yse convlrtieron en impulsores fundamentales del desarrollo comercial eindustnal en el siglo XIX.
la obra está hecha a partir de una

\'OLLlMH • 1 • • 'ÚMERO I E, ERO· JUNIO 2002

colección de cartas que escribió el inm~
grante irlandés que fue uno de los empresarios más prominentes de Saltillo, Coahuila, en la segunda parte del novecieotos. En ella Mamie Charlton, nieta del empresaño, describe a grandes rasgos, las
circunstancias y los principales episodios
de la vida familiar y empresarial de su
abuelo materno, de su descendencia, empleados, amigos ysocios financieros.
Guillermo Purcell llega a Saltlllo en
1866 y desarrolla con el tiempo una sene
de actividades e inversiones en la mineria.
haciendas algodoneras. terrenos urbanos,
acciones bancarias y mercantiles.
En el libro el lector encontrará narrada, de manera emotiva y plena, el origen
y destino de la fortuna de G. Puree!!, y sus
descendientes, en un período de 100 años,
aproximadamente, hasta la década de los
70 del siglo XX; así como una descnpción
del árbol genealógico de la familia, a partir de John O'Sullrvan, nacido en el primei
año del siglo XIX, y que es el padre de
Hellen, la esposa de Guillermo.
El personaje central, de quien nos
habla Mamie, es una figura equivalente a
Patrick Milmo, empresario irlandés contem-poráneo y amigo de Purcell, radicado en
Monterrey.
En fa vida de Guillermo Puree// encontramos una rica y emotiva descripción
de poco más de 100 años sobre la vida

de una familia, vista en un trazo de 4 gene,aciones. Es, sin lugar a dudas, un libro
biofáfico de los pocos que se encuentran,
sobre los empresarios destacados del noreste de México que provienen de familias
europeas de emigrantes; nos da una rica
deSCfipción de las costumbres y la cultura
de la europea del siglo XIX, y también, una
cotección muy completa de daguerrotipos
yfotograñas de los miembros de la familia
en ese siglo.
El investigador puede encontrar, descrita con particular detalle, la manera en
que los empresarios extranjeros radicados
en ciudades como Sa!tillo, Coahuila, contrataban a sus empleados de confianza
para ocupar los puestos directivos de comercios, ranchos, haciendas, minas y bancos. Estos eran solicitados, generalmente
del extranjero, de manera que no es extraño encontrar una gran ca11tidad de empleados ingleses, rlandeses, alemanes y franceses, que al poco tiempo se integrarían a
las élites de las sociedades del noreste
mexlcano.
La biografía de Pureen es una lectura
rer.omendable de historia, atractiva para
todo lector, que Mamie Charlton nos ofrece desde la perspectiva personal de Guillermo Purcell, a través de sus cartas, y de
ella misma, quien les da una coherencia
en el tiempo ylos acontecimientos, en poco
más de un síglo en que trascurre la vida
de las generaciones de la familia en el
contexto económico y social de la sociedad saltillense.

LA DESAMORTIZACIÓN CIVIL
EN MÉXICO Y ESPAÑA,
17&amp;0-1920
Margarita Menegus y Mario Cerutti,
editores. La desamortización civil en México
Y España 1750-1920. Senado de la
República, UANL, México 2001, 265 pp.

César Morado Macías
Se trata de un texto coordinado por

En España el proceso duró de 1766 a
1924 y tuvo cuatro etapas. La primera
(1766-1798) comprendió la venta de bienes de los jesuitas y la denominada "Desamortización de Manuel Godoy" (bienes
raíces pertenecientes a hospitales, hosplcios, cofradías). La segunda fase (18081823) corresponde a la desafectación
impulsada durante la Guerra de lndependencia, por la administración bonapartista
y los diputados de Cádiz (bienes de la inquisición, monasterios y convenios). La
tercera (1834-1854) fue conocida como

Margarita Menegus y Mario Cerutti,
publicado en coedición del Senado de la
República, y la Universidad Autónoma de
Nuevo León en diciembre del 2001, mide
13.5 x 21.5 cm y reúne en 265 páginas.
ocho trabajos relativos a la desamortización civil en México y España.
Cabe recordar al lector que la desamortización fue un proceso político y económíco de larga duración tanto en México
como en España, en el cual los bienes raices que la acción estatal había convertido
en bienes nacionales y patrimonio
amortizado (sustraído en mercado libre),
pertenecientes a entidades civiles y eclesiásticas serían puestos a la venta para
sustentar la propiedad individual.
La desamortizac ón pretendía la for•
mación de una propiedad coherente con
el sistema liberal, es decir, instaurar la propiedad privada, libre, plena e individual,
que permitiera maximizar los rendimientos y facilitar el desarrollo económico del
campo. El ingreso de estos bienes raíces
al mercado se efectuó en general a través
de dos procedimientos: la subasta al mejor postor como fórmula principal y la redenclón por el censatario cuando eran
derechos.

·oesamortización de Mendizabal y
Espartero", comprendió la desaparición de
monasterios y conventos.
Una cuarta fase (1855-1924) se inauguró con la Ley de mayo de 1855 o Ley
Pascual Madoz. Si consideramos la duración y volumen de ventas efectuadas, fue
ésta la más importante. Coincidente con
la expedición en México de la Ley Lerdo
de 1856, dio píe a que durante 1998 se
realizara en Monterrey un encuentro titulado "La transición de la propiedad, del antíguo régimen a la propiedad /íbera/", organizado por la Facultad de Fllosoña y Letras de la UANL y por el Centro de Estudios sobre la Universidad de la UNAM.
Dicho encuentro reunió a Investigadores
españoles y mexicanos interesados en explicar la lógica a que obedeció el proceso
de desamortización de bienes civiles -no
sólo eclesiásticos- en ambos países durante el siglo XIX; las ponencias discutidas
constit\Jyen ahora el texto que comentamos.
Este título contiene una nota
introductoria de Mario Cerutti -UANL· y
Margarita Menegus -UNAM-, donde expHcan la pertinencia del enfoque comparatívo, para clarificar los matices del proceso
desamortizador en las diversas provincias
españolas y estados mexicanos. Enseguida aparece el artículo de Mariano Peset Universidad de Valencia- titulado "la desamortización cMI en España", donde concluye que ésta impactó más a los bienes
eclesiásticos puesto que la fortuna de los

VOLUMEN 1 •

MERO 1 / ENERO • JU 10 2002

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nobles salió bien librada, ya que fue escasamente afectada.
La investigación de lñaki lriarte -Universidad de Zaragoza- se titula "La desamorozación civil en España. Problemas y retos
desde la historia económica", tiene la ventaja de ser una consideración general acerca del cómo se han conceptual izado las etapas arriba enumeradas del proceso
desamortizador. Luego de una revisión historioi,áfica se concentran los matices reglonales destacando la heterogeneidad del
asunto; mientras en Extremadura y castilla
se enajenó casi el 70% del patnmonio público, en cantabria y Asturias apenas fluctuó entre un 10 y un 15%.
Joseba de la Torre y José Miguel Lana
-Universidad Pública de Navarra-, revisan
el mismo proceso para la región de Navarra en •a asalto a los bienes comuna/es.
Cambio económico y conflictos socia/es
en Navarra, 1808-1936• señalando la gran
tensión social que engendró el proceso,
donde los sectores más conservadores y
el ejército franquista se impusieron a los
vientos de cambio.
La última ponencia relativa a España
está a cargo de Pascual Marzal Rodñguez
-Universidad de Valencia-, quien en su trabajo: "Algunas consideraciones sobre la
desvinculación en España", realiza un balance sobre el proceso desvinculador, los
mayorazgos en las últimas colonias y lo
ocurrido con tos títulos nobiliarios, que lograron sobrevivir gracias al apoyo de la
burguesía liberal.
Sobre México se incluyen también cuatro trabajos, el primero de Margarita
Menegus -UNAM- titulado -La venta de
parcelas de común repartimiento: Toluca,
1872-1900~; en él responde a la pregunta de si realmente se vendió toda fa tierra
desamortizada y concluye, para su estudio de caso, que lejos de ser monopolizada por unos cuantos propietarios la tierra
no se vendió y continuó como un complemento de la economía doméstica. Caso
contrario a lo ocurrido en Monterrey, donde según lo expuesto por Rocío González

-Universidad de Monterrey- "La desamortizacián de /os bienes de propios y ejidos
en Monterrey (1858-1870)", sí se afirmó
la existencia de una clase de propietarios
que adicionalmente detentaron el poder
político regional. La autora analiz.a además las finanzas municipales, las subastas y los procedimientos de concentración
de tierra y agua, en esta árida región del
noreste mexicano.
B mosaico se enriquece con una visión
a otras dos reglones, la Huasteca y el Valle
de Oaxaca. La primera de ellas es analiz.ada
por Antonio Escobar -CIESAS-DF-, quien revisa la desamortización de la propiedad comunal indígena concluyendo que los
condueñazgos, fueron establecidos tanto por
indios y mestizos como por algunas aligarquías lugareñas, como un mecanismo para
contrarrestar la fragmentación de la propiedad comunal. Entre tanto Edgar Mendaz.a
García -Colegio de México-, revisa el mismo
tipo de propiedad para el caso de la comunidad indígena de Cuitatlán,Oaxaca, ubicando dos modalidades: comunidades que conservan sus propiedades; ylas comunidades
que sufrieron la embestida liberal y la expansión de hacendados. Subraya que las
diferencias están en función del trazo ferroviario, del arribo de capitales y de la factibilidad de conectar los espacios agrícolas con
el mercado.
El resultado que nos ofrecen Margarita Menegus y Mario Cerutti es altamente
satisfactorio, y demuestra que aun y cuando el tema de la desamortización está
mucho más investigado en España que en
México, el saldo del seminario es muy
aceptable. Creo que su principal aportación es destacar los matices regionales que
asumió el proceso en ambos lados del Attántico, evitando caer en consideraciones
generales y/u homogéneas del mismo,
particularidades que brotan incluso al interiorde cada país y aún intraregionalmente. Ojalá el texto sirva como corM&gt;catoria
para que otros grupos de investigadores
convoquen, a este análisis comparativo entre México y España sobre temas similares.

VOLUME.~ I • • . MERO l I ENERO - JUNIO 2002

UC. PABLO QUlROGA TREVIÑO.
UNA VIDA EN LA VIDA POÚTICA
DE NUEVO LEÓN. AÑOS 30'S.
Adalberto Arturo Madero Quiroga, UANL,
Monterrey, 2002.

Meynardo Váquez Esquive!
En menos de una década hemos disfrutado en Monterrey, ediciones de varios libros
de imágenes fotográficas que vienen a
incrementar el acervo visual de la ciudad
y sus habitantes; me vienen a la memoria
entre otros: Recuerdos de Monterrey de
Héctor Javier Barbosa Alanís, 1993; ... Y
ellos hicieron la historia. Las familias
regiomontanas, 1996; Po/vos de aquellos
lodos de Ricardo Elizondo Elizondo, 1998;
Imágenes para la historia de Villa de Gar·
cía de Juan Gerardo Garza Treviño, 1998;
y Claroscuro Regiomontano. Cien presencías de la cultura en Monterrey en el fin
de siglo, de Aristeo Jiménez, 2000.
Uc. Pablo Quiroga Treviño , una vida
en la vida política de Nuevo León años
30 ·s, de Adalberto Madero Quiroga, se
inserta en esta temática visual que amplía
los acervos de imágenes al hacer público
el archivo privado del lic. Pablo Qu1roga. B
autor de la mayor parte de estas fotogafías es Refugio García, originario de Villa
de Santiago, y fueron realizadas seguramente mientras se desempeñó como fotógrafo en el gobierno del estado; después

trabajana en los periódicos B Porvenir y
El Tiempo de esta ciudad. [Israel Cavazos
Garza, Diccionario Biográfico de Nuevo
León, 1996].
Otras fotos aparecen bajo la rubrica
de: Studio Tals, Herrera, y C. TTjerina fot
Son un total de 321 imágenes que van de
1930 a 1935, las cuales se nos presentan en este libro distribuidas en trece aparlados: 1) Vida familiar, 2) Los inicios de la
carrera política, 3) Don Pablo Quiroga, gobemador de Nuevo León, 4) La visita del
presidente Abelardo L Rodñguez, 5) Campaña política del Gral. Lázaro Cárdenas por
Nuevo León, 6) Vida social y política, 7) La
universidad socialista, 8) Gira presidencial
del Gral. Lázaro Cárdenas, 9) Protocolo y
relaciones públicas, 10) Obra y convivencia sociales, 11) Gira por los municipios,
12) Las grandes obras públicas, 13) Últimos días de gobierno.
Los primeros años de la década de
los treinta en todo nuestro país, pero destacadamente en los centros urbanos e industriales vinculados al mercado mundial,
van a estar afectados por la gran crisis
económica de 1929; Nuevo León, de
manera particular Monterrey asiento de
su planta industrial, resentirán sus efectos
notorios y graves, sobre todo en 1931 y
1932. Dicho peñodo correspondería al
gobierno de Francisco A. Cárdenas, que
asume su mandato en octubre de 1931; a
él le tocaña afrontar las consecuencias y
aún heredar las secuelas al sucesor Pablo
Quiroga, quien fo sustituyó en el cargo al
presentar su renuncia en diciembre de
1933.
Ambos enfrentarán en momentos distintos recortes de las jornadas de trabajo,
despidos, cierres temporales de fabricas,
et arribo de miles de compatriotas repatriados procedentes del campo de los
Estados Unidos, así como el establecimiento de muchos de ellos al norte de la ciudad, formando espectaculares campamentos en la zona aledaña a la estación de
ferrocarril; todo esto sumado a las múltiples movilizaciones de los sindicatos na-

cionales, de la CGOCM y de la CSUM, y
también de los que a raíz de los cierres
de fábricas, fundañan el sindicato de los
sin trabajo.
Ala par de tales efectos, en 1933 se
inicia la crisis política del PNR en Nuevo
León, primero con la renuncia de Francisco A. Cárdenas, quien se opone al principal operador de los callistas en Monterrey,
CallesJr. Después el Lic. Pablo Quiroga Treviño aumentaña calor a las crisis, al clausurar la recién creada Universidad de Nuevo León, y dar paso al eñmero proyecto
de la Universidad Socialista.
Y estaba por ocurrir todavía la debaele de los callistas, al presentarse a mediados de 1935, la ruptura entre el general calles y el presidente Lázaro Cárdenas,
la cual acabó con la proyección política de
ese grupo y su principal dirigente -vástago
del general calles-, frustrado candidato al
gobierno del estado de Nuevo León. En este
peñodo germina una oposición que al paso
de los años acabaña constituyendo el Partido Acción Nacional; en 1940 Francisco
A. Cárdenas sería uno de los operadores
de la campaña presidencial de Juan
Andrew Almazán por el Partido Revolucionario de la Unificación Nacional. Posiblemente por este motivo, pese a que ahora
no gobierna el PRI (descendiente del PNR),
el busto de Cárdenas está excluido de la
galena de gobernadores en el Congreso del
estado; en este libro se recogen16 imágenes en distintas actividades durante su
desempeño como gobernador (pp. 41-49,
52-57 y 59).
Las imágenes del apartado Don Pablo Quiroga gobernador de Nuevo León, la
efervescencia política, revelan el drama de
la renuncia de Francisco. A. Cárdenas; las
fotos de las páginas 65 a 72 fuera de la
sede del PNR [pp. 69 y 71), los grupitos
de correligionarios conversan entre sí predominando los rostros serios, ausente está
la alegría como ausentes las pancartas de
aPo}Q al nuevo gobernador; sólo el estandarte del PNR acompaña el recorrido por
Pino Suárez y Arteaga hasta palacio de

gobierno [pp. 65-70). Una banda de música aparece en la foto de la página 65,
pero en las miradas no hay entusiasmo;
éstas se concentran en el balcón, desde
donde el nuevo gobernador Pablo Quiroga
pronuncia un discurso.
Descubrimos en la foto de la página
51 que el PNR regional celebra una reunión, al fondo aparece inscrito el Himno
a la Revolución que entonábamos durante
las asambleas en la Secundaria Federal
Reforma (supongo que en otras); ahora
sabemos que la letra es del historiador y
funcionario de gobierno David Alberto
Cossío, y la música del reconocido Armando Villarreal. Se leen las siguientes estrofas:
Compañeros sembradores, compai'leros del
taller.
entonad, unidos todos, por la idea y el corazón.
-el anciano y el adulto. el pequeño y la mujer.
el profundo y efusívo canto de revolución ...
Fijad los pies a la tierra, los ojos al cielo azul.
-la vida maica su hora en el humano relojestudiantes campesinos y obreros en multitlJd.
y en profunda voz del pueblo, cantad la
revolución.
Cantad la revolución.

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En el libro y el arado y la máquina está el pan
el presente y el futuro el arte, la ciencia, el
bien... [...l.

