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UNIVERSITARIO

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San Nicolás de los Gana. N. LMéxico

SOCIAtfS

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Luis J. Galán Wong
Rector

Sumario

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Nicolás Duarte Ortega
Director

Editorial. 7
Hacia una teoría
crítica-literaria latinoamericana. 9
Víctor Barrera Enderle
-Héctor Franco Sáenz
Director
J. G. Martínez
Editor
Consejo Editorial
Lfdice Ramos Ruiz
Ludivina Cantú Ortiz
J. Humberto González González
José Ma. Infante Bonfiglio
Gabriela Elizondo Regalado
Joel Llanas Mendoza
Agusiín García Gil
Guadalupe Chávez González
Sergio García Treviño
llinca llian
(consejera internacional)
Diseño
Mauro Machuca
Ilustraciones
Federico Cantú
Tomadas de El espejo habitado: Federico Cantú y su obra,
de Abraham Nuncio Limón, coeditado por la UANL,
Facultad de Filosofía y Letras, y el Consejo
para la Cuttura de Nuevo León, 1999.
Certificado de Licitud de Título y Contenido: En trámite.
Reserva: 04-2001-101813134900-102

Captura y Formación
Silvia Cruz Contreras
Julián García Pérez
No se devuelven originales. Los artículos sin firma
son responsabilidad de los editores.
Publicación tetramestral.
Dirección: Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria
San Nicolás de los Garza, N.L. C.P. 66450. Apartado Postal: 10. Suc. F
Teléfonos y Fax; (01) 83 52 42 59 y (01) 83 52 42 50
Correo Electrónico: cathedra@ccr.dsi.uanl.mx
Precio del Ejemplar: $40.00
Suscripción Anual: $100.00

Feminismo y partidos políticos. 45
Ma. Elena Chapa H.
Cultura y construcción de identidades:
el caso de la frontera
México-Estados Unidos. 65
Ángela Moyano Pahisa
Identidad y conversión religiosa
de los inmigrantes otomíes. n
María Olimpia Farfán Morales
Jorge Arturo Castillo Hernández
Ismael Fernández Areu

Miniantología poética. 87
Alfonso Reyes Martínez

El lenguaje de los campesinos en el cuento
Nos han dado la tierra,
de Juan Rulfo. 103
Armando González Salinas
Mi vida con Rodolfo Usigli. 109
José Roberto Mendirlchaga
La nueva historia:
Historia de mentalidades. 111
Javier Rojas Sandoval

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 7

e
:z:

~

Meditaciones y números
sobre los valores universitarios. 135
Gustavo Herón Pérez Daniel

Editorial

Reseñas y documentos
Primera reunión nacional
de revistas de filosofía. 147
Pedro Cortés Rodríguez
La sal de los enfermos
de Leonardo Martínez. 151
Benjamín Rocha

Ética y lenguaje. 159
Samuel Francois

T

odos los pueblos atrasados buscan con ahínco una
salida a sus problemas económicos. En América -parece
inevitable- el único camino que conduce a un desarrollo
medianamente sostenido, consiste en abrir los mercados a los
grandes capitales, privatizándolo todo, incluyendo ríos, lagos y
litorales; permitiendo, finalmente, que marquen el rumbo de las
economías nacionales. A quienes navegan con toda placidez en el
sistema, los escuchamos decir, "no hay otra salida, consumatum

esr.
La sociedad dirá la última palabra como lo atestigua la
historia. La base de la pirámide social -protéica- se mueve sin
orientación y desesperada. Busca soluciones inmediatas, satisfactores momentáneos e ilusiones efímeras. Las encuentra
extremando la violencia, el comercio sexual y solazándose con lo
vacío y lo vulgar. Al fin y al cabo, en este sistema, todo está permitido
y resulta, como parte del mercado, completamente normal.
No todos estamos satisfechos con lo que sucede. La base
piramidal ha principiado a caminar, orienta sus pasos buscando
atenuar lo inhumano del capitalismo, para controlar sus consecuencias extremas -violencia, sexo y vulgaridad-; porque una
sociedad alimentada con imágenes no puede vivir ajena a lo que
pasa en su entorno. No, no todo está consumado. Cada país, cada
sociedad encontrará soluciones nuevas en este nuevo siglo, porque,
pensamos, todo está por hacerse.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león / 9

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Hacia una teoría
crítica-literaria latinoamericana

Víctor Barrera Enderle
1. LA INDEPENDENCIA CULTURAL

L

A producción intelectual latinoamericana ha buscado, explícita
e implícitamente, su propia expresión crítica casi desde la
consumación de las independencias como una forma de
legitimación en el contexto intelectual de Occidente. En el terreno de
la literatura, la independencia cultural (o descolonización epistémica)
fue labor capital de plumas como la de Andrés Bello, Esteban
Echeverría, José Victorino Lastarria, Guillermo Prieto, Ignacio M.
Altamirano, José Martí, J. E. Rodó, etcétera, y continuada en las
escrituras de Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, José Carlos
Mariátegui y otros.

Pero, para iniciar este trabajo, es preciso definir o delimitar
el concepto de teoría crítica. El término proviene de la Escuela
de Frankfurt, y fue utilizado como estrategia contra los embates del
capitalismo tardío. Es una reflexión de la experiencia histórica y por
ello es también, siguiendo a Helmut Dubiel, una "reacción" ante
las realidades sociales dadas1 • La teoría crítica es necesariamente
1

Dubiel, Helmut. 2000. La teorfa crítica: ayer y hoy.

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Universidad Autónoma de Nuevoleón / 11

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multidisciplinaria, y abarca los terrenos de la economía, la historia,
Como sabemos, la lucha insurgente, que tuvo en sus inicios
la filosofía, la sociología, la sicología, etc. Entre sus fines se encuentra diversas causas, y en lugares como la Nueva España empezó como
la promoción de una educación diversificada que ayude a crear un movimiento popular, terminó con un triunfo de las altas esferas
individuos críticos capaces de comprender y contrarrestar los efectos criollas (el caso del imperio de lturbide en México, es un buen ejemplo
de una política que tiende a la globalización. En todo caso, el término de ello). La separación política de España significó la negación de
es útil en cuanto multidisciplinario; pero a él yo le añado, en el caso un fuerte vínculo, el principal, con la vieja Europa, en pro de la
latinoamericano, el concepto de apropiación, es decir, la articulación aplicación de los modelos políticos de los Estados Unidos y de
hecha (a través de una estrategia selectiva) por nuestros críticos/as la modernidad a la francesa. Ante esta búsqueda de acceso al
de los modelos discursivos metropolitanos para su funcionamiento mundo occidental, hubo una reacción que perseguía la conservación
en nuestras realidades, cuyas condiciones suelen, por lo común, ser de ciertos elementos "constitutivos" de la hispanidad americana:
adversas y precarias. Así, la teoría crítica latinoamericana se convierte la Iglesia, la división social, la jerarquía militar, la educación
en una larga búsqueda por la consolidación de un discurso epistémico privilegiada, etc.
propio, capaz de dar cuenta de nuestra producción, en este caso,
literaria, consolidando, de esta forma, dos tradiciones propias, una
Con las batallas de Junín y Ayacucho (1824), el periodo
creativa y la otra, crítica.
colonial termina en Hispanoamérica, salvo los casos de Cuba y
Puerto Rico; el término de este periodo dio paso a la creación de
La cuestión, en sí, tiene que ver con una geopolítica del una serie de nuevos estados, gobiernos en proceso de germinación,
conocimiento en Occidente, en la cual los países denominados cúya estrategia de base fue la imitación de las formas de gobierno
metropolitanos (es decir, aquéllos cuya condición de poseedoras de los países liberales occidentales con mayor industrialización
de colonias en el denominado Nuevo Mundo posibi litó un (Estados Unidos, Inglaterra y Francia). De esta manera, las nuevas
desarrollo económico e industrial importante, a la par de una repúblicas oscilaron entre los patrones socio-económicos de la
hegemonía sobre los países colonizados) se constituían en Colonia y la instalación del proyecto liberal, el cual conllevaba una
productores de conocimiento; y los países otrora colonizados y perspectiva teleológica: reformar las conciencias para transformar
ahora en plena construcción, en productores de cultura. La división la realidad; es decir, promovía un sentido histórico, un avance hacia
también funcionó -de manera más radical- dentro de los propios la verdad a través de la condición natural del ser humano, dejando
países latinoamericanos con la oposición creada por Domingo atrás el trascendentalismo metafísico. El liberalismo luchó contra el
Faustino Sarmiento en su Facundo durante la mitad del siglo XIX: centralismo inherente a los países otrora dependientes y abogó por
civili~ación o barbarie. En esta visión, las grandes ciudades de la implementación de estructuras económicas y sociales de corte
Hispanoamérica, en especial México y Buenos Aires, se convirtieron burgués que promovieran la divisa de la modernidad: orden Y
en receptoras y en concentradoras de la modernidad, fin último de progreso. Este proceso de aplicación de modelos externos podría
las naciones emancipadas. El campo, el vasto campo leerse como una suerte de "neocolonialismo", en el sentido de una
latinoamericano, fue la tierra de la barbarie, donde se agrupaban los dominación económica, discursiva y epistémica por parte de estos
pueblos originarios, los mestizos, los "desheredados"; todos aquellos países metropolitanos sobre las nuevas naciones hispanoamericanas
que no pertenecían a la reducida elite criolla y patriarcal , y que intentaban imitarlas. La emancipación política de España llevó
por lo tanto estaban afuera de la semiosis hegemónica de la a la subyugación intelectual.
escrituralidad.
Sin embargo, no todos los modelos fueron "copiados" y
Este trabajo, entonces, podría definirse como la historia de aplicados "ciegamente"; hubo interpretaciones, lecturas inteligentes
una mirada, de una lectura, que ha ampliado, con los años, su que buscaron la apropiación y la articulación de dichos modelos
perspectiva. La historiografía de una ciencia que al cuestionar su discursivos para su aplicación a las realidades latinoamericanas.Tal
fue el caso de Andrés Bello. El interés constante del intelectual
objeto se cuestiona a sí misma.
venezolano fue la educación de las nuevas naciones americanas.

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Universidad Autónoma de Nuevo león / 13

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Su larga estadía en Londres lo convirtió en testigo lejano
de la lucha de independencia, pero, en cambio, lo motivó a participar
de la lucha intelectual (al igual que fray Servando Teresa de Miar).
Bello, como bien señala Arturo Uslar Pietri2, no fue a Inglaterra para
integrarse a Europa sino a "buscar en Europa lo que le interesa para
América". Con plena conciencia de su condición americana, Bello
siempre pugnó por la educación como vía para la liberación; baste
recordar 1a redacción del Censor americano (1820), la Biblioteca
Americana (1823) y el Repertorio Americano (1826). La producción
de conocimiento era (y continúa siendo) una de las vías de
legitimación para los nuevos países. Con acierto, vio en la poesía
(designada por él como "gran obra de arte") una forma de producción
cultural y un "objeto" digno de estudio. A su formación neoclásica
(en la que Humboldt tuvo mucho que ver), Bello supo incorporar la
visión y la sensibilidad del romanticismo, creando un equilibrio entre
dos procesos en apariencia disímiles. Para él, la literatura era el
reflejo de la vida de un pueblo, por ello, la necesidad de crear un
discurso teórico-crítico era fundamental en el desarrollo intelectual
de las nuevas naciones. Para poder crear ese discurso epistémico,
sin embargo, era menester un espacio idóneo para la reflexión y la
producción de conocimientos: ese lugar fue la Universidad, la nueva
Universidad, alejada del control eclesiástico-colonial. Era el espacio
para la crítica académica.
El 28 de octubre de 1848, en su discurso sobre el aniversario
de la Universidad de Chile (creada a instancias del propio Bello en
1842), el intelectual venezolano se cuestionaba:

Una de las preocupaciones principales de Bello radicaba en la posible
disolución y desintegración de las nuevas naciones hispanoamericanas, pues cada una estaba construyendo su propia identidad;
Bello tenía como referente el desmoronamiento del imperio romano
(a través de la lectura del clásico The Decline and Fa// of the Roman
Empire, del historiador inglés Edward Gibbon). Ante su temor, buscó
elementos de unión. El principal fue el lenguaje. El intelectual
venezolano, radicado en Chile, estaba consciente de la necesidad
de buscar una forma de expresión propia, pero no estaba dispuesto
a borrar el pasado. Esta era su postura, de hecho, durante su famoso
debate (1842) con Domingo Faustino Sarmiento (exiliado en Chile
al igual que J.B. Alberdi, B. Mitre y J. M. Gutiérrez a causa de la
dictadura de Rosas), quien sí pugnaba por hacer tabla rasa y empezar
de cero. De esta preocupación resultó su Gramática, destinada a
los hablantes hispanoamericanos, y la cual "reaccionaba" contra la
concepción "lógico-general" de las gramáticas neoclásicas,
destacando los factores locales, históricos e irracionales del
lenguaje.
El problema del lenguaje es fundamental, pues significa, a
un tiempo, la unión con Occidente (para algunos el más pesado
lastre colonial) y la mejor vía para producir una expresión propia, ya
sea artística o crítica. Por ello, no es casualidad el reparo que hizo
Bello sobre el uso del lenguaje en Hispanoamérica; al negarle la
inmanencia lógico-gramatical al lenguaje, el autor de la Gramática
"alimentaba" el desarrollo de una expresión propia (artística y crítica),
que bien podría a futuro dejar de ser una rama, un apéndice de las
letras españolas. Esta postura "romántica" es un buen ejemplo de la
convivencia de dos o más modelos discursivos ejemplares en el
desarrollo intelectual latinoamericano. Aquí no hay anacronismo, sino
selección y rearticulación.

¿Estaremos condenados todavía a repetir servilmente las lecciones
de la ciencia europea, sin atrevernos a discutirlas, a ilustrarlas con
aplicaciones locales, a darles una estampa· de nacionalidad? S
asílo hiciésemos, seríamos infieles al espíritu de esa misma ciencia
europea, y le tributaríamos un estilo supersticioso que ella misma
condena(... ] Porque, o es falso que la literatura es el reflejo de la
Otro aspecto constitutivo y constante en la teoría crítica
vida de un pueblo, o es preciso admitir que cada pueblo de los qu, latinoamericana ha sido el mantenimiento y la defensa de la dimenno están sumidos en la barbarie es llamado a reflejarse en una
sión estética en la obra literaria, y por ello, es menester una breve
literatura propia, y a estampar en ella sus formas. 3

digresión. El modelo crítico pertenece a la Ilustración, es "producto"
de la razón, lo cual implica una "separación" de la sensibi!idad en los
estudios literarios. La agencia crítica latinoamericana, sin embargo,
ha sabido combinar estos dos "opuestos": razón y sentimiento. El
texto
matriz de esta postura sería, según mi perspectiva, La educación
2
Prólogo a Temas de crítica literaria, en Obras Completas de Andrés Bello, tomo
estética
del hombre (1795), de F. Schiller (porque la historiografía
IX. 1955, p. XVI.
3
literaria hispanoamericana suele partir de la estética hegeliana, cuyo
/bid, p. XXXVI.

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14 / facultad de filosolía rletras

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precepto fundamental: el fin del arte es la consecución de lo bello
ideal, sería muy difundido entre nuestros intelectuales). Partiendo
de ciertos principios kantianos, Schiller se aboca a la tarea de
defender la causa de la belleza, ante un corazón que sabe sentirla y
manejarla con toda sus fuerzas. 4 Su tesis reside en que la belleza
es inherente al ser humano, pero el desarrollo y el encumbramiento
de la razón la han oscurecido sobremanera, convirtiendo al ser
humano en un ente pensante pero insensible. El alejamiento del
arte ideal preocupaba al filólogo alemán, pues sabía que éste era
producto de la libertad y estaba regido por la "necesidad de los
espíritus". El texto se estructura con base en la oposición: hombre
físico/hombre problemático, que bien podría leerse como estado
natural vs. estado moral. En esta lectura, el desarrollo de la razón ha
ido alejando al ser humano de su estado "natural", regido por los
sentidos en aras de un universal abstracto: el gobierno metafísico
de la razón. A Schiller le preocupaba el lugar que ocuparía el estudio
de la belleza artística dentro de la construcción del nuevo concepto
de Estado, de hecho, buscaba la armonía de un tercer carácter (ni
puramente físico, ni puramente moral) que ayudara al Estado a
enaltecer a los individuos, no sólo lo objetivo y genérico, sino también
lo subjetivo y específico del carácter. 5 Al igual que Bello y más tarde
Rodó (y los futuros miembros del Ateneo de la Juventud), para
Schiller, el modelo de Estado era Grecia, cuya armonía entre la razón
y el sentimiento de lo bello regía el comportamiento de los
ciudadanos. El problema residía en la separación de la educación
de las potencias humanas (por separado) que el nuevo concepto de
Estado estaba promoviendo, haciendo imposible la transformación.

sensibilidad ayuda no sólo a percibir lo bello, sino conlleva, a su vez,
a una mejora del conocimiento mismo, claro es, sin dejar que el
sentimiento de lo bello nuble el entendimiento de la razón.
En pocas palabras, la belleza sería el vínculo que uniría los
estados del ser humano (físico y moral), creando ese tercer carácter,
tan necesario para la armonía entre los individuos y el Estado.
Mutatis mutandis, la configuración de los estados hispanoamericanos vivió un proceso semejante. El liberalismo buscó la
concentración de poder en el Estado, la disminución del poder político
Y económico de la Iglesia; en pocas palabras, perseguía una
tran~for~ación social-política-económica casi total. En este proceso,
la elite m.tele~t~al se procuró un espacio, y, en muchos aspectos,
tuvo que res1st1r" los futuros embates del positivismo a ultranza que
lo~ nuevos_gobiernos promovieron e impusieron, desde la segunda
mitad del siglo XIX, con ahínco, en desmedro del goce estético en la
reflexión crítica, cuyo máximo defensor sería el crítico uruguayo
José Enrique Rodó y su Ariel (1900).
Vo~viendo al t~ma de la independencia cultural, a lo largo
del subcontmente, la busqueda por una literatura nacional se convirtió
en primer~ necesidad. La Academia tu\-0 aún más alta significación
democratizando los estudios literarios y asignando las distinciones
ª( mérito, sin distinguir ni edad, ni posición social, ni bienes de fortuna,
m nada que no fuera lo justo y elevado( ...] Pero, para mí, lo grande
Y trascendente de la Academia, fue su tendencia a mexicanizar la
literatura, emancipándola de toda otra y dándole carácter peculiar. 7

¿ Cabe esperar del Estado que realice esa transformación?

Así describía Guillermo Prieto el origen y el propósito
de la Academia de Letrán, fundada en los albores del México
independiente (1836) por jóvenes estudiantes como Prieto
Lacunza, Navarro, Ignacio Ramírez (futuro introductor de los estudio~
de estética en sus "Lecciones de literatura"), etc., y plumas
Obviamente, Schiller no niega el papel "civilizador'' que ha jugado co_n~agradas (Quintana Roo, principalmente). Uno de los
la razón en el mundo occidental. Pero la exclusividad de la razón ObJet1vos, quizá el principal, era la eliminación de la imitación servil
no ayuda a la "eliminación de la barbarie". La ilustración no basta tan mal interpretada desde las lecturas neoclásicas sobr~
es menester educar "la facultad sensible", fin último del texto. L~ Aristóteles. Sin embargo, para que pudiese existir una "literatura
Imposible. El Estado, tal como está hoy constituido, ha sido el
causante de mal; y el Estado tal como la razón lo propone en fa
idea, lejos de poder fundar esa humanidad mejor, necesita fundarse
en ella.6

• La educación estética del hombre. 1928, p. 9.
5 /bid. p. 22.
6 /bid. p. 42.

7

Prieto, Guillermo. 1996. Memorias de mis tiempos, p. 96.

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1

nacional" independiente, original y representativa era preciso definir
y describir el "objeto" de estudio de este naciente modo de
conocimiento latinoamericano, es decir, era necesario fijar un "corpus•
y establecer un canon. Alfonso Reyes nos recuerda que sin literatura
no puede haber crítica; en el caso latinoamericano, sin embargo,
bien podría decirse que, en gran medida, ha sido la crítica quien ha
"fundado" a la literatura.

indígenas (con sus lenguajes), lo femenino, el campo, lo mestizo, la
ne_gritud, ~te. Pero, a ~esar de. ~llo,. la incipient~ te?rí~. crí!i?a
latinoamericana perseguIa ya la originalidad Ysu propia sIgrnf1cac1on,
y sabía que era dentro de nuestras sociedades donde se debía
rastrear la "expresión auténtica de nuestra nacionalidad". De esta
manera, Lastarria advertía a los críticos y creadores sobre las manías
que se debían evitar y los peligros que podían correr:

Cuestión similar ocurría en la Asociación de Mayo (1838),
en Buenos Aires, presidida por Esteban Echeverría, cuyo Credo
agrupaba a los jóvenes escritores románticos argentinos. La
asociación se disolvió pronto con la dictadura de Rosas, pero su
influencia prendió en Santiago de Chile, donde, el 3 de mayo de
1842, al inaugurase la Sociedad Literaria con el famoso discurso de
su director, José Victorino Lastarria, se nos advertía:

Debo deciros, pues, que leáis los escritos de los autores franceses
de más nota en el día; no para que los copiéis y trasladéis sin tino
a vuestras obras, sino para que aprendáis de ellos a pensar, para
que os empapéis en ese colorido filosófico que caracteriza su
literatura, para que podáis seguir la nueva senda y retratéis al vivo
la naturaleza[...] No señores, fuerza es que seamos originales,
tenemos dentro de nuestra sociedad todos los elementos para serlo,
para convertir nuestra literatura en la expresión auténtica de nuestra
nacionalidad[...] Es preciso que la literatura no sea el exclusivo
patrimonio de una clase privilegiada, que no se encierre en un
círculo estrecho, porque entonces acabará por someterse a
un gusto apocado a fuerza de sutilezas.9

Mas concretando estas observaciones a nuestro asunto, ¿de qué
manera podemos ser prudentes en la imitación? Preciso es
aprovecharnos de las ventajas que en la civilización han adquirido
otros pueblos más antiguos: esta es la fortuna de los americanos.
¿Qué modelos literarios serán, pues, los más adecuados a nuestras
circunstancias presentes? vastos habrían de ser mis conocimientos,
y claro y atinado mi juicio para resolver tan importante cuestión;
pero llámese arrogancia a lo que quiera, debo deciros que muy
poco ~enemos que. imitar: nuestra literatura .debe sernos
exclusivamente propia, debe ser enteramente nacional. Hay una
literatura que nos legó España con su religión divina, con sus
pesadas e indigestas leyes, con sus funestas y antiguas
preocupaciones. Pero esa literatura no debe ser la nuestra, porque
al cortar las cadenas enmohecidas que nos ligaran a la Península,
8
comenzó a tomar otro tinte muy diverso nuestra nacionalidad.

El soporte crítico de esta perspectiva "insurgente" era un acto
de apropiación de algo que nos pertenece: la tradición occidental,
de donde obviamente proviene el sentido de lo bello. Si se veía al
yugo colonial como un lastre, se reconocía, en cambio, el legado
del idioma y la cultura como una llave para entrar al banquete
de la civilización, al cual, según Alfonso Reyes, habíamos llegado
tarde, pero luchando por ponernos "al día". En esta temprana
visión, lo marginal seguía siendo amplísimo: el pasado y el presente

8

Lastarria, José Victorino. 1944. Lastarria, p. 11.

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La preoc~~acion fue constante, la co~!IngencIa pollt1ca, sin embargo,
obstaculizo sobremanera la concrecIon de estos proyectos. Guerras
continuas entre liberales y conservadores, caprichos de caudillos
convertidos en dictadores, exilios frecuentes de intelectuales, eternas
crisis financieras grandes porcentajes de analfabetismo,

mr .

.

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'

.

.

a ginalizac1on extre_ma y un centralismo ~nferm1zo, fueron lugares
comunes en esos anos. En el caso mexicano, los anhelos de la
Academia de Letrán hubieron de esperar hasta la caída del imperio
de Maximiliano, en 1867, para proseguir su proyecto, ahora bajo la
guía de Ignacio Manuel Altamirano, quien reunió a los intelectuales
de ambos bandos en el proyecto cultural que significó la revista
Renacimiento (1869), donde procuraría, a través del talento
de los escritores consagrados y de regreso ya a la actividad artística
y de los jóvenes talentos, vindicar nuestra querida patria de la
acusación de barbarie con que han pretendido infamarfa los escritores
franceses...10 El fin consistía en destruir el silencio forzado en la
década de lucha (1857-1867) por la Reforma y contra la Intervención
Y el Imperio, y reactivar el esfuerzo por la creación de una literatura

9

/bid. p.18.

10

Altamirano, Ignacio M. 1949. La literatura nacional, p. 219.

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nacional; la labor era de tal magnitud, que el mismo Altamirano tuvo aumentada en 1892). El título anunciaba ya la negación, el
que "olvidar" su petición, expuesta en el discurso "Contra la amnistía" enmudecimiento que Pimentel le aplica a las literaturas indígenas
(1861 ), de castigar con la muerte a los conservadores. El trabajo por (extraño en alguien como él, que había dedicado varios estudios
historiar el desarrollo de las letras mexicanas se observa en esos lingüísticos a diversas lenguas autóctonas).
años en Las revistas literarias de México (1821-1867), del propio
Altamirano y El movimiento literario en México, del cubano Pedro
Sin embargo, lo más importante del texto de Pimentel es su
Santicilia. A todas luces era un esfuerzo por ponerse "al día". La introducción, en la cual definía su teoría crítica y de paso intentaba
posesión de una "literatura nacional" representaba no sólo un definir la función social de la crítica. Partiendo del principio hegeliano
producto del progreso, sino su mejor difusora. Altamirano, al igual de que el arte es la representación de lo bello ideal, y de la idee:
que Lastarria, invitaba (arengaba) a los escritores nacionales a buscar schilleriana de que lo bello es bueno, Pimentel luchaba contra el
en el país los motivos y los materiales para sus creaciones: la derrota realismo positivista que ensalzaba lo '1eo" en la producción literaria.
del mundo indígena, las leyendas y oprobios de la Colonia, las En esta perspectiva, lo bello representaba la moral, la ética, la libertad.
cruentas luchas insurgentes, los años de revueltas entre centralistas La crítica literaria, así, se convertía en una lección práctica de
y federalistas, las intervenciones norteamericana y francesa, la vida literatura, pues aplicaba a un objeto determinado por la idea de lo
provinciana, etc., en fin, el telar era inmenso y la urgencia de una bello, los conocimientos "generales" que todo "ilustre letrado" debía
expresión auténticamente nacional, enorme.
poseer. Pimentel defendía la función crítica, advirtiendo la necesidad
de su voz dentro del campo de la creación. Y para su legitimación
Para proseguir con las lecciones y ejemplos de Guillermo apelaba a la definición y autoridad del Diccionario de sinónimos, de
Prieto e-Ignacio Ramírez, Altamirano "revivió" el Liceo Hidalgo en García de la Huerta: La crítica-nos explicaba parafraseando a García
1872 (su primera etapa abarcó diez años, 1850-60, Yestuvo bajo el de la Huerta- es un examen imparcial en que se elogia lo bueno y
talento y la dirección de Francisco Zarco, quien, con sus ensayos se reprende lo malo, exponiendo la razón en que se funda. 11
"Discurso sobre el objeto de la literatura" y "De la misión de la crítica",
se convirtió en un precursor de nuestra crítica moderna), lugar en
Ante la acusación popular y el lugar común de asociar a la
donde, años más tarde (1886), el Maestro de Tixtla y el crítico crítica con el murmullo mal intencionado, Pimentel expuso (siguiendo
Francisco Pimentel sostendrían el famoso debate entre la el extraordinario ensayo "De la misión de la crítica", de Francisco
independencia cultural a ultranza (Altamirano), la cual urgía la elabo- Zarco, donde se afirma que el crítico es la "Atalaya" del buen gusto y
ración de un discurso literario propio, y el conservadurismo lingüístico, el posible director de un movimiento literario) las funciones de la
restringido a las norm~s pétreas de la gramática, promovido por crítica literaria:
Pimentel. Esta contienda demuestra la perduración de una
problemática fundamental en la elaboración del discurso crítico
La crítica es un examen. El examen supone que la crítica no
considera las cosas ligeramente, no se deja llevar de las primeras
latinoamericano, a saber: la búsqueda de un instrumental teóricoimpresiones, sino que estudia, analiza, compara, consulta; en una
crítico propio, capaz de dar cuenta de nuestra producción literaria.
palabra, practica todo aquello que es necesario para formar un
Para los conservadores, las preceptivas y gramáticas eran las únicas
juicio concienzudo y escrupuloso.
fuentes; los liberales y "románticos" pugnaban por una ampliación
Es imparcial. La crítica, cuando lo considera justo, censura a los
del espectro, dejando entrar a la inspiración y demás actividades del
amigos y aplaude a los enemigos; no está dominada por el
espíritu.
El caso de Pimentel es interesante: fue, quizá, el primer
crítico literario de profesión; su erudición y la biblioteca de su
cuñado, Joaquín García lcazbalceta, le ayudaron a emprender
su obra magna: Historia crítica de la literatura y de las ciencias en
México, desde la Conquista hasta nuestros días (1885, edición

mezquino espíritu de la secta, partido o provincialismo; juzga
a la humanidad en este o en aquel individuo, haciendo abstracción
de las circunstancias particulares que pudieran apartarla
de la verdad. La crítica no conoce el capricho, ni las afecciones

------11

Pimentel, Francisco. 1885, p. 35.

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personales, ni menos la envidia, sino que con la ley del arte en la de Instrucción Pública (a cargo de Ignacio Mariscal), incorporó los
mano absuelve o condena inflexiblemente.
estudios de corte positivista francés, privilegiando las ciencias
La crítica elogia lo bueno y reprende lo malo. Esto explica
perfectamente que la crítica no es sinónimo de sátira o burla, de
manera que si todo lo que se encuentra en una obra es bueno, la
crítica no hace más que elogiar; no pronunciará una sola palabra
de represión.
La crítica expone la razón en que se funda; es decir, no se contenta
con estampar decisiones dogmáticas, sino que funda sus juicios. 12

Esta postura será retomada, en gran parte, por Alfonso Reyes en su
"Aristarco o anatomía de la crítica" (1941) con la intención de
"legitimar" el papel de la crítica dentro de los discursos culturales,
dejando en claro que no es censura, sino una forma, la mejor tal
vez, de enriquecer el disfrute de la obra literaria y de incorporarla en
el marco de la cultura.
En todo caso, la búsqueda constante por la expresión
auténtica, tuvo pronto su primer resultado, aunque éste fue distinto
al esperado oor los nacionalistas.

1.1 EL FRUTO PRIMERO: EL MODERNISMO
Tanto Henríquez Ureña (Las corrientes literarias en la América
Hispánica), como Ángel Rama (Rubén Darío y el modernismo),
coinciden en ver al movimiento literario denominado como "modernismo" como resultado, en cierta medida, de una reestructuración social,
política y económica en el subcontinente. El crítico dominicano
llamaba "Periodo de organización" a los treinta años que van de 1860
a 1890, en los cuales las repúblicas hispanoamericanas consolidaron,
en buena parte, sus modelos políticos e implantaron reformas en la
educación. En la Argentina, luego de la caída de Rosas (1852), el
equipo intelectual exiliado regresó y con las Bases, de J.B. Alberá
como texto fundacional, se consolidaron y se sucedieron en la
presidencia tres escritores: Bartolomé Mitre (1862-68), Domingo F.
Sarmiento (1868-74) y Nicolás Avellaneda (1874-80). En México, el
9 de noviembre de 1869, Gabino Barreda, a través de la Ley Orgánica

12

/bid, p. 36.

naturales y la lógica en desmedro de los estudios humanísticos. Las
nuevas sociedades se reagruparon; surgía entonces una importante
división del trabajo; igualmente se consolidaba la prensa, creando
un nuevo tipo de escritor: el reporter (el término se castellanizaría
muchos años después). Obviamente, este desarrollo, que no es otro
sino la implementación del modelo capitalista, fue desigual en
Latinoamérica. Hubo ciudades que se "acercaron" a las metrópolis
europeas y norteamericanas: México, Santiago, Buenos Aires, y fue
en ellas donde el modernismo -movimiento eminentemente urbanoprendió fuertemente, creando no un modernismo, sino varios, como
advierte José Emilio Pacheco en su Antología del modernismo. No
hay que olvidar que Darío inició su "viaje literario" en Valparaíso
(donde publicó, en 1888, Azu~, pasando a Santiago y luego a Buenos
Aires, y de allí a España y París, donde se agruparía la segunda
generación modernista, creando una verdadera conciencia de
pertenencia al subcontinente latinoamericano.
El modernismo manifiesta un isocronismo cultural, una
"eliminación" de diferencias con la modernidad metropolitana. Es un
proceso transculturador que se basa, entre otras cosas, en la
apropiación, a través de una selección y una articulación de ciertos
modelos literarios galos para su (re)invención en las letras castellanas.
La historiografía literaria de la primera mitad del siglo XX
(pienso en Luis Alberto Sánchez y Enrique Anderson lmbert, por
ejemplo), solía designar a José Martí y a Manuel Gutiérrez Nájera
üunto con Julián del Casal, José Asunción Silva) como "precursores"
de este movimiento literario; sin embargo, en las últimas décadas,
nuevas lecturas (las de Federico de Onís, José Emilio Pacheco,
Porfirio Martínez Peñalosa, Francisco González Guerrero, Ra1mundo
Lazo, etc.) demuestran su pertenencia como iniciadores del
modernismo.
Gutiérrez Nájera fue el iniciador de la teoría estética
modernista13 • Su manifiesto era claro: el fin del arte es la consecución
3
' Además es el iniciador de la novelística modernista. Recientemente Belem
Clark de Lara (UNAM) descubrió la novela najeriana Por donde se sube al cielo
fechada en 1882, es decir, tres años antes de Amistad funesta, de J. Martí,
considerada hasta entonces como la primer novela del movimiento.

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personales, ni menos la envidia, sino que con la ley del arte en la de Instrucción Pública (a cargo de Ignacio Mariscal), incorporó los
mano absuelve o condena inflexiblemente.
estudios de corte positivista francés, privilegiando las ciencias
La crítica elogia lo bueno y reprende lo malo. Esto explica
perfectamente que la crítica no es sinónimo de sátira o burla, de
manera que si todo lo que se encuentra en una obra es bueno, la
crítica no hace más que elogiar; no pronunciará una sola palabra
de represión.
La crítica expone la razón en que se funda; es decir, no se contenta
con estampar decisiones dogmáticas, sino que funda sus juicios. 12

Esta postura será retomada, en gran parte, por Alfonso Reyes en su
"Aristarco o anatomía de la crítica" (1941) con la intención de
"legitimar" el papel de la crítica dentro de los discursos culturales,
dejando en claro que no es censura, sino una forma, la mejor tal
vez, de enriquecer el disfrute de la obra literaria y de incorporarla en
el marco de la cultura.
En todo caso, la búsqueda constante por la expresión
auténtica, tuvo pronto su primer resultado, aunque éste fue distinto
al esperado oor los nacionalistas.

1.1 EL FRUTO PRIMERO: EL MODERNISMO
Tanto Henríquez Ureña (Las corrientes literarias en la América
Hispánica), como Ángel Rama (Rubén Darío y el modernismo),
coinciden en ver al movimiento literario denominado como "modernismo" como resultado, en cierta medida, de una reestructuración social,
política y económica en el subcontinente. El crítico dominicano
llamaba "Periodo de organización" a los treinta años que van de 1860
a 1890, en los cuales las repúblicas hispanoamericanas consolidaron,
en buena parte, sus modelos políticos e implantaron reformas en la
educación. En la Argentina, luego de la caída de Rosas (1852), el
equipo intelectual exiliado regresó y con las Bases, de J.B. Alberd
como texto fundacional, se consolidaron y se sucedieron en la
presidencia tres escritores: Bartolomé Mitre (1862-68), Domingo F.
Sarmiento (1868-74) y Nicolás Avellaneda (1874-80). En México, el
9 de noviembre de 1869, Gabino Barreda, a través de la Ley Orgánica

12

/bid, p. 36.

naturales y la lógica en desmedro de los estudios humanísticos. Las
nuevas sociedades se reagruparon; surgía entonces una importante
división del trabajo; igualmente se consolidaba la prensa, creando
un nuevo tipo de escritor: el reporter (el término se castellanizaría
muchos años después). Obviamente, este desarrollo, que no es otro
sino la implementación del modelo capitalista, fue desigual en
Latinoamérica. Hubo ciudades que se "acercaron" a las metrópolis
europeas y norteamericanas: México, Santiago, Buenos Aires, y fue
en ellas donde el modernismo -movimiento eminentemente urbanoprendió fuertemente, creando no un modernismo, sino varios, como
advierte José Emilio Pacheco en su Antología del modernismo. No
hay que olvidar que Darío inició su "viaje literario" en Valparaíso
(donde publicó, en 1888, Azu~. pasando a Santiago y luego a Buenos
Aires, y de allí a España y París, donde se agruparía la segunda
generación modernista, creando una verdadera conciencia de
pertenencia al subcontinente latinoamericano.
El modernismo manifiesta un isocronismo cultural, una
"eliminación" de diferencias con la modernidad metropolitana. Es un
proceso transculturador que se basa, entre otras cosas, en la
apropiación, a través de una selección y una articulación de ciertos
modelos literarios galos para su (re)invención en las letras castellanas.
La historiografía literaria de la primera mitad del siglo XX
(pienso en Luis Alberto Sánchez y Enrique Anderson lmbert, por
ejemplo), solía designar a José Martí y a Manuel Gutiérrez Nájera
üunto con Julián del Casal, José Asunción Silva) como "precursores"
de este movimiento literario; sin embargo, en las últimas décadas,
nuevas lecturas (las de Federico de Onís, José Emilio Pacheco,
Porfirio Martínez Peñalosa, Francisco González Guerrero, Ra1mundo
Lazo, etc.) demuestran su pertenencia como iniciadores del
modernismo.
Gutiérrez Nájera fue el iniciador de la teoría estética
modernista13 • Su manifiesto era claro: el fin del arte es la consecución
13
Además es el iniciador de la novelística modernista. Recientemente Belem
Clark de Lara (UNAM) descubrió la novela najeriana Por donde se sube al cielo
lechada en 1882, es decir, tres años antes de Amistad funesta, de J. Martí,
considerada hasta entonces como la primer novela del movimiento.

