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                  <text>REVISTA DE H1 TORIA DE 1A UNIVERSIDAD AUTÓ OMA DE NUEVO LEÓ

VOLUMEN II NÚMERO 3

E 'ERO· JU

10 DE 200!1

��,

FONDO
UHIVE.RSITARJO

Indice
HISTORIAS
•indios amigos" en el noreste novohispano / 3
Cecilia Sheridan Prieto
También acá hubo Pames: Nuevo León, 1770-1830 / 18
Raúl García Rores
Culturas indígenas en las ciudades. La terñtoñalidad migrante / 28
0/impia Farfán Morales
Leyendas indígenas en la oralidad de Nuevo león: India cautiva y el viento del norte, El Indio Pedro José / 38
Cristóbal López Carrera
Prácticas ñtuales en el sur de Nuevo león / 55
Araceli Rivera Estrada

DE FRENTE Y DE PERFIL
Israel Cavazos Garza / 63
Edmundo Derbez García

MAPAS Y PLANOS
Un asentamiento fronteñzo: Monterrey en 1767 / 72
Lydía Espinoza Morales
ACTA DE FE
la ciudad de los mutas pintados / 76
Genaro Huacal
la pasión chicalera / 77
Coral Aguirre
El otomí en Monterrey: un caso de bilingüismo / 82

Ismael Fernández Areu
Versus/ 87
... de crónica y lirismo
FECHO/rías/ 88
Paco Ruiz

SANTO Y SEÑA / 90
Épica y teoña despúes de la batalla O Códices, una llave de oro para entrar a un universo maravilloso O Lo esencial y lo
superfluo O Provincias internas □ Encuentros y desencuentros en la frontera norte

REMATE / 98
AUTORES / 108
DOCUMENTALIA / 115

VOLUMEN Il • NÚMERO 3 / ENERO - JUNTO 2003

�Historias
DI R ECT O RIO

Dr. Luis J. Galán Wong
Rector
lng. José Antonio González Treviño
Secretario General
Ora. Elizabeth Cárdenas Cerda
Secretaria Académica

"Indios amigos,t
en el noreste novohispano

Lic. Ricardo C. Villarreal Arrambide
Secretario de Extensión y Cultura
Profr. Héctor Jaime Treviño Villarreal
Director del CIHR
Cf.)

Cecilia Sheridan Prieto

Lic. Jaime Rodríguez Gutiérrez
Dírector de Publicaciones

rJ)

A C T A S

Meynardo Vázquez Esquive!
Director
Edmundo Derbez García
Asistente de la dirección
N

Francisco Soto Armendariz
Coordinador editorial
Graclela Salaz.ar Reyna
Edición
Rod'olfo Tono leal
Diseño y formato
CONSEJO EDITORIAL

Miguel Gonzátez Quiroga, Hortencia Camacho Cervantes, Daniel Sifuentes Espinosa, Javier Rojas Sandoval,
Maño Pérez, Mario Treviño, José Reséndiz Balderas. Armando Leal Ríos, Dinorah Zapata Vázquez
Portada: Composición realizada con el timbre conmemorativo de los 400 anos de la fundación de Monter~, del diseñador
y pintor Alberto Martínez. Fotografías de Francisco Barragán Codina y Meynardo Vázquez Esquive!.
Imágenes de Nuestro maíz, treinta monografías populares, 2 vols., SEP, 1982.
AeTA s revista de historia de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Publicación semestral. Año 11, número 3, enero-junio de 2003.
Registros en'trámite. Editada por la Secretaría de Extensión y Cultura y el Centro de Información de Historia Regional de la UANL Producción:
Dirección de Publicaciones, Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías, Ave. Alfonso Reyes Núm. 4000 norte, CP 64440.
Teléfonos 83 294111, 83 294112 y Fax 83 294095
Hacienda San Pedro, Zuazua, Nuevo león. Teléfono: {01825) 247 0500, fax: 247 0510

VOLUMEN II • NÚMERO 3 f ENERO - JUNIO 2003

El espacio fronterizo al norte de la Nueva España ha dado
pie a la producción de numerosos trabajos historiográficos en el último siglo y, a semejanza de otras áreas fronterizas en lberoamérica, en ésta se ha privilegiado la visión
de la oposición entre "civilización" y "bamarie" como explicativa de su formación. En general podríamos asegurar
que el complejo proceso de conquista de estos territorios
se ha reducido a interpretaciones que tienden a simplificar la problemática étnica, colocándola en escenarios de
confrontación en los que se han exaltado desde los esfuerzos militares, hasta los empeños de los religiosos misioneros por controlar ydomeñar alos "rebeldes, insumisos
y guerreros" nativos. Es común encontrar textos plagados
de apologéticas batallas contra los indios rebeldes en nombre de la corona, o contra los apóstatas e infieles a nombre de la fe y bajo el pretexto de debilitar al huidizo demonio; pero a fin de cuentas, reina el argumento de la "civilización" opuesto al de la "barbarie".
Es innegable que el largo proceso de conquista y ocupación en esta área de la Nueva España sólo encuentra
explicación en un mundo de oposiciones, cambios y con-

tinuidades que se sucedieron en un complejo entramado de relaciones sociales y que, en esa medida, dan pie
para buscar interpretaciones históricas inmersas en el
tiempo largo. En este artículo expongo una reflexión que
intenta precisamente, indagar en torno a procesos de
alianzas y rompimientos entre las pretensiones militares
de control territorial y el papel de los nativos en este
juego de oposiciones. Cabe anotar que los resultados de
la investigación con que se alimenta este breve ensay0,
forman parte de una proyecto más amplio relativo al proceso de extinción nativa en el noreste colonial, auspiciado por CONACYT.

El control militar, asociado a la organización del espacio
como un espacio "habitablen para los nuevos pobladores, nos remite en todo caso a las formas y/o métodos
con los que la Mcivilización" española fue imponiendo fronteras a la territorialidad indígena. Sin embargo, tanto el
impacto de la presencia española en los territorios nati-

VOLUMEN lJ •

ME!?-0 3 / ENERO - JUNIO 2003

m

�TO ■ 1

V)

vos y las recodificaciones étnicas derivadas del mismo,
como las respuestas nativas frente a la presencia extranjera, los conflictos entre ocupantes, y muchas otras problemáticas asociadas al complejo proceso de conquista
y ocupación, requieren de análisis que nos pennitan abordar el problema de la transformación de los territorios
norteños, desde la perspectiva del papel y destino de sus
habitantes originales.
En el contexto militar, ciertamente, el papel de los
nativos es fundamental en la explicación de la organización misma de las fuerzas
españolas desplegadas en
esta frontera para lograr el
control de los territorios indios. Sin la "ayuda" de los indios, el control social y político de la frontera y sus habitantes, se hubiera convertido
en una empresa casi imposible.
Al igual que en otras regiones de la Nueva España,
la alianza con los nativos permitió a las fuerzas militares
ubicarse en la realidad de los
espacios que pretendían conquistar y ocupar. Pero ¿quiénes, cómo y por qué se aliaron a los españoles? La figura de "indios amigos", claramente representativa de esas alianzas, explica por sí misma la presencia de conflictos bélicos entre bandos diver-

sos.
No se trata de oponer dos fuerzas -"civilizados vs
bárbaros"- que guerrean y ponen a prueba sus fuerzas
estratégicas para el logro (al menos de uno de los contrincantes) de la victoria definitiva. Las epopeyas militares en estas tierras de frontera son únicamente parte del
imaginario de quienes las relatan como actores; o bien,
explicación superficial de procesos históricos más com-

VOLUME 'TI • NÚMERO 3 / ENERO - JU JO 2003

piejos. Se trata pues de diversas fuerzas que se confrontan alternadamente frente a procesos de recodificación
de un espacio común.
Es importante aclarar que el término de "amigos" únicamente se emplea en el lenguaje de la actividad militar,
ya que en el proceso de control de los territorios indios, la
presencia religiosa tiene un peso fundamental y a la vez
un lenguaje propio. Mientras que en el lenguaje religioso
se trata con fieles, infieles, neófitos, apóstatas o
catecúmenos, pero siempre menores en proceso de cambio; en el militar los amigos
son los aliados, es decir, pares de iguales en el campo de
batalla y la planeación militar
estratégica.
Cada calificativo se liga a
un espacio histórico concreto,
por lo que en la vida del nativo podemos seguir sus pasos
como amigo-enemigo, bárbaro-político, neófito-bautizado,
rebelde-fiel, apóstata-infiel, y
no necesariamente en secuencias temporales de adaptación
o mestizaje frente a los cambios sociales impuestos por la
presencia de extraños en sus
territorios. Al contrario, las calidades o calificativos impuestos a los nativos se definen
en un aparente caos que a fin de cuentas es reflejo de
procesos duplos de control-resistencia, guerra-extenninio, expulsión-desterritorialización.
En los primeros años del proceso conquista-ocupación española, la guerra es para los indios una forma
específica de control de los territorios en los que cazan y
recolectan. Confonne el proceso se complica con la ocupación extranjera de sus terñtorios de sobrevivencia, la
definición de fronteras militares y religiosas (misiones y
presidios), el aumento en el conocimiento de las cultu-

enemigos. Eran periodos de guerra cortos y definidos que
ras del desierto, la guerra lanzada por los nativos contra
formaban parte de las actividades anuales de los grupos
los invasores de sus territorios -sean blancos u otros innómadas del desierto. Estas alianzas, sin embargo, no
dios; son expresiones provocadas por las mismas condieran definitivas y variaban en tiempo de acuerdo a la
ciones de invasión que en el tiempo llegan a transformarmovilidad practicada por los distintos grupos, según los
se en estilos de vida. Como expresión de una forma de
logros de la caza, o las necesidades del intercambio, etc.
resistencia adaptativa, los grupos nativos que sobreviven
Cuando conquistadores, colonizadores, militares y rea la invasión en la segunda mitad del siglo XVIII, han
ligiosos se internaron desde el siglo XVI a los territorios
recodificado sus identidades de donde derivan nuevas
nativos, los indios respondieron con acciones guerreras
identidades étnicas. 1
que sorprendieron a los extranjeros. Ante la reticencia de
En el proceso de recodificación étnica, la alianza se
los nativos y, por supuesto frente a la dificultad de empaconvirtió en una figura clave de control social, tanto para
tar códigos de relación con el espacio (propiedad, explolos españoles que buscaban integrar nuevos territorios a
tación), los invasores ylos nativos se enfrascaron en cons~
la sujeción soberana o bien, consolidar los asentamientantes y largos enfrentamientos.
tos existentes en territorios nativos; como para los indios
Los nativos, por su cuenta empezaron a establecer
que agruparon contingentes importantes con fines diveralianzas con mayor frecuencia, ya no sólo en temporadas
sos, tales como los intentos de expulsión de los invasode intercambio o cacería de piezas. 3 Estas alianzas se
res, obtención de mercancías y la búsqueda de fuentes
alargaron cada vez más, provocando una lenta pero evide alimento, entre otros.
Antes de la llegada de los españoles a territorios in- - dente adaptación ante las nuevas circunstancias. Algunos grupos perdieron su nombre e incluso la lengua, para
dios del espacio que configuraña la frontera noreste de
aliarse de manera pennanente con grupos más fuertes
la Nueva España, sus habitantes practicaban la cacería y
generalmente bajo un liderazgo fuerte. Al tomar parte de
la recolección en áreas delimitadas por la pertenencia a
estas alianzas, en grupo estaban dispuestos a su vez a
un grupo especifico. Se trataba de una territorialidad tematacar a otros grupos enemigos del grupo receptor, aún
poral, circunscrita a una estructura social en la que la
cuando éstos hubieran sido aliados temporales en otras
reproducción y el intercambio eran fundamentales para
épocas. Con estos ataques, los grupos desaparecían o
la definición de la identidad grupal y territorial.
se fortalecían, dependiendo de las circunstancias conDe acuerdo a las costumbres alimentarias de cada
cretas. Pero de hecho, abrieron espacios territoriales más
grupo, sus territorios de movilidad estacional variaban
amplios y una frecuencia ma}'Ur de enfrentamientos.
o permanecían sin cambios durante largos periodos;
B grado de las agresiones territoriales creció conforsin embargo, cuando un espacio territorial se asumía
me avanzó la presencia de los invasores y, ciertas activicomo espacio de sobrevivencia temporal, éste era
dades como el intercambio de bienes y mujeres se susdefendido por el grupo evitando la entrada de extratituyeron por el robo y la toma de rehenes que constituiños o ajenos al mismo: "porque los chichimecas derían las llamadas "chusmas". Mujeres, viejos y niños eran
fendieron sus fronteras con conocidas ventajas de vaenviados como carne de cañón en las batallas o
lor y osadía en las batallas~2
enfrentamientos, ya fuera contra españoles u otros _gruEn ciertas temporadas, definidas generalmente por el
pos nativos.
ténnino de un período de cacería, distintos ~upos solían
Esta "chusma" conformó una masa marginal cada vez
reunirse en un punto pactado previamente a intercammayor a la que se agregaron como resultado de los
biar bienes y establecer alianzas para atacar a grupos

VOLUMEN Il •

ÚMERO 3 / ENERO - JUNlO 2003

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enfrentamientos, mestizos y españoles tomados en guerra. En las declaraciones de presos de guerra tomados
por los españoles, los sujetos hablaban de haber permanecido presos y en calidad de esclavos por largos períodos de siete u ocho años en los que no podían huir por
temor a ser apresados y consumidos como carne de un
festejo o "mitote".
La uchusma", sin embargo, jugó un papel fundamental en la planeación, ,estrategia y puesta en marcha de
las entradas españolas a los territorios tierra adentro para
atacar tal o cual ranchería nativa. Lllego de haber vivido
entre los nativos, conocían con lujo de detalles las alianzas, las enemistades, los lugares en los que solían acampar de acuerdo a la temporada, así como el nombre del
capitán o capitanes que lideraban una alianza determinada. Conocían también los puntos débiles de las alianzas y, por lo tanto, ofrecían estrategias para debilitarlas.
Por su parte, españoles, mestizos e indios tlaxcaltecas, todos colonizadores, adecuaron su sobrevivencia
cotidiana en la defensa de los espacios que ya se consideraban conquistados, estableciendo a su vez alianzas
estratégicas: principalmente buscaron alianzas con grupos nativos que les permitieran, con su experiencia, acceder a los inextricables territorios de refugio de los nativos enemigos, localizar sus campamentos temporales,
identificar las huellas y los destinos, el número de enemigos montados y armados, etc.
A lo largo del siglo XVII, el avance español sobre los
territorios nativos se dio de manera errática e inestable.
En el Nuevo Reino de León, por ejemplo, los colonizadores instauraron la práctica de caceña de piezas, es decir
de nativos, que se consideraban esclavos y eran vendidos en diversas regiones y fuera de la Nueva España. 4 Al
mediar el siglo, el argumento de la guerra por injuria conocida, y la toma de piezas en la batalla, aún se consideraba válido para esta región, pese a que la corona lo
había eliminado de las prácticas de conquista en fronteras de "bárbaros", sustituyéndolo por la conquista pacífica o por convencimiento desde 1573.5

El "parecer' del padre fray Francisco de Rivera, enviado al virrey en 1673, conforme al requerimiento del cabildo de la ciudad de Monterrey sobre hacer la guerra a
uciertos" indios alzados; es representativo de la definición de una serie de políticas regionales que se justificaron ante las autoridades virreinales y peninsulares. Es
además un documento clave para reconocer un aspecto
importante de estas políticas: la relación de los invasores
con el otro en la construcción de numerosas identidades
nativas para explicarse a sí mismos como no salvajes o
no bárbaros. Estas identidades se afianzaron como verdades absolutas, dando origen a distinciones importantes entre grupos e individualizando el conflicto;se allegaron así, una serie de argumentos sobre la defensa y la
ofensa que fueron retomados un siglo más tarde para
acabar con los indios "insurrectos".
Los llamados indios amigos son considerados entre
aquéllos que se han aliado a su vez con los españoles, a
través de pactos de paz y que se encuentran asentados
en pueblos y/o misiones, es decir, han sido reducidos al
suave yugo del Evangelio y al vasallaje del rey y por lo
tanto, pueden ser objeto de ataques: "que, por ser amigos de los españoles, los matan, aunque sean de su
nación, ranchería y deudos". 6
A diferencia de los bárbaros, "esa perversa y ciega
gente"; los indios de paz son considerados "almas" entrenadas en la fe. Son "indios amigos" porque apoyan a
los españoles en sus incursiones contra los ubárbaros",
quienes representan todos los males de las almas influidas por el demonio. los "bárbaros" son enemi~ no sólo
de los españoles, sino del mismo re-¡.
porque habiendo recibido la santa fe católica y dado la obediencia a los reyes de Castilla; no sólo son públicos salteadores,
sino enemigos declarados, así de los españoles como de la
Divina Majestad. Menospreciando la santa fe que han recibido
y profesado; arrancando las cruces de sus lugares en muchos

puestos que los españoles las habían puesto; donde ellos

alevosamente habían muerto algunos; y en otros arrastrándolas y hecho añicos y pedazos. 1

La ofensa por injuria se sucede en torno de la apos-

tasía, pero sobre todo del riesgo de la soberanía del
rey en los territorios que se consideran ya conquistados. A lo que el padre Rivera se pregunta si "¿Esta
tierra es de los reyes de Castilla o no lo es?ª.
Rivera refiere el peligro de las alianzas de naciones enemigas: la ausencia de castigos radicales a las
denominadas alevosías de los indios son causa, dice,
de alianzas que pueden acabar con los pueblos de
españoles. Pero más allá de acusarlos de simples
infractores de la ley de Dios y de su majestad, reconoce que los enemigos están dispuestos a enfrentar a
los españoles hasta la muerte. La muerte por la muer•
te, un agravio más a la civilización. La suma: una buena manera de oponer dos fuerzas aparentemente irreconciliables.

ciantes de nativos~la corona optó por imponer una
política ofensiva contra los nativos del septentrión: ~es
reconocido que la guerra defensiva contra dichos rebeldes no evita en el todo los daños que causan ni se pueden estorbar respecto a ser la tierra abierta y tener el
enemigo muchas entradas sin ser sentido", por lo que se
consideró la necesidad de "buscar a dichos enemigos en

Políticas militares
En la segunda mitad del siglo XVIII, las drásticas medidas
políticas y militares orientadas a finiquitar las hostilidades de los nativos, nacieron como consecuencia de un
sus tierras y hacerles guerra ofensiva~'º
sin fin de intentos de la corona por consolidar la ocupaA.sí, en 1685 el virrey Paredes recibió la Real Cédula
ción española en estos territorios. Disposiciones que
en la que se ordenaba la construcción de presidios en
retomaban en alguna medida la noción de frontera de
los parajes del Gallo y Cuencamé Mpara evitar que se
guerra viva y la imagen de la guerra justa que sustentó
perdiera el reino de la Nueva Vizr.aya"11 • En la Real Cédulas primeras décadas de la conquista de estos territorios.
la se contemplaba cambiar la misma organización de las
Los indios se transformaron de nuevo en sujetos de exfuerzas militares que habían funcionado sujetas a las órterminio y dejaron de ser sujetos de transformación.ª
denes de los gobernadores de provincia otorgando maEn el siglo anterior, la ofensiva desatada por los
yor poder a los capitanes, los cuales, aún cuando serian
indios pueblo de Nuevo México en 1680 y la consenombrados por el gobernador, tendrían la r.alidad de vicuente expulsión de los extranjeros de sus territorios,
talicios.
aunada a las cada vez más intensas hostilidades de
Por otro lado, los costos de la defensa de caminos
los grupos nativos de Coahuila y Nuevo Reino de León
y asentamientos se sustentarían sobre el mismo vey a la creciente amenaza francesa sobre territorio
cindario, no sólo con el uso de los diezmos provenientexano,9 provocaron un cambio importante en las potes de \os mineros de la Nueva Vizcaya, Zacatecas y
líticas de control de la frontera norte novohispana.
Sombrerete, sino con la fuerza de los mismos vecinos
De una política defensiva que en cierta medida
quienes estaban obligados a mantener montura y arhabía provocado un avance lento, además de impomas para salir en las corridas y mariscadas organizaner una serie de trabas a los colonizadores comer-

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VOLUMEN U • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

U • 'ÚMERO 3 ENERO - ]U]l.'10 2003

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e.o

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1

das por el gobernador y los capitanes: "para la fundación y sustento de los presidios que conviniese poner
en aquellas fronteras, en el ínterin que mi Real Hacienda puede mantenerlos" 12 •
A partir de ese momento y con el aPQ)U de diversos
infonnes de pobladores y militares de los presidios, emanaron constantes propuestas de reordenamiento, tanto
en lo relativo a las jurisdicciones de gobernadores yvirreyes sobre los presidios, como estrategias de guerra ofensiva en la declarada "tierra de guerra viva" 13 • Sin embargo, los intereses de los infonnantes, así como la indagación contenida, provocaron que muchas de estas propuestas fuesen contradictorias y pooo efectivas.
Hacia 1693 el virrey conde Galve, comisionó al
maestre de campo José Francisco Marín como "Visitador
de las Armas y Presidios de este reino de la Nueva Vizcaya"14, quien iniciaría una serie de reconocimientos in situ
que permitieran a las autoridades el acceso a información calificada y confiable respecto a los presidios, así
como propuestas autorizadas sobre el mejor funcionamiento de la defensa militar de la frontera norteña.
De estos reconocimientos surgieron una serie de disposiciones que permitiñan establecer en poco tiempo
una política sistemática, no sólo desde el centro del
virreinato sino básicamente, desde la península 15 • En
esencia las propuestas de Marín serían retomadas medio siglo después por el marqués de Altamira, en lo rela-

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U • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

1

tivo a la necesidad de afianzar los territorios conquistados, con el impulso amplio a ,la colonización y la creación de milicias locales buscando ahorrar gastos innecesarios a la Real Hacienda. 16
Los indios amigos o de paz, eran considerados "auxiliares" de los españoles en las campañas contra los indios alzados. A cambio, recibían protección y tierras en
las que se asentaban temporalmente. Pero la amistad de
los indios y los pactos de paz se mantenían firmes únicamente el tiempo que tardaban en reorganizarse las alianzas intergrupales; por ello, de un día a otro podían transfonnarse en indios enemigos:
Los indios de las Naciones babosarigames que están de paz en
el presidio del Pasaje, y los de nación cabezas que han vivido
en el pueblo de Sta. Maña de las Parras, han ocurrido ante mí a
manifestar, cómo en uno y otro puesto se hallan sin tierras en
qué hacer milpas, porque están muy desconsolados, y que su
solicitud aspira a estar en parte que tengan donde sembrar e
inmediatos a dicho presidio del Pasaje, así por su resguardo y
de sus mujeres e hijos, como por estar prontos a las repetidas
carreñas y campañas que se ofrecen contra los revelados
tobosos. Ya que todo el tiempo que han estado de paz han
servido de auxiliares. 17

Diez años atrás, un grupo de los babosarigame había establecido alianza con cinco grupos más para

atacar a los cabezas asentados en Parras y asaltar el
camino real. Las campañas españolas para detenerlos fueron apoyadas por indios amigos tepehuanes y
un pequeño grupo de tobosos asentados en pueblo
cerca del poblado español de Mapimí.
La alianza con lo españoles se había mantenido
por más de una década y el virrey Gálvez consideró
que era el tiempo de afianzar la relación con el grupo
babosartgame, otorgándole una serie de privilegios que
únicamente se habían concedido a los aliados tlaxcaltecas al finalizar el siglo XVI. De esta manera, ellos
y sus descendientes gozañan de los privilegios de ser
"milicianos fronterizos", exentos de pagar tributo, servicios y "demás contribuciones", además de gozar de
tierras para siembras y todos los aperos necesarios
para cosechar.. Entre tanto, se les mantendría la ración de carne y maíz que se acostumbraba dar a los
indios reducidos bajo protección militar o presidial. 18
Entre los indios considerados de paz se incluían individuos que habían perdido su relación g¡upal, ya fuera
porque el grupo se había disuelto en los enfrentamientos
con los españoles o con otros grupos nativos, o bien,
porque el grupo se había mantenido reducido en misiones o pueblos buscando la protección de los españoles
ante las embestidas de nativos enemigos. Eran considerados ~leales vasallos" por su obediencia, sujeción yfidelidad y servían como auxiliares, seguidores de rastros y
espías de las rancherías.
Entre los indios auxiliares, se encontraban los indios
"espías" quienes cumplían una función específica en la
preparación de las campañas militares para localizar
"rancherías" o asentamientos de los grupos nativos enemigos. Estos daban cuenta del número de indios de guerra, del tamaño de la caballada, de la disposición y tipo
de armas, de la presencia de naciones aliadas y del número de "capitanes" o líderes. Los espías recibían de dos
a cuatro reales diarios cada uno sin rec1bir armas ni montura, mientras que los soldados y vecinos integrados a la
fuerza militar recibían un peso. 19 Normalmente, los es-

IA

pías eran enviados por el militar español que estuviera a
la cabeza de la campaña para adelantarse entre 5 y 20
leguas frente al contingente y dar aviso de lo observado.
Los indios espías que probaban su lealtad a los españoles, después de volver con información derta, podían ser
considerados como amigos o más confiables.
En la categoría de indios amigos, se encontraban algunos grupos e individuos que habían sido probados y
se consideraban seguros. Al igual que los espías, participaban en las campañas militares, pero muchos de ellos
recibían monturas y armas de fuego, a diferencia de los
indios espías a los que se les permitía únicamente el uso
de arco y flecha.
Los grupos nativos que buscaban pactar alianzas con
los españoles, generalmente lo hacían en tiempos de
escasez porque con el acuerdo de paz obtenían bienes
dive1SOs como alimentos, ropa y tabaco; o bien, cuando
el grupo se veía cercado por otro grupo enemigo y buscaba venganza. Las autoridades españolas estaban conscientes de esa situación y sin embargo buscaban sacar
provecho temporalmente para emprender campañas con
fines específicos, es decir, acabar con tal o cual g¡upo.
Sabían además que en cualquier momento, los indios
de paz podían transformarse en indios de guerra: "pero
la lástima es, que los que hoy son amigos, mañana
son fieros contrarios, y es necesario buscar otros indios auxiliares que hacen la misma diligencia con ellos
al abrigo de las armas españolas, que les infunden
valor y esfuerzo". 20
Para unos y otros, la amistad se fundaba en pactos
de conveniencia coyuntural que en nada afectaban la
distancia establecida desde los primeros contactos entre los "bárbarosn y los "civilizados". Aún cuando el discurso español podía ser empleacfo para argumentar acciones bélicas o prácticas prohibidas, como la esclavitud; en nada se acercaba a la realidad de cómo los ínvasores concebían a los otros. Es por ello que el empleo de
indios amigos tendía acumplir funciones temporales concretas que nada tenían que ver con los esfuerzos o inten-

VOLUMEN Il • NUMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

�A
ciones contenidos en los discursos de conquista y ocupación, es decir, lo~r la ·civilización• de los ~bárbaros".

una ordenanza en la que se prohibía el ·repartimiento"
de indios ~Y todos los demás excesos" que las autorida-

Lo anterior explica el porqué de la aceptación implíci-

mariscadas persiguiendo a los indios enemigos( ... ) cuando convenga así al real servicio" .24 Ahora bien, para sus-

des estaban cometiendo en contra de los índios nativos.
Ordenó que se formaran "comunidades para que los indios vivan una vida cristiana" limitando a un mes el servicio de los indios con los labradores y mineros.22

tentar la entrega de los cautivos a los soldados como
premio, los capitanes recurrían a las Leyes de Indias que
en la quinta del título octavo de los repartimientos, libro
sexto, reconocía la recompensa a ·beneméñtos" .25
En 1766, tras la firma del tratado de París ytemiendo
mayores pérdidas en sus posesiones, el @:&gt;biemo virreinal envió al marqués de Rubí y al ingeniero Lafora, a

ta de costumbres nativas en tomo al cuerpo de los enemigos tomados en guerra y, la aceptación explícita de
actitudes de los militares que en otros contextos sen'an
calificadas de salvajes:
porque los indios amigos les siguen las huellas y los sacan de
rastro, aunque estén en los más intrincados reinos. Y allí les
quitan la vida trayendo las cabezas á nuestro campo, para que
conozcan los españoles que les son fieles. Y qurtándoles los
cascos con el pelo, se los llevan á su pueblo para ballar eJ
mitote en compafüa de sus parientes con las cabezas de sus
enemigos en señal del triunfo: suelen haber comer y beber los

res o religiosas porque, decía, "muchos indios de los pue-

sesos y sangre de sus padres á los Inocentes niños, que les

blos reducidos, doctrinas y misiones de este gobierno
andan divertidos y derramados, c:ausando robos y perjui-

toca de la presa para que aborll!Zcan (á su parecer) á los de su
sangre y no se huy¡m de las casas donde los cñan.21

o.....

Ciertamente la ocurrencia no era nueva. Por más de
un siglo este tipo de órdenes habían viajado por leguas
sin provocar efecto alguno en la realidad de la frontera
de guerra. Tras dos días de recibida la orden del virrey, el
gobernador de la Nueva Vizcaya, Antonio de Mendoza
emitió a su vez. una nueva orden, destinada a controlar la
movilidad de los nativos, imponiendo el empleo de un
pasaporte que seña emitido por las autoridades milita-

Por otro lado, las autoridades virreinales reconocían
que la situación de la frontera de guerra respondía, entre
otras cuestiones, a los innumerables abusos de los pobladores yautoridades regionales sobre los nativos y buscaban contenerlos por la vía del convencimiento y/o el
castigo, tratando de evitar una exacerbación de las hostilidades. Sin embargo, los pobladores estaban habilitados legalmente, previa autorización del gobernador o capitán de presidio, para incursionar en las tierras de los
indios de guerra y recobrar rehenes, caballada y otros
bienes. Pretexto con el que se buscaban indios para reducirlos en las haciendas y emplearlos como mano de
obra sin paga. Los abusos eran sustantivos y muchas de
las entradas de nativos a los poblados españoles, respondía en la misma medida, al rescate de congéneres y
como actos de venganza. En este círrulo vicioso se movía
la actividad militar, misional y civil: en una sempiterna
queja por las hostilidades de los enemigos natiVos.

En enero de 1755, enterado de una serie de abusos
de los españoles, el virrey Güemes y Horcasitas envió

VOLUMEN D • ;ú.MERO J I E? "ERO - JUNIO 2003

cios a los vecinos y hacenderos sin que haya sido posible
reducirse". Si un indio era localizado más allá de dos
leguas de su reducción sin portar permiso explícito, cualquier vecino podía detenerlo y, si se negaba o respondía
con violencia podía exterminarto.23
Tras la orden de 1755, la creación de una frontera de
guerra continuó su marcha natural. las limitaciones más
fuertes ante los abusos de los españoles se reducían a
un llamado de atención o, cuando exisüan pugnas de
poder, a una acusación ante el virrey en tumo por parte
de algún gobernador. Los capitanes de los presidios de
Santa Rosa y Río Grande, solían organizar •mariscadas o

buscaría negociar la paz con los indios irreductibles, por
el contrario, la estrategia deberfa orientarse a ·dividirlos y
confundirlos" con miras a su extinción. Por otro lado, entre las propuestas de Rubí se buscaba disminuir la fuerzll
de los capitanes presidiales y de hecho, acabar con los
presidios transformando a los soldados en pobladores
armados, quienes junto a los antiguos pobladores, for-

ban tan 'avilantados'". 26 Los
acontecimientos de 1758 en

marían contingentes milicianos ofensivos.29
De las observaciones de Rubí, surgió el segundo reglamento de presidios en el periodo del virrey Bucareli.
Éste se dio a la tarea de reorganizar la planta presidia!
con una administración más
efectiva, nombrando aBernar-

la misión de san Sabá en Texas
y el indiscutible fracaso del
último intento franciscano por
contener a los apaches por la
vía de la conversión, hacían

do de Gálvez como primer comandante inspector de los
presidios internos, quien junto con Hugo O'Connor, se dio
a la tarea de poner en prácti-

evidentes dos cuestiones: por
un lado, la imposibilidad del
gobierno español de "oc:uparY mantener los territorios
texanos especialmente por la
vulnerabilidad de la vía del •
Espíritu Santo y las intentonas
de los franceses de apropiarse de dichos territorios y, por
otro lado, la innegable fuerza guerrera de los indios
comanches y sus aliados, no sólo nativos sino también

ca los cambios necesarios
para la aplicación del Regla-

evaluar la situación de la frontera norte y averiguar además, "por qué los enemigos indios de las fronteras esta-

mento e Instrucciones para
los Presidios Internos que en
1772 se puso en operación.30
Como consecuencia de la
reorganización de los presidios del norte, en el noreste
se fundaron nuevas poblaciones ocupadas por soldados presidiales y sus familias.

pago y premio a su tarea.

franceses. 27
Rubí retomó muchas de las observaciones de Pedro
de Rivera, principalmente en cuestiones relacionadas con
la organización y localización estratégica de los presidios,
abusos de los capitanes, situación de los soldados, etcé-

Tres de ellas cercanas al Río Grande o Bravo como estrategia para contener a los indios sobre la línea que coma
entre el presldio de El Paso del Norte y el de San Juan
Bautista del Río Grande. cada uno de los nuevos presidios se habilitó con 46 soldados y un capitán. 31
Otro factor que introdujo cambios definitivos en la or-

En la ordenanza cuarenta y tres del reglamento de
presidios de 1729, se contemplaba claramente la diferencia entre campaña militar y mariscada o correría y se
estipulaba que las autoridades "no prohiban ni embaracen a los capitanes de sus distritos el hacer correrías o

tera. Sin embargo, sus argumentos respecto a la situación peligrosa de la corona en estos tenitorios y la necesidad de" conservar lo adquirido en las mencionadas fronteras", formalizó ta Mguerra ofensiva continuada" como la
única vía de solución de la frontera de guerra.28 Ya no se

ganización administrativa, política y militar de las provincias internas, fue la inspección del visitadorJosé de Gá_lvez.
Con el argumento de organiz.ar un gobierno unitario para
el septentrión con autonomía del virrey para tomar decisiones expeditas en una frontera amenazada por los na-

correrías" con el pretexto de alejar a algún t,IJpo enemigo cercano a sus dominios. Los trofeos de tales actuaciones, generalmente indias nativas o pequeños; eran re-partidos entre los soldados "favoritos" del capitán como

VOLUMEN Il •

lER 3 / E

RO· JUN1 2003

(fj

�1

tivos y por fuerzas extranjeras, Gálvez propuso la creación

(/)

de la Comandancia General de las Provincias Internas,
cuyo gobierno tendría las prerrogativas de un nuevo
virreinato. En 1769, la corona aprobó el proyecto presentado por el propio Gátvez y el virrey Croix; pero no fue sino
hasta 1776, cuando ya fungía como ministro de Indias
José de GálVez, que se expidió la real orden para crear la
comandancia. 32
Por su parte, lejos de reconocer cualquier acuerdo de
paz, los indios lipanes incrementaban sus tratos comerciales con los habitantes de los presidios de Texas y Coahuila· "pernicioso pecado" que se inició con los franceses asentados en Texas, con quienes intercambiaron pieles por armas. Mientras el gobierno español respetara
esta transacción, los propios llpanes estarían dispuestos
a convertirse en sus aliados para enfrentar a otras naciones comúnmente enemigas.

UGALDE AL ATAQUE

N

Para la región noreste, la expresión más contundente de
las nuevas estrategias militares diseñadas por los funcionarios del gobierno barbón, fue la actuación del coronel
Juan de Ugalde como militar al mando de la provincia de
Coahuila. Apoyado por Croix, Ugalde inició en 1779 varias campañas contra los indios mescaleros, parcialidad
apache que asolaba las provincias de Coa huila yTexas.
Juan de Ugalde se convirtió en un estratega militar
experto en localizar las rancherías de indios y diestro en
el manejo del territorio nómada con lo que se ganó una
enorme fama en todo el virreinato. Además de atacar a
los indios enemigos, Ugalde buscó afianzar alianzas con
otros grupos proveyéndoles de protección, no sólo contra
naciones enemigas sino contra los mismos misioneros y
autoridades locales.
8 punto de ataque más importante de estas campañas fue el bolsón de Mapimí, "celebre abismo [... ] receptáculo de sus mayores seguridades·. Desde las agrestes
sierras los indios se dirigían casi siempre a las márgenes

de los ños para atacar los poblados españoles. En 1778
Ugalde había localizado dos rancheóas en las márgenes
del río Grande: una de ellas formada por cuarenta indios
y capitaneada por MZapato Bordado·, y la otra, "hacia
levante" comandada por el capitán Boca Tuerta", desta•
cados estrategas de las incursiones de ataque a los pob'lados españoles. La localización de estas rancherías dio
origen a la organización formal de las campañas militares de Ugalde.
La primera campaña se inició en mayo de 1779 y
tuvo una duración de 41 días. Como aliados participaron
cuatro capita nes lipanes y varios indios ªamigos"
reclutados en las misiones. Entre las fuerzas españolas
asistieron 140 presidiales comandados por el capitán
Francisco Martínez y un capellán de la compañía de Agua
Verde. Por otro rumbo, pero como parte de la misma campaña, asistió el subteniente don José Muzquiz con 20
soldados y 80 vecinos voluntarios.33 El propósito de esta
campaña consistió en localizar nuevas rancherías
mescaleras, pero sobre todo, en probar si los lipanes aliados cumplían la palabra empeñada por su capitán
Xavielillo, en el sentido de hacer la guerra a la nación
apache mescalera, a sus aliados y aún a sus parientes.
El coronel Ugalde calculó en más de 300 los
mescaleros organizados en 77 rancherías con sus respectivos capitanes, "mismos a los que hoy se les hace la
guerra por pérfidos, alevosos e ingratos·. Al finalizar esta
campaña se contabilizó el éxito de la misma con 7 indios
enemigos muertos, incluyendo su capitán "Cuemitos",
nueve prisioneros y la recuperación de un cautivo español.34

La segunda campaña se inició más de dos años después, el 11 de noviembre de 1781, y se prolongó hasta
el 23 de enero de 1782. Más de 150 efectivos presidiales
recorrieron 300 teguas de •asperísimas sierras" que los
llevaron a rodear el río Grande y el de San Pedro Colorado o Puerco. En esta ocasión la campaña fue dirigida
contra uno de los más famosos capitanes rnescaleros de
nombre Gabol o Dagbole, que quiere decir ·hombre que

anda a caballo". Sin embargo, debido a la fuerza de las
alianzas indígenas. Ugalde fracasó y la fuerza del capitán
Oagbole creció en la misma proporción al lograr aliarse
con grupos enemigos de los lipanes.
En febrero de 1782, tras un mes de concluida la segunda campaña, Ugalde organizó otra campaña de nuevo contra los mescaleros "quienes -decía- daban mérito

Mdéjate de reñir" y a quien los españoles llamaban Alcalá,
Echine oJisolo huesos" que era una especie de sargento;
Y1 Sitié o "quemado daqui"; Datiguichi que significa "ojos
sarnosos"; Gavichoche o el ªde poco cabello" y que también significa "alegre"; Sigtisya, "el músico" y Digsya, "hombre crecido".38 Al finalizar la campaña,tras un acuerdo de
paz negociada en que ambos bandos aaeptaron suspen-

a perseguir hasta extinguirlos".35 Ugalde salió el 9 de
marzo de 1782 a una odisea de 4 meses acompañado
de 194 soldados y un grupo de indios lipanes. Peleó
contra siete capitanes mescaleros que años antes habían entrado a Coahuila para robar caballada y habían
matado a más de 80 españoles.36 Al finalizar la campaña, Ugalde había recuperado alguna caballada, así corno
el boún del asalto a una ranchería de 120 uendas que
los indios habían abandonado al senijr la cercanía de las
fuerzas españolas.
La última campaña organizada por Ugalde fue la más
larga pero no por eso la más exitosa. Durante cinco meses y días, es decir "todo un otoño e inviernon, Ugalde se
dedicó a buscar a Dagbole. En esta ocasión se emplearon 213 hombres, entre los cuales había siete indios
lipanes y dos indias rnescale~ que acudieron en calidad de guías. Asistieron además cinco sirvientas, un ciru·
jano y 48 arrieros para el transporte de 250 cargas de
bastimento y barrileóa para el agua, "de modo que todo
el número de almas trasciende a 272 de las que se compone todo este campo" y que ~arrastra para sus operaciones dos mil bestias". Ugalde y su gente recorrieron

1,272 leguas en las que reconocieron 113 aguajes Y56
asientos de rancherías ·donde estuvieron arranchados
losenemigos".37 Antes de tomar por asalto alas rancherías
mescaleras un mensajero de esa nación solicitó paz al
gobernador informándole que el capitán Nat.age, "dientes largosº, se encontraba arranchado a cinco leguas al
norte del presidio de Agua Verde.
Aunque no se negoció la paz con el capitán mescalero,
tampoco se les negó. Ugalde "estableció partamento" con
los capitanes Dagbole, Chitetes y Sé, que quiere decir

der las agresiones, Ugalde regresó a Monclova con un
resultado final de 6 enemigos muertos, 12 capturados,
la redención de un cautivo y la recuperación de 154 bestias mulares y caballares; además de la certeza de que si
a aquel corto fruto se agrega y considera, el que se ha
sacado de reconocer exacta y prolijamente, todo el Imperio meridional y septentrional (el primero comprende
el bolsón y el segundo las serranías a donde se pasó
después de aquel) que han ocupado de inmemorial tiempo los enemigos apaches mescaleros.1.1
En el centro de estas campañas se hacían constan-

tes referencias a las instrucciones de gobierno, expedidas por el rey a Teodoro de Croix en 1776, en ellas se
hacía hincapié que el motivo "principalísimo" para crear
el puesto de comandante general, era que éste ~procurara ta conversión de las numerosas naciones de indios
gentiles" valiéndose de los usuaves y eficaces medios que
prevenían las Leyes de Indias, como era el halago Ybuen
trato".40 Ugalde actuaba por cuenta propia y esto había
generado serias dificultades con Croix.
Los últimos acuerdos de paz exacerbaron las deterioradas relaciones entre Croix y Ugalde, quien, a decir de
Croi)(, obstaculizaba sus acciones: "pretende convence~...J
que su celo, campañas y fatigas han conservado la provincia de Coahuila, y que mis providencias la han acordado a la ruina[ ... ] preocupado del más raro fanatismo,
ha llegado a persuadirse de que es el redentor de estas
provincias". 41
Ciertamente Ugalde había logrado establecer un control militarizado sobre los indios enemigos y un cierto control paternal o de alianzas con los congregados en las
misiones que se sabían escuchados por Ugalde, quien

VOLUME U • NÚ \ERO 3 ' •J,.'ERO VOLU lE' ll •

1¼ERO 3 ' F~ ERO - JUNIO 2003

O 2003

�1

comparaba en sus informes los maltratos impuestos por
el capitán del presidio de Río Grande, Cerecedo, con los
que ejercían los indíos bárbaros. Las atrocidades de los
indios le parecían menos crueles que las del capitán que
los hacía dormir de cabeza en el cepo, los azotaba hasta
con 100 azotes y solía desterrarlos a la labor sin derecho
a pisar de nuevo su casa o la misión en donde tenían a
sus familias.
La defensa de los indios contra los malos tratos de
misioneros y capitanes ya se había evidenciado en 1780
cuando los ministros de las misiones de San Juan Bautista y San Francisco Vizarrón se lamentaron con Croix de
la "insolencia" de los índios congregados en sus misiones, quienes, aunque estaban pasando una epidemia
de viruelas, se negaban a confesarse en el momento de
su muerte. 42 Adjudicaban su atrevimiento a las licencias
que frecuentemente les otorgaba el gobernador Ugalde

VOLUMB

II • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

1

"quien les ha aconsejado (según ellos dicen} que no tienen obligación en cosa alguna de obedecer a los padres
ministros"; pero sobre todo, que los bienes de la misión
eran su~s y que podían hacer uso de ellos a su arbitrio.
Este consejo, según los ministros, provocó que los indios
no asistieran al trabajo ni a la doctrina y se dedicaran al
juego y el robo; el capitán no podía contenerlos, pues
tenía órdenes del gobernador de no azotar a los indios
"que es el único incentivo que los mueve a medio cumplir con la obligación cristiana ytemporal". El capitán había
sido limitado por el gobernador para intervenir en la organización del trabajo misional y, aun cuando intentaba
contener y "sosegar" a los indios, éstos, respaldados por
el gobernador le hacían el mismo caso -decían los misioneros-, que "si fuera un vil cocinero". 43
Finalmente, en octubre de 1782, Croix nombró un
nuevo gobernador de la provincia, don Pedro de Tueras,
quien tomó posesión en abril de 1783 y, habría de beneficiarse de las campañas de Ugalde contra los mescaleros,
pues éstos buscaron al nuevo gobernador para solicitarle
lugar para asiento.
En 1787, el virrey Flores resolvió dividir la Comandancia general en dos secciones y someterlas de manera
definitiva a ila autoridad del virrey. Reconoció en Ugalde
un agudo estratega en la guerra contra los indios, pero
sobre todo, elogió la resistencia del militar y sus hombres, acostumbrados a sufrir en tan agreste espacio e
internarse por largas temporadas en sus campañas de
ataque.
A partir del primero de enero de 1788 la comandancia de las provincias internas de oriente quedó a cargo
del coronel Juan de Ugalde, sin embargo su autoridad se
vena limitada ya que sólo podría decidir sobre asuntos
militares y no tendría ninguna autoridad en lo político y
económico ni en los asuntos de hacienda, justicia y patronato; pues estas funciones quedarían a cargo de gobernadores e intendentes.
La actuación de Ugalde, compendia en cierta manera
la del papel de los militares en la frontera de guerra. La

lejanía de la comandancia general al mando de Croix,
localizada al norte del actual estado de Chihuahua, permitía la toma de decisiones militares fuera de la autoridad del comandante y, en todo caso, dibujaba tal grado
de autonomía que la misma comandancia general perdía autoridad. Esta realidad provocó la división de la comandancia y abrió camino de nuevo a otorgar autoridad
al virrey en las políticas de la frontera norte.
Por otro lado, y amanera de conclusión, cabría destacar un factor que me parece fundamental considerar en
la definición de la frontera norte como frontera de guerra
viva. Por un lado, la amenaza de fuerzas extranjeras y la
evidente inestabilidad de la ocupación de los extensos
territorios del norte, considerados patrimonio de la corona; pero por otro lado y desde un punto de vista más

1

conceptual, los cambios que sufrió la visión de los españoles sobre los indios nativos de la frontera norte.
En el período borbón se refuerza la imagen del nativo
como enemigo de guerra, es decir como sujeto definido,
lo cual supone que la relación de alteridad se ha diluido;
en consecuencia, el empeño civilizatorio que caracterizó
el complejo proceso de conquista del noreste a lo largo
de casi dos siglos, es sustituido por un empeño de exterminio como única vía para consolidar la ocupación española de estos territorios.

BIBLIOGRAFÍA
Boceara, Guillaume {1999), "El poder creador: tipos de poder y estrategias de sujeción en la frontera sur de Chile en la época
U)

VOLUME

Il • Nú:MERO 3 / ENERO-JUNIO 2003

�colonial (de la guerra a la pacificación en Araucania}". en Anuario
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el 'sitio que llaman de Quauyla", siglos XVI-XVIII, México: Centro de IIT&gt;íestigaciones y Estudios Superiores en Antropología
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Arlegui,José M.R.P, (1851), Crónica de la Provincia de N.S.P.S. Francisco de zacatecas, México: Imp. Cumplido.
Zubil!aga, Félix, (1975), "Urbanización y labor misional entre los pu~
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Solano, Estudios sobre la ciudad iberoamericana, Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Cientfficas, lnstiMo "Gonzalo

do yugo del demonio', Zubillaga, 1975, p.284 y Artegui,

Sobre una sistematización de las propuestas de Marín, veáse:

que hostilizan esta provincia; ordenando se entregue lo recau-

1851, p.43.

O.LJones, Nueva Vizr.aya, Albuquerque, 1988, p.110-115.

dado a Don Juan Antonio Caviadas, administrador de las ha-

"Representación de diversos misioneros adscritos al presidio

ciendas del MarquésdeAgLJa&gt;O",Saltillo, marzo 21, 1769: AMS,

"En que se pone a la letra el parecer del P. Fr. Francisco de

17

Rivera (1632¡-, en: Chapa, Historia: 168.

de Pasajes sobre las quejas presentadas por los indios

Sobre la conquista española hacia et noreste de la Nueva

babosariagamas y cabezas .. ~ (1690-1703): AGN, F. Jesuitas,
"Representación de diversos misioneros adscritos al presi-

por el Rey Nuestro Señor en cédula de 10 de septiembre de

establecimiento francés en las costas del seno mexicano...Se

dio de Pasajes sobre las quejas presentadas por los indios

1772", citado por Navarro García, José de Gálvez,: 218.

consideró que era una seria amenaza ala segundad del virreinato

babosariagamas y cabezas...• (1690-1703): AGN, F. Jesui-

31

Alessio Robles, Coahuila y Texas: 575-576.

de Nueva España y que ponía en peligro a las Provincias

tas, vol.l-14, e.331, f. 1667.

32

Alessio Robles, Coahuila y Texas: 591-592.

"Campaña general contra los indios del norte", febrero de

33

•campaña del coronel d. Juan de Ugalde", 1779-1783, AGN,

Norteñas, constantemente invadidas por indios rebeldes. El rey

18

19

conocieran esas costas", cfr. Rubio Mañé, Introducción al estu-

20

Megui, José, Crónica, p. 167.

dio ... ,p.129. M.C. Velázquez, Establecimiento ypérdida del Sep-

21

Arlegui, José de, Crónica, p. 166-167.

tentrión en Nueva España, México, 1974, opina que "El reto

22

"Mandato del virrey para que se eviten excesos con los in-

La noción del surgimiento de nuevas identidades se analíza

despertado en los españoles de la frontera apetencia de con-

U'.l

en el texto Sheridan, 2000. Por otro lado, Boceara, (1999)

quista guerrera y evangélica y oportunidad de encumbramiento

&lt;

define el mismo proceso en el caso de los contactos hispa-

personal", p.89. Lo anteñorse hace evidente por ejemplo en un

no-mapuche, como un largo proceso de etnogénesis.

e

memorial elevado a la corona por Toribio de Huerta, antiguo

2

'I

Arlegui, Crónica de la provincia ... , p.8.

residente de Nuevo México que en 1689 se ofrecía a "restaurar

&lt;é

3

En 1715, una india de nación cocoyome, presa por españo-

esa región [Nuevo México] por su cuenta, con la condición de

,

les en Las Salinas, declaró que su grupo se reunía con otros

~
'-O

tres grupos aliados una vez al año para intercambiar bienes
y en otros parajes para organizar robos y muertes: "Ataque a

10

la hacienda de La Zarca", 1715, en: Hadley, D. y otros {eds.),
The Presidio and Militia on the Northem Fron1ier of New Spain,

11

3•

"Decreto para que ningún natural salga de su pueblo sin

35

25

"Expediente de la averiguación instruida", 1756, AGEC, FC,

•eampaña del coronel d. Juan de Ugalde", 1779-1783, AGN,
H.,t29, fs.161-163.

31

"Campaña del coronel d.Juan de Ugalde", 1779-1783,AGN,

c5, e19.

H., t29, fs.185. "Relación de lo ocurrido en la campaña del

"Diligencia promovida por Agustín Luis de Orosco sobre se

gobernador Juan de Ugalde contra indios apaches mescaleros•,

u

junio de 1782, AFFR-UNAM, MS (5/120), MS (5/121).

&lt;

le entregara una india apache", 1757: AGEC, FC, e.34.

concederle un marquesado .. ~, cfr. Rubio Mañé, Introducción al

Velázquez, Establecimiento: 171.

estudio ... , p.156.

27

AGI, Audiencia de México, Leg. 1933 A, "Expediente sobre

Orden del Gobernador Pardiñas, noviembre 2, 1688 en: Porras

invasiones de los indios Apaches, su rendición y formación

Muñoz, La frontera con los indios... , p.241.

de presidios y misiones en Texas", 1763
28

"Campaña del coronel d. Juan de Ugalde", 1779-1783, AGN,
H., t29, fs.158.

36

pasaporte", enero 13 de 1755: AMS, PM, c20, e26.
24

"Campaña del coronel d. Juan de Ugalde", 1779-1783, AGN,
H.,t29, fs.160.

dios•, enero 11, 1755: AMS, PM, c20, e27.
23

26

Cédula que Porras Muñoz califica como "el primer documento

H., t29, fs. 158.

1752 en: AGI, Aud. de México, Leg. 1933A, fs. 150-152.

ordenó al marqués de La Laguna que a cualquier costo se ~

francés, sumado al indígena creó una situación que parece haber

~

"Reglamento e Instrucción para los presidios que se han de

vol.l-14, e.331, f.1655.

"En la Corte Española causaron gran alarma las noticias del

NOTAS

PM, e 27, e 29.
30

formar en la linea de frontera de la Nueva España. Resuelto

España véase, Sherfdan, Anónimos y desterrados.

Fernández de Oviedo", pp. 269-290.

~

OaIA

l

1

38

"Campaña del coronel d. Juan de Ugalde", 1779-1783, AGN,

39

"Campaña del coronel d. Juan de Ugalde", 1779-1783, AGN,

H., t29, fs.182.

"Relación del viaje que de orden del Excelentísimo Señor Virrey

40

Velázquez, Tres estudios: 72.

41

"Croix a Gálvez", Arizpe, 4 de noviembre de 1781. citado por

Volume Two, Part Two, The Central Corridor and the Texas

constitutivo de un sistema de los presidios norteños", La fronte-

Marqués de Cruillas hizo el Capitán de Ingenieros Don Nicolás

Corrídor 1700-1765, Tucson, The University of Arizona Press,

ra con los indios... , p.314.

de Lafora, en Compañía del Mariscal de Campo Marqués de

Cfr. Rubio Mañé, quien cita la cédula completa, Introducción al

Rubí, comisionado por su majestad a la revista de los Presidios

estudio ... , wl 11, p.39.

internos, situados en la frontera de la parte de la América Sep- ·

ta del Río Grande sobre los castigos impuestos por el capitán

tentrional perteneciente al Rey" en: Nicolás de Lafora, Relación:

del presidio y el misionero de la misión, junio de 1780, AGEC,

31 y 33.

