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REVISTA

DE SOCIOLOGIA
YCIENCIAS SOCIALES.

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FA.Ct'l ,.
S

· ;·,'; SALUD PU~
E C A

�FACULTAD DE $ ..6.LUD PUBLICA
D IBLIOTECA

fQNIIO UNIVERSITAllO

REVISTA DE SOCIOLOGIA Y CIENCIAS SOCIALES
Vol. 1 No. 4 Jul./Dlc. 89

�SUMARIO

LUIS GARCIA ABUSAID: El folklor y la identidad nacional:

el corrido en tres historias orales/ 1
CARLOS E. CORTES: U11 escenario apropiado: México en la

cinematografía de Estados Unidos/ S9
LIDIA RODRIGUEZ y DORA ESTHELA RODRIGUEZ:

Consideraciones sobre el discurso repetido/ 79
ADELE PESCE: Relaciones de clase, de género y diferencias

entre los sexos/ 103
JAVIER A. ELGUEA: lExisten paradigmas en sociología?
(Paradigmas y revoluciones cie11tificas en las teorías del

desa"ollo)/ 119
VICTOR ZUÑIGA: José Manuel Valenzuela. "A la Brava

Ese". El Colegio de la Frontera None 1988. Reseña / 1S3

�EL FOLKLOR Y LA IDENTIDAD NACIONAL: EL CORRIDO
EN TRES HISTORIAS ORALES 1
LUIS GARCIA ABUSAID

Motivado por el estudio y el análisis de las rclacionés entre los
corridos y la identidad nacional, el presente artículo busca explorar la siguiente tesis: en el contexto de los Estados Unidos de
América, el corrido, concebido como expresión folklórica musical tradiciona~ puede ser una fuente alternativa de definición de
identid.ad nacional para los mexicanos que viven en ese país2 .
Una fuente de definición de identidad nacional alternativa en
tanto que diferente a la identidad nacional dominante en ese .
contexto específico: la identidad angloamericana. Haciendo uso
del método de la historia oral, intentamos seguir el rastro de la
tesis enunciada.
Las premisas teóricas en las que descansa la tesis son dos. La
primera se refiere a la relación entre folklore identidad. Se parte
de la premisa de que existe una relación entre estos dos términos,
tanto en el sentido cultural como en el histórico. Cada individuo
comparte con el resto de la colectividad a la que pertenece una
identidad que produce una "afiliación personal (y colectiva) a
ciertos símbolos" (Spicer 1971: 795-796). Este sentimiento de
identidad simbólica compartida es una condición sine qua 11011
para que los individuos existan como una colectividad o, por la
misma razón, para que existan como pueblo (Dundes 1983: 241242). Este sentido de identidad compartida está basado en tradiciones que estos individuos pueden llamar propias. Este es el caso

�8 Bricolage

del lenguaje, las canciones populares, la poesía, las leyendas, los
proverbios, los dichos populares, las adivinanzas, la religión.
Estas tradiciones proveen al individuo de una identidad que no
puede separarse de la identidad colectiva de su pueblo, de su
sociedad. Ambos -el individuo y la colectividad- son el resultado
de un proceso sim~ólico que se refleja de muy diferentes maneras, pero que es, en última instancia, cultural e históricamente
compartido por todos los individuos de una comunidad. Dentro
de esta relación entre el pueblo y sus tradiciones, el folklor
constituye "la fuente más importante de articulación y perpetuación de los símbolos de un grupo (Dundes 1983: 240) y, por lo
tanto, de su identificación.

Gorda Abusaid: El folklor 9

Buscando responder a dichas preguntas, este trabajo intenta
sugerir algunas hipótesis exploratorias que habrán de ser objeto
de discusión en futuras investigaciones.
• 1. lCómo una tradición musical folk/órica -el corrido- pueder ser
útilpara definir un sentido de identidad nacional?

Definidas estas dos premisas teóricas que subyacen en todo
el trabajo, conviene precisar las preguntas que intentaremos
responder:

El corrido es una forma tradicional de música folklórica que
tiene que ver con eventos que reflejan situaciones culturales
e históricas. Representa una fuente importante de
identificación personal y nacional entre los Mexicanos3. Más
aún, el corrido es un medio poderoso de auto-expresión (en
un sentido cultural e histórico). Este es el caso del corrido en
México desde el período anterior a la Revolución de 1910. En
Estados Unidos, la tradición se origina con la migración
mexicana durante las décadas de los veinte y los treinta. El
corrido constituye una relevante tradición folkórica que
recrea lo que los mexicanos -de un lado y del otro- piensan o
sienten acerca de sí mismos a través de su cultura y de su
historia, es decir, en términ06 de su idefttidad personal o
nacional, de sus valores personales o familiares (machismo,
patriarcado, religión, etc.) sus eventos familiares (pasiones,
tragedias, etc.) su épica revolucionaria, sus héroes populares,
su propio .Jacionalismo y anti-imperialismo~

a. lCómo una tradición musical folklórica -el corrido- puede ser
útil para definir un sentido de identidad nacional?.

En relación a la influencia tan relevante del corrido, dos
preguntas se hacen pertinentes:

b. lCómo el método de la historia oral puede servir para
escudriñar la relación entre esta tradición musical y la identidad nacional?.

a) lCómo el corrido ha llegado a expresar aspectos de una
identidad personal o nacional entre los mexicanos?.

La segunda premisa teórica se refiere al contexto en donde
esta expresión folklorica musicartradicional -el corrido- se experimenta, se vivenci~. La función y la forma del corrido que se
escucha dentro del contexto norteamericano, están al servicio de
un proceso de reafirmación de la identidad nacional mexicana
como algo opuesto o alternativo a la identidad nacional angloamericana (hegemónica).

c. lQué tan sustantivas o generalizables pueden ser las evidencias
obtenidas a través del método de historia oral?.

b) lCómo esta tradición folklórica musical nos ayuda a conocer más de las formas simbólicas con las que los mexicanos,
viviendo en los Estados Unidos, construyen sus ejes de
identidad personal o nacional?

�Garcfa Abwaid: El folklor 11

10 Bricolage

La primera pregunta apunta a la relación entre identidad

personal y nacional que aparece en los corridos durante y
después de la Revolución5. Durante ese período, el corrido
está íntimamente relacionado, por una parte, a la aparición y
eventual consolidación del nacionalismo revolucionario
mexicani, y por la otra, a 'ese sentido de hombría que
representa uno de los impulsos vitales de la Revolución
Mexicana" (Paredes y Foss 1966: 103)7• Estos dos elementos
prevalecen en la producción y diseminación del corrido en
México y a lo largo del sur de los Estados Unidos (Texas,
Nuevo México, Arizona y California)8. Asr; el corrido y la
Revolución Mexicana eventualmente se llegan a convertir en
fuentes de identificación nacional entre los mexicanos que
viven ambos ·1ádos de la· frontera de México y Estados
Unidos9.

a

Sin embargo, la frontera diferencia y delimita el sentido de
identificación nacional para unos y otros mexicanos. Esto nos
conduce a la segunda pregunta. Los mexicanos en México hao
experimentado la preservación y reafirmación de su identidad
nacional en forma diferente a los méxico-americaoos de los
Estados Unidos. Mientras que para los mexicanos ha sido
cuestión de aceptar y reforzar la cultura hegemónica estatal
nacional, para los mexicanos y méxico-americanos que viven
en Estados Unidos ha sido necesario resistir y enfrentar la
cultura hegemónica norteamericana. Mientras que los
mexicanos bao estado enfrentando· una asimilación cultural
-vía penetración cultural extranjerizante- en un ambiente de
mayor apoyo político y cultural, la experiencia de los
mexicanos y méxico-americanos no ha sido asl. Asimismo,
mientras que para los mexicanos -una·mayoría en su propio

pafs- la noción de identidad nacional ha sido una vivencia,
para los mexicanos y méxico-americanos (que son una
minoría en un pals extranjero) ha sido una forma de
sobreviveocia10•

Debido a estos factores, el corrido, como experiencia vivida
en los Estados Unidos, toma caracterlsticas únicas. Estas son
definidas a través de la naturaleza de la audiencia ye! contexto
geográfico, político y cultural en el que dicha audiencia experimenta esa tradición musical folklórica. Las audiencias
mexicana o méxico-americana pueden relacionarse con esa
tradición folklórica intentando crear y recrear los fundamentos simbólicos y prácticos de su identidad personal y nacional.
Lo hacen para preservar su identidad patria contra las contaminantes influencias de una cultura opresiva y dominante.
2. iCómo el método de historia oral puede servir para conocer la
relación entre el conido y la identidad nacional, y qué tan
sustantivos o generalizables pueden ser los resultados obtenidos
a través de este método?.
Él procedimiento que seleccionamos responde a los criterios
tradicionalmente utilizados en la recolección, producción y
edición de historias orales. En esta sección presentaremos
tres entrevistas recogidas mediante prolongadas conversaciones con estudiantes universitarios originarios de México
y residentes en Estados Unidos. Cada uno proviene de
diferente clase social, pero todos, dada su formación
académica, reconocen la importancia del corrido y su valor
como forma de expresión popular.
La entrevista diseñada y los resultados constituyen la -fase

piloto de un proyecto más amplio que intentará incursionar

•

�12 Bricolage

en otros tipos de audiencias del corrido. La entrevista estuvo
orientada a recabar información abundante sobre:
• la familiaridad del entrevistado con los corridos;
• el modo como el entrevistado había experimentado el cor•
rido durante su socialización, los contextos en los que se había
relacionado con este artefacto cultural;
. las relaciones cambiantes con el corrido a lo largo de la
biografía del entrevistado; • los elementos definitorios de la
identidad individual del entrevistado: sus experiencias sig•
nificativas, su estilo de vida, su relación con los objetos cul•
turales más significativos para él;
. el significado variable que el entrevistado daba de su propia
identidad a través de sus experiencias con el corrido: valores
personales, actitudes existenciales, creencias políticas,
tradiciones culturales, situaciones históricas
• y, finalmente, el modo como el entrevistado definía su
identidad individual/nacional en relación al corrido: la
manera como ha sido experimentado tanto en México como
en Estados Unidos.

Primera historia oral.
A,turo 11ació e11 la Cd. de México. A sus treinta OJios, está
dedicado al estudio de la literatura espa1iola e11 el Departamen•
to de espa,iol y portugués de la Universidad de Califomia en
Berkeley. Es colaborador de re,&gt;istas y periódicos de la ciudad
de México e11 los que publica e11sayos relativos a la cultura
11orteamerica11a, le gusta cantar y tocar guita"ª• hacer ejercicio,
tomar fotog,affas, 11avegar e11 botes de vela y bailar.
Para mí, el corrido fue una experiencia que venía un poco de
provincia .. ,¿no?. (De niño) tenía un hermano que iba (a la

Carda Abrisaid: El folklor 13

provincia de vacaciones con mi abuelo) ... a la Piedad
Michoacán ... y (regresaba a la casa) con un corrido que decía
'al otro lado del puente de la Piedad Michoacán ... era el
corrido del perro negro ¿no? ... y nosotros se lo cantábamos a
él...(porque) había ido a la Piedad (a visitar a mi abuelo).
Recuerdo dos o tres corridos desde muy chico ... y (el del perro
negro) es uno de ellos ... lno? ... una experiencia muy... muy
personal pero que venía (a través de) mi hermano que salía a
la provincia y regresaba.
El corrido fue (para mí) siempre una experiencia foránea que
venía de fuera. No creo haber crecido con el corrido como
una forma musical que me formara. El corrido fue mas bien
algo que decubríhasta que vine a los Estados Unidos. Cuando
era niño o joven el corrido no era algo que yo escuchara
cotidianamente en mi casa o con mis amigos. Mis recuerdos
más lejanos de la música eran escuchar música americana.
Aprendí algunos corridos cuando aprendí a tocar guitarra.
Esta era una forma fácil de aprender a tocar guitarra ... así
aprendí a tocar corridos revolucionarios muy famosos ... como
el de Lucio Blanco o... algunos corridos villistas. Aprendí
otros corridos cuando salía a provincia. Una de las formas con
las que yo me sentía en provincia ... era. ir a una fiesta en
provincia y empezar a bailar un cJrrido, o alguna canción muy
típica mexicana. Mientras que en el Distrito Federal era la
invasión del rock ... ¿no?. Yo creo que mi generación creció
escuchando rock. La vena folklór:ca era como el segundo tipo
de música que no escuchaba ... porque ... se veía mal...(es•
cuchar o bailar música mexicana) ¿no? ... había una actitud de
mirar despectivamente a la persona que (lo hacía).

�14 Bricolage

Eso pasaba dentro de la clase media y media alta ... y
alta ... lno?. (Pero no sólo en la música) también lo encontraba
en el cine. Lo interesante es que la clase baja es la que sigue
arraigada a sus mitos populares ... tanto a los corridos, tanto a
la música en español, tanto al cine. Ir a ver una película en
español en México ... me imagino que casi lo podría decir en
provincia ... es pertenecer a una clase social media baja o baja.
Es casi parte de (su) status ver películas humildes. La clase
media y media alta de México, D.F. no se permite ver cine
mexicano ... ellos lo ven como muy bajo ... como muy
peyorativamente... la gente que está dependiendo más de la
nacionalidad y que va y ve cinc mexicano ... es gente ... más
humilde ... la más fregada ... la más jodida. Esa es la gente que
se identifica con éso ... con el cine nacional. .. lno?. Otros
grupos sociales no se identifican con el cine nacional... y por
Jo tanto mucho menos con esa idea de identidad nacional que
se refleja a través de esas películas. Yo creo que es por la
imitación y la mitologización del mundo norteamericano ...
que yo llegué a desmitologizar cuando vine a los Estados
Unidos.
Después llegué a los corridos a través del cine ... lno? ... a través
del cine mexicano ... que es una de las experiencias más recientes ... digo recientes de los últimos diez años ... lno? ... y
recientes de mi regreso de los Estados Unidos. El haber
vivido en los Estados Unidos me hizo darme cuenta de que
así como había un imperialismo musical (en el) que me
había formado ... había incluso un imperialismo
cinematográfico... lno? ... que me hacía ir a ver, mitologizar,
idealizar e idolizar todo el cinc norteamericano. Esto me
apartaba del cine mexicano. (Pero) al regresar yo a ver cine

GarcfaAbusaid: Elfo/Jdor 15

mexicano... me encontré con que había un ciclo de corridos y
de cine... y de (corridos) incluso filmados ... sobre todo
fronterizos ... corridos fronterizos ... corridos que hablan por
lo general de la problemática fronteriza ... el narcotráfico... el
tratar de pasar (la frontera) ... los mojados.
La temática de los primeros corridos (que escuchaba antes

de venir a los Estados Unidos) era un poco ... referida a la
valentía ... la valentía, el despecho, el arrojo ... la muerte ... casi
siempre muertes trágicas ... ya fuera por traición ... por una
mujer ... por ... por cobardía ... o pago por una especie de
justicia inmanente o casi divina ... que alguien paga por un
crimen que hizo ... de carambola al revés ... no sé ... pero
siempre así con un final trágico.
Después, cuando llegué a los Estados Unidos empecé a
familiarizarme con corridos norteños ... de la frontera ... el
corrido norteño es un poco más contemporáneo. El corrido
norteño es más moderno ... y trata problemas más inmediatos ... de cruzar la frontera ... de la drogadicción ... del
ganarse la lotería ... lno?.
Pero la vena trágica persiste en ambos tipos de corridos. Creo
que el ciclo de los corridos es definitivamente trágico porque
en ambos de alguna forma siempre hay alguna moraleja ...la
vena trágica del corrido casi siempre puede venir desde los
aztecas en adelante ... es una visión que es muy mexicana ... muy
mexicana ... y muy del mexicano del centro de México ... del
altiplano ... pero también del mexicano del norte ... del desierto.

�16 Bricolage

Hoy en los Estados Unidos iqué significado personal tienen
para tí los corridos e11 la defi11ició11 de 111 propia identidad
nacional?.
•
(Estando aquí en Estados Unidos los corridos han adquirido
un significado especial para mí por) dos cosas fundamentales ... la experiencia de estar en los Estados Unidos y estar
expuesto a la cultura fronteriza ... sobre todo California... hace
de alguna forma que el corrido represente y marque más esa
diferencia (entre Estados Unidos y México). En algunos
momentos recuerdo viajando a México ... cruzar el puente y
ver salir ... de una rockola, de un restaurante, de una fonda un
corrido y sentirme en México. La música definiendo
fronteras y diferencias. Es muy interesante.
(La otra cosa) fue una ... diferenciación crítica ... o una
separación crítica del corrido al estar en contacto con otras
culturas de Latinoamérica. Esto me hizo dar cuenta que las
dos fuentes de música latinoamericana que son Argentina y
México ... tienen un común identificador que es el del sentimiento trágico de la vida ... digamos ... que es el tango y el
corrido ... lno?. La relación esa entre tango y corrido ... Borges,
al tratar de reconstruir toda la mitología del Martin Fierro...
y de la poesía gaucha ... y de la literatura gaucha ... (escribe
sobre) la secta del coraje y del cuchillo ... el coraje como la
fuerza de la hombría ... el pelear ni siquiera por una mujer sino
para demostrar (valentía). Este es un valor que tanto en
Argentina como en México viene de los indígenas ... el
indígena era un guerrero ... lno? ... y lo más importante (para
ellos) era el honor demostrado en la guerra ... (lo más importante era) demostrar que uno es más valiente que el otro ... eso
es una tradición casi guerrera ... lno? ... (que coincide) eµ Ar-

GarcíaAbusaid: Elfolkk&gt;r 17

gentina como en México ... en Argentina con el gaucho y en
México con el indio o con ... con el campesino ... y con el
campesino revolucionario porque en realidad la revolución
campesina es totalmente indígena ... y esa la gran vena de
corridos.
En ese sentido, el estar con muchos latinoamericanos aquí me
hizo darme cuenta de lo que es el mexicano en comparación
con otros latinoamericanos. Y también me ayudó a ser expuesto a otro tipo de música ... que es la música caribeña en
general...lno? ... la música de Puerto Rico, Cuba, Venezuela,
Colombia ... que es una música mucho más alegre ... más en
favor de la vida que de la muerte ... incluso (más en favor de
que después de) la muerte sigue la vida. Eso confirmó mi
gusto, que siempre se inclinó por la música tropical... y eso me
distanció del corrido y sus valores trágicos ... no, no me
distanció ... pero me definió mis líneas de separación tanto con
el corrido como con la música de mariachi ... y de los valores
que sustentan. Porque creo que mi identificación nunca fue
plena ... ni con los valores del corrido ... menos! ... con los del
mariachi ... aunque creo que (todavía con los valores del corrido pueda haber más identificación) ...
Tanto los corridos como los mariachis marcan mucho esa
conciencia trágica y sentimental. Esa conciencia trágica y
sentimental del mexicano en la que la vida sentimental va a
ser prioritaria (en relación al trabajo). Y al estar en Estados
Unidos (es lo contrariu). Pues aquí estoy participando
también de una ética protestante del trabajo donde el trabajo
es más importante que el sentimiento. Mi vida sentimental
puede estar como sea pero lo que yo tengo que hacer es
funcionar ... trabajar ... la necesidad también ... me obligó

�18 Bricolage

también a tener un poco de distancia ante esa reacción
emocional que antes (en México) hubiera... hubiera sido más
fuerte.

Garc/a Abusaid: El folklor 19

sociedad mexicana que vista despe fuera es muy relativa, es
diferente, y que incruso aquí es contradictoria ino?.
Por ejemplo yo recuerdo que alguna vez presenté una canción

I,
1

(Otra experiencia que me distanció del corrido fue el) ver al
mexicano norteamericano. Ahí me dí cuenta que el México
que ellos evocan es un México nostálgico de los 40's o de los
SO's que es probablemente cuando sus padres emigraron ... un
México que ya no existe ... y iqué es eso? ... Es una evocación
de un México anterior al rock ... anterior a los medios
masivos ... anterior a los satélites ... y anterior a toda la
infiltración musical... que se infiltró en todo el mundo occidental. El mexicano que está en Estados Unidos hace una
mitologización del corrido y de los mariachis y de México ...
del México que vive en su mente ... el México que se trae
cuando se viene ... y el que cuando (regresa) a Méxi~ se da
cuenta que ... (después de) dos semanas (ya) se acabó ... Ese
México definitivamente no cs ... el mío. (Algo parecido pasa
con) la mitologización que yo hice en México ... de Estados
Unidos y del rock en inglés y de los grandes rockeros ... (antes
de venir aquí) ... lno?. Para mí también estar en Estados
Unidos ha sido también desmitologizar. .. desmitologizar el
corrido ... desmitologizar a los mariachis. Y al estar aquí
también desmitologizar el rock an&lt;l roll (que era la música que
escuchaba cuando era niño o joven en la ciudad de México).
(Otra experiencia personal que me ha llevado a tomar una
distancia crítica respecto al corrido ha sido) la gran fuerza
que tiene aquí en los Estados Unidos la insistencia en los
roles ... lno? ... los roles hombre-mujer ... patria-no patria ...
nacionalismo-no nacionalismo. Esto me hizo sentir que
mucha de la temática de la música mexicana obedece a una

a los alumnos (de mi clase de español). En esa canción estaba
Emmanuel... y de repente decía Emmanuel (en la canción él
le hablaba a una mujer y decía) "tú eras mi perro fiel, yo era
tu dueño' ino?. Me acuerdo que me sentí hasta apenado (con
los estudiantes) ino? ... porque era increíble que una canción
de Emmanuel pudiera decir eso, cuando en los Estados
Unidos eso se ve como algo totalmente imperdonable. Obvia-..
mente casi no le~ traduje la letra de la canción a los estudiantes... me hice güey, hijo (risas histéricas). Pero lo que fue
•
interesante es que yo me sentí apenado de algo que en México
no lo hubiera ... hubiera ... sentido. Creo que hay una franca
oposición entre los valores que defiende la cultura norteamericana y los valores que defiende la cultura mexicana.
Y en la cultura mexicana en el corrido y en el mariachi esos
valores ... se ven en su estado más violento y más puro ... de
alguna forma.
En· alguna forma también cuando vivía en México yo nunca
par\icipé del patriotismo mexicano ... no ... (ahora) creo que
siento más a México por su comida que por su música. La
comida de Mesoamérica como el maíz, el chile, el frijol es
quizás una de las formas más sutiles pero culturales que yo
creo haber descubierto en Estados Unidos. Recuerdo mucho
al Ché Guevara diciendo: la nostalgia empieza por el
estómago. Yo quizás podría vivir sin oír un corrido pero no
puedo vivir sin el chile o sin tortillas o sin ... frijoles y arroz de
vez en cuando. El escuchar corridos en Estados Unidos me
provoca básicamente nostalgia ... pero básicamente

�20 Bricolage

eso...lno?. Yo creo que alguno de los valores más fuertes de
la cultura es la comida... en ese sentido sí me identifico total
y plenamente con una identidad mexicana. Yo creo que (a
diferencia del corrido) la comida no es una mitologización ...
es una costumbre ... es un hábito, simplemente te quitan la
comida y la extrañas... porque es una cosa diaria ... creo que
es mucho más físico ... a lo que m~ refiero es que la
justificación es física.
El estar aquí en los Estados Unidos me ha ayudado a cambiar
ese sentimiento trágico y sentimental que evoca el corrido. Y
creo que esto ha sido una influencia positiva ... como te podría
decir que (haber dejado de) fumar fue una influencia
positiva ...lno?. Yo dejé el cigarro aquí en los Estados Unidos
pero nunca... nunca entré en la ideología norteamericana de
que el cigarro es malo para la salud y me voy a morir más
joven si fumo ... etc, ele, ele. Yo dejé de fumar simplemente
por el hecho de que (fumar) era totalmente antisocial. La
única forma en que pude salir del cigarro fue haciendo ejercicio. (Yo en general) no me indentifico con la ideología
norteamericana... excepto ... sí definitivamente ... en relaciones
hombre-mujer... en roles hombre/mujer. Esta cultura ha puesto... en entredicho... casi todos mis valores... lno?. La mujer
pone en entredicho todos mis valores mexicanos ... porque si...
si hay algo aquí que no está bien definido son los roles ... los
roles tanto del hombre como de la mujer.
(Aquí he aprendido a rechazar) el romanticismo y la tragedia
como el único ... como el valor universal. Es decir es como
(dice) el tango... "la vida es una larga herida que nunca deja
de sangrar". No me puedo identificar con ese
autoflagelamiento perenne del mexicano o del argentino.

Garcfa Abusaid: El folklor 21

Lo mismo pasa con el blues. Corridos, tangos y blues son tres
temas musicales afines. En el blues... que pertenece a una
clase social baja... una clase negra oprimida... existe una
identificación muy fuerte en cuanto a la temática con lo que
es el corrido, con lo que es el mariachi... con lo que es el
tango... en la reiteración de motivos... el motivo del abandono... motivos trágicos... de la vida sentimental de una clase
también subordinada... de una clase que también no participa
de una ética protestante del trabajo. "lQuiénes son
necesariamente los que son acusados de holganazería en
Estados Unidos?... los negros o los mexicanos...lno?. Y en ese
sentido es interesante que (en) su música sea un valor muy
fuerte la vida sentimental sobre el trabajo... tres conexiones
que transculturalmente se unifican por esa vena trágica... tres
clases subordinadas dentro de sus respectivas sociedades.
Tanto los negros, como los mexicanos, como los indios
americanos tienen un tipo de cultura que se opone a las
formas de trabajo europeas... de modernidad ... y de toda una
ética de trabajo. Sin embargo, aunque yo no me identiijco con
el auto flagelamiento mexicano o argentino o del blue!., sí me
"identifico con la idea de que la vida sentimental es más
importante que la vida laboral... definitivamente.

De cualquier manera, es importante para mí escuchar música
mexicana en Estados Unidos ...lpor qué? ... simplemente porque soy mexicano... y quiero recuperar un sentido de pertenencia... para reproducir mi cultura... como una forma de
subsistencia pero no de sobrevivencia... como una forma de
identificación y de auto determinación. (Pero dentro de todo
esto) una cosa elemental es entender el mensaje... si no retengo el mensaje... mi actitud crítica no tiene sentido... va a ser

�22 Bricolage

simplemente una forma de enajenación ... lno?. La primera
crítica es conocer mi corrido ... conocer los corridos y entonces hacer una crítica de ellos ... conocer tu cine y ser crítico de
él... y de ahí partir ..: lno?. La posición crítica es importante
no solamente como una manera de distanciamiento o de
relativización ... sino también de incorporación ... como un
proceso paralelo ... en la que el orgullo nacional también
existe ...isi!. .. y el orgullo nacional. .. lno? ... A final de cuentas ...
a pesar de todo lo ideológico y crítico que yo sea ... a pesar de'
toda la apertura liberal o no que yo haya experimentado en,.
los Estados Unidos ... lo que es fundamental para mí... es el
valor cultural de qu¡: la vida sentimental va a tener y es número
uno sobre la vida laboral... o quizás el valoPnúmero uno sería
la salud individual personal.
Esc6char música mexicana o corridos aquí me ha ayudado a
relativizar ... el valor del nacionalismo... lno?. Estar aquí en
Estados Unidos me ha dado el sentimiento de que basta de
decir que los norteamericanos son los culpables de los males
de México... lno?. El verdadero nacionalismo empieza por
éso... por tener una actitud hacia nuestros propios valores. El
otro día estaba en la biblioteca hojeando el libro ese de
"Vecinos Distantes' y el autor decía ...'México es un país que
~ngrandece su pasado indígena pero que aplasta su presente
indígena'. Esto se me hizo una verdad monumental... trascendente ... algo que cualquier extranjero ve y que el mexicano
puede e•1adir por todos lados lqué es n,almente ser
nacionalista?. lEscuchar corridos o comer música
mexicana? ... o ldeshilar críticamente... selectivamente lo que
realmente es ... la definición del nacionalismo? ... isí!..,.lqué es
lo que te define como mexicano? ... y más que como
mexicano... icomo mexicano universal!. Como algo opuesto al

GarcfaAbusaid: Elfolklor 23

mexicano nacional. Algo opuesto al nacionalismo rabioso de
los muralistas y de los compositores musicales que surgen
inmediatamente después de la Revolución.
Estados Unidos me ha definido lo que es la fuerza que se
opone a todo lo que es la cultura occidental. La fuerza de los
valores que no tienen nada que ver con la cultura occidental...
como la concepción del trabajo, del dinero y de la muerte.
Valores que no tienen nada que ver con valores que el corrido
expresa en sus canciones. Valores que están contra la modernidad ... o el progreso ... o contra todos esos valores que aquí
en Estados Unidos son obviamente indiscutibles ... o que
aparentemente ... ni se hablan pero se sienten ... lverdad?. No
se habla pero se siente ... la modernidad ... el progreso ... el
tiempo ... el trabajo. En cambio lo contrario es lo que
definitivamente me identifica como mexicano ... es el destiempo... no el tiempo ... no el tiempo cronológico ... hneal... no el
tiempo bneal ... sino ... la multiplicidad de tiempos infinitos ... y
el tiempo circular ... la muerte corno una cosa abierta ... que es
muy mexicano y viene a ser más hindú ... esa concepción
oriental de la vida que es probablemente mucho más
milenaria ... y que está en franca oposición ... con las fuerzas de
la.cultura occidental. Y es que esas fuerzas o valores se ven
en el corrido, en la comida, en el mariachi, en el tango, en
todo ... lno? ... se reluce en todo lo que hemos hablado... son
fuerzas contraculturales. Y eso es lo que llega a ser el corrido... más allá de la superficialidad de que si es macho o no
macho... si el hombre o la mujer. La fuerza contracultura! va
más allá de los roles y actúa en contra de lo que es el establishment ideológico ... que serían los valores de la cultura
occidental... el progreso ... el miedo a la muerte ... la no violencia ... etc, etc, etc.