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de lo bello ideal, ya que la simple imitación no basta para producir la fueron la más fiel representación cultural de su tiempo. Su escritura.
concreción estética. Así lo expuso, para defenderse de un crítico fue a todas luces, nueva y nueva fue su producción ensayística. Y
positivista, en su artículo "El arte y el materialismo" (1876): 1º Que a en 'ella destacan dos nombres fundamentales en la teoría crítica
arte tiene por objeto la consecución de lo bello; 2º que lo bello no latinoamericana: José Martí y José Enrique Rodó.
puede encontrarse en la materia, sino con relación al espíritu; y 3'
que el amor es una inagotable fuente de belleza. 14 Gutiérrez Nájera
El poeta y crítico cubano, en su eterna lucha por liberar su
"desobedeció" a sus "maestros" (Prieto y Altamirano, quien terminó isla del colonialismo español y salvarla del imperialismo
por apoyarlo) y no buscó sus temas en el fértil suelo patrio, sino en norteamericano, fue el primer intelectual en diferenciar y destacar
sus lecturas francesas; era un lector indisciplinado que se guiaba (siguiendo la famosa frase de Bolívar: "sor:nos un peq_ueño gé_nero
por la delectación y el estilo de vida de fláneur a la mexicana humano") nuestra situación de dependencia neocolonial. MartI nos
Irónicamente, ese "desvío" condujo a la más alta y auténtica acerca a las problemáticas de las colonias árabes, asiáticas Y
manifestación de las letras hispanoamericanas. Existen, tambiél\ africanas; fue, siguiendo a Roberto Fernández Retamar, el primer
en la escritura najeriana, dos términos fundamentales para la teoría crítico del "tercer mundo". Y es que Martí, con su escritura que supo
crítica finisecular: cruzamiento y literatura propia. El primer términQ equilibrar la dimensión estética con las necesidades y pre°&lt;:upaciones
expuesto para defender a la Revista Azul (1894-1896) de la acusación de su tiempo, configuró y consolidó una nueva especie de intelectual:
de afrancesamiento, denunció la necesidad de la lectura de otras el intelectual orgánico, aquél que se basa en el ejercicio del criterio,
literaturas para enriquecer la propia. Dentro de esta perspectiva, la siendo consecuente con sus ideas (de hecho, murió defendiendo su
obra de Rubén Darío (máximo exponente del modernismo) sería ideología).
una clara muestra de este cruzamiento literario y una prueba del
isocronismo cultural que aquella época vivía. La "literatura propia'
A diferencia de Sarmiento, el modelo crítico martiano es
era la respuesta najeriana al antiguo debate sobre la construcción incluyente, mira hacia "la barbarie", pues sospecha que el concepto
de la literatura nacional; el Duque Job se negaba a "cercar" su "civilización" apela a un solo patrón: el capitalismo de los países
producción a los límites geográficos y culturales de su patria y apelaba más desarrollados, cuyo modelo es inaplicable en nuestras
a la amplitud de formas, temas, estilos, etc. que le ofrecía la cultura circunstancias. Nuestra América (la infeliz, como él la llama), ha
universal.
padecido los embates de las potencias norteamericana y
europeas, pero en su resistencia ha creado modelos propios. Ante
Entonces la gran respuesta del modernismo fue la esta situación, Martí procura la observación y el aprendizaje de lo
apropiación de lo mejor que la herencia cultural occidental ofrecía propio, de nuestra condición "mestiza". Su ensayo capital, "Nuestra
en ese momento, así como la libertad (ya sea a través del verso América" (1891 ), confirma la originalidad de nuestros países y sus
blanco, el colorido y la voluptuosidad) en las formas de los géneros creaciones, sin olvidar los logros de los centros metropolitanos.
discursivos, tanto poéticos como en prosa, para transformar a lnjértese -nos dice- en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco
lenguaje en general.
ha de ser de nuestras repúblicas. Por ello es fundamental el
conocimiento de las propias raíces: los pueblos originarios; antes
Estas posturas teórico-estéticas dieron pie (sobre todo que Grecia, están las civilizaciones prehispánicas. La autoctonía,
a los críticos positivistas) a encerrar a los autores modernistas la especificidad de la América mestiza, era una búsqueda de
en la subjetividad de sus Torres de marfil, creando el lugar común primer orden para la escritura martiana; de allí la importancia dada a
del artista que le da la espalda a su tiempo. Nada más falso. las culturas indígenas como dueñas originales del suelo americano.
Los modernistas, con todo y su subjetivismo (y sobre todo por ello), Fue, además, uno de los primeros (antes estuvo Francisco Bilbao)
en advertir la amenaza que, para las repúblicas latinoamericanas,
representaría el imperialismo y el paternalismo norteamericanos,
consolidados a través de una aristocracia mercantil que había
14
Gutiérrez Nájera, Manuel. 1995. Obras Completas, vol. 1, p. 54.
hecho de su nación una "república de clases". El nacionalismo

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revolucionario de Martí, huelga decirlo, fue la fuente principal ideológico y militar del pragmatismo de la democracia norteamede la crítica revolucionaria cubana a partir del triunfo castrista ricana, a saber: el lugar de la educación estética en las nuevas
de 1959.
sociedades. El intelectual uruguayo, tomando a los personajes de
La Tempestad, designó a la juventud de nuestra América como Ariel,
El otro gran ensayista del modernismo, José Enrique Rodó, el discípulo privilegiado de Próspero, el viejo mago y maestro que
al contrario de Martí, pugnó por una elite ilustrada, un grupo selecto bien podría leerse como la visión estético-ideológica clásica
de custodios de la educación estética. En su primer gran ensayo, (grecolatina), renovada a través de Renán, y asoció a Calibán con el
"Rubén Darío" (1899), niega retóricamente el "origen americano" del pragmatismo norteamericano. (Este trío de personajes han cambiado
autor de Prosas profanas. Nuestra América, nos advierte, no está sus roles en las diferentes lecturas postcolonialistas -&lt;:orno la de
en condiciones de producir un genio de tal magnitud (un par de años Fernández Retamar-, que han terminado por leer a Próspero como
después, Justo Sierra, en el prólogo a Peregrinaciones, 1901 , de R. una estrategia colonizadora de Occidente y a Calibán -anagrama
Darío, refutaría esta tesis e insistiría en el carácter americano del de caníbal- como el símbolo de la autoctonía y la barbarie
poeta nicaragüense. Años antes, en 1896, en el prólogo a Poesías,
latinoamericana.)
de M. Gutiérrez Nájera, Sierra criticaba los juicios canónicos de
Menéndez y Pelayo sobre nuestras letras, convirtiéndose en uno de
Si bien Rodó no censuraba la democracia, sí la criticaba
los principales fundadores de la crítica latinoamericana). Veía Rodó
por su tendencia a mediocretizar a la sociedad, en desmedro del
a Darío como un hombre etéreo, cuya escritura transformó y renovó
desarrollo
de los elegidos y dotados por el genio, y de la facultad de
la lengua castellana, llenándola de voluptuosidad y de colores y
percepción
estética. Por ello acudía a Schiller para demostrar el grave
formas nunca antes vistas. El ensayo reconoce las fuentes darianas:
error
de
los
estados que no alientan la educación estética: la mejor
Hugo, Méndez, Verlaine, etc., pero muestra el "carácter original" de
la escritura del vate nicaragüense. Advierte una nueva especie de vía para retomar las enseñazas de la civilización griega y de los
escritor (inmerso, y por ello desplazado, en el nuevo mercado burgués, preceptos cristianos.
que lo orilla a la automarginalización y a la bohemia y a buscar en lo
El Ariel, como se verá más adelante, representó un modelo
bello todo lo humano que la industrialización ha borrado en aras del
progreso, terminando por convertirse en un producto de consumo a seguir, una guía intelectual que apelaba a los derechos de la
popular), y al mismo tiempo un nuevo tipo de ensayista:
tradición clásica y legitimaba el quehacer intelectual latinoamericano,
dando una identidad continental y una estrategia de lucha ante el
Yo soy un 'modernista' también; yo pertenezco con toda mi alma a pragmatismo industrializado.
la gran reacción que da carácter y sentido a la evolución del
pensamiento en las postrimerías de este siglo... 15

El siglo XX representaría para la agencia crítica latinoamericana la persecución de los anhelos martianos y arielistas, buscando
Caso interesante en el que se resalta la primera persona de la voz
una comunión entre democracia y educación estética.
crítica y su pertenencia a un modelo estético-ideológico preciso,
dando inicio a una nueva etapa en la agencia crítica latinoamericana.
La llegada del siglo XX trajo consigo la consolidación 2. EN BUSCA DE NUESTRA EXPRESIÓN CRÍTICA
de la crítica modernista con el Ariel. El personaje shakespeariano le
El nuevo despertar intelectual de México, como de toda la América
sirvió a Rodó para plantear una problemática latente durante todo
Latina en nuestros días, está creando en el país la confianza en su
el siglo anterior, pero detonada en los últimos lustros con el avance
propia fuerza espiritual. México se ha decidido a adoptar la actitud
15

Rodó, José Enrique. 1989. "Rubén Darío". En Arie/ y otros ensayos, p. 169.

de discusión, de crítica, de prudente discernimiento, y no ya de
aceptación respetuosa, ante la producción intelectual y artística
de los países extranjeros; espera, a la vez, encontrar en las

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de México durante el siglo de independencia política; (y] la historia
sintética de esa producción durante el mismo siglo.'~ª Esta visión
ancilar continuó en otro ateneísta, Carlos González Peña, autor de
Tal como apuntaba Henríquez Ureña, la Revolución Mexicana produjo la Historia de la literatura mexicana (1928), texto mantenido en este
un profundo cambio en el mundo intelectual mexicano. Mudanza de primer estadio: "La literatura mexicana es una rama de la española.
9
la cual él y Alfonso Reyes formaron parte, pues entre los años de Como ésta, sírvese de un mismo instrumento: el idioma común.'~
1909 y 1911 pertenecieron al Ateneo de la Juventud, que bajo la luz Para González Peña, nuestra "civilización mexicana" nació cuando
de los festejos del Centenario intentaba iluminar la nueva vida entraron en contacto los misioneros españoles con los "naturales".
intelectual mexicana. En el campo de los estudios literarios la Antes de ello, no existían ni la cultura ni la dimensión estética en el
pregunta fundamental era por la existencia de una literatura n¡:lcional mundo precortesiano. Distinto rumbo tomarían, en cambio, las
(o, como sucedería, "nacionales", pues cada estado creó una posteriores concepciones sobre nuestras letras de Henríquez Ureña
"identidad propia"): ¿existe, como realidad distinta, la literatura y Luis G. Urbina, quienes pusieron más empeño en la búsqueda de
latinoamericana? El propio Henríquez Ureña señalaba, en sus inicios una expresión propia, que confirmara la independencia cultural.
como crítico, que nuestra literatura era un apéndice de la tradición
Este primer estadio terminó completamente en Henríquez
española:
Ureña con la elaboración de los Seis ensayos en busca de nuestra
Nuestra literatura hispanoamericana no es sino una derivación de expresión (del cual hablaré más adelante), y ya mostraba una
la española, aunque en los últimos tiempos haya logrado refluir, metamorfosis en La vida literaria de México, de Urbina (al que también
influir sobre aquélla con elementos nuevos, pero no precisamente
me referiré en las siguientes páginas). De cualquier modo, las
americanos. 17
inquietudes ateneístas: la búsqueda de nuestra expresión, el deseo
La búsqueda de esos elementos fue uno de los móviles del grupo. de emancipación cultural, y la conciencia de la pertenencia a
Reyes, por ejemplo, encontró en la poesía de M. J. Othón ciertos Occidente, produjeron dos obras capitales para la crítica
elementos distintos que iban más allá de la llana descripción de la hispanoamericana.
"exuberancia" americana, lo mismo procuró con el ·paisaje en la
Tanto Cuestiones estéticas (1911) como Horas de estudio
poesía mexicana del siglo XIX, en esos días tan próxima y tan poco
(1910)
son
una muestra cabal de las inquietudes que a lo largo de
estudiada. La independencia literaria, proclamada por Bello en los
sus
vidas
desarrollarían
Reyes y Henríquez Ureña. Ya antes, en 1905,
albores de las repúblicas, pero poco consolidada con el transcurso
el
crítico
dominicano
reflexionaba
sobre el Ariel de Rodó y su
del tiempo; fue esa "urgencia romántica de expresión" a la que se
importancia
en
la
educación
de
la
juventud
americana. Estos nuevos
abocaron los ateneístas.
discípulos de Próspero (Rodó), quisieron ver en el ejemplo clásico y
Los esfuerzos ateneístas por construir una literatura occidental de Ariel el modelo a seguir: conseguir a través d~I cultivo
nacional tuvieron, según mi perspectiva, dos momentos casi espiritual y la educación estética la emancipación cultural americana
simultáneos. El primero, como recién he señalado, fue la concepción y, asimismo, dar una estocada a la educación positivista de corte
de las letras mexicanas como apéndice de las españolas; en él se pragmático:
creaciones de sus hijos las cualidades distintivas que deben ser la
base de una cultura original. 16

adscriben el primer Henríquez Ureña, quien Uunto con Luis G.
Urbina y Nicolás Rangel) emprendió la famosa Antología del
Centenario, bajo la supervisión de Justo Sierra, y que tenía por
objetivo "la selección extensa y cuidadosa de la producción literaria
16 Henríquez Ureña, Pedro. "La influencia de la Revolución en la vida intelectual
de México". En Obra Crítica. 1960, p. 611.
11
/bid, "Horas de estudio", p. 135.

Pálida gloria será la de las épocas y las comuniones que
menospreci,nn esa relación estética de su vida o de su
propaganda.

'ª Antología del Centenario. 1985, p. IX.
: Historia de la literatura mexicana. 1977, p.15.
Rodó, José Enrique. Ariel y otros ensayos. 1989, p. 18.

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y el modelo a seguir era Grecia, tal como lo señalaba don Pedro en
"La moda griega": los estudios helénicos habían vuelto a estar en
boga, al igual que sus modelos culturales. La "renovación espirituar
favoreció el declinar del modelo positivista comteano (que en Europa
había desaparecido décadas antes): fuente principal de la enseñanza
en la Escuela Nacional Preparatoria y de gran parte de las
interpretaciones de la realidad mexicana hechas por Andrés Molina
Enríquez, Francisco Bulnes, Justo Sierra y García Granados, donde
la etiología (el clima, la alimentación, la raza) era la metodología
para explicar el pasado en función del presente. En el recinto
preparatoriano, por ejemplo, el joven Antonio Caso escribía panegí•
ricos a Nietzsche y se enfrentaba a otras perspectivas filosóficas:
Bergson, Croce; o Justo Sierra, el eterno maestro (y único eslabón
que unía al Ateneo con el pensamiento "científico" del porfiriato),
pronunciaba su memorable discurso sobre la Universidad (1908),
en el cual expresaba la necesidad de democratizar la enseñanza
superior21 (ese anhelo sería retomado, en los años veinte, por José
Vasconcelos al asumir la Secretaría de Educación): la vida académica
mexicana comenzaba un lento, pero continuo proceso de cambio y
democratización, que tuvo repercusiones continentales, sobre todo
en Sudamérica.

1

La caída del gobierno de Madero (1913), la dictadura de
Huerta y el resurgimiento de la lucha, obligaron a varios miembros
del equipo intelectual ateneísta (entre ellos, Alfonso Reyes) a exiliarse.
El primer destino fue París (1914); allí se daban cita los antiguos
iniciadores del modernismo: Lugones, Nervo, y los nuevos escritores
hispanoamericanos, como Gonzalo Zaldumbide y Francisco
García Calderón, quien había prologado la primera edición de
Cuestiones estéticas, presentando así a Reyes en el ámbito
intelectual hispanoamericano y en el contexto europeo.

Históricos (donde trabajaban intelectuales de la talla de Américo
Castro, Federico de Onís, Tomás Navarro Tomás, Antonio Solalinde
y Justo Gómez), entrando en contacto con la tradición filológica
hispánica, a la que la cultura liberal mexicana del siglo XIX había
hecho a un lado.
Por estos años, además, aparecieron importantes obras que
tenían pór objeto las letras hispanoamericanas, y de las que
Henríquez Ureña daba parte: en 1919, Cooter, un inglés, elaboraba
una historia de la literatura hispanoamericana; el crítico dominicano
mencionaba también a un alemán que hizo un intento similar, Wagner.
En 1917 (el mismo año de la primera edición de Visión de Anáhuac),
el poeta mexicano Luis G. Urbina publicó sus conferencias dictadas
en la Universidad de Buenos Aires sobre literatura mexicana. La vida
literaria de México significó un primer acercamiento general a la
evolución crítica de las letras mexicanas no como un apéndice de la
literatura española, sino como "auténtica" expresión (ya antes lo había
intentado en su "Estudio preliminar" y "La literatura mexicana durante
la guerra de independencia" de la Antología del Centenario). Urbina
rastreó la producción indígena (buscó su influencia) y la incorporó a
la producción nacional, a diferencia de muchos intelectuales que
principiaban su periodización a partir de la Conquista (Pimentel) y
dejaban a los textos prehispánicos como un monolito aparte. Probablemente fue uno de los primeros en hacerlo (aún faltaban más de
treinta años para que Ángel María Garibay iniciara su Historia de la
Literatura Náhualt). Su posición, sin embargo, seguía siendo
eurocentrista: nuestra literatura, nos explicaba, no es un anexo a la
española, pero pertenece a la tradición occidental y está regida por
sus cánones, y es en relación con ésta como hay que abordarla.

Es interesante el caso de Urbina y su texto porque
muestra ya una difusión intercontinental y una preocupación común.
El exilio obliga al trabajo arduo. Alfonso Reyes, por lni_c_iada a partir de la Revolución Mexicana, la nueva perspectiva
ejemplo, vivirá de su pluma entre París y Madrid, a donde critica-cultural fue una mirada hacia adentro. México -veía hacia
terminaría desplazándose por la guerra. En la capital española Latinoamérica; basta recordar el lema de la Universidad Nacional,
colaboró con Ramón Menéndez Pidal en el Centro de Estudios pero también Latinoamérica miraba hacia México y el interés de los
estudiantes bonaerenses sobre las letras mexicanas era una muestra
21
.
'd ad mexicana
.
.
, b o1 genea1og1
· .co; 1·1e,~
... de ello.
"La univers1
que nace hoy no tiene
ar
raíces, sí; las tiene en una imperiosa tendencia a organizarse, que revela r,
todas sus manifestaciones la mentalidad nacional. .." "Discurso de Juste
Si bien en La vida literaria de México se afirmaba a
Sierra en la inauguración de la Universidad Nacional", en México en testimonios primera vista, una dependencia de nuestras literaturas hacia' la
1976, p. 304.
Península, ya se establecía (más bien, se esbozaba) un criterio

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5

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ai:
metodológico para estudiar a las literaturas nacionales de nuestra político o por voluntad propia, la posibilidad de viajar y de entrar en
América, y ese primer paso consistía en encontrar nuestra contacto directo con las metrópolis y sus centros académicos y
literarios. Con la incorporación de Reyes al Centro de Estudios
individualidad ("nuestra expresión"):
Históricos de Madrid, en 1915, la brecha entre el ámbito académico
Es que se robustece el dominio de nuestra individualidad literaria; hispánico y la agencia crítica latinoamericana, por citar sólo un breve
es que venimos buscando y encontrando nuestra expresión ejemplo, se acortaba fuertemente, permitiendo un intercambio de
característica; es que desde hace cuatrocientos años estamos
visiones que terminaron por enriquecer los añejos estudios filológicos
elaborando las formas adaptables a nuestro espíritu colectivo y
que
se realizaban en la Península, aunque cabe resaltar el
personal; es, por último, que en la lengua que hicimos nuestra,
como era preciso y natural, seguimos paralelamente las afferaciones antecedente del escritor mexicano Francisco A. de lcaza, cuyos
fisiológicas y psicológicas de nuestro ser.22
estudios sobre diversos textos hispánicos, hoy injustamente
olvidados, denunciaron algunas fallas y plagios en la producción
Esta pauta sobre nuestra individualidad la atribuía don Luis (en el crítica ibérica.
caso mexicano) al aporte indígena, y más específicamente: a la
melancolía indígena. La melancolía del vencido que tiene que
El caso de París tam.bién es muy interesante: desde los
pensarse a sí mismo con el lenguaje del conquistador. Por ello, resulta últimos lustros del siglo XIX, la capital francesa se había convertido
interesante notar que Urbina veía la dominación lingüística como un en el "locus amenus" de los intelectuales latinoamericanos. Los
"hacer nuestro" el lenguaje del colonizador. De la imposición se pasa, modernistas, con Darío a la cabeza, la hicieron su capital. Era en
esa metrópolis donde, por ejemplo, un escritor mexicano podía
vía apropiación, a la articulación.
enterarse de lo que hacían sus pares de Ecuador, o de Brasil; era el
Si en el campo literario el aporte había sido la melancolía, lugar por donde circulaba una verdadera biblioteca latinoamericana
en el terreno de la crítica los primeros años del siglo XX aportaron de autores y textos.
la posibilidad de una relectura de la tradición occidental (tanto clásica
como española, incluyendo en esta última una revisión de la
En el cono sur, sin embargo, gobiernos populares, como los
perspectiva que en España se tenía de Hispanoamérica, sobre todo de José Batlle y Ordóñez en Uruguay (1903-07), o, más tarde, el de
en los textos canónicos de Marcelino Menéndei Pelayo: fuente Hipólito Yrigoyen en Argentina (1916-22 y 1928-30), habían permitido
principal para los jóvenes críticos latinoamericanos) y una fundación u~ florecimiento en los estudios literarios académicos. En 1912,
-a través de la canonización- desde tierras americanas, de nuestra Ricardo Rojas iniciaba la cátedra de Historia de la Literatura
literatura, consolidando una tradición crítica que abarca figuras corno Argentina, en la cual buscaba la "argentinidad" en los textos, y de
Prieto, Lastarria, Altamirano, Sierra, Martí y Rodó etc., quienes fueron pa~o definía el concepto de campo literario; a Rojas le siguió Rafael
los primeros en intentar dar cuenta de la peculiaridad literaria Arneta, quien rearticuló la metodología de Rojas, al establecer una
hispanoamericana y su contexto de producción, escribiendo cons· sucesión cronológica. En Uruguay, los trabajos de Rodó alentaron
cientemente allende el Atlántico y marcando pautas diferenciales. las plumas de intelectuales como Osvaldo Crespo Acosta, Carlos
Todos ellos defendieron la dimensión estética creando, en este Reyles YCarlos Vaz Ferreira, quienes desde la universidad iniciaron
aspecto, una continuidad que abarcaría nombres como los del propio un replanteamiento de las letras y la cultura hispanoamericanas.
Henríquez Ureña, Mariátegui, Reyes y Antonio Cándido. El mismo
texto de Urbina sería efecto de esta relectura.
Rodó y su arielismo, como hemos dicho, iluminaron los
es_tudios ateneístas en México. No es casualidad que una de las
Por otra parte, la savia nueva del Ateneo, como el caso de primeras reediciones (y de las pocas que Rodó pudo ver) de su
Reyes, y el resto de los escritores, tanto modernistas como ?bra magna se hiciese en Monterrey (1908) bajo la petición del
vanguardistas y criollistas, tuvieron, ya sea consecuencia del exilio Joven Alfonso Reyes y con un prólogo de Henríquez Ureña. Con
Rodó, Reyes y Henríquez Ureña aprendieron la profesión de
22
Urbina, Luis G. La vida literaria de México. 1917, p. 25.
humanistas y la educación estética de procedencia schillereana.

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32 / facultad de filosofía yletras

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órdenes del saber: había comprobado por sí misma que unas
Puesto que el positivismo había "deshumanizado" los estudios, y,
disciplinas ayudan a otras•.•24
además, el pragmatismo americano de James amenazaba con
expandirse al resto del continente, el Ariel se convirtió en la invitación
a la relectura de lo clásico, pues propiciaba y, al mismo tiempo,
La investigación en pos de agencias intelectuales que
legitimaba la apropiación de la cultura humanista occidental, al respondier~n a la contingencia de nuestra América fue la constante
reclamar nuestro derecho a la herencia "clásica". Si las fuentes de en estos anos formadores de nuestra expresión crítica. En ella, la
conocimiento estaban en los Estados Unidos y Europa, la juventud interdisciplinariedad sería un lugar común en todas las empresas.
arielista se inclinaba por la vieja civilización europea, pues quisieron, Reyes quiso siempre resolver la antinomia occidental entre "vida
por esta vía, encontrar la unión entre el ser humano y el "logos", a práctica" Y ''vida del espíritu". Su salida fue la síntesis cultural (la
través del valor estético. Además, apelaban a la herencia latina; mal inteligencia americana, como él la llama). Sabía que la condición
. que mal, nuestra genealogía había fundido las sangres de dos del intelectual en este continente tenía que ser comunicativa,
mundos y eso permitía participar en ambas culturas sin sentirse ajeno multidisciplinaria Ya menudo (de)pendiente de quehaceres políticos.
o intruso en ninguna.
La holgura alcanzada por la "modernidad" europea y sajona permitía
la dedicación al "ocio" de la literatura, de la "vida espiritual". Acá, ese
Los aportes de Rodó fueron capitales para pensar anhelo era utópico: la literatura estaba formándose y deformándose
Latinoamérica, para ver sus diferencias y apariencias. Todo este en nuevas expresiones (el continuo debate entre realismo y vanguarproceso arielista se puede ver en la búsqueda y construcción, explícita dia, por ejemplo), Yla crítica se debatía en la plena construcción de
o implícita, de una tradición (tanto crítica como literaria) americana sí misma Yde su objeto. Trabajando sin maestro, como Sor Juana, y
Si por un lado estaba la escritura española y con ella las raíces muchas veces sin un receptor específico, nuestra crítica hablaba
grecolatina y árabe, por el otro existían el pasado precolombino (sólo en voz baja, enunciando desde un espacio doble. Siempre dual,
recuperable desde la visión postcolonial), con su carácter "autóctono", nosotros Yellos. Nuestra habla era la mejor prueba de que no éramos
de disformidad23 , y la Colonia, que ya no era España.
un apéndice de las letras ibéricas.
Y dentro del periodo colonial, una mujer, una monja:
De Sor Juana también aprendieron Reyes y su generación
Sor Juana Inés de la Cruz, dio a Alfonso Reyes y al resto ~a interdisciplinariedad y la rigurosidad en todas las actividades
de la intelectualidad americana un patrón a seguir porque:
inte!ectuales. El modelo intelectual latinoamericano, de esta forma,
se iba conformando de apropiaciones y ensanchamientos. El
... había descubierto algo que constituye a la vez el secrell paradigma, dentro de los estudios de la literatura latinoamericana
de la cultura y_ el secreto del estudio. En sus ª!ª~es por entenderlf con el que contaban era Marcelino Menéndez y Pe layo y su Histori~
todo, en su incontrastable sed de conoc1m1ento que rayabl de la poesía hispanoameri n M
t R
,
en la heroicidad, luchando con los obstáculos que nuestras sociedi las . . .
. ca ª· ~y pron o, eyes se perca~o ~e
des han opuesto de todo tiempo a las mujeres que quiere,
~eficiencias de este t~po de estudios hechos desde las metropohs
embarcarse en el mismo barco que los hombres, y que hacían et YbaJ~ un ala de paternahsmo. En ellos abundaban las imprecisiones,
~a colonia un medio singularmente impropici? para su forn:aci(A las simplezas y las reducciones. Por ello, el autor de El deslinde
intelectual; desv~lánd~se ,ª sola~, C?mo dec,a la_pobr~, sin má pensaba firmemente que nuestro aporte completaría el conoc· · t
maestro que un ltbro n, mas cond1sc1pulo que un tintero insens1bi occidental·
imien
con quien departir sobre /as verdades que iba adquiriendo; se habil
dado cuenta de esta intercomunicación que existe entre tos distintaf

23 La "disfomidacf fue

·

°

Para. esta hermosa armonía que preveo, la inteligencia
amencana aporta una facilidad singular, porque nuestra mentalidad,
a la _vez que tan arraigada a nuestras tierras como ya to
he dicho, es naturalmente internacionalista (... ] porque hemos

la estrategia discursiva que los cronistas, empezando desdl
Colón, utilizaron para nombrar todo aquello que salía de los límites de su v i 24
sidl------occidental.
Reyes, Alfonso. Última Tu/e. 1960, p. 211 . El subrayado es mío.

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34 / faculta~ de filosolía yletras

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tenido que ir a buscar nuestros instrumento~ cultural~s ª los gr~ndes
centros europeos acostumbrándonos as, a mane1ar las nociones
extranjeras como' si fuesen cosa propia. En tanto que el europeo
no ha necesitado de asomarse a América para construir su sistema
de mundo, el americano estudia, conoce y practica a Europa desde
la escuela primaria.25

configuración de los "moldes" no significó, sin embargo, necesaria.

., (

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.

. .

.

mente una emanc1~ac1on y SI' en cambio, el ~~~g1m1ento ~e diferentes
conceptos de nac1on que fragmentaban la v1s1on de totalidad cultural
pensada por Andrés Bello), sino la negación de un vínculo, el español,
para aceptar otros: el francés, el norteamericano y el inglés.

Nuestro carácter internacionalista fue el primer elemento a_r!iculatorio
Como ya se mencionó antes, fue, quizá, José Enrique Rodó
a la hora de ejercer la crítica. Así, la empeñosa elaboracion de ~na quien, con su ensayo sobre Darío, primero, y su Arieldespués, dio a
tradición crítica propia, que no nos omita o nos reduzca, ha favorecido la agencia crítica latinoamericana su estatuto de acto semi-creativo:
el desarrollo de una producción, si bien no copiosa en extre~o, al "La facultad específica del crítico es una fuerza no distinta, en esencia,
menos sí constante en varios aspectos, en varias preocupaciones del poder de la creación."26 El crítico no sólo vislumbraba el
básicas, que obedecen a nuestra coyuntura y nuestra realidad. Una "temperamento" del autor, sino, ya podía hacerlo, el de su época.
de esas preocupaciones, según mi perspectiva, ha sido la diferencia Era el gran terremoto cultural. La crítica modernista pronto dio sus
El factor (a veces, por desgracia, sólo aspecto) distintivo. Eso que primeros frutos. Otro uruguayo, Carlos Vaz Ferreira, escribía, en la
los cronistas de la Conquista no pudieron expresar, todo aquello alborada del siglo XX, su ensayo "Sobre la percepción métrica", el
que estaba afuera de la gramática de Nebrija, y que fue incorporado cual, según el crítico cubano, José Antonio Portuondo27 , fue el
a través de reducciones y símiles forzados. Todo lo que desbordaba primero dedicado sistemáticamente a este tema (incluso se
el cauce europeo: los colores, los olores, la abundancia, la exuberan- "adelantaba" cuarenta y seis años al trabajo The Audible Reading of
cia. Desde la Grandeza mexicana hasta La vorágine, la creación Poetry, de Yvor Winters, que abordaba la misma problemática).
literaria había puesto el punto sobre la diferencia (salvo en los Portuondo puso de manifiesto la disyuntiva entre la producción crítica
momentos de gran creatividad, como el modernismo, o en los de hispanoamericana y la nula recepción en los centros metropolitanos.
mera reproducción). Escritura surgida en un contexto geopolítico Del balance realizado, salieron perdiendo los críticos centrales,
específico, la literatura latinoamericana no ha tenido nunca la certeza quienes, como ya lo había denunciado Reyes, sólo conocían su
de escribir con un lenguaje enteramente propio; esto la convierte 811 propio entorno. Refiriéndose a Reyes, el intelectual cubano señalaba:
heredera de un orden simbólico ajeno e impuesto la mayoría de las
veces por la fuerza. La colonización del lenguaje, reforzada sobre
Alfonso Reyes puede poner su obra crítica a la par de cualquiera
28
todo a partir de las repúblicas, ha propiciado esta desconfianza l
de las grandes figuras contemporáneas.
animado búsquedas intralingüísticas en pos de nuestra expresión.
Ymás adelante decretaba:
En el terreno de la crítica, por ejemplo, esta preocupaciór
El hecho de que las obras de estos maestros contemporáneos
se había manifestado tempranamente cuando Juan María Gutiérrei
de la crítica no hayan rebasado las fronteras hispanoamericanas
elaboró la primera antología "sistemática" de la poesía er
no limita su valor ni las sitúa por debajo del petróleo, el salitre,
Hispanoamérica: América Poética (Valparaíso, 1846), buscando er
el café, el mambo y los sarapes que parecen interesar mucho
más a comerciantes turistas. Si don Carlos Vaz Ferreira puede leer
la expresión literaria la construcción de un homogéneo naciona
en
su lengua a William James y aprovechar sus doctrinas, y en
que representara e identificara a los nuevos pueblos emancipados
cambio James no pudo acusar recibo del libro que le enviara
donde las diferencias internas serían subsumidas en aras de un1
identidad perenne. Por ello, el valor de crítica literaria era múltiple
Construía una identidad artística, estableciendo un canon supuest&amp;
------mente representativo, obviamente excluyente Y epiStémico. u~Citado por Guillermo Sucre en "La nueva crítica", dentro de América Latina en
su literatura. 1998, p. 260.
E/ heroísmo intelectual. 1955
28
/bid, p. 144.
27
25

/bid, p. 87.

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J6 / facultad de filosolía yletras

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1:12

devotamente dedicado, el crítico uruguayo, por no saber español, (1928)29, ocupan un destacado sitio. En ellos, Henríquez Ureña se
la limitación no está por parte de Vaz, sino de James.
dedicó a "rastrear" nuestra "urgencia romántica de expresión". La

El estatuto de la crítica como acto semi-creativo lo confirmó
Alfonso Reyes al escribir Visión de Anáhuac (1917); este "nuevo
arte de la naturaleza" fue su testimonio de extranjero en Madrid.
Yo veo este ensayo-poemático como una autopresentación del
intelectual americano en el mundo europeo. Reyes apelaba
en él a técnicas narrativas utilizadas por los cronistas y viajeros
del "nuevo mundo" (Cortés, Díaz del Castillo, Gómara, Humboldt),
pero su descripción está hecha desde "adentro", articulando la
fascinación del encuentro y reconstruyendo el lado de "acá",
otorgándole sentido y coherencia a todo lo disímil. Utilizó, asimismo,
la naturaleza y su exuberancia (como reflejo del pensar náhualt
"sereno y claro"), el conocimiento empírico del herbolario azteca, la
cadencia de la lengua y su comunión con su pueblo.
El énfasis recaía, así, sobre una (re)acción: la naturaleza
americana (física Y cultural) desbo rd and o e inu nd a nd o el

independencia literaria representaba un problema doble: primero, el
uso del idioma impuesto, y, segundo, el no tener, al dar por descartada
la posibilidad de rearticular los lenguajes indígenas en una producción
homogénea, otra vía de expresión literaria. "Nuestra expresión
necesitará doble vigor para imponer su tonalidad sobre el rojo y el
gualda".30
Problema de grandes dimensiones que yo traslado al terreno
crítico. El intento de Henríquez Ureña era doble; por un lado, descubrir
los elementos distintivos de nuestras escrituras americanas; y, por
el otro, crear un discurso crítico propio; y éste se lograría al ir
articulando el primer intento. Al retomar la proclama de insurgencia
de Bello, Henríquez Ureña recogía, igualmente, las génesis de las
dos tradiciones, tanto literaria como crítica; a los trabajos de Bello,
Bartolomé Hidalgo y Fernández de Lizardi, unía los de Juan María
Gutiérrez, Altamirano, Urbina, etc.

La complejidad que produce no tener más recursos que el
pensamiento europeo, yendo más allá del ideal utópico. No fue idioma del conquistador (pues, a diferencia de las otras artes
el paraíso, sino un mundo otro. Una de las estrategias de Reyes desarrollas en Hispanoamérica, la literatura sólo cuenta con las
consistió en el complemento, que articulaba la noción de la diferencia lenguas castellana y portuguesa), lo hizo buscar las formas de
americana. El encuentro propiciado por la Conquista completó la apropiación, que iban desde lo descriptivo y lo temperamental hasta
visión de Occidente sobre sí mismo, al ponerlo en contacto -de la consolidación de la profesión literaria favorable para la dedicación
manera violenta y estruendosa- con las denominadas cult~ras y el empeño por la construcción de las grandes obras, aquellas que
prehispánicas. La autopresentación de Reyes, entonces, mostro las terminarían por reafirmar nuestra voz.
conexiones, complementos y diferencias, los rasgos comunes (la
tradición y el lenguaje impuestos) y, finalmente, los aportes
A este empeño se unían otros, algunos de carácter racial,
americanos. Este texto, producto de la añoranza y la idealización, proclives al mestizaje, como el del primer Vasconcelos (La raza
describió, a través de la meseta de Anáhuac, México al mundo cósmica) Ysu bolivarismo étnico, donde el mestizaje era inevitable
occidental, pero también se lo representó a sí mismo. Visión de -----21
Anáhuac es formativo en un sentido doble tanto de identidad como ESte libro reúne varios ensayos; uno de los más importantes es, sin duda,
al banq~ete de la civilización? Sí, 'Don Jua~ Rui~ de_ Alarcón" • que, de hecho, dat_a de 1913 Yen _el ~ual don Pedro
de "I ocus"de enunci·ación · (.,· Entrar
.
.
,
.
busca la mex,camdad" (a través de la "cortes,a", la moderación y las "buenas
pero aportando nuestros propios platillos. Desde aquI quedo claro maneras") en la escritura del dramaturgo novohipano. Este texto manifiesta ya el
que la incorporación de la agencia crítica hispanoamericana sería a ~undo_estadio de los estudios ateneístas, a saber: la búsqueda de elementos y
través del aporte y no de la sola aplicación.
art,cu~ac,ones propias en nuestras letras, que nos separarían de la literatura
espanola. Años después, en un inteligente ensayo ("De algunos aspectos de la
Novela de la Revolución Mexicana"), Max Aub criticaría esta tesis de Henríquez
En este consciente esfuerzo por la descolonización Ureña y ubicaría en los textos revolucionarios y en su prosa ruda y "mal portada"
intelectual los Seis ensayos en busca de nuestra expresión 30la "verdadera expresión de la mexicanidad".
'
Henríquez Ureña, Pedro. "Seis ensayos en busca de nuestra expresión".
Op. Cit., p. 246.
.

.

.

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Universidad Autónoma de Nuevo león / J~

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5

y el único camino a la modernidad. Vasconcelos pronosticaba el
triunfo de América Latina, pero lo condicionaba a no negar las raíces;
de cualquier manera, los intentos del mexicano como los del dominicano (y al poco tiempo se uniría, desde una perspectiva socialista
pero al mismo tiempo original, José Carlos Mariátegui y sus Siete
ensayos de interpretación de la realidad peruana, 1928) corrían por
veredas similares. Así, la recuperación de las fuentes primarias fue
una de las labores más significativas de aquellos años. Por esos
días surgía también el "indoamericanismo", primero en Forjando
patria (1916), del antropólogo mexicano Manuel Gamio y posterior•
mente en la configuración del A.P.R.A. por el peruano Víctor Raü
Haya de la Torre.

igualmente, la función cultural, una labor constitutiva, por cierto, del
crítico, del intelectual, que lo engarzaba a la gran maquinaria
constructora de las nociones de nación y de identidad.