No es de sorprender que haya pocas
mujeres retratadas en los eventos políticos, de hecho en la mayoría de elfos ninguna; los políticos -siglo xxi de por mediono desechan la costumbre de acercar bellas damitas a los candidatos, sólo para
que los acompañen en algún recorrido y
se tomen la foto a su lado. El opuesto se
aprecia durante los años del gobierno de
Lázaro Cárdenas, las maestras federales
de Linares desfilan por las calles de Monterrey, bajo una manta que dice La escuela socialista es /a escuela de la razón, de
la verdad y de la vida práctica. Una pequeña pancarta al frente de la columna
de maestras, indica que ese es el lugar

VOLUMEN l • NÜMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

00

�exclusivo de tas damas, es decir, socialistas pero no revueltos (p.143]
En esta publicación destacan por su
formato siete fotografías tomadas con un
lente de 180 grados, dos de mantfestaciones sociales, una en al)O}&lt;) del candidato lázaro Cárdenas a la presidencia de
la república, frente a la plaza Zaragoza Y
donde nos podemos dar cuenta entre otras
cosas, que ya se utilizaba la Loma Larga,
para desde su altura fijar anuncios: a la
izquierda se alcanza a leer Hotel Monterrey [pp. l06 y 107). La otra manifestación es en apo'JO a ta educación socialista
frente al palacio de gobierno IPP, 149 ·
1531, destacando la multitud ensombrerada, las pancartas con leyendas de apo-

'JO al prayecto educativo, Ylos árboles en
la plaza. Aparecen en el mismo formato
dos panorámicas de la fabnca de Cementos Hidalgo ¡pp.154 Y155), otra (pp.192
Y1931 de la Ciudad Militar (recién inaugurada). construida por la empresa de
Andrew Almazán; Y dos más. una de un
grupo social en ta Villa de Sa~ago IP~236 Y237], Yel Hospital CiYll José Eleuteno
González, en plena construcción y en un
terreno que al norte Y poniente se ve despoblado [pp. 332-335).
.
En fin, vamos a descubrir en este libro
nuevas perspectivas de la ciudad, teJabanes al poniente de la escuela Calles, los
panteones frente al edificio de la inspección general de policía, niños Y niñas de

La Arena en Pesquería estrenando sus
mesitas de trabajo y sus sillas en la esCtJela del poblado, el salón Bohemio en la
esquina de Hidalgo y Garibaldí, y al lado
La Vencedora, panadería con el teléfono
2137 Ysu camionctto repartidor estacionado al frente.
Este libro Uc. Pablo Quiroga Treviño,
una vida en la vida Política de Nuevo León
anos 30 .s de Adalberto Arturo Madero
Quiroga, resulta finalmente un buen ~a~e
al pasado a través de las imágenes, v1a!e
que hay que realizar con escalas a traves
del volumen, y sobre todo con una buena
lupa en mano para disfrutarlo.Tengan~~
des estimados lector y lectora, buen wi¡e.

e

NO SÓLO EN NUEVO LEÓN HAY SEFARDITAS
Los estudios hasta ahora realizados sobre la herencia sefartlita en
México, han sido intentos sin el debido contexto y•muchas veces
con demaSíada paSión, de una manera u otra·, expresó la historia.
dora y fOlclorista Schulamith Chava Halevy, de la Univeisidad de
Jerusalén en la conferencia .Sefarditas en el siglo XXI. Herencia e
identidad", el 13 de febrero en la sala de usos múltiples de la
Biblioteca .Raúl Rangel Frías·
En distintos estados de México, como Nuevo León, Zacatecas,
Michoacán y Pachucha, así como en otros países donde colonizaron españoles y portugueses, existen vestigios de costumbres
judíosefarclitas.• Hay muchas mito ogfas, pero si hay un error grande, es pensar que sólo existe herencia en Nuevo león".

Chava Halevy conS1deró muy prematuro afirmar que en unas
áreasexisten más o menos vestigios••Tenemos que aprender más".

oO'I

ECOS DE ARCHIVO
la manera como los archivos históricos aplican las nuevas tecnologías, fue el tema del simposio nacional organizado par el Archivo
Generar de la Nación yel municipio de Monterrey. El AGN, a traVés
de la Dra. Stella María González Cisero, presentó una serie de
recomendaciones para establecer un modelo de automatización
de acervos. Por su parte representantes de los archivos municipales de Monterrey y Saltillo, de los estatales de Nuevo León y Coahuila, y de las empresas VENTEC y FEMSA, presentaron los avances de su p~cto de digitalización.
PRENDA SU RADIO
El Centro de Información de Historia Regional de la UANL, produce

dos programas semanales de radio, uno de ellos Por los caminos
lle la hlstotla, el cual se transmite tocios los miércoles de 9:00 a
9:30 am. por XEMR en el 1140 de A.M.; en éste participan René

\'OL , \El· ¡ .

• MERO 1 /E • "ERO
.
- J • :-¡ -"'002

Alonso conduciendo, Héctor Jaime Treviño y José Mario Elizondo
como colaboradores. 8 otro, Ancla del tiempo, un encuentro con
la historia... , es transmitido todo los !unes a las 11:00 am, por
Radio Uníversidad XHUNL en el 89. 7 de F.M., conducido por Jesús
Osorio Morales y Dinorah Zapata Vázquez. En ambos programas se
dan a conocer efeméndes, crónicas, relatos de barrios, tradiciones
regionales y díversos temas relacionados con la historia.

CURSO DE PALEOGRAFíA ll
EJ Archivo General de la Nación, ofrece un taller de lectura y transcripción de dOCtJmentos coloniales, a cargo de la Paleógrafa Mira.
Cleotilde Martínez lbañez. Está diñgldo a historiadores e investigadores y público interesado en el tema; es requisito !dispensable
haber participado cuando menos en un curso introductono; la
duración es del 4 de abñl al 27 de junio de 2002, los Jueves, de
10 a 12 hrs; el costo $ 500.00, y cupo limitado a 30 personas.
Más información acerca del mismo, se obtiene en la Dirección de
archivo h stórico central, Eduardo Mohna, esquina Albañiles, Col.
Penitenciaría Ampliación, 15350 México, D.F. :Tels. (01 55) 5133
99 00 extensiones 19308, 19349 y 19310. Htp:/www.gob.mx

DIPLOMADo EN HISTORIA DE EUROPA
la Facultad de Fílosoña y Letras de la UANL, a través de su colegio
de historia ofrece, un Diplomado en Historia de Europa (época
moderna y contemporánea). Con el objetivo de evaluar las teoóas
contemporáneas de la historia, analizar este período desde la perspectiva social, política, económica y cultural, asimismo conocer la
historia europea de los siglos XVI al XX., e interpretar la historia
moderna y contempóranea como gestadoras de nuevas formas de
cultura en comparación a lo medieval. Informes e inscripciones:
Tels. 83 76 06 20, 83 52 42 50 y 83 52 42 59. Correo elmnico
cohffyt@hotrnail.com

\'OLU tEN 1 • 'ÚMERO 1 /

'ERO - JUNIO 2002

�o
Yde _arqueología en la Universidad de lima Perú. Ha colaborado
~ d~rsas publicaciones en su especialidad; actualmente, es
investigadora en la Secretaría de Extensión YCultura de la UANL

IRACIEU SALAZAR REYNA
Estudió letras, Yun posgrado de educación en el arte en la UANL·

es maestra universitaria, tiene dos libros de poesía, Yha participad~
en dtfere~tes publicaciones. Actualmente colabora en Vida
un1ve~tana, Yen Armas YLetras de la que es miembro del conseJo
edrtonal.

ALFONSO VÁZQUEZ SOTELO
Historiador por la Universidad de Guanajuato, realizó estudios de
posgrado en la Universidad Iberoamericana. Actualmente director
del Instituto Estatal de Documentación del Estado de Coahuila; es
miembro del Comité Mexicano de Memoria del Mundo de la
UNESCO y autor de Entre historiadores y archivos, AGN, 1995.
ARMANDO LEAL RÍOS
Licenciado en historia por la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Miembro de la LV legislatura federal y de la LXVII en el
congreso local. Es investigador del Centro de Información de Historia
Regional de la UANL; y autor de Unares Visión del Siglo XX,
Monterrey, 2000.

N

(TI

CÉSAR MORADO MACÍAS (1969)
Licenciado en filosofía por la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Presidente de la Sociedad de Historia, Geografía y Estadística de
Nuevo León en 1994. Coordina el archivo histórico del AGENL Es
autor de Santiago Vtdaum. El poder en tiempos de cólera. Monterrey,

1994.

DANIEL SIFUENTES ESPINOSA (1956)
Hizo estudios de filosofía e historia, y concluyó la maestría en
metodología de la ciencia en la Facultad de Filosofía y l.etJas de la
UANL Es investigador del Centro de Información de Historia Regional en la misma universidad; y autor de Las eecciones en Nuevo
león (1917-1929), e HistDria del ~ua en Nuevo León, Siglo XIX,
su más reciente libro.

GUSTAVO NERÓN PÉREZ DANIR (1975)
Licenciado en historia, maestro uniVersitario en la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL Ha colaborado en las revistas Deslinde,
Cátedra, Tra~ctorias y Armas y letras. Su libro Historia del Partido
Accjón Nacional en Nuevo León, está por impnmirse.

\'OLUME. 1 • •

• lE.RO 1 / • 'ERO - J :10 2002

EDUARDO CWRES PUENTE (1978)
Joven licenciado en historia, actualmente trabaja en el Archivo
Municipal de Monterrey; y colabora en la revista Fundación.

EDMUNDO DERBEZ GARCÍA
Periodista cultural, egresado de Ciencias de la Comunicación de la
UANL Ha colaborado en diversas revistas y periódicos; es autor de
ensayos de investigación histórica y del libro Sin novedad Monterrey.
Actualmente coordina del periódico Vida Universitaria.

ERASMO E. TORRES LÓPEZ
Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Num León.
Fue miembro del consejo editorial de la revista Oficio; es
colaborador de las reviStaS Armas y Letras y Reforma; autor de
Notas y comentarios a la edición facsimilar de la Constrtución de
1825, UANL. 2001: ycoautor de Historia del Registro Civil en Nuevo
León, trayectoria jurídica. Monterrey, 1999.

JOSÉ ANTONIO OLVERA, (1962)
Licenciado en historia, Ymaestro en metodología de la ciencia
~ la UANL Ha sido investigador del AGENL, de la Facultad de
Filosofía Y Letras, Y del Congreso del Estado de Nuevo León.
Presidente fundador de la Asociación de Historiadores del Noreste
Es au~r de La_lucha por el agua en fa región citrícola, Monterrey:
1999, Ycoordinador editorial en el Senado de la República.

~ RESÉNDIZ BAU&gt;ERAS (1944)
HIStDnador, catedrático universitario Yde la Escuela Normal Su
rct· 6
penor
coo in el colegio de historia en la Facultad de Filosofía
YLe~s de la UANL, actualmente es subdirector de la misma. Ha
pubhcado sus investigaciones, en Cátedra YSiglo XIX; es autor de
los comentanos Ynotas a la edición facsimilar del Informe de la
Junta Pesquisidora, AGENL, 1984.

del Estad .

º·

el Congreso de Nuevo León (1998-2000). Yes investigador del
C~o de información de historia regional de la UANL Publicó
recientemente, Minería colonial. Nuevo Reino de León siglo XVIII
Monterrey, 2001.
'
,

~~ARDO VÁZQUEZ ESQUIVEL (1954)
Li~n~rado en historia, einvestigador del Centro de Información de
H~stona Regional.' de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Director de la revrsta de historia Actas.

MIGUEL ÁNGEL GONZÁLEZ GONZÁLEZ
Acuarelista
nacido
en Taxco • Gro · Su obra se ha expuesto en el
.
.
Instituto Mexica~o Norteamericano de Relaciones Culturales, en el
C~ntro de Estudios de Diseño de Monterrey {CEDIM) en la gal •
Villa Amad
,
ena
~us, Yen San Pedro Sula, Honduras entre otros espacios.
Ilustró el hbro feos del imperio, Monterrey, 1994. Actualmente
colabora en el INEA de Nuevo León

ROCio GONZÁlEZ MAJz. (lN9)
Hist~riadora por la UANL, Ydoctorada por la Beneménta Universidad
Autonoma de Puebla:Tuvo a su cargo el archivo de concentración
del AGENL Es catedratlca de humanidades en la UDEM. Coautora
de La desamortizac,·ón crv,I· en México Y España (1750-1920)
Senado de la República-UANL. 2001; Y ganadora del prem· ,
nacional a la Investigación
histórica INAH 2002 , en patrimonto
. ,o
..
cultural por "Vestigios del siglo XVIII en Nuevo León.

MARIO TREVIÑO
Historiador Yeducador, maestro en la UPN Yde la Normal Superior
del Estado de Nuevo león. Coordinó investigaciones históricas en

m

CTI

FÉUX MATA TREVIÑO
Licenciado en filosofía por la Universidad Autónoma de Num León.
Fue coordinador de eventos en posgrado, de la Facultad de
Medicina; actualmente elabora un registro electrómco del archMl
histórico del Centro de Información de Historia Regional de la misma
universidad.

FRANCISCO MRZ SOLÍS
Licenciado en ciencias de la comunicación, y en sociología, por la
UANL Tiene maestría en metodología de la ciencia. Actualmente
es corrector y editor en la Dirección de Publicaciones de la
Secretaría de Extensión y Cultura de la UANL. y catedrático de la
UDEM.

GISELLA L CARMONA
Rearizó estudios de antropclogja en la ENAH en la ciudad de México,

\"OLUM

l •

UMERO I I •• ERO - J

10 2002

�ARCHIVO HISTÓRICO DE

SALA

MoNnRREY

DE CONSULTA

OFR1Cf. LA CONSULTA EN BASE DE DATOS
DE LAS AcrAS DE CABILDO DE 1600 A LA FECHA
Y DE 200 VOLÍJMEHES DEL llAMo CIVIL,
CON INFORMACIÓN Dl 1598•1810

HoRARl

r

10:00 A 18:00 HORAS
o DE MONTERREY / 2º Pl

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O ' ULTA: DE MARTES A

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EO METROPOLIT.

00, DE

ZARAGOZA Y C o RREGlOORA

REVI TA DE CIE

DEL

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IVER IDAD UTÓ OMA DE

EVO LEÓ

Informes y suscripcione :

Edifi io d la Bibliot a niver ítaria "Raúl Rang 1 Frí ", Quinto Pi o
v. lfon o Re · 4 00 1 rt ., CP 64440 f nterre · ue\'O Le, n, .1éxico.
Teléfono fa : ( ) 329 4237. E•mail: tra ectori ([ cr.dsi.uanl.mx. página en
intemet: http://lwww.uanl.m publi a ione 'tra ·ectorias.'

' LU \E 1 • , 'Ú U?RO 1 / F "ERO - JlP.,,10 2002
VOLUMEN 1 • IÚ~IERO 1 / El, , "O
"' • J ·10 2002

�ARCHIVO GENERAL
DEL ESTADO DE NUEVO LEÓN

A PASOS

FIRMES

Ofrece sus servicios:
• Consultoría en materia de administración de documentes y archNOS admintsuatíVos e históricos, estatales y municipales.
• Consulta de 5 kilómetros de documentos históricos generados entre 1824 y 1969
• Expedición de actas de nacimiento. matrimonio y defunción, registradas en los municipios de Nuevo león entre 1859 y 1925.
• Consulta genealógica en el acervo del regístro civil histórico de Nuevo león.
• Acceso a la fototeca histórica del gobierno estatal (5 mil fotografías).
• Consulta de una mapoteca histórica (3 mil e¡emplares de cartoi,afía local y nacional).
• Consulta del Periódico Oficial del Estado desde 1826 a la fecha y del Diaño de la Federación desde 1867.
• Acceso a una biblioteca especializada en historia del noreste de México (6 mil volúmenes).
• Acceso a documentos sonoros y audiovisuales (entrevistas y testimonios).
• Reproducción y certificación de materiales y sus acervos.
• E.'&lt;pos1c1ones documentales sobre procesos históricos re evantes.
• Servicio de ViSitaS guiadas a la institllción.
Dirección:
Juan l. Ramón y Zaragoza. centro, Monterrey, N.L, C.P. 64000
Tels. 340-8518, 343-8655 y 340-6555, agenl@mail.nl.gob.mx.
Horano: Lunes a V10rnes de 8:00 a 18:00 hOras

ii:i&gt;
é,A

INSTITUTO ESTATAl DE DOCUIENTACION
SERVICIOS
Consulta directa. Acudiendo personalmente. Consulta por correspondencia. Se proporciona la información de los fondos
documentales en forma general. las investigaciones deberán hacerse personalmente. Consulta telefónica. Se proporcionará la
información general soliátada por este servicio, a los teléfonos del instituto. Servicio de reprografía. La reproducción de los
documentos se reafiza por dig1talizadón, para una me¡or conservación. Será necesano OJbnr el costo de cada documento que
desee reproducir. VISitas guiadas. Previa cita, se realizan visitas que ofrecen un panorama global de las prácticas y servicio
del IED, Asesoría para la organización de archivos público y prilJados. Servicio de paleografia.
Horario: Lunes a viernes de 8:00 a 21:00 horas. Sábados de 9:00 a 14:00 Horas.

INSTITUTO ESTATAL DE DOCUMENTAOÓN
Allende y Manuel Acuña edificio Pharmakon, C.P. 25900, Ramos Arizpe, Coahuila, México
Tels. y fax 01 (8) 4-88-33-46, 4-88-13-44, 4-88-16-67.E-mail:ied99@prodigy.net.mx

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�umentalia

NOVEDADES EDITORIALES
DIRECCIÓN DE PUBLICACIONES DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE

Nuevo

LEÓN

Convenio de coedición y distribución con Editora! Trillas
De venta en librerías de prestigio a nivel nacional

E

l primero de los documentos que Actas ofrece en esta sección

por considerarlo de sumo interés, proviene de una colección
que el desaparecido arquitecto Manuel Rodríguez V.izcarra Jr.
conservaba en su poder; ésta se encuentra ahora en custodia
del Centro de Información de Historia Regional de la UANL. Felix Mata
Treviño, quien tiene la encomienda de ordenar eJ acervo de la citada colec-

ción, localizó el documento manuscrito en cuatro fojas; de éI mismo es 1a

CI)

transcripciónfüera1 de bando y proclama del virrey Francisco :Xm~er Venegas.

