<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="13156" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/13156?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-17T21:56:02-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="11209">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/246/13156/CATHEDRA._2002._No._4._Enero-Abril._0002015404.ocr.pdf</src>
      <authentication>31911b4e0a54c9ce04181eac705c94e1</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="363206">
                  <text>�HUIIAIIDAl!S T (l!ICIAS SOCIAl!S

FONDO
UNIVERSITARIO

�81P&amp;.iOl'CCA ~ t f &amp; , t t •

o UAfriL

FONDO
UNIVERSITARIO

�HUMANIOAO[S

Y CIINCIAS

SOCIAllS

~~
~A

. . . . . . . Ulwil'SfT.t."',t,

FONDO

eV.üi.

lli'JfVF.R $ 1T A Rf O

UANl
San Nicolás de los Garza, N. LMéxico

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Luis J. Galán Wong
Rector
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Nicolás Duarte Ortega
Director

~TH
HUMANIDADES

Y

Editorial. 7
CIENCIAS

SOCIALES

Héctor Franco Sáenz
Director

J. G. Martínez
Editor

Sumario

,, ,

Consejo Editorial
Lídice Ramos Ruiz
Ludivina Cantú Ortiz
J. Humberto González González
José Ma. Infante Bonfiglio
Gabriela Elizondo Regalado
Joel llanas Mendoza
Agustín García Gil
Guadalupe Chávez González
Sergio García Treviño
llinca llian
(consejera internacional)
Diseño
Mauro Machuca
Ilustraciones
Guillermo Ceniceros
Cathedra agradece a Guillermo Ceniceros ~ ibujante, pintor
y excelso gambusino de la plástica mexicana-,

la gentileza que tuvo al proporcionarnos bocetos y pinturas
para ilustrar este número de la revista.
Certificado de Licitud de Título y Contenido: En trámite.
Reserva: 04-2001-101813134900-102

-Captura y Formación
Silvia Cruz Contreras
Julián García Pérez
No se devuelven originales. Los artículos sin firma
son responsabilidad de los editores.
Publicación tetramestral.

Dirección: Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria.
San Nicolás de los Garza, N.L. C.P. 66450. Apartado Postal: 10. Suc. F
Teléfonos y Fax: (01) 83 52 42 59 y (01) 83 52 42 50
Correo Electrónico: cathedra@ccr.dsi.uanl.mx
Precio del Ejemplar: $40.00
Suscripción Anual: $100.00

lbn Jaldún:
el padre de la sociología. 9
Zidane Zeraoui
¿Temer al Islam? 27
Francisco Bucio Palomino

Notas sobre un poema
de Villaurrutia. 41
Arturo Cantú
Persona, educación superior
y crédito educativo. 49
Alfonso Rangel Guerra
La formación intelectual
de Salvador Novo: Independencia creativa
para la independencia sexual. 59
Humberto Guerra de la Huerta
Precursores. 91
Dr. Enrique C. Livas
Antecedentes de la institucionalización
de la sociología en México. 135
Héctor Franco Sáenz

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 7

e
ffi

=
La enseñanza:
propósitos y funciones
del docente universitario. 147
César Rangel Guzmán
La ciencia y la tecnología
en el desarrollo
de una sociedad posmoderna. 157
Francisco Javier Martínez M.

Editorial

Reseñas y documentos
Tercer aniversario del Centro
de Estudios de Género. 171
Lídice Ramos Ruiz
Celestino antes del alba:
crónica de una emoción. 177
Carlos Arredondo Treviño
Sobre El testimonio y las renovaciones,
o los renovados testimonios
sobre literatura. 191
Gerardo Francisco Bobadilla

e

on un globo inflado intentaron detener el tiempo.
Extremaron la pro~a~~nda formuland? expectativas falsas.
Insinuaron la pos1b1hdad de armonizar a las razas, de
atenuar la pobreza, de equilibrar el intercambio comercial y de ser
posible, en algunos países, activar la economía. Fueron buenas
intenciones. Pasó la euforia y quedaron sólo grabadas para siempre,
oleadas de colores en pertinaz flujo y reflujo sujetas a un balón.
Descarnada emergió la realidad. El futbol es un gran
negocio y como tal manipulable. Disimularon, pero no pudieron ocultar
la discriminación arbitral a los poco desarrollados. El golpeo, al
degarie, con las manos, de varias potencias futboleras. Y, finalmente,
la decisión salomónica, justa y equitativa, para jugar la final y la
semifinal. ¿Quién ganó: Japón, Corea, Brasil o la FIFA?
Como sabemos, el verdadero negocio florece donde está
el dinero. Reflejo fiel de lo que sucede con la economía nacional,
México resultó cordero de sacrificio en aras de activar el juego en la
mayor economía de la tierra. Espejismos y pensamientos encontrados
quedaron al terminar la euforia. Ni se aceleró ni se contrajo la
economía, todo siguió igual, quedaron sólo efímeras oleadas de
colores prendidas a la memoria.

�Universidad Autónoma de Nuevo león /~

E;
=
tll
e,

lbn Jaldún:
el padre de la sociología

Zidane Zeraoui

E

L MUNDO ISLÁMICO, que fue uno de los principales centros
del pensamiento universal desde el siglo VII, entra en
decadencia a partir del siglo XIII. En el siglo XIV (VIII de
la Hégira o era musulmana), las rivalidades dinásticas entre las
distintas monarquías islámicas del Maghreb 1 provocan el
hundimiento de la vida política de la región. En la península ibérica,
solamente persiste Granada como Estado independiente por la
reconquista cristiana, y en Oriente, la invasión de Tamerlán se
enfrenta al poder naciente del Imperio Otomano. La decadencia
del pensamiento islámico es ilustrada por el regreso al dogmatismo
teológico y al conservadurismo filosófico.
Es en este contexto de atraso del pensamiento islámico
que lbn Jaldún (padre de la sociología y la ciencia histórica) irrumpe
con su obra cumbre, que marca el último sobresalto de la grandeza
del pensamiento del Islam en la medida que durante el Imperio
' Maghreb: palabra árabe que designa a toda la región del noroeste de África,
que significa "occidente" (el occidente del Mundo Árabe).

=

�10 /facul!ad de filosofía, lelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león /11

ei:i

~

~

5

ICI

¡:
Otomano el pensamiento filosófico fue marginal, por la_ orient~ción
militarista del Imperio. Su obra se enfoca a la reflexIo_n hI~tonca,
pero es el fundador de nuevas ciencias como la socIologIa o la
antropología cultural de la civilización árabe-musulmana.
Diplomático e historiador, Abd Ar-Rahman Ben Muhamad
Ben Jaldún' El Hadramiyu' nació en 1332' en Túnez,' de una
familia burguesa árabe de origen andaluz (viene de_ ~evill~) que
tuvo importantes cargos políticos en la admIrnstracIon 1sla~1ca.
Sin embargo, el mismo nombre (o nisba') que lleva lbn Jaldun (El
Hadramiyu) nos indica que su familia tiene su origen _más antiguo
en el Hadramaut (Yemen actual), y se instalaron en Sevilla alrededor
del siglo VIII. Sus antepasados tra~ajaron pa_ra los imperios
almorávide y almohade hasta 1228, ano que em_Igraron a C?uta.
Uno de sus antepasados fue el geómetra, astronomo Y medico
sevillano Abu Muslim lbn Jaldún (m.1057). Mucho antes del
nacimiento de lbn Jaldún, el historiador cordobés lbn Hayyán
(987-1076) dijo que "la familia Jaldún es hasta el presente una de
las más ilustres de Sevilla. Ha brillado siempre por el elevado
rango •que ocupan sus miembros en los mandos militares y en las
ciencias". 7
lbn Jaldún estudia en la corte Merinida,• en donde tiene
acceso a la cultura filosófica y a la especulación racionalista.
Fue educado en los principales centros del pensamiento de la
época, Túnez, pero sobre todo Fez, capital del Imperio marroquí.
Estudió el Corán, la Sunna (tradición de Mahoma), las dIstIntas

En árabe, se escribe el nombre como lbn cuando la palabra está aislada, pero
dentro del nombre completo la fonética cambia a Ben.
, Clr. lbn Jaldún, A/-Muqaddimah. Tarij el alama (La Muqadima. Historia universal),
Beirut Dar el Kitab El lubnani, 1979, (1295 páginas), p. 1.
4 1332 'es la fecha generalmente aceptada por todos los historiadores, pero
Fernand Braudel en su "lbn Khaldoun, précurseur médiéval de l'histoire des
civilisations", en Tare Kjei/en. Enciclopedia 01 Orient (fuente de la Internet)
utiliza la fecha de 1331 .
s El lugar de nacimiento de lbn Jaldún es incierto: para los argelinos, el gran
pensador nació en Argelia, pero creció en Túnez:
.
.
sEn la tradición árabe no existen apellidos en el sentido occidental. Sin embargo,
muchas familias se conocen por su nlsba o su origen étnico o geográfico.
7 Cfr. Elía, Shamsuddin. La civilización del Islam. Pequeña enciclopedia de la
cultura, las artes, las ciencias, el pensamiento y la fe de los pueblos
musulmanes, Buenos Aires, Instituto Argentino de Cultura Islámica, s/f.
a Merinides: dinastía árabe que en el siglo XIV dominó el Maghreb.

2

ramas del derecho islámico (la Sharia), en particular la maliki"
que predomina en el Maghreb, y la teología dialéctica. Estudia
también literatura, filosofía, matemáticas y astronomía.
Haciendo un resumen de una obra metodológico-filosófica
de Al Razi, 'º lbn Jaldún entiende la necesidad del Islam para un
nuevo esfuerzo de pensamiento y de reflexión sociológica, pero al
mismo tiempo tiene conciencia de los límites socio-históricos sobre
tal pensamiento por la decadencia del Imperio de la época. Así, su
obra se enfoca en adecuar los sistemas de pensamiento a las
estructuras reales del momento.
Su vida filosófica y científica alterna con un trabajo
diplomático y político-administrativo en las altas esferas del poder
islámico en Túnez, en un periodo en donde la peste hace estragos
en el país (y en su familia). Entre 1350 y 1372 colabora con varias
dinastías en el Maghreb y en AI-Andalus, 11 participando en las
intrigas del poder y en las mediaciones (fue enviado en una misión
secreta a Sevilla con Pedro el Cruel). Así, lbn Jaldún tiene una
intensa actividad política antes de la caída en desgracia de su
familia y de él mismo. De hecho, es encarcelado dos veces durante
su actividad político-administrativa. Durante este periodo trabaja
para los gobernantes de Túnez y de Fez (Marruecos), de Granada
(AI-Andalus) y de Bedyaia" y de Biskra (ambos al este de Argelia).
En 1375, lbn Jaldún, frente a la turbulencia política de África del
Norte, se retira a Granada, pero por su pasado político es expulsado
del país.
Estas experiencias le permiten entender los mecanismos
políticos que gobiernan el ejercicio del poder y la naturaleza del
poder político, que serán utilizadas cuando trata de analizar la
Historia Universal de su tiempo.
~ El derecho en el Islam sunnita se divide en cuatro grandes corrientes de
pensamiento que dominan cada una en una región del mundo islámico:
Hanafism~ (Medio Oriente, Asia central), malikismo (Maghreb) , Shafiismo
(Egipto y Africa negra), Hanbalismo (Arabia Saudita).
10
Al Razi o Razhes es más conocido por su obra en la medicina, como ljlas
Nafsani (Tratado psicoterapéutico), sus investigaciones sobre sarampión y
viruela, y sobre todo por su enciclopedia El Hawi en 25 volúmenes, que fue
utilizada (conjuntamente con el Canon de la medicina, de Avicena) hasta el
siglo XVII en la Sorbona como el libro de texto de base para la medicina en
Europa.
11
Al Andalus: se utiliza en el Mundo Islámico para designar a toda la región
ocupada en la Península Ibérica y no solamente el sur del país.
12
Se escribe Bedjaia, en francés .

�Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 13

12 / facullad de filosolía r lelras

=
=

!;
=
e,

~

tTI

!i:
u

Muy impresionado por la muerte de su gran amigo y colega,
el médico, historiador y místico granadino de la escuela shií,
Lisanuddín lbn al-Jatib (1333-1375), estrangulado en la cárcel de
Fez13 , se refugia durante cuatro años (776-780 H./1375-1379) en
la fortaleza (qalat) de lbn-Salama, en el sudoeste de Frendah
(46 kms. al oeste de Tiaret, Argelia). Terminó entonces la primera
redacción de su Muqaddimah, que le permite ocupar un lugar
trascendental al lado de los historiadores, de los sociólogos, de
los economistas y de los filósofos.
Su obra lo lleva a una reclusión de más de cuatro años
para posteriormente regresar a la corte de Túnez para enseñar,
brillantemente, sus conocimientos. Regresa a la ciudad de Túnez,
pero para enseñar y acabar la primera redacción de la llamada
Historia Universal (en árabe Kitab al-'ibar, "Libro de los bereberes").
Su pensamiento, aplaudido por los estudiantes, provoca la reacción
de los conservadores juristas que lo presionan para expulsarlo
definitivamente de la corte tunecina. El periodo de decadencia
islámica no es propicio para las ideas nuevas y revolucionarias de
lbn Jaldún, que se adelantó a su tiempo.
De Túnez, lbn Jaldún se instala en El Cairo de los
mamelucos. Con la caída del Imperio Abasí de Bagdad en 1258,
bajo los golpes de Gengis Kán, es El Cairo (bajo el dominio de una
dinastía de antiguos esclavos, los mamelucos, de origen circasiano)
quien retoma el califato y se convierte en la nueva capital del
Islam hasta 1517, cuando cae en manos del Imperio Otomano
y el centro del Islam es trasladado a Estambul, la antigua
Constantinopla. En El Cairo, lbn Jaldún enseña el derecho en la
Universidad de Al Azhar 14 y recibe el cargo de Gran Qadi (juez
principal) malikita. 15 Su docencia será turbulenta porque perderá y
reencontrará su cátedra varias veces, pero durante sus catorce
años en El Cairo podrá revisar su obra y agregarle hacia 1395 un
apéndice, El Ta 'rif, una verdadera síntesis de su obra, además de
un trabajo autobiográfico.

Cfr. Santiago, Emilio de. El polígrafo granadino lbn al-Jatib y el sufismo. 1986.
Granada, España, Diputación Provincial de Historia del Islam.
" La Universidad de Al Azhar es la segunda universidad (después de la de los
Qarawiyin, de Fez) más antigua del mundo que sigue funcionando hasta la
actualidad. Fue fundada en el 969.
15 Malikita: Una de las cuatro escuelas jurídicas del Islam sunnita.

En 1400, Tamerlán, el mongol, lo lleva a su corte en
Damasco, en dónde lbn Jaldún deja de producir intelectualmente y
donde terminará su vida en 1406. 16

1. El pensamiento realista de lbn Jaldún
Parafraseando a Nassif Nasser17 podemos hablar de un pensamiento realista de lbn Jaldún o de economía y sociedad en su
obra (para hacer una relación entre su obra y la obra cumbre de
Max Weber). Es uno de los primeros teóricos de la historia de las
civilizaciones. De él, Arnold Toynbee dijo que "concibió y formuló
una filosofía de la Historia que es sin duda el más grande estudio
que jamás fue creado por ningún espíritu en ningún tiempo ni en
ningún país".
Sin embargo, el descubrimiento en Europa de lbn Jaldún
en el siglo XIX conllevó a hacer de él (en el pensamiento europeísta)
un pensador solitario, sin ningúna influencia. Fue relegado, a pesar
de su innegable influencia en el pensamiento tanto islámico como
occidental, 18 como un pensador marginal, sobre todo durante la
fase colonial, que buscaba reducir los aportes islámicos en la
cultura occidental. Posteriormente se ha tratado de compararlo
con pensadores como Maquiavelo, Montesquieu, Hegel, Comte, y
últimamente en la década de los sesenta con Marx por su
acercamiento materialista de la Historia. Falta ubicarlo en su justa
dimensión dentro de los grandes pensadores de la Humanidad, sin
sobreestimarlo ni subestimarlo.
Su interés principal en su magna obra, es la identificación
de los factores psicológicos, económicos, sociales y del medio
ambiente que afectan a los hechos históricos y a la Historia y que
permiten entender el proceso de la civilización humana. lbn Jaldún
se enfoca a los factores que permiten entender el auge y
decadencia de las civilizaciones, y en este sentido es también un
precursor de la obra de Paul Kennedy, Auge y decadencia de las

13

16

Muchos autores, en particular en la Internet, como el Dr. A. Zahoor, señalan la
muerte de lbn Jaldún en el año 1395.
17
Cfr. Nassif, Nasser. 1982. El pensamiento realista de lbn Jaldún. México, FCE.
18
Cfr. A la obra de Geller, Ernest. 1986. La sociedad musulmana, México, FCE
1986.
'

=

�Univmidad Autónoma de Nuevo león /15

14 /facultad de filosofía¡ letras

:,:¡

!:!
5

1
¡:

grandes potencias. Con estos planteamientos podemos decir que
fundó una ciencia del desarrollo social (la Sociología).

política), hace una tipología del citadino o del hadari (opuesto al
badawi de la badiya, quien conserva su asabiya).

lbn Jaldún dijo que "he escrito un libro sobre historia en el
cual analizo las causas y efectos del desarrollo de los Estados y
de las civilizaciones, pero he organizado este material del libro de
una manera poco convencional, en un camino innovador''. 19

5. Economía política. lbn Jaldún analiza las clases
sociales, el trabajo en la polis, la economía urbana, etc.

2. lbn Jaldún, el historiador sociólogo
En esta obra, lbn Jaldún analiza diversos aspectos del pensamiento humano. La estructura de la obra es la siguiente:"'
Introducción: La Historia es definida como ciencia, se
define el objeto de estudio, el hecho histórico, los principios y
métodos de la Historia como disciplina crítica, la posibilidad de su
entendimiento.
1. Umran, o Sociología general de la civilización: en la
segunda parte, lbn Jaldún define al umran y a la asabiya, desarrollando una teoría de la sociabilidad natural y los condicionamientos
del medio físico (lo que hace a lbn Jaldún un precursor de la
geopolítica) y sus repercusiones culturales sobre el ser humano,
etc.
2. La Badiya, o Sociología de la beduinidad (referencia a
la vida opuesta a la citadina). lbn Jaldún opone la badiya a la vida
citadina, haciendo un estudio de psicología comparada entre dos
modos de vida y del paso del uno al otro en el transcurso del
proceso histórico.
3. Mulk, o Tratado de filosofía política. En este apartado
se analiza el poder y su ejercicio, la autoridad espiritual del soberano
(o califa), el ascenso y caída de las dinastías y la forma de las
instituciones.
4. La hadara. Sociología de la citadinidad o de la urbanidad.
Analiza el fenómeno urbano, la organización de la polis (o ciudad

" lbn Jaldún. Af-Muqaddimah. Op. cit., p. 8.
20 Cfr. fdem.

6. Sociología del conocimiento: clasificación de las
ciencias (religiosas, racionales, lingüísticas). del lenguaje y su
adquisición, de las disciplinas filosóficas y literarias, etc. lbn Jaldún
enfatiza que el uso de la fuerza es un enemigo de la enseñanza y
que conduce a la mentira y a la hipocresía. Precisa que "el uso de
un excesivo rigor en la enseñanza es muy nocivo para los
educandos, sobre todo si están todavía en la infancia, porque eso
produce en su espíritu una mala disposición, pues los niños que
se han educado con severidad ... se hallan tan abatidos que su
alma se contrae y pierde su elasticidad. Tal circunstancia los
dispone a la pereza, los induce a mentir y a valerse de la hipocresía,
con el fin de evitar un castigo. De este modo aprenden la simulación
y el engaño, vicios que se vuelven en ellos habituales y como una
segunda naturaleza ... He aquí el por qué los pueblos sometidos a
un régimen opresivo caen en la degradación"."
Con esta aseveración lbn Jaldún se vuelve un apóstol de
la democracia y de la libertad del pensamiento, mucho antes de
su surgimiento en Europa. En las condiciones del mundo islámico
de su época, las condiciones no estaban dadas para poder poner
en práctica sus lecciones sobre educación.
En su advertencia a los historiadores, lbn Jaldún expone
que para lograr un trabajo histórico, "la regla para distinguir entre lo
verdadero y lo falso en la Historia está basada en su posibilidad o
su imposibilidad. Así, debemos examinar la sociedad humana y
separar las características que son esenciales e inherentes a su
naturaleza, de las que son accidentales y que no deben ser tomadas
en cuenta( ... ) Si hacemos esto, tenemos una regla para separar la
verdad histórica del error por medio de métodos demostrativos
que no admiten ninguna duda. Es una piedra angular para los
historiadores para verificar lo que están relatando"."

21

22

lbn Jaldún, Al·Muqaddimah, Op. cit., p. 1003.
/dem, p. 9.

�16 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 17

=
=

=
=

c:11

w

l:'l'll

t:I

!e
u

i:!
lbn Jaldún analiza la dinámica de las relaciones tribales y
los sentimientos intergrupales, que denomina AI-Asabiya. La
existencia de esta asabiya (fuerza de unión, de cohesión sanguínea, de identidad de interés y de comportamiento que es la piedra
fundacional de un grupo), permite entender por qué un grupo étnico
o tribal puede llegar al poder (cuando la tiene) y caer del poder
(cuando la pierde). La civilización humana es una repetición rítmica
de este hecho,23 pero en el caso del Maghreb estudiado por lbn
Jaldún estos cambios se dan cada 120 años (tres generaciones).
Es a partir de la experiencia del Maghreb (que conoce desde
adentro) que lbn Jaldún busca entender la lógica árabe-musulmana.
La primera generación tiene la asabiya, la solidaridad tribal
que es un sentimiento de los beduinos o de la gente del campo,
por lo cual el grupo busca subir al poder para imponer el mulk, su
soberanía. En este momento entra en juego un factor civilizatorio,
la religión, que es un elemento de la superestructura dependiente
de los determinantes geográficos, socio-históricos. La religión es
parte de la asabiya, de esta cohesión social, sobre todo como
práctica ascética. La segunda generación es la administradora del
imperio y por ende la encargada de hacer respetar la ley religiosa,
en su encuadre urbano y administrativo más que místico. La tercera
es la que disfruta de las riquezas acumuladas, por lo cual abandona
la práctica ascética de la religión y pierde la asabiya por convertirse
en una elite urbana y mundana. El abandono de la asabiya permite
que otra tribu que la tiene pueda tomar el poder, y de nuevo el ciclo
se repite.
Así, a cada fase de la evolución social, corresponde un
tipo de comportamiento religioso. La religión tiene una función
política y administrativa de control de la población y se inscribe
dentro de la asabiya para lograr el mulk. Dentro de esta visión la
propaganda religiosa o la difusión del Islam (da'wa) constituye el
lazo unificador del grupo. En la tercera generación, el abandono de
la da'wa conlleva al abandono de la asabiya, y por ende, del
debilitamiento del poder y su posterior caída. Este ciclo recuerda
el péndulo religioso de Hume, el paso de las civilizaciones de una

23

Este análisis de lbn Jaldún va a ser retomado por diversos autores a lo largo
de la Historia. El último sería Paul Kennedy con su Auge y decadencia de las
grandes potencias. 1991 . México. Edit. Diana.

fase rigorista (la primera generación de lbn Jaldún) a una fase laxa
en términos religiosos (la tercera generación).
Para lbn Jaldún, la religión es un instrumento del poder.
No bus~a una finalidad divina a la Historia ni a la religión. No hay
presencia de Dios en el devenir histórico, ni la búsqueda de una
vida en el más allá. Así, el sentimiento religioso se desnaturaliza y
se disuelve al mismo tiempo que los lazos de interés y de
solidaridad existentes entre el grupo que conforman la asabiya.
Este planteamiento jalduniano chocó con el rigorismo malikita
predominante en el Maghreb. En la medida que la Historia so~
hechos irrepetibles, lbn Jaldún subraya lo irracional del recurso al
modelo del profeta Mahoma (Mohammad) que manejan los líderes
políticos para lograr sus fines. Es un modelo inimitable; sin embargo,
como elemento de poder es un instrumento racional que permite a
los soberanos un control efectivo de la monarquía.
El primer paso dado por lbn Jaldún fue de orden epistemológico: darle a la Historia un lugar en el saber humano. Por otra
pa~te, para asentar la lectura de la Historia, tiene que definir su
ob¡eto de estudio, la realidad vivida por los hombres (y no solamente
los rey~s, como las historias tradicionales de la época), busca
una log1ca a los procesos universales y no solamente como una
sucesión de obras de los soberanos. Tampoco lbn Jaldún busca
u~ _devenir histórico, una finalidad a la Historia (las justificaciones
divinas, por ejemplo, o las leyes históricas del marxismo). En
este sentido su reflexión se centra sobre los fenómenos y las
leyes de la e~olución histórica (con su aporte de la asabiya).
S1en~o la realidad nuestro punto de referencia, el análisis de las
relaciones de causalidad es el elemento central de la búsqueda
del historiador.
, El umran es la nueva ciencia histórica que propone lbn
Jaldun, el estudio de la "sociabilidad natural" que nos permite
ent~nder los mecanismos de los hechos históricos y de los comportamientos humanos. Si los hechos son singulares e irrepetibles,
para entenderlos debemos insertarlos en la totalidad histórica. Sin
embargo, a pesar de la singularidad de los hechos, existe un
proceso estructural que los une y que les da una razón histórica.
Este análisis racionalista elimina tanto la naturaleza
humana, la psicología de los hombres (el papel del individuo en la
Historia) como la religión en el entendimiento de la Historia. El

�1i /facultad de filosolia !letras

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 19

e=...

:!
~

=

5

i::,

¡g

Hombre no es responsable individualmente de los cambios
históricos, lo que viene a romper con la tradición histórica de los
soberanos como los hacedores de la Historia. Esta ruptura será
retomada solamente seis siglos después de lbn Jaldún, cuando
en el siglo XX la escuela francesa de los Annales, con Renouvin,"
plantea ta existencia de las '1uerzas profundas" que mueven a la
Historia.
Este proceso de análisis de la Historia, permite a lbn Jaldún
elevarla a la categoría de ciencia, a diferencia de sus predecesores.
En este sentido, es particularmente severo contra ellos (son
ignorantes, parciales, incapaces, etc.). La Historia es la ciencia de
los hechos. lbn Jaldún es un pionero en su planteamiento del estudio
de la Historia partiendo de cuatro puntos esenciales:
1.

Relacionando los hechos entre ellos a través de las
causas y los efectos.
2. Haciendo analogías entre el pasado y el presente
3. Considerando el medio ambiente (influencia de la geografía
sobre los hombres, principio de la geopolítica).
4. Resaltando el papel de la economía en la Historia
(precursor de los análisis marxistas).
En su metódica Introducción, en donde lbn Jaldún presenta su
metodología de análisis de la Historia, se enfatiza la credibilidad
de los científicos y el rigor para la determinación de la verdad
científica. Sin embargo, él mismo fue criticado por no haber
utilizado su metodología en su obra monumental: Historia Universal
(donde retoma los elementos tradicionales de la interpretación
histórica a pesar de su énfasis en una nueva metodología
interpretativa). Esta es la misma critica que se le ha hecho a Carlos
Marx, quien plantea el uso de la dialéctica histórica, cuando su
obra El Capital carece de este instrumento analítico y retoma la
lógica tradicional, como lo demostró José Maria Calderón en su
antimétodo. 25

Cfr. Aenouvin, Pierre y Jean-Baptiste Ouroselle. 1991 lntroduction a f'histoire
des Relations lnternationales, París, Armand Colin Edit.
" Calderón, José Maria. 1978. El antimétodo, México, Fondo de Cultura
Económica.
24

En un estudio comparativo entre lbn Jaldún y Robert Putnam
(autor de Making Democracy), Maverick F. Fisher" hace énfasis
en las naturalezas opuestas de los objetos de estudio (la Italia
cristiana del siglo XX, para Fisher, y el Maghreb musulmán del
siglo XIV para lbn Jaldún). Sin embargo, hay varias similitudes
entre los dos pensadores. "Los dos autores parten de la misma
problemática: en particular, por qué medios y en qué condiciones
los grupos humanos logran arreglarse por si mismos en unidades
que funcionan relativamente y que son cohesionadas. Tanto lbn
Jaldún como Putnam reconocen que la sociedad civil tiene mucho
que ver con la cooperación entre los ciudadanos individuales.
Putnam mide la salud de una sociedad civil en el número de
organizaciones privadas. El grado de asociacionismo de los
ciudadanos, sea en los clubes de boliche o de alces, es un indicador
de cómo es la sociedad civil. lbn Jaldún ve la sociabilidad de la
sociedad (umran) con los mismos estándares, a partir del
sentimiento grupal o asabiya. Este sentimiento de la solidaridad
del grupo permite que los ciudadanos se unan para el buen
funcionamiento de toda la sociedad civil". 27
Para ilustrar la asabiya lbn Jaldún toma el ejemplo de la
batalla de·Qadisiyah, que puso fin al imperio Sasánida en el 636
d.C., y la batalla de Yarmuk, que expulsó a las tropas bizantinas
del Medio Oriente, cuatro años después de la muerte del Profeta
del Islam. Esta victoria abrió las puertas de Asia a las tropas
islámicas y puso fin al Imperio Persa, o más bien islamizándolo.
Para lbn Jaldún, "el Islam es probablemente la más poderosa fuerza
unificadora en la sociedad de nuestros días [de la época del autor].
Apenas unos siglos antes, fue el poder de cohesión de la religión
del Profeta Mahoma lo que permitió a las hordas del desierto
dominar toda la Península arábiga y conquistar una gran parte del
mundo". 28 Como lo describe lbn Jaldún, "los ejércitos de los
musulmanes en AI-Qadisiya y en Yarmuk totalizaban 30,000
hombres en cada caso mientras que las tropas persas en
AI-Qadisiya eran de 120,000 y las tropas de Heraclius llegaban a

Cfr. Fisher, Maverick F. "lbn Khaldoun's Civil Society" Midterm paper comparing
the views of lbn Khaldoun and the American political scientist Robert Putnam
far a class studying civil society al UT, Austin tomado de la Internet.
27
ldem.
28 ldem.
2t1

�Universidad Autónomade Nuevoleón / 21

20 / facultad de filosofía yletras

e=

=
=
Q

w

rrll

t:I

fj

"La reflexión de lbn Jaldún (...) resulta excepcional por cuanto
recibe y asimila toda la anterior reflexión islámica fragmentada en
jurisprudencia, teología, ética, filosofía e historia, y, trascendiéndolo
todo, crea la sociología política, indagando la esencia de la vida
del ser humano en sociedad, y llegando a concluir que el Estado
es una institución natural, en el cual la religión forma ni más ni
menos su ideología: 'la autoridad -dice- es una institución natural
de la humanidad', con lo cual va más allá de las propuestas
naturalistas de los filósofos, y desde luego deja muy atrás a las
interpretaciones del origen divino del Estado propias de otros grupos
de pensadores".30

el de lbn Jaldún. Además de su aporte a la Historia y la Sociología,
lbn Jaldún fue también un precursor en muchos sentidos de los
economistas clásicos. Uno de sus planteamientos económicos se
refiere a la cuestión de los impuestos y de su lógica. "La tendencia
de las jóvenes dinastías en la protección de la propiedad y la
garantía del libre funcionamiento de los mercados es erosionado
en las siguientes dinastías". 31 Los líderes utilizan los beneficios
del sistema que dirigen para ellos mismos y sus favoritos, buscando
engrosar sus beneficios por el alza de los impuestos sin darse
cuenta que estos mismos incrementos están matando la ganancia
de los súbditos y, por ende, de los mismos soberanos, a pesar de
elevar los impuestos. Al contrario, menciona lbn Jaldún, la
recaudación de los impuestos se incrementa, si bajan , porque
permite el libre trabajo y el desarrollo de la producción, que favorece
el crecimiento económico y, por consiguiente, los ingresos de los
Estados. Esta lógica jalduniana no ha sido entendida hasta nuestros
días por muchos Estados que buscan solucionar a corto plazo los
problemas de financiamiento del Estado elevando los impuestos,
cuando, a largo plazo, una disminución de los impuestos logra
incrementar la riqueza general, como lo demuestra la política
norteamericana.

Con este planteamiento, lbn Jaldún rechaza la naturaleza divina
tanto del Estado como del poder e incluye a la religión en lo que,
muchos siglos después, Marx llamaría la superestructura o "un
aparato ideológico del Estado", en el discurso del marxismo francés
del siglo XX. Para él, un Estado puede existir solamente si se
reúnen tres factores esenciales: una base de fuerza (el monopolio
legítimo de la violencia), una capacidad de organizarse (la estructura
política de los Estados y la burocracia) y una ideología aglutinante
(los aparatos ideológicos de Estado). Un texto del siglo XIV, pero
con resonancias modernas.

Partiendo de su perspectiva realista, lbn Jaldún refuta las
ideas de su predecesores en economía y plantea el papel de la
demanda y la oferta en la formación de los precios. Sin embargo,
no comparte que el precio justo debe ser igual tomando en cuenta
el trabajo y el costo de producción. Rechaza también los
planteamientos anteriores de la economía basada en la moral y
las leyes. Al contrario, lbn Jaldún argumenta que "el comercio
significa el medio de lograr ganancias incrementando el capital, a
través de la compra de bienes a un precio bajo y vendiéndolos a
un precio alto. Este incremento es la ganancia (ribh)". 32

400,000. Ninguna de las dos partes era capaz de derrotar a los
musulmanes".29
Así, el aporte de lbn Jaldún no se limita solamente a la Historia,
como fue reconocido por su obra AI-Muqaddimah, sino que
transciende las fronteras de la ciencia histórica para abarcar la
sociología y la ciencia política, además de la educación, la filosofía,
la psicología y la geopolítica para mencionar solamente algunas
disciplinas.

3. Los planteamientos económicos en lbn Jaldún
lmad Ad-dean Ahmad, en su conferencia "Islam and the medieval
progenitors of austrian economics", en el Durell lnstitute (otoño de
1995), presentó el pensamiento económico árabe y en particular

El primer punto de discusión de lbn Jaldún es sobre el
reconocimiento del valor del oro y de la plata como instrumentos
de mediación en los precios. Su segundo punto es la manera de
evaluar la fuerza de una civilización en relación a los precios. La
demanda de los productos, siendo estos una necesidad, siempre

3'
29
30

lbn Jaldún. AI-Muqaddimah, Op. cit. , p. 126.
Viguera Molins, Maria Jesús."El mundo islámico", en Fernando Vallespín (Ed.)
Historia de la teoría política, Madrid, Alianza Editorial, 1990, p. 362.

Cfr. lmad Ad-dean Ahmad en su conferencia "Islam and the medieval progenitors
of austrian economics", en el Durell lnstitute (otoño de 1995), tomado del
Internet.
32
ldem.

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león /13

11 / facultad de filosolia ¡letras

:!

fl

=

5

tiende a ser alta. En una civilización fuerte, la oferta tiende también
a ser muy alta, lo que explica el bajo precio de los bienes, a pesar
de la fuerte demanda. Sin embargo, las catástrofes naturales
pueden alterar los precios alterando la oferta.
Para lbrahim Oweiss, si no podemos darle a lbn Jaldún el
titulo de "padre de la economía", reservado a Adam Smith, podemos
sin embargo reconocerle que plantó las semillas, más de 300 años
antes, de la economía clásica, tanto en la producción como en la
distribución o en el costo, y es el pionero de la economía del
consumo y de la utilidad, piedras angulares de la economía
moderna.
lbn Jaldún fue también marginalizado en el campo
económico, y fue solamente un Joseph A. Schumpeter33 quien lo
descubrió unos meses antes de su muerte. Por ejemplo, en el
campo del trabajo como determinante del valor de producción
(concepto central en Marx), lbn Jaldún plantea que el trabajo es la
fuente del valor. Concepto que tanto David Hume como Adam
Smith retomarán como parte medular de sus trabajos en economía.
lbn Jaldún divide las posesiones en dos categorías: el
ribh (ganancia general) y el kasb (posesión de un bien). El ribh se
logra cuando un trabajador adquiere un bien y lo revende a otros.
Aquí, el valor debe incluir el costo de la materia prima y de los
recursos naturales. El kasb es cuando un trabajador produce por
si mismo y en el cual no puede hablarse de ganancia. Sin embargo,
tanto el ribh como el kasb son valores realizados por el esfuerzo
humano y obtenidos a través del esfuerzo humano. El valor de los
objetos, aunque incluya otros inputs como la materia prima y los
recursos naturales, es solamente a través del trabajo humano que
se incrementa y que la riqueza se expande. El "esfuerzo extra" de
lbn Jaldún, conocido después como la productividad marginal, es,
según él, la base de la prosperidad de la naciones."
Por otra parte, lbn Jaldún introdujo la teoría del crecimiento
basado en la acumulación del capital a través del esfuerzo
humano.

33

34

Cfr. Schumpeter, Joseph A., History of Economic Analysis. 1954. Nueva York,
Oxford University Press, p. 136.
Cfr. Oweiss, lbrahim; tomado de ta Internet.

Así, lbn Jaldún dejó una obra importante en economía en
su análisis de la teoría de la acumulación del capital relacionado
con el auge y caída de los imperios. Sus percepciones de la
dinámica de la demanda, de la oferta, de los precios y de las
ganancias, su tratamiento de los temas sobre moneda y papel de
los gobiernos, su teoría de los impuestos y otros temas económicos
hacen de él también un precursor de la economía.

Conclusiones:

"lbn Jaldún es tal vez uno de los primeros en analizar la Historia
desde un punto de vista sociológico, y por eso su vida y su obra
han sido objeto de numerosos estudios y han dado lugar a diversas
interpretaciones. Sin embargo, el hecho de que hasta el momento
no se cuente con una edición verdaderamente critica de la
Muqaddimah y del Kitab a/-'ibar es suficiente para probar la
inconsecuencia de cuantos han multiplicado las disertaciones y
las teorizaciones con fines más personales (ensayos e incluso
tesis), o políticos (múltiples congresos y seminarios), que
verdaderamente científicos. Lo que equivale a decir que queda un
gran trabajo a realizar para que lbn Jaldún sea citado por la historia
para interpretar e incluso juzgar la historia del Maghreb y del Islam.
Con mucha razón los autores serios e investigadores lo consideran
«el padre de la sociología», «el fundador de la economía política»
y «un hombre sin época». 35
Por su parte, el profesor emérito del Departamento de Islam
de la Universidad Autónoma de Madrid, Miguel Cruz Hernáíldez
nos brinda esta síntesis del pensamiento de lbn Jaldún que «es
partidario de la vida ascética, un tanto forzada, de las tribus
nómadas, que debe ser aplicada a todas las clases sociales (... )
lbn Jaldún distingue, además, entre la sumisión a una autoridad
exterior y la obediencia a un ideal que se ha adoptado
espontáneamente, como es el religioso. La tiranía hace perder el
espíritu de "índependencia, pero el acatamiento de la ley divina
no; por eso los árabes que hicieron las grandes conquistas
pudieron aceptar la disciplina religiosa sin perder su espíritu de
independencia. Su unión les venia de adentro, del entusiasmo y

35

Cfr. Elía, Shamsuddín. La civilización del Islam. Pequeña enciclopedia de la
cultura, las artes, las ciencias, ef pensamiento y la fe de los pueblos
musulmanes, Buenos Aires, Instituto Argentino de Cultura Islámica, s/f.

e=
a
=

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 25

24 / facultad de filo solía ylelras

=
=

~

=

s:¡

w

t'l'I
CI

!i:
u

sumisión a la ley religiosa, y no del temor a una autoridad. Pero
posteriormente este poder moderador de la religión fue reemplazado
por la fuerza de un partido determinado, lo que ocasionó la
debilitación y caída del califato, que fue reemplazado por la
monarquía. Con una gran agudeza lbn Jaldún observa que el
progreso, a pesar de ser deseable, trae consigo la corrupción y el
despotismo; y al tener que elegir entre la seNidumbre o la barbarie,
se encuentra ante un grave dilema, ya que la independencia y la
dignidad no son compatibles con la vida y el bienestar de las
ciudades. Para entender la postura de lbn Jaldún hay que tener en
cuenta su personalidad. A pesar de su cultura y vasta erudición,
lbn Jaldún no fue un hombre de estudio encerrado en su despacho,
sino un hombre de acción que durante gran parte de su vida intervino
en luchas y conspiraciones ... Era temerario y su carácter duro lo
conservó hasta su vejez; siendo qadí maliki en Egipto, más de
una vez fue destituido del cargo debido a este carácter inflexible.
Esta fuerte personalidad se refleja en su obra, sobre todo en la
objetividad con que enjuicia los hechos... que le llevará a decir que
'la experiencia es una linterna que ilumina el camino recorrido'
... La unidad histórica no la forman los individuos ni los Estados,
sino los grupos sociales homogéneos; los individuos concretos
'protagonistas' de la historia no son conductores individuales de la
masa, sino un 'producto' engendrado por dichos grupos".36
No es la herencia, sino el medio social -dice lbn Jaldún
antes que Marx-, quien condiciona al individuo y los grupos
sociales.
Así, podemos encontrar planteamientos, conceptos e ideas
de lbn Jaldún tanto en los economistas clásicos de los siglos XVII
y XVIII, como en las obras de Marx o de los historiadores franceses
del siglo XX. lbn Jaldún queda definitivamente como la gran figura
del pensamiento mundial. Aunque "Gumplowicz llamó la atención
del mundo sobre él, y Franz Oppenheimer le trató con gran respeto
(y que) algunos han visto en lbn Jaldún al primer sociólogo
auténtico", 37 queda por restituirlo en su justo lugar en el pensamiento
mundial. lbn Jaldún no fue un pensador árabe, sino universal, por
el alcance de sus aportaciones.

36

Cruz Hernández. Miguel. 1996. Historia del pensamiento en el mundo islámico
(Vol. 3: Del pensamiento de lbn Jaldún a nuestros días), Madrid, Alianza
Editorial, pp. 663-702).
37
Martindale, Don. Op. cit., p.152.