�24 Bricolage

Es ahl donde llega el mexicano universal como una
interpretación de la vida. El estar aquí me ha hecho darme
cuenta que yo vengo de una cosmogonía diferente ... y eso... y
eso es lo que sí se me ha definido... pero creo que ... que no
totalmente ...

Juvenal es un poeta. Ha publicado Sil poesla e11 México, e11
donde ha sido merecedor de varios premios y disti11cio11es.
Desde hace tres a1los, vi1•e en Estados Unidos y ha trabajado
como me{ero, cocinero, traductor y profesor de Espa1íol. Suele
decir que llegó a tierras 1zo11eamerica11as cuando tenía sólo 23
años, pero ahora ya 110 está 1011 seguro. Está casado con una
jove11 italiana; ye11 Sil depa11ame11to co11vive co11 un gato 11egro.
La primera memoria que tengo del corrido sería mi papá
cantando Simón Blanco, el corrido ... el himno' más
popularizado a nivel de entraña del estado de Guerrero, de
donde es mi papá. Desde muy pequeño, en las fiestas veía que
mi papá cantaba Simón Blanco y tal vez esta epopeya pequeña
me enseñó a identificar corrido con ... con infancia y con
familia. Desde muy pequeño, mis papás nos llevaban (a mí y
mis hermanos) a la casa de los abuelos en Guerrero. Ahí yo
tenía un lío abuelo, el tío Chucho, que era hermano de mi
padre. El era una celebridad en el ran~ho porque ... él era el
compositor del rancho ...y lo que el tío Chucho componía eran
corridos. Hace un mes, mi papá me envió un cassete con
música grabada en el que incluyó un par de corridos del tío
Chucho, cantados por el mismo tío antes de que muriera
hace aproximadamente diez años. Esos corridos los grabó mi
padre en una noche alumbrándose con una lámpara de

Garcfa Abusaid: El Folklor 25

petróleo en el..en el...porial de la casa de los abuelos abajo
de la enramada... y con un par de guitarristas del mismo
pueblo también.
Los contextos en los que yo recuerdo escuchar.·corridos son
contextos dionisíacos por completo ... contextos de ebriedad
espiritual ¿no? Esas experiencias ocurrían al :,;,enos en un
par de fiestas ... al año ...que se celebraban en mi casa. La casa
se retacaba con algo asl como 150 gentes. Esas fiestas continúan celebrándose hasta la fecha ¿no? Por parte de las dos
familias tanto la de mi madre o la de mi padre ...siempre hubo .
una admiración muy grande por la cosa creativa a nivel
popular.

En esas fiestas mi papá se rodeaba de un grupo de maestros,
porque mi padre y mi madre son maestros también, que
como ellos hablan venido de la provincia a la ciudad de
México...y cuyos intereses musicales eran ... el corrido, la
música ranchera, el bolero. A diferencia de otras familias en
·.las que se bailaba música tropical o familias más aburguesa-das-en donde·se escuchaban baladas comerciales en inglés,
e11 las fiestas de la casa había siempre un trío o un mariachLen las fiestas de la casa siempre había compositores de
boleros, de canciones rancheras, .de corridos, que iban a-la
y cantaban porque sentían el ambiente propicio para
hacerlo ¿no?. En toda la gente había un interés auténtico por
escuchar y compartir esta expresión popular ...no muy refinada..•no muy sofisticada...pero sí muy legítima y auténtica.

'casa

En esas ocasiones era en las·que escuchaba o cantaba más
corridos. En los cumpleaños de mi padre había toda una
exaltación chauvini~ta en cuanto al hecho de venir de pro-

�26 Bricolage

vincia. Mi papá llegaba a llegar a decir que a él no le
importaba otra cosa que no fuera su estado de Guerrero.
No nada más eso (durante las fiestas) él también se encargaba de hacemos cantar sus canciones...de recitar poemas
escritos por poetas locales...poetas de su pueblo...creo que
no pasaba de esto. Allá a las dos de la mañana toda la gente
invitada se ponía a bailar la música regional ...a cantar los
corridos... corridos como el corrido de Simón Blanco... el
corrido de Modesto Ayala... todos estos corridos locales
que... eran pues como cualquier corrido viejo...la...la narración de ...epopeyas mínimas... epopeyas de carácter regional
que hablaban sobre héroes... héroes locales.
Esas fiestas marcaron tanto mi experiencia de niño que
recuerdo que a los doce años...cuando empecé a escribir
versos, lo primero que intenté, en cuanto a versificación,
fueron boleros y...después corridos y música ranchera. Pero
de esto no quiero acordarme...porque después me dediqué
de una manera más seria a escribir poesía...y aquello que
~scribí jamás pasará de ser...eh...amores y pecados de juventud.
Sin embargo, yo creo que el corrido nunca llegó a ser una
influencia cotidiana. Yo creo que yo lo escuchaba, lo cantaba, lo bailaba en ocasiones de celebración... lno?. Era algo
así como la gente que en día de muertos va al panteón a dejar
flores, los días de fiesta la gente...eh...honra su tradición
musical cantando sus corridos. O es también como irse a la
plaza Garibaldi a escuchar mariachi. Estas son cosas que no
suceden todos los días...y de las que generalmente te mantienes a cierta distancia...pero cuando estas cosas suceden

GarcfaAbusaid: El Fo1/clor 27

entonces se dan a nivel de catársis celebratoria iClaro!...precisamente porque escuchar corridos no era algo de la vida
diaria ...sino era...un punto...punto...climático...en el proceso
de un año de vida normal y de vida de trabajo...eh...por éso
la experiencia se daba con tal intensidad.
Además de las fiestas yo casi nunca compré cassettes o
discos con música de corridos. Aunque me sabía la letra de
algunas canciones de corridos nunca escuchaba estaciones
de radio con corridos. Yo estaba preocupado por tres cosas...o sea...entonces nunca comparú esa experiencia con
amigos del barrio. Claro, tuve las borracheras de barrio lno?
Y cuando hubo esas borracheras de barrio hice lo que todos
hacían...que era cantar corridos y tomar hasta amanecer...pero no fueron muchas.
Algunas otras veces continué escuchando corridos, viendo
películas de Pedro Infante o de Jorge Negrete...pero el
corrido se prostituye mucho en México...se prostituye por
razones comerciales. Recuerdo así...muy vagamente toda
una serie de películas que hizo Antonio Aguilar. Antonio
Aguilar hizo decenas de películas usando la temática del
corrido,.,¿no? Hizo películas muy malas con actores muy
mediocres y argumentos muy pobres porque sabía que nosotros mexicanos...necesitamos de alguna manera vernos...eh...reflejados de alguna manera...en el cine, o en la
música...o en la literatura.
La diferencia entre los corridos del úo Chucho y los otros
corridos de las películas de Antonio Aguilar era que los
corridos que se escriben a nivel local son un intento puro de
expresar, de querer preservar esas tragedias de la vida

�28 Bricolage

cotidiana que la gente vive en cualquier pueblo. Mientras
que esas películas que son hechas en una ciudad como la ·
ciudad de México reciben una ganancia económica. Como
ejemplo concreto está Antonio Aguilar que se puso a hacer
chorros de películas sobre héroes de corridos. Obviamente
el tipo quería plata. Pero cuando el corrido es rescatado por
las instituciones de gobierno, como Antropología, como
Bellas Artes ...los museos .. .la cosa es distinta .. .la cosa cambia ... allí es más cosa de intelectuales que de productores de
cine de la iniciativa privada.
Pero el corrido también tiene un carácter político cuando
todos nuestros valores mexicanos ... como la tan trillada identidad nacional ...y todas estas cosas ... son manipuladas ... por
políticas culturales gubernamentales para crear una conciencia d~ lo mexicano que no siempre está dictada por
nuestras necesidades como mexicanos de identificarnos con
nosotros mismos ...sino que a veces se da únicamente por
populisimo gubernamental...por demagogia cultural ...o intereses de ...grupos culturales ubicados en posiciones de
poder. Entonces si no los productores con fines comerciales,
el Estado recupera y usa el corrido por propósitos de carácter político. Y así entonces lcómo uno puede creer en el
corrido?
Aquí en Estados Unidos casi yo no escucho corridos. Cuando llegué, yo ni siquiera quería escuchar música en español...porque me parecía triste tratar de reproducir una
realidad que aquí no existe ...me parecía triste ver en los
gethos mexicanos de Oakland ... en los gethos mexicanos de
Berkeley... en los gethos mexicanos de San Francisco... ese
afán inocente de querer crear en Estados Unidos.-..una tierra

García Abusaid: El Fo/klor 29

que nos fue arrebatada hace mucho tiempo...un rasgo de
familiaridad. Un rasgo de familiaridad que no existe ... que
siempre va a ser ficticio ...ino? ...que nunca va a ser sólido ... que nunca va a echar raíces. Entonces, sí me parece
importante hablar nuestro lenguaje. Me parece importante
preservar nuestras tradiciones. Pero me parece triste no
queremos dar cuenta por completo de que en efecto estamos en otro país ...o sea lque hacemos? ...nos emborrachamos y nos vamos a comer tacos. Eso no nos hace más
mexicanos o no nos hace menos mexicanos. ¿y que es la
q¡exicanidad? ... La necesidad de ser una persona mexicana
no se da porque escucho más corrridos que otra gente ...no
se da porque trago más tacos ... o por ...o porque me visto con
paliacates y sombrero de charro. Le tengo mucho rechazo a
este énfasis sobre nuestra mexicanidad y nuestro origen en
el extranjero lno?
No sé muy bien por qué me molesta tanto pero no sé ... me
molesta ver sombreros de charro en la plaza de San Pedro
en el Vaticano lpor qué? Porque me parece una actitud muy
provinciana. Tan provinciana como era la actitud de mi
padre que habiendo estado en el Distrito Federal durante
treinta años continuaba diciendo que lo que más le importaba era su estado de Guerrero lno? Hay mucho amor por
el país o la ciudad de origen ... iqué bueno! También me
parece provinciano ... eh ... traer los estéreos a todo volumen
en las calles M la Mission ... tocando música mexicana ...música norteña ... corridos...Tex-Mex...en las calles de una ciudad en que .. .les vale madre que ,yo sea o que no sea
mexicano.

�30 Bricolage

1

r¡

En una ciudad en la que yo soy un mexicano que trabaja
como cualquiera ... un mexicano que se relaciona con patrones gringos como cualquiera ... un mexicano que camina en
las calles viendo caras completamente desconocidas ... muy
poco familiares ... en una ciudad ... en un país en el que no hay
puntos de referencia de lo mío ... de lo nuestro. Yo soy un
mexicano que escucha una canción en su trabajo ...y es una
canción que nadie va a reconoeer ... o si hablo mi idioma en
la calle yo digo cosas a las que nadie va a contestarme. El
idioma gestual ... el idioma de mi cuerpo también es diferente ... La comida nunca va a ser como la comida que yo como
en la ciudad de México. Mi posición aquí es muy desventajosa ... hay mucha inseguridad ... hay mucho dolor ... un punzante dolor por doquier. Además la imagen de lo mexicano
que yo puedo ver aquí en California es una imagen muy
torcida, grotesca y patética. Una imagen mentirosa de mí y
de nosotros.
Y a mí me da miedo la imagen falsa ... a mí me da miedo ... desconfío de la máscara ... de esta imagen sobrepuesta sobre la
realidad. La máscara en el festival es importante, pero la
máscara en la vida cotidiana me ... me... me... impide ser visto
y me impide ver. Con esta máscara de mexicanidad ... de
nacionalismo, regionalismo ...como una actitud ante mi vida
cotidiana me impide entender una realidad en la que estoy...me limita ...y por otra parte me impide ser visto ...y crea
una imagen de mí... que probablemente existe de otra manera ...me distorsiona ... me distorsiona a mí mismo ... cuando ... euando ...soy visto desde afuera.
En cierta manera, yo comparto esa necesidad de identidad
porque siempre hay una nostalgia del vientre materno. Que-

GarcfaAbusaid: El Fo/klcr 31

remos volver a nuestro origen queremos encontrarnos en
eso que hemos sido antes ... necesitamos ver lo familiar...necesitamos ver lo que le es familiar a nuestros ojos.Jo que
nos es común ... necesitamos verlo desesperdamente. Estando trabajando en otro país o en lugares donde no escucho
mi idioma ... donde no veo a nadie que se parece a mí...donde
no entiendo las cosas que leo en las calles ... allí necesito de
alguna manera recuperarme a mí mismo. Por ejemplo mi
patrón me habla en inglés todo el día o me habla en un
español de patrón californiano... (risas) que conoce perfectamente. El me dice: hay esto súbete aquí...bájate. Y yo me
desquito cuando salgo del trabajo llego a la casa y voy a
prender el canal 14 de San Francisco... ahí voy a ver las
telenovelas...y el domingo en la tarde voy a ver Raúl Velasco...y en la mañana voy a ver el fútbol como si estuviera en
México en el barrio con l)1ÍS cuates ... también voy a comprar
el Esto en el puesto de periódicos de... de la Zona de la
Mission (en Sn. Francisco, Cal.).
El crear unaidentidad cuando estás fuera de tu país cumple
una función importante pero a nivel inmediato. Pero a mí no
me ayuda en otras cosas. Estar tan cerca de México es una
gran desventaja porque nunca voy a estar lo suficientemente
lejos como para tomar conciencia de la distancia y hacer
algo .. Algo como la gente ameriéana lo hace ...como tratar
de encontrar mejores trabajos ...como tratar de meterte más
plata en el bolsillo ... o depende qué es lo que quieras hacer ...Yo he estado aquí por casi tres años ...pero creo que no
he estado aquí con los dos pies... creo que siempre he tenido
un pié en México...un pié dentro de la casa familiar ...un pie
dentro de mi ciudad en México...y otro pie aquí.

�32 Bricolage _

En este contexto de los Estados Unidos trato de no
relacionarme en absoluto con el corrido. Yo estoy en San
Francisco y lo que a mí me interesa oír en San Francisco es
jazz por ejemplo...yo no quiero venir a San Francisco para
escuchar a "Los Panchos". Sin embargo, yo también tengo mi
"quick füc" ...como le dicen aquí. Recuerdo que a los seis meses
que no había ido a México me puse a chillar oyendo un disco
de valses porlirianos que... que por ahí tenía lno? y también
oyendo musica de Manuel M. Ponce.

Esto tiene u11 sentido profu11dame11te nacio11alista...si recuerdo
bien ...
Uttaa!..increíblcmente... Pero es una música bellísima,
además del sentido que tenga. También escucho música
mexicana ...que incluye corridos. Tengo al menos un par de
cintas en las que hay algunos corridos de mi tío...en alguna
otra cinta tengo corridos de caballos. También de vez en
cuando...si sé que en la televisión están pasando una película
de Pedro Infante la veo. Hasta cierto punto...son mecanismos
de nostalgia al nivel más puro ... mecanismos en los que
recupero mi niñcz ...cn los que recupero a mi familia ...en los
que recupero a México. .
Estar aquí me ha acercado a aquello que no percibía porque
lo cra ... porque lo tenía. Ahora yo tengo conciencia de mis
vísceras...yo tengo conciencia de mis pulmones... yo tengo
conciencia &lt;le mi estómago ... yo tengo conciencia de que
tengo cuerpo porque algo de mi cuerpo empezó a fallar.
Tengo conciencia de lo que es mi ciudad porque la he perdido ... porque yo ya no estoy en esa ciudad. Tengo conciencia
de lo que significa el amor porque he perdid0 a la

GarcíaAbusaid: El Folklor 33

mujer que quiero...tengo conciencia de México porque lo he
dejado...y lo he perdido también...
Ese México que es un país que se está destruyendo a sí
mismo...por la inercia política...por nuestra falta de actividad...por nuestra falta de capacidad organizativa. Ese México que prácticamente no tiene izquierda...y la izquierda
que tiene...es una izquierda totalmente fragmentada. Pero
no me olvido de Vázquez Rojas, no me olvido de Lucio
Cabañas, no me olvido de toda esta gente que siempre ha
luchado...pero esta gente que ha tomado la vía armada ha
sido la excepción...y qué bueno que ha habido esa gente...porque a nivel de masas somos una masa completamente
desarticulada.
Pero hablar de México me es muy difícil...porque México
para mí_en este momento es una gran incógnita. Estoy
empezando a compartir el rencor que muchos mexicanos
que viven en los Estados Unidos sienten contra su país
porque nó les ofreció ciertas oportunidades. Yo también
sentiría rencor hacia un lugar que no le dio a mis padres la
oportunidad de permanecer en su casa. Sin embargo, yo creo
que tal vez no me haría mal vivir con los dos pies en este lugar
Yhacer algo. Yo creo que ...si algún día regreso a México
también tengo que regresar a hacer algo..si no no tiene
ningún sentido todo lo aprendido aquí. A mi país únicamente lo puedo tener si lo construyo todos los días ...y lo mejor
sería construirlo desde adentro ... lno? Pero si voy a estar
aquí no puedo permitirme construir esa imagen falsa de
México que es pura nostalgia ...que es pura quimera, que
no es la realidad nuestra de los mexicanos que vivimos en

�;.¡ Bricolage

~éxico todos los días. Como mexicanos en Estados Unidos
no podemos sér nada más un sujeto de folklore y lo digo en
un scntid6 peyorativo ... como mexicanos tenemos que salirnos
de los estereolipos ... como mexicanos tenemos que dejar esta
imagen distorsionada que se tiene de nosostros .. ,como
mexicanos tenemos que encontrar una ... una ropa que nos
quede mas justa. Yo prefiero verme como mexicano caminando en un lugar que no me recuerda nada de mi patri.a, por ·
ejemplo Nueva York. Yo prefiero verme como un ser
humano mmún y corriente en otra ciudad muy lejana en lugar
de estar en un festival en Berkeley para el 5 de mayo, lleno de
gringas vestidas con ropa mexicana y lleno de mexicanos
conquistando gringas disfrazadas lno?

1

¡.'

Proclamar nuestra nacior.alidad ... nueslro orígen con orgullo
desmedido me parece pobre ... me parece inútil. Si alguna
parle de mí ama ser mexicano ...lo es de una manera muy
animal...mi paladar ama ser mexicano ... mis ojos aman ser
mexicanos cuando ven mi ciudad ... mis manos aman ser
mexicanas cuando tocan la ciudad ... Pero a mi cabeza no le
entra ... sí_ soy mexicano~ me gll."la ser mcxi'canO, ·_no quisiera
ser grigo, no quisiera ser francés, no ·_quisiera ser alemán
· ijamás! .. Yo defini.ría mi mexicanidad más en base a funciones
instintivas o ·de ... de paladar digamos ... o como algo más
rabiosamente íntimo. Mi identidad nacional debe ser una'cosa
completamente íntima ... no tengo que joderle la vida al vecino
de lado por mi mexicanidad' o su americanidad. Cuando el
americano se pone nacionalisia, y cuando se pone patriotero
y cuando se ponc ... orgulloso de esa manera exagerada a mí
me repugna. Mi identidad nacional debe ser algo que yo
pueda vivir para mí mismo. Aunque Estados ·unidos me ha

García Abusaid: El Folklor 35
hecho perder a México porque cuando voy a México ya no lo
encuentro como lo dejé ... me salí de la película y no la entiendo... me salí del corrido y no lo entiendo lno? ...yyyyy... tampoco tengo este lugar ... es un riesgo que tal vez si hubiera
sabido de qué manera me iba a afectar no lo hubiera tomado
lno? ...porque la experiencia me ha desarraigado profundamente de México ... y ya no puedo volver a pertenecerle a
México de la manera en que le pertenecía.

Héctor tiene 34 a,Jos. Está divorciado y es padre soltero.
Actualmente estudia 1111 posgrado en estudios
latinoamericanos. En México paTticipó activamente en diversos
grupos políticos de izquierda. E11 California co11ti11úa su actividad polftica e11 la defensa de trabajadores mexicanos,
emigrados. Escribe sobre estos temas en un impoTtante
periódico de la ciudad de México. Vive en Estados Unidos desde
hace 8 años y es acmalmellle residente legal de ese pafs.
(Yo he escuchado corridos) toda la vida. Lo primero que
escuché fueron corridos y rancheras. Era la música diaria allí,
del pueblo de donde vivía ... lno? ... se escuchaban muchos
corridos de la Revolución o corridos de gente por ahí de la
región ... y era como una manera de conocer la historia de ...
México... era la primera forma que tenía uno de conocer la
historia de México (a través) de los héroes populares ... lno?.
Bueno (yo escuchaba corridos) en primer lugar en la casa ...
lno? ... en la casa de mi familia y luego con mis amigos. Yo
escuchaba corridos en casa con los hombres de mi familia ...
con mis hermanos, y después los cantaba fuera de casa con
los cuales. También los escuchaba cuando los ponían en el
pueblo, en el pueblo ponían una bocina que se escuchaba en
lodo el pueblo ... un tocadiscos ... ibas ahí... y quiero tal

�36 Bricolage

canción ... (y te la ponían en el tocadiscos). (También escuchaba corridos) en el radio y pues en las cantinas ... lno?.
(En) las cantinas había sinfonolas con un chingo de corridos.
Yo me acuerdo cuando íbamos a las cantinas lo primero que
poníamos era 'Caballo Prieto Azabache' ... o el corrido de
Durango ... ese cómo se llama ... el corrido de Pancho Villa ...
lno lo conoces? ... en Durango ... (empieza a cantar el corrido) .. ."en Durango comenzó mi carrera de bandido" ... escuchaba mucho los de Pancho Villa, los de Lucio Blanco ... los
de ... Simón Blanco... corridos famosos.

1:!

(Los corridos los escuchaba también en fiestas pero) solamente en fiestas de mi pueblo ... en fiestas de otros pueblos
más modernos no ... cuando era una fiesta de un pueblo más
moderno ... como (Yuririu) ... ya no tocaban corridos ...
tocaban más música moderna ... bueno (no quisiera decir mi
pueblo es) atrasado hasta la madrc ... lno? ... el pueblo donde
yo nací. .. era un pueblo de unas cien familias ... bueno, allí lo
único que escuchaba eran corridos y rancheras, y música de
mariachi ... pero si iba por ejemplo a Yuriria, que es la
cabecera del municipio, y que tiene unos 20,000 habitantes .. .
ya escuchaba rock, escuchaba rock ... música en inglés, (y) .. .
música tropical, la variedad del tipo-de música que tocaban
(allí) era muy variada ... (en Yuriria) no tocaban corridos en
las fiestas ... solamente si era una fiesta de la gente pobre de
ese pueblo ... o sea la gente ... la gente más ... pobre.
(Yo siento que aunque los corridos están relacionados con la
gente pobre del campo) también el corrido es algo a nivel
nacional... porque aunque el corrido estaba originalmente

GarcfaAbusaid:' El Folklor 37

mucho más ligado a la provincia, al campesino ... porque era
la manera que tenía el campesino de comunicarse ... ahora
ya es parte de la cultura nacionai... (ahora lo escuchas hasta)
en la ciudad de México ... lo escuchas (también) en ciudades
como Morelia... o en Yuriria... allí... (en las ciudades, el
corrido) no es el corazón de la música ... alü vas a escuchar
rock y el corrido va a ser una (forma) más ... (de expresión
cultural).
(Cuando estaba en mi pueblo yo solía) bailar corridos ... pero
más los cantaba ... cuando nos juntábamos con los cuales ...
por ejemplo ... que nos poníamos en las noches unas borr~cheras ... o cuando estábamos en el campo ... haciendo algo...
era muy común• cantar corridos ... loo?. (Yo aprendía los
corridos porque los) cantaba con los cuales, los escuchaba
en el radio y además porque los leía en los cancioneros de
corridos ... (Los tuve que aprender de esta manera porque
en aquella época) yo no tenía tocadiscos ni grabadora ... (en
los sesenta) no existían (tocadiscos o grabadoras) en mi
pueblo ... o eran carísimos ... (Cuando vivía en mi pueblo
sabía de memoria muchos corridos ... corridos como) el del
(Caballo) Prieto Azabache ... el de Benito Canales ... el de
Heraclio Bernal... el de la Rielera... el de la Adelita ... el de
los Dor,dos de Villa ... el corrido de Durango... y muchos,
muchos más.
(En- aquella época tambien solía ver películas que tenían
como trama central el corrido) como por ejemplo las películas de Tony Aguilar ... el Ojo de Vidrio ... las de Zapata ...
no, pues un chingo de películas sobre personas en corridos ...
como ... el Hijo Desobediente... (pero. no solamente en mi
· pueblo sino en la capital del estado) Morelia encontrabas

�38 Bricolage

películas; también ... (en) la ciudad grande ... (en) la capital ...
en los cines de la ciudad de México encontrabas esas películas ... ¿no? ... (y la audiencia en las ciudades grandes era la
misma que la audiencia de mi pueblo... claro ... la gente ... que
había emigrado ... gente que ahora vivía en las colonias populares ... en los suburbios de la ciudad de México) claro...
gente ... gentes de las colonias es la que más va a ver este tipo
de películas en la ciudad de México por ejemplo ... y la
audiencia ... es una audicencia de campesinos y obreros ...
lno? ... y no creo que la clase media (o la clase alta) del D.
F. esté muy identificada con los corridos.
(Aquí en Estados Unidos, aunque sigo escuchando corridos) ... no es tan frecuente como antes, pero sí, todavía sigo
escuchándolos. Ahora los escucho cuando estoy en la casa ...
cuando estoy con gente que sé que le gusta la música mexicana ... por ejemplo (a veces) con (mi novia) Susan escucho ...
escucho corridos ... a ella le gusta la música mexicana en
general pero le gusta más la música norteña o la música de
mariachi ... el corrido lo escucho (más bien) cuando estoy
con amigos que sé que les gusta o cuando estoy solo ... me
emociona escuchar corridos cuando estoy solo ... cuando
escucho música de esa ... es (sentir que) tu tienes tus héroes,
tus figuras ... ¿no? ... y tú sientes cierta identificación ... por
ejemplo cuando escucho el corrido de Pancho Villa ... ¿no?.
(La identificación que siento es con esos héroes, esas figuras) que son personas como tú quisieras (ser) ... gente que
luchó por el pueblo ... gente que comparte mis ideales ... o
(gente con la que) yo comparto mis ideales (también) ...
gente que yo quisiera ... fuera la que gobernara México ... por
ejemplo si escuchas el corrido de Pancho Villa quisiera que

GarcíaAbusaid: El Folklor 39

hubiera vivido y hubiera sido el primer presidente de México ... simplemente el corrido de una persona (representa)
una figura ideal... de hombre ... ¿no? ... gente de valor ... honesta ... (con) arrojo ... valentía ... honradez ... o iheroísmo!. ..
bueno, también hay corridos sobre caballos ... pero allí simplemente te identificas con el caballo ... y es lo mismo.
Yo siento (que el corrido) formó mucho de mis valores
sobre ... sobre ... lo que es debe ser un hombre ... ¿no? ... no
tanto (lo que deben ser) las mujeres pero lo que debe ser un
hombre ... o sea ... porque siempre en los corridos ... me identificaba con la bravura ... la valentía ... el arrojo ... entonces era
algo como sentirme identificado ... con los personajes de los
corridos que se convertían en mis ídolos ... en mis héroes ... lno?,
(Yo creo que el corrido da un sentido de identificación
mayor al hombre que a la mujer) ... porque ... todos los corridos ... bueno, casi todos los corridos son de hombres ... ¿no? ...
aunque hay unos (relacionados con) mujeres también ... como ... la Adelita ... la Rielera ... pero son los únicos ... ylos otros
que hay de mujeres son muy cabrones por ejemplo el de
Rosita Alvírez... acuérdate como murió Rosita ... nomás tres
tiros le dieron ... o nada más ... tres pulgadas de aire le echaron como dice el Piporro ... ¿no?. Entonces es muy difícil
para las mujeres (identificarse con los corridos). ¿cómo se
van a identificar (con los corridos) si los únicos son la Adelita
y la Rielera?.
Pero aquí en Estados Unidos yo creo que una mujer mexicana puede sentir cierta identificación al escuchar corridos ... porque lo que hay que entender es que después de

�40 Bricolage

todo la mujer mexicana ha absorbido la cultura machista ... la
cultura del hombre ... cntonces ... aunquc (la mayoría de los
corridos) no se refieren directamente a la mujer creo (que
ellas sí se pueden identificar con ellos) .. , por ejemplo
Rosalía ... yo siento que Rosalía ... goza profundamente (cuando escucha corridos) ... porque la mujer mexicana finalmente
ha tenido que aceptar toda la cultura machista ... masculina
mexicana.

