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                  <text>�..
'·

Directorio
Consejo editorial:
Fausto Gerardo Valdés
Aarón Aguirre
Carlos Ovalle Contreras
Carolina Olguín García
Roberto Kaput González Santos
Minerva Reynosa -Ál varez

Colaboradores:
Atari López
Orestes Cabrales Lara
Jaime Garza Guerra
María Cristina Salazar
Katia Irina Ibarra
Francisco Javier Serrano
Vidal Medina
Elíseo Carranza
Amauri Villafuerte
Lourdes Falcón
Edna Sáenz
Ricardo Martínez
Juan Calendas Moro
Aurelio Regalado
Juan Alejandro González A.

Relaciones Públicas:
Minerva Reynosa Álvarez
Francisco Javier Serrano

Diseño:
Jaime Garza Guerra
Roberto Kaput González Santos

CIGAJ:lJ:lOS

CIGARROS
Número 4
Revista bimestral
Comentarios, sugerencias y demás
líneas, favor de dirigirse a los
integrantes del Consejo Editorial, o en
su defecto a la dirección electrónica:
cigarro" a latinm,1il.rom
.\grade r i miento,

A don Femando, de tantas maneras; al
Departamento de Extensión y Cultura de
la U.A.N.L.; la mamá de Atari, siempre
cierta en lo que a nosotros toca;
suponemos que a la Rebe, hoy que no
está aquí Jaime pero adivinamos (qué
no); Laura, Marisol y familia, por la
tinta y la paciencia; a Billie, Young y el
Duke; Charly y Louis aparte; al Club de
la Buena Estrella: Ezra, Celine, Genet;
las publicaciones Somos, Eres, De
Quince a Veinte, Semanario de lo
Insólito, Alarma, El Libro Vaquero y El
Mil Chistes; a los idos de marzo; a los
quedos de abril; al Lobo y al Galáctico,
ya entrados en gastos; Iván; Verónica;
Hugo; a Gabriela por negarse en pleno
invierno; a Cherry, Georgia y Pandora,
secretarias eficientes a deshoras; a los
Hunos y los Hotros; al Púas Olivares y
la virgencita de Guadalupe; al CGH; al
padrísimo registro de la pinche vida; al
resto, con amor y sordidez.

INDICE

ROi.ADORA

FONDO
De negro y en sa'bado nos sorprendi.o el mileruo.
.
UNJVERSfTARIO
2. Katia Irina lbarra Silencioso presagio.
Empezamos ~ Greene- el día fumando. en
3. Eliseo Carranza La esfinge.
vez de empezarlo con el alma. Y en ese tono y
5. Amauri López Villafuerte No sé cuando.
ese ánimo se escurrió el día primero, claro hasta
5. Joel Servín Ortega Derrota nostra...
el insulto, indiferente por nuestra vida. Para el
6. Vidal Medina El puente.
segundo ya éramos los viudos de un siglo
8. Edna Sáenz Poema.
desleal, los últimos ebrios con resaca. Vaya uno
8. Ricardo Martínez Lafaente de los tritones.
a saber lo que esto significa, pero la saliva
9. Atari López Trivio Cigarros.
espesa, el amarillo de los dedos, los bronquios
10. Minerva Reynosa Álvarez: El evangelio
destrozados fueron certezas, en la confusión de
según Jesucristo: la historia intima de los
parabienes y jubileos.
hombres, protagonistas de la novela del
Otra vez la cantina, el mingitorio, la lectura, los
pasado.
amigos, la dorada basura de los años fue la
11. Lourdes Falcón Lo tomo sin azúcar y
salvación. Entonamos himnos -fue el tercer día,
conmigo.
apto para escapistas . y prestidigitadores-,
12. Francisco Javier Serrano Reencuentro.
renegamos de amantes, hijos, padres, poetas
12. Juan Calendas Moro Sin titulo Sin titulo.
esdrújulos
y tantos, pero tantos pendejos de este
13. Roberto Kaput Glz. Santos El mito de Tristón
mundo
rabón.
e /seo.
17. Pablo Neruda Walking around.
Luego fue la mesura. Lavamos rostro y ánimo.
18. Jaime Garza Ninoshka.
Con
bastilla perfecta vestimos el pantalón
26. Aurelio Regalado Hernández Los ángeles no
holgado, la camisa blanca, el calzado negro. En
matan.
la acera ya, Sabines envalentonó nuestro )llSO:
27. Juan Alejandro González A Oración del
Uno es el hombre. / Uno no sabe nada de esas
cartero
cosas
/ que los poetas, los ciegos, las rameras, /
28. Femando Benítez Nuevo viaje alrededor de
/Jaman
"misterio", temen y lamentan. I Uno
mí mismo.
nació
desnudo,
sucio, / en la humedad directa, I
31. Orestes Cabrales Lara Una extraña manera
y
no
bebió
metáforas
de leche, / y no vivió sino
de decirte adiós.
en
la
tierra.
Agregando
para sí a la vista del
31. Carolina Olguín Sin titulo.
primer
conocido:
Saluda
al
sol, araña, no seas
32. Grupo Cigarros Bib/iografla adquirida
rencorosa; porque para entonces el carácter
toleraba citas de Darío.
Salvada la cuesta todo fue dejarse ir en tobogán.
Arrogantes, decidimos algún placer resultará de
arafiar los días futuros. Si la suerte no falla, los
vicios serán los núsmos. Por empefio de
gendarmes, dormiremos en celdas comunales.
Buscando el pan, despertaremos en camas
equivocadas. En todo momento agradeceremos
la lumbre compartida.
En lo que valga, acepten pues este cuarto cigarro.
Acompañar y hacer sombra es su objetivo.
Inaugurar a meses de distancia el año, que es
como debiera hacerse, según necesidad y
prudencia.
Grupo Cigarros. -

La revista Cigarros se imprime gracias al apoyo de la Facultad de
Filosofía y Letra, de la l ni,·rr,idad \utúnoma de \ ue, o León.

----------

�lA ESFINGE

-Si obtengo la forma sin su nombre, la
forma no me sirve para nada. Tengo un enigma
inconcluso.

EIIN

SI..ENCIOSO

PAESAGIO

Todo lo que sabemos de la Esfinge
tebana es en ¡:rute falso y en ¡:rute inconcluso. Es
del dominio popular que ella en sí misma es un
misterio. Alguien ya habla hecho la exacta
observación respecto al origen de su ira contra
Tebas. Pero, ¿fue esta ira lo que la llevó a
exasperar a todo un pueblo? ¿Por qué se dejó
derrotar por los ecos de aquellas dos famosas
palabras? Es tiempo de reconocerlo: no sólo el
Destino se confabuló contra Edipo, sino contra la
Esfinge, también.

KATIA IRINI IBARRA GUERRERO
No es un silencio total el que atropella sino un
(silencio armonioso

que maldice al letargo.
irrumpe al sueño
y lo fragmenta en ansiedad

De la noche y de la lejarua suenan los
[minúsculos cantos de los grillos
piezas de desvarío,

Es la ausencia que se desfigura en el espesor de
[la memoria.

de desesperación

el caminar inmóvil

con el fin en el acento.

sigue el ritmo de los segundos

Olvidar por w1 instante la vida. y también a la
[muerte

como intenninable regreso.

la totalidad como sombra

Todo el pasado se vislwnbra con temor. en la
[inmensidad del amanecer

confusa. sin las líneas

ahora remoto,

que delimitan la presencia.

de la soledad que vuelve,
del cielo. la luna y el espejo.
El munnullo inhumano de la noche sólo
rrepresenta. con su magnitud la incertidwnbre.
la pérdida de la realidad
de la conciencia,
del pasado y de la muerte.

Hija de la incestuosa Equidna y de su
hijo Ortro, la Esfinge no estuvo en el mundo por
un simple capricho; sino algo más complejo. A
diferencia del resto de las criaturas, la Esfinge se
mostró muy dotada hacia un pasatiempo inusual:
la filosofía.
Siempre llena de interrogantes, no se
detenía hasta encontrarles respuesta. Todas sus
pesquisas la llevaron, un ciento de años después
de su nacimiento, ante el insólito camino del
oráculo de Delfos. Ali~ la sibila con la cara
convulsionada, respirando los gases tóxicos del
humeante caldero y siempre sentada sobre una
enana columna dórica, escuchó de la Esfinge la
pregunta que el Destino tenía reservada.
-¿Hay
inmortalidad?

algo

más

allá

de

la

Un cúmulo de apolíneas palabras infló
el cuello de la ptia. Las alas de la Esfinge se
sacudieron un poco.
-Está su verdadero dueño, de quien ella
emana y de quien ella depende-, fue la respuesta.
-¿De quién? ¿Cómo se llama? Quiero
verlo.
-Reúne los arcanos de tus últimas
preguntas y darás con la forma, pero no con su
nombre.
-¿ Qué
i n sabe ese nombre .?
¿Acaso, algún mortal? ¿Zeus, quizás?

¿· ,-r.u
,•.?

-Él lo sabe y no te lo dirá. ¿Yo? Yo sólo
sé que no sé nada.

-La ciudad de Tebas acaba de hundir en
el abismo de la abyección ese codiciado nombre.
Lo que buscas ha sido enlodado por la
amurallada Tebas. Castiga/a y completarás el
enigma.

Una risa flemática invadió el oráculo
entero.
La Esfinge voló a su esfera. Ordenó los
arcanos últimos y dio con una innombrable
forma y Tebas la enlodada con inocente
impunidad.
Llena de impaciencia, interrogó
numerosos volúmenes; desempolvó olvidados
alfabetos y jeroglíficos; tradujo antiguas
fórmulas herméticas y llegó a la conclusión de
que sólo un insignificante mortal podría dar con
la solución. Ella no podía desentrañar la
complicada respuesta final. Sus artes hechiceras
le mostraban una forma irreconocible a sus ojos
porque desconocía su nombre. Muy pronto se
dio cuenta de que el Enigma estaba compuesto
por tres preguntas, de las cuales ella sola pudo
responder a las dos primeras. Su ira aumentaba a
la par de su impotencia. Sí Tebas injuriaba al
Erugma, algún tebano sabría la solución final.
Por estas razones, decidió ir a exigir a los
indefensos tebanos que respondieran sin error la
primera de las tres preguntas; quien lo lograra,
con grandes probabilidades, resolvería las otras
dos, de modo que el Enigma completo estaría
resuelto.
No perdió más tiempo. Voló a la ciudad
y sin clemencia fue su peste un año entero.
Ningún tebano sorprendido por la Esfinge pudo
pasar de la primera pregunta. Si ella los devoró,
fue porque para W1 ser dotado de una preparación
exquisita acerca de las verdades del Universo, le
es casi insoportable aceptar con tranquilidad la
idea de que no exista nadie que no esté a la altura
de su talento.
Así llegamos a E&lt;lipo, un ser tan
monstruoso como la misma Esfinge: ésta, hija
execrable del incesto; aquél. cometiéndolo
incesantemente; ambos, simples juguetes del
Destino. En W1 páramo abierto, cercano al mar,
el hijo de Layo recibió de la Esfinge la primer
pregunta.

�"¿Cuál será aquella pasión
que no merece piedad,
pues peligra en necedad
por ser toda obstinación? ,.

Edipo reflexionó y pareció dudar. Los
dioses reían a carcajadas ante tamaña
ingenuidad. ¿Es que de veras Edipo se creía
sabio? ¿No puede. con esa sabiduría. intuir que
dará de todos modos con la respuesta, aw1que no
se la sepa. pues así lo ha determinado su sino?
Edipo suspiró y dijo:
-.\'o h~ pasión más impía que el deseo
de inmortalidad. pues hace de los hombres unos
necios y los lleva a creer que si logran ser
inmortales. evitarán la nefanda muerte.

Los pechos perfectos de la Esfinge se
pusieron enhiestos. Con ira dulcificada por el
placer. restañó la segwida.
''¿Cuál es aquél arrebol
de j urisdicción tan bella
que, brillando como estrella
deslumbra como sol?"

Otra vez Edipo mostró el mismo gesto
de inocente sabiduría. El Destino le llevó la
respuesta.
-Es el rostro del ser más amado, pues se
dice que está más allá de la inmortalidad; por
eso, aunque brille a lo lejos como estrella,
siempre deslumbra como sol.

La cola de dragón de la Esfinge espoleó
de gusto y no pudo evitar que sus garras arañaran
el piso de arena.
-Bien - sonrió-, veo que sabes lo que hay
más allá de la mismísima Inmortalidad. Según
mis cálculos, ese arrebol tan bello se ajusta a un
ser que no reconozco pues no sé su nombre. Has
llegado al final del camino. Dime ahora, ¿cuál
es el animal que al amanecer anda en cuatro
patas; a medio día en dos; por la tarde, en tres?

Una tenue burla celestial, como suave
brisa, desacomodó las ropas de Edipo y las
plumas de la Esfinge.
-El único animal que varía el número de
sus palas según la hora del día es el Hombre.

La pobre bestia palideció. El enigma
brillaba resucito con todo el poder de su
sencillez. Los ojos de la Esfinge miraron hacia el
cielo. Su boca lanzó el grito de un dolor sin
remedio. Todos sus sentidos se desequilibraron.
Si más aJlá de toda Inmortalidad está su único
dueflo y éste es el Hombre, entonces los dioses
no son inmortales. La Esfinge supo ver en dos
lapsos sucesivos cuál debería ser su destino.

Alzó el vuelo. Ya no importa saber si se
atormentó cuando vio las olas cerniéndose sobre
su cabeza por obra y gracia de esas dos últimas e
irreductibles palabras. Hay quien asegura haber
oído, entre el rugido del mar y el eco de las aves
marinas. el aliento helado de la moribunda
Esfinge que pareció decir: "Los dioses somos
hijos del misterio. Escucho desde lo alto que tú,
Hombre, serás dueño de un páramo de solitarias
eternidades. Se abrirán abismos en la corteza de
la tierra; enormes brazos oscuros se estrecharán
para recibirte y, a pesar de todo, siempre
quedarán rastros y testimonios de tu paso por el
mundo; pero de nosotros, no quedará ni tumba,
ni huesos, ni polvo, ni epitafio."

NO SE CUANDO
lllllltlillZU1111111

Algún día comprenderás
que soy la madre de los dioses,
y mecido en mis brazos
entregarás totalmente esa oscuridad.

Me buscarás en todos los rincones,
en las profundidades de océanos
que aún guardan la mística tempestuosa
de irreparables pérdidas.
Sin saber que en tus manos escondidas
se encuentra el misterio,
ahí las notas que tejen tus dedos
alcanzarán a rozar algwios vestigios
de mi grandeza.
Cuando rece la luna al féretro del sol
la oculta noche traerá la tristeza de algunos,
para otros se abrirá el umbral
donde penetrarán las agujas de tu conciencia.
Después el chancro devolverá la ponzoffa
irritada de tus venas;
habrá algún día en que sabrás
quien soy...

.......

DfAAOTA NOSTRA...
.....
No confundas nuestra desgracia
con la muerte del amor,
lo nuestro es paja y nube,
lo otro,
la Nada del corazón.
Tira tu moneda hacia la fuente,
que me he sacado un ojo
y me he quedado sin dedo algwio
que Lujuria oriente;
yo también espero regresar aquí para odiarnos
y hacer del amor un hierro incandescente,
rojo de rencores y reclamos.
Ahora vete,
no pidas más mis abrazos,
de mi boca, de mi sexo:
ya no hay futuro en nuestros cuerpos,
sólo queda el marfil de la derrota.

�RPUENTE

VidalMldiaa

Si, fue una profanación.
la bicicleta se hizo real,
Nos hizo reales.
Gabriel Zaid
Creo que todo empezó con un sueño en
el que una mujer de rostro secreto lo llevó hasta
el puente. Subió tomando su mano. Atravesaron
mientras la nocturna avenida corría bajo sus pies,
y el canalón. abismo de concreto. pensado por
sus constructores como receptor de agua de ríos,
lucía cercano a la sequía... Justo en las escaleras
del otro lado, antes de bajar, ella lo detiene. Con
su mano, también secreta.. quita la frazada negra,
tejida al modo de las que usan las \iudas de
pueblo. descubre su rostro. Él, según supe. sólo
percibió un vacío; vio. o creyó ver, un fondo
oscuro, transpuesto, parecido al universo. quizá
un espejo. Intuyó la muerte. A veces no hacen
falca palabras, sólo lo sabes, la percibes: era
ella. Después, algo parecido a un extravío, luces
aquí y allá, de pronto un metro yendo a alguna
parte con prisa, una mujer a bordo, a su lado: el
mismo rostro, la frazada negra... Un sueño
sucede a otro.
De ahí creo que viene el nombre de
"Puente del Pecado". Al principio creí que se
trataba de una metáfora barata. Azhrael decía
que si cruzabas el puente después de las dos de la
mañana podías ver al otro lado a las parejas
copulando, en un rito felino. Ahí donde los
escalones terminan en un nivel más aba¡o que el
suelo y el puente Sirve de techo y cobijo,
mientras los automóviles circulan a toda
velocidad a un lado de ellos, lo suficientemente
cerca y ráf)ldo para no advertir su desnuda
presencia.

Un joven imaginario cruzaba en
bicicleta. Tenía que llegar a los suburbios. Era de
madrugada, en las bolsas de basura que se
elevaban al lado de los postes o recargadas en las
bardas. creía ver siluetas de gente. La llovizna de
esa noche usurpaba el lugar de la neblina. La
humedad teñía de gris el universo visual
sirviendo de opaco velo a los faroles; le daba al
entorno una atmósfera cinematográfica. en
blanco y negro. En los suburbios vivía el amigo,
el del sueño. Tenía que escribir una historia. un
libro, en el que narraría todo lo sucedido al
cruzar el "Puente del Pecado" en bicicleta.

Hablaría de la sensación de ser perseguido por
algo, del vértigo sentido al cruzar el puente sobre
la bicicleta v de pronto mirar hacia abajo. sentir
un temblor. Hablaría también de la significación
semiótica del puente y del absurdo epígrafe,
usado para hacer un típico engaiio teatral. Como
cuando usas un significante porque tiene relación
con la obra pero haces creer que no Jo nene... El
libro se llan1aria "Mis aventuras en bicicleta"
pero tendría un epígrafe dedicado al misterio que
encierran los puentes...
El puente acumuló ese día toda la
significación que podía alcanzar. El hecho de
cruzarlo representó un reto. Al principio el
puente mismo no figuraba como dificultad
esencial. Lo que presentaba problemas era el
clima frío y la constante lluvia, "el chipi-chipi";
los caminos oscuros y las anchas avenidas
solitarias que se abrían a lo leJos como bocas
gigaiitescas. y en cualquier momento podían
vomitar un carro a toda velocidad, sin
posibilidades de pisar el freno a tiempo. Era eso
y el final de la pista. el final de la colonia, la
travesía por el camino pedregoso. aún más
oscuro, y el escondrijo de ratas al lado de las vías
del tren por el que se llegaba tras cruzar una
curva en circulación contraria. Después de eso lo
demás era sencillo, quizá alguna señal de alto
aquí y allá, un par de perros ladrando, algún gato
trepando entre las bolsas de basura, banquetas y
bordos, baches, alcantarillas. una escuela roja,
cocheras, y al finaL la avenida del canalón. el
puente...

Cada ruido que se escuchaba, cada
gente que cruzaba, cada llegada al otro lado,
representaba una travesía con una causa única:
un viraje. Una especie de frontera era cruzada
después de tanto ir y venir. Lo e~1raño y
sorprendente es que esa travesía era sólo la mitad
del camino. La otra mitad era el regreso, la
vuelta a casa. Es la característica esencial y
mística del puente. Si lo cruz.as una vez, es
seguro que lo harás dos veces. Tiene una
familiaridad singular con el círculo: termina
exactamente donde empieza

Las historias del puente siempre me
habían llegado por Azhrael. Hubo días en que
amanecimos con los pies colgando. Una vez nos
desnudamos y permanecimos sentados toda la
noche sin que alguien advirtiera nuestra
presencia. Andar desnudo por la calle es una
fijación de Azhrael, lo vincula con la libertad y
la naturaleza del ser humano.
...Una vez más debía cruzarlo. Esta vez
cobraba una importancia mayor: la profunda
noche, las deshabitadas callejuelas, el aire frío
que, inclemente, golpeaba al pecho y al rostro, la
bicicleta azul que días antes vendería, pero que
Azhrael no pagó.
El joven imaginario cruzó el puente y
quiso perpetuar ese momento. Quiso que su
visión lo transformara en una ventana, donde
todos podrían asomar la cabeza y observar los
hallazgos. Quiso que la noche fuera eterna y que
la lucidez no embargara su momento de temblor
sobre su bicicleta sobre el puente sobre el
canalón sin agua sobre la autopista de dos
sentidos sobre sus mismos sentidos.
En las bardas aledañas, los jeroglíficos,
los mensajes no desentrañados totalmente, las
letras aún no comprendidas, encerraban el
misterio del puente. Había la creencia general de
que sólo los vagabundos CI11Ulban ese puente a
determinada hora. El sitio era peligroso por la
presencia de sociedades secretas de bandoleros
que aprovechaban su supremacía ~ copular
bajo el puente con desconocidas. Las creencias
nunca han tenido sustento científico. Los vecinos
creen en lo que ven y su error radica en eso. Era
demasiado simple ¡nea ser cierto: se llama "El
Puente del Pecado" porque ahí se juntan
malhechores. El joven imaginario quiso
desentrafiar el misterio de su significación... Las
tres de la mañana daban en las campanadas de la
iglesia El tren gemía y su largo sollozo se
extendió a tal grado que en el recuerdo de toda
esa noche está presente. Tomó su bicicleta sobre
los hombros, subió. Cada escalón, cada paso era
seguido por algo, una sensación. No. Una
sensación no es nada comparada con aquella
nube de incertidumbre que lo cubrió: una
revelación. Era verdad Azhrael no había
mentido. La mujer con el rostro cubierto era la
muerte. No hacía falta preguntar su nombre. En
realidad no importaba si de verdad era o no. Lo
importante es que lo sabía Lo supo desde que
ella tomó su mano y lo hizo cruz.ar. Así también
el joven imaginario sabia que él era tomado de la
mano por una p-esencia femenina. No bacía falta

que fuera una presencia fisica. Solamente el
deseo invencible de cruzar el puente, de
descubrirlo una y otra vez. No era algo natural.
Quiso también ser fotografiado -no sabe que lo
logró- en el momento de cruzar el puente,
mientras pedalea y las barras verticales que
cubren los lados se vuelven un todo blanco y
pasajero. Tembló. pero nunca volvió la mirada.
Incluso se detuvo y observó la calle y el gran
parque por el que había de pedalear en unos
instantes. El cielo se transformó en una cúpula
visible y estrellada. Se apoderó de él un miedo
extraño. Hay algunos miedos conocidos,
repetitivos. Este era e:d:raño, no tenía causa, era
un miedo huérfano, un miedo que se metía por
las fosas nasales hasta acabar en la boca del
estómago. Bajó y surcó las calles del suburbio.
Entonces, al ver esas casas seminuevas, ya
comiendo suelo con las llantas, se dio cuenta de
algo: "El Puente" era llamado así porque
separaba dos mundos. Había una gran confusión
entre las formas de vivir de las personas que
viven en fronteras. Pero eso no era suficiente. Al
llegar al número 530 de la calle de Olmos tocó la
puerta. Lo que iba a suceder ya lo sabía. Tocó
nuevamente. Todo, la visita a Azhraei el calor
inexistente. las gaitas de lo que sea, eran a final
de cuentas, excusas. Por alguna razón su mundo
se empezaba a resquebrajar en pedacitos. Por
alguna razón él no lo entendía Por alguna razón
todo sucedía dos veces o más. Por alguna razón
todos necesitamos excusas, con tal de
engañarnos a nosotros mismos, a los demás. El
verdadero misterio radicaba dentro de él. Quería
sentir el vértigo, aunque fuera imaginario.
Necesitaba abandonar los escombros de su vida y
cruzar la realidad. ''El Puente del Pecado" era
eso, un puente que lo llevaba a la irrealidad, a los
sueños, a los desvelos continuos, a los temores
que placían, a las abstracciones de figuras
geométricas y a las pesadillas en que se revelan
secretos. "El Puente del Pecado" representaba un
camino señalado por algún demiurgo ancestral a
su destino. Sabía que ir a casa de Azhrael, que la
cobija grisácea de la noche, que su bicicleta azui
y que su destino, eran dominados por él mismo.
A su vez, sabía que sólo era la primera parte del
camino, el primer enfrentamiento con el puente,
pero necesariamente habría dos o más... El
Puente del Pecado tiene que aparecer en mis
relatos, Azhrae/ no abre la puerta. El retomo es
inevitable.
Bajó cargando en su hombro la
bicicleta, cada escalón es perseguido por algo.
Sabe que el círculo está por completarse, sabe

- ---- --------

�que el puente esconde tm secreto hennético, que
no será revelado esa noche. al menos no a él.
Cruza los ventanales. al otro lado de la plaza.
Creyó que tras ellos se ocultaban los vecinos,
entre las sombras, escondiéndose de algo. quizá
de él. quizá de la mañana que no tardará en
llegar. Todo parecía moverse. Entró en su casa.
escribió un cuento sobre un puente en el que w1a
noche una mujer de velo, que era la muerte, se le
aparecía a un amigo. que era él cruzando en
bicicleta.-

TAIVIA CIGAAROS

POEMA

! .Mencione el tipo de zapatos -el tipo- que usaba
Rutger Hauer en Blade Runner y qué cartel se
vislumbra en un teatro.

✓

20 pósters de la película El Baile con Lupe
Esparza.

✓

2 latas de chilorio

✓

Una membresía gratis para el club de Jeans

✓

Una rasta del Sina.

✓

Los dos volúmenes de Toe Smiths Best...

Alaril6pez

¿Qué pauta siguen los directores de
cine fantástico para entender el repudio de la
sangre. como posible atractivo para la
comercialización de este arte? ¿Qué grado de
cinismo y mala leche han alcanzado los
productores de este género, complicando toda la
psique del espectador? ¿Qué es en sí el cine
fantástico? Ninguna de estas preguntas será
abordada o tomada en cuenta en la siguiente
trivia; sólo lo más guapachoso, salsero y
perdedor, a gran escala, será la ruta: así que al
tiro, que viene pesada.

EdnaSáenz

Torres azules.
pétreos espirales
crecidos en gardenias;
acarician, desgarran
las pieles como pétalos:
translúcidas. albas, perfumadas
tejidas con mis venas.

2. Explique las causas que llevaron a Alex de la
Iglesia para filmar Acción Mutante y quién fue
su productor.

3. Quién es el director y cuál es la historia de The

Big Shave.
4. Mencione los directores de Story of Ricky y
Shogun Assassin.

Punzan cianóticas agujas,
los garfios en el pecho
me ahogan con tu sangre.-

5. Mencione, por orden cronológico, quién se
tostó después de la filmación de Poltergheist

6.Quién es la decoradora de los sets de El
Fantasma del Paraíso de Brian de Palma.

LA FUENTE DE LOS
TAITONES
Ricardo Mal'línez

A falta de rosas,
una lechuga para la oruga.
Ernesto Carrillo

El encumbrado mingitorio de Duchan1p
-no obstante honores y reconocimientossustenta las mismas ancestrales convicciones
de cualquier ordinario mingitorio.
cae en los consabidos errores de apreciación
que son propios de su especie:
· Cree que todas las personas tienen pene.
Y que el pene sólo sirve para hacer pipí.-

7.Mencione todos los personajes que aparecen en
Aullido de Joe Dante que hacen referencia a
actores que
interpretaron a hombres lobo en
el cine.
8. Quién le dio la voz al personaje E. T.
9. Cuál es el póster cinematográfico que aparece
en el sótano de la película El despertar del
diablo.
10. Qué canción se escucha cuando la guapa
vecina le ofrece limonada a Edward Scissohands
en la película Joven manos de tijera.
Si sólo saben una, ni manden
respuestas; no nos portaremos flexibles. Los
premios serán los siguientes:

�Eri iR,i dd·f-1
EL EVANGELIO SEGUN JESUCRISTO: LA HISTORIA
INTIMA DE LOS HOMBRES, PROTAGONISTAS DE
LA NOVELA DEL PASADO.
Minerva 11111811 Ílvlrez

La verdadera Historia no ha sido aún
descubierta, está prendida de uno de los lados de la
tierra, casi al borde de la locura, de la impaciencia.
Creer que fuimos descubiertos bajo el signo de la
divinidad, es encerrarnos en una soledad de la que
nuestros padres han sido portadores. Nuestra doctrina
es un paisaje que descuida lo esencial de la vida: lo
verdadero de conciencia. Somos los pasajeros que en
cada esquiM bajamos hacia un nuevo reto, a una
nueva respuesta que siempre seguirá inexistente
porque nunca ha sido preffada. Una lectura a la que
estamos destinados por un título es errónea, un
fracaso, algo temporal. El Evangelio según Jesucristu1
no exhorta solamente los hechos, los presenta
sucedidos a través de la Historia (denominada así por
el nacimiento de Jesús). Un mito que tal vez nunca se
derrumbe porque su maravillosidad es la tutora de la
humanidad. José Saramago presenta atmósferas
familiares con toques humanos, erróneos, patéticos y
verosímiles. Personajes que nos muestran el dolor
encamado y no por costumbre; el desconcierto de la
ambivalencia de los sentimientos y la desconfianza
reina de todas las almas.
En el transcurso de las páginas se descubre,
un mundo que se tiñe de sangre, amor, odio, respeto,
indiferencia... Un Evangelio que manifiesta los
apetitos carnales que transportan la vibración del
amor, placer o deseo. La sexualidad que nunca ha sido
referida como centro vital por la religión; la única y
verdadera progenitora de la confianza humana. La
sensualidad patente, la vivida a través de una sonrisa,
una caricia, un beso ... Para así reconocer que estarnos
hechos de sentimientos y nos desbordarnos como agua
entre las manos. Lo importante es saber vivir bajo el
yugo de la vida o de la muerte, de elegir o rechazar, de
creer o desconfiar. Lo esencial en la lectura de
Saramago es creer y dialogar con él a través de los
personajes, creando juicios sin prejuicios. Formular
una conciencia para miles que aún no han despertado.
Su producción novelística es "La sinuosidad, la
alusión, el placer de narrar, la yuxtaposición de
contenidos narrativos y de líneas independientes de
argumentos, el dialogismo con el lector, la
1

Saramago, José. El Evangelio según
Jesucristo. 1999.

persecución de un sentido a través del errar por el
sentido, en una palabra: la digresión (...)" 2

Una Historia que es madre de nuestra
existencia; la madre que le dio la vida a Jesús y
después a la humanidad misma. Madre, mujer o
mártir. .. Madre porque se sufre con la carga de los
hijos, con la preocupación ajena. Mujer porque somos
distintas en cuerpo y alma; diferentes por instinto y
habitantes del corazón. Mártir porque se sufre con la
carga de los años, del destino, del amor y de un
sufrimiento infinito por ser tres cosas a la vez. Pero
¿quién entiende a las mujeres? La respuesta: las
propias mujeres (no en todos los casos). Pero hay una
posibilidad y es la que Saramago manifiesta en el
Evangelio. Maria: mujer obediente, educada para
escuchar y quedarse callada. Magdala: mujer que
vendió su placer, sin embargo su amor es gratuito.
Además tantas otras que aparecen en la narración y
aquellas que sólo somos espectadoras del mundo; las
que estamos bajo las mismas circunstancias, ser ante
todo cómplice de la vida. Así, Saramago se ¡yesenta
como la mujer que tiene todo hombre.

Donde hay un hombre, hay una mujer y una
humanidad que renace cada día con las mismas
oraciones, sueños, indiferencias y actitudes. Es la
humanidad que fue creada así como José con María
creó a Jesús: "derramando su simiente sagrada en el
interior de Maria, sagrados ambos por ser la fuente y
copa de la vida, cosas que Dios no entiende pero que
las ha creado. " 4
El Evangelio según Jesucristo transporta la
Historia (oficial) que fue escrita para la comunidad
hwnana. Saramago reescribe una Historia más
humana; presentando pensamientos, necesidades,
deseos. . . Es el Evangelio de los noventa, es la novela
que describe el suceso: el drama de la tragedia
humana. Saramago se afirma de nuevo como el
Homero que todos quisiéramos llevar dentro.

BIBllOGAAFIA

SARAMAGO, José. El Evangelio según Jesucristo.
México, D. F.: Alfaguara. Tercera reimpresión, 1999.

Como olvidar la antítesis que se presenta a
cada momento: el hombre, la mujer, el bien, el mal, el
odio, el amor... donde su punto de ¡mtida es el
mismo. "Hay diferencia entre sí mismos, y cada uno
de ellos es la ausencia de otro." 3 Una ausencia que
destila sinsabores, alegrías. .. encontrando semejanzas
próximas para su entendimiento.
Donde hay una mujer hay un hombre.
Primero fue José, pero olvidémoslo, él murió desde un
principio. Ahora, Jesús es el sexo, es la Jlllabra que
renace en cada acción, es la voluntad misma y la
sencillez que recorre los caminos. Es un hombre que
nació con su destino, con el poder de mandar a los
demás; a mujeres, niños y ancianos. Es el predicador
del Invisible, el heredero del poder y la gloria.

2

Costa, Horacio. "José Saramago y la tradición
de la novela histórica en Portugal" en Biblioteca
de México. 1992, pág. 5.
3
Op. Cit., pág. 18.
4

■11■

Op. Cit., pág. 27.

LO TOMO SIN AZUCAR
Y CONMIGO
lllll'lles R1c61

Amanece el día con el sonoro
bo~ezo de un reloj
abandonas las tibias sábanas
que con sus pliegues
intentan atrapar tus piernas
igual que yo
mis manos seducen a tus sueños
que sobre la tibia almohada
comienzan a desteñ.irse.
Desayuno, control, el reporte del tiempo
y manga larga
desde el humo de mi taza te contemplo
y me pregunto
¿Qué te sienta mejor: el baño, ese bigote
de entonces, el color de tu camisa; que
va contigo, que va conmigo?
-cómo estimula este aroma caliente,
despierta de los sentidosLa gata maúlla, que pronto es
la hora
desde la puerta cuando desciendes
vuelvo a mirarte;
esa corbata, los pantalones;
será la textura, la caída
O que tú le vas bien a la ropa.
Escucho el ruido del motor que se
aleja
y mientras siento que tus brazos
tienen la medida exacta de mi cuerpo
me bebo lentamente
tu aroma
y mi café.

�lriift,idd·&amp;t

AEENCUENTAO

Francisco Javier Sanano

RMITODE
TRISTAN E ISEO

Naces de nuc\'o
tímida ,·cna de agua.
hilo delgado de luz
que brota
bajo las hojas
(el Yerano se ha donnido.
la tierra tiende su manto).
Puerta secreta
rama de limas sin flor,
eres la madrugada
y el sereno que me baña
barca aguardando al pescador
en la misma madrugada
que el ojo de un ave
cuando encuentra entre lo negro
un resplandor .

Rollarlo 11• Glz. Santos

"Todo empieza con una mirada furtiva"
Georges Duby
En el presente ensayo trataremos de
evidenciar hasta dónde el modelo del amor cortés
fue un constructo de la sociedad cortesana del
siglo Xll, en el cual, con el tiempo, llegaron a
enfrentarse dos códigos sociales: el feudal y el
caballeresco. Con lo anterior, creemos, la
dialéctica marxista de elaboración y oposición de
leyes que regulan la acción social de un grupo
detenninado quedará demostrada, si bien nuestro
análisis se ocupa de mecanismos ideológicos y
no económicos.

'

SIN TITULO

No nos atrevemos a asegurar que el
mito de Tristán e lseo sea el retrato fiel de una
lucha política abierta entre dos estamentos
sociales: el aristocrático y el burgués. En cambio,
puede hablarse de un giro ideológico en cuanto a
la persona que regula y rige el hacer de los
individuos. Así, los textos que han llegado hasta
nosotros ejemplifican el tránsito de una ética
netamente feudal "que ataban al hombre a sus
superiores naturales" (Marx y Engels, 35) a la
promoción del código caballeresco, que oponia a
la figura del seflor feudal la imagen sublimada de
la mujer como centro y deposito de fidelidad. Lo
que equivale a decir -junto con Rougemont- que
en la Europa del siglo XII existió un
enfrentamiento entre dos religiones de origen
común: la vida en la corte.

J1111 Cllladu llro

Podría llenar de especias el poema
Pero soy austero.
Para nombrar tu cuerpo de mañana
Sólo unto
En sus costados
Mi saliva más acre que lo merme.

&gt;

SIN TITULO
Juan Calendas Moro

Ni placer ni cálidas mujeres
Nada hay más allá de mí
Que cenizas moribundas.
Y es grato.

Después de la mano amada
Por el lomo
El silencio desnudo de Dios bajo la ducha.
Esto es así.
Gloria etema de los hombres sin canto.

lfl

~

..

t

...
li,

'

'

,.,.,,

Para tal efecto, debemos de ver en la
construcción de todo mito no la incapacidad
primitiva de explicar el mundo, como
generalmente se piensa, sino la "posibilidad de
develar estructuras claras y coherentes"
(Guiraud, 90-9 l) que revelen un programa de
acción objetivo. De tal suerte, '·eI mito de Tristán
e Iseo no será ya tan sólo el Roman sino el
fenómeno que éste ilustra y cuya influencia no
ha dejado de extenderse en nuestros días"
(Rougemont, 22).
Ahora bien, ¿cuál es el fenómeno que
ilustra el mito de Tristán e !seo? Algunos críticos
han querido ver en la historia de estos dos
enamorados la sublimación de la pasión como
fuerza destructora (Rougemont). Cierto. el amor
de Tristán por lseo la Rubia esta signado por la

tragedia. Empero, esta tragedia responde a la
decisión de los amantes de vivir su amor dentro
de los lindes de ciertas reglas: las del amor
cortés. Allí radica -a nuestro juicio- la creación y
vigencia de la historia. Este es un elemento que
no puede soslayarse en un estudio de corte
sociológico, pues antes de elaborar una
psicologia de los caracteres, han de encontrarse
las fuentes históricas en las que el mito se
estructura.
Como ya se dijo, vemos en el roman de
Tristán e lseo la aplicación del modelo del amor
cortés. En las siguientes líneas trataremos de
demostrar lo dicho, para lo cual revisaremos los
postulados de éste dentro de la historia. Antes,
sin embargo, se impone un comentario general
del canon y su uso social en la Europa del siglo
XII.

El modelo del amor cortés -&lt;le cuño
literario- pronto se convirtió en un mecanismo de
coacción por parte de la aristocracia. Ante todo,
se trataba de regular la sexualidad de la joven
caballería en el ámbito de la corte, dada la
necesidad de su presencia en dicho territorio para
los casos de guerra o protección. Al respecto,
Georges Duby nos informa sobre el peligro que
se trataba de evitar:
Este peligro provenía de una
contradicción: la corte era un órgano de
regulación y de control; los dueflos del
poder esperaban contener su turbulencia
reuniendo alrededor de ellos a los
varones célibes en quienes la caballería
se diera en su plenitud; o bien la corte se
presentaba también como el terreno
privilegiado de la caza de las mujeres
nobles. A falta de poder impedir que se
las persiguiera, importaba que al menos
la persecución estuviera regulada. Por
esta razón la literatura cortés, que,
complaciente respecto de su público
principa~ atizaba el fuego de los
caballeros sin esposa, fue, en
compensación, el instrumento de una
hábil pedagogia (Duby, 310).
Dentro de esta pedagogía actúa el
roman bretón. La amistad que une a Tristán con
la esposa de su señor está basada en los patrones
de seducción, secreto e insatisfacción del modelo
cortés. El joven caballero cede el poder a su
amada. Es a lseo a quien toca aceptar o no el
amor de su amigo, graduando la entrega.

'''

�encareciéndola. Este tiempo ganado por el señor
feudal, sin embargo, resulta inútil. La exaltación
de los atributos caballerescos crece a la ¡m que
se promociona el poder de decisión de la mujer,
hasta llegar a un clímax, donde se opera una
traslación de fidelidad. La voluntad del vasallo
ya no será de su superior social, sino de su
superior espiritual: la mujer.
Como se ve, lejos de subsanar los
peligros sociales para los que se empleó, el fine
amour resultó ser el constructo que originó la
falta primera del orden feudal del siglo Xll. La
fidelidad a los superiores naturales ya no se
reconoce, incluso se actúa en contra de ellos y,
todavía más, una práctica económica basada en
el matrimonio cae por tierra:
Según la tesis admitida oficialmente, el

amor cortesano nació de una reacción
contra la anarquía brutal de las
costumbres feudales. Sabemos que el
matrimonio, en el siglo XII, se había
convertido para los señores, pura y
simplemente, en un medio de
enriquecimiento y de anexión de tierras
dadas en dote o esperadas por herencia.
Cuando el negocio iba mal se repudiaba
a la mujer. La Iglesia no podía resistir al
pretexto del incesto, tan curiosamente
explotado: era suficiente alegar sin
demasiadas pruebas un parentesco de
cuarto grado para obtener la anulación.
Frente a estos abusos, generadores de
infinitas querellas y guerras, el amor
cortesano opone una fidelidad
independiente del matrimonio legal y
fundada sólo sobre el amor. Llega,
incluso, a declarar que el amor y el
matrimonio no son compatibles.
(Rougemont, 34).

1

Lo que pudo ser una falta menor al
código de honor (castigada, como tantas otras
cosas, con el desprecio social o la vida) se exaltó
al grado de hacer de su práctica una distinción
social: "Todo hombre bien nacido y todos los
advenedizos que trataban de hacerse admitir en
el mundo distinguido eran invitados por los
poetas a tratar a las mujeres ( ... ) como se
juzgaba que lo había hecho un Lanzarote"
(Duby, 304). Por lo demás. al debilitar la
institución del matrimonio se perturbaba todo el
orden feudal. basado en un sistema de relaciones
de dependencia. En el roman de Tristán e Iseo.
por tanto. al magnificar la relación de la princesa

IGI

y el caballero en detrimento del rey Marcos, se
atenta contra la jerarquía feudal.
A la larga, pues, el modelo infringe el
orden social que lo gestó para regular la acción
caballeresca, tan necesaria para su subsistencia
Sin embargo, aquí surge otra contradicción: si
bien las reglas del fine amour atentan contra la
vida en sociedad, sólo dentro de ella tiene
vigencia. ¿Qué seria el amor cortés sin los
obstáculos sociales que se le presentan?
Evidentemente nada.
En Tristón e Jseo el amor del caballero
por la princesa tiene su clímax en el ámbito de la
corte. Es bajo la mirada inquisitiva de los tres
felones y del enano adivi.nador que su amistad
vive su plena realización Una vez que su amor a
desafiado toda prohibición y no existe
posibilidad de perdón, es cuando emprenden la
huida, enardecidos de pasión. Ese sentimiento no
es otra cosa que un deseo de destrucción
(Rougemont), por eso la amenaza le es necesaria.
AsL cuando la pareja se encuentra protegida por
el bosque (territorio al margen de la vida social
habitado por un ermitaño) su amor se eclipsa:
Tristán cai.aba en la selva. Súbitamente
se acuerda del mundo. Reaparece ante
sus ojos la corte del rey Marcos. Echa
de menos ' el vero y las pieles', el
aparato de caballería y el alto rango que
podría ocupar entre los barones de su
tío. ( ... ) Suefta que sin esta aventura
Iseo podría estar 'en bellas cámaras ...
adornadas con tejidos de seda'. Iseo, por
su parte, en el mismo momento, concibe
las mismas añoranzas. Cuando llega la
noche se encuentran otra vu., confiesan
su nuevo tormento: 'Mal usamos
nuestra juventud... ' Toman de pronto la
decisión de separarse. Tristán se
propone 'zarpar' hacia la Bretaña. Antes
irán a ver a Ogrin para obtener su
perdón, y el perdón del rey Marcos para
Iseo. (Rougemont, 41).
Es clara la nostalgia de los
protagonistas por la vida en grupo. El efecto del
filtro de amor ha desaparecido, es cierto.
Empero, ¿por qué al volver a la corte del rey
Marcos Iseo y Tristán no desaprovechan la
ocasión para lllciar una nueva visita furtiva?
¿Acaso sólo en esa vida cenobita su amor se
desdibuja? ¿Hemos de entender entonces que el
filtro de amor tiene como referente inmediato la

vidal en. la corte?
En el ámbito de lo simoo1 ICO
·
.
cu~ ~~er mterpretación es posible. No
q~1S1eramos entrar en territorio tan escabroso.
Sm embargo, algo es claro: el amor de los
protagoni~as sólo es posible bajo una vigilancia
severa. ahí donde su desafio tiene significado.
Volvemos a Marx:
El hombre, en el sentido más literal. es
un animal político; no es sólo un animal
social, sino tan1bién un animal que no
puede individualizarse sino dentro de la
sociedad. Concebir que el lenguaje
puede desarrollarse sin individuos
vivientes y hablando entre sí no es
menos absurdo que la idea de una
producción realizada por individuos
aislados, fuera del ámbito de la
sociedad. (Marx, 16).
El crítico alemán habla de la creación
de un lenguaje en sociedad, ¿y qué otra cosa es
el amor cortés? Un signo -&lt;:ualquiera que sea su
na~l~- necesita de un intérprete para
co~st1twrse en tal. De suerte que el amor de
Tnstán por 1seo existe merced a esa complicidad
de la corte. ¿Acaso su amor no alcanza
~roporciones mayúsculas al burlar con falso
Juramento al mismísimo rey Arturo?
.
L_a pregunta se impone: ¿cuál es la
1mportanc1a de esa codependencia entre el
modelo cortés y su marco social? Siguiendo
postulados marxistas, diremos que en la base de
todo proyecto social se incuban fuerzas
subversivas, nacidas de los propios planes que
re~an la acción (Marx y Engels). Así, lo que
QUISO ser un esfuerzo por ordenar lo social y to
mor~ _~esultó ser un elemento de cambio y
opos1c1on entre dos códigos:
Me refiero a la oposición que se
manifiesta desde la segunda mitad del
siglo XII entre las reglas caballerescas y
las costumbres feudales. ¿Acaso no se
ha visto con suficiente claridad hasta
qué punto los romans bretones la
r~fl~jan y la cultivan'? ( ... ) ¿En qué se
distmgue el roman bretón de la canción
de gesta, cuyo lugar ocupó desde la
segunda mitad del siglo XII con
sorprendente rapidez? En que da a la
mujer el papel que antes pertenecía al
señor feudal. El caballero bretón. lo
mismo que el trovador meridional. se

n:conoce vasallo de una dama elegida.
Sm embargo, sigue siendo vasallo de un
seflor. De ahí nacerán conflictos de
derecho, cuyo ejemplo nos ofrece el
Roman más de una vez. (Rougemont
33-34).
,
El efecto inmediato del fine amour fue
en llllabras del critico Georges Duby. "un~
promoción de la mujer· (301). Esa transferencia
en lo~ ~ot,os de fidelidad del caballero pronto
desqwc1ara la historia del medievo. La
construcción masculina y aristocrática del
modelo se revela contra sus promotores: a}1Jda a
trastocar los estatutos del vasallaje vía la mujer,
Y hace de la sexualidad una excusa para exaltar
la soberanía del individuo sobre su cuerpo
(Du~y, 318). Así, Tristán burla a su rey, a su
patna ~· todavía más, a la corte extranjera a la
que em1gra:

Hay que ver claramente que estas
ceremonias sociales son medios para
hacer admitir un contenido antisocial
que es la pasión. La palabra contenido
tiene aquí toda su fuerza: la pasión de
Tristán e Iseo se halla literalmente
contenida en las reglas de la caballería.
Sólo bajo esta condición podrá
expresarse en la penumbra del mito. Ya
que en tanto que pasión que desea la
noche y triunfa en una muerte que la
transfigura, representa. para toda la
sociedad, una amenaza violenta e
intolerable. (Rougemont, 21).
Con respecto a la cita anterior, sólo
pondremos en duda esa premeditación antisocial
a la que Rougemont se refiere. Por lo demás,
creemos que efectivamente esas ceremonias
-&lt;:reacias para regular la acción caballeresca y
lograr la cohesión de la corte- pronto se
revelaron como contenidos sediciosos.
¿Por qué aseguramos esto? Habría que
r~or~ que la literatura cortés surge como
divertunento de los principales. En un segundo
momento hace las veces de una pedagogia
amorosa y sexual de los caballeros residentes en
la corte (Duby. 303, 310). Por si esto fuera poco,
~ del todo aceptada la opinión de que en la
lll~ratura _caballeresca de todos los tiempos "la
anstocracia ~ta de plasmar sus modales y
formas~ relaciones sociales" (Avalle-Arce, 37),
de la rrusma manera que en la picaresca es el
pueblo quien establece una ética (en

161

�-:0dcpcndcncia con un marco social, claro).
Entonces. ¿cómo aceptar que el elemento
sub,·crsl\·o del modelo cortés haya sido
pr('meditado? Más bien se trata de una dialéctica
niar\ista. como ya dijimos.
Llegado a wui eta~ de desarrollo, el
modelo adquiere vida propia, evidenciando una
serie de contradicciones y oposiciones. En este
~entido. la promoción de la mujer es el
instrumento de inestabilidad por antonomasia.
Amarla de la manera en que Tristán ama a Iseo
es faltar a la norma feudal: un deseo destructivo
no ,·a de los amantes como quería Rougemont (al
mc;1os no sólo de ellos), sino de un estadio
social.
De tal suerte, ese constructo
aristocrático resulta ser un arma de doble filo,
.. más fuerte y más verdadero que la felicidad, la
sociedad y la moral" (Rougemont, 23).
A nuestro juicio, pues, ese es el
fenómeno que ilustra el roman de Tristón e lseo.
Más allá de la historia de amor de sus
protagonistas, existe un modelo de amor
subversivo, que hace de la plsión un sentimiento
en perpetua revolución, inalcanzable y, por tanto,
dispuesto a vencer todos los obstáculos que se le
enfrenten. Por lo demás, éstos le son necesarios y
queridos (Rougemont), de suerte que, al vencer
las limitaciones de la corte, pronto busca otras,
de ahí que se haga extensivo al cuerpo social
todo. encontrando eco hasta nuestros días.

BIBl.DiMFJA
Avalle-Arce,
Juan
Bautista:
"Características generales del renacimiento
literario". Historia de la literatura española.
Tomo 2. Es~ña: Col. Persiles, No. 117; Ed
Taurus, 1980.
Béroul y Thomas: Tristón e ]solda.
México: Col. Cien del Mw1do; traductor: Luis
Zapata; Ed CONACULTA, 1990.
Duby, Georges y Michelle Perrot.
Historia de las mujeres. Tomo 2. Espma: Ed
Tauros, 1993.

1\1

Guiraud Pierre. La semiología. 15a.
edición. México. Traducción: María Teresa
Poyrazian; Ed. Siglo Veintiuno, 1988.
Marx, Carlos. El método en la
economía política. México: Col. Clásicos del
Marxismo; traductor no especificado; Ed.
Grijalbo, 1971.
Marx, Carlos y Federico Engels.
Manifiesto del Partido Comunista. 5a.
impresión. República Popular China: Col.
Ediciones en Lenguas Extranjeras; traductor no
especificado; Ed. del Pueblo, 1975.
Rougemont, Denis. Amor y Occidente.
México: Col. Cien del Mundo; traductor: Ramón
Xirau; Ed. CONACULTA, 1993.

WALklNG AROI.JND
Pablo Nenada

Sucede que me canso de ser hombre.
Sucede que entro en las sastrerías y en los cines
marchito. impenetrable, como un cisne de fieltro
navegando en un agua de origen y ceniza.
El olor de las peluquerías me hace llorar a gritos.
Sólo quiero un descanso de piedras o de lana,
sólo quiero no ver establecimientos ni jardines,
ni mercaderías, ni anteojos, ni ascensores.
Sucede que me canso de mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi sombra.
Sucede que me canso de ser hombre.
Sin embargo sería delicioso
asustar a un notario con un lirio cortado
o dar muerte a una monja con un golpe de oreja.
Sería bello
ir por las calles con un cuchillo verde
y dando gritos hasta morir de frío.
No quiero seguir siendo raíz en las tinieblas,
vacilante, extendido, tiritando de suefio,
luicia abajo, en las tripls mojadas de la tierra.
absorbiendo y pensando, comiendo cada día.
No quiero Jllfª mí tantas desgracias.
No quiero continuar de raíz y de tumba,
de subterráneo solo, de bodega con muertos
ateridos, muriéndome de pena.
Por eso el día lunes arde como el petróleo
cuando me ve llegar con mi cara de cárcel,
y aúlla en su transcurso como una rueda herida,
y da pasos de sangre caliente hacia la noche.
Y me empuja a ciertos rincones. a ciertas casas
[húmedas,
a hospitales donde los huesos salen por la
[ventana.
a ciertas za~terías con olor a vinagre.
a calles espantosas como grietas.
Hay pájaros de color de azufre y horribles
[intestinos
colgando de las puertas de las casas que odio,
hay dentaduras olvidadas en WUl cafetera..
hay espejos
que debieran haber llorado de vergüenza y
[espanto,
hay paraguas en todas plrtes, y venenos, y
[ombligos.

Yo paseo con calma. con ojos, con zapltos,
con furia, con olvido,
paso. cruzo oficinas y tiendas de ortopedia.
y patios donde hay ropas colgadas de un
[alambre:
calzoncillos, toallas y camisas que lloran
lentas lágrimas sucias.
Neruda. Pablo: Residencia en la tierra. Col.
BCC. No. 275. Ed Losada, 1975. Argentina.

�NINOSHkA
Jaime Garza

Cabina de la estación de radio '·Radio
33" en el !033 de amplitud modulada. Entrevista
a la Ninoshka González en el programa
vespertino "Desde el ataúd".
Se escucha la música de entrada del
programa, después la voz del locutor.
LOCUTOR: Muy buenas tardes radioescuchas
de Radio 33 y en especial a los que sintonizan
diariamente este su programa "Desde el ataúd".
Yo soy Maikol Paz y esta tarde tenemos el gusto
de tener en cabina a una de las personalidades
más controversiales del ambiente de la música
underground, una mujer que ha puesto de cabeza
a todos los habitantes de esta ciudad y de todo el
país. Buenas tardes Ninoshka, es un placer para
todos nosotros tenerte aquí.
NTNOSHKA: No tengo la menor duda de que así

sea.
LOCUTOR: Hace . unos meses todo era
tranquilidad, el sonido de la música underground
no llegaba a los oídos de mucha gente, el
ambiente aún no era alterado por una nueva
ideología musical. ¿Quién era la Ninoshka en
aquellos días?
NINOSHKA: Una persona muy enojada.
LOCUTOR: ¿Qué te hacía enojar?
NINOSHKA: ¿Imbéciles como tú? La televisión,
los grupos de rock, la familia, mi familia, los
refrescos dietéticos, cualquiera con uniforme, el
dinero y aquellos idiotas que leen libros de
dianética
LOCUTOR: En México el punk no tenía grandes
figuras. casi todos sus iconos eran extranjeros,
algunos grupos nacionales fueron bien recibidos,
pero ninguno había logrado una aceptación
nacional como en su caso ¿Te consideras icono
punk?
NINOSHKA: ¿Icono punk? No contestaré la
pregunta, eso está fuera de contexto, yo
simplemente hago música y se acabó. Lo que
siga después no es asunto mío.

LOCUTOR: Un día en una estación de AM,
salieron los prin1eros acordes de la canción:
Lamiendo la suela, de la Ninoshka González y
los Vampiros Sexuales. A partir de ese
momento, nada fue igual, algo despertó en la
mente de las personas. ¿Cómo sucedíó todo esto?
¿Fue algo planeado? ¿Los tomó por sorpresa?
NINOSHKA: Todo fue muy surrealista, un error,
el guitarrista de la banda que me acompaña se
puso ebrio y sin darse cuenta de lo que hacía le
dio un casete del grupo a un DJ de una estación
de radio. Este tipo le había pedido wt cigarrillo,
pero estaba demasiado ebrio, metió la mano al
bolsillo del pantalón y le dio el casete. Al día
siguiente nuestra canción sonaba en la radio.
Casi toda la ciudad nos escuchó ese día.

LOCUTOR: Tengo entendido que fuiste violada
cuando temas catorce años.

Música de salida del programa.

NINOSHKA: Bueno, eso es w,a fonna de ver las
cosas: otra forma sería decir que tuve mi primer
ex-periencia sexual. La ~sé bastante bien.

-Vuelves a hablanue de esa manera y te
aseguro que mañana estarás sin trabajo. pendejo.

NINOSHKA: Es cierto, pero eso no fue cosa
núa, así es la ley. Hay que aclarar que yo no
estaba enfadada con él; agradecida sería la
palabra correcta. A mi radre y a sus abogados les
pareció otra cosa.
LOCUTOR: Tengo entendido que ahora son
grandes amigos.
NINOSHKA: Lo veo de vez en cuando, es una
persona muy ocu~da ¿sabes?, viaja mucho,
ahora mismo esta en España exponiendo sus
pinturas. Espero que haga la portada del próxinto
disco.

NINOSHKA: Sí, hay mucha ira en todas las
canciones, pero es más bien una ira cargada de
energía de cambio, es un coraje por sobrevivir,
uno necesita gran cantidad de mal humor para
salir adelante. Enojarse es bueno, ayuda a que los
jóvenes como yo sigamos adelante. ¿No te
sientes aliviado cuando le mientas la madre a
todo?

LOCUTOR: Ahora que mencionas la posibilidad
de un nuevo material ¿De qué se va a tratar?
¿Hay algo nuevo cocinándose en los estudios de
grabación?
NINOSHKA: No hemos comenzado nada nuevo
todavía. Escribí algunas canciones antes de
volver de Londres, pero hay que trabajarlas un
poco; además, todavía falta que la gente conozca
a fondo nuestro primer disco. Seguiremos
tocando en los clubes. Hay un viaje a Brasil
terminando las fechas en México. El disco sigue
vivo, la gente decidirá cuando es tiempo de
enterrarlo y hacer algo nuevo. Después de eso no
sé, hay unas propuestas para musicalizar una
obra de teatro, un director de Hollywood desea
que la banda aparezca en su película. No hay
nada confirmado, preferimos trabajar sobre la
marcha, ser espontáneos.

LOCUTOR: Bueno, je je, sí, en ocasiones.
NINOSHKA: Esa es la idea princiral del disco:
una mentada de madre con música fuerte.

)

)
NINOSHKA: Esa canción era un chiste, es una
tristeza que la entendieran mal. Trataba de ser

desfile de modas. Son las seis treinta de la tarde.
Hasta mañana.

LOCUTOR: Aquel hombre fue a parar a la
cárcel ¿Es cierto?

LOCUTOR: Lamiendo la suela es una canción
que habla sobre muchas cosas, abarca gran
variedad de ideas, dices en uno de los estribillos:
·'Me jodieron por detrás, me escupieron en la
cara". A mí me viene la idea de una joven al
borde, a la que la vida se le toma insoportable a
momentos. ¿La ira es una de esas ideas?

LOCUTOR: ¿No crees que sea una mentada de
madre muy peligrosa? Cuando salió la segunda
canción promocional del disco: Violando a mi
novia, varios novios entendieron la canción
como una invitación a violar a su pareja. La idea
del placer mediante el dolor fisico del otro está
presente en toda la canción. Leo una rarte:
'•Viólame mi amor, que no me atrevo a decirlo,
házmelo a la fuerza, quiero saber que se siente
ser ultrajada, quiero sentir tu saliva hirviendo en
mi esralda". Se le ha calificado de una machista
invitación al delito.

irónica. Sobrestimé a 1ni público. Trataré de no
hacer más canciones así.

LOCUTOR: Esta fue, señoras y sefiores, la
Ninoshka González, que esta noche estará con su
banda: los Vampiros Sexuales, en el "Hoyo
Negro". No falten a la cita, una oportunidad de
ver en vivo a la mujer del momento. Gracias por
estar con nosotros, Ninoshka. No olvide
sintonizamos el día de mañana, tendremos una
mesa redonda llamada punk rock: fanatismo o

-No sé a qué se refiere. pero no le da
derecho a faltarme al respeto.
-Yo me tomo los derechos que me
vienen en gana.
-¿Quieres que le parta la cara a este
gritón de lotería, Nina? -dijo un guardaespaldas,
un tipo calvo, de dos 111etros exactos y ciento
treinta kilos de peso. Una mole enfundada en un
traje azul muy elegante, que usa mocasín por la
sencilla razón de que nunca aprendió a atarse las
agujetas.
-No vale la pena. Nunca más pondré un
pie en AM, mucho menos en este asqueroso
lugar. Este no es mi nivel.
-Su nivel está a tres metros bajo tierra,
pendeja -dijo el locutor.
-Con su permiso señorita Nina.
El guardaespaldas le propinó un
pufletazo en la mandíbula. El locutor fue a
estrellarse contra el vidrio que separa la cabina,
cayó al suelo y no se levantó. Entraron guardias
de seguridad, todo se volvió un alboroto: bastó
que Ninoshka dijera:
-Ese idiota intento tocarme el trasero,
mi guardaespaldas no hizo más que defenderme.
Prometo no demandar a la estación si me dejan
salir en ~ z.
El director de la estación, el productor
del programa y el guardia de seguridad se
núraron las caras, no teman otra alternativa, era
una pequeña estación de amplitud modulada que
no aguantaría una demanda de la estrella del
momento. Salieron alrededor de la cantante
haciendo reverencias y diseñando las disculpas
más elaboradas, con la vista baja y la frente llena
de sudor.
La Ninoshka subió a un auto negro que
la esperaba afuera de la estación. El

IHI

�guardaespaldas se acomodó en la parte de
adelante. junto al chofer.

-No lo conozco.
conseguiría este número?

-El ensayo comienza a las siete en
punto. señorita Nina ¿Desea ir o prefiere dar una
n1elta? -dijo el chofer

-No lo se, señonta -dijo Gorila. casi
babeando al hablar. la lengua se movía sin
control. y se le dificultaba dejarla quieta en algún
lugar de su boca.

-No necesllo ensayar. no esta noche. )
no creo que ninguna otra. a el grupo sí le hace
falta. han estado tembles estos últimos días.
Vamos a beber una copa. bueno, tú no puedes
beber. estas conduciendo -lanzó una carcaJada y
se despojó de una estola negra que arrojó entre
las piernas del chofer. Gorila -le dijo a su
guardaespaldas- ¿beberías w1a copa conmigo?
Nunca he bebido sola y no empezaré esta noche.
¿Qué te parece?
-Lo que usted ordene. sefiorita Nina,
Gorila está ¡ma servirle.

Gorila podría tener la fuerza de cinco
hombres. pero era completamente idiota. Tenía
la mente de un mño pequeño. era obediente }
nunca decía que no
-Sabes donde esta "El Infierno". Jaime.
-Claro que sí, señorita. ¿la llevo hacia
allá? -dijo el chofer. que no se llamaba Jaime.
sólo que así había sido bautuado por Ninoshka.
-Por supuesto, acabo de invitar a Gorila
una copa. y no soy de las que no cwnplen su
palabra -dio una palmadita en el hombro de su
guardaespaldas; éste volteó hacia atrás ) esbozó
una sonrisa torcida.
En la ¡mte de adelante sonó w1
teléfono. GonJa tomó el aparato y contestó la
llamada. Era una de las gracias en las que
Ninoshka lo había entrenado.
-Un momento. déJeme ver -guardó
silencio unos segundos: no se encuentra. yo le
puedo dar su recado. Ajá. muy bien. hasta luego
-apagó el telefono y nuró a su jefa-. ¿Lo hice
bien. señorita?
-Muy bien Gorila, me tienes
sorprendida: de ser un completo idiota. pasaste a
ser medianamente idiota. ¿Quién llamó?
-Jade, sólo dijo llamarse Jack.

¿Cómo

diablos

Llegaron a "El In.fiemo". Dieron la
,uelta y se estacionaron por la ¡mte de atrás. La
calle estaba mojada y Ninoshka cantinó
despacio, cuidando no resbalarse. Afuera,
haciendo guardia frente a una puerta. los
esperaba Dante. el dueño del lugar.
-Señorita Nmoshka, bienvenida. que
honor el mío de tenerla aquí esta noche ¿Se
quedará hasta tarde?
-No. Hay trabajo esta noche. En el
..Hoyo Negro·· -sonrío elegantemente. sin
despegar los labios
-¿En esa pocilga? -Dante frunció el
entrecejo- Señorita. esta casa está abierta ¡ma
cuando usted lo desee.
-Gracias. prefiero venir por placer, no
por trabajo
Dante se asomaba por encinta de Gorila.
que se interporua entre él y Ninoshka, y la
agasaJaba con un díscurso de bienvenida. Ella se
acercó al auto. le dio instrucciones al chofer de
que volviera alú ntismo dentro de un par de
horas. Canunó por encima de una leve capa de
agua que reflejaba un par de piernas bien
torneadas. envueltas por Wtas medias negras
rotas. que descansaban sobre un par de botas
militares.
-¡Dante. Dante. Dante! Cállate la jodida
boca. Quiero que deJes de molestar y que me
prepares una mesa ¡ma dos, una botella de
whisky.~· una cubeta con hielos.
-Lo siento. lo siento. la he molestado,

que estup1de""z la mía. le ruego me perdone -se
quedó inmóvil frente a la Ninoshka, con los OJOS
mirando al suelo. como un nifio esperando el
cashgo de su padre.
-Dante. nti pequeffo -Ninoshka hizo a
un lado a Gorila y abrazó a Dante, que había
comenzado a llorar en silencio-, debes entender
por qué te hablo de esa manera, sigues siendo un

marica que sólo grita estupideces. entiende que
necesito tranquilidad. quiero pasármela bien ¿Si?
-Metió su mano entre los cabellos rubios de
Dante, le rnasajeó con los dedos el cuero
cabelludo y logró hacerlo dejar de llorar, dándole
un beso en la frente. Ahora ve a preparar todo.
- Y entró cantinando suavemente, meneando su
trasero de un lado a otro, y con la mirada
endulzada gracias a w1 beso de la reina. de
Ninoshka.
-Gorila, antes de irnos. hazme el favor
de ¡mtirle la cara a ese imbécil. y recuerda
patearlo muchas veces entre las piernas.
Gorila asintió con la cabeza y sólo dejó
escapar un sonido gutural en señal de
aprobación.
En la sección VIP estaban, además de
Ninoshka y su guardaespaldas, una actriz de
comerciales de televisión que visitaba la ciudad
para promover su nuevo disco. y un famoso
director de teatro tontado de la ntano de un joven
y apuesto actor de telenovelas. Era un apartado
pequeño en la parte alta, que se dividía por un
vidrio gigantesco y que servía al mismo tiempo
como una gran pantalla que pemtitía ver el
ambiente dentro de la disco. La música era sua,e
y el servicio de primera.
-Y, dime Gorila ¿Bebes seguido?
-Señorita Nina, je je, que preguntas hace
-dijo ruborizándose un poco y agachando la
cabeza.
-No importa muchachote, beber te hace
bien, al menos confundes tu imbecilidad con
embriaguez, y no te das cuenta de lo que sucede
a tu alrededor.
-No se crea -dijo poniéndose muy serio
y acomodando el teléfono celular sobre la mesa-.
Sé muchas cosas, sé cwdarla a usted por
ejemplo.
-¡Perfecto! ¡Bnndemos por eso!
Ambos llevaron su vaso a los labios.
Ninoshka bebió suavemente. como si tomara
agua de una flor. Gorila derramó un poco de vino
en las solapas del saco y se quedó callado.

-Estoy realmente jodida. Bebiendo con
un retrasado mental. Pudiendo estar con quien se
me antoje -pensó Ninoshka.
El teléfono sonó nuevamente. Gorila
estaba abstraído bebiendo su whísk). y casi tira
la botella al tratar de contestar.
-No. ya le dije que no se encuentra ¿Qué
tiene que ver nti madre en todo esto? ¡Qué!
¿¡Quién habla!? ¡Le advierto que... ! -Gorila se
había puesto de pie J gritaba, llamando la
atención de todos- Colgaron señorita Nina.
-¿Qué pasa? ¿Sucede algo? ¿Quién era?
-dijo Ninoshka, un poco nerviosa.

-Decía llamarse Jaclc, y dijo que iba a
matarla.
La Ninoshka temtinó de un solo trago la
bebida y pidió a un mesero que le llenara el vaso
por segunda vez. Gorila estaba irritado. daba
vueltas alrededor de la mesa.
-Tranquilízate. eso es natural, la gente
famosa recibe llamadas así todo el tiempo: es
parte de este trabajo. La gente te odia, se
obsesiona contigo -dijo, tratando de calmarlo-.
Me siento halagada. ya pertenezco a las estrellas
que reciben amenazas por teléfono.
-Usted no se preocupe señorita Nina,
Gorila está para protegerla.
-Ya lo sé, por eso no tengo nada de qué
preocuparme -agarró el teléfono celular y lo
metió en la cubeta de los hielos-. Este tipo ya
conoce el número; ese aparato está jodido, ya no
sirve.
-Usted no se preocupe señorita Ni.na.
Gorila está ¡ma protegerla -repetía enfurecido.
-Ya me lo dijiste, Gorila. Te repito que
no estoy preocupada, sé que tu mrnenso cuerpo
va a protegem1e. Cualquiera diría que eres a
prueba de balas ¿Cómo podría preocupanne?
Siéntate. quiero hacer un brindis: ¡Por mi éxito!
¡Porque soy tan famosa que me quieren matar!
-A su salud señorita Nina -dijo toda,ia
un poco intranquilo.
-Quita esa cara de preocupación que me
estás arruinando la noche.

111

�-Lo que usted diga -y dibujó en su
rostro una sonrisa falsa.
-Eres un idiota.
Gorila compuso su rostro. reía sin
rJZón. trataba de aparentar que se la estaba
pasando bien_ Ninoshka daba un paseo con la
Yista a todas las caras que veía. Sentía que los
conocía a todos. porque estaba segura de que
todos la conocían: ese .simple hecho bastaba para
que los rostros le parecieran familiares. Bebía
mucho y no soportaba el cigarrillo. Las botas le
incomodaban. No le gustaba usar las medias
rotas. Se aburría de su pelo negro. largo y
enredado. No le gustaba su guardarropa obscuro
y sin vida. Sin embargo. ella era la Ninoshka
González. y así se vestía ella. Se acordaba de
Julieta. la extrañaba de vez en cuando. pero no
podía volver atrás. Julieta había muerto. siempre
había estado muerta. era invisible; ahora todos
conocían a Ninoshka y eso le gustaba. porque
ahora era fuerte. famosa. y era tan importante.
que alguien la quería matar.
-¿Alguna vez has matado, Gorila?
-Una vez maté un perro -asomaba los
dientes y un hilillo de saliva se le escapaba por la
boca-. Un perro grande.

seguir bebiendo. Trató de recordar quién era
Cuco Sánchez. sin tener éxito.
-No quiero que dejes que ningún
pend~jo suba al escenario mientras estoy
cantando; que no se me acerque nadie. la última
vez un idiota me pasó el brazo por la espalda y
cantó la canción, no quiero que cualquier
adolescente perturbado arruine mi trabajo.
-Ninguna persona la molestará. Lo
prometo. -Gorila se revolvía en su asiento y
miraba la cubeta de los hielos-. Señorita, el
teléfono esta en la tina.
-Déjalo alú, no quiero más llamadas
molestas. ¡Mesero! ¡Más hielo! - rápidamente un
mesero se acercó a la mesa.

mirada a Gorila: le decía con los ojos que era
hora de ir a despedirse de Dante.
-¿Patearlo entre las piernas?
-Exacto. Y dile de paso que no vamos a
volver, que existen otros lugares mejores en los
que una verdadera estrella como yo. puede
divertirse.

-¿Cómo se siente, señorita Nina?
-Lo que usted mande, señorita Nina.
-Trae la botella, los vasos y la cubeta de
hielo, ya pagarnos por ella y no la van1os a dejar
aquí, viene con nosotros.
-Sí. Botella, vasos, hielos, patearlo entre
las piernas; dar el recado. Entendido.

-Hay un teléfono en la cubeta, señorita.
-Si. llévesela con todo y eso. Y dígale a
Dante que es un imbécil. que lo dice la
Ninoshka.
El mesero recogía nerviosamente la
mesa. Ninoshka palmeó el trasero del muchacho
y le preguntó:
-¿Eres virgen?

En su saco guardó la botella, metió los
vasos en la cubeta, y se alejó caminando con
rumbo a la oficina de Dante, que se encontraba
muy cerca del salón VIP.
Ninoshka bajó las escaleras y entró al
bafio, un Jllf de jóv.enes se besaban sin darse
cuenta de la presencia de la estrella; ella las miró
por un momento hasta que el peso de la mirada
las hizo darse cuenta de que alguien las
observaba.

-¿Perdón?
-Yo una vez maté a una persona. Se
llamaba Julieta.
-Que cosas dice señorita. Usted sería
incapaz de matar a alguien.
-Y tu serías incapaz de comprender una
maldita cosa en toda tu vida -lanzó una
carcajada que rebotó en las paredes del lugar-.
Por eso me gusta estar contigo, porque eres un
completo idiota que no entiende nada. pero que
sabe hacer bien su trabajo. Sin ponerme
sentimental, creo que eres la única persona a la
que parece que le importo y nunca me ha pedido
un autógrafo.
-Mi mamá tenía un autógrafo de un
señor que se llamaba Cuco Sánchez.

Ninoshka entrecerró los ojos y dio un
trago a su bebida. Sentía el mareo de la
embriaguel.. un leve hormigueo le recorría todo
el cuerpo y le daban cada vez más ganas de

'*'

-¿Tienes algún problema? -&lt;lijo una de
-Contéstame lo que pregunté o hago que
te despidan en este momento. Y no mientas
porque me doy cuenta cuando alguien trata de
tomarme el pelo.

ellas.

Un rubor rojizo le cubrió el rostro,
tembló un poco al hablar, pero contestó
sinceramente su pregunta.

Se le había corrido el maquillaje, pero
sólo le daba un aspecto más siniestro a su
indumentaria. Gorila la esperaba afuera,
sosteniéndole la puerta del auto, portando una
gran sonrisa y unas manchas de sangre en el
cuello de la camisa.

-Sí señorita. Lo soy.
-Es una lástima eres bien parecido, creo
que debo hacer algo al respecto -lo tomó de la
corbata y le pegó los labios a la oreja-. Toma este
dinero, es para que vayas con las putas -y le
acomodó un par de billetes grandes en la bolsa
de la camisa-. Ahora trae la maldita cuenta que
es hora de que me vaya.
Al mesero le temblaban las manos
cuando llevo la cuenta a la mesa de la Ninoshka.
Ella lo ignoró por completo por dedicarle una

llegara a un punto en que no entendiera ni una
sola cosa. No podía dar marcha atrás. era
demasiado tarde para eso, después de haber
probado la fama, sería imposible vivir sin ella.
Dentro de poco, una masa de jóvenes le
aplaudiría al momento de pararse en el escenario;
los odia pero al mismo tiempo no puede
prescindir de ellos.

-No, ninguno -abrió la llave del agua y
se mojó la cara y el pelo.

-Dante duerme sobre la alfombra r~ja de
su oficina. Adentro la esperan la botella de
whisky y unos bocadillos que robé de una mesa.
-Gracias, Gorila.
Subieron al auto y arrancó con dirección
del "Hoyo Negro". Ninoshka bebió whisky
mientras pensaba en todo lo que le había
sucedido hasta ahora. desde el ascenso a la fama.
hasta las dos chicas que había visto besarse en el
baño; tenía qu_e asimilarlo todo antes de que

-Me siento de maravilla -sonrió sin que
nadie la viera-. Jaime, necesito que me esperes
cerca de la salida de emergencia, puedo salir en
cualquier momento, y quiero irme de inmediato.
Gorila, por ninguna razón te separes de mí -&lt;tio
un trago a su whisky, miró por la ventana, cerró
los ojos, los apretó fu~rtemente y los abrió
despacio, muy lentamente. Esta noche hay que
alimentar a la bestia. El mundo me necesita,
alguien tiene que mentarles la madre; necesitan
dioses, héroes, me necesitan a mí. A Ninoshka.
-La necesitan ellos -dijo Gorila,
sonriendo y seflalando a los jóvenes que
caminaban por entre las calles. y que
seguramente, sin dudar por su apariencia, iban
directo al "Hoyo Negro".
Todas las luces estaban apagadas. En la
obscuridad sólo brillaban las brasas de los
cigarrillos encendidos que iluminaban algunas
caras repletas de aretes, de cicatrices hechas
premeditadamente -la moda es adornarse la cara
con cortadas, la auto flagelación está IN-. Los
Vampiros Sexuales habían subido ya al
escenario, de pronto se escuchó en la guitarra el
primer acorde de "Soy menos que nada". Un
rayo de luz iluminó el rostro de Ninoshka, tenía
los ojos cerrados y la cabeza echada hacia atrás,
cantaba casi sin mover los labios: "Soy menos
que nada, soy menos que tú, soy la sangre
derramada, soy el sueño que no existe, soy el
suelo que pisas".
Los gritos eran ensordecedores.
Ninoshka se movía lentamente sobre el
escenario, como una serpiente enredándose en el
micrófono, acomodando entre los dedos el cable
y contorsionándose como si tuviera un suave y
dulce orgasmo. El público había dejado de gritar
y todos la observaban. se había adueñado de la
noche y de los ojos de todos. Podia sentir las
mimdas recorriéndole el cuerpo, subiéndole
despacio por las botas. metiéndose debajo de la
falda. acariciando el vientre. pasando por entre

..

________

�los senos. apretándole el cuello, sofocándola.
dejándola sin fuerzas. Sabía que delante de ella
había una multitud que la idolatraba, los
consideraba idiotas, pero saboreaba esa
veneración que le tenían. Fue justamente en el
momento en que comenzaba el solo de guitarra,
cuando entre el ruido de la multitud escuchó w1
susurro que decía: Julieta. En el público veía
rostros conocidos. caras conocidas sólo por los
ojos de Julieta. Sintió que el suelo se movía. Se
agarró del micrófono. y agachó la cabeza. Volvió
a escuchar el nombre de Julieta w1 par de veces
más. Había tenninado el solo de guitarra y era su
tumo para cantar. Levantó la cabeza y entreabrió
los ojos. Cantaba y al mismo tiempo buscaba con
la mirada el lugar de donde provenía el susurro.
No volvió a escucharlo en toda la noche, de vez
en cuando veía imágenes fanúliares, lugares
comunes, dentro de sí misma habitaban los
recuerdos, estaba empezando a creer que cuando
uno mata a alguien posee su alma, algo se queda
en el interior del asesino, algo como un rostro.
un nombre, el nombre de Julieta.
El sudor le cubría la mayor parte del
cuerpo. Era como l;l11 segundo vestuario, por
dentro tenía frío, le daban escalofríos que
parecían éxtasis, pequeñas convulsiones de
emoción que el público vitoreaba cada que
ocurrían. Es toda una verdadera artista, decían
algw10s. Así transcurrió la mayor parte del
concierto. el desdén que mostraba en su
actuación era celebrado por todos. entre más
parecía odiar lo que hacía, más la adoraban.
Podía mentarles la madre y esto sólo ocasionaría
vender más discos.
Antes de ternúnar la última canción,
Ninoshka había abandonado el escenario y
cuando todavía alcanzaba a escuchar a su grupo
tocar. ella ya estaba sentada en el auto, bebiendo
whisky y escuchando como la aplaudían. El
concierto había sido un éxito. una joven se cortó
las mui1ecas en el baño, un punk le abrió la
cabeza a un amigo y algunos ternúnaron lo
bastante drogados como para quedarse tendidos
sobre el suelo mojado de las calles alrededor del
··Hoyo Negro". Aun así la mayoría quedo
satisfecha: el dueño del lugar había acumulado
una pequeña fortuna con la venta de las entradas
y de cerveza: el público quedo extasiado: los
periódicos te1úan de que hablar: y Ninoshka se
lleYÓ los aplausos. dinero en efectivo y mucha
publicidad

Quería largarse lo antes posible de ahí.
Apresuró el trago de whísky y ordenó al chofer
que arrancara a toda velocidad y que diera
vueltas por la ciudad

1ri iff,i ;J ;J •41
detenga. quiero una fiesta rodante. Y tú. Gorila.
quita esa maldita cara. no quiero que me arruines
la noche.

-Usted es muv inteligente. señorita
Nina.
-Yo no soy inteligente. Gorila. Soy algo

-¿Todo bien, señorita? -preguntó el
chofer.
-No podría estar mejor, Jaime.
-Me da gusto, señorita.
-Son un montón de imbéciles, pero los
adoro.
-¿Se refiere a nosotros, sefiorita Nina? dijo Gorila, poniendo una cara triste y apuntando
el pecho con su dedo regordete.
-No, Gorila; ustedes son mis empleados,
les pagó por que me sigan a todas partes y hagan
lo que les ordeno, están aquí para cumplir mis
caprichos por un buen sueldo, y quiero que así
siga. Los amo porque les importa un carajo lo
que hago, sólo les importa el dinero.
-A nú no, señorita Nina, yo si la quiero
-replicó Gorila.
-¿Y a Jaime? ¿Quieres a Jaime, Gorila?
-decía Ninoshka mientras se le dibujaba una
gran sonrisa en el rostro.
-Por supuesto, quiero mucho a Jaime Gorila sonreía y enseñaba su gran lengua
mientras hablaba.
Ninoshka se carcajeaba y daba sorbos a
lo poco que quedaba de la botella de whisky, la
miró detenidamente y dejó de reír. Con tono
fuerte, dijo:
-Yo sé por qué nos quieres. Gorila.
Mientras estaba ahí adentro cantando frente a
una bola de idiotas. tu estabas sentado aquí
bebiéndote la botella. Idiota.
-Lo siento señorita Nina, lo que
fue que...

-Lo que usted diga, lo que usted diga -y
trababa de componer su rostro. lo que le
resultaba gracioso a Ninoshka y la hacía sonreír
de nuevo.
Ambos reían, mientras el automóvil se
adentraba en una ciudad que padecía de
insomnio; una ciudad en donde los héroes
aparecen por televisión, en el cine, en revistas, o
venden discos y hacen presentaciones personales
en lugares donde se vende cerveza y se
consumen drogas; una ciudad en donde los mitos
son iluminados por juegos de luces controlados
por computadora; su Jlllabra es amplificada por
potentes equipos de sonido, procesada por
complejos aparatos electrónicos, Jllr3 después
ser grabada en un disco compacto y después ser
vendida a miles de personas.

peor.
Ninoshka se ~jó caer en el asiento de
atrás y bebió directan1ente de la botella.
-¿Cómo terminó el día para usted,
señorita? -pregw1tó el chofer.
-No ha tenninado, Jaime. Todo apenas
comienza.
Y el auto salió disJllrado, atravesando la
noche, las luces de neón. los grandes edificios y
los sueños de una ciudad que nunca duerme; y
cuando lo hace, desaparece y no vuelve a
nuestros ojos, a menos que alguien la recuerde.

Detuvieron el auto en un Seven Eleven.
Ninoshka bajó apresuradamente. mientras Gorila
la seguía un par de Jl!SOS atrás. Ella fue
directamente a donde estaban acomodados los
licores y agarró dos botellas de vodka. Gorila
vigilaba la entrada y se rascaba la barbilla.
-Lo siento sefiorita, no puedo venderle
eso -el dependiente dio golpecitos con un dedo a
un reloj que tenía en la muñeca.
Ninoshka acomodó las botellas en el
mostrador.
-Mira muchacho, no quiero que me
vendas nada Quiero darte este dinero -Gorila se
acercó y deslizó tres billetes grandes sobre el
mostrador-. Ahora quiero llevarn1e a este par
conmigo sin que haya ningún problema
¿Estamos de acuerdo?
-¿A qué se refiere? Yo no veo nada aquí
-dijo mientras se guardaba los billetes en la
bolsa del pantalón.

Jl!SÓ

-¡Cállate! Jaime. Jllí3 en la proXlllla
tienda que veas, hay que comprar más de beber.
Después quiero que des vueltas por la ciudad, no
quiero que falte una sola calle por recorrer. Llena
el tanque de gasolina tantas veces como sea
necesario. Quiero la máquina andando, que no se

-Inteligencia, Gorila. eso es lo que
admiro en las personas. ese muchacho fue muy
inteligente, sabe muy bien que él trabaja por
dinero, y ninguna maldita ley de venta de horario
de bebidas le va a impedir ganárselo -dijo
Ninoshka, núentras salia de la tienda ~• abría wia
de las botellas.

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________

�LOS ANGELES NO
MATAN
Allrelio Regalado Hemández

El edificio era viejo. Estaba abandonado
seguramente como consecuencia de w10 de esos
litigios que se rnelvcn eternos. Sin embargo. de
un tiempo pam acá se había convertido en
refugio de Yagos y borrachines. Así que su
interior se veía como una porqueriza. Además
olía como tal. Y no eran cerdos_ sino hmnanos.
quienes la habitaban. Personas. anúgo. como
usted y com_o yo. humanos para los cuales la
sociedad ya no tiene un núnimo gesto de
generosidad que les haga sentir que su füturo
puede ser diferente.
Luego de sortear latas_ montículos de
basura y excremento_ llegué hasta donde estaba
el cadáver de Chano. el tío de alguien que vendía
periódicos en las calles y cantinas del centro de
la ciudad. Alguien lo había apm'\alado con safia.
Le conté veinticinco pw1aJadas: una en el rostro
y el resto en el tórax. No había indicios de que se
hubiese defendido. Seguramente estaba pasado
de droga y alcohol al 1nomento del ataque.
Perdido en sí mismo e indefenso. Por Ja rigidez
del cuerpo. hacía más de 24 horas que lo habían
ejecutado.

el universo. Cuando hubimos reposado un poco
la cena. le dije:
-Bien. ahora quiero la verdad.
-¿Cuál verdad? -inquirió. inseguro_
agazapando su ser detrás de un gesto súbito de
sorpresa.
-Tú lo mataste. ¿no es cierto?... Tienes
residuos de sangre en las uñas y, extrafiamente,
te has cambiado de ropa. Además, pese a ser ya
un cadáver. noté que le mirabas con odio.
Evaristo no respondió. Sólo se limitó a
sollozar. Luego, asintió con la cabeza. Después
me explicó que Chano había abusado
sexualmente de él doce días antes. Tan1bién me
confesó que había esperado pacientemente a que
aquél se pusiera una cruzada de alcohol y
cemento para poder cobrarle la afrenta. Tenía
que matarlo, si no nunca me lo hubiese quitado
de encima. Era él o yo. me dijo.
Este era apenas mi primer caso, y lo
había resuelto rápidamente. Apenas un mes
antes. había decidido convertirme en w1
i11vestigador privado, en un Philip Marlowe fino

-¿Sospechas de alguien? -le pregumé a
faaristo.
-No. De nadie -. contestó. sin mimnne a
los qjos.
policía.
Al salir. respiramos algo más decente
que el .iirc de .iquel mul.idar rancio de orines y
moho. ln\'ité a cenar al pequciio y fuimos al café
de ( "hapt ~- Ordenamos un mondongo y lo
consumimos como si no hubiern nada mejor en

f1i

ORACION DEL
CARTERO

Juan Alejandro González l
De caqui. de azul o de gris. todos
llernmos. alguna vez. el corazón de un cartero.
Una carta en la mano. Una estampilla en el alma.
Una mochila a cuestas.

Todos. alguna ,·ez. llevamos las alfo~jas
preñadas de noticias. de sueños. de esperanzas.
de ineYitables desgrncias._Y cargamos con ellas a
lo largo de calles y veredas. Y llegamos a la
dirección exacta. Y tocamos con dos nudillos
breves a la puerta. Y entregamos la
correspondencia a la persona indicada por el
remitente -bajo la mirada perruna de los perros-.
mientras a\'anzamos un poco más allá. por
encima del hombro. wrn tímida mirada hacia el
interior de la casa para obsen·ar. por dentro. a la
persona encontrada.
A todos. como a cualquiera alguna vez.
nos despidieron con un lacónico gracias. Y nos
dieron con la puerta en la nariz. en algún
corredor sin salida. abandonados a los colmillos
del perro. de nuestra perm suerte. rJsgando la
fina tela · de nuestros sueños más caros. Y
regresamos a nuestro origen bajo la lluvia
obstinada. con el corazón anegado en los zai:xitos
y la ilusión ahogada en tanto charco.

El pequefio Evaristo. que observaba
todos mis movimientos con atención. fue quien
me m·isó del cadá\'er de Chano. faaristo tendría
unos catorce años y había crecido en la caJle. Lo
adoptó la mala vida. esa cabrona que no se pone
exigente con nadie y acepta al que quiere estar
con ella. Así que aJú estábamos los dos. Bueno,
los tres. aunque uno ya estaba liberado de toda
lágrima y dolor. La luz de la luna llena dotaba el
escenario de tonos azulados y tristes.

-Bien. dmonos de aquí y a\'iscmos a la

-Grncias. galán -me dijo. v se fue a la
estación tan rápido como se lo ~rmitían su única
pierna y su muleta.
Cuando lo perdí de , ista. pensé que tal
,·ez faaristo rnlYería a matar a alguien alguna
,·ez. si es que antes no lo mataban a él. Sin
embargo. me consolé pensando que. encarcelado.
se hubiera c01ffertido en m1 peor indiYiduo.
como tantos otros que conozco. Además era un
niño. Y para ellos debe haber espera,v.a. Encendí
un cigarrillo y me dirigí a la estación de policía.
tarareando aquella canción que se titula /,os
ángeles no matan.

y romúntico. un detective humru1amente rudo.

Así que. escuchando los consejos de mi
conciencia. no tuve más remedio que darle tmos
pesos al chico y recomendarle que abordara el
primer tren que se dirigiera a cualquier parte del
país. Al olvido, hijo. le confié.

Pero también es cierto que a todos nos
fue dado. algw1a vez. un doce de noviembre. un
día fenado por minúsculas monedas que dejaron
la música de su tintineo en 1.1 mano anhelante.
Un dia del afio en que nos ac.iriciaron el conuón
por dentro. El mes de un día en el que hasta el
perro se cmperrJ en logr.ir ser el mejor amigo del
11(\mbre Un dí.i entero. sin sol y sin agua. para
quitamos el 1.a¡x110 que nos aprieta el paso del
camino hacia la muerte. un día para sobamos el
callo del fracaso. el juanete del sue110. el 010 de
pescado del dí.i siguiente. cuando el jefe n1éh·.1 a
sus trece ~ , oh amos a obsenar con 1ristC1:1 este
_1ucgo de estampillas con que Dios ha ofrecido a
sus monal.::s.

'*'

�NUEVO VIAJE
ALAEDEIJOR DE

MIMISMO
Fernando Benítez

En mi segunda visita a la Sierra. el
Yerano de 1962. María .Sabina no quiso bajar a
Huautla ni aceptó que la ceremo1úa de los
hongos se rcalilara en la casa de la profesora
Herlinda. Exigió cuatrocientos pesos. pan.
cigarros y una botella de aguardiente. pero a su
,·ez ella ofrecía una ceremo1úa celebrada en su
alta cabaña -está en la cumbre de una de las
montañas que dominan a Huautla-. donde
paniciparían como auxiliares y cantantes dos
sobrinas y una nieta.

"

La propuesta. formulada a traYés de
intermediarios. tenía sus pros y sus contras.
Corríamos el peligro -según se confirmaría
adelante-. de que la ceremonia careciera de
recogimiento ~ el orden necesarios. y JXH
ai1adidura existía d inco11\'enie11te de que.damos
atrapados en su cabai1a más tJCmpo del deseado.
Por otro lado. existía el atractirn de realiLar la
ceremonia en el dommio pri,ado \'.te María
Sabina. en el sigilo y en la autenticidad del
mundo mazatcco. Me decidí a correr la aYentura
con todos sus riesgos ~ a las 7 de la noche.
montados en mulas ~ en caballos. iniciamos la
marcha 1111 hermana. la sc11ora Zumalacarregui.
una amiga suya. el astrónomo Enrique C.n·ira ~
la profesora Hcrlinda encargada de cuidar a las
mujeres.
Si bien ~o conocía los cfe~tos químicos
de la psilocibina. sobre mí pesaba obscsi,·o el
delirio anterior y no tenía el menor deseo de
re, oh·cr los posos del subconsciente 111 de
asistir. como un testigo for;ado. al desfile de
mis reminiscencias. Seguía pensando que tomar
lo~ hongos cqu,,alia a compr.ir un boleto ~ dar
l:J rndta en tomo de uno mism .1 como S(:
comprd un boleto para dar la rnclta al mundo-.
recorre, ~.: uno mismo en 1111 lar~ú , iajc dc,11d,·
nv h,l\ ,;11ia~. ni 1,1,11),¡s ni po~,hl~s i1111er.1110~
1e tcni:: ,1111.:do ,1 ese , udo ;:;pcctr:il \olm. to~
.:sca~0s c1;:,c,s ~ k)s :1h11nd:1111es i11ficrn0~ ,tlK
1n11·g,,111 m1 ¡x.i,ac.lo a la .111~11,,,a irr.1::1011:•I del
:ra!K'C , ,11 111;!.llh, t,,.mpc, LSl,,h: d,·,.ditt,, "
s:ifnr l:1 ¡Jllk'b:i ~a q11c b .::,p~ri.::11-•a 1kl :1 :• •
1

fl=i

pasado fue. con sus dolores y sus
desgarrnmientos. una experiencia nueva que me
a~11dó a conocerme y de la que salí enóquecido
espiritualmente.
Un médico amigo. el doctor Raúl
Founúer. me había propuesto adnúnistranne una
dosis de psicolicibina en la Escuela de
Medicina. pero a mí no me interesaba traganne
unas pastillas en un lugar ci\'ilízado rrúentras
escuchaba w1 concierto de Beethoven. Me
interesaban los hongos unidos a su paisaje de
nieblas, a los ritos mágicos ~ a la atmósfera
religiosa propia de esos antiguos ágapes. La
primera vez sufrí demasiado porque tomé una
dosis excesiva de hongos -excesiva al menos
para nú naturaleza- y no me sometí dócilmente a
la técnica de María Sabina. El éxtasis tiene una
técnica y si no la tiene hay que inventarla.
Contra la angustia irracional que provoca el
desdoblamiento de la personalidad y el número
excesirn de las remilúscencias. contra ese bisturí
que nos saja po1úendo al descubieno la soledad.
la frnstrnción. los instintos animales del hombre
-el cuadro patológico de Sahagún-. quizá no
h.ava otro antídoto que tomar la mano de una
m~ljer ~- descender con ella a los círculos
infernales de nuestro yo. sentirse defendidos por
su ternura. )8 que el amor es lo ú1úco positivo
en medio de las negaciones que nos cercan. lo
único que puede salvamos de la condenación
eterna.
Se debe confiar en el ch.amán que dirige
el éxtasis - por eso es tan importante su elección\' si no es posible crear un ambiente de intimidad
~- de recogimiento -la propia Maria lo destmye
en pane haciéndose acompai\ar de sus
familiares-. resulta indispensable desatenderse
de los ni idos y de las manifestaciones ajenas a la
ceremonia. El canto ,· las palmas de María
- incitaciones y desfallecimientos. júbilo y
triste1.a rompimientos brnscos y llamados
rn1pcra1i, os- conducen el trnnce y naturalmente
las ,·occs. las risas. los ronquidos interfieren en
el ~crcbro alterado por la psilocibina: el que
~·omw lo&lt;, hongos oye esos rnidos y los
i11tcrprcta confornw a la lógica de su delirio y
,nuchas , cccs son estas interferencias las
-.::~¡x1w,,mic~ de la desconfianza. de la cólera. del
,e,,,· ,111c1 te, de ,-L~jac,ón o de burla que
J·:&lt;-, .rtu.m el 1ra11c1:

Las cosas pues se presentaban mu~
diferentes a como se presentaron en 1961 . Tenía
de mi lado la ternura de las dos mujeres que me
acompañaban y su deseo de ayudarme como
guías en el descenso a los infiernos era para mí
de w1a importancia esencial.
La luna en menguante, tardaría dos
horas en aparecer. En el profundo azul nocturno
la vía láctea parecía ascender impetuosa.
levantando consigo el cielo. Abajo quedaba
Huautla. Sus luces mortecinas. pcquefias
manchas estáticas y amarillas. el sordo golpear
de las plantas y los agudos ladridos de los perros
se desvanecían a medida que el silencio de las
alturas y las nubes de Sagitario, las nubes de
estrellas cintilantes del Centro de la Galaxia, se
imponían con la intensa vida del alto cielo
despejado. Las cimas de los montes brotaban de
las grandes masas de nubes aplastadas en las
faldas, pero ese espectáculo fascinador, esa
grandeza hecha de infinitas grandezas
superpuestas también aparecía disminuida
-atropellada seria el ténnino jus\o-, ante las
nubes de Sagitario. ante aquella pleamar sideral,
flujo y reflujo de nebulosas. de estrellas azules,
de estrellas rojas, de estrellas gigantes y enanas.
latiendo, avanzando y retrocediendo -mareas,
resacas-. sobre los abismos de polvo oscuro.
De tarde en tarde surgían cabañas y los
perros ladraban. Recordaba entonces la prueba
que me aguardaba y sus consecuencias
imprevisibles no dejaban de angustiarme.

Sumido alternativamente en estas
consideraciones y en la contemplación de la Vía
Láctea. llegamos a la casa de María Sabina. La
casa, es un simple cuartucho de madera y tejado
de lámina levantado al borde del camino que
lleva a las riberas del Santo Domingo. Está
dividida en dos partes: la posterior. servía de
alcoba a seis o siete nietos: la anterior -la
separnba una división de tablas-. servía también
de alcoba y de sala de ceremonias. En el altar.
carente de ofrendas. descansaban los hongos
sobre una hoja de plátano, un incensario de
barro. velas, piciate y un ramo de llores.
María me reconoció en el acto. A,·a1izó
con su paso ligero y tomándome la 111an0 le

habló en mazateco a la profesora Herlinda sin
d~jar de mimarme.
-Dice María Sabina que debe usted
estar tranquilo -&lt;fijo Herlinda-. Esta vez no
habrá interferencias de brujos. Todo será
distinto.
La cabaña estaba llena de gente. Los
1úfios medios desnudos asomaban por la conina
que cubría la puerta. Las tres cantadoras. la 1úeta
y dos sobrinas ocupaban ya sus puestos frente al
altar. Una de las sobrinas. joYen pálida y
delgada. de grandes y dulces ojos que cargaba a
un rufio pequeño, habría de revelarse como una
buena acompañante de María Sabina. Poseía una
voz apasionada y su Juventud. unida a su
reciente maternidad ofrecían un sefialado
contraste con la voz ronca y la austera vejez de
su maestra. La otrn sobrina. tenía w1a cara
angulosa y unos ~jos duros y brillantes. Ninguna
usaba ya Huipil. Aunque las tres conocen los
cánticos chamánicos por haberlos escuchado
repetidas veces, cuando María callaba para
darles w1a oportw1idad de intervenir. cantaban
canciones mexicanas o plegarias de las que
entonan las devotas en la iglesia.
Estaban presentes así núsmo dos
hombres de la fanúlia, la hem1ana María Ana. y
posiblemente cuatro o cinco parientes que
entraban y salían a cada rato. El astrónomo
Chavira se sentó en una viga adosada a la pared
del cuartucho y nosotros tres ocupamos el centro
sobre unos petates, acompañados de la profesora
Herlinda.
Maria sahumó los hongos y nos ofreció
seis pares a cada uno. Los comimos despacio
como tablillas de chocolate y esperamos. Todos
l1ablaban en voz alta: los niños corrían y
chillaban desaforadamente. La curandera.
recogida en sí misma, tomaba aguardiente y
fumaba sin descanso. También aguardaba el
milagro. A los quince minutos experimenté w1
frío intenso. Fue inútil que me echara encima los
abrigos y los sarapes disponibles. Temblaba
como si tuviera un ataque de fiebre sin poder
contencrn1c. María se acercó llevando en piciatc.
Me untó la mezcla en las articulaciones
s1üctándomc brazos y piernas sacudidas por los
espasmos. Su rostro graYc. surcado de arrugas.

f¾I

�estaba junto a nú. Salmodiaba en mazatcco. La
profesora Herlinda me elijo que no tardaría en
desaparecer el frio. Debía tener confia1v.a y
desechar toda angustia. Luego María Sabina
, ol\-ió al altar ~ se sentó en el sucio. No sentía
náuseas ni malestar alguno fuera de aquellos
, iolentos
escalofríos
que
contmuaban
sacudiéndome. Tendido boca arriba ,·cía las
, igas delgadas ~ paralelas del techo iluminadas
por la luz mortecina de las ,'clas. Las ,·igas
súbitamcme cambiaron. A lo largo de sus bordes
mostmban una doble hilera de rubíes
descoloridos mas lo suficientemente visibles
para tmnsfonnar la cabaíla en tm palacio de las
.\fil 1· una noches. Desaparecieron los
escalo.fríos. --Aquello·· estaba presente: el toque
m:igico desplegaba su magnificencia irracional.
La roz
Herlinda:

normal de la

Profesora

-Pregunta Maria s1 ,·e usted algo...
-Sí. comienzo a tener alucinaciones.
Se apagaron las ,·clas del altar y las
sacerdotisas cantaron. Principiaba la nue,·a
a,·entura.
Nota. El pasado mes de febrero murió
el escritor e historiador Femando Benítc1.. Con
él desaparece una época de periodismo
comprometido. inteligente y ,·ita!. Gracias a su
trabajo muchos de nosotros supimos lo que era
d n;undo Indígena. el mundo Colonial ~- la
Reforma Gmcias a él. también. conocimos el
humanismo espaiiol. las lcLras mexicanas. el
alucine religioso Sinan de homenaje entonces
estas púginas: ~. cara~. a ,·er si los buenos ~ a no
se mueren. Extracto tomado del libro /.os
/umgm a/11cina111es. Col. Serie Popul,1r. No. 2.
Ed. Era. 1985. Mé.,ico.

UNA EXTRANA MANERA DE DECIRTE ADIOS
Orestes Cabrales lira

Supón sólo por un momento que pudo ser cierto
era un sueño, sí. era un sueño pero una , isión fuera de este mundo
imagina que se puede tener tal , ista
vi las estrellas desde Orión
un cielo estrellado desde otra perspecti\'a
había formaciones estelares que ni en sueños pude haber \"Ísto
había un estanque y plantas e:\1rañísimas
desde ahí yo contemplaba el cielo
un cenit totalmente estrellado
pero con aquellas formaciones concéntricas. triangulares
alargadas. desusadas formas geométricas y miles de estrellas
cientos de ellas formando w1 círculo ahneadas. hacia el centro
la luminosidad que daban a las cosas cercanas alcanzaba
para iluminar tútidamcnte todo
me sentía en total tranquilidad
aunque no sé qué clase de alien era yo que todo lo percibía
había algo extraño en ese cielo
sólo lo veía como un óvalo, no todo el horizonte. sino alargado
visión divina sin duda
ser espectador de ese cielo esas estrellas y ese universo
pues por intentar ponerme en tu lugar
por calzar tus zapatos
anoche estuve ahí.

..

~

1 1 1 ,

l

1 1 t I t 1 1 1

cz

11'

SIN TITIA.O
CAROllNA OlGUTN--

Ya va desapareciendo
Ya el cuerpo -grieta inmensava tragándose hasta la ultima
desconocida de las mías.
Y tiemblan sosegadas
como los cuerpos que han combatido
por la noche.
Las despido en el borde.
No bendiciones. sí banderillas de sangre
y el florido canto de la muerte.
El mudar sólo tiene im testigo:
El espejo que atrae al cort12ón imantado
y re\'ela el beso: el siguiente sello...

IJI

�1ri i,., d;J •&amp;11
calles de líls ciudad~s m~i !:- re11101as"
Fernando Benllez· Prnód1co /.u .irJ/'lwdo.
2000-02-29

BIBUOGRAFIA
ADOUIRIDA

"Cuando ia~ personas. como lds cosas.
son de verdad ~1 andes. par ;- conocerla!! se
necesita ;r pc,r partes Con Fernando
Be111lez hay que proceder así, .' poder
abarcar la amplitud de :-,U hu~lla en la
cultura mexicana moderna Estan el
escritor el reportero. el editorialista. el
ediwr genial, audaz&gt;' comprometido. Está
el feroz amigo de sus amigos. mu\ a la
mexicana: ' Con mis amigos no te metas.
cabron· . El dandy de lengua kilométrica,
el co11esan0 impertmente en las salas del
poder. Los Berutez son muchos:
historiador de la Colonia en los últimos
años, ames fue historiador de lo
inmediato. Sabueso de primera línea para
detectar la literatura. las artes plásticas. el
secreto de lo poético, y promoverlo como
eficaz publicista que sólo anuncia lo que,
en su conciencia, considera digno de ser
conocido". Hermann Bellinghausen:
Periódico !,a .lomaJn. 2000-02-22.

Con el dinero producto de las ventas de
los números uno y dos. el Grupo Cigarros
adquirió los siguientes títulos:
l. Eagleton, Terry: introducción a la teoría
literaria. Precio: $ 71.
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Edad Media latina. Precio: $ 79.

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Esperamos sean de ayuda a los alumnos
de Letras Españolas. así como a las personas de
la comunidad estudiantil interesada en dichos
temas.
Hasta el cierre del presente número,
manejamos nuestras finanzas umca y
exclusivamente con dinero propio. En adelante.
pensan10s hacer efectiva la ayuda ofrecida por
Dirección. segím la cual por cada peso
recaudado aportará dos. Súmese pues a los $920
gastados en bibliografia la vez anterior los $755
de ésta: multiplíquese por dos y se obtendrá el
total. Esperamos pronto contar con esos
recursos. que serán de gran ayuda para adquirir
nuevos títulos.
Espcmmos que el material bibliográfico
pronto encuentre acomodo en la biblioteca de la
Facultad -único lugar disponible hasta el
momento. Las condiciones de préstamo y
consulta están por definirse. Mientras éstas no
gar~mticen d cuidado de los libros. el Consejo
Editorial de Cigorros se hará responsable de su
difusión~ cuidado.

ltf

"Desde luego creo haberme buscado el
mejor trabajo o al menos el más
conveniente para mí. Después de diez
años de reportero, el periódico se volvió
mi casa. A unos les gusta el ronroneo de
los gatos y a mí me gusta el ronroneo de
las rotativas. Tomar un número recién
impreso, todavía oloroso a tinta y a
madera constituye un placer. El trabajo
del reportero es duro: debe buscar la
noticia y escribirla bien y deprisa. El
director es otra cosa. Como director me
siento en la cabina de una nave fantástica,
cuyas órdenes cumplen abajo los
tipógrafos, los cabeceros, los formadores
de planas, los correctores y los rotativos
Algo nuestro que se va en aviones, en
trenes, en camiones y aparece en las

''Fernando Benítez era un hombre de
muchos gustos y muchas cualidades que
acostumbraba decir: 'mi corazón está a la
izquierda. mi estómago a la derecha y mi
sexo es siempre monárquico'. Era un
hombre muy intenso Un recuerdo para
nuestro gran amigo" Carlos Fuentes:
Periódico La Jornada. 2000-02-22.
"Me fui mil veces de farra con él Íbamos
mucho al observatorio de Tonanzintla y
en una ocasión bajamos con Guillermo
Haro y Agustín Yá1lez a uno de los
burdeles de Puebla. Fernando reunió a las
muchachas y señalando a Yáñez les dijo:
·Chicas. les presento al señor obispo de
Papantla'. Ellas se arrodillaron. le besaron
el anillo y no nos cobraron nada_'· Carlos
Fuentes. Periódico/-,'/ Nor1e. 1000-02-22.

�No es un silencio total el Q.Ue atropella sino un silencio armonioso
Q.Ue maldice al letargo.
irrumpe al sueño

y lo fragmenta en ansiedad.
De la noche y de la lejanía suenan los minúsculos cantos de los grillos

piezas de desvarío.
de desesperación
con el fin en el acento.
Olvidar por un instante la vida, y también a la muerte
la totalidad, como sombra
confusa. sin las líneas
Q.Ue delimitan la presencia.
Es la ausencia Q.Ue se desfigura en el espesor de la memoria.
el caminar inmóvil

sigue el ritmo de los segundos
como interminable regreso.
Todo el pasado se vislumbra con temor, en la inmensidad del amanecer
ahora remoto,
de la soledad Q.Ue vuelve,
del cielo, la luna y el espejo.
El murmuro inhumano de la noche sólo representa. con su magnitud, la incertidumbre.
la pérdida de la realidad,
de la conciencia.
del pasado y de la muerte.

Katia trina (barra Guerrero.

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                <text>Revista literaria publicada bimestralmente. Editada por alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras. Consejo editorial: Fausto Gerardo Valdés, Aarón Aguirre, César Alejandro Uribe, Carolina Olguín García y Roberto Kaput González Santos</text>
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              <text>Cigarros, Revista literaria bimestral, 2000, No 4, Marzo</text>
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              <text>Revista literaria publicada bimestralmente. Editada por alumnos de la Facultad de Filosofía y Letras. Consejo editorial: Fausto Gerardo Valdés, Aarón Aguirre, César Alejandro Uribe, Carolina Olguín García y Roberto Kaput González Santos</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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