FC, c.10, e14; "El padre Francisco Cordón, comlsalio de las

Rubí, "Dictámenes que del orden•, 1O. La práctica española de

misiones de Coahuila pide decisión

1997, pp: 43-76., p.70.

12

Respecto a las restricciones de toma de indios esclavos,
véase: "Femando de Haro y Monterroso a S. Majestad", marzo

13

Cfr. M.C. Velázquez, Establecimiento y pérdida ... , p.90.

de 1672,AGl,Audiencia de Guadalajara, Leg. 0012 (66-6).

14

Cfr. Porras Muñoz, La frontera con los indios..., p. 330.

"Ordenanzas sobre descubrimiento nuevo y poblaciones",

u

M.C. Velázquez sin embargo, adjudica al período virreinal de

29

Navarro García.José de Gálvez, p:379.
42

Representación de tres indios de la misión de San Juan Bautis-

a las dudas que consta

13 de julio de 1573: Colección de documentos inéditos

Don Juan Acuña marqués de Casafuerte, el inicio del interés

"dividir y conqufstar" provocó importantes batallas entre ban-

para el gobierno de aquellas·, septiembre de 1780, AGEC, FC,

relativos al descubrimiento, conquista y organización de las

por la administración de las provincias del Septentrión, Esta-

das o •guerras de desgaste" fronterizas que, al fin y al cabo,

c10, e.15. Gerhard, lhe North: 436, menciona una epidemia

blecimiento y pérdida ... , p.114.

diezmaron a los indios políticamente autónomos•: Griffen, "Pro-

de viruela en el Nuevo Reino de l!.eón en 1781, que segura-

Porras Muñoz supone sin embargo que Altamira hizo esas pro-

cesos•: 703. "8 marqués de Croix, vírrey de la Nueva España,

mente es la misma que atacó en Coahuila.

citado por Gutiérrez, "La exploración": 173.

puestas "( ...)seguramente sin conocer el informe de Marín": La

felicita a las autoñdades y vecinos de esta villa por el donativo

La sujeción al suave yugo del Evangelio, refiere a "domar

frontera con los indios... , p. 331; mientras que M.C. Velázquez

l!lacioso para la fonnación de un contingente miliciano que al

los indios no obedecen ni hacen caso a sus ministros

(... ) a los indios chichimecas a quien ni la industria ni la

asegura que Altamira se leyó casi todos los escritos relativos a

frente de Don lope de Cuellas perseguirá a los indios bárbaros

doctrineros·, enero 26 de 1780, AGEC, FC, e18.

fuerza de los españoles había podido rendir, por ser la gen-

las provincias del Septentrión: cfr. El marqués de Altamira y las

te más belicosa y fiera" y representa la oposición al ·pesa•

provincias internas de la Nueva España, México, 1976, p.167.

antiguas

posesiones españolas de América y Oceanía sa-

cados de los archivos del reino, vol. VIII, Madrid, 1854-1884,

VOLUMEN Il • NúMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

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"B padre comisario de Misiones de Coahuila representa que

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H., t29, fs.185.

Il • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

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También acá hubo Pames:
Nuevo Leónt 1770-1830
Raúl Garcia Flores
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A los pames vivos, por vivos,
y a los desaparecidos, ín memorlam.

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Tres son los objetivos de este ensayo. El primero, pre~
sentar infonnación novedosa sobre los pames en un
espacro geográfico hasta hoy poco trabajado. Segundo, proponer una distinción de la presencia pame en
el Noreste, pues por un lado se presentó una migración colonizadora en el Nuevo Santander, mientras que
en Nuevo León encontramos un movimiento humano
ligado al trabajo en ranchos y haciendas, en muchas
ocasiones asalariado; si ,el primer tipo responde a ta
política novohispana y una visión colonial (fortalecer
!as fronteras por medio de pueblos de indios}, la segunda se encuadra en una dinámica socio-económica que se prolongará hasta bien entrado el siglo XIX.
El último objetivo de éste, es de carácter social, y
por qué no decirlo, político. Quiero seguir restregándoles a las élites norestenses, neoleonesas, y
regiomontanas su historia regionalista; una historia
particularista 1, excluyente y racista. Supónese que los
indígenas de la zona eran tan bárbaros que no fue
1

posible su incorporación a la sociedad colonia[; desaparecieron y por ello en el Noreste predominan los
descendientes españoles y unos pocos mestizos. Mulatos e indios quedan fuera de la crónica; de ahí a
afirmar que la riqueza, bienestar y educación que privan, por ejemplo en Monterrey, son consecuencia de
nuestra historia racial, media sólo un paso que constantemente es avanzado en la televisión, la prensa y
no pocas veces, en libros y cursos escolares 2•
Algunos historiadores consideran que la población
chichimeca fue virtualmente exterminada en el Nares~
te y que su aportación local fue escasa, asumiendo
que la cultura mestiza se forjó a partir de la cuota de
indios colonos, primordialmente tlaxcaltecas. Para
otros, entre los que me cuento, 1a población nativa
chichimeca no desapareció; se fusionó con la población colonial sin poder reproducir su cultura cazadorrecolectora. Es decir, no estamos tanto frente a un genocidio como ante un etnocidio.

Una vez apuntado el blanco de la presencia o desaparición de rasgos indígenas, quedan otros asuntos
no menos importantes. Como el de negar a los indígenas la posibilidad de adaptarse al paso del tiempo,
de tener historia. Diera la impresión de que los
chichimecas descritos por Alonso de león en la primera mitad del siglo XVII fueron los mismos y vivieron
sin cambios a lo largo 200 años, hasta que de forma
intempestiva desaparecen de escena .. Desnudos y
bárbaros, ignorantes de la agricultura y la ganadeña,
reticentes a habitar en una casa; estos chichimecas
son una caricatura que es necesario borrar. Quienes
aparte de quejamos mucho nos hemos adentrado en
los archivos coloniales, comprendemos que los nativos de la regió.rn trabajaron en haciendas minas y ran~
c'hos, vistieron de algodón y en ocasiones montaron a
caballo, poblaron barrios ycolonias, comieron piloncillo
y cabrito, casaron con mulatos y mestizos; cuando se
requirió hablaron náhuatl y castellano, combatieron
por igual a rebeldes y amos con espadas y mosquetes. Es incomprensible como se nos vende la imagen
de un indio que lo es,.sólo para no integrarse al modelo colonial, cuando toda su subsistencia les está
incorporada; peor aún, no comprendo como hemos
aceptado ese estereotipo por tantos años.

Este trabajo versa sobre un grupo ohichimeca: el
pame; el cual, como muchos otros durante el siglo
XVIII, ya se hallaba pacificado y viviendo según las
normas coloniales.

LOS PAMES Y EL NORESTE COLONIAL
De los cientos de etnlas chichimecas de la Sierra Madre Oriental, ésta es una de las dos sobrevivientes 3•
En nuestros días la población pame se concentra en
asentamientos situados en el estado de San Luis Potosí; su número total es incierto, pero puede ser que
supere las 10,000 personas. La lengua que los iden•
tifica se divide en realidad en varios dialectos poco
inteligibles entre sí, lo que ha dado origen a una clasificación de la etnia en sectores, según la variante
que utilizan. E! conjunto más numeroso gira alrededor
de Santa María Acapulco, es el llamado pame septentrional!. Un pequeño núcleo casi extinto, el pame meridional, se localiza en la sierra de Querétaro. Sin embargo parece ser que dos conjuntos más que hablan
dialectos bastante contrastantes, no han recibido una
denominación "oficial": un núcleo nada despreciable
que habita en municipios al norte de Santa María
Acapulco y, un conjunto poco estudiado y en apañen-

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2 P lb (111dt ■ ll'IIIH)

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S Sierra Chiquita
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Siena de Pablillo

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cia minúsculo que se localiZa más al norte, frontera
con Nuevo León y Tamaulipas, en los municipios de
Alaquines, Guadalcázar y Ciudad del Maíz. Ya que hablamos de la lengua, digamos de paso que el pame
se clasifica en el tronco otomangue, estrechamente
vinculado al jonaz, el ocuilteco y el matlatzincét.
la población pame se localizaba, a mediados del
siglo XVI, en un territorio más extenso que el que ocupa actualmente. Las noticias de Gonzalo de las Casas
reconocen su presencia desde Guanajuato y Michoacán hasta la Sierra Gorda. Como resultado de la
"Guerra chichimeca" 5 y la política de misiones y presidios seguida por el conquistador, el grupo fue abandonando las tierras llanas y la frontera sur, retrayéndose
a las montañas de la Sierra Madre Oriental. Sin embargo, algunos contingentes se desplazaron bastante
más al norte de lo que hoy aparenta. Al ocupar un
espacio tan amplio, sucedió que algunas parcialidades entraron en contacto con los estados mesoamencanos y practicaron algún tipo de agricultura, mientras
que otros siguieron manteniéndose de la caza y la recolección.
¿Qué contacto mantuvieron los pames con la población chichimeca del actual noreste mexicano? Es
probable (nada seguro} que algunas tribus, de esas
que sólo conocemos por el nombre, se emparentaran
con ellos. Por lo menos eso consideraban algunos
autores coloniales; por ejemplo, fray José Ortés de
Velasco proponía aislar a los rebeldes jonaces y pames
de la Sierra Gorda, de sus contactos con los gentiles
de Nuevo León y la bahía de Espíritu Santo {hoy Tamaulipas) 6 • Tanto el marqués de Altamira 7 como Vicente de Santa María8, coincidieron en vincular los
conflictos entre indios y encomenderos en el Nuevo
Reino de león, con un alzamiento general en la Sierra
Gorda a principios del siglo XVIII.
Por otro lado, contamos con referencias sobre un
lazo ritual que existió entre la pameña y el Noreste,
alrededor del culto al peyote; Gabriel Saldívar refiere

VO UMF

ll ·

que hasta 1883 hubo peregrinaciones pames a orillas del Río Bravo en busca del cactus 9• la similitud
entre la voz comecrudo kop y la pame kobE'E con que
se designa esta planta, siendo ambas lenguas tan distantes, permite inferir algún contacto 10 •

CÓMO WGARON LOS PAMES
AL NORESTE
las noticias seguras comienzan
en la segunda mitad del siglo )MI/
El Nuevo Reino de León se consolidó en el siglo XVII y,
el Nuevo Santander en el XVIII. En un principio, ambas
jurisdicciones eran más un membrete que una realidad: amplias extensiones despobladas (de españoles, por supuesto) se sujetaban teóricamente como
hinterland de villas ypueblos aislados entre sí. En estas
circunstancias era fácil que la población nativa pudiera huir de los colonizadores o resistir en condiciones geográ,ficas que favorecían una guerra de desgaste.
Aunque es probable que algunos pames procuraran la soledad del monte norestense, a mediados del
siglo XVIII se registró la más importante migración, truto de la fuerza del conquistador. Sucedió que al fundarse la colonia del Nuevo Santander, y a pesar de
contar con una gran población nativa, el fundador Escandón, conde de Sierra Gorda, movilizó a las nuevas
fundaciones, cientos de familias pames en calidad de
forzados por alzamiento. Por cierto, transfirió muchas
de ellas a su hacienda para atender la explotación de
productos agrícolas. La mayoña de estos colonos fueron asentados en misiones; su número puede ser presentado con relativa facilidad dado el buen orden de
los registros de la época.
Escandón, quien contó con una hacienda en la Jurisdicción de Santander, declara en 1754: •En dicha
hacienda tengo a sueldo y ración 40 familias de indios pames, que habían sido apóstatas de fas misio-

nes de Río Verde y saqué como tengo participado, de
fas asperezas de la Sierra Gorda y se van instruyendo
en fas rudimentos de Nuestra santa Fe y vida sociable; componen 160 personas que son de conversión."
u. En 1772 otros 60 pames fueron llevados desde la
custodia de Río Verde 12 •
En la Misión de Ntra. Señora de la Soledad en la
jurisdicción de Santa Bárbara, habitaban en 1754 un
buen número de indios: 52 pisones y 422 pames que
vivían por aquellas serranías, sembrando maíz ycriando
ganado. Para ese año ya habían construido casas, plaza, sacas de agua; contaban con aperos de labranza y
ganado mayor y tenían arreglado su gobierno al estilo
español 13•
En 1757 a la Misión de Palmillas son llevados 38
pames como colonos. Para 1772 cuenta con 200 pobladores; el notable aumento se debió a que han llegado familias interesadas por comodidad 14 • También
encontramos pames en las misiones de Rumorosa (21
famílias en 1770 15) e lgollo (243 pames en el mismo
año, 77 familias en 1772 16.) En las dos misiones vivían junto a janambres y pisones; contaban con sus
"gobernadorcillos y alcaldes", eran tenidos por cristianos aunque boza/es 17 ; de ellos se dijo que se aplican mucho a la labranza y a otros oñcios que se ejercitan.
Es innegable la importancia que tuvo la migración
forzada a la colonia del Nuevo Santander, pero faltariamos a la objetividad si pretendiésemos que esa fue
la única causa de que encontremos pames en el Noreste. Son numerosas las fuentes que refieren una migración voluntaria de familias enteras a los nuevos León
y Santander.
¿Qué motivos tendrían los pames para migrar desde la Sierra Gorda y Tamaulipas al Nuevo Reino de
León? Un primer motivo pudo ser la existencia de misiones con programas económicos y sociales agresivos para con la vida tradicional de los chichimecas.
Otro motivo lo debió constituir la constante presión

que ejercieron rancheros yhacendados sobre los pueblos neosantanderinos. Tampoco descartemos las epidemias y hambres propias del período, que forzaron a
muchas personas a jugarse todo con tal de seguir vivos.
Ya pesar de que no fueron los únicos migrantes a
Nuevo León (abundaron los veandantes en la segunda mitad del siglo XVIII), la respuesta oficial fue clara:
los pames no eran sujetos bien vistos. Dejemos a un
gobernador de entonces el honor de mostrar su opinión:

• Señores Alcaldes Mayores de fos pueblos que se
expresa al margen de la cordillera que ésta acompaña:
Tengo manifestado a Vuestras Mercedes los
incombenientes que toca en que se permitta andar
yndios vagos y sin licencia por las sospechas que se
tienen de esttar coligados con los enemigos; y como
en estos días se han encontrado en las cercanías de
estta ciudad algunos yndios que dizen ser pames, no
teniendo como no tengo por combenientte el permittlr
en ta Provincia ningunos de ellos ni de otra nación.
Prevengo a Vuestras Mercedes que luego que recivan
esta orden, procedan a arrojar de la Provincia los dichos yndios pames y otros qualesquiera no conosidos,
y a remitirme a esta Real Cársel a los que tengan por
sospechosos y encuentren armados, procediendo a
su prici6n por los términos que sean necesarios hasta
conseguirla, entendidos "'estras Mercedes de que les
haré el más severo cargo de la menor omisión que
tengan en el cumplimiento de esta orden que pasará
de unos a otros con fa cittada cordillera. Monterrey,
14 de julio de 1778.
Melchor Vida/ de Larca y Vi/lena. 18

Es poco probable que la orden del gobernador haya
surtido algún efecto, como no fuera afianzar el poder

(;MERO 3 / E ERO - JU 10 2003
VOLUME' 11 •

lERO 3 / E? ERO - JUNIO 2003

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�de alcaldes y hacendados sobre los pames. En efecto,
estos ~ilegalesn eran necesarios; solicitados como trabajadores en casas, ranchos y haciendas. Yantes de
que surjan voces pidiendo pruebas, veamos un caso
ejemplar, Linares.

población linarense osciló entre los 3,500 y los 5,000
habitantes. Antes de 1773 no hemos localizado ninguna referencia de esta etnia en Linares; a partir de
entonces, el número de familias identificadas aumenta con los años.

EL EJEMPLO DE UNA JURISDICCIÓN:

1771 - 1775
1776 - 1780
1781 - 1785
1786 - 1790
1791 - 1795

LINARES
Dada la situación geográfica de Linares y la importancia que obtuvo a final del siglo XVIII, es fácil suponer
que se convirtió en uno de los focos de atracción para
los pames. Hemos detectado entre 1771 y 1795 19 un
total de 67 familias pames 20, en una época en que la

.

'

2 familias
11 familias
13 familias
16 familias
25 familias21

¿Por qué asistir a Linares? Además de contar con
amplios parajes bien surtidos de alimentos silvestres
(caza menor yvenado, palma, nopales ytunas, biznagas
Ymezquites) con los que una población indígena comería bastante bien; la jurisdicción requería, por la
expansión de sus haciendas,trabajadores. Una vez más
se derriba la caricatura de que los chichimecas fueron
unos bárbaros incivilizados; aquí descubrimos que
muchas familias lo que consiguieron fue un trabajo
temporal como sirvientes, con pago en reales y ración
22

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La Labor del Valle parece haber sido el punto de
mayor atracción laboral para los pames; ahí hemos
detectado 9 familias. Le siguen la Hacienda de Guadalupe con 7, el rancho de la Misión con tres y, familias dispersas en La Escondida, Viguitas, la Ciénega
de Camacho y El Cascajoso. Muchas familias se
avecindaron temporalmente en la ciudad de Linares y
otras más se sumaron a la Misión y pueblo de San
Cristóbal de los Gualagüises.
A pocas familias podemos seguirles el rastro. Su
origen parece obviarse en muchos casos y tan sólo se
nos indica que viven sin residencia conocida. Apenas
de cuatro sabemos algo: dos procedían del norte de
San Luis Potosí, territorio en que aún hoy viven pames
(Alaquines y Valle del Maíz) y dos más provenían del
Nuevo Santander (Palmillas y San Nicolás de Croix).

Parece ser que todos mantuvieron su comportamiento móvil, asentándose por temporadas en ranchos y
haciendas. Dicho comportamiento no era exclusivo de
los indios; a final del siglo XVIII, en medio de hambre
y epidemias, grandes oleadas de migrantes procedentes del Bajío y el Altiplano central, invadieron el norte
de la Nueva España. El comportamiento laboral de los
migrantes solía ser el mismo que el de los pames. Por
su parte, a los hacendados no les convenía enganchar
a los trabajadores en forma permanente, pues esto
obligaba alimentarlos, aunque no hubiera cosecha.
Las familias pames ya estaban cristianizadas (es
decir, se asumían cristianos y ocurrían vol,untariamente a los ritos) y, por lo menos algunos miembros,
castellanizados. La mayoría de los pames ostentan
apellidos predecibles entre indios de la región, como
son de los Reyes, de los Santos o de la Cruz; pero
también encontramos los apellidos Luna, Manzano,
González, de la Rosa, Torres, Briseño, Banda, Castro,
Acuña, Carrillo, Chávez, Gaona, García, Mora y Villarreal.

EJEMPLO DE UNA VIDA.:
MARÍA JULIANA, INDIA PAME23
Les cuento lo que pasó en 1809. La administración
jurisdiccional del Valle del Pilón (hoy Montemorelos,
N.L), notificó en su tiempo una huida en apariencia
generalizada, de servidumbre doméstica. Don Vicente
Antonio López Fonseca parece haberlo considerado
una simple fuga de servidumbre, corregible con pena
de prisión, devolución a los amos y un probable castigo de azotes. Sin embargo, él mismo se impresionó
por el caso de tres sirvientas pame. Dos de ellas, de
quince y diecisiete años, fueron fecluidas en "casas
de respecto" (equivale a decir que no fueron devueltas a sus amos), donde les sería enseñada doctrina;
para la moral de la época y el momento histórico vivido, el que unos indios no fueran cristianos resultaba

mortificante, peligroso y un mal imputable en buena
medida a sus amos.
El tercer caso le impactó aún más. María Juliana
fue capturada en el rancho de Uano tieso, camino a
Labradores (Galeana, N.L) con su hijo de 9 años. Como
a muchos pames de fines del siglo XVIII, a ella le tocó
nacer dentro del Reino de León, hija de migrantes. Su
pad~e fue calificado de muy racional, asentado en el
rancho del Encadenado y compadre de don Hilaría
García, un vecino respetado. Mejor recomendación
familiar no podía recibir un pame: pacífico, incorporado al sistema colonial y poseedor de buenas relaciones con las familias pudientes del Valle del Pilón.
María Juliana, como muchas mujeres indígenas ,de
ayer y hoy, trabajó en el servicio doméstico. Su primera experiencia laboral aconteció en Linares, donde sirvió 5 años en casa de don Luis Doria. Después casó
con un artesano ollero (alfarero) con el que vivió en
Piloncito.
Hasta aquí la vida de María Juliana no presenta
mayor divergencia con la de la mayoría ele las indias
de los últimos años de la colonia. Incluso su viudez
puede considerarse normal; gran cantidad de parejas
eran disueltas por las epidemias o el hambre y volvían
a contraer nupcias, muchas veces con otros viudos.
Ella vivió un tiempo con sus hermanas casadas, pero
en vez de encontrar marido, se topó con:
Un indio de su misma nación llamado Juan José, con ofertas de
que se había ,de casar con ella, la engañó y así en mal estado
ha andado con el que suponen su malido que lo es, tiene tres
hijos, un varón de 3 años que trae consigo, una hija de 2 años
que le dejó en Labradores a Don Pedro Berlanga, que vive en
Casillas y la chiquita de pecho de un año, poco más.

Mal casada, con hijos encomendados en otras
manos y para colmo de males, sobrexplotada. María
Juliana laboró de nuevo en el servido doméstico, esta
vez para la casa de don Pedro Borrego. Con lo que no

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VOLUMEN Il • NÚMERO 3 f fil,.1ERO · JUNIO 2003

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contó fue con la dureza, rayana en crueldad, de la esposa de don Pedro, doña Gertrudis, quien
no quería que viese a sus hijos ni les atendiese y lo que más /e
motivó fue que luego que la trajeron le encerró a sus hijos en la

trasríenda, y hasta /a noche no se los entregaba para que le
diese de mamar a la chiquita, que a fuerza de fuerzas quiere
dicha señora que le quite el pecho a su hija( ... ) que cuando su
hija lloraba por el pecho o porque está ingrida con ella, que
tomaba esta señora la criatura y la metia dentro del agua de la

acequia

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. . •.

Bastante comprensible resulta expltcarse por qué
huyó con sus dos hijos. Probablemente se puso de
acuerdo con las dos muchachitas antes mencionadas, porque no bien intentaron la fuga, fueron capturadas las tres y depositadas en casa del alcalde López Fonseca. Mas en una ocasión, una sirvienta dejó
abierta la puerta ~por descuido" y las tres reintentaron
la escapatoria. Casi tres años justos se cumplían al
detenerla.
Los tiempos ya no eran los de antes, en que era lo
habitual ver un pame transitando por el camino real o
el monte. Afinal de la colonia la sujeción de los indios
chichimecas había finalizado y cualquier vago era detenido para averiguar su procedencia, pues como
Maña Juliana, podía tratarse de un sirviente fugitiNo.
El alegato de María ante las autoridades fue claro;
no negó su compromiso u obligación de trabajo, tampoco pretendió que las indias pudieran aspirar a otra
labor. Tan sólo pidió no ser devuelta a los Borrego,

¿QUÉ PASÓ CON LOS PAMES?
(CON DESPEDIDA)
Supuestamente la proclama de independencia aseguró la igualdad entre los mexicanos y el fin del sistema de calidades. En la práctica no se avanzó mucho
en la relación entre indio y no-indio. Al tiempo que la
población norteña se enfrascaba en una guerra, a más
cruenta, con las tribus desplazadas de las grandes llanuras (como los comanches y apaches), se mantuvo
un trato diferenciado con los pocos chichimecas supervivientes.
Ahí donde resultaran aliados en la guerra, se les
permitió vivir con cierta libertad; tal fue la gracia de
que gozaron garzas, carrizos y otras tribus de la llanura
costera del Golfo. En cambio, aquéllos que se mantenían cerca de las haciendas y ranchos como agregados, sirvientes o peones, terminaron atados y sin posibilidad de reproducir su cultura nómada. Por ejemplo, los pames.
Parece increíble, pero todavía en 1826 existían
campamentos pame en rústicos desconocidos. Corña
el año de 1826 cuando Albino Altuna, abrió un potrero
a cuatro sierras de la villa de Montemorelos, con la
Sierra de la Imagen al poniente. En el potrero, boscoso y feraz,

Quisiera saber qué sucedió con María. Ojalá haya
encontrado justicia. Ojalá todos los indios encuentren
justicia.

VOLUMEN 11 • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

Don Francisco González en la cierra que corre de Pablillo para
Río Blanco, a saber:

12 jatos de venado, una salea de carnero, una bota de miel de
maguey, tres reatas de cuero, un acocote, un manojo de cerdas,

tres pedazos de cuero, una frasada vieja, un hacha, un cuero de

se encontraron también yndios pames, que muchos no entien-

puela, una gurupa, un cabestro y tres reatas de istle, unas ga-

den ni saven el ydioma nuestro, aunque según se vida siem-

rras de baqueta y de cuero.26

tentaron imponer cierta autonomía y reparto de tierras. Al Noreste sólo parece haber afectado el primer
movimiento (el más "popular") al sumarse las poblaciones potosinas coUndantes con tos municipios
sureños (Valle del Maíz). No tenemos, sin embargo,
noticia de acciones de armas en Nuevo León yTamaulipas durante esas rebeliones 27 •
Menos trascendentes fueron otros movimientos. El
bandidaje y el robo constituyeron formas despolitizadas, protesta de los sectores marginados. A lo largo
del siglo XIX hallaremos varios casos de ladrones y
salteadores, calificados de "pames", en el sur de Nuevo León.
No hemos encontrado noticia alguna sobre asentamientos o pueblos indios desde la segunda mitad
del siglo XlX ni familias que se autodenominen pames;
todo se reduce a tradición oral, al énfasis con que
algunos campesinos norestenses afirman que su abuelo lo era 28 • ¿Que ya no quedan pames en el Noreste?
Es cierto, en Nuevo León y Tamaulipas no sabemos
que sobrevivan hablantes de la lengua, ni siquiera
ancianos recordantes (los últimos parecen haber muerto en la década de 1930). A lo mucho, un par de ranchos en los municipios neoleoneses de Doctor Arroyo
y General Terán, llevan con orgullo el nombre de El
Pame. Eso sí, hay mucha "gente pama"29 : rancheros,
pastores, campesinos serranos. Son esos los olvidados en nuestros "modernos" estados, los que han per-

bran la tierra de primer fierro y abandonándola, se suben a la
cierra y a su tiempo (esto es, en el de helotes, calabacitas, etc.)

que la destinen a donde les pareciere, pero que no le opñr.. an

quiere se le dé buen trato a sus hijos que son ignocentes

Lista de lo que se tes quitó a los pames en una rancheña por

tigre, un fuste, un costallto de chocomite, tres argollas, una es-

vajan a cosechar sin dar otro beneficio.2~

y la dejen respirar, que sabe trabajar pero al mismo tiempo

cias de la época prestan poca atención al hecho "regular" (la explotación, el etnocidio) pero se impresionan de las excepciones, es decir, de la rebelión. El
problema del "indio bárbaron es muy diferente al del
pame; éste se hallaba más cerca del campesino despojado. Ante las quejas de su vagancia, se exige cum•
plir como peones, no que se les extermine. Por ejemplo, en 1830 un grupo de pames, compuesto en apariencia por peones huidos y armados, se sostuvo en la
Sierra Chiquita (cerca de Burgos, Tamps.) asaltando
rancherías y viajeros y aún alevosas muertes que no
se demuestran. Fue necesaria la cooperación de las
milicias tamaulipecas y linarenses para someterlos y
destinarlos al trabajo. 25
Por los mismos años (la fecha no se asienta ni
queda clara), otra partida de pames es capturada y
sus posesiones requisadas. El informe que pervive nos
puede ilustrar un poco sobre su cultura material en
esos momentos:

A diferencia de siglos pasados, en el XIX casi no
quedaba extensión de tierra sin dueño, de manera que
tribus nómadas o seminómadas, sólo podían vivir en
un estado de ilegalidad, paseaban por propiedad aje•
na y "robaban" (es decir, recolectaban y cazaban) frutos, animales y plantas que ya tenían dueño. Las noti-

Como todo despojado y marginado, el campesino
de la Sierra Gorda intentó más de una vez la rebelión,
ya como revolución, ya como bandidaje. El intento
más serio de transformar su realidad se llevó a cabo
en dos movimientos que asustaron al gobierno nacional: el del Plan de Sierra Gorda (1847-1849) y, el
encabezado por el general Negrete (1877-1881). En
ambos se proclamaba un nominal socialismo (no se
trataba de "guerra de castas"); los participantes in-

VOLUMEN TI • NúMERO l / ENEllO - JUNIO 2003

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manecido marginados y que ni se enteran de las campañas para sacar de la pobreza al sur del estado. Son
muchos más de los que quisieran reconocer algunas
autoridades; pasan de 10,000 pobladores de la Sierra Madre. Ahí los jóvenes pueden optar por migrar o
quedarse en el rancho. Algunos se quedan a trabajar
la lechuguilla, a sembrar la parcela de la familia, a
criar las cabras, a vivir olvidados para el resto del
México.

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Indicamos que ya no quedan comunidades con
organización y reproducción cultural tradicional, porque pames, sigue habiendo. No son turistas alegres ni
limosneros, son fuerza de trabajo. Obreros, albañiles,
algunos con hijos que han accedido a la educación
formal y ya no se sienten indios. A estos migrantes
internos súmese el alto número de "braceros" temporales (casi siempre jóvenes sin preparación académica), que tal vez sueñan con estarse acá un rato en lo
que pasan ar otro lado.
De manera que se repite la historia, Así como ayer
los indígenas chichimecas participaron en la construcción del Noreste sin ser considerados ni recordados·
'
hoy sus herederos pames y mestizos siguen trabajando, callados y asalariados, mientras crece el muro que
nos separa más y más de nuestra conciencia. Apenas
queda atisbo de una conciencia étnica, aunque la
mayoría de la población norestense es fruto de esa
mezcla entre chichimeca, español y negro. Sí, sigue
habiendo ugente pama". Haremos bien en recordarlo
cuando exijan lo que por derecho les corresponde.

FUENTES DOCUMENTALES
AF: Archivo Franciscano. Biblioteca Nacional, UNAM.
AGENL:Archivo General del Estado de Nuevo León. Estadística de
los municipios. Correspondencia de Alcaldes Primeros:
Linares y Montemorelos. Correspondencia con el interior:
Tamaulipas. Militar.

N
AGN: Archivo General de la Nación Provincias Internas
AMM: Archivo Municipal de Monterrey. Sección Correspondencia.
AML: Archivo Municipal de linares. Sección Justicia.
APL.: Archivo Parroquial de Linares. Libros de Bautizos. Libros de
Entierros.

5

BIBLIOGRAFÍA
ARANA DE SWADESH, Evangelina, 1975 "Otras lenguas." en las
lenguas de México. Vol.11, pp.87-110. SEP-INAH. México.
CASAS, Gonzalo de las.1944, La guerra de los chichimecas. (fines del siglo XVI). Vargas rea, editor. México.
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R~INA, Leticia. 1980, las rebeliones campesinas en México (18191906). Siglo XXI. México.
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VELÁSQUEZ, María del Carmen. 1976, El Marqués de Altamira y
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NOTAS

11

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14

15
16
17

18

19

Es decir, la pretensión de que los procesos vividos en el
Noreste son únicos e incomparables a los de otros ámbitos
regionales.
Para nuestro dolor también brincotean por ahí quienes han
desarrollado una Mleyenda negra• de asesinatos e indios encadenados (que sin duda los hubo), cñtica pseudomoralista
a la Colonia que concluye también, a fin de cuentas, afirmando el exterminio chichimeca ... y un noreste criollo.
La otra etnia es la jonaz, quienes viven en San Luis de la
Paz, Guanajuato.

20

y el otomí. Todas estas lenguas, de acuerdo al cálculo
glotocronológico, habrían sido una sola hacía el año 1500
antes de nuestra era.
Con el nombre de "Guerra Chichimeca· se conoce un prolongado conflicto (1550-1600) que sostuvieron los colonos
y la administración novohispana contra las etnias nómadas
que impedían la efectiva colonización y explotación de lo
que hoy es el Norte de México. Sin duda, el mejor estudio
histórico al respecto es el de Philip W. Powell La Guerra
Chichimeca (1550-1600) FCE, 1975.
AF, caja 45, exp.1028 ff.4--7. Informe de fray José Ortés de
Velasco al Comisario General de la Nueva España, fray Juan
Fogueras. Querétaro, 1746/Dic.5.
Velásquez, pp.33-65. Dictamen sobre la Colonización de la
Sierra Gorda.
Fray Vicente de Santa María, capítulos XXIX - XXXIII.
Saldívar, p.31.
Sobre la naturaleza del comecrudo, tan diferente del pame,
consulté a Evangelina Arana de Swadesh, 1975. "Otras lenguas• en Las lenguas de México, Vol.11, pp.87-110. SEPINAH, ·México. La designación comecrudo procede de Weston
La Barre, El culto del peyote, Premia Editora, CoL La Red de
Jonás. México, 1980, p. 16. Debo el nombre pame del peyote
a Mario Castillo lzaguirre, de Agua Puerca, municipio de
Tamasopo, S.LP.
nenda de Cuervo, Vol.11 p.23.
AGN. Provincias Internas Vol. 174, exp. 7.
nenda de Cuervo, Vol.U p.19 .
AGN. Provincias Internas, Vol.174, exp. 7.
Gómez, p.14.
!bid.; AGN: Provincias Internas, Vol.174, exp.7.
Bozal: que habla su lengua nativa y no comprende el castellano.
AMM: Correspondencia 1778/Jul.14. Minuta de carta cordillera que no indica los destinos.
La información contenida en este punto procede de un minucioso estudio de los libros sacramentales (bautizos, matrimonios, entierros) del Archivo Parroquial de Linares en
las fechas señaladas.
Para los fines de nuestro estudio, consideramos fam11ia la

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TO

IA

unidad nuclear compuesta por una pareja o al menos uno
de los padres y sus hijos.
Como algunas familias se presentan a lo largo de varios
años, fueron cuantificadas al momento de aparecer por
primera vez en tos registros.
Un real es la octava parte de un peso de plata, unidad
fraccionaria con la que se pagaba a los trabajadores. La ración
era una cantidad acordada de alimento, principalmente maíz,
que el contratista incluía como retribución a los sirvientes
la redacción de este punto descansó por completo en dos
informes localizados en el AGENL, sección Correspondencia
de Alcaldes Primeros de Pilón : 1809/Jul.10, carta de Vicente Antonio López Fonseca a la Junta Gubernativa y 1812/
Jul. 7, carta de Vicente Antonio López Fonseca a don Melchor
Núñez de Esquive!, vocal de la Junta Gubernativa.
AGENL Ramo Estadísticas de Montemorelos: Caja I exp 10.
AGENL Sección Correspondencia con Tamaulipas, Caja 1,
1830/Ago. 7: el gobernador tamaulipeco expone la situación; 1830/Ago.19 y 1830/Sep.28, comunicaciones de
movimientos de tropas. Véase también AGENL Sección Militar, Caja 21, exp.94, s/1, 1830/Sep.7: Se solicitan 10
hombres de tropa para que juntos con el gobernador de
Tamaulipas repriman una cuadrilla de indios parnes; Caja
21, exp.102, Monterrey 1830/Sep.18: José María Arlequi
solicita ayuda de 10 hombres para la persecución de Indios
pames.
AML Sección Justicia, Caja 1822-1900 s/n.
Leticia Reina, 1980. Las rebeliones campesinas (18191906). Siglo XXI, México, p.291 y SS.
Como compensación, es enorme el acervo popular sobre el
mundo del pame en el área rural, conservado en forma de
cuentos, leyendas y creencias. La mayor parte de los datos
que conocemos fueron recogidos en la zona oriental de Nuevo
León, por Juan Cristóbal López Carrera (UDEM) entre 1992
y 1993.
En el oriente y sur de Nuevo León se denomina pame al
rústico, a la persona carente de modales, al desconfiado;
es decir, a todo aquel que se mantiene alejado de lo que
soberbiamente creemos civilizado. Se trata de una voz bastante extendida entre los campesinos.

Arana, p.92. Un poco más alejados se encuentran el mazahua

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Culturas indígenas en las ciudades.
La territorialidad migrante
Olimpia Farfán Morales
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En las ciudades del norte ya es común la presencia de
grupos étnicos provenientes del centro y del sur, situación que permite observar el carácter multiétnico y
pluricultural del país en el espacio urbano. las ciudades crecen, a ellas llegan inmigrantes desde lugares
cada vez más lejanos. Para algunos inmigrantes los
destinos citadinos son lugares de tránsito, en su búsqueda por traspasar la frontera hacia los Estados Unidos de Norteamérica; para otros, son lugares de residencia temporal, cíclica o definitiva.
Desde final del siglo XIX la ciudad de Monterrey, ha
sido polo de atracción de inmigrantes por su importante desarrollo industrial; pero sólo las últimas décadas del siglo XX, el estado de Nuevo León ha sido
testigo de una constante movilización de población
indígena procedente de San Luis Potosí, Veracruz, Hidalgo, Estado de México, Michoacán, Guerrero, Oaxaca,
Querétaro, Puebla y Jalisco entre otros estados.
En la última década del siglo XX, la población indígena en el estado de Nuevo León ha mostrado un
importante crecimiento. En el año 2000 se registró

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una población total de 15 446, localizada en 44 de
los 51 municipios del estado (INEGI, 2001).
El objetivo de nuestro estudio fue analizar la construcción simbólica del territorio por los grupos indígenas otomí y mixteco en Monterrey y en Ciudad Benito
Juárez. La idea de construir la territorialidad entre
migrantes indígenas, parte de un análisis que enfatiza
el carácter simbólico de apropiación y significación
étnica del espacio; para llevarlo a cabo elegimos a
migrantes mixtecos originarios de Oaxaca y otomíes
provenientes de Querétaro.
Los mixtecos están asentados en dos secciones
de la colonia Héctor Caballero en el municipio de Ciudad Benito Juárez, Nuevo León, y los otomíes residen
en las colonias Genaro Vázquez y Lomas Modelo Ampliación Norte en el municipio de Monterrey. Seleccionamos estos casos porque son los únicos con asentamiento congregado que producen territorialidad simbólica a partir de una identidad compartida; pues la
mayoría de los inmigrantes nahuas, huastecos,
zapotecos, mazahuas y mayas, entre otros, se ubican

de manera disgregada en diversas colonias del área
metropolitana.
En los casos mixteco y otomí, predomina como
actividad laboral el comercio informal ambulante; tanto
la organización familiar en la preparación y venta de
los productos, el intercambio de información para el
abastecimiento de mercancía, así como el hecho de
compartir los riesgos que implica su carácter informal,
son prácticas que permiten generar una cohesión social. En ambos casos los hombres obtienen empleos
eventuales en la construcción, ya sea de obreros o
desempeñándose en la limpieza y jardinería; también
las mujeres realizan labores de limpieza o de servicio
doméstico. Asimismo es frecuente la práctica de mendicidad que efectúan mujeres y niños como alternativa para la obtención de ingresos.
En la realización de nuestro análisis se utilizaron
los conceptos territorio, identidad y cultura. El territorio es resultado de la apropiación-valoración del espacio, la cual puede ser de carácter instrumento-funcional o simbólico-expresivo; ya sea por la importancia del espacio-territorio en términos de dominación y
control como base de producción material que responde a las necesidades sociales, económicas y políticas, o como espacio de sedimentación simbólicocultural, en el que los actores sociales construyen y
proyectan su concepción del mundo y en donde se
soportan las identidades colectivas e individuales
(Giménez, 2000).

1

sociales tanto de las áreas expulsoras como de las
receptoras. 2 Es un espacio social que se construye y
define a partir de la pertenencia a un mismo lugar de
origen, es decir, sus miembros comparten una misma
adscripción etnocomunitaria en la que delimitan su
interacción socíal, generando un complejo social claramente diferenciado de otros.
Mediante la migración una comunidad se expande
fuera de sus límites territoriales tradicionales. la comunidad transregional se ubica en un amplio espacio
geográfico, se encuentra en diversos lugares y regio•
nes hasta donde los migrantes llegan y encuentran
destino; esta comunidad de migranles dispersos 1 se

LA COMUNIDAD TRANSREGIONAL:
MIXTECOS Y OTOMÍES
Los asentamientos congregados de inmigrantes indígenas mixtecos en el municipio de Ciudad Benito Juárez
y de otomíes en Monterrey, forman parte de comunidades transregiona/es, las cuales definimos como
espacios sociales, resultado de la migración de grupos étnicos distintos a las ciudades, en sus prácticas

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transregional articula estos territorios al ofrecer ininterrumpidamente, contacto material y simbólico con
la sociedad de origen.
Asimismo, la comunidad transregional remite a los
intensos intercambios y relaciones entre sus miembros, ya que mantienen constantes vínculos que se
soportan a partir de la red social. Ésta se define como
la estructura o conjunto de relaciones sociales en las
que están inmersos grupos e individuos dentro y fuera
de su comunidad (Speck y Attneave, 1990, citados
por Velasco 1998: 90); relaciones que en el caso de
los migrantes, se utilizan para apoyar su necesidad de
movilidad geográfica. En las redes sociales migratorias
predominan tres tipos de relaciones: los de parentesco, de paisanaje y, amistad.
La red se sostiene gracias a un conjunto informal
de expectativas recíprocas y de conductas prescritas
(Massey et.al., 1991: 171), de las relaciones entre
migrantes y no migrantes. En las relaciones de reciprocidad se fundamenta el intercambio y cobra sentido la ayuda material y moral, en la que los migrantes
se involucran tanto en la comunidad de origen como
en el lugar de destino.

TERRITORIOS DE ORIGEN
mantiene a partir de un eje ordenador y de referencia:
la comunidad de origen. La vida cotidiana de los
migrantes transcurre simultáneamente entre el territorio de origen, el de itinerancia y el de migración.3
El territorio de origen es el espacio donde se define y perpetúa la reproducción material y simbólica de
la comunidad; el territorio de itinerancia es utilizado
por los inmigrantes en su movilidad geográfica, en éste
se obtienen los satisfactores y los recursos que apoyan su migración; el territorio de migración es el espacio intensamente significado y diferenciado, mediante prácticas sociales y ritos caracterizados por su origen y delímitación etnocomunitaria . La comunidad

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En la metrópoli los pueblos migrantes se reúnen alrededor de territorios originales imaginados y lugares
recordados, los cuales son ejes referenciales que sirven como anclas simbólicas para las comunidades
dispersas; la casa, la tierra o el lugar que se quedó
atrás, permanece como uno de los símbolos unificadores más poderosos de estos grupos (Gupta y
Fergusson, 1992: 11). En el caso de los migrantes
mixtecos, el territorio de origen es la población de San
Andrés Montaña, municipio de Silacayoapan, localizada en la región conocida como la Mixteca Baja, en
Oaxaca. Los migrantes otomíes asentados en la ciudad de Monterrey provienen de Santiago Mexquititlán,

1Junicipio de Amealco, ubicado en la zona sur del esado de Querétaro.

l'ERRITORIOS DE MIGRACIÓN
EN NUEVO LEÓN

reciprocidades; así se convierten en lugares con mejores condiciones para la satisfacción de sus necesidades básicas.

COLONIA HÉCTOR CABALLERO

ESCAMILLA, CIUDAD BENITO JUÁREZ
En algunos destinos migratorios los indígenas han
generado núcleos residenciales colectivos o asentaLos mixtecos de San Andrés Montaña, practicaron una
mientos congregados, compuestos de individuos y
movilidad intraurbana de 1970 a 1995; primero viviefamilias procedentes de una misma comunidad de
ron temporalmente en colonias ubicadas en el centro
origen. En esos lugares comparten vecindad con famide la ciudad de Monterrey, después como posesionaliares y paisanos, con quienes se comunican en una
rios del municipio de Guadalupe y ahora habitan en
misma lengua, conservan alianzas matrimoniales ceCiudad Benito Juárez, Nuevo León. Los primeros inmirradas, continúan los ritos y prácticas religiosas de su
grantes mixtecos rentaban viviendas en diversas colopueblo de forma colectiva o adoptan nuevas religionias de la zona céntrica de la capital y en algunas
nes. Además perpetúan la solidaridad mediante el tracolonias del municipio de Guadalupe. Esta conveniente
bajo colectivo, generan una identidad laboral,
ubicación les permitía ejercer de mejor manera su oficonsensan la organización de la colectividad, facilitan
cio de vendedores ambulantes.
las rutas migratorias y ejercen simbólicamente poder
Años después, en 1986, los mixtecos se enteraron
sobre el espacio.
de que había aproximadamente 15 familias asentaAl construir y apropiarse del espacio delimitando
das a orillas del río La Silla, en el municipio de Guafronteras, ejerciendo poder y sacralizando el espacio,
dalupe, ya estaban establecidas en ese lugar. Poco a
se conforman territorios de migración, territorios locapoco fueron llegando más y, en 1993 eran aproximales, caracterizados por su organización comunitaria
damente 45 las familias alojadas en tejabanes a ori(Barabas, 2000: 2).
llas del río; de esta forma conformaron el primer esDefinimos el territorio de migración indígena como
pacio residencial comunitario.
un espacio apropiado, valorizado ·y construido a través
Ese mismo año el gobierno municipal de Guadalude recursos tanto simbólicos: ldentitarios, sagrados;
pe inició las negociaciones de reubicación con los
como de mecanismos socio-políticos: alianzas yasamcolonos, argumentando la irregularidad de su asentableas, en los que se sustenta el acceso al espacio
miento y el peligro que corrían sus familias debido a
(residencial) urbano. Dicho territorio se articula con el
las frecuentes crecientes del río, que podía arrasar
territorio de origen a través de los ciclos agrícolas y las
con sus viviendas. Los mixtecos compraron terrenos a
relaciones mítico-simbólicas con el lugar de origen:
plazos fijos a las señoras Palos y Landeros, en la colosantos patronos, organización político-religiosa perenia Héctor Caballero Escamilla, en el municipio de Ciugrinaciones de danzantes.
dad Benito Juárez, pero antes de cambiarse al lugar
Los territorios de migración en el medio urbano
esperaban que el: predio elegido fuera acondicionado
garantizan la residencia temporal o definitiva de forcon los servicios básicos; sin embargo, las autoridama colectiva, en ellos los migrantes se apoyan y orgades del municipio de Guadalupe decidieron desalonizan sus actividades laborales practicando intensas
jarlos porque iniciaron la construcción del parque

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Tolteca, que curiosamente fue decorado con réplicas
de esculturas prehispánicas.
Después de un violento desalojo en 1995, las fa.
milias mixtecas, junto con sus pocos enseres domésticos, la madera y láminas de asbesto con las que
estaban construidas sus casas, fueron trasladadas en
los camiones de basura del municipio a su nueva residencia en Ciudad Benito Juárez, Nuevo León. El lugar
era un terreno baldío carente de servicios, donde delimitaron los lotes y poco a poco fueron construyendo
sus casas. Ese mismo año descubrieron con sorpresa
que fueron defraudados; las señoras Palos y Landeros
no eran las dueñas de los terrenos, la venta se había
negociad? con desconocimiento del verdadero propierf)

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tario, lo cual ha colocado a los mixtecos en una nueva
situación de irregularidad.

COLONIAS GENARO VÁZQUEZ Y LOMAS
UNIDAD MODELO AMPLIACIÓN NORTE,
MONTERREY
Desde hace más de 20 años en la ciudad de Monterrey residen otomíes procedentes de Santiago
Mexquititlán. Actualmente forman un asentamiento
integrado por 220 unidades domésticas, en donde
predominan también las familias extensas. Hasta el
momento las colonias son asentamientos irregulares,
sus habitantes realizan trámites para regularizarlos en
Fomento Metropolitano de Monterrey {FOMERREY),
organismo estatal encargado de las gestiones de vivienda popular; los otomíes comparten el espacio con
otros migrantes originarios de algunos municipios del
estado de Nuevo león yde diferentes estados del país.
Cuando llegaron a Monterrey, en la década de los
setenta, los otomíes practicaban la migración temporal y se quedaban al igual que los mixtecos y otros
inmigrantes, en la central camionera, en la estación
del tren o rentaban cuartos en el centro de una ciudad, regresando continuamente a su población de origen.
Algunos de ellos vivieron por algunos años en la
ciudad de México. En los años ochenta se establecieron las primeras familias en la colonia Genaro Vázquez. Cuando ya no hubo más terrenos en esta colonia, los paisanos se asentaron en la colonia Lomas
Unidad Modelo Ampliación Norte, a la que llamaremos Lomas Modelo.

LA TERRITORIALIDAD CONSTRUIDA
POR LOS MIGRANTES

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VOLUMEN

n • NÚMERO 3 / ENERO • JUNIO 2003

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La territorialidad migrante se sustenta a partir de lo
étnico, es decir1 el territorio local que los migrantes

indígenas han construido en Nuevo León, se define
mediante la pertenencia de sus miembros a un mismo conjunto sociocultural y territorial de origen: observamos cómo la edificación de núcleos residenciales colectivos, opera como una estrategia tanto para
la sobrevivencia material como para la reproducción
étnica en el medio urbano.
La preferencia por la endogamia muestra cómo sigue siendo relevante la persistencía de una diferenciación social entre quienes integran el asentamiento
migrante y los pobladores mestizos. Esta práctica permite mantener la cohesión de la comunidad y garantizar su reproducción social; en el caso mixteco asentado en Ciudad Benito Juárez se han registrado pocos
casos de matrimonios exógamos, pero sólo con sujetos de comunidades mixtecas vecinas a San Andrés.
En el caso otomí de Monterrey registramos matrimonios entre otomíes y mestizos, algunos de ellos residentes en la misma colonia, lo cual muestra cómo
algunos miembros de la comunidad otomí están en
un proceso de adaptación a la sociedad regional.
Ambos recrean en el lugar de destino el tipo de residencia virilocal y patrilocal que existe en sus lugares
de origen, es decir, en el espacio residencial del asentamiento migrante se observan localizaqos varios grupos de parentesco. Cada grupo se compone de varias
unidades domésticas situadas de forma contigua, este
tipo de ordenación del espacio residencial se le ha
nombrado patrllínea limitada localizada (Hunt citado
por Robichaux, 1997: 200).
La lengua vernácula es fundamental para la identidad de mixtecos y otomíes como práctica cotidiana
en los territorios de migración; su uso está restringido
de forma social y espacial a los límites de la residencia colectiva. La competencia y performance del español son muy limitados, éste se utiliza en los dominios lingüísticos que están fuera de sus territorios: tanto
para la venta ambulante, como en las escuetas o dependencias de gobierno.

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Además de estos aspectos nos interesa resaltar
dos ámbitos fundamentales en la construcción de los
territorios de migración: la apropiación del espaci;o
colectivo y la configuración del espacio sagrado.

LA APROPIACIÓN DEL ESPACIO
RESIDENCIAL COLECTIVO
A través de una organización propia, como la asamblea y sus representantes, los mixtecos han establecido alianzas con organizaciones de ciudadanos y con
partidos políticos. Mediante estas alianzas colectivas
los migrantes acceden de manera informal al espacio
urbano con el fin de conservar los derechos territoriales, los cuales posteriormente pretenden legitimar con
negociaciones institucionales. La asamblea es el espacio en el cual la comunidad migrante toma los acuerdos y decisiones más importantes hacia el interior y el
exterior del grupo.
En la asamblea se observa una participación que
en cierta medida reproduce la organización de la comunidad de origen, pues solamente los varones casados toman decisiones y son sujetos de responsabilidad hacia la comunidad. Es así como los migrantes
trasladan las formas tradicionales de gobierno como
medios de representación no sólo hacia el interior de
la comunidad migrante, sino también hacia el exterior.
Esta organización muestra una conformación y significación claramente étnica. Su campo de acción se
restringe sobre el espacio social y físico que abarca el
asentamiento residencial colectivo, con lo que distingue y señala simbólicamente los límites sociales de
la comunidad frente a la sociedad mestiza. La asamblea es el espacio donde se tratan y resuelven los
conflictos que se generan en la comunidad y donde
sus integrantes deciden sobre el acceso al espacio
comunitario de sujetos externos a éste; así, los residentes mixtecos ejercen simbólicamente el control del
espacio que ocupan y marcan sus límites.

VOLUMEN II • NúMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

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A diferencia del caso mixteco, los otomíes de las
colonias Genaro Vázquez y Lomas Modelo participan
en reuniones denominadas Juntas de Mejoras, las
cuales organiza y preside un colono representante del
Frente Popular Tierra y Libertad, organismo social base
del Partido del Trabajo; fue a través de esta organización como los· otomíes ocuparon terrenos en dichas
colonias, al igual que todos los colonos asentados en
esos lugares. Por estos mecanismos de formación de
alianzas políticas y organización comunitaria, el grupo
otomí se apropia, controla y
comparte el espacio con el
objetivo de garantizar derechos territoriales; cabe mencionar que entre ellos es común el traspaso de terrenos
entre parientes y paisanos.

