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2

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•

REVISTA DE SOCIOLOGIA Y CIENCIAS SOCIALES

&gt;---------Vol. 1 No. 2 Jul./Dic. 88 ·

�SUMARIO

BERNARDO GONZALEZ ARECHIGA:Perspectivas de la
investigación social en la provincia mexicana, elementos de

discusión/

7

ALEJANDRO GARCIA GARCIA: Algunas confrontaciones ocerca
de la influencia de la televisión/

47

MARIA DE LOS ANGELES POZAS: Apuntes sobre el movimiento
de disidencia sindical "Teodoro Larrey" de la sección 19 del
STFRM/

60

VICTOR ZUNIGA: Exodo rural, estrategias familiares de
subsistencia y formas cultura/e, de la frontera norte; los casos
de Vallecillo y Galeana: dos pueblos de Nuevo León/

94

Reseñas

HUMBERTO SALAZAR: Un libro "extraño" de don Raúl Rangel
Frías/

170

JOSE MARIA INFANTE: Un terreno poco explorado: la vida
cotidiana en el perfodo colonial/

178

�BRICOLAGE
REVISTA DE SOCIOLOGIA Y CIENCIAS SOCIALES
DE LA FACULTA.u DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AU1'0NOMA DE NUEVO LEON

SUSCRIPCION

PERSPECTIVAS DE LA INVESTIGACION SOCIAL
EN LA PROVINCIA MEXICANA:

Nombre _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

ELEMENTOS DE DISCUSION*

-------~--------------------

Dirección

Apdo. Postal _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Ciudad _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ Estado _ _ _ _ __
País

BERNARDO GONZALEZ-ARECHIGA

Suscripción anual _ _ _ _ _ _ Por dos aiios _ _ _ __

Introducción

FORMA DE PAGO:
Efectivo _ _ _ _ _ _ _ _ _ Cheque No. _ _ _ _ __
Banco

-----=-------

Giro Postal

Fecha: _ _ _ _ _ _ _ Recibido por: _ _

----------------------------Envíe su cheque o su giro postal a nombre :
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS U.A.NL.
Apartado Postal 10 suc. "F"
Ciudad Universitaria
San Nicolás de los Garza, Nuevo León
C.P. 66450 México
NOTA: Para correspondencia relacionada con suscripciones, canjes,
etc., dirigirse a: María de los Angeles Pozas Garza
Dirección: A.P. 10 Suc. "F" Facultad de Filosofía y Letras
Ciudad Universitaria, N. L. México

El centralismo en la investigación y el control central de la
actividad intelectual no es la garantía para preservar la "integridad'' de los valores nacionales o garantizar la calidad
teórica y metodológica de los resultados de investigación,
como muchas veces se pretende; más bien, en estos momentos, el centralismo es un serio obstáculo para el sano
desarrollo de la investigación social en México.
El crecimiento de la investigación en la provincia mexicana debe representar no una superficial descentralización sino un desplazamiento permanente en el centro de
gravedad de la investigación en el país, que habrá de cues*Documento preparado para su discU8ión en la mesa redonda del "Encuentro
de Investigadores". organizado por el Colegio de Sociología de Nuevo León y
la Facultad de Filoeofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Monterrey, N. L., J 9 y 20 de mayo de 1988.

�8

Brirolage

tionar: las prioridades y agendas de investigación, la orientación de los resultados, la organización de los centros de
trabajo, la vinculación investigación-universidad, el papel
del estado en la promoción dP la investigación, y las relaciones con instituciones extranjeras. Se debe de dar a esc-ala regional en México uno de los cambios en la localización
de la hegemonía científica que describe George Sarton en
su historia universal de la ciencia.

'

1

Si el planteamiento anterior es correcto, se necesita imprimir una dirección consciente a los cambios que ahora
empezamos a experimentar. No basta con buscar la desconccntración o la descentralización de la investigación (que
es el lenguaje que se utiliza en el centro), o reivindicar el
potencial de la investigación en la provincia con una distribución más justa de los recursos (que es el lenguaje que
se usa con frecuencia en la provincia); lo que se necesita
realmente es darle una nueva dirección al conjunto de la investigación en México como respuesta a la falta de satisfacc~ón con el estado de cosas que se da no sólo en la provincia.
Abdus Salam (premio Nóbel de física en 1979) considera que: ".No hay razón alguna para que México no sea
líder en el campo científico, si a la ciencia se le conceden
las prioridades que le corresponden." Va todavía más allá
para afirmar que, en países como el nuestro, ... ''hay que
asegurarnos de que no nos quedaremos atrás en el campo
de la física nueva (por ejemplo en la fotónica), ni en el de
la biotecnología. Esto si deseamos vivir de manera honorable en el siglo XXI, y si deseamos defender nuestra cultura y nuestra civilización." La ciencia de hoy, como ad-

B. González Aréchiga: La investigación en provincia

9

vierte Abdus Salam, es la tecnología del mañana y, por lo
tanto, hay que buscar la transferencia de ciencia y no de
mera tecnología.
Este mismo llamado a "defender nuestra cultura· y
nuestra civilización" por medio del desarrollo científico,
se debe de hacer extensivo al campo de las ciencias sociales: a través de ellas también se salvaguarda la soberanía
económica y cultural del país. No hay que olvidar que las
ciencias sociales son a las "instituciones ",1 lo que las ciencias exactas son a la tecnología. Igualmente, la administración y la contabilidad pública y social son a las '"instituciones" lo que la ingeniería es a las ciencias exactas.
La perspectiva anterior es importante ya que, como lo
advierte Pablo González Casanova, "las ciencias sociales se
están usando más y más para fines militares". Podemos
agregar que la hegemonía teórica e informativa de los países avanzados en las ciencias sociales facilita la imposición
de la agenda internacional de negociación acerca de: la distribución del comercio mundial, el pago de la deuda externa, las condiciones del orden económico internacional , la
carrera armamentista, etc. La "ayuda" económica y t&lt;·cnológica internacional, que confirma la situación de dependencia, tiene su contraparte en la "ayuda" en el campo de
la teoría social y la asesoría internacional para la creación
de instituciones de educación y fomento científico.
Este es el marco en el que se debe dar, en mi concepto,
el crecimiento y la maduración de la investigación social en
la provincia mexicana. Comparada con esta perspectiva resulta de segunda importancia el objetivo de buscar la re-

�10

Bricoia,e

ducción de la dependencia de la provincia mexicana y su investigación del centro del país; la investigación en México
se enfrenta a una serie de retos y problemas que son fundamentalmente de orden externo, y que podrían aglutinar
los esfuerzos realizados en las distintas regiones. El primer
paso necesario es demostrar, sin lugar a dudas, que se puede hacer investigación social de excelencia en la provincia
y que los intelectuales "del interior" pueden participar
con provecho en debates de orden nacional y global.

Elementos cuantitativos para evaluar la situación actual de
la investigación social en la provincia mexicana.2
La investigación en México se caracteriza por insuficiencia
general, extrema concentración geográfica y por área de
especialización. Algunos indicadores que demuestran estos
puntos son:
a) México dedica a la investigación una cantidad insuficiente de recursos, que no alcanzan el 1.5 por ciento del
Producto Interno Bruto como sugieren conservadoramente
las organizaciones internacionales de ciencia y tecnología.
b) Ahdus Salam sostiene que en México hay 350 doctores en física haciendo investigación, mientras que de
acuerdo con estándares de Estados Unidos y Japón debería haber 14,000 físicos; es decir, 40 veces más
c) De acuerdo con Luis González y González cuatro
quintas partes de la investigación humanística se concentra en la capital de la república.

B. González Aréch_iga: La investigación en provincia

11

d) En el Distrito Federal y su área metropolitana se
realizó el 56.3 por ciento del total de la investigación en
México según la Guía internacional de investigaciones sobre México de 1987, editada por El Colegio de la Frontera Norte y el Centro de Estudios Mexico-Estados Unidos
de la Universidad de California, San Diego. El mismo porcentaje para el área de estudios mexicanos es de 70.4
e) La concentración de la investigación en el D. F. varía fuertemente por disciplina: el 64.9 por ciento de las
investigaciones en sociología en México se realizaron en
esa ciudad; en ciencias políticas y economía ese porcentaje era de 87.3 y 89.8 por ciento respectivamente.

f) Además de la concentración regional en México, la

guía internacional de investigadores muestra que el 26.9
por ciento de las investigaciones en el área de "estudios
mexicanos" se llevan a cabo en universidades extranjeras.
Resaltan los casos de historia, antropología, literatura,
ciencias políticas y sociología que se estudian con gran
interés en instituciones estadounidenses. Cabe añadir que
en el 7.6 por ciento de los proyectos de investigación que
se realizan en instituciones mexicanas el investigador principal tiene nombre extranjero, aunque esto no indica necesariamente que lo sea.
g) Frida Espinoza y Jesús Tamayo encontraron que en
1984 cerca de la tercera parte de las investigaciones acerca
de la frontera norte de México se realizaron en el Distrito
Federal y más de la mitad del porcentaje restante se concentraron en Baja California, uno de los seis estados fronterizos. De acuerdo con la guía internacional de investiga-

�12

Bricolase

dores el porcentaje correspondiente al Distrito Federal en
esta especialización había caído a 14.5 por ciento en 1987.
hJ Solamente la UNAM, concentra el 34.6 por ciento
de los 3,051 investigadores del Sistema Nacional de Investigadores (SNI); el 60.2 por ciento del total de los miembros del SNI se encontraban en el Distrito Federal en 1986.
Quince estados del país (incluyendo Chihuahua, Aguascalientes, Tamaulipas y Querétaró) tenían solamente el 4.6
por ciento de los investigadores nacionales.

,1

i) Los estados con el mayor número de investigadores
nacionales en 1986 eran: Morelos (217), México (179),
Puebla (90), Baja Califoria (88), y Coahuila (80); estos
cinco estados agrupaban al 21 por ciento del total. Nuevo
León ocupaba el décimo lugar de la lista con 44 miembros
del SNI.

j) El 15.5 por ciento de los investigadores nacionales en
1986 se encontraban en el área de biolvgía mientras que en
sociología y en antropología eran solamente 2.4 y 2.8 por
ciento respectivamente; áreas como economía, filosofía y
derecho tenían una participación todavía menor en el total.
k) Solamente el 18.3 por ciento de las solicitudes al
SNI de 1987 correspondieron al área de ciencias sociales y
humanidades que incluye, entre otras disciplinas: antropología, ciencias políticas, demografía, derecho, economía,
historia, lingüística, literatura y bellas artes, psicología y
sociología.

B. González Aréchiga: La investigación en provincia

13

1) Solamente el 9.8 por ciento de los proyectos registrados en la guía internacional de investigaciones se refieren a
temas internacionales en áreas tales como: relaciones exteriores, relaciones económicas internacionales y migración
internacional. De éstas, 45.8 por ciento se llevaba a cabo
en otros países.
m) La preparación de los investigadores que trabajaban
en la provincia es menor a la preparación promedio nacional. Frida Espinoza y Jesús Tamayo reportan que en el caso de la investigación sobre temas fronterizos el 23.8 por
ciento de los investigadores tienen doctorado, el 21.8 por
ciento maestría; mientras que el perfil del Plan Nacional
Indicativo de Ciencia y Tecnología de CONACYT revela
que más del 58 por ciento de los investigadores del país tiene maestría o doctorado.
Los indicadores de los puntos anteriores se derivan, casi en su totalidad, de los cuadros estadísticos del anexo; es
posible derivar un número mucho mayor de indicadores
que no harían sino reforzar las conclusiones de que existe
una insuficiencia de investigación y una tremenda concentración geográfica y de disciplinas.

&amp; necesario señalar que !as concentración de la investigación en el Distrito Federal es sustancialmente mayor
a la concentración de la enseñanza superior; por ejemplo,
en el ciclo escolar 1984-1985 el 24.2 por ciento de los estudiantes se encontraban en la capital de la república mientras que la misma ciudad concentraba arriba del 56 por
ciento de la investigación total. Combinando los datos de
la guía internacional de investigaciones con los del núnte-

�14

Brico~e

B. Gouála Aréch"a: La inveití&amp;ación en provincia

ro de estudiantes en educación superior, encontramos que
existen aproximadamente 2. 7 investigadores por cada mil
estudiantes en el Distrito Federal, mientras que en el resto
del país hay 1.3. La descentralización de la enseñanza SU·
perior tiene que ser complementada con la descentralización de la investigación.
Los problemas que se describen en los incisos anteriores son de orden general pórque, como sostiene Víctor L.
Urquidi, en los países latinoamericanos, "con muy contadas excepciones, ni la educación superior ni la investigación han llegado a alcanzar suficiente prioridad en la asignación de recursos por la sociedad como un todo. Pero
aún peor, en América Latina la crisis económica y financiera internacional, por sus efectos agudos y perniciosos
en todos los países de la región, ha dado lugar a que se
hl\ya frenado el desarrollo universitario a mediano, y aún
a largo plazo." " ... El que se pueda salir de esta situación
y perspectiva de austeridad extrema y rezago en las instituciones de educación su.r,erior dependerá, desde luego y
en gran parte, del éxito que tengan las nuevas formulaciones de la política: general económica y financiera dt los gobiernos latinoamericanos en los años próximos, más también de que en estas nuevas formulaciones se corrija el daño casi irreparable que se ha infligido a la función universitaria... ' 13

15

Elementoe cualitativoe para evaluar la situación actual de
la investigación social.
El diagnóstico cualitativo de la situación de la investigación
social en México y América Latina es todavía más grave
que los problemas cuantitativos de insuficiencia y concentración, porque revela una viciada articulación con gobierno y otros sectores sociales, un sistema inadecuado de valores para la asignación de prestigio y compensaciones, y
una crisiti teórica profunda.

En "!:a diáspora d"é' los intelectuales", Luis González
afirma qúe la investigación humanística en la capital de la
república se caracteriza por " ... los problemas del gigantismo, la burocracia excesiva, la esclerosis galopante, la
fuga de cerebros hacia la política, la neurosis, la ideología
en tumo y la jerigonza. A la serie provinciana concurren
poco oficio, pobreza, exceso. de erudición, enanismo, falta
de eco, esclavitud docente." En el documento también habla de los excesos en las relaciones de los "sabios" con la
política, la ortodoxis y los medios masivos de comunicación.
Estos problemas estructurales tienen una manifestación
coyuntural muy profunda en el contexto de la presente crisis recesiva de deuda. Víctor L. Urquidi afirma que en los
últimos años " ... ha habido un decaimiento en las universidades latinoamericanas en cuanto a la investigación en
ciencias sociales. . . A la fecha el panorama de carencias es
de todo tipo y hasta de un ambiente de incomprensión por
parte de los gobiernos y de la sociedad". Una de las princi-

�16

Bricolage

pales consecuencias negativas es " ... la erosión y deterioro
del capifal humano necesario para el desarrollo económico,
social y cultural".

i,

El diagnóstico cualitativo no puede dejar de lado la discusión acerca de la perspectiva teórica de la investigación
social en México; en esto no hay consenso pero sí un sentimiento muy generalizado de insatisfacción. Existen algunas pugnas entre los expositores de las distintas escuelas de
pensamiento ocasionando la división de las investigaciones
en campos irreconciliables; el trabajo de los investigadores
de una escuela es normalmente ignorado enteramente por
los que pertenecen a las otras. Además, existe una dependencia muy grave de escuelas de pensamiento externas que
no se "compensá" con una creación intelectual RUficientemente sólida en México. Esta situación reduce la capacidad
que tiene el país de presentar respuestas propias a sus problemas nacionales e internacionales. Sin duda, hay una crisis de vitalidad e independencia intelectual.
Pablo GonzáJez Casanova, en su libro titulado La falacia de la investigación eu ciencias sociales, presenta una panorama muy amplio y una crítica a los programas de "cooperación científica internacional" en medio de los conflictos ideológicos, especialmente en las áreas de desarrollo
económico y cambio social. En esa obra se manifiesta la
profundidad de· crisis de las categorías y las técnicas en la
investigación social.
Cabe agregar que estos problemas se dan en un momento en que se ensayan nuevos métodos de evaluación de la

B. González Aréchiga: La investigación en provincia

17

''productividad" y la "eficiencia" de la investigación a nivel personal e institucional. En los últimos años se ha generalizado: el esquema competitivo y jerárquico para el ingreso al Sistema Nacional de Investigadores; el método de
asignación de fondos para la investigación del Programa
Nacional de Desarrollo Tecnológico y Científico, del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología;los métodos de evaluación del personal de muchos centros de investigación
basados en productividad; la adopción de criterios rígidos
para la aplicación de tabuladores salariales; el uso de número de citas a trabajos publicados como indicador de calidad académica, y la adopción de incentivos monetarios a la
productividad. Todos estos cambios orientan la investigación a la búsqueda pragmática de resultados "publica bles"
de interés coyuntural en menoscabo de trabajos de largo
alcance, más maduros y de un mayor contenido teórico.

Objetivos generales para la investigación social en provincia
Existe un consenso muy generalizado en el sentido de que
el mayor crecimiento de la investigación en México se dará en la provincia; cabe esperar que en ella se dé el mayor
aumento en el número de especialidades universitarias, bibliotecas, centros e institutos de investigación; a ella se destinarán la mayoría de los recursos nuevos para la investigación; también en provincia se dará el mayor crecimiento en
el número de publicaciones, libros y revistas. Sin embargo,
el reto es que la provincia se convierta en un agente de renovación de la agenda y las instituciones de investigación
en todo México.

�18

Bricolage

Para lograr este objetivo más amplio la descentralización de la investigación debe cumplir los siguientes requisitos:
a) Ser propositiva, practicar y hacer frente a los problemas de fondo de la economía y sociedad nacional.
b) Orientarse a valores como la justicia, la paz, lasalud, el respeto a los derechos humanos, la ecología y la
cultura.
c) Lograr un nuevo "pacto social" en el que, por un lado se reivindique con hechos sólidos el valor social y económico de la investigación y, por otro, logre aumentar el
prestigio y la credibilidad de los intelectuales.

1,,

B. González Aréchiga: La investigación en provincia

19

amplias, dentro y fuera del país, a niveles especializados y
de divulgación, con el propósito de contar con una crítica
más equilibrada y amplia.
i) Contribuir, como lo sugiere Pierre Crabbé, a cumplir
la misión general de la universidad por medio de: "l) seleccionar, desechar y reagrupar conocimientos, 2) revisar
el papel de la educación ante la continua aceleración del
conocimiento, y 3) conducir proyectos, programas y actividades que aporten mensajes, ideales, conceptos y valores
con significación social".

j) Encontrar mecanismos democráticos para diseñar y
revisar la agenda _de investigación permitiendo que las prioridades emerjan de un proceso más participativo.

d) Garantizar el tiempo necesario para una exploración
a fondo y reposada de los problemas bajo estudio.

k) Desarrollar sistemas de evaluación de la investigación adecuados para apoyar la consecución de los demás
objetivos.

e) Adoptar métodos honestos p.µ-a verificar conceptos,
tipos de análisis y técnic~.

1) Acercarse a las instituciones encargadas del diseño e
implementación de programas y políticas económicas y
sociales sin perder la necesaria autonomía e independencia.

f) Imprimir una visión global a la investigación que no
pierda la perspectiva internacional de las realidades estudiadas.
g) Buscar la excelencia por medio del perfeccionamiento constante de métodos, instrumentos y bases teóricas del
trabajo.
h) Buscar medios para comunicarse con audiencias más

Para que se puedan cumplir los requisitos anteriores es
necesario que el Estado aumente su contribución total a la
investigación al tiempo que renuncia al control de los centros de estudio, los investigadores y los resultados de trabajo. Esto es otra faceta de la necesaria apertura democrática
y el respeto a la pluralidad que es tan importante en el área
política. Además, se debe eliminar la sospecha con que se

�20

Bricolage
B. González Aréchiga: La investigación en provincia

financia la investigación en provincia, que es una me~cla de
desconfianza y desconocimiento; y se deben cambiar los
esquemas de asignación de fondos que, a través de los esquemas de evaluación, incorporan un sesgo en contra de la
provincia.

Tareas de fondo para el fortalecimiento de la investigación

21

mo de 25 estudiosos como apoyo a las nuevas subdisciplinas y agendas.
e) Adoptar un esquema coherente de reconstruir la
realidad nacional de ahajo hacia arriba; es decir, desde las
realidades regionales y locales hasta la totalidad nacional y
desde las relaciones nacionales hasta las internacionales.

social en la prov:u,cia.

f) Crear revistas especializadas y programas amplios de

,,,

La consecución de los objetivos descritos en el apartado
anterior demanda la preparación a fondo de las instituciones de investigación de la provincia, para participar más
plenamente en lanegociación de recurso~ con el _Estado Y
en la aportación ·de resultados a la comumdad nac10~,al. Algunos de los principales elementos de esta preparac1on son
los siguientes:
a) Fomentar el nacimiento de ~uevas_ su~~sciplinas Y
áreas de especialización tanto en la mvestigac1on como en
la docencia.
b) Desarrollar agendas concretas de ~nve_stigación para
las subdisciplinas nuevas y los centros e mstitutos de estudio.
c) Adecuar la estructura de las ~sti~ciones, su tamaño
y su forma de organización y financ1am1ento ~8:1",ª que sean
eficientes en ciudades pequeñas con una tradic10n cultural
e intelectual limitada y recursos escasos.

publicación que reflejen las prioridades de investigación.
g) Desarrollar sistemas de evaluación específicos para
las necesidades y condiciones de los centros de investigación.
Es posible aprovechar algunas de las experiencias de
organización y búsqueda de fondos en las universidades
estatales de Veracruz, Baja California y Nuevo León; los
Colegios de Michoacán, Jalisco y de la Frontera Norte, y
otras instituciones de investigación en ciencias exactas como el Instituto de Investigaciones Eléctricas y el Centro
de Investigación Científica y de Educación Superior de
Ensenada. Sin embargo, es evidente que se necesita desarrollar modelos nuevos para el caso de centros de investigación.

Tareas de organización para reforzar la investigación en
provincia.

d) Crear centros de investigación con un tamaño míniEl éxito de la descentralización depende de la capacidad

�B. González Aréchiga: La investigación en provincia
22

23

Bricolage

de los promotores de la investigación en provincia para
resolver una serie de problemas prácticos, entre los que
destacan:
a) Formar líderes y administradores capaces de dirigir el penoso proceso de formación de instituciones, agendas de investigación, medios de publicación, etc.
b) Formar investigadores para que sustenten el programa de trabajo a largo plazo.
c) Desarrollar la capacidad de traer del centro del
país y del extranjero el personal que no se pueda convenientemente formar en provincia.
d) Acumular acervos bibliográficos (en cierta medida
descentralizando bibliotecas) e instrumentos de trabajo
para equipar los nuevos centros de investigación.
e) Lograr los apoyos financieros necesarios para el
establecimiento y la operación de los centros y los programas nuevos de estudio. El "subsidio" a la investigación no
debe utilizarse como instrumento de control central de las
instituciones de provincia.

Conclusiones

Existen suficientes elementos de juicio para no estar satisfechos con la forma en que se ha hecho la investigación social en el país ni con la eficiencia y la equidad del control
centralizado en el Distrito Federal; sin embargo, tampoco
es deseable una descentralización que solamente sirva para
sacar de la gran capital a los investigadores que ya no quieren vivir ahí. La situación actual de la investigación requiere un cambio de dirección general con un centro de gravedad nuevo que reivindique a las regiones del "interior" y le
de un nuevo sentido a México en su estructura interna y
sus relaciones con el exterior. A la provincia le corresponde
el doble papel de crear y nutrir nuevas instituciones de investigación (que no se creen por decreto desde el centro
b~,nevole~te), y desarrollar una nueva agenda de investigac10n social en México con nuevas formas de organización
y trabajo.

Notas
l.

El concepto de instituciones se usa en un sentido amplio para incluir
procesos de elección social y toma de decisiones como se entiende en
el contexto del trabajo de Albert O. Hishman Mancur Olson y Oliver

E. Williamson.

'

'

f) Desarrollar sistemas eficientes de trabajo que confir-

2.

men en forma permanente que la investigación puede ser
más barata en la provincia; además, reducir el desperdicio
en la asignación de recursos de investigación.

¼J adezco la colaboración de Antonio Cárdenas en la elahoraci6n de
los cuadros estadísticos correspondientes al perfil de la investigación
en las distintas regiones de México.

3.

Basado en la ent?evillta de Pablo Espinoza a Víctor L. Urquidi a raíz
de que la Organización Universitaria lnteramericana le otorgara el Premio
lnteramérica en Canadá.

�CUADRO 1
Número de proyectos de investigación en el área de e•tudio, mexicano&amp;,

t,:)

""'

de acuerdo a la disciplina de inve.t~ción y la ubicación de la in•titución •ede

ESTUDIOS/LOCALIZACION

D.F.
16
23
9
12
44
53
76
6
30
36
61

AGRICULTURA
ANTROPOLOGIA
ARQUEOLOGIA
COMUNICACIONES
ECONOMIA
EDUCACION
HISTORIA
LITERATURA
ECONOMIA POLITICA
CIENCIAS POLITICAS
SOCIOLOGIA
URBANISMO
SUB-TOTAL
TOTAL

OTROS P AISES

E.U.

FRONTERA
19
3
1

6
33
4
4
5

o
3
2
19
2
3
4

14

14
7

5
55
30
4
18
12
2

380
475

77
260

178
360

NO-FRONTERIZAS

o

1

3

7

5

o

o

TOTAL
42
69
19
21
55
68
178

o

5
2
8

4

24

1
3
1
1
2

7
2
3
19
5

62
107
30

21
27

83
109

739
1231

1

o:,
.,

()'

o

{

46
42

FUENTE: Elaborado a partir de: Gu(a Internacional de lnvedigacione• Sobre México. México. Ed. Center for US-Mexican
Studies, UCSD/El Colegio de la Frontera Norte, 1987, 719 pp.

CUADRO 2
Número ae inve,tigadore, que realizan proyecto, en el área de e,tudioa mexicano•,
de acuerdo a la di.ciplina de inve1tigaci6n y la ubicación de la in,titución .ede

~
e;"')

ESTUDIOS/LOCALIZACION
AGRICULTURA
ANTROPOLOGIA
ARQUEOLOGIA
COMUNICACIONES
ECONOMIA
EDUCACION
HISTORIA
LITERATURA
ECONOMIA POLITICA
CIENCIAS POLITICAS
SOCIOLOGIA
URBANISMO

D.F.

FRONTERA

E.U.

20

50
3
l

8
44
6
5
5
5
71
32
5
21
14

26

13
22
65
84
112
10
40
57
88
21

o

4
3
22
4
4
4
24
12

4

OTROS P AISES

o
5
7

o
1

o
o
1
3
7
2
3

NO-FRONTERIZAS

TOTAL

7
8
1
6
6
10
39
9
3
4
29
5

o

;:s

~

85

e:,,
~

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28

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33
81
102

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244

s·

56
55
93
157
45

?.

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...
cfii•
R

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~

SUB-TOTAL
TOTAL

558
738

131
492

220
518

29
40

127
180

FUENTE: Elaborado a partir de: Guía Internacional de lnve,tigacione, Sobre México. México. Ed. Center for US-Mexican
Studie1, UCSD/El Colegio de la Frontera Norte, 1987, 719 pp.

1065
1968

e

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C.11

�CUADRO 3

~

Número de proyecto, realizado• en el área de e1tudio1 mexicano•, de acuerdo a la duciplina,
la ubicación de la in1tituci6n 1ede y el orÍl!'en del inve.tigadnr principal

ESTUDIOS/LOC.
AGRICULTURA
ANTROPOLOGIA
ARQUEOLOGIA
COMUNICACIONES
ECONOMIA
EDUCACION
HISTORIA
LITERATURA
ECONOMIA POLIT.
CIENCIAS POLIT.
SOCIOLOGIA
URBANISMO
SU~-TOTAL
TOTAL

D.F.

D.F.
NOMBRE
EXT.

o

FRONTERA

16
23
9
11
44
49
62
5
29
29
52
12

1

o

4
14
1
1
7
9
2

3
2
18
2
2
4
14
6

341
419

40
57

245

1

o
o

FRONTERA
NOMBRE
EXT.
E.U.

18
1
1

1
2

o
o
o
o

o

6
32
4
4

4
5

o

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NO-FRONTERIZO

o

1

2

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55
30
4
18
12
2

4
1
3
1
1
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5
21
6
2
3
17
5

6
15

177
359

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27

72
96

o
1

o
o

o

NO-FRONNOMBRE
EXT.
TOTAL

o

42
69
19
21
55
68
178
46
42
62
107
30

10
13

739
1231

1

o
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o

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1
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5

1

71

OTROS
PAISES

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3
1

o
o
2

{

FUENTE: Elaborado a partir de: Guía Internacional de lnve1tigacione• Sobre México. México. Ed. Center for US-Mexican
Studies UCSD/El Colegio de 1:t Frontera Norte, 1987, 719 pp

CUADRO 4

¡:x:,

Número de proyectos de inve•tigaci6n en el área de México y el mundo de acuerdo
a la disciplina de inve1tigaci6n y la ubicación de la institución .ede

o
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ESTUDIOS/LOCALIZACION
RELACIONES EXTERIORES
REALS. ECON. INTERNALES.
MIGRACION INTERNAL.
OTROS ESTUDIOS INTLES.
ESTUDIOS FRONTERIZOS
ESTUDIOS CHICANOS
SUB-7'0TAL
TOTAL

D.F.
17
22
2
6
8
1
56
475

FRONTERA

o

E.U.

OTROS P AISES

o

o

2

1

o
o

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TOTAL

o

14
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23
7
33
31

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1

o

31
39
35
15
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33

59
260

117
360

5
27

6
109

243
1231

5
6
2

46

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NO-FRONTERIZAS

4

l

FUENTE: Elaborado a partir de: Guía Internac ional de Inve1tigaciones Sobre México. México. Ed. Center for US-Mexican
Studie11, UCSD/El Colegio de la Frontera Norte , 1987, 719 pp.

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CUADRO 5

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o

{

Número de inve•tigadore• que reol~on proyecto• en el 6reo de .,tudio• de Mhico
y el mundo, de acuerdo a la dúciplino de inve•tvaci6n y la ubicoci6• de la in•tituci6n aede

ESTUOIOS/LOCALIZACION
RELACIONES EXTERIORES
RELS. ECON. fNTERNALES.
MIGRACION INTERNAL.
OTROS ESTUD. INTLES.
ESTUDIOS FRONTERIZOS
ESTUDIOS CHICANOS
SUB-TOTAL
TOTAL

D.F.

FRONTERA

E.U.

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o

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o

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o

1
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47

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o

o

55
22
123
53

80

78
492

176
518

5

738

40

7
180

346
1968

5
9
13
1

OTROSPAISES

NO-FRONTERIZAS

TOTAL

o

FUENTE: Elaborado a partir de: Guía Internacional de lnve•tilfacione• Sobre México. México. Ed. Center for US-Mexican
Studie1, UCSD/El Colegio de la Frontera Norte, 1987, 719 pp.

CUADRO 6
~

Número de proyecto• realizado• en el órea de e•tudio• de México y el mundo,
de acuerdo a la dúciplina, la ubicación de la inatitución aede y el orilfen del inve•tÍlfador principal

ESTUDIOS/LOC.
RELS. EXTERIORES
REL. ECON. INT.
MIGRACION INT.
OTROS EST. INT.
ESTUDIOS FRONT.
ESTUDIOS CHIC.
SUB-TOTAL
TOTAL

D.F.
11

16
2

D.F.
NOMBRE
EXT.
FRONTERA

6
6

o

5

1

8
1

o
o

43
419

13
57

o
5
6
2
44

o
57
245

FRONTERA
NOMBRE
EXT.
E. U.

o
o
o
o
2

o
2
15

OTROS
PAISES

NO-FRONTERIZO

14

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33
31

o

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359

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2

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TOTAL

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FUENTE: Elaborado a partir de: Gu(a Internacional de Inve.twocionea Sobre México. México. Ed. Center for US-Mexican
Studiee, UCSD/ El Colegio de la Frontera Norte, 1987, 719 pp.

31
39
35
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33
243
1231

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CUADRO 7
Número de proyecto, de inve,tígación en el área de ciencia, exacta, de acuerdo
a la dúciplina de inve1tigación y la ubicación de ta institución .ede

ESTUDIOS/LOCALIZACION

D. F.

FRONTERA

l

34
11

CIENCIAS AGRICOLAS
CIENCIAS BIOLOGICAS
ESTUDIOS AMBIENTALES
ESTUDIOS DE SALUD
CIENCIAS MARINAS
CIENCIAS FISICAS
SUB-TOTAL
TOTALES

2
3
32

E. U.

OTROS P AISES

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o
o
o
o

4

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22
6
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39
475

124
260

65
360

NO-FRONTERIZAS
5

44

o
o

31
26
73

6
9

54

o

21

20
109

249
1231

l

1
27

TOTAL

FUENTE: Elaborado a partir de: Gu(a Internacional de lnve1tigacione1 Sobre Mhcico. México. Ed. Ccnter for US-Mexican
Studiea, UCSD/El Colegio de la Frontera Norte, 1987, 719 pp.

CUADRO 8

~
q".)

Número de inve1tÍlJOdore1 que realizan proyecto, en el área de ciencia, exacta,,
dt- acuerdo a la di,ciplina de inveitYJOción y la ubicación de la in,titución 1ede

ESTUDIOS/LOCALIZACION
CIENCIAS AGRICOLAS
CIENCIAS BIOLOGICAS
ESTUDIOS AMBIENTALES
ESTL'DIOS DE SALUD
CIENCIAS MARINAS
CIENCIAS FISICAS
SUB-TOTAL
TOTALES

D.F.
l

15
4

72
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FRONTERA

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106
31

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13

OTROS PAISES

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FUENTE: Elaborado a partir de: Gufa lntt-rnacional de lnvt-dÍlJOcione, Sobre México. México Ed. Center for US-Mexican
Studies, UCSD/EI Colegio de la Frontera ~orte, 1987, 719 pp.