BIBLIOGRAFÍA

Al Razi o Razhes. ljlas Nafsani (tratado psicoterapéutico).
Al Razi o Rhazes. El Hawi (25 volúmenes).
Calderón, José Maria, 1978. El antimétodo, México, Fondo de Cultura Económica.
Cruz Hernández, Miguel, 1996. Historia del pensamiento en el mundo islámico
(Vol. 3: Del pensamiento de lbn Jaldún a nuestros días), Madrid, Alianza
Editorial.
Elia, Shamsuddin. La civilización del Islam. Pequeña enciclopedia de la cultura,
las artes. las ciencias. el pensamiento y la fe de los pueblos musulmanes,
Buenos Aires, Instituto Argentino de Cultura Islámica, s/f.
Fisher, Maverick F. "lbn Khaldoun·s Civil Society". Midterm paper comparing
the views of lbn Khaldoun and the American political scientist Robert
Putnam for a class studying civil society al UT, Austin. Tomado de la
Internet.
Geller, Ernest, 1986. La sociedad musulmana, México, Fondo de Cultura
Económica.
lbn Jaldún, 1979. El Muqadima. Tarij el alama (La Muqadima. Historia universal),
Beirut, Dar el Kitab El lubnani, (1295 páginas).
lbn Jaldún, 1977. Introducción a la Historia Universal (traducción al castellano
de Juan Feres, con un estudio preliminar, revisión y apéndices de Elías
Trabulse), México. Fondo de Cultura Económica.
lmad Ad-dean Ahmad en su conferencia "Islam and the medieval progenitors of
austrian economics", en el Durell lnstitute (otoño de 1995), tomado del
Internet.
Kennedy, Paul, 1991. Auge y decadencia de las grandes potencias, México,
Edil. Diana.
Kjeilen, Tare. Enciclopedia Of Orient (fuente de la Internet).
Lacoste, Yves. lbn Khaldoun: naissance de /'histoire. passé du tiers monde.
París, Edil. Fran~o1s Maspero. 1978. (reedición en 1998 en La Decouverte).
Martindale Don, 1971 . La teoría sociológica: naturaleza y escuelas. Madrid.
Ed. Aguilar.

=

�Universidad Auto noma de Nuevo león /17

16 / facultad de filosolia ¡letras

:¡

[¡

B

=

ª

¡:

!i

Nassif, Nasser, 1982. El pensamiento realista de lbn Jaldún, México, Fondo
de Cultura Económica.

¿Temer al Islam?·

Pokrovski, V.S. et. al, 1966. Historia de las Ideas políticas, México, Ed. Grijalbo.
Renouvin, Pierre y Jean•Baptiste Duroselle, 1991. lntroduction
des Relations fnternationafes, París, Armand Colin Edil.

a l'histoire

Rousseau, Jean Jacques, 1966. El Contrato Social, México, Ed. Austral.

Santiago, Emilio de, 1986. El poi/grafo granadino lbn a/-Jafib yef sufismo, Granada,
España, Diputación Provincial de Historia del Islam.
Schumpeter, Joseph A., 1954. History of Economic Analysis, Nueva York, Oxford
University Press, p. 136.

Vallespín, Fernando, (Ed.) 1990. Historia de fa teoria pofitica, Madrid, Alianza
Editorial.

Zeraoui, Zidane, 2001. Islam y política. Los procesos políticos árabes
contemporáneos, México, Edit. Trillas.

Francisco Sucio Palomino

E

~~ r -

L 11 DE SEPTIEMBRE me encontraba en Europa y fue en
ese medio donde viví el pavor, la angustia y el dolor
compartidos por todo el mundo civilizado, causados por
los acontecimientos de Nueva York. Según me contaron amigos,
aquí en México se pensó que se trataba de un ataque contra los
Estados Unidos. En Europa, de inmediato se pensó otra cosa.
Uno de los diarios más serios de Francia, Le Monde, anunciaba
así, en grandes titulares, su información sobre los atentados: El
Islam declara la guerra al Occidente. En los días que siguieron, el
sentido europeo de la moderación, la elegancia y la diplomacia
rectificó la formulación de los extremistas islamistas y del fanatismo
fundamentalista. En los periódicos que leí, hojeé o abrí, siempre
se encontraban artículos que insistían sobre la diferencia, para
evitar el burdo error de responsabilizar de la locura de unos cuantos
fanáticos a la religión, muy respetable, de más de mil millones de
seres humanos. Así, el discurso público limó rápido asperezas;
pero, en lo privado, persistía la convicción unánime de que los
terroristas eran sólo los epígonos por quienes se manifestaba el
estado de animosidad, de franca belicosidad de una civilización,
la islámica, contra otra civilización, la nuestra.
* Conferencia

dictada en el lnstlluto Plancarte, el 24 de enero de 2002.

�1i / facultad de filosolia ¡letras

Universidad Autónoma de Nuevo león /19

...

:¡
CI
!:l

!;
~

t:::I

¡:;:

!¡¡
u

A la sombra de los siniestros atentados del 11 de
septiembre, la pregunta más pertinente a propósito del Islam seria
ésta, traspuesta del titulo de la famosa obra de teatro qu_e _alude a
Virginia Woolf: ¿Quién teme al Islam? Pregunta que, conv1rt1endose
en tema de reflexión, se formularia así: ¿Qué razones serias puede
tener el Occidente de temer al Islam?
En la perspectiva histórica, la pregunta cobra evidentemente sentido, porque las relaciones entre estas dos civilizaciones
han entretejido una larga historia de guerras, de conquistas y de
reconquistas. Todo el mundo conoce esta historia, por lo menos
en sus grandes trazos. Empezó con el regreso de Mahoma
(Muhammad), en el año 630, a su ciudad natal, La Meca, p_am
someterla. Lo obtuvo, y con su primer triunfo se apodera del espintu
islámico la voluntad de conquista y se inicia la expansión del Islam.
En esa epoca, el ex Imperio Romano era casi exclusivamente
cristiano. El Mazdeísmo subsistía en raras regiones del Medio
Oriente: se lo encontraba sobre todo en Persia. Las intenciones
hegemónicas de la joven civilización la llevaron a ver en el
Cristianismo su rival y en la cristiandad su principal enemigo. Y en
sólo un siglo de luchas llegó a avasallar las provincias romanas de
Palestina , Egipto y África del Norte, y su fulgurante avance en
Europa, habiendo rápidamente conquistado la península ibérica,
hacia temer que un siglo más podría haber bastado para someterla
enteramente , de no haber sido por la derrota que le inflingió Charles
Martel en Poitiers. Hasta el siglo XVIII, se dio una osci lación
pendular de la supremacía entre el Islam y el Occidente. El hecho
histórico decisivo consistió en un movimiento de expansión europea
conocido como imperialismo occidental , que se afirmó con la
colonización por parte de Europa de varios países, en 1798, como
el verdadero parteaguas de la historia de las relaciones islámicooccidentales .
La presencia francesa en este país tuvo como consecuencia importante que la población local abriera los ojos a la realidad
de un Occidente no sólo mucho más poderoso militarmente, sino
superior en las ciencias, las técnicas , las artes , las prácticas
políticas, el comercio, la industria, etc. Hay que decir que Napoleón
había desembarcado con toda la panoplia del personal necesario
para crear un Estado, una administración , casi un sistema de
producción: trajo juristas, científicos, ingenieros, artistas, burócratas , poetas, etc. La comprobación de un progreso tan deslumbrante
hizo tomar conciencia del rezago de la civilización islám ica. El

propio Sultán Mohammad Ali, maravillado, pensó que no debía
existir camino más corto para avanzar e igualar al tradicional
enemigo, al Occidente , más que imitándolo. Se dio a la obra: trajo
médicos franceses para abrir una facultad de medicina donde se
enseñara la medicina occidental; importó técnicas europeas para
la agricultura y la industria; solicitó a un grupo de Sansimonistas
para que realizaran experiencias de la célebre organización utópica
con familias egipcias; y hasta contrató a un general de Napoleón
para dirigir su ejército. Tanta voluntad de progreso no podía fallar;
y, de hecho, en muy poco tiempo, Egipto cambió de aspecto y se
pertilaba ya como un país y un Estado modernos. Pero a Europa
no le convenía que existiera en esa región del Cercano Oriente
una potencia que algún día pudiera hacerle problemática su
frecuentación de la ruta hacia el Lejano Oriente, particularmente la
India. Inglaterra, principal interesada, decidió arremeter contra los
proyectos bonapartistas y de paso cortarle las alas al emprendedor
Sultán.
Si la voluntad de progreso fuera parte del alma islámica,
Egipto (y tras él todo el Islam) hubiera rehecho sus fuerzas después
de los ataques británicos , para aclimatar al contexto islámico las
novedades europeas que tanto admiraba. Pero el episodio de un
progreso abortado, fue un revelador de la diferencia entre la esencia
progresista de la civilización occidental y la esencia conservadora
de la civilización islámica. Veamos en qué consisten, una y otra ,
estas dos estructuras de civilización.
La estructura conservadora procede de una voluntad de
no alejarse de la forma original que tenia la sociedad cuando fue
creada. En cualquier momento de su existencia, la vida social ha
de organizarse con las mismas reglas, inspiradas de las verdades
fundadoras de esa sociedad. El tiempo es concebido como circular.
Ha de darse un eterno retorno, una constante repetición de lo mismo,
año por año, ciclo por ciclo. Por el contrario, la estructura progresista
procede de una verdadera pasión por el cambio. En las sociedades
progresistas la forma original de la organización social es
considerada como un punto de partida desde el cual hay que
avanzar: la vista queda vuelta hacia el futuro apoyándose en una
concepción lineal del tiempo. La consigna es "evolucionar", no
quedarse estancado . Lo importante es hacer prosperar sus
virtualidades, aprovechar las oportunidades que trae consigo cada
día para desarrollarse, tanto el individuo como la sociedad. Esta
distinción es manejada por los antropólogos y los etnólogos para

�30 /facultad de filosofía j letras

Universidad Autónoma de Nuevo león /31

~

:!

=
g

Q

~

5

identificar a las sociedades tradicionales, de esencia conservadora,
y diferenciarlas de las sociedades llamadas históricas, de esencia
progresista.
Tasado por esta comparación definitoria, no cabe duda
que el Occidente en una civilización progresista, una civilización
histórica. En los años que corren, no hace falta añadir comparación
a la evidencia, los caminos se suceden en Occidente a un ritmo
insoportable; y lo más característico es que, mientras más hay,
más queremos. Y evaluada por esa misma definición, la civilización
islámica es manifiestamenle conservadora.
Importa particularmente tratar de comprender esta vena
conservadora del Islam. Puesto que ahí se detecta la diferencia
específica con el Occidente, entendiendo sus raíces quizá
logremos estimar lo fundado o lo infundado de nuestros temores; y
tal vez nos convenceremos de que hay menos motivos de temer
sus agresiones futuras que razones de esperar que, juntos, ellos
con nosotros, podamos construir una paz durable.
La raíz del conservatismo islámico se encuentra en el carácter
totalitario del Corán. El hecho de que este texto sagrado deba ser
considerado como la revelación de toda la verdad, no solamente
a) califica de absoluto e inamovible el contenido de cada uno
de los seis mil versículos que lo componen, sino que además
b) excluye la posibilidad de nuevas verdades.

revelación que Dios le hizo, y que Su voluntad no supo
cubrir el área de completa necesidades e intereses humanos.
Recordemos de paso esta anécdota: se cuenta que fue el califa
Ornar 1, conquistador de Egipto, quien mandó quemar la Biblioteca
de Alejandría, apoyándose en este argumento: «O estos libros
dicen lo mismo que dice el Corán o dicen lo contrario; si dicen lo
contrario, hay que destruirlos; y si dicen lo mismo, salen sobrando;
luego, de todas maneras hay que destruirlos.» Al argumento con
estructura de dilema, desde entonces se le llama ''Argumentum
cornutum", por tener dos cuernos y poder matar con uno y con
otro.
Con esta convicción de una "Revelación exhaustiva", el Islam
nació como una religión del compromiso total: la fe que inauguraba
el Profeta no podía ser auténtica si no se practicaba como sumisión
entera a la voluntad de Dios bajo la forma de un respeto incondicional
de las prescripciones del Corán -"Islam" quiere decir eso precisamente: sumisión a la voluntad de Dios-. Tal religión, al imponerse
como umca ley para regir la vida en su totalidad (tanto en lo espiritual
como en ·lo material) no podría quedarse siendo pura religión. Al
extender su imperio sobre todos los sectores de la vida, sobre
todas las prácticas y actividades de la existencia cotidiana tuvo
que co_nvertirse en una civilización: una civilización integr~dora,
es decir, que no admite fuentes de sentido, de significado y de
valor fuera de la religión, al margen de la religión, independientes
de la religión.

a)

Como el Corán es, estrictamente hablando, el dictado que
tomó el Profeta de la palabra de Dios formulada por el
Arcángel Gabriel, absolutamente todo lo ahí expresado
debe ser tomado en serio y tal como está escrito. Si Dios
hubiera deseado decir algo más, lo hubiera añadido, si
hubiera querido decir algo diferente, hubiera hecho
formulaciones distintas. La obligación del que quiere ser
fiel a Dios (Musulmán significa justamente "fiel a Dios")
es tomar el Corán por única ley y dirigir su vida en
conformidad con todo lo que ahí está prescrito.

El carácter exhaustivo de la Revelación suscitó principalmente
una rel1g1os1dad fervorosa y una fe entusiasta. Uno: estar convencidos de que existe un instructivo para desenvolverse en la vida,
para resolver todos los problemas que se presentan, para tomar
todas las decisiones adecuadas. Dos: estar convencidos que ese
1nstruct1vo fue redactado por Dios. Y tres: entender que lo único
que el hombre tiene que hacer es leer el instructivo y seguirlo al
pre de la letra ... Aquella doble convicción y este movimiento de
buen entendimiento configuran la fórmula de una fe que no puede
menos que ser exaltante y motivante.

b)

Por otra parte, buscar nuevas verdades, nuevos conocimientos no sólo es presuntuoso sino francamente impío,
pues ello supondría que el ser humano espera de su
esfuerzo intelectual más de lo que fue capaz la revelación

Sin embargo, ya en vida del Profeta, se detectaron insuficiencias en el texto coránico. Por una parte, se hizo urgente interpretar la palabra de la Revelación y se sintió la necesidad de disponer
d_e otras palabras y de ejemplos que dieran la pauta para enfrentar
s1tuac1ones imprevistas en el libro sagrado. Fue así como al Corán

=

�31 / facultad de filosofía j letras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ ]J

~

:!

=
t"1
e,

~

...

¡:

!ii
se le dio el complemento de la Sunna, colección de dichos y hechos
del Profeta y de sus Compañeros, florilegio en el cual siempre se
podrá encontrar el suplemento de inspiración necesario para
acceder a la verdad coránica y, en cierta forma, completarla.
Por otra parte, la extraordinaria vitalidad que desplegaba la
joven civilización, tanto en la organización y desarrollo de las
sociedades árabes en donde se implantó de inmediato, como en
las naciones que conquistaba con tanta facilidad, multiplicó las
situaciones nuevas, imprevistas en el libro sagrado. Para hacerles
frente se hacia urgente poder buscar conocimientos y verdades
fuera del Corán, conocimientos y verdades que requerían
investigación, estudio, reflexión libre y no controlada por la religión.
La presión para liberar a la razón de su sometimiento a la fe cond_uJo
a decretar una pausa durante la cual seria tolerado el uso del 1u1c10
y arbitrio personales para resolver preguntas a las que los libros
sagrados no daban respuestas. Este perio~o del idjtijtid (tal. es su
nombre) duró cerca de ciento cincuenta anos y dio maravillosos
resultados: casi todas las grandes creaciones de la cultura islámica
brotaron en esa época, o por lo menos ahí se gestaron. Luego, se
cerró la puerta del idjtijtid (según la expresión consagrada)
replegando las fuerzas creadoras del Islam, que desde entonces
sólo han tenido tímidas manifestaciones, como le pasa al genio
humano reprimido o voluntariamente sometido.
En nuestra época, se habla de abrir de nuevo la puerta del
idjtijtid, pero se teme que esa liberación de la razón no se realice
en menoscabo de la fe. El verdadero problema que se planteó
desde un principio en el Islam sigue vigente: si la Revelación es la
única fuente de verdad y de conocimiento, el pensamiento libre
(sin lazos con la fe, sin ataduras ni controles de ninguna especie)
no puede sino ser peligroso. En efecto, la razón que se ejerce
libremente no obedece a otras leyes que a la suya, no se guía sino
por la lógica.
El problema de la coexistencia de la verdad revelada con
la verdad racional (verdad humana, que tiene por fundamento las
razones que la sostienen) fue percibido desde un principio como el
problema de dos soberanías que se excluyen. El Islam lo resolvió
radicalmente optando por la hegemonía de la fe, a la cual por
consiguiente la razón misma debe sometérsele. Los grandes
pensadores árabes, auténticos filósofos, como Averroes y Avicena,
no tuvieron aceptación in situ sino porque su obra fue entendida

como un discurso apologético de la fe. Pero la realidad es que, por
sus asomos racionalistas, su importante pensamiento no prosperó
ni dio fruto sino una vez trasplantado en Occidente. Pero no son
únicamente las ideas concebidas en un proceso de pensamiento
libre lo que el Islam desecha, sino el uso mismo de las técnicas
de racionalidad. Así, el método retórico llamado Ktilam fue
prohibido por emplear la estructura silogística, aunque su objetivo
exclusivo era servir a predicar con más eficacia las ideas coránicas.
Por más que estaba al servicio de la fe y de la religión, el Motakallim,
que no era más que un orador religioso, empezó siendo sospechoso,
se le acusó de veleidades racionalistas y se terminó decretando el
Ktilam mismo una práctica sediciosa condenable.
Desde luego que ha sido imposible amordazar totalmente al
pensamiento y mantener encadenadas a las consignas del Corán
todas las facultades humanas, que no pueden desarrollarse sino
en un ambiente de libertad.
La historia del Islam ha registrado innumerables tentativas de
liberación de la razón y de liberalización de las costumbres, muchas
de las cuales tuvieron éxito. Hasta podríamos decir que, entre su
cara actual y el aspecto que tuvo originalmente y en épocas
anteriores a la nuestra, hay una discrepancia suficientemente
subrayada para desmentir que sea una civilización inmovilista,
conservadora. Pero, asomándonos a su estructura esencial,
habremos de convenir que su fideísmo es monolítico, como lo fue
al inicio, y que prevalece la tendencia a tener el Corán por sola
referencia normativa de la existencia del individuo y de la
coexistencia social; como vuelve la tendencia a entronizar la Chari'ti
("El camino recto": la legislación de la vida islámica, contenida en
el Corán y en la Sunna) como único código de derecho.
Mientras que en la mentalidad islámica, tanto en épocas
remotas como en la actual, rige el principio según el cual algo es
verdadero porque está escrito en el Corán, en la mentalidad
occidental impera cada vez con mayor fuerza el principio que exige
pruebas de razón a lo que pretenda ser verdadero. El racionalismo
se impone como rasgo indentitario del Occidente frente al fideísmo
islámico.
La explicación de este carácter distintivo del alma
occidental se encuentra en el hecho de que la esencia del Occidente
es el resultado de tres herencias: la griega, la romana y la cristiana.

�34 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /35

:!
~

=

5
Grecia nos heredó la filosofía, que se desarrolló como instinto de
racionalidad, el cual culminó con la creación de la ciencia y su
complemento necesario, la técnica. Roma nos dejó en herencia el
sentido del derecho y la comprensión de la ley como fundamento
de paz entre los hombres, lo cual culminó en la exigencia del
Estado de derecho y la creación de la democracia. Y el Cristianismo
nos ha dado a explotar sin cesar como legado el orgullo inigualable
de ser hijos de Dios, con el mandato de amarnos unos a otros y
con su promesa de hacerse Él mismo presente como el lazo del
amor.
Estos tres ingredientes de la civilización occidental son fuerzas
espirituales con mucho carácter que no siempre han congeniado:
se han opuesto, han luchado entre sí, se han reconciliado y al fin
se han sintetizado. La historia de sus relaciones en cada sociedad
occidental tendría el mismo interés que puede tener para un
individuo el análisis de su programa genético. Aquí, sólo me
permitiré aludir al amplio espectro de las relaciones que la fe ha
tenido con la razón: las ha habido de indiferencia, como lo expresa
el famoso Credc quia absurdum atribuido a Quintiliano; las hubo
de desprecio, como atestigua el famoso Cállate razón imbécil de
Pascal; pero también las ha habido de complicidad, como lo
muestra la prueba ontológica de la existencia de Dios, con la que
San Anselmo pretendía infundir racionalidad a la fe.
Pero lo que importa subrayar, para completar la alusión,
es que el Cristianismo casi siempre reconoció a la razón una
legitimidad para ejercerse como medio y fuente de conocimiento
diferente del de la Revelación. No podemos negar que hubo intentos
de dominio hegemónico por parte del poder religioso. Pero desde
la época de Descartes, nunca más se vetaron las verdades de
razón en nombre de tal o cual verdad de fe; hasta se prefirió suponer
la posible existencia de dos verdades, una de razón y una de fe,
en los casos en que una conclusión racional pareciera oponerse a
un dogma de fe. En fin, la fe no solamente aceptó respetar el
espacio de la estricta racionalidad, donde florecen las verdades
lógicas y metafísicas resguardadas por los principios filosóficos
de identidad y de no contradicción, sino que detectó las ventajas
de un tal respeto: cuidándose de no contener nada que contradiga
una verdad de razón rigurosamente establecida, la verdad de fe
gana necesariamente en credibilidad. Como de todas formas y por
definición, nada de lo que concierne a Dios, ni la esencia divina en
cada una de sus cualidades, ni su creación, ni sus relaciones con

el hombre, como nada de ello, repito, puede tener por fundamento
lo absurdo al estar de algún modo comprometido con lo absurdo,
sino al contrario debe eminentemente tener por fundamento la
razón, cualquier elemento de la fe que fuera probadamente contrario
a la razón debe ser tenido por pura falsedad. Por otro lado,
generalmente el conocimiento profano ha preferido desarrollarse
aparte de los misterios de la fe, respetando (cuando no es
belicosamente ateo) la verdad que no le es enteramente accesible.
La distinción entre "lo que es contrario a la razón" y "lo que está por
encima de la razón" es perfectamente apaciguadora. Cuidarse de
no caer en contradicciones con la razón es proveerse de un
parapeto que protege al discurso de fe contra deslices graves. Y
aceptar que puede haber verdades que están por encima de las
fuerzas del entendimiento humano es saber reconocer con
sabiduría los límites jurisdiccionales de la razón. La plena aceptación
de esta distinción marca algo así como la mayoría de edad en las
relaciones de convivencia entre la fe y la razón.
La convivencia de la religión cristiana, el derecho positivo y la
razón ha producido los frutos envidiables de lo que se ha dado en
llamar "modernidad", que es la cara con la cual se identifica actualmente al Occidente. Del caleidoscopio de creaciones artísticas de
inspiración desenfrenada a la carta de derechos y libertades, del
modo capitalista de producción al sistema de mercado libre, del
Estado de derecho a las prácticas de democracia plural, de la
fecundidad aparentemente inagotable de las ciencias y de la
tecnología a la defensa de los derechos humanos: todo ese arsenal
con el que soñó el Siglo de las Luces para combatir las tinieblas,
la desventura y las pasiones, todos esos pilares del progreso que
empezaron a calar sus cimientos en siglos pasados, ahora ya son
nuestros. Y aunque todavía acuse mil defectos y nos cause mil
problemas, el progreso alcanzado ya tiene visos de humanismo y,
ya, en él podemos fundamentar una nueva dignidad.
Es evidente que los países occidentales no tienen todos
el mismo grado de progreso. Pero el hecho es que a los que estamos
atrasados nos mueve el afán de nivelarnos con los más adelantados. Lo decisivo es que vemos en el primer mundo el modelo a
imitar, que tomamos su éxito como un señalamiento claro de nuestra
propia meta, que sentimos que hacia allá nos lleva naturalmente
la dirección de nuestra historia y que llegar a ésta constituirá
nuestra anhelada realización. Por el contrario, para el chino, el

e=g
=

�Universidad Aulónoma de Nuevo león /Jl

J6 / facultad de filosolia ¡le!ras

n

:;
::,:

:!
t!
~

t,:I

CI

...

~

!;¡

japonés, en cierta medida hasta para el ruso después de su
experiencia comunista, pero sobre todo para el musulmán (sea de
donde sea), modernizarse es un grave problema de conciencia,
precisamente de conciencia identitaria: sienten que ello no es
posible sin sacrificar una parte de su alma; lo viven como una
crisis cultural mayor, de algún modo como una traición a su destino.

su carácter trascendental y su sentido escatológico
propios, no podemos menos que ver en esta religión una
buena base de promesas humanistas.
2.

Por más que, todavía ahora, el Islam muestre un perfil
conservador, existe un gran número de movimientos
revolucionarios que permiten esperar reformas importantes.
Los ideales de democracia ya tienen eco en muchos países
islámicos, como en Túnez, Turquía, Marruecos y varios
otros. Muchos pensadores islámicos promueven la idea
que, sin copiar la organización política occidental, se
pueden fundar principios democráticos en la Choura
(consulta popular), el precepto coránico que impone a los
gobernantes el deber de tomar en cuenta los deseos de la
población. En muchas grandes ciudades florecen grupos
que se autodenominan "de modernización", los cuales se
dan a la tarea de leer el Corán en la perspectiva de una
verdadera necesidad de progresar: "el texto no adquiere
todo su sentido sino situado en un contexto", afirman; y el
contexto actual exige nuevas interpretaciones. En muchas
partes, como por ejemplo en Irán y Argelia, surgen
formaciones feministas que reclaman una lectura no
machista" del Corán, una lectura que sepa reconocerles
su derechos. Por ejemplo, preguntan: ¿En qué parte del
libro sagrado está escrito que la mujer debe velarse el
rostro, que no debe ejercer un trabajo, que no puede
conducir un automóvil? En fin, quizá lo más importante:
aunque el elemento religioso sigue ejerciendo su pertinaz
ascendiente sobre lo político, en muchos países islámicos
existe ya cierta separación entre el Estado y la Iglesia
que augura corrientes de una salubre laicización.

3.

La estructura tradicionalista no es una armazón de bronce
que encierre fatalmente el destino de la sociedad que un
día la escogió impidiéndole, por siempre , cambiar de
opción. Se conocen sociedades tradicionales que dejaron
de serlo y se convirtieron en sociedades históricas,
progresistas: es el caso de muchas comunidades
indígenas, en nuestro continente y en México mismo, que
se asimilaron completamente a la cultura ambiente. Las
formas de organización basadas en la tradición podían
perpetuarse en épocas pasadas; pero en la nuestra, esto

El musulmán se siente duramente herido por el movimiento
de modernización (vale decir, de occidentalización), que ha llegado
a ser en estos años una tendencia planetaria. Súmese a esto: las
oleadas de colonización de varios países islámicos por parte de
Europa en los siglos dieciocho y diecinueve (que ya comenté); la
comprobación de su retraso generalizado (que también ya cité); el
sentimiento de que los occidentales desprecian su cultura; las
acciones bélicas contra países árabes, como la que emprendió
Estados Unidos contra lrak, que siempre ponen en evidencia la
inferioridad de sus recursos; la convicción de un tratamiento injusto,
sobre todo por parte de los Estados Unidos, de la nación palestina
en su interminable enfrentamiento contra Israel. El cuadro resultante,
analizando con un ojo clínico, no auguraría nada menos que brotes
graves de resentimiento, listos para explotar en acciones violentas
como las recientes, de triste renombre.
Replanteada en el contexto de esta reflexión, la cuestión de la
peligrosidad del Islam para el Occidente pareciera tener que
resolverse por la afirmativa. Sin embargo, colocándome en una
perspectiva más amplia, y sin tener que forzar la lógica, concluiré
en sentido opuesto. Hay por lo menos estas cinco buenas razones
de esperar tiempos de concordia para construir juntos una paz que
sea condición para el desarrollo, allá y acá, de un humanismo
ecuménico:
1.

El motor de la civilización Islámica, su religión, es de un
valor intrínseco innegable. Más allá de todo juicio que se
quiera hacer sobre la autenticidad de la revelación que la
fundó, el Corán puede ser visto como una revisión de las
Sagradas Escrituras, el Nuevo y el Antiguo Testamento.
Mahoma tuvo como primera intención injertar su religión
en el tronco común de las tradición dogmática judeocris- .
liana. El dinamismo de espiritualidad en las tres religiones
del Libro tiene la misma fuente, la misma inspiración, la
misma finalidad, el amor: relaciones piadosas con Dios y
de caridad y misericordia con el prójimo. Dejando de lado

�38 /facultad de filos olía! letras

¡:¡

i

Univmidad Autónoma de Nuevo león / 39

e

ª
~

empieza a ser dificil: necesitarían disponer de recursos
inmensos para vivir en autarquía y, sobre todo, confinarse
en un aislamiento total que las proteja contra el canto de
siren,i del progreso.

4.

5.

El Cristianismo mismo es una prueba viva de la capacidad
de adaptación de una religión. Podría escribirse toda su
historia como una larguísimo relato de sus reacciones ante
los desafíos de adaptación a cada época. Algunas veces
se adelantó a los cambios, pero muy seguido, por prudencia, retardó el momento de aceptarlos e integrarlos.
Simplemente, ya en pleno modernismo, se sintió
interpelada por la invasión del espíritu científico, que
parecía desafiar las enseñanzas de las Escrituras; por las
ideas del laicismo republicano, que parecían limitar el
espacio de su misión magisterial; por las urgencias de
democratización, que parecían excluir su participación en
la dirección de la cosa pública; por la emancipación de la
mujer, que parecía atentar contra la concepción tradicional
de las buenas costumbres. Ante todos estos retos, al
principio la Iglesia detectó peligros para su integridad.
Luego, respondió, cedió, explicó, orientó, se acomodó y,
poco o mucho, cambió. Y cada vez, la forma cómo evolucionó, juzgada a distancia histórica, no puede evaluarse
sino positivamente. Se vuelve evidente que, si una religión
modela una sociedad y deja huellas importantes en cada
época, la sociedad modela a su religión y le imprime la
impronta de su originalidad al correr de los años.
Finalmente, se puede hacer este cálculo frío. La mezcla
explosiva, realmente peligrosa, es la combinación del
fanatismo religioso y el resentimiento contra el Occidente,
del que ya hablé. La apertura a la razón, a la ciencia, a la
libertad de pensamiento, al libre albedrío, que no puede
sino ir en aumento, dará lógicamente este doble resultado:
por una parte, el espíritu critico aparecerá y disminuirá la
fe ciega, puramente pasional, y el fanatismo se limitará
en consecuencia, como en todas las religiones, a casos
enfermizos, excepcionales. Nadie que no esté enajenado
creerá seriamente que puede ganarse el cielo asesinando
inocentes, o que Dios manda matar para extender su reino

de amor y justicia sobre la tierra. Por otra parte, con los
reflejos de racionalidad y libertad que propiciará dicha
apertura, se acelerarán los cambios que llevan a la
modernización, pudiéndose ésta efectuar entonces según
modelos autóctonos que sabrá inspirar la especificidad
del genio islámico una vez liberado. Si el fanatismo es un
precipitado de la fe amputada del pensamiento, y el
subdesarrollo una consecuencia de la razón encadenada
a la fe, la liberación del pensamiento disminuirá el número
de fanáticos y la coexistencia de la fe con la razón prohijará
el desarrollo.
Apoyando esta premisa, podré concluir así mi propio argumentum
cornutum: si la historia me da la razón y el Islam se desarrolla, no
hay nada que temer de él, pues los elementos de la mezcla
explosiva habrán desaparecido en esa distinta situación; si la
historia me desmintiera y el Islam no se desarrollara, tampoco
habrá que temer nada, pues en ese caso no dispondría de fuerzas
suficientes para sostener un verdadero "choque de civilización"
con el Occidente.

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 41

4~ / fmltad de filosolia yletras

~

e

o:

=
t:I

~

r,i

=
!;¡

¡:

..,

Notas sobre un poema
de Villaurrutia

Arturo Cantú
Cementerio en la nieve

A

NADA PUEDE COMPARARSE

un cementerio en la nieve.

¿Qué nombre dar a la blancura sobre lo blanco?

5

1O

El cielo ha dejado caer insensibles piedras de nieve
sobre las tumbas,
y ya no queda sino la nieve sobre la nieve
como la mano sobre sí misma eternamente posada.

Los pájaros prefieren atravesar el cielo,
herir los invisibles corredores del aire
para dejar sola la nieve,
que es como dejarla intacta,
que es como dejarla nieve.
Porque no basta decir que un cementerio en la nieve
es como un sueño sin sueños
ni como unos ojos en blanco.
Si algo tiene de un cuerpo insensible y dorm ido,
de la caída de un silencio sobre otro

�41 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 43
n

:;

~

...
=

=
a

A

!;¡
u

15

y de la blanca persistencia del olvido,
iª nada puede compararse un cementerio en la nieve'

20

Porque la nieve es sobre todo silenciosa,
más silenciosa aún sobre las losas exangües:
labios que ya no pueden decir una palabra.

El poema está formado por un largo planteamiento (1/18), que_se
inicia y termina con el mismo verso, y por una breve conclusron
(19/21); en el planteamiento hay cuatro estrofas, Y una en la
conclusión. El primer verso introduce, aparentemente, el asunto
del poema:
A nada puede compararse un cementerio en la nieve.
Se plantea el reto de hacer comparaciones, de poetizar,
a partir de la dificultad del tema. Y así lo confirma el segundo
verso: ¿ Qué nombre dar a la blancura sobre lo bla_nco? Pero a lo
largo del poema que sólo tiene 21 versos, Villaurruba va a hilvanar
por lo menos diez comparaciones. Aun as,, despues de leerlo no
es difícil pensar: "tiene razón el poeta: a nada puede compararse
un cementerio en la nieve" o "este es un poema que trata de la
imposibilidad de hacer comparaciones sobre ciertos temas". E_ste
primer efecto se consigue escondiendo un poco las diez
comparaciones sucesivas, ya sea mediante el ritmo terso _Y el
tono sosegado de sus líneas, que parecen caer tan s1lenc_1osa
y suavemente como la nieve del poema, o a traves de la d1spos1c1on
de las estrofas, de su contenido y de su diseño interno. De las
cuatro primeras la segunda, que trata de lo que sucede en los
cementerios cubiertos por la nieve, es como un interludio entre
los primeros seis versos del planteamiento y los siete restantes.
Esta segunda estrofa es casi igual en tamaño a la primera Y
mayor a las dos siguientes, que son de tres y de cuatro versos
cada una. Por su colocación y tamaño de la idea de que una parte
importante del poema no se dedica a desarrollar compa_raciones,
y ofrece un descanso visual y temático que parece distraer al
lector -sin distraerlo realmente- del verdadero fin del poema. De
esta forma, en el planteamiento, sólo tres de las cuatro estrofas
responden al reto de hablar poéticamente de un "cementerio en la
nieve", y aún estas tres lo hacen de soslayo, como si estuvieran
hablando de otra cosa. La primera, en los cinco versos que siguen
al inicial, desliza cuatro comparaciones bajo el pretexto de estar
describiendo cómo son los cementerios nevados y cuán difícil es

decir nada sobre ellos; la tercera, después del intermedio de la
segunda señalado antes, introduce en tres versos dos símiles,
pero advirtiendo de entrada que en realidad no sería suficiente
decir tal o cual cosa sobre estos cementerios, y la cuarta y última
del planteamiento, en tres versos, si se descuenta la exclamación
del 18, plantea tres semejanzas, si bien bajo la advertencia inicial
(15) de que es muy poco lo que los cementerios bajo la nieve
tienen de esto, de aquello y de lo otro. Pero en realidad, si
descontamos el verso repetido al inicio y al fin del planteamiento
(1 y 18), y los cinco de la estrofa segunda destinados en parte a
romper la sucesión de símiles, en los once versos restantes el
poeta está haciendo nueve comparaciones. Y todavía más, si
pensamos como un solo verso el 3 y el 4, así como el 12 y el 13,
donde la ruptura en dos parece obedecer, más que al ritmo o al
sentido, a la sola desproporción del verso en relación a los límites
de la caja tipográfica convencional, tendríamos nueve
comparaciones en nueve versos. Frente a esta economía de medios
la estrofa de la conclusión (19/21) se desarrolla con una lentitud
deliberada para equilibrar el peso, o la rapidez, de los 18 versos del
planteamiento, y presenta sólo una comparación, la décima, en
sus tres ve'rsos.
Los dos primeros versos del poema, otra vez, son los
siguientes:
A nada puede compararse un cementerio en la nieve.
¿Qué nombre dar a la blancura sobre lo blanco?

No hay nombre para aquello que no ofrece diferencias, esto es, no
hay símil, comparación o metáfora que pueda aplicarse a lo igual a
sí mismo. Si el poema lleva por iítulo Cementerio en la nieve parece
anunciar que este es su asunto, pero los dos primeros versos dicen,
al contrario, que no es posible hablar de un "cementerio en la nieve".
Aunque también, embozado en su interrogación, el segundo verso
ya está diciendo algo de lo que señala que es imposible decir, está
diciendo un "cementerio en la nieve es como la blancura sobre lo
blanco". Desde luego, un cementerio en la nieve podría ser muchísimas otras cosas, las estatuas ateridas de frío, los troncos negros
de los pinos entrevistos por los huecos de sus ramas nevadas, los
senderos hollados o inhollados, y así, pero el poema centra de
entrada la naturaleza del "cementerio en la nieve" en las lápidas
blancas cubiertas por la nieve blanca. Nos obliga a considerar sólo
lápidas blancas (cuando las puede haber también negras o grises)

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 45

44 /facultad de filosolia vletras

;¡
CI
!::!

...

!;¡
y a pensarlas cubiertas por la nieve (o a imaginarlas siempre blancas
debajo de la nieve blanca que no permite ver su color) como lo
blanco sobre lo blanco, para realzar la dificultad de establecer
comparaciones y de nombrar, decir algo, desde este punto. de vista.
Pero aun limitados a esta perspectiva, siempre puede decirse algo,
0 decirse otros algos, puesto que ya se dijo que se trataba de lo
blanco sobre lo blanco. Los dos enunciados inmediatos (3/4 Y 5)
muestran para empezar lo que puede decirse planteadas as1 las
cosas:
El cielo ha dejado caer insensibles piedras de nieve
sobre /as tumbas,
y ya no queda sino la nieve sobre la nieve

Primero la nieve ha descendido del cielo insensiblemente,
sin dejarse sentir, bajo la forma de inesperadas "piedras de nieve",
los copo,, sobre las piedras de las tumbas Los duros cristales de
agua de los copos son las insensibles pi.edras de nieve. Un
cementerio en la nieve es entonces como piedras sobre piedras,
porque la nieve se ha vuelto igual que las lápidas. Pem luego, en el
siguiente verso, ya no queda sino la nieve sobrn la nieve,. porque
las piedras de las lápidas se han convertido .en nieve. Ta.n igual es
lo blanco a lo blanco que la nieve se convierte en lapidas Y las
lápidas se convierten en nieve. Tal es la impresión que dan los
cementerios en la nieve. O, avanzando en las comparaciones, en
esta misma estrofa pero ya fuera del ámbito de lo material, un
cementerio así es
como fa mano sobre sí misma eternamente posada.
La piedra sobre la piedra o la nieve sobre la nieve se
transforman ahora en la mano sobre la mano. No "una mano
sobre otra mano", como podría entenderse en un primer momento,
porque las manos del cuerpo tienen izquierda y derecha Y es
imposible sobreponerlas con las palmas hacia abajo y hacerlas
coincidir. En el poema se habla de la misma mano posada sobre s1
misma, imposiblemente repetida, que entonces sí se correspondería consigo misma como se corresponden las lápidas de
piedra con las lápidas de nieve. Es lo igual sobre lo igual, lo blanco
sobre lo blanco; es la mano inmaterial, fantasmal como conviene
a un cementerio, posada sobre sí misma, como una lápida
descansando sobre sí misma. Y descansando eternamente,
porque los muertos no van a volver nunca, por toda la eternidad, a
la vida. La nueva comparación, apenas en el sexto verso del poema,

da un vuelco a la alegría inocente de los versos anteriores que
jugaban a convertir la nieve en piedras y las piedras en nieve.
Cuando se habla de los cementerios, aun de los cementerios en la
nieve, se está hablando de algo grave: un cementerio en la nieve
es como la aparición de una mano posada sobre sí misma por
toda la eternidad.
Vienen a continuación los cinco versos de la segunda
estrofa:
Los pájaros prefieren atravesar el cielo,
herir los invisibles corredores del aire
para dejar sola la nieve,
que es como dejarla intacta,
que es como dejarla nieve.
Al cruzar el cementerio los pájaros "prefieren" volar, y más
que volar atravesar el cielo, herirlo como saetas que horadaran un
aire compacto. En la transparencia del cielo el vuelo de los pájaros
es como una herida. Al llegar a este punto el aire sobre el
cementerio se ha vuelto sólido, como un cristal que tuviera
corredores para los pájaros, o como un cristal traspasado por el
vuelo de los pájaros, y finalmente como una piedra más sobre el
cementerio, sobre las dobles piedras -nieve y losas- de las lápidas.
Los cinco versos rompen el hilo de las comparaciones de
la blancura sobre lo blanco y caracterizan de otro modo el ámbito
fantasmal del cementerio en la nieve. Los pájaros vuelan, no
caminan sobre la nieve porque la quieren dejar so/a,
que es como dejarla intacta,
que es como dejarla nieve.

El calificativo "intacta" en dos de sus sentidos, como nieve
no tocada y como nieve inalterada, y el sustantivo "nieve", en el
verso final de la estrofa, convertido en adjetivo: los pájaros prefieren
volar por encima de la nieve del cementerio sin tocarla, prefieren
dejar la nieve nieve. ¿ Temen los pájaros descender a la nieve de
las tumbas?
.
La insistencia en la pureza, que es otro de los sentidos de
"intacta", retrotrae a la blancura sobre lo blanco de la primera estrofa.
Y un cementerio en esas condiciones vuelve a ser algo en cierto

e=
a
=

�Unimsidad Autónoma de Nuevo león/ 4J

46 /facultad de filosolia yletras

!;

:á

=
a

§
modo indeterminable, por ello, en los siguientes versos "no basta
decir" que un cementerio es esto o lo otro:

Hasta este punto la estructura y las comparaciones del
poema podrían resumirse en la siguiente forma:

... no basta decir que un cementerio en la nieve
es como un sueño sin sueños
ni como unos ojos en blanco.