CONFIGURACIÓN DEL
ESPACIO SAGRADO
Las capillas católicas: culto al
Santo Patrón
En este apartado presentaremos el territorio de migración
como espacio de sedimentación simbólico-cultural, en el
que los actores sociales construyen y proyectan su concepción del mundo. donde los
migrantes señalan el espacio residencial mediante su
particular significación sagrada.
Los mixtecos construyeron sus propias capillas
católicas en ambos sectores del asentamiento, a pesar de que en la colonia ya existía una capilla católica. La imagen de San Andrés Apóstol se colocó primero en los altares domésticos cuando se construyeron
las casas, y a él se han integrado poco a poco otras

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1

imágenes veneradas en los santuarios regionales del
noreste, como la Virgen del Chorrito en Tamaulipas y
San Francisco en Real de Catorce, San Luis Potosí, así
como la de la Virgen de Guadalupe, en Monterrey;
santuarios que fueron visitados en algunas ocasiones
por familias mixtecas.
En el año 2000 se construyó una pequeña capilla
comunitaria (orientada al sur-poniente). Al centro del
altar se encuentra la imagen de san Andrés Apóstol,
junto a ella san Francisco de
Asís y la Virgen de Guadalupe, a ambos lados La Virgen
de la Concepción, el Ángel de
la Guarda, San Martín y el
Cristo crucificado, frente a
ellas están colocadas flores
y veladoras encendidas. Esta
capilla se erigió en agradecimiento al Santo Patrón "que
los ha protegido en estas tierras".
En este lugar, ahora sagrado, los mixtecos que no pudieron asistir a la celebración
más importante de su calendario religioso se organizaron
para festejar y agradecer a la
divinidad protectora sus favores y milagros, fue así como
recrearon en el territorio de
migración el tiempo mítico de
la fundación del pueblo por San Andrés.
El Santo Patrón en ambos grupos es uno de los
referentes más importantes de identificación
etnoterritorial, en su fiesta se refrendan las costumbres, prácticas y relaciones que los hace miembros de
la comunidad. Según Báez-Jorge ~los santos epónimos
funcionan como referentes singulares de la identidad
étnican (Báez-Jorge, 1998:39). Por ello, los poblado-

res alejados de la casa también sienten la necesidad
y la obligación de regresar a su pueblo.

LA DANZA AZTECA:
FUNDACIÓN DEL ORATORIO
Los inmigrantes otomíes seleccionaron la danza y la
música como importante emblema identitario de su
pertenencia al territorio de origen. En Monterrey, una
familia de inmigrantes otomíes formó un grupo de
danza integrado por parientes, paisanos de Santiago
y un inmigrante mestizo de San Luis Potosí.. En las
colonias Genaro Vázquez y Unidad Lomas Modelo
Ampliación Norte, los otomíes protagonizan una
resignificación de lo sagrado mediante la valorización
de espacios sagrados comunitarios en la ciudad y la
realización de rituales. Esto se manifiesta en la creación
de un oratorio y la fundación de la Mesa de Danza.
El grupo sacralizó un espacio profano al fundar el
7 de diciembre de 2000 un oratorio o Mesa de Danza
Azteca, 4 ese mismo día se llevó a cabo el rito de iniciación de Cirilo Ramírez como capitán, rito de acceso
al grupo corporado de danza.
Aeste grupo le damos el nombre de danza peregrina porque su principal objetivo es peregrinar hacia los
santuarios, tanto de los lugares de origen de los
migrantes como a los santuarios regionales del territorio de migración. Mediante sus travesías marcan sus
nuevos territorios, regresan con nostalgia a los territorios de origen y cumplen en cada rito, con la obligación que les han dejado los antepasados de realizar
sus ritos de velación y ofrecer su danza a los santos,
vírgenes y cristos. El ritual entre los otomíes ues el punto
de cristalización y de activación de la visión indígena
del mundo" (Galinier, 2001:456).
Las peregrinaciones de los danzantes. como lo
manifiestan en las velaciones, tienen en principio un
sentido de obligatoriedad tanto con las divinidades
como con los antepasados y con los grupos corporados

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de danzantes. Las imágenes católicas son las intermediarias en la relación de los hombres con Dios,
condensan la gracia divina y poseen poderes sobrenaturales con los que los fieles ofrecen: música, alabanzas, copal, flores, velas, cigarros y el propio cuerpo
a través de la danza a cambio de salud, protección y
su intervención para proporcionar indulgencias y milagros. Las ofrendas presentadas son elementos rituales del intercambio simbólico entre los danzantes, los
santos y las vírgenes.
Através de la danza y la peregrinación, los otomíes
de Santiago marcan un nuevo territorio sagrado en los
santuarios más populares para algunos sectores de la
sociedad regional norestense. Los indígenas configuran una identidad propia frente a la sociedad regional, a la cual se articulan de forma simbólica mediante su participación en el plano sagrado, con visitas a
los santuarios regionales de la Virgen de Guadalupe
en Monterrey, Nuevo León, y el santuario del Niño
Fidencio en Espinazo, municipio de Mina1 Nuevo León.
Los danzantes otomíes han fundado un lugar sagrado en el ámbito privado, pero a través de la peregrinación construyen un territorio ritual, territorio global al cual se articula el oratorio (Mesa de Danza) y
otros lugares sagrados como los santuarios regionales y los lugares de origen de sus integrantes. Desde
el nuevo espacio residencial los danzantes peregrinan
a diferentes y nuevos sitios sagrados, así como a su
tierra natal; constituyen puntos que entrelazan en un
ciclo ritual propio, con lo que conforman un espacio
global de interacción con las divinidades protectoras
de todos los lugares en los que transcurre su existencia, pues forman parte de su espacio vivencia!.
La danza es precisamente un elemento cohesionador entre los migrantes y sus lugares de origen, por
medio de ésta conservan los vínculos sagrados con
las divinidades protectoras y el cosmos, también reafirman su pertenencia al pueblo mediante su participación en las fiestas religiosas y la interacción en las

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VOLUMEN TI • NÚMERO 3 f ENERO -JUNIO 2003

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normas de reciprocidad en las que se involucran, tanto con la sociedad de origen como con los grupos
corporados de danza que los acompañan.
CONCLUSIONES

V:,

Los grupos mixtecos y otomíes construyeron simbólicamente una territorialidad en los espacios conseguidos en Monterrey y en Ciudad Benito Juárez. Para establecer sus propios territorios utilizaron alianzas y
acuerdos con los partidos políticos y organizaciones
sociales, con el objetivo de construir sus viviendas en
la ciudad, de la misma manera que lo hicieron los
migrantes rurales-urbanos que arribaron al área metropolitana de Monterrey. Sin embargo, el espacio residencial colectivo de los migra11tes indígenas se caracteriza por su particular significación simbólico-expresiva, que se manifiesta, en la recreación del
etnoterritorio en los lugares o territorios de migración.
La comunidad transregional es producto de
la migración que ambos grupos han experimentado,
movilidad a través de la cual los migrantes mixtecos y
otomíes han desarrollado espacios sociales disemi•
nados por todos los lugares en los que residen y laboran de manera permanente o itinerante, y en donde
reproducen la matriz cultural identitaria del lugar de
origen; espacio-territorio de vida que funge como eje
articulador y de referencia para quienes se encuentran lejos del pueblo. La comunidad transregional es
el marco social y cultural en el que los territorios de
migración y de itinerancia apuntalan su construcción
y el territorio de origen apoya su propia prolongación
simbólica y material.
En ambos casos tos migrantes han establecido relaciones con partidos, movimientos populares, asociaciones civiles y dependencias de gobierno para
hacerse de un pedazo de tierra en la ciudad. Con y
ante estos actores sociopolíticos los indígenas se apropian, conservan, legitiman y delimitan el espacio resi-

VOLUMEN a

• NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

dencial colectivo, haciendo uso de la etnicidad; es
decir, a partir de su pertenencia étnica los migrantes
fundamentan la interacción con los otros, frente a los
cuales negocian comunitariamente el acceso al espacio y lo diferencian, ejercen sobre él un control simbólico estableciendo así sus propios límites étnicos físicos y sociales.
Los mixtecos y otomíes han construido un territorio local de migración, mediante la edificación de lugares sagrados que marcan la frontera étnica del espacio social; el espacio sagrado le imprime una definición etnoterritorial al espacio residencial colectivo.
La reproducción de los espacios y tiempos sagrados
del territorio de origen, implica tanto una estrategia
colectiva al delimitar simbólicamente el espacio urbano, como una acción deliberada de arraigo a la nueva
tierra y los planes de un establecimiento prolongado
en Monterrey y en Ciudad Benito Juárez.
La territorialidad es ordenadora de la vida social.
En los terñtoríos de migración de los casos que nos
ocupan, existe una percepción interna y externa de
los límites espaciales y sociales de los asentamientos
indígenas. Los vecinos mestizos señalan la diferencia
con los indígenas en primera instancia por sus costumbres y actitudes, y en segunda, por su forma de
asentamiento colectivo que ubican perfectamente. Los
indígenas marcan sus límites de interacción social a
través de su residencia congregada. La cotidianeidad
de los migrantes se desenvuelve principalmente hacia
el intertordel espacio doméstico, en los solares y dentro
en el espacio vecinal, es declr, entre familiares y paisanos.
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México-Estados Unidos; Víctor Zúñiga (coord.). Monterrey:
Universidad Autónoma de Nuevo León. pp: 83-136.

NOTAS
1 Este

documento surge de la labor de investigación realizada por
Jorge Castillo Hernández, Ismael Fernández Areu, coordinado por Olimpia Farfán Morales en el marco del proyecto nacional Etnografía de las Regiones Indígenas de México en el
Nuevo Milenio,auspiciado por el Instituto Nacional de An·
tropología e Historia y el Consejo Nacional de Ciencia yTec-

nología.
2 EJ término de comunidad transregional parte del concepto de
'comunidad transnacional' desarrollado por Michael Kearney
y Carol Nagengast (1989), la cual se caracteriza por organizar la vida familiar, laboral y vecinal de los migrantes tanto
en tos lugares de origen como en los de destino, lo que
supone no sólo un alto grado de movilidad geográfica sino
también una reorganización comunitaria y política.
3 En el análisis de la territorialidad entre los migrantes indígenas
utilizamos estos términos propuestos por Alicia Barabas
(2001).
• La danza azteca es una variante del complejo dancístico de los
concheros, que en su gran mayoría se concentran en el Distrito Federal, los estados de México, Querétaro y Guanajuato (González, 1996: 207,221). Otras derivaciones son la
danza de chichimecos y la danza de cuerudos. La danza de
concheros se conoce también en Durango, en Parral, Chihuahua y, en algunas comunidades de origen mexicano en los
Estados Unidos (Cramaussel y Álvarez, 1994: 189). Estas
danzas también se han registrado como danza de comanches
o de apaches (Reuter 1983: 93) y se adscriben al ámbito
de Danzas de Conquista (González, 1996: 224).

Artes, Alianza Editorial. México, 1991.

VOLUMEN II • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

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u

r-m

�1

1
el año de 1993 tuvimos la oportunidad de registrar
dos versiones más de la misma. Ahora sí, con grabadoras en mano y metidos de lleno con un grupo en la
recopilación de ejemplos de narrativa tradicional nu~
voleonesa. Las narraciones son de Hualahuises y
Linares.

Leyendas indígenas
en la oralidad de Nuevo León:
India cautiva y el viento del norte,
El indio Pedro José
Cristóbal López Carrera
V')

&lt;

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00
(V)

La primera versión de la referencia que se analiza en
este escrito la escuché de boca de mi abuelo paterno,
en la cabecera municipal de General Terán (centro

oriente del estado de Nuevo León)t hace aproximadamente catorce años (1988). No la grabé, porque en
ese tiempo ni siquiera imaginaba la existencia de técnicas elementales para el estudio de la narrativa tradicional y la historia oral; además, era común oír ese
tipo de narraciones sólo por gusto.
La historia decía -palabras más, palabras menoslo siguiente: un tío del abuelo contaba que a un rancho de Terán llevaron en cierta ocasión una india, la
cual estuvo trabajando allí por años. No se sabía de
dónde la habían traído ni el motivo, pero la mujer se
hizo "célebren en las comunidades vecinas, pmque
cuando corría el víento del norte lanzaba unos gritos,
tan fuertes y desgarradores que provocaban el estremecimiento de los vecinos.
La forma pausada y los gestos utilizados por el
abuelo para contar lo que su familiar le contara, provacaban una evocación clara de la mujer, e incluso
transmitían un ligero desasosiego. Eso sí, aclaraba: El
VOLUMEN ll • NÜMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

tío no conoció a esa india; él había oído la plática
sobre ella de otras gentes.
Desde la primera vez que supe del trágico destino
de aquella mujer, la imaginé en numerosos instantes:
su tierra de origen, que al parecer tanto extrañaba; el
eco de sus gritos por los montes; la causa, motivo y
destino final de su cautiverio. ¿Era del norte de
nuestra actual entidad, o de las planicies allende el
Bravo? ¿Era la única cautiva, o hubo otras? ¿Moriría
de vieja en el rancho a donde fue llevada? ¿Fue algún
día liberada? ¿Convivía con la gente de los alrededores? ¿Qué sería de sus padres, hermanos, e hijos?
En pleno centro de la ciudad de Monterrey me asalta una y otra vez la imagen de la cautiva. Es como si al
evocar sus lamentos, el viento septentrional despertara reclamando a la urbe, al olvido.

LAS REFERENCIAS ORALES DE BASE
La historia hubiera quedado como una simple muestra de lo que puede conservar la memoria colectiva, o
anécdota personal, sl no hubiera sido porque durante

'

1

"¡Aquí derecho mi tierra!", fíjese, que cortó el viento, el aire, y supo para dónde quedaba la tierra de
ella; y se fue, no amaneció. Ynunca la volvieron a dar
[a encontrar]...
(Cruz Plata Barba, 84 años, ejido La Cruz, Hualahuiuses, N. L)

EJEMPlO 2
EJEMPLO 1
Platicaban, me platicaban a mf unas gentes de la hacienda de Guadalupe (que está de Unares para abajo) que habían cogido por ahí una india; y entonces se
la /levaron al mayordomo del lugar que se llamaba
Pedro Garza Ríos.
Y. .. pos por ahí la tuvieron hasta que se amansó:
se dominó con la gente de allí. La tenían en la casa
grande. Allí estaba la india aquella; y... y muy bien que
andaba pues la hicieron comer y se impuso a su nueva vida: salía de la casa y volvía a ella y cuánto.
Pero fuego un día se descuidaron y salió al río •
sería a bañarse, o quiénse qué- y estaba un caballo
muerto iY que le entra a comer carne de caballo!
Andaba entre la panza del caballo come y come de
los dentros [de las vísceras] del animal; ya tenla el
caballo dos o tres días de muerto y fue a dar ella con
él ¡y que se mete a comer, adentro de la panza del
caballo!
Y. .. y luego que la ven unos vecinos ¡nombre, que
le van a avisar a don Pedro! Fueron y le dijeron al
mayordomo, ¡nombre!, le puso el hombre una paliza:
la golpeó, la bañaron: la lavaron bien y la golpeó; y...
hasta que ya la encerraron en un cuarto.
Pero pos el dfa que la echaron pa fuera: que la
dieron libre otra vez -este- le...
Dicen que se salió por allf a la plaza y se subió en
un árbol, en un mezqu;te; y. .. y que empezó a cortar
{oler] el viento, y ahí anda y ahí anda la india... hasta
que poco después gritó "¡Aquí derecho mi tierra!n, y
se fue; no amaneció, no la volvieron a ver. ..

Para acá por el lado de Vaquerías cogieron una india
que se /es quedó y duró muchos años esa india; por
ahf... allí mataron indios: mataron también indios ¡déjenme platicarles!
En ese tiempo -mire· esa india ... dicen que cuando
se venía el viento del norte ¡fuerte! lloraba y aullaba
(porque ya hablaba español y todo); aullaba y lloraba
y decía "hay sangre en mi tierra, hay sangre en mi

VOLUMEN Il • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

�1

••a

tierra". Olfateaba cuando venteaba norte: presentía
algo...

tocó a Su Majestad, y la demás presa se repartió entre los sol-

(Jacinta Hemández Prieto, 82 años, ejido Gatos Güeros,

una indiezuela de nación cuano, de edad al parecer de diez a

Linares, N. L)

once años, borrada la cara con veintitrés rayas de un carrillo a

dados que fueron a la jornada. Le cupo a Francisco González

otro, y en la frente once, y tres almenillas de dos en dos rayas

UNA RETROSPECTIVA
DE LA CAUTIVIDAD ABORIGEN
En el Nuevo Reino de León hubo cautivas 1 unómadas"
desde los primeros años de su colonización, como lo atestigua el documento de un año tan lejano como 1633:

mayor Jacinto García que, por cuanto le cupo de su parte dicha

.
u

ella. El sargento mayor da al susodicho la indiezuela para que

servicio de Doña Maña Rosa Ruiz Vecina de esta Vllla; recibió

de ella se sirva al tiempo de diez años, con prisiones, en los

'I

los sacramentos de penitencia y extremuación, no el de euca-

obrajes y las panaderías, donde la quisieren tomar, y la puede

ristía por no ser capaz para recibirle y para que conste los firma

sacar fuera de este reino ytransferir su derecho en quien quisiere,

Rúbrica3

(de Sépulveda) se le despachó comisión, y salió en t&gt;usca de

cristíana y pierda su mal natural y costumbre.'

rralvo, y dando cuenta al gobernador se sacó el quinto, que

En esta parroquia de San Felipe de Linares, en seis de octubre
de 1735 íe di sepultura a Antonia India Soltera, chichimeca del

con cargo de industriarle en la cosas de la fe para que sea

dias, muchachos y muchachas, con que tornó a la Villa de Ce-

Estas prisioneras indias de guerra o por"causa justa", fueron durante toda la época colonial mano de
obra doméstica esclava o semiesclava. Su servicio y

Sin embargo, no todas las cautivas se conformaban con el destino civilizatorio que la sociedad de su
tiempo les buscaba imponer y muchas huían:
Entendido por el oficio de V., de 10 de julio, que de orden de la
Junta Gobernativa se destinen las indias pames, y la que se

&lt;C

(Guadalupe Uerena viuda de Sánchez,
88 años, Rayones, N. L)

indiezuela, se le diese título para su derecho y poderse servir de

los enemigos, yhallándolos segregados en distintas partes, tra-

t...

se la robaron pero se les escapó en una noche... yo
creo que en las sombras de la noche: cuando saldrían
ellos a campaña, o saldrían a cazar -quien sabe-.
Ella se escapó: se les escapó.

encima de la boca, y otras en la barba. El cual pidió al sargento

De conformidad con lo cual, el sargento mayor Jacinto García

tló con ellos guasábara, y se prendieron algunos indios e in-

explotación se intentaban justificar en el hecho de que
recibían a cambio las "ventajas" de la civilización mestiza que se iba gestando: sedentarización, ueducación
y cuidado", adoctrinamiento religioso y, desde luego,
muerte cristiana:

hallaba en casa de Don Pedro Borrego, en casas honradas para
su educación y cuidado. Sin embargo del celo que con éstas se
tenía y esperando la resolución de la Junta para darles destino,
ocurrió que una criada de las de mi casa les dejó la puerta en
que se encerraban abierta, y con esto se fugaron el día 9 en la
noche; las tengo encargadas para que si volvieren a cojerse,

EJEMPLO 4
Cuando /os indios bajaron
bajaron por la sierrita
lo primero que encontraron
lo primero que encontraron
fue a la niña Margarita
fue a la niña Margarita
¡Ay, ay ay ay!
Pobrecita de Margarita
ay que suerte le tocó
que por andarse paseando
que por andarse paseando
el indio se la llevó
el indio se la llevó
¡Ay, ay ay ay!
(Aurelio cazares Nájera, 76 años, ejido Cerro Prieto, Linares, N. L)

asegurarlas lo mejor que se pueda. Dios guarde a VM. Valle del
Pilón y julio 13 de 1809.4

EN BUSCA DEL ORIGEN HISTÓRICO
DE LOS EJEMPLOS 1 Y 2

LA CONTRAPARTE
Aunque en menor medida, los casos de cautivas criollas y mestizas por parte del indio, también fueron algo
común en la zona hasta el siglo pasado; una plática
con una vecina de Rayones y el canto de una pastorela
nos pueden ilustrar al respecto:

EJEMPLO 3
Yesos indios también se robaron a una mujer de aquf;

VOLUl\,t.fN Il • ,

MERO 3 / ENERO - JUN IO 2003

Ahora bien, evidentemente existió cuando menos una
india cautiva en alguna comunidad de General Terán o
de Linares, que dio origen a las breves narraciones
orales. El hecho de que perduren en la actualidad cuando menos tres referencias del suceso, evidencia que en el tiempo que ocurrió- se trataba de:
l. Algo üpico en el centro-oriente de la entidad qµe
por su repetición ganó un espacio en la memoria
colectiva.

VOLUME U • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

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2. Un hecho no común que debido a su exotismo generó e hizo perdurar una serie de testimonios.

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paz en los pueblos que eligiesen para su residencia, donde
debían vivir como los mexicanos. Que no creyeran que se les
iba a obligar a realizar trabajos que no sabían hacer ni a ·morir

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..

-&lt;

En lo particular me inclino por la primera posibilidad. Debieron existir varias cautivas de una misma
etnia repartidas en ranchos o haciendas de la región:
General Terán, Linares, Hualahuises; las cuales se caracterizaron por lanzar alaridos (¿o cantos que pasaban como tales?) con los que evocaban su tierra, especialmente cuando soplaban vientos del norte.
Probablemente se trató de mujeres lipanes. Los
lipanes fueron una parcialidad apache, empujada hacia el sur por el avance de la colonización norteamericana y de otras tribus más poderosas. A fines del
siglo XVIII se situaban entre el río Nueces y el Bravo;
desde esos años incursionaron hacia el territorio de
nuestra actual entidad, provocando una situación de
guerra constante que cobró especial apogeo a partir
de 1840. 5 Las secuelas de esta lucha fueron muerte,
inseguridad en los caminos, y alteración de las actividades productivas. El historiador Isidro Vizcaya describe cómo, después de sucesivas capturas y matanzas
de lipanes en Coahuila y Nuevo León, durante 1856,
se enviaron a Monterrey alrededor de noventa y cuatro
miembros de la tribu los cuales deben haber sido
puras mujeres y niños. 6
El historiador explica más adelante sobre el motivo de enviarlos a esta ciudad: evitar se sumaran a los
todavía insurrectos que operaban desde el norte de
Coahuila; incluso cita el caso de un lipán llamado
Manuel Rodríguez, quien solicitaba la devolución de
su madre y su hermano presos en Monterrey, bajo promesa de avecindarse en comunidades del estado vecino.
Ante ésta y otras peticiones similares, el gobierno
de Vidaurri resolvió admitir una paz relativa con los
lipanes para que:
se civilizaran y fueran útiles a la sociedad. Que tan luego como
se presentaran se les hiciera entender que señan admitidos de

VOLUi\iEN U • NÜMERO 3 / ENERO - JUNIO 1003

consumidos por la miseria". El gobierno cuidaría de ellos y los
destinaría a la guerra contra los comanches, en la que servirían
como guías o soldados y ganañan el mismo sueldo para que
mantuvieran a sus familias decentemente. Que se les informara
del trato que habían recibido en Monterrey y en los otros pueblos las mujeres y muchachos aprehendidos. Que unos y otros
andaban bien vestidos y ·muy contentas las lipanas porque ya
sus muchachos saben leer, comienzan a escribir y a dedicarse
a oficios con que ganarán mucho dinero.· 1

Tal vez esos otros pueblos, a donde fueron a parar
las mujeres y muchachos lipanes capturados, incluyeran a General Terán y Linares. Dudo que en la práctica
hayan sido objeto de un trato "Civilizado", mucho menos creíble es que las lipanas, se alegraran de que
sus hijos -los pocos que las matanzas les dejasenaprendieran a leer, escribir, y a trabajar para ganar
dinero. La transición de una sociedad nómada a una
seminómada, o sedentaria, siempre es dolorosa, y no
se da de la noche a la mañana. Más verosímil parece
un destino como el que los ejemplos 1 y 2 nos describen vagamente; desterradas después de la muerte
violenta de buena parte de su gente, no seria raro
que el viento del norte les trajera la evocación de sus
tierras ancestrales (las planicies allende el río Bravo),
de una manera lo suficientemente fuerte y peculiar
para generar pláticas que de una manera u otra, perduran fragmentadas hasta nuestros días.
EJEMPLO 5
-A nosotros nos platicaban -platicaba papá- que cuando se hacía el viento norte: viento seco, que iban a
atacar los indios. Sí, cuando norteaba asf ;fuerte!
decían que iban a atacar /os indios... Pero cuando
pegaba el norte seco asf sobre los árboles ¿aunque,

ya no se oye? Ya no hay...
-Ya no se oye ese aire.
-¿O será por estar en Monterrey?
-¿Aquí, en Terán, todavía se oye el viento del norte?
¿Cuando hace frío empieza a nortear seco?
-Bueno, habría que ver ¿verdá? porque antes fas
casas eran de carrizo y lodo, de ramas y madera
¿verdá?, por lo que se prestaban pa que hubiera una
ranura, una rajadita y "fsszziuuuuuuun [imitación de
sonido de viento]; entonces se oía que decían "a noite
a noiten ¿se acuerda compadre que decían eso?
-El norte: "miento al noite...n
-Otras veces decían "no, sta picando el huasteco,
pa mañana vienen nortesn; o sea que se venía ... se
venía fuerte el huasteco que es el viento del sur (y
cuando cata el huasteco anuncia vientos del norte).
-Luego preguntaba uno ¿Bueno, y por qué los indios ... por qué ellos atacan cuando corre el viento frío?
Ynos decían: "porque cuando viene el... el norte fuerte, se acuerdan de sus tierras y quieren venir/as a rescatar" ¿verdá?, que por eso venían ...
-¿Cómo estaba eso? usted también platíquemelo.
-No, no: pos eso de que... eran como los ese/avos
que se llevaban, ¿vedá?, o que se querían devolver
cuando soplaba el norte ...

TO RIA

que su palabra escrita complementa y concluye de
una manera adecuada mi inquietud e interés por el
pueblo de la cautiva, y el viento norte. Cierto, la forma
en que presenta dichos temas es diferente a la nuestra; sin embargo ambas evidencian, herencias histórico-culturales que trascienden en una de las fronteras
más largas del mundo, alcanzando a mexicanos y estadounidenses:
En la hora que siempre elegiría cuando las sombras eran largas y el antiguo camino se perfilaba ante
él a la luz rosa y oblicua como un sueño del pasado
en el que /os ponies pintos y los jinetes de aquella
nación perdida descendían del norte con las caras
enyesadas y los largos cabellos trenzados y cada uno

(Juan y Manuel López García, 50 y 49 años, General Terán, N. L)

UNA REFLEXIÓN FINAL
Ahora bien, aunque en los últimos años han disminuido en nuestra entidad los típicos vientos septentrionales (y más aún nuestra capacidad de percibirtos),
esperamos que, quien lea este trabajo, siga contando
la historia de la cautiva anónima; y que alguna vez
corte el viento del norte evocando la tierra de sus
ancestros. Liberando parte de la historia de esos cautivos y esclavos, liberamos parte de nuestra historia.
Finalizaré este ensayo con una evocación literaria
realizada por el escritor Cormac McCarthy. Considero

VOLUMEN ll • NúMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

�1

T

armado para la guerra que era su vida, y las
mujeres y los niños y las mujeres con niños al pecho
hacían todos promesas con sangre redimible sólo con
sangre. Cuando el viento estaba en el norte se podía
oír a los caballos y el aliento de /os caballos con herraduras de cuero sin curtir y el ruido de lanzas y el
arrastre constante de las narrias por la arena como el
paso de una enorme serpiente y los muchachos desnudos a lomos de caballos salvajes... nación y fantasma de nación pasando en una coral suave a través
de aquel desierto mineral hacia la oscuridad perdida
para toda la serpiente y los muchachos desnudos a
lomos de caballos salvajes... nación y fantasma de
historia... pero los guerreros seguirían cabalgando en
aquella oscuridad en que se habían convertido, pasando con estrépito con sus herramientas bélicas de
la edad de piedra carentes de toda sustancia y cantando suavemente en sangre y nostalgia hacia el sur
y a través de las praderas hacia México. 8

VOLUMEN i1 • NÚMERO 3 / E ERO - JUNIO 2003

1

EL CASO DEL INDIO PEDRO JOSÉ
As( murió el gua/agüiz
cual pantera encadenada
añorando tristemente

sus ataques a mansalva
sus agresiones veloces
y sus escapadas raudas.

As/ murió recordando
al imperio de su audacia
el terror de sus ataques
y el pánico de su fama.

Pablo Salce Arredondo

ESBOZO BIOGRÁFICO DE UN
"TRANSGRESOR DE tA LEY":
ACCIONES, RENDICIÓN Y MUERTE

En las historias cortas, leyendas y rumores de la tradición oral de Hualahuises, merece especial atención
un caudillo, Pedro José; cuya "faman en la historia mal
indígena del estado de Nuevo León, acaso sólo sea
superada por la figura del guachichil Cuajuco.
Pedro José fue uno de los grandes rebeldes del
Nuevo Reíno de León en el ocaso del período colonial,
es decir, a fines del siglo XVIII; sus correrías y su fama
se extendían por parte del territorio sur de nuestra
entldad, y por zonas del actual estado de Tamaulipas,
federándose a menudo con otras naciones y guerreros chichimecas. El rebelde aparece citado en la correspondencia de los gobernadores del Nuevo Reino
de León y el Nuevo Santander (Tamaulipas). respectivamente:
"En carta del 17 de septiembre de 1791, da
cuenta al virrey de las disposiciones que ha dado para
conseguir la aprehensión del indio Pedro José, quien
con trece naturales de la tribu Niquité, hostilizan en la
Colonia del Nuevo Santander.. ~.
"... Acerca de las operaciones militares contra los

indios truenos, simiriguanes, santiagos, palahueques,
mariguanes, pasitas y camoteros en la sierra Tamaulipa,
y sobre las muertes causadas en los alrededores del
río Conchos, por los seguidores del caudillo Pedro
José". 9
Los documentos sobre su vida y la misma tradición oral dan cuenta de que las tropas españolas, así
como las volantas mestizas y de indios auxiliares no
lo podían capturar; de hecho, el insurrecto terminó
sus correrías entregándose por voluntad propia, al no
poder lograr los dos objetivos principales de su lucha
guerrillera: la recuperación y reparto de sus tierras
ancestrales, y la liberación del yugo mestizo. En cautiverio, al caudillo se le siguió causa criminal, y murió
en la ciudad de México junto con otros tres compañeros (un quinto cautivo fue enviado al castillo de San
Juan de Ulúa). 10
CRÓNICA DE ÉPOCA SOBRE LA RENDICIÓN
DE UN ÚDER CHICHIMECA

Hermenegildo Sánchez, cronista colonial nacido en
Linares (y avecindado en el Nuevo Santander, hoy Tamaulipas) ofrece una singular reseña de las correrías
y rendición de nuestro personaje: Así por voluntad divina se aquietó la tierra; (y así se acabó la in) quietud,
el desasosiego y zozobra con que se andaba.
Fue la bajada del indio Pedro José al pueblo de
San Cristóbal de los Hualahuises el 22 de enero del
año de 1794, como se refiere por la tragedia en que
se nombran los lugares donde hicieron él y otros indios varias muertes.
Se bajó Pedro José
al pueblo tan solamente,
mas no pensaba en su muerte
donde cautivo se ve.
Todo esto declararé
que lo supe por indicios;
que le dan muerte malicio

1

y en mí cabe este secreto.
De la cuesta de Loreto
ya se acabó este perjuicio.
10h sierra de ta muralla,
ya se fue tu amurallado;
ya solitaria has quedado;
ya veré quién te acompaña !
el monte llora y se extraña
y lóbrego alejíbles
vencieron los Imposibles
ya feneció el madrillera ...
hombres, ya no anden con miedo:
ya están los caminos libres.
Ya hoy pararán los soldados,
ya se acabó este aguisote
que a todos nos traía al trote
por los bosques desairados:
ya vivirán descuidados
al sol, la luna y el viento.
Señores, es mucho el cuento
que dicen muchos autores:
ya dormirán los pastores
ya se acabó ese tormento.
Desde que Lumbre faltó
de Pedro José es desgracia;
y Santa Rita de Cacia
para el pueblo lo inclinó;
ya él como et dado se dio,
perdido por varios modos;
y ahora están contentos todos
que para el reino fue enviado
y ha quedado sosegado
el Cerro del Libro de Oros.
¡Oh loma de Capitanes.

ya se fue tu asistente,
ya no entregarás la gente,
ya están libres vuestros planes!
Mirad: ¡que no le acompañas
a Pedro José en la huida!
si él consigue la venida,
muchos han de peligrar;
si lo llegan a soltar
traemos la vida vendida.
¡Oh paso de los soldados,

ya no habrá quien te arrebole!
de ese cañón del amole
ya se acabó ese cuidado.
¡Oh torrecilla mentado,
ya !barrila quedó viudo,
al cañón del cuero duro

VOI..UMEN 11 •

' MERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

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V

�1
cesaron los agüisotes,
volaron los tecolotes
del llano de Buenos Días.

Todos estos parajes y otros transitaba este indio
con sus compañeros; pero ya por ahora quedó sosegada y quieta la tierra por muchos días, hasta que
hizo junta de indios Juan José Lumbre. 11
En fin, la historia de Pedro José ofrece material
suficiente para una biografía completa, así como para
un análisis de las guerrillas de resistencia étnica en el
Noreste durante la época colonial. 12 Pero, ¿qué nos
dice la leyenda, la memoria colectiva?
VERSIONES SOBRE EL "FIN" DE UN INDIO
REBELDE; ALTERACIÓN DEL TIEMPO
EN UNA HISTORIA COLECTIVA

Con respecto al fin de la rebelión de Pedro José, la
tradición oral de Hualahuises da generalmente dos
versiones:
1. Que se entregó a las autoridades de Linares.
2. Que se entregó a las autoridades de Monterrey.

ya se le acabó el afánl
¡Alégrate huaguirán,
Pedro José está seguro 1
¿De ese paso de don Roque
ya se acabaron locuras?
pues de esa bolsa de judas
muchos salían al galope.
Dios quíera que acá no aporte
el que a todos nos mataba.
¡Oh cuesta de la Ventana,
ya se acabó el mata gente!
¡Ahí veremos si es valiente:
ya Díos a juicio lo llama!

No había camino que andar,
todos los tenía cerrados;
muchos vivían espantados
tan sólo de oírle mentar;
y más si le oían hablar:
allí eran las agonías,
se acababan alegrías;

VOLUME, U • NUMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

Ambos casos refieren que ya en cautiverio se negó
a ingerir alimentos, muriendo de tristeza o coraje, e
inanición.
Sin embargo, el recuerdo del jefe indio es tan vivo,
que algunos sitúan su historia en las postrimerías del
siglo XJX, incluso ¡asaltando ferrocarriles! Además, hay
quien asegura (en el rancho El Pino, Linares) que un
amigo suyo conoció a un integrante de la banda rebelde. Los rumores sobre su vida han llegado hasta los
municipios de Linares, Montemorelos, Galeana, e ltur•
bide.
Las referencias del personaje fuera de su marco
cronológico real, nos inducen a plantear tres posibles
explicaciones: 1 Como sucede con todo buen "bandido libertario", algunos sectores se negaron a creer en
su muerte por varias generaciones. 2. Durante el siglo

XIX, algunos bandoleros retomaran el nombre del caudillo indio como garantía de reconocimiento y simpatía. 3. Obien, la memoria colectiva confunde la figura
del caudillo indio, con las correrías y recuerdo de un
guerrillero tamaulipeco homónimo: Pedro José Méndez
{1836-1866). 13
PEDRO JOSÉ MÉNDEZ

Ninguna de las tres hipótesis excluye a las restantes.
Las dos primeras se pueden inferir de otros casos de
rebeldes famosos (desde Robin Hood hasta Emiliano
Zapata); 14 pero la más segura y evidente es la tercera,
veamos porqué: B 6 de marzo de 1864 (en el contexto de la intervención francesa), Pedro José Méndez y
Julián de la Cerda, en el entendimiento de que el gobernador de Tamaulipas (Guadalupe García) estaba
de acuerdo con el de Nuevo León (Santiago Vidaurri)
para traicionar a la República a cuyo frente se encontraba el presidente Juarez, atacaron Ciudad Victoria
intentando capturar al referido gobernador; en la ope•
ración Méndez mató al centinela del cuartel, y la tropa
se declaró por Juárez, aunque no lograron apresar al
gobernante. El jefe guerrillero liberal, Méndez, se dedicó posteríormente a trabar combate contra las tropas francesas y proimperialistas movilizadas en la región, llegando al grado de ocupar Ciudad Victoria y
Tula, Tamaulipas (1865).
Es de creer que la celebridad del coronel:tuvo eco
en los pueblos del vecino estado, así como en Nuevo
León; para el caso de nuestro estudio, resulta especialmente significativo que entre sus operaciones más
relevantes, figure un ataque a la ciudad de Linares el
8 de enero de 1865. La ciudad, defendida por 200
imperialistas no pudo ser tomada; yel guerrillero puso
fuego por varios rumbos a la mayor parte del lugar,
causando daños considerables (el emperador despachó $ 6,000.00 para socorrer a los damnificados
linarenses).

IA

LA "CONSTRUCCIÓN" DE UNA LEYENDA: VERSIONES

Los datos precedentes inducen a pensar que, con los
cambios generacionales de finales del siglo pasado
(y principios del presente), una "nueva historia" se fue
articulando a nivel popular. Entonces, el recuerdo del
indio Pedro José se convirtió (para algunos) en el recuerdo del guerrillero Méndez; 15 mientras que la figura del partisano liberal Méndez, se identificó (para
otros) con la cada vez más lejana figura del caudillo
chichimeca. Resultado, la consolidación en el tiempo
de un personaje legendario; leyenda de la cual
transcribiremos a continuación dos versiones escritas:
la del "nunca bien ponderado" cronista oficial y vitali·
cío de Hualahuises, Napoleón Nevares Pequeño, y la
de un compañero linarense, Homero Adame.
EJEMPLO 1
Se cuenta que a finales del siglo pasado, había tres
indios de nombre Toro, Sol y Pedro José Méndez, quienes integraban un grupo de bandoleros lidereados
ellos por éste último.
Manifestaban nuestros antepasados, que estos
indios cometían robos de gran cuantía, a tal grado
que su líder se vio obligada a tener un lugar seguro
como fortaleza y que a la vez, le sirviera para esconder sus grandes riquezas.
Se señala con mucha seguridad una cueva localizada aproximadamente a 15 kms. por caminos, rio y
veredas, hasta la parte baja de un lugar denominado
la Pena Colorada, a la que se puede llegar entrando
por los ranchos de los Pedraza, García o Sa/azares,
faldeando por toda la Sierra hasta llegar a la mencionada cueva donde se han encontrado vestigios de
barro, puntas de ffecha, instrumentos de trabajo y para
la defensa, lo que demuestra que sí habitaron el mencionado lugar.

VOLUMEN Il • NÜMERO 3 / ENERO - JUNIO 2009

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1

Era tanta la fama de tas fechorfas que las autoridades de Linares se lanzaron en su búsqueda.
Tarea díficil de lograr ya que sus andanzas las hacían por el filo de la Sierra y sus recorridos eran bastante largos, ya que en Hidalgo Tamaulipas, también
dejaron grandes recuerdos de actos ilícitos cometidos en esos lugares.
Uno de los tres compañeros, llamado Toro, muere
y con elfo disminuyen sus andanzas.
Pedro José habfa cultivado una buena amistad con
personas de diferentes rancherías ya que era bueno y
bondadoso con las personas de escasos recursos
económicos y, por lo tanto, /os visitaba con frecuencia en fechas especiales. De esto se enteran las autoridades de la ciudad de Linares e investigando se dan

cuenta de su presencia en el Barrancón, donde unas
familias festejaban el día de Santa Rita de Cascia con
tamales, música y rosario. A esta festividad acudió el
Indio Pedro José, lugar donde la autoridad aprovechó
la presencia de niños y mujeres para aprehenderlo
sin oponer resistencia.
A /os pobladores del lugar, posteriormente se fes
escuchaban versos en relación a ese hecho, pudiendo localizar una parte de esas rimas, producto de la
inspiración popular:
Desde que Toro murió
de Pedro José fue su desgracia
y Santa Rita de Cascia
fue quien lo acarrió.

U'.)

De So/ ya no se supo nada y sobre Pedro José se
tiene conocimiento que estuvo de 4 a 6 días en la
cárcel vieja vecina de la ciudad de Linares, trasladándolo a la ciudad de Monterrey, donde muere a los
pocos días, ya que se negaba a tomar alimento.
Al no haber familiares que reclamaran su cuerpo,
las autoridades de la época ordenaron su entierro en
la fosa común.
Continúa siendo todavía un enigma lo relacionado
con el 'Tesoro de la Cueva del Indio Pedro José", y no
sabemos si algún día, alguien logrará develar el misterio.

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..

Napoleón Nevárez Pequeño, Leyendas, tradiciones,
costumbres y corridos, Hualahuises,
Nuevo León, pp. 36-37.

VOLUMEN IJ • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

comer, ¿no? Hartas veces la ley lo perseguía pero
nunca le dieron alcance. Era muy méndigo el condenado, se sabfa toda la sierra muy bien y allá escondía
lo que se embolsaba. No vaya a creer que era pura
comida /o que se llevaba pues hasta dicen que robó
mucho oro y plata de la de endenantes, ta que sí valía.
Pos pa no hacerle largo el cuento, este Pedro José
dicen que escondió todo el dinero en una cueva de
arriba y hay quienes juran por Dios santito que sí han
encontrado la cueva pero que hay como una voz que
dice que si quieren llevarse algo se tienen que llevar
todo, y el que quiera llevarse poquito se muere. Todo
o nada. Nombre, dicen que son montones así de
monedas antiguas, pero pa mí que son puros embusteros los que cuentan eso, por qué no se lo han podido traer el tesoro, eh?
Homero Adame, "Cuentos, tesoros, bodas, fiestas, milagros,
brujas y aparecidos•, en cotectivo, Tradiciones y costumbres de
Nuevo León. Gobierno del estado de Nuevo León 1994,

quién sabe; o se iría solo: ahí todo eso dejaron muchas cosas.
Concepción Maldonado Guerrero, 76 años, centro.

EJEMPLO 4

Ándele; de ese sí, algo así, pos parece que -se oía que
decían de ese indio Pedro José-, que vMa aquí en Hualahuises y era un poco así matrero ¿verdá? Venía aquí
a Hualahuises, y lago lo segufan pa allá pa la Peña
Colorada, pa ese rumbo, y llegó a andar aquí en Hua/ahuises. Aquí en Hua/ahuises lo /legaron a conocer a
ese indio.
Ytoga lo apresaron en Linares y de la presada se
murió: eso es lo que se sabía de Pedro José.
Bueno, platicaba el papá de nosotros, que decían,
que aquí en Hualahuises, que aquí andaba; así andaba medio... y lago lo agarraron preso en Linares: y se
murió de puro coraje.

pp. 115-116.

Teodoro Plata Barba, 47 años, ejido la Cruz

La leyenda de Pedro José, evidencia una característica típica de las poblaciones campesinas (o de origen campesino): la tendencia a situar los acontecimientos históricos fuera de toda perspectiva temporal
específica, o en una cronología no muy clara: "A menudo se mezclaban en la memoria campesina hechos
remotos entre sí en una imagen sin secuencia definida, a veces aun en una visión sincrónica." 16
'kamos qué nos diren las siguientes versiones orales:

EJEMPLO 2

EJEMPLO 3

Allá arriba en la sierra vivfa el último indio de todos,
pos es que /os españoles se los habían acabado. Pero
quedaba ese mentado Pedro José que se dedicaba a
robar aquí en el pueblo. Pedro José bajaba de la sierra y se llevaba lo que podía porque algo tenra que

Pues sí oíamos decir de los indios, pero ya no alcanzamos a conocerlos, ya no. Que estaban por aquí en
la sierra, ahí en esa cueva, sí,· la cueva que decían que dicen- que es de Pedro José. Del indio Pedro José,
por ahf estaban; y ya de a/Ir pos se lo llevaron creo ...

EJEMPLO 5

-¿Y alguna otra cosa que platicaran de los indios que
se acuerde usted?
-No; pos nada más eso: eso nos platicaban.
-¿No platicaban de nombres?
No, sí; sí platicaban de un ... de ese que estaba
aquí -ora vera- en la Peña Colorada. Se llamaba el
indio Pedro José: Pedro José era, era... aquí, aquí venía; aquí como que lo quisieron amansar, aquf, en la
iglesia (en la iglesia, los padrecitos).
-¿Y se dejó?
-No; y siempre como quiera, como quiera él se fue;
pero llegó a venir aquí a la iglesia. Platicaba mi abuelito que sí había venido.
-¿Y qué hacía ese Pedro José; ese indio, qué ha-

VOLUMEN Il • NÚMERO 3 1 ENERO - JUNIO 2003

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• 1

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cía: andaba robando, o qué?
-No, ese hombre ¿sabe? sabe que, esos hombres
tenían mucho dinero enterrado. Por ahí ta tapao el
dinero ese.
-Sí, varios nos han platicado de eso, de las cuevas.
-Por ahí ta enterrado con... digamos ta con la tierra o la sierra; ta tapao.
Florencia Pedraza, 80 años, Santa Rosa.

EJEMPLO 6

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Se decía, se decía que -porque eso sf, fue una plática
muy famosa- que todo allá, todos los ranchos, de aqu(
del pueblo, se decía que, aquí en la boca del rfo, donde nace el río, hay una parte -y de aquí se ve el reliz de
la sierra- que le nombran la Peña Colorada; y en ése,
en ese reliz, por allí -según eso- existió un indio; que
ése, poco venía al pueblo.
¡Sabrá Dios cómo vendría! Entre la noche o quién
sabe: según ellos platicaban (los señores de antes)
que ese indio se llamaba Pedro José y que cuando
murió -o lo mataron, o se pe/ió- ¡sabrá Dios! Eso si no
supe yo, que había dejado un tesoro ahí en ese lugar;
y se dice que hay un perol y quién se cuánta cantidad
de dinero: puro oro macizo.
Pero que de ahí no pueden sacar nada -es una
cueva grande-; pero de ahí no puede uno sacar nada.
Porque la palabra de él fue, que el que quisiera aquel
tesoro lo sacara "todo, o nada".
Yasí se dijo y así se dice todavía hasta la fecha:
iodo, o nada; 'que vo a sacar tantito'; no, no: todo; y
si no, nada".
Guillermo Maldonado Guerrero, 68 años, centro.

GARANTES DE LAS VERSIONES

Es interesante observar aquí la evocación de los padres, de los abuelos, de "los seiiores de antes", de
"todas las gentes" (como fórmulas verbales para ava-

VOLUMEN U • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

lar lo que se cuenta); fórmulas que todavía encontramos en las narraciones de los habitantes del área rural, y que desde luego, responden al entorno cotidiano en el que desarrollaron buena parte de su vida la
mayoría de nuestros informantes. Es decir, un medio
de vida que careció de la dinámica cultural propia de
las sociedades urbanas abiertas y en contacto con el
cambio rápido.
Es lógico que los informantes apelen a sus padres,
abuelos y gente vieja en general como garantes de
sus conocimientos tradicionales. La mayoría de ellos
no podría apelar a la lectura de textos, consulta de
archivos y bancos de datos, debido a que simple y
sencillamente no los conocen y/o no tienen acceso a
ellos. Definitivamente seria difícil encontrar en el norte de México (en una población de 6,000 habitantes
como Hualahuises) algo por el estilo: Sí, ese indio
Pedro José fue el más afamado y valiente de la región,
según consta en la Crónica del Nuevo Santander, en
algunos documentos del Archivo General de la Nación,
y en un minucioso recuento de sus correrías hecho a
través de una base de datos, etc. etc. 17
Con relación al último ejemplo es preciso observar
el valor intrínseco de las palabras, ver cómo el informante resume y sentencia lo que es del conocimiento
general; no sólo e;I "todo, o nada" -fórmula mágica-,
sino la fuerza y conciencia de las palabras en una
comunidad donde la tradición oral todavía tiene
carta de presentación y de continuidad: Yasí se dijo y
as{ se dice todavía hasta la fecha: Todo, o nada; "que
vo a sacar tantito"; no, no: todo; y si no, nada. Esto
no sólo responde a un juego verbal; todavía se encuentra extendida la creencia de que existen cuevas
con tesoros tanto en los ranchos y ejidos, como en las
mismas cabeceras municipales del centro oriente y
del sur nuevoleonés; recientemente -por ejemplo- un
vecino hualahuis me preguntó, que si me atrevería a
sacar un tesoro: Allí está en el barrio de Santa Rosa;
todos saben que hay un tesoro en una cueva grande

(pero nadie se atreve a entrar); si quieres, te llevo a la
cueva, pero yo no entro. 18
INFLUENCIAS CONTEMPORÁNEAS
Y EXTERNAS
EJEMPLO 7

Pos ahí en la cueva tenía mucho dinero ese indio; sabía
dónde estaba. Es la cueva que dicen que es la cueva de
Pedro José, del indio Pedro José; aquí está en la Peña
Colorada, pal lado de acá, allí está la cueva.
Bueno, pero ya se llevaron todo el dinero los de
Estados Unidos; nomás entró este presidente y, y pos
prontito en aviones lo sacaron. Sabían; les decían
que estaba esa cueva con mucho dinero de oro y plata; barras de oro y de plata, como leña.
No, pos Estados Unidos, pos nomás se hizo amigo de
este presidente (Salinas de Gortari, 1988-1994) con un
avión en un ratito lo sacaron. Uevaban con qué.
Ahora nomás quedó el nombre de la cueva, muy
grande y muy afamada.
Ymuchos decían antes de que sacaran ese dinero
-decían- hubo uno que este... andaba buscando un
toro de él -allá en la sierra- y llegó a onde taba la
cueva con todo el dinero: pos tuvo miedo sacarlo (pero
¿pos qué ruidos no se oirían? Porque no crea que
nomás así. No era fácil ir nomás a agarrar, no).
Sf, por eso onde se arrimaban a la puerta pa querer entrar aagarrar dinero decía el indio: "todo, onada";
y ¿cuándo se llevaban todo el dinero?
Pero /os Estados Unidos se lo /levaron todo,
Manuel Plata Aguilar, 81 años,. Santa Rosa.

Esta versión acerca de la cueva y del supuesto tesoro de Pedro José, nos vuelve a ejemplificar cómo la
tradición oral puede tener cambios de acuerdo a la
información-visión particular del individuo a través del
cual se expresa; don Manuel Platas, además de dar-

nos los mismos datos básicos de esta historia (indio
Pedro José, Peña Colorada-cueva, tesoro-todo, o nada)
añade un desenlace influenciado por variables económico-sociales presentes; piénsese sobre todo en la
fuerte migración de la población de Hualahuises a ciudades del vecino país, y en el uentreguismo" del régimen salinista al gobierno estadounidense (vía Tratado
de Libre Comercio). Como podemos apreciar, las riquezas del país no sólo se van hacia el exterior en
forma de materias primas, capitales, fuerza de trabajo
y fuga de cerebros; sino que hasta el "patrimonio"
encerrado en nuestras leyendas estamos perdiendo.
También podríamos decir desde una perspectiva optimista, que dichas riquezas están evolucionando,
dinamizándose.
C/J

&lt;i::

EJEMPLO 8

Dicen, que les dicen "Todo, o nada"; pero que sale un
indio, sale un indio, y déjeme decirle como uno que no
lo conoce ¡pos no sabemos!, ¿verdá? Será sólo Dios
que, son cosas muy ocultas y muy duras pa entrar,
porque ahí no cualquiera entra, tiene puertas onde
meterse ¡pero sabe Dios cómo estará adentro! ¡Pero
si hay! Decían que sillas de plata, monturas, espadas
(todo eso hay en esa cueva) de los indios de ¡sabrá
Dios!
-¿Y cómo se llaman esos indios, no dicen?
-Bueno, nomás la cueva de Pedro José, la cueva de
Pedro José.
-¿Y quién era Pedro José?
-Pos el indio, el indio, el indio Pedro José. Pero ya
le digo, aquí nosotros stamos cerca
¿verdá? Pero pos ¿quién va? Ni quien se arrime si
sta pero bien feo el reliz, bien feo. Sabrá Dios; solamente que con helicóptero, pos apenas (esos sí se
arriman hasta la mera puerta).
Isidra Maldonado Guerrero, Pedro Pedraza de León, 78 años,
Santa Rosa.

VOLUMEN Il •

ÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

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Aquí se vislumbra claramente la irrupción en la historia de dos elementos modernos: la puerta y la máquina
voladora; pero bien, pasemos a otras referencias

MEMORATA, OBSERVACIONES
Y REFLEXIONES ACERCA DE LO
QUE SE CUENTA
EJEMPLO 9

No pos, la ésta del indio Pedro José; este, hubo, hubo
aquí viejitos que me platicaban que fueron y entraron;
pero pos que ya, que estaban cargando, bueno: "todo,
o nadan; y ya lo que hacían que... luego ya se les disfrazaba en varias cosas -lo que salía ahí-, y se venían.
-¿Y en qué se disfrazaba?
-Pos se disfrazaba en animales feroces: en una
serpiente, en un oso, en un león que se les echaba
encima; pero eran puras este, pos sugestiones -yo creode ellos, en más antes.
Cecilia Casanova lturralde, 82 años, Santa Rosa.

..

N

i..n

En el testimonio de Casanova lturralde se remarca
una de las formas típicas dentro de la tradición oral,
la memorata: experiencia sobrenatural acaecida a
supuestos testigos específicos ( a terceros, en los que
el narrador dice confiar plenamente); en este caso la
memorata corre a cargo de los viejitos, los cuales no
sólo le platicaron a don Cecilia, sino que gestuvieron
allí". Ala vez, podemos analizar cómo la duda-reflexión
aparece en el informante, cuando plantea la posibilidad de que lo relatado por él mismo fuera sólo "sugestiones de los de más antes~.
Beneficio de la duda que nos da pie a presentar el
siguiente:

la plática de que ese indio vivió en una cueva -pero
como ahí la sierra tiene muchas, no hay quien diga
"ésta esn-; pero sí, ese rumor está de ciento cincuenta
años atrás. Pos que aquí venía; que aquí venía a llevar
cosas: ¡Pos sería para su gente de él!
Yallí hay pláticas de que tenía descendientes aquí
en los ranchos, cerca de aquí de Hualahuises; que
venía porque aquí tenía descendientes ese indio Pedro José, y que vivía en una cueva en la sierra ésta.
Pero puede ser también superstición de la gente
que le gusta el dinero; pero pos,. no hay unos que
platican que... creo que, se, se presenta un indio: y
que dice que "todo o nada"; pero que, total, no hay
nadie quien diga onde mero está.
Por eso yo digo de mi parte: Si hubiera quien me
llevara a ese lugar donde dicen, que todo o nada; conmigo sí se entendfan pronto. Pero yo voy a echar viajes. No hay quien diga una realidad,.nomás hipótesis.
Ismael Hemández Sánchez, 53 años, centro.