&lt;

Al 59º virrey que gobernó la

u

ueva España (1810-1813), Francisco Xavier

Vene~, tocó enfrentar militarmente el inicio del movimiento de jndependencia; el bando Yproclama virreinal relata, las últimas noticias de los sucesos
~ncabe~dos por los insurgentes Hidalgo, Allende y Aldama, así como la parocular mterpretación del virrey en torno a los mismos, sin dejar de vincularlos
con la invasión napoleónica que España vivía en ese momento. Este documento_ fechado el 27 de septiembre de 181 O, contiene la instrucción de que se
haga circular con toda prontitud en ciudades, villas, reducciones haciendas y
rancheáas.

Primeras ediciones realizadas bajo el convenio suscrito por el rector de la
UANL el doctor Luis J. Galán Wong y el señor Francisco Trillas. Estas tres
primeras publicaciones son producto del trabajo de investigadores y
profesores de nuestra máxima casa de estudios

En la última foja se realz.a enfáticamente la información, acerca de los alcances

que dichos acontecimientos podrían ocasionar. A su vez el gobernador del
~evo R~ino de León, Manuel de Santa María, lo remite desde la capital deJ
ffilsmo remo, a todos los poblados de esta provincia; y aprovecha para dar a
conocer en favor de la causa que representa, que el gobernador de Texas celebró con preludio de duradera, Ja paz con la nación Comancha.

SECRETARÍA DE EXTENSIÓN Y CULTURA
Dirección de Publicaciones de la UANL, Biblioteca Universitaria
Raúl Rangef Frias, avenida Alfonso Reyes núm. 4000 norte, CP 64440,
Monterrey, N.L Teléfono: 01(81) 83294111 y fax 83294095

VOLUMEN 1 • NÚMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002
VOLUMEN l ' NúMERo 1 / ENERO - JUNIO 2002

&lt;

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O'I

�D.ª Fran.cº Xabier Venega de Saavedra, Rodrigue d
Arenzana Gueme Mora. Pacheco, Da a, y MaJdonado,
CabalJero de 1a Orn. de Calatrava, Tme. Gral. de lo R ale
e ercito Virrey, Govr. y Capº. Gral. d e ta . E. Pree1c. de
u Real Aud. Superin . Gral. ubdº.== de R.'Hazienda, Min
Azogue , y Ramo del Tabaco Jue concervador de e te, Pree1e.
de u Real Junta, y ubdelegado GraJ. de Correo. en el
mi mo= Reyno.= Lo inaudito y es andalo o atentado qu han
cometido, y continuan cometiendo el Cura de lo Dolore or. 0°. Miguel
Hidalgo. y lo Cap. del Regimiento de Dragone Provinciale de ]a
Rcyna D". Ygnacio Allende y D. 0 Juan AJdama, que d pue, de hav r
educido a 1 . incauto ecino de dho. Pueblo. lo han llevado
tumultuariam"\ ) en forma de a onada. prim ro a la Villa de an Mig'.
el Grande. y uc civamen11:. aJ pueblo de Chamacuero. a la ciudad de
CeJaya. y al Valle de alamanca. ha iendo en todo. e to paraje la m
infame oh tentacion de :u inmoralidad y perversa. on tumbre ; roband
y aqueando las c · de lo. vecin . mas honrado para asiar . u il
codicia; y profanando con iguale· in ulto Jo el u tro religioso.. y lo
lugare m agrado : me han pu to en la ne ecidad d tomar pront~ ,
efica , y ponun providencias pam contenerlos y corregirlo, , y de
embiar tropa e cogida al cargo de Gefe oficiale de mui acreditado
valor. pericia Militar, fid lidad y patrioti mo. que sabran arrollar! y
destruirlo con todo . u. equace i e atreven a e perarlos y no toman
antes el uni o recu o que le queda de una fuga precipitada para librarce
d l bra. o terrible de laju ticia que habra de descargar obre ello toda
la everidad y rigor de la leye como corre pond a la enonnidad de
u Delito no olo para imponerles el castigo que mere en como
alborotadore.
de la quietud publi a. ino tambien para vindicar a lo
.
Fideli im Americano E. pañole y naturale de e te afortunado Reyno.
cuya reputacion honor y lealtad inmaculada han int~ntado manchar
o adamente queriendo aparentar una cau a cornun contra u amado
hermano lo Europeo . y llegando h ta el acrilego medio de aler e

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de la Sacrosanta Ymag' de N.S. de Guadalupe Patrona y protectora de
este Reyno. para deslumbrar a los incautos con
esta apariencia de rcligion. que no es otra cosa que la hipocresia mas
impudente.= Y como puede suceder que arrcdrado.s dl· c;us chrimenes
y espantados de todas la noticia de las tropas enviadas para perseguirlos.
se divaguen por otras poblaciones. ha,iendo iguales pillagues. y
atentando contra la vida de sus mismo. paisanos. como lo hisieron en
el citado pueblo. dado jDhumanam1'. la muerte a dos Americanos. y
mutilando en San Miguel el Grande á otro por que fieles a su dcvercs
no quicieron seguir su faccion perversa: he tenido por oportuno que se
comunique este aviso a todas las Ciudades. Villas, Pueblos.
Reducciones. Hacienda. , y Rancherias de este Reyno para que todos
se preparen contra la sorpresa de esos vandidos tumultuario.s, y se
dispongan a rechasarlos con la fuersa procurando su aprehencion en
qualquiera parage donde pueda conseguirse: en el concepto de qe. a los
que verificaren la de los tres principales cabe illa, de la faccion. oles
dieren la muerte que tan justamrr. merecen por sus horroro o delito ,
se les gratificara con la cantidad de dies mil pesos inmediatamtc. y se
les atendera con lo demas premios y distinciones devidas a los
restauradore~ del c.osiego publico,) en inteligencia de quedara tambicn
igual premio y recompensas con el indulto de su complicidad a
qualquiera que desgraciadamie. los haya seguido en su partido
faccionario. y loablemente arrepentido los entregare vivos 6 muertos.
Y para que llegue a noticia de todo mando que publicado por vando
en esta Capital se circulen con toda prontitud. y con los mismo fines
los correspondientes exemplares a lo · Tribunales. Magistrado . Gefes
y Ministros a quienes toque su promulgacion, inteligencia y cumplim'°.
Dado en el Real Palacio de Mexico a 27., de 7bre. de 1810,,= Fran.co
Xabier Venegas= Por mandado de S. E.= Jose Ygnacio Negreiros y
Soria. = :::
Otro.(al margen)
El Virrey de Nueva España a todos us habitantes. = Correguido en la
formacion del supremo consejo de Regencia de España e Yndias. que
a nombre de Ntfü. adorado Rey y Sor. D.ª Femando el 7°., gobierna el
Reyno. el decco Gral. de la Nacion

\ OLUMEN 1 • :?,;'UMERO I ENERO - JID,10 2002

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u
&lt;

�que aspiraba a depositar su confiansa en una autoridad concentrada confonne anuestras
leyes, y mas a proposito que la an1erior Junta Central para desplegar aquella energía. y
actividad que . on necessarias a fin de e-OC.lucir la Nacion en las chriticas circunstancias
en que .,e encuentra: principio aquel cuerpo representante de la autoridad soberana a
dirigir sus miradas paternales y beneficas hacia toda!-. las partes de nue!-.Lra dilatada
monarquia para dispensarles el auxilio, y proteccion que respectivamente pudiessen
nece),,itar. Entre las que mas llamaron su atencion fue una este importante Re}no. cuia
feracidad. riqueza y dcmac¡ qualidades apreciables que lo califican le hacen preferente
objeto de la codicia. ambacion. y voracidad del tir.ino apoleon. Y de1¡eoso S.M. de
poner a cubierto e~tc paic de una imacion que lo reduxese a la mas insufrible 1iran1a de
e tablecer en el los principios de justicia y equidad que pudiesen elevarlo a la prosperidad
de que e. ,u ceptible, y de renovar y estrechar cada ve, mn los sagrado vínculos que lo
unen a la Madre Patria: entre otras providencias que ha tomado, y tomara. oportunamente.
tuvo l:i dignacion de nombranne a mi por Virrey de e,te Reyno, para que persuadido y
penetrado yo de sus ilustradas y justas ideas, pudies e contribuir a su reali1acion. Aunque
esta elcccion honrraba demru;iado mis cortos meritas, y talento suplique sin embargo p'.
tres veces a su magd. me pem,itie se continuar mis servicios en los Excrcitos por que me
hera mui sen iblc dex.ar la Peninsula en ocacion en que los perlidos enemigos de nuestra
independencia cometían en ella tan sacrilcga, profanaciones. y atentado . S. M. no tuvo
a bien conde cender a mis súplicas, y yo no pude tomar otro partido que obedecer
ciegamente sus superiores mandatos. consolandome con la idea de ser el instrumemo de
que se valia S.M. para establecer en este Rcyno el urden, la equidad, y la justicia en lo
interior. y el respecto y consideracion para con los extrangero que son y han . ido siempre
los mas vehementes de. esos de la universalidad de la Nacion. Estas miras tan saludahles.
tan beneficas y tan justa han ocupado constantemente mi atencion desde mi
nombramiento para servir e te Virreynato. Ya me lisongeaba )O nmicipadamente de ser
el instrum'°. de vue tra pro~peridad y seguridad: Contaba con que siendo dociles a mi
insinuaciones excitaria cada \Cs mas en vosotros aquel amor a la Madre Patria que ha
sido siempre vuestra divisa; y me prometía que guiados como ella por lo principio
heroicos que la han conducido en la lucha terrible que con a~ombro y admiracion del
mundo sostiene contra el ma-; infame tir.ino que vomitaron los abi mo ; opondriais una
barrera impenetrable a sus proyectos locos. e insensatos de universal ursurpacion: pero
quaJ ha cido mi descon uelo al ver de vanecerse aquella agradable preespectiva que era
el objeto de mis anhelos, y el fin a donde se dirigen todas mi penas y providencias! Si
e pañoles americanos mi sentimiento es inexplicable, y agrava mucho ma mi dolor la
consideración de que sois VO•

\ OLU.\tE.'l l • NUMERO I ENERO • JUNIO 2002

Ln

o

�sotros mismos los que os oponcis a vue tra felicidad desseo o de curar vustros males
y de vencer todo obstácullo que se oponga a ella. desde mi entrada en esta Capital. me

he ocupado constantemtc. en conocer vuestra siluacion. y mi corasson ha sido penetrado
10

del mayor sentim • al conocer la ribalidad, divicion y el cspiritu de panido que reyna
entre vosotros. fate mal. si por desgracia continuasse. seria d principio de nuestra
Ruina, ería el fomento de una infausta odiosidad entre personas que deven amarse,
haria del Rcyno un teatro de crimencs y desolaciones, y acabaría siendo todos victimas
de nuestra inconc1deracion. y presa segura del tirano ya vista de tantas. y tan fatafos
conscquencias ,.Subsi tira la oposicion entre europeos, y continuarnn mirandose como
enemig . lo qc. tienen tantos motivos de amarcc y apreciarse Americanos? ¿No somos
todos vassallos de un mismo monarca, miembros de un mismo cuerpo social y parte
de aquella noble y circunspecta Nacion l!-spañola que siempre ha dado tantos excmplos
de pundonor y de genero:-.idad y que en el dia es la unica potencia europea que libre
del envelicimiento y humillacion en que yacen los &lt;lemas. ha formado la heroica
resolucion de resistir al tirano que todo intenta trastornarlo'! Pues ¿ pues por que no

C/l

&lt;
r'

nos amamos como hermanos? ¿ por que no reunimos, nucs1ros esfucr,os. nuestras

u

intenciones y nuestro deceos para de. truir al enemigo de nuestra independencia, y

&lt;

e tablecer en Jo interior la bassa de nucstrn verdadera felicidad? Si docilc a mi , 01.
paternal. si guiados de la rason y movidos de vuestro propio interes poneis termino a
essas funestas disenciones, yo os anuncio la mayor pro pcridad y seguridad, para cuya
consecucion no havra incomodidades que me arredren ni dificultadc.s que no procure.
i,encer. Pero si al contrario subsistis ocupado con inju.st~ odiosidade . quando vue

tra

parria exige tan inpcriosam1c. vuestra atención y vuestros acrificios. sino imitais a los
heroicos Españoles vuestros hem1anos que conbaten en la Peninsula por su libertad é
independencia, que a la primera noticia de hallarse la patria en peligro, olvidan us
quejali, hacen callar sus resentimientos, y mirandose todos hijos de una misma Madre
en nada piensan sino en reunir sus esfuerzos pant hacer frente al enemigo; yo o,
pronostico males terribles, calamidades inaduitas ge. os sumerjeran a todos en un
abismo de miserias, ya teneis ala vi

ta en

aJgunas panes de e

te

Reyno un principio de

los males de que intento libertaros. Algunos hombres deslunbrados con falsa,; idea,
apoyadas en vuestra divicion y rivalidad. procuran alterar el orden publico, y
sumergimos en los e pantosos males revolucionarios.

\'OWMF.N 1 • NÚMERO 1 / ENERO · JUNIO 2002

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o

�Esto} muy persuadido de lo despreciable que son sus designios, y que no pueden
11

tener el apoyo de ning • hombre sensato. No dudo un momento que todo volvern al
orden al presentarse las tropas que destino a contener el curso de aquellos excesos;
pero quanto es mi c;entimiento al considerar que vuestra di\ icion es el fomento de
estos males, y que ella me pone en la triste necessidad de qc. las primeras provid1• de
mi mando . e dirijan a hacer derramar la sangre de nuestros ciudadanos.= Yo apurare
los medio de dulzura y persuacion antes de hcchar mano de los de la fuerza y el rigor,
persuadido de que la mayor parte de la personas complicadas en lo~ referidos exceso
han sido seducidas por los mal intcnsionadoc;, oengañados por la prcspcctiva de una
falsa felicidad: pero si esto. medio fuesen inutiles. me vaJdre de todos qto . la autoridad
que e:&lt;erso pone en mi.s manos para imponer a los diliquentes el castigo que las leyes
prescriben contra los alborotadores del orden publico ¿quien save si el principio de
aquellos desordenes es el mismo tirano Napoleón que desconfiando de apoderarse de

C/)

vosotros por la fuersa de las armas, envia sus infemale'.'. ministros para que infundiendo

&lt;

entre nosotros la rivalidad. la d~union, y el de~orden. vengamos á caer en una debilidad
que nos proporcione para ser presa segura de su rapacidad? ¿No teneis un apoyo de

E-,

u
&lt;

esta verdad en los varios emisarios suyos que han sido aprehendidos en estos Reyno'.'.?
¿Darcis lugar aque se logren sus perversas ideas, siendo vosotros instrumentos de su
perfidia? ¿Seria la America, esta segunda y predilecta hennana de la antigua Espatia,
la que aumentasse sus conflictos, la que se opuciessc a la gloriosa empre.lisa de so tener
el honor, la comun independencia y la integridad de sus dominios. y la que colmassc
el calix de sus amarguras en la apur.1da ocacion de verse acometida por un enemigo
tan poderoso como injusto'?;;:: No es de temer de vosotros emejante conducta La
fidelidad tan acrisolada con que siempre os haveis manejado, e) interes que en todo
tiempo manifestais por la prosperidad de la Madre Patria, y Jos inmensos y genero o
auxilios con que tan liberalmente la haveis socorrido y socorreis en todas sus
nececidades. son un .seguro garante de vuestra conducta ulterior, y otro. tantos derechos
a mi confianza. ;;:: Si tales son la, calidades que fonnan vuestro caracter. si conoceis
que el bien de la Patria es el norte que eleve guiar las acciones de todo buen ciudadano
y si os habeis convencido de que aquel grande objeto no puede conseguirse sin el

sacrificio de las personalidades que os deviden y

VOLUMEN 1 • NUAU-:RO t / ENERO • JUNIO 2002

o
°'

�sin la reunion de todos vuestros esfuer1os hacia un mi mo fin. cesen ya enteramir.
vuestras disenciones, acabasse todo espiritu de partido, y no haya mas emulacion
que la noble y generosa de excederse en el servicio de la patria,= De esta suerte
renaciendo entre nosotros el amor y la confraternidad, y reuniendo todas nuestras
{... ] luces y csfucrsoc;;, se conservara la publica tranquilidad con la esperansa de
que las reformas y nuevas instituciones que han de er el efecto de las sabias
meditaciones en que :,;e ocupa. ó se ocupara muy pronto la respetable Asamblea
de las Cortes nacionale..,. proporcionaran a este Reyno la mayor pro,peridad y
seguridad. Y entre tanto se logran aquellas apetecidas resulta . poned toda vuestra
confianza en la justificacion. intregaidad y sahiduria del re petable cuerpo que
actualmente dirige la nación, del Supremo Consejo de Regencia, compue to de
Generales cubiertos de heridas y de gloria: de un ministro versado en los negocios

'll

&lt;

mas importante de la Monarquia: de un Magistrado nacido en vue tru suelo y

c...

escogido por vosotros para representaros; y por ultimo de un Príncipe de la Yglesia.