No es posible comparar con nada a un cementerio en la nieve
porque no es posible dar ningún nombre a
(1)

No basta, aunque las comparaciones van acercando al
lector al verdadero contenido del poema, porque_ lo blanco de l~s
lápidas se repite sin variación en lo bla~co de la n'.eve (lo_que se!1a
como soñar sin soñar realmente, o sonar un sueno mov1I, o sonar
siempre to mismo), pero sobre todo porque los muertos duermen
un sueño sin sueños, y porque al monr suelen poner los OJOS en
blanco. El artificio expresivo de "no basta decir..." se prolonga hasta
la siguiente estrofa, la cuarta y última del planteamiento, ahora
bajo la forma "si algo tiene de.:':
Si algo tiene de un cuerpo insensible y dormido,
de la caída de un silencio sobre otro
y de la blanca persistencia del olvido,
En este caso el cementerio pareciera tener algo de
"un cuerpo insensible y dormido", por su_ silencio Y tranquila
inmovilidad, por los insensibles copos de rneve del tercer verso,
pero sobre todo por los muertos mismos que cubre, cuerpos por
demás insensibles y dormidos. También el caer del s1lenc10 de la
nieve sobre el silencio de las lápidas podría ser semeIante al
silencio del cementerio que cae sobre el silencio de los muertos,
la caída de un silencio sobre otro (16). Y aún más, porque la
nieve, abandonada ahí sobre las losas funerarias, es un poco como
la blanca persistencia del olvido que envuelve a los muertos
sepultados; la nieve blanca cubre las lápidas como la memoria en
blanco cubre los muertos olvidados por los vivos. Pero todas
estas comparaciones, todo lo que se ha dicho y en la forma como
se ha dicho, apenas configuran una débil semejanza porque lo
cierto es que
iª nada puede compararse un cementerio en la nieve!
El verso inicial del poema cierra ahora el planteamiento,
pero realzado por los signos de admiración que proclaman la
dificultad del asunto y la inutilidad de las comparaciones. En
realidad, a pesar de todo lo que pueda decirse, no es posible
comparar con nada a un cementerio en la nieve.

(2)
(3)
(4)

lo blanco sobre lo blanco. Es como si el cielo nevara
"piedras" de nieve, y entonces resultara
la piedra sobre la piedra o, al revés,
la nieve sobre la nieve, o lo que es lo mismo,
la mano sobre la mano.

Se trata de una pureza que ni siquiera los pájaros se
atreven a alterar caminando sobre la nieve.
Frente a esto no basta con decir que un cementerio en la
nieve es como
(5)
(6)
(7)
(8)
(9)

un sueño sin sueños, o como
unos ojos en blanco.
Y, finalmente, si bien podría decirse que algo tiene de
un cuerpo insensible y dormido o de
la caída de un silencio sobre otro y de
la blanca persistencia del olvido,
en realidad no es posible comparar con nada un
cementerio en la nieve.

Las primeras cuatro comparaciones se refieren al
cementerio en su apariencia externa. Tres a su materialidad: lo
blanco, lo pétreo, lo nevado; la cuarta introduce un elemento
humano Y al mismo tiempo, como se ha visto, inmaterial, referido
a _la redundancia de la nieve sobre la nieve: la mano sobre sí
misma. Las cinco comparaciones siguientes se refieren también
al cementerio pero ahora en su función propia, como el depósito
final de los cadáveres, y aluden lo mismo a la materialidad externa
de las tumbas cubiertas por la nieve que a la condición de los
muertos dentro de ellas. La primera comparación, ¿Qué nombre
dar a la blancura sobre lo blanco? de la nieve sobre las losas
blancas, parecía casi una exclamación jubilosa; la última, referida
a la blanca persistencia del olvido que envuelve al cementerio y a
los muertos, suena como una advertencia ominosa para los vivos. El poema ha descendido desde la blancura resplandeciente
de las lapidas hasta el oscuro interior de las fosas.

=

�Univmidad Autónoma de Nuevo león /49

481 facullad de filosolia yletras
~

~

=
!e
u

La conclusión y estrofa final (19/21 ), "explica" en tres versos
por qué no es posible hacer comparaciones referidas a un
"cementerio en la nieve":
Porque la nieve es sobre todo silenciosa,
más silenciosa aún sobre las losas exangües:
labios que ya no pueden decir una palabra.

Persona, educación superior
y crédito educativo

No es posible comparar con nada a un cementerio en la
nieve porque la nieve es de suyo silenciosa al caer sobre cualquier
objeto, y más aún cuando cae sobre las losas de las tumbas, que
no son sino labios que ya no pueden pronunciar palabra alguna.
Las losas, que son los labios de las tumbas, son como los labios
sin sangre de los muertos, unos labios que ya no pueden decir
nada. La nieve convoca al silencio en el cementerio como los
labios exánimes lo guardan dentro de las tumbas.
Se ve ahora que la dificultad de hablar de un "cementerio
en la nieve" no dependía de lo indistinguible de lo blanco sobre lo
blanco, tema aparente del poema, porque todos los juegos, más o
menos amables, más o menos fúnebres, con los que se va
desenvolviendo el poema, vienen a parar en el silencio de las
fosas. No es posible hablar de los cementerios, compararlos con
nada, porque los muertos están muertos, porque la muerte no
puede compararse sino con la muerte. La nieve entonces no es
sino el motivo, la capa de blancura que iguala los sepulcros, y que
en el poema los cubre al principio tan sólo para poder descubrirlos
después en su verdadera y atroz naturaleza.
Desde su planteamiento, el poema juega con la tesis de la
imposibilidad de la poesía, en tanto toda comparación es tautológica.
Pero en realidad el poema quiere mostrar la imposibilidad de toda
poesía que no llegue hasta el límite, hasta lo que no puede ser
pensado. El poema mismo es la demostración material de que la
poesía es posible. Pero también, por tratarse de los cementerios,
de este particular cementerio de Villaurrutia cubierto por la nieve,
el poema es como un gesto de advertencia que pide comedimiento.
Todos los versos parecen tener el propósito de referirse
oblicuamente a lo que no conviene nombrar. El poema todo cumple
con el método de enumeraciones tangenciales, leves, como al
sesgo, que se plantean y acumulan sólo para ser desechadas
estrofa tras estrofa, como acallando toda poesía, como haciendo
el silencio alrededor de las tumbas.

Alfonso Rangel Guerra

P

OCO TIEMPO DESPUÉS de concluir la segunda guerra
mundial, en _el tiempo dedicado a la reconstrucción de las
.
ciudades y areas devastadas por el conflicto bélico, hubo
importantes aportaciones económicas procedentes de diversos
pa1ses, s_obre todo de los Estados Unidos, que propiciaron la
acelerac1on de este proceso. Los dos grandes vencidos Alemania
Y Japón, se rehicieron en forma prodigiosa y en po~o tiempo
pudieron mostrar al mundo una imagen que dejó atrás las ruinas y
los escombros, que principalmente en el primero de los países
c1tad~s, abarcaban ciudades enteras. La reconstrucción comprendía
~o solo 1~ ~bra material, sino también eso que se define como
civ1hzac1on , es decir, organización, sistemas, formas de vida y
conv1venc1a social, producción , tecnología y múltiples manifestaciones de la cultura.
Muy pronto, quienes condujeron y dirigieron este complejo
proceso _de reconstrucción de edificios , reorganización bancaria
Y f1nanc1era, redes sanitarias , sistemas eléctricos , hospitales ,

e
ª
=

�50 /facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /51

...~

::!
~

=

ta,

!e
u

escuelas y el entramado social que constituye el conjunto de la
sociedad, se percataron de un punto importante, del que
inmediatamente después se derivaron teorías, estudios y principios
impulsores de un conjunto de acciones relacionadas con el ámbito
educativo, presentes desde la segunda mitad del siglo veinte. La
ayuda para la reconstrucción no sólo consistía en la aportación de
recursos económicos sino que también incluía a los especialistas
y profesionales que ayudarían directamente en los trabajos. La
tarea se aceleró y pudo avanzar con mayor rapidez ahí donde
había profesionales, técnicos y especialistas locales que poseían
los conocimientos requeridos para el trabajo en marcha, pues
aportaron su saber y su experiencia y no fue necesario formarlos
y capacitarlos. Este conjunto de personas especializadas se llamó
después genéricamente "recursos humanos", designación que
finalmente dejó de utilizarse por la connotación utilitaria que se
aplicaba a la persona.
La conclusión fue obvia: había ruinas materiales y carencia
de recursos económicos, pero no se había destruido la capacidad
humana poseedora de lo más valioso para colaborar en la
reconstrucción de los países: conocimiento y experiencia. No había
necesidad de formar a los cuadros de alto nivel porque ya estaban
ahí, disponibles para integrarse de inmediato a la tarea. Esta
conclusión llevó a identificar, sobre el valor de los recursos
materiales y financieros, el supremo valor de la persona humana
formada y preparada mediante la educación, como el capital más
importante de una nación.
Empezó entonces, por aquellos años, el proceso que aún
no termina, mediante el cual se reconoce el principio de que la
educación, más que como un gasto, debe identificarse como una
inversión; el establecimiento de teorías sustentadoras de la idea
de que una sociedad integrada por personas sin educación, no
tiene la capacidad de alcanzar por sí misma el desarrollo, entendido
éste en sus múltiples formas: económico, social, cultural y material; la idea de que es necesario invertir en educación para hacer
posible que la población de un país pueda acceder a la educación
básica, pues sin ésta, aunque sea integrante de la llamada
"población económicamente activa", no tiene capacidad para intervenir en el desarrollo de un país; y también, finalmente, la idea de
que un país sin educación superior no está en posesión de las
tecnologías necesarias y el conocimiento especializado, sin los
cuales no puede llegarse a acceder a la autosuficiencia profesional
y técnica.

En la segunda mitad del siglo veinte se propició la
investigación educativa y con ella la interrelación de estos nuevos
conocimientos con otros campos y áreas del saber, referidos al
contexto social, como la demografía y la economía, que han
permitido identificar las condiciones y el ámbito en los que se
cumple y realiza la educación. Así, en la medida en que se estableció
esta identificación, que implica por igual la influencia que tiene la
educación sobre la sociedad como la de ésta sobre la educación
se propició la integración de dichos estudios y el desarrollo de 1~
planeación educativa, entendida primero como trabajo prospectivo
y después, además, como proyección y programación de acciones
a futuro.
En todo este conjunto de actividades y estudios, el centro
en torno al cual giran es la persona, no sólo como receptora de los
servicios educativos sino también como protagonista y participante,
después de su formación profesional o de su capacitación técnica,
en los procesos de desarrollo social, cultural, económico, material
y social del país. Por otra parte, es fácil distinguir que si la persona
está en el centro de estas preocupaciones y definiciones, es porque
se le otorga un valor primordial, tanto por su propia condición humana
como por su capacidad para llegar a ser, mediante la educación,
factor primordial para el cambio y desarrollo de las condiciones de
todo orden que inciden en la vida de la sociedad toda. Dicho en
otras palabras, la persona formada y preparada por la educación
es, como ya se dijo antes, el capital de más alto valor con que
cuentan los países para su superación y transformación.
Merece comentario especial otro suceso importante,
ocurrido en el medio siglo pasado y en consecuencia contemporáneo
de la experiencia y actividades antes mencionadas y referidas a
los estudios, análisis y proyectos realizados en torno a la educación
superior: el sistema de crédito educativo, propuesto por el doctor
Gabriel Betancourt Mejía en Colombia, el año de 1950. Esta idea
se ha multiplicado en las cinco décadas transcurridas desde
entonces diversificándose además al surgir otras variantes y formas
de aplicación de este sistema, de modo que ahora opera en la
mayoría de los países latinoamericanos.
. La educación básica, por su propia naturaleza, es un
servicio asumido como imprescindible por los gobiernos, y en la
medida en que se identifica como una actividad de interés público,

=

�Universidad Aulónoma de Nuevo león /53

51 / facullad de filosofía¡ lelras

!;

:il!

=
a

~

...

!e
se ofrece a la población en general con cargo al presupuesto
nacional. En el caso de la educación superior se presentan
circunstancias distintas, que conducen a establecer este tipo de
educación bajo una visión diferente. Puesto que no s~ trata de la
educación básica, sin que por ello pierda su valor 1ntrmseco en el
desarrollo del país, debe verse como un servicio educativo que
posee diferencias radicales frente a aquélla:
a)

Mientras que la educación básica es general. en su
orientación, en la medida en que se ofrece por igual a
toda la población en edad escolar con derecho a ella,
la de nivel superior tiene que diversificarse en tantas
carreras o especialidades como sea posible, para que
en ella se formen los distintos profesionales en los
campos de la salud, el derecho, las ingenierías, las
ciencias naturales y otras.

b)

Por su misma condición, la educación básica así
denominada, aunque puede ser ofrecida por instituciones privadas, en principio la ofrece el Estado como el
mínimo necesario para que la población sea capaz de
adquirir los elementos fundamentales de la educación
primaria, o también la secundaria si el país así la
identifica. En cambio, la educación superior es una
oferta educativa en la que el Estado escoge las
carreras o especialidades que considera importantes
para el desarrollo nacional. En este punto existe una
diversidad de consideraciones que pueden traduc1rse
en diferentes sistemas de educación superior:
universitario, técnico, agropecuario, pesquero, etcétera.

"

i

'

1

c)

Mientras que la educación básica la ofrece el Estado
como un servicio obligatoriamente establecido, tanto
para el mismo Estado como para la población escolar,
suele ser un servicio de educación pública gratuita,
mientras que en el caso de la educación superior el
Estado puede establecer su gratuidad. Aquí también
se pueden encontrar en la práctica muchas variables.

Basten estos tres puntos sobre la diversidad de condiciones en
que operan la educación básica y la educación superior, para
reconocer que el crédito educativo es un sistema de apoyo a la
educación que no suele aplicarse a la educación básica y sí a la
de nivel superior.

La educación superior exige, para cumplir cabalmente sus
propósitos, disponer de recursos económicos y materiales suficientes para estar en capacidad de que sea, en verdad, la educación
requerida para poder ser promotora del cambio y el desarrollo del
país. Sin embargo, es frecuente ver que los gobiernos, enfrentados
por lo general a un crecimiento demográfico constante, se ven en
la obligación de atender una demanda cada vez mayor de educación
básica, lo que inevitablemente se traduce en la situación de aplicar
su disponibilidad económica a la satisfacción de esa demanda
con disminución notoria de los recursos presupuestales que pudiera~
destinarse a satisfacer los requerimientos de la educación superior.
Esto suele traducirse en problemas de carencias en las universidades e instituciones de educación superior públicas: maestros
mal remunerados, planta física insuficiente, laboratorios y
bibliotecas insatisfactorios, etcétera.
La vieja discusión de la llamada gratuidad de la educación
superior, regresa siempre que se reconsidera el establecimiento
de cuotas escolares con cargo a los alumnos. De todas formas,
fijar cuotas escolares no permite esperar que éstas puedan ser del
monto necesario para que cubran el costo real de la educación
superior. En este sentido, el problema de las exigencias económicas
de las universidades e instituciones públicas de educación superior,
difícilmente puede resolverse en su totalidad mediante el
establecimiento de cuotas insuficientes o sólo parcialmente capaces de atender esas necesidades.
Aquí es donde surge la posibilidad de financiamiento
externo, es decir, ajeno al del gobierno, sea estatal o federal. Si las
aportaciones estatales o federales son insuficientes al mismo tiempo lo son las cuotas escolares establecidas, surge entonces la
posibilidad de que las cuotas escolares se fijen en un monto acorde
con el costo real de la educación. Como la población que ingresa o
pretende ingresar a las instituciones de educación superior, no
necesariamente posee la condición económica que le permita cubrir
esas cuotas que responden, o se acercan al costo real de la
educación -y aquí nos referiremos por igual a las universidades e
1nstituci_ones de educación superior públicas y privadas-, es
necesano considerar la disponibilidad de un sistema distinto o ajeno
al Estado, en el caso de las primeras y capaz de atender y cubrir
el monto de las cuotas de las segundas. Este sistema es el llamado
crédito educativo, que como ya quedó dicho, se constituyó
en 1950 en Colombia. El creador del crédito educativo, el doctor

=

�54 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /55

~

~

=
"'

~

...

r,i

!;¡
Gabriel Betancourt Mejía, afirmó años después de la constiWción
del sistema, que el crédito educativo tuvo desde un pnnc1p10 la
idea de la excelencia como soporte para su establec1m1ento.
"Porque la filosofía del crédito educativo -afirmó- constituye el
punto crucial del éxito de nuestras instituciones _Y e_l rec_onoc1m1ento
del mérito personal de los solicitantes como entena bas,co para la
selección y adjudicación, no solamente de nuestros prestamos,
..
"1
sino también de todos muchos otros serv1c1os .
Importa destacar de este pensamiento _dos puntos
importantes. El primero es el referente a las inst1_tuc1ones de
educación superior; el segundo, el reconoc1m1ento al mento personal
de los estudiantes. Vamos a referirnos ahora a estos dos aspectos.
La relación que aquí se establece entre el crédito educativo
y las instituciones de educación superior, es que aquel hace po_s,ble
el éxito de éstas. En efecto, puede afirmarse que el otorgamiento
de crédito educativo a todos aquellos que lo solicitan Ylos merecen,
se traduce en una inyección de recursos económicos a las casas
de estudios. Éstas, públicas o privadas, fijan a sus alumnos las
cuotas escolares que cubren o alcanzan a satisfacer el costo real
de operación de los servicios educativos ofrecidos a los
estudiantes. Si es el caso de que éstos pueden pagarlas, se
resuelve la situación. Aquí ocurre, como ya se dijo antes, que en
la mayoría de los casos estas cuotas escolares no r~suel~en
cabalmente los requerimientos operativos de la 1nst1tuc1on Y esta
se ve en la necesidad de obtener por otras vías la obtención de los
recursos que las cuotas no alcanzan a cubrir, como puede~ ser
los destinados a ampliaciones de planta física, 1nvest1ga~1on, o
bien otros programas especiales, mediante sorteos, campanas de
donativos y otras fuentes de financiamiento. Pero dejando de lado
el problema de estos fondos complementarios, el pago de las
cuotas escolares establecidas, mediante el sistema de cred1to
educativo a los estudiantes, beneficia directamente la capacidad
de impartición de los servicios de educación. De ahí que ~I _fundador
del crédito educativo afirmara que de éste depende el ex,to de las

1

Palabras de clausura del Dr. Gabriel Betancourt Mejía, en el Tercer Congreso
Panamericano de Crédito Educativo, Caracas, Venezuela, junio ~e.1991, en El
crédito educativo y la excelencia académica, Fundayacucho, Ap1ce, Bogotá,
Colombia, 1993, pp. 140-141.

instituciones. Esta visión del crédito educativo lo convierte en un
valioso sistema de financiamiento de la educación superior.
El otro aspecto que se menciona en las palabras del doctor
Betancourt es el que se refiere al otorgamiento del crédito educativo
como un reconocimiento al mérito personal de quienes lo reciben,
como criterio básico para la selección de los candidatos al sistema
de préstamos y servicios propios del crédito educativo. ¿A qué
mérito se refiere? Sin duda, al del estudiante que demuestra tener
capacidad para estudiar y responder a las exigencias de la
educación superior impartida por la institución a la que desea
ingresar. Si se posee ese mérito, en otras palabras, si se tiene
inteligencia para realizar estudios superiores, se puede ser sujeto
de crédito y en ese caso ser merecedor de recibir los beneficios
que esto implica, como es el pago del crédito más los intereses
generados (más bajos que los generalmente fijados a créditos
bancarios), cuando el sujeto de crédito ha terminado ya sus estudios
y posee un titulo, puede ejercer la profesión y generar recursos por
si mismo; es decir, cuando además de la capacidad para estudiar,
que es lo único que tenia, se ha alcanzado ya mediante los estudios
la capacidad económica para pagar el crédito.
Si en el primer caso se identificó el crédito educativo
como un sistema que permite financiar a las instituciones, y en
consecuencia a la educación superior, en el caso del estudiante el
crédito educativo se identifica como una vía para financiar los
estudios.
Pero hay un tercer aspecto que merecería ser considerado
a propósito de la identificación de la naturaleza del crédito educativo.
Este tercer aspecto se refiere a la persona del estudiante. Podrá
decirse que este aspecto- está ya considerado al reconocer los
méritos del educando, que lo convierten en sujeto de crédito. Sin
embargo, este punto de vista se plantea sólo desde la consideración
del estudiante como sujeto de crédito, es decir como merecedor
de _que se le apoye con el financiamiento del costo de sus estudios.
As, considerado, el estudiante es tomado en cuenta en una visión
en_ la que el aspecto fundamental es el económico, o sea que el
cred1to es evaluado primordialmente en ese sentido, por lo que
el estudiante sujeto de crédito es precisamente eso: el individuo
que tiene méritos suficientes para recibirlo.

=

�56 /facuitad de filosolia j letras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 57

1
¡;:

:!

t!

!é
u

e,

Esta visión es complementaria de la otra, referida a las
instituciones, en la medida en que el crédito educativo es un
sistema que permite financiar por igual a las inst1tuc1ones de
educación superior y al estudiante que cursa estudios_ en ellas. En
ambos casos, la concepción fundamental es econom1ca. Plantear
un tercer aspecto supone la introducción de otro valor, que en vez
de ser económico es humano, es decir, el valor de la persona.
• En qué consiste el valor de la persona? En primer lugar,
debe co~siderarse que la sociedad humana está formada por
multitud de individuos, es decir, el conjunto de ellos compone el
conglomerado social, y es en esta condición colectiva, pero a
partir de la actuación de cada ind1v1duo, como se esta_blece la
posibilidad de que se acuerden normas y principios, mediante los
cuales se cumple la convivencia de todos ellos. S1 bien algo
semejante puede ocurrir en la sociedad de algunas especies
animales, en estos casos más bien se trata de habitas y conductas
por lo general procedentes del instinto, o de la naturaleza de esas
especies, pero no puede decirse que se trate de n_orma_s o d1spos1ciones como las que existen o permiten la conv1venc1a entre los
hombres, pues en la sociedad humana intervienen _factores
fundamentales que son propios y exclusivos de esta sociedad: en
primer lugar la inteligencia, pero también otros elementos como
pueden ser los sentimientos, o la memoria, capaces de otorgar un
rango superior a la persona.
Esa inteligencia, sentimientos y memoria, así como los
hábitos y el complejo conjunto de elementos que configuran la
condición humana, permiten identificar dos de las caracterist1cas
que la definen: la primera se refiere a la naturaleza _1rrepet1bl_e _de
cada individuo, pues si la persona en el orden material Y organico
posee condiciones semejantes a las demás, _que l_a hace integrante
de una especie, también ésta se basa en la 1nd1v1duahdad de cada
sujeto en cuanto a carácter, inteligencia, capacidad creativa Y
demás rasgos propios del ser superior de la persona, que hace a
cada individuo irrepetible. De ahí el valor irrenunciable de la persona,
así como del valor de la educación, capaz de formar Y_ convertir a
esa persona en poseedora de conocimientos y experiencias que
identifican su valor humano; la segunda característica procede en
cierta forma de la primera, y es la naturaleza histórica del hombre,
pues el hombre se hace en el tiempo Y_ en_ él cumple sus mayores
posibilidades. Ambas características_, la 1nd1v1duahdad de la persona
y su condición histórica, son privativas del hombre Y en ellas se
sustenta de manera fundamental su valor primordial. Mediante el

reconocimiento de ese valor es posible otorgar a la vida humana la
condición suprema que hace posible establecer las vías de
transformación y superación del hombre en el proceso histórico de
su existencia. Precisamente por este reconocimiento del valor
supremo de la vida, es que se valora a la educación como una de
las acciones que permiten esa transformación y superación de los
individuos y de la sociedad, en el desarrollo de su historia. Dejar al
individuo sin educación es condenarlo a transcurrir en el tiempo
sin capacidad de cambio. Incorporarlo a la educación abre la
posibilidad de acceder al máximo desenvolvimiento de sus capacidades, las que requieren del proceso formativo para convertirse
en facultades superiores del hombre. Una persona provista de esas
facultades superiores es agente de cambio y transformadora de la
sociedad toda.
Esta visión humanista de la educación está estrechamente
vinculada con el valor de la vida humana y por lo mismo de la
persona, y hacia ese valor, para hacer posible la superación de los
individuos, es que se considera importante, primero, el reconocimiento del crédito educativo como sistema que hace posible el
logro de la superación individual; y segundo, su otorgamiento como
garantía para acceder a la posibilidad de esa superación.
Este valor individual de la persona y de la vida humana
en general, es finalmente el que permite identificar el servicio
de la educación como una inversión y no como un gasto. Sin ese
reconocimiento a la capacidad de la educación para lograr el
desenvolvimiento de las facultades superiores del hombre, no seria
posible afirmar que el llamado "gasto educativo" sea reconocido
como una inversión. Y lo mismo ocurre con el crédito educativo:
también debe ser considerado como una inversión, porque se
reconoce como un importante medio para acercar la educación
superior a quien teniendo talento y capacidad para cursarla, no
cuenta con recursos económicos para ello. Así, el valor educativo
se reconoce en función del valor de la persona que se beneficia
de él.
Establecerlo así, permite adjudicar al crédito educativo la
importancia esencial que tiene en el proceso de la educación, y
por ello en el desarrollo nacional.

1

�Universidad Aulónoma de Nuevo león / 59

58 /faculiad de filnsolia yleilas

:á

B

~

=

5
La formación intelectual
de Salvador Novo:
Independencia creativa
para la independencia sexual

Humberto Guerra de la Huerta
INTRODUCCIÓN

L

A APARICIÓN DEFINITIVA de la autobiografía de Salvador Novo
en 1998, descartó toda una serie de suposiciones acerca
de la extensión y naturaleza de La estatua de sal; a pesar
de que la misma había aparecido fragmentariamente en publicaciones más o menos marginales durante los años setenta y ochenta.'
Finalmente, y una vez superada la censura, los lectores hemos
tenido acceso a esta singular recapitulación vital de un autor que
siempre que es mencionado se le recuerda, en primera instancia,
por su proceder peculiar -por la construcción del personaje públicoantes de ser considerado por su basta y diversificada obra. Parte

1

V. "Memorias de Salvador Novo: primera parte", Cuadernos del Frente
Homosexual de Acción Revolucionaria, México, 1979, pp. 4· 1Oy "Memorias,
2' parte", Nuestro cuerpo. Frente de acción revolucionaria, 2-3 de julio de
1980, pp. 10-13; y "Memoi(, en Winslon Leyland (ed) , Now the Volcano. An
Anthology of La/in Amencan Gay Literature, Gay Sunshine Press , San
Francisco, Calif. , 1979, pp. 11-47. Un simple cotejo con la edición de
CONACULTA permite apreciar que los fragmenlos sí son extractos fieles del

original, por lo tanto, en algunos círculos este material era ampliamente
conocido.

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león ¡61

60 / facultad de filosolia Jletras

=
;
5

de la responsabilidad de esta situación se la debemos al mismo
Novo, quien se dedicó afanosamente a forjar una imagen pública
antes que un perfil literario, como apunta José Joaquín Blanco:

las razones que hacen
.
. de
. , nuestro autor una pieza
clave en los
procesos de modern1zac1on de la literatura mexicana:

Por ello quizá la obra maestra de Novo fue su personaje, un personaje
obviamente superior, en eficacia y variedad de recursos, a los de sus
compañeros: personaje homosexual y agresivísimo, escandaloso y
2
edificante, culto y vulgar, marginal y high society.

Por su parte, Mary Kendall Long es más precisa al señalar la doble
condición, simultánea y contradictoria, de inclusión y exclusión
canónicas, como producto del ambiente cultural y social del México
posrevolucionario. En él, la orientación sexual es sinónimo de
traición a la patria; la homosexualidad niega y contradice las virtudes
del nuevo modelo social y, a la vez, la "virilidad" (expresión gozosa
del prejuicio más tradicional) es la verificación de la profundidad
de eRtas transformaciones:
Disapproval leading to exclusión, acceptance leadin to 1nslusi6n. Novo
would balance between two extremes throughout his lile, never
completly excluded, yet never completly included. Given his open,
even antagonistic homosexuality, it is not surpris1ng that Novo should
have faced disapproval and exclusion; for in early twenthieth -century
Mexico, as in late nmeteenth - century Latin America in general,
homosexuals were seen as a threat and 'invariably linked to the nonnational' 3

Baste señalar dos comentarios para entender la posición conflictiva
que guarda la literatura de Novo respecto al canon. Oropeza señala
que la desatención crítica es producto de una concepción social
específica: "El XC aniversario del nacimiento de Novo ha de servir
para que podamos leerlo sin las distorsiones a las que la oficialidad
priísta lo sometió, y podamos recuperar uno de los grandes
escritores mexicanos del siglo XX".4 Mientras que Stanton enumera

José Joaquín, Blanco. "La crítica de Novo", en su libro La paja en el ojo ajeno.
Ensayos de crítica, UAP, Puebla, 1980, pp. 93-94
3 Kendall Long, Mary. Salvador Novo: 1920-1940. Between the Avant-Garde
and the Nation, tesis doctoral, Universidad de Princeton, 1995, p. 121 . Al
respecto es conveniente revisar el trabaJO de Daniel Balderston, "Poetry,
Revolution, Homophobia: Polemics from the Mexican Revolution", en Sylvia
Molloy y Robert McKee lrv1n (ed.), Hispanisms and Homosexua/ities, Ouke
University Press, 1998, pp 57-75
• Salvador, Oropeza. "La mala leche barroca en la poesía satírica de Salvador
Novo•, MR, 10, 1994, p. 80.

2

intere·s oPbara ilustrar esta situación, que valora el texto de nuestro
, servemos dos ejempl s
t
pletriodístic? Paco Ignacio Taibo 1
~cs~~::~-e ~; ;~,;,~~-":Enna
e 0 mo mas delgado y p 1 ,
•
memorias de infancia . or o mismo mas breve, se encuentran las
valiente defiende 10 qiei~::~~i~d:~ ~~nge/n1 S?l~ador agresivo y

~e~~~

~:;v~rsidade_s. [ ...) Salvador Novo, ni ante~

~~~~ ~J:n~~~~

n~ ~~sp~~~s:~~~ ~o:~

entre
:e~~estra literatura q_
ue hemo; de buscar
indica: "Nadie ha II
d ra_s qu~ en entrevista, Carlos Monsiváis
intimidad pecaminoega o mas leJos en el desgarramiento de una
escritor "En t
sa que hoy ya no leemos como tal", afirmó el
.
es e momento, la obra ya no es motivo de escándalo

5 Stanton, Anthony.

"Salvador Nov 1
,
•
.
de tradición: Ensayos sob'e poeº.Y a poes1a moderna , en su hbro lnventor_es
de r -, .
,· s,a mexicana moderna CELL FCE
• t . ingu1st1ca y literatura, XXXVIII) México 1998
.
' (Estudios
a1bo 1, Paco Ignacio. "Los dos N ~· •
:
, pp. 173-174.
septiembre de 1998, p. 1.
o o , Sección cultural de El Universal. 18 de

�Unimsidad Aulónoma de Nuevo león ¡63

61 /facultad de filosolia ylet1as

s

:!

~

!e
u

ª

¡:
tampoco, Y esto es central para n
.
autobiográfica. 11
ueSlros intereses, como pieza

sino de lectura literaria y esto muestra un cambio social".' Como
se deduce fácilmente, en el primer caso se continúa escamoteando
al personaje literario dentro del personaje público; mientras que en
el segundo comentario se subraya la necesidad de estudiar la
obra de Novo críticamente. Esto, lejos de ser privativo de la
autobiografía, es la constante cuando se considera al autor de

. .
En su estudio sobre naturaleza del é
1ndIca que generalmente la aut b'
f'
g nero, George May
cuando el yo siente que gran pa~t~ºl:ª iades una obra de.uiadurez,
o cuando se -han consumado al
su inam1smo vital ha pasado
etapas tempranas del desarrollo gu;os derroteros originados en
cualquier autobiógrafo coexistenp rsonal. De igual manera, en
racionales e irracionales que em una mezc_la de motivaciones
corte y que supone la aten .. pu1an a escribir un texto de este
considerable de la propia exi~;i~cretrospectiva de un fragmento
que nos parece relevante de e
ª que_ se da_ por concluido." Lo
1
coexistencia conflictiva nu s as consideraciones teóricas es la
racionales y las irracional~s q:ª eSlable, de las motivaciones
significación a este tipo de texto~~r otro lado, revisten de singular

nuestro interés.
Así, La estatua de sal no ha corrido con mayor suerte que
el resto de la obra de Salvador Novo; no existe ningún acercamiento
critico, serio y sistemático del texto. Lo más común son menciones
a su contenido en diferentes trabajos, pero como posible ratificación
de las investigaciones en otros textos del mismo corpus.•
Es interesante notar que habiendo sido Novo una figura
tan controvertida, tan notoria, el texto donde el hombre público
habla del hombre privado no ha sido considerado detenidamente.
Por ello, en las siguientes páginas se procura hacer un examen del
contenido de La estatua de sal siguiendo uno de los autobiologemas
más recurridos, la de la formación intelectual.'

Los distintos móviles que pueden dar
. .
autobiográfica se distribuyen fác'I
I nac1m1ento a la actividad
I men e en dos grupo
. .
.
~· en el 1ntenor
de los cuales se distinguen inten i
las motivaciones más racionales c~~e~ógd1~ersas. El pnmero es el de
clas_e de obras pueden ser coloc~da as . icas, más a~aliza~as. Esta
designadas aqui por los términos ~abªJf d~s.. cat~gor~as p~mcipales,
segundo grupo, el de los móv·1es . po og1a y teshmomo". En el
más irracionales, y a veces ;amb':1~s afectivos, má~ sentimentales,
pueden distinguirse dos categor"a . ien menos co_nsc1entes, también
del transcurso del tiempo ( 1' s. una que está ltgada al sentimiento
hacia el futuro) y otra que es~~ ~~:~~sidad del r_
ecuerdo o angustia
reencontrar) el sentido -tanto la d~- la necesidad de encontrar (o
.
1recc1on como la s· ·i· ..
vida transcurrida.13
,gm 1cac1on- de la

Consideraciones teóricas
Salvo el prólogo de Carlos Monsiváis, que preside la publicación
de la obra, " no hemos encontrado ningún acercamiento sistemático
a esta autobiografía. No se le ha analizado como documento
histórico, como manifestación de marginalidad, como construcción
irónica, como documento histórico, como manifestación de marginalidad, como construcción irónica, como documento psicológico ni,
Bertrán, Antonio, "Publican autobiografía secreta de Salvador Novo", Reforma,
28 de agosto de 1998, p. 1c.
ª Es el caso de los traba¡os extensos de Acero , Barrera y Long, quienes
consideran las versiones fragmentarias de la autobiografía como constatación
de sus intereses específicos. V. b1bliografia.
9 En lo referente al texto de nuestro interés sólo existe un estudio largo, el
prólogo a la edición de la autobiografía que es responsabilidad de Carlos
Monsiváis. El resto de los textos que se dedican a esta autobiografía son de
corte periodístico y, salvo el texto de Antonio Marquet, todos se constriñen a
dar la bienvenida a la publicación y a señalar lo excéntrico de su naturaleza
dentro de las letras mexicanas.
10 Nos referimos a la primera y, hasta la fecha , única publicación de La estatua
de sal, editada por CONACULTA, dentro de la sene "Memorias mexicanas",
en 1998.

7

El lector de La estatua de sal . 'd
en el texto de estos dos ti ~t'd amente podrá localizar la puesta
cierta medida se discuten e~ la e m_ot1vac1one_s autorales, y en
sentido, May señala la e . ts s1gurentes paginas. En el mismo
.
xrs encra de mor
.
consideran menos nobles.
rvacrones que se
Es notoria la escasez de textos crític
.
hteratura me_xicana. Existe una tesis
os ~ed1cados a, esta parcela de la
du;ante el siglo XIX Y la antología p~!p~~~ sobre el genero autobiográfico
,2 sa va estas excepciones el
a por Raymundo Ramos pero
Esta _característica de la autg~i~or,!~! ~s desolador. V. biblio~rafía
,
amplio espectro existencial) la d~feren ( edser una retrospectiva temporal de
~e corte_test(monial, como el diario o el ~~ro~ ot~a~ man1festac1ones ltterarias
13 ~ experiencia vivida Y su enunciació
rt
e vra1es, donde la distancia entre
ay, George. 1982, La autobiografía F~?(~na_es muy corta.
•
rev,anos, 327), México, pp. 46-47
u

,,

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 65

64 /facuitad de filosolía yletras

=
e=
5

s
=
:e
t'1

e,

La necesidad de justificarse, de restablecer la ve_rdad, ~e
..
d d mentir los alegatos calumniosos e
corregirh de_tct~~~~~• Y ;cti:a, es a la vez irresistible e irreprochaque se a s1 o o J
a Por el contrario se la encuentra
bl p O es pocas veces pur •
'
e. er
. mezclada con intenciones menos elevadas: por
con frecuencia
,.
ejemplo, la de glorificarse o la de vengarse.
Creemos que la autobiografía de Novo cobra claridad
cesidad autora! de vanagloriarse
cuando se so~esa la ne
·dades en el plano intelectual,
de ciertas actitudes Y capaci
ocer a) personajes del
~~iit~ª~t~\;~ti:i ;:~~~~s~ic~eq~ºe

~~~~~eron en el desarrollo del

personaje.
En el caso específico de las autobiografías escritas por
¡. s úblicos -al mundo del conocimiento- es una constant~
person~de P . . de la conformación de su espíritu creador, aqu~I
la cons1 u:r:~onrimera instancia cobraron notoriedad pública. ~~1,
por ~la~otiva~ón consciente el retratar en las páginas la relac1on
es u 1 •
de desarrollo creativo, pero igualmen!e, Y esto nos
c~~e~e a;:~tral el analizar esta motivación permite cono_cer 1~
P f
ación del yo del texto que quiere pasar a la poste~1dad.
con orm
frece la versión que Novo quería que recordaramos

~=

~~c~~rs~t~~:ri~: "La evocación del pasado e~tá c~ndicionada

P~~

la autofiguración del sujeto en el present~. la l 1mq:~e;I ii~ico
autobiógrafo tiene de sí' la que desea proyec ar o a
exige". 16
A rimera vista, el texto de Novo llama la atención por su
descripciói "escandalosa" de la vida gay un tanto soterrada de las

:: 'g::c;

e~,:~s~:~~~

~~lea _Mohillo al hablar del f:::~~f;sd:o~reª~~oi~~:~~~~0
américa: As1, cuando aparec~~ir:rar los logros del adulto, o bien se las
trata prolépticamente para P gt I" n SyIv·1a Molloy "Introducción", en su
h
r su valor documen a , e
'
,.
aprovec a po
. La escritura autobiográfica en Hispanoamer,ca,
libro Acto de presencia
.
XXXV) México
COLMEX-FCE (Estudios de lingüística Y literatura,
,
,

1996, p. 18.
'' /bid, p. 19.

primeras décadas del siglo XX. 17 Pero, desde nuestra lectura, se
le da la misma importancia a la conformación del espíritu creador
del autobiógrafo. S1 nuestro interés es ante todo literario, resulta
natural que nos atraiga conocer cómo concebía el propio autor su
relación con la literatura, cómo se dio su proceso de formación, de
inserción laboral y literaria, cuáles fueron sus lecturas predilectas,
su concepción del hecho literario y el valor que le adjudicaba a
esta esfera de su existencia. Por ello, elegimos seguir la narración
de este autobiologema y dejamos lateralmente las otras temáticas
presentes en el texto. 18
Cuando un lector se interesa por la literatura de un autor
en particular, procura averiguar toda clase de información que no
estando contenida en los textos propiamente literarios, nos
proporcione mayores armas interpretativas a la hora de decodificar
esos textos que nos han interesado hasta el punto de la relectura,
el análisis detallado y probablemente la redacción de una pieza
crítica. De esta manera, acudimos a entrevistas y testimonios, por
ejemplo. para encontrar algunas herramientas que nos ayuden a la
mejor comprensión tanto del hecho literario como del autor que lo
creó. En dichos materiales, buscamos motivaciones, lecturas,
contactos personales e influencias. Cuando un autor indica que
leyó con especial atención cierto género o autores o que mantuvo
una relación particular con otros colegas, intelectuales u otro tipo
de personas nos está indicando una posible clave interpretativa y,
a la vez, se pueden revelar o dibujar partes significativas del yo
figurando en el texto referencial que se lee. A este respecto, es
fundamental aclarar que en cuanto a la referencialidad de la
autobiografía nos alineamos a lo que postula Philippe Lejuene y

11

Este ha sido el interés que despierta la obra en una primera 1mpres,ón y, por
e¡emplo, es la linea de trabajo que se sigue en diferentes articulas de Carlos
Monsivá1s. Por lo que el crítico llega a afirmar cuando comenta un pasa¡e de
infancia y lo relaciona con otro libro de Novo: "El relato. breve joya de la
literatura cóm,ca. equivalente tal vez a la descripción en Return T1ket, del
intento de seducción de Novo a cargo de una solterona, está al servicio,
como todo en La estatua de sal, de la obsesión sexual," en "El mundo soslayado
(donde se mezclan la confesión y la proclama). en Salvador Novo. op. cit.,
p. 37. Esta es una temática básica en el texto. pero lejana de nuestros
intereses en este traba¡o.
'ª No obstante, es importante observar que la indagación sobre este
autobiologema finalmente representa una de las ansias de un todo complejo
que es el yo configurado en el texto y, por lo tanto, está íntimamente vinculado
a las otras expresiones del persona¡e. De esta forma, nuestros hallazgos
dentro de la temática elegida desembocan y se entrelazan con otras
temáticas.