!)
1

Ahora que estoy aquí casi no bailo corridos ... el corrido es
más para escuchar...(a veces voy a escuchar corridos a
lugares) ... lugares en San Francisco donde tocan corridos o
en Oakland también ... en Oakland se llama ... cómo se llama ..
cómo se llama este chingado lugar donde tocan corridos en
Oakland ... o sea tocan de todo ... cumbias ... salsa ... y todo, pero
a veces también tocan corridos ... se llama ... el Toro ... el Toro
en Oakland ... y en San Francisco como se llama este lugar ...
creo que la Fuente ... no recuerdo ... está en (el barrio de)
Mission.
Pero escuchar corridos aquí es diferente que (cuando escuchaba corridos en mi pueblo), Allá sentía que podía compartir ese sentimiento con los amigos ... aquí no ... aquí...
solamente si estoy en el Toro o allá en la Fuente, en San
Francisco... pero no es lo mismo de todas maneras porque ...
en mi tierra yo estaba con cuatro, cinco cuates .•. y los cinco
estábamos... ivibraaando!. .. pero aquí con quién ... con Susan
mi novia ... lo puedo compartir ... pero no es lo mismo ... ella
más bien responde a mi reacción ... y porque ella sabe que lo
gozo ella también (lo goza) .. , ella disfruta viéndome a mí
•
•
disfrutar de la música
... pero no creo que es 1o mismo

García Abusaid: El Fo/klor 41

escuchar un corrido con Susan que si lo escuchara con una
(mujer) mexicana por ejemplo ...
(Por ejemplo si lo) escuchara con Rosalía ... que es una mujer
preciosa ... encantadora ... isí... recuerdo exáctamente el día
de la fiesta.,. el día de mi fiesta de cumpleaños (hace un
mes) ... cuando ... pusieron la música norteña solamente Rosalía y yo estábamos bailando ... y.. ,y...y... yo sentía que la
energía que había en esa música (y) entre los dos era ... era ...
o sea ... era increíble ... iRosalía (definitivamente) es una mujer increíble!. ..iclaro! si hubiera estado con una gringa no
(hubiera sentido lo mismo ... aunque) ... con Susan mi novia
(me siento) mucho más cercano porque siento que ella ...
realmente (siente) mucho adentro por la cuestión de la
cultura mexicana.
(Escuchar corridos en mi pueblo) ... era una experiencia más
compartida ... y aquí... al mismo tiempo que sientes un poco
el pasado ... (también sientes) la nostalgia por el pasado... (y
todo eso) te identifica también con ser mexicano. (Estando
en mi pueblo o cuando viví en la ciudad de México) nunca
pensé la cuestión de la mexicanidad ... cuando estuve en
México ... nunca ... nunca ... me pasó por la cabeza ... lno? ... el
problema de la identidad ... de nuestra cultura ... , olvídate ... (para nada ... )... que chingados es eso... con qué se come.,. idónde lo venden!.
Estando aquí toda ... la mayoría ... el 90 por ciento de mis
cassetes son sobre música mexicana ... muchos son corridos.,.
ranchera ... todo el gusto que tenía en México ... aquí no hizo
más que reafirmarse. En México, por ejemplo, tenía tentación por el rock o por la música country en inglés ... y me

�42 /Jricolage

siguen gustando ... pero (aquí en Estados Unidos me doy
cuenta que e.! corrido, la música ranchera, la música de
mariachi) es lo que está aquí adentro (de mí) ... es lo que me
llega al corazón lno?.
(Cuando me cambié a vivir a la ciudad de México empecé
poco a poco) a dejar atrás toda esta música que era de mi
(pueblo) ... en México yo recuerdo que había corridos, música ranchera, o música de Javier Solís, o música de Pedro
Infante, que a veces me aburría ... ya no la quería escuchar ...
ya no era tan divertido ... ya ... ya era rutina ... ya no me causaba
tanta emoción ... era muy rutinario ... lo que era nuevo era
Bob Dylan ... los Beatles... ehhh ... o la música de protesta ...
la música política de Silvio Rodríguez ... etc... esta era la
música que empezaba ... y ya había dejado un poco atrás toda
esta música que era como de (mi pueblo, de mis amigos), de
mi niñez... (y la había empezado a cambiar por una música)
más variada ... más moderna ... más del mundo... menos mexicana. Cuando vivía en la ciudad de México ... en Cuernavaca ... la música de mi niñez me parecía alejada ... pero cuando
vine a vivir a los Estados Unidos resurgió otra vez todo lo
que había sido la música de mi niñez y (mi temprana juventud).
En México yo no hubiera comprado un disco de Pedro
Infante ... (allá) cuando quería gastar veinte ... diez mil pesos
para ir a un baile o escuchar música ... iba a ver Los Folkloristas pero no iba a escuchar los Tigres del Norte ... pero
ahora que estoy en en los Estados Unidos yo prefiero ir a
escuchar a los Tigres del Norte que a los Folkloristas...
porque siento que esa música de los Tigres del Norte es con
la que yo crecí... y es (queme hace sentir) cierta nostalgia ...

Garrfa Abusaid; El Folklor 43

por México ... entonces una manera de ... de ... de confrontar
el peso de esa nostalgia hacia México ... es especialmente
escuchando esa música que es la que me recuerda mi pasado... o sea yo ... aquí en Estados Unidos (la música que) tengo
más ganas de ir a bailar es corridos ... música norteña ...
cumbias ... rancheras ... lno? ... porque esa era la música de mi
niñez.
(El escuchar música mexicana aquí me da ... un sentido de
reencuentro con lo que fue mi niñez. .. y con lo que fueron
e~riencias importantes para lo que soy yo mismo) ... mis
am,~os..._mi familia ... mi pueblo... mis raíces ... (también) ...
me identifica como mexicano ... me siento identificado como
mexicano... porque si escucho una música (latinoamericana) ... digamos de Argentina ... el sentimiento es diferente...
claro, estando en México yo preferiría más escuchar la
canción argentina que la mexicana lsi? ... pero estando en
Estados Unidos como que siento esa... urgencia ... de (escuchar co~ridos y música ranchera) ... tengo una nostalgia ... una
nostalgia de México ... pero también es una reafirmación
personal... reafirmación frente al mundo que tengo que estar
enfrentando cada día ... lno? y del que siento que no soy
parte... (yo necesito) sentirme aparte (de ese mundo) y yo
cr~o eso es lo que hace que recuerde que quiero regresar a
IDIS ratees
'
... por ese constante choque... lno? ... yo nunca
ha~ía sentido tanto éso como ahora que estoy aquí... los
últunos cinco o diez años (que viVI') en México... la música
de comºdos, las rancheras, me gustaban pero no era cosa que
me ll~gara hasta al corazón ... claro que si agarraba un pedo
en m1 pueblo pues sí.

�44 Bricolage

Pareciera ser que la informacion obtenida a través del método
de historia oral tiene un carácter sustantivo y un potencial generalizador. No en el sentido de que proporciona resultados fijos e
inmutables, sino que nos provee de hipótesis exploratoria~ que
obligan a futuras investigaciones empíricas. Este poten~1al_ se
debe justamente a que el método, por su natural~".' cuahtallva,
nos facilita la observación de las percepciones sub¡ellvas mediante las cuales el individuo construye su realidad social.
Asimismo, debido al modo como fue aplicado el método
ofrece numerosas salidas heurísticas; siguiendo las tradiciones
metodológicas de S. Terkel que rehusan las interpretaciones
explícitas del científico social que pudiesen obstruir la voz del
entrevistado, se editaron las historias orales de manera que el
mismo entrevistado pudiera ofrecer su propio análisis ysu propia
interpretación: el investigador, en pleno uso de su capacidad
ética e intelectual, habrá de ser capaz de dejar que el informante
hable de sí mismo y por sí mismo con el lector. En esta tradición
metodológica en la que se inscribe el presente trabajo, la labor
del investigador es justamente la de derivar hipótesis. Las que
presentamos aquí tienen un doble objetivo. Uno, el i~tentar
aclarar elementos esenciales de la relación entre el corndo y la
identidad mexicana en el contexto de Estados Unidos; Ydos,
crear las pautas de futuras investigaciones que sigan las pistas
marcadas por estas hipótesis.

GarcíaAbusaid: EIFo/klor 45

intentamos establecer, a nivel de hipótesis, la interrelación
de estos elementos sustantivos y de definición de identidad
nacional en los entrevistados.
Para facilitar la comprensión de esos elementos sustantivos
conviene definir brevem~nte dos de los conceptos cuyo
significado es evidente: sig11ificado personal y familiaridad
co11 el corrido. El significado personal se refiere a la capacidad del individuo para experimentar -simbólicamente- los
corridos como una fuerza de su identidad nacional. El significado personal se relaciona directamente con las experiencias formativas del idividuo en su temprano período de
socialización y con su continuidad posterior. Si este significado personal se construye de una manera contínua a través
de la vida del individuo, la capacidad del mismo para generar una relación significativa con el corrido en un contexto
diferente al de México guarda su intensidad. El concepto del
,significado personal está relacionado con el de la familiaridad. Este se refiere simplemente al conocimiento que el
individuo tiene del corrido. El significado personal por el
corrido no puede existir sin la presencia de familiaridad. Sin
embargo, un individuo cualquiera puede tener familiaridad
con el corrido y sentir o pensar que éste no tiene un significado personal para él mismo.

3. Hipótesis exploratorias.
Algunos de los elementos sustantivos de carácter sociológico
que se pueden entresacar de las entrevistas, se pueden observar en las relaciones entre los siguientes variables: sig11ificado perso11al y familiaridad co11 el conido, patro11es
geográficos, orige11 de clase y práctica política. Todos estos
elementos contribuyen a laformaciún de la identidad nacional
de las tres personas entrevistadas. De acuerdo con esto,

Entrando en materia, el primer aspecto a considerar es el de
la relación entre el significado personal de los corridos y la
definición de identidad nacional en los entrevistados. En las
entrevistas se observa una fuerte y positiva relación entre el
grado de significado personal hacia el corrido y la tendencia
a proclamar a México como fuente primaria de identidad
nacional. Más aún, podríamos afirmar que hay una relación
positiva adicional entre pautas de socialización y sistema de

�46 Bricolage

valores en la definición individual de nacionalidad mexicana. Esta relación se da especialmente en el individuo que
crece con el corrido como una expresión folklórica tradicional de cultura subordinada ligada a clases urbanas o rurales
marginales. Es el caso del entrevistado que posee un orfgen
campesino, y sobrevive en las colonias populares o vecindades pobres de los centros urbanos industriales.

1

1

En resúmen, existe una fuerte relación entre estos tres elementos: patrones geográficos, posición de clase y el grado
de significación personal del corrido. El grado de significado
personal y familiaridad con el corrido será mayor si la
persona nace y crece en una área rural, y si es campesino/a.
La misma situación se presentará si la misma persona emigra
a cualquier ciudad de provincia o a la ciudad de México. El
grado de significado personal será menor si la persona nace
en una de las ciudades de provincia y si pertenece a la clase
media o alta. El grado de significado personal será aún
menor si la persona nace y crece en la ciudad de México y si
pertenece a la clase media o alta.
Una pregunta surge de estas hipótesis: además del patrón
geográfico y la posición de clase lqué otros elementos pueden afectar al significado personal en relación con el corrido? Esta pregunta nos conduce a1·segundo aspecto que nos
habíamos propuesto discutir, y que es, la relación entre la
práctica política y significado personal. El significado personal tiende a ser mayor entre los individuos políticamente
activos, particularmente en política anti-imperialista de izquierda. Un antecedente de clase campesina o de clase
trabajadora también se relaciona con esto último. De los dos
factores (práctica política o clase social), la clase social
parece ser lo más importante en relación al significado

GarcfaAbusaid: EIFolk/or 47

personal. Por lo tanto, entre los individuos políticamente
activos que pertenecen a la clase media o alta se puede
esperar un menor significado personal asociado al corrido.
En este caso, la familiaridad con el corrido puede, sin embargo, presentarse y el significado personal tenderá a ser
casi nulo entre aquellos individuos que nunca han sido
políticamente activos en política de izquierda, y que poseen
un antecedente de clase media o alta.
En suma, el grado de vinculación entre el significado político
y personal varía de acuerdo con la posición de clase del
individuo. Si hay alguna relación entre todos estos factores,
entonces el individuo habrá de definir una noción de identidad nacional mexicana fuertemente tradicional. Pero, si
solamente se observa una relación entre el significado personal y la práctica política de izquierda, todavía podrá esperarse una definición de identidad nacional tradicional. En
contraste, si ninguno de los elementos está relacionado,
entonces se puede esperar que el mexicano migrante tenga
una definición de identidad nacional altamente negociable
con la cultura hegemónica mayoritaria.
Pero lqué pasaría si ninguno de los elementos está fuertemente relacionado debido a la falta de significado personal?
En este caso, dependiendo de la debilidad de la asociación,
podríamos estar en presencia de una definición de identidad
nacional mexicana negociable, o una definición de identidad
nacional mexicana altamente negociable. La asociación es
débil si el individuo, aunque familiarizado con el corrido, no
encuentra un significado personal en ellos. La asociación es
aún más débil si además este individuo no tiene o no ha
tenido una experiencia política de izquierda, y proviene de

�48 Bricolage
Garcfa Abusaid: El Fo/klor 49

una área urbana y posee un antecedente de clase media o
alta.
Algunas de las consecuencias de una definición de identidad
nacional mexicana, negociable o altamente negociable en los
Estados Unidos podrían ser:

La tabla que presentamos, para finalizar, muestra cómo los
diferentes conceptos, previamente discutidos, se relacionan entre sí para definir en el ·caso de cada entrevistado, su noción de
identidad nacional.

a) La persona tal vez pueda decidir redefinir su identidad
nacional en dimensiones diferentes a las del corrido y de los
valores que representa. Estas otras dimensiones podrían ser:
comida, lugares vacacionales favoritos, música tropical, días
festivos, etc.
b) La persona puede probablemente experimentar un alto
rechazo y un bajo grado de identificación respecto a la
población mexicana que vive en los Estados Unidos. Especialmente, los trabajadores migrantes.
c) La persona puede muy bien experimentar un fuerte rechazo
y muy bajo grado de identificación respecto a la población
méxico-americana o chicana. La persona podría experimentar similares sentimientos o pensamientos respecto a otras
minorías étnicas o raciales que habitan en los Estados Unidos,
por ejemplo: africanos-americanos, indios americanos,
asiáticos, etc.
d) La persona puede probablemente reexaminar sus propios
valores originales y negociarlos con aquellos de la cultura
dominante anglo-americana.
e) La persona puede experimentar la necesidad de expresar su
definición de identidad nacional en términos más 'universales'.

Héctor

SP

F

EMA

pp

PG

SÍ

SÍ

no

sí

rural

campe. fuertemente
sino
clase

tradicional
negociada

media
clase
alta

negociada

Juvenal

no

SÍ

sí

no

urbano

Arturo

no

SÍ

sl

no

urbano

oc

IN

altamente

Los conceptos son:
a) Significado Personal (sp)
b) Familiaridad (F)
c) Exposición a la Música Americana-(años formativos)(EMA}
d) Práctica Política (PP)
e) Patrón Geográfico (PG}
1) Origen de Clase (OC)
g) Identidad Nacional (IN)

�FACULTAO DE SALUD PUBLICA
C IBLIOTECA

GarcíaAbusaid: El Folklor 51

50 Bricolage

4. Conclusiones.·
La investigación, evidentemente, no concluye aquí. El lector
habrá de concordar que estamos en una fase exploratoria
que nos ha permitido, al menos, avanzar en dos direcciones:
a) la tesis que ha dado origen al estudio ha resultado fructífera,
pero habrá de ser matizada. Es claro que cada uno de los
entrevistados identifica su sentido de identidad nacional con
el corrido pero en diferentes grados y, por lo tanto, con
diferentes niveles de negociación con la cultura
angloamericana dominante. Héctor posee un sentido de identidad nacional fuertemente "tradicional"; y esto hace que, en
relación a la cultura angloamericana, no hace concesiones.
Juvenal, por su parte, posee una identidad nacional menos
"tradicional" lo que conduce a una mayor apertura a negociar
con la cultura angloamericana. Finalmente, Arturo quien
hace gala de un sentido de identidad nacional poco
"tradicional", abre múltiples fuentes de negociación con la
cultura dominante del entorno norteamericano. En suma: la
tesis original habrá de considerar la graduación observada.
Las relaciones entre el corrido -como artefacto cultural- y la
definición personal de identidad mexicana, en el contexto de
E"taJos Unidos, 110 son relaciones de todo o nada.

t,J las caicgoria'i de familiaridad y de significado en relación al
t 'urri&lt;lo parecen ser pertinentes pero no necesariamente sufi-

c:icntc;; para explicarnos las asociaciones observadas entre el
corrido y la definición personal de identidad mexicana. Otras
nociones parecen imponerse al paso por la lectura de esta
historias orales: clase social de origen, exposición a la cultura
angloamericana, práctica-política y origen geográfico. Estos
elementos parecen tener una importancia, al menos

equivalente al de la familiaridad y el significado del corrido,
en cada uno de los testimonios aquí presentados.
En conclusión: el Corrido se incrusta en un mundo cultural
personal ysocial más amplio y dentro del cual se define su función
específica.

NOTAS
1) Se presentan aquí avances de una investigación más amplia que está
en proceso. El presente artículo fue expuesto, a manera de ponencia,
en el Encuentro sobre "La Cultura en la Frontera México-Estados
1:7nidos", organizado por la Universidad de Monterrey y ta Universidad de California en los Angeles, 12 y 13 de octubre de 1989.
2) Convie_ne que el lector tome en consideración tas siguientes
aclaraciones que definen el alcance y las limitaciones del artículo:
a) &amp;te trabaj? no trata sobre el corrido como expresión poético-musical.
Nosotros an~hzamos al Corrido como un artefacto cultural proveniente del
~ollcl~r mex1c~no que nos permite repensar y escudriñar el tema lle fa
identidad nacional a través de las entrevistas.
b) El a_rtículo pr_ese_n~a avances de u?a investigación en proceso que incluirá
entreVJ_stas con md1:'1duos per1e~ec1c111es al mundo chicano y al mundo de
1~ ~m1gran1es mexicano~ de ongen ru_ral. .El proyecto busca comparar (os
dist_mtos grupos en relac1ón a las rclac1ones entre el Corrido y la identidad
nacional.
c) El trabajo que se ocupa del Corrido como punlo de partida para el estudio
ent~e artefactos culturales al seivicio de la identidad nacional de mexicanos
ychicanos en Estados Unidos. Se contempla continuar el estudio analizando
Otras formas culturales: fiestas patrias, rituales religiosos símbolos visuales
etc.
•
,

3) Para una breve y clara definición del corrido ver
~icente_Mendoza (1954) en G. Hernándcz (sin fecha), quien afirma:
El corndo es un género épico-lírico-narrativo con versos de rima

�.

52 Bricolage
GarcíaAbusaid: El Folldor 53

variable tanto asonante como consonantes en las misma líneas; esa
forma ,¡',eraria, basada en frases musicales organizadas _e~- cuatro
partes, habla de sucesos que mueven fuertemente la senstbthda_d de
grupos numerosos". Con respecto a la forma musical de los corridos,
véase Paredes, A (1971-2), (1976) y Me Dowel, J.H. (1972). Para
una distinción entre décimas ycorridos, véase Paredes Y~~-(1966).
Un profundo análisis de la relación entre los sucesos htstóncos ~ la
lírica del corrido, véase Hernández, G. (sin fecha). Véase ~amb1én
Alfonso María y Campos (1962) y D. Moreno (197_8). En _S1mmons
( 1975), podemos observar cómo los ~rrid?5 refleja~ aclll_udes del
pueblo mexicano respecto a su pasado histórico ypolítico_. Fmalmentc, en Paredes, A (1958) tenemos un excelen_te estudio sobre los
corridos en su contexto histórico, cultural y regional.
4) Ver Hcrnández, G. (sin fecha) para una breve resena sobre la transmisión y divulgación de los corridos._En Paredes (1958) ~ muestr~
cómo los corridos ofrecen información relevante sobre d1Versas situaciones históricas en contextos geográficos específicos. Y, claro
está, Vansinás (1985) es un clásico en tanto que o~r~ce rutas met~dológicas importantes para el est_udio d~ la transm1s1ón de las tradiciones populares en sociedades sm escritura.
S) Hérnandez, G. (sin fecha) senala que la lírica de los co!ri~~ pre-revolucionarios está más fuertemente asociada al héroe md1v1dual (en
la imagen de bandido social) oponiéndose a los sí~!'°los ~el pod&lt;:,r
local y del prestigio. Por ej.: "El potro lobo gateado , Ignacio Parra ,
etc.
6) Existe una cantidad muy grande de publicaciones que m~estr~n la
asociación entre el nacimiento del nacionalismo o de la 1dent1dad
nacional con el folldor. Véase García, L (1988) para una re~na_ de
la literatura sobre el tema. También encontramos referencias importantes en Dorson (1966), Palavestra (~966), Penuslis~ (1969) Y
Wilson (1976). En esta perspectiva'. no dejaría de ser mu~ mte~~nte el ver cómo las tradiciones folclóncas, en algunas de las provincias
soviéticas" no solamente han preservado sino también estimulado el
renacimie~to de ·sus propias identidades regionales-nacionales. Este
es el caso de Estonia, Lituania, Latvia, etc.
7) Conviene resaltar aquí dos puntos: primero que la noción de
feminidad surge paralelamente a la de masculinid~d a trav~ del
proceso revolucionario, y segundo, que entre 1~ antiguos cor~dos Y
los más recientes se observa una transformación de la nooón de
masculinidad.
8) La Revolución Mexicana es una coyuntura histórica creada Yconfigurada por la participación popular. Esta participación va más allá

del campo estrictamente político y militar. Llega a crear las bases de
lo que ahora conocemos como la cultura nacionalista (por ejemplo,
el arte nacional-popular). Esta incorporó en un primer momento a
las masas como constructoras del pasado histórico y cultural, y del
presente y el futuro de la nación. La importancia del muralismo en
este proceso puede observarse en García, L. (1986). Es en este
contexto que nacen la masculinidad y la feminidad como nociones
fundamentales. La participación femenina en la lucha revolucionaria
viene a cuestionar y a modificar ese extendido rol patriarcal del
hombre en la familia y en la sociedad. El impacto de la participación
femenina cristaliza en la memoria popular recogida en corridos como
"La Adelita", "La Rielera", etc. o en leyendas populares de distintas
regiones.
9) Paredes y F~ (1966) argumentan que la noción original de masculinidad o machismo como "saludable e inconcicnte expresión rlc libertad e individualismo" deviene en los corridos más recientes en "una
despreciable pose de hipersensibilidad propia del espíritu enfermizo
de las clases medias" tomada de los estereotipos cinematográficos
del charro mexicano. Véase también Paredes (1971). Este trabajo
no está propiamente interesado en discutir la bondad de estas definiciones y prejuicios que aparecen en los corridos. Para nosotros lo
importante es tratar de entender cómo los mexicanos, al escuchar
corridos, construyen sus propias nocion~ de identidad nacional.
Mexicanos dentro de un contexto cultural en el que su identidad
cultural se ve amenazada, subordinada.
10.) No es, de hecho, un proceso tan simple. Conviene hacer algunas
aclaraciones. La referencia a la población méxico-americana nos
permite hacer comparaciones más precisas, entre dos modos de
vivenciar la identidad nacional. Pero eso no incluye las formas culturales que pueden llevar a cabo rupturas del Estado hegemónico
(Estado Mexicano, Estado Norteamericano), ni tampoco elementos
de la cultura hegemónica que pueden más fácilmente asimilarse
desde la identidad mexicana, elementos de la llamada "cultura norteamericana". En Williams, R. (1982) puede encontrar el lector una
profunda discusión de las relaciones entre iaeología y cultura, y de
éstas con los procesos de la hegemonía.

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�UN ESCENARIO APROPIADO:
MEXICO EN LA CINEMATOGRAFIA
DE ESTADOS UNIDOS.

CARLOS E. CORTES

•1

En 17ie Mag11ifice111 Seven un clásico de los filmes realizados en
Hollywood durante 1960, siete pistoleros norteamericanos rescatan una paupérrima aldea mexicana de las garras de un grupo de
cuarenta viciosos fugitivos mexicanos. Al término de una serie de
enfrentamientos, los siete, acaban con todo. el grupo muriendo
únicamente cuatro de los magníficos. La moraleja de la historia
es clara: inclusive a nivel de pistoleros contra pistoleros, los
norteamericanos pueden derrotar en forma abrumadora a los
mexicanos.
Películas posteriores suministraron al público norteamericano evidencias adicionales de este 'dogma. En The Professionals
de 1966, cuatro norteamericanos fueron suficientes para secuestrar a una joven mujer de un campamento militar villista; en esta
ocasión, sin dejar víctima alguna. Ya en 1969, cuatro fugitivos
angloamericanos destruyen a todo un ejército mexicano en la
película The Wild Bunch: los cuatro héroes, por cierto, mueren
en los sucesos.&lt;l)
En -estas tres películas filmadas en Hollywood se observa un
elemenÍo común que ha prevalecido a lo largo de la ·cinematografía norteamericana sobre México, consistente en reiterar la

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Bricolage

C. Cortés: México en el cine 61

superioridad de Estados Unidos frente a México, al tiempo en
que se hace constantemente patente la incompetencia mexicana
frente a su vecino. Tématica tan popular como efectiva: ha logrado forjar predisposiciones psíquicas de una gran porción del
público norteamericano. Esta temática estereotipada también
cubre el género cómico: 771,ee Amigos (1986), parodia de Tñe
Magnificent Seven, en donde ya no se requiere de pistoleros
norteamericamos profesionales para vencer a su contraparte
mexicana; basta con tres angloamericanos, actores de cine desempleados, para salvar a un ranchito mexicano (ubicado en el
año de 1916) de las garras de un terrible villano conocido como
"El Guapo" y de los desmane!&gt; de su temida banda de fugitivos.

mexicanos: la maldad inherente de los mexicanos, la superioridad
indiscutible de los angloamericanos, México como tierra de contínuo caos amenazante y, ·finalmente, la mezcla de alguno de los
anteriores. Los productores de cine en busca de argumentos
taquilleros, se centraban en las populares dine novelib) del
oeste, las cuales a menudo celebraban la victoria de los vaqueros
angloamericanos sobre los mexicanos y los indios, quienes representaban, al tiempo, al villano inhumano y a la amenaza fronteriza omnipresente. (4) Basta con conocer los títulos de las
películas para apreciar lo que esta primera época está inaugurando: The Greaser's (e) Ga1111tlet (1908), Tony the Greaser (1911).
771e Greaser's Revenge (1914) y 771e Girl and the Greaser (1915).

La continua reafirmación de esta "anglo-superioridad", refle-

La Revolución Mexicana facilitó el uso de la imagen de
México como un escenario apropiado para los fines cinematográficos norteamericanos.&lt;5) Esta guerra en el país vecino atrajo
rápidamente un enorme número de productores, al grado que un
periodista norteamericano de la época calificó a la Revolución
como "guerra merecedora de una buena producción cinematográfica•.&lt;6) Así, Hollywood, salvo raras excepciones, utilizó la
Revolución como un mero transfondo de sus mismos temas: la
sociedad norteamericana amenazada por sus vecinos del sur
(veanse los filmes A Mexican spy i11 America 1914y 771e Love 111ief
1916). La serie de William Randolph Hearsr, Patria (1916-1917),
llegó al extremo de advertir a los norteamericanos de la posible
alianza México-Japón cuyo fin sería subvertir y sabotear a Estados Unidos. Claro está: los héroes norteamericanos impedirían,
paso a paso, esos intentos perversos. (7) Así también, las películas
norteamericanas celebraban la incursión de los Estados Unidos
en el México de la revolución (The /11s11mctio11), justificando la
ocupación norteamericana de Veracruz. En el mismo tono, en
1916, la serie de los Estudios Universales, liberty, festejó la
expedición militar hacia el norte de México realizada por el
coronel John J. Pershing.

ja una realidad aún más profunda del trato cinematográfico de
Estados Unidos hacia México. Para Hollywood, salvo ciertas
excepciones notables (1948: 77,e fllgitive, de John Ford; 1951:
Tñe Brave Bulls, 1956: 77re Bra1•e 011e), México y los mexicanos
han tenido poco valor intrínseco. Han sido solamente un escena. norteamericanos.
.
&lt;2) So1o así
río adecuado para mostrar los mitos
nos explicamos por qué son rarísimas las ocasiones en que Hollywood presenta a México como una sociedad con su cultura y
su historia propias y distintivas. O dicho de otro modo, México,
para el cine norteamericano, no ha sido más que una metáfora,
una plataforma en la que los norteamericanos pueden fincar sus
mora/ity plays (obras moralizantesiª) o en la que pueden trasladar sus luchas internas tanto en el plano ideológico como político.(3)
La En silenciosa.
La antigua era silenciosa de la cinematografía dio nacimiento a

cuatro temas que se convertirían posteriormente en las tramas
fundamentales de la producción de películas sobre México y los

�62 Bricolage

En la mayoría de los casos, la mujer mexicana ocupa una
mejor posición que los mexicanos del sexo masculino. Esto refleja, en cierta medida, el doble juego étnico-sexual de Hollywood:
condena del ·amor entre blancos y no blancos (elemento central
de las demarcaciones raciales en Estados Unidos). Si las relaciones ocurrían porque no había manera de evitarlo, estas debían
terminar en fracaso o en tragcdia.&lt;B)
La multiplicidad étnica en los países latinos propició, sin
embargo, diversas complicaciones y variadas soluciones filmicas.
Por ejemplo, no era propio que usurpadores de piel morena,
generalmente mexicanos con rasgos indígenas y otros hombres
latinos, tuvieran relaciones amorosas con mujeres anglosajonas.
Esos hombres, desde luego, deseaban vehementemente a las
mujeres rubias; situación que provocaba que los héroes angloamericanos se vieran permanentemente obligados a tener que
rescatar a sus doncellas.