:.J

modelo del Episcopado, que negado a los mas brillante ao;;censos de ,u carrera, a

&lt;

que le destino por la fama de sus virtudes el religiosissimo y prudente Monarca el
Sor on Carlos lll. acude ahora a consagrar lo ultimo días de su vida en obsequio
de nuestra Santa Religion. de nuestro ador.ido Rey y de nuestra car.i patria. Tale
.lion las personas que conponen el cuerpo representante de la soberania, a cuya
justificación podeis acudir las saludables reformas que debeis esperar de la
sabiduria ilustracion, y patriotismo de los representantes que havcis emhiado al
respetable Congrcsso nacional de Corte..=

Havitantes de la N. E: obediencia y confian a en las autoridades que o gO\iernan,
y union, amor, y confraternidad entre todos , osotros. son las prendas q. o excige
un Virrey que os ama, para que merescais ser digno del aprecio y gratitud de
vuestro ciudadano y la admiracion y em idia de texto el universo= México 23
de 7bre de 18IO. = Francisco Xavier Venega,. = Manuel Vela..ques de Leon.=

VOLUMEN 1 • rúMERO J / ENERO • Ju'?-10 2002

�El bando y pr lama que incluy , dictadas por el fauno. Sor. Virrey de
esto Reyno , eJ ju. to avio y valcro o D"· Franco. =Xabier Vanega. .
haran Ude.

copie y publique en lo departamento de u mand ,

n ticiando a u fideli. imo havitante que el Exercito de la YmperiaJ.
••

• •

1

Mexico y mandado por . Exª. en per ona de truyo al de lo
Yn urgen le . de ando en el campo de Batalla. in perdida nue lra, 8000.
y ma de e to facio ro o ·. huyendo lo re tante . que lleno de Orgullo
intentavan imbadfr, y precipitar en el abi mo ma chriminal aquella
pacifica y fiel p e ion: as i me lo participa en po. data, el or.
Yntendente de e ta Prov.ª D." Man1• de A e edo. añadiend0= haver
repetido la devid

Gra , l todo poder o.= Dio· gue a Vmd. m. a

alin . l l de Obre. de 1810.= Man 1• de Sta. Maria. Otra, del tenor
iguient : El cfr intendente de e ta prov•. D". Man 1• de A evedo, en
oficio d 30.. del anterior Oct~. me dice lo que e pio.= "En oficio de
29. d e te m

me dice de de eJ campo d la Pila, el Sor Tene 1• del

exerto Brig'. DQ. Felix CaJlexa , lo que igue.= Acavo de recibir la
plau ible no . de que I dia de aller atac y rindio la Villa de an Migl.
',I

el Grande de dond en la noche del anterior profugaron las cabe illas

,)

¿_, c.J~,/2

,rrc,,

2

Yn ·urgent , que alli e ci tian, el e rcito que conduce el Sor. Conde

~ a r).?1 I,
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.

r"\ .

de la Cadena; y lo comunico a V.. para u ati facc". y que di poniendo

.

'•)' J'u ~ ~-,-. Q :
,,.,~ l.,, ?-"'i'~ 0..1..
4&lt;(1,i,_,

e haga publi o,

den igualmrc. las devidas gracia aJ Dio de lo

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e ·ercito ."= Tra ladolo a V.. para ·u Ynteligencia. y noticia de lo
fiele avitante de mi provincia.= Dio gue a V . m. a. Salinas I I de
Obre. de l IO ••.= Man 1• de Sta. Maria.= El

or. Govr.

de Texa , y

entre otras co as e irve decirme = como el 20, de] anterior celebro. y
con preludio. de duradera la paz Gral. con la Nacion Comancha

'OL

~rn.' I • • .

IERO 1 /

ERO - JU. ·ro 2002

M

�cuyo importante avi o pondran Ymd. sen noticia de tod . 1 avitante
ujeto a u Juri dicion.= Dio agde. a V . m. a.

Novi rnbre de 181 O.= Man 1. d

alin ,= 12,. d

ta. Maria.=

VOLUM!i! 1 •

0

ÚMERO 1 / ENEJ&lt;O • J • ·10 2002

�1

e

T

1

cias, bajo el se ponia fin al imperio y se convocaba a un nuevo congreso para decidir la mejor forma
de gobierno que se le diera a la nación.

frecemos al lector en esta elección de documento poco conocidos o muy raros, el
gue se conoce como:
·6 d
tado de las
Dictamen de la diputación provincial acerca de la formac1 n e un es
tro provincias internas de oriente.
.
. , d reservados del Archivo General dcJ Estado de ucvo
Este manuscrito se localiza en la secaon e .
.
. del enor diputado don Servando
)' reverso Se integro a lilStancia
16 c. ·
León consta de iOJas anvel'. o
. . 'dó d
. bre de 1823 solicita a la diputación
•
·
· con fecha de vemtl s e noviem
'
Teresa Mier y onega, quien
. .6
a formar un olo estado de las cuatro
. ·a1 d l
L , 1 hagan llegar u opm1 nen torno
provmcr
e
uevo
. Texas Santander (hoy Tamaulipas) y uevo León o
. . .
d eor· , t . Coahuila
provmc1as mtemas e onen e.
.'
d llas odría erigirse en estados
bien, dos estados de estas cuatro; o s1 creen que cada una e e
P
independientes unas de otras.

~

di=:~~~!'~:~

El jefe poütico del uevo León Franci co de Paula Míe~ y No_r~ega, so~ri~~ d~l
.
ti .
sólo a los integrantes de la diputacmn provmc1 ' smo
te, reIDJte este o c10 no
.
d 1 "u.dad de Monterreri asimismo a los
lleo-ar al venerable cabildo eclesiástico, al ayuntamiento . e a c1
al
, v· o' José Francisco
b
L'
e
d
·e)'ta
A
tituló
person
Jo
e
,ver, l destino de las
del Pilón (hoy Montemorelo ), mares y a e1
.
.
alizan
A
e.
J e, León Lobo Guerrero y Manuel Gómez de Castro; opinan y an
rroyo, os
al
·
· suscanuva
provincias de oriente, otorgando a este manuscrito un v ore importancia
.

El 19 de marzo, Iturbide abdicaba y era expul ado del país. Iniciando abril los diputados disuelven
la monarquía y el 5 del mismo mes se nombra a Guadalupe Victoria, icolás Bravo y Pedro
Celestino egrete como integrante del Supremo Poder Ejecutivo, el 10 de abril circula un bando
en el cual el Soberano Congre o dispone que la nación e libre para constituirse como le acomode.
Para el 20 de noviembre de ese mismo año del 23 1 una comisión del congreso integrada por
Miguel Ramos Arizpe, Jo é de Jesús Huena, Miguel Argüelles, Rafael Magnio, y Tomás Vargas,
presenta su proyecto de Acta Constitucional. El diputado Servando Teresa Micr y oriega lo
remite al jefe político interino de la provincia del uevo león Francisco de Paula Mier 1 oriega con
fecha d 22 de noviembre y este como ya queda dicho lo remite a las personalidades del momento
así como a varios ayuntamientos solicitando u opinión. Los Constituyentes hicieron pública su
decisión en 17 de diciembre de que la nación adoptaba para su gobierno la fon-na republicana
representativa, Popular y Federal.
Fragmentos de este docwnento son citados por el historiador David AJbeno Cossio en u obra
Historia de Nuevo León, Evolución Política y Social. Volumen 5º capitulo titulado: uevo León
Estado Libre y Soberano de la Federación Mexicana J. Cantú Leal, editor, Monterrey, N. L. 1925,
pp 97- 119. Israel Cavazos Garza Cronista de Monterrey publicó en Armas y Letras (febrero 1957,
p.8) una colaboración titulada Las Constituciones Locales de Nuevo León, aquí hace referencia a uno
de lo argumentos centrales de este manuscrito, probablemente leído en la Hi toria de Cossio.
Rodrigo Mendiríchaga en su libro Los Cuatro Tiempos de un Pueb/,o, pp 217-220 cita los
cuestionamientos centrales, que el Padre Mier en noviembre de 1823, hace a la diputación provincial de Nuevo León, sin remitirnos a la fuente.
Son esto lo antecedentes localizados en referencia a este manuscrito que Actas da a conocer.
Gracias a la generosidad y al apoyo del personal y directivos del Archivo General del Estado de
ucvo León por habernos facilitado 1a copia electrónica de e te documento. La transcripción del
mismo y sus errores son de Meyuardo Vázquez Esquivel, Enero de 2002.

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YOLUME • I • NÚMERO I f llNERO - JUNIO 2002
VOLUMEN I • NúMERO l / ENERO - JUNIO 2002.

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I eñor diputado don ervando Tere a Mier. en oficio que con
fecha veintidó de noviembre último dirige de de México a e ta
excelentí. ima diputación provincial acompañándole eJ proyecto de la
acta constitucional pre entada por una comí ión del oberano congre o
con tituyente obre la forma y arreglo de gobierno que debe e tablece e
en el ínterin e fija la con titución, dice entre otras co. a , que la nú ma
cliputación e irva decirle francamente u opinión e informarle obre
lo punto iguiente :
Primero. i convendrá el que en efecto fonne un e tado de e tas cuatro
provinci · y en e te evento. qué punto o lugar de ellas convendrá ea la
capital del e tado, in con ideración a la que e o ha ido capital de
provin ia, y í únicamente al mejor gobierno del estado, y al común
bien de su habitante .
Segundo, i con re 'pecto al crecido número de habitante , inrere e
re pectivo y bien general ería más análogo a su actual ituación el
que de de ahora e forma. en do e 'lado • compue to el uno de la
provin ia de uevo León y la d antander, y otro de la de Coahuila y
Jo Te as; y en e te caso. cuál Jugar de Jo d e tado como más central
de cada uno de ello , podría fijarse por capital de u gobierno interior.
Tercero, i atendiendo a las mi ma circun tancia , aJ mejor interés y
utilidad de cada provincia de por sí y eparadamente, podría erigir e
cada una de e11as en e tado para que con tal independencia lru unas de
la otra en lo particuJar procul'al en u pro peridad y engrandecimiento
y el beneficio de u re pectivo habitante ; y en e te ca o, cuál
convendría fue e la demarcación de u re pectivo territorio para gue
toda cuatro en común y cada una de por í en particular tuvie e
proporcionalmente el número de habitante . e] de auxilio y Ieye
nece ario , a í como lo demá arbitrio para llevar a efecto u
pro peridad y nueva forma de gobierno.

La diputación para proceder con el acierto que de ea en un punto tan
intere ante e importancia. quiere oír el voto y dictamen de u tede y al
efecto e ita u celo y patriotismo, para que con u notorio conocimiento
y luce e irva exponer y fundar francamente u

\'OLU.\lE f • • ' ÚdERO 1 / E! 'ERO - ]IDIIO 2002

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opinión, en un asunto en que tanto se intere1,a la común felicidad de la nación en general,
de estas provincia&lt;; y de sus habitantes en particular.
Dio:. ) libertad.
M1intem.-), Dic1t'mbre 9 de 1823.
Francisco de M1er Nonega.
AJ mu} 1lu~1re :iyunt,1mien10 de e\ta ciudad.
Oficio
l mpue to este ayuntamiento el dictamen de la comisión que nombró de dos de sus
del ilu~1re
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ayuntamiento. m 1v1uuos. en acuer o e nueve e comente para que e expusiera su parecer acerca e

Contc tación los puntos que sobre el e tablecimiento más útil y conveniente a estas cuatro provincias,
de componer en la federación uno o más estados. desea saber el señor nuestro
representante doctor don Servando Teresa Micr. y habiéndonos conformado en un todo
en cabildo [el día de hoy], se lo acompañamo original con el documento que cita y
testimonio legal de la fundación de esta ciudad. para que se sirva elevarlo todo al
conocimiento del referido eñor diputado. para que haga de ello el uso que le parezca
conveniente.

al anterior

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Dios guarde a vuestra señoría muchos años.

Rtpresenlación de

los
comhion.i-

dos

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Safa capi1ular del ayuntamiento co11'tituciunal de Monterrey, diciembre 12 de 1823.
f,rancisco Tom:b de Jgbias. Pedro Cleto Ayala. José Rafael de Arreola. Señor jefe pol11ico superior de
esta provincia, don Francisco de Paula Micr Noricga.

Muy ilustre ayuntamiento constitucional: cumpliendo los comisionados con el delicado
encargo que vuestra señoría les ha encomendado. para que expongan lo que juzguen
conveniente a poder instruir el ánimo del señor diputado, sobre Ja suene de esta provincia
al tiempo de la declaración de la forma de gobierno bajo Ja que debe ser constituída la
nación, y la utilidad. conveniencia y necesidad de que se pida la formación de un estado
por sí ola o reunida con la del nuevo Santander; haciendo dos de los cuatro o últimamente
que todas cuatro representen uno solo en los término. que se ha propuesto en la acta
constitutiva, aunque conocen su insuficiencia en asunto de tanta gravedad, carecen de
las luces y conocimientos necesarios. y el tiempo que se Je ha a-.ignado es demasiado
cono. queriendo dar una prueba de obediencia a las respetables disposiciones de vuestra
señoría y su amor a la patria. desarrollarian las razones más obvias y sencillas que les
ocurren para fijar el concepto en que hallan, de que por ahora debe insistirse en que
toda~ cuatro fonnen un oJo estado para poder alternar dignamente con los demás de la
federación. Para fundarlo debe tenerse presente que las cuatro provincias se hallan
circunscrita&lt;; en un terreno marcado competentemente por los cuatro vientos, y sus límites
exactamente

\'OLUMEN 1 • NUMERO 1 / ENERO - JUl-:10 2002

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designados y reconocidos antes de ahora. sin que puedan jamás ofrecer
disputa en este punto; su extensión aunque es inmensa se haJla la mayor
parte despoblada. de modo que reunida las de las cuatro provincias no alcanza
a trescientas mil almas. cuya población apenas puede competir con los
estados m:ís cortos entre los designados. Los habitantes de todas ellas tienen
entre sí relaciones de sangre y unas conexiones muy estrechas. pues como
descendientes de los primeros pobladores se han extendido por todas. y
como las necesidades han sido comunes a las cuatro. no ha habido diferencia
entre los habitantes y tropas que tan pronto han habitado en unas como en
otras. enlazándose íntimamente hasta fonnar una sola familia.
El gobierno de ellas en lo interior antes de ahora ha reconocido un centro
común que les ha dado impulso. y sólo la insulación o un espíritu de
provincialismo mal entendido ha producido algunas diferencia'i sobre fa
ubicación del gobierno superior de ellas. que han alterado la annonía y
unión cuya necesidad ha..,ta ahora ninguna desconoce.
La población de la cuatro provincias se compone de labradores y criadores,

gentes sencillas y honradas pero sin ninguna ilustración. un corto número
de comerciantes. o por hablar con má propiedad, mercaderes y escaso
número de malos artesanos, siendo extranjera la industria en estos países.
En ellas no se conocen ricos propietarios ni capitalistas. sino pocas medianas
fortunas y mucha miseria, abandono e ignorancia en lo general. en ténninos
que los capitales aún de mayor rango como esta ciudad, que es la única
parte donde se conoce un establecimiento científico en el colegio seminario
y en que deberian abundar más la~ luces e ilu tración. apenas se encuentran
sujetos para la ucedánea renovación en los ayuntamientos. sufriéndose en
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los demás pueblos una absoluta carestía como ya se deja entender, y una
torpeza e ineptitud bien conocidas de que hay repetidos ejemplares, de suerte
que sólo el carácter honrado y sencillo de estas gentes en lo general, es
capaz de contenerlos en el círculo de sus deberes en un trastorno y
desgobierno tal como el que se padece.

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la antecedente, que no carece de exactitud ¿cuáles son los elementos que cada

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provincia tiene para fonnar estado ni aun dos de ellas juntas, sin exponen,e al escarnio
de los restantes? ¿dónde están los sujetos que deben servir la'í legislaturas y ponerse

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al frente de los demás podere '? ¿cuáles son las rentas con que debe comarse para

dotar a tanto número de empleado.s, que por su esca,ez y miseria será imposible
sirvan por cargo conscjil? ¿si aun fonnando un solo estado las cuatro se concibe
dificultad en Jlcnar el gobierno interior y regularizarlo en términos que sea
sub,istente? ¿cómo podrán duplicarse ni cuadruplicarse los empleados públicos,
aun cuando los hubiese, ni pagarlos sin un gravamen notorio y ruina de las provincia
respectivas? ¿cómo es posible que las dos provincias menos pobladas y má, esca~as
de recursos. cuales son Coahuila y Texas se hallan de dejar aislada~. siendo tan
imJX)rtantes como fronteras de los indios bárbaros y limítrofes de una potencia
poderosa?. cuándo los males que resientan deben ser trascendentale. a las otra dos
sus confinantes.

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Señor: no es el terreno el que constituye los e tado sino la población, nuestras
provincias cal\."Cen de ella. de comercio. artes, industria. ilustración y riquezas y
aunque con el tiemJX&gt; cada provincia por sí podrá fonnar un e. tado podero o. ho)
en día es de urgentísima ncce idad. que queremos tener una representación digna
en JX)der alternar con los demás estados. Se reúnan toda~ cuatro como con mucho
tino y previsión lo ha propuesto la comisión encargada de fonnar la constitución:
que fen] tanto procuremo no preocupamos de un espíritu de capitalismo, sino ceder
prudentemente a la utilidad común de todas las cuatro provincias, dejando establecer
el gobierno en el punto céntrico que sea más adaptable. para cuyo efecto puede
traerse a la , ista el expediente que a e~1e fin se instruyó en el año pasado de 1821 y
obra en la secretaría de relaciones. y donde consta de infonne de e te ayuntamiento
de que acompañamos copia. y que nos consideramos como una ola familia.
auxiliándonos mutuamente y considerando como uno solo los intereses de toda...;
pues éste es el único medio de elevarnos a un estado de prosperidad y
engrandecimiento digno de un vasto estado que puede sobreponerse a los demás. y

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de contribuir con utilidad a la defensa común de nuestra Independencia y Libertad .