�Uni'lersidad Autónoma de Nuevo león /67

66/faculiad de filosofía! letras

1
5

.
.
constantes de los textos de
que marca una de las mt~nc1ones estos textos no es lograr la
corte c_onfesional: el propdosrto nd~ verdadero; no se pretende el
verisrmrlltud, sino el parec1 o co
.
efecto de lo real, sino la imagen de lo real.
..
1 formes de fiction , la biograpphie et I'
Par oppsos1t1_
on a toutes es
référentiels: exactement comme le
autobiogra~h1~ .son! d~s .texte~ prétendent apporter une information
discours sc1ent1hque, h1tonque, t s t t done se soumettre á une
• • 11-1'" 8 térieure au tex e e
sur une rea ~ . ~
b I n'est pas 13 simple vraisemblance,
épreuve de vénhcat1on. Leur . ~ n ~l'effet de réel", mais l'image du

~:~s i~ur:~==~!l:Sc~é~~é;t~~-1s :ompo~t~nt done ce qu~

e;r~~

1

j'~~r~~

1; ~3~
1

un ~pacte référentiel", implicéit~ ~ué
:~o~:~sd:~~eod:lites et du
une définition du champ du r e vis ,
,
19
degré de ressemblance auxquels le texte pretend .

.,

d ntemano que la lectura propiamente
De igual forma, sabemos e ª . ente de la imposición de un orden
autobiográfica requiere necesan~my caótica en que se basa, como
lógico sobre la experiencia rea
señala May:

tt

. .
6 ·1 de la actividad autobiográfica tiene de
Lo que este ultimo
·nmediato directo Y observable sobre la
O1
interesante es un_e ec
'
ue de esta manera se daña
propia obra literaria qu~ ~r?muev~ (.. l~o la tentación de introducir a
seriamente la verdad _h1storica, s~ ~e una cadena de acontecimientos
destie_
mpo un mecanismo caus~n: ura contingencia, se hace sentir
que bien fpuerzdae csae:iei~:~~~~t~~e en l~s autobiógrafos particularmente
con una ue
20
amigos del racionalismo .

. r d Salvador Novo es una pieza
En_este sentidso, al~t~~~~~1i~~~;:m:nte explica la naturaleza de su
unrca, ya que u
f t b su accidentada
· · · telectual · las lecturas que e ecua a,
formac1on in
. .·
..
n sus padres y con sus
formatcoiósn Ea~:~eo:1fr!~t~u ar~~it~~tra~igia discursiva que o_rdena
maes r .
.
,r
un todo armonioso Y
y jerarquiza una experiencia vital cao rea en
·ando el tipo de
ascendente que asi se vuelve logreo y va anunc1
personaje que el narrador nos brinda:
.
.
e nacen de la necesidad de
A ella pertenecen las autobIogra1,as qu
nderla
reconstruir el intinerario de una vida, por una pa~e ~~~ad:o;~;e a des·
5
1
~ ~ntradiccio~es, los

~!~~l~;t~~~

19

20

P=~~i~=~~:t~: ~:c~;~:~f;, ~~~~~

.uene, PhT
Le1
11ppe, 1973· "Le pacte autobiographique", Poétique, 14, p. 155.
May, op cit. , p. 68.

mentís , las vueltas atrás, los zigzags y las volteretas , se ha
permanecido fiel a si mismo y que la preciosa identidad del yo continúa
intacta.21

Efectivamente, en los pasajes e incidentes que el autor elige para
ejemplificar su personalidad subyace la necesidad de testificar
el hecho de ~ue a pesar de las dificultades, contratiempos y
obstáculos encontrados en el camino de la formación intelectual,
el autor sobrevive a ellos, su personalidad se refuerza ante la
adversidad y esto es la mejor muestra de la excepcionalidad que
se quiere transmitir.22
En todos estos pasajes de vida, Novo enfáticamente quiere
damos una imagen muy concreta de su yo: el lector está frente a
un personaje cuya formación intelectual es prácticamente
autodidacta, superior a la de su contemporáneos, poseedor de
una inteligencia natural, histriónica y espontánea que cautiva a
quien la contempla. Salvador Novo se pone a prueba para siempre,
y a la larga, salir triunfante de la adversidad (la cual muchas veces
él mismo provoca) con el fin de demostrarse y demostrarnos que
estamos frénte a un ser excepcional para el que las etiquetas que
lo podrían clasificar resultan inoperantes debido a su propia
naturaleza excepcional. En todos estos casos, el autor quiere darnos
a entender que se trata de un personaje que se autoforjó, a pesar
de un mundo familiar y social adverso. en este sentido, al final del
texto el lector contempla un ser que se sostiene (en el amplio
sentido del verbo) por si mismo. Así se conforma la modelización
autobiográfica propiamente dicha en la que la exactitud concerniente
a la información referencial no preocupa al lector (ya que sería el
ámbito de la historia); por el contrario, el lector autobiográfico
indaga sobre la fidelidad que el yo configurado sostiene a lo
largo del texto: "t.: exactitude concerne I' information, la fidélité la
signification". 23

" /bid., p. 65.
22

Como indica Olea en el caso de la autobiografía de Torres Bodet: "En suma la
imagen de su mñez que el autobiógrafo construye está cargada de símbolos
Yobjetos de la cultura letrada que anuncian la configuración final del 'hombre
de letras"', en "Jaime Torres Bodet tiempo de arena, tiempo de mamonas",
en Los contemporáneos en el laberinto de la crítica, Rafael Olea Franco y
Anthony Stanton (eds.), COLMEX, (Serre literatura mexicana, Cátedra Ja,me
Torres Bodet, 11), D.F., 1994, p. 80.
"Lejuene, opeit., p. 155.

�Universidad Autónoma le Nuevo león /69

68 /f acuitad de lilosolia !letras

~

c:1!

a
=

5

=
a

¡:
Esta singularidad intelectual del bnarradeonr eloss erelca~:~:~~1 t to el que su yace
'
logema que surge en ~ ex ' enorización de las dificultades Y
en las anecdotas, en a porm ta al recordar su feliz resolución.
en el regocijo q_ue el yo ex~er:men ma se pretende lograr una
10
Al analiz_~r dicho auto
1te~to de manera amplia, como
comprens1on del yo flgurdado \re ciertos autobiógrafos mexicanos
lo indica Maiz en su estu 10 so
del siglo XIX:

dans le texte de cette identité, renvoyant en dernier ressort au nom de
l'auteur sur la couverture. 25

º;:

.,

. . d- ·dual funciona como referente
S_e hace claro que la ideolog1a. '~u~:~s haciendo relevantes ciertos
s,mbólico de cada u~o de los _d~~as de sentido simbólico atribuido
autobiologemas _
-um?~des m1mex eriencia de vida- afectando la
por un suieto b1ograflco a _s u el ~niverso narrativo, y por supuesto
organizac16~ Y la c?~pre.ns1on ~ u consumición. Al tomar en cuenta
su inscripcion ~ en ultima ins1a;c1: ~atente el diseño y la estrategia _de
cómo se focahza el relato se _ac I considerar la estrategia discursiva
inscnpción d~l autorre~atado,, ªrmación de la historia personal; al
se revela el impulso e con o
·ente se manifiesta el referente
observar el proceso de enmarca_m1 la narración y al examinar el
ideológ!co d~I h~bl~~te ~~:a::;:~:a la lectura qu e el sujeto hace de
modelaJe de 1nscnpc1on 1e
. 24
sí mismo y de su universo aprehendido.
1

Aquí hemos decidido analizar el autobiologe;~d~r::n\~r~u~~~~
intelectual como el m~s abarcador, t~~:eÉ:t'tios p~rmite entender
se lee la autob1ografia de un eser c~mo esas "unidades mínimas
I
st
ciertos pasa_
¡es de L~ e attuab de ::n la composición de la identidad
de sentido s1mbohco que ra a¡a
.
intelectual de naturaleza excepcional del persona1e.
Por último es muy importante precisar que inten_cionadamente en las págin,as anteriores se han utilizado en forma md1!\~~:

;;~;i~:

0

J~ni~~~~~f

Autodidactismo: la negación de la academia

Por su carácter inconcluso, La estatua de sal tan sólo abarca los
primeros veinte años de vida de su autor. Infancia y primera juventud
son las instancias temporales que delimitan la narración
prosopopéyica, por ello era de esperarse que las experiencias
escolares fueran un motivo recurrente de recuerdo y reflexión,
posiblemente subrayado porque el autobiógrafo se identifica con
las letras, la cultura, el conocimiento; en resumidas cuentas, porque
se identifica como un escritor. En este sentido, el texto no
decepciona, ya que el narrador recrea su relación con la experiencia
escolar desde el jardín de niños hasta su fugaz paso por la carrera
de leyes. Sin embargo, la asistencia a las aulas nunca resulta ser
satisfactoria o reveladora. Muy por el contrario, su accidentada
trayectoria académica más bien indica el grado de su natural, eficaz
y espontánea inteligencia. Estamos frente al caso del intelectual
que surge a pesar ( y en contra) de la educación formal.
Lo que llama la atención en este punto es que su iniciales
años escolares fueron fragmentarios y repetitivos (ya que empezó
el tercer grado en varias ocasiones en ciudades diferentes) debido
al movimiento revolucionario que causó el desplazamiento de la
familia del autor, al cierre de centros escolares, a la contratación
de maestros particulares o a la descalificación del proceso de
aprendizaje por ser deficiente cuando no ridículo. Ésta es la
sensación dominante en algunas de las primeras experiencias
educativas:

los términos ;a~to~·;~;fc~si~¿~;0Y
:~1
!~\tidad,
del pacto au o iocondición de la lectura de este tipo de textos.
sino que es una
Como indica Lejuene:

q~~~~-~=

De cualquier modo mis recuerdos son claros con respecto a cada
una de estas tres expenenc1as pedagógicas. La escuelita particular
era la pequeña industna doméstica de unas señoritas Rentería, una
de las cuales, con el tiempo acabaría por ser una de las viudas de
Pancho Villa. En ella me enseñaban, sobre todo, religión y"d1bujo. Me
solazaba en repetir el de una cruz adornada por nomeolvides que
trepaban por ella. Por cuanto al profesor que venía a casa, me hacía
leer, y me contemplaba. Una tarde se decidió a acariciarme, y llevó su
mano a mi bragueta. Con gran cautela, me preguntó como se llamaba
aquello. Yo le respondí que el ano: porque ése era el nombre que mi

1:~t~~:~~~~¡~~~ªd~~?a~e~~

~eci ~tait ,juste tan!
:aº~~~~t
t,tre ; des q on anglo_~
neral l'identilé du nom (auteur1
on dispose d'un entere t)exlteuepa~~e aut~iographice, c'est l'affirmation
narrateur- personnanage •

.
~Introducción: partil de la autobiografí~ mexicana
" MalZ, Mana Magdalena. 1992.1 E t (textos)· perfil de la autobiograf,a moderna
moderna", en su tesis doctora_ n re
·
mexicana, Arizona State Umvers1ty, p. 20.

25

Lejuene, op. cit., p. 147.

�Universidad Autónoma de Nuevo león /71

e=

JO¡ facultad de filosolia Yletias

:á

t'I
ICI

¡:

!:!

B

.
- d
darle al pene. Como no pareció
madre me hab1a ensena ~- a e ta nomenclatura anatómica. por la
conforme con aquell~_alterac10~ ~i madre y le referí la enseñanza
noche traté de cert11lcarla c~bl
e su di~crepancia haya provocado
del profesor. Es bastante pos1 e qu

su despido.

26

. . io relativizado al adjudicarle el
Et pasaje es ~.esde u_n .~nn~1fa vez el oximoron de "industria
diminutivo de escu_ellta Y. . "señorita" adjudicado a una de
1
doméstica"; al relativizar
~~~: como producto de la enseñanza
las "viudas de Pancho Villa ~-b~·ar cruces adornadas con flores.
el narrador se dedica a 11 1 isma suerte al reproducirse una
Las clases privadas corren a m o\ucionada como una "discreescena de abuso sexual qu~ ~~:siro y la madre) acerca de los
pancia" de termines (entre _e .
o son catalogadas como
.
" Estas experiencias n
1
genitales.
.
nte desconocidos no ponen a
d
undos antenorme
'
.
reveladoras e m
.
el descubrimiento intelectual, as1 como
personaIe en el camino d los existenciales o guias espirituales
tampoco se obMnen e¡e~p mentores." Para el personaIe, la
en los cond1scipu\os O os
·ngún crédito en su formación
experiencia escolar no le mere~:~~trario le recuerda momentos
como hombre de letras, por e

~!

26

27

Novo, op cit., pp. 50-5~.
a·e se convierte en el arreglo estllistico
La ironía está presente en todo el ~~s l
orge May este recurso escamotea
predominante_ en el_t~xto. coi:no a
re:uerdo al s~stituirla por el humor.. ~e
la carga emotiva ong1nal .que m_un
rivilegia el presente, denota la p~nc1a
esa forma se logra la distancia, se 1p D' Mar" -Por qué estos escntores
verbal y agudeza d7 quien la formu -~~ ~~eacont~ctmientos que fueron para
nos invitan a sonre1r ante la ~arrac~arazo de cólera o de angustia, estados
ellos, en. su ~omento, causa
e:neral j~zgados como compatibles con el
de concIencIa que no son por o g
e se trata en todos los casos, de
modo cómico? Probablemente ~o~~tintivament~ la necesidad de no ser
acontecimientos que hacen s~~t1[ ~ciarse de ellos por el mecanismo de la
revividos por el recuerdo y de is
o a la ironía entraña una doble falta
ironía. De una manera o_de ~tra, e ~:C~~~ verídico. En efecto, al sustituir la
al deber que tiene el h1stonaior da por malestar o por aprensión) por
emoción del momento (re~ aza escritores traicionan, por una parte, la
la distancia que crea la sonnsa esos
.ón asada y por otra, recubren el
realidad histórica enmas_carando et~~mp~so del Presente. Y el recurso
acontecimiento de antano__con fe ve od~b1e elección: el presente más que el
revela, por parte del autob1ogra o, u~:zón" May op cit., pp. 96-97.
pasado y la ca.bez.~ mas que el co s articula;es, el autor vuelve a aquilatar
,a En cuanto a la ,nut11i~ad de las clase p f ar de inglés a quien no duda de
una experiencia s1m1lar, ahora con un pro es_
63
calificar como "un monstruo". V. Novo, op. cit., p. .

d:1ef

amargos debido a considerarse un ser incomprendido en un medio
hostil."
De manera concomitante, el pensamiento lleva al personaje
a indicar la verdadera fuente de su crecimiento intelectual que se
debe totalmente a si mismo, a sus lecturas desordenadas, pero
constantes, de los libros de la biblioteca del tío Francisco. Sin
orden ni concierto alguno, el personaje explora toda clase de textos
gracias a la bibliofilia de su pariente y de esas lecturas comienza
a imitar el estilo de los autores que lee. Debido a la soledad causada
por los constantes cierres de las escuelas y alejado de su,
entonces, único amigo, el autor en ciernes se dedica a la lectura y
consecuentemente a la escritura:
Sin amigos desde la partida de Napa; sin más ocasional compañia
que la taciturna de mi padre, que fumaba incesantemente largos
cigarrillos negros, y que, durante los sitios de la ciudad que volvió a
haber, me enseñó a jugar ajedrez, di en hundir en la lectura mi tediosa
soledad. Los libros del tia Francisco eran muchos, heterogéneos. Los
leía en el mismo desorden. De su fácil dominio: de un conocimiento y
una disposición exclusiva que mis padres no compartían , mi
narclsismo no tardó en derivar de ellos el nuevo cauce de una solvencia
vanidosa. Mi capacidad de imitar se manifestó en tas francas parodias
de los fáciles académicos versos que leia, de las prosas muy siglo
XIX de aquellos libros. Sorbi la Retórica de Narciso Campillo y apliqué
todas sus sencillas recetas. Me encontré de repente haciendo
sonetos, letrillas satíricas, odas, "A la manera de", que conservo con
su caligrafia original en el cuaderno que titulé, íntimamente cierto de
que me aguardaba la gloria literaria y de que no debía desperdiciar
para la sorprendida posteridad una sola migaja de mi talento Mis
primeras poesías, fechadas en 1915; esto es, cuando contaba once
años de edad. No hay una sola de ellas que demuestre genio; pero no
hay ninguna que no exhiba un talento resuelto, sobre toda
consideración, a exhibirse; una ágil actitud mimética, histriónica, para
representar con decoro cuanto se propone sobreponer a la
incapacidad permanente de una expresión sincera y auténtica. 30

J

f

t

29

iª

xi

El recurso irónico, y humorístico en general, se convierte en huella de autor.
Por ejemplo, García delinea asi la textualización del humor en la ensayística
de Novo: MSobre la base del procedimiento discursivo de las ideas hace
entrar en juego, característicamente, diversos procedimientos particulares
del efecto cómico, como los juegos de palabras, retruécanos , incongruencias,
contrastes de tono, asociaciones insólitas, absurdos, etc.", en Margarita
García Monsiváis, ULa prosa ensayística de Salvador Novo: características
del estilo (humor, ironía) y estructuración del género", AldeAm, 14, 26-27.
julio de 1996, p.157.
/bid, pp. 60-61. El uso de las cursivas en el original es análogo al de la cita
textual mencionada anteriormente, no es un proceso académico normativo,
pues no es de esa naturaleza la narración.

�721 facuitad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /73

=
=
s::I

=
=
=

w

PM
e,

!i:
u

Guzmán. Así me veló las fáciles puertas del periodismo"34 En este
último comentario el autor inclusive afina aun más su visión genial
al indicar que casi es obligado a demostrar su talento, lo cual para
él es un hecho más que conocido. El engrandecimiento de su figura
no se produce al exaltar o sobreestimar las dificultades de una
tarea u ocupación, sea la poesía o el periodismo, sino al subrayar
la facilidad con que se pueden ejercer ambos. 35
En este mismo sentido, se entiende el inicio de la relación
de pupilaje con Pedro Henríquez Ureña, la que se concibe como
una relación entre iguales, en la que Novo insiste en acentuar ese
carácter de paridad mientras que el filólogo procura moldear una
personalidad intelectual a la que no le gusta ser guiado. 36 Sin
embargo, el resentimiento contra Henríquez Ureña parece ser una
marca indeleble que si bien en la autobiografía se expresa cómica

~:~~;:~~:s:;~~1i; ~i~:~,~~~:.;: :~1~1~::~~:~;~l~
re robación de todas las asignaturas del prm~er ano

~~epafatoria; cuando tranquilamenteti;~~ qyu~=~~riil~ l~:;t~saos~
con regularidad todo era sumamen e ac1
.
, .
e podía combinar sus largas sesiones vespertinas de eme Y su
~~citante vida nocturna y salir avante en la escuela porque,dcodmo
se dijo era muy sencillo: "por lo demás, las clases_ ~bor a as
, · · n desde un principio me resultaban fac1les Y me
con atenc10
'
.,
b I
uy relativa
interesaban",32 y posteriormente afirma: Alterna a. ~ m
. .,
aridez de mis sencillos estudios con la frecuentac1on del cine .33
Si esto no fuera suficiente muestra del carácter genial
ue uiere transmitirse, el texto más adelante vuelve a subra~ar
~ichicaracterística cuando explica la dese~~oltura con que d~m~na
la redacción periodística a la que lo dmge su mentor,. e ~o
. z Uren-a· "Y me hacía ganar dinero extra con enviar m~s
Henrique
·
·· · M
Luis
artículos Y editoriales al diario El Mundo, que d1ng1a ar in

r

.. •
dor Novo Los que tenemos unas manos que no nos
Mons1va1s, Salva .
.
d do SEP·ERA (Lecturas mexicanas.
pertenecen", en su h~ro Amor per 1 ·
'
segunda serie, 44), Mex1co, 1986, p. 275.
32 Novo, op cit., p 85.
JJ /bid, p. 87

3' /bid, p. 118.
~ Por ello. Monsivais describe la etapa de educación primaría así: "Asi fueron o

así debieron ser las sensaciones, las atmósferas, las impresiones de infancia
que sin saberlo aspiraban a lo poético. La educación primaria es un orbe
autosuf1c1ente y las recitaciones son el aprendizaje del oído literario.
Educarse es perder el pasmo maravilloso en la operación formativa donde lo
contrario de la inocenc1a suele ser el falso conocimiento Mons1váis
"Novo, poeta: las diversiones y las expiaciones", BdeM, 22, junio-agosto
de 1994, p. 31 .
36
En este sentido diferimos de lo postulado por Acero quien afirma. "La constante
mención de su amistad y rompimiento con Henriquez Ureña nos da una idea
de la importancia que éste tenía en su vida y de cuánto sintió que la práctica
de su homosexualidad hubiera sido la causa de su distanciamiento con él,"
en Rosa María Acero , Novo ante Novo: un nov1s1mo personaje homosexual,
tesis doctoral, Universidad de California en Santa Bárbara. junio de 1998, p.
228. La autora le brinda una importancia fundamental, y desde nuestro punto
de vista desmedida, a esta relación conflictiva en la conformación del carácter
del narrador: •... pero considero que su relación con Henriquez Ureña es
primordial para entender por qué se representaba a si mismo como un
persona¡e en decadencia y la homosexualidad ¡ugó un papel primordial", p.
231 . Es obvio nuestro desacuerdo. Por el contrario, nos parece más certera
la aprec1ac1on de Long cuando explica el motivo de la ruptura con el dominicano:
·ouring 1921 and 1922, Novo had a bnef but intense apprenliceship with
Pedro Henriquez Ureña wich was crucial to Novo·s formation as a wnter and
literary crit1c. Henríquez Ureña demanded a strict intellectual and moral
discipline from discipline from h1s dísciples. While Novo benefitted from the
1ntellectual discipline, he could not meet Henríquez Ureña's moral code and
ult1mately h1s homosexuality and his flamboyant night - lile, as well as h1s
involment in proyects that lacked the intellectual senousness demandad by
his mentor led to the emotIonally violen end of his collaboration with Henriquez
Ureña", en Mary Kendall Long. ·Salvador Novo's Continente vacío" LALR,
24, 27, enero-junio de 1996, pp 94

�Universidad Autónoma de Nuevo león /75

¡4/facultad de filosolia !lelras

=
i:1
5

1
¡:

1 tor retoma con extremada
y, hasta cierto punto, veladam~~te, e au
virulencia en otras ocasiones.
. .
sentimiento Y por ello la
Todo lo anterior nos 1~i11~~i;:eentre maestro y discípulo
1
presentación del inicio de ª. . to de capacidades al menos
se narra como un reconoc1m1en
equiparables:
o a la uerta de leyes cuando llegó,

Un medio día me hallaba parad
~studiante. Moreno, negroide,
.
. que obviamente no era
. . . do
entro, un 11po
·rada rápida y lo segu1, 1ntnga ,
vestido de negro. Cruzam~s una m1\ón al que al rato llegaron muchos
adentro de la escuela. Entro en un sa El 'ndividuo empezó dar una

ª.

.'i

1
.
· Se sentaron .
1
estudiantes yanqui 5 - .
Hablaba de Sor Juana, y mientras o
clase de literatura mexicana.
de"aba de mirarme, sentado en la
hacia con ve~ pastosa lenta,_~~
es una glosa?· Sus alumno~
última fila. Hizo una pregunta. t.
sea de la clase -dijo-; usted ...
callaban."Algún estudiante, aunque no
- . d
..
.
lase A la salida lo aguardé, minga o.
Contesté, sonno, te~minó su~ Pedro Henríquez Ureña , de cuya
Conversamos, caminamos. r~
sabía nada.38
sabiduría, existencia, importancia, yo no

.,...

y

..'

aul

la identidad del famoso filólogo,
La escena, antes que deve:~~~~tá capacitado intelectualmente
nos muestra que _el narra
onder acertadamente al maestro
ara
interactuar,
dialogar
Y
resp
consumada la proeza de
P
.
e sólo una vez
1
desconocido, a qu
ta· as · la escena cobra una
..
e le presen , 1,
capt_ar su . atenc1on s
e el restigio de Henriquez Urena no
sigrnf1cac1on mayor, ya qu . P aradójicamente sobre Novo.
recae sobre su pose~d_or,a~tis ~ncluido en el selecto grupo de
De esta forma, el auto iogr .
onérselo ni desearlo, como
0
discípulos del mae st ro, pero sind pr iovo a continuación detalla
si fuera Henriquez el favorec1 o.

31

1 res ecto· "La culpa la tiene un hombre
El siguiente pasa¡e es elocu_ente a
~raza~les caminos, a quien es inútil
solo, maniático por des~ubnr gemo:a y en México -y dicen que en A~éricanombrar porque de 15 anos acá,I "º1 ly a que no haya recibido , directa o
· · · el
aficionado a 1a escn·tura y a a ec ur ·1
a (se asegura que d1r19Ia
· fl
·a Diestra pI mam
indirectamente , su in ue~c1 . .
t ña resultó ser pésima maestra, a1
Ateneo de México)'. esta mllu~nct~ he:~~re al indice y el escritor al reta~o
ahogar ta personahdad, reducir e 'd de ella echándonos encima su odio
erudito. Los jóvenes nos he~os r~1d~ctiles al' punto de estimarnos si se los
africano y el de aquellos que .e so
complacerlo• Salvador Novo, El
ordena su maestro y de od1arno~ p:¿;5 apud Monsiváis , Lo marginal en
Universal f/ustrado, 19 de febrero e
,
el centro, ERA, México. 2000, p. 28.

" /bid., p. 113.

minuciosamente la labor, por demás encomiable, del dominicano,
pero no por admiración hacia el maestro del Ateneo, sino a manera
de comprobación de su propio talento. La figura de Henriquez Ureña
actúa como evidencia textual de la recepción que se procura obtener
del texto: si el propio filólogo reconoció su talento, ¿qué espera el
lector para actuar análogamente?
Al respecto, es conveniente hacer una última confirmación
de este· proceso de valoración genial que desprecia la educación
formal en beneficio del autodidactismo. En varias ocasiones, Novo
parece burlarse de las instituciones académicas al obtener un
reconocimiento por su desempeño intelectual que él mismo ha
procurado minimizar, como si parte de su genialidad e inteligencia
se comprobaran al constatar que a pesar de sus indiscutibles faltas
y desinterés académicos el joven obtiene justamente lo contrario.
Acción para la cual convoca citas textuales que nos indican que
los elogios, merecimientos o privilegios no provienen de quien
redacta, sino de un agente externo. Por ejemplo, el profesor de
gramática, Manuel G. Revilla, le obsequia una publicación de su
autoría, de la cual Novo reproduce, entrecomillada, la dedicatoria:
"Al joven Salvador Novo, con el aprecio que su buena educación le
conquista. El autor"."' De forma similar procede cuando narra las
circunstancias en las que conoció a Jaime Torres Bodet:
La predilección que don Ezequiel mostraba por mi debe de haberle
inducido a presentar al ·distinguido alumno"con el ¡oven secretario de
la Preparatoria, del cual Xavier me informó que era un poeta, y que a
la sazón daba brillantes clases de literatura en otra escuela -la de
Altos Estudios. cerca de la nuestra. Empecé, entre clases, a visitar a
Jaime Torres Bodet. 40

El proceso de legitimización intelectual del yo utiliza la cita
textual como la comprobación última e irrebatible del autobiologema
que nos interesa. Vuelve a echar mano de él cuando indica que
pudo conservar, al menos, la clase que impartía en la Escuela de
Verano ya que sus alumnas norteamericanas lo tenían en alta
estima y comentaban acerca de él : "Como la daba bien: con el
entusiasta beneplácito de las gringas que me encontraban, Oh, so
young, so cute and yet so learned, había yo adquirido cierto
derecho a conservar la clase de literatura mexicana en la Escuela

" /bid. , p. 87.
"/bid. , p. 1OO.

�Unwersidad Autónoma de Nuevo león /JI

16 /facultad de filosolia, letras

:!
CI

m

~

...

~

!e
de Verano."" En este caso la cita textual se caracteriza por el uso
de la onomatopeya que denota sorpresa y que anuncia la
reproducción de la enunciación oral de las alumnas. Asimismo, la
significación se refuerza al conservar la pretendida lengua original
en que fue pronunciado el comentario y al utilizarse las cursivas.
Así, la imagen de lo real se solidifica al recurrir a la cita textual
como medio de legitimización."
De igual forma, el procedimiento de presentación de
importantes figuras de la cultura mexicana es recurrente, en él se
da una descripción del lugar que ocupa el autor en la escena y una
vez consumada la interacción se agrega la identidad del desconocido
como un golpe maestro que cierra la acción. Se trata de una
estrategia sintáctica que nos remite a la escena teatral donde el
yo figurado ocupa el papel protagónico, los otros personajes (sin
importar su peso cultural referencial) sirven de actores de soporte
y la circunstancia parece un escenario preconcebido para resaltar
la figura del narrador. Recordamos que una de las disciplinas que
con el tiempo se vuelve fundamental para Novo es la actividad
teatral. Pero además, la utilización de este recurso facilita la
contemplación retrospectiva: el autor Novo contempla al personaje
que actúa como el joven Novo, así logra manipularlo --gracias a la
distancia mental y escénica- y lo conduce hacia la realización de
nuestro autobiologema.' 3

Así, el personaje recurre a la ·t t
ción del recuerdo para apo ar el rec ci a. extual Y a la escenificadesde el exterior: la "buen/educació~~~c\~~ento que se le otorga
t
registrada por la academia mient as
el IS ingu1do alumno" es
admirar a alguien "so o~n
r que as alumnas no dejan de
sentido el yo prefigura~o e;· so cute, yet. so learned". En este
intelectual al demostrar despre~li~exto ~os indica su superioridad
debido tiempo debe
por e proceso escolar que a su
•
reconocer la genial'd
.
'
1 ad construida
(y en contra) de la p •
.
a pesar
ropia academia.
La inteligencia natural
El desprecio que el person · d
educación formal no obsta ;!~a ;:u~!~id~~!:e~iempre por la
reconocido por la propia institucionalidad
te busque ser
su carácter refuta los limitados
t dque rechaza: Pero como
reconocimiento escolar él procur! e~ an anzados margenes del
ahí cuestionarlos y pro'vocar mater:l~ars~ fuera de ellos y desde
yo se sitúa en la marginalidad des
e~ e su reconoc1m1_en_to. El
es decir fuera de la oficialidad yd I de ah1 atrae. ~I reconoc1m1ento,
se comprueba su carácter ex~epeciin:~r;::tml1zaac1don. De esta fo'.ma,
s e una d1recc1on."
Como se había indicado 1
•
•
durante los estudios primarios r~:i-ex~enenc1a escolar (sobre todo
personaje una etapa anodina
iz~ os en prov1nc1a) es para el
estudiante se gana la animad' cu~n
no hostil Y humillante. El
quien inclusive le propina mal~r~~~º~.del profesor de sexto grado
en su contra· por ello la
. . s .is1cos Y confabula a la clase
de México y ia final liber~~fg~~~~; ;~~~~~~ el re~reso a la Ciudad
el personaje que se delinea en las . . i esco ar. Sin embargo,
se baten en silenciosa retirada . paginas no es de aquellos que
a sus victimarios. El episodio s1~~ntes haberse reivindicado frente
momentos no está exento de :Sta ~so. que nos interesa en estos
victorioso ya que a pesar de la
. inamica, el yo finalmente sale
s ve¡ac1ones del maestro, el narrador

°

"/bid., p. 117.
• 2 Este proceso es muy recurrente y se echa a andar cuando el personaje
considera que debe inteivenir un testigo del autobiologema que nos interesa,
pero se utiliza con igual frecuencia en la descnpción de las correrías sexuales,
por e1emplo.
0 Al respecto resulta muy interesante notar que el carácter autobiográfico que
se señala siempre en la obra de ficción de Novo puede echar mano de
estrategias discursivas tan diferentes (narración, teatro, poesía). Lo
fundamental resulta ser la capacidad de autocontemplactón que conlleva una
conciencia muy fuerte de sí mismo y, en este caso, de aguda critica
autoinflingida. Un movimiento similar describe Monsiváis en el caso de la
poesia, cuando comenta: "Espejo, libro muy unitario, bosqueja los inicios de
una sensibilidad a contracorriente. El personaje poético se triangula: al niño lo
observa el adulto que 'infantiliza' su mirada, y el adulto regresa en su doble
condición de niño y gente madura al orbe cerrado donde las impresiones
lo son todo ...·, en Salvador Novo. Lo margina ... p. 79. De esta forma, el
título del libro de poesía, como el del libro de Monsivá1s, resultan muy
claros en sus intenciones simbólicas, como lo es también el título de la
autobiografia.

" En cuanto al movimiento ps1coló ico
-. .
la conexión que se puede hace g que esta aseverac,on implica, es lógica
marginalidad de la misma y 1~ entre obtener reconoc,m1_ento oficial desde la
notoriamente expresaba su het :noc,da actitud desafiante del autor que
a la vez el reconocim1ento deb~~o ox,a sfxual; la cual atraía el escándalo Y
esto es pieza de otro ttpo de análist ~us ogro~ intelectuales. Sin embargo,
comprueban las sutiles pero firme s. aste md1car de esta forma que asi se
de su yo autobiográfico'.
s conexiones entre las diversas esferas

�Univmidad Autónoma de Nuevo león /79

18 ¡facultad de filosoliaJletras

1
¡:

::¡

i:i

B

ICI

merecedor de una beca gracias a
triunfa públicamentt: al hacerse s elegido para la representación
su óptimo desempeno y, ad!mª:sear de las objeciones que procuro
dramática de fin de cursos, ª P A . la capacidad intelectual e
interponer el odiado maestro. :i:~idades. Novo demuestra que
histriónica se imponen sobre las a dos más preciadas posesiones,
estas dos caracterist1cas son sus
en la vida y en el texto:
. t
modos de avanzar
armas, herram1en as,.
.
a su destreza lo consigue, Y por
1
"lo que su comportamiento e rnegtac' ·10·n sexual prácticas estéticas,
. ""
ende de su orien
d
eso Novo espr
.
d d desafíos de gesto y escritura .
estratagemas para decir la ver a '
.
elocuente la realización de los
En este sentido, es m~y
materias al finalizar el primer
exámenes extraordinarios de to as Ias
año de la Preparatoria:
b . los exámenes extraordinarios en todas
A su deb_
ido tiem~o, apr_? e ude así inscribirme para el se~undo de
las materias del pnmer ano, y p I detalle nsible de que m1 prueba
· H bo en ellos e
• • · ·
la Preparatoria. u
·eto de cometer una In1us11c1a
1 · radas en e1apn
•
de francés colocara a os l~
laridad si no lo hacían, porque ocuma
si me reprobaban , Y una 1rre~u
no su iera, la materia. Como todas
simultáneamente.que yo
como ~s otros, había prácticame~te
las demás, la hab,a estudiado
:
ella Clef de la langue fram;a,se,
memorizado todo el l~bro d~ texto~ªe~ ersona me examinó; de suerte
compuesta por M. Luis Rod1er, qui b ps como estaban escritas en
que pronunciaba tod~s. las pa ª¡ ~~ón de todas las s finales , y sin
español, con clara, enfat1ca enunc a - Pero escribí en el pizarrón
. ·enes en a,s o en a,.
. ·1
d_iluir las term1nac1
- ué analicé sin tropiezo. El jurado, atom o,
sin una sola falta, y conJug y
é ue había preparado el examen
deliberó. A.s_
us pregunta\¡~~;~e:~ la~ficacia de los autodidactas q~e
con la hero1c1dad, y por lo
I ón·co Rodier sentenció que deb,a
se fabricaban una cultura~y e~ s~ o~ ~n el segundo curso de francés ,
aprobárseme, ya que al ano _s1gu~~e~tamente un vocabulario que no
podría aprender a pronu~c!~r c r
podía negarse que pose,a.

_sup1::/

.
noce que su descuido escolar lo
El mismo Novo -~s qu1e_
n rec_o ra confiar en "el azar del panzazo",
puso en la sit_
uac1on de n1 s'.qu1:alizar un esfuerzo atemporal y
era indiscut_1ble que debia r b
yo no sólo sale adelante,
I
extraordinario. Pue st o ª pruh~ ~~ ~naugurar una clasificación no
sino que se reserva el_d?rec extraordinaria personalidad genial
prevista, propia de su ined1ta _Y_ tanto su inteligencia autofor¡ada
y sexual , donde pone en acc1on

•5
i&amp;

H

Novo, op. c1.1., pp . 71 y 64 respectivamente .
Monsiváis, Lo marginal... , p. 11 .
Novo, op. cit., p. 83.

como su capacidad histriónica. Como en el caso de su educación
en Torreón, no ha aprendido nada, ni siquiera de oídas aprendió a
pronunciar el francés, así que en otro acto de feroz didactismo
aprende del libro y así está en la posición de saber y no saber la
lengua. Se ve entonces que Novo, quien ante los ojos de los
participantes de la situación como de los lectores está en falta, no
duda de apoderarse de la misma y hacerla trabajar en su provecho.
Está en falta y simultáneamente no; esta situación "extraordinaria'
hace dudar al jurado, lo cuestiona al romper los moldes y esquemas
que validan su saber, como afirma Marquet: "En el fondo su hábil
estrategia consiste en poner a dudar al otro justamente de aquello
que lo define, de aquello que lo coloca en el lugar de jurado, en su
saber práctico"."
La reificación del yo es insospechadamente óptima ya
que no sólo cuestiona el terreno de autoridad de la institución que
él desprecia, sino que lo hace frente al autor del libro de texto en
que aprendió, colocando así al autor del mismo, M. Rodier, en un
aprieto: reprobarlo seria descalificar su propia categoría de autor,
aprobarlo sin dilación descalificaría la función de la enseñanza en
el aula. Sin embargo, la visiblemente embarazosa situación (que
Novo no duda en calificar de risible en un movimiento de magnani•
midad de su parte) se vuelve en su beneficio: ¿quién más autorizado
que este "salomónico" maestro para reconocer su "heroicidad de
autodidacta que se fabrica una cultura"?
La capacidad histriónica que ya se había utilizado en
Torreón, convertida en una estrategia discursiva frecuente, y que
el lector sospecha desde el inicio del texto (en la descripción de
su actuación frente a Justo Sierra) le ayuda a colocar a los
miembros del jurado en un embrollo y convertirlos así en
los juzgados. El personaje juzgado desplaza su falta hacia los
otros. En esta ocasión el director de escena ha indicado un cambio
de localización de la acción y ante los ojos atónitos del lector,
vemos la teatralización de una condición que sabemos incierta: el

"'Marquet, "Las chicas de Donceles", Crónica dominical, suplemento de La
Crónica, 6 de diciembre de 1998, p. 10.

�Uni1ers1dad Aulónoma de Nuevo león¡ Bl

80 /facuitad de filosolia yletras

=
t!
c:I

5

;;
=
=
t:,

personaje es la víctima fingida de un acto justo que sorpresivamente se ha convertido en lo contrario, por ello el personaje no
49
duda en calificar como "risible" todo el pasaje.

El año escolar terminaba Ycontra tod
ª!canzar a mis compañer~s en sus esi°s mis optimistas propósitos de
ni intentar siquiera los exámenes flnali:;fs. ni era ya posible lograrlo,
Los severos normalistas habían g ad ~do en el azar del panzazo.
creía en el genio ni la improvisaci -~ ua o un reglamento que no
as1stenc1a en el año cancelaba el dire· ~I 1O por ~1ento de faUas de
Y yo sobrepasaba con mucho es c o a lo5s, examenes ordinarios,
•
, e margen.

Debido a esta situación inédita, Novo trastoca la naturaleza
extraordinaria de su examinación, adjudicándole el carácter
extraordinario a su persona, al genio y a la improvisación histriónica.
Novo obliga al otro a crear un espacio nuevo para su inédita
personalidad.

Inteligencia y capacidad de improvisación se muestran
así, nuevamente, como las marcas más distintivas del personaje
que le interesa forjar al autor. Son las dos luces que más
resplandecen del yo iluminado en el texto. Como ya habíamos
visto, su desprecio por la formación escolarizada es directamente
proporcional a la confianza en su inteligencia innata y no duda en
recordárnoslo constantemente. La situación excepcional que lo ha
puesto en la necesidad de rendir todas las materias extemporáneamente es finalmente razonada como absurda por proceder de un
reglamento inútil, ya que margina las mismas características que
Novo preconiza como preciadas, la inteligencia y la improvisación
histriónica o académica:
La comicidad que se produce, y de la cual está consiente el autobiografiado,
logra trastocar la sensación original por la sensación propia del momento de
la enunciación, traslada los sentimientos del corazón al cerebro y, corno
indica Oornenella,.asegura la pervivencia del yo anunciante: •...y para Freud,
el humor no sólo tiene algo liberador corno el chiste y lo cómico, sino también
algo grandioso y exaltante', que reside en el triunfo del narcisismo, en la
victoriosa confirmación de la invulnerabilidad del yo. El yo se rehúsa a dejarse
ofender y a precipitarse al sufrimiento por los influ¡os de la realidad; se
empecina en que no pueden afectar los traumas del mundo exterior, más
aún, demuestra que sólo le representa motivos de placer", en Ana Rosa
Oornenella, "Entre canibalismos y magnicidios. Reflexiones en torno al concepto
de ironía literaria", en De la ,ronía a lo grotesco (en algunos textos literarios
hispanoamericanos), UAM - 1, México, 1992, p. 115.
50 Ver el artículo de Antonio Marque! donde se comenta al respecto: "Notable
escritura: pronunciación ajena: la anécdota ofrece mucho para ser comentado
Destaca el hecho de que Novo coloca al jurado en una posición inédita, casi
ante el imperativo de aprobarlo; los obliga a revisar sus criterios porque es
preciso aprobarlo. En el fondo su hábil estrategia consiste en poner a dudar
al otro justamente de aquello que lo define, de aquello que lo coloca en el lugar
de jurado, en su saber práctico. Para salir de semejante reversión de los
papeles es preciso llegar a una solución de compromiso Aprueban a Novo.
puesto que su escritura es impecable, con la condición de que ulteriormente
corrija la pronunciación", en Marque!, op. cit., p. 11

•9

No se trata de que el joven est d
. .
pericia escolar, es una in'usta ~ iante no t~~ga rntehgencia y
inasistencia a clases y no JP
. eg:amentac,on que castiga la
más inmediata manifestaciónr~m1a e talent_~· la genialidad ni su
falta no es de qu,en la comet~ :,~~prov,s~c,on .. De esta forma, la
los atributos del personaje. Po'r 11 ~ qu,en m,opemente excluye
a un compañero de clases de~,;~ ovo no ?u_da en descalificar
presenta la rivalidad acade' ' .
do Y drsc,pltnado, cuando se
mica entre ambos· "E t
estableció tácitamente una compet
.
· n re los dos, se
prendas de su edad y su mach t enc,a po_r la distinción, que las
rápida y voluble inteligencia".52 e ensmo disputaban a las de m,

50

De eSta forma, el conocido cli h · d
..
nal, del ascenso social del cr . . c e e. l_a superac,on persorealizar por medro de la ~x e . ec_,m,ento espmtual que es posible
la perspectiva del texto P!a~~~c,a escolar parece deducirse desde
un contexto histórico ~n el quo~rcame~te, esto se enuncia al evocar
remarcándose la posib1l1dad d sf re ormulaba el sistema escolar
educación formalizada La e
~ ascenso social a través de la
personaje se ha pro~urad~c~:sª ~ada tiene de formativa. nuestro
destacar por sí solo que resulta erram,entas necesarias para
incluso dentro del de~apreciado ten tan oport~n~s Y operantes que
eficaces. Dentro de este ordenrren~ academ,co le son altamente
entonces la actitud de sus pa . t de ideas, no debe sorprender
que para el personaje no sonnden es ante sus "fracasos" escolares
e nrnguna consideración:
La indiferencia en que a b
de mi: tios parecía dest~:ai/~ri:;i~~~~e la inicial ~alurosa acogida
un nino para empezar a ser
h
e que hab1a cesado de ser
privilegio que debía agradecerl~;ad ombre dotado, por un especial
para la vida que ellos no habían' a e u~a oport_un1dad de preparación
paseaban, si m1 tiempo y mi atenc~un ~rno d1~frutado Si ya no me
estudios, puesto que sólo de ellos
~ deb'. an concentrar en los
por la obtención de un titulo pod . ' de m1 p~op10 esfuerzo, coronado
•
na nacer a tiempo la oportunidad que
,. Novo, op. c,t . pp. 80-81
.
.
" p. 85. Cursivas en el original.

51

.. fbd
1

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 83

81/facultad de filosolia ¡letras

~

1
5

=
a

.
ellos habían hecho con la suya, pero en
sostuviera a m1 madre como
generosidad me otorgaba para
las mejores condic1_
one~.
su
alcanzar esa emanc1pac1on.

Este excepcional individuo ingresa en las mismas categorías e
instituciones que cualquier otro sujeto de su tiempo, edad y
circunstancia; pero Novo lo hace de forma diferenciada y en esa
diferencia gana el reconocimiento de su talento, de su genialidad
que en este punto no duda en calificar como una mayor "edad
mental". De esta forma vemos que el yo se solaza por estar más
arriba de lo esperando considerando las características objetivas
del referente de la enunciación. Obviamente no es en éstas últimas
donde se debe indagar el origen y matiz de su formación intelectual,
sino en esa resbaladiza categoría que se ha estado caracterizando:
la de genio.

q~:

ncertante esta fuerte reflexión que
No deja de ser al menos deseo ue sus tíos (habiendo ya muerto
bien entiende las expectativas q d más talentoso e inteligente.
su padre) fincaron en el ¡oven por \perimentar sentimientos de
En este caso, e_l narrador no p:::~~intrario experimenta recelo al
culpa O remord1m1ento, muy _P
.
que le tenían estaban
. .
1 consideraciones
comprender que as . .
cambio de desempeño academ1co
condicionadas: atenc1on a
e lo merece todo solo por el
óptimo. ¿Acaso el joven Novo
no pueden avizorar en estos
1
hecho de ser él? ¿Es que ~us ~emostración de su talento?
fracasos escolares la verda era

~o:

Por encima de las expectativas
..
ue uarda Salvador Novo con la
Al meditar acerca_ de la rela~~nr!de~te que el yo siempr~ se sitúa
experiencia academica, es s P .
escolar le demandarian, s1 es
1
más allá de lo que su edad_ Y niv:n todos los sentidos del término
que habláramos de un 1nd i~iduo, ue ueda ya bien claro que al
"normal". Categoria esta ultima \
~ to. Por ello, su relación con
autor no le interesa satisface\~~ ªd!~cuoncertante, paradóji_ca Y
la experiencia escolar es .
ovimiento que descalifica a
.
.
a que en el mismo m
contradictoria, Y
bf1ene su reconocimiento.
la institucionalidad escolar O
.
. inas del texto se especifica la
Desde las pnmerasa~!1~ntado académicamente, ya que
constante de estar siemp_re
.
y el segundo grados de la
el personaje _nun_ca curso el tri~il~cado en un tercer año que en
educación primaria, sino que ue d b. do a la discontinuidad que
varias ocasiones tuvo que retomar _e_ i
imponía el movimiento revolucionario.
Ignoro por qué circunstancias,d al

in resar en la escuela primaria,
g ezar como todo el mundo, por

oficial, cerca de la casa, en v~z 1:1:~:en ei tercero entre muchachos

el pnmer año, me v1 de pronto ins
que el ex~men de admisión
ue yo Supongo
naturalmente mayores q
·_
- rticó que se me adelantara,
reveló que supiera más de~o ordmano, y ¡us ,
digamos, la edad mental.

~

/bid., p.75.

" /bid .. p. 48.

Esa capacidad intelectual siempre precoz (ya que no es
privativa de la infancia sino que presumiblemente es aplicable a
cualquier instancia temporal en la que el personaje se sitúe) lo
coloca indiscutiblemente siempre en la situación de gozar de las
ventajas de la excepción, la exención, el privilegio, la madurez. En
este caso es muy importante señalar que esta condición se
expresa exclusivamente en el transcurso de la educación
preparatoria y profesional, no así durante su educación primaria.
Tácitamente, se entiende la predilección que hace el autor de la
libertad y cosmopolitismo citadinos aprovechables por un joven
inquieto como Novo, en detrimento de lo experimentado en la primera
infancia, que está signado por la "barbarie revolucionaria", la
supervisión materna y la nostalgia por el padre. 55
En varias ocasiones, se asiste a la forma en que el yo
gana prebendas o canonjías de toda clase gracias a su capacidad
intelectual. Este movimiento indica que su siempre precoz inteligencia lo exenta de las formalidades que todos sus compañeros deben
cumplir. Es el caso de la buena relación que establece con el
profesor de literatura:

5'5

En este sentido se expresa Barrera al cahf,car la importancia que para Novo
tuvo el regreso a la ciudad de Mexico y el ingreso en la Escuela Nacional
Preparatona: ~Para Salvador Novo, en 1917 se inició un nuevo ciclo de su
vida, que lo llevó a la anagnórisis, toma de conciencia. Su inscripción en la
escuela Preparatoria re deparó una especie de trampolín para dar u:i salto
hacia la madurez, hacia la responsabilidad. anagnórisis, que recayó en la
elección de un destino, en el trazo de una personalidad, en la construcción de
una manera de ser. Desde la orfandad (sic) surgió un profundo deseo
de libertad y búsqueda a la edad de trece años\ en Reyna Barrera .
Salvador Novo. Nava1a de la mtehgenc,a. 1999. Plaza y Valdés editores
México. D. F., p. 54.

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 8S

84 /facuitad de filosolía yletras

;;

=
;

=
ri,

e,

5

Don Erasmo me tomó particular afecto. Leía mis versos y me recitaba
los suyos. Pronto dejé de 1r a sus clases (daba literatura castellana y
general) porque todo cuanto en ellas enseñaba, yo lo conocía ya por
mis lecturas solitarias de Torreón, y don Erasmo me eximió de ir a
clases. Sencillamente presentaría yo los reconocimientos trimestrales
56
y los finales -y él me calificaría con 10.

Es importante recordar que es esa misma inasistencia a clases la
que lo obligó a preparar todas las materias de forma extraordinaria.
El yo desatiende la lección y busca otras formas de conseguir el
mismo resultado por distintos métodos, si bien más seguros al
buscar previamente la alianza con el poder antes que actuar y
conseguir la excepcíón.57
Pero no siempre se actúa de forma tan premeditada, en
ocasiones el privilegio parece proceder espontáneamente:
A salvarme de la gimnasia contribuyó felizmente para mi pereza el
hecho de que Moisés Sáenz resolviera premiar con atribuciones de
lideres a los alumnos que obtuvieran en las clases calificaciones
altas. Los lideres simplemente vigilaríamos, exentos de la obligación
58
de participar en los sudorosos e¡ercicios fisicos.

El sistema impuesto por los detractados normalistas, encabezados
por Moisés Sáenz, esta vez no es cuestionado, muy por el contrario
se agradece la exención de las actividades que involucren el cuerpo,
59
esfera de desarrollo que le provoca pánico al personaje.
Precocidad intelectual y categoría de exención se conjugan
para colocarlo en el camino de la autosuficiencia económica, ya
que el propio profesor Erasmo Castellanos Quinto le remunera por
la realización de algunas labores académicas:
Pero nos manteníamos en contacto y en amistad Confiaba en
mí, y en secreto, me pasaba a revisar y calificar las pruebas escritas
de los alumnos, que le daba pereza o no tenía el tiempo de ver -o
que ofrecían a su paternal generosidad un pretexto decoroso para

58

/bid p. 99
En variadas ocasiones se ha indicado la destreza del persona¡e para aliarse
con "el poder", por lo cual ha sido duramente criticado, y obtener beneficios
de toda índole, lo que aquí se comenta no parece ser más que una
manifestación temprana de dicho proceder.
58 Novo, op. cit., p 98
51 Otro autobiologema digno de investigación es todo lo relacionado con el
cuerpo: la ineptitud para bailar, la pérdida de habilidades y atractivos

57

físicos, etc

hacerme ganar- mis primeras perce .
.
cada mes Vivía don E
pc1ones literarias -_algunos pesos
rasmo en San Ped d
pueblecillo remoto al que hab·a
.
ro e los Pinos, entonces
entregar los trabajos de los m~c:ih~/~ lento tranvía a recoger y

Implícitamente se comprende el rec
. .
bles conocimientos que al menos so~~oc1m1ento de sus considerauna clase de preparatoria de t I f os necesarios parra dominar
trabajos de sus condiscípulos Eª o_rma que pueda calificar los
1
de sus compañeros pues su· sa~:: , qu~ ~I narrador_ se distancia
hast~ el punto de poder juzgar la calid~ds~ua por enc1m~ de ellos
consideración es necesario aunar! 1
e su desempeno. A esta
intelectual puesto que esa s e .ª ~a mencionada precocidad
condescendencia con que se retierioridad se manifiesta en la
su iguales: obviamente sus c~~a a _los que supuestamente eran
menores a él y de ahí el uso . pa~eros ~on intelectualmente
muc~achos", colocándose así
d1ferenc1ado al llamarlos "los
propio profesor que le erm,te
o otro mentor o tutor como el
intercambio de opinione~ acerca ~x~ertmen!arse como su igual. El
e~ muestra fiel de categorizació~ ~poeSia que cada ~no escribía
bien en las considerac1one
. s importante senalar que s,
gran afecto, no se trata de uns c:~1~~~ del este maestro s~ siente
de colegas El cariño est,
.. e a umno a mentor, sino casi
re~onocimie~to de excepcionªai°;~g~~al~ente motivado por el
quien lo coloca casi en la catego . de ace Castellanos Quinto,
na e su par.

~~9::

Esto abre la puerta para narra
.
económicas que le han s·d
runa sene de remuneraciones
intelectual. Por una parte i ,eº r~~~rg~das por su. singular habilidad
permite desligarse toda~ía máse~ ª, su genialidad y, por otra, le
tener mayor libertad para
I e a exp~nenc1a académica Y
capital. Como en la cita ant:r~trorar el cript1co _mundo gay de la
le proporciona los medios
, es ahora Henri~uez Ureña quien
dinero por ello:
para expresarse ltteranamente Y obtener
Una vez que estuvo perfectamente se ur
para que diera en la Escuela de Veran g o de m ingles. me nombró
Intervenía en las ediciones de Méxic~u~~lase de literatura mexicana.
_nombre, para la cual me encar ó de
erno y_en revista de ese
indujo a preparar una Antolo g
una secc1on, Repertorio", me
hizo publicar_s,
g,a de cuentos hispanoamericanos y la

-~ª

60 Novo. op. cit., p. 99.
"lbid,p. 114

=

�Universidad Aulónoma de Nuevo león ¡81

86 /faculiad de filosolia ¡le Iras

1
"'

:!

~

...

!e

r.

•

Si a la descripción de este acceso a la vida literaria y lucrativa le
aunamos el hecho, citado anteriormente, que el filólogo dominicano
también le abrió las puertas "del sencillo mundo del periodismo",
así como Castellanos Quinto le remuneraba por corregir los
exámenes de los condiscípulos del personaje, entendemos cómo
implícitamente el yo explica la nula necesidad que siempre tuvo
de la educación formal. Sabemos de la extensa labor periodística
que Novo realizó, por ello nos parece que su yo prefigurado en el
texto se engrandece al destacar la relativa facilidad con que aprende
y aprovecha estas tareas.
En el mismo sentido, es importante ver la relación que se
establece entre la labor literaria y artística y su correlato económico;
es esta retribución en efectivo la que en el texto se enfatiza como
la ganancia valiosa de su creatividad. Nos encontramos muy
alejados de cualquier valoración espiritual o anímica de la realización
individual por medio del ejercicio de las letras. No dudamos de la
satisfacción espiritual o creativa, por nombrarla de alguna manera;
pero no deja de sorprender el hecho de que esta actividad creativa
sea considerada más bien un medio para tener libertad de acción
en otros planos:
Con el mucho dinero que los puestos conferidos por Pedro antes de
su partida a Sudamérica rendian a mi libertad sin su vigilante tutela,
mis aventuras se multiplicaron. Una insaciable sed de carne y una
audacia a la vez segura de mi belleza y m1 posiblhdad de comprar
caricias, me arro¡aban a la caza del género de muchachos que me
electnzaba descubrir, tentar, exprimir: los choferes [sic] que en el
México pequeño de entonces eran la joven generación lanzada a
62
rnane1ar las máquinas, a vivir velozmente.

Por la emotividad con que está redactado el recuerdo, por la
relación directa entre poder económico y satisfacción sexual
(manifestada en el trio verbal que la explica), y por la sensación
de libertad plena , entendemos que se añora ese Salvador ya
desaparecido en el momento de la enunciación. Ejerciendo una
actividad intelectual y sexual vertiginosa, el joven Salvador monta
en taxis y autobuses para evidenciar, por medio de la posesión
corporal, la grandeza de su ser, su poder de seducción, la lozanía
de su cuerpo, su control de toda la situación al ser el agente activo
que desencadena y frena el proceso por medio del dominio monetar io. Es aquí donde implícitamente se nos está indicando que

" /bid , p. 115.

el narrador se desorientó al de·ars
.
que traía el poder económico / d _e obnubilar por los beneficios
más personal. En una carta a su : 1~\ pe~diente su l_abor creativa
derrotado señala:
go arios Guaiardo el Novo
Con usted quiero confesarme qurtarm
.
vendajes de la circulación públi~ de ediadas las mascaras y los
de merengue en que me han e' sc:n er de todos los pedestales
alabanzas, aplausos, etc
~cum rado premios, distinciones,
que mi vida como escrito~· cs~~harle la desoladora convicción de
por esto decir que no va a a a~aº un verdadero fracaso. No quiero
historia de las letras m~xic~nas ro que no haya ingresado ya en la
fecundidad y versatilidad, de ingen~ºmi° ~n peque~o fenómeno de
sin jactancia creo haber sido dotad~ e c.. que quiero decir es que
por Dios, con facultades de imagina ~r a natur~_reza y bendecido
creadora que no he sabido aprovecha~~nb·~ens1b1lldad y capacidad
de la Obra Maestra en que todos ñ e I amente en la producción
debe tender a justificar su resen s? amos_y con que todo artista
sucumbido al halago de la lailidad c~ª trans1tona ~n el mundo. He
cualquier cosa que emprenda· he
n q~~ me ha ~•~o dable realizar
todas las sirenas que me con~
sucum ido ta~~1en al llamado de
talento en pequeñas empresasocca~a~ a d~sperd1c1ar mi tiempo y mi
se. han llevado la mayor parte d'e ~tvi~rac1ones y otras basuras que
mi bibliografía.63
a Y ocupan la mayor parte de

ta

iº

La narración espistolar e
• ..
autobiologema que hemos est!d~tuy s_ignificativa a la luz del
nd
(en sus últimos años la carta r~?ªt o, Novo vuelve a indicar
depositario de una, inteli en es a echada en 1969) que era
excepcionales para las tare1s lit~~· . creat1v1dad Y capacidad
vista, desperdició al no le ar
r nas _que, desde su punto de
incluso a pesar de ue gb. una obra que el considera trascendente
al canon nacional. q sa ia que su perfil literario había ya entrad~
Sin embargo esta sensa · · d f
encuentra entremezclada
c1on e racaso no es pura , se
privilegiado del acontece/mºn l_a certeza de haber sido un testigo
ex1cano durante el siglo XX.

~ Apud, Sergio González Rodr

·s

confidente" en Rafael 01 igFuez . alvador Novo; el narrador y el
'
ea ranco y Anlh
s
contemporáneos en el faberlnto
..
on y lanton eds ., Los
Torres Bode!, 11), 1994, p. 383. de la en/lea, COLMEX , (Cáthedra Jaime

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león ¡89

88 /facultad de filosolia yletras

e

:!
Q

~

~

ª

¡:
En la misma misiva confiesa:
Pero estoy persuadido de que mi vida sí ha sido una verdadera y
grandiosa novela He visitado tantas atmósferas, conocido a tantas
gentes, visto d1scurrir tantos episodios de la historia moderna de
Méx1co, transformarse a la ciudad, etc .. que una autobiografía seria
quizá mI mejor y más sincera y valiosa novela. Ojalá tenga todavía
tiempo de concluirla, y digo concluirla porque la tengo comenzada e

interrumpida desde hace 22 años.

64

El propio Novo indica su posición de ojo privilegiado de "la vida
en México" durante gran parte del siglo XX, su extensa
obra periodística puesta en circulación actualmente aguarda un
merecido análisis.
Consideraciones finales
El autobiologema de la formación intelectual presente en La estatua
de sal ha permitido entender la relación que el autobiografiado
tuvo con los fenómenos más cercanos a su experiencia como
hombre de letras. La selección de episodios, sus aclaraciones y
los comentarios que le provocan cumplen con las motivaciones
tanto racionales como irracionales de la experiencia autobiográfica.
En cuanto a la motivación racional Novo teje y engarza
una serie de acontec1m1entos alejados entre sí, que tienen por
escenario común la experiencia educativa.
Se trata de un proceso de prolepsis que permite la
construcción de un personaje al cual el lector debe admirar ya que
posee inteligencia, creatividad y espontaneidad singulares. Estas
dotes existen en tal grado que la formación académica resulta
innecesaria.
No obstante, detrás de esta imagen se expresa un
profundo resentimiento en contra no sólo de la academia como
saber institucionalizado, sino también en contra de las figuras
tutelares del saber literario de la época, específicamente en contra
de Pedro Henríquez Ureña.

A_I combinar ambos tipos de motivaciones, uno encuentra
al yo prefigurado en el texto en una insalvable contra . . . .
un_ lado, mega la institucionalidad académica y, al mis~cii~~~por
exige
po,
e denodadamente su reconocimiento· En este sen t·d
I o, creemos
qu I para comprnnd_er tanto la literatura, como el yo autobiográfico
y e _persona¡e publico de Salvador Novo, debemos partir de est
mov1m1ento,_doble y conflictivo, entre desprecio y reconocimient e
entre
y encumbramiento pu· b1·1co en tre gusto por la
o,
d ·marg1nahdad
eru ic1on _Y la alta cultura combinado por la fasci~ación por lo o ular
y lo proh1b1do. En la convivencia de toda clase de a t p. p
reside la clave de este universo literario y vital.
n agomsmos
BIBLIOGRAFÍA
. -"Autobiografía secreta de Salv d N
"
.
letra, Sección cultural de El universal 15 d: s~r t ovbo dEscnta de puño Y
•
P Iem re e 1998, pp. 1 y 4.
Acero, _Rosa Maria. 1998. Novo ante N v .
1es1s doctoral, Universidad de Ca11for~i:~~o;~s1rosp~rbsona1~ homosexual,
pp. 364
n a ar ara, ¡unio de 1998,
Aranda Luna, Javier. 1998 "Libro de lo h h •
8. d1c1embre de 1998. PP
_1
s ec os , en Eqws. cultura y sociedad.
14 7

Blanco, Jase Joaquin. 1980. "La critica de N v ~
a¡eno. Ensayos cnt1ca. UAP, Puebla, pp. ~/1'o~n su libro La pa¡a en el ojo
Bertran, Anlonio 1998 •p bl
.
.
Reforma. 28 de agOsto ~e 'f;~8auto1b1ograf1a secreta de Salvador Novo"
'p c.
Carballo, Emmanuel. 1986 "Salvador
•
Protagonistas de la literatura mex1ca~t~Et;9it1974), en su libro
(Lecturas mexicanas segunda serie 48 ) ·M _ · iciones del Ermitaño.
·
•
, exico. pp. 302-337.
Cap1stran, Miguel 1998 ·cart 1
•
de 1998, PP- 5-8. .
a a maestro . Eqws, cultura Y sociedad, 8, diciembre
Conlreras Anlonio 1998 "A t b
~:man;,, supleme~I~

\º9~id;

.