Resulta ilustrativo observar cómo algunos informantes realizan reflexiones de corte casi "científicon acerca de lo que están relatando; así, de las posibles "sugestiones" del ejemplo 19 pasamos a la posibilidad
de ~supersticiones" mencionadas por don Ismael en
el ejemplo 20, quien -por cierto- hasta plantea las
referencias a la cueva con el tesoro de Pedro José como
nmera hipótesis", no sin antes comentar que si alguien
10 llevara a donde se encuentra la multicitada cueva,
él sí vaciaría su contenido. Entrecruzándose de esta
manera la continuidad tradicional del relato con observaciones y reflexiones atípicas de la cultura tradicional-popular.

CONTINUIDAD DE UN PERSONAJE:
SÍMBOLO DE RESISTENCIA Y CONSUELO

EJEMPLO 10

De un indio Pedro José que todavía hasta el día existe

VOLUMEN ll • NÚMERO 3 / ENERO - JUN[O 2003

plantea la posibilidad de que esa caverna y el tesoro
sean sugestiones y supersticiones, o meras hipótesis
verificables por alguna forma de registro arqueológico, o de algún otro tipo. Por lo tanto, Pedro José sigue
siendo "historia viva", último eco de un personaje ligado a la memoria colectiva: símbolo de resistencia para
una comunidad que, en !as postrimerías del siglo XX,
se niega a ser olvidada, y morír. Sin embargo cambia:
se ~muere~.

el Ojo Zarco; decían que iba a traer centavos cuando
estaba necesitado, y la pasaba ahí; pero nunca le dijo
a otro dónde estaba...
-¿Y de quién era ese dinero?
-Pos de ese indio José; que ese indio -platicabanque bajaba aquí a las Raíces de Abajo (en estas Raíces hay otras Raíces más abajo, que le dicen "Raíces
de Abajo"); .pues esas mujeres de allá se las llevaba
é/, y affá hacía bailes en esa cueva...

Es evidente que la figura de Pedro José cubríó de

Cruz Plata Barba, 84 años, ejido La Cruz.

manera efectiva algunas importantes necesidades
emocionales, que difícilmente otras figuras o personajes podrian llenar. Después de todo, en diferentes
tiempos y espacios han surgido y se han mantenido
vigentes, relatos sobre tesoros escondidos y rebeldes
magnánimos que ayudaban a los desposeídos (en
contadas ocasiones los protagonistas de dichos relatos se han convertido en símbolos y guías de un cambio sociopolítico real: revolucionario 19 ).
Las más de las veces las historias acerca de rebeldes sociales llevan implícito un afán de libertad, justicia y heroísmo; en este sentido es probable que la
pervivencia del indio Pedro José en la mentalidad popular hualahuis refleje el deseo campesino de mejorar, de compensarse por el abandono-engaño y la explotación sufridos: 20 tanto a mano de los dueños de
huertas, autoridades y empresarios, como del desarrollo desequilibrado campo-ciudad.

Ahora bien, si creemos que Hualahuises sólo tiene
a Pedro José como figura de "resistencia" y "consuelan, estamos equivocados; existen además, un ciclo
ritual: las imágenes y leyendas de los santos.
r,/)

&lt;
NOTAS
1 Utilizamos

el término •cautiva", porque es utilizado todavía en la
región, aunque en los primeros testimonios orales presentados no se usa. Las referencias a hombres, mujeres y niños
capturados/as y criados/as, tanto por los mestizos como
por los indios, son todavía comunes, principalmente entre
habitantes de la zona norte de la entidad. Los informes escñtos se encuentran en buena cantidad de crónicas y documentos coloniales, y en ediciones del siglo XIX como el periódico oficial del eS1ado (Archivo General del Estado de

2

EJEMPLO 11

Nuevo León).
Silvia Zavala, Entradas, congregas y encomiendas en el Nuevo
Reino de León, Sevilla, Universidad de Sevilla, 1992, pp.

18"19.
Archivo Parroquial de Linares, Ubro de Entierros Núm. 2.
4 AGENL, Vicente Antonio Fonseca, Julio 13, 1809, Correspondencia de Alcaldes Primarios, (otro documento del 7 de julio de
1812 informa que estas dos jóvenes prófugas, de 15 y 17
años, fueron detenidas en el Rancho de Joaquín Cantú; ordenándose repartirlas en "casas de respeto en donde se les
enseñe la Doctrina Christiana porque la ignoran").

3

No; parece que vino muriendo de enfermedad: nunca
lo pudieron pescar. Nunca se rindió; fue un hombre
mucho muy valiente, de mucho nombre.
(Cecilio Casanova lturralde, 82 años, Santa Rosa ).

EJEMPLO 12
Para fortuna de la leyenda e historia de Pedro José y
de "su cueva", parte de la gente de Hualahuises no se

1

Un señor que vivía por ahf en un lugar que se llamaba

6

Las incursiones de comanches y apaches se agravar~n con
el exterminio del bisonte base de su economía y cultura.
Finalizarán hasta la década de 1880 al ser exterminados, a
su vez. por los rancheros y los militares (aunque se resintie-

VOLUMEN Il • NÚMERO 3 / ENERO - JU

ro 2003

('/")

LO

�1

1

ron ataques aislados a fines de la centuria pasada, especialmente en los municipios del norte de Nuevo león). Cfr.:
José Luís Mirafuentes Galván, Movimientos de resistencia y
rebeliones indfgenas en el norte de México (1680-1821).
Gufa documental l. México, UNAM, 1989, pp. 135-143;
Mier y Terán, Luis Berlandier, et al, (Mauricio Molina:
antologador), Crónica de Texas. Diario de viaje de la comisión de límites, México, Instituto Tamaulipeco de CulturaInstituto de la Cultura de Nuevo león-Programa Cultural de
las Fronteras, 1988, pp. 129-144; Isidro Vizcaya, "El fin de
los indios lipanes", en: Mario Cerutti (Coord.), Monterrey,
Nuevo León, El Noreste, Monterrey, FFyL-UANL, pp. 51-89;
AGENL, Periódico oficial del estado dé Nuevo León (especialmente: 1840 en adelante).
Isidro Vizcaya, op. cit. p. 76.
1 /bid. p. 77; cfr. Isidro Vizcaya, Incursiones de indios al noreste
en el México Independiente (1821-1885), Monterrey,AGENL,
(Orgullosamente bárbaros No. 5), 1995, pp. 30-31.
8 Cormac McCarthy, Unos caballos muy lindos, México, Seix Barral,

8

(Biblioteca breve), 1993, pp. 7, 8.
Luis Mirafuentes Galván, Movimientos de resistencia y rebeliones indígenas en el norte de México, Guía documental, /, p. 140, 158.
10 /bid., p. 13
11 José Hermenegíldo Sánchez, Crónica del Nuevo Santander, pp.

9 José

'f

186-191.
Cfr. Felipe Castro, Virginia Guedea, José Luis Mirafuentes, Organización y liderazgo en los movimientos populares
novohispanos, pp. 5-114, 147-203.
13 La pista que me llevó a articular esta tercera explicación la
debo a información, preguntas y datos surgidos en: la plática de un anciano anónimo del ejido Camarones, lturbide, N.
L, (primera referencia a que una cueva con tesoros era del
jefe indio Pedro José Méndez, y a la pregunta cñtica de un
conocedor (Octavio Luna Hualahuises) de la historia de

12

México (¿A qué Pedro José se refiere usted: al indio que
dicen los viejos que se aparece en la cueva , o al militar
tamaulipeco del siglo pasado?), cfr, Ciro R. de la Garza, Historia de Tamaullpas(anales y efemérides), pp. 144-150.
14 Passim. E. J. Hobsbawm, Bandidos.
16 Este tipo de sustituciones y/o asimilaciones no deben parecernos raras, aparecen en muchos tiempos y espacios de la
historia (aun a fines del siglo veinte); en lo que respecta a
una dimensión regional, piénsese -por ejemplo- en la devoción popular al "espíritu" y "santo" de Pancho Villa. Culto
que a la vuelta de varias décadas no sabemos dónde vaya a
dejar parada la figura histórica de "mi general".
16 Kailmierz Dobrowolski, "Peasant traditional culture", en

Ethnografia Polska, p. 263.
"Así lo han hecho nuestros padres y abuelos; así lo haremos
nosotros", es un pronunciamiento que puede aceptarse como
típico y que a menudo se escucha entre los campesinos de
la antigua cultura tradicional... Estrechamente conectada con
esta actitud se encontraba la consiguiente al.ta autoridad
conferida a los principales portadores y transmísores de la
cultura tradicional. Desde luego, los más influyentes eran
los ancianos, cuya larga vida y cuyos numerosos contactos
con la gente les permitían no sólo acumular ta mayor cantidad de conocimiento tradicional sino también obtener las
experiencias más ricas mediante la práctica económica y
social. Debido a la falta de conocimiento escrito, inevitablemente constituían la fuente principal de información sobre
el trabajo y la producción, sobre el mundo y la vida, donde
la generación joven podía abrevar ampliamente.", /bid., p.
258.
18 Gualberto Delgado Castro, 35 años, Hua/ahuises, Centro, 1994.
19 Una ejemplo reciente sería Emiliano Zapata: a través de su
permanencia mítica (en la memoria colectiva de muchos
indios sureños) y su postefior "cristalización" en el EZLN.
20 Passim. E.J. Hobsbawm, op. cit. pp. 9-27 y 164-176.

RIA

Prácticas rituales en el sur de Nuevo León

11

Araceli Rivera Estrada
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fEn la región sur ixtlera del estado de Nuevo León, se
localiza el municipio de General Zaragoza 1, ubicado
entre las coordenadas 23º58 • de latitud norte y 99º
45' de longitud oeste, a una altura de 1 377 metros
sobre el nivel del mar. En este municipio, sobre las
márgenes del Río Blanco, en la llamada Cañada
Alardín, se han localizado cuarenta y nueve sitios arqueológicos, tales como sitios abiertos, concentraciones de material lítico, cuevas y abrigos habitacionales
con manifestaciones rupestres, caleras2 y "cuicillos"3 ,

ANTECEDENTES
las cuatro temporadas de excavación realizadas en la
zona arqueológica Cañada Alardín, produjeron resultados significativos desde diversos puntos de vista.
Se cuenta con una amplia cantidad de materiales
líticos, cerámicos, óseos, conquiológicos y orgánicos,
como textiles, fibras y cordeles principalmente; así
como materiales apropiados para fechamiento {carbón y ceniza). Análogamente se tienen evidencias es-

VOL UME II • J'o,'¡lJMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

1

tratígráficas de una secuencia de ocupación más o
menos constante y larga, que podña cubrir por lo menos 800 años.
El hallazgo de ciertos materiales arqueológicos, en
especial el de una figurilla antropomorfa, objetos de
obsidiana (puntas y navajillas), cerámica y ornamentos de concha y caracol, reflejan un patrón de vida
característico y coexistente al de los nómadas
recolectores cazadores que dominaron en otro tiempo
la mayor parte del territorio de lo que ahora es Nuevo
León.
Por lo anterior, dos de los abrigos rocosos
excavados, parecen haber sido campamentos
habitacionales y campamentos de trabajo (González,
1992: 4), en tanto que un tercero fue dispuesto periódicamente como lugar de enterramiento. Además la
ubicación misma resulta estratégica, pues la posibilidad
de sustentación que ofrece el área es muy vasta.
En los restos materiales hallados en los dep'ósitos
se ve reflejado el patrón de vida de sus habitantes,
consistente en una variedad de actividades como la

VOLUMEN Il • NÚMERO 3 / ENERO - JU 10 2003

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�recolección, la pesca y la caza, encaminadas a la obtención de medios de subsistencia; la manufactura y/
o reparación de instrumentos de trabajo; y el intercambio al exterior de objetos de carácter primordialmente de status, aunque también de consumo.
En conjunto la presencia de materiales tan diversos en los abrigos rocosos, permite inferir actividades
productivas al interior, encaminadas a satisfacer las
necesidades básicas de subsistencia, pero también
actividades de carácter social e incluso ritual.
AI exterior, es posible suponer movimiento de gente y/o difusión de ideas y materiales, desde las tierras
altas hacia la planicie costera del Golfo y a la gran
llanura de Norteamérica.
En definitiva, el avance en la exploración arqueoló-

gica de los diversos abrigos rocosos de la Cañada
Alardín, ha permitido la reconstrucción del patrón cultural que caracterizó a los grupos indígenas de la sierra Madre Oriental, a diferencia de los grupos nómadas cazadores-recolectores de las Grandes Llanuras.
l os numerosos asentamientos "semi permanentes",
en particular los localizados en las márgenes de uno
de los escasos nos perennes del sur del estado, corresponden a una misma "área cultural", en la que los
abrigos rocosos y cuevas no representan sólo "refugios transitorios".

FIGURILLA
Mención especial merece el hallazgo de una figurilla

MATERIAL: sílice sedimentario, en forma de guijarro, color ocre,

FORMA GENERAL: Antropomorfa

amarillento, con algunas manchas de color pardo-rojizo
TEC. DE MANUFACTURA: tallado, grabado, desgaste

TEC. DECORATIVA: engobe blanco

MOTIVOS DECORATIVOS: atavío: collar, con pequeñas líneas

COLOR: gris-café

fabadas paralelas; taparrabo o paño de caderas amarrado
al lado izquierdo; líneas paralelas horizontales y verticales

fabadas en tórax, piernas y espalda formando una retícula

PROCEDENCIA: BC-1

ADQUISICIÓN: excavación

ESTADO DE LA PIEZA: faltan brazos y cabeza

ALTO: 7.2 cm

ESPESOR: 3.3 cm

ANCHO: 5.2 cm

t

antropomorfa tallada ,en piedra, que si bien podría
relacionarse con alguno de los tipos huaxtecos, muestra sin embargo rasgos locales.
La descripción que enseguida se expone, toma en
cuenta atributos como: acabado, método de manufactura, morfología, ornamentos y vestimenta, postura
general y sexo:
representa una figura erguida, de pie, tendiente al
volumen más que a ,la planaridad
la apariencia en bulto reflejada por los pequeños
muñones de brazos y piernas abultadas refleja un
porte hierático -a la defensivamuestra un eje no simétrico en el que se resaltan
los rasgos frontales, aunque sin descuidar el plano
posterior
para su elaboración se empleó la técnica de relieve en los ornamentos y la incisión para los diseños
simbólicos
se combinan líneas rectas y curvas adecuándose
a las superficies que enmarcan, tanto en la parte
frontal como dorsal

VOLUMEN ll • NÚMERO 3 / ENERO · JUN10 2003

carente de cabeza, por lo que se desconocen detalles de los elementos faciales y aditamentos personales
lleva sobre el cuello un grueso collar tallado en
relieve y decorado con pequeñas líneas paralelas;
abarca desde la base del cuello alcanzando a cubrir el pecho
posiblemente en la parte posterior del hombro
derecho tuviera algún tipo de ornamento -pequeña capa o morral- pero está erosionado
los hombros no se observan muy perfilados
los brazos no están completos, y posiblemente de
manera intencional están apenas insinuados, por
unas pequeñas protuberancias redondeadas; por
lo que no es posible determinar si iban pegados al
cuerpo o no
el tórax es plano, sin muestras de pechos
las caderas son curvas y gruesas
no obstante que por los rasgos indicados la figura
pareciera carecer de atributos sexuales, la póstura
y la banda en la parte inferior del torso, sugieren
un taparrabo o prenda masculina 4

. VOLUME Il • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

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clases de piedras y cómo se podían controlar las fracturas para obtener una forma determinada.
Así, además de la producción de artefactos
utilitarios -cuchillos, hachas, recipientes, cinceles, taladros y pulidores-, elaboraron otros objetos cuyo fin
era esencialmente ritual -esculturas y ornamentos
como cuentas, pendientes, orejeras, bezotes y piezas
de formas originales-.
Para realizar detalles finos debieron usar la arena
como abrasivo. Sahagún relata que:

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una especie de cinto alrededor de su cintura y que
cuelga anudado hacia la parte izquierda de su pierna representa los paños del taparrabo, marcando
la división del tronco y la pelvis
· en la curvatura que forma la cintura muestra un
ombligo
las piernas son curvas y bulbosas
los pies son plartos indicando los dedos con dos
puntos grabados en cada uno.

TÉCNICA Y MATERIAL
Los conocimientos de los indígenas sobre el trabajo
de la piedra, además de tener como fundamento una
percepción mágico-religiosa, tuvieron un carácter práctico y comúnmente local.
Puede mencionarse respecto a los materiales que
trabajaban que eran seleccionados en cuanto a color,
peso, resistencia al impacto, compresión y rayadura.
Es decir, conocían cómo se fracturaban las distintas

VOLUMEN U •

ÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2.003

Una cita de Alonso de León, cronista del Nuevo
Reyno de León, parece confirmar esta idea ya que:

cios habitacionales o como lugares de trabajo, y otros
más como recintos mortuorios; es decir, utilizados como
lugar de enterramiento a veces colectivos, a veces individuales.
La cueva a decir de Heyden:

píntanse las caras en general; cada nación con distintas rayas,

es el lugar de la creación; es el útero de la tierra, sitio sagrado

y otros todo el cuerpo; a la larga, atravesadas, derechas las

donde nacen los dioses y se les adora, donde se ofrecen las

rayas, o ondeadas, cual suele estar la tirela. (De León, 1961)

pieles o los cadáveres de los seres sacrificados. En ella se crea

es posible que se trate de la representación de una costumbre,
la de pintarse el cuerpo, o mejor, la de tatuarse. (Trejo, 1989:
74).

Asimismo el historiador, Eugenio del Hoyo apunta
que los grupos indígenas de Nuevo León:

Los artífices lapidarios cortan el cristal, blanco o rojo, el jade y

acostumbraban pintarse o tatuarse el rostro y el cuerpo con

la esmeralda , con arena de sílice y con un metal duro, los pulen

gran diversidad de rayas y dibujos

con pedernal y los perforan y horadan con un punzón de metal.

Ycomo observaban que todos los componentes de una misma

Luego lentamente tallan su superficie, la desbastan , la

banda o ·ranchería" se pintaban o tatuaban de la misma ma-

enmollecen como plomo y dan a las piedras la última perfec-

nera y que las pinturas o tatuajes variaban de unos grupos a

ción con un palo; con él las pulen y de este modo brillan y

otros, de ello tomaron base para diferenciarlos (refiriéndose a

echan reflejos de sí. Otambién con un bambú fino las pulen y

los colonizadores). (Historia del Nuevo Reyno de León (1577-

con esto las perfeccionan y acababan su artefacto los lapida-

1723).

rios. (Sahagún, 1972).

El material con que fue hecha la escultura es de
roca sedimentaria, de consistencia arenosa, grano que
permite un acabado fino, y de color ocre; además
posiblemente contenga residuos de estuco sobre el
que se aplicó pintura de algún color.
COSTUMBRES, INDUMENTARIA
Y ADORNOS
Un rasgo que identifica a esta figurilla es la serie de
líneas horizontales paralelas, grabadas directamente
sobre el torso y las extremidades, simbolizando posiblemente la costumbre indígena de la escarificación,
el tatuaje o en todo caso la pintura corporal; ya que si se
hubieran marcado sobre alguna vestimenta representana textiles bordados, en este caso no se manifiestan.
Las incisiones marcadas sobre tórax, dorso, cintura y piernas, corresponden a una convención formal;
pero es difícil determinar si tal distribución es artística
o producto de una tradición simbólica. Por tanto,

IA

Por su parte Treja (Op. Cit.), considera que el tatuaje y la escarificación encierran un significado propio:
Dentro de los ritos inlciaticos es común además de las operaciones específicas como la circuncisión y las mutilaciones, el
tatuaje y las escarificaciones, como signos externos que indican la muerte y la resurección (lbid: 75).

Ala vez cabe apuntar que la vestimenta de la figurilla responde no sólo a prácticas culturales de estos
grupos, sino también a factores propios del clima de
la región, lo que se convierte en un distintivo social y
étnico. Alonso de León subrayaba sobre sus vestidos:

la lluvia, el granizo y los rayos, y se guardan los bienes de la
tierra. Es la puerta al otro mundo. Lugar de nacimiento, de la
vida y de la muerte (Heyden, 1989:96; 1976).

En definitiva, la cueva era el símbolo de la creación, de la vida, y de la muerte.
Ahora bien, por el contexto en que fue encontrada
la figurilla -en uno de los abrigos diagnósticos de la
Cañada Alardín-, su presencia sugiere ritos para algún
beneficio, por lo que consideramos constituye una:
ofrenda para asegurar los mantenimientos y el agua ...significa
el aseguramiento del hogar.

Además a diferencia de otras semejantes halladas
en esta porción noreste, la escultura de Alardín es
pétrea. La piedra era un elemento natural que implicaba carga ideológica importante para los cazadoresrecolectores, como el color rojo de la pintura corporal
o la escarificación.
Para refmzar esta idea sobre el influjo atribuido a
las piedras, Fray Soriano refiere sobre los "ídolos" de
los Pames y Otomíes que:
a todos los que el curandero y a todos los que en general el

ellas cubren sus partes deshonestas con heno o zacate o unos

cajoo (a la vez sacerdote y guerrero) ordenara guardar el secre-

torcidos que hacen de cierta yerba, como lino. Y sobre esto

to, so pena de morir súbitamente y de ser devorado por las

suelen, las que lo tienen, ponerse como faldellín, un cuero de

piedras (Cit Velasquez, 1982: 470).

venado atrás, y otro adelante ...Suelen traer otro cuero colgado
al hombro, como cobija, (Op.cit.: 19)

Los descendientes de los pames del siglo XVIII
conservaban creencias similares; ya que:
Las piedras tenían gran importancia en la vida indígena: los

SIGNIFICADO DE LOS ELEMENTOS

espíritus benéficos y maléficos las habitaban ...y así mientras
estén entre los vivos, ellas los alimentarán: los indígenas creen

En el noreste del país existen muchas cuevas y abrigos rocosos, algunos de ellos destinados como espa-

aún enormemente en las piedras y también que existen de día,
que no se pueden prever, y en absoluto se pueden tocar; al

VOLUME

Il •

ÚMERO 3 / ENERO - JUNTO 2003

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ción simbólica de cómo se veían reflejados a sí mismos y a la sociedad de la que formaban parte (con
relación a la representación de ciertos elementos), las
pequeñas esculturas como la que aquí referimos, fueron usadas como "laresn, es decir, deidades del hogar
que les daban protección o se les pedía algún beneficio.
No obstante la suposición de que
No había entre ellos ninguna forma de gobierno y su reügión se
reducía a la magia del culto totémico y a las más burdas supersticiones (Del Hoyo, 1979: 3).

Yde que:
La gente de estos países es desnuda y muy pobre y sumamente

bárbara, en quien no se conoce rastro de conocimiento de idolatría ni de sacrificio, ni de templo, porque todos ellos viven
pronos

e Inclinados a la tierra cual brutos, sin jamás alzar los

ojos de ella, y así es su total ocupación buscar de comer con la
flecha, procrear y hacerse la guerra los unos a los otros (De la
Mota y Escobar, 1940: 209).

Por último queda por precisar que el hallazgo de
esta escultura, desde el punto de vista arqueológico,
disiente de la hipótesis según la cual:
las bibus indígenas del Noreste decidieron no participar 8fl la
agricultura, la cerámica, el comercio o la religión formal y
ceremonialista mesoamericana. Tal vez decidieron no participar
en el desarrollo general del progreso cultural, a cambio de su
existencia libre (Shinner, 1976, sp.)
romper este tabú los atraparía el ·mal de la piedra" o "piquete

de piedra• que puede ser de consecuencias fatales (Bassler,

ASOCIACIÓN CON TAMAUUPAS

1977: 25).

Por su parte los Otomíes, situados al sur de los
Pames, guardan también creencias concernientes a la
piedra:
Por su oñgen, ellas son portadoras de- poder. Generadoras de
abundancia atraen en cambio los gérmenes de las epidemias.
A imagen de la tierra, simbolizan el mundo de los ancestros,
universo nefasto por excelencia (Galinier, 1979: 446) (Cil Rodñguez, 1985: 191-92).

De tal forma a la vez que constituye la representa-

VOLUMEN U • NOM.ERO l / ENERO - JUNlO 2003

En las excavaciones realizadas por Gordon Ekholm en
la Huaxteca, fueron catalogados varios tipos de figurillas
elaboradas en arcilla y procedentes de superficie, algunos de los cuales muestran similitud formal con la
figurilla encontrada en la Cañada Alardín 5, como se
indica a continuación.
Tipo: cuerpos corpulentos de mujeres, con líneas
incisas; aparentemente pertenecen al tipo de cabeza
"ojo rectangular", del complejo Tancol, o posiblemen-

te al tipo "ojos saltones~ que presentan líneas incisas
en la parte superior del cuerpo
Tipo: cuerpos de figuras femeninas; abarcan del
período II al V(0-1250 dC) o más concretamente del
11 al 111 (0-650 dC). Su caracteñstica principal son las
caderas extremadamente acentuadas; podñan ser la
base de cabezas que incluiñan tipos tempranos como
"ojos saltones~ y u rasgos angulosos", así como el tipo
Pánuco tardío
Tipo: torso con líneas incisas formando una retícula,
tal vez indiquen la costumbre de la escarificación
(Ekholm, 1944: 457).
El mismo investigador {op.cit: 495)menciona con
relación al trabajo en piedra, la presencia de esculturas procedentes de la Huaxteca, en varios museos del
país. Agrega que el arte de labrar la piedra alcanzó un
desarrollo considerable entre los huaxtecos. Algunas
piezas muestran una talla delicada, con rasgos naturalistas y están bien terminadas, aún considerando la
baja calidad de piedras como la arenisca roja o la de
grano grueso (0p.cit.: 495).
Por su parte, Richard Me Neish quien realizó exploraciones en la sierra de Tamaulipas y en la Sierra Madre 0rtental, reporta el hallazgo de varios cuerpos de
figurillas también de arcilla (170). Las describe de la
siguiente forma:
Los 56 cuerpos son de espaldas anchas y
acinturadas, de 70 mm de largo, 30 mm de ancho
y 20 mm de grosor
34 muestran pechos bien formados y otras, sólo
pobremente marcados; pocas muestran tórax planos
16 llevan collares alrededor de sus cuellos
7 tienen cintos y el remate de un ropaje alrededor
de sus cinturas
dos pequeños fragmentos más usan taparrabos o
bragueros
6 parecen tener capas cortas sostenidas por collares

37 especímenes tienen ombligo {Me Neish, 1958:
125).

COAHUILA
En el suroeste de Coahuila fue encontrada una figurilla femenina, de forma realista con pecho perceptible,
cintura angosta y caderas espigadas {Heartfield, 1976:
156). Los brazos, piernas y cabeza estaban rotas. La
pasta de la arcilla se compara a la cerámica vidriada. 8
estilo de la figura es euro-americano, lo que indica que:
el artefacto pudo haber sido manufacturado por
euro-americanos usando materiales locales
· el artefacto pudo haber sido manufacturado por
aborígenes históricos influenciados por estilos euroamericanos.
Heartfield reporta la presencia de cuatro figuñllas
en el desierto de Charcos de Risa, Coah. Son de for-

VOLUMEl 11 • , 1ÚMERO 3 ENERO - JUNIO 2003

�ma cilíndrica, con la punta de las cabezas aplanadas;
tres especímenes no tienen brazos ni piernas; la nariz
es una pequeña cuña vertical; con dos hoyos bajo la
nariz, y bajo éstos una boca; estos atributos son pequeños puntos circulares. Una tiene piernas y sobre el
abdomen, una perforación circular profunda.
El desgrasante consta de arena fina clara; y la pasta
es densa y fina (Heartfield, 1975: 164).
Similarmente a los ejemplares del suroeste de
Texas, los especímenes de Charcos de Risa pueden
representar tres hombres y una mujer. Por asociación
con puntas de proyectil Shafer correlaciona algunas
figurillas de esta región con el Arcaico medio. Aunque
similares a los especímenes de Texas, ninguno de los
de Charcos de Risa son idénticos, y ninguno parecido
ha sido encontrado en la región entre Texas y el suroeste de Coahuila (Op.cit.: 171).
f '

'-'

SAN WIS POTOSÍ
En Guadalcazar, S.LP, han sido localizadas varias
figurillas humanas. Velázquez informa:
Ninguna de las que he encontrado aparece vestida: todas son

N

e.o

de barro, can cara triangular, que parece ser rasgo ñsonómico

todos los rasgos de ornamentación y vesUdo de las figurillas.

De

En la mayoría de las figurillas no se muestran características
sexuales (1991: 127).

0e
CONCLUSIONES
Mediante la evidencia arqueológica ha sido posible
reconstruir parte de la vida de los grupos que habitaron cuevas y abrigos rocosos en esta porción de la
Sierra Madre Oriental, y no obstante haber compartido algunos rasgos con los demás grupos que habitaban la zona costera del Golfo y la Gran Llanura de
Norteamérica, mantuvieron rasgos peculiares.
Con una economía complementada en la recolección, la caza y la pesca y una organización social simple e igualitaria; estas tribus mantuvieron una religión
igualmente sencilla, sin formalismo y elaboración ceremonial como en Mesoamérica y por tanto, no requena de complicada parafernalia; los dioses no eran
una elaboración artificial, habían surgido de sus necesidades como semi-nómadas, por lo cual deificaban aquellos elementos naturales que tenían mayor
relación con su vida diaria como el fuego, el sol, la
lluvia, la luna, la fertilidad y la tierra.

distintívo; y ya de hombre o de mujer, todas tienen las manos

NOTAS

colocadas sobre el vientre. Una imagen de mujer tiene pintados

Israel Cavazos Garza

Edmundo Derbez Garcia

El trabajo de este guadalupense que llega a los 88 anos de vida
como cronista de dos ciudades e historiador desde antes de que
pisara las aulas de El Colegio de México. ha proporcionado no sólo
una visión histórica de Nuevo León con obras de consulta obligada,
sino que acercó el material y la inspiración para que muchos otros
aporten en esa inacabada construcción del pasado.

de rojo de almagre pecho y espalda, y tatuados el brazo Izquierdo y la piema derecha; tatuaje que se encuentra igual al
de otras eculturas del mismo origen (1991: 277).

Para Río Verde, S.L.P., Troike indica:
Muchos de los tipos de figurillas, hasta donde se conoce son
únicos en la región. Algunas figurillas del período arcaico están
presentes, pero parecen ser intrusivas de la parte este de la
Cuenca de Río Verde. Las formas humanas predominan pero

2

Su superficie es de 1289.41 km 2•
Construcción en forma de botella hecha de barro con huellas de haber sido utilizada para cocer o fundir algún material, a la que se hallaron asociados tiestos prehispánicos
Montículos de tierra, gravilla, ceniza y carbón sin evidencias
culturales.
El máxtlatl o taparrabo era una tira larga que se portaba
alrededor del talle, pasaba por la entrepierna y sus extre-

uso de moldes y las aplicaciones; en un gran número de figufi/las

mos ~e anudaban y colgaban al frente, a los lados o atrás (
Sánchez, 1996: 261).
Sin que pretenda ubicársele en esta u otra tipología establecida para figurillas mesoamericanas, únícamente seña-

se combinan las ues técnicas. La aplicación se usa en casi

lamos la similitud de algunos rasgos.

existen algunas cabezas de animales y efigies en los bordes de
vaslfas. Las técnicas de manufactura incluyen: el modelado, el

VOL UME

11 • NÚMERO 3 / ENERO - JUNTO 2003

¿Quién fue su padre?
Mi padre tenía más de 20 oficios, uno de ellos era el
de carpintero, hacía cosas preciosas, incluso cajones
de muertos, se acostaba para medirlos mi hermana,
porque se murió Benita de León y estaba de su tamaño; también era juez del Registro civil, entonces le
acompañaba al palacio, yo digo que de 9 o 10 años
de edad, me llamaban tanto la atención los primeros

libros de los sesenta en adelante del siglo XIX, y allí
encontraba a los antepasados nuestros.
Papá era muy leído, era un lector maravilloso de
novelas históricas, El sol de mayo, El cerro de las Campanas de Mateos, Astucia de Luis G. lnclán; al pardear
se juntaba todo el barrio, traían sus sillas, se hacía
rueda en la calle y se sentaban a oír y, cuando no
estaban haciendo mucho caso, papá inventaba otra
cosa y hacía que reaccionaran, pero lloraban cuando

VOLUMEN II • NÚMERO 3 { ENERO - JUNIO 2003

C/}

�1

el delirio de Ignacio Zaragoza
que relata Mateos. Y las tías
de Los Lermas, cada vez que
iba me prestaban una de
aquellas novelas antiguas históricas españolas de doble
título La raza maldita o la prometida de Satanás, Juana
Beltrán o el pecado de amor
de una princesa. Esos libros
debieron haber influido muchísimo en esta vocación.

¿Pero a usted nunca le dio por
escribir novela?
(/)

1 •

V

1.0

No, los primeros escritos que
tengo son de tipo familiar,
pero lo que sí me gustó mucho fue dibujar, tengo dibujos de damas y caballeros antiguos. En la escuela,
en sexto año, yo hice dos veces sexto año porque aquí
no había secundaria, no nos dejaban ir solos a Monterrey, ¿ya qué hacía?, en la mera época del socialismo, en 1935; estaba yo reproduciendo de una
esquelita recordatoria de las misas un Cristo con coronas de espinas y se acercó el maestro y me dijo:
pinta mejor a Vicente Lombardo Toledano, entonces
yo sí sabía quien era, porque en la escuela leíamos
todos los periódicos y oíamos radio, había dos en
Guadalupe, el de don Manuel Elizondo y el de mi tía,
con la ventana llena de caras oyendo.
Pero lo que a mí más me impactó relacionado con
esta vocación fue indudablemente un poema que venía en el libro de quinto año, del colombiano José
Asunción Silva, Vejeces , muchas cosas hasta después
las entendí, pero me impresionó, bellísimo poema exaltando las cosas viejas: "Cosas viejas, /tristes y extendidas/ sin voz y sin color/ saben secretos de las vivas/ que nadie conserva en la memoria."

VOLUME

U • NÚMERO 3 / ENERO - JUNTO 2003

Ytodo eso lo veía yo; qué
curioso pero todas las recita~
cíones de los libros de texto
las aprendimos de memoria;
parece que no pero el memorizar sí sirve. Una fábula de
Samaniego que recité en segun do año la puedo decir
completa.

Revolución; a mi hermana mayor, Socorro, que ya murió,
una soldadera con carrilleras le ayudó a mamá a traerla; que llegó el general Santos a casa, Felipe Ángeles
bombardeando Guadalupe desde Fundidora, o escenas dramáticas como la de fulanito que estaba en la
puerta con la hija viendo el fragor de la batalla cuando una bala de cañón fue a dar al dintel de la puerta
y una astilla atravesó a la hija totalmente dándole
muerte.

¿Además de las novelas históricas y la poesía qué otros
aspectos lo inclinaron hacia la
historia?

¿Y el encuentro con los documentos?

Sobre todo las conversaciones
de fami lia, mis padres, mis
tíos, tías abuelas platicaban
cosas hasta de los tatarabuelos de ellas, quiere decir,
hasta de fines del siglo XVIII, como si acabaran de
suceder, que a papá Antonio le vendieron una hora de
agua por una carreta de calabazas ...
El interés por la historia vino en parte por la genealogía, como hablaban de los abuelos a mí me interesaba saber, me decían 1830 o 1840 por decir algo, y
a mí me parecían siglos y siglos porque no sabía medir el tiempo.
Pero también por las tradiciones y costumbres de
familia o de Guadalupe, por ejemplo mi tía Esther, cuñada de mamá, queda de 98 años, platica de las comidas que se hacían en Semana Santa; atía Romualda
le oí, como todavía había descendientes de indios tlaxcaltecas que estaban hechos regazo, sentados en el
suelo cantando alabanzas al Santísimo o al Divino
Preso, el Cristo con cabellera postiza ensangrentado,
muy dramático, y llevaban muchos pájaros en jaulas
para que cantaran.
Ypor los episodios de la Revolución que platicaban,
porque papá y mamá se casaron en 1913, en plena

El encuentro con los documentos fue muy temprano,
qué increíble, los tengo porque los heredé, cartas de
mi tatarabuelo don Pedro Garza Ayala, que conservaban las tías viejitas de Los Lermas; porque en la familia había un tío padre, el padre Antonio de la Garza
Rodríguez que era cura de Reynosa, luego lo fue de
San Femando y de otros lugares, entonces le escribía
a mí tatarabuela cartas que enviaba con un propio o
algunas venían franqueadas, esas cartas todavía dobladas las conservaban: 1838, 1840, relatando cosas tan interesantes como que en Reynosa estuvo viendo pasar pequeñas embarcaciones, porque el río Bravo era navegable, o hablando del señor McAllen, dueño de las tierras que México acababa de perder en la
guerra contra Estados Unidos.
Tenían las escrituras de las casas, las mercedes de
la Hacienda de Los Lermas que eran del siglo XVlll,
entonces allí me adiestré; leía ci rios en lugar de sitios
por la medida antigua, porque no sabía yo nada de
eso, pero me foguié .
Mis hermanos eran obreros de la Fundidora ytraían
el Almanaque Previsión y seguridad, el primer número
salió el año de 1937, yo tenía 14 años, era un adolescente; pero ahí venían cartas facsim ilares de Cristóbal
Colón y yo las leía, y estaban en un español arcaico
mezclado con el latín. Cuando estudié en el Colegio
de México, donde había un curso de Paleografía, se

admiraban de que yo leyera casi de corrido,

¿No se dio ta oportunidad de que se dedicara a otra
actividad?
Mis hermanos ya trabajaban en la Fundidora y hubo
necesidad de estar más cerca, nos fuimos primero a
Tapia y luego a Isaac Garza, muy cerca de la Fundidora, allí alcancé a hacer la solicitud de empleo; pero en
1941 ingresé a la Escuela "Álvaro Obregón" porque
quedaba muy cerca de la casa y había que estudiar
algo y era preparatoria, pero preparatoria técnica, entonces estudié ebanistería, les tenía pavor a las sierras de banda y a los trompos; alcancé a hacer un
escritorio que por allí anda en la casa de mis padres y
en el cajón le escribí 1941 con lápiz.
Allí había un maestro de humanidades, de español, Andrés Sauceda, estupendo maestro, me sedujo
la literatura y la mezclaba con la historia, entonces
eso me sirvió muchísimo.

&lt;

¿Y su ingreso a un archivo?
U')

A bueno, el Archivo Parroquial, la genealogía otra vez,
tenía archivo desde 1715, había antepasados nuestros tlaxcaltecas también.

VOLUME ' íl • NÜMERO 3 / ENERO - JUNTO 2003

1.0

�dística y archivo del municipio de Monterrey, archivo
al final, le daban más importancia a la estadística;
había un viejo veterano de la Revolución, don Tomás
Gutiérrez de Lara que se encargaba de hacer catálogos.
¿A qué historiadores conoció?

¿Hasta dónde llegó con la genealogía?
cr,

\.O
\.O

De los Cavazos me encontré a los más antiguos en
Guadalupe, pero ya no los seguí, a los Garza sí, fui
primero al Archivo de la Catedral donde había un padre Zambrano que me miraba como un tipo raro. Después fui al Archivo Municipal de Monterrey porque la
hermana de papá, Sara, Sarita, muy leída, me encargó, me conminó a que hiciera la historia de Guadalupe, esto debe haber sido en los treinta, pero yo llegué
al Archivo Municipal de Monterrey en 1942, aunque
Silvia Zavala, en un prólogo a uno de mis catálogos y
síntesis de los protocolos dice que me conoció el año
de 1941, yo tenía 18 años; pero ya fui al Archivo Municipal en el palacio viejo, en el segundo piso, al lado
de Corregidora, en la esquina estaba la secretaría del
Ayuntamiento, luego seguía la Oficialía mayor y una
Oficialía primera de la manera del siglo XIX y luego el
archivo, largo, largo, largo hasta terminar el palacio,
abajo estaban cuatro, cinco motos del Departamento
de tránsito, la plaza, los vendedores, los naranjos.

¿Y quién estaba en el archivo?
Lo dirigía un periodista de esa época, José Salinas
Pérez, pero se llamaba Departamento de censo, esta-

VOLUMEN 11 • NÚMERO 3 1 E ERO - JUNCO 2003

Conocí a principios de los cincuenta a Francois
Chevalier, haciendo su tesis doctoral sobre la Historia
de los latifundios en la Nueva España en los siglos XVI
y XVII; el Museo de Chapultepec mandó microfilmar
en rollo de 35 mm. los archivos, yo ayudé algo en eso,
entonces allí conocí a Wilberto Jiménez Morenos , Antonio Pompa y Pompa, puras celebridades.
Eran contados con los dedos los que iban al archivo a investigar, Timoteo L Hernández, Santiago Roel,
Apolinar Núñez de León, aunque a él no lo conocí allí
sino en la Biblioteca pública del estado, espléndida,
tenía sillones giratorios, el director, era el Lic.
Marmolejo, un viejito veterano de la Revolución, allí
conocí a Tomas Mendirichaga el año de 1944; la biblioteca estaba en el Palacio de Gobierno, porZuazua,
en el portón grande de escalinata. Pero cuando vino
Ignacio Morones Prieto como gobernador en 1949,
quiso ampliar la Tesoreña del estado yechó para afuera
la biblioteca, la empacaron; estuvo años en los sótanos de la escuela primaria "Fernández de Lizardi" y,
Raúl Rangel Frías y yo la rescatamos personalmente
ya en 1958.
Estos historiadores me llevaron a la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística que se
fundó en 1942, ya había habido otra transitoria que
se llamó Sociedad de estudios históricos o algo así,
en el año de 1937, ellos me llevaron a la Sociedad de
Historia en el año de 1944, a los 21 años de edad,
me sentía yo muy raro, pensaba que las montañas de
cerca son más grandes, en realidad ya los había leído, sobre todo a Roel.

¿Qué aprendió de ellos?

Todo, sobre todo de Roel, para mí fue guía e inspiración, él es de los pocos que investigaban, no voy a
murmurar pero a hombres ricos yo mismo les trabajé,
a José P, Saldaña, autor de seis u siete libros; a don
Pablo Salce de Linares, con él empecé a trabajar el
año de 1944, me decía, por favor búscame cosas de
Linares, entonces me pagaba 15 pesos a la semana,
tengo los recibos; en cambio el Lic. Roel, cuando yo ya
iba al Archivo general del estado lo veía con un
paliacate atado a la cara, no con soflamería de guantes como ahora, sino para protegerse porque eran cosas apestosas.
El Archivo del estado estaba en el Palacio de gobierno, en Zuazua, seguido de la Biblioteca pública,
en la esquina con 5 de Mayo, había un archivo de
estantería porfiriana enorme, varias veces se resbaló
la escalera y me caía con un librero lleno de libros
encima.
¿En esa época qué libros de historia se habían escrito?

Se habían producido pocos libros, el de Roel Nuevo
León.Apuntes históricos nació en 1938, los de Saldaña
empezaron a aparecer en 1942 con Estampas antiguas de Monterrey, los de Carlos Pérez Maldonado
también en la década de los cuarenta, monografías
de los pueblos no había; en 1942 estaba la Monografía sobre el municipio de Marín del Prof. Alberto Sán·
chez, que me inspiró a hacer la de Guadalupe, había
monografías muy antigua, la de Lampazos. Sus hombres, su tiempo, sus obras que escribió Leopoldo Naranjo, publicada en el año de 1934.
¿A instancias de la Sociedad de historia, publicó su
primer libro?

En 194 7 la Sociedad de historia, acordó hacer una

biografía del Gral. Mariano Escobedo y dijeron, que la
haga Israel Cavazos; el Lic. Roel, me acuerdo que elogió mucho lo poquito que yo había escrito.
Estaba Arturo B. De la Garza de gobernador dijo,
bueno, que vaya al archivo no como empleado, sino a
trabajar en esa investigación; estaba allí de jefe otro
veterano de la Revolución, don Román de la Garza,
calvo con visoñé, gordo, gordo, gordo, con tirantes, con
botines casi militares muy relumbrosos, abanicándose por el calor, él nunca había visto un papel, pero ahí
estaba cuidándolos; le dije, usted no tenga cuidado
no vengo a quitarle el cargo, sólo vengo a buscar datos, empecé a leer los periódicos viejos, tos documen~
tos sobre Mariano Escobedo. Todo el material ya lo
había acabado y lo empecé a escribir en la parte de
arriba del restaurante Louisiana, donde estaba el Sindicato de maestros, me dijo el maestro Timoteo L.
Hernández, escóndete allí y escribe; por cierto que esos
cuartos están igual dicen los meseros de ahora que
hay aparecidos, se aparece gente barriendo, en esa
casa vivió Mariano Jiménez, caudillo de la Independencia, debería de haber allí una placa.
Allí escribí Mariano Escobedo, el glorioso soldado
de la República y en la Imprenta Ríos que estaba por
Juan Ignacio Ramón 1 un taller antiguo donde se acomodaban los tipos en cajas, se imprimió el libro en
1949; salió con errores, pero salió bien, la segunda

VOLUME

11 • NÜMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

�E

L

edición la revisé y resistió, una tercera, resistió. Entonces coincidió con la invitación para ir al Colegio de
México en 1948.
¿Allí inició su relación de tipo académico con Silvia
lava/a?

(/)

El doctor Zavala es el primer historiador graduado de
México, estudió en Sevilla, hlzo la carrera de historia.
En 1948 vino a buscar más candidatos para el Colegio de México, andaban buscándolos con lámpara,
nadie quena estudiar historia y yo no sé cómo mis
padres, stendo pueblerinos y sencillos, me estimularon en eso, les gustaba que me dedlcara a esto.
En el Colegio de México, de recién que entré me
encomendó Zavala un trabajo sobre Francisco Javier
CJ avijero del siglo XVIII, me leí sus tres tomos y escribí
un ensayo que voy a publicar ahora en Humanítas
porque apareció en mi archivo viejo y está bien hecho; pero el maestro le puso en el margen con lápiz,
más descriptivo que crítico, porque yo, no sabía criticar, pero no me cñticó el trabajo en sí porque tenía
entre sesenta y setenta notas.

En el Colegio de México conviví mucho, toda pro..

porción guardada, con don Alfonso Reyes, porque él
era presidente de! colegio; entonces cada tres o cuatro días nos reunía a los ocho estudiantes para ver
cómo andaban las cosas, no sé, me tenía cierta preferencia por ser de Monterrey y me preguntaba cosas,
los amigos de don Bernardo; me emocionó mucho
convivir con él y con el secretario del colegio, Daniel
Cossío Villegas que luego vino muchas veces al Archivo del estado, que dirigí a partir de 1955, le ofrecí un
escritorio de la época polfiriana.
Nos estimulaban mucho esos maestros. mucho,
mucho, y queñan a toda costa que volviéramos a la
provincia porque ese era el propósito, claro, muchos
por comodidad -yo no la tenía- se fueron a Pañs a
doctorados.

¿Qué cualidades debe tener el historiador?
Sobre todo, una absoluta honradez académica, que no se le escape ninguna mentira,
salvo la que diga el documento que luego
otro documento la eche abajo: no emitir
jUicios, debe tener absoluta seriedad, honradez: profesional y claro, de acuerdo oon la
época que se cultive profundizar los datos
para conocerla como si la estuviera vivendo.
¿En qué época le hubiera gustado vivir?
En el siglo XVII del noreste.

¿Qué le atrae de esa época?

1

c...

&lt;

¿Quiénes fueron sus compañeros de generación?
Germán Posada de Colombia, que ya murió; Luis Felipe Muro del Perú, que estudiaba mucho el comercio
del Perú con México en el siglo XVII; lsabe!ita Gutiérrez
del Arro'jO de Puerto Rico, que tenía la ilusión de liberara su país de Estados Unidos, no sé si viva; Xavier
Tavera, vive todavía está en Michoacán en un archivo,
produce cosas de vez en cuando; Ernesto Chinchía de
Guatemala, no sé si viva, Emma Cossío, hija de don
Daniel; Luz María Frutos, una maestra de Zacatecas,
muy despampanante, y don Luis González de Michoacán.

¿Ycómo concibe la historia?
De vez en cuando me encuentro con un abogado viejo
cuando me voy a desayunar al hotel Ancira y me dice:
qué va a ser usted historiador, no sabe ni !a definición
de historia, bueno, yo le dije todas las que sé; algunas
como maestra de la vida, y él me dijo, no, la historia
es la sucesión de sucesos sucedidos sucesivamente.

VOLUMEN I1 •

MERO 3 / E.'{ERO - JUN)

2003

La vida diaria, la vida económica aunque yo no la cul-

discreto porque he encontrado cosas gravísimas de la
vida personal de gente muy notable y las he callado

por respeto.
tivo, la ganadería, ese fenómeno económico me gusta
mucho y lo curioso es que escribí la Breve historia de
y sin embargo es una historia reciente ...
Nuevo León por encargo del Colegio de México Y el
Fondo de Cultura Económica y el capítulo que más
Yo me dedico sólo a 300 años atrás, de otro modo
gustó fue el de la ganadería, Alicia Hemández decía,
tendría que dedicarme a la época prehispánica. Como
parece que andan ahí las ovejas.
anécdota, mi hija se casó con un alemán y se la llevó
Para mí en ese aspecto algo hay de brujería o de
a Alemania, a cuatro meses de casada hicimos el
misterio, como que ha vivido uno en -diversas vidas y
esfuerzo y fuimos a ver dónde vivía, maravillosa familia,
al viajar, por ejemplo a los edificios góticos de Europa,
nos llevaron con el abuelo y el abuelo era historiador,
me parece como si yo hubiera vivido en ese tiempo; o
veterano de la guerra, platicamos y me pregunta ¿usted
los sepulcros góticos, donde están esculpidos los caen qué siglo está?, pues yo en el siglo XVI y XVII -le dijeballeros con sus perritos echados a sus pies, me jalan.
y me dice, pues yo en el siglo XI, y me enseñó cosas
Me han sucedido cosas rarísimas que no dejan de ser
preciosas.
pruebas de que está uno tocado, en la Catedral buscando a alguien oigo, si se puede oír, acá estoy, doy la
¿Su preocupación cuál ha sido?
vuelta a la foja, lo había pasado y me estaba esperando; pienso un poco como Sor Juana: uóyeme sordo,
Me preocupaba el origen de muchos municipios, he
pues me quejo mudan; óyeme sordo porque no lo está
sido muy localista, entonces en Humanitas yo creo
oyendo porque está escribiendo, me quejo muda, tamque debe de haber un artículo para cada municipio,
poco está hablando; entonces yo estoy oyendo a los
agrupados pueden ser útiles. Casi todo lo que he esque me están diciendo mudos tantas cosas, he sido

VOl.UME. 11 • NÚ~tERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

�en Génova?, había que averiguarlo.
En estos 50 años ¿cree que la producción historiográfica cubre de alguna
manera la historia de Monterrey, de
Nuevo León?

En los cuarenta había solamenten las
monografías de Lampazos y Marin, luego vino José Flor Navarro, un periodista de Parras que escribió sobre Zuazua,
Allende y San Nicolás, más porque le
pagaban, pero muy apreciable el esfuerzo, luego vino este fenómeno de escribir en los años sesenta, setenta para
acá.

Cl.l

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u
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••

o
,......

crito es materia prima para otros trabajos, la historia
del estado a nivel escolar Nuevo León, montes jóvenes sobre antiguas llanuras de la SEP; el Diccionario
biográfico de Nuevo león; los Catálogos y síntesis de
los protocolos del Archivo Municipal de Monterrey son
para que otros trabajen, han sido muy útiles, en cierto
modo han estimulado a investigadores al estudio de
la historia.
Hay un libro mío, el tomo primero de los catálogos
de protocolos de 1599 a 1700, que está encadenado
en varias bibliotecas para que no se lo lleven porque
es muy raro.
¿Cuál de todos sus trabajos quiere más?
La mejor investigación que la empecé y descubrí en

ese tiempo fue Juan Bautista Chapa, cronista anónimo del Nuevo Reino de León, en 1947; yo ya sabía
quien era el cronista anónimo, pero seguí para hacer
un trabajo más erudito, amplio; y me llevé 10 años,
aunque no continuos, para quedar plenamente convencido. Una frase como de luz, Macuérdeme yo que
estando en Génova me contó un día .. :, ¿quién estuvo

¿A qué lo atribuye?
Al nacimiento del Colegio de Historia de la Facultad
de Filosofía y Letras, a la Universidad Autónoma de
Nuevo León en sí y, al Tecnológico que empezó a publicar series documentales, catálogos de archivos; a
la competencia de las dos instituciones en adquirir
grandes bibliotecas particulares, de las mejores bibliotecas están aquí, ahora faltaban lectores, desde
luego; pero fue un acontecimiento muy importante.
En su papel de cronista de Monterrey, ¿cómo ha visto
la evolución de la ciudad?
Me duele no ser el cronista real, por ejemplo, estar
comentando hoy la toma de posesión del nuevo arzobispo Francisco Robles Onega, me he ocupado de
cosas más grandes, iniciar la edición de las Actas de
cabildo, e iniciar su versión electrónica, los catálogos
de protocolos; porque, quién los iba hacer si 'JO me
muero, entonces, lo que he podido escribir de crónica
allí está, pero de Monterrey conozco todo lo que ha

pasado, a veces pienso que desde niña la traigo de la
mano y, ha crecido y yo la he acompañado.
En /os últimos años ha sido censurado en varios aspectos, ¿cómo recibe estos ataques?
Por más de 10 años me han traído, con que yo vendí
el acta de fundación de Monterrey, que yo me la robé;
va progresando uno poquito y lo quieren tumbar. Me
decía el Lic. Rangel Fñas usted es invulnerable, usted
es invulnerable, qué invulnerable ni qué nada, bien
que me suenan.
Luego llegó un par de ignorantes al Archivo municipal y me dicen: queremos el acta original de la fundación de ~onterrey para exhibirla en el Museo Metropolitano de Historia porque ya hicimos el guión. Como
historiadores deben saber que el acta no existe y si
existiera no se las prestaría porque se expondña demasiado. Es gente que quiere destacar o que quiere
empezar por arriba, pero debe empezarse por abajo y
que les cueste.