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Siendo cuanto en la premura del tiempo pueden exponer los que suscriben, en

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�cumplimiento de la comisión que se ha dignado encomendárscles.
Monten-e). diciembre 12 de 1823.
3o. y 2o. Julián de Uano,
José Antonio Canalc .
Sala capitular del a)11nt:uniento constitucional de Momerrey. diciembre 12 de 1823.
De confomúúad: pase con el documento que le acompaña al señor jefe poluico don
Frandsco dt• Paula Miere Noriega. para que ele\ andolo al conocimiento Jel señor diputado
representante de e,t.a prm incia, haga los eft"Cto que haya lugar.
El muy ilu~tre ayunlamiento constitucional as[ lo decretó, mandó y firmó, doy fe: Francisco
Tomás de lglesius. Pedro Clero &lt;le Ayala, Jo é Rafael de Arreola, por ausencia del
secretario, José Ignacio Morelos pro secretario.
Oficio
Constantes

D eseoso de corresponder al honor que me dispen. a la excelentísima
dipulación de esta provincia, cuando por conocimiento de vuestra señoria
me pide la exposición de mi opinión sobre ¿si será más conveniente que se
fonne un estado de estas cuatro provincia-;? si la de e] Nuevo Reino de
León y Santander podrJn componerlo ¿o separadamente podrá erigirse cada
una de ellas en estado?
Debo expresar: Que las críticas circunstancia, en que se halla la nación.
exigen imperiosamente adoptar una forma de gobierno capaz de
constituirnos sobre las bases sólidas que tiene ya declaradas en acta
constitutiva presentada al soberano congre o por una comisión de u seno.
,
y por consiguiente que la demarcación expresada en dicha acta. cuando
asienta que las cuatro provincias de oriente deben erigirse en un estado, es
la más análoga a los intereses y recíproca utilidad de las mismas. a su
situación local y por ahora má · necesaria.
Para fonnar un estado es indispen able la concurrencia de individuo que
por sus conocimientos y decidido patriotismo, pue-dan desempeñar las
funciones a que Jos de tine el gobierno. recursos para la'i dotaciones de los
tribunales de justicia, diputados de la cámara y congreso general, y otros
gastos indLpensables que todos deben gravitar directamente ·obre los
habitantes de las provincia. que se han erigido en estado.

La actual situación de las del oriente. no puede ser más deplorable por la-;
calamidades generales y particulares. que por las continuas incursiones de
los indios bárbaros han ufrido desde el año de IO. y si se examina la de
cada una de ellas, se verá que la de Texas se haJla en un estado de nulidad
y no promete sino grandes y fundadas esperanzas que con el tiempo

VOLUMEN 1 • ?-.'U.\füRO 1 / ENERO - JU?-.10 2002

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recompen"ará abundantemente los auxilios que ahora pide a sus limítrofes.
La de Monclova e halla en la mayor miseria, con el grave peso de so~tener los presidio~
de la frontera. sin otro recurso que los esc.asísimos productos de las aduanas.
La de Santander. no contando ya con los derechos de importación y exponación de u
nue\ a aduana, ~obre que fundaba sus grandes proyectos y que por el artículo 34 de el
acta constitutiva. deben reservarse para el uso de la tesorería de los estados de la
federación, no e percibe cómo pueda sostener un estado.
La única que a primera vista parece podría verificarlo es Ja del Nuern Reino, si se tiene
consideración a lo~ recursos que puedan proporcionarle los pueblos agricultores y
criadores de ganado de su comprensión. por hat,er sufrido menos las calamidades
generales que han afligido y demeritado a las otras provincias, y sin contar con otra
obligación que la de consultar a su defensa exterior con la compañía del presidio de la
Punta: pero este debe graduar e como un error político. pues esta provincia no es menos
interesada como la de Texas y Monclova en repeler a los enemigos exteriores. cuyos
daños 'iÍ se reciben primemmcntc por sus habitantei. como que e hallan en la frontera.
no dejarán de er trascendentales a los de é ·ta.
La experiencia acredita que para la dotación de In secretaria. tanto la excelentísima
diputación como la de vue tra eñoria, no hay otro recursos que l01:1 producto~ del
único ramo de la hacienda nacional que son las aduanas; que porque tienen que cubrir
mcn. ualmente loª gastos de la compañía de la Punta, los sueldo de otros oficiale
agregado~ a la plaza; !por] ser un derecho eventual e incierto (pues se espera muy en
breve su extinción) no puede calcularse como un dato cierto, capaz de las seguridades
que nece ita un estado.

Por fortuna hay en la'.'! cuatro provincias individuos capace de desempeñar por sus
conocimientos y decidido patriotismo las funciones propias de un funcionario púhlico.
pero también por desgracia los más de ellos no son capitalistas y necesitan por lo mismo
de auxilios para su subsistencia. que debe proporcionárselos la misma provincia; y qué
recursos podrá prometerse cuando se está palpando la impo,ibilidad de colectar la última
moderadísima pensión impuesta por el gobierno, ya por la carencia de arbitrios para
satisfacerla, ya por la odiosidad con que los pueblos [ven] toda contribución directa.
cuando se hallan persuadidos. que por el nuevo si.!&gt;1ema de gobierno han cesado todas
las pensiones.
La (mi. ma) experiencia también acredita que cuando hubo una diputación compue ta
de dos diputados nombrados por cada provincia. pudo subsistir en el desempeño de sus
obligaciones, y sin considerable perjuicio de los intereses particulares de los mismo'
vocale,; en el día se han visto Ca! i . in efecto las providencias del soberano congreso que
para calmar las disensiones de las provincias

concedió a cada una de ellali una Diputación, y la de Monclova a pesar de los esfuerws
\ OJ.UMEN 1 • NÚMHRO 1 /ENERO- JI.DllO 2002

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de . u jefe p lític . apen

ha podido r unfr el mínim n ce. ario

para u in ·talación. y la de Santander e, voz común qu ·e ha di uelto
p rque u vocale. han carecido de recur o para . ub 'i. tir.

P rque pu s no deberán adaptar e lo medios más probabl qu ·ugier la
prudencia. formándo · un e tado d la cuatro provin ia . que atendiendo a
u felkidad pr porciona m' individuo. de luce

onocimiento ·. y in
particulare. ufran mayor demérito. má! pronto fácile.

que u int re.

la. pensione deben di. tribuir e entre mayor número.

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do erigid d e. te modo e capaz de hac rse re petar del re to de la

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nación y de imponer a la ambici a pret n ione d nue, tro · vecino lo.
am rican . y a lo. pro ectos que tal vez puedan formar lo· que nuevamente
e han a e indado n la provincia de Te, as. quienes ocupando aquéllo
terreno inmen o
agregar!

fera e , no

ría extrano que qui ·ieran con el tiempo

a u na ión. apro ecbém no d la indu. tria de e to nuevo

vecino quiene. con lo auxilio, de. u in. trumental y máquina!.

citarán la

emulación d los de Bexar. y refluirá en beneficio de toda la provincia. Jo
progre o. de aquélla, digna de con ideración, aun cuando no fuera por otro
titul que por ponemo a cubierto de la. ho. tilidade d nue. tro enemigo, :
y cuando no mediaran la razone. que dejó indicadas el

t=

tado actual de la

na ión y u fe]icid d (bien preferible a todo), claman imperio amente por la
pronta con. titución de gobierno. e ha pre. entado un acta on titutiva cuyas
ba. e

artículo no pueden er ni má egurru. ni más liberale.. lo padre

de la patria con lo auxilio del cielo y con la luce que Je son propias
abrán discutirl

Fórme

y

:an ionarla..

pue · un e tado de federación de e tas cuatro pro incias fijándo e

por capital de u gobierno interior la villa de Mier o Cerralvo u otro
cualquiem pueblo de lo má. pró imo a. u centro; e to

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'ÚME.RO 1 / F~ EkO - J

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10 2002

�demanda la unión con que debemo. reconcentrarno para poder re i tira lo enemigo
exteriore que no.· amagan y a lo interiore . que han pue to en movimiento todo lo

r ort que e tán al alcance· y u ·tucia y malignidad, con el fin de provechar e d la
divergencia de opinione y del de orden que por de. gra ia

ad ierte; tiempo tienen Jas

provincia para aprovechar e de la facultad que le c nced

l artí ulo 8º de) acta

c n tituti a, eparándo e cuando e crean con proporción de erigir e en e tado.
E mi parecer que ujeto en un todo a la luce y c nacimiento de Jo eñore

ocale de

la excelentí ima diputación, y a Jo de la demá corporacione e individuo a quiene e
ha con ultado obre el particular.
Dio. guarde a vue trn señoría muchos año .
lonterrey, di iembre 16 de 1823
3°2º. Jo León Lobo.
eñ r jefe políti o de esta provincia. don ranci co Paula de Míer e om:ga.

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Informe
del ·eñor

Señor jefe político: aprendice todavía de republicano , lleno de menudo. re abio
doctor d n morale on iguiente a lo pa ado gobierno.. no tenemo aún alguno todo aquél
Jo é
franci co de pr ndimiento genero o de no otro mi mo , que hace la felicidad de 1 repúblicas
Arroyo
qu le es ab. olutamente nece ario aun para e istir; y que da al ciudadano libertad y
vaJor para explicar ingenua y francamente u opinjón en lo negocios público más grave .
A cada pa o teme uno que hablando con candor e vaya acas a e ·trellar contra el
provinciali mo, contra I per onalidade. y contra la predilecta'i opinione de aJguno .
Pero (... ] en un [genio] negocio como e te es . qu e tando erizado por todas parte. d
difi ultade , no e encuentra salida por donde no e pre enten algunas a la verdad muy
grave .
Sin embargo vue tra eñoria en u oficio acordado con la e celentí ima diputación
provincial me obliga en nombre de la patria; y en u obsequio oy a exponer no tanto mi
modo de pen ar, cuánto la, enorm dificultarle . que por donde quiera e presentan,
ab olviendo por u orden la. tre preguntas que a u ·uperior excelencia ha hecho en
oficio de 22 del proxirno pasado noviembre el eñor diputado don S rvando Ter a
Mier.

Primera: i convendrá en que en efecto e forme un e tado de e ta cuatro provincia (
Jlamadas interna de oriente a saber uevo León Coahuila Texa y ue o Santander)
y en e te

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evento, qué punto o lugar de ellas convendrá sea la capital del estado.
sin consideración al la que es o ha .'lido capital de provincia, y sí
únicamente al mejor gobierno del estado y al común bien de sus
habitante;;;.
Respondo que aun cuando no conviene en manern alguna formar un
estado de las dichas cuatro provincias. me fundo en que la cuestión
propuesta equi\ale absolutamente a esta otra, ¿Se puede formar una
república central del territorio en las cuatro dichas provincias, se consta
de 29,000 leguas cuadradas que es la misma extensión que tiene la
Francia. y mayor que toda la península e pañola de sur a none. esto es
de [... J Altamira y[S ..] hay tanta tierra como de Veracruz al pueno de
Mazatlán en la provincia de Sinaloa. y de oriente a poniente esto es. del
río de Sabinas a los confines occidentales de Coahuila hay má,; distancia
que de Veracruz a Guadalajara.
Venga Montesquieu a decir ¿si es convenienie un imposible una
república de este tamaño'! ¿si su gobierno central podrá hacer la
prosperidad de los ciudadanos y mantener u arreglo interior? ¿Si no
tendrá iempre unas extremidades poco atendidas. débiles, miserables'!
El mi mo gobierno español que como absoluto y militar era aquí
sumamente expedito y fuene. juzgó necesario establecer cuatro
gobiernos militares distintos e independientes entre si los cuales siempre
y por siempre hubo. Y si dos veces ha existido una sola diputación
provincial común a la"i cuatro provincias, parece que ha sido únicamente
para que se palpase por experiencia el poco o ningún provecho o el
perjuicio que puede traer una tal reunión; la cual a todos los expresado.
embarazos de la naturalew, añade la inmoralidad, habitud contraria y
la divergencia de los intereses de las mismas cuatro provincias, animada,;
tal vez con emulaciones y animosidades propias de hombres.
Por manera que hacer un estado solo de las cuatro provincias, parece lo
mismo que contrariar los principio esenciales republicanos y frustrar
en todas las cuatro provincias, y en cada una de ellas todo el fin del
istema federal.
Por otra pane la mi. ma comisión como a~ienta en el discurso preliminar,
ha evitado fonnar estados tan grandes que por su extensión y riquew
pudiesen en breves años aspirar a constituirse en Naciones

independientes rompiendo el lazo Je-

\'OLUAlEN 1 • 1''ÚMERO 1 / I!XERO - JUNIO :2002

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�llera/. Precaución a la \'erdad importante, para la grandeza y poder total del Anáhuac
y para la tranquilidad de los e tado particulares. Pero por lo mismo muy digna de
aplicarse a un territorio tan \'asto como la Francia, sano. rico, feraz, virgen, situado
sobre el golfo mexicano, capaz de recibir en pocos años. prodigiosas creces de
colonización y prosperidad en todos aspectos.

Todo lo dicho es lo que me inclina a disentir de la reunión de estas cuatro provincias
en un estado. Ni encuentro tampoco punto dónde fijar su capital pues 1a Villa de Mier
que es la población más central topográficamente considerada, viene a quedar como
en un cabo aJ país más poblado y aquélla tierra tierra es tan mal segura de lru; incursiones
de los bárbaros, que aun treinta leguac; más acá solían entrar ellos no hace dos años; ni
habrá quien pueda asegurar que no. uceda lo mismo, el día que a lo lipanes e antoje
romper la paz.
Segunda pregunta: si con respecto al crecido número de habitantes, intereses respectivos
y bien general, sería más análogo a su actual situación el que desde ahora e fonnasen
dos estados, compuestos el uno de la provincia de Nuevo León y la de Santander, y el
otro de la de Coahuila y los de Texas; y en este caso. cuál lugar de los estados como
más central, y de cada uno de ellos podría fijarse por capital de su gobierno interior.
A la .~egunda pregunta digo, que la concentración de la~ dos provincia~ de Coahuila y
Texas, y la de Nuevo León y Nuevo Santander, padece en mi concepto por mitad de
todos Jos inconvenientes expresados. cuya mitad aún no me parece pequeño
inconveniente.
Pero en caso de ser preciso atropellar por estas dificultades má bien que por otras. la
capital de Coahuila y Texas. debe ser a lo que entiendo la ciudad de Monclova y la de
León y Santander, Linares.
Tercera pregunta: si atiendiendo a las mismas circunstancias, al mejor interés y utilidad
de cada provincia de por sí y separadamente podría erigirse cada una de ellas en
estado. para que con taJ independencia la-; unas y las otra'i en lo particular procurasen
su prosperidad y engrandecimiento, y aJ beneficio de sus respectivos habitantes: y en
este caso cuál convendría fuese la demarcación de su re pectivo territorio. para que
todas cuatro en común y cada una de por sí en particular, tuviese proporcionalmente
el número de habitantes. el de auxilios y luces necesarios, así como los demás arbitrios
para llevar a efecto u prosperidad y nueva fonna de gobierno.
A la tercera pregunta respondo que a mi entender. la naturaleza y la habitud que es
otra segunda naturaleza, exige que cada una de las cuatro provincias se gobierne por
sí misma y dentro de sí misma como quiera que sea ¿por qué no ha de ser un estado
Nuevo León que teniendo

VOWMEN 1 • :O.UMERO 1 / ENERO . JUNIO 2002

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2,621 leguas cuadradas, es mayor su terreno que Dinamarca y que el
Reino de los Países Bajos y que teniendo 70.000 mil habitantes, es
igual en población al estado norteamericano de Rhod lsland, a
Delaware. a la Luisiana y mayor que el estado de Mississippi y que el
de Indiana? ¿Por qué no ha de ser estado el Nuevo Santander, que
teniendo 5, 19.1 legua"i cuadrada"i, es mayor en terreno que Portugal. y
que la confederación Suiza entera? y que teniendo como 60,000 mil
habitantes es igual en población a los estados norteamericanos de
Indiana y de Mississippi. y más poblada que el de lllinois y el Míssouri?