~~~;~:~fd~r~r j~~n~~=n~~ ~is~~:~:~,:

~=

Domenella Ana Rosa. 1992 "E t
.b
torno ~I concepto de ir.oní~ ~~i~~:a~hsmos y ma~nic!dios. Reflexiones en
algunos textos literarios hispanoameric!~o~)eUl~M1r~ln1Ma _a lo grotesco (en
G .
,
, exIco, pp. 89-116
arcia Monsiváis Margarita ..Sal d N
·
libro Ef ensa,Yo mexica~o env~I ~¡ ,iv;)tl ensayo, la risa, la duda~, en su
d,recc1ones y formas UAM ¡i; tg
· Reyes. Novo. Paz. Desarrollo
.
·
-1• ex o Y contexto, 24), México. pp. 69 _116 _'
Garcia Ponce Juan 1974 .. B
·
Mexfco. PP. 241:250 . iograf1a y escritura", en su lrbro Trazos, UNAM,
González Rodríguez Sergio. 1994 "S 1
en Rafael Olea Franco Anth~n a vador Novo: el narrador y el confidente ...
labennto de la critica. ¿OLMEX y(~¡~~l~n eJds .. Los contemporaneos en el
pp. 377-384.
.
e ra a1me Torres Bode!. 11) Mex1co.

" /bid, p. 383-384.

�90 /facultad de filo solía yletras

i2
!::!
~

...~

- - - - . ~El secreto y el estudio. Amores del 1oven Novo", Nexos, X1V, 165,
septiembre de 1991 , pp. 9-15.
Jáquez, Antonio. 1998. "La confesión como salud mental", en Eqws, cultura y
sociedad, 8, dte1embre de 1998, pp. 9-13.

Lejuene; Ph1lippe. 1973 "Le pacte autobiographique", Poétique, 14, pp. 137·162
Long, Mary Kendall 1995 Salvador Novo: 1920-1940, Belween /he AvanlGrade and the Nation. tesis doctoral, Universidad de Princeton, pp. 322.
- -."Salvador Novo y la fragmentación del yo· , BdeM, 22, ¡ulio-agosto, 1994,
pp 36-40.
Marquet, Antonio. 1998. "Las chicas de Donceles", Crónica dommicaf, suplemento
de La Crónica, 6 de d1c1embre de 1998, pp. 10-11.

May, George. 1982. La aulobiogratia, FCE (Breviarios, 327), pp. 281 .
Monsiváis, Carlos. 1994. "Novo, poeta: las diversiones y las expiaciones", BdeM.
22, Julio-agosto de 1994, pp. 30-34.

- - - - - ."Salvador Novo. Los que tenemos unas manos que no nos
pertenecen", en su libro Amor perdido, SEP·EAA. (Lecturas mexicanas,
segunda sene, 44), México, 1986, pp. 265-296.
- - - - -. ~El mundo soslayado (donde se mezclan la confesión y la
proclama) , en Salvador Novo, La estatua de sal, CONCULTA, México,
1998, pp. 11-41
Molloy, Sylvia . 1996. Acto de presencia . La escntura autobiográfica en
H1spanoaménca, COLMEX-FCE , (Estudios de lingüística y literatura, XXXV),
México, pp. 300

''

Novo, Salvador 1998 La estatua de sal, CONACULTA, México, pp. 141.
Ramos , Raymundo , 1967. Memorias y autobiografías de escritores mexicanos,
UNAM, (Biblioteca del estudiante un1versitano, 85), pp. 203.
Raster, Peter John 1978. La ironía como método de análisis literario: la
poesia de Satvador Novo, Gredas, Madrid, pp. 226.

Shendan, Guillermo. 1985. "1921. Espíritus poseídos de div1nrdad", en su libro
Los Contemporáneos ayer FCE, México, pp. 99· 119.
Stanton , Antho ny 1998 ~salvador Novo y la poesía moderna\ en su libro
Inventares de tradición: Ensayas sobre poesía mexicana moderna,
CELL-COLMEX-FCE. (Estudios de lingüística y literatura, XXXVIII), México,
pp . 148-176.
Ta1bo 1, Paco Ignacio. 1998. "Los dos Novo", Sección cultural de El Universal,
18 de septiembre de 1998, p.1.
Vi llena, Luis Antonio. 1994. "Salvador Novo la última poesía erótica", en Rafael
Olea Franco y Anthony Stanton eds., Los contemporáneos en el laberinto
de la critica , COLMEX , (Cátedra Jaime Torres Bodet , 11) México,
pp. 207-212.
Woods, Richard Donovan . La autobiografía mexicana, una bibliografía razonada,
s.p.I

�91 /facultad de filosofía Jletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / g¡

~

:á

!:!!e

tTI

e,

u

Enrique C. Uvas VHlarreal. Nació el 28 de noviembre de 1908 y murió
a los 76 años en un accidente automovilístico, el 16 de febrero de 1984.
Estudió en el Colegio Civil y cursó un año en la Escuela de Medicina de Nuevo
León, concluyendo su carrera de médico cirujano en la UNAM al graduarse
el 4 de mayo de 1932. Antes de volver a Monterrey se especializó en

Universidad y autonomía

cardlologia.
En 1934 -ano agitado por la huelga en protesta por la llamada "educación

socialista" y la posterior clausura de la Universidad-, ingresa como
catedrático a ta Facultad de Medicina. En septiembre de 1935 el gobernador en
funciones, Pablo Quiroga Treviño, creó el Consejo de Cultura Superior y él
mismo ocupó la presidencia de dicho Consejo. Luego la ocupó el gobernador
interino profesor y general Gregario Morales Séinchez. Pero, en mayo de
1936 el Dr. Uvas vrnarreal fue nombrado como Secretario -a los 27 añoscon funciones de Presidente, permaneciendo en el cargo hasta septiembre

·:1..,

de 1943 .

;;.;,
~,;11

-,,:

&lt;

Después de promulgarse ta Ley Orgéinica de la Universidad. al Dr. Enrique
C. Uvas lo nombraron Rector de la Universidad de Nuevo León. Ejerció este
cargo de septiembre de 1943 a diciembre de 1948. Durante su rectorado se
sientan las bases para construir la Universidad moderna que hoy dlsfrutamos.
Se actualizan los programas de preparatorias y lacullades. Se crearon:
♦

La Facultad de Odontología.

♦

La Escuela Nocturna de Bachilleres.

♦

El Instituto de Investigaciones Cientificas.

♦

La Escuela de Verano.

♦

El Departamento de Acción Social, donde se publicó la revista
UNIVERSIDAD y el periódico ARMAS Y LETRAS.

♦

El escudo y el lema de la Universidad. {En coautoria con et Arquitecto
Joaquín A. Mora. 1948).

♦

Enrique C. Lívas

D

EL TÉRMINO A_UTONOMiA, aplicado a la marcha de una
un1vers1dad,_ bien podría decirse lo que dice Max Scheler
acerca del termino espíritu· "pocas veces s h
·

:~~~~~e=:~e;~!c~~~..~n~alabra
~palabra bajo la ~u:i~~~;~~~~
. .º pensamos que se pueda contarnos

La Sociedad de Cardiología y el Proyecto para crear el Instituto de

entr

Cardiología

dec~ esos pocos, en tratandose de autonomía universitaria· es

El Dr. Enrique C. Uvas entregó los mejores años de su vida a la Universidad de
Nuevo León -ocupó la Rectoría. prácticamente, doce años, seis meses y 23
días- y luchó para que la Universidad cumpliera la función social que le
corresponde "... para que los que vengan atrás de nosotros. tengan acceso a la
cultura, que nuestra vida sea ejemplo para las nuevas generaciones". Todo
esto, ni los amnésicos pueden olvidarlo. El próximo noviembre cumplirá su
nonagésimo cuarto aniversario, motivo por el que se pubhcan estos ensayos.

~:f~in~~~ ~~ep~~~~~1a~:~s é::~

0

e~~r~r
y p:r~inºcipt~e~:~i~¿~:~:
instit s.mo tienen algunas personas, así como la actitud de algunas
con uciones frente al_ problema señalado, nos mueven a comentar
int la mayor serenidad que las circunstancias permitan est~
eresante Y vital tópico cultural y educativo.
'
decida s;en sabemos que no será nuestro pensamiento lo que
rob es a cuest1on -ni el de persona O grupo alguno- pues el
~efi~i~ma es de complejidad y naturaleza tal, que sólo pod(á quedar
com o o sem1esclarec1do al cabo de un largo y laborioso proceso
y fec~:iurre con todo lo que significa búsqueda en los amplio~
os campos del pensamiento. Sin embargo, se nos ocurre

=

�94 /facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de No evo leon /95

e
,:,e

1
=

CI

!::!

!i

CI

&gt;

examinar, en esta publicación que es impulso prirrügenio de editorial
universitaria, el caso señalado de la autonom1a; primero, en lo
general; dentro del campo universitario, después.
Autonomía, -del griego autos, por sí mismo Y nom_os,
ley- es el derecho de que goza una ciudad, un Estado o una reg1on,
de conducirse según sus propios preceptos legales; es decir, algo
a manera de independencia, porque sus normas no proceden de
otra ciudad, estado o región. En sentido figurado, ref1erese a la
condición de un individuo que de nadie depende, en ciertos
aspectos de su vida. En la era precristiana, Tucídides Y Jenofonte
llamaban autónomos a los estados que no estaban sometidos a
poder extranjero alguno y cuyo gobierno era presidido por su propias
leyes; de modo que esta concepción era derivada, con cierta
fidelidad, de la etimología del término.

Transcurriendo los años, fue modificándose la acepción
del término y ya los romanos de los primeros siglos de nue_stra
era encontraban autonomía en ciudades que estaban sometidas
0 conquistadas, pero que, al mismo tiempo, tenían facultades
para gobernarse por sus leyes y para elegir sus 1;1agistrados. En la
edad media, hablábase de mun1c1p1os autonomos, que se
gobernaban por fueros otorgados por el Rey, no elaborados por los
propios municipios, no como expres1on de libre leg1_slac1on, sino
como una descentralización más o menos amplia, respecto
de los gobiernos de los estados y de la república, en los pa1ses
demócratas.
En otro aspecto del problema, sabernos de estados
autónomos que se gobiernan con cierta libertad, aunque dependen
honoríficamente o por medio de tributos y protecciones, de estados
que les superan en potencia y les antecedieron en la historia, a la
vez que pudieron en un principio, irnpon_erles su cultura, sus_norrnas
0 sus jefes (Canadá. la desaparecida ciudad libre de Dantz1g, etc.).
En el terreno filosófico, conviene hacer mención de la
concepción kantiana de autonomía, que erige a la razón corno
soberana frente a la voluntad y hace del hombre su propio legislador.
en virtud de que la razón dicta sus leyes a la voluntad.
De todo lo anterior, que no llega ni a breve resumen, sino
a pequeña y parcial enumeración de lo que en diver_sos aspectos
puede entenderse por autonomía, resulta, con meridiana claridad,

que es éste un término de uso dificil y de aplicación práctica más
dificil aún. Y es lo equívoco de este término to que hace que en
más de una ocasión se haya tornado como una verdadera epopeya
lo que no ha sido sino una solución práctica y rápida, una salida de
paso o un_ movimiento de origen político, rico en falsedades y
prevaricaciones.
Si examinamos el traslado de este tantas veces
mencionado término, al plano universitario, que no es ciudad, región,
estado, persona ni razon, sino una institución que puede tener de
lodo_ lo anterior un poco, más algo que le es peculiar, vemos que,
en terminas generales puede entenderse la autonomía refiriéndola
a dos grandes influjos: el del Estado por una parte y, por otra, el de
lodo lo que no siendo estado, pueda influir en la marcha de la
institución universitaria.
La influencia del Estado, circunscribiendo el caso a
nuestro país, manifiéstase desde que nace la primera institución
universitaria. Mediaba el siglo XVI; el Renacimiento asomaba
generoso a nuestra patria y sentaba las bases de nuestra cultura
occidental cuando España fundaba la Real y Pontificia Universidad
de México, que comparte con la Universidad de Lima el honor de
la prioridad en América. Institución francamente al servicio del
Estado que la había creado, fructificó en el campo de las ciencias
Y de las artes, hízose meca cultural de Hispanoamérica y en su
sen_o se incubaron más de una vez las tendencias políticas y
soc1al:s que más tarde habrían de florecer y lograr que la Nueva
Espana_ sacudiera la tutela del imperio español, iniciando la
formac1on del Estado mexicano. Se fundaron otras instituciones
similares, en diversos lugares de la Nueva España, pero era la
Real Y Pontificia Universidad de México la representativa de la
cultura en esta colonias hispanoamericanas.
Desde entonces hasta nuestro tiempo pasa la Universidad
por períodos críticos, pero siendo siempre, cuando existe una
institución de Estado, en la que también se pensaba a pe~ar y
contra del Estado. Todas las instituciones que se fundaron en el
país, después de la Real y Pontificia, son del mismo origen; esto
es, han sido creadas por el Estado, excepción hecha de algunas
que la actual Universidad Autónoma de México ha incorporado
a d(stancia -a veces respetable-, como son: la Universidad
Autonoma de Guadalajara, una Escuela Preparatoria en Mérida y
la Escuela de Bachilleres del Colegio Franco-Mexicano de esta

�96 / facultad de filosolia ¡letras

Universidad Autónoma de Nuevo león /97

s

:!

;

!i:
u

i\'
·-

".,.

··'

R
t:I

ciudad. Las instituciones creadas por el Estado han trabajado
siempre bajo su vigilancia e intervención más o menos
preponderantes y, a pesar de los temores de _aquellos que piensan
que el Estado mexicano se ha hecho comurnzante, en rnnguna de
estas casas de estudio se hace más que impartir la cultura, preparar
técnicos y profesionistas e investigar en la medida que lo permiten
sus raquíticos presupuestos y su experiencia. Nunca se ha
demostrado que la influencia del Estado sea perniciosa Y cuando
las apariencias hacen pensar en ello, no es precisamente el Estado,
sino los hombres que viven de y en la política, la causa de algunos
desaciertos: y estas circunstancias desfavorables no pueden tener
la misma duración que el estado mismo, pues esos hombres
-zafios y perversos la mayoría de las veces- pasan cuando ~u
grupo deja de dominar, mientras el Estado es permanente. Ademas,
si el Estado ha creado instituciones de alta cultura con ob¡eto de
cumplir las obligaciones que tiene para sus gobernados en cuanto
se refiere a preparación para la vida y con el fin de garantizar el
mejor desarrollo posible de la sociedad, no_ se comprende como
pueda desentenderse de tan importante m1s1on y abandonar_ las
instituciones que para el caso ha creado, mientras no garanticen
éstas el fiel e integro cumplimiento de sus funciones.
El hecho de que grandes centros de cultura en la Europa
occidental hayan sido, desde antes del Renacimiento, libres en
cierto modo del influjo del Estado, no justificaría la copia de ellos
de parte nuestra, pues no pudiéndolos copiar en lo demás -fuentes
de una cultura que abarcó la mitad del globo, refle¡o de la estructura
de pueblos más desarrollados política, soc_ial, económica Y
científicamente, etc.-, resultaría un despropos1to querer asimilar
sin esfuerzo, lo que aquellas instituciones llegaron a tener mediante
trabajo fecundo y en condiciones nunca habidas en nuestro medio.
Resumiendo, creemos que una universidad creada por el Estado,
sostenida con fondos del Estado, en un país que dista mucho de
estar al nivel de los pueblos que le legaran su cultura y le impusieron
antes sus normas, no puede ni debe apartarse del Estado que la
creó, a condición de que éste na esté representado por un valor
negativo de la cultura (cacique ignaro, hombre culto p_ero
deshonesto, etc.,) y de que se le permita crear su prest1g10
y su historia con cierta libertad. Tal es nuestra situación, pu~s
trabajamos colaborando con el Estado en una de sus_ mas
importantes funciones sociales, sin que nos imponga desaciertos
y sin que dejemos de estar en condiciones de poder decir, e_n todo
momento, lo siguiente: podrá haber gobiernos, en nuestro pa1s, que

tespe!en a sus instituciones de cultura tanto como el nuestro, pero
no mas que el nuestro.
. Ahora, si examinamos el otro aspecto del problema, que

se refiere a lo que, no siendo el Estado, puede influir en la marcha
de una universidad, vemos que pueden ejercer influencia en ésta

s~ d1rect1_vos, las condiciones sociales del medio y el sistema
pol!t1co reinante. Estas tres corrientes dejarán sentir su acción
con cierto freno, si el Estado mantiene su autoridad, porque éste
p_uede amonestar a un mal dirigente universitario, atenuar mediante
~danc1a Y presión moral los resultados de las luchas sociales e
impedir que en una universidad se reproduzcan las situaciones
que, por experiencia en el campo de la política militante, sabe que
obedecen a proced1m1entos impropios. En cambio, si se tiene lo
que en nuestro concepto es erróneamente llamado autonomía
•~luta,--:y decimos que erróneamente porque los que tal piensan
solo s1grnfican con esa expresión la independencia respecto del
Estado-, se presentará el caso así:
a) Si los directivos de la universidad son afines a alguna
~ecta religiosa o tienen ligas con el clero, regresarán
epocas que constituyeron un escalón, ya lejano, en el
desarrollo social del país y tratarían, casi seguramente,
de 1mpnm1r un carácter sectario a la enseñanza
superior, a la vez que mantener el espíritu de aristocracia que privaba en las universidades o escuelas
superiores antes de la Reforma. No tendrán empacho
en glorificar a los que surcaron mares para ofrecer
nuestro país como asiento del imperio de Maximiliano
de Habsburgo y Juárez "ocupará el sitio que le
corresponde en la h_istoria", como traidor. Esto es, por
ahora, el mayor peligro que puede presentarse al no
tener liga alguna con el Estado.
b) La lucha social, fenómeno permanente y ley histórica
de fundamento científico, podría influir en la marcha
universitaria, sin la autoridad vigilante del Estado, de
diversas maneras: ora es uno de los grupos en pugna
social el q_ue se adueña de la universidad y pone su
func1onam1ento al servicio de sus intereses de clase,
ora es el otro grupo que, no pudiendo hacer lo que su
opositor, buscara el desprestigio de la universidad
mediante un sin fin de procedimientos ya conocidos

=

�98 /!acuitad de lilosolia ¡lelrn1.

Uníve1sidad Autónoma de Nuevo león¡ 99
n

:¡

!;

~

!e
u

desarrollo.
b)

t1

~:t 1
•
' 1

1
ij

ª

;:
en la lucha social mencionada, que en el caso de
nuestro país, conviene recordar que está en pujante

En último término y como un influencia de importancia
extraordinaria, la del sistema político imperante.
¡Cuántos peligros se cernirían sobre una universidad
en la que principiaran a infiltrarse los humores de
podredumbre y de estulticla que muchas veces
envenenan la política, que de ciencia de los derechos
y obligaciones ciudadanos vemos convertida con
frecuencia en escuela de malas pasiones! El
espectáculo seria de perfiles esquilianos. Baste el
ejemplo de la actual situación de la Universida(l
Autónoma de México cuando están por renovarse los
poderes universitarios: se organizan grupos que
ofrecen la Rectoría a algún maestro -aunque no haya
estado en la Universidad más de unos cuantos años,
cuando estudió-, como se ofrece la presidencia
municipal a un político: se gastan cantidades
considerables de dinero en propaganda y se instalan
oficinas para organizar campañas de publicidad y que
tienen por obIeto prestigiar al elegido por el grupo y
desprestigiar a los demás candidatos; se produce gran
agitación cuando se renuevan las academias de
profesores y alumnos. porque de ellos dependerá la
elección del Rector y es menester tenerlos
"asegurados"; en estas renovaciones de representantes
al Consejo Universitario, se ve a personas ajenas a la
Universidad, que hacen uso de fuerza física o d_e
alguna influencia para inclinar la votación a favor de
determinada persona y, después, a cobrar. Asistimos
al caso sin precedente de que un periódico de filiación
pojitica definida hace público su apoyo, por medio de
su página editorial, a un candidato a la Rectoría, en
vez de conformarse con informar sobre la situación,
comentarla según sus postulados y señalar algunos
de los muchos yerros que se están cometiendo.

Si lo anteriormente señalado acontece en una institución que h~
prestigiado al pais, que lleva muchos años de vida y que debe
tener experiencia en estas ideas. nosotros preguntamos: ¿Qué
pasaría en una urnversidad de provincia, sin historia ni prestigio

SQ!iQO, con autonomía absoluta
t ,
las latitudes de la tierra suced;;:~::a epoca en l_a que por todas
de todo derecho la erecc,·o· n de 1 1s que constduyen negación
·
a uerza como 1 · ·
derrumban las esencias vitales de la cultura Y de lae~u:~~~d~d;e

ª

Autonomía absoluta es para nosotros una ex

..