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Al mismo tiempo, Hollywood comercializaba los llamados
Latin Lovers, en los que los amantes eran por lo general de origen
italiano o español. Ahora bien, mientras que sólo unos cuantos
latinos podían obtener la mano de las mujeres anglosajonas,
bastaba que el hombre fu ese de origen "anglo" para que se
garantizara un gran éxito con las "latinas". lScrá este un gran paso
a favor de la democratización interétnica?. Nada de eso. En la
mayoría de los casos, las latinoa~cricanas resultaban ser mujeres
de piel blanca (el cabello obscuro resultaba aceptable) y de
buenas familias españolas o por lo menos de selecta ascendencia
latina. El común de las mexicanas permanecerían encasilladas en
la imagen cinematográfica que les había sido otorgada: la prostitución. Algunas veces, no hay que negarlo, se aceptaba en ellas
alguna virtud, ambigua, pero al fin yal cabo virtud: temperamento
fuerte o lo que la actriz portoriqueña Rita Moreno ha llamado la
escuela de actuación Y011kee Peeg.(IJ) Por si fuera poco, siguiendo

C. Cortés: México en el cine 63

la pista del patrón filmico que reafirma la superioridad anglosajona, el héroe norteamericano casi siempre les ganaba las mujeres mexicanas de tez blanca a los mexicanos morenos, grasientos
y de cara indígena, quienes, por su parte, podían resultar útiles
en ciertos momentos, pero finalmente desechables_(lO)
En ocasiones estos cuatro temas característicos de la era
silenciosa se mezclan y aparecen en películas como: The Aztec
Treasure (1914), en la cual un héroe norteamericano dirige a un
grupo de mexicanos pobres en una exitosa rebelión en contra de
un represivo gobernador provinciano (mestizo, por supuesto),
por lo que se gana el derecho a obtener la mano de una aristócrata
española de la región y se convierte, ni más ni menos, en el
gobernador que todos esperaban.&lt; 1l)
La primera Guerra Mundial significó un retroceso en la
producción y distribución cinematográfica de Hollywood en Europa, por lo que hubo que hacer crecer el mercado latinoamericano. Esta época también proporcionó a México justamente la
oportunidad de ganarse el liderazgo de la taquilla en el subcontinente y luchar así contra el estereotipo negativo que caracterizaba a las producciones hollywoodenses. Así se explica que, en
1919, el gobierno mexicano enviara una protesta formal contra
los productores norteamericanos, en la cual los acusa de subrayar
constantemente los aspectos negativos· de México. La protesta
culminó en 1922, con la prohibición de todas las películas que
exhibieran escenas en las que se despreciara a los mexicanos. La
estrategia establecida por México sería más tarde adoptada por
otras naciones latinoamericanas.(1 2)
Esta respuesta mexicana produjo, hasta cierto punto, un cambio. En los filmes relacionados con México, la maldad y la lujuria
empezaron a dejar el paso a la música, el romance...y la necesidad. En las dos siguientes décadas, Hollywood divirtió al público

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64 Bricolage
C. Cortés: Mb:ico en el cine 65
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con Captain 111u11der, Hot Tamale Breaker (1931) y The Kidfrom
Spain (1932). En esta última, un expatriado norteamericano se
disfraza de torero y tranquiliza al toro haciéndolo repetir la
palabra mágica Po-po-ca-té-pe-11. La actriz mexicana Lupe Velázquez, quien caracterizó personajes apasionados y por lo general cómicos, llegó a ser conocida como la spitfire (candente)
mexicana, sobrenombre tomado del filme en el que participó en
1939 y de diversas escenas en las que aparecía (recuerdese el
Mexica11 Spitfire's Elepha11t de 1942). Durante este período, la
mayoría de los filmes sobre México estuvieron incluídos en la
categoría de libretos cómicos. Tal es el caso de Se11or Daredevi/
(1926) y numerosas películas del Mnero Zorro y Cisco Kid.
Pero no todo fue cambio. Por esos mismos años, la talentosa
Dolores del Río rechazó un papel de muchacha cantinera que
abandona a un bandolero mexicano para seguir a un piloto
norteamericano, protestando de esa manera contra la degradante imagen que de México presentaba el guión de 11iree Broke11
Wing (1932). Un caso más patético aún es el del filme 771e Girl of
the Río, del mismo año, en el que se muestra a uil maleante
borracho y despreciable llamado Señor Tostado, quizás uno de
los sobornadores más sádicos e infames jamás presentados en la
pantalla. Esta película produjo la_más unánime y enérgica respuesta hispanoamericana que jamás se haya observado. México
fue el primero en prohibir el filme, segi:iµo de Panamá y Nicaragua. España y otras naciones del hemisferio se unieron a la ola
de protestas a través de una serie de amenazas que prohibían los
filmes que atacaran, difamaran, ridiculi,.aran, insultaran o mal
representaran a los latinoamericanos: amenazaron, algunos países, con embargar todas las películas de las compañías que
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. de 1magenes
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,omentaran
este tipo
nega 1·1vas .(!3)
Esta posición común que continuó hasta mediados de la
década de los años treinta, surge en un momento muy oportuno

de la historia política de los Estados Unidos. La elección de
Franklin D. Roosevelt en 1932, conduce a una política de buenas
relaciones entre los países de América; política dentro de la cual
Hollywood cumple un papel importante. Llegada la Segunda
Guerra Mundial, la importancia estrégica de Latinoamérica se
hace patente a los ojos de Estados Unidos; situación que hace
que ese nuevo espíritu de buena vecindad se acentúe yHollywood
se vea obligado a mostrar un nuevo rostro.

Hollywood se vuelca sobre la historia mexicana

Para estos años Hollywoo'1 empieza a explorar la historia de
México. Pero no pudo deshacerse de sus tendencias originales;
el pasado mexicano fue tratado con desdén, utilizando el filtro de
las películas del tipo greaser; muchas ocasiones fueron útiles para
usar a México como pretexto para mostrar el heroísmo norteamericano, sus 'obras moralizantcs" y sus luchas ideológicas. Esta
tendencia se observa claramente en tres famosas películas biográficas realizadas en Hollywood: iVii•a Villa! (1934), Juárez
(1939) y iViva Zapata! (1952).
Antes de filmar iViva Villa!, la MGM, haciendo gala de la
política de buena vecindad, obtuvo la aprobación del gobierno
mexicano, que se tornó en terminante prohibición al ver el producto final; un filme ridículamente machista dentro del género
greaser.
En la cintaluárez, grabada en 1939, se observa un tratamiento
más respetuoso del tema. Sin embargo, se transformó a este
presidente mexicano del siglo XIX (Benito Juárez) en una simple
metáfora de la democracia política de los Estados Unidos y en
un portavoz de la creciente preocupación norteamericana por el
a\'llllce del nacismo y el íascismo.&lt; 14 ) Mientras es perseguido

�66

Bricolage

incansablemente por tropas francesas, Juárez lleva consigo un
enorme retrato de Abraham Lincon, que cuelga en las paredes
de todos los lugares en los que se hospeda. Napoleón III es
tomado por Hollywood como ingenuo substituto de Adolfo Hitler, mientras Juárez emite mensajes anti-hitlerianos en perfecta
retórica al estilo Monroe: "Señores, con qué derecho las grandes
fuerzas de Europa invaden esta tierra nuestra ... Que el mundo
conozca el destino que tendrá cualquier usurpador que intente
poner un pié en esta tierra"_(IS) En este filme, Juárez bien puede
pasar como un héroe político pero no como un modelo humano:
habiendo rechazado las súplicas del emperador Maximiliano
quien le pedía compasión, el presidente, es presentado como un
indio zapotero finalmente vengativo, carente de sentido del humor (pero con poder político), que habrá de terminar siendo
finalmente, lo que tenla que ser, unweaser.
Al igual que Juárez, Emiliano Zapata aparece como un amasijo ideológico en la película iViva Zapata! realizada en 1952 y
dirigida por Elia Kazan sobre un guión de John Steinbeck. La
película continúa siendo una de las representaciones más positivas de México en la historia de la cinematografía norteamericana,
presentando a Zapata como un valiente campesino influenciado
por los valores agrarios jeffersonianos. Ahí Zapata es heroico,
humano y delicado. Sin embargo, la historia mexicana es sólo un
segundo plano para presentar los conflictos ideológicos norteamericanos que aparecen siempre en primer plano.&lt;16) En la
introducción de la publicación del guión de la película,Robert
Morsberger asume que iViva Zapata! refleja la permanente oposición de Steinbeck al totalitarismo, tanto de derecha como de
izquierda, y su simpatía por aquéllos que no cuentan con fama o
poder, especialmente los campesinosP7) Paul Vanderwood
presenta una interpretación alternativa; él considera ll Zapata
como un guerrero de la 'batalla de guerra fría'; el adecuado
substituto de Kazan-Steinbeck en su activismo anticomunista.

C. Conés: México en el cine 67

Zapata serla el baluarte de la pureza democrática anticomunista
frente al oportunismo del totalismo subversivo que representa
Fernando Aguirre (Joseph Wiscman)_(IS)
A pesar de estos defectos y liberalidades históricas, Juárez y
iViva Zapata! siguen siendo modelos de sensibilidad transcultural y de apego a los datos históricos comparados con lo que
vendría después: la historia mexicana versión Hollywood, ocasión
para demostrar que los anglosajones son verdaderos héroes.
Puede suceder que México gane la batalla, como ocurre en El
A/amo (1960) -después de todo también dentro del cine la historia es revisada- pero sólo para que Texas gane finalmente la
guerra. La lucha de Juárez contra los franceses ha regresado en
repetidas ocasiones a la pantalla; sólo que ahora los norteamericanos la conducen para garantizarle la victoria. En Vera Cmz
(1954), un ambicioso fugitivo norteamericano y un antiguo jefe
de la Confederación americana inclinan la balanza hacia Juárez.
Y no sólo eso, la lucha juarista proporciona el ímpetu necesario
para celebrar la reunificación nacional norteamericana en Major
Dundee (1964), ya que ahí los soldados de la Confederación y los
de la Unión dejan a un lado su antagonismo con el fin de ingresar
a México y derrotar a los franceses. No es nada extraño que los
cinéfilos norteamericanos, por lo general ignorantes de la historia
de México, concluyan que verdaderamente su país merece el
crédito principal por haber auycntado finalmente a los franceses
de México.
Asimismo, el cinc norteamericano ha reescrito la Revolución
Mexicana convirtiéndola en un buen escenario de sus obras
moralizantes. La película 771ey Came to Cordura (1959) empieza
. con una hatalla ficticia en 1917, cuando una expedición al mando
de Pershing derrota al ejército de Villa. El film está hecho para
mostrar la valentía de los soldados norteamericanos.¿ Y entonces
por qué Villa gana tantas batallas? Su secreto radica en la ayuda

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Conés: México en el cine

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de un solitario piloto norteamericano (Robert Mitchum) quien
salva en múltiples ocasiones al general en Villa Rides (1%9). Lo
mismo podremos observar en The Professio11a/s y Tl1e Wild
Bunch; los fugitivos anglomericanos ylos soldados estadounidenses son capaces de derrotar ejércitos mexicanos revolucionarios
a pesar de su superioridad numérica.

zadores de peleas y.crímenes entre los norteamericanos de orien
anglosajón. Del mismo modo, las ciudades fronterizas estadounidenses suministran un transfondo de decadencia y amenaza
para los estadounidenses que no hacen más que intentar dilucidar sus propios dilemas: adicción a los narcóticos en T/1e Tijuana
Sto,y (1975); crimen en A cross the Bridge (1957).

El regreso de-estas temáticas permite una nueva versión del
bandido mexicano. Paralelamente a estos filmes sobre la historia
mexicana, hay películas posteriores a la Segunda Guerra Mundial
-en donde se busca proyectar una imagen diferente de México y
los mexicanos. Por el lado favorable, se presentan mexicanos
dedicados a hacer justicia, en contextos más modernos y en
géneros más serios que los que observamos en el ZoJTo y en Cisco
Kid. Así por ejemplo, en Border I11cide111 (1949), Ricardo Montalbán representa a un valiente agente del gobierno mexicano que
se hace pasar por un trabajador indocumentado tratando de
aniquilar a una banda de contrabandistas inmigrantes. Montalbán muere en el cumplimiento de su deber y los mexicanos
someten, en distintos momentos, a los malvados angloamericanos. Esto mismo se observa en el clásico de Orson Welles: Touc/1
of Evi/ (1958), en donde el leal agente mexicano de narcóticos,
Mike Vargas (Charlton Hestor,}, burla a un corrupto alguacil
angloamericano (Welles) en una batalla que se efectúa en ciudades gemelas pero ficticias de la frontera méxico-estadounidense.

Decíamos que la posguerra permitió resucitar al bandido
mexicano, salvaje y alevoso, acompañado de la reafirmación de
la superioridad angloamericana. Paradójicamente, este mismo
tema permitió la mejor película norwamcrieana jamás filmada en
México: Tl1e Treasure of the Sima Madre de John Huston (1947).
Aquí se puede ver de nuevo el prototipo de "nuevo usurpador"
que resurge como bandido sádico, Go/d Tooth, quien machetea
al minero norteamericano Humphrey Bogarl y después esparce
las bolsas de oro en polvo creyendo que era arena. &lt;19&gt; Ahí mismo
un explorador norteamericano (Waltcr Huston) se convierte en
un semi-dios para los indios mexicanos, al salvar mediante respi. ración artificial (él dice que es un truco de Boy Scout experimentado) a una joven víctima que estuvo a punto de morir ahogada.
Los nativos, desde luego, le agradecen y lo convierten en su
huésped deificado para toda la vida.

Estos filmes no sólo permiten destacar personajes mexicanos
serios y admirables, sino que dan pié al surgimiento de dos temas
de la posguerra en donde México estará frecuentemente involucrado: la inmigración de indocumentados y las ciudades fronterizas. No extraña que estos temas sigan estando al servicio de la•
puesta en escena de la superioridad anglosajona. En la gran
mayoría de las películas sobre inmigrantes indocumentados, como Wetbacks (1956), los mexicanos se representan como catali-

Los bandidos mexicanos -que por lo general ven frustrados
sus planes gracias a la oportuna aparición de los hérnes anglosajones- que aparecen en Treasure, regresan a la pantalla con-T/ie
Magnificent Seve11, la epítome de "mi fugitivo derrota a tu gente'.
Dentro de este género, el tonto y chapucero general mexicano de
la comedia iViva Max! no es más que un burdo remedo. En una
forma absurdamente patriótica, decide por sí solo reconquistar
el Alamo para México, pasando la frontera co~ su ejército hasta
lo que actualmente es San Antonio. Así, llega a ocupar La Misión.
Con toda su necedad, no deja de tener valor e imaginación. Sin
embargo, todo este teatro es inútil. La trama se balancea entre la

�70 Bricolage

cobardía de las fuerzas paramilitares de Texas y el absurdo de
Max. Al fina~ el general y su tropa salen de San Antonio marchando orgullosamente ante los aplausos y los vivas de la multitud.
Los Viejos Temas: lUna nueva era?

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En las últimas dos décadas se han venido retomando estos viejos
temas. México sigue sirviendo de escenario adecuado en el cual
los anglosajones contemplan su ansiedad y resuelven sus antiguos
dilemas. EnAgai11st Al/ Odds (1984), aparece un antiguo templo
maya en donde han sido sacrificados equipos que han perdido
competencias de atle.tismo. El templo se convierte en un misterioso lugar en el que se desarrolla un enfrentamiento a muerte
entre dos jugadores norteamericanos de fútbol. Ese mismo año.
Under the Volca110, muestra el día de muertos como un ambiente
insoportable inclusive para un filme. El periódico Excélsior, lo
califica como una visión humillante de México. Curiosamente fue
co-producido por el gobierno mexicano.&lt; 20J Aún el galardonado
filme El Norte (1984) del talentoso cineasta chicano Gregory
Nava, retrata la inmigración guatemalteca a los Estados Unidos
y muestra la hostilidad mexicana, en esta ocasión dirigida contra
otros latinoamericanos que tratan de cruzar la ruta hacia la tierra
de las esperanzas: Estados Unidos. En este ambiente de amenazas, los angloamericanos continúan vcneiendo a las fuerzas me,ácanas llegando aún más lejos: en esta era de igualdad de sexos,
la~mujeres angloamericanas demuestran su superioridad sobre
los mexicanos. En Su11b11111 (1979), Farah-Fawcett-Majors es
seguida por un grupo de criminales mexicanos tramposos en una
interminable persecución de automóviles, camino a Acapulco.
Después de muchos esfuerzos logran capturarla. En Losi,1 'lt
(1983), una ama de casa anglosajona enajenada (Shelley Long) y
un grupo de muchachos norteamericanos se topan con la maldad
de Tijuana, pero logran escapar sanos ysalvos al burlar a un grupo

C. Cortés: México en el cine 71

de jóvenes pandilleros de Tijuna y al propio jefe de la policía de
la ciudad.
Cabe mencionar por último que los trabajadores mexicanos
indocumentados han regresado a la pantalla. Algunas veces este
tema sirvió para elaborar argumentos sobre el contrabando como
se hacía en años posteriores a la guerra: Blood Barrier (1979),
Border/i11e (1980), y 77ze Borda (1982) son buenos ejemplos de
esta primera tendencia. Otros filmes buscan más bien centrarse
en la experiencia de los indocumentados en Estados Unidos.
Salvo E/ NorteyA/amb,ista (1977: Robert Young), en toda esta
producción cinematográfica los trabajadores de origen mexicano
no son vistos ni siquiera como seres humanos.&lt; 21 )
El Norte hace referencia a ese miedo norteamericano según
el cual los inmigrantes indocumentados habrán de minar la economía de Estados Unidos arrebatando las oportunidades de
empleo a los habitantes de la Unión Americana. Esta cuestión
~a dividido la opinión de la comunidad méxico-norteamericana.
En el filme, un envidioso chicano, reporta a la 'migra" a un
inmigrante ilegal, debido a que éste, un ambicioso joven guatemalteco, había sido colocado en un mejor puesto que él. Desafortunadamente, cuando se trata el tema de la perceptible
amenaza económica latinoamericana, se le incluye gratuitamente. Esto se observa fácilmente en My twor, donde un joven y una
muchacha, estudiantes universitarios chicanos, se hacen pasar
por inmigrantes indocumentados hispanoparlantes con el objetivo de conseguir empleo de jardinero y sirviente respectivamente,
en una lujosa mansión de Los Angeles. Ellos actúan de esta
manera, pensando que sólo así se les contrataría.
Contrastando con estas tendencias, y conforme los norteamericanos toman paulatinamente conciencia de la realidad hispana
en los Estados Unidos así como los norteamericanos de origen

�72 Bricolage

hispano son más activos en la producción fílmica, aparece una
nueva tendencia que posiblemente marque una nueva era. En
fechas pasadas, los chicanos participaron activamente en la producción de cuatro películas que fueron ampliamente aceptadas:
La Bamba, Bom in East L.A., Stand and Deliver, y The Milagro
Beanfield War. Aún y cuando estas películas no se centran en
México, algunas de ellas si lo incluyen en su argumento. En La
Bamba, Tijuana significa misterio ytentación para Ritchie Valeos
y representa una fuente de inspiración para su gran éxito musical
del mismo nombre. En Bom in East l.A., Tijuana continúa siendo
una peligrosa y corrupta ciudad mexicana totalmente acorde a la
visión hollywoodense. Sin embargo, también es habitada por
gente honesta. En ese filme, el chicano Rudy Robles, nacido en
Estados Unidos, es deportado por error por la 'migra'; es así
como descubre la cultura mexicana. De ahí nace en él un sentimiento de respeto hacia México. Pero no tanto como para quedarse a vivir en ese país. En el clímax de la película, Rudy entra
a los Estados Unidos marchando en medio de un ejército de
inmigrantes indocumentados respaldado por Neil Diamond cantando 'América'.

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A pesar de las señales positivas de estas cuatro películas y de
los fuiuros permisos de filmación de otras tantas sobre México y
Centroamérica, el optimismo debe evaluarse con cautela. Curiosamente, el verano pasado, una revista de contenido cinematográfico publicó una nota en la que se solicitaban actores hispanos
para cubrir dos papeles en el reparto de la película Stange Justice,
uno de ellos con el tipo 'macho hispano', y el otro como un 'don
Juan', latino, de cabello oscuro y bien parccido.(22l

C. Cortés: México en el cine 73

dispositivos útiles, amenazas antagónicas, metáforas expresivas,
convenciones iconográficas y súbditos de Estados Unidos. Para
Hollywood, México no ha sido más que el escenario ideal y
adecuado para sus grabaciones, más que una nación contigua,
visiblemente misteriosa y generalmente turbulenta; una nación
con una población de características étnicas identificables lin•
güísticamente desafiante y culturalmente indescifrable. A pesar
de la variedad temática, el mensaje sobresaliente es por lo general
constante: la afirmación redundante, implícita o explícita, de la
superioridad anglo-estadounidense; superioridad tanto moral
como física y económica.
En suma: Hollywood no ha sido más que ocasionalmente un
lugar en el que se propicie una mejor comprensión entre estas
dos sociedades. Generalmente se ha distinguido por su capacidad para distorsionar el pensamiento y las creencias de los
norteamericanos con respecto a sus vecinos del sur. (24)

NOTAS DELA TRADUCCION.

(a) Representaciones alegóricas de los siglos XV y XVI en las
cuales los actores personifican vicios y virtudes.

(b) Novelas de bajo costo del género melodramático.
(e) Greaser: Término despectivo usado por los norteamericanos

Hollywood ha realizado miles de películas que tratan sobre
México y los mexicanos.c23 &gt; Pero pocas han tomado seriamente
el tema. México y los mexicanos, yen menor grado otros 'latinos',
han servido principalmente como antecedentes provocadores,

para designar a los mexicanos. Significél sucio, grosero, cochino.

�C. Cortis: Mbico en ti cint 75

74 Bricolage

NOTAS

(1) Se puede encontrar una referencia más amplia de The Wild
Bu11ch en Reynold Humphries, "The Function ofMéxico in
Peckinpahs Films" (El papel de México en las películas de
Peckinpah) Jump Cut, 18 (1978), pp. 17-20.
(2) He tomado el concepto de "convenience" (conveniente) de
Blaine S. Lamb, "The Convenicnt Villain: The Early Cinema
Views the Mexican-Amcrican", Journal of the West, XIV, 4
(October, 1975).

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(7) Variety, November 24, 1916.
(8) Esta nor!°a se torna explícita en el Código de 1930 para la
produCCJón de películas Cinematográficas, mejor conocido
como Hays Code, el cual dominó las películas norteamericanas hasta mediados de la década de los años cin~enta (aunque oficial~ente_ no se anunció su desaparición
SIDo~a 1966). El Código dzce en parte 'Miscegenation" (la
relaaón sexual entre _la raza blanca y negra) is "foroidden".
Esta. norma fue aphcada, con ciertas variaciones a las
relaaones de los b~ancos con diferentes grupos de no blancos. Del Código de Producción de Películas
Cine~atográficas, impreso en Robert H. Stanley y Charles
~- St~mberg,. T/1e Media Em•iromnelll: Mass Commu11ical1ons III Amenca11 Society (New York: Hasting House, 1976)
p.82.

(3) La mayoría de las evidencias utilizadas en este trabajo han
sido tomadas de "My Ethnicily and Foreigness in Film Computer Data Bank' de la Universidad de California,
Riverside's. Laboratorio para la Investigación Histórica. Mi
libro, aún inconcluso, sobre lo característico del trato fílmico
por parte de los Estados Unidos en relación con las naciones
extranjeras, coloca la descripción de México en el contexto
comparativo de las rcp,esentacioncs distorsionadas por
Hollywood. Por otra parte, mi libro sobre el trato
cinematográfico hacia los grupos étnicos, compara los
méxico-estadounidcnscs con otros grupos étnicos de los
Estados Unidos.

(9) Jack Hicks, "9 to 5's, Rita Moreno: Tlze Cutthroats Almos/
Got Her", Tv. Guide, January 15, 1982, p.28

(4) Cecil Robinson, fVith the Ears of Stra11gers: Mexica11s a11d
Mcxica11 America11s i11 Litera111re (Tucson: University ol
Arizona Press, 1977); Arthur G. Pellit. Images of the
American i11 Fiction and Film, editada junto con un epílogo
por Dcnnis E. Showaltcr (Collcgc Slalion: Texas A&amp;M
University Press, 1980) pp. 22-24; y Ralph E. Friar and
Natasha A. Friar, The 011ly Go/Jd !11dia11. Thc Hollywood
Goespel (new York: Drama Book Spccialisls, 1972) pp.
17-68.

(11) Para una discusión más amplia sobre la imagen de las latinas
~n l_as pelí~ula~ nort_eamcricans véase: Carlos E. Cortés,
Chicana~ m Fzlm Hzstory of an Image", in Gary D. Keller
(e~.), Cl11ca110 Cmema: Researc/1 Reviews, and Rosources
(Bmghamton, New York: Bilingual Rcview/Press 1985 pp
94-108.
'
' .

(5) Dcborah E. Mistron, "Tlze lnstilllcional Revo/11tio11: lmages
of the Mexica11 Revo/111io11 in the Cinema' (disertación del
doctorado en Filosofía, Universidad de Indiana, 1982).
(6) David A. Wciss, Coronel, Fcbruary, 1952, p. 38, citado en
Kevin Brownlow, Tlze War, The West a11d Wildenless (New
York: Alfred A. Knopf, 1979) p. 87.

(10) Est~ tema es tratado más ampliamente en Bruce-Novoa
"I'h1s Hollywood Americano in México', en Juanita Lun~
Law~n,Juan Bruc~--Novoa, Guillermo Campos, and Ramón
Sald1~ar (eds), Me.neo and 1/ze United States: Intercultural
Relations m the Humanilies (San Antonio: San Antonio
College, 1984), pp. 22-24.

(!2) De ~cuerdo con un oficial del gobierno mexicano, 'Con estas
películas, su postura negativa con respecto a México se había
zncr~mentado a tal grado que el gobierno mexicano
consideró necesario realizar una protesta'. Vea New York
nmes,, Febr~ro 11, 1922, p. 15., cita realizada por Allen L.
Woll, Band1ts and Lovcrs: Hispanic Images in American
Filio', en Randall M. Miller (cd.); Tlze Ke/eidoscopio Lens:
How Hollywood Vtews E1h11ic Groups (Englewood, New
Jersey: Jerome S. Ozer, 1980), pp. 56-57.

�76 Bricolage

C. Cor1cfs: México en el cine 77

(13) League of Nations, Treaty Seiies, vol. 165 (1935), No. 3818,
citado en Allen L. Woll, "Hollywood Bandits, 1910-1981", in
Richard W. Slatta (ed.), Bandidos: 771e Varieties of Latin
American Bandit,y (Wcstport, Conn.: Greenwood Press,
1987), p. 174,
(14) John Eugene Harley, World-Wide lnf/11ences ofthe Cinema:
A St11dy of Official Censorship and the lntemational Cultural
Aspects of Motin Pictures (Los Angeles: University, of
Southern California Press, 1940), Chapter 5.
(15) Para información de las implicaciones políticas del11árez vea
Paul Vanderwood, "lntroduction: A Political Barometer", in
Vandcrwood (ed.),Juárez (Madison: University ofWisconsin Press, 1983), pp. 9-14.
11

(16) Para una interpretación indigenista de Viva Zapata, vea
Carroll Britch and Cliff Lcwis, "Shadow of the Indian in the
Fiction of John Steinbcck", MELUS, XI, 2 (Summer, 1984),
pp, 39-58.

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~

; , lt::

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1

11:
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11

(17) Robert E. Morsbcrg, "Stcinbccks Zapata: Rebel Versus
Revolutionary", in John Stcinbcck, Viva Zapata the Original
Screenplay (New York: Viking Prcss, 1975), pp. xi• xxxviii.
(18) Paul Vanderwood, "An American Cold Warrior: Viva
Zapata, in John E. Connor and Martin A. Jackson (eds.)
American History/American Film: Interpretinf the Hollywood Image (New York: Frcderick Ungar, 1979, pp. 183201.
(19) Para un análisis del retrato de "Gold Tooth" realizado por
Alfonso Bedoya, vea James Naremore, "lntroduction: A
Likely Project", in Naremore (ed.), 771e Treas11re ofthe Sierra
Madre (Madison: University of Wisconsin Press, 1979), p.
28,

~

(20) Citado en Concepción Badillo, "Under Volcano" Draws
Irate Reactions in México", Los Angeles Times, May 14,
1985, VI,p.6.