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¿Por qué no ha de ser estado Coahuila que teniendo 6,702 leguas
cuadradas es mayor que Inglaterra y que teniendo como 50.000 mil
habitantes, es mayor su población que la de lllinois y del Missouri; de
los cuales cada uno tiene sólo 35,000? Aun entre los cantones Suizos
hay diez menores en población a Coahuila. siendo cada uno de ellos
un estado que . e gobierna independientemente dentro de sí mismo.
Por lo que hace a Texas. digo que aunque tiene IO, 918 leguas
cuadradas y es de consiguiente mayor que el Reino de Prusia. no
puede ser estado por ser corta población. Pero mientras adquiere la
población necesaria. que será muy pronto, pudiera quedar en clase de
territorio como están Norteamérica los tres territo!ios del noroeste,
Michigan y Alabama esperando a madurarse y poblarse más para ser
emancipados: pero siempre están gobernados dentro de sí mismos
por u representación comunal. y procurando así la perfección y
prosperidad necesaria para llegar a ser estados.
Con lo dicho. e tá re. pondida la segunda parte de esta tercera y última
pregunta que se versa. acerca de la demarcación de los respectivos
territorios. yo diría que por lo pronto sea la misma que iempre han
conocido las provincias a la cual están habituados los pueblos,
cualesquiera que sean sus defectos, los cuales más de pacio y con
más detenimiento y circunspección despué se irían corrigiendo a
representación de los respectivos congresos con detallado
conocimiento y determinación del congre o general constituyente.
La mayor de las dificultades con que se tropie1.a con esta grande obra
e~ la que resulta de lo gastos

\ OLV.\ll:N 1 • 1-:t,; MERO I tXEKO - JU, 'JO 2002

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NYALIA

que se deben erogar por cada provincia en mantener el congreso respectivo, mantener
el jefe político) su secretaria. dotar jueces de primera instancia. tribunal de apelaciones
y ministerio de hacienda pública; mas como no son estas cuatro provincias solas las
que ofrecerán semejantes dificultades para la planificación del sistema, considero no
. ca imposible salir de ello por medio de aqueJlas economías. que precisamente se
establecerán en todas las demás provincia.,, especialmente las más pobres y despoblada.,
como Tabasco. Sonora etc.
A la verdad 35,000 mil habitantes de Illinois y otros tantos de Missouri en Noneamérica
dan lo suficiente para gastos del gobierno y en Suiza 13.000 mil habitantes del canton
de Uri. mantienen también su organización. Esto ólo se hace a fuer,a de economía
que es virtud propísima de repúblicas. no otros aun [con[ la( ... ] pero la necesidad la
ira enseñando no se diga que aquéllos estados son ricos. Los cantones suizos cuando
se emanciparon. no eran sino pobrísimos e inacti, ísimos. y poco más eran a su
emancipación. algunos de los Estados Unido .
¡,Pero cómo han de sostener esta~ miser.ibles provincim;, los presidios, sus oompañías
y las volantes?

(1)

Respondo que esas compañías son parte del ejército y esos presidios son puestos
fortificados y tanto el ejército como los puestos fortificados de toda la nación deben
correr por cuenta de la unión en todo y por todo, sin que ningún estado tenga que
meterse en gobernarlo ni co tearlo: así se hace en Norteamérica según la constitución,
de otra suerte no hay unión.

De intento he dejado para lo último la mayor de todas las dificultades consistente en
lo que cada provincia debe contribuir para los ga~tos comune de la unión o gobierno
general. de su congreso, senado. presidente, ministros. ejército. marina. diplomáticos.
cónsules. etcétera. Si la unión hubiese de esperar que cada provincia enviase su
contingente o su cupo. el gobierno sería débil y podrían paralizarse todas sus
operaciones, y aun quedar reducido a nulidad; cosa que comprometeria hasta nuestra
existencia política en mil casos y circunstancias mayonnente en Jas actualf!.
En Norteamérica no es así. La unión tiene ciertos y detenninados origenes y fuente
de donde saca su gastos por su misma mano sin tener que pedirlos a nadie, y esto da
al gobierno general toda la energía que le es necesaria para obrM pronta. y fuertemente
en cualquier ca o. y estos sus recursos son tan abundantes que va a toda prisa
consolidando su enorme deuda nacional; de suerte que siguiendo así no tendrán dónde
echar el dinero. ni qué hacer de él, sino engrandecer más y más la unión y beneficiar
a los estados en particular. El primer origen o fuente

\ 01.UMEN 1 • 'UMERO 1 / E....,-ERO • JUNIO 2002

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�de donde -aca u gasto la unión norteamericana e de u patrimonio,

í la ciudad federal con u pequeño cli trito IJamado Columbia.
que comprende uno cinco cuarto de legua cuadrado . E te di trito y
Uáma e

cjudad federal la gobierna en todo y por todo la unión inmediatamente,
orno e patria común no perteneciente a ningún e tado, y todo Jo
impue o de aquél di trito entran en eJ arca de la unión, qu in conveniente
hay en hacer a Méxi o ciudad federal y demarcar a u derredor el territorio

de la unión, poniendo en otro lugar ecino la capital d aquél e tado.
¿ac o Jo habrán pen, ado así. ya a e ta hora aquello

abio diputado ?

El otro origen o fuent de donde la unión . aca u. gasto e. é

t : Partiendo

del principio inconclu o d que lo indi iduo.- de una nación no deben
, er gravado (comune ) para lo g to comune •. ino en proporción a Ja
mi ma uert que la provincias o e, tado , parece

r buen arbitrio para

quedar todo iguaJe ·obre poco má o meno ceder al gobierno general.
aquellas fuente de enorme . urnas de contribución e. que tienen o gozan
uno e tado y otro. no.
Por otra parte, el gobierno general o la unión como que cuida de la
. eguridad general, debe tener enteramente a u cargo y de u mano l
entradas o las puertas del

tado, tanto marítima, orno terre tre · que on

al mi ·mo tiempo lo. pue to fortificado limítrofe·. Por consiguiente,

las anibadas, lo aranceles, tonelaje .• anclajes, puerto. y aduanas pueden
correr y de hecho y derecho corren a cargo de la unión. En lo E! tado
Unid

a í indica la comi ión que debe er, aquí egún el artículo 13

novena atribución artículo 34 y 35. E ta en orteamérica produce mucho.
pue l d recho · aun de . ólo an !aje on allí muy fuerte. y conviene que
lo ean.
Ac o por el principio aniba asentado de la igualdad, convendria que lo
derecho. nacionale . obre plata y oro que son urnas enonne que gozan
uno e tado

otro no, e [dejru enJ a favor de la unión o el gobierno

gen ral, y o. lo verá y decidirá el oberano congre. o· yo olamente, apunto
e tas vías por donde tal vez lo mi mo eñore diputado habrán pensado

ya aJvar. las muchru y grande dificultade que se presen-

\'01. M · '1 • • . MERO 1 / E.: 'ERO - JU, '10 2002

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tan en materia de hacienda parn organi,.ar y planifkar el sistema.
De todo esto inferina yo solamente, que no puede al presente pronunciarse imposible
la organización de cada una de las provincias del Nuevo León. Coahuila y Santander
en estado . y la de Texas en territorio. La rnzón tomada de la naturaleza de este género
de gobiernos y de la habitud de los pueblos. persuaden a mi parecer que cada una
provincia ,e gobierne por sí misma y hacen esperar que de esa manem progresarán
más presto, mediante la colonización más fácil aquí que en ninguna otra parte: obre
estos principios he opinado siempre y sólo la experiencia podrá persuadirme otra co-.a.
Respeto la"í opiniones de personas graves contr.uias a la mía: y deseo que de una o de
otra manera la patria sea feliz y se organice pronto. atropellando por algunas
dificultades.apuesto que no hay vía que no ofrezca muchas y grandes a 1... ) este fin de
allanar. Concluyo con tres preguntas:

¿No sería posible conceder a un estado pobre que se reconce incapaz de subsistir, que
pidiese al congreso general su reunión a otro en cualquiera época, que echase de ver su
incapacidad?
;,No sería posible conceder a un estado pobre. que durante su pobre1..a. omitiese el uso
de aquélla pane de sus derechos, que no puede poner en uso por la misma pobreza ?
;,No sería posible a un e tado pobre, quedar como los llamados territorios en
Norteamérica, hasta que hallándose capaz de soponar las carga . pidiese al congreso
general entraren el rango de estado?. Los tres fatados que acompaño de estas provincias
con !ilustraciones] de los Estados Unido. con el número dos, y de Suiza con el número
tres aclaran y prueban que llevo derecho.
Dios guarne a vuc,;.tra señoría muchos afios.
Monterrey, diciembre 16 de 1823.
José Francisco Arroyo.
Señor don Francisco de Paula Mier Noriegn. Jefe político interino de esta provincia.
lnfonne del
venerable
cabildo
ecbiástico

Señor jefe político: Entendido este cabildo de los tres puntos propuestos por el señor
doctor don Servando Mier. diputado de esta provincia, que vue trn superioridad nos
transcribe con fecha nueve del corriente. para consultar al mejor interés y utilidad de la
patria. excitada con esto la más escrupulosa consideración en materia de tanta
imponancia, concerniente al paso principal de la felicidad común de nuestra deseada
con ·ritución; previos al examen y discusión de tan delicados puntos, y con sólo la
mira de promover el bien de los pueblos que componen estas provincias orientales. ha
procedido a resolverlos en lo término siguientes:
Sobre el primero que trata de la conveniencia de la formación de un estado de e~tas
cuatro provincia~ del oriente. y el punto que en el caso con-

\'01.U.\U:N 1 • 2''ÚMERO 1 / ENERO· JUNIO 2002

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renga para fijar la capitaJ del estado, consultándose solamente al mejor
gobierno y bien común de los habitantes, ha apurado e te cabildo que
en el talJer de la verdad, la justa investigación de lo mejor y má
provechoso. dejando y separándose de todos los privilegios y
concesiones particulares. como justamente lo exige la pregunta y nuestro
si . .tema republicano.
Y con taJ desprendimiento debido a la verdad y la justicia, ha parecido
a la mayor parte de la corporación, que lo más conveniente a la nación
en general y a estas provincia"i en lo particular será, el que fom1aran un
solo estado de las cuatro. que unidas podrán progresar y pro perar en
mejor actitud; que separada-; no tendrían. y aún serían gravosas al
gobierno y a la nación, que precisamente tendria que sufrir los excesi ,·os
gasto. que causarian en sus muchos gobiernos.
Nada obscuras han sido la"i poderosas razones que persuaden esta verdad.
y al contrario, son tan claras que por sí solas se están manifestando; en
la misma situación que actualmente tienen la más escasa y miserable.
Ellas gimen en gr.in pobre1,a, que casi es genernl y éste es sin duda, uno
de los mayores obstáculos que puede haber para la formación de varios
estados.
Ellas han padecido destrozos generalc de los indios en la más pingüe
y precioso de su terreno. Ellas han sufrido las crueles extorsiones del
gobierno despótico que precedió, sin atención a las propiedades,
haciendo semejantes estragos o mayores, ellas por fin exhausta"i de
bienes y de hombres. que la"i hostiJidade han perdido. se hallan en un
estado tan infeliz que es inferior, no menos que una tercera parte al
primero con que se formó la diócesis en ellas; y en taJ decadencia no
parece caber la formación de mucho estados, sin que puedan favorecer
los muchos brazo que le restan, porque son inútiles por carecer de
industria y de ocupación.
Aún más se demuestra esta verdad con lo que se ha estado viendo y
palpando en el tiempo precedente y el actual, en que ni las cuatro
provincias han podido soportar y administrar lo esca~s y mezquinos
gasto de la secretaría de una sola diputación ¿cómo pues podrán sufrir
otros mayores de dos o cuatro congresos?
Los prefe.ctos, ]os subprefe.ctos. tantos jue.ces de letras, representantes
y senadores para el congreso general. Si un solo secretario con dos
oficiales no puede subsistir de todas las provincias ¿cómo se verían
con tantas plaz.as, todas de dotación? más ¿y sujetos cabales para esta
multitud de empleos, de dónde se tomarían, cuando

VOi UMF.N 1 • 1'1JME.RO 1 / E.\rERO. JUNIO 2002

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a la \-CZ no se hallan para un ayuntamiento?
Sobre todo esto, es cierto que el sistema republicano tiene por uno de ·us ejes la
economía política. que es tan necesaria a todo reino para ser feliz. y con la cual han
hecho sus grandes progresos la Francia y la lnglaterra, la Holanda y otrao; repúblicas:
y de aquí claramente se conoce que semejante multitud de empleados en esta, cortas
provincias es repugnante al mismo sistema que se adopta ) más en el tiempo de su
desolación en que se halla sin erario sin hacienda. sin bienes sin más arbitrios. y
amenazadas por otra parte de la Europa que le prepara el duro cautiverio y yugo
intolerable que se acaba de sacudir.
Por estas y otras razones cree este cabildo, que más conviene la formación de un
estado de las cuatro provincia-;, que la división de dos o má-;; porque entre tantos
obstáculos y dificultades casi insuperables no se podrían organizar y acaso apenas
formados, se desvanecerán por erigirse sin apoyo y elementos propios.
Se formarian por un esfuerzo particular, pero faltándoles propio vigor desfallecerían
visiblemente y acaso sucediern lo que al cultivador, que por apresurar el fruto le
carga el abono al árbol y lo pierde todo.
Así también se palpa la decisión de la segunda parte de este primer punto que toca a
la localidad que debe tener la capital de este e tado. sobre lo cual ocurre decir, que es
evidente que esta Pro\·incia del Nuevo León se halla localiz.ada en medio de las otras.
y principalmente de las dos grandes de Santander y Coahuila, teniendo estas dos su
mayor población ca1¡i en la misma distancia a los lados de ésta; de manera que esta
provincia viene a ser legítimo centro para las otras us vecinas. y así e indudable, el
que la capital del estado se haya de fijar en algún punto de ellas. Pero así como no se
duda de e to. tampoco puede ocurrir duda en la asignación del punto de esta provincia.
que haya de ser capital, si se busca como es preciso la centralidad de la población. y
no del terreno inculto y despoblado: y siendo de este modo, e claro que dicha capitaJ
por ahora debe fijarse en esta ciudad de Monterrey, no porque ella lo ha ido y sea al
presente, no. tampoco porque tenga privilegio o concesión de tal, nada de esto le
sería ba1¡tante; cuando el bien general de los pueblos padecería en incomodidades,
retardos y otros perjuicios consiguientes a una localidad irregular y e,ccéntrica.
Lo que únicamente mueve a esta corporación en e ta asignación e la comodidad de
los habitantes. la capacidad del lugar, y la distancia proporcionada que tienen de ella
una y otra provincia. y no sólo la tiene para sus vecinos sino también para sus propios
habitantes. pues el mayor número de ellos y sus lugares grandes, tienen su situación
alrededor de esta ciudad, formándole circunferencia a ella. como u centro. Unos se
hallan a la corta

VOLUMEN l • NÚMERO 1 ID,,'ERO - JU

no 2002

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distancia de diez o doce leguas, como las VilJas de Cadereyta y de

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Marín, los VaJles de SaJinas. Huajuco y P~ quería. Uno que otro a

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menos. y otros a la&lt;; veinte y treinta leguas, que no hacen dis1ancia
desproporcionada, y los demás lugares sobre ser muy poco . son también
de la menos población y esto demuestra claramente que esta ciudad no
sólo es centro político, que es el que e busca y el principaJ para el giro

-.

de comunicación y administración de los pueblos. sino también se puede
tener por geométrico respecto de aquella parte de mayor pueble de í
propia, y de las inmediatas provincias: lo que nadie podrá negar ser
ba&lt;;tante para ser capital. sin que obste el no ser punto riguroso de todo
su tenitorio, porque quedando éste en lo despoblado. tal vez en un
pámmo o lugar muy corto. cuales son los últimos de la provincia: con
esto lejos de aprovechar a los habitantes se les perjudicaría. pues se
sujetaría entonces a la mayor parte a ocurrir a distancias mayores y
gravosas. con peligros y otras mil incomodidades propias de toda
frontera despoblada, o de sus lugares fronterizos y esto sin duda movería
a ser pa"iada a la&lt;; provincias de Santander y Monclova para proponer

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a esta ciudad aJ gobierno. para punto de su~ autoridades en ocasión
semejante a ésta. cuyos informes se hacen más verosímiles por ser dados
de panes imparciales que no podrían atender en e o complacencias
particulares, que sino la aptitud del punto conveniente a lo. ocursos
necesarios y de propia conveniencia.
Congruente a todo lo expuesto no ha parecido a este cabildo conveniente
la fom1ación de los estados de que trata el segundo punto: tanto porque
militan contra ellos los inconvenientes ya indicados, como porque
podrían excitarse alteraciones ruidosas en sus demarcaciones y demá"
intereses. con que crecería el espíritu de rivalidad que desgraciadamente
se incendió en estos días que debían ser los de mayor pacificación. para
no interrumpir la marcha de nuestro glorioso sacudimiento.
Pero en el caso de que se llegaran a fomtar dichos dos estados para el
Nuevo León y Santander. con respecto a la población ma-

VOLUMEN 1 • NUMERO I ENERO -JUNIO 2002

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yor se podría determinar por capital de su gobierno a la ciudad de Linares: como
para el otro la Villa de Monclova, por ser ambos lugares los de mayor centralidad
respectiva a sus dos provincias.
Pasando al tercer punto que contiene la formación de cuatro estados separados.
teniendo contra dicha formación las excesivac; cargas, gastos dificultosos y demás
inconvenientes expresado., queda manife tado no ser las provincias susceptibles
de esta forma y les vendría como a un pobre una gala; pero en el ca,o de que las
muchas dificultades que ocurran sean reme.diables. iguiendo la misma proporción
y considerando la parte de mayor población de cada provincia. podrían cómodamente
por ahora ser capitales Monterrey por el Nuevo León. Aguayo por Santander,
Monclova por la de Coahuila, y Bexar por la de Texas. Y sus demarcaciones se
podrian formar buscando la proximidad como las Villa, del Norte. Para esta provincia
Labradores. Río Blanco, Soledad y sus inmediaciones para Santander y así de las
demás y todas podrían tener por centro común esta ciudad, que como se está viendo
tiene la localidad má, cómoda para todas con respecto a su actual población, la que
aumentada en el territorio que tiene despoblado, entonces la misma población guiaría
a variar el punto de la capital a lo más central.
Esto ha parecido a este cabildo decir, buscando solamente la mayor comodidad y el
bien de los habitantes de estas provincias. cuya felicidad desea con igualdad como
hermanos, y partes todas de una misma diócesis y una nación. Deja como es debido
a la superioridad, pesar en justa balanza las razones propuestas. para que aprecie o
deseche según la verdad y justicia que le anima. y aquel su distinguido celo con que
trabaja en constituirno. en la forma mejor y más conducente a la prosperidad y
gloria de la nación mexicana; y pues que en esta con titución amanece a nuestro
suelo, el día de su mayor alegria y el nuevo sol que ha de verificar y fomentar todo
bien para la común felicidad, no desea e ta corporación otra cosa que el logro de
ella, esperando decir y aclamar que con ella le han venido igualmente todos los
bienes que encierran la política sagrada. la legislativa y la económica que promueve
todos los intereses públicos.
Diosylibenad,
Sala capitular de la santa iglesia catedral.
Montcrrey,17 de diciembre de 1823,.3º y Zo.
Licenciado José Vhero, doctor José Bemardino Cantú, Pedm de Hombre

\'OLUME.'11 • ~'ÚMERO I t:.: TEl&lt;O - JU, 10 2002

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lnfoane del
Señor don Fran i o de Paula de Mier oriega, jefe político interino
ñ r liceo iado
d O Jo é Vivero d e ta provincia.