::ii::t~~~:b:~r~ció~ee~ftual, creada a su vez p¿¡\:s;~;e::
tiempos" est d
-q , . r ega Y Gasset llama "plenitud de los
.
, . a o psIcolog1co colectivo que, se ún el m·
pensador hispano, suprime toda posibilidad de sup g -.
ismo
-pensamos nosotros- menosprecia las fuentes 1::~~~;/~rque
progreso que se estima ya impos 1bl
e un
'plenitud" ad
·
e, en virtud de la misma
désconci~rto ernas, prepara a las generaciones futuras para el
pasado fue rr{e/o~a pensar, con Jorge Manrique, que ''todo tiempo

UNIVERSIDAD
No. 1, septiembre de 1942

�10ll/ facultad de filosofia ¡le\ras

Universidad Autónoma de Nuevo león /101
n

~

!;

=
:j

e,

!;)

ffi

.Breve reseña histórica del movimiento universitario
en Nuevo León

Era el año 1933, gobernaba el Estado don francisco A. Cárdenas.
Un grupo de personas, integrado por profesionistas, estudiantes,
comerciantes, industriales, etc., y dirigido por el doctor Pedro de
Alba, se constituyó en Comité Organizador de la Universidad de
Nuevo León. Todos estos hombres formaban un apretado haz de
recias voluntades, no obstante que los había de distintas ideas y
de los más diversos credos, todo su entusiasmo y sus energías
estaban al servicio de la causa universitaria y el resultado no se
hizo esperar: la comisión presentó un proyecto de Ley Orgánica
de la Universidad de Nuevo León, proyecto que fue aprobado por
el Congreso del Estado, expidiéndose el decreto correspondiente
El primer Rector, electo por el ConseI0 Universitario, fue
el Lic. Héctor González, profesionista ampliamente conocido en
nuestros círculos intelectuales, de una vasta cultura y alejado de
toda cuestión política y religiosa; ayudado eficazmente en la
Secretaria de la Universidad por el profesor José Alvarado, valioso
elemento del magisterio nuevoleonés y un verdadero prestigio de
su clase, dirigió el Lic. González la naciente institución en la mayor
calma y contagiado todo mundo, en el medio universitario, del
entusiasmo desbordante que procedió a la instauración de la
Universidad.
Vino el año de 1934, en el que debía terminar la gestión
del Lic. González, y el Consejo Universitario nombró para que
rigiera los destinos de nuestra Casa de Estudios al doctor Ángel
Martinez Villarreal, cuya toma de posesión se efectuó ya en un
ambiente de intranquilidad suma, reflejo de un estado de agitación
que obedecía a diversas causas de orden económico, social y,
esencialmente, político. La voluntad firme y plena de honestidad
del doctor Martínez Villarreal, su talento indiscutible y la experiencia
adquirida por él como persona propiamente en la lucha social, se
estrellaron contra la cizaña que introduJo la política en nuestro
medio, y algunas personas de las que un año antes habían
trabajado con inusitado ardor en la organización de la Universidad,
dieron rienda suelta a la pasión personal y provocaron y sostuvieron
la huelga estudiantil más sonada e injusta que se ha registrado
en la tranquila historia de la juventud nuevoleonesa. En esa época

=

�1011 facultad de filosofía¡ letras

1
5

1\....