En general, los años treinta siguieron esta tónica, salvo
algunos casos donde los golpes de Estado (otra constante negativa
en nuestra formación) y gobiernos autoritarios bloquearon
importantes discusiones y proyectos intelectuales. Al importante
trabajo de Mariátegui y su apropiación del marxismo para la
reinterpretación de la literatura y la realidad peruanas, siguieron
trabajos fundamentales, como el de Ezequiel Martínez Estrada y su
Radiografía de la pampa, en el cual retomaba la vieja preocupación
sarmentiana sobre la argentinidad, pero extendiendo la mirada al
Pero aún faltaba un esfuerzo totalizador, una visión que resto de Latinoamérica, destacando el carácter de aislamiento y de
intentara abarcar la compleja historia cultural de Latinoamérica. As soledad de nuestros pueblos.
lo creía Henríquez Ureña al quejarse de nuestra historiografía:
La expresión literaria de aquellos días también se había
La literatura de la América española tiene cuatro siglos de existen, convertido en testimonio de este aislamiento y de una angustia tácita,
cía y hasta ahora los dos únicos intentos de escribir su historia se reflejo de nuestra soledad laberíntica (testimonio "notarial" de nuestra
han realizado en idiomas extranjeros [se refiere a Coester y diferencia) y de nuestra espacialidad: Los de abajo, Raza de bronce,
Wagner] ... 31
Huasipungo, Don Segundo Sombra, La vorágine, La sombra del
La labor era la escritura. Era la oportunidad de escribir(nos) y de caudillo, Zurzulita. Vitalizaciones del ser-latinoamericano o "geografía
criticar(nos). Nadie como Henríquez Ureña entendió ese deber espiritual y psicológica" del subcontinente, de la otra América (incluso
y de ello dan prueba sus Corrientes literarias en la América en España, en 1934, Federico de Onís publicó su Antología de la
Hispánica, y la Historia de la cultura en la América Hispánica poesía española e hispanoamericana. 1882-1932, eliminado la
(donde, a diferencia de las Corrientes ... , iniciaba su periodización posición jerárquica de la Península). El desprendimiento era, en estos
con el mundo precolombino); el primer texto plateaba ya un momentos, un hecho ya innegable: habíamos dejado conscientemodelo de periodización generacional que establecía periodos mente de ser un apéndice de la historiografía literaria española; la
literarios de treinta años. El ordenamiento sirvió para ulteriores crítica había sabido encontrar, junto al personaje de la exuberanciatrabajos, como los ~e J. J. Arrom, Cedomil Goic y, desde otra naturaleza, un rasgo, ya psíquico, ya pintoresco o ya autóctono que
perspectiva, los de Angel Rama. El quehacer crítico comenzaba nos diferenciaba y a la vez nos unía al resto de la cultura occidental:
entonces, con una necesaria periodización y el establecimiento de
Lo que imprime carácter peculiar y distintivo a las obras realizadas
una tabla valórica. El valor literario (como se verá en el discurso
en Hispanoamérica -catedrales o novelas- es la aplicación del
crítico de Reyes) era fundamental, pues legitimaba la agencia crítica
plano y de las normas foráneos a nuestra realidad distinta, con sus
problemas y materiales propios, y con una nueva visión del mundo
y le daba un papel en el marco cultural y social. No sólo era necesario
que va emergiendo al choque de la norma de afuera con la
responder qué elementos estructuran la obra literaria, sino cuál
existencia americana.32
era su valor en el marco de una cultura determinada, en la cual el
crítico también debería ubicarse. De esta manera, a la vez que se
La importancia radica en que la crítica había empezado
iban estableciendo una metodología y un criterio canónico que a buscar esa aplicación distinta en los estudios del fenómeno
pretendían dar cuenta de nuestra expresión, se iba perfilando. literario. Al ser consciente la agencia crítica de la pesquisa en pos
31

/bid, p. 254.

~ Portuondo, José Antonio. Op. cit., p. 102.

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Universidad Autónoma de Nuevo león / 41

~

Los festejos del Centenario dejaron, como único saldo.
de su propia expresión, se percataba, asimismo, que el problema
padecido por la literatura latinoamericana, esto es, la necesidad de positivo, el establecimiento de embajadas a cargo de escritores e
trabajar con fórmulas y conceptos europeos, ha sido el mismo en su intelectuales, lo cual implicó un magno proyecto de difusión cultural.
En el caso mexicano, el proyecto cultural se consolidó en el gobierno
propia actividad: la violencia epistémica.
de Alvaro Obregón (1920-1924), con José Vasconcelos como
Entonces, retomando lo dicho anteriormente, el primer paso secretario de Educación. El cargo le permitió al filósofo mexicano
dado en busca de nuestra expresión crítica fue el énfasis en la recorrer gran parte de Sudamérica, predicando la necesidad de una
diferencia. Nuestra situación (de)pendiente de los centros educación gratuita y democrática para las mayorías (viejo anhelo
metropolitanos, obligaba (y obliga) una articulación particular de las que databa desde los días del Ateneo). En 1922, el educador
formas de producción de conocimiento, pues si bien el instrumental oaxaqueño viajó por Brasil, Argentina, Uruguay y Chile llevando su
que importamos muchas veces es insuficiente para dar cuenta del doctrina portadora del "aliento continental de Rodó". La travesía lo
tipo de producción que aquí se realiza, también es cierto que, desde puso en contacto con las universidades y los círculos estudiantiles,
este punto de vista, la única manera de legitimar nuestra agencia y contribuyó en la edificación de la nueva Universidad Nacional que
intelectual es a través del diálogo con esos "centros productores' lleva su lema: "Por mi raza hablará el espíritu" y en cuyo escudo se
(ya José Carlos Mariátegui -uno de los mejores ejemplos de muestra a Latinoamérica.
apropiación- lo expresó claramente: "He hecho en Europa mi meja
Este éxodo intelectual, donde se agregan los nombres de
aprendizajej. Así, la añeja esperanza de llegar, aunque sea tarde,
Urbina,
Nervo,
González Martínez, Fabela, Estrada (creador de la
al banquete de la civilización se iba concretando poco a poco, pero
política
exterior
que
todavía hoy rige en México: la "Doctrina Estrada"),
de manera asistemática y dispersa. Hasta antes de esos años,
Y
el
del
propio
Reyes,
fue un desplazamiento doble. Por un lado
inconscientemente se negaba una tradición propia y cada nueva
permitió
la
difusión
cultural
y política del nuevo México y, por el otro,
propuesta surgía con el epíteto de piedra fundacional. Todavía
incorporó
nuevas
formas
de
política cultural y de debates intelectuales
durante gran parte del siglo XIX, la labor intelectual latinoamericana
(producto
de
las
relaciones
creadas entre los nuevos embajadores y
se estancaba en un "provincialismo" ecuménico.33
los círculos letrados locales). La cátedra de Urbina en la Universidad
de
Buenos Aires y el interés de los alumnos bonaerenses por las
Después de 191 O, y con la consolidación de movimientos
letras
mexicanas son otro dato más en esta red de
populares (sobre todo la Revolución Mexicana, el gobierno de
intercomunicaciones
creada en este periodo al que Ángel Rama, en
Yrigoyen en la Argentina y el Aprismo peruano), se comenzó a
La
ciudad
letrada,
define
como el auge de la representación y como
visluf!1brar la posibilidad de una unidad hispanoamericana. El viejo
producto
de
las
nuevas
fórmulas
políticas que coinciden con la caída
sueño de Bolívar, plasmado en su llamado al Congreso en 1826, 811
de
la
elite
oligárquica,
que
había
tenido la hegemonía durante el
Panamá, se desempolvó. La unión latinoamericana se había
siglo
XIX.
postergado casi cien años. Ahora, los desplazamientos modernistas.
los éxodos intelectuales, la apertura de representaciones
En este periodo de construcción que abarca más de cien
diplomáticas entre los países del subcontinente, habían permitido la años, los esfuerzos de la agencia crítica latinoamericana por
transmisión de ideas, de proyectos estético-ideológicos, de convertirse en un interlocutor en la geopolítica del cónocimiento
inquietudes editoriales (quizá ese periodo contó con el mayor número occidental, han consolidado una tradición, que había comenzado
de revistas literarias de gran difusión extraterritorial).
~r dotar de significación a su objeto, por inventarlo casi, respetando
siempre la dimensión estética del mismo y promoviendo una
expresión propia, original y representativa.
Asimismo, se ha visto cómo el recorrido por los años
Era casi imposible una recepción "cercana" temporalmente de los trabajos de
Bilbao, Sarmiento o Altamirano, por citar sólo algunos ejemplos, fuera de sus de afianzamiento de la agencia crítica latinoamericana se ha
países respectivos.
fortalecido aún más con el desplazamiento de sus principales

33

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42 / faculiad de filosofía 1letras

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equipos intelectuales y sus incursiones en otros círculos letrados; a
esto se añade el ansia de democratizar la educación, de hacerla
realmente accesible al pueblo, y de crear espacios para el desarrollo
académico y la investigación; así como la consolidación de cánones
literarios que, de alguna manera, reflejaban o intentaban reflejar el
ser-latinoamericano, y dejaban de basarse solamente en lo autóctono,
en la descripción de costumbres, o en la diferencia, y se preocupaban
más por el tratamiento de los materiales, las "tradiciones" y los
recursos disponibles. Estos ciento treinta años han representado la
configuración de nuestras tradiciones literaria y crítica, y han
preparado el camino para lo que vendría después.

BIBLIOGRAFÍA

Altamirano, Ignacio. 1949. La literatura nacional. México, Porrúa.
Bello, Andrés. 1956. Temas de crítica literaria, en Obras Completas, vol. IX.
Caracas, Biblioteca Nacional.
Dubiel, Helmut. 2000. La teoría crítica: ayer y hoy. México, U.A.M.
Fernández Moreno, César. (Coordinador).1998. América Latina en su literatura.
México, Siglo XXI.
Fernández Retamar, Roberto.1995. Para una teoría de la literatura

Los años siguientes (1940-2000) marcarán un cambio
hispanoamericana. (Primera edición completa). Bogotá, Caro y Cuervo.
drástico en la teoría crítica literaria latinoamericana, que afectarán
sus nociones de cultura, literatura, teoría, canon, escritura, género, Gimate-Welsh, Adrián. 1994. Introducción a la lingüística. México, F.C.E.
etc., por ello el debate por la legitimidad continúa hasta nuestros González Peña, Carlos.1977. Historia de la literatura mexicana. México, Porrúa.
días y es hoy tan actual como lo fue en las preocupaciones de Bello,
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régimen político implica aumentar los consensos, acuerdos y
concordias como herramientas que garantizan los derechos
humanos, las libertades políticas y el respeto entre ciudadanos. La
democracia como expresión del pueblo que adquiere el poder de
decidir mediante el voto a sus líderes y gobernantes, es cuestionamiento que nos acompaña ahora en la llamada '1ransición política".

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la gobernabilidad democrática pasa por las instituciones,
los gobiernos y los liderazgos, por la posibilidad de contar con líderes
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11
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�46 / facuitad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 47

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libertades: efectiva, tolerante, transparente, participativa y equitativa, apreciamos el grado de democracia y la amplitud de la participación
de las mujeres en la vida pública. Las mujeres cumplen la función de
respetuosa de los derechos democráticos.
consolidar la democracia e incluso de renovar la vida política; hay
Un signo de estos tiempos es la crisis ciudadana que se países como Bolivia que han declarado que las mujeres "humanizan"
manifiesta en malestar cultural, malestar con la democracia y malestar la política.
ético (p. 111 Gobernabilidad y desarrollo democrático) que se muestra
en inseguridad, escepticismo, falta de credibilidad, devaluación de
De 418 partidos en 86 países sólo el 10.8% de mujeres son
los partidos políticos, las elecciones, las instituciones y la falta de presidentas de Partido y el 7.8% secretarias generales. De 871
solidaridad ciudadana. El malestar ético cuestiona las normas partidos considerados en 80 países el 32.8% cuenta con una mujer,
vigentes, los valores, la incomunicación y una profunda crisis de por lo menos, en la dirigencia y el 67.2% no tienen mujeres.
sentido. Hay por consiguiente, una sensación colectiva de desánimo,
apatía y ausencia de causas porqué luchar. En sentido amplio
Como jefas de grupo parlamentario, de 402 partidos en 86
señalaríamos que estamos instalados en una crisis de civilización. países el 7. 7% son mujeres. La escasez de las mujeres en los puestos
de dirección de los partidos es evidente.
Recuperar el diálogo, el consenso y la negociación, la
certeza en las reglas de convivencia social, el respeto a la pluralidad,
Hay dos situaciones que deseamos mencionar: en los
a las diferencias, al compromiso y a la responsabilidad, la credibilidad partidos, las mujeres son con frecuencia numerosas en la base y
representativa de los legislativos, la legitimidad de las organizaciones escasas en la cumbre, mientras que en los Parlamentos son, en
políticas, entre otras formas de quehacer político, permitirán recuperar general, escasas en los dos extremos. Para recompensar la poca
la esperanza.
presencia de las mujeres en sus órganos de decisión, algunos
partidos han establecido el sistema de cuotas, cupos o acción
Instaladas en las presunciones·del cambio, en liderazgos
afirmativa de discriminación positiva: Alemania 50%, Australia
iluminados, en conservadurismos galopantes, las mujeres espectadoYel Partido Verde Ecologista el 50% (desde 1992), Costa Rica y
ras y activistas entenderemos que la gobernabilidad democrática se la ley de igualdad de 1991 (no se pueden postular más del 60%
construye entre actores y actrices políticos y que no podemos hablar de un mismo sexo y el destino del 10% del presupuesto del Partido
de democracia si no están presentes las mujeres. Entendemos que a la formación política de las mujeres integradas al mismo, entre
nuestros malestares incluyen la violencia, la violación de las garantías otros).
fundamentales y la persistente invisibilidad y reconocimiento a las
aportaciones que hacemos tanto en lo público como en lo privado.
Los compromisos activos de los partidos políticos obligan a
encontrar equilibrios entre las actividades y las prioridades y entre
Como señala Gabriela Cano, "el ejercicio de la ciudadanía
las obligaciones familiares y las actividades profesionales.
y la igualdad efectiva de derechos políticos son requisitos indispensables para construir la democracia" (p. 270). Una parte de la construcLa n
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las oportunidades.
están al servicio de los intereses y necesidades de las mujeres o si
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Los partidos poht1cos desempenan una func1on importante
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en el funcionamiento de las instituciones, son actores del proceso
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.,
.
democrático Están inscritos en ellos las mujeres.
Segun el Plan de accion del Conseio Interparlamentario
·
(marzo 94) las ramas femeninas deberían tener, entre otros los
Las mujeres representan más de la mitad de la población siguientes objetivos: 1) constituir un lugar de debate de los asu ntos
de los países, en política participan fundamentalmente en las Yproblemas de las mujeres, 2) organizar actividades de conciencia
estructuras de base; la proporción merece destacarse sobre todo 9 sobre los derechos cívicos Ypolíticos y los efectos de su participación
1

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5

en la política, 3) prepararlas para que tomen parte en las elecciones,
4) formar mujeres para las candidaturas incluyendo aspectos de las
campañas y los contactos con los medios de comunicación, y 5)
constituir redes de apoyo a las candidatas durante y posterior a la
elección.

algunos partidos ofrecen talleres de oratoria, comunicación,
estrategia, técnicas de negociación, liderazgo, técnicas de animación
de grupos o de preparación para una campaña electoral. Podemos
afirmar que han sido esfuerzos aislados, emergentes y no producto
de una sistematización programada.

El origen de la participación política de las mujeres se ubica
en dos derechos: el derecho a votar y el derecho a ser elegida. B
sufragio femenino data de 1788 en los Estados Unidos de América
que otorgan el derecho a ser elegida; en 1893 en Nueva Zelanda el
derecho a votar y es en el siglo XX donde se despliegan en la mayoría
de los países del mundo con excepción, a la fecha, de 14 países;
vgr: Kuwait, Palaos, Comoras, Ghana, lrak, Niger, donde no hay
derechos políticos para las mujeres.

Los prejuicios culturales, la persistencia de que las mujeres
se confinen en el hogar y al destino de sus tareas, convierte a las
mujeres políticas en temerarias, amenazantes e incluso extrañas
para otras mujeres que prefieren votar por hombres en un esquema
tradicional reproductor. Insistir en trasladar la responsabilidad y el
poder de la esfera privada y doméstica a la pública depende de
nosotras. Si administramos la familia podemos administrar el Estado.
Podemos anticipar que hay factores políticos, sociales y económicos
que siguen obstaculizando la elección de mujeres.

En América Latina: en 1929 Ecuador, 1931 Chile, 1932 Unr
guay, 1934 Brasil y Cuba, 1938 Bolivia, 1939 El Salvador, 1941 Panamá, 1942 República Dominicana, 1944 Jamaica, 1946 Guatemala,
Trinidad y Tobago y Venezuela, 1947 Argentina, 1949 Costa Rica,
1950 Haití, 1952 Bolivia, 1954 Belice y Colombia, 1955 Honduras.
Nicaragua y Perú, 1961 El Salvador y Paraguay. En México, en 1947
se consagra el derecho al voto y en 1953 a ser electa, es decir, se
logra la ciudadanía plena (datos del estudio comparativo mundial,
La democracia por perfeccionar de la Unión Interparlamentaria,
Ginebra, 1997).

El sistema de cupos o de cuotas y de otros mecanismos
destinados a facilitar el acceso de las mujeres a los procesos
electorales y a los cargos de responsabilidad política se da no
solamente en los partidos políticos; se da también en las legislaciones
nacionales y estatales. En las leyes pueden ser: a) asegurando un
cierto número de escaños, y b), alentando la participación femenina
en las candidaturas; ésta última, actuando de modo que cierta
proporción de candidaturas sean para las mujeres o que ninguno de
los dos sexos esté representado en más de X% en las listas
electorales, y c) designación directa del Parlamento (Uganda, Nepal,
Entre algunas técnicas electorales aplicadas por los parti~ etc.). Se pretende compensar de alguna manera la ausencia de las
para lograr el éxito electoral en algunos países con sistema de mujeres en las elecciones, como una medida temporal, destinada a
distribución proporcional, se encuentran:
eliminar en un plazo breve la discriminación política.
1. Cada lista debe incluir por lo menos una mujer o un porcentaje
dado de mujeres.
2. Cada lista debe incluir una mujer en posición elegible.
3. Alternancia obligatoria de un hombre y una mujer en todas las
listas.
4. Atribución a las mujeres de un porcentaje dado de los primer~
puestos de las listas y
5. Atribución en prioridad a las mujeres de los escaños obteni~
por distribución de los restos electorales.

El sistema de cuotas en algunos países se estigmatiza. Hay
posiciones que señalan que si somos iguales no debe haber
Privilegios entre unas y otras; se le llama "paternalista" y en ocasiones
produce desconfianza o también, en otros casos, en países donde
la cuota funcionó por varios años y se suprime, se ha observado
una caída de la presencia femenina.

Sin embargo, los efectos de la aplicación del sistema de
cupos o cuotas es francamente positivo, pues se ha podido observar
El apoyo de los partidos a las candidatas es idéntico al qUI un despliegue de la presencia femenina en los parlamentos o en las
ofrecen a los candidatos, sin importar el sexo. El apoyo moral candidaturas; aún con ello sólo el 11,7% del total de parlamentarios
estratégico, logístico y financiero es escaso para las mujeres, si acasQ son mujeres (se ha cuadriplicado su presencia de 1995 a la fecha).

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El promedio mundial más alto se alcanzó en 1988 con el 14.8% de
diputadas.
El espacio político ocupado por las mujeres en los Parlamentos depende tanto de su número respecto a los hombres coroo
de la repercusión cualitativa de su participación en las actividades
legislativas; los números revelan que todavía, en la actualidad, SOi
bastiones masculinos.
Algunos analistas afirman que se necesita una "masa crítica'
de mujeres para que se perciba su influencia. Un hecho es evidentr
deben "probar su valía" más que los hombres, tienen que supera
más obstáculos para ocupar su lugar.
Los tres países (datos del 97) con mayor porcentaje de
participación política femenina en América Latina son Argentina
(25.3%), Cuba (22.8%) y Costa Rica (22.6%); México, entonces ocu~
el séptimo lugar (14.2 %).

es un fenómeno noreuropeo y que en América Latina apenas se
integra a las tendencias. Hay también un fenómeno de arrastre
llamado efecto dominó; cuando la competencia electoral es muy
fuerte, si su partido obtiene éxito al postular mujeres seguramente
otros lo harán también.
Hay una orientación ideológica en cada partido; según éste
sea, se determinan las candidatas; por ejemplo: los partidos de
izquierda y alternativos (ecologistas) dedican en general más
esfuerzos a las candidaturas femeninas que los de derecha o
centristas. Ganar la elección va en el mismo sentido: por lo general,
tienen más posibilidades de ganar las mujeres de los partidos
considerados de izquierda. El mapa mundial así lo demuestra (La
democracia por perfeccionar, p. 133) aunque hay casos que no se
ajustan, como los comunistas chipriotas que no tienen ninguna mujer
electa, o el caso de Hungría, que no se halla seguramente a la
izquierda y que tiene tasas superiores de mujeres donde influyen,
sin duda, otras variables.

. Hay tres fases importantes de la participación en órgan~
electivos de decisión: 1) la fase preelectoral, caracterizada pa
Varían mucho las actitudes de los partidos, las situaciones
el acceso a la selección -designación-, 2) la fase electora de fuerza, las condiciones de elegibilidad, las tasas reales de ganar
--campañas-, y 3) la fase postelectoral relacionada con el ejerciti una elección, etc. Algunos partidos sostienen frecuentemente que
del mandato político.
el sexo no es determinante.
La fase preelectoral supone una presencia para ser
nominada, de alguna tarea o cartera en los partidos políticos; es 811
ellos, donde por lo general se inician las carreras políticas, COI
excepción de las candidaturas ciudadanas que son de caráctr
externo y algunas organizaciones políticas recurren a ellos o a ellas
por su presencia destacada o relevante en la comunidad.

Entre algunos argumentos cotidianos que los hombres
políticos expresan respecto a las mujeres es que somos "un
problema", que requerimos un trato protector y que deseamos vivir
en "un nicho" protegidas, que "preferimos" estar en la casa y que no
sabemos gobernar porque no tenemos experiencia. Por último,
simplemente dicen: no hay mujeres. Muchos y muchas no han
entendido
que a situaciones desiguales les corresponden soluciones
En la designación de candidaturas influyen el territot1
desiguales.
nacional, regional o local, la evolución en esos espacios de ~
participación femenina en la política, que se muestra diferente 811
Al llegar a las Cámaras las diputadas y senadoras inician
áreas urbanas o rurales, y el papel que la organización política juega
otra vez el proceso del poder para ocupar presidencias o secretarías
en esos espacios: distritos, municipios o estados.
en las comisiones, con un fenómeno interesante: en la medida que
Podría considerarse una proporción inversa al número de más mujeres ingresan a las Cámaras sus tareas se diversifican. Si
afiliados y de militancia de las organizaciones políticas, esto 8' no es así, ocupan cargos en las comisiones vinculadas a sus roles y
usualmente postulan más candidatas mujeres los partidos con meno división tradicionales de su sexo: asuntos sociales, familia, salud,
tiempo de fundación (vigencia) que aquellos que tienen décadas de ~te., (32%); si hay más mujeres su presencia incluye hacienda,
existir. Podríamos afirmar que la feminización de las candidaturas finanzas, cuestiones presupuestales, asuntos constitucionales (17%).

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Hay otra relación importante: a partir de que se ejerce el
sufragio femenino, esto es, que algunos países muestran la voluntad
de igualdad desde el siglo pasado, como ya se dijo, el voto pasó a
convertirse en un aprendizaje ciudadano sobre la equidad. Vem~
así que Suecia tiene un 40% de representación femenina, Finlandia
y Dinamarca 33%. En los países donde se logró la ciudadanía en
décadas más recientes hay menos proporción de mujeres; las cámaras presentan un 3% u 8% de mujeres legisladoras (Ucrania, Togo,
Venezuela, etc.), aunque haya sido más el número de candidatas.

La década de los noventa se distingue por el trabajo para la
eliminación de todas las formas de discriminación y subordinación
de las mujeres, -producto de las conferencias y resoluciones internacionales que otorgan visibilidad a las invisibles-: 33 partidos políticos
en el mundo adoptaron medidas transitorias para garantizar la
presencia de las mujeres en la política y la toma de decisiones. La
perspectiva de género se instala en definitiva y las asimetrías en lo
social, económico y político, se profundizan, aunque en algunas áreas
hay avances significativos.

Casos de excepción son Inglaterra, donde el sufragio se
dio en 1918, y hay un 9% que Suiza, que introdujo el sufragio
femenino en 1971 y cuenta con un 21% de mujeres, tal vez por el
efecto de nivelación o bien, el sufragio en 1994 de Moldova
(Sudáfrica) o en el 97 los Emiratos Árabes Unidos que no tienen
ninguna. Al parecer la antigüedad del sufragio femenino ejerce 111
efecto favorable en la representación femenina en los Parlamentos,
por lo menos así es en la mayoría de los casos considerando dos
fenómenos: la coyuntura política y la cultura política de los países.

Los dos caminos que asumen las organizaciones políticas
nacionales van en el sentido de asegurar escaños en las listas, no
oficializando ningún registro que no cumpla estos requisitos, o bien
abriendo las oportunidades a las candidaturas, al aprendizaje electoral a través de las contiendas, sendero que elegimos las mexicanas
para avanzar.

El 11 de septiembre de 1993, en la reforma al COFIPE se
logró adicionar el párrafo 3 al artículo 175 que menciona: "Los partidos
políticos promoverán en los términos que determinen sus documentos
Como hemos mencionado, una gran influencia en romper internos, una mayor participación de las mujeres en la vida política
los techos de cristal y acceder a la toma de decisiones legislativas del país a través de su postulación a cargos de elección popular".
han sido las "acciones afirmativas" o "acciones positivas" tanto en~
El Partido de la Revolución Democrática (PRO) inició en su
reserva de escaños como en las cuotas o en las designaciones.
Primer Congreso de 1991 la garantía en sus estatutos del 20% de
Hace pocas semanas, en un encuentro de la Comisión las oportunidades políticas; en 1993 el 30% en las candidaturas exterNacional de la Mujer en la Secretaría de Gobernación, titulado "Las nas e internas, así como en las dirigencias, señalando que de cada
Mujeres en la Agenda Legislativa de Género: Retos y Perspectivas', tres candidatos o candidatas tendría que haber dos de un género y
mencionábamos que participar en política no es un asunto sólo de uno (a) del otro de manera alterna. El estatuto se respeta. Se ha
leyes sino de decisión y voluntad. El principio que anima el derecho expulsado, inclusive, a un dirigente que no lo aplicó. Tienen el reto
social es, ratificamos, que no puede tratarse igual a las desiguales. de la paridad para marzo del 2001 en su próximo Congreso Nacional.
Las mujeres, siendo mayoría poblacional, recibimos un trato de
El Partido Revolucionario Institucional (PRI), el 21 de
minorías frente a los grandes problemas nacionales de educación, septiembre de 1996 plasmó en sus estatutos -36 al 41- en la XVII
pobreza, salud y trabajo, entre otros. En la política es constatable.
Asamblea Nacional, que en los cargos de dirigencia y de elección
popular -federales, estatales y municipales-, en ningún caso se
Un recuento histórico de nuestros quehaceres puntualila incluya una proporción mayor al 70% de un mismo género y que de
en 1952 la derogación del artículo 115 cuya adición a la fracción 11 cada 1Ocandidaturas en lista, tres fueran espacios para las mujeres.
facultaba la participación de las mujeres en las elecciones Aunque en la elección de 1997 aumentó el número de mujeres, pese
municipales; se reformó el artículo 34 acreditando la ciudadanía plena tratarse de una elección federal intermedia donde se desploman las
y el derecho a ejercer el voto en 1953. En 1974 se aprobó 11 candidaturas de mujeres, lo siguiente es establecer la acción
modificación al artículo 4° constitucional, que establece la igualdad afirmativa separando entre propietarias y suplentes y no por fórmula,
ante la ley entre los hombres y las mujeres.
pues se cumplió abriendo la puerta a las suplencias.

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El Partido Acción Nacional (PAN) señala en sus estatutos
0unio de 1999), en el Artículo 32 , que en tanto se lleve a cabo la
reforma integral de sus documentos, considerará lo observado
en los artículos 175 numeral 3 y 22º transitorio del COFIPE. Y en
septiembre del mismo año emitió el Reglamento para elegir fórmulas
mixtas de candidatos de representación proporcional para las
elecciones del 2000, en el que establece que en cada fórmula debe
haber un hombre y una mujer.

Aunque reconoce la marginación política de las mujeres y
que las medidas de acción positiva no constituyen una solución
unívoca, pues pueden suscitar resentimiento por parte de los
hombres y provocar la huída de algunos de ellos por considerarse
'injustamente castigados", las cuotas permitirán la participación de
un mayor número de mujeres en las asambleas políticas, pero no
lograrán erradicar los estereotipos de la mujer vulnerable que necesita
ser protegida".

Otro argumento de Liposvesky digno de análisis es sostener
que muchas mujeres consideran "degradantes, incluso humillantes
las medidas que expresan la incapacidad de las mujeres para imponerse por sí mismas en la escena política, en esta época de autoestima y reconocimiento". Constituyen, pues, afirmaciones que ratifican
la resistencia. Entendemos mejor la lucha de más de dos años de
Algunos estados han avanzado: Sonora aseguró que el las mujeres políticas francesas para lograr la ley de la paridad.
registro del 20% de las candidaturas fuera para las mujeres (artículo
En noviembre de 1996, tras 12 horas de negociaciones, se
87), San Luis Potosí consolidó la equidad y Chihuahua incluyó la
logró en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión, incluir
acción afirmativa; son algunos ejemplos claros de democracia
en el artículo XXII transitorio del artículo 1º del COFI PE el texto:
paritaria.
...los partidos políticos considerarán en sus estatutos que las
candidaturas a diputados y senadores no excedan del 70%
Por cierto, señalo el avance sustantivo de la Ley de la
para un mismo género. Asimismo, promoverán la mayor
paridad, que las mujeres francesas impulsaron y que fue aprobado
participación política de las mujeres.
el 25 de enero del presente año: 50% en todo: oportunidades políticas
y toma de decisiones en las estructuras decisorias de los gobiernos. Esta adición al transitorio es considerada como un paso más en la
Dice textualmente (Art. 264): "sobre cada lista de candidaturas, la lucha por la equidad, la competencia política y el acceso al poder y
diferencia entre el número de cada sexo no puede ser superior queda para las próximas legislaturas suprimir la "consideración" y
al otro". Prolonga el mandato a los territorios franceses de Nueva plasmar de hecho el compromiso de no marginarnos de la historia.
Caledonia, Polinesia, etc. con una agravante más: si en los informes
que aprueba el Parlamento sobre la aplicación de los recursos se
Los derechos de las mujeres son derechos humanos. Incluye
observa incumplimiento de la paridad, se cobrará una multa en ellos los políticos, cívicos, sociales y sexuales, entre otros. Eliminar
descontándola de las finanzas que reciben los partidos políticos, y los techos de cristal, consolidar los principios de equidad e igualdad,
sólo admiten un 2% de tolerancia al incumplimiento. Si así lo reconocer la capacidad de las mujeres, es actuar con visión de futuro,
decidimos, algo parecido debe plasmarse en la ley mexicana para ser tolerantes Yreconocer las diferencias. Hoy, 81 mujeres ingresamos
que el IFE actúe de igual manera.
ªlas diputaciones federales (16%). Sí, pero eran 93; 21 ingresan al
Senado (17%). Sí, pero eran 23. Las diputadas locales cerca del
Escritores como Gilles Lipovetsky señalan con su particular lO% con excepción de las 23 mujeres del Distrito Federal que convisión que la paridad obligatoria "constituye una regresión naturalista forman un 35% muy estimulante; las alcaldesas no llegan ni al 5%.
Otras organizaciones políticas de hecho o en sus estatutos,
están avanzando. Incluirnos en la agenda de la Reforma del Estado
ha refrendado en algunos dirigentes su actitud remisa. No han querido
entender las prioridades femeninas que desde hace años se explicitan
en el Programa Nacional de la Mujer.

con respe~to ª. la id~a de ciu~adanía ~oderna, la cual no conoce ri
La gobernabilidad y la equidad van de la mano. No permitireho!11bre, rn mu¡er, rn negro ni blanco, sino al ser humano en cuanto mos ya ser consideradas sólo en los discursos y en la rentabilidad
tal (p. 264).
electoral sin plasmar en leyes y en políticas públicas la eliminación

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5

de la discriminación, hasta que alcancemos los objetivos de igualdal
de oportunidades y de trato y la toma de decisiones. Lograr las metas
para el año 2005 del 50% constituye para todos y todas un re'1
mayúsculo. No queremos tratos preferenciales. Queremos democra,
cia y no hay democracia completa si no hay una -representación
equitativa en las decisiones.

motivadora si logran integrar a las ciudadanas, a la mitad de la
población, a los asuntos públicos; si logran interesar a las mujeres y
desencadenar una dinámica de participación y no sólo de
espectadoras confinadas a la vida privada. Que de todos los sectores
se integren en un sistema de partidos para lograr una representación
de la diversidad y una movilización por la equidad y la igualdad.

La Convención sobre la eliminación de todas las formas de
discriminación contra la mujer (resolución 34/180 del 18 de diciembre
de 1979 de la Asamblea General de las Naciones Unidas) define en
su artículo primero que la expresión "discriminación contra la mujer"
es "toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que
tiene por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento,
goce o ejercicio por la mujer, independientemente de su estado civil,
Aunque las medidas han sido importantes y han tenido sobre la base de la igualdad... de los derechos humanos y las
efectos reales de avance requieren de una intervención más profunda libertades fundamentales en las esferas política, económica, social,
de las y los legisladores; podríamos señalar que su influencia es cultural y civil o en cualquier otra esfera" (p. 66, FNUAP-UNICEF).
limitada y hasta '1ímida". Hay posiciones que aseguran se debe inflli
En su artículo 2 fracción b señala el "adoptar medidas
con mayor fuerza hasta lograr la paridad.
adecuadas, legislativas y de otro carácter, con las sanciones
correspondientes, que prohiban toda discriminación contra la mujer",
En el estudio de La democracia por perfeccionar se
yen el f: "adoptar todas las medidas adecuadas, incluso de carácter
señalan (p. 145 y ss) las disposiciones estatutarias que los partidos
legislativo, para modificar o derogar leyes, reglamentos, usos y
han asumido para que las mujeres ingresen a la vida pública, como:
prácticas que constituyan discriminación contra la mujer".
a) de tipo organizativo al separar un espacio para la rama femeni.
siendo ésta la medida más popular; tres países de cada cuatro~
Es de destacar el artículo 4 sobre la adopción de "medidas
tienen y un partido de cada dos, no encontrándose ninguna relación especiales de carácter temporal encaminadas a acelerar la igualdad
directa con la feminización de las candidaturas. b) La de tipo de facto entre el hombre y la mujer... estas medidas cesarán cuando
formador para prepararlas a la función de candidatas. Esta disposición se hayan alcanzado los objetivos de igualdad de oportunidades y de
se encuentra en un país de cada dos y en un partido de cada trato• (p. 69).
cuatro explícita en sus documentos; tampoco significa que si hay
El artículo 7 de la convención señala el garantizar a las
capacitación hay candidaturas, y c) las disposiciones de tipo
logístico que tratan de conciliar las actividades políticas y familiares, mujeres sus derechos a votar, ser votadas, participar en la formulación
horarios de reuniones políticas que consideran las prioridades de las políticas públicas y ocupar cargos públicos, entre otras.
domésticas, (dos países de cada cinco y en un partido de cada cinco)
La Convención interamericana para prevenir, sancionar
la colocación de guarderías y jardines de la infancia mientras las
Y
erradicar
la violencia contra la mujer - "Convención Belém do
madres participan, entre otras (un país de cada cuatro y un partido
f&gt;ará"
~
(p.
104)
indica en el artículo 5 el ejercicio libre y pleno de los
de cada diez).
derechos "civiles, políticos, económicos, sociales y culturales", y en
La presencia de las mujeres en los partidos políticos, como relación al tema que nos ocupa el artículo 4 fracción j, señala en el
ya se dijo, no es relevante; podría hablarse de que hay una capítulo II de Derechos protegidos el "derecho a tener igualdad de
subrepresentación, una subelección y un subpoder en los órganos acceso a las funciones públicas del país y a participar en los asuntos
de decisión. Los partidos políticos pueden ser una auténtica fuerza públicos, incluyendo la toma de decisiones".
Las maternidades de estos avances son múltiples. Atribuir•
nos las legisladoras los logros es muy pretencioso. En estricta y
elemental justicia, tenemos que agradecer a las organizaciones
civiles, a las académicas, a mujeres de diversos sectores, el impulso
enérgico a las demandas en un accionar colectivo, y a la otra mitad,
a los hombres, su solidaridad redentora del nuevo milenio.

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gj

La Declaración Universal de Derechos Humanos (resolución
217 A III del 1Ode diciembre de 1948), por ser una herramienta que
considera desde hace 52 años los derechos iguales e inalienables
de todos y todas sin distinción alguna de "raza, color, sexo, idioma,
religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o
social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condiciónª
(artículo 2) puntualiza en su artículo 21 el derecho a participar en el
gobierno de su país, el derecho de acceso a las funciones públicas
y la garantía de la libertad del voto. Otras herramientas han
especificado los derechos civiles y políticos de las mujeres, de su
trabajo, de su maternidad, etc.
El programa de acción adoptado en la Conferencia
Internacional sobre la Población y el Desarrollo, realizada en El Cairo
del 5 al 13 de septiembre de 1994, en sus 16 capítulos, bases para
la acción y objetivos perfiló para los próximos 20 años (2,014) las
políticas públicas en una visión integral, entre otras, la habilitación
de la mujer para mejorar la calidad de vida.
En el capítulo IV de Igualdad y Equidad entre los Sexos, el
objetivo 4.3 señala: a) "lograr la igualdad y equidad basadas en la
asociación armoniosa entre hombres y mujeres y permitir que la
mujer realice plenamente sus posibilidades". En el inciso b) "habla
de la plena participación en el proceso de formulación de políticas y
adopción de decisiones". Entre las medidas que deben adoptar los
países destacó la 4.8 al solicitar a los gobiernos, las organizaciones
internacionales y las organizaciones no gubernamentales... ajustarse
"al principio de la representación equitativa de ambos sexos". Esta
conferencia amplía su programa de acción a la familia, salud
reproductiva, migración, entre otras.
La Plataforma de acción y la Declaración de Beijing
de la IV Conferencia Mundial de la Mujer, con sus 361 párrafos
producto de la reunión de las delegaciones de 189 países en Beijing,
China, del 4 al 15 de septiembre de 1995 presentan el producto
de una de las reuniones sobre las mujeres de mayor impacto en el
orbe.

estratégicos se acordó, por consenso, impulsar la igualdad en la
adopción de decisiones políticas, su participación equitativa en la
política, la representación en todos los niveles de gobierno,
erradicación de las prácticas discriminatorias, la adopción de medidas
positivas (párrafos 186, 187, 190, 191, etc.), la incorporación de la
perspectiva de género a las políticas públicas, las estadísticas de
género, la igualdad de trato, la representación paritaria, el acceso
garantizado a los nombramientos públicos, a las negociaciones, al
acceso al debate público, a la capacitación, entre otros párrafos que
conforman el grupo básico de medidas prioritarias para aplicarse en
los próximos diez años.
Sin duda, otros objetivos se observan en la plataforma. El
objetivo estratégico H de mecanismos institucionales para el adelanto
de la mujer precisa en el H. 2, integrar perspectivas de género en las
legislaciones; en el párrafo 204 inciso d) propone entre las medidas
que han de adoptar los gobiernos 'irabajar con los miembros de los
órganos legislativos, según proceda, a fin de promover la introducción
en todas las legislaciones y políticas de una perspectiva de género".
Se hace referencia a este contenido, en virtud de que se ha señalado
que la solicitud de conformar comisiones sobre asuntos o derechos
de las mujeres está explícita en la plataforma, cuando fue en la
Conferencia Interparlamentaria: "Hacia una asociación entre hombres
Ymujeres en política" realizada en febrero en Nueva Delhí en 1997,
donde se advierte en la declaración número 37 de los resultados de
la conferencia que pueden crearse comisiones nacionales para las
mujeres en donde todavía no existan. En la declaración No. 39 se
propone que los parlamentos creen comisiones especiales
encargadas de la condición femenina.
La declaración de Beijing reafirma los compromisos que los
gobiernos participantes en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer
adquieren. En 38 puntos asumen la temática de la reunión, reconocen
Ydeciden promover la igualdad, la erradicación de la pobreza, la
eliminación de la violencia y la discriminación de las mujeres. Se
comprometen a trabajar convencidos de que los derechos de las
mujeres son derechos humanos, y que promoverán la potenciación
de las mujeres incluidos sus derechos a la libertad de pensamiento,
de conciencia, de religión y de creencia, su participación en la toma
de decisiones y el acceso al poder.

En el tercer capítulo se identifican las 12 esferas de principal
preocupación respecto a la condición de las mujeres, y en el cuarto
Los gobiernos en varios de los objetivos asumen que
los objetivos estratégicos. En el apartado G de la mujer en el ejercicio adoptarán medidas para suprimir todos los obstáculos a la igualdad
del poder y la adopción de decisiones, así como los dos objetivos de género (24) y la adopción de medidas positivas que garanticen

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5

la paz para el adelanto de las mujeres {28) así como garantizar la
igualdad de acceso y de trato a otros objetivos, incluidos en ellos la
educación, salud y las niñas, entre otras.
Conviene puntualizar el aspecto número 20 de la Declaración, que reconoce la participación y contribución "de la sociedad
civil, en particular de los grupos y redes de mujeres y otras
organizaciones no gubernamentales" ... como elementos muy
importantes para la aplicación y el seguimiento de la plataforma de
acción
Helen Fisher, en el capítulo VI Formas de liderazgo
femenino, la mujer en la sociedad civil y en el gobierno, plantea
las capacidades de las mujeres: "dotes para tratar con la gente,
capacidad de compasión, su forma abierta y totalizadora de solucionar algunos de los males sociales" (p. 193); analizar el papel de las
mujeres en las organizaciones no gubernamentales, y las define
citando a Ernest Gellner: "aquellas instituciones mediadoras sin ániroo
de lucro... que no están relacionadas con la familia ni con el Estado'.

Helen Fisher menciona dos encuestas, una de Gallup,
realizada en 1996 en 22 países donde estas sociedades se
pronunciaron diciendo que su país estaría mejor gobernado si hubiera
más mujeres en la vida política (China, Alemania, India, Japón,
Estados Unidos, entre otros), y la General Social Survey, realizada
por la National Opinion Research Center de la Universidad de
Chicago, cuando señala que "un 90% de los norteamericanos afirman
que votarían por una mujer corno presidenta de la nación si tuviera
las cualidades necesarias para ello" (p. 211 ).
Colocar a las mujeres corno el primer sexo, cincuenta y un
años después de que Sirnone de Beauvoir escribiera su libro El
segundo sexo (1949) ofreciendo un análisis de las capacidades
innatas de las mujeres que están cambiando el mundo, en la política,
la familia, la sexualidad, la empresa, la salud y la educación, por
mencionar algunas áreas, invita a enumerar las facultades,
tendencias y capacidades que ahora, en este milenio exhiben: "saben
'leef las posturas, los gestos, las expresiones faciales y el tono de
voz de la gente, tienen una intuición muy fina, una gran imaginación,
paciencia, capacidad para expresar sus emociones, particularmente
la solidaridad y la compasión, inclinación a ocuparse de los niños,
de los parientes y de la comunidad, talento para establecer relaciones
igualitarias con los demás, muchas ganas de crear redes de
contactos, una actitud de 'no hay nada que perder' en las
negociaciones, una gran flexibilidad mental y un enfoque amplio,
siempre a largo plazo y en función del contexto, de los problemas y
de las decisiones.Todas estas cualidades empezaron a implantarse
en la fisiología femenina hace milenios" (p. 227).

"La sociedad civil no sigue un programa central, ni un código
ético establecido, ni una línea de partido determinada"; luchan, si,
por objetivos comunes, puede disolverse según convengan, S0II
temporales, son democráticas, los integrantes se asocian,
voluntariamente, la mayoría de ellas es dirigida por mujeres y juegan
un papel relevante en los movimientos que pretenden un cambio
social. Son, en palabras de Francis Fukuyarna, una "densa red de
asociaciones que actúan corno una especie de aglutinador sociat
cuando este sector de la sociedad es activo y vigoroso, la nación
Richard Seltzer, profesor de teoría política de la Universidad
prospera".
Howard, realizó un estudio (1997) sobre los 61,603 candidatos
que se presentaron a elecciones estatales en Colorado entre 1972 y
"El liderazgo femenino en la sociedad civil continuará aumen- 1994. "El resultado es que las mujeres ganan con la misma frecuencia
tando por dos razones: en primer lugar, porque cada vez hay más que los hombres" (cuando se presentan). En otro estudio demostraron
mujeres que acceden a la educación y cada vez a niveles más altos•.• que el número de mujeres que vota por mujeres es ligeramente
Son tantas, que constituyen una nueva masa crítica capaz de realiZI' superior al de los hombres. Cada vez son más las mujeres que
cambios radicales. "En segundo lugar, las mujeres son longevas. empiezan su carrera política al alcanzar la mediana edad {Lueptow
Para el año 2015, el 20% de la población mundial será mayor de YGarovich, 1995. Ayres, 1997).
sesenta y cinco años y las mujeres duplicarán en número a los
hombres en ese grupo de edad, un grupo política y socialmente
"En todas las sociedades industrializadas se observa un
poderoso" (p.207). Los gobiernos necesitan una masa crítica estima- predominio masculino en las estructuras de gobierno" (p. 208).
da en un 35% de mujeres en las esferas más altas del poder para En total, en el siglo XX sólo 22 mujeres han llegado a ser jefas
ejercer su influencia en las políticas y prioridades nacionales (p. 212~ de Estado o jefas de Gobierno. "Los hombres dominan en los puestos

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donde se dictan las líneas políticas en asuntos exteriores, hacienda
y justicia mientras que las mujeres ocupan ministerios menos
poderosos y prestigiosos, como salud, educación y trabajo" (p 208).
El ejercicio del poder, (en las mujeres el empoderamiento),
salvo excepciones, requiere de un estudio profundo: ¿cómo se
construye?, ¿cómo se ejerce? Vinculado a la toma de decisiones¡
a la visibilidad, a la impostergable equidad política, requiere de una
mayor conciencia colectiva para diseñar estrategias y mecanismos,
subidos en la tercera ola y en la tercera vía, para que hombres 1
mujeres asumamos compromisos responsables frente a la representatividad en los Congresos y los cargos de la administración pública
Obtener espacios propios y recursos para incluirnos en los benefioo
del desarrollo, consolidar una perspectiva de género y garantizarla
no discriminación siguen siendo asuntos de la mayor importancia
para nosotras.

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pobreza, panorama general, Washington, D.C. Septiembre del 2000.
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�64 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 65

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Cultura y construcción
de identidades:
el caso de la frontera
México-Estados Unidos

Ángela Moyano Pahissa

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Adán y Eva

E puede definir a la cultura de una región como la acumulación de características adquiridas durante un largo periodo.
Todo parece indicar que en la frontera norte mexicana el
proceso se dio de manera desigual. La frontera México-Estados
Unidos no es una región homogénea. El lado que atraviesa el río
Bravo es indudablemente de mayor antigüedad que la frontera que
colinda con el Pacífico. Por ello es que la primera nos parece que
tiene mayor cantidad de rasgos que se identifican con el resto del
México mestizo. La frontera noreste es de más reciente habitación y
acausa de su lejanía de poblaciones centrales, quizá tenga menos
rasgos culturales en común con su vecinos al sur y mayor con sus
vecinos al norte. La construcción de su identidad es de más reciente
envergadura, si por identidad se entiende un claro concepto de pertenencia, que los individuos se sientan parte de la región y del país en
que viven, en cuanto a conceptos culturales como son las tradiciones,
lengua, modo de ver la vida, y por supuesto, una historia común.

Me parece que hay dos maneras para poder entender el
grado de identidad cultural que posee un pueblo o una comunidad.
la Primera pide la investigación de hasta qué grado vive su cultura

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escaso. La conciencia histórica, no los datos históricos, es quizá la
mayor raíz de identidad, el bagaje cultural y básico y necesario para
fincar después los regionalismos inevitables. La construcción de las
identidad es un proceso lento, puesto que significa la necesidad de
un núcleo de personas que integren una comunidad y que intercambien las notas que los unen.

particular y hasta dónde ésta es parte de la cultura nacional. La
segunda, que podría llamarse "de resistencia" es investigar hasta
qué grado resiste la cultura vecina porque la propia es la que le
proporciona identidad y gozo de la vida. Esto es particularmenle
válido en el caso de las culturas fronterizas.
La finalidad de esta ponencia es revisar algunas de las
características históricas de ambas comunidades, norte de Méxial
y suroeste de los Estados Unidos, que (aún cuando tienen influencias
mutuas) explican por que éstas continúan siendo diferentes. Como
ya se ha dicho, entre los elementos que se reconocen como básicos
a una identidad se encuentran un territorio común, idioma, tradiciones
y creencias, arte, símbolos y un sistema de valores que conforma
una visión particular del mundo. Es decir, los ingredientes que defill8II
su cultura. Es por ello que una visión superficial daría como resultad!
que ambos lados de la frontera tienen poca identidad propia. En las
dos vertientes se escucha la misma música, se habla mucho
spanglish, se utilizan los mismos productos y hay un estrecha interdt
pendencia comercial. A simple vista parece que en lo único q11
difieren es que al norte de la línea hay gente rubia, mayor orden.y
más abundancia en la mayoría de sus comunidades. ¿En qué estrim
su diferencia? ¿Por qué ambos lados continúan teniendo identidll
cultural diferente después de tantos años de vecindad? Los estudiosos del problema mucho lo han debatido, pero, a mi parecer, existen
opiniones que ofrecen claves mayores para entende"rlo.

Sin embargo, creo que existen caminos más cortos, creo
que la manera más rápida de identificarse tiene lugar cuando una
comunidad es agredida, ya sea material o culturalmente, por un grupo
extraño a ella. Pienso en el caso de las comunidades de Baja
california Sur que se dieron cuenta de su identidad mexicana cuando
fueron invadidas, en 1847, por la Armada norteamericana. La construcción de su identidad había tenido lugar a través de todo el siglo
XVIII por la influencia de los padres jesuitas mexicanos quienes, en
pleno virreinato, ya tenían una idea clara de su pertenencia.
Transmitieron o reforzaron en los que llegaban, y a los que
misionaban, no sólo el correcto uso del español novohispano sino
tradiciones, creencias, símbolos y un sistema de valores acorde al
que tenían los que habitaban el macizo central. O sea, a la cultura
novohispana, que al decir de los estudiosos, tenía una clara
conciencia de ser diferente a la española. Peggy K. Liss, en su estudio
sobre los orígenes de la nacionalidad mexicana, escribe:
...la aparición en México de una identidad nacional, debió esperar
hasta fines del siglo XVIII, cuando entre los criollos surgió un
sentimiento moderno de nacionalismo, que incluía conceptos de
participación popular en el gobierno y lo más importante, el concepto
fundamentalmente secular de una nación compuesta por una
sociedad unida principalmente por el nacimiento, la geografía y la
historia, y por el gobierno, el idioma y un sentimiento de propósito
común.2

Tal es el caso de Miguel León-Portilla en su libro Culturas
en peligro. Es de la opinión que uno de los rasgos que mayor peso
tienen en la construcción de la identidad es la conciencia história
compartida por los miembros del grupo en cuestión, y añade: "la
conciencia, como raíz de identidad, implica la recordación, mantenida
muchas veces a través de generaciones, del propio origen, de
determinadas experiencias y aun de un destino en común". En 891 Por el contrario, los misioneros de la Alta California eran francissentido, nos dice que la conciencia histórica juega un papel canos españoles quienes, al igual que las autoridades, reforzaron
trascendental en el desarrollo y preservación de la identidad cultural.' la cultura española y no la novohispana, por lo que a finales
de ese mismo siglo los informantes del historiador Hubert Howe
He ahí una de las claves, quizá la de mayor importancil Bancroft, le participaron sus recuerdos de la hostilidad de los
3
la conciencia histórica es la que da a una región determinada~ calHornianos hacia los llegados del interior de la nueva España. Se
certeza de ser distinta aunque su conocimiento de las razones sel

------2

K.Liss, Peggy, Orígenes de la nacionalidad mexicana, 1521-1556. México, F.E.E.,
1989, p. 263.
3
Howe Bancroft, Hubert, The works of Hubert Howe Bancroft, 39 vols.,
1
León-Portilla, Miguel, Culturas en peligro, México, Alianza Editorial, 176, p. tl San Francisco, The History Co., 1886, vol., 19, p. 50.

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sentían diferentes hasta en sus prácticas religiosas, ya que ellos
profesaban la devoción española por la Virgen de los Remedios en
lugar de la Guadalupana, que daba cohesión a los novohispanos y
que según el Arzobispo Montúfar, era la devoción que "significaba la
aprobación divina de los mexicanos" y lo que los identificaba como
un pueblo distinto al español. 4
A más de lo anterior descrito, dado el aislamiento geográfico
de la Alta California, la inmigración desde el interior del país era casi
nula, por lo que su idioma siguió siendo el español de Castilla. Se
entiende que su identidad fuese diferente a la de los bajacalifornianos.
Se entiende que cuando llegaron noticias de la independencia de
México, los frailes y la mayoría de los "principales" se negaran a 1
jurarla. Claro ejemplo de cómo la cultura había continuado una
identidad, en este caso la de seguir considerándose españoles. En
cambio los bajacalifornianos, en contacto constante con sus vecinos
de Sonora, por medio de una continua inmigración, se sentían
partícipes de la misma cultura y por ende de la misma identidad. De
ahí que en 1847, cuando fueron invadidos por los norteamericanos
organizaron las primeras fuerzas de combate con el título de
"Guerrillas guadalupanas de Comondú", lo que según los estudiosos
de la época es un claro indicio de mexicanidad.

En cuanto a las comunidades de la frontera norte de México
sostengo la tesis que fue el conocimiento de la cultura anglosajona
de sus vecinos al norte la que, en gran medida, sirvió para definir su
identidad. Se dieron cuenta de que eran diferentes no sólo en idioma
y en raza sino en religión, tradiciones, y símbolos. La manera de ver
la vida, o sea, sus valores, tenían poco en común y por supuesto su
historia era totalmente diferente. Entre esas características culturales
me gustaría destacar las que, a mi punto de vista, fincaron las
diferentes identidades.
Para esto debe apreciarse que la única manera de obtener
una visión más o menos clara es remontándose a los inicios de su
colonización en un esfuerzo por iluminar las actitudes actuales. Fue
en esa etapa de la historia cuando empezaron a forjarse dos naciones
diferentes que por consiguiente abordarían los mismos problemas
con puntos de vista diferentes.

En los primeros años del siglo diecisiete se fundó, en lo que serían
los Estados Unidos de América, la primera colonia en la región de
Virginia. Por herencia cultural inglesa los angloamericanos, desde el
inicio de su historia, rechazaron el mundo indígena. En 1619, fecha
de su primera asamblea en tierras de Virginia, decidieron que los
indígenas no tendrían cabida en sus aldeas. Su mundo sería
completamente inglés y no habría mestizaje, ni físico ni cultural. Con
el tiempo aceptaron a otros europeos con la condición de su
adaptación al ámbito inglés.
Por el contrario, la Nueva España para esa fecha contaba
con más de ochenta años de vida. Su mundo indígena llevaba
recorrido un buen trecho de lo que sería un largo proceso de mestizaje
físico y cultural. Al darse cuenta de lo anterior, en sus primeros
contactos con los angloamericanos, los mexicanos fronterizos vieron
que su mestizaje constituía un elemento de la propia identidad. Los
españoles, a pesar de sus prejuicios, habían asimilado al mundo
indígena de tal manera que para principios del siglo XIX, fecha de
los primeros contactos entre anglos y novohispanos, la región
después llamada México se sabía mestiza tanto física como
culturalmente.
Como parte de la herencia inglesa de la parte norte de la
línea está la creencia de ser un pueblo elegido. El mito cultural más
antiguo de los Estados Unidos es la creencia de serlo. Lo derivan de
su historia, es herencia de los calvinistas de Massachussets
(llamados puritanos) quienes aseveraron ser los elegidos de Dios
para ser la luz del mundo y enseñarle a vivir. 5 Herman Melville,
escritor contemporáneo a los primeros contactos de los dos países,
escribió: "Nosotros, los norteamericanos, somos un pueblo diferente
yelegido, llevamos el arca de las libertades al mundo". Esa frase de
Melville parece ser el mito norteamericano más viejo y más
importante, la piedra fundamental del pensamiento ritualista de
generaciones subsecuentes. Ese mito, nos dice Loren Baritz,
ayudó a establecer la ortodoxia nacionalista del país; a fijar un
dogma, a sentar la línea de pensamiento acerca de sí mismos y sus
relaciones con el mundo.ª Esa creencia hizo a los angloamericanos,
desde sus primeros contactos con la frontera mexicana, adoptar el
papel de maestros y enfatizar más que en otra región su orgullo en
5

• Lafaye, Jaques, Ouetzalcoátl y Guadalupe, la formación de la conciencia naciona
en México, México, FCE, 1978, p. 341.

Baritz, Loren, Backfire, Vietnam, the myths that made us fight, New York,
Ballantine Books, 1981, p.1 O.
1
lbidem, p. 13.

�70 / facultad de filosofía rlelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león / 71

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el american way of lite y la superioridad de sus instituciones. Como
las características anteriores nada tienen que ver con cultura mexicana l_os nuestros alzaron los hombros y los tildaron de arrogantes y
agresivos, como se lee en los primeros informes mandados desde
Washington por Manuel Zozaya, ministro de Agustín de lturbide: "La
s?berbia d~ est~s republicanos no les permite vernos como iguales
sino como inferiores; su envanecimiento se extiende a mi juicio a
creer que su capital lo será de todas las Américas" ... 7
La cercanía geográfica y las relaciones entre pueblos
cultur~lmente diferentes afirman el sentido de identidad, al ser, la
mayoria de las veces, un problema cotidiano. Los prejuicios mutuos
son una fuerza de cohesión. En el caso de los estadounidenses,
s?bre todo los que habitan el sureste, éstos han heredado, la mayoría
s,n s~berlo, los conceptos de la Leyenda Negra urdida por la Inglaterra
del_ ~1glo XVI en :ontra de la entonces victoriosa España. El profeSOI'
Ph1hp Powell as, la define:

J

... la premisa b~sica de la Leyenda Negra es la que los españoles
(y sus descend1_entes) se han manifestado a lo largo de la historia
corno seres singularmente crueles, intolerantes, tiránicos,
obscuristas, vagos, fanáticos y traicioneros.8

1

Esa ac!itud despectiva hacia el mundo hispano era y es parte de la
herencia cultural anglosajona.
·
. De nuestro lado también se tenían prejuicios, los mexicanos
l~s tildaban de_s~r un pueblo turbulento, difícil de gobernar y pred1~~uesto a res1st1r y abusar de los demás. Además de la opinión del
~in,stro Manuel Zozaya, ya citada, se les tenía como "soberbios,
~,em~re ;nredados en litigios, ambiciosos, arrogantes, audaces y
libertinos , tal como los describió el teniente José María Sánchez en
su viaje a Texas en 1828. 9 Ninguno quería ser como el otro.
.
L~- manera de considerar el papel que el trabajo tiene en la
vida tamb1en es parte de la identidad. La obsesión por el trabajo en

los estadounidenses es herencia cultural. Para los fundadores de
Massachussets, quienes según los observadores fueron el grupo
más determinante en la creación de la cultura norteamericana, el
trabajo era la única manera de cumplir con su religión calvinista, por
lo que era parte de su identidad. Hasta ahora una de las faltas más
graves para su mentalidad es la pérdida del tiempo. 10 El miedo a no
utilizar provechosamente su tiempo en el trabajo. El norteamericano
medio no conoce el gusto del ocio creativo.

El mundo mexicano, en cambio, reconocía que parte de su
herencia hispana era considerar los beneficios, en cuanto a salud y
familia, del ocio creativo. Parte de nuestra identidad es creer que se
debe trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Agustín Basave
escribe:
... el español, corno el griego, piensa que la fiesta, el ocio andaluz,
es de rango más elevado que la vida laboral. 11

De ahí la diferente manera en que las dos culturas ven al tiempo y
por ende a la puntualidad. Cuando una persona llega tarde, ellos
dicen, "no parece americana", porque consideran que su concepto
del valor del tiempo es parte de su identidad. Nosotros decimos "la
puntualidad es cortesía de reyes".
Otra característica cultural que finca las diferentes identidades es la creencia en el destino, o como muchos mexicanos lo
expresan, "en lo que Dios quiere". Nuestra cultura de raíces profundamente católicas hace posible la expresión anterior. La mayoría de
los mexicanos no cree controlar su destino, sino que éste está en
manos de Dios o de la suerte.
Por el contrario, la cultura estadounidense, de herencia
protestante, es más individualista y no cree ni en la intervención
divina, ni en el destino, ni en la mala suerte. "Han llegado a ver a la
gente que cree en el destino como atrasada, primitiva o ingenua". La
acusan de ser supersticiosa y floja, epítetos culturales heredados
de la Leyenda Negra. Ser norteamericano implica, para ellos, "que
cada individuo debe tener control sobre cualquier cosa que pueda
afectarlo".12
10

: Moyano, Á~_gela, La pérdida de Texas, México, Ed., Planeta, p. 36.
Powell, Ph1hp, El á'?°I d~I. odio, Madrid, Ed. José Porrúa, 1972, p. 15.
9
Sánchez, José Mana, Vta¡e a Tejas, s.c.e. México, 1829, p. 26.

=

Woodward, William, The way our people lived. Washington, Square Press,
1965, p. 4.
11
Basave, Agustín, Visión de los Estados Unidos, México, Ed. Diana, 1975,
p.231.
12
Kohls L., Robert, The values Americans live by, folleto publicado por el
Washington lnternational Center, Washington, 1985, p. 1.

1i

�12 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 73

:i

1

5
~

El profesor Robert Shadow, en un artículo acerca de los símbolos
nacionales de los dos países, también se remonta al periodo colona
para explicar que dada la gran diversidad de religiones los colonos
decidieron forjar lo que se ha llamado una religión secular, CUYoS
símbolos eran "la fe en la independencia y la democracia política, la
pasión por la libertad individual, la creencia en la igualdad moral y la
búsqueda interminable del mejoramiento moral y social". Además,
añade:
...estos valores forman el núcleo del mito integrador llamado el
estilo de vida norteamericano.13

Su símbolo, explica Shadow, quizá el más importante, es la Estatua
de la Libertad, que "expresa un compromiso colectivo con las ideas
civiles de democracia, igualdad y justicia, pero que es una forma
abstracta y no personificada.14
Por el contrario, en México, por herencia cultural "se cree
que el símbolo unificador es la imagen de la Guadalupana que
engloba las ideas de fraternidad y justicia, pero hace referencia a
las características maternales de socorro, protección, compasión y
misericordia totalmente ausentes del símbolo de la estatua de la
15
libertad". Nuestra identidad, por lo menos en teoría, se nutre de
esas características.
la actitud ante el cambio es también una nota cultural
heredada del pasado. Para los estadounidenses es parte de su
identidad, no se imaginan que exista uno de ellos a quien no guste.
Es una característica heredada de la época de su conquista del Oeste
en pleno siglo XIX, cuando el cambiar todo era necesario para
sobrevivir en un ambiente inhóspito en el que los pioneros tenían
pocos rasgos comunes. Al cambio se le llegó a equiparar con el
desarrollo y el progreso.
En contrapartida, lo mexicanos, como descendientes de
una cultura más antigua veían el cambio con suspicacia. Hasta
hace poco imperaba el dicho "más vale malo conocido que bueno
13

Shadow, Robert, Símbolos nacionales, el estado y la cultura popular: reflexiones
sobre sistemas de identidad en México y Estados Unidos, en Estados UnidoS.
Sociedad, Cultura y Educación.
14
Ibídem, p. 89.
15
fdem.

por conocer". De ahí que el mexicano, en general, desconfíe de lo
nuevo y quiera continuar apegado a sus tradiciones, sean éstas sencillas y claras, como en el norte del país, o complejas y complicadas
en el resto.
Otra característica cultural norteamericana en que se basa
su identidad es también heredada de su expansión al oeste. Creen
que cada persona vale sólo por lo que él o ella han logrado por sí
mismos. Para ellos el gran mérito es el del se/f made man. "Se
enorgullecen de haber subido la difícil escalera del éxito sólo por sí
mismos". los conocedores nos dicen que hasta su idioma refleja la
importancia que la autorealización tiene para ellos.16
Al sur de la frontera, los mexicanos confían más en el peso
de su familia o comunidad que en el éxito individual, lo que constituye
una herencia cultural del mundo hispano. Hasta en los pueblos más
pequeños, la influencia de las familias fundadoras es mayor que la
del próspero advenedizo.
la época de la expansión al oeste fue una era que generó
muchos valores culturales personificados por el pionero. Básico a él
fue el rasgo jacksoniano de creer en el sentido común de la gente,
de las mayorías; de ahí la insistencia de los líderes políticos
norteamericanos en el cumplimiento de la voluntad del pueblo, en la
supremacía de la opinión pública, aunque ésta fuera disparatada,
abusiva o ignorante. De igual manera las condiciones pioneras
aumentaron el nacionalismo, que llegó a tener visos de patrioterismo
hasta el grado de pensar que el extranjero era y es un ser inferior,
SObretodo si rehúsa asimilarse a la cultura anglosajona.
En contrapartida, nuestra cultura peca de malinchismo. lo
occidental se quiere copiar siempre y se ve a los europeos o norteamericanos como personas mejor preparadas y dignas de confianza,
aunque en muchos casos sean explotadores o fraudulentos.
la búsqueda de constantes innovaciones materiales es
otra característica heredada del pionero. Sólo ideando nuevas
técnicas y nuevos instrumentos pudieron explotar las riquezas que
había a su alrededor. Uno de los grandes conocedores de la herencia
pionera nos dice:
19 Koh'IS,

' p. 3.
op. Cit.,

=

�14 / facultad de filosofía yletras

!=

Universidad Autónoma de Nuevo león / 75

!;
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t:ll

5

... se acostumbraron a emprender nuevas experiencias y
despreciaron las prácticas tradicionales, ya se tratara de costumbres
sociales, de procedimientos legales o de dispositivos mecánicos.17

De ahí la predisposición a buscar siempre lo nuevo. Entre nosotros,
sobra decirlo, las prácticas tradicionales siguen imperando aun
cuando lo nuevo pruebe ser mejor. Lo estable, lo tradicional, parece
ofrecernos, en general, mayor seguridad.
El nomadismo de los norteamericanos se acentuó en su
expansión hacia el oeste. Ahí nació el hábito de trasladarse de una
región a otra en búsqueda de mejor fortuna. El movimiento se dio de
este a oeste, del campo a la ciudad, lo que los hizo un pueblo móvil,
menos atado al hogar familiar que poblaciones más antiguas. De
ahí su débil sentido de familia.
En contraste, de nuestro lado se dieron pocos movimienta;
pioneros porque no había tradición cultural que los impulsara. Durame
los tres siglos de virreinato el cambio de una ciudad a otra era emp,t
sa difícil de llevar a cabo. Se tenía que obtener el permiso para viaja
y la ciudad receptora exigía avales y después una residencia de
cinco años para que el recién llegado obtuviera derechos de habitanlt
de tal o cual lugar. El temor a los indios bárbaros añadió una nota
más al rechazo a cambiarse fácilmente de lugar.
Ahora bien, la herencia cultural norteamericana no se
deriva únicamente de los ingleses ni de los calvinistas de Nuew
Inglaterra ni del cambio que sufrieron al expandirse hacia el oeste.
sino también de algunos otros momentos de su historia. Por ejemplo,
el ideal jeffersoniano de constituir una nación de pequeños
agricultores vive, tanto en su fascinación por los suburbios, como
en su visión de que las grandes urbes son la personificación de~
maldad. Aún cuando Jefferson no escribió una descripción del
carácter nacional, erigió un modelo que tuvo una gran influencia.
Su modelo del norteamericano fue el del demócrata agrícola, sencil'l
y franco, individualista en su deseo de libertad para sí mismo.
e idealista en su deseo de igualdad para todos los hombres y

mujeres. por supuesto que blancos. 18 Teniendo como base a sus
instituciones crearon nuevas. Los norteamericanos creen firmemente
que su historia fue ejemplificada por el hombre de la frontera.
Al sur de la frontera, que los mexicanos tardaron tanto en
poblar, precisa~ente por no tener herencia pionera, los recién llegados buscaban integrarse a comunidades ya existentes y formar
pueblos al estilo del patrón cultural establecido. El mexicano, casi
~~pr~, tuvo como ideal construir pueblos en donde arraigarse bajo
,nst~uc,ones y leyes conocidas.
.
_La manera de entender la riqueza constituyó también una
dfferenc,a fundamental con el mundo católico e hispano. Calvino fue
el primero de los reformadores protestantes en romper con la
prohibición católica de la usura. Escribió que el hombre debía
acu~ular riquezas p~ra Dios pues era su administrador. Sin embargo,
Calvino fue muy estricto en cuanto al disfrute de la riqueza. Lo mismo
qu~ el hombre debía trabajar, el dinero ganado debía permanecer
activo mediante inversiones productivas. 19 No obstante Calvino
prohibió la ostentación pero no el comunismo por ser prod~ctivo . La
pobreza, respetada y hasta a veces exaltada por la Iglesia Católica
fue para los discípulos de Calvino un estado despreciable y la prueba
de ociosidad y vicio. Los países católicos fueron y son a su mirada
un escándalo tanto por su ostentación como por su pobreza.
.
Una de las características culturales es la actitud ante la
Vida. En general, en México le damos mayor importancia al pasado
Yal ~resente que al futuro. Quizá sea porque lo dejamos en manos
de Dios o del destino. En cuanto al pasado, tendemos a verlo como
una épo~a mejor que la presente, a la que vemos con un dejo de
desconf!anza, producto de nuestras continuas crisis políticas y
económicas. Al norteamericano, en cambio, le importaba poco el
P8Sado porque tenía fe en sí mismo y su país, además de una enorme
creencia en la superioridad de sus instituciones. "La confianza y la fe
en la fronter~ como fuente de oportunidades, poderío y riqueza,
estaban arraigadas ya en la tradición nacional".20

" Fehrembacher, Don, ed., History and American Society, New York Oxford
U· Press, 1973, p. 233.
'
17
Allen Billington, Ray, La Expansión hacia el Oeste, v.11, Buenos Aires, Bibliograíl : O_rtega YMedina, Destino manifiesto, México, Ed. Sepsetentas, 1973, p. 96.
Omeba, 1971, p. 395.
Bilhngton, op. cit., p. 397.

=

�16 / facultad de filosolía Yletras

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el;j

=
~

5

Es por ello que su identidad es generalmente arrogante y su
conocimiento de las demás naciones muy ignorante. Como pueblo,
conocen sólo las grandes vertientes de su historia. A eso debe
añadirse su continua búsqueda de autojustificación. Al considerarse
superiores (como nación) están convencidos que la verdad está
siempre de su lado (ver mi cita de Weinberg).

••

Identidad y conversión
religiosa de los inmigrantes
otomíes1

La actitud ante la ley es también una característica cultural
que refuerza el sentido de identid~d. Es sabido que la ley
norteamericana está basada en la ley saiona heredada de Inglaterra.
Juzgan por precedentes, consideran que el acusad~ _es ino~e_n!e ,
hasta ser juzgado culpable, y sobre todas las cosas utilizan el 1u1c10
de jurados que consideran ser expresión de la voluntad popul~r. A~
anterior agregaron la actitud del pionero que era de desprecio poi'
los tecnicismos, gran oposición a las sutilezas de los abogados Y
una actitud impaciente hacia los controles de toda clase por parte
de autoridades sociales o políticas. Son gentes acostumbradas a
conocer sus leyes y a tener correspondencia con sus autoridades.
Todos estos elementos les proporcionan un sentido de identidad
fuerte y agresivo.

María Olimpia Farfán Morales
Jorge Arturo Castillo Hernández
Ismael Fernández Areu
Centro INAH Nuevo León

En contraparte, la ley novohispana y después mexicana
estaba basada en la ley romana, que consiste en la aplicación de
una regla preestablecida en vista del bien común. Es una visión más
urante la última década del siglo XX Nuevo León ha
objetiva que quizá tienda a dar mayor seguridad porque se libera de
experimentado
un importante crecimiento de población
la subjetividad de los integrantes de un jurado popular para ponerla
indígena; en 1995 se registraron 7,467 hablantes de lengua
en manos de jueces que, al ser profesionales de la ley, ofrecen, en
indígena y más del 90% se encontraban distribuidos en los municipios
teoría, mayor seguridad.
que conforman el área conurbada de la capital; para el año 2000
La lista podría continuarse. Basten estos cuantos ejemplos esta población se duplicó a 15,446, también con una fuerte
para confirmar que es la cultura lo que forja y mantiene identidades. concentración en el área metropolitana. (INEGI, 1997: 172-176;
Finalizamos con las palabras de Miguel León-Portilla: "resulta INEGI, 2001: 340-346). La población indígena corresponde a pequeinnegable que lo histórico, como búsqueda de raíces y antecedente ños grupos de diversas etnias procedentes de Veracruz, Hidalgo,
de la propia orientación, está esencialmente vinculado con la Estado de México, Michoacán, Guerrero, Oaxaca, Ouerétaro, Puebla
YJalisco.
conciencia de identidad y la salvaguarda de la misma". 21

D

1

21

León-Portilla, Miguel, op. cit., p. 211.

Este texto fue presentado originalmente en el IV Coloquio Internacional sobre
Otopames, el cual se llevó a cabo del 5 al 9 de noviembre de 2001 en Pachuca,
Hidalgo. Igualmente, forma parte de la investigación que se realiza en el marco
del Proyecto Nacional Etnografía de las Regiones Indígenas de México en el
Mievo Milenio, auspiciado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y el
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.

=

�18 f facultad de filosofía yletras

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=
a

5

•

En el área metropolitana de Monterrey los migrantes
indígenas como los otomíes y los mixtecos formaron núcleos col~
tivos residenciales; los nahuas, huastecos, zapotecos, mazahuas,
mayas, entre muchos otros, residen de manera dispersa en diversas
colonias. Los otomíes prc,vienen de Santiago Mexquititlán, municipio
de Amealco, ubicado en la zona sur del estado de Querétaro. Es un
municipio predominantemente rural y donde se encuentra la mayor
concentración de población ñahñú del estado. Las tierras de cultivo
son de temporal, en baja proporción hay tierras de riego; otra de
las actividades de los habitantes de Santiago Mexquititlán es la
venta de productos artesanales, y como resultado de las condiciones
estructurales de la economía la población se ve obligada a
emigrar.

organizada y presidida por un colono representante de "Tierra y
IJ)ertad".
Los otomíes de Santiago se han integrado a esta organiza-

ción sociopolítica en la medida en que les ha redituado beneficios

como la obtención de terrenos, la gestión e instalación de servicios
básicos de agua, drenaje y luz; a cambio, los colonos apoyan a esta
organización con capital social. Como parte del compromiso y alia~za
con el partido político y la asociación "Tierra y Libertad", los otom,es
participan en las manifestaciones, marchas y mítines realizados por
ambas organizaciones en fechas conmemorativas o en apoyo a
demandas políticas y sociales1 con las cuales comulgan.

La población rural inmigrante poseedora de una cultura
propia tiene problemas de adaptación a la vida urbana y éstos se
A su llegada a Monterrey en la década de los setenta, los
agudizan por la baja escolaridad y la escasez de empleo bien
otomíes practicaban la migración temporal, y al igual que otros
remunerado. En el caso de los grupos indígenas se suman la
inmigrantes se quedaban cerca de la central camionera, de la .
discriminación, el racismo y los problemas de comunicación por el
estación del tren o rentaban cuartos en el centro de la ciudad,
monolingüismo. La migración indígena tiene connotaciones diferentes
regresando continuamente a su población de origen. Algunos de
ala migración del resto de la población; para un indígena migrar
ellos vivieron por algunos años en la ciudad de México. En los años
representa, casi siempre, abandonar sus tierras, que son parte de
ochenta se establecieron las primeras familias de migrantes otomíes
su cosmovisión y fundamento sustancial de su identidad, para así
en la colonia Genaro Vázquez; cuando ya no hubo más terrenos en
integrarse a un esquema en donde es ubicado en la escala
esta colonia los paisanos se asentaron en la colo,:iia Lomas Unidad
socioeconómica más baja (Acevedo, 1986; Anguiano, 1986;
Modelo Ampliación Norte. Ambas colonias se encuentran ubicadas
Bartolomé y Barabas,1986).
al noroeste del centro de la ciudad de Monterrey.
Algunos autores postulan que estos grupos abandonan sus
Los inmigrantes, que en los años setenta se vieron tradiciones, su forma de organización social y económica que les ha
imposibilitados para acceder a la vivienda por la vía institucional o permitido subsistir como un grupo diferenciado y se integran a un
del mercado se organizaron en dos movimientos populares de esquema basado en el individualismo. Aunque entre un buen número
posesionarios: en la comuna de "Tierra y Libertad" y "Uniones da de la comunidad migrante otomí se puede hablar de un creciente
Colonos", asociaciones que luchaban por la posesión y regularización proceso de aculturación, es a través de una nueva identidad religiosa
de terrenos y la introducción de servicios. En 1976 los colonos como los migrantes reestructuran los vínculos sociales con el lugar
fundaron el "Frente Popular Tierra y Libertad", el cual agrupaba de origen y afirman los nexos sociocomunitarios en el lugar de
aproximadamente 24 colonias y a 350 000 personas (Pozas, 1995: destino.

426,427).

Identidad y conversión religiosa
A estas asociaciones se integraron posteriormente los
otomíes y en la actualidad las agrupaciones son la base social De acuerdo con Giménez, entre los inmigrantes persisten las
del Partido del Trabajo; los colonos de "Genaro Vázquez" y Lomas identidades socioterritoriales, por lo que el vínculo territorial con el
se reúnen semanalmente en la "Junta de Mejoras" con el objetiYO
de organizar e! trabajo colectivo y recaudar cuotas con las que
se sostienen las actividades de la organización; dicha junta es ''Protesta PT contra Alzas•, El Norte, 19 de febrero de 2001.

e
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El

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lugar de origen aún es relevante en el ámbito citadino; el amor al asamblea Congregacional, la reunión de Pastores, un Pastor, un
territorio de origen es más poderoso que la desterritorialización que Diácono, así como los Servidores y Maestros.
se pronosticaba para las poblaciones urbanas y migrantes (Giménez,
1996: 24).
Los movimientos pentecostales surgieron en los primeros
años del siglo XX en los Estados Unidos de Norteamérica. Las
Los otomíes presentan núcleos residenciales colectivos ooctrinas particulares de las distintas sectas no aparecían totalmente
formados principalmente de familias emparentadas y paisanos, perfiladas cuando el movimiento dio inicio. El pentecostalismo brotó
quienes en su mayoría pertenecen a una misma comunidad de origen. en las ciudades y se extendió a Houston, Texas, y Los Ángeles, que
Para el migrante, el pueblo es el primer referente de pertenencia y estaban repletas de inmigrantes; debido a la situación de anomia y
símbolo de identidad en el contexto urbano. La identidad socio- de confusión de normas sociales, en esta religión encontraron
territorial se presenta como uno de los elementos más importantes compensación inmediata, apoyo social y un contexto tolerante en
en la formación de asentamientos colectivos, y su reunión se entiende donde expresar sus trastornos afectivos; la migración fue su principal
como parte de un proceso de identificación en la ciudad.
lonna de expansión (Wilson 1970: 72, 73), como es el caso de la
f1198Ción indígena a la ciudad de Monterrey.
Los migrantes generan una revalorización de la adscripción
Los pentecostalismos son los movimientos religiosos de
sociocomunitaria , donde las relaciones parentales, de compadrazgo
y el contacto con el paisano evocan el origen común. Además, el mayor difusión en América Latina; éstas son religiones milenaristas
encuentro con lo propio, fuera del pueblo, también está Ymesiánicas de práctica oral donde utilizan las narraciones los
estrechamente vinculado con la búsqueda del bienestar y de la lestimonios, las alabanzas y la lectura de la Biblia como medio~ de
seguridad en la urbe, pues este tipo de asentamiento permite a los comunicación. En su doctrina se distinguen tabúes y prohibiciones
migrantes indígenas desenvolverse en un contexto de solidaridad e corporales, alimentarias y vestimentarias, suprimen todo el universo
católico de los santos y la mariología para diferenciar el grupo religioso
intercambio recíproco.
de otros grupos y fundamentalmente del imaginario colectivo romano
(Bastian,
1997: 98, 193}.
Los otomíes marcan sus límites de interacción social a
través de su residencia colectiva; la cotidianeidad de los
migrantes se desarrolla principalmente hacia el interior del espacio
doméstico, en los solares y dentro del asentamiento es decir entre
familiares y paisanos. En esta medida la unidad doméstica con~tituye
el escenario principal de la apropiación del espacio y de la adaptación
a la ciudad.
En ambas colonias, los otomíes son en su mayoría católicos,
pero aproximadamente 200, entre hombres mujeres y niños, según
estimaciones de los propios ministros están adscritos a un
movimiento religioso conocido como la Iglesia Pentecostal Templo
sobre la Roca. Esta iglesia, como muchas otras, es sostenida
económicamente por la misma grey, y se fundamenta en una práctica
carismática, un discurso apocalíptico y tanto la práctica de hablar
en lenguas como la sanación por la fe son considerados dones
del Espíritu Santo. La iglesia depende de una organización
mayor a niveles local, nacional e internacional compuesta por una

La congregación otomí está construyendo su templo con la
cooperación económica Ytrabajo comunal en terrenos de la colonia
~s; P~ra l_a_s congregac_iones religios~s de·o~omíes la toma de
IX&gt;Sición simbol,ca del espacio urbano adquiere vahdez por la erección
delos templos, lugar santo, lugar de encuentro con Dios, eje cósmico,
~ donde se entra en comunicación con lo trascendente; toda
=~anía esp~cial O toda consagración de u~ espacio equiva!e, en
IMllnbros de Ehade, (1985) a u~a co~mo_g_onia. El t~mplo recibe el
ede "templo sobre la roca Yesta ed1f1cado precisamente sobre
:~~n roca e_n el cerro, lo que significa que está fundado sobre la
W:'5~'i:~:~•sóhda como ~-na ro~a". La lglesi~ fue llevada a Santiago
~
por las familias m1grantes, quie~es construyeron un
lrn~:d=~~al~ente,. dur~_nte el me~ de abril, llevan a cabo una
e angehzac,on en Santiago.
La 1 .
.
. .
'l.fonte . ~..1esia 1Pen~ec0stªI tiene dos templos: el principal,
8 ma,, se oca Iiza en la colonia Genaro Vázquez y "El

ª
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�Universidad Aulónoma de Nuevo león / 83

82 / facultad de filosofía y lelras

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11:1

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5

Templo sobre la Roca", en la Lomas Modelo; el pastor se llama
Demetrio lbarra Martínez, nació en Laguna Seca, municipio de l
Charcas, San Luis Potosí. En torno al primero se congregan/
mayoritariamente migrantes no indígenas nativos del estado, y enel,
segundo se reúnen casi exclusivamente otomíes de Santiago;~
congregación inició su evangelización en estas colonias hace siete
años.
1

aestas religiones los etiqueta como trabajadores honrados, Y es
frecuente encontrar en los periódicos locales anuncios en donde se
pide que la persona solicitada sea "cristiana" porque se considera
que un "hermano" es más honesto que cualquier otra persona de
otras religiones.

1

1

¡

La iglesia tiene actividades durante toda la semana: talleres;
dominicales, reuniones de oraciones a las que solamente acuden
mujeres y niños; el día más importante es el domingo, el día del
culto, porque se reúnen las familias extensas. El discurso del pastor
se fundamenta en las citas bíblicas, y durante el culto dominical~
colectividad genera un intenso emocionalismo en torno a la figura
carismática del pastor.
Los templos en la ciudad de Monterrey son espacios en
donde los problemas de la vida diaria son conocidos y algunas veces
experimentados por todos; en ellos se pide por la salud y por la
resolución de problemas económicos. De acuerdo con Bastian
(1983:201) estos movimientos son de defensa comunitaria, cuya
principal función consiste en asegurar la sobrevivencia de sus
miembros y la lucha en contra de la desorganización producida pa
una situación de crisis; también, en los años treinta se caracterizaroo
como portadores de una utopía social comunitaria sobre el modelO
de Jerusalén Santa, donde tenía que reinar la justicia y la igualdad
social (Bastian, Op.cit.: 211 ,212).
Para Bastian la religión popular protestante en México, 1~
de ser sólo un factor de enajenación es uno de los pocos sistemas
coherentes que los sectores dominados pueden apropiarse con~
meta de construir un mundo continuamente amenazado por las
contradicciones de la sociedad global, contradicciones que se
manifiestan en lo económico, lo político e ideológico (Bastian.
Op.cit.: 215).
Entre los otomíes las conversiones religiosas al pentecostalismo son colectivas y su expansión se sustenta en las redeS
sociales; el cambio de identidad religiosa individual está condicionada
por los cambios de identidad religiosa colectiva (Giménez: 73), ya
que el sujeto busca el reconocimiento intersubjetivo dentro del
conjunto de relaciones sociales en el que está inserto y que en~
caso otomí se da a través de los vínculos parentales. El pertenecer

El pertenecer a dicha Iglesia conlleva a sus miembros a
ejercer un rigorismo moral, prohíbe ciertos hábitos como la ingestión
de alcohol, de tabaco y "todo tipo de vicios". En las entrevistas las
mujeres comentaban los beneficios de la conversión: el esposo dejó
de tomar alcohol y de agredirlas, ahorró dinero al suprimir ese gasto
ysegún ellas se notaba la mejoría económica en la construcción de
la casa, en la compra de ropa y de artículos suntuarios como
televisores, videocaseteras, lavadoras, entre otros. Algunos otomíes
comparan el abstencionismo practicado por los miembros de su
~lesia con las actividades de los católicos en las fiestas patronales;
sobre todo, señalaban la conducta inapropiada como consumir
bebidas alcohólicas (pulque, cerveza y aguardiente) en el entorno
de la iglesia.
Para algunos santiagueños estas nuevas prácticas
son un medio para rehuir a los compromisos de la organización
religiosa cada día más costosa y menos asequible; para algunos
estudiosos de la religión se trata de una acción deliberada que
busca la autonomía simbólica de las nuevas generaciones
(Bastian, 1997:112). En el caso otomí dichos compromisos se
refieren al cumplimiento de los cargos religiosos, que anualménte
los sujetos elegidos deben asumir para llevar a cabo las festividades
más importantes del pueblo y a las cuales dirigen enormes sumas
del ingreso familiar. Participar en tal organización supone la
conservación de costumbres y tradiciones con las cuales los
miembros de la comunidad refrendan su adscripción étnica y
comunitaria.
Los movimientos pentecostales prohíben todas las prácticas
tradicionales relacionadas con "el costumbre", por lo que es probable
que las nuevas generaciones de otomíes adscritos a estos grupos
olviden la cosmovisión básicamente mesoamericana propia de sus
territorios de origen o se generen procesos de reelaboración y
adaptación frente a las presiones de la sociedad dominante (Medina.
1998: 55).

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 85

84 / facultad de filosofía y letras

=
a
=

11:11

B

Algunos autores señalan que los pentecostalismos populares parecen conservar bajo la fachada de un fundamentalismo bíblico
los códigos de la religión popular tradicional: como la orientación
experimental de las prácticas religiosas, la búsqueda de lo
maravilloso, como la glosolalia, las curaciones milagrosas de la
sanidad cristiana y la esperanza utópico-milenarista en situaciones
extremas de opresión y crisis (Jiménez: 77).

Conclusiones

..

sffi
=

Los otomíes construyen una nueva relación con lo divino mediante
una diferente forma de captación de lo sagrado al adscribirse a la
religión pentecostal. Esto, más que suponer su descaracterización
étnica, al no participar del simbolismo y ritualidad que los haría
integrantes del grupo étnico, implica una nueva forma de estructurar
su pertenencia sociocomunitaria.
Es a través de esta forma de protestantismo como los
migrantes otomíes restablecen sus vínculos materiales y simbólicos
con el territorio de origen, en el que construyen lugares sagrados y
sus propios tiempos rituales para legitimar su presencia. En ambos
lugares, de origen y de destino, los otomíes pentecostales configuran
una nueva concepción del tiempo y el espacio íntimamente ligados
a la conservación de su adscripción comunitaria.
La conformación de la congregación pentecostal compuesta
mayoritariamente por paisanos de Santiago, muestra cómo la nueva
ide~tidad religiosa se convierte en un nuevo y sólido vínculo que
nutre la cohesión social de una parte de la comunidad inmigrante
otomí dentro del lugar de destino. En este caso que nos ocupa las
comunidades sectarias de santiagueños crean un espacio de
reorganización dentro de las iglesias protestantes, pues construyen
nuevos vínculos comunitarios fundados en el intercambio y solidaridad del grupo mediante su identidad religiosa.
A través del culto protestante los inmigrantes otomíes estrechan su
relación y su lazo con el pueblo, pues adoptan la nueva religión en
relación con su origen socioterritorial, y es así como mantienen y
reconfiguran su identidad.

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1997. La mutación religiosa en América Latina. Para una sociología del
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de Cultura Económica. México, D.F.

Valdés, Luz María. Noviembre-diciembre, 1986. "La migración indígena", en México
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pp. 31-35.

�86 / fac~ltad de filosolía Yletras

=
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5
Q

�88 / facullad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 89

e

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u

Hunde el mal en la recámara olvidada
el viento de su desolación
Los amantes que ayer se desbordaban
en el impetuoso río de sus pecados
arden ya sin luz desvanecidos
en la combustión de su silencio
Ahora son huella imaginada
apenas eco de voces que resguarda
una materia sorprendida por el polvo
reconstrucción del deseo desmesurado
Incontenible frutecer del tiempo
lenta maduración del desamparo.
11

sin una sombra solo luz
más allá rescatada en sí misma

su ansia de ofrecerse
ypor su última savia
estallada en aromas
air/e lo que nadie ve
se estruja la pasión
de lo que nunca conoceremos.
111

Melancolía

a Aquiles Sepúlveda

El vals en lento discurrir envuelve

ala flor encendida de silencio
Yen el recinto insólito la luz

cae vencida por el aire de la noche
tesguardando aún en sus cristales
la triste visión de su figura

�90 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 91

~

e

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¡:

~

Llena así los espacios los invade
con fas frágiles aura de su sueño
se confunde secretamente crece
en fas débiles ramas de un recuerdo
y en fa huidiza serpiente del deseo.

IV
LUNA DE INVERNESS

a Carlos y Christa

•

El corazón concífíado con el mundo
frente al cielo y el mar
amó aquef/a luna de fnverness
Todo creció inesperado y silencioso
entre fa voz del sueño y del paisaje
hacia fa construcción de fa noche
por el hilo frío del aire
en fa pulsación de fa pureza.

lú Édgar pareces aún vivir
ido al cielo de esta tarde
·o fa luz de Baftimore
que abriera tus ojos tristes
sus cales de olores y de voces
tu lado pasan ahítas de indiferencia
mujeres contenidas en el sueño fúnebre
1911 a la iglesia de ladrillos rojos
yaltos arces amarilfos
tu deseo sigue su aroma
su extraño camino hacia los cuerpos
materia de inmaculados resplandores
Pero duerme Édgar Poe
intémate en tus fuegos de misterio
será mejor para tus sombras.

VIII

POEMA

''

V

a Armando López
POEMA

Tanto silencio guardado
tanta voz fa contenida
tanto corazón cansado
saliéndose por fa vida.
VI
LUIS BARRAGÁN

Sobre el muro de cal viva
el incendio de fa luz.
VII
SUEÑO EN BALTIMORE

a R. L. Barragán
Mientras los marinos beben
en el bar cercano
un espeso sueño de leviatanes y narvales

Los sueños se derrumban
sobre tus hombros
el viento que fue con sus caminos
luz el tiempo que fue tuyo
n inconmovibles
¿Qué resta ya de aquelfas construcciones
los belfos cuerpos encendidos
su pasión desmadejada en las alcobas
la palabra en plenitud que se levanta
del silencio a la orilla de fa noche?
ucorazón
una ofrenda inextinguible
ba entonces los templos del neón
duraba en fa nostalgia primitiva
· de voces y respiros
júbilo del mundo
en la desierta estancia
lejos del mar y de los sueños
mente te invade la desolación.

ª

�91 / facuUad de filosofía ylelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león / 93

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1

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¡:
IX
ÚLTIMO ACONTECER
DE LOS AMANTES

Bajo la tarde al resguardo
de la recámara olvidada
donde el placer hendía el espacio
las órbitas del sueño
descubrían el pecado
y los cuerpos se entregaban al amor
en la frontera indecisa del misterio
Mientras una triste oscuridad
caía sobre aquel reino condenado:
imagen viva voz desesperada
soledad que a veces urde en el silencio
su trama envilecida
Nada cambiaba en el recinto
ni la nostalgia por el alba
ni por la flor que enamorada
se abre al milagro del mundo
Sólo el polvo seguía imperturbable
inmune a la presencia de la vida
en el acontecer del naufragio
en aquel tiempo.

X
VISIÓN

Alzábase el sueño del alcohol
desde el solo silencio de la noche.

XI
HUNDIMIENTO DE LA IMAGEN

Entre la tarde que llena un aire de nostalgias
por sus laderas de sueños iniciados
por las cañadas oscuras de un misterio
donde los ojos inventan el deseo

bla la llama de la destrucción
frágil altivez amurallada de la rosa
· de aconteceres corrompidos
envuelve con sus insólitos aromas
a es ya la voz la espera subvertida
animó los oficios del amor
la razón y sus enigmas
el aleteo incesante de la alondra
umido el aliento entre las brisas
la triste alcoba sin nombre
alguna vez contuvo los desvelos
una luminosa alegría
imagen se debate en el silencio
rá una alabanza destruida
i1o invencible de un espacio en ruinas
Yel cuerpo memoria y cicatriz del día
rá confundido entre la niebla

XII

·ras los ruidos que va dejando la vida
f8CO/locerás la luz que se fuga
el eco inútil del canto la cicatriz
· da sobre el cuerpo irreparable
ras la mirada sobre las ruinas
de un orden cruzado por la desolación
la ausencia hundirá entre tus huesos
filos de la muerte
Sacudirá la noche con sus ráfagas
~ más escondidos vicios
IBCJamando su territorio de mar oscuro
de sal amarga llanto desatado
Yfrente al entusiasmo de la flor que nace
rás de entregar tu corazón al silencio
memoria y tu olvido incomprensibles.

�91 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 95

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5

¡:
XIII
MUCHACHA QUE ESPERA
En la noche una imagen de luz
desvanece la oscuridad.
Los sueños habitan su cuerpo,
inundan un orden líquido.
Ella sueña que espera, inútil,
las voces, los ecos de las voces;
y poseída del último instante,
alza una sola alegría,
arde festiva y conturbada.

•.
XIV

•·
PECADO

1

1

1•

Pensar en el lecho desolado
donde alguna vez se derramó la pureza
y la rosa del silencio volcó sus aromas
Revivir el inventado cuerpo
semejanza al pecado original
envuelto en olas de delicia
sostenido por la pasión
De ahí se alzó hacia el mundo
la imagen construida con las voces
de una conciencia amarga
diálogo crecido en las raíces del luto
aura de una temprana desolación
En la oscura noche la tristeza
arde en los espacios del olvido.

XV
SITIO
De la bruma llegan las imágenes
cuerpos pretéritos de luz no saben
del relámpago que turba el pensamiento
al estar frente al cielo entrelazados

Alguna vez desbordaron sus denuedos
desafiando al tiempo y sus oleajes
cuando buscaba su sitio la agonía
que ciñó la tersura de su piel
Con una nostalgia repentina surgen
en el oscuro habitar de los olvidos
crecen al polvo en el silencio
sin dejar ni una huella de presencia
Palabras son nacidas en órbitas del vino
afanes de fuerza de los hombres
espejos ilusorios efímeras llamas
Nada quedará de aquellas imágenes aladas
s6lo esta lenta consunción de los sentidos
yeste muro crecido hacia el misterio
Insomnes los amantes sin embargo,
desplegarán sus emblemas encendidos
que habrán de consumirse
en el oscuro espacio de la sombra.

XVI
BAJO LA LUZ DEL MEDIODÍA
POR EL CAMINO DE AUVERS

La iglesia resplandece
entre los árboles y casas
vuelan las aves permanece la tierra
Siento tus señales tus trazos
la fuerza en tu desolación
ytu hermosa locura me conmueve
Nada puedo decir decirme
ni llorar siquiera
al ver el desamparo
que ahora inunda mis ojos:
era la soledad tan amarga entonces
Yel cuarto -mortaja de tu cuerpotan apagado y triste
con los muros heridos por tus sueños
¿Qué amabas dime por fin van Gogh?
¿Qué oscuro designio
"'6Sidió las estancias de tu vida?
ICI REPOSE VINCENT VAN GOGH

�96 / facullad de lilosolia ylelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león / 97

1

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a

5
llenas las manos de óleos y de tierra
llenos los lienzos con tu vida
Solos están los trigales de Auvers
y en medio tu voz que grita
el alfabeto de sus formas
para quebrar el silencio
en este rincón de Francia.

XVII
FINAL DEL CUERPO

•

•

Ya no verás más el hilo del deseo
recorrer las arenas de los cuerpos
como un viento indolente que dejara
a una leve caricia de su paso
desolado el litoral de la tristeza
Más cerca ya del último latido
preso en el temblor de un débil sueño
del reflejo destrozado del azogue
estás irremediablemente envuelto
Despertarás en el silencio alado
de una noche insondable y muda
sin ecos ni respuestas
y la flor de inútiles aromas
caerá sobre el territorio oscuro
zócalo vencido en el pecado
Un muro alzado a la desgracia
acercará tus despojos al olvido.

XVIII

en su cuerpo luz, ternura emocionada,
un viento de sol mueve sus hojas.
· lo turba. En soñolienta espera
niña lo ve, lo apresa en su memoria,
enreda entre sus voces virginales,
aprende, lo transforma
una imagen fugaz del pensamiento;
hace palabra, o apenas un latido,
nota, un color, un aroma inusitado,

cruza las alegrfas de su vida.

XIX

el espacio de llamas y silencios
pecado recorre lo cuerpos
río de imágenes y olores
· nde sus arenas insondables:
es de la luz soledad del sueño
arde el mismo afán de los amantes
udos frente al muro de la sombra
que ahogan sus palabras primitivas
fuerzas de su sangre incontenida

ÁRBOL
a Gisela Reyes
El árbol solitario crece,
crecen sus ramas en silencio,
crece su sueño hacia la altura.
Nada sabe del polvo de la muerte,
ni del eco cegado que esconde en sus entrañas.
Conjunción generosa de savias y de lluvias
irrumpe a pulso entre las horas.

a los vientos y a las lluvias
solos en su humedad enamorada
llotan señalados destinos
del misterio y de la nada
el lecho que vence en la batalla
vuelve el placer inciertas brumas.

=

�98 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 99

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XX

XXII

MUERTE DE ARISTÓTELES

UNA NOCHE

a Carmen Alardin

a Armando Joel Dávila

•

•.

Entre fa débil luz que apenas moja
los rostros enmudecidos de silencio
se instaura un orden que reina imperceptible
presagio apenas de fa nave
que enrumba su quilla hacia el misterio.
En fa habitación aquella nebulosa
el tiempo construye sus andamios
sus aromas de alcoholes sin sentido
como fa noche invisible que los puebla.
Alzan sus vasos los borrachos
sus armas inútiles velarán en duelo
el reposar del olvido y ta tristeza.
Urden golfos de plenitudes asombrosas
despliegan pendones de mórbidas nostalgias
sobre zócalos de luz y falsas alabanzas
sin saber que recorren incendiados
fa destrucción del placer y fa conciencia.

XXI
OSCURO TERRITORIO

Los cuerpos entregan sus aromas
su tibia placidez sus voces
mientras el polvo crece
Es el oleaje de fa muerte que avanza
reclamando el oscuro territorio
que se abre al silencio y al olvido
Tiempo invencible himno sin luz
entre sus auras continuarán
inútilmente ta noche y el deseo
el sueño roto por la desolación.

Recostado en su camastro de cobijas sudorosas
entre estertores y palabras por los que fa vida
extingue sus últimos alientos
en la pobre habitación que ilumina dudosa
una antorcha de hilazas y papiros
bebe un vino caliente: bálsamo inútil
que le ofrecen a su final angustia
Su claro pensamiento recorre entusiasmado
entre fas sábanas ardientes del insomnio
las geografías insólitas que fo turban
los insolubles enigmas de sus meandros
Afuera un viento fresco con olor a especias
asargazo y a mar construye fa altivez de fa hora
Nada ha cambiado en fa geometría del mundo
ysin embargo en el silencio
de aquella inteligencia palpitante
espejo que devolvió fas imágenes
de los más extraños secretos
hunde otra vez fa duda sus punzones filosos
las órbitas calculadas de los astros
la combustión insaciable de su miasmas
Cierra al fin los ojos que humedece una emoción postrera
yempieza su voz inextinguible
a viajar por los siglos

XXIII
ORDEN RECOBRADO

Persistes afín a un orden misterioso

en los recodos lacerantes de las vidas
en las aceras nebulosas de Bruselas

en las ciudades de fa luz en los desiertos
donde una sed de amor purificó tus huesos
Al mirar los Jugares de tu breve biografía
entre fas aftas torres de fa absenta

�100 / lacullad de filosolia yleiras

Unilertidad Autónoma de luevo león / 111

1
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1
¡:

y las diosas prostituidas de la noche
desandamos los puentes mórbidos del vicio
la luz de tus poemas nunca escritos
Ah querido Rimbaud
a ti volveremos con los frágiles escudos
tras la batalla inútil de los cuerpos
que en el denuedo del silencio
traman la urdimbre de los días
y construyen incendiados de recuerdos
la oscura geografía de la historia.

XXIV

Cllda noche del amor
morboso de la libertad
t,ngua flamígera invade
,ecámaras del celo
tJ6 placeres de los cuerpos
habrá paz en tus olvidos
tmre del mal
· del infierno donde encallan
los pecados de los hombres.
XXVI

PRESENCIA DEL MAR EN MICENAS

•

1
1
1

Extiende el mar su voz sobre el silencio:
combustión azul deseo desconocido
Decantado en la copa de los dioses
el sol implacable inunda el equilibrio
Cerca de ahí sobre calzadas luminosas
se levantan aún los muros de Micenas
donde un día creciera la rosa de la vida
en movimientos precisos e insondables
Ahí entrevió la inteligencia los míticos augures
arrojados después al oscuro laberinto:
enigma inexplicable y vivo
que desafía al tiempo y sus espejos
Insólito insomne crecido en la memoria
habita desde entonces el mundo de los hombres.

XXV
SADE SIEMPRE

Corcel luminoso del deseo
construyes marejadas rojas
oleajes de voces que conmueven
a las conciencias en reposo
Todo lo cubren tus tinieblas
porque has crecido en el tiempo
habitando su cauda hipnótica
vivo en el acontecer de cada cópula

... victoria del deseo
que emana de los ojos
de la joven desposada .•.

Antigona, Sófocles

y viene fuego concentrado
los ojos de la luz
ida inmóvil agua quieta
pasión su sueño
las terrazas del aire
aroma que la flor ineluctable
· sobre el cuerpo del amor
var futuro que será ceniza
olvidado por los siglos
avanzan furiosos a la ausencia
· en el instante sin embargo,
albo/adura de su voz
!"";rnJJ/6 la alegria
humedad del sexo
el ademán furtivo
el obsceno silencio de sus litorales
és el pulso de la sangre
,a en el misterio
el azul desierto de la noche
los grabados laberintos del olvido
y viene fuego concentrado
los ojos de la luz
ida inmóvil agua quieta ...

�101 / facultad de filosolia yletras

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1

XXVII
CUERPOS

'

•.

Es el lenguaje las palabras
los cuerpos que hablan giran
arden en lenta combustión
en silencio se recorren
se aprenden reconocen
los mares del sueño
Nada perturba
su oleaje de placer
sus inexploradas grutas
Iluminados redimidos
abren las puertas de la sombra
ascienden la cópula
a ciclos infinitos
a litorales desconocidos
Aprenden sus voces
los ecos de otras voces
sostienen su deseo
su olvido
su pecado
el edificio cristalino
que construye su imaginación
y un lento madurar
hacia la muerte.

Los primeros poemas fueron extraídos de los libros Naufragio de la l&lt;)Z y
territorio y los seis últimos son inéditos.
Premia a las Artes 2000 en Literatura: Poesía. Universidad Autónoma

Nuevo León.

�Universidad Aulónoma de Nuevo león / 103

effi
CI

¡:

! lenguaje de los campesinos
nel cuento
Nos han dado la tierra,
de Juan Rulfo

Armando González Salinas

o obstante que la narrativa de Aullo se ha analizado ya desde
muchas y muy variadas perspectivas y con intenciones que
podrían ir más allá de lo literario, el propósito que se sigue
tn esta ocasión es el de revisar, desde una perspectiva más, el uso
lenguaje que Aullo asigna a sus personajes, concretamente
do se manifiestan en forma de diálogo dentro de la narración y
!JI&amp; entonces estamos hablando de lengua o uso de la lengua.
En la mayoría de los casos una obra literaria se reconoce
entre otros aspectos por el valor representativo de su época, misma
!JI&amp; aquí podemos ver desde dos puntos de vista: a) el históricoOOnológico, que coincide generalmente con la fecha de su aparición
al público y con los acontecimientos políticos y sociales de ese tiempo,
Yb) aquél que alude a un momento, intra-histórico, de cuándo, pero
llrnbién en dónde se dan los eventos relatados en el cuento mismo.
Se ha dicho que la narrativa de Aullo se caracteriza,
41ntre otras cosas, por ser reflejo de un tiempo -&lt;Jespués de la
)levoiución Mexicana, .la Reforma Agraria y la repartición de tierras

�104 / facultad de filosolia yletras

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~

1

Univmidad Autónoma de Nuevo león / l05

entre los campesinos- y un espacio determinado en donde ~
lenguaje que se usa fue cuidadosamente elaborado por el auto,mismo para hacer de sus relatos una representación fiel y verdadera
de cómo es, cómo piensa, cómo siente y se siente la gente humilde
-&lt;:ampesinos de una parte del estado de Jalisco- y, sobre todo, de
cómo hablan según la región de donde son. Para muchos críticos,
es en esta parte de su obra donde se encuentra su originalidad
Jorge Rufinnelli dice:

cualquier nacionalidad. Un campesino tipo muy probablemente
diría:
-Pue'que llueva- y si fuera del norte , quizá diría -Chanci'llueve-.

Desde el principio hay referencia de pensamiento/habla del narrador,
notamos el uso de una lengua cuidada pero que no es reflejo de la
de los campesinos:

.. .los cuentos de Aullo están repletos de expresiones popula~
Uno ha creído a veces ... que nada .!:lil.lmi_después; que no se podría
entre otros motivos porque en su mayoría hay un narrad~
encontrar nada ... (Rulfo, 53, p.15).
particpante y ese narrador es uno de sus personajes humildes, u,
campesino "Lo que yo no quería era hablar como un libro escrito,
Estas tres formas verbales en un discurso de gente humilde
sino escribir como se habla", ha dicho Rulfo al respecto, y•,
precisamente esa habla la que recogen sus libros dando a través sorprendería a cualquiera que se precie de manejar la lengua, su
de ella, por lo general, todo un universo de amor (Rufinnelli, n, Pll propia lengua, con cierta propiedad. En lugar del presente perfecto
usarían el presente simple o presente histórico, en lugar del
XVI).

1

&lt;

ª

¡:

condicional el presente simple o el imperfecto con ir+ a ; y en lugar
Precisamente en esta parte es en la que se puede disentir. En ni de reflexivo condicional el imperfecto de ir+ a, que aunque es difícil
opinión, los campesinos de Rulfo, concretamente en el cuento en expHcar por qué es muy frecuente en el habla de la gente con muy
cuestión, no reflejan el uso de la lengua de un campesino tipo, o poca o ninguna educación formal. Dirían:
típico, considerando las circunstancias que en el cuento se dan yen
-Uno cree a veces... que no !l1l! a haber nada después; que no
otras situaciones que se pueden extender y aplicar hasta nuestros
íbanos a encontrar nada-.
días. Un campesino humilde, como se describe y se identifica en
estos relatos quasi-biográficos, no tiene ni tiempo, ni medios Por otro lado, un campesino humilde y pobre normalmente se intimida
económicos para proveerse a sí mismo de o tener acceso a alglÍI ante personas que representan poder o superioridad, o que tienen
tipo de educación o escolaridad, ni siquiera elemental primaria, y recursos económicos o estudios más altos que ellos, sobre todo frente
mucho menos en el tiempo en que la acción toma lugar.
a autoridades, por lo tanto no hablarían como lo hacen ante un
representante de gobierno, así:
Un campesino pobre y fatalista como Faustino, el primer
-Pero, señor delegado, la tierra está deslavada, dura. No creemos
campesino que habla en el cuento, después de una serie de
que el arado se ~ en esa como cantera que es la tierra del
acontecimientos negativos probablemente no se expresaría
Llano. Habría que hacer agujeros con el azadón para sembrar la semilla
espontáneamente diciendo: "Puede que llueva". No, desde el pun~
y ni aún así es positivo que !JBC8 nada; ni maíz ni nada nacm. (Rulfo,
de vista anímico, porque el comentario parece positivo y espe53, p.16)
ranzador, que no refleja el estado de ánimo con el que vienen los
cuatro campesinos que quedan después de caminar muchas horas Un campesino por lo general no se sabe explicar muy bien, con
bajo el sol; y segundo no, en cuanto a la forma y estructura de~ fluidez, por tanto no sería difícil que usara tiempos verbales inadefrase porque el uso del subjuntivo, aunque en este tipo de expresiones cuados y sin secuencia y no precisamente tantas formas verbales
es muy posible aún entre campesinos, no es necesariamente como el presente, más el condicional, el subjuntivo presente, y el
común entre gente humilde y sin escolaridad. Sin que e~ futuro, (subrayados en la cita) en una emisión de voz y en perfecta
pretenda restar méritos a los campesinos o a la gente humilde di concordancia de persona y número. Probablemente tampoco usaría

�1O~ / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / l07

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~

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e,
rrl

~

adjetivos descriptivos sin conjunción, como deslavada, dura o la
frase adjetival como cantera, que sería un símil.

De lo recién presentado insisto en que las formas verbales
'traías' y 'trajiste', tomadas del mismo texto cita de Rufinnelli, son de
por sí nada fáciles de reconocer y distinguir; saberlas implica un
Quizás se esté exagerando un poco, ya que es posible y ejercicio cotidiano del uso de esos tiempos y esas formas que
probable que sí haya campesinos que se expresen bien; pero lll generalmente podrían darnos la imagen de una persona con el "don
tan bien y no consistentemente como en el caso de estos de la palabra". Muy posiblemente esperaríamos oír, o en este caso
leer: "traibas por traías" y ''trujites • trajites • trajistes por trajiste".
campesinos.
De acuerdo en que el texto escrito es reflejo de la lengua de
Se podría seguir citando más ejemplos, pero valga los campesinos, pero es una manifestación de la lengua que es
concretarse sólo en aquél que cita Rufinnelli como "voluntario y "cuidada", puesto que los tiempos verbales y la concordancia gramadeliberado populismo del lenguaje":
tical en general son impecables, dignos de un escritor de la talla de
Juan Rulfo, una persona educada y con facilidad para expresar lo
· Oye, Teban, ¿dónde pepenaste esa gallina?
que
piensa. Es Rulfo quien habla "disfrazado" de campesino.
• ¡Es la mía! ~ice él.

•·

- No la traías antes. ¿De dónde la mercaste, eh?
• No la merqué, es la gallina de mi corral.
- Entonces te la trajiste de bastimento, ¿no?" ( Rufinnelli,

n, p xvii).

Esta muestra que Rufinnelli escoge para resaltar el uso de localismos
o palabras que solamente los campesinos de Jalisco utilizan y que
al parecer Rulfo conoce y maneja muy bien al grado de hacer de su
narrativa algo más original o especial, es donde difiero y en un
momento hasta coincido.
Difiero en el aspecto que he venido presentando: el habla
de los campesinos de México; en términos generales, no se expresan
con la facilidad y propiedad de una persona con escolaridad y
educación como los que presenta Rulfo. Me atrevo a decir lo anterior
basado en la experiencia que como mexicano poseo tanto en el
trato Y forma de hablar, o mejor dicho estructurar, el discurso del
campesino, como por el contexto histórico en que se da como marco
de referencia los cuentos de El llano en llamas.
Coincido, por otro lado, con la mayoría de los trabajos leídoS
con respecto al tema del uso del lenguaje de Rulfo, aquéllos que lo
d~scriben como un innovador del recurso de una lengua sencilla y
sin adornos, descriptiva hasta donde quiere llegar y con uso de
l~calismos y palabras populares como las subrayadas en el ejemplo
citado por Rufinneli. Es indiscutible que palabras, verbos en esll
caso, como 'mercar' y 'pepenar' son vocablos del habla popular, sí,
pero hay que insistir en el punto discutido anteriormente.

Este escrito no pretende restarle mérito ni a la obra, ni mucho
menos al autor. Es precisamente tal vez otro mérito de la narrativa
de Juan Rulfo: el saber portar la investidura de un campesino de su
tierra natal, el representar soberbiamente el papel que él mismo
escoge en cada uno de los personajes de sus cuentos en los que
hay un nar"rador y que se manifiesta, o se hace presente, más en
vivo, a través del diálogo. Con este recurso se invita al lector a tomar
un papel en el cuento para que la transición entre la '~icción" y la
realidad del mismo y la del tiempo al que se hace alusión sea más
suave, fluída, tranquila. De esta manera el significado de las cosas
será más fácil de manifestarse en el texto y por el texto mismo
Dejando de lado lo externo al texto y permitiendo que el
texto se manifieste por sí mismo, éste nos deja ver a un campesino
semi-realista. Con lo que podemos concluir que el autor no es realista.
Al menos no lo es hasta el grado en el que se le describe en cuanto
al lenguaje o uso de la lengua de sus personajes, porque el manejo
de la lengua vernácula no es totalmente realista. Realista en el
sentido estricto, quizá el que se le ha dado en clasificar al texto. La
manttestación de una realidad que está "arreglada" o "alterada" para
causar algún efecto, cualquiera que sea ese efecto, puede justificarse
en términos de valores literarios y, en ese sentido, estamos totalmente
de acuerdo. Nada es cien por ciento todo aquéllo que pretende o
que intenta ser, todo tiene un aspecto, un lado, una ·perspectiva
distinta dependiendo de la forma en que se analice o se describa
una crítica constructiva dentro de lo literario, y aun fuera de ello. Y
esto es lo que tratamos de notar, con y a través de sus valores
ltterarios.

=

�108 / facuitad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 109

=
,::a

e
=
:z:
ltl1

1

11:11

BIBLIOGRAFÍA

Carlos, Alberto J. El texto y su espejo: La elaboración artística de un texto de
Rulfo, en Actas del VII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas
Brown University, del 22-27 de agosto de 1983. A. David Kossof et al editores
Ediciones, ISTMO, Madrid,1986.

Mi vida con
Rodolfo Usigli

Peralta, Violeta &amp; Liliana Befumo Boschi, Rulfo: La soledad creadora, Femando
García Cambeiro, impreso en Argentina. 1975.
Rowe, William, Aullo, El llano en llamas. Artes Gráficas Soler, S. A., Valencia tor
Grant &amp; Cutler Ud. London. 1987.
Rulfo, Juan, El llano en llamas, Fondo de Cultura Económica, primera reimpresión,
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Venezuela. 19n.
Schade, George D., The Burning Plain and other stories by Juan Rulfo, translated
with an introduction by GDS. University of Texas Press, Austin &amp; London,
1971.

José Roberto Mendirichaga

Sommers, Joseph, La narrativa de Juan Ru/fo. Interpretaciones críticas,
Sep/Setentas, primera edición, México, 1974.

P

recedido de unas letras de Gloria de las Fuentes que hablan
de la amenidad, sinceridad y humanidad de la autora del libro,
el texto de Argentina Casas Olloqui viene a romper un poco
con el esquema tradicional de las memorias de personajes célebres
Ynos da un relato fresco de alguien que acompañó al dramaturgo
Rodolfo Usigli como secretaria y luego esposa del también
diplomático mexicano.
El libro vale porque está escrito en buena prosa, incluye
algunas fotografías, aporta mucho del mundo cultural de la época
-mediados del siglo XX- y la crítica que hace al personaje nunca
cae en la maledicencia o el afán de enturbiar sino, por el contrario,
es la justa valoración de alguien que llenó varias décadas en el teatro
Yla diplomacia mexicanos.
Argentina Casas Olloqui, fina mujer norteña a quien el
destino y el amor unieron con Rodolfo Usigli, nos presenta a base
de cuadros breves y pinceladas firmes la personalidad de un escritor-

�11 O/ facultad de filosolía ylelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 111

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~

lt'lll

5
creador-traductor que hizo época, al escribir piezas teatrales como
Cuatro caminos, El apóstol, El gesticulador, La mujer no hace
milagros, Corona de sombra, Corona de fuego, Corona de luz; de
poemarios como Conversación desesperada; o de novelas como
Ensayo de un crimen.

La nueva historia:
Historia de mentalidades

No hay duda de que la autora vive "una vida interesante" al
lado de Usigli. Las vivencias que tiene de cine y teatro mexicanos de
la época de oro; el testimonio acerca de la renuncia de Usigli a la
jefatura de Bellas Artes para que pudiera representarse su obra
máxima; los avatares sindicales de esos años; la presencia de su
esposo como delegado en los festivales internacionales de cine; los
viajes a todo el mundo; la descripción de ciudades como París,
Venecia, Praga, La Habana... o luego Ankara, Beirut, Baalbeck,
Atenas, Estambul, Addis Abeba, Damasco, El Cairo, Jerusalén, Port
Said y Oslo; todo ello da al libro un carácter de continuidad que
alimenta, a la vez, la sorpresa, clave para que haya una interesante
lectura.

.1

Mucho se aprende en el libro en cuestión. De costumbres
(el protocolo diplomático internacional, el sunnismo y chiísmo
musulmanes, la hospitalidad libanesa, el brindis noruego); de
geografía e historia (la dominación sarracena, la aurora boreal, el
"henricazo" mexicano, las catedrales medievales europeas, la guerra
fría); de psicología (los diferentes caracteres y temperamentos
humanos); de mitología...
Merece destacarse la delicadeza de la autora para tratar lo
relativo a los problemas conyugales y la final separación de la pareja
En cierta parte del libro, Argentina Casas llega a decir que hay per·
sanas que sería preferible permanecieran célibes o libres, y lo dice
por la difícil experiencia de convivir con una persona como Usigli,
pero paralelamente refuerza la autoridad familiar del padre, el talento
del dramaturgo y los buenos momentos junto a él.
En síntesis, unas buenas memorias de alguien que, al mismo
tiempo que describe a un personaje, Usigli, nos da un retrato del
mundo de entonces.
Argentina Casas Olloqui:
Mi vida con Rodolfo Usigli. De secretaria a embajadora.
Editores Mexicanos Unidos, México, 2001.

Javier Rojas Sandoval

H

istoria de mentalidades como teoría historiográfica tiene
su origen en los trabajos de los historiadores de la
Escuela francesa de los Annales: Lucien Fevbre, Georges
Duby, Marc Bloch y Robert Mandrou. 1 También se consideran de la
misma corriente a historiadores como Huizinga, Lévy-Bruhl y Peter
Burque.2 Desde la teoría sociológica se incluye a Durkheim como
W&lt;&gt;antecedente remoto que utilizó el concepto de mentalidad. Roger
Chartier sostiene que la escuela historiográfica de las mentalidades
se impuso a partir de la década de los sesenta, como característica
predominante de la historiografía francesa. 3

'Jacques Le Goff. 1980. Las mentalidades. Una historia ambigu~. En: Jacques

le Golf y Pierre Nora. Hacer la historia. Editorial Laia. Barcelona, España. Vol. 111.
lip.81 yss.
2

Peter Burke. 1996. La revolución historiográfica francesa. La Escuela de los

Annales:
1929-1989. Editorial Gedisa. Barcelona, España. p 112.
1
Rogar Chartier. 1996. El mundo como representación. Historia cultural: entre
Pfáctica y representación. Editorial Gedisa. Barcelona, España. p 23.

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�112 / facuitad de filosofía yletras

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Universidad Autónoma de Nuevo león/ 11 J

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5

Los historiadores que siguen la orientación de historia
de las mentalidades comparten conceptos y categorías más 0
menos comunes. El objetivo de dicha escuela no ha sido el estudk,
de las ideas ni las bases económicas y sociales de las sociedades,
ni la ideología, sino la investigación de las expresiones y
representaciones del espíritu o mentales, que incluyen no solamente
las ideas, sino las creencias y los sentimientos.

omental del otro, por lo cual su pensar y actuar tienen sentido en un
oontexto de realidad psíquica y temporal distinto al propio. 5

Uno de los modelos teóricos que conecta la psicología
con historia de las mentalidades es el inconsciente colectivo
brmulado por Carl Jung, cuando su experiencia psiquiátrica le
enseñó que no podía comprender y tratar el psiquismo tan sólo
sobre la base de la historia personal: "De índole colectiva, universal
eimpersonal, idéntica en todos los individuos, este inconsciente
colectivo no se desarrolla de modo individual". 6 El inconsciente
colectivo está construido de la suma de instintos y de sus correlativos,
los arquetipos, que son formas típicas que aparecen de manera
espontánea por todo el mundo, independientes de la tradición, en
los mitos, los cuentos de hadas, las imaginaciones, los sueños, las
visiones y los sistemas delirantes de los enfermos mentales.

Mentalidad es un concepto que proviene del campo de las
disciplinas que se ocupan de la personalidad y el funcionamiento de
la psique: la psicología y la psiquiatría. La literatura especializada
registra al menos dos modelos teóricos para explicar lo mental:~
topográfica y la estructural. Se trata de modelos que permiten
conceptuar el estudio de los factores psicodinámicos que determinan
la conducta humana. Ambas disciplinas privilegian el análisis de~
mentalidad en el ámbito individual. Algunos autores especializados
describen la actividad mental como el conjunto de funciones
Para los historiadores de las mentalidades, el término
conscientes e inconscientes, esquema que corresponde al modelo
4
mental
es
un adjetivo que deriva del sustantivo latín mens, mentís,
topográfico.
yse define como espíritu, inteligencia, alma, pensamiento, idea,
Un segundo modelo es el estructural elaborado por Freud, razón, juicio, imaginación. Desde la perspectiva sociológica y
comprende tres regiones: el ego, el Id y el superego. Ambos modelos antropológica el concepto de Mentalidad expresa la cultura y el
conceptualizan la estructura de la mente y sus funciones que se modo de pensar que caracteriza a una persona y que comparte
identifican por los instintos primarios -los sentimientos, los afectos, un pueblo y una generación. En francés asume el vocablo mentalité,
las emociones, los deseos, los temores y las agresiones-, así corno que designa "la coloración colectiva del psiquismo". 7 En inglés el
sus expresiones simbólicas: sueños, fantasías, imaginaciones, término forma parte del lenguaje filosófico; en cambio en el francés
ilusiones, mitos, alucinaciones, fábulas, espejismos, delirios; las es parte del lenguaje común. La versión alemana comprende la
experiencias que se identifican con la sintomatología de la locura: visión del mundo, un universo mental estereotipado y caótico
otros componentes son las elaboraciones conscientes del proceso al mismo tiempo.
de p·ensamiento, los razonamientos lógicos, las ideas. Un terce,
concepto clave es el de realidad que es introyectada por el individuo
La historia de las mentalidades, más que una teoría estructurada
no de manera exacta, sino como representación; se trata de que~ y sistematizada, comprende un variado abanico de conceptos y
realidad física -sobre todo la realidad de las relaciones brmulaciones como las que enseguida se enumeran:
interpersonales- no se registra mentalmente de manera fiel, sino
, Punto de conjunción de lo individual con lo colectivo.
que se procesa en formas interpretadas y reinterpretadas. Algunos
• Lo inconsciente y lo intencional.
autores argumentan que la realidad ha de considerarse corno
,
Lo marginal y lo general.
otra estructura psíquica, sensible al medio ambiente externo.
pero que implica una interpretación personal, diferente, diversa Y
creadora de cada individuo. Por ello, cuando se dice de alguien 5 Fred M. Freedman, Harold l. Kaplan y Benjamín J. Sadock. 1973. Tratado de
que está loco, significa que no percibimos la realidad psíquica /ISÍquiatría. Editorial lnteramericana. México, pp.157-165.
'Edgar Wilson. 1979. Lo mental como ffsico. F.C.E. México, pp. 48-72.

'André Vire!. 1985. Vocabulario de las psicoterapias. Editorial Gedisa. Barcelona,
España.
7
Jacques Le Goff. Op. cit.

�114 / facuitad óe filosofía yletras

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•

Lo cotidiano y lo automático.
, Confesiones de herejes y procesos de inquisición, cartas de
El contenido impersonal del pensamiento:"... es lo que Césary
remisión otorgadas a criminales que detallan sus entuertos,
el último de sus soldados, San Luis y sus campesinos de sus
documentos judiciales y monumentos de la represión.
tierras, Cristóbal Colón y el marino de sus carabelas tienen en
, El uso de textos y documentos literarios y artísticos para el
común". 8
conocimiento de la sensibilidad y la mentalidad de una época.
• La memoria colectiva, la marginalidad, la anormalidad, la
,
La literatura y el arte vehiculan formas y temas venidos de un
patología social.
pasado que no es forzosamente el de la conciencia colectiva,
• El dominio de lo irracional y de lo extravagante. Por ello la
porque son creaciones individuales.
proliferación de estudios sobre la brujería, la herejía, los
,
La pintura como modo de expresión y comunicación del espíritu.
sentimientos comunes, las actitudes frente a la muerte, los
milagros, las enfermedades, el sufrimiento físico y emocional. , Existen espacios especiales donde se produce la historia de las
mentalidades; lo cual depende de la época. Durante la Edad
• Las representaciones colectivas, representaciones mentales o
ilusiones colectivas.
Media europea: El palacio, el monasterio, el castillo, la escuela,
los cursos. El mundo popular tiene sus propios espacios
• Las creencias y prácticas colectivas.
de
producción de mentalidades: El molino, el parque de juego,
• Los estudios sincrónicos: Un campo de intersección entre historia
la
fragua,
la taberna. Durante la era industrial: La fábrica,
de las mentalidades y la etnología. Los estudios medievalistas y
el sindicato, el barrio obrero. La iglesia es un buen lugar donde
renacentistas sobre los ritos, las prácticas ceremoniales, las
se produce discurso conceptual y sentimental. Lo mismo el
creencias y los sistemas de valores. Las consagraciones
mercado.
religiosas, las curaciones milagrosas, señales honoríficas
asociadas al poder político; las procesiones de la realeza, sus , Un concepto introducido por Lefevbre, adoptado por otros
símbolos rituales e icónicos. Los estudios de los santos y la
historiadores, es el de "utillaje mental", que se traduce como
santidad, el fervor del espíritu de los fieles, la psicología de los
"inventarios mentales". Se trata de: Vocabulario, sintaxis,
creyentes. "La antropología religiosa impone a la historia religiosa
"concepciones del espacio." Lo que queda claro con la propuesta
una conversión radical de contemplación". 9
de una historia de los conceptos o historia de las ideas: La
• La historia de las mentalidades no estudia los fenómenos
combinación de soledad y ascetismo con los conceptos de
objetivos, sino las representaciones mentales de estos fenógenerosidad, proeza, belleza y fidelidad generados durante la
menos; por ello un tema privilegiado de este tipo de historia es
Edad Media, se sintetizarán en el concepto de cortesía, que
lo imaginario colectivo.
logra sobrevivir los cambios temporales.
• El tipo de fuentes que utiliza historia de las mentalidades está , Las formas en que se difunden las mentalidades sori diversas,
relacionada con la psicología colectiva. Los documentos que
no sólo se limitan a lo escrito, se les encuentra de manera
revelan los sentimientos, los comportamientos marginales que
privilegiada en la tradición oral.
ponen de manifiesto la mentalidad compartida. Los estudios de
• Quedan preguntas por contestar: ¿De qué manera la mentalila mentalidad de los santos, de los místicos, que "pone de
dad se relaciona con las estructuras sociales? Es decir, ¿se
manifiesto las estructuras mentales de base: la permeabilidad
puede
hablar de mentalidad de los dominados y mentalidad de
entre lo corporal y lo psíquico, lo que permite explicar el milagro'.
los dominantes? A pesar de su carácter colectivo, el concepto
• La marginalidad del santo y su corolario: La. marginalidad
de mentalidad se relaciona con las tensiones y las luchas
de los diabólicos; los posesos, los herejes, los criminales.
sociales. Pueden encontrase mentalidades asociadas a la clase
social: Mentalidad burguesa, mentalidad proletaria, mentalidad
8
pequeño burguesa. Se puede hablar de una mentalidad
/bid.
9
/bid.
hegemónica.

�116 / facuitad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 117

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•

•

Incluso en niveles micro: Mentalidades derivadas de la práctica
del oficio; mentalidad de carpintero, mentalidad de maestro,
mentalidad de carnicero, mentalidad de zapatero.
¿Es posible vincular época y mentalidad? Para hablar de
mentalidad del hombre de la Edad Media: Mentalidad bárbara,
mentalidad cortés, mentalidad gótica. Otras mentalidades:
Mentalidad capitalista, mentalidad socialista. Mentalidad
renacentista, mentalidad reformista o luterana; la mentalidad de
los drogados, como débiles mentales.
Otras formas de mentalidad: Mentalidad maquiavélica, religiosa,
moderna, antigua, política; mentalidad supersticiosa, mentalidad
tradicional.

~nque algunos de los autores no hacen una diferen~i~ci~n de
¡mbos conceptos, otros -como Guinzburg- argumentan dI~tmc1ones
sustantivas. Los modelos teóricos de cultura y m~ntal_1dad son
empleados en el sentido de que conciben una re!ac1ón circula~ de
creación y recreación entre ambos modelos: Amb1~ntes y práctica~
culturales históricos como productos de mentah~ades determinadas, al mismo tiempo que ambientes y prácticas _cultura~es
mnadoras de mentalidades históricas. Son muchas las 1nflu_enc1~s
que se pueden encontrar en los autores, destacando los historiadores de la Escuela de los Annales. También están p_r~sentes
las teorías psicoanalíticas de Freud, los esqu_emas teoncos de
tAJng y las propuestas de Gramsci sobre el estudio del folclore y sus
Los cambios de mentalidad: ¿Cuándo desaparece una y conceptos de clases subalternas y hegemonía cultural.
aparece otra? El nacimiento del cristianismo como un cambio
de mentalidad.
E. P. Thompson: Costumbres en común.

La historia de las mentalidades no puede hacerse sin estar
estrechamente ligada a la historia de los sistemas culturales,
sistemas de creencias, de valores, de equipamiento intelectual
· e~ el seno de las cuales se elaboran, han vivido y evolucionado.
• Historia de las mentalidades e historia de las ideas no son lo
mismo, ambas denotan modelos de análisis diferentes. Historia
de las ideas es propiamente la historia de los conceptos o las
racionalizaciones, podría decirse que es un tipo de historia
especializada; en cambio historia de las mentalidades no deja
de ser un concepto holístico, podría decirse que esta última
contiene a la primera, por cuanto historia de las mentalidades
incluye las representaciones tanto racionales como las
irracionales.
•

Thompson parte del concepto de costumbre y aunq~e n? lo explicita
se puede interpretar que las costumbres ~orno experiencias m~delan
las mentalidades individuales y colectivas: La costumbre como
ambiente y como mentalittr. 10 En otro~ _luga~~s define el con~~pto
de mentalité como discurso de leg1t1mac1on, cultura poht1ca,
expectativas, tradiciones y supersticiones. 11 Hace una distinci~n entre
mentalidad de las clases dominantes, la gentry, y la mentalidad de
los plebeyos, de los pobres, los trabajadore~. En el plano d~ lo político
la mentalidad asume la forma de ideolog1a y hegemorna cultural.
Hace una descripción de las funciones sociales desemp~ñad_as por
los grandes burgueses agrarios, la manera en _que e1ercIa~ ~~
dominio12 mediante las imágenes del poder y autoridad, que pos1b1hlaban la subordinación de las masas populares expresadas en la
Historia de las mentalidades y psicología -de hecho también mentalidad. El poder del gentleman como árbitro, mediador e in~luso
con la psiquiatría- se unen en el punto en que la primera se protector de los pobres. En el dominio de la gentryy sus expresiones
ocupa de lo inconsciente y también de lo consciente.
ideológicas. La mentalidad de los plebeyos formada. de sus
propias experiencias en interacción con las clases dominantes,
2. Esquemas teóricos y usos de historia de las mentalidades
en algunos de los historiadores contemporáneos: Thompson, en los ambientes y campos de tensión por el control de los
Guinzburg, Camporesi, Passerini, Chartier, Le Roy Ladurie Y símbolos del poder. Se trata de que los pobres no acept~~ el
paternalismo impuesto por la gentry de manera automatIca,
Agulhon.

Explícita o implícitamente los historiadores mencionados utilizan
los marcos teóricos holísticos y sus conceptualizaciones: Cultura
-y sus componentes: cultura popular, cultura material, costum·
bres, representaciones-, e historia de las mentalidades, ambos conceptos se pueden l9calizar entretejidos en la trama de los textos.

'º E. P. Thompson. 1995. Costumbres en común. Editorial Crítica. Barcelona,
España, p. 16.
'' /bid., pp. 295,296.
12
/bid., p. 58.

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�m/ facuitad de filosolía yletras
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a

acrít!c~. Los pobres recibían la ideología gentry de manera
cond1c1onada y, además, a cambio de un precio. La aceptación del
paternalisrno gentry tenía corno fin asegurar la autoconservación
de lo~ pobres; por su parte, l?s p_lebeyos exigían de la gentry
cumplir con sus deberes y obligaciones paternalistas, a cambio
d~ ace_ptar el trato deferente. En la dinámica de la diferencia y
d1stanc1a e~tre las culturas -&lt;:orno mentalidades- refinada y plebeya,
comprendidas dentro de la hegemonía cultural, no impedía
que los ~~bres defendieran sus propios derechos y sus costumbres Y v1s1ones de la vida. Lo que indica que el control cultural
de la clase dominante sobre los pobres estaba lejos de ser
totalizador.
La mentalidad plebeya alimentaba y posibilitaba expectati~as_ alternativa~ entre las clases subalternas, que representaban
autent1cos desaf1os a la hegemonía de las clases dominantes.
Por ello T_hornpson concluye que el concepto de hegemonía cultural
es muy importante para poder entender la estructuración de
relaciones sociales del siglo XVlll. 13 Pero el dominio hegemónico
sólo fue posible mediante un constante y hábil ejercicio de
mascaradas y concesiones por parte de las clases ricas. A pesar de
su fuerza la hegemonía cultural no tiene alcances totalizadores en
el sentido que comprenda una "visión total de la vida". De ~llo
Thornpson concluye que la hegemonía cultural no implica un dominio
total sobre las clases subordinadas, que pretenda abarcar todos los
aspectos de la vida cultural de los dominados· finalmente los
subordinados conservan espacios que les per~iten resistir la
dominación.
Para Thompson la mentalidad y la cultura no se circunscriben
al ámbito exclusivo de lo político-ideológico. Mentalidad también está
presente en la cultura popular, en el folclore, en las tradiciones
expresadas en las prácticas y representaciones del imaginario
popular de la venta de esposas y las cencerradas, que simbolizan
los deseos, los sentimientos y los afectos de los individuos que
transgreden reglas, costumbres y tradiciones sancionadas por la
comunidad.

Cario Guinzburg: El queso y los gusanos. Historia nocturna.
Guinzburg maneja el concepto de mentalidad en el texto El queso y
los gusanos, pero a diferencia de Thompson hace varias distinciones.
La primera es entre cultura y mentalidad; define los estudios históricos
sobre la mentalidad como "la recurrencia de elementos inertes,
oscuros, inconscientes de una determinada visión del mundo. Las
supervivencias, los arcaísmos, la afectividad, lo irracional". 14 Definición tomada de Le Goff. Establece una diferencia entre historia de
las mentalidades y otras disciplinas paralelas: Historia de las ideas
que equipara al de historia de la cultura. Al mismo tiempo cuestiona
el uso de historia de las mentalidades -qué define como "psicología
colectiva"- debido a dos razones: Por su contenido interclasista, ya
que pretende colocar en un mismo plano las identidades de
personajes de las clases dominantes y las clases subalternas; y en
segundo lugar por la pretensión de explicar las coordenadas de toda
una época a partir del estudio de un sólo individuo, como sería el
caso del estudio sobre Rabelais que hace Le Fevbre. Así mismo
rechaza el uso de la historia de las mentalidades para explicar la
visión del mundo de Menoccio, porque considera que significaría
descalificar -por irracional- el componente de racionalidad del
pensamiento del molinero. Guinzburg no niega la legitimidad de las
investigaciones basadas en la teoría de historia de las mentalidades,
pero hace notar el riesgo de "incurrir en extrapolaciones indebidas".15
En conclusión, Guinzburg prefiere utilizar como marco
teórico la fórmula: "Cultura popular", en sustitución de "mentalidad
colectiva". Sin embargo, hay que hacer notar que "cultura popular''
contiene conceptos de historia de las mentalidades; lo que rechaza
Guinzburg es el aspecto interclasista. Realiza una separación entre
cultura popular y alta cultura. Hace notar que la posible convergencia
entre cultura popular y cultura docta, quedó eliminada con la condena
de Lutero a los campesinos. Se niega a aceptar la hipótesis de que
las ideas sólo nacen de la alta cultura: En el cerebro de los monjes y
profesores de universidades, pero no en las mentes de los campesinos y los rnolineros. 16
En otras partes del texto Guinzburg analiza el concepto de
mentalidad en varios planos, corno las dos cosmovisiones: La
"Cano Guinzburg. 1991. El queso y los gusanos. El cosmos, según un molinero

del
siglo XVI. Muchnik Editores. Barcelona, España. pp. 24-26.
11
13

/bid., p. 105.

lbid., pp, 26-27.
p. 233.

1t lbid.,

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�120 / facuitad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 121

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1

a

cultura de los inquisidores y la cultura de Menocchio. También
la convergencia entre la mentalidad de Menocchio y las concepciones de la alta cultura procedente de sus lecturas de Dante y de la
Biblia. En la primera dualidad ambas culturas se enfrentan; en
cambio en la segunda son híbridas. Es decir, existe una influencia
recíproca entre cultura popular y cultura culta. Circularidad
cultural.
La otra forma en que Guinzburg analiza la mentalidad es
en relación a la locura mental de Menocchio, según era juzgado POI'
los inquisidores, lo que plantea que la mentalidad puede verse como
lo irracional. Pero como dice Guinzburg, la mentalidad de Menocchio
era irracional según el patrón de racionalidad de los inquisidores.
Error en el que han caído algunos historiadores como Foucault
al considerar la locura del asesino Pierre Riviere como un
irracionalismo, para negar la posibilidad de interpretación del discurso
del "loco". "Se prefiere describirlo... como un hombre inculto... un
animal sin instintos. Un ser mítico, monstruoso, imposible de definr
por ser ajeno a todo orden enunciable". 17

En Historia nocturna, Guinzburg, 18 aplicando la metodología
de la microhistoria y teoría de las mentalidades, analiza los rituales
de los brujos y las brujas, "pero a Guinzburg no le interesa la
reconstrucción de los mecanismos ideológicos que facilitaron la
persecución de la brujería, sino ¿cuáles eran las creencias de
los hombres y mujeres acusados de brujería? ¿Cómo y por qué
cristalizó la imagen del aquelarre? ¿Qué era lo que se escondía tras
ella?"
En este punto Guinzburg repite el esquema de cultura
popular y cultura docta, que desarrolla en El queso y los gusanos.
Se interna en el significado que tiene el aquelarre, no para los
inquisidores, sino para las clases dominadas, las que elaboran una
concepción que Guinzburg denomina "formación cultural de com~
miso: que es el resultado híbrido de un conflicto entre cultura
folclórica y cultura docta".

17

/bid., p. 19.
Laura Orellana, Sergio Páez y Ricardo Coronado Velazco. 1998. E~
de análisis historiográfico sobre la obra de Cario Guinzburg: Historia nocturna.
UIA. Saltillo, Coahuila.
11

Al igual que en el texto de El Queso y los gusanos, en Historia
ffJCturna Guinzburg argumenta que la mentalidad asum~ do~ f?rmas:
creencias populares y creencias de los doctos, de los 1n~u!s1dores.
Dos percepciones, que corresponden a dos cosmov1s1ones. Y
ilalmente la síntesis de ambas mentalidades, que es la cultura
hlbrida, resultado de los préstamos culturales, del p~oc_~so de
1D1lturación, del diálogo y la confrontación, en el que los s1grnf1cados
son relaborados y reinterpretados.
Otro aspecto de la mentalidad es la percepción. También
aquí se está en presencia de una dual_idad: La percep~ión de
los inquisidores y la otra, la percepción de los dominados.
Guinzburg desarrolla otros aspectos de la hist~ria _de las
mentalidades, como las creencias populares en la práctica ritual del
aquelarre.
En su versión de psicología histórica Guinzburg utiliza
historia de las mentalidades para explicar el inconsciente colectivo,
expresado en los mitos. 19 Toma de Carl C. Jung20 el con~epto de
~nconsciente colectivo", definido como los comportamientos o
acciones y reacciones de la psique que producen sueños, visiones
y fantasías de los humanos y que se expresan en los mitos,
religiosidad, cuentos de hadas, epopeyas y obras de arte. La rel_ación
entre mito e inconsciente resulta indisoluble. Con estas ideas
Guinzburg trata de explicar el folclore a partir de su cont_~nido
onírico y neurótico. La otra fuente que utiliza Guinzburg es el soc1ologo
Marcel Mauss, de quien toma su teoría de que los fen~menos
sociales son sistemas simbólicos que deben ser descifrados.
Mauss estudió lo mágico sagrado y ejerció gran influencia en los
historiadores de las mentalidades como Lucien Fevbre y Marc Bloch.
En sus estudios Mauss logró ver que en el espíritu humano pueden
existir estructuras internas profundas, equivalentes a las estructuras
inconscientes, profundamente ocultas, causalme~te ant~ri?res
alas representaciones colectivas como hechos s~1ales ob1et1vos.
Lo que plantea la posibilidad de buscar en los mitos: co~tumbres
y tradiciones, los elementos subyacentes que perm1t~n interpretarlos. De allí Guinzburg parte para explicar el aquelarre Y la
brujería como expresiones de las estructuras profundas del
ilconsciente.
11

/bid., pp. 28-29.
• /bid., p. 28.

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�122 / facullad de filosofía rlelras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 123

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Piero Camporesl: 21 The Bread of Dreams.

De la misma nacionalidad y escuela historiográfica de Guinzburg,
Camporesi aborda la problemática definida por la historia
escatológica. Como se dijo en la parte anterior, Guinzburg trabaja
la mentalidad expresada en las cosmovisiones de Menoccio y la
cultura popular de los aquelarres y ceremonias rituales de las brujas,
lo que de alguna manera coincide con Thompson en los estudios de
las cencerradas y la venta de esposas. Desde la perspectiva teórica
Camporesi coincide con Guinzburg en el tema de las mentalidades
colectivas como expresiones del inconsciente colectivo,
particularmente en el texto de Guinzburg Historia nocturna. Sin
embargo, a diferencia de Thompson y Guinzburg, Camporesi produce
un discurso historiográfico que tiene como fin la transmisión de los
sentimientos que expresan grupos humanos en situaciones límites
de su existencia: "Las pestes y sus efectos, hambrunas, las
enfermedades, las prácticas mortuorias; la comida alucinógena, la
antropofagia, la autofagia, las medicinas a partir del cuerpo humano.
Para llegar así a la idea o interpretación de la relación que hay entre
la cosmovisión y la materialidad".22
Analiza la mentalidad que se desarrolla durante las catástrofes:
Alucinaciones y fantasías; paraísos artificiales, sueños hiperbólicos
(figuras retóricas exageradas, para darle sentido de realidad a las
fantasías: paranoias, alucinaciones), por el consumo de drogas,
especias. La alteración de la salud mental debido a los efectos de la
alimentación precaria. Idiotismo.
A diferencia tanto de Thompson como de Guinzburg, Camporesi
no se refiere a sujetos históricos individuales, sino a masas sin
nombre, que comparten experiencias y mentalidades comunes. En
el texto The bread of dreams, analiza el pan en su proceso, desde la
producción, su costo, las diferentes calidades, el tiempo en que lo
consumen, y sus expresiones mentales: la forma en que es
visualizado por los consumidores, la imagen mental que se hacen
sobre su uso.

21

Tomado de la traducción y análisis historiográfico presentado por Aurelio
Collado, Blanca L. de Mariscal y Alejandro Garza Rangel. 1998. UIA. Saltillo,
Coahuila.
22 /bid.

De la combinación de las hambrunas y el consumo de ciertos
alimentos como el pan de la semilla de amapola y los efectos
alueinógenos que produce, Camporesi analiza los estados mentalesa que dan lugar, como las fantasías, imaginaciones. Puede decirse
que se trata de estados mentales alterados, que producen actos
deseSperados al grado de conducir la antropofagia, la autofagia, las
medicinas a partir del cuerpo humano.
Camporesi construye un discurso historiográfico en el que se
propone describir "no sólo lo que la gente pensaba, sino cómo
pensaba, cómo construyó su mundo, cómo le dio significado y le
ilfundió emociones".23
Camporesi confronta las nociones de vida y de mentalidad:
Argumenta que la mentalidad no es homogénea ni monolítica, es
(lversa y diferencial, pero compartida. Polemiza también la forma
deconceptualizar mentalidad, la noción de mentalidad de la escuela
francesa.
Sustenta que la mentalidad no puede ser sustraída de la práctica.
No se puede hablar exclusivamente de creencias, de formas de
entender y de ver el mundo sin ver el modo en que se construye la
mentalidad enraizada en la materialidad, en una circunstancia
histórica que posee un contexto real.
Luisa Passerini:24 Mussolini Imaginario - Storia di una biografía.
1915-1939.

Además de pertenecer a la escuela italiana de historiografía,
hay que decir que Passerini tiene en su biografía personal el
antecedente de haber participado con E.P. Thompson en un
trabajo de historia comparada. Si bien se separa de Thompson
por cuanto el historiador británico -al igual que Camporesicentra su análisis no en individuos sino en masas, se aproxima a
Guinzburg en tomar como sujeto histórico al individuo, a un individuo
que es histórico porque no es anónimo sino excepcional.
Sin embargo, mientras que Guinzburg centra su análisis en la mentalidad de un individuo como síntesis de una mentalidad
popular, Passerini trabaja la construcción de la imagen de un
ridividuo por las masas, en un contexto histórico marcado por los
electos de las guerras y en donde los medios de comunicación
11/bid.
11
Tomado de la síntesis elaborada por José Roberto Mendirichaga. 1998. UIA.
Saltillo, Coahuila.

�124 / facultad de filosolía ylelras

=
a
=

Universidad Aulónoma de Nuevo león / m

5

desempeñan un papel fundamental como forjadores de imágenes. Puede advertirse que la autora no explicita su entrada
teórica de historia de las mentalidades. Sin embargo, el título mismo
del libro revela la matriz conceptual de la que parte y que se
asocia con el gramscismo en sus análisis sobre el hombre
individual y el hombre masa, así como las concepciones freudianas
sobre el mismo tema. 25 La presencia de historia de las mentalidades lo maneja la autora al considerar la historia como el
conjunto de hechos cotidianos incluyendo los pensamientos y
sentimientos.
En el texto Mussolini immaginario - Storia di una biografía.
1915-1939, Passerini estudia la biografía de Mussolini como
personaje histórico, tratando de separar el mito de la realidad.
Aunque es difícil establecer una frontera precisa entre lo real y lo
imaginario. Los conceptos de análisis relacionados con historia de
las mentalidades, utilizados por Passerini son "el imaginario", "los
símbolos" y el "mito". Según Lacan el imaginario es un campo de
relaciones, "específicamente de aquellas que se entrelazan en un
texto ... es el encuentro de autor y autores".26
Se advierte la presencia de Freud27 y la psicología de las
masas, que permite analizar tanto la psicología individual como
psicología colectiva. La construcción del mito fue posible a partir de
la que Mussolini encarnaba la esperanza de redención para las
masas que habían sufrido los efectos de las dos guerras mundiales.
En la mitificación del "héroe", el inconsciente del pueblo italiano se
expresaba en la necesidad de encontrar al redentor, el salvador.
Tal imagen era una proyección de las necesidades y deseos
inconscientes de las masas anónimas.
La construcción del mito como imagen mitificada registra varios momentos históricos, etapas que empatan con la historia
de cualquier italiano, cuya historia imagina como propia. Se
construye la imagen popular. Se inicia con la vida familiar de
Mussolini, los recuerdos de sus padres, que tenían que ser buenos.
porque bueno era el Duce, y no podía ser de cuna y familia malas.
25

Antonio Gramsci. Op. cit. p. 281.
José Roberto Mendirichaga. Op. cit.
27
Sigmund Freud. 1986. Psicología de las masas. Alianza Editorial, Madrid,
España, pp. 9-16.

wego su formación escolar. Su vida de militar donde fue muy querido;
al papel de su esposa como fiel compañera; su estancia en la cárcel.
LuegO viene la construcción de la figura romántica del hombre fuerte,
ilteligente, familiar, pasional y decidido; sus detractores también
contribuyen a forjar la imagen mental del Duce. Un aspecto central
en la construcción de la imagen mitificada es la figura del jefe
carismático, que se inicia con la toma del poder y la instalación de la
lictadura, en la que se exalta la imagen del soldado y el dirigente.
Se forja la imagen de un personaje imaginario afectivo, basado en el
amor a su madre, su esposa, y en una correlación de identidad:
Amor a la madre = amor a la patria.
Se crea una correlación entre la imagen del personaje
yla imagen del poder político que representa; por ello se exalta su
inagen física. El propio Gramsci no escapa al proceso mitificador,
al decir que Mussolini tenía ojos violentos y desorbitados. Por su
parte el papá dirá de él que era un hombre providencial. Por ello se
explica la exaltación a su fuerza y virilidad. Al mismo tiempo Mussolini
encarna al prototipo del italiano del futuro, nuevo o renovado. En
una concepción que alude a Nietzsche, del superhombre, sus
aduladores tiacen aparecer al Duce como quien busca un cambio
de los valores en crisis y que ya no deben prevalecer: Jerarquías,
liferencias absolutas de igualdad e individualismo.
El análisis de la construcción de la imagen mitológica de
Mussolini se completa con el contexto que vive Europa de la guerra,
en el que se puede afirmar que es el tiempo de los grandes personajes míticos, dictadores pero salvadores: Desde Lenin y Stalin hasta
Hitler, pasando por Churchill. Además de los aparatos que se montan
desde el poder para construir el mito, también las masas populares
hacen lo suyo, en la medida en que el líder encarna las esperanzas
para superar las frustraciones de sus deseos insatisfechos.

Rogar Chartler: Espacio público, crítica y desacralizaclón en el
ligio XVIII.

En un primer acercamiento analítico, se puede concluir que a lo
largo de los ocho capítulos del texto de Roger Chartier28 aplica
liferentes esquemas teóricos de interpretación, incluyendo el de
historia de las mentalidades. Por estar relacionados se describen
otros esquemas próximos, como los siguientes:

28

• Roger Chartier. 1996. El mundo como representación. Historia cultural: entre
Pfktica y representación. Gedisa, Barcelona, España.

e
ffl
=

�126 / facultad de filosofía rletras

=
=
5

Universidad Autóno111a de Nuevo león/ 127

,:a

1. Historia Cultural, que Chartier define a partir de Darnton como
el esquema antropológico aplicado a los estudios de la cultura,
incluyendo cosmovisiones y mentalidades colectivas.
2.

Historia de las Ideas: El estudio del pensamiento sistemático,
comprendido en los esquemas filosóficos.

3. Historia Intelectual: Estudio del pensamiento informal, climas
de opinión y movimientos de alfabetismo.
4. Historia Social de la Ideas: Estudio de las Ideologías.
Un segundo esquema conceptual es el de Historia de las
Ideas, tomado por Chartier de Ehrard, en el que se incluyen tres
formulaciones:
• La historia individualista de los grande sistemas.
• La historia de la realidad colectiva y difusa que es la opinión.
• La historia estructural de las formas del pensamiento y de
sensibilidad.
Los dos esquemas son englobados por Chartier en el
concepto de Historia Intelectual: "En un vocabulario diferente ~ice
Chartier-, estas definiciones, en el fondo, quieren decir una misma
cosa: que el campo de la historia llamada intelectual abarca el
conjunto de las formas de pensamiento".

li5CUrsos y prácticas culturales desde el punto de vista de causas y
electOS, que Chartier juzga como un razonamiento mecánico suponer
~ las acciones son engendradas por los pensamientos.

En el mismo texto Chartier utiliza el concepto de historia

delas mentalidades, que toma de Jacques Le Gott,xi oponiéndolo a
la 'historia intelectual clásica". Específicamente toma dos puntos

de las definiciones de la teoría de las mentalidades: a) La que hace
referencia a la homogeneidad mental de una época. Textual:
'la mentalidad de un individuo, aunque se trate de un gran hombre,
es justamente aquello que tiene en común con otros hombres de su
época". b) La mentalidad como automatismo, que IA equipara a
costumbre. Textual: "el nivel de la historia de las mentalidades es el
de lo cotidiano y de lo automático, es lo que escapa a los sujetos
ildividuales de la historia al ser revelador del contenido impersonal
del pensamiento".
Chartier hace una interpretación de las definiciones anteriores y las resume en la fórmula que pone el acento en "la mentalidad
colectiva", que regula "los sistemas de representaciones y "los juicios
de los sujetos en sociedad". En suma, se trata de poner el acento en
k&gt;s condicionamientos colectivos de los pensamientos o formas de
pensar individuales.
Un segundo aspecto de la teoría de las mentalidades que

Un ejemplo de la aplicación del esquema de Historia Cultural
se localiza en el capítulo "¿Qué es la Ilustración?" del texto Espacio
público... etc.,Zl en donde Chartier cuestiona la propuesta de Mornet
acerca de que "... la Ilustración es el espíritu filosófico, como cuerpo
de doctrina, de ideas transparentes"; Chartier propone pasar de la
Historia Intelectual a la Historia Cultural mediante la operación de
agregar a los discursos las prácticas culturales, es decir, "considerar
los orígenes culturales de la revolución como las discordancias entre
los discursos que representando el mundo social proponen su reorganización, y por el otro, las prácticas que inventan en su ejecución
nuevas distribuciones y divisiones". Sin embargo, no vincular

29
Roger Chartier. 1995. Espacio público, crítica y desacralización en el siglo XV,//.
Los orígenes culturales de la Revolución francesa. Gedisa, Barcelona, España.
pp.29-32.

adopta Chartier lo toma de R. Mandrou, que incluye dentro de la
noción de mentalidad "lo concebido", "lo sentido", "lo intelectual" y

'lo afectivo". Mentalidad que comprende: "tanto aquello que se
concibe como lo que se siente, tanto el campo intelectual como el
alactivo". Lo que deriva en el uso de conceptos provenientes de dos
enfoques: La psicología histórica y la historia intelectual. Por ello
Chartier concluye que historia de las mentalidades se identifica con
la psicología histórica.31

La teoría de la historia de las mentalidades permite
el uso de las categorías psicológicas esenciales -dice Chartier"las que actúan en la construcción del tiempo y el espacio, en la
producción de lo imaginario, en la percepción colectiva de
las actividades humanas". No como conceptos fijos, sino en su histo• Jacques Le Golf. Las historias de las mentalidades. Una historia ambigua.
lp, cit., pp. 81-97.
~ Roger Chartier. El mundo como representación. Op. cit., p. 23.

1
=

�128 / facultad de filosofía yLetras

=
m

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 129

!i

ricid~d. Chartier propone reformular la historia de las ideas
régimen político, tres familias reinantes y ocho constituciones.
constituyendo la historia de la psicología colectiva, asignándole el
a
establecimiento de la democracia liberal, el estado laico y el
est~dio d_e "la historia de los valores, las mentalidades, las formas,
capitalismo
industrial moderno. La política imperialista francesa;
lo simbólico, los mitos".
lr8S invasiones sobre el territorio francés; la conquista de varias
Ejemplos en que se aplican los conceptos de historia provincias y la construcción del imperio colonial.33 Agulhon no
de las mentalidades en el texto de Chartier, se pueden encontrar hace una declaración de su marco teórico. Pero a juzgar por los
e~ ~iversos capít~los. En la parte 2, espacio público y opinión tftulos de los capítulos se advierte la influencia de la historia de las
publica, en el capitulo titulado: "El uso público de la razón" en el mentalidades. Es un estudio de historia cultural y en particular de
que Chartier, a partir de la fórmula de Kant sobre la llust;ación cultura política, basados en el enfoque simbólico.
propon~ que. no se puede sostener la idea kantiana de que 1~
Ilustración ex1g_e un~ r~ptura con los pensamientos obligados y
A diferencia de Guinzburg y de Thompson no acepta la
heredado~ y ex!ge as1m1smo el deber que cada uno tiene de pensar ISis de que exista una separación entre cultura popular y cultura
por uno mismo , a lo cual Chartier argumenta: "Para la mayoría de superior. Dice: "no existe, a mi juicio, una cultura popular 'real', por
los hombres semejante conquista no es fácil, tan fuerte es el hábito 1118 parte, y por la otra una vida política oficial, que flote a una altura
antiguo que casi se ha convertido en naturaleza". Es decir, se ha superior; o más bien, puede que en algunas regiones haya sido así,
convertido en costumbre.
pero en otras lo institucional político y parapolítico puede haber
klgrado su 'entrada en las costumbres', haberse incorporado a la
To~o el capítulo titulado "Desacralización y laicización',
cultura y haber rejuvenecido o renovado el folclore". Enfoque
puede considerarse un ejemplo de historia de las mentalidades. En
que el autor expone -"inconscientemente", dice- en el capítulo
particular donde se refiere a los cambios de actitudes ante la vida y
titulado: "Etnología y política".34
la mu~rte, ante la moral católica. En general todos los capítulos que
describen procesos de mutaciones mentales y costumbres.
Subyace en el texto el enfoque de teoría de las mentaliMaurice Agulhon:32 Historia vagabunda. Etnología y política en dades. Aunque el autor no expone una entrada teórica sobre el
la Francia contemporánea.
concepto. Mentalidad como sentimientos, como todo tipo de
representaciones, desde el mismo sujeto y los objetos productos
,
Es un_ te~!º que consta de una presentación y cuatro de su mentalidad. Se trata de la cultura material simbolizada, como
cap1tulos: Soc1ab1lldades, Monumentos, Mentalidades revolucio- expresión de determinada mentalidad.
narias y Antropología y política.
En capítulo titulado "Sociabilidades", en el que estudia
En la presentación define que el texto es una colección 'La Chambreés", puede decirse que analiza los cambios de
de artículos. El título responde a la idea que tiene el autor de mentalidades. En la evolución de la chambrée o cerc/e al expendio
acercarse a curiosidades heterogéneas y al abordaje de diversos devino, establecimientos urbanos, medios de socialización artesanos
ca~pos. El_ he_cho de que se dedique ha escribir un tipo de historia Yno de campesinos. Lo que en otro plano significa: "que los campede peregrma¡e de problemas", basado en fuentes de archivos, sinos, en la evolución de su mentalidad, se liberan de los prejuicios
obedece_ ,ª dos razones: El autor se siente "más atraído por la de sus abuelos contra los lugares públicos, y que el cabaret del pueblo
~xplorac1on que por la a menudo ingrata tarea de continuar un deja objetivamente de ser repulsivo". 35
f1lon hasta el final". La segunda razón obedece a los aconteci·
mientos sucedidos en Francia de 1800 a 1900: Seis cambios de
32

Ma_urice Agulhon. 1994. Historia vagabunda. Etnología y polftica en la
Fra~c,a contemporánea. Instituto José María Luis Mora. Colección ilinerarioS.
México, p. 9.

e=
=
l'II
e,

11

lbid., p. 9.
lbid., p. 13.
15
lbid., p. 39.
11

�130 / facultad de filosofía y letras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 131

=
m
5

~
ffi
e,

En "Imaginería cívica y decorado urbano", se refiere a la
~ent~lid~d política: Estatuas de la figura femenina. El propio
titulo indica una referencia a la teoría de la mentalidad. Podría
decir~e q~e al estudiar las estatuas, fachadas de edificios públicos y
demas s1mbolos de la decoración urbana, el autor analiza las
~xpresi~nes de la mentalidad política de una época histórica, la
1deolog1a y representaciones de clases sociales.36 Al estudiar
la proliferación de esculturas en el siglo XIX y la presencia obsesiva
de la mujer en las estatuas, la imaginería está simbolizada no
sólo e~ lo femenino, sino también en la figura del prócer, que es
masc~lmo. La estatuomanía femenina típica del siglo XIX da lugar
-segun el autor- a unas costumbres y mentalidad masculinas
mejor: "ma~culinistas", "que se complacen en la exhibición~
contemplación voluptuosas de la imagen de la mujer-objeto'.
Surge así una relación de causa y efecto, del deseo masculino se
convierte en obra material: "Es así como las calles se llenaron
de _hermosas, esculturales (nunca mejor dicho) e inexpresivas
mu¡eres, envueltas en túnicas clásicas, o desnudas, o a medio
cubrir". 37
Otros símbolos como expresiones de la mentalidad
apa~ecen cu~ndo analiza la tradición del gallo de campanario, en
particular el simbolismo del gallo. En esta parte puede decirse que
expresa ~a representación de su propia mentalidad. (La mentalidad
d_
el_pro~io autor). Se pregunta: "¿Símbolo moral y espiritual de
v1g1lanc1a, por referencia a la función del canto del gallo en la Pasión
de Cristo (episodio de la negación de San Pedro) o símbolo más
naturalista del primer animal que saluda la salida del sol"?38
Estudia también otras expresiones del simbolismo del gallo:
a) El gallo de campanario metálico ... que servía de veleta.
b) El ~allo co~o expresión de mentalidades políticas: el gallo
nacional y liberal, el gallo patriota ... de izquierda... el que
reemplazó a las flores de lis de la revolución de 1830.

También estudia la mentalidad como ideología en el capítulo
i.a estatuamanía y la historia". En éste capítulo el autor estudia el
simbolismo histórico de las estatuas francesas, como parte d~I
deCOrado urbanolrancés del siglo XIX. Al analizar la estatuaman1a
eideología, hace una distinción entre ambos términos. Lo ide?lógico
85 identificado como "concepciones filosóficas de la sociedad".
Mientras que lo político lo concibe como la oposición de opciones
concretas en un contexto común.39
Define la estatuamanía como la multiplicación de estatuas.
La proliferación de estatuas públicas tiene que ver c~n el paso de
k)s personajes a esculpir, el cambio de los persona¡es sagrados,
santos o reyes a los sujetos cuyo mérito haya sido personal (no
heredado) y laico (no canonizado); se trata de estar ante la ética de
lo humano, y el despuntar de una pedagogía a través del homb~e
iustre". En pocas palabras, la ideología implícita de la estatuomania
esel humanismo liberal, del que más tarde será extensión natural la
democracia".40
En "Una aportación al recuerdo de Jean Jaurés: los monumentos de las plazas", el autor vuelve al tema de la mentalidad como
sentimientos. Al referirse a Jean Jaurés y a la ambivalencia que
•esan sus admiradores y detractores, expone: "Podría preguntar~e
¿qué es el odio? ¿Qué es lo que mata en ésta historia? ¿Es el_od10
de clase1 como se dice un poco irreflexivamente, o un fanatismo
religioso (en el sentido de las antiguas guerras de religió~), es decir,
en este caso, el odio del nacionalismo, devoto de la patria, contra el
humanismo, para el que los valores superiores son valores
universales"?41
Concluyendo, puede decirse que el odio no es sino la
expresión de un sentimiento que da lugar a cierta mentalidad, que
se expresa en el enfrentamiento político, la revuelta, como
sentimientos de venganza.

36

/bid., pp. 89, 90 y SS.
/bid., p. 99.
38
lbid., p. 102.
37

31

Pp.121 ,122 y 124.
t0p_ 125.

"/bid., p. 177.

=

�1J2 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónomade Nuevo león / lJJ

=

=
ffl

,:a
1,1:11

§

Emmanuel Le Roy Ladurie: El carnaval de Romans.

Ladurie42 es un historiador que sigue la línea temática de Thompson
en el estudio de las rebeliones populares. El texto trata de la historia
de una rebelión campesina por problemas fiscales escenificada en
una pequeña ciudad en el Delfinado francés; es la microhistoria que
se desarrolla en quince días. Metodológicamente aborda los antecedentes, las consecuencias, los pormenores, los ambientes y significa•
ciones de un enfrentamiento social. Describe el ambiente social como
historia comparada.43 El contexto está marcado por la guerra, la
peste y la hambruna, lo que le imprime ciertos rasgos comunes a
los contextos de los temas tratados por Guinzburg y Camporesi.
La historia de las mentalidades en Ladurie toma la forma
de las emociones que producen en los rebeldes las frustraciones
por las sobrecargas fiscales, los estados de ánimo por el hecho de
que los clérigos y los aristócratas disfrutan de exenciones tributarias.
Dice Ladurie: "La vuelta de tuercas de 1535-1538 es tan intensa que
pone al desnudo, por contragolpe, los rencores más recónditos, los
más secretos ... La gente se exaspera de tener que pagar tanto al
tesoro real o al provincial; se ponen febrilmente a criticar ciertas
exenciones existentes y las injusticias que engordan a diversos
privilegiados".«
Para explicar las reacciones emocionales y mentales de los
rebeldes el autor propone el siguiente concepto en forma de pregunta:
¿Cuál es la mentalidad a largo plazo, secular, del tercer estado del
Delfinado? 45 Se trata de que el tercer estado, formado por los
plebeyos, por el pueblo marginado, quiere disfrutar del mismo trato
de exenciones fiscales y al mismo tiempo desea ser tomado en cuenta
en los asuntos políticos.
Un segundo aspecto de historia de las mentalidades
que maneja Ladurie se refiere al cambio de mentalidad. Se trata
de que en una determinada fase de los enfrentamientos políticos
y sociales, se presenta como lucha entre las zonas agrarias y
urbanas. Luego en un segundo momento se caracteriza por el
enfrentamiento político entre los tres estados y el poder monár·

2

Emmanuel Le Aoy Ladurie. 1979. El carnaval de Romans. Instituto José María
Luis Mora. Colección Itinerarios. México.
03 /bid., p. 11.
44
/bid., p. 64.
(5 /bid., p. 55.
•

quico. Finalmente las acciones políticas se transforman en enfrentamientos contra los privilegiados: El enemigo a vencer no es ya
el estado absolutista sino la nobleza.46 Se trata de un viraje
de mentalidad: De la mentalidad antiabsolutista a la mentalidad
antinoble.
Un componente de El Carnaval de Romans es el religioso
combinado con el político, debido a los enfrentamientos entre
católicos y protestantes El aumento en los impuestos que oprimen
al pueblo es resentido severamente. En agosto de 1578 se ordena
un tributo de 4 escudos por hogar fiscal, en toda la región delfina.
'Los escudos deben servir para pagar los atrasos de impuestos y
las deudas debidas o contraídas por los dos partidos adversos,
católicos y protestantes".47
En el capítulo 111, titulado "Los cuadernos de quejas de Jean
De Borg", Ladurie realiza un análisis historiográfico combinando
teoría lingüista y mentalidad, sintetizado en el concepto de cultura
popular. Se trata de una estadística de vocabulario para inferir la
mentalidad religiosa. Citando a un autor de finales del siglo XVI,
Yves Bercé, quien elabora una estadística relativa al vocabulario de
los rebeldes aquitanos de 1594, que recoge palabras claves
contenidas en los textos de manifestaciones populares, que revelan
un contenido de pulsiones morales religiosas, además de un reclamo
de justicia. La estadística de las palabras es la siguiente: Dios
(18 apariciones), justo y justicia (10 apariciones}, gente de bien (18
veces), y por antífrasis, hostil, ladrones y robos (14 apariciones). De
este recuento Ladurie concluye que la rebelión popular no solamente
pretende un retorno nostálgico a las costumbres antiguas, sino que
'la rebelión se apoya también sobre la base de un sistema de valores
ético-religiosos."46
Un tema central del texto de Ladurie es el folclore, que
entiende como tradiciones populares, con el que se confunde El
Carnal de Roman. En este punto se pueden encontrar elementos
que coinciden con los trabajos de Thompson. Historia de las
mentalidades subyace en el simbolismo del folclore -religioso, lúdico,
imaginario-, en la medida en que sus contenidos corresponden a
expresiones del inconsciente colectivo.
11
C1
11

lbid., p. 67.
/bid., pp. 52-53.
/bid., p. 82

=

�134 / facullad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 135

=
5

=
ffi

a

_Las _fiestas populares denominadas reinos o reynages
-cuyo simbolismo comparte elementos con el texto de Chartier y las
cencerradas de Thompson- contienen los siguientes elementos:•
a) Un núcleo religioso. Fiesta calendárica, culto parroquial,
fuente milagrosa.
b) La elección de un rey o una reina y otros oficiales de la
corte. Como representaciones simbólicas del poder real.
c) Los pasatiempos como la caza o la matanza de
animales, carreras a pie o a caballo, danzas, bailes,
festines, exaltaciones del amor, farsas.
En conclusión, se trata de formas en que se funden la cultura
religi?sa ~ la cultura política, lo que considerado desde la perspectiva
de historia de las mentalidades, se expresa en la simbiosis de lo
sagrado y lo profano, lo religioso y lo burlesco. "El subconsciente
peligroso del grupo se estructura momentáneamente en las
instituciones solemnes y formalizadas del reynage. Durkheim y Freud
se dan la mano: Síntesis de la fiesta salvaje y de la fiesta
reglamentada."50

Meditaciones y números
sobre los valores
universitarios
¿Qué clase de preferencia debemos preferir? El preferir,
por sí mismo, no es suficiente para determinar la jerarquía
de un valor: exige que se le califique, que se indique un
criterio efectivo para saber cuáles son las referencias
valederas y cuáles las falsas ya que algunas veces
preferimos los valores bajos a los más altos.
Risieri Frondizi

Gustavo Herón Pérez Daniel

D

esde finales del siglo XVIII la noción de valor ha estado
presente en el pensamiento moderno. Inclusive para
axiólogos como Raymond Ruyer1 la filosofía de Kant es una
filosofía del valor: las nociones de lo verdadero, lo bueno y lo bello,
inclusive la de razón, pueden ser consideradas como las de lo
valioso. La palabra valor (Wert) fue puesta en boga por filósofos
alemanes tan dispares como Nietzsche, Scheler, Lotze, Von Wiesser
yHartmann.

De esa forma la axiología ha servido para darnos cuenta
de que las comunidades y grupos culturales concretos se apoyan
en una jerarquía de valores. Es cierto que estas jerarquías no
son fijas sino fluctuantes y no siempre coherentes, pero es indudable
que nuestro comportamiento frente al otro, los actos, los signos, etc.,
son juzgados y preferidos de acuerdo con un cierto orden respecto
9
•
50

/bid., pp 321-323.
/bid., p. 323.

1

Ruyer, Raymond. 1987. La filosofía del valor, Fondo de Cultura Económica,
México.

=

�136 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 137

:!

fa

5
a lo que se considera valioso. Someter a exámenes críticos esos
órdenes que oscuramente influyen en nuestra conducta y nuestras
preferencias, es tarea irrenunciable de todo investigador.2
Parece innecesario señalar la importancia del problema de
los valores en nuestros días. Los cambios sociales y políticos pueden
ser explicados estudiando los valores. Para comprender el entorno
sociocultural en el que nos desenvolvemos, se requiere saber porqué
la sociedad ostenta o alienta unos valores y otros no. Actualmente
existen investigadores que han decidido poner énfasis en los valores
para explicar fenómenos tan importantes en la actualidad como es
la globalización. Es el caso de Miguel Basañez y Ronald lnglehart,
que estudian el papel que juegan los valores en el proceso de
integración en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.3
Esta investigación es antecesora de estas meditaciones y
modelo a seguir en más de un aspecto; tiene como argumento
principal la noción de que los valores han dado forma a la política de
integración del continente, haciendo más viable la posibilidad de
unificar los mercados; además, los cambios de los valores entre los
públicos estadounidense, canadiense y mexicano ayudan a explicar
una parte de los impactos del TLC. De manera particular, los autores
se enfocan en los valores que los públicos mantienen y el objetivo
es, una vez identificados éstos, encontrar los que son coincidentes
a las tres naciones y buscar puntos de integración.

2

Existe una bibliografía en español, a la mano, pero que no es muy extensa
y permite conocer teóricamente las nociones de valor y moral: Risieri
Frondizi, ¿Qué son los valores?, Fondo de Cultura Económica, México, 1981;
Emile Durkheim, La educación moral, Editorial Colofón, México, 1991; Robert K.
Mertton, Teoría y estructura sociales, Fondo de Cultura Económica, México, 1984;
Darío Antissieri, et al, Historia del pensamiento filosófico y cientifico, Edltorial
Herder, España, 1993; Bonifacio Barba, Educación para los derechos humanos.
Los derechos humanos como educación valora/, México, FCE, (en prensa);
Pablo Latapí, Una /aicidad abierta, en Tiempo Educativo Mexicano, UAA-UNAM,
1996, Volv. 1; Pablo Latapí, 'La laicidad escolar: cinco vertientes de investigación?,
en Roberto Blancarte (compilador) Laicidad y valores en un Estado democrátiCO.
El Colegio de México y Secretaría de Gobernación, México, D.F., 2000; Pablo
Latapí, Valores y educación, en Armas y Letras No. 28, Ene-Feb 2001, UANL.
págs, 3-11.
3
lnglehart, Ronald. Basañez, Miguel, et al. 1994. Convergencia en Norteamérica.
Comercio, política y cultura, Editorial Siglo XXI, México.

Nuestro estudio4 , en cambio, se limita a un ámbito muy
pequeño, pero no por ello menos importante, que es el de estudiar
los valores que profesan los estudiantes universitarios. Es
conveniente recordar que existen precedentes en estudios de valores
anivel nacional como la Encuesta nacional de valores educativos
1994, y el estudio Los valores de los mexicanos, patrocinado por
BANAMEX. Ambos trabajos sirvieron para circunscribirnos dentro
de un contexto que posibilitó la realización de una investigación que
twiera un carácter científico.
Entendemos la noción de valor como una propiedad que se
prefiere o se selecciona en un contexto institucional, y que por la
manera en que se forma contribuye a la regulación de dicho contexto.
De esta manera es necesario que se visualice al alumno como
portador de ciertos valores que de alguna forma son parte del
proyecto de la institución, pero por otra son parte de su opinión como
individuo social. Este último caso es el que nos interesa medir con la
encuesta: la opinión del estudiante de la UANL en torno a lo que
considera valioso. Nuestra investigación por tanto intenta reflexionar
ydilucidar posibles respuestas ante preguntas como: ¿qué valores
consideran más importantes los estudiantes universitarios? ¿quién
ilfluye más en esta decisión?¿qué hacen los estudiantes cuando
no están en la UANL?
2

Al realizar estudios de opinión de antemano sabemos que los
resultados que obtengamos sólo tendrán validez en la medida en
que podamos irlos poniendo en claro, es decir, comparándolos entre
sí. De ahí que nuestra reflexión se encuadre en intentar vislumbrar
conexiones entre diversas cifras, para establecer posibles hipótesis
que sirvan en el desarrollo de posteriores investigaciones.
De manera descriptiva, según los resultados de nuestro
estudio, el estudiante promedio considera la honestidad como el
' Pensamos que es necesario aclarar que el presente ensayo está respaldado
por el trabajo de especialistas del finado Centro de Encuestas y Análisis Social
(CEAS) de la UANL. Directamente relacionados con esta investigación estuvieron
Luis Lauro Garza, Marco Vinicio, Sergio Arratia y Abel Garza. La vitrina
metOdológica es la siguiente: la tercera y cuarta semanas del mes de mayo de
2000 se aplicaron encuestas a dos poblaciones diferenciadas: estudiantes
l)reparatorianos y estudiantes de licenciatura; n=1068 para cada población,
número que se obtuvo por un muestreo aleatorio y aproximado.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león / 139

138 / facultad de filosolía , letras

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5

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valor más importante; se identifica con la madre; piensa que la
pobreza de nuestro estado se debe a la mala distribución de la
riqueza. En caso de votar, votaría por Vicente Fox (la encuesta se
hizo antes del 2 de julio de 2000); considera que no hay democracia
en México; le interesa regularmente la política; está de acuerdo con
el libre comercio; tiene mucha confianza en los médicos y los clérigos;
se siente orgulloso de pertenecer a la UANL y de ser mexicano.
Además, opina que la ciencia es muy importante en su vida y
considera muy atrayente la calidad de vida de los Estados Unidos.

Tres de cada diez mujeres menores de 17 años que dijeron
estar muy interesadas en política, afirmaron que el valor más
inp&lt;&gt;rtante es la responsabilidad; contrastando con uno de cada diez
hambres entre 17 y 18 años que no estaban interesados en política
opinaron que la responsabilidad es un valor importante. Si vemos la
diferencia es casi del triple, es decir que los hombres entre 17 y 18
años tienen divergencias grandes de opinión cor. las mujeres, con
las mujeres menores de 17 años, no sólo por su interés en la política
sino también en lo que se refiere a su valoración.

La honestidad fue el valor que se consideró como el más
importante (27.7%); es mayormente aceptado por el sexo femenino,
tres de cada diez mujeres lo consideran como importante, mientras
que sólo dos de cada diez hombres dieron importancia a la
honestidad como valor de mayor relevancia. Los alumnos de nivel
profesional son los que en mayor medida consideraron importante
la honestidad: el 23.3% de los estudiantes de bachillerato se contrasta
con el 31.3% de los alumnos del nivel profesional; una diferencia de
casi el 10% es digna de cuestionar. Esta preferencia por la honestidad
va aumentando con la edad, por ejemplo el 24.6% de los menores
de 17 años, dijeron considerar a la honestidad como más importante;
asimismo los alumnos de un año más, es decir los que tienen más
de 18 años, (31.4%) prefirieron la honestidad. Así, la proporción
aumentó con la edad, aunque sólo fuera un año la diferencia de
edad entre los encuestados.

En cuanto a la valoración de la humildad y la amistad
pudimos encontrar diferencias que muestran que el 31.1 % de los
hombres de entre los 17 y 18 años, no interesados en política,
consideran importante a la amistad. Mientras que el 15.3% de los
hombres de entre 17 y 18 años a quienes sí les interesa la política
consideran a la amistad y la humildad como valores relevantes.

Otros valores también fueron considerados como importantes; por ejemplo, la responsabilidad (22.8%) y el respeto (11.4%)
alcanzaron estos porcentajes. Uno de cada diez varones dijeron
considerar el trabajo como valor más importante. La humildad, el
amor, la moral y la amistad, en conjunto alcanzan un porcentaje de
23.6%, también visiblemente alto. La diferencia de opinión entre
sexos, hombres y mujeres, en cuanto a los valores mencionados
tuvo poca significación estadística.
En relación al respeto y al trabajo como valores importantes
el factor edad fue poco relevante. El interés en la política influyó
en cuanto a considerar a la responsabilidad como más valiosa:
dos de cada diez de los que contestaron estar muy interesados en
política, respondieron que el valor más importante es la responsabil~
dad. Mientras que casi tres de cada diez de los que opinaron no
estar interesados en la política, consideraron a la honestidad como
relevante.

El valor del respeto en cuanto a la edad y el sexo, se
mantiene con una cierta estabilidad, es decir, independientemente
de la edad y del sexo el respeto es considerado como un valor
mportante. La responsabilidad es considerada más importante para
las mujeres menores de 17, que para las mujeres de mayor edad.
De igual forma para los hombres, conforme disminuye la edad van
considerando que la responsabilidad es un valor de mayor importancia. Entre más edad menos importancia se le va dando a la
responsabilidad.
De lo anterior es necesario puntualizar lo siguiente:
•

Que la honestidad como valor aumenta con la edad. Cuanto
más edad se tiene más se valora la honestidad. Fueron las
mujeres para quienes resultó más valiosa.

•

El trabajo como valor funciona a la inversa, cuanto más
edad se tenga menor será su consideración. Y son los
hombres los que lo consideran más importante.

La humildad, la amistad y la responsabilidad también fueron
disminuyendo su importancia conforme aumentaba la edad. Es decir
que entre más edad tenían los estudiantes, se les consideraba valores
menos importantes. La responsabilidad fue más importante para las
mujeres. El respeto fue más importante para los hombres.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león / 141

14~ / facultad de filosofía yletras

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1

Estos datos, sin embargo, no nos permiten concluir nada
determinante; son muy parcos como para deducir la superioridad de
una variable sobre otra, y para ello nos hacen falta más encuestas
en diferentes momentos y compararlas con las de otras poblaciones
estudiantiles.
Por lo anterior sólo nos atrevemos a aventurar posibles
explicaciones de la preferencia de los valores; en este sentido
pudiéramos argumentar con lnglehart5 que las sociedades de
Norteamérica (Canadá, Estados Unidos y México), incluyendo la
regiomontana, tienden más hacia los valores posmaterialistas, es
decir a las preocupaciones relacionadas a la seguridad, la protección
y la honestidad; presuponiendo, como lo hace el autor, que los valores
que son adoptados durante la infancia y la juventud son los que van
a practicarse en la vida adulta, obtendríamos un cuadro del futuro
regiomontano muy interesante. Adultos preocupados por la
honestidad, la responsabilidad y el respeto; adultos cada vez más
despreocupados por el trabajo, la diversión y el dinero; sería una
sociedad como la que han soñado algunos humanistas occidentales
desde hace varios siglos.
Ello nos lleva a cuestionarnos si realmente es posible sostener
semejantes hipótesis sobre el fortalecimiento de los valores durante
las diferentes etapas del desarrollo humano. Mediante ese camino
no podríamos avanzar mucho. En palabras del sociólogo Pierre
Bourdieu: "(...) la edad es un dato biológico socialmente manipulado
y manipulable; muestra que el hecho de hablar de los jóvenes como
de una unidad social, de un grupo construido, que posee intereses
comunes, y de referir estos intereses a una edad definida biológica·
mente constituye en sí una manipulación evidente". 6 Por ello consideramos que son necesarios estudios posteriores sobre el tema, para
poder darle un seguimiento a la opinión de los estudiantes universita·
rios sobre los valores que consideran importantes: para dar una
identificación a la opinión de los universitarios con la de otros grupos.
Nuestro escrito sólo podrá ser una pequeña descripción de los datos
obtenidos; en la medida en que vayamos comprobando hipótesis,
podremos ir aventurando teorías e ir creando conocimientos nuevos.

En este sentido cabe recurrir a la axiología para explicar la
preferencia por ciertos valores y no por otros, y aquí entrarían las
ideas de Max Scheler, filósofo alemán estudioso de los valores
retomado por Frondizi7, en el sentido de que el criterio para elegir un
valor sobre otro se encuentra el principio de fundación: este criterio
se basa en la idea de que un valor funda a otro, uno nos lleva a otro.
Cuando un valor A, requiere de un valor B para su existencia,
entonces el valor B es importante por su capacidad de fundación.
Precisamente la honestidad y la responsabilidad pueden ser
considerados valores que cuentan con el factor de fundación, valores
que generan otros, que puedan crear círculos virtuosos: la honestidad
crea el valor de la verdad; la responsabilidad genera el respeto.
Otro aspecto que está relacionado con los valores es la
relación filial. Ante una pregunta expresa sobre la influencia moral
hacia el interior de la familia, la mayoría de los estudiantes, es decir
casi cinco de cada diez, dijeron recibir influencia materna en cuanto
avalores se refiere. Casi tres de cada diez se identifican con el padre
ala hora de elegir sus valores; entre uno y dos de cada diez con su
hermano (a). Esta influencia familiar se suma al dato de que el 14.2%
de los encuestados afirmó pasar el tiempo libre con su familia, de lo
que podemos inferir la importancia de la vida familiar dentro de la
juventud universitaria. Casi nueve de cada diez dijeron convivir mucho
tiempo con su familia. De los que dijeron no convivir con su familia
(0.9%), más de dos de cada diez manifestaron estar influidos por
sus abuelos.
Uno de cada diez de los que dijeron recibir influencia del
padre en cuanto a la elección de valores se refiere, eligió el trabajo
como valor más importante. Mientras que tres de cada diez de los
que dijeron elegir el trabajo como valor más importante, aceptaron
recibir influencia del padre en cuanto a valores.
Cinco de cada diez de los alumnos que consideraron a la
honestidad como el valor más importante, se identificaban con la
madre, tres de cada diez con el padre y uno de cada diez con el
hermano (a).

5

Op. cit., pp. 8·30.
Pierre Bourdieu. 1990. Sociologfa y cultura, Editorial Grijalbo, México,
pp, 163-189.
8

1

Frondizi, Risieri, op. cit.

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�142 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 143

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3

El tiempo puede ser ordenado de muchas formas y su distribución
se relaciona directamente con la valoración que cada quien le da a
su vida. Por ello decidimos incluir el tiempo libre dentro de las
preguntas de la encuesta. En una clasificación del tiempo cotidiano
que hace José María Infante Bonfliglio (Monterrey, UANL, 1998f,
ubicaríamos al tiempo libre dentro del tercer tipo de tiempo, es decir
aquel que es considerado libre para diferenciarlo del que llama
"necesario" y del "coaccionado".
Los estudiantes universitarios pasan su tiempo libre saliendo
con sus amigos, viendo televisión y conviviendo con su familia.
Algunos leen, (menos de uno por cada diez estudiantes), otros
escuchan música y descansan, otros trabajan.
El 5% de la población femenina utiliza el tiempo libre para
hacer deporte. Mientras que tres de cada diez de las mujeres menores
de 17 años que no están interesadas en la política, dijeron ocupar
su tiempo libre en ver televisión; tres de cada diez hombres dijeron
utilizar su tiempo libre saliendo con sus amigos, mientras que sólo
uno de cada diez hombres dijo usarlo leyendo u oyendo música. A
las mujeres les gusta ver más la televisión que a los hombres, también
estar con la familia y leer. El 19.7% de las mujeres dijeron pasar su
tiempo libre con su familia, mientras que sólo el 12.6% de los hombres
opinaron lo mismo.
De esto podemos deducir que a las mujeres les gusta hacer
menos ejercicio. A las mujeres menores de 17 años les agrada ver
televisión en su tiempo libre. A los varones universitarios les gusta
pásar más tiempo con sus amigos y hacer deporte; mientras que a
las mujeres, además de las actividades ya mencionadas, también
les satisface pasar el tiempo con su familia.
En cuanto el factor edad uno de cada diez estudiantes
mayores de 18 años dijo practicar deporte en su tiempo libre.
Casi cuatro de cada diez de los menores de 17 años dijeron
pasar el tiempo libre con sus amigos. También uno de cada
diez de los de menos de 17 años, pasar su tiempo libre leyendo
u oyendo música. Conforme avanza la edad, el pasar el tiempo
libre con los amigos va disminuyendo. Es decir, la necesidad

ª Infante, José María. 1998. 'Vida Cotidiana', publicado en Nuevo León, hoy, UANL
México, pp. 39-52.

de los amigos se va haciendo más pequeña conforme aumenta

laedad.
El caso inverso es el de la práctica de algún deporte en el
lempo libre; conforme la edad va aumentando, aumenta la práctica
del deporte. También el pasar el tiempo con la familia va aumentando
conforme a la edad. El interés por ver televisión va aumentando
según disminuye la edad, o sea que la gente de menos edad ve más
lllwisión que sus mayores.
En un mayor porcentaje a los que les gusta ver televisión y
salir con sus amigos en su tiempo libre, la política les interesa, muy
poco o nada. Mientras a los que pasan su tiempo libre leyendo,
nr,endo música o con su familia les interesa más la política. Es a las
!llljeres menores de 17 a las que más les gusta ver televisión. Pero
ese interés va decreciendo con el aumento de la edad. En el lado
~esto estaría leer y oír música como actividades en el tiempo
IJre, que conforme aumenta la edad va aumentando su importancia
como pasatiempo. Lo mismo pasa con el deporte y el trabajo como
pasatiempos: a mayor edad más se convierten en pasatiempos.

4
Dentro de los resultados de la encuesta es interesante visualizar las
nociones de política por separado, ya que según lo observado, la
ooción de política adquiere tintes de antivalor. De cuatro estudiantes
llliversitarios tres opinan que no existe democracia en México. Este
descrédito indica cierto descontento con las prácticas políticas
vigentes. Los estudiantes de la UANL no realizan acción política, el
17.3% confiesa que no le interesa la política en lo absoluto.
Entre los bachilleres la política es señalada como lo peor

de México por un 18.7%, seguida por la corrupción, con un 15.9%, y

los gobernantes con un 21.4%; entre los alumnos de facultad la
política también es señalada como lo peor de México por un 16.4%,
seguida por la corrupción con un 21.3% y los gobernantes con un
21.5%. A juicio de los universitarios el oficio de los políticos es
siiónimo de mala imagen, representa los antivalores. No resulta
extraño que el 95% de los estudiantes haya dicho no pertenecer a
~ún partido político; así como porcentajes considerables señalan
no tener nada de confianza en los políticos (más de un 36%). La
iltención del voto universitario, durante el mes de mayo de 2000,
lYoreció al candidato de Alianza por el cambio, Vicente Fox Quezada,
con un 50.9%. El candidato del PAi, Francisco Labastida Ochoa,

1
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�144 / facultad de filosofía r letras

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obtuvo el 20.4% y el candidato de Alianza por México, Cuauhtémoc
Cárdenas Solórzano, alcanzó el 7.1 %.
En realidad estos son sólo algunos datos que nos pueden
servir para dar pie a futuras investigaciones; la encuesta de los valores
de los universitarios debe de hacerse cada año para darle
seguimiento e ir conociendo la variación en la opinión universitaria.
Nuestros números y meditaciones tienen su límite en la medida en
que se precisa continuar haciendo preguntas de la realidad universitaria; lecturas más profundas y de mayor importancia que las que
hasta ahora se han realizado. Los valores y la educación institucional
siempre van de la mano, son temas que pueden estar o no de moda,
pero es necesario que se recupere la noción de educar para valorar,
porque toda educación ~e dirige hacia ciertos fines que aprecia como
valiosos para el individuo y la sociedad.

Reseñas y
Documentos

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 147

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rimera reunión nacional
e revistas de filosofía

Pedro Cortés Rodríguez

e

uáles son los alcances, límites y finalidades de
una publicación filosófica universitaria? y ¿cuáles los
de una publicación filosófica no universitaria? La
reflexión filosófica ha tomado desde sus orígenes
lenguaje como el principal medio conductor de su dicción. Las
rsas lenguas-griego, latín, alemán, inglés, castellano, etc.- han
do articulación lingüística a un pensamiento que busca cuestiondo, y busca perennemente ofrecer sentido a la vida, la existencia,
razón, el hombre, el conocimiento, el valor, lo bello y los conceptos
ismos, por mencionar sólo algunas de sus temáticas y
blemáticas esenciales.

Descanso

El pasado 24 de noviembre de 2001 se celebró en el Museo
la Ciudad de Santiago de Querétaro, la Primera Reunión Nacional
Revistas Mexicanas de Filosofía.Ante la convocatoria de Filofagia:
·sta Nacional de Estudiantes de Filosofía, respondieron más de
veintena de editores y directores de publicaciones filosóficas
ntes en el país.

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�148 / facultad de filosofía y letras

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Universidad Autónoma de Nuevo león / 149

e

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5
En la reunión, después de que cada uno de los representantes presentó su publicación, también se intercambiaron
experiencias editoriales discurriendo sobre los criterios para la
publicación de artículos, las formas peculiares de financiamiento de
las revistas, y las estrategias de distribución que seguía cada
publicación.
Por la noche, el Museo de la Ciudad de Querétaro se atavió
con el estreno de la exposición "Revistas Mexicanas de Filosofía";
figuraron tanto primeros números de revistas de reciente aparición,
como aquéllas que mostraban su colección completa; en conjunto
se daba testimonio de una larga trayectoria editorial.
Las publicaciones participantes fueron: Analogía filosófica,
Revista de Filosofía, Investigación y Difusión del Centro de
Estudios de la Provincia de Santiago de México de la Orden de los
Predicadores; Auriga, Revista de Filosofía, Antropología e
Historia de la Universidad Autónoma de Querétaro; Avatares, Revista
de la Escuela de Filosofía de la Universidad lntercontinental;
Bibliografía filosófica mexicana, Publicación Anual del Instituto de
investigaciones Filosóficas de la UNAM; Cathedra, Revista de la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo
León; Crítica, Revista Hispanoamericana de Filosofía del Instituto
de Investigaciones Filosóficas de la UNAM; Dialéctica, Revista de
Filosofía, Ciencias Sociales, Literatura y Cultura Política de la
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla; Diánoia, Revista de
Filosofía del Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM;
Devenires, Revista de Filosofía y Filosofía de la Cultura de la
Facultad de Filosofía de la Universidad Michoacana de San
Nicolás de Hidalgo; Ergo, Nueva Época. Revista de Filosofía
de la Universidad Veracruzana; Filofagia, Revista Nacional de
Estudiantes de Filosofía; Fractal, Revista Electrónica Trimestral;
Intersticios, Filosofía, Arte, Religión, de la Escuela de Filosofía de la
Universidad lntercontinental; Los amantes de Sofía, Revista
Electrónica de la Escuela de Filosofía de la Universidad de Colima;
La lámpara de Diógenes, Publicación del Seminario de Estudios de
la Significación, de la Benemérita Universidad Autónoma de
Puebla; Segmentos, Revista de Filosofía del Centro de Ciencias
Sociales y Humanidades de la Universidad de Guadalajara;
Sentidos, Revista de la Facultad de Filosofía "Samuel Ramos" de la

Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo; Signos
filosóficos, Revista del Departamento de Filosofía de la Universidad
Autónoma Metropolitana-lztapalapa; Theoría, Revista del Colegio
de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, Tópicos,
Revista de Filosofía de la Universidad Panamericana; Transverso,
Revista de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; y Xipetotec,
Revista de Filosofía y Ciencias Sociales del Instituto Libre de
Filosofía y Ciencias A. C.
Dentro de las líneas de discusión de esta primera reunión,
cada revista reconoció su propia articulación discursiva, así como
su sólida estructura en la sociabilidad que especializa, desarrolla y
divulga el conocimiento filosófico en México, contando tanto con su
importancia interuniversitaria como con su proyección internacional.
El comité organizador y los participantes en esta "Primera
Reunión Nacional de Revistas Mexicanas de Filosofía"emitieron una
declaración final, en donde hacían del conocimiento público lo
acordado en tan genuino e importante evento:
a) Crear la Asociación Mexicana de Revistas de Filosofía.
b) Intercambiar publicidad institucional entre las revistas de filosofía.
c) Crear un portal virtual de las revistas mexicanas de filosofía.
d) Gestionar espacios comunes -ferias del libro, casas editoras,
foros de filosofía, etc.- para la difusión de revistas de filosofía. El
siguiente acuerdo es quizás uno de los más significativos para el
Estado de Nuevo León, su Universidad y el norte de la República
Mexicana, ya que gracias a la disponibilidad de las autoridades y
directivos de Cathedra se consolidó la realización de la Segunda
Reunión Nacional de Revistas Mexicanas de Filosofía con
sede en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, prevista para el mes de octubre de 2002).
Fortalecer la base de datos FILOS y la Bibliografía Filosófica
Mexicana.
La tinta se ha vertido en las palabras que han dejado impresas
en el pergamino, el discurso de profesores,' conferenciantes, discípulos, estudiosos, comentaristas, críticos, traductores, intérpretes,
quienes desde su soledad meditativa intentan comunicarse para

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�150 / facul!ad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 151

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perpetuar un oficio que tiende a su esparcimiento editorial. Una
labor que, desde la era Gutenberg a la edad del ciberespacio, se ha
vuelto mediatizada, pero otras veces ignorada en los estantes
de alguna librería o biblioteca, y muchas más recordada en sus
epígonos por sus frases celebres detalladas por la historia. El destino
de las revistas mexicanas de filosofía puede ser cualquiera,
pero nunca el mismo mientras se conjunten esfuerzos como los
de la citada Primera Reunión que reseñamos, y se multipliquen
los entusiasmos por escudriñar en la lectura que la revista
retrospección/introspección nos brinda, con el fin inicial de
reconfigurar recíprocamente la inmediatez del mundo presente,
nuestro lenguaje y el pensamiento.

La sal
de los enfermos,
de Leonardo Martínez

Benjamín Rocha

E
1

n el principio fue la exclamación, el grito cierto frente a lo que
alteraba, para bien o para mal, el estado cotidiano de las
cosas, de los cuerpos o de las almas. Con el tiempo, esa
exclamación logró unirse a otras y fue raíz de la plegaria, de la fórmula
mágica, del conjuro: había nacido el poder tranquilizador de las
palabras. Tal vez en ese momento, el ser humano entendió que las
palabras tienen el don de hacer el mundo más inteligible, y por eso
más gobernable.
Después vino el mito, esa historia ejemplar que sucede en
un tiempo primordial y que es capaz de ordenar el cosmos entero y
la historia y el futuro, y que puede dar una certera explicación que
conforta a los que, al calor del fuego, escuchan cómo llegó el mundo
a ser como es.
Más tarde vino el rito, esa forma peculiar de actualizar el
mito que anda de boca en boca y de oído en oído y con la cual se
tuvo la firme convicción de que los dioses pueden dialogar,
comprender, entender el devenir humano.

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�152 / facultad de filosofía yletras

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5

Universidad Autónoma de Nuevo león / 153

a

Con esas tres formas: plegaria, mito y rito, el hombre tuvo
tres formidables herramientas de creación cultural que le permitirían
en primer término darle respuesta al mundo interrogante, movido
por dioses, presentido apenas, y también darle sentido al cosmos, a
la vida y a la muerte. Con esas herramientas se pudo preservar los
saberes humanos y sobre todo sus ignorancias y perplejidades.
A través de los siglos, esas formas de acercamiento a lo
sagrado se irían diluyendo para conservarse -muchas veces con la
misma fuerza- en lo que hoy entendemos por literatura.
Esta percepción del origen religioso de la literatura -como
la de casi todas nuestras instituciones- está presente en la obra de
muchos estudiosos de la cultura humana. Y en esto, como en tantas
otras cosas, Alfonso Reyes logró resumir lo conocido en el mundo
de la crítica para predicar la existencia de tres funciones en la
literatura: lírica, narrativa y dramática. Ciertamente, estas ideas
vagaban en la literatura crítica del Renacimiento e incluso del Siglo
de Oro español; pero Alfonso Reyes logró sintetizar para nuestro
tiempo y nuestro espacio ese saber disperso. A esas funciones, Reyes
agregó las maneras del lenguaje literario: prosa y verso, y los recursos:
fonéticos, morfológicos, sintácticos y semánticos.
Halló también que la tragedia griega, "animal perfecto",
reunía las tres funciones: la lírica, en el coro y sus exclamaciones; la
narrativa, en los prólogos y en las intervenciones de mensajeros
que traían noticias del pasado o de otras tierras; la dramática, en la
presencia sonora y visual de los protagonistas de la obra.
En esa clasificación, no tan severa para amarrar la creación
literaria, es seguro que Alfonso Reyes tuvo presente esas formas
religiosas que mencioné al principio de mi intervención: plegaria,
mito y rito. Sin embargo, tengo para mí que una función quedó fuera
de esta clasificación: ella es la función disertativa, que permite al
lenguaje literario analizarse y analizar sus productos y que da
sustento a esa otra forma de ejercer la literatura: la crítica. Si a las
tres funciones que Reyes señaló agregáramos esta cuarta, el cuadro
quedaría completo y mi conciencia sosegada.
Me apresuro a decir que estas funciones no son exclusivas
de la literatura, sino que forman parte del habla humana entera.
Díganlo si no cualquiera de los aquí presentes que ha hecho uso,
una y otra vez, de esas funciones. ¿O acaso no hemos utilizado la

función lírica cuando encontramos el piropo adecuado para expr~sar
nuestra admiración o nuestro deseo por un cuerpo no tan próximo
como quisiéramos?¿O cuando propinamos un eficaz insulto a algún
nsolente?
¿Cuántas veces no hemos estructurado un discurso para
contar un chisme de la manera más sabrosa y perversa que
conocemos? ¿Cuántas otras no hemos establecido con nuestro
cuerpo y voz la escena dramática para conseguir la anuencia o la
compasión de quien nos escucha? Finalmente, ¿en cuántas
ocasiones no hemos hecho una estructuración de argumentos para
convencer a alguien de lo que pensamos, creemos o sabemos?
Lo que hace la literatura es tensar al máximo esas cuerdas
del habla humana, y a tal grado que quien domina el lenguaje verbal
recupera un poco de esa virtud de las palabras y hechiza nu~stra
atención, encanta nuestros oídos; en suma: nos recupera la antigua
función del habla humana como mágica constructora del mundo
perceptible.
Siglos ha se exigía a quien se acercaba a la _literatura que
tuviera la fuerza, la experiencia y los recursos nece~nos para crear
una obra duradera. Sin embargo, y una vez descubierto que todos
podemos ejercer cotidianamente las funciones a las que me he
referido-lírica narrativa, dramática y disertativa-, el mundo se pobló,
hasta la expl~sión, de poetas, narradores, dramaturgos y críticos,
que sin mayores recursos conceptuales que la puntada creyeron
abatir la solemnidad y cayeron en la frivolidad más chabacana Yen
el discurso huero y facilón.
Sé que, a Dios gracias, hay muchos y ~uy importantes
escritores en nuestra lengua y en otras y que el tiempo -verdu~o
más hábil que la muerte- sabe separar el grano bueno de la pa¡a.
Mas si en lo que conocemos como géneros literarios "creativos" hay
tal explosión, ¿qué decir de la crítica?
Al respecto, quiero traer a colación un fra~me~to_de ~n
texto que Alfonso Reyes escribió en el libro La exper,enc,a /Jterar,a:
1La crítica, esta aguafiestas, recibida siempre, como ~I cob~ador
de alquileres, recelosamente y con las puertas a medio abrir! La
pobre musa, cuando tropieza con esta hermana b~starda, tuerce
los dedos, toca madera, corre en cuanto puede a desinfecta~se. ¿De
dónde salió esta criatura paradójica, a contrapelo en el ingenuo

=

�154 / facullad de filosoffaylelras

:!

1

deleite de la vida? ¿Este impuesto usuario que las artes pagan por
el capital de que disfrutan?

Pues sí. Esa hermana bastarda es la que por desgracia
cuenta con menos favores de parte del público y de los que se dedican
o piensan dedicarse a las tareas literarias. Esa criatura en más de
una ocasión se ha visto suplantada por formas espurias: la reseña
basada en las meras solapas, el ataque movido por intereses
mezquinos, la dentellada nacida del hambre de notoriedad, la
improvisación en el trabajo de investigación que sólo busca el título,
el ascenso en el escalafón académico. Y todo ello perpetrado la mayor
parte de las veces con irresponsabilidad impune. Véanse si no los
innumerables textos clasificados como crítica que poco ayudan a
esclarecer un texto, a ubicar un autor.

Hoy, es hecho rarísimo acercarse a la literatura desde la
perspectiva de esa crítica que lima y pule sus armas en la paciente
medianía de un estudio, de una biblioteca, de un archivo, para luego
crecer en la mesa de trabajo con el deseo de arrojar luz sobre un
tema oscuro, sobre un autor arrojado a las sombras de los obesos
diccionarios literarios. Y es por eso que cuando un crítico serio y
dedicado aparece en la escena literaria es indispensable subrayarlo
y correr la voz, pues en sus escritos, de la extensión que fueren,
habremos de encontrar nuevas luces sobre lo que otros han hecho
en el terreno de la, así llamada, Mpura creación•.
Es por todo lo anterior, que en lo personal, me complace
asistir a este acto ritual que marca el nacimiento de un libro que da
claras esperanzas sobre la crítica literaria en México, y sobre el
ejercicio de la literatura y que confirma la vocación y el talento de
Leonardo Martínez Carrizales: La sal de los enfermos.
En sus primeras páginas, Martínez Carrizales aclara que a
cambio del estudio universitario, de la monografía sapientísima,
sancionada por las severas normas de la academia, ofrece al lector
una ensayo biográfico, género más adecuado a la caída, la pasión y
la convalecencia moral de Alfonso Reyes en 1913 y 1914. No digo
biografía sino ensayo, porque me atengo a la lección moral que alienta
en los trabajos y los días de París.
. Me llama poderosamente la atención que Martínez
Carnzales haya escogido el ensayo biográfico. En primer término,
porque la biografía exige un conocimiento profundo no sólo de la

Universidad Aulónoma de Nuevo león / m

vida del biografiado, así se haya escogido, como es el caso, un
periodo de unos cuantos meses. No. La biografía exige de modo
1erminante conocer (y a fondo) el antes y el después del lapso que
le tocó vivir al biografiado, así se haya escogido, como es el caso, un
periodo de unos cuantos meses. No. La biografía exige de modo
mrminante conocer (y a fondo) el antes y el después del lapso que
le tocó vivir al biografiado. Sin ese requisito, pasarán frente a los
ojos del biógrafo innumerables señales de lo que después
conformarfa de modo definitivo al personaje cuya vida se describe.
Junto a esto es más que necesario conocer con soltura
épocas y lugares, costumbres y reticencias de sociedades a las que
muchas veces sólo podemos acercarnos a través de esos cristales
oscuros que son los documentos o las memorias, harto creativas,
de los que convivieron con nuestro personaje.
Aquí es necesaria la presencia de un verdadero crítico en
cuanto a su capacidad de desbrozar lo necesario de lo superfluo, lo
esencial de lo contingente; vamos, lo que hoy, en este momento y
en este territorio, creemos útil para alumbrar nuestros pasos, nuestras
lecturas. Esa es labor de un crítico, de un investigador que sabe
ooctar de los monumentos levantados (en francés o en otras lenguas)
y ante los cuales muchos nada más arriman el sahumerio de su
pereza.
Estas exigencias, aun cuando se trata de un periodo
estudiado tan breve, han sido cumplidas cabalmente por Martínez
Carrizales, merced no sólo a una acuciosa investigación que hubo
de nutrirse de ingentes cantidades de información manada sin parar
de libros, revistas, periódicos y muchos documentos de primera mano,
sino a una disciplinada labor de discernimientos, de meditada
escritura interna.
En cuanto a lo que toca al término ensayo, diré que, como
pensaba Adolfo Bioy Casares, es género de escritor maduro, con
oficio y con armas bien probadas, pues debe desarrollarse como
una conversación amistosa con un cómplice que comparte
nuestras aficiones o con un ser al que vamos seduciendo para
llevarlo a esas fuentes de las que abrevamos casi a diario. En
esto también Leonardo acierta, pues a lo largo de más de un
centenar de páginas la conversación sobre los años difíciles de
Alfonso Reyes es sazonada con notas, con observaciones agudas o

1
=

�156 / facuitad de filosofía yletras

Universidad Autóno11a de Nuevo león / 157

a5=

con atinados juegos retóricos, de los que muchos, por ignorancia,
desidia o soberbia, huyen como del diablo, sin saber que toda
expresión lingüística es manifestación de retórica, implícita o
explícita.
Esto último, me lleva a señalar otra virtud del trabajo de
Leonardo Martínez Carrizales: la buena escritura, que debiera ser
condición sine qua non de todo libro publicado y que en La sal de los
enfermos es eficaz vehículo de reflexiones que ayudan a conocer
no sólo al escritor Alfonso Reyes y al hombre Alfonso Reyes, sino
que también, como toda buena biografía, nos regala una enseñanza
moral, en especial a los que practicamos este oficio, a veces venido
a más, a veces llegado a menos: la literatura.
Este retrato de Reyes antes de ser don Alfonso, antes de
acaudillar muchas empresas culturales, antes de ser reconocido
como uno de los más importantes escritores en lengua española,
antes de la publicación de las obras completas, es un retrato que
conmueve porque hallamos en sus pasos perdidos y hallados en
Francia, la desesperación, la amenaza del hambre, la posposición
de una obra, el silencio de la indiferencia cortés, el sabor amargo
del destierro y sobre todo la incertidumbre no sólo de su futuro
literario, sino de su vida misma. En suma el retrato de un hombre en
el momento en que se está convirtiendo precisamente en eso, en un
hombre.
La escritura de Martínez Carrizales (quien, no lo olvidemos,
también ha ejercido la narrativa) consigue transmitirnos en toda su
tensión esos momentos donde, frente al infortunio, la traición, el
desprecio, se yergue la vocación del hombre de letras que halla en
éstas el único asidero frente a un mundo que es hostil y que se
vuelve extraño. Esa tensión la logra muy bien Martínez Carrizales
en los capítulos dedicados a lo que deja Reyes en México, a lo que
vive en Francia y a lo que espera en España.
11

En esas partes de La sal de los enfermos vemos efectivamente la
caída, la enfermedad y el principio de convalecencia de Reyes;
convalecencia que habrá de continuar, varios años más, en España
y de la que quisiéramos fuera el tema de un futuro libro de Leonardo
que completaría cabalmente este periodo durante el cual se forjó
don Alfonso como hombre y como escritor.

Dije al principio que para muchos, yo incluido, la literatura
nació de una exclamación y que con el paso del tiempo y de la práctica
legó a ser también reflexión. Dije también que a esas funciones
señaladas por Alfonso Reyes (lírica, narrativa, dramática) habría que
agregar la cuarta: la disertativa, porque la crítica literaria es también
1118 forma de literatura, sobre todo cuando quien la ejerce sabe
componer, y no digo sólo redactar, utilizando las palabras adecuadas,
el adjetivo certero, la metáfora puntual, el párrafo preciso. El crítico
que se preocupa no sólo de la investigación y del archivo, de la
bibliografía primaria, secundaria, ternaria y cuaternaria, de la
erudición sino que también está pendiente de la forma, revela
sensibilidad para lo que es la literatura y su ejercicio.
En La sal de los enfermos hallo esa conjunción de virtudes,
que me dejan claro que la crítica es, en sus mejores obras, una
expresión literaria de primer rango y no la humilde esclava de las
lamadas "formas creativas": la poesía, la narrativa, el drama. Por
ello, quiero aprovechar este espacio para manifestar mi plena
confianza en que Leonardo Martínez Carrizales habrá de seguir
siendo cada vez más sólidamente, un verdadero crítico; pero ante
todo un honrado hombre de letras, con el que espero seguir
conversando de viva voz o en sus libros por mucho tiempo. Leonardo:
que el espíritu de Alfonso Reyes, sabio, irónico y jovial, te acompañe,
ya mí no me olvide.
Muchas gracias.

1
=

�158 / facultad de filosofía r letras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 159

=
m

5

Ética y lenguaje*

Samuel Francois

E

I autor del breve texto aquí presentado, a la vista y al juicio
del lector, toca un tema cuya importancia es indiscutible.
Rodeado por tantos discursos éticos, hemos pensado decir
algo, lo menos que fuera, sobre Ética; así nacieron las proposiciones
que siguen. Son bastante parcelarias y su presentación tiene forma
poca convencional; sin embargo, busquen en ustedes mismos
cualquiera luz de indulgencia a fin de que el autor pueda considerar
lícttos desarrollos ulteriores y tranquilícense sabiendo que pensamos
el discurso más bien como velo que como luz; así nunca nos comprometeremos en glosas largas ...
1. La vida sin Ética, en el sentido de alivio a un hábeas proposicional
dado, es la vida ética verdadera.
2. Por "vida ética verdadera" entiendo aquella que encuentra la
"máxima de su acción" en el corpus proposicional relacionado
con las modalidades de la vida misma.
'Proyecto de investigación

=
ffi
=

�160 / facultad de filosofía yletras

Universi~ad Autáno111a de Nuevo león / 161

=
,::a

~

5
3. Lo que vuelve al hecho siguiente: la Ética es transcendental,
pero la vida ética es inmanente.

i16. La totalidad de posiciones es la estructura del mundo. (Me implica

4. La inmanencia no es un nivel inferior en proporción del
transcendente. Es el acto de la proposición, su encarnación, o
más precisamente su verbalización en un lenguaje preformativo.

17. La estructura del mundo es auto-referencial; a partir de ella no
puede decirse lo que está más allá.

amí mismo).

, 18. La Ética, ella misma incluida en esta estructura, no es Ciencia
del Más-allá.

5. No es necesario distinguir niveles de la vida ética, pues el acto
de vivir mismo, en la diversidad de sus modalidades, se
manifiesta sobre un plano único.

1

19. Sin embargo, cierta forma de más-allá está apuntada en el acto
ético. Este siempre tiende a desorillarse; pero acaso aquí no se
deben confundir intencionalidad y sentido. Buscamos el SENTIDO
del acto ético.

6. Este plano es el todo: no está jerarquizado sino ARTICULADO.
7. La tarea del ético es hacer manifiesta la articulación en el

lenguaje, es decir, en el lugar mismo donde el hecho ético tiene
sentido.

20. El acto ético es, nos parece, precisamente aquél que no trata de
traspasarse en el sentido dicho precedentemente. En este sentido,
apuntar lo Bueno, o el Bien, como a contenidos no totalmente
realizados, no es propiamente hablar con sentido ético. Aquí se
trata de modalidades del deseo, de intenciones de la Voluntad,
que encuentran carencia donde, acaso, no hay.

8. Dicho de paso, Dios ni es ético ni es moral: es "Aquél quien es";
no importa la manera con la cual caracterizamos a este ser: es
un punto nodal.

9. No sabría derivar mis propias proposiciones éticas de la manera
de ser de este Ser.

21. En el mundo no falta nada.
22. Mi trabajo así no debe consistir en tratar de hacer sobrevenir un
estado nuevo; que se trate de "completar" el mundo dándole un
elemento ausente, o que se trate de cambiar algún elemento ya
presente para hacer sobrevenir un estado más perfecto.

10. A penas me permite apoyarme. Dios hace permisible la palabra.
(Adán está puesto en instancia de palabra).
11. El contenido ético es, de este modo, derivado de mi acto de vivir,
no derivado de un acto de vivir transcendente.

12. Soy responsable del sentido, de tal modo que lo que toca al mundo
se manifiesta en mi lenguaje, no en la existencia considerada
como tal, abstractamente: es decir Dios.

: 23. La perfección está dada desde el principio. Es decir que toda
cosa existente naturalmente tiende hacia ella.
i 24. En este sentido, el mundo es bueno, desde el principio se
encuentra inscrito en lo que lo define perfectamente. Mi Voluntad
no sabría añadirJe nada; sino solamente alumbrarle.

13. Eso debe, de manera definitiva, ponernos en posición de no tener
que considerar tal referente en la materia que nos ocupa.

25. El alumbramiento del mundo es la vida ética.

14. Este referente no está eliminado, sino puesto en su justo lugar:
este es el primer acto ético dicho con propiedad.

¡ 25 bis. Aquí,

15. En seguida, conviene tomar en consideración la posición de cada
cosa.

1

1

la tendencia del investigador sería naturalmente mostrar
hasta los menores detallesen qué consiste este alumbramiento. •
Dicho de otra manera, existe la tendencia de querer analizar el
comportamiento del hombre actuando en la esfera ética.

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ª
=

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 16l

162 / facultad de filosolía yletras

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e

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¡:

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Pero tal objeto de estudio no existe: es una construcción. Eso se puede comprender de la manera siguiente: la composición
Uno llega a separar algunos actos y comportamientos en tanto de un verso hermoso o de una fórmula física adecuada son,
estampillados "éticos", en frente de otros que no lo serían 1nfaliblemente, fuente de felicidad.
específicamente. Pues, la existencia entera desde el principio.
Se inscriben en el orden de las cosas. La psicología, por su parte,
Un tratado de Ética no deberfa ser otra cosa que un libro de !no trata más que con una parte verdaderamente periférica de la
Metafísica General (acaso Spinoza solo ha cumplido eso, aunque a Voluntad.
veces recae inútilmente en Teología).
34. Todo saber, en tanto que es adecuado, es plenamente ético.
26. No hay nada que decir en particular sobre Ética, sino que el
hecho de la palabra en sí mismo ES la vida ética.
135. Correlativamente, ninguna Ética puede ser fundada soqre la Fe
o la Creencia. Éstas, del mismo modo, tocan la Voluntad y su
27. El Misterio se enuncia de la manera siguiente: ¿Cómo es que
conversión; los enunciados e igualmente las reglas, tocan lo
hecho tan sencillo sea?
psicológico; eso no está en relación directa con el sentido ético
mismo.
28. Lo misterioso reside en la existencia de lo simple, no de lo
complejo.
36. Ética y posible. El estado del mundo en un momento determinado
da en sí mismo la posibilidad total. Aquí no me encuentro en
29. Con el lenguaje me está dado de una vez el mundo entero: es
posición de prever qué sea; menos de considerar las consecuendecir su descripción. ¿De dónde viene eso?
cias de actos personales.
30. Estar frente al problema de tal conexión, y no tratar de sobrepasar
este problema es la vida ética.
31. Así, el mandato, la regla, el imperativo tocan otra cosa: son una
formación del discurso, no de la Voluntad.
El imperativo que me ordena: "¡Debes ... !" no trata realmente de
hacerme actuar de manera definida, más bien trata de formar mi
Voluntad de tal manera que acompañe cada uno de mis actos con
un discurso, un alumbramiento verbal, determinado. La Ética
normativa es más bien tentativa de explicación que motor de acción.
En eso consiste la inadecuación de toda regla normativa, tal, por
ejemplo, como el Imperativo Categórico de Kant,•ya que lo que sirve
a verbalizar un contenido de acto no es el contenido mismo.
32. El sentido, de manera general, no está en la Voluntad, pero está
en el mundo, en el sentido que éste es "bueno" como le hemos
definido precedentemente.
33. Una descripción del mundo de tipo físico da más motivación
ética que una regla moral. (Eso, los epicúreos entre otros lo han
discernido bien).

Dicho de otra manera, siendo plenamente sumergido, ningún retroceso está permitido; trato con lo que está aquí dado. El acto ético, a
liferencia del acto religioso, de Fe, no sobrepasa el plano de lo dado,
yasí no tiene que ver con lo posibie.

37. Mucho mejor es considerar que el acto ético es comparable con
una percepción adecuada.
38. Otra consecuencia: la posición ética, aquella del hombre
"plenamente sumergido" en el mundo, no se diferencia del punto
de vista SUB SPECIE AETERNITATIS.

De cierta manera la antinomía inmanencia/transcendencia está
anulada.
39. No es necesario repetir, y esto vuelve a la misma idea, que
presente y eternidad son uno. El acto ético es presa en acto, no
conceptual, de esta igualdad.

�164 / facultad de filosoffa yletras

=
5=

40. Como no existen "momentos" del pensamiento en la esfera éti
no habrá tampoco "juicios éticos".
41. Ética es la DESCRIPCIÓN del estado del mundo; el discurso a
ella amarrado no es de naturaleza normativa. Sin embargo, 1
proposiciones construidas en el ejercicio de tal descripción lle1t
en ellas mismas, con toda la medida cognitiva de los enunciados,
el valor ético que necesitamos.

Colaboradores

�Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 167

e
ffl

¡:
nso Reyes Martínez. Nació en Monterrey, N. L., el 13 de diciembre de
. Arquitecto, poeta. Graduado de la Facultad de Arquitectura de la UANL.
o una Maestría en la Facultad de Filosofía y Letras. Catedrático en algunas
elas preparatorias. Fundador y Director de la revista literaria Salamandra.
ar de Presencia en e/Tiempo (1964); Péndulos rotos (1966); Litoral de sombra
1974), etc. Fue maestro y Coordinador del Departamento Editorial de la
ltad de Filosofía y Letras de la UANL. Premio de las Artes Literarias, UANL,

gela Moyana Pahlssa. México, 1935. Doctora en Historia. Su último
jo publicado: Querétaro en la guerra entre México y E. E. U. U. Sus obras:
lifornia y sus relaciones con Baja California , México y E.E.U.U.:
· n de una relación y La pérdida de Texas. En el primer número de Cathedra
licó el artículo ·"Las mujeres Méx.ico~americanas en el surde Texas a principios
siglo XX".
ando Gonzátez Satinas. Nació en Monterrey, N. L., el 14 de octubre de
947. Maestro Asociado B de Tiempo Completo en la Facultad de Filosofía y
ras de la UANL, es egresado de Letras Españolas del ITESM, tiene una
estría en Letras Españolas de la Universidad del Estado de Indiana y una
stfía en Educación en la enseñanza del Inglés de la Victoriana Universidad
Manchester, Inglaterra. Ha sido Coordinador del Colegio de Lingüística
icada en la Facultad de Filosofía y Letras, UANL, y está terminando un
torada en Lingüística Hispánica en la Universidad del Estado de Nueva York,
Albany.

njamín Rocha. Nació en la Ciudad de México en 1956. Estudió Letras
nicas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Poeta, profesor
· rsttario, traductor y editor, ha publicado cuatro libros de poesía: Los restos
Naufragio (1985), Lecturas (1990) , La boda de Medusa (1999), En el silencio
·erto (1999). En 1998 publicó "Un poeta como segundo de a bordo: Efrén
lledo en la diplomacia Mexicana", en el libro Escritores mexicanos en la
lomacia. También es autor de: Parque Fundidora: con rafees de acero.
ualmente es subdirector de planeación de Radio Educación.
vo Herón Pérez Dante!. Nació en Monterrey, N. L., el 1 de enero de 1975.
egresado de la carrera en Historia en la UANL. Ha impartido la materia de
inario de Problemas Contemporáneos, en el Área Básica Común así como
ria de la Historia e Historia de América Latina, en los colegios de Historia y
. logia (2000).
vler Rojas Sandovaf. Nació en León, Guanajuato. Egresado de la carrera
Historia, Maestro en Metodología de la Ciencia, y candidato a Doctor en
· toria por la Universidad Iberoamericana. Ingresó como docente a esta
ltad en 1989. Ha impartido las materias: Historia de la Cultura Occidental, en
Área Básica Común; Historia Moderna, Teoría de la Cultura, e Historia Cultural
de las Mentalidades, en el Colegio de Historia. Actualmente es Coordinador
ese Colegio. Publicó: Las fábricas pioneras de la industria de Nuevo León.
s debates en el Congreso Constituyente de Nuevo León, de 1917, y
ros y Empresarios en la Re.olución.

�168 / facultad de filosofía yletras

:!

1

José Roberto Mendlrlchaga. Nació en Monterrey, N. L., el 1 de mayo de 1944.
Licenciado en Filosofía por la Universidad del Valle de Atemajac y Maestro en
Letras Españolas por la UANL. En agosto de 1977 empezó su labor como docente
del Colegio de Filosofía de la Facultad de Filosofía y Letras, donde impartió las
materias de Filosofía del Lenguaje, Estética y Lite,atura Universal. Se ha
desempeñado como Coordinador Editorial de nuestra Facultad y Director del
Departamento de Humanidades en la UDEM. Entre sus publicaciones más
importantes se encuentran; La letra y la tinta; La estética de José Vascones/os;
Chiapas: la paz negada, y Aproximación a la critica literaria.
María Elena Chapa. Nació en Doctor González, N. L. Hizo la carrera como maestra
de primaria en la Escuela Normal "Miguel F, Martínez", y en la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL, la licenciatura en Filosofía, donde, además, estudia la Maestría
en Metodología de la Ciencia y se especializa en Educación Abierta en el CREFAl
(Centro Regional de Educación Funcional para los Adultos) en Pátzcuaro,
Michoacán. Ha sido delegada del Consejo Nacional de Población, Diputada Local,
Diputada Federal y Senadora de la República.

Pedro Cortés Rodríguez. Nació en Monterrey, N. L., el 12 de enero de 1973.
Licenciado en Filosofía por la UANL, ha impartido clases en la Facultad de Filosofía
y Letras de la misma Universidad en las asignaturas de Problemas de la Filosofía
de la Metodología Científica. Actualmente es candidato a Maestro en Filosofía de
la Cultura por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.

ji

,¡

Samuel Francols. Nació en 1971 en Dijon, Francia.Tiene Licenciatura en Filosofía
de las universidades Manchester, Inglaterra, y Université de Bourgogne, Francia.
En esta última obtuvo su maestría en Filosofía. Ha publicado poemas: "Chansons
de la vie d'Eve ala terre", en Polyphonies, 20 , éd de la Différence, 1996; Poémes
et chansons du tout-coureur, éd du Panthéon, Paris, 2000. Es actualmente
catedrático del Colegio de Filosofía de la UANL, encargado de un seminario sobre
las filosofías del lenguaje de Frege, Russell y Wittgenstein.
Víctor Barrera Enderle. México, 1972. Licenciado en Letras por la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL. Obtuvo la Maestría en Teoría Literaria en la
Universidad de Chile. Ha publicado un articulo sobre Juan Aullo y la Antología:
Alumnos de posgrado en la Universidad de Santiago de Chile. En Cathedra 1,
publicó el articulo 'la fuga como arte escritura!: El grafocentrismo en las memorias
de Fray Servando Teresa de Mier".

Filosofía desde la globalización
MESAS: Ética• Identidad y Cultura• Estética• Filosofía Política • Lógica y F(losofía del Lenguaje
Metafisica y Ontologia • Antropología Filosófica •Epistemología • Fi ~a de la c_,e_noa Yla T~ la
Filosofia Con temporénea • FIiosofía latinoamericana• Filosof1a de la Religión • Hermenéutrca

México D.F. del 11 al 16 de noviembre de 2002
sAsEs EN:

CONVOCA:

e

~

www.edefilos.org.mx

lNVEASIOAD NACIONAL

AUTÓNOMA DE MtXICO

~

~

FACULTAD DE

FJLOSOFIA Y LETFV.5

~

• TRAvts OE: . .

fl''", ,FAGIA
0

�FILOTFAGIA
Revista Nacional de Estudiantes de Filosofía

A partir de mayo del 2002 Fllofogio Inicio lo distribución y el ciclo de
presentaciones de su número doble 4-5, el monográfico 'Nietzsche ha
muerto•. Se han programado, hasta el momento, presentaciones en los
siguientes Instituciones: Universidad Autónomo de Querétoro; Universidad
de Guonajuato, en el morco del 50 Aniversario de la Facultad de
FIiosofía y Letras de lo Universidad de Guonojuoto; Universidad
Verocruzona, en el morco del Segundo Coloquio de Hermenéutico
•comprensión Cultural de Latinoamérica•; Universidad de
Guadalojaro; Universidad de Colimo; Benemérito Universidad Autónomo
de Puebla; Universidad de Tlaxcola y Universidad Nocional Autónomo de
México, en el morco del 1er Encuentro Iberoamericano de
Estudiantes de FIiosofía "Filosofía desde la Globallzaclón•.
Fllofogio preparo los siguientes números monográficos: "La función
actual del discurso filosófico• y 'Filosofía Joven de lberoamérlcd'.

Suscríbase a (paréntesis)
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Filofogia convoco con lo Universidad Autónomo de Nuevo León, o través
de su Facultad de Filosofía y Letras, y Cathedro, Revisto de Humanidades
y Ciencias Sociales, o editores y directores de revistos mexicanas de
filosofía o participar en lo 2do Reunión Nocional de Revistos de
Filosofía, o celebrarse en Monterrey, Nuevo León en octubre de 2002.
Filofogia coorgonlzo con Grupo Estudiantil Doxonemo (UNAM) el 1er
Encuentro Iberoamericano de Estudiantes de Filosofía "FIiosofía
desde la globallzaclón", convocado por lo Universidad Nocional
Autónomo de Méxlco, o celebrarse en la ciudad de México D.F. del 11 al
16 de noviembre de 2002.

RFC
Seis meses ( $ 125.00)
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América y Europa
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Lla,,,. en e/ DF y zona ,,,.tropolltana; no.otro. vamo.
Suscripciones 52119362

Información y correspondencia:
FILOFAGIA, Revisto Nocional de Estudiantes de FIiosofía,
Av. 16 de Septiembre ote. No. 57, Altos Patio Barroco, Centro
Histórico, C.P. 76000, Santiago de Querétoro, Qro. México.
Tels. y fax (O1 442) 2 12 52 56 y 2 24 11 36
filofogio@mexlco.com filofogia@hotmoil.com

�J

~@S

s

ALIS CIENSE

Revista trimestral del El Colegio de Jalisco

EDITORES
Angélica Peregrina
APOTO TÉCNICO
Patricia Arellano
CONSEJO EDITORIAL
orge Alarcón (Universidad de Guadalajara), Georges Baudor (Université de ToulouseLe Mirail). Guillermo de la Peña (Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en
Antropología Social). Juan Manuel Durán (Universidad de Guadalajara).
Claudi Esteva Fapregar (Universidad de Barcelona). Moisés González Navarro
(El Colegio de México). José Luis Martínez (Academia Mexicana de la Lengua).
Coordinadora de este número: Sofía Ana ya Wittman
Mayo 2002

Artes y Letras en Jalisco

lNTRODUCCÓN
Arturo Camacho

3

ANTONIO RIGGEN
JESÚS RÁBAGO
La búsqueda de la identidad en un muro

6

CARMEN VIDAURRE ARENAS
José Martínez Sotomayor: un jalisciense de los treinta

ARMAS Y LETRAS
¡ ADQUIÉRELA YA!

22

SüFfA ANAYA WITTMAN
Orozco y Cardoza: ¿Crónica de un distanciamiento?

38

ARNULFO VELAZCO
Pintar con palabras: Manuel Maples Arce y su influencia

58

5 de Mayo 321
45100 Zapopan, Jalisco
México

�CATHEDRA

HUMANIDAOfS YClfNCIAS SOCIAlfS
Revista de la facultad de filosolia yletras
de la Universidad Autónoma de Nuevo león
Se terminó de imprimir en mayo de
2002, en los talleres de Grafo Print
E&lt;ilores, Monterrey, N. L., México.
El cuidado de la edición estuvo a cargo

del personal que labora en la Secre1aría
de Proyectos E&lt;iloriales.
El tiraje consta de 700 ejemplares más
sobrantes de reposición.

�CATHfDRA
HUMANIDAm YClfNCIAS SOCIAHS

Revista de la facultad de filosolia yletras
de la Universidad Autónoma de Nuevo león
Se tenninó de imprimir en mayo de
2002, en los talleres de Grafo Print
Ecitores, Monterrey, N. L., México.
El cuidado de la edición estuvo acargo
del personal que labora en la Secretaría
de Proyectos Ecitoriales.
El tiraje consta de 700 ejemplares más
sobrantes de reposición.

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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784670&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2001, Año 1, No 3, Septiembre-Diciembre</text>
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              <text>Reyes Martínez, Alfonso, 1943-, Codirector</text>
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              <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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