He vi o con la atención y detenimiento que corre pond el oficio
de vue tra eñorí de 9 del que corre, en que me incluye la tr
pregunta obre qu D pideJ informe el eñordiputado don ervando
Ter d Mier, conviene a aber: si de las cuatro pro incias orientale
podrá formar un e tado y cuál de u lugare. podrá er el centro
más a propó ito para beneficio de ell y utilidad de la na ión.
egundo (beneficio d ) i convendrá formar un e tado de la
pro indas de León y antander y en e ·te ca. o. cuál erá el lugar
central d ambo en igual témúno ; otro de la de Coahuila y Te as
y el centro de ell
Tercero, erá má portuao que de cada una de la cuatro provin ia.
e formaran otro tanto e tad . eparado e independiente. y cuál
ea el centro d ello .
En cuanto al primero e indudable que forme un ·olo e. tado de las
cuatro por lo abundante recur o con que unida . e auxiliaran
recíprocamente, pu Jo que a una falta . e le :uplirá de la otrru tre :
por ejemplo, la provin ia de Tex que por u· produccion , ferocidad
de u terreno , caudaJo. o. río-. alguno de ello na egables y
dándole el fomento nece ·ario para ella ola. con el tiempo componen
no olamente un e tado ino una nación bien rica y acomodada: en
las actuaJe circun tancias no puede ufrir las paga del gobernador,
ueldo de l compañías veteranas, ínodo de lo. mi ·ion ro m
aun ocurrir on u producto e indu tria al e ca. o
habitante,.
Coahuila. a excepción de la cria de alguno ganado y u corta
. iembra que apenas producen el con. umo de u, habitante . carece
de puerto. y de brazo para aumentar la agricultura, fomentar u.
manufactura de algodón lana y excavar I riquí ima. mina de
que abunda u territorio.
La de uevo León aunque más poblada y adelantada en la agricultura

e indu tria. le falta mucho para llegar a la perfe ción de que e capaz,
por la falta de brazo y empre ario que adelanten u manufacturas
y cultiven las pre io a. produccione que en ella

VOL ME•• 1 • . aiMER

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:ERO - JU, ·10 2001

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se hallan. de cera. cochinilla, barrilla para hacer jabón y vidrio. conocida aquí con el
nombre de jauja. añil tan rico. abundante y de tan excelente calidad, que el poco que
benefician las mujeres traído del campo a donde naturalmente se produce para dar
tinte a los paños de rebo10 que fabrican. excede en hermo ura y firmeza al de Oaxaca
y Guatemala; no habla de las inmen as vetas minerales ni de las mina~ que están

paralizadas en su trabajo porque falta para ello tanto el socorro de los bra.,,o~, como la
habilitación para emprender cualquier obra que se necesite.
A todas estas \ enlajas se opone el inconveniente de carecer de un puerto por donde
poder exportar el sobrante de su consumo. e importar lo efectos útile al cultivo de
sus sementeras e instrumentos de sus manufacturas: tres tiene la provincia de Santander
que son: Altamira. Soto La Marina y Brazo de Santiago en el Río Bravo del Norte
navegable hasta la Villa de Rcyno a. abunda esta provincia de pesca de mar como de
agua dulce. :ms ríos son inundísimos y en las más partes muy fáciles de sangrarse y

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regar inn:iensidad de tierras para evitar la penuria de semilla'i de primera necesidad.

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por lo cual se ve en la estrechez de conducirlas a mucha costa de Tula, Santa Bárbara
y Provincia de León. y aún todo esto no es suficiente a cubrir la miseria de los lugares
inmediatos a la costa. en donde según estoy informado, no puediendo sufrir el valor
excesivo del maíz y frijol. se contentan con carne y leche, ni carece esta provincia de
producciones singulares y riquísima'i: Tal es el té de tan excelente calidad como el de
China. Yo llevé conmigo un poco a Madrid. y me a~guraron personas de muy delicado
gusto. que no había diferencia entre aquél y éste; y casi entendí. que más por cortesía
que de buena fe creyeron ser producción natural de la provincia que voy hablando.
Abunda de madera de construcción, y otras muy exquisitas y de la mayor estimación
para los ebanista~.
Se hallan en ella muchos minerales de los cuales el Real de San Nicolás de Croix fue
en otros tiempos opulento; aunque en el día e tán sus habitantes constituidos en la
mác; dolorosa indigencia o más propiamente hablando. en una completa miseria. Hay
también aquí mucho cobre con la ley de oro, en la ierra de Tamaulipas, pero toda"
estas riquezas, las unas que se dan sobre la tierra y las otras en el centro de ella, sin
provecho de la nación

\'O1.lJMHN 1 • NÚMERO I ENERO - JUNIO 2002

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por la escasez de arbitrios y de población. Abunda también de ganado mayor
vacuno, caballar y mular, pero la multiplicación del primero debe acabarse
muy pronto si el soberano congreso no se fija una ley que modere la
demasiada extracción de carne salada y tasajo que exportan para la Habana
y otras partes, teniendo contrato celebrado las cuales no pueden cumplirse

sin matar millares de reses hembras nuevas y fructíferas, porque si consistiera
en sólo el ganado macho no habría inconveniente en su exportación, y aún
puede asegurase que tanto por ésto como por las hostilidades de los bárbaros
y desastroso saqueo que se le hizo en el gobierno precedente del ganado

caballar y mular. han desmerecido las cuatro provincias en la mitad de su
riqueza, y gimen en la pobreza más dura.
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De aquí se infiere que formando un estado de las cuatro, podrán aunque con
algún trabajo y buscando auxilios en lo que pueda faltarles en la tesorería

general de la nación, cubra los gastos que son indispensables para sostener
los diputados de cada una en el congreso provincial, en el general de la
nación y los dos senadores, que le corresponde en habilitar las oficinas y
los empleados, magistrados de justicia y demás oficios concernientes, cuya
multiplicación de sueldos se sorberá en mi concepto cuanto numerario acopie
la nación y les quedará debiendo.
Esto es sin contar el sustento de las tropas de línea con que deben guarnecerse
los puertos de las costas, para evitar un desembarco o alguna otra agresión
interna o externa. Estas consideraciones deben representarse al soberano
congreso constituyente, para que la formación de la constitución facilite la
de los estados semejantes. a fin de evitar que se trastorne el orden por no
haberse tenido presentes todas las circunstancias propias y anexas del estado
general respecto de sus subalternos y de éstos respecto de aquél. Concluyo
pues que según mis cortas noticias, es la mejor forma un estado de las cuatro
provincias internas orientales. Pero lo que toca al centro que deba señalarse,
yo distingo de dos maneras: Si se busca el centro geométrico del tenitorio

\'OLUMEK 1 • !-sW,1.ERO 1 / E.\IERO - Jlr:-110 2002

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de todas cuatro. éste lo contemplo por el Río de las Nuece o Larcdo; y ya se deja
conocer que es inútil o muy co toso formar allí una población. aun cuando la nación
e1ituviera en circunstancias más propicias. Por tanto me contraigo al centro político
tanto para la mayor comodidad de lac; provincias entre sí, como par.t la circulación más
fácil de las leye. y decretos que emanen de la soberana autoridad de la nación. Cuando
se creó este obispado se formó expediente y debe precisamente hallarse en el archivo
de antiguo virreinato: se colocó la silla en la ciudad de Linares, considerándose ésta.
por el verdadero centro de las cuatro provincias orientales que componen la diócesis, y
habiéndose practicado la.., diligencias con vista de informes y pesándose el fundamento
de todos ellos. parece que no habría tropiezo en declarar a dicha ciudad por centro
político de las mismas: pero hallamos que no habiendo adelantado cosa alguna en u
población. la expresada ciudad antes sí, atrasado mucho por la insalubridad de su clima.
se trató de tra.,ladar la silla episcopal a esta ciudad.
Para ello se formó nuevo expediente. se pidieron los informes al virrey que entonces
gobernaba. ni gobernador de Coahuila don Miguel Emparam, a don Manuel Baamonde
gobernador de ésta y al de la provincia de Santander don Diego Salaga; y supongo se
practicara la misma diligencia con el gobernador de Texas. que me parece lo fue don
Manuel Muñoz.
Informó también el gobernador de este obispado doctor don Ga par González de
Candamo. y a excepción de don Miguel Emparam. que colocó el centro en el Valle de
Santa Ro a: todos convinieron en que la silla episcopal se trac;ladase a esta ciudad.
como así se verificó en virtud de una cédula del Rey de España, y por la autoridad
ordinaria del ilustrísmo señor doctor don Andrés Ambrosio de Llanos y Valdez, de
buena memoria, obispo que era entonces de esta diócesis.
No puede negarse que esta ciudad tiene las mayores proporciones por sus edificios.
por la bararurn y abundancia de los víveres. por los mucho sujetos ilustrado. que
encierra y por la cómoda y fácil comunicación con las provincias. sus limítrofes; es la
más aproposito para que se coloque en ella el centro de todac; cuatro. Ni en Bexar ni en
Monclova ni en Aguayo pueden las autoridades. sus dependientes y negociantes de
todas clases, mantenerse ni alojarse con la comodidad que realmente ofrece esta ciudad.
De consiguiente, soy de sentir que la ciudad de Monterrey es por ahora el centro má'i
proporcionado de las provincias de oriente.
No se me esconde que la Villa de Cerralvo se acerca más al centro geométrico del
territorio, pero esto nunca

VOI.UMEN 1 • NÚMERO l E.'-'ERO • JID.10 2002

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ha podido ser más de lo que es, pues habiendo estado en ella el gobierno
por muchos años, y las cajas entonces reales por falta de habitantes. por el
desamparo de las minas, por escasez de alimentos y aun de el agua, tuvo
que volverse a establecer aquí el gobjerno. y trasladar las cajas a San Luis
Potosí.
Las Villas de la Punta y Mjer, están en el mismo caso que la antecedente.
cual más cual menos, pero en efecto son iguales en miseria y despoblado.
Las provincias de Coahuila y Texas, si de ambas se fonnase un estado,
quedarían inferiores a la de León y Santander, pues sin embargo de las
producciones de su suelo. no podían naturalmente subsistir sin el auxilio
de las últimas, y aún con enorme gravamen al estado general. Entre las
dos no podrían sacarse los sujetos necesarios para la formación del
congreso. poderes ejecutivos y judicial, y la muchedumbre de oficiales de
que debe realmente componerse.

C/)

&lt;:
t....

'

El auxilio que podían esperar de sus provincias laterales sería precario,

u
-&lt;

~

dudoso o ninguno; porque si éstas se hallaban con urgencia atenderían
primero su necesidad que la ajena, y si el tesoro nacional estaba exhausto,
{

ya se deja comprender que el dicho estado quedaría destruído y aniquilado
por sus pasos contados.

N

I.O

..-

'
(

Más afortunadas serian las de León y Santander. pues con algunos auxilios
"

que se les socorriese. podrían dentro de muy pocos años subsistir cada
una por sí misma: pero en el estado actual de las cosas es un caso si no
imposible. ciertamente muy dificultoso.
Síguese de aquí que no es practicable la fonnación de dos estados distintos
de las provincias de Coahuila y Texa-;, León y Santander. De todo Jo dicho
se hace ver manifiestamente que si de las cuatro provincias orientales
puede formarse un estado. no así si se dividen sus provincias por mitad y
mucho menos por cuartas partes: pero si aún hay razones parn esta última
disposición, el centro de Texas será San Antonio de Bexar. Santa Rosa
por Coahuila. Monterrey por León, y Aguayo por Santander; esto es cuanto
puedo

\º01.lJME.'IJ 1 • NÚMERO 1 / f_\;ERQ - JUNIO 2002

V)

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u
-&lt;

�OC

INYA

IA

contestar a vuestra señoría según mi. cortas luce~ y muchos años que he tenido de residencia
en este obispado. en cuyo servicio he gastado la mitad y parte más florida de mi edad.
Dio y Lihenad. Monterrey. diciembre 16 de 1823.
José Vi\'ero.
Señor jefe político de e ta provincia. don Francisco Mier y Noriega

Acta de_l En
3\'t.ttl11lenlo

d~I Pilón.

este lugar de San Mateo del Pilón. en 14 de diciembre de mil ochocientos veinte y

tres. tercero de la independencia, segundo de la libertad y primero de república federativa;
reunidos los ciudadanos de esta vecindad por previa citación de cédula !ante diem}, a
pedimento del señor alcalde presidente del ilustre ayuntamiento Hennenegildo Ballesteros.
para tratar sobre los puntos que contiene el oficio siguiente:
El señor diputado don Servando Teresa Mier, en oficio que con fecha veintidós de
no\ iembre último dirige desde México a esta excelentísima diputaci6n provincial
acompañándole, el proyecto de la acta constitucional presentada por una comi ión al
soberano congreso constituyente, sobre la forma y arreglo de gobierno que debe
establecerse en el ínterin. se fija la constitución que ente otras cosas. que la misma

)

diputación se sirva decirle francamente su opinión e informarle sobre los puntos siguientes:
Primero. si convendrá el que en efecto se forme un solo estado de estas cuatro provincias
y en este caso. qué punto o lugar de ellas convendrá ea la capital del e tado in
consideración de la que es o ha sido capital de la provincia y í únicamente al mejor
gobierno del estado y al común bien de sus habitantes.
Segundo. si con respecto al crecido número de habitantes, intereses respectivos y bien
general, sería má-; análogo a su actual situación el que desde ahora se forma~n dos estados:
compuesto el uno de la provincia de Nuevo León y la de Santander y el otro de la de
Coahuila y los Texa~. y en este caso cuál lugar de los do Estados como más central de
cada uno de ellos podía fijarse por capital de su gobierno interior.
Tercero. si atendiendo a las mismas circunstancias, al mejor interés y utilidad en cada
provincia de por sí y separadamente, podría erigirse cada una de ella, en estado, para que
con tal independencia las unas en las otras en lo panicular procuren su prosperidad y
engrandecimiento y el beneficio de sus respectivos habitantes y en este caso. cuál
convendría fuese la demarcación de su respectivo territorio, para que todas cuatro en
común y cada una de por sí en particular. tuviese proporcionalmente el número de
habitantes. el de auxilios y luces necesarios, así como los demás arbitrio para llevar a
efecto su pro. -

VOl.U,\tEN J • l'-'ÚMERO 1 / ENERO - ,JID.10 2002

l.n
U)

�peridad y nueva fonna de gobi rno.

La diputación para proceder con el acierto que de ea. en un punto tan
intere ante e importante quiere oír el voto y dictamen de u ted y J efecto
e citar su celo y patrioti mo, para que on u notorio conocimiento y luce

e irva exponer y fundar francamente u opinión, en un a unto en que tanto
intere. a la omún felicidad en general de e ta provincia y de u.
habitante en particular.
Dio y libertad, Monterrey, 9 de di iembre de 1823. 3° y 2º.
Francisco 1ier oriega.
Señ r aJcald e n titucional d I Pil n.

E1 cual oficio publicado dentro d

la sala, a 1 . principale ciudadano y
fuera de ella al numero. o concur o de vecino en que comprendieron el
batallón y escuadrón de milicia cívica y de pué de una . ilencio a
e pectación en que nadie tomaba la palabra. dijo el eñor pre idente
Hermenegildo Balle. teros qu los individuos qu gu taran podían e poner
u entir en Ja materia con ultada por nue. tro benemérito y , abio representante
doctor Mier. Poco momentos de pu· de iJencio. e pronunció el teniente
e roneJ comandante general de la mili ia cívica [... ) Jo. é María Pará
Balle tero : diciendo u opinión e que las cuatro provincia formen un e. tado
conforme al a ta con:titucionaJ que ha pre entado la comí ión. y que en
cuanto al centro o capital ea re pecto de la población y no aJ terreno, el que
de ign la mi ma omi ión en quien ya por la e tadí tica, conocimiento
práctico • o ya por otro dato. deban oncurrir má luce. que en no otro, .

,-...

....

I.O

Para el efecto tomó la palabra el señor doctor don Lorenzo Treviño. teniente
de cura d e te lugar y dijo: Yo opino por la mi. ma unión de las cuatro
provincias en un oto e tado, pero en cuanto a la capital de é te a donde
tenga a bi n . in con ideración a población o terreno. Habló el ciudadano
Pedro ozeda. recordando a e ta junta lo que en actas populare anteriore
e tiene manife tado aJ gobierno y dijo: De ninguna manera debemo de
con entir el que de miembrc ninguna provincia o lugar de lo cuatro. que
según el sabio proyecto de la comí ión deben formar este e tado. pue apenas
en las cuatro unida e haJlarán lo elemento nece arios para erogar u
ga to . reemplazar empleado , y alternar con otras federacione : sería
VOi.U IEN 1 • , ' . MERO 1 / .. "ERO - J

'10 2002

�DOCUMINTALIA
de desear que se nos agregasen pueblos o pobladores y no de runguna manera
disminuyesen en nada el todo político de este estado interno de oriente. En cuanto
a la capital me congratulo con la idea lisonjera de que en razón a la población y no
del terreno, como opina el señor Parás, no distara diez leguas de nosotros el centro:
y ningún pueblo ofrece las comodidades que el nuestro para ubicar el gobierno de
este estado, porque cien leguas poco más o menos hay de aquí a la raya huasteca y
Colima, e igua] distancia graduamos a los confines con Monclova, a la costa y
márgenes del océano hay la misma longitud; como también es el más cómodo
punto para los recursos de Texas a quien por su nulidad en población no se agravia
por ahora, así es que adhiriéndome a la opinión del citado señor Parás, me conformo
en un todo al acta constitucional que ha presentado Ja comisión, deseando con
ansiedad sea cuanto antes sometida pues de ella resultara sin duda que [cesen] los
partidos calmen las divergencias, nos preparemos para defender nuestra
independencia atacada ya, y seamos verdaderamente libres y felices.
Los ciudadanos Vicente Parás, Vicente Pérez Posada y José María Barbosa y
varios vecinos se unieron al preponte y el señor cura párroco bachiller don Diego
Díaz de Mend[ivil]. Y el ilustre ayuntamiento. las milicias cívicas y demás vecinos
del pueblo aclamaron la opinión del señor Parás, en cuya virtud y oídos estos
votos por la misma ilustre corporación. acordó que aJ señor alcalde presidente se
le pase copia certificada de esta acta, a fin de que satisfaga al señor jefe político de
la provincia y lo firmó:

Hennelegildo Ballesteros, Zeferino Gómez de Castro, Francisco Leal Lachica, José Bruno Cantú,
Urbano García Davila, Pedro José Salinas,José Antonio Albino Alruna, José Rafael Correa Nieto,
José Ma. Barbosa. secretario, es copia que certifica, 3°. 2°. y 1°. Pilón, diciembre 16 de I823.
Informe del
ayuntamiento
de Linares

E xcelentísimo señor: El ayuntamiento de la ciudad de San Felipe de Linares.
reconocido al honor que vuestra excelencia le comunica, en un asunto en que sólo
su celo por el bien de las provincias y sabiduría para regular sería bastante, para
dar la resolución, excitado y aun comprometido, pac;a a exponer, asociado con su
cura párroco y noble vecindario, llana y sencillamente lo que juzga convenir a las
cuatro provincias de oriente, sin más objeto que corresponder a la confianza que
vuestra excelencia la ha clispensado.
Para establecer pues la primera proposición a saber; sí

VOLUMEN 1 • J,;ÚMERO I J 8'.'ERO - JU~IO 2002

�DOCUMEIITALI.&amp;

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es más conveniente que de las cuatro provincias se haga un estado, si
de dos, o uno de cada una de por sí; pasa a decir, que siendo [inconcuso]

~

que semejantes gobiernos debiéndose levantar sobre los sólidos
fundamentos de luces y de recursos, jamás las cuatro provincias se

z

[situarán] mejor que cuando unas con otras se franqueen estos auxilios,
de los que unas más que otras disfrutan y que por sí y sin mutua relación
cada una tendría que [mendigar] fuera de su comprensión, por lo que

~✓-

'-

esto sólo es bastante para hacemos creer que la felicidad de ellas es
más consiguiente a la mutua unión.
Bien podrían formarse dos estados de las cuatro, reuniéndose el Nuevo
León con el Santander, y la provincia de Coahuila con Jade Texas.¿
Pero aun cuando quedasen bien constituidas las dos primeras,
podríamos decir que lo quedaban las otras dos? ¿Y cuando aquéllas
no consiguiesen su felicidad por falta de recursos, acaso éstas podrían
gloriarse en haber conseguido la suya?, o para hablar con más propiedad
¿No es uno el interés que reune a todas cuatro, y que la suerte de la
una no está íntimamente pendiente con la de las otras tres?
Señor excelentísimo: Parece que la misma naturaleza pone esta íntima
unión en ellas, prescindamos ya de los vínculos que las reunen con la
nación mexicana a que pertenecen, y mismo hablemos de los que la
naturaleza les ha puesto: La sierra madre las divide enteramente de
todo el continente haciéndolas gozar de un mismo clima, a tiempo de
que en esto las diferencia de las demás; la una está al frente de los
puertos que abren la entrada a cualquiera agresión extranjera o que
han de hacer el comercio con las mismas naciones en caso de que sean
amigas y reconozcan nuestro gobierno.
Otra está en la frontera con una nación rica, ilustrada y poderosa que
en todo tiempo ha disputado nuestro terreno, queriéndose apoderar de
él hasta poner sus límites en las márgenes del Río Bravo; y cuando el
aumento principal que debe espe-

VOLUMEN l • NÚMl:RO 1 ' ENERO - JUNIO 2002

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rar e en e ta provincias depende de la feracidad de e tas tierras, en quiene poniendo
aun levemente la mano, un abio gobierno, producirían riquezas que no e fácil
explicar. ¿Podremo decir que la alcanzaremo [de ocupando] la provin ia de los
Texas, ex.hau ta de luce y de recur os?
Habríarno perdjdo poco con perder aquel terreno, o ería fácil [retirar] a lo que lo
han querido [ o tener] por uyo una vez apoderado de él. ¿Podrá ac o ola la
pro incia de Coahuila darJe de lo poco que tiene, lo mucho que aquélla ha menester,
para o tener derecho que entran en la felicidad de todas? E también de ad ertir
que e frontera de muchas tribu de bárbaro que de graciadamente han devastado
aquellos pueblo y que han de hacer un objeto digno de corrección y muy
principalmente de campa ión del gobierno, para civilizarlas y Lraerla a la jJu tración
del evangelio de que por ahora carecen muchas, que edient

lo han pedido. Si e)

gobierno pa ado no hubiera ido de de olación y muerte, que contraviniendo a u
decantado axioma de que había venido a traerno Ja religión, del todo se olvida [de
lo más].
Señor excelentí imo: nada puede decir e te ayuntamiento en materias tan importante
que vue tra excelencia con u alta penetración, no lo tenga ya bien meditado pero
en ob equio del bien general que de ea no pude meno que exponer brevemente y
como en un to co bo quejo, lo fundamentos que lo hacen creer que la felicidad de
la provincias por ahora ólo depende de la unión de todas cuatro; venirnos por
ahora, porque cada una puede re ervarse eJ derecho de eparación para cuando e
juzgue capaz de regir e por í. in nece idad de recur o de la otra . Do
e tablecimientos on muy difícile , principalmente donde a todo e le va a dar
principio. Aseguremo pue en la wtlóa de las cuatro, que luego en circun tancia
más benignas y pacífica , sobrará tiempo para que se e tablezcan por í.
Resta ólo e] decir cuál ea nue tro juicio obre la egunda proposición, relativa al
Jugar que deba ervir de asiento al upremo gobierno de las cuatro provincias unidas.
Para la acertada decisión de e te punto no meno principal, parece que no es bastante
que cada una de las provincias in unión de las demás aun cuando e arregle a
ju ticia pueda li-

VOL ME ' 1 • NÚ.MERO 1 / ENERO - JU :JO 2002

�DOCUMENTALIA
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sonjearse de haber elegido el mejor; pues esta lección sólo depende de

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una bien meditada propuesta, nacida de la elección de las cuatro; la que

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no pudiéndose verificar tan al pronto como debe informarse al soberano
congreso por medio de nuestro representante, sólo decimos que la
soberanía en [ocasión ...] y disputar que aquí necesariamente deben
excitarse nombre por capital de las cuatro cualquiera pueblo, para que
en él se reunan sin retrasos los electores de las mismas y que·reunidos
éstos en dicho punto, como bien instruidos de todas circunstancias

&gt;

necesarias para obrar el bien. Ellos ante todas cosas elijan la ciudad o
pueblo que deba ser o sea la matriz y de donde como de fuente perenne
salgan las leyes que han de organizar este mal formado embrión y que
han de fertilizar nuestro país.

C/l

&lt;

..

Hemos dicho señor excelentísimo en muy breve pero con la ingenuidad
de hombres de bien, sobre los puntos que vuestra excelencia se sirve
consultamos, desde luego que no podemos lisonjearnos del asierto en
asuntos tan graves y delicados, pero ciertamente del hacer público que

•

nuestras miras no llevan otro objeto que el de la unión, que es la que nos

•

ha de hacer respetar en todos tiempos y la única base de donde con
certidumbre debemos esperar nuestra felicidad. De estas ideas vuestra

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'l'L-1~

excelencia hará el uso que estime conveniente, sólo le suplicamos

..

encarecidamente que se interese para que la decisión de la ú1tima

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proposición, no se haga en el soberano congreso si no es como la

y&gt;-¿

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r. ,

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pedimos; pues por informes jamás se dará una resolución que deje
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satisfechas a las cuatro provincias, como deberá dejarlas la decisión que
/?

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den los representantes existentes en su seno.

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I 129.

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,i'r~ n..h:~✓tJ~?k-J
~7 ; ';.

urit?ku~:d:,

Dios y libertad. sala de sesiones del ayuntamjento de esta ciudad de San Felipe de
Linares, 16 de diciembre de 1823. 3º y 2º.
Manuel Quintanilla presidente.

f u ~,v7./ ..- -

VOLUME."J I • NúMl!RO 1 / ENERO - JUNlO 2002

L!)

r--

�Gabino VaJdez ecretario. Excelemí ima diputación provincial de uevo León.
Informe d
don Manu 1
Gómez de

Cante tando el oficio de vue tra uperioridad d nue e del corriente en que m
honra con pr guntar mi parecer obre lo punto a que e refiere u citado oficio digo
n cuanto al primero, que por ahora me parece muy con enient que la cuatro
provinci· interna de oriente fonnen un olo e tado federado con lo diver o que
deben componer la gran nación me ·cana; pue cada una d por. í me parece que no
tienen elemento para poder por. í formar e tac:lo eparado y aunque pudieran tenerlo
la do. de León y Santander para unidas formar uno . olo. no podrán erificarlo I de
Coahuila y Tex

las que en u caso quedarán ai ladas y e pu tas a mile de male

por no tener otra provincia a quien adherirse m jor que a é tru .
En e

ta

virtud y con ultando el beneficio general de la nación y el nu tro. contraigo

mi voto en e te punto a de ir que por ahora formen un ·olo e tado las cuatro provinci
de oriente, con la condición que cuando a juicio de alguna d ell
fonnar un

pueda por í ola

olo. lo pueda verificar.

En cuanto aJ eguado digo, que eñalar un punto que tenga todal lru condicion
nece arias para capital de e te e 'lado. lo con idero un a unto obredifícil e pue to a
la murmuración de la pro inciél!·. Yo con ider al congre o genera] compue to de
lo hombre. m patriotas y. abio. de la na ión. pero u re olu ión pbre e te particular
la con idero arrie gada, porque falto por upue to del conocimiento de e ta
provincias, cual e requiere para eñalar un punto que tenga las cualidade que debe
tener Ja capital. tendrían que decidi e por informe ta) vez errado o inie lros; y
aunqu no ob tante e to. u e]ección fuera acertada. nunca e callarían la quej
lo lugar a pirante al rango de capital. Todo e. to embarazo.

de

allanan a mi ver

con que el ongre o provi ional de e te e tado como compue to de hombre ilu trado
y ecino todo de e ·tas provincias lleno de todo lo conocimiento nece, ario de

ella , ea el que eñale la capital: contraigo pues mi voto a decir que el congre o
general . eñale el punto donde por primera ez se ha de reunir el congre o provincial
de este e tado y que éste en ·u primeras e ione , tomando

VOL ME.' 1 •

MERO l / E .F.RO - J

• ·10 2002

�DOCUMENTALIA

este asunto en consideración, decida el lugar que ha de ser capital. Este
es mi sentir sobre ]os puntos indicados, el que ciertamente me abstendría
de dar por ser ellos superiores a mis cortas luces, a no imponérmela su
referido oficio.
Dios guarde a vuestra señorí'a muchos años.
Linares, 22 de diciembre de l 823.
José Manuel Gómez de Castro.
Señor jefe político inerino de esta provincia
Informe del Este ilustre cuerpo de ayuntamiento reunido y de acuerdo con el señor
ayuntamiento
de Cadereyta cura párroco de esta villa, ha tenido en consideración el oficio de vuestra

señoría fecha nueve del corriente, relativo a que dé con franqueza su
opinión acerca de ]a formación del estado o estados, según la actual
situación de estas cuatro provincias de oriente por sus auxilios, habitantes,
loca1idad, luces y demás circunstancias.
En vista de lo que después de una detenida reflexión presenta a vuestra
superioridad para los fines en aquél indicados, su dictamen en estos
términos: Atendiendo en un todo a la situación de dichas provincias en
calidad por ahora juzga de absoluta necesidad que unidas formen un
solo estado, para proporcionar la felicidad de todas en el fomento de las
ramas de la agricultura, comercio, artes, minería, buena administración
de justicia y cuanto puede contribuir a su prosperidad e ilustración,
supuesto que se ha1lan a la vez sin los elementos necesarios para que
cada una de por sí o divididas por mitad atiendan al gobierno interior
con el celo, actividad y acierto que es requerente en un tiempo en que se
va a cimentar con la más practicable solidez, un sistema nuevo que exige
grandes conocimientos políticos no solamente de teoría, más también
de práctica si no de notoriedad, la falta de literatos que han de componer
ta1es congresos provinciales a1 efecto y que prescindiendo de este
inconveniente se pulsa el no menos difícil de vencerse, cual es, el que
sean capaces los recursos de dos provincias que es el caso más próximo
a éste, para facilitar el presupuesto de los gastos anuales indispensables
y extraordinarios, en la inteligencia que todos los ramos están en una
debilidad, y el número de habitantes de un territorio ciertamente vasto,
fértil
VOLUMEN I • NúMERO 1 / ENERO - JUNIO 2002

(/'J

�DOCUMENIALIA

y dígno de más atención, es respectivamente muy corto y no facilita empresas de
prosperidad, porque son pocos los capitalistas y menos los que se dedican a
emprender proyectos que puedan servir de fomento particular y general; en tal caso
parece conveniente fijar por centro y capital la Villa de Mier o Cerralvo, pero siendo

ambos lugares faltos de comodidad y sin agricultura ni víveres, para un vecindario
que puede aumentarse mucho por aquella razón; en su defecto puede hacerse elección
de Cadereyta o de Monterrey.
En el segundo caso de dos estados, parece ser el centro de las provincias de Nuevo
León y Santander, Linares. Y el de las otras dos el Presidio de Agua Verde.Y en el
último de constituirse cada una de por sí, para esta provincia Cadereyta o Monterrey
podrá hacerse capital; para la de Santander la Villa de Padilla, para la de Coahuila
la que ahora lo es, y para los Texas, Bexar.

Como quiera que este ayuntamiento no se halla iluminado para opinar fundadamente
en un asunto de tanto interés y gravedad, deseoso del bien general que lo anima ha

u

extendido la vista por todos ]os obstáculos que se presentan y las comodidades que

&lt;

pueden sobrevenir, de donde con sana intención ha deducido su modo de pensar y
voluntad del pueblo que representa; mas la excelentísima diputación sabrá ponerlo
todo en balanza y dicutirá con más tino, como que ha merecido la confianza pública.
Dios y Libenad. Sala Constitucional de la Villa de Cadereyta.
Diciembre 27 de 1823, 3º y 2°.
Juan José García DáviJa. José Mauricio Leal. José Antonio de la Garza. Antonio Escobedo. secrelario.
Señor Jefe político de esta provincia don Francisco Mier y Noriega.

\'OLUMEN 1 • .:..'Ú,\.lERO l / llNERO - JUNIO 2002

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�VOLUMEN 1 • NUMERO 1 /ENERO-JUNIO 2002

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                <text>Actas mantiene las secciones originales de la antigua revista de 1977, dándole mayor peso a la imagen tanto en el aspecto documental como gráfico; a la sección Mapas y Planos comentados se les da una explicación más amplia con un soporte documental abundante; la sección Documentos, que reproduce papeles relacionados con la historia del estado, publica también materiales de interés regional y nacional, ya no sólo paleografía de manuscritos, sino que incluye impresos con el mismo valor histórico</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753145&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <text>Actas Revista de Historia de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2002, Vol 1, No 1, Enero-Junio</text>
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              <text>Actas mantiene las secciones originales de la antigua revista de 1977, dándole mayor peso a la imagen tanto en el aspecto documental como gráfico; a la sección Mapas y Planos comentados se les da una explicación más amplia con un soporte documental abundante; la sección Documentos, que reproduce papeles relacionados con la historia del estado, publica también materiales de interés regional y nacional, ya no sólo paleografía de manuscritos, sino que incluye impresos con el mismo valor histórico</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Secretaría de Extensión y Cultura; Centro de Información de Historia Regional</text>
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              <text>Vázquez Esquivel, Meynardo, Director</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Poder político y económico en México</name>
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