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                  <text>�_________

______

..,_

Directorio
Consejo editorial:
Fausto Gerardo Valdés
.Aarón .Aguirre
César Alejandro Uribe
Carolina Olguín García
Roberto Kaput Gzz. Santos
Colaboradores:
Arturo López Rojas
Ca.rloa Ova.lle
Orestea Cabrales
María Cristina. Sala.zar
Ma.rcel&amp; SaJaza.r Huerta
El1oVa.rela
Juan Calendas Moro
Gildardo Soto
.Aidé Eguía

Rene.to Tinajero
Mario lgn.ac1o Ochoa
Jaime Garza
Fra.ncisco Javier Serrano

Diseño:

c;~~'ff$
revista bimestral
Comentarlos, sugerencias, colaboraclones y demás hierbas, favor de dirigirse a los Integrantes del consejo editorial, o, en su defecto, a la dirección
electrónica:

cigarros@latinmail.com

Mayo 6, 1999.
Lic. Nicolás Duarte Ortega, Director de la Facultad de Filosofia y Letras
Lic. Ludivina Cantú Ortiz, Coordinadora del Colegio de Letras Españolas
A quien corresponda:
FONDO
UNIVERSlTARro

Hace aproximadamente dos meses un grupo de aluinnos del Colegio de Letras -entre bromas y veras- planteó la necesidad de una revista literaria de la Facuhad, que diera voz y cabida a
las muchas inquietudes no académicas de la comunidad estudiantil. Los nombres de Paul Auster,
Sam Shepard, Nabokov, Rubém Fonseca, Leonard Cohen, entre otros, vinieron a cuento.

Ag (adecimientos:
No era mucho lo que entonces buscábamos: apenas si hacemos eco de los gustos extracu-

Al maestro Agustín por su bondad; a la
licenciada Ludivina, por su apoyo; a las mujeres de culto: Rebeca Heidegger, la Minicomponente, Glenda Eli, Jackie Brown,
Noemí, la Empty, la Yonqui, Minervota, la
Mandril, la Pingüi, la Sexy Boy Uno, la Campamocha, Lolita la Estrecha y Magda Morales Valdés; al Dedos de Seda, a Charo y
Susana, que venden ilusiones en el Yate; a
Gabriela; a Sam Peckinpah; a Juanita y a toda la banda punk; a las faldas de tablones,
y a todos aquellos que, directa o indirectamente, ayudaron a la publicación de esta
revista, ya que sin su apoyo nada de esto
hubiera sido posible.

rriculares que comp,artíamos en la mesa del café, el bar o las jardineras de la Facultad. Empero,
de no se sabe qué extraña manera, la propuesta cobró vida, y un día nos vimos en la pendencia de
recolectar material para el tan malhadado proyecto.

Así surgió Cigarros, nombre tentativo y definitorio por la desidia, el cáncer y el amor al
cine. Como en el guión de dicha película queríamos pesar el humo, y dar con nuestros restos en
una balanz.a: los lectores, que le llaman. De tal suerte lo poco terminó en mucho.

¿Y qué hacer con tamaño intento?, nos preguntamos finalmente, ya con legajos y legajos
de buenas y malas colaboraciones. ¿Fotocopiar? ¿Pasar de mano en mano el material como pasquín o anónimo ultrajado? No era mala idea, por cierto; pero sorprender la atención de público
tan vario es más que imposible. Entonces -creímos- era menester asaltarlo con portada y formato
de la mejor lid.

Jaime
6

La revista Cigarros se
imprime gracias al apoyo de
la l!'acultad de l!'ilosofía y
Letras.

Acudimos pues al maestro Agustín García Gil, que con peto y adarga hizo un ademán juvenil señalando el camino: "Allá coordinación, muchachos, tierra de oportunidades; vayan con
Dios, que yo, como en el bolero, fumando espero". Y fue así que el agravio quedó deshecho, el
tuerto derecho, la sinrazón enmendada, el abuso mejorado y las deudas satisfechas.

------41-~---

�---------11-----------El apoyo nos fue dado más que generosamente. El primer número de Cigarros encuentra

En esta página habla un lector agradecido

lectores. La generación perdida que fuimos de algún modo se encuentra. Y es grato. Sin embargo, esperamos más ocasiones como ésta, logrando la misma asiduidad que en la taberna.

Correspondiendo a la confianza dada, nos gustaría destinar el dinero recaudado por la
venta de la revista a la creación de una biblioteca del Colegio de Letras, con los títulos indispensables de la carrera ya casi inencontrables o definitivamente fuera del alcance adquisitivo de los
alumnos, pues, se sabe, no siempre hay tocino donde hay estacas.

UNO. En medio de la desamparada historia nuevoleonesa -estamos en 1999-, un grupo de jóvenes universitarios se ha dado la tarea de hacer una revista literaria. ¿Por
qué hacerla? -pregunto, sartreanamente- ¿Para quién?
Tal vez tenga sentido que enuncie algunas posibles respuestas:
Desde luego, Cigarros coincide con la preocupación de la rectoría de nuestra
universidad, respecto a que los alumnos tengan una educación integral.
Cigarros sigue una tradición editorial propia de la Facultad de Filosofía y Letras
-nombro aquí solamente Deslinde y Fruta verde-.

Queda de ustedes el grupo Cigarros

Roberto Kaput Gonz.ález
Arturo López Rojas

Cigarros viene a enriquecer la vida del Colegio de Letras, aunque aspira a animar la
vida estudiantil en una geografía más amplia; asimismo, busca fortalecer la imagen
del Colegio de Letras como surtidor cultural, fuera de la Facultad.
Cigarros concreta la vocación literaria de sus creadores.

Jaime Garza Guerra
Carolina Olguín
Carlos Ovalle

DOS. Visualizo a los responsables y colaboradores de Cigarros como una generación,
con experiencias, afinidades y aversiones comunes: Viven cotidianamente las clases
del Colegio de Letras y las jardineras y cafetería de la Facultad.

César Alejandro Uribe
Aarón Aguirre

Entienden que en el lenguaje reside su capacidad de ser humanos, y exigen libertad
de expresión.

Fausto Gerardo Valdés

Aman al cine, la música y la gran literatura -Borges, Pessoa, Nabokov, Auster,
Cohen ...-.
Abominan la pudibundez, la hipocresía y la estupidez.
Conciben la literatura como un conjunto de artificios, que ejercen como una forma de
amistad. Así, inician esta revista, ofreciendo poesía, narrativa, prosa poética y algún
ejercicio de crítica de la crítica.

--=----------11-1--------

---------41-r--:------

�-----'--------------------4-----------

--------4-----------

En sus textos hablan de amor, el deseo, la creación y la critica literaria, la sabiduría, el
desamor, los cómics, la tristeza ... He aquí Otra vez la vida, como diría alguna vez
Xorge Manuel González.

HISTORIAS DE FIFO

Son textos divertidos, inteligentes, azotados, irónicos, cínicos, tiernos, exhibicionistas
morales, provocativos, sensibles, vitales ... -aquí sustituyo una larguísima lista con un
etcétera-.

·TRES. Con lo anterior he querido definir -si me permiten la expresión- la tendencia
editorial de Cigarros, no dada explícitamente por los responsables de la revista.
Quiero agregar que celebro la creación de Cigarros, donde responsables y colaboradores muestran que son buenos escritores, y que le deseo una larga y saludable vida.
Agustín García Gil
Profesor de tiempo completo
del Colegio de letras

Orestas Cabralas
fifajura
... Y EN EL principio era el caos.
es visiblemente obvio
que lo sigue siendo.

que cada noche rez.aba
"los amorosos" desde Sabines:
"el amor es el silencio más fino".

un fifo es andrógino por naturalez.a.

cuando se encontraban

por su fenotipo puede ser ~ ó ó
lo raro es que reunidos un él y una

y como a veces sucede a todo

ella
se compensen las proporciones + ó -

el mundo
encontraban niños descalzos
pidiendo o vendiendo un algo.

avr¡p y yuvr¡

los fifos son pobres.

se compaginen
como en la fábula griega.

y ella quedaba estragada

los fifos son oralmente

nada.
él siempre ha sido adolescente.

compatibles
es decir
comunicación.
fifa y fifo
sólo cantan y bailan.
cuando aman.

de tanta miseria que en el mundo hay.
y suponía que él no comprendía

por tanto rebelde y todavía
sueña con cambiar el mundo ...
dice ser revolucionario
-los actos no lo testificanpero aún así ambos
aman al "hombre del siglo"
arriba el Che &lt;¡!&gt;.

un fifo, el que sea,
desde Camus
vive una amarga existencia.

los fifos, fifa y fifo
son ateos por convicción.
y planean una utopía

radio y tv atea.

_ _ _____.
---------4--------------

_________

�--------1-----------un fifo puede ser cronopio.
recíprocamente bajo el sol
como a todas las parejas

en Juárez y Morelos

los atacó la rutina

y cierran los ojos

y el cansancio de las mentiras

los envuelve una oscuridad interior

y el juego de máscaras

comienzan a acariciarse y a

por lo que fifa mandó

desnudarse muy pausadamente.

· a freír espárragos

pero el tiempo que dura el

seis meses a fifo

semáforo no es suficiente y

una separación convenida

cruzan la calle

fifo está contando

ya con los ojos hacia afuera

los días y sufriendo

mirando escaparates y gentes

y ha comprado muchas cosechas

el amor no es una alegría pública.

de espárragos
pero sigue triste

ella filósofa dice:

fifo con los ojos mirando

-tres ejemplos-

para adentro, más que nunca

uno; el amor es un estado de ánimo

recuerda y la ama
Dejadla libre -se dijo-

cambiante
¡qué fifa tan voluble!

y piensa en su ensimismamiento

a veces te amo

he vuelto a ser un

a veces no te amo

mono triste

los verdaderos... (amantes) hasta en

y yo no puedo seguir escribiendo

eso

porque las lágrimas

coinciden

manchan los papelitos

dos; fifo es estudioso (maldito)

en que queda anotada

prepárate para la vida

una posible fónnula

no para los exámenes.

de la felicidad.

tres;

--------41-----LUGARES COMUNES DE LA CRITICA NO LITERARIA
UTILIZADOS DESPISTADA Y /O PRETENCIOSAMENTE
EN LA CRITICA LITERARIA
JISÍ •••••• Tln1Jer1 1111111

Edgar Allan Poe. Dipsómano, drogadicto, hipocondríaco. Un pervertido. ¿Se han fijado en el tono de delirio que adoptan sus historias? ¿No les da qué pensar? No por nada fue tan celebrado -y hasta traducido- por Baudelaire: confraternindad de mariguanos, una suerte de club de viciosos incurables, un escándalo. "Un arte incomparable el
de ellos dos, un auténtico arte sin concesiones", añade enseguida el crítico, y con esta
última frase evita ser tachado de timorato reaccionario.
Osear Wilde ..Un homosexual, lo cual no es criticable, pero si bastante digno de
mención; tanto así, que se ha vuelto costumbre describir las preferencias amorosas del
famoso dandy antes incluso de proceder al comentario -si es que existe tal comentario-de sus méritos literarios.
Federico García Lorca. Otro homosexual, pero más moderno, más "telúrico", más
"dionisíaco" y muy -olé- español. ¿Sus mayores méritos? El colorido de las frases, la
música de los versos, la violencia de las pasiones descritas. ¿El menor mérito? Tantas
metáforas, tal abigarramiento de conceptos que, la verdad, no hacen sino obstruir la
comprensión de su mensaje(!) revolucionario (sic). Tal vez por eso, se especula, no es
bandera privilegiada del movimiento pro-gay.
Pablo Neruda. EL poeta del pueblo, de la tierra, del hombre. ¡Qué! ¿No es suficiente con eso?
Rubén Darío. Tan burgués, que es el autor indicado para la juventud conformista y
las muchachas quinceañeras. De ahí el tema para una tesis originalísima de doctorado
en letras: "Rubén Darío o de la perversión del lenguaje: del simbolismo francés a la novela rosa latinoamericana".

cuando él y ella se besan

José Ortega y Gasset. "¡No es literato, es filósofo, no me incumbe!", pontifica el crítico desde su escritorio. Bueno, señor crítico, ¿y qué decir de los refinamientos lingüísticos que abundan en los ensayos de este autor, y del afán evidentemente estético con
que escoge ciertos temas y llena las páginas de sus libros? El crítico se mordisquea los
labios, se frota la barbilla, entorna los ojos, en fin, por unos instantes hace como que
reflexiona, y añade: "Sí, escribe bien, pero no me incumbe". Magíster dixit: Acaso por-

______

_ _ ____,.

�____________

________.

que no le incumben los ocho gruesos volúmenes de El espectador, ni algunos otros libros orteguianos de parecidas dimensiones.

William Burroughs. No, no es el creador de Tarz.án. Es el incomparable maestro Burroughs.
Inefable.

V1adirrur Nabokov. Del celebre autor de Lolita se duda que fuera coleccionista solamente de
. mariposas. Después de todo, ¿qué diferencia existe entre una mariposa y una nínfula? ¿No será
tan solo una diferencia de grado, un símbolo, un juego verbal? Además -y aquí viene un dogma
favorito de muchos críticos y comentaristas-, "Se escnbe a partir de los demonios interiores". Por
lo tanto ...

Franz Kafka. Judío y pobre. Y en una Europa que no se distinguía precisamente por su condescendencia hacia los judíos pobres. Así que diga usted la verdad: ante semejante cúmulo de miserias, no le viene el_ deseo de escribir el relato -autobiográfico, por suspuesto- del hombre que
se metamorfosea en asqueroso bicho? Luego, uno de los mejores relatos de la literatura universal
tiene su origen en un atávico complejo de la raz.a, agravado en virtud de circunstancias adversas.
Igual que Nostradamus, Kafka ha sido completamente descifrado.

----------1-------------este señor semejante al demonio fáustico, aficionado a desespiritualizar todo lo que toca, pero
presto a acudir en ayuda de los desamparados mortales - léase desamparados críticos- de espíritu
sediento? "¡Al fin -exclama el crítico al descubrir a Nietzsche-, un pensador lo suficientemente
enfermo y artista, a quien pedirle prestadas las ideas!"; y sin que la intelectualidad se lo reclame,
pues algo tiene este altruista que el mundo no ha podido devorar el pastelote que le puso en las
manos. Dicho con otras palabras: el bigotón nihilista se ha puesto perpetuamente de moda.

Rosario Castellanos. Nota en la agenda de un crítico: "Aniversario de la muerte de Rosario
Castellanos. Consultar infurmación disponible sobre el feminismo, Simone de Beauvoir y los indígenas de Chiapas. Escribir bonito artículo. Compararla con Sor Juana".
Miguel de Cervantes. Acaso sea la suya la más digna respuesta a la más inoportuna injuria.
S~ dijo Cervantes a Femández de Avellaneda, estoy viejo y me honro en ser el manco de la gloriosa batalla de Lepanto; por lo demás, puesto que usted ha hecho burla de mi vetusto aspecto,
respondo: "háse de advertir que no se escnbe con las canas, sino con el entendimiento, el cual
suele mejorarse con los años".
.
O lo que es lo mismo, al pan pan, al vino vino, y a las letras ¡por favor! no más de Jo que les
corresponde.

Julio Veme. Pueril. ¿De veras vale la pena leerlo?
Fedor Dostoievski. Gran penetración psicológica. Personajes envuehos en patéticas experiencias a través de los cuales, su alma, en toda su atrocidad, se vuelve transparente a los ojos del
lector. Y que: también el autor en cuestión fue jugador, endemoniado y perverso. No hace más
que describirse a sí mismo en la galería de sus personajes. Tal es la génesis de su talento. (O bien,
y aquí viene otro dogma, ''hace falta tener el ahna enferma para ser un gran artista").

Edith Wharton. Muy buena novela suya, La edad de la inocencia. Pero es sólo una autobiografia, mera remembranza. Además, no es una gran artista: ¿o estaba enferma?

Friedrich Nietzsche. Algo tienen los predicadores del egoísmo, pensaba Chesterton, que los
hace irremediablemente contradictorios. Ya por ser predicadores se vuelven generosos semilleros
de ideas. En otras palabras, son altruistas de corazón, aunque les disguste aceptarse como tales.
Algo tiene Nietzsche que se ha vuelto, a menos de un siglo de su muerte, en semillero de muchas
de las innumerables admoniciones y ataques prefabricados en contra del romanticismo. ¿No será

---------,t-t----------

----------------ti-a----------------

�______

__

__.

______

,__

posTAL
César Alejandro Oribe

. . . . . -=------------t--1--------TODO TIENE SOLUCION
111e1 IIIIIIE
Para Alberto Canek o Nahui Olín

LA CIUDAD de Chanel ofrece atractivos que hacen perder la vida o los calzones a quien la visita. Matria de mujeres delgadas pero fuertes, no existe otra actividad más que el modelaje. Si llega
· una rubia 90-60-90 es venerada de inmediato. La multitud la conduce al templo de la Pasare~ se
le corona top model, sacrifican pieles en su loor y, al día siguiente, su icono fabrica milagros.

"Todavía con la resaca encima y somnoliento, Higinio abrió sus legañosos párpados para
asegurarse que durmió en su cuarto. Todo parecía estar en orden: las paredes desnudas, sin un
solo cuadro que las cubra; la mesa llena de platos usados y libros y ropa sucia y basura; la televisión frente a la cama, vigilándolo a él y a quien aún ronca bajo las sábanas..."

Sin embargo, así como las tendencias no son las mismas de primavera-verano a otoño-invierno,
apenas se atisba una estría o arruga aparece la policía y luego la tortura Es que fue el chocolate,

Dejo de escribir pues tocan a la puerta. Me levanto y con pereza voy a ver quién llama:
con suerte es alguien que quiere editar mis obras completas.

o lo traigo en los genes, nunca creía que me fuera a pasar. Basta. En Chane! no cabe la grasa ni
las excusas. La muerte o la dieta y el ejercicio. La que no soporta el régimen huye como María
Egipcíaca. No sonríe, en su andar trata de emular una línea recta.

SIN TITULO
DESPÚES de dejar a Tom atolondrado, Jerry sale de cuadro y maquina su próxima fechoría.

El golpe ha sido duro.

Se aproxima tu perfume a pólvora.

Tardas más de un segundo en levantarte

Preparo artimañas tras la espalda;

y debo elegir un cliché certero:

enrojezco los labios, visto encaje,

la verosimilitud del portazo,

me suelto las orejas y huyo hacia ti.

el travestismo ingenuo del conejo,
el alegro de un piano en la cabeza.

Mientras tus bigotes se desorbitan

-¿Dígame? -Ante mí está un joven de poca estatura y cabello grasoso, usa lentes de culo
de botella, y viste de manera casual. Con una correa jala una pequeña hielera.
-Disculpe -el joven duda, pero prosigue-... ¿en su casa hay mascotas?
Niego sin decir palabra. El joven pasa una mano sobre su cabeza y enmaraña aún más su
cabello peinado hacia atrás. Parece novato en las lides laborales, pues no dice nada ni se mueve
de su sitio en el quicio de la puerta. Su feo y grasiento rostro comienza a ponerme nervioso, así
que opto por pensar en cualquier pendejada: espero que mis padres estén bien de salud.
Me harto de la situación y cierro de un portazo en las narices del intruso. Aún no desayuno y la vida ya comienza a molestarme con sus impertinencias. De vueha a mi escritorio no dejo
de pensar en la falta de fondos para cubrir mis necesidades básicas: bebida, drogas, cigarros. Parece que tendré que capacitarme en tornería para que el Estado me mantenga. Pero antes de
amargarme el día prefiero seguir escribiendo:

Pienso en los niños que ven este cartoon.
A pesar de las mil y una explosiones

"Desnudo, Higinio se levanta rumbo al baño, saltando todo tipo de objetos tirados en el

nunca he deseado velarte el alma;

suelo. Frente a la taza, vuelve a cerrar los ojos y orina largamente, sintiendo húmedos mordiscos

recuerda, me paga la MGM,

en rodillas y pies. Al terminar, confirma su mala puntería secándose las piernas con una toalla sucia que vuelve a colgar junto al lavabo."

-----.------no cualquier historieta kamikaze.

--------------

�_...__,________

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____

.,__

Tengo que reconocerlo: el texto está poniéndome de mejor humor. Pero no he probado
bocado desde ayer (ya son las tres de la tarde) y el fantasma del hambre ronda sobre mi cabeza.
Esto y el desinterés que a veces me causa lo que escn'bo me provoca jaqueca. Daría mi brazo izquierdo por un cigarro. Veo una colilla de regular tamaño en el suelo y, al no haber otra cosa,
termino fumándola.
Al acabarme la colilla pienso en Sara y tengo una erección. Ayer salimos y pagó unos tacos de guante de portero, para al final terminar exhaustos en la cama. No dejaba de admirar su
cuerpo moreno de bellas proporciones tendido entre las sábanas y le manifesté mi apego hacia

Me pregunta si salgo con él a tomar algo y no me hago del rogar. Dejo a Higinio atascado
en sus burdos problemas con las mujeres y voy por mis zapatos. Quizás mañana lo haga despertar
con un hombre a su lado o lo convierta en el nuevo héroe de la novela policíaca mexicana. Al sa-

lir, el aire emarecido de la ciudad se desplaza en frescas ráfagas. En la calle, un famélico perro
devora con fruición un trozo de mierda de caballo adherido al pavimento. Al verlo, sé que todo
tiene solución.

ella. Me miró unos instantes y sugirió que buscara empleo, pues aún no termina de asumir su rol
de mecenas. Insistió en el tema un rato pero unos manazos en el agujero terminaron con sus incómodas recomendaciones.
Voy a la cocina y preparo lo único que hay en la alacena: lonches de sabritones con media
botella de vodka. ¡Mierda, qué jodido estoy! Llevo todo al escritorio y lo pongo junto a las cuartillas de reciclaje que utilizo. No falta mucho para que se termine la cinta de la máquina, pero sigo escribiendo.
''De vuelta a la cama, Higinio juega distraído con sus vellos púbicos. Los emeda y desenreda con los dedos índice y pulgar de su mano derecha, sin prestar atención al tibio cuerpo tendido a su izquierda. Debe ser alguna colada de la fiesta de Eduardo. Pinches perras: llegan a cualquier parte sin ser invitadas y sólo se dejan cachondear si traes en los bolsillos mota, coca, gotas
o dinero pa' las guamas. No habría bronca si no se me saliera lo romántico o lo pendejo cuando
ya ando hasta la madre y me traigo a la casa a la primer golfa que tengo a mi alcance."
Me gusta la primera persona en el texto pero no la forma en que se expresa. Sin embargo,
si en los textículos de hoy no se incluye la palabra verga, coño, coger o puto no se está en el candelero. Me pregunto, como alguna vez lo hizo Homero Simpson: ¿por qué las historias de depravación y hummación lo hacen a uno popular?
Otra vez golpean a la puerta y reconozco los toquidos. Abro y es Lauro, el amo del manguerazo. Es poeta y trabaja despachando gasolina. Su cuerpo alto y delgado lo hace atractivo a
las mujeres y algunos miembros masculinos del taller literario al que asiste. Todos disfrutamos
del dinero que gana robando las bombas que tiene a su cargo.

-----------___,,,.........~-

----------1---------

�--------t-,_______.; . ;. ;. . .; _
POEMA

Carlos 011111
LUCES quebradas se escurren hasta nuestros pies.
Afuera, la tarde yace herida en la banqueta
Salpicando todo de un rojo intenso,
casi negro.
La marea de mi deseo crece,
Y te busco en la oscuridad
Para asinne a tus piernas
Pariendo las olas con el vaivén de nuestros cuerpos.
Deja que mis labios te reconozcan,
Que conquisten cada deseo,
Que mi lengua incendie la ciudad
En busca de t~
De tu espalda,
De tus pequeños hombros
Que exactamente caben en mi boca.
Déjame andar tu pecho
Habitar tu pequeño infinito,
dador de vida
Y refugiarme en tu laberinto de incendios.
Susurros furtivos nos unen deletreando vocales ardientes.
Un silencio detiene la procesión
Y amenaza con extinguirse
Como esa llama que nos ilumina
Alargando las sombras en la noche.
Empecemos todo de nuevo,
Antes que la lluvia pare
Antes que el reloj empiece a desmantelar el cielo
Antes que termine esta rapsodia escrita por Dios.

----------t------TEFLON

MIEDO
I
YACES aquí, (agaz.apada)
Entre mi pecho y la muerte
Sumergida en el exilio de un
poema
Dialogando con la historia

Y deshaciéndome el corazón
con los labios
Zurciendo con tus lágrimas
las alas rotas de una nube.

II
Un silencio enreda mi pelo
Un silencio que abraz.a
Que acaricia que asfixia

EIII l1r1l1
-Mira -dijo Agustín, -el careotipo es el método que se usa para clasificar los cromosomas -al
tiempo que ponía aceite en la sartén. Sofia, al otro extremo, levantaba unos periódicos y escuchaba distraída.
-Se necesitan células vivas, leucocitos o fibroblastos -tomó un huevo y estrello el cascarón
contra la esquina de la mesa. -Se cultivan en un medio adecuado, se estimula su división. ..
Los periódicos viejos quedaron en su lugar cuando el cascarón del último de los cuatro huevos
se estrelló; comenzaron a freírse.
-Se les añade una solución que deje a las células hincharse y separar las cromátides -Sofia con
cara de horror y furia volvía la cabez.a donde la voz. -Se fijan y se tiñen y a través del microscopio se les toma una fo ...
El puñetazo de la mano derecha fue a implantarse en la quijada, interrumpiendo el monólogo.
Agustín tuvo que buscar apoyo y su brazo tiró el bote de aceite que escupió su contenido.
-¡Qué estabas haciendo, pendejo! Cómo se te ocurre revolver los huevos con un tenedor.
¡Sobre la sartén nueva! ¡La de teflón!
-Yo que iba a saber que así no se podía -dijo incorporándose y comprobando que sangraba.
-¡Qué para eso no está la pinche palita de plástico! ¡Nueva también!

III
En aquel cuarto oscuro
Una tarde agonizante
Tiñe con su sangre
Las paredes
Ytú

No puedes hacer nada.

-Oh, que culpa tengo de que por una chingada sartén se te despierte el instinto de ama de casa.
La inclinación producida por la patada en los testículos coincidió con el rodillazo en pleno rostro. Agustín cayó contra la pared.
-Ya la rayaste toda, animal -dijo ella revisando; el aceite terminaba de esparcirse por la mesa
para caer al suelo.
-¡ Y no se me despierta ningún pendejo instinto! Imbécil.
Minutos después Sofia masticaba los huevos revuehos mientras Agustín, frente al espejo del
baño, esperando el agua caliente de la regadera, revisaba su cara; la nariz no se había roto, pero
la sangre aún corría.
Sofia se acurrucaba bajo las sábanas. Agustín, luego de colgar la toalla que había usado, se fue
a sentar desnudo junto a la cama. Leyó un texto que hablaba de fotóforos y fotocitos.

------------=-~--

_ _ ____._...,____ __

�--~-------------t-------------

-----------t---_.:,____;___;::;.,;;;,,;;;.;_ __;;_
. Dejó la lectura inconclusa para buscar cohijo en las sábanas. Levantando primero la parte irifenor, la que daba a los pies de ~ofia. Comenzó a acariciar levemente las plantas y los dedos, para
l~ego extenderse a las pantorrillas, dando besos cortos. Sofia dejo de dormitar pero extendió las
piernas s~ulando lo contrario, dejando escapar un leve gemido cuando la boca que le recorría
incremento los besos entre los muslos; abrió las piernas y un respiración pasó a través de la tela.
Agustín trato de apartar la prenda usando únicamente la lengua, pero al abrir mas la boca le dolió
el maxilar. Optó por usar las manos, los dedos. Un sabor salado llegaba a sus papilas cuando ella
clavó los 'pies en el colchón para ~ las caderas y con las manos deshacerse de la prenda; luego,
arqueándose, desabrochó el brasier. El prosiguió su tarea; las quijadas le dolían. Sus manos deja~on de agarrar las nalgas, la cintura, y los labios mayores para alcanzar con los dedos los senos,
Juguetear con los pezones; el clítoris ya hinchado era muy levemente mordido. Sofia no dejaba de
moverse.
Los gemidos se incrementaron y luego de un punto cumbre ella languideció. Hubo unos cuantos
lengüet_azos y besos más antes de que se juntaran sus bocas. Ella con tranquilidad y él tratando de
no abrirla mucho.

de un Agustín que no opuso resistencia, habituado ya a ese tipo de juegos. Sofia descendió hasta
capturar con la boca el gran pene libre ya de nonoxinol-9; movía lentamente la cabeza mientras
ajustaba ~l otro par de :sposas a los tobillos. Acarició los testículos, aún doloridos, para comprobar que el cerraba los OJOS. De un salto llegó al closet y extrajo el regalito que días antes Marcela,
su amiga lesbiana, le obsequiara; se ajustó el calzón de llera que sostenía al frente un dildo de
veinte centímetros y lo hizo bailar con las caderas frente a las narices de su sorprendida pareja.
Agarrando el cuerpo inmovilizado lo hizo girar para que quedara boca abajo. Las e,adenas apretaron.
-Ahora si cabrón, ¿muy machito, no?

l

'

La ~ca.balbuceó algo al sentir la fría punta del dildo entre sus nalgas. No podía moverse; el
pene artificial ya ejercía presión y Agustín pensó, aterrorizado, que lo mejor era relajar el esfinter.
-Flojito, flojito -dijo Sofia con voz de enfermera sádica.
Había entrado ya casi la mitad. El no poder tomar la posición genopectoral aumentaba el drama.

Sofia abrazaba con las piernas al tiempo que con la mano buscaba los condones en el cajón; le
besaba el cuello para angustiarlo más a la hora de desenrollar el látex.

-Siquiera ponle lubricante -imploró.

La lubricación de nonoxinol-9 se mezcló con la de ella mediante un movimiento similar al de
un émbolo.

Un golpe con la mano abierta en su nalga izquierda fue la respuesta.
-Instintos de ama de casa ¿eh, pendejo?

Varios cambios de posición después, Sofia quedó apoyada en sus codos y rodillas, con Agustín tornándola con fuerza de la cintura. En algún momento, cuando las arremetidas se habían
vuelto violentas, se salió; aprovechando la situación, agarró su pene con la mano para enfilar hacia el esfinter. Los codos cedieron y la cara de ella fue a recargarse contra la almohada; distendió
los músculos. El vaivén era lento y forzado. De tanto en tanto, a discreción, las palmas abiertas
se fueron estrellando en las nalgas de Sofia un par de veces. La gemebunda cama rechinaba casi
impercep!iblemen!e. Agustín ya no soportó y, saliéndose, se deshizo del látex con un tirón para
tratar de mtroducrrse en la boca de ella que, al notar sus intenciones apretó los labios. Una parte
del semen fue a dar a sus cabellos.

Unas lágrimas salieron de los desorbitados ojos de Agustín.
Lentamente, una a una, las nalgadas se fueron sucediendo.

-El lubricante sabe a madres güey-dijo ésta buscando con qué limpiarse.
Agustín, como era su costumbre, se tiró a lo largo y ancho del colchón. Sofia se limpiaba con
una blusa y escudriñaba el cuarto con la vista.
Con uñas y dedos, sobre el cuerpo inánime, comenzó a levantar el fláccido miembro embarrado de lubricante, utilizando un kleenex para limpiarlo. Jugueteó un rato con su mano y luego con
su lengua y labios, escupiendo de vez en cuando para desaparecer por completo el sabor amargo.
La erección ya era total cuando los senos y el abdomen de Sofia se restregaban. Colocando sus
labios a la altura de los de él y abraz.ándole con los brazos, en un movimiento más o menos rápido, tomó las esposas de cadena larga tiradas al lado de la cama y las ajustó a la cabecera y muñe-

J
\

cas

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POEMAS
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Jaime Garza
A Rbk

I

II

OTRA vez estoy frente a la sombra del delirio.

ÉL SALIÓ ileso

Pero hoy,

rompiendo la membrana

soy capaz de vomitar el miedo entre carcajadas,

que los falsos brujos le regalaron.

de jugar con mis desconocidos poderes,

Lo hizo observando el espectáculo interno:

de liberar lo que hace años ya no es mío.

cuervos,

Con tal de conocer los amaneceres,
los remolinos, los crepúsculos
y los segundos gozosos

espmas,
muerte,
llanto de un niño ...

que contienen las horas monótonas
de los días perdidos, con tu presencia desarmada.

Afuera, emprendió desnudo la escalada
hacia el infinito,

El precio de mirar tu temblor primero

regocijándose ante cada hallazgo divino;

ya lo pagaba yo con mil lunas mojadas y sollozan-

sólo él pudo encontrar promesas en el destierro

tes;

y corazones.en el fango.

en mi desolación eterna,
lo sigo pagando con ella, infinita.
Me condeno dulcemente cuando descubro
que mis pasos ya van lejos, allá, en el barranco
y el rostro perdido entre el vendaval majestuoso.

Para algunos el destino es una realidad ineludible, se tiene que enfrentar con entere:za y dignidad, pero ese no era el caso de León. No era el Job moderno que aguanta las estocadas de un
Dios tentado por el diablo. Por más que rabiara, que se sentara en la banca de una iglesia a re:zarle un padre nuestro al silencio, su suerte estaba echada. Algún bromista le había tra:zado ya su camino, alguien se divertía viéndolo bailar sobre un piso caliente con los pies descalzos. No quería
ser el bufón de nadie, ni de él mismo; abrió una botella de vodka, se sirvió un vaso, se acomodó
en el sillón individual de la sala, procuró para sí una pequeña mesa en donde disponía de una cajetilla de cigarrillos sin filtro, un cenicero, la botella de vodka y una foto de Mariana. A esa hora
no había nadie en la casa. Los niños estaban en la escuela, y Mariana... Mariana simplemente no
estaba. Estuvo bebiendo hasta dejar la botella a la mitad, en el cenicero se desbordaban las colillas y las ceni:zas, pensó que un poco de desorden no le vendrían mal a la escena, a esa escena que
iba a interpretar. El último acto.
Sus brazos le caían por ambos lados del sillón, en uno aún sostenía el vaso de donde estaba bebiendo. Miró la foto de Mariana. Suspiró.
No dejaba de preguntarse por qué suceden las cosas, si somos víctimas de una casualidad obligada por nuestras acciones, o simplemente las cosas suceden y ya.

''Ni el cielo ni la tierra son de los justos, loas chacales, las aves de rapiña, las viudas negrasy las serpientes habitan en esos dos lugares; el infierno esta reservado para los de alma pura,
los hombres de ley, los buenos y los arrepentidos". Recordó esas palabras del único libro que leyó en su vida y del cual no se acuerda ni del nombre.
Mala la hora en que quiso creer en los hombres y en las mujeres -se le repetía esa idea una y
otra vez en la mente-; maldijo también el día en que creyó que la buena voluntad y el amor bastaban para que las cosas salieran bien. Se arrepintió de haberle hecho caso al corazón.
El problema era que ahora le había tocado a él ser del bando de los equivocados, el error que
había cometido era imperdonable, con esa acción suya había perdido lo que más quería, aparte de
que se había traicionado a él mismo. Pecó con la furia, la sinrazón, el coraje, la rabia y la vengan:za. Actuó por instintos, y eso está negado para é~ que es un hombre que todo lo piensa y todo lo
calcula, lo estudia, no es un hombre de impulsos. Quiso ser lo que no era y le falló.
Dejo caer el vaso que al estrellarse contra el suelo hizo un ruido que rebotó en las paredes y en
el pecho de León. Tomó la treinta y ocho y encendió un cigarrillo. A su mente acudieron los recuerdos: Mariana, los niños y su Chevrolet cincuenta y siete color rojo.

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- ----------,-----------------------

�___.,;;._________. . . . .1-------------------En esos momentos no pudo vaciar una lágrima a la vida. El destino se las secó todas horas
atrás.
Sólo dijo: -¡Que me perdone Dios!
Un .estallido de bala irrumpió el silencio.
Antes de morir pensó que así terminan los cobardes, los necios, los genios, y los que alguna
vez -como él- metieron la pata

___._,___________

___________

LICANTROPIA
111111 dPD 11111
MI CARNE no es normal:
Llevo largo rato olfateando por el resquicio de una
ventana
(aún cerrada)
.
El aroma que precede la lluvia
Y mis anteojos
Que son luz de mi noche
Se empañan con furor
Mas, abrióse de improviso rampante ramaje
Y era el exterior
Triste muchacha sola

Voy a salir
Mis anteojos son ya dos cuencas que brillan
Y una pizca de elegancia esta
Mi casa rasgada
El ansia encarnada, que sea la luna
Y este olvido, mi sed de sangre

Pleno el soL combate
La luna acecha
Y aquellas olas de viento que me mantienen con vida
Nada tienen de bello
¡Cuántas veces el rumor de la ceguera!
¡Cuántas la parca insinuación
De una amnesia perpetua!
Sin embargo, en mi interior, nada duerme
Y el río salado de mis labios me lo dice
Me lo advierte
Se aproxima. ..
Candidato de mis cuitas
Guardián de mis adentros
despojo que deja de ser vil
Cuando me posee
Y se marcha
En ocasiones
Habíame negado con insinuaciones
Sombríos ademanes menesterosos
Pero insiste
Y se mueve cual infante en su reino
Su reino presente
Y sobre su carne
Que no es como mi carne
Se pasea
Un ruido volátil

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�--------------41--1------------

SENORITA

HAZE y
LA
LISTON DE PELO

su

IIBEITI IIPIT GINZÁlEZ SINTIS
He rezado por ti a menudo, así: déjame que la
consiga.
Leonard Cohen
Satánica o divina ¿Qué importa? Ángel, sirena
¿Qué importa? Si tú vuelves -hada de ojos de
raso, resplandor, ritmo, aroma ¡oh mi señora
única!-: Menos odioso el mundo, más ligero el
instante.
Baudelaire

I
En tales casos, presto a la menor provocación, saltaba el recuerdo de sus compañeras de
clase todas ellas entre los nueve y diez años de edad, marcando el paso una detrás de otra, las
medi~ blancas ahorcando las pantorrillas, y el uno-dos con que ondeaban sus faldas de colegio.
Desde las gradas aprendió a disfrutar de tan bello espectáculo. Ajeno por completo a sus
amigos, las estudiaba una por una: Karole, Ruth, Thábata, Irina. ..; de todas guardó lo justo, el
detalle perfecto, y con el tiempo faldas, chalecos y camisas constituyeron un recuerdo autónomo.
Así, podía recordar a la nifia de sexto grado por su falda diminuta y sus pasos ~e putita in'grávida con que se hizo abanderar todos los lunes cívicos a segunda hora; o a la rubia de cuart,o
por sus agujetas rosas anudadas a unos zapatos de goma negros, que tan hermosa caravana hacia
al recoger su falda entre las piernas antes de sentarse.
De tal manera llegó a identificar el placer con las faldas escocesas de aquellas niñas que,
tiempo después, toda mujer que llevase prenda semejante, confecci~nada al menos ~on el mismo
materia~ era motivo suficiente para provocar en él aquel sopor alucmante de otros días.

II

Ella llevaba un listón de pelo como único arreglo. Sus movimientos de mujer hecha contrastaban con su actitud de niña terrible, dispuesta al juego, al llanto, a la turbación, al bendito
deseo incumplido latente en toda muchacha. No lo ignoraba, y en sus movimientos sinuosos_ a lo
largo de la pista hacía partícipe no sólo a su compañera de baile, sino a todos los ahí reumdos.
Empero, siendo consecuente con su condición, terminaba por negarse invariablemente a una Y a
otros.

------t-~----

------------~--t------------En él momento de mayor entrega, suspendía toda promesa en un ademán pulcro, desenfadad~, !11 recog::se el ~l~ en una coleta tempor~ limpiar de su nuca un sudor claro y ajustar por
undecima ocasion su liston de pelo. Era entonces que su compañera de baile no cabía de contento: sus c~es flá_ccidas se cimbraban y endurecían, contrayéndose de pronto, cayendo después,
como el pnmer big-bang que diera vida al mundo.
¿Y si_ fue!~ así? -pensó Rubén desde la intimidad de la barra y la tercer cuba. Si el mundo es
eso: ~ excitac1on por una muchacha bailando, entregando, negándose siempre. Y si Dios es un
voyensta Y ~ecuerda todavía con placer las piernas cenizas y regordetas de una muchacha, con las
calcetas abaJ~ Y el olor_ a c~do de goma. Pero, ¿y olía la goma? La goma olía, claro, pero vaya
uno a saber si a tanta_distancia. ¿Y cuánta distancia era? Mucha, sin duda.
,
~na luz verde invadió la ~ista. ~l se~idor de ritmos desempefiaba su labor. Alguien disparo la camara de humo Y la multitud allí reumda acompafiaba la música con un repetitivo y rítmico
saltido a la nada.
. Del todo aburrid~, Rubén pudo rescatar unas cuantas postales más de su memoria. A horc~~adas sobr~ la baran~illa del colegio -recordó-, Mariel simulaba sin arrobo alguno la masturbac10n de las ~genes, Siempre, 1~ sorprendi~ el equilibrio, la c~dencia de movimientos y la capacidad de combinarlo~ con la platica y la comida. Era una nifia. El lo sabía. Ella lo sabía. Y, no obstante, al~o los hacia tomar sus puestos: ella en la baranda, Rubén a cierta distancia, contemplando sus piernas...
-No te podrás quejar del espectáculo, es todo menos tedioso.
-La gorda me fastidia.
-En la historia de la humanidad, las gordas siempre han fastidiado todo.
. , !lubén no quiso discutir o añadir nada a~ observación, tal vez porque no recordaba gorda
histonca alguna, tal vez porque la gorda de la pista en verdad lo fastidiaba y quería dar por hecho
la veracidad del comentario.
-Alguien debería corregir ese error.
-Rubén, nunca dejarás de sorprenderme. ¿Tú un gazmoño? Qué tienes contras las lesbianas
que tan equívoco te parece el espectáculo.
. -Nada, y t~ lo sabes. E~ sólo, sólo... Mira -se interrumpió por primera vez, tratando de explicar con exactitud a su amigo-, esa muchacha quiere seducir a alguien. Lo ha hecho conmigo
con ~uel, con Jorge, con Martín que desde hace media hora no da una con las tornamesas inclu~
so a_tI ~e~ puesto nervioso.:. pero a distancia, ¿entiendes? La gorda la tiene ahí enfrente,'jugando, msmuandosele, desesper~d?la. Pero_ la. gor~a _no quiere ser seducida, la gorda se entregó
desde hace mucho. Y es una lástima, una Jodida lástima. Y además es gorda, y las gordas quieren
ser amadas, por eso históricamente lo fastidian todo.

----------4-.-----------

�____________. . . . . . .1-------------¡Ay rey, estás celoso !
-No jodas.
Callaron. Desde la pista la gorda lucía feliz y radiante, un poco ne~osa_tal vez, e~ el intento de afianzar a la muchacha que elegantemente se escabullía. Por fin logro asrrla de la cmtura. La
joven se dejó hacer. No dejaba de bailar, sin embargo. Acarició la mejilla de la vieja caguama, la
besó en los labios en un gesto de suma ternura, y todos los presentes pudieron lamentar cuando
los pezones de ella no alcanzaron a rozar los de la gorda, en un desencuentro fisico que frustró el
movimiento.
Rubén intercambió una mirada significativa con su amigo, queriendo comunicar_ en una ~onrisa amarga que lo suyo no era fastidio sino desesperanza, algo como las promesas mcumplidas.
De repente corrigió la actitud, y preguntó a bocajarro:
-Luis, ¿a ti nunca te perturbaron las piernas de las muchachas?... Espera, lo sé, pero yo~blo de muchachas, niñas, la formación de faldas escocesas y zapatos de goma. Muchachas, Lms,
no mujeres. Las mujeres sólo en traje sastre recuperan esa levedad en el porte, pero de una manera inversa, con medias, falda corta, saco y demás. No, Luis, yo hablo de muchachas con calcetas
abajo y el chamorro marcado por el elástico. Muchachas.
-La verdad es que no, pero puedo decirte que por muchos años soñé ~n l?s p~talones ~litares del maestro teniente coronel Juan Moya, cuarto año de la Escuela Pnmana Militar Agustm
Melgar . Y aunque no era precisamente un muchacho, medias blancas llevaba.
-Vete a la mierda.

m

·La noche continuó su ritual festivo. Olvidada como un galeón varado en plena selva, la
gorda yacía a la diestra de Rubén, un poco más vieja, un poco más torpe, un poco más ~orda. ,s ara, mientras tanto, platicaba con Luis, el cual reía de cuando en cuando, buscando la mrrada complice de su amigo.
Nunca llegaba a encontrarla, empero. Ru~n compa~ec~ ~ la gorda Y,~ observaba, temiendo un destino como el suyo, por lo cual se refugiaba en la mtumdad de la d~nna cuba, la c~ levantó para brindar con la mujer, mientras trataba de dar orden a sus pensaJDJ.entos: &lt;&lt;La VIda, el
humo, los cigarrillos, la maldita ansiedad de no encontrarnos y tener.que pagar a cada uno!º q~e
nos cede, vestigios siempre de algo que pudo ser y no concreta Mientras tanto, bebem~s, deJamos pasar minutos y horas en el espectáculo ajeno, en la lucha contra el ángel del demomo, en la
pereza de la carne y la ausencia total de pezones que lo anclen a su pecho. La gorda, la pobre
gorda sin astucia creyéndose la suerte de principio; al final, segura de pagar la cuota de estupro
que nos corresponde a todos...&gt;&gt;

---~--~--------------Hermanito -oyó decir a sus espaldas, antes de sentir la caricia de su amigo Luis en el pelo-,
aquí te traigo a la señorita Haze que tanto te preocupa. Le he dicho que consideras estéticamente
incorrecto su himeneo con la culona aquella. No lo ha entendido, y pensé sería oportuno se lo explicaras tú, que tan bien te sale. Sara...
-¿Quién es la señorita Haze? -preguntó la muchacha, mientras acomodaba un mechón de
pelo tras su oreja.
-Dolores, una prima -contestó Rubén, sorprendido en falta.
IV
Antes, aquel lugar se había ganado el calificativo de La Casa de los Rosales por sus tulipanes y bugambilias, así como innumerables macetones con hortensias y rosas cultivadas por su
abuela, flores de mayo, nochebuena, crótalos, mangos de todo tipo, castaños, morales, avellanos.
Ahora era un solar baldío, casi abandonado. El cascajo se acumulaba en uno de sus extremos.
Las latas de cerveza, botellas y colillas de cigarro ocupaban el resto; y una hierba sempiterria lograba vencer toda semejanza con los recuerdos infantiles de Rubén.
De la mano de Sara cruzó el patio. Al fondo la casa, blanca, impersonal, sin historia. La
construcción de madera americana que tanto se estilara en el puerto por los años cincuentas, con
su balcón para serenatas, el cielo raso de paño, asentada la viguería sobre postes de un metro de
alto para evitar inundaciones como las del huracán Hilda, abierta toda excepto la sala, que resguardaba a las visitas de los niños mediante una enorme puerta de dos hojas con vidrio troquelado, había desaparecido. En su lugar, aquella mole cuadrada, elefante blanco que aplastaba con su
sola presencia a Rubén, encabronado, dirigiéndose a las tripas del dolor para olvidarlo desde den- ·
tro, imaginando que eran las antiguas maderas veneradas por su abuela quienes lo arropaban.
Una vez dentro, pudo contemplar a placer a la muchacha. Disfrutaba de este acto revelador
y propiciatorio. En ese primer cuarto de material encalado, colgados en las paredes los ya inservibl~s utensilios de cocina de otros tiempos, Rubén podía reconocer a sus acompañantes. Hubo a
quien despidió sin más tras este primer interrogatorio visual, a quienes prometió hablar otro día
cualquiera, a quienes desvistió urgido de un poco de compasión, mas dispuesto a no pasarlas de
la sala. Sara era como una rolita de Led Zeppelin en el coche ya entrada la madrugada, fresca y
con neblina. Empezó a tararear Going to california con mejor humor, al resolver que aquella muchacha, a pesar de sus veintiún años, era una de las pocas nínfulas conocidas por él, como horas
antes dijera un poco precipitadamente a Luis.
-Así que tu teoría se basa en la faha de cariño de las gordas.
-Estrictamente, sí; aunque más que falta es gula, necesidad de ser aceptadas -contestó Rubén al verter un poco de agua en la cafetera. Y entre la exigencia de amor y poder hay sólo un
paso, de ahí que sean generalmente dictatoriales.
-¿Y las que no?

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�----------------4-t------------Las que no son unas gordas falsas, y cualquier dieta podría ayudarles.
-Daniela es una gorda falsa-exhaló contrariada la muchacha.
-Daniela es una gorda puta, del tipo marimacho. En fin, que es casi mi hermana espiritual concluyó Rubén, fastidiado ya de aquella plática.

V
Tras el café, Sara volvió a interesarse por Dolores. En una broma sin objeto, Rubén había
contado la historia de Nabokov como si de la vida de su prima se tratara. Apurado por un cínico
Luis a demostrar lo dicho, confesó a su acompañante la existencia de cierta correspondencia cruzada entre él y Hwnberto. Ya en casa, la verdadera señorita Haz.e le pidió la hiciera partícipe de
aquellas joyas.

. L~ cartas del abuelo para su esposa quedaron abandonadas sobre una mesilla de estar. De
un ?11con desconocido la guitarra de Jimmy Page punteó las primeras notas de Sinee J 've been
lovmg you. Sara comenzaba su ritual preparatorio, lenta, sabiamente. Rubén pensaba en lo cachondo de la hataca, e~ lo aputonado ~e la voz de Robert Plant y en los senos de Sara que en ese
momento se le descubnan firmes, erguidos, apuntando siempre al cielo.
En el impasse ~echo por la batería de Bonham, pudo recordar a sus compañeritas de clase:
todas en fila,_ las medias blancas ahorcando las pantorrillas y el uno-dos con que ondeaban sus faldas de coleg10. Luego, apenas alcanzó a distinguir el listón de Sara sujeto siempre a la dimensión
de sus deseos, antes que la música, ella y él se precipitaran al final de la noche.

-Son poca cosa, la verdad. No agregan nada a la historia.
-Pero algo dirán de las nínfulas.
-Ah, eso sí; de las nínfulas lo dicen todo -contestó al levantarse de la mesa, divertido, inconsciente, dirigiéndose a la otrora habitación de los abuelos.

Entre viejos cajones revolvió fotos, papeles, propaganda gubernamental del cuarenta y tres,
cuando las autoridades portuarias mandaban a los habitantes de Tampico apagar luces y radios,
encender quinqués sólo bajo las mesas, para que los submarinos alemanes y japoneses no divisaran puerto, evitando así cualquier posible asalto a la refinería. Su ciudad -pensó- siempre había sido faro de ladrones.
No sabía con exactitud qué buscaba, pero entre más revolvía aquellos cajones la presencia
de los suyos cobraba fuerza.
Nunca había comprometido así sus recuerdos, entregándolos sin oportunidad de éxito a una
extraña. La memoria ahí contenida rebasaba incluso su vida, en realidad tan corta. Veintitrés años
no eran depósito de nada, y éi sin embargo, conocía la historia de su abuelo José y las embarcaciones del Mediterráneo. Su abuelo José, desconocido fisicamente para él pero presente siempre
en las historias de su abuela. A una voz del viejo, los capitanes guardaban silencio, y sabían que
en los tanques no habría ni una gota más ni menos del petróleo crudo por él señalado. El abuelo
José y la abuela Celia, la familia Rojas Zambrano de pronto empezaba a serle insuficiente.
Sacó un hato de cartas y al volverse de frente dio con el cuerpo de Sara. Las piernas de la
muchacha de un color olivo lo hicieron dejar de lado toda reserva. El cuarto de la abuela por fin
se abría al caos, al olvido, al bendito deseo albergado en aquella y cualquier otra joven. Se agarró
de esas piernas con vehemencia, y de golpe pudo ser consciente de un olor a bajamar, madreselva, vulva de muchacha.

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POEMAS

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JIIIE 1111 IIIIES

11rc111 s111z1r 111,11

POEMA
INMENSO inmundo, ondulante sin cesar, desencadenándose, apoderándose del horizonte entero y del horizonte de mi alma y de sus deseos.

SONETO

POEMA

¿CON qué puedo estrecharte?
HE COMETIDO el peor de los pecados
q~e un hombre pueda cometer. No he sido Te ofrezco esbeltas calles, ocasos desesperados, la luna
de los carcomidos suburbios.
feliz. Que los glaciares del olvido
Te ofrezco mis antepasados, mis muertos, los espectros
me arrastren y me pierdan despiadados.
que los vivos honraron en mármol: el padre de mi
padre, muerto en la frontera de Buenos Aires, dos
Mis padres me engendraron para el juego
balas atravesaron sus pulmones, barbado y muerto,
arriesgado y hermoso de la vida.
envuelto por sus hombres en un cuero de vaca; el
Para la tierra, el aire, el fuego.
abuelo de mi madre -apenas veinticuatro añosLos defraudé. No fui feliz. Cumplida
encabezando una carga de trescientos jinetes en el
Perú, ahora fantasma en caballos desvanecidos.
no fue su joven voluntad, mi mente
Te ofrezco cualquier acierto que mis libros puedan
se aplicó a las simétricas porfias
encerrar, cualquier valor o humor que haya en mi
del arte, que entretejen naderías.
vida.
Te
ofrezco
la lealtad de un hombre que nunca ha sido
Me legaron valor. No fui valiente.
leal.
No me abandona. Siempre está a mi lado
Te
ofrezco
el centro de mí mismo que salvé de algún
la sombra de haber sido un desdichado.
modo -el corazón central que no emplea las
palabras, no trafica con sueños y está intocado por
el tiempo, la desdicha y el goce.
Te ofrezco el recuerdo de una rosa amarilla, vista al
ocaso años antes de que nacieras.
Te ofrezco explicaciones de ti misma, teorías sobre ti
misma, auténticas y sorprendentes noticias de ti
misma.
Te puedo dar mi soledad, mi oscuridad, el hambre de mi
corazón: trato de sobornarte con la incertidumbre,
con el peligro, con la derrota.

Siento un sofoco, un pasmo. Aún no he entendido lo que me pasa, quiero creer que quizás estas visiones, inverosímilmente licenciosas, no tendrán continuidad.
¿De verdad creo esto? Y me pongo a inquirir si voy a seguir mirando o no este insólito espectáculo.
¿O sea que aún no he comprendido? ¿Cómo? Qué no es tanto la visión lo que cuenta, sino el
trance llegado a traición que me alza y me aumenta, aumenta y me impulsa y me precipita al goce, un goce no fisico, no local, sino interno, esencial, centrado en mí, y me arrastra, me aprisiona,
me embriaga, me amba, me corrompe, me disuelve, en un deleite exaltado, sin freno, sin cortapisas, sin crítica, sin posibilidad alguna, concupiscencia omnidevoradora y sinfónica cuyos panoramas impúdicos sólo son, sin embargo, la corroboración y la ilustración del múltiple, insólito y cerebral orgasmo incesante que me domina.
El mundo entero parece experimentar un placer extraordinario. Los ojos se ahogan, los miembros se ahogan, los seres se ahogan. Pasan grandes ríos de cuerpos, se estrujan, se aprietan, se
entrecabalgan o derivan, con los torsos abrazados, perdidos como yo en el cisma del goce.
Formando gigantescas amalgamas, lianas como en parte alguna de la tierra puedan verse, se
mezclan, se estiran, gozos y gemidos convertidos en lianas. La tierra y las aguas y los montes, los
árboles, caen en un desenfreno de torsiones y lascivas. Todo se moldea por delicias, para delicias,
pero delicias sobrehumanas, que van de la más impetuosa exaltación a la semimuerte donde el
placer sin embargo aún se infiltra y pica. Sumida en un cataclismo de deleite, la animal humanidad
se convulsiona, acompasándose por los espasmos al estático desorden de mi mente.
A veces abro los ojos, atónitos supongo, como yo misma, para depositar mis miradas sobre los
neutros objetos de mi habitación, capaces en otros tiempos de.actuar como obstáculos contra
arrebatos disolutos, como si quisieran retrasar el chorro infecto que todo lo riega.
Pero ya no tengo confianza en ellos, ni en la neutralidad de lo que sea en el mundo. Lo que
acabo de ver y aún veré con mayor abundancia en la verdadera iluminación erótica, es que no hay
nada inocente, no hay nada neutro, ni un ser, ni una cosa. Es lo que me a trompeteado sin cesar y
tomo conciencia de ello a la luz de la evidencia fulgurante, viéndolos por lo que aquí representan,
la fornicación universal, o preparación para la fornicación, o símbolos de ella.
En una especia de demostración luciferina, las formas son más triviales, las más anodinas, proclaman mediante una serie de visiones evocadoras, su pertenencia a la única e impura realidad.

---------.-

Hay algo único en ver con ojos perversos, mentalmente perversos, las cosas hasta ahora inocentes, el tallo de donde cuelga una flor, esa misma flor, antes borrosa, el fruto que da, la grosella, un racimo de grosellas (su rojo tan locuaz, esa esfericidad que no engaña) y ese nombre hinchado de sensualidad igual que de agua jabonosa, una esponja en un baño tibio.

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AMISTAD DEL MARINERO
Me hallo en plena contemplación. Me hallo en plena impregnación. Pero sin sadismo. Sade a
caballo de una asociación de ideas, me dio risa, él y todos sus esfuerzos, tan regulados y metódicos, y funcionales. Aquí no hay crueldad, verdaderamente no hace fa.ha, aquí lo que cuenta es la
fe en la impureza general, universal, únicamente sensual, sin dominado ni dominador, sin dolor ni
afición al dolor, sensualidad sin mezcla y universalmente absorbente.
Lo absoluto impuro, o mejor dicho, antipuro, se sume cada vez más en la dicha del impudor.

Este poder que corrompe la planta, el suelo, la tierra, cualquier cosa, dentro de este espectáculo turbio, aunque sobre todo excesivo, no posee más visión que la erótica, más ocupación que
la erótica, totalmente falto de espacio para cualquier otra cosa, para la menor distracción, la menor diversión, que entonces si que hubiera sido la tentación 100% (y no solo para un cristiano), la
tentac~ó°: perfecta, inconmensurable, más perjudicial al amor incluso que la más puritana de las
negociacmnes.
No somos mujer ante hombre, ni hombre ante mujer, sino algo archisimplificado, algo como
masas afectadas de electricidad contraria, como fluidos que, en virtud de una ley fisica, deben
unirse y confundirse. La impudicia del demonio en ella, la borrasca que, en un instante, ha expulsado todo lo que er~ ella antes, todo lo que y_o era, la vieja fe que me embargaba, inaudita y, aunque yo no haga el menor gesto, esta claro que soy su cómplice .

11111 CIISTIII SlllZII
DICE que zarpó en un día iluminado por
brizna de polvo,
que viene de un puerto al que se vuelve
y es otro distinto.
En el humo azul de su pipa se dfüujan,
de aquella mañana en que se hizo grumete,
los rebafios de medusas diáfanas a través del agua,
y los cocoteros como mástiles
que despojados de su velamen le prometían
sujetar en el mismo sitio
el instante de su partida:
los tendajos del mercado con plátanos vivos
y moluscos imposibles,
la niña que le arrojaba pétalos desde el balcón
donde sus secretos :florecían.
En esas calles retorcidas
-me dicepuedes perderte.
Para regresar a tu nave has de recorrer el mundo
en sentido opuesto,
borrándote entre muchedumbres que habitan pueblos
idénticos,
hasta que por fin,
con el ecuador entero ardiendo en tus talones,
la encuentras amarrada del mismo palo en un muelle
desconocido,
donde la tripulación te espera escanciando licores y letanías de sus cráneos y barriles.
Vengo de un puerto al que se vuelve y ya no está
-repite.
Pero el que envejece ahí sin jamás aventurarse
al viaje,
el que se acuesta en su alcoba por última vez
y despierta en una distinta todas las noches,
no soporta pasear por el malecón
y las plazas donde todo le es extrafio,
menos la incurable melancolía del emigrante.
Desmoronado en una taberna,
el habitante se da cada mañana a la tarea de imaginar
que no ignora los nombres de las calles,
sino que de nuevo los ha olvidado.

-----------41-,---------

�--.....,.....,-------"-11--..,_______
POE.MAS
lEIIIII CIIEI
I
ESTE es el único poema
que soy capaz de leer.
Y sólo yo
puedo escribirlo.
Otra gente parece creer
que el pasado puede guiarles.
Mi propia música
no está solamente desnuda.
Está abierta de piernas.
Es como una mujer.
Y como una mujer
tiene que ser orgullosa.
Yo no me maté
cuando las cosas fueron mal.
No me dediqué
ni a las drogas ni a la ensefianza.
Intenté dormir,
pero cuando vi que no podía dormir
aprendí a escn"bir,
aprendí a escribir
cosas que pudieran ser leídas
en noches como esta
por gente como yo

del baile de caridad
y nunca se volverá a sentir como en casa.

m
CORTARSE el pelo
y otras formas de disciplina,
rituales que excluyen a las mujeres y al vino.
Yo solía comportarme tan lindamente
cuando intentaba ligar...
no te has dado cuenta
de que ya no te hablo;
puedes descansar,
ésta es la música más tranquila del mundo.

Oficial, oficial, allá van...
iEn la lluvia, donde está esa tienda iluminada!
Y sus calcetines son blancos y la quiero tanto,
y su nombre es Dolores Haze.
Oficial, oficial, allá están...
iDolores Haze y su amante!
Saque usted su revólver y siga a ese auto.
Y ahora túmbese y cúbrase.

IV

Se busca, se busca: Dolores Haze.
Su mirada gris-humo nunca vacila.
Noventa libras es cuanto pesa,
con una altura de sesenta pulgadas.

CADA vez que te veo
olvido por un momento
que soy desagradable a mis propios ojos
por no haberte conseguido.

Yo quería que me eligieras
por
encima de todos los hombres que conoces,
11
porque yo me destruyo
cuando estoy con ellos.
SILBABA para sí
He rezado por ti a menudo
en el cuarto de estar del millonario,
así:
se dijo a sí mismo algo romántico
Déjame que la consiga
sobre una joven guerrera rubia y la lluvia de acero,
se fumó un cigarrillo
y lo apagó en un cenicero de mármoi
no robó nada,
dejó recuerdos de un ladrón,
se dijo a sí mismo algo romántico
sobre su condición de hombre solitario
mientras bajaba por la fachada
del negro rascacielos de Manhattan,
la gente volverá

-----------------

Mi automóvil cojea, Dolores Haze,
y el último, largo trecho'es el más duro,
Y seré embestido donde la maleza se pudre,
y el resto es moho y polvo de estrellas.

Kubrick y Sue Lyon

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