Por primera vez escribí cosas acerca de mí, está
inédito, puros recuerdos de mi niñez. Recuerdo cosas
de los dos años, la nevada de 1925, 'fO tenía dos años;
murió una hermanita de dos días y papá hizo el cajoncito, me acuerdo que golpeaba el cajoncito con el
martillo y luego yo lo imitaba.
¿Una obra pendiente?

Es la historia de la ganadería, una inquietud vieja, diría. Chevalier me conminó en el Colegio de México,
hace 50 años, a que escribiera las haciendas ganaderas del Nuevo Reino de León 1 porque él lo tocó superficialmente, entonces empecé a reunir material todo
el tiempo que estuve en el archivo, tengo el fichero y
sólo me falta redactar; el Colegio de México y el Fondo de Cultura me conminan a que les entregue esta
historia en septiembre, no me dijeron de qué año por
fortuna, entonces tengo que hacerlo y creo que vaya a
ser mi mejor trabajo, si Dios me da vida porque ya
oigo pasos, ya son muchos años. Temo no hacerla.

¿Yet hecho de dejar el Archivo municipal
después de tantos años?

r---

Pues yo lo deseaba y lo anuncié porque quería dedicarme a lo mío, mi esposa Lilia y yo nos íbamos todo el día y
en la casa todo abandonado; entonces
ha sido provechosa mi salida, claro que
me llovió sobre mojado, yo no tenía los
alcances técnicos de ahora porque no se
usaban.
Como me separé del archivo, ahora
me inquieta organizar el mío, es increíble lo que hay, clasificar mis pobres
cosas para que tengan sentido: bibliotecas, archivos, biografías, Nuevo León,
municipios, Monterrey, bueno ...

VOLUMEN Il • "ÚMERO 3 { ENERO - JUNTO 2003
VOLUME 'JI •

. ME RO 3 / ENERO - Jl;. 10 2003

�Mapas
Y planos

Un asentamiento fronterizo:
Monterrey en 1767
Lydia Espinoza Morales
t...
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......

PLANO DEL PRESIDIO Y CIUDAD DE MONTERREY, CAPITAL DEL NUEVO REYNO DE LEÓN, SITUADA EN 26
GRADOS 4 MINUTOS DE LATITUD BOREAL y 2ll y 25
DE LONGITUD CONTADAS DESDE EL MERIDIANO DE
TENERIFE.
Manuscnto a color en tinta sobre papel, por Joseph de
Urrutia, año de 1767. Escala gáfica en toesas.

Este documento constituye hasta la fecha el primer
plano conocido de la ciudad de Monterrey, de ahí la
importancia del mismo. El manuscrito original se encuentra en la Biblioteca del Museo Británico en Londres, Yfue publicado por primera vez a nivel local por
Israel cavazos Garza, en el No. 1 de la revista Actas en
1977. Durante mucho tiempo se pensó que el plano
más antiguo de Monterrey era el que Juan Crousset
trazó en 1791, hasta que Andrés Montemayor descubrió éste que aquí presentamos, en una obra de Luis

VOLU IEN 1I ,

MERO 3 /

rERO - JUNIO 1003

~av~rro García, quien lo publica por primera vez., senalandolo como el primero de la ciudad.•
El Plano del presidio Y ciudad de Monterrey fue
elaborado a finales de 1767 y principios de 1768,
por don Joseph de Urrutia, delineador subteniente del
~egimiento de infantería de América; quien acampanaba al mariscal de campo, marqués de Rubí en su
viaje de inspección a los presidios septentrio;ales de
1ª Nueva España. Don Cayetano María Pignatelli Rubí
Corbera Ysan Climent llegó a Veracruz el 1 º. de noviembre de 1764 como asistente del general don Juan
de Villalba, quien vino a la Nueva Espaiia con la encomienda de organizar un ejército regular en el virreinato,
estructurado a la manera europea.
La Guerra de Siete Años (1756-1763) que terminó con la redistribución de amplios territorios de la
Amé~ca del Norte entre Francia e Inglaterra, puso de
manifiesto las grandes necesidades defensivas del
imperio español en ultramar. Por ello, con el propósito

de fortalecer las fronteras del virreinato, reorganizar y
aumentar los efectivos del ejército; llegaron a la Nueva España, la misión del general de Villalba, así como
varios regimientos militares de peninsulares, y un cuerpo de ingenieros. Al mismo tiempo, en un intento de
mejorar la situación crítica en la que España quedó
después de la guerra y garantizar los gastos para su
defensa futura, la corona decidió reordenar la Real
Hacienda en el virreinato; tarea que encomendó a José
de Gálvez, convertido en arquitecto del conjunto de
medidas que se conocieron como las Reformas
Borbónicas.
Con el marqués de Rubí, el capitán de ingenieros
Nicolás de Lafora, del Real cuerpo español de ingenieros y Joseph de Urrutia, delineador subteniente del
Regimiento de América, fueron comisionados para el
viaje de inspección a los presidios norteños. Ambos
realizaron un importante trabajo cartográfico que fue
de gran valía para la reorganización y defensa del septentrión novohispano, cuya imagen era aún difusa para
las autoridades españolas. Lafora escribió una Relación del viaje que hizo a tos presidios internos en la
frontera de la América Septentrional perteneciente al
rey de España y es autor de dos planos de presidios,
dos mapas de la frontera del virreinato, y un nuevo
mapa de la Nueva España, elaborado con sus propias
observaciones de latitud, rumbo y distancias. Joseph
de Urrutia, por su parte, elaboró veintiún planos de
presidios visitados durante la inspección de Rubí, entre
ellos el de Monterrey.2
El viaje comenzó en marzo de 1766 y tras un recorrido muy extenso, terminó veintitrés meses después
en febrero de 1768. Partiendo de México, la comitiva
se dirigió a Zacatecas, Durango, Chihuahua, El Paso y
Santa Fe. El regreso se hizo por Nueva Vizcaya, Sonora, otra vez Nueva Vizcaya, Coahuila, Texas, Nuevo León
y Nayarit Después de haber visitado 23 presidios localizados a lo largo de toda la frontera, el marqués de
Rubí elaboró un Dictamen en el que propuso al rey, la

reorganización de una línea defensiva entre Sonora y
Texas formada por 17 presidios, ubicados entre Sonora y Texas, y la desaparición de 9 presidios por inoperantes.3
Es posible que la mayoría de los planos fueran trazados in situ; sin embargo, los planos definitivos se
terminaron en México. Se sabe que una vez concluida
la misión en febrero de t 768, Joseph de Urrutia permaneció en México hasta abril de 1769, con el objeto
de concluir los planos de los presidios visitados. El
plano de Monterrey debió terminarse entre estas fechas, aprovechando las notas y bocetos levantados
durante su estancia en Monterrey, ocurrida entre el 7 y
el 20 de diciembre de 1767, cuando la comisión permaneció en la ciudad.
De acuerdo al Dictamen del marqués de Rubí, el
presidio de la ciudad de Monterrey debía desaparecer. Rubí argumentó así su propuesta: ªEl Nuevo Reino
de León se halla bien desembarazado de enemigos
y... hoy se vive con la mayor tranquilidad en este pafs,
que no necesita más resguardo que el que se le ha
prevenido en la defensa del Rfo del Norte ...• Poco
después la situación ya no era la misma, pues en una
nota al margen añadió: "Se acabó esa tranquilidad·
pero sin embargo, no hay necesidad de presidio y sí
de milicias arregladas.• 4
La desaparición del presidio de la ciudad de Monterrey fue aceptada cuando se aprobó el proyecto del
marqués de Rubí, el 11 de julio de 1769. No fue sin
embargo, hasta el 10 de setiembre de 1772 cuando
se promulgó el Reglamento e instrucción para /os presidios que se han de formar en línea de frontera de la
Nueva España, que ordenó suprimirlo. El título catorce
del Reglamento titulado Instrucción para la nueva colocación de presidios ordenó: "Con atención a que la
ciudad de Monterrey, capital del Nuevo Reino de León,
no se halla ya expuesta a invasiones de enemigos y
que su vecindario, con /os de las poblaciones dependientes, son muy bastantes para defenderse por sf

VOLUMEN 11 •

ÚMERO 3 1 El 'ERO - JUNIO 2003

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gaciones que contrajeron al Uempo de su establecimiento, mando a mi Virrey reforme el presidio existente en la expresada capital de Monterrey, compuesto
de un capitán, teniente, alférez, sargento y veintitrés
soldados, en el día último del año y que desde el primero del inmediato establezca en las cuatro misiones
de su distrito dos salvaguardias en cada una..." 5
Cuando don Francisco de Echegaray, gobernador
de Nuevo León conoció el Dictamen, escribió al virrey
argumentando la necesidad de mantener una compañía presidia! en la provincia. En respuesta, el virrey
destacó veinticinco hombres en Lampazos y ordenó la
creación de milicias vecinales en todos los pueblos.
Muy poco después, en 1775, con el gobernador
Melchor de Lorca y Villena al frente, la seguridad de
Monterrey y de las poblaciones inmediatas a su distrito se habían reforzado, pues contaba con "... tres compañías milicianas, dos de infanterfa de a sesenta hombres cada una, con los oficiales, sargentos y cabos
correspondientes, y otra de cabalfería española compuesta de 98 hombres con sus oficiales... bien equipadas y con las armas necesarias para hacer el servi-

ciow.

6

Todavía en 1791 en un mapa del Nuevo Reino de
León, la ciudad de Monterrey aparece registrada como
Presidio de Monterrey, lo cual revela el carácter militar
que siempre tuvo el asentamiento fronterizo. 7
Si se observa con detenimiento el mapa que aquí
publicamos -por primera vez a color a partir del original-, podemos extraer información muy valiosa. Comparándolo con la serie de planos elaborados por
Urrutia, pareciera que este plano de Monterrey está
menos trabajado. Puede inferirse que en tanto que el
proyecto del marqués de Rubí proponía la desaparición del presidio de Monterrey, Urrutia no tuvo mayor
empeño en cuidar la representación exacta de las caracteñsticas materiales. Por ejemplo, Nicolás de Lafora
escribió en su Relación que lo más sobresaliente de

VO U t8 TI •

UMERO 3 / ENERO - JU

ro 2003

Monterrey son las sierras que lo circundan, las cuales
no se representaron. Quizás se pensó que el "Rio de
Monterrey" y el •Arroyo formado por varios ojos de
agua" podrian funcionar bien como medios de contención defensivos.
Con todo, la información que el plano proporciona
es muy exacta y veraz si se compara con lo que sabemos de fa ciudad por otras fuentes documentales conocidas. En esa época la ciudad contaba con cuatro
calles que corrían de oriente a poniente y con 9 calles
de norte a sur. Yaunque no presentan todas las manzanas las mismas dimensiones, es posible percibir cierta traza regular en una ·ciudad" en la que predominan
los huertos y baldíos, y/o campos de cultivo. Es sobresaliente el gran detalle gráfico con que se diferencian unos de otros, con el cual se distingue también
cada propiedad .

La plaza de armas o plaza mayar no estaba delimitada ni empedrada, y así se le representa en el plano;
sólo algunas construcciones en la ciudad eran de
mampostería, y predominaban las de tierra, vara y
lodo con techo de bajareque. En una valiosa nota se
aclara esta distinción ahora gráficamente muy visible
en el plano a color. La ciudad contaba con alrededor
de 50 construcciones de mamposteña aunque en la
Explicación se señalan sólo tres de ellas: La casa del
gobernador (A), la iglesia parroquial (8) y el convento
de San Francisco (C). No obstante, con mucho detalle
el ingeniero militar trazó una a una todas las modestas construcciones, aún aquellas que se encontraban
en el lecho del rio y en medio de los campos de culti-

vo.

.

El carácter "montuoso" de Monterrey y una fisonomía francamente rural de la ciudad metropolitana,
capital del Nuevo Reino de León, se expresan con claridad en el Plano. La llamada Acequia Real o Acequia
Madre que surtía de agua a la ciudad, aquí se representa con toda propiedad como Acequias para regadío, señalando su función principal en la época. Des-

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tacan también, el señalamiento gráfico del área sujeta a inundaciones por el derramamiento del arroyo de
Santa Lucía, así como la precisión del trazo de cuatro
manantiales. El Camino de Salinas y el Camino del
Pueblo de Guadalupe, refieren de manera más general la ubicación del Presidio y Ciudad de Monterrey, un
asentamiento fronterizo que en 1767, cuando este
plano se elaboró, contaba según lafora con una población de 500 familias; la mayoría de las cuales vivían fuera de la ciudad en alguna de las ocho haciendas que constituían su jurisdicción.
Mucho más podría desprenderse de una lectura
minuciosa de este plano que comento. Razones de
espacio me obligan sin embargo a concluir, insistiendo en la necesidad de valorar la importancia documental de los mapas y los planos; como espero haberlo
demostrado, son mucho más que ilustraciones, aunque puedan ser -y generalmente lo son- hermosos.
NOTAS
1

Véase, Andrés Montemayor: Historia de Monterrey, Monterrey,
Asociación de Editores y Libreros de Monterrey, 1971, pp. 77 •
78. Luis Navarro García: José de Gálvez y la Comandancia
General de las Provincias Internas, Sevilla, Escuela de Estu-

dios Hispanoamericanos, 1964, pp.114 y 536. José C.
Valadez y Max L Moorhead, lo publicaron también en ediciones de baja calidad y sin comentarios mayores. Vid. Historia del pueblo de México desde sus orfgenes hasta nuestros días, México, Editores Mexicanos Unidos, 1967,T.ll,p.50
y The Presidio Bastión of the Spanish Borderlands, Norman,
Oklahoma, 1975, pp.146-147.
1 La Relación la publicó Vito Alessio Robles en la Editortal Robledo en 1939, con un importante estudio preliminar, a partir
del original que se encuentra en el AGN, Indiferente de Guerra, 321. La serie completa de planos de Urrutia aparecen
en la obra citada de Navarro García.
2 Dictamen que de orden del Excmo. Sr. Marqués de Croix, virrey
deste reyno, expone el mariscal de campo ... en orden a la
mejor situación de los presidios para la defensa y extensión
de su frontera a la gentilidad los confines al norte de este
virreinato, Tacubaya 10 de abril de 1768. AGI, Guadalajara.
511 o 273. Existen varios ejemplares más: AGI, México 2422
y 24 77. Fue publicado por María del Carmen Velásquez: la
frontera norte y la experiencia colonial, México, secretaría
de Relaciones Exteriores. 1982, pp. 28-82.
3 Velázquez, op.cit, p.69.
4 lbid. P.125.
5 Visita general del gobernador Melchor Vidal de Lorca. 1775,
publicada por José Eleuterio Goniález: Colección de noticias y documentos para la historia del Estado de Nuevo León,
Monterrey, Tip. De Antonio M1er, Monterrey, 1867, p.97.
ªVéase fragmento de mapa en Actas, No. 9, serie documentos, lx
1979, pp.6-7.

VOL M.E-HI • 'UMERO 3 / • :ERO • JU 10 2003

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U CIUDAD DE U&gt;S MUROS
PINTADOS
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~~-~----~-Genaro Huacal
Las paredes pintadas le dan nombre a esta ciudad maya mantenida en el anonimato por la selva, desde 800 años después
de Cristo. Cubierta de maleza por centurias, los lacandones
celebraron sus ritos en Bonampak a hurtadillas de la civilización.
Ignorada por el mundo occidental la riqueza maderera, la
extracción del chicle, la poslbilidad de descubrir nuevos sitios
arqueológicos y el contacto con los habitantes de la selva que,
se pensaba descendían directamente de los mayas, incitaron
a los occidentales a profanar su recinto.
Uegan los hombres muy temprano a la aldea. Bajan de sus
canoas, se sumergen en las aguas limpias del río Lacanjá y
dejan el cansancio oculto entre las ondas lejanas del fondo.
Refrescados, se echan a la espalda el último cargamento de
piedras para hacer cal.
El olor a maíi cocido se incorpora al de la gran fogata don•
de las piedras blancas son transformadas en polvo caliente,
piedras calcinadas. Con palas de madera echan el montón de
polvo en el agua. Se muere el monstruo y se hace aire, dicen
las voces.
Bonampak pudo ser un centro ceremonial más, de los
muchos perdidos en la selva, lo que Jo distinguió fue un edificio cuyos tres recintos conservan pinturas murales que le dieron la vuelta al mundo por su calidad indiscutible, exquisitos
relieves labrados en estelas y dinteles, lápidas y modelados en
estuco sobre las fachadas ya en escombros.

VOLUMEN ll • NÚMERO 3 / ENERO - JUNJO 2003

Ellos han visto este proceso repetirse muchas veces, esperan el día en que la cal estará lista para el pintor, una pasta
untuosa y adhesiva que llevarán al templo.A to lejos Bonampak
brilla sobre los árboles en el rojo resplandeciente de los primeros rayos de luz. El cobalto de la madrugada se disipa en vapores conforme avanza como un felino la manana.
Falsas afirmaciones sostenían que los mayas del clásico
vivieron en una teocracia pacífica, desmentida en el cuarto 2
del Templo de las Pinturas, donde se muestra una batalra encarnizada. Otra pregonaba que los personajes representados
en el arte maya eran sacerd'otes con ininteligibles augurios astrológicos que carecían de contenido histórico. En los murales
aparecen retratos de individuos acompañados de glifos que
remiten a sus nombres, fechas y hechos históricos propios de
un gobernante.
El fulgor modela los cuerpos. Los ojos del pintor se acostumbran a la reducida luz que se filtra al espacio. Lo absorta
una visión -fugaz, un sentimiento que ex.ige su color. Vañas escenas delineadas sobre la cal aparecen con todos sus detalles. E1 cuarto se llena de siluetas, S-On los nobles que participan en la presentación del joven heredero.
Frente a ellos, tres divinos señores son ayudados a vestirse
con las prendas reales, piel de jaguar, tocados de plumas de
quetzal, muñequeras de piedra verde. En los muros inferiores
un grupo de músicos y hombres enmascarados bailan y tocan
sus Instrumentos.
Banampak fue descubierta en 1946. ILa leyenda se confunde con !a historia. Conocida como Tun por los caribes y
lacandones, poco a poco fue abriéndose al dominio público
de cazadores, chicleros y taladores de la selva.
La noticia l.legó a Carl Frey, norteamericano residente en
Chiapas, prófugo de las autoridades de su país y de la Segunda Guerra Mundial. Su espíritu aventurero lo empujó a la selva,

logrando que un indígena lo llevara al centro ceremonial.
Kayún, nombre del guía, fue mordido por una víbora al profanar llevando a un hombre ajeno. Tres años más tarde Frey
murió ahogado en el río Lacanjá. Los dioses mayas cobraron su
uibuto.
Frente a las jícaras de colores, ordenadas por tonos y clarídades, el pintor prepara el líquido viscoso con que aglutinará
los pigmentos. Sólo él conoce la fórmula para fijar los colores
en los muros de forma permanente. De la selva ha tomado la
savia llamada ámbar. Personalmente ha cocido bulbos de orquídeas, los ha cristalizado al sol y reducido a un polvo muy
fino.
Disuelve en agua de cal la goma de ámbar triturada, mezcla el polvo de orquídeas con miel, un néctar denso y viscoso.
El pintor disuelve las cantidades justas de cada pigmento en la
sustancia gomosa. Paulatino crea cada color, las formas de la
memoria viajan hacia la luz.
El problema principal persistía, conservar las pinturas tan
deterioradas: finalmente en los ochenta, tras cuatro temporadas de trabajo de campo, el INAH las rescató para admirar
estas obras únicas del arte maya.
Si Bonampak es famoso por sus magníficos murales, también destaca la escultura por su genial ejecución.Asombran en
los bajorrelieves la precisión de la línea y el cincelado, el trazo
seguro y con fuerza, el universo de la composición. Todo se le
debe a uno de sus grandes gobernantes conocido como ChaanMuan, quien mandara a teñir elTemplo de las Pinturas para su
posteridad.
La jornada vio nacer, de la mano del maestro, a catorce
personajes en la bóveda sur. Sus figuras tienen dimensiones
propias de la dieta y la sangre de los nobles. Cinco tonos diferentes para pintar los cuerpos y los rostros. Cada señor fantasma fue coloreado con un tono de piel particular, claro, oscuro,
rojizo, amarillento, casi negro, alternando los cafés.
El recuerdo de la procesión de danzantes y enmascarados
es una visión que paraliza sus manos en cada intento de pintarla. Ha pasado todo el día preparando [os colores y el muro
permanece callado. ~r la mañana vuelve al templo en pos de
la silueta hueca de su vísión. Examina sin corregir un solo trazo. Ahí están los personajes tal cual sucedió, tal cual sucede.
Sin embargo, no está lo que pintó en sueños.
Los mayas también amaron la música, lo denuncia su lenguaje onomatopéyico, los instrumentos de viento y percusión.
La música fue parte central de los banquetes y las diversiones,
de las ceremonias religiosas. El Popo/ Vuh consigna "la música
escondida tras la neblina,.tras la nube", casi como una queja,
como un aviso que no debemos pasar por alto.
1

Através de la arqueología, los códices mayas y ras pinturas
murales de Bonampak, podemos observar el desarrollo de este
arte que utilizó flautas de caña o huesos largos de venado,
silbatos de barro, ocarinas semejantes con varias aberturas,
caracoles de mar que producían sonidos graves, trompetas largas de madera obarro, tambores de varios tamaños y materiales, caparazones de tortuga, maracas y sonajas, palos de lluvia. En los murales están representados todos estos instrumentos. La música fluye con,o el tiempo, desde el muro donde
toca siglo tras siglo la orquesta de Bonampak.
Por años h.a observado el cambio sutil de la luz al transcurso del día y de las estaciones. Sabe que las luces y sombras
nunca son negras ni blancas, que cada color responde a sí
mismo. Sin embargo, la visión de la noche anterior es distinta y
nueva. La expres¡vidad independiente de la luz que tienen las
texturas, opacidades y transparencias, son diferentes en cada
capa de color.
Miró sus manos agrietadas por la cal contra el luminoso
muro azul su piel oscura y áspera poseía la textura de la tlerra.
Esa jornada fue la más larga de su existencia, sus pinceles se
adueñaban de cada hora del día, de las sombras y la luz. Sus
manos pintaron el tiempo de su existencia, ese tiempo que
ahora contemplamos sin conocer su identidad.

LA PASIÓN CHICALERA
Coral Agui rre
Existe una memoria alojada en el corazón de la Sierra Madre
Oriental y que se derrama hacia Tamaulipas por un lado y Coahuila por el otro, llegando tal vez más lejos o por oposición,
viniendo de vaya saber dónde; quizás de los cahitas o los
tarahumaras o más probablemente de los pames, ese pueblo
chichimeca entre tantos otros que finalmente fueron a dar en
las últimas estribaciones de San Luis Potosí e incluso más lejos hasta la Sierra Gorda de Querétaro. Vaya a saber cómo se
hizo este camino, este flurr de idas y vueltas, de enredos, no
obstante tan claro, tan rotundo como el mapa que uno puede
observar de los tiempos de la Colonia, allá por los seiscientos
cuando en él se dibuja la línea clarísima de poblaciones y
senderos que se bifurcan con un nítido devenir desde los llanos del centro de México, hasta las hendijas y cerros de la gran
Madre. Claro que era el camino de los chichimecas, cuál otro si
no aquel lleno de obstáculos, rajaduras, lagos escondidos,

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abismos y pendientes tan escarpadas que seguramente tos
españoles no se iban a arriesgar tanto en busca de "salvajes·,
esos bárbaros del norte, esos herejes tan nómades como para
sólo saberse los puentes naturales y los escollos de la montaña. Desde el centro los españoles preferían venirse a las fronteras naturales por Saltillo, cruzando desde Zacatecas y de allí
para la Santa Lucía y Cerralvo, esas norteñas dotadas de tanta
pradera y tanta agua que todo mundo quería venir a abrevar en
su fortuna . Sin embargo, le daban la vuelta a la Sierra Madre
Oriental o hacían una pinza para llegar a su mismito corazón
pero rodeándola de un lado y del otro. levantando aquí un
fuerte y más allá un altar, con suerte; expediciones que contaban con un cura y un puñado de soldados y sobrevivían uno,
dos años, hasta que las naciones chichimecas los masacraban.
Yvuelta a empezar.Tozudos eran los indios y tozudos los colonizadores. Se enfrentaron míles de veces, los otros se retobaban
a cada vuelta de año. Entonces para aquellos extranjeros güeros
y esforzados, el chichimeca comenzó a ser el depositario de
aquella otra raza con la que tuvieron que combatir más de
quJnientos años, aquellos árabes apenas echados un tantito
antes del descubrimiento de América. Chichimeca pues devino
en hereje, diablo, demonio, cha muco, judío, bárbaro, ese oscuro otro con otros dioses, otra piel y otro corazón. Esa es la
memoria que ajena a la razón y al logos occidental, a la lengua
incluso que se les impuso, permanece en el corazón de los
pueblos del norte. Claro que no en la metrópoli ni en las grandes urbanizaciones, sino escondida en aquella Madre que cobijara a los antiguos y los defendiera de todo mal.
Allí vine a dar con los chicaleros. Rotunda, en el primer
momento declaré con euforia: es ta danza más auténtica y la
única propia de Nuevo León. Me traicionaba mi convicción
eurocéntrica, que en todo presupone un origen, un espacio
definido yla pureza que no tiene nada que ver con la Historia y
la Cultura. Los pasos que fui dando calmaron mi desmesura y
lento, si no seguro, me permitieron viajar por un itinerario plagado de incertidumbres.
Así vine a saber que el rito de los chicaleros llevaba otros
nombres según el ejido, el municipio, el estado o la región.
Chicaleros, en el municipio de Galeana: chicaleros porque en
esa época se come el chica!, maíz verde recogido en diciembre
y puesto a secar hasta marzo o abril, cuando la comunidad en
forma de trueque lo ofrece a los danzantes; mismos que se
llaman chamucos en EL Potosí y la zona fronteriza de Coahuila,
alrededor del municipio de Arteaga; o judíos para campesinos
y ejidatarios de otras regiones o estados como Chihuahua y
Sonora, diablos para todos. Quizás. Porque así se plasman en
la mirada del europeo. No hay que olvidar que el diablo ocupa

VOLUMEN II •

ÚMERO 3 / ENERO - JUNlO 2003

las ¾ partes de toda ceremonia, danza o teatro, propios de
México.
También supe que si en algunos ejidos la diabla o chamuca
o chicalera es una sola, en otras partes se desdobla en dos,
tres y cuatro, y entre ellas están las embarazadas; luego me
encontré con el ejido del Tunal en Coahuila, donde en realidad
no hay diablos sino que todos los hombres, pueden ser hasta
veinte o más, se trastocan en diablas. Porque la chamuca es
en realidad un travesti, un hombre que se viste de mujer.
¿Y en qué consiste esta danza? los años que marcan su
transcurso en el tiempo la marcan a ella misma. Un puñado de
diablos que como todos los diablos de México, lleva máscara
antropomorfa, chirrión o chicote, ropas desgarradas, y en otras
épocas como convenía a la antigua tradición, cola que sobresale de entre los harapos. Esas ropas de los fantoches, bufones y personajes cómicos que conocemos tan bien. Se congregan en Semana Santa. Se reúnen después de un duro año de
trabajo en el mismo sitio o llegan de los grandes centros urbanos que les permiten sobrevivir; aquí o del otro lado. Lo cierto
es que endemoniados se pasan en voto de silencio, desde el
miércoles santo hasta el sábado de gloria. Pudiéramos imaginar entonces que de alguna manera, tal acontecimiento estará
vinculado en algún momento a la crucifixión. Pues no es así,
los diablos con su diabla o chamuca o chicalera, o con varias
de ellas, embarazadas o no, salen a la calle día a día haciendo desmanes, dando de chicotazos y robando en patios y espacios propicios, para devolver el mismo sábado el botín, cobrando por ello. De este modo, la fiesta ajena a actividades
oficiales es auspiciada por cada comunidad. Desprovista de
todo sentido religioso, lo que en ella se juega es la honra de
los diablos que cuidan a su chamuca, para que ningún extranjero se le acerque. La dejan bailar con los fuereños toda vez
que estos paguen su cuota. Yen ello consiste el chiste, lo cómico, la diversión y el regocijo de pueblo y actores. No obstante, el sábado llevan a cabo dos aspectos de la ceremonia sumamente importantes. La rogativa inicia la mañana. También
he visto esta parte a la caída de la tarde el viernes santo. En
círculo los chamucos rodean a la novia. Ellos la llaman así
porque saben que el corolario obligado del rito consiste en el
rapto y la boda a la usanza occidental, con traje de novia y
todos los pasos correspondientes a una boda actual: casamiento civil y baile. Durante el sábado los chamucos están
más atentos que nunca, hasta el momento en que después de
tanto baile y tanto brinco, donde la diabla ha bailado con unos
y otros, por fin se escapa en brazos del extranjero que ha elegido. Extranjero a la comunidad, naturalmente. En cuanto a la
rogativa, como todo rito propiciatorio del renacimiento al inicio

de la primavera (no hay que olvidar que Semana Santa tiene
su tiempo de ser en esta época del año y Cristo se inmola para
restablecer la vida), se pide por el agua, porque las lluvias
rieguen los campos para poder sembrar y cosechar. La rogativa
con gestos tan primarios y antiguos sobrecoge el alma, concluye con la imitación de las mazorcas que los alimentan yrenuevan su sobrevivencia.
Yclaro, el sacrificio se impone: la quema de Federico, puede ser cualquier otro nombre, pero siempre alude al que les ha
hecho daño. Así que curiosamente, estos danzantes endiablados no queman ningún diablo, sino una especie de mono con
aire de capataz de sombrero norteño, rostro blanco y ropa a la
usanza occidental. Dicen que así se va todo lo malo. Y entonces sí se puede realizar el baile donde la novia se escapa con
ese hombre, llegado vaya a saber de dónde
He aquí la ceremonia descrita brevemente. Lo que nos importa ahora es hacer el esfuerzo de percibir lo que se inscribe
en ella de mucho antes, siglos de acopio, de suma de signos,
de mutaciones, y restablecer si no un origen, una suerte de
itinerario de la memoria que trastocada , a veces en franca huida y otras en obstinada presencia, ha troquelado en este rito
su aparente sinrazón.
Rito constituido por la danza, los cantos, la droga: peyote y
mezcal, la máscara antropozoomorfa y, en el Norte específicamente, además del canto y la danza acompañado de instrumentos musicales muy primitivos como la flauta de carrizo y la
tambora de cuero, el peyote, la veneración a la cabeza de venado y el concepto de mitote que no sólo significa emborracharse y divertirse sino que contiene las normas, los aniversarios, los festejos mágicos, las curas, el orden político y social
en suma.
Porque ... , en el principio fue la danza y la danza era la
memoria . Danza sagrada para celebrar los bienes ofrecidos
por los dioses y la naturaleza; dioses terribles que hacían temblar al mundo y a los que había que apaciguar con el ritual del
ritmo yel baile, yno se podían enfrentar de otro modo más que
a través del éxtasis y el trance provocados por el peyote. Danza
sagrada que no sólo vinculaba a los dioses, también iba soñando el mundo y del mundo la vida de quienes se reunían
para danzar. Así se fue registrando el pasado. Cuando llegaron
los españoles contemplaron la danza libro, la danza memoria y
nadie entendió nada. Desde su perspectiva era un jeroglífico o
un disparate que no contenía más que barbarie. Se ignoraron
durante siglos los modos de imaginar y recoger el pasado de
los pueblos indígenas. El mejor archivo, el repertorio de danzas
rituales había sido desdeñado. Los comportamientos expresivos que tenían la función de preservar la experiencia y asegu-

rar la sobrevivencia del grupo, llenos de luz y color, de giros y
sonidos no fueron comprendidos: El libro sagrado de la danza
que había constituido hasta allí el núcleo del combate contra
el olvido y la muerte.
Las transformaciones que este libro danza ha sufrido hasta
nuestros días son infinitas, quizás nunca podamos abarcar la
inconmensurabilidad de esta creación colectiva que abraza
tantas épocas y tantos protagonistas.
Dice Florescano "Anterior en muchos siglos a la escritura,
el rito se transmitió por la vía oral y por medio de la fiesta
misma que hacía de la danza, la música, la escenografía y la
participación colectiva un acto indisociable". Y apunta la importancia de los tres ejes: comportamientos humanos, tiempo
y espacio sobre los que se basa en el marco del ritual, la memoria antigua.
LAS FUNCIONES
Observando ahora las funciones de la danza de chicaleros,
trazaremos la hipótesis de sus sucesivas metamorfosis.
En el principio, es decir, cuando el clan o grupo no ha sido
aún penetrado por los avatares de la Conquista, la función que
cumple el rito es encamar las instancias del poder religioso
fusionado con el poder político, en su misma esencia. El poder
divino está allí presente y sus representantes en la tierra son
los mismos dioses encarnados en los actores. La comunidad
los reverencia como si fueran verdaderos. La verdad opera en
ellos y el sujeto de la representación está en la misma representación: la doncella que debe ser fertilizada por el dios terrible o los dioses todopoderosos quedaría manchada si fuera
en verdad una virgen, una doncella, de modo que tiene que
ser encarnada por un hombre. El grupo vive la fiesta como un
acto de fervor y éxtasis ante la presencia de sus dioses, a los
que ahora puede tocar y adorar con la vista puesta en ellos,
con las manos alcanzando sus figuras.
En tiempos de la Colonia, la función primordial de la fiesta
ritual no opera igual. Algo ha cambiado, el fundamento mismo
de la tradición ha sido saqueado. Lo que se representa alude
al grupo que lo añora. Sirve de sustento para mantenerse unidos y resulta ser un acto hostil a los cambios aún conteniéndolos, puesto que es una reafirmación de los contenidos tradicionales frente a las novedades aportadas por los españoles. Así
sus propios dioses devienen diablos, y el mal señalado por los
blancos se aloja en los chichimecas, puesto que son los que
no se doblegan.
En la época independentista, el ser "otro• pasa a ser patrimonio de los depositarios de la tradición, en cuanto no forman

VOLUME

1J • NúMERO 3 / ENERO - J • JO 2003

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parte del estado nacional, no adhieren como líderes ni políticos ni religiosos: el héroe chichimeca del primer momento se
ve excluido del proyecto-nación, porque aquél no quiere atender a sus diferencias y por lo tanto debe encontrar sus propias
formas de permanencia y pertenencia. Entonces la misma comunidad toma el compromiso de íugar lo propio, lo que los
identifica y reúne. Los diablos quedan sueltos.
La Revolución mexicana los reconoce como parte de su
proceso de adaptación y cambios, pero sigue viéndolos como
•otros·. Vuelven a ser los patriotas chichimecas de los tiempos
preindependentistas, sin embargo, el espacio que se les da y
ocupan es simbólico. Su hacer es el espectáculo del México
mestizo y este ejercicio los conecta con la ·mexicanidad", pero
no les garantiza la condición de sujetos de la acción ni en
acción, sino tan sólo su representación, es decir, su teatralidad. Los diablos pierden su ferocidad. No obstante son demasiado "diablos" todavía. La segunda mitad del siglo XX los suaviza, los controla, los denuncia; entonces se quita el robo y et
trueque posterior, se oculta la borrachera, se reniega del peyote
y los chicotes acortan su vuelo, dejan de agredir y burlarse
libremente.
Todas estas funciones coexisten en la ceremonia actual.
Sus hacedores realizan la síntesis de las instancias señaladas
más arriba. Se ha perdido la razón de los dioses pero permanecen la rogativa y el sacrificio, la encarnación de seres sobrenaturales y su presencia en las máscaras. No se sabe a quién
se venera y sin embargo, sucumbe el mal y la vida renace. La
comunidad se cierra sobre ella misma y por medio del mitote
se vuelve hostil para quien no comparta sus notaciones
identitarias. Los diablos sacan la lengua; vistos siempre como
"otros" se disfrazan yjuegan a ser varones y hembras, se vuelven agresivos y se emborrachan, aprovechan la fiesta para hacer desórdenes sin que puedan ser controlados, pertenecen a
su raza y a su grupo no a la nación. Reconocen que son espectáculo para la mirada del que llega de afuera y le cobran por
ello. Aceptados o no, su obstinación está en los niños que
integran a la danza, permanentemente, para que ésta prosiga y
no acabe nunca.
Entonces, la función primera y principal que llega a nuestros días y vemos plasmada en las evoluciones de la danza,
~es el compromiso ideológico y emocional con el grupo al que
pertenecen, con la comunidad de quienes son sus iguales, con
quienes comparten las mismas emociones, los mismos compromisos y tos mismos símbolos. Con ta comunidad que se
constituye en un nosotros". La proposición corresponde a Alejandro Flgueroa Valenzuela en su ponencia Flores, venados Y
fariseos. rituales y símbolos de identidad entre los cahitas.

VOLUME

lJ • NÚMERO 3 / ENERO - JU

rro 2003

Por lo que tenemos que ver, las fiestas rituales y en nuestro
caso la de los chicaleros, como el repertorio donde desde los
comienzos de la misma, sean cuales fueren, están almacenados todos los elementos que actualmente constituyen lo que
les pertenece y han ido integrando por imposición o simpatía,
aún cuando ello o parte de ello sea inconsciente.
Así, la fiesta ritual y sus participantes, corno toda marca
identitaria, remiten a una pertenencia y una exclusión. la marca de esta exclusión se manifiesta en ta fecha: los diablos
andan sueltos en Semana Santa. Tanto una como otra están
presentes a la hora de su ejecución y esto es lo que prevalece.
La comunidad dueña del ritual, de cierta manera lo sabe, sabe
que al llevarlo a cabo aparece lo que le es propio y por ello
percibe sin proponérselo conscientemente, lo que le es aJeno,
lo que lo integra y aquello que lo deja fuera. Ambos aspectos
se incluyen en el repertorio, forman parte de los comportamientos expresivos. En ellos lo ausente se presenta, modificado, trastocado e hibridado, sin que por eso esté menos presente o deje de ser la marca a la que la comunidad se adhiere
y asume como propia.
Se desprende de todo ello, tal cual lo hemos visto, la función no prevista que resulta o en la que desemboca, es la
memoria colectiva. No hay archivo que la contenga y si queremos observar su vitalidad y dinámica tenemos que, sin dudar,
anclar en las conductas y comportamientos que cotienen sin
saberlo el pasado, el presente y formulan asimismo el futuro.
La memoria colectiva cuidadosamente archivada en este, que
no es archivo sino repertorio, donde no hay primera vez pero
tampoco repetición. Donde el logos es el cuerpo que habla en
el puro presente, donde no hay antes ni después y sin embargo
coinciden todos los tiempos. Porque si el texto es lineal y en él
sólo cabe un tiempo por vez, por el contrario el cuerpo se abre
a la pluridimensionalidad y en consecuencia a esta pluñculturalidad en que hemos venido a dar. Es a través de su expresión en pausas, cambios de dirección, brincos o pies deslizados, objetos, máscaras. prohibiciones, gestos y contralmpulsos;
actitudes de resistencia u oposición, equilibrio y omisiones,
que asistimos a un discurso cuyo espesor de signos garantiza
la contemporaneidad y al mismo tiempo la memoria, en un
ahora frágil que siempre un otro ahora, y por lo mismo convierte en otro a su discurso, siendo no obstante el mismo.
Pueden haber más funciones y seguramente así es, pero
sentimos que las que pudiéramos señalar ahora se desprenden todas de las observaciones hechas hasta aquí. EL goc-e, la
complicidad, la herencia, los procesos de dinam1Zación y participación comunitarias, el sentido de pertenencia y por ende
el orgullo de quien se reconoce poseedor de un bien común y

una normatividad en la que se coincide y se acuerda, son el
resultado de estas funciones que hemos observado y que, a la
postre, resulta ser un solo, complejo y riquísimo mapa grupal,
cuyo itinerario sólo puede adVertirse en sus comportamiento
expresivos.

impuesto, en las cosas relacionadas con el maíz y la sobrevivencia colectiva continuaron siendo imprescindibles, aun a costa
del castigo y la persecución. Los chicaleros, son los que comen
el chical; incluso aquí en el Norte, el maíz ocupa su lugar preferencial en el régimen de cualquier ejidatario, campesino o
chamuco.

A MODO DE CONCLUSIÓN

Dice Rorescano que se trata de colectividades unidas por
prácticas agrícolas dedicadas a la sobrevivencia del grupo. Pero
dice mucho más, señala que más que de un fundamento ideológico, las identidades son el resultado de prácticas sociales
repetidas a través de los siglos. No en vano se siembra y se
ñega, se deshierba, cosecha y almacena el maíz, como tarea
primera e imprescindible durante más de 5000 años.
Tengo para mí que ha llegado el tiempo de reconocer que
no están en los archivos, en la palabra escrita, el texto, crónica
o recopílación, los datos de la memoria de los pueblos. Los
pueblos americanos guardan de otra forma la suya, a través de
los ritos y las danzas, las representaciones teatrales y la tradi·
ción oral. Quien quiera hacer acopio de ella tendrá que abrevar
en estas aguas, las de los comportamientos expresivos corporales y lingüísticos, las de conductas y permanente desmemoria verbalizada, no interna.Tendrá que observar redundancias y
omisiones, espontaneidad y esquemas, correspondencias y
particularidad.

Imperceptiblemente, por un lento proceso de aculturación, las
fiestas que celebraban la llegada de la primavera, el regreso
de las lluvias, la germinación de las semillas y los frutos de la
tierra, prodigioso renacer de la naturaleza, fueron reemplazadas por la victoria de los cristianos sobre sus enemigos, la
toma de Jerusalén, la lucha de los santos contra el demonio, el
triunfo del sacrificio de Cristo y el Dios, único rey y señor de
todas tas cosas y todos los seres vivos sin exclusión. En los
pueblos indígenas, cada uno de sus representantes fue bautizado con el nombre de algún santo católico. Los ritos conmemorando la pasión y muerte de Jesucristo se convirtieron en
las fiestas más importantes de cada comunidad o grupo. Nadie quedó fuera, todos debían participar, recibir el sacrificio y
agradecerlo en nombre de su propia salvación. La Semana
Santa, los días de ayuno, de silencio y oración, el sábado de
gloria y el domingo de resurrección convocaron a la totalidad
de los nuevos conversos.
No obstante, más de tres mil años de procesos culturales
propios no podían ser borrados de la noche a la mañana. Los
indígenas aceptaron las creencias religiosas de los conquistadores pero con ingenio, apelando a estrategias y tácticas innumerables las adaptaron a sus propios fines. De modo tal, que
no es improcedente advertir en las danzas rituales toda una
serie de personajes, acontecimientos y conductas que las hace
complejas y llenas de sentido. El mito y la historia mezclados,
instalan un discurso difícil de interpretar pero no hermético. Es
cierto que hay disociación de épocas, de personajes y costumbres, mezcla donde los tiempos históricos se entrelazan y confunden, deslizamientos de signos a otros signos; todo ello configurado desde una perspectiva única: el conflicto indeleble de
dos mundos, conquistados y conquistadores, opresores y oprimidos. El código, la cifra, no es siempre claro, por el contrario
resulta un laberinto cuya solución no es fácil pero sí posible.
Por ejemplo, la indigenización de los santos, la pasión del diablo, ta Semana Santa, ergo la pasión de Cristo, la indigenización
también de los valores: naturaleza, verdades, devociones, ritos,
objetos artísticos y utilitarios, vínculos familiares y comunitarios. Allí se depositó la identidad colapsada. Ysi las antiguas
prácticas fueron reprimidas y perseguidas por el nuevo orden

Visité muchos ejidos, las voces repetían no saber de dónde viene esto, se obstinaban en no recordar. Algunas sólo pensaban en el futuro, y en él, la ceremonia viva que pretendían
dejar a sus hijos. Todas coincidieron una y otra vez en la herencia, en el paso de los abuelos a los hijos, de éstos a los nietos.
Todas rechazaban fervientemente que la fiesta nada tuviera
que ver con la ceremonia católica. Somos cristianos repetían
las voces, no somos agresivos, no nos portamos mal ni nos
emborrachamos, no sabemos qué es eso del peyote, no estamos peleados con nadie, respetamos a todo mundo, somos
una comunidad pacífica, no queremos pleitos, no los buscamos. Se amontonaron los ·no• en mi cuaderno de notas, se
amontonaron también en la grabadora. Por lo tanto, no debo ni
quiero agregar nada. Esas voces dicen y repiten su bondad, su
tolerancia, su comprensión, su fervor. Bailan los diablos y el
chicote estalla contra el suelo, brincan los chamucos alborozados persiguiéndose y persiguiendo, juegan los niños a chicotear, Ytodos, la comunidad en pleno, pide por las lluvias que
este año se hacen desear, piden porque van dos de sequía y
tienen miedo, giran los chicaleros, hacen ronda, hacen círculo
y levantando los brazos semejan la caída de la lluvia con un
gesto tan sobrecogedor por antiguo ...
Don José Abramontes (66) del ejido 18 de Marzo sentado

VOLUME, ll •

MERO 3 / E1''ERO - JUNlO 2003

00

�A

1

a la puerta de su casa me habla despacito, me muestra el
cerro y el cielo y asegura que no hay lugar más puro ni más
bello. Insisto en mi pregunta sobre la antigüedad de la fiesta y
él sin molestarse por mi insistencia, casi sin cortar con lo anterior expresa con suavidad:
-Una simulación, seño, de algo de nuestra vida antepasada
¿sabe? de los indios, de la cosa mala de aquellos tiempos.

El: OTOMÍ EN MONTERREY:
UN CASO DE BILINGÜISMO
Ismael Fernández Areu

(/)

N

co

El otomi es la lengua indígena con mayor número de hablantes
en el centro de México, y la quinta en número de hablantes a
nivel nacional, después del náhuatl o mexicano, el maya
yucateco, el zapoteco y el mixteco.2 Las comunidades de
hablantes de otomí se encuentran desde el oriente, en la
huasteca de Veracruz, hasta el occidente, en Guanajuato; Y
desde el norte del estado de Hidalgo, hasta el sur del estado
de México, pasando por el estado de Querétaro y zonas aisladas al oriente de Hidalgo, Puebla yllaxcala.
En el sur de Querétaro se localiza el municipio de Amealco
de Bonfil, que en el censo del año 1995 indica tener 12 194
hablantes de otomí. L1 población otomí no vive en la cabecera
municipal, que es mestiza, sino en comunidades como San
Juan, San lldefonso o Santiago Mexquititlán.
Los habitantes de Santiago Mexquititlán han emigrado hacia varias ciudades de México, una de ellas es Monterrey, Nuevo León, y desde hace 20 años forman un asentamiento definido. En la actualidad los otomíes provenientes de Santiago
Mexquititlán viven en asentamientos congregados en las colonias Genaro Vázquez y Unidad Lomas Modelo Ampliación Norte en Monterrey; en estas dos colonias, la lengua otomí tiene
mayor contacto língüístico con el español que en el territorio
de origen de los migrantes, favoreciendo con ello el bilingüismo.
De acuerdo con Mackey (1968: 555) el bilingüismo no es
un fenómeno de la lengua, sino una característica del uso que
se le da a la misma. Para conocer el uso del bilingüismo otomíespañol en Monterrey; entrevistamos a los residentes de las
colonias Genaro Vázquez y Unidad Lomas Modelo Ampliación

Norte, en Monterrey, y a otros migrantes otomíes en el área
metropolitana de Monterrey originarios del estado de México,
Acambay, lxtlahuaca y Temoaya; además de mazahuas de
Atlatomulco y Santa Rosa. Aunque ninguno de éstos ha formado una comunidad lingüística4 como los otomíes de Santiago
Mexquititlán.
La comunidad lingüística otomí en Monterrey reside en
asentamientos congregados en las dos colonias arriba mencionadas, se conforman por diez manzanas irregulares con calles angostas, sin pavimentar, y donde la tubería de agua se
encuentra expuesta. Algunas casas están construidas con block
y otras con madera, son muy cerradas al exterior ytienen grandes patios o solares de cemento donde se realizan varias actividades domésticas o relacionadas con su oficio de vendedores ambulantes; en los patios también se encuentran hornos
donde se tuesta la semilla que se vende en las calles en canastas y bolsitas de plástico.
En este contexto conviven otomíes y mestizos; éstos últimos identifican a sus vecinos como provenientes de Querétaro
y hablantes de otro idioma además del español. En los hogares otomíes se habla otomí o hñañho y español, según el sexo
y la edad del bilingüe, mientras que en los hogares mestizos
sólo se habla español.
Toda comunidad que habla una lengua india posee un sistema comunicativo bilingüe en donde se requiere de dos o
más códigos lingüísticos o lenguas para cubrir las necesidades
interactivas de la población (Coronado 1996: 50). En estas
colonias las áreas de contacto de los otomíes con su lengua
son:
1) la casa; dentro de la casa el contacto con la lengua otomí
es el padre y más aún. la madre.
2) la comunidad; dentro de la comunidad las áreas de contacto con el otomí son el vecindario, el grupo étnico, el
grupo religioso, el grupo de ocupación y el grupo de recreación.
Las áreas de contacto de los otomíes con el español serían
la escuela, los medios masivos de comunicación y el área de
ocupación.
Mackey (1968: 560) considera que en la mayoría de los
casos de bilingüismo, el área de ocupación es donde el bilingüe practica su segunda lengua; ya que la ocupación consiste
en la venta de semillas de calabaza, dulces, cigarros y papitas
que se venden fuera del vecindario, y en las calles y avenidas
de la ciudad, donde la posibilidad de encontrar un área de
contacto con el otomí es remota. Ésta es el área de mayor
contacto con el español, con él se comunican con los clientes.
Para Mackey (1968: 563) en cada área de contacto, la

duración, la frecuencia y la presión hacia el uso del español se
ejercen por medio de presión demográfica, económica, histórica y religiosa. L1 presión demográfica se refiere a la presión
que una lengua hablada por una mayoría ejerce sobre un grupo de hablantes. La presión histórica yreligiosa se realiza cuando una lengua fue desplazada en el pasado por otra dominante por medio de la conquista o la colonización; la presión económica es la que se ejerce, cuando para estar en la economía
de una región es necesario, usar una segunda lengua y no la
lengua de la casa ni del vecindario del grupo étnico. En el caso
otomí de Monterrey esta presión se ejerce al verse obligados a
vender en las calles de la ciudad donde sólo se habla español
y al tratar con gente monolingüe del español.
Esta presión data desde la conquista del altiplano, en donde hoy está Amealco y el sur de Querétaro, cuando la lengua
castellana se impuso sobre la otomí. Por lo tanto, en este caso
se observa presión económica, demográfica, histórica y religiosa para usar el español. Asimismo las presiones para usar el
otomí son de carácter étnico, familiar y territorial.
En la población otomí se observa presión de ambas lenguas, y ambas son lo suficientemente fuertes en la comunidad
bilingüe para seguirlas usando, pero ninguna es tan intensa
como para causar conflictos o violencia; no obstante este apartado necesita más trabajo de campo, más observación y más
datos empíricos, pues la percepción de un hombre otomí es
que el oto mí "sólo sirve para que la policía te oiga hablar oto mí
y te diga pinche indio, vente pa'ca. Este dato sí denota conflicto y presión violenta encaminada a que no se hable otomí
cuando se está en la ciudad o en presencia de un policía, no
en el vecindario.
Una de las áreas de contacto son los templos pentecostales
y es allí en donde se dan los contactos con el grupo étnico. En
la colonia Lomas Modelo los dos templos evangélicos son representativos del área de contacto del uso del hñañho u otomí,
de hecho los testimonios que dan los feligreses durante el rito
son en español, pero con mucha interferencia gramatical y
fonológica de la lengua materna; la función del otomí es externa, y es la de la casa y vecindario a la iglesia; el español tiene
su función en la escuela, la presión del español se da a través
de los medios como el radio y la televisión.
En una comunidad bilingüe existen áreas de contacto donde cada una de las dos lenguas se habla, en un área se presiona para hablar la lengua madre, y en otra área se presiona al
bilingüe a hablar su segunda lengua. En las colonias Genaro
Vázquez y Lomas Modelo existen áreas definidas para el uso
de ambas lenguas.
Los viajes a Santiago Mex.quititlán, Querétaro, son otra área

de contacto con la lengua materna; también la correspondencia, correo mantenido con hablantes del lugar de origen. En el
caso de los bilingües otomíes de Monterrey este toma la forma
de un correo vivo, reducido a viajes a las fiestas de Santiago, y
al ir y venir de santiagueños desde Querétaro hasta Monterrey
y viceversa.
Una importante presión de mantener el otomí es el contacto continuo con otomíes de Santiago. Las inmigraciones y emigraciones de Santiago a Monterrey y de Monterrey a Santiago,
la asistencia a las fiestas patronales, del Señor Santiago y la
de san Isidro, así como los viajes evangelizadores de la grey de
los templos evangélicos, como el pentecostal. La correspondencia existe entre Monterrey y Santiago con viajes continuos
hacia el territorio de origen. Yviajes de regreso al territorio oto mí
de Monterrey.
Otro contacto con el uso de español y del otomí dentro del
vecindario se da en las siete tiendas donde los que atienden
son mestizos, como la tienda de una mujer que viene de
Ahualulco, San Luis Potosí, 20na conocida como el altiplano
potosino y de donde procede una inmensa mayoría de los habitantes de las colonias populares de Monterrey: La •de Isidra
conocida como uchila" se localiza en la cumbre de una las
lomas que componen el terreno de la colonia Lomas Modelo;
en las tiendas de Dominga o de Lázara, las dueñas entienden
y hablan otomí, ya que son migrantes bilingües de Querétaro.
La lengua es propiedad de un grupo, pero el bilingüismo es
propiedad del individuo (Mackey, 1956: 555).
La población hñañho de las colonias Genaro Vázquez y
Lomas Modelo, se compone de tres generaciones; la primera
generación es de ancianos, padres de los primeros migrantes,.
y tienen un monolingüismo en otomí con escaso entendimiento del español.
La segunda generación es la que emigró y está compuesta
por parejas bilingües. El hombre tiene mayor competencia lingüística en ambas lenguas y la mujer, aunque las habla, tiene
menor competencia lingüística en español; las conversaciones
entre estas parejas de esposos siempre son en otomi, el español lo usan con "los de afuera". El grado de eficiencia de cada
lengua depende de su función y de los usos que un bilingüe le
da a la misma, así como de las condiciones bajo las cuales la
ha utilizado (Mackey, 1968: 557).
La tercera generación compuesta por los hijos, cuyas edades oscilan entre 5 y 20 años habla sólo español, el hñañho lo
entienden bien y es la lengua en la,que los padres se dirigen a
ellos, aunque contesten en español. Por to tanto, la lengua oto mí
desarrolló tres formas de bilingüismo dentro de cada familia:
entre los ancianos hay mayor uso de lengua indígena con muy

VOLUMEN II • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

VOLUMEN 11 • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

c-rl

00

�poco uso de español; los adultos utilizan más la lengua indíge.
na y más de español que sus padres; y entre los jóvenes, es
mayor el uso de español que de lengua Indígena.
Los jóvenes otomíes que nacieron en Monterrey entienden
otomí aunque no lo hablan, pero entenderlo les adscribe al
grupo etnolíngüístico de sus padres. Los otomíes usan su lengua materna en las casas y en las calles del asentamiento. Las
unidades domésticas son étmcamente otomíes, pero en cuanto a la lengua son tanto otomíes como castellanas, es decir,
son bilingües; cada una de las dos lenguas funcionan como
nexo de identidad con los paisanos o los mestizos, quienes
coexisten en ambas colonias. Mediante la lengua otomí se relacionan con el grupo hñañho, y con los mestizos através de la
castellana.
Al interior de las casas de los otomíes hay dos comunidades lingüísticas, la de los mayores que hablan otomí, y la de
los jóvenes que hablan y entienden español, pero no hablan
otomí aunque lo entienden.
Sin embargo, el otomí aún es la lengua más importante en
la actividad comunicativa diaria dentro de los hogares otomíes:
los niños y jóvenes entienden y realizan las acciones subsecuentes de aquellas órdenes trasmitidas en otomí, como ·calienta las tortillas• o "ve a traer una coca"; pero no lo hablan
debido a una actitud de identidad lingüística negativa: un niño
de diez años dijo •ya me desacostumbré a hablar otomí", lo
cual revela que sí lo hablaba pero dejó de hacerlo. En cambio,
a manera de excepción Sara, una joven de 21 años de edad,
habla otomf fluidamente con su madre, y traduce del español
al otomí con rapidez para que su madre entienda lo que le
dicen los hispanohablantes.
En el hogar, donde amboS padres hablan otomí. tos hijos
oyeron desde los tres o cuatro años la lengua materna, en la
etapa de adquisición del lenguaje. Los niños otomíes iniciaron
el contacto con el idioma español, cuando empezaron a ir a la
escuela pnmaria a los seis o siete años; entonces empezaron
a sentirse presionados para no hablar otomí.
La relación lingüística padres-hijos a través de la lengua
hñañho es una marca de identidad, ya que la comunicación
lingüística se compone del emisor en otomí (padre/madre) a
un receptor (hijo), quien recibe la emisión en oto mí y responde
en español. En las familias del asentamiento otomí de Monterrey, se desarrolla un fenómeno bilingüe provocado por las mi@'aciones indígenas hacia las ciudades, y el paulatino abandono de
la lengua materna estará condicionado por la vañable ~neraciooal;
pues entre los niños yjóvenes de esas comunidades. el español
se empieza a colocar como la lengua más ejercida en la interacción comunicativa dentro y fuera de sus casas.