(21) Una ~pre~iación p~ovocativa de Alamb,ista, es la de Gregg
Barnos, Alambnsta: A Modcrn Odyssey", in Keller,
Chicano Cinema, pp. 165-167.
(22) Antonio Mejías-Rentas, "Latinos Making Film History"
Latín lo11mal, Scptcmbcr 1(). 16, 1987, p.2,
'
(23) El historiador fílmico Emilio García Ricia, de la Universidad Autónoma de México, ha identificado más de 3 000
películas internacionales que son sobre México o' los
mexicanos; la mayoría de ellas realizadas en los Estados
Unidos. La colección más grande de resúmenes de bs
primeras películas de contenido mexicano es el apéndice de
Georgc H. Rocder Jr., de 3') púginas, "Mexican in thc
Movics: Thc lmagc of Mcxicans in American Films, 18941947" (manuscrito no publicado, Uni\'crsidad de Wisconsin,
Madison, 1971), citado en l'cttir lmages of the M1Crica11American, p.132.

(24) Mi agradecimiento para Carlos Monsil'ais por sus comentario~ perceptivos. con respecto a uno de mis trabajos
anteriores .concernientes al trato a México en las películas
norteamericanas; para Tom Thompson por su magnífico
trabajo en "My Ethnicity ami Forcigncss in Film Computer
Data Bank", y también para el Senado Académico del
Comité de Investigación de la Univcrsidad de California por
~u gr,an ?PºYº de investigación intramural para mi
mvest1gac16n sobre los lilmcs.

�CONSIDERACIONES SOBRE EL DISCURSO REPETIDO

LIDIA RODRIGUEZ
DORA ESTHELA RODRIGUEZ

"

La Colonia Independencia, fundada en la década de 1880, estuvo
poblada inicialmente por las familias de un grupo de picapedreros procedentes de San Luis Potosí, que fue contratado para
laborar en la construcción del palacio de gobierno durante la
administración del general Bernardo Reyes. Por mucho tiempo
se le conoció como "Barrio de San Luisito' en relación con el
origen de sus pobladores quienes, pese a su carácter de inmigrantes, pronto empe1.aron a cultivar el orgullo de vivir en el barrio
'más reynero', como dice el corrido de Monterrey. Ese orgullo
se ve reforzado por su ubicación: frente al Palacio Municipal, la
Colonia Independencia se halla en paralelo -del otro lado del río
Santa Catarina- a la Gran Plaza, que se considera actualmente el
centro de la ciudad.

En lo referente al ingreso familiar, los habitantes de la Colonia
Independencia presentan diferencias muy grandes. Lo mismo
sucede en el nivel educativo. Es difícil catalogarla en un estrato
SOcial determinado.

�80 Bricol,¡g,

L Rodríguez y D. E. Rodríguez: Disrnno repetido 81

Las entrevistas cuyos textos constituyen nuestro universo de
análisis corresponden a los 40 que, dentro de la i1U1estigación "El
Habla de Monterrcy",(1) fueron realizadas a hablantes de la
Colonia Jndepcndecia.

Las características sociológicas de los informantes son las
siguientes:

SEXO

50% hombres y 50% mujeres

EDUCACION:

37.S%con primaria, tem1inada oui~omplet(f,
42.5% con nivel máximo d~ educ.ac1ón media
y 2o % con estudios de hce~c,atura y aun
postgrado.
35% en el sector servicios,
32.5% e11 el de comercio,
S% en la illdustria y el resto co11stintido por
amas de casa, estudia11tes, un bracero y un
vago, dedicado al pa11dil/erismo.
J7.5% con un ingreso familiar e11tre dos y tres
veces el sueldo mi11imo,
32.5% coll entrada económica menor a ese
ra11goy
30% con ingresos superiores al mismo;
60% originarios de Monterrey y .el resto
proveniente de diversos estados me:acanos.

TRABAJO:

SALARIO:

MIGRACION:

La concepción de "discurso repetido" proviene de la lingüística estructuraJ,C2) donde se define denrro de un marco teórico
referente a la creatividad humana, por un lado y al principio de
economía,&lt;3) por el otro. En el habla se aplica este.principio.
Gracias a su capacidad simbólica, el hombre crea contmuamente
signos de comunicación y renueva sus formas de expresividad,
sometiendo sus creaciones a lo establecido en la economía del
lenguaje. y por otro lado, el apego a ese mismo principio lleva a
los hablantes a abreviar el proceso de producción empleando

frases que, previamente elaboradas, forman parte del acervo
lingüístico del que dispone -en el idioma correspondiente- para
organizar su discurso. De este modo se distinguen las expresiones
que están siendo creadas en el momento de hablar, de las que
provienen de discursos anteriores a ese momento, y que constituyen el 'discurso repetido".
Refranes, dichos, proverbios y todo aquello que expresa la
sabiduría popular; expresiones de la onda; fórmulas de origen
religioso, o aquellas que sirven para iniciar una conversación o
para mantener el contacto con el interlocutor; eufemismos y
frases de cortesía; todo ello constituye el "discurso repetido". Se
trata siempre de construcciones ya elaboradas que funcionan
como bloques semánticos cuyo sentido va más allá del significado
individual de las palabras. Así, la palabra "cuello" pierde su
denotación referencial en el conjunto de "se alza el cuello", cuyo
significado, aún relacionándose con el quinésico al que alude,
conn~ta 'mayor seguridad, arrogancia o superioridad".
En la perspectiva estructural del discurso repetido se estudia
la función de sus elementos dentro de la gramática de la lengua.
Pero a fm de definirlo según un nuevo punto, aquí hemos adoptado una perspectiva sociolingüística, en la cual el lenguaje ya no
es visto en cuanto conforma la estructura de una lengua, sino
como instrumento de comunicación y como actividad humana.
Nuestro interés, aún basado en consideraciones lingüísticas, va
más allá de ellas para observar el uso de la lengua en un contexto
determinado, en correlación con la sociedad yen interdependencia con ésta; nos importa captar en qué grado la lengua precede
al individuo y le impone una visión del mundo sin que el hablante
llegue a tener conciencia de ello.

�82

Bric"'9

Ahora bien, al considerar el aspecto sociológico del discurso
repetido no podemos dejar de referirnos al estudio de Bernstein(4) y su distinción entre "códigos amplios y códigos restringuidos". Para este autor, la introducción continua de frases yotras
construcciones ya elaboradas es una de las características de la
restricción lingüística; muestra la escasez léxica de quienes las
emplean, a diferencia de la gama de recursos de que dispone el
hablante que usa el código amplio de su lengua, que lo lleva a
expresarse en forma más original, puesto que sus construcciones
son planeadas por él y le dan más valor a su individualidad.
Al respecto y a fin de someter a prueba esta afirmación de
Bernstein, la oponemos a las consideraciones ya expuestas sobre
el principio de economía, según el cual en las construcciones del
discurso repetido, el hablante "se ahorra palabras", dice en ellas
mucho más que en los significados aislados de los vocablos.
Cuando los jóvenes emiten la expresión "agarra la onda", están
usando un tropo por el que se equipara la comunicación humana
a la de los aparatos de radio y otros medios de telecomunicación:
invitan al interlocutor a "sintonizarse en la misma longitud de
onda" en que el emisor está mandando el mensaje, para que la
comunicación pueda establecerse de manera más completa.
Por otra parte, hay construcciones idiomáticas cuyo uso es
obligatorio, por ejemplo "hacer guardia", donde la posibilidad de
sustituirlo por un sinónimo nos lleva a otras construcciones ya
elaboradas como "estar de guardia". Y finalmente, en el uso de
expresiones del discurso repetido se observa muchas veces la
presencia de algún grado de creatividad por parte del hablante;
esto es, en casos donde el bloque"original" ha sido modificado en
alguno de sus elementos.&lt;5&gt;

L Rodríguezy D. E. Rodríguez: Discurso rtpetido 83

1. Consideraciones estructurallstas del discurso repetido

En la perspectiva estructuralista, interesa señalar que las expresiones del discurso repetido, aunque estén formadas por varias
palabras -constituyendo frases y aún oraciones completas- funcionan como unidades léxicas cuyo sentido es global. Algunas de
ellas presentan escasa complejidad semántica, como las siguientes onomatopeyas producidas por los informantes de este universo de análisis:

Al chaz-chaz
Güiri-guiri

Guara-guara

En cambio, el discurso repetido presenta problemas a la
semántica cuando pasa a constituir tropos, cuyo sentido se da en
lenguaje figurado. Este tipo de elementos también fue producido
por los hablantes de la Colonia Independencia y, en algunos casos
se tradujo en metáforas alusivas a partes del cuerpo humano que
pueden funcionar como sustantivos o frases nominales:

Un mano a mano
Oídos sordos

Lo que caiga en mis manos

A diferencia de otras que constituyen enunciados predicativos o adverbiales:

Somos codos
Estamos a mano
Con la cara de este tama,io
Te andan las tripas rumbando
Con los nervios de punta
Se quedan con los ojos cuadrados
Con el pié en el cuello
En u11 abriry ce"ª' de ojos

�84 Bricolage

L Rodtfguez y D. E. Rodtfgua: Dúcuno rtpdido 85

Segú11 la ma110 que te11ga11
Tomarlo tan a pecho
Hecho co11 toda la ma110

Todos coludos o todos Trlbones
Están en sus seis (hiperbolización de 'estar en sus cinco sentidos').

Y aún, las que llegan a constituir oraciones complejas:

Cállate la boca
Será la mano
Le voltea la cara
Se alza el cuello
iEn qué cabeza cabe?
No me cabe e11 la cabeza
Me volaro11 la cabeza
Y me quiebro la cabeza
Le dan la 111a110
A ése no le callas la boca
Uno le carga la 1110110
Me aprieto el ci11to
Hasta te chupas lo dedos
Que no se te pase la ma110
Te vas dando vueltas la cabeza
Te deja un sabor amargo en la boca
A mi me aga"an los nervios muy feo
De qué te sirve tu elega11cia y tu hennosura
Muy frecuente también es la alusión a los colores:
Somos de hueso colorado
Se las vio negras
Somos muy 11egreros
Somos bie11 rojillos.
Tte11e que a11dar uno de zanahoria
Para comprender esta última expresión, es necesario saber
que, con la palabra 'zanahoria', se designa a los trabajadores
encargados de barrer las calles en Monterrey.
Otras expresiones del discurso repetido funcionan como frases adverbiales y objetivas, sea con el verbo explícito o implícito:
A grito y a sombrerazo
Vivirlo en carne propia
Estamos de mal en peor
No somos co11ejillos de Indias

A trote y moche
A vuelo de pájaro
Están más papanatas que yo
Es madera de la misma

Construcciones distintas de este tipo de discurso llegan a
constituir lo que se conoce con el nombre de 'metalenguaje". Así
se designa a las expresiones que se usan para referirse al lenguaje
mismo, dentro del cual hay una serie de estructuras ya elaboradas, a disposición de los hablantes. Con todo, y pese a que en
~as se emplea el lenguaje para hablar del lenguaje mismo, su
uso no implica una reflexión sobre los valores lingüísticos; se
trata, como en todo el discurso repetido, de retomar estructuras
ya hechas, que el hablante utiliza sin conciencia de su origen o de
su función:
Porno decir
Por equis
Hablan mal
Es puro cuento
Entre comillas

Y equis
Equis y griega
Echar madres
Se pone al grito
Entre paréntesis
Como luego dicen
Como luego dice uno
Bueno por no decir feo
Poner tantos peros
Decir malas palabras
Perdonando la expresión
En el buen sentido de la palabra Es cuento de nunca acabar
Habla uno golpeado (alusión al acento norte,Jo)

2. Dimensiones sociosem,ntlcas del discurso repetido
Hasta aquí nuestras consideraciones han sido en torno a la
función eminentemente lingüística de las construcciones del discurso repetido, en cuanto a la categoría gramatical que constituyen y su grado de complejidad semántica, tomando en cuenta el
principio de economía del lenguaje. En cambio, a partir del
cuestionamiento de estereotipos, nuestras consideraciones se

�86 Bricolage

L Rodr{guez y D. E. Rod,fguez: Discuno r,pefido 87

ampliarán tratando de aprehender la relación recíproca que
entre el habla y la sociedad se establece.

Echando a perder se aprende
En gustos se rompen géneros
Desde el momentó de agarrar el taco se reconoce quién es tragón
El que a buen árbol se anima, buena sombra lo cobija
Más vale malo conocido que bueno por conocer

2.1. Cuestionamiento de estereotipos
2.1.1. Dichos y reíranes

1

1

En el cine se ha caracterizado a los habitantes del norte
mediante un estereotipo en el que se hace creer que su habla está
muy coloreada por el uso de dichos y refranes. Al respecto, en
este universo de análisis hemos encontrado estos elementos del
discurso repetido en un uso tan poco frecuente que nos obliga a
desmentir ese aspecto estereotipado del norteño. En forma de
dichos, aparece la antigua metáfora del viaje, al que se alude
como camino, rumbo o paso:

Agallar su rumbo
Toma el mismo camino
Voy de paso

Cada quien va por su rumbo
Vas encontrando el camino

Las alusiones al tiempo también encuentran expresión:

Tenemos siete vidas
Tenemos vida de gatos
Trabaja de sol a sol
El día de mañana
Todo tiempo pasado fue mejor Hay que pensar en el mañana
Viejos tiempos/ viejos buenos tiempos
Algunos de los refranes emitidos tienen una fuerte carga de
sabiduría popular. Estos refranes, discurso repetido que ofrece
una moraleja, son expresiones más completas en tanto la propo•
sición que transmiten está totalmente explícita. En ellos, quisiéramos llamar la atención del lector a meditar sobre la pervivencia
de elementos rurales (árbol - sombra; bullo) en el habla de
población básicamente urbana e industrializada:

kºm°:mW:,do digo una cosa es porque tengo los pelos de la bum1 en
Algunas elipsis de otros refranes aluden a lo económico:

Dar de su cosecha.

No cuesta nada soñar

Y dentro de estos se hallan los anglicismos dada la lit al
.
'
er
ra ucción del equivalente en inglés:

t d

Negocios son negocios
Como puede observarse, el contenido semántico -comu .
d
meao en forma_gl~b~l en todas las expresiones hasta aquí analizadaspr~cede_al md,viduo, quien las emplea sin la conciencia de su
ongen m de su carga ideológica.
2.1.2. Fórmulas de cortesía y alusión
a la muerte.

t 1:1ucho se ha hablado de la cortesía mexicana y de la impor7c1a que la muerte tiene en nuestra cultura, ' La aparición de
a ~nas fórmulas de cortesía en este corpus de análisis pudiera
re,orzar
· 'ó
esa op1m n, puesto que a través de su uso, el hablante
trata de mostrar su buena educación:

Aquí en la casa de ustedes.
Me siento como en la cas 1
ele

Aquí en su casa de ustedes
Nos tienen a sus órdenes

Sin embargo, al lado de esas fórmulas, aparece otro t' d
d.
.
1poe
mentos el discurso repetido que tiene connotación muy dis-

�88 Bricolagt

tinta· esto es el uso de expresiones que permiten al hablante
•
•
•
.
da.(6)
mostrar su enojo O su disgusto ante una s1tuac1ón da • estar
en friega, es como la fregada, es una friega, te fri_egan, friegue y
friegue, habla que fregarse, se los está llevando la fregada, eStoy
jodido, los jodidos, estar nomás jeringando.
La fuerza expresiva es en ocasiones aún mayor, como en vale

madre, yen otras expresiones que son usadas con o sin conciencia
de la enorme carga dada en su sentido correspondiente: son unos
huevones, estaba hasta el tronco, ya se la bañó. Expresión esta
última muy popular entre los jóvenes en referencia a una exageración al realizar cualquier cosa.

L Rodrfgun y D. E. Rodrfguez: DiJcuno r,petido 89

2.2.3. Frases provenientes de los medios masivos; lenguaje
de onda.
En lo referente a la influencia de la comunicación masiva
sobre el ha~la, hay diversas opiniones sobre el grado en que ésta
pueda motivar el cambio lingüístico. Al respecto, la escasa frecuencia yvariedad de las expresipnes originadas en estos medios,
invita a poner en duda la opinión relativa a un impacto determinante en este sentido. Sin embargo, a medida que ampliemos
nuestro universo de análisis, podremos aceptar o rechazar la
validez de tales opiniones. Enseguida anotamos algunas muestras
del discurso repetido {producidas por los informantes de la
colonia Independencia) cuya elaboración proviene de:

Y, entre Ja cortesía y la necesidad expresiva, aparecen otras
formas de discurso repetido que se traducen en eufemismos de
las palabras tabúes: (chin, está carajo, está ca1lón, hazme el recanijo favor, hijoesu, les vale.

-Canciones populares:

En cuanto a la alusión a la muerte, las expresiones correspondientes que fueron producidas en este universo de análisis se usan

-'slogans' comerciales

para calificar una acción: E11te,ró tres por delante, Volvió a nacer;
0 un estado: Muertos de hambre, Muy joven para morir, Ya me

daban ganas de colganne de u11a viga. O bien, para referirse a lo
posible: Con eso los matas, Que me cuelguen. Con estos datos, sin
embargo, no tenemos evidencia suficiente para opinar sobre el
cuestionamiento relativo a la idea que el mexicano tiene sobre la
muerte; por tanto, ese cuestionamiento se deja para futuros
estudios dentro de "El Habla de Monterrey".

• De piedra ha de ser la cama y de piedra la cabecera
• Le dije que s(, pero no le dije cuándo

• El cliente tiene la razón
• Es el alma del automóvil (referencia a cierta marca de
acumuladores)
-el cine: la expresión Soy la mil usos que alude al trabajador que
desempeña diversos trabajos no especializados.
Por otra parte, algunas expresiones que constituyeron muestras del registro juvenil a finales de los años 60, y posteriormente
se generalizaron en el uso, aparecen conformando elementos del
discurso repetido en este estudio:

�90 Bricolage

L Rod,fguez y D. E. Rodr{guez: Discurso~ 91

!'
•

'

;:

,, 1

Agarras la onda.
Buena onda.
iQuéonda?

Agarras onda.
Cada quien sabe su onda.

La generalización en el uso de estas expresiones determina su

aparición en los textos de entrevistas cuyos informantes pertenecen a distintos rangos de edad; de manera que ya no son característicos del habla juvenil.
2.2. Alusión a la historia
En algunas expresiones, el discurso repetido introduce alusiones a personajes, lugares o acontecimientos históricos. Este
tipo de discurso repetido, para personas que desconozcan nuestra historia, implica un proceso de decodificación mayor para
captar su sentido preciso. Así, la expresión "creían que andábamos con la piedra aquí, como el Pípila" exige del oyente el saber
quién fue este personaje, en qué época vivió, etc., para que pueda
llegar a entenderla: el hablante se refiere al desconocimiento de
los extranjeros sobre la vida social mexicana. Del mismo modo,
la comprensión de las expresiones: 'Ya nomás está de que aplanen
el botoncito" y "Lo trabajan peor que a un negro", requiere de un
conocimiento, aunque sólo sea superficial, de la situación del
mundo y su acervo de armamento nuclear, y de la existencia de
la esclavitud en la historia. Otras referencia a la historia dadas en
este corpus del discurso repetido son:

iChihuahua!
Dice la historia
La tima de Pancho Villa
No es que sea uno malinchista
Voy con la revolución (sistema de conteo para señalar la edad).

2.3. Expresiones religiosas
En general, el discurso repetido propio de la esfera religiosa
es uno de los más utilizados. (7) En cuanto a través de la entrevista
y su formato no se buscó la producción del discurso propio del
tema religioso, sorprende que, independientemente de las variables sociológicas, este discurso apare7.ea en el 75% de los informantes. Lo mismo sucedió con la palabra 'Dios" -estudiada a nivel
léxico semántico- cuya producción se observó en la totalidad de
los hablantes.
Dentro del discurso repetido, hay construcciones ya elaboradas en que se menciona directamente a Dios:

A Dios gracias
Dios lo tenga en paz
iAyDios!
Dios me ayudó
iAy Dios mfol
Dios quiso
iAy Dios santo!
Dios no lo dejará
iAy mujer de Dios!
Dios no quiso que as( fuera
Bendito sea Dios
Dios (que) nos da la vida
Como Dios le dio a entender
Dios quiere que no pase
Dios es muy grande
Diosito lo ha de ayudar
Dios lo ha ayudado
Espero en Dios
Gracias a Dios
Que Dios los bendiga

�92 Bricolage

L Rodrfgua y D. E. Rodrfgun.: Discuno rtpetido 93

Gracias al Señor
Hasta que Dios quiera
No se cansa de darle gracias a Dios
Que Dios lo bendiga
Si Dios me deja
Si Dios me presta vida
Primero Dios
Si Dios quiere
Que Dios los ayude
iV6/game Dios!
Y isabrá Dios!
Al cabo Dios dirá
Gracias a El que me da de comer
Lo dem6s Dios no'lo tiene que dar
Est6 bien, a/16 est6 Dios
Bendito sea Dios y Dios nos ayude y Dios nos ayuda

En algunas otras, es la Virgen la invocada:
Madre Santa

Madre Santa Dfrina

Desde el punto de vista semántico, cuando aparece expücitamentc la alusión a Dios, el uso de esta clase de discurso repetido
transmite la gratitud, la alabanza o la dependencia -aceptación
hacia Dios por lo favorable y/o adverso de la vida- mientras que
en los casos donde no hay esa mención directa, si remite a una
amplia gama de sentidos, cuyo origen se da en textos utilizados
en la socialización religiosa dentro del catolicismo. Se habla de
la vida en construcciones con reminiscencia de ideología cristiana:
Con muchos sacrificios
A base de muchos sacrificios
iDt puro milagro!
La esperanza nunca muere
Lo que estl escrito tiene que venirporfuerza.

-Hay alusiones a los ritos:
V,sitar los 7 templos

Acostamos nuestro Niño Dios

Y emisión de juicios críticos sobre la conducta, mediante la
utiliz.ación de refranes u otras ·expresiones igualmente cargadas
de sentido religioso:
El que mal anda, mal acaba
Ni se mortifica
Tiene una fe ciega
Te vas por el camino equivocado
Est4 el mundo tan perdido
Que estls en paz con todos
Ver para creer
De todo da la viña
Dicen que estamos en la gloria
Queremos hacer milagros
Darle un buen ejemplo (a los hijos)
Yo no soy nadie para juzgar a una persona

Hasta aquí, los elementos del discurso repetido con temática
religiosa no han sido modificados; en cambio, hay algún grado de
creatividad por parte del hablante cuando se observan variaciones en:
Si el niño Dios nos deja
Si DiosiJo me quita un pedacito

Recogiendo esa cosecha
Chuyito (Jesucristo) asi quiere

Y, contraria a la aceptación de lo establecido en las prácticas
religiosas, se muestra la aceptación de mitos de pr~dencia

extranjera:

Crdamos en Santaclós

Que los niños vienen de Paris

�94 Bricolage

L Rodríguezy D. E. Rodríguez: Discurso repetido 95

2.4. Expresiones que aluden a la crisis

En el formato de las entrevistas de "El Habla de Monterrey",
se contempló la conducción del tema, por parte del entrevistador,
hacia el problema de la crisis que en México se iniciaba en el
tiempo de realización de las mismas (1985). Con referencia a ese
tema, los informantes de la colonia Independencia emitieron un
gran número de expresiones del discurso rept:tido, y el análisis
de éstas nos da la pauta para plantear algunas consecuencias
sociológicas del uso frecuente de un discurso cuyos elementos
tienen ya un significado compartido por hablantes y oyentes
miembros de la misma comunidad lingüística. Se trata ahora de
hacer notar la incapacidad del sujeto parlante para organizar un
significado expresado de manera propia y la forma en que la
adopción de estos usos del lenguaje implica la adopción de la
ideología correspondiente a los otros contextos, de los que proviene la construcción ya dada en la lengua.
La razón es que las relaciones sociolongüísticas son más

evidentes cuando el tema de que se. trata tiene que ver con un
problema social que nos involucra a todos: la crisis, sus motivaciones y consecuencias.
Dentro de la clasificación en campos semánticos, en nuestro
universo de análisis aparecieron algunos datos interesantes: dos
mujeres casadas no hablaron sobre la crisis, y otras dos, de entre
18 y 25 años, emitieron expresiones que reflejan un total desconocimiento -real o pretendido- de lo que se refiere a las condiciones de la economía del país:

La crisis siempre ha existido
Me siento realizada

A mi no me ha afectado en
nada
Mira es puro cuento

.

En cambio, en los textos correspondientes al resto de los
~ormantes, sí hay emisiones donde se refleja una cierta cono·enoa d~ 1a crisis,
.. ~unque esa conciencia se exprese en formulaciones a.Jenas al SUJeto parlante:

Está problemática la cosa
Ya no sabe la .gem~_que hacer
A como estan las cosas
A todo lo que vamos a llegar
Nomás que orita'stá duro
Vamos muy muy a pique
Como están las cosas ahorita
A todo mundo nos afecta
A como vamos es muy diflcil
lDónde iremos a parar?
Algrado que estamos
Andamos muy mal
Te das cuenta de cómo está la situación
Cada vez estamos peor
Tú.conoces la situación aquí en tu país
Onta pus'stá canijo
No estuviéramos como estamos ahorita
Nadie cree en nada
Que s'iban a venir tiempos que no hallamos ni que h
Q~
u, n sabe si pasemos este año porque viene muy ~
Lo que pasa es que la gente se está dando cuenta
Cada vez el pueblo se va cansando más

duro

En algunos, el tema de la crisis motivó la emisión d ~
e ,rases
que a1uden ·md'irectamente a las dificultarle
.
sustento básico:
s para conseguir el

A conseguir los /rijolitos
iQué hace uno sin la tonilla?

Frijoles que no nos¡a/ten

�96 Bricolage

Y no puede vivir u110 sin la tortilla
Nos iwnos a comer unos a otros
El estómago no le dice a uno espérate
O bien para hallar trabajo:

Si no tienes palanca no entras
Que haiga más trabajo y menos pleitos
Por eso sucede el desempleo
Les dan el trabajo a los que no lo necesitan
Para poder trabajar/o tienes muy buena palanca/o en realidad eres
una eminencia
Y a la obligación de pagar impuestos:

Hasta el que no trabaja paga con el impuesto
En Nuevo León hay mucho dinero que se contribuye
Aparecieron frases con referencia a otras dificultades de índole
económica:

tl

Es una miseria lo que pagan
Y eso que no ten(amos gastos
Cada vez va peor el asunto de la economía
Falta de pagar esto falta de pagar lo otro falta de pagar aquello.
Y a la desigualdad en la distribución del ingreso:

Deberfan dejarlos estables
Deberla ser todo parejo!aumento de precios y aumento de salarios
todav{a uno se puede dar algunos lujos
Gana más una secretaria que un profesionista
Estás más o menos así vistes más o menos bien comes más o meoos
bien.

L Rodríguezy D. E. Rodrfgua: Discuno npnitJo 97

En las siguientes expresiones, es evidente la alusión tanto a la
estructura social (vertical) como a la existencia de grupos con
mejores condiciones económicas o de trabajo:

Darnos el lujo
Desde abajo
Se podio dar esos lujos
Los de abajo
Los de arriba
Me aprieto el cinto
Manejados por los de arriba
Estando allí arriba en elpuesto
Los que se hunden son los de abajo
Acostumbrados a vivir en la abundancia
No pienso llegar más arriba
Mientras que en las que presentamos a continuación, sorprende la fuerte carga de connotación socio-semántica; se trata
de frases cuyo sentido marca la diferente ubicación del sujeto
aludido en cada una de ellas:

Me pongo a nivel de ellos
Me pongo a la altura de ellos
Yo le doy el lugar a cada persona
As~ para hablar con alguien que ocupa una posición inferior
(~i.al, laboral, generacional) usamos la primera frase y, par~
dirigirnos verbalmente hacia alguien con posición superior, la
segunda.

