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6

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REVlSTA Dl'l LA FACULTAD Dl'l FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO L&amp;ÓN
NÚJIERO

6

OCTUBRE DS

1976,

�,

CATHEDRA
REVISTA DE LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA
NÚMERO

6

DE ~UEVO

LEÓN

OCTUBRE DE

1976.

SUMARIO

Bernardo Flores Flores O El Colegio de Historia en la Facultad de Filosofía y Letras de la U. A. N .L. (7
Lutz Brinrkmann O Cerro de la Estrella. Colhuacan, D. F. ( Un pleito
Típico entre Indígenas y Españoles durante la Colonia.) (11
-Mapa Indígena del Cerro de la Estrella. (13
-Mapa del Valle de México y sus Lagunas, durante la Conquista. (15
-Mapa Actu~I del Valle de México. (17
-Contradicción del Gobernador e Indígenas de
Colhuacan. (19
Roberto Dfaz Castillo O El "Caso Guatemala" (1954). Contribución para
una Bibliografía. (69
Mario Cerutti O La Etapa Colonial en los Estados Unidos. (95
Mario Pérez Delgado O Inmigración y Desarrollo Industrial.
Nuevo León (1895-1900). (121
Roberto C. Hernánrlez Elizondo O Comercio e Industria Textil en Nuevo
León. (1852-1890). Un Empresario; Valentin Hivero. (139
Ricardo Elizondo F.lizonrlo O Pseudomorfom Sefardita en el Folklore
del Noreste de México. (159
Margarita I. Cantú, Raúl Espino, Delia E. Flores, Juan H. Luna, Sergio
A. Marin, Bertha Medina, Arcenio Ortega O Clasificación y Codificación
de los Mapas del Archivo General del Estado de Nuevo León. (181

�Publicaciones de la Facultad de Filosofía y Letras de la U. A. N. L. (213

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON: Rector/ doctor
Luis E. Todd; Secretario General/licenciado Jesús Lozano Díaz.
FACULTAD DE· FILOSOFIA Y LETRAS: Director/ licenciado Tomás González de Luna; Subdirector/ licenciado Juan Angel Sánchez
Palacios; Secretario/licenciado Herón Pérez Martínez; Jefe de la
División de Estudios Supcriores/ licencia.io Abraham Nuncio Limón;
Coordinador del Instiuto de Investigaciones/ doctor Juan José García Gómez.
CATHEDRA: Coordinador/ Juan José García Gómez; Ayudanto/Emilia López Portillo; Consejo Editorial/ Mario A. Aguilera Mejía, Máximo de León Garza, Rodolfo Martínez Cárdenas, Ma. Guadalupe
Martínez de Rodríguez, Abraham Nuncio Limón, Ricardo C. Villarreal Arrambide.

Cada autor es responsable de su texto. No se devuelven originales.
Toda correspondencia debe dirigirse a:
Coordinador del Depaname~to Editorial de la Facultad de Filosofía y
Letras de la Umvers1dad Autonoma de Nuevo León. Apartado Postal 3024.
Ciudad Universitaria. Monterrey, Nuevo León. México.
Portada e Ilustraciones O Códice de Yanhuitlan, Ca; Siglo XVI

Diseño: Coord!nación d~I- Departamento Editorial de la Fac. de F. y L.
Impresa en: Tecnica Graf1ca de Monterrey, S. A.

�UNIVERSIDAD AUl'ONOMA DE NUEVO LEON:
Rector / doetA,r Luis E. Todd;
Secretario / Bcencwlo Jesús
Lozano Diaz. .
FACULTAD DE FILOSOFIA

y LETRAS:

..

Director / Hewteiado Tomás
Gol17.ález de Luna; Subdirector / Bcencwlo Juan Angel
Sá-nchez; Secretario General /
Bcencwlo Herón Pérez Martfnez; Jefe de la División de
Estudios Superiores / licenciado Abraham Nuncio Limón; Coordinador General del
Instituto de Investigaciones y
del Departamento Editorial /
doctor Juan José Garcia Gómez; AyYdante / profesora
Emilia López Portillo.
Diseño / Coordinación del
Departamento Editorial de la
Facultad de Filosofta y Le-

tras.

�EL COLEGIO DE HISTORIA EN LA FACULTAD DE
FILOSOFIA Y LETRAS DE LA U. A. N. L
Las actividades académicas del Colegio de Historia, en la Facultad de Filosofia y Letras de la U. A. N. L., se Iniciaron en el mes
de enero de 1974.

Su actual plan de estudios (aprobado por los maestros y los
estudiantes del Colegio y sancionado, posteriormente, por la Junta
Directiva de la Facultad y por el Consejo Universitario de la U. A. ·
N. L.) pretende superar las deficiencias del Inicial. Y, aunque es
prematuro emitir un juicio valorativo sobre sus resultados, en términos generales puede convenirse que ha · tenido buena acogida y
desempeño en el Colegio.
Rompe, en gran medida, con el modelo tradicional de planes
vigentes en Instituciones similares a la nuestra. Sus éaracteristicas
más importantes son:

1.- Desde el primer semestre y en un lapso de dos, ofrece al
estudiante un panorama general de los grandes problemas
económicos, políticos y sociales del mundo contemporáneo.
A través cle esta amplia visión, ubica· al estudiante de historia y lo me.Uva a rastrear en el pasado la génesis y desarrollo de los ,problemas sociales contemporáneos.

7

�2.- Mediante dos cursos de Teorla de la Historia, primero se

Introduce al estudiante .en el análisis y reflexión de los grandes problemas de la Historia: ¿ Qué es la Historia? ¿Existe en ella la objetividad y la verdad? ¿Por qué se reescribe
constantemente? ¿ Qué es el hecho histórico? Luego, se le
proporcionan instrumentos teóricos fundamentales, analizando las principales escuelas históricas a través de textos
representativos de cada Escuela, (Polaca, Francesa, Nor•
teamericana .. . ) .

3.- Desde el primero hasta el último de los semestres, se lm·

parten cursos de Técnica de la Investigación. ~ con el
propósito de que el estudiante, aún dentro de la evolución
de su Plan de Estudios, vaya siendo un investigador capaz
de manejar el material documental, analizarlo, sistemati•
zarlo, interpretarlo y ~nerlo. Estos cursos son de tipo
teórico-práctico y se imparten en los Archivos de la localidad. Ello hace posible que el alumno participe en lnvesti•
gaciones, en la medida en la que vaya dominando las técnicas.

4.- Se imparten cursos de Historia Universal de carácter general y particular, considerando a la sociedad como un proceso Ininterrumpido y relacionado de manera directa o Indirecta, pero siempre relacionado. Es decir, no de las historias particulares como procesos separados entre- si; sfuo
como aspectos, fases, momentos y elementos de la Historia
de la Humanidad, como un gran proceso de desarrollo.

5.- Al volver a tratar, en los últimos semestres, los grandes

d~ Historiadores Universitarios. Y, además, una Organización Regional de Demógrafos.
No es ajeno! PB:1'ª los .integrantes del Colegio, el gran retraso
que sufr~n las CienCJas Sociales en general y la Historia en particular. Se tiene conci~ncia del predominio de los enfoques tradicionales
d1;11tro de un am~1~nte d~ escasa organización entre los historiadores. Y una m'\IY deb~l participación en la discusión de los problemas
s~1ales: Pero es eVIdente, y muy saludable, el cuestionamiento que
se empieza a formular sobre el campo especifico del historiador·
pues al tratar cualquier problema social en su enfoque genético
de desarrollo, se llega al presente. Y esta situación de por si invita
reflexionar sob~e ~i el_ histoi:iado~ debe limitar s~ trabajo ~ estud_10 del J?IIS8.dO, s1 aun tiene Vigencia la actual división de las Ciencias SOCJales, si hay otra alternativa o se trata de un pseudo-problema .. .

y

ª·

. Por otra part~, ya se aprecia cierta diferenciación entre los
nuembros del Colegio y algunos historiadores tradicionales en cuanto a métodos, técnicas de investigación e instrumental teórico con
el que se aborda el hecho histórico.
. El p~nte número de la Revista CATHEDRA, órgano académ1~ of1?al de la Facul~d de Filosofía y Letras de la u. A. N. L.,
esta dedicado, monográf1camente, a su Colegio de Historia.

Bemanlo Flores Flores
Coordinador del Colegio de Historia

problemas del mundo contemporáneo, los estudiantes lo
hacen con una visión mucho más enriquecida, rebasando
los limites de cualquier esquema general y con posibilidades de participar, conscientemet¡te·, en el desarrollo de la
sociedad.
El Colegio de Historia ha logrado, no obstante su corla existencia de 3 años, avances importantes. Ha participado en varios
Congresos, reuniones y encuentros de historiadores (cada vez con
trabajos de investigación más elaborados y en consonancia, por supuesto, con un mejor dominio de las técnicas de investigación). Se
están realizando investigaciones en el campo de la Demografía y en
el de la Industria y 1!1 Comercio dé Monterrey durante el siglo XIX.
Se proyecta, a instancias de los estudiantes, un Congreso Nácional

8

9

�CERRO DE LA ~TBELLA. COLBUACAN, D. F.

(UN PLEITO TIPICO ENTRE INDIGENAS Y ESPil'OLES

DURANTE LA COLONIA)

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����CERRO DE LA aTBELLA. OOLHUACAN, D. F.

(UN PLEITO TIPICO ENTRE INDIGENAS Y ESPil'OLF.S
DURANTE LA COLONIA)

t

E:ste pleito, habido por la posesión de algm1os terrenos en la
falda del Cerro de la Estrella -en Culhuacan, D. F.-, puede bien
servir como muestra tipica para ilustrar las relaciones entre indigenas y espaf\oles durante la primera mitad de la época colonial
mexicana. La situación de los terrenos en disputa, la posición legal
de las partes, la larga duración del proceso legal y la argumentación promulgada por ambos lados, reflejan una etapa de la historia
~nial en la cual .hubo un cierto equilibrio entre las noblems indf.
gena y espaiiola. Pero, .a la vez, ilustra también los procedimientos
legales e ilegales de ~ expansión de la hacienda espafiola a expensas de la agricultura de los nativos, hechos que tanto coadyuvaran
al estatus miserable y desamparado de las masas indigenas al final
de la colonia.
Los documentos conservados sobre el pleito, integran un tanto
de 116 páginas y van fechados de 1575 a 1715; pero el núcleo de
la d_ocumentación se data en los años 1613-1614.

25

�A pesar de que los papeles no llevan marginalias ni estampillas
para juzgar sobre su éxodo, se puede suponer, con cierta seguridad,
fueron encontrados como correspondientes a la Audiencia de México
en el Archivo General de la Nación. También se supone, conforme
a otras fuentes, pertenecieron por cierto tiempo a alguna colección
particular o pública en los Estados Unidos antes de que pasaran
-por actos tampoco muy bien documen~dos-, a manos del coleccionista mexicano-alemán Carlos Linga para formar parte de una
valiosisima colección de libros y documentos raros sobre la historia
, de México. Al trasladarse Carlos Linga -en los años sesentas ¡le
nuestro siglo-, a su ciudad natal de Hamburgo en la República Federal de Alemania, por disposición testamentaria la dicha colección
pasó a la Biblioteca de la Universidad ·de aquella ciudad (Staats und Universitatsbibliothek). Por consecuencia, los documentos que
aquí se analizan forman, hoy, parte de la colección Carlos Linga
(Linga Bibliothek) del citado centro de estudios.
Antes de seguir el tral)scurso del pleito por el orden cronológico de sus partes, se expondrán sintetizadamente los elementos
integrantes del pleito, argumentos y tácticas.

l. ELEMENTOS INTEGRANTES DEL PLEITO

1.1 Los terrenos
El famoso Cerro-de la Estrella se ve hoy como una colina seca
y baldia en el sureste del Zócalo de la ciudad de México, D. F. A
lo largo de su pie se extiende el modésto barrio de Culhuac¡m, perteneciente a la Delegación de Ixtapalapa e integrante de una de las
zonas más modestas del Distrito Federal.
·
Ambas poblaciones, a,ntes de la desaparición de los grandes lagos del Valle de México, se encontraban en las riber,as donde entroncaban los lagos de Xochimilco y de Texcoco, frente a la antigua capital insular de Tenochtitlan. Eran ciudades importantes,
afiliadas a la triple-alianza de Tenochtitlan-Texcoco-Tlacopan. Pero
Colhuacan derivó su .importancia en el mundo azteca, principalmente, por ser el centro de cultura y tradiciones de la antigua civilización tolteca, tradiciones que pasaban a través de l;is dinastías locales a la familia real del j.oven Imperio Azteca.
Hasta la llegada de los españoles, el Cerro de la Estrella era
una de las localidades más sagradas del Valle de México. En su

26

cima se celebraba, cada cincuenta y dos años la ceremonia importantísima de encender el primer fuego de la Nueva Era del calendario indígena~ fuego que de allí era transportado después a cada
pueblo y_ a caaa ~o~ar de lo_s del Val)e. Después de la conquista,
los espanoles advirtieron la 1mportanc1a religiosa del pueblo y su
Cerro y fundaron allí un convento agustino para fomentar la conversión de los indígenas, utilizando para ello sus tradicionales y
acostumbrados lugares de asamblea. El Cerro, que entonces debe
haber estado tan seco y baldío como hoy, inspiró preferentemente
valores espirituales y tradicionales como lugar sagrado de antepa-

sados.

Pero co~o esos valoi:ei,, de culto pagano, fueron despreciados
por las autondades coloniales, fervorosamente católicas e incluso
atacados; los indí¡¡-enas recurrieron sólo en su argumentación legal
al ~caso uso a_gncola de los pobres magueyes y nopales que allí
crec1a~ Y al peli~o, muy real, de la constante expansión de los terrateruentes espanoles en el suelo fértil de las playas del lago
donde aquéllos tenían sus milpas.
'
1.2 Partes e Intenciones

_ Se inícia ~l pleito cu~do el noble español D. Carlos de Luna y
Arellano, M~~cal de Castilla y dueño de la Hacienda de la Estrella
en el co~1ento de Colhuacan, presentó, en el año de 1613, una
Me:ced de Tierra que le oto~ª:ª treinta y ocho años antes el rey
Felipe 11. A~rovechando la vie¡a merced, el Mariscal trató de redondear las tierras de su Hacienda pidiendo algunos terrenos en la
falda del Cerro. Estos venían siendo utilizados por él ilegalmente
Y por muchos B:ños, como P!lstizales para su ganado r:ienor; ello a
pesar de las I"t;lte:adas que¡as por parte de sus vecinos naturales
del lugar. Los md1genas ~e los pueblos afectados de Iztapalapan y
Colhuacan, l~graron reunirse en .el rechazamiento de las pretensiones del espan~!• aunqu~ mantuvieron entre sí hondas divergencias
sobre la cuest1on ~~ cuales terrenos del Cerro pertencieran a tal o
cuál pueblo o familia.
. Conforme a "'.iejas divergencias -basadas en rivalidades antenores a la C?nq_msta-, la parte indígena se dividió primero en
tres ~pos nvalizantes, contradiciéndose frecuenteme~te en sus' dec_laracmnes. Entre ellos destaca, al principio y como grupo más activo, el del Gobernador e Indígenas de Colhuacan, en cuya parte del
Cerro se encontraban los terrenos reclamados por el Mariscal. Para
no enfrentarse solos al poderoso español, buscaron la ayuda del

'Zl

�Prior del convento agustino, también afincado en el Cerro; t la de
su viejo Encomendero D. Juan de Oñate, principalmente interesado
en el pago del tributo indígena. Los vecinos de Iztapalapan se permitieron el lujo de una cierta alegría en el mal ajeno declarando,
en la inspección ocular, que no les tocaba el asunto por pertenecer
las tierras en disputa a los de Colhuacan.
Pero poco después también ellos entraron en el pleito, al darse
cuenta de la situación desfavorable de sus vecinos por haber logrado el Mariscal ponerse de acuerdo ~n el Prior y el Encomendero.
La decisión de los de Iztapalapan está aparentemente basada en intenciones opuestas que se manifiestan a través de las declaraciones
de sus testigos:

A. Antiguas divergencias sobre terrenos y linderos entre los vecinos de ambos pueblos. Y
B. Divergencias, también antiguas, entre los indígenas de Iztapa•
lapan y la poderosa familia Axayaca, sus caciques.
Ambos grupos abrigaron, al principio, ciertas esperanzas de lograr sus intenciones particulares a expensas del otro, sobre tcdo de
los de Colhuacan.
Pero notando que el pleito tendía a desarrollarse desfavorablemente -debido al estrecho entendimiento entre el Mariscal y el
Juez Comisionado, Corregidor de la Mota-, llegaron a un acuerdo
interno y formaron un frente unido, encabezado por la influyente
familia Axayaca, para poder así mejor rechazar las pretensiones del
español que constituían una amenaza a sus intereses comunes.
La figura central de la ahora unida parte indigena, fue la cacica de Iztapalapan doña Petronilla Axayaca, descendiente en linea
directa de la familia real de Tenochtitlan por parte de su padre
don Alfonso Pimentel Axayaca, hijo de Cuitlahuac, penúltimo tlatoani de México. Y, por parte materna, unida a la casa real de
Texcoco, habiendo sido su madre doña Juana María, hija de don
Jorge de Alvarado Miyoyontzin, hijo de Netzahualpilli, último rey
importante de Texcoco. Siendo de manera similar como las familias
de la alta ,nobleza indígena del Valle de México trataron de conservar y concentrar sus bienes en forma de cacicazgos y enlazarse estrechamente por medio de matrimonios interfamiliares, se puede juzgar que doña Petronilla Axayaca -respecto a nobleza, fuentes de
ingreso e influencia politica-, estaba al nivel de su adversario el
Mariscal.

28

1.3 Tácticas

. ~ táctiC!I que e) Mariscal siguió durante el pleito estuvo, en
pnncip10, casi exclusivamente basada en sus relaciones estrechas
con el Juez C~m~iona~o y Corregidor de Colhuacan y Mexicaltzingo. El encu~nm1ento mdirecto, pero bien patente, de las intenciones del Mariscal por parte del Juez se muestra claramente en el
nombramiento de testigos parciales para la "probanza de oficio" y
en la redacción del Acuerdo, que favoreció exclusivamente a la
parte del Mariscal.
Conociendo bien a s1;1 &lt;::o~dor y sus peculiaridades, la parte
Indígena usó dl;Sde el pnnc1p10 una táctica totalmente distinta. En
cada momento _imporl':8-nte, sus ~radores aprovecharon el medio
legal de la pe~c!ón d1~ al Virrey, logrando así que se tomaran
im~rtantes juicios ~nter1ores en la Audiencia de México, que procedió d~ manera mas apegada a las disposiciones legales en favor
de los mdigenas conforme a lo contenido en las "Leyes de Indias"
Y que se mostró menos partidaria que el Corregidor. La postura
relativamente favorable respecto a las intenciones de la parte indígena de los Oidores de la Audiencia, se refleja en varias cartas de
queja enviadas por el Mariscal y su Procurador al Virrey y al Co-

rregidor.

Cuando los indigenas logran en la Audiencia la suspensión del
pleito, a su favor, el M9:ríscal se dirige directamente al Virrey aportando tltulos Y pretensiones y logra la revisión del proceso. Pero
esta. vez la . causa qued? ~etenida casi cíen años, quizá porque la
Audiencia diera más crédito a la argumentación y documentos indígenas, (d~ .especíal importancia son, en este respecto, los doctlmentos familiares de los Axayaca); o quizá porque el gobierno colonial no tuviera intención de ofender a grupos políticamente tán
poderosos, en. sus respectivos niveles, como lo fueron los Axayaca
o los del M9:riscal. Como muestra, el último documento del proceso
donde el P!e1to queda suspendido definitivamente sin llegar a juicio
alguno. Año, 1715.
1.4 Transcurrido esquemático del proceso

A ~vés de la documentación completa habida a mano, se llega
~n facilidad a un cuadro típico del transcurrir de un pleito sobre
tierras durante la primera mitad de la época colonial:
Puo lo.:

Información pública - n la Iglesia- a los indígenas

29

�sobre las pretensiones del Mariscal. Se pide a los asis•
tentes opinión.
Paso 2o.:

Los i 11digenas protestan de inmediato y buscan ayuda
para , u causa, (Prior y Encomendero).

Paso So.:

El Juez Corregidor manda que ambas partes se reunan
con él para una inspección ocular de los terrenos en
disputa. El resultado queda protocolizado.

Paso 4o.:

Los indígenas rechazan los ~esultados_ de la i~~pección
ocular, (visita) y se les exige una mformac10n para
exponer y verificar sus opiniones. Usando de este. recu:•
so legal, la parte interesada ~labora. un cuest1onar10
enfrentándolo a sus propios testigos. S1e~do las preguf!•
tas siempre muy sugerentes y perteneciendo lo~ testigos a la parte int~da, la~ respuestas son s1e~pre
uniformes fortaleciendo tan solo a los puntos de VJSta
de la parte que hace la información. De ~os, a veces
largos y repetidos protocolos, sólo resultan mteresant1:s
para el historiador los datos personales sobre los testigos nombrados: V. G., nombre, apellido, edad, sexo,
raza, profesión, posición social, etc.

Paso 5o.:

Paso 6o.:

Paso 7o.:

30

La parte opuesta - n este caso, el Mariscal-, protesta y se dedica a la redacción de una informac!ón, igualmente subjetiva, para fortalecer sus pretensiones.
Para llegar a datos más objetivos, el Juez procede a la
redacción de una "probanza de oficio". Esta vez la
redacción del cuestionario, el nombramiento de los testigos y su interrogatorio, quedan exclusivamente en
man&lt;&gt;s del juez. Intentando llegar asi al fondo del problema los resultados de la probanza forman la base
principal para la redacción del Acuerdo P:esentado por
el Juez Comisionado a las partes del pleito.
La parte de los indígenas se niega a aceptar el acuerdo
-que favorece abiertament~ .~ las inten~iones de su
contrincante--, y pide la rev1s10n por med10 de una petición al Virrey.

Paso So.:

La Audiencia responde favorablemente, suspendiendo
el proceso.

Puo 9o.:

El Mariscal, también por medio de petición al Virrey
protesta contra la suspensión y logra una revisión deÍ

caso.
Puo lOo.:

A pesar de la revisión concedida, el caso queda en vilo
sin decisión alguna.
'

1.5 Argumentación
. Los argumentos proliferados por ambas partes, son también típicos . de los _Pleitos de la época y sirven, además, para aclarar los
camb10s habidos en las relaciones económico-sociales entre indigenas y españoles a partir del siglo XVII.
La parte agresora del terrateniente español, está basada principalmente en dos argumentos:

l. Las tierras reclamadas le pertenecen por Merced Real y le deben ser entregadas, guardando los intereses legales de los indigenas.
Prueba: Real Cédula de 1575.
2. La Merced a él concedida no afecta a los intereses de los indígenas, porque los terrenos disputados ya habían venido siendo
usados .~r. ~l por largo tiempo, ilegítimamente pero sin encontrar opos1c10n alguna por parte de los indigenas.
Prueba: Declaraciones de los testigos en su Información y en
la Probanza de Oficio.
. El procedimiento .del Mariscal refleja los métodos y excusas
típicos de !os terrate1_11entes españoles para favorecer la expansión
de sus haciendas e~ areas densamente pobladas por indígenas. Así
como para ocupar Ilegalmente tierras que no podían o no querían
compr_ar, Jl:!Steando ~u _ganado. Para, habiendo transcurrido algunos . ~os sm contrad1cc10nes eficaces por parte de los afectados y
hab1endose formado un d~recho consuetudinal, tratar de legalizar
lo~ ~rref!?S ocupa~os presionados, muchas veces, por la propia adm1mstrac1on colonial.

31

�La parte opuesta -indígenas defensores de sus derechos y medios de producción-, fortaleció sus pretensiones con argumentos
tan típicos que muchos de ellos aparecen como estereotipos en la
mayoría de los pleitos coloniales:
l. Los terrenos disputados son propiedad suya desde tiempos inmemoriales, confundiéndose -muchas veces intencionalmente-,
propiedades particulares y propiedades comunales (Calpultin).
Pruebas Mapas, pinturas y códices, algunos fechados anteriormente a la conquista, que documentan los terrenos pertenecientes al pueblo. Entre ellos hay, a veces, falsificaciones bastante
antiguas. Por parte de los documentos de cacicazgos: Mercedes
Reales, historias y crónicas familiares y documentos de nobleza. También se aprovechan en sus informaciones las declaraciones de testigos, especialmente las de vecinos viejos, · conocedores de la ~marca.
'
2. Las quejas reiteradas de los daños que comete el ganado de las
haciendas españolas en los sembradíos de los indígenas.
Pruebas: Cartas de quejas y peticiones al Virrey y a la Audiencia. Declaraciones de testigos en Informaciones. A · través de
semejantes declaraciones, se expresa el continuo conflicto entre
la agricultura extensiva tipo español y la forma intensiva de
labrar la tierra usada por los indígenas en áreas densamente
pobladas de la parte central de México.
A pesar de la elaboradísima legislación colonial. tendiente a la
conservación de la base socio-económica de los indígenas como principal fuente del Real Tributo, la agresiva y extensiva agricultura española la hizo obsoleta casi por completo a partir de principios del
siglo XVII.

Este proceso, desarrollándose principalmente en los siglos XVII
y XVIII, contribuyó grandemente a las bajas drásticas que sufrió
la población indígena. Y llegó a extremos tales que, a finales del
XVIII, el abastecimiento de las poblaciones urbanas estuvo monopolizado, en manera incontrolable, por unas cuantas haciendas de
grano y ganado propiedad de un muy limitado número de ricos
agricultores legos y eclesiásticos. La consecuencia lógica fue la manipulación brutal en los precios de los alimentos básicos, trayendo
consigo las grandes hambrunas y epidemias que ázotaron a México
durante el último siglo de la dominación española. Lo anterior es
antecedente para culminación tardía del sí¡!'lo XIX, cuando ~e expropiaran a la fuerza, mediante pésimas compañias deslindaaoras,
el resto de las tierras indígenas.

32

2.

CUADRO CRONOLOGICO DEL PLEITO

2.1 Partes litigantes en el pleito
D. &lt;;arios de Luna y Arellano, Mariscal de Castilla, dueño de la
Hacienda de la Estrella. Su procurador, Andrés Gómez Ortiz.

Oontra:
A.-EI Gobernador y los Indlgenas de Colhuacan. Su Procurador, Leonardo de Salazar.
B.-;;-Doña Petron!lla Axayaca, junto con los "nietos y herederos de D. Alonso Axayaca, caciques de Iztapalapan. Su Procurador, Josefe de Celi.
C.-EI Gobernador y los indígenas de Iztapalapan y Colhua-

can. Su Procurador, Leonardo de Salazar.
Objeto de dlaputa:

Un "sitio de estancia de ganado menor" y "cuatro caballerias
de tierra" en la falda del Cerro de la Estrella, lado de Colhua-

can.

Valor del objeto en disputa:
Cien pesos de oro común.
Duración del pleito:

Septiembre 7 de 1613, a noviembre (?) 18 de 1715.
2.2 Orden cronológico del pleito:
1570, abril 6
El Mariscal de Castilla, D. Carlos de Luna y Arellano recibe
del Rey D. Felipe II -mediante una Real Cédula de ~ fe-.
fecha-, una Merced de un "sitio de estancia de ganado menor"
Y "cuatro cauallerias de tierra'' en_la Nueva España.

1818, septiembre 7
En ejecución de la Real Cédula a favor del Mariscal, el Virrey

�Lugarteniente D. Diego Femández de Córdova, Marqués de
Guadalcázar, comisiona al Corregidor de Colhuacan y Mexicalzingo, Dn. Antonio de la Mota, para la ejecución de la Real
Voluntad, guardando los intereses legales de los indigenas.

161S, octubre 26
El Mariscal presenta ante el Corregidor de la Mota la carta del
Virrey y selicita su ejecución.
161S, octubre 27
Lectura pública de la carta del Virrey en la iglesia del convento agustino de Colhuacan. Los indígenas de Colhuacan y Fray
Miguel López de Bergansso, prior del convento, se oponen. Nom•
bramiento de Alonso de Castro como "escribano bajo juramento" y de Juan de Curie! como intérprete también "bajo juramento".
161S, octubre 31
Invitación a los moradores de Colhuacan para participar en una
inspección ocular (visita) del terreno en disputa.
161S, no'riembre 1
Lectura pública de la carta del Virrey en la iglesia de Iztapalapan. El Gobernador, D. Juan Bautista Valeriano, y los indígenas se oponen enseguida a la ejecución de la Merced. Reciben, también, la invitación para participar en la inspección del
terreno.
161S, noviembre 2
El Corregidor y el Mariscal inspeccionan a pie el terreno en
disputa y les consta ser, por una parte, tierra baldía y, por
otra, lleno de magueyes y nopales. No hallan milpas ni trigales
en posesión de españoles ni de indígenas. Determinan que la
parte del Cerro reclamada por el Mariscal está formada, exclusivamente, por magueyales. Mas al rato aparecen algunos
Alcaldes y Regidores de Iztapalapan y declaran que la parte
escogida por el Mariscal pertenece a Colhuacan. Los dignatarios de Colhuacan, que llegan un poco más tarde, confirman
esta declaración y repiten su oposición.
En vista de estas declaraciones, el Corregidor da un plazo de
veinte días para que los indígenas aporten sus puntos de vista

mediante una "información".
El Mariscal, por su parte, pide al Corregidor un escrito que
afirme los terrenos en disputa son baldíos.
Ese mismo día, el Corregidor recibe una rarta del Prior del
convento de Colhuacan, diciendo que el terreno disputado pertenece al convento.
El Corregidor concede un plazo de siete días para que el Prior
presente la documentación necesaria para la confirmación de
sus pretensiones e informa al Mariscal.
Este contesta el mismo dia, declarando inválidas las pretensiones del Prior hasta que éste presente exhaustiva documentación, añadiendo que su ganado usó de este terreno por mucho
tiempo y sin reclamación alguna.
El Prior queda informado de la carta del Mariscal.
También, en ese mismo 2 de noviembfl! de 1613, los indígenas
de Colhuacan presentan su Oposición por escrito, exponiendo
que los ~rrenos pertenecen a sus antepasados desde tiempos
inmemoriales. Igualmente, que nunca dieron consentimiento al
pastl:O del ganaap del Mariscal y que ellos, por el contrario a
lo af1rmado por éste, se hablan quejado en varias ocasiones ante el Virrey, Conde de Monterrey, sobre los daños que el ganado del Mariscal causaba en sus sembradios.
El Corregidor repite, en su r'é!spuesta, el plazo de veinte dlas
para la presentación de 1a "información" e informa al Mariscal.
En esta fecha, éste rechaza las reclamaciones sobre los daños
no pagados que los indígenas pretenden haber sufrido y pide
confirmen sus declaraciones.

1602 Ca., Julio 7
!,os indígenas de Colhuacan muestran sus quejas sobre los da·
nos causados por el ganado del Mariscal. También, la determinación del Virrey.
1613, noviembre 13
En este día se trata, ante el Virrey, la petición de los de Col•
huacan para que se les conserven las tierras.
1618, noviembre 22
El Co~idor ~be la petición de los naturales y la respuesta
!1el. Virrey. ~ed1ante el intérprete Juan López de Ribero, los
mdígenas reciben la exhortación del Corregidor para cumplir,

35

34

\

�en el término de los veinte días, con su "información".
Comienza el interrogatorio de los testigos. Los siete nombrados por parte de los de Colhuacan, son todos naturales de ese
pueblo y tienen -con la única excepción del testigo No. 5, de
35 años de edad-, más de 50 años. Sus declaraciones uniformes reflejan el punto de vista de su parte. Declaran que los
terrenos disputados pertenecen al pueblo de Colhuacan y que
lo saben por su propio conocimiento y por las pinturas que en
aquél se guardan. Los magueyes y nopales mencionados en el
protocolo de la Inspección Ocular están -según sus declaraciones--, cultivados y aprovechados por los campesinos del pueblo; y el ganado del Mariscal causa, además, graves daños a
sus sembradios distantes menos de una. legua del terreno en
disputa. El testigo Julián Baltazar añade, también, que los magueyes y nopales sirven como alimento a los naturales.

1618, noviembre 2S

El Corregidor dispone mandar \Hl8. copia de esta Información
al Mariséal
Ese mismo d1a recibe carta de D. Juan de Ofiate, Encomendero de Colhuacan, pidiendo un plazo de treinta dias para formar
su oposición contra las pretensiones del Mariscal. Se accede a
la petición y el Mariscal queda informado pidiendo al Corregidor se le mantenga informado de los documentos de Ofiate,
para poder defender su posición.