•·•

"'"
.' '
~

.. Uruve~idad Autónoma ne Nuevo león 11 OJ

~

a
¡:
. .
del Art 32 Constitucional, imprimiendo carácter
vino la re1orma
·
. .. d b d
a un movimienlo'l
socialista a la enseñanza, y ello_ s1rv10 e an era
d esas,
. ue a arentemente universitario. no era sino una e_. .
q ' P. ·
· 1
políticas inevitables, en la evoluc,on de
f:::ru~:=~:;~:~r~Jsforma, c~ando lucha por ~a_c~di~ s:u:¡:
nes anacrónicas e injustas; conmocIon que conv1r ,o o u
fue escenario de trabajo y entusiasmo sanos, en teatro c_on es~en.
en tas que sólo actuaban febrilmente el rencor, la pas1on polltica
la calumnia. La pujanza tradicional de los hombres del norte, q
ena el es acio con grandes Y constantes columnas del humo
lus fábric:S, como himnos de trabajo fecundo Y patnot1co, torn~
..
resivo todo lo que en ese tiempo hac,an

~~~~;!~a~~s
que n; estaban addher idos \~q_it~l~=~~~a~i~~::sde
razón y eminentemente per¡u ,c,a I• era I
tremendos ataques .
La situación anterior trajo una lame_ntable consecuencia:
elgobierno substituto del licenciado Pablo Quiroga hubo d~ d~og_
el decreto que el año anterior había creado la Universidad e u~v
León y después de varios meses de holganza se reanui~~~ió
traba·os universitarios ba¡o Jos ausp_1c1os de una
.
OrgJizadora de la Universidad Socialista, que se encargo_ .
ncauzar los trabajos por el sendero de la legalidad y formal1z
ios estudios que se interrumpieron al declararse la huelga en octub
de mil novecientos treinta y cuatro.
En septiembre de mil novecientos _treinta y cinco,
iniciarse las labores escolares, el mismo gobierno del licencia
Quiroga expidió un decreto creando el Conse¡o de Cultura Supt .
inte rada por los Directores de las que antes fueron Esc_ue as
Fac~l!ades Universitarias. un Presidente. un Secretario Y u
Representante Estudiantil.
Fue primer Presidente el doctor Ángel Martinez Villarre
uien sólo permaneció en su encargo hasta octubre del _m,sm
qel cual al hacerse cargo del Gobierno, prov1s1on
ano .mes en
,
s ·nchez , presen
me~te, el general y profesor Gregorio Mora1es a
. .
. d'cho doctor con carácter de irrevocable. La ag1tac1
su renuncia 1
·
·•
ial que suf
olitica de esa época Y la tremenda conm,oc1on soc
pi estado que fue de las que hicieron d1f1c1I para el Gobern~
~orales Sánchez llenar el hueco que dejaba el doctodr Marllíld
. , a asu mJ·r, él mismo
la pres, henc,a
Villarreal, y se resorv,o
-,
,
t u
Consejo de Cultura Superior. Desempeno este puesto as a q

entregó el Gobierno al general Anacleto Guerrero, en mayo de mil
novecientos treinta y seis, mes en el que fui nombrado Secretario
en funciones de Presidente de dicho Consejo. En un ambiente de
agttación que no cesaba, continuáronse las actividades que se
habían desarrollado bajo la dirección del profesor Morales Sánchez;
lenta, pero firmemente, fue imponiéndose el trabajo del Consejo,
integrado entonces por el Dr. Eusebio Guajardo (Director y fundador
de la Facultad de Ingeniería), el Lic. Jesús C. Treviño (Director de
la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales), el Profr. Antonio
Castillo (Director y fundador de la Facultad de Química y Farmacia),
el Dr. Enrique V. Santos (Director de la Escuela de Bachilleres), el
profesor Plinio D. Ordóñez (Director de la Escuela Normal),
el Dr. Mateo A. Sáenz (Director y fundador de la Escuela de Cooperativimo), el ingeniero Juan Manuel Garza Lozano (Director de la
Escuela Industrial "Álvaro Obregón"), y la señorita profesora
Belén Garza (Directora de la Escuela Industrial Femenil "Pablo
Uvas").
La colaboración tan valiosa que me dispensaron en todo
momento, desde el prindpio de mi gestión, estos consejeros, hizo
que antes de terminar el año escolar siguiente (1936-37) las
actividades universitarias se desarrollaran ya dentro de la más
completa regularidad y en un ambiente de trabajo sereno, apolítico
y con toda la fecundidad que nos permitían nuestros esfuerzos y
nuestra capacidad. Fui honrado con el nombramiento de Presidente
en mayo de mil novecientos treinta y nueve y vuelto a nombrar en
el mismo puesto en octubre del mismo año, al presentar mi renuncia
al naciente gobierno del general Salinas Leal.
Durante la gestión administrativa del general Guerrero, se
suprimió la Escuela de Cooperativismo y se crearon la Escuela
Nocturna de Bachilleres y la Facultad de Odontología, anexa a la
Facultad de Medicina. Se fue incubando el espíritu universitario en
la conciencia de todos los alumnos y catedráticos, fomentando la
unidad, la disciplina y el estudio, de tal manera que cuando recibió
el gobierno el actual primer mandatario, general Bonifacio Salinas
Leal, se encontró con que en materia de cultura superior se contaba
con una institución que la impartía en la medida de sus posibilidades
de un modo tal que nunca ha constituido para el Estado problema
alguno, exceptuando el económico, motivado por el notable
crecimiento de su población escolar, que el año próximo pasado
se acercó a 3,500.

�Universidad Autónoma de Nuevo león /105

104 /facultad de filosolia yletras
w

e=

u

~

::¡
c::i

a

=
!¡¡

l

Actualmente figuran como catedráticos en varias dependencias del Consejo, por haber acudido a nuestro llamado, personas
que en las épocas de agitación se separaron de las inst1tuc1ones
universitarias. Nosotros hemos demostrado con ello que en n~estra
casa de Estudios se han cerrado las puertas del rencor Y solo_~e
desea servir al estado en el desempeño de la importante func,on
social que es la enseñanza; ellos, los que acudieron a nuestro
llamado, demostraron saber que, una vez disipados los vapores
que se difunden por el ambiente cuando hierven las pasiones
humanas, todo ciudadano debe poner su talento_ y expenenc,a al
servicio del estado, cuando se le llama,_ sin 1m_portar las
convicciones que presidan el desarrollo de su vida esp1ntual intima.
Nuestro trabajo se ha desarrollado siempre con respeto
absoluto de parte del gobierno a cargo de l_os generales Gu~rrero Y
Salinas y ello ha permitido que, mediante d1spos1c1o~es -energ,cas,
pero siempre meditadas-, mediante esfuerzo comun de C_onseJo,
catedráticos y alumnos y animados siempre todos de la m,as firme
convicción de que es la realidad del proceso de evoluc1on social
del país lo que debe normar nuestros esfuerzos, se haya for¡ado
ya en la conciencia de todos los que laboran actualmente en la
cultura superior con caracteres indelebles, profundos Y plenos de
dignidad y de honradez, lo que es ya la Universidad de Nuevo
León.

UNIVERSIDAD
No. 1, septiembre de 1942

l

Pedro Garfias y el dolor de España

De la España mártir, sangrante aún y aún bravía, nos ha llegado

un mensajero que dice su dolor en cantos; cantos rebosantes de
vida y de lágrimas -que es casi lo mismo. Es un poeta; pero un
poeta que no sólo sueña, sino que actúa, blandiendo su verso
vibrante y luminoso, cual si fuera una hoja toledana, fina y reluciente
a la vez que cortante, cual si fuera espada flamígera con cuyas
lenguas quisiera abrazar a los que abrasaron sus huertas
valencianas. Es también un declamador; pero un declamador que
no lo es por profesión, sino por afectividad; un hombre que cuando
dice su verso y cuando dice el verso de otro poeta, se transfigura
como jamás habíamos visto; su cara y sus manos sufren
insospechadas transformaciones y describen, con las expresiones
más vívidas. al amor que llega, la metralla que desgarra, el dolor
que aniquila -aunque no aniquiló a España-, la traición que envilece,
la esperanza que revive o el llanto que consuela.
Pedro Garfias, rapsoda del dolor. Pedro Garfias, dolor de
España, transformado en verso que a veces quema. Pedro Garfias,
protesta viviente y sonora, por la infamia y la vergüenza que se
enseñorearon de su patria lejana. Canto y dolor fundidos en ritmo y
cadencia; llanto y esperanza hermanados en versos maravillosos;
vida profunda y muerte por doquier; esto es Pedro Garfias, poeta
que declama corno nunca oímos ni vimos antes.
La tragedia de su patria le vio rugir de coraje frente al
invasor y frente al traidor. Le vio llevar el rifle y el verso. Ora con
uno, matando; ora con el otro, reviviendo. Matando insanos que
vaciaban su furor en las madres y niños de España; reviviendo y
animando héroes anónimos que, con armas o sin ellas, fueron
hijos de la España fecunda hasta la última gota de su sangre.
Mientras el obús extranjero sembraba la muerte en la campiña
andaluza o en la sierra asturiana; mientras el avión totalitario
enronquecía los ámbitos de toda España y en toda ella sembraba
eso que el niño de su poema llamaba "un globo y que en medio
de una plaza mostró la sorpresa feroz de sus entrañas", mientras
la carne de esta madre ejemplar de pueblos era lacerada tan
vil Y tan ferozmente, Garfias, cuando no traía fusil, iba de campamento en campamento, de trinchera en trinchera, llevando a sus
hermanos en el dolor y en la muerte, la sorpresa feliz y cadenciosa
de su canto; la oponía a la otra "sorpresa feroz ..." Llevaba a sus

�Umversidad Autónoma de Nuevo león /107

106 / facultad de lilosolia yletras

1

:l

e=
t:
u

t:::I

¡¡,;:

hermanos el dolor de todos, transformado en h~mnos; ll~vabada
sus hermanos, con sus versos. el dolor de Espana, trans arma o
en epopeya.
Ahora enfermo y triste, con la patria envuelta en una lejanía
huidiza de re¿uerdos torturantes y "México presente en la e~peranza" -{;Omo dice en su patético y cordial po_ema "EnVe Es~ana/
. . "- respira nuestro aire y nuestro cielo cobl)a su ren e
Mex1co
.
nos ha adentrado por su
atormentada. Le hemos visto y se
.
'bTd d
sinceridad y por su dolor. que es el de su ~atr~ª¡¿sº~!~~:n~~~o ªsi

•

¡~

Fa;t:~l;~~i~ l~~;}J!~~f~:~~~r~r~; ~!~ni~:~~11%~r~~:

va gastando, en cada frase que dice, uno a uno, pedazos e su

.'

vida.

""

No olvidaremos a Pedro Garfias, es un poeta que llora.
con unos cuantos versos incomparables, el dolor de todas las

~

~ 1

-·

madres de España.

UNIVERSIDAD
No. 2. septiembre de 1943.

~-,..~

La Universidad: su misión y su marcha

Señor Gobernador,
Señores Consejeros Universitarios,
Señoras, Señores:

Vengo aquí al llamado imperioso de un deber ineludible y múltiple:
cumplir una promesa solemne hecha en este mismo recinto,
satisfacer un impulso que se agita en mi con potencias incontenibles
y corresponder a un gran honor.
f

•

La promesa, de poner al servicio de la causa universitana
mis escasas energías, encauzadas con intención en la que deseo
poner lealtad a toda prueba .
El impulso, poderoso, que bulle en mi de ver en este mi
solar nativo un templo de verdad y de justicia, en el que yo actúe
con la reverencia que sólo merecen los principios inmarcesibles.
El honor, el que se me ha conferido al nombrárseme Rector
de esta casa de estudios. Honor que jamás ambicioné, por no
merecerlo; que no busqué, por no perder el mio. El no haberlo
buscado ni ambicionado me coloca en la ventajosa situación de
poder conservarlo, aun sin méritos, sin que fuerza alguna pueda
obligarme a mancharle y que subsistirá inviolado mientras persrstan
inviolados -{;Omo creo que persistirán- los campos de libertad de
mi pensamiento. Si alguna vez mi presencia o actuaciones hacen
peligrar la dignidad universitaria, pueden ustedes estar seguros de
que abandonaré mi lugar, presuroso, antes que arrojar una mancha
en mi vida y en la de esta institución cuya existencia y marcha
dignas constituyen uno de mis más preciados anhelos.
Bien quisiera venir ante ustedes a dar cause libre a mi
palabra, obedeciendo a los dictados de la emoción que, tan justa
como profundamente, me hace su presa. Mas es preciso que estas
frases queden escritas y que de ellas responda con mi firma,
porque ellas condensarán conceptos de cuya exteriorización debo
hacerme responsable en cualquier lugar y tiempo, como luchador
universitario y como hombre. Ellos encierran la escasa experiencia
proporcionada por mi actuación al frente del Consejo de Cultura
Superior, durante siete años; la adquirida mediante el conocimiento

�108 / facultád de filosolia yletras

Umversidad Autónoma de Nuevo león / 109

~

:¡

;

5

:i ':
R-..
""·
~.r
&lt;

i:•

=
a

~
de otras universidades y lo que ha enseñado la vida a una persona
corno yo cuya profesión está estrechamente ligada con el dolor y
la rniseri~ humanos, fuente fecunda en observaciones sustanciosas
y enseñanzas inolvidables.
Es mi deber hablar en esta solemne oc_asión, de ~res
aspectos fundamentales de la universidad: la_ rn1s1on que _a e~a
a en el concierto -o· desconcierto- social; los medios e
~ºu: dispone para el cumplimiento de tal misión y, finalmente,
la orientación a seguir en las tareas que dicho curnpl1rn1ento
demanda.
La misión universitaria es, en té_rrninos generales, de un~
tri le modalidad: enseñar, investigar y d1fund1r en el esp.ac10 Y_e
el ~iernpo lo que investiga Y enseña. Esta tarea no, tendna s~nt1do
sin una meta por alcanzar, su labor sena ester1I s1 no .u_era
enderezada hacia un fin determinado, hacia u_n ideal de 1u~t1c1~ y
de verdad social, cuya consecución es la asplíac1on de to os os
ueblos civilizados de la tierra y de suma urgencia en nuestro
~aís cuya historia esta preñada de dolor y ahora encauzadah por
una' revolución que ayer fue cruenta y turnultosa y que a ora
querernos noble Y tranquila, potente y decorosa, honesta Y co;s~
tructiva· pero siempre en marcha. Corresponde a la Urnvers1 a
formar la conciencia nacional y forjar, fundamentalmente, hombres,
muchos hombres, verdaderamente hombres.
Nada para lograr esto corno llamar a las puertas de la
ciencia Y las actividades humanísticas, pres1d1das por l~s
nobles fines que condensan los valores fundamentales de a
filosofía de todos los tiempos: lo justo, lo beUo y lo verdadero,
éstos, constituidos en meta definitiva, serán la formula urnvers1tana
por excelencia.
¿Cómo va a realizar la Universidad esta noble Y pesada
tarea? He aquí el segundo aspecto del problema.
Propugnará al desarrollo de la ciencia y de la técnica,
rocurando que de ella se sirvan l_o_s hombres con prmc1p1~s
~ticos que constituyan esencia esp1ntual incorruptible, pues a
.
. y las técnicas usadas sin contenido moral espec1f1co,
c1enc1a
·
·f
explosivos
se convierten en instrumento peligroso cua 1 s1 ueran
C'
.
en manos de un niño o de un insano. Fuerza es recordar a iceron
diciéndonos que la historia es la maestra de la vida y no despreciar

las enseñanzas que nos ha proporcionado, una vez más, Europa,
que poseída por su técnica y por su ciencia sorprendentes, no
supo dar contenido ético a sus conquistas en el campo de la idea;
y esa técnica y esa ciencia se constituyeron en germen destructor
de una cultura antaño ejemplar y magnifica, hogaño convertida en
uno de los más horrendos y vergonzantes capítulos de la historia.
La química y la física, y aún la biología en algunas de sus ramas,
han servido en Europa para que, utilizadas por unos cuantos
vanidosos lleguen éstos a una locura perversa que les ha hecho
regar casi todo el globo con torrentes de sangre joven y sembrarle
de desolación y de barbarie.
Se fomentarán en la juventud las inquietudes de las
actividades estéticas, en cuantas manifestaciones lo permitan
las capacidades económicas de la Universidad. Porque nadie,
absolutamente nadie, se atrevería a afirmar que la conciencia
humana puede forjarse con integridad en sus varias facetas,
sin señalarle orientaciones hacia normas artísticas; es bien sabido
que éstas influyen poderosamente en el desarrollo del intelecto
joven, imprimiéndole en muchos casos, por si solas, rumbos
inequívocos de bondad y de verdad. Esperamos que en lo futuro,
nuestras actividades y las de ios que nos sucedan, permitirán
afirmar que en Nuevo León, los universitarios vibran de emoción
intensa lo mismo cuando resuelven una ecuación de tercer
grado o escudriñan en un microscopio o ensayan el más complejo
mineral, que cuando escuchan un verso o una sinfonía o cuando
contemplan la plástica viviente de una escultura genial.
Se propugnará en el universitario el respeto a las
concepciones fundamentales del derecho, corno condiciones
indispensables de equilibrio social, sin olvidar que éste es imposible
cuando se ejerce hasta donde lo permite el poder, en vez de ejercerlo hasta donde lo señala el derecho corno norma de convivencia
social; estos dos conceptos, poder y derecho, armonizados con la
libertad, pilar inconmovible que soporta la vida de los pueblos
cultos. Viene de todo esto la fórmula kantiana de la república
culta: poder con libertad y con ley, el poder, sin libertad y sin ley,
degenera en despotismo; la libertad, sin el freno de la ley y el
contenido social del poder, degenera en anarquía; y la ley, sin
poder y sin libertad, se transforma en concepto vacío y sin sentido
humano.

�Univers1dadAutónoma de Nueio león¡\ 11

11 nIfacultad de filosolia yletras

n

~

i:i

=
s

"'~

5

l!

. .... l
r•

.1

_¡

1

,~.·
1 '

' . J. ; '

La Universidad contará también, para el cumplimiento de
su misión, con un constante difundir de la cultura que imparta,
ajustándose a una necesidad urgente, cuyo desprecio está
costando al mundo una de sus más dolorosas experiencias y que
ha producido a nuestro pueblo y a otros similares, desgarraduras
profundas que aún no han podido ser restañadas. Se llevará la
cultura, desde sus más mínimas expresiones, a todos aquellos
lugares donde su ausencia es germen de miseria y de maldad;
haremos por llevar el alfabeto hasta la fábrica y el ejido, donde
nuestra patria ve con dolor la oscuridad tenebrosa en que se debate
la mente de sus más sufridos y estoicos hijos: los obreros y los
campesinos. Es bien sabido que la frecuencia de las guerras civiles
está en proporción directa con el porcentaje de analfabetos que
tiene un pueblo; y el nuestro, que mucho ha sufrido a causa de
estas contiendas, está esperando que las universidades, además
de constituir centros de cultura al servicio de las minorías de
privilegio, se transformen en verdaderas luminarias de progreso y
de redención para los que tanto han menester de ambos. Urge que
la Universidad trasponga en su ejercicio los linderos que le marcan
los muros de sus edificios y acuda, en cumplimiento de la obligación
que le impone su condición de instituto sostenido con los dineros
del pueblo, a proporcionar a éste lo único que puede hacerle
abandonar su triste condición: el saber.
La Universidad completará su misión investigando. Se
interesará en la resolución de tanto problema social que es factor
de atraso en el país: actividades agrícolas de carácter empírico;
plagas en la ciudad y en el campo, que no han sido combatidas
eficientemente por falta de investigación sobre sus orígenes y su
desarrollo; desperdicio constante y lastimoso de recursos naturales,
por escasez de estudios sobre sus posibilidades de industrialización;
morbilidad exagerada en nuestros obreros. por ausencia de investí•
gaciones bio-tipológicas bien dirigidas: en fin, problemas cuya
investigación científica es urgente como medida efectiva de labor
social y que deben constituir una inquietud permanente en cualquier
universidad que cumpla lealmente con el cometido que le está
asignado.
Viene ahora el último aspecto de ta Universidad: la
orientación que ésta seguirá en las actividades que tiene que
desarrollar para desempeñar su compleja misión. Aspecto
importantísimo el de la orientación universitaria, he querido tratarlo
en último lugar a fin de que, señalados la misión de nuestra Casa

=
.

Mucho se ha discutido sobre la conveniencia o inconvenien-

eta de l_os nexos que nuestra Universidad conservará con el Estado

vanas
E
anlas
pe ocasiones hemos explicado que no vemos en el Estado.
rsonas que lo representan y hemos dicho
dependencia n
··
que muestra
.
o es serv1l1smo ni desdoro, por la libertad
.
se ha dispensado _ 0
.
que siempre
Se trata, simpleme:ie~ d~~:~:;~
que, aunque bien puede ser discutido en algunos de sus a
~s indudable que en su esencia no es sino la expresión con~~~~:~:
e un pueblo en revolución que hubo de romper con sus anti uos
:os y c~n las _normas de que éstos se servían para despo1arfe
sus mas leg1t1mos derechos y humanas aspiraciones .

~r~~ª;aªn~~t~s~~;~t~:~~~~~i

. No debemos olvidar, señoras Y señores, que México e

un pa1s en plen~ desarrollo revolucionario y, ahora que la san rs
: st h1¡os de¡o de correr por su tierra fecunda y asoleada gn~
1 p1 amos_ que el vaho aún caliente de esta sangre genero~a
nuestra, de fuerza a nuestras generaciones; mas no para mata;
ni escarnecer, sino para continuar la marcha que nos señala
,
un hombre o un grupo de h b
.
, no
de nuestra histona. Si la u~::~~d:~n~i~~eex:c,e~~ni:rt~º~~º!~
m1s1on, la formac1on de la conciencia nacional no
:~os ~~st1nos hist~ricos ni desligarse de la e;oluJt:~:

!~s;~:~~;

ca~a:ie~is~~~:~i~:~n~l:e;~st~~fc~:~a~º~n~r~gee;i: ~~~mos de la;
postulados: el acercamiento a las masas que forman ~e::~onsc~!
~~pulaLY aunque es cierto que hay multitud de hechos que hacen
Est~~~sion~s n~gatono el principio democrático que afirma que el
si nific es a s1ntes1s social Y la expresión del pueblo, ello no
g a que la Universidad deba sustraerse a la realidad·
debe hacer llegar al Estado la voz límpida y vibr~i~r d~
lleguen Y de la ¡ust1c1a Y hacer que los esplendores de su luz
v1rilment! ~odo~ los rincones, para que el pueblo se defienda
siem re
uan o sea menester y para que el Estado responda
nueif , ~orno deb_e, al pueblo. Lo anterior jamás se conseguirá si
abso1:ª nst1tuc1on_ adopta una postura de independencia
consci:n1e1 Estado, incompatible con una participación efectiva Y
exhi . . _e en los destinos de la nación. Esto no es intento
b1c1on1sta de caracter demagógico, es, simple Y sencillamente

:~:~~~d

'

�111 /facultad de filosolia ylet,as

=
~
5

Unilermd Alt1ífttl1a de lu11t1 león /11 J

1

realidad. Cuando la Universidad demuestre, con su trayectoria y
resultados, que puede cumplir con sus importantes funciones sin
nexo alguno con el Estado, sea en buena hora desligada de éste
en lo absoluto, sin perjuicio para ninguno de ambos. Pero mientras
éste no alcance un grado de perfección que garantice plenament&amp;
la tranquilidad y progreso nacionales, el lugar de la Universidad
está allí, dentro del Estado, para luchar por todos los medios que
tenga a su alcance, a fin- de que vayan siendo satisfechas, una a
una, todas las justas aspiraciones populares. Además, nos estimula
grandemente el antecedente feliz de que nuestra Institución nunca
ha visto que su dependencia del Estado se haya convertido, en un
solo instante, ni en absorción de parte de éste ni sumisió
indecorosa de parte de aquélla.
Forzoso es tratar, al hablar de orientación universitaria, de
la postura a adoptar en este momento crucial de la historia d
mundo. Éste se debate en cruenta y apocalíptica lucha, que no
precisamente por mercados; en ella se juegan tos rumbos nuev
de la especie humana en dos alternativas: o prevalecen la
libertades humanas y los valores básicos de la cultura, o éstos
sintetizan en la fuerza convertida en derecho. Si termina en
consecución de lo primero, habrá sido una lucha, aunque bárba
provechosa por salvadora; si terminara con lo segundo, el\
constituiría una mancha en la historia universal, que no podría
borrar los siglos y que allí quedaría como una de las más grand
vergüenzas de la humanidad. Afortunadamente, lo último n
sucederá, gracias principalmente al sacrificio de los pueblos angl
americanos, tenaces, valientes y luchadores y a la sorprenden!
batida que a las fuerzas del mal ha dado uno de tos pueblos más
incomprendidos, más sufridos y más heroicos de la tierra: el puebt
ruso.
Ante este triste panorama mundial, que nos ha ofrecid
los espectáculos increíbles de pacificas e industriosas ciudade
desechas arteramente, adolescentes inmolados en una guerr
provocada por negaciones de la cultura. campiñas antes fecund
y llenas de verdor y ahora empapadas en sangre de ancianos
niños fugitivos e indefensos, violación de pactos entre puebl
y escarnecidos innoblemente los más antiguos y firmes principi
del derecho internacional; ante esta locura destructora q
conmueve tos cinco continentes y los mares de la tierra
que tuvo su primer ensayo en la semidestrucc1ón de Espa
-tierra noble y fecunda que fue ensangrentada por el pe
de sus hijos, coludido con dos genios del mal-, la Universidad

Monterrey, N. L., noviembre 20 de 1943.

�114 / faculiad de filosolia ¡letias

Universidad Autónoma de Nueio león / llS

1

~

;

B

l •·,:.
.•

~
,

...

!t•r'..

-"'

¡:

Las universidades y el problema de la selección vocacional

La guerra actual creará con su terminación, como todas las grandes
conmociones de la historia, un serio problema: la preparación de la
juventud para un futuro menos sombrío y menos bárbaro. Habrán
de crearse, forzosamente -porque en ello va al mundo su porvenirmejores normas de conducta para las generaciones de hoy. Y
difícilmente se encontrará en esta tarea renglón más importante
que las reformas a imponer en la enseñanza universitaria, que es
uno de los primeros pasos urgentes en lo que pronto será el periodo
de la postguerra.
Los grandes estadistas lucharán por encontrar senderos
más seguros de convivencia social y armonía internacional. Los
expertos en economía dirigirán sus esfuerzos hacia la consecución
de fórmulas crematísticas que permitan, en el futuro, el equilibrio
comercial de un mundo que ha visto sangradas mortalmente sus
fuentes de riqueza, en aras de la más destructora de las catástrofes
que registra la historia. Los grandes pensadores procurarán sembrar
en la humanidad gérmenes de justicia y fraternidad universales. Y
así, todos los llamados a contribuir valiosa y muy principalmente
para lograr la mejor convalecencia posible en este planeta enfermo
de odio y de maldad, tendrán que acometer esta titánica empresa
que significa el establecimiento de una paz verdadera, estable,
cimentada sólidamente en principios humanos de respeto mutuo,
libertad de autodeterminación en todos los pueblos de la tierra y
justicia para todos los hombres. Pero reflexionando hondamente
surge ante nuestro pensamiento, con caracteres de gravísimo
peligro e infranqueable escollo, la desorientación de la juventud,
De aquí que, sin una labor de encauzamiento de ésta por rumbos
de verdad, pueda resultar estéril todo lo hecho y entonce
continuará suspendida sobre el mundo, como una maldició
bíblica, la amenaza de una nueva destrucción. Seguirán perfi·
lándose, en el futuro, nuevas siluetas de modernos atilas
gengiskans que ensombrecerán otra vez el mundo y harán de
cultura humana un despojo uncido a los carros de los bárbar
triunfadores.
En nuestro país, que sin participar muy efectivamenl
en esta guerra ha tenido que sentir las duras consecuencias
una barbarie desatada por los pueblos que fueron cuna de 1
civilización occidental, es de gran importancia e ingente necesida

que sus generaciones jóvenes se sitúe
a ellas corresponderá realizar y
t n en el lugar preciso, pues
ello, las universidades tienen
ener el milagro d_e la paz. Por
su compleja y vital misión; responsa~~f responsab1l'.dad má_s en
comprendida si no se encar an e
_dad que Jamas podra ser
11
de señalar y pregonar el má;
~s mismas -las universidadeslos que acuden a ellas: la falta ~om_un Y peligroso de los errores de
al elegir profesión. Todos los qu:s~i~mpleta de conducta reflexiva
menor escala, están al servicio de I iversas formas Y en mayor o
5t I
superior de nuestra República sa~~~n it~c ones de enseñanza
considerable mayoría de los ·óv~
. cuan cierto es que una
superiores sin que haya sidoJ jam~~s ~nrtrsitanos llega a estudios
0
aptitudes, ni capacidad .
. _ ¡e O de selecc1on alguna. Ni
, 01 vocac,on rn neces·d
.
1 d
nada es examinado ni investigado
.
a es nacionales;
el interesado resuelva por s. . convernentemente antes de que
e/lo,. lo que irá a ser 'su po:ic~~mdo ( ~,_n estar capacitado para
social. Nuestros jóvenes se sient e in~1va en el conglomerado
cada quien escoge un Heracles a
ca .ª uno, cual _un Teseo Y
anterior, haremos algunas cons·d
_antoJo. Para 1ust1f1car el juicio
1 erac,ones Ytrataremos de analizar
el problema.

a:i:

:un

. El proceso social de México
. .
, ius antecedentes h1storicos
Revolución a implantar la ed' an -~ ligado al Gobierno de la
.
ucacIon secund ·
sat~facer una inaplazable nece .d d
ana, con miras a
me1or vivir y para bien lucha ~ ª popular de preparación para
atacada por los que confun~~n ~unque esta tendencia ha sido
inmanente- con los hombres u a revol_uc,on -que es proceso
accidentes en todo proceso-- q e mane¡a_n _el Estado -que son
prueban definitivamente su b s~s ¡aractenst,cas y fines sociales
que aún no ha comprendido Ion a / su nobleza. Pero el pueblo,
enseñanza, la ha transforma~i ~er adems f1nes de esta segunda
una preparación profesional Yh n un simple peldaño para lograr
el 90% de los adolescent
a acontecido que aproximadamente
pasan_ a las escuelas de b:~~~e cursan este ciclo secundario,
fort1on, una carrera· por I
eres, donde tienen que elegir, a
que frisa casi siempre en ~;~: ~~~ e~contramos con que un joven
tos rudimentarios en ci .
anos de edad, con conocimienetc., y nulos en materi:nf~~:ó~:c:ct;s, h1stona, ciencias biológicas,
por el camino de la Med· .
: iene que decidir su vida futura
o las Ciencias Químicat:ª11 ~1e;~;as_ Biológicas, o el Derecho,
Justos alcances la import
.
g. erra, etc., sin medir en sus
anc,a social de su decisión.

y sus imperativos actuales h

•

�Univeílidad Autónoma de Nuevo león /117

116/ facultad de filosolia yletras

e

:á

a

~

5

1¡

'..
~

~

.,
•r

.,
~

l

\,

J

¡:
Generalmente, esta última obedece, no a la reflexión
serena y consciente, sino a un acto de conducta que bien podríamQS
clasificar como "de masa", por todo lo que tiene de medular
imitativo; por todo to que tiene de pasividad. Todos sabemos q
son innumerables los casos de familias en las que a través de
varias generaciones se van acumulando títulos de médico o
abogado, a pesar de que entre los que han adquirido ese título (
una tendencia de artificiosa herencia que no es sino pésim
conducta o '1radición' de familia), no existe uno solo que se hay
significado como poseedor de verdadera vocación. A menudo
trata de un cobarde abandono a simples estímulos afectivos y ea
la satisfacción de un deseo ajeno, o el cumplimiento de una
promesa hecha cuando no se tenía madurez en el juicio, lo qu
inclina al imberbe que ha terminado la enseñanza secundaria
poner a su vida futura un marco que en muchos casos se va
constituir en un grillete o un cilicio para él; y para la sociedad e
que vive, en una existencia tan obscura e inútil como infecun
cuando no peligrosa.
Avanza el proceso educacional y surgen nuevas situac·
nes falsas, sostenidas con inexplicable y estólida portia. Se obtie
el grado de Bachiller y sucede que el futuro ingeniero ha obteni
en las materias básicas para su preparación profesional, las m
bajas notas de calificación, pues sus facultades de raciocinio h
sido notoriamente insuficientes para las arduas disciplinas inte
tuales de la ciencia abstracta por excelencia: las matemátic
O se presenta el caso de un bachiller en ciencias biológicas pa
quien fue motivo de incontables desvelos e innumerables tracas
el estudio de la anatomía y la fisiología humanas, la botánica y
zoología, salvadas con notas de escasa suficiencia. Ora se tra
de un abogado en ciernes cuyos únicos triunfos del bachillerato
redujeron a preciosos dibujos y modelados o a primeros lugar
en las justas deportivo-militares. Sin embargo, la obtención
grado de bachiller ha sido para ellos un triunfo comparable sólo
las conquistas de Alejandro de Macedonia o a los doce trabaj
de Hércules, y se lanzarán, presas de una obstinación que
reconoce otros orígenes que el temor a tas burlas de sus com
ñeros o tas reprimendas paternales, hacia una empresa superior
sus fuerzas y a un medio al que no se adaptarán jamás. Y se
rémora social. Nunca serán factor de progreso colectivo y s
energías se desperdiciarán, porque su vida fue estructurada so ·
bases de conducta irreflexiva y dentro de una cornple
desorientación.

máximo de la persona huma na no es alean;rada si El rendimiento
d r
su es ino no es buscado mediante selección consciente·
!lélo_ ésta puede permitir al hombre darse íntegra Y eficientement~
11 la sociedad en qu_e vive, base fundamental de la paz entre los
'hombres. Mientras estos no sepan elegir la modalid d
..
de su existencia, la adaptación forzosa -que no e: a~:~~if_'?ª
real- los compele a la lucha violenta para lograr la satisfa:ió~i~n
~asp1rac1ones Y los principios éticos de convivencia human:
nrni8n. su ugar a los instintos. El ejercicio de sus actividades
,.w es1ona es no constituirá el fin de una vocación .que se ha
~nvuelto libre y favorecida por adecuados cauces, sólo será
un simple medio para lograr, a toda costa, la satisfacción e oísta
cde _un bienestar ind1v1dual cuya conquista habrá de ten g
de inicuo y lesivo para el prójimo.
er mucho
1

1

Así corno la tendencia moderna en el cam d I M . .
:;;r~~a o ~s 1~ selección de aptitudes, basada e:irin~i~iose~~~~~
10 ipo og1a -con lo que se evitan al trabajador enfermedades y accidentes profesionales- así deben lnve 1·
bases científicas
'
s igarse, con
.
. .
y. con apego a las normas más rigurosas de la
J)SICOtecrna, las aptitudes de todo aquel que va a dedicar su vida a
las d1sc1phn_as del p_ensamiento y que, por lo mismo, puede tener
responsab1hdad social, sin olvidar que ésta puede variar en formas
que suelen alcanzar las de conductores de un pueblo o d
1&amp;voluc1ón.
e una

6

ha

Las universidades, para satisfacer el compromiso que les
mo~ento actual Y por su condición de verdaderos
on e se or¡an los hombres que habrán de sostener una
paz conqui~tada con destrucción, deben modificar sus sistemas
desu aceptac1on y seleccionar inteligentemente encauzando siempre
humano· Esta es su esencia
• y su
' responsabilidad, es
sudmaterial
t'
No ino Y, ?orno lo es siempre la juventud, su más caro encar 0
Esp ueron mas trascenden'.es Licurgo Y Solón, dictando le es!~
Te~~;il~sen Atenas, rn Leonidas defendiendo a la primer/en las

1ai:::sª~º :
i8s

11

Loco-~signado
·
con
en ta primera parte de esta ponencia, que podríamos
fYJS s1 erar como la parte teórica o conceptual del problema que

ocupa, obliga a una aportación de datos que, tomados de la

••

�Univmidad Autónoma de Nuevo león / 119

118/ lacullad de filosofía! letras

e

e
5

!1i

f:
.
uestros archivos universitarios, se
realidad que con st ,tuyen n .ó de los conceptos asentados. Para
transforme en una_ demoStrac, n ·nformes de los últimos años de
I
ello hemos recurrido a diversos e ha hecho un estudio más o
labores escolares, de los cual~s s do a la confección de varias
menos acucioso que_nos ha e~~ba·o. Éstas se refieren: 1•, al
gráficas que_ acompanan estes en l~s escuelas de bachilleres;
aprovechamiento de los a umno terminan íntegro el bachillerato,
2•, al porcentaje de alumnos que o estrictamente necesario y
110
empleando para ~ . el t,e;p normal· 3• a las características
considerado como termino me '~nos de~u~stran en las materias
del aprovechamiento que l~s ~~chil\erato, y 4., al aprovechamiento
básicas o espec1f1cas de': d~ble que las variantes que presentan
1
en las Facultades. ~s ~ u
nte ligadas a las diversas fases
estos procesos estan mt,~am_e to el problema a que venimos
que tiene, en su desenvo v,m,en ~o consideramos que existe
refiriéndonos. ?abe advert,~i~~os datos que forman las gráficas
relación matemat,ca eStncta e
hay seguramente, alumnos que,
y la realidad, en atenc,on ª que s~s estudios en período normal
siendo aprovechados, no ter~'-":º alumnos que, habiendo hecho
O
por circunstancias de excepc ' ~o son realmente aprovechados
su curso normalmente en t,emf,
epción-· pero no es posible
-también por circunstancias d ~ ex~lobale; por cuanto éstos
dudar del valo_r _de estos a Z:aminar el problema y llevan Si
constituyen el urnco_ modo de I sin referirse a las excepciones
conclusiones de caracter genera ' . de base a conclusión alguna.
que, por otra parte, no pueden servir

f

proceso universitario, base indudable de todo lo que le sigue en la
tonnación intelectual de aquellos en quienes la sociedad ve, y con
sobrada razón, la más formal promesa de un futuro mejor en todos
sus aspectos; el pueblo espera de ellos más justicia, más salud ...
y más pan.
Como es natural que sucediera, si la gráfica No. 1 presenta

ese aspecto, las que se refieren a la marcha del aprovechamiento
en las Facultades no pueden ser sino un reflejo de la anterior.
Excepción hecha de la Facultad de Ingeniería, las demás ofrecen
una curva que desconsuela por su irregularidad; -esto es debido,
sin duda alguna, a que no existe una vocación definida en los que,
siendo imberbes y apenas asomados al vasto panorama del
pensamiento, fueron forzados a encaminar definitivamente su
vida por senderos desconocidos. La razón la encontraremos
también al examínar la gráfica del tercer grupo, que se refiere a las
notas aprobatorias mínimas en las materias básicas de cada
bachillerato.
Ahora bien, tomando en cuenta lo anterior, ¿es posible
pensar que esta situación no va a influir poderosamente en los
destinos de la nación, cuya salud, cuyas leyes, cuyas técnicas,
están en manos de gran cantidad de profesionales que sólo
pudieron llegar a serlo a fuerza de exámenes extraordinarios y
otros recursos en ocasiones nada recomendables? Seguramente
que estas apreciaciones podrían -y podrán- parecer atrevidas y a
ellas puede quizá hasta tachárseles de injustamente ligeras; pero
si hay algo que pueda dignificar y enaltecer la cultura, es la verdad
-y más aún, la verdad completa- en todo lo que se refiera a la
preparación integral de la juventud y, sobre todo, de esta juventud
que habrá de llevar sobre sus hombros el muy pesado fardo de
una paz difícil de ser llevada y sostenida con eficiencia definitiva
y con dignidad.

En la gráfica correspondiente al primer Upo (No. 1) ::
f •
0 de gran trascendencia Yque apu
aprecia claramen_te un enomen del problema: el aprovechamiento
un aspecto pos1t1vamente grave los alumnos que, salidos de las
nd
progresivamente desce en: deden al ingresar al bachillerato
escuelas secundarias,
he~~rlo-' por determinada orientaci
-{;orno es forzoso para e os ª
. ' a dicha gráfica son una
profesionaL. Las cifras q~e ~: ~;~g~~ción en la juventud que:
0
El examen de la gráfica No. 2, que se refiere al porcentaje
demostmc,on palmaria e iversitarios; las esperanzas que 1
de
alumnos
que terminan íntegro el bachillerato respectivo,
acude a ,n,c,ar estudios un
más preciado van decreciend~
tmpleando
el
tiempo estrictamente necesario y considerado como
Universidad tiene en. su teso~~sciende esta gráfica. Y muy sena
lérmino
medio
normal, aporta un fundamento más a lo asentado,
fatalmente, _en la medida q~e que nos enseña la trayectoria q
nd
pues
demuestra
que la eficiencia para hacer un estudio cuya
es la situac,on cua o esa ,nea
·uventud desciende
orientación
fue
elegida
por ellos mismos, está lejos de constituir
sigue la potencialidad cultu~a~~~:it:s;~dntescos.' Esto entraña,
una
prueba
de
que
dicha
selección obedece a un mecanismo
desciende a pasos desagracia ave responsabilidad que por h
consciente.
en nuestro concepto, la_ mas gr
t atarse de la fase inicial d
tienen nuestras universidades, por r

r

�110/ facultad de filosolia ¡letras

1
5

Al estudiar la gráfica No. 3, que nos ilustra sobre
aprovechamiento que los alumnos de bachilleres demuestran
las materias básicas o específicas de cada bachillerato, advie
un argumento más, de indudable solidez, en apoyo de nue
tesis, pues de ella se desprende que, en términos generales, m
de la mitad de los estudiantes de bachilleres acusan una capacid
mediana para el aprendizaje de las materias básicas del bachillera
escogido, en las cuales sólo han conseguido -en dos o más
ellas-, notas aprobatorias mínimas.
Esto significa, sin duda alguna, que hay un grupo numer
de jóvenes que serán, seguramente, médicos mediocres, pudie
quizá haber sido excelentes abogados, o que engrosarán t
interminable legión de litigantes sin significación, pudiendo ha
triunfado, probablemente, en la industria química. o en alguna o
actividad profesional o técnica.
Las características que en esta primera fase del proce
universitario nos descubren las tres gráficas anteriores nos llevan
como es lógico esperarlo, a los resultados que consignan lá
gráficas del cuarto tipo (números 4, 5, 6, 7 y 8), estas se refieren
las primeras cuatro, al aprovechamiento global demostrado en t
Facultades y, la última, al promedio de calificaciones obtenid
por los alumnos que han adquirido su titulo profesional en los últi ·
años. Como ya se advirtió en algún párrafo anterior, sólo la Facult
de Ingeniería posee una curva de aprovechamiento aceptable, tan
por su nivel como por su regularidad; en las demás Facultades,
bajo nivel de la gráfica y la irregularidad de la misma nos dan
razón al considerar que esta situación reviste los caracteres de
grave y trascendente problema nacional universitario.
Ahora, si examinamos la gráfica No. 8, reflejo de la calida
de los estudios profesionales hechos por alumnos que han adquirí
su titulo en los últimos años, nos encontramos con que se h
titulado, desde 1940 hasta septiembre del presente año, 2
alumnos de las Facultades de Medicina, Derecho, Ingeniería
Ciencias Químicas (sin tomar en cuenta los títulos de enfermería
Los promedios alcanzados en sus estudios profesionales, seg·
representación gráfica por medio de columnas, han sido tales qu
de éstas, la de mayor altura (segunda columna de izquierda
derecha) corresponde a los que hicieron estudios apena
aceptables, con calificación media de 6.0 a 6.9, constituyendo el

Univmidad Autónoma de Nuevo león /111

.15%d de los· titulados en el periodo señalado antes • Le sigue
.
en

n ecrec1ente, la tercera, formada por los promedios entre, 7 1

7.9, es decir, regulares; éstos constituyen el 37 _86%, que sumado
anterior, nos dan la desagradable impresión de saber q

.OJ% de los profe~ionistas titulados en los últimos cincou:ñ~~
const1tu1do, en termines generales, por personas de escasa Y
mediana capacidad para la carrera escogida por si mismos El
o, formado_ por los que merced a su capacidad Y dedica~ión
n en cond1c1_ones de ser prestigio de su universidad y factor
progreso social indudable, sólo constituye el lS.Slo/o.
Esta situación, señores, cuyos orígenes complejos no
an _ser acuciosamente precisados sino mediante prolongados
det?mdos. estudios, debe, desde luego, ser objeto de nuestra
1ón activa. Esto puede en algún modo lograrse, tomando en
ta las i:onclus1ones a que pueda llevarnos el contenido de la
e estad1st1ca d~ este trabajo y que pueden ser como quedará
o a contmuac1on.

111

. 1•. El_ estudiante obligado a seleccionar su futuro con la
• orientac1on que le proporcionan sus estudios primarios y de
1o secundario está expuesto, en la mayoría de los casos a
casar como factor de progreso social definitivo.
'

. 2•. De lo anterior resulta que, mientras subsista este
e~1m1ento, la capacitación profesional y técnica de la juventud
Mex1co no puede const1tu1r garantía para un mei·or futuro
[!lac1onal.

IV

1' .. Gestiónese el establecimiento de un régimen
universitario, en toda la nación, que permita a los
estud1?ntes encauzar sus estudios profesionales sólo
despues de haber cursado, después del ciclo secundario

i

�Universidad Aulónoma de Nuevo león ¡1

112 / facul!ad de filosolia JleIras

1
5

o sus equivalentes, dos años de Bachillerato único,
obligatorio para todos, cursando luego un tercer año de
orientación vocacional.
2•. Aun cuando se logre lo propuesto en el párrafo anterior,
iníciese una campaña formal para lograr que todas las
instituciones universitarias de México envíen a la capital
de la República ó al extranjero, dos o más personas que
hagan un estudio concienzudo sobre selección de
aptitudes, con arreglo a los progresos de la psicotecnia,
para que toda institución posea un departamento o
laboratorio experimental a donde puedan acudir los
estudiantes y descubrir sus propias inclinaciones dentro
de las diversas disciplinas del pensamiento.
Deseo, finalmente, insistir en que la verdad -y sólo la verdad
completa- es lo único capaz de enaltecer y dignificar la cultura y
en señalar que a las universidades corresponde, con carácter de
inaplazable necesidad, disipar las sombras en el futuro de México,
que todos deseamos constituya una fundada y luminosa esperanza
para nuestro pueblo, a quien debemos servir.

jw
'1

UNIVERSIDAD
Nos. 3 y 4, septiembre de
1944 y mayo de 1945

�11/ facultad de filosolia, letras

=
f:!
5

Universidad Aulónoma de Nuevo león / 111

1
¡:

�IV/ facultad de filosofía¡ letras

:!

B

=

5

Univernidad Autónoma de Nuevo león / V

e

ª

¡:

�VI /facul!ad de filosofía yle Iras

Universidad Au!ónoma de Nuevo león /VII

e

~

5

i

5

r,

,e;

l.~
~

••f'.

~

.....
.,
.-·'I

t'

.

,,,1

¡
,. ''

' "

f

1

"'

'l;'''

11&gt;

'

•

+

.

~

~

fl

w'lt'r
~ ¡-ti 1

,m;1 !
:.1 11
:t,1",ttt,
,, 1-,lt•
•

&lt;ti

;1

ir fil . ¡1

~'·~·L:i..
j

.,. m 1}Hl'¡ ·'
~

l'

, r

"""

1

.•.

1

'

..t,

~

r:

:

�VIII/ facultad de filosofía yle Iras

1
5

Univmidad Autónoma de Nuevo león /113

i

¡:
La dlgnidad histórica de México

El hombre adquiere, por la gravedad y decoro en la manera de
comportarse y sobre todo cuando sus actitudes se refieren a
situaciones que en una u otra forma transcienden en lo moral, algo
que es llamado, en la esfera de los valores éticos, dignidad. Esta
adviene y persiste, en la mayoría de los casos, sólo mediante la
aceptación plena de un perjuicio o la renunciación tácita o explícita
de un perjuicio o la renunciación tácita o explícita de un beneficio;
en suma, es el sacrificio lo que en ocasiones suele condicionar
una postura de dignidad humana. De ello nos da prueba elocuente
la conducta ejemplar de Sócrates, maestro de todos los tiempos y
de todos los hombres, que fuera acusado por Anito, Melito y Licón,
de·corromper a los atenienses. Cuando después de haber sido
condenado ei maestro a beber la cicuta, Apolodoro decíale que lo
que más le afligía era verlo morir inocente, el griego inmortal, "el
más justo, el más sabio de todos los hombres" -como dijera de él
el manumiso Fedón, relatando a Equécrates la muerte del sabioaonrió bondadosamente a su discípulo y, acariciando paternalmente
su cabeza, replicóle así: "Amigo mío, ¿querrías más verme morir
culpable?' Fiel a su principio de que es preferible soportar una
injusticia antes que cometerla, el filósofo dio a la humanidad una
lección de dignidad humana.
Mas he aquí que este concepto puede transplantarse al
terreno de lo colectivo y también un grupo, una comunidad o pueblo,
J)Ueden ser asiento de la dignidad, con la sola diferencia que en
seguida apuntaremos. En una persona humana, sólo tratándose
de casos de excepcionales condiciones puede revestir, la dignidad,
carácter histórico, como es el que acabamos de señalar al referirnos
a Sócrates. Si, en cambio, el sujeto es una colectividad o, para
precisar, un pueblo, la conducta de éste trasciende siempre en el
tiempo y, por eso, la dignidad de los mismos es siempre histórica
Yla lucha por adquirirla y conservarla, cuando la ocasión se hace,
18'1/iste caracteres de singular importancia.
Las reflexiones anteriores nos hacen pensar en el
problema que México tiene ante sí al tener que actuar, en la medida
de su capacidad y de su significación internacional, en esta
época triste de la historia. Este período de la historia humana, que
ha tenido su clímax en la destrucción que presencian los cinco

�114 / facullad de filosofía yletras

Universidad Aulónoma de Nuevo león / 115

:!

!:!
5

,.

l......
"·t

~

••
:

\.

1
continentes y todos los mares de 1~ tie_rra,_ principió, a no dudarlo,
con la rebelión franquista en Espana, 1rnc1ada en 1936 Y cuyo f111
aún no vemos aunque Franco, la Falange y algunos perversos y
necios crean en su triunfo definitivo. Como el exame~ completo •
la conducta nacional respecto del problema que senalamos sen
una labor más allá de los límites a que obliga el caracter de este
comentario, nos referiremos a dos factores solamente, a nues
juicio de gran importancia y responsabilidad en la conquista d?
dignidad nacional: el poder público, y la prensa de nuestro paIs.
El primero de los factores mencionados dio paso
ncaminados claramente hacia la dignidad nacional. To_do
~ecordamos que el Gobierno de la República asu_mió, con cl~nda
meridiana una actitud de franco apoyo a la Republica Espanola
contribuyó, según sus fuerzas, para la lucha que ésta libraba co_nt
el retrógrado militarismo español, que fue ayudado en su amb1c1osa
e inicua guerra por dos egocéntricos perversos. La Republica,
agredida por su peores hijos y por invasores. ab_yectos hubo d♦•
soportar, además, el escarnio en que se conwtI0 para el pue
español y su legitimo gobierno, esa farsa incomprensible q_u
todos conocimos con el nombre de "Comité de No-lntervenc1on
-expresión deliberada y cruelmente mendaz-; Y en esta
condiciones, la pequeña ayuda del Gobierno tuvo oportunidad
abrir las puertas del solar patrio a la comente hispana, que su.
los mares, como lo hiciera antaño; mas no es de conquista, si_
en busca de asilo cordial y de respuesta humana .ª su ¡usto g
de dolor. y aunque es bien cierto que e_l p_oder publico no es
nuestro país un constante reflejo de la opinIon popular -en algun
de sus diversas modalidades-, no es menos cierto_ q_ue el sen
auténticamente colectivo en nuestra nacIon se _inclino favorabl
mente hacia el poder público, cuando este asumI0 esa actitud q
situó a México entre los países dignos, verdaderamen~e dignos.
la historia humana. Hubo sacrificio y se sat1sfIzo la sab1_a_ expres:
de Alfonso Reyes, cuando dijo que la dignidad h1stonca de
pueblos exige, en muchas ocasiones, sufrimiento.
Ahora examinemos la actitud asumida_ por la _pren
mexicana, otro vehículo -como el anterior, no siempre fiel- d
sentir popular. Para nadie es difícil recordar que, con excepción
la prensa oficial y algunos casos desgraciadamente raros, ca
todos los periódicos del país tomaron partido al lado de Franco
de los que le hicieron su testaferro, hablando de "las hordas barbar
comunistas", de "la barbarie roja" y "la canalla del Frente Popul

Español", cuando se referían a los republicanos españoles que
defendieron a Madrid, durante treinta meses, sin ejército, sin que
defendieran a Barcelona, casi sin armas y que ocasionaron el
vergonzante descalabro italiano de Guadalajara, con el pueblo
improvisado en ejército. Hubo periódicos que lanzaron ediciones
extras informando de la caída de Madrid, cuando sólo llevaban
sus habitantes unos meses en aquella heroica lucha que había de
transformarse en una epopeya popular de más de dos años. y
hubo quien se refiriera a la guerra que hacía Franco, en una revista
capitalina de significación, como una "guerra santa", porque era
contra los comunistas y los masones. ¿Es lo anterior, en forma
alguna, una expresión de dignidad nacional? ¿Constituye, en algún
modo, un reflejo de la opinión del pueblo de México? No, sin duda,
no. Podría acontecer que, a lo sumo, la ignorancia simple y la
Indiferencia de muchos hubiera considerado aquella lucha como
lejana o intrascendente. Pero pensar que se pudiera justificar la
festinación que se hizo de la caída de Madrid o la "canonización"
de la guerra de Franco y los suyos, sería tanto como pensar que
actualmente se está deseando el triunfo del nazi-fascismo. ¿Quién
podría explicar, entonces, esta actitud de la prensa, tan contraria
a la que ahora ha asumido frente a esa segunda parte del drama
mundial que es la actual guerra? En nuestra opinión, sucedió que
las características sociales e históricas de la rebeldía franquista
fueron ignoradas y vistas con ligereza suma, en atención a la
honda raigambre sectaria que tiene la prensa nacional, que en
más de una ocasión ha utilizado la libertad de que indudablemente
disfruta, en defensa de una fuerza económica -el capitalismoque ve ya disminuida preponderancia económica, política y social.
Ahora bien, si las mismas fuerzas económicas que
combatieron en apoyo de la indudable experimentación nazi-fascista
que fue la mal llamada guerra civil española, combaten ahora
decorosamente al lado de las naciones que luchan en todo el mundo
por exterminar el nazi-fascismo, resulta claro que antes no
estuvieron por el sacrificio -pequeño que habría sidocorrespondiente a la defensa o apoyo del régimen republicano
español, primera víctima del ensueño de dominación aria.
Este comentario breve no pretende convertirse en una
lanzada artera contra la prensa nacional. Es un simple examen
de lo que puede suceder cuando uno de los factores que
son susceptibles de influir en la dignidad de un pueblo, no se
desenvuelve, dialécticamente en el devenir social, sino obedeciendo

i

�116/ facultad de filosofia ylelras

Un~eílidad Autónoma de Nuevo león /117

i

1

.

n ervadores que se manifiestan y actúan comer
1
~e~~~~~~~t~ºe1\atural desarr~~l~a~ª c~n:;~:fi~i:i:: , s;i¿~toda
leyes que aunque no acep
. rt az

~!~~~:~}Jf

.

..•

·¡ ":_
.

1 •

•
;.;:

V

...•
~

'

:~~~~c~i:J1~!\~;
~!:s~~~;:~~:irf~1~:!~;o
ráneo que ~q1e; ~~ ~eñala. Pero es al menos, por otra parte,
error que
t d' de un juicio que de haba
manifestación sera~~- -ai;,q~:b:;a :do examinado al calor de u
expresado e~. aque e,e~ie~tras un vehículo de carácter en alg.
pasión que ':º-~~ Gobierno de México- buscaba la digmd_a

~a~1:n~t~~~~
de no menor sig~~~=ci~~~o:~:~~::: d~e~~~~~=o
del pueblo -la prensa- gra
,
. .
expresiones indignas para la nación y para la historia.

Afortunadamente se acerca ya, con histórica in_minen .
la intervención de las democracias aliadas en Espan_a \ és
. á libre de Franco y, entre otras cosas, pregonara a
resurgir bos la di nidad mexicana, que estuvo a cargo, ~n e
los
rum del poder
g pu. bl'1co. Y ello 1·ustificará este comentano.
ocasión,

ARMAS Y LETR
AÑO 11, No.
Febrero 28 de 1

La sola enunciación del tema puede provocar reacción. El término
'\lníversidad", que sugiere universalidad, no ha sido siempre bien
comprendido ni aplicado en su justos alcances. Las diversas etapas
de la historia humana han influido poderosamente en el funcionamiento de las universidades, mucho más de lo que éstas debieron
Influir en el hombre y mucho más aun de lo muy poco que en
118iidad influyeron sobre éste. ¿Cuáles son las causas de este
lanómeno? ¿Cuáles sus manifestaciones? Tratemos de analizar
los factores que concurren en el problema que en sí constituyen
las universidades .
Toda institución de este tipo tiene -o debe tener- un
programa, medios para realizarlo y medio donde realizarlo. Creemos
que un examen de estos tres factores podría arrojar alguna luz y a
ello se dirigirá nuestro primer esfuerzo.
Los programas universitarios han sido casi siempre y en

casi todos los rumbos del globo, una prueba notoria del egoísmo
humano. Su meta principal y su producción más voluminosa se
encuentran en el campo de las profesiones llamadas liberales
-que ya van dejando de serlo-; es decir, allí donde el hombre
puede desenvolverse económicamente gracias al patrimonio
intelectual o de capacitación obtenido en las aulas, pero sin dejar
-al menos la generalidad- huella ostensible de su paso u obra de
verdadera trascendencia humana. La Universidad enseña al hombre
atrabajar en Medicina, en Derecho, en Ingeniería, en Química, en
Economía, etc. Y éste, una vez incorporado a la vida profesional,
lene una aspiración dominante --&lt;Jbtener riqueza material- alrededor
de la cual o en función de la cual aparecen otras, como apéndices.
Aveces imparte cátedras, sustenta conferencias, acepta puestos
directivos en instituciones de enseñanza, etc.; pero todo, la mayor
parte de las veces, porque ayuda en mayor o menor escala a
satisfacer la inclinación principal, en virtud del prestigio u
ClpOrtunidades de trabajo que proporciona. Lo anterior se advierte
fácilmente mediante un somero examen de la situación económica
Ysocial de casi todos los que adquirieron en la Universidad una
disciplina científica; económicamente, pocas veces se ven precisados a abandonar su profesión; en lo social, excepcionalmente se
entregan a otra cause que no sea adquirir medios de superación
económica. ¿Por qué acontece esto? Porque las universidades,
una vez proporcionada al alumno la enseñanza relativa a la profesión

�118 / facultad de filosolia yletm

ª

5

l... 1
1

,'

&lt;

•

escogida, dan por terminada su misión direct~ respecto_ d
estudiante Y le entregan, mediante las pruebas Y tramites de n_
el titulo que le faculta para su función profesional, libre y egoI
Son pocas -muy señaladas excepciones- las instituci~
que procuran imbuir en los que están a punto de adqumr _un 11
profesional, una conciencia humana integral q_ue_les permita se
que su salida de las aulas sólo significa el pnncIpI0 de una e
de responsabilidades supremas. Porque deben ser considera .
asl, supremas, las responsabilidades del que ha dedicado su v
al estudio. En nuestro continente. corresponde al ilu_stre Alfredo
Palacios' --en cuyo haber está el haber sido host1hzado por 1
regímenes militares que en los últimos años ha padecido ArgentI_
el honor de haber ideado el procedimiento para corregir tal sItuac
Al pragmatismo reinante en el universitario y con miras a lo~
una auténtica unidad espiritual al amparo de las esencI
ecuménicas de la cultura, ha opuesto el educador argentino
sistema de nobles tendencias, consistente en cursos _general
sobre las grandes etapas de la cultura y cursos optativos sob
roblemas sociales y filosóficos de América: problem~s
~onducta social, formas Y evolución del pensamiento c1ent1f1co
figuras ejemplares de la cultura en el continente. Estos cursos
general Yel optativo-- son obligatorios y en ellos debe ser aproba
el alumno para considerarse con derecho a solicitar sus prue
finales de carácter profesional. La bondad de tal medida
comprende fácilmente tras de una breve refle_x16~:. ¿puede _te
las mismas ideas sobre problemas sociale_s, f1losofIcos, polltIc
etc el que pasó su juventud estudiando ciencias exactas, el q
la ~mpleó en hurgar en los campos de la ciencias medicas y
que buscó las normas de la justicia en los textos de Derecho
Evidentemente, no. Sólo cuando fueron jóvenes, muy Joven .
recibieron una breve enseñanza común sobre historia _Y mate
filosófica: pero esta enseñanza dificilment_e puede arraigar _en
conciencia en forma de unidad, cuando es impartida en una ep
inestable Y turbulenta de la vida. Y sucede que al transcurrir 1
años y a medida que el universitario va transformándose en h_omb
van disgregándose los grupos, separándose segun sus i_nc~I
cienes profesionales y en la mente de todo~ van inte_gran
conceptos sociales y filosóficos diversos, segun el medio en

' Palacios Alfredo L . 1943. Espititu Y técnica en ta universidad Universi
Nacional de La Plata La Plala. Rep. Argenllna.

Univmidad Alltónoma de Nuevo león /119

da grupo se desenvuelve. Esto es peligroso y es ilógico. La
ueva Universidad debe seguir el ejemplo de la Universidad
·onal de La Plata y lograr la verdadera unidad espiritual de sus
, reuniéndolos en cursos generales como los señalados, antes
lanzarlos a ejercer su profesión; ésta será en ellos más digna y
lllenos utilitaria y, por lo mismo, una fuente de armonía en la
"vencía humana, en vez de ser sólo un medio de lucha, como
111918 acontecer.
Señalábamos un segundo factor: los medios para realizar
programas universitarios. He aquí un punto básico y medular
tn el asunto que nos ocupa. Si exceptuamos a las universidades
eamericanas, podríamos decir que la Universidad en general,
decir, en todo el mundo, es una institución en donde corren
jas la grandeza de su misión y la pobreza de sus medios para
lizarla. Esto puede decirse de todas las instituciones oficiales
enseñanza, no sólo de las de carácter superior. El mundo tiene,
J;lesde siglos atrás, esta terrible lacra cual si fuera una sentencia:
11 que enseña, lo hará por deseo de enseñar y amor a la juventud
no debe esperar por ello justa recompensa; además, los recursos
para la objetivación de la enseñanza serán siempre limitados. Y es
sabido que el deseo de enseñar y el amor a la juventud no
n característica de nuestro tiempo. Esto conduce a que el
estro desempeñe su función en condiciones de pobreza y en
medios exiguos; no puede entregarse; no puede darse íntegramente
a su misión porque vive, generalmente, en el desamparo; y ello
es, inevitablemente, un gravísimo mal cuya desaparición exige un
acrificio de parte de las fuerzas económicas que sostienen a las
lllliversidades. Éstas deben ser en lo futuro -y más que nuncaricas, muy ricas; de lo contrario, seguirán contribuyendo a forjar
hombres que sólo lo serán para sí mismos, circunstancia ésta que
aumenta lamentablemente la predisposición que el hombre tiene
a luchar contra el hombre.
La quietud que proporcionan los grandes laboratorios de
Investigación, las grandes bibliotecas y los buenos maestros, harán
nuevo universitario un verdadero hombre de paz, que es lo que
hoy parece que no existe, en ningún rincón de la tierra. La paz
~finitiva de este mundo que acaba de mostrarse a la historia
lX&gt;mo un enorme absceso de la humanidad, sólo será cuando las
universidades (y repito, no sólo ellas, sino todas las instituciones
de enseñanza, que algún día formarán parte de ellas) sean ricas y

1
=

�1JO/ facultad de filosolia, letras

Uniiersidad Autónoma de Num león / 131

:!

1

v

:i •

...'

'&lt;
&lt;

puedan forjar hombres que puedan manejar noblemente a los
pueblos.
Señalábamos, en tercer término, el medio donde la
universidad desarrolle su programa. El panorama actual es de una
desolación tremenda: la fuerza erigida en derecho, en virtud de
una horrible inversión del sentido humano de la justicia; el vicio
superando a la virtúd," que ha pasado a la categoría de joya
inaccesible; las promesas de los hombres y los tratados entre los
pueblos, motivo de la más impúdica de las apostasías; la lucha
por la riqueza, como un Eldorado que todo mundo busca con afán,
aún a costa de su propia existencia (los atropellos iniciales de los
nazi-fascistas, en esta última guerra, fueron posibles gracias a
compras fabulosas a los países llamados demócratas). En suma,
"la humanidad se ha puesto en el pellejo del caos", según atinada
expresión de Juan Larrea'.
Alguna vez había escrito' que la lucha mundial reciente
no era precisamente por mercados, como se dijo insistentemente
de la de 1914-18; señalábamos que en ella se jugaban los rumbos
nuevos de la especie humana en esta disyuntiva: o prevalecen las
libertades humanas y los valores básicos de la cultura, o éstos se
sintetizan en la fuerza convertida en derecho. Mas examinando la
situación ahora, después de haberse impuesto con lujo de fuerza
apocalíptica el poder de aquellos que lucharon por el triunfo del
primer enunciado de la disyuntiva, ha acontecido que nos invade
una gran desazón y nuevos temores nos inquietan. Los que alinearon
juntos en la contienda, luchan ahora entre sí y se lanzan, diplomáticamente, toda clase de improperios; se miran con el mismo recelo
-o más recelosamente aún- que el que se demostró respecto de
los "enviados de paz" del Japón, en vísperas de lo de Pearl Harbar;
los que fueron defendidos por débiles y cuya libertad y derechos
se buscaban, son ahora más débiles y menos libres; uno que fue
aclamado como paladín de las libertades humanas -Churchill-,
es ahora acusado de pillo y de apóstata (¿con razón? ¿sin razón?);
las fuerzas económicas más poderosas del mundo, como
dueñas que son de la prensa de casi todo el mundo, alarman a
toda hora al mundo, para justificar y explicar su voracidad en los
mercados. En fin, como si se tratara de una batalla descomunal
2 Larrea. Juan. 1946. Cuadernos Americanos, V 4.
• Uvas, Enrique C. 1944. La Umversidad. su misión y su marcha. Publicaciones
del Departamento de Acción Social Universitaria. Monterrey.

entre villanos gigantes que luchan desaforadamente por imponer
su fuerza a costa de los pequeños y de los desforzados.
• . "No hay _que esperar que después de la guerra resplandezca

el espmtu -escribió Raul Rangel Frías•- si en la guerra misma no
lfu~mamos apasionadamente nuestro esfuerzo". Y he aquí que el
espmtu no ha resplandecido, según los acontecimientos últimos
en !_antas y tantas Juntas y Conferencias celebradas entre tas
Naciones Unidas. No ha resplandecido, decimos, porque no están
espiritualmente unidas las naciones cuyo esfuerzo conjunto venció
a los totalitarios agresores; y no están unidos en espíritu, quizá
porque el fragor de la gran batalla iluminó sólo los cuerpos
mutilados, los cadáveres, la tierra, mas no ilumínó con sana pasión
el esfuerzo. ¿Por qué? Creemos que ello se debe a que hubo
hombres aptos para promover, para dirigir y para terminar -¡que
así sea!- la _matanza de los hombres; pero no los hubo para iluminar
la conc1enc1a con la verdad. Si los hubiera habido, no habríamos
~s1st1do_ a esos espectáculos de inaudita farsa que fueron las
llllllolac1ones de España, de China y de Abisinia, ante la estólida
complacencia y serena contemplación de los mejores cerebros
del mundo.
En este medio tan poco propicio para que los hombres se
comprendan, en el seno de este hedor de espíritu corrompido, con
vapores de sangre -que aún no se disipan- azotando la paz del
género humano, ¿podrá la Universidad continuar preparando
simplemente tecnrcos y profesionistas para cumplir su misión?
¿Sent'.rá que su anhelos son satisfechos, sin entrar virilmente en
~ espmtu del hom~'.e y sin obligarle a que intervenga para romper
el pelle¡o del caos en que se ha metido la humanidad? Nunca
nunca. La Nueva Universidad debe excitar a los que a ella acude~
en busca de luz, a part1c1par directamente en la marcha de todos
los_ pueblos; debe lanzar su producción humana con rumbos
definidos de _unidad verdadera en el espíritu; y ésta sólo puede
lograrse mediante la participación efectiva de los universitarios en
el manejo del Estado, que se ha encargado, aquí y allá, de
envenenar con su e¡emplo el espíritu del hombre.
. . Propugnar el establecimiento de rumbos menos unilaterales
Y ut1lrtarios, orientados más hacia la universalidad en el
conocimiento; luchar por un enriquecimiento constante y progresivo
de su patnmonio, para poder ampliar sus radios de acción sobre el
'Rangel Frias. Raúl. 1942. Universidad, No. 1

e

�131 Ifacuhad de filosolia yletras

Unive~idad Autónoma de Nuevo león / 133

:!

i

ti

~
espíritu; denunciar las mentiras del mundo y participar en la
dirección de los asuntos públicos, por medio de hombres
preparados para ello y luchar porque no haya pueblos soiuzgad~s
en un so 1o r1·nco·n de la tierra·· tal
. es ' en nuestra opm1on, a
incumbencia de la Nueva Universidad.

UNIVERSIDAD
No. 6, septiembre de 1946

~sala ayuda de la Secretaría de Gobernación, esta Universidad realiza hoy dos propósitos: uno, el que hace tiempo la animaba,
difundir a través de la Hora Nacional del Gobierno de la República
:-, mensaje cordial y fraterno para todos los universitarios del
ODntinente; el otro, el de corresponder a la invitación que le hiciera
Sr. Alcalde de la ciudad y Presidente del Comité Pro-Celebración
~ 350• Aniversario de la fundación de la misma, para participar
fl,ll el conjunto de actos de diversa índole que han constituido dicha
oelebración. Esta Casa de Estudios ha aceptado complacida la
,iwltación porque celebrar un aniversario como el actual -i350 años
existencia de una colectividad!-, lejos de constituir una mera
ula oficial, entraña el deseo de hacer resaltar, ante los ojos de
1tlS generaciones presentes y ante la historia, el profundo significado
11wmano que tiene este periodo de tres siglos y medio en la
IXistencia de un pueblo de singulares características.
Ya se ha insistido suficientemente, en las diversas ceremo-

nias que se han verificado con anterioridad a esta velada, en la
ilCiedumbre de los hombres que presidieron el nacimiento de esta
dudad, cuando el siglo XVI agonizaba; se ha hablado de cómo se
halmanaron la ambición de riquezas, el espíritu aventurero y el
valor, en aquellos que con la fuerza de su brazo y el temple formida\ble de su espíritu, fueron el germen de una gesta que habría de
legar, en trescientos cincuenta años, a transformar en ciudad rica
Yftoreciente, casi adulta, lo que entonces era un minúsculo villorrio
con escasas, humildes y primitivas viviendas, habitadas por
tidigenas ignaros y por un puñado de hombres audaces, armados
:para la conquista. Más nos interesa, a nosotros, señalar cómo al
scurrir los siglos fue adentrándose, en el fragor de las luchas
la conquista, primero, y en el batallar incruento por el progreso
¡y la civilización de esta tierra, después, la acción fecunda de
bres que no tuvieron más arma que el pensamiento y que
rl1icieron de él un instrumento cuya única función era completar,
legrar esta ciudad en sus aspectos espirituales. Porque es
Pf8Ciso señalar que una ciudad no puede entenderse como un
conjunto de edificios donde viven y trabajan sus moradores, como
ligo limitado por un concepto geográfico, espacial; sino
tomo un organismo que a semejanza del humano, constituye una
unidad psicofísica (según expresión feliz de Scheler) y, por lo
lanto, sólo adquiere su expresión integra cuando al desarrollo
de sus potencias materiales, perecederas, se añaden -y con

�134 /facultad de filosolia Iletras

:!

1

,.

l... •
¡;

•

"

.....'
t

carácter preeminente- las nobles inquietudes del pensamiento
creador y fecundo, en obra perdurable. Y de éstas ha tenido nuestra
ciudad muy luminosos exponentes en Fray Servando y en Alfonso
Reyes, en José Eleuterio González y en Pedro Noriega, en Rafael
Garza Cantú y en Miguel F. Martinez, en Francisco Beltrán y en
Serafín Peña; y en muchos otros cuya omisión sólo acusa flaqueza
en mi memoria y es, además, consecuencia obligada de la brevedad del tiempo disponible. Todos ellos fueron el germen universitario
de esta tierra; su talento iluminó la época en que viven o vivieron y
su esplendor se proyectó en la historia con la generosidad que
sólo cabe en aquello que es esencia humana inmarcesible, valor
definitivo en la cultura, persistencia magnifica a través y a pesar
del tiempo .
¿Qué habría sido de Francia, con su Museo del Louvre, la
Torre Eiffel, Notre Dame, etc., sin Rousseau y sin Voltaire, sin
Racine y sin Moliere, sin Bizet y sin Debussy, sin Lavoisier y
sin Pasteur? Vacío en la historia; laguna muerta en la mar siempre
móvil y agitada del devenir de la humanidad: tal habría sido Francia
sin el valer universal de sus genios.
Por ello creemos que nuestra ciudad será un organismo
cabalmente estructurado, llegando a su desarrollo integral, cuando
se signifique no sólo por el esfuerzo de sus capitanes de la industria
y del comercio y por el no menos valioso -por callado y heroicodel trabajador anónimo que se consume en el taller para dar a esta
ciudad el nombre de capital industrial de México, sino que,
recogiendo la herencia que legaran los que fueron o son luminarias
de la inteligencia, se haga florecer esta Universidad, legítima
depositaria de esas glorias -por el hondo y lejano raigambre que le
ha dado origen, en instituciones casi centenarias- y se le haga
convertirse en auténtica expresión colectiva de las ansias nobles
del pueblo que la sostiene.
Monterrey recibe en esta noche, señoras y señores, por
sus trescientos cincuenta años de vida prolífica, el homenaje
ferviente y cordial, que quiere ser promesa y quiere ser esperanza,
de esta Casa de Estudios que, forjada lentamente a través de los
años en potencia insospechada y convertida ahora en realidad,
debe considerarse, en justicia, como una de las más puras
instituciones universitarias de América.
ARMAS Y LETRAS
AÑO 111 , No.9
Septiembre 30 de 1946

�Un~midad Aulónoma de Nuevo león /135

e

¡:

Antecedentes de la
institucionalización
de la sociología en México·

Héctor Franco Sáenz
INTRODUCCIÓN

E

N LA HISTORIA de la ciencia en México, uno de los aspectos
más interesantes es conocer la manera como se van
desarrollando las diferentes disciplinas científicas y
quiénes son sus precursores. De las ciencias sociales, particularmente nuestro interés se centra en la sociología, área del
conocimiento de la cual se analizan sus antecedentes, se identifican
las principales teorías que le dieron origen, sus primeros difusores
y la forma en que va ocupando espacios en el ámbito académico,
hasta convertirse en parte importante de las instituciones
educativas nacionales.

Como otras disciplinas de esta área, en el siglo XIX, la
sociología va delimitando su campo y su presencia institucional,
que aunque incipiente hasta finales de ese siglo, se desarrolla
sobre la base de las ideas que se forjaron en épocas anteriores.
Autores, como Fernando Castañeda, señalan que 'sociología no
es cualquier reflexión del mundo social",1 pero estas ideas, que
• Trabajo presenlado en el II Congreso de Historia de la Educación Superior,
Guadalajara, Jalisco, mayo de 2002.
'Castañeda, Fernando. 1990. "La constitución de la sociología en México~, en
Desarrollo y Organización de las Ciencias Sociales en México. Coordinador:
Francisco J. Paoli Solio. Centro de ll)vestigaciones lnterdisciplinarias en
Humanidades de la UNAM. Ed. Miguel Angel Porrúa, México, p. 397.

�136 /facul!ad de filosolia Iletras

UmversidadAulónoma de Nuevo león /137

e':!

1

~

5

¡:

prevalecen en cierto momento son antecedentes, y nunca han
sido exclusivas de los profesionales de las ciencias sociales, sino
que se generan y circulan en personas con distintas formaciones:
filósofos, abogados, médicos, hombres de ciencia, maestros o
simplemente, interesados en la dinámica social.

nueva cruzada
religiosa.
El Tribunal del Santo 01 1c10,
. . ademas
. de
•
, .
pers_egu1r 1as practicas paganas, se ocuparía de confiscar libros Y
escritos no autorizados por la Iglesia.
. El pe~samiento c_ientífico, hasta 1580' experimentó una
achmatac1on
.
. •
d
•de la c1enc1a
. . europea a la vida de Ia Co1orna,
realizanose _estudios botanicos, zoológicos, geográficos médicos
metalurg1cos y de carácter etnográfico, históricos y d~scriptivos'
donde pue_de encontrarse el antecedente' aunque simple de 1~
1nvest1gac1on social en México, como en:
'

1. Los antecedentes

Esas formas de pensamiento están presentes en el México Antiguo
y se expresan en ideas sobre el origen del universo y los dioses,
que los sacerdotes construían, como mediadores entre el pueblo
y los grupos dominantes, promoviendo la existencia de un orden
social determinado.
En el periodo colonial podemos distinguir tres momentos: el
primero, consistente en la fase de conquista y el transcurso del
siglo XVI; el segundo corresponde a la sociedad colonial propiamente dicha, y el tercero, a partir de las reformas borbónicas, en
el cual las ideas de la Ilustración provocan cambios en el pensamiento, al transformar las concepciones vigentes sobre lo social.
En el primer momento debemos resaltar el impacto que en el
pensamiento europeo provoca el descubrimiento de América, hecho
que marca el fin de la Edad Media y el inicio de una tendencia
hacia la secularización de la sociedad. En ese marco, llegan
imbuidos en el ánimo del humanismo y el retorno a los clásicos,
los franciscanos, dominicos y agustinos, inspirados en el pensamiento de Tomás de Aquino, que buscaba reducir las contradicciones
reales de la vida terrena con el mundo divino. Entre los agustinos
destaca Fray Alonso de la Veracruz, quien después de haber sido
de los primeros maestros de la Universidad Real y Pontificia, es
también el primero que tiene a su cargo la Cátedra de Filosofía.
Fue tanta su independencia intelectual que en 1555 se le acusó de
herejía ante la Corona, para luego ser exonerado.
El pensamiento tomista buscaba una salida para conciliar la
ciudad de Dios con la ciudad terrena, para ir con ello al encuentro
con Dios. La labor de las órdenes con sus creencias religiosas
tenían implícita una idea acerca de cómo debería ser y funcionar
la sociedad, y al fincar su compromiso con la causa indígena,
realizaron una importante labor redentora que va cambiando
conforme se desarrolla la sociedad en la Colonia.
La política social respecto a los indígenas, y su componente
humanístico que hasta cierto punto la caracterizó, cambia
notoriamente en el segundo momento, a partir de 1570. Como
resultado del Concilio de Trente se establece el Tribunal del Santo
Oficio y llega la Compañía de Jesús, heraldos ideológicos de la

•

•

•

Cartas de Relación, de Hernán Cortés .
La Verdadera H!storia de los Sucesos de la Conquista de
la_ Nueva Espana, de Berna! Díaz del castillo.
Historia general de las cosas de la Nue~a Espan.
a, que
es en'b•,era Fray 8ernardmo
de Sahagún.

Respecto a la institucionalización del conocimiento, las cátedras
con las qu_e_ se inaugura la Universidad son: Sagrada Escritura
Artes, Retorica, Gramática, Derecho, Teología Cánones Y Leyes'.
en 1578 la de Medicina, Y en 1646 Astrología' Y Matemáticas.' ,
N
Lo que_ se publicaba, leía, investigaba y se enseñaba en la
ueva Espana, hasta antes del siglo XVII, nos da una idea del
~;sam,ento social en esa época, así como los campos ideológicos
·ud s_ perseguidos, c~mo las ideas calvinistas, luteranas y
~ a_1zantes, ~ue habran de conducir a cientos de personas al
m~st1erro, la ~arcel, la horca o la hoguera; todo en un periodo de
s de 150 anos, que se caracteriza por la hegemonía de la nobleza
Y la Iglesia.
los e La_ primera mitad del siglo XVII significó la consolidación de
desdolegios Jesuitas, Yel tomismo experimentó una transformación
Aris _e su llegad_a, al introducir el estudio de la dialéctica de
natul~teles, apl'.candola al quadrivium, donde el motor inmóvil, la
así caleza, sena ~ios, Y sus leyes, las leyes de la naturaleza. Es
h orno la escolast1ca es el pensamiento intelectual dominante
a~ Ia f1n_ales del s1gl_o XVII. Así, se abría paso la ciencia moderna,
: medio del empirismo, que sostenía que el conocimiento verdaero era el que se basara en la experiencia y en la cuantificación.
2
~~~ ~lsej:-¿~as. 1982. ~/ _circulo roto. Estudios históricos sobre la ciencia en
1
, De G
o, . Y SEP, Mex,co, p. _17.