A la pregunta relativa a la explicación de la crisis, hubo
respuestas dadas en frases hechas que sitúan al país en un contexto internacional:

Con eso del dólar
Vamos tipo estilo Argentina
No es que alabe a los norteamericanos
Por la economfa que hay ahorita en el mundo

�98 Bricolage

L Rodríguezy D. E. Rodríguez: Discurso repetido 99

Mientras que en otras se culpa al gobierno personificándolo
de diversas formas:

Esto es lo que no ve el gobierno
El gobierno había de cambiar eso
Se va a quedar el gobierno con él?
No es que /'eche yo al gobierno
iNo sé ni qué pensará el gobierno con tantos aumentos
Comoquiera el gobierno 110 pierde
El gobierno comoquiera está ga11a11do
Que el gobiemo le diera a uno gara11tfas
Sabemos de que la crisis está y no sabemos si sea por el mal
gobierno
Y en otras más, se menciona o se ju7.ga al presidente de la

república:

Que Ecl1cl'errla que López Portillo que son unos pillos iverdá.'
El Presidente había de él poner fábricas
Por qué no lo llei a11 allá p'ambo? a//ástá la miseria
Por una mala decisión de un presidente
Este señor ya está sacando dólares a Suiza
Aunque 110 sepa qué vahacer
Aunque 110 sepa cual es su plan
1

O bien, se señala cuál es la conducta esperada de él:

Que te dé su apoyo
Dicen vé11garse/ nosotros les damos una despensa
Ayudar a su gente/ a su pueblo
El bienestar de toda la república

En otros textos, hay citas directas de un discurso presidencial,
sea supuesto o efectivamente haya sido pronunciado por algún
primer mandatario:

A mf me hacen presidente/ pos mi hermano vaser subsecretario
Aquf está el acuerdo y se respeta
Consignaré a cualquierperiódico que publique eso (dijo)
Todos coludos o todos rabones
Siempre adelante
Y en algunos más, la referencia es a los partidos políticos:

· No pueden quitar a un diputado simplemente porque es del PRI
Nunca ha dejado las riendas del poder
Se hacen igual qu'ellos o peores
nenen el mango por su lado
Quitaron un tirano pero entraron otro peor
Como el PAN es la oposición lo inhibe y lo inhibey lo inhibe hasta
quelomenna
Las alusiones pueden remitirse a la corrupción como lo más
característico de la crisis:

Nuestros dirigentes son más descarados
Que sean las cosas derechas
Cada quien piensa en cuánto llevarse
Se quisieron pasar de listos
O sea los jodidos somo los pobres
Se abusó de la confianza
¿Cómo a ellos no les aumentan el gas?
S~empre los que se hunden son los de abajo/ y los de amba ique?
St un simple jefe de policfa/ imagínese un presidente de la república
O expresar el descontento citando frases de previa construc-

ción:

�FACULTAD DE:
S
&amp;ALUD PUBLICA
I 8 "L I 0-T E C A
L Rodríguez y D. E. Rodríguez: Discurso repet

100 Bricolage

Haz de cuenta que no existe uno
Te tiran a Lucas
Supcustamente hay libertad
No tienes la misma libertad
La comunicación nunca llega
Por ninguna parte se ve que tengas oportunidad
y aún proponer soluciones revolucionarias:

las condiciones de vida más baratas de la capital, en lo que se
refiere al servicio de transportes públicos y al control centralista
de las finanzas:

En la Ciudad de México la vida es muy rápida
Mucha corrupción allf en México (ciudad)
Por qué no suben el metro/ los autobúses que cobran tres pesos?
iPor qué si la capital no aporta tanto como otro estado nada más
a ésa... ?(nada más a esa ciudad se le ayuda económicamente)

Como lo hizo Hidalgo
Por último, en referencia a la crisis, los informantes emitieron
frases donde se puede apreciar la aceptación, por su parte, de los
estereotipos en que se representa al mexicano como: cobarde,
conformista y católico:

El mexicano es más religioso y tiene más fe en la Virgen de
Guadalupe
El mexicano no tiene esp(ritu de superación
El mexicano se con/om1a como está
Lo que pasa es que el mexicano es muy cobarde
De igual manera, aparecen los referentes a la franque1.a de la
gente del norte y a1 "espíritu de trabajo" de los rcgiomontanos:

Habla uno golpeado
Hasta en eso somos codos
La gente allá (Chihuahua es muy franca)
La gente de Monterrey es una gente muy trabajadora
La gente de Mo11terrey es una gente unida
La gente de Mo11terrey tiende más a trabajar y a sobresalir
Como somos aquf en el Norte/ aquí la ge11te es diferente
Además, sorprenden los juicios que expresan los informantes
de esta colonia acerca de la ciudad de México, sobre todo ante

En general, de todos los elementos del discurso repetido, cuya
aparición en este corpus hemos descrito, sólo podemos afirmar
su función eti la economía del lenguaje y la frecuencia de su uso,
independientemente de los factores sociológicos. En la medida
que se amplie el universo de análisis, podremos observar la
preferencia que cada grupo (hombre vs. mujeres, analfabetas Vs.
educación superior, etc.) muestre en relación con algunas de
estas expresiones, para obtener así datos sociolingüísticos de
mayor precisión. La influencia que la sociedad tiene sobre el uso
de este tipo de discurso y viceversa; evidenciar cómo el uso de
esas expresiones marca el habla de quienes las emplean.
Al respecto, nos preguntamos si la emisión de estas expresiones y su frecuencia serán uniformes en los textos correspondientes a toda la zona metropolitana; o si son parte de las
características particulares de ciertos grupos que comparten
algunas de las variables sociológicas aquí consideradas.

NOTAS

(1) Investigación intcruniversitaria sostenida por la U.AN.L y el
I.T.E.S.M. y dirigida por las aquí suscritas. En ella se estudian las

�102 Bricolage

formas del uso del espanol en relación con factores sociales como:
sexo, edad, educación, clase social, tipo de trabajo, nivel educativo,
etc., que se hallan en estrecha relación con el habla. I .a muestra total
es de 600 entrevistas, de aproximadamente una hora de duración.
(2) Eugenio Coseriu.
(3) Según este principio, el lenguaje humano es articulado, está regido
por una propiedad responsable de que con un número finito y
limitado de elementos pueda crearse un número infinito de unidades
mayores. En el caso del espanot, contamos con 26 fonemas cuya
combinación nos permite producir una cantidad infinitamente
mayor de palabras (piénsese en los vocahlos de cualquier diccionario). Esta propiedad de articulación del lenguaje se aplica
también en el uso de las reglas gramaticales: un número finito de ellas
permite la producción de un sinnúmero de expresiones, fra~s y
discursos.
( 4) Bernstein.

(5) Alteraciones observadas: en la omisión de algún elemento funcional; en la ·alteración del tiempo o modos verbales; y/o en la
reducción del bloque correspondiente a la expresión original de
discurso repetido.
(6) En general, el hecho de que este tipo de expresiones aparezca en el
corpus aquí analizado, garantiza la espontaneidad del habla conM:guida en las entrevistas. Por otra parte, confirma lo que ya se ha
dicho sohre ellas: la más alta frecuencia en su producción aparece
tanto en hablantes de nivel bajo como del superior, mientras la clase
media tiende a evitar su emisión.

RELACIONES DE CLASE, DE GENERO y DIFERENCIAS
ENTRE LOS SEXOS•

A DELE PESCE'

Introducción
Este :nsayo se basa en una investigación empírica realizada en
una cmd~d mediana de Italia (Bolonia), así como en estudios
co~paralivos sobre la movilidad social de las mujeres en otros
p_a1ses europeos, tales como Francia y España y en la confrontación con la elaboración teórica del movimiento feminista italiano.
~~todológicamente, se intenta realizar simultáneamente el
anáh~ts de los cambios estructurales en una sociedad y la modificación de las categorías interpretativas que se emplean para
e~tender estos cambios, buscando lograr el pasaje de las categonas, neutrales normalmente utilizadas, a la elaborac1.6n de categonas sexuadas (es decir adecuadas para cada sexo).

(7) Una hipótesis derivada de este análisis se refiere al hecho de que en
la colonia Independencia se sitúe el santuario de Guadalupe. Al
respecto la pregunta sería i.hasta qué grado ha iníluido esa uhicación
de la colonia en los entrevistados?; dado que la mayoría reíleja en su
habla un fuerte apego a sus tradiciones católicas.

Ponencia pr--.tada en la Conferencia Internacional de Sociologla

:ICIU
.

Y ~ de la Reestructuración Urbana' llevada a cabo en llo de
lllptiernbre ~ 1988· Reproducción con autorización de la
._en
de Elaa Cecilia Ramírez y Ma. de loe Angeles Poza.
autora. Traduoci6n

�104 Bricolage

El análisis sobre las relaciones de clase, relaciones de género
y diferencias sexuales, fue realizado en dos importantes escena-

rios de la vida urbana en Bolonia: una fábrica que tradicionalmente empicaba hombres y a la que recientemente ingresaron
mujeres como obreras, y un barrio pobre de la periferia. Los
resultados de la investigación mostraron la existencia de espacios
y tiempos separados para hombres y mujeres en muchos aspectos
de la vida social y privada.
Esta segregación es causada por la organización socio-espacial de la sociedad (frecuentemente concebida por y para· hombres) que rehusa unificar los recursos y habilidades de cada sexo;
pero también por la forma diferente en que hombres y mujeres
viven su trabajo y experimentan sus vidas.

La segregación del espacio para hombres y mujeres en el trabajo
de la fábrica.

Como señalamos, nuestro primer objeto de estudio fue una fábrica de automóviles en la que tradicionalmente trabajaban como
obreros sólo hombres y a la que se incorporaron recientemente
un grupo de obreras. La fábrica en cuestión se llama WEBER,
afiliada al grupo FIAT. Esta contaba con mil trabajadores aproximadamente, pero en los dos últimos años se han sumado entre
150 y 200 obreras provenientes de otras fábricas tradicionalmente
femeninas. Así es que, como puede observarse, este caso constituye un verdadero laboratorio para analizar el impacto de las
relaciones de género en el mundo del trabajo, considerando que
es homogéneo en cuanto a relaciones de clase se refiere.
Hipotéticamente, la segregación se suprimía al trabajar juntos
hombres y mujeres. Pero lqué pasa realmente en tal situación?

A. Pesce: Clase, género y sexo J05

lse acaba totalmente la segregación, es decir, se constituye un
espacio común para la vida y las relaciones de trabajo de hombres
Ymujeres, o dentro de la fábrica, que continúa siendo masculina,
se crea un espacio diferente y separado para las mujeres que en
cierto sentido no se comunica con el otro? lSe generan conflictos
entre hombres y mujeres? y si es así lpor qué?.
Desde el inicio de la investigación se percibieron dos tipos de
conflictos: los conflictos explícitbs, que ocurrían algunas veces y
los conflictos implícitos que frecuentemente producían situaciones ~e ine~tabilidad entre hombres y mujeres. Al mismo tiempo,
se h1zo eVJdente la separación entre hombres y mujeres por la
forma en que se referían los unos a los otros. En efecto, durante
las entrevistas ambos sexos utilizaban el "nosotros" y el "ellos" con
mucha frecuencia. Por ejemplo: "nosotros hicimos esto ellos
hicieron aquello..." o "nosotros pensamos que ellas de~rían
comportarse de otra manera..."
Pero, además, la forma en que se distribuye a las obreras en
la fábr!ca, confirmaba la existencia de espacios separados para
las muJeres. Estas no fueron distribuídas proporcionalmente en
los diversos departamentos; su espacio se concentraba en uno
~lo en donde representaban el 80% de la fuerza de trabajo,
nuentras que a nivel de la fábrica representaban apenas el 20%
del total de la fuerza de trabajo.
Cuando preguntamos por qué se había concentrado a las
mujeres en un solo departamento, la respuesta de los hombres
fue muy simple: la administración de la fábrica decidió esa jugada
para tomar ventaja de la presencia femenina. El departamento
en cuestión tuvo conflictos sindicales y problemas de huelga en
el pasado. Ahora, con la entrada de las mujeres, se daría fin a

�J06 Bricolage
A. hsce: ClaM,ginuoysao 107

esos conflictos y tensiones. lPor qué? Porque las mu~er~::
más "dóciles" y se involucran menos en las luchas ~mdi
.
Evidentemente su llegada causó una respuesta agresiva de los
obreros hacia ellas.
En cambio la explicación de las mujeres fue más complej~: los
conflictos y las tensiones en la fábrica entre hombres y muJeres
eran causados por algunas contradicciones que aparecían en el
interior mismo del trabajo:
a) por primera vez en la fábrica chocaban dos formas completamente distintas de trabajar e incluso de pensar en torno al
trabajo y,
b) los intereses sobre el tipo de prestaciones y beneficios que
necesitaban eran diferentes entre hombres y mujeres a pesar
de pertenecer a la misma clase. Los obreros, a6n los más
politizados, tuvieron dificultades para adap.t~rse a ~sta.~uev~
y compleja situación, permitiendo a la ad~mstrac1ón Jugar
con estas dificultades entre hombres YmuJeres.
Estas opiniones fueron verificadas aplicando un modelo sexuado en el análisis de las relaciones cara a cara entre los obreros
y las obreras en el trabajo en la fábrica.

Relaciones de género en la clase trabajadora.

En la experiencia subjetiva de las mujeres, el ingres~ a una fábrica
masculina aparece como la usurpación de un espacio al c~al ellas
no consideran como propio. Las mujeres introyectan la unag~n
de usurpación que les es sugerida por sus '?Dmpañeros de trabaJO
y por la administración.

Es posible reconstruir este aspecto en los fragmentos de
entrevistas donde las obreras hablan acerca de su.~ primeros días
de trabajo. Todas las trabajadoras recuerdan que en el momento
de su contratación, el administrador intentaba hacerlas sentir que
estaban entrando a un mundo extraño. El trabajo se les presentaba como muy sucio y difícil (y era cierto, por supuesto). Las
preguntas que siempre hacía la administración eran: "lQué le
parece el ambiente de su nuevo trabajo? lEs semejante al de su
trabajo anterior? lCree usted que pueda manejarlo?".
La actitud de los compañeros de trabajo no era diferente.
Además del sentimiento de ser una especie de usurpadoras del
territorio masculino donde no fueron reconocidas como trabajadoras, como mujeres fueron controladas, vigiladas, criticadas en
aspectos de su vida privada, sus relaciones amorosas, y hasta por
su maquillaje, peinado y todo ew. Las mujeres eran el único
sujeto sexuado en la fábrica, mientras que los hombres eran sólo
trabajadores; y precisamente como sujetos sexuados, las mujeres
no lograban la legitimizaeión de su propia identidad en el trabajo.

Fue posible observar tres diferentes tipos de reacción entre
las mujeres trabajadoras: la primera consistía en considerarse a
sí mismas todavía como amas de casa. Las mujeres que reaccionaron de esta manera se sentían empujadas de nuevo al hogar al
cual veían como un lugar seguro, aún si en el pasado habían
luchado mucho para salir del tradicional rol femenino.
El segundo tipo de reacción consistía en mostrar a toda costa
que ellas podían salir adelante e incluso ser iguales a los hombres.
Las mujeres que reaccionaron de esta forma, consideraban el
trabajar en una fábrica de hombres como un reto positivo, aún

�108 Bricolage

1

A. Pesce: Clcse, género y sao 109

cuando encontraban difícil y penoso sujetarse a las reglas masculinas.

nada -el trabajo es lo que es- casi sorprendidas por tan tonta
pregunta; un asalariado es lo que es.

La tercera reacción consistía en rechazar la forma tradicional
en ~ue los hombres viven su rol de trabajadores. Las mujeres que
reaccionaron así, introdujeron una manera diferente de pensar y
de trabajar. Desarrollaron un estilo propio para relacionarse e
incluso cuestionaron las demandas tradicionales del sindicato
porque sus problemas eran diferentes.

Esta forma de evaluar su trabajo es el patrón de cada conversación; sólo después de éste viene cualquier clase de representación o descripción. De hecho, las mujeres casi nunca
describen las funciones de sus labores con detalle, sino que más
bien representan su trabajo dentro de una red muy compleja de
situaciones fuera y dentro de la fábrica.

Sin embargo, es necesario señalar que esta forma de sintetizar
las reacciones de las mujeres no da, ni debe dar lugar, a la
creación de una tipología análoga sobre las reacciones de las
trabajadoras de fábricas tradicionalmente femeninas (de aquellas que se consideran amas de casa, de aquellas que se identifican
con los hombres y las que rechazan la forma tradicionalmente
masculina de hacer las cosas). En realidad todas estas posiciones
coexisten en el interior de una misma mujer, de manera más o
menos conflictiva.

Más que del ,rabajo mismo, ellas inmediatamente hablan de
su relación con el trabajo, oscilando siempre entre formas ambigüas de aceptación, identificación, resistencia y no-identificación. Pero en cualquier caso, esta compleja identidad de trabajo
rechaza la centralidad absoluta de su trabajo asalariado y niega
el hecho de que esta clase de trabajo pueda permear completamente la vida de un individuo. El trabajo en la fábrica es esencialrnfnte visto como una necesidad y como tal es aceptado sin
muchos supuestos ideológicos. No es una elección ni una condición irreversible.

:1
111
1
1

: ·llil

1

Dlrerencias entre los sexos en la clase trabajadora.
"lEI trabajo en una fábrica?. Es lo que es...'. Esto suena como
una frase vanal, carente de significado o incluso como una tautología. Y sin embargo, esas son las palabras que las mujeres
utilizan en las entrevistas cuando les preguntan qué clase de
trabajo realizan. Es una manera de apartarse, de tomar una
posición de distanciamiento y por consiguiente de obtener una
cierta lucidez que no se ve en las respuestas de los trabajadores.
Los hombres inmediatamente te dicen: soy un soldador, soy un
supervisor o un ensamblador. Las mujeres te dirán antes que

La influencia de la fábrica en la vida diaria de las mujeres es
verdaderamente alta. Se produce en un doble nivel: uno, a nivel
de lo concreto-material y el otro, a nivel de lo representativo-simbólico. En relación a las condiciones materiales de vida, el trabajo
en la fábrica es antes que nada una fuente de ingresos, necesaria
para el ¡lresupuesto familiar o porque provee un acceso al consumo. El trabajo corno fuente de ingresos tiene un lugar importante hasta en la representación simbólica: en este caso se
.
'
COnVJerte en sinónimo de autonomía, independencia de los otros
(del hombre, padre o esposo). Esta idea de la labor productiva
corno emancipadora (históricamente considerada como una pre-

�110 Bricolage

rrogativa masculina) está fuertemente arraigada en el comportamiento de las mujeres trabajadoras. Sin embargo, las obreras
discrepan cuando tienen que vérselas con el vívido problema de
la igualdad/diferencia en la realidad de su vida cotidiana, ya que
esto es algo no resuelto en los afectos de las mujeres.
Si una mujer sale de su C:198 buscando superar la segregación
que resulta de su diferencia con un hOmbre, entra a la fábrica
para descubrir una igualdad sólo formal con llls hombres Y
enfrentarse de nuevo a la condición sagregada que la hace diferente. Las reglas del juego que emergen de su relación con los
hombres son, de hecho, discriminatorias: aceptar un trabajo
inadecuado; no darle importancia a sus diferencias biológicas Y
aceptar una jerarquía en donde el hombre es siempre más importante que la mujer.
La igualdad, en el mundo de la fábrica, se concibe únicamente
como espacios separados para hombres y mujeres. En esta situación, las mujeres descubren que la diferencia de sexo es un valor
que ellas mismas deben preservar de las desigualdades de la
igualdad. La relación que las mujeres establecen entre habilidadades técnicas y necesidades sociales, nos permite descubrir otro
valor de la diferencia de sexo: 'La pieza que fabrico debe ser
ensamblada en un carro, y eres tú, gente como tú, quien compra
el carro, no es el jefe... es por eso que no puedo evitar darle
importancia a esa pieza ... porque si la aprieto mal... el carro será
vendido a gente como nosotros y... tal vez porque soy mujer... es
por eso que me gusta darles un buen producto ..." (trabajadora de
WEBER, 35 años).
La idea de trabajar adecuadame11te para ofrecer un buen producto implica una concepción de la actividad productiva ligada

A. PtJct: Cla.rt, géntro y MXO 111

al valor de uso y en relación directa con los que reciben el
producto. Observando la relación de las trabajadoras con el
producto de su trabajo y considerando los resultados de otras
investigaciones sobre diferencias entre los sexos, la suposición de
Ulrike Prokop sobre el 'distintivo carácter social de las mujeres'
es confirmada.
.
Tal carácter social, al cual podemos identificar como un modo
peculiar de producción orientado hacia las necesidades de la
gente, se deriva de la experiencia humana.femenina en la esfera
de la reproducción social dentro de la familia ydel trabajo casero.
Este modo de producción en donde las habilidades técnicas están
íntimamente unidas a las habilidades sociales, es al mismo tiempo
más avanzado y más atrasado que el modo clásico de producción
capitalista.

. 1-:i import~ncia central de las relaciones humanas en la expenenc1a fememna, se convierte en el punto de partida de su
discernimiento aún dentro de su trabajo en la fábrica. Tanto las
relaciones humanas como el producto en sí mismo, están incluídos en el mismo patrón comunicativo. De aquí viene lo que Ulrike
Prokop Dama 'la ambivalencia de la conciencia femenina'.

Clase y Género
El estudio de las relaci~nes de género y la diferencia sexual al
interior de la clase trabajadora, requiere de una discusión general
de las categorías interpretativas de la realidad, en particular
aquellas que se usan para definir una clase y su identidad.

�112 Bricolage

1
1

De hecho. la identidad de clase de las mujeres trabajadoras,
con sus conlínuas íluctuaciones que la hacen emerger para luego
sumergirse, es una identidad suprimida. lPorqué? Porque ésta
choca con el concepto marxista de idehtidad de clase, cultural y
políticamente construído de una manera monolítica por medio
de rígidos procesos que reducen su complejidad y que se centran
en un sujeto preciso: el obreró hombre y adulto. Este sujeto, que
a nivel colectivo es identificado como clase, ha perdido sus
peculiaridades subjetivas, esencialmente la sexual.
Este trabajador, sea individual o colectivo, es considerado
como un sujeto que siempre posee objetivos claros para sí mismo
y que utiliza sus acciones como un medio que le permite realizar
sus metas. Además, las acciones que emprende -ya sea por los
objetivos que persigue o por la forma en que están expres~das
corresponden a una norma rígida de acciones insertas en un
modelo cultural neutral (el cual excluye a las mujeres).
Las mujeres están completamente alejadas de esta lógica y
son portadoras de una forma ambigua de aceptación/resistencia
con relación a esta rígida indentidad de clase; por tanto son
consideradas como irracionales o rechazadas. Pero no es sólo la
identidad particular de las mujeres la que es rechazada. Esta
negativa envuelve todos los tipos de trabajo hecho por mujeres
en las esferas de producción y reproducción, y por supuesto, las
diferencias de género. Sería posible, sin embargo, reconstruir
analíticamente la presencia/ausencia de las mujeres en la producción por medio de las diferencias de género y no sólo por medio
de la contracción/expansión del salario y de las íluctuaciones del
ciclo económico.

A. Pesce: Clase, género y sexo 113

Por otro lado, este rechazo ha sido compartido, al menos en
ciertos aspectos, por las mismas mujeres; las diferencias de género han operado en la formación de la identidad de clase
femenina, la cual generalmente es más compleja que la de los
hombres. Por ejemplo, para las mujeres, la labor productiva
continúa teniendo la característica de ser opcional por lo que es
asumida con ambigüedad. El regreso a casa es tanto temido como
deseado: miedo a regresar a una posición subordinada dentro de
las relaciones de género en la familia; y por otro lado, el deseo de
dejar la labor productiva donde cualquier solicitud de igualdad
con los trabajadores-hombres siempre termina en una mayor
segregación.
Por lo tanto, la modalidad estructural de la presencia de las
mujeres en la producción y la modalidad subjetiva de la forma en
que ellas viven su trabajo, propicia que para ellas la vida de la
perso11a ocupe un lugar absolutamente central de su trabajo
productivo. Y no solamente esto, sino que a la larga este hecho
entorpece la ordenada disciplina de la fábrica; las mujeres llevan
en sus cuerpos una diferencia que causa que se desvíen de los
principios regulares y acordados de la fábrica. Por esa razón, la
presencia de las mujeres es en sí una desviación al interior mismo
de la clase trabajadora, la cual, en el curso de su for1.ado proceso
de formación, ha aceptado la centralidad absoluta de su trabajo
asalariado como el elemento fundamental de la identidad de
clase. Como instrumento de opresión en la sociedad capitalista,
el trabajo asalariado ha sido considerado por el movimiento
obrero como medio de su futura liberación. Pero para las mujeres
esto no es suficientemente claro.
En la actualidad existe la necesidad y la posibilidad de interpretar a las clases sociales en forma diferente; es también nece-

�114 Bricolage

A. Pesce: Clase, género y sexo 115

saria una redefinición del concepto de clase trabajadora. Es
posible que éste se extienda y se aumenten las características que
le son inherentes, de tal manera que sea posible encontrar y
descubrir en dónde ocurre la formación de la identidad. En este
sentido, las relaciones de género mientras sean históricamente
determinadas, y las diferencias de sexo vividas subjetivamente,
son una clave útil para interpretar y entender la complejidad
social, y evitar de esta manera repetir los reduccionismos a que
se llegó en el pasado.

El modelo tradicional con que se maneja la diferencia de sexo
no es sólo tradicional porque se basa en las relaciones de género
clásicas, las que en la actualidad están cambiando, sino que
también es confonnista. Este modelo de organización maneja a
los hombres y mujeres considerando las características más estereotipadas de cada género forzando a los hombres y mujeres a
reproducirlas, oculta la manera diferenciada en que cada sexo
tiende a ordenar los elementos distintivos de la realidad percibida.

El Manejo de las Diferencias de Sexo.

En nuestros días, es muy importante considerar y utilizar los
recursos, habilidades y peculiaridades de cada persona y de
ambos sexos tanto en las ciencias sociales como en la actividad
social.

lEs posible en la actualidad, proponer un nuevo manejo de las
diferencias de los sexos? Puede verse que hay uno tradicional,
basado en dos reglas inmutables:

La utilidad de un modelo sexuado de análisis

a) la segregación de nombres y mujeres,
La investigación realizada con una generación más joven, habi-

g

b) una relación asimétrica entre los sexos. Todas las organizaciones productivas se sustentan en este modelo tradicional. En
general, las cualidades diferenciadas de hombres y mujeres y sus
respectivos recursos son utilizados en lugares separados; o bien,
la relación jerárquica actúa como mediador en la cooperación
entre sexos, cuando ésta es absolutamente necesaria.
Las cualidades femeninas son devaluadas y frecuentemente
vistas como peligrosas en muchas organizaciones productivas, y
en general en la misma sociedad. Sin embargo, la extendida
presencia de las mujeres en el mercado de trabajo, y en muchos
aspectos de la vida social, cultural y política, ha sacado a la luz
una positiva diversidad de valores y prácticas de los hombres y
las mujeres.

tantes de un barrio pobre de Bolonia, nos da otro ejemplo de la
utilidad de emplear un modelo sexuado de análisis superando el
modelo neutral.
Esta investigación analiza por medio de dos categorías interpretativas, a las que hemos llamado dimensión espacial y dimensión temporal, las conductas, condiciones de vida, temores,
esperanzas, necesidades y los proyectos futuros de los jóvenes:
hombres y mujeres de este barrio.
Para los jóvenes, apropiarse del espacio significa cruzar líneas
fronterizas o vencer barreras, ya que esto en términos de movimiento, les permite un contínuo ir y venir, el reunirse con y dejar
a otras personas, ganar o perder autonomía. Estos impulsos 0

�A. Pesce: Clase, género y sexo 117

116 Bricolage

movimientos comienzan en el hogar. El hogar es un espacio tanto
físico como psicológico. Es físico porque en él las niñas y los niños
experimentan sus condiciones de vida; psicológico porque es el
asiento principal de las relaciones de género en la familia, relaciones afectivas, pero también es lugar de tensiones y conflictos
donde niños y niñas construyen las primeras imágenes de ellos
mismos y de la sociedad. Del espacio del hogar, es necesario salir
y regresar, moverse hacia otros espacios como el barrio, el centro
de la ciudad o la sociedad en general.
El análisis permitió descubrir dos tipos de movimiento: a) el
real como por ejmplo vencer una barrera que concretamente
existe entre el espacio interno y el externo, b) el imaginario que

supone, la ausencia de fronteras entre el espacio interno y externo
y así suprime barreras. Los hombres están más inclinados hacia
el movimiento real, las mujeres hacia el imaginario.
La orientación de los hombres y las mujeres hacia el movi-

miento, está muy ligada a su diferente relación con el tiempo. El
tiempo del hombre en una sociedad industrial, es un tiempo
lineal-cronométrico; se le considera un recurso limitado que
debe ser aprovechado productivamente: "el tiempo es dinero".
Las mujeres en cambio, tienen dentro de sus cuerpos un ciclo
temporal que se deriva de su capacidad para dar vida. El tiempo
de las mujeres es siempre un tiempo posible que une lo real y lo
imaginario.
Sin embargo, tanto los jóvenes hombres como las mujeres
persiguen como objetivo el control del espacio externo (no sólo
el barrio o la ciudad, sino la sociedad en general, con sus mecanismos de marginación y sus posibilidades de participación).

El modelo sexuado de análisis permite entender las diferencias entre hombres y mujeres, no tanto como una simple variable
sociológica sino como una modalidad de las relaciones de género.
El vecindario, por ejemplo, es un microcosmos en el cual los
jóvenes, hombres y mujeres, experimentan sus diferencias. Es el
lugar que les ofrece las primeras posibilidades de vida social y los
primeros riesgos. El espacio del barrio, aunque es un espacio
mezclado, es más un lugar para hombres que para mujeres, y las
razones son claras: los hombres se sentían parte del barrio lo
.
'
consideraban 'seguro'; las mujeres no. Para ellos era una zona
de autonomía y al mismo tiempo de pertenencia, un lugar especial
donde se tenía amigos y se hacía vida comunitaria. Las chicas en
cambio, se sentían mucho menos parte del vecindario y pasaban
por 'elección' la mayor parte del tiempo en su casa.
Si hubiera usado la variable sexo, sólo como una variable
sociológica, me hubiera limitado a una simple verificación de los
distintos comportamientos. Pero en cambio, aplicando un modelo sexu~do de análisis, es decir partiendo de la relación de género,
fue posible entender que la 'elección' de las niñas de permanecer
ensu casa, era en realidad una "necesidad" porque los muchachos
tenfan el control absoluto del barrio. En otras palabras, esos
mismos muchachos que declararon seguro y propio al vecindario
a todas horas del día y de la noche, fueron la rvi&gt;n principal de
la inseguridad de las niñas.

Hacia una lógica oposlclonal
La gente tiene al mismo tiempo varias identidades: identidad
sexual, identidad de clase, identidad étnica (esta identidad no fué
analizada en este trabajo, pero es muy importante en otros países

v•

�118 Bricolage

¿EXISTEN PARADIGMAS EN SOCIOLOGIA?
y ciudades). La coexistencia de estas identidad~ genera conflictos internos y externos que son difíciles de conc1har.
Pero lvaldrá la pena pensar en solucionar las contradicciones? Hoy en día, existe una 11ueva lógica. A diferencia de lo que
parecía ocurrir con anterioridad, ésta intenta moverse dentro de
la realidad sin encerrarla en esquemas estrechos, pero también
sin limitarla al pensar en ella como algo irreductible. Este tipo de
lógica empieza con la constatación de una crisis e_n la di~lé~tica_
hegeliana y la solución de los contrarios para defimrse a s1 misma
como una lógica oposicional, en el sentido de que dentro del
universo cognitivo de cada persona coexisten contrarios que
permanecen en tensión.
La difusión de esta lógica es un cambio muy positivo Yproducirá más y más conflictos. Así, el estudio que realizamos pone al
descubierto la importancia de tomar nota de todas las dimensiones de las identidades (sexo, clase, raza, ele ... ) tanto en la
investigación social -creando nuevas categorías de análisis- como
en la sociedad misma (creando nuevas oportunidades para la
expresión de todas estas dimensiones).

(PARADIGMAS Y REVOLUCIONES CIENTIFICAS EN LAS
TEORIAS DEL DESARROLW)

JAVIER A. ELGUEA

Introducción

Dos de los puntos centrales en la filosofía de la ciencia contemporánea son los que se relacionan con la racionalidad de la
ciencia y la naturaleza del cambio científico. Los debates sobre
el progreso y la racionalidad han impactado de manera significativa en todas las ramas de las ciencias, incluídas las sociales.
Desde la aparición de la 'nueva filosofía de la ciencia' (Brown,
1977), los filósofos y los científicos se han obsesionado con preguntas tales como lqué es una teoría científica?, lqué es el
desarrollo científico?, les la ciencia una actividad racional o
ideológica?. Las respuestas a estos interrogantes han dividido a
los científicos sociales, pero ha sido en las dos últimas décadas
cuando estas discusiones sobre el desarrollo del conocimiento
científico han ocupado un lugar predominante en sus quehaceres
y en sus escritos.
Indudablemente, el libro de Kuhn, La estnictura de las revoluciones cie111íjicas (1 %2), es el punto de partida de esos cuestionamientos y preocupaciones acerca de la 'nueva filosofía de la

�120 Bricolage

J. Elg;,ea: iParadigmas en Sociolog(a? 121

. . ". El libro de Kuhn tenía el propósito de ,transformar
c1enc1a
h" "la
s
imagen de la ciencia que hasta ahora posee~&lt;:' · y 1O IZO.. u
visión de la historia de la ciencia como una actividad caractenzada por períodos de afinamiento continuado; inter~ump:da sólo
en ocasiones por saltos discontinuos de un pa~ad1~a a _otro,
ejerció una enorme influencia en las ciencias sociales, mclmda la
sociología del desarrollo.
Tal como lo mostraré en las secciones siguientes, el modelo

de Kuhn de las revoluciones científicas ha sido constantemente
aplicado al análisis y evaluación ddas teorías cie~tífi~s en la
sociología del desarrollo. Estas aplicaciones han. arr~Jado una
variedad de resultados y conclusiones que han mflu1do en la
práctica ci¡:ntífica -aunque no siempre de manera be~é~ca: y en
la forma en que los científicos sociales conciben sus d1sc1plmas y
los procesos de cambio social.
El propósito de este trab_ajo es evaluar las numerosa~ tentativas de aplicar el modelo de Kuhn a la historia Y·evolución .de la
sociología del desarrollo, valorar los usos y abusos de las nociones
implícitas en este modelo y, fi_nalmenle, evaluar su utilidad.

La estructura de las revoluciones científicas

El libro de Kuhn (1%2) causó, literalmente, una 'revolución' en
la historiografía de la ciencia, la filosofía de la ciencia y en la .
imagen misma de las diferentes disciplinas científicas en las dos
últimas ·décadas.
El impacto de las ideas de Kuhn ha sido de !ªl magnitud ~ue
sería imposible entender las teorías contemporáneas de la cien-

cia, tales como la sociología del conocimiento y la filosofía de la
ciencia, sin considerar detalladamente su trabajo. El enfoque de
Kuhn ha sido contrastado con otros enfoques opuestos y ampliamente aceptados, tales como la 'visión heredada' del positivismo
y el 'falsacionismo' popperiano, pero también con nuevas alternativas tales como el 'anarquismo filosófico' de Feyerabend
(1975) y la "metodología de los programas de investigación científica' de Lakatos (1978), ambos influidos por La estrnctura.de las
rel'Oluciones científicas.
El trabajo acadlmico de Kuhn se desarrolló en las áreas de
la física y la historia de la ciencia. Posteriormente, como consecuencia de su interés en la historia de la ciencia, su interés se
centró en la filosofía de la ciencia y en los modelos del desarrollo
científico. En los últimos años de la década de los cincuenta se
interesó en el trabajo de Wittgenstein sobre "juegos del lenguaje"
(Wittgenstein, 1953). Este concibe cada uno de estos juegos como
un conjunto de reglas lingüísticas autosuficientes, que norman y
confieren significados a cada elemento del juego. Los elementos
y el conjunto de reglas del juego no pueden ser juzgados o
interpretados desde fuera sin que se distorsione y malinterprete
su significado original.

La estrnctura de las rei•oluciones científicas se origina como un
intento por aplicar la referida noción de 'juegos de lenguaje" al
análisis de las teorías científicas y su evolución (Radnitzky, 1982).
Como resultado de ello, Kuhn acuñó la pala!;&gt;ra 'paradigma' para
referirse a los juegos del lenguaje en la actividad científica. Al
igual que el lenguaje, un paradigma funciona como una estructura que permite percibir y entender una cierta realidad en términos comparativos. No obstante, el análisis kuhniano de la ciencia

�122 Bricolage

va más allá y constituye un nuevo marco de referencia para el
análisis de las teorías científicas Ysu historia.
En contraste con Popper, quien deplora la inmunización de
las teorías contra la crítica y la refutación y propugna una fe
comprometida con las predicciones falsables como teorías, el
enfoque de Kuhn pretendidamente cambia desde la metod~l~a
normativa a la historia descriptiva. De acuerdo con él, la bis.tona
de las ciencias está marcada por largos períodos de afinamiento
llamados de "ciencia normal" que son interrumpidos por saltos
discontinuos de una teoría a otra sin lazos de comunicación entre
ellas. Kuhn se refiere a estas interrupciones como períodos de
"revolución científica".
De acuerdo con Kuhn, los períodos de ciencia normal comienzan con un "logro", esto es, con una teoría que da cuenta de
hechos inexplicables hasta ese momento. En este sentido, los
logros carecen de antecedentes, lo cual no sign~ca}ue sean
mejores que sus predecesores. Los logros son también mconclusos" en el sentido de que dejan "enigmas" que deberán ser resueltos por futuras investigaciones en la ciencia normal. ~ ciencia
normal se caracteriza principalmente por la presenCJa de un
"paradigma". En este sentido, la ciencia normal comienza con un
logro estandarizado, que aparece escrito en libros de texto Yes
utilizado como una solución general en los problemas del área.
De acuerdo con Kuhn, esta solución general a los problemas:
...sirvió implícitamente por un tiempo, para definir IO'I proble'!185 Y
métodos legítimos de un campo de investig~c!ón para generaCIOOCS
sucesivas de cientffiOC6. Estaban en condiciones de hacerlo uf,
debido a que compartían dos característi~ esenciales. Su logro
carecía suficientemente de precedentes. Simultáneamente eran k&gt;
bastante incompletos para dejar toda clase de problemas a resotver
al redefinido grupo de científicos. Voy a llamar de ahora en adelan·

J. Elguea: ¿paradigmas en Sociolog(a? 123

te, a las reali7.aciones que comparten esas dos características, "paradigmas"

Desde su publicación, el modelo de cambio científico de
Kuhn ha sido intensamente debatido y discutido (ver Lakatos y
Musgrave, 1970). El significado bastante frágil del término paradigmas ha sido criticado por Masterman (1970), quien ha
encontrado mas de veinte maneras distintas de emplear el término en la estructura de las revoluciones cientfticas.
Las discusiones sobre el modelo de Kuhn, así como sus aplicaciones a diferentes campos, han llevado al mismo Kuhn a
formular importantes modificaciones a sus planteamientos iniciales (Kuhn, 1970).
En las correciones a su trabajo, Kuhn distingue dos formas en
las que se debe usar "paradigma": a) como un logro, como un
modo nuevo y aceptado de resolver un problema que luego será
usado como modelo para futuros trabajos; y b) como un conjunto
de valores compartidos por aquéllos que han sido educados para
llevar a cabo el trabajo científico usando como modelo ese paradigma. Acuñó también el término "matriz disciplinaria" que,
además de incluir la noción de paradigma, hace referencia al
grupo de científicos o unidad social que reconoce un elemento,
escribe o selecciona libros de texto, entrena y otorga grados y
dirige investigaciones para resolver enigmas.
El enfoque de Kuhn sobre el cambio científico ha sido aplicado ampliamente a las ciencias sociales (Dcnissoff, 1974; Thomas, 1980; Nosnik, 1981). También en la sociología del desarrollo
fue usada la noción kuhniana de paradigma (Rogers, 1978; Bodenheimer, 1969; Foster-Carter, 1976; Valenzuela y Valenzuela,
1979).

�124 Bricolage

La visión de Kuhn ha ¡,ropiciado cierto interés sobre el modo
por el cual ocurre el cambio científico en sociología, las motivaciones que impulsan el cambio y, particularmente, sus relaciones
con factores externos a la ciencia misma. En las siguientes páginas
de este ensayo haré una evaluación tanto sobre la comprensión
(o incomprensión) de la visión de Kuhn como sobre el impacto
que ha tenido en la sociología del desarrollo.

l Elguea: iPoradigmas en Sociología? 125

No obstante Ya pesar de los logros indiscutibles, los resultados de estos intentos de utilizar el modelo de cambio científico
de Kuhn han estado lejos di: ser satisfactorios. De acuerdo a
Eckberg y Hill {1980):
_hecho, hay casi tantos enfoques del estatus paradigmático de la
SOC:tª
como SOCiólogos mtentando dicho análisis... sociol0ta como
de a ocho paradigmas, dependienDe

La

gfa
poseedora dos
do de qué analista se escoja para citar (p. l l?).

La aceptación del modelo de revoluciones científicas en la
sociología del desarrollo
La mayoría de los análisis kuhnianos en sociología del desarrollo

se enfocan a la transición de la teoría de la modernización a la
teoría de la dependencia (Bodenheimer, 1969; Foster-Carter,
1976) o sobre el estatus científico de la teoría de la dependencia
(Cardoso, 1978; Roxborough, 1976).
Ha habido algunas ganancias en el uso, un poco indiscriminado, del trabajo de Kuhn, en la sociología del desarrollo. En
principio, ha ayudado a fijar la atención en problemas tales como
cambio o progreso científico y la naturaleza del quehacer científico. Segundo, concitó el interés en el problema de la evolución
de la teoría y el rechazo a ellas. Tercero, ha proporcionado una
importante crítica a los modelos precedentes de evolución y
desarrollo científicos, principalmente los del positivismo lógico y
el falsacionismo popperiano. Por último, ha renovado la inquietud por el problema del estatus científico de las ciencias sociales.
Esta ha sido, como Monge y Nosnik (1982) la han denominado,
una 'búsqueda paradigmática" en las ciencias sociales, con la
esperanza de que el descubrimiento de un paradigma podría
legitimar su estatus como ciencia.

Ritzer {1975) llama a la sociología una 'ciencia de múltiples
paradigmas', al igual que Phillips {1973), quien encuentra los
mformes de Kuhn sobre las ciencias sociales.incompletos e insatisfactorios.
Parte de la explicación es que los analistas han abusado y
hecho mal uso de los conceptos e ideas del trabajo de Kuhn. El
mal uso de La estlUctura de las revoluciones científicas se da de
d~. maneras. Primero, los conceptos en estos trabajos han sido
ut~~os contrariamente a lo que Kuhn tenía en mente, llevando
su s1gmficado más allá de los límites. Segundo, los analistas han
usado 1~ terminología de Kuhn sin plena conciencia de -o por lo
menos sm lomar en serio- las implicaciones de este modelo.

Una revisión detallada de los buenos y malos usos de La
est'1:ctur~ de las revoluciones científicas en los trabajos de la
soc1ologia del desarrollo ilustrará mejor cómo es que el traba.
de Kuhn ha sido mal interpretado en sus aplicaciones en términ:
de las reconstrucciones históricas de los procesos d
b'
. ,
ecam10
científico Yprogreso en este campo.

�126 Bricolage
J. Elgu.ea: iParadigmas en Sociologú,? 127

Ciencias maduras e inmaduras:
"b6squeda paradigmática"

Una preocupación básica en la filosofía de la ciencia, desde los
días del positivismo lógico, es la del status científico de las
ciencias sociales. Kuhn no es la excepción a la regla. Aunque
insiste en que el suyo no e.s un modelo prescriptivo sino descriptivo, parece que su delimitación entre ciencia 'madura" e 'inmadura' ha sido interpretada como un criterio normativo a seguir
en el momento de juzgar el desarrollo de las ciencias sociales.
De acuerdo con Kuhn, la medida de la madurez de la ciencia
está dada por la existencia de paradigmas, que define como:
... realizaciones científicas, universalmente reconocidas, que por un

tiempo proporcionan modelos de problemas y soluciones a las
comunidades de científicos. Son la fuente de los métodos, problemas y normas de resolución aeeptadas por cualquier comunidad
científica madura en un momento dado (Kuhn, 1962: 102).
Es sólo dentro de un paradigma -y debido a su naturaleza
inconclusa-, que la existencia de 'enigmas' y la actividad de
solucionar enigmas', tanto como los 'modelos' o las soluciones
del enigma están garantizados. Sin estos elementos, es imposible
hablar de 'ciencia normal' que toma su forma a partir de los
paradigmas. En otras palabras, la ciencia normal se practica al
interior de un paradigma dominante. Según Kuhn (1%2), la
ciencia normal:
....significa investigación basada firmemente en una o más realizaciones científicas pasadas, realizaciones que alguna comunidad
científica particular reconoce por un tiempo como fundamento
para su práctica posterior (p. 10).

Kuhn afirma que el trabajo en una ciencia madura en un
periodo de ciencia normal es casi enteramente trabajo de 'lim-

pieza' en el que el objetivo es la ampliación "... del conocimiento
de aquellos hechos que el paradigma muestra como particularmente reveladores, aumentando la extensión del acoplamiento
entre esos hechos y las predicciones del paradigma; y por medio
de la articulación ulterior del paradigma mismo' (p. 24).
El consenso es necesario no sólo para la ciencia normal sino
que está implícito en la noción de paradigma. Un acuerdo general
con respecto a los problemas, métodos y soluciones legítimas en
un determinado campo es uno de los aspectos centrales de la idea
de ~aradigmas en la práctica científica. De acuerdo con Eckberg
YHill (1980), un paradigma '
... está hec~o de las opiniones concertadas de una comunidad autosuficiente (p. 122), tanto como de sus aspectos cognoscitivos.
En su revisión a la obra original, Kuhn no modifica este punto
ce~tral de su modelo. En sus modificaciones, Kuhn (1970) distinguir~ las dos principales formas en las que quería que se usara el
térmmo 'matriz disciplinaria':
l)_para~igmas como un logro o como las bases cognoscitivas
de la mvest,gación científica, y
2) la idea de comunidades científicas como las unidades
respo_nsables de la existencia de paradigmas; esto es, los paradigmas vistos como conjuntos de valores compartidos, lo que representa el aspecto sociológico de los paradigmas.
. Pa~a K~h~, entonces, la diferencia entre ciencia y protocienCia o c1enc1a mmadura, es la existencia de paradigmas tod 1
. r
y oo
q_ue i~p ,can (por ejemplo, consenso, ciencia normal, etc.). Las
Cieac,as maduras son sólo aquéllas que tienen paradigmas
_
.
com
I
Parfd
os e mvestigación de ciencia normal O actividades de reso-

�128 Bricolage

lución de enigmas; mientras que las ciencias inmaduras son
aquéllas carentes de soluciones, en general, de sus problemas,
condición que hace imposible la ciencia normal.
Las ciencias sociales son, de acuerdo con Kuhn, un ejemplo
de lo último. Es esta condición preparadigmática lo que hace que
las ciencias sociales se comporten de modo diferente de las
ciencias naturales. Como se dijo más arriba, los científicos sociales de varios campos se han comprometido a sí mismos en una
"búsqueda paradigmática", en un esfuerzo por legitimar el status
científico de sus disciplinas en términos del modelo de Kuhn
(Palermo, 1971; Eckberg y Hill, 1980; Blaug, 1980). La sociología
del desarrollo no es la excepción. El término paradigma se ha
convertido en una palabra mosconeante y hemos encontrado
numerosos esfuerzos para legitimar este campo como 'paradigmático" (Bodenheimer, 1%9; Foster-Carter, 1976; Rogers, 1976)
y un uso generalizado en las publicaciones de términos tales como
"para&lt;!igma', 'revolución científica", "crisis' y 'ciencia normal'.
En 1%9, Bodenheimer declaró que la sociología del desarrollo se encontraba en una crisis kuhniana. Sostenía que el consenso
puede ser identificado dentro del 'paradigma de la teoría liberal'
o 'teoría de la modernización" y que este consenso se desmoronó
bajo la presión de anomalías.
Si bien lo que ella etiqueta como 'paradigma liberal o progresista" de la sociología nunca fue identificado como un conjunto
unificado de teorlas, sostiene que existe suficiente consenso dentro de las diferentes perspectivas liberales para considerarlas
paradigmáticas:
De hecho, a pesar de la gran variedad de técnicas yteoóas, la mayor
parte del trabajo (en la sociología del desarrollo) está regida por un
'paradigma sustituto", un consenso de asuntos fundamentales de

J. Elguea: ¿paradigmastn Sociolog(a? 129

n

que el mícleo es la teoría democrática liberal, modificada para
a¡ustarse a las condiciones estadounidenses actuales (Bodenheimer, 1969: p. 76).
Bodenheimer no identifica ningún logro o trabajo de la ciencia normal en el así llamado "paradigma sustiluto' y no describe
lo que quiere decir con 'sustituto'; sin embargo, sostiene que el
consenso es claro en la selección de los problemas, métodos y
soluciones en el áre.a.
Como la crisis avanza -según Bodenheimer-, se hacen necesarios paradigr,1as nuevos o alternativos que unificarán nuevamente el área. Ve este paradigma emergente en la recientemente
aparecida 'teoría de la dependencia', la que, de acuerdo con ella,
daría cuenta de las anomalías del paradigma liberal y podría
remplazarlo. Años más tarde, Cardoso (1978) diría que el artículo de Bodenheimer transformó la dependencia en un paradigma.
Lo mismo puede decirse de la visión transmitida por FoslcrCarter (1976). Argumenta que los conceptos kuhnianos han sido
usados en la sociología del desarrollo con más entusiasmo que
exactitud y, en contraste con Kuhn, que las ciencias sociales no
son preparadigmáticas, una demanda kuhniana que Bodenheimer ignora. Dice Foster-Carter:

Toda la noción de un período 'preparadigmático" es algo insatisfactoria, al menos en su aplicación a las ciencias sociales (FosterCarter, 1976:100).
Foster-Carter encuentra, en su análisis de las publicaciones
sobre sociología del desarrollo, que las teorías del desarrollo se
comportan 'como si fu eran paradigmáticas"; representan un consenso y proporcionan monografías clásicas que funcionan como
libros de texto, aún cuando no se haga esto de una manera formal.

�130 Bricolagt

teoría del desarrollo, entonces, tal como ha aparecido en el
mundo aca~miro occidental despu~ de la segunda guerra mundial, es un campo suficientemente unificado del cual puede esperarse el surgimiento de paradigmas, a pesar de su naturalc7.a
multidisciplinaria (FO\ter-Caner, 1976:171).
La

Encontró dos paradigmas diferentes: uno que comemó con
el trabajo de Rostow sobre las etapas del desarrollo económico
(Rostow, 1960), (paradigma de la modernización); y el otro, el
creciente paradigma neo-marxista conocido como "dependencia".

Es difícil sostener la aseveración de Foster-Carter de que en
la sociología del desarrollo "las teorías se comportan como paradigmas" porque, a pesar del consenso que él identifica, es obvio
a partir de su descripción de los "paradigmas" que no son inconmensurables. Pueden ser incompatibles en varios puntos importantes, pero incompatibilidaa no es lo mismo que
inconmensurabilidad y, de acuerdo con Kuhn, una parte esencial
del comportamiento de los paradigmas es el resultado de su
inherente inconmensurabilidad. La noción de inconmensurabilidad será discutida en la sección siguiente.
Kahl (1976) va más allá y sostiene que si la madurez, en un
sentido kuhniano, es concebida como un logro colectivo, la sociología del desarrollo ha adquirido su madurez después de la
segunda guerra mundial. Una vez más, Kahl identifica dos paradigmas diferentes, modernización y dependencia, con su precedente desaparición en la comunidad académica ysu tardío debuL
Rogers (1976) ha hecho un intento similar. Básicamente, todos
ven el hecho de un logro colectivo como sólo uno de los requisitos
de una disciplina paradigmática, pero es necesario, además, dar
cuenta al menos de dominación e inconmensurabilidad, ninguna

J. Elguea: lParadig,na., tn Sociolog(a? 131

de las cuales han sido encontradas en la historia de esta disciplina,
si es que uno quiere seguir una consideración de corte kuhniano.

La mayor parte de los usos del modelo de las revoluciones
científicas en la sociología del desarrollo han tenido como fmalidad dos objetivos diferentes. En primer lugar, han intentado
legitimar el nivel científico de la disciplina mostrando los paradigmas y el consenso que el modelo de Kuhn exige en una ciencia
madura. Segundo, los autores de estos análisis pretenden que
identificar anomalías en el "viejo paradigma" puede acelerar y
fomentar las revoluciones científicas. Muchos de los artículos
favorecen el "paradigma de la dependencia" yutilizan el modelo
de Kuhn como herramit!nta para legislar lo que consideran debe
ser el paradigma emergente.
►

Kuhn se ha declarado en conda de tales prácticas, lo que él
mismo define como una ."actividad curativa•:
... no exijo ninguna terapia para ayudar a la transformaci6n de una
protociencia en una ciencia, ni supongo que la ha de haber... Si...
algunos cientffi~ sociales han tomado de mí la opinión de que
pueden mejorar el estado de su disciplina legislando sobre el acuerdo de los fundamentos y volcándc« luego a la solución de los
enigmas, están malinterpretando mi punto de ~a (Kuhn, T.
1970:245)
El modelo de las revoluciones científicas, ha insistido Kuhn,
no es normativo sino descriptivo, da cuenta históricamente del
cambio científico. De acuerdo con Kuhn, un claro signo de la
posición pre-paradigmática de las ciencias sociales (incluyendo
aquí la sociología del desarrollo), es que ningún paradigma ha
adquirido una posición dominante, de manera tal que no puede
decirse que el ciclo de normalidad y revolución haya empezado.

�J32 Bricolage

1 Elguea: ¿paradigmaun Sociolog(a? 133

Probablemente una de las características más malinterpr«:'8•
das del modelo de las revoluciones científicas sea la r:la~ó~
entre madurez, normalidad y dominación. Para que una discipli,
a alcance madurez científica debe contener investigación nor:al (resolución de enigmas) y para que la investigació~ normal
exista debe haber un paradigma dominante que determine sobre
los problemas legítimos y sus soluciones. En otras palabrll5,..los
paradigmas son siempre dominantes, de otra manera no son
paradigmas.
Está claro para cualquier analista de este campo ~ue ~o existe
algo así como un paradigma 'domi!1ante' en la_ histoRa de la
disciplina. Roxborough (1976), por ejemplo, sostiene que desde
el comienzo '... la sociología del desarrollo ha sido rasgada por
diversos paradigmas en pugna'· (p. 116)
·
En eÍ mismo tenor, Foster-Carter (1976) ha afirmado: •.,.á(jllÍ
es suficiente notar que, cualquiera sea la razón¡ no .se:espera q~e
un paradigma obtenga una victoria sobre el otro; por lo contrano,
yo espero que sendos paradigmas... coexistan'(p.170-l71). ; ·
También Bodenheimer (1969) sostiene, de un módó algQ
~ntradictorio, que a pesar del consenso no hay paradigmas
dominantes en la sociología del desarrollo.
No obstante los analistas han insistido en referirse a las
'
.
teorías del desarrollo_como paradigmas Yen analizar histon~
·de su cam~-en términos de 'crisis' y 'revoluciones etentffi~ ·
'Búsqueda de paradigmas' (0 quizá mejor 'etiquetar paradig. mas') se ha convertido en una difundida práctica q~e. h~ dado
como resultado la concepción del área como una d1SC1plina de
'paradigma múltiple' o en una aceptación prematura (al menos

!ª

en los términos de Kuhn) del status científico de la sociología del
desarrollo.
Parte de la explicación de este uso erróneo es el mismo
modelo de Kuhn. La ausencia de significado claro en términos
tales como 'paradigmático' y 'preparadigmático" es parcialmente responsable de esta confusión. De acuerdo con Fost~r-Carter
(1976):
...toda la noción de una 'etapa preparadigmática' es algo insatisfactoria, al menos en su aplicación a las ciencias sociales. Esencialmente se define de forma residual, por ejemplo, en contraste co~ otro
concepto cuyas características se especifican: aparece así una especie de limbo o caos, del cual el orden emerge de una fcirma
repentina con el establecimiento de un paradigma dominante'.
(p.170).
·,

La otra parte de la discusión recae en la confusión entre una
revolución científica en un campo maduro y la investigación
preparadigmática en las ciencias inmaduras. Según Monge y
Nosnik (1982):
En otras palabras, el paralelo entre la investigación emprendida en
las disciplinas inmaduras con el de los períodos revoluci9narios de
las ciencias maduras es similar a primera vista, pero no son lo
mismo. La crisis en las ciencias maduras es desarrollada por para.
digmas en competencia (crisis de la resolución de enigmas en la
ciencia normal) mientras que en las ciencias sociales vivimos una
crisis dada por nuestro status preparadigmático (estamos tratando
con problemas de definición teórico-metodológicos y no con crisis
en la resolución de enigmas)(p.9).
Es claro entonces que, quizá como resultado de su ambigüedad, la noción de paradigma ha sido mal usada y distorsionada.
Primero, el término ha sido usado para referirse a los marcos
teóricos que carecen del consenso y grado de dominación necesarios como para ser considerados como paradigmas. Segundo,

�134 BricoilJgt

los períodos de crisis e investigación revolucionaria en los campos maduros han sido confundidos con la naturaleza preparadigmática de la investigación en ciencias sociales. Por último, el
modelo de Kuhn ha sido usado en una forma ilegítima, en un
sentido normativo, por prácticas de "búsqueda de paradigmas"
que podrían eventualmente conferir posición científica a la disciplina o acelerar las "revoluciones científicas" en un intento por
rechazar el "viejo paradigma"(modernización) y aceptar el nuevo
paradigma emergente de la dependencia. Katouzian {1980) ha
hecho una interesante observación sobre ésto:
La teoría de Kuhn fue acogida con extraordinario entu~mo por
o científicos sociales... Las nuevas teorías deben tener una rawnable y respetable -aunque crflica- recepción, aún cuando esto

podría estar en contra del espíritu de la "ciencia normal". Pero una
mera respuesta positiva hacia una nueva moda ni es crítica ni es
respetable·. Empero DO ha sido sólo la novedad o la moda de la
teoría de Kuhn lo que puede dar cuenta de su extraordinario éxito
entre los científicos sociales; ha sido también su peculiar atractivo,
tanto entre conservadores como entre progresistas, sobre la base
de sus predilecciones (ampliamente diferentes). Los conservadores
(con toda razón) pensaron que la nueva teoría podría justificar su
habitual resistencia al cambio; los progresistas (equivocadamente)
creyeron que podría ser usada para echar a volar las campanas de
la revolución (científica). (p. 100)

lnconmensunbilidad, progreso y acumulad6n
Uno de los principales elementos de La estructura de las m&gt;Olu·
ciones cient(ficas es la noción o principio de inconmensurabilidad. Esta noción, que Kuhn yFeyerabend toman de la geometría,
significa en su versión original:

"sin una medida común".

l. Elguea: lParadigmas en Sociologfa? 135

. U~a característica a menuao ignorada por los analistas de la
histona ~e. la sociología del desarrollo es que la tesis de Kuhn
sobre
la mconmensurabilidad
de las teorías 1D1p1
· 'de la compara.
.
ción de te~rías_nvales. De'acuerdo con Kuhn, el significado de
todo té~no científico, tanto teórico como observacional, está
determmado
por el paradigma dentro del cual se encuentra
.
mserto. El significado de un término científico está dado
1
1 fu .
por e
r~ o nc16n del término en una estructura teórica dada. Esto
tiene. como consecuen,.;
• camb'10 en la estructura
---.. que cualquier
:éeón~ producirá inevitablemente un cambio en el significado del
rmmo.
Según K~ cuando un grupo de &lt;;ientfficos se ha "desviado'
de~ ~adigma a otro, ha tenido lugar un cambio-tan radical en '
el significado que los conceptos de un paradigma no pueden ser
formulados en o trasladados al otro paradigma.

Tal como Hacking {1981) lo ha expresado:
Puesto que .tas etapas SUCCSML1
· de la ·ciencia pueden dirigirie a
~ma., d1fere~tcs, puede DO haber una medida comlln de su
mto, pueden ser mconmcnsurablcs. Desde el momento en que los
conceptas abstractas son a menudo explicados por su rol en la
teoría, podcmos_no estar en condiciones de comparar los
01
!le etapas succsiva, de la ciencia. El túmino •mua• d e ~
J&gt;l:lede_oo tener el mismo significado en la teoría de la relatividad de
Eimtean (p. 3)

D~e la perspectiva de Kuhn, un paradigma es como un
l~nguaJe que de~ermina tanto lo que uno percibe como lo que uno
piensa. La t~rmmología y el conocimiento generados al interior
de un paradigma están organiz.ados por las normas especifi das
CD 1 .
ica
e nusmo paradigma y no pueden ser dadas a entender ni
evaluadas desde afuera sin algún tipo de distorsión. La conse-

�136 Bricolagt

cuenda es, entonces, que las demandas de verdad son relativas
al paradigma en el que~ producen.
La inconmensurabilidad, tal como Kuhn la interpreta, esta-

blece dos importantes restricciones sobre la actividad científica.
Primero, aím cuando los paradigmas compiten unos contra otros
-en el sentido de que uno remplua al otro-, es imposible compararlos o apreciar de manera racional sus ventajas o desventajas.,
Competencia no significa, para Kuhn, una lucha racional por
mejores explicaciones, sino que es asunto de un "choque entre
weltanschauungen inconmensurables". En palabras de Kuhn:
Al igual que la eleccióo entre partidos políticos, la eleccióo entre
paradigmM en competencia parece ser una elección entre modos
incompatibles de vida. Debido a ésto, la elección no es y no puede
ser determinada simplemente por medio de los procedimientos
evaluativos caracterati&lt;m de la ciencia normal, dado que eso depende en parte de un paradigma particular y del paradigma. en

~ta. Cuando un paradigma entra en un debate sobre la ele&lt;:ci6ii
de paradigmas, su rol es necesariamente circular. Csda grupo ~
su propio paradigma para argumentar en defensa de ese paradig-

ma. (Kuhn, 1970:93)

La segunda restricción importante se refiere a la naturaleza

del progreso científico. Para Kuhn no existe algo así como desarrollo o progreso científico •interparadigmático"; debido a la
inconmensurabilidad, los paradigmas no son susceptibles de asimilar lo logrado por los paradigmas precedentes. En la mayoría
de los casos, los viejos problemas y los avances son olvidados o
conservados sólo como curiosidades históricas, principalmente
porque con el nuevo paradigma los viejos problemas y los enigmas dejan de ser importantes o se vuelven sin sentido. La ciencia
no es acumulativa y sólo podemos hablar de cambio científico
pero no de crecimiento o progreso cuando nos referimos a las
grandes revoluciones científicas. El progreso y el desarrollo sólo

1 Elguea: ¿pa,adigmm en Sociok&gt;gfa? 137

son posibles desde una perspectiva "intrapar1digmática": esto es,
más allá de sus logros, los paradigmas son sistemas adaptativos
que dejan "enigmas" abiertos a futuras especificaciones ysoluciones. Esto puede ser concebido como una limita&lt;ia forma de
progreso. "El cambio científico es acumulativo sólo dentro de la
ciencia normal; pero no todo el cambio científico es de este tipo,
ya que la mayor parte del cambio científico significativo es revolucionario y no acurnulativo"(Suppe, 1970:149).
Los usos y abusos de La estructura de las revoluciones cient(jicas también incluyen: l) ignorar la importancia de la noción de
inconmensurabilidad; 2) la asunción de que los paradigmas pueden competir entre sí, en el sentido de que sus ventajas comparativas pueden ser evaluadas racionalmente; y, 3) la asunción de
que hay progreso interparadigmático.
Hay varios ejemplos del primer tipo de mal uso, el ignorar la
inconmensurabilidad (Bodenheimer, 1969; Valenzuela y Valenzuela, 1979; Rogers, 1976). La mayor parte de los análisis (artículos) comienzan "buscando paradigmas" en la disciplina,
identificando finalmente dos de ellos (modernización y dependencia) coexistiendo y luchando entre sí por el dominio. La conclusión inmediata es que la disciplina está atravezando un
período de crisis o de revolución científica y que debe decidirse
cuál de los dos paradigmas está en extinción, comparando su
poder explicativo, la importancia de su evidencia empírica, las
anomalías, etc., todo ello ignorando de una manera absoluta que
de acuerdo al modelo de Kuhn esto no es posible ni legítimo.
Bodenheimer (1969), por ejemplo, después de una detallada
discusión de las anomalías y defectos básicos del paradigma

�138 Bricolage

'liberal" (modernización), sugiere que la sociología del desarrollo
está pasando por una. crisis kuhniana Yque:
La importancia de buscar nuevas direcciones se aclara si ~rvamos (el campo) a través de los cristales de Kuhn. Las CflSIS son

prerrequisitos necesarios pero no suficientes para una revolución
conceptual; para que se pr~nte una revolución cientffica de_be
haber un paradigma alternativo que ~ presente como supenor
comparado con el viejo paradigma. Teniendo estc;i_en mente, tra_ta•
ré de diseftar los elementos básicos para un paradigma alternatJVO
de investigación en América latina: el modelo de la dependenCJa (p.

l. Elguea: lParadigmas en Sociolog(a? 139

El mismo error es cometido por varios autores. Roxborough
(1976) y Kahl (1976) hablan de "paradigmas en competencia' y
de las ventajas relativas de uno sobre otro. McGowan y Smith
(1978) hacen la misma cosa, sólo que ellos comparan informes
paradigmáticos de la evidencia empírica en varios países y se
pronuncian a favor de los paradigmas marxistas y de la dependencia.

110).

Ninguna de estas prácticas es legítima en relación al modelo

Ella avanza luego en la descripción de este nuevo paradigma,
sus ventajas comparativas con respecto al viejo y el modo en que
abarca los paradigmas precedentes. Dice (Bodenheimer, 1969):

de Kuhn, ya que ellas asumen la conmensurabilidad de lo que
denominan paradigmas.

En este esbozo las diferencias entre el 'paradigma sustituto (modernización)" y el paradigma de la dependencia son muy claras.
Oponiéndose a la teoría del conlinuum, que ve el subdesarrollo
como una etapa temporal e inferior por la que pasaron las soctedades desarrolladas hace algún tiempo, el modelo de la dependen~a
sostiene que el subdesarrollo de América latina es la consecuenCJa
necesaria del lugar histórico en que ha sido colocada en el_ sistema
económico internacional que está dominado por las naciones ya
desarrolladas (p. 115).

finalmente, analizaré las atribuciones de progreso interparadigmático en la literatura de la disciplina. Como ya lo mencioné,
el progreso, de acuerdo con Kuhn, está limitado a una perspectiva
intraparadigmática. La inconmensurabilidad hace del progreso
interparadigmático y la acumulación tareas imposibles. Sin embargo, Bodenheimer (1969) ha afirmado que:

Es importante hacer notar que en esta y otras comparaciones
y evaluaciones de ambos paradigmas, Bodenheimer asume que
términos como 'desarrollo' o 'subdesarrollo", 'difusión', "inversiones", 'cambio social", etc., tienen exactamente el mismo senti·
do en ambos ·paradigmas, lo que de acuerdo con Kuhn es
altamente improbable e inverosímil. Aún cuando los paradigmas
usen las mismas palabras, sus términos tienen significados no sólo
diferentes sino inconmensurables, cuando pasan de un paradig'
.ma a otro.

Es altamente probable que algunos de los elementos del paradigma
sustituto (modernización) sobrevivirán y serán absorbidos por el
nuevo paradigma, tal como normalmente ocurre en cualquier revolución científica (p. 116),

La cuestión es lpor qué es 'altamente probable' que esos
elementos serán absorbidos por el nuevo paradigma?. Ella no da
una respuesta, yse puede buscar en vano en La es/Tuctura..., usada
por Bodenheimer para fundamentar su artículo, una respuesta
que legitime la afirmación mencionada .

�140 Bricolage

Racionalidad, revoluciones científicas y 'cambio de gestalt'

Dado que los paradigmas son inconmensurables y, entonces, que
es imposible comparar uno con otro, el problema es lcómo se
eliminan los paradi~?. lCómo se pasan los científicos de uno
a otro?. lCuáles son las razones que tienen para ello?. De acuerdo con Kuhn un paradigma es , entre otras cosas, un modo de
'ver' el mundo, esto es, un marco de referencia que condiciona
las percepciones de la realidad de los científicos.

Es por ésto que Kuh se interesa por los procesos perceptuales
y su importancia para la práctica científica. Dado que los paradigmas son inconmensurables, cuando los científicos pasan de un
paradigma a otro experimentan un súbito cambio en la percepción o en 'su modo de ver el mundo', un 'cambio de gestalt'. Este
cambio repentino no ocurre porque el nuevo paradigma es mejor
que el viejo (no hay modo racional de evaluar tal cuestión), sino
que se da sólo porque el viejo paradigma es cada vez más incapaz
de resolver las anomalías emergentes y las inconsistencias, allí
donde el nuevo paradigma proporciona nuevos logros, un nuevo
conjunto de problemas y un nuevo modo de percibir el mundo.
Es importante poner de relieve que este cambio del marco
perceptual no es el resultado de una evaluación racional de los
paradigmas, dado que son inconmensurables¡ es sólo un cambio
repentino motivado por razones externas al contenido de la .
c1enc1a.
En esta perspectiva, Kuhn ha negado de manera tajante la
posibilidad de hacer juicios comparativos sobre la elección de
paradigmas. Dado que los científicos parten de su paradigma
para establecer qué es o no es un hecho, no existen cosas tales·
como hechos 'objetivos' o cualquier otro tipo de. normas o razo-

l. El~a: ¿paradigmaun Sociolog(a? 141

nes para elegir entre paradigmas. La noción de lo que constitutye
una buena razón es, de acuerdo con é~ dependiente del paracÍigma. Es lo que reclama cuando dice:
...la competencia entre paradigmas no es el tipo de enfrentamientos
que puedan resolverse aportando pruebas... en este asunto, ni las
pruebas mel error están en cuestión {Kuhn, 1962:150).

Y agrega:
Debe?JOS... abandonar la noción, explícita o implícita, de que los
cambie,; de paradigmas acercan a los científicos a la verdad (p. 119).

El argumento está más a favor de la presión social O de ta
~rsuasión. La consecuencia de ello es que la elección de paradigmas es una cuestión irracional. Cuando los científicos rechazan ~I vi~jo paradigma y se adhieren al nuevo, viven una
experiencia similar a una 'conversión religiosa' debido, según
Kuhn (l%2) 'a que una decisión de este tipo es una cuestión de
~e'. K~hn se refiere a esta 'conversión perceptual" como una
cambio de gestalt'.
Parece que, en todas las aplicaciones del modelo de Kuhn a
~a his~oria de la sociología del desarrollo, nadie há sido capaz de
iden_tifi~ tal proceso de cambio stíbito. La mayoría de 'ios
:'.°alistas ignoran la cuestión, pero algunos describen su perple¡idad. Foster-Carter habla de su impresión de la biografía intelectual de uno de los padres fundadores de la teoría de la
dependencia:
Es irónico, sin embargo, que Gunder Frank haya iniciado su carrera
como un economista convencional (peor aún como un economista
de Chicago), con una media docena de artículos (todos bien fudamentadc,;) aparec1dc,; en publicaciones derechistas y con una tesis
de d°':torado dentro del campo de Nove sobre estudios soviét'
(la agricultura ukraniana). Es improbable que Frank haya ~ ,

�142 Bricolage

simplemente todo tsto, o se haya vuelto toco••• Además, Frant
acepta explfcitamcnte que habla ido a latiooaml!rial como un
progresi.\ta y se convirtió en dependentista debido a varias circunstancias, en especial la Revolución cubana (Foster-Carter,
1976:176).

Kahl (1976) desarrolla un enfoque similar en su detallada

descripción de las biografías intelectuales de los tres sociológos
más importantes de América latina. Más que un cambio de
gestalt, Kahl observa, en todos ellos, un cambio gradual día a día
en el cual el juicio y la comparación entre teorías juegan un papel
esencial.
Hasta los científicos más importantes reconocen que sus
propios procesos de cambio desde un paradigma a otro fueron
graduales y basados· en comparaciones y evidencias empíricas.
Gunder Frank (1967) dice sobre sí mismo:
Cuando llegué a América latina hace unos tres anos, pensaba los
problemas del desarrollo en esta región en términos de los extendidos problemas internos de escasez de capital, instituciones tradicionales y feudales que impiden el ahorro y la inversión, concentración
del poder político en manos de las oligarquías rurales y muchos de
los otros universalmente conocidos supuestos obstáculos al desarrollo de las tradicionalmente supuestas sociedades subdesarrolladas ... (sin embargo) al mismo tiempo, aún antes de venir a estos
países, siempre había mantenido una visión y una posición política
progresistas en mi vida, más allá de mi trabajo académico y de mi
carrera profesional. Estaba, en las palabras del título de la autobiografía de mi padre, 'a la izquierda, donde está el corazón'. Mis
opiniones estaban siempre a la izquierda de los estadounidenses
progresistas; por ejemplo, nunca dudé sobre la necesidad de apoyar
la Revolución cubana, aunque nunca entendí su importancia' (p.
xvii-xviii).

Es claro en este pasaje que no se trata de un ejemplo de un
repentino "cambio de gestalt'; por el contrario, abordó gradual·
mente las ideas de la "izquierda' que lo llevaron posteriormente
desde la modernización a la dependencia.

J. Elguea: ¿parodigmaun Sociolog(a? 143

Otro ejemplo es el que proporciona el economista argentino
Raúl Prebisch. En un análisis detallado y cuidadoso de su propia
biografía intelectual (Prebisch, 1982), reconoce que su cambio de
una a otra teoría se desarrolló a través de al menos cinco diferentes etapas en un período de vida de más de treinta años. El padre
fundador de la teoría de la CEPAL, reconocida por los dependentistas como el origen teórico de la teoría de la dependencia
(cfr. Cardoso, 1972), dice:
Cuando com~ncé mi vida como joven economista y profesional
durante los vemte era un firme creyente de las teoñas neoclásicas.
Sm embargo, el gran impacto d~ la primera gran crisis del capitalismo -la_ gran_depres1ón- produjo en mí serias dudas sobre estas
creencias. Mirando hacia atrás, fue el comienw de un largo perlado
de hereJías, mientras exploraba nuevas visiones en asuntos de
desarrollo. La segunda gran crisis del capitalismo, que todos estamos sufriendo ahora, reforzó mi actitud. En el largo lapso de
tiempo entre estas dos cns,s, m1 pensamiento sobre el desarrollo
fue atravezando etapas sucesivas bajo la influencia de la cambiante
reahdad tanto como de la ampliación de mi propia experiencia
(PrebJSCh, 1982:1)
En este proceso de cambio, la comparación entre teorías 0
paradigmas Ysu capacidad para tratar con la evidencia empírica
fue de central importancia. Si algo queda claro a partir del relato
de Prebisch sobre su propia 'revolución científica' es que el
cambio de un paradigma a otro no es súbito sino el resultado de
una evaluación muy amplia sobre las teorías existentes.
Los más importantes investigadores en sociología del desarrollo en América latina (Germani, González Casanova, Cardoso, Gunder Frank, Prebisch) parecen haber descansado en
comparaciones racionales y en evaluaciones teóricas para el
rechazo y la evaluación de paradigmas. Más aún, reclaman tener
pruebas de la capacidad de una teoría sobre sus predecesoras en
términos explicativos y predictivos. En síntesis, la evidencia que

�144 Bricolage

poseemos parece indicar que no hay casos de cambio paradigmático o revoluciones científicas. Por el contrario, par~ce ha~r
casos en los que se evidencia un proceso de com~aractón ractonal, proceso que muestra que los investiga~o~es tienen una ex~., de los términos y s1gmficados de leonas
lente comprens10n
rivales.
Síntesis y conclusiones

Los usos inadecuados del modelo de las revoluciones científicas
e· emplifican los problemas sacados a la luz por aquéllos que
r~chazan y critican el modelo de cambio científico de Kuhn
(Lakatos y Musgrave, 1970).
Los que han hecho un mal uso del modelo de Kuhn le_ han
atribuído erróneamente una postura normativa, lo que el mismo
Kuhn rechaza. Insisten en comparar y evaluar 'paradigmas' como
un procedimiento legítimo al interior del modelo y conciben el
cambio de un paradigma a otro como basado sobre una _e:aluación racional. Finalmente, concluyen a partir de su anáh_s,s que
la acumulación y el progreso interparadigmáticos son eVIdentes
en este campo.
Los críticos al modelo de Kuhn han hecho explícito su desacuerdo sobre los mismos tres puntos pero de un modo diferente.
Ellos ven la necesidad de: reconocer que los paradigmas en este
campo pueden ser comparados, que se tienen razones para cambiar de un paradigma a otro y que existe algo a lo que puede
caracterizarse como progreso interparadigmático.
La similitudes entre estas dos diferentes aproximaciones al
modelo de revoluciones científicas son algo más que una pura

l E/guea: ¿paradigmaun Sociologla? U5

coincidencia. Reflejan una importante incapacidad del modelo
para describir la historia de la sociología del desa."l'ollo.
Este no es el lugar para discutir la posición científica o
paradigmática de las ciencias sociales. Es un tema que excede el
objetivo de este trabajo. Sin embargo, es importante señalar cuán
poco dice el modelo kuhniano sobre por qué los pre-paradigmas,
en contraste con los paradigmas, son conmensurables y por qué,
como resultado de esta conmensurabilidad, el progreso puede
ser apreciado y evaluado en un campo como éste.
Parece que, en relación a proporcionar una visión más adecuada de la historia de la sociología del desarrollo, necesitarnos
un modelo capaz de coordinar las necesidades de conmensurabilidad y competencia, racionalidad y progreso.
He sugerido en otra oportunidad (Elguea, 1984) que un
modelo así puede encontrarse en el trabajo de Lakatos La metodologfa de los programas de investigación científica (Lakatos,
1978). Por otra parte, la 'Nueva Filosofía de la Ciencia' es una
rica fuente de modelos de progreso científico y desarrollo del
conocimiento que podría ser usada al analizar la historia de
campos como éste. La atención hacia estos modelos por parte de
analistas y practicantes de la sociología del desarrollo podría
probar su utilidad en futuras investigaciones y construcciones de
teorías.

NOTAS
l. De acuerdo a Foster-Carter (1976: 172 y 175), el consenso en el

paradigma de la mOdemización fue logrado teniendo en cuenta los
siguientes principios:

�146

IJricolll&amp;c

l E/guetJ: ¿paradi,- m Scciologla? U7

1) el desarrollo es un proceso no contenciolo;
.
irrcaJDCiliablc
entre
pafia
.
IOáa1cs;
2) no involucra conflictos de mteracs
• ___,,_._ subdesarrollada! o entre diferentes grupos
UR&lt;llluu.A.D y
dcsarrollo;
'
3) no hay COIIClioocs estructurales entre subdesarrollo y
radiciooal
y
que
estas
doll
COll8I
4) que lo moderno es prcferi_ble a lo t
cslán dcsconcctadas; por ólumo,

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y entre tradicional y moderno;
.
y lucha
mteracs
2) otorga un lugar preponderante a los.conflictos
1nacional
comode
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•

. . , , . . ,
.
. iales como 'impenahsmo ' cap1taltsmo '
4)
usa denoctoodnes
-~eórón'.~n
"modo
pr u""'.
, la tradición de la teoría marxista; finalmente
'
·
· antes que como
5) ve el desaderr'!i~:'a":n;::r~::'~~e~:ª~ªmismo tiempo el
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Traducción del original inglés: Miguel Reyes Gonzá,
-~
,a
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técnica: José Mana Infante

�JOSE MANUEL VALENZUELA
"iA LA BRAVA ESE!"
EL COLEGIO DE LA FRONTERA NORTE 1988.
TIJUANA, B. C.
Un libro esperado por todos aquellos que estamos interesados
en las manifestaciones juveniles de tipo marginal o alternativo
este que J.M. Valenzuela atinadamente intituló: "iA la brava
ése!". El autor reúne ahí material recogido durante varios años
de observación e intercambio con jóvenes de clases populares en
Tijuana, Cd. Juárez, Guadalajara, el Distrito Federal y varias
ciudades de estado de Sinaloa. En él encontraremos abundantes
referencias y reflexiones sobre diversos tipos de identidades
juveniles: chicanos, cholos, lowriders, punks y jóvenes pertenecientes a las bandas de Guadalajara y México, D.F.
Es un libro esperado, fresco, riguroso pero no maduro.
Esperado, por razones obvias: por ·un lado, pocos son los
estudios sistemáticos en este campo de investigaciones; sobre los
jóvenes de clases populares hay discurso oficial, escándalo
periodístico, rollo literario pero rara vez investigación de campo.
El libro de Valenzuela es verdaderamente una de las pocas
aportaciones de investigadores mexicanos a la comprensión de
estos procesos. Por otro lado, porque el trabajo del autor, por su
paciencia y tenacidad, merecía verse reunido en un volúmen que
compendiara la variada información que se había recabado a lo
largo de por lo menos cuatro años. Así pues, tanto la carencia de
estudios especializados en este campo como la prolongada labor
de Valenzuela, hacen de este libro, un libro que, sin duda, ya
esperábamos.

�Rua1a 155

154

~

El lector encontrará tambitn un estudio fresco: la obra está
plagada de referencias etnográficas, de testimonios de los j6Ye•
nes, de transcripciones del discurso cholo, punk o lowrider. Una
cuidadosa selección de fotograffas acrecienta esta característica
de casi toda la edición. La indumentaria ('A la brava ése. A mí
me pasa garrearme con mi camiseta "JC Penny" y mis pantalones
acá, bien guangotes..."), el ritmo biográfico ("De mi infancia
recuerdo poco, soy de Guadalajara, no sé lo que es tener mamá
porque yo tenía como medio año cuando la mía se borró de este
mundo..."), el tatuje, que Valenzuela bautiza con el nombre de
historiografía epidérmica del alma ("Pos ffjate que hay raza que
se pone ese jale de la lágrima, porque sufren mucho y la chingada,
y se ponen su lágrima aquí del sufrimiento lno? ...", el barrio bajo
el nombre de cartografía nocturna del poder ("Pues te voy a tirar
un jale, Chori, para mí el barrio es mi homeboy, porque ahí están
todos mis compas."). Muchas son las wnas de estas identidades
juveniles y marginales que son abordadas con frescura e ingenio.
Un libro fresco por cercano al proceso, al discurso, al mundo
cultural que busca mostrar.
Asimismo es un trabajo riguroso, cuidadoso. Materiales etnográficos bien transcritos y seleccionados atinadamente; observaciones y reflexiones pertinentes a lo largo de todos y cada uno de
los apartados; aclaraciones adecuadas al lector no versado en
estos asuntos; glosario de términos juveniles (quizás el más completo que se haya publicado en nuestro país) como auxilio para
la mejor comprensión del discurso juvenil; títulos ysubtítulos, no
solamente acordes con el contenido, sino además atractivos y
respetuosos del habla chola, punk, lowrider y banda; epígrafes de
Vargas Llosa, Brecht, etc. que introducen al valioso material que
El Colegio de la Frontera Norte nos entrega en este libro. El
cuidadoso trabajo hace innecesaria toda explicación metodoló-

gica. De hecho, el autor no dedica ningún apartado especial para
~ a conocer los procedimientos utili7.ados durante la investigaetón. No hace falta. La minuciosidad con la que trabaja basta
para constatar el respeto a las observaciones, la experiencia de
campo Yla profundidad de los intercambios establecidos con los
grupos jueniles que son descritos y analizados en la obra. '
"iAla brava ése!", sin embargo, no es una obra madura, no
constituye una síntesis redonda, no está acompañada de una
reflexión teórica integrada al rico material empírico que nos
ofrece, no es una investigación que responda a preguntas definidas, no se descubre en ella objetos/sujetos de estudio precisos.
El lector se encontrará con la dificultad de distinguir entre ¡0
que es un capítulo de lo que es un subcapítulo o un apartado
dentro de él. Ni siquiera el índice facilita las distinciones necesarias. Se topará además con capítulos largos ("Los Cholos") al lado
de capítulos brevísimos ("La Banda", de tres páginas). Estas y
otras características dan la impresión de estar leyendo una obra
ina~bada, un conjunto de apuntes sobre el tema que fueron
reurudos para abarcar una gama amplia de grupos juveniles.
Ci~rtamente, el lector encontrará un capítulo consagrado a
refleXIonar sobre las relaciones entre Cultura y Juventud. En él
se intentan definir los conceptos, y criticar concepciones erróneas, ~~ios teóricos, manías académicas. Sin embargo, no cumple
s~ O~Jehvo. Redactado a manera de conjunto de pequeñas fichas
bibliográficas en las que se cita y comenta a Grarnsci, a Marroquín,
. a Ciresse, a García Canclini, a Marcuse, a Mattelart
.
, 1o
único que logra es un collage de definiciones más O menos claras
pero poco convincentes (no basta que un autor prestigiado las
use para que tengan valor heurístico). El caso es que, una vez

�156 Bricolage

leido este apartado, no volveremos a encontrar a Ciresse o a
Marcuse, puestos a prueba en relación a las observaciones y los
testimonios recogidos por el autor. La teorfa es una caja de
herramientas, no un objeto suntuario. Frecuentemente, la tarea
de los investigadores mexicanos no es diseñar los instrumentos
de la caja sino utilizarlos ingeniosamente. En el libro de Valenzuela no hay prueba de ello.
Finalmente, señalemos que es una obra carente de preguntas,
de objetos/sujetos construidos por el investigador en el juego de
sus encuentros con los jóvenes. No es una obra apologética ni
panfletaria; todo lo contrario, es un producto auténtico de investigador. Sin embargo, no hay indicaciones precisas acerca de lo
que fue guiando al autor. lQué es lo que persegula?: lEI estudio
de las relaciones entre cultura y juventud? lEI análisis de la
producción de símbolos juveniles entre los jóvenes de clases
populares? lLa comparación de subculturas ymovimientos juveniles de distintas regiones de México? lLa génesis de identidades
sociales y culturales? lEI exámen de la biografía chola, punk,
banda? No es posible definirlo. Es todo eso, mucho más yninguna
de esas cosas a la vez.
Al lado de estas observaciones críticas de corte académico,
nos permitimos coincidir con Carlos Monsiváis, quien afirma en
la contraportada: es 'la mejor investigación sobre los cholos...".
Ni qué dudarlo.

Jlíctor Zllñigo

��UNIVERSIDAD AUTONOMA DE, NUEVO LEON
Rector: Ingeniero Gregorlo Farfa1 Longorla

FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
Director: Ucenclado Bernardo Flor.. Flores

BRICOLAGE
Revista de sociología y clenclal sociales

Director: José María Infante
Edbor: J. Andrn Amaro 4.

Consejo Editorial: Alejandro Garda, María de los
Angeles Pozas, Ricardo Villarreal A., Humberto
Salazar, Víctor Zuñiga
Tipografia: Maura Alvarez, Catalina Hemández
cada autor es responsable de su texto. No se devuelven orlglnales. Correspondencia: Facultad de FIiosofía y Letras, UANL : Ciudad Universitaria, San Nicolás•
de los Garza, N.L Preclp por ejemplar $8,000.00 M.N.

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