1818, clldembre 2S

El Prior del convento de Colhuacan informa que los documentos referentes a las propiedades del Convento en el Cerro de la
Estrella, están ya en manos del ~bano Alonso de castro.
Ruega se respeten los derechos que él representa. El Mariscal
queda enterado.
El mismo dia, el Corregidor ejecuta una "probanza de oficio"
en el sitio disputado, interrogando a cinco testigos forasteros.
Tres de ellos son españoles, (uno, empleado del Mariscal); y
los otros dos, dignatarios indigenas de Xochimllco. Tienen todos entre 25 y 50 años. Asientan, en declaraciones uniformes,
que los terrenos están y han estado siempre de baldio y que
han sido usados siempre, tan sólo, como pastos para ganado
mayor. Además, que los magueyes y nopaleras son inú~es para la agricultura a causa de · sus muchas espinas. ~ a n el
valor real de los terrenos en disputa, en 100 pesos de oro comim como máximo. Por último, que los sembradíos más cer~ se encuentran a distancia mayor de una legua del sitio

36

en cuestión.
En la citada fecha, el Procurador Josefe de Celi presenta en
nombre de doña Petronilla Axayaca y los demás "nietos y' herederos" . de I?· . Alonso Axaya_ca, cacique de Iztapalapan, una
reclamaCión diCiendo que la eJecución de la Merced concedida
al Mariscal D. Carlos de Luna y Arellano, va en contra de los
derechos Y terrenos heredados del cacique D. Alonso.
El Corregidor les pide una Información para probar sus pretensiones.
~ ~po Axayaca empieza, el mismo dia, la redacción dél Cuestionano Y el interrogatorio de los testigos. El único interrogado en esa fecha es el español Juan Be-zerra, cuñado de Doña
Petronllla, (Cfr. Apéndice 2). Siguiendo el orden de las preguntas, _la ~orma~ión proporciona datos muy detallados sobre
la distribuCión de tierras en el Cerro de la Estrella basándose
para ello en una Real Ejecutoria del año 1569. ~ documento fue el resultado de un pleito entre el ahora difunto cacique
D. Alfonso Axayaca y algunos vecinos indigenas de Iztapalapan. Quedan, alli, minuciosamente documentados los limites de
las propiedades de tierra en el Cerro de la Em-ella. Conforme
a las d~ciones, los terrenos son trabajados por terrugueros, qwenes padecen graves daños por parte del ganado del
Mariscal.

Las declaraciones de Juan Be-zerra aportan, sin duda, las informaciones más veridicas. Y, por .su minuciosidad. más valiosas
de todo el proceso.

El Mariscal declara totalmente inválidas las pretensiones del
Prior de ~olhuacan, declarando que los documentos proporcionados atañ~n a terreqos . totalmente diferentes de los que él
pretende. Añade que no tiene propósito de violar los justos intereses legales de nadie.
Aclarados a.si los intereses del Convento esta parte se retira
de~ pleito. Lo mismo sucede con el En~mendero Ofiate con
qwen, aparentemente, se llegó a un acuerdo.
~lbconfrontación se reduce, entonces, a las partes de los de
. uaca.,n e Iztapalapan y a la del Mariscal. Alli mismo sollC!~ éste una Información propia para derrotar la argumentaCl n de ~ o~mentes. El Corregidor accede y le otorga un
plazo de diez días para redactarla. (Por la fecha de este documento, es de suponer el Mariscal ya la tenía escrita).

37

�Tras un interrogatorio bastante polémico de dos testigos españoles y tres indigenas -todos de Xochimilco-, la parte opuesta es descrita como un montón de individuos poco respetables
y frecuentemente borrachos. Los testigos del Mariscal tienen
entre 40 y 73 años de edad. Contestan de modo uniforme a las
preguntas, muy sugerentes, del interrogatorio. Informan que el
Cerro -según sus conocimientos-, ha estado siempre seco y
abandonado; que alli sólo han crecido magueyes silvestres, sin
provecho para fines agricolas; y que el ganado de la Hacienda
de la ~trella ha pacido siempre en ese lugar sin contradicción
alguna. En lo referente al comportamiento moral y cívico de
los testigos adversarios, los españoles contestan con un desprecio rotundo. Los indigenas prefieren callar; pero insinúan que
aquéllos son todos hombres de -colhuacan y, como tales, naturalmente poco objetivos.
También, el Corregidor afirma haber recibido una Petición de
los moradores de Colhuacan al Virrey, en la que se quejan de
la negligencia con que el Corregidor tratara la Información de
los Axayaca.
En el mismo dia, el Corregidor recibe una Petición dirigida al
Virrey por parte del Gobernador e indígenas de lztapalapan,
oponiéndose a la Información del Mariscal. Los naturales exponen, mediante su Procurador Josefe de Celi, que la mayor
parte de los terrenos en disputa pertenecen a lztapalapan, contradiciendo así sus propias declaraciones de la Inspección ocular. Enfatizan en que los predios han venido siendo usados para
cultivar magueyes y árboles frutales, los cuales padecen graves daños por parte del ganado del Mariscal. Piden, además,
se les conceda una Información propia para confirmar sus declaraciones. Esta se les concede con la aprobación ('.}el Virrey y
se informa al Mariscal. También ellos parecen tener ya preparada la Información, que lleva como fecha el mismo 23 de
diciembre. Sus testigos son cinco indigenas naturales de Iztapalapan, de entre 30 y 90 años de edad. Sus declaraciones son,
siguiendo las preguntas del interrogatorio, bastante unüormes.
Exponen que la mayor parte de las tierras reclamadas por el
Mariscal pertenecen a Iztapalapan y que los propietarios de
ellas viven de sus frutos y con ellos pagan el tributo. Teniendo
por seguro que el ganado del Mariscal seguirá produciéndoles
graves daños y no teniendo a mano otras tierras, preveen un
despoblamiento de la región.

1614, enero 2
Se continúa con la interrumpida Información de los . Axayaca,

interrogando en lz!apalapan a los testigos restantes (Cfr. Ap.
2). Estos, dos es~oles 1, dos indígenas, repiten en forma abreVIada las d~arac1ones de Juan Bezerra, siguiendo aparentemente la nusma muestra.
El Corregidor recibe una carta del Mariscal protestando contra la Pe~ci?n de l?s de Iztapalapan (Dic. 23), y exhibiendo
la ~tradicc1ón habida entre los datos de la petición y las declaraciones durante la Inspección ocular (visita). En una segunda carta,. rechaza la Información de los de Axayaca por no
haber &lt;;UlllPhdo con el otorgado plazo de veinte dias y por stis
prete~1ones no basadas en la realidad. Pide, además, que el
Corregidor no tome más en cuenta las Informaciones de la parte opuesta y prosigue con los resultados de la Probanza de
Oficio (en su favor).

1614, enero 6
~ trata en la Audiencia de México una carta del Mariscal pidiendo se prosiga el juicio ~n el mismo Juez. Al parecer, a
esta carta debe haber precedido una suspensión del proceso legal o una determinación del asunto a favor de los indígenas
Para fortalecer la solicitud, muestra la Real Cédula de 1575. ·
1614, febrero 18
Por consecuencia de lo anterior, la Audiencia pide informes sobre el estado del pleito. El Corre¡:,;idor de la Mota el 18 de febrero, redacta un resumen proponiendo como a~rdo se den
los te~nos al Mariscal, bajo la explicita condición de respetar
las legitimas posesiones de los indígenas. En respuesta inmediata de los ahora unidos de lztapalapan y Colhuacan, su Procu~dor Leonardc:, de Salazar manda una petición al Virrey pidiendo se admita como comprobante de sus pretensiones una
Real Ejecutoria concedida al cacique difunto D. Alonso Axayaca.
1614, marzo 20
Al Pl~en. de esta Petición se anotan las determinaciones de
la AudienCia en el sentido de:
-La PB-I:te de lo~ in~genas debe averiguar, por medio de una
Informac16n, la identidad de los terrenos mencionados en la
Real Ejecutoria. Y
-se concede el mismo recurso legal a la parte opuesta.
1614, mayo 20
En una segunda nota al margen .de la Petición se dice qUt' t'n
este dia el Mariscal concedió plenos poderes ~ su Procurad1.H

38

39

�Andrés Gómez Ortiz.

1814, mayo 20 / junio 9 / junio 20
La Audiencia concede una Visita al Procurador Gómez Ortiz,
para que pueda exponer personalmente su argumentación en
contra de las opiniones de los oponentes.
1814, junio 9
Se trata, ante el Virrey, la Petición de Leonardo de Sal~ en
nombre de los de Colhuacan e Iztapalapan, pidiendo que se les
conceda el original de ,la Real Ejecutoria para poder usarla como comprobante durante el pleito.
1814, jollo 9
El Mariscal se queja ante la Audiencia sobre el lentísimo progreso del pleito en cuestión, echando la culpa al Licenciado
Valdez porque, según él, da excesivo -crédito a las pretensiones
de los indigenas -en especial menciona la Carta Ejecutoria-,
pasando por alto los resultados a su f~vor de la Inspección ocular. Precede a esta queja una Solicitud del Procurador Gómez
Ortiz, suplicando al Virrey nombre un Juez y mande que los
indfgenas demuestren públicamente los limites entre los ~ueblos
de Colhuacan e Iztapalapan y los lúnites de los terrenos mencionados en la Real Ejecutoria. (Para el 20 de junio, dicha Solicitud fue tratada y aprobada ··en la Audiencia de México).
Además, pide el Procurador Gómez Ortiz se le conceda la Real
Ejecutoria durante tres dfas con el propósito de estudiarla a
fondo. Añade parecerle que los nombres de los terrenos mencionados en la Real Ejecutoria se refieren, exclusivamente, a limites de Iztapalapan y que no son los mismos que los que reclama
el Mariscal.
1814, a.gost.o 8
D. Carlos de Luna y Arellano paga 25 pesos de oro común a
la Caja Real como enganche del valor total de los terrenos en
disputa, que se habla fijado en 100 pesos de oro común.
1820, abril 18
El Mariscal D. Carlos de Luna y Arellano concede nuevamente
plenas potencias, para seguir con el pleito, a su procurador Andrés Gómez Ortiz.
En este estado del pleito, se rompe la cadena de documentos
para reempezar con el último documento del pleito, casi 100
años más tarde.
1715, noviembre Ca.., 18
Se trata en la Audiencia de México una Petición al Virrey,

40

redactada en papel sell~do de los años 1708/1709. Mediante esta
Petición, pide un D. Jazinto de Estrada, dueño de la hacienda
de la Estrella y sucesor en los derechos del Mariscal de Castilla, se le den por fin a conocer los Autos acordados en el pleito
de su predecesor contra los naturales de Colhuacan e Iztapalapan.
Aquf termina la documentación de este proceso.

41

�Chaues, Pedro de: Espaóol, 40, carnicero de Xochimllco, testigo en la "pro•
banza de oficio".

Cur!el, Juan de: Espafiol, Intérprete nahuatlato del pleito.
del Castro, Juan: Indio, 35, vezlno de Colhuacan, testigo en la Información
de Colhuacan, fols. 13 r/ v.
Descobar, Juan: Espaflol, testigo de la Potencia Plena para Andrés 0611111
Ortlz,
Erasso, Antonio de: Espaflol, Secretarlo de las Indias del rey Pellpe II

S.

APENDICE No. 1:

Estrada, D. Jazlnto de: Ellpaflol, dueflo de la hazlenda de la El!trella, 111cesor
del Mariscal.

LISTA ALFABETICA DE LAS PERSONAS MENCIONADAS
EN LOS DOCUMENTOS:

Fernandez de Cordoua,
Marquez de Ouadalcazar,
D. Diego: E.spaflol, Virrey Lugarteniente de la Nueva Espafta.

Agulrre, Qaapar de: Indio, 69, nat. de Colhuacan, testJgo

en la Información

de Colhuacan, !ol. 13 ff.
Agustln, Juan: Indio, regidor de Colhuacan, fols. 1 r/v, hasta fol. 5v, y fol.
9 r/v.
Altamlrano, Doctor: Espafiol, Oidor

&lt;?&gt;

en la Audiencia de México.

Franco, Francisco: Espaftol, en la Audiencia de México.
Gallego, Juan: Espaflol, en la Audiencia de México.
Oarcla, Andrés: Espafiol, 26.x.1613 en Colhuacan, el· 0lXI.1613 en Iztapalapan.
Oómez Ortlz, Andrés: Espaflol, Procurador del Mariscal.

Alvarado, D. Francisco de: Espafiol, morador de Iztapalapan.

Oonzalez, Torlblo: Espafiol, procurador de los Indios de Colhuacan en 160:I.

Andrés, Juan: Indio, 50, nat. de Colhuacan, testigo en la Información de
Colhuacan,. fol. 13 !f.

Oraulel / Gabriel Ch!.

Axayaca, D. Alonso: Indio, cazlque difunto de Iztapalapan, fol. 55r.

Juan: Indio, 50, cantor de la Iglesia de Colhuacan, testigo en la Información
de Colhuacan, f. 13 ff.
·

Axayaca, Da. Petronllla: India, cazlca de Iztapalapan, f. 55r.

Oraulel / Oabrlel,

Baltazar, D. Jullin: Indio, 62, Regidor Mayor de Colhuaoan, testigo en la
Información de Colhuacan, fols. 1 r / v, 9 r/v, 13 ff, 26r • 27v.

Pedro: Indio, Tequltato en Iztapalapan, testigo en la Información de Izta.
palapan, tols. 3'7r - 40v.

BA,.quez, D. Juan: Indio, Alcalde de Colhuacan, fols. 9 r /v,

Ouillén, Juan: Espafiol, 54, presbltero, testigo en la Información de los Axa·
yaca,

Benltez Camacho, Juan: Espafiol, en la Audiencia de México.
Berna!, Jusepe: Espaflol, 40, vezlno de Xochlmllco, testigo en la información
del Mariscal.

Hernández, D. Luis: Indio, Gobernador de Colhuacan, ff. 1 r/v 9 r/v 26r •
27v, 35 r/ v,
, ,,
;

Bezerra, Juan Bautista: Espallol, 68, viudo de Da. Bartola Axayaca, hermana
de Da. Petronllla. Testigo en la Información de los Axayaca.

Herrera, Francisco de: Espafiol, 40, vezlno de México vaquero testigo en la
"probanza de oficio".
'
•

Bltaces. Oll: Espafiol, testigo de la Potencia Plena para Andrés Gómez Or·
tlz, Procurador del Mariscal.

Jacobo, Pellpe: Indio, Regidor de Iztapalapan, participante en la Inspección
Ocular del terreno.

CaruaJal, Doctor: Espafiol, Oidor en la Audiencia de México.
Castro, Alonso de: Espafiol, escribano del corregidor de Colhuacan.
Cell, Josefe de: Espafiol, Procurador de Da. Petronllla Axayaca y de los Indios
de Iztapalapan.
Chavez, Licenciado: Espaflol, en la Audiencia de México.

42

Jacobo, Juan: Indio, 60, vezlno de Iztapalapan, testlgO en la Información de
los Axayaca, fol. 46 r.
Juan, Agustln: Indio, 60, vezlno de Colhuacan, testigo en la Información de
Colhuacan, fols. 13 ff.
Juan, Miguel: Indio, Alguacil Mayor de Colhuacan, participante en la Ins•
pección Ocular del terreno, fols. 4 r • 5 v.

43

�Jurado, Juan LAzaro: Indio, vezlno de Colhuacan, partlzipante en la Inspeccción Ocular del terreno, fols. 4r - 5v.

Rruiz, Pranclsco: Espaftol, 25, empleado de la hacienda de la Estrella, téstlgo en la "probanza de oficio".

La Cruz, Francisco de: Indio, '13, Regidor de Xoch1mllco - Tecpan, testigo
en la Información del Mariscal, fols. 29r - Mv.

Salazar, Leonardo de: E.9padol, Procurador de los indios de Colhuacan e rztapalapan,

La Cruz, D. Francisco de: Indio, Alcalde (tiscal) de Oolhuacan. fols. 9r/v,
26r/v.

Sanchez Moreno, ?: F.spatiol, en !~ 'udiencia de México.

La Cruz, Juan de: Espafiol, en la Audiencia de México.

Santa Maria, Francisco de: Indio, 60, vezino de Xoch1mllco - Tecpan. Tula,
testigo en la Información del Mariscal.

La Mota, D. Antonio de: Espafiol, Corregidor de Oolhuacan y Mexicalcingo,
Juez de Comisión en el pleito.

Sabta Maria, Miguel de: Indio, '5, regidor de Xoch1mllco • Tepetenchi,
tigo en la "probanza de oficio".

Leonardo, Alonso: Indio, 30, Regidor Mayor de Iztapalapan, testigo en la In•
formación de Iztapalapan, fols. 2 r/v, 37r - fOv.

Bant Benito, Gregorio de: Indio, 65, Principal y Regidor de Xoch1mllco • Te-

Leyba, Juan de: Espafiol, 60, •eztno de santa Marta, testigo en la Información de los Axayaca,
L(&gt;pez, Juan: Espaftol, 60, vezlno de Xocblmllco, test!go en la Información
del Mariscal.
L6pez de Bergansso, Pray Miguel: Espaftol, Prior del convento agustino de

tes-

petenchi, testigo en la "probanza de oficio".
B(X)imo(n&gt;, D. Gregorio: Indio, Regidor de Colhuacan, fols. lr/ v, 9r/ v.
Tepatoa, Antonio de: Indio, Principal de Colhuacan, fols. 26r • 27v.

Terrazas, Juan de: Espafiol, en Colhuacan en Octubre 26, 1613, én Iztapalapan el Nov. lo. 1613.

Colhuacan.

Valdez, Lle. Gaspar de: Espa.Aol, Asesor en la Audiencia de México.

L6pez de kibera, Juan: Espaftol, int.érprete · nahualtlato del pleito.

Valeriano, D. Juan B.: Indio, Gobernador de Iztapalapan, fols :a r /v.

Luna, ,Mtguel de: Indio, 90, Regidor- de Iztapalapan, test!go en la Informa-

Valladolid, Agustfn de: Iridio, 60, vezino de Xochimifoo • Tecpan • TechiDantitlan, testigo en la In!ormac16n del Mariscal, fola. 29r - Mv.

ción de Iztapalapan, fols. 2r / v, 37r - fOv.

Velaaco, Baltasar: Indio, Alcalde de Iztapalapan, fols. 2r/v. 37r • 40v.

,Luna y Arellano, D. C&amp;rloa de: Esp&amp;Aol, Mariscal de Caatma, duefio de la
hacienda de la Estrella.

Velasco, Diego de: Espafiol, en la Audiencia de Mélico.

Lula, Diego: Indio, 80, Regidor de Iztapalapan, testigo en la Información
de Iztapalapan, tola. 2r/v, 37r - fOv.

Vidal de Plgueroa, Diego: F.spafiol, testigo de la Potencia Plena concedlda
al Procurador Andréa Gómez Ortiz..

Martin, Esteuan: Indio, 72, Tequitato en Iztapalapan, test!go en la Información de Iztapalapan, tola. 37r - 40v.
Martinez, Lucas: Indio, Alcalde de Iztapalapan, testigo en la Información de
Iztapalapan, fols. 2 r/v, 4r - 5v 37r - 40 v.
Meneses, Juan de: Indio, .Piscal de Iztapalapan, testigo en la Información
de los AD.yaca, fols. 2 r/v, i7v.
Miguel, (Buena)bentura: Indio, Regidor de Iztapalapan, fols 2r/v, 4r - 5v.
Monterrey, Conde de: Espafiol, Virrey de la Nueva Espafta.
Montes, Esteuan: ~ o l , en •la Audiencia de México.
Mufioz, Juan: Espaftol, en la Audiencia de Mézlco.
Ofiate, Juan de: Espaftol, Encomendero de Oolhuacan.
Ortega, Juan: Espdol, Procurador de D. Juan de 06ate.

Pérez, Luis: Indio, 70, vezino de Oolhuacan. testigo en la Información de
Oolhuacan, fols. 13 !f.
Roxaa, D. Bartolomé de; Indio, Alcalde de Oolhuacan, fola. 2r/V, 9r/V.

44

45

�11. + Yten si saben q(ua) las tierras que llaman de tlalilco estan /
y corren desde los linderos de mexicalzingo y han subien /
do por el cerro arriba por la rraga y moxonera del pu(ebl)o /
de culhuacan.por que lindaq con la dicha moxonera. y /
y qui sienpre las tubo y poseyo don alonso axayaca pa /
APENDICE No. 2:

dre de la dicha dona petronila y agora las tiene pose

INFORMACION POR PARTE DE D~A. PETRONILLA AXA-

la dicha dona petronila sinbrandolas y cultibandolas /

YACA.

por ser tierras de su patrimonio y tiene en ellas mu /

(TraD11Cripción paleográfica del documento original).

chos arboles frutales.y estan todas o la mayor par /
te dellos senbradas de magueyales que se

benefician /

y sacan dellos la miel.y aprobechamientos con que se /
f. 42 r.

sustenta la dicha dona petronila.digan lo que saben./

+ Por las preguntas siguientes sean Examinados los tes /

111.+ yten si saben.que las tierras pegadas a las del dicho ba /

tigos que son o fueren presentados por parte de dona pe /

rrio de a tlalilco que se llaman tecuizcali donde /

tronilla axayaca cazica y principal del pueblo de /

estubo fundado una casa.En el dicho cerro son del dicho /

vztapalapa hija de don alonso axayaca cazique /

don al(ons)o y las tiene y posee la dicha dona petronilla /

y gobernador que fue deste dicho (pu(ebl)o En lo qie pide /

por ser tierras de su patrimonio digan lo que saben /

El mariscal de castilla don carios de luna y arellano /

1111.+ yten si saben que las tierras que se dizen mixtongo /

sobre que se le haga. merced de un sitio destancia y /

susesibas a las de tecuzcali son tierras questan /

quatro cauallerias de tierra en terminos del /

En el dicho cerro las quales se las adjudico la audien /

cerro de culhuacan y yztapalapa. /

¡ia raal por Executoria al dicho don alonso como pare //

+ Primeramente si conozen a la dicha dona petronilla axa /

f. 42 v.

yaca. y si conocieren a don alonso axayaca padre de la /

ze por la dicha Executoria a que se rremitan los testi /

dicha dona petronilla y si tienen noticia de las tierras /

gos y digan lo que saben./

donde pide don carios de luna.se le haga merced de un sitio /

V.+ yten si saben q(ue) las tierras que se dizen de xaltilulco /

dastancia y quatro cauallerias de tierra.digan lo que saben. /

46
I

47

�que corren desde la moxonera.de culhuacan.desde /

podellas senbrar ni cultibar digan lo que saben./

un calpuli questa por moxonera.En el.llano de yz /

VII.+ yten si sanen que todo lo suso dicho es publico y no /

tapalapa hazia el dicho pu(ebl)o de yztapalapa por En /

torio y publica boz y fama digan lo que saben./

cima del pu(ebl)o de san Ju(an) son tierras del dicho don al(ons)o /

dona petronilla

y que sienpre an estado senbrados y cultibados por /

axayaca (Rubrica)

la dicha dona petronila y por los terrasgueros deste /

dicho pu(ebl)o digan lo que saben. /

En el Pu(ebl)o de culhacan En v(ein)te y tres

VI.+ yten si saben q(ue) las demas tierras questan en este /
dicho cerro desde las mojoneras que corren (por) En /

enbre de mili y sseis cientos y treze a(ñ)os
de la mo /

sima del dicho ferro En(tre) las de tierras del dicho don /

ta correg(id)or en esta dicha jur(isdici)on Por su mag(esta)d

alonso.y por Encima del dicho f&amp;rrO son tierras /

pressento este ynterogato(ri)o /

de los naturales del dicho pu(ebl)o de yztapala donde /

la p(ar)te de dona petronila(cazica? )

tienen sus seminteras.y magueyales.de donde /

y auiendolo visto y siendola /

tienen sus aprobechamientos.y pagan sus tributos /
y asi saben los testigos que si se hiziese la dicha mer /

leydo lo
presentado En ques pertinente y
que los otros que pre /

ced al dicho don carios de luna y arellano se les siguiria /

tentan En esta caussa se Examinen por su tenor El scru(an)o /

muy gran daño y perjui(zi)o por que los ganados que se tuui /

don Ant(oni)o de la Mota

yeren an de correr En todo El dicho cerro.y no pueder, /

de diz /
don a(n)t(uni)o

natural de

ante mi

(Rubrica)

dexar de hazer muchos daños asi en las sementeras /

yztapalapa

Al(ons)o de castro
Scru(an)o
(Rubrica)

com En los magueyales y arboles frutales y asi /

f. 43 r.

mismo con el titulo que tendra el dicho mariscal de /

Ynformacion de contradicion por parte /

sitio destancia y quatro cauallerias de tierra En el /

de doña petronila axayacatzin./

dicho cerro .se apode.,.ra En todo el dicho cerro como han /

+ En el Pueblo de culhuacan En v(ein)te y tres /

y quedara la dicha dona petronila y los /
naturales deste dicho pu(ebl)o desposeydos de sus tierras.sin /

48

m(an)do

del mes de diziembre De mili y sseis cien /
tos

y treze a(ñ)os la dicha doña petronila axaya /

49

�cazin Para ynformacion de lo contenido /

ta y ocho a(ñ)os poco mas o menos y que no re/

en ssu contradicion.En Razon del sitio. /

tocan las generales mas de que este(? ) fue /

Destancia y cuatro cauallerias De tierra /

cassado con doña bartola axayaca germa /

que pide el mariscal De castilla don car

na de la dicha dona petronila y hija de don /

/

alonso axayaca y q(ue)

los de luna y arellano En el cerro de cul /
huacan e ystapalapa Por ante el

dicho corre /

gidor don antonio De la mota que lo es (de la dicha ? ) /

no dexara de /

dezir verdad y esto Responde./
11. + a la segunda pregunta

) dixo //
f. 43 v.

Jur(isdici)on Por su magestad Pressento por (testigo? ) /
a Juan bautista bezerra $,pañol v(e)z(in)o del pue(bl)o /

que desde el dicho tiempo de quarenta a(ñ)os q(ue)s /

De ystapalapa Del qual se rres~ibio Jura /

a que conosse las Dichas tierras y cerro ssa /

mento y el lo hizo por dios (nuestro) señor E por /

be que la p(ar)te que llaman de dalilco que co /

la señal. de la cruz

et1

forma De derecho(? l ~o(? ) /

rre desde los Linderos de mexicelGingo /

cargo del qual prometlo De dezir cerdad /

El cerro arriba asta las mojoneras que lin /

y siendo preguntado Por el tenor de la peti(ci)on /

dan con tierras del pu(ebl)o de culhuacan una /

y decreto de su Ex(celenci)a e ynterrogatorio por /

suerte de tierra es de la dicha doña petronila /

p(ar)te de la dicha doña petronila.Dixo lo sigui(en)te./

y herederos de el dicho don alonso axayacazin /

l.+

p(adr)e de la dicha doña petronila.de quien las /

a la primera pregunta (

) dixo que co /

nosce a las p(ar)tes y tiene noti~ia desta caussa /

heredo y

y sabe y conosi;e las tierras que pide el dicho/

las tuuo e posseyo Por ser tierras de ssu /

mariscal De castilla don carios de luna y a /

patrim(oni)o.En .las quales tienen mucho ar /

rellano y El cerro de culhuacan e yztapa /

boles frutales y la mayor p(ar)te

lapa Demas De ljual(? ) renta(? )

Da maguayalas que sse benefician y ssa /

a esta P(ar)te y /

que el dicho don alonso /

8SQ

poblada /

esto Responde./

can miel y aprouachamientos.cori ·i.Ja /

11.+ Preguntado por las preguntas gene /

• sustenta la dicha doña petronila.y por /

rales dela ley

50

Dixo ques de hedad de sesen /

La dicha poss (asi)on que del dicho tiempo a esta p(ar)te /

51

�• tlnido el dicho don alonso y a

tiene la dicha /

doíi1 petronila de hija y erederos IStl

I

que son suias las dichas tierras y esto /
RespondeJ

111.+ • la 11r(cer)a

,,._ntl ( ) dixo que

llama xaltilulco que corre desde la /

mojonen de culguacan de donde esta un /
dicho pu(ebl)o que son del dicho don alonsso por la /
Razon que tiene' dicha E por la dicha poaesion /

cus /

calo Donde 1uuo fundad'a una cma. En el dicho f
cerro donde el dicho don alonso y de la dicha Doiia /
petronila y 11r(m1n)os.Porque asimismo ,por la /
dicha Ruan.que a dicho de ■r de su patrim(oni)o y por /
la dicha pomsion sabe esto
ponde./

(hij■) y esto Res /

1111.+ a la quarta pregunta (

) dixo. que assi /

que dellas

I

tlnide y esto Responde ./

VI.+ a la

SIStl

Pl'ltllln11 (

) dixo que sabe por /

manifiesto que del de las mojoneras que· di /
uide las partas de los dos pu(ebl)os culguacan /
e ystapalapa la qual com desde el pina /
culo del cerro hasta el pu(ebl)o de mexical¡in

l'lllfl las

qua!■

tierns a uisto

m llaman de /

palapa an

dichas 11111 tierras ■nbnndo En ellas mais /

por alllllllas adjudicado El (sic! ) audi(enci)a a R(■)I /

y frizoles y otras legunbres De que • sus /

• el dicho don al(ons)o En Razon de

tintan e p•n sus tributos.y que ssi /

un pleyto q(ue) /

tuuo sobn ell• con los natunles DIStl //

■ le hizieae a el dicho mariscal de castilla la /

f. 44 r.

dicha m(erce)d • les causaria mucho daiio E per /

dicho pu(ebl)o de que tiene una Executoria /

jui(ci)o a la dicha doiia petronila y a los dens /

que •

r:nmite (al alcalde? )

Naturales.Por que los ganados con que poblam /

much■

vezas y esto Responso. /

la qual a uisto /

V.+ a la quinta pregunta ( ) dixo que assi /

/

que los dichos natunles del dicho pu(ebl)o de yzta /

mixtonco dondel dicho don al(ons)o y ssus ger(man)os /

52

/

go.E por la otra partB el pueblo de san lo /

mismo sabe que otra suerte de tierra q(ue) /
IStl linde de I• de tascali que

que •

capuli que esta por moionerLEn el llano del /
asi mismo /

•be que otras tierras questan pegad■ a las /
del dicho Pldaco de tlalilco queste 111111111

'

mismo cons,i y sabe otra parta de tierra /

la dicha 1111ncia les comen las /
dichas ■mentiras E no podían tlner apro /

las /

�uechamiento dellas

de lo qual que dicho /

guntado Por el ynterrogato(ri)o pressen /

tiene es la verdad E lo que ssabe E pa /

tado En esta caussa dixo lo siguiente./

ssa pu(bli)co E noto(ri)o Para el Juramento /

l.+ a la primera pregunta (

/

que fecho tiene. En que ssea

) dixo que conos /

¡e a las partes y tiene Noti¡¡ia de la caussa /

y Ratifico despues de escrito /

y conosce y ssabe

y leydo y como en el sse contiene //

E ystapaíapa demas de quatro a(ñ)os a esta /
f. 44 v.

de culhuacan /

P(ar)te y esto Responde. /
Marg.links : g(enera)I

lo dize y es la uerdad E lo firmo de su /

Preguntado por las preguntas generales /

corregidor. /

nombre con el

dicho

y dixo ques de_hedad de mas da Gin /
don Ant(oni)o de la mota

Jhoan bap(tis)ta bezerra y
pinelo

(Runbrica)

(Rubrica)

quenta y quatro a(ñ)os
de las generales
+ a la

ante mi Al(ons)o de Castro (Rubrica)
scriu(an)o
Marg.links :

le toca cossa /
y esto Responde /

segunda pregunta tercera quarta /

y quinta del dicho Yriterrogat(ori)o Oixo que(r) / (este?)
testigo del dicho tienpo a esta parte a (o)ydo dezir //
f. 45

t(testimoni)o

+ En el pueblo de yztapalapa.Eo dos

/

este testigo que los dichos peda¡os de tierra En /

del mes de henero de mill ysseis Gientos Y /

las didlas preguntas contenidas son del dicho /

catorze a(ñ)os la dicha doña petronila para /

don alonso axaca y de sus hijos y herederos /

la dicha ynformacion pressento por t(estigo)/

que las an tenido E posseydo lo qual a ssi /

a

do publico y sse rremite a los titulas

sse

el (L(icencia)do Juan Guillen presuitero del qual /
Juramento y lo hizo yn beruo /

alonso y esto Responda. /

cho En forma de derecho

VII.+ a la sesta .pregunta (

prometio de dezir uerdad y siendo pre /

54

q(ue) /

dellas tienen los herederos del dicho don /

ssacerdotal poniendo la mano en el pe /
cargo del qual /

r.

) dixo que ssabe que la /

dicha doña petronila hija del dicho· don alonsso /

55

�tiene de la dichas tierras aprouecham(ient)o

por /

+ En

que en ellas senbran mais y otras legun /

mes y año dichos.La dicha doña petronila apara /

bres y b•fitian los magueyales que en Ellas /
ay

La dicha ynforma¡ion pressento por T(estigo) /

y arboles frutales con lo qual sse susten /

a J(uan) De leyba español V(ezin)o del pu(ebl)o de Santa /

tan E pagan ssus tributos y lo mesmo /

marta del qual sse rres¡ibio Juramento /

los damas naturales desta dicho pu(ebl)o de yz (ta)/
palapa y que de

el dicho pu(ebl)o de ystapalapa En el ·dicho día /

y el lo hizo por dios N(ues)ro señor E por la sseñal /

la dicha /(erce)d /

que pido el dicho mariscal ssera en dan

de la cruz En forma de derecho sso cargo del /
qual prometio de dezir uerdad. Y ssiend o /

de la dicha petroriila axaca e damas na /

preguntado por el dicho ynterrogatorio dixo /

turales desde dicho pu(ebl)o por que con estos ga /

lo siguiente. /

nados con que se poblasse así mayores como /

l.+ a la primera pregunta (

nnores les Destruiran las dichas Semen /

a las p/ar)tes y tiene Notivia Desta caussa y ssa /

taras E penlenn al dicho aprouechami(en)to todo /

be y conos¡e el dicho 51rro de Culhuacan e ysta/

lo qual es la uerdad.E lo que ssabe p(ar)a el Juram(en)to /

palapL E la p(ar)te que pide el dicho mariscal /

que

para ¡if:io Distanfia y quatro cauallerias /

.En que ssa (a)firmo E flatifico des /

pues Descripto y leydo con el dicho coffeg(i)dor /

) dixo que conosce /

De tieffa Demas de quarenta a(ñ)os a esta /
parte y esto Responde /

don Ant(oni)o de la Mota

El B(achille)r juan
guillen (Rubrica)

(Rubrica)

Marg.links : g(enera)I /
,

preguntado por las .,nerales de las p(reguntas? )/
dixo qun de hadad.De sesenta a(ñ)os poco mas /

anta mi Al(onsto De castro (Rubrica)
Scriu(an)o

o menos y que no le toca otra cossa alguna de las /
generales de la ley

y esto Responde. /

11. + a la segunta pregunta ter¡era y quar /
f. 45 v.

Marg.linb : T(estimoni)o

56

ta del dicho Ynterrogato(ri)o dixo /
que lo ssabe es que las dichas partes de tierra /

57 .

�contenidas En las dichas preguntas que se /

De luna y anllanó del dicho ¡itio destan /

Nomeran atlalilco y tecuizcali miztongo /

¡ia y quatro cauallerias de tierra se les /

y zaltilulco que sson desde los linde /

seguira al (verb.a los) dicho mariscal (vwb. matura1ts· - naturales)

ros del pu(ebl)o de mexical¡ingo y desde cul /

daños E yncon /

huacan hazia este dicho pu(ebl)o de ystapalapa /

Venientes por que los dichos ganados con /

El sserro arriba sson y fueron del dicho don /

que poblasse lo ssuso dicho les haran mu /

alonsso por que las tenia E posseya por /

chos -taños En los dichas Semanteras y demas /

Suyas y de ssu patrim(oni)o sin contradicion /

magueyes y arboles frutales con lo qual /

de perssona alguna. Y agora sson de la dicha /

los dichos naturales no sse podran ssus /

doña petrpnilla hija del dicho don alonsso /

tentar ni pagar ssus tributos todo lo q(ua)I /

y de ssus nietos y herederos las quales /

que didlo tiene es la v(er)dad E lo que ssabe e /

Sienbran de Mays (y) frizoles y otras legunbres /

pasa por al (? ) Juram(en)to que fecho tiene /

y las tienen pobladas de magueyales //

En que ssea finno E Ratifico despues /
f. 46 r.

arboles frutales con lo qual ~-e sustentan /

DIKrito E no firmo Por que dixo que no ssa /
bia.firmolo el dicho Correg(id)or./

E pagan ssus tributos y esto Responde ./
VI.+ a la sesta pregunta (

) dixo que ssabe /

que en la parte del dicho ~erro ques de los /

don Ant(oni)o de .la Mota

anta mi Al(ons)o De castro (Rubca)

(Rubrica)

Scriu(an)o

naturales deste dicho pu(ebl)o los dichos natu /

Mllrg.links : t(estimoni)o /

rales .Senbran En el Sus legunbres y /

+. En el dicho pu(abl)o El. dicho dia mes y año dichos

benefi¡.ian ssus magueyes y arboles fru /

El (varb. la ) dicha do /

tales con los quales aprouechamientos /

1ia petronila para su ynfonn15ion pre /

se sustentan E pagan sus (magueyes - gestrichen) /

llnto Por t(lltigo)

tributos y que de hazer sse le da dicha m(e)r(de)d /

Lopes de Ribera Yntarp.rete Nomerado /

a el dicho mariscal de castilla don carios /

Dixo llamense Juan Jacobo y ques natural /

58

f. 46 v.

a un yndio que median11 Ju(an) /

59

�Oeste dicho pu(ebl)o Del qual sse irres¡ibio Jumn(ent)o /

dos En las dichas preguntas las quales /

y El lo hizo Por dios E la cruz En forma de

partes de tierra posseyen los erede /

/

Deredao so cargo del qual prometio de /

ros del dicho don alonso y la dicha doña pe /

dezir verdad.y ssiendo pr•ntado por /

tronila ssu hija y En ellas hazen ssus /

el tenor del dicho ynterrogato(ri)o dixo le ssi /

anenteras y benefi~ian sus magueyes /

guiente. /

y arboles frutales con que sse sust&amp;n /

+ a la primera pregunta (

) dixo que conos /

11n E ii,pn sus tributos y esto Res /

p a las p(ar)tes y tiene Notifia desta caum y /

ponde. //

y mbe y con8'8 el dicho prro de Culhuacan /

VI.+ a la sesta pr•nta dixo (

E.ystapalapa y la p(ar)te y lugar que pide / ,

las tierras que caen en la parte deste /

De m(e )r(e)d El dicho mariscal de castilla don /

dicho pu(ebl)o que son de los. :Naturales del /

carios de luna y arellano Damas de /

En ellas sienbran ssus

-nta a(ñ)os a esta p(ar)te y esto· Responde. /

les y chian y benefifjan ssus magueyes /

Marg.links :g(enera)I /

Y arboles frutalli con que sse sust&amp;n /

Preguntado por la prelJlntaS gene /

11n E pagan ssus tributos y que de /

ralas de la leydixo que no le tocan.las /

• les azar la dicha m(e)r(ce)d que pide el dicho /

generales de la ley y esto Responde y (por? ) de /

1111

tar¡er■

y quarta y quinta /

pregunta del. dicho Y1111rrogato(ri)o (

) dixo /

+frizo /

+ mayzes

riscal se les haran mui grandes /

IJl•ves Y arboles frutales

Por que los /

Dichos ganados con que sse poblara la dicha /
Estan;a les comeran los dichos frutos y ■

que del (desta? ) tienpo a esta parta /
que conos¡e las dichas tierras

) que En /

daños En las dichas ■mentaras y ma /

hadad de sesenta a(ñ)os. /

11.+ a la segunda

f. 47 r.

que /

don ilonsso axayacac por /

/

mentiras y los dichos natureles no sse /
podran SSUS11ntar y questo que /

que las tenia E pOSS81 y eran de ssu /

a dicho es la· uerdad E lo que ssabe E passa /

patrim(oni)o y astan los lin~eros contani /

para el Ju ram(en)to que ff(ech)o tiene En que /

oo:

'61

�ma finno E Ratific.o despues des /

ssa y cono~ y ssabe el dicho _¡erro E la p(ar)te E /

crito y dixo que no finna firmilo el dicho Corrag(ido)r. /

lugar.En que el dicho mariscal de Castilla /
pide la dicha m(e)r(ce)d de ~itio destanijia y qua /

don Ant(oni)o de la Mota

Ju(~) lopaz

(Rubrica)

de ribera

tro caualleria De tierra Demas de qua /
renta a(ñ)os a esta p(ar)te y esto Responde. /

(Rubrica)

Marg.links : g(enera)I /
anta mi

Al(ons)o De castro

(Rubrica)

nerales de la ley (

Scriu(an)o
Marg.li~ks :

+ En

+ Preguntado por las preguntas ge /
) dixo ques de hedad /

De mas de ~nquenta a(ñ)os y que lo le toca /

T(estimoni)o /

cossa alguna de las generales De la ley y esto

el dicho pu(ebl)o de ystapalapa En el dicho /

dia dos del dicho mes de henero de mill /

Responde. /

y sseis ¡_ientos y catorze a(ñ)os la dicha dona pe /

11.+ a la segunda t(ercer)a y

tronila para la dicha Ynforma¡ion /·

guntas del dicho Ynterrogato(ri)o (

pressento por t(estogo) ,a un yndio que me /

que del dicho tienpo a esta p(ar)te conosf las /

diante el dicho Yntarpreta Dixo //

p(ar)tes y ssuertes De tierra contenidas /
f. 47 v.

[!U arta

y quinta pre /
) dixo /

en las dichas preguntas y so los dichos lin /

Llamarsse Ju(an) ·de menesses y que las de /

deros las quales ssabe que con

Oeste dicho pu(abl)o.Del qual sse rres¡ibio Ju /

de don alonsso

nmento Por dios n(uest)ro señor E por la /

Oeste dicho pu(ebl)o por que las tuuo E posse /

señal de la -cruz y el lo hizo en forma de /

yo por ssuyas proprias y de ssu pa /

derecho E prometio De dezir uerdad /

trim(oni)o sin contradifion de perssona /

E siendo preguntado por el tenor del /

alguna y agora las posse(e)n ssus herede /

dicho Ynterrogato(ri)o dixo lo ssiguiante /

ros y la dicha doña petronila su hija en /

l.+ a la primera pregunta (

las quales hazen sus sementeras /

nOSJ'

62

1

) dixo que co /

las p(ar)tes y tiene Noli¡ia desta cau /

Y

fueron /

azayaca yndio prin~ipal /

benefi~ian los mágueyes y arboles /

I

�don Ant(oni)o de la Mota

frutales que en ellas ay con lo qual //
f. 48 r.

(Rúbrica)

Juan de meneses (Rubca)
attlS

Ju(an) lopez
de ribera

se sustentan E pagan sus tributos y /
asto Responde. /

anta mi Aí(ons)o De castro (Rubrica)

\ti;+ a la ssesta pregunta (

) Dixo que de /

Scriu(an)o

la p(ar)te Desde dicho pu(ebl)o Por en~ma del pma /

culo del dicho ·¡,rro son tierras de los na /
turales del y de la dicha doña petronila _y /
En ellas hazen sus sementeras De mais /
y frizol y otras legunbres y con los /
frutos dellos y benefi¡io de los

/ dichos ma /

guayas y arboles frutales los dichos / na /

turalessa sustentan E pagan sus /
tributos. . y que 5'i se le hiziessa a el dicho /
mariscal la dicha m(e)r(ca)d ~ue pide se les /
seguiran muchos Daños Por que los /
ganados con que se poblassen las /

Dichas cauallerias de tierra y fitio Destan /

fÍª se las COf!lerian

y destrurian y per /

deran los dichos yndios El dicho aproue /
chami(en)to

u;

qual que a dicho es la verdad /

E lo que ssabe y passa por el Juram(en)to q(ue)
ff(ech)o tiene En que ssea firmo e Ratifico /
despuas descrito y lo firma con el dicho /
correg(ido)r E Ynterprete. /

.64

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11

�EL "CASO GUATEMALA" (1954). CONTRIBUCION
PARA UNA BIBUOGRAFIA
Roberto Dlu CutWo

A lo largo de veinte años, entre los cuales hay cuatro de exilio
chileno, he logrado reunir los datos que fonnan esta guía bibliografica. En sus páginas aparecen registrados numerosos libros, folletos, ensayos, artículos, discursos, entrevistas, declaraciones, noticias
de prensa, opiniones y aun simples referencias al "Caso Guatemala".

Dos décadas después de ocurrida la intervención norteamericana que derrocó al presidente ·Arbenz, me parece oportuno llevar a
la imprenta este trabajo con el propósito de orientar a los investigadores en el conocimiento de aquel suceso y en la detenninación
de· sus causas y consecuencias.
Comprendo las limitaciones de mi esfuerzo y lamento que por
ellas queden involuntariamente omitidas algunas fuentes importantes. No obstante, abrigo la esperanza de que puedan ser incorporadas más tarde.

69

�Sirvan estas líneas de reconocimiento a quienes me estimula•
ron con su colaboración y oportuno consejo.

Antología. Poesías revolucionaria, goa,tema,Jteea,. Introducción
y selección de Ma. Luisa ,.Rodriguez Monjón. la. edición; Madrid:
:lero, S. A., 1970, 192 pp.

Adams, Richard N. "La transformación social en Guatemala
y la politica norteamericana''. en Cambios sociales en América Latina de Richard N. Adams et. al. México: Libreros Mexicanos Uni•
dos, 1965, pp. 301-366.

Antología mundial. Poemas pa,m la, ba,f;a,J)a, de Goa,tema,Ia,.
Buenos Aires: Editorial Ancándara, 1954, 199 pp.

Aceves, Mario. "Verdugos rojos en Guatemala", Mañana, México, año 57, No. 575 (septiembre, 1954), pp. 22-23.

Antología poética. Guatemala, tu nombre iDmor1aJ, Quito: Asociación de la Escuela de Derecho de la Universidad Central de
Ecuador, 1956.

Ahrweiler, Alice. "Guatemala en el corazón'', revista Janr.a• y
Letras. Guatemala. No. 14-15 (junio-julio, 1959), p. 20.

Arbenz, J acobo. "Discurso de renuncia de la presidencia de la
República", Nuestro Tiempo, Santiago de Chile. No. 1 (1954), pp.
13-14.

Santiago de Chile: Discurso pronunciado por el Honórable ·
Diputado por Santiago, en sesión celebrada el día miércoles 14 de
julio de 1954, 6 pp.

Arbenz, Jacobo. "Entrevista com;edlda . en Praga, Checoslovaquia", V1Stuo. Santiago de Chile. No. 164 (1955), pp. 16-17.

"Allende con Guat~mala", Alero. Guatemalá. No. 2, 3a. . época
(septiembre-octubre, 1973), pp. 7-9.
"El crimen de Chile", A1ero. Guatemala. No. 2, 3a. época (septiembre-octubre, 1973), p. 4.
Alexander, Robert. "The Guatemala revolution and commu•
nism", Foreing Poliey Bulletin, Vol. XXXIII, No; 14 (1954), pp. 4-7·.,
Alexander, Robert. "Guatemalan Communists", CMJadia,n Forum, U.S.A. Vol. XXXIV, No. 402 (julio, 1954). pp. 81-83.
Allende, Salvador. Intervenciones en la, 21-. sesión ordln&amp;ri&amp; de
la 276a. Legislatura, el 4 de diciembre de 1956. Versión extractada
oficial. SantlB:_go de Chile: Diario El Mercurio, 1956.
Allende, Salvador. La verdad sobre Goa,temal&amp;. Documento
Parlamentario. Discurso pronW1ciado por el Vice-Presidente del Senado y Presidente del frente del Pueblo. Santiago de Chile: Diario
El Siglo, 1954.
Alvarado, Huberto. "En torno a las, clases soc_iales en la. Revolución de octubre", Alero. Guatemala. No. 8, 3a. epoca (septlem·
1bre-octubre, 1974), pp. 71-75.

'70

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Arévalo, Juan José. Gua,temala,, la, Democl'8cia. y el Imperio.
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ed., Montevideo: Editorial Marcha, 1954. 111 pp.
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blo Neruda, Roberto Parada, actor; Maria Maluenda, actriz; Tomás
Lago, poeta; Nemecio Antúnez, pintor; Marcos Bontá, pintor; IsaiaS
Cabezón, pintor; Samuel Román, escultor; Jorge EdWards, escritor;
Eugenia Sanhuesa, escritora; Alberto Rubio, poeta; Angel Crucha·
ga Santamaría, poeta, Premio Nacional de Literatura; Juvencio
Valle, poeta; Nicanor Parra, poeta; Mireya Lafuente, Presidenta de
la Alianza de Intelectuales de Chile; Abraham Rojas, músico; Largio Arredondo, arquitecto, Director de la Escuela de Arquitectura
de la Universidad de Chile; Manuel Solimano; Armando Ca..'"Vlljal,
compositor y fundador de la Orquesta Sinfónica de Chile; Blanca
Hauser, cantante; Luis Gómez Catalán, Director General de Educa•

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ción Primaria; A. Erazo Cerda; Julio Vásquez Cortés, escultor; Sergio Insunza, abogado; Teresa Hamel, escritora; Aida Figueroa, abogada; Carlos Contreras Labarca, abogado; Orlando Oyarzún; Carmen Johnson, pintora; Osvaldo Loyola, pintor; Guillermo Feliú Cruz,
Secretario General de la Universidad de Chile; Oiga Poblete, maestra, $ecretaria General del Movimiento Nacional de Partidarios de
la Paz; Santiago Agulrre, arquitecto, profesor de la Escuela de arquiteétura de la Universidad de -Chile; Mila Oyarzún, escritora; Mario Baeza, Director del Coro de la Universidad de Chile; Adolfo
Berchenko, pintor; Adrián Vila Gómez, compbsitor; Juan F. Loyola;
Alberto Moreira; Jorge Sanhuesa, critico; Sergio González, diputado
del Frente del Pueblo, arquitecto; Salvador Allende, vice-presidente
del Senado, Presidente del Frente del Pueblo; Fernando Silva Yoacham, abogado; Carlos Albrecht, arquitecto; Yolanda Schwartz, arquitecto; Rafael Ampuero; Camilo Morí, pintor, Premio Nacional de
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Angel Falvovich, Ulises Correa, Raúl Ampuero, Aniceto Rodríguez;
Diputados: Armando Mallet, Pedro Poblete, Sergio González, Julio
Durán, José Zárate, Florencio Galleguillos, Manuel Magalhaes, Federico Buche!, Sergio Bustamante, Belarmlno Elgueta, Juan Aceveclo, Alfredo Hernández, José Cueto, Albino Barra, José Oyarce, Or- ,
!ando Sandoval, Julio Sepúlveda, _J11111 de Dios Carmona, Humberto
Martonez, Anibal Zúñlga, Ja\'.ler Lira, Qscar Naranjo, René Benavldes, Sergio Salinas, Juán Martlnez Camps, Baltasár Ca,stro, Hermes Ahumada; Personalidades: Clotarlo Blest, Presidente de la Central Unlca de Trabajadores de Chile; Miteya Lafuente, Presidenta
de la Alianza de Intelectuales de Chile; Olga · Poblete, Secretaria ·
General del Movimiento Nacional de Partidarios de la Paz; Pablo
Neruda; Germán Urzúa, Presidente de la Federación de Estudiantes de Chile; Julio Silva Solat, Presidente de la Juventud de Falange Nacional; Crjstián Casanova, Presidente ·de la Unión por la Pa,trla; Jaime Faivovich, Presidente del Frente de Juventudes Populares; Gabriel Bracho, pintor; Ismael Valdés Alfonso; Astolfo Tapia;
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'90

91

��1A ETAPA COLONIAL EN LOS F.STADOS UNIDOS
(Lu balM del desarrollo eapl1allsfa norteamericano)
Mario Ceruttl

Sobre l8S causas que llevaron a Estados Unidos a Implementar
1111 detennlnado nivel de desa,rrollo en el marco de un capitalismo
autónomo, y a convertirlo en potencia mundial, se han brindado
explicaciones de dudosa . consistencia. Aluden a la presunta superl(!ridad de la raza !lllglosajona, a las creencias religiosas que portaban los kunigrantes, al contexto Institucional ·y polltlco que exlstla en Inglaterra cuando se produce la colonización. También se
ha detallado que los británicos, en el siglo XVII, trajeron a América los gérmenes de una sociedad capitalista en gestación: por
ello, desenvolvieron en su nuevo escenario vital ese modo de producción, frente al feudalismo heredado en los territorios ibéricos.
A estas Interpretaciones es factible . plantear algunos lnterrolllntes: 1) ·por qué en otros territorios ocupados por los ingleses
(Antillas, la India, Australia, etc.) , no cristalizó un proceso similar
al estadounidense, que llevó al pals-a transformarse •en la más grande potencia económica de la historia; 2) por qué en el mismo Es-

95

�tados Unidos se confonnó en una de sus reglones -el S\11'- un
tipo de economla y de sociedad con fuertes semejanzas a las qllj!
espafioles y portugueses edificaron en diferentes áreas de Amérlc!a
Latina. Región que Inclusive -ya en el siglo XIX- pretendió
separarse del tronco nacional y fue menester una cruenta guerra
civil para resolver qué sociedad y cuál economla prevalecerlan definitivamente.

EL MARCO EUROPEO
I:.a conquista y colonlzación de los territorios 110rteamer:lcanos
se efectuaron en el marco de la expansión europea, que se Intensifica a partir del siglo XV. Esta expansión guardaba un objetivo
troncal: se constltula de empresas en procura de productos que
generasen un fuerte excedente para las compafllas y gobiernos que
las Impulsaban. Metales preciosos, especias, sedaa y una aerle de

productos tropicales de amplia absorción en el ya slgnlflc,.tivo mercado internacional movilizaban vastos recursos. El trifico de esclavos, mercancía humana, no escapará a esta fórmula.
Ello no significa que, en algunos casos, motivaciones anexas no
Incentivara a núcleos humanos para decidirlos a abandonar 11111
palses de origen. Las luchas religiosas y politices de la época y el
agudo estado de miseria en que vlvlan vastos conglomerados socia•
les resultó, en ocasiones, un acicate para dejar atria la vieja Europa.
Estados Unidos, precisamente, recibirá en 1111 leIIO a gente de este
tipo: vendrá a cólollÍ1.llr, no sólo a conquistar.
Ahora bien, en el lugar o área que los europeos detectaron condiciones para trabajar con alta rentabilidad, montaron aparatos de
producción, comercialización y admlnistrativos-flscalel (acompafiados
por el dispositivo militar necesario) que facilitaron y encauzaron la
extracción de esos productos generadores de fuertes ganancias. SI
en el érea conquistada se locall7.an grupos aborlgenes utilizables como mano de obra, se los someterá por dlveI'SOS métodos. Sino surge
esta posibilidad -en el caso de Estados Unidos- se Importará fuerza
de trabajo. El lndigena, alli, es expulsado o exterminado.
Cuanto mayor Interés tenga una metrópolis por un territorio
colonlal determinado, más férreamente Instaurará aobre éste la poll•
tlca mercantilista que apunta en las ideas económicas de entonces.

96

En slntesls, el mercantilismo propugnaba configurar en tomo a la
potencia metropolitana una especie de gran unidad económica, auto■iflctent9, en la que las wnas colonizadas jugaban el rol de proveedo1'1!1 de metales preciosos y de materias primas fundamentales, tanto
para comerciall:zar como para ser transformadas.

Subordinaban, pues, las colonias .al creclmlento económico metropolitano. Las hacian funcionar en su exclusivo beneficio (no podia
111!1' de otra Jlllll).era) 1 Instaurando sistemas de comercialización netamente monopólicos. El ejemplo más acabado fue el de Espafla.

F.sto llevará a que se conforme en el territorio ocupado una
estructura económica particular, Implementada estrictamente en fun.
ci6n del Interés europeo. Estructura que será una especie de embudo
orientado hacia el exterior, sumamente deformada. Su creclmlento,
en tmn1nos eaanfitat.lvoa, dependerá sustanclalmente de la avidez
metropolitana. En el caao de montarse explotaciones agrlcolas, tenderin a ser con frecuencia y rapidez de monocultivo: el azúcar en
el nordeste brasllefio y en las Antillas; el ta.beco y el arroz (anteCll!IIOres del algodón) en el sur estadounidense, son algunos ejemplos.
Sobre estas estructuras económicas orientadas hacia el exterior
grupos sociales determinados. Se articulará una clase
duefia, por lo general, del poder económico local y co-beneflciarla del
poder politico, que comparte con funcionarios designados por la corona. Este grupo social defenderá a ultranm esa estructura económica dependiente, base efectiva de su poder. Inclusive --&lt;X&gt;mo sucedió en no pocos casos- si la colonia llega a independimrse politiaunente, este núcleo procurará reacomodarse para continuar usufructuando los mercados internacionales y se ligará a nuevas potenclaa, si ello es menester.
111! confonnarán

Sólo la emergencia de otro sector social -dentro de la misma
clue dominante o con rasgos de clase autónoma- con suficiente poder económico, podrá derrotarlo, sustituirlo e Imponer nuevas formas
emnclmlcas y sociales. Y llegar asl a revertir el proceso de deformadón auspiciado por la allanm entre la antigua fracción de clase
Y loa Intereses económicos externos.

F.sta posibilidad, en general, no se dio a los ex-territorios coloniales. La llamada "burguesia nacional" -que más certeramente
del&gt;enamos denominar "burguesia-naclonal-industrlal"- sólo asumió

rol histórico progresista en un área nacida de la colonización
europea; F.stados Unidos.

111

�EL NUEVO E&amp;:ENARIO
El territorio que acogerá las distintas olas de Inmigración Inglesa, entre 1607 y la primera fracción de la centura siguiente, esti
comprendido en el área que hoy limitan los estados de Georgia Y
de Maine. Una región que se prolonga miles de kilómetros, con cla•.
ro¡; desniveles de temperatura y lluvias, con suelos diferentes y orientaciones diversas en la cadena montañosa que la recorre de noreste
a suroeste, los montes Apalaches.
En este territorio no. se encontrarán metales preciosos, ni e&amp;peci~. Tampoco residian .sociedad indígenas con capacidad cultural
sufiéiente para someterlas•a explotación. En la parte .Sur, empeto,
el clima y la conformación geográfica permitirá en pocos años m1111tar unidades de cultivos tropicales o semitropicales, dé sensible demanda en el mercado internacional. Alternativa inexistente en las
franjas central y norte.

El Sur (lo constituian en la etapa colonial Maryland, Virginia,
Carolina del Norte, Car.olina del Sur :y "Georgia) es dueño. de un clima cálido, con llanuras de superficie considerable, apropiadas para
explotaciones de gran tR!J!aiio. Su régimen de .lluvias fav_orece esta
pOsibilidad, a lo que se debe agregar la existencia de rlcis que, en
el siglo XVII, eran navegables y permitían penetrar hacia el interior. Los Apalaches, en este sector, se han alejado notoriamente de
la costa atlántica.

Los colonos observaron que alll se podía producir de manera
muy rentable un articulo de creciente demanda en Europa: el ta•
baco. Su cultivo se iniciará en Virgmia un lustro después de su fundación. El arroz y el índigo se sumarán posteriormente, en otras
provincias.
Hacia fines del siglo XVII comienzan a pcrnlarse en el Sur las
plantaciones, que serán la base de su economía. Esto se acentuari
por la utllizaci(m creciente de mano de obra esclava, a~atada debido a que Inglaterra -desde comienzos del siglo XVIII- hegemoniza la trata de negros. Las grandes plantaciones meridionales, COll
producción orientada hacia el exterior, se consolidarán en el siglo
XVIII, a despecho de quienes, por distintas razones, propiciab811
formas corporativas o de pequeños predios para la ~lotación de
la ·tierra. Tampoco. funcionarán esquemas abiertamente feudales.
como los que Jolin Locke intentó imponer en carolina.

98

Elte ·tipo de utlllzaclón de la tierra presentaba .dos Gll'IICb!l'llticU: 1) cuHivoll extensivos que agotaban los suelos y ólilJgaban a
wuaae permanentemente hacia el Oeste, con la consiguiente ~~ de loa pequeftos propietarios; 2) un nivel técnkQ sµniame!I•
te bajo, CCIIIIJlll'8.do con el que se observaba ya en la agricul~
de a)guno8 palles europeos.

Sin embargo, el lnilie(! de ptuductivldad era suficiente éomo pa•
ra brindar cuantiosos ingresos a los plantadores, rentabilidad cuyas
bues ·eran la fertilidad y escaso costo de las tierras -sin llmltes
visibles en la móvil frontera occidental- y la superexplotación de
la mano de obra Importada de Afrlca.
Los latlf)mcllstaa contaban con mercados asegurados en el cir•
culto comercial manejado por los Intereses metropolitanos, en el que
se provelan de esclavos y en el que reciblan créditos. Tabaco, arroz,
lndl&amp;o (y desde la etapa Independiente el "rey algodón") eran ar•
tlculoa para la exportación, al margen de las necesidades lnterñaa
que .podlan obligar a diverslflcar la producción y la economfa en BU
conjunto.

Lu bues de 'esta región desde el punto de vlata económico
pues, uwniendo estos matices: 1) monocultivo; 2) e&amp;tl'echos
1uoa con el mercado lntemacional, del que dependla totalmente pa.
ra el vigor de BU econotnla; 3) olvido total del mercado Interior,
que no lntereaaba a los exportadores y .q,e ae .vela cercenado por
la inexistencia de mano de obra asalariada y de caneen~
~

urbanas, y por la consolidación de latlfundlos; 3) uná estructura
de tenencja ~ la ~ qUé lmpedla, una polltléa de · lnmlgración y
expeDSión agraria baBllla en la pequefia y mediana propiedad, otro
de los posibles P\llltal~ de un i,iercado Interno; 4) economfa uniJa.
teral, ~ . defonn.ada, con el objetivo ' supremo del lnter•
cambio con el exteflor, .de donde se Importaba la mayorla de.lo que

se necesitaba. lnéluslve alimentos.

·

La CODllt!CUéncla social de esta situación fue la gestación de una
~ creclenten)ente ollgArqulca, que en el periodo Independiente se"' Ubre cambista en economla y ultraconservadora polltica y social·
lll$e. Ralllll8 que en el siglo XIX se acentuarán y flnalrnente lleYllln a este sector de la clalle dominante estadounidense a entren•
tar a quienes preteildlan convertir la naclón en un país caplWjsta
autónomo, fundamentado en oo desarrollo Industrial fincado '--4 ill
vez.- en el mercado Interno.

99

�llú IBá del 8ar

1r0Plcal, en gran escala, que podia provocar expectativas favorables
en 1os comerciantes y gobernantes quei impulsaban la colonlmción.

Pero exl$ten otras :amas en este territorio que ·colcinlzan los In,
gleses, en el siglo XVII. En la región al orlehte de los .Ápalacbet
hay una franja que cone desde el paralelo 39 huta el 45, en el
· llmlte con el actual CiioadA. Esta aecci6n puede dividirse . para un
me']or anAlisls: desde su parte meridional hasta el r1o Hudaon, •
•tntegró con las colonias Centrales (Nueva Jel'ley, Pensilvanla, NPt-.
va York, .Delaware}; desde el Hudson hacia el norte, por las que
conformarlan Nueva Inglaterra.

Existirán diferencia entre ambas subéreas. Pero tendrú). ~ ~
mÍHI un condicionamiento vertebral: en ninguna de ellas se PQd1'
producir. (de
lmpediata o durante la etapa colonial) .artfcu.
los de fuerte demanda en el mercado Internacional o en la metr6polls. No hay oro, ni plata, ni especias. Tampoco mano de
dlgena. Pero -y esto ' las separa del Sur- no será factible m
empresas agrlcolas que Interesen a Inglaterra. El. Norte Y el .éen,
tro no pueden ligarse estructuralmente a las apetenclaa extenlll
(de manera general, pues habrá excepcio~ no decisivas), ni coaformar economlas "hacia afuera". En conaeeuencla, no surglrén. en
la región grupos poderosos dentro de la clase dominante que resulten históricamente retardatarlos -1 estilo de . la ollgarqula surefta- cuando se defina la oecesldad de sostener una economla autónoma.

manera

ob~f:

NUEVA INGLATERRA
Las colonias que conformarlan Nueva Inglaterra (Rhode 11land Connecticut, Massachusetts y Nueva Hampshlre) son las que
jugarin el rol fundamental en este proceso. Ea una zona en la que
no exlstian posibilidades geográficas y climáticas para la produ0ci6n de articulos tropicales, que re59lvieran la situación de establlldad lograda en el Sur. Este no fue el único elemento condiclonan11
del desenvolvimiento de la. economla y sociedad locales, por supuelto, pero tuvo un peso Imposible de desdeflar.

Los Inviernos son prolongados, y breves los periodos para la labor
agrlcolA (por. lo que, desde ya, la presunta utilización de mano de
obra esclava -&lt;¡ue demandaba fuertes Inversiones-,.. se desperdiciarla la mayor parte del afio). En Nueva Hampshire, por ejemplo,
la media anual es de siete grados, y los frios se prolongan durante
seis meses. En Massachusetts, junto con las desigllaldades del territorio -&lt;¡Ue corresponde a lá llamada "región granltlca", Intermedia entre los Apalaches y el Atlántico- se tiene una media
anual de 10,3 grados.
Los rlos no eran aptos para la navegación, son tiunultuosos.
Facllltarán en cambio, la producción de energía hidráulica, de importancia vertebral en el futuro manufacturero de NI. Las costas
cuentan con puertos excelentes, que sumaban entonces sus bondades a los bosques aledafios, base de la Industria naviera a surgir
favorecida por las Leyes de Navegación Inglesas. Inclusive será dificultosa la producción de cereales, tan abundante en las colonias
Centrales. Se la practicaré en pequeña escala para el autoconsumo
familiar y local, aunque en algunas circunstancias se lntercamblarin restringidos excedentes.

COLONIZACION, TENENOIA DE LA TIERRA

Este panoraw.a ilr1glna una pregunta inmediata: ¿qué fue lo
que decidió a miles de Ingleses a quedarse en una zona de caracterlstlcas tan poco acogedoras?
La estabilidad alcanzada en Virginia se comprende a partir de
un punto fundamental: colonos y comerciantes encuentran un sus,
tltuto de metales preciosos y especias, que les permite una actividad
rentable y con perspectivas muy halagüeñas. Pero, qué podia atraer
en NI?

Desempefiará en esto un rol gravitante la situación polltica inglesa, muy tefiida de connotaciones religiosas. A ello debe agregarse

Puede slntetbarle detallando que los territorios de Nueva Inglaterra son de superficie agreste, . suelo pedregoso, con valles pe,
queños. Las montafias se han aproxltnado al mar en forma noto~
y no se dan llanuras amplias como en el Sur y en parte del Centrl);
El clima és Inhóspito y 11/lturalmente Impide la producción de tipo

100

las condiciones generadas por los despojos de tierra que se practicaban en Inglaterra (enclosures) , que dejaba en la miseria más
completa a campesinos y jornaleros rurales.
Asi, en NI no se constituirán grupos humanos dedicados a la

101

�explotación de uno o dos rubros determinados, sino colonias de~
sidentes que debe¡:'án __:_prioritariamente- procurar su autosu
tencia a cualquier precio.
Las luchas religiosas -ntre el anglicanismo oficial Y 1R!!. di·
. versas corrientes puritanas y reformistas-, los problemas politicos
planteados como consecuencia de la Intención de ~o~ Estuardo de
suprimir derechos que los Ingleses consideraban def1rutivos, Y la situación a la que se lanzaba .a los peque~os campes~os Y cottagen
debido a los cercamientos de tierras, hicieron que miles de pe~nas
marcharan hacia América. Lugar donde no s_ólo se podla local:
un pedazo de tierra, sino también -p~blemente- un
a
ideológico y polltico más elllstico que el que 1mponlan en. 19: metrópolis los absolutistas Estuardo. Entre 1630 y 1640, de casi 65,000
emigrados (Incluyendo las Antillas), casi la tercera parte se dirigió
a NI. Para 1640, al abrirse el' Parlamento Largo, unas 300 embarcaciones hablan conducido 21,200 personas a estas colonias. .Al caer
Carlos I -por la rebelión que llevarla a- Cromwell al poder- se
hablan fundado ya decenas de pequeñas poblacion~ Y el Norte había desarrollado los medios para asegurar su subsistencia,

ft!deros no favoreció la formación de grandes latifundios". Destaca más tarde: "Gran parte de las tierras eran poseídas en común
aunque se las cultivaba por separado. Este sistema fue transitorio'.
En CWH1to las poblaciones crecieron y se diversificaron los trabajó&amp;, los habitantes vendlan sus terrenos diseminados. Apareció entonces la granja, con sus edificios y tierras situados conjuntamente".&lt;U

La Instalación era familiar, y en ella nada habla de especializado como en · el Sur. Emergerían pequeñas granjas cori WJa va~ de cosechas, actividad que era complementada por otras,
wiprescindlbles para l!i sob~vencia, Se fue construyendo, asl, una
economia de autosubslstencia, basada en la Inexistencia de una producción agraria a través de la cual fuese factible obtener ganancias
suflc:lentes para comprar el resto de las cosas necesarias en el exterior. tn NI, el agricultor tomaba las caracterlstlcas que Mantoux&lt;2&gt;
asigna al Yl!!&gt;man inglés: terrazguero libre que posee el campo sobre el q~e Vive y al que explota personalmente; pequelio cultivador.
para qwen su campo no es un capital sino su sustento.
La cercanla de las montañas, los pequeños valles,

En NI como en el Sur se ·intentaron diversas formas de tenencia de ia tierra. Algún~ nobles privilegiados ~btuvieron. gran•
des extensiones, en concesión. Pero a. ~nálogas ~ c i a s . de
tipo juridico, en NI la propiedad de la tierra asunuó otra conf1gu•
ración.
Es que de manera distinta 'al área meridional, donde un tipo

de producción llevó a la conformación del latifundio, en el Norte la
estructura de la tenencia se consolidó so_bre la base de las_pequefia;s
y medianas explotaciones. Ello fue condicionado por el suelo, el clima y la imposibilidad consiguiente de ge1!e~ algo .&lt;J,Ue .se comercia·
!izara con rapidez y rentabilidad en el circUJto e&lt;;&gt;lne~al manejado
por Gran Bretaña. . A lo que debe sumarse-·los líne~ent~ democráticos que portaban -de acuerdo con sus critenos religiosos-los diversos núcleos que arribaron al sector.
Según Faulkner en NI "el caso habitual era el de colonizar
según el sistema de grupos, por el cual los futuros colonos obtenlan
una concesión de 36 millas cuadradaS'. Sobre esta área habla que
levantar el _pueblo, deslindar· terrenos para casas huertas Y m~
adelante dividir las tierras de labranza Y pastoreo . Luego a~unta.
"Este sistema, combinado con el 51!~!0 ~~º• el crudo c!imª Y
las leyes sobre tierras ..:.que permitían la diV1S1ón entre vanos he-

r,

102

los rlos que

no eran factibles de utilizar ,para penetrar hacia el Interior un

suelo pedregoso y avaro, un clinla i-napropiado y la presencia d~ In•·
dios muy beliC05?s -ligado a las Intenciones deniocratlzantes que
cargaban los puntanos- -llevaron a asumir una forma de distribu·c:lón de las tierras y una manera de avanzar hacia el Oeste que
determinarla en gran medida la historia posterior de Estados Uni-

dos.

La forma de tenencia dé la tierra descrita facllltaria la llegada

de Inmigrantes, •ya _en ~¡ s!glo ?{IX, A diferencia de lo que acaecia
en el Sur, ~l pequeno propietario no era 'despojado por el avance de

111s plantaciones, qué tragaban )as mejores tierras y condenaban a
aquéllos a marcharse hacia la frontera o hada áreas menos férti-

les. De alll que al Sur no llegaran casi europeos . mientras que
miles de éstos convergerían hacia el Noroeste dond~ no sólo locali: ~ tierras sino que podlan adueliarse de ' ellas . definitivamente.
""'¡""" pequeños y medianos propietarios .serán una base lnestimab e para el crecimiento del ~ercado interior.
El empleo del esclavo, en este tipo de economia, no podla ser
rentable. Por eso es que no se lo utilizó en el Norte, La razón no
ldeo!ógica ni deviene de . un presunto mayor humanitarismo en
os puntanos. Esta suposición queda desvlrt\lllda cuando se tiene en

l5

103

�cuenta que la mayor!a de los negros que se ·tralan al Sur eran
transportados desde Africa por la flota del Noreste, reglón puritana
por excelencia.

Dlvenlftcaclón económica
¿Hacia dónde se orientó esta economia? Hacia donde pudo,
hacia donde Jo demandaba la supervivencia de los pobladores que,
también, pretenderían lucrar en el momento que ello resultara factible.
Las granjas y explotaciones agrarias de NI se dedicaban básl·
camente a proveer el autoconsumo. Esto era complementado por ra•
zones de necesidad con una multitud de tareas domésticas (ya que,
al no existir un intenso comercio con la metrópolis, muchas cosas
no podian importarse) : elaboración de alimentos, producción de
Instrumentos rústicos .para la agricultura, tejidos de prendas para
vestir destinadas al núcleo familiar, manufactura de pieles y cueros, destilación de bebidas, producción de objetos de madera, instalación de pequeñas fundiciones de hierro. Es lo que Marx llamó
la "industria doméstico-rural" en "El Capital". Una propiedad ba·
sada "en el trabajo personal del productor", a diferencia de la propiedad privada generalizada en el Sur, que se fundaba en "la explota•
ción del trabajo ajeno".

La necesidad conduela hacia una limitada diverslflcacu'.m de la
economia y hacia una mayor democratl2ación de la propiedad.
Esta sociedad, que era económicamente atnsada (si se la com•
para con las más avanzadas de la época) pero no económicamente
deformada., sumaba a sus problemas cotidianos uno vertebral: la
obtención de rerursos para poder adquirir productos esenciales en
Inglaterra. En este sentido, el Sur no tenia inconvenientes. Sus ex•
portaciones -que crecen en el siglo XVIlI en forma notable- le
brindaban las libras esterlinas suficientes para lá importación de
manufacturas, vestimentas y viveres exóticos. Su tráfico presentaba
dos conductos troncales: uno, de sus puertos a Inglaterra; el otro,
desde Inglaterra a sus puertos. No hacia falta, ni resultaba renta•
ble para la clase dominante terrateniente; producir vestimentas,
transformar materias primas alimenticias o elaborar lnstrummtos
de trabajo, pues todo ello podia adquirirse en Inglaterra o en el circuito comercial U)lplementado por este pals, al cual estaba neta·
mente integrado el propio Sur.

104

El Norte, por el contrario, debió generar fuentes adicionales

pera captar _recursos exte~os en _metálico, destinado al intercambio
con el extenor.

~

que deb1a recurrir para lograr productos que el

atraso de la región no facilitaba.

La cuestión presentaba esta doble faz: 1) qué podla producir
NI desde el punto_de vista de_ la exportación; 2) con quién podla

trocar esa producción, en una epoca en que las metrópolis europeas
procUraban conformar un monopolio estricto en derredor de sus co-

lonias.
Rubros que aparecieron como fundamentales para NI desde sus
Inicios fueron: la pesca, la caza y manufactura de ballen¡¡s la producción de barcos y de artlculos navales, la produeclón de iirticuJos
de madera, las destiler!as, el tráfico de esclavos y la ganaderia. Posteriormente se a ~ a n las fundiciones de hierro (y su transformación), el comercio y la elaboración de pieles y cueros. A lo que
debe adicionarse -aunque no en función del comercio exteriorla producción de textil~ de baja calidad. Estas actividades, en su
mayorfa, no eran exclusivas de NI. En las colonias centrales tam•
~~eron. Y en algunos casos, como el del hierro, con mayor

=

De todas estas ramas -que , alcanzar!an para la Independencia
an volumen considerable- merece una cita aparte la naviera. Fa•
voreclda por las Leyes de Navegación que sancionó Cromwell y raCarlos II (en 1_660), los colonos pudieron lanzarse a la consón de embarcaciones y al montaje de una flota comercial que
arrojarla estas consecuencias al fm del período colonial: 1) confor~ón ~e grupos manufactureros que jugarán un rol gravitante en
postenor desarrollo industrial; 2) importante ingreso de capitales
que se acumularián y reinyertirian en la zona; 3) constitución de
una base manufacturera Vital para la infraestructura local en ramas como la pesca, la caza de ballenas y -sobre todo- el comer: mar!timo externo; 4) emergencia de un rasgo de autonomia en
que Inglaterra, precisamente, centraba su poderlo militar· el
mar. En la revolución de Independencia y en la segunda. gu~rra
condeflnitltra Inglaterra (1812-14), la autocapacidad estadounidense será
va para derrotar a la metrópolis.

EL COMERCIO EXTERIOR
Es este otro punto sustancial para el correcto conocimiento del

105

�mecanismo Interno de estas provincias Inglesas de ultramar, que
coadyuvó a conformar en el Noreste caracteristicas económicas .1
sociales . atlpicas para territorios coloniales.
Ya se ha mencionado que el Sur no soportaba probll!J!las para
colocar su producción. Sus cultivos básicos, el tabaco en pnmer término, contaba con mercados asegurados por las leyes comerclalel
btitánicas.

El Norte y el Centro (que seria en la etapa colonial un gran
productor de cereales, algo que no interesaba a Inglaterra} ofreclan
un panorama distinto. Impotentes para insertarse ad~adamente en
el circuito inglés, sus objetivos fueron: 1) tender al autoabasteclmlentó· 2) producir algún tipo · de articulo exportable para captar
metálido u otros recursos que facilitaran aqqulsiciones Imprescindibles en Inglaterra, pais que tenia el más alto !11vel de d~llo
industrial en el siglo XVIll; 3) como esa produCCJón1 en su inmensa
mayoría, no se podía colocar en los mercados mane¡ados _po~ Inglaterra, se debía procurar otros compradores. &amp;!to ll~var!a mevlta•
blemente al contrabando -tras desoir las normas bntámcas-- que
fue realmente uno de los motóres oomerciales Y de acumulacicla
de capltales e~ el Noreste; 4) transformarse en transportado~ de
mercancías propias y ajenas, para ganar con la lntermeqlaclon.
La flota que desarrolló NI fue vital para el Intercambio con
otras regiones del mundo. Pero en este caso, el comercio externO
se componía de una intrincada red, sustancialmente diferente al· Intercambio unilateralizado del Sur. NI y el ~en~ comerciaban COD
el propio Sur ( con frecuencia en co'!1petenCia ~ con los mercaderes metropolitanos} , con las Antillas (especialmente con l:i 1111
inglesas} , con Africa y con Europa del Sur. Para l_a Indepe encia, sus buques tocaban puertos de China Y el Pncif1co.

40,000. La diferencia se compensaba con estos célebres triángulos
oomercláles, en los cuales se jugaba un importante rol como intermediario pero en el que también intervenía la creciente capacidad
manufacturera de las colonias. Los juegas comerciales de estas colonias llegaban a tal punto que su capacidad de importación subió
notoriamente a mediados del siglo xvm. Pero .esta potencialidad
no lr!a a vulnerar ni deformar su economla, como ocurria en el
Sur. Los navegantes y .comerciantes ·del Noreste compraban en In•
glaterra y revendian gran parte de sus adquisiciones en otras colonias, como el Sur y las Antillas. Lo que ingresaba al Noreste servia cnn frecuencia para incrementar la capacidad productiva de
esta mna. No hacia marchar a sus residentes hacia el monocultivo,
ni otJstaculimba la producción de cereales, el funcionamiento de las
desti1erlas o la industria naval. Habría sido un contrasentido. Y
por esto, los granjeros de NI o los cada vez más numerosos fronterizos que se depositaban en el Centro no dejaron de _producir sus
ropas, muchos de sus alimentos, sus clavos y hachas.
Una de las grandes ·fuentes de recursos, · así, eran los fletes y

las comisiones obtenidas por la reexportación de mercancias. ·La

marina de NI, particularmente, era de gran eficiencia para la Independencia. Con una flota en permanente crecimiento, con limites
insalvables para imbricarse en gran parte del circuito comercial
metropolitano, con la necesidad imperiosa de moneda fuerte y con
una autonomla que no tuvieron otras colonias europeas, no resulta·
SOlpreudente que los marinos y comerciantes de NI · se dedicaran
ávidamente al contrabando. Massachusetts y Rhode ·Island eran
asiento de un intento comercio intérlope. En 1700, la mitad del trá•
fico de Boston se realizaba transgrediendo las normas fijadas.
tuando Jorge m, de59e 1768, pretenda imponer un rígido control
sobre las colonias, eo'l!enzará a desatarse el proceso que desembocará en la revolución, doce años después.

Dos ejemplos del circuito que usufructuaban estas colonias: 1)
adquirian melazas en las Antillas, la transformaban en ron en Eltados Unidos, se llevaba la bebida al Africa, se la troca~ por 1i:¡
~os y estos esclavos eran trasladados a · las mismas Antillas o
Sur ' Cada paso se practicaba con fuertes saldos; 2) se llevaba pea,
cad~ a Europa del Sur, se lo cambiaba por frutos Y vinos, produOtos que finalmente se trocaban en Inglaterra por manufacturas.

Todo esto configura un panorama realmente infrecuente en los
tarltorios coloniales de la época. Será dificil detectar en otros lu•
g&amp;res las caracter!sticas que ofrecla NI, especialmente en los dependleotes de España. Es factible, además, percibir la notoria diferencia existente entre las colonias norteñas y las del Sur, en cuanto a
la vinculación o autonomla económica respecto a la metrópolis.

Según declaró 13enjam!n Franklin ante la ~ru:a · de los o,.
munes en 1766, Pensilvania Importaba mercader!as mglesas por va•
lor de 500,000 libras anuales, pero sólo le exportaba por valor de

POBLACION, CIUDADES

106

Otra distinción que merece puntualizarse es que el sistema

107

�agricola latifundista basado en la mano de obra esclava obstaculb6
sensiblemente la formación de concentraciones urbanas en el Sur,
mientras que en el Noreste surgían sin dificultad. Dedicado c:11111
exclusivamente a la producción en plantaciones, sin sectores agra.
ríos medios ni desarrollo artesanal o manufacturero, con trasladoa
constante hacia el Oeste, sin afluencia inmigratoria, el Sur mostraba en 1760 una sola ciudad importante: Charleston, capital de Ca,
rolina del Sur, con 10 mil habitantes (la mitad de ellos negros).
Desde Nueva Jersey hacia el norte, en cambio, brotaron -numeroso1
centros urbanos. Sobre todo en NI, por la configuración que asumió la colonización a través de municipios. A lo que se sumó el tipo
de actividades que se desarrollaban en la región: astilleros, puertol
de gran movimiento comercial, i:eJativ~ desenvf!lvimiento ~~ tareas
profesionales independientes, articulacion de nucleos agl'll1'10S muy
dinámicos, establecimiento de múltiples talleres.
Hacia fines del _siglo xvn, en el territorio controlado por lo8
ingleses habla unas 250,000 personas. Para 1770 esta cifra se elew
a 2.500 'ooo. Fue un incremento que algunos autores han calificado
como "~ precedentes en la historia del mund~". La base ~e este
aumento fue la inmigración ocurrida. en los p~eros 50 an&lt;ll! del
siglo _XVIII, a lo que se agregó un fuerte crecmuento vegetativo.

LA AUTONOMIA

F.s menester indicar asimismo que Inglaterra nunca montó en
tomo a sus colonias continentales el control político rígido 't el sl&amp;tema monopólico estricto que estructuraron otras n1etrópolis -E&gt;
paña Francia- en derredor de las suyas. Se moVJeron con c1ar1
auto~omia hasta_1760, y ello fue más notorio en el Noreste, delvinculado económicamente ,de Inglaterra. El Sur no se sentla menas
autónomo políticamente, pero era visible que sus 1i1zos con la Gra11
Bretaña eran mucho más estrechos que los que se tendian hacia el
resto de las provincias.
La relativa mayor h'bertad de estos territorios ~nde, en
principio, a que nunca representaron para la metrópolis_ algo td
esencial como ciertas colonias resultaban para la econo!Dla ~
la, por ejemplo. Si Carlos V perdia el Potosi __ n el .Alto _Perufuente sustancial de sus recursos en metal precioso, su JD1peno talllbaleaba. En camblo, las colonias inglesas ~almente las norteamericanas, pues las Antillas _eran más preciadas- n? a ~
como vitales para el funcionanuento de la economía bntánica.

108

Otro de los orfgenes del sentido de , autonomia que se anogaron los futuros F.stados Unidos fue consecuencia de qúe durante la

época dé tormación de las provincias (siglo XVIl), :fuglaterra se
convirtió en escenario de prolongadas luchas civiles. F.stas contiendas tuvieron dos efectos: 1) hicieron descuidar el control en ultramar; 2) incentivaron un tipo de inmigración que guardaba como
objetivo fundar en, América sociedades más democráticas donde el
acceso a la tierra no estuviera vedado, donde la religló~ no fuese
motivo de pe¡-secuciones y donde las ya antiguas libertades inglesas
-causa justám~nte de las guerras civiles y de las persecuciones-tuvieran vigenCia.

Ese descuido y la circunstancia de que los colonos se sintieran
herederos de formas jurfdicas y políticas que funcionaban en la metrópolis, tuvieron su influencia. Por ejemplo, en materia de autoridades, los residentes en Amécica del Norte fueron proclives a autogobernarse por medio de legislaturas representativas que controlaban
a los gobernadores designados por el rey. En Massachusetts, durante
muchos alios, el gobernador fue nombrado por electores locales. F.ste sentido de au~nomia IJ?litica también se daba en el Sur, pese a
los lazos económicos que ligaban la reglón a la metrópolis La polltlca de relativo descuido se prolonga durante toda la
whlg,
es decir hasta que asume Jorge m (1760).

etapa

Entre 1600 y 1760, si bien funcionó el mercantilismo en Ingla-

terra, lo hizo marcadamente con respecto a las Antillas y -en for-

ma mAs atenuada- con el Sur. La vinculación de estas colonias
se fundamentaba en la mutua conveniencia económica, y de alll que
emergieran determinadas estructuras económicas sobre las que se
asentaron sociedades con caracterlsticas definidas.

Pero Inglaterra, es menester insistir, nunca montó un mecanis-

mo monopólico tan rigldo en el áspecto comercial como el de F.spa-

sus flotas y galeones, con su prohibición de comercio entre
colonias, sus puertos únicos, su complementaria severidad politica y
jurldlca.

lia, con

El grado de desarrollo más o menos diversificado de las colonias del Noreste se vio favorecido por este motivo, diversificación
que surge vertebralmente del no-interés de la corona por esta reglón.
Cuando lnglatem pretendió instaurar un sistema más cerrado
Y qunlasese cumplieran las normas que reglan desde tiempo atrás
co1O
se lanzaron abiertamente a la revolución.
'

Ju

109

�HACIA LA INDEPENDENCIA

:=:,1:

=

1
Con Jorge m se Intenta, en Ingla:~'&lt;::t
mo. En lo. externo esto se tradu&lt;;egurosaen Luego de la guerra de loa
tas mercantilistas de manera n
.
j
Francia como gran
Siete Afios -en la que Gran Bretafta desalo a a
tnstaura
potencia colonial, Y le despohja de lap~~ ~suseverdadero
lina polltica que procura acer cum
rol de subordinación a los intereses metropolitanos.
Para ello se sanciona una serie de normas, Y se

~~vi:

ás tlguas -que nunca fueron respetada.- .se
.
otras m
1
del Azúcar y del papel moneda (1764), la .de
Asi surgen ~ eyes
(1765) la Declaratoria (1766), la de recau:C?rn5d! ~~~e rentas' públicas (1767), la ley del Te (1773)
y las leyes sobre Tierras (1763-74).

8e..

~rbosiªd~cla,~:
gran~!1:S~en~:1~~i:nle~~:!iC:fo!
.
edida
afectara al contrabaildo, ve gra
Cualqwer m
que te grave Se entiende-pues que estas me~w!rta rebelión en las provincias ubicadas al
·norte de Maryland.

:~i:a:

=

Lo ue debe aclararse es el por qué de la adhesión de
parte deqlos planteadores a la revolución, sl~do quhai~
crecido a
abiertamente vinculado al comercio metropolitano y
su amparo.

Es notorio que -demás de la fuerte represión q u e ~ :
sobre los colonos- Jorgepodm debió
~en:JJ1fefos Iaúfundls. que hiriera la fuente del
er econ ado--+"' una nnllijca de 1ierrU
1'.,.,
.,!""" . ----'•
tas .· la tierra. y as! fue. El monarca
1
Iantadores con"",uar su '""""""que, en concreto,
W:e~ del Quebec (1774) confirmó que
~~r~b~cados ~ás allá de los A p a l a r ~ :
nejados por funcio~os
1: : d: las viejas colonial
bre apropiaclón)alyNo roesteen del Rio Ohio entre el Mlslslpi Y el caO
el área ubicada
'
nadá.
lnt
más flmda·
men~. Piro~~:sco~tlr~u=d~e ~cu1:S::Oplcales, slnO

:f

:n1&amp;:8 ta
f~ A:

110

:t

también porque muchos de ellos Integraban compafllas especulado-

ru dedicadas a la venta de

tierras. Jorge Washington, jefe de los

ejércitos revolucionarios, primer presidente de Estados Unidos, era

un poderoso terrateniente virginlano y un miembro conspicuo de las
citadas compañías.

Esto explica -junto con otros elementos superestructurales que
no deben descuidarse- la alianza provisional que se dio en Estados
Unldós para la Independencia, entre el Noreste y el Sur, alianza que
se romperá a mediados del siglo XIX cuando se precipite 1a Guerra
de Secesión. Como menciona Ross Robertson: "fue la polltlca agraria británica y no la polltlca mercantil lo que orientó las simpatlas
de este Importante grupo económico· hacia la clase mei,:antil del
Norte''. (J)
SE CIERRA EL PERIOOO COLONIAL
En el momento de desatarse la guerra de Independencia, F.stadol Unidos cuenta en sus áreas Central y Norte con intereses autó-

nomoa abiertamente opositores a · la metrópolis lo SUÍlcientemente
a6lldoa como para enfrentarla y derrotarla, en alianza con grupos
Influyentes del Sur y con la ayuda de Francia, España y Holanda.

Aquella estructura económica sensiblemente diversificada permitirá soportar las necesidades bélicas; y rubros coino la producción
de municiones y armas, prendas de vestir y artlculos 118r0pecuarios
se expandirán C011Siderablemente. Es dificil encontrar un caso análogo en el resto de los territorios coloniales.

La guerra de Independencia (lTIS-1783) Impondría _ljn proteccionismo de hecho sobre las manufacturas locales, y fortalecerla la
producción metalúrgica de manera Insospechada. Proceso que se
adiciona a la situación que hablan originado los diversos boicots
adoptados contra las Importaciones británicas, me4idas que se efectuaron como respuesta a las leyes de Jorge m, y que se prolongará
-y esto es muy Importante-- gracias a las guerras napoleónicas
Y a la segunda contienda con Inglaterra (1812-14).

Debe destacarse el hecho que las colonias estadounidenses hayan
t.enldo como metrópolis a Inglaterra. Al combatir a la potencia mallllfacturera de la época -que se hallaba .en los inicios de la revolución Industrial- a estas provincias no les quedó otra alternativa

111

�que producir mucho de lo que no podlan lmpo~l Am~re::
de las colonias espafiolas y portuguesas, cuyos nuc ~
ligados al contrabando y propulsores de la destrucción del mono¡¡ calan irremediablemente -para el abastec!J:nlento Interno~ ::ianos de la potencia lndustri~da (lo q'!e liquidba~ ~
6'tlidad de desarrollo de las artesaruas Y pequenos. esta
en....,
donde existian), los norteamericanos debieron estll!.1ular su propia
roducclón para salir adelante. En 1780, ni España, ni Holanda,
~ Francia estaban en condiciones de suplir a Inglaterra en numerosos rubros manufactureros. Situación que habrá de prolongarse
-con altibajos- hasta 1815, debido a las guerras europe~·J'S:
1816, los núcleos Industriales 1ocaies_ habrAn crecido lo
I en
para Imponer, entonces, leyes proteccionistas.
Por otro lado, todo esto fue factible por el tipo de eco?.?~
que habla germinado y desenwelto en el Noreste. Estim....._
además por el interesante mercado que se articulaba en las. ex colonias que en 1790 contaban ya con cuati:o mlllonesd de
Merca'.do que se ampliará drásticamente en las déca as
c es
siglo XIX· el alto crecimiento vegetativo y las formas que asuml6
la coloni~ción en el Noreste --que será Imitada en el N9roeste, •
los territorios aue desbordan el río Ohio- conformarán en poco
tiempo una población de no despreciable importancia para la época.

~ªt~tan:

Es perceptible también aue las características que guardó el
asentamiento colonial en los Estados Unidos no resultaron universales. Más que una conquista con reducción ~e grupos aborigena
para someterlos como mano de obra -al estilo espafiol-, o C111
control de las sociedades autóctonas para el manejo de su tierra '1
su producción -como los mismos Ingleses hicieron en la India-,
en Estados Unidos se dio una colonización en sentido estricto:
llegada de grupos humanos muy densos; .que se fueron amp
por las razones citadas. Con las claras diferencias existentes entre
Norte y Sur.

na:

Al perseguirse un objetivo que a veces escapaba a .la exclus191
ambición económica, muy impregnado de elementos _ldeol6gieOI
-religiosos, polltlcos- la zona de colonización se convirtió en UD
verdadero centro de atracción que Influyó paralelamente en o~
pa1ses europeos Y atrajo vastos conglomerados de personas.
geografia -en °el caso del Noreste- favoreció esta situaci~J!
Apalaches se transformaron en una barrera para los irunlr;uu¡;;
que debieron concentrarse durante un cierto tiempo para luego
zarse a atravesarlos con eficacia frente al permanente peligro indlO,

112

El tipo de propiedad agraria en el Norte y en el Centro faci¡litó simultáneamente el desenvolvimiento de lo que seria una clase
media agropecuaria, de vital significación para el desarrollo capitalista autónomo. Frente a la deformación económica del Sur, con
neta orientación hacia el exterior, sin Interés por el despegue industrial, los sectores agrarios del Noreste -y en el siglo XIX, los que
ocuparían el Noroeste- se preocuparon crecientemente por el abastecimiento de las ciudades, de su desarrollo como mercado y de la
absorción de su producción de articulos manufacturados. Esto será
vertebral. En el siglo XIX -frente al estancamiento latinoameri•
cano- Estados Unidos logrará por ooa parte los más altos niveles
de eficiencia· agricola en el mundo, gracias al Incentivo del mercado
de sus urbes Industriales; por otra parte, ese sector agrario será
un inagotable consumidor de la producción fabril. Esta es la fun.
ción formidable que cumplirá el mercado interior, derivado de maneras especificas de colonización, de la forma que adoptó la economia del Noreste en su etapa colonial, gracias a su autonomla y su
desligamiento de los mercados Internacionales.
En el momento de la Independencia, Estados Unidos era un pafs
fundamentalmente agrlcola desde el punto de vista de la cantidad
de gente que trabajaba y vivia de la tierra. Pero estudiando de
manera global su economla, la nueva nación presentaba un gran
movimiento comercial y un notable poder marítimo. La Industria
ofrecla un estado aún Incipiente, y a nivel doméstico no se babia
desligado del agro.

UNA ALIANZA PROVISIONAL
Al desatarse la revolución de Independencia, pues, ya estaban
configuradas las dos sociedades que se enfrentarian en la guerra de
Secesión,. 85 años más tarde.

Sus formas sociales y económicas hablan hecho emerger "dos

paú¡es". Con diferentes sistemas de producción, dístintos Intereses

económlcos (aunque, muchas veces, no incompatibles), diversa dJrec.
clón de sus econ~mlas y vinculos con el exterior, con relaciones so~ . y de propiedad que se Irán tornando antagónicas y con una
disimü concepción del mundo.
Para el Noreste, asl, cumplimentar el requisito impuesto por la
declaración de Independencia de que "todos los hombres · nacian

113

�Iguales" no era Inconcebible. Por Jo menos, desde el punto de vista
de que un hombre no es dueño de otro como si fuera una cosa,
un mero Instrumento de trabajo. Su acentuada proclividad hacia
una economla armónicamente capitalista, basada en derechos y deberes inherentes a una democracia burguesa, con mano de obra asalariada y una adecuada división de la propiedad agraria, respondla
a una sociedad en la que la esclavitud no tenla cabida.

Pe~ es evidente que el empleo del negro se habla convertido
para esta época en un elemento básico de la economla y sociedad
sureñas. Aún cuando esta institución no habla arraigado en la manera que Jo baria para mediados del siglo siguiente -con el auge
del algodón- su importancia para el funcionamiento y sosten de la
clase dominante meridional era vital. Además de· las cuantiosu
Inversiones que representaba, su supresión habrla obligado a implementar otras formas de producción, con la consiguiente capacitación
de un nuevo tipo de mano de obra y adecuadas técnicas complementarias.
Esto tiende a explicar por qué en el muy liberal Estados UnidOI
de fines de siglo xvm no se desterró la esclavitud. Las normas
dictadas por el congreso se cumplieron efectivamente en el Noreste
(y se prolongarla esta situación en el Oeste libre), pero funcionlirOn
escasamente en el Sur. Y desde 1793, cuando se inventa la despepltadora de algodón y este cultivo se torna de gran rentabilidad,
se desechari abiertamente cualquier posibilidad de suprimir el tra•
bajo esclavo. Para 1860 habrá en Estados Unidos cuatro millones
de negros, frente a los 700,000 que se contablllmban en 1790.