- ortan, Eh. 1980. La c1enc1a en la historia de México Editorial Gri¡·albo
Mé XICO, p. 184.
,
,

�138 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 139

=
~

~

r,,

B

Esos antecedentes de la Ilustración_ se co_ronan a finales
del siglo XVII con las aportaciones del sabio mexicano Carlos de
Si üenza y Góngora (1645-1700), quien habiendo estudiado con
lo; jesuitas rompe con ellos, pa_ra estudiar la naturaleza y la
sociedad, sin confrontar a la Iglesia.
Trabajos útiles para el análisis social son los padrones
enerales o censos que se hacen desde 1591, pero ninguno ~
gublicó, d~do que los datos eran considerados :·secretos de Estado .
~I primero que se publicó fue: Memorial y Not1c1as Sacras y Reales
del Imperio de las Indias Occidentales, elaborado por Juan Diez
de la Calle.
El Racionalismo y la Ilustración hallan a la Universidad en el
. 1 XVIII usando métodos memorísticos y basada en la
!~~~ástica, porque la ciencia moderna q~e acompaña el desarrollo
de las ciencias naturales seguía cons1derandose_pel1grosa. D1der~t,
Voltaire Descartes, Rousseau o Montesqu1eu entraron a a
Colonia, por vías diferentes a los colegios o las universidades,
donde estaban prohibidas, por lo que circulan de contrabando o
con títulos falsos.
Es hasta la segunda mitad del siglo XVIII cuando surgen
las rimeras manifestaciones definida_s del_ pensamiento il~strado.
El !mino fue separar la actividad c1ent1flca de la teolog1a: Y el
Racionalismo sirvió primero en la discusión de las cue~t1ones
filosóficas, para luego hacerlo con los aspectos h1stor1cos,
científicos, sociales y políticos.
Los descubrimientos y principios de las_ciencias naturales
propiciaron nuevas concepciones sociales, originando debates y
transformaciones cognoscitivas. Las ideas del protestantismo, la
legitimación de las libertades individuales, los valores de respeto,
tolerancia e igualdad, se encuentran ligados a todo esto.
Una vida más social y secular empieza a experimentar__la
Nueva España en el último tercio del siglo XVIII con la implan_tac1on
de las reformas borbónicas Y con un resurgimiento_ c1ent1f1co e
intelectual, que no dejaría de provocar situaciones inesperada~
que anticipan profundos cambios sociales, como la provocada po
Fra Servando Teresa de Mier el 12 de diciembre de 1794, en e1
ani~ersario de la Virgen de Guadalupe, con un discurso que refl~Ja
la rebeldía criolla que reclama un lugar en el e1erc1c10 del pode y

expresa el sentimiento nacional mexicano, que se está generando.
En el mismo sentido no debe olvidarse el papel que juega la
masonería.•
Las ciencias naturales son el paradigma científico y ya
señalan las consecuencias que su aplicación tendría en las esferas
de la economía y la política. Un acontec1m1ento fue el arribo en
1803 de Alejandro de Humboldt (1769-1859), científico alemán que
elabora el primer documento más completo sobre la Colonia y su
situación social, económica y política: Ensayo Político sobre el
Reino de la Nueva España, '1uente obligada de información para
todos los estudios geográficos, botánicos, demográficos, económicos, políticos y sociológicos, acerca de nuestro país". 5
Vías de difusión apropiadas para el pensamiento ilustrado
son publicaciones laicas que aparecen en forma de volantes,
gacetas, folletos, periódicos o libros, como el Diario de México, de
Carlos María Bustamante, donde "por primera vez en América se
anunciaba la publicación de artículos sobre literatura, arte y
economía, presentando a este apartado como una entidad, como
una sección aparte".• En el mismo sentido está El Periquillo
Sarniento, obra de José Joaquín Fernández de Lizardi, considerada
como la primera novela social mexicana por la critica que hace de
la sociedad colonial.·
2. los primeros pasos
las transformaciones de las últimas décadas de la Colonia sirvieron
de marco para que las ciencias sociales dieran sus primeros pasos
disciplinarios durante el siglo XIX, en su primera etapa, por lo
general, como una materia más en los diferentes planes de estudio,
pero que en si mismas reflejan las ansias de construir una sociedad
diferente, echando mano para ello de los conocimientos más
avanzados en el campo de lo social.
Dos periodos, para efectos de análisis, se pueden distinguir
en la nueva realidad que se vive desde 1821. El primero, de este
año hasta 1857, periodo de luchas internas y confusión respecto
al modelo político a adoptar; y segundo, a partir de la Reforma y
hasta el inicio de la Revolución Mexicana en 191 O, signado por el
triunfo de las ideas liberales.
'S/A (Internet, 1998). Breve cronología de fa francmasonería en México.
'DeGortan. Eli. Op. ctl .. p. 186.
: Henestrosa, Andrés. 1990. Periódicos y Periodistas de H1spanoamér1ca. "El
Dia en libros". México, p. 40.

"'
=

�140 /facultad de lilosolia ¡leilas

Un~ersidad Autónoma de Nuevo león /111

~
~

=

5

Las ideas Y acciones emprendidas se caract?rizan en las
.
s décadas por seguir las ideas de la llustracIon, referencia
~~~g~~a durante los años de la transición _del orden colonial al
régimen independiente. Diferentes signos indican lo anterior, como
la primera Constitución Política, donde se obliga tener como
única religión la católica y la exclusión de la ciudadarna a: peones,
siervos y analfabetas.

ª.

Un elemento más lo constituye la fe puesta ~n la Ley, lo
al queda de manifiesto en los instrumentos iund1co~, en la
~~li atoriedad de enseñar la Constitución en_todos los ambItos
posrbles como púlpitos y escuelas, desde la mstruccIon primana
hasta lo's niveles superiores, llegando a configurar una nueva
religión, como se advierte en el nombre de los textos Y materias
ara dicha enseñanza: Catecismo C1v1I. Esa es la razon por la que
~e encuentran dos catecismos obligatorios: uno, el de la rellgIon
católica, y el otro, el civil.
Para ilustrar la importancia del método catequístico, está el
hecho de que José María Luis Mora, en 1831 , publica su Catecismo
Político de la Federación Mexicana, y es precisamente Mora
como maestro del todavía Colegio Real de Sa_n lldefonso,_en
ropone reformas al Plan de Estudios, donde incluye la catedra de
~conomía política, siendo la primera ocasIon que se propone en
México esta disciplina. También lo hace en el Congreso General
d 1824 donde propone se establezca la cátedra de econom,a
p~lítica ~n las capitales de Provincia Y en todos los colegios y
universidades, dándose al menos dos días a la semana.'

i~;~

Importante lugar es el que ocupan , a parUr de_1827, en I!
laicización del conocimiento, los "Institutos .de C1encI_as Y Artes ,
también llamados "Institutos Científicos _Y_Literarios", mstItucIones
ue tienen en común ser de carácter c1v1I y que Juegan un papel
q
I'mportante en la formación de personalidades liberales fuera
~eura capital del país. Se fundan en la mayoría de_los estados, .Y
aunque con diferente nombre (Liceo Rosales en Smaloa, Coleg1~
Civil en Nuevo León , Ateneo Fuente en CoahuIla , Colegio de
Estado en Michoacán, Colegio Nacional de Jalapa en ~eracruz y
en Durango Instituto del Estado}, tienen el mismo s1grnf1cado. se~
una opción' no religiosa para quienes desean cursar estudio
secundarios y superiores.
7

Mora, José María Luis. 1986. Obras completas, Política, Tomo l. Instituto
Mora/SEP, p. 455.

En 1833 se suprime la Universidad, que seguía siendo Real
y Pontificia, y en su lugar se crean seis establecimientos, de manera
independiente: Medicina, Jurisprudencia, Minería, de Estudios
Preparatorios y uno denominado de Estudios Ideológicos y
Humanidades. Si bien esta acción no alcanzó a madurar porque al
año siguiente Valentín Gómez Farías dejó de ser Presidente de la
República y Mora fue condenado al destierro, su significado no
puede menospreciarse en un estudio de las ideas sociales.•
Para las ciencias sociales, el siglo XIX resulta trascendente
porque en él se sientan las bases del conocimiento que habrán de
darle el debido sustento teórico y metodológico al despuntar el
siglo XX. Aparte del trabajo de Alejandro de Humboldt, como
antecedente de las ciencias sociales, un trabajo posterior donde
aparecen signos más elaborados de conocimiento social es el que
Mariano Otero publica en 1842, denominado Ensayo sobre el
verdadero estado de la cuestión social y política de México, que lo
coloca como uno de los precursores del conocimiento social
mexicano.
En la institucionalización del conocimiento social, José María
Luis Mora ocupa un lugar destacado, porque además plantea que
una cátedra de economía política funcione como requisito previo a
los estudios de Jurisprudencia. El texto que se empleó fue el Tratado
de Economía de Juan Bautista Say. También, en 1824 funda la
Academia Mexicana de Economía Política.
Los intentos de Mora por legitimar este conocimiento continuaron: en 1834 incluye la Economía política y Estadística del
país, como cátedras en el Establecimiento de Estudios Ideológicos
y Humanidades, siendo así este establecimiento el primer antecedente en la institucionalización de las ciencias sociales en México.
Las preocupaciones de Mora no fueron ajenas a otros
pensadores como Manuel Baranda, quien en 1843 hace una
propuesta para reorganizar las carreras profesionales que se
tenían , y señala que era lamentable que la enseñanza de la
economía política se encontrara abandonada, "porque era necesaria
para la prosperidad y el engrandecimiento de las naciones".'
Estas preocupaciones , a pesar de los pocos avances que se
hayan alcanzado en su formalización, la hacen ser la disciplina
pionera de las ciencias sociales en el país, sin olvidar el desarrollo
' Talavera, Abraham. 1973. Liberalismo y educación. Tomo 11, Colee. Sepsetentas
No. 104, SEP. México, p. 7.
' Stapples, Anne. 1985. Educar: Panacea del México Independiente. Antología.
Colección Pedagógica SEP/EI Caballito, México, p. 119.

1

�141/facuhad de lilosoliay le11as

Univmidad Aulónoma de Nuevo león /143

e

:á
ca
w

=
a

=
!¡¡
u

.

~u~i~~~f/~nef~!
Alamán.

m dre de fas ciencias sociales, o sea

f~~~~o:1 d/Carlos Maria Bustamante Y Lucas

Para este tiempo ya se había hablado de ciencia _política,
.
5 f' . te claridad como d,sc1pl1na c1entIflca.
pero nunca se hizo cona ~~~~ean para la ref~rma del plan de estudios
Mora, en la sugerenc1
.
arte de economía política, una
I
d\;'dª~ ~~:f~~:~/~~p~~:~ic!pConstitucional para ense_ñar la
~~ns1:1uc1ón, algo distinto a lo que seria la polItIca como cIencIa.
Lorenzo de Zavala estuvo más cerca de la especifictaci~n
. . .
lcanza a formalizarla como par e e
del la dl1s~1~~n=~t~~i~s n~a~laba de la necesidad de la enseñanza
a gun P a
.. ·
.
0 se conocía lo sufIcIente,
de la ciencia_politic~, mateun~ :~a~a a la cátedra de filosofía.
pero que podIa ensenarse 5 0
3. La institucionalización de la sociología

Dos etapas pueden señalarse como pa_rte del preces~ ~~~~
institucionalización de la sociolo~it c~nn~~~~:~ ¿u!o~~;~ se han
1
~~~t=~t~d~ºtaª~~~ce~! ¿~eel~~ sería cu.ando se incorpora co~~
una materia en los distintos planes academ1cos, Y la -~Ir:;
el
del momento en que se crean inshtucIones espe_cI ic
trabajo de esta disciplina como una carrera profesional.

;:r:

En el primero de los casos, la sociología, a pesr dedlo q~:
udiera ensarse no ocupó un lugar en el Plan de stu ios
~ 867 d/la Escu~la Nacional Preparatoria (ENP), fundada poi
1
;~ud~;ºd!ne:i:i~ii~p~~~us_
~o~~e: í~• :~~::¡~is~
materias de ciencias naturales, lenguas, log1ca y I mtt o en el
porque para· su creador, lo importante era formar a a umn
método científico. 10

~::~~dºe~ª~i~~

En 1889 se reforma el plan de estudios de la ENP, de acuer~~
con Justo Sierra, con el objetivo "de dotar y desenvolver las ~I~
ludes físicas, intelectuales y morales del alumno trave~s~ de
enseñanza no de una sola ciencia, smo con e _concu
.
varias rin,cipalmente: matemáticas, física , qu1m1ca, b1~logIa;
. 1,og1a
~ Y Io·gica""· Fue de esta manera que la soc1olog1a, po
SOCIO

t

primera vez en México, se institucionaliza como una materia de
un programa académico, en este caso en el nivel del bachillerato.
En 1896, a propuesta de Ezequiel A. Chávez vuelve a reformarse el plan de estudios, con mayor número de materias humanísticas para las profesiones conocidas. Se incluyen conferencias
obligatorias en cada semestre, sobre: instrucción cívica y moral,
grandes hombres de ciencia, psicología y sociología general.
En 1907, Porfirio Parra, que ya había sido director, regresa a
la Escuela Nacional Preparatoria y se vuelve a reformar el plan de
estudios, porque se consideraba como un grado en si y no como
interrupción de una carrera. Desaparece la sociología del elenco
de materias, siendo sustituida por cursos de lógica, psicología y
moral, estos dos últimos cursos de corte antipositivista.
Situación diferente será la que se viva en la Escuela Normal
de Profesores, donde en 1901 se hicieron modificaciones en el
plan de estudios, entre ellas se encuentra que la materia de Economía Política se convierta "en el curso de Nociones de Sociología y
Economía Política", 12 a cargo de Lucio Cabrera, dedicando un
semestre a cada curso. En el caso de la sociología es evidente la
influencia de las teorías de John Stuart Mili y Herbert Spencer,
como se puede apreciar en el anexo.
Lo dicho en las páginas anteriores constituye los antecedentes de cómo la sociología se institucionaliza en México, primero
como una asignatura, en dos de las principales instituciones educativas del país, porque en la Escuela Nacional de Jurisprudencia
sólo se incluía un curso de Legislación Económica y Política.
En estas condiciones se abrió paso la sociología en México,
adquiriendo "carta de ciudadanía" como parte de las ciencias
sociales, también llamadas ciencias humanas, junto con psicología,
aunque de todas maneras, en las reformas realizadas en 1907 a
los planes de estudios de las dos instituciones mencionadas,
vuelven a desaparecer los cursos de sociología.

·· sep an Cuantos ,

En general, así continúa durante las décadas siguientes,
siendo una materia, sobre todo en las escuelas normales, con el
nombre de "Sociología aplicada a la educación", y también en las
escuelas de Derecho, como "Sociología General". Es precisamente

,, Editorial Porr~a. ~ ~ M~~~~ ~· ;;~agog,co durante el Porlmato. _Antolog,a
~~~:c~i6~1~b~oteca Pedagógica SEP,Ed1c1ones El Cabalhto. Mex1co. p. 58

., J1ménez Alarcón, Concepción. 1987. La Escuela Nacional de Maeslros: Sus
Origenes. Colección: Foro 2000, SEP, pp. 182, 190-193.

io Barreda, Gabino. 1978. La educac1on pos1t1v1sta. Colecc1on:

95

1

=

�144 /facultad de f1losolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 145

:!
A

1

~

5

¡¡:

en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM) cuando en 1929 se crea la carrera de
"Economía", con lo cual se reitera su carácter pionero en el área
de las ciencias sociales.
La segunda etapa de este apartado está constituida por los
momentos en los cuales la sociología vive un proceso en el que
deja de ser una simple asignatura de un plan de estudios para
convertirse en una carrera profesional, proceso en el cual se puede
distinguir el momento en que se crea el Instituto de Investigaciones
Sociales de la UNAM, lo cual sucede en 1936, con lo que se
puede apreciar cómo el conocimiento de lo social es motivo esencial
de una institución educativa, con la limitante de que al no existir la
carrera de sociología, las actividades desempeñadas por este
organismo eran realizadas por antropólogos, abogados o lingüistas.
Relacionado con lo anterior, está la creación en 1939 de la
Revista Mexicana de Sociología, con lo cual esta disciplina ya no
sólo tiene 'carta de ciudadanía" sino hasta "carta de naturaleza",
al formar parte del orden institucional con nombre propio. Esta
publicación será el detonante en la difusión de los grandes
pensadores sociales y creará las condiciones académicas para la
legitimación definitiva de la sociología en México, al fundarse en
1951, como parte de la Escuela Nacional de Ciencias Políticas y
Sociales de la UNAM, la carrera de sociología.
Después del hecho anterior, durante los años sesenta se
funda la carrera en los estados de Baja California y Guerrero, para
a partir de la década siguiente, formar parte de las opciones
académicas de la mayoría de las universidades e instituciones de
educación superior del país, como sucede en la UANL, donde se
aprueba la creación de la carrera de sociología, como parte de la
Facultad de Filosofía y Letras, en la sesión del Consejo Universitario
celebrada el 19 de febrero de 1974. 13

ANEXO

PROGRAMA DE SOCIOLOGIA EN 190S

Preliminares.
1· Objeto_e impartancia de la sociología.
2- La soc,ologia es una ciencia.
3. Relaciones de esta ciencia con las demás.

11. General.
1. La evolución superorgánrca.
2. Factores de la evolución social.
a). Primarios.
• El medio.
• C~,~~teres fisicos, intelectuales y morales del hombre
prrm1trvo.
b). Secundarios.

3 Las sociedades.
a). Sociedades animales.
b). Sociedades humanas primitivas
e). Cre~imiento y decrecimiento de -las sociedades.
d). Oue debe entenderse por sociedad.
e). Clas1f1cación de las sociedades.
4. Elementos sociales.
S. Fenómenos sociales.
a). Sus caracteres
b). Su clasificación.
lll. Fenómenos domésticos.
1. Conservación de la especie.
2. Relaciones primitivas entre los sexos.
3. Formas matnmoniales.
4. lnflue_n~ia social de la organización de la familia
5. Cond1c1ón de la mujer y de la prole.
·
6. Func1on social de la mujer.
7. Porvenir de la familla.

IV Fenóme_nos polílfcos y Jurídicos.
1· ~ngen Y formación de los gobiernos.
2. Tipos_ de organizaciones políticas.
3. Funciones de gobierno.
4· Porvenir de las instituciones políticas.

V. Fenómenos religiosos.
1· Or!gen Y desenvolvimiento de la vida religiosa
2. Origen des~nvolvimiento del sacerdocio. .
3. Influencia social de las religiones
4. Porvenir de la religión.
·

r

"UANL Acta No. 5 del H. Consejo Universitario, 19 de febrero de 1974.

�146/ facultad de filnsnlia Yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /147

:!
Cl

1

w

=

!i

¡:

VI. Fenómenos económicos.
1 Origen de la industria.
2. Formas pnm1tivas de orga_nización industnal.

. . de las funciones industriales.
3 OlferencIacIon
4_ Cooperación.
s. Porvenir de Ja industria.
VII Fenómenos estéticos.

La enseñanza:
propósitos y funciones
del docente universitario

1 Origen y desarrollo de las bellas artes.
2. Influencia de las artes en el desarrollo industrial.
VIII. Fenómenos morales.

1 Origen de la moral.
2. Evolución de la moral.
3. Influencia social de las ideas morales.
IX El lenguaje.
.
.
1 Origen y desarrollo del lengua¡e.
a). Lengua hablada
b). Escritura
2 Influencia del lengua¡e

x Conclusión.

César Rangel Guzmán

1 Correlación de los fenómenos sociales.
2. Progreso y evolución, sus diferencias.

E

L PROPÓSITO DE ESTE apartado es contar con un modelo
de docente universitario, que sirva como referente para
analizar las encuestas aplicadas a estudiantes y profesores, sobre el desempeño y prácticas docentes en el aula. El modelo
se fundamenta en el origen de la palabra enseñar, en la misión de
las universidades y en la experiencia docente de quien esto escribe.

1.1 ¿Qué es enseñar? ¿Qué es aprender?
La palabra enseñar tiene raíz latina: insignare, que significa señalar,
indicar, dar señas de una cosa. También quiere decir mostrar o
exponer una cosa para que sea vista y apreciada. Pedro Hernández
(1998: 6-8) dice: "Enseñar es poner una señal sobre las cosas, es
señalar, mostrar, indicar algo a alguien ... para que sea conocido.
Por tanto, enseñar es mostrar a otro algo que desconoce". Lo anterior
rmplica que quien enseña pueda enseñar (tenga la aptitud requerida),
quiera enseñar (tenga la actitud) y sepa enseñar (tenga la habilidad
didáctica). En razón de que la enseñanza es un acto social, también
rmplica que el que enseña tenga capacidad para interaccionar con
los alumnos (habilidad en relaciones interpersonales).

�148 /facultad de lilosolia yletras

=
i;i

Universidad Autónoma de Nuevo león /149

!i

Por otra parte, mostrar algo a alguien para que sea conocido,
también significa que el que puede aprender, quiera aprende_r, se~a
aprender y esté dispuesto a interactuar con otros. Otra 1mphc~c1on
es que cuando se enseña algo es para conseguir un propos1to.
Esto es, se enseña para que alguien aprenda, au~que no se aprenda
sólo porque alguien enseña. Aprender, del _latlíl apprehendere Y
prehendere, es adquirir conocimientos, habilidades, sent1m1entos,
actitudes y valores con el propósito de cambiar las_formas vigentes
de pensar, decidir y actuar. El aprendizaje (la accion de aprender)
es un proceso que puede ser inducido por el docente, pero_no es
un resultado que pueda imputarse totalmente a la acc1on del
enseñante, ni siquiera es éste el factor de mayor pes~. Lo que
determina el aprendizaje en el alumno es su reacc1on activa
(escuchar, pensar y hacer) a la acción enseñante del profesor
(véanse puntos 2.3.6.1 y 2.3.6 .2) .
Por otra parte, si bien es cierto que en el proce_s_o de
aprendizaje el estudiante es el protagonista principal , tamb1en es
cierto que él no construye por sí solo su conoc1m1ento. El aprendizaje se obtiene, entre otros factores, gracias a la acción mediadora
que efectúa el docente para acercar al estudiante al _n_
uevo
conocimiento, dentro de un contexto determinado por co~d1c1ones
físicas, sociales, culturales y tecnológicas. En un plano mas amplio,
el aprendizaje o rendimiento escolar puede expresarse de la
siguiente manera (Luis Rubio, p. 199):
Rendimiento escolar = f (alumno, profesor, institución,
macroambiente) donde:
Rendimiento escolar es el grado en que los alumnos logran
los objetivos de aprendizaje que el programa vigente persigue: En
la variable alumno se consideran los antecedentes académ1co_s
del estudiante, su inteligencia, sus emociones y el nivel socioeconomico de la familia . En la variable profesor se consideran la
escolaridad y experiencia profesional del docente, sus -~abilidades
y actitudes, su inteligencia y sus emo_ciones, su mo~1vac1on docente
e incentivos entre otros. En la variable mst1tuc1on o escuela se
considera el ~osto por alumno, el tamaño del grupo, la disponibilidad
de libros, equipos materiales de apoyo y la administración esc~lar.
En el macro-ambiente se consideran las condiciones socioecono~1cas, culturales, tecnológicas y gubernamentales en que se efectua
el proceso de enseñanza-aprendizaje.

1.2 La misión, fas funciones y la formación del docente
universitario

En base a los conceptos mencionados se modela al docente
universitario.
Para definir y entender el quehacer del maestro universitario

es necesario conocer los resultados que se le piden . Derivada de
la misión que tienen las universidades mexicanas y la UANL en
particular, la sociedad asigna a sus docentes la responsabilidad
de formar ciudadanos capacitados para lograr mejores niveles de
bienestar y de convivencia humana. La Ley Orgánica de la UANL
dice, en el Artículo 4, inciso 1: "La función del docente consiste en
la transmisión de conocimientos y en el desarrollo de actividades
tendientes a la formación integral del hombre con espíritu crítico ...
y orientado a servir a la comunidad".
El Rector de la UANL, el Dr. Luis Galán Wong (periódico El
Norte, mayo 15 del 2201 ), pide a los maestros, enfática y específicamente , "transformar a los alumnos para que sean eficaces
promotores del bienestar general de la población. Transformar vidas
para egresar personas que sirvan a la comunidad". Para ello dice'
"es necesario que los maestros enseñen mediante el ejemplo: junt~
con la (s) materia (s) a su cargo, lecciones de respeto, de tolerancia
de solidaridad y para que se comporten éticamente en su~
respon"sabilidades profesionales y ciudadanas". Pide "enseñar para
la vida , para lo cual es necesario que ofrezcan a sus estudiantes
una educación integral que sirva en su vida personal familiar
profesional y comunitaria (Discurso de toma de posesió~ al carg~
de Rector de la UANL, diciembre del 2000).
De lo anterior se concluye que el maestro universitario
sea cual sea su materia, enseña para transformar la vida de su~
estudiantes Y con su impulso transformar a la sociedad elevando
el nivel de bienestar de sus componentes. Para cumplir ~sta meta
el maestro ejecuta una serie de actividades tan diferentes y variada~
que nos llevan a la conclusión de que el maestro es muchas cosas·
es guía, es puente entre generaciones, es investigador en el aula:
es promotor de cambios, es consejero, planificador, facilitador,
comunicador, moldeador, motivador, autoridad, mediador en el
encuentro del alumno con el nuevo conocimiento, conferencista,
actor, evaluador... Es una lista muy larga para una sola persona.

i

�150/ facultad de lilosolia yletras

iil!
CI

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 151

~

w

=
a

=
!e
u

No obstante, en diferentes circunstancias desempeña estos
diferentes papeles.

ocurre _en la realidad para hacer más claras las
explicaciones y facilitar el entendimiento.

Efectuar lo anterior exige tiempo, disposición, preparación y
meditación, rebasando con mucho los límites del programa y de la
didáctica. Esto nos lleva a afirmar que los buenos maestros no
nacen, sino que se hacen. Se hacen todos los días mediante la
práctica, el estudio y la reflexión sobre aspectos psicosociales de
sus grupos de estudiantes y por la interacción con ellos. Se hacen
mediante la práctica docente continua y las evaluaciones propias
y las hechas por sus alumnos; mediante un esfuerzo constante
para lograr una más profunda y variada preparación disciplinaria,
didáctica y actitudinal. Se hacen mediante la observación y reflexión
sobre sus estudiantes, para conocer y entender más las circunstancias de éstos: sus conocimientos previos, sus necesidades e
intereses, sus metas, sus capacidades, sus actitudes, sus motivaciones, sus métodos de aprendizaje, sus hábitos de trabajo y sus
valores. Se hacen también mediante la reflexión y la experimentación de formas para satisfacer los intereses y necesidades de los
alumnos. Se hacen también mediante el ensayo y el error.

El u~o de experiencias de actualidad hace que la
ensenanz_a teng_a su centro en la vida profesional y sea
una ensenanza interesante y efectiva. El plan de estudios
no consiste solamente en leer libros en determinado
tiempo, _sino también en aprovechar otros materiales que
prop~rc1onan información. El maestro de excelencia no
en_sena solamente sobre el libro de texto, pues es mucho
mas que est_e como fuente de información para el alumno.
M1e_ntras mas (actualizado esté en su materia, más rica
Sera su case
1
Merce Romans, 199B: pp. 199_200).

1.3 Características del docente universitario de excelencia
Para cumplir la meta de transformación y para desempeñar
correctamente las funciones antes mencionadas, el buen maestro
debe tener competencia en la materia que enseña (aptitud), debe
gustarle y querer enseñar (actitud), debe conocer el arte de la
enseñanza (habilidad didáctica) y debe saber interactuar con los
estudiantes (habilidad en relaciones interpersonales).
1.3.1 Conocer muy bien la materia que enseña. Es indispensable
poseer competencia para hablar con claridad y autoridad
sobre la naturaleza, propósitos, aplicaciones, limitaciones
y resultados de los conocimientos que se imparten. Esta
competencia se obtiene porque se es un observador de lo
que ocurre en el mundo en relación a la materia que
enseña, y porque reflexiona sobre lo que ejerce. Esto es,
se mantiene en la frontera del conocimiento de la materia
que imparte e induce a los estudiantes a que contrasten
lo que leen en los textos y se dice en el aula, con lo que

1.3.2 Enseñar de su propia vida. El maestro es un espejo que
debe rpfle¡ar congruencia entre lo que es y lo que enseña
Debe v1v1r lo que_ enseña y ser un modelo a seguir tant~
por sus pnnc1p1os de vida como por sus atributos
profesionales. El maestro universitario debe sentir que la
lecc1on _mas efectiva es él mismo, pues la influencia
rnco~sc1e~te es _más fuerte que la consciente. Debe
ensenar ~orno v1v1rc como trabajar, cómo aprender, cómo
pensar, c_omo-ensenar, como servir, cómo liderear a otros,
como evitar conflictos y cómo solucionarlos cuando se
presenten . Por _esto, el maestro es mucho más que un
libro de texto, mas_ que c;ualquier instrumento de enseñanza
o medro informativo, incluida la computadora.

Cuando el maestro enseña su realidad o su verdad
personal, da un tono de autoridad a sus enseñanzas que
no pueden dar los docentes limitados de conocimientos
de experiencias s~bre el tema, ni los que no internaliza~
sus propias ensenanzas. Estos últimos enseñan lo que
dicen y no lo que hacen, porque no viven sus enseñanzas.
1.3.3 Tener interés en_lo_s estudiantes y espíritu de servicio. Una
de .las c_aractenst1cas más esenciales de un maestro es
el interes en los estudiantes Y el deseo genuino de
ayudarles en su desarrollo personal y profesional. Sin esto
el docente no es_ ~ás que un "metal que resuena o u~
c1mbalo que retine . No importa qué tanto conozca el
te1T1a, a sus alumnos, o al método de enseñanza ue
utiliza; nad? compensa la falta de interés en ayud! a
la superac1on de las personas. La actitud de servicio Y la

=

�151 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 153

e

:!

!:!

B
mentalidad constructiva caracterizan a los maestros de
excelencia. En la historia de la UANL, los nombres de
Raúl Rangel Frias y Consuelo Meyer Le'pee, son sólo_dos
ejemplos de grandes maestros que en su trabaJO d1ano
buscaron servir a sus alumnos para contribuir a su
edificación personal y profesional. Dos excelentes
ejemplos de espíritu de servicio, de superación Y de
mentalidad constructiva.
1.3.4

1.3.5

Tener visión. El docente de calidad tiene una visión de
sus alumnos. Ve en cada uno de ellos la personalidad
profesional que habrá de llegar a ser y_ trabaja en forma
optimista y paciente para lo que imagino; sabedor de que
los conocimientos requeridos en la vida profesional ~o se
adquieren en un curso semestral; _que los buenos _habItos
no se hacen de un día para otro; rn se forma el caracter en
una sesión de clase.
Entender y aceptar las circunstancias de los _alumnos. _El
docente de calidad comprende que los estudiantes estan
en proceso de transformación, que son jóvenes y por tanto
poseen las características propias de la edad Y de las
circunstancias que los rodean. Que estan en la facultad
precisamente por el deseo de superación _Y que tienen
confianza en que la institución y espec1f1camente los
docentes les ayudarán en su edificación personal Y
profesional. A esta necesidad de superación debe
responder el buen maestro con disciplina, diligencia,
paciencia, tolerancia y perseverancia, y sobre todo con
respeto y trato amable a los alumnos, para sacar lo meior
que hay ,en ellos.

Por otra parte, como el maestro posee conocimientos
superiores a sus alumnos en la materia que enseña, debe
saber descender al nivel de los estudiantes, para
comunicarles correctamente, con los medios adecuados
sus conocimientos, para lograr los objetivos de la
enseñanza (Pedro Hernández. 1998: pp. 9-10).
1.3.6

Conocer el arte de la enseñanza, El buen maestro sabe
utilizar distintos métodos de enseñanza según sean. las
circunstancias que se presenten en el aula. La pencIa
docente también incluye el proceso a seguir en la clase:
introducción al tema, desarrollo. cierre y evaluación. Por

ª

¡:
otra parte, el docente de excelencia sabe planear,
organizar, dirigir y controlar su clase en el aula.
1.3.6.1 Saber interesar a los estudiantes en el tema de la clase.
El maestro efectivo sabe atraer la atención de los
estudiantes no hacia él, sino hacia el tema del día, pues
sin esto no se efectúa el aprendizaje. Conseguir la atención
de los alumnos es importante para que sus mentes estén
conectadas al tema. Esto se logra normalmente mediante
comentarios cortos o preguntas que impacten al grupo.
El maestro exitoso despierta en los estudiantes el interés
en el tema o el deseo de saber más sobre éste, porque
los conoce y tiene presente su naturaleza humana. Por
ello, relaciona las clases con sus deseos y necesidades
innatas: instintos de conservación, de seguridad, de
superación, de independencia, de libertad, de dominio, de
poder, de pertenencia, de reconocimiento y de autorrealización. Sobre estas necesidades del ser humano gira la
mayor parte de la vida y se despierta el interés de los
estudiantes.
1.3.6.2 Saber activar la mente de los alumnos y lograr su
participación activa. Para lograr el objetivo de la
enseñanza, que es el aprendizaje, se requiere la actividad
mental de los estudiantes. Por ello, el buen maestro busca
la participación activa de sus estudiantes y la constante
interacción con y entre éstos (Romans, 1998: pp.189-231 ).
De aquí también se deriva que el aprendizaje no es lo que
el docente dice al estudiante o hace en el aula, sino lo que
éste piensa o trabaja llevado por las palabras y acciones
del maestro. Lo que determina el aprendizaje es la reacción
activa (pensamiento y trabajo) del estudiante a las ideas
y acciones del maestro.
Diaz Barriga (1997, p. 10) establece tres condiciones para
que la ayuda del docente al alumno sea eficaz: que la
clase sea interactiva; que el profesor tome en cuenta los
conocimientos previos de los alumnos al iniciar un tema
en sus clases; y que se provoquen desafíos realistas en
los alumnos, para que cuestionen y modifiquen dichos
conocimientos previos. Mientras el maestro imparte la
enseñanza, la mente del alumno debe estar en actividad.

�154 /faculiad de filosolia ylelras
Universidad Aulónoma de Nuevo león / 155

;¡

1

f:l

B
Por otra parte, el alumno aprende a elaborar un p~an de
negocios cuando se ve retado a hacerlo. Por ello, mas que
dar soluciones concretas a los alumnos, hay que motivarlos
a que se valgan de sus propios recursos (intelectuales,
volitivos y de realización).
1.3.6.3 Saber administrar la clase. El docente eficaz planea c.on
detalle cada clase: establece los objetivos de cada sesIon,
así como los medios, estrategias y recursos necesarios
para lograrlos. También establece y organiza los tiempos
requeridos para exponer los conceptos, eie.mplos Y
ejercicios del tema en estudio, aunque en ocasiones no
se cumplan por las dinámicas que surgen en el aula. De
cualquier manera, el cronograma da propósito Y rumbo a
la clase. También sabe presentar (eiecutar) el tema en
forma amena, con ejemplos, preguntas y discusiones, para
retener la atención e interés de los estudiantes. Finalmente
verifica (evalúa) los resultados alcanzados en la clase
para conocer la efectividad de la sesión. Normalmente lo
hace mediante preguntas al grupo o aclarando dudas de
los alumnos.
1.3.7

Habilidad en relaciones interpersonales. El maestro
eficaz interactúa con los estudiantes en un marc.o de
respeto y estimación mutua para generar un ambiente
agradable y productivo en el aula. Para lograr dicho
ambiente, trabaja cuatro elementos clave: la comurncacIon,
el liderazgo, la motivación y la equidad Uusticia) en el trato
a los alumnos.

1.3.7.1 comu~icación. Para lograr los objetivos del curso, los
buenos docentes comparten información a los alumnos
en forma clara, precisa, oportuna, respetuosa y completa.
Juan Nervi (Berrum de Labra, 1995: p. 21) '.econoce que la
voz y el lenguaje son instrumentos de ensenanza de primer
orden y que los docentes de excelencia hacen que su
dicción, modulación, timbre, intensidad y tono.
su_ voz
sean factores de atracción en los alumnos. Tamb1en utilizan,
dice Nervi, un lenguaje apropiado, fluido y accesible al
entendimiento de los estudiantes y buscan ser elocuentes
para agradar a sus alumnos.

?e

¡:

1.3. 7.2 Liderazgo. Liderazgo docente es la capacidad para influir
en los alumnos y así lograr los objetivos de aprendizaje.
No es obligar a los estudiantes a que efectúen algún trabajo
académico, es inspirarlos, dándoles razones para que lo
hagan. El docente que además de dar razones válidas
para aprender es ejemplo de trabajo entusiasta dentro y
fuera del aula, es normalmente más efectivo que aquel
que invocando autoridad en el aula, exige el trabajo
académico, sin dar razones ni ser ejemplo.
El docente de excelencia reconoce, acepta y enfrenta con
actitud positiva el reto que implica ser un promotor del
cambio (ver el punto 2.2). Para lograr su misión
transformadora, pone en juego su creatividad para acercar
a sus alumnos a los conocimientos, para alimentar sus
intereses y para liberar y encauzar el potencial que cada
estudiante encierra. Para esto, es necesario que al docente
le guste su quehacer y que no desvíe la vista de su misión;
que tenga confianza en sus estudiantes, quienes llegarán
a ser lo que se proponen mediante la ejecución disciplinada
de los esfuerzos requeridos, que actúe como apoyador
emocional y reforzador de la autoestima; que inspire a
sus alumnos siendo ejemplo de docilidad y disciplina para
el aprendizaje; y que ayude a sus estudiantes a ser
íntegros enseñándoles principios de vida que guíen sus
pensamientos, decisiones y acciones.
1.3. 7.3 Motivación. El motivo, del latín motum, es lo que mueve o
tiene la capacidad de mover. Motivar, también del latín
movere, es dar razones que muevan a alguien a hacer o
dejar de hacer algo. Motivación, por lo tanto, es la fuerza
que impulsa a las personas a emprender una acción. En
la actividad docente, motivación significa proporcionar
razones para estimular la voluntad, el interés y el esfuerzo
por aprender.
Los docentes de excelencia tienen capacidad de motivación porque conocen la naturaleza humana y saben cómo
piensan, cómo aprenden y qué necesidades de reconocimiento experimentan sus estudiantes. Saben , además,
dar razones válidas para que efectúen en tiempo y forma
sus deberes escolares y que disfruten sus aprendizajes
(Reig. 1996, pp. 15-31).

�156 / facullad de filosolia yle Iras

Universidad Aulónoma de Nuevo león /151

:i

a

!:}

B

¡:
1.3.7.4 Equidad en el trato. El maestro confiable sabe. dar_ a cada

estudiante lo que le corresponde en atenc1o_n,. interes,
estimación y calificación. Evita actitudes d1scnminatonas
e intimidatorias. No subestima a los estudiantes, rn hace
comentarios sarcásticos, respeta sus _i?eas, los escucha
Y les da confianza para favorecer el dialogo.

La ciencia y la tecnología
en el desarrollo
de una sociedad posmoderna

Francisco Javier Martínez M.

E

L DICCIONARIO LAAOUSSE de la lengua española define la
ciencia como "el conocimiento exacto y razonado de las
cosas por sus principios y causas", y añade: "es el conjunto
de conocimientos relativos a un objeto de estudio determinado"; y
continúa: "es el conjunto de los conocimientos humanos".' Un
concepto actualizado y congruente de la ciencia es el siguiente:
"ciencia es el intento serio de comprender a la naturaleza sobre
, bases racionales"; tal intento se basa en el postulado que la
naturaleza es comprensible para la mente humana.' No nos es
desconocido el efecto que la ciencia ha tenido en la historia del
mundo, al menos durante los últimos cincuenta años: el desarrollo
de la física nuclear contemporánea con el descubrimiento de la
radioactividad por Henri Becquerel y los esposos Curie (Pierre y
Marie), quienes aislaron los primeros elementos radioactivos, el
Polonio y el Radio; el planteamiento de la mecánica cuántica y los
'D1cc1onario Larousse de la lengua española. 1983. México. Ediciones Larousse,
SA , p 107.
' Pérez Tamayo, A. Serendipia. 1980. México, Siglo XXI , ed1lores, p. 31 .

�158 / facullad de filosolía ylelras

Universidad Aulónoma de Nuevo león /159

=

!;
=
l;J

e
=
!i

conceptos emitidos por Albert Einstein en la teoría de la relatividad
y, como una consecuencia, surgió la posibilidad de liberar g_randes
cantidades de energía para ser aprovechada por la humanidad.
El grupo Fermi en los Estados ~nidos, ~ P.artir de 1934,
avanzó el conocimiento científico, al reahzar la fls1on nuclear del
Uranio-235 en base a los conocimientos previos de Rutherford,
Niels Bohr, Meitner y Otto Han. El resultado de este ~s~udio
atestiguó para el mundo y para la historia, que e~ conoc!n:1Iento
científico no siempre se encuentra aunado a la razon y la etIca, al
arrasar con la detonación de sendas bombas nucleares dos
ciudades del Japón en 1945: Hiroshima y Nagasaki.

:n

La publicacion del texto de Neville_Mott
1~36: "L~ teoría
y las propiedades de los metales y aleac1on~~ , traio co~sIgo las
bases para la denominada física del estado sohdo y posteriormente
la física de los semiconductores, como se conoce actualmente.
La invención del transistor (por W. Shockