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                  <text>�HUIIAIIOAO[S Y ClfltlAS SOtlAlfS

�HUIIAIIOAO[S Y ClflCIAS

SOCIAl[S

�HUMANIDADES

Y CIENCIAS

UANL

San Nicolás de los Garza, N. L.,México

SDCIAlES

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Lula J. Galén Wong
Rector

Sumario

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Nicoléa Duarte Ortega
Director

Editorial. 7

CATHEDRA

La dulcería linarense: tradición, mercadotecnia
y situaciones sociopolíticas. 9
Jorge Sada Ortega

HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES

Héctor Franco Séenz
Director

J. G. Martínez
Editor
Consejo Editorial
Lídice Ramos Ruiz
Ludivina Cantú Ortiz
J. Humberto González González
José Ma. Infante Bonfiglio
Gabriela Elizondo Regalado
Joel Llanas Mendoza
Agustín García Gil
Guadalupe Chávez González
Sergio García Treviño
Diseño
Mauro Machuca
Ilustraciones
Gerardo Cantú
Cathedra agradece a Gerardo Cantú -&lt;libujante, pintor, grabador
y hombre rebelde- el permiso para incluir en este número varios
de sus trabajos. Con trazos de magia descubre las intenciones
más ocultas de las cosas y de los seres humanos. Se reproducen
de libro de homenaje publicado por el Gobierno del Distrito Federal:
Gerardo Cantú, con textos de Arturo Cantú.

Certificado de Licitud de Título y Contenido: En trámite
Reserva: 04-2001-101813134900-102

Captura y Formación
Silvia Cruz Centraras
Julián García Pérez
No se devuelven originales. Los artículos sin firma
son responsabilidad de los editores.
Publicación tetramestral.
Dirección: Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria
San Nicolás de los Garza, N.L. C.P. 66450. Apartado Postal: 10. Suc. F
Teléfonos y Fax: (01) 83 52 42 59 y (01) 83 52 42 50
Correo Electrónico: cathedra@ccr.dsi.uanl.mx
Precio del Ejemplar: $40.00
Suscripción Anual: $100.00

Sergio de la Peña y la raíz del espejo
(Seguimiento bibliográfico de una idea formadora). 37
Raymundo Ramos
Enfoques sobre el Kitsch (Milán Kundera, Manuel Puig,
Mario Vargas Llosa). 53
llinca llian
Una década de política mexicana (1933-1943). 97
José Alvarado
En la tierra de Luis de Carvajal: Crónica de una visita
a Mogadouro, en Portugal. 123
Israel Cavazos Garza
Apertura de un diálogo en El testimonio y las renovaciones
de Alfonso Rangel Guerra. 131
Lidia Rodríguez Altano
Docencia universitaria: Dilemas, retos y perspectivas. 139
Rogelio Cantú Mendoza

�Universidad Autónoma de Nuevo león /7

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~

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CI

Reseñas y documentos

Editorial

Ramón López Ve/arde: En torno al centenario. 151
Carolina Farías Campero
Mi padre en cinco fotografías. 155
Palabras de Raymundo Ramos
El Caldero ciego, de Silvia Pratt. 163
Carlos López
La disputa frente a la divinidad. 167
ÓscarWong
Villaldama: A 311 años de su fundación. 171
María Luisa Santos Escobedo
Las secuelas del erotismo en No sólo para dormir
es la noche. 181
Luis Adolfo Torres Balcázar

E

n el primer lustro del siglo XX pensadores de La generación
del 900 en América, advertían el peligro que representaba
el imperialismo norteamericano para los pueblos hispanos
y el europeo para los asiáticos. Oponían al expansionisrno y a la
imposición de valores utilitarios, la sutileza espiritual y la inteligencia
histórica de culturas milenarias y proponían corno símbolo a Ariel
para oponerlo a Calibán.
Ahora mismo, en el año primero del siglo XXI, la sombra
negra de Calibán se cierne sobre el planeta. Las apuestas están
sobre el tablero y los aliados calculan porcentajes e inversiones. Un
dios global, despiadado e insensible, se pasea en los frentes
paladeando las masacres. Mahoma y Jehová, derrotados, han vuelto
a las cavernas y el lugar del hombre ha sido ocupado por fetiches.
En el tablero sólo quedan dos colores, a la captura de una pieza
menor, seguirán otras mayores, simplificando posiciones.
Para Hispanoamérica nada halagador resulta el panorama.
Ayer la justificación para ordenar escaladas militares la ocupaba el
"comunismo", por arte de magia ha sido transmutado y ah0ra
convertido en "terrorismo". El fin es el mismo, abrir mercados y
proteger sus inversiones. ¿Qué hacer, carajo, para neutralizar los
embates de Calibán? Lo urgente -aquí y ahora- es defender con
rigor legal la industria nacional, reconstruir nuestra historia y apuntalar
nuestros valores, y con esto, edificar una democracia con estricto
sentido de lo humano. En este proyecto no caben los que han perdido
la esperanza.

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 9

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La dulcería linarense:
tradición, mercadotecnia
y situaciones sociopol íticas

Jorge Sada Ortega

U

na de las características más notorias de la burguesía
agraria en nuestro país, ha sido su capacidad para adaptarse
a los cambios legislativos que suelen redefinir la estructura
en la tenencia de la tierra, sobre todo a raíz de la Reforma Agraria
que abrió paso al reparto de tierras a los campesinos. La región
citrícola de Nuevo Léon 1 , en donde está inserto el municipio de
Linares, no es la excepción ni ha sido ajena a dicho proceso.
Aunque en esta entidad no existieron grandes latifundios,
las tierras de mejor calidad y el agua de riego se concentraron
en pocas manos, situación que, si bien fue atenuada con la
entrada en vigor de la legislación agraria postrevolucionaria, aún se
manifiesta hoy en día. Asimismo, como ocurre en otros contextos
del país, diversos tipos de productores rurales -ejidatarios,
comuneros y algunos pequeños propietarios-, se suman de conti-

'Esta zona geográfica se localiza en el centro-surde Nuevo León, y la integran los municipios
de Cadereyta, Santiago, Allende, Montemorelos, Gral. Terán, Hualahuises y Linares.

�Universidad Autónm de Nuevo león / 11

1O/ facuitad de filosofía yletras

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nuo a la agroindustria de la zona citrícola nuevoleonesa ya sea como
mano de obra semiproletaria, o sencillamente, orientan su producción
de manera prioritaria hacia un tipo de monocultivo comercial, como
es en este caso la citricultura, que constituye la base de un complejo
agroindustrial-complementado con la adquisición de frutas tropicales
de otras regiones del país-, el cual por una parte se sostiene con
las plantas transformadoras üugueras y gajeras), y por otra, con las
empacadoras especializadas en el envío de cítricos a los mercados
nacional e internacional2•
Si a través del control de tierras y aguas el cultivo de
cítricos se fue perfilando como un sólido baluarte en la conformación de una burguesía agraria en la región citrícola (asentada
fundamentalmente en Montemorelos), la cual se ha consolidado
mediante el crecimiento de las empresas empacadoras (cuyos
orígenes datan del último tercio del siglo pasado) y con el auge
en las últimas décadas de este siglo de industrias gajeras y jugueras,
por su parte, tanto el desarrollo de la industria del dulce de
leche, así como la elaboración de cremas y quesos en el municipio de Linares 3 , no se debió propiamente al crecimiento
de un sector ganadero privado con amplios márgenes de poder,
sino de manera especial, a la inserción de ejidos y pequeñas
unidades de producción privada dentro de esta órbita productiva.
Se trata de un proceso que abarca a un amplio sector minifundista

2 El mercado de cítricos, controlado desde la región citrícola de Nuevo León, se complementa
con una parte de la producción generada en aquella entidad descienden en forma drástica los
niveles productivos. Algunas ell1)resas envasadoras de la región citrícola nuevoleonesa también
se abastecen de otro tipo de frutas, como mango y piña veracruzanos, con lo cual la
contextualización regional de los procesos toma otras dimensiones, que en una primera
instancia pudieran aparecer como de tipo interregional para después alcanzar incluso niveles
internacionales, sobre todo en el proceso de realización mercantil.

• Tras un notable auge en los setentas, la economía de las principales industrias elaboradoras
de cremas y quesos en gran escala fue decayendo a partir de la siguiente década.
En este sentido, además del caso particular de Productos de Leche "San Pablo", que más
adelante será tratado, podría señalarse el de "Los Galemes", que a fines de los setentas y
bajo otro nombre, se trasladó al municipio de General Terán, incorporando a su ámbito
productivo la elaboración y venta de dulces de leche. No obstante que los orígenes de esta
última industria en Linares en cierto modo retornó patrones productivos en la Región del
Bajío, de cualquier manera podemos considerar que nos encontramos ante un proceso de
redifusión de dicha actividad a partir de Linares hacia otros contextos no sólo de la región
citrícola nuevoleonesa, sino también hacia otras localidades tanto de este Estado como de
Coahuiia y Tamaulipas.

de Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y San Luis Potosí, particularmente Matehuala.4
En este trabajo se analizan mecanismos mediante los
cuales la explotación de la ganadería lechera, generada a partir de
un ámbito regional, ha impulsado el desarrollo de una forma específica de agroindustria muy característica del municipio de Linares,
como es la elaboración de diversas variedades de dulce de leche.
Se hará hincapié en las formas y procesos mediante los cuales se
incorporan las pequeñas unidades de producción agroganaderas,
especialmente las ejidales, al tipo principal de agroindustria linarense.
De igual manera, se mostrará el accionar del intermediarismo dentro de este proceso.
Otro de los propósitos de este escrito es definir la
naturaleza de las interacciones económicas entre Linares y un ámbito
territorial cuyas dimensiones no sólo son amplias, sino también
movibles e imprecisas, por lo que es difícil trazarles límites físicos
definidos. Lo anterior en torno a una rama agroindustrial que en la
actualidad se realiza mercantilmente en un contexto tanto regional
como nacional e internacional, como es el caso particular de una
empresa linarense especializada en la elaboración de dulces de
leche, el cual será abordado con algún detenimiento.
También se podrá apreciar cómo en el proceso de
integración del espacio económico entran en juego una gran
diversidad de relaciones sociales en las que se involucran distintos
actores: desde pequeños y medianos productores de leche, hasta
grandes y pequeños propietarios de dulcerías de la cabecera
municipal, situándose el intermediario como punto de enlace entre
todos ellos. Es decir, contrariamente a lo que suele pensarse, veremos
cómo este último agente se torna funcional en el es_quema productivo,
en especial, a nivel de la gran empresa, ya que le imprime una mayor
dinámica a las relaciones verticales que ésta mantiene con respecto
a las pequeñas unidades agroganaderas.
Por último, nos interesa mostrar de qué manera el conflicto sociopolítico ha estado presente en forma importante en el
desarrollo de la industria dulcera linarense. Aunque en apariencia
'Es decir, en su dimensión geográfica, el proceso se circunscrbe fundamentalmente al noreste
de México, área que en una primera instancia se puede redimensionar hacia otros contextos,
como sucede en este caso con respecto a Matehuala.

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Universidad Autónoma de Nuevo león /1J

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sólo se trata de disputas a nivel municipal, sin embargo fácilmente
se reconoce cómo las estructuras de poder local que en algún
momento han intervenido en el quehacer de los productores en
cuestión, son cada vez más un reflejo de la dinámica generada a
partir de un orden más amplio, el cual se gesta incluso a nivel
nacional.

Los Pérez: el nacimiento de una industria

y una tradición
La elaboración de dulces de leche en Linares se inició en 1932 a
instancias de Melesio Pérez, originario de Allende, otro de los
municipios de la zona citrícola nuevoleonesa. Después de aprender
algunos detalles referentes al oficio en la región del Bajío guanajuatense, don Melesio se establece en Linares, en donde comienza
a elaborar las conocidas marquetas, dulce confeccionado a base de
leche de cabra, azúcar y nuez, el cual con mucha anterioridad habría
de cobrar fama en Celaya y Salamanca, Guanajuato.
Con un capital inicial de un peso, y en virtud de tener pronta
aceptación a nivel local, el producto comenzó a ser distribuido en
pequeñas tiendas de los centros de población más cercanos a
Linares: Montemorelos, Hualahuises, General Terán y Allende. Poco
tiempo después, el dulce de leche ya se expendía en establecimientos
de venta al menudeo de algunas ciudades tamaulipecas: Ciudad
Victoria, Valles y Matamoros. Aunque de manera más eventual, la
ciudad de México también formaría parte del circuito comercial de
don Melesio.
Fue en-1940 cuando don Melesio incorporó a su negocio
a su sobrino, Benjamín Pérez, también oriundo de Allende. La
sociedad formada por tío y sobrino, sin embargo, apenas duraría
un año, ya que ambos decidieron trabajar en forma independiente, naciendo así las marqueterías "Pérez" y "La competidora",
propiedad de Melesio y Benjamín Pérez, respectivamente. En
sus inicios, ambos negocios eran atendidos en forma íntegra por
sus propietarios, por lo cual, eran destinados tres días de la
semana a elaborar el dulce y otros tantos a distribuirlo. Además de
los pocos compradores que adquirían el producto directamente en
los establecimientos, los Pérez contaban con clientes en los
municipios circunvecinos, a donde ellos acudían con frecuencia a
vender el dulce que, como en Linares, tuvo una rápida aceptación

en el resto de la región citrícola, creciendo así el flujo de compradores foráneos.
Fue primero la Marquetería "Pérez" la que alrededor de 1947
incorporó a dos o tres trabajadores, quienes semanalmente percibían
una modesta remuneración, en tanto que "La Competidora" hizo lo
propio algunos meses después. De este modo, las llamadas
"marquetas" continuaron siendo ofrecidas para su venta más allá de
la región citrícola de Nuevo León, como en las ciudades tamaulipecas
de Reynosa, Matamoros y Ciudad Victoria, a donde los productores
viajaban para surtir pedidos.
_En l?s años iniciales de la marquetería linarense, Benjamín
y Melas,~. Perez mantu~ieron la exclusividad en el desempeño de
esta act1v1dad. No habra manera de que los trabajadores de las
dulcerías aprendieran todo el proceso que implicaba la elaboración
del dulce ya que era restringido el ámbito de su actividad: además
de ~artir nuez, empacan el producto, mientras que los Pérez se
hac,an cargo de la parte medular del trabajo, consistente sobre todo
en ~arle el punto exacto al batido de la leche y mezclar en forma
debidamente proporcionada el azúcar y otros ingredientes.
No obstante el celo con que era guardado el secreto para
la ela~oración del du~ce, surgirían otros establecimientos poco
despues de la separación del segundo de los Pérez: son los casos
de "La Salamanca", propiedad de Lázaro García, "San Juanita" de
Dol~res Paz Vda. de Salinas, negocio que funcionó poco tiempo
deb~do al pronto deceso de su propietaria, y "El Lorito", de Francisco
Cunel.
Aunque se establece años después que las anteriores
dulcerías, "La Guadalupana", propiedad de Natalia Olvera, marcó
un derrotero en el desarrollo de la dulcería linarense. Asimismo
~sta industria es la que más ha sobrevivido a la prueba del
tiempo, ya que se ha mantenido durante tres generaciones. No
obstante que su actual propietaria prefiera no divulgar el oficio
entre sus ayudantes, a semejanza de quienes le antecedieron
de "La Guadalupana" se han formado varias productoras, quienes ~
I? postre habrían de laborar de manera independiente. De estas
ultimas, Eva Molina, actual propietaria de una marquetería que
lleva su nombre (también ex-trabajadora de la industria dulcera
"San Pablo", sobre la cual se hablará más adelante) es tal vez la

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�14 / facuitad de filosolía yletras

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que mayormente ha destacado, ya que además de distribuir el dulce
en un modesto establecimiento de su propiedad ubicado en una de
las colonias de la cabecera municipal, lo hace también en diversos
locales comerciales ubicados en el interior de las centrales
camioneras de los municipios de la región citrícola y de la ciudad de
Monterrey.
En la "Eva" también se elaboran dulces sobre pedido, es
decir, a satisfacción del cliente, servicio que se cobra por
volumen-peso: $70.00/kilogramo, incluyendo adornos alusivos al
motivo, mismos que suelen ser a base de incrustaciones de
corazones de nuez. Aunque en varias ocasiones les han solicitado
dulce para maquila en Monterrey y en otras ciudades del país Y de
Texas (Houston, principalmente), ello no se ha podido realizar en
virtud de que no han llegado a acuerdos satisfactorios con los
interesados5 • A la propietaria de este establecimiento tampoco le
atraen las reiteradas ofertas del dueño de Productos de Leche "San
Pablo" de reintegrarse nuevamente a la planta laboral de dicha
empresa, aún bajo el ofrecimiento de un sueldo atractivo y prestaciones, hecho que habla por sí solo de los logros alcanzados por Eva
Molina como trabajadora independiente.
En virtud de que buena parte de su soporte laboral se finca
en el trabajo asalariado, a la marquetería "Eva" difícilmente podría
considerársele como una industria familiar, a diferencia de otras
dulcerías linarenses que han proliferado en los últimos años, las
cuales se sustentan fundamentalmente mediante la mano de obra
doméstica. Algunas de estas últimas, sólo en forma ocasional y parcial
se apoyan en el trabajo asalariado, no obstante que ha sido de esta
manera como en forma paulatina varias de ellas han ido creciendo,
como en el caso de la dulcería "Eva" y otras, entre las que se destaca
"La Guadal upana". En ambas, el trabajo asalariado ha ido cobrando
mayor importancia.
Si bien no es la dulcería más grande de Linares, "La
Guadalupana" es en cambio la más prestigiada en cuanto a la

• Diversos pequeños establecimientos trabajan en forma exclusiva mediante ~ ~~stema que
los lugareños llaman maquila, que en realidad es un _sist~ma de traba¡o a domicilio donde el
productor proporciona total o parcialmente la matena pnma para la elaboración del dulce,
incluyendo en a)gunos casos la envoltura y el empaque. El maquilador aporta la mano de
obra.

Universidad Autóno1a de Nuevo león / 15

calidad del dulce que produce y expende, en tanto que Productos
de Leche "San Pablo" es un centro fabril surgido en la década
de los setentas en el cual, debido tanto a la marcada división del
trabajo como a la mecanización que rige su proceso productivo,
amén de los mecanismos de sujeción de los trabajadores a la
empresa mediante algunas prestaciones, estos últimos no suelen
optar por la separación laboral con el fin de independizarse y
producir en pequeña escala. No obstante lo anterior, existen
registradas alrededor de 28 pequeñas marqueterías linarenses y
varias más que trabajan de manera informal: estas últimas,
en su mayoría, son industrias domésticas propiedad de ex-empleados
tanto de "La Guadalupana" como de Productos de Leche "San
Pablo".
Otras pequeñas dulcerías domésticas surgieron a partir de
relaciones más simétricas, o sea, mediante la transmisión de los
secretos del oficio entre parientes y amigos, a semejanza como
sucedió en los inicios de la marquetería linarense en el caso de los
Pérez y con el establecimiento de posteriores dulcerías, entre las
que destacó "La Guadalupana", fundada por Natalia Olvera. Ella
crearía el dulce que tanta fama dio a Linares: la "gloria", así nombrado
a manera de homenaje de doña Natalia hacia la primera de sus
nietas.6
No obstante que, salvo ligeras variantes, los principios de
elaboración son los mismos tanto para la marqueta como para la
"gloria", esta última versión del dulce sería en adelante el estandarte
más representativo de la dulcería linarense, que lo diferenciaría de
las ciudades de Celaya y Salamanca, Guanajuato. Lo anterior, no
ob~tante que el dulce de leche en forma de marqueta y otras
vanedades continúan elaborándose, ya que el mercado de estos
productos se ha visto favorecido con una gran demanda.
Ya para los años cincuenta, las marquetas de Linares
habían ganado fama a nivel regional, de modo que los pedidos
del dulce en los establecimientos de los Pérez fueron creciendo,
' Existe otra :,-ersión ~re el origen del nombre que adoptaría el dulce. También se cuenta
que con motivo de cierta ~ebracióo matrimonial, a doña Natalia se le hizo un pedido de
dulce, n11Smo que se servina como postre. El elogio más o menos generalizado de los
comensales fue en el sentido de que este último sabía a 'gloria". Sin embargo, la explicación
más aceptada por los lugarei'los es la que se expone en el texto. Por otra parte, más adelante
ver~~ cómo la empresa Productos de Leche "San Pablo" pretendió apropiarse de la
exclusividad para llamar "gloria" al conocido dulce -no obstante la actividad precursora de
doña Natalia-, lo que fue motivo de un altercado legal.

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�16 / facuitad de filosofía yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león / 17

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y al no darse abasto para cumplir la doble tarea de producir y distribuir,
suspenden esta última actividad. Fue así como en torno a la
marquetería se va a concentrar parte del comercio itinerante que
era realizado por vendedores procedentes de Nuevo León y de las
ciudades tamaulipecas más cercanas, quienes durante el trayecto
de regreso a sus lugares de origen ofrecían el dulce, entre otros
productos, en pequeños establecimientos, algunos ubicados en los
márgenes de la Carretera Nacional.
La leche requerida tanto en las marqueterías, como en las
casas elaboradoras de quesos y cremas, era llevada por pequeños
ganaderos tanto de la cabecera municipal de Linares como de los
ejidos y rancherías (azúcar, nuez y papel de envoltura) se compraba
en la "La Casa Blanca", el almacén linarense más importante en
esos años.
Si bien en un principio las marqueterías de los Pérez
crecieron más o menos en forma simultánea, a la postre "La Competidora" comienza a destacar más en virtud de que su propietario,
tras heredar un predio de labor y otro ganadero en Allende, destina
una suma de cierta consideración -emanada de la venta de ambas
propiedades- a la aplicación de la capacidad productiva de la
marquetería. Benjamín Pérez sólo conservaría una pequeña industria,
misma que a la postre también fue vendida, dado el difícil manejo
simultáneo de los asuntos de la dulcera y el ganado.

Intermediarios y pequeños ganaderos
Además de impedirle atender adecuadamente la dulcería, el ejercicio de la actividad ganadera perdió sentido para el segundo
de los Pérez, particularmente cuando comenzó a facilitarse el
flujo de gran cantidad de leche de ejidos y rancherías, tanto de
Linares como de los municipios circunvecinos, hacia ésta y otras
cabeceras municipales a través de intermediarios o "coyotes",
varios de ellos propietarios de establecimientos de abarrotes.
En lo sucesivo estos agentes desempeñarían un importante
papel en la vida económica del municipio y de la región citrícola de
Nuevo León: a través de ellos se va a dinamizar la integración de
numerosas pequeñas unidades productivas campesinas a la
economía no sólo de Linares, ya que también una importante

porción del noreste mexicano formaría parte de dicho proceso.
Asimismo, a través del coyotaje, los campesinos se integrarían a
una economía regional no sólo como proveedores, sino también como
consumidores, ya que dichos agentes los proveían de implementos
agrícolas y de los artículos de primera necesidad existentes en sus
establecimientos.
En sus mejores años, entre 1950 y 1961, "La Competidora"
contaba ya con acerca de 30 trabajadores. En dicho establecimiento
se procesaban semanalmente alrededor de mil kilogramos de nuez
y dos mil litros de leche de cabra y vaca, cifras que solían triplicarse
en las épocas de mayor demanda de marquetas, como en vísperas
de Semana Santa y durante las fiestas decembrinas.
En la década de los sesenta se establecen diversas
marqueterías en Linares, entre las que figuran "La Salamanca", "La
Guadalupana", "El Lorito", "Reyes", "Pérez" y "La Competidora", que
conjuntamente ocupaban a más de 60 operarios que elaboraban de
3 mil a 4 mil marquetas diarias, la mayoría de ellas vendidas fuera
de Linares. Incluso, "La Guadalupana" y "La Competidora" solían
abastecer a algunos negocios especializados y restaurantes de las
ciudades de México y Monterrey.
Ninguno de los anteriores negocios producía la leche, sino
que ésta les era provista por intermediarios que operaban entre los
pequeños ganaderos de la región citrícola, así como de otros
municipios tanto de Nuevo León como de Tamaulipas y San Luis
Potosí. Podría calcularse en forma conservadora que el flujo diario
del lácteo, principalmente de cabra, destinado a la industria de la
marqueta linarense era en aquel entonces de tres a cuatro mil litros:
sólo una cuarta parte de esta cantidad era captada dentro del
municipio. En la actualidad, esta tendencia se ha profundizado en
virtud de que el ámbito de acción de los intermediarios es más amplio,
respondiendo así a las crecientes necesidades de abasto de leche
por parte de Linares, en especial para su industria dulcera.7

'En cierto modo, en Linares se refleja un comportamiento similar al del Área Metropolitana de
Monterrey con resp_ecto a sus necesidades de abasto de leche, sólo que en aquel municipio
una gran ~rte de dicha necesidad está dictada en función de la Unión Regional Ganadera de
Nu«:"o Leon_. En 1996 se consumían en la metrópoli regiomontana alrededor de un millón
de htros d1anos de leche, de los cuales sólo una cuarta parte procedía de los hatos ganaderos
de esta entidad.

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�18 / facuitad de filosofía yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león / 19

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Las ganancias de los intermediarios no se realizaban de
manera exclusiva a través de la compra-venta del lácteo, ya que en
las casas comerciales de su propiedad se ejercían una serie de
actividades paralelas a la marquetería: los productores del dulce se
abastecían en ellas de diversas materias primas, como azúcar,
procedente de Ciudad Victoria y El Mante, Tamaulipas; en tanto que
el papel para envoltura era adquirido en Monterrey. Asimismo, el
intermediario llevaba a cabo una doble transacción con los pequeños
agricultores y/o productores de leche, a quienes les suministraba
agua, vituallas e implementos agrícolas existentes en los
establecimientos de su propiedad. Estas ventas solían hacerse a
crédito, por lo que el comerciante sumaba a las ganancias
provenientes de las mismas, los correspondientes réditos. Los
préstamos en efectivo con altas tasas de interés eran otra importante
fuente de ingresos para los intermediarios. En la actualidad, esta
situación se ha profundizado, ya que el ámbito de acción de los
intermediarios es más amplio, respondiendo a las necesidades de
abasto de leche para la cabecera municipal de Linares, en especial
para la industria dulcera.
Algunos de los viejos intermediarios de Linares, operando
en un ámbito rural que cubre vastas porciones de territorio en los
estados antes señalados, vienen a convertirse en uno de los pilares
más sólidos sobre los cuales se desarrolla y evoluciona un tipo
particular de agroindustria linarense. Otros han surgido al abrigo de
establecimientos comerciales más recientes, y como sus
antecesores, siguen desempeñando un papel de suma importancia
en el crecimiento de la industria marquetera de Linares. Es a través
de estos intermediarios como las principales empresas del ramo se
abastecen de leche de cabra y de vaca, como es el caso de Productos
de Leche "San Pablo", la más grande empresa dulcera del municipio,
propiedad de Francisco Villarreal.
Por otra parte, en virtud de que la leche procedente de
los ejidos suele ser adulterada por los introductores, muchos
de los productores del dulce han pretendido adquirirla directa•
mente de los campesinos. Sin embargo, la intermediación y el
coyotaje son fenómenos que también se extienden hacia el interior
de los ejidos, como una expresión del proceso de diferenciación que
suele darse dentro del sector campesino. Es decir, algunos miem·

bros de esta esfera social llevan a vender a la cabecera municipal no
sólo la leche producida por sus pequeños hatos -lo que de por sí
ya supone cierta capacidad de inversión, como la que se requiere
para adquirir y sostener la producción de una determinada cantidad
de animales, así como para la compra de un vehículo en el cual
transportar el lácteo- sino también la que adquieren de otros
campesinos.
Lo paradójico del asunto que a continuación trataremos
radica no sólo en el hecho de observar cómo determinadas formas
mercantiles "anacrónicas" son funcionales con respecto a las formas
económicas más evolucionadas -en este caso representadas por
una agro-industria- sino que también dejan ver la ineficacia de las
instituciones oficiales encargadas de canalizar recursos al campo,
situación que favorece la práctica del coyotaje.

Origen y desarrollo de una agroindustria
A diferencia de otra importante industria del género, como "La
Guadalupana", heredera de una tradición en la elaboración de
marquetas, en el caso de Productos de Leche "San Pablo" sus
orígenes se sitúan en un rubro industrial que difiere al que desarrolla
en la actualidad. Fue en 1961 cuando se estableció la "Cremaría
Linares", produciendo quesos y cremas que en lo fundamental eran
vendidos en el mercado "La Merced" de la ciudad de México. Este
negocio fue adquirido por Francisco Villarreal gracias a un capital
que logró reunir desempeñando diversas actividades asalariadas
durante una larga estadía en distintas ciudades de los Estados Unidos
entre 1947 y 1960.
Fue hasta 1972 cuando la empresa de don Francisco
~mbió de giro a la producción de dulces y caramelos, sobre todo
debido a sucesivos y prolongados periodos de escasez de leche.
En efecto, en sus primeros años de existencia, la "San Pablo"
sólo produjo golosinas con muy bajo contenido de lácteo. Pero dos
años después, a partir de 1974-una vez restablecida la producción
Y el flujo comercial de leche-, la dulcera se orientó prioritariamente
a la elaboración de dulces con alto contenido de esta materia
prima, tanto de vaca como de cabra, sin abandonar del todo

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el ramo de los dulces elaborados casi únicamente a base de azúcar,
glucosa, y sabores y colorantes artificiales. Esto último coadyuvó en
gran medida a sortear con mayor eficacia las crisis de escasez de
leche, antes de que la empresa adquiriera equipo adecuado para su
almacenamiento.
Entre sus propiedades, Villarreal contaba con un pequeño
rancho ganadero que en lo fundamental servía para abastecer de
leche, primero a su cremaría y después a la dulcera. Ocasionalmente,
una vez asegurada la provisión para dichos establecimientos, la
venta de leche se sumaba como una actividad más a la esfera
comercial de don Francisco, y que a la postre adquiriría mayor
relevancia, en especial para atender las necesidades de lácteo para
otros productores de dulce en menor escala, estableciendo vínculos
de dependencia con respecto a la "San Pablo".
El predio ganadero sería vendido, ya que era prioritario
atender los asuntos de los nuevos negocios, sobre todo en virtud de
que la ganadería demandaba paulatinamente mayor atención a la
vez que las inversiones eran poco rentables, especialmente cuando
el ganado y la producción mermaba a consecuencia de
enfermedades y sequías. Dadas estas circunstancias, el propietario
de Productos de Leche "San Pablo" recurriría en adelante a los
servicios de intermediarios para abastecerse del lácteo, lo mismo
que sus antecesores, sólo que en una escala mucho mayor.
Si bien una de las marqueterías que anteceden por mucho
a Productos de Leche "San Pablo", como fue "La Competidora",
alcanzó niveles productivos de cierta consideración, estos fueron
logrados no precisamente mediante la innovación tecnológica, sino
en lo fundamental a través de la incorporación de mayor cantidad de
mano de obra asalariada. En cambio, la "San Pablo" no sólo inyectó
tecnología más vanguardista y adecuada, capaz de responder a las
demandas del mercado nacional e internacional, sino que además
su propietario fundador diseñó estrategias organizativas que
también fueron vitales en su desarrollo. Además de la planta obrera,
Productos de Leche "San Pablo" cuenta con personal de oficina
comandado por un gerente administrativo, en tanto que el personal
obrero es dirigido por dos técnicos.

La infraestructura productiva con la que comenzó a
operar la "San Pablo" fue adquirida en las ciudades de Monterrey y
México. Con la apertura de nuevos mercados, Francisco Villarreal
realizó importantes compras de tecnología en los Estados
Unidos, como mezcladoras y cámaras de vaporización con
capacidad para procesar hasta diez mil litros diarios de leche, lo
que permite su almacenamiento en forma semicondensada durante
varios meses. De este modo, la infraestructura de la empresa suele
rebasar sus propios márgenes productivos y de mercado, lo que
con frecuencia se manifiesta en la venta de leche a pequeños
productores de dulce, especialmente durante los periodos de escasez
del lácteo.
Lo anterior no obstante la imputación del propio Villarreal
en el sentido de que la mala calidad del dulce que expenden aquellos
demerita el prestigio de la dulcería linarense, perjudicando a quienes
conducen sus sistemas productivos bajo rigurosas normas de control
de calidad. Este último punto de vista es compartido por propietarios
de establecimientos dulceros más modestos, pero que suelen poner
gran celo en su trabajo, como los referidos casos de la "Eva" y "La
Guadalupana"
A diferencia de los años iniciales, en los que el capital de la
"San Pablo" se fincó en el ahorro obtenido después de una estancia
de su fundador en los Estados Unidos y en la dinámica que progresivamente fue adquiriendo la cremería, aunado al producto de la venta
del rancho ganadero, el crédito bancario fue parte vital en la estrategia
del crecimiento posterior de la fábrica dulcera, sobre todo para la
adquisición e instalación de infraestructura productiva y adquisición
de vehículos repartidores.
Desde fines de los setenta la "San Pablo" ha contado
con vendedores a sueldo y comisión. A través de algunos de ellos
la empresa ha extendido líneas para la comercialización de sus
productos en importantes ciudades del país. Se trata de concesionarios a quienes el propietario de la empresa les brinda todo
género de facilidades para establecerse en diversos sitios, para lo
cual se les presta vehículo y se les deja mercancía a crédito. A

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la vez que ellos mismos crecen, los concesionarios han hecho
más grande a Productos de Leche "San Pablo", cuyas mercancías
llegan a un mercado cada vez más amplio a través de vendedores
a quienes además de contratarlos por cuenta propia, el concesionario les fija su porcentaje de comisión por concepto de futuras
ventas. De este modo, la "San Pablo" ha mantenido un alto nivel
competitivo en importantes mercados nacionales, como las
ciudades de México y Guadalajara, en donde se distribuyen
mercancías muy similares, procedentes principalmente de la
región de El Bajío.
Los vendedores que trabajan en Nuevo León y Tamaulipas
son controlados directamente por la empresa linarense,
particularmente en lo que respecta a la ciudad de Monterrey, en
donde además de una oficina, don Francisco posee una pequeña
empresa filial en la que se elabora el papel polietileno para la
envoltura de los dulces y las bolsas paquete. En esta misma
industria se imprime el sello de patente de los productos "San Pablo",
en tanto que las cajas para empaque y palillos de papel para
paleta se adquieren en la industria regiomontana "Cartones
Sultana".
En la propia industria filial se imprime el sello de patente de
los productos "San Pablo", aunque una parte se deja sin imprimir, ya
que tanto bolsas como pliegos de papel polietileno son requeridos
con frecuencia por los pequeños productores, quienes así establecen
otra forma de vínculo de dependencia con respecto a Productos de
Leche "San Pablo".
Otros importantes agentes que van a jugar un papel de
suma relevancia en la ampliación de los mercados para Productos
de Leche "San Pablo", son los brokers8 -así denominados por
el mismo propietario de la empresa- a través de los cuales ha
penetrado en el mercado internacional, fundamentalmente de los

• No obstante que este vocablo inglés equivale a "intermediarios• o "mediadores• en lengua
castellana, y pese a su empleo entre los propios lugareños, coincidentemente también se
suele optar por su uso en el idioma extranjero a manera de tecnicismo para referirse a quienes
fungiendo como intermediarios en las transacciones mercantiles, sin embargo, su esfera de
acción rebasa el ámbito estrictamente regional y nacional, lo cual los diferencia de aquellos
cuyo accionar se remite cuando mucho a este último plano.

Estados Unidos. 9 El principal de ellos radica en la ciudad de Los
Ángeles, quien posee una bodega en Laredo, a donde se le envía el
dulce que después será distribuido tanto a ciudades californianas,
como de Texas, Nuevo México e lllinois. Otro broker que opera en la
ciudad de Guadalajara recientemente abrió mercados en
Centroamérica para los productos de la "San Pablo", y al igual que
su similar en Norteamérica, maneja una amplia gama de mercancías
de origen mexicano.
La empresa de Francisco Villarreal tiene planes de expandir
el mercado exterior hacia Canadá, Japón y diversas naciones
europeas, a donde se han enviado muestras de los productos,
procedimiento característico que se sigue para iniciar el proceso de
apertura de mercados, función que por otra parte, desempeñan los
propios brokers. Este proyecto está previsto a mediano y hasta a
largo plazo, ya que es prioritario, considera el empresario linarense,
consolidar los mercados estadounidense y centroamericano. De este
modo, se puede apreciar cómo Productos de Leche "San Pablo" sigue
un derrotero similar al de los más prominentes complejos
agroindustriales del país, a saber, el de orientar de manera prioritaria
la producción generada en el campo para satisfacer los hábitos de
consumo de los conglomerados urbanos nacionales y extranjeros
(Palerm, 1972).
El control de calidad constituye uno de los aspectos
más cuidados por Productos de Leche "San Pablo". Esta es
una de las razones que alude el propietario de esta empresa
para no anexar el trabajo domiciliario a su empresa como parte
de las estrategias productivas de esta última, y sí en cambio se
tenga un mayor control de las diferentes fases fabriles dentro de sus
propias instalaciones, entre las que se incluye a la empresa filial en
donde se elabora el papel y bolsas para empaque. No obstante lo
anterior, ha jugado un papel importante la incorporación de personal
cuya experiencia se fue gestando, en algunos casos, a través de
pequeñas industrias familiares de las que ellos mismos fueron

• Un caso más en que se destaca el papel de los brokera en la integración de la economía
regional a los mercados internacionales está representado a través de la comercialización de
miel de abeja, producida y envasadla por algunas destacadlas empresas apícolas que la
exportan a los Estados Unidos, Europa y Japón (Sadla Ortega, 1994). Una parte importante
de la comercialización de cítricos en el mercado internacional, principal pivote de la economía
de la región citrico1a nuevoleonesa, también se gesta a través de dichos agentes.

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propietarios. 10 En virtud de que en estos casos se ofrece un salario
atractivo, son los dulceros más depauperados quienes aceptan
cambiar de aires.
Por lo demás, existe una relativa dependencia de gran
parte de los pequeños productores con respecto a la "San Pablo",
ya que ésta suele abastecerlos de leche cuando posee excedentes,
situación que no ocurre cuando merma la captación, como acontece
durante los periodos de sequía, los cuales se han agudizado en los
últimos años. Dado que esta empresa cuenta con cuartos de
refrigeración para almacenar la leche en forma semicondensada,
prácticamente adquiere cuanta cantidad de lácteo le ofrecen sus
abastecedores. Esta circunstancia permite a la empresa dulcera paliar
en parte los continuos incrementos en el precio del lácteo, mismos
que son endosados no sólo en el precio del producto final, sino que
al menos una parte de estos aumentos se transfieren a las pequeñas
dulcerías demandantes del lácteo. Por lo demás, el círculo de la
relativa dependencia de los pequeños productores con respecto a
Productos de Leche "San Pablo" se amplía mediante el abastecimiento de envolturas y bolsas con las que se empacan los productos.
Conflictos y clientilismo político
El desarrollo de la dulcería típica de Linares no ha estado exenta de
algunas tribulaciones, inherentes al juego de intereses políticos y
económicos en los que se involucran tanto diversos tipos de
productores como agentes externos a ellos.
La presencia que en diversos ámbitos del sector laboral
han tenido las corporaciones filiales del partido oficial en la región
citrícola a través de la CNC y la CTM con el afán de perpetuar el
monopolio del poder político, también se ha hecho sentir en varias
ocasiones entre los pequeños productores de dulces del municipio
de Linares a través de esta última y otras centrales, como la CROC
yla CGT.

'º Retomando los análisis de Marx, Rosa Luxemburgo senaló que el proceso de acurrulación
de capital se logra mediante la absorción y ruina de formas productivas no capitalistal
(1978:322). Evidentemente, aquí se habla del modelo clásico de desarrollo capitalista, que di
acuerdo con Bartra (1982: 87), en las condiciones de subdesarrollo puede accionar de manera
distinta, es decir, mediante su articulación con formas productivas no capitalistas.

Es durante los periodos preelectorales cuando precandidatos a la alcaldía y a diputaciones por parte del PAi -cada uno
de ellos adscritos a los distintos sectores del antaño partido
hegemónico- suelen disputarse la posible clientela política a través
de acciones coyunturales, cuyos efectos favorables hacia esta última
-salvo unos cuantos casos privilegiados- son nulos o efímeros. Así
ha acontecido en las últimas dos décadas, en que los pequeños
productores de dulces de leche han formado una de las partes más
tra~das pero poco ben~ficiadas dentro del accionar político municipal.
Al igual que en otros niveles y circunstancias, la consulta a las bases
no es práctica común para la selección de candidatos. Este proceso
más bien se rige de acuerdo a los apoyos con que cuentan los
~recandidatos por parte de los sectores que en el momento preciso
tienen mayor presencia en el escenario político local y regional, lo
cual cobra mayor significado para los aspirantes que desean ser
considerados en las altas esferas de los principales partidos
contendientes.
La pasada década marcó un hito en cuanto a tentativas de
organizar a los pequeños productores de dulces, todas ellas fallidas.
Tal vez debido a lo anterior es que no se ha logrado consolidar lo
que de algún modo podría llamarse un "bloque político" entre dicho
sector, el cual pudiera tener sustento entre algunas de las instancias
~u~ actúan en los diferentes niveles de poder. Creemos que esto
ultimo se debe a que los distintos productores tienden a desarrollar
sus acciones, salvo en algunos casos, de manera aislada e
individualista, y no precisamente buscando objetivos de carácter
político.
Aunque sostiene vínculos con algunas figuras políticas
tant~ a ~ivel m~nicipal como estatal, lo cual le ha permitido en gran
medida 1r ampliando sus bases de poder económico, el propietario
de Productos de Leche "San Pablo" no ejerce un liderazgo con
respecto a los otros productores de mucho menor rango, quienes
ven en él a una figura aislada, y en algunos casos hasta adversa,
cuyo poder emana de su gran solvencia económica. 11

" Esto marca una gran diferencia con respecto a la producción citricola de la región, en tomo
a la cual se ha conformado un grupo de poder sólidamente respaldado tanto en lo económico
como en lo ~lítico (a través de la CNC y CTM), que incluso en diversos momentos han hecho
fre~te al gobierno estatal para entorpecer los intentos de usar las aguas del Río Pilón
-pnncipal abastec~r de riego de esa zona geográfica- para surtir de agua a la ciudad de
Mon~errey. Un análisis detallado sobre otras formas mediante las cuales históricamente se ha
manifestado el poder político de los citricultores de Nuevo León desde el pasado siglo se
encuentra en V. Sieglin (1995).
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La relativa debilidad política de Francisco Villarreal se puso
de manifiesto de manera fundamental a principios de los ochenta,
cuando después de más de dos décadas de que aparecieran por
primera vez las famosas "glorias", Productos de Leche "San Pablo"
comenzó a su vez a elaborar este dulce bajo el mismo nombre, el
cual saldría al mercado bajo la rúbrica de "Glorias Linares".
Dadas sus pretensiones de monopolizar la producción del
dulce, y no teniendo más competencia que "La Guadalupana",
Villarreal interpuso una demanda jurídica en contra del nieto de doña
Natalia, reclamando los derechos de exclusividad de producir y llamar
"glorias" a sus susodichos dulces, alegando entre otras razones, que
la parte demandada no contaba con el respaldo legal de patente.
Recurriendo primero a un amparo, y con la asesoría de un conocido
notario público de la localidad, finalmente el caso fue resuelto en
favor de "La Guadalupana".

¿Hacia un futuro más promisorio?
Con la reestructuración del panorama político que ya comienza a
manifestarse en el municipio con el reciente arribo del PAN a la
alcaldía, se visualizan, al menos por el momento, nuevos esquemas participantes para los productores a instancias de las propias
autoridades municipales. Estas últimas no sólo han dado muestras
de voluntad en el sentido anterior, sino que en virtud de la actual
coyuntura política que viven la entidad y el país, virtualmente se
contaría con el apoyo de las autoridades estatales, también
emanadas de Acción Nacional. Por lo demás, no obstante que entre
los mismos dulceros se manifiesta el sentir de que en el pasado
reciente sólo fueron objeto de la manipulación de líderes sindicales
mediante la canalización de sus demandas hacia intereses ajenos a
ellos, tampoco se han cerrado por completo ante la posibilidad de
explorar otras alternativas, por lo que el virtual establecimiento de
una organización que responda realmente a sus necesidades podría
perfilarse como una importante vía comunicativa entre gobierno y
sociedad civil.12
"Se puede afirmar que en linares se manifiesta políticamente un proceso que ha ido tomandO
forma a nivel regional, a saber, la inclinación del voto ciudadano hacia la oposición, que en
este caso tiene claro sesgo hacia el Partido Acción Nacional. Se trata de un proceso iniciado
ya hace varios años en Montemorelos y que años después continuó en Santiago, haciendo~
importante contrapeso a la presencia que en la zona c~ricola y otros municipios nuevoleonesel
han tenido las organizaciones adheridas al partido oficial, como la CTM y la CNC, la primell
de ellas sólidamente respaldada por diversos grupos de poder político y económico, como
importantes citricultores y permisionarios de líneas autotransportistas tanto de carga
como de pasajeros, mientras que el sector campesino, en su mayoría integrado por
representantes de ejidatariof, suele estar adherido a la CNC.

Las propuestas iniciales de las autoridades municipales
a los productora~ son en el sentido de conformar una agrupación
de dulceros hacia la cual se canalicen diversos beneficios como
la adquisición de materias primas que serían distribuida~ entre
sus miembros a precios de mayoreo. Así se buscaría crear estructura~ horizontales de integración, que en un primer momento
pudieran darse con pequeños ganaderos lecheros, aunque
para ello se requiere de efectivos canales de abastecimiento
a través de infraestructura vehicular, entre otras necesidades.
. . Una de las principales barreras que han impedido el
crecIm1ento de las pequeñas dulcerías es justamente el alto
costo de las materias primas, situación que sobre todo en lo
c?n~rniente al abasto lechero es atribuible en parte al intermed1ansmo, aunque también a la política de precios manejada desde
los grandes centros de consumo. Este problema no puede ser
subsanado elevando el precio de las mercancías, que suelen
regularse a ~artir de los cálculos económicos de la gran empresa,
la cual gracias a que sostiene elevados niveles productivos con
costos ~perativos relativamente bajos, así como una gran
~netrac16n en los mercados, opera con claras ventajas compet1t1vas con respecto a un gran número de pequeños negocios del
ramo.
.
Una segunda fase estaría dada en la estructuración de
sistemas de comercialización. Esto supondría dificultades adicio~ale~, Y~ que es menester mayor control y organización interna:
1mphcana para todos los posibles beneficiarios el compromiso de
e~tregar con regularidad una cierta cantidad de dulces a deter~inados clientes, lo que para muchos productores significaría adoptar
sistemas ~ ritmos de trabajo que les son un tanto ajenos. De igual
modo, se impone la necesidad, hasta cierto grado, de nivelar los
estándares de calidad en los productos.
Es tal vez debido a lo anterior que a Productos de Leche
"San Pablo" no le interesa contar dentro de su ámbito productivo
c?n las pequeñas industrias familiares mediante la maquila,
s1ste~a ~e trabajo con el que si bien algunas empresas suelen
re~uc1r ~1esgos y tribulaciones que le son propios a la contra~aón directa de mano de obra (conflictos laborales, indemnizaciones por accidentes de trabajo. etc.), sin embargo, en este caso

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particular difícilmente se aseguraría que los productos entregados tengan las cualidades mínimas para su aceptación en los
mercados.

común en estos casos que los nexos entre comprador y abastecedor se sustenten en lazos de parentesco y amistad, relaciones
que están ausentes en las otras formas de vinculación vertical
analizadas.

Dadas las condiciones anteriores, se antoja que las
únicas perspectivas de vinculación de la gran empresa dulcera de
Linares con respecto a las pequeñas industrias del ramo seguirán
siendo la de proveerlas de una parte de las materias primas.
Existen ocasiones en que algunos pequeños productores abandonan en forma definitiva el oficio para sumarse como mano
de obra asalariada ya sea en la "San Pablo" o en otras dulcerías,
que sin dejar de ser pequeñas empresas, siguen manteniendo
ciertos rangos de competitividad en el mercado.

Como hemos apuntado antes, los recientes esfuerzos por
generalizar más las estructuras de integración simétricas entre
pequeños productores de dulce son todavía incipientes e inciertas.
Sin embargo, las que están dadas de por sí -es decir, basadas en lo
fundamental en lazos de parentesco y amistad- constituyen una
manifestación de cómo la pequeña producción mercantil plantea sus
propias condiciones de existencia, muy diferentes a las que son
características de la producción de tipo capitalista.

Por otra parte, en los últimos veinticinco años, cuando
menos, se ha generado un proceso de difusión de la industria
artesanal del dulce de leche hacia diversos municipios de la región
13
citrícola nuevoleonesa (Montemorelos y General Terán), así como
en otros contextos municipales de esta entidad, como Marín y
Huinalá, entre otros. Sin embargo, la realización de dicha actividad
en esos municipios no mantiene vínculos económicos con la que se
lleva a cabo de manera principal en Linares, aunque en no pocos
casos, tal proceso de difusión se gestó a partir de algunos
desplazamientos migratorios de este último municipio hacia aquellos
centros de población.

Consideraciones adicionales
No obstante que la asimetría es el rasgo predominante de los
vínculos entre productores de leche y la más importante
empresa dulcera de Linares, también se pueden observar relaciones
simétricas entre pequeñas unidades de producción de tipo familiar.
Esto último se manifiesta mediante la venta directa del lácteo
-en particular por parte de campesinos pertenecientes a los ejidos
más inmediatos a la cabecera municipal de Linares-, a pequeños
establecimientos en donde se elaboran los conocidos dulces. Es
Hasta fines de la década de los setenta existió en la cabecera municipal de Linares una
importante cremeria: "Los Galemes•, misma que por esas fechas se trasladaría, bajo otro
nombre y con otros dueños, a General Terán. Asimismo, dicha empresa habría de reinicial
sus actividades incorporanco a las mismas la elaboración de dulces de leche.

13

Pero por otra parte, en este trabajo también hemos querido
mostrar, a través de un breve repaso en torno al desarrollo de la
llamada industria de la marquetería, cómo se establecen los canales
o puentes entre formas de producción rural -específicamente de
tipo campesino- con el surgimiento y auge de una forma particular
de agroindustria que ha tenido lugar en la cabecera municipal de
Linares. El crecimiento de este tipo de empresas, particularmente
en el caso de productos de leche "San Pablo", se sustenta en
relaciones asimétricas, es decir, con base en la transferencia hacia
ellas de recursos provenientes de unidades productivas no
capitalistas, como son las de tipo campesino. Se trata de un modelo
de crecimiento en el que estas últimas son las que asumen los costos
Y riesgos propios de la actividad ganadera: enfermedades de
animales, sequías y compromisos crediticios ante instituciones
oficiales, entre otras cuestiones.14

." Ca~ también señalar que los excedentes campesinos son transferidos en una primera
1nstanc1a a_una red de intermediarios que en la cabecera municipal de Linares operan con la
leche adqumda a los pequeños ganaderos, misma que distribuyen a productores del conocido
dulce. Como ya se_ha dicho, el ámbito geográfico en el que operan los intermediarios varía en
ca~ caso. Estos ultimo~ no sólo maniobran a partir de la cabecera municipal, ya que en el
inteno~ de los propios ~J1dos tanto de Linares como de San Carlos y Villagrán -municipios
estos ultimos pertenecientes al estado de Tamaulipas- existen intermediarios que cuentan
con r8?ursos económicos suficientes para realizar transacciones con los miembros de las
comun~d~s, entre otras cosas, a través de la adquisición del lácteo. Una parte considerable
de este ultimo es llevado a la cabecera municipal de Linares para su venta como materia
pnma en 1~ elaboración de marquetas, glorias y otros dulces. En este sentido, el proceso de
diferenciación que se gen~ra en el interior de ejidos y comunidades juega una papel importante
en e! ~roceso d_e mtegrac!6n económica de éstos no ~lo en el contexto de la economía del
'!1Umc1pio, _sino incluso i:nas allá del ámbito regional, ya que como se ha señalado, la dulcería
hnarense tiene reahzac16n mercantil nacional e internacional.

�Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 31

30 /facuitad de filosofía yletras

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torno al cual se ha desarrollado un importante ramo agroindustrial,
muy característico del municipio de Linares. De algún modo, lo
anterior se ha incorporado como parte de un proceso de especialización del trabajo que inicialmente habría de expresarse mediante
la desincorporación de las actividades ganaderas con respecto a la
elaboración del dulce de leche, tal como lo hiciera Benjamín Pérez,
uno de los precursores de la marquetería en Linares, y algunas
décadas después, Francisco Villarreal, propietario de la empresa
dulcera más grande del municipio.

Como hemos visto, los intermediarios constituyen uno
de los pilares sobre los que descansa la asimetría anterior,
aunque su ámbito de actividad también suele abarcar a las dulcerías más modestas. En este caso, el intermediario enlaza a partes
más homogéneas (campesinos-pequeños_ ~ro~uctores de dul~),
pero situándose él como principal benef1c1ano de esta relación
indirecta.
Si ·bien existen vínculos entre importantes ganaderos con
pequeños propietarios rurales linarenses, ~uienes _los proveen ~e
forrajes, como maíz amarillo, la circunstancia anterior ~o es propia
de los ganaderos privados más destacados, ya que sus mter~ses se
sustentan fundamentalmente en la venta de ganado en pie a los
Estados Unidos. Durante los últimos años se han estado trayendo a
tierras nuevoleonesas becerros de destete procedent~s de es~ados
como Veracruz, Tabasco, Oaxaca y Chiapas con el fin de criarlos
para ganado mayor.

El caso analizado es asimismo una de las múltiples
manifestaciones de procesos de difusión que, a partir de ámbitos
locales y regionales, suelen repercutir hacia esferas internacionales. La marquetería linarense no sólo fue, como ya vimos, el reflejo
de una tradición que desde mucho antes se había consolidado
en la región del Bajío guanajuatense, y que a la postre, gradualmente fue adquiriendo mayores relieves comerciales para
Linares, irradiando hacia ámbitos territoriales cada vez más
amplios. La dulcería de este municipio también tendría un sello propio,
mismo que se reafirma con la patente del dulce conocido como
"gloria", que si bien en muchos de los actuales casos poco tiene
que ver con su receta original, las diversas modalidades bajo
las que aparece esta golosina en los mercados responde a una
adaptación sugerida a partir de los nuevos estándares de consumo
que se desarrollan en los principales centros citadinos. Es la gran
empresa la que ha sabido manejar y adaptarse a estas últimas
circunstancias. Es decir, de algún modo también lo "tradicional"
-dejamos de lado por ahora una discusión sobre las acepciones
del término- está siendo objeto de los vaivenes de la mercadotecnia,
situación a la que están expuestos una gran variedad de productos
también considerados como "típicos" en diferentes contextos locales
y/o regionales del país, como son las artesanías y tradiciones
culinarias.

Aunque algunos ganaderos hacen uso de los sistem~s
intensivos de engorda, la mayoría de ellos recurren a la ganadena
extensiva debido a que la cría en corral supone elevados gastos
en insumos, infraestructura y mano de ~b~a, n~ obstante las
mermas en el ganado que mediante este ultimo sistema ocurre~
durante las sequías prolongadas. Dadas las dificultades económicas que vivió el país en las pasadas dos déca~as -particu~armente
durante los sexenios de José López Portillo d~ M1gu~I de
la Madrid-, varios ganaderos vendieron maquinaria, e~u1po Y
animales para especular con los altos intereses banc~n_o~, de
manera que de las 45 mil cabras existentes en el mumc1p10, la
cifra se redujo a 25 mil, situación que comenzó a repuntar a
partir de 1994 a 1995, cuando se registraron alrededor de 35 mH
cabras. 15

r

Por lo demás, se puede apreciar cómo intermediarios,
vendedores, concesionarios y brokers, son agentes que
desempeñan funciones específicas,. coadyuvando a mold~ar un
ámbito territorial, tanto en lo productivo como en lo comercial, en

Otra de las facetas del fenómeno anterior se manifiesta mediante la maquila del conocido dulce linarense. En
efecto, no menos de 15 pequeños establecimientos familiares
tienen comprometida de antemano una buena parte de su producción, misma que será entregada a restaurantes y negocios especializados en el ramo de la dulcería, los cuales estampan su
firma y algún logotipo en la envoltura de las famosas "glorias" y

,. Información obtenida en la Dirección de Desarrollo Económico~ la Pre~i~~a Mun~
de Linares, NueYo León y en la Secretaría de Ay~ntamiento del mismo mumc1pt0. Estos da
están apoyados en recuentos parciales y prehminares del INEGI (1993 Y 1994).
1

�32 / facuitad de filos olía yletras

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5
en los paquetes de diez y veinte piezas. En virtud de que esta
forma productiva es controlada en su mayor parte por negocios
localizados fuera de Linares (Monterrey, principalmente), con
ello podemos mostrar un elemento más mediante el cual se
expresa la integración económica del municipio a través de la
manufactura y venta del conocido dulce dentro de un contexto
regional.
Dado que varía la procedencia original que expende un
mismo establecimiento, la calidad del producto es inconsistente,
situación que preocupa a grandes y medianos productores, quienes
consideran que una de las condiciones de sobrevivencia de la
dulcería linarense consiste en mantener estándares de calidad más
o menos uniformes. Pero por otro lado, es indudable que la maquila
de "glorias" constituye el principal sustento económico de un
importante grupo de familias, lo que no obsta para que una mínima
parte de su producción sea vendida por su propia cuenta en forma
directa a un pequeño núcleo de consumidores.
"l

Pese a lo anterior, la modalidad más tradicional de la
"gloria" sigue desafiando a la evolución de la mercadotecnia, que ha
sido el sello que caracteriza a la empresa Productos de Leche
"San Pablo", de amplia penetración mercantil. Así es en virtud de
que algunas de las pequeñas empresas mantienen un mercado
relativamente amplio a través de algunas abastecedoras de
dulces, entre una parte del sector restaurantero de diversas ciudades -principalmente Monterrey-y en menor medida en sus pequeños
establecimientos, 16 amén de que existe un amplio público consumidor que aún se inclina en favor de la producción más típica y
artesanal.
Dulceros más modestos, por otro lado, suelen merodear
centrales camioneras y terminales ferrocarrileras, entre otros
sitios, en busca de compradores al menudeo. Los productores
más reconocidos suelen comentar en tono de lamento e ironía
que casi en su totalidad estas pequeñas dulcerías familiares
pertenecen al sector informal de la economía de Linares, que

11
Podemos considerar que el desarrollo de la dulcería típica de Linares t:imbién
obedece a su aceptación en el mercado bajo una doble modalidad: como golosina y como
postre.

además de no estar sujetas al pago de impuestos ni a controles
sanitarios, demeritan el prestigio de esta ciudad en cuanto a la
calidad de su dulce. Pero lo cierto es que muchas de quienes
integran dicho sector, han tenido alguna experiencia laboral
previa en el ramo de la dulcería a través de pequeñas y grandes industrias, no obstante que algunos de ellos terminan
siendo reabsorbidos como mano de obra asalariada en estas
últimas.

Apunte bibliográfico
y de otras fuentes informativas
Algunas generalidades sobre procesos socioeconómicos de la región
citrícola de Nuevo León abordadas en el apartado introductorio, se
fundamentan en gran medida en los trabajos de investigación
histórica que en torno a esta área geográfica llevaron a cabo José
Antonio Olvera (1987, 1991, 1994) y Veronika Sieglin (1995), así
como en las reflexiones estadísticas de Luis Aboites Aguilar (1991)
sobre las características que asumió el reparto agrario en el norte
del país, desde sus inicios, hasta uno de los periodos más significativos de este proceso: el cardenismo.
Diversas consideraciones acerca del impacto de la
actividad ganadera en las economías regionales del país fueron
sugeridas y desarrolladas a partir de investigaciones relevantes que
de alguna u otra forma tratan dicha cuestión, mismas que son citadas
en el listado final de textos. En este último, también se incluyen
fuentes, no muy nutridas, de donde fueron tomados algunos
elementos teóricos.
El grueso del material empírico en el que se fundamenta
el presente trabajo fue obtenido mediante entrevistas dirigidas
-algunas de ellas realizadas en diferentes etapas- a los principales
actores partícipes en los procesos descritos. Además de diversos
productores, entre los informantes se encuentran funcionarios y
extuncionarios de los últimos ayuntamientos linarenses los dos
últimos -y por primera vez en la historia del munici~io- bajo
administración del Partido Acción Nacional. El más reciente de
éstos deberá culminar si no se presentan vicisitudes en ei
año 2003.
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�34 / facuitad de filosofia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 35

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Además de los Censos del INEGI, tanto en la delegación
estatal de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural,
como en la Unión Ganadera Regional de Nuevo León, se obtuvieron
datos globales sobre producción lechera en la entidad.
Amén de la historia oral, algunos de los acontecimientos
más relevantes fueron reconstruidos mediante la consulta de la
hemeroteéa del periódico El Tiempo, de la ciudad de Monterrey. En
este mismo sentido también fue de gran valía Nuevo León:
información mensual de su administración pública, rotativo oficial
del Gobierno estatal, correspondiente a los meses de enero y febrero
de 1964.

Propiedad, riego y conflictos sociales en el Noreste de México. Linares durante
la primera mitad del siglo XIX, en Mario Cerutti (editor), Producción, ejidos y
agua en el Noreste de México. La región citrfcola de Nuevo León (siglos XIX
y XX). Monterrey, Universidad Autónoma de Nuevo León/Facultad de Filosofía
y Letras.
Palerm, Ángel, 1972. Ensayo de crítica al desaffollo regional en México, en David
Barkin (compilador), Los beneficiarios del desarrollo regional. México,
sep/setentas.
Sacia Ortega, Jorge, 1994. Apicultura y sistemas de plantación: Allende y el
Noreste de México, en Mario Cerutti (editor), op. cit.
Sieglin, Verónica, 1995. La disputa por el agua en el Noreste de México
{182(H970). México, Claves Latinoamericanas. Universidad Autónoma de
Nuevo León/Facultad de Filosofía y Letras.

Bibliografía
Tudela, Fernando (coordinador), 1989. La modernización forzada del trópico: el
caso de Tabasco. PrO'fecto integrado del Golfo. México. El Colegio de México.
Aboites Aguilar, Luis, 1991. Cuentas del reparto agrario norteño: 1920-1940.
México, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología
Social. Cuadernos de la Casa Chata, No. 176.
Bartra, Roger, 1982. Estructura agraria y clases sociales en México. México,
Era.
Fernández Ortiz, Luis M. y Tarrfo García, María, 1988. Ganaderfa y crisis
agroalimentaria, en Revista Mexicana de Sociología. México, Instituto de
Investigaciones Sociales/UNAM, enero-marzo.
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática - Comisión Nacional
de Alimentación, 1993. El sistema alimentario en México. México.
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática - Gobierno del Estado
de Nuevo León, 1994. Anuario estadfstico del Estado de Nuevo León.
México.
Luxemburgo. Rosa, 1978. La acumulación de capital. México, Grijalbo.
Muñoz Rodríguez, Manrubio, 1990. Lfmites y potencialidades del sistema
de la leche en México, en Comercio Exterior. México, septiembre.
Otvera Sandoval. José Antonio, 1987. La citricultura en Montemorelos. Sus inicioS
(1980-1910), en Mario Cerutti (coordinador), Monterrey, Nuevo León,
el Noreste, Siete estudios históricos. Monterrey, Universidad Autónoma
de Nuevo León/Facultad de Filosofía y Letras.
El Valle del Pilón: riego, producción e impactos socioeconómicos. 1880-191O, en
Mario Cerutti (editor), Agua, tierra y capital en el Noreste de México.
La región citrícola de Nuevo León (1850-1940). Monterrey, Universidad
Autónoma de Nuevo León/Facultad de Filosofía y Letras.

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ J7

e=
~

Sergio de la Peña·
y la raíz del espejo
(Seguimiento bibliográfico de una idea formadora)

A la memoria de Sergio de la Peña
Al maestro Pablo González Casanova
A mis compañeros de docencia:
Mauricio Sáenz de Nanclares, Juan Bravo y Rubén Romero

Raymundo Ramos

H

ace 28 años (1971) que se publicó la primera edición
del libro de Sergio de la Peña, El antidesarrollo de
América Latina. Se trata -así lo establece el autor en la
Advertencia- de un texto con carácter "temporal, hipotético y
condicional", como deben ser los pronunciamientos que se hacen
en las ciencias sociales, sin embargo, el libro -y la investigación
que lo respalda- tiene, todavía, validez y vigencia, vigor y vitalidad
porque sus hipótesis se confirman con el paso del tiempo y se cumplen las condiciones de las mismas. Este manual fue, por algunos
años en que impartí la clase de Historia y estructura económica de
América Latina en la Escuela Superior de Economía del IPN, guía
segura para la disección de problemas y la búsqueda de soluciones.
La bibliografía del curso era, de alguna forma, un repaso
por las propias fuentes informativas del libro, con variables y agrega• Ensayo publicado originalmente en la revista trabajadores, editada por la Universidad Obrera
de México, "Vicente Lombardo Toledano". No. 15, noviembre-diciembre 1999. Se reproduce
para recordar a Sergio de la Peña, por la claridad al analizar el desarrollo económico y político
de Hispanoamérica y en particular de México. Aparece con el consentimiento del autor.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 39

38 / facuitad de filosofía yletras

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dos. Se revisaban con cuidado -citaré sólo los indispensables de la
época- Dependencia y desa"ollo en América Latina de Fernando
H. Cardoso y Enzo Faletto (ensayo escrito en Santiago de Chile entre
1966 y 1967, cuya primera edición es de 1969, con un postscriptum
de 1976), obra en la que se analiza la relación entre economía,
sociedad y política en momentos históricos y situaciones estructurales
distintas; el objetivo central se matiza con la observación de que
este tipo de relaciones en América Latina obedecen a circunstancias
diversas de tiempos y formaciones.
De Cardoso se recomendaba, además, Ideología de la
burguesía industrial en sociedades dependientes y para el análisis
tipológico de sociedades tradicionales y modernas, la obra de
Gino Germani, Política y sociedad en una época de transición
(1962), tal vez el autor latinoamericano que logró la mejor formulación de esta perspectiva. De la Peña propone en su libro un examen
crítico de las diversas posiciones y de los métodos de medición
usuales para la elaboración de un marco conceptual que sirva de
base para establecer una definición del subdesarrollo y la tendencia
regresiva del antidesarrollo. En esto radica buena parte de su
permanencia como texto y su originalidad frente a otras propuestas.
La exposición del autor sigue tres pasos de gran precisión didáctica:
a) la puesta en escena para un ensayo de definición, b) la metodología
interpretativa y la caracterización del proceso, cuya entrada en
materia es el subdesarrollo, y c) la revisión histórica -en tanto que
casuística del tiempo- del desarrollo latinoamericano, que
desemboca en su propuesta personal: el antidesarrollo como destino
capitalista.
El ensayo de "interpretación sociológica" de Cardoso y
Faletto abre, a mi entender, un diálogo entre autores que se encontraba virtualmente cerrado: el de los economistas con los politólogos
y los científicos sociales. Celso Furtado es otra pieza clave en la
explicitación del problema, con aportaciones como Desenvolvimento
e subdesenvolvimento (Río de Janeiro, Editora Fondo de Cultura,
1961. En especial el capítulo cinco). Un señalamiento valioso de
Cardoso y Faletto: las diversas velocidades de los "atrasos" dentro
de la propia estructura, y una afirmación pivote: "Entre los conceptos
desarrollo y sistema capitalista se produjo tal confusión que llegó a
suponer que para lograr el desarrollo en los países de la periferia es
necesario repetir la fase evolutiva de las economías de los países

centrales" .1 La conclusión es importante y su rigor metodológico
implacable: en los países en desarrollo no es lícito suponer que se
esté repitiendo la historia de los países desarrollados. Nosotros
agregamos: ni antes ni después de la globalización, que aprieta los
cordajes de la interacción dependiente pero que no crea los factores
internos de la estructura.
De la Peña en su libro ya clásico se arranca con una puesta
en escena del problema: la solución keynesiana para la economía
después de la Gran Depresión. Solución intermedia entre la del
liberalismo clásico y el marxismo, que entonces tenía su propio laboratorio soviético, tan poco después dinamitado. La nueva economía
revisionista del capitalismo proponía la expansión del gasto público
con una regulación de esta variable en cuanto volumen, composición
y oportunidad de aplicación: una alianza entre la planificación del
Estado y la economía de mercado, "iniciativa de contenido
socializante", cuya diferencia consistía en que "En un caso se trata
de modificar parcialmente el capitalismo a fin de preservarlo y en el
otro se pretende transformarlo radicalmente". 2 En la obra de Sergio
de la Peña está la bibliografía obligada en materia económica,
histórica y social: Marx, Ch. Gibson, Keynes, Mannheim, Mandel,
Schumpeter, Timbergen, Ayer, Langa, Baran, Dobb, Sweezy, por citar
sólo algunos, pero también están Milis, los ponentes específicos de
la problemática latinoamericana: Raúl Prebisch (Hacia una dinámica
del desarrollo latinoamericano, 1963); O. Sunkel y P. Paz (El
subdesarrollo latinoamericano y la teoría del desarrollo, 1970); Pablo
González Casanova (Sociología de la explotación, 1969); la
compilación de Claudio Veliz (Obstacles to change in Latín America,
1965); José Luis Ceceña (El capital monopolista y la economía de
México, 1963) y los ya señalados de Furtado, Cardoso, Faletto.
Más lo que iba rebasando, en tiempo, las posibilidades
de examen en la propia obra de Sergio de la Peña y completaba
el Biblos curricular de una historia dramática en una estructura
invisible -radiopaca por falta de instrumentos analíticos, que hoy
sobreinforman en la abundancia- y que se desestructuraba antes
de su revelación didáctica. Mis estudiantes de economía analizaron
-tal vez alguno lo recuerde-, La estructura económica de la Nueva
1

Femando Henrique Cardoso y Enzo Faletto, Dependencia y desarrollo en América Latina.
Ensayo de interpretación sociológica, México, SiQIO XXI, 1969. p. 31.
2
Sergio de la Peña, El antidesarrol:o de América Latina, México, Siglo XXI, 1971. p. 8.

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�40 /facultad de filosofia, letras

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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 41

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España 1518-1810de A. René Barbosa Ramírez, obra de casuística
aplicada pero desprendida del cuadro conceptual del materialismo
histórico en la que se examina el paso de numerosas estructuras
observables, que empiezan su calcificación desde la época de la
dominación española y hacen huesos viejos en muchos andamiajes
actuales, configurando la esquelética -múltiple y compleja- de
nuestros días. En materia de sociedades campesinas, el libro de
Rodolfo Stavenhagen, Las clases sociales en las sociedades agrarias
(1969), cubría el hueco analítico del comparativisr:no entre países
subdesarrollados continentales -América Latina y Africa-, donde la
población rural es mayoritaria y sus economías se basan principalmente en la agricultura, presentándose el fenómeno de la
"ruralización" urbana examinada bajo la óptica de las clases sociales
en las sociedades agrarias, la agricultura comercial (en Costa de
Marfil) y las relaciones interétnicas en Mesoamérica.
La propuesta de la chilena Vania Bambirra, radicada en
México, afianzaba la idea de que el atraso de los países dependientes
era una consecuencia del desarrollo del capitalismo mundial. No en
paralelo, sino en factoraje de causa-efecto. Lo mismo que vio -con
mirada de cetrería-el ojo implacable de Eduardo Galeano (uruguayo)
en Las venas abiertas de América Latina (fines de los 70). Cambiaba
la década y el análisis prosperaba, pero la tónica permanecía en los
acentos: Bagú, con su Economía de la sociedad colonial (1949) era
apoyo y basamento de la nueva hipoteca. "La historia del
subdesarrollo de América Latina integra, como se ha dicho, la historia
del desarrollo del capitalismo mundial,,:¡; capitalismo a expensas, que
ya entonces se sabía -pese al adjetivo, que se formaría después"bárbaro", no como elogio sino como traslado depredador del
sustantivo. Bajaban ~a del nicho conceptual los ejemplos
particularizantes del atraco. Bambirra también hacía el cambio de la
teoría a la praxis, pasando de las cuestiones generales al estudio de
las manifestaciones históricas específicas y al proceso de
transformación de las estructuras dependientes. El ensayo El
capitalismo dependiente latinoamericano (1974) con toda la
sumatoria de los esfuerzos de los científicos sociales de la época

3

Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América Latina, México, Siglo XXI, 1971. p. 8.

para superar el pensamiento desarrollista, en atención de dos
órdenes de necesidades: la comprensión del carácter y contradicciones del capitalismo dependiente y la reorientación -esfuerzo
siempre inconcluso- de la concepción estratégico-táctica de los
movimientos revolucionarios.
A nada de esto era ajeno el epítome de Sergio de la Peña
ca/amo currente hacia una transparencia definitoria: "Los conceptos
de desarrollo y subdesarrollo, así como su relación comparativa
-que siempre demanda una labor de cuantificación-, no han sido
plenamente definidos en la abundante literatura que se ha formado
en torno a estos temas".•

Un examen de los múltiples indicadores del desarrollo
(ingreso total por persona, proporción de población urbana, tasa de
natalidad y mortalidad, distribución de población activa por sectores
económicos, índice de alfabetismo, ingestión de nutrientes, formación
de capital, niveles de utilización de bienes intermedios asociados a
ciertas tecnologías, consumos característicos por pautas culturales
o identificación de formas modernas de vida) lo llevó a categorizar
estos fenómenos en tres grupos: a) variables principales del
fenómeno, b) aspectos externos del mismo, y c) reflejo del fenómeno
en variables ajenas. La conclusión -bien urdida y tramada- estableció
el perímetro contundente de la definición: "La idea acerca de que el
desarrollo y el subdesarrollo no son etapas de una secuencia histórica
sino aspectos antitéticos (el subrayado es nuestro) del acontecer
social y de que no se trata de una sucesión de estadios que la
evolución de cada país habrá de recorrer" ...5
A partir de estos desgloses lúcidos -más un tono de los
tiempos común a la influencia de las lecturas- los investigadores
podían escoger la variable de su propio mirador crítico. Los
indicadores económicos de alguna manera se habían vuelto
ineficaces para describir la nueva era posindustrial y de la
a~o'!latización, que está obligando a redefinir los objetos -y los
obJ~t!vos- de la actividad social. Amílcar O. Herrera en Ciencia y
Polttica en América Latina (1971 ), sin abandonar el tema de las
grandes potencias, que tienen el monopolio de las técnicas y
procesos de producción más avanzados, mientras los países

• Sergio de la Peña, op. ctt., p. 18.
Sergio de la Peña, op. ctt., p. 31.

5

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�42 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 43

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dependientes se dedican a sectores de baja rentabilidad, establ8&lt;:9
la importancia de esta variable. Para el bonaeren~ 1~ dep~nd~~Cla
que antes era político-militar ahora es de supenondad c1ent1f1ca.
Indicadores aparte, lo que no parece haber cambiado es el sustrato
económico sobre el que se movilizan estructuras encarama~as en
la teneduría de los medios de producción y en la acumulación del
capital con su ominoso signo monetario.
Ya acostumbrados al juego del oxímoron ideológico que
nos planteó Marx a propósito del sujeto hegeliano, que araba la
tierra con la cabeza y pataleaba en el aire,. Agustín Cueva
-investigador ecuatoriano de la UNAM- abre su h~ro El _de~rro/lo
del capitalismo en América Latina (1977) como un~ mvestigac1ón de
seminario que plantea la raíz nutricia y acumulativa del problema
como "antesala del subdesarrollo", y despliega su foll~je _en la (su)
época actual. El primer apoyo bibliográfico im~r~scmd1~le es_ la
Dialéctica de la dependencia (1973) de Mauro Manni Ysu af1rm~c16n
de que "no es por que se cometieran abusos e~ C?ntra de las n~ciones
no industriales que éstas se han vuelt? econom1~:'e~te dé~1les, es
porque eran débiles que se abuso de ellas . Af1rmac1ó_n ~ue
ampliamente dialectizada lo lleva a remover el humus protocap1tahsta
de la acumulación agraria, que se expresa y desarrolla a través de
una concreta lucha de clases. De la ma~o, ~na abu~d~nte
lecturización del problema: Enrique Semo y su Htstona del ~p1tal1smo
en México. Los orígenes. 1521/1723 (1973) y Rolando Mehfe, Breve
historia de la esclavitud en América Latina (1973), dos de su avales
vertebradores.
El Canto general de Neruda en el epígrafe:
Cuando sonó la trompeta, estuvo
todo preparado en la tierra,
y Jehová repartió el mundo
a Coca Cola /ne., Anaconda,
Ford Motors, y otras entidades...
No se nos caigan -ni de noche ni de día los clásicos de la mano.
como dice Horacio en Los Pisones-; el principal instrumento

• Ruy Mauro Marini, Dialéctica de la dependencia, México, Era, Serie Popular/22, 1973, P· 31-

de investigación de las ciencias sociales es el análisis histórico
-retoma Sergio de la Peña-, y en este recorrido por las huellas
del pasado la infraestructura económica ejerce una influencia
poderosa sobre las relaciones de clase que conforman el cuerpo
social y sobre las relaciones culturales que integran la superestructura. Sin embargo, el modelo simplificado establece
también la reciprocidad del influjo: aquellas relaciones reobran
-modificándola- sobre la infraestructura, integrando un modelo
dinámico.
Este modelo, cuya complejidad aumenta con el funcionamiento, toma en cuenta de manera explícita los recursos
naturales y las fuerzas productivas (capital y trabajo) "como elementos
autónomos de la infraestructura" que abren el modelo en tres
dimensiones de funcionamiento: el de la movilidad social interna, el
de su evolución en el tiempo y su articulación relacional con el resto
del mundo.
Los libros colectivos arrojaban ya su mirada poliédrica
sobre el subcontinente. Los estados desunidos del sur -incluyendo
México y la expropiación por EUA de su zonificación cardinalempezaban (si algo puede iniciarse en una fecha precisa) el
proceso introspectivo de mirarse a sí mismos y remirarse entre
todos. No hablo de las "conferencias en la cumbre", donde la retórica
como arte de convencer y sus efectos Pigmalión de acondicionar
-de crear reflejos colectivos- se pudrían en la hojarasca de las
declaraciones, cuyo estudio pertenece al nada desdeñable
derecho internacional, sino del insight o de la concientización
(palabras abominables en su extranjerismo y en su neolingüismo
barbarizante) que bien vistas son un ensimismarse a profundidad,
dictaban el examen del caso particular para ascender a la ley de
promedio estadístico, o se desindustrializaban para bajar de la teoría
al hecho concreto, pero que, en todo caso, abrían el razonamiento
maduro de los muchos sin ceder a la racionalización de todos; ya
muy afectados por los mass media de la propaganda ideológica que
alimentaba los espejos cóncavos de la información y las "deformaciones de fax" (como hoy las denomina Sáenz de Nanclares) en su
simultaneidad de copia diabólica, que cofunde los originales y crea
la realidad virtual de lo inexistente: las realidades de fotocopia del
modelo imperial.

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 45

44 / facuitad de filosofía yletras

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5

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En 1970 apareció América Latina: ¿reforma o revolución?,
selección dirigida por James Petras y Maurice Zeitlin, con veintidós
ensayos indispensables sobre la situación económica, política Ysocial
de América Latina, con el supuesto -que ninguno de los autores
comparte- de que el desarrollo económico de. la región es~á en
armonía con los intereses de los Estados Unidos. La creciente
violencia, militarización y la obstinada resistencia de la clase ~brera
a participar en el juego político, son algunos ~e los signos
-contradictorios en su especificidad de clase lastimada por las
políticas económicas imperantes- en los que se debate el Tercer
Mundo. Las preguntas son, asimismo, la sombra de un reto Y la
experiencia de un fracaso, cuando no el constructo de una ilusión,
en el sentido que hoy le da Braudillard al término: ¿Qué deben hacer
los científicos sociales ante las coyunturas nacionales de las
Américas, que ahora llamaríamos de la globalización heterogénea,
pero que el imperio sueña asimiladas? ¿Qué vínculo establecer entre
las ciencias sociales y el compromiso político?
Del texto quisiera destacar un diagnóstico rápido -de
entre todos los posibles- que viene de Pablo González Casanova
en su ensayo México: la dinámica de una revolución agraria Y
semicapitalísta (1964), por lo que a nuestro contexto atañe:
El caso del ciclo revolucionario-contrarrevolucionario, que se
repite en distintos planos, es típico de las revoluciones capitalistas.
En la semicapitalista revolución mexicana también se en·
cuentra el mismo ciclo, pero en circunstancias estructurales
muy distintas. La revolución puso fin al sistema de plantación
semifeudal, dio nuevo impulso a los intereses de la nación,
comenzó la industrialización y de ese modo modificó una cantidad
infinita de estructuras económicas, políticas culturales. Pero la
revolución es semicapitalista, el país no ha creado una industria
pesada ni obtenido para México la independencia económica,
política y cultural. En gran medida depende de Estados UnidoS
para el abastecimiento de sus medios de producción, su capacidad
de participación en la competencia económica mundial se ve
amenazada por las grandes potencias, en especial por los
capitales norteamericanos. Importa principalmente productos
manufacturados y exporta materias primas. Tiene un solo
mercado exterior predominante: Estados Unidos. Su mercado
interno corresponde a las primeras fases anteriores al

pleno desarrollo capitalista, y su cultura es típicamente
heterogénea.1

El diagnóstico es certero y válido casi 40 años después de haberse
emitido. Como lo es también el examen riguroso y lúcido de las
estructuras económicas, sociales y políticas de La democracia en
México, cuyo término se fecha en San Jerónimo Lídice en 1963
(primera edición de 1965).
En 1972 se publica Corporaciones públicas multinacionales
para el desarrollo y la integración de la América Latina, cuyo
compilador es Marcos Kaplan; de este esfuerzo plural por fijar
históricamente el surgimiento de las leyes del desarrollo capitalista
aplicadas a la empresa internacional-fenómeno político y económico
característico de nuestra época- partirá una serie de obsesiones
temáticas sobre el Estado en Latinoamérica. Dos, por lo menos, se
despliegan en el tiempo: Formación del Estado nacional en América
Latina (1969) y Aspectos del Estado en América Latina (1981). En el
primero, que se mueve todavía en los límites de nuestro disparadero,
se interroga por asuntos de central inquietud: ¿Cómo surge, se
organiza y opera el Estado latinoamericano? ¿Cuáles son sus
relaciones con el sistema económico, con la dependencia externa,
la estratificación social y las constelaciones del poder, la cultura y la
ideología? A todas estas preguntas trata de responder mediante un
estudio global de la evolución latinoamericana desde el periodo
colonial hasta la crisis de 1929. Cuatro estudios de casos abarcan a
la Argentina, Chile, Brasil y México.
En 1974 se publica en Caracas un colectivo de diez
analistas (Josué de Castro, Helio Jaguaribe, Raúl Prebisch, entre
ellos) bajo el título de América Latina y los problemas del desarrollo.
Todo empieza a ser ya una novedad de enfoques. Josué de Castro
-el recifeño autor de La geografía del hambre- habla ya de Le
developpement et l'environemement (el desarrollo y la descolonización) como problemas del mundo actual. Pero bueno sería,
sin embargo, recordar que los alvéolos de inserción de los

7

Pablo González CasallOY!I, México: la dinámica de una revolución agraria y semicapitalista,
en Ñnérica Latina: ¿refonna o revolución?, Argentina, Editorial Tierr.,o Contemporáneo, 1970,
P. 419.

=
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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 41

46 / facuitad de filosofia yletras

=
e5

problemas siguen siendo los mismos aunque cambien los acentos
de la relación de clases en el cuerpo social.
Sergio de la Peña puntualiza el centro discursivo de la
analítica. Es verdad que siempre han existido mecanismos de
exacción en cuanto a los excedentes económicos que se apropian
las clases dominantes, pero el concepto de su subdesarrollo sólo
pertenece a un fenómeno característico en una organización
determinada y en un periodo histórico particular: "el subdesarrollo
consiste en la forma de funcionamiento de las sociedades capitalistas
atrasadas".ª Para otros supuestos de estructura social, otra
conceptualización sería la válida.
En el caso de México, de aceptarse la clasificación de
González Casanova sobre su estructura "semicapitalista", el
ajuste sería el de una estructura menor periférica y dependiente
cuyo funcionamiento imitativo se inscribe en el mecanismo
descrito, pero que -precisamente-, por cierta atipicidad del forcejeo
histórico, acabará en una configuración distinta: la que De la Peña
llama antidesarrollo. El nivel de generalidad en que se maneja el
manual de De la Peña proporciona un esquema suficiente y adecuado
para caracterizar el sistema capitalista y sólo apunta, cuando es
relevante, ilustraciones de detalle. El desarrollo capitalista es, en
este sentido, un correlato de opresión y explotación del subdesarrollo
que, finalmente, invierte sus signos de expansión para formar el
antidesarrollo.
Algunas de las características denotan este proceso de
subdesarrollo/antidesarrollo: A nivel de las relaciones de producción:

1. Propicia la acumulación del capital.
2. Favorece el lucro empresarial en la distribución del valor
creado.
3. Provoca crisis económicas cíclicas, mediante distribución injusta.
4. Promueve el desequilibrio en la balanza de pagos, en
contra de los países dependientes.
5. Retarda la implantación y crecimiento de las técnicas
productivas y de la tecnología en general.

• Sergio de la Peña, op. cit., p. 85.

e

6. Coadyuva a la explotación extensiva de tipo latifundista
de la tierra.
7. Fo~enta la falta de cohesión del sector laboral y lo
reprime.
8. Auspicia la proletarización acelerada de las clases
medias.
9. Incrementa (por ignorancia y falta de acceso a niveles
superiores de productividad) supersticiones y falsas
formas de la estética colectiva.
"Todas e~tas con~i~iones, apoyadas por una organización política
que refle¡a y prop1c1a estas normas de funcionamiento, influyendo
poderosamente sobre la dinámica social". 9
Tres notas necesariamente aclaratorias:
-El sistema de indicadores para apreciar la evolución de
países ~n diversas formas de funcionamiento tendría -para fines
com~arat1vos- que ser un instrumento absolutamente neutro, lo que,
en cierta manera, demostraría la futilidad del procedimiento. (Esto
es: no hay indicador inocente).
-Las cargas contables para medir la depreciación de bienes
de capital constituyen la expresión monetaria de este fenómeno. Los
fon~os formados así son el equivalente al desgaste de bienes de
capital, el cual es, a su vez, la contrapartida del valor acumulado al
proceso de producción.
·
. .-El tratamiento global del concepto es excedente, y su
aplicación para examinar el concepto de capitalismo puede
ahondarse en La economía política del crecimiento (1959), de Paul
~- Baran y en El capital monopolista (1968) de P. A. Baran y P. M.
weezy.
.
Las réplicas analíticas -no necesariamente las ideológicas
n1, menos, las hepáticas- se organizaban a nivel de ciertos núcleos
en q~e la teoría parecía dejar al descubierto las aplicaciones
prácticas: a) que la analítica filomarxista se concentraba en las
rela~i~nes "externas" de intercambio, para fijar las formas de
dominio y dependencia, con sus imprescindibles asimetrías
comparativas y no tomaba en toda su profundidad los modos
' Sergio de la Peña, op. cit., Cap. IV. pp. 83-89.

=
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48 / facuitad de filosolía yletras

1
5

=

"internos" de producción (esto es, la comparativa del sí mismo);
b) que el estudio del pasado histórico no reflejaba de manera
adecuada las diferencias relacionales entre las distintas partes de
América Latina y el mundo y, por ende, la diversificación de sus
etapas de desarrollo, y c) que no se lograba realmente un análisis
dialéctico dinámico del proceso histórico mundial de acumulación
del capital, en el cual se analizaran, como parte de un proceso único,
tanto el desarrollo económico de la metrópoli imperial como et
subdesarrollo periférico dependiente.

transición ~el feudalismo al capitalismo (1967). Lo que sí permanece
como realidad del entorno histórico y el tipo de relación entre
metr~_poli y colonia en la asimetría de las relaciones, que no se ha
modificado desde entonces hasta tiempo del TLC: "las neocolonias
son ajustadas de nuevo a su papel secular de ser consumidoras de
importaciones industriales y productoras especializadas de bienes
primarios y de alimentos no elaborados para la exportación".1 0 Mutatis
mutandi, hoy podríamos agregar el interdicto del imperio para
productos pactados librecomerciales a los que se acusa de subsidio
estatal, esto es, de precios dumping. Lo demás: ne varietur.

A este reto se propuso contestar Andre Gunder Frank en
varias obras, pero especialmente en Acumulación dependiente y
subdesarrollo (1979), cuyos textos fueron producidos en Chile entre
1969 y 1970 (bajo la impresión alentadora del triunfo electoral de
Allende) y luego revisados entre 1972-73 en el agobio golpista de
ese último año. Ya el autor había contribuido a la elaboración de la
teoría de la dependencia en los países subdesarrollados, con su
libro Capitalismo y subdesarrollo en América Latina, escrito entre
1963 y 1965 y publicado en ediciones varias de 1967 a 1971 , pero la
perspectiva histórico-mundial es conquista posterior, y en ella se
propone no sólo un examen genético de los procesos de acumulación
del capital sino trascender sus propios hallazgos sobre las formas
de dependencia del subdesarrollo, sin abandonarlos, para transitar
-por caminos distintos de la economía clásica- a la analítica de la
naturaleza y de las causas de la riqueza y la pobreza de las naciones.
El libro investiga cada una de las etapas del desarrollo del capitalismo
mundial: la mercantilista (1500-1770), la industrial (1770-1870) y la
imperialista en su primera fase (1870-1930) en un seguimiento que
se adentra hasta su propio horizonte de presente, en una ecuación
siempre anhelada por la investigación social: interpretar sobre la base
de la más rigurosa abstracción teórica y del más reñido empirismo
histórico.

."La mayor parte de los beneficios que quedan en el país
dependiente se concentran en la cúspide social.."11 Ahora sólo
agregar_famos a la cláusula incluida los fenómenos agudos de
corrupción de la banca en contubernio con el gobierno (udis
anatocismo, afores y Fobaproa): males que nos trajo "no sólo 1~
posguerra" (fría) y la disolución de las economías planificadas, con
1~ nueva recomposición geopolítica de mundo sin contrapesos,
s~~º. la dependencia mental de las economías neoliberales
dmg1~as !'°r gobernantes formados en el extranjero, creadores de
subc1enc1as parcelarias de jurisdicción exclusiva y excluyente
que defienden, especialistas y tecnócratas con "celo feudal" (Profecí~
de Lansing).

En el examen de Sergio de la Peña sobre la "Dinámica
del atraso capitalista latinoamericano" está presente el punto de
vista de A. G. Frank sobre el problema de las relaciones feudales
(o su inexistencia) entre la metrópoli y la colonia novohispana
(Latín America, Decrepit Castle with a Feudal Seeming FacadB,
Monthey Review, 1963), perspectiva que se complica a la IUZ
de otros factores que no son exclusivamente la "elevada
interdependencia de productos", según lo señala M. Dobb en IJ

No es, pues, circunstancial que la creación -de entonces

aho~-d_e un á~b_ito ~conómico nacional con desarrollo tecnológico
propio e mdustnahzac1ón adecuada chocara "con los intereses de la
metrópoli manufacturera que siempre están apoyadas por las
arm~s". 12 Años después, el estudio puntual de este vínculo-el de la
P~l~t1ca Y las armas lo realizaría González Casanova en Los
militares y la política en América Latina, 1988, aunque ya
rebasado el ámbito de elección de estos apuntes-. Con todo
la raíz bibliográfica del tema -muy fragmentada en estudio~
monográficos y panfletarios- se mueve en esa década: Martha
Harneker, El gran desafío (1983), la serie de trabajos de Raúl
B!nítez Manaut sobre el área Centroamérica y los apuntamientos de Gregorio Selser sobre El cartelazo de los

'º Sergio de la Pella, op. cit., p. 105.
11

11

Sergio de la Pella, op. cit., pp. 105-106.
Sergio de la Pella, op. cit., pp. 107-108.

1

�Universidad Aut6no1a de Nuevo león/ 51

50 / facultad de filosofia yletras

=

1

't

sacadólares en Bolivia (1982). Las tendencias del golpismo militar,
sin duda ayudan a comprender la construcción del_ Estado
neocolonial, que es palimpsesto y fax del Estado transnac1ona~ &lt;:°"
sus grupos hegemónicos desnacionalizados. "Ese grupo ~egemornoo
(los grupos) corresponde hoy a las empresas trasnac,onales, en
especial a las norteamericanas, y a las grandes empresas
monopólicas nacionales".1 3 Esta premisa es el arrancadero de un
ensayo apretado y esclarecedor en !ºd~ la región sobre el problema
civil y militar, los regímenes const1tuc1onales y los de facto Y las
democracias armadas y desarmadas.
Ni bienes de capital ni ahorro interno es posible intentar
como pie de cría de una política económi~ n_acion_al que florezca
en tecnología propia y en proceso industrial s1 se ~1ve a expensas
del catalizador negativo de los intereses extranJeros apoyados
por las oligarquías criollas y la fuerza estúpida de ~as ar~as.
"Para que este proyecto sea posible -el de la econom1~ nacional
autosuficiente y expansiva-, se requiere que suceda, _simultánea•
mente, la expansión de la producción agrícola y la creación de obras
1
básicas de infraestructura, por difícil que esto sea". •
Otra polémica bobalicona que se suele dar entre el
estructuralismo de base y los partidarios de lo que llamaremos
el supra efectismo (el de los resulta~os de_las relaciones cu!t~ral~s)
es el sentido de magnificar ciertos ingredientes en la mod1f1cación
del síndrome social: la resistencia de la población atrasa~a a los
cambios tecnológicos, el reaccionari~~o ~e las _s?c1e~ades
campesinas, la indolencia racial, la inef1c1enc1~ ~dmm1strat1va, la
venalidad de funcionarios, el desprecio a las act1v1dades manuales
y otros mitos -casualidades que se ~esprenden sobre to_do de la
doxa clasemediera. La clase media es, en este sentido,
media clase atiborrada de prejuicios y marchamos. Tal vez la critica
más feroz a esta corriente -y la tunda más espectacular- sea la
propinada por A.G. Frank en "Sociología del de~arrollo, y subdesarrollo de la sociología" (Desarrollo lndoamer,cano, nums. 9
y 10, Bogotá. Colombia, 1969). No significa que los f~ctores de
la superestructura sean antiinfluyentes y de suma cero sino que es

~-ºª

,. Pablo González Casanova, Los militares y la política en América Latina, México, OcéanOI
1988, p. 9.
" Sergio de la Peña, op. c.1., p. 109.

indispensable ubicarlos en la parte exacta de la estructura que les
corresponde y ponderar su grado de interacción con la totalidad del
sistema.
Un hecho permanece en los umbrales mismos de la analítica
historicista, que para lograr conservar los mecanismos coloniales
de la operación el (los) imperios han puesto en marcha toda la
relojería de la astucia y el atraco simultánea o sucesivamente para
regular los tiempos de su propia comodidad y del infortunio ajeno.
"Todo ello a nombre de la democracia, de la libertad, del cristianismo
y de la cultura" .1 5 Para avanzar-he ahí la paradoja- el subdesarrollo
de uno es, al mismo tiempo, el desarrollo de otros. "Sabemos que el
dinamismo del subdesarrollo es sólo el resultado anverso del
funcionamiento capitalista". 16 Ésta fue la idea iluminadora de Sergio
de la Peña: aquello era la historia de El antidesarrollo de América
Latina.
Cuando finalmente recogí con cierta premura los materiales
antológicos de El ensayo político latinoamericano en la formación
nacional (1981 ), lo hice espoleado por el alentador compromiso con
David Viñas, que prometía (y al que yo comprometía) reunir un manojo
testimonial de una misma índole (ambos válidos para el seguimiento
docente de las ideas de una patria común latinoamericana) en tiempo
perentorio. Ambos libros -el suyo: Contrapunto político en América
Latina. Siglo XX {1982)- tuvieron mucho de catarsis histórica y de
vómito documental. Tal vez uno y otro hoy se duelan de repentismo
y el mío de algunas interferencias indeseables, remediables a futuro
-sólo tal vez-. El suyo es de desarrollos impecables aunque tallados
como esculturas a navaja: con tajos duros y limpios. Mi arranque
justificatorio es plomo de aquellas funciones: "Si alguna vez el
pensamiento político y la expresión de las ideas se han convertido
en una teoría ética de la acción propiciatoria del cambio social, ello
ha ocurrido, con una fuerza constructiva sin paralelo, en
Latinoamérica: campo de fusión de las ideas con la urgente necesidad
de crear un espacio libre para su ejercicio".1 7

"Sergio de la Peña, lbíd.
"Sergio de la Peña, op. ctt. p. 122.
17

Aayroondo Ramos, El ensayo político latinoamericano en la formación nacional, México.
Edicap.1981, p. VII.

=
ffi
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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 53

52 / facultad de filosofia yletras

5

=

1

~

En la superficie del espejo está el reflejo como otredad:
el rostro asomado --echado de bruces- sobre sí mismo para ver la
lateralidad invertida: el agua estancada y la piedra pulida fueron las
primeras planicies reflexivas, pero la tentación metafísica de la mano
de ir más allá, descubre y destruye la frialdad de todo espejismo.
Lo mismo Marx que Lewis Carroll escudriñan la enajenación al
traspasar el espejo: la realidad escindida que es el principio de la
dualidad esquizofrenizante. Fritz Pappenheim -recuérdese- le siguió
la huella al proceso en un libro de 1959: La enajenación del hombre
moderno, cuya imagen del signo, esto es, cuya semiótica visual no
se apartaba del texto pictórico de Goya, el capricho aquel en que
una mujer se acerca al patíbulo y, cubriéndose la cara con un pañuelo,
le arranca los dientes al ahorcado: A caza de dientes. Dice el autor:
"La persona que de este modo separa la realidad en dos partes, se
divide en su futuro íntimo... (y) hay algo pavoroso en la condición del
11
hombre cuando éste se ha convertido en un ser extraño a sí mismo".
Por eso-tal vez sólo por eso- la búsqueda de la raíz (del fundamento)
de todo aquello que refleja una época y que se nos entrega como
producto circunstancial y circunstanciado de un emparrillado histórico,
vale la pena rescatarlo: no el rebote de la superficie sino el mercurio
y el estaño que barnizan el vidrio como movilidad quieta en búsqueda
de imágenes: dinámica en reposo. ¿Es esto posible? Si el ser humano
es un producto de sus circunstancias -decía Marx en La Sagrada
Familia- tendremos que humanizar las circunstancias. Para mí es
esto precisamente lo que significa el seguimiento bibliográfico de
una idea formadora en la Raíz del espejo, que con claridad, sencillez
y eficacia Sergio de la Peña logró obtener de manera ejemplar en un
libro clásico ya, en el que leyó una generación, pero que -&lt;:0mo el
aguafuerte de Goya-, no ha extraviado su significado en el mundo
actual.

11 Fritz Pappenheim, La enajenación del hombre moderno, México. Era, Serie PopulalfZ7,
1965, pp. 21-22.

Enfoques sobre
el Kitsch

Milán Kundera, Manuel Puig, Mario Vargas Llosa

llinca llian

D

ecir que el discurso sobre el kitsch conoce en la edad
posmoderna un impresionate desarrollo es ya un tópico que
no necesita justificaciones. El kitsch, palabra alemana
creada lo más probable a mediados del siglo XIX, que se acuñó
en las le~guas europeas con bastante rapidez -lo que subraya
la necesidad de tal concepto en una cultura incesantemente
auto~e~lexiva- parece disfrutar en este período de los mejores
aUSJ)lcios. Ell_a pasa de ser simple objeto de burla y rechazo (como
ocurría por eJemplo en Flaubert, uno de los primeros combatientes
contra el ava~llamiento d~ lo cursi en todos los niveles de la vida)
r,a.ra convert~rse en obJeto de reflexión y cuestionamiento.
ntim_amente vinculado al posmodernismo, por su dualidad básica
que incluye lo sentimental y lo ready-made, así como el carácter
popular y la falta de distanciamiento crítico, el objeto kitsch y lo que
por e~rapola~ión se llama actitud kitsch a la vez atrae y repele, es
acogido al mismo tiempo con ironía y tolerancia. Es posible que
en la base de esta ambivalencia se encuentre uno de los
descubrimientos más interesante de este eón cultural, el hecho de
que los seres humanos no somos héroes y que el afán por

=

�54 / facultad de filosofia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 55

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5

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GI
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volvernos tales es incompatible con una mentalidad en que los valores
se han vuelto dudosos y las razones justificativas de nu~st_r~s
acciones han dejado de ser inmóviles y estables, por faltar un pnnClpio
único e incuestionable que sirva de referencia. Como acertadamente
lo señaló Abraham Moles1 , el Kitsch es la forma de art~ qu~ se
adapta a las dimensiones del hombre medio, del hombrec1to (Etcl(¡,
y en la medida en que pasamos la mayor parte del tiempo bajo el
signo de lo cotidiano y mediocre, concurriendo_ en muy con~adas
ocasiones en los extremos, sin querer estamo~ vinculados ~I kitsch.
No sólo por esto, muestra Moles, la relación con el kitsch es
indestructible, sino por encerrar un ideal de felicidad al~nzable en
el terreno medio: "De esta adaptación del tono del ambiente al del
hombre surge una receta de la felicidad. El Kitsch es e! arte ~e la
felicidad y toda extorsión a la felicidad ~e la c~ltura ~era, al m1s~o
tiempo, una extorsión al Kitsch. De aqu1 su urnversaltdad, p~ro ~es
concebible que el hombre pueda escapar a esta asp1rac1ón
fundamental?112 •
un enfoque que se puede considerar complementario
al aducido por Moles es el de Gillo Dorfles3 que observa la
inseparabilidad entre el kitsch y un período cultural dond~ el
arte ya no tiene otra función que la estética. Por esto, par~ estudioso
italiano no se puede hablar de un kitsch de la Ant,guedad, así
como ;o se puede hablar de un kitsch medieval, porque hasta el
Barroco el arte tenía otras funciones que las que le otorgamos en
los tiempos modernos, v.g. éticos, religiosos, políticos, iniciáticos.
Como lo estético, basándose en nociones tan fluctuan~es como
el gusto no impone principios ( un mot d'esprit de Sav1gnac me
viene a ia mente, comprobando la relatividad del juicio est~tico: el
buen gusto no es más que una forma del mal gusto), el kttsc~ se
puede insinuar en los niveles más variados d~ la perc~pc1ón,
y no sólo artística, apareciendo cada vez ~ue cierta realtd~d es
mirada con el único fin de obtener por medio de ella sensaciones
agradables, placenteras, faltas de compromiso. La idea de que el

~!

, Abraham Moles, El kitsch-El arte de la felicida~ (titulo original, Le Kitsch. L'art du boulieur,
1971), trad. española, Ediciones Paidós, Barcelona, 1990.
2

Op. cit., pp. 33.
.
•
d If
é PU~
, Gillo Dorfles, Le Kitsch -un catalogue raisonné su mauva,s goüt- , tra • a ranc s,
•
Paris, 1987 (primera edición italiana, de 1968).

kitsch no se da como tal, sino es función del enfoque -idea
que ya aparece en las reflexiones acerca del tema de Hermann
Broch- atraviesa el libro de Dorfles4 • Digno de mención me
parece, no obstante, la manera en que Jean Duvignant, en la
introducción del libro, pone de manifiesto el revés de esta concepción,
mostrando que una mirada creadora puede rescatar estos
subproductos artísticos, y da el célebre ejemplo de Aimbaud
que, en 11/uminations, confiesa su atracción por "les peintures
idiotes, dessus de portes, décors, toiles de saltimbanques, enseignes,
enluminures populaires, líttérature démodée, latín d'églíse, lívres
érotiques sans orthographe, romans de nos aí'euls, contes de
fées, petits lívres de l'enfance, opéras vieux, refrains niais, rythmes
nai'fs'.
La posición de Duvignant modula de manera sumamente
saludable el encarnizamiento elitista de Hermann Broch, uno
de los primeros pensadores que han puesto de manifiesto los
estragos que puede causar el contentamiento con el ersatz de
valores artísticos, surgidos de aquel tipo de creación que no busca
ensanchar el conocimiento sino meramente proporcionar un
agradable pasatiempo: "la esencia del kitsch consiste en la
substitución de la categoría ética con la categoría estética; impone
al artista la obligación de realizar, no un "buen trabajo" sino un trabajo
"agradable": lo que más importa es el efecto".5 Sin embargo, reconoce
el escritor alemán, todo arte tiene un componente efectista
y esto demuestra de nuevo la inseparabilidad entre el arte y el
kitsch, lo que, por ser admitido, no debe necesariamente conducirnos
a confundir los valores sino ahondar el juicio sobre los límites
entre lo auténtico y la mera imitación de autenticidad. Como
se ve, en la base de la concepción de Broch está la idea

'"Tel est peuHitre le point crucial du repérage du Kitsch, non seulement musical, mais aussi
bien littéraire, cinématographique, et je dirais méme "naturalista" : l'attitude de l'individu lace a
des spectacles artistiques ou naturels, observés selon un angle d'incidence particulier capable
de les rendre immédiatement inférieurs, factices, sentimentaux, brefs, privés d'authenticité"(op.
cit.,pp.38).
' Hermann Broch, Kitsch, vanguardia y el arte por el arte, Ed. Tusquets, Barcelona, 1970
(primera ed. 1955), p. 9. La concepción de Broch sobre el Kitsch se expresa en las dos
conferencias recopiladas en este libro,•Kitsch y el arte de tendencia" (1933) y "Notas sobre el
P!Obtema del kitscff' (1950-1).

�56 / facultad de filosofia yletras

Universidad Aut6no1a de Nuevo le6n / 57

1

:!

1

a

del desmoronamiento de los valores éticos cuyo origen se sitúa
en el siglo XIX cuando el romanticismo impuso como único fin del
arte la belleza, descartando, según su opinión, el verdadero tetos
de ése: el conocimiento. La modulación de Duvignant de la cual
hablaba me parece interesante por anunciar en cierta medida la
desconfianza posmoderna por un sistema ético y estético congelado
y estable, así como su gusto por recombinar los valores, internarse
alegremente en el plurilingüismo, rescatar aquellas voces del pasado
que durante siglos han sido desdeñadas y, por esto, tender a borrar
los límites entre el arte mayor y el menor. Para no pecar de simplismo,
recordaré que la relación de nuestro eón cultural con una jerarquía
de valores no es de ignorancia o de rotundo menosprecio, sino una
continua tensión entre su planteamiento previo y una rápida toma
de distancia capaz de desencadenar la ironía y el cuestionamiento.
La mejor definición de la actitud posmoderna frente la convivencia
entre el kitsch y el arte auténtico, me parece la de Guy Scarpetta
cuando afirma: "La quatrieme attitude [ante et enfrentamiento entre
el arte mayor y et menor, m.n.], elle, reconnait la hiérarchie, pour se
donner la liberté de la transgresser; elle suppose une ligne de
démarcation (selon des criteres précis) entre le majeur et le mineur,
pour pouvoir la déplacer, la perturbar ou la forcer". 6 Esta continua
transgresión que constituye uno de los rasgos más destacados
de la estética posmodernista (la cual parece llegar así a extrapolar
el concepto introducido por Bataille en L'Érotisme) no puede
fundarse sino en el "mal" señalado por Broch, esto es la pérdida de
principios imperantes, pero que ya no suscita necesariamente
lamentación y añoranza, sino se puede transformar en objeto de
conocimiento.
Ahora bien, la indagación del kitsch no creo que se puede
llevar a cabo sino por un arte real y auténtico, porque la aceptación
de lo relativo de nuestras opciones (tal vez el desencadenante
de la visión posmoderna) choca con el absolutismo del kitsch que
propone una estética monolítica fundada en el deseo de gustar a
todos y ser compartido por todos. La gran dificultad de separar lo
auténtico y lo efectista en ausencia de la jerarquía de valores de

la cual hablaba Broch proviene del carácter proteico del kitsch, cuya
definición, muestra Matei Calinescu, es movediza porque, igual que
en el caso del arte, falta un contraconcepto distinto, convincente. 7
Lo que al principio puede ser una burla y un rechazo por parte de los
refinados se vuelve, a la hora del juicio más detenido, la revelación
de que cualquier actitud humana (el repudio del kitsch incluido) se
puede transformar en kitsch. El componente lúdico de nuestra época,
atraído siempre por la novedad y la invención (aunque se emplean
elementos del pasado), indiferente a la moral y a la ética, se enfrenta
entonces con un enemigo proteico, tanto más peligroso cuanto
comparte rasgos comunes con sus rivales: desea gustar, prefiere la
zona de los sentimientos humanos más concurridos, quiere dirigirse
aun público muy extenso, tiene una estrecha vinculación con la ilusión
compartida y, en consecuencia, con un ideal de infancia (la edad de
la máxima capacidad por la ilusión) que no cuestiona y no pone en
duda. Tal vez lo que puede precisar mejor la distancia entre el
posmodernismo y el kitsch, y de aquí entre el arte creado en esta
hora cultural y la pura imitación, es la observación que en la actitud
frente a la ilusión y a la infancia se nota una discrepancia entre el
posmodernista y el hombre-kitsch, porque el último tiene una visión
unilateral, sin problematización, mientras que aquél no se deja
embaucar sino para tomar mejor impulso y distanciarse de su primera
fascinación.
Mi planteamiento sobre el kitsch parte del intento de
comprender cómo funciona este elemento en las obras de tres
autores, justa o injustamente relacionados entre sí -Milán Kundera,
Manuel Puig y Mario Vargas Llosa- en base en su problemática
común que proponen algunas de sus novelas. En un artículo
publicado en 1994, Eva Le Grand,ª insigne investigadora del enfoque
sobre el kitsch en la obra de Kundera,9 establece un posible
vínculo comparativo entre dichos novelistas que, considera la
crítica, comparten una visión denunciadora frente a los estragos
provocados por lo cursi en la vida humana. Aunque la demostración

7

'Guy Scarpetta, 1:tmpureté, Ed. Grasset, París, 1985, p. 78.

Véase Matei Calinescu, "El Kitsch", Cinco caras de la modernidad, trad. al espai\ol, Ed.
Tecnos, Madrid, 1991.
'"Kitsch, amour et séduction", en "Ateliers du roman·, París, núm. 3, noviembre, 1994.
' Véase su excelente libro sobre Milán Kundera, Kundera ou la mémoire du dési~ XYZJ
l'.Hartmann, París, 1992
'

=

�58 / facuitad de filos offayletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 59

=

1

5
~

de Eva Le Grand peca, según mi opinión, por una base_ teórica
excesivamente fundada en los planteamientos sobre el kitsch de
Kundera y Gombrowicz y por las pocas referencias a las novelas
de Puig, así como a la variante específica del kitsch en Varg~
uosa, no se pueden descartar sus aciertos a la hora de ~escubnr
los estrechos vínculos entre la visión juvenil y el kitsch, igual que
entre éste y el terreno sacrosanto del que Kundera llama e_l homo
sentimentalis, el amor, identificado por lo general con la pasión Yel
sufrimiento. En la opinión de Eva Le Grand, frente al amor los tres
autores tienen una común actitud demoledora: "lls contaminent sa
'pureté' éternelle et factice dans 'l'impureté' d'une complexa stru~re
contrapunctique fondée sur des éléments temporels, narrat1fs el
discursifs hétérogenes" .10 Su demostración me parece menos
convincente en lo que atañe a las relaciones entre el kitsch Y la
mass media1 fundada en un tipo de belleza que sirve para gustar a
todo el mundo y en la imposición de un ideal de perfección que
niega lo inaceptable de la condición humana. Si esta sí es la
visión de Kundera, no creo que se puede aplicar totalmente a las
que tienen los dos escritores latinoamericanos y mi intento es
replantear este problema en aras de llegar a _una visión ~atizada,
pues una de las armas más eficaces contra el kitsch es pre~samente
la matización y en esto sí que coinciden los tres escritores que
voy a estudiar.
Sólo para mostrar que la concepción de Eva Le Gra~
sobre el funcionamiento del kitsch en las obras de Kundera y Puig
no es única, señalaré, a título de ejemplo, que un crítico que es~
vez se acerca a la obra del escritor argentino, coincide casi
literalmente con la estudiosa francesa: "Yo diría también que, en
contra de todo lo que pueda parecer, lo que propone Manuel Puig,
en definitiva, es una lectura, yo diría, antikitsch de la literatura.
quizás, justamente porque sus personajes aparecen como aquello
que está en la esencia del kitsch, es decir, el kitsch es aquello ~ue
se ofrece ya consumido, que aquel que lo compra, que lo mira.
que lo lee, no tiene que hacer el mínimo esfuerzo. En eso,
curiosamente, se acerca a un autor, que nada tiene que ver con

'º Art. cit., p. 51.

él y que ha hecho una de las interpretaciones, más lúcidas
de todo el fenómeno kitsch que es, ni más ni menos, Milán
Kundera".11
La aseveración de LI.Jis Suñén sobre lo poco que tienen en
común Kundera y Puig no creo que se pueda poner en duda, dadas
las diferencias estilísticas y conceptuales que alejan a los dos
escritores. Para el autor checo, cuya concepción sobre el kitsch se
acerca hasta coincidir con la de Hermann Broch, la atracción por lo
cursi proviene de la pérdida de valores reales y firmes en que se
encuentra el mundo moderno. Como ya en nada se pueden fundar
nuestras creencias y actos vitales, el kitsch propone un falso ideal
de perfección que oculta astutamente lo inadmisible de la humana
condición: la fealdad, la mierda, la excitación como fundamento
del erotismo, 12 la enfermedad, la muerte. Su mejor exposición de
estas concepciones se encuentra en la sexta parte de la novela
La insoportable levedad del ser, 13 intitulada "La Gran Marcha"
en que, con su ya reconocida capacidad por captar las relaciones
entre hechos aparentemente dispares, Kundera lleva a cabo una
profunda reflexión sobre el kitsch que se cuela en todos los
niv~l~s, desde el _erótico hasta el político, artístico y religioso.
Definiéndolo gracias a su método de acercamiento progresivo
a la esencia de un tema, Kundera ve gradualmente al kitsch
como "acuerdo categórico con el ser", "la negación absoluta
de la mierda", "un biombo que oculta la muerte", "una estación de
paso entre el ser y el olvido". Lo más enjundioso de su reflexión
acerca de ese concepto consiste en el descubrimiento del cariz
totalitario del kitsch: cualquier sentimiento humano se vuelve
tal a la hora de ser propuesto como posesión común y compartida
por todos los individuos. La primera lágrima, de enternecimiento, no
es kitsch, pero sí lo es la segunda, que eleva a una potencia

" luis Suñén, en Manuel Puig, edición de Juan Manuel García-Ramos, Ediciones de la
Cultura Hispánica, col. "La semana de Autor" Madrid 1991
12y
1
'
'
éase la definición de esta palabra en Kundera, El arte de la novela, Ed.Tusquets, Barcelona,
1993: "EXCITACIÓN. No placer, goce, sentimiento, pasión. La excitación es el fundamento
~ erotJsmo, su más profundo enigma, su palabra-&lt;:lave' (p. 144).
. Ed. Tusquets, Barcelona, 1999 (12.1 edición) para ~a traducción española. Las páginas
indicadas entre paréntesis remiten a esta edición.

=

�Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 61

60 / facultad de filosofia Yletras

=

1

de miles de millones este particular enterneci~iento:_ ªLa
segunda lágrima dice: ¡Qué hermoso es estar emocionad~ ¡unto
con toda la humanidad... 1Es la segunda lágrima la que convierte el
kitsch en kitsch" (pp. 256-7). De otro lado, un inmedible acierto de
Kundera en su juicio es la revelación de lo inseparabl~ ~ntre
kitsch y condición humana, visto que nadie puede borrar ~n s1 mismo
la visión personal sobre una forma de felicidad perfecta, ideal Yal fin
y al cabo mentirosa; no obstante, la única solución contra esta
invasión progresiva de la mentira embellecedora y compensatoria
es su reconocimiento como mentira, como simple necesida~ de
idealización creada por la debilidad humana ante una realidad
inaceptable:
En el momento en que el kitsch es reconocido como mentira, se
encuentra en un contexto de no-kitsch. Pierde su autoritario poder
Y se vuelve enternecedor, como cualquier otra debilidad humana.
Porque ninguno de nosotros es un superhombre como ~ra poder
escapar por completo al kitsch. Por más que lo despreciemos, el
kitsch forma parte del sino del hombre (p. 262).

A pesar de las inevitables simplificaciones, se puede n~tar que la
concepción sobre el kitsch se da con deslumbrante claridad en la
obra de Kundera. Lo que fascina al escritor europeo es la
desmistificación de las creencias en que fundamos nu_estros actos
vitales, el descubrimiento de lo más fugaz y lo menos indagado _en
general-el momento presente. En la obra de Kundera los personajel
se pueden clasificar en dos grandes grupos, los ilusionados (Helena
y Jaroslav en La broma, Jaromil en La vida está en otra parte, ~
en La insoportable levedad del ser, Laura y Paul en La inmortat,dad,
el entomóiogo praguense en La lentitud, para dar sólo algunos
ejemplos) y los lúcidos (Ludvik en La broma, el escultor Yel cuarer,tó,
de La vida está en otra parte, Sabina en La insoportable levedad di
ser, Agnes en La inmortalidad, Potenvin en La lentitud, para_, dt
nuevo sólo nombrar a unos cuantos). A través de estos t1pol
de pe;sonajes Kundera indaga sobre la P?~ibilidad de encontrar~
verdad de sus existencias, sobre lo vend1co de las ~usas q~
provocan las decisiones, y lo que consigue revelar es la 1mportanell
abrumadora de la imagen idealizada que uno se cons~ruye de 9
mismo, justificando sus actos en función de estas mentiras
enaltecen en sus ojos. Se podrían recordar al respecto un sin

q~e:

de situaciones novelescas de este tipo: Jaromil renuncia a una noche
de amor con una bellísima artista por la causa (real) de sus
calzoncillos inelegantes aduciéndose como razón (ideal) la fidelidad
por su amada; en la misma novela, la madre del poeta considera
sacrificar su amor por el escultor por razones de fidelidad a su papel
de madre, mientras que el verdadero motivo de su resistencia es la
vergüenza que le produce su vientre fláccido; la versión idealizada
del entomólogo praguense sobre su acto de rebeldía ante el
comunismo se tunda de hecho en la más pedestre cobardía. Ante
los ojos de disecador de Kundera todos los actos heroicos se vuelven
ridículos, las imágenes idealizadas se agrietan y dejan vislumbrarse
la pequeñez de los móviles humanos que no pueden producir sino
risa. El humor parece ser el único desquite para el escritor checo
que se confiesa convencido por este proverbio judío: ªEl hombre
piensa, Dios ríe". Con otras palabras el hombre no es poseedor
de otra verdad absoluta sino de la que le devuelve el eco de la
risa de Dios -risa que pone de manifiesto la ridiculez del hombre
en los ojos divinos, la poca cosa que es en el plano trascendental.
Para Kundera la novela sirve para mostrar que no hay UNA verdad,
que nadie posee sino una versión, una interpretación de las cosas y
que la imposición de una única norma de actuar, como la que dan
las ideologías y las religiones, va en contra de la única certeza
posible: que no hay sino certezas individuales, parciales, relativas.
Como la novela es ªel paraíso imaginario de los individuos",14 y como
su única justificación es derrumbar los falsos paraísos colectivos,
Kundera asocia el espíritu de ésta con el espíritu del humor, que
no hace sino corromper las certezas, burlarse de todos los absolutos
e introducir la relatividad. A la tremenda desmistificación que opera
Kundera no resiste sino un único (e igual de ambiguo) valor, que es
la risa, eco humano de la risa de Dios. Así lo ve, acertadamente,
Jocelyn Maixent: "C'est cette seule valeur de divertissement pur
qui demeure in fine. Apres le constat dysphorique de l'absence
de vérité dans le monde et de l'aveuglement des hommes s'installe
une euphorie de l'art romanesque, conscient de ses limites, place

" El llte de la IIOW1la, pp. 173.

1
=

�Universidad Aut6no1a de luevo le6n / 63

62 /facuitad da filosofia Ylellls

1

:!

1

¡:

le plaisir au premiar plan des légitima~ons ~~ récit (...) 11 s'agit de
répondre au non-sérieux par le non-séneux".
Hay también otro tema de la reflexión de Kundera que
debe ser puesto en relieve en vista de poder llevar a ~a~o la
.
ue me he propuesto. Este tema se re ac1ona
~~;::;ªi~~nlaq distinción que he señalado más arriba entre ~os
rsona·es ilusionados Ylos lúcidos, y consiste en la comprobación
:
ue lel origen de la necesidad d~ ilusi_onarse consiste en la
inca~acidad de superar cierta visión Juvenil sobre. el munt. ~
jóvenes "monistas perfectos", como los caracteriza i8n a vi~
'otra arte se pueden entregar con toda su a ma a un
im~uestas desde el exterior -l~s imp~~stas por
unismo o la modernidad, entre otros- sin ~er~1bir que éstas
::has veces les impiden el verdadero conoc1m1ento_sobre
existencia y, lo que es más grave aún, pued~n conduc1r1~s ~ :
res traiciones, como es el caso de Jarom1I de la "?ve a et a
~eriormente. Los adultos, en cambio, h~n apr~nd1do que los
. ales serán la presa del relativismo parod1zante: Le monde ~
~:ultes sait trop bien que l'absolu n'est qu'un leurre, un~ tentat1on,
rien d'autre".,s Las diferencias entre estas dos, ~ct1tudes _las
·n el autor el antiguo distingo entre lo lineo y lo épico.
expresa, segu
'
.
posible
La ·uventud -la edad lírica- entiende el mundo como un
.
es~ejo en que se pueda admirar, crean~o este mundo-e~pe1~
or sus deseos; la madurez, épica, aspira .ª conocer la ,ver
P_dad del mundo considerar la inmensa variedad de el_em~ntos
s,ue lo compone~ y ejercer una sutil ironía ante cual~u1er 1mpo~ición de jerarquía de valores entre estos elemento~. s,_n embargo,
aun ue la segunda actitud supone mayor sab1duna y maror
o o~unidad hedónica, no por esto se salva de la confr~ntaaón
c~n la pequeñez de la existencia Y la grandeza del olvido que
barrerá todo este mundo, porque: "Une valeur galvaudée et une
illusion démasquée ont le méme pitoyable corp~, ellesm:
ressemblent et ríen n'est plus aisé que de les confo~dre .17 P~r ier
que lo miremos como decorado o como realidad, cua qu

::~~:;es

..

el

t

cosa de la tierra da, tras una lúcida reflexión, la misma sensación
de devastación, de valor reemplazado por nada. Vale más,
entonces, renunciar a la búsqueda de valores firmes, entregarse
de pleno a un secreto idilio, como el construido por el cuarentón
de La vida está en otra parte o el de Teresa y Tomás de La
insoportable levedad del ser en la compañía de su perro,
dedicarse al amor y a la bondad, sin querer ya demostrar nada,
sin identificar su vida con el destino. Para Kundera, el destino no
está lejos de la imagen idealizada que uno se compone impelido
por sus deseos de gustar a la mayoría de la gente, imagen que da
claridad y coherencia -falsas- a su vida; en El libro de la risa y el
olvido se puede leer esta frase: "El destino no tenía la intención de
mover un dedo por Mirek (por su felicidad, su seguridad, su buen
estado de ánimo y su salud) y en cambio Mirek está preparado para
hacer todo lo que haga falta por su destino (por su grandeza, su
claridad, su estilo y su sentido inteligible). Él se siente responsable
de su destino, pero su destino no se siente responsable de él". 18
Salirse del Destino, dejar de preocuparse por su imagen es, por
supuesto, una utopía, un eco lejano del volteriano "cuidar su jardín",
pero seduce como seduce esta reflexión acerca de la vida que lleva
el cuarentón de La vida está en otra parte que parece experimentar
incesantemente este "sentiment de súreté qu'on éprouve lorsqu'on
est en dehors du feu de l'action du destin; tel que le personnage
d'une piece dramatique se sent en süreté apres la chute du rideau
qli met fin ala premiare partie du spectacle, quand commence I'entreacte: alors les autres personnages arrachent leurs masques eux
aussi au-dessous desquels des etres humaines discutent sans
inquiétude".19
Para concluir, se deduce de la obra de Kundera un
afán desmitificador que parte del rechazo de una versión única
Y hermoseada astutamente, de una versión kitsch que quiere
dulcificar la visión comprometida con la realidad. Esta realidad,
Kundera, no debe ser ocultada sino conocida y asumida
-y si ella nos revela la imperfección y la limitación de nuestra
existencia, el único recurso apropiado es una risa liberadora que

sugiere

,. Jocelyn Malxent, le XVIII-eme siécle de Milán Kundera ou Oiderot invesli par le rom,,
contemporain, PUF,1998, pp._2n.
.
,. la vie est aillerurs, ed. Gallimard, Panl!, 1985, pp. 204.
11 la p/Bisanterie, ed. Gallinard, París, pp. 21.

"Le livr9 du rire et de l'oubli, Ed. Gallimard (Folio), París, 1985, p. 25.
"Le vie est ailleurs, p. 239.

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 65

64 / facuitad de filosofia yletras

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1

:z:

G

nos acerca más a Dios que la fabricación de un ideal humano que
quiere copiar una perfección paradisíaca.
Los planteamientos de Manuel Pu!g y Mario ~argas ~losa
acerca del kitsch y su esencia, que consiste en la imagen ~d~al
construida por el hombre, me parecen contraponer a la v1s1ón
kunderiana unos matices específicos, tanto más provechosos cuanto
participan del plurilingüismo que debe siempre _resonar d~sde el
espacio de ta novela. Para mejor centrar mis propós1t~s de
investigación, me permito elegir de las obras de los dos es~ntores
latinoamericanos aquellas novelas en que la problemát1c~ del
kitsch se ve iluminada con más precisión. En el caso de Pu1g: la
elección de las novelas La traición de Rita Hayworth, B~qwtas
pintadas, El beso de la mujer araña y Cae la noche tropical, se
debe a una necesaria simplificación que parte del_ hecho que,
aunque en sus demás novelas la indagación sobre_ el kitsch no_falta,
es en estas obras donde el discurso sobre lo cursi y sus rel_ac1ones
con el sentimentalismo me parece mejor puesto en relieve. MI
discusión acerca de su narrativa será más extensa, porque de loa
tres autores es probablemente el menos conocido y además su
reflexión acerca del kitsch es menos fácil de captar, dado el e~pleo
de este elemento como constituyente fundamental de su universo
ficticio. En lo que atañe aVargas Liosa, la discu~ió~ que me propongo
será más centrada todavía, ciñéndome a una umca novela suya, lJ
tía Julia y el escribidor, en la cual hay suficientes el~_mentos como
para llevar a cabo un análisis sobre su manera espec1f1ca de enfoca
el kitsch.
Para volver a la igualdad que establece Milán Kundera
entre el kitsch y un mundo donde la mierda no existe -&lt;X&gt;n otras
palabras, donde el lado vergonzoso y miserable del ser ~u~ano
está ausentEr mi opinión es que se trata de un descubnm1ento
fructífero 1 aunque no pocas voces (entre ellas, la de ltalo
Calvino2º) se han confesado poco convencidas por esta

equivalencia. La prueba de su verdad me parece darse no sólo
por la comprobación que podemos tener al mirar con atención
las representaciones que imponen la publicidad y los mass media
(por ejemplo, no es concebible otra publicidad para el papel
higiénico sin una fuerte dosis de humor porque, así como lo
demuestra entre otros Eric Blondel,21 el humor es un desquite de la
condición inferior que compartimos). Ello se hace obvio también al
juzgar por la perspectiva kunderiana otros enfoques literarios sobre
el kitsch -a&gt;mo los de Manuel Puig y Mario Vargas Liosa- para ver
que el planteamiento del escritor checo se puede extrapolar con
naturalidad a dichas perspectivas. Según este punto de vista, se
podría decir que no por otra cosa quieren escaparse los personajes femeninos puigianos de un medio que les ahoga sino para
poder respirar un aire donde no hay olores vergonzantes, donde
todo es de cartón y oro postizo y donde no hay más que perfumes
refinados que no se respiran sino sólo se deducen. Se trata de una
desmaterialización total que anhelan las mujeres de Puig, de un
deseo de internarse en una realidad en que falte el cuerpo como
tal y no queden sino las proyecciones anímicas. Varios ejemplos a
este respecto se pueden encontrar en la obra del escritor argentino.
Pienso que hechos tan evidentes como la atracción por el cine, arte
donde la materialidad es transformada en puro fantasma, donde la
realidad es remitida a sueño colectivo no necesitan demostraciones
que sin duda caerían en lugares comunes (la atracción de Mita y de
Toto por las películas que les permiten huir de su vida encerrada en
Coronel Vallejos no difiere de los cuentos cinematográficos que le
hace Molina a Valentín en el espacio carcelario). La desmaterialización por obra de la imaginativa se revela, no obstante, en niveles
de lecturas muy sutiles, como en este fragmento de Boquitas
pintadas:

.sun:

20 Véase su artículo de The Review of Coote~rary Fictk?'1, Volume IX, number 2,
1989 en el cual Calvino sin restar1e admiración al escntor checo, declara que t i ~
~ en cuanto a la vi~ión kundeñana sobre el kitsch y la mierda. Para ~ autor
:':en mayores males que el kitsch (it is less dangerous than the other, ~ it roost be tallll
into account to avoid our believing it an antidote" (p. 57), Y en c~ant? la m,e~, con!:
afirma Calvino que verla como negación de la tran:.c:endenc1a 51gnifi~ ubicarse . •
perspectiva kitsch, por totalitaña, porque para los pante1stas y los estrellidos ella no ti801
absoluto el valor negativo que le da Kundera.

ª.

" Véase Eñe Blondel, Le risible et /e dérisoire, PUF, París, 1990: "Si le monde est laideur,
Yilainie, misere, souffrance, solitude, l'ironie, l'humour sont la religion sans prétre, l'opium du
désesi&gt;éré, la transcendence du pauvre homme. Le ñre est alors consolation d'un homme
l)lisonnier d'un monde qu'il persiste aaimer malgré !out.Et du méme coup dénonciation d'une
SOUmission, recul et refus, protesta/ion". (p. 207).

=

�66 / facultad de filosofia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 67

=

1

Nélida le observó el cabello abundante con algun?s
mechones sueltos metalizados por la luz blanca de una lampañta
del alumbrado municipal, y sin saber por qué pensó en terr~
baldíos cubiertos por matorrales y pastos curvados; Néltda
le miró los ojos claros, no verdes como los de ~elina_ sino
castaño claro y sin saber por qué pensó en los lu1osos _J~ITOI
de miel; Juan Carlos cerró los ojos cuando ella le acanc1ó la
cabeza despeinada y Nélida al verle las pestañas espesas y
arqueadas pensó sin saber por qué en alas de cóndor despi.
gadas [ ...122

La descripción continúa con el mismo ton~"de letanía ind~c~do por
las repeticiones ("miró ... y sin saber por que ) y los rasgos f1s1~os de
Juan Carlos se transforman, bajo la mirada enamorada de Néhda en
asociaciones poéticas, en elementos íntimamente relacionados con
sus fantasmas personales (véase este ejemplo: "Nélida le miró la
nuez colocada entre los dos fuertes músculos del cuello, Y los
hombros anchos y sin saber por qué pensó en los nudosos e
imbatibles árboles de la pampa bárbara: el ombú y el quebracho
eran sus árboles favoritos").23 Sería inapropiado, creo, decir que
las asociaciones que proyecta Nélida en el cuerpo amado son
kitsch simplemente porque suponen una negación de la ~ateri~liclad
como tal. Lo que sí mide la distancia que separa sus 1mpres1ones
líricas de las que ella, a su vez, suscita en Juan Carlos, es la fría
frase que sigue inmediatamente después de este despliegue
asociativo: "A las 23:20 Nélida le permitió pasarle la mano por
debajo de la blusa. A las 23:30 Juan Carlos se despidió reprochá~
dole su egoísmo".24 Pienso que en este nivel se sitúa la diferenaa
de enfoque entre los escritores checo y argentino, en el hecho de
que para el latinoamericano lo de vedarse los ojos ante los
impulsos demasiado terrenales del cuerpo no representa
necesariamente una caída en el kitsch, visto como negación de la
mierda y de la excitación, sino únicamente una forma de embellecer
la existencia demasiado barata e intranscendente en que se ven
inmersos sus personajes. Es interesante a este respecto traer
a la memoria la manera en que Molinita cuida a su compañero
de celda cuando a éste le agarra una crisis de diarrea debida al
régimen alimenticio carcelario. Por su devoción y su asumida falta

22
23

24

de asco, Molina logra enaltecer la miseria del cuerpo de su
compañero, consiguiendo al mismo tiempo darse una visión
idealizada de sí mismo, conforme a la que se había construido
-la de mujer completa, esto es, maternidad incluida-: de aquí la
comprensión casi orgullosa de las destemplanzas de un cuerpo
de cuya construcción, al nivel fantasmal, es responsable. Dicho
de otro modo, en la escena citada, la mierda es negada como tal y
transformada en otra cosa, en un elemento simbólico del vínculo
entre la madre y el hijo, y contribuye además a desencadenar en
Molinita la identificación con su imagen ideal. ¿Es condenable, en la
perspectiva de Puig, este deseo imborrable del hombre de hacerse
de sí mismo una imagen ideal, lo que según Kundera y Hermann
Broctl constituye la esencia misma del hombre-kitsch? Creo que aquí
radica la complejidad del arte del escritor argentino, en el hecho de
que en muchas circunstancias -por lo menos en las que constituyen
el ámbito vital de sus personajes- este deseo es la única salvación
de unos males todavía más grandes. Por más cursi que sea, Molina
consigue matizar la cosmovisión demasiado rígida de Valentín,
demostrándole que su imagen sobre sí mismo es incompleta y
esquemática. Lo mismo ocurre en La traición de Rita Hayworth donde
los personajes femeninos o relacionados a su mundo -Mita, Delia,
Toto- se destacan por su sensibilidad frente a un cínico Héctor
cuya única perspectiva es únicamente sensual y completamente
reducida a los clichés machistas.
La desmaterialización de la cual hablaba se pone de
manifiesto con una fuerza incomparable en Boquitas pintadas,
cuando Nélida, por Mabel, se entera de la fama de la virilidad de
Juan Carlos:
Mabel hizo un movimiento soez con sus manos indicando una
distancia horizontal de aproximadamente treinta centímetros.
1Mabell Me haces poner colorada de veras -y Nené sintió todos
sus temores violentamente confirmados. Temores que abrigaba
desde su noche de bodas, ¡hubiese pagado por olvidar el ruin
ademán que acababa de verl. 25

Manuel Puig, Boquitas pintadas, ABA Editores, Barcelona, 1992, p. 60.
ldem, pp. 60-1 .
ldem, p. 61.

"Puig, &amp;quitas pintadas, pp. 209-21o.

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68 / facuitad de filosolía Yletras

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Lo que espanta a Nélida es que Mabel ponga d~ ma_nifie_sto el
lado corporal de Juan Carlos, cuyo cuerpo, en su imaginación se
reduce sólo a la cara. La cara de Juan Carlos, que representa para
ella la hermosura perfecta,2&amp; no se puede diferenciar además del
lma de su amado: "¡Juan Carlos! En este momento lo v~o claro
~por fin me doy cuenta de una cosa!. .. si Dios te hizo t~n hndo es
~orque Él vio tu alma buena, Yte premió".21 Esta confusión en!~e la
belleza física y el alma buena es uno de los rasgos más e~pec1f1cos
de ciertos personajes puigianos, y su mayor pue~!ª ~n reh~ve se da
en los monólogos de Toto, que, en su concepc1on infantil calcada
sobre las películas hollywoodenses, d~vide las pe~sonas. en dos
grupos: los que tienen "cara de bueno y los que tienen cara _de
malo". Lo engañoso de tal división se da al comp~~bar ~uán le¡os
está su ideal masculino, Raúl García visto por el mn_o ba¡o una luz
de ilusión ("en la cara no tiene carne de fuerza, tiene carne de
bueno que muere en la guerra")2e de ~a visión que -~r.oye~a so~
él Toto cuando aquél intenta seducir a la Paqu1. y vino Ra~
García y me agarró de un brazo y me dijo que si llegaba a ~ont~r a
alguien me iba a romper la cabeza,}odo con_cara de malo sm gritar
para que no lo oyeran los vecinos .29 Lo mismo ocurre en _Cae la
noche tropical cuando Nidia intenta ayudar a Ronaldo, movida 11°'.
un amor senil que le provoca la belleza del portero de noche:
"Me parece que la cara no engaña, parece bueno y es bu~no ~~
Porque tendrás que reconocer, Luci, que es un chico precioso •
Lo que no significa que al final se descubra que la ~elleza de la
cara no sea igualmente un engaño, por la conducta vil de Ronaldo
con su familia y la sirvienta que seduce.

21 La reducción del cuerpo de Juan Canos a su cara, que pone de manifiesto lo i~~
la visión de Nené sobre el amor, visto casi a lo trovador, como una eterna ~templ~?~"
hermosura del rostro, se pone de manifiesto en este fragmento de su carta. el otro
a mi [ ...] de golpe, 'mami, que es de todo el mundo la cosa que te gustó de toda~, Y~
seguida pensé en una cosa, claro que no se lo pude decir: la cara de Juan Carlos (p.

'.ª

27
21

•

La indagación de Manuel Puig parte del descubrimiento
de la confusión que suelen hacer sus personajes entre lo estético
y lo ético. Así, por ejemplo, a Toto le cuesta imaginar un paraíso
a través de la religión, teniendo ya construido uno propio que
le ha proporcionado el cine. Lo mismo ocurre en el caso de
Nélida cuya única representación sobre el más allá está fundada
en una visión estética, imaginándose poder vivir al lado de Juan
Carlos, iluminada por el esplendor de su hermosura. Sin embargo,
al final de su vida, Nélida desiste de su empeño de entregar el
alma a la belleza de su amado; su decisión en el lecho de muerte de
llevar consigo a la tumba prendas que la relacionan con su familia,
en vez de las cartas de amor de su juventud, se puede leer como
una victoria de los principios éticos (de la realidad) ante los estéticos
(del placer). Pero esta victoria encierra sin duda una gran dosis
de resignación, hecho conforme a la lógica de estos mecanismos
descritos por Freud, que además se pone en evidencia por la
enfermedad que mata a Nélida, el cáncer. Como bien lo ha notado
Roxana Páez, el cáncer, enfermedad de la represión, delata la
incapacidad de Nélida de superar armónicamente sus frustraciones31 •
En sus últimos momentos, Nélida prefiere suplir la imagen idealizada
de eterna novia de Juan Carlos por otra imagen, de fiel esposa y
madre. La ambigüedad de su gesto consiste en la doble interpretación
que se le puede dar: de resignación o de construcción inconsciente
de otra imagen idealizada que justifique y enaltezca su existencia.
Creo que se debe recalcar la necesidad de Nélida de expresar
su actuación, de darse el espectáculo de su decisión, con otras
palabras hacer los gestos que le den la posibilidad de mirarse desde
el exterior y contemplarse así en un espejo en cuya imagen se
reconozca menos infeliz y como de acuerdo con su existencia.
De otro lado, este acuerdo supone también una venganza por un
mundo donde la felicidad perfecta es inalcanzable y la vida es
condenada irremisiblemente a la mediocridad. Superar las ilusiones
Yacceder al conocimiento, a la consideración lúcida de su existencia,
son hechos que no le otorgan a Nélida ningún reflejo de la
belleza. Internada por su decisión en el mundo de lo ético,

ldem, p. 248.
La traición de Rita Hayworth, Ed. Seix Barral, Barcelona, 1982, p. 85.

2111dem, p. 91.
""Cae la noche tropical, Ed, Seix Barral, Barcelona, 1988, p. 140.

11

Roxana Péez, Manuel Puig: del pop a la extrañeza, Ed. Almagesto (col. Perfiles), Buenos
Aires, 1995. Acerca de las enfermedades en la obra de Puig, consúltense sobre todo las
páginas 39-42.

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 71

7O/ facultad de filosofia yletras

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5

las cartas de amor de Juan Carlos -su particular vínculo con la
hermosura- ya no pueden suscitar sino burla: "Adem~s quería
que las cartas guardadas por el escribano ~ueran dest~u1d~s Y su
esposo mismo debía hacerlo, pues ella t~mIa que algu1~n Joven e
insolente un día las leyera y se burlase .32 La destrucción de las
cartas de Juan Carlos (en el cual no ve sino el reflejo de su ideal de
perfección) por mano de su marido (sobre el cual tiene también una
imagen esquemática, viéndolo como el ser que I~ ha_ ~ond_enado a
la fealdad y mediocridad) contiene un valor s1~bohco 1g_u~! de
transparente cuya esencia se podría definir por la mcompat1b1hdad
que descubre entre el mundo ético y el estético. Juzgándolo todo de
manera simple, estableciendo límites extremadamente claros entre
lo bueno y lo malo, entre lo bello y lo feo, N_élida muer~ en _la peor
medianía. Es una de las paradojas del kitsch: precisar ideales
absolutos, extremos de belleza y perfección es caer en la perfecta
mediocridad.
Ahora bien, el problema que se plantea es si el a~tor
juzga irónicamente o con ternura a sus personajes que necesitan
de estos escapes en lo imaginario donde encuentran pasto para
su visión dicotómica carente de matices, incluso si recurren a formas
de enajenación proporcionadas por la producción kitsch -las
películas, las letras del tango y bol~ros, las radionovelas-,_ Y a~
los libros en que se busca pasatiempo y no problemáticas.
Para precisar mejor los límites del mundo nov~les~~ c~eado p0I
Puig hace falta notar que problematizar como eJ~r~1c10 1ntel_e~
capaz de matizar las experiencias vitales no se sItua en el amb1to
de gente cultivada, de los que se podrían llam_ar intelectual~s.
De hecho, hay pocos o ningún intelectual en sus hbros: persona1es
como Toto adolescente y la pianista de La traición de Rita Hayworlll
resultan meras parodias de pensadores intelectuales (el uno p0I
su juventud propensa a la radicalización, la otra por su maner~_de
hacer del pensamiento un recurso extremo frente a su cond!c!ón
asumida de fracasada), así como un personaje cuya cond1c1ón

Boquitas pintadas, ed. cit., p. 252.
,. Es interesante al respecto notar con cuánto refinamiento logra Puig retratar a Mita, en IJ
traición de Rita Hayworth, presentándola al principio, por las palabras de sus la~ilares, ~
una intelectual, para que, a medida que. el libro avanza, mostrar su lado escap1sta Y, po qui
no, cursi.

de catedrático de latín y griego abogaría por su pertenencia
a la élite del noos, el misterioso profesor de Boquitas pintadas, no
se salva de la mediocridad y falta de originalidad cuando aconseja
a Juan Carlos comparar a su amada con las aguas del Leteo, es
decir, emplear un parangón esnob que sólo ubicaría las cartas del
joven en el ámbito de las epístolas de amor cursi, hecho que Juan
Carlos descarta por parecerle "muy novelero". Un caso especial
representa Silvia, la psicoanalista de Cae la noche tropical que
oonvierte el conocimiento de los demás en "vicio", es decir, sus ansias
por captar la esencia de una persona es reducido a ejercicio de
"pasar el rato". Además este personaje llama la atención por la
oonciencia que tiene de su limitación debida a la intelectualización
excesiva, necesitando tanto a Luci, en que ve encarnada una
visión "romántica" que a ella le falta, como a Ferreira, un hombre
que no la ama, pero que le da una razón de ser por llenarle la vida
de pasión. Silvia racionaliza su pasión no correspondida, busca
justificaciones, se crea la imagen de único ser que le hace
"cuestionar" a Ferreira, pero en la base de todo esto se halla su
soledad y su necesidad de ilusión. Le dice a Nidia:
Él me comunica algo, y muy positivo. Será esas ganas de vivir que
tiene, esas ganas atrasadas, retroactivas. Tan pocos tienen eso, la
ilusión por las cosas.[... ) A mí me contagia, me dan ganas de subir
con él a ese barco, que zarpa quién sabe para dónde ...34

Sobre todo en sus primeras novelas, la problemática de fos
personajes puigianos está condicionada por la limitación de éstos
aun ámbito donde los sistemas filosóficos y estéticos están ausentes,
donde la ética sólo se reduce al conjunto de normas establecidas
por una sociedad machista y la religión a mera escatología. El
gran mérito de Puig es que deja ver que no por todo eso la reflexión
de sus personajes carece de profundidad, que sus dudas no son
menos punzantes y desgarradoras que las de los intelectuales.
Al reflexionar, un personaje tan limitado como Mita, cuyo único
placer real es escaparse por medio de las películas hollywodenses
(los libros, para ella, sirven para el mismo fin, el de superar
su condición mediocre, que le repele), llega a comprender que
este afán suyo de huirse de un mundo que no le conviene no parte

32

"Cae la noche tropical, Ed. Seix Barral, Barcelona, 1988, p. 219.

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72 / facultad de filosofía yletras

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5

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8
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de otra cosa sino de lo que Kundera llamaría el "desacuerdo
categórico con el ser". Simbólicamente, su hijo no cre~e, lo _que
quiere decir que ella, de manera inconsciente, no le permite sahr de
este mundo ideal en que piensa que se encuentra la verdadera
esencia del ser -un mundo donde el sexo no exist~ (sus resistencias
a echarse las siestas impuestas por su marido delatan su poco interés
sensual), donde el amor se limita a lo pura~ente prometi~~ Y
aplazado, con otras palabras a una eternizac1on ~e la condición
ambigua de novios que se quieren de manera platónica, a la espera
de la noche de bodas. En su monólogo acerca de la película sobre
Romeo y Julieta (es decir una reinterpretación d~ la obra ~rigin~
una megaproducción hollywoodense que la convierte_ en kit~ch,
pero que no por esto deja de desencadenar la reflexión), Mita se
pregunta:
¿y por qué Dios no cambia de idea y hace salir todo bien? Y
hace que Julieta se despierte a tiempo cu~ndo R~eo se está pcr
matar y así son felices, ¿y qué hacen? ¿tienen h1¡os? ¿y se van a
vivir a una casa? Algo mejor tendría que ser, que montan los
caballos, uno blanco y uno rojo y galopan lejos, lejos, en una nube
de huracán que los lleva al lugar más hermoso que hay, a 111
lugar que nadie conoce y que por eso no se puede saber todo lo
hermoso que es, las flores que hay ahí y el perfume que tienen
nadie los conoce.36

Para muchos críticos la obra de Manuel Puig resulta asombrosa
por la temática que linda a sabiendas con el folletín. Aunque
todos los libros que analizan su obra dan por supuesto esta
relación, según mis conocimientos, sólo el escrito por Roxana Páez,
ya aludido, plantea de manera más detenida este proble~a,
intentando responderse a la pregunta si en las novelas del esc~1tor
argentino la relación con la subliteratura es irónica o desprovi~ta
de distanciamiento. La conclusión de la crítica es que en Pu1g,

.. Dorfles considera que toda transposición de una obra a un medio distinto del originll
(incluso si se trata de copias célebres de cuadros, que se_incluye~ en los museos), por_ 1111
operación que él llama traición de medio, la convierte 1rremed1ablemente en kitsch. '.1J
transposition d'un medium a un autre, autrement dit, le fait de passer du mayen d'expressiall
d'un arta celui d'un autre, telle est l'une des opérations les plus fréquentes menées parlt
Kitsch• (op. cit., p. 95).
• La traición de Rita Hayworth, op. cit., p. 153.

a pesar de sus confesiones en que se muestra un defensor de la
fidelidad a los mitos e ideales imposibles, su creencia en el ideal
como meta deseable no es sino una apariencia, igual que su decisión
de quedarse fuera de la literatura "grande", pues su obra entra sin
duda en esta categoría. Sus sólidos argumentos se fundan en el
análisis de varios niveles del discurso, desde el textual hasta el
conceptual, mostrando que sus novelas superan el nivel del arte
de consumo por el empleo de un fino arte narrativo cuyo acierto
más grande es un rasgo que, de hecho, todos los críticos han
destacado: el de hacer desaparecer la voz del narrador detrás de
las voces de sus personajes, que quedan caracterizados por su única
e inconfundible manera de hablar. Sin embargo, la respuesta de
Roxana Páez no siempre logra, me parece, definir de manera rotunda
si se da o no ironía de parte del autor para con sus personajes.
Acertadamente muestra la crítica que son ellos mismos los que a
veces toman sus distancias frente al lenguaje que se les impone a
través del tipo de cultura que consumen. 37 Es verdad que este
distanciamiento no es algo habitual en los personajes femeninos de
Puig, que, la mayoría de las veces, conforman su manera de pensar
con la que viene inducida por los creadores de ilusiones baratas, del
art~ que no cuestiona sino se presenta como forma de escapismo.
Pu1g posee el arte de jugar con los niveles de identificación de sus
personajes con el arte y la actitud kitsch, y si a veces las situaciones
en que presentan a sus personajes imitan hasta solapamiento las
C?nstruidas por los folletines o las radionovelas (como ocurre por
e¡emplo en el encuentro entre Nené y Mabel, en la décimotercera
entrega de Boquitas pintadas, donde el doble discurso de las
dos mujeres, el pronunciado y el callado, las presenta como
encarnaciones de tipos esquemáticos -la casada reprimida y la
COQ~ta envidiosa)-, en otras ocasiones consigue demostrar que
también en los seres humanos que sueñan con el mundo calcado

11

'En medio del discurrir de la conciencia de Nené, pastiche de boleros o de retórica de la
~ . má~ ~ slogans publicitarios del camino por el cual va viajando, ella emite un 'ja,
JI.. · · Lo cual 1nd1ca no sólo la risa revanchista por la libertad redentora del pensamiento
Slll0 la_concieocia del uso compensatorio de esos discursos contra la realidad desgraciad~
(en 81 literal sentido de 'sin gracia')' Páez, op. cit., p. 16.

=

�Univeriidad Aut6no1a de luno le6n / 75

74/facuitad de filosaffa yletras

=

1

según las pautas engañosas del arte de consumo hay cierta
profundidad y ciertos valores reales. El mérito de Puig es mostnr
que no por vivir en un mundo tan sencillo -donde el bien y el mal
están delimitados con precisión, donde el amor, con todas sua
facetas, parece el único valor capaz de transformar una existencia
en una vida digna de este nombre, donde la aspiración a la felicidad
es la única norma de conducta- la gente carece de interés
literario. La tentativa de Manuel Puig puede traer a la memoria
una de las preguntas que se hacía Dostoyevski y que Julio Cortázar
eligió como epígrafe de su primer novela publicada, Los premio,.
"¿Qué hace un autor con la gente vulgar, absolutamente vulgar,
cómo ponerla ante sus lectores y cómo volverla interesante?'.
El único riesgo que puede correr esta tentativa es, como lo he
señalado, el de acercarse hasta la confusión con un tipo de cultura
que constituye el medio fantasmal de los personajes retratados, más
aun cuando el autor no interviene nunca en sus monólogos,
dejándoles la palabra tal como brota de su mente empapada de
clichés y kitsch. El hecho de volver sobre esta cultura, empleando
conscientemente sus tópicos y sus elementos cursis se puede deCi
que transforma las novelas de Puig en novelas rosas de second
degré, en una tentativa de descubrir un elemento todavía desconocidO
de la vida humana -y en esto sí coincide con Kundera y Hermam
Broch, para quienes la única justificación de la novela es el
descubrimiento de una parcela hasta entonces oculta de la existencil
humana.38 La pregunta que se puede plantear es en qué consistei
descubrimiento de Puig: que la gente está descontenta con 11
condición, que, para muchos, la evasión por medio de un artt
desintelectualizado y desintelectualizante es la única manera di
fantasear, que el descontento frente a la realidad banal y corrienll
es aprovechado por los que crean cierto tipo de productos qui
llaman artísticos -todo esto se conoce, la demostración de estll
verdades no pueden constituirse según mi opinión en verdadd
des-cubrimientos (si alguien ha desmalezado el terreno de lo
cotidiano, convirtiendo su realidad en expresión artística que d6

• Véase El arte de /a novela: "En ese sentido comprendo y comparto la obstinación con q,
Hermann Broch repetía: descubrir lo que sólo una novela puede descubrir es la única IIJlil
de ser de una novela. La novela que no descUbre una parte hasta entonces desconOcida dll
existencia es inmoral. El conocimiento es la única moral de la novela" (op. cit., p. 16).

más luces sobre la existencia, no puede ser otro sino Flaubert)
Lo que se propone, en cambio, iluminar Manuel Puig es que ha~
una_ herm~sura oculta en estas vidas tan triviales que el
sentiment~hsmo no es tan despreciable como lo ven los intel~ales
que las vidas que _se conducen según los imperativos del alm~
no deben necesariamente ser vistas con desdén. Así como lo
observa Andrés Amorós entre otros, el gran mérito de Puig es que
no se ac~rca al mun~o del sentimentalismo con la ironía la
prepotenc,a que le dana una asumida altura intelectual, sino enioca
~ste fe~ó~eno con ternura y comprensión, mostrando cuán
1mpreSC1nd1ble es la búsq~eda de una forma de felicidad, aun la
de todas las ~epresentac1ones tópicas, y cuánta importancia -~ada
en nuestras
r h . vidas lo sentimental·. "Lo que nos da, entonces no Jesega
un
fª~~c Ie rntel_e~~ual, de ninguna manera, sino algo q'ue él ha
o a sens1b1hdad para descubrir y para transmutar en obra de
e Ypor eso conecta con fuentes frescas de vida de sensibilid d
~:a:::~~n la pen.a siempre que se hagan ~on una calid:d
.
P?rtante .39 Me parece que mucho mejor aciertan los
que entienden esta tentativa de Puig de rescatar la hermosura
o que generalmente es descartado desdeñosamente como kitsch
ven al escrit~r argentino como un nuevo desmistificado;
dos co el ~d del escapismo por las obras de esta índole. Entre las
abril 1 n us1ones que ~n la semana del autor dedicada a Puig en
~ proponen Milagros Ezquerro y Lourdes Ortiz me are
que 1~ pnmera investigadora aludida tiene razón, al ~ostr:r qu':
:r s1t~ar sus obras en pleno contexto de la "cultura del senti~
10 que se c~nsigue es la multiplicidad de discursos, la
al ;ón de que ~I discurso sentimental no es inferior al del poder
0
1~ r~ón, Srno que coexiste con todos ellos: "Es una visión
sin
una manr_que1smo ni didactismo, que alimenta, de manera vital
Torree~:n~r: ~o~pletamente atípica que algo tiene que ver con 1~
escte . a e . es verdad que la literatura, para escapar de la
de B~~:~ de la_ ~uer!e, tiene que reactualizar el escándalo
totalit .. da mult1phcac1ón de las lenguas contra la opresión
much~na e la l~ngua única•.•o Esta observación me parece
más fruct1fera que la referida por Lourdes Ortiz que

:~1

=~

l~~~I=

re:!º:

Í

==

~rós, Ma_nuel Puig, Edición de Juan Manuel García-Ramos op cit P 26
zqueno, ídem., p. 55.
· ·• · .

a
=

�Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 77

76 / facultad de filosolía Yletras

E;

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c::a

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~

5

..

considera la relación de Puig con los folletines parango~able
a la que tiene Cervantes respecto a los libros de caballena, e~
decir una relación irónica que destruye un gé~ero par~ constr~~
sobre sus escombros una nueva forma, ~upenor, d~ hter~tu~a.•
Una comprensión semejante a la compartida por Ort1z se ms1~ua
en la mayoría de los enfoques ~r~ticos a los cuales he ternd_o
acceso (ya me he referido a las pos1c1ones de Eva Le Grand, de Lu~
Suñén, de Roxana Páez).42 Para Marco Kunz, toda la obra ~e P~1g
es un intento de superar el sueño causado por la fascmac1~n
ante películas y libros rosas, un aprendizaje de desp~rt~r fehz
(o casi) de las ilusiones engañosas cread~s entre los limites de
ideales del bien y del mal demasiado categóricos. Por es~o conclu)'.8
de esta manera su ensayo: "La liberac~ón co~o la entle~de. Puig
presupone el análisis de las raíces y manifestaciones de las 1lus1ones
mal orientadas para purgar el sueño neces~rio de t~d-~ 1~ q~
contiene de escapismo, de engaño, de represión, cond1c1on_ md]:
pensable para aterrizar suavemente ?uando_ cae la noche trop1~_1 ••
Con otras palabras, Puig propondna, segun Ku~z, una re~at1V1za
ción de los enfoques y de las creencias que rigen (ª~ _vida~. de
sus personajes, que, por su idealismo y su falta de )u1c10 cr~t1co.
en general terminan por un fracaso que, ~demas, n_~ tiene
nada de heroico. No sé si es exacta esta mterpretac,on que

" Lourdes Ortiz, idem: •a partir de la parodia, se construía algo to~lmente nuevo que no
solamente dignificaba al género sino que era totalmente contrapuesto (p. 56).
., En el libro de Páez, de hecho lleno de excelentes_ aciertos, me parece que a v : : ;
exagera la componente distanciadora del arte de Pu1g. Tampoco me convence l_a dck,
que establece la investigadora entre, de un lado, el deseo de Nené de compartir riml'
r la muerte de Juan Carlos con la madre de éste, y de otro la~, la •segun~ ~
: la cual habla Kundera. En el caso del escrito_r ~heco esta segunda lágrima '. que
"transforma el kitsch en kitsch" se refiere a los sent1mIentos _que la gent~ se cr-:e ~igadl
de compartir con todos los demás, de aquellas ternuras u ~,os que consideran 1ust~~
r ser comunes y "humanos• (el enternecimiento ante la mfanc,a, la_ lucha por la 1 :
:Cial etc). En el caso de Nené, su •segunda lágrima', comp~rt1da, segun cree, con la_
de su ex-novio, es sólo desencadenada por la p~mera lágnma, no hay co~pensacióll
medio de ella, sino sólo deseo de justificarla. La s1tuac16n de Nené no se u~ca ~n
del kitsch por querer llorar la muerte de Juan Carlos y su propio fracaso en la v1~, s1~ pllO
porque su sentimiento es real, privado, vivido est~ sí sin capaci~d de d1stanc1am1en:n,.
no por esto asimilable con los sentimientos expenmentados al unisono con todos los

acercaría obviamente al escritor argentino a Kundera y su afán de
desenmascarar las ilusiones y los ideales colectivos; ver así las
novelas de Puig me parece reducir su planteamiento a un discurso
sobre la relatividad que podría parecer totalitario, kitsch pues. Más
matizados me parecen los enfoques de Jorgelina Corbatta44 y Elías
Manuel Muñoz. 45 El primero, por medio de la psicocrítica, pone de
manifiesto el acercamiento progresivo del novelista a la superación
de sus fantasmas básicos (el principal, desencadenado por la escena
originaria,46 consistiendo en el deseo de encerrarse en el mundo
materno, donde faltan la agresión y las exigencias paternas de
enfrentarse al mundo real). El segundo, indaga el ideal puigiano de
una sexualidad total, donde las distinciones entre las
representaciones colectivas sobre el hombre y la mujer se quedan
superadas, dándose así una enriquecedora feminización del
macho y machización de la mujer, para concebir finalmente el
amor como un posible encuentro entre personas y no entre
orgullos y papeles sociales. A mi modo de ver, Muñoz da en el blanco
cuando quiere defender los finales en cierta medida felices de
algunas de las novelas de Puig que han sido criticadas por parecer
demasiado "rosas": ¿Se le puede objetar a un escritor que imagine
un mundo mejor, que lo describa, que lo invente, que lo proponga
como alternativa? ¿Queda anulado el esfuerzo de Puig porque
en dos de sus novelas [se refiere a El beso de la mujer araña y
Pubis angelical, m.n.] se deje abierta una rendija?".47 Mi impresión
es que precisamente por tratar de justificar la necesidad del hombre
de tener ideales y buscar la felicidad perfecta, el amor perfecto
Y la vida plenamente realizada Puig hace su descubrimiento
novelesco específico, dando así una de las más logradas
realizaciones de la estética camp, estudiada por Susan Sontag,

~t

n:
e:!-,

· · de Manuel Puig,
. Ed. H'spá
. Heivéliel,
"' Marco Kunz, Trópicos y tópicos la noveltst,ca
1 mea
Lausanne, 1994, pp. 192 y última.

" Jolgelina Cort&gt;atta, Mito personal y mitos colectivos en las novelas de Manuel Puig,
Ed. Orígenes, Madrid, 1988.
" Elías Manuel Muñoz, El discurso utópico de la sexualidad de Manuel Puig,
Ed. Pliegos, Madrid, 1987.

• La escena originaria se transparenta ya, según la critica, en La traición de Rita Hayworth,
cuando Toto se queda solo, dibujando cartones sobre las películas vistas con su madre, mientras
'9ta se echa una siesta que le impone su marido.
., Muñoz, op. cit., p. 137.

=

�Universidad Autóno11 de luna león/ 79

78 / facuitad de filesalla Yletras

:!

1

cuya esencia consiste en el juego a la vez irónico Y tol:ra:
l kitsch Lo de expresar de manera más pura una e
con e
.
é
smoderna es sin duda uno de los
tendencias de nueStra poca po
,
tética• "Ridiculizai:
me·ores aciertos de Puig, que expone as, su es
.
'
tra!ar de destruir algo que se ama, para demostrar que es
indestructible".48
Para dar por concluido mi análisis sobre las _concepción
del kitsch en Puig, diría que el escritor argentino m~estra
acercar más ue consuman obras kitsch, algunos persona¡es de
:ras no vuelven hombres-kitsch porque no se valendde u:
mirada que convierta una obra de arte en ersatz, en da _ora
re uestas fáciles que no ensanchan en absoluto la -~rspectiva que
ti sp n sobre su existencia. El aprendizaje de la relat1v1dad no es, me
e~:ce el mensaje que quiere transmitir Puig -así como se lee del
:ícul~ de Eva Le Grand referido antes, o del libro de Mar?°s KUC:
al que he aludido-; el escritor argentino ha_bla ~n sus libros
deseo humano de construirse una imagen ide~hzada ~br_e
mismo, imagen que le permite sobrevivir Yno sentirse ~el to o ,n IZ.
Esta imagen es, por supuesto, falsa, mejorada, ma~u,l_lada, pero no
dañina, rechaza la "mierda" pero sólo porque prescindiendo de esta
elemento su vida se vuelve más llevadera. No se t~ª!ª de. héroes,
tengan la capacidad de mirarse de frente a la cond1e16n miserable.
~~: de seres que no aceptan, en nombre de ideal~s absolutos,_lo
precario de su existencia. Pocos se salvan, en el uni~rso d_e Puig,
pero siempre cuando lo hacen, es gracias a su enganosa imagen
ideal: Neli v~elve a Río para ayu~~r a una jov~n pobre y,ª. una
intelectual infeliz Y poderse sentir útil y agradec1d~ en sus ultimOS
días· Molina se sacrifica por su compañero, conven~1do d_~ qu~ muell
'
. Nél'1da encuentra una relativa paz en la ,dent1f1cac16n con
por amor,
·1 '6
debe a
su a I de esposa y madre. La necesidad de esta , us, n se
la ~n':encia de ser estafado por un Dios que Puig,_ por las ~alab:
de Toto, asemeja a un poderoso señor que de d1a ensena a

~~=

!

~t

.
•
Monegal en Revista de la Universidad de MéJaillll
" Puig en su entrevista con Emir
Rodnguez
'
XXVII, 2 de octubre de 1972).

protegidos las artes más refinadas para que de noche les cuele
en la mente los más turbios pensamientos. Para emplear su
metáfora, vivir de día, con los conocimientos adquiridos de día, no
significa necesariamente negar las calamidades nocturnas -éstas
no faltarán a imponerse, de todos modos- sino simplemente intentar
olvidarlas lo más posible a fin de no ser destrozado por ellas. Con
Puig estamos en el mundo descrito por Pascal: "El hombre no es,
pues, sino disfraz, mentira e hipocresía, ante sí y ante los demás.
No quiere, por tanto, que se le diga la verdad. Evita decírselo a los
demás y todas estas disposiciones, tan apartadas de la justicia y de
la razón, tienen una raíz natural en su corazón". 49 Pero el
conocimiento profundo y verdadero no podría deparar sino la
contemplación de lo poco que representa una vida humana,
sumiendo al que se cuestiona sin acudir a ninguna imagen ideal en
una profunda depresión. Por esto Puig, en mi opinión, se ubica en el
polo opuesto del planteamiento de Kundera, mostrando un lado
positivo de la mirada ilusionada que ve en el espejo del kitsch una
imagen menos desagradable de la que ve todos los días. Una nueva
cita de Pascal me ayuda a expresar mejor mi visión sobre las
complementarias y tan necesarias indagaciones que llevan a cabo
los dos escritores: "Si él se ensalza yo lo humillo. Si él se humilla yo
lo ensalzo. Y le contradigo siempre. Hasta que comprenda. Que es
un monstruo incomprensible".50
Al acercarme a la novela de Mario Vargas Llosa, La tía

.Uia y el escribidor, debo señalar desde el principio que en el escritor
peruano la relación del kitsch y de la imagen idealizada se da de
manera muy distinta a la que he intentado captar en las obras
de los dos autores estudiados antes. En efecto, se trata de una
magnífica puesta en paralelo de dos discursos heterogéneos
-el uno relacionado a la autobiografía, realista, el otro atribuido
a Pedro Camacho, fantasioso si no lindando la locura- entre los
cuales se abren pasajes secretos capaces de iluminar hasta
qué punto convergen la realidad y la fantasía y dónde se separan.
lo que se debe señalar ante todo es que la fineza de Vargas Llosa
le proporciona la elección de una tarea más sutil que la de haber

• Blaise Pascal, Pensamientos, Alianza Editorial, Madrid, 1980, p. 308.
• ~ p.50.

1
=

�80 / facuitad de filosofia yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 81

=

g
11:1

concertado, por ejemplo, el discurso sobre el enamorami~~to
compartido de Varguitas y Julia y un discurso que seguma,
fingídamente las pautas de la novela rosa, tipo Corín Tellado.
El "descubri~iento" novelesco que tal elección hubiera podido
realizar no encerraría, creo, la misma profundidad que la aportada
por la creación de Pedro Camacho, _desconcertante autor de
radioteatros tremendistas. Me explico: los puentes que se
podrían tender entre una historia de amor verídica Y 1~ d~ una
novela rosa no serían sino una puesta a prueba de la inevitable
-y feliz- cursilería de un amo~ comparti~o. La apuesta de Vargas
Llosa es más valiente todav1a, y consiste en mostrar que las
situaciones-límite, la tragedia (aun si es falsa y completan:iente
irreal como es el caso de los cataclismos de Pedro Camacho), tienen
1
muy poco que ver con la vida real, la cual, escribe Vargas Llosa
en La orgfa perpetua, está mucho más relacionada con la
tragicomedia: "Ya que, sin duda, esta inclinación mía tiene que ":'•
en el fondo, con la fijación realista: el elemento melodramático
me conmueve porque el melodrama está ~ás cerca de ~o .r~al que
1
el drama, la tragicomedia que la comedia o la tragedia . Para
entender bien esta confesión de Vargas Llosa debemos recalcar
en su arte poética realista que aspira a enfocar la realidad en que
lo cursi coexiste con todas las demás manifestaciones humanas,
sin ser visto necesariamente en la vida real con ironía o distanciamiento crítico. La coexistencia de estos elementos lo atrae en
Madame Bovary, en que Flaubert construye una heroína en que lo
cursi es sólo un rasgo y no su característica: "Pero sobre t~o me
gusta la ambivalencia de Emma, que, así como planea con frialdad
audacias y excesos, se emociona como una tontuela con lecturas
ingenuas, sueñe con países exóticos de carta postal adornados de
todos los lugares comunes de la época, regale al hombre que ama
un sello que dice Amor ne/ cor.. ."52 Los dos enamorados de La tia
Julia y el escribidorno son menos cursis, por m~s que !nte~te~ luchal,
por la decisión de Varguitas, en contra del kitsch hngu1st1co Y su
variante peruana, lo huachafo:

•• La orgía perpetua, en Obras escogidas 11, Ed. Aguilar, Madrid, 1978, p. 741.
52

ldein, p. 742.

-¿Se puede decir que esto es nuestro nido de amor? -me
preguntaba la tía Julia-. ¿O también es huachafo?
-Por supuesto que es huachafo y que no se puede decir -te
respondía yo-. Pero podemos ponerle Montmartre.
Jugábamos al profesor y a la alumna y yo le explicaba lo que era lo
huachafo, lo que no se podía decir ni hacer y había establecido
una censura inquisitorial en sus lecturas, prohibiéndole todos sus
autores favoritos, que empezaban por Frank Yerby y terminaban
con Corín Tellardo".53

De un lado se percibe la falta de encarnizamiento de Varguitas
que ve con autoironía su "censura inquisitorial" en las obras
baratas que lee su tía y amada, y convierte este elemento en un
juego más entre los que hacen el encanto de su amor. De otro
lado, no se puede callar una cierta y encubierta "huachafería"
propia en la propuesta de reemplazar su sintagma "nido de amor"
por "Montmartre", dándose la fascinación que le suscita al adolescente su imagen idealizada de escritor que no se puede realizar
plenamente sino en una buhardilla parisina, en el barrio de los
artistas, al lado de ~na mujer y sin hijos._ Esta imagen romántica,
que es una de las pnmeras que le comunica sobre él a la tía Julia
encierra cierta dosis de kitsch, por representar un signo de equiva~
lencia entre la profesión de escritor y la de habitante de un París
bohemio, pero al mismo tiempo es un incentivo para su maduración,
así como lo es la tía Julia que acepta, por amor y con suma lucidez
en cuanto a su futuro, acompañarle a la buhardilla soñada donde
se vuelva escritor. La situación "escritor = buhardilla" se salva del
kitsch no como lo mostraría Kundera, por un acto de toma
de conciencia que trata de una mentira embellecedora, sino
por el bello empeño de hacer coincidir una imagen ideal con la
real.
Ahora bien, en la imagen ideal de Varguitas interviene un
~uisito más, que es el de entregarse a la literatura plenamente,
&amp;Jercerla como oficio y no como ocupación de ratos libres -y es
precisamente en este punto donde despuntan sus dudas.
Confrontado con Pedro Camacho, en que ve encarnados todos
1~ rasgos que él asocia con la idea de escritor- el de no ocuparse
sino de quehaceres relacionados con la literatura, el de
~ La tia Julia Y el escribidor, Seix Barral, Barcelona, 1996, p. 276. Todas las páginas de las
Citas ramitirán a esta edición.

=
ffi
=

�12 / facuita~ de filasofia yletras

Universidad Aat6no1a da luno la6n / 83

:!

1

..
't

identificar su vida con la obra escrita, que, además, encuentre su
público que lo lea: "lo más cercano a ese escritor a tiempo completo,
obsesionado y apasionado con su vocación, que conocía, era el
radionovelista boliviano: por eso me fascinaba tanto" (p. 236).
La fascinación de Varguitas proviene de la comprobación en
Camacho de todos los rasgos exteriores de una imagen ideal de
escritor, tanto más cuanto hay más de una coincidencia entre
las concepciones que los dos tienen acerca de este oficio. Por
ejemplo, tanto el adolescente como el radionovelista consideran
que la procreación es incompatible con la creación literaria; a los
dos, aunque de manera distinta, les atrae el arte realista, los dos se
valen de experiencias vividas que intentan transformar por medio
del arte. Sin embargo, creo que es en el nivel de su concepción
sobre la realidad donde se separan el escritor y el escribidor, porque
para uno es lo sencillo y mediano que ve como materia convertible
en escritura, mientras que el otro considera que sólo lo fuera de lo
común puede interesar: "La mesocracia no me inspira y tampoco a
mi público" (p. 65). El menosprecio que le provoca el tremendismo a
Varguitas lo confirman además las continuas disputas con Pascual.
su subordinado de la Radio Panamericana, que justifica su tendencia
a incluir en el noticioso informaciones cuanto más escalofriant•
mejor, por el hecho de que son éstas las que entretienen el público:
"Cuando yo le explicaba que no nos pagaban para entretener
a los oyentes sino para resumirles las noticias del día, Pascual,
moviendo una cabeza conciliatoria, me oponía su irrebatible
argumento: 'Lo que pasa es que tenemos concepciones diferendel periodismo, don Mario'" (p. 23). Es significativa también la
diferencia que señala el narrador desde el principio entre 111
dos radios de la propiedad de los Ganaros, la Panamericana dondl
trabaja el joven, cuyas emisiones se concentran en un ámbitO
intelectual, y la Central, que por la música transmitida, la chismograffa
y las radionovelas, pronto acaparadas por Pedro Camacho.
delata "su vocación multitudinaria, plebeya, criollisísima" (p. 12i
Por fin, otra comprobación de la distancia que no deja de inquietar
a Varguitas entre el arte que se propone crear y la pedida por i
gran público se revela en las conversaciones que tiene con su
familia: para su abuela, los radioteatros son "cosa más viva, oír habW
a los personajes, es más real"; a otras tías "los radioteatros I•
gustaban porque eran entretenidos, tristes y fuertes, porque

las1distraían y hacían
soñar' vivir cosas ,·mpos,'bles en la vida
-

~ ' porque en~enaban algunas verdades o porque una tenía
siempre su poquito de espíritu romántico" (p 113) H

cómo se

1,
•
·
• ay que notar
~para a ,orma. m!s real" de los diálogos radiofónicos de
su oontenido q~e transmite cosas imposibles en la vida real• ro
no por e~o deJa. de ~mpalmarse con ésta, al enseñar "alg:as
verd.ades . ~as inquietudes de Varguitas son las de cual uier
escritor que intenta descubrir facetas ocultas de la realidad m.eqt
q.ue gra~ .parte del público no quiere sino extrañarse o'1 .d' n ras
vida cotidiana O e
t "ve
, v, ar su
.
ncon rar rdades", es decir respuestas fáciles
de integrar en su cosmovisión. Es la falta de matices el bl
o el negr~ que atraen a las mujeres de la familia del jo~n e:~t:
en los rad.1~t~atros, lo mismo que en el caso de las mujeres de Pui .
es la pos1b1hdad de vivir por procuración una tragad'
g.
pura
d' d
'
pura o una
come .'ª• escartando la mezcla de sufrimiento y humor
que se da ~empr~ en la vida real. En el caso de las novelas de
Manuel. Pu1g ~ab1amo~ descubierto el mismo afán absolutista
:as mu!eres. radioescuchas o cinéfilas no eran cuestionada~
e exterior sino desde su mismo ámbito mental Además
pa~aquéllas, la procura dada por su subcultura i1egaba ~
:
marsed con sus propias vidas, mostrándose que la cursilería
1~ pseu oobras ~ue consumían no era sino un espejo de sus
propi.os dramas sentimentales, los cuales no eran kitsch o
~0~1~pl:ente i,:nitaba~ el sentimentalismo de las períc~~~=
forma~s eros, sino lo incluía~ en su C?smovisión y lo retrans.
an, lo ~lenaban de matices particulares. Al inte rar el
:s::n sus ~das, la coherencia del kitsch se volvía incoh~rente
.
r no kitsch. En cambio, las tías de Varguitas no bu
'
SI~ ~na enajenación que les dé la impresión de mirar sus ;:~
~ uces ~egras o blancas, dejándose llevar por la lógica férrea
~s rad1oteatr?~ camachianos. Este rasgo típico del kitsch
10
~s.f
d~ manifiesto Broch, al notar que no lo irracional
s61 'ummad~ por.el kitsch, sino que por medio de él se consi ue
defi~i ~na s~st1tuc1ón .de una definición racional por !ra
lo ra:i~:i!~o~al: ~El Kitsch es ~uida, una huida incesante hacia
más i
: . e echo, el universo de Pedro Camacho por
nveros1m1les que sean sus tragedias, no se distancia n~nca

'ª

=h

"llloch, op. cit., p. 11.

1
=

�Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 85

84 / facultad de filosofia yletras

=
a
5

de la esfera puramente racional: la conducta razonable, que no
se deja presa de instintos e impulsos es una constante en sus
personajes-clave, invariablemente llegados a la edad ideal (ia
cincuentena") y adornados de "frente ancha, nariz aguileña, mirada
penetrante, rectitud y bondad en el espíritu" (el único que no posee
"bondad" sino sólo "rectitud en el espíritu" es Federico Téllez
Unzátegui, el enemigo de los roedores). Una de sus preguntas
retóricas -rasgo estilístico definitorio de Camacho- que incluye
en su radioteatro sobre un caso exitosamente curado de "herodismo'
(capítulo X) -"pues ¿no era el hombre un ser racional en que las
ideas precedían a los actos?"- parece confirmarse en su propia
conducta. Para Pedro Camacho no hay misterio ni dudas, las penas
de amor o los tormentos anímicos, por ejemplo, son simples
repercusiones de una mala digestión, la sexualidad está reducida a
simple función animal, por esto no ve nada raro en sacar provecho
del onanismo para que la voz le salga "suavecita" en las escenas
de amor de sus radioteatros. Una implacable lógica conduce
todos sus guiones, así como sus odios y aficiones personales (111
ejemplo revelador es su desprecio por los argentinos, causado pu
el fracaso matrimonial con una rioplatense que lo había abandonado,
según nos enteramos en el último capítulo). Como Pantaleón
de la otra novela de Vargas Llosa (Pantaleón y las visitado~
Camacho llega a identificarse por completo con un papel socli
que le impone una visión limitada a encadenamientos de causasy
efectos. Hasta en su físico se nota este mecanismo sencillo di
challenge and response: "Su postura, sus movimientos, su expresilla
parecían el desmentido mismo de lo espontáneo y natural, haclll
pensar inmediatamente en el muñeco articulado, en los hilos de 111
títere" (p. 24).
A través de los radioteatros de Pedro Camacho k
equivalencia kunderiana entre el kitsch y un mundo sin mierdl
parece sufrir una grave invalidación. En efecto, la mierda y todos SIi
próximos parientes que delatan lo inaceptable de la condicill
humana impregna a veces materialmente los radioteatros di
Camacho, como se puede comprobar en la descripción de ~
atmósfera hedionda de la Pensión Colonial debida a la tacañeríd
Margarita Bergua (capítulo XII):

Por ejemplo, no permite que ningún pensionista se bai'le
sino el primer viernes de cada mes y ha impuesto la argentina
~tumbre -tan popular en los hogares del hermano país- de no
¡alar la cadena del excusado sino una vez al día (lo hace ella
misma, antes de acostarse) a lo que la Pensión Colonial debe
en un ciento ~r c~e~to, ese tufillo constante, espeso y tibio, que:
sobre todo al pn~1pto, marea a los pensionistas (ella, imaginación
de mujer que guisa respuestas para todo, sostiene que gracias
a él duermen mejor) (p. 253).

¿Cómo es posible que este mundo donde incestos ratas
castraciones, onanismo, prostitución, bailan una sarabanda funest~
atrai_ga a.un público cada vez más ansioso de saber qué pasa a
conti~uación? Me parece que Vargas Uosa indaga sobre otro aspecto
del kitsch que Kundera deja de lado, pero que parte del mismo
mecanismo puesto en evidencia por el autor checo: 1~ necesidad
de oponer su imagen idealizada al puro asco que transmite cierta
producción de masas. Es difícil de creer que la descripción citada
haga "soñar" a ciertas tías de Varguitas que se confiesan su "poquito
de espíritu romántico", y sin embargo, por un mecanismo paradójico,
lo h_~ce. Se _trata de una atracción por los extremos donde el polo
positiw funciona como pattern con el cual la imagen ideal se identifica
Y~I polo negativo representa lo opuesto absoluto de lo que uno
quiere ser. En la base de este mecanismo creo que se encuentra
otro descubrimiento realizado por Broch, al hablar del romanticismo
como "padre del kitsch", por dirigirse aquella corriente siempre hacia
~ extremos, desdeñando a sabiendas lo mediano. Lo que salva,
sin embargo, el romanticismo del kitsch (y Broch no lo nota, pero me
parece deducible) es el prestigio en que tiene el sentido del humor.
Por esto, para volver a Camacho, la comparación del boliviano con
los escritores románticos que Varguitas le hace notar al escribidor
es justa a medias, porque al mismo tiempo el joven nota su carencia
0tal de humor (en sus radioteatros éste se da sólo de manera
involuntaria). Es esta seriedad, esta seguridad absoluta de sus
"verdades" que ponen de manifiesto el carácter kitsch de los
radioteatros camachianos, que encierren a su público en un espacio
donde la risa y el llanto son obligatorios y compartidos, como diría
Kundera, por la "segunda lágrima".
0

!

Este mal gusto del público y su necesidad de apasionarse
con "verdades" baratas es un elemento que Varguitas debe

1
=

�86 / facuitad da filosoffa Ylatras

Unirarsidad Autón111 de luna l1ó1 / 87

=

1

tener en cuenta para que su formación como escri~or sea com:
'bl'co al que aspira dirigirse es el intelectual. Si
pleta aunque e1pu I
r
· tento de
J é' Miguel Oviedoss ve en el libro que ana izo un in
os
ta "cómo se escribe literatura" y "por qué se

=~~~ ~~~~;~

~::';:~q::i~~n:~~ q:e se de~e añadi_~ q:
ro ne una indagación acerca de para qui n
~I :critor necesita un público que lo comprenda, pero d-~=
contar también con las malas costumbres d~ é~t~, _con _su neceSt
de reírse o llorar sin distanciamiento y sin JU1_c1os ,_ntel~al~
Sus cuasi fracasos al leer sus cuentos a la tia J~ha y a ~
rovienen muchas veces del intelectualismo que el ¡oven se. a
~e introducir en ellos. Un caso revelador !s la lectu~a de ~ t:
Eliana" -• 'un cuento social'' cargado de ,r~ contra os panen
prejuiciosos"- que, desgraciadamente, el ¡oven prec:.:or la
narración de un suceso divertido y bastante procaz su . , o con
una are·a de mexicanos. La descompostura de la mu¡er ~e ~
tamo~ historiador de México, sus destemples corpo~les, el
de sus males así como la curiosa conducta del mando no i8, an
dejado inalterada la imaginación de Pedro C~macho_ -y e ¡oven
escritor descubre amargado que su cuento impresiona ".!enos
que este acontecimiento trivial: 'Pero antes de hacerlo ileer
Eliana" n m]- en la tarde de ese lunes, les conté o ocum
con la da~ita ~exicana Y el hombre impo~nte. Fue u~ e~~or
a ué caro porque esta anécdota les pareció mucho
s ,~
P
g
.
t
'"(
275)
Para
acercarse
a
su
poética
reahsta
que m1 cuen o p.
·
rt ·as,y
poder reflejar debidamente la vida real en ~~s _obras ' eran
Varguitas necesita asumir la tendencia a la tr~viahdad de todo ser
humano que es elemento de la realidad, asumirlo con hum_or, ~
lo hace 'en La tfa Julia y el escribidor, para poder cuestiona o y
superarlo.

~,:~no

=

La_:

?1

Al destacar su historia de amor del infernal uni~e~~ de
Pedro Camacho, Vargas Llosa consigue separ~rla de tnviahdad
, caer el relato sobre un amor fehz. Lo tnv1al, parece
en quepodna
.
1
sseade
mostrar no está en lo común y mediano, sino en os ex_ceso
ue
idealiz~ción sea de demonización, el amor no es kit~h. aun~as
sus "dramas" (celos, separaciones, reencuentros, coinc1dene1

~ª-

• José Miguel Oviedo, •La tía Julia Y el escribidor, o el autrorretrato a fra&lt;10•' en Mario Va,pll
Llosa - Estudios críticos, Ed. Alhambra, Madrid, 1983.

felices -nada falta de la relación con la tía Julia) remiten invariablemente al folletín. En cierto momento Varguitas le dice al
boliviano: "Tengo una pena de amor, amigo Camacho -le confesé
a boca de jarro, sorprendiéndome de mí mismo por la fórmula
radioteatral; pero sentí que, hablándole así, me distanciaba de mi
propia historia y al mismo tiempo conseguía desahogarme-. La
mujer que quiero me engaña con otro hombre" (p. 191 ). El distanciamiento y el desahogo se produce porque el enamorado se dirige a
Camacho (seguro que ante Javier o la misma tía Julia no se hubiera
atrevido a pronunciar este sintagma, por ser "huachafo"). Con
otras palabras, él remite su pena a un ámbito mental donde los
sufrimientos por amor son kitsch, esto es trasformados en definiciones
racionales, en simples relaciones de causa a efecto. Quitándoles
toda la complejidad, sacándolos de un contexto personal para
verlas tergiversadas por el enfoque que sobre ellos proyecta
Camacho. Varguitas consigue el alivio por la risa que le provoca no
tanto su pena, minimizada por el autor kitsch, como el reflejo de ella
en el universo del escribidor. Con otras palabras, al dejarla
transformada en kitsch, su pena de amor cobra, por contraste, mayor
precisión en su unicidad y particularidad y al mismo tiempo se
aligera, mudándose el foco de las preocupaciones del joven en la
risa que le desata la lógica implacable de Camacho que reduce
todo hecho individual a un plano abstracto y racional. Es este
choque entre la vida llena de matices y la rigidez del kitsch que
fascina al joven escritor, es la riqueza de aquélla opuesta a la pobreza
casi simiesca del mundo de las pasiones y odios puros que se
despliegan en los radioteatros de Camacho. No es poco significativo
que al final este orden tan lógico se desmoronara por la locura real
de su organizador; tal como el otro Camacho, el rico, del Quijote, el
boliviano ve defraudadas las concepciones de que todo se puede
reducir a relaciones de causa y efecto: la riqueza no implica
necesariamente poderse casar con la más hermosa mujer, muestra
Cervantes; la razón no puede suplir lo irracional y desordenado
de la realidad, indica Vargas Uosa.
Concluyendo, se puede decir que la novela de Vargas
Uosa analizada aboga en favor de una perspectiva más matizada
Y menos absolutista sobre la vida, acercándose así a la visión
kunderiana, pero sin desdeñar, igual' que Puig, el lado cursi y
sentimental de nuestras existencias. Los dos escritores latinoame-

1
=

�88 /facultad de filosofia yletras

Universidad Autóno1a de luevo león/ 89

=

1

1
a

ricanos ponen en relieve -sin avergonzarse por sus en~ern~cimientos
y sin sentirse rebajados por su enfoque que un estricto intelectual
podría tildar apresuradamente de naí'f- la hermosura del ~orno
sentimentalis sobre el cual el autor checo proyecta su mirada
desmitificado:a, y replantean de nuevo el dialogismo del espacio
novelesco sin el cual este género no podría sobrevivir. Nuestra edad
posmoder~a gana por las indagaciones sobre el kitsch de Kundera,
Puig y Vargas Liosa no tanto la comprobación de que est~ ~l~mento
es uno de primer orden en la cultura actual, como la pos1b1hda~ _de
integrar discursos distintos, modulados, que pugnan, se reconcilian
y vuelven a chocar para iluminar aspectos insospechados del mundo
que nos toca vivir.

=

Kundera, Milán, 1985, La vie est aillerurs, Ed. Gallirnard, París.
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�98 / facuitad de filosofia yletras

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La poesía de
Andrés Huerta·

Vargas Llosa, Mario, 1996, La tia Julia y el escribidor, Ed. Seix Barral, Barcelona.

Eligio Coronado

L

a poesía refleja un universo personal: su desarrollo emocional
transformado en poemas. Poemas que captura un lenguaje.
Lenguaje que sintetiza una realidad: la realidad de un universo
personal. Esto se advierte en la obra completa (de nueve poemarios
y tres antologías) de Andrés Huerta.
Pocos autores locales han logrado conservar una línea
temática y estilística tan uniforme como él: entre su primer libro (Difícil
tránsito, 1967) y el último (Llorar a solas, 1999) hay una distancia de
treinta y dos años; sin embargo, al leerlos, uno pensaría que
corresponden a la misma época:
"Un día nos despertamos bajo la misma sábana bajo las
mismas palabras de la noche anterior y nos miramos en el espejo y
ya no somos los mismos•

Un día nos despertamos
'Leído en la Biblioteca Central "Fray Servando Teresa de Mler", el 7 de noviembre de 2000,
dentro del Homenaje I Andtis Huerta.

1
=

�92 / facuitad da filosotta Yletras

Uaiweisi.,d Aut61111 d1 b111 l1í1 / 93

=

e

"Y este silencio que tanto pronuncié
hasta el olvido
va tocando el mundo
como se toca la luz
en mi ventana"

Tu nombre
Su poesía es directa, de imágenes ~ncillas que se van
acumulando en torno a una sensación, a un impulso, a una emoción. Poesía auténtica, cálida, humana:

't

"vivimos atados a
la emoción de la vida
de las flores silvestres
de los labios rosados
de corazones anhelantes
de esa bella ilusión
que es la esperanza"

estamos con la emoción ...
Poesía que se recrea en la reiteraci~~ de ~us elementos
recurrentes: su pueblo natal, su infancia, sus h11os, Dios, e~ a~or, la
vida, la muerte, el paisaje, un erotismo inocente Ylos suenos.

Poesía que lo habita como un sexto sentido orientado
hacia la estética, memoria que se enciende para nombrar personas
y lugares, olores y sonidos, pasiones y obsesiones:
"COMO AGUA de lejanos continentes
es tu cuerpo"

Como agua de lejanos continentes...
"se han tardado los verdes en tas ramas de los
árboles"

Mamá, anoche me soñé despierto...
"eres como el paso del aire
creces en todas las ausencias de la tarde"

Muchacha de alba
Poesía que parece escapar a todas las vanguardias, pues
ha ido creciendo con voz propia y madurando serena como un fruto
gestado en soledad.
Poesía de trazo rápido y sin retoques, que aparenta surgir
espontáneamente, en verso libre y tono conversacional, íntimo, a
veces melancólico:

•amar es un regocijo profundo"

"creo en la frescura
del agua
del río de mi infancia"

"Me han dado a escoger entre
un árbol y un río
y yo he dicho que me quedo
en medio de la tierra y del dolor
también me dieron a escoger
entre el mar y la montaña
y yo he dicho que me quedo
en medio de la vida
luego me dieron a escoger
entre tos granos de oro y la amistad
y yo me he quedado contigo
y con la tierra"

Ángel de mi inspiración

Me quedo enmedio de la tierra

En la tarde cuyo esplendor...
"Mi pueblo es una estrella aislada
en una constelación de polvo blanco"·

A mi pueblo

1
=

�94 / facuitad de filosofia yletras

=

e

Poesía que revela un alto contenido de nostalgia por una
realidad de raíces efímeras: la vida.
Poesía, finalmente, personal, que se presenta desnuda,
que se manifiesta en cantos hábilmente prosísticos donde el
ritmo es fundamental y que no oculta en el lenguaje su calidad de
bitácora de sueños y vivencias:
"Nos amábamos: lo sabían
las caligrafías rotas
lo repetían las cuatro estaciones
lo sabían los árboles o
la blanca primavera en los manzanos
lo sabían lo repetían las horas sin tregua
lo sabían las alas nocturnas
de otra noche más
nos repetíamos frente al alba
lo sabían las paredes
las escobas
los gatos
y también los envidiosos lo sabían"

�Una década de
política mexicana
(1933-1943)

Fichas, dsdos y barajas

H

ace diez años, en el invierno de 1933, los diarios de la ciudad
de México no destinaban ni el más escondido rincón de sus
columnas a la censura de los actos del Gobierno. Ninguno
delos Secretarios de Estado, ninguno de los miembros del Congreso,
rrucho menos el presidente nominal de la República y muchísimo
menos el jefe real del poder merecieron la más discreta, la más tímida
ni la más leve de las oposiciones de la prensa. Hubiera podido creerse
que México, dichosa Arcadia, encontrándose gobernada por varones
PIUdentes y austeros, sobrios y cumplidos jefes que dedicaban su
vigilia, y hasta su sueño, a la preocupación por buscar la dicha de
los gobernados. Se hubiera pensado que una democracia luminosa
Ybenévola regía aquel orden casi perfecto que redactores, editorialslas y directores reflejaban. Sin embargo, no era así: aparentaba
ser Presidente de la República el millonario Abelardo L. Rodríguez,
Qeneral de división, propietario de varias empresas industriales y
comerciales y de algunos casinos de juego y ex jugadores de béisbol
para aficionados; en cambio simulaba no tener ningún poder el
Yeldadero jefe de todos los funcionarios de la República, de Presi-

�98 /fmltJd da filosofia Yletras

Unilarsidad Autóno1a da luavo león/ 99

=

1

dente abajo el general Plutarco Elías Calles, llamado por todos_ los
"daba'n su porvenir burocrático, Jefe Máximo de la Revoluaón.
que cu1
.
ped" ti rras eran
Los campesinos imprudentes que se atrev1an a
ir e
asesinados; las huelgas que los trabajadores declaraban con el fin
de mejorar unos salarios insatisfactorios eran solucionadas con los
tiros de la policía y si a algún desapre~sivo_ ciudadano se le ocurria
manifestar su descontento hacia el régimen iba a dar con sus huesos
en la cárcel. En cambio, los salones del "Foreing Club" resplandecían,
llenos de diputados, de senadores, de ministros, de goberna~ores,
de jefes de operaciones y, naturalmente, se distinguían familias de
cada una de las aristocracias surgidas con cada una de las ~ublevaciones que en México se han sucedido; desde la má~ rancia de ~
aristocracias encarnada en los bisnietos o las tataranietas de algun
ministro de Maximiliano, hasta la más tierna, representada por 101
parientes de don Saturnino Cadillo o de don Juan Andrew Almazán,
pongamos por caso, todas las personas convertidas en estrellas
.
1
la sociedad mexicana se cambiaban fichas, dados y bara¡as con
próceres callistas.

Negocios, embutes, mordidas...

•

Las calles de la ciudad de México eran pavimentadas por u
empresa concesionaria cuyo gerente era el mismo Jefe del De
lamento de Distrito Federal; el Director General de Correos, h .
e imaginativo, hacía negocios filatélicos con los sellos postales,
Secretario de Hacienda construía lujosos hoteles pa_ra tu~1st
el Secretario de Agricultura formaba sus pro~ios lat1fund1os;
Secretario de Gobernación especulaba con la mm1grac1ó~ y en
Secretaría de Educación habían sido motivo de comercio h
los pizarrones para las escuelas. Semejante auge no deJ_ó, por
parte, de beneficiar el aspecto arqu_itectónico de la Capital ya .
las calles de las colonias elegantes pnoop1aron a llenarse de pala
palacetes y casas de departamentos, todos de muy_mal gusto,
todos de funcionarios benef1c1ados con ese nuevo tipo d! neg
que caracterizó el periodo de la subadministración del senor ge
Rodríguez.
Pero para los diarios, para los prudentes diarios de
ciudad de México, nada de esto era moti_vo para crítica. En
páginas aparecía un México const1tuc1onal de g_obernant
probos, de orden, de tranquilidad. Igual, exactamente, igual que

periódicos que el porfirismo subconvencionaba. No había, en verdad,
libertad de imprenta; pero ninguno de esos corrosivos editorialistas
que hoy aparecen tan gallardos para hacer burla de las características
flaicasde Cárdenas o para censurar, en plenos días de libertad exprelMI, la conducta de Ávila Camacho, ninguno de esos especímenes
de tal casta, fue capaz de luchar, ni como ciudadano, ni como
ualariado, ni como periodista por uno solo de sus derechos. Fueron,
por el contrario, los cómplices más cobardes del callismo.
Lo, frutos de las sonrisas de Morrow

8 'Foraing Club", sin embargo, lo mismo que las fortunas fabulosas
que los funcionarios acumularon rápida y febrilmente, no son sino
la auperficie de aquella situación política: flores repulsivas de un
régimen cuyas raíces eran mil veces más terribles. He aquí el
estado del país al finalizar 1933. Un pelele y un dictador que
gobernaba por trasmano violando toda norma democrática; ausencia
de todas las libertades políticas; persecución constante, tenaz,
desarrollada con singular crueldad y con sistemático odio contra
el Partido Comunista especialmente; persecución a las organizaciones campesinas; falta completa de libertad de expresión y
\'lalación, tan frecuente como cínica, de todas las leyes fundamentales
del país.
Si esto hubiera sido todo sería bastante para condenar
delinltivamente al régimen de entonces y para regocijarse por su
desaparición. Pero no fue todo. El origen de esos métodos bárbaros
a que estuvo sujeto el pueblo de México bajo la dictadura callista
ll8 la sumisión de Calles, de Rodríguez y de sus demás ayudantes
al imperialismo de Wa/1 Street. El gobierno de México -quizá sería
mejor decir: la gerencia de México-, estaba por aquellos días al
IIIVicio de los intereses financieros e industriales yanquis y don
Abelardo Rodríguez era el diligente hortelano que cuidaba con
llmero los frutos de las sonrisas de Morrow.
Y naturalmente para cuidar los frutos de las sonrisas

de Morrow, había que perseguir a los obreros que pedían salarios
1116s altos a las empresas extranjeras; había que negar, a balazos,
las tierras que los campesinos pedían por considerar que sus

demandas intranquilizaban a los rubios industriales que no deseaban
de México sino mano de obra barata y tranquilidad para explotarla.

1
=

�Uniltmdn ABIHDII dt l1n1 [161 / 111

180 / facultad dt filmfia I lltrls

1

1

¡:

Era necesario negar toda libertad política al pueblo para que el
imperialismo no fuera combatido y, sobre todo, para que
prósperos agentes, don Plutarco Elías Calles, don_ Abela
Rodríguez, don Carlos Riva Palacio, don Alberto J. Pam, etcéte
etcétera, no fueran desplazados.
El Jefe Máximo, el pelele y los caciques

•

Un huerto bien cuidado es aquel cuya extensión es dividida
varias porciones que son entregadas al cuidado de otros ta
ayudantes del hortelano. Así fue dividido por el calhsmo el h
donde prosperaban los frutos de las sonrisas de Morrow Y
República Mexicana fue convertida en un grupo de cac1~
Cadillo en San Luis Potosí, Garrido en Tabasco, Pérez Trev1ño
coahuila, Portes Gil en Tamaulipas, Sáenz en Nuevo León, ~el
Ortega y algún otro en Guanajuato, etcétera, etcétera. Y as1
en la Presidencia de la República había un (antasma que e1
las órdenes del Jefe Máximo de la Revolución, en cada Estado,
cada cacicazgo, el cacique era una especie de Jefe Máximo ~
que quitaba y ponía gobernadores fantasmas a su anto10,
caciquillos de los pueblos -uno por municipio casi- venían a ser,
su vez, jefecitos máximos. En verdad don Abelardo L. Rodrí
resultaba un verdadero jefe mínimo.

lideres, verdaderos raqueteros y caballeros de industria, buscadores

de fortuna a como hu~iera lugar, IIOCiferaban demagogia por encargo
del Jefe Máximo, del inumo o de alguno de los varios subjefes.

llllrllres con corbata

Eato no lo dijo nunca ninguno de esos editorialistas que ahora
calumnian a las verdaderas organizaciones obreras, al auténtico
movimiento de los campesinos. Tampoco lo dij&amp;•on, por supuesto, ní
don Manuel Gómez Morín, durante mucho tiempo técnico hacendario
del régimen, ni ninguno de los que aparecen hoy como sus inflamados, ardorosos, apostólicos , acicalados discípulos. Y eso que
entonces sí se perseguía de verdad a la Iglesia. Pero entonces
lambién peligraba la vida de los que, con corbata italiana y sonrisa
~ n i " , pudieran aspirar a peinados mártires. Los aspirantes a
mértires, cuando no tienen sino corbata para una lucha en que es
Olra cosa lo que hace falta, prefieren, transidos de místico fervor,
ensayar el martirio en tiempos de libertad, cuando la oposición resulta
hasta negocio, cuando atacar al Gobif rno proporciona, por ejemplo,
magníficos empleos en la Cervecería Cuauhtémoc o alguna de sus

flliales.

Los periodistas conservadores, los sinarquistas y los aboga-

duelos de Acción N_acional aplican hoy falsamente a los regímenes
El gobierno era un conjunto más o menos arm_ónico,
menos organizado, de cacicazgos, cad_a uno de cuyos titulares t
a su cuidado la represión de las organizaciones obreras Ycam
nas, la persecución a los partidos políticos pop_ulares Y la de
de los intereses del imperialismo; pero era también un enorme
rato de demagogia y de simulación; mientras todos los ~mpre.
extranjeros y nacionales gozaban, hasta de_ la ~rotección militar
margen de la ley, para disponer a su convemencia de los pr .
de la legislación del Trabajo; mientras el lat1fund10 era defendido'
todo trance y el reparto de la tierra esta_ba detemd?, los func10~
los oradores y los escritores del régimen em1t1an declarae1
discursos y hasta poemas esmaltados con una seudo hteratura
revolucionaria, que no tenía más fin que confundir al pu~
distraerlo de la persecución de sus verdaderos intereses. Orga_m
nes falsas de obreros y de campesinos, capitaneada~ por funCI
estrangulaban y desvirtuaban el verdadero_mov1m1ento obrero i
verdadera solidaridad campesina. al mismo tiempo que sus lla

de Cárdenas y de Avila Camacho y las verdaderas organizaciones

de trabajadores, lo que no se atrevieron a decir-cuando ello hubiera
lido cierto- del régimen callista, con el deliberado objeto de sembrar
la confusión, identificando maliciosamente a este periodo de la
Revolución Mexicana con el periodo callista. Tratan de explotar la
repulsa popular hacia el callismo para volcarla sobre todo lo que sea
Revolución Mexicana. Sólo que esto no es tan fácil como suponen.
Do, antlca//ísmos

~ invierno de 1933, sin embargo, era también el invierno del
caUISlllo. Las primeras nieves no tardarían ya en caer sobre aquel
Wllgel disfrutado durante nueve años. Sólo otro diciembre más, el
de 1_9~, habría de ser propicio para_ los gerentes, subgerentes y
ldm1mstradores de aquel régimen. El año de 1934, año de elecciones presidenciales, fue el año crítico.

�101 / facultad de filmfia yletras

Uninriidad Aatóno11 dt luavo león/ 103

=

1

'
'

¿Qué fue lo que ocurrió? Pues ocurrió lo peor que le puede
suceder a un régimen. El callismo, que no tenía el apoyo popular
sino el apoyo del sector más reaccionario de la burguesía contra el
pueblo, perdió gran parte de ese apoyo. Y se quedó sin uno y sin
otro. Los métodos políticos del callismo, su organización y
demagogia llegaron a ser inútiles para los latifundistas, para 1
capitalistas extranjeros y nacionales y para el imperialismo. La voracidad, el cinismo y la torpeza de hortelanos encargados de cuidar
frutos de las sonrisas de Morrow, aunque no llegaron a descuidan
dieron en la flor de jugar póker excesivamente. Y no es bueno q
los hortelanos jueguen póker con tal descaro, ni que tengan ayud
tes tan brutos, ni tan ladrones. Eso no es bueno para ningún neg
tan importante como el dominio económico de México. Calles mi
desesperado, llegó a quejarse en las postrimerías de su poder de
carencia de material humano. Advertía que a la máquina era ne
rio cambiarle piezas, pero no las hallaba.
En 1934 Calles ya no contaba con un numeroso sector
la burguesía, sobre todo de la burguesía media. El Clero, su vi
enemigo desde que lo convirtió en la cabeza de turco para sim
su radicalismo, había venido restaurando en silencio, desde ci
años antes, un poder y una influencia económica que jamás h
perdido del todo, gracias a la torpeza de algunos callistas ingen
Y ese poder estaba contra Calles.
Sin el apoyo de la burguesía Calles se quedaba sin na
El descontento popular contra su régimen había venido aum
tando cada vez más y, lo que era peor para él, se había ven·
organizando. En 1934, las organizaciones obreras, fuertes y com
tas resistían ya con éxito las embestidas callistas-patronales;
campesinos se habían cansado de un periodo de demagogia
que no se les entregaba, sino sólo se les prometía la tierra. La et
media, aun la misma burocracia oficial, maniatada y humillada,
anticallista.
Sucedió entonces que Calles se quedó solo frente a
anticallismos. Por un lado el anticallismo popular, encabez
por las organizaciones obreras y campesinas y por numer
grupos de ciudadanos de toda la República, el anticallismo
todos aquellos que querían que la Revolución Mexicana siguiera
marcha que Calles interrumpió por la fuerza para complacer
Morrow y a los financieros yanquis que éste representaba. Y por
otro un anticallismo reaccionario en cuyas filas militaban

clericales resentidos, los capitalistas y latifundistas a quienes
el vandalismo de los caciques callistas impedía prosperar y los
políticos y ex generales ambiciosos, desplazados por la Revolución
pero deseosos de conquistar un poder perdido. Estos eran los que'
almplemente,. deseaban sustituir a Calles por otro cualquiera, 1~
que pretend1an restaurar el dominio del poder eclesiástico o
los que buscaban un régimen cuyos agentes, nada más, no robaran
tanto. Formab~n _el grupo de anticallistas que deseaban que la
Revolución s1gu1era detenida y traicionada, pero ya no por
Calles sino por _otro menos desprestigiado. Y, como siempre
ocurre, el _anticalhsmo reaccionario trató de hacer fortuna política
con el capital humano del anticallismo popular.

Ln hwlgas y el "Fore/ng Club"
U~ó entonces al poder Lázaro Cárdenas. El primer acto de su
~.erno fue la clausura del 'Foreing Club". Este fue un golpe
público a los más destacados próceres callistas; una muestra de
que había la voluntad y el poder para acabar con los sucios neg .
de los amigos _del general Calles. Después de esto los diarios::
ciudad de México empezaron a censurar a los garitos y a los políticos
que los regenteaban.
Durante su gira de propaganda, Cárdenas había prome-

Udo acelerar el reparto de la tierra, hacer real el cumplimiento
dela Ley Federal del Trabajo, terminar con las persecuciones políticas

V~r hbertad .ª. las organizaciones populares. El día que inició su
~rno pn_ncip1ó a cumplir sus promesas. Ese mismo día el callismo
IU!rió su primer derrota. Principiaba a convertirse de facción en el
poder, en facción conspiradora.

los

Al terminar la política de protección oficial a los patr,:,nes,
lrabaJadores, hbres de la opresión, presentaron las demandas
que durante tanto tiempo habían sido negadas. La intransigencia
de muchas empresas, acostumbradas a los buenos tiempos
., que don Abelardo L. Rodríguez, patrón él mismo, protegía arbitrariamente sus intereses, provocó una gran ola de huelgas en todo

1

�104 / facultad da filosnfia yletras

Un~e~idad AutónDII de luno ladn / 105

:!

1

país. y como Cárdenas no acabó a tiros con las huelgas, los obreros
triunfaron.
Eran los días de junio de 1935. Uno de ellos, los lectores
de los periódicos desayunaron con unas declaraciones que ~
Plutarco Elías Calles había hecho desde Cuernavaca. El vIe10
caudillo tronaba contra las huelgas, injuriaba al movimiento obrero
y anunciaba con voz de trueno, la más terrible de las catástrofes en
caso de que no se rectificara la política obrerista de Cárdenas. Sólo
un diario no publicó las declaraciones amenazadoras de quien no
tardaría ya en ser frustrado Júpiter sonorense. Y fue justamente
"El Nacional', órgano de los partidarios de Cárdenas. Esto fue u~
muestra de que el nuevo gobernante no aceptaba la tutela, ni cons,.
deraba como una reprimenda los desahogos de Calles. La lucha
hizo crisis.

El Triunfo de los Trsbajadores
Más que una lucha de anticallistas contra Calles, fue esta_ una batalla
entre los dos anticallismos, entre el ant1calhsmo reaccionario Y al
anticallismo popular, mayoritario, que Cárdenas encabezó desde al
día en que fueron conocidas las declaraciones de Calles. B
anticallismo reaccionario, desorientado, estaba de acuerdo con todaa
las afirmaciones de Calles y así lo manifestó por medio de todas las
Cámaras de Industria y de Comercio de toda la República,
repudiaba los labios desde donde salía su doctrina, ~nos labi
demasiado desprestigiados con la prolongada demagogia en la qua
ya nadie creía. A Calles le ocurrió lo que al pastor de la fábula con
lobo. Pero el anticallismo popular se concentró en torno de Cárde~
Los trabajadores, amenazados sus intereses, formaron el Com~
de Defensa Proletaria para resistir el ataque de Calles; el pueblo
lanzó materialmente a la calle, deseoso de dar el último golpe a u
dictadura nefasta; los campesinos tomaron su puesto al lado
Cárdenas. Y al dar la batalla las fuerzas populares del anticallismo,
los otros anticallistas, los reaccionarios, fueron vencidos. En e
tomó parte muy importante el Comité de Defensa Proletaria:
primera vez en la historia de México los obreros organiz_ad
tomaban parte en la política, por vez primera las organizacio
de trabajadores intervenían en una lucha política en defensa real
sus intereses.

A esta participación política del movimiento obrero se
debió, en primer lugar la victoria contra el anticallismo reaccionario
y en segundo término el triunfo contra Calles. Fue el Comité de
Defensa Proletaria el organismo que concentró y dirigió todos los
esfuerzos populares; el que encabezó la lucha y sirvió como
punta de flecha para dar el golpe decisivo a la dictadura. Después
de la caída de Calles, una nueva vida política empezaba para

México.

Cwdenas: una nueva época
~ a s se dedicó a recuperar el tiempo perdido para la Revolución
Mexicana Ypara la revolución política del país. El reparto de tierras
tomó u~ ritmo cada vez más acelerado; los trabajadores fueron
11100nqu1stando sus derechos y obtuvieron salarios y jornadas más
favorables. La Secretaría de Educación tuvo un presupuesto que
Jamás se había conocido; la Salubridad y la Asistencia Pública
lln:iones públicas olvidadas, recuperaron su importancia. El Go'.
biemo Mexicano, en suma, dejó de ser un simple vigilante de los
Intereses imperialistas yanquis. La época de la política del hortelano,
de los frutos, de las sonrisas de Morrow, había terminado.

Las organizaciones populares, los partidos políticos, los
~danos recobraron toda su libertad. Terminó la persecución
P01ftica. La libertad de expresión fue, otra vez como en los días de
Madero, una realidad.

. '!

a_sí como unos años antes, los diarios reflejaron un
MéXJco hmp1do cuyos gobernantes no merecían la menor censura
ahora principiaba una imagen opuesta de la República. Todos lo;
dlas, en los editoriales, en las notas informativas, en los encabezados
los periódicos de la ciudad de México criticaban acremente aÍ
Gobierno y a los dirigentes de las organizaciones obreras y
campesinas. No había ministro, no había diputado ni senador
IJl8 _no fueran frecuentemente objeto de los más crueles ataques.
México, según como aparecía en las páginas de esas publicaciones,
asta~ª- a un pas? del caos, de !ª catástrofe y de la anarquía.
u, diario Yuna reVJsta semanaria, "Ultimas Noticias' y "Hoy", fundados
11 amparo de la libertad de prensa restablecida por Cárdenas,
lenaron_ sus pági~as de anuncios y se convirtieron en negocios
1Spfénd1dos y prosperas, sólo porque se dedicaban a combatir

1
=

�106 / facultad de filosofia yletras

Univmidad Aulóno1a de luno león /1 DI

=

1

.
a los trabajadores. Algunos periosistemáticamente al Gobierno Y
Idos fabulosos ganadoe
distas se enriquecie ron _co~ ~~!:i~:ombardo Toledano, el líder
exclusivamente por ca1umniar
obrero más destacado.
de prensa, con el respeto a la vida, el valer
I
C I l'bertad
on a
d - de periódicos, casi todoe
había vuelto a la sangre de los uenos
ra ocasión habíM
ellos ex políticos portiristas_ y hue~sta_s -¿~ede;d:~ender con la .
1
probado su virilidad rlé; ~ s~e
Gallardos críticos a la
sus ideas, durante e ~o ier 0.
aduladores en días
libertad en tiempo de hbertad, prudentes y
I Gó ez Mori
.
s mismos días fue cuando don Manue
m

::~ero.

::~~~:~~~~ice
jurídico del Call;:ii:~:~:~: i~ó::r:d
resolvió, bravamente, declararse ca
.
surgió algún acicalado héroe de misa de una.

No odía ser de otro modo. Los anuncia_ntes ~e

~:ro::~-

gra;:~:~::•~~ii~:~:~:~:=.~~:~:~~duo:s~
oP
.
aumentar salarios a sus obreros o en cu_
no se traduJera _en osiciones de la Ley del Trabajo; financie
fiel~en~ 1!\~~s intereses latifundistas, eran enemigos de
hg~ti: cardenista y pagaban bien los anuncios a los penód1~
po . r censuraran a Cárdenas y se burlaran de su go ie
~:/:aderos elefantes del estilo como don Eduardo Pallar~\~
Aquiles Elorduy, especialistas en equ1;~~~:~~:=s~t:~~es a
declarados genios sólo por sus pers
Revolución.

y la verdad es que no carecían de su razón los anunci

f

•

H aquí por que· los inte

Democracia econ6mlca
Y era esta una política justa. Y lo sigue siendo. El principal
problema político de México consiste en editar un Estado en
cuya vida intervenga el pueblo, en hacer un Estado del pueblo y
para el pueblo. Algunos conservadores, aunque con fines dema•
gógicos, reconocen esto. Sin embargo, para ellos la intervención del
pueblo en la vida del Estado debe concretarse sólo a las puras
funciones electorales. Pero ¿puede el peón de un latifundio participar
real y limpiamente en la vida electoral del país? ¿puede un trabajador
ain defensa contra el patrón hacer lo mismo? Además, ¿son, acaso,
las elecciones el único acto de la vida del Estado? La participación
del pueblo en la vida del Estado consiste en tomar ingerencia en
todos sus actos, en intervenir en todo momento de la vida nacional.
Y esto no se logra si el pueblo no participa en la vida económica
de la nación. Un trabajador sin el salario justo, un campesino sin
tierras no pueden participar en la vida del Estado, no constituyen
entidades vivas y dinámicas en verdadero régimen democrático.
8 cardenismo encabezó la lucha contra el monopolio económico
porque inauguraba una política encaminada a desarrollar la vida
publica del país, a sentar las bases para identificar al pueblo con el
Estado. Esta es una política económica con fines democráticos reales.
Una auténtica política popular destinada a construir las bases de
una democracia efectiva. Y esa es la política de la Revolución
Mexicana.
El callismo -comprometido con el imperialismo, aliado con
industriales y con banqueros, en paz con el latifundismo, formado
su gobierno mismo por industriales, por banqueros y por latifundistas
de l'IJeVa creación, Moreado por Morrow, el socio de Morgan--, había
detenido la Revolución. Pero ninguna revolución puede detenerse
artificialmente sin dar cima a ninguna de sus tareas fundamentales.
Por eso la Revolución acabó derrotando finalmente a Calles; la
reacción no lo hubiera derrotado nunca. Y a Cárdenas le tocó
181)resentar a la Revolución que, sin haber concluido su misión, volvía
por sus fueros.

~:~i~~!~:~~:~:ql~:s t~:~~~~;:ii:~:1~~~~~~:ii!~~~:i:~
banquer~s iga os del latifundismo están sostenidos sobre
que los intereses
. d
. la política cardenista t
r d I vida económica
e1pa1s,
mon~:;~~ó~ de ese monopolio. Las fuerzas P_OPUlares en
:~:as por Cárdenas luchaban por una democ'.a_c1ar:~1:ó=
permitiera a los obreros y a los campesinos part1~pa tT dades de

S.Ctrtcldad y petróleo

del país,. obtener una~ d:a~~; ~~o~~~~ónnd:~eª~e~r~~. de ahí
producc1on mex1can ,
.
peticiones de mayores salanos.

TOdo el periodo de Cárdenas fue de intensa y victoriosa pelea
contra los enemigos de que el pueblo participe en la vida de la

1
=

�Un~ersidad Aotóno1a de lano león/ 109

108 / facultad de filosofia Yletras

1
5

nación y del Estado, contra los enemigos de la Re~oluc:
de la democracia verdadera. Por eso Cárdenas fue un go erna
Y
.
agitador;
por eso fue un líder popular. No hubiera podido ser otra
cosa.
La Revolución Mexicana fue reconquistando rápida•
.
nando otras El desarrollo
mente las posiciones perdidas y ga
. . 'ó d la CTM
del movimiento obrero, manifestado con la con_stituc1 n .ª
. 'ón de los campesinos conv1rt1eron a millares de
y la orgamzac1
· d d noa
hombres de ciudadanos virtuales y pasivos que eran en c1u ~ a u,
activos miembros militantes de un pueblo en lucha por a can
su libe;ación. Gracias a esto se lograron los primeros triunfos co:
1 im erialismo; las grandes huelgas ganadas a las empre
:per\'alistas fueron victorias del pueblo mexicano, part1cu~arme:
las huelgas eléctricas y petrolera. Esta última tra~f~rma a e~
hecho político de importancia trascendental para Mex:co, ~nstiru:
la mejor prueba de que el movimiento obrero se _hab1a tras orma
. t de ciudadanos activos y dinámicos, capaces
en con¡un o. rosa fuerza· sin esa fuerza politica, ciudadana
formar una v1go
·
.
.
los trabajadores mexicanos, el petróleo _no hubiera sido recupera
una de las batallas internacionales mas importantes de la h1st
ymoderna de México se hubiera
· perd'd
I o.
Pero no es fácil que la revolución política del pueblo mexi
se desarrolle sin lucha ni tropiezo. Hay demasiados intereses
· temente poderosos
impedir este progreso. y son su fiicien
. . como
estorbar con firmeza. Ya una vez, en 1913, la conspiración contra
evolución política de México logró un pasajero triunfo al dest~i'.
régimen maderista y encumbrar a Victoriano Huerta. Una evo u
lítica que presupone una evolución económica,_ que tiene que
:sultado del desarrollo de la vida social, no conviene nada a t
aquellos cuya riqueza está cimentada en 1~ mano de ob:e~~o
fruto del atraso económico, social y pohllco de un p . .
imperialismo, el latifundismo y los grupos de industriales ~t1cu~ol
no ueden ser partidarios de que este proceso se esar
nor~almente. Tratan de evitarlo, de detener su marcha a toda_
Por eso los diarios mexicanos, servi~ores fieles de sus anuncian
atacaban a Cárdenas con tanto teson.

Cedillo, defensor del pensamiento
Aunque no fueron los periódicos la única arma esgrimida por los
enemigos de la liberación popular. Entre los generales que
participaron en el movimiento para hacer de la candidatura de
Cárdenas una candidatura independiente del callismo figuraba
Saturnino Cadillo. Este individuo, analfabeta casi, era uno de los
más viejos caciques callistas; pero a última hora abandonó a su
antiguo jefe, suponiendo tal vez que participando en un movimiento
de renovación salvaba su feudo de San Luis Potosí. Había sido
uno de los más sanguinarios perseguidores de la rebelión cristera,
111 verdadero asesino de campesinos católicos; pero la intriga clerical
lo había ganado para su partido, al grado de que, en la ciudad
de San Luis Potosí, al amparo del sátrapa, los conventos ilegales
y las escuelas religiosas gozaban de la misma protección que
las casas de las concubinas de Cedillo. Gracias a esto, los discípulos
de Gómez Morín, autoridades a la sazón de la Universidad de
México, no vacilaron en declarar oficialmente que Cadillo era el
defensor de la cultura mexicana. Este señor fue uno de los
instrumentos que los conservadores manejaron hasta hacerlo
caudillo de una rebelión a favor de las empresas petroleras que duró
lldlo unos cuantos días y que Cárdenas logró sofocar sin derramamiento de sangre. Cedillo, cuya vida iba a ser respetada por órdenes
9Xplesas del Presidente Cárdenas, murió en una escaramuza sin
importancia huyendo de un pequeño destacamento; los intelectuales
ilustres que lo declararon defensor de la cultura mexicana no se han
welto a acordar de él; pero, de lejos en lejos, el periódico del
licenciado Gómez Morín, bien pagado servidor callista en los días
de Huitzilac, acusa a Cárdenas del "asesinato" del bárbaro cacique
de Palomas.

Huelga de Industriales y guerra económica
Pero hubo más. Los industriales de Monterrey organizaron un

lock-out en dicha ciudad con el propósito de producir una crisis
8COnómica artificial y un estado de agitación que hiciera al Gobierno
modificar su política o abandonar el poder en manos más propicias
Pira quienes estaban acostumbrados a violar sistemáticamente
la ley Federal del Trabajo. Sin embargo, no contaban con la decisión
de Cárdenas que llegó inesperadamente hasta el foco mismo de la
agitación y terminó con esta rebelión económica.

1
=

�Uni1111idad Autó1011 da luno ltil ¡11 l

11 D/ facultad de lilasafl1 Jlatm

i

1
El /ocle-out de Monterrey no fue un hecho aislado. Sólo
era el episodio más visible de una guerra económica sin cuar111
que los capitalistas emprendieron contra el régimen cardenista.
Después de la expropiación petrolera, las empresas petroleras
imperialistas tomaron esta guerra por su cuenta, encabezándola con
una rabia y una decisión que no habían de tener después para
combatir a Hitler. Los latifundistas, los capitalistas y los banqueros
mexicanos se unieron al empeño bélico de las empresas petroleras,
sacando capitales del país, dificultando y negando las operaciones
de crédito, elevando artificialmente el precio de las mercancías y
haciendo todo lo posible por trastornar la economía del país y por
dejar sin verdadero valor real el aumento de salarios y los demlil
beneficios económicos de los trabajadores. Consecuencia de esa
guerra criminal, antipatriótica, es la condición en que el país •
encuentra actualmente. Aunque es cierto que igual, o peor, SI
encontraría si Cárdenas se hubiera atemorizado y hubiera dejado
que esa embestida patronal o que los ataques arteros del,
imperialismo petrolero hubieran resultado victoriosos contra la
Revolución Mexicana, contra los más esenciales intereses del
pueblo.

Armas mexicana, en Espalla
La política internacional mexicana exasperó aún más a 1
reaccionarios de México. Algunos industriales de Monterrey
habían empleado los servicios de una agrupación de pistoleros
dirigida por un raquetero de nombre Rodríguez, los llamados "camisat
doradas", y simpatizaban con esta agrupación de tendencias
fascistas; los latifundistas mexicanos, admiradores de Hitler 'I
de un Mussolini, entonces fulgurante contra los inermes abisinioe,
principiaban a patrocinar unos grupos militaroides de tipo
·
que constituían la entonces naciente Unión Sinarquista. Acci
Nacional, partido de consejeros bancarios, de abogados
empresas petroleras, de patronos de henequeneros y algodo
expropiados, principiaba a formar sus primeros grupos, toda
sin nombre, en torno del ex Rector de la Universidad de MéxicO.
antiguo protestante convertido al catolicismo en los consej
bancarios, que había hecho méritos suficientes cuando apro
la Rectoría para entregar las escuelas universitarias en ma
de profesores reaccionarios, enemigos sinceros de la ciencia.
gente preparaba, como había de hacerlo después, una o

;:6'1 como la_ que en España había fundado Primo de Rivera el ch"
o era fácrl que semejantes personas ni que tales
reo.
simpatizaran con la actitud internacional del Gobº
grupos
mnnn"' t
remo MeXJcano
- fl .....n 8 , por otra parte' con la nece51"dad que México tiene de'
a rmar los derechos de los países déb"I
deacontento se manifestó ante la actitud r ~s agredidos. Así su
"""""ón de M
..
.
mexrcana en el caso de la
...,._
usso1rnr a Etiopía.
Cuando principió la rebelión de los fasci'stas
ñ 1
aspa o es
a '.11rnrstrados por los agentes de Hitler y de M
. .'
contra el gobrerno legítimo de la República Mé .
~rnr,
papel q ¡
, xrco asumró el
ue ~ correspondía, acudiendo en ayuda de los defensores
de la legalidad. Nuestro país tiene el honor de qu 1
fabricadas en México hayan sido los rime
. e as ~rmas
que _dispararon contra el fascismo e: Eur::.f~~le~a~~=n=~~:
=~utadores populares españoles. Los acontecimientos
an demostrado la razón que México tuvo al solida .
;" el pueblo Y el gobierno español en su lucha contra el ~zarse
:,íses: más fuertes Y más capaces que el nuestro hubi:"ra':;
ltl8rte de Hª·umrsmpa actitud de México, otra sería a estas horas la
los ch r .er. ero los. conservadores, na1uralmente, se aliaron
1
~
uprnes fal~ngrstas que, traicionando la hospitalidad se
Gobiern~n a combatir en nuestro propio suelo los esfuerzos' del
ICOnóm' en contra del fascismo y a hacer campaña política
rea a favor de Franco. En el curso de 1
_ Y
lomaron forma definitiv
.
a guerra espanola
y el partido Acc'ó N a e rncr_emento los grupos sinarquistas
lbie
r n . acronal, rnrcrando en el país una cam aña
flnanr::deante fa~ngrsta en contra del Gobierno, patrocin::ia y
de los latifu p;r etermrnados_ elementos del clero mexicano,
llbrican n rstas, de crertos rndustriales fascistizantes y de los
Franco. tes y comercrantes españoles ligados a los agentes de

armados y d · ·

Ílll8rés ~::iarios de la ciudad. de México, consecuentes con el
IObre lodo a~unciantes, muy drstinto del interés de los lectores y

deaori ' del rnter~s del pueblo mexicano, siguieron engañando'
~ n d o y agriando a su público con largos y sugestivo~
dll _._,_ a fawr de Franco, de Mussolini y de Hitler y en contra
.,.,.,,.,rno de Cárdenas.

¡:

�U1i1111idd Alltuu H11111 W./ 113

111 /lacaltli d1 lilasafla Jl1tr11

1

Ávlla Camacho no rectifica

AJmazán, apóstol m/1/onarlo
U ó así el año de 1939. y toda la ene~gía, el dinero, la es
y': retórica de los derechistas tomo_ el_ cauce ~~la~m
electoral para la Presidencia de la Repu~1ca. La e ' ral
1 CNC había lanzado la precand1datura del gene
.
luego por a
'
"d d la Revolución MeXJ
A ·Ia Camacho en
el seno del Partí o e
VI
1 ¡ rzas que habían apoyado a
~::~~;:i~:~a~ ~~::o:i:du:un hombre que prosiguiera la ta'.ea
. . . evolución económica, social y política del pueblo mex1
:;:r~:ra en Monterrey un millonario guerrerense encargado de

~':ia

jefatura de la Zona Militar, que olvidaba;:u:~::ó~~=

militar para ded1caAnrsed a fáciA:::e:~e de Abelardo Rodríg
el general Juan
rew
'
·
bles
.
ut la dueño de empresas mnumera
'
con pel~::;~::od:s ~artes de la República, que habí~ i~icl
casas y militar sin más capital que un tercer año de medicina
su carrera
, demostró más que satisfactoriamente,
cursado ª':::;a~~n hacer dinero. Era el candidato ideal 1
una gr~n Ávila Camacho Un hombre de negocios contra
~~o;~~~c:nes de trabajad~res, un antiguo huertista co~t~
g 1 . n·os un millonario contra los pobres. Adoptó s1gn
revo uciona ,
. • d
candidatura,
.
te el color verde para el distintivo e su
t1vamen
•
·os" de los •m
mismo color de los "polkos"' de los cangr_eJ '.
.
el color tradicional de las banderas reaccIonanas en ~éXJCO.
. o tiempo don Manuel Gómez Monn, ca
apoyaban a un m1sm
, fu - d al
fervoroso y el general Roberto Cruz que ~ab1a s1 1a o
Pro· Diego Rivera, divertido mimo trotsquista y u_n tal 0,ram
sa~rdote que ha trocado el ejercicio de su mm1steno :r. e :les
·ocosos disparates en los periódicos. Alarmistas_ pro s1on
J
Al azán se levantana en armas,
dnea~~:u;~r~:re: que la obesidad fi_nanciera
candidato reaccionario, fruto de su larga molicie reg1omontana.
permitiera siquiera montar a caballo.

: :;~ª~~:

Las elecciones de 1940 desvanecieron_ las esperanzas
la reacción mexicana, acariciadas durante un ano de tanta
Manuel Ávila Camacho llegó al poder.

Apenas se inició el ejercicio del Presidente Ávila Camacho, los
oonservadores olvidaron a su desinflado candidato y trataron de
lnlluenciar la política del nuevo gobernante con la esperanza de
llacerlo rectificar la obra de su predecesor, I111181ltaron, para inaugurar
eus actividades, una pugna entre los amigos de Cárdenas y los de
Ávtla Camacho, entre cardenistas y avilacamachistas, El plan no ha
dado muy buenos resultados porque las fuerzas que apoyaron a
Cánlenas son las mismas que apoyaron a Ávila Camacho y porque
11 ex Presidente ha dado demasiadas muestras de alejamiento
efectivo de la política; las esperanzas de que Ávila Camacho
18Ctificara los pasos de Cárdenas se desvanecieron a las primeras
muestras de la conducta gubernativa del Presidente. Ávila Camacho
cumplía sus promesas y proseguía el empeño de construir un
Estado para el pueblo; la tarea de realizar en México la vigencia
de una democracia efectiva y auténtica y el propósito de continuar
la obra creadora de la Revolución Mexicana. Así ha sido hasta

hoy.

Ávtla Camacho llegó al poder cuando, extendida a toda Europa

la guerra iniciada en España, Hitler desarrollaba una ofensiva
w:toriosa contra pueblos débiles y países minados por la quinta
columna. En esa guerra, y desde los días de España, México tenla
lomada ya una bandera. Los enemigos de México y los amigos
mexlcanos de los enemigos de México -Acción Nacional y los
alna,quistas- la otra. Un país definido en la lucha contra el fascismo
Y&amp;menazado por éste porque sostiene las tesis políticas opuestas a
Ju de la Revolución Mexicana tenía -como sigue teniendonecesidad de la unidad nacional. Ávila Camacho convocó a ella y
loa organismos populares respondieron.
Los países fascistas no podían perdonar a México el
delito de ser un país demócrata, ni mucho menos, el hecho de
haber prestado ayuda al gobierno de la República Española en los
dlas en que combatía contra los invasores teutones e ítalos. Hitler
no Podía perdonar a un país poblado por mestizos de raza inferior
111 ectitud en la Liga de las Naciones, su protesta contra la invasión
de Etiopía, su solidaridad con el pueblo español ni su hospitalaria

1

�114 /facultad de lilnolía ylllras

1

protección a los perseguidos antifascist~s de _Europa. Por el
un dla, sin haber roto las relaciones diplomáticas, _sm ~ ded
el estado de guerra, un submarino de piratas nazis hu~1ó a un
mercante mexicano en un alarde de cobardía y de VIieza, flores
más características de la cultura nazi.
No quedaba sino el camino que Avila Camacho pro
la declaración de guerra.

•

Todo el pueblo respondió al llamamiento del P~I
Avila Camacho y mostró su decisión de defe~r a la !&gt;9tria Y
colaborar en la empresa de exterminar a los ~s. L~ Jóvenes
dieciocho años acudieron a prestar el serv1e10 m1htar qu_e
circunstancias demandan. México entero demostró su pro~sito
sacrificarse y se congregó en tomo de su Go_1&gt;1erno. Hab(a sido
un paso de profunda gravedad para los destinos de ~éXlco Yen
tocó al Presidente de la República el papel más importante.
declarar la guerra, Avila Camacho demostró que es_ un gobe
decidido a ser dirigente vivo de su pueblo, ma~datano po~lar en
más auténtico sentido de la palabra. Y es Justo advertir que
declaración de guerra no fue sino el resultado de un proceso
que otros gobernantes no se hubieran decidido a encabezar ri
representar.

Los slnarqulstn y la quinta columna
La quinta columna, que operaba desde tiempo atrás, intensificó
actividades después de que la guerra fue declarada..Su pro
fundamental consiste en sabotear la participación efectiva de Mé
en la contienda y en impedir la constitución de un ~rdadero
nacional contra el enemigo. Como en todos los pa1ses en que
actuado con éxito la quinta columna, llegó a formarse una ver
organización científica del rumor alarmante, de ~ria con'OSII
de la falsa noticia y del comentario interesado: "la ~aón ~ ~
es ridícula", se decía en voz baja en todas las reun~ Yse 1~
ba en los editoriales de los diarios que hasta un d1a antes elog1
a HiHer; "ni Alemania, ni Italia nos han hecho nada; lo de los .
hundidos es una lección que merecemos por entrometid
susurraban ciertos sacristanes bien alecciona~os, ciertos ;,,....
de la sociedad con la consigna bien aprendida, Y lo vocile

!ª

~...

fDI periódicos sinarquistas. "México declaraba la guerra porque los
Unidos han obligado a Ávila Camacho ha hacerlo", tronaban
y "El Sinarquista". y así
)or el estilo. Luego se inventó la patraña de que nuestra alianza
• aólo con los Estados Unidos y con Inglaterra, más no con
AUiia ni China; se levantó de nU8YO el fantasmón del peligro del
comunismo y se recrudeció la campaña de calumnias contra la
1JRSS, iniciada al principio de la gu81Ta con las profecías del señor
tapístrén Garza que auguró una desbandada del Ejército Rojo en
semanas. Los que habían sido agentes eternos del imperialismo,
&lt;IOClos de los capitalistas católicos yanquis, buscadores en
Washington de intervenciones norteamericanas para restaurar
'loe derechos de la religión en México", se volvieron de pronto unos
furiosos antiamericanos y unos tremebundos antiimperialistas,
tlllque tuvieron el cuidado de conservar y acrecentar la amistad
:,in Undbergh, el yerno de Morrow campeón del aislacionismo en
loa Estados Unidos. La quinta columna de los Estados Unidos, por
JU parte, se dedicaba a injuriar a México en periódicos como "Time'
'Fortune• a fin de provocar la enemistad entre los dos pueblos y
rle el juego a sus colegas mexicanos.

bnega•, "El Hombre Libre', "La Nación"

Los sinarquistas iniciaron una sublevación contra el servicio
;Jlllitar obligatorio y la conspiración, agitando a los campesinos de
algunas regiones con embustes y con una vil demagogia seudo. Acción Nacional pretendió frustrar el envío de braceros
lllldcanos para auxiliar las tareas de la producción en los Estados
,. ........ Unos y otros fracasaron en sus propósitos; pero no han cejado
,n III campaña.

A pesar de lodo, no obstante el pueblo adquiere cada vez
conciencia bélica más firme; los propósitos de unidad popular,
por las organizaciones de trabajadores, de campesinos,
• 811udiantes, de intelectuales, de burócratas encuentran caminos
fáciles para su realización. El Ejército Mexicano se moderniza y
su equipo. Y cada vez es más amplia y más firme la opinión
que México, no sólo debe colaborar con los productos de su
~10111ra y con los braceros en la guerra, sino que debe también
SOklados a los frentes de batalla.

�U1inrii4,,j Aatiuaa da luna león/ 117

116 /facultad da lilosofia 1111111

1

:!

1

¡:

,.., re/aclonn con 1a Uni6n Sov/4tlca
•
1 URSS fueron reanudadas, rompiendo
Las relaciones con ª
te con la alianza bélica
una situación qu~ no
que luchan contra H'
existe entre México Y los . mta :te el país cuyo pueblo y
Hubiera sido absurdo que ¡us . m decisivamente contra los n

era :n:ue~ses

~==~:'~

=~~~~~ª~~~1:::i ;::á~:::nte de México. Los triu~fos

Ejército Rojo, su heroi~ re~isten~~~-:
~~ !:~~r~
Y en cada sitio del temtono SOVI i í
.ar ta admiración
del pueblo mexicano hacia el _gran. pa s :;:' l~,ltar y disolvie
ni los riódicos más reaccionarios pu en
'
.
nube : calumnias que años y años de propaganda fasetsta
imperialista habían acumulado.

ia

I.B conferencia de Monterrey
. ta de Monterrey entre los Presidentes Ávila Cam
La enIreVJs
.
• para 1as relae10·nes
rod ·
ltados satisfactonos
YRoosevell P u¡o resu obiemos en su desarrollo quedó defi
los dos pueblos Ylos d_os g
payís déb'il tiene ante sus ali
· '6 ue México como
la pos1c1 n q
. . ·os antifascistas del gobierno mexicano,
poderosos· los pnncipi
·
de Es
decisión d¿ defender su soberanía ante las agresiones
fuertes quedó robustecida des~~és de las conve'.~C::~:~ entr:9
dos mandatarios amigos. La pohtica de buena~
ed
.
d'
tinta
de
la
vieja
política
de
VIOiento
pr
Norteamencano, is
.
robó tam
imperialista sobre los países latinoamericanos, comp
su línea en esa entrevista.

I.Bs tortillas a tostón

En los momentos presentes el g~bierno se enfr~2'~e~
bl as· la carestía de la Vida Y la provocaci n
~::s ¿~~oe:n~ecuencia de la criminal y a~ti~atriótica g
· 1
•
italistas conservadores hicieron al g
1
0
:
~~~ ~~a~u; d~ :~ataje q~e. las empre:~:~~7r;:í!mq
listas desarrollaron contra MeXICO, la eco d
con el fin
uebrantada. Los capitalistas conserva ores: .
~esprestigiar definitivamente a Cárdena~y al mov1m;:~:~v:\
de ganarse a Ávila Camacho, suspen ieron su o

1:iera cuando éste llegó al poder e iniciaron una campaña de
publicidad en la que aparecían Juntos los conceptos de rectificación
de 'ta vuelta a la prosperidad". Habían hecho, sin embargo, dema-

aado daño y ni ellos mismos pudieron detener las consecuencias
de su obra; pero la situación se agravó al estallar la guerra, debido al
Incremento de la especulación con los artículos de primera
necesidad, al fomento delíctuoso de las importaciones ilegales de
productos y materias primas esenciales para la vida del país, al
-paramiento y la ocultación de mercancías de toda clase.
La guerra, para los acaparadores y los especuladores, no es sino
una oportunidad para hacer negocios fabulosos a como haya

lugar.

Esto ha provocado una terrible, dramática carestía de las
IUbslstencias y de todo artículo indispensable para la vida, con el
consiguiente sufrimiento del pueblo. Y esto se agrava con la falta
de muchos productos que, en ocasiones, son ocultados por los
comerciantes para elevar artificialmente su precio. La tortilla,
mento popular, cuesta hoy, cuando hay maíz, a cincuenta centa'IOS
ti kilo. Cuando hay maíz, no hay carbón no hay arroz; cuando
hay arroz no hay carne; cuando hay carne no hay frijol. Y a veces
falla lodo junto y cuando lo hay, no basta ni el doble del salario
mlnimo para adquirirlo en la cantidad indispensable para alimentarse
llpenas.

la otra cuestión es la concerniente a la resurrección del viejo conflicto
llligioso, liquidado ya, que con fines aviesos pretenden realizar los
.conservadores más recalcitrantes. Cuando el Presidente Ávila
Carnacho se hallaba en vísperas de rendir su protesta constitucional,
Interrogado por un periodista acerca de la religión que profesa,
llapondió sólo que es creyente. Es muy posible que Benito Juárez o
IJle Valentín Gómez Farras hubieran contestado lo mismo; pero cierto
grupo de católicos no lo entendió así, no lo quiso entender, y principió
a correr el rumor de que Ávila Camacho es clerical; un rumor bien
lldministrado, dosificado y dirigido por los wrdaderos clericales. No
fallaron burócratas serviles que lo creyeran, -hay algunos diputados
IJle Yoluntariamente desempeñan el papel de burócratas en lugar
dal de parlamentarios-y, olvidando que en tiempo de Calles desayu-

�118 /lacultad de li~selía Iletras

Uaiemdad AIÜIIUII da 111111 lila/ 119

=

1

naban, comían Y cenaban curas, se apresuraron ~ concu
puntualmente a misa. Y poco a poco, con caut~la pnmero,
cinismo luego, con insolencia despué~, 1~ fracetón ul~mon
rincipió a violar las disposiciones constitUcionales ~ativas al
P t no Conventos y seminarios semiclandestmos, colegl
ex er .
. • deMé · ydel
religiosos en cuyas aulas se falsifica la h1stona
xico
Ytoda clase de centros políticos ca!ólicos ~ ~ren en todo el
mientras procesiones públicas Y misas al aire hbre co~ sac:9
extranjeros y rogativas por Franco, tienen lugar en vanas ciuda
de la República.
Todo esto coincide con una sospechosa campañaª
de "un nuew orden cristiano• para la post-guerra, con exalta
d d'
elogios a Franco, cuyo régimen se mue_stra como p~ecu'.5°r e_
"orden cristiano" y con una curio;ia _revtsión de la h1stona mexi
hecha incluso desde algunos pulp1tos, en la que Morelos y
andan por los suelos mientras lturbide y Mi ramón recorre
debidamente glorificados, el cielo dulce y azul destinado a los ni
buenos. El cuartelazo de Pío Marcha, los ~menes de Márquez,
traición de Miramón, las intrigas del arzobispo La~tid~ apa
como 1os hechos más gloriosos de la vida de México,
• Tmientras
el triunfo contra los franceses y el fusilamiento de Maxim1 ,ano
baldones terribles para el país.
El propósito es bien claro: todos estos actos ilegal~s b
por objeto obligar al Gobierno a que restablezca la vigencia de
disposiciones constitucionales que se refieren al culto, pa~ 1
wciferar que la religión está siendo atacad~, que los católicos
'dos etcétera y agitar al pueblo católico con la falsa b
persegu, '
·
d
rra en
de la defensa de la religión. Todo esto en ti~mpo e _gue '
momentos precisos en que México necesita s~ um_d~~ más
nunca. ¿Cuál puede ser el fin de esta maniobra, sino d1V1d1r al .
de México para frustrar su participación en la lucha contra H
distraerlo de sus verdaderos intereses?

iln varias

facciones simultáneamente contradictorias. En esta
se hayan unidos todos: Acción Nacional, los sinarquistas, la
, el Pentatfón Uniwrsitario, la Unión de Estudiantes Católicos,
illertos círculos de la seudo aristocracia porfirista, algunos
·alas, banqueros y comerciantes cristeros, determinados
illlembros, altos y bajos del clero y los escritores del tipo de Capistrán
y Junco. Esta es el ala clerical de la reacción mexicana que
la revancha del 57 y la sustitución de la democracia mexicana
un nuevo orden cristiano del tipo falangista, con algún Franco
Gllollo a la cabeza. Estos son los que en tiempo de guerra quieren
dvkllr al pueblo y debilitar al Gobierno.
Capistrán y Junco se llenan la boca diciendo que "los

radicales", los 'extremistas" y Lombardo Toledano están prOYOCando
can la insolente frecuencia con que violan la Constitución, con los
desplantes como el del nieto de lturbide que confesó en

plbllco que la ley se viola porque les da la gana a los miembros de
Nacional. Y argumentan socarronamente que en la Inglaterra

loa Estados Unidos, el clero tiene toda clase de libertades; pero
que la Constitución Mexicana nació en una lucha del pueblo
:,llla derribar a Victoriano Huerta a quien apoyaba el clero y que su
,llllacadente es la Carta del 57, redactada por un pueblo al que un
ClalO latifundista, feudal dueño de casi toda la tierra, explotaba. Y
también que ni en Estados Unidos ni en Inglaterra el clero
apoyado a dictadores asesinos y borrachos; que ni en Estados
ni Inglaterra ha habido nunca un clero que 118'18 emperadores
ni soldados franceses y que los héroes nacionales de
'lillsJos Unidos y de Inglaterra no han sido jamás excomulgados
el clero. Eso lo olvida, pero tienen siempre muy presente glorificar
Franco, el que cristianizó a España con moros y con aviadores de

esto ocurre, don Abelardo Rodríguez, ahora gobernador

Lombardo Toledano y el demonio

ra, gobernante auténtico por fin, declara, quizá recordando
cuartos de póker del Son-Sin, que la Revolución es un

Pero esta empresa de provocación ha servido pa~ desenm .
a la organización reaccionaria que aparece oficialmente divi

que su persona ya no está para mitotes porque es hombre
· s. Y se regocija uno que otro... uno que otro de esos
o funcionarios ladrones para quienes la Revolución fue

1

�· 110/lacultaddalilosofiaylatras

=
;
5

un próspero negocio que los llenó de millones de pesos, de decenas
de casas, de multitud de empresas, robado todo al pueblo, robado a
México. Funcionarios y políticos rateros que son el mejor combustible
para encender los ataques contra la Revolución Mexicana de aquellos
que tratan de confundir a un movimiento popular de reivindicación
con las tropelías de los traidores y de los emboscados.
La revolución está viva
Pero Manuel Ávila Camacho, que no es hombre de negocios,
opina lo contrario. El 20 de noviembre último pronunció estas
palabras: "La revolución está viva". Y es la verdad. La Revolución
Mexicana está viva y lo estará mientras enarbole sus postulados en
la lucha contra Hitler; lo estará mientras en México haya miserables,
analfabetos, delincuentes forzados, funcionarios venales, latifun.
distas, salarios insuficientes y monopolios de las subsistencias. La
Revolución Mexicana está viva y lo estará hasta que la Reforma
Agraria se haya realizado íntegramente; hasta que los indígenas vivan
como seres humanos civilizados, hasta que todos los obreros hayan
conquistado todos sus derechos y hasta que en México se establezca
una democracia más cercana a la perfección. Los revoluciona ·
mexicanos tienen como misión la de acelerar la evolución económica,
política y social de México. Y mientras esa tarea no se cumpla,
Revolución estará en movimiento, mientras este país no obtenga 911
liberación total, mientras haya imperialismo, habrá por fortuna.
revolucionarios mexicanos.
Hemos recorrido a grandes, a grandísimos rasgos di
años de la vida de México que son diez años de la Revoluci
Mexicana. Constituyen una hermosa etapa de la historia porque
diez años decisivos, fundamentales. México vivió intensamen
durante su transcurso y el Estado revolucionario libró batall
esenciales y conquistó sus primeras victorias. Se puede estar seg
en el porvenir; pero queda esta tarea inmediata: ganar la guerra
ganar la paz; cuidar que el triunfo sea íntegro, cabal, rotundo para
pueblo porque sólo al pueblo pertenece.
Y he aquí una buena frase para terminar, buena po
encierra la verdad. La Revolución Mexicana ha de triunfar.

diciembre 1

�Universidad Autóno11a de Nuevo león/ 123

En la tierra de
Luis de Carvajal
Crónica de una visita a Mogadouro, en Portugal

Israel Cavazos Garza

E

n el manuscrito de su autodefensa, agregado a su proceso
inquisitorial, Luis Carvajal expresa haber nacido en
Mogodorio. Así, en forma castellanizada, aparece en la
versión paleográfica hecha bajo el cuidado de Alfonso Toro, en
la edición del Archivo General de la Nación. Vito Alessio Robles
reproduce la referencia y sólo Santiago Roel en su Nuevo León.
Apuntes Históricos lo pone en la forma portuguesa: Mogadouro.
Por largos años acariciamos la posibilidad de conocer el
lugar. En una visita a Lisboa, en 1984, la estancia fue breve y no dio
lugar a realizar nuestro deseo. En una nueva visita a la capital portuguesa, en 1987, disponemos de algo más de tiempo, pero la distancia
a Mogadouro, que está en la provincia de Trás-os- Montes, es de
más de 500 Kms. Nuestro amigo portugués Antonio Luis Azevedo,
lingüista inteligente, nos explica que Mogadouro significa: "metido
en el Duero" y que el acceso a la población es más fácil por España.
Gabriel, nuestro hijo, consultando buenos mapas de caminos,
encuentra que lo más próximo es Zamora.

a=

�124 / facultad da filosofia Yletras

Universidad Autóno1a de luevo león/ 125

=

1

I~:=

Propuestos a realizar la visita, acudimos ~ la o~cina de
Turismo de Portugal, situada en la Gran Vía, en Madr~1· ~
ción para centros turísticos es profusa. La de la reg1 nh e . s de
orano
Montes .1mprec1·sa Yescasa· Sólo conseguimos .algunos
.
trenes que hace años dejaron de estar en serv1c10.

En Zamora
Nos retienen trabajos de investigación en archivo~ madrirovechando un fin de semana, Lilia y yo salimos _en
lenos, pero, apbo Zamora El recorrido es interesantísimo: Medina
Auto Res rum a
·
d
media
del Campo Rueda Tordesillas, etc. Arribamos a 1as oce y
~
.'
'no
habrá
salidas
hacia
la
frontera
de
Portug
Se nos avisa que
hasta después de las cinco.
Aunque la hora no es muy oportuna, por el calor tan i~te:
. .
al o de la ciudad. Caminamos por la calle e
~=~~::sveV:os ~I Palacio del Juzgado, del siglo XV; la iglesi~ de!
Ma dale~a Yla de San Miguel, del XIII; el parador de l?s con es.
Alb: y de Aliste, del XVI; la catedral, románica, espléndida; el castillo
Y las murallas, del siglo XII; el puente sobre el Duero, de 1~ é=
Clara, peatona '
romana,. etc. Volvemos por la calle de .Santa
c6 od
la terminal de autobuses, anticuada e m m a.

La frontera portuguesa
Nadie sabe la forma de ir a Mogadouro. El empleador:!
consigna cita la aldea de Torregamones ~mo punto más ce tas
de la frontera. En la fila para adquirir los billetes hay unas cuan
negros,
personas, campesi·nas· Un anciano de boina Y chaleco
,
bestia
que ha comprado para llevar a su aldea un collarm ~ara I gar
mular, nos da mayores detalles. Todos ~os ceden e~ p~1mer u ~
"Si no es esta ventanilla, los señores mexicanos ten~ran t1em~ pata
.informarse en otra"· El encargado de la ventanilla
.
1 nos
· · onen
utobús-.
Además, él será el conductor. A las cinco y media sa1~ e vteJo a.
Todos los pasajeros están pendientes de la pareJa de mexicanos.

El que se baja encarga a los demás que cuiden de nuestra
llegada.
Por estrechas carreteras vecinales vamos dejando atrás
antiguas y paupérrimas aldeas; algunas abandonadas. Entre
los lugares más "importantes" pasamos por Moral y por Moralilla.
En este último, transbordamos a otro autobús que nos lleva a
Torregamones, aldea polvosa y solitaria. Sólo hasta allí se llega.
El dueño de la única tienda -que es a la vez botica, refaccionaria,
ferretería, etc.- hace también servicio de taxi. Esperamos a que
atienda a la clientela. Se percibe el silencio, interrumpido por
alguna conversación lejana, el canto de un gallo o por algún rebuzno.
Por 700 pesetas nos lleva a Miranda do Douro. Ningún problema
en la frontera. Sólo hay trabas para el taxista por un aduanal con
fama de corrupto.

De Miranda a Mogadouro

La noche se echa encima. Ya no hay salidas a Mogadouro.
Tampoco se consigue alojamiento en Miranda. Decidimos continuar.
Por 3,000 escudos nos lleva Carlos Mendoza en su taxi. Es afable y
cordial. Los cincuenta y ocho kilómetros son de conversación
agradable, a la vez que provechosa por la información. Al llegar
no se limita a dejarnos en algún sitio. Hace un recorrido por la
población, con la última claridad del día. Vemos las callejas antiguas
Y, al final, el castillo, del siglo XIII. Nos lleva a la pensión de doña
Amelia dos Anjos, famosa por sus habilidades culinarias y por
mantenedora de la tradición de platillos regionales. Doña Amelia no
tiene cuartos. Hay gente que ha venido a las fiestas patronales de
Ntra. Sra. del Caminho y al torneo de casa de patos. Doña Amelía
nos invita a comer mañana. Vamos a otro sitio; tampoco hay
alojamiento. Finalmente se consigue en la Residencia de San
Sebastiao, nueva y buena. Cuarto No. 21. Dos mil escudos, con
desayuno. El taxista entra hasta al cuarto a instalarnos. Hay que
detenerle cuando se aleja porque no tiene el menor interés en
cobrar. Ofrece que vendrá por nosotros el domingo, antes de
mediodía, porque en dos días festivos no habrá autobuses a
Miranda.

1
=

�126 / facuitad de filosofia Yletras

Universidad Autáno1a de luno león/ 127

=

1

1
Armando Machado, joven estudiante de derecho, ~ijo
de la dueña de la residencia, se muestra interesado en ICarvaJal.
Reunirá a algunos amigos, para comentar. Casi a as once
de la noche tomamos un ligero alimento de fruta y leche. A
dormir.

Vistazo al pueblo
Sábado 15 de agosto. Festividad de la .i:sun~i~n _de
Nuestra Señora Descanso obligatorio nacional en Espana. lrne1Eae1ónl
· Ntra. Sra. deI c aminho' en
n a
de las fiestas de
. Mogadouro.
O d I t rraza
víspera se oyeron cohetes; en el ~ba tamb1én.lla e:n:r:m~ del
de nuestro cuarto vemos, por la ma~nt ~-n~ ~I f!do el caserío
pueblo. El barrio moderno de San. e as ,a .
, salimos a
1
anti~uo Y, sobre a col!~~· :~s:~:~~-V~~:¿~~8:a~snffico edificio
caminar. Las ca11 es es . ,
sedente del literato
del Tribunal, frente al bello J~r~m ~n _la ;slt~~:blo En el crucero de

~~\~~·0~~~~~~ce;eu~,:

~ri":_1~:
i~~:st~o. Entr~mos a la iglesia
ª
'
.
&lt;I XVI Altares barrocos. Sepulcros en las losas
de San Frane1seo, eI
·
•d
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mucho ha
·,so
El
vasto
convento
anexo, incendia o no ace
'
d 1
e
P
·
d
Cá
ara
y
para
algunas
I
sido adaptado para oficinas e a
m
'ón
dependencias culturales: el Archivo y la Biblioteca de la Fundac,
Gulbenkian.

Desde el castillo
Continuamos hasta el castillo. Impresionante torreón d:
·g10 XIII único que queda en pie de los tres que tuvo. CercaN
:~te la ~arroquia, del siglo XIV, que a esta hora e~tá ce~ra~~'w:
cer~amos a las ruinas de la casa solar de los seno_res. e
.
a
ozó de privilegio de inmunidad a la justicia ordmana. c~_lle)as
~~:!has y empinadas. Algu~as casona~ con escudos nob1h~:
en sus frontis. Casas ennegrecidas por el tie~po, ª!gunas, al p~ 1 en
.
1 una debe de haber nacido Luis de Carvaia :
medievales. ¡En a g .
.
léndida vista de la población,
li1539, Desde la eminencia, esp
suav~mente recostada en el pequeño valle. Los agradable;
ces de verdes y ocres ondulan hasta encontrarse con
transparente.

~:io

¡:

Predomina el caserío moderno, de tejados rojos. Ganaderos, vitivinicultores, agricultores e industriales de la región se han
concentrado aquí, a partir de la década de 1970. Sus casas de dos
plantas y amplio jardín tienen todas las comodidades. Casi todas
tienen doble tiro de chimenea. Se mezcla lo moderno con lo arcaico.
Por las calles pavimentadas cruzan los asnos, las recuas, los rebaños
de ovejas y los carretones cargados de paja, llevados por aldeanos
con trajes típicos. Mujeres campesinas de tipo varonil que nos
recuerdan a las de los asoleados pueblos de Nuevo León, azuzan a
las bestias.

Tras la huella de carvajal
En los muros y en los escaparates abundan los carteles
impresos de la celebración mariana. Altoparlantes oficiales difunden
música portuguesa, avisos del programa y anuncios comerciales.
Alteran el silencio del pueblo afortunadamente sólo por los días de
las fiestas. El día es brillante y caluroso. Hombres y mujeres nos
orientan y nos hacen comentarios. Una nos lleva a la farmacia en la
cual trabaja. El farmacéutico, hombre culto educado en París, nos
dice que los archivos de Mogadouro están en Si mancas, en España.
Los llevaron allá desde la invasión napoleónica. Nada sabe de
Carvajal. Su esposa, joven y hermosa francesa, nos lleva a casa de
un maestro que pudiera saber algo. No le encontramos. Ella misma
nos señala la casa del Profr. Marcos, arqueólogo que realiza
investigaciones allí. Tampoco le hallamos. Nos vamos a San
Francisco, a fin de conversar con el párroco. Esperamos a que
concluya la misa. Una mujer nos lleva a la sacristía. Las respuestas
del cura son vagas y lacónicas. No quiere distraerse de contar lo
recogido en la colecta. Imposible averiguar algo en días feriados.
Nadie ha oído hablar de Carvajal.
Armando Machado nos lleva en su automóvil a buscar
a algunos de sus maestros. Logra reunir a algunos, así como a
otras personas interesadas. El pequeño grupo escucha con vivo
interés nuestra exposición acerca de Luis de Carvajal. Enterados
de que en Monterrey tiene una estatua ecuestre, externan la idea
SObre la posibilidad de que en Mogadouro sea levantada otra
semejante. Armando nos lleva también a la librería Carvalho.

�128 / facultad da filosoffa yletras

=

1

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 129

consigue que la esposa del dueño la abra, no obstante ser ~ía
festivo. Adquirimos algunas publicaciones, postales Y ~equenos
souvenires. Vamos con él a la capilla de la Virgen del ~a~mho. _Nos
presenta al librero, Sr. Carvalho, de ascendencia jud1a 1n_med1ata,
pero mayordomo de las fiestas marianas. Nos abre la capilla Y nos
obsequia carteles de las fiestas.

jardín en el cual será la berbena. Es francés, de Toulouse, y pasa
las "feiras", con su "padrino", dueño del bar. Habla también el
portugués y entiende y habla el español. Nos da más explicaciones
sobre el pueblo que muchos adultos. Descansamos en el jardín, pero
no nos quedamos a la berbena por la fatiga y porque son ya casi las
once y media y nadie ha llegado. Nada de aquí es apresurado.
Adormir.

Csbrito al horno
En nuestro albergue hay buen restaurante, pero ha~ que
acudir a la invitación de doña Amelia. La Sra. Machado, due~a ~
nuestra posada, nos lleva amablemente en su a~tomóv11_, sm
encelarse por la competencia. Hermosa casa la de dona Amella. B
comedor es de finas maderas talladas, con asientos y espaldar de
vaqueta, claveteados. Nos destina una mesa. En_ otras hay poco más
de veinte huéspedes que no resisten a la tentación de pregunta~
nuestro origen. El primer platillo: sopa de pastas. Luego, man¡ar
regional: el cabrito. Ahora lo sirven al horno, aderezado con aJo, la~AII
y otras especias y con abundantes patatas fritas. Lo preparan también
asado en vara, en tomo al fuego, como en Nuev~ León. La ~nsalada
de lechuga, tomate y cebolla, con aceite de ohva. Ademas,
blanco y buen vino verde, de la región. El postre, una. tarta exquisita
(aunque en Portugal esta palabra significa lo contrario).

e!

ª-~

Volvemos al hotel. A las tres de la tarde el calor es sof~te;
probablemente 39 ó 40 grados. Carvajal no debe de haber resentido
el sol reverente de Nuevo León. Nadie se asoma a la calle hasta
después de las seis. A esa hora nosotros volvemos a recorrer laS
calles del pueblo.

Domingo 16. Nos levantamos temprano. Ahora amaneció
nublado. Después del desayuno caminamos nuevamente hacia el
castillo. Ahora si está abierta la vieja iglesia del siglo XIV. Empiezan
a llegar a misa las gentes del barrio antiguo. Las mujeres mayores
todas visten de negro, incluyendo las medias y el chal que cubre su
cabeza. El interior del templo tiene altares de fines del XVI. El piso
de grandes losas; hay sepulcros muy antiguos. La pila bautismal
tiene manifiestamente la edad del templo. Es indudable que allí fue
bautizado Carvajal. Se llena el templo de familias elegantemente
vestidas. Algunas traen niños con atuendo de bautizo o de primera
comunión.
Caminamos luego por la calle de la Santa Cruz, atrás del
castillo, sobre la colina. Hay construcciones al parecer medievales.
Algunas tienen inscripciones exteriores. Una casa tiene, en portugués,
esta leyenda:
Esta casa también tuya
si llegas a ella en gracia
y el pan que Dios nos ha dado
es también para el que pasa
Vemos otra vez escenas pintorescas, aldeanos y tipos
populares.

Nueva mirada al pueblo
La gente es muy cordial. Las fam~lias sentadas a la
puerta de sus casas, en el barrio antiguo, nos detienen para co"".'8rsar.
Así ellos como todos los demás coinciden en que es la primera
vez en la historia que se ven mexican~s en Mogadour&lt;: Tomamc:
helado en un bar. Un niño de once anos nos acompana hasta

Contacto con intelectuales
Volvemos al hotel. Empieza a llover copiosamente. A
las 11 :30 llega Carlos Mendoza por nosotros. La Sra. Machado nos
despide como de la familia. Conversamos con Carlos en el camino.

e=

�130 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león¡ 131

=

1

1:1

5

e,

Es hombre culto. Ex-seminarista. Luchador en grupos de ideas de
avanzada. Soldado en Calcuta.
Vemos nuevamente los pueblos de trayecto. "La gente
es muy trabajadora" -otra característica que relacionamos a Nuew
León-. "Cuando unos se acuestan, otros ya se están levantando".
Hay aldeas y pueblos de ascendencia judía, especialmente Sendim.
Entramos a Cercio, llamada antiguamente Corso y que fue en sus
orígenes un castro romano.

Apertura de un diálogo,
en El testimonio y las
renovaciones
'
de Alfonso Rangel Guerra

Llegamos a Miranda do Douro. Carlos conoce al Dr. Antonio
María Morinho, destacado intelectual. Le vemos en la calle.
Sube con nosotros al taxi. Se alegra de nuestra amistad con el
desaparecido folklorista mexicano Vicente T. Mendoza y de saber
que el Dr. Agustín Millares Cario fue maestro de Lilia en la universidad y mío en El Colegio de México. El padre Morinho es folklorista,
creador y director desde 1941 . del Grupo Folklórico Mirandés los
Pauliteriros, ganador del premio Europeo de Arte Popular en
1981. Es además historiador, de la Academia Portuguesa, y autor
fecundo.
Nos guía en el Museu do Miranda, fundado por él en una
bella casona del siglo XVII. Las salas ofrecen riqueza y abundancia
de ejemplos de arqueología, etnografía e historia; todo formado con
colecciones suyas. Hay piezas ibéricas, celtas, romanas, etc.,
valiosísimas. Nos dedica algunos de sus libros.
Se une al grupo el maestro ldili.o Simoes Martins, historiador
residente en Mogadouro. Iba en su automóvil cuando nosotros nos
dirigíamos a Miranda y se devolvió para atendernos. Les hago una
síntesis biográfica de Carvajal. Nada saben de él, pero les interesa
vivamente. Ambos investigarán en Mogadouro y en Simancas y nos
comunicarán sus pesquisas. Nosotros les enviaremos bibliografía
relativa.
Carlos Mendoza nos lleva en su taxi a Zamora y de allí
regresamos a Madrid. La visita a Mogadouro no ha sido infructuosa.
Hemos establecido este contacto y ha surgido una valiosa amistad.
Hemos estado en la tierra de Luis de Carvajal.

Lidia Rodríguez Altano

P

resentar un libro de Alfonso Rangel Guerra en el auditorio
que lleva su nombre da la sensación de participar en un
A
acto solemne donde la voz más autorizada es la del autor
dgradezco, por tanto, la invitación que se me hizo desde fa direcció~
er:~ehstra Facultad para compartir con ustedes estas reflexiones
po
onor que representa.
'
título~' _primer acerc~mie~to al libro nos hace preguntarnos por su
nosd.a1por qué teSflmomo?, ¿por qué renovaciones?, y la lectura
le da n ª respuesta: Independientemente de que uno de los ensayos
ombre al con¡unto, en casi todos aparecen esos dos términos.
de Alf Como testimonios cataloga el autor la correspondencia
de R ~nso Reyes con Henríquez Ureña y la vida y las obras
~uf Rangel Frías: "lo muestran como un hombre lúcido
que vive a la altura de las ideas de su tiempo" (pp. 219-220)·; y, e~
:
las referencias bibliográficas, que Indican solamente el número de á .
Alonsoº• soE/nt 11:&gt;ro presentado en esta lnstttución el 17 de octubre de 2001 Rpang1gena, eGn este
· est,mon/o y las renova ·
F
·
• uerra
de Nufl\lo León, 2001 .
C/Ones. acuitad de Fiosofla YLetras, Universidad Autónoma

de!

=

�1J2 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 133

=
Q

§

forma general, en la condición distintiva de la literatura que torna
obras y escritores en testimonios: de la realidad circundante del
autor (p. 54}; de su tiempo (p. 50}; de su época" (Bias de Otero, p.
160); de una permanente actitud en determinado poeta, como Antonio
Machado "frente al problema de su patria", p. 176).

los impulsos vitales; agreguemos por último estas ideas e resadas
sobre la transfor~ación y modificación de las imáxpenes
e~ntramos un hilo conductor con el que Dilthey ha sg ~
camino que le lleva ahora a la ubicación del fenómeno ~eador"
(pp. 94-95).
·

J

El uso de un_ nosotros_ que involucra al interlocutor en su referencia
es muy comun en el discurso pedagógico y, en este caso, nos hace
evocar al m~estro en ~I aula y, a la vez, al crítico que profundiza en
~s re~ovac,on~s teórico-metodológicas persiguiendo también fines
d1dáct1cos. As1 lo expresa el autor cuando, con Dámaso Alonso
afirma que "la crítica literaria debe ser y es pedagógica" (p. 61 ). '

En cuanto a las renovaciones, las identificamos en la
intención didáctica de Rangel Guerra, pues en la Introducción
advierte que, salvo el primer ensayo, los escritos que conforman la
primera parte del libro ''fueron producto de las lecturas y estudios
requeridos para los cursos en la Facultad de Filosofía y Letras";
y al leerlos constatamos que esa intención didáctica va más allá
de las aulas. En todos sus ensayos parece poner en práctica la
convicción que presenta explícitamente en "Raúl Rangel Frías,
humanista", donde se refiere al valor de la palabra emitida con fines
didácticos:
"La generosidad del magisterio radica en su capacidad para crear en
los demás la inclinación a descubrir por sí mismos lo que es el objeto
de la enseñanza; en el encuentro de maestro y alumno, la docencia
como actitud del espíritu hace posible en quien la recibe no sólo la
transmisión del saber y la cultura, sino también el surgimiento de las
actitudes individuales, para alcanzar la posesión del conocimiento. Esta
forma de comunicación y creación, una de las más altas de la conducta
humana, se sustenta en el valor de la palabra..." (pp. 215-216).
"Tuve el privilegio de asistir a las primeras lecciones de filosofía que
impartió Raúl Rangel Frías. (...) Asistíamos al ejercicio de la palabl8
en la conducción de las ideas, para integrar la teoría en su sentido
original de contemplación, mediante el pensar discursivo". (p.215).

Esta convicción marca el tono didáctico que disimula en uno de los
ensayos la orden de autoridad, mediante el uso de un nosotros
inclusivo:

Otra acepción de ,~novaciones corresponde, en la perspectiva
de Rangel Guerra, al obJeto de estudio de la historia de la literatura
(p. 11_5}, a sus _transformaciones en su estrecha relación con los
cambios de la vida:
•... la his~oricidad de la técnica y las formas literarias (están) sujetas
n~esanamente a la experiencia vivida. Puesto que ésta es el
ongen de_ toda la li~era~ura, los cambios y los procesos en los que
se va h~c1en_do la vida imponen al lenguaje Yla construcción de las
obras h_te~ana~ las transformaciones que hacen posible en ellas
la extenonzac16n Yobjetivación de la realidad interna y externa del
hombre" (pp. 118-119).

Por ~uestra parte, identificamos las renovaciones en la aportación
del h~ro .~e Ra~gel Guerra a la crítica literaria. Una importante
contnbu~ion al genero ensayístico consiste en la descripción puntual
~~e realiza el_ autor d13 los rasgos formales de la poesía y la novela.
muy creativo su descubrimiento de dos recursos estilísticos de
Bias de Otero:
•

"recordemos, como se afirmó, que la poesía se alimenta de la
vida, que las vivencias ~ontenido y actitud al mismo tiem~
son las que se expresan poéticamente: recordemos también 18
insistencia de Dilthey sobre la estructura de la conexión psíquica.
en la que percepciones, representaciones, sentimientos, se
afectan y modifican entre sí; unamos a esto las característiCII
propias del poeta que se traducen en una energía y una tuerza
propias para evocar y reproducir imágenes y estados de ánimo; Y
volvamos a los círculos afectivos, para detenernos en partic~
en aquellos que responden a los sentimientos que resultan del
percatarnos de las propiedades generales de los movimientol
de la volJntad, experimentando su valor, y en los que surgen di

•

"la intro~isión, .ª la mitad del verso, de un elemento aclaratorio
que enriquece_ inesperadamente el significado y a la vez da un
tono_ de voz viva al poema (...),siempre cumple la función de
pr_ec1sar (a veces con choques de conceptos) lo que deja huir el
mismo lenguaje" (p. 145);
la r~iteración, que adquiere nuevas tonalidades significativas al
aplicarse a un "no quieres, expresado en tono familiar después
de los verbos enfatizados con el pero que les antecede" (p. 147).

utir
Asimismo, describe con precisión "los procedimientos que
a rza Bor~es en sus cuentos para imponer en ellos otra realidad":
) el sueno; b) una percepción donde cada cosa es centro de

a=

�134 / facuitad d1 filosofia yletras

=

1

todas las demás; c) la alteración de los sentid?~ Y la memoria;
y d) el trastocamiento de leyes del universo f1s1co Y d~I ?rden
temporal (pp. 188-195). La descripción de estos_ proce~1m1entos
sustenta la tesis de Rangel Guerra acerca de la umversahdad en la
obra literaria, que en Borges: "es la suma que nos_da ~I ~roducto
extraño y singular donde conviven vigilia y suen~, f1cc1?nes e
invención, imágenes y alegorías que encubren las incógnitas del
hombre" (196).
Rangel Guerra renueva además el estilo en el género del
ensayo, mediante una prosa nítida que recuerda la de Alfonso Reyes,
y la introducción de aliteraciones: Lope de Vega, ~t~ po~ular;
Lope de Vega, poeta delicado; Lope de Vega, poeta religioso, L?Pt
de Vega, poeta vivo. Este recurso retórico da a los ensaY?s un tinte
poético que se complementa en uno de ellos con la inclusión de ~na
carta dirigida por él, un escritor, a Andrés Huerta, un poeta. el
tratamiento estilístico borra así las distinciones entre los géneros
epistolar y del ensayo.
Las renovaciones estilísticas se corresponden con_ las
logradas en el manejo temático. El acierto en ambos planos conv,e~
al conjunto de ensayos en un texto de crítica literaria con u_n mensa¡e
global coherente. Al apegarse con ciertas renova~1ones ~ la
estructura de los Diálogos, de Platón, el ensayo homónimo del hbro
inicia una puesta en escena donde la protago~ista. es la palabra.
Sin más preámbulo que la advertencia de que el diálogo hace ya
tiempo que comenzó" (p. 17), los DI_ALOGANTES _entablan el debate
sobre la tesis que al fin resulta meior sustentada.
El suffealismo no constituyó una revolución detJk:!O a la ~1111
equivocada de sus defensores, quienes se propusieron "mod!fical
fa sociedad por la liberación del sueño, cuando lo 9u~ ~ebi~
buscar fundamentalmente fue la transformación del individuo •

En cambio la antítesis sobre "la posibilidad d~ que la palabra ~ya a
la cabeza de las revoluciones• se expone sm fuerza persuasiva Y
queda abierta, como en los encuentros de los discíp~los de S~rates,
para ser discutida en nuevos acercamientos, ~ as, lo anuncian los
dialogantes al despedirse: otra noche prosegwremos (p. 22).
En el resto de los ensayos el autor, Rangel Gue~a reanuda
el diálogo en una polifonía que introduce posturas de filósofos ~
críticos que se ocuparon, como él, de definir la naturaleza de

Universidad Autóno1a de luevo león/ 135

creación y de la obra literaria. Retoma sus voces en citas del discurso referido directo o indirecto o bien en reminiscencias de sus
lecturas anteriores, y las entreteje con su propia voz, constituida
en la del DIALOGANTE PRIMERO que inicia la renovación del
debate teórico-argumentativo y dirige las intervenciones de los
participantes.
La confrontación de posturas parte de una tesis que, como
exige la dialéctica, corresponde a la antítesis del encuentro anterior:
versa sobre el valor de la palabra para motivar cambios en la sociedad.
Se cuestiona, por una parte, la posibilidad de que la historia de la
literatura se asimile a la Historia, y, por otra, la validez de ciertos
tratamientos de la relación Literatura-sociedad, que Rangel Guerra
interpreta como influencias: de lo social en la creación, y de lo social
en el lector y, a la inversa, como influencia de la literatura en la
sociedad (pp. 46 y 61-66).
Mediante argumentos que sustentan la nueva tesis, el autor
propone que la sociedad influye en la creación literaria al entenderse:
la obra como reflejo de su tiempo (p. 50) en su aprovechamiento del
valor literario de la realidad que se constituye en "alimento• para el
manejo de asuntos (p. 54); la obra como producto de una herencia
literaria, en la consideración de sus antecedentes en estilo o en su
atmósfera, y en el tratamiento de "temas• (pp. 58-59); y la obra como
producto de la circunstancia social inmediata del autor(medio familiar,
circulos sociales, etc.). Rangel Guerra retoma en forma preferencial
esta última concepción para apoyar su postura, como se comprueba
enseguida:
"El escritor, ínconscientemente a veces, y otras con plena visión
de lo que hace, utiliza sus propias y personales experiencías, sus
recuerdos y su pasado personal para armar sobre ello su obra... •
(p. 54);
•...afirma Dílthey que aquello de lo que se alimenta la poesía es
una 'facticidad histórica'": "la técnica poética se halla condicionada
históricamente· (p. 79).
"Según, Dilthey, todo proceso que se realice en la psique (en la
conexión psíquica) es casi siempre un proceso de formación"; los
procesos formativos: no se limitan a diferenciar, difundir, relacionar,
acarrear a la conciencia o desplazar de ella representaciones fijas,
sino que tienen por consecuencia cambios en estas percepciones
(Dilthey, p. 39 citado por Rangel, p. 81 ), por tanto: "si aplicamos
estas peculiaridades de los procesos formativos (... ) a la ficción
literaria, encontraremos en el fondo que el hecho de que en los
procesos normativos se constituyan los contenidos a pertir del
material de la experiencia, no significa sino que esa ficción (Dilthey
la llama fantasía creadora), emerge de la realidad, parte de ella y
con sus elementos se elabora" (p. 82).

1
=

�13&amp; / facuita~ de filosofia yletras

Universidad Autóno1a de luevo león/ 137

=

1

Por otra parte, mediante su propuesta sobre la influencia de la
literatura en la sociedad, Rangel Guerra establece que ésta
puede darse: a) en función del carácter d~ la obra; b) por ~nfluena_as
que modifiquen la estructura de una soetedad, o c) por m~uenaas
que modifiquen el gusto, la sensibilidad,_ la concepción o el
reconocimiento de ciertos valores en una sociedad (pp. 46 Y 69-70).
Concluye que la literatura puede influir socialmente sobre "situa~ones
donde operan juicios de justicia o injusticia, verdad o engano"; Y
añade:
"Pero aquí1 quizá para llegar a estas concepciones, el hombre ha
unido la 1iteratura a otras manifestaciones humanas, y
probablemente estos grandes giros que pueden operarse en al
individuo -y la sociedad· se deben más bien a todo un trasfondo
cultural, del que la literatura sólo es una parte• (p. 71 ).

En contraposición aparece la antítesis, la defe~sa de la l(te~tura
como fenómeno independiente, capaz de explicarse a s1 m1~a
por su carácter de unívoca y universal, más que de producto sooocultural. En defensa a la inmanencia de la Literatura, el autor presenta
argumentos como:
.
.
- el lenguaje literario impone "la necesidad de mane¡arlo
los métodos que le son propios, auxiliándose de la crítica,
la filología y la estilística." (p. 43),
- la naturaleza y condición de la literatura es "el acto creador
mismo" (p. 50);
- "la obra literaria se desprende por propio impulso de lo real,
se eleva sobre lo que fuera el origen de sus asuntos, para
superar todo esto y mantenerse válida a pesar de tener
fuertes lazos que pudieran atarla a la realidad" (p. 57).

?O"

y en apoyo al carácter de universalidad en el mensaje literario:
-

-

el autor afirma que "sí hay leyes de validez universal que
determinan tanto la creación como la impresión estética, Y
si bien la técnica poética responde a las ondas y movimientos
de cada época y lugar, de la naturaleza humana surgen
principios que rigen el gusto y la creación de u~ "!~
universalmente válido y necesario como los pnnc1p1os
lógicos rigen el pensamiento y la ciencili' (Dilthey p. 52,
citado por Rangel, p. 89);
.
ante la pregunta "¿Por qué la obra poética posee validez
universal...?" Rangel Guerra responde:

-

-

"porque en todo hombre en que se produzcan semejantes
procesos (los pro~sos formativos propuestos por Dilthey),
se puede reproducir la obra y gozarla" (p. 95);
Sostiene que la poesía va de la vivencia individual a su
proyección social y de ahí salta a las dimensiones de lo
universal-humano. De ahí que insista en referencias al
hombre en su perspectiva más amplia, como las siguientes:
a) "César Vallejo, cargado de dolores y de penas, pudo
tender sin embargo sus manos hacia toda la humanidad
porque(...) en su propia carne sintió la injusticia en que
transita el hombre" (p. 132);
b) mientras Antonio Machado representa "un pensamiento
y una actitud orientados hacia su patria y sus problemas
fundamentales", Otero "canta definitivamente para el
hombre" (p. 163).

La síntesis es planteada por el autor en el ensayo de 1979, donde
distingue la epopeya medieval de la novela contemporánea y, en
referencia a la tesis sobre las posibilidades de la palabra para causar
cambios sociales y a su antítesis, no se remite a "posibles influencias
de lo social en la creación literaria", sino que afirma, en una
modalización asumida en el discurso: "en el extremo opuesto de la
epopeya, la novela actual no hace sino testimoniar la circunstancia
de nuestro tiempo (p. 118)"; ofrece "la representación de nuestro
tiempo y la realidad de nuestra condición" (p. 119).
A manera de reflexiones finales proponemos ubicar
en una nueva perspectiva el diálogo que Rangel Guerra abre en el
~exto. Hasta ahora, nuestra presentación podría sugerir una
imagen del autor, como enfrascado en un debate con los
anunciadores del discurso referido en sus citas, con: Alfonso Reyes,
Ortega y Gasset, Dilthey, Lukacs... Pudiera parecer que ellos son
s~s interlocutores, el Segundo dialogante que responde de
diversos modos al debate sobre variaciones del tema: relación
ltteratura-historia/literatura-sociedad.
Sin embargo, sabemos que en todo el diálogo Rangel
Guerra se dirige a nosotros, sus lectores, con la intención de
movernos a la reflexión y despertar respuestas que continúen en
~títesis-tesis-síntesis-tesis-antítesis... , hasta el infinito, el proceso
Sin fin que es la interdiscursividad. Como interpelados en esta relación

1
=

�138 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 139

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a
=
5

=
=
ffi

comunicativo-literaria, podemos continuar el diálogo pidiendo al autor,
por ejemplo, que así como nos ha motivado para leer las obras de
las cuales se ocupa, nos regale un nuevo ensayo donde sigamos
ilustrándonos en el conocimiento de los poemas de Bias de Otero,
en lo que en su análisis promete tratar en trabajos futuros (p. 174), al
admitir que:
"quedan por estudiar otros aspectos de su poesía(... ): su capacidad
para hacer surgir en su poesía toda la frescura de los viejos nombres
españoles, que ubicados de pronto en estos textos adquieren un extraño
e inusitado poder para manifestar la condición trágica y dolorosa de su
patria y de su tiempo".

Docencia universitaria:
Dilemas, retos
y perspectivas

O bien adoptar una mejor opción: que la lectura de El Testimonio y
las Renovaciones suscite entre maestros y estudiantes de licenciatura
o maestría de nuestra facultad el deseo o la necesidad de continuar
el diálogo utilizando la escritura. Entonces se haría realidad la
sugerencia de Alfonso Reyes citada por Rangel Guerra: "hacer que
los libros adquieran figura semi humana, hablen, conversen, disputen
unos con otros, acaso se enamoren" (p. 229).
En esta renovación del diálogo ensayístico-literario, podríamos seguir reflexionando sobre la naturaleza de la obra literaria e
invitar a nuevos interlocutores convocados por el mismo Rangel
Guerra y también por nosotros. Tal vez cambiarían las preguntas
con base en propuestas: de Jakobson, sobre la función poética; de
Bajtin, sobre la dimensión dialógica de la literatura; de Lotman, sobre
el manejo de símbolos y de la conciencia mítica en el arte y especial·
mente en la literatura, donde, como en los mitos, el tiempo retrotrae
temas y asuntos en repeticiones cíclicas o en espiral, a diferencia
del tiempo lineal en que se presenta la historia; de Duchet, Cros Y
otros estudiosos de la sociocrítica literaria, sobre las posibilidades
de retomar a Lukacs para plantear lo social en la literatura a partir, Y
sólo a partir de la función estética que, como sostiene Rangel Guerra,
no debe nunca desplazarse del primer plano en toda consideración
sobre la creación por la palabra ...
Dado que la realización de un diálogo así tiene como condi·
ción obligatoria partir de la lectura del libro de ensayos de Alfonso
Rangel Guerra, que la Facultad de Filosofía pone ahora a nuestra
disposición, esperamos que todos los presentes hayamos dado
cuanto antes este primer paso.

Ciudad Universitaria, San Nicolás de los Garza, N. L., octubre 17 de 2001

Rogelio Cantú Mendoza

L

as últimas décadas nos han permitido reconocer en los
proyec!~s oficiales_ dos tipos de planteamientos en materia
.
de poht1ca educativa: por un lado un discurso favorable a
!ncrementar la inversión en educación superior, como vía para
impuls~r el desarrollo del país y por otro lado una marcada
tendencia por encontrar una mayor eficiencia en la aplicación de
esos recursos.
Se establecen mecanismos que canalicen recursos en base
a proyectos Y se fomente una cultura de rendición de cuentas
buscando así que no sean sólo criterios cuantitativos los que oriente~
la configuración del presupuesto. Así la universidad tiene que aplicar
sus recursos en forma racional en el ejercicio de sus funciones
sustantivas.
.
Es por ello que desde hace un tiempo los procesos
involucrados en la docencia universitaria se han convertido en
pu~to de reflexión, así la naturaleza de la práctica docente, los
atributos del profesor para su ejercicio y sobre todo los resultados
1

�140 / facuitad de filosofia Yletras

=
m

Unirersi~ad A1t61111 de l1M l1í1 / 141

a

fi

son motivo de estudio y ponderación _de la práctica docente,
propiciando además alternativas de acción para el desa~rollo de
procesos y actualización docente como elementos esenciales del
proyecto de desarrollo institucional.
Se reconocen generalmente dos cualidades fund~mentales en un maestro universitario: que sea expe~o en la maten~ que
enseña y con la formación pedagóg!ca. necesaria para conducir con
éxito el proceso enseñanza-aprend1za¡e.
Lo anterior sin ignorar otras actitudes y valores que ha de
poseer para que en su práctica pueda contribuir a un proceso
formativo integral de sus alumnos.
Pero en este espacio dedicaremos atenció~ f~n~amentalmente a dos requerimientos de la docencia: la d1sc1plma y la
didáctica.
Tener dominio de la materia que se enseñ_a significa_ conocer su estructura interna, sus coordenadas ep1stemol?g1cas y
conceptuales, es decir un dominio material y metodológico de la
disciplina.
La formación pedagógica implica un adecuado _do~inio
conceptual y metodológico de los procesos de aprop_1ac1ó~ o
asimilación del conocimiento por parte de los alumnos y la onentación
0 ayuda pedagógica que se les ha de ofrecer.
La práctica docente como experiencia crítica, de formación
y actualización, contribuye al dominio de estas dos áreas.
Por ello la formación docente ha de ocuparse de esos ~os
grandes ejes o planos de integración en lo conceptu~I y en lo refleXJVO
de autocrítica colectiva, pero también en lo práctico, de todos los
aspectos de la enseñanza.
Coincide este planteamiento con la tesis de Díaz Barri~a en
el sentido de que "contenido y método son dos ~ra~ ~e un m1~mo
problema"' pues el docente además de conocer la d1sc1plma, requier:
de la metodología de enseñanza adecuada para lograr lo
aprendizajes de sus alumnos.

~
Es por ello que, estos dos aspectos referentes a las
disciplinas y a sus didácticas constituyen los ejes principales sobre
los cuales el docente toma decisiones antes y durante el proceso de
enseñanza-aprendizaje y desde luego constituyen aspectos
fundamentales de los programas de formación y actualización
docente.
Son estos dos ejes los grandes estructuradores de la práctica
docente, el qué y el cómo del quehacer magisterial reconociendo
que en el ámbito universitario esto se complejiza con el referente de
las prácticas profesionales.
Se entiende generalmente por práctica docente el conjunto
de actividades que realiza el profesor universitario al planear o
diseñar, ejecutar y evaluar su intervención como facilitador del
proceso de enseñanza-aprendizaje.
Suele reconocerse que en este proceso el docente vive dos
grandes etapas: la preactiva, donde se planea el proceso y se toman
decisiones respecto a los objetivos, contenidos y recursos que serán
empleados en la enseñanza y en la evaluación y en la etapa
interactiva, donde lo planeado y lo no previsto entran en actividad
como parte de la realidad de la enseñanza; las ideas se convierten
en hechos... o en frustraciones, según sea el caso y los resultados
alcanzados.
Por otra parte, en la docencia universitaria se recomienda
que en este proceso de planeación de la enseñanza el docente no
lo realice en forma aislada, sino que lo viva como un proceso de
reflexión y discusión con sus compañeros de academia o equipo de
trabajo, es decir, que la planeación constituya una actividad colectiva
o colegiada.
Esta actividad de reflexión colegiada sobre el currículo, los
perfiles de egreso, las prácticas profesionales y en general el contexto
que condiciona la enseñanza universitaria, hace de la docencia una
actividad crítica.
En algún sentido, pudiera pensarse que la planeación de la
enseñanza universitaria es una actividad en la que no han ocurrido
grandes cambios, sin embargo, puede afirmarse que en el futuro,
este proceso de planeación, ejecución y evaluación de la docencia

�142 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 143

=

1

será condicionado por diversos factores y elementos de la
normatividad que estarán influyendo en estos procesos,
para orientarle en la búsqueda o realización de ciertas prácticas
deseables.
Mencionemos sólo dos elementos que por su relevancia
estarán marcando pautas en torno a la docencia: la figura de los
cuerpos académicos y los programas de estímulos.
En seguida explicaremos por qué, reconociendo al menos
en teoría, hoy aparecen como grandes orientadores de la docencia,
que al aparecer como elementos de estructura organizativa (cuerpos
académicos) o como indicadores de evaluación del desempeño
(programas de estímulos) puedan en proyecto significar una
orientación a la docencia universitaria.
Me referiré en primer lugar a la figura "cuerpos académicos"
y su implicación en la docencia.
El documento normativo del PROMEP (2001) establece que
"los cuerpos académicos son grupos de profesores de tiempo
completo que comparten objetivos académicos y una o varias líneas
afines de generación o aplicación del conocimiento".
En este sentido se reconoce que los profesores de tiempo
completo, en colaboración con los de asignatura, tienen a su
cargo conducir el rumbo académico de la institución, propiciando
la vida colegiada y la vinculación entre la docencia y la investigación.
El PROMEP señala que "para desempeñar adecuadamente
sus funciones, los profesores de tiempo completo se congregan en
cuerpos académicos que les permitan reflexionar y actuar con
eficiencia y rigor intelectual".
Se espera que la importancia de los cuerpos académicos
vaya en aumento y se constituyan en la fuerza motriz de la institución,
garantizando el cumplimiento de los objetivos institucionales Y
enriqueciendo la vida académica, dando así un mayor prestigio a la
institución.

Por otra parte se reconocen tres niveles de desarrollo de los
cuerpos académicos:
-

Cuerpos académicos consolidados
Cuerpos académicos en consolidación
Cuerpos académicos en formación

La diferencia entre estos tres niveles radica o se debe al
perfil de sus integrantes, su productividad y presencia académica
~I grado de desarrollo de sus líneas de investigación, sus formas d~
intercambio a nivel nacional e internacional y la infraestructura con
que se cuente.
El PROMEP orienta respecto a los elementos básicos con
que cuenta un_cuerpo académico, así como la metodología a seguir
pa~ form~r o 1~tegrar un cuerpo que, en buena medida, constituya
la S1sternat1zac1ón de las diversas tareas de la docencia universitaria
entre las cuales se propone un equilibrio deseable:
11

1 La enseñanza (labor frente a grupos).
11
2 La gestión académica (definir rumbos, diseños, operación
y evaluación de programas académicos).
11
3 La generación y aplicación del conocimiento.
11
4 Tutoría y dirección individualizada de estudiantes:
-

Como se ve, la normatividad convoca a que el profesor de
tiempo completo se involucre en el conjunto de actividades
esencial~s. de una institución, de tal forma que se logre entre
estas actividades un equilibrio deseable, pudiendo privilegiarse
la docencia o la investigación según la preferencia del maestro;
lo que sí está claro es que conforme a los planteamientos del
PROMEP el profesor de tiempo completo en la universidad ha de
avocarse a esas cuatro actividades para tener un perfil deseable
y un horario de trabajo acorde a los roles que ha de desempenar:
docente, investigador, tutor y gestor académico.

Para que esto se dé en las condiciones deseables se
requiere desde luego una administración actualizada, con un plan
de desarrollo inclusivo, que contemple la participación de los cuerpos
académicos como órganos que pueden coadyuvar en el sano
desarrollo de la institución, como es el caso de la formulación de
~ o s para FOMES que en buena medida reclama la actividad

1
=

�144 / facuitad de filosofia yletras .

Unile11idad Autdno1a de luevo león/ 145

=

1

colegiada como estrategia de planeación del desarrollo institucional.
La otra vertiente derivada del PROMEP es el programa
de estímulos económicos a los maestros universitarios, cuyos
lineamientos constituyen criterios de evaluación de la docencia
por un lado y por otro indicadores de los elementos que se
han de cubrir en las fases de la planeación y ejecución de la
enseñanza.
En el programa de estímulos se reconocen como criterios
de evaluación: la calidad, la dedicación y la permanencia en las
actividades de docencia.
En lo que se refiere a la calidad en el desempeño docente,
el programa 2001 ha señalado por primera vez en forma pormenorizada los aspectos del "paquete didáctico" que debe utilizar el
maestro, en el cual se citan elementos tradicionales como el programa
o plan de clase (incluyendo carta descriptiva), el listado de recursos
utilizados en el curso y avalados por la autoridad correspondiente
así como un "manual de operaciones" describiendo el conjunto de
recursos didácticos y las tareas en que se van a utilizar, es decir,
que el maestro habrá de documentar todo lo que haga en la enseñanza, para que se le pueda reconocer en el programa de estímulos.
Probablemente esto traiga un resultado positivo en cuanto
al proceso de planeación de la enseñanza, pero también se corre el
riesgo de cuidar más la preparación de documentos y constancias
que la realidad de la enseñanza en sí misma.
No se puede dejar de reconocer que para la docencia
universitaria también son importantes rubros que propone el
programa como la edición de libros, elaboración de materiales
audiovisuales y aspectos de productividad artística o traducción de
libros importantes.
La investigación, las publicaciones y la asesoría de tesinas
continúan siendo importantes factores de evaluación de la docencia
en el programa que analizamos.

Es por ello que señalamos que en el mediano plazo
estos programas ejercerán una influencia importante en la construcción o configuración de la práctica docente universitaria, pues el

pr~f~sor se verá. comprometido a involucrarse en esas cuatro
actividades esenciales: docencia, investigación, gestión académica
y Moría de estudiantes.
O ~ejor aún, que como resultado de la evaluación periódica
~I desempeno del maestro universitario, ese estímulo económico se
,~tegre de manera definitiva al salario, tal como sucede en los
~ste_mas de las grandes empresas que buscan promover la actua!'zac,ó~ del personal, pero también su estatus socio-económico como
rngr~d~ente de un desarrollo personal y familiar favorable a la
creat1v1dad y la superación en el ámbito del trabajo.
~r otra parte, hemos de reconocer que si bien es importante
la planeac,ón de la enseñanza, también es importante advertir que
este proceso de planeación-ejecución no puede ser abordado con
!ª ópti&lt;:8 del control total, pues en la realidad áulica ocurren muchos
imprevistos que no es posible documentar.
En este sentido y sin restar la importancia que tiene la
planeación de la instrumentación didáctica como proceso de
organización de los diversos elementos de la enseñanza y del
~rendizaje, habremos de reconocer que el docente requiere de
libertad Y autonomía para que en el marco del currículo realice su
propio proyecto de trabajo.
Esa libertad es lo que le puede permitir realizar un verdadero
encuadre en sus primeras sesiones grupales y llegar a acuerdos
constructivos con sus grupos, viviendo con cada uno una verdadera
"situación concreta de docencia".

.

7

1programa o la carta descriptiva no puede preverlo todo,
ni aun el manual de operaciones" por lo que será la sensibilidad del
d~nte para motivar a sus alumnos y orientarlos hacia las mejores
actividades que pueda propiciar un aprendizaje significativo.

Por eso "las habilidades básicas de la docencia" que
propone Zarzar Charur, incluyen aquellas para saber motivar a los
alumnos, preparar un curso a partir de objetivos y con un diseño
PBrticipativo de actividades de enseñanza-aprendizaje y un plan de
evaluación coherente; pero todo esto en términos de flexibilidad

'

1
=

�146 / facuitad de filosofia yletras

:!

1

Unive,sidad Autáno1a de luno león/ 147

pues la realidad áulica ofrecerá en cada curso alternativas de acción,
en muchos casos no previstos en un programa.
Si en la actualidad se reconoce a la educación como un
proceso complejo, que se orienta a lograr por los al~~nos cuatro
finalidades: saber, saber hacer, saber ser y saber convivir; ent~nces
tendremos que reconocer que muchos aspectos de la ensenanza
son más bien de tipo cualitativo y subjetivo que difícilmente se pueden
registrar en un "manual de operaciones•.
La enseñanza no sólo se refiere a la transmisión de contenidos declarativos o conceptuales, que quizá puedan ser los ~ás
explícitos en un programa, sino que ~b~én incluy~n contenidos
actitudinales y procedimentales. Estos ultimos requieren de otro
tratamiento en nuestros programas.

1

1
1

1
1
1

I
La parte formativa o de aprendizaje y formación de
actitudes es de fundamental importancia, pero no puede abordarse
de manera simplista, ni puede figurar como registro de una
actividad específica en un manual de operaciones, sino que _se
aborda y se resuelve día a día con la cotidianeidad de la práctica
docente individual, y más aún, por el colectivo de los profesores de una institución. En algunos cursos la diversidad de
criterios favorece la formación del pensamiento crítico de los estudiantes, mientras que un manual de operaciones tiende a la
uniformidad.
Sin embargo, y en otra perspectiva, y en atención a que
como parte de la posmodernidad, vivimos en la sociedad de la
sospecha, y entonces todo requiere ser documentado y ~nstatado
por la autoridad correspondiente, también es comprensible que la
administración requiera la información sobre lo que hace el docente
de tiempo completo.

cinco horas-semana que corresponden al horario de un profesor de
tiempo completo.
Este criterio administrativo es válido y responde según
algunos a la tendencia que en ciertos casos ocurre de sólo considerar como verdadera obligación la presencia frente a grupos, con
lo que de esas treinta y cinco horas, la actividad profesional se reduce
a quince y en algunos casos a menos.
Sin embargo y considerando válida esa preocupación
administrativa también es cierto que un conjunto de tareas requieren
de ambientes más bien flexibles y de autonomía, donde el
docente pueda desempeñarse con libertad; este es el caso de la
investigación.
Por otra parte, y considerando la práctica docente universitaria como una realidad compleja, habremos de reconocer que ésta
se integra y se vivencia en el desempeño de diversos roles, que con
f~~encia rebasan esas cuatro actividades y que por otra parte es
d1fíc,I ponderar para efectos de estímulos o reconocimientos. Nos
referimos a los roles que las prácticas universitarias reclaman al
docente de las instituciones públicas y sin agotarlas se pueden
destacar las siguientes: docente, investigador, orientador, gestor,
asesor, planeador, evaluador, comunicador, motivador y supervisor
de las actividades de aprendizaje.
Es por ello que reconociendo que en términos administrativos el docente requiere justificar sus actividades profesionales
en actividades de enseñanza, investigación, gestoría y asesoría
de alumnos y en relación a un horario específico también es de
reconocerse esos roles que con frecuencia no se plasman en
papeles o constancias, por la complejidad de los procesos que
implican.

Por ello los programas buscan hacer compatibles a un perfil
deseable de docente, un horario que refleje esas cuatro activid~deS
esenciales: la enseñanza, la investigación, la gestión académica Y
la tutoría de estudiantes.

institucional de las dependencias de educación superior.

Se trata pues de que esas tareas se realicen de manera
equilibrada durante la semana laboral hasta cubrir las treinta Y

Conviene entonces orientar los procesos de evaluación o
Ponderación de la docencia conforme a marcos de referencia
~lobalizadores que incluyan todos aquellos aspectos que se ven
involucrados en la práctica de la enseñanza, reconociendo al

Todo esto sin mencionar el perfil político que el profesor

de tiempo completo tiene que cubrir para contribuir al buen desarrollo

1
=

�148 / facultad de filosofia yletras

=

1

Unive11idad Autóno1a de Nuevo león/ 149

=

profesor como profesional independiente (Sancho 1990), es un
profesional reflexivo (Shon 1992) y realiza una función de intelectual
(Díaz Barriga 1993).
Corresponde a la universidad la tarea de crear los ambientes
propicios para que el profesor universitario pueda cumplir sus
actividades con las características mencionadas.
La educación superior del futuro -expresa L. V. Gerstetner
(1996)- reclamará profesores que cuenten con la competencia
necesaria para desempeñar los roles de director técnico más que
instructor, como consejero donde el respeto y la amistad serán la
base del aprendizaje, con dominio sobre los factores de libertad y
tiempo en sus actividades, los docentes como participantes, lo cual
es posible si la institución y los profesores impulsamos la colegialidad,
el trabajo colectivo; también los maestros son líderes asignándoles
tareas y responsabilidades importantes; por otra parte, los maestros
pueden ser actores de sus propios materiales si se les estimula y
reconoce.
Es por ello que la normatividad no debe convertirse en una
camisa de fuerza que inhiba las posibilidades de acción profesional
de los docentes, sino más bien que estimule su creatividad, su autonomía y libertad para emprender formas de trabajo innovadoras.
Recordemos que el trabajo colectivo donde el docente
participe de sus propios acuerdos es lo que propicia los mejores
compromisos con los fines de la institución.

Referencias bibliográficas

García, Carlos M. (1987). El pensamiento del profesor, CE AC, España.
Dlaz Barriga, Frida (1998). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo.
Me Graw Hill, México.
Gerstetner, Louis (1996). Reinventando la educación. Paidós, Espaf'\a.
Delor, Jacquez (1996). La educación encierra un tesoro. UNESCO.
Díaz Barriga, Antonio (1998). Didáctica y Cu"ículo. México.
Zarzar Ch., Carlos (1994). Habilidades básicas de la docencia. Ed. Patria,
México.
SEP- Documentos PROMEP, FOMES y Programa de estímulos.
Fierro, Cecilia (1999). Transformada la práctica docente. Ed. Paidós, México.
Rodríguez Romero, María (1996). El asesoramiento es educación.
Ed. Aljibe, España.
lmbernon, Francisca (1999). La formación del profesorado. Ed. Paidós,
España.
Carretero, Mario (1993). Constructivismo y Educación. Ed. AIQUE-Didáctica,
Argentina.
Hargreaves, Andy (1996). Profesorado, Cultura y Postmodernidad.
Ed. Morata, España.
Postic, Marcel (1996). Observación y formación de profesores. Ed. Morata,
Espaf'\a.

1

�Reseñas
ocumenio

Reseñas y
Documentos

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 151

!;

=
a

Ramón López Velarde:
En torno al centenario
Homenaje en el 113 aniversario

Compilador: Héctor Franco Sáenz

Carolina Farías Campero

Q

uiero iniciar mi presentación con una cita de la conferencia "El enigma de la poesía", dictada por Borges en
Harvard a fines de los sesenta: "Un libro es un objeto
físico en un mundo de objetos físicos. Es un conjunto de símbolos
muertos. Y entonces llega el lector adecuado y las palabras -o mejor,
la poesía que ocultan las palabras, pues las palabras solas son meros
símbolos- surgen a la vida, y asistimos a una resurrección del
mundo".
Hago esta referencia al libro y a nuestra posibilidad
como lectores de revivir una obra porque considero que la
recopilación de artículos en tomo al mundo del poeta a través de
su obra, es un intento de dar forma a homenajes pasajeros para
facilitar nuestro acercamiento a la palabra -o, como dice Borges, "a
la poesía que ocultan tas palabras" con la conciencia del tiempo
transcurrido. Esta recopilación abre caminos de entrada a la poesía
con un buen número de artículos periodísticos. Algunos, simples
notas breves que recuerdan eventos de hace trece años, otros,
biográficos, recuperan los mitos que rodean la niñez del poeta,

=

�152 / facultad de filosofta yletras

=

1

otras más dividen sus etapas de creación y reflexionan sobre los
senderos que lo llevan hacia su propio interior, sobre. las
transmutaciones de la mirada del poeta. Éstos serán una valiosa
guía para acercarnos al proceso de resurección del que habla
Borges.
Así, el libro abre sus páginas con "La suave patria" y concluye
con la reproducción de otros poemas y ensayos de López Velarde.
En medio los ensayos. Estamos frente a relecturas; celebramos
leyendo, ~scuchamos la obra del poeta, damos inic_io a la tarea de
revivir la palabra. Festejamos al recordar otros festeJos, al escuchar
el ritmo maravilloso de los versos de López Velarde, al leer lo qu~ ~
dijo de él, en su época, hace 30, 20 ó 13 años... lo que se escn?1ó,
se publicó, se reimprimió, se recopiló ... Las veredas de la memona o
los caminos para recrear la obra se bifurcan en innu~erabl~s
repeticiones. Ojalá sigamos la recomendación de L_u1s Mano
Schneider quien predicó con el ejemplo: los homenaJes deben
revitalizar, replantear o investigar algo nuevo.
"La suave patria", referencia obligada cuando pensamos
en López Velarde, nos invita, de entrada, a una nueva lectura, ~
pasar por alto símbolos que a fuerza de re~ti~se impid~n descubnr
otros sentidos o proponer interpretaciones distintas. B_elhnghaussen
reconoce: "López Velarde es el único poeta mexicano que ~
considera héroe nacional a causa de su poesía". Como Delacro1x
con su pintura La libertad guiando al pueblo, así, "La suave patria"
es también un himno nacional. Y, al mismo tiempo, en una lectura
propositiva, Verónica Volkow, descubre a la matria en esta patria: "la
mujer deseada".
Enseguida, da inicio el recuerdo de los festejos -otra
celebración convertida en libro- con elaboraciones alrededor
de los mitos que rodean a López Velarde, el lugar de nacimiento: el
escrito, Jerez, confronta al narrado, El Marecito, Tepetongo.. Para
después multiplicar las referencias a la familia: las haciendas, el tirano,
acusaciones y rencores y, frente a ellos, una madre silenciosa a la
que prácticamente no hacen referencia los ensayos. El entorno de
su niñez evoca en los ensayistas paralelos con Pedro Páramo.
Paredes y Salazar, por ejemplo, nos dicen: "Cosas así -reales o
inventadas, consejas o noticias- eran moneda corriente entre los

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 153

lugareños que veían a lo lejos las propiedades y las vidas del clan
hegemónico".
Los primeros poemas recorren la provincia y muestran los
pasos de un poeta que crecerá al dirigir su mirada al interior, al
expresar el deseo reprimido logrará elaborar algunas metáforas
"puras". De la vida a la escena, al cuadro, al poema, López Velarde
reconstruye los "santos lugares" de su niñez.
Destacan en esta recopilación las reflexiones de Vicente
Ouirarte sobre el recorrido de un poeta que va de lo exterior al interior,
un poeta que separa la persona del creador: "Sinceramente pudoroso,
supo orientar las dos alas de su ángel: una para desempeñar su
papel en el gran teatro del mundo, otra para liberar la lucha íntima
que su poesía permite vislumbrar sólo por instantes".
Porque López Velarde, nos dice Ouirarte, "libró sus combates
en territorios más próximos y ajenos: el cuerpo y el alma". Algo que
no había hecho antes ningún poeta mexicano. López Velarde
transmutó esta fuerza en "algunos de los mejores momentos de
nuestra poesía". Como podemos ver en los poemas recopilados en
Zozobra.
Y si bien sus temas son limitados, continuamos hablando
con él, lo cual es -dice Ouirarte- "prueba de que López Velarde
descubrió una manera natural... para enfrentar la poesía a la realidad".
Otro ensayo que sin duda despertará su interés por
conocer más a fondo a López Velarde es el de Gabriel Zaid, quien lo
mira a la luz de la historia, de su historia, y mira los afanes narrativos,
del "hijo pródigo revolucionario" que "Se fue soñando en mejorar las
cosas y ahora teme regresar al pueblo, el edén subvertido que se
calla en la mutilación de la metralla. Teme que ese callar se vuelva
voz, y que lo increpen los espantos, los crujidos, los murmullos de la
casa paterna (su Comala), que los fantasmas familiares pregunten:
¿Y para esto fue la Revolución"?
Y, por supuesto, les recomiendo el ensayo de Paz, publicado
en Las peras del olmo, reproducido en La jornada con motivo
del centenario, reproducido en este libro... Paz cuestiona el
sentido de la relación de López Velarde con la provincia pues
considera que se trata más bien de descubrir la capital desde la

1
=

�154 / facultad de filosofia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 155

:!

1

5
~

provincia, descubrir "al horror, a la sensualidad y al ~cado. Después
de Zozobra. El minutero y El son del corazón -senala Paz- no es
posible reducir su poesía a la ingenuidad fervorosa, pero fatalmente
limitada, de sus cantos a Fuensanta y a la provincia .. ~

Mi padre en
cinco fotografías

El artículo de Paz replantea la relación de López Velarde
con Baudelaire señalada por Villaurrutia: "Baudelaire es un rebelde
y siente la fascinación de la nada, López Velarde un pecador y sufre
la atracción de la carne. El francés es orgulloso y canta a Satán, e~
príncipe de la inteligencia auto~ufi_cien~e: el mexicano no dud~ rn
blasfema y sueña con la renunc1ac1ón final y el perdón postr~~o . Y
después de aclarar la posible relación, ~ás all~ del romanticismo
y el modernismo, Paz se refiere a una mfluenc,a más profunda Y
cercana, la de Laforgue a través de Lugones.
Otra de mis recomendaciones es leer detenidamente y con
la obra poética de López Velarde al lado, el artículo de José Javier
Villarreal pues nos ofrece un análisis acucioso de la obra ~el poeta
apoyado en fragmentos de sus mejores poemas. José Javier habla
de sus recorridos: "Travesía que conformará La sangre devota. Lo
demás, ese recrudecer de la lucha del poeta entre la castidad y la
carne, ese encono del deseo serán Zozobra y los momentos más
finos y lacerantes de Al son del corazónn.
Para Villarreal, la sinceridad del poeta es motor de su
intensidad. Una sinceridad que, "lejos de despojarla de la carga
poética, el impulso lírico... lo entrega y enfrenta a un mundo regido
por la fuerza del arco, por esa dura vigilia del quehacer poético".
Así, para concluir esta presentación que pretende ser un
eslabón más en la cadena que los conduzca a la lectura y relectura,
cito una vez más a Octavio Paz: "La palabra es espejo, conciencia
escrupulosa. Todo lenguaje, si se extrema como extremó el suyo
López Velarde, termina por ser una conciencia. Y allí donde comie~a
la conciencia del lenguaje, la desconfianza frente al lenguaJe
heredado, principia la recreación de uno nuevo. O principia el silencio.
Principia la poesía".
Muchas gracias y mi felicitación a Héctor Franco por
acercarnos a la poesía a través de esta compilación.

Palabras de

Raymundo Ramos

e

onmemorar es recuerdo colectivo para cuyo ritual se
reunen los memoriosos. En este caso, hemos sido
convocados por el Presidente Municipal de Apodaca,
Nuevo León, en la persona de su alcalde el Sr. César Garza Villarreal,
y del coordinador del evento, maestro Francisco Claro Escamilla
Martínez, para dos propósitos casi paralelos: recordar el segundo
aniversario de la muerte del maestro Humberto Ramos Lozano,
oriundo de estos lares, y para hacer entrega este Día del Maestro
de la presea de su nombre a quienes por razones de excelencia se
han hecho acreedores a ella en los niveles de preescolar, primaria,
secundaria y preparatoria.
Ellos son: Blanca Lilia Garza Elizondo, Joel Cortés de la
Fuente, Juan Gilberto García Chapa y José lbarra Martínez. Para
ellos nuestra admiración y gratitud.
Este acto honra a quien otorga la presea, a quienes la
reciben y a quien le da nombre simbólico a este esfuerzo educativo.

=

�151 /faculta~ d1 filosofía ylatras

Universidad Autóno11 de luna león/ 157

:!

1

Por ello agradezco a nombre propio y de la familia Ramos la
fundación de este reconocimiento al mérito docente.
Más que un discurso, habré de leer algunas páginas _arrancadas al álbum privado de la escritura, a las que he denominado:
"Mi padre en cinco fotografías". Son, de alguna manera, un di~rso
icónico de cuya semiótica connotativa quiero hacerles partícipes
para disponer de un documento-objeto, que se aleje lo más posible
de la retórica del elogio.

del papel lustre: es el joven Humberto Ramos Lozano parado en
una ringlera de barriles de petróleo en Chicago, cuando decidió
romper los lazos físicos -no los espirituales- con su familia paterna.
Es demasiado mozo en su apostura de los años veintes, para tener
dedicatoria aquella fotografía de una cámara Kodak de cajón, de
bordes dentados, en la que se le ve desafiante, las piernas abiertas
y las manos asidas a un sombrero de alas flexibles. No, por lo menos,
dedicada a una generación no nota, que él después fundaría en sus
dos ramas (en sus dos Ramos), los Ramos Gómez y los Ramos
Ruiz.

MI padre en cinco fotograffas
LA FOTOGRAÁA

La fotografía es un mensaje icónico coagulado. ~ice sólo_ cuando
se le somete al solvente del texto: la imagen coloidal del nitrato de
plata significa para tantos tantas cosas diversas, que acaba
por no significar nada. Con razón decí~ Roland Bar~hes que,
"cualesquiera que sea el origen y el destino del m~nsaJe, la ~oto,
además de ser un producto y un medio, es también un obJeto,
dotado de una autonomía estructural". No hay, por supuesto, escisión
entre el objeto y su uso, en cuanto el uso determina, en cierta
forma, el método de comunicación con el texto y el texto con el
destinatario: hay, pues, una circulación significativa que marca
el sentido del mensaje.
Me comunico con el aquí y ahora de la instantánea, pero
también con el acuerdo (que retoca la imagen), porque el recuerdo
es fenomelogía del corazón que tiene fijadores distintos cuando pasa
por la experiencia de la vida. Hoy veo con los ojos de ayer; mañana,
seguramente con los de hoy. Me comunico en el tiempo, y aq~í y allá
agrego detalles -tal vez inexistentes en la estructura del obJeto- Y
borro (con el olvido) otros, que me son ajenos, irrelevantes o ingratos.
Esa es la cuestión de la historia.

1
ELÚDER

Traspapelada en los cajones de la herencia (lo que a mí me ha
dejado la información genética de lo •otro"), recobro un cuadrado

Allí está el líder osado, el hombre formado en la libertad
y en la protección de los más débiles; el hombre que se entregó
-en comprensión temprana- a los valores del grupo (de la tribu) por
encima de los beneficios individuales. El joven que se formó en la
dura disciplina del trabajo y cuyo más alto evangelio -en una familia
donde el padre era pastor evangelista- fue la solidaridad de un
socialismo estudiado en los libros y practicado en las luchas obreras.
Fundó, unos años después (1937), el primer sindicato de trabajadores
de la educación afiliado a la naciente CTM, en Monterrey, y fue el
aguerrido secretario general de un organismo sin corrupciones, que
defendía a los suyos. Amigo y brazo fuerte en educación del general
Lázaro Cárdenas. Miembro sin rubores totalitarios, de un Partido
Comunista Mexicano con el que andando el tiempo se perdería la
militancia pero no la emoción doctrinaria.

11
EL MAESTRO

El magisterio fue la norma de su vida. Recorrió toda la escala de los
deberes en el aula y aprendió enseñando (o enseñó aprendiendo)
en todos los niveles de la escolaridad: fue profesor de niños indígenas,
que sólo hablaban náhuatl, allá por Topilejo, cuando aún estudiaba
medicina; director de una escuela primaria; director de la Secundaria
Número Uno, "Moisés Sáenz", en su estado natal; director general
de Bachilleres en la Universidad de Nuevo León, donde reiteradamente se le ofreció una dispensa de trámites para obtener el grado
universitario. A lo que él respondía invariablemente: "Yo ya tengo
titulo, el de maestro normalista, con eso me basta•.

1
=

�158 / facuitad de filosofia yletras

Universidad Autóno1a de luevo león/ 159

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1

Colaborador de don Jaime Torres Bodet en la Secretaría
de Educación Pública, fue director general de Segunda Enseñanza
y al mismo tiempo por invitación de don Raúl Pous Ortiz y del rector
Ignacio Chávez, maestro de Psicología en la Escuela ~aciona! Pre~ratoria; al lado de Eugenio Méndez, director del Instituto Pohtécrnco
Nacional, reformador incansable de la educación técnica. Más tarde,
inspector escolar del Estado y de la Federación; fundador de la
Normal Superior de Monterrey y de la Universidad Regiomontana.
Escritor en todos los espacios pedagógicos del periodismo regional
hasta donde le alcanzaron los ojos, ya prácticamente ciegos de
lecturas.

de Gobierno en la administración del licenciado Eduardo Uvas
Villarreal. Ramos Lozano había sido presidente del PAi estatal, pero
saboteada la precandidatura de Uvas, renunció y se puso al frente
de la candidatura independiente. Derrotado por la maquinaria oficial,
se le "invitó" a salir del Estado. Le bloquearon las fuentes de trabajo.
Se iba entonces a las "piscas" de Matamoros y La Laguna -pesador
en los campos de algodón y alfabetizador de campesinos- pero no
abandonó nunca sus lares estatales. Después vino lo de la Fundación
del Modelo de Enseñanza, con una leyenda pestalozziana: •Non sibis
sed suis' ("Nada para nosotros, todo para ellos"), de larga resonancia
en las recientes luchas de las cañadas chiapanecas.

La fotografía que yo guardo en el recuerdo, lo muestra vestido
de blanco con suéter de cuello de tortuga, en una ceremonia a la
bandera en el patio de tierra, rodeado de su cuerpo docente en la
Escuela Modelo, de Piedras Negras, Coahuila. Era aquel fervor
provinciano de la educación cívica de los niños, que no lo abandonó
nunca. Con ellos jugaba -deportista declarado- basquetbol Y
enseñaba História de México. En memoria de aquélla fundó el
Instituto Modelo de Enseñanza en Monterrey, donde por las noches
de calor infernal, en camiseta, aprendía mecanografía en una
máquina destartalada para enseñarla al día siguiente a sus alumnos.
Es fama que si algún maestro faltaba, él lo sustituía, lo mismo en la
clase de Matemáticas que de Español, de Inglés o Geografía.

Cuando Uvas, ahora sí candidato del partido oficial, hubo
menester de un hombre probo pero con los "pantalones bien fajados",
lo hizo secretario general de Gobierno, y en sus ausencias, por
mandato de la Constitución, gobernador provisional. Ramos Lozano
seguía siendo un maestro rural, que impartía justicia ranchera y se
carteaba con el magisterio nacional, don Rafael Ramírez a la cabeza,
José Santos Valdés y Luis Álvarez Barret, entre muchos con quienes
mantenía vivo el coloquio de su eros pedagógico. Abría escuelas
como el ejemplar Centro de Educación "Torres Boder; fundaba
normales y defendía los derechos de jubilación y las mejoras
salariales de sus maestros.

Cuando quisieron correr -por razones políticas- al profesor
Othón Salazar (líder del movimiento magisterial) de las clases que
impartía, el profesor Ramos preguntó a los burócratas la causa
académica de tal decisión y, ante el silencio de todos, se levantó de
la junta y dijo el dictamen conclusivo: "Señores, causa cerrada. El
profesor Salazar sigue dando sus clases".

Uvas nunca quiso un colaborador obsecuente sino un
reformador de las prácticas sociales y así tiraron, durante toda una
administración, entre amenazas de renuncia y discrepancias, la razón
por delante, la lealtad por lema. El recuerdo ennoblecedor.

IV
EL PADRE

111
EL POLÍTICO

El mensaje fotográfico es un mensaje continuo, sin más código
que su complemento polémico en el texto. Ramos Lozano
entrega ahora diplomas de terminación de cursos a los alumnos de
la Escuela Normal Superior de Nuevo León. Es secretario general

Alguna vez dije en un homenaje que le ofrecían al maestro
Ramos Lozano (benemérito no sólo de la educación estatal sino de
la brega diaria) que para alguien como yo era excesivamente fácil y
terriblemente difícil ser hijo de tal padre. Porque bastaba para ello
no traicionarlo ni traicionarse. Anteponer el ejemplo al elogio y la
acción a las palabras.

a=

�160 / facultad de filosoffa yletras

Universidad Autóno1a de luna león/ 161

:!

1

Así me educó -así nos edu~ en esa lejanía imparcial
de la libertad vigilada. Porque sabía que toda libertad implica
compromiso y la decisión madura es responsabilidad de conciencia
y vínculo social. No hay, finalmente, distancia para quien piensa
en el bien de los suyos, ni amor bien cultivado que cese con el
tiempo.
A base de fotografías -pensaba Robert Curtius glosando a
Malraux- cualesquiera puede componerse hoy un "museo
imaginario". La fotografía es a las artes plásticas lo que la imprenta
a la literatura: un reproductor de memorias y de sensaciones. Yo
tengo la foto suya -la del maestro Ramos- en mi escritorio de trabajo,
vigilante y atento a su lección pedagógica: "Sean lo que quieran,
pero sobre todo sean hombres de bien". Esa ha sido la consigna
familiar. Luce, sobre el vidrio y la madera pulida, un tanto impasible
en su robusta ancianidad el hombre que supo cumplir -entre caídas
que eran triunfos y triunfos que se diluían en modestias-su vocación
de hombría de bien.
La elección de su muerte fue la simple paciencia de su
corazón vigoroso, en espera del regreso del Hijo Pródigo, para que
éste le dijese adiós al hombre de quien tantas veces se había
despedido, sin haberse ido nunca de su lado.

V
RETRATO DE GRUPO CON PAISAJE

Roland Barthes decía en su magnífico discurso fotográfico, La
cámara lúcida, que en ese tránsito del sujeto por convertirse en objeto
de sí mismo, el fotógrafo debe luchar tremendamente por no caer
en la "microexperiencia de la muerte", para que su reproducción no
sea un mero acto de embalsamamiento.
Esto es verdad, pero no toda la verdad. Yo diría que hay
un proceso inverso, en que la lucha es para sacarla de su estatismo
de "pose" funeral y ponerla en vital movimiento. Esto se logra
mediante el accionar del recuerdo. El recuerdo (recordis, volver a
pasar por el corazón) es un acto retrógrado: un camarógrafo con

1
r:
la objetividad de su máquina colgada al hombro, disparando el
obturador de su avidez en el tiempo.
Pero la memoria es también un esfuerzo cinético, que le da
calidad y calidez al objeto retratado y entonces las placas fijas se
transforman en película cinematográfica y el contenido de la historia
-la diégesis que contar- es más rica en experiencias de lectura,
porque anima la infinita quietud de la muerte con el color local del
hecho que se evoca.
En algún escrito, Franz Kafka decía que el hombre empieza
a vivir después de su muerte. Ello es rigurosamente cierto, porque
es entonces cuando logra realizar todas las posibilidades de su
ser virtual, porque en él se desarrolla el modelo de su eticidad
sin quebrantos y ya es posible medirlo no sólo en su latitud
humana sino en la multiplicidad profunda de sus pensamientos y su
obra.
El texto poroso y mate del papel fotográfico aprisiona,
de esta manera, la prosopopeya fundamental de animar lo
inanimado; esto es, la "portentosa vida de la muerte". El en sí
absoluto en el otro relativo, que establece las condiciones proyectivas
de su desarrollo: del individuo al ser social, del ser social al
símbolo, y de la unicidad del símbolo de nuevo al acomodamiento diverso de los muchos donde se realiza la reproducción
paradigmática.
Así creo ver yo la operación del estarcido colorístico sobre
un "retrato de grupo con paisaje". El paisaje es, desde luego, la tierra
áridamente industrial de los hombres del esfuerzo: el desierto
norteño y su textura humana, Nuevo León, el municipio de Apodaca
Yla prospografía y la epopeya de sus actores laboriosos. Ésta y no
otra, es la imagen de la productividad social (la fotografía del grupo)
donde la sola co-presencia obliga a la fidelidad de sus integrantes y
a la emulación de las acciones: todos son uno, porque participan del
punto de vista que los unifica, donde el todo es siempre mayor que
la suma de las partes. No de otra manera veo el devenir de las
generaciones: como una idea que se despliega en el tiempo y forma
la teoría del conjunto.

�162 / facultad de filosofia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 163

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ti

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~

Al centro de esta instantánea de eternidad, Humberto
Ramos Lozano, dándole cohesión a la familia magisterial, que se
unifica en torno al grupo de trabajo. Así lo vemos nosotros. Pero
de algo estoy seguro: así habría visto Ramos Lozano a los maestros
que hoy reciben la presea de su nombre (y en ellos a todos quienes
ellos representan), como a los brazos robustos de un mismo
árbol educativo, bajo cuya sombra se acogen los discípulos, que
hoy reciben el beneficio que mañana ellos habrán de transmitir a los
que vienen. Reproducción y productividad social -lo que debe
conservarse de los bienes de la cultura y lo que ha de cambiar en
aras del progreso- son los bienes pedagógicamente protegidos y
cuidadosamente custodiados por la educación y por la escuela.

El Caldero ciego
de Silvia Pratt*

Una fotografía de grupo con paisaje, no sólo para el recuerdo
sino como el testimonio de un compromiso con la formación del ser
humano. El vivo sigue creciendo hacia su muerte; el muerto sigue
creciendo hacia su vida: ambos son uno y el mismo en el trayecto de
un tiempo recorrido en dos sentidos distintos, pero en cuyo cruce se
delega la estafeta solidaria del amor, que es vida que madura en
una eternidad de momentos compartidos.

Carlos López
Muchas gracias.

e

aldero ciego es un extenso canto circular omniabarcante,
recuento de la difícil relación con Dios, principio y fin.
Todo lazo afectivo está marcado por la dualidad y en estos
versos son notables las aparentes contradicciones que forman
el universo: el asombro por el misterio, la intensa vida que refulge
en el colibrí, la incomprensible divinidad, la impotencia ante el
destino, la brutalidad de la ley suprema que nos va sumando
pérdidas. La conversación con Dios es incesante, pero a veces Él
parece no estar y ese diálogo se convierte en un monólogo huérfano,
en un aterrador encuentro con su ser, su yo. Silvia Pratt alaba y
blasfema ante la batuta mayor, reconoce la ternura y la presencia de
la muerte; siente la necesidad de lo eterno y no se resigna ante
cada orden divina; desciende, alcanza la profundidad que va más
allá de la apariencia. Para ella, cada flor, cada esplendor de la
naturaleza es un acontecimiento metafísico. La poeta no hace
concesiones, coloca en la misma altura la emoción y el oficio y logra
conjuntarlos en poemas inquietantes que, sin duda, resonarán en la
conciencia del lector más exigente.

* Silvia Pratt, Caldero ciego, Editorial Praxis, Colección Dánae, México 2000,
78p.

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�164 / facuitad de filosoffa , letras

Universidad Autóno1a de luna león/ 165

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1

Habituados a vivir en un mundo fragmentado y lleno de
imágenes que nos agobian, un libro como el de Silvia Pratt desconcierta. La poeta propone un orden. Este poema abarcador contiene
el equilibrio del universo y de una vida.
El ser humano es la criatura rebelde de Dios, los hombres y
las mujeres son sus hijos inquietos puesto que siempre preguntan,
refutan, alaban, blasfeman. La voz poética hace las grandes preguntas que todos nos hemos hecho en algún momento de nuestras vidas.
La lucidez y la sensibilidad son el lado terrible del hombre y sus
debilidades mayores son pensar y sentir. Caldero ciego es un poema
del espíritu y como tal es ambicioso; sin embargo, como pocas
empresas artísticas, ésta cumple su ambición. En este libro estamos
incluidos puesto que cada uno siente el hambre de Dios, esa hambre
nunca satisfecha de no vivir en la orfandad.

La poeta nos adentra en la cotidianidad de una existencia y
esta existencia es intensificada por la palabra. El trayecto metafórico
comienza en la infancia, en la posesión llena de colores que hace la
vida de esa voz poética. También, desde ese primer asomo, está el
destino, la cruz de ceniza en la cabeza y el miedo ancestral a la
noche, el temor primario que nunca desaparece.
Toda relación es un combate y a veces el vínculo con
Dios parece no tener término medio, entonces es una pasión que
va del "ropaje de cuervos" a los "ingenuos colibríes". El yo poético
se asombra lo mismo del fulgor de la vida que de la negritud
de la muerte. Por este sendero nos topamos con la "lujuria del follaje"
y con "el terror funerario de la estrella", es decir, con la dualidad
incesante. Silvia Pratt construye círculos dentro del círculo.
Caldero Ciego atesora todos los ciclos de la vida: la infancia,
el amor y el desamor, la maternidad, la muerte, la relación con la
naturaleza, el sentimiento religioso. Los destellos de felicidad son
pocos, pero cuando aparecen son magníficos descansos de la
angustia existencial:

La antorcha del Amor
nos encendió el camino
y abrasamos
todos los siglos en un instante.
Una constante de este poema es la conciencia de lo efímero y a la
vez el apetito de eternidad. Como Sísifo, el espíritu humano insiste
en trabajar, en dejar huella, en crear; anhela, como la poeta escribe,
"cincelar estrellas". Los momentos Irreverentes poseen en su entraña
el respeto a Dios porque él es quien anima todas las criaturas, él da
calor, prodiga milagros, él decide; por esa razón en la vida no hay
fórmulas y "los dogmas del universo se derrumban". Lo más desgarrador sucede cuando Dios no está, cuando no acude al llamado y
duerme en otra parte. Por eso su existencia es incomprensible como
lo es el universo y su secreto orden.
Sol sin eco, la noche más arisca.
Un día sin Dios es un día sin sonido,
un día sin nombre.
Vivir aterrado en un eclipse.
Basta leer unos versos para darse cuenta de la vasta cultura de la
autora; ciertas líneas recuerdan algún poema prehispánico que dice:
"Como una pintura nos iremos borrando".
Así, Silvia escribe:
"Un día se borrará mi imagen de este mundo,
un día se fundirá en el universo".
La poeta le da su justo lugar a las palabras. No hay nada titubeante
en este libro, por el contrario, hablando estrictamente del oficio,
encontramos guiños, innumerables recursos poéticos, una estructura sólida y todo esto con una musicalidad delicada y un potente
tono elegiaco. De Juan José Arreola es la reconfortante idea: "Me
desconsuela la literatura cuando tiene plomo en vez de la materia
paliptante del lenguaje imantado. Es bello sentir que en el caos de lo
lingüístico el espíritu traza sus directrices entre valores sintácticos
conductores de alta tensión: renglones por lo que corre algo
verdadero". Así, en la savia que corre por los laberintos de este
poemario se siente el olor de sabiduría, de esencia vital.

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�166 / facuitad de filosofía yletras

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Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 167

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Silvia aprendió las enseñanzas de Rilke que dice: "Ser
artista es crecer como el árbol que no apresura su savia [... ]
Porque el estío vendrá. Pero sólo llega para aquellos que saben
esperarlo, tan tranquilos y abiertos como si tuvieran ante ellos la
eternidad".

La disputa frente
a la divinidad

Caldero ciego es uno de esos libros asentados en el tiempo
y que dan fruto a su debida estación. Por eso el lector no se defraudará
y podrá albergar en su pecho, durante mucho tiempo, la emoción
que estos versos ofrecen.

ÓscarWong

''L

íbreme Dios de mí/ igual que me he librado de Dios",
exclama Jaime Sabinas, nuestro Sabinas, quien se
pasó toda la vida disputando con el viejo sordo, manco
de cien ojos. Y Silvia Pratt, en este libro que ahora nos convoca, no
se queda a la zaga: se enfrenta a Dios, Bendito sea, en una nueva
versión del Libro de Job, aunque conviene precisar que la poetisa
no ha caído en desgracia, como el hombre justo que ahora nos sirve
de referencia.
Caldero ciego es la metáfora del desamparo. La respuesta
que un espíritu sensible tiene ante la adversidad, ante las injusticias
del mundo, ante lo terriblemente limitado de la existencia. Un cuerpo
endeble, que padece los rigores del clima, los embates del tiempo,
de la enfermedad, de la muerte, encierra un espíritu vigoroso que
aspira a palpar la Luz. Y en esta contradicción los hombres se han
enfrentado al infortunio. Y el saldo no puede ser otro: la orfandad, la
desdicha nos rodea, siempre. Y aquí conviene recordar otra gran
enseñanza, otra expresión contundente: El desamparo que es ser

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�168 /facuitad de filosoffa yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 169

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hombres, la gloria de ser hombres, como expresara Octavio Paz,
otro poeta añorado, en Piedra de sol. Silvia Pratt, en este primer
libro publicado, aunque no el primero en el orden de producción, va
hilvanando su encuentro-desencuentro con la Divinidad. En este
recorrido busca a tientas, como una hada cegada por la luz, como
una joven hechicera, inexperta, frente a un Dios, Bendito sea, que
se yergue en todo su poderío.
La existencia, ciertamente, es como un caldero, donde
se cuecen los yerbajos de la sabiduría, de la cordura, de la inspiración.
Pero, ¡cuidado!, la vieja Cerridwen acecha en cada leño encendido,
en cada pócima que hierve. Un caldero que de cuando en cuando
arroja sus gotas mágicas para que los hombres probemos de este
brebaje, dulce como la miel, pero cuando llega al estómago es
amargo como la hiel. Y la enseñanza es terrible: los hombres venimos
al mundo totalmente indefensos. Desamparados, huérfanos de
Dios. Y muchos se someten a este designio con mansedumbre.
Otros, como León Felipe, buscan un buen tabique para arrojárselo
a la frente. Aunque ese Ser Devastador permanece inmutable.
Para muchos Dios, Bendito sea, es una referencia. A veces
adquiere formas reflexivas. Y el Misterio se yergue en toda su
majestuosidad.
Silvia Pratt pretende disputar con Él, desoyendo los
consejos del santo Job: no es de sabios contender con Dios, nos
recuerda. Pero la autora se suma a estos hombres valerosos y
ofrece su propia respuesta. Con precisión y oficio, con imágenes
reveladoras, Silvia Pratt deambula entre la ternura y la ingenuidad,
entre la rebeldía y la reverencia, entre la expresión de una creyente
y el casi menosprecio de todo gnóstico. Pero a veces la emoción
es contenida, como si la autora buscara no el enfrentamiento
directo, sino pretendiera disculparse ante esta insurrección
manifestada. En este orden de ideas Caldero ciego ofrece dos
vertientes: una visión genésica, adámica, frente a la disgregación
espiritual, cuasi lingüística, producto del castigo por erigir este cántico.
Génesis y Torre de Babel: intencionalidad de origen y desventura
acumulada. Silvia Pratt, ante el fragor de la materia, simplemente
exclama:
Abismada en el ritual del mundo,
la liturgia del vivir me acosa.
(p. 52)

Caldero ciego es un cántico emocionado, intencionado. y por
sobre, t~das las cosas ofrece múltiples lecturas. Búsqueda
metonim,ca, la profundidad de su significado inquieta, aquieta. El
Logos resonando, vibrando una y otra vez. Pero también el suspiro,
el balbuceo, la suave brizna que toca los páramos del espíritu. Por
algo los israelitas han temido a esta presencia majestuosa. y el
Nombre aún nos aterra. Resignación y mansedumbre o rebeldía e
!mprecación. Cualquiera que sea nuestra respuesta ante esta figura
inconmensurable, ante esta presencia perturbadora, será válida
puesto que la tolerancia es, ahora, el signo de los tiempos. Silvia
Pratt se entrega a la Poesía, a la imagen sensitiva del individuo ante
la _fatalidad. Y enhebra su respuesta -en palabras que ahora hago
m,as- con meditada sumisión, con premeditada sabiduría:
Desparrama el aire un vaho nauseabundo.
Cuando se acerque junto a mf la muerte,
¿en dónde yacerá mi rostro inerte?
Cuatro velas alumbran el trasmundo.

Me encamino hacia allá cual vagabundo,
devoro mi destino a paso fuerte.
Las líneas de la mano son mi suerte
y arropan las argucias de mi mundo.
Mi silencio, un puñado de ceniza.
Quizá no queden huellas de mis pasos
ni el eco de mi sombra escurridiza.
Necio crespón albergará tus brazos.
En tus ojos mi imagen se eterniza:
ni la muerte separa nuestros lazos.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 171

Villaldama: A 311 años
de su fundación*

María Luisa Santos Escobado

H

oy Cinco de Mayo de 2001, es un día de fiesta nacional,
de gloria y de gran trascendencia histórica para nuestro
pueblo, porque forma parte de los festejos de los 311
años de la fundación del Real de San Pedro de Boca de Leones,
hoy Ciudad de Villaldama. Además como parte de los mismos, la
presentación del trabajo La Minarla en Villa/dama, era una cuestión
de honor y de principios, el rescatar la historia de las minas, pues
esta actividad justifica y explica la fundación del Real de San Pedro
de Boca de Leones.
En el año de 1690, los españoles le daban carácter oficial a
la fundación del Real; la conquista del hombre blanco en estas tierras
del norte fue de lo más difícil por lo aguerrido de las tribus alazapas
que habitaron esta región.
• Mensaje de la Cronista en la ceremonia del 311 aniversario de la fundación de Villaldama,
celebrada en el Museo "Timoteo L. Hernández", el 5 de mayo de 2001, donde se presentó el
libro La mlnerla en Villa/dama de la profesora María Luisa Santos Escobado, coedicion de la
UANL y la Presidencia Municipal.

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�172 / facultad de filosofia yletras

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Gracias a los tlaxcaltecas traídos del centro del país,
se llevó a cabo la conquista del norte, así nacieron pueblos
como Bustamante, Sabinas Hidalgo, Lampazos y Villaldama.
El capitán Juan de Villarreal y sus compañeros Francisco
Barbarigo y el tlaxcalteca Antonio González, descubrieron
las primeras minas en Boca de Leones y en terrenos cedidos
por don Juan de Villarreal, se fundó el Real y se comisionó para ello
al capitán Alonso Ramos de Herrera, alcalde mayor de Saltillo.

Se fundó con doscientos españoles, mestizos e indios, en
un extenso valle rodeado por el río y una montaña preciosa al
poniente, por donde declina el sol; la abertura o boca quedaba entre
las dos cabezas del león que figura la Sierra de Gomas; a esta
circunstancia de la naturaleza y en honor al Gobernador don Pedro
Fernández de la Ventosa, el Real se llamaría San Pedro de Boca de
Leones. Este espacio geográfico descubierto y fundado por los
españoles, hoy día, los villaldamenses lo seguimos disfrutando.
La campana del Real llamaba a misa de madrugada, el
fervor religioso del pueblo se desbordaba a través de los años
por la religión católica, desde los días felices de la llegada de
los primeros misioneros, con Fray Francisco Hidalgo, en el año
de 1687.
En la historia del Estado de Nuevo León, sobresale Villaldama como un ejemplo ilustrativo de lo que significa la capacidad,
voluntad y decisión de los primeros habitantes, para hacer de este
mineral un emporio económico de primera magnitud.
A este lugar acudieron gentes de todas partes para trabajar
en las minas; los españoles pensaban que para mantener y ampliar
más el reino, era necesario tener minerales como Boca de Leones.
Los pobladores que llegaron eran hombres de empresa, dotados de
iniciativa y de espíritu de servir a la comunidad y que venían a invertir
sus caudales grandes o pequeños, en el fomento económico del
Nuevo Reino. La minería fue una actividad que logró atraer mucha
gente y originó un desplazamiento social, que para su época era
algo inusitado, producto de este fenómeno es el caso del Real de
San Pedro de Boca de Leones, hoy Villaldama.

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 173

. La minería junto con la agricultura, ganadería y comercio
constituyeron los renglones básicos de la economía de Villaldama
durante el_ siglo XIX, ig~almente en el Siglo XX y en el nuevo siglo
~XI, seguimos agradeciendo al Gran Creador, de que la hiciera tan
nea, tan laboriosa, tan fecunda, porque en este amplio suelo tenemos
una "Patria Chica" generosa.
. Los moradores d!I Real, no sólo contaron con la dicha y
pro~~endad que dan las mrnas, sino que el gozo de tener como guía
espmtual al Fray de los pies alados, al cantor del Alabado, al fraile
que desde Panamá hasta la frontera oriental de Texas, anduvo como
un verdadero apóstol de Cristo, sin alforja ni calzado el fundador del
Hospicio de Nuestra Señora de Guadalupe, Fray A~tonio Margil de
Jesus, cuya estatua se levanta airosa en la Plaza Cinco de Mayo,
desde hace cuarenta años, como diciéndonos no desmayen, luchen
llegará la lluvia gratificante del progreso a este su pueblo que los vi~
nacer.
Aquí estamos en el Convento de Guadalupe de 1715, con
los muros, las celdas de los franciscanos, después adecuadas a
salones de la primera escuela de niños, y que hoy como ayer abre
la pue~a d~ la esper~nza d,e la tan anhelada justicia cultural. Aquí
está la 1gles1~ construrda_ por los franciscanos, y que ayer como hoy
ofrece segundad de musitar una oración, donde aprendimos a amar
la cruz de Cristo, y ese amor que se manifiesta a través de la paz de
nuestras conciencias.
·
.
. Entre sentencias de los viejos, las risas de los mozos y el
s1lenc10 de la noche en la inmensa tranquilidad del Real, nuestros
antepasados, iniciaron su vida independiente, e hicieron su petición
al_ Congreso_ ~el Estado, para que el Real pasara a la categoría de
Villa; su pet1c1ón fue escuchada por el gobierno, decretándose la
denominación de Villa con fecha 17 de marzo de 1828, publicándose
en el periódico oficial del Estado el 2 de marzo del mismo año, siendo
Gobernador del Estado el Sr. Manuel Gómez. Así nació la Villa Aldama
en honor a uno de los próceres de la Independencia, don Juan de
Aldama.
Al triunfo de la Guerra de Independencia, don Manuel
Guerrero, Conde Manchego, quien era gobernador de las
provincias de Zacatecas y Guanajuato, se vio en la necesidad de

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�174/ facultad da filosofia yletras

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1

regresar a España y dejó en su lugar a su hijo Darío, qu_i~n
atraído por la fama de los minerales de Boca de Leones, d8Cld1ó
probar suerte; fue así como en 1830 inició la expl~tación_ ~n gran
escala. El principal mineral explotado fue el de Minas V1eJas, de
donde sacaron la plata para hacer el cuadro que enmarca la
Santísima Virgen de Guadalupe, patrona de la iglesia fundada por
el primer educador de Villaldama, Fray Antonio Margil de Jesús.
La plata fue donada por don Darío Guerrero y doña María de
Jesús Peña, tatarabuelos de la familia Guerrero de Villaldama.
Después de la Guerra de Independencia se dio el primer
auge minero; entre altas y bajas el trabajo de la minería seguía
siendo la actividad económica de la Villa. El Alcalde Jesús M. Ugarte
informaba en 1882:
"De todos sus minerales el más famoso es el de Minas Viejas, que
descubierto a finales del siglo XVII dio origen al descubrimiento de
las demás, tiene más de cien minas trabajadas en diferentes épocas,
con minas de plomo con ley de plata. En este año aumentó la
explotación de la minería y como consecuencia todas las demás
minas trajeron beneficio para el pueblo".

Entre la lucha de conservadores y liberales, nuestro país pasó
por etapas como la de Reforma y el Porfiriato. Durante la administración del Gral. Bernardo Reyes, se generó un cambio positivo
en todos los ramos de la producción; en el campo de la minería
se notó un aumento considerable, gracias a la instalación de tres
fundiciones establecidas en Monterrey, a donde se traía el metal
crudo para ser fundido, reduciendo los gastos de extracción y de
transporte. El gobernador del Estado informaba en sus Memorias
que estas fundiciones habían hecho posible que la minería en Nuevo
León se levantara de la postración en que se encontraba.
En las Memorias del Gral. Bernardo Reyes, hay un
Anexo referente a ferrocarriles y tranvías existentes en el Estado,
y en él figura el de Villaldama, que partía de la Estación del
Ferrocarril Mexicano y terminaba en Minas Viejas, propiedad de la
Compañía Minera "El Carmen", con una extensión de 24 Kms. y una
anchura de 0.698 mm.; contaba con tres estaciones: Guadalupe,
Buenos Aires y Minas Viejas, y no tenía carros para pasajeros;
con 40 carros de carga y 2 locomotoras; depósito de combustible
en Monterrey y Maíz, con un movimiento anual de 18 millones de

Universidad Autóne1a de luevo león/ 175

kilogramos. Además que la vía férrea desde "Minas Viejas" hasta
la Hacienda de Guadalupe, tenía una inclinación de 1 a 5%, la
máquina y los carros cargados venían siempre por gravedad, sin
necesidad de usar vapor.
Por un camino angosto y con el precipicio por un lado y la
montaña por el otro subía y bajaba el trenecito, y en ese mismo se
acomodaban por los lados los hombres de las minas; es imborrable
su recuerdo y bajaban triunfantes, con su cabeza en alto, con un
gran valor, teniendo la aurora por guía y con la bendición de Dios
por siempre adelante.
El ferrocarril llegó a Villaldama el 30 de mayo de 1882;
para 1890, había diariamente servicio de tren directo de Laredo
a México, y uno local entre Monterrey y Laredo; salía de Laredo
Texas a las 7:10 de la mañana y llegaba a Monterrey a las 3:50 de
la tarde; en su recorrido tenía paradas en Lampazos, Bustamante
y Villaldama, escasos 20 minutos en cada parada, suficientes
para que las loncheras de Estación Villaldama, con sus apurados
gritos de lonchas de cabrito, acompañados de café caliente, fueran
la delicia de los pasajeros.
En 1890 por disposición gubernamental, en el Estado de
Nuevo León había las Diputaciones de Minería conformadas por
diferentes municipios; así encontramos la Diputación de Minería de
Monterrey, la de Villaldama, la de Cerralvo y la de Santa Catarina.
La Diputación de Minería de Villaldama la formaban los municipios
de Villaldama, Lampazos, Bustamante, Sabinas Hidalgo y Vallecillo.
Antes de las Diputaciones la minería se manejó por Distritos y
Villaldama lo encabezaba y después de 1892 se crearon las Agencias
de Minería en Sustitución de las Diputaciones.
Villaldama por su situación geográfica y por su riqueza
minera, tuvo un lugar destacado en el control económico, político y
cultural de la Región Norte del Estado. Lo reafirmó en 1924, al ser la
Cabecera de la Sexta Fracción Judicial en el Estado y lo conserva
en el aspecto político al nombrársele cabecera del Noveno Distrito
Judicial a partir de 1972. Cabe aclarar que al crearse en 1932 el
Municipio de Ciudad Anáhuac se agregó a la Sexta Fracción.

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�176 / facultad de filosofia yletras

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Unira11idad Autóao1a de luno león/ 177

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5
Durante el reyismo se dio el segundo apogeo de la
minería en Villaldama, los paisanos vivieron una época brillante
de "Orden y Progreso", se desarrollaron todas las ~mas de la prod~cción económica; sin embargo llama la atención la producción
artesanal por ser muy variada, había curtidores, talabarteros,
zapateros, herreros, carpinteros, fusteros, albañil~~ Y sastres.
Junto al desarrollo económico se dio el desarrollo municipal, a través
de obras de infraestructura como: la "Plaza Juárez", la "Cinco de
Mayo", acompañadas por las serenatas, el kiosco, el cementerio, el
palacio municipal, la plaza de toros, _el teat~o, el rastro, ?scuelas,
hoteles, banda municipal, circo, tertuhas, bailes en el casino Y dos
periódicos
Los años del Porfiriato fueron de auge minero en Villaldama
y en el Estado por el impulso que le dio el gobierno y por las
exenciones de impuestos hasta por 20 años. Desde 1890 se
distinguieron familias importantes encargadas del ramo, entro otras,
la de Evaristo Madero; los Madero invirtieron su capital en esta
actividad, aunque significaba riesgos y competir con el capital
extranjero. Participaron en más de 30 compañías mineras con
predominio total o parcial, así la "Compañía Minera El Carmen" que
venía operando con predominio casi exclusivo en Villaldama, en 1898
se llamó "Compañía Minera El Carmen, S. A". De Francisco Madero
y de Francisco L. Madero, y en ese mismo año fue documentada su
participación.
Los municipios del Estado contaron con el apoyo que les
dio el Gobernador, nuestro pueblo contó además con el trabajo
constante de un alcalde, como lo fue don Arnulfo Botello, quien desde
1885 hasta 1909, administró la vida de la Villa, unas veces en su
cargo de Presidente Municipal, otras como interino y en último caso
tras bambalinas supo dirigir al pueblo, al que le dio todo su tiempo
por no tener hijos y lo amó y tuvo que abandonarlo al llegar la
revolución.
Junto al ferrocarril surgió el telégrafo en 1881 y en 1899, el
Gobierno del Estado le dio la concesión al Sr. Benjamín F. Larué,
para la instalación de una planta de luz eléctrica, que serviría a una
compañía minera, en el Rincón del Potrero. El Sr. Larué como
propietario de las minas de "Montañas", "Las Fraguas" y "Pinitos",
cubrió todos los trámites, el gobierno daba un plazo de 18 meses,
hubo problemas y no se tuvo planta de luz eléctrica en un lugar

¡:
tan paradisíaco como la Hacienda del Potrero, ni para Villaldama,
la cual llegó hasta 1925.
Se disfrutó de la comunicación del teléfono desde 1901,
aparatos que eran propiedad de la "Compañía Minera El Carmen",
pero el Municipio tenía dos líneas, una para Bustamante y otra que
comunicaba con el mineral de "Minas Viejas".
"Minas Viejas" y "Montañas", dos viejas sierras, fueron el
sueño y albergue de extranjeros, que al igual que las golondrinas,
abandonaron su patria y recorrieron grandes distancias, dejando sus
helados inviernos, para llegar a estas tierras del Norte de México,
apoyados por la mano firme de un gobernador con capacidad y visión
en los negocios. Así arribaron a la región -&lt;:0n paisaje semidesértico
de los acogédores suelos villaldamenses- hombres de empresa que
hicieron posible que Villaldama destacara a nivel internacional en la
Exposición de Chicago, en 1893, donde obtuvo un primer lugar por
sus minerales de plata y plomo. En 1901 también fue reconocida al
participar en la ciudad de Búfalo, Nueva York, al exponer una gran
barra de plomo y cobre que se obtuvo de la mina de Montañas, de la
Hacienda del Potrero.
Estos premios fueron causa de satisfacción y orgullo de
nuestro pueblo que, igual que ayer, sigue viviendo como las señoritas
de alcurnia, con gran dignidad y sobriedad.
Los mineros, hombres con voluntad indomable, lucharon por
escalar profundidades, con la más noble de las armas, la fe inquebrantable. Trabajaban al alba, por arrancar a la tierra los tesoros que
celosamente guardaba; su faena era bendecida con la protección
de la milagrosa Santa Cruz.
Las minas de Villaldama eran de las más seguras, hubo
accidentes y algunas muertes, pero la mayoría eran heridos a
causa de lo mal trabajado de las minas. En 1903, hubo derrumbes,
el Alcalde Dr. Eduardo Zambrano solicitó al Gobierno del Estado
lo apoyara, y se envió al Inspector de Minas, lng. Maximino
Alcalá, quien encontró satisfactorias las condiciones de las minas.
La orden que dio la Compañía Minera Guggenheim, que se arranque
primero la arcilla y a la vez retirar el tepetate suelto, que están
al tanto para evitar desgracias, como para evitar que se revuelva

�178 / facultad de filosofía yletras

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1

Universidad Autóno1a de luna león/ 179

1
¡¡:

el tepetate con la carga (el tepetate es tierra de mina que no
contiene metal). Todos los heridos eran atendidos en el Hospital
de "Minas Viejas" por el Dr. Enrique Flores Treviño.
Durante la revolución de 191 O la minería siguió su curso.
Sólo escaseaba la mano de obra en las minas y escaseaba por la
inseguridad, las mercancías en las tiendas de raya, pues las
Compañías Mineras no surtían ropa y alimentos porque tenían miedo
a los saqueos.
Entre los años de 1914 a 1918 en la Hacienda de Guadalupe
hubo cuatro hornos verticales y tres de rotación y en "Minas Viejas•
se instaló uno vertical. Las minas trabajaron a toda su capacidad, la
Hacienda de Guadalupe que era donde se fundía el metal, llegó a
tener 800 trabajadores y "Minas Viejas" 600.
La compañía que instaló casas para los trabajadores,
hospital, escuela, laboratorio, talleres y hotel, fue la compañía
germano-americana "Cía. Minera de Minerales y Metales" a partir
de 1904.
En 1918 los trabajos empezaron a decaer y "Minas Viejas•
y Hacienda de Guadalupe pasaron a ser propiedad de la Compañía
Minera Peñoles, S. A.; pero "Minas Viejas", al igual que robusto
tronco de árbol reverdeció, se agotaron unas vetas y aparecieron
nuevos frentes.
En este tiempo indefinido de grandes victorias, la villa
pasó a ser Ciudad el 23 de marzo de 1924. Los hombres de bronce
con corazón de miel, cantaron a su pueblo hermosas, sentidas
poesías y canciones, destacaron en una vida política y militar
reconocida.
La mujer destacó con sus himnos de amores en hermosa
lengua literaria, en el hogar como buenas madres y en puestos de
administración pública.
Con la creación de la Escuela Secundaria en 1933, y la
exigencia autodidacta de los paisanos se logró que desde antes, se
conociera como un pueblo culto.
Y se versaba: Las muchachas de Lampazos, se distinguen
por su belleza, las de Sabinas Hidalgo, por su cordura y las de
Villaldama, por su cultura. La historia de Villaldama y su pueblo, en
el justo medio de su balance, reconoce y reconocerá el beneficio

económico que recibió de la minería, a través de la actividad productiva, el comercio que derivaba y el impuesto que percibía.
En 1949 los trabajadores de las minas tuvieron conciencia
de la baja producción, retornaron al punto de partida, a la nada,
desde donde pudieron levantarse, pisar tierra firme y abrir un
porvenir de ilusiones y esperanzas, muchos se fueron a Monterrey,
otros de braceros y los más se quedaron en Villaldama. Los años
que siguieron fueron muy difíciles para el pueblo, bajó la producción
económica en todos los ramos. La escritora lrma Sabina Sepúlveda,
expresa en su cuento El Oso la vida de Joe Flores, quien se fue a
trabajar de bracero a los Estados Unidos y dice: "No niego que allá
se jala uno peor que las bestias, pero la tierra deja. Si siembras un
peso, recoges cinco. No como aquí que siembras maíz y levantas
gorgojos".
La Compañía Minera de Pañoles prestó ayuda al Municipio
hasta 1978 con fulminantes, bombillos de dinamita, cañuelas y dinero
en efectivo para que lucieran lo mejor posible las fiestas patrias.
Además de un impuesto minero muy bajo que percibía nuestro
pueblo.
Los villaldamenses vieron cómo se fue el tesoro de nuestra
ciudad, cómo sus sueños de oro y plata encontraron en el tiempo un
polvoroso ataúd; cómo se fue alejando por senderos perdidos la
canción dichosa de los años floridos y la angustia de la pujante
juventud minera, que en las horas plácidas de su senectud vespertina,
seguirán soñando con la riqueza minera que nunca ha de venir tan
próspera como lo fué.
Los mineros se fueron, sólo quedó el ruido de la tierra
extendido por toda la Sierra de "Minas Viejas" y "Montañas• y que
hoy revive a través de las entrevistas que me concedieron y forman
parte del contenido de este libro. Es muy grato recordar su paso
por las minas, así don Gregorio Lecea Cruz nos decía: para
abrir una mina hay que encontrar un valiente que esté dispuesto a
sepultar su dinero; el Lic. Fernando Lecea Botello expresaba: el
mineral no está agotado, está inundado; don Emilio Widales
Barrientos: había mucho dinero, yo vendía leche y quesos; don
Natividad Rodríguez López nos dice: las minas fueron para mí lo
que fueron, un hermoso recuerdo; don Ramón Zavala Milán afirma:

�180 / facuitad de filosofia yletras

=

Universidad Autóno1a da luna león/ 181

1
ahorita ni por todo el oro del mundo me metería a trabajar en una
mina; don Guadalupe Treviño Treviño nos dice: la sierra de Montañas
es un hermoso paisaje para que se haga lugar turístico; don Juan
Robles Zúñiga expresa: todos los mineros nos tratábamos como
hermanos, como familia; don Venancio Santos Garza nos decía: para
abrir una mina se necesita otra mina; y don Pedro Elizaldi Cantú
afirma: yo aprendí en esto de las minas que, para abrir una mina se
necesita, un pozo, un minero y un tarugo con dinero.

Las secuelas del erotismo
en No sólo para dormir
es/a noche

Ahí están las bravas sierras de "Minas Viejas• y "Montañas·,
de gloriosas tradiciones y mil aventuras, siempre de verdes encinales
y cargadas de vez en cuando de las nieves invernales, parecen
invencibles torres de Dios, que sostienen el cielo azul, como techo
de tres siglos de vida y recuerdos de hombres y mujeres que platican
con el infinito a solas, para seguir conservando nuestro pueblo con
la paz, progreso y alegría propia de los hombres que saben vivir.
Villaldama mi "Patria Chica• como te llamara el poeta
Emeterio Treviño González, te decimos: estamos de pie sobre este
valle, como guardianes que vigilan la riqueza de un jardín paradisíaco,
con el mejor aire y con sus fuertes ventisqueras. Con la firme decisión
de hombres y mujeres que luchan con amoroso acento con el único
afán de servirte. Hombres de la administración pública y de la
sociedad civil, que te han servido y te sirven con honor, con lealtad
y pensamiento para explotar todo lo que tienes, tu grandeza del
campo que nos rodea, el cielo, el valle, las montañas y la reserva
ecológica virgen.
Mi Patria Chica, podemos decirte que vales por lo mejor .
que posees, el caudal de virtudes de tus mujeres y hombres.
Por último, te diremos como el paisano profesor Timoteo
L. Hernández Garza, te prometemos ser muy mexicanos, muy
nuevoleoneses y muy villaldamenses.

Piensas un cuerpo, luego existe. Lo dibuja la luz en el ojo que lo
observa...
Piensas en un cuerpo, lo construyes. Es un cuerpo sensorial. El
hallazgo de su olor, la certeza de su piel, sus "uidos en tu garganta,
su estancia de sonidos te lo entregan intacto, pasivo.
P.iensas un cuerpo, lo construyes... Lo suelfas. Ahora tu cuerpo es
nocturno, tiene pliegues, túneles y avenidas... es una creación ante
todo.

Ofelia Pérez Sepúlveda

Luis Adolfo Torres Balcázar

E

I erotismo es un invitado frecuente en la literatura.
Existen innumerables modos de cocinarse; la imaginación
en asuntos amatorios no presenta limitaciones, al contrario,
el deseo habita una realidad sensualizada en constante transmutación. El erotismo es uno de los muchos componentes del gran
universo de posibilidades al alcance del escritor al plasmar en
palabras sus pensamientos. Rosa Nissán emplea el erotismo en la
cocinación de su narrativa, aunque no es un ingrediente constante
ni característico en la mayoría de sus recetas. Es en su serie de
cuentos No sólo para dormir es la noche, donde los pasajes sensuales
juegan un rol más significativo. Son veintidós cuentos los que
conforman este libro. En ellos, Nissán se vale de una gran variedad
de condimentos en la elaboración de su tarta de historias
protagonizadas por el género femenino, siendo el erotismo uno de
sus principales sazonadores en la hechura de varios de estos
cuentos.
Diego Muñoz Valenzuela, hablando de erotismo y literatura nos dice lo siguiente: "Una obra literaria asume corporei-

1
=

�182 / facuitad de filosofia yletras

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 183

:i
A

1

dad cuando un lector abre un libro y se pone en contacto con la
sensibilidad del autor y recrea las imágenes y los significantes, los
filtra a través de sus propias sensaciones y experiencias, interpreta,
imagina y completa a partir de la sugerencia, conducido por las
palabras de ese guía invisible y omnipresente que es el escritor...
Así es como uno va recogiendo frases, sensaciones, imágenes de
esas historias y esos personajes de ficción que adquieren una
realidad incluso más real que aquellas que vivimos".1
Esto es visible al rescatar los episodios eróticos en la
narrativa de Nissán, allí donde cobran vida las sensaciones
provocadas por la peligrosa sensualidad cuyo único alivio está en
la saciedad del sabor de la piel, de la aspiración del olor, de la
visualización de la persona erotizada, aunque no siempre la amada,
llevándonos eminentes sorpresas. Desafortunadamente, los deseos
de las protagonistas en los cuentos de No sólo para dormir es la
noche no siempre son satisfechos; los amantes presentan altibajos,
rupturas aunque también alegrías en sus relaciones. Donde la desilusión impera, la sincronía del deseo compartido es una falsedad,
floreciendo en la intimidad innumerables motivos, tiñendo de
egoísmo un momento sensual que debería ser especial. Las
mujeres de estas historias viven ambas situaciones; la plenitud, la
frustración. El clímax como el desengaño. El erotismo no siempre
sale avante, otros intereses mezquinos impiden su victoria.
En el cuento "Hazme", Sol lamenta la ausencia de la piel
peregrina de Martín, piel conocedora del mapa de sensaciones
cimbrando la llanura de su cuerpo el pertenecer a mundos distintos,
la mediocridad de Martín al incumplir las expectativas de una vida
sin penurias para Sol, es el ancla coartando mordazmente su
enamoramiento. Se detienen de tajo sus exploradores; sus pieles ya
no se aventurarán en los nuevos recovecos gestados al brote de
ocultas percepciones. Los amantes se han desligado de sus ataduras
amatorias.
Sol, en su nuevo capítulo erótico, ha encontrado en
Bernardo la pareja donde se cubren las exigencias dictadas por
su familia para formalizar una relación. Bernardo es millonario,
con él no sufrirá estrecheces económicas; Bernardo tiene un

genuino interés en ella, la asistencia a lugares donde incurren lo
más selecto de la sociedad es una realidad. Pero Sol, en esta fase
de abundancia en lo material, sufre las carencias de lo sensual.
Bernardo adolece de veneración erótica hacia su persona; Sol padece
una estación de hambruna de caricias, de besos, de convulsiones
en su cuerpo. Es paradójica su situación; posee lo antes privado,
mas se priva de lo ayer poseído.
En este contexto, las frustraciones eróticas de Sol con
Bernardo están a la orden del día. Nuevos episodios gobernados
por disímiles deseos son gestados en cada cita. Ella lo desea, él la
rechaza. Deseos contrarios donde él lleva la ventaja, donde él tiene
la última voluntad, que para desgracia de Sol, siempre se inclinan
del lado narcisista de su balanza.
Terminó decepcionada, la demanda de Bernardo sólo le dejó los
deseos despiertos. "Tal vez la próxima vez·, se dijo. No es fácil el
acoplamiento de dos cuerpos, descubrir preferencias, pedir. Pero
para qué me hago tonta, aquella vez también los deseos se habían
tenido que posponer. Pobre de su mujer que duró veinte años
posponiendo el placer. 2

Sol llora su situación; ante su triste realidad, incursiona en la escritura
para alimentar sus vacíos. En el pensamiento de Octavio Paz, el
erotismo es sed de otredad. Para Paz: escribimos porque nos falta
algo o nos sobra algo, leemos por las mismas razones... por eso el
deseo y el proceso de escritura están muy cerca. Si pensamos que
desde la primera línea hasta el final de la escritura de un texto breve
hay entrega, tensión, clímax y apenas un suave desenlace,
comprendemos que el proceso creativo es prácticamente fisiológico:
que el tono y el lenguaje toman las riendas de esa nueva contienda
del deseo y la pasión. 3
Sol no es ajena a sus privaciones; está consciente de ello.
En su escritura plasma sin restricción sus emociones; por medio de
palabras se libera de la soledad que la atormenta, de la pérdida
del mejor de sus amantes. Octavio Paz no se equivocó en sus
elucubraciones:

• Nissán, Rosa. No sólo para dormir es la noche. Pág. 96.
' Amor y erotismo en la literatura. Consejo para la Cultura de Nuevo León. Pág. 95.

• Amor y erotismo en la literatura. Pág. 87.

1
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�Universidad Autáno1a de luno ldn / 185

184 / facuitad de filosolía yletras

1

:!

1

¡:

Cuando toco otro cuerpo extra/lo al tuyo, lo deseo junto al mío.
Extraño tu cuerpo que en lo hermoso conocí, adherido tu cuerpo al
mío por muchos atlos estuvo. Me duele que tu cuerpo no esté más
conmigo ni tus manos. No tengo tu boca, me duele la ausencia de
tu boca en mis bocas. Me duele tu cabeza en mi pecho, en mi
espalda, en mis piemas. 4

lidad cumple sus objetivos; calma los cuerpos, alimenta la
manzana del deseo gestado en la mente de sus protagonistas.
Aquí ella alcanza el paraíso. Ella estuvo casada veinte años;
ella es libre. Al lado de José, su pareja erótica de ocasión, está por
desahogar sus sentimientos voluptuosos, de explayarse, de
manifestarse.

El egoísmo es el principal detonador que impide ejercer encuentros
eróticos saludables. Octavio Paz lo señala en La llama doble. El gran
peligro que acecha a los amantes, la trampa mortal en la que caen
muchos, es el egoísmo. El castigo no se hace esperar: los amantes
no ven nada ni a nadie que no sea ellos mismos hasta que se
petrifican... o se aburren.5 Esta conducta es visible en el cuento •No
te vayas Mafalda", donde Teresa padece los infortunios al enamorarse
de alguien incompatible en su visión erótica. El antagonista en este
cuento es el egoísmo por no satisfacer a la persona "amada"; éste
es el causante del deterioro en su vínculo amoroso. El no poder
amoldar sus sensualidades en la intimidad desencadena decepciones, pérdidas, desenamoramientos, el único triunfador es el
egocentrismo derrotando de nueva cuenta a Eros en una lucha de
intereses asimétricos:

Es en el hotel Paraíso, en el cuarto 202, donde se inicia
un nuevo descubrimiento. Los labios de su amante son cual carabelas adentrándose en un añorado oleaje de sensaciones recorriendo
de norte a sur, de este a oeste, su entonces apagado cuerpo.
El maremoto oscilando su piel no tarda en descubrirse, mas los
labios de su amante, desafiantes, se muestran impávidos ante el
efecto que provocan. La tormenta de gemidos, de exaltaciones
de la protagonista, es la señal que le indica a José lo acertado de su
travesía.

Cuando iiegaba a su casa, me bañaba, perfumaba y me metía en
la cama. Él me entregaba su espalda. Me quedaba esperando que
recordara que yo estabe ahl Se KJ/vía para abrazarme y no tardaba
en oírse un ronquido. Así, hasta el amanecer. Durante mes y medio
esperé que Genaro me amara en las noches.
Una vez me dijo:
-Mira Teresa, no te voy a hecer el amor como tú quieres.8

... se acerca, me besa largamente, miro angustiada la puerta, pierdo
fuerzas, empieza a besarme los pies, sus besos van subiendo,
nuestros cuerpos se mueven, se retuercen, su boca entra en mí
boca, su sexo se empareja al mío, yo me hundo en él, miramos
nuestro deseo en los ojos. Cierro los míos y me llevo ese gesto
suyo, su boca en mi nuca, en mi cara, en mis pechos: grito. Me voy
a morir. .. 7

Afortunadamente en los cuentos de No sólo para dormir es la
noche, hay relaciones donde Eros sale victorioso. Rosa Nissán
recrea situaciones donde sus protagonistas logran calmar sus
deseos, sus sensaciones. No todo el mundo es egoísta, Nissán lo
sabe y estos pasajes los plasma en otros de sus cuentos. En uno
de ellos, el titulado "El paraíso del 202", por el contrario, la sensua-

En el cuento "Quiero hablar de tu cuerpo", la protagonista va
salpicando con los comentarios mordaces la falta de erotismo
prevaleciente hoy día en muchos de los matrimonios, el cual
combinándose con el paso inmutable del tiempo van erosionando
los lazos afectivos de la pareja. Ella lamenta que las palabras, las
caricias antes recurrentes, hoy peregrinen en un desierto de
indiferencia por el otro, por su propio ser. Ella no quiere terminar
su vida bajo una sequía de palabras vacías, inmersa en las dunas

• Nissán, Rosa. No sólo para dormir es la noche. Pág. 101.
• Paz, Octavio. La llama doble. Pág. 211.
• Nissán, Rosa. No sólo para dormir es la noche. Pág. 87.

Ella tiene angustia; ha perdido la noción devastadora del
alcance de unos labios en su oculta sensualidad. A pesar de su
miedo al embarcarse en la odisea del hotel Paraíso, llega serena a
tierra firme: no naufraga, sale avante en su aventura erótica.

1

Nissán Rosa, /bid. Pág. 85.

�186 /facuitad de filosofia yletras

Universidad Autónm de luevo león/ 187

=

1

de hastío que desmotiven a su pareja a no iniciar recorridos en su
ardiente geografía. Por eso busca un oasis en medio de la apatía,
un cuerpo donde colmar la sed de piel, de saliva, imprescindibles
para la sobrevivencia de su aún viviente sensualidad. Es en su amante
donde encuentra lo negado en casa; ella no analiza a profundidad
su situación, tan sólo vive el momento, quizá tenga culpabilidad por
incurrir en infidelidad, pero su pasión es más fuerte que la razón. El
erotismo en grandes dosis puede provocar amnesia, y nadie está
librado de ésta:
Al cabo del tiempo continúa siendo tu cuerpo quién me retiene, y tu
piel quien no me deja ir. Porque aprendf que mi cuerpo nació al
lado tuyo, he descubierto que nuestras formas vibran cuando se
reconocen. Deseo dormir metida entre tus dobleces respirando la
brisa de tu aliento, entre tus brazos que aún dormidos me buscan
y me envuelven, entre tus manos que surcan mi pelo, encierran mi
rostro, me dibujan y me hacen sentir bonita, más que cuando en
verdad lo fui.8

En el cuento "En busca del cuerpo perdido", la protagonista de
este cuento gestado en la mente de Nissán vive contrarias percepciones. En una primera instancia es el desconocimiento de las
percepciones de su cuerpo, haciendo regresiones a su pasado, al
miedo que la sexualidad le imponía. Ella es sólo una del vasto
universo de mujeres cohibidas por la cultura, por la sociedad machista
aún imperante, que temen descubrir el placer de explorar su cuerpo.
Por tal razón, lo desdeñan, atrofiando sus impulsos, inhibiendo de
tajo sus fantasías. La protagonista de "En busca del cuerpo perdido"
es un reflejo de esta mujer analfabeta del abecedario de la
sensualidad gobernando el lenguaje de su cuerpo. Ignorante de su
"idioma", no puede haber comunicación efectiva al interactuar con
otros cuerpos, con otros "lenguajes".
Con qué pavor llegué a la tan temida noche. Los chistes que
contaron en mi despedida de soltera hablaban en forma soez del
acto sexual, no de que fuera acompañado de sentimiento; tampoco
imaginé que hubiera caricias en lugares secretos. Y que el deseo
pediría más. Las invitadas aseguraron que no iba a tener tiempo ni
para salir del cuarto en la luna de miel.
¿Cómo iba a quedarme encerrada en la habitación del hotel a
disfrutar el cuerpo de otro, si no me atrevía a tocar el mfo, si nunca
supe el placer de dormir desnuda ni sentir la forma de mis senos,
caderas, vientre y cintura? Pág. 120.

' Nissán, Rosa. /bid. Pág. 18.

No obstante, el erotismo de la protagonista de "En busca del
cuerpo perdido" teóricamente apagado, empezó a despertar cual
nacimiento de un volcán. La lava de sensaciones empezó a recorrer
la superficie de sus mesetas, de su cuerpo, quemando con frenesí
sus deseos. Su erotismo se volvió peligroso, transformándose en un
animal silvestre que intentó pasar por alto las normas de la sociedad.
Una vez despierto, una vez descubierto no respetó su periodo de
veda, cualquier época le es idónea para la caza de encuentros
voluptuosos. La única arma con la que cuenta es su cuerpo, su
mente, para dar alcance al trofeo anhelado. En el cuento "En
busca del cuerpo perdido", el hedonismo se volvió la doctrina de la
protagonista. La que antes rechazaba su cuerpo por ignorancia,
ahora lo acepta con devoción. Ferviente creyente de sus convicciones,
ella coloca a su cuerpo entre sus mayores prioridades. Ella no
niega sus principios, al contrario los utiliza para retener a la más
preciada de sus pertenencias:
Nacemos con esta riqueza puesta, este capital hay que
cuidarlo, no voy a negar que el cuerpo es todo. Me acerco a Juan,
lo toco con mis pies, con mi cara, con mis hombros, con mis muslos.
Siento que me siente, tiembla, me aprieto a él, me aprieta.
Soy playa con distintos oleajes, rodamos, voy y vengo, voy y
volvemos.9

El erotismo está presente en las protagonistas de Rosa Nissán. El
siguiente pasaje del cuento "Quiero hablar de tu cuerpo", es
elocuente, es expresivo, es un pasaje vestido de sensualidad. Quizá
sea uno de los pasajes más representativos del erotismo brotado
en la mente de Nissán. En este episodio, la mujer se expresa
libremente de sus sentimientos, sin cohibiciones, sin prejuicios
morales. Tiene la madurez y la libertad para hacerlo. Es en estos
fragmentos donde el deseo se vuelve palabra, donde su erotismo
alcanza los máximos límites. Nissán, valiéndose de esta protagonista,
crea una atmósfera donde la sensualidad tiene plena licencia al
recorrer sin censura los caminos del vasto territorio masculino.
Despiertos esperamos el amanecer, mi mano recorría tus
hombros angostos y delineaban la forma de tu pecho, la de tu
vientre liso, tan contrario al mío, y llegaba al nacimiento del

• Nissán, Rosa. /bid. Pág. 124.

1
=

�111 / f1Cllta~ de filesoffa Jletras

i

Universidad Autóno1a de Nuevo león/ 189

vello en tu sexo, y fue la primera vez que pude disfrutar un cuerpo
masculino desnudo... te huelo pata reconocerte; y respiro en tu boca y
recorro tu piel y me refriego a lo largo de tu cuerpo y gozo que tengas
tanta piel y que la mfa me aJcsnce pata acsrlclsmos. Pero lo que quiero
es hablar de tu cuerpo y todsvfs no he dicho nada, y pata eso tengo
que 1/0/ver a hablar de rrw necesJdsd de no S6(Julr prohibiéndome, de
no esconder mis flaquezas ri dls/rnulsr, por P8fl8, mis deseos...
Pero yo lo que quiero es hablar de tu cuerpo, de tu cuerpo en que
estás tocio tú, y necesitas el mfo.
Y todavía no he dicho nada.

En los cuentos anteriores, el erotismo bien o mal encausado,
desencadenó discrepantes secuelas entre quienes lo disfrutaron o
quienes lo adolecieron. Hemos apreciado cambiantes situaciones,
casos donde las mujeres lo dominan, generando un clima benéfico
en sus intenciones amatorias. En otros cuentos, las protagonistas
fracasan al intentar desbordar impetuosamente los ríos conteniendo
su sensualidad, provocando un ahogamiento de sus principios
morales, de las estructuras familiares formadoras de la sociedad.
Ellas no son las únicas culpables de sus naufragios, sus parejas en
gran parte de estos cuentos son los antagonistas, culpables que el
amor, y el erotismo, se salga de sus territorios para encontrar mejores
tierras donde manifestarse. La infidelidad es sólo uno de los efectos
originados por la pérdida de interés erótico hacia sus personas. Rosa
Nissán nos describe acertadamente un cúmulo de situaciones
representativas, de mujeres deseosas de amar, de experimentar la
sensualidad con sus hombres. Existen las mujeres que triunfan en
su proeza, hay quienes quedan despedazadas. El erotismo es un
asunto incierto, al jugarlo puedes ganar o perder.

Blbllograffa

Nissán, Rosa. No sólo para dormir es la noche. Editorial Nueva Imagen.
México, 1999.

Amor y erotismo en la literatura. Consejo para la Cultura de Nuevo León,

2000

Paz, Octavio. La llama doble. Editorial Seix. México, 1997.

1
¡:

Colaboradores
Carloa López. Poeta y editor. Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas y en
Estudios Latinoamericanos (UNAM). Estudió además las licenciaturas en Derecho,
Ciencia Política (Universidad de San Carlos) e Historia (UNAM) y la maestría en
Letras Iberoamericanas (UNAM). Es autor del Diccionario bibliográfico de literatos
guatemaltecos, del libro de calambures Uso de los anteojos para todo género de
vistas y de los libros de poesía: Fuego azul, Vado ancho, Relámpago nocturno y
Bellotas de agua. Ha publicado en los principales diarios de México y Guatemala. En
1981 fundó la Editorial Praxis, que dirige desde entonces.
Carolina Farfaa Campero. Licenciada en Ciencias de la Comunicación y catedrática
del Departamento de Relaciones Internacionales del Instituto Tecnológico y Estuáos
Superiores de Monterrey. Promotora cultural, ensayista sobre aspectos culturales y
literarios que publica en diferentes medios. Actualmente preside el Consejo para la
Cultura y las Artes (CONARTE) del Estado de Nuevo León.
Ellglo Coronado. Poeta, cuentista y antologador. Ha publicado los poemarios: Ecos
desfilentes (1974), Preludio de eternidad (1975), Umbral de esperanza (1976),
Impenetrable auro;. (1981), Manjares de raíz láctea (1985), Falsificada luz (1985).
En cuento, ha publicado: Puros cuentos (1984) y El hombre de la dicha perenne
(1990), y en ensayo, el libro En la raíz del mito (19n). También ha publicado una
Antologfa de la poesía nuevo/eonesa (1993).
lllnca lllan. Rumania, 1972. Tiene estudios superiores en el área de la literatura
realizados en Rumania y en la Universidad de París VII, además de poseer un doctorado
acerca de "Julio Cortázar y la novela europea•. En su país se ha desempeñado como
profesora Filología Hispánica y Perspectivas Multiculturales. Por su labor académica
se ha hecho acreedora de becas y premios importantes en su área, en la que además
ha presentado diferentes ponencias y publicado diferentes artículos y ensayos, así
como colaborado en la edición de diferentes libros.

larNI Cavazoa Garza. Historiador. Guadalupe, N. L., 1923. Ha dirigido la Biblioteca
Universitaria, el Archivo General del Estado de Nuevo León y el Archivo Municipal de
Monterrey. Miembro de la Academia Mexicana de la Historia, y autor de numerosos
ensayos y libros, entre ellos Breve historia de Nuevo León. Premio Nacional de las
Ciencias y las Artes en 1995. En los primeros años de haberse creado la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL, fue maestro fundador del Departamento de Historia,
colaborando también como docente, cuando se crea la licenciatura en Historia de la
misma institución.
Jorge Sada Ortega. Monterrey, N. L., 1955. Es licenciado en Sociología por la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Estudió la maestría
en Antropología Social en el Colegio de Michoacán de 1980 a 1982. Entre sus
principales colaboraciones está: Investigación sobre la pesca en la cultura popular
mexicana, trabajo donde se publicó una monografía sobre los pescadores de Tamiahua,

�190 / faculta~ ~e filosofía yletras

=

1

Veracruz. Trabaja actualmente en investigaciones sobre antropología e historia regional
y sobre la zona citrícola de Nuevo León, a la vez se desempeña como maestro en la
Facultad de Arquitectura de la UANL.

Lidia Rodríguez Altano. Escritora, maestra e investigadora de la Facultad de Filosofía
y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Doctora en Lingüística Hispánica
por la Universidad Nacional Autónoma de México. Coautora de los libros: De mujeres
y otros cuentos (1989) y Metodologías, análisis aplicados al habla de Monterrey (1996).
Luis Adolfo Torrea Balcázar. Licenciado en Economía por el Instituto Tecnológico y
Estudios Superiores de Monterrey y miembro del Comité Organizador de la •x Feria
Internacional del Libro• (Monterrey, 2000). Ha colaborado en diferentes publicaciones
literarias. Alumno de la maestría en Letras Españolas de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL.
Maria Luisa Santo, Eacobedo. Maestra normalista, cronista del municipio de
Villaldama, N.L., originaria de la Hacienda Santa Fe del mismo municipio. Entre otros
trabajos publicados como libros y artículos, es autora del texto: La Minería en
Villa/dama, publicado por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, en 2001.
Óacar Wong. Poeta, narrador y ensayista. Becario del INBA-FONAPAS en crítica
literaria (1978-1979) y del Centro Mexicano de Escritores en ensayo (1985-1986).
Obtuvo el Premio Nacional de Poesía "Ramón López Velarde 1988" con el libro
Enardecida luz y ganó en el Certamen Literario Rosario Castellanos 1989 en cuento,
con el volumen La edad de las mariposas. nene más de diez libros publicados. Ha
colaborado en los principales diarios y suplementos culturales del país.
Raymundo Ramo,. Piedras Negras, Coahuila, 1934. Poeta y ensayista. Licenciado
en Letras Españolas y doctor en Filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de
México, institución en la que ejerce como catedrático. Maestro universitario y
colaborador asiduo del periódico Unomásuno de la ciudad de México. En los años
cincuenta colaboró en la revista regiomontana Kátharsis. Autor de muchos libros,
entre los que están: Muerte amurallada, Sonetos españoles, Antonio Caso: filósofo y
educador; El testimonio autobiográfico en la literatura mexicana, y Martín Luther King,
entre otros.
Rogelio Cantú Mendoza. Mexicano, maestro normalista con especialidad en
Pedagogía; además es licenciado en Derecho y cuenta con una maestría en Enseñanza
Superior. Es colaborador de las revistas: "Humanitas" y "Reforma Universitaria•. Ha
desempeñado diferentes cargos en la UANL, entre ellos el de director de las
Preparatorias 9 y 21 (1981-1984 y 1985-1990), Coordinador del Área Básica Común
en la Facultad de Filosofía y Letras, donde funge como Subdirector de Posgrado.

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Las opiniones expresadas en EDÚCAME son estrictamente
personales y no necesariamente reflejan el sentir de la
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NUEVO LEÓN.
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Toda correspondencia debe dirigirse a:
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León. Ave. Colón Ote. 400 Código Postal 64000,
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HUMANIDADES Y CIENCIAS SOCIALES
111e•~ía111•1W11i.•~~,._dllllollá

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dE! 2002, en los talleres
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El cuidado de la edición estuvo
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en la Secretaría de Proyectos
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El tiraje consta de 700 ejemplares
más sobrantes de reposición.

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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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              <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2001, Año 1, No 2, Mayo-Agosto</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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