Desde el punto de vista socioeconómlco, la revolución destrlJYÓ
resabios feudales que existian en algunas Instituciones y formas de
propiedad y herencia de la etapa colonial. Se opouian al desarrollo
de las fuerzas productivas internas y a la formación de sectores
Intermedios agrarios, de gran pujama.
Pero la esclavitud emergia como un elemento indispensable para
la producción afincada en el Sur, reglón que ya tenia un ~ peso
económk:o y polltico (que crecerá notablemente en el siglo siguiente).
Y que, además, habla contribuido decididamente en la Independencia y estructuración del nuevo pals, especialmente la Virginia del
aristócrata Jorge Washington.

1776 obligará, pues, ~ µna alianza entre ambas reglones. Peto
este acuerdo será coyuntural, por mutua necesi¡:lad. Cuando· la es-

114

clavltud se ~?rme en freno real de la expansión nortefla
cuando se evidencie como fundamento troncal de una regió ' y

=n: :C.:~~-

nación (lo que provocará la guerra de ns:

NECESARIO, NO SUFICIENTE

~esln~sltuaclón económica y .sociaÍ del nuevo pa1s. Con
mento determinad~ ~~f ~~::_contradictorias en un mo~ Noreste, alejado de los condicionamientos que imponla el

tente po~~~~~ ,:::_i:_os metropolitanos. Impoeconómlcamente "atrasada" pe'ro
por 10 tanto una sociedad
lldades tendrá 1 base d '
que en su atraso Y en sus necea
e algo que el Sur nunca logrará.
pensión mu&gt;: clara. a la autonomla, que se alimenta adeniás~e
~:,eol6gic;5 ate~dibles . . Sociedad e~ la que se da un ti¡x;

P:~ tiiro~==;; =ci~~ei~n:

~ " : s e l ~r1~r:11d,
maneras e encarar la consecución de 1
tos
no se pueden importar por aquella "pobreza".
e emen
que
ameriDiferente en su contextura qe Jo que cr1sta11zó en otras áreas
canas -y en el propio Sur- el Noreste guardari
formación que bien puede caracte~
aU
una con=niales. Y de esa atipicidad emergerá cr:~rrnda:n
' en el siglo XIX- de transformar a Estados Unid
•
nación realmente autónoma con un slstem
os en una
en su propio mecanismo y •dinámi~ intern~.de producción basado

~~:r:

=

apo::¡n~ur,es Yfactible
todavla en 1790. Por eso aún se necesita el
se lo requiere inclusive como respald
óml
~rcado Y co~o fuente de materias primas. y ~~efio

r.:

boa paises'prlmera allanza1 que flf!aJmente se romperá cuando "amse 1aneen hacia objetivas antagónicos.

clón ~~cc:;'1bpretenslón de convertir a Estados Unidos en una na-

~~~t~cfrlmarlo~:
~~ri:-:=.r;:o
=~\! :is~: ~:
P
as a potencias industrializadas ta

tan bl

en conocemos los latinoamericanos.

'

rea que

115

�En el Noreste se ha construido una forma de producción prefabril y agraria que bien puede compararse a la de paises europeoe
en sus Instancias previas a la revolución Industrial. Allí, el productor es dueño de sus medios de producción y dueño de lo que elabora.
"Inglaterra no exportó directamente a F.stados Unidos sus formas
de producción más desarrolladas, sobre todo en el sector Industrial.
Norteamérica fue ante todo una colonia Inglesa. La base a partir
de la cual se desarrollBlÍlII, no sin enfrentamientos, la nación Y el
capitalismo norteamericanos es la pequeña producción mercantil,
esencialmente agrlcola y artesanal As!, en 1790, el 95 por ciento
de la población de Estados Unidos era agrlcola. Norteamérica debió
sacudir la tutela colonial de Inglaterra (guerras de 1775-83 Y de
1812-14) para que las trece colonias -pequeña fracción del futuro
territorio nacional- pudiesen declararse Independientes Y comenzar,
a partir de ,1a pequeña producción mercantil, una evcluclón ecooomica y social relativamente autónoma. Era el comienzo de una ·revolución nacional burguesa, que pennlte la Instauración del modo de
producción capitalista a escala de una sociedad determinada", define
Roger Dangeville &lt;•&gt;. Analls!3 que luego agrega: "En resum_en, la
pequeña producción mercantil que dominaba los Estados Umdos a
fines del siglo XVIII no era suficiente para asegurar el triunfo de
la revolución norteamericana, puesto que precisaba una nueva conmoción para que se desarrolle en vasta escala la producción capitalista, basada ante todo en el trabajo asalariado, y ya no en el
trabajo del productor-propietario, para el mercado".
Dangevllle se refiere seguramente al Noreste, pues el Sur no
guarda esas caracterlsticas. Y en cuanto a · la ''nueva conmoción",
ella se precipitaré con la guerra de Secesión, que junto con una
contienda civil y militar significó una profunda crisis económica,
madre de un vigoroso y ya lndetenlble desarrollo del capitalismo.

Las bases dadas en el Noreste no surgieron en otros territorial coloniales, por lo_general más parecidos al Sur con su especialidad de monoexportador ligado a potencias externas; que sustentaba a una clase social abiertamente anti-Industrial.
En aquella atlplcldad del Noreste estuvo el origen del posterior

delarrollo norteamericano, del que surgirá una burguesia-naclona,Jlndustrlal con capacidad suficiente para derrotar -por medio de una
cruenta guerra civil- a la retardatarla aristocracia meridional.
Burguesfa que -al fundamentar su crecimiento y consolidación en
el mercado lntern~ no podía tolerar la escisión de la nación auspiciada por los sureños. Y menos aún, los cada vez más peligrosos
Juos que los algodoneros mantenian · con Inglaterra, la ex metrópolis, a 1a· cual no molestaba que los plantadores edificaran una nación ''independiente", al mejor estilo de lo que hicieron en otras reglones de América ciertos grupos oligárquicos.

NoCal:
1-Plulkner, H&amp;rold tJnderwOQd, "Blstorl&amp; ll'col16mlca de loe Zatadoll Unldoe",
edtt. Nova, Buenoo Aires 1981, ptp. '12, 83, 84.
t-llanlouz, Ji'aul, "La Revolución Indllltrlal en el siglo XVIII", ecllt. Agullar,
Kadrld 19C.
1.-Robertaen, Roa, "Hlstorla de la Bconomfa Norteamericana", ecllt. Blbllogriflca
Omeba, Argentina 196'1 ,pég. lff.
f,-llangeville, Roger, en Introducción a ll(a.-,.,.Engels, "La guerra civil en loo Esta•
d0I Unldoo", ecjlclones La ROia Blindada, Buenoo Aires 1973, ~- VIII.
•- Un trabe.Jo 1114a amplio y detallado, que Incluye el aná1llls del periodo que
corre entre la Independencia Norteamericana y la guerra de Beceslón, llllede
111C0111larse en cerutu, Mario, ''La Etapa colonial en loo F.stadoo Unldoo. SU
lllfluencla ·decisiva en un caao de desarrollo capitalista autónomo en terrltorloo
eolonlales". edición mlmeogra!lada de la Pacultad de Pllooofla y Letras de la
'Dnlnnldad Autó110111&amp; de Nuevo León, Monterrey 1976.

· Lo que se ha pretendido sugerir en este trabajo, muy brevemente &lt;&amp;&gt;, es que la configuración social y económica del· .Noreste
resultó decisiva para el desarrollo que se plasmari en Estados Unidos .en el curso del siglo XIX. Pero se advierte que esta fue una
condición neeesarla pero no IIUficiente. SI Estados Unidos se hubiera
Insertado con esta estructura económica relativamente atrasada, muy
débil aún, en un mundo sin convulsiones, con Inglaterra dominando
los mares y con sus manufacturas Inundando todos los puertos,
serla dificil asegurar que el proceso hubiera coronado como lo hizo.
A la condición necesaria -por lo tanto, Insustituible- de la etapa
colonial debieron sumarse elementos que facilitaron que et proceso
fructifi~ más allá de este período.

116

117

��INHIGBACION Y Dl!'8ABBOLLO INDUSTRIAL
NUEVO Ll!lON (1895-1980)
Mario l'éres Delgado

Al presentar algunos resultados prellmlnares, que se despren-

den de la investigación "Anéllsls Demogri.flco del Siglo XIX (1820-

1910). Nuevo León", actualmente en curso, esperamos estimular
reflexiones sobre el tema del presente articulo.

A causa de la riqueza del material acumulado en la antes mencionada, hemos decidido tratar, primeramente, el tema de la lnmlgraclón desde otros estados de In República Mexicana hacia Nuevo
León. En el periodo Investigado hemos encontrado únicamente dos
censos que proporcionen estos datos: 1895 y 1900. Por lo escaso
-cuantitativamente- de las fuentes, optamos por trabajar aqul monogré.flcamente lo relacionado con la inmigración.

El material básico para el presente son las Memorias e Informes
de los gobernadores del Estado de Nuevo León, que se encuentran
en el Archivo General del Estado de Nuevo León y cubren el periodo 1828-1968 m.
Los datos sobre lnmlgraclón desde otros estados de la República

.Mexicana hacia

Nuevo León, únicamente se encuentran en dos cen-

121

�rorrespondlentes al periodo de gobierno del Genetra~jBer::'
La falta de mAs lnfonnación nos obliga a
ar
•
m~te· el final del Siglo XIX, periodo Importante porqueustriaquéalllad
directamente relacionada con el auge económlro e lnd
e
época.

808

Re es

es:

La lnml¡n-ación se dirige hacia ciertos polos de atracción en ~
Interior del Estado: sea hacia centros Industriales en desarro)lo,
sea hacia 1-0nas agricolas y ganaderas ya desarrolladas.
En el caso particular de la ciudad de Monterrey Y el municipio (
de Santa Catarlna, la población es atralda p~clpalmente por la
Industrialización y por la posición geográfica pnvlleglada.

La Inmigración hacia otros municipios (romo Linares, Galr"9
y Lampazos), obedece a otro tipo de estin1Ulo, reflejando un esarrollo diferente de tipo agrlcola y ganadero.
Las motivaciones socio-económicas que. están a la base de la
Inmigración hacia Nuevo León, reflejan Zaunatecascrlsls =ó~I~c1:
estados romo San Luis Potosi, Coahulla,
ca
•
.
es parecida a la observada por A. Moreno Toscano Y E. Florescino.
"al Inhibir o afectar la-circulación regional de productos, el ferrocarril desencadenado 'efectos depresivos' en la economla de los pequeños productores locales, quienes satisfaclan. mercados lnbtralcio 11¡.
te
·onales Estos efectos se observan también en las po a ones
~as y °medianas de El Balío, las cuales experimentaban un
~nso de habitantes entre 1877 y 1910. Depresiones semejantes
sufrieron los poblados situados a lo largo de las antiguas rutas
circulación que al ser abandonados o reducirse el trafico rome
en ellos af~ron la vida de las poblaciones que dependlan del ca•
mino y sobre todo los pequeños y medianos agricultores, artesanos.
fabrl~tes y rome~lantes provinciales quedaron en desventaja, puesto que el cambio y el mejoramiento de las rutas trajo consigo~
cambio en los mercados, el crédito y la ciréulaclón al que no esta
adaptados" &lt;2&gt;.

re/!j

En este trabajo utilizamos la rorrelaclón de rango, (usando la
fórmula de Spearman), para obtener Indicaciones precisas acerca de
la Importancia de la lnml_gración en todos los municipios del estado
y de la variación de ésta en el periodo 1895-1900. También p~ntaremos un mapeo de dicha Inmigración de !lcuerdo ron los os
1
censos estudiados. Esta metodoloipa nos permitirá sacarll
nes fundadas sobre la relación existente entre desarro o econ

con~:i:

y aumento de población.

Podemos observar, a finales de siglo pasado, 1890-1900, en el
F.stado de Nuevo León, un auge económiro y demográfiro romo
resultado del ~ento de las industrias textil, metalúrgica, cervecera Y otras, ronforme al censo estadlstiro de la Memoria de
1904 del General Bernardo Reyes. "El valor total de la producción
que se refiere esta noticia, es el de $ 28.475,225.00 cts., y el número
de operarios asciende a 12,468 hombres y 704 mujeres" &lt;3&gt;. Los
datos anteriores corresponden al total de los municipios del Estado.
Entre 1899 y 1904, según las Memorias del General Bernardo
Reyes, en las leyes de fomento se decretó que el estado favoreció
especialm.ente el desarrollo industrial "Las leyes que principalmente
han favorecido la Industria del E.ffildo, son las que fJlcultado al
eJec:utivo para hacer conceslo'1es sobre bases generales a empresas
diversas, exo11erándolas de contribuciones por un tiempo dado, según
el capital y ramo de industria a que se dedique, y con garantla que
BSegure el cumplimiento de sus contratos" m.
As1 el E.ffildo puso en movimiento este proceso industrial recurriendo a las necesidades de inversión de capitales ociosos precedentemente acumulados y empujando a grandes comerciantes hacia
el sector productivo. Frédéric Mauro informa que a los años comPl'l!lldldos entre el periodo 1890-1900 "Se les puede estudiar de dos
maneras: a) por el número de empresas. Entre 1891 y 1900 se
crearon en Nuevo León 101 empresas, lo que da un promedio de
10 por año. Entre 1951 y 1964 surgieron 1934 empresas; promedio: 193 por año. Y b) por el monto de Inversiones:

Periodo
1891-1900
1851-1960

Monto de Inversiones
deflaslonadas

Promedio
anual

$ 90,000.000

$ 9,000.000

"498,000.000

El segundo periodo muestra

1H1

"49,800.000

aumento de 5.5. veces sobre el

Primero. En 1900 el monto acumulado de las Inversiones deflaslona
das ascendía a 90 millones de pesos, en 1960 a 800 millones; el
~ciente de crecimiento es, pues, de 9. Estas cifras, al Igual que

dé las empresas, no toman en cuenta ni las empresas que exlsde 1891 ni las que desaparecieron en los años que me-·
~ entre 1891 y 1900" &lt;5&gt;.

~~ antes

122
123

�Profundizar sobre el desarrollo Industrial no es nuestro propósito sino analizar factores que influyeron en este proceso, en part!cuÍar el elemento demográfico. Con este propósito presentamos
los datos relativos a la población del Estado de Nuevo León Y de
su capital Monterrey; más adelante ahondaremos en los detalles de
la lrunlgración de otros Estados de la República Mexicana hacia
Nuevo León.

roENTE: Archivo General del Estado de Nuevo Leon Memorias del
General Bernardo Reyes, 1895-1900.
'

m

CUADRO

l'OBIACION DEL ESTADO DE NUEVO LEON EXCLUYENDO

IIONDBBEY.

CUADRO I

POBLACION DEL ESTADO DE NUEVO LEON 1891-1900.

MtO
1891
1892
1893

POBLACION
287,280
290,673
295,382

294,709
307,856
327,957

1894

1895
1900

VARIACION
+ 3,393
+ 4,709
1,675
13,147
20,081

+
+

AUMENTO TOTAL

POBLACION

AA&lt;&gt;

DEL Em'AOO

1891
1900

287,280
327,937

POBLACION
MONTERREY

-

41,154
72,963

PARCIAL

246,126
254,974

FUENTE: Archivo General del Estado de Nuevo León, Memorias del
General Bernardo Reyes, 1895-1900.

40,657

Pasamos ahora al análisis de la irunlgración hacia Nuevo León.

CUADRO I

FUENTE: Archivo General del Estado de Nuevo León, Memoria del
General Bernardo Reyes, 1895-1900.

TOTAL DE INMIG&amp;\NTFA

Observemos en el cuadro I un rápido crecimiento de la población del Estado. El cuadro II nos presenta el mismo fenómeno en
la ciudad de Monterrey.

AA&lt;&gt;
1895
1900

INMIGRANTES
43,970
41,971

CUADRO II

FUENTE:
POBLACION EN LA CIUDAD DE MONTERREY 1891-1900.

.uto
1891
1892
1893
1894
1895
1900

124

POBLACION
41,154
41,051
40,836
40,367
55,893
72,963

VARIACION
103
215
469
15,526
17,0'lO

+
+

AUMENTO TOTAL
31,809

Archivo General del Estado de Nuevo León, Memorias del
General Bernardo Reyes, 1895-1900.

Para anallmr el desglose de los contenidos de los dos censos
~las utill7.aremos 11! fónnula de Speannan, que nos permite calcu..n.... posibles variaCJones entre los dos censos. Stephen Shao des......, claramente las caracteristlcas de esta fónnula:
"Correlación por rango. La relación entre dos variables puede
: ª'r!mda
de acuerdo con ·los rangos de los v.alores de cada variavalores pueden ser ordenados sobre bases cualitativas,

125

�cuantitativas u otras esténdares establecidos por una persona. Lu
ventajas de usar los datos ordenados en el análisis de relación •
muchas, tales como:

l. El cálculo de la medida de la relación para los datos orde,,
nados, llamado coeficiente de correlación por rangos y denotado par
rk, es simple. EBte hecho es cierto, puesto que los datos ordenadal
son un conjunto de números simP,les ordenados.
2. Pueden evitarse limitaciones sobre muestras extraidas de
poblaciones, las cuales no están normalmente distribuidas o pueden
no tener distribuciones. No hay supuestos acerca de los parimet:ftll
d~ esos tipos de poblaciones. El método empleado en el ~áJisis de
correlación por rangos, frecuentemente llamado método no param6,
trico, proporciona, por lo tanto, manera de hacer inferencia estadfl.
tica.
3. Los datos ordenados pueden obtenerse de los elementos, loa
cuales son dificiles de expresar mediante· medidas exactas. Por
ejemplo, es más bien una tarea dificil medir exactamente la conducta de cada vendedor en un grupo. Sin embargo, pudiera ser un tra•
bajo simple para el gerente de ventas ordenar la conducta de cada
vendedor.Un coeficiente de correlación por rangos ampliamente usado •
el coeficente de Spearman. Se escrbe:
6
r~ = -1 -

:E d2

n(n2 - l.)

(6)

En los cuadros V y VI, se presentan los resultados de la apllcación de la fórmula mencionada a nuestros datos. Los cuadros que
estAn ordenados de la siguiente manera:
CUADRO V. En la primera columna, los municipios d e l ~
de Nuevo León. En la segunda y tercera, los inmigrantes de los Eatados de la República Mexicana (1895-1900). Cuarta, quinta, sexta
y séptima columna, aplicación de la fórmula de Spearman para
calcular el coeficiente de correlación por rango. EBte cálculo arroja
una casi perfecta correlación entre los dos censos comparados.
CUADRO VI. En la primera columna, _los Estados de la República Mexicana. Segunda y tercera, el total de inmigrantes en el

126

F.stado de Nuevo León. Cuarta, quinta y sexta columna, la aplicadón- de la fórmula de Spearman. Resulta también de este cálculo
una correlación casi perfecta entre los datos que nos dan los censos.
CUADRO V

TOTAL INMIGRAN'RS EN CADA MUNICIPIO DEL ESTADO
DE NUEVO LEON.
MUNICIPIO

1.-Abasolo
2.-Agualeguas
3.-Allende

4.-Apodaca
5.- Aramberri
6.~ Bustamante
7.- Cadereyta Jiménez
8.-Carmen
9.- Cerralvo
10.- Ciénega•de Flores
11.- Colombia

12.-China
13.-Dr. Arroyo
14.- Dr. Coss
15.- Dr. González
16.- Galeana
17.-Garcia
18.- Gana Garcia
19.- General Bravo
20.- General Escobedo
21.- General Terán
22.- General Treviño
23.- General Zuazua
24.- Guadalupe
25.- Higueras
26.- Hualahuises
27.- Iturbide
28.-Juárez

29.- Lampazos

30.- Linares
31.- Los Aldamas
32.- Los Herreras

1895

1900

1
79
87

64

~l
702
281
1436

598
50

295
325
4270
9
161
1825
718
473
196
127
432
129
183

304
81
160
244
111
-1507
2322
39
57

4
72
46

886
435
988

68
266
7
420
150
2924
15
76

1158
808

334
199
104
152
47
93
202
76
7
59
88
1562
1482
24
31

48
41
39
21
12
25
6
49
13
43
24
22
2
47
32
4
11
16
30
37
18

36
31
23
40
33
27

38
5
3
44
42

48
37
35
41
8
14
6

36

o

4
4
20
.4
11

o

o

16
16

400
16
121

o

13· 169
36
19
6
46.5 3.5 12.3
64
16
8
25
27
5
2
o o
4
45
2
2.3
33.5 1.5
1
5
1
1
10
1
18
2
4
24
6
36
29
64
8
26
8
64
40
4
16
30.5 0.5
0.3
23
o o
33.5 6.5 42.3
46.5 13.5 182.3
39
12 144
32
6
36
3
2
4
4
1
1
44
o o
43
1
1

127

�45
10

49
9

455
828
36.- Montemorelos
19225 23987
37.- Monterrey
93
238
38.-Paris
60
142
39.- Pesqueria Chica
166
145
40.- Rayones
606
569
41.- Sabinas Hidalgo
423
445
42.- Salinas Victoria
203
43.- San Nicolás de los G. 348
40
24
44.- San Nicolás Hidalgo
946
1138
45.- Santa catartna
228
231
46.- Santiago
144
259
47.- Vallecillo
530
~
48.- Vlllaldama
364
391
49.-1.aragoza

9
1
28

13
1
30.5
38

34.- Mier y Noriega

35.-Mina

r

11(1881.8)
'8(48-1)

11360.1

= '9(2401-1) =

723

1171

11360.I

=

48(2400)

1

20

35
34
14
17

20
46
8

29
26
15
19

11360.1

11'1Nt

=

25
11
15
22

42

7
21
28
12
17
O.Cl8

N.-MORELOS
LEON
0.-OAXACA
P.-PUEBLA
Q.- QUERETARO
R.- SAN LUIS POTOSI
S.- SINALOA
T.-SONORA
U.-TABASCO
V.-TAMAULIPAS
W.-TLAXCALA
X.- VERACRUZ
Y.-YUCATAN
Z.- ZACATECAS

16
1
169
16

4
1
13

3
817
249

33

33.-Marin

4

o

2.5
3
9
3

o

6.3
9
81
9

A
◄
16

2
2
4
1

1

8

64

3

g

2

4

= 1-0.Cl8

=

OJl

General Bernardo Reyes, 1895-1900.

1

16
7

6036
20

~

93

95
21600
21
28
3

5520
5

74

125

3
3440

6
3616
164

196
1

3

u

6

6(45)

270

30(302-1)

26970

21
1
18

-

0.01

o
o

21
1
19
16

15
13

1
1
2

23

15
2
22

2

18

25
4
22
16

~

5

2

20

2

o

4

26
14
25
5
12
28
22

29
5
12
30

26

-

o

4

2
4

o
o

2
4

0.99

6(45)
30(302-1)

TOTAL DE INMIGBANTES POR :rB'tADOS DE 1A BEPIJBLIOA

nJENTE·.

MEXICANA.

128

22

21
283481

1

CUADRO VI

A.-AGUASC~
B.- CAMPECHE
C.- COAHUILA
D.-COLIMA
E.- ClilAPAS
F.- CHIHUAHUA
G.-DURANGO
H.-GUANAJUATO
l.- GUERRERO
J.- HIDALGO
K.-JALISCO
L.-MEXICO
M.-MICHOACAN

34
102
149
22941

B'.-T. BAJA CALIFORNIA
C'.-TEPIC

FUENTE: Archivo General del Estado de Nuevo León. Memorias del

ESTADOS

260608

A'.-DISTRITO FEDERAL

4

2

20

:t&lt;t.- NUEVO

1895

1900

557

622

4

7364
28
4

284
754

o

6639
8
1

233
561

9

Zl
3
19

28
11
8

8

30

3
24

29
11
9
6

1156
23

6
24

20

940
407

57
939
382

133

158

7
10
14

10
13

1110
9
52

17

17

7

1

3

o
5
1

o
1
o

dtEstado
de Nuevo León. Memoria del
yes, 1895-1900.

Archi 'Be~
Gen
Gene;;;
o

Podemos comprobar por edi d
centra el proceso de inmigraci~n e~ e esta correl~ción cómo se conrrollo económico, agricola, ganadero~d=.pios, polos de desa-

Durante los años de 1895-1900 1 M .
emigrantes son los siguientes:
' os tm1cipios que atraen mis
CUADRO VIl

4

MUNICIPIOS QUE RECIBEN MAS DE 1,000 EMIGRANTEs

1

Monterrey

o
o
o

MUNICIPIOS

1895

1900

19,225

23,987

129

�Dr. Arroyo
Linares Galeana
Lampazos
Cadereyta Jiménez
Mina
Santa Catarlna

4,270
2,322

1,825
1,5&lt;Y1
1,436
1,171
1,138

2,924

1,482
1,158
1,562

988

249

de 1900. (Cfr. cuadro V) .
Observemos ahora cuáles son los principales Fstados de origen
de los Inmigrantes, en orden de importancia.

946

FUENTE: Archivo General del Estado de Nuevo León, Memoria del
General Bernardo Reyes, 1895-1900.

CUADRO IX
EMIGRACION DESDE OTROS ESTADOS HACIA NUEVO LEON.

Los Municipios del silr del Estado, -&lt;:Orno Galeana, Dr. Arroyo,
Linares, etc.-, son polos de atracción por su desarrollo agrlcola.
En el caso de Monterrey, la Inmigración es sumamente importante,
a causa de su desarrollo Industrial y comercial. El municipio de
Santa Catarina ·atrae población por las mismas razones que Monterrey, y por su collndancla con éste.

FB Interesante ver el aumento o disminución de la Inmigración,
en el valor absoluto, entre el censo de- 1895 y el de 1900. Hay una
disminución en los 49 Municipios. El número total de Inmigrantes
pasó de 43,970 en 18951 a 41,971 en 1900. Fato significa que el proceso de concentración de la población en un número siempre mú
reducido de centros urbanos, arrasó notablemente en los .últimos cinco años del siglo XIX. Particularmente importante el caso de Monterrey, como se nota en el cuadro VIII.

ESTADO

1895

1900

San Luis .Potosi

22,941

21,600
6,639
.5,520
3,616
1,156

Coahulla

Tamaillipas
7.acatecas
Guanajuato

7,364
6,036

!;440
1,110

FUENTE: Archivo General del Estado de Nuevo León, Memoria del
Gral. Bernardo Reyes, 1895-1900.

FUENTE: Archivo General del Estado de Nuevo León, Memoria del
Gral. 1;3ernardo Reyes, 1895-1900.

El impulso estatal a la industrialización y otras actividades empresariales, atraen inmigración desde los Estados más cercanos a
Nuevo León: San Luis Potosi, Coahuila, Tamaulipas, Zacatecas. Fste
fenómeno es también favorecido por la crisis de las economías mineras de esos Estados, que ponen a disposición mano de obra no
especializadas. "Para operar, las nacientes fábricas requerian de
energía humana, de lo que posteriormente ha venido a llamarse, fuerza de trabajo. Las caracteristicas de esta fuerza de trabajo eran
también distintas de las requeridas por el sistema artesanal existente. No se necesitaban capacidades específicas; simplemente fuerza, energía humana, para mover las máquinas, cargar carbón, etc.
Para ello, era preciso disponer de un creciente número de personas
carentes de todo, excepto precisamente de su energía, de su fuerza
física. La única población disponible para ello era precisamente la
que venia siendo desplazada del campo". m

Los Municipios Dr. Arroyo, Linares, Galeana, Lampazos, Cadereyta Jiménez y Mina, que tuvieron más de 1,000 inmigrantes en el
censo de 1895, pierden población en favor de Monterrey en el censo

Presentamos ahora dos mapas que corresponden a los censos
1895 y 1900 que permiten observar con más claridad cuales serian
las zonas de atracción de Inmigración.

CUADRO VIII
INMIGRACION HACIA LA CIUDAD DE MONTEBBEY
Alío

Inmigrantes

1895
1900

23,987

130

19,225

131

�BLANCO

RAYADO
CUADRICULADO

, '

~\.·~v
~·-'-t.

132

133

�CONCLUSION
En la historia de Nuevo León el final de Siglo XIX es uno de
los periodos de mayor Importancia, digno de ser ampliamente estudladcr y analizado muy detenidamente en tra~oa posteriores.

El cambio estructural económico y social a partir de finales de
Siglo 1,111511do, h ~ nuestros dlas, este fenómeno de movimiento de
población, la Inmigración de otros Estados de la República Mexicana
hacia Nuevo León, desempeña un papel importante.

El desarrollo económico, social y administrativo del Estado Y,
en especial del núcleo de atracción industrial de la ciudad de Monterrey y sus municipios colindantes, engranan tma transformación económica de importancia fundamental para explicar el auge actual ~
la región. "A finales de siglo, Monterrey habla experimentado una
completa transformación: En 1898, se registraron un valor de
$19,815,000. en establecimientos industriales; sin embargo, es necesario destacar que no sólo se debió el desarrollo económico de la
ciudad debido al gobierno de Reyes, sino que Intervinieron otros
factores de gran importancia como el Arancel Me. Kinly -ya men•
clonado-; la construcción de ferrocarriles; la afluencia del capital
exterior; la consolidación de Poder Central en la región; leyes proteccionistas a la industria; capitales fuertes que ya exlst!an en la
ciudad originados desde 1895, etc." &lt;B&gt;
Todos estos factores transformaron la economla de pastoreo Y
agricultura en Industrial, haciendo de la reglón un centro dlstrl·
buldor de gran Importancia por su situación geogréflca, sus ferrocarriles y comunicaciones hacia Estados Unidos y diferentes rumbos
del pals.
No podemos afirmar cuándo los imnbrrantes llegaron a Nuevo
León, solamente sabemos que habla 43,970 emigrantes en 1895, Y
41,971 emigrantes en 1900, nacidos en otros Estados de la Repú•
bllca Mexicana.
La Inmigración debe situarse, para ser adecuadamente com·
prendida con amplitud en el proceso de cambio -Industrializacióndonde hay acumulación de capital hay crecimiento demogréflco. De
tal forma se da este fenómeno que desempeña un papel importante
para el desarrollo del capitalismo: "con anterioridad, en especial en
las últimas décadas del siglo pasado y la primera del presente, tuvo
lugar cierto desarrollo industrial, especialmente en la ciudad de
Monterrey y en la capital, con el consecuente crecimiento de la población de las mismas debido en gran parte a movimientos migra·
torios." &lt;9&gt;

134

Notu:
l~Arcblvo General del Estado de Nuevo León. Zona 38 Memorlu e Informes
los Gobernadores del Estado de Nuevo León. "Loe datos se refieren a1 total
penonas nacldaa en otros Estados y residentes en Nuevo León en el allo del

:l:

-·

2 ~ o 'l'OSCANO, A. Y E. FLARESCANO. El Sector utemo 11&amp; - 1 ·
Deporjam_,¡.¡ 1 Becesenal ele México (1521-1910). Cuadreno de trabajo del
ento de Investigaciones Hlatórlcaa I.N .A.H., 2a. Ed., .México 19'14, p. eo.
I.-RJ:YIS, BERNARDO. Momoda,t 190f. Tomo l. p. 575.
4~REYBS, BERNARDO. op. el&amp;. p. XXIX.

1.-BARKIN, DAVID, Loo Benelldarloo del »-rroUo Bep)aal.
No. 52. la. ed. México 19'12 p. 106.

Bep Betentoo

·

8--sHAO, BLEPHEN P . Estadlstl,a para flCOJlomlltaa admlDIIU'a.donl ele ..,,_
Herrera Hnos. 19'14 P. ~-

7,--BTERM, CLAUDIO, Las mlgraclonea rmal-urbaaa&amp; Cuaderno del centro de
eotudloa IOClológlcos No. 2. El Ooleglo México, 19'14. p. 5.
1.-MONTEMAYOR HERNANDEZ, ANDREB. lllatorla ele Monterre1, Ed. Allt&gt;~ón de Editores y libreros de Monterrey, A, c. la. Edición. Monterrey, 19'11
P. -7.

1.-BTBRN, CLAUDIO. op el&amp;. p. 18-18.

135

��COMERCIO E INDUSTRIA TEXTIL EN NUEVO LEON
( 1852-1890)
Un empnlSario: Valentín Rivero •

Roberto C. HernAndez Ellzondo
• Ponencia presentada en el "Simposio sobre formación
J desarrollo de la burguesla en México S!glo XIX".

ADVERTENCIA
El presente trabajo, COMERCIO E INDUSTRIA TEXTIL EN
NUEVO LEON (1852-1890). UN EMPRESARIO: VALENTIN RI-

VERo, está montado básicamente en dos tipos de documentación:
la correspondiente al archivo particular de don Valentín Rivero, en
posesión del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey; y la obtenida a través de los "libros de notarios" regiomontanos del siglo XX, ubicados actualmente en el Archivo General del
Estado de Nuevo León. La primera fuente está formada por la correspondencia personal y comercial del empresario mencionado. La
segunda, por actas y protocolos de los citados libros.

139

�El archivo particular del señor Rivero consta de cente1;1ares de
cartas. Las más remotas datan de 1867, abarcando un periodo que
culmina en los primeros años del siglo XX. Actualmente, se ha trabajado sólo el material comprendido entre 1867-1890.
Los "libros de notarios" son la fuente que hizo posi~le ampliar
el horizonte cronológico de la información. Se ha trabaJad~ el período comprendido entre 1852-1876. Sin embarg~, es necesario aclarar que aún existen, sin analizar, tomos más recientes que los mencionados.
Esta fuente, sin negar su enorm~ valía, es, sin embargo,. cuantitativamente muy inferior de la prime'.8:· En ~tros trabaJos lasse
analizará el material faltante. Ello permitirá cubrir m1;1chas de
lagunas del presente proceso histórico estudiado y ampliar el esquema general del mismo.
La redacción de este trabajo no constituye, por _tant?, el ~ tado final de la investigación. Aún exist~ docum~ntac1ón sm analizar
(no sólo correspondiente a las fuentes citadas, smo a otras nuev~)
como las MEMORIAS de los Gobiernos estatales. ~gunas h~ s1 o
revisadas parcialmente. Su análisis total aportará Importante información.
La bibliografía vinculada con el tema es notoriamente escasa.
Se espera ampliarla, aunque someramente, con el ~resente trabajo
que se presentará en el "Simposio sobre la formación Y desarrollo
de la burguesía en México (Siglo XIX)", a ef_ectuarse ~n el Depar•
tamento de Investigaciones J:Iistóricas d~l _Instituto Nacional de Antropología e Historia de la cmdad de MeXIco.

VALENTIN RIVERO
No es posible conocer por ahora la fecha del a~bo a Mé_xlco
de don Valetín Rivero (español; originario de la. V:illa de Gijón,
provincia de Asturias; establecido en Monterre~, MeXICO, ~esde. mE;diados del siglo pasado· que se presume cumplió una func1~n s1gt11·
ficativa dentro del prore.m de la región), ni con cuánto_ cap1ta~ contara en el momento de hacerlo. Lo encontramos hacia ~l an? de
1852 residiendo en Monterrey y ocupando el cargo de V1ce-Consul
de España.
Sin embargo, el establecimiento del español en suelo regiomon-

140

tano data, al parecer, de una fecha más remota. Viscaya Canales

aellala m el año de 1843 como fecha de fundación de la casa "VaJentin Rivero e Hijos, Sucs.", tienda de ropa, ubicada en el centro
de la ciudad. Sólo a partir de los años cincuentas, de acuerdo con
nu~ fuentes, podemos referir algunas de sus actividades eco-

nómicas.

El caso que estudiamos es, pues, el de un comerciante que, desde
los primeros años de la segunda mitad del siglo, empezó a orientar
Inversiones hacia el campo manufacturero. Fundó, en compañía de

otros comerciantes, la que seria la primera fábrica en el Estado:
"La Fama de Nuevo León", en el año de 1854 (2) _
El local de la caS{l de comercio de Don Valentin es reclamado
en ese año por el empresario Patricio Milmo, quien se lo tiene arrendado &lt;3&gt;. La razón de ese hecho no la conocemos con exactitud.

No tenemos hasta hoy información de las propiedades rústicas
o urbanas que el señor Rivero pudo tener en esa época. Sólo sabemos que en el lapso de algunos años lograrla acumular una considerable fortuna.
Hasta entonces la economía de la región se babia basado exclusivamente en la agricultura, la ganaderia y el comerclo. La fundación de la primera fábrica constituye un hecho de importancia en
la historia económica del Estado. Es el salto de las áreas de la
especulación y la circulación a la de producción. Sin embargo, en
el siguiente decenio, el desarrollo económico regional se dará básicamente en el campo del comercio. Este conoce una gran prosperidad durante el gobierno de Santiago Vidaurri. Monterrey se convierte en un importante centro distribuidor de mercancía en el
noreste. Ello va a permitir el nacimiento de grandes capitales.

CONTEXTO
Las circunstancias que traen beneficios al comercio regional en
el periodo de 1855-1865, tienen características muy peculiares que
Jamás volverian a presentarse. La guerra de Secesión de los Estados
Unidos de Norteamérica, influye indirectamente en la economía neolo~esa. La estratégica ubicación geográfica de Monterrey, le permite ser vía de paso y distribuidora de las mercancías que los Estados del sur de Estados Unidos traen o envían a Europa. Esto a consecuencia de t¡ue los Estados norteños les tienen bloqueados sus puertos principales. Asi, por la linea Piedras Negras-Monterrey-Mata-

141

�moros, los Estados sureños sacan sus productos agrícolas (principalmente algodón) y reciben armas en cambio. "En 1865, al quedar
bloqueado el último puerto sudista (Charleston), circularon entre
Texas y Nuevo León tres mil carros dedicados a este comercio" m.

merciantes" logran apoderarse de muchos terrenos, casas y locales.

Sus capitales se consolidan; pero el comercio ya no seria el medio
propicio para acrecentarlos. En el futuro habrá que buscar nuevas
formas de inversión.

En actitud de desafío al gobierno del centro mexicano, el gobierno local logra la unión de Nuevo León y Coahuila en un solo
Estado. La aduana de Piedras Negras es una fuente muy importante de ingresos. "Por concepto de derechos en la introducción de
algodón, el jefe político del Estado recibía $50,000.00 mensuales" m.

El comercio, en general, padece aguda crisis hasta el año de
1885. Y dentro del período que partió de 1867, los capitales acumulados se orientan hacia nuevos campos: el préstamo, la minería, la
industria manufacturera, etc.

Además, Santiago, Vidaurri establece un arancel que permite la
introducción de mercancías a bajo costo. Instaura a Jo largo de la
frontera Tamaulipeca una "Zona Libre", en una franja de seis leguas
al sur del río Bravo. &lt;6&gt;.

en la fundación de la textil "El Porvenir". Sus inversiones son ya
y en mayor medida que antes, orientadas hacia la producción.

Estas circunstancias son favorables para el enriquecimiento de
los especuladores y de aquéllos dedicados a la distribución de mer•
cancías o productos agrícolas.
Sobre las actividades comerciales de Valentin Rivero en ese
período bonancible del comercio, tenemos poca información. Pensa•
mos que debe haber logrado en esa etapa un considerable desarrollo
y acumulación de capital. Esto se deduce partiendo no del análisis
de sus actividades en ese período (de las que muy poco sabemos),
sino de las realizadas justamente cuando el comercio entra en crisis.
DECADENCIA DEL COMERCIO REGIONAL
La caída del gobierno de Santiago Vidaurri y el fin de la guerra
civil de los Estados Unidos, traen consecuencias desastrosas al comercio de la región. Dejan de circular mercancías por el territorio
neolonés y la ciudad poco a poco va perdiendo su posición privilegiada como centro distribuidor. El comercio se debilita y muchas
casas van a la quiebra. Los pequeños locales entran en ruina económica. El comercio más fuerte resiste la crisis amparado en sus
grandes capitales y gracias a la dependencia que de él tiene el pequeño comercio. Al ir este último a la quiebra, el primero recurre
al juicio como medio para cobrar los adeudos. Estos se saldan con
efectivo o, en su defecto, con las existencias que aún quedasen en
el local. En ocasiones se otorgan plazos por los acreedores para que
el deudor cubra su pasivo. Para asegurarlo, tiene este último que
hipotecar sus bienes rústicos o urbanos. Es así que los "grandes co-

142

Valentin Rivero interviene en casi todos ellos. Participa en 1871

Los préstamos y las inversiones mineras, son sólo algunas más
de las actividades en que participa el señor Rivero. Hay períodos
criticas antes de 1885; pero después de este año se incrementan las
actividades de todo tipo en las que tiene participación. Las grandes
importaciones y transacciones con firmas extranjeras, la expansión
de su comercio en el ámbito nacional y el incremento en la producción textil, van a caracterizar sus actividades hacia el año de 1890.

COMERCIO
Valentín Rivero no abandonaría el comercio. Su participación
como acreedor en muchos juicios de quiebras, a partir de 1867, nos
permiten considerarlo dentro del grupo de "comerciantes fuertes"
que no son afectados negativamente por la recesión. (Entre est~s
se encuentran: Patricio Milmo, Luis G. Coindreau, "Salvador Tarr1e
y Cia.", "Degetau y Dose", "Zambrano Hnos. y Cía.", "Brach Shoenfeld y Cía.", "Madero y Cía.", etc.)
Entre los juicios de acreedores en que participa Valentín R:ivero,
podemos mencionar el llevado a cabo contra la casa comercial de
Andrés Calzado &lt;7&gt;. Los acreedores, en número de 18 (entre los
que se encuentran: "Zambrano Hnos. y Cía.", Francisco Garza F?J!·
seca, "Madero y Cía.", etc.) conceden al deudor la· espera de 3 anos
para realizar el pago. El crédito del señor Rivero es de $10,557.16,
de un total pasivo de $ 76,883.04. Para _a segurar el pago, el deu~or
hipoteca varios de sus bienes: un nego:;10 en ~l .~ercado, el mol!no
de la Purísima fincas urbanas como El retiro y otras en Villa
de García. Lo; hijos del deudor, Eusebio y Cutineo, se obligan en
mancomún y cada uno in-solidum en la hipoteca de una casa. Des-

143

�pués, 7 de los acreedores deciden adquirir los créditos de los demás.
Aquéllos se reparten entre sí los bienes hipotecados, cuar.do al final
el deudor realiza cesión a favor de ellos.

tlvo; cuyos títulos tenía depositados el señor Rivero en la dicha casa
quebrada. (9)

No conocemos la forma en la que a Valentin Rivero le fuera
satisfecho su crédito. Los señores "Madero y Cía.", se adjudican el
molino de la Purísima y, el señor Garza Fonseca, la casa conocida
como "El retiro". Respecto a los demás acreedores, ignoramos qué
bienes les correspondieran.

En 1876, "Milfans y Cía." le informa sobre el reparto de dividendos, a 11 %, a los acreedores "Alca in y Cia." y las acciones a
que procederán para cobrar sus reclamaciones en monto. Los
$14,000.00 fueron calculados al 18 %, o sean $ 18,608.00 incluyendo
los cupones no pagados. También logra el cobro de los 7,500.00 feos.,
otorgándose "Milfans y Cía." el 6% de comisión. Esa firma funge
también, desde entonces, como tutora de los dos niños arriba citados.

Otros casos en los que el señor Rivero interviene como acreedor
son, entre otros, los juicios contra Feliciano Morales y Lorenzo
Castro. Los procedimientos seguidos por los acreedores fueron seinejantes al del caso arriba citado.
En los años de 1870-1875, la actividad comercial de don Valentin
pasa por una etapa que podemos considerar crítica. De la información que nos proporciona su archivo particular, podemos pensar
lo anterior. Se observa en él un incremento muy bajo en las ventas
al mayoreo. Estas se realizan sólo en los poblados cercanos a Monterrey y recibe muchas negativas a sus promociones. Como ejemplo, podemos citar el rechazo a las propuestas sobre ventas de cajas
de petróleo que le infiere en 1873 la firma "Lavin y Deliz", de San
Luis Potosí. No tuvieron éxito, en ese año, las promociones de pieles
y comestibles.
Sin embargo, participa en esos años como acreedor en los juicios·
de quiebra de varias firmas europeas. Da poder, en 1873, a León
de Ortigosa para que cobre y exija judicial o extrajudicialmente de
los señores "F. de Lizardi y Cía.", de Londres, Inglaterra, la cantidad de .e 5,044 y 18 chelines que le adeudan &lt;SJ.
Da poder a "Milfans y Cía.", de París, Francia, para que cobre
y exija de "Alcaín y Cía.", de esa ciudad, la cantidad de 1,817.40
feos., que resulta a favor del señor Rivero según un extracto de
cuenta anteriormente recibido. Además, pide que exijan del mismo
concurso la suma de 7,500 feos., importe de una libranza girada a
mediados de 1874 por los señores Veistegui, de México, a cargo de
los señores Hottinguer, de París, a 60 d. v. y remitirlos para su ~
bro a "Al caín y Cía." Esta firma había corrido con la tutoría de
los dos hijos del señor Rivero, Manuel y Ramón, que estudiaban en
París. Además, en la misma carta-poder concede facultades para
que se pidan $ 14,000.00 nominales, en títulos de Deuda Exterior
Española Consolidada, o el pago del valor correspondiente en efec144

En cuanto al cobro en la quiebra de "Lizardi y Cía.", de Londres, concede poder a "Mtirrieta, C. y Cia.", de esa ciudad. Logran
cobrar el dividendo que reclama Rivero, de .e 5,027.56, descontando
la comisión de 2½%. "Murrieta y Cía." opera como tutor de otro
hijo de don Valentin, Juan, que estudia en Glasgow.
En el análisis de las actividades comerciales de la casa "Valetín'
Rivero e hijos, Sucs. ", se observa un incremento a partir del año
de 1876. En esa fecha se llevan a cabo las primeras importaciones
de que tenemos noticias: la casa "J. Prom y Co.", de Bordeaux,
Francia, envia a don Valentín grandes remesas de Cognac "Victoria", aceitunas y aceites italianos, pastas alimenticias, vino Didone,
conservas, sidra, etc. El transporte se efectúa, generalmente, por
via maritima hasta Nueva Orleans; y, en ocasiones especiales, hasta
Galveston. De estos puntos, por tierra, hasta Laredo. Finalmente,
de ese lugar y por carreta, a Monterrey.
Productos nacionales. muy comerciados por el señor Rivero, son
el café y el piloncillo. El café es comprado a la casa "Mijares y Victorero", de la ciudad de México. El piloncillo, en las zonas producton&gt;s cercanas a Monterrey: Montemorelos y Villa de Santiago.
La casa "Mijares y Victorero" informa continuamente de los
cambios en el precio del café. Este artículo mantenía una gran
elasticidad en su valor a consecuencia del acaparamiento que de él
se hacía en el mercado Neoyorquino. Casi toda la producción de
Veracruz y Tabasco, se exportaba a Nueva York e, incluso, a Europa. El precio del café, en 1876, tenía una oscilación durante el
año. de $ 16 a $ 22 el quintal. El señor Rivero vende este producto
en Nuevo León y Estados vecinos.
También informa a Don Valentín sobre los cambios de moneda
en el extranjero. Negocian, además, en la ciudad de México, las

145

�letras de cambio que aquél les envía como pago a las remesas de
café. Acreditan a su cliente el porcentaje favorable que obtienen
en cada transacción.
El piloncillo, producto regional de gran demanda, se acaparaba
en sus épocas de escasez, procedimiento muy usual en los comerciantes neoloneses de ese tiempo. Valentín Rivero no fue la excepción: sus bodegas mantenían el producto durante meses hasta lograr
venderlo a un elevado precio. Las ventas se haclan (en 1876) en la
región cercana a Monterrey.

Se realizan promociones de los artículos elaborados en la fábrica "El Porvenir". Estos adquieren pronto demanda en la región circundante a Monterrey y, un poco después, en lugares más lejanos.
Se realizan ventas en: Zacatecas, San Luis Potosí, Tampico, Ciudad
de México, la zona del Bajío, etc. Las promociones se llevan a cabo
deja-ndo en los nuevos mercados surtidos de muestras, para dar a
conocer los productos.
De ésos, los que más demanda tuvieron fueron: la tela "Monterrey" y la "Imperial Porvenir". Las condiciones que la firma Rivero ponía para su venta, en 1876, eran las siguientes:
Tela "Monterrey" 28
"
u
32
u
"
36
32
"Imperial" de

Pulgs. $ 4.1/4 Ctdo.
id.
4.3/4 "
id.
5.1/4 · "
id.
5.00
"

y $ 4.1/2 a 6
y 5.00 a 6
y 5.1/2 a 6
y 5.1/4 a 6

meses
meses
meses
meses

El análisis del archivo particular del señor Rivero, revela que
a partir de 1885 vuelven a incrementarse ·sus actividades comerciales. Podemos considerar que éstas, desde 1876 hasta ese año, tuvieron un desenvolvimiento sin variantes. Y que, incluso, descendieron al principiar la década de los ochentas.
Ahora, en 1885, las actividades llegan a un nivel muy alto Y
el área de Influencia de la empresa comprende gran parte de la
República.

La venta de productos derivados del trigo y los elaborados en
la industria textil, tiene en ese año una gran iplportancia. Don
Valentin adquiere el molino "El Hé~es", e'! donde se_ elabora
harina y almidón. Hace compras de trigo en diversas regiones del
pals, auxiliado por intermediarios que, además, Jo proveen de otros
productos.

146

Isidro López, comisionista de la ciudad de Saltillo, efectúa para
él compras de trigo y maíz en esa región. Recibe autorización de
don Valentín para realizarlas a los precios que convinieren, conform~ a s~ criterio. Era, así mismo, el distribuidor del piloncillo del
senor R1vero en lugares como San Pedro, Coahuila, Durango y Zacatecas.
En 1885, "C. A. Martínez y Cía.", de Veracruz, es intermediario del cacao procedente de Tabasco. Envía el producto en vapor
hasta Galveston, y de allí a Laredo en ferrocarril. En este Jugar
es recibido por la casa "Belden Hermanos", que lo envía finalmente
a Monterrey. Esta última firma hace de enlace de todas las importaciones y exportaciones de la empresa de Valentín Rivero.
J. Fuente, de la fábrica "La Unión", de Veracruz, es el intermediario del café. Este producto es enviado a Monterrey por la
"Linea Morgan", en vapor, a Galveston; siguiendo por tierra hasta
Laredo y Monterrey. El café llega a su mínimo precio (en 1885) durante los meses de Marzo y Abril. El café "Córdoba" cuesta, entonces, entre $15 o $16 durante esos meses y aumenta hasta $ 21
en noviembre y diciembre. El café de la "Sierra" oscila, durante
ese año, de 18 a $ 20 1/2 el quintal. Se mantiene al señor Rivero
constantemente informado de los cambios en los precios.
Productos textiles, como la "Tela Monterrey" y la "Imperial",
adquieren gran cotización en el país. Comerciantes de diversas ciudades ("M. Viadero y Cía.", de Zacatecas; Donato Volphe, de Saltillo; Ca-nuto Gamboa, de San Antonio, Coah., etc.), adquieren continuamente grandes remesas de lienzos y mantas.
Eugenio Rivero, hijo de don Valentin, realiza por el Bajío gran
promoción de los productos elaborados en "El Porvenir". Logra colocarlos en mercados como Aguascalientes, León, Guanajuato, Celaya, San Juan de los Lagos, etc. Las promociones se realizan obsequia-ndo muestras de los productos en los mercados donde aún no
se conocen.
Hacia 1888, los productos comerciados por la firma Rívero que
adquieren más relevancia son los importados de Norteamérica Y
Europa. Champaña francesa, cigarros y . li~~es norteamericano~,
frutas secas inglesas etc., tienen gran cot1zac10n en toda la Republica.

'

147

�"The Emery Candle", de Cincinnati, le hace envíos de velas y
otorga crédito de 60 días o 2% de descuento en compras al contado.
"Schmidth y Siegler", de Nueva Orleans, y Adolphe Collin, de
Chalons, Francia, le envían champaña. El último le ofrece marcas
de gran cotización en Europa: "La rosa de Oro" y "Champaña de
la Alianza".
Don Valentín exporta pieles a Nueva York. Grandes remesas
se envían a Laredo y de allí a esa ciudad. La casa "Belden Hnos."
funge como intermediaria.
En el año 1890, el incremento de las relaciones con las firmas
extranjeras es aún mayor: "J. C. Sommerville", de San Luis Misso~rl,
envía material fotográfico; "Baldwin y Co.", de New Orleans, articulas diversos; "Wile, Julius, Brother y Co.", de New York, efectos de
diversa índole. El señor Rivera adquiere maiz en San Antonio, Texas, auxiliado por Carlos Griesenbeck.
De Europa: "Eduards J acobs &amp; Sons", corredores de frutas del
"Covent Garden Market" de Londres, Inglaterra, ofrecen servicios
como intermediario de la firma Rivero con el mercado Británico,
en lo concerniente a la compra de frutas; "J. Prom", de Burdeos,
Francia, hace envíos de mercancías diversas; "Heaven Wedemayer
y Co.", de Manchester, lavatorios; "J. Prunier y Co.", de Cognac,
Francia, y "Calderón y Filis", de París, productos varios.
Estas son sólo algunas de las firmas extranjeras que frecuentemente realizan negocios con la firma Rivera. Los envíos se hacen
por vapor desde Europa hasta New Orleans o New York. De estas
ciudades, por ferrocarril,
hasta Laredo y Monterrey.
,
La firma "J. M. Ceballos &amp; Co.", de New York, informa con•
tinuamente de las cotizaciones de la plata en la bolsa de valores de
esa ciudad. Esta empresa ejecuta todas las órdenes de pago del señor Rivero a las compañías extranjeras importadoras (tanto europeas como norteamericanas) con las que éste mantiene relación.
INDUSTRIA TEXTIL
La fábrica textil "La Fama de Nuevo León", es establecida en
el municipio de Santa Catarina en el año de 1854. Su capital inicial
es de $75,000.00, divididos en 15 acciones de $5,000.00, en la forma

148

siguiente: Don Gregario Zambrano, dos acciones; Don M. M. del Llano, tres; Clausen y Cía.-, dos y media; Valentín Rivero, dos y media; José A. Benavídes, una; Mariano Hernández, una; Ezequiel
Steel, media.
En el acta constitutiva de la sociedad, queda estipulada la obli•
gación de exhibir $ 1,000.00 por lo respectivo a cada acción, tan
pronto como se diera principio a los trabajos de obra material. El
resto quedaría asegurado con libranzas aceptadas conforme las acciones que cada uno representara. La maquinaria sería comprada,
de contado o a plazo según conviniera, (no se menciona el lugar
donde se realizaría la compra); y si el capital inicial de $75,000.00
no alcanzara para iniciarla, el déficit sería distribuido a prorrata
entre todos los socios.
La fundación de esta fábrica (la primera en la historia del Estado) no se puede considerar como el inicio de un proceso continuo
de industrialización de la región. Pasarían aún 17 años para el establecimiento de la segunda fábrica.
La fábrica textil "La Fama de Nuevo León", consume algodón
que es traído de Coahuila y, a veces, de Texas. El consumo de ese
producto es, para el año 1889, de 1,400 quintales, siendo el valor de
la fábrica de aproximadamente $175,000.00. c10&gt;
La producción de ese año, es de 16,000 piezas de tela. La fábrica tiene 2,664 husos y el torno de su turbina, 35 caballos de fuer•
za. Los 30 operarios que trabajan en la empresa, reciben un salario
diario de .50 Cts. La manta "La Fama", elaborada en esa industria, goza entonces de regular demanda en la región.
En cuanto a la 2da. fábrica textil en el Estado. data de 1854.
Don Gregario Zambrano, Valentín Rivera y "Zambrano Hnos. Y
Cia." el 18 de marzo de ese año, celebran un contrato de Sociedad
con ~l fin de establecer una fábrica de tejidos blancos o trigueños
que se denominaría "El Porvenir" cm. Es ubicada en la Hacienda
del Cercado jurisdicción de Villa de Santiago, N. L., contando con
un capital 'inicial de $ 50,000.00 divididos en diez acciones de
$ 5,000.00 cada una, de la manera siguiente:
Sr. Gregario Zambrano
Sr. Valentín Rivera
Sres. "Zambrano Hnos. y Cía."

3 acciones
4 acciones
3 acciones

$15,000.00
20,000.00
15,000.00

149

�Al celebrar el contrato de Sociedad, sus firmantes tienen anticipado $ 17,000.00 en valor del edificio, rueda motriz, acueducto, terreno, fincas, etc.
Se estipula, como obligación para los socios, el situar en ;ngl~terra la parte que les corresponda para el pago de la maqumana
de fabricación y blanqueo, ya que ésta sería importada de aquel
país. Se calcula que para cada acción Je corresponderían E371,
aproximadamente. Queda obligado cada ~ocio, proJJ«:&gt;rcion~ente a
sus acciones, al pago de los fletes. Se estipula que s1 el capital presupuestado no alcanza para concluir la obra, se añadiría una acción
más, de $ 5,000.00. Y, al que la tomara, se Je cargaría el 1 % del
interés mensual como indemnización del adelanto hecho por la sociedad en beneficio de la cual quedarían los Intereses. Se estipula,
adem~, el derecho de tanteo para cada socio y la repartición de los
dividendos en proporción a cada acción.
"El Porvenir" llega a ser, con el paso de los años, la fábrica
más grande en el Estado. Su producción promedio semanal es, para
el año de 1875, de 126 piezas dobles. En ese año el movimiento de
la fábrica es muy lento ya que el agua continuamente escasea.
La materia prima, el algodón, se trae de la región de San Antonio Texas, entrando al pais por Piedras Negras. Carlos Giesenbeck 'es durante años, el intermediario en aquel lugar. También se
adquier~ ese producto en los Estados de Coahuila, Nuevo León Y
Tamaulipas. "C~rral y González", de San Pedro, Coah. y el (?~Francisco Naran¡o, de Lampazos, N. L., son algunos de sus prmc1pales proveedores.
En las MEMORIAS de los gobiernos del Estado de Nuevo León,
como la del año de 1889 (12), aparece Valentín Rivero como el único
propietario de la fábrica textil "El Porvenir". No tenemos información, hasta hoy, del momento en el que Gregorio Zambrano y "Zam·
brano Hnos. y Cía." se retiran de la sociedad.
La producción en "El Porvenir" llega a ser de 30 a 40,000 piezas dobles de 40 varas cada una. El valor de la fábrica se calcula
en $400,000.00. Consume anualmente de 2,500 a 3,0!)0 qq. Y trabaja
con una maquinaria movida por agua, cuya potencia es de 120 caballos. U3&gt;
Se producen en "El Porvenir": telas "Monterrey", "Imperial
1'.&gt;orvenir", "Madpolam", "Tela de familia", "Ludianas" e "Indiana".

150

Además de "El Porvenir" y "La Fama de Nuevo León", llegan
a fundarse en el Estado, antes del año de 1890, dos establecimientos textiles: "La Leona" y "La Fronteriza". En estas dos últimas
no hay intervención de la firma Rivero. De las cuatro, "El Porvenir" llega a ser la más grande. Sus productos, de gran calidad principalmente el "Imperial", obtienen gran demanda en casi todo el
pais.
Antes de la gran industrialización que partiría de 1890, existen
en el Estado, además de las fábricas textiles, industrias pequeñas
que elaboran cerillos, sombreros, hielo, pastas, almidón, etc. En la
década de los noventa aparecerían grandes centros fabriles que
transformarían radicalmente las. estructuras tradicionales. Grandes
capitales acumulados en el comercio y en la industria textil serían
invertidos en nuevas unidades productivas, aprovechando circunstancias favorables para el desarrollo de la industria.
MINERIA Y ACTIVIDADES DIVERSAS

Además del comercio y la industria textil, Valentin Rivero interviene en otros campos. La minería es uno de ellos. En esta actividad hay participación desde el año de 1854, fecha en que interviene, en compañía de Mariano Hemández, Juan Ma. Garza Martinez,
A. Vignan, señores Sota y Sotat, Don Ildefonso Armida, D. J. Liva,
José Moren, Coindreau y Licea, y L. Galván, en la explotación de
las minas "San Nicolás" o "Minas viejas" y en la del "Carmen".
Los propietarios de ambas, Pedro y Enrique Ampudia, Melchor y
Mariano de los Santos, habiendo unido por convenio, en una sola, a
las dos citadas, decidieron ceder el derecho a su explotación a los
señores arriba mencionados. Estipulan los señores otorgantes su
deseo de conservar el dominio, derecho y propiedad de 7 de las 24
barras aviadas que forman las 2 minas unidas. Los socios beneficiarios reconocen ese derecho a los cedentes y se obligan a explotar
las 7 barras en beneficio de estos últimos. &lt;14&gt;
En el año 1867, el señor Rivero realiza continuas compras de
plata pasta. Esta actividad coincide con la crisis que empieza a sufrir el comercio regional (de la que ya hemos hablado).

En ese mismo año, Lázaro Echeverría, de Catorce, S.L.P.,
le. escribe informándole de la no conveniencia de la explotación de
minas de manganeso ubicadas en aquella región.

151

�En el año de 1890, compra 5 acciones de la mina de "Cerro
Colorado", que la firma "M. Ibáñez y Cía.", de la ciudad de México, había tomado anteriormente para, según su propia versión,
"traspasarla a amigos de la casa". Cada acción tiene un valor de
$ 1,000.00, para un total de $ 5,000.00 invertidos por el señor Rivero.
El préstamo es otra de las actividades en las que interviene
don Valentin. Los procedimientos seguidos en cada operación son:
el cobro del interés acordado y el aseguramiento del pago con la
hipoteca de los bienes o cosechas que tenga el deudor.
Un ejemplo tipo de la mecánica usada en el préstamo, es el
realizado a Ramón Lafón y Gabino Sanmiguel, de la Hda. de Sn.
Lorenzo de la Laguna, Coahuila, por la cantidad de $ 5,900.00 en el
año de 1873. Quedan los deudores obligados a su pago en un lapso
de 6 meses. Aquél queda asegurado con la hipoteca de las cosechas
de algodón.
CONCLUSION
La manera en que evolucionaron algunos comerciantes regiomontanos del siglo XIX, se refleja en el análisis del caso elegido: el
de Valentín Rivero. Permite rescatar, a través de él, el comportamiento tipo de uno de los sectores sociales integrantes de la clase
dominante. Las diversas actividades de la empresa estudiada, revelan los mecanismos que posibilitan el acceso de un determinado
grupo, hacia papeles hegemónicos temporalmente estables.
El estudio del proceso en cuestión conduce al conocimiento de
la manera en que las circunstancias condicionan, en un determinado momento histórico, el ,accionar concreto de los hombres. ·El sec•
tor de comerciantes -entre los que se encuentra Valentín Riveroaprovecha la coyuntura que permiten ciertos factores internos Y
externos (la revolución norteamericana, el establecimiento de bajos
aranceles, la ubicación geográfica de Monterrey, etc.) el desarrollo
económico regional, para cimentar su ascenso.
El comercio, en general, de Monterrey, se ve entonces grandemente beneficiado; pero en su seno sólo aquéllos que están en una
posición de especuladores e intermediarios d_e mercanci~s .que provienen del exterior son los que logran consolidarse econom1camente.
El pequeño comer~io, el cual se desarrolla en dependencia de aq':1éllos va al debilitamiento o a la extinción cuando las circunstancias

'

152

ya no son favorables en general. Ahora bien, el caso de Valentin
Rivero es el de un comerciante que desde sus inicios orienta sus
capitales a proyectos tan riesgosos como las manufacturas. Esto
incluso desde antes de que el comercio lograra su gran desarrollo.
Don Valentín lleva estrechas vinculaciones con figuras relevantes
de los negocios, lo que seguramente le produce, en el camoo del
comercio, una posición ventajosa como intermediario y distribuidor
de mercancías.
Indudablemente que el señor Rivero logra grandes beneficios
durante la época del auge del comercio. No conocemos con certeza
los detalles de la acumulación operada en períodos anteriores a esa
etapa. Cuando el comercio entra en crisis, Valentín Rivero está sólidamente consolidado en el grupo de "comerciantes fuertes" que no
son derrotados por la recesión.
Ese grupo lo forman, en su mayoría, extranjeros emigrados
(Patricio Milmo, J. L. Coindreau, Degetau y Dose, etc.). Esa calidad les permite tener algunas ventajas sobre los nativos de la localidad: relaciones de diversa índole con el exterior; el recurrimiento
a los diplomáticos de sus respectivos países, en las horas dificiles;
el tener cargos consulares (como el caso de Valentín Rivero); y las
estrechas vinculaciones sociales y económicas entre individuos de un
mismo origen. Estos factores, aunados a las circunstancias que en
determinado momento favorecen el desarrollo económico regional,
contribuyen a hacer que los miembros de ese grupo se integren en
poco tiempo como clase dominante.
Al margen del pionero ejemplo de Valentín Rivero, en general
se observa que los capitales acumulados se orientan hacia diversos
campos cuando el comercio se eclipsa, buscando nuevas rutas empresariales que permitan prolongar la posición de estabilidad y hegemonía. Hay entonces inversiones en minería, industria textil, ganadería, préstamos, etc.
Sin embargo, es recién en 1888 cuando de nuevo hay un florecimiento económico general. Ya desde tres años antes, Valeritin Rivero empieza a incrementar grandemente todas sus actividades.
Los mecanismos y procedimientos utilizados por la firma Rivero, Y por otras similares, son en términos generales las siguientes:
el acaparamiento de algunos productos agrícolas (en sus épocas de
escasez); las ventas a crédito; la importación de mercancías; algunas exportaciones; préstamos; inversiones en minería y manufactu-

153

�ras; estructuración de todo un sistema de aprovisionamiento y distribución de los efectos que se comercian, etc.

tima poder afinar convenientemente el proceso de transición en el
que actualmente se encuentra el trabajo.

Ese accionar concreto de un sector de la sociedad regiomontana
Y su compleja trama de vinculaciones, contribuye y condiciona la
marcha del proceso histórico de la región, a la vez que depende
de él.
Valentín Rivero posee, para 1890, un considerable potencial económico. Además de su casa de comercio, cuya influencia en actividades comprende una vasta zona del país, de sus acciones en minas,
sus préstamos, etc., tiene en propiedad la fábrica "El Porvenir"
cuyo valor para ese año es de $ 400,000.00. Si consideramos que esta fábrica tenía un valor al fundarse, en 1871, de $ 50,000.00, logrados con la aportación de 3 socios, siendo la de don Valentín Rivero
por $ 20,000.00 podemos tener una idea del desarrollo logrado por
éste en los últimos 19 años investigados.
El señor Rivero es una figura relevante en la sociedad regiomontana de 1890. Hay datos que testimonian sus buenas relaciones
con el gobernador Gral. Bernardo Reyes. La posición social y económica de la familia Rivero es excelente, pues varios de sus integrantes realizan estudios en Europa.
En el último de los años investigados (1890), no se encontró
aún partición de bienes. Las propiedades rústicas o urbanas de Don
Valentin no las conocemos hasta hoy. Esperamos obtenerlas en el
futuro desarrollo de la investigación. Sus actividades se prolongan,
al parecer, hasta finales de siglo y serán continuadas por sus sucesores.

NOTAS:
1.-Viscaya Canales, Isidro, "Los orfgenes de la Industrialización de Monterrey
(1867 • 1920)" Llbrerfa Tecnológico. Segunda edición 1971. Pág. 30.
2.-Protocolo de Anastaslo Trevlfto, Julio de 1854, Fs. 198 • 200 v (Archivo General
del Estado de Nuevo León, AOENL).
3.-Protocolo de Bartolomé Oarcfa, Febrero de 1854, Fs. 39 • 40 (AOENL).
4.-Florescano, Enrique, Ma. del Rosario Lanzagorta, et al "La economfa mexicana en la época de Juárez", primera edición en Sep Setentas, México 1967
Pág. 85.
5.-Florescano, Enrique, Ma. del Rosario Lanzagorta, et al, op. cit. Pág. 85.

NOTA ACLARATORIA
El enfoque actual de la investigación en curso y el criterio for•
mal de la presentación de este escrito, es particularmente reciente
ya que la asesoría del Dr. Guillermo Beato, data de hace muy pocos meses. Ello implicó un cambio del tratamiel)to del caso, que
anteriormente estuvo dirigido por el Dr. Doménico Síndico. Por lo
tanto, no es éste un producto más o menos acabado en función del
reciente enfoque adoptado, sino una adecuación aún del todo imprecisa a la temática común del Seminario de formación de grupos Y
clases socia.les, del Departamento de Investigaciones Históricas. · En
tal sentido, con la disponibilidad de un tiempo más generoso, se es•

154

6.-Vlscaya Canales, Isidro, op. cit. Pág. 17.
7.-Protocolo de Tomás Creaenclo Pacheco, Junio de 1867, Fs. 185-191 (AOENLi.
8.-Protocolo de Tomás Cresencio Pacheco, Abril de 1873, Fs. 156. 157 (AOENL).
9.-Protocolo de Tomlls Cresenclo Pacheco, Dic. de 1874, Fs. 263 • 264 &lt;AOENL).
10.--0arza Ayala, Lázaro, MEMORIA 1889, Pág. 319 (AOENL).
11.-Protocolo de Tomás Creaencio Pacheco, Marzo de 1971, Fs. 42 • 44 fAGENL).
12.--0arza Ayala, Lázaro, MEMORIA 1889, Pág. 319 (AOENL).
•

13.-Ibldem, Pág. 319 (AOENL).
14.-Protocolo de Tomás Creaenclo Pacheco, Nov. 1854, Fs. 335 • 338 (AOENL,.
\

155

��PSEUOOMORFOSIS SEFARDITA EN EL FOLKLORE
DEL NORESTE DE MEXICO •
Ricardo Ellzondo Ellzondo
•

Trabofo de lngqso a la Sociedad NwvoleonHa et. Hl,torl~ 0.00,affa y Ettadl,tko.

PROLOGO
Spengler al crear el concepto de "pseudomorfosis" crea también la pauta a seguir para el estudio de dos o más culturas que
en alguna forma -por choque violento o por asimilación lentase han unido.
Básicamente pseudomorfosis significa formación cultural engafiosa. La idea es bastante simple, al estar en contacto dos culturas
se influyen recíprocamente, dá,ndose esta influencia en diferentes
planos. Puede ser que al encontrarse dos culturas, una de ellas sea
más poderosa y la otra más creativa, aparentemente la creativa se
sujetará a los moldes impuestos por la poderosa, vivirá e Inclusive
se desarrollará con la apariencia de las nuevas formas culturales,
pero nos engafiaríamos si se tomaran las cosas de esta forma. La
vieja realidad, ahora subyacente se manifestará en múltiples y variadas formas en la nueva superficie.

159

�Es por esto que hay que escudriñar, levantar el velo de la apariencia actual, y casi oler los eleme~tos subyacentes para encontrar
si es posible, las viejas fuentes nutnentes.
Para ejemplificar la idea de pseudomorfosis vasta recordar las
culturas americanas precolombinas. Nominal~e~te e~ culturas
tienen más de 400 años de ser occidentales y cr1st1anas; Sin embargo
en las regiones altas de Oaxaca en los villorios de la sie~a_ de Puebla y en otros lugares, el Cli!11;pesinado usa. l?~ templos cr!sbanos pa:
ra celebrar ritos con el espmtu de su rehg1on precortes1ana. Nues
tro medio artistico-plástico está integra?º por_ gente f?rmada en
la una escuela occidental y con una técmca occ1dent~l, s1n em~argo
los motivos los símbolos y la ideologia precolomb1nas se filtran
desde la p~fundidad del tiempo y llegan a nosotros cargados d~l
mensaje, que por ser mexicanos e imbuidos de esa pseudomorfos1s
entendemos claramente.
Claro es que en esta búsqueda los nivele~. de error son muy
altos las equivocaciones de juicio o de conclus1on aparecen a cada
paso.' En ocasiones las afirmaciones hec~as por nosot~os nos parecen demasiado arriesgadas, en otras la idea es tan Simple, tan de
todos los días, que casi es futil mencionarla.
En todo momento estamos pisando terreno al_ltropo_lógico la
posibilidad de verificación de nuestras endebles teonas, solo puede
darse por medio de la experiencia directa. Sabedor~ de este r1esg?,
lo corremos y nos unimos al pensamiento de Theilard de Chard1n
"sólo lo que se ha dicho puede ser refutado".

judaizante de los primeros pobladores del nuevo reino de león se
han. repetido. Este trabajo no pretende discutir la veracidad de esta
teoria, pretende encontrar parentesco o similitud entre nuestro folklore Y el sefardita. Entenderemos por folklore la definición de la
escuela finlandesa que dice que son supervivencias no funcionales
para la parte urbana de la población.
Arnold J. Toynbee maneja una teoría que en este caso define
P_erfectame_nte el asunto, él dice: "una deportación súbita y forzada
tiene el mismo efecto que un paso a través del mar. Sólo los elementos más fácilmente portátiles de la cultura de los inmigrados
pueden transportarse. Es menester dejar atrás la impedimenta, por
importante que _sea. y por penosa que resulte su pérdida. Los elementos que los 1nm1grados logran llevar consigo son sólo unos pocos elegi_dos. del. total ant~rior y esos elementos no son elegidos por
los propios mm1grados, smo que la elección les es impuesta por la
necesidad. Los e!ementos transportables de su cultura pueden ser
fragmentos fortwtos, pero por casuales que sean son preciosos porque representan un resto salvado del pasado cultural de los que
marchan al destierro. En consecuencia, se los trata con mayor veneración y solicitud que antes de que la catástrofe de la deportación
deshiciera la unidad integral de la cultura a que pertenecían originalmente estos elementos sobrevivientes".
Por lo que posteriormente explicaremos, pensamos que algo de
esto sucedió en el noreste de México.
Por claridad en la exposición es necesario aclarar primero el
término sefardita, localizar después de esto el término en América
y por último hablar del folklore que nos interesa.

GENERALIDADES

cos¡

La vida diaria de los pue~l~s del no~e de México, ?ene
tumbres que son extrañas al v1S1tante nacido en otras lat1t_udes de
mismo medio. Para nosotros crecidos entre ellas, la mayor1a pasan
desapercibidas no obstante es ahí donde podemos encontra~ conexiones insos~hadas o verificaciones a teoría sobre el ongen Y
población de estas regiones. Esto último es precisamente lo que nosotros pretendemos.
Desde que Vicente Riva Palacio. publicó en 1_870 su Libro !_tojo
incluyendo en él "La Familia Carva¡al", las teonas sobre el origen

¿QUE ES SEFARDITA?
a)

Cuando surge el judío sefardita.

En el año 586 A.C., Nabucodonosor toma Jerusalem capital de
Judá pais de los ju~os, destrure el templ? d~ Salomón se lleva a
muchos de sus habitantes cautivos a Babiloma dejando a Judá desolad~. Algunos. judíos lo~.n escapar de las _tr~pas babilónicas y se
refugian en Egipto, en Asma y en las colomas fenicias del mediterráneo. Entr~ estas colonias fenicias figuraba la costa mediterránea de Espana.

y

160
161

�De esta forma en el siglo VI A.C. los judios llegan a lo que
después se llamaria España y que ellos conocían por el término fenicio "Sefarad", que literalmente significa pals de los conejos.

b)

El por qué del término.

Al Sefardita se le conoce también como Spagnloli, spaniol, fr8;D•
conian, ladino, portugués, criptojudio, judaizante. De todos estos tér•
minos, el que mejor lo define, quizá por ser el primero, es el de Sefardita, inclusive ellos mismos se llaman de esta forma.
Como quedó claro en el punto anterior, los judios llegan a las
tierras llamadas Sefarad, forman comunidad y para el 516 A.C.
eran bastante prósperos ya que la Biblia en Isaias, hace alusión a
Sefarad al mencionar que de las minas de Tharsis cercanas a Huelva
se extrajo el metal con que se hizo el mar de bronce que apoyado
sobre doce bueyes estaba en el centro del segundo templo y esto corresponde en el tiempo a 510-516 A.C. Es de suponer que asi como
las comunidades judías en Asiria y Egipto contribuyeron con productos de sus tierras para esta construcción, también la comunidad
judia de Sefarad lo hiciese.
De esta forma de la palabra fenicia Sefarad se forma el genti•
licio hebreo Sefaradi y por adaptaciones fonéticas el romance Sefardi.

c)

Qué los distingue de los demás judíos.

El hecho de estar en España desde 600 años a la Diáspora del
70 D.C. de formar una comunidad próspera y rica, con tradición y
escuela 'rabina propia, crea en los Sefarditas un sentimiento de constituir un cuerpo selecto entr~ los hebreo~ esparcidos por el m~do.
Este sentimiento de superiondad se refleJó durante todo el medievo
en el porte y en la forma de vestir, en los usos y ~n la poli~&lt;:&amp; de
separación que practicaban con respecto a sus propios correbg1onarios.
Los Sefarditas tenian su propio ritual y procuraban no distin•
guirse de los demás europeos por signos exte~ores, como lo ~acian
los demás judíos, es decir nada de barbas ru ~alandJ:an~ ru todo
ese aspecto repulsivo y cochambroso que Voltalre atríbwa a todos
ellos.

162

Algunos autores (Isaac Pinto 1715-1787) describen al Sefardita como vanidoso, mujeriego, holgazán, lleno de gravedad y arro-

gancia, pródigos y dados al lujo más que a la usura y al atesoramiento. Después de leer versos, cancioncillas y cantares Sefarditas
se nota que mucho de cierto hay en esto.
Otra de las cosas que también los hizo distinguirse de los demás judíos, fue que ellos estaban en España desde antes de la muerte de Cristo y según el razonamiento netamente Sefardí, no son responsables de su muerte. Si nos situamos en el medievo y pensamos
en la culpa que el cristiano hallaba en el judio, esta diferencia reBUlta extraordinariamente importante.
Una cuestión que también los distingue es la práctica de la endogamia y los núcleos familiares sumamente cerrados.
d)

Cuándo salieron de España y por qué.

La expulsión de los judios de España es decretada por los Reyes Católicos el mismo año en que se toma Granada -acabando
con el imperio árabe-- y en que se descubre América, 1492. También en este año comienza con cierto vigor la vigilancia del Tribunal de la Santa Inquisición.
En el decreto de expulsión figuran judíos y moros en igualdad
de circunstancias, ambos podían permanecer en España, siempre y
cuando se convirtieran bautizá,ndose cristianos.. Muchos judíos y moros lo hicieron dándoseles un plazo de 100 años, al término del cual
sus descendientes deberían tener un perfecto dominio del cristianismo y el castellano, olvidándose de la antigua lengua y los viejos
ritos religiosos. Muchos otros abandonaron la península en el plazo
de tres meses, que se les dio sin pago de multa. De los primeros
surge el cripta-judío perseguido siempre por la inquisición. Los segundos forman las colonias judías sefarditas que viven aÚll en nuestros dias.
La respuesta al por qué son expulsado_s en España es b_as~nte
compleja. La expulsión de los árabes se entiende, moros y cnstianos
tenían un pleito de 800 años. En el caso de los judio~ 1:5 diferen~e,
es cierto que las cruzadas trajeron a Europa un sentnruento de .m•
tolerancia religiosa, pero las cruzadas en el ~?mento. de la expulsión
hacia 200 años que hablan terminado. Tamb1en es cierto que Inglaterra y Francia habían expulsado a los judíos, pero esto fu~ en el
año 1300 y 192 años es mucho tiempo como para pensar en mfluen-

163

�cla. Lo más seguro y en lo que coinciden los estudiosos de historia
económica, es que los Reyes católicos estrenaban reino y necesitaban dinero. Los judlos eran ricos -un banquero judío financió el
viaje de Colón- y religiosos. Si querían conservar su religión deberían cambiar de patria, confiscando la corona sus bienes. Si se
convertlan tenían que pagar derechos. Asi en cualquiera de los dos
casos el oro entró en las arcas reales.
e)

A dónde fueron.

Durante los tres meses que siguieron al decreto de expulsión
grandes cantidades de judíos abandonaron la penlnsula, pasando al
norte de Africa, Mayorca, Menorca, Las canarias, Sicllia, Córeega, Cerdeña, Salónlca, Constantinopla, a las Balcanes y sobre todo
Amsterdam donde se hacen inmensamente ricos, fundando las compañias de las Indias Orientales y Occidentales.
Todos estos judios que salen de España por conservar su religión, es lo que han hecho -aparte de dinero- desde la expulsión
hasta ahora, conservar su religión con los ritos, cantos y palabras
que se usaban en España en el siglo XV. Siendo estas colonias las
fuentes de estudio de las costumbres Sefarditas.

Los judios que se convirtieron, crean una situación especial,
por un lado son respetuosos del dogma cristiano pero continúan con
costumbres y tradiciones netamente judlas. De esta manera se pueden tener costumbres sefarditas sin ser judio por religión. Algo asl
sucedla con los pobladores del noreste de México.
SEFARDITAS EN EL N O ~ DE MEXICO
A don Eugenio del Hoyo -autoridad en esta materia- se le
debe la mayor parte si no toda la información contenida en este
capítulo.
El Profr. del Hoyo en articulo publicado en Humanitas 1971,
dice que de 259 personas que logra registrar como pobladores o estantes en el Nuevo Reino de León, en la época de Luis carvajal Y
de la Cueva, 177 eran de ascendencia judío portuguesa, es decir el
68.3 % de los primeros pobladores. Después de esto hace una acla·
ración importante, logra documentar el origen sefardi pero no necesariamente judaizante de los primeros pobladores.

164

En nuestro trabajo esta idea es esencial, porque lo que nos
importa son las costumbres Sefarditas que aún pueden detectarse,
no si los primeros pobladores fueron judaizantes o no.
Pensamos en este aspecto que las suposiciones que se han hecho respecto a una posible judería en Monterrey, no pasan de ser
suposiciones. No asi el origen Sefardita de muchas costumbres del
noreste, que como veremos más adelante los ejemplos son numerosos.
Sabemos que la población Sefardita no fue privativa del Nuevo
Reino de León. México, Zacatecas, Saltillo, Puebla, Pachuca, Tax•
co, Veracruz, etc., también la tuvieron, en una palabra, el judio Sefardita llegó a América acomodándose donde mejor le placia. Por
lo tanto, muchas de nuestras observaciones sobre el folklore norteño, quizá no sean privativas de esta región. Lo cie~ es que la
incidencia de estas costumbres es mayor que en cualquier otra parte.
Para mayor información sobre el particular, recomendamos el
libro de Eugenio del Hoyo .
SUPERVIVENCIAS FOLKLORICAS SEFARDITAS
EN EL NORESTE DE MEXICO
Al principio de este trabajo mencionamos que folklore son_ las
supervivencias no funcionales para la parte urbana de la poblac1ó~.
Esta definición encierra para nosotros dos aspectos que es necesano
precisar.
lo.-Supervivencias. Lo que sobrevive es una parte de algo que
ha muerto, y que por lo tanto vivió y m1.1:ió en el_ pasado, siendo
ignorada la mayoría de las veces el por que de la Vida o la muerte
de tal supervivencia.
2o.-No funcionales. Desde el momento en que se ignora el por
qué de la vida o la muerte de algo, la sobrevivencia de ese algo
poco importante puede ser. Más claro aún, a ese algo la muerte le
acaeció por haber dejado de funcionar, de vivir. P~r lo ~to 1~ supervivencia folklórica desde que surge aparece sm func1onalídad,
cuando menos aparente, a los ojos del mundo.

165

�4.-Entre los sacrificios para Yavé
tateuco, es muy común que el cabrito
Por permiso expreso de la misma ley,
todo inclusive vísceras y sangre ya que
todavia ~o es inmundo.

que se menciona en el pense utilice como holocausto.
del cabrito se puede comer
por no haber comido yerba

5.-El bocado de carne se saca entero no taraceado.
La gente de nuestros pueblos no entienden los nuevos cortes de
la carne y no saben para qué se hace, para ellos lo mejor es que
el car-nicero saque el bocado limpio sin cortes que lo estropeen.

Al investigar el folklore del noreste, lo que pretendimos encontrar en la supervivencia, es por qué vivió en el pasado. Al revisar
ese por qué, los caminos nos llevaron a pensar en sefardismo.
Conectamos nuestro folklore con el de comunidades sefarditas
-Mármara, Salónica, Marruecos, Tanger, Mallorca, Tetuán, Alcai:arquivir, Orán, Rodas- y encontramos muchos parecidos. A continuación aparecen nuestras pesquisas que para efectos de claridad
hemos dividido en:
a) Usos y costumbres
b) Vocabulario

Entre los judios, el rabino es el que autoriza al carnicero, ya
que el músculo del animal no debe ser roto ni cortado, debe sacarse
limpio y después cocinarse.
6.-La carne de puerco es muy mala. Consejo que se repite de
generación en generación, pese a que no se cumpla. No encontramos
una explicación verdaderamente sólida a esta aseveración, por más
que preguntamos. Resulta ocioso decir que esta frase es una famosa prohibición bíblica.
7.-En las fiestas principales de nuestros pueblos como son
bautizo, matrimonio y muerte, la costumbre es que se ofrezca pan
a los congregantes. El pan que se da en estos casos es pan sin levadura, se le llama pan fino. El pan diario para los familiares es con
levadura. Esta costumbre se remota a los tiempos del éxodo judío.
_

8.-Un dulce sefardita es el mazapán --amasijo de almendras
Y miel de caña o de abeja- en estas latitudes -no hay almendras

porque las condiciones climáticas no son apropiadas. ¿Cabria suponer que la almendra fue sustituida por pinole? Hemos buscado en
otras partes de México ,bolas de pinole -pinole con piloncillo o con
miel- y no las hemos encontrado.
El mazapán entre los Sefarditas es un fino obsequio y un regalo al visitante, la bola de pinole en el noreste se ofrecía a la vi•
sita y se daba en las fiestas.
9.-Una creencia Sefardita habla de djines, pequeños duendes
que salen horas después del amanecer y sienten debilidad por la cocina y las mujeres. Es tan fuerte esta creencia, que las mujeres judías sefarditas, procuran desocuparse de las labores culinarias poco

165

USOS Y COSTUMBRES
1.-Prohibición de comer carne acompañada de leche.
Enmascarado por un posible daño físico --enfermedad del estómago- esta costumbre está muy extendida, el daño no existe. La
verdadera causa es la prohibición del Talmud "no cocinarás la carne de hijo en la leche de la madre". Esta práctica es obligatoria
entre los judíos.
En nuestra región es muy común que las ancianas también
aconsejen esto.
2.-La gente de nuestros pueblos rechaza de manera insUntiva,
utilizando como alimento las viboras, ranas, zorrillos, tortugas, etc.,
pensando que al hacerlo es una barbaridad poco digna.
Los judíos no pueden comer, por prohibición expresa, animale.s
que se arrastren sin escama o con olor pestilente.
3.-En la cocina del norte de México,. se utiliza muy poco las
vísceras y la sangre de los animales sacrificados --excepción hecha del cabrito-. No tenemos longanizas, ni chorizo de panza ni de
riñón, ni pasta de hígado, tampoco sopa de sesos, a pesar de que
en el sur del país todo esto es muy socorrido.
Los judíos tampoco comen vísceras, en la Torá aparece "no
comerás víscera ni sangre, es inmundo".

167

�después de la caída del sol, esto las obliga como es lógico, a servir
la cena al pardear la tarde.
La mujer norteña acostumbra servir la cena antes de que caiga
el sol, recoger la cocina poco después y salir de ella antes de que
cierre la noche.
10.-La ley talmúdica dice que es una obligación para la viuda
aceptar ser esposa del hermano de su difunto marido. El hombre
puede negarse a contraer matrimonio con la viuda de su hermano,
pero ella no puede rehusarse.
Consultando al Profr. Israel Cavazos Garza, sobre la incidencia
del matrimonio de una viuda con su cuñado en la época de la colonia en esta región, nos aclara que los casos son numerosos. Nos
consta por experiencia directa y por pesquisas hechas en el registro
civil que hasta hace cincuenta años esta costumbre era todavia común.
11.-La ley judía establece que se es judío si se ha nacido de
vientre judío y desde luego padre judío también. Esto da por consecuencia un sentimiento familiar muy fuerte por el lado materno.
Es común en el norte que el origen se establezca en comunidad
con el de la madre, que la abuela materna tenga gran autoridad
en la familia y que el trato con la familia materna sea más constante que con la paterna.

12.-0tra ley de la Torá es la que obliga al hombre a cuidar Y
proteger a sus hermanas si éstas no fueron tomadas por varón.
Es muy común que las solteras, aun ancianas, de nuestros
pueblos tengan un hermano que "ve" por ellas.

13.-En el matrimonio religioso judío los contrayentes se si•
túan debajo de un baldaquín llamado kuppa, que se decora con flores y vegetación.
En algunos pueblos del noreste, particularmente en Los Ramones y Los Herreras, era costumbre hasta hace poco que los contra·
yentes se situasen debajo de un arco decorado con flores y vegeta·
ción en la ceremonia religiosa.

168

14.-Entre los sefarditas la barba sólo pueden utilizarla los an•
cianos, por ser simbolo de respeto.
. Los jóve"es norteños usan bigote, pero la barba sólo hasta que
peman canas, usarla antes sería "fantochería", exceso de soberbia.
15.-El sefardita y en general el judío, no acostumbra usar las
piedras preciosas por viejas supersticiones. Creen que atraen los
malos espíritus o que son fuente de magnetismo negativo.
La joyería norteña se caracteriza por la ausencia de pedrer!a.
El oro se trabaja, se decora con flores, con puntos y rayas, con pla•
cas brillantes, se mezclan dos, tres y hasta cuatro tonos de oro in•
clusive se decora con trenzas de cabello natural, con pedacito; de
hueso simulando marfil, pero nunca o casi nunca se montan piedras
preciosas.

16.-Entre las costumbres sefarditas de Marruecos es común
que se siembre junto a la puerta de la casa, una mata de resedad
y en otro sitio una planta de sábila o aloe. La primera para la buena suerte, la segunda para ahuyentar los males.
En casi todas las casas norteñas hay sábila sembrada y las flores de resedad perfuman las noches de nuestras gentes. Aqui tam•
bién se hace por la misma razón que en Marruecos. '
17.-0tra costumbre sefardita es que cada casa tenga una hi•
guera, un limón y un granado. La primera significa sabiduria, el segundo resignación y el tercero unidad familiar.
Recorriendo nuestros pueblos casi todas las casas tenian una hi•
guera, un limón y un granado.
18.-El judio es muy respetuoso del dictamen bíblico, "ganarás
el pan con el sudor de tu frente", esto trae como consecuencia el
considerar al descanso como algo impío -fuera claro está, del día
obligatorio de descanso-- y como consecuencia de esto, no utilizar
comunmente muebles que procuren descanso, por ejemplo la cama,
la cual no la utiliza el hombre más que en contadas ocasiones. Para nacer, morir o pasar alguna enfermedad.
En el norte de México, las camas son como el aparador donde
se luce la habilidad femenina en el uso de la aguja y el hilo. Col-

169

�chas bordadas y almidonadas cubren la cama, cojines recamados de
colores y tejidos la hacen más mullida. Pero nunca o casi nunca
duerme alguien en ella, por la noche se hacen tendidos en suelos
y corredores que por la mañana se levantan. Tan especial es la cama, que casi es un sacrilegio sentarse en ella.
19.-Las abuelas de nuestros pueblos sienten como una obligación regalar a cada nieto antes que cobijas o- ropa, una pequeña
almohadilla de lana cardada, esto lo hacen al segundo o tercer dla
de nacido. Nuestra pregunta al por qué, no tuvo una respuesta lógica o coherente.
Las abuelas sefarditas hacen lo mismo, salvo que ellas si saben el significado. La almohada es para vigilar el sueño del recién
nacido, por conexión mágica evita las influencias negativas y el mal
de ojo.
20.-Entre los sefarditas de la colonia, se daba un fenómeno
conocido por descristianización. Según Bénichou (Romances Judeoespañoles de Marruecos. "Revista de Filología Hispánica" VI, 1944),
consiste en eliminar lo que parece implicar una profunda adhesión
a las creencias o devociones cristianas, en especial al santoral.
Lo que más impresiona de algunos pueblos del noreste de México, es la poca imaginería religiosa. ¿No será -guardadas las proporciones-- un reflejo de la tesis anterior?

21.-A diferencia de la conducta asumida por la mujer en otras
latitudes, las primeras mujeres norteñas fueron verdaderas compañeras del hombre, valientes y trabajadoras, recuerdan con su acti•
tud los ejemplos bíblicos de Ruth, Esther, Sara, etc.
22.-Nuestro pueblo como el sefardita, rinde culto a la noche,
sentándose bajo las estrellas en silencio o platicando, en compañia
o en soledad.
23.-En esta región se cura con huevos o con alumbre enfermedades mágicas, pasando estos repetidamente por el cuerpo, siguiendo fórmulas estrictas. Igualmente lo hacen los judíos de Tetuam.

170

VOCABULARIO
Lo que mayormente unía al sefardita frente al mundo exterior
era una lengua común, ya estuvieran en los Balcanes en Salónica
o al norte de Africa, el mayor acercamiento entre elÍos mismos y
e! recuerdo d~ España se daba gracias a su lengua, que algunos designan como Judeo-español y otros como ladino (de latinus, latin).
~ta lengua -el ladino sefardí- no es más que el castellano
del siglo XV, al qi;e _en una remota é ~ se le incorporaron palabras del _hebreo b1bhco y del talmud, sm traducción precisa a otra
lengua, as1 como palabras hebreas españolizadas.
_El ladino ~e escríb~ con caracteres hebreos en la escritura denom~ada cursiva es~ola, pero en su impresión se emplean en
ocasiones caracteres latinos. El ladino a partir del siglo XV y hasta
el XIX, desarrolló una rica literatura.
Durante varios años hemos recogido del habla popular de nuestros pueblos, una serie de palabras que forman el cuerpo de este
apartado. No nos atrevemos .ª decir que son de origen sefardita,
pe&amp;e a qu~ muchas de ellas figuran entre el vocabulario empleado
e~ las copias, cantares y roscas del folklore de la diáspora sefardita. Algunas se nos antojan arcaismos del español ¿pero no es
acaso el ladino un arcaísmo también?
Ante los muchos dilemas q,ue estas palabras plantean y nuestro pobre conocimiento de linguistica y filología, simplemente las
recogemos esperando que sirvan para un estudio más completo sobre
este apasionante tema.
Monterrey tiene una serie de carreteras que cubren a manera
de abanico la parte norte del Estado, de los pueblos por donde
estas carreteras pasan, es de donde hemos tomado este vocabulario. Las carreteras son:
1.-Monterrey-Reynosa
2.- Monterrey-Cd. Mier
3.- Monterrey-Laredo
4.- Monterrey-Cd. Anáhuac
5.- Monterrey-Monclova

171

�Dividimos las palabras conforme al lugar en que las encontramos, formamos así, cinco listados cuya cabeza son cada una
de las carreteras anteriores.
1.- Carretera Monterrey-Re)'DOlla

Villa de Juárez, Cadereyta, San Juan, Los Ramones, China,

Gral. Bravo, Los Herreras.

acordar-dormir
ajay-hijo
aldabías-aldabillas
almolsar-almorzar
allegará-llegará
ansina-asl
apresta-sirve
asegún-según

membrio-membrillo
ca-pues
cade-casa de
cintellas-centellas, chispas
cuedra-cuerda
durmir-dormir
endicha-endecha

escura-oscura

faldiquera-bolsillo
galna-galllna

hacino-enfermo
buena-buena
huerza-fuerza
matióle-le puso
mueve-nueve
naide-nadie
perlaflor-adj. calificativo
pieses-pies
querencia-cariño
reñegue-reniegue
sentirla-despertarla
trayen-traen
válgarni-válgame
vencida-dormida
vidro-vidrio

2.- Carretera Monterrey-CAL Mler

Apodaca, Pesquería, Marin, Higueras, Dr. Gonzále-z, Cerralvo,
Treviño, Agualeguas, Parás, Ocarnpo.
aboracaba-agujereaba
ajar-lastimar
alaria-alarido
ansí-así
arsado-oculto

arrelumbre-brille
asemejar-parecido
asoñaba-soñaba
cá-acá

caporal-principal
claveyinas-claveles
cuerta-puerta
deredor-rededor
enrnayorarse-fingirse mayor
espensa-despensa
fierreros-herreros
gargantía-gargantilla
güelen-duelen
hueras-fueras
írná-marná
ma-pero
mientesmuevo-nuevo
pacencia-paciencia
preto-negro
quieria-cariño
rodias-rodillas
seme-cieme
sillada-sellada
tristuras-tristezas
valgas-vayas
veigo-veo
via-veía
jerica-molestia
3.- Carretera Monterrey-Lareclo

172
173

�Zuazua, Ciénega de Flores, Sabinas, Vallecillo.
acuestarse-acostarse
agora-ahora
airalo-airado
albó-albor, blancura
aljaibe-aljibe
Anés-lnés
aposada-se encontraba
arrodeó-dió la vuelta
asigún-conforme
asubió-subió
biétes-billetes
castío-castillo
cochiíto-cuchillito
cumadre-partera
derredor-rededor
ea-usted
espurgate-esoulizar
frenío-frenillo
gastí-gasté
güerco-muchacho
haiga-haya
incontrí•:fmcontré
maique-aunque
maravía-maravilla
mientres-mientras
muncho-mucho
onde-donde
pedrición-perdición
piedre-pierde
probes-pobres
ramada-enramada, cubierta
sentí-oí
seya-sea
sillos-sellos
troenos-truenos
vaite-vete
vía-villa
yevame-llevadme

4.- Carretera ·Monterrey-Colombia.
Escobedo, Salinas Victoria, Villaldama, Bustamante, Lampazos.

174

Anáhuac.
abujitas-agujitas
adientro-adentro
ahua-agua
albures-árboles, ramos
alcaidaba-ejercía la autoridad de alcalde
alimpia-limpia
aljabaca-albahaca
apare-ntar-iluminar, embellecer
aspera-espero
banda-linaje, familia
bolsío-bolsillo
cristalín-cristalino
chequito-pequeño
diji,era-dijera
emborujo-envolvió
enreinada-rellena
guadrar-guardar
guisandera-cocinera
huarda-guarda
ladríos-ladrillos
malogrado-muerto
mecatrej-acusador, calumniador
murir-morir
membrío-membrillo
oría-orilla
peje-pez
piedregosas-pedregosas
recordéis-despertad
sentía-oía
sia-silla
sonreíba-sonreía
traímela-traémela
trubias-turbias
vedre-verde
vías-vieras
yorás-lloráis

5.- Carretera Monterrey-MoncJova
Villa del Carmen, Abasolo, Hidalgo, Mina
alcabo-al final

�alcl-así
anío-anillo
apartearme-asistir en el parto
asperando-esperando
bañi-bañé
briantes-brillantes
cabdal-caudal
cayi-caí
chinela-zapato
donseas-doncellas
enantes-antes
és-eres, estás
fajadura-pañales
guay-¡ay!
ha-he
hueltas-vueltas
lehuas-leguas
mañanada-por la mañana temprano
melecina-medicina
meriodía-mediodía
mole-muele
oyistis-oisteis
pelisquito-pellisquito
piedro-pierdo
quen-quien
sentío-oído
sibdad-ciudad
tadre-tarde
trasa-afrenta
vedror-verdor
vide-vi

}pres que se combinan son siempre las mismas, cambiando sólo la
mezcla. HaciendQ el folklore, aunque aparentemente la diversidad
sea mucha, en el fondo son las mismas formas que se repiten.

La dificultad estriba en encontrar las formas primarias. Esa
fué la intención de este trabajo.

Haciendo eco a Don Eugenio del Hoyo, terminamos repitiendo
las preguntas hechas por él en su trabajo: "¿Sefarditas en el Nuevo
Reino de León?".
"¿Hay verdadera relación en?'e estos fe~ómenos folklóricos ~
se trata simplemente de una curiosa y fortuita semejanza?, ¿que
tan antiguo es el fenómeno folklórico registrado en el noreste de
México? ¿Es exclusivo de la región en estudio en nuestro país y,
por otra parte, pertenece realmente a un tradición típicamente
sefardí o es general a la zona mediterránea?".
Ojalá en el futuro estas preguntas puedan ser contestadas objetivamente.

CONCLUSIONES
Trabajar sobre terreno antropológico obliga a pensar y dudar
constantemente sobre la veracidad de las conclusiones.
El más pequeño detalle, una palabra, alguna anécdota un escrito que por casualidad cae en nuestras manos, puede ~ambiar
la estructura racional del juicio hecho ante el folklore. Ni más
ni menos que si se tratase de las imágenes de un caleidoscopio
en consta,nte cambio y sin repetirse jamás.
Pero así como en la imagen caleidoscópica, las formas y co-

176

177

��CLASIFICACION Y CODIFICACION DE LOS MAPAS IJEL
ARCHIVO GENERAL DEL ESTADO DE NUEVO LEON. •

Margarita I. Cantú Flores
Raúl Espino Oonzlllez
Della E. Flores Guerra
Juan H. Luna Puente
Sergio A. Marln de la Vega
Bertha Medina Lozaya
Al'cenlo Ortega Lozano

• El presente trabajo fue realizado por loa autores
bajo la coordinación del Lic. Mario Pérez Del¡ado.

INTRODUCCION
La Antropología como estudio del hombre y sus obras, en espacio y tiempo, ha acumulado una serie de materiales que requieren
conclusiones substanciales sobre la naturaleza, procesos y funcionamientos de los grupos humanos y de sus modos de existencia, ha
adaptado una amplitud de visión en la cual juega importante papel
la investigación.
Se planeó un programa de investigación que reuniera las con-

181

�diciones propicias como facilidades, material y equipo, aunada a la
especifica contribución que puede aportar el análisis de la investigación en sus fases principales, como facilidades en la elección del
problema, planeación del trabajo, el acopio de información y la redacción del escrito. Se seleccionó el Archivo General del Estado para
este fin con el tema Clasificación y Codificación de los mapas del
Archivo General del Estado de Nuevo León. &lt;l&gt; Realizando una visita,
se nos mostró la ubicación, organización y distribución de las diferentes áreas y materiales del archivo.
Se comenzó por la separación del material, clasificándolo cronológicamente. Después, se formuló una ficha de resumen de documentación para cada mapa existente. Posteriormente, se distribuyó
entre los Integrantes del equipo los diferentes puntos a tratar para
integrar el informe del tema a desarrollar no habiendo agotado el
tema, sino dejándolo abierto para posteriores investigaciones, y en
especial para historiadores que se quieran especializar en geografia,
urbanismo, etc. &lt;2&gt;

EL ARCIDVO GENERAL DEL FSTADO DE NUEVO LEON
A)

HiltDria

Al ser creado el Estado en 1824, fue iniciado el archivo y se
llamó Archivo de la Secretaria del Gobierno de Nuevo León. Al
transcurrir los años, les fueron agregadas secciones de otras dependencias oficiales y, en los últimos años, los archivos del Tribunal
Superior de Justicia, Juzgados del Ramo de Letras Civil y otros.
Originalmente estuvo en la esquina noroefte ~e las calles de l\forelos y Escobedo. Hacia 1901, fue trasladado al Palacio de Gobierno
del Estado, construido por órdenes del Gral. Bernardo Reyes. Y en
1960, a su edificio actual.
·
Entre los directores que lo han impulsado, están: D. Alberto
Galván, D. Domingo Cantú y el Profr. e Historiador Israel Cavazos
Garza, magnifico investigador que ha estado al frente del Archivo
de 1955 a 1975. En este tiempo ha realizado una magnifica clasificación del material con que cuenta el archivo.
Pero éste es tan amplio que aún queda demasiado material sin
clasificar y mucho menos codificar.

182

B) Ublcaclón
El Archivo General del Estado de Nuevo León se localiza en
las calles de Dr. Coss y Washington, en la esquina norot.'Ste. Es un
edificio de dos pisos que se divide en: Planta baja: Secretarla coordinadora de juntas. Primer piso: Archivo del Registro Civil. Segundo Piso: Archivo Histórico.
e)

Archivo Hlat.órlco

Aqul se localiza toda la información del Gobierno del Estado,
desde su Iniciación hasta nuestros dlas: contratos, convenios, actas,
correspondencia, etc.

D) Secciones del Archivo
OO.- Milicia.
01.- Expedientes Concluidos.
02.- Expedientes Concluidos.
03.- Expedientes Concluidos.
04.- Expedientes Concluidos.
05.- Tribunal de Justicia, Jueces de Letras. •
06.- Correspondencia con los Estados y fundaciones de pueblos.
07.- Congreso del Estado. (1880-1925).
08.-Tribunal de Justicia.
09.- Registro Público.
10.- Correspondencia particular de Santiago Vidaurrl.
11.- Dependencias Locales.
12.- Dependencias Locales.
13.- Expedientes Concluidos.
14.- Expedientes Concluidos.
15.- Impresos del Estado de Nuevo León.
16.- Telegramas, Proveedurfa, Fiebre Amarilla, Tesoreria.
17.- Fierros, Asuntos Varios.
18.- Impuestos de Nuevo León; hacendarios, circulares.
19.- Temas varios de ~ siglo.
20.- Cartas, Minutas, Memorias.
21.- Cartas, Memorias, Minutas, Informes de gobernadores.
22.- Mi-nutas, Telegramas, Cartas de gobernadores.
23.- Telegramas, Cartas y Ministerios.
24.- Ministerios.

183

�I

25.- Correspondencia con Alcaldes Primeros. (1825-1836) .
26.- Hacendarios.
'l:7.- Impresos del Estado de Nuevo León.
28.-Mapas.
29.- Impresos del pais, Impresos exteriores.
30.- Ejidos, Monterrey, Hospital González, Secretaria de Salubridad
y Asistencia, Judiciales.
31.- Humanitas.
32.- Judiciales, Gobernación, Colegio Civil, Agua y Drenaje.
33.- Oficialia de partes, Educación, Agricultura y Ganadería, Municicipios varios.
34.- Humanitas.
35.- Humanitas.
36.- Santiago Vidaurri.
37.- Agua y Drenaje, Periódicos.
38.- Actas y Memorias de los Gobernadores del Estado de Nuevo
León.C2&gt;

proyectos de co_n~trucciones realizadas por el Gobierno del Estado
rropaganda poh~1ca Y. Ca~';ndarios. Fue en esta sección donde ren~
ral?os nuestra investigac1on. De entre todo este material sólo seleccmn~os
los Mapa~, dado que nuestro objetivo en el Ar~hivo fue
la secc1on correspondiente
a ellos.

LA EXPOSICION DEL MATERIAL CLASIFICADO EN CADA
SECCION DEL ARCHIVO
El material está ubicado en estantería de metal, de cinco entrepaños. La documentación clasificada se encuentra en cajas de madera en posición vertical, como si fueran volúmenes. Facilitando su
manejo, en el lomo tiene indicado el número de caja, asunto, años
que comprende y el nombre de la sección. Terminando una sección,
se inicia el número de caja nuevamente.
POSICION DEL MATERIAL NO CLASIFICADO
El material en las secciones en proceso de clasificación, se encuentra en bultos y en posición horizontal. Tiene, al frente de cada
bulto, únicamente una etiqueta provisional que marca el asunto.
SECCION MAPAS
Es importante hacer notar que entre este material de Mapas,
se encuentra otro importante que es el de los Planos. Entre éstos,
muchos de la ciudad de Monterrey y de otros municipios, en los
cuales se puede ver el .desarrollo urbano. Además, proyectos y ante-

184

185

�p·:·,·,.·.··15. _. _. ,... . ,hl Jl~.,_,
aa
13

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/J,.

1/ ;

,,

CODIFICACION DEL MATERIAL

.
Los signos para nuestra codificación son:

PIANO DE LA. SEOCION HISTOBICA DEL ABCBIVO GENERAL
DEL E.STADO DE NUEVO LEON. UBICACION DEL MATERIAL
SE DIVIDE EN S9 SECCIONES QUE VAN_DEL O AL S8

186

Abrev.
Abreviaciones.•
Agr.
Agricultura.Ag.
AgujaAJ.
Altura.C.A.
Carta Agronómica.Cen.
Censo.C.A.
Centro América.·
Clima.
Clima.Coah.
Coahuila.Coordenadas GeográC.G.
fica.Construcción de caCons. Cam.
minos.Com.
Comunicación.Cuba.
Cuba.F.C.
Ferrocarriles.Fl. Fa.
Flora y Fauna.•
G.
Galeana.Hgo.
Hidalgo.Hidrografía.Hid.
Historia.Hist.
Inf.
Información.•
Lab.
Labores.La.
Latitud.Limites.Li.
Decl.
Declinación.Dist.
Distancia.D.F.
Distrito Federal.-

187

�División Polltica.Doctor Arroyo.Educación.Elementos de perime-

O.P.
O.A.
Educ.

La anterior simbología, es susceptible a cambios de acuerdo con
las necesidades del Archivo General del Estado de Nuevo León.

tro.E.Per.
Epoca.E.P.
Era Terciaria.E. T.
Estudio Agronómico.E. Agr.
Explicación sobre la
superficie.Ex. Sup.
Extensión.Ext.
Población.Pob.
Presa Ayancual.P.Ayan.
Principales.Ptln.
Puebla.Pue.
Puertos.Ptos.
Quintana Roo.Q. Roo.
República Mexicana.R.M.
Rutas Aéreas.R.A.
Santiago.Secretaria de salubridad y asistencia.S.S.A.
Líneas Postales.L.P.
Litorales.Lit.
Longitud.Long.
Magnético.Mag.

s.

Mapa.-

MA.

México.Méx.
Minas.Mín.
Municipios.Mpos.
Nuevo León.N.L.
Orografía.o.
Período Mezosoico.Per. Mez.
Cenozoico.Cen.
Signos Convencionales.s.
c.
Sin Fecha.S.F.
Situación política.S.P.
Sonora.Son.
Superficie.Sup.
Tamaulipas.Tam.
Territorio.Terr.
Topografía.Top.
Vías de Comunicación.V.C.
Zona de Trabajo.Z.T.
Zonas efugivas e intrusas.Z. E. l.

189

�-MAPAS DEL ESTADO DE NUEVO LEON
Mapa del Estado de Nuevo León
Información: IJmJtes en Vaiaa
mdrogratfa
Orograffa
Fundador de San Francisco de Caftaa
MA. N. L. 1761

Inf. Li. md. O.
Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L .
Información: Collndancias
Elementos de Perfmetro
Explicación sobre la Sup.

1889

MA. N. L. 1889,

Inf. Li. E. Per.
Ex. Sup.
1892
Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Limites de Tamps., con Nuevo León y
Coahuila.
Signos Convencionales
Diagrama de Operaciones
MA. N. L. 1892

Inf. Li.

s. c.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Limites
Dlvis16n Politlc&amp;
Signos Convencionales

1897

MA. N. L. 1897

Inf. Li. D. P. S. C.
Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Linea de Estación Guadalupe
Minas Viejas Villaldama, N. L.
MA. N. L. 1899
Inf. F. C. Min.

1899

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L. y Tamps.
Información: Ranchos de los Municipios.
Caminos
Signos Convencionales
MA. N. L. Tam. 1899
Inf. DP. V.C. S.C.

1899

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.

1900

191

�MA. N. L. 1900

Información: Poblaciones
Limites
Fracciones A y B

MA. China, N. L. 190f•IIIOf
rnr. Pob., e.o.
Hld.

In!. Pob. Ll.

Mapa., del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Orografla
Poblados de N. L. y Tampa.
Labores

1900

Mapas del Archivo Gr&amp;!, del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Polltica
Extensión y Población
Coordenadas Oeosrllical
Orogra!la

1908

Hldroera!fa

MA. N. L. 1900

In!. O. D.P. Lab.

Signos y Caracteres
Abreviaturas

Mapa., del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Limites
Población
Vlas de Comunicación
Linea., Postales
No. de Viajes al alio
Medio de Conducción
Tiempo para recorrer la linea
Kms. recorridos al afio
Explicación Postal

1901
MA. N. L . 1906

In!. Poli. D.P. e.o.
O . Hld. S.C. Abrev.
Clima Decl. Ag. Mag.

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: PoUtica
Extensión y Población
Coordenadas Oeosrlllcu
Orcgra!la
Hldrogra!la
Signos Convencionales

MA. N. L. 1901

In!. Ll. Pob. V.O. L.P.
E.P. Dlst.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Población
Vlas de Comunicación
Hldrogra!ia
(Malas Condiciones)

MA. N. L. 1906
w . o.P. Ext. e.o.
O. Hld. S.C. Abrev.
Climas.

In!. Pob. V.O.
Hld.
1901

1903

Cllmatologla en Monterrey
Decllnaclón de la aruJa
magnética

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Mapa Dividido en 3 aecc.
Hldrogra!la
Orogra!la
MA. N. L. 1906

MA. N. L. 1903

In!. D.P. Hld. O.

In!. V.O. Ll. Edo.
Pob.

In!. D.P. Hld. O.

MA. N. L. 1908

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.

Mapa del Edo. de N. L.
Información : Población
Coordenadas cteográ!icas
Hldrogra!la

192

lflOe

Abreviaturas

1901

MA. N. L. 1901

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Vfas de Comunicación
Limites del Estado
Nombre de Pueblos y ranchos

Cllmatologla en Monterrey
Declinación de la aguja
magnética

1904
1906

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Poblaciones
Signos Convencionales

1918

MA. N. L. 1916

In!. Pob. S.C.

193

�Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L. (Región Sur)
Información: Poblaciones
Signos Convenclonale3

1916
Hid. Lim.
Sup.

MA. N. L. Sur 1916
lnf. Pob. S.C.

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Territoriales
Hldrografia
Poblaciones
MA. N. L. 1925
In!. Terr. Bid. Pob.

19211

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N . L.
Información: Construcción de Caminos
Adjunto plan sexenal de
caminos en el Edo. de N. L .
MA. N. L. 1933
lnf. V.C.

1933

Mapaa del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Caminos

1933

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L .
S.P.
Mapa del Edo. de N. L.
Información : Limites en los Mpos. de Burgos,
S. Carloe, Villagrán e Hidalgo
Orografia
Signos Convencionales
MA. N. L . S.F.
In. Li. O. S.C.

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L .
Mapa del Edo. de N. L .
Información: División de los Municipios
en sus COIDUllidades
Limites municipales

S.P.

MA. N . L . S.F.
lnf. DP. L1 ,Mpos.

MA. N. L. 1933

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N . L .
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Red de Caminos
MA. N . L . S.F.
lnf. V.C.

S.P.

lnf. V.C.
Mapaa del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L.
Información: Construcción de Caminos
Plan sexenal de caminos
en el Estado.
MA. N. L. 1940
lnf. Cons. Cam.

1940

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de N. L .
Información: Vias de Comunicación
División Municipal
MA. N. L. 19M
In!. V.C. DP.

19M

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L .
Mapa del Edo. de N. L. (Do. José Vivanco)
Información: Población
Vias de Comunicación
Limites
Superficies
(Malas condiciones)
MA. N. L. 19M
Inf. Pob. V.C.

1954

194

195

�E.T. Pob. Hld.

s.c.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.

Mapa de !a Rep. Mex.

Información:

MA. R.M. 1890
Inf. Pob. Hld.
V.O. 8.C.

1890

(F.F.C.C.)

Población
Hldrograr!a
Vfas de Comunicación
Signos Convencionales
(Malas condiciones)

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: V!as de Comunicación
Población
Orogratfa
Hldrograt!a
Coordenadas Geográficas
MA. R.M. 1890
Inf. V.C. Pob. O.
Hld. C.G.

MAPAS DE LA REPUBLICA MEXICANA
Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep_ Mex.
Información: Municipios
Vfas de Comunicación
Altitud
Latitud
Longitud
Orogra!fa
Hldrograffa
MA. R.M. 1884
In!. Mpos. V.C. Al.
La. Long. o.
Hld.

1884

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex. &lt;Geolog!a)
Información: Periodos Mezosolco y Cen.

1889

Era Terciaria

Población
Hidrografía
MA. R.M. 1889
Inr. Per. Mez. y Cen.

196

Signos Convencionales
(Malas condiciones)

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa. de la Rep_ Mex.
Información: Vfas de Comunicación
Hldrograr!a
Población
Orograr!a
Coordenadas Geogré!lcas
MA. R.M. 1891
In!. V.C. Hld. Pob.

1890

1891

o.e.o.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Población
V!as de comunicación
Hldrogratfa
Orograf!a
Coordenadas Geográficas
Topograf!a
MA. R.M. 1891
In!. Pob. V.e. Hld.
O. C.G. Top.
Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Vias de Comunicación
Población
Hidrograf!a

1891

1891

197

�MA. R-.M. 1891
In!. V.O. Pob. Hld.

Orografia
Signos Convencionales
MA. R.M. 1901

s.c.

o. s.c.

In!. Pob. Hld,

Mapag del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Intormacl6n: V!as de Comunicación
Población
Hldrografia
Orogratla
Coordenadas Oeogrl!!cas
MA. R.M. 1892
In!. V.O. Pob.
Hld. O. C.G.

1892

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Vlas de Comunicación
Población
Orograrla
Hidrograrla
.
Coordenadas Oeogrl!lcas
MA. R.M. 1892
In!. V.e. Pob. o.
Hld. e.o.

1892

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex. (Comunicaciones Reglón Nte.)
Jn!ormaclón: Hidrografla

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Comunicaciones
V!as de comunicación
Ciudades
Signos Convencionales
MA. R.M. 1907
xnr. eom. v.c. Mpos.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Comunicaciones
V!as de comunicación
Ciudades
Signos Convencionales
MA. R.M. 1907
In!. V.O. Pob.

1907

1907

1907

s.c.

1186

comunicaciones
Población
Signos Convencionales
&lt;Buenas condiciones)

Mapa del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex. CTelégl'afos)
Información: Población
Hldrografla

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Población
V!as de Comunicación
Hldrografla
Slmbolos Convencionales
(Malas condiciones)
MA. R.M. 1907
In!. Pob. V.O.
Hld. S.C.

s.c.

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Jntormaclón: Población
Orograrla
Hldrogra!la
Coordenadas Oeogrlflcas
MA. R.M. 1894
In!. Pob. O.
Hld. C.G.

MA. R.M. 1895
In!. Hld. Com.
Pob. S.C.

Signos Convencionalea
(Malas condiciones)

1901

Mapas del Archivo Gral. del Edo, de N. L.
Información : Limites Territoriales
División Polltlca
Red de camlnos Nacionales
Poblaciones Prlncipales
MA. R.M. 1928
In!. Lf. T. DP.
V.O. Pob.
Mapas del Archivo Gral. del Edo, de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Limites Territoriales
División Polltlca
Red de caminos Nacionales
Poblaciones Principales
MA. R.M. 1928

1928

1928

198

199

�.lnf. Lf. O.P. V.C
Pob. Prln . .
Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.

Mapa de la Rep. Mex.

MA. R.M. 1945
In!. Pob. V.e. md.
l!..A. e.e.

Información: Población
Vlas de Comunicación
IDdrografla
Rutas Aéreas
Signos convencionales
(Malas ~ndlclones&gt;

1

1945

(Malas condiciones)
V.O. S.C.

)

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Limites Territoriales
División Polltlca
Poblaciones
Vfas de comunicación

MA. R.M. S.F.
In!. Ll. T . O.P.
Pob. V.C. Ptos.
Lit. o. mc1.

1958

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Población

200

S.F.

Vias de comun1cación

Hidrogralla
Símbolos convencionales
Superficies
(Malas condiciones)

1960

MA. R.M. S.F.
Inf. Pob. V.e. Hid.
S.C. Sup.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L .
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Carta Agronómica

S.F.

MA. R.M. S.F.
In!. C.A.

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Orografla

S.F.

M.A. R.M. S .F.
Inf. o.

S.P.

Mapas del Archivo Gral: del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep . .Mex.
Información:

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.

B.P.

Puertos
Litorales
Orogralla
Hidrografla

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
1958
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Carta de Aprovecllamlento de
aguas y suelos
Slmbolos y Signos convencionales
MA. R.M. 1958
lnf. IDd. O.
e.e.
Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: División Municipal
-Población del ))&amp;Is según
censo 1900 • 1960
MA. R.M. 1960
lnf. Ll. Pob.

Signos convencionales

MA. R.M. S.F.
Inf. Hld. Pob.

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Llmltes
Dlvlslón Polltlca
Caminos vecinales
Poblaciones
Signos convencionales
MA. R.M. 1952
In!. Ll. O.P. V.C.
Pob. S. C.

Mapaa del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: carta de aprovecllamlento
Aguas y suelos
Blmbolos y Signos
convencionales
MA. R.M. 1958
lnf. Agr. B.O.

Mapa de la Rep. Mex. (Mlneria)
Información: Hldrografla
Población
Vlas de comunicación

S.P.

Limites Territoriales
División Polftica

Poblaciones

201

�-MA. R.M. S.P'.
In!. Li. T. D.P. Pob.
V.C. Lit. O.
Hid.

Vías de Comunicación
Puertos
Litorales
Orografía
Hldrografia

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de la Rep. Mex.
Información: Población
Vias de comunicación
Hidrograffa
Signos Convencionales
Situación Política
(Malas condiciones)
MA. R.M. Ep. P . Díaz
Inf. Pob. V.C. Hid.
S.C. S.P.

Epoca de

Porfirio Dfu

MAPAS VARIOS
Mapu del Archivo Gral. del Edo. de N. L.

Mapa del Edo. de Tamaulipas
In!ormac1ón: Poblaciones
Hidrograffa

1888

Lagunas

MA. Tamps. 1886
In!. Pob. Hid. C.

202

Comunicaciones

' Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del D.F. y sus alrededores
Información: Vías de Comunicación
Orograffa
Coordenadas GeogrA!lcaa
Hidrografía.
Poblaciones
MA. D.F. 1889
In!. V.C. O. C.G.
Hid. Pob.

1889

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de Puebla y sus alrededores
Información: Población
Vías de comunicación
Hldrograffa
Orografía
Coordenadas Oeogréflcaa
MA. Pue. 1889
In!. Pob. V.e. Hid.

18811

203

�o. e.o.

Mapas del Archivo Oral, del Edo. de N. L.
Mapa de CUIia

MapllJl del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de Mézlco
Información: Orogra!f&amp;
Vf&amp;s de comunicación
Poblaciones
CoordenadllJl Oeogri!icaa
MA. Méx. 1890
Int. O. V.C. Pob.

1880

Mapas del Archivo Oral, del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de Puebla
In!onnactón: Vf&amp;s de Comunicación
Orogra!la
Hldrogra!f&amp;
Población
Coordenadas Oeográ!iCllJl
MA. Pue. 1892
In!. V.O. O. Hld.
Pob. e.o.

18112

1897

Información: Situación OeogrA!ica
Orograt(&amp;

e.o.

Ma. CUba 189'1
In!. 8.0 . O. Clima PI.
Fa. Min. Pob. p .A. V.e.
Educ. Hlst, DP.

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L .
Mapa del Edo. de Sonora
Información: Ltmttes del Edo,
Dlvtatón de Dtst. Postales
Municipios
Explicación Postal
MA. Son. 1892
In!. U. DP. Mpos,
Exp. V. Post.

18112

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L .
Mapa del Edo. de Puebla
Información : Vlas de comunicación
Orografla
Hldrogra!la
Poblaciones
Coordenas OeogrA!lcas
MA. Pue. 1894
In!. V.e . o. Hld,
Pob. e.o.

1894

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de Tamaullpas
Información: ColindanclllJl
División en Reglones
Puerto de Tamplco
Slgnos convencionales
Terreno cedido a N. L,
MA. Tamps. 1897
In!. U. DP. 8 .C.

189'1

Cllma
Plora y Fauna
Producciones Minerales
Poblactón
Producción Agrlcola
Vlas de Comunlcactón
Instrucción Pública
Dlv1atones AdmtnlstrattvllJl
Eatablectmtentos Diversos
Hlatoria
Planos de la Habana y Regla
Alrededores de la Hab&amp;na

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N, L.
Mapa del D.F. y sus Alrededores
In!onnactón: Poblactón
Vf&amp;s de comunicación
Pootctones 0eogrA!ICllJl
Hldn,gratia

1889

Orograt(&amp;

MA. D.F. 1899
In!. Pob. V.e. P.O.
Hld. O. Cen.

Censo
(Malas condiciones)

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de Linares e Iturblde N. L. Burgos y V1llagrán, Tamps,
Información: Orogratla
Poblados N, L. y Tamp.
Labores
MA. Mpos. N. L. Tamps. 1900
In!. O. Pob.
Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mpa. Geolo. Centro-América
Información: Periodos Geológicos
Zonas E!ug!vas
e Intrusa,
Coordenadas y Ordenadas
M.A , C.A. 1906
In!. P .O. ZE.I.
Coor. y Or.

1900

1906

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa de Sabinas Hgo. N. L.

204
205

�MA.

a.

Información: Hidrografía
Limites

Hgo. N.L. 1925

Inf. Hid. Li.
Mapaa del Archivo Gral. del Edo. de N . L.
Mapa de 8abinas Hgo., N. L.
Información: Limites Territoriales
Hidrografía
Poblaciones
MA. a. Hgo. N.L. 1925
Inf. Li. T. Hid. Pob.
Mapaa del Archivo Gral. del Edo. de N . L.
Mapa de la Presa Ayancual
Información: Estudio Agronómico
Orografía
Hidrogrr.fb
Clases de Tierra
MA. P. Ayan. 1934
Inf. Agr, o. Hid.
Mapaa del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa de V. Santiago, N. L.
Información: Limites
Poblaciones
Hidrograffa
Vfas de Comunicación
MA. Sgo. N.L. 1934
Inf. Li. Pob.
Hid. V.O.

Mapaa del Archivo Gral. del Edo. de N. L.
Mapa del Edo. de Q. Roo
Información: Limites
Vías de Comunicación
Poblaciones
Litorales
Relación de nombres cambiados
Signos Convencionales

1925

1934

Mapas del Archivo Gral. del Edo. de N. L.

MA. Agr. 1940

Inf. Li. V.e. Pob,

206

Información: Limites
Vías de Comunicación
Pueblos
Ciudades

1951

Mapas del Archivo Oral del Edo. de N. L.
Mapa del Oral. Bravo y China, N. L.
Información: División de los Municipios
en sus comunidades
Limites Municipales
MA. B.Ch. N.L. 8.P.
In!. D.P . Li. Mpos.

S.P.

Mapas del Archivo Oral del Edo. de N, L.
Mapa del Edo. de Coahuila .
Información: Poblaciones
Limites Territorlales
Orografía
Hidrografía
Vhs de comunicación
Cuadro ExpllcaUvo
MA. Coah. 8.P.
In!. Pob. Li. T. O.
Hid. V.C. S.C.

S.P.

Mapas del Archivo Gral del Edo. de N. L.
Mapa Oral. del Edo. de Cae.huila
Información: Poblaciones
Limites Territorlales
Hidrografía
Vfas de comunicación
Cuadro ExpllcaUvo
MA. Coah. S.P.
In!. Pob. Li. T.
Hid. v.c. a.c.

S.P.

1

1934

1938

MA. Q. Roo 1936
Inf. Li. V.e . Pob.
Lit. a.c.

Mapa del Movimiento Agrario

Mapas del Archivo Oral. del Edo. de N. L.
Mapa Municipio de Oaleana, Dr. Arroyo
Información: Vías de Comunicación
Zona de Trabajo
Misión Cultural de Salubridad
y Asistencia
MA, O. D.A. N.L. 1951
In!. V.C. Z.T. 8.8.A.

1940

��DEPARTAMENTO EDITORIAL
DE LA
FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS
DE LA
U.A.N.L.

PUBLICACIONES PERIODICAS:

~vista CATDDRA. (Nos. 1 al 6)

CUADERNOS DE FILOSOFIA:

La pintura como lenguaie, Adolfo Sánchez
'
Vázquez. 2a. Edición.
La Filosofia de Vasconcelos como Filosofla
Latinoamericana, Silvia Mijares.
Filosofía d•I Derecho, María Guadalupe
Martínez de Rodríguez.
Tecnología y Filosofía, Mario Bunge.

CUADERNOS DE HISTORIA:

Asp.ectos Metodol6gicos B6sicos del Estudia .
de la Historia Medieval, Henning Graf.

�Tres Artículos sobre Historia y Sociedades,

Guillermo Beato.
Sobre la Historia Latinoamericana, Guiller-

mo Beato.

Desarrollo Demográfico, Económico e Industrial de Monterrey, l1860-1920I, Domenico

Sindico, Roberto Hernández, Víctor Hernánd&lt;•z y Mario Pérez Delgado.

CUADERNOS DE SOCIOLOGIA:
Desarrollo Urbano en América Latina, Do

CUADERNOS DE PEDAGOGIA:
Cuaderno Xo. 1 : Antecedentes Técnicos d•
la Programación pot Objetivos, Ma. Socorro Berra Santana; El Establecimiento de
los Objetivos de Aprendizaje, Clara l. Carpy
~avarro y l,ibertad Mentlndez Menéndez.
CUADERNOS DE LETRAS:
El Emperador de Chin.a, Georges Ribemont-

Dessaignes. Traducción y Nota Preliminar
de Iren e Vegas García; En torno al Dada,
Postcriptum y Bibliografía, de Juan ,Jos(,
García Gómez.

menil'o Sincfü·o.
El Mal como Personaje-Agente Romántico

Juan José García Gómez.
1

CUADERNOS DE METODOLOGIA:

210

Problemática Existencial en Unamuno .. Ca•mus, Sartre y Anouilh , María Guadalupe

Cuaderno No. 1: Acerca de la Noción de
Analogía, Tomás González de Luna; Las
Revoluciones Científicas y el Método, Juan
Angel Sánchez; Las Inferencias Deductivas
Aplicadas a la Física, I,aura E, Quirog'a.

Olavide o Sade, Miguel Covarrubias.

Método y Métodos, Metodología y Metodolatría, Mario Bnngr.

COLECC!ON: MATERIALES DE
TRABAJO DE LA DIVISlON DE

Martínez de Rodríguez.

211

�ESTUDIOS SUPERIORES:

Creacionismo y Ultralsmo: Matices del Hui•
dobrismo. (Antología.! , Juan José García
Gómez.
Fragmentos Filos6flcos de los Pre-socr6ticos.
(Antología). Compilación de Textos y Notas,
Juan Angel Sánchez

COT,ECCTON DE POESI.A:
Litoral de Sombra, Alfonso Rey~s Martínez.
Matar el Tiempo, Xavier Rodríguez Araiza.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Valentín Rivero</name>
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