\'OLUMEN 11 •

\ERO 3 /1:!l · R • JUMO 2003

Particulannente observamos en este caso, cómo individuos
de diferentes edades y distintos grados de bilingüismo entablan comunicación, quienes además, pertenecen a un mismo
grupo familiar con diferentes posiciones; lo cual supone que el
proceso de desplazamiento lingüístico, está inmerso en las relaciones y posiciones que se ocupan dentro del sistema de
parentesco. Es así el desplazamiento lingüístico que se desarrolla entre los otomíes en Monterrey.
Entonces ¿cómo es la comunicación dentro de las casas?
En el proceso de adquisición lingüística hay dos etapas: primero se entiende, y después se habla. Estas dos variables,
entender primero, luego entender y hablar, se intercambian de
varias formas en los procesos de adquisición lingüística evolucionando hacia al bilingüismo.
La población o comunidad lingüística otomí de Monterrey,
en estos momentos es una verdadera comunidad bilingüe, con
igual número de áreas de uso del oto mí como áreas de uso del
español. tal vez con probabílídades de evolucionar en el Muro
a un monolingüismo en español+.

BIBLIOGRAFÍA
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NOTAS

de30I
ymá 11.l

AGUACATECO
AMUZGO
CAKCIUQUEL
CHATINO
CHICHIMECA JO AZ
CHJNANTBCO
CHOCHO
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CHONTAL DE OAXACA
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KILIWA
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LACANDóN
MAME
MATI.ATZINCA

MAYA
MAYO
MAZAHUA
MAZATECO
MIXE
MIXTECO
MOTOZINTLECO

NÁHUATL
OCUll.TECO

1 Esta articulo Slírp de la labor de 1nves11pdón realil!da en 111411CO del ptD)'!lC2D
naaonal Elnoplia de las Reg,ones lndi&amp;enas de Méilco en et Nue\'O Mlleruo
usp,ciado Poi el lnstJ uto Naoonal de Antropok&gt;Cia e Hlstooa J el Consejo
aoonal de Ciencia yTecnoloda
2 lnsti to adOOal de EstadÍSlJCa ~ a e lnfonnállCa . Esllldísúca HISl6ócas de
Mt!xlco, tomo l. Mbico 1999, p.122.
3 lnsututo Nacional de EstJdisuca Geo;alia e lnfonnAnca Gobierno del eslJdO ae
Queitlaro. ywitamlento de Amealco de 8onfi1, CuaóernO EstadÍ5IICO M. • •

pal. elliOOn 1996, p.30.
4 De acuerdo con Gurnpea (1968: 463), un comunidad llngüistica es un grupo
SOC1al que puede set monolingú o muJ lmOie (la comunidad ngile se encven óenlll) del fUPO mu &amp;,J ), el Cll3I se manlletle unido poi la
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indígena 2002 (en ¡mrm). Fucmc: I. IBGI, XII Ctnso Oastn1I ik Poblaúlm

Poblaci6n total m Mmco
Población hablante de lengua indigena
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Población de Oa 4 años en hogares cuyo jefe de familia y/o conyugc
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o hab~ngua indigcna, pero se considera indigena
Pob11cii1a iDdlpM reptnda por d INBGI
Poblld6n indlpna atirnede por el 00 J Conepo
Fuente: Profra""2 • ----- ., p.¡m t ¡ Daant,/Jo ti. /in Pi«hlos Jndigm.1$ d. Mai&lt;:o 2001-2006.

1 233 455
1 103 312

8 381 314
12 707 000

Aunque estén con la barriga
(como dicen) a la boca,

de animales que no le desentierren
siembran la sepultura de nopales o hacen un cercadillo
como una gran rueda de molino,

no dejan de cargar el huacal
lleno de sus comidas
ejercicio cotidiano,

de ramas cercadas y espesas, con que está seguro.
A otros queman y la ceniza entierran;
uso antiquísimo en el mundo.

y leña para dormir de noche.

Ycuando les dan los dolores del parto,
en la parte donde le dan
que suele ser una o dos leguas• de su rancheña,
si hay algunas indias con ella

El luto que se ponen es: las indias, por su marido,
hijo o padre, hermano; sobre grandes aullidos
se pelan todo el colodrillo con las manos,

se hinca de rodillas, casi sentada,

arrancándose el cabello hasta cerca de la coronilla,
que queda muy liso.

las nalgas en el suelo, reclinada un poco de pechos

Lo demás de la cabeza, cortan el cabello

y las compañeras le menean la barriga por los costados,
y le aprietan por bajo de la boca del estómago,

como cuando lo quita el barbero sobre el peine;
y sentadas en cuclillas, juntas las manos

hasta que llega la hora, y, a cuatro pujos
echa la criatura por detrás, a modo de los perros.

se dejan caer en el suelo, dándose porrazos
que viéndolos, se juzgara que del dolor

Está un ratillo así soliviada para que caigan las pares, y,
caídas, con las uñas cortan el omblígo por donde les

se les quebrara la hiel en el cuerpo.
Lo mismo hacen los varones,

parece

menos el pelarse el colodrillo.

y sin amarrarlo, como los animales.

Bañan la criatura, si hay agua cerca, y si no
ensangrentada la cargan.
Las pares las echan sobre un nopal
a las inclemencias del cielo 1... ]
Cargan estas indias los hijos en el pescuezo,
colgados los pies, por los hombros, a los pechos;
bájanlos y súbenlos de un bracillo,
que es maravilla no desgoznárselos.
♦

A los difuntos que no han de comer
(que no es a todos),
los entierran en el campo; y por guardar el cuerpo

VOL ME ll • rú, \ERO 3 E..~ERO - J

110 2003

Encontramos con la relectura de estas Noticias, una marcada intención en el autor por agradar a sus lectores: el rey, el virrey, Sáenz
de Mañosca u otros; Inferimos por ende, interés en hacer atractiva
la escritura de sus relatos, condición por demás Identificable en el
ejercicio llterario. Mas, Independientemente de la naturaleza del texto
y el escnbiente, quien sin duda conocía bien el manejo del idioma
español; hemos adaptado, Intentando acercamos de otro modo a
esta fuente, dos fragmentos de la Relaei6n y discursos del descubrimiento, población y pacificación de este Nuevo Reíno de Le6n:
temperamento y calld~ de la tíerra. hechos por el capi~n Alonso
de León (Capítulo XIII: De los nacimientos. crianzas y mortuorios de
esta gente).

• La legua equivalía a una distancia de 4,190 metros.

VOLUMEN U • • . 1ERO 3 f ENERO · ]UNJO 2003

'J..

,-....
00

�l humo del opio o del tabaco, como hino. 0
mexicano , o b hiendo al ohol de planta de te
nuern mundo om el maíz, 1p ·ate I magu •;
otro qu tí nen a i nto n tas ti rras de frontera
. on d mucho com nto con la cai.a benéfi a de
c~~e~a e incur ion para di zmar enemigo ·.
Cn Liana ha} que la fi lícidad I viene el cont;u·
la hi toria d I paí de la amazon. o acordar de
la andama · d don Quij te.

FECHO/rías

P-aco Rui z

La

Documento encontrado en el Archivo de los Dc."SCUbridore$, donde guardan papin
dKlk de lug-.ird imalub ,
w a de gigantes, cola de ~,rcna • mapa para llegar a la fuenll" d la eterna juventud. Localiza~ n I rub_ro
d
bnrnicntOS n el nUC\'o mundo, · 69. folio 1, 41 f~. que el mafllUés Aguado d 'r1&gt;&lt;&gt;fi atnbuve al comué
especializado en co contentas · 50hrenatura de nativ , animales, ,-endedores de
booto ,. simi~ &lt;¡oc viven
en los para_p • h'll1 de las tittras dr: bontna , en los cual
ha
nc1do la mamfestaoón de una paradop de n&amp;a

!'°"~

bufonerla

trañas.

'JJ
Rfl..ACJÓ, DEL FSl'ADO Bi"'.NÉFICO V HUMORES

D LOS

ATIV

AfECTAPOS POR LA PARADOJA

DE RJ.SA V BUFO íDÚAS IXTRAf

•

E habiendo
00
00

ncont.rado qu n t reino hay una
pobla ión de indi naborlo e otro que tcnem
en n omienda
e clavo que tán a nue l.ro
1"iáo, por orden de u mage tad, don Jo ph de
Hortigas conde de not y Do porunado , y
irviente qu le acompañan, tmo a bien el
ocurrí él una indagatoria obre la felicidad de
tas gente , que egún ya lo había con iderado,
nun habian e cado má c ntemo de trabajar '
er felice para incrementar la riqueza de la hacienda
lo di zmo qu orr pond n a la
institu ione ·piritual .
Por queriendo e tablecer lo que e m importante
para la ,ida d lo gobemante la poblaci ne
que mandan ca indagatori o permitirá sab r i
an ina amo por buen camino, o carobiamo las
política para n ontrar un camino p r otro lado.
E e endo que ansí como lo perro ladran existe
la lluvia lo burro procrean, la felicidad i te, e
mucha · de mu buena calidad, aunque, en lo

\IOLU !E ' ll , , . MERO 3

r

~Ro ·

10 2003

último año lo millone de p brc en ta colonia
han aumentado, como lo piojo · qu portaban
nue tr . primero adelantado .
He que la feli 'dad de I naturale, emonce debe
er mucha, en proporcione matemática
a í lo
demu tran u flacuras
u analfabeti mo, u
muerte por mberculo i , u falta de aliente el ocaso
deello por lo mal cardiaco que de felice
mueren por fa tore para goar la vida, como en la
vllla d r acore , dond la población vive como en el
lugar del nunca jamás.
Lo vide yo y lo demá qu hemo redactado e ta

rela ·ón, que en nombre d
ma e tade , do nawrale
cupíao sangr de contento mientra que
recogían alguno gusano para alimentar a us hijo .
Hemo v· to otro much montan de muerto
afectado de la palpita ion y humore maligno
que n acad cada emana del ha pital d u tra
eñora de lo Zombies, qu , ·egún lo facultativo ,
han dejado ta vida p r causa de la feli idad d
que han ido fav recído por u dueño
u
mag tad , gún con ta en l documento , que
yo hube vi to.
La. ·penencia de la felícidad e

) p r natura. hav person

que

osa mu espiritual
ienten fi lice con

trañe · de la feli ·idad no pu d n cener ou·,
ecrero propio d la
e piritualidad; lo mi mo para al runo
aclaran, v
paia otro , ob cureten. Lo qu para uno e d
conc mo grande, como el di fiutar I invierno, a oD
le atrae infi li idad. El ca ·que Tamb Las de la ra,.a
d lo najayote , que tien p rqu riz p r •I arro 0
de lo. flotadore , ha conrado qu alguno · marran
mueren d felicidad en ciempo cálido • on
infi li e todo el tiemp d ruev .
•
e ·plí a i n que lo

J

De toda e ta hi. tori
d la ind gatoria qu
ha hecho para di ipar duda bree ta . pre ión d
hombre animal , la fo · 1 e fuen p r civilizar
a lo naLurale , ti ne el propó ita elev· do d 11 gar a
la conclu ión, derivada de mu ha
e uda
refl ·ion · y análi i d d t
bio , harto d
fcli . por I brillante d cubtimiemo a qu • han
Jlegado por la guía de u
elen ia .. En . ta e
tablee una máxima qu
d gma d fe de mucho
correcta: 1 fi licidad no depended lo dinero , ino
de la prodigalidad d la natu I za • las a-eencia :
por ello, al d j r qu la naturaleza a tú
e
manten n 1 . tradicion · ritual indíg n ,
~on eguírá ha r má felice a lo nativo para
1~aem utar la produ lividacl en la empre a h aend ele lo ilo de tas ti rra . Aumentar u
~liment i_ón y darJ otro biene o man c1aJi pa1
mt rcamb1ar lo haría profündam nt iníelice .
D hech el aum nto de lo de1 dio d trabajo, la
ocupación de ti rra , u de agu y leña par.
alumbrar e, que a bien han realilad lo · caballe
de la corona iervo de u maje cade , no cí nen
otro fin qu a ar d la infeli idad diabólica v la
perdición e piritual a lo nativo , para ha erl ~á
irruo o y ahorrativo.,
brctod para dotarlo

d un alma, que egún I d Lo don rro y h·o,
pu de d arroll r ele por e ·ce o de amor
protección de us dueño · patrone .
r feli.t como el tcmp ram mo I humore5 de
uo perro mu bo bien at ·ndido por ·u amo. como
una vaca que p ra er crificada. O del disfmte
que pmdu n la af ccion d l oj d p ado o 1
d formacion conocida como juan t , e dolo
el muel~ afe tada por lo pútrido.

Por con jo d I idor real dou E t ban . rrato de
1aramoro , e table poi r al cédula que lo
n borío$,
lav . deb n ~er ínformado obr(' el
e tado qu guarda la felicidad de . te l'1 ino, on
motivo d 'qu aumente bien • tar. An í clamo e,ta
r lación para qu ea leída a bando en pJa,a ·
mere, do , 1 qu contribuya a lo de
rupremo
d 1 di ínite el la co a comemas la bufonería ,
que de mucho arccen lo!I de . píritu amargado
con de onoc.imi nto bre I v rdacle · virtude ·
d la e · bu n .

O'l
00

EL CoMrrt REAL

DE

Cos

CONTENTA v

BREN.U "RAUS

Rúbri
njuan an lo 1Jeb1,dos \bu•,
ilu lrado ni lm sn
,apilán K5peranzo Ri u ño de Monc menor.
'
hacendado de Pl ñas
D ila Domitila ,arcidueñ de Alcanfor Onto ',
pmte-ra

ado en la fonda de doña tra, Tierra d
F ntera en el año n que nació i,ilo
D · fe: Catarino deJ anino· Oñate

VOL M

Il •

rúMERO

/ E ERO •

, 'JO 2003

�•
y_

seña

ÉPICA Y TEORÍA DESPUÉS DE LA
BATALLA
Sheridan Cecilia. Anónimos y desterrados. La contienda por e/ "sitio que llaman de Quauylaw siglos XVI - XVIII. Ed.
CIESAS y grupo editorial Mlguel Ángel
Porrúa. México 2000, 389 pp.

Francisco Ruiz
Contribución fundamental para la historia
del noreste de México que da cuenta del
impacto de la presencia europea en la
vida y cultura de tos habitantes de las tierras de frontera, particularmente de la
ocupación española de la provincia de
Coahuila en el periodo colonial.
En esta obra la autora se adentra en
ta explicación de una permanencia

milenaria de una cultura característica del
norte de México de la que no existen sobrevivientes.
La investigación está animada por una
preocupación central, que puede verse
desde dos ángulos: Poblar y colomzar, o
lo que es lo mismo, tomar el espacio despoblado; apropiarse de él una vez que se
ha ahuyentado, desplazado o apropiado,
incluso, de los ocupantes originales.
La conquista del espacio implicó el
uso y aprovechamiento de los recursos naturales, humanos; es decir, el sometimiento, explotación e imposición de un modo
de vida a recursos y hombres. Este proceso es el que se analiza en la presente obra
de Cecilia Sheridan, quien ha realizado
una amplia investigación sobre la colonización de noreste de México. por los españoles y los nuevos pobladores alíados
tlaxcaltecas.
la autora realiza un acercamiento a
la territorialidad nativa, dando cuenta de
los elementos de ta cultura del desierto
contra la que lucharon los españoles;
aborda también, el camino hacia el norte,
motivado por el descubrimiento y explotación de minerales, bajo la orientación
de una política de avance, defensa y ocu·
pación. Se trata, además, del proyecto
misional franciscano y sus encomiendas,
así como la forma de hacerse de fuerza
de trabajo, para el cultivo en las tierras
por parte de los españoles: la caceña y la
compra venta.
El bautismo de las "nuevas tierras
descubiertas• que implicó ganar para la
causa, el espacio del norte, llevó consigo

un acto de apropiación, en una, dirección
y ruta de avance hacia la denominada "tierra adentro•. En este proceso de apropiación se considera, así, al territorio como
la expresión de una relación de dominio
social del espacio, ya sea de dominio extranjero o nativo, que determina, en últl·
ma Instancia, las formas de explotación y
transformación productiva del mismo, es
decir, las modalidades de su aprovecha•
miento. En el proceso que aquí se trata,
se impuso, con dificultades, el dominio
español, con una política combinada de
exterminio, coll\lersión yrepoblamiento por
los taxcaltecas.
El espacio geográfico, que se aborda
en el libro donde se generó este proceso
complejo de ocupación española, comprende la porción del noreste de México y
el sur de Texas actuales, en las etapas que
van del siglo XVI hasta el último tercio del
siglo XVII (bases de la ocupación violenta); tos años setenta del siglo XVII al pri·
mer tercio del siglo XVIII (guerra justa impulsada por los misioneros) y el lapso en
que se definen los confines de la provincia de Coahuila, de 1730 a 1750 (proceso de secularización del sistema misional)
y como última parte, 1750 a 1790, las
reformas al sistema de presidios y
reestablecimiento de guerra ofensiva contra los nativas y consolidación de los asentamientos españoles en la provincia.
La historia vista aquí, no sólo trata el
proceso de ocupación, sino también los
movimientos de resistencia de los grupos
nativos, ysus formas de sobrevivencia , lo
que hace de esta obra, una propuesta de

conocimiento, que va mucho más allá, de
los tratamientos tradicionales dados alos
asuntos indígenas en el noreste del país,
originados fundamentalmente por los límites culturales y teóricos de quienes se
han avocado a la tarea de construir fichas
biográficas sólo de los conquistadores.
Tenemos, con esta edición, el acceso
a una gran cantidad de fuentes documentales, y una propuesta analítica sólida, que
son aprovechadas para construir una visión que habrá de traer beneficios a especialistas en la historia del noreste, y
todas las personas interesadas sobre el
proceso de apropiación y resistencia que
se generó en los espacios vitales que hoy
habitamos. Valga pues esta reseña como
un reconocimiento de nuestros antepasa~
dos originales, de los que no guardamos
memoria ni les rendimos honores, por tos
miles de años que sobrevivieron en estas
tierras, por su resistencia y por los genes
que quedaron al mezclarse unos pocos,
con los miembros de las tribus taxcaltecas
domesticadas.
CÓDICES, UNA LLAVE DE ORO
PARA ENTRAR A UN UNIVERSO

MARAVILLOSO
Miguel León Portilla. Códices. Los anti•
guos libros del nuevo mundo. Ed. Aguílar.
México 2003, 335 pp.

José Carlos Méndez
Códices. Los antiguos libros del Nuevo
Mundo -el más reciente regalo que nos
ha hecho Miguel león-Portilla-, es un libro dirigido no sólo a los estudiosos del
tema, sino también a historiadores de lo
mexicano (o de las cosas de los mexicanos), a lingüistas, pedagogos, investigadores de las imágenes, estudiantes y creadores de artes visuales, y, en general a
todo aquel interesado en los asuntos
prehispánicos y coloniales de México y
Mesoamérica.

No exagero. Los temas centrales de
Códices son la demostración de que los
llamados códices constituían verdaderos
libros; la explicación de la relación que
existe entre los códices y la oralidad, la
maravilla del trasvase de los códices al
alfabeto (los llamados códices coloniales),
y el hecho de que las pinturas de los códices constituyen conceptos que no requieren de la palabra.
Luego de explicar el origen y significado del vocablo códice, el cómo y cuándo, hasta donde se sabe, se empezó a
aplicar dicho vocablo a los libros de pinturas y caracteres, como "llamaron en el
siglo XVI los cronistas españoles a los
manuscritos" prehispánicos de Mesoamérica, León-Portilla describe sus caracteñsticas materiales, habla de los muchos que
fueron destruidos y de cómo, después de
la Conquista, se siguieron produciendo,
aunque con nuevas caracteñsticas agregadas. Y explica lo que se propone en
este libro, estructurado en cinco capítulos: "ensayar aquí varias formas de acercamiento a los códices mesoamericanos".
Para esto, león-Portilla indaga "en la significación que tenía el libro en los diversos aspectos y contextos del transcurrir
de la vida en Mesoamérica•; es decir, •10

que representaba el libro en el templo, en
ra escuela, en el gobierno y administración pública, así como en el existir cotidiano, tanto de aquellos de linaje, como
de los macehuales, la gente del pueblo".
Después, en el segundo capítulo se
refiere a lo que sufrieron estos libros con
el impacto de la Conquista, y cómo es que
hubo españoles que •se dolieron de tal
destrucción• y frailes que rescataron lo que
pudieron. En este capítulo -uno de tos
más bellos-, León-Portilla habla de cómo
colaboraron frailes, ancianos nativos conocedores de sus antiguallas y con estudian tes indígenas, crearon nuevos
tlahcuiloyan, o lugares •donde se pintan
los libros".
Sólo entonces ya, como una de fas
realizaciones. esta vez positiva, del Encuentro de dos mundos, el tlahcuiloyan
fue al mismo tiempo una especie de
scriptorium, como los que había en los
grandes monasterios y en casi todas las
universidades europeas. A/lf se hizo fa
lectura de viejos códices nativos y se pasó
al alfabeto, en lengua indígena, lo que en
ellos se expresaba. Se produjeron entonces nuevos códices con imágenes, signos
g/Ificos y glosas, tanto en idioma nativo
como español y aun en latín. De este
modo, algunos lugares de México continuaron siendo "tierra de libros al modo
antiguo•: Amoxt/alpan.
En el capítulo tercero atiende a "la
relación existente entre la oralidad, es
decir, la tradición comunicada de viva voz
y el contenido de los códices•.
El cuarto capítulo está dedicado,
como otro paso para el acercamiento a
los códices, a describir y valorar los grandes momentos en que investigadores dive1Sos se han ocupado de los códices.
Tras una conclusión en la que nos invita a acercarnos a estos libros antiguos,
León-Portilla agrega un apéndice, describiendo y comentandÓ ~los principales catálogos de códices hasta ahora publicados·, los cuales comenta. Como puede

VOLUMEN 11 • NÚMERO 3 / ENERO - ]UNJO 2003
VOLUME II • NÚMERO 3 / ENERO - JUNlO 2003

ff)

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&lt;

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inferirse, todo un tesoro. MéXico, tierra de

l'JJ

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(

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N

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tinto. Al igual que las inscripciones en las
este/as y otros monumentos, los libros
mayas incluyen textos jerof,líficos situados al lado de diversas imágenes, cuyas
s;gnificaciones esclarecen. Las imágenes
son portadoras, por sí mjsmas, de una
gama de significantes que abarcan un
complejo lenguaje iconotláfico que inclu•
ye el simbolismo de sus colores.

libros.
"Fuera del Viejo Mundo, sólo en México y regiones cercanas de América Central floreció la escritura y el arte de hacer
libros", razón por la cual, dice León-Portilla, a esta área geográfica bien puede
llamársele "Amoxtlalpan, "tierra de libros".
La "diferencia que hay entre pueblos
en posesión de un sistema de escritura y,
asimismo, de libros, respecto de aquellos
que carecen de esto·, es enmme, abismal. No hay espacio suficiente, en el breve marco de una reseña, para comentar a
fondo las muchas riquezas de este libro.
Por ejemplo, la reflexión que bajo el subtítulo de ·t..o que era leer y contemplar un
libro mesoamericano· hace León-Portilla,
reflexión que. además de acen:amos aIra·
tar de comprender cómo funcionaba la
mente de los antiguos mesoamericanos Y
sus procesos de conocimiento y enseñanza, me parece enormemente sugerente
para los peda~ actuales. ta cita es larga, pero vale la pena. Dice León-Portilla:
Enterarse a través de la Imagen, el
texto glffico y la palabra, implica un camino propio y distinto, se compara con lo
que ocurre en la cultura occidental. En
ésta leer un libro es seguir con la mirada
las /fneas de palabras escritas allf con el
alfabeto. Estas palabras, en cuanto
significantes, acrualizan en la conciencia
del que lee, ideas e imágenes previamenteadquiridas y que se hallan en ella como
en un repositorio conceptual e Imaginativo. La lectura va integrando las ideas e
imágenes evocadas y como en el caso de
un ordenador electrónico, /os contextualiza de acuerdo con la secuencia que confinó a su obra el autor del libro. !os distintos lectores, al derivar del bagaje de
sus respectivas experiencias el conteni•
do de cada elemento en la secuencia
contextual izada del libro, estarán acer•
cándose, cada una de un modo diferen-

te, a la misma obra.
[. .. ]
El caso de los códices mayas es dis-

,chos documentos •mestizos· de gran im·
portancia.

{... }

Quienes leían /os libros o las inscripciones mayas en piedra, barro y otros
materiales, to harán contemplando paralelamente sus imágenes.
Además , con gran frecuencia, escuchaban las palabras-comentario de los
sacerdotes y sabios. De este modo, los
que se acercaban a los libros e inscripciones en las escuelas sacerdotales o en
los templos en las ceremonias religiosas,
atentos a lo que deela el sabio y con la
mirada en las imágenes, participaban en
un proceso de compenetración con un
mensaje enraizado en su propia cultura.
Contemplaban y a la \leZ escuchaban. No
tenían que acudir a su repositorio de ideas
e imágenes previamente adquiridas (... l
Si buscáramos algunas producciones
de la cultura occidental con las que puedan compararse /os /íbros de los mayas,
podrían aducirse los //amados ·manuscri•
tos iluminados" de la Edad Media.
Las páginas dedicadas al Colegio de
Santa Cruz llatelolco - "extraordinario experimento en el encuentro de culturas"-,
en el que se enseñaba a un gropo de indígenas el trivium , el cuadrivium y otras
materias, no sólo esclarecen mucho de
nuestro pasado, sino que mucho avanzaría la educación en México si se extrajeran sus enseñanzas y se apllcaran. Entre
otras cosas, en Tiatelolco se creó el que
quizá fue el ma','Or scriptorium para escri•
bir y pintar libros que hubo en el México
colonial, y ahí frailes e indígenas hicieron
el trasvase al alfabeto, lo que en los códices estaba en pinturas y caracteres más
lo que provenía de la tradición oral en relación con códices, lo que produio mu-

Rigor, claridad y humor
Escrito con el rigor y la claridad que caracterizan a León-Portilla, cuya selección
de ilustraciones es de admirar, en Códices también hay dos o tres chispazos de
su buen humor, como en uno de tos momentos en que se refiere al aprecio que
se tenía a los Uahcuilos, los que pintaban
los códices:
Tan grande era el aprecio que /os gobernantes, tlahtoque, tenían por los
tlahcui/os que les habían concedido estar Jibres de toda tributación o cualquier
otra forma de servicio personal. Como
diríamos ahora, •sus derechos de autor"
estaban exentos de cualquier impuesto,
cosa que algunos gobiemos laudablemente han adoptado respecto de sus modernos Uahcuilos, es decir,los escritores contemporáneos.

ORNAMENTARIA
cs.

-y--

Lactura c~nutal

lt 114Wuctur1 tt910montal'l.a

LO ESENCIAL Y LO SUPERFLUO
Armando V. Rores Salazar. Omamentaria.
Lectura cultural de la arquitecWra regiomontana. Ed. UANL, Monterrey, Mé,cico

2003, 251 pp.

Alfonso Rangel Guerra
El ornamento se crea a partir de la forma.
Esencialmente es un problema artístico,

o quizá, desde ciertos puntos de vista,
artesanal, pues ambas palabras, arte y
artesanía, tienen un mismo origen
etimológico en la palabra griega tecné, de
donde también deriva "técnica", como procedlmiento o acción orientado a la realización de un objeto o propósito determinado.
El arquitecto Armando Rores Salazar
nos ofrece ahora la tercera parte de un
proyecto iniciado hace varios años, presente ahora en tres libros y dedicado a
estudiar la arquitectura como parte de la
cultura, todo orientado al análisis de la
circunstancia regiomontana. 8 primertrabajo fue Calicanto. Los marcos cu/Wrales
de la arquitectura regiomontana. A éste
le siguió Arquícuftura. Modelo para el estudio de la arquítecwra como objeto cu/tura/, donde se ofrece un importante análisis del edificio del Obispado, develando
su composición y significado cultural en
el contexto de la histor5ia y la cultura de
Monterrey. Ornamental/a. Lectura cu/tural de la arquitectura regiomontana. es el
último estudio de esta trilogía. Cobra especial interés en nuestro medio, donde se
estableció desde hace mucho tiempo el
lugar común de que en Monterrey, es decir en su vida y su historia, no hay presencia de lenguajes culturales en el ámbito
de la arquítectura y tampoco en otros, fundamentales para entender nuestra situación en el tiempo yen nuestra circunstancia histórica, por aquella vieja frase de
Vasooncelos que ha corrido con fortuna,
donde afümó que en San Luis Potosí termina la cultura y a partir de ahí hacia el
norte sigue la carne asada, es decir, sólo
las manifestaciones elementales y primañas de la exístencia. El libro del arquitecto Flores, como en general todo su trabajo como investigador, se orienta a superar
ese lugar común ya demostrar que nuesIra ciudad, si bien ha sido el fruto de la
tenacidad y de la lucha contra una naturaleza inhóspita, también cuenta con testimonios importantes de ese lenguaje del
espíritu en el que se manifiesta, con la

capacidad creadora, fa pertenencia a la
cultura occidental de la que somos parte,
situación que podremos Identificar si sa•
bemos leer lo que guardan de esa permanencia los monumentos, construcciones y edificios establecidos en las diferentes etapas históricas de nuestra ciudad.
Como en los anteriores trabajos del
arquitecto Flores, en éste las páginas iniciales están dedicadas a presentar las
ideas básicas que van a soportar la e,cposición central del libro. En este caso el
tema de la forma es el punto de partida,
afirmando que "la forma como componente de la arquitectura es su primera evidencia .. : Esto, que pudiera parecer una
perogrullada no lo es, desde el mamento en que nos percatamos de la evidente
necesidad de identificar la arquitectura a
partir de la forma. Si continuamos leyendo la idea expuesta, veremos que la forma no sólo se logra en los materiales con
los que se realiza la obra, sino también
en los espacios contenidos en ella, es
decir, la arquitectura se constituye necesanamente en volúmenes y en los espacios existentes entre dichos volúmenes.
Estos espacios son, finalmente, los que
permiten que la obra arquitectónica se
convierta en el sitio donde el hombre puede vivir, trabajar, descansar, divertirse, reflexionar, orar o jugar. Todas las situaciones de la vida humana están necesariamente relacionadas con la arquitectura ,
pues ésta es resultado de la íntellgencia
y la capacidad creadoras aplicadas a
construir los lugares en los que los individuos viven y conviven.
El valor de lo útil está presente en toda
obra arquitectónica, en la medida en que
su forma hace evidente el carácter funcional de la arquitectura; la obra responde plenamente al propósito para el que
fue construida. Son varios los beneficios
que otorga la funcionalidad, nos dice el
arquitecto Flores: "la comodidad. la economía, el confort" y otros muchos que seria
largo enumerar. Pero toda obra arquítec-

tónica, como ocurre con todo el hacer
humano sin excepción, está marcada inevitablemente por el estilo, esa peculiar
manera de e,cpresarse la acción de los
hombres y la vida toda, trátese de la acción referida a la materia cualquiera sea
su naturaleza, hasta el ejercicio del pensar, el hacer política, establecer las relaciones humanas o el simple movimiento
del cuerpo, desde la danza hasta el mero
caminar. En suma, todo el hacer humano
se realiza con cierto estilo y las grandes
épocas de la historia se identifican a través del estilo o estilo que van marcando
ese hacer humano.
Por el estilo accedemos al ornato. "El
ornato -afirma el arquitecto Flores- es
la apariencia externa y la e,caltación de la
arquitectura.• Dos elementos primordiales encontramos en esta importante definlción. En primer lugar, que el ornato es
algo exterior yque por lo tanto se ve, está
sometido a la vista. un ornato que no
puede ser visto, un ornato oculto, es un
contrasentido. El segundo elemento de
esta definición se ubica en la palabra
"exaltación". ¿Por qué se considera que
la arquitectura se ·exalta" mediante el ornato? Si la palabra se aplica a una persona quiere decirse que ésta ha perdido
la compostura, o la calma; dicho de diferente manera, significa que deja de comportarse en su forma usual, que está alterada. La palabra también tlene otro significado, cuando se refiere a la dignidad
o altura que un persona o cosa pueden
adquirir cuando son "exaltados". En la
obra arquitectónica, cuando la forma no
se limita a ser funcional, a ser algo útil y
se le añade algo ornamental, se produc€
su "exaltación", o sea algo que se eleva
más allá de lo útil o funcional otorgándole otro elemento que va más allá de ese
valor primario de lo útil. Sí a la obra arquítect6nica se le añ~de el ornato entonces se está haciendo una obra útil y al
mismo tiempo bella, o al menos, esa es
la intención. En consecuencia, ¿el ornato
es algo superfluo o es algo esencial a la

0L MEN U • NUMERO 3 / fu'JERO • JUNIO 2003

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humana, como lo han sido también el
ornamentos, incluidas las construcciones
derecho, la religión, las mstrtuciones soreligiosas. Ysi en vez de situamos en et
ciales y hasta la lengua; la ciudad quedó
presente nos vamos a los siglos iniciales
inserta desde sus orígenes en las manide la vida de la ciudad, podremos ver
festaciones culturales de las que ella miscomo aquellas construcciones de tos inima fue resultado.
cios del siglo XVI, por e1emplo, así como a
El ornamento es, así. el punto de relo largo de la centuria y también en la siferencia
que nos permite identificar, en los
guiente, las casas de los pñmeros poblatestimonios de los documentos de la épodores eran elementales aun en los proca en cuanto a tas construcciones que ya
pios elementos de construcción. según las
no existen, y en las que todavía hoy sidescripciones de los documentos época
guen en pie, cómo ha sido el suceder de
pues de aquellas casas nada ha queda·
las formas y los estilos, de los lenguajes
do, en parte por la precariedad de los elearquitectónicos, así como las sigmficaciomentos utilizados para erigirlas y en parnes que se desprenden de estas casas y
te tamb én por la destrucción de la natuedificíos. para con todo ello revelar forraleza, pues hay testimonio de la inunda·
mas de ser. transformaciones. permanenciones que periódicamente asolaron la
cias y aún concepciones y pensamientos
ciudad, y una de ellas fue la causa de
que movieron e impulsaron ta vida indivique la ciudad se mOV1era, de tos O¡os de
dual y colectiva de una ciudad que ahora
Agua de Santa Lucía, a la parte alta dontranscurre, desde apenas hace unos pocos
de hoy se encuentra la Catedral La falta
anos, en su quinto Siglo de emtencia.
de ornamentos en aquel caserio inicial de
Hay una pñmera referencia, del obista ciudad es muy explicable. pues la lupo de Guadalajara, Alonso de la Mota y
cha por la vida frente a los embates de la
Escobar, en el temprano año de 1605,
naturaleza y las incursiones de los natuapenas nueve después de la fundación
rales obligan a ocupar el tiempo en otras
de la Ciudad Metropolitana de Nuestra
tareas primordiales para ta continuidad de
Señora de Monterrey, donde se afirma la existencia.
testimonio recogido por el arquitecto AcEl paso del tiempo en las etapas inires en su libro- que es ·un tugarcito de
ciales de la ciudad es referencia expresa
españoles de hasta veinte vecinos que llaen esta obra del arquitecto Aores Salazar.
man Villa de Monterrey..• [donde) los veYcomo estas tierras dependieron en aquecinos son sumamente pobres que aún no
llos siglos de la Corona española, en estienen casas de adobes, sino de paliza·
tas páginas queda testimonio del trasfondas embarradas.. ~, testimonio que muesdo cultural de la Península, esto es, la pretra el oMdo en que había quedado el nomsencia celuoera que convMó con ta fenibre onginal de •ciudad" para denominarcia, la sefardí, la griega, la cartaginesa, la
mencionadas.
la ·vma·, a pesar de los pacos años pasaromana y la goda. Todo este trasfondo
Todo esto nos lleva a explicarnos por
dos desde su fundación. En el paso del
cultural estará presente en ta Nueva Es·
qué, en estos tiempos dominados por la
tiempo fueron quedando visiones de la
paña y en alguna forma en el Nuevo Reyno
economía, la ornamentación es tan esca·
ciudad escritas por otros personajes que
de León, también en los procesos y casa en la arquitectura moderna, o mejor
llegaron a Monterrey durante los siglos XVLI
racterísticas de las obras arquitectón cas:
dicho se sustenta en la belleza de los
y XVIII, hasta llegar hasta los años del sicolumnas, dinteles, arcos, bóvedas, cúpumateriales exteriores más que en el tra·
glo XIX. que de¡an ver ya la existencia de
las y otras manifestaciones de aquella
bajo de la mano. SI se comparan, por
una ciudad en proceso de crecimiento. En
fundición de culturas, así como el uso de
ejemplo, construcciones de fines del siesta obra del arquitecto Aores se nos ofrematenates de construcción de igual proglo XIX o principios del 'ti., con las realizace un acercamiento al desarrollo históricedencia. Y así, en esta continuidad de
das en las décadas inmediatamente posco y cultural de Monterrey a partir de su
tiempo que es la hJstoria y en estos trasteriores, puede verse con toda claridad
arquitectIJra. Mucho es lo que aporta para
pasos culturales producto de la movilidad
cómo va disminuyendo la preseneta de los

obra arquitectónica? Es evidente que una
obra arquitectónica bella, es en muchos
sentidos afín a la naturaleza humana, en
la medida en que el hombre es capaz de
alcanzar los niveles supenores del espíritu, en la medida en que la belleza lo acom•
paña en su existencia, particularmente en
los espacios que construye para vivir la
vida.
La belleza puede estar presente en
objetos y utensilios útiles, sean estos sillas, platos, cucharas o copas. Recordemos la orfebrería, capaz de convertir un
objeto útil, por pequeño que sea, en una
pieza bella y ornamentada. Hoy, época
donde el uso del uempo se traduce en
costos desmedidos según la naturaleza
del trabajo que se realice en ese tiempo,
es cada vez más dificil ver objetos bellos
porque su creación se convierte mevita·
blemente en altos costos, y lo mismo ocurre con la arquitectura, donde la parte ornamental es cada vez más reducida y acaba por prevalecer el valor de lo útil. Por
esto mismo el trabajo artesanal mantiene
todavía el valor de lo bello en los objetos
que crea, pues el artesano, por su propia
condición, suele pertenecer a comunidades o grupos sociales marginados de las
estrucwras económicas imperantes y en
consecuencia, su tiempo y su trabajo están esencialmente ligados a una concepción diferente de lo que es calificado como
arte, tarea humana identificada en el ámbito de aquello que es parte integrante
de esas estructuras económicas antes

el mejor conocimiento de nuestra ciudad
pero más. seguramente, rad ca en la ~
sibilidad, que se abre para el mismo autor Y para otros que seguramente se le
sumarán en estos trabajos, en este proceso lento de reconstrucción del pasado
de una ciudad, hoy pujante y de fuerte
presencia en el contexto nacional. Estos
estudios aportan, sin duda alguna, un rico
conjunto de elementos para la
sustentación de la historia y abren la puerta a otros muchos.
Un último comentario sobre la edición
de Omamentalia. Lectura cultural de la
arquttectura reg,omontana, realizada por
la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Es un hbro bellamente impreso, acorde
con su contenido y realizado en magnífl.
co papel Ytipografía, con una portada que
muestra la parte superior central del edificio de la Universidad frente a la Plaza
del Cole~o Civil. Esta edición viene a mostrar que Monterrey está rescatando la calidad Ybelleza editoriales que fueron caracteñsticas de los libros aquí realizados
en la segunda y tercera décadas del siglo
pasado, manifestación cultural que pudiera merecer, Junto a la lectura cultural de
la regiomontana, otra historia paralela, de
Igual valor en el rescate del patrimonio
de nuestra ciudad. Felicitamos al arquitecto Armando Flores Salazar por este
impulso que ha dado a los estudios históncos Y artísticos sobre la ciudad de
Monterrey. Sin duda, con este libro la ciudad se enriquece y a partir de él todos
nos conocemos mejor.

RESEÑA DE U REVISTA
PROVINCIAS INTERNAS
Provincias internas. Revista trimestral del
Centro Cultural Vito Alessio Robles. Saltlllo, Coahuila, 2002, 213 pp,

César Morado Macías
El primer número de esta revista apareció
en la primavera del 2001, el más recien-

Provincia

Interna

1

- te, corresponde al número 6 y circula a
partir del verano de 2002. Provincias Internas es una publicación trimestral del
Centro Cultural Vito Alessio Robles con
sede en Saltillo, Coahuila, dirigido desde
su fundación en 1998 por JavierVillarreal
Lozano. Segun reza el editorial, su obJetivo es difundir la historia del noreste mexicano, denominado antiguamente Provin•
cías Internas de Oriente. La revista se imprime en papel cultural a cargo de Grafo
Print Editores, con sede en Monterrey, N.L,
con un tira¡e de mil ejemplares. La tipografía de los números publicados a ta fecha, ha sido responsabilidad de Juan Jesús González y los diseños de portada de
Miguel Ángel Estrada. Asimismo, el cuidado de las ediciones ha estado a cargo
de Esperanza Dávila Soto y Maria Concepción Recio Oávila. Provincias Internas
cuenta con un consejo editorial integrado
por Javier Villarreal Lozano. Esperanza
Dávila Soto, Nohora Espinosa Ley, Víctor
M. Moneada Maya, Diana Moyeda Dávila
YMaría Concepción Recio Oávila.
Desde su apanción se ha convertido
en el punto de convergencia de h1stoñadores, cronistas y demás interesados en
el conocimiento de la historia del noreste
mexicano, ello ha sido posible no sólo por
la emergencia de la revista sino por la

bonomía de su director, Javier Villarreal,
connotadíslmo promotor cultural de Coahuila, prestigiado penodista de los pñnclpates diarios de esta entidad y pñmer presidente (entre 1992 y 1995), de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del
Estado de Coahuila.
El primer número de Provincias Internas estuvo enfocado a documentar dos
municipalidades coahuilenses, la de
Cuatrociénegas y Piedras Negras, en conmemoración del bicentenario de fundación Ydel ciento cincuenta aniversario,
respectivamente. Sobre la primera se publicó un texto de Vito Alessio Robles titulado Cuatrociénegas. Gajos de su historia
Y un Inventario de la labor de Nuestra
Señora de los Dolores de Cuatrocíénegas,
Se incluyó tanto la versión facsimilar del
documento como una paleográfica y otra
modernizada. Sobre Piedras Negras se
Incluyeron textos de Vrto Alessio Robles y
de lldefonso Villarello Vélez.
8 número dos, publicado en el verano del 2001 estuvo dedicado a difundir
la obra de Osear Dávlla Dávila, quien a
juicio de JavierVlllarreal perteneció a un
grupo marginal, pero no le impidió realizar una labor de promoción editorial que
marcó una profunda huella en la historia
de la cultura coahuilense de mediados del
siglo XX Ávido lector. dueño de un estilo
claro, pulido, clásico ... un bib/r6filo cuya
tenacidad y exquisito gusto le permitieron reunir la que sin duda es una de las
más valiosas bibliotecas de Saltillo; hoy
bajo el resguardo del Centro Cultural V'rto
Alessio Robles. B texto incluye una semblanza del citado personaje a cargo de
Esperanza Dávila Soto y dos textos de
Osear Dávila: Cosas y casos de nuestra
hlstona Y Tres aproximaciones a Sor Juana Inés de la Cruz.
El número tres de la revista reseñada
ya no presenta un carácter monotemático
sino más bien, un aóanico de aproximaciones a la historia del noreste. Abre con
un artículo de César Morado. L.a Historia
de Nuevo León. Apuntes epistemológicos

VOLUME."1 ll • .UMERO 3 / E ~ERO • JUNIO 2003
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3 r ENERO J ' TO 2003

�sobre la historiografía reciente. Continúa
con un artículo de Reynaldo Sordo
Cedeño: Miguel Ramos Arizpe y el primer
federalismo mexicano 1823-1824; en esa
misma línea incluye un teño clásico de
Felipe Tena Ramírez: La evolución histórica de México desde el punto de vista de
la organización polftica (1821-1857). Se
publica también una colaboración de Félix
D. Almaraz Jr. titulada Miguel Hidalgo y su
ruta histórica a traVés de Durango: B último capítulo de los clérigos. Cierra el volumen una colaboración del destacado
político coahuilense Roberto Orozco Meto:
El primer Madero en Coahuila y Texas.
El número cuatro de Provincías Internas aparecló en invierno de 2001, incluye un trabajo de la doctora en historia
María Luisa Rodríguez-Sala, Los Gobernadores de la provincia de Coahuila. 16871702. El maestro Sergio Corona Páez,
director del Archivo Histórico Juan Agustín
de Espinoza, SJ., de la Universidad Iberoamericana de Torreón, participa con Mentalidad religiosa y prestigio social en el
Saltillo del Siglo XVII. La capellania de
Alonso de Cepeda y Bernarda de Herrera
y por primera ocasión, la revista difunde
un capítulo de un libro en prensa: Vivir en
Saltillo durante la Guerra Estados Unidos
de 1846 a 1848, del historiador Carlos

artículo de María Luisa Rodñguez-Sala,
complementario de su colaboración en el
número cuatro, éste titulado Los Gobernadores del Nuevo Re;no de León. Análisis socio-histórico de sus actividades a
través de fuentes historiográficas, 1700·
1775. Incluye enseguida un texto de
Artemio Benavídes Hinojosa: México,
1929: Los albores del autoritarismo. Fi·
naliza la sección de artículos, con una
colaboración de la arqueóloga leticia
GonzálezArratia: Algo de arqueología y un
poco de historia del municipio de Gene-

Recio Dávila.
Un ensayo biográfico de Lucas Martínez Sáncllez sobre el coronel coahuilense
Pedro Advíncula Valdés, Winkar, motivó a
los editores de Provincias Internas a emprender la reimpresión facsimilar de un
folleto extremadamente raro, propiedad de
la Biblioteca del Centro Cultural Vito
Alessio Robles, Exploración practicada en
el desierto de Coahuila y Chihuahua por
el mayor de caballería Bias M. Rores, publicado por única vez, en 1892.
8 número cinco apareció la primavera del 2002. Abre con un artículo de Jorge Pedraza Salinas, actual presidente de
la Sociedad Nuevoleonesa de Historla,
Geografía y Estadistica, titulado Nuevo
León en el tiempo. Enseguida incluye un

tación a JavierVillarreal y su valioso equipo de trabajo por hacer de Provincias In·
ternas un vehículo de expresión y difusión
de la historia local.

ral Cepeda.
El número seis y más reciente de Pro·
vincias Internas, corresponde al verano de
2002 reviste carácter monográfico, está
dedicado a Saltillo, Coahuila con motivo
de celebrar el 425 aniversario de su fundación. A proposito, se publican los primeros cuatro capítulos del libro Face to
tace with the Mexicans, escrito por la norteamericana Fanny Chambers Gooch,
quien vivió en Saltillo en el último tercio
del siglo XIX, el texto original se editó en
Nueva York en 1987. Se incluye un estu·
dio preliminar, traducción y notas al texto
referido a cargo de Luis Everaert
Dubernard.
Cabe señalar que independientemente del aporte intelectual de los artículos
difundidos en Provincias Internas, ésta
constituye un instrumento de consulta
para investigadores sociales al incluir en
la mayoría de los números hasta ahora
publicados, una sección titulada De nuestro acervo que contiene tanto en versión
facsimilar como paleográfica, la transcripción de valiosísimos documentos que narran fragmentos de la historia del noreste
mexicano.
De particular interés resulta también
la sección de Noticias y Reseña de Actividades, donde se da cuenta de manera
puntual de las actividades del Centro Cultural Vito Alessio Robles y demás eventos
relacionados con la escritura de la historia ocurridos tanto en Coahuila, Nuevo
León, Tamaulípas y Texas. Nuestra felici-

Encuentro en la frontera:
mexicanos ynorteamericanos

en un espacio común

Manuel Ceballos Ramlrez
coonlinadoi

ENCUENTROS
Y DESENCUENTROS EN LA

FRONTERA NORTE
Encuentro en la frontera: mexicanos y norteamericanos en un espacio común. Ma•
nuel Cevallos Ramírez, coordinador. El
Colegio de México- Colegio de la Fmntera
Norte-Universidad Autónoma de Tamaulipas, México, D. F., 2001, 447 pp.

Edmundo Derbez García
El de la frontera norte, es un "campo minado" y sobre ese terreno, investigadores
tanto de Estados Unidos como de México
caminan en un afán de hacer un replanteamiento histórico de la relación entre
ambos países en ese espacio geográfico,
humano, cultural, económico.
El planteamiento del libro parte de
considerar a la frontera, precisamente
como un espacio sin barreras perceptibles, profundamente complejo en donde
intervienen un sin número de elementos
y factores. Así que de entrada el trabajo

para los investigadores del Colegio de la
Frontera Norte y sus invitados se volvía
retador. y retadores se vuelven sus propuestas al aleíarse de los postulados tradicionales de la historiografía para buscar en todo momento una interpretación
novedosa y diferente.
los estudios que reúne el volumen se
mueven en una dialéctica del encuentro y
desencuentro en temas como la inmigración, el tráfico comercial, la política y las
rebeliones, de los que se derivan aristas
como la interdependencia, la comunión
de historia, cultura y lengua.
En el primer apartado, el Espacio,
Bernardo García hace un análisis perceptible hoy, más que de la frontera del espacio diverso para mostrar la complejidad
que encierra la frontera del encuentro 0
mejor dicho del desencuentro; en el segundo tema; Encuentro y conflictos, David J. Weber busca una explicación con•
traria a la representación polarizada de la
hiStoriografía dominante de la frontera
entendiéndola como una tierra comú~
donde interactúan culturas en acomodamiento con tiempos de conflictos, pero
también de entendimientos; Josefina
Zoraida Vázquez es lapidaria en su juicio
al considerar que el primer desencuentro
histórico, la pérdida de Texas, se debió a
la sistemática violación de las leyes por
parte de los colonos texanos, expone las
"maniobrasN de Houston, Chambers y
Travis, a pesar de todos los privilegios y
facilidades otorgadas por el gobierno
mexicano; Ramón Estrada Ruiz propone
un interesante estudio de la conformación
de la "leyenda negra• de las ciudades fron·
terizas mexicanas, para él 1a caracterización de Tijuana YCiudad Juárez en ciudades del juego, la bebida y el sexo es en
buena medida manufactura norteameri-

cana, porque son estadounidenses los que
tienen el control de los negocios ilícitos y,
los turistas quienes patrocinan el vino y
la prostitución.
El tercer capítulo está dedicado a la
Economía en la frontera, Martín González
de la Vega destaca el prolífico comercio
entre el norte de México y el oeste norteamericano a través de Santa Fe. No acepta
la tesis de este comercio en un sólo sentido, sino revela que tanto Chihuahua
como Nuevo México participaron activamente penetrando hasta Pittsburg y Nueva York, factor de unión con el resto del
país Ycon Estados Unidos.
Mario Cerutti confirma lo trabajado
que tiene el tema de la economía
binacional en tiempos de guerra al exponer su tesis del "espacio regional", utiliza
el caso del español José san Román y
Palacio como ejemplo de este auge económico, pues fue intermediario de mercaderes del noreste mexicano, uno de
cuyos nudos estaba en Monterrey.
Cierra este capítulo el trabajo de Octavio Herrera Pérez, quien explíca que el
régimen de excepción fiscal fronterizo hizo
florecer los asentamientos en el norte
mexicano como Nuevo Laredo, Piedras
Negras, Ciudad Juárez, Nogales y Baía
California, pero esto a su vez los situó en
conflicto con el estado mexicano del que
estaban sustraídos o marginados.
El cuarto capítulo está dedicado a
examinar la interdependencia de ciudades hermanas fronterizas, áscar Martinez
señala la relación, a veces de cooperación Yotras de fricción entre El Paso y Ciudad Juárez; Manuel Cevallos propone los
dos Laredos unidos por idioma, cultura,
lazos familiares y económicos, pero en
ambivalente convivencia; Miguel Tinker
Salas muestra las relaciones no uníformes

ni estáticas de las dos Nogales que coexisten tanto en conflicto como en convergencia.
A las rebeliones de ambos lados de
la frontera se destina el quinto tema del
libro, en este caso Lawrance oouglas Taylor
Hansen, aborda el poco estudiado papel
de los magonistas en la frontera de Sonora YArizona, donde tuvieron gran influencia por representar los intereses de obreros elndígenas, aunque éstos no compartieran sus metas anarquistas.
Una propuesta diferente a lo que ha
planteado la breve historiografía sobre la
rebelión de Catarino Garza es expuesta
por Patricia Fernández de castro. Para ella,
la revuelta catarinense, más que una conspiración contra el presidente Porfilio Díaz,
fue un movimiento popular que respondió a las condiciones de empobrecimiento de los mexicanos en Texas. Esta revolución social, dice en su documentado trabajo, fue una expresión de resistencia ante
la subordinación a los anglosajones y, de
afirmación nacionalista de la comunidad
mexicana.
El libro cierra con el capítulo dedicado al encuentro que propicia la migración
Miguel Ángel González Quiroga enfoca n~
el estudiado éxodo del siglo
sino el
del XIX que se constituye como el inicio
de la migración laboral mexicana y, considera el autor, dio vitalidad a Texas; Cirila
Quintero Ramírez busca las diferencias
entre las organizaciones laborales de los
trabajadores mexicanos en un lado y otro
de la frontera Y, Femando Alanís Enciso
presenta las políticas migratorias estadounidenses, ante el flujo de trabajadores
mexicanos, destaca las posiciones divididas de sociedad y gobierno y la aplicación discrecional de las leyes.

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VOLUMEN Il • NúMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003
VOLUMEN II • NÚ lERO 3 1ENERO • JUNIO 2003

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�BUSCAN NUEVAS PERSPECTIVAS HISTÓRICAS

Remate

do en sus 64 años de vida institucional, 29 congresos naciona-

DEDICAN SEMINARIO A LA GUERRA FRÍA

les. Informes: http://www.historiadechihuahua.com

Como la historia de la guerra fría ha sido repensada a la luz de
las nuevas evidencias, de los testimonios de sus protagonistas,
de las víctimas Yvictimarios se llevó a cabo el Seminario lntem~cional "México, América Central Yel Caribe durante la Guerra Fna
( 1947 y 1991 El tema respondió al interés académ_¡co que ha
despertado Y la avalancha de publicaciones producidas en los
últimos años. Destacaron las participaciones de Mercedes de Vega
Y Stella González, quienes se adentraron en las fu~~tes d_ocumentales que sobre el tema en América Latina YMex1co ~xis'.en
en la cancilleña y otros acervos. También participaro~ Fnednch
Katz, quien habló de las múltiples perspectivas sobre la guerra
fría, YLorenzo Meyer sobre La guerra fria como co~rtada del autoritarismo: el caso de México. El evento fue orgamzado del 7 9
de noviembre de 2002 por Centro de Investigaciones YEstudios
Superiores en Antropología Social (CIESAS), el Acervo Hist~rico
Diplomático de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Counc1I on
Latin American and lberian Studies, Vale University, Cold War ln-

r.

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en

ternational History Project y Woodrow Wilson Center.

ACTUALIZAN A DOCENTES
SOBRE HISTORIA DE MÉXICO
8 Colegio Mexiquense A. C., realizó el Diplomado en Historia
sociopolítica del estado de México, dirigido a los directores de
escuelas primarias, secundarias, preparatorias y normales, con la
finalidad de actualizarlos en historia de México en sus diversos
niveles político, económico, social, ideológico Ycultural. Su objetivo fue permitir el análisis crítico de estos hechos de manera que
puedan comprender por sus orígenes, los vínculos que prestan
coheslón a la sociedad mexicana, al mismo tiempo que el estudiante pueda emitir juicios fundados y responsables sobre el acontecer histórico de la nación. Los temas abordados en las 40 sesiones fueron Arqueología, Mundo prehispánico, Conquista y_c~
lonia, Ilustración e Independencia, República Yreforma, Repu~~1ca restaurada Y Porfiriato, Revolución de 1910, Reconstrucc1on
nacional y México corrtemporáneo.

PLANTEA RETOS DE LA DIVULGACIÓN HISTÓRICA
ANALIZAN JUICIOS ACTUALES
SOBRE LA REVOWCIÓN
la Sociedad Chihuahuense de Estudios Históricos, organizó el
'IX/.. Congreso Nacional de Historia de la Revolución Mexicana
que sirvió como tribuna donde los investigadores pudieron manifestar libremente sus ideas, sus juicios Yel resultado de sus trabajos a fin de contribuir al esclarecimiento de los objetivos de
este movimiento. La idea fue conocer investigaciones recientes,
juicios actuales de valor científico y distintas ~nte(l)retaciones ~especto a algunos hechos históricos y personaies de la R~voluc1ó~.
En el congreso se analizó con el mismo criterio la do~na filosofica, las realizaciones sociales, los cambios en el pa1s d~de el
punto de vista económico, político Y social, ~esd~ el Inicio del
movimiento armado, hasta la actualidad, su v1genc1a Ysu po~enir. La Sociedad Chihuahuense de Estudios Históricos ha realiza-

Dentro del seminario "Divulgación de la historia"' que se ofreció a
alumnos de doctorado e investigadores de El Colegio de Jalisco,
participó Asunción Doménech, redactora en íefe de la~ revistas
La aventura de la historia Y Descubrir el arte, ambas impresas
por Alianza Editorial, de España, quien señalólos grandes ret_os
que plantea la difusión de la historia para un público no especializado. Los retos de los investigadores en ciencias sociales _son:
conectarse con los intereses del público, captar un ma~r numero de lectores, usar términos más coloquiales, brindar un texto
fluido. sin notas al pie; profundizar en temas de actualidad como
los atentados a las Torres gemelas, el Islam, el petróleo e lrak. En
España la historia publica tres mil 621 títulos cada año, Y de
éstos, 40 por ciento están dedicados a biografías.

La Escuela de Estudios Hispano-Americanos (Consejo Superior
de Investigaciones Científicas) realizó diversas mesas redondas,
coordinadas por el Dr. José J. Hemández Palomo, con el objetivo
de buscar nuevas perspectivas históricas sobre temas diversos.
De esta forma la Dra. Asunción l..avrin de la Universidad Estatal
de Arizona propuso la exploración de temas que no han sido suficientemente trabajados en la historiografía de la iglesia respecto a la vida conventual, así mismo nuevas fuentes como diarios,
autobiografías y cartas de monjas que revelan un rico imaginario
personal, con ef propósito de adentrarse en un mundo menos
institucional y más íntimo, a fin de ver a los miembros de tas
órdenes insertados en su mundo social e intelectual. En el caso
de los frailes se abre una investigación en las biografías y crónicas
para detectar las formas de representación de su hombría como
modelos de ejemplaridad masculina, al mismo tiempo, datos
inquisltoriales revelan sus fallas humanas en cuanto a la sexualidad.
Hicieron lo propio el Dr. Antonio lbarra de ta UNAM con el tema de la
élite comercial de Guadalajara de 1790-1820,;Érika Tapia Vázquez
del Colegio de Michoacán con "Querétaro: de pueblo de indios a
ciudad de españoles"; el Dr. Víctor Uribe con "Violencia doméstica en
México y Colombia: tensión de género y etnias, 1750-1810".

DIF1JNDEN HISTORIA DE LA MONEDA EN MÉXICO
La Sociedad Numismática de México realizó la XXXVI Convención
Numismática Internacional del 4 al 8 de febrero que incluyó el
Foro Educacional, mediante el cual se difundió el conocimiento
sobre la historia y riqueza de las monedas, medallas y billetes
mexicanos. La historia de la moneda en México inició en 1536,
con la inauguración de la primera Casa de Moneda de América, y
desde ese año se han acuñado piezas monetarias sin cesar. Las
primeras monedas fueron de plata, entre las que destaca el afamado 8 reales, antecesor del peso mexicano y desde 1675 también se han labrado monedas de oro. El evento incluyó visitas
guladas a la Fábrica de Billetes, en Legaría y al Museo de la Casa
de Moneda, así mismo se montó una exposición de monedas.
medallas y billetes del país y del extranjero, materiales para coleccionistas, libros y otras publicaciones alusivas a la numismática y se ofreció la conferencia #Monedas Clásicas• desde el punto
de vista histórico y artístico.

ANALIZAN 'LA FORMACIÓN DEL EMPRESARIADO
El Primer Seminario Internacional de Historia Empresarial, dedicado al estudio de la formación del empresariado y la acumulación del capital se llevó a cabo, organizado por el Centro de Estudios Internacionales CEHI, el Área de Historia de la UAM y Cua-

demos de Historia Empresarial. Algunos de los temas abordados
fueron: Emigración y Empresarios, Contexto nacional y formación
de empresas en los siglos XIX y XX, de los negocios a las empresas, del Antiguo régimen al siglo XX, diversificación del capital,
diversas formas de invertir y reproducir capital. Entre los participantes estuvieron los doctores l..llis Mier yTerán, José Lema Labadie
y Carlos Herrero B. 8 evento se realizó en la Casa del Tiempo de
la UAM, en Tacubaya, del 4 al 11 de febrero. Información: Tels. 56
76 98 73 y 044 55 532 07 346

DIFUNDEN HISTORIA DE LA EDUCACIÓN
Ante la necesidad de ampliar la difusión de la investigaciófl de lo
que ha sucedido y sucede con respecto a la educación, a fin de
ser conocida por los educadores de todos los niveles, la Sociedad Mexicana de Historia de la Educación y el Colegio Mexiquense, A. C., lleva a cabo del 1 de marzo al 20 de diciembre de
2003 el Diplomado "Historia de la educación del Estado de
México". los organizadores esperan que este conocimiento les
sirva para la transmisión de contenidos de los programas, comprender mejor el papel de la educación en las sociedades mexicana y mexiquense, así como aprovechar esos conocimientos para
mejorar su labor como docente. Entre los módulos se incluyen las
Políticas educativas en el estado de México en los siglos XIX y XX,
Proyectos y prácticas educativas de las reformas borbónicas al
porfiriato y el siglo XX.

MUESTRAN A UN JUÁREZ HUMANO
EN SU BICENTENARIO
Como parte de los festejos del bicentenarío del natalicio de Benito Juárez García, en el Recinto Oficial de la Cámara de Diputados
de Oax.aca, a la cual asistieron representantes de los 27 municipios zapotecas de la Sierra Juárez, Alfonso Esparza Luna, miembro del Seminario de Cultura Mexicana, A.C., habló de "Los trata·
dos de Me Lane O. Campo, obra maestra de la diplomacía mexicana", El investigador en historia de México pretendió hacer a un
lado la leyenda de Benito Juárez, en todos aquellos aspectos
románticos o de tipo personal que ya son conocidos, el 17 de
marzo mostró al Juárez como fue. Dijo que era un hombre que
tenía una personalidad particular, tranquilo, retraído, un hombre
que no tenía actitudes frontales ni majaderas de mando, y que
supo coordinar a los mexicanos más destacados de todos los
tiempos, como los hombres de la Reforma y a los militares de
mayor prestigio que México ha tenido, como Ignacio Zaragoza o
Porfirio Díaz. Este Juárez es el arquitecto de 1a nacionalidad y el
que le marcó un&lt;llto a los Estados Unidos de Norteamérica, para
que dejaran de querer apoderarse de parte o todo el territorio
mexicano.

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FOMENTAN UZOS DE UNIÓN
CON ESTUDIANTES DE AL

La Universidad Autónoma de Tlaxcala, México, reunió a estudiantes de la carrera de historia, ciencias sociales y carreras afines
de México y el extranjero, durante el Primer Simposio Internacional de Estudiantes de Historia Regional, celebrado del 7 al 9 de
ma~ de 2003. El tema central fue "la historia y su i~terd_iscíplinariedad" del que se desprendieron otros como la h1stona Ysu
relación con \a religión, la arqueología , la sociología, la
historiografia, la filosofía de la historia y la enseñanza de la Historia. Tras su participación en el VIII Simposio Internacional de Estudiantes de Historia celebrado en Arequipa, Perú, los tlaxcaltecas tomaron el interés de fomentar lazos de amistad y de unificación con las universidades de América Latina Ydar mayor impulso a la profesión. Fue realizado por la Coordinación de Ciencias!
Humanidades, el Departamento de Fllosofía y Letras Yla Coordi-

Ydesarrollo regional en Sinaloa, 1910-1994. En el segund~ dí~,
Juan Manuel Romero Gil de la Universidad de Sonora, La mmena
en el noroeste de México: Utopía Yrealidad; YMaría del Car~en
Hernández del Centro de Investigación sobre Alimnentac1on Y
Desamollo, Hermoslllo, habló de la Crisis avícola en Sonora. El
fin de un paradigma (1970-1999). Además hubo expositores in-

nación de la Licenciatura en Historia.
REALIZAN ENCUENTRO DE ESTUDIANTES DEL
NOROCCIDENTE

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Estudiantes de licenciatura en Historia, Ciencias Sociales YHumanidades Yáreas afines de instituciones de la región Ydel país,
participaron en el Primer Encuentro Regional de Estudiantes de
Historia del Noroccidente del 7 al 9 de mayo de 2003, en la
Unidad de Estudios Avanzados de la Universidad Autónoma de
Aguascalientes. El evento se constituyó como un for~.de discusión sobre la historia regional, reconociendo las temat1cas Ymetodologías aplicadas. Se abordaron temas de Hí~ria de 1~ región bajío-norte, Teoría, Historiografía y metodol?g'ª.de la h1~toria, Historia y arte, lnterdisciplinariedad de la h1stona, _Reval'.~ación de la historia en el presente, que incluyó una reflexión crítica
sobre la actividad del historiador en el presente.

PRESENTAN AVANCES EN ESTUDIOS
DE HISTORIA ECONóMICA

Los aportes recientes sobre la historia económica Y los estudios
empresariales en el norte de México, fueron dados conocer e~
un seminario organizado por la facultad de Econom1a de la Umversidad Nacional Autónoma de México, con el patrocinio de la
Asociación de Historia Económica de MéXico Yla Asociación de
Historia Económica del Norte de México. El primer día, Mario Cerutti
de la Univeisidad Autónoma de Nuevo León, expuso el tema_de
los Propietarios, empresarios Y empresa en el norte de México;
GustavO Aguílar de Universidad Autónoma de Sinaloa, sobre Banca

ª,

vitados. Información: meromero@servidor.unam.mx

FAVORECEN ESTUDIO DE LA HISTORIA
EDUCATIVA REGIONAL

Profesionales e investigadores de las ciencias sociales, de la disciplina histórica yde las ciencias de la educación, d_ieron _cue~~
de los diferentes enfoques Y metodologías de la 1nvestlgac1on
realizada en el campo de la historia de la educación al participar
en el Sexto congreso realizado en San Luis Potosí, del 19 al 23
de mayo de 2003. El evento reunió a representaciones Yagru_paciones de historiadores de la educación en México, Argentma,
Chíle, Colombia, Brasil, Ecuador, Nicaragua, Solivia, Costa Rica,
Uruguay, Cuba, Venezuela y Espana. De esta forma el congr~
titulado "Historia de las ideas, actores e instituciones educativas", cumplió su objetivo de ampliar y consol\dar redes d~ in~ercambio y cooperación académica de carácter individual o ,nstítU·
cional para favorecer el estudio de la historia educativa regional.
Al final se preparó una declaración conjunta que da cuenta de
las debilidades y fortalezas, de las similitudes Ydiferencias en
Jos grandes procesos educativos del siglo XX.
DEDICAN CONFERENCIAS A DISIDENTES

Y REBELDES
Instituto de Investigaciones Históricas ha iniciado su Ciclo de Conferencias 2003, bajo el título de "El historiador frente a la historia. Transgresores, disidentes Yrebeldes" que se realiza del 20 de
mayo al 1 de julio. La Dra. María Marcela Terr~~ YBasant~,hablará el 3 de junio de la "Disidencia entre las ehtes. Rebehon Y
contrabando en el Nororieote de Mé~lc-0 (1851-1853)"; el 10 de
junio la Ora. Elisa Speckman Guerra sobre Dísidenci~, ma~~inalísmo, transgresión Y criminalidad en homicidas e m~ant1c1das
(ciudad de México, últimas décadas ~e~ siglo _XIX Y~nme~ ~: 1
XX); el 17 de Junio el Dr. Felipe Arturo Av1la Espinosa, Una v~s1on
del zapatlsmo desde abajo"; el 24 de junio el Dr. Ariel Rodnguez
Kuri presentará "Tres hipótesis sobre los orígenes inmediatos del
movimiento estudiantil de 1968"; Y el 1° de julio el Dr. Juan
Pedro Viqueiras cuestionará si ·se puede estudiar la dimensión
local del neozapatlsmo". Informes: 5622 7529, 5622 7525, Fax
5622 7515. www.unam.mX/iih

ABORQAN TERROR Y TERRORISMO
EN LA HISTORIA

Del terror, terrores y terrorismo en la historia y en el mundo actual
fue el tema abordado en el VI Seminario "Maestro Jan Patula
Dobek" organizado por el Área de historia del estado y la Sociedad del Departamento de Filosofía de la División de Ciencias
Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma Metropolítana-lztapalapa. Las ponencias se presentaron en la Sala Cuicacalli
del 2 al 6 de junio de 2003.
OFRECEN CURSO DE ACTUALIZACIÓN
EN TEORÍA DE LA HISTORIA.

La Universidad Autónoma Metropolltana-Xochimilco, a través del
Área de estudios históricos, lleva a cabo el curso de actualización
para profesores en teoría de la historia, dedicado a la relectura
crítica de textos clásicos de historiadores que han generado el
corpus conceptual. metodológico y hermenéutico que subyace a
la disciplina histórica contemporánea. En 10 sesiones que iniciaron el 2 de octubre y concluyen el 2 de julio del 2003, se revisan
además textos de historiadores que han marcado nuevos caminos en el estudio de la historia social y cultural en las últimas
cuatro décadas. Ya se han analizado los conceptos de historia de
March Bloch yJohan Huizinga; el sentido de la historia para Braudel, Norbert Elías y Eric Hobsbawm; la verdad en la historia por
Maurice Agulhon y Gilbert Gadoffre. En la novena sesión, el 4 de
junio, se abordará el futuro de la historia con la obra de J. Appleby,
L Hunt y M. Jacob; y en la décima, el 2 de julio, la historia como
vocación y vivencia del pasado con la lectura de Pierre Vitar y
Edmundo O'Gorman.
ANALIZARÁN PAPEL DE LA BURGUESÍA
EN AMÉRICA LATINA

Afin de promover la comparación histórica teniendo en cuenta el
contexto regional de América Latina, se realizará en Montevideo,
Uruguay, del 9 al 11 de julio de 2003, las Terceras Jornadas de
Historia Económica, cuyo tema será "Las burguesías regionales
en los procesos de globalización: América Latina en perspectiva
histórica comparada (siglos XIX y XX)". Se espera que las diversas ponencias aborden en perspectiva comparada e interdisci·
plinaría el papel de los grupos burgueses. El interés es intercambiar conclusiones con investigadores provenientes de diversas
áreas científicas (sociología, historia y antropología) con el fin de
discutir el pasado, presente y futuro de la economía regional,
poniendo énfasis en el papel de la burguesía en la construcción
de los espacios y el uso de los territorios y recursos. Serán objeto
de atención los procesos de globalízación, entendidos en sentido

A

múltiple y amplío, y concebidos también como resultado de la
"larga duración" de los dos últimos siglos. Informes: Uruguay: fax
(5982) 400 08 71 web: http/www.fcs.edu.uy/multi/phes/audhe

RECORDARÁN BICENTENARIO
DE LA VISffA DE HUMBOLT

La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, a través
de su Instituto de investigaciones históricas, en colaboración con
la Humboldt State University de Arcata, California, conmemorará
el bicentenario de la visita de Alexander von Humboldt a Michoacán, con la realización del II Congreso Internacional Alexander von Humboldt: "Viajes, Viajeros y Literatura de viajes hacia y
desde México, América Latina y el Caribe siglos '1N al xx". El Congreso tendrá lugar en las instalaciones de la Universidad
Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en la ciudad colonial de
Morelía, en el estado de Míchoacán, México, del 11 al 16 de
agosto de 2003. Entre los temas de Historia, Geografía, Literatura
y Cartografía se abordará la literatura de viajes como fuente
historiográfica y como fuente de información geográfica y estratégica. Durante la conferencia se organizará una visita a la Ciudad de Pátzcuaro, uno de los sitios que junto a Valladolid (hoy
Morelia) fueron visitados por Humboldt en septiembre de 1803.
El congreso comprenderá cuatro conferencias magistrales y diversas presentaciones individuales. Informes:
humboldt@jupiter.umich.mx
REUNIRÁN A ESTUDIANTES DE POSGRADO

DE HISTORIA
El Colegio de San Luís y la Universidad Autónoma Metropolitanalztapalapa reunirán a los estudiantes de historia del país, que
cursan distintos programas de posgrado en el Coloquio Historia.
Un debate interinstitucional a celebrarse del 10 al 12 de septiembre del 2003. El evento busca permitir la exposición de investigaciones, intercambio de ideas, y la reflexión teórica, metodológica e historiográfica en las distintas ramas que componen
el saber del historiador. Además será un espacio para potenciar
el quehacer histórico de cada una de nuestras instituciones de
procedencia y poner al escrutinio público la labor de investigación de tos estudiantes. Información: coloquio_historia@yahoo.com
En Osaka congreso sobre estudios de AL y el Caribe Investigadoras y académicas participarán en el XI Congreso de La Federación Internacional de Estudios sobre América Latina y el Caribe
(flEALC) que se realizará en Osaka, Japón, del 24 al 27 de septiembre del 2003. El comité organizador lo préside el Japan Center for Area Studies, National Museum of Ethnology. El tema cuatro del evento será "Mujeres y arte popular en América Latina,
Caribe, Asia y Oceanía por lo que se convocó a presentar pro-

VOLUMEN 11 • NúMERO 3 / ENERO - JUN]O 2003

VOLUME

a • NÚMERO 3 1 ENERO • JU:NlO 2003

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�puestas de ponencias. Las organizadoras plantean la posibilida~
de compilar las ponencias para su publicación. lnf?~es: D~a: Eh
Bartra Universidad Autónoma Metropolitana-Xoch1m1lco Mex1co:
elibartra@terra.com.rnx Y Dra. María J. Rodríguez-Shadow, DEAS

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ABORDARÁN RELACIÓN ORIENTE-OCCIDENTE
EN EL ARTE

El Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM convo~an al
XXVII Coloquio Internacional de Historia del Arte denommado
(INAH), México: davecita@hotmail.com
"Orientes-Occidentes. El arte Yla mirada del otro" a realizarse del
9 al 13 de noviembre de 2003. Las relaciones oriente-occidente,
CONVOCAN A DISCUTIR TEMA
occidente-oriente, han sido de asimilación Yrechazo, subyugo Y
DE LA MUERTE Y CULTURA
resistencia; combate de poderes en los planos económic~, po~í~co, social Y cultural, por esa razón en el congre_so se d1~~ra,
Macalester College, St Paul, Minnesota está solicitando propuesdesde el campo de la historia del arte Yla ciencia de las imagetas sobre cualquier aspecto de la muerte Ycultura en _Méxi~o,
nes las diferentes connotaciones del exotismo, las distintas m~Latinoamérica o Estados Unidos, especialmente temas mterd1sner;s de concebir el contacto, la apropiación Y el intercambio
ciplinarios Ytransculturales para el Congreso World Vemacular, a
entre el continente asiático Ylas culturas locales de América. Los
celebrarse en Puebla, México del 9 al 12 de octubre de 2003.
Investigadores analizarán en sus trabajos los intercambios Ydeslos temas pueden ser Día de Muertos en Mexico, latino Ameñca
pojos artísticos entre oriente y occidente, así como otros co~cepY su desarrollo en Estados Unidos, Cementerios, tumbas y ~etos y fenómenos en los QUe de manera sem~jan~, se ~an~esmoñales: costumbres nacionales, regionales o locales en e~ d1se·
ten la diferencia radical Yla alteridad como amb1to de identidaño la iconografía Yla retórica de tales memoriales: tambíe~, etdes desconocidas o imposibles. La fecha límite de entrega de
ni~, clase, sexo en el cementerio o el memorial; culto del_heroe;
propuestas fue el l6 de mayo y la selección se hará el 11 de
Muerte Y cultura con enfoque de historia de las mentalidades;
julio. Informes: Tel. 5665-2465, 5665-7641, Fax: 5665-4740.
muerte Yliteratura, muerte Ymúsica, muerte Yjuegos, muerte Y
Correo electrónico: dciaiie@servidor.unam.mx
artes plásticas, rituales públicos Y privados relaci~~ados_ a la
muerte, incluyendo costumbres de duelo; construcc1on ~ discurCONVOCAN A CONGRESO DE HISTORIADORES
so social Y cultural en torno a la muerte; costumbres fu~ebres;
LATINOAMERICANOS
cambios en la actitud hacía la muerte, el muerto. Los resumenes
de 250 palabras en castellano o inglés. deben envia1Se antes del
Del 17 Y 21 de noviembre de 2003 se llevará a cabo e~ IV ~~n5 de junio. El portal de intemet es: http://www.ipsonet.org/
de Historiadores Latinoamericanistas con el tema Amenca
greso
.
h"st' .
vemacular/ e-mail: garciagodoy@macalester.edu
latina Yel Caribe en la historiograffa mundial; procesos i o~-

ESTUDIARÁN LEGnlMIDAD DEL ANTIGUO RÉGIMEN
El Centro de Investigaciones de América Latina (CIAL-Unive~itat
Jaume 1-Unidad Asociada Escuela de Estudios Hispanoamencanos CSIC-Sevilla) organiza el III Congreso Internacional "N~eva
España Ylas Antillas. Representación, legitimidad Ysoberama en
el mundo hispánico. Siglos XVII-XIX' a celebrarse en Caste11ón del
21 al 23 de octubre de 2003. En este foro se ofrecerán los resultados de las más recientes irwestigaciones y reflexiones sob~e el
marco espacial comprendido por Nueva España Y las Antillas,
da cabida también a otros estudios dedicados al resto de
pero
· r ta d
territorios de América Latina. El evento reunirá a especia is ~ e
diversas áreas de conocimiento entre las que destacan la historia, la geografía y el arte. El congreso estará estructura~~ en tres
esas temáticas que girarán en torno a la representac1on, la le;itimidad Yla soberanía en el mundo hl~páníco en tas qu~ _s~
enma,carán las ponencias de los Invitados. lnformac1on.
frasquet@his.uji.es

cos, identidades y los retos de la globalización para el subcont1nente•. El congreso internacional tendrá lugar en la Ca~ del Benemérito de las Américas Benito Juárez, en la Habana V1eJa, Cuba,
corwocado por la Asociación de Historiadores latinoamericanos
d I caribe (ADHILAC) y la Revista América a Debate de la FaculYe
S N. l' d
tad de Historia de la Universidad Michoacana d~ an ico as e
Hidalgo. El evento se propone una reflexión sobre !ºs _problemas
actuales de la historiografía latinoamericana Ycanbena. t.os ~ba'os podrán ser enviados antes del 1 de noviembre al e.ma1l:
adJhi\ac@ffh.uh.cu Ymalejo@zeus.ccu.umich.mx. Informes: Cuba,
Tel (537 ) 8323200 Fax (537) 8329115, Universidad michoacana:

(524) 3164177.
DEDICARÁN MESA DE ESTUDIO A LA ARISTOCRA·
CIA MEXICANA DEL SIGLO XIX
La American Historical Association llewrá a cabo el congreso titulado "War and Peace; a realizarse en Washington, o.e. en enero
de 2004. Una mesa de trabajo estará dedicada al tema de 'Toe
Mexican Aristocracy in War and Peace: the Nineteenth Century

Experience", en la que participarán Barbara Tenenbaum, de Library
of Congress), la maestra Edith Couturier; Víctor Macias-González
de University of Wisconsin, y Erika Pani del Instituto Mora. Por ello
se invita a irwestigadores a enviar propuestas de ponencias en
inglés, español, o portugués, de 20 a 25 minutos de duración, y
aproximadamente de 9 cuartillas de extensión. El ponente o su
institución deberá cubrir sus gastos de viaje y manutención. Elciste la posibilidad de publicar la ponencia en un numero especial
de una revista académica estadounidense. Erwiar propuesta y
curriculum vitae a: macias.vict@uwlax.edu.

BUSCAN NUEVOS TEMAS DE ESTUDIO
DE LA MINERiA EN AL
El Centro de Investigaciones Humanísticas de la Universidad de
Guanajuato, Junto a la Red de Historiadores de la Mínerfa Latinoamericana están convocando a investigadores a presentar trabajos inéditos sobre diversos aspectos generales y particulares,
de los procesos mineros en América Latina para su intercambio,
discusión y difusión en la VIII Reunión de dicha Red que se llevará a cabo del 3 al 5 de marzo de 2004 en la ciudad de Guanajuato. El evento se propone propiciar la discusión de nuevos temas
en los estudiosos de la mineria a fin de relacionarlo con el sector
agrario, industrial, comercial y financiero; además analizar, desde
distintas perspectivas, nuevos temas como formas de organización laboral, desarrollos tecnológicos, mercados, pero también
espera vincularlo con la producción artística, la conservación del
patrimonio industrial minero y los impactos ecológicos. Las propuestas serán enviadas al comité organizador hasta el 1 de julio
de 2003. Información: ada@quijote.ugto.mx

REALIZA AGN CENSO GUÍA DE ARCHIVOS
DE MÉXICO
El Archivo General de la Nación está realizando el Censo Guía de
Archivos de México con el fin de obtener aquellos datos que sirvan para facilitar el acceso y consulta de la documentación. Para
ello invita a los responsables de los archivos del país a contestar
un cuestionario donde quede registrada la descripción documental (título, periodo, volumen del fondo, tipo de documentos con
que cuenta: manuscritos, fotograñas, mapas, planos, telegramas,
folletos), Contexto del fondo (reseña histórica o datos biográficos
sobre el productor), Contenido de los expedientes y estructura
(breve síntesis a fin de permitir a los usuarios juzgar su interés
potencial). El cuestionario fue elaborado bajo las Normas Internacionales de Descripción Archivística ISAD (G) e ISAAR (CPF),
pretendiendo recoger los datos de la manera más exhaustiva
posible. Informes: Registro Nacional de Archivos del Archivo General de la Nación (01)51339900, ext. 19313, fax al 57890864,

correo electrónico: ytortolero@segob.gob.mx

NO HAY CABAL APERTURA A EXPEDIENTES
DE LA GUERRA SUCIA
Hace un año se anunció la apertura en el Archivo General de la
Nación de los expedientes mantenidos en reserva que pertenecieron a la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS) que custodiaba el Centro de Información y Seguridad Nacional (Cisen).
Hoy, el acceso a esos archivos se trabó y, según informes de agencias informatívas, se llega al extremo de que los papeles de la
DFS son custodiados por un funcionario del Cisen, Vicente
Csppello, quien obstaculiza la consulta de los documentos a periodistas, investigadores, e incluso a autoridades que averiguan
los actos cometidos por antiguos funcionarios policíacos durante
el combate a la guerrilla.

CATALOGARÁN ARCHIVO HISTÓRICO
DEL ARCHIVO GENERAL DE NOTARÍAS
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El Archivo Histórico del Archivo General de Notañas, será catalogado mediante la firma de un convenio entre el Instituto Nacional
de Antropología e Historia (INAH), el Gobierno del Distrito Federal
y el Colegio de Notarios del Distrito Federal. De esta manera se
continúa con la automatización de fondos testimoniales del patrimonio cultural, además de que el acuerdo signado en el marco
del Seminario Nacional de Actualización Notarial 2003, incluye la
revitalización del Ex Templo de Corpus Christi.
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DIGITALIZAN ARCHIVO DEL ANTIGUO
OBISPADO DE MICHOACÁN
El Archivo Histórico del antiguo obispado de Michoacán, conocido como Casa de Morelos se encuentra en la etapa inicial de
digitalización de varias series documentales del siglo XVII, en un
esfuerzo por conservar adecuadamente la documentación histórica original; facilitar su localización, consulta, reproducción y dí•
fusión del patrimonio documental y bibliográfico. El archivo contiene documentación relacionada con la historia eclesiástica, económica, política yjuridlca de la región que cubrió el antiguo obispado de Michoacán. Reúne información relacionada con los estados de Michoacán, Guanajuato, Colima, Guerrero, San Luis Potosí, parte del estado de México, Jalisco y Querétaro. Entre los
proyectos se contemplan, crear una página web para la consulta
a distancia de otros investigadores, vía internet y realizar convenios interinstitucíonales, como el propuesto pór la Universidad de
San Luis Potosí, para digital!zar la documentación relacionada
con ese estado, existente en el archivo.

VOLUMEN TT • NÚMERO 3 / ENERO • JUNIO 2003
VOLUMEN U • NÚMERO 3 1 ENERO - JUNIO 2003

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�ARCHIVISTAS INTERCAMBIAN EXPERIENCIAS

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Con el objetivo de compartir trabajos de investigación e intercambiar ideas y discusiones relativas a esfuerzos y experiencias,
se llevará a cabo el IV Congreso Nacional de Investigadores y
administradores de archivos, bibliotecas y museos a celebrarse
en San Luis Potosí del 18 al 20 de junio de 2003. Participará la
comunidad archivística, bibliotecana, museográfica, informática;
investigadores, administradores, historiadores y estudiantes relacionados con la administración, organización, conservación y
difusión del patrimonio documental del país. Se discutirán temas
como propuestas de soluciones, recopilación y difusión de las
tendencias teóricas y a los programas informáticos, facllítar el
desarrollo de redes y promocionar los productos y servicios de
archivos, bibliotecas, museos, centros de información y documentación públicos, privados y empresariales, de la República Mexicana. Además se ofrecerán talleres de correspondencia, clasíflcación archivística, paleografía, restauración documental, catalogación bibllográfica clasificación Dewey, comunicación especial para museos. El evento es convocado por la Asociación Nacional de Administradores de la Información Documental, A. C., el
lnstitllto Nacional de AntTOpología e Historia, el Gobierno del Estado de San Luis Potosi, el Ayuntamiento de la Capital y la Unlvers1d ad Autónoma de San luis Potosí. ln1ormes:
afiguero anaid.com.mx, mcliquidano anaid.com.mx y
dpedraza@anaid.com.mx
DISCUTIRÁN NORMAS DE TRABAJO Y SEGURIDAD

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DE FONDOS ANTIGUOS
Del 11 al 13 de junio se realizará en Puebla el Encuentro Nacional de Bibliotecas con Fondos Antiguos cu~ programa incluye
ponencias, sesiones de posters (información), mesas de trabajo
y conferencias Invitadas. las temáticas propuestas son: Normas
de descripción y estándares de trabajo, Medidas de seguridad.
Leyes patrimoniales, Conservación y restauración, Desarrollo de
Investigación y difusión, Cooperación y colaboración en proyectos
de difusión. Además se abordarán los avances en cuanto a las
tecnologías digitales que incluye aspectos como la automatización, digitalización, preservación de información electrónica y los
riesgos en la digitalizac1ón. lnfonnación: convento@maíl.udlap.mx

CONTINÚA BANCO MUNDIAL PROGRAMA DE PRESERVACIÓN DE ARCHIVOS
El Banco mundial está llevando a cabo el programa Archivos y
desarrollo sosten do, que comprende una serie de acciones tendientes a mejorar y preservar los archivos de lberoamérica. Esta
labor es consecuencia de un informe que la institución elaboró,

V LUMEl U •

' , !ERO 3 f E, ERO - JUNIO 2003

sobre la situación de los archivos en un periodo de doce meses,
con la colaboración de archiveros iberoamericanos entre ellos de
México, Brasil, Argentina y Colombia. Su propósito es sentar las
bases de una actuación a nivel continental orientada a la preservación del rico patrimonio documental iberoamericano. la elaboración del informe experto de lberoamérica Inició en octubre de
1998 cuando el Banco mundial encargó a ta Fundación Histórica
Tavera su realización. Informes: http://archlves.workdbank.org

CREARÁN WEB SOBRE ARCHIVOS
CENTROAMERICANOS

Para este año se espera terminar ta creación de un sitio web
titulado Central American Archive Surveys (Encuestas de archivos
centTOamericanos) que inclu rá una recopilación y sistematización de información de archivos municipales y eclesiásticos de El
Salvador, Guatemala, Honduras y Ncaragua. El proyecto, resultado de una señe de encuestas, está a cargo de la Universidad de
Tulane (New Orteans) con financiación del gobierno de los Estados Unidos a través de una beca "Title VI". Con esta Iniciativa se
atiende a una de las regiones más necesitadas de cooperación
en todos los ámbitos y se da continuidad a esfuerzos similares,
como los cuestionarios desarrollados por la Unesco, los censos
patrocinados por la Subdirección General de Archivos (España) y
el Informe experto sobre la situación del patnmomo documental
en lberoamérica (1998-2000).

MUSEO DEL FERROCARRIL SERÁ
CENTRO DE INFORMACIÓN DOCUMENTAL
B nuevo Museo del Ferrocarril de Aguascalientes, inaugurado el
24 de febrero en el Complejo Ferrocarrilero de las Tres Centunas
"la Estación", viene a constituirse en un cenlTO de Información
documental sobre esta actividad en el estado y México, además
promoverá la Investigación, asf como la conservación de la memoria histórica. El museo pretende reunir 15 mil piezas relacionadas con esta actividad recolectadas mediante convocatoria a
la comunidad. Continuará recibiendo objetos y documentos relaciOnados con la actividad ferroviaria para ir acrecentando el acervo.
las salas que conforman el Museo del Ferrocarril se distribuyen
en 4 temas: orígenes e historia, identidad y cultura, procesos de
producción y formas de organización laboral, y resultados de la
producción industrial y la infraestructura ferro'liaria en diversas

(IPGH), le fue conferido a la obra titulada Andrés Bello: pasión
por el orden, del chileno lván Jaksic. El organismo especializado
de la Organización de los Estados Americanos (OEA), premia desde 1999, obras sobre pensamiento (historia de las deas, historia
de la cultura, histona de la filosofía, historia de las mentalidades
y/o integración de la región), editadas por primera vez en algunos ?e los estados miembros. En este caso se confiere el premio,
segun el, jurado, ~or constituir aportes a la investigación
h1stonograflca amencana, pues incluye un aparato critico documental Ybibliográfico. La obra fue premiada el 7 de febre~. dentro de la ceremonia del 75 Aniversario de la Fundación,
PARA LEÓN PORTIW EL PREMIO UNIVERSIDAD
LATINOAMERICANA

Como un ~~onocim1ento a sus aportaciones académicas para la
comprens~on del pasado prehispánico, el historiador mexicano
Miguel leon-Porulla recibió el 3 de febrero el Premio Universidad
Lati~oamericana 2003. Considerado el mayor investigador de la
Amenca precolombina e indígena, es autor de obras como La filosofía náhua~ _estudiada en sus fuentes (teSls doctoral. 1956) , V'!Sión
de los vencidos. La otra cara de la conquista: además de otros ~bros
Ytrabajos de investigación antropológica ehistórica. León-Portilla de
77 años de edad, mie~bro de la Academia Mexicana de la Leng~a Y
director de la Academia Mexicana de la Hístona, recibió una medalla
de manos del rector de la Universidad,Tomás Beamonte.
EL VITO ALESSIO ROBLES 2002 A MARIO CERUffl

En su esfuerzo por reconocer el trabajo de los historiadores regionales, _la Presea al Mérito Histórico Vito Alessio Robles 2002 fue
confenda al doctor Mario Cerutti, maestro investigador de la Fa•
cultad de Economía de la Universidad Autónoma de uew león
en consideración a sus valiosos trabaJos sobre histona económ,:
ca del noreste mexicano. Entre sus obras se incluyen Burguesía Y
cap1tahsmo en Monterrey (1850-1910), los años veinte en México. P.~ ~ políticos yreconstrucción económica; yla desamortuacron civil en México y España. El galardón es otorgado por el
Centro Cultural VitO Atessio Robles de Salttllo, Coahuila. 8 jurado
estuvo integrado por los doctores Luis González YGonzález, Jean
Meyer YJan de Vos, Yla maestra Josefina Moguel. la presea Y
diploma le fue entregada, através de su esposa Esthela de Cerutti
en la clausura del Coloquio lntemac10nal de Histona "La Revolución mexicana desde la perspectiva del siglo XXI".

partes de México.

OBTIENE CHILENO PREMIO LEOPOLDO ZEA

~CONOCEN TRAYECTORIA DE DAVID PIÑERA RA•
MIREZ

El Premio Pensamiento de América "Leopoldo Zea· 2001-2002,
que otorga el Instituto Panamericano de Geografía e Historia

8 maestro David Piñera, considerado primer historiador profesio-

nal de Baja California, recibió un homenaje del ConseJo Nacional
para la Cu_l~ura Ylas Artes, a través del CenlTO CulturalTijuana, en
c~laborac,on con el Seminario de Cultura MeXJcano, en reconocimiento a su trayectoria. Es fundador Ypnmer director del Instituto
de lnves igaciones Históricas, fundador de la Licenciatura en Histona de la Escuela de Humanidades, así como uno de los principa~es p~mo~ores d_e obras del conocimiento histórico general de
~a¡a Cahfom1a Ymiembro de la Academia Mexicana de la Histona. donde ha sido maestro de varías generaciones de historiadores actuales. La ceremonia se llevó a cabo en la Sala de Lectura
de! CECUT donde estuvíeron presentes familiares del historiador,
ast co~o profesores de la Universidad Autónoma de Ba¡a Callfornia,
directivos del CECUT Y del Seminario de Cultura Mexicana.
REClBE JOSÉ MARÍA MURIÁ HOMENAJE
DEJAUSCO

8 Colegio de Jalisco dedicó a su presidente el producto de las
investigaciones de cada uno de sus investigadores, reunidos en
el volumen Ensayos en homenaje a José Maria Muriá como una
m~nera de re~n~~r su labor. El libro, editado por el Colegio
ba¡o la coord1nac1on de Louis cardaillac y Angélica Peregnna,
aportan un bagaje de conocimientos heterogéneos, agrupados
~n-cu_atro ~apítulos: historia, antropología, análisis político Yamihsis hterano. los traba¡os de Jaime Olveda, sobre el periódico EJ
Despertador Americano, Yde Jaime Rodríguez, sobre las Cortes
co~s.tituyentes mexicanas del siglo XIX. participan de ta línea
r~s•omsta del proceso independentista despojado de la infllttac1on romántica-nacionalista. Muriá, doctor en historia por El Colegio ~e México. asumió la presidencia de El Colegio de Jalisco en
septJe~bre de 1991 _Ydesde entonces le ha dado el empuje
~uendo para consohdarta Ydotarla de una alta calidad académica. ~n el homenaje participaron Asunción Doménech, redactora en Jef~ de las l'l!Vlstas espano1as La aventura de la historia Y
Descubnrel arte; y los profesores-investigadores Sergio Alcántara
Ferrer y Lou1s Cardailtac.

PREMIA GUANAJUATO CONCURSO DE HISTORIA
Con su trabajo ·a ferrocarril durante el porfiriato en el estado de
Guana1uato, Las estaciones ferrov,anas· Jazmín León Torres. obtuvo el segundo lugar del concurso El Estado de Guanajuato en la
Historia. convocado a través de la 01recc1ón de Conservación del
Patnmonio Cultura del Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato.
l&gt;clrtic1paron 15 trabajos. pero el Jurado calificador declaró desierto el primer lugar Ydetidló otorgar el segurtdo premio con un
monto de 15 mil pesos. la premiación se realizó en el Auditorio
del Museo casa Diego Rivera de la ciudad de Guanajuato.

u,

o

�CONVOCAN A PREMIO IBEROAMERICANO EN CIENCIAS SOCIALES
El lnstltuto de Investigaciones sociales de ta Universidad Nacional Autónomade México con el apoyo de la Organización de Esta·
dos Iberoamericanos, convocó a investigadores de América Lati·
na, España y Portugal, a la segunda edición del P~mio lbe~americano en Ciencias Sociales. Se premiará un articulo de m_vestigación original e inédito con un monto único d~ 100 mil
pesos y su publicación en la Revista Mexicana de Sociología. La
fecha límite de recepción de trabajos se fijó el 30 de mayo de

2003. www.unam.mx/lisunam
ENTREGARÁN PREMIO ATANASIO G. SARAVIA
Con el propósito de contribuir al reconocimiento de quienes se
dedican al estudio de la historia regional mexicana Ya fomentar
las investigaciones sobre estos temas, tos descendientes de d?n
Atanasia G. Saravla YFomento Cultural Banamex. A.C., mantuvieron abierta la convocatoria al X Premio Banamex "Atanasio _G.
Saravia• de Historia Regional Mexicana 2002-2003. Los traba¡os
fueron inscritos en el certamen antes del 28 de abril de_2003 ~n
las categorías de tesis de doctorado, maestría Ylicenc1a~_ra, in·
vestigaciones profesionales no realizadas con el propos1to de
obtener un grado académico e investigaciones de partícula~ no
vinculados profesionalmente al ámbito académico. Entre los miembros del jurado se encuentra el maestro Israel Cavazos Garza

der Gershenkron". La tesis ganadora se dará a conocer el 12 de
octubre de 2003. Uno de los trabajos es la tesis doctoral de la
profesora Graciela Márquez, del Centro de Estudios Económicos
del Colegio de México.

PRESENTAN ESFUERZOS DE REYES A FAVOR DE
EXILIADOS
la Fundación Histórica Talavera en coedición con El Colegio, presenta en el último volumen de la sene •oocumentos Tavera· el
libro Inteligencia española en México. Correspondencia Alfonso
Reyes/GustaVO Saz (l939-1958). 8 volumen reúne m~s de 1?0
cartas intercambiadas entre el presidente de El Colegio Yquien
entonces era rector de ta Universidad Nacional Autónoma de
México (UNAM), y más tarde Secretario de Salubridad y Asistencia Pública. En ellas queda constancia de los esfuerzos de las
autoridades mexicanas en la planificación para instalar a los intelectuales españoles por el conjunto de la República, así mismo
da testimonios de los proyectos intelectuales de los exilados, ~nto
en el terreno científico (medicina, biología) como en humam~ades (derecho, historia ... ). Incluye índice onomásti_co Yde ín~ciones. la edición fue preparada por Alberto Ennquez Perea, director del Archivo de El Colegio de México.

A REVISIÓN TEXTO DE HISTORIA DE SECUNDARIA

El libro Historia de México: un enfoque analítico de Claudia S!e_rra
campuzano, se encuentra en revisión por parte de ~na comis1~n
de la Secretaria de Educación Pública (SEP) Yta Camara N~c1~ENTREGARÁ AGUASCAUENTES PREMIO ..ALEJANnal de la Industria Editorial Mexicana (Caniem); aunque su distriDRO TOPETE"
bución continuó a pesar de sus controvertidos capítulos sobre la
matanza de 1latelolco Yel Juicio crítico a las políticas neollberales
El Consejo de la Crónica del Estado de Aguascalientes entre~~
de los ex presidentes Miguel de la Madrid, canos Salinas Y Er·
el Premio "Alejandro Topete del Valle" 2003 el próximo 17 ~~ Julio
nesto Zedillo, todos del PRI, a los que responsabiliza del increde 2003, a una obra inédita que contemple aspe~os hlstoncos y
mento de la pobreza en el país. Presenta al primero ·co~o un
culturales que hayan intervenido en la conformac1on de Agu~~vendedor de paraestatales Y devaluador de moneda; a Salmas le
lientes Yla región. A este premio fueron convocados a paruc,par
atribuyen la privatización de la banca, Telmex. ingenios, _la co_n ~
todos los investigadores que trabajan temas relacionados con_el
sión de carreteras. puertos Y líneas aéreas, Y que Zed1llo s~gu1~
patrimonio hlstónco cultural del estado Ysu _área _de influ_
enc1a;
las mismas políticas. Considera que el movimiento. estudt~ntil
por lo cual se contempló un referente espacial mas amplio que
del 2 de octubre de 1968 fue generado por la represión oficial Y
sus actuales límites. La entrega de tos 40 mil pesos al ganador
el abandono de la educación, yseñala al Ejército mexicano co~o
se realizara en et marco del aniversario del natalicio del cronista
el responsable de la matanza de estudiantes, Apunta q~e el EjerAlejandro Topete del Valle. Información: iissac@correo.unam.mx Y
cito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) tuv~ su ongen en la
http:/¡www.unam.mx/iisunam.
grave situación económica que vivió Méxi~ ese ~no, tras las devaluaciones, fugas de capitales Yquiebre de mdustnaS por la apertura
TRES FINAUSTAS PARA EL PREMIO "ALEXANDER
al libre comercio. "México se dirtge hacia el fin de siglo (... ) con una
GERSHENKRON"
enorme deuda externa, coo un bajo nivel de productividad tanto industrial como a(1J'Ícola, con grandes problemas sociales causados
La Asociación de Historia Económica de los Estados U~i~os, sepor el desempleo y la pobreza", señala su autora.
leccionó tos tres finalistas que aspiran a obtener el Premio Alexan-

WGA ES1VDIO$ JALISCIENSES A 50 NÚMEROS
Para celebrar su vigésimo aniversario de fundación El Colegio de
Jalisco presentó el número 50 de su revista trimestral Estudios
jaliscienses, dedicada al quehacer literario de cuatro jaliscienses,
Agustín Yánez, Manuel Puga y Acal. Victoriano Salado Álvarez y
Manuel J. Aguirre, escritores de finales del siglo XIX y pnncipios
del XX, cuyo momento social, político y cultural se ve reflejado en
cinco artículos. La revista sólo difunde textos de investigaciones
originales, ha publicado a lo largo de su historia las ponencias
vertidas en coloquios regionales, así como avances de estudios
que realizan académicos del Colegio y de otras instituciones nacionales y extranjeras. Un nuevo formato de portada envuelve las
páginas de Estudios jaliscienses, que a lo largo de sus doce años
de existencia ha presentado una variedad de temas en tomo a la
región Occidente de México, como su historia, sus expresiones
culturales o las semblanzas de sus personajes destacados. La
colección permite el conocimiento del pasado y la conformación
del presente del estado, a través de ta historia, la sociología y ta
antropología, contribuye a la difusión del conocimiento histórico
social de esta región "No tengo memoria de que alguna publicación académica haya logrado tal longevidad acompañada de tal
puntualidad", dijo su presidente, José María Muriá.

simposios sobre esta zona del país. Informes: Rupestre/web, http:/
/ rupestreweb.tripod.com/gonzalez.html

DESCUBRIMIENTOS EN EL TEMPLO MAYOR

La zona del Templo Mayor, mediante importantes hallazgos arqueológicos del INAH en los últimos meses, sigue arroJando información histórica sobre los periodos prehispánico y colonial.
En la calle de Donceles se descubrieron seis niveles diferentes
que correspondieron al Templo de los Guerreros Aguíla, descubrimientos que permiten determinar el límite oeste de lo fue este
Templo pues ya se conocían los extremos sur, este y norte. En la
calle de Palma fueron localizados drenajes que datan de los periodos prehispánico y colonial. En la Catedral Metropolitana. donde se realizó el cambio de piso, se encontraron vestigios de drenajes, diferentes nivelaciones de pisos y algunos restos de la
construcción de un seminario, como cimientos y muros de fa colonia. En el tercer patio mariano y sobre la calle de Moneda se
detectaron cuatro basamentos diferentes de ta época prehispánica. drenajes. pisos y muros del periodo colonial En lo que fue
"La casa del marqués del apartado" se localizaron pisos de la
última etapa constructiva de un templo y un muro perteneciente
a otro centro ceremonial.

DIFUNDE BOCA DE POTRERIUOS EN ENCUENTRO
DE ARTE RUPESTRE

HALLAZGOS EN EL DISTRIBUIDOR VIAL DE SAN
ANTONIO

Especialistas en arte rupestre de México y España. compartieron
sus experiencias en la difusión del patrimonio legado por los antiguos pobladores sobre piedras de cuevas y abrigos rocosos,
que en América data de hace 8 mil aiios y en Europa alcanza los
30 mil, durante el Encuentro "Altamira y el patrimonio prehistórico rupestre mexicano. Propuestas de conservación y difusión",
organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia
(INAH), la Universidad Iberoamericana y el Centro Cultural de
España en México. Moisés Valadez, arqueólogo del Centro INAH
de Nuevo león, describió la zonas de petrograbados de Boca de
Potrerillos. Dl¡o que es Importante conocer el desarrollo de este
tipo de sociedades y saber cómo vivían, además de dar a conocer la arqueología del norte, por que no todo es Mesoamérica: se
debe adecuar el ojo a otro tipo de investig¡iciones, con cedularios
de información diferentes, por lo que exhortó a que se realicen

En la zona del distribuidor vial de San Antonio en el Distrtto Federal, se encontraron evidencias que comprueban la presencia de
diferentes grupos étnicos en la nbera poniente del cauce del ño
Becerra en la antigua zona lacustre de la Cuenca de México. Se
han recuperado cuatro evidencias arqueológicas pertenecientes
a tres periodos históricos. el Preclásico (del 700-400 a.C.), el
Posclásico tardío (1350-1521) y el Colonial tardío. A ta altura de
la colonia Nonoalco, en el entronque de Avenida San Antonio y
Periférico. en Mixcoac, donde está el Antiguo Ferrocarril de
Cuemavaca, se encontró la osamenta de una persona rodeada
de valijas prehispánicas del periodo Azteca de los años 1320 a
1350, perteneciente a la cultura Tepaneca. Junto a los restos humanos había un molcajete, ollas, cazuelas y otros artefactos que
fueron trasladados al Museo Nacional de Antropología e Hístona.

VOLUMEN 11 • NUMERO 3 ElsERO - J

VOLUMEN 11 • •

MERO

~ / E ERO • JID,'10 2003

no 2003

........

o

�demia mexicana de ciencias, vicepresidenta de México Research
Network lnc. Actualmente investiga el Exterminio indígena en el noreste colonial, así como Fronteras, territorio y medio ambiente en el
noreste novohispano .Entre sus más recientes publicaciones se encuentra Anónimos y desterrados. La contienda por el sitio que llaman de Quauyla, siglos XVI-XVIII, México. Ciesas- Miguel A. Porrúa,
2000. Premio Casa Chata 2000. Categoría libro: Primer lugar.

Au tores

EDMUNDO DERBEZ GARCÍA

ALBERTO MARTÍNEZ "MARTUZ". 1935
Durango, Durango. Manero, diseñador gráfico, publicista, pintor. Avecindado en Monterrey desde 1948. Sus monos fueron publicados
en el periódico El Porvenir de Monterrey y en la Revista Mañana,
donde ilustraba El humor del mañana. Su obra pictórica poco conocida, se ha expuesto ocasionalmente en la ciudad de Monterrey.
Fue director de arte en Televisión Independiente de México entre
1966- 1974, y director gráfico en la Cervecería Cuauhtémoc 19742001. Es autor del timbre conmemorativo de los cuatrocientos años
de la fundación de Monterrey, obra que con algunas variantes, ilustra nuestra portada.

humanista, realizó estudios de Teatro y Letras francesas. En su país
perteneció a la Asociación de Investigadores y críticos de teatro
(ACITA). Entre sus obras de investigación histórica destacan las
dedicadas a Sor Juana Inés de la Cruz y Salvador Novo la cruz en el
espejo y, Con la sal de Salvador. En 1984 su obra La otra conquista
representó a su provincia de Buenos Aires, en el encuentro naclonal
de teatro de ese año. Reside en Nuevo León desde 1995 1 su labor
como docente, creadora e Investigadora la lleva a cabo en la Escuela de Teatro de la Facultad de Fllosofía y Letras de la UANL, y en el
Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León, CONARTE.

CRISTÓBAL LÓPEZ CARRERA. 1969

r

r

ARACEU RIVERA ESTRADA

&lt;t:

Estudió sociología en la Universidad Iberoamericana y arqueología
en la ENAH. Actualmente es pasante en la maestría de ciencias
geológicas de la UANL Ha sido responsable de restauración y conservación de la zona arqueológica de Paquimé, Chihuahua. Ha colaborado en distintos proyectos de conservación arqueológica en el
noreste de México. Sus trabajos de lnvestigacióri llan sido, publicados en revistas especializadas de la UNAM, de la UANLy del JTESM,

u

00

o

entre otros.

ALFONSO RANGUEL GUERRA (1928)
Escritor. Licenciado en derecho por la Universidad de Nuevo León.
Director de la escuela preparatoria número uno, 1955-1958 y de la
Facultad de Filosofía y Letras, 1960-1961. Fue rector de esta casa
de estudios, 1962-1965. Secretario general de la ANUIES 1965·
1977. Secretario genera1 de el Colegio de México,1985-1988. Secretario de Educación y Cultura de Nuevo León, 1988-1991. Actualmente es el titular del Centro Regional de Educación de Adultos y
Alfabetización Funcional para América Latina (CREFAL). Entre su obra
más reciente podemos citar: Monólogo de la Ciudad, edición conmemorativa del 400 aniversario de la fundación de Monterrey. UANL,
Monterrey 1996. Recoge el Dfa, Antología Temática de Alfonso Reyes, dos tomos. El Colegio Nacional, México, 1997.
CORAL AGUIRRE
Argentina. Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires. Tiene formación

VOLUMEN ll • NÚMERO 3 f ENERO - JUNIO 2003

Monterrey. Estudió Historia en la Universidad Autónoma de Nuevo
león. Es maestro en la Universidad de Monterrey.En 1994 fue becario del Fondo estatal para la cultura y las artes de Nuevo León.
Coordinó en 1996 Cantar, contar, creer. Tres estudios de cultura e
historia en un pueblo del noreste de México: Hualahises Nuevo Le6n;
es coautor del Breve diccionario de creencias y tradición oral de
Nuevo León. Fondo estatal para la cultura y las artes de Nuevo León,
1998.

CÉSAR MORADO MACiAS (1969)
Historiador. Licenciado en Filosofía por la Universidad Autónoma de
Nuevo León. Presidió la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, en
1994. Pertenece a la Asociación de Historía Económica del Norte
de México, desde 1995. Fungió como secretario técnico de la Comisión de Historia del Patronato Monterrey 400, en 1996. Es coordinador del Archivo Histórico del Archivo General del Es1ado de Nuevo
León, donde dirigió el Proyecto de digitalización del Periódico Oficial
de Nuevo León (32 discos compactos). Autor de varios catálogos,
ensayos y libros de historia regional.

Periodista cultural, egresado de Ciencias de la Comunicación de fa
UANL Ha colaborado en diversas revistas Yperiódicos; es autor de
ensayos de investigación histórica y del libro Sin novedad Monterrey. Actualmente coordina el periódico Vida Univers;taria.

FRANCISCO RUIZ SOÚS
Licenciado en ciencias de la comunicación Y en sociología por la
UANL nene maestría en metodología de la ciencia. Actualmente es
corrector~- editor en la Dirección de Publicaciones de la Secretaría
de Extens,on Y Cultura de la UANL Ycatedrático de la UDEM.
GENARO HUACAL 1957
Campecne. Transcurre en el ambiente cultura l regiomontano como
poeta, reseñista bibliográfico, animador de talleres literarios, redactor, corrector de textos Ycreador de exlibris para bibliotecas particulares.

ISMAEL FERNÁNDEZ AREU
Egresado de la carrera de lingüístlca de la Escuela Naciona l de
Antropología e Historia, México, Distrito Federal, en 1975. Actual~e_nte ~ i~v~tigador del Proyecto Regional: Ciudad de Monterrey,
M1grac1on md1gena en la ciudad; adscrito al Proyecto Nacional Et·
nograffa de las Regiones Indígenas de México hacia el Nuevo Milenio, .del Instituto Nacional de Antropología e Historta y el Consejo
Nacional de Ciencia yTecnología.

LYDIA ESPINOSA MORALES
~éxico, ~-F. Estudió historia en la UNAM. Se ha dedicado a la histon~ co~~mal de Michoacán Y Nuevo León, fue Investigadora de la
d1recc1on de estudios históricos del INAH, en 1994 colaboró en el
proyecto ~e digitalización de las Actas de Cabildo de Monterrey. Desde
1998 dlnge el Museo Regional de Nuevo León, publicó recientement~ El conve~to franciscano de San Andrés en Monterrey en el
~nuano H~manitas y Las Montañas de Plata en la colección Histonas de Mexico. FCE, 2000.

OUMPIA FARFÁN MORALES
Estud'.ó Antropología Social en la ENAH, México, D. F. Fue curadora e
investigadora del departamento de etnograña del Museo Nacional
de Antrop_o!ogía. Desde 1985 es investigadora del Centro INAH de
Nuevo Lean; coordina en Monterrey, el proyecto Migración indígena
en la ciudad, INAH-CONACYf. Es coautora en Tejedores de la naturaleza. La cesterf~ en cinco regiones de México. México, 1999. Algunos de sus artículos han sido publicados en el Boletín oficial del
IN_AH, en la Revista de Humanidades: Tecnológico de Monterrey, y en
Cáthedra de la Facultad de Filosoña y Letras de la UANL

RAÚL GARCÍA FLORES
Monterrey 1965, Estudió Antropología en la Universidad Veracruzana e Historia en la UANL. Desde abril de 1998 se desempeña como
profesor- investigador del INAH en la ENAH-Unidad Chihuahua. Ha
centrado su actividad de investigación en el campo de la
etnomusicología, Entre sus publicaciones en esta área destacan:
Teso_ro ~e la música norestense: Nuevo León l. (fonograma Ytexto
exphcatí.vo).INAH.México,1991; reedición en español e inglés,1998.
Ha publicado entre otros libros Puro Mitote! la música, el canto Y la
danza entre los chichimecas del Noreste.

JOSÉ CARLOS MÉNDEZ. 1943
Zamora Mich. Periodista y editor. Estudió letras e historia en la UNAM.
Ex becario del centro de escritores de Nuevo León, es coordinador
de la biblioteca Alfredo Gracia Vicente de la Casa de la Cultura de
Nuevo León.

CECIUA SHERIDAN PRIETO
Antropóloga y doctora en Historia, es titular (profesora e investigadora) en el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS); es titular del programa Ciesas noreste
de la misma Institución. Miembro del Sistema Nacional de Investigadores: Investigador Nacional Nivel 11, miembro regular de la Aca·

VOLU 1E

n • NÚMERO 3 / ENERO • ]UNlO 2003

f./'.)

.-'

o-,

o

�ARCHIVO GENERAL
DEL ESTADO DE NUEVO LEÓN
ARCHIVO H1stóR1co DE MoNTERllY

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OFRECE LA CONSULTA EN BASE DE DATOS
DE LAS ACTAS DE CABILDO DE 1600 A LA FECHA
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• Consultoría en administración de documentos y archivos administrativos e históricos, estatales y munioipales.
• Consulta de documentos históricos generados entre 1824 y 1969.
• Expedición de actas de nacimiento, matrimonio y defunción, registradas en los municipios de Nuevo León entre 1859 y 1925.
• Consulta genealógica en el acervo del registro civil histórico de Nuevo león.
• Acceso a la fototeca histórica del gobierno estatal (5 mil fotografías).
• Consulta de una mapoteca histórica (3 mil ejemplares de cartograña local y nacional).
• Consulta del Periódico Oficial del Estado desde 1826 a la fecha y del Diario de la Federación desde 1867.
• Acceso a una biblioteca especializada en historia del noreste de México (6 mil volúmenes).
• Acceso a documentos sonoros y audiovisuales (entrevistas y tesUmonios).
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• Exposiciones documentales sobre procesos históricos relevantes.
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Dirección:
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documentales en forma general. Las investigaciones deberán hacerse personalmente. Consulta telefónica. Se proporcionará la
información general solicitada por este servicio, a los teléfonos del instituto. Servicio de reprografia. La reproducción de los
documentos se realiza por digitalización, para una mejor conservación. Será necesario cubrir el costo de cada documento que
se desee reproducir. Visitas guiadas. Previa cita, se realizan visitas que ofrecen un panorama global de las prácticas y servicio
del IED. Asesoría para la organización de archivos público y privados. Servicio de paleograffa.
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VOLUMEN TT • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003
VOLUMEN ll • NÚMERO 3 1ENERO - JUNIO 2003

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&lt;

�CONVOCATORIA
Con el propósito de alentar los trabajos de reflexión filosófica sobre la cultura en México, la Universidad Autónoma de
Nuevo León y el Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León, convocan al:

PREMIO NACIONAL DE ENSAYO RAÚL RANGEL FRÍAS 2003

r

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-1'.!

N
.,...

BASES: Podrán participar todos los escritores mexicanos y los extranjeros avecinados en el país, con un ensayo o libro
1. de ensayos inéditos en español, sobre la obra de Raúl Rangel Frías o de otros filósofos mexicanos, o ensayos
que se inscriban en el campo de la filosofía y de su relación con otras disciplínas de las Humanidades y las
Ciencias Sociales. Los trabajos deberán tener una extensión mínima de 100 y máxima de 250 cuartillas.
Los participantes enviarán sus trabajos en original y tres copias, escritos a máquina, en papel tamaño carta y
2. por una sola cara a la Secretaría de Extensión y Cultura de la UANL, Biblioteca Magna Universitaria "Raúl
Rangel Frias", Avenida Alfonso Reyes 4000 norte, C.P. 64440, Monterrey, Nuevo León, México .
Los concursantes deberán participar bajo seudónimo y proporcionar, en un sobre cerrado, su nombre, domicilio

3.
4.

5.
6.
7.
B.

9.
1o.

y número telefónico.
No podrán participar quienes formen parte de la organización del concurso ni obras que hayan sido premiadas
en certámenes similares.
La fecha limite de recepción de trabajos será el lunes 15 de diciembre de 2003. En caso de los trabajos
remitidos por correo, se aceptarán aquellos en los que coincida la techa del matasellos con la del cierre de la

CATIIDIA

convocatoria.
Se otorgará un premio único e indivisible de $100,000.00 (Cien mil pesos 00/100 M.N.).
El jurado calificador estará integrado por especialistas con amplio reconocimiento en el género. Su decisión
será inapelable.
Una vez emitido el tallo se procederá a la apertura de la plica de identificación ante notario público. Éste se
dará a conocer durante la última semana del mes de febrero de 2004, notificándosela directamente a quien
resulte ganador, así como mediante la publicación del resultado en los medios de comunicación. La entrega del

Humanidades y Ciencias Sociales
Revista de la Facultad de Filosofía y Letras

U.A.N.L.

premio se hará en marzo de 2004.
Es facultad del jurado descalificar cualquier trabajo que no presente las características exigidas por la
convocatoria, asl como resolver los casos no referidos en la misma. El premio puede ser declarado desierto.
Las instituciones convocan tes se reservan el derecho de publicación del trabajo ganador hasta por un año
después de la entrega del premio, así como la publicación de algún fragmento del mismo en la revista cultural

universitaria Armas y Letras.
11. No se devolVerán originales ni copias de los trabajos no premiados.
12. la participación en este concurso implica la aceptación de estas bases.
Para obtener mayor informac16n comunicarse a:
Casa de ia Cultura de Nuevo león. Tel. (0181)8 3-74-12-26, fax 83-74-30-35

VOLUMEN U • NUMERO 3 / E ERO -JUNIO 2003

Director: Héctor Franco Sáenz
cathedra@ccr.dsi.uanl.mx

Publicación Tetramestral

•Precio del Ejemplar: $40.00

•Suscripción Anual: $100.00 ,

Tels. /0181) 8352 4250 / 8352 4259
. F~cultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria
San N1colas de los Garza, N.L., C.P 66450. Apartado Postal l0, Suc. F

VOLUMEN Il •

ÚMERO 3 1 ENERO • JUNIO 2003

�Documentalia

ara e ta docmnentalia hcmo eleccionado fragmentos de dos documentos que no
ofrecen relevante información del uevo Reino de León y sus pobladores indígenas,
acerca de algunas actividade productivas y de las principales preocupaciones de los
gobernantes en los albores del siglo xvüi. El primero de ellos corresponde al juicio de
residencia aplicado a la gestión del gobernador y capitán general don Francisco Báez
de Treviño en 1705, el cual e encuentra en el Ramo Civil, volumen 28-A, expedientel3 en el
Archivo Municipal de Monterrey; está integrado por 76 foja de las que l • ofrccemo ólo un
fragmento de 9 fojas (21 v~27). Contienen el interrogatorio que ante el juez de residencia Matías
de Aguirre, e practicó a icolls López Prieto de 72 año y, a alvador de Errada y Capetillo de
35 años "vecinos de esta ciudad y reino".
Como el lector podrá observar, las respuesta al interrogatorio parecen estar medidas en
palabras y bien podrían sugerir que el aplicado a los testigos no fuera secr-rt0; esta apreciación
sólo se desvanecería leyendo lo expedientes completo , al con tatar 9ue sus respuestas en estos
juicios de residencia dejan ver parte de la vida cotidiana y que los dichos en las declaraciones
traslucen los oficios y la ubicación que cada uno de los com·ocado tenía en Ja ociedad colonial
del nevo Reino. Para quien se interese en la forma en que e tán planteadas las preguntas, los
remitimos a la foja l4v-18 de e te mismo expediente.
El historiador Israel Cavazos publicó en el número l de Actas, en su primera época., la relación de juicios de r idcncía existentes en el Archivo Municipal de Monterrey aplicados a funcionarios de gobierno y comenta que casi todos los gobemadores, ayuntamientos, nlcnldes mayores, etc.
de la época colonial, en el Nuevo R.ei,w de León,fi,eron sometid-0s a juicio de residencia, para tomar en
cuenta la condttcta observada durante el ejercicio del ca&gt;;go p1íblico. De estos docwnentos d más
antiguo regisn·o resulta ser el de Martín de Aldapc del aií.o de J644.
El segundo fragmento de la documentalia es parte del auto de visita que realizó a este reino d
obispo don Diego Camacho y Ávila del 18 de julio al 3 de agosto de 1712, y el cual se encuentra
íntegro en el diario de visitas de los obispos en el archivo histórico de la Arquidiócesis de
Guadalajara. De la información más obresalientc que nos ofrece este manuscrito destaca la
relativa a la población del uevo Reino de León. En Monterrey, no dice, hay poco más de dos mil
personas y poco más de quinientos indios bomul.os. En Cadereyta el padrón que se tiene es de 1709 y
registra ochoámtn.s oc/Jo personas di todas catidades. De Linares no. dice que no i11c1t~,•e a ciento diez
indios de misión y los vagos que son pastores noPecientos. En Boca de Leones sesenta Tlaxcaltecos y
nwenta Alampas, y, el Real de las Sabinas registra seiscientas pmonas dedicadas a activjdades
subsidiarias de la principal gue era Ja minería. egún este diario ornan en el Nuevo Reino más
de ci mil noventa y ocho habitantes.
Mcyna,·do Viizquez Esquive/

VOLUME

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UMERO 3 / ENERO - JUNlO 2003

VOLUMEN D • Nú 1ERO 3 1ENERO - JUNTO 2003

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Tto. Joseph de Chapa. En la ciudad de anta María de Monterrey del
Nuevo Reino de León, en cuatro días del mes de noviembre de mil
setecientos y cinco años, en persecución de esta pe quisa secreta, yo el
general don Matías de Agufrre juez de residencia, y hice parecer ante mí
al capitán Nicolás López Prieto, español, vecino de e ta ciudad y
republicano de ella, quien dijo ser de edad de setenta y dos años y que no
le tocan las generales y habiéndoles recibido juramento que lo hizo por
dios nu stro señor y la señal de la cruz en fonna de derecho, por las
preguntas del interrogatorio dijo lo siguiente.

A la primera pregunta dijo que conoce al general don Francisco Báez

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consta en estos autos que se le fue mostrada y que tiene noticia de esta
residencia y esto responde.

A la pregunta segunda dijo que dicho general don Francisco Báez de

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Treviño y sus ministros, tuvieron particular cuidado y esmero en tener

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limpios los camino de este reino, extirpando de todos a la gente de mal

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vivir, castigando alguno excesos que se ofrecieron aunque muy pocos,

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de Treviño y a sus ministros que se contienen en la relación jurada que

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por ser como es este reino tierra quieta y que sólo sí hay algunas

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hostilidades de indios revelados contra la real corona así de este reino

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como el de la Vizcaya y Cuaguila, habiendo puesto todos los medios
muy eficaces a guardar los puertos de Salinas y de Pesquería, que son los
puerto por donde entran los indios alzados de la Vizcaya y Quaguila;
ejecutan robos y muertes a donde dicho gobernador don Francisco Báez
de Treviño, puso dos escuadras con sus cabos annados de todas annas

'

dichos soldados ofensivo y defensivos, habiendo mandado hacer armas
para lo caballos, por haberse reconocido no haberlas en este reino las
mandó hacer de

VOLUMEN 11 • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

VOLUMEN 11 • NÚ,\IBRO 3 / ENER - JUNIO 2003

cz:

�bajo de pena, así para los referidos puertos como para los de San Antonio
Río Blanco y San Xr:istóbal que, con todos estos puertos sabe ha tenido
particular esmero y cuidado en que se registren dichos puertos, porque

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los indio de la tierra de Tamaulipa que son los que infestan este reino

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entrasen a él a hacer las hostilidades que acostumbran y que así mismo,
dicho general don Francisco Báez Treviño y sus ministros, sabe bao

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obedecido con toda reverencia la cédula de su majestad, real e provisiones

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de la real audiencia de México y mandamientos del excelentísimo señor
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virrey de la ueva España, y que han cumplido y ejecutado lo que por
ello se manda sin apasionarse ni enojarse ni tratar mal de palabra a los

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que las presentan sin dar lugar a que por ellas se haya seguido daño

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ninguno y esto responde.

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A la tercera pregunta dijo dicho declarante que en este reino no se
acostumbran pagar alcabalas, por que de los frutos y esquilmos de los

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vecinos y tratantes pagan alcabala en tierra fuera, y en cuanto a penas de

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cámara que no sabe nada, y que no se paga tributo ni medio a los indios

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por ser tierra remota y los indio incapace y que sí ha visto y sabe que
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dichos resídenciados, han administrado la real justicia a las partes litigantes

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oyéndoles sus demandas y querellas, procediendo en ellas con toda
formalidad y sentenciándolas conforme a derecho y con toda justificación
sin haber por ello recibido ninguna dádiva ni cohecho y esto responde.
A la cuarta pregunta dijo no haberse ofrecido en este reino blasfemia

ninguna que castigar y que sabe que ha puesto todo remedio en castigar y
evitar los pecados públicos haciendo casar; los que estaban en mal estado
y desterrando a otros que no se podían casar y que sabe

VOLUMEN 11 • NÚMERO 3 / ENERO - JUNlO 2003.

VOLUMEN 11 • NÚMERO 3 / ENERO - JUN10 2003

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�dichos residenciados no han estado amancebados, por que lo que ha
visto es que siempre han vivido dando buena nota y ejemplo
excusando toda materia de escándalo, y que sabe y ha visto, no trataron

ni contrataron con los indios ni espafíoles de esta jurisdicción en los
géneros de Castilla, China o de la tierra nj otros ningunos, ni cargaron
a los indios ni los consintieron cargar ni echar derramas ni
repartimientos, y que sabe que dicho general don Francisco Báez de
Treviño y sus ministros han puesto todo cuidado y esmero en las
cosas tocantes al culto divino y servicio de dios, procurando por su
parte por los naturales indios, nuevamente convertidos, se les enseñara
la doctrina cristiana y que estuviesen bien instruidos en las cosas
tocantes de nuestra santa fe católica y congregados a las doctrinas y
que en particular dicho general don Francisco Báez Trevifio de cuatro
o cinco años tiene en su hacienda diez y siete familias que bajó de
paz, los cuales están instruidos y enseñados en las cosas tocantes a
nuestra santa fe católica y enseñanza y se les dice una misa cada mes
y

paga ministro para ello y dichos indios siembran y crían gallinas; y

que dicho gobernador habiéndose caído de un temporal grande la
iglesia parroquial de esta ciudad y quedando arruinada desde sus
primeros fundamentos no quedó en esta ciudad otra iglesia más que
tan solamente la de los religiosos del señor San Francisco, donde
dice dicho declarante se llevó el sagrario del depósito y quedó toda
esta ciudad con mucho desconsuelo, de fonna que el licenciado don
Jerónimo López Prieto, cura beneficiado, vicario y juez eclesiástico
de esta ciudad y reino 1 dio principio a los primeros fundamentos de la
iglesia de San Xavier, a cuyo auxilio dice fue el primero que se ofreció
con su persona y caudal, dicho general don Francisco Báf!? de Treviño·
y que lo mostró en haber dado los materiales de toda la cal y en
mucha parte de la piedra, y asistiendo personalmente

VOWMEN ll • NÜMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003
VOLUME.1-l ll ' NOMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

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�al corte de las maderas, juntando muchas limosnas para dicha obra y así
mismo dio de su caudal mil y cincuenta pe os y otros adornos, y que
sabe que en la iglesia de san Francisco atendió a los reparos de ella y
tiene un altar dedicado a San Francisco Gabiel (por Gabriel) con adornos
muy costosos y que trajo de México una hechura de Jesús Nazareno
alta y se colocó en dicho convento; y también sabe tiene ofrecido
trescientos pesos para reparar la iglesia de la Villa de Cadereyta y que
en dicha pregunta no se sabe otra co a y esto responde.
A la quinta pregunta dijo dicho declarante que lo que se expresa en el

principio de ella no lo sabe, y que sí sabe, dichos residenciados no han
recibido dádivas cohechos ni presentes ni cobrar derechos antes de ser
pagada la parte principal y que sabe por haber tenido dicho declarante
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el oficio del alguacil mayor y continua asistencia en esta ciudad; y que

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no ha sido remiso en la administración de ju ticia y que no impidió

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entrada a los pastores ni les llevó derecho ningunos y esto responde
dicho declarante.
A la sexta pregunta dijo dicho declarante, no hay en e te reino bienes

de comunidad y que oyó decir a dicho gobernador don Francisco Báez
de Treviño, no había gastos de justicia y que no hizo más que una visita
y no llevó estipendio ninguno por eUa y que dichos residénciados han
tenido particular cuidado que sean pagados

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MERO 3 / ENERO • JUNIO 2003

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�los sirvientes y se les ajusten sus cuentas, y que sabe los criadores se
han arreglado a reales ordenanzas.
A la séptima pregunta dijo dicho declarante, que en este reino no~~. . .

ni ha sido costumbre las cuentas de los naturales por ser incapaces y
que en cuanto a los hierros de herrar, sabe ha sido costumbre desde la
fundación de este reino el haberlos tenido los vecinos que los han
tenido con registro y licencia de los gobernadores y que en este reino
no se ha publicado el de pacho del excelentísimo virrey de la Nueva
España, y que sabe djchos residenciados no ban dejado usurpar su
jurisdicción ni consentido jueces intrusos ni se han inibido ni remitido
causas ningunas a ningún juez eclesiástico y esto responde.
A la octava pregunta dijo dicho dec1arante que no nombró dicho

gobernador ningún teniente de general, y que nombró por teniente
de justicia en los valles de la Pesquería y Huajuco por tenientes de
justicia a los capitanes don Diego García de Sepúlveda y a Nicolás
Rodríguez; partes donde se ha acostumbrado a haberlos habido por
ser partes remotas y ser muy necesaria por ser partes de indios
enemigos rebelados contra la real corona y esto responde.
A la novena pregunta dijo que no pennitieron dichos residenciados
hubiese habido regatones o usureros y que siempre hao tenido
particular cuidado de que esté abastecida esta ciudad de los
bastimentas necesarios: y que

VOLUMEN TT • NÚM.ERO 3 / ENERO - JUN10 2003
VOLUMEN II • NÚMERO 3 / 8'.'ERO - JUNIO 2003

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sabe dicho declarante que habiendo entrado dicho general a su
gobierno, ha] ló este reino en suma necesidad de bastimentas ocasionada

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de la esterilidad de un año y siendo reconocida por dicho gobernador

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abrió sus trojes y las socorrió dando a los pobres, religiosos y
labradores, y no bastando con la semilla referida hizo traer mucha

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cantidad de afuera y la repartió en la misma manera y esto responde.

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A la décima pregunta dijo que dicho general ni sus ministros no han
tenido juego de naipes ni tableros públicos ni que se han destruidos
por ello ningunas personas ni faltado a sus tratos ni ocupaciones de

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sus casas y esto responde.
A la undécima pregunta dijo que dicho general ha traído al gremio

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d nuestra santa madre iglesia muchos indios que se ocupan y
congregan en sus rancherías, en las haciendas de lo labradores donde

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se gobiernan como racionales sembrando y cultivando la tierra para

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su ustento y que no ha permitido él que se vuelvan [a] alzar y se
vayan a lo cerros y esto responde.

A la undécima segunda pregunta dijo que el dicho general don
Francisco Báez Treviño, ha conservado los presidio que tiene este
reino en el numero caval de veinte soldados y que ha cuidado de u
sustento y pagas de sus sueldo y que les ha hecho a ver buen
tratamiento, tratándolos bien de obra y de palabra; y que se les pague
su sueldo en la real caja de Zacatecas y que han dado socorro a donde

VOLUME, Il • NúMERO 3 / E ERO - JlJNLO 2003
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ÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

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ha sido menester y esto responde.
A la undécima tercia pregunta dijo que dicho[s] residenciados han

puesto toda diligencia en el despacho de los pleitos y dándole la justicia
al que la ha tenido y que sí han tenido particular cuidado el que el peso
y medida esté ajustado y legal y esto responde.

A la undécima y cuarta pregunta dijo que dicho general no ha tenido

intervención ninguna en la libre elección de los capitulares pidiéndoles
por algunas personas y que siempre les dejó elegir libremente a la
voluntad y esto responde.
A Ja décima quinta pregunta dijo que dicho general ha tenido particular

cuidado de que las platas que salen del real y minas de Boca de Leones,
de que se marquen, y no se extravíen ningunas, sino que todas vengan
a la marca y esto responde.
A la décima sexta pregunta dijo que todo lo que lleva dicho es público

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y notorio, pública voz y fama y es la verdad para el juramento que tiene

hecho en que se afirmó y ratificó e hizo el mismo juramento, prometió
de guardar secreto en lo que así le fuere preguntado y de posición que
ha hecho; y lo firmó conmigo con los testigos de asistencia de que doy
fe. Matías de Aguirre, Nicolás López Prieto. Testigo, Joseph González,
Joseph de Chapa. En la ciudad de santa María de Monterrey, del Nuevo
Reino de León en cuatro días del mes de noviembre del mil setecientos
y cinco años.
(Salvador Capetillo al margen)
En presecusión de esta pesquisa secreta
VOLUMEN JI • NUMERO 3 / .ENERO - JUNIO 2003
VOLUMEN 11 • NÚMERO 3 / ENERO - JUNTO 2003

�Yo el general don Malías de Aguirre, juez de residencia de la que está
dando el general don Francisco Báez Treviño y sus ministros hice parecer
ante mí a Salvador de Erada Capetillo, español vecino de esta ciudad y
maestro de pl[a]terío, quien dijo ser de edad de treinta y cinco años y
dijo no le tocan las generales, a quien le rece, ni juramento que lo hizo
por dios nuestro señor y a la señal de la cruz en forma de derecho y por
las preguntas del interrogatorio.
A la primera pregunta dijo que conoce al general don Francisco Báez

Treviño, general que fue de este reino y a sus ministros que se contienen
en el interrogatorio y relación jurada que se le ha hecho notorio y consta
en estos auto y esto responde.

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A la segunda pregunta dijo que en este reino no hay ladrones y que

algunos que ha habido en cosas cortas los ha castigado y lo que se padece

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en este reino son algunas hostilidades de indios enemigos rebelado contra
la real corona y que para lo dicho el general y sus ministros han puesto
las medidas más eficaces a guardar los puertos por donde entran poniendo
companías que los exploren y guarden; y que dicho general mandó hacer
ternos de arma para los caballo y reprimir al orgullo y abilantes de lo
enemigos por que ya no había ternos de armas en este reino; y que abe
dicho general y sus ministros han obedecido con toda reverencia las
cédulas de su majestad y rea1e provisiones y mand~mientos del
excelentísimo señor virrey de la ueva España y que han ejecutado lo
que por ellos se mandan in apasi
VOLU!vlEN lJ • NÚ 1ERO 3 / E ERO - JUNIO 2003

VOLUME

U •

· MERO 3 / E ERO - JUNIO Z003

�onarse ni enojarse ni tratar mal de palabra a quien se las presentan, sin
dar lugar a que por ello se haga seguido daño y esto responde .

A la tercera pregunta dijo que en este reino nunca se paga alcabala,
por que lo que llevan de él los vecinos la pagan en la ciudad de
Zacatecas, y que no sabe haya penas de cámara y que no sabe si las ha
habido, y que sí sabe no se paga tributo, ni el medio real de los indios,

y que dicho gobernador y residenciados han administrado la real
justicia a los que litigaron oyendo sus demandas y querellas con toda
fonnalidad sentenciándolas con toda justificación conforme a derecho
sin haber por ello ninguna dádiva ni cohecho y esto responde.

A la cuarta pregunta dijo que sabe no haber habido en este reino
blasfemias ningunas qué poder castigar y que sabe que ha puesto todo
el remedio posible en castigar y evitar los pecados públicos, y que
sabe dichos residenciados no han estado amancebados porque siempre
dieron muy buen ejemplo y ha visto no trataron ni contrataron, con
los indios ni españoles de la jurisdicción de este reino en los géneros

de Castilla o de la tierra, China ni otros algunos, ni cargaron ni
consintieron cargar a los indios ni echar derramas ni repartimientos, y
que dichos ministros pusieron mucho cuidado y e esmeraron en las
cosas tocantes al culto divino y servicio de dios, procurando por su
parte que a los indios resean convertidos se les enseñara la doctrina
cristiana, y que están

VOLUMEN 11 , NÚMERO 3 / ENERO - JUN10 2003

VOLU ME

U • NÚM ERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

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bien instruidos a las cosas tocantes a nuestra santa fe católica y
congregados a las doctrinas y en particular el general don Francisco Báez
Treviño que no habiendo iglesia en esta ciudad animo a los vecinos que
diesen alguna limosna y en su fomento y ayuda se hizo la que hoy ay y
dio la cal para toda ella y en mucha pu1te la piedra y en persona fue al
corte de la madera y asistió al fomento de la obra hasta que se acabo y
concluida la obra dio dos colchas de seda muy costosas y mil y cincuenta
pesos en reales, sin lo referido y que ha vi to acudió a los reparos y aliños
de la igle ia de San Francisco donde tiene un altar muy costoso y alhajado
y trajo una hechura de Jesús nazareno de bulto muy costosa, que se coloco

en dicha iglesia, mostrándose la cosas del culto divino con toda prontitud
y devocíón y en dicha pregunta no sabe otra cosa y esto responde.

A la quinta pregunta dijo que no sabe hayan castigado a ningún indio a
servicio personal ni lo que se sigue en dicha pregunta, mas que saber que
se ha pue to por dichos residenciados han ten ido cuidado de que los indios
de su jurisdicción hayan sido bien tratados y adiestrados en las cosas
tocantes a nuestra santa fe católica y que no han sido remisos en ello ni en
la administración de justicia y que Jos pastores han tenido la entrada a
este reino franca y que dicho gobernador no se la impeoido ni les ha
nevado estipendio ninguno y esto responde. A la sexta

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VOLUMEN TI • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

�pregunta dijo que sabe que en este reino no hay bienes de comunidad y

que no sabe y que dicho gobernador no salió mas que una vez a visitar
los pueblos, villas y lugares de su jurisdicción y que no llevo derecho
ninguno y que sabe en dicha visita habiendo llegado a San Pedro Boca
de Leones hizo poner en forma las minas y que visto que la haciendas
estaban paradas por falta de carbón hizo que se proveyese por medio de
carretas, cajones con que se puso el real de minas en el buen corriente
que hoy se ve y el aumento a los reales quintos de su majestad, haciendo
qu a los sirviente e les pagara su trabajo aju tanda sus cuentas y que
en las crias de ganados mayores se han arreglado a las reate ordenanza
y esto responde.
A la séptima pregunta dijo que en e te reino no se acostumbra a tener

cuentas con lo naturale por ser gente incapaz y los mas de ellos recién
reducidos y que iempre ha vi to que los moradores de e te reino han
usado hierro con que herrar sus ganados y caballadas y que el despacho
referido no lo han presentado en este reino por que por registro y licencia
de los gobemadores los tienen dichos vecinos y que no ha□ dejado usurpar
u jurisdicción ni consentido juece intrusos ni se han inhibido ni remitido
cau as ningunas a ningún juez eclesiástico y esto responde.
A la octava pregunta dijo dicho declarante que no nombro dicho

gobernador ningún teniente de gobernador generlll y que nombro por
tenientes de justicia en los valle de la Pesquería y Huajuco a los capitanes
don Diego García de Sepúlveda y Nicolás Rodríguez parte donde se ha
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acostumbrado nombrarlos siempre por ser l·
indio enemigos revelados contra la real coiu11a y er muy fll..1.. 1.: ano y
esto responde.
A la nona pregunta dijo que no permitieron dicho~ residenciados

hubiese habido regatones o usureros y que han puesto todo cuidado que
este esta ciudad abastecida de los bastimentas que han ido menester

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�y que en un afio estéril dicho gobernador. habiendo mucha necesidad en este reino, abrió
us trojes y socorrió a los pobre y a los religiosos y a lo labradores los socorrió y les dio
semilla para sembrar y trajo mucha cantidad de maíz de afuera y lo repartió de la misma
manera y e to responde.
A la décima pregunta dijo dicho declarante que dichos residenciados no han tenido tableros
públicos ni juego de naipes ni e han de truido por ello ningunas personas ni faltara a sus
trato y ocupaciones de su casas y esto responde.
A b undécima pregunta dijo que dicho gobernador y sus ministros han puesto mucho
cuidado en que se congreguen los indios de este reino al gremio de nuestra santa madre
iglesia, que se ocupen y congreguen en sus rancherías en la haciendas de los labradores
donde se gobiernan como racionales sembrando y cultivando la tierra para su sustento; y
que no ha permitido dicho gobernador que se vuelvan [a] alzar y se vayan a los montes y
esto responde.
A la duodécima pregunta dijo que dicho general don Francisco Báez de Treviño, ha
conservado los presidios que tiene este reino en el número cabal de veinte soldados, y que
ha cuidado de su su lento y pagos de sus sueldos en la caja rea] de Zacatecas y les ha hecho
buen tratamiento de obra y de palabra y esto responde.
A la décima tercia pregunta dijo que dichos residenciados hicieron por su parte toda
diligencia en el despacho de lo pleitos y dándole la justicia al que la ha tenido, y que ban
t~nido cujdado de que el peso y medida e té aju tado y legal y esto re ponde.
A la décima cuarta pregunta dijo que el dicho gobernador no ha tenido intervención ninguna
en las elecciones que han hecho los regidores y que no le pidieron nunca diesen voto a
ningunas personas y que siempre los dejó elegir libremente a su voluntad y esto responde .
A la décima quinta pregunta dijo que dicho gobernador ha tenido particular cuidado con
las platas que salen del real de minas de Boca de Leones, de que e marquen y no se extravíen
ningunas, s.ino q11e todas vengan a la marca y esto responde.

A la décima sexta pregunta dijo que todo lo que lleva dicho es público y notorio pública
voz y fama, y la verdad para el juramento; que tiene hecho, en que se afinnó y rectificó hizo
eI mismo juramento prometió de guardar secreto en lo que a I le ha sido preguntado y de
posesión que ha hecho, y lo finnó conmigo y los testigos de mi asistencia de que doy fe, y
que no le tocan las generale . Matía de Aguirr,e, Salvador de Errada y Capetillo ;testigo
foseph González. testigo Joseph de Chapa.

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10 2003

�Ciudad de
Nuestra
Señora de
Monterrey

El día 17 del dicho mes de julio en prosecución de su visita, su señoría
ilustrí ima el ilustrísimo señor don Diego Camacbo y Ávila al tiempo
arzobispo de Guadalajara, Nuevo Reino, de la Galicia del consejo de su
majestad y su predicador[... ] salió de la villa del Saltillo para la ciudad
de nuestra señora de Monterrey cabecera del uevo Reino de León, sobre

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tarde y llegó a donnir al puerto que llaman del Ojo Caliente.

El día siguiente 18 del dicho mes sobre tarde llegó su ilustrísima a esta
ciudad de nuestra señora de Monterrey distante de la villa del Saltillo
veinte y dos leguas fue recibido desde el campo por el gobernador y
capitán general de este nuevo reino don Francisco de Mier y Torres, con
el cabildo justicia y regimiento de dicha ciudad y todos los vecinos y
soldados y en la puerta de la igle ia del señor san Francisco Xavier que
sirve de parroquia fue recibido por el bachiller don Gerónimo López
Prieto cura interino en encomienda, vicario y juez ecle iástico de dicha
ciudad y reino, su teniente y demás ecle iásticos. En la forma di puesta
por el ritual romano, entró a dicha iglesia y cantadas las oraciones de

visita que se acostumbran, pa ó a hospedarse aun cuando que se le tenía
Visita local
de la iglesia

prevenido de los del colegio seminario del señor san francisco Xavier
que está inmediato a dicha iglesia· el día siguiente 19 de dicho mes de
julio, asistió su ilust1í ima a la misa mayor en djcha igle ia que sirve de
parroquia por estar e fabricando la principal, asistido de dicho cura vicario 1
juez eclesiástico y todos los d má eclesiásticos y, en cÓncurso de dicho
gobierno cabildo y j us

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VO LUMEN Il • NU MERO 3 El\'ERO - JUNIO 2003

�ticia y regimiento, y muchos vecinos hombres y mujeres españole , se I yó el
edicto general de visita con el otro particular, sobre testamento , y acabada la
misa se r vi tió u senoría ilu trísima de medio pontifical, según el ritual
romano y i itó el sagrario, depósito del santísimo sacramento que halló
decente, los va o necesario , y Lodo en conveniente forma como también la
lámpara que arde con aceite de olivo , la pila bauti mal con su concha y
cri meras de plata que halló en conveniente fonna y la arra del altar mayor
y los colaterales de dicha iglesia. Dio la conmemoración de lo fieles difuntos,

y pa ó a visitar la acristía que halló muy decente y en conveniente forma,
con las alhajas pertenecientes a dicha parroquial, de que hay memoria en el
libro de bautismos en el ingre o del auto proveído por el visitador que fue
nombrado por su ilu tri ima eñoría.

Confinnaciones

Comenzó su señoría ilustrísima en la dicha igle ia a celebrar el santísimo
acramento de la confirmación, confirmando las personas que se van
escribiendo en memoria de cargo de dicho cura el cual presentó u licencia

Per onal

de decir misa, confe or general u a ientos de cura interino en encomienda
de e ta ciudad y uevo Reino de León y de icario juez eclesiástico en él y
halló todo en conveniente fonna.
Declaró estar ordenado a título de la parroquia de dos mil pe o de principal y
haber cumplido con la obljgación de su mi a . Presentó el tanto de la
constitucionales- sinodaJe , arancel de los derechos parroquiale de este
obispado y el padrón d lo feligreses y e halló todo en conveniente fonna.
Declaró que las personas de confesión y comunión son pocb meno de dos
mil haber cumplido todos con ambos preceptos, y haber remitido dicho padrón
n conformidad de ruchas con titucionales a la secretaría [... ]
VO LUMEN 11 • N . MERO l EN1::RO - JUNIO 2003

VOLUMEN ll • NÚMERO 3 , ENE RO - JUNIO 2003

�Mandó su ilu trísima excelencia que en todo y por todo sigan lo
mandado en los auto de visita, de los ant riores reverendos obispos
sus antece ores y del visitador que fue nombrado por su ilustrísima
excelencia. especialmente por el cura que es o fuere, cada do meses
de cuenta por carta misiva, o cuando hubiere oportunidad del
cumplimiento de todo el estadio de la feligresía y la iglesia que se está
fabricando y demá que convenga, para el remedio que necesitare pena
de diez pesos por cada vez a que de esto faltare, aplicados al arbitrio de
u ilustrí ima excelencia. E] día 21 de este corriente mes en prosecución
de u visita dejando abi rta la de esta ciudad alió su ilustrísima
excelencia de ella para el valle del Pilón , donde se halla un cura en
encomienda clérigo ecular desde I tiempo de la visita del ilustre
señor arzobispo don fray Philepe Galíndo, obispo que fue de este
obispado; para vi itar y celebrar el anto sacramento de Ja confinnación,
y así mi mo en Ja doctrina de Cadereyta, y valle de San Cristóbal.
donde e ha fundado la villa □ ueva de Linares y hay un cura secular en
encomienda.
Est dicho día llegó su eñoría ilustrísima a la hacienda de san Joseph
de Bernabé González Hidalgo, dond quedó a comer y en su capilla
celebró el santo acramento de la confirmación y confirmó las perso □as
que e asentaron n memoria que queda en poder del [pre bítero] , y
halló la dicha capilla en conveniente forma, y a la tarde pasó a la villa
de Cadereyta y el día iguiente 22 de dicho mes isitó la igle ia
parroquial de ella, donde fue recibido por el bachiller fray Joseph d
Bergara [cura] de doctrina de los indios de ella, y no -hubo sagrario ni
de depósito del santísimo sacramento por estarse haciendo de nuevo la
dicha iglesia

VOLUMEN D • NÚMERO 3 / HNERO - JUN1O 2003

VOLUMENll • NÚMF.RO 1 / ENERO-JUNlO 2003

u,
'-t"

�que en los años pasados se quemó por los indios infieles; hubo vasos,
lámpara sagrario arras, concha y crismeras de plata y no hubo pila
bauti mal por la dicha causa; celebró su ilustrísima excelencia en dicha
igle ia el santo sacramento de la confirmación y confirmó las personas
que se asentaron en memoria de [cargo] de dicho( ... ).
Y el día siguiente 23 de este dicho mes por hallarse u ilustrísima

excelencia enfermo y haberse reconocido que para pasar adelante se
hallan los caminos sumamente cerrados de monte y ser necesario
mucho tiempo para abrirlos, e volvió a la ciudad de nuestra señora de
Monterrey cabecera de este

uevo Reino de León, donde tiene

comenzada su visita para proseguirla y visitar en ella los libros de la
administración de dicha doctrina y las demás de este reino y de lo
curas en encomienda que adelante se expresarán y llegó a dicha ciudad
a las sei de la tarde de este dicho día.

Lns li brn de la

Se visitaron los libros de bautísmos, casamientos y entierros de dicha

dn,,:tnnn de
.i

kr1.•ita

Pcr!:lonal

doctrina de Cadereyta y en ellos quedan los autos convenientes .

se reconoció el título de ministro de ella del padre fray Joseph de
Vergara ministro de doctrina y e halló en conveniente fonna, y por no
haberse presentado

l

· RO 3 ¡ ENERO
- JUNLO 2003
VOLUMEN 11 • NUME.
•

VOLUME, Il •

ÚMERO 3 1 ENERO - JU. 10 :.?003

�el padrón de este año se ocurrió a la razón de la visita hecha por el
visitador que fue nombrado por su ilustrísima excelencia.
En uno de los libros de dicha doctrina, que se halla en el de bautismos,
en que se declara que constaba en ese entonces por el año de
setecientos y nueve, de ochocientas y ocho personas de confesión y
comunión y que las quinientas eran indios de haciendas y que habían
cumplido con ambos preceptos. Y se presentó al dicho tiempo el
tanto de las constituciones sinodales y arancel de este obispado y se
declaró al tiempo de esta visita por el bachiller don Gerónimo López
Prieto cura interino, vicario y juez eclesiástico de esta dicha ciudad
y su partido, haber despachado por escrito su licencia al dicho padre

ministro para la administracíón de los españoles de aquel territorio
en conforn1idad de los autos de visita.

Visita de la parroquia

Se visitaron los libros de la administración de bautismos casamientos

de indios borrados

y entierros

VOLUMEN ll • • UMERO 3 / ENERO - JUN IO 20U3
VOLUMEN n

. NÚMERO 11 ENERO - JUNI.O 2003

lfJ

&lt;C

.....

�de la parroquia de indio borrados del convento del señor san
Francisco de e

ta

ciudad de Monterrey, y en ello quedan Jos auto

convenientes y se mandó que el padre fray [Juan] de Carvajal de la
orden del señor san Francisco de la provincia de Zacateca , ministro
actual de la doctrina de dichos indios, saque de los libros del cura
secular de esta ciudad tanto del arancel y constituciones sinodales
de e te [padrón] y de él para que tenga en su poder por [haber]
declarado que e quemaron los que tenía cuando se quemó dicha
iglesia y convento y que cada año haga el padrón de los indios su
feligreses y remita un tanto a la secretaría de gobierno con razón de
haber cumplido con los preceptos anuales de nuestra santa madre

CI)

.r&lt;

iglesia.
Declaró dicho [padre no] saber si están o de cuántos son los indios
borrados us feligreses por haberse quemado los padrones que según
le parece son como quinienta

personas la más de confesión y

algunos de comunión y que e tá informado haber [cinco] [padres] de
con ambo preceptos.

o visitó su ilustrísima excelencia la dicha parroquia de indios por
hallarse quemada, y sin depósito del

VOLUME,' íl • NÚMERO 3 ' EXERO • JUN10 2003
VOLUMEN il • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

L.{)

�santísismo sacramento ni pila bautismal aunque estuvo en
el dicho convento

Visita de los libros del
Pilón

El baclri11er don Rodrigo de Arispe, cura interino en
encomienda de1 VaUe del Pilón de este dicho Nuevo Reino
de León, presentó sus títulos y licencias con los libros de la
administración de bautismos, casamientos y entierros, y en
ellos se proveyeron los autos convenientes, y presentó los
tantos del arancel y constituciones sinodales y el padrón de
sus feligreses que serán trecientas y más personas de

_,

confesión y comunión exclusos los vagos que son pastores
que este año hubo trecientos y noventa de confesión y
("(')

Ln

comunión con cuyos preceptos todos han cumplido.

Libros de la
administración de la
ViUa de Linares
•t'

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..

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J1t:·

f :'~ i"lef

El bachiller don Santiago García Guerra cura interino en
encomienda vicario, y juez eclesiástico de la Villa de San
Phelipe de Linares en el Valle de San Xristobal de e te Nuevo
Reino de León, presentó sus títulos y licencias con los libros
de la administración, de bautismos casamientos y entierros
en que se proveyeron los

VOLUM.EN ll • J:,."Ú.\1ERO l J ENERO - JL.
VOLUMEN U • NÚMERO 3 / ENERO - JUNIO 2003

ro ~0/13

�autos convenientes y declaró que eJ padrón de este año los remitió
a la secretaría de gobierno y que los feligreses españoles y demás

personas que no son indios de misión y feligreses de dicho cura
interino son ciento y diez de confesión y comunión con más
novecientas personas vagas que son los pastores y todos han
cumplido con ambos preceptos, que tiene en su poder tanto del
arancel de los [dineros] parroquiales y solicitara de esta ciudad el
de las constituciones sinodales.

Libros de Voca de
Leones

El bachiller don Baltasar Flores, cura interino del Real de Voca
de Leones de este dicho reino, presentó Ios libros de su
administración de bautismos, casamientos y entierros en que
quedan los autos convenientes y sus título y licencias; declaró
tener hecho el padrón de los indios tlaxcaltecos del pueblo de
Tlaxcala y que dista del Real de Voca de Leones dos leguas y se
compone de veinte y una familias y hacen en número como sesenta

personas de confesión y comunión con cuyos preceptos han
cumplido y que las familias de toda calidades de dicho real que
hacen como quinientas personas, son cincuenta personas de
confesión y comunión, cuyo padrón ha hecho y han cumplido
con ambos preceptos. Ítem que el Real de las Sabinas, distante
como ocho leguas

VOL UMEN U • NÚMERO J / E ERO - JU 10 2003

. MEª·O 3 / ENERO - JUNLO 2.003

VOLUMEN Il " NU

"'

1.1"'1
1.11

�del de Vaca de Leones, se compone de seiscientas personas,

[trecientas] de haciendas de sacar platas y carboneras de
todas calidades, cuyo padrón tiene en su poder y que han
cumplido con dichos preceptos anualmente; que tiene el
tanto del arancel de minas y de [tierras] de este obispado y
que sacará tanto de las constituciones sinodales y lo llevará

a su poder.

Item ,que los indios de nación Alazapas agregados
voluntariamente al pueblo de Tlaxcala, están ya de asiento
r

en el barrio de San Antonio con tierras y agua que le asignó

::-

u

el señor gobernador de este reino y confinnó el excelentísimo
señor virrey de la Nueva España y que eran noventa personas

de confesión y comunión y han cumplido con dichos
preceptos y les adminjstra de limosna y sin derechos algunos
basta ahora.

VOLUMEN ll • NúMERO 3 / ENERO - JU 110 2003

. MERO 3 / ENERO - JUNIO 2003
VOLUMENil • NU

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