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{
CUADRO 9
Número de proyecto, de invntigación realizado, en el área de ciencia, exacta,, de acuerdo
a la di,ciplioo, la ubicación de la in1titución 1ede y el origen del inve,tigador principal

ESTUDIOS/LOC.

D.F.

CIENCIAS AGR.
CIENCIAS BIOL.
EST. AMBIENTALES
EST. DE SALUD
CIENCIAS MARINAS
CIENCIAS FISICAS

1
l
2
30
1

SUB-TOTAL
TOTALES

D.F.
NOMBRE
EXT.
FRONTERA

o

33
11
14
13
35
11

l
l
2

o

o
o

35
419

4
57

FRONTERA
NOMBRE
EXT.
E.U.
1

4

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22
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o
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OTROS
PAISES

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CUADRO 11

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Alumno• y e•cuela• de educación ,uperior en el ciclo e,colar 1984/8,5, .egún control
adminütrativo y tipo de escuela (Inicio de Cursos)

ALUMNOS/ESCUELAS
TOTAL

CHlUH.
A-E

TOTAL NAL
(A-E)

BAJA. CAL.
A-E

COAIIU.
A-E

1141531 1540

21568 47

31498 90 31263

D.F.
A-E

N.L.·
A-E

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o

SONORA
AE-

56

276137

233 81697 117

7

73354
5697
67657

68
14
54

o

o

1037

2

3:\62
138
3224

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o
o
o

o
o
o

8263
7840
423

8
7

491.
494

4031
60
3971

7 6490
l
31
6 6459

6

256
92
164

o o
o o
o o

2416
2416

8 1742
8 1742

3
3

209555
51272
158283

476
81
395

2578 10
37 o
2541 10

5796 30 5065 16
o o 2326 2
5796 30 2739 14

55377
2900
52477

113 27096
4
140
109 26956

56
5
51

2609 13 29159 25
o O 21609 6
2609 13 7500 19

582906
10181
572725

557
1
556

15178 29

19255 45 17966 30

147406

52 45301

51

24743 34 17965 30

15178 29

19255 45 17966 30

147406

52 45301

51

24743

154572
9977
144595

251
77
174

ESTATAL
NORMAL SUPERIOR
LICENCIATURA

194498
48193
146:l05

PARTICULAR
NORMAL SUPERIOR
LICENCIATURA
AUTONOMO
NORMAL SUPERIOR
LICENCIATURA

3812
107
3705

o o

o o

o o

l

o o

o

o

o

2

31208 59 52385 69

8
4
4

FEDERAL
NORMAL SUPERIOR
LICENCIATURA

1037

{

TAMPS.
A-E

l

o

6 5261 14
2 245 7
7
4 5016

o o
o o
o o

6
6

o o

o o

o o

34 17965

30

FUENTE: Anuario Estadí,tico de los F:stados Unidos Mexicanos 1986. México, D. F., Instituto Nacional de Estadísitca, Geografía e Informática, 1987, pá¡oi. 347-352
_ AREA 1
UNAM
UAM
CINVESTAV
CICESE
U.A.PUEBLA
IPN
INAOE
I.N J. NUCLEARES
UNISON
I.M. PETROLEO
UASLP
CIMAT
OTRAS

AREA2
208
39
30
19
19
10
8
8
8
7
7
5
31
399

UNAM
IMSS
CINVESTAV
IPN
UAM
COL. POSG.
UANL
SARH
I.N. NUTRICION
UABC
SSA
I.N. CARDIOLOGIA
I.N.I. NUCLEARES
SECR. PESCA
CIQRO
UACH
OTRAS

AREA3
292
79
64
30
28
24
20
18
16
12
10
9
9
8
8
8
147
788

UNAM
COLMEX
UAM
SEP
U.VER.
U.DEG.
COL. MICH.
UAP
CINVESTAV
CIESAS
UABJO
UAEM
I.T. REGIONALES
UASLP
UMSNH
IPN
COL. POSG.
OTRAS

AREA4
157
37
34
31
16
14
12
11
10
10
9
9
8
7
7
6
6
69
453

SARH
IIE
UNAM
COL. POSG.
I.T. REGIONALES
CINVESTAV
UAM
IMP
I.N.I. NUCLEARES
U.A.A. NARRO
U.GTO.
IMISIDER
U.A. CHAP.
IPN
CIQA
UAS
OTRAS

181
153
131
58
52
33
18
18
17
17
17
15
15
13
11

10
81
840

FUENTE: Malo, Salvador y Graciela García, "Característica.e de la.e solicitudes al SNI en 1987", Ciencia y Desarrollo, vol. 13, núm.
75,julio-agosto 1987, pág. 90.
CLAVE:
Area 1: Ciencias Físico Matemáticas
Area 2: Ciencias Biológicas, biomédica.e y química.e
Area 3: Ciencias Sociales y Humanidades
Area 4 : Ingeniería y Tecnología

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C.11

�36

Bricolage

B. González Aréchiga: La investigación en provincia

37

CUADRO 13
Solicitude, nueva., pre,entadas cada a/lo por
entidad federativa

i,,

AGS.
B.C.N.
B.C.S.
CAMP.
COAH.
COL.
CHIS.
CHIH.
DGO.
GTO.
GRO.
HGO.
JAL.
MEX.
MICH.
MOR.
NAY.
N.L.
OAX.
PUE.
QRO.
Q.R.
S.L.P.
SIN.
SON.
TAB.
TAM.
TLAX.
VER.
YUC.
ZAC.
ESTADOS
D.F.
TOTAL

1984

1985

1986

1987

8
105
7

3
45
5
1

10

4
49

64
9
7
57
27
63
5

56
160
51
238
6
36
23
65
28
2
30
26
28
14
18
3

41
20

90

46

10

13
15
8
13

14
25
19
29
3
1
55
87
27
78
6
31
9

42
13
1
22
11
28
3
5

41
34

45

7
1218
1870
3088

26

27
761

814
1575

48
2
26

86
23
113
5

54
14
61
18
1
11

10
10
7
6
17
21
6
705
600
1305

10
7
58
8
4
22
9
46
7
1
35
103
33
159
6
34
16
37
10
11
16
30
36
17
23

o
37
37
15

880
497
1377

FUENTE: Malo Salvador y Graciela García, "Características de las solicitudes
al SNi en 1987", Ciencia y De,arrollo, vol.13, núm. 75,julio-agosto
1987, pag. 91.

CUADRO 14
Solicitude1 recibida, en el SNI
por principale, duciplinas

DISCIPLINA
1. ASTRONOMIA
2. BIOLOGIA
3. FISICA
4. GEOFISICA
5. GEOLOGIA
6. MATEMATICAS
7. QUIMICA
8. AGRONOMIA
9. VETERINARIA
10. ZOOTECNIA
11. ING. CIVIL
12. ING. COM. E y C.
13. ING. ELECTRICA
14. ING. MECAl~ICA
15. ING. MINERA
16. ING. QUIMICA
17. MEDICINA
18. ANTROPOLOGIA
19. DERECHO
20. ECONOMIA
21. EDUCACION
22. HISTORIA
23. LINGUISTICA
24. LITERATURA
25. PSICOLOGIA
26. SOCIOLOGIA
27. OTRAS

1984

1985

1986

1987

50
432
313
66
44
135
264
225
23
46
80
171
62
68
57
90
299
56
26
87
78
87
21
27
43
58
240

3
179
83
18
10
38"
86
215
25
41
32
77
24

9
174
67
18
18
34
76
226
17
17

12
152
59
12
15
27
54
253
20
14
26
61
34
41
23

34
24
61
112
61
14

48
34
70
23
29
28
50
156

14
66
39
39
25
52
69
29
20
26

34
32
18
23
14

42
107

44
95
39
13
36
18

48
8
12
18
32
211

FUENTE: Malo, Salvador y Graciela García, "Características de las solicitudes
al SNI en 1981'',Ciencia y De,arrollo, vol.13,núm. 75, julio-agosto
1987, pág. 92.

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.,b:,

CUADRO 15

¡::¡·

o

{

Sexo, edad y producción de los inve,tigadore, que ingresaron al SNI en la promoción 1986

CARACTERISTICAS

CATEGORIA Y NIVEL
PORCENTAJE DEL

PUBLICACIONES POR

TOTAL
CATEGORIA Y NIVEL

HOMBRES

MUJERES

EDAD PROMEDIO

INVESTIGADOR

EN Afilos

CANDIDATO A INVESTIGADOR NACIONAL

51

12

309

10.9

INVESTIGADOR NACIONAL NIVEL I

24

6

39.9

23.l

INVESTIGADOR NACIONAL NIVEL 11

4

0.5

47.6

45.5

INVESTIGADOR NACIONAL NIVEL IIl

2

-

51.6

47.8

81

TOTAL

19

FUENTE: Malo, Salvador, "El Sistema Nacional de Investigadores en 1986: fin de una etapa, Ciencia y Deaarrollo, vol. 13, núm.
7 4,. mayo.ju nio 1987, pág. 65.

CUADRO 16
Publicacione, y documentos de los inve,tigadore, del SNI de la promoción 1986

GRUPO
INVESTIGADORES NACIONALES NIVEL 111
INVESTlGAOORES NACIONALES NIVEL II
INVESTIGADORES NACIONALES NIVEL I
CANDIDATO A INVESTIGADOR NACIONAL
TOTAL DE DOCUMENTOS
PORCENTAJES TOTALES
BIOLOGIA
QUIMICA
MEDICINA
AGRONOMIA
MEDICINA VETERINARIA
ING .COMUNICACIONES
ING. MECANICA
ING. QUIMICA
FISICA
ANTROPOLOGIA
SOCIOLOGIA
CIENCIAS POLITICAS

INVESTIGACION

ENSEfilANZA

405
1073
3954
3931
9363
73.6
83.7
81.1
75.0
74.3
86.l
69.2
67.3
62.2
83.0
74.3
81.9
60.2

11
150
361
295
817
6.4
3.7
7.8
8.7
5.6
7.5
8.8
7.7
7.0
7.0
3.0
4.1
2.1

DIVULGACION

133
383
712
571
1799
14.1
10.0
5.3
15.3
11.9
2 .2
9.3
13 .3
19.4
6.6
20.7
12.2
37.4

OTROS

24
23
269
433
749
5.9
2.6
5.8
1.0
8.2
4.2
12.7
11.8
11.4
3.4
2.0
1.8
0.3

TOTAL

~

573
1629
5296
5230
12728
100
1292
565
823
3223
360
568
330
402
442
701
386
339

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FUENTE: Malo , Salvador, "El Sistema Nacional de Investigadores en 1986 : fin de una etapa, Ci-,ncia y Desarrollo, vol. 13, núm.
74, mayo-junio 1987, pág. 65.

s·
e,,-,

'°

�CUADRO 17

Principales disciplinas de los investigadores SNI

NUMERO TOTAL DE
INVESTIGADORES

NUMERO DE INVESTIGADORES DE NIVELES II Y III

PORCENTAJE DE LOS
NIVELES II Y III
RESPECTO DEL TOTAL

NUM.

DISCCPLINA

NUM. DISCIPLINA

0

*473
*342
272

BIOLOGIA
FISICA
AGRONOMIA
MEDICINA
QUIMICA
ING. EN COM. E. Y C.
MATEMATICAS
HISTORIA
ING. QUIMICA
ANTRO PO LOGIA
ING. ELECTRICA
SOCJOLOGIA
ING. MECANICA
GEOFISICA
ING. CIVIL

84
65
59
35
30
30
20
17
17
16
16
15
14
13
13

60

*244

*210
145
*113
*101
87
* 86
76
* 73
70
69
* 69

BIOLOGIA
FISICA
MEDICINA
QUIMICA
ANTROPOLOGIA
IIISTORIA
MATEMATICAS
LITERATURA
ING. CIVIL
ASTRONOMIA
C. POLITICAS
FILOSOFIA
AGRONOMIA
DERECHO
SOCIOLOGIA

/o

45

37
36
35
33
30
28
27
25
24
20
19
18
17

~

.,b:,

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o

DISCIPLINA

~

FILOSOFIA
DEMOGRAFIA
C. POLITICAS
ASTRONOI\IIA
ANTROPOLOGIA
LITERATURA
HISTORIA
DERECHO
LINGUISTICA
ING. CIVIL
MEDICINA
PSICOLOGIA
FISICA
BIOLOGIA
MATEMATICAS
SOCIOLOGIA
QUIMICA
FARMACIA

(1)

*Esta disciplina aparece en las tres columnas
FUENTE: Malo, Salvador, "El Sistema Nacional de Investigadores en 1986: fin de una etapa, Ciencia y Drsarrollo, vol. 13,
"'!ÍIP 1A,.111,11m.-iun'9 1987. pá¡¡. 68.

AREA
I

2

3

4

DISCIPLINA
ASTRONOMIA
FISICA
GEOFISICA
MATEMATICAS
BIOLOGIA
QUIMICA
FARMACIA
MEDICINA

~

-- --

--

···----

-

TOTAL DE
SOLICITUDES
62
463

102
207
785
426
36
480

TOTAL DE
INGRESOS
44
342
69
113
473
210
18
245

PORCENTAJE DE
ACEPTACION
70
74
68
56
60
49
50
51

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~

o
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a,
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~
~

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....

ANTROPOLOGIA
CIENCIAS POLITICAS
DEMOGRAFIA
DERECHO
FILOSOFIA
HISTORIA
LINGUISTICA
LITERATURA Y BELLAS ARTES
PSICOLOGIA
SOCIO LOGIA

146
64
26
60
67
189
62
79
85
150

86
43
22
47
25
101
33
51
25
73

59
67
85
78
37
53
53
65
29
49

AGRONOMIA
ING. CIVIL
ING. C. E. Y C.
ING . ELECTRICA
ING. \&gt;1ECANICA
ING. QUIMICA

666
126
314
125
141

272
69
145
76
70
87

41
55
46
61
50
43

203

FUENTE: Malo, Salvador, "El Sistema Nacional de Investigadores en 1986: fin de una etapa, Ciencia y Desarrollo, vol. 13
núm . 74,mayo-junio 1987 ,pág. 71.

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CUADRO 19

...

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o

Dutribuci6n por e,tado, y categoría, de lo, integrante, del
Si,tema Nacional de lnve,tigadore,

ESTADO
MORELOS
MEXICO
PUEBLA
BAJA CALIFORNIA
COAHUILA
GUANAJUATO
JALISCO
VERACRUZ
SONORA
NUEVO LEON
MICHO ACAN
YUCATAN
SAN LUIS POTOSI
SINALOA
COLIMA

rn=

TOTAL
217
179
90
88
80
68
62
54
46
44
43
34
33
19
17

INV.
NAL.

CANO.

86
90
41
48
26
29
38
23
14
16
23
10
13
6
6

131
89
49
40
54
39
24
31
32
28
20
24
20
13
ll

{
TOTAL

ESTADO

17
16
16
16
15
14
10
8
7
7
6
5
1
1
1

CHIHUAHUA
BAJA CALIFORNIA SUR
OAXACA
QUERETARO
DURANGO
CHIAPAS
ZACATECAS
TAMAULIPAS
NAYARIT
TLAXCALA
AGUASCALIENTES
TABASCO
GUERRERO
HIDALGO
QUINTANA ROO

INV.
NAL.
5
3
8
8
2

4
3
4
l
5

-

-

CANO.
12
13
8
8
13
10
7
4
6
2
6
5
1

1
l

FUENTE: Malo, Salvador, "El Sistema Nacional de Investigadores en 1986: fin de una etapa, Ciencia y De,arrollo, vol. 13, núm.
'.!~!D•,xo-iwlio 1987, páa. 71.
INSTITUrJoN
lniversidad Nacional Autónoma de México (D.F.)
Cf'ntro de Investigación y Estudios Avanzados (D.F.)
Universidad Autónoma Mf'tropolitana
Instituto dC' Investigaciones Eléctricas
Colf'gio de Postgraduados
Colegio dr México
llnivrrsidad Autónoma de Puebla
Instituto Politécnico Nacional
Crntro de Investigación Cinetífica y de Educación Superior de Ensenada
Instituto Mexicano del Seguro Social (D.F.)
Instituto Mexicano del Petróleo
Instituto NacionaJ de Antropología e Historia
Universidad Autónoma de Nuevo León
Universidad de Guadalajara
Universidad Autónoma de San Luis Potosí
Universidad de Sonora
Universidad de Guanajuato
Instituto Mexicano del Seguro Social (Jalisco)
Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
Instituto Nacional de Investigaciones sobre Recursos Bióticos

NUMERO DE
INVESTIGADORES
1057
192
165
143

PORCENT AJ E R[SP[CTO
DEL TOTAL

75
62
60
56
48
38
37
34
28
27
23
21
21
17
16

:J4.6
6.2
5.4
4.7
3.8
2.4
2.0
1.9
1.8
1.6
1.2
1.2
1.1
0.9
0.9
0.7
0.7
0.7
0.5
0 ..5

1837
1214

60.0
40.0

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TOTAL D.F.
TOTAL ESTADOS

FUENTE: Malo, Salvador, "El Sistema Nacional de Investigadores en 1986: fin de una etapa, Ciencia y De,arrollo,
vol.13, núm. 74, mayo-junio 1987, pág. 74.

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"'

~

�44

Bricolage
B. González Aréchiga: La investigación en provincia

45

FIGURA 1

Bihliografía

Sistema Nacional de Investigadores. Solicitudes de la convocatoria 1987

Por eaiegorfa solicl1ada

Por tuea de solicilud

BUSTAMANTE,JORGE A., "Cinco años en El C(?lef", Excélsior, 10
de agosto, 1987.
CRABBE, PIERRE, ''Un programa para las universidades", Ciencia y
Desarrollo, vol. 13, núm 73, marzo-abril 1987, págs. 95-104.
ESPINOZA, PABLO, "En la investigación social en América Latina
hay carencias de todo tipo", la Jornada, 13 de marzo, 1g88.

Sociales y
humanidades

ESPINOZA, FRIDA Y JESUS TAMA YO, El estado de la investigación nacional acerca de la frontera norte de México, México,
Avances de Investigación, CIDE, 1985 (Serie Programa de Estudios Regionales).

Por lugar de trabajo

Por tipo de solicllud

Areal

222 Mor.

GONZALEZ CASANOVA, PABLO, la falacia de la investigación en
ciencias sociales, México, ediciones Océano, 1987.
D.F.
1277

353 0 1ros

CLAVE
ArM 1 C,encia$ FÍSICO Matemlt!CII

.

Atu 2 . c ,enes.,e,0109,en, !J,orrw!dicas Y Ou1m1Cft
Are~ 3 c .encias 50&lt;:111es y Humanidades
Ar• 4 Ingeniería V Tecnología

GONZALEZ GONZALEZ, LUIS, "La diáspora de los intelectuales",
Estudios ITAM, vol. 8, primavera 1987, págs. 7-20.

Guia internacional de investigaciones sobre México, Tijuana y La
Jolla, Centro de Estudios México-Estados Unidos, UCSD-El
Colegio de la Frontera Norte, 198 7.
HIRSHMAN, ALBERT O., Exit, Voice, an loyalty: Responses to
Decline in Firms, Organizations, and States, Cambridge, Harvard
University Press, 1970.
MALO, SALVADOR, "El Sistema Nacional de Investigadores en
1986: fin de una etapa", Ciencia -y Desarrollo, vol. 13, núm. 74,
mayo-junio 1987, págs. 59-78.

�46

Bricolage

MALO, SALVADOR Y GRACIELA GARCIA, "Características de
las solicitudes al SNI en 198 7 ", Ciencia y Desarrollo, vol. 13,
núm. 75, págs. 87-92.
OLSON, MANCUR, The Logic 0 1 Collective Action: Public_Go~ds
and the Theory of Groups, Cambridge, Harvard Umvernty

ALGUNAS CONFRONTACIONES ACERCA
DE LA INFLUENCIA DE LA TELEVISION

Press, 1965.
PEREZ-TAMAYO, RUY, "Sobre la calidad de la ciencia:•, Ciencia Y
Desarrollo, vol. 13, núm. 75, julio-agosto 1987, pags. 95-105.
SALAM, ABDUS, "Ciencia y desarrollo", Ciencia y Desarrollo, vol.
13, núm. 75, julio-agosto 198 7, págs. 95-105.
WILLIAMSO.:-:, OLIVLR E., Markets and Hierarchies: Analysis and
A ntitrust Implications, Nueva York, The Free Press.

1

ALEJANDRO GARCIA GARCIA
IJemardo Con:ál&lt;•:-.4réchiga

El Colegio de la Frontera \orte
Bd. Abelardo L. Rodríguez 21
22320 Tijuana, B. C.

La presencia de uno o varios televisores en un hogar y la
. permanencia frente al aparato, por parte de los residentes,
algunas horas del día, es un fenómeno localizable en una
gran mayoría de sociedades del mundo. 1 La producción
de televisores no ha dejado de ser el gran negocio de algunos monopolios capitalistas, desde la época en que se comenzó a difundir, y con certeza otros muchos monopolios
están sustentados sobre la base de la producción televisiva
en un sentido amplio.
Por otro lado, en las últimas décadas la televisión ha
pasado a ocupar un lugar privilegiado entre los medios. Las
incursiones del medio, en cuanto a sus posibilidades técnicas y artísticas, le han permitido despojar a otros medios
de su público, su necesidad social y su poder informativo.
La asistencia a las salas cinematográficas ha sido sustituída en gran parte de la población por las trasmisiones de
cine televisado, o propiamente espectáculos televisivos. En

�48

Alejandro García: Influencia de la televisión

Bricolage

da en función del tipo de público c¡ue con mayor probabili-

relación a la prensa escrita, podemos decir, que los noticieros y cápsulas noticiosas televisadas han menguado su necesidad en la vida cotidiana de los individuos. "La radiotclevisión, pues, ha recortado la cantidad de lectores del periódico de circulación masiva. \1L; precisamente, lo ha reemplazado casi completamente como fuente de noticias e información de los asuntos corrientes. " 2
F:n relación a la radio no cabe duda que la difusión de
televisores le arrebató su popularidad en los hogares. Ocupando ésta en adelante el papel de trasmisor de música
principalmente, además de las radionovelas de todo tipo y
los infaltables concursos y cápsulas comerciales. La radio,
aunque recuperó terreno posteriormente, perdió el foco de
atención tal vez, por aquella posibilidad de la TV que legi- '
timaba, ironizaba, o "encarnaba" en verdad el discurso .
verbal: la imagen.
Las facetas o niveles de este fenómeno (menor en términos cronológicos a los cincuenta años), en la vida humana son muy diversos. Antes de concretarnos a abordar el
punto particular de nuestro artículo, hemos al menos de
mencionar brevemente algunos de los aspectos que contex
tualizan a la problemática que nos ocupa.
a.

En gran medida, creemos qu~ el éxito de la televisión en la&amp;
sociedades modernas se debe en gran parte a su capacidaj
de brindar, a distintos tipos de público, los más diver
contenidos audiovisuales. Existen actualmente en la TV por
satélite canales especializados en un solo tipo de contenid
(Disney Clw11el, Play Boy Chane/, canales de infonnació
religiosa, cte.) ) , por supuesto, los canales que en el tra
curso de su horario de transmisión diversifican los conteni
dos de sus mensajes. Esta diversificación estará estructur

49

dad se encuentra en el hogar, y de sus horarios para la diversión.
La TV aglutina muy diversos sectores de población; sus alternativas audiovisuales se vuelven más especializadas en diversos tipos de público y esto concluye en la aparición de la
relación TV-público tanto en la zona rural más remota, como en los céntricos departamentos de una ciudad modrrna.

b.

En la distribución del espacio en el que habita el hombre la
TV ha tenido influencia: su colocación y la necesidad de reservar una distancia para percibir los mensajes, determina
parcialmente la distribución del espacio en las habitaciones
de los hogares, de la TV familiar a la TV individual. La radio ya había creado, de alguna manera, este espacio en el
hogar: la TV lo hizo imprescindible.

c.

Es probable que esa diversidad de posibilidades audiovisuales que tiene la TV, haya desarrollado una tendencia mayor al aislamiento de los individuos. La posibilidad ele obtener información audiovisual predilecta se ha convertido
en muchos casos en un sustituto de muchas otras actividades. Esta tendencia disminuye lógicamente el contacto y la
comnnicación entre los individuos, incorporando en éstos
hábitos y costumbres acordes con esta tendencia al aislamiento. La TV no sólo ha forzado la determinación de
cierto espacio físico sino que ha creado también determinaciones temporales; los individuos atraídos fuertemente
hacia algún determinado tipo de contenidos televisivos (deportivos, teleseries, telenovelas, etc.) determinarán, al menos parcialmente, sus acciones cotidianas, condicionados
por los horarios de transmisión de sus programas favoritos.
En el uso del tiempo libre del hombre moderno, la TV represen~ siempre una alternativa al alcance de la mano. Esta
presencia cotidiana dejará su mella, en resumen. en el es-

�50

Bricolage

pacio y el tiempo en el que se desenvuelve el individuo actual, y por lo tanto, la sociedad en la que vive.

El semiólogo Umberto loco define la televisión en estos términos: " ... la televisión no es un género. Es un "servicio":
un medio técnico de comunicación a través del cual se pueden dirigir al público diversos géneros de discurso comunicativo, cada uno de los cuales responde, además de a las
leyes técnico-comunicativas del servicio, a las típicas de
aquel determinado discurso ". 3
Partiendo de esta primera delimitación que hace Eco
en esta definición de la televisión, hemos tratado de señalar en este trabajo dos tipos de distinciones, cada una a un
distinto nivel. Primero, entre la TV como medio masivo de
comunicación, trasmisor de mensajes audiovisuales y los
contenidos estéticos e ideológicos de los mensajes; segundo, entre la influencia psicológica y la social, producto de
la acción simultánea de los dos aspectos del punto anterior.
Al tratar de abordar el carácter de la influencia de este
medio, nos encontramos con un problema de gran magnitud, ¿cómo distinguir los efectos provocados en la personalidad de los individuos por los mensajes televisivos, de toda
la multiplicidad de influencias, que a través de los sentidos
del hombre, la sociedad, su vida en el mundo, le proporcionan?
Marshall McLuhan ha llegado al extremo de afirmar al
medio por encima del mensaje. Con su ya conocida frase
de "el medio es el mensaje", McLuhan nos señala la tremenda importancia que adquieren las particulares formas
de emisión de mensajes en cada medio, convirtiéndolas fi.
nalmente en sustitutivas de los contenidos de los mensajes

Alejandro García: Influencia de la televisión

51

particulares.
El efecto de la actual simultaneidad en el intercambio
de mensajes auditivos y visuales en el planeta, ha sido concentrado por el intelectual canadiense en el término de
"aldea global"; la modificación que en términos "situacionales" se obtiene para los individuos, en cuanto altera la
conciencia de las proporciones del mundo en el que habita
y la variedad de sus manifestaciones naturales y humanas.
"El hombre sometido a la información visual -nos dicen
Cohen Seat y Fougeyrollas- se abre a una realidad mundial sin medida común con su singularidad existencial. El
lenguaje de esta información, aún cuando vaya acompañado de un lenguaje auxiliar verbal, es válido para la totalidad del género humano. Y el propio espectáculo tiende a
ser el que la tierra entera ofrece a la tierra entera".'
La participación del medio como conformador de una
nueva visión del mundo en el hombre actual, independientemente del contenido de sus mensajes, es un hecho innegable. La influencia en este sentido, debe ser analizada por
lo tanto independientemente de los contenidos proyectados por el medio.
El ~ontenido de los mensajes ha sido, tal vez, uno de
los asuntos más abordados por los comunicólogos. Desde el
punto de vista semiológico existen ya una serie de trabajos
interesantes. 5 Destacan en Latinoamérica los intelectuales
marxistas y estructuralistas, interesados más que nada en
descubrir mensajes ocultos, subyacentes en la inocente apariencia del mensaje; detrás de una historieta cómica o un
programa de TV se encuentran rasgos de la ideología dominante; el imperialismo norteamericano introduce subliminalmente actitudes políticas, juicios éticos y raciales,

�52

Bricolage

etcétera. Son lo que podríamos llamar estudios-denuncia.6
Los conteriidos son analizados haciendo referencia directa a la ideología de la que supuestamente parten, tratando de ubicar en cada una de estas tramas o argumentos verbales y visuales, los rasgos de esa ideología dominante que
penetra en los individuos y determina posteriormente sus
creencias y acciones.
Si tal contenido existe en los mensajes, ello no quiere
decir sin ernbargo, que la reacción de los individuos a éstos
sea de sometimientos mecánico e inmediato. Esperamos
que al finalizar el texto la posición de estos intelectuales
sea relativizada como creemos es conveniente.

Alejandro García: Influencia de la televisión

53

Para Cohen Seat y Fougeyrollas,8 la influencia que la
TV tie~e en el ser humano actual es fundamental, pues su
P_~tenc1a en c~anto a conformadora de una nueva percepc10n de la realidad es de una singularidad y potencia única.
A través el texto encontramos referencias acerca del
poder insospechado del medio sobre el hombre y el carácter determinante, totalizador, de la información visual :
" ... las técnicas de las comunicación visual, aunque
producto del genio humano se han erigido en una especie
de potencia autónoma".9

. "El_ sujeto que recibe un mensaje visual, de tipo fílmico, VIve en ese momento que es el del mensaje visual,
Otra distinción que cabe señalar, es la de la influencia estructurado por él y de él recibe su realidad propia. . .
psicológica por un lado, o sea, la serie de mecanismos psi- cuando la información visual se constituye en discurso
cológicos individuales que se ponen de manifiesto en el sensorio, el sujeto no está ya en condiciones de desprenmomento de la percepción del mensaje audiovisual,7 así derse de ella como del aroma de la rosa y de aprehenderse
como la manera en que se instala en su conciencia la "ex- a sí mismo, al mismo tiempo como sujeto. Pegado al disperiencia audiovisual"; y por otro lado, la dP, la influencia curso fílmico, él mismo es en cierto sentido ese discurso
social, los diversos efectos que en la vida colectiva se desa- él es el flujo de las iniágenes fílmicas que l~ atraviesa, I~
rrollarían como producto de los procesos individuales men- estructura y lo hace ser lo que es". 1º
cionados.
Para estos autores el grado de influencia del medio
El enfrentamiento de dos posicione:; : una centrada en audiovisual trasciende incluso las determinaciones tempolos aspectos psicológicos y otra en lo social, opuestos en el rales de la personalidad individual ;
sentido de la importancia que la influencia del medio televisivo tiene sobre la vida de los individuos, intentará servir- . " - - -1a ~structura fundamental de la personalidad pronos para provocar, con su contraste, una serie de reflexio- VI~n_e esencialmente, según Freud, de las condiciones biones que nos permitan relativizar efectivamente los concep- graficas de los individuos, sobre todo de las condiciones en
tos y ubicar mas eficazmente el papel de la TV en la socie- las cual~s ha transcurrido su infancia... No es iniposible
dad moderna.
que la mformación visual transforme parcialmente los datos de este problema. La acción que ejerce sobre los indi-

�54

Bricolage
Alejandro García: Influencia de la televi&amp;ión

viduos lejos de concernir en primer lugar y sobre todo a las
etapas evolucionadas del psiquismo, interviene afectando,
para empezar, la instancias inferiores y, a decir verdad arcaicas. Ya no es tan seguro que la estructura básica de la
personalidad haya alcanzad-.1 en lo esencial, desde la infan.
cía~un grado de cristalización irrever::;ible ". 11
"Convendrá en adelante echar una mirada a la temporaidad de las profundidades en la cual la acción de la información visual desmultiplica y dialectiza los encadenamientos de causas y efectos de tipo tradicional ".12
.t\demás de estos efectos, los autores destacan el fenómeno de homogeneización que entre los más diversos receptores se presenta al momento de percibir el mensaje
visual, las diferencias intelectuales, de sexo o edad se
pierden; la percepción visual las elimina momentáneamente:
"Las actitudes respectivas del individuo cultivado y nocultivado, del adulto y del niño, frente a los espectáculOI
de información visual son bastante reveladoras. Pues si, por
una parte, las conductas verbales respectivas expresan dife•
rencias considerables... el comportamiento durante el espectáculo y la repercusiones que son su eco ulterior están
lejos de diferenciarse en el mismo grado ".13

55

14

Eco, que usando algunos datos históricos sitúa en otras
proporciones la influencia de la televisión, principalmente,
sobre los procesos sociales y políticos que sus mensajes desencadenan.
"Tomemos el ejemplo de Italia, donde la TV nació a
co~_ienzos de los años cincuenta y donde existe una generac1on en el sentido clásico del término, que ha crecido
contemplando el televisor... En 1968 va ya a la universidad. Ha.pasado P?r la TV de los niños, el telediario y el padre_ Manano... S1 los teóricos apocalípticos de las comunicac1ones de masas... hubieran tenido razón en 1968 este
m~chacho habría tenido que buscarse un digno cargo en la
CaJa de Ahorros tras haberse graduado con una tesis sobre
"Benedetto Croce y los valores espirituales del arte" cort~dose los cabellos una vez a la semana y colgando Dommgo de Ramos, la rama de olivo bendecida sobre el calen~ario de ~a Familia Cristiana a la imagen del Sagrado Cor~~on de ~1ke Bongiorno (...) Pero sabemos lo que succdio_ ~n realidad. La generación televidente ha sido la gcnera~1on de Mayo del 68, la de los grupúsculos, del repudio a
la mtegración, de la ruptura con los padres, de la crisis de
1~ _familia, de la suspicacia contra el latin lover y la aceptacio~ de las minorías homosexuales, de los derechos de la
"_IUJer, de la cultura de clase opuesta a la cultura de las enciclopedias ilustradas ".15

¡l

~uestro propósito no es hacer un examen exhaustivo
Si calculamos los años por los cuales se propagó la TV
A , ·
.
de las ideas manejadas por los autores, sino destacar el gra- en Europa
d ,
Y menea, encontraremos eJemplos coincido de importancia que dan a la influencia de la informaentes con el citado. Con ciertas limitaciones, podríamos
ción audiovisual, así como las características de la reaccióa señ.alar el caso de México como uno de ellos.16
psicológica inmediata a este tipo de mensajes.
que desde nuestro punto
d ~co señala dos afirmaciones
A esta pos1c10n
· · ' habremos de enf rent ar la de Umbe1..u
· ·, teonca
, · con respecto al pa,.. e VIsta condensan su pos1c1on

�56

Bricolage

pel de la TV como estructuradora de cánones sociales :
"l. Por sí sola, la televisión, junto con otros medios de
comunicación de masas, no contribuye a formar la manera
de pensar de una generación ...

"2. Si la generación hace algo diferente de aquello a
que la televisión parecía invitarla (aunque ~ostrando haber
absorbido en abundancia sus formas expresivas Ysus ~~~a­
nismos pensantes) esto significa que ha leído la te~evlSlon
diversamente de como la leían, por este orden, quienes la
hacían parte de quienes la consumían de otro modo, Yla
totalid~d de los teóricos que la analizaban "· 17
En resumen, podríamos decir que, aunque la postura
teórica de Cohcn Seat y Fougcyrollas está más orientada a
describir los procesos psicológicos presentes en la percep•
ción audiovisual, y el trabajo de Umherto Eco se centra
más que nada en las consecuencias sociales e históricas_ de
la percepción individual del contenido_ ~~ los mensaJeS,
ambas contrastan con re~pecto a las pos1bilidade· del mensaje de influenciar la estructura psíquica, y el consecuente
producto social de esta influencia.
De alguna manera la posición de Cohen Seat y Fougeyrollas rebasa la idea de una percepción ''vívida" de los
mensajes, semejante a la normal captación ?e la realidad.
Para los autores, la experiencia visual se convierte en lo que
podríamos llamar una "supravivencia ", una impresión que
irrumpirá sobre la entendida secuencia temporal ~n la que
han sido estructurados los conocimientos y sensaciones pasadas.
Las características psicológicas procedentes de un indi-

Alejandro Carcfa: Influencia de la televisión

57

vidual proceso de maduración, se verán transfiguradas por
el mensaje audiovisual. AJ hablar del grado de modificación en la personalidad del individuo, suponemos lógicamente que, como producto de tal recepción, las consecuencias sociales se presentarán como reflejo mediato de
aquellos cambios.
Enfocada por Umberto Eco más que nada a largo plazo, la identificación de tal grado de influencia en los procesos históricos reales de las sociedades no es, al menos
en amplio sentido, al que podrían llevamos las declaraciones de Cohen Seat y Fougeyrollas. Tanto el caso italiano,
como el francés e incluso el mexicano, muestran la necesaria relativización que debe hacerse de nuestros juicios con
respecto a la influencia de la TV en la vida social, así como las posibles falacias a las que puede llegar una especulación "apocalíptica", que hace abstracción de los procesos históricos y sociales.
Coincidimos con algunos autores en cuanto a que el
problema de la influencia de la TV es percibido aún de
manera confusa, como consecuencia de su reciente aparición en la historia humana y/o por un erróneo enfoque
teórico por parte de los comunicólogos.

Es necesaria una redefinición de las perspectivas de
análisis que nos permita obtener resultadm1 útiles, tanto en
relación a la influencia social que ha tenido y tiene la TV,
como acerca de las posibilidades del medio para ser usado
como herramienta de apoyo de los procesos educativos y
formales y no formales.
Ubicar el verdadero papel que este servicio técnico de
información tiene en la vida psíquica y social de los seres

�58

Bricolage

humanos posee una importancia doble: de desmitificación
y de identificación de nuevas posibilidades.

Alejandro Garcfa: Influencia de la televüión

59

8. Seat, Cohen Y_ P!erre Fougyrollas. La influencia del cine y la televisión.
Ed. FCE, Brev1anos No.189, México, 1980.
9. Idem, pág. 40.
10. ldem., págs. 41, 42.

11. ldem., págs. 35, 36.
12. ldem., pag. 37.

Notas

l. Para observar cifras relacionadas con el número de televisores en uso en
el mundo, su distribución mundial y el número de receptores por cada
mil habitantes, véase: UNESCO. Un solo mundo, voces múltiple,. Comunicación e información de nuestro tiempo. Ed. FCE, México, 1980.
Págs. 224 y 232.
2. Bums, Tom. "La organización de la opinión pública", en: Suciedad y comunicación de masa,. Ed. FCE, México, 1981.
3. Eco, Umberto. Apocáliptico, e integrados ante la cultura de masa,. Ed.
Lumen, España, 1975. Pág. 346.
4. "Liberado de la sujeción a la particularidad de un idioma regional o nacional, el discurso fílmico tiene la aptitud de expresar todo el hombre
para todos los hombres, en el mismo tiempo en que las otras técnicas
permiten a los informadores disponer de materiales extraídos de todo
el mundo y de todos los aspectos de la realidad cósmica... Así la eJcis.
tencia de cada uno está inmersa en un contexto que se extiende hasta los
límites de la propia humanidad". Cohen Seat y Fougeyrollas. La influencia del cine y la televisión. Ed. FCE, Breviarios :\o.189, México,
1980. Págs. 31 y 54.
5. Baggaley, J.P. y S.W. Duele Anali.lis del mensaje televisivo. Ed. Gustavo
Gilí, Barcelona, 1982. Además se puede consultar en el citado lihro de
Umberto Eco, en su apartado "Apuntes sobre la televisión".
6. Esto está claramente ejemplificado con los trabajos de Armando Mattelart, Ariel Dorfman, Diego Portales (ILET), Luis Ramiro Beltrán y
Elizabeth Fox Cardona (ILET), Margarita Graziano, Enrique Santos,
etcétera.
7. Véanse en este sentido los conceptos de fascinación,proyeccióne identificación, en el trabajo de Cohen Seat y Fougeyrollas. Págs. 45, 46 y 47

13. ldem., pág. 37.
14. Eco, Um~rt~: •:¿El público perjudica a la televisión?", en: Sociolog{a de
la_ ~omunicacwn de masas. Miguel de Moragas, compilador. Ed. Gustavo
Gili, España, 1982.
15. ldem., págs. 287,288.
16 • "Para 1950, año en que la televisión se inaugura oficialmente en México
en Estados Uni~os ya existen 10,500,000 receptores de televisión fabri'.
cados P0 ,r
mtsmas corporaciones que controlan la radiodifusión tanto en M~xic_o como en otros países latinoamericanos( ... ) Los e~perimentos tecrucos de sonido, tienen éxito en la proyección de imágenes y
un, ~o antes _de que Miguel Alemán asuma la presidencia, funciona en
~texico la prm:iera cárnar~ , trasmisora de televisión. Meses después se
tn:'~gura la prunera ~st~c1on televisora experimental del país". \er:
Fatuna Feman~ez Ch~JStlieb. Los medios de difusión masiva en México.
Juan Pablos Editor. Mexico, 1982, págs. 96 a 103.

!as

17. Idem., pág. 288.

�Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical

APUNTES SOBRE EL MOVIMIENTO DE
DISIDENCIA SINDICAL ''TEODORO LARREY"

61

ci?n imperante ~n, ~tras secciones o sindicatos del país; as¡.
mismo res~ta _dificil_ prever con cierto margen de precisión
la proyecc1on mmediata del movimiento y sus repercusiones posteriores. P_or estas razones nuestra monografía no
pretende profundizar en el análisis sino aportar una serie
de observaciones que sirvan de hase a posteriores investigaciones.

DE LA SECCION 19 DEL S T F R M

MA. DE LOS ANGELES POZAS
Introducción
En la sección 19 del sindicato ferrocarrilero, ubicada en
Monterrey, se desarrolla un movimiento de disidencia sindical. Los trabajadoces se rebelan, una vez más, ante la incapacidad de sus dirigentes sindicales para exigir la satisfacción de sus demandas más elementales, agudizadas por
la crisis, y contra la situación de despotismo y autoritarismo imperantes en su organización sindical.
Abordar un movimiento vivo y tratar de analizarlo tiene para el investigador ventajas y desventajas. Entre las
ventajas está la posibilidad de utilizar como fuente directa
el movimiento mismo, presenciar sus asambleas, entrevistar
a sus dirigentes; está, además, el contacto con los mismos
trabajadores y el seguimiento cotidiano de los acontecimientos. Entre las desventajas puede apuntarse la dificultad para guardar la distancia necesaria y establecer las relaciones correctas con movimientos pasados o con la situa-

. El. m?~iento se desarrolla a partir del proceso elecc10nano_ 1JUC1ado en octubre de 1982 y culmina en el enfrentamiento de dos planillas: la "Héroe de Nacozari"
~e representa _la continuación en el poder y la prolonga~
c_ion_ en la localidad del grupo hegemónico que gobierna el
smdicato a nivel nacional, y la ''Teodoro Larrey",* represent~t~ de la oposición y el descontento de la mayoría.
Los dirigentes de esta última venían reuniéndose clandesti~amente desde marzo de ese año y habían realizado una sene d~ denuncias ante la Procuraduría del Estado sobre corru~c1ón y malversación de fondos en el sindicato de la loc~dad. Estas denuncias fueron desoídas y archivadas; decide~ por ello constituirse en planilla y participar en las
elecciones.
Un día antes de cerrarse el proceso eleccionario los
del grupo Td
' en
eo -~ro Larrey dicen hallar a sus oponentes
plena preparac10n del fraude, cambiando las urnas por
otras previamente adulteradas. Los del grupo Teodoro
Larrey secuestran las ánforas y hacen pública la denuncia
:e fr_aude. Estos hechos interrumpen el desarrollo de las
!ec?i~nes, mismas que se intentan reanudar dos veces más
SUl exito por la violencia desatada entre los simpatizantes
~hos grupos. El 17 de noviembre de 1982 los dirigen-

*f;;;tre del fundador de

la primera unión de mecánicos ferrocarrileros en

�62

Bricolage

tes del grupo Héroe de Nacozari llegan armados a los talleres del ferrocarril tratando de convencer a los trabajadores
de reiniciar las votaciones. El rechazo de los ferrocarrileros
provoca una trifulca en la que salen heridos de bala tres de
sus compañeros y en la que los agresores deben ser rescatados por la policía de una bodega donde se refugiaron ante
la violenta reacción de los dos mil trabajadores que laboran
en los talleres y que presencian enardecidos estos acontecimientos.
Eu enero de 1983 los del grupo Teodoro Larrey imprimen cédulas que reparten entre los obreros siguiendo el
procedimiento electoral señalado en los estatutos, como
una forma de conocer la posición de la base. Ya que carecen de validez oficial. Después de realizar el escrutinio
frente a un notario público, el resultado es claramente fa.
vorable a este grupo. Por otro lado los del Héroe de Nacozari, en medio de una serie de irregularidades, dicen haber
realizado la votación y declaran ganador a Antonio Gerardo García Hernández, su candidato, quien es inmediatamente reconocido por el ejecutivo nacional. Sin embargo,
el nuevo comité no logra asumir sus funciones en el edificio sindical que se ve constantemente bloqueado por sim·
patizantes del grupo Teodoro Larrey. La policía interviene y mantiene durante días las custodia del sindicato que
permanece cerrado.
El comité reconocido oficialmente solicita ayuda a la
CTM quien le proporciona un local en su edificio para que
trabaje. El primero de mayo, los ferrocarrileros manifies·
tan su apoyo al grupo Teodoro Larrey, al marchar un contingente de dos mil quinientos trabajadores* ostentandc
""El total de trabajadores que laboran en M·Jnt~rrey es de cinco mil.

Ma. de los A. Pozas: Disiden&lt;!ia Sindical

63

mantas y camisetas con ese nombre, frente a un número
menor de cien_ q~e march1'.11 con los uniformes proporcionados por el smdicato nac10nal; estos últimos se ven obliga~~s a abandonar el desfile. A partir de ese momento los
m1ti~~s, las marchas y las "trasquiladas" que realiza el grupo disidente se suceden todos los días, así como las constantes declaraciones a la prensa por parte de ambos grupos,
e~ las que se acusan mutuamente. Se realizan, además, audiencias en el Palacio de Gobierno y ante las autoridades
del trabajo.
. ~epentina'.'1_ente la policía retira el bloqueo al edificio
s1~dical. Los disidentes entran a sesionar en el auditorio del
mismo .ª?!dando 1~ puertas de las oficinas en espera de una
res?luc10n. A partir de ese momento seguirán realizando
alli sus asambleas, mientras el comité reconocido oficialmente continúa despachando en el edificio de la CTM.
Esta situación se alarga hasta el lo. de septiembre, fe.
ch~ en que aparecen en el periódico local Más noticias una
sene de ~esplegados firmados por el ejecutivo y por algunos trabapdores de la sección 23 de Saltillo donde se acusa a 1os ~uem
· bros del Teodoro Larrey de ser' delincuentes,
Y al _Gobierno del Estado de solapar la violencia y las acciones
de il'ic'.'t as de este grupo. Estos desplegados provocan el 3
septiembre un enfrentamiento entre miembros de amb?s ~pos, a ,las puertas del periódico, que culmina con
~e_z d1as de caree! para los principales dirigentes del grupo
disidente.
, ~! ejecutivo nacional y las secciones 15 16 y 17 de
Mex1co
·
' para evitar
e , D•F••. pr~s10nan
.ª traves, de desplegados
qu salgan baJo fianza; sm embargo, los ferrocarrileros reunen en rap1
, 'da colecta los ciento cincuenta mil pesos que

�64

Bricolage

ésta implica y sus dirigentes salen del penal fortalecidos
por el creciente apoyo y simpatía de sus bases. Tal parece
que el ejecutivo nacional ante estas manifestaciones, y tal
vez por la presión de las autoridades que lo urgían a termi•
nar con este problema, empieza a ceder y a tratar de encontrar una solución negociada, la que finalmente se concreta. Praxedis Fraustro, dirigente del Teodoro Larrey, es
llamado a México por el ejecutivo nacional. Se concerta
entonces un convenio en el que se otorga la tesorería y la
secretaría de vigilancia al grupo disidente, así como el ajustador de trenes y el de alambres, quedando la secretaría general y la de organización en manos del Héroe de Nacozari.
Pero el convenio es redactado de forma tal que implica la
incorporación del grupo disidente al Héroe de Nacozari y
la disolución del grupo Teodoro Larrey. Praxedis Fraustro
informa en asamblea lo acordado y el rechazo de la base se
hace evidente. Por este motivo la asamblea donde asumirían su cargo los trabafadores previstos, en presencia del
ejecutivo nacional, se pospone indefinidamente, pasando el
movimiento a una nueva etapa.
El movimiento que analizamos no ha aconchúdo; la
fuerza del descontento de las masas empieza a rebasar la
capacidad de su dirección para mantener el movimiento
dentro de los límites tolerados por el Gobierno del Estado.
Esta situación impone una serie de limitaciones a las interpretación, pero consideramos que la experiencia es muy
rica y aun cuando el tiempo definiera este movimiento como aislado y carente de trascendencia, la sistematización y
el análisis de casos como éste podrían contribuir a com·
prender el comportamiento de la clase obrera en nuestro.
país.

Ma. de los A. Pozas: Disidenciá Sindical

65

Antecedentes
El movimiento de 1958-59 no podría ser cabalmente comprendido si no se vincula a una serie de brotes insurgentes
que lo anteceden. De hecho en Monterrey, en 1954, los
trenistas y patieros protestan contra la empresa por un
convenio firmado por el sindicato que nulificaba las pocas
garantías de estos obreros. Con el auge de la época, los patios del ferrocarril se encontraban constantemente congestionados. La estación regiomontana es puerta de entrada y
salida de las importaciones y exportaciones hacia Estados
Unidos. Cereales, minerales, frutas, ganado y materias primas se acumulaban en los patios por falta de máquinas suficientes para hacer fluido el transporte. Las demoras que
sufren las cargas extranjeras se las cobran en dólares a los
ferrocarriles nacionales, así como los productos que se
echan a perder. Por esta razón la empresa presionaba a los
trabajadores. Estos se esforzaban por sacar a tiempo lu
mercancía, lo que provocaba un sinfín de accidentes, desde pequeños choques en que se perdía parte de la misma,
hasta trabajadores que se caían en las vías sin que nadie se
diera cuenta.
El convenio hacía responsables de los accidentes a los
trabajadores involucrados y los obligaba a pagar los dañoE
descontándoselos del importe de su salario. Los ferrocarrileros se sentían agredidos pues constantemente sufrían rebajas a lista de raya a pesar de que era la propia empresa
quien propiciaba estos accidentes. Los patieros y trenistas
se unen encabezados por Luciano Cedillo, Mario Menchaca,
Ignacio Villegas y otros. Para defenderse, aplican literalmente el reglamento de transporte, que establece que para
seguridad de los bienes nacionales, los trenes no deben moverse en los patios a más de diez kilómetros por hora. La

�66

Bricolage

empresa los acusa de tortuguismo y les da "" plazo de tres
días para desalojar los patios. Los trabajadores se van a paro. Pero a menos de dos horas de haber parado, la policía
federal interviene deteniendo a Luciano Cedillo y seis de
sus compañeros. El gerentL de ferrocarriles los acusa de
ataques a las vías de comunicación y disolución social y
son despedidos cincuenta y nueve trabajadores.

1958-1959 en Monterrey

.,

En 1958 la sección 19 tiene una combativa participación.
El descontento que originó la formación de la gran-comisión
pro aumento de salanos ya se venía manifestando en Monterrey desde la última revisión de contrato; los delegados
venían e informaban invariablemente lo mismo desde siete
años atrás: "compañeros, por la patria, no hay aumento de
salarios; los ferrocarriles están en bancarrota, la patria está
muy pobre y tenemos que aguantar ". 1 Ese año fungía como secretario general de la sección Valencia Ayala y cuando informa que no habría aumento, los trabajadores se rebelan y realizan un mitin dentro de los talleres y marchan
al edificio sindical donde uno de los ferrocarrileros los
arenga diciendo: "Siempre nos vienen diciendo que pm la
patria no hay aumentos, ¿y quién es la patria, compañeros,
si no son nuestras esposas y nuestros hijos, si no son nuestras mujeres y nuestras madres? Esta es la patria compañeros".' El delegado a la gran-comisión por la sección 19 es
Antonio Sánchez Rodríguez, quien tiene durante todo el
conflicto una activa participación y posteriormente será
1ombrado presidente de la VI Convención de donde salJrá el comité presidido por Vallejo. 3
La gran-comisión solicita un aumento de trescientos

Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical

67

cincuenta pesos contra los doscientos que propone el ejecutivo del sindicato y se entrevista con Roberto Amorós,
gerente de los FerrocarrilitS Nacionales, quien les pide un
plazo de sesenta días para resolver las peticiones; la grancomisión acepta la propuesta y los delegados regresan a
informar.'
En Monterrey el descontento continúa, por lo que en
un intento de recuperar su credibilidad, el ejecutivo mismo
destituye el 9 de junio al secretario general de la sección,
Valencia Ayala, y es elegido en su lugar Fulberto Chavarría. Los trabajadores insisten (en la asamblea del 11 de
junio) en la destitución de todo el comité y se nombra una
comisión compuesta por Antor.io Sánchez Rodríguez, Miguel W. Rodríguez y Antonio Escalera para que revise los
manejos de la tesorería.'
Mientras tanto en Veracruz se elabora el "Plan del
Sureste" cuyos puntos principales eran:
l. Rechazar los doscientos pesos propuestos por los secretarios
locales y el plazo de sesenta días concedido a la empresa.
2.

Aprobar el aumento de los trescientos cincuenta pesos acordados por la gran-comisión pro-aumento de salarios.

3. Deponer en cada sección al comité ejecutivo local y al comité de vigilancia y fiscalización, por haber pactado a espaldas
de los trabajadores.
4.

Emplazar al comité ejecutivo general del sindicato para el
reconocimiento de los nuevos dirigentes y exigir el aumento
do trescientos cincuenta pesos a la empresa.6

El 24 de junio se realiza un mitin en la Calzada Madero

�68

Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical

Bricotage

frente al sindicato de la sección 19. La reunión es presidida
por Román Guerra \1ontemayor y Arturo Leal Zamora. En
ella se presentan Roberto Gómez Godínez, Guillermo Peña
y José ;\costa, representan Les de las secciones 12 de Jalapa,
Veracruz, 13 de Matías Rl,.nero, Oaxaca, y 17 del D. F.,
respectivamente.
En el mitin piden apoyar y secundar el Plan del Sureste
y oponerse a los acuerdos del sindicato y la empresa. En la
reunión se acuerda secundar los paros que se iniciarán el 26
de junio.7
En la prensa local la atención era acaparada en esos
días por el conflicto con el sindicato de la Compañía de
Luz, que amenazaba con ir a huelga el lunes 16 de junio;
las organizaciones empresariales habían desatado toda una
campaña contra los electricistas, y aparecían en la prensa
encabezados tales como: "La huelga eléctrica matará a co•
lonias humildes". Además promovían la idea de entablar
demandas por los daños que causara la huelga. Finalmente
ésta es conjurada después de ocho horas de interrupción en
la energía eléctrica. Los daños causados por esta intermp·
ción son objeto de críticas cotidianas en la prensa. Por este
motivo, los paros ferrocarrileros que se iniciaron puntual•
mente el día acordado sorprendieron a la opinión pública,
que muy poco conocía el conflicto.
El lunes 30 de junio los encabezados de la prensa ha•
blan de una paralización total en la localidad. Ese mismo
día más de dos mil trabajadores realizan una manifesta·
ción contra sus líderes Samuel Ortega, secretario nacional,
y Fulberto Chavarría, secretario general en la !ºc~~ad.
Los manifestantes parten de las calles de Colegio Civil Y
Madero y frente al Palacio de Gobierno queman dos mu•

69

flecos re~enos de co?etes que simbolizan a sus dirigentes.ª
El co~flicto se soluc10na con la intervención del presidente Rmz Cortí~ez, quien propuso como mediación un aumento de d~scientos quince pesos.9 Después del triunfo de
l~s ferrocarr~eros_ continúan la lucha por la depuración sindical, y los eJecutivos de todas las secciones empiezan a defenderse atacando a los disidentes.
. E~ la prensa local aparecen dos desplegados, uno del 5
d_e JUiio y otro el 9 de julio, firmados por el ejecutivo nac10nal y l?s comités de las 38 secciones del sistema. En
e~os describen los hechos asumidos desde el inicio del conflicto y acusan a los hermanos Sánchez Delint a Valentín
Camp
., füvero
·
'
.
a, J· E ncarnacrnn
Y demás miembros
del Partido Obrero Campesino de \1éxico y del Parti"do C
.
t M ·
omurusal.Pelxicano de ayudar al grupo vallejista en la elaboración
de an del Sureste. 10
El problema de la acumulación de flete en los patios
del ferrocarril
d,
en ·Mont errey, parece ser una constante en
~os ias: llega a setenta mil toneladas y el noventa por
ciento de los patios se encuentra bloqueado. José P. Salda::, /el ~entro Pa~onal, y José Cantú Farías, gerente local
a C~ara Nacional de Comercio, declaran a la prensa
repetidas ~:15iones que los congestionamientos son pro_ucto del deficiente servicio, por lo que sólo el treinta por
ciento de la producc1on
· , 1ocal se transporta por ferrocarril y
el resto por carretera.11

:n

Mi~nt_ras t~to los trabajadores continúan su lucha y el
20
el r de Jub~ r~alizan una manifestación y mitin para exigir
econocimiento del comité que han eleuido y que localmente
.
"" además
'
fi
presi'de R'icardo Villafuerte;
envían,
maniestos de apoyo a Saltillo, Ciudad Victoria y T~rreón,

�70

Bricolage

Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical
donde se realizan actos semejantes. Para esta fecha el comité local no reconocido ha desplazado al comité oficial y se
encuentra realizando sus funciones en el edificio sindical
de la sección 19.
Ricardo Villafuerte, como secretario local del grupo vallejista, y el resto del comité regiomontano estarán al frente de la sección coordinando los paros que se iniciaron al
31 de julio, por el reconocimiento del comité democrático
e impulsando a los trabajadores a dar todo su apoyo al comité ejecutivo nacional presidido por Vallejo. Los dirigen•
tes locales son: Ricardo Villanueva, secretario general; Je•
sús F. M. Nájera, secretario de organización. Guillermo ,\fo.
rales, tesorero; Arturo Leal Zamora, secretario de ajustes
por trenes; Román Guerra Montemayor, secretario de ajustes en talleres; ajustes por vía Hilario García, y por oficinas .\loisés Reyes. El comité de vigilancia y fiscalización lo
preside Raymundo Villarreal.12
El 2 de agosto, al recibir la noticia del desalojo de los
vallejistas en las secciones 15, 16, 17 y 18 los ferrocarrileros paran cinco horas a pesar del despliegue de soldados
que se distribuyen en retenes en todas las dependencias del
ferrocarril. Los trabajadores se constituyen en asamblea
permanente en el local de la sección, y envían un mensaj_e
telegráfico al presidente exigiendo la libertad de los detemdos o de lo contrario habrá paralización total. 13
El 4 de agosto dos mil quimentos trabajadores celebr~
un mitin; al día siguiente la prensa dice que hay dos mil
quinientos cesados en la localidad. Los soldados les impi•
den el paso a las distintas dependencias del ferrocarril; l~
trenes que intentan salir son detenidos cerca de la estación
por los vallejistas. Así continúan las cosas hasta el 6 de

71

agosto, cuando los ferrocarrileros reciben noticias del arreglo al momento de celebrarse elecciones generales y locales en todo el país. El 18 de agosto, después del proceso
eleccionario, toman posesión en Monterrey los dirigentes
vallejistas. 14
La participación de la sección 19 también es decidida
en 1959; incluso después de la derrota continúa por varios
meses la actividad subversiva de grupos vallejistas.
El 15 de febrero de 1959 emplazan a huelga al ferrocarril del Pacífico, y se le da el mismo plazo que a los ferrocarriles de .México para comenzar, el 25 de febrero, el
movimiento de huelga. Sin embargo los trabajadores del
ferrocarril del Pacífico, un día antes de que estallara la
huelga, informan a Vallejo que acaban de firmar un convenio con la empresa prorrogando el plazo de su movimiento.15
La campaña que a nivel nacional desarrollan las organizaciones empresariales contra el movimiento de huelga cobra en Monterrey una gran fuerza.
El Centro patronal, a través del señor José P. Saldaña-,
urge al gobierno a hacer respetar el principio de autoridad
y sentar un precedente saludable: " ~o hay inversionistas
que quieran arriesgar su capital en medio de un ambiente
de intranquilidad". José Cantú Farías, gerente local de la
Cámara ~acional de Comercio, declara que el gobierno debería disponer de medios jurídicos para evitar ia huelga,
como la militarización de los mismos o la intervención. El
25 de febrero la huelga es declarada inexistente y ambos
organismos aplauden el fallo de la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje. Los ferrocarrileros regiomontanos reali-

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Bricolage

zan una asamblea extraordinaria en la que participan representantes de la Sección 66 de mineros, del Sindicato de
Trabajadores Electricistas y del Sindicato del Pueblo, además de dos mil ferrocarrileros. Allí anuncian que se mantendrán en huelga aunque sus banderas hayan sido arrancadas por la policía. El 26 de febrero se firma el Convenio
que pone fin a la huelga de cuarenta y seis horas.
La intransigencia de la gerencia del Ferrocarril del Pací•
fico lleva a nuevos paros de solidaridad a los ferrocarrileros
del sistema. En Monterrey se realizan un sinfín de asambleas en el Sindicato y hasta en la calle para informar a los
trabajadores de la situación.
El 25 de mari;o se inician los paros escalonados y el 28
empiezan las aprehensiones y el desalojo violento de los va•
llejistas en toda la República; ese mismo día son detenidos
en Monterrey doce dirigentes entre los que se encuentra
Román Guerra Montemayor. El secretario de la sección
evade la detención porque traía un amparo obtenido con
ant~ri~ridad .. El 29 de marzo las tropas federales ocupan
el smd1cato nelero. Los trabajadores continúan sesionando
en el sindicato de electricistas y sacan un boletín solicitan•
do la solidaridad de las organizaciones democráticas. 16
El paro cte labores coutinuará en Monterrey en medio
de una gran confusión hasta el 31 de marzo, cuando reci~en un telegra~a, firmado por Jesús Eugenio Araujo, pre•
s1dente del Com1te Central de Huelga, quP. textualmente dice: "S_ituación sumamente grave, nos combaten por fuera
y pres10nan por dentro. Vallejo y demás dirigentes deteni•
dos, esquiroles reanudaron trabajo, Ferrocarril Mexicano
declarado fuera servicio, evitar mayores perjuicios conve•
niente disciplinarse y reanudar labores ". 17

Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical

73

Aún así, pasa algún tiempo antes de que la situación se
normalice. La CTM ofrece ayuda incondicional a los nuevos dirigentes sindicales y el Centro patronal pide un escarmiento para Vallejo y critica la complacencia de regímenes
anteriores .18
La represión a que fue sometido el gremio ferrocarrilero se prolonga mucho tiempo después de 1959 a través de
despidos, supresión de derechos sindicales y otras formas
de represión y control.
La participación de los ferrocarrileros regiomontanos
en este movimiento ha dejado profunda huella en los que
participaron y en sus hijos. Estos últimos parecen haber recibido como herencia una conciencia confusa y una actitud
contradictoria ante la lucha, ante el Estado y ante su propia clase. Los trabajadores probaron el sabor de la victoria
y el poder de su clase en la movilización y resistencia más
grande de la historia obrera en \1éxico. Los efectos que sobre su conciencia produjo la capacidad de organización y
unificación están de algún modo todavía presentes. (Observamos en este movimiento que el ferrocarrilero se solidariza inmediatamente con las causas que considera justas,
responde a los mítines y marchas, lee los volantes y periódicos y su tendencia a rebelarse se expresa en su actitud
combativa.)
En las asambleas del movimiento que reseñamos pudimos presenciar un ambiente de activa respuesta colectiva,
aplausos, silbidos, abucheos, silencios, expresiones de entusiasmo. Sin embargo en ellos está también presente la
memoria de la represión, que se prolongó mucho tiempo
después de 1959 mediante despidos, supresión de derechos
sindicales, humillación y escarmiento a los disidentes. Las

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Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical

Bricolage

familias resintieron los efectos y contribuyeron a inmovi•
lizar a los trabajadores. Algunos de ellos culpan de la derrota a la división de las organizaciones políticas que los
' 19
dirig1an.
Esto parece haber creado un resentimiento hacia las
organizaciones políticas de izquierda. Otro elemento que
encontramos es el temor a la respuesta del Estado.

El movimiento de 1972
En 1972, sin embargo, se producen nuevas movilizaciones
ante la creencia de los trabajadores de que no habría repre•
sión.
En 1971, después de salir de la cárcel, Vallejo viene a
Monterrey y reúne a tres mil trabajadores que asisten a dar•
le la bienvenida. En esta reunión les sugiere la formación
del Movimiento Sindical Ferrocarrilero y nombran a Pedro
Osorno, Juan Medrano, Zertuche, Raymundo Villarreal,
García Prieto y otros como sus dirigentes; además elaboran
una declaración de principios para la nueva organización.
Los dirigentes participan en varias convenciones en la ciudad de México.
Estando allá escuchan hablar al presidente Luis Echeve•
rría, quien les dice que los sindicatos deben desterrar a los
líderes que no sean puestos por las mayorías; les habla de
democracia sindical y de que ya no habrá represión. A los
ferrocarrileros les impresiona su discurso. Uno de ellos dice: "Llegamos emborrachados por esas palabras que venían
de un presidente". El Movimiento Sindical Ferrocarrilero
prepara la toma de sindicatos en una reunión presidida por

75

Vallejo.20
Ya en Monterrey se dedican a organizar mítines, volantear en los centros de trabajo y concientizar. Entre un sinfín de vacilaciones y de dudas sobre si había o no condiciones para la toma del sindicato, finalmente ésta se lleva a
cabo. El 7 de enero de 1972, ochocientos trabajadores fe.
rrocarrileros desalojan, en medio de un trifulca, a los
miembros del comité ejecutivo y otros trabajadores que se
hallaban en el lugar. Los trabajadores se encierran en el recinto sindical. Las patrullas rondan el edificio sin intervenir. Estudiantes de la Universidad y de la Normal Superior
les llevan a diario alimentos. Así transcurre una semana esperando el contraataque. Al finalizar ésta sin que nada ocurra, abren las puertas del sindicato y se llama a una asam•
hlea en la que participan cerca de tres mil trabajadores, y
eligen un nuevo comité ejecutivo con Pedro Osorno como
secretario general. El movimiento se vincula con otros movimientos de la época: electricistas, el sindicato de la
UANL, las obreras de Medalla de Oro, y participa en la formación del Frente Obrero Estudiantil.
El 10 de marzo de 1972, los ferrocarrileros parapetados en el edificio sindical son agredidos por un grupo de
hombres armados de metralletas, pistolas y bombas molotov que pretenden recuperar el sindicato. (Esto ocurre en
la madrugada.) Los ferrocarrileros de la sección 19 habían
sido notificados telegráficamente por sus compañeros del
D.F. (el periódico local El Porvenir publica el telegrama)
de que dos vagones del ferrocarril con "halcones" habían
salido a Monterrey para recuperar el sindicato.
Por este motivo los trabajadores ferrocarrileros y algunos miembros del Frente Obrero Estudiantil los esperan

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Bricolage

armados con palos y piedras, después de notificar a la policía que se declara sin autoridad para intervenir en problemas intersindicales. Los agresores, armados hasta los dientes, balacean a los sindicalistas hiriendo de bala a treinta y
uno y matando a tres personas, entre los que se encuentra
un estudiante de la Preparatoria. 1 de la UANL. La policía
interviene sin disparar y detiene a más de sesenta y cinco
trabajadores.
Los agresores declaran haber hecho VIa¡e especial a
Monterrey para visitar a sus compañeros de la sección 19,
quienes los recibieron a balazos. Los vallejistas declaran haber sido agredidos e incluso hay volantes que aseguran que
el grupo capitalino estaba formado por las fuenas policiales vestidas de civiles, popularmente denominadas "halcones". La policía encuentra docenas de armas en el edificio
sindical y aunque uno de los muertos es capitalino casi la
totalidad de los heridos son regiomontanos. Muchos son
recogidos por automóviles particulares y conducidos al
hospital ferrocarrilero; entre ellos se encuentran los dirigentes Pedro Osorno, Rodolfo Peña y Lázaro Zertuche
quienes consiguen ampararse para evitar la detención. En
declaraciones posteriores, los agresores dicen ser miembros
del grupo Héroe de Nacozari y haber sido invitados por el
secretario oficial de la sección 19, Manuel Montelongo Hipólito. Por otro lado, Mariano Villanueva Molina, secretario general del ejecutivo nacional, exige la consignación de
Demetrio Vallejo y su castigo, por ser el autor intelectual
de lo ocurrido en Monterrey. Finalmente, el ejecutivo local
regresa al edificio sindical, asumiendo la dirección de la
sección 19 Francisco Ríos Saucedo. 21

Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical

77

Caracterización del movimiento de 1982
La combatividad de los trabajadores ferrocarrileros se ha
manifestado, como hemos visto, en muchas ocasiones;
combatividad que nace de la tradición de lucha y el arraigo
sindical que corresponden a uno de los gremios pioneros
del sindicalismo mexicano. Profundizar en las formas en
que el Estado y la empresa han mantenido el control entre los ferrocarrileros, después de 1959, debe ser objeto de
una investigación particular, pero podríamos aventurar algunas observaciones para el caso de la sección 19. Después
de la represión sufrida en 1972 queda como secretario general de la localidad Francisco Ríos Saucedo, quien participa destacadamente en el movimiento del 58-59, además de
haber sido miembro del PCM; sin eml¡argo, ya en 1970 lo
encontramos apoyando a Mariano Villanueva, candidato a
la secretaría general por el grupo Héroe de Nacozari.' 2
Ríos Saucedo se reelige dos veces, sin que siquiera exista una planilla de oposición, por lo que su gestión se extiende durante nueve años. Los mismos trabajadores hablan de esos años como de un periodo de total ausencia de
vida sindical; muy pocas asambleas se realizaron , y en las
primeras Ríos Saucedo se encargó de dejar sin derechos
sindicales a todo aquel que se le opusiera. Las escasas asambleas realizadas, lo fueron a conveniencia del secretario
general, y en ellas asumió siempre una actitud autoritaria y
déspota. Durante esos años el ejecutivo desempeña sus funciones como si éstas fueran favores personales concedidos,
exigiendo a cambio lealtad e incondicionalidad. Actividades como dar trabajo a los familiares de los obreros, el derecho a casa habitación, la defensa del trabajador en caso
de accidente o de cualquier otro problema con la empresa,
eran atendidos siempre que "uno estuviera bien con Pan-

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Bricolage
Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical

1

'

cho Ríos". La dirigencia sindical es utilizada como medio
de obtener canonjías, regidurías y hasta diputaciones. Pero, además, esto es empleado por los dirigentes para premiar a sus allegados con cargos menores como parquimetreros, inspectores de panteones, inspectores de piso y
otros que les proporcionan ingresos adicionales. Un solo
hombre atendía todas las carteras del comité, sin consultar ni hacer participar para nada a la base trabajadora. Un
ejemplo de ello es la nula participación de los trabajadores
en la revisión del contrato colectivo: utilizan el sistema que
llaman de "voto colectivo", es decir, que el ejecutivo decide quié~ va como delegado a )1éxico a defender las posiciones de la sección 19, sin participación de la asamblea en
la elección ni en las demandas planteadas, y después sólo
se informa que el contrato está firmado y de los logros obtenidos. Algunos trabajadores nos hablaron de otras formas
de control que habría que verificar. Según dicen estos trabajadores, algunos mayordomos venden ,bebidas alcoh?l~cas dentro de la empresa y les pa¡;an pehculas pornograficas en los ·'ratos de descanso"; además, circulan revistas
del mismo tipo y es fácil comprar marihuana, todo esto
dentro de las instalaciones y en el horario de trabajo.
Sin embargo, estos mismos trabajadores inmovilizados
y sometidos a las mismas formas de control que han prevalecido durante tantos ru1os en los sindicatos oficiales, defendieron diez aiíos antes con palos y piedras la agresión
armada de los ''halcones" mandados por el ejecutivo nacional en 1972. Estos mismos trabajadores señalan a sus
dirigentes como '·charros", y entienden por "charro" el
dirigente que no ha sido electo por los trabajadores sino
impuesto a través de las farsas electorales. Para la mayoría,
el ejecutivo es charro, porque pone por encima sus propios intereses y traiciona de ese modo los de los trabajado·

79

res; es charro porque es corrupto y se roba sus cuotas.
Existe pues una conciencia generalizada de la necesidad de un cambio; la crisis les recuerda su situación de
atraso respecto a otros gremios y la incapacidad de sus
dirigentes para satisfacer y defender sus demandas más
elementales. El sistema de privilegios a los allegados a
Francisco Ríos se exagera y éste obliga a los trabajadores a
''rendirle pleitesía" a cambio de obtener los beneficios de
la organización. Las asambleas no se realizan y, si se hacen,
se desarrollan en un ambiente de hostilidad y despotismo
por parte del ejecutivo. Los dirigentes sindicales actúan en
contubernio con la administración. \o hay informes sobre
el manejo de las cuotas ni sobre el cumplimiento del contrato colectivo. Varias de las cláusulas sólo quedan en el
papel y reaparecen en cada contrato sin que nunca se cum •
plan.* Los trabajadores sienten que el deterioro en sus
prestaciones y en sus condiciones de trabajo es cada vez
mayor. Las conquistas pasadas se han convertido en letra
muerta o han quedado intactas, o anacrónicas, como los
trr.scientos pesos para ayuda de renta y los tres pesos diarios para transporte, entre otras cosas. El trabajador identifica a sus dirigentes, que manejan con tiranía y corrupción
al sindicato, como los principales culpables de la situación.
Este decontento, que permanece latente, fue tal vez percibido por el propio Francisco Ríos, ya que en esta ocasión
no busca reelegirse sino dejar a alguien de su absoluta confianza. Sin embargo, la base reconoce en su sucesor la continuidad del charrismo y se adhiere a la nueva planilla bus-

-

~ ejemplo, lo referente al reglamento

interno de trabajo. En una de 1118

U8Ulaa del contrato se estipula, ya deade hace tiempo, que la empresa

~ el proyecto del reglamento a partir de 80 días de firmado el contrato. F.ato nW1ca se ha cumplido y da pie a que, el trabajador sea más fácillllente explotado al no estar especificadu sus obligaciones.

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cando así un cambio, y la libertad de elegir a sus dirigentes.
El apoyo mayoritario y la simpatía que las bases manifiestan a sus dirigentes a lo largo de todo el movimiento,
llega a rebasar las posibilidades de la dirección para responder a sus expectativas, lo que prueba el grado de descontento y la capacidad de respuesta latente en el gremio
ferrocarrilero. Praxedis Fraustro, su principal dirigente,
cuyo ascendiente sobre las masas se ve constantemente
acrecentado, intenta preparar a la gente en la idea de aceptar una solución negociada y compartir al comité con sus
oponentes. Los trabajadores lo aceptan ante el argumento
de "no perderlo todo", de la posible represión, y la necesidad de seguir dando la lucha contra los charros en el interior mismo del sindicato.
Sin embargo, al volver de México con el resultado de la
negociación y plantear a las bases que entre los acuerdos
está el de disolver el grupo Teodoro Larrey, Praxedis es
ahucheado por la asamblea, e incluso uno de sus colaboradores se levanta para decir que el grupo no desaparecerá y
que si es necesario él puede encabezarlo; este trabajador es
aplaudido y coreado por la asamblea. Al otro día los trabajadores escriben sobre las locomotras y vagones leyendas
inconfundibles: "Traicionaron a Lolo".*
La asamblea donde debía presentarse el nuevo ejecutivo y en la que participarían el ejecutivo nacional, el geren·
te de ferrocarriles, e incluso el gobernador del estado, se
pospone ante el inminente rechazo de las bases.

*Diminutivo de Teodoro.

Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical

81

La dirección del movimiento
Una de las peculiaridades de este movimiento, sobre todo
por tratarse de los ferrocarrileros, son las características de
su dirección. Creo que seguir y conocer el desenlace del
conflicto arrojará alguna luz sobre la relación que existe
entre la dirección del movimiento y su orientación y la influencia de las masas sobre los resultados.
La composición de la dirección del grupo Teodoro Larrey es heterogénea; en ella encontramos a ferrocarrileros
que habiendo vivido las luchas del 58-59 e incluso la del
72, tienen una conciencia de clase definida y por lo tanto
claridad sobre el carácter del Estado como representante
de los intereses de la clase empresarial.
Sin embargo, son los menos y están coriscientes de su
escasa fuerza y poco ascendiente sobre la mayoría. Este
sector del grupo Teodoro Larrey ha intentado desarrollar
una actividad de difusión y vinculación con otras secciones del sindicato y con otros sindicatos de la localidad, como las secciones 66 y 67 de mineros y 1 de Teléfonos.
A iniciativas de esta fracción, el grupo Teodoro Larrey
convocó a la realización de dos encuentros a nivel nacional. El primero se realiza en Monterrey el 23 de abril y el
segundo se lleva a cabo en Aguascalientes. Los participantes en estos encuentros son los sectores democráticos de las
secciones 15 y 17 de México, 2 de Aguascalientes, 29 de
Monclova, 5 y 31 de Chihuahua, 30 de Laredo y 24 de
San L~IS Potosí del sindicato ferrocarrilero. Sin embargo,
no se mteresan mucho en el movimiento porque no ven en
~ lí~er Praxedis Fraustro la representación de la disidencia
lllldical a nivel nacional, por lo que esta forma de vincula-

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ción con otras secciones tiene escasos resultados. El tercer
encuentro debería realizarse nuevamente en Monterrey el 9
de octubre; sin embargo, es pospuesto por la asamblea local a petición de Praxedis Fraustro, quien argumenta que
el grupo carece de fondos para organizarla.
Esta fracción del grupo ha definido a Praxedis como
"de derecha", y ha intentado deslindar sus posiciones a
través de volantes y con su intervención en las asambleas.
Aunque buscando la unidad, han evitado el enfrentamiento
con Praxedis Fraustro. Es evidente que no son ellos quie•
nes tienen la dirección política del movimiento pero, según
dicen, su presencia abre la posibilidad de incidir en el mis•
mo y aprovechar la cobertura para concientizar a la base.
En el comité hay también trabajadores de escasa expe•
ciencia, que como la mayoría anhela un cambio aunque tie•
nen poca claridad sobre la forma de conseguirlo. Pero la
verdadera dirección política recae sobre Praxedis Fraustro
y su grupo más cercano, cuya actitud fue evolucionando a
lo largo del movimiento.
Praxeclis Fraustro se formó en el seno mismo del sindi·
calismo charro; participa durante seis años en el comité del
Héroe de Nacozari y su último puesto es el de secretario
auxiliar de .Francisco Ríos. En los primeros días de lucha
habla ante los ferrocarrileros del departamento de talleres,
donde reconoce haber sido charro, pero ofrece luchar es·
clusivamente por los intereses de los ferrocarrileros y con·
tra la corrupción de la dirigencia sindical. Los trabajadores
lo aceptan. Por qué lo hacen, es difícil decirlo, sin embar·
go podríamos sugerir algunas razones: Praxedis es un horn·
bre joven, cauto, inteligente, con una gran capacidad para
tratar a las masas y manejar las diferentes si~aciones; pu&amp;

Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical

83

de ser también que sus posiciones estuvieran más cerca del
~ntir _d_e la mayoría, despolitizada por el largo periodo de
mmovilidad. Tal vez su discurso garantizaba que no habría
r~rresión (hemos encontrado que el impacto de la repreSion ha ~edado en la conciencia de los trabajadores y de
sus familias). Sea cual fuere el motivo, la formación de
Praxedis y su grupo marca la ideología y la orientación del
movimiento.
Praxedis Fraustro considera peligrosas y poco valiosas
las aportaciones de los movimientos históricos del gremio y
sus formas de lucha. Considera que estas últimas sólo trajeron represión; además, tiende fundamentalmente a la negociación y el respeto a las autoridades estatales, evitando
toda acción que pudiera ser interpretada como un cuestionamiento del régimen. Al mismo tiempo insiste en que el
~rohlema es puramente sindical, por lo que tampoco cuestiona a la empresa ni la menciona como culpable de la situación del atraso social de los obreros. Todo su discurso y
sus acciones están orientadas hacia una denuncia de la corrupción y la imposición sindical. Es una lucha contra el
ejecutivo "~spurio ", como le llama, de la sección 19, y
esta denuncia la hace extensiva al comité nacional, ya que
P~rtenece al ~ismo grupo Héroe de Nacozari que durante
anos ha temdo el control hegemónico del sindicato.

Demandas y formas de lucha

Las características de la dirección que hemos venido analizando han hecho que las demandas del movimiento no hayan quedado plasmadas en algún documento o pliego de
demandas. Sin embargo, éstas vari cobrando forma a lo largo de la movilización. La demanda fundamental que en-

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globa a todas y que aparece con nitidez en la conciencia de
los trabajadores es la de democracia sindical; "Fuera charros del sindicato", dicen. La forma en que piensan que
aquélla puede realizarse es logrando el reconocimiento de
los dirigentes que ellos han elegido y apoyado. La reacción
de los trabajadores ante el convenio con que se pretende
solucionar el conflicto prueba la claridad que tienen sobre
el objetivo de su lucha. Otras demandas que se desprenden
de la democratización sindical y que se han manifestado en
asambleas, volantes y entrevistas son:
a.

Democracia interna y desaparición de los grupos. (Se refiere
a la desaparición del grupo Hér~ de Nacozari, que paralelo
al sindicato es el aparato por el cual el Estado, la empresa y
Luis Gómez Z. ejercen su control, nulificando toda independencia del gremio rielero.)

b.

Manejo honesto de los intereses de los trabajadores.

c.

Independencia del sindicato ante la empresa. La conciencia
de los vínculos de ambos aparecen claras ante los trabajadores, sobre todo en los momentos en que solicitan la defensa de su organización, y por la relación existente (a veces familiar) entre los administradores y los dirigentes del sindicato.

d.

Habilitación y restitución de sus derechos sindicales a cerca
de cuarenta trabajadores, que los perdieron por oponerse a
Francisco Ríos.

e.

Reinstalación de Antonio Rodríguez, que fue despedido
por su participación en el grupo Teodoro Larrey.

Las formas de lucha han sido diversas y no parecen respon·
der a una táctica definida. Los mítines y las marchas ad-

Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical

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quieren un carácter espontáneo y son más bien el resultado del enardecido ambiente que prevalece en los centros
de trabajo durante todo el año. Praxedis y su grupo logran
el apoyo creciente de los trabajadores por que les da precisamente lo que ellos esperan. Realiza asambleas con regularidad, incluso departamentales, escucha los problemas
de los trabajadores y forma comisiones para resolverlos. Un
ejemplo sería la comisión permanente encargada de asesorar a los trabajadores que sufran cualquier tipo de accidente. Asesora a los ferrocarrileros en sus demandas laborales
intercede por ellos ante los mayordomos y superintenden-'
tes, quienes por la fuerza del grupo cambian su actitud ante el trabajador. Organiza eventos deportivos y hasta logra
que se les permita participar en la designación de casa habitación. Pero además, sin que sepamos a ciencia cierta la
participación de la dirección, los insultos y las trasquiladas
a los simpatizantes del comité oficial se suceden a diario en
las cercanías de los centros de trabajo. La dirección dice no
poder evitarlo ya que es tradición entre los ferrocarrileros
rapar a los traidores para identificarlos. La hostilidad del
ejecutivo nacional y las constantes declaraciones y amenazas se prolongan durante todo el año, y la táctica dilatoria, que parecía buscar el desgaste del movimiento no surte
efecto, tal vez porque Praxedis y su grupo desarrollan lo
que ellos llaman "programas de aprovechamiento de los
recursos sociales". El movimiento se sostiene con la aportación voluntaria de los trabajadores, que se mantiene
constante durante todo el año, como lo prueba la rapidez
con que reunieron los ciento cincuenta mil pesos (en morralla) para sacar a sus dirigentes de la cárcel.
La demanda de independencia se convierte indirectamente en una lucha contra la ingerencia de la empresa y el
Estado en la vida interna del sindicato, cuestionando una

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~

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estructura que parece repetirse en otros sindicatos de empresas estatales. En ferrocarriles, el grupo Héroe de Nacozari es una agrupación o comité que tiene vida y estructura
independiente del sindicato, reproduciendo el esquema
PRI-gobierno, y sirviendo, como ya dijimos, de mecanismos para conservar sin cambios el poder en el sindicato ferrocarrilero. Pero en este caso hay algo que agrava las co•
sas. Luis Gómez Z. es presidente vitalicio de este grupo,
por lo que desde el momento en que asume la dirección de
los ferrocarriles se desarrolla además la ingerencia abierta y
descarada de la empresa en el sindicato. De este modo la
defensa que del trabajador hace el sindicato consiste en un
trámite puramente formal y en no pocas ocasiones la em·
presa destituye o despide trabajadores por problemas puramente sindicales. Este es el caso de Antonio Rodríguez.
Otro ejemplo de la estrecha vinculación empresa-sindicato
es el hecho de que Gerardo García Hemández, sucesor de
Francisco Ríos y contendiente de Praxedis Fraustro es hijo de Antonio García Galván, gerente general de fuerza
motriz, quien ha estado interviniendo en este conflicto a
favor de su hijo, según señalan los trabajadores.
El primero de diciembre del año pasado, Luis Gómez
Z. es sustituido en la dirección general del sindicato por
Eduardo A. Cota, quien fuera subgerente de tráfico en los
últimos nueve años, a pesar de lo cual el "gomecetismo"
continúa vigente con toda su fuerza.
Un movimiento de masas no puede ser clasificado o
invalidado por las características de su dirección. Como sabemos, los movimientos no pueden ser inventados ni fa.
bricados, ya que responden a una serie de contradicciones
ínternas y externas y se mueven generalmente de acuerdo
a su propia dinámica. Sin embargo, también sabemos que

Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical

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los movimientos de masas pueden ser capitalizados por
partidos o grupos políticos, que intentan manipularlos de
acuerdo con sus intereses.
En el caso de la sección 19, el movimiento parecer ser
utilizado para dirimir diferencias políticas y contradicciones entré el Gobierno del Estado y alguna fracción del
centro. Por lo menos es lo que sugieren una serie de elementos que tal vez se vuelvan significativos:
lo. La duración del movimiento: Desde el conflicto electoral,
primera manifestación del descontento, hasta la fecha en que
se firma el convenio con el ejecutivo nacional transcurre exactamente un año. Durante este tiempo, la policía no responde a
las demandas de algunos miembros del grupo Héroe de Nacozari, afectados por las agresiones que cometen en su contra
miembros del Teodoro Lan·ey. A estos últimos se les permite
sesionar en el edificio sindical y utilizar libremente el autobús
propiedad del sindicato, y hasta participar en la designación de
casas a los trabajadores, que aunque son resultado de la presión
organizada de las bases, podría haber sido reprimido y sin embargo no ocurre, a diferencia de 1972 en que a los cuarenta
días de tomado el sindicato llega la violenta agresión de los halcones, ante la indüerencia de la policía que } a había sido notificada.
2o. La CTM apoya abiertamente al comité reconocido oficialmente, mientras que la CROC se inclina en favor del Teodoro
Larrey. Aunque esto no se manifiesta públicamente, es sabido
que son los abogados de la CROC quienes toman el caso de
Praxedis Fraustro y sus compañeros cuando caen en la cárcel.
3o. El ejecutivo nacional y algunas secciones del D. F. y de Saltillo publican una serie de desplegados donde acusan al gobierno del Estado de Nuevo León de "solapar" la violencia dentro
del gremio ferrocarrilero. Textualmente, el desplegado del 10

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de septiembre en el periódico Mt!s noticias, dice: "No obstante
haber sido denunciado Praxedis Fraustro ante la Procuraduría
General de Justicia de Nuevo León, en tiempo y forma, no hlln
sido ni tan siquiera levemente sancionados, lo que da una impresión de tolerancia, solapamiento ;y por qué no?, proteccionismo por parte del Gobierno Nuevoleonés que al actuar de esa forma quebranta las garantías individuales y soslaya el espíritu de
la ley y la justicia".23

El 3 de septiembre Prax.edis y su grupo son encarcelados y,
para sorpresa de todos, se les consigna penalmente. Esto
puede haber sido el resultado de las presiones sobre el Gobernador, pero es también una eficaz forma de controlar al
líder de un movimiento que amenaza con desbordarse, ya
que en cualquier momento la Secretaría de Gobernación
puede reabrirle el proceso.
Tal vez estos elementos no sean suficientes para obtener conclusiones, pero podrán adquirir significado si se
analizan dentro de la coyuntura política local y nacional.
No obstante esta relación con el Gobierno del Estado,
en este momento existe la tendencia a rebasar la orientación que la dirección de Praxedis ha dado al movimiento.
Además, la cobertura que Praxedis Fraustro logró durante un año de disidencia ha permitido a las bases, según
parece, cobrar fuerza y desarrollar la conciencia de su situación. Independientemente de la resolución que tenga el
movimiento, los trabajadores han dejado sentir su inconformidad, lo que de un modo u otro tendrá repercusiones
sobre las formas de control y dominación dentro del
sindicato.

Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical

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Perspectivas para el movimiento

La etapa de movilización y disidencia abierta que hemos
analizado en este trabajo ha concluído. Sin embargo, las
contradicciones que provocaron el descontento no han
!)ido resueltas. Con la asamblea en la que tomó posesión
el nuevo ejecutivo local, compuesto por miembros del
Héroe de Nacozari y del grupo disidente, nace una nueva etapa en la lucha por la democratización del sindicato,
según opinan los propios trabajadores. La participación en
este acto de tres mil trabajadores, el grado de tensión en
que se desarrolla, así como las expresiones de inconformidad que se manifiestan, están muy lejos de la desmoralización o el desgaste psicológico que acompañan a un movimiento derrotado. Los trabajadores parecen esperar la
paulatina resolución de los problemas a través de la reanudación de la vida sindical.
.. El nuevo comité inicia sus funciones bajo la presión decidida de la hase, que parece estar dispuesta a no dar marcha atrás y exigir a la dirección sindical el cumplimiento de
sus obligaciones como representante de los trabajadores ante la empresa. Sin embargo, debemos analizar las posibilidades reales de desarrollo de este movimiento en el marco
de la estructura sindical y de las condiciones políticas y
económicas en que surge. Hay una serie de elementos favorables y otros que actúan en contra del movimiento.
Entre los elementos positivos debemos considerar los
siguientes:
lo: La experiencia de lucha y combatividad del gremio.
2o. La situación de atraso en salarios y prestaciones que agudi-

�90

Bricolage
Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical
zan los efectos de la crisis sobre los ferrocarrileros. Como
sabemos la situación actual de México limita las posibilidades del Estado ele hacer concesiones económicas a través
de los dirigentes ch~ 'Tos. Esto a su vez repercute sobre la capacidad de control de la estructura sindical sobre sus agremiados haciéndola peligrar.

lo. La disolución oficial del grupo Teodoro Larrey, que demuestra la negativa del grupo Héroe de Nacozari a compartir el poder y su tendencia a mantener intactas las viejas estructuras del sindicato.
2o. La composición del comité electo. Aunque el ejecutivo accede a incorporar miembros del grupo disidente, ésto son
elegidos entre la fracción de derecha, y además aquéllos que
sean más fácilmente asimilables y manejables.

3o. La participación de los trabajadores jóvenes que por primera vez se interesan en problemas sindicales es un elemento
importante.

3o. El carácter local y aislado que hasta el momento ha mantenido el movimiento, aunque como lo señalamos anteriormente empieza a despertarse el interés en otros sectores del
sistema.

4o. Empieza a despertarse el interés en otras secciones y grupos
ajenos al Teodoro Larrey, algunos de los cuales participaron
en los movimientos anteriores.
So. Otro elementos es la permanencia de la actividad de organización y concientización desarrollada por la fracción de iz.
quierda que participó en la dirección del Teod?ro L'.1"'ey,
que encontró condiciones favorables para seguir haciendo
su trabajo.

4o. Los efectos que pudieran tener sobre los trabajadores la reanudación de las prácticas de corrupción o privilegios acostumbradas anteriormente.
So. El desgaste natural del movimiento.

6o. La disposición del ejecutivo sindical de hacer algunas concesiones democráticas y políticas para tranquilizar a los trabajadores.

La existencia de estos factores determina la posibilidad real
de supervivencia del movimiento, que probablemente irá
asumiendo diferentes expresiones y formas de lucha.
Sin embargo existen, corno mencionamos, una serie de
factores que actúan en sentido contrario:

91

60. Las características estructurales del sindicalismo mexicano
son tales que se requiere una movilización más profunda y
generalizada para poder transformarlo.

Haciendo un balance podemos concluir que el movimiento
co~o tal no ha sido derrotado, sino que está ,ivo y seguirá
~tándolo por mucho tiempo. Su existencia traerá necesanamente reformas en los medios de control del sindicato y
~tas pueden evolucionar hacia un charrisrno más moderno
~enos rígido y autoritario pero esencialmente el mismo.'
embargo la dirección de su evolución dependerá tarn~en de lo que ocurra en el conjunto de la clase obrera mexicana en los próximos años.

~

Diciembre de 1983

�92

Bricolage

Notas

l. Conferencia dictada por el ferrocarrilero Pedro Osomo en el Foro sobre
\fovirnientos Sociales en los Sttenta, organizado por OIDMO, en la ciudad de Monterrey, N. L.
2. /bid.
3. Antonio Alonso: El movimiento ferrocarrikro en México, 1958/1959.
Era.

4. Antonio Alonso: Op. cit., pág.112.
5. Periódico local El norte, 10 y 14 de junio de 1958.
6. Antonio Alonso: Op. cit., pág.113.
7. El norte, 25 de junio de 1958.
8. El norte, lo. de julio de 1958.

9. Antonio Alonso: Op. cit., pág.118.
10. El norte, 5 y 9 de julio de 1958.
11. El norte, 3 y 4 de agosto de 1958.
12. /bid.
13. /bid.
14. El norte, 19 de agosto de 1958.
15. Antonio Alonso: Op. cit., pág. 145.
16. El norte, 15 de febrero de 1959.
17. El norte, lo. de abril de 1959.
18. /bid.
19. Entrevista a Pedro O.somo.
20. Pedro Osomo, conferencia citada.
21. El norte y El porvenir, 11 al 13 de mano de 1972.

Ma. de los A. Pozas: Disidencia Sindical
22. Mó, noticia,, lo. de septiembre de 1983.

93

�Víctor Zúll,ga: El ca.,o de Vallecillo N. L.

EXODO RURAL, ESTRATEGIAS FAMILIARES
DE SUBSISTENCIA y FORMAS CULTURALES
EN LA FRONTERA NORTE1 (Los casos de Vallecillo
y Galeana: dos pueblos de Nuevo León). (segunda parte)

VICTOR ZUÑIGA1

5. "Allá me decían que me trajera a mi mujer, yo no
quería, por eso les dije: quiere~. tener _carn~, para que
tengan carne los coyotes"; fam1ha y migrac1on en Va•
llecillo y Galeana.
i) Pueblos de "emigrados", estos del no~te del estado de
~uevo León; rasgos definitorio de su caracter y de _su for•
ma de vivir. Para quien conoce mínimamente o ha 01do hablar de Sabinas Hidalgo, Lampazos, Anáhuac, Parás, Agualeruas O Vallecillo, nada nuevo se está diciendo: pueblos
•;oblados" por "pasaporteados ", flujo de dólares, ~ed~
familiares extendidas desde su lugar natal hasta Illino1s,
Michigan, Texas y Kansas.
Patrones de sobrevivencia campesina que, una mira_da
poco atenta, equiparía a lo que suc~de en no pocas regiones de Michoacán, Jalisco, Guana1uato y Zacateca_s, en
donde existen pueblos enteros cuyas ~conomfas func1on_en
buena medida por el trabajo rnigratono temporal, estac10-

95

nal o definitivo de muchos de sus habitantes. Patrones de
estrategia campesina mexicana que una explicación rápida
encuadraría en el marco de la "quiebra de la agricultura
minifundista" (para usar la expresión de L. Arizpe) iniciada a fines de los años cuarenta (Reyes Osorio, et. al. 1974).
Patrones de respuesta campesina que cómodamente se explicarían por la cercanía geográfica de estos habitantes con
el país vecino al norte.
Todos estos modo8 de entender el flujo migratorio que
caracteriza a los poblados norteños, aunque atinados, no
satisfacen. \o hasta con constatar que lo que sucede en
Vallecillo se parece mucho a lo que pasa en Jalpa, Zac. o
en Pegueros, Jal. Nada ganarnos con fusionarlos en una sola categoría: pueblos de "emigrados". Resta, primeramente
demostrar que efectivamente sucede lo mismo y, después,
explicar el por qué sucede ahí y no en otras partes. No basta con traer a colación la quiebra de la agricultura rninifundista, ya que esto no explica por qué los vallecillenses se
van al "otro lado" y no a Monterrey, uno de los centros urbanos de recepción de migrantes más apetitosos del país. Y
menos aún, eso no explica, como ya lo dijo L. Arizpe, por
qué hay individuos en Vallecillo que no migran: "a mis hijos no les gusta salir de los Colorados, la gente se engría
donde se cría"; o salen de su terruño con los ojos puestos
en el retomo: "por hacer un sacrificio uno está allá, pero
siempre viendo para acá, buscándole el rumbo a este .México" (71 aflos, 21 en ~fichigan). Menos aún nos puede
bastar una explicación basada solamente en la cercanía
geográfica; en caso de adoptarla habría que sostener una
especie de graduación descendente de tasas de migración
extrafrontera conforme se alejari los poblados de la línea
divisoria con Estados Unidos; afirmación que nos conduciría a una visión ridícula, por simplista, de los fenóme-

�96

Bricolage

nos migratorios.
. ?bicar este pr~ceso migratorio dentro de la configurac10n de las estrategias familiares de sobrevivencia nos
permitirá, sin duda, encontrar explicaciones más satisfactorias_. Est_o equi~al~ ~ retomar la pregunta original de este
estudio m1crosoc1ologico: ¿Cómo han enfrentado los campesinos y ganaderos de Vallecillo los cambios económicos
~ sociales que suceden en su sociedad específica? y, partiendo de ahí, ¿Cuáles son las estrategias·que utilizan para
hacerles frente?
Para responder a estas preguntas procederemos a
1) mostrar los tipos de estrategia utilizadas por las familias
d~ Vallecillo, 2) examinar las estrategias adoptadas en los
hijos ~e estas parejas entrevistadas 3) comparar lo que los
vallecillenses hacen con lo que las familias campesinas de
1~ de marzo, Galcana, N.L. han hecho, y 4) intentar ofrecer explicaciones -concordante con los datos- de las diferencias y similitudes observadas.
Para recorrer estos cuatro pasos utilizaremos información abundante de la vida y las actividades de 58 familias:
34 de Vallecillo y 24 de Galeana.

ii) Iniciemos el análisis con los datos sobre la actividad
principal de los jefes de familia a lo largo de su biografía
laboral. Poco más de un tercio de los jefes de familia de
Vallecillo (35%) dedicaron, han dedicado o dedican su vida productiva (como actividad predominante) a vender su
fu~rza ~e trabajo en E.U.A.; otro tercio (29%) de esos
mISrnos Jefes son o han sido principalmente mano de obra
"libre y disponible" localmente, es decir, jornaleros del lugar, haciendo norias, cuidando vacas ajenas, criando caha•

V(ctor Zúlliga: El caso de Vallecillo N. L.

97

llos de Don Fulano o haciendo producir tierras que no son
suyas. Casi la quinta parte de ellos (18%) son ejidatarios y
un poco más de un décimo (12%) han optado por la migración interna (a Monterrey o a Sabinas Hidalgo) vendiendo su trabajo lo mejor posible. Pocos son los que, en nuestra muestra, son propietarios privados de tierra (3ºio)3 o
realizaron la mayor parte de su vida actividades no propiamente agropecuarias (3%). Esta es la estructura que ofrecen las ocupaciones principales de los jefes de familia. Las
madres constituyen en su gran mayoría (85%) la ayuda
doméstica para quienes no realizan actividades agrícolas y
c~labor~doras directas en el trabajo agropecu~o para los
quiatar1os. Tres de ellas (9%) emigraron para convertirse
e_n asalariadas durante una buena parte de su vida productiva y entre los dos restantes encontramos una madre
campesina que reemplazó definitivamente a su marido
haciéndose cargo del ejido y otra que atiende uno de los
pocos comercios existentes en el poblado.
Estas parejas se encuentran en diferentes ciclos do~ésticos. Una esposa a inicios del matrimonio (17 afios),
diez entre los 27 y los 40 afios, y las restantes veintitrés
están terminando o han terminado su vida reproductiva, entre las cuales se cuentan tres esposas difuntas.
Este panorama laboral y familiar de Los Colorados de
Ahajo y de Matatenas muestra en forma estática los camin_os adoptados por estos hombres y mujeres para sohreviVJr. Introducir movimiento en esta estructura se hace necesario para ofrecer una idea redonda de sus estrategias laborales. Para esto se tomará en consideración la biografía
~ral en su conjunto y ~o solamente la actividad predommante del jefe de familia.

�98

Bricolage

Casi todos los jefes de familia (71 % ) han incluido la
migración a Estados Unidos como un elemento indispensable de su hiografía laboral. Unos en condiciones desfavorables y azarosas que limitan considerablemente la utilidad
de la migración (el 38% respecto del total de los que han
laborado en E.U.A. pasaron la frontera como ilegales); en
ellos los resultados son poco previsibles, hay quienes, los
menos, que pueden hacerse de algunos instrumentos de
trabajo, otros, la mayoría, regresan sin beneficio. Pero tenemos al 62% restante que se traslada más allá de la frontera con todas las de la ley ("tarjeta'', ,,permiso", "pasaporte"), son los migrantes con mayor estabilidad residencial en el país vecino. lo que se orientan posteriormente a
tres tipos de objetivos; el más común: trabajar prolongadamente en el extranjero en actividades preferentemente del
terciario o de la industria hasta conseguir una pensión que
les pennita una vejez acomodada y una solvencia de la que
se verán también beneficiados los hijos, los yernos y las
nueras. Otros: laborar intensamente por un periodo nomayor de 1O años con la finalidad de invertir los ahorros en
actividades agropecuarias y/o comerciales cerca de su lugar
de origen. Lo menos frecuente: preparar el terreno en Estados Unidos para que paulatinamente la casi totalidad de la
familia arregle sus papeles y se reúna definitivamente en el
"otro lado". Dicho de otro modo, la migración extrafronteras es un dispositivo estratégico generalizado, disponible casi para todos, en distintos periodos biográficos, c~n
finalidades y resultados variables pero cuyas tendencias
más marcadas en la generación adulta han sido: migrar,
preferentemente en situación legal, para asegurar una vejez digna, una cierta herencia a sus hijos o para efectuar,
todavía en edad productiva, una inversión atractiva en su
tierra natal.

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L.

99

Nos queda ese 29% del total de familias de la muestra
que nunca hizo por migrar más allá de la frontera. Se trata
de 10 familias entre las cuales encontramos 4 en las que el
padre incluye en su trayectoria laboral la migración a Monterrey o a Sabinas Hidalgo, normalmente lo hacen por periodos cortos de tiempo (nunca mayores de 2 años) con el
objeto de sortear situaciones difíciles en la familia o costear gastos extraordinarios del grupo doméstico. Entre las
otras seis familias se encuentran dos casos especiales de pa•
dres inmigrantes a Vallecillo originarios de otras regiones de'
país y cuatro jefes de familia nativos. Estos últimos S&lt;
cuentan entre los más pobres de nuestros poblados. Los inmigrantes son jornaleros, los nativos son jornaleros, comuneros y ejidatarios.
Estas diferentes formas de sohrevivencia adoptadas en
Vallecillo dan una reconstrucción de las relaciones sociales
al interior de la sociedad campesina. La formación de dos
grupos sociales claramente diferenciados., los mi!rrantes
t:&gt;
''pasaporteados" que tienen acceso a excedentes monetarios nunca soñados por sus antecesores ejidatarios y criadores de cabras, que tienden a convertirse en propietarios
de tierra y bienes inmuebles, de comercios y tecnología
agrícola y que compran una mano de obra local escasa pero necesitada de la venta de la fuerza de su trabajo. La migración temprana y prolongada a Estados Unidos da prueba de su eficacia con la formación de una especie de pequeña burguesía agrícola inversionista que ostenta su éxito
transportándose en camionetas propias, instalando aire
acondicionado en sus casas, comprando los servicios domésticos de las hijas o las esposas de quienes no hicieron
suya esta estrategia laboral en el momento y a la edad que
convenía hacerlo.

�100

Bricolage

Esta diferenciación tuvo su expresión espacial en los
Colorados de Abajo con sus dos barrios divididos por un
arroyo, cada uno con su escuela, cada cual con su plaza,
para cada barrio sus fiestas. Diferencias cada vez menos pa•
tentes pero que tienen como punto de arranque estas estra·
tegias diferenciales.
Migrar, tener una vida errante, no es nada nuevo para
estos pobladores norteñ_os hijos o nietos de pastores. Movimientos migratorios detras de los animales en busca de
pastos y de agua; huidas obligadas durante el siglo XIX por
los ataques aguerridos de lipanes y comanches; venta de ga•
nado en pie que había que ir pastoreando hasta Texas; reacomodos poblacionales durante la revolución. Condiciones
todas que forman una cultura migrante, semi-sedentaria
que viene a plasmarse a fines de este siglo en un poblado
como los Colorados de Ahajo, en donde casi el 20% de las
casas están deshabitadas durante la mayor parte del año y
en el que el 62% de los autos dejan ver sus placas norte·
americanas y el 37% de las camionetas gozan de esos mismos derechos. 39 autos y 46 camionetas para 148 grupos
domésticos habitando el poblado. Vehículos que van y
vienen como los caballos y las ovejas de los abuelos.
Esa primera generación, la de los padres de las parejas
entrevistadas, que se sitúan dependiendo de las edades de
los matrimonios de la muestra, entre 1870 hasta 1940,
también hacen suya la idea de migrar a los Estados Unidos.
Si el 71°lo de los jefes de familia entrevistados emigró en
busca de los dólares es en gran medida porque ya el 200/o
de los abuelos paternos (padres del jefe de familia entrevistado) lo había hecho también y porque el 33% de los
abuelos matemos (padres de la madre de familia entrevistada) tomaron ese rumbo: tradición migratoria en direc·

Víctor Zútliga: El caso de Vallecillo N. L.

10]

ción al norte por lo menos en estas tres generaciones. Tres
de los miembros de las parejas de nuestra muestra, no sólo
son hijos de migrantes extrafrontera sino descendientes de
vallecillenses nacidos más allá del río Bravo. Lo que significaría que en la generación de los bisabuelos, aunque en
proporciones mucho menores, residir en los Estados Unidos no era algo totalmente inusual.
La generalización del flujo migratorio rumbo a1 norte
se da, sin embargo, en los periodos de la descomposición
del minifundio, a diez aftos de la repartición de tierras en
Vallecillo; ahí por los años cincuenta. Es por eso que es en
la generación que hoy día anda entre los 55 y los 65 años,
que soportó la vida laboral norteamericana 20 y hasta 36
aftos, en donde se observa el beneficio último de la pensión en dólares, de la capacidad de inversión, del retomo
exitoso.

¿Qué es lo que explica, entonces, la presencia de esas
familias en donde la migración de los padres no tuvo lugar? Esencialmente su posición generacional: unos pertenecen a la camada df los viejos con mas de 75 años, lo que
'lignifica que la generalización del flujo migratorio a E.U.A.
los toma en edad de ya no arriesgar y dejar el paso a otros
miembros de su faJ11ilia de origen, y los otros pertenecen a
la camada de los jóvenes (menos de 45 años) para quienes
l;i migración legal ya no es tan sencilla (ver cuadro No. 1).
¿~ué es lo que explica que en algunoi; no se da la migraCJon a Estados Unidos en forma legal o toman el rumbo
de la migración interna? fundamentalmente el hecho
que señala Loutdes Arizpe (1985): la pertenencia a la
fracción campesina sin tierra, imposibilitada para costear
los gastos de una migración internacional o carente del
capital social que le facilite los trámites legales necesarios

�102

Bricolage

V(ctor Zúlliga: El cCJJo de Vallecillo N. L.

para trabajar ventajosamente en el país vecino. Explicación que vendrá a ser completada al final del presente
capítulo.
CUADRO 1
ESTRATEGIA LABORAL DEL PADRE DE FAMILIA EN FUNCION
DE SU EDAD EN EL MOMENTO DE LA ENCUESTA
MIGRAC.
INTERNAC.

MIGRAC.
INTERNA

30-45

450/0

18º/o

46-69

92º/o

8°/o

70-

73º/o

9º/o

NOMIGRANTE

TOTAL

37º/o

100º/o
(Nd.1)
100°/o
(N=l2)

18 ºfo

100°/o
(N=ll)

Todo indica entonces -sin que por esto estemos alimentando una sociología fatal de la reproducción socialque la diferenciación social existente hoy día ya estaba
preparada desde antaño. Veamos cuatro casos paradigmáticos:
-Familia 1 : esposo joven; 11 afíos de escolaridad; cinco
años como obrero en Texas; jornadas intensivas a precio
de dólar; pasaporte en regla; hijo de un pequeño propietario que, en las épocas en que no le faltaban las fuerzas,
migra a Estados Unidos; yerno de otro ''pasaporteado ";
convencido de la necesidad de planificar la familia al estilo
IMSS: se convierte en un joven propietario, dueño de dos
camionetas, comprador de fuérza de trabajo local, manejador moderno de ganado lechero, amante de su terruño y

103

seguro de que sus hijos, a pesar de que tienen acceso a la
nacionalidad norteamericana por haber nacido en Texas,
ya no tendrán necesidad de migrar si no es para estudiar,
principalmente las mujeres que son las que más derecho y
más necesidad tienen de hacerlo.
-Familia 2: esposo Joven; seis años de escolaridad; temporadas en lliinois plantando árboles; no pudo ponerse "en
regla" con los norteamericanos; cuarto hijo de un ejidatario que no emigró a los Estados Unidos; yerno de un "mojado"; padre de cinco hijos, cuatro nacidos en Los Colorados de Abajo y el Benjamín, "por casualidad", en Laredo, Texas. En este último se funda la esperanza de la familia de que se haga "ciudadano": él se ve obligado a combinar su trabajo en la propiedad comunal del pueblo con una
proletarización agrícola estacional al servicio de los grandes
propietarios de la región y el desempeño de sus habilidades
de albañil cuando así se lo requieran.
-Familia 3: hombre maduro que supera los 70 años y que
comparte un buen estado de salud con su esposa; más de
20 años trabajando en el "otro lado" con su pasaporte en
regla; hijo de un propietario de más de 400 cabras que habría de vender a comerciantes de la carne radicados en Sabinas Hidalgo; padre de 4 hijos maduros, casados y con sus
''.papeles arreg!ados": es un hombre que goza de una penSIÓn de 800 dolares mensuales, a los que habría que sumar1~ los que recibe su esposa por concepto también de jubilación. Adición que les permite ayudar, ante todo a sus hijas.
-Familia 4: hombre grande del poblado, envejecido con
sus setenta y tantos años; no sabe leer ni escribir; hijo y
yerno de jornaleros del terruño; de joven, antes de sus enfennedades, "trabajaba la leña y el carbón", "andaba en la

�104

Brkolage

labor, en donde lo ocupaban", nunca migró a los Estados
Unidos ni menos "arregló papeles": y ahora "somos pobres, siempre hemos batallado", dependiendo de la ayuda
de sus dos hijos varones mayores que venden su fuerza de
trabajo con los patrones del lugar, casando a las hijas con
gente que tenga "papeles", padre de ocho hijos y añorando
el pasado "cuando estábamos más desahogarlos, ahora ya
no alcanza para nada". ·
La estrategia familiar de sobrevivencia está inserta en
una estrategia más global de clase y de fracción al interior
de la clase social. Estrategias moldeadas por los medios de
subsistencia que se poseen o se pueden poseer a partir de
la fracción social de origen: bienes económicos, relaciones
sociales, capital cultural heredado; secuencia de estrategias
históricamente probadas por los antecesores familiares, espacio de posibilidades que define lo probable. El campo sociológico de la reproducción social se une con la acción
misma de los actores.
No es que sus prácticas económicas y culturales fatídicamente -conduzcan a su reproducción en tanto que fracción de clase, sino que la estrategia doméstica se construye
a partir de realidades objetivas, lo que refuerza la reproducción pero abre caminos objetivos de sobrevivencia: lazos
matrimoniales, escolaridad prolongada, acceso tardío al
ejido colectivo. Lo posible y lo probable se enredan en biografías familiarmente definidas como unidad doméstica pe·
ro también como linaje y herencia: "la propensión práctica
y, con mayor razón, la ambición conciente, de apropiarse
del futuro mediante el cálculo racional dependen íntimamente de las oportunidades reales'de lograr esa apropiación
que ya están dadas en las condiciones económicas presentes" (Bourdieu, P. 1974 p. 8), y nosotros añadiríamos, pre·

V(ctor Zúffiga: El caso de Vallecillo N. L.

105

sentes y sobre todo pasadas. Sin embargo, en esta "propensión práctica" están también las aspiraciones y las estrategias: "( ...) aspiraciones efectivas, capaces de orientar realmente las prácticas puesto que están dotadas de una probabilidad razonable de ser realizadas y que no tienen nada en
común con las aspiraciones soñadoras, deseos 'sin efecto,
sin ser real, sin objeto', como diría Marx (1968) o con los
simples proyectos -concientes y explícitos- sobre lo posible que pueden llevarse o no a cabo( ...) Por el contrario,
la vocación efectiva incluye, en tanto que disposición adquirida de ciertas condiciones sociales, la referencia a esas
condiciones (sociales) de su realización, de suerte que la
vocación tiende a ajustarse a las potencialidades objetivas"
(Bourdieu, P. 1974 p. 9).
iii) El caso de los hijos presenta un interés especial porque en esta generación de vallecillenses se puede observar
un espectro de trayectorias laborales más completo y porque en ellos se pueden verificar los efectos de la formación
de esta pequeña burguesía rural norteña.
La tabla 2 presenta el panorama del que hablamos:

�106

Bricolage

V(ctor Zúfiiga: El cwo de Vallecillo N. L.
CUADRO 2

OCUPACION PRINCIPAL DE LOS H(JOS(MAYORES DE 13 A~OS)
SEGUN SEXO Y FECHA OE NACIMIENTO
OCllP..\CION PRl"'iCIPAL

F~CHA/
SEXO

19351956

MIGRAC.
AGRICUL. TRAB.
INTERNA ASALA- POR CTA. DOM.
MIGRAC' TRABAJO RIADO
PROPIA LOCAL
E.U.A. O MATRI. LOCAL
NO RE TOTAL

l\1

47°/o

6º/o

r

55°/o

13º/o

M

36°/o

15º/o

F

45°/o

32º/o

22°/o

25°/o

4°/o
30°/o

1957-

19°/o

100°,'o
(n=32)
28°/o 100°/o
(n=40)

--

100°/o
(n:33)

23°/o 100°/o
(n:31)

1

&lt;

.

. -la ~pción preferencial para esta segunda generación,
1~depend1c~temen!e de la edad, sigue siendo la migración a
Estados Unidos. S1 se ve disminuida para el caso de los hijos jóvenes (menores de 30 años) es en parte a que están
esperando el releyo, el permiso legal o la edad conveniente
para migrar. Mientras tanto se proletarizan a regañ.adientes
en Los Colorados de Ahajo o en Matatenas;
-la muje_r migra a Estados Unidos en proporción ligera•
mente superior al de los hombres; la primera razón es el
matrimonio, basado en este patrón endogámico que sin duda alguna es patrimonio de muchos poblados rurales de
nuestro _país: .~• joven migra pero regre8a a buscar esposa;
ya habra ocas1on de hacer mención &lt;le los bailes, esa insti-

107

tución rural norteña fundamental que garantiza el ciclo
endogámico; la segunda es el hecho de que la mujer vallecillense, como la mayor parte de las mujeres de nuestro país,
no her~da tierra y sólo en contadas ocasiones se hace cargo
de la del marid~ por viudez o ausencia prolongada;
-se podría creer que para la primera camada (nacidos
entre 1935-1956), cruzar la frontera para trabajar, fue relativamente más sencillo que para los de la segunda, si se
piensa en que les tocó una política migratoria norteamerican~ al parecer más flexible que la que les correspondió a
los Jóvenes de ahora. Esto sería totalmente cierto y marcaría una tendencia a la disminución del éxodo internacional
en la camada joven si los vallecillenses no hubieran tomado
sus precauciones: hacer nacer, al menos a uno de sus hijos,
e? el "otro lado" o arreglarles los "papeles" desde·que es
tan pequeños (véase tabla 3). Y para las familias que no tu
vi~ron acceso a ese recurso quedan todavía otros procedimientos a utilizar: Ca8ar una hija con un "pasaporteado",
pasar de ilegal a algún hijo aprovechando los contactos fa .
miliares establecidos en Norteamérica y hasta regalar un hijo
a alguna pareja estéril de norteamericanos deseosos de tener familia.
-el uso cada vez más frecuente de tecnología agrícola
moderna asociados a la aplicación de conocimientos técnicos adquiridos durante la vida laboral eu el país vecino
-:asunto importante que debe ser objeto de otra investigación- ha disminuido considerablemente la necesidad campesina de ayuda familiar en el trabajo agrícola y esto se
comprende mejor si se toman en cuenta los resultados del
capítulo anterior, en donde se observa una clara vurlta a la
actividad pecuaria entre los ejidatarios, en detrimento de la
actividad agrícola. Esto sucede no sólo en sociedades rura-

�108

Bricolage

V(ctor Zúniga: El caso de Vallecillo N. L.

les en donde se da una "modernización" de la tecnología
agrícola sino también en donde los factores de estancamiento actúan. Lourdes Arizpe (1980) anota que en Taxi,
poblado rural caracterizado por condiciones de vida muy
precarias· y un deterioro de los ingresos familiares, en cada
parcela sólo queda lugar para un trabajador de tiempo completo (p. 22).

CUADRO 3
PORCENTAJE DE HIJOS EN SITUACJON LEGAL PARA MIGRAR
A LOS ESTADOS UNIDOS(TOTAL DE HIJOS SIN IMPORTAR LA EDAD)

,,,

&lt;

109

tégicos diferentes con sus hijos: hay siempre un grupo de
ellas que evita la migración de los hijos mayores, hay otro
que los impulsa a la migración interna o internacional.
Pero lo más relevante es el hecho de que no hay variantes importantes en la estrategia laboral entre el primero,
segundo y tercero de los hijos, migran o no migran en proporciones muy similares. Se trata pues, más bien, de diferecias de familia a familia:
-evidentemente que en la., familia., que están en el ciclo doméstico inicial (madres con menos de 37 años), la migración de los
tres primeros hijos es mucho menor (ver cuadro 5). Esta es una
cuestión que anteriormente habíamos señalado. Hay una edad
para partir hacia los Estados Unidos a.sí como·la hay, en la., zonas urbanas, para empezar a trabajar. Esta edad fluctúa, en Vallecillo, entre los 18 y los 23 años. Es decir, unos años antes de
entrar --sobre todo en los varones- en la vida matrimonial. El

PORCENTAJE DE
HIJOS

F

100°/o

8

24°/o

14

41°/o

patrón predominante es, pues, "migrarse" para luego volver a
buscar esposa en el pueblo;

20-70°,b

0

/o

10º/o O MENOS

12

35°/o

TOTAL

34

100°/o

CUADRO 4
MIGRACJON EN LOS TRES PRIMEROS HIJOS O HIJAS
(MAYORES DE 13 AIWS)
OCOPACION

iv) Si bien la estrategia fundamental (migración internacional) sigue vigente en esta tercera generació'n, no se
pueden ignorar las variantes que se presentan en las familias de estos poblados de Vallecillo , como ya lo hacíamos
notar en el grupo de cuatro familias típicas que describimos anteriormente.
El análisis aquí se centrará, para facilitar la comparación, en los tres primeros hijos o hijas. Como se puede observar en el cuadro No. 4 las familias siguen patrones estra-

ORDENAMIENTO FAMILIAR
lo.

2o.

3o.

MIGRACJON E.U.A.

57°/o

50°/o

48º/o

MIGRACJON INTERNA

18°/o

35°/o

26°/o

NO MIGRANTE*

25°/o

15°/o

26°/o

TOTAL

100º/o (28)

100°/o (26)

100°/o (23)

•~ado local y/o trabajo agrícola por cuenta propia y/o trabajo doméstico
oeal no remunerado.

�ll O

Bricolage
Vtctor Zúffiga: El caso de Va/lecillo N. L

-la situación laboral predominante en el padre es definitoria
en el futuro laboral de los hijos. Todo indicaría que el padre
que desarrolla actividades no agrícolas o migra con el retomo en
la mira, lo hace para luego hacer migrar a sus primeros hijos (ver
cuadros 6 y 7). Más que un fenómeno de relevo, se desenvuelve
una especie de rotación intergeneracional. O si se quiere, para
quienes no abandonan totalmente la tierra y las actividades
agrícolas, se efectúa un proceso de relevo en vistas a tener al
frente de la producción agrícola local a un miembro de la fami-

lia, que se combina, a su vez, con un proceso de rotación de una
·' a 1a o tra.4
generac1on

SITUACION LABORAL DE LOS TRES PRIMEROS
HIJOS SEGUN EL CICLO DOMESTICO (EDAD DE LA MADRE)
EDAD DE LA MADRE

SITUACION LABORAL
MIGRACION
E.U.A.

17-36 AlilOS

CUADRO 6
SITUACION LABORAL DE LOS TRES PRIMEROS HUOS
SEGUN LA OCUPACION PRINCIPAL DEL PADRE
OCUPACION DEL PADRE
SITUACION LABORAL HUO

JORNALERO LOCAL
AGRICULTOR CUENTA
PROPIA

CUADRO 5

OTRAS"
100º/o

lll

MIGRACION INTERNA
OINTERNACIONAL
Ji cuadrada= 6.72

MIGRACION
E.U.A.

OTRAS

TOTAL

35º/o

65º/o

100º/o
(20)

33º/o

67°/o

100°/o
(12)

64º/o

36°/o

100°/o
(45)

p =0.95

TOTAL
CUADRO 7

100°/o
(5)

37 AlilOSOMAS

56°/o

100°/o
(72)

SITUACION LABORAL DE LOS TRES PRIMEROS HUOS
EN FUNCION DE LA MIGRACION DEL PADRE
MIGRACION DEL PADRE

*Migración interna, asalariado local, ayuda doméstica.

NUNCA MIGRO

SITUACION LABORAL DEL ffiJO
MIGRACION
E.U.A.

OTRAS

18º/o

82°/o

TOTAL
100°/o
(ll)

MIGRO ALGUNA VEZ

Ji cuadrada = 5.82

58°/o
p = 0.975

42º/o

100°/o
(66)

�112

Bricolage

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L.

-es importante introducir un matiz en esa tendencia general, la
de que si el padre migra los primeros hijos ten~án una propensión mayor a hacerlo y , si no migra, porque es un jornalero, ejidatario o pequeño propietario local, los primeros hijos lo harán
en menor proporción. Este matiz dará cuenta de la lógica de la
estrategia familiar: sobrevivir en tanto que unidad doméstica.
La, aparentemente, poco importante observación de que las cosas cambian con el tercero de los hijos (ver cuadro 8) hace resaltar esa lógica: en los padres dedicados la mayor parte de su
vida al trabajo agropecuario local, la tendencia estratégica sería
a retener más a los hijos mayores e ir facilitando la migración de
los subsiguientes; todo lo contrario sucede con los padres que
han pasado la mayor parte de su vida productiva fuera del terruño; el relevo o la ayuda se exige con mayor frecuencia en los
hijos o hijas mayores y se facilita menos la migración del tercero
de los hijos;
- nos preguntamos, de hecho, si estas variaciones no serían
efecto de la estructura de edad o de sexos en el ordenamiento de
los hijos, de manera que si la media de edad fuese muy diferente
entre el grupo de hijos e hijas mayores y las que están en el tercer lugar o la proporción por sexos variara significativamente,
nuestra conclusión sería sin duda falsa. Pero no es el caso, el
promedio de edad en los hijos mayores es de 35.3 años
(s = 14.9), y de los terceros 32.8 (s 13.8); la distribución por
sexos es: 48% de los primogénitos son mujeres, 42% de los
segundos y 48% de los terceros también lo son.

=

•

En suma, se observa esa diferenciación estratégica íntima.•1ente ligada a la fracción rural de pertenencia; en las fa.
millas que componen esa pequeña burguesía rural naciente se establece una rueda de la fortuna intergeneracional
hacia los Estados Unidos que afecta principalmente a los
primeros hijos, independientemente de] sexo, quienes habrán de acompañar o suplir al padre, en la aventura de asegurarse dólares para la familia; en la fracción no migrante,

113

semi-proletaria rural al valor del peso mexicano, los primeros hijos, sobre todo si son del sexo masculino, deberán
evitar la tentativa de migrar; no así los que les siguen en el
orden de nacimiento. Estos deberán por el contrario, aprovechando los recursos provenientes del trabajo del padre y
de los hermanos mayores, intentar la migración internacional o, si no es posible, la migración a Sabinas Hidalgo o a
Monterrey.
CUADRO 8
SITUACION LABORAL DE LOS TRES PRIMEROS HIJOS EN FUNCION
DE LA OCUP ACION PRINCIPAL DEL PADRE
(COMPARACION ENTRE HIJOS)
OCUP ACION DEL PADRE

JORNALEROAGRICULTOR

MIGRANTE

SITUACION LABORAL DEL HIJO
MIGRACION
E.U.A.

OTRAS

TOTAL

ler.H.

25°/o

75°/o

2o.H.

36°/o

64°/o

100°/o
(12)
100°/o

3er.H.

44°/o

56°/o

100°/o
(9)

ler.H.

81°/o

19°/o

2o.H.

60°/o

40°/o

3er

50°/o

50°/o

100°/o
(16)
100°/o
(15)
100°/o
(14)

(11)

J.r

v) Lourdes Arizpe (1985: "El éxodo rural en México y
su relación con la migración a Estados Unidos"), cuyos trabajos constituyen para nostros no sólo una referencia, sino
un modelo de análisis, propone que los campesinos minifundistas están más interesados que los campesinos asalariados en el tipo de empleo temporal que se ofrece en los

�114

Bricolage

Estados U nidos porque "es probable que la seguridad de
tener una base patrimonial haga que estos migrantes (minifundistas) estén más dispuestos a asumir los riesgos que implican varios años de un incierto y estacional trabajo en los
Estados U nidos, en tanto que los varones y mujeres trabajadores sin tierras necesitan crearse condiciones más esta•
bles para vivir y, consecuentemente, preferirían las ciudades u otras áreas rurales en México. También( ...) los jornaleros encuentran mayores dificultades para reunir el dinero necesario para viajar al otro lado de la frontera. Finalmente, es muy probable que los lazos sociales y los canales
de información, que son necesarios para una migración exitosa a los Estados Unidos, sólo puedan mantenerse, de manera estable, entre aquellos migrantes que poseen tierras"
(p. 87).

.,
Esta modesta investigación parece no reforzar la tesis
de la autora. La comparación entre los poblados de Vallecillo, N. L. y el de Galeana, N.L. así nos lo sugiere.5
Galeana es un municipio sureño del estado de Nuevo
León radicalmente diferente a V allecillo. El cuadro 9 compara características demográficas y económicas importan•
tes de los dos municipios. Galeana, un municipio montañoso con una población dispersa pero muy superior en ta·
maño y densidad que la de Vallecillo, que como su nombre
lo indica, es un valle, poblado por cada vez menos gente.
Galeana, el municipio más extenso de Nuevo León, convi·
ve, anidado en la Sierra Madre Oriental, con los estados de
Coahuila en su región sureña y de San Luis Potosí en su
región norteña. Vallecillo le agarra un cachito a Tamaulipas
en ese brrur.o dele lado vecino que quiere, siguiendo la línea
del río, tocar el norte· de Coahuila. Galeana, municipio vir·
tualmente turístico, es agricultor y fruticultor por voca-

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L.

115

ción; en eso difiere mucho de Vallecillo, que casi sólo siembra la tierra para darle de comer al ganado y no recibe las
vistas más que de curas, ministros del "Atalaya", camioneros y últimamente de sociólogos y universitarios.

•

En ese municipio mayúsculo, dueño de gran parte del
Potosí, la montaña más helada de Nuevo León, se encuentra situado nuestro poblado que lleva por nombre 18 de
marzo, la fecha del 1936 en que se hizo entrega del ejido a
sus habitantes, peones o hijos de peones de las haciendas
de la región. Situado aproximadamente a 2000 metros sobre el nivel del mar, vive de tres actividades económicas admirablemente yuxtapuestas: la fruticultura en pequeño de
manzana, ciruela y durazno, actividad azarosa por culpa de
los vientos helados de marzo y abril o de las granizadas
odiosas de mayo; la agricultura a cuenta y riesgo de quien
la siembra en su parcela y de la explotación forestal guiada,
fomentada y pagada por lo que los habitantes llaman "la
compañía forestal", hoy día ramificación de la Secretaría
de Agricultura y Recursos Hidráulicos. También hay para
los dieciochomarcenses otras fuentes de empleo, todas gubernamentales: CONASUPO-COPLAMAR, Secretaría de
Comunicaciones y Transportes a cargo de la antena retrasmisora del Potosí y la Secretaría de Educación Pública,
empleadora de 658 maestros en el municipio, desde preescolar hasta bachillerato técnico (dato 1980).

�116

Bricolage

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L.

CUADRO 9
CARACTERISflCAS GEOGRAFICAS, DEMOGRAFICAS Y ECONOMICAS
DE LOS MUNICIPIOS DE VALLECILLO Y GALEANA, N. L.
CARACTERisftCAS

t
~

MUNICIPIOS
GALEANA

VALLECILLO

EXTENSION TERRITORIAL

7,154.6 KM. 2

1,859.9 KM. 2

ALTITUD CABECERA

1,655 M.

274M.

POBLACION (1980)

43,497 HABS.

2,500 HABS.

TASA ANUAL PROM DE
CRECIMIENTO POBLAC.
(1970-1980)

0.8°/o

-1.9°/o

NUM. DE LOCALIDADES(l970)

202

53

DENSIDAD POBLACIONAL

6.1 HABS./KM.2

1.3 HABS./KM.2

74°/o

59°/o

/o DE TIERRAS DE LABOR
(1970)

8°/o

2°/o

º/o DE TIERRA NO ADECUADA
PARA LA AGRIC. O GANAD.
(1970)

10°/o

3°/o

TRIGO
MAIZ
PAPA
ALFALFA
MANZANA
DURAZNO
CEBADA
AVENA

FORRAJES
SORGO
PASTOS

0

/o DE LA PEA EN ACTS.
AGROPECUARIOS (1980)

0

PRINCIPALES CULTIVOS
(1980)

117

Este es un mumc1p10 de ejidatarios por excelencia.
Mientras que en nuestra muestra de Vallecillo sólo el 21 %
de los jefes de familia se dedican a la agricultura o la ganadería por cuenta propia, en 18 de marzo el 92% de los jefes de familia viven de esa actividad. La totalidad de las
madres de este poblado de Galeana están exclusivamente al
servicio de las necesidades domésticas mientras que en los
Colorados de Abajo y en Matatenas encontramos un 15%
de madres asalariadas o atendiendo su propio comercio sin
descuidar sus responsabilidades familiares. Y es que en 18
de marzo no ha nacido esa pequeña burguesía rural compradora de servicio doméstico femenino como sucede en
Vallecillo, ni el comercio es una actividad privada sino que
está organizada centralmente por CONASUPO.
Los abuelos, padres de nuestros entrevistados son, como en Vallecillo, nativos del municipio de la región: 94%
en Galeana y 82% en Vallecillo (abuelos paternos y maternos reunidos). Pero menos dados a las andanzas que los
de Vallecillo: solamente el 13% salió del terruño para ir a
trabajar por otros rumbos (contra el 31 % de los viejos
vallecillenses).
La forma del éxodo rural en ambos municipios es totalmente diferente. A primera vista la diferencia sustantiva sería la de orden cuantitativo (ver cuadro 10), ya que
Vallecillo es un pueblo de migrantes y 18 de marzo hizo
que un poco más de la mitad no abandonen, ni temporalmente, el terruño para buscar trabajo en otros rumbos. Sin
embargo, no es despreciable ese 46% de padres de familia
de "dieciocho" -como le llaman los propios habitantesque anduvieron de braceros. Las diferencias importantes se
observaran, entonces, en el tipo y las condiciones de migración (ver cuadros 11 y 12).

�118

Bricola¡¡e

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L.

119

CUADRO 10
MIGRACION DEL JEFE DE FAMILIA:
COMP ARACION ENTRE DOS POBLADOS DE VALLECILLO Y
UN POBLADO DE GALEANA, N. L.
DESTINO

VALLECILLO
E.U.A.

71°/o

INTERIOR DEL PAIS

12º/o

NO MIGRANTE

17°/o

TOTAL

CUADRO 11

MUNICIPIOS

100º/o (34)

GALEANA

TIPO DE MIGRACION DE LOS PADRES DE FAMILIA:
COMP ARACION ENTRE DOS POBLADOS DE VALLECILLO
UN POBLADO DE GALEANA, N. L.
MUNICIPIOS

TIPO DE MIGRACION

VALLECILLO

54°/o
100º/o (24)

ESTACIONAL

32°/o

POR LARGO PERIODO
(MAS DE 2 Ai'lOS)

68°/o

TOTAL

La tendencia dominante en Vallecillo es la migración
por periodos prolongados; y el acceso a la economía urbana asalariada en México y principalmente en Estados
Unidos es notablemente mayor al que tuvieron los jefes de
familia de Galeana. Los hombres de Valleoillo tienden además a migrar a los Estados Unidos con los papeles que les
permiten estabilidad residencial y laboral en ese país, los
dieciochomarcenses lo hicieron, la mayoría, como ilegales
y, algunos pocos en carácter de "contratados temporales".

100°/o (28)

GALEANA
55°/o

100°/o (11)

CUADRO 12
OCUPACJON PRINCIPAL DEL PADRE DURANTE EL PERIODO DE
MIGRACION:
COMPARACION ENTRE DOS POBLADOS DE VALLECILLO Y
UN POBLADO DE GALEANA, N. L.
OCUPACION PRINCIPAL

MUNICIPIOS
VALLECILLO

GALEANA

INDUSTRIA

llº/o

SERVICIOS

29°/o

9°/o

AGRICULTURA

60°/o

91°/o

TOTAL

100°/o (28)

100°/o (11)

�120

Bricolage

Estas características hacen la diferencia. Para las familias de Vallecill~, la ~igración internacional es la estrategia
clave de sobreVIvenc1a, el procedimiento y la lógica de la
vida familiar; en ellos, es un dato heredado, un destino cultural. La frontera: un obstáculo. Los hijos: muy posibles
"pasaporteados". Los centros económicos de su vida laboral: Austin, Houston, Chicago. Nada de esto sucede en las
fam_ilias del poblado de Galeana; en ellas, la migración internacional fue una coyuntura económica de los años cuarenta y principios de los cincuenta, para la mayoría, poco exitosa, de la_ q~e sólo queda el recuerdo de dólares mal gastados y sufnm1entos en la soledad que produce la lejanía. Su
lugar está en "dieciocho", ahí se quedaron las mujeres a)
frente del ejido ayudadas o no por los hijos mayores. La
coyuntura económica se cerró y se acabaron las aventuras
en_el río Bravo. Hay mucho trabajo en estos ejidos que
exigen sudor humano todo el año: el maíz en el verano y el
otoño, la fruta en la primavera y el invierno, la madera casi
todo el año. Hay agua, hombres y mujeres jóvenes, apoyos
gubernamentales y buenas comunicaciones. La migración
internacional, aunque tentadora momentáneamente aun•
que posible porque se la podían financiar de algún ~odo,
aunque útil porque el dólar nunca es despreciable, no es totalmen~e. ~ecesaria. Y, además -esto es lo importante-, no
es tradICion comunitaria, no hay legado de los antecesores
~e inviten a hacer uso de tal recurso. Ejidatarios, hijos o
metos de peones de hacienda, con excedentes mínimamente aceptables, orientados tanto al mercado como al autoc?ns~mo ~~ sus productos, tienen ya el gobierno de su pro•
pia s1tuac1on: de nada vale arriesgarse en tierras lejanas.
Es de esperarse, enton ·es, que estas estrategias pater·
no-maternas den origen a biografías laborales diversas en
los hijos (ver cuarlro 13). Fn términos generales ya obser·

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L.

121

vábamos en Vallecillo una constante rumbo al norte para
hijos e hijas; primogénitos, segundogénitos y ter~rogénitos sin distinción. La segunda opción es convertirse en un
asalariado nacional y para los muy jóvenes, colaborar en la
economía familiar local en espera de tener la edad para
migrar.
En las familias originarias de Galeana, el proceder es
muy diferente y diferenciado según e' orden del parto. Los
primogénitos se quedan al frente de una parcela o como
empleados de CONASUPO o SARH en espera de hacerse
cargo del patrimonio familiar en el ejido si son del sexo
ma~culino. Las mujeres no abandonan el terruño si encuentran marido en el lugar, de lo contrario, se proletarizan en
Saltillo o en Monterrey en espera de celebrar matrimonio
con un novio que tenga ya una ocupación urbana. La migración a Estados Unidos esta prácticamente descartada
para esta generación. Los segundos no tienen más que vender su fuerza de trabajo, sólo se salva en el caso de que sea
el primer varón de la familia; y los terceros ya son por herencia proletarios urbanos o rurales. En Vallecillo no pasan
las cosas de esta manera, la tendencia a retener al tercero es
sin duda bastante superior habida cuenta de que los primeros están ganando dólares. Lo que es la tierra para los dieciochomarcenses es el pasaporte en regla para los coloradenses y matatenos. Si éstas son las herencias, aquéllas serán las estrategias de sobrevivencia. Las primeras provocan
una diferenciación social al interior de la sociedad rural, la
posibilidad de llegar a ser propietario privado de la tierra,
las segundas hacen subsistir ese sistema rural de redistribución de la riqueza que impide una división agud2. ile la comunidad.

�122

Bricolage

Victor Zúffiga: El caso de Vallecillo N. L.

CVADRO 13
SITUACION LABORAL DE LOS TRES PRIMEROS HUOS
(MAYORES DE 13 Aí'&lt;OS):
COMPARACION DE DOS POBLADOS DE VALLECILLO Y
UN POBLADO DE GALEANA, N. L.
ORDEN/SITUACION
LABORAL

VALLECILLO

GALEANA

HUO MAYOR
AGRIC. CUENTA PROPIA/
TRAB. DOMESTICO NO
REMUNERADO

.,

ASALARIADO LOCAL O
FORANEO

18°/o

ASALARIADO E.U.A.

57°/o

TOTAL

100°/o (28)

15°/o

25º/o

ASAL. LOC/FOR.

35°/o

75°/o

ASALARIADO E.U.A.

50°/o
100°/o (26)

100º/o (24)

3er. HUO
AGRIC. CUENTA PROPIA/
TRABAJO DOMESTICO

26°/o

sº/o

ASAL. LOC./FOR.

26º/o

92º/o

ASALARIADO E.U.A.

48°/o

TOTAL

100°/o (23)

El orden del parto y el sexo del recién nacido tendrán
significados estratégicos diferentes para estas sociedad rurales. Para los primogénitos: en Vallecillo, los varones habrán de irse a Estados Unidos (64%), y las mujeres habrán
de repartirse: la mitad al país vecino -casadas preferentemente-, un tercio como ayudantes del marido en el poblado, el otro tercio, asalariadas locales o migrantes. En
Galeana, los varones habrán de ayudar -0 reemplazar al padre si a éste ya lo cansaron los años (56%) o a vender su
fuerza de trabajo esperando la estafeta del padre (38%); y
las mujeres, si encuentran marido habrán de quedarse, de
lo contrario (50%) tendrán que migrar casadas o solteras.
En síntesis, los varones primogénitos vallecillenses se van,
los dieciochomarcenses se quedan y las mujeres primogénitas de Vallecillo tienden más a migrar (internacionaVinterna) que las casaderas de Galeana .

IOOº/o (24)

2o.HijO
AGRIC. C.P./ TRABAJO
DOMESTICO

TOTAL

123

100º10 (24)

La mitad de los segundogénitos varones de Vallecillo
se van también a Estados Unidos, como sus hermanos mayores o esperan la edad para hacerlo; y los de Galeana, a
falta de tierra, venden local y foráneamente su fuerza de
trabajo (86%). Las mujeres de Vallecillo se casan con "pasaporteados" (55%), las de Galeana o se casan con uno
del lugar (40%) o se emplean en la ciudad como cajeras,
domésticas o vendedoras en espera de hacer matrimonio
urbanizado.
Los tercerones del sexo masculino en Vallecillo seguirán tomando el rumbo del norte (42%) pero ya algunos
tendrán oportunidad de dedicarse a la agricultura, de preferencia en propiedad privada, en el terruño (33%); los
de G aleana, todos a vender su trabajo (90%) de preferencia fuera del poblado. Las mujeres, terceras en la·fila, si son
vallecillenses, le hacen como las segundas; si son de Galea-

�124

Bricolage

na, ya no les queda más que proletarizarse (91 % ) en la
ciudad.
Es interesante observar c_sta asociación entre los dólares
con la endogamia rural (en Vallecillo) y los pesos con la
exogamia rural/urbana (en Galeana). El migrante internacional del sexo masculino, una vez establecido, buscara
mujer en los poblados de la región de origen. La mujer de
poblados con baja migración internacional, enraizados en
la tierra, si le tocó nacer en segundo, tercero o cuarto lugar, tendrá que buscar marido fuereño y asalariado, talcomo sucede en "dieciocho".
Una tierra productora de granos, frutas y madera hace
tener hijos e hijas en mayor número (tamaño promedio de
la familia en "dieciocho": 9.6 hijos; s = 2.8); una tierra de
migrantes y ganaderos invita a disminuir su número (promedio: 7.1 hijos; s = 2.5). Aunque las familias de la muestra de Vallecillo presentan más madres ep edad reproductiva (ll contra 3 solamente en Galeana, entre los 17 y 40
años), debemos adelantar aquí un dato que será mejor utilizado en el capítulo siguiente: las mujeres jóvenes de Vallecillo admiten, en su mayoría, que la familia pequeña vive mejor.

Víctor Zúlliga: El COJO de Vallecillo N. L.

125

mas de algún vallecillense consideró que el certificado de
primaria es importante porque a veces "lo piden para arreglar papeles".

CUADRO 14
ESCOLARIDAD DE LOS TRES PRIMEROS HIJOS
(MAYORES DE 13 A~OS):
COMPARACION ENTRE DOS POBLADOS DE VALLECILLO y
UN POBLADO DE GALEA!\A, N. L.
ORDEN/ESCOLARIDAD

MUNICIPIO
VALLECILLO

HIJO MAYOR
SIN ESCOLARIDAD

18°/o

PRIMARIA O MENOS

61°/o

SECUNDARIA O MAS

21°/o

TOTAL

GALEANA

100°/o (28)

100°/o (24)

100°/o (26)

100°/o (24)

2o. HIJO

SIN ESCOLARIDAD

PRIMARIA O ~IENOS
5'ECUNDARIA O MAS

Una tierra de ejdiatarios utiliza la escuela como parte
de la estrategia familiar de sobrevivencia. La fe en la escue•
la no está desligada de la definición doméstica del futuro
familiar. En Dieciocho de Marzo, dar escuela a los hijos,
sobre todo a los que no tendrán tierra por ser mujeres o
por el orden de su nacimiento, es una verdadera inversión
para el futuro (ver cuadro 14). Una tierra de ganaderos y
"pasaporteados" no produce mucho amor por las aulas y
los pizarrones. Ya tendremos ocasión de comentar cómo

TOTAL
3er.HIJO

SIN ESCOLARIDAD

13°/o

PRIMARIA O MENOS

74°/o

52º/o

-

13°/o

48°/o

SECUNDARIA O \1AS

-

TOTAL

100°/o (23)

100°/o (21)

�126

Bricolage

En conclusión, la hipótesis de la autora (L. Arizpe
1985) no explica totalmente lo sucedido en estos ·poblados. Sin ser errónea, es una tesis fundamental que, para
incluir a Vallecillo y a Galean a y a todos los poblados y
municipios que se les parezcan, tendría que ser completada incluyendo dos elementos nuevos: a) la familia como
linaje y como transmisora de cultura que hace que las estrategias probadamente exitosas en los antepasados inmediatos (padres) o lejanos (abuelos) se utilicen como recursos tan objetivos como la base patrimonial, o inclusive
sean también una base patrimonial de primer orden y, b)
los efectos variables, en la segunda o tercer generación, que
tienen los dólares adquiridos durante toda una vida de tra•
bajo, que pueden hacer posible la migración aun para los
que no tienen tierra o evitar el éxodo rural de algún miem•
bro de la familia a quien se le hace propietario de tierra o
comerciante, casarse con una hija de jornalero para que la
lejanía sea más llevadera o evitar que la hija del jornalero
salga de su terruño ofreciéndole trabajo como empleada
doméstica. Es decir, la tesis de la autora, en su tino encuen·
tra su desvío; a fuerza de hacer notar el blanco fundamen•
tal de la explicación: se posee tierra o no se posee tierra,
deja de lado los círculos aledaños: la estrategia como
cultura trasmitida y no sólo como conjunto de condiciones objetivas o, dicho de otro modo, la estrategia familiar
como forma de relación con esas condiciones objetivas y
no sólo como condiciones objetivas en sí mismas; y, en
consecuencia, se dejan de lado también los cambios inter·
generacionales, no sólo de esas condiciones objetivas sino
de la manera de relacionarse con ellas.
Y si no, ¿cómo explicar esa capacidad heredada del
nieto de mayordomo de hacienda que le permite acceder
a un puesto poi ítico tal, que le hace posible ofrecer em·

V(ctor Zúffiga: El caso de Vallecillo N. L.

127

pleo a no pocos de sus familiares en el sector público, si
no por la capacidad heredada de ese abuelo materno que
sabía hacer cuentas, escribir en cuadernos y sobre todo,
ese arte tan ignorado por muchos campesinos mexicanos
que es el de mandar en lugar de obedecer; capacidad heredada que en la madre le hace invertir, en el momento preciso (hace 44 años), en la escolaridad prolongada del primero de sus hijos a costo de no pocos sacrificios? O, ¿cómo explicar ese linaje de migrantes rumbo al norte de
abuelo a padre y a hijo primogénito que hace posible el
acceso a la propiedad privada, al ahorro en divisas, a la
planificación familiar, si no es por la transmisión de los
dispositivos de buen uso de la economía caprichosa del vecino país?
Estrategias diferenciales y cambiantes para sobrevivir
como unidad doméstica, unas más exitosas que otras pero
todas nacidas de la forma como los campesinos se relacionan con las condiciones materiales que los rodean, definen, empobrecen y marginan. Forma que es cultura, o
mejor dicho, forma cultural cambiando de una generación
a otra, las nuevas retomando la herencia de las anteriores
pero no como piezas de museo u objetos sagrados sino como estructuras culturales que habrá que ir afinando, de~nvolviendo y, sobre todo, renovando, es decir, dejando
mtactas las piezas fundamentales y sustituyendo aquellas
que ya no responden al imperativo fundamental: la sobrevivencia de la familia campesina. La estrategia sería, entonces, el conjunto de recursos y la forma colectiva de hacer
uso de ellos. En Vallecillo: migrar para regresar con dólares, en Galeana: migrar para no regresar.

�128

Bricolqge
Vi'ctor Zúlliga: El caso de Vallecillo N. L.

6. "EUos van a trabajar, se dedican a trabajar por allá, a
eso se dedican, no cambian sus modos, van y vienen
con los modos de aquí": migración y sustitución de

formas culturales.

l

Desde luego que Eric J. ilobsbawm (1977) no estaba pensando en Vallecillo, ni en el campesinado del norte de
México, ni siquiera en el campesinado como clase social,
cuando periodizaba los cambios culturales de la clase obre•
ra inglesa empezando en 1840: "Una epoca descuidada por
la investigación, al menos en materia de cultura obrera e ingrata para quienes buscan generalizaciones amplias y bien
definidas. Nos hallamos en transición de una forma de
cultura obrera a otra. Pero en el último cuarto del siglo una
nueva forma se dibuja con claridad: el estilo de vida del
proletariado inglés que subsistirá hasta la prosperidad de la
década de 1950. Advertimos en primer lugar la transformación del estilo de vida material, consecuencia de la transformación de las industrias de consumo ( ...) En seguida
Uega el triunfo de un estilo de vida urbano, industrial, incluso en los ocios( ...) En tercer lugar, se produce la reconstrucción del movimiento obrero a partir de 1880 ( ...)
En cuarto lugar, vemos el resultado de un fenómeno más
lento, pero muy profundo: lo que podríamos llamar el descubrimiento de la regla del juego del capitalismo industrial
que se ha elaborado en las generaciones anteriores. Se trata
antes que nada de una asimilación de la permanencia: el
obrero ahora sabe que el capitalismo durará, que en el ritmo de vida de ese sistema la prosperidad sigue a la crisis,
que el mejoramiento es posible." (pp. 206-207). Epoca,
ésta, de transición (1840-1880) en la que "la canción del
tejedor, del marino o del minero es la canción del campesino transferido a profesiones no agrícolas" (p. 205).

129

. Desde luego que Hobsbawm no está pensando en Vallecr~o, smo que trata de sacarle jugo de historiador a los traba¡_os de R: Hoggart (1957) y de R. Williams (1977), para
quienes la idea de transición generacional, de "asimilación
de la permanencia" y de retraducción de símbolos antiguos
que toman formas nuevas para seguir vigentes, está asociada a observaciones históricas y sociológicas.
Proceso de transición (nosotros optamos por ponerle
dnomb~e ,?e proceso de sustitución) que R. Hoggart describe as1: En situaciones de cambio, los individuos tienden a reaccionar en base a distintos sistemas de valores alternativos. Así, el efecto de fuef'tas impulsoras del cambio
queda esencialmente condicionado por el grado en que una
achtud nueva puede apoyarse sobre una actitud antigua.
Para comprender los rasgos más característicos de la vida
popular, es necesario hacer mención de valores típicos de
la cultura moral del mundo actual e indagar en qué medida
estos valores se encadenan con los valores reconocidos como tales_ ~or las _clases populares desde antafio" (p. 223).
Ho~art 1mc1a as1 la segunda sección de su estudio sección
que_ mtitula: "Las tradiciones y la tradición de Jo,nuevo".
Lo importante, para la comprensión de los cambios culturales en el seno de las clases populares es ese engranaje entre lo antiguo y lo nuevo, esa fase de transición sin cortes
abruptos, ~n pas~j~ o cambio que adquiere en la sociología
Yla h1stona bntamcas de la cultura popular diversos nombres:_ transformación, reconstrucción, traducción o retraduce'
· 1.,
ion, asum
acwn, transferencia, ajuste, de estilos de vida, de actitudes, de prácticas, símbolos, valores estructu:: de lo cotidian?, creencias. Los conceptos difusos y/o
¡antes de camb10, ruptura, aculturación, colonización
cultural se vienen precisando con la ayuda de observaciolles etnológicas o históricas que lo que hacen resaltar es

�130

i

Bricolage

esa unión entre lo viejo y lo nuevo, la herencia y la influencia, lo probado por las generaciones anteriores y las nuevas
estrategias de las generaciones jóvenes en una misma clase
social, la resistencia y la apertura: "la tradición y la tradición de lo nuevo" que designa lo que sucede en esos momentos de transición. La tenrlencia dominante es que las
clases sociales reproduzcan sus significados, prácticas y
creencias, que las pasen de padres a hijos vía socialización.
Las transformaciones o revoluciones culturales son procesos extraordinarios en la historia de las culturas, de las formas como los hombres y las mujeres en sociedad producen
la historia. Entre esos dos grandes procesos: la reproducción cultural (ver p. ej. Bourdieu, P. , 1970) y la revolución cultural, está la transición, el pasaje generacional mediante el cual las nuevas formas culturales se asocian , se
asientan sobre las formas sedimentadas del pasado. Es esto
que L. González describe en "La pesada herencia del pasado" (1981) y de nuevo Hoggart defiende cuando afirma
que "A pesar de que las formas modernas de ocio invitan a
las gentes de clases populares a reproducir actitudes que
uno tiene el derecho de juzgar como nefastas, es claro que
esferas completas de su vida cotidiana están resguardadas
de estos cambios: ¿qué influencia pueden tener los medios
modernos de comunicación sobre el atávico miedo popular a la guerra, sobre el mundo del trabajo, sobre las relaciones familiares o amistosas, sobre la administración del
gasto popular, sobre los lazos vecinales, sobre el estilo de
divertirse en pequeños grupos o sobre los sentimientos que
producen la enfermedad, la fatiga, el nacimiento o la
muerte?" (pp. 379-380).
Así, la resistencia silenciosa convive con la reestructuración de los símbolos, "la canción del tejedor, del marino o del minero es la canción del campesino transferido a

Víctor Zúñiga: El caso de Va/lecillo N. L.

131

profesiones no agrícolas": proceso de sustituciones de las
formas culturales que habrá de observarse en Vallecillo
concomitante a la estrategia familiar principal de este municipio. La migración internacional hacia el norte incluye
en México, y quizás de manera cualitativamente diferente
para este país, una relación desigual de símbolos, un intercambio desventajoso de culturas. Triplemente desigual y
desventajosa por el hecho de que entran en relación dos sociedades de las cuales una es la economía más exitosa del
mundo y la otra expulsa mano de obra a falta de capital,
una es heredera de una tradición mesiánica (ver Ortega
1976) y la otra está en búsqueda heterogénea y regional de
reconciliarse con su historia (ver particularmente a Monsiváis, C. 1981 y González, L.), una es aplastantemente urbana y la otra hace migrar embajadores rurales. La triple
desigualdad de las relaciones países dominantes-países dependientes, sociedades occidentales-sociedades occidentalizadas (ver Mairet, G., 1981), ciudad-campo.
i) "Antes la gente era muy bárbara, ahora ya no"; los
vallecillenses tienen conciencia de esta transición paulatina: la estufa de gas está reemplazando al carbón y al petróleo, la electricidad está en casi todas las casas, el refrigerador hizo que se abandonara al pozo en la tierra, a las
hiznagas y a los quesos colgando de los techos, el block está haciendo que desaparezcan las pocas casas de adobe o de
sillar con techos de pita, el agua sale de las llaves, y las norias son para los animales, las calles tienen nombres y los
poblados ya no quieren ser llamados como antes; pero no
sólo este tipo de transformaciones se vienen dando aceleradamente, también el pavimento cubre caminos, el teléfono esta disponible en los Colorados de Abajo y más de algún vecino está dispuesto a pagar para que mstalen un aparato en su propia casa. El "bus" permite rápidos traslados a

�132

Bricolage

Sabinas Hidalgo y a Parás, los tractores y los sistemas de
riego así como la maquinaria de ordeña son conocidos de
todos; ya casi nadie se desplaza a cabailo; la lavadora automática, el abanico eléctrico o el aire lavado, la licuadora,
la freidora de papas a la francesa, las máquinas eléctricas de
coser, el boiler, la cafetera eléctrica, el tostador de panes,
el reloj despertador, el estéreo en el automóvil o en la casa,
las mótocicletas para los muchachos están sustituyendo cada vez como más energía al molino de mano, el horno de
leña, la consola, la plancha de carbón, el fregadero, el conjunto de música en vivo, la lámpara de petróleo. Se están
dejando atrás las casas de muros fornidos al ras de la calle
y ventanas hundidas, herméticas al clima ingrato de la región. Las nuevas casas de nuestros campesino-ganaderosmigrantes internacionales adquieren colores vivos que contrastan con la modestia grisácea y tierrosa del adobe y la
madera del mezquite; con techos horizontales o a dos
aguas dejan un buen espacio para el "porche" y el garage
para las camionetas, para las mecedoras, las macetas y los
adornos de barro y yeso. En poblados en donde el limitado número de apellidos delata el parentesco casi universal, en donde el que no es tío segundo es hermano de la
suegra o primo del cuñado, hay un gusto especial por ostentar en la puerta principal los apellidos de la familia:
"Sánchez Vázquez ", "Santos Flores", "González Serna", ... en plaquitas de fierro con bordes dorados. Los jardines frente a la casa de pasto mojado por reguiletes de
factura norteamericana no son extraños; el piso de tierra
es signo de pobreza, mal recuerdo del antaño. Las flores
de plástico sobre el ropero se combinan con los árboles
de ornato en fila al frente de la casa, "como en la ciudad".
Las casas de los ricos, los más ricos, hacen soñar a los niños de la escuela por sus dos pisos, sus bardas herméticas,
sus antenas parabólicas, su pasto siempre verde y sus al-

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L.

133

fombras: "estoy 'empicada' con los aparatos americanos".
Los hombres y las mujeres de los Colorados de Ahajo
adquieren una clara conciencia de la transición hecha diferencia:
- "La gente del barrio norte vive mejor, está bien vestida, tiene pasaporte"
contra, "aquí la gente sí come pero no se viste",
-"ha cambiado para mejor, antes todo estaba peor"
contra "no ha cambiado la vida en los Colorados,
'
antes estaba mejor la agricultura" o
.
"Colorados está igual, excepto los del norte que tienen su casa y su t roca " ,
- "a los pasaporteados les va bien, tienen ayuda del
gobierno"
contra, "antes había casas, maíz, frijol, calabazas y se
sembraba con burros y bueyes, ahora se batalla mucho
y todo está muy caro, no se puede vivir igual".
Los vallecillenses están aprendiendo aparepdamente lo
que es bienestar doméstico y lo que significa la división
social. "Antes había jacales ahora hay casas" pero "a mí
no me gustan los pasaporteados para mis hijas porque las
dejan y se van. Mi hija dice que prefiere estar pobre".

!º

Epoca de transición que se inicia a finales de ,~os
sesenta y ya es patente al término de los setenta. El exito
de los migrantes se hace sentir, el flujo de _dólares es ~o~tundente, el ejido agrícola pierde sus funcion~s econo_micas, la ganadería se refuerza, el acceso ª. la propiedad pnv!da se facilita ("200 hectáreas entre mis hermanos y yo ,

�134

Bricolage

"un rancho en donde tengo mis cabras", "me hice de 20
has. luego de que regresé, fueron treinta años allá" ...), el
uso de la tecnología agrícola se extiende. Las oposiciones
entre el "progreso" y el "atraso", la riqueza y la pobreza,
dan origen a una serie de oposiciones secundarias (casajacal, pasaporteado-mojado, propietario-ejidatario, bien
vestido-mal vestido, "ciudadanos" -no "ciudadano",
pensionado-no pensionado) que tienen por sustrato una
contrastación primigenia, raíz de esta forma de cultura
fronteriza, matriz de esta forma norteña de la mexicarúdad: Estados Urudos y México.
ii) El país vecino no solamente connota dinero y bien·
estar probable, esa sociedad y su estilo de vida desde Texas hasta Illinois alberga una serie compleja de significados.
Los pobladores de Matatenas y Colorados de Abajo conocen a través de ella la comida limpia y agradable ("la comida me gustó, es más limpia y se consigue fácil"), aprenden lo que son los servicios urbanos deseables, sintieron
ahí la diferencia entre el piso de tierra y la alfombra ("me
gustaban mucho las alfombras"), el trato racional de los
empleadores, la importancia de la legalidad y el derecho
ciudadano ("allá sí investigan de dónde sale el dinero'),
las bondades de la tecnología ("esas máquinas son una
chulada"), conocieron el racismo en el contacto breve o
prolongado con esta sociedad vecina ("hay que tener cuí·
dado con los KKK "), la competencia laboral ("sólo a los
buenos los contratan"), las funciones del racismo, la orga·
ruzación capitalista del trabajo ("el trabajo en EUA es muy
duro y muy diferente, más duro para los mexicanos; nin·
guna otra raza trabaja tanto, lo que quieren es que rinda
su negocio"), la utilidad de ser bilingüe ("a mis hijos les
falta el inglés" "maliciaba algunas palabras en inglés"), la
eficacia de la política gubernamental ("allá el gobierno

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L. 135

quiere mucho a los niños"), sin embargo, esa otra sociedad
significa también "perdición" moral ("allá está muy malo,
para allá pasan la yerba", "las mujeres están inyectadas y
todo, hasta fuman"), sacrificio y soledad, castigo corporal y doméstico ( "la mujer nomás está encerrada"), riesgo
de perderlo todo.
iii) Estos mexicanos aprenden a serlo, han aprendido a
serlo mediante un proceso permanente de contrastación,
el aquí y el allá, el "este lado" y el "otro lado" son ingredientes fundamentales de su identidad cultural, lo han sido
desde que sus abuelos y bisabuelos arriaban vacas y cabras
hasta el río Bravo. Toda identidad es diferencia, toda definición del "nosotros" supone una correlativa del "los
otros", pero en el caso específico de estos norfronterizos
por linaje, la diferencia, el contraste es parte irremediable
de la identidad misma, contenido de la definición histórica
de la forma cultural de esta región de México.
Las diferenciaciones presentes (casa-jacal, etc.), engendradas por los cambios económicos, se alimentan de esta
matriz original que es diferenciación en sí misma. De ahí
entonces que pongamos con todo derecho, en duda, los
juicios rápidos y generalizadores que sacan por conclusión
que estos criollos norteños son muestra evidente de la rendición cultural de los mexicanos frente a la invasión de
símbolos del vecino país. Haciendo , caso omiso de los
procesos de sustitución y de traducción culturales, pretenden hacer creer que la fascinación por el progreso norteamericano basta para abandonar las tradiciones locales, entregar el alma regional, negar la cruz de la propia parroquia.
Estos descendientes de pastores y mineros, de criollos
en guerra permanente con los grupos nativos de estas pra-

�136

.l

Bricolage

deras, para quienes la diferencia indio-blanco no era cuestión sólo de color y de cultura, de función social y de prejuicios, sino también de vida o muerte, o estos descendientes de arrieros en busca de pastos y agua para sus animales,
mercaderes de leche y de carne, se saben de una buena vez
mexicanos cuando la frontera inventa la nación. Si esto posiblemente será válido para más de alguna región del México del siglo XIX: "( ... ) la derrota en la guerra con los Estados Unidos y la presencia de soldados extranjeros en su
propio territorio obligó a que un número mayor de mexicaos se diesen cuenta de lo que eran" (Vázquez, J.z.,
1970, p. 40), lo cierto es que no es desechable la hipótesis
de que lo es de manera más patente para quienes tenían la
frontera en las narices. A la oposición indio-blanco se afia,
de cada vez con mayor claridad la de norteamericano-mexicano.
Un contraste vital que hoy en día, en Vallecillo, toma
la versión que corresponde al momento económico: "no
quise hacerme ciudadano americano porque se me puso y
no les faltaron ganas de convencerme", "por hacer un sacrificio uno está allá, pero siempre viendo para acá", "nin•
guna de mis hijas quiere irse para Estados Unidos", "mis
sobrinos que están allá no saben mexicano", "la gente está
allá por necesidad pero uno siempre tira para acá", "a mi
esposo no le gusta allá, ni dormido, ni borracho se vuelve
a ir, a mí tampoco me gusta, uno no se siente amplia",
"apenas México para vivir aunque nos muéramos de ham·
bre ".
iv) Esta tradición migrante que va de la huida ante los at•
ques de los aguerridos lipanes y el pastoreo organizado por
lo que quedó de la "Mesta" española. (ver Soto Izquierdo
y otros, 1983 p. 54), se traduce en pueblos y regiones de

Víctor ZúffÍ¡{a: El caso de Val/ecillo N. L.

137

migrantes extrafronteras; esa categórica diferenciación entre blancos e indígenas facilita la aparición mexicano-"bolillo "; nos resta hacer sobresalir otro elemento de permanencia que viene adquiriendo diversas formas para sostenerse en el tiempo.
Los vallecillenses son herederos de una cultura de ganaderos propietarios de sus rebaños, de sus hatos, de sus animales. Esos mismos pobladores son descendientes de gente
que no conquista sino que coloniza, que no sobrepone autoridades, sino que se obedece a sí mismo sometido a las
reglas de la compra-venta. Al menos así es como los viejos
recuerdan a sus abuelos, de aquí para allá con sus cabras,
vacas o caballos, de Vallecillo a Parás, de Parás a Agualeguas, de Agualeguas a Sabinas vendiendo sus animales o los
productos que de ahí obtenían. Para los viejos eso de la
agricultura comunal es nuevo. Estaban acostumbrados a la
propiedad privada al menos de sus animales; el estatus de
peón no es una herencia para estos hijos de criollos colonizadores de las llanuras de Coahuila y Nuevo León.
La estrategia del éxodo rural hacia Estados Unidos no
es sólo manifestación del derrumbe de la economía basada
en el minifundio, es también, puerta de acceso a la propiedad privada: "no hay como trabajar lo propio, hacer tu
fortuna; aquí uno no trabaja para los gringos, trabajar en
la fábrica es un amarre". Acceder al control privado de los
bienes familiares no es reinvindicación ideológica, es una
nueva versión de la herencia cultural de los antepasados.
La migración a Estados Unidos tiene un sentido económico y cultural: propiedad sobre la casa, los animales, los
vehículos y la tierra. Una tierra que puede transformarse
en divisas o divisas que pueden invertirse en comercios:
"Todo lo que saqué de la venta del rancho lo sacamos pa-

�138

Bricolage

r~ Estados Unidos, no hay confianza en el gobierno como
dicen los periódicos".
v) Las tradiciones se van transformando sin perderse,
las formas culturales se sustituyen unas a otras sin que desaparezcan los rasgos esenciales. La permanencia se asocia
al cambio. Así, el caso de la lengua. En poblados en donde
el tr_abajo :15alariado en el país vecino es parte integrante de
la b10grafia laboral femenina y masculina, en donde los automóviles muestran sus placas extranjeras, en donde las
nuevas casas retoman elementos de la concepción doméstica de los vecinos del norte Qardines, porche, ventanas, cocma), en donde los aparatos electrodomésticos presentes
en el hogar dan muestra de una concepción norteamericana del bi~ne~tar (en parte deseo, en parte realidad), son po·
cos los termmos o los giros que se toman prestados del inglés.

."Bus", "van", "taxa", "dish", "tape", "yarda" agotan
la lista acompañada de la única expresión norteamericana
más o menos generalizada de uso cotidiano en estos poblados: "Oh sí" como resultante del "Oh yes".

Los t~rminos del inglés recogidos de nuestras múltiples
conversac10nes con adultos y jóvenes vallecillenses son pa•
labras que desi?11an objetos inexistentes en estos poblados
rurales hace qumce o veinte años; el autobús la camioneta
el _im_puesto, la vajilla, la cinta magnetofónic;, el jardín d;
meshco o público. Objetos conocidos por primera vez en
Estados Unidos, reciben el nombre que ese país les impuso.
Prueba entonces de que los cinco, diez v hasta treinta años
en el extranjero no logran una ruptura lmgüística. Resulta·
-lo que no sólo es ohra de la presencia del español en lo•

V(ctor Zúñi¡¡a: El caso de Vallecillo N. L.

139

tugares en donde ellos laboraron sino también de una actitud fundamental: "les decía a mis nietos que hablaran en
lo suyo", "los que hablan el inglés todo el tiempo son chocantes". "no quise hacerme ciudadano americano porque se
me puso y no les taltaron ganas de convencerme".

El uso tan generanzado del "oh sí" en las conversaciones que tuvimos con las mujeres y los hombres de Vauecillv puede explicarse en estos términos: gente acostumbrada a tratos con extranjeros que hablan otra lengua
en términos de asalariado-patrón, migrante-autoridad gu·
bernamental, trabajador-supervisor, se ve en la necesidad
de reproducir esa experiencia al entablar contacto con investigadores universitarios que, aunque siendo de su misma nacionalidad y hablando la misma lengua, no dejan de
ser un poco extranjeros. Nuestras observaciones constatan
que el "oh sí" aumenta considerablemente cuando el diálogo se establecía con nosotros: parte nerviosismo, parte
muletilla y parte también deseo de "hablar bien" ante gentes "estudiadas".
La lengua, elemtr1to sustantivo de la cultura, parece no
transformarse profundamente. Observación que se añade a
la de los expertos en la materia: " Me he detenido a estudiar las grabaciones correspondientes a siete localidades del
norte de México, realizadas en informantes de diferentes
edades, niveles socioculturales y de ambos sexos, cuatro
por cada uno de los siguientes puntos: Santa Teresa y
Nuevo Laredo, Tamps., Ciudad Juárez, Chih., Magdalena
de R., Son., Guadalupe Victoria y Tijuana, B.C.N. En ninguna de dichas localidades pude observar influencia notable alguna del inglés, sobre todo en los niveles lingüísticos
profundos, como lo son la fonología y la morfosintaxis

�140

BricoiaBe

(Moreno de Alba, J. G., 1981, p. 87).
vi) Se sustituye
rt
. .
insustituible aquell~poq anto,dl~ sustituible, se defiende lo
d l
'
ue pon na en p r
l .
.
e a formación cultural: len
f . ~ igro a Vida misma
sos la religión.
· gua, amiha, Y en algunos ca-

Examinem os primeramente
·
Ja f T
chéz, Vázquez Go á1 S
ami 1a. Ellos son Sán'
nz ez, erna est, l
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principal de la casa. El
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amor a a mus1ca J
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. . ' .ª mus1ca para
tiza el matrimonio endógeno B:i~a~ª mst1tu~1ón que garande edad, a rebasar la .
.
ora equivale a mayoría
posibilidad de noviazg~umc~na de años que da entrada a la
El baile no es sólo nego::1:nqu~ conduzca al matrimonio.
de los dólares que traen e . e que se asegura gasto local
ons1go los " .
ceremonial de encuent
.
pa.saporteados" sino
ro masculino fe
·
mera vez a un baile es s1·n, .
. menmo. 1r por pri•
.
ommo de ent d
•
presentación obligada
.
. ra a en sociedad,
baile es ritual de cont· y _pdasda_Je previo al matrimonio El
mm a y~ b · t .
·
ra regional.
~u SIS encia de una cultu-

EI baile. sobrevive con la misma
.
pasió d ·
wo sobrevive la obliua
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II
n e Siempre co-c c1on e evar c
madre, padre, hermanos abuelo Ob~ron~ a sus muertos:
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ig~ción que se expre.
c1 11enses en envio d .
f1cos, en reuniones famir
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e grros telegrádos"·
iares ias antes del "día de r·maEstos son los momentos fu .
.
vallecillenses· el baile I b d ertes de la VIda social de los
·
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.
'
a e mados. S1 el día
de la madre y la navidad
.
aparecen tardíame t
.
c1a de la escuela o de la publicidad ,
n e por mfluen' estos se celebran con la

Víctor Zúfliga: El caso de Vallecillo N. L.

141

misma significación originaria: la familia, el parentesco por
sobre todas las cosas. ¿Y qué otra cosa podría mantener a
t!tos descendientes de criollos-colonizadores arrieros de
cabras y vacas, si no los lazos de parentesco? Cuando la
tierra no hace echar raíces, la sangre la sustituye. Los vallecillenses más que paisanos coterráneos son parientes, ramificaciones especiales de la sangre y el contrato matrimonial, apellidos floreciendo en la geografía dando nombre a
su lugar: en El Ayaleño, en los Garza, en Los Vela, Los Cavazos, Las Jaras, Los Santos, en El ~lateño.

Esto sobrevive por sobre todas las cosas principalmente
cuando se trata de pueblos y gentes en donde la religión es
expresión individual y doméstica. Los vallecillenses se distinguen por la débil presencia de tradiciones religiosas colectivas. ~o hubo consenso para definir alguna fiesta religi.osa que caracterizara a los poblados. ~o hay Santo patrono ni Virgen preferida. "Cada quien su religión, es cosa de
cada quien y los hijos la que ellos quieran"; "yo creo en Jesucristo, pero no una religión porque nomás hay un Dios";
"que cada quien ame a Dios a su manera"; "la católica y la
de Nazareth, es lo mismo, es el mismo Dios"; "Dios me
oye mejor trabajando en una noria o en el campo, no hay
necesidad de andar en trotes", "he visto a los aleluyas y
rezan igual, es lo mismo".

Si las formaciones culturales no tienen cimientos religi.osos no tienen por qué producir conflictos de orden religi.oso. La presencia cada vez más notoria de grupos religiosos como los Testigos de Jehová (o "aleluyas") y de los
evangelistas (los del "evangelio" o de "Nazareth ") hace re-

�142

Bricologe

saltar aún más las características de esta religiosidad de los
llanos de Vallecillo: doméstica, sin ministros ni dogmas,
femenina y respetuosa. Estos grupos religiosos extraordinariamente ligados a los ritos de sanación y poderosamente
vinculados a una visión milenarista de la historia, se hacen
fácilmente presentes en los migrantes que sufren periodos
prolongados de enfermedad y de incapacidad laboral. Son
objeto de una comprensión "natural" entre sus familiares
y vecinos: "no hay problemas entre religiones, que cada
quien ame a Dios a su manera", "ellos son de la iglesia
evangelista por mi nuera que los convenció, pero donde
quiera está Dios", "la iglesia católica y la de Nazareth es
lo mismo, es el mismo Dios", "ya casi hay más testigos que
católicos porque se extienden, pero respetamos su religión
y queremos que nos respeten", "no hay problemas con
otras religiones, yo mi católico y ya".
Esta forma de vivir los rituales y las creencias de corte
individualista y liberal que hace de los sentimientos religio•
sos un elemento secundario de la vida social y económica,
prepara la presencia de una diversidad religiosa no problemática en el seno de la misma familia. La diversidad es admisible a condición de no poner en riesgo la unidad fami·
liar y de parentesco extenso, la vida colectiva basada en el
respeto a la propiedad y al apellido, las instituciones sustativas de esta sociedad de migrante: el baile, el matrimorúo y la muerte.
vii) Algunos con pelo largo y otros corto, cachuchas de
beisbol, camisetas de múltiples letreros en inglés, terús o
pantalones de mezclilla adquiridos en el "otro lado", len·
~es oscuros, el peine en la bolsa trasera del pantalón, 108

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L.

143

adolescentes y las adolescentes de los Colorados de Ahajo
migrantes o hijos de migrantes, contrastan ostensiblemente
con los muchachos hijos de jornaleros y ejidatarios del mismo poblado o de Matatenas: botas, camisa Je cuadros,
pantalones de mezclilla mexicana, sudorosos. Se diría que
los muchachos rurales del norte de Nuevo León se ven
acompañados de jóvenes chicanos habitantes de Texas o
Illinois. Los cambios son patentes: indumentarios, idiomáticos, lúdicos (unos juegan basket, los otros presumen sus
motocicletas en las calles de tierra del poblado, unos apuestan a las canicas o gozan de la cacería mientras los otros
castigan a las muchachas con sus ojos custodiados por los
lentes oscuros).
La generación joven debe de estar recibiendo los impactos de esta transición cultural que hizo posible la aparición del teléfono, el "bus.. , el porche, las diferencias sociales, la propiedad para unos y la permanencia en la pobreza para otros, la oposición pasaporteado-mojado, el
descubrimiento masivo de la sociedad vecina, el enriquecimiento lexicológico, la extensión territorial del parentesco, las caravanas el día de finados, la diversificación
religiosa y los bailes pagados con dólares.
Esos impactos múltiples no podrán ser descritos y, al
menos, inicialmente explicados en este apartado porque el
objeto de observación se redujo a un campo muy específico y el instrumento de obtención de datos no ofrece todas las garantías deseadas para lograr una visión adecuada
Ycompleta del proceso. Tómese, por tanto, este apartado
final del estudio como una primera aproximación en uno
!Olo de los procesos que ahí tienen lugar: los gustos y las

�144

Bricolage

preferencias de los adolescentes de esta región de NuevoLeón.
La muestra de jóvenes tiene también sus limitaciones.
El cuestionario fue aplicado en las secundarias a las que se
dirigen comúnmente los muchachos de Vallecillo: la de
Parás, la de Agualeguas y las de Sabinas Hidalgo. Es seguro
que el abandono de la escuela entre la primaria.y la secundaria es elevado en este municipio. Esto por varias razones:
lejanía de la escuela, costo del transporte, migración a Estados Unidos a temprana edad o simplemente, baja relevancia de la escuela (asunto del que hablábamos anteriormente). Las estadísticas escolares nos hablan de una eficiencia
terminal para la educación primaria de 41 %, bastante menor al promedio estatal (70%: cohorte 81/86; Cfr. Veloquio, G., 1987).
Hechas estas observaciones generales que definen esta
sección como un estudio exploratorio, conviene describir
la muestra de adolescentes de esas tres escuelas secundanas:
-La edad de los alumnos fluctúa entre los 11 y los 17 años con
una media de 13.6 años (&amp;1.1 ); el porcentaje femenino es ligeramente superior al masculino: 550/o contra 45°io.;
-el 76% de los encuestados cursaban los dos primeros años de
, la secundaria;
~un poco más de la mitad de ellos es nativo de la cabecera de
los municipios considerados, casi el 400/o de poblados o municipios aledaños y el 70/o restante poseía un acta de nacimiento
norteamericana. Este último porcentaje es bastante superior al
de sus respectivos padres. Según lo que ellos mismos informan,

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L.

145

sólo el 20/o de los padres nacieron en E.UA. (padre y madre
reunidos);
-el 64°lo de los adolescentes son miembros de familias en donde el nadre ha trabajado alguna vez en Estados Unidos; en el
momento de la encuesta (mayo 1987) la cuarta parte de los
padres laboraba en ese país. Además, prácticamente todos los
jóvenes tienen parientes cercanos residiendo en el país vecino

(90°/o);
-los alumnos, por su parte, conocen el país al otro lado de la
frontera desde temprana edad (43°/o ), algunos ya han trabajado o realizadq algunos estudios (l°lo y 8°/o respectivamente)
y el 64% manifiesta sus deseos de trabajar allá.

Estos tres últimos rasgos hacen resaltar el hecho de que
estos alumnos de secundaria procedentes de Vallecillo,
Parás, Sabinas, Agualeguas y Villaldama mantienen un
amplio intercambio de símbolos con la sociedad vecina;
esto no sólo, como muchos de los adolescentes mexicanos,
a través de la radio, la televisión, el cine, las mercancías
destinadas a jóvenes, sino además por medio de la socialización familiar y el contacto directo con la sociedad vecina. Ellos constituyen la segunda generación a partir del
momento en el que se generaliza el éxodo hacia el norte; se
puede presumir que en ellos se observarán con mayor claridad los procesos de sustitución de formas culturales; no es
riesgoso, inclusive, suponer que en estos jóvenes el intercambio simbólico desigual que produce el flujo migratorio
desde sus poblados a Estados Unidos y luego de Estados
Unidos a sus poblados, es más poderoso y eficaz.
Esto habrá de observarse en la estructura de gustos preferencias en los términos como queda definida en el cuadro

�146

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L.

Bricolage

No. 15. E~tructura que invita a concluir que en estos jóvenes se esta llevando a cabo una clara norteamericanización
de sus gustos y preferencias : más de la mitad de ellos consideran a la hamburguesa como el alimento más rico y sabroso, el 41 °/o eligiría Houston como la ciudad en donde
les gustaría vivir, el beisbol es un deporte dos veces más
preferido que el futbol (40% contra 17%), el inglés compite con el español como lengua preferida y deseable
0
(~~ /o contra 55%) y no son pocos los jóvenes que preforman poseer la nacionalidad estadounidense (36 % ). Una
lectura así, rápida y poco atenta, haría concluir que, en esta segunda generación, México ha perdido una batalla cultural, se está produciendo una verdadera transformación
de las conciencias de los jóvenes o la "identidad nacional"
está pasando por una seria crisis. Al menos esta sería la
lectura de los datos que harían Castellanos y López (1981)
a la luz de su escrito sobre "la influencia norteamericana
en la cultura de la frontera norte de México" a diferencia
de la lectura que harían las autoras de "Los niños de la
frontera" (Nolasco, M. y Acevedo, M. L., 1985).
. La primera lectura no sería, de hecho, exagerada ni
r'.e_sgosa puesto que los gustos y las preferencias son dispos1tivos culturales_ o est_ructuras simbólicas y valorativas
fuertemente
enra1Zadas mclusive a nivel orgaruco
, . y fi SJO
. 1o•
.
faco. Son disp_ositiv~~ que se moldean durante la primera
se de la socializac10n del niño según patrones establecidos por: la cultura
, re1-.
, . local , la clase social y 1a I'd eo1ogia
na~te (en lo politico, lo religioso, lo moral, lo artístico, lo
erotico). Es por eso que se puede hablar, por ejemplo, de
guSt os re_gwnales, 0 estructuras de preferencias burguesas,
clasemed1eras, obreras, campesinas (ver Boltansky, L.,

147

1977 y Gaus, H. J., 1979), como se puede hablar de un
gusto dominante, legítimo o "culto". Es por esto que la estructura del gusto, internalizada durante la infancia, no cumple una función irrelevante en la vida cultural de un grupo
o de una sociedad. Por el contrario, el gusto es un elemento clasificador y clasificante (Bourdieu, P., 1979). Por el
gusto, en buena medida, clasificamos y nos clasificamos;
por un lado su estructura nos induce a jerarquizar, diferenciar y ordenar los objetos sociales (en apetitosos o desagradables, en atractivos o indiferentes, en deseables o indeseables, en hermosos o feos, en legítimos o ilegítimos, apreciables o despreciables ...) ; por el otro, el guRto nos jerarquiza, nos diferencia, nos distingue socialmente según la definición dominante del "buen vestir", el "comer elegante",
el "apreciar lo bueno", etc.: "si uno puede leer todo el
estilo de vida de un grupo social en el estilo de su mobiliario y de su vestimenta, no es solamente por el hecho de
que sus propiedades son la objetivización de sus posibilidades económicas y culturales que han determinado esa selección, es también porque las relaciones sociales objetivadas
en los objetos cotidianos, en su lujo o en su pobreza, en su
'distinción' o en su 'vulgaridad', en su 'belleza' o en su
'fealdad' se imponen a través de experiencias corporales
tan profundamente inconcientes como el roce suave, tranquilizante y discreto de una alfombra beige o el contacto
frío y duro de un piso de tierra" (Bourdieu, P., 1979 p.
84).
En estos campos simbólicos y orgánicos se forma el
gusto como herencia, de una cultura regional y, dentro de
ella, de una clase social. Una vez constituidos aparecen a la
vista de quienes los internalizan como productos naturales,

�148

Bricolage

indiscutibles, orgánicos. Así por ejemplo, el asco a la carne
de_c:rdo, no sólo es disposición divina para ciertos grupos
rehg10sos, smo más allá de eso -pero basados en eso- es
parte inherente
de la verdadera naturaleza humana , ~le,
mento organico del verdadero-acto-de-comer-humanamente. Los gustos son, también, afirmaciones de una repugnancia, asco o disgusto; los gustos son, en consecuencia la desig~aci~n de una diferencia: unen y se'paran. Fruto 'de expenenc1as primarias similares une a .todos aquellos que los
c?mpa~ten y separa a quienes no los poseen. Son experiencias pnmeras com~artidas por un grupo social desde su primera mfanc1a s1gu1cndo el paradigma de la inculcación de
los gustos alimentarios: "en los gustos alimentarios se encontrará
.
. la. .marca mayor y casi inalterable de lo s apren d'1za¡es pnm11tvos, los que sobreviven a pesar de la distancia o
de la destrucción del mundo natal( ...): el mundo natal es
en efe~to, a~tes que nada el mundo maternal, el de los gus:
t~~ pnmord'.~es y de los nutrientes originales, el de la relac10n arquetip1ca con .la forma arquetípica del bien cultur~ en _do_nde producir pl~cer forma parte del placer y de la
d1spos1cmn selectiva hacia el placer que se adquiere en el
placer" (Bourdieu, P., 1979, p. 86).

Ese mundo natal: mundo maternal como la lengua mat~rna o la madre patna, esa unión primera con un grupo social que se gesta en la mternalización de una estructura gustativa, con un grupo que la comparte} reproduce, no pue~: no_ estar relacionada con el llamado problema de la
·t
.identidad cultural" o "la identidad nacional" . Est mw~
nos d~ distinción o gustos, estas preferencias manifiestas o
d1spos1tivos culturales de selección casi· orga' mcos
•
(VIsu
. al es,

V(ctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L.

149

gustativos, auditivos, sensoriales ...) nos permiten reconocemos, más allá de los cambios, como partes integrantes de
un grupo social y herederos comunes de una historia. Dispositivos compartidos que orientan y definen los patrones
de consumo, los estilos de vida, las formas de asociación
social, los modos de disfrutar, las maneras del ocio. Elementos casi inconcientes de una "identidad social" y de un
sentido espontáneo de pertenencia a una historia común.
Así entendidas las cosas, lo que significa ser mexicano,
lo que nos une y nos separa de los otros, en gran medida
podría ser definido por la estructura de nuestros gustos y
preferencias, irreflexiva o manifiesta, cotidiana o teorizada,
pero estructura activa. Explorar esta estructura en adolescentes rurales y fronterizos no puede dejar de ser parte de
la comprensión de la llamada "cultura fronteriza", al menos en este pedazo geográfico del norte del país.
Decíamos, entonces, que la primera forma de leer estos datos no es en sí misma riesgosa ni excesiva si se acepta
la importancia de la estructura de los gustos en la esfera de
lo cultural (véase, en particular, la hipótesis central de Castellanos y López, p. 84, comparadas con las conclusiones
que obtienen Nolasco y Acevedo de su encuesta). No es
riesgosa esta lectura de la "desnacionalización de la cultura
de nuestro pueblo" en la frontera norte (Castellanos y
otros, p. 84) pero sí incompleta, unilateral y sobre todo
ignorante de las tramas y los nexos culturales. En términos
muy cercanos al lenguaje común, la polémica se centraría
en la pregunta: ¿Los niños y los jóvenes de la frontera norte se están norteamericanizando o, como observa Nolasco
et al. se está dando una "lucha di'aria por la defensa de lo

�150

·Bricolage

propio (que) está mostrando que existe en la frontera norte una propuesta ideológica popular central: seguir siendo
mexicanos y no permitir la absorción cultural estadounidense"? (p. 177). Nosotros intentaremos ofrecer una pista
de solución que se deriva de otra manera de hacerse la pregunta: ¿Qué significa, dentro de este contexto teórico, que
estos jóvenes prefieran las hamburguesas antes que los tamales, les guste más Houston que Monterrey o prefieran el
inglés en un porcentaje nada desdeñable?
No podemos ofrecer respuesta a esta pregunta sin antes
·eferirnos a otro tipo de datos. Utilizando un procedimien•
to estadístico sencillo (contingencia) que nos permite po•
ner a prueba la asociación de variables "explicativas" y variables "a explicar" en tablas bivariadas, se llega a la siguien•
te información:
-el sexo del joven no parece tener ninguna asociación con las
preferencias seleccionadas para este análisis: gustos alimentarios,
gustos lingüísticos, gustos residenciales, gustos radiofónicos, pre•
íerencias de nacionalidad·;
-lo mismo se puede decir de la edad y de la religión del joven;
estas variables, por sí solas, en nada explican la variación de

respuestas en torno a las preferencias;

-al lado de la irrelevancia de esas variables, aparece un grupo de
características fuertemente asociadas con el asunto que nos inte•
resa. Variables que están asociadas con las preferencias del aná-

lisis y, a la vez, tienden a estar relacionadas entre sí. Un esquema
lógico de este grupo de asociaciones emando de la posición teórica que hemos venido presentando desde el inicio de este apar•
tado, se representa en el cuadro 16.

V(ctor Zúñiga: El caso de Vallecillo N. L. 151

�152

Bricolage

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo, N. L.

CUADRO 16
ASOCIACION ENTRE LAS VARIABLES EXPLICATIVAS y LAS
VARIABLES A EXPLICAR DE LA ENCUESTA SOBRE GUSTOS y
PREFERENCIAS EN ALUMNOS DE SECUNDARIA DE PARAS
AGUALEGUAS Y SABINAS HIDALGO.
,

MIGRACION A E.U.A.
(PADRE)

+

, - - - - - - - , ' . : . . _ FRACCION RURAL--'~----- -

CONOCIMIENTO DIRECTO
DEL PAIS VECINO
(ALUMNO) " '

/

TIPO DE CONTACTO
CON E U A
(ALUMNO)

DESEO DE TRABAJAR
EN E. U. A. (ALUMNO)
Preferencias
Radiofónicas

Preferencias
Alimentarias

¡ ·"-.p ~
~

P ef
r erenc1as
Li nguIBbcas
··' ·

t

;)erencias
Residenciales

t

Preferencias
Nacionales

t

153

-la flecha que va de la migración a Estados Unidos del padre a
la fracción rural de pertenencia expresa que los padres migrantes son con mayor frecuencia propietarios que los que no han
migrado (ver tabla 1 del anexo); dicho de otro modo, ser migrante extrafrontera prepara el acceso a la propiedad privada sobre
la tierra . Se puede establecer la asociación inversa (los propietarios son los que migran con mayor frecuencia comparados con
los jornaleros-ejidatarios y con la fracción que hemos denominado "ocupaciones no agrícolas" como se muestra en la tabla)
pero este cambio de lectura no modifica el curso del presente
análisis.
-la flecha que surge de la variable migración a E.U.A. del padre
a la variable conocimiento de ese país por parte del alumno manifiesta que el joven hijo de migrante tiene el doble de oportuni•
dad es de conocer el "otro lado" de la frontera que el que no es
hijo de migrante; es decir, si el padre ha migrado hace que sus
hijos conozcan tempranamente el país del norte (ver tabla 2
anexo);

-a la derecha de la flecha anterior se observa una asociación entre la migración internacional del padre con el tipo de contacto
que el alumno ha tenido con Estados Unidos: los hijos de padres
migrantes tienen con mayor frecuencia un contacto laboral o escolar con la sociedad vecina mientras que los hijos de padres que
no han trabajado en ese país en general no conocen el otro lado
de la frontera (ver tabla 3 del anexo).
-dos flechas confluyen en la variable "deseo de trabajar en Estados Unidos" por parte del alumno de secundaria; el deseo en
cuestión se expresa en una escala con estas categorías: muchos
deseos, pocos deseos, ningún deseo, "no sé". Las tablas 4 y 5 del
anexo muestran que los jóvenes que conocen Estados Unidos y
con mayor razón los que han trabajado o estudiado en ese país
desean mucho más vender su fuerza de trabajo en dólares que
los que no conocen o solamente han estado de "paseo o visita";

-este deseo de migrar para laborar en Norteamérica no está asociado con todos los tipos de gustos considerados en el análisis;
paradójicamente, los gustos alimentarios y los radiofónicos no
varían respecto al deseo de trabajar fuera de nuestro país, mien-

�154

Bricolage

Vlctor Zúñiga: El caso de Vallecillo, N. L.

t~as que las preferencias residenciales r .. , .
lidad están fuertemente relac· d ' mgu1st1cas y de naeionade migrar a los Estado· U . tna( as con el proyecto del alumno
estas observaciones se :s rud os ver ~bias 6, 7 y 8 del anexo)·
ill
pue en resumir de
'
c a: el deseo de irse al "otro lado,,
una man~ra mas sencon el gusto por las ha b
poco o nada tiene que ver
de preferir las cstacio:-u;gue~~ o los hot-dogs, o con le hecho
(ver tablas 9 y 10 del :s e)~a 10 que emiten música en inglés
1 d·r
anexo 'o al menos se
d fj
as ucrencias observadas n
fi .
pue e a rmar que
si se quiere son much
o sofn su 1c1entemente confiables· o
0 menos uertes
'
J d'r
' '
observan al comparar a 1 . ,
. . que as uerencias que se
que no lo esta'n segu'n ?8d·_Jovcnes interesados en migrar con los
· su 1 1oma
· lºd d
ridos. Tómese el caso m, 'd ' nac1,ona i a o residencia prefe.
·
as ev1 ente· 08 J·Óve
.
en migrar consideran al . I'
.
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~lo,
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, b •
,1 '~ de los casos y solamente el l o
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que no desean
· · ·
an ese 1ugar al inglés.
-_la~ flechas que nacen de la variable "f . ,
"
d1Stmtos tipos de preferencias
·e dracc1on rural hacia los
.
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sen t an un mterc:s particular La
.
s umnos pre•
emigrar a Estados Unidos o~ a s relac~ones entre el deseo de
da evidentes· es lóuico e p p rte del JOVen, son en gran medi'
.,.
ncontrar una as · ·,
de trabajar en el país vecino I
f oc1~c1on entre el interés
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S y a ~re erencia por residir en una
. .,
ous on' an Antoruo o Chicago · s.
b
asoc1ac1on entre fracción rura1y este tipo
. de pref
' m em. argo la
una re 1ación necesariamente .nf rihl. p
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fracción rural de pertenencia ~ ~ .de. ero rec?~demos que la
ca principal del padre está fie . ru a por la actividad económi.,
·, · su c1entemente aso · d
.
grac1on a Estados Un1ºdos. .
1
c1a a con 1a m1. migrar trae a
'bil"d d d
ser pequeño propietario no m.
d. fi rOSl I a e llegar a
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f
'
nos o JOmaleros pr fi
yor recuencia el español d
d
e eren con macana con mayor intensid~d csean guar ar la nacionalidad mexial parecer más gustosos d qu~di~us compañeros de aula y están
'
e res1 r en alguna d 1 . d d
'
nuestro país que lo~ hijos de
ueños
. e _as cm a es de
dores no agrícolas y desd peq d pr~pietanos, de trabajaI
familias cuyo padre s'e e~c;
e ª¡ellos que proceden de
ta) laborando en Est~dos Un _rd a ((en e momento de la encuesanrxo).
ru os ver cuadros 11, 12 y 13 del

t:1º

155

-Las observaciones relativas al deseo de emigrar en relación de
las preferencias alimentarias y radiofónicas vienen a repetirse
cuando relacionamos la fracción rural de pertenencia con estas
mismas fonnas de gusto. En efecto, las preferencias alimentarias
poco tienen que ver con el hecho de pertenecer a una familia de
ejidatarios, jornaleros, pequeños propietarios, etc. No sucede lo
mismo en relación a las preferencias radiofónicas en donde encontramos que los hijos de trabajadores migrantes y los hijos de
pequeños propietarios manifiestan un mayor gusto por las emisoras que transmiten música en inglés; no obstante, el placer de
escuchar la múscia tropical (cumbia) es predominante en todas
las fracciones rurales consideradas.
-La interrogación de los datos incluyó también tablas de contingencia en donde se relacionan las preferencias con la edad de
los alumnos, el lugar de nacimiento (cabecera municipal contra
poblados) y la religión familiar. Ninguno de estos factores hace
variar significativamente el tipo de preferencias manifestadas por
los adolescentes.
-Es lógico concluir que las preferencias alimentarias y, en menor grado las llamadas radiofónicas, se presentan muy poco asociadas a las preferencias resid~nciales, lingüísticas y de nacionalidad.

El examen global de estos datos en el contexto del esquema de relaciones presentado anteriormente (cuadro 16)
nos permite dar una respuesta a la pregunta que planteábamos: ¿qué significa el hecho de que los alumnos de secundaria de estos municipios presenten pürcentajes elevados
de "identificación" con los objetos simbólicos de factura
norteamericana? La noción de sustitución de formas culturales ya incluía un principio básico de análisis que definimos de la manera siguiente: se sustituye lo sustituible y se
resiste a ser sustituido lo insustituible. En estos términos se
puede observar claramente que el joven de secundaria de
los municipios en cuestión, habiendo heredado familiar y

�156

Bricolage

V(ctor Zúñiga: El caso de Val/ecillo, N. L.

grupalmente una estrategia dada de sobrevivencia nos hace
creer que viene sufriendo un proceso de norteamericanización de la estructura de sus gustos, si nos atenemos a la lectura de cada una de sus respuestas aisladas, pero este sencillo análisis _bivariado muestra que los jóvenes al expresar
que s1 volV1eran a nacer preferirían la nacionalidad norteamericana o que si tuvieran oportunidad de elegir vivirían
en la cmdad de Houston, están dejando entrever una intern~~zación prolongada de la estrategia de sobrevivencia fa.
miliar, _Y no la r_e_nuncia a una cultura regional O de grupo.
Es decu, estos ¡ovenes gustan del inglés porque, familiarmente, conviene que así lo sea. De igual manera desean vivir
en San Antoruo porque "ahí hay progreso,, "ahi' h t
b · "
f
,
ay raa¡o ; pre _1~ren_ la nacionalidad norteamericana porque ésta
es un reqms1to _irremediable para salir de pobres. En el fondo de la cuest'.~n las formas culturales se ven reemplazadas
en u?a traduccwn bast~te
del original que las produce:
la tnada lengua-res1dencia-nac1onalidad constituye la vía de
acceso ~ la p_ropiedad privaaa sobre la tierra o los animales,
al matnmomo endogámico y a la f1'd e1·d
I ad al parentesco.
Desear las, hamburguesas
prender
el
.
O
.
rad.JO en 1as estacwnes de mus1ca norteamericana en poco ayudan al
t .
· · d
.
man erum1ento e esos cimientos del edificio cultural po
al
f
al ab
, rque
m Y e o las tortillas de harina el borrego a la .
1
.
'
gnega, y
a cerveza de la misma forma que la cumbia y la polka se
pueden. saborear o bailar en "el otro lado" . y no so,1o eso,
esos alimentos acompañan el matrimo .
,
.t
1
.
.
ruo' as1 romo esos
n mos o _preparan; el parentesco y el control sobre los bienes familiares estarían
asociados a símbolos espec1'f'ICOS
..
que con mayor dificultad habrán de ser susti·tu ·d
· 1
1 os, por e1
cont rarw,
as observaciones demuestran que Vienen
.
d esa,
rrollandose con suficiente fuerza más ali'a de nuestras fron-

fid

157

leras.
Las estructuras del gusto, objeto restringido de esta
parte de nuestro trabajo que buscaba abordar los impactos
de la migración a Estados U nidos sobre los jóvenes en el orden de lo cultural (lo simbólico), nos permitidó reconocer
que, en definitiva, las jóvenes hijos de "pasaporteados" están presentando un proceso que, muy posiblemente, sea
verdaderamente nuevo: el de la vinculación utilitaria y eficaz entre estrategia ECONOMICA y estrategia CULTURAL
para el conjunto de la población de estos pueblos norteños
y, de manera diferencial, para cada una de las fracciones
rurales que lo componen: la cachucha de besibol viene a
ser una versión del sombrero que no tiene por qué ser interpretada, ingenuamente, como deterioro "de la identidad nacional",

Ya señalábamos que las estrategias familiares de sobrevivencia constituyen una síntesis entre las condiciones objetivas de la existencia presentes y pasadas y el modo de
hacer uso de ellas. Esto hace relevante el recurso al concepto de familia ·entendida como linaje, herencia cultural de
generación en generación de la misma manera que se habla
de la herencia económica y social. De una generación a
otra se reproducen y se sustituyen esos modos de hacer
uso de los recursos familiares y sociales al alcance de la fa.
milia campesina. Para el caso específico de nuestro análisis, los jóvenes están heredando una estrategia de sus padres per_o, al mismo tiempo, la están perfeccionando, traduciendo a las condiciones del momento, haciendo las sustituciones que eran indispensables para que esta estrategia
continuara siendo exitosa. La "tradición de lo nuevo" ad-

�158

Bricolage

quiere una forma particularmente interesante en estos municipios fronterizos de Nuevo León por el hecho mismo de
que se establece una relación de corte internacional y se
hace presente una triple relación desigual que, al menos al
corto plazo, no hay razón para pensar vaya a ser modificada sustantivamente.

.l

Esta parte final de nuestro estudio tiene, como ya lo
habíamos especificado, una carácter estrictamente exploratorio. La pregunta queda pendiente así como queda por
hacerse un trabajo similar y comparativo con la generación
más joven: la de los niños de primaria, Por lo pronto, los
datos y el análisis parecen haber mostrado la fertilidad de
nuestros esquemas de análisis.

f

VII.

V{ctor Zúñiga: El caso de Val/ecillo, N, L.

159

ludio. Por tal razón nos permitimos presentar tres reflexiones relativas al papel de la escuda partiendo exclusivamente de esta rápida referencia.
, A) Habría que interrogarse, a partir del conjunto de
an,ahs1s y d'e dat~s-recogidos mediante nuestra investigac10n en.,el mumc1p10 de Vallecillo, sobre el papel de esta
mstituc1on que lleva sobre sus espaldas la tarea de moldear la_ conciencia de los niños sobre la base de un proyecto nac10nal. ¿En qué términos puede ser efectiva la referencia a Cuauhtémoc, al Anáhuac, a la guerra cristera O al
mestizaje en un grupo de niños cuyos padres, criollos descendientes de pastores con los ojos puestos en Texas 0
lllinois, inculcan en ellos la necesidad y la irremediable
perspectiva de migrar fuera de nuestras fronteras? Una
manera de ser mexicanos no es la manera de ser mexicano
ni de dejar de serlo.

A MANERA DE CONCLUSION: UNA BREVE
REFERENCIA SOBRE LA ESCUELA PRIMARIA

Pocas cosas en la sociedad hacen tan evidente el proyecto
nacional de producción de conciencias como la escuela primaria. Así como pocas cosas generaron un consenso tan espontáneo por parte de los vallecillenses como la idea de
que la escuela es de poca utilidad para el futuro de sus hijos. Son muchos los testimonios recogidos en relación a la
significación de la escuela; los padres de familia no logran
definir con precisión la legitimidad de la obligación infantil de asistir a la escuela; los maestros conocen del problema de abandono temporal de las aulas a causa del éxodo
hacia Estados Unidos. No es nuestra intención detenemos
en este punto que no forma parte del cuerpo central del es-

. B) En estos términos parecería menos heterodoxo suge~rr que la enseñanza de las Ciencias Sociales para los
nmos _de pueblos norteños y rurales similares al caso de
Vallecillo incluyera un éonocimiento objetivo y analíti~o ~e lo _que es la s?ciedad norteamericana, de sus leyes, de
histona de relac10nes y conflictos con nuestro país y de
las _oportunidades que ofrece por el hecho de ser nuestros
vecmos. En estos mismos términos parecería menos áudaz
e! hecho de sugerir la incorporación de una enseñanza míruma del inglés para estos niños fronterizos y rurales dentro de la llamada área de desarrollo dP. la lengua. De la
misma manera, ya no sería tan arriesgado proponer que estos muchachos conozcan desde pequeños el panorama de

�160

Bricolage

Víctor Zúñiga: El caso de Vallecillo, N. L.

organizaciones de origen mexicano que actúan política y
laboralmente en el país vecino. Quizás así la Nación reconozca sus distintos rostros.

&lt;
u
z

C) La educación escolar se abriría a las regiones; el

&lt;.a
z
&lt;.a

"proyecto nacional" reconocería las historias regionales;
las micro sociedades se sentirían partícipes de la conformación de las conciencias de sus propios hijos y, esto es lo
más importante, los mexicanos aprenderíamos de los mexicanos.

I

1)

El presente estudio fue financiado por un convenio CONACYT-UDEM.

"

2)

Mucho agradezco la colaboración de Miguel Reyes, Marcela Ramírez, Je•
sús Gelasio Morales, Salvador Rábago, Gerardo Palacios y Edgar Albo,
sin la cual esta parte de la investigación no hubiese podido realizane.

3)

Los grandes propietarios de tierra evidentemente no aparecen en nuestra
muestra porque ellos no habitan en los poblados del municipio de Vallecilio.

4)

5)

Se podría creer que los cuadros 6 y 7 ofrecen exactamente la misma infonnación por el hecho de que algunas categorías de ambos ae traslapan.
No es el caso. El cuadro 6 usa la categoría: "migración interna y/o in.ter•
nacional'', como ocupación principal, es decir, labor predominante y duradera en la biografía laboral del padre, mien tras que en el cuadro 7,
"migró alguna vez", es exactamente lo que la frase indica. Por tal ruón
los subtotaleB son diferentes.
Agradezco la sugerencia del Dr. Jorge Buatamente en relación a seleccionar un municipio del sur del estado con el fin de establecer comparaciones esclarecedoras.

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ANEXO DE CUADROS » lt

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Notas

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161

�162

Bricolage

V{ctor Zúñiga: El caso de Vallecillo, N. L.
CUADRO 2

CUADRO 4

MIGRACION DEL PADRE A ESl'ADOS UNIDOS Y CONOCIMIENTO DE
ESE PAIS POR PARTE DEL ALU~1NO (ALUMNOS DE SECUNDARIA DE
PARAS, AGUALEGUAS Y SABINA, HIDALGO)
PADRE/HU O

I

SI CONOCE E.t;.A.

NO CONOCE E.U.A.

55º/o

45°/o

100°,b
(233)

NUNCA HA
MIGRADO

24º/o

76°/o

100°,b
(131)

= 32.56

P

UNIDOS y DESEO DEL ALUMNO DE
CONOCIMIENTO DE ESl'ASDO(ASLUMNOS DE SECUNDARIA DE PÍ\RAS,
TRABAJAR EN ESE PAl
AGUALEGUAS y SABINAS HIDALGO)

TOTAL

HA MIGRADO
ALGUNA VEZ
PARA TRABAJAR

CHl-2

163

= 0.999

DESEO DEL ALUMNO
MUCHO

POCO

CONOCE E.U.A.

49°/o

22°/o

NO CONOCE

35°/o

23°/o

8.95

011 2

p

NO

TOTAL

24°/o

5°/o

100°10
(158)

33°/o

9°/o

100°/o
(206)

NO SABE

0.95

CUADRO 3

CUADRO 5

MIGRACION DEL PADRE A ES!'ADOS UNIDOS Y TIPO DE CONTACTO
CON ESE PAIS (ALUMNOS DE SECUNDARIA DE PARAS, AGUALEGUAS
Y SABINAS HIDALGO)

~~~~;B~~¡;C:~s~º:Af;{fiuºJNu~~~~ss~c~~~~~¡L~\U:i~.

PADRE/HU O

NO CONOCE

HA MIGRADO
ALGUNA VEZ
A TRABAJAR

43º/o

NUNCA HA
MIGRADO
CHI - 2

= 33.67

74°/o

P

AGUA LEGUAS y SABINAS HIDALGO)

PASEO/VISITA TRABAJAR TOTAL
ESTUDIAR

37º/o
19°/o

20°/o

7°/o

100°/o
(234)
100°/o
(131)

DESEO DEL ALUMNO
NO

TOTAL

31°/o

IOº/o

25º/o

24°/o

7°/o

14°/o

29°/o

2°/o

100º/o
(194)
100°/o
(118)
100°/o
(57)

MUCHO

POCO

NO CONOCE

35°/o

24°/o

PASEO/VISITA

44º/o

TRABAJO/ESTUD.

55°/o

= 0.999
CHI

2

11.77

p - 0.94

NO SABE

�164

Bricolage

V(ctor Zúñiga: El caso de Vallecillo, N. L.

CUAURO 6

CUADRO 8

DESE,? ~E TRABAJAR EN ESTADOS UNIDOS y PREFERENC
GUISII~AS DEL ALUMNO (ALU\1NOS DE SECUNDARIA DE PAltfsLINAGUALEGUAS Y SABINAS IIIIJALGO)
,

DESEO DE TRABAJAR EN ESTADOS UNIDOS Y PREFERENCIAS DE
NACIONALIDAD DEL ALUMNO (ALUMNOS DE SECUNDARIA DE
PARAS, AGUALEGUAS Y SABINAS HIDALGO)
PREFERENCIAS

PREFERENCIAS
DESEO

ESPA~OL

INGLES

OTRAS

MUCHO

43°/o

51°/o

6°/o

POCO

55°/o

33°/o

12º/o

NO SABE

71°/o

22°/o

7º/o

NO

68°/o

18°/o

14°/o

I

TOTAL
100º/o
(152)
100°/o
(84)
100°/o
(105)
100°/o

OTRAS

TOTAL
100°/o
(152)
100°/o
(84)
100°/o
(105)
100°/o
(28)

DESEO

MEXICANA

NORTEAMERICANA

MUCHO

43°/o

45°/o

12°/o

POCO

55°/o

27°/o

18°/o

NO SABE

58°/o

31°/o

11°/o

NO

68°/o

25°/o

7°/o

(28)

1

I

CH!

2

30.15

CHl-2

p _ 0.999

l

= 14.8

p

- 0.98

CUADRO 9

CUADRO 7
DESEO DE TRABAJAR EN EST
DENCIALES DEL ALUMNO (A~~i~g;IDos y PREFERENCIAS RESIAGUALEGUAS, SABINAS fllDALGO)
DE SECUNDARIA DE PARAS,

DESEO
MUCHO

CDS. DE EUA
71°/o

POCO

54°/o

NO SABE

47°/o

NO

18°/o

CDS.MEX.
29°/o
46º/o
53°/o
82°/o

DESEO DE TRABAJAR EN ESTADOS UNIDOS Y PREFERENCIAS ALIMENTARIAS EN EL ALUMNO (ALUMNOS DE SECUNDARIA DE PARAS,
AGUALEGUAS Y SABINAS HIDALGO)
PREFERENCIAS

PREFERENCIAS

DESEO
TOTAL
100º/o
(152)
100°,to
(84)
100°/o
(104)
100°/o

HAMBURGUESAS/HOT DOGS ALIMENTOS MEX. TOTAL

MUCHO

67º/o

33°/o

POCO

61°/o

39°/o

NO SABE

70º/o

30°/o

NO

46°/o

54°/o

(28)

CHJ

165

2 _ 34.1

CHl-2
P = 0.999

= 6.39

P

= 0,91

100°/o
(152)
100°/o
(83)
100°/o
(105)
100º/o
(28)

�166

Bricolage

V fctor Zúñiga: El caso de Vallecillo, N. L.
CUADRO 10

CUADRO 12

DESEO DE TRABAJAR EN ESfADOS UNIDOS Y PREFERENCIAS RADIOFONICAS EN EL ALUMNO (ALUM'IOS DE SECUNDARIA DE PARAS' AGUALEGUAS Y SABINAS HIDALGO)

FRACCION RURAL DE PERTENENCIA Y PREFERENCIAS RESIDENCIALES DEL ALUMNO (ALUMNOS DE SECUNDARIA _DE PARAS,
AGUALEGUAS Y SABINAS HIDALGO)

PREFERENCIAS
DESEO

I

RADIO
RADIO
TROPICAL RANCH/ROMANT

PREFERENCIAS

RADIO
MUSICA EN ING. TOTAL

MUCHO

58º/o

31°/o

0
ll /o

POCO

45°/o

35º/o

20°/o

NO SABE

51°/o

40°/o

9°/o

NO

65°/o

31°/o

4º/o

CH! -2 = 9.8

100°/o
(147)
100°/o
(82)
100º/o
(98)
100°/o
(26)

P( 0.90

CUADRO No.11
FRACCION RURAL DE PERTENENCIA Y PREFERENCIAS LINGUISTICAS DEL ALUMNO (ALUMNOS DE SECUNDARIA DE PARAS, AGUALEGUAS Y SABINAS HIDALGO)
PREFERENCIAS
ESPA~OL
JORNALERO
EJIDATARIO
PROPIETARIO

OTROS

CDS. DE E.U.A.

CDS. DE MEXICO

TOTAL

JORNALEROS
[JIDATARIOS

49°/o

51°/o

100°/o
(67)

PROPIETARIOS

64°/o

36°/o

100°/o
(75)

OCUPACIONES
NO AGRICOLAS

52°/o

48º/o

100°/o
(135)

\IIGRANTES
NTERNACIONALES

79°/o

21°/o

100°/o
(33)

CHl-2 - 11.18 P = 0.99
CUADRO 13
FRACCION RURAL DE PERTENENCIA Y PREFERENCIAS DE NACIONALIDAD EN EL ALUMNO (ALUMNOS DE SECUNDARIA DE PARAS,
AGUALEGUAS Y SABINAS HIDALGO)

TOTAL
MEXICANA

70°/o
41°/o

OCUPACIONES
NO AGRICOLAS

58°/o

MIGRANTE
INTERNACIO:IAL*

41º/o

CIII - 2 = 17.99

INGLES

P = 0.99

23°/o

167

7º/o

100°/o
(77)

JORNALERO
EJIDATARIO

69°/o

26°/o

5º/o

100°/o
(77)

PROPIETARIO

45°/o

40°/o

15°/o

100°/o
(75)

OCUPACIONES
NO AGRICOLAS

44°/o

42º/o

14º/o

100°/o
(135)

MIGRANTES
INTERNACIONALES

35°/o

47°/o

18°/o

100º10
(34)

51º/o

8º/o

100º/o
(75)

33°/o

8°/o

100º/o
(135)

44º/o

15º/o

100°/o
(34)

*En el momento de la encuesta

PREFERENCIAS
NORTEOTRAS TOTAL
AMERICANA

CHI -2 =17.34

P = 0.99

�168

Bricolage

Bibliografía

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V(ctor Zúñi¡¡a: f;/ raso de Vallecillo, N. l.

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�H. Solazar: Un libro de Rangel Fr(as

UN LIBRO "EXTRAÑO"
DE DON RAUL RANGEL FRIAS

171

hra tamaulipas (sustentada ante el Colegio de Abogados de
Ciudad Victoria), y un ensayo medio antropológico, medio
filosófico, sobre el interesante fenómeno del nagualismo.
Al frente de ambos, un "exordio" del historiador Israel Cavazos Garza, dond·e se dedican unas palabras al primer trabajo, de carácter histórico y, para nuestro asombro, ni una
sola mención sobre el segundo, "El nagual". Pareciera como si la presentación de Cavazos Garza hubiese sido escrita para un volumen que incluyera solamente "Sierra
Madre" y, a última hora, hubiera entrado el ensayo sobre
el nagualismo, un poco como de "cachirul". El caso es que
al lector no se Je da pista alguna sobre el asunto.

HUMBERTO SALAZAR

De _ entre la variada obra del humanista regiomontano
Raul Rangel Frías, el libro titulado Versiones 2: Sierra
Madre. El nagual, es sin duda el más extraño, por lo que
t?~ª a su tema o asunto. Publicado en 1979 por la Direcc10n General de Investigaciones Humanísticas de la UANL
(entonces a su_ cargo), e! libro constituye un inmejorable
e¡emplo de la importancia clave que tiene el editor en la
configuración final de toda obra. Un ejemplo negativo, sin
embargo, pues nos ocupamos de un caso que nos recuerda
aquella broma que le hicieron a Alfonso Reyes cuando pu•
blicó su primer volume~ de poemas. Aquí también pudo
haberse dicho: Don Raul Rangel Frías acaba de publicar
un libro de erratas con algunas líneas entendibles
, El entuerto se va fraguando desde el comienzo. El libro
re~ne dos textos bastante disímiles entre sí: la transcripcion de una conferencia en torno al significado de la pala-

"El nagual", que es el texto que nos proponemos reseñar brevemente en esta nota, ocupa las páginas 67 a 117
del citado volumen, constituyendo las primeras treinta páginas el cuerpo del ensayo y las restantes una curiosa sección de "Comentarios y notas", bajo el siguiente ordenamiento: l. Heriberto Frías. "El nagual"; 2. Guión de una
exploración sobre el tema central; 3. Menosprecio y superioridad; 4. El despiste; y 5. Notas bibliográficas. Entiendo
que las anotaciones y apuntes allí contenidos son materiales utilizados para la redacción del ensayo, pero como lector no encuentro la razón para que se publiquen como un
apéndice del trabajo, toda vez que no aportan algo nuevo,
que no esté ya en el texto mismo (excepción hecha del texto de Heriberto Fri'as, casi ilegible, sin embargo, por estar
plagado de erratas), además de que su carácter fragmentario y su obligada incoherencia los hacen de todo punto
prescindibles.

�172

Bricolage

Las fuentes del ensayo de Rangel Frías son lo que podría decirse un poco dispersas: antropológicas (Daniel G.
Brinlon, Cecilio A. Robclo, Jacinto de la Serna, Mircea
Eliadc, Laurette Sejourné, Dolmatoff Reichel); históricas
(Fraucisco de Herrera, Fray Bernardino de Sahagún, Francisco :-.úñez de la Vega, Joaquín Meade); literarias (Herib.-rto Frías, Alfonso Reyes); sociológicas (C. Sartorius). Y
larnhií·n, aunque no citados en la bibliografía: Francisco
Hojas González, Manuel José Othón, Angel María Garibay
K., 1\ligucl León Portilla.
Como ejemplo de las muchas erratas que laceran el
texto y entorpecen la lectura de este interesante ensayo,
consignaré solamente los tres casos siguientes: l. Todos lm
títulos de obras que aparecen citadas en el ensayo, no se
distinguen tipográficamcnte del texto normal, aunque
m ocasiones van entrecomillados; 2. Con las citas de otros
autores que se reproducen no se sigue un criterio único:a
veces van entrecomilladas, a veces destacadas en itálicas o a
vrces ambas cosas; 3. Las cinco veces que aparece citado el
nombre de Sahagún en el texto, aparece de manera incorrecta: Shagún ... En fin, a pesar de estas inconveniencias,
el texto bien vale sus obstáculos.
El ensayo de Rangel Frías podría inscribirse dentro del
tipo de reflexión practicada por los filósofos del llamado
Grupo Hyperión en los años cincuenta y sesenta, grupo en
el que figuraron eminentes pensadores de nuestra realidad
mexicana y latinoamericana como Leopoldo Zea, Luis
Villoro, Emilio Uranga y, el más brillante para el redactor
de esta nota, Jorge Portilla, autor de ese "garbanzo de a

H. Solazar: Un libro de R011g&lt;l Frfas

173

libra" de la filosofía mexicana: La fenomenología del
relajo.
Aunque en un primer momento paree~ que el _autor va
1 ocuparse del asunto desde un punto de vista es~nctamen•
te antropológico, etnológico, deslindando el fenomeno del
nagualismo de otro tipo de máquinas _so~iales como e~ ~ote•
mismo y el tonalismo (que ponen as1m1smo en re!ac1on la
serie humano-social y la serie animal), el autor denva pronto a consideraciones de tipo más filosófico, entendiendo el
nagualismo como una manifestación particu_lar de la_ tendencia general del pensamiento mexicano hacia la dualidad.
El primer momento, antes aludido, pasa r~vista a los
textos de Brinton (quien caracteriza al nagualismo como
uno de los "misterios eleusinos" de América y pone de relieve el carácter político del fenómeno), de Carlos Casta•
neda (Las enseñanzas de Don Juan y demás), de Othón
(un cuento y un poema con este asunto), de Heri_berto
Frías (un artículo escrito en la cárcel, donde se_ perfila un
tipo sociológico de lumpenproletariat que, cunosame~te,
se asocia con el nagual, ese "pingajo humano (que) reune
todo lo abyecto, todo lo deforme y monstruoso que hay
en la cárcel de Belén" (cit. en pág. 72). Se asocia también
el nagual "sociológico" con el ~erson~je de ~antinflas
(una coincidencia con Jorge Portilla, quien analiza a este
personaje como prototipo del mexicano "relajiento "): y
pasa más adelante el autor a considerar el as~ecto polí,tico
del nagualismo manejado por Brinton y Ro¡as González,
relacionándolo asimismo con otros movimientos indígenas
de protesta como el de Canek y el de María Candelaria.

�174

Brico'°Be
H. Solazar: Un libro de Rangel Fr(a,

El padre de los etnólogos modernos, Fray Bernardino
de Sahagún, es también mencionado en este sucinto repaso del asunto, porque en su famosa Historia general de lascosas de la Nueva España, se ocupa del fenóm eno, entendiéndolo, desde un punto de vista doctrinario, como cosa "idolátrica": brujo, hechicero, nigromántico, el "hombre que
tiene pacto con el demonio y se transfigura en diversos
animales. (Y que) ... por odio desea la muerte a los otros
usando hechicerías y muchos maleficios contra ellos... "
(cit. en pág. 78).

I

'

La segunda parte del ensayo comienza por la página
80, cuando el autor da un giro y analiza la cuestión relacionándola con el pensamiento de la cultura teotihuacana,
y más específicamente con el culto de Quetzalcóatl y el fe.
nómeno del "doble" animal. Dice el autor: "El culto a
Quetzalcóatl (. . .) configura un culto astral. Está relacionado con el examen, la observación de las estrellas, y se relaciona también con el fenómenCI de la transformación o
transfiguración, cuya degeneración aparecerá en los naguales posteriores, pero que originalmente es la transfiguración
que se ofrece al hombre, de su destino y de su capacidad
para elevarse por encima de las condiciones de la vida y del
mundo terrestre" (pag. 89). Y más adelante, agrega: "El
culto de la serpiente emplumada no es una fórmula de sacrificios humanos, sino la persecución de la sabiduría, hasta donde la sabiduría puede ser dada al hombre, en el nagual. La sabiduría está representada por este fenómeno de
vencer a las tinieblas y superar el tránsito; elevarse el hombre a través de la noche y la muerte; y transformarse en luz
del día" (lbidem).

175

De esta manera deslinda el autor el culto teotihuacano
de las modalidades posteriores en tierra mexicana, que
desembocaron en la religión del pueblo azteca (ese "reino
caníbal", como lo llamara el antropólogo norteamericano
\larvin Harris, en su brillante ensayo Caníbales y reyes); e
inscribe asimismo el fenómeno en los marcos de una teogonía y una paideia de elevación espiritual e intelectual. Se
establece también aquí una hipótesis sugerente: la de que
el nagualismo actual (con su ropaje de lumpenproletariat)
es una degeneración de un modelo religioso más complejo
y elaborado (el de Quetzalcóatl, patrón de los naguales),
del que sólo persistirían los elementos más negativos: hechicería, capacidad para transfigurarse en animales, vocación por el mal ajeno, etc.
La importancia de trazar correcta y claramente la genealogía de este complejo de prácticas que llamamos nagualismo, se inscribe para el autor en un interés actual:
"El choque de culturas encontradas destrozó este mundo
mágico del que quedaron sueltos fragmentos culturales con
su incompleta verdad. La posibilidad de contribuir a que
nos entendamos nosotros mismos sería mediante una especie de cura psíquica de estos nudos o pliegues de la conciencia colectiva, por su absorción consciente" (pág. 95).
Difícil no recordar aquí las ideas, similares, expuestas

por otros autores como Samuel Ramos (El perfil del hombre y la cultura en México), Octavio Paz (El laberinto de la
soledad), Jorge Portilla, et al, para quienes también el conocimiento de nuestro ser nacional específico, nuestra
mexicanitas, constituye el paso previo e ineludible para

�176

Bricolage
H. Solazar: Un libro de Rangel Frf&lt;U

la "cura" de nuestros males como país, una especie de psicoanálisis patrio. Citemos, por poner un ejemplo, al último de los autores mencionados: "El espíritu de un pueblo (...) no es algo que esté ahí, de una vez para siempre,
como una piedra. Es el conjunto de formas y estilos que
toma en el tiempo la histon'a de una libertad que marcha
hacia su liberación; y si en el tránsito de esa liberación
pueden encontrarse conformaciones permanentes del carácter, esto ne, significa que no puedan ser afectados por
el fluir de la vida nacional hasta el punto de llegar a desaparecer por completo o cambiar de sentido" (Jorge Por•
tilla: La fenomenología del relajo, F.C.E., México, 1986,
pág. 14).
La idea anterior, aunque envuelta en las galanuras
conceptuales de la filosofía romántica alemana, es la misma que la de Rangel Frías: el conocimiento como purga o
catarsis, la idea de la perfectibilidad creciente de la colectividad humana mediante el conocimiento de la propia caracterología. (Aunque ya Hegel había apuntado que la
libertad no es más que el conocimiento de la necesidad y
Marx, su discípulo al fin, que el reino de la libertad sólo
comienza en el punto en que cesa la praxis social determinada por la necesidad, o por alguna finalidad exterior
a sí misma; pero aquí se trata de un concepto anterior,
más prometeico, más romántico de la libertad, similar al
que suscribiera Sartre, por ejemplo.)
Además, el que no conoce la historia está siempre
condenado a repetirla, con sus torpezas y aciertos, sobre
todo las primeras. Si sólo "por gracia o condescenden-

177

cía", nos asomamos "al libro de la historia", dice Rangel
Frías, somos ''vulnerables a la peor y la más malgina esquizofrenia ae hacer de máscara sin saberlo, en un juego
o baile de fuerzas enajenantes" (pág. 96 ). Y advirtamos
aquí ese otro tema caro a la filosofía alemana: el de la
alienación, pues la otra cara de la libertad (autoconocimiento pleno del espíritu) es la alienación, enajenación,
cosificación, o, en este caso, animalización, extrañamiento del espíritu que no se "reconoce" en uno de los momentos de su mediación universal: "El que se deja poner
la máscara y no realiza la depuración que produce su descubrimiento, cae en las fuerzas de sus orígenes y de sus
proyecciones. La vida nos impone el riesgo de ser transformados verdadera y definitivamente en esa máscara de
perro o coyote de las fábulas, el otro rostro del nagual"

(Ibídem).

RAUL RANGEL FRIAS: Versiones 2: Sierra Madre. El nagual.
Dirección General de Investigaciones Humanísticas, U.A.N.L., Monterrey, 1979, 117 págs.

***

�J. M. lnfante: La vida cotidiana en la época colonial

179

del Seminario de Historia de las Mentalidades de la DirecUN TERRENO POCO EXPLORADO: LA VIDA
COTIDIANA EN EL PERIODO COLONIAL

,
]OSE MARIA INFANTE

(

El comportamiento sexual es uno de los temas tabú de la
llamada cultura occidental. Probablemente ningún otro te•
ma suscite tanto esfuerzo a nivel privado y al mismo tiem·
po ningún otro tema sea tan censurado en la esfera de lo
público. A cuarenta años de su publicación, el informe
Kinsey sigue despertando polémicas, tanto sobre su conte•
nido como sobre la oportunidad de poner en conocimiento
de cualquiera ese contenido.

Como tema tabú, las pistas para su entendimiento
-&lt;:orno problema conceptual o como comportamientosuelen ser borrosas, confusas, indefinidas. Si esto es así por
el momento actual, pretender hacerlo para épocas pasadas
se convierte en una tarea difícil, dado que los obstáculos se
hacen más complejos.
Los autores de la obra que comentamos son miembros

ción de Estudios Históricos del INAH que se han propuesto estudiar las mentalidades del período colonial, en especial lo que hace a la familia y la sexualidad. ¿Por qué
mentalidades? El término tiene connotaciones un tanto
idealistas, y parece haber surgido en Europa continental,
en especial Francia. ¿ Qué son las mentalidades, así en plural? Según el Robert Méthodique, mentalidad tiene dos
acepciones: por un lado, se refiere al conjunto de creencias compartidas por una comunidad o sociedad; por otro,
las disposiciones psicológicas o morales. El primer caso
sería necesariamente plural -aun cuando la sociedad fuera
homogénea- mientras que el segundo sería singular ~ sólo
accesible por vías indirectas. Sin embargo, para la primera
de las acepciones estaríamos cerca de las reacciones ideológicas o resistencias ideológicas, mientras que en la segunda
podríamos hablar de actitudes o aun de "obstáculos epistemológicos". ¿Por qué crear nuevos términos para viejos
conceptos o, en todo caso, por qué reutilizar términos que
sólo agravan las de por sí difíciles cuestiones del habla en las
ciencias sociales? ¿Será porque los franceses -a quienes los
alemanes suelen caerles antipáticos- no quieren apelar al
viejo weltanschaunng?

Alex Muchielli (1984: Les mentalités. París, Les editions ESF) parte del concepto popular de mentalidad, asociado a estados de espíritu vinculados con costumbres y
comportamientos. Elaborando un tanto su definición, establece que una mentalidad es el conjunto construido del
sistema de principios desde los y a los que se orienta el
conjunto de conductas típicas de un grupo o individuo,

�180

Bricolage

J. M. Infante: La vida cotidiana en la época colonial
siendo los principios creencias, valores o normas. Mentalidad y visión del mundo se hacen así consustanciales. Dada
esta aclaración, en el sentido de que la visión del mundo
dirige u orienta los comportamientos, me parece que no se
trata de expresiones de una pasividad y por ello, preferiría
que se use el término de ideología y que se trabaje más en
profundidad desde esta perspectiva. Cuestión de capillas,
quizás.

I

I

'

El libro presenta una colección de trabajos a partir del
tema señalado. Si bien el tema general se respeta en su
identidad, es obvio que no puede decirse lo mismo en
cuanto a los enfoques temáticos y metodología: se tratan
desde casos específicos ( dictámenes del Santo Oficio con•
tra algún individuo en particular) hasta el aruilisis de textos
sobre teología moral.
De este último caso se trata en el aporte del editor, Ser·
gio Ortega Noriega. Se analizan tres obras -las únicas loca·
!izadas, según parece- que responden a un agustino, un
domirúco y un franciscano. Se describen las obras halla·
das, en particular con mayor detalle la del agustino Alonso
de la Vera Cruz. Surge de la descripción que la obra de éste
es la más variada y más rica en matices de las tres, ya sea
porque se preocupa de señalar las variaciones en la ínter·
pretación, ya porque intenta adaptar los principios emitidos
desde una iglesia europea que no tenía más interés por las
¡,ociedades periféricas que el de someter a sus miembros a
principios que se postulaban como universales. Es intere·
sante analizar en esta línea los juegos imaginarios y verba·
les que realiza el mencionado Fray Alonso para mostrar
sus propuestas: en el caso del repudio -la práctica de disol·

181

ver la realción conyugal, costumbre bastante común entre
los diversos grupos indígenas-, aceptaba que los no evangelizados podían hacerlo porque de todas maneras ~o ~o
constituía un ataque a la norma fundamental de la 1gles1a
sobre el matrimonio, esto es, la procreación. Otro ejemplo
de esta lógica ubicua está presente en el juicio sobre la
masturbación, que él considera como contraria a la naturaleza y recomendaba a los confesores, en consecuencia,
cierta lasitud en el juicio, ya que los indígenas no podían
saber lo que era contrario a la naturaleza.
Pero, aunque todas estas descripciones, llenas de detalles pintorescos sobre la naturaleza del pensar, puedan proporcionar una mejor comprensión sobre la misma construcción, me parece que le falta algo que hace a la habilidad
misma del oficio de historiador: encajar estas descripciones
en hipótesis y teorías más omnicomprensivas. Creo que estas diferentes interpretaciones sobre los textos oficiales del
papado y los concilios deben ser enmarcados en las luchas
por el poder que dentro de la iglesia católica y en la sociedad civil de la época disputaban las órdenes religiosas mencionadas.
El trabajo de Ana María Atondo comparte alguna de
estas virtudes y defectos: trabajando con los documentos
del tribunal de la inquisición, analiza las penas que se impusieron a quienes cuestionaban el sexto mandamiento.
Además de una equivocada definición de fornicación, al
mostrar que la pena que la iglesia imponía a quiene incumplían con el mandamiento variaba según que la mujer
fuese prostituta o no, y al encontrar que la posición cambiaba cuando se cuestionaba el valor del mandamiento, se

�182

Bricolage

queda en la descripción del hecho sin siquiera aven turar
una hipótesis de interpretación. En este caso, me parece'
que se trata de la misma y permanente actitud riel catoli•
cismo en el mundo occidental: puede tolerar los "pecados"
y ser muy benigna con ellos porque el acto de contrición
implica que sigue manteniendo el poder sobre quien cometió la falta, pero debe ser muy severa con quien cuestiona
el principio porque ello conduce al cuestionamiento de su
propio poder, de su capacidad para imponer la norma. Lo
que es interesante en el relato de los procesos es la mo•
dalidad de la transgresión y la consiguiente forma de la denuncia: se trata de conversaciones, de diálogos desarrolla•
dos en el seno de las relaciones sociales, donde uno de los
presentes denuncia al transgresor por razones no siempre
explícitas, aunque el motivo aludido adopte variadas pre•
sentaciones; casi siempre hay, por lo tanto, una forma ins•
titucionalizada de circulación del chisme. ¿Será esa la razón por la que en las sociedades latinas el chisme sigue
siendo un instrumento de control social?
El resto de los trabajos tiene similar interés, pero la reseña de cada uno de ellos alargaría ésta más allá de lo posible para el caso. Quede como saldo '1a idea de indagar
sobre un campo poco explorado en general por el oficio
del historiador y que puede tener tanta trascendencia como el de las macroestructuras en las que habitualmente se
interna y es éste de la vida cotidiana, de las condiciones
psicosociales de la existencia.
Ortega, Sergio (ed) 1988. De la santidad a la peroersión, México:
Grijalho.

��UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
Rector: Ingeniero Greiiorio Farta, Longoria
FACULTADDEFILOSOFIA Y LETRAS
Director: Licenciado Bernardo Flores Flores

BRICOLAGE
revista de 80Ciología y ciencias sociales

Director: Jooé Maria Infante
Secretario de Redacción: Humberto Salazar
Consejo Editorial: Mario Cerrillo, Alejandro Garcia,
Maria de los Angeles Pozas, Ricardo Villarreal A., Vfctor Zúniga
Diseño: Sergio Florea
Formación: Leticia Herrera
Tipografia: Andrea González Corona

Cada autor es responsable de su texto. No se devuelven originales. Correspondencia: Facultad de Filosofla y Letras, UANL. Ciudad Universitaria, San
Nicolás de los Ga.-.a, N.L. Precio del ejemplar
$3,000. 00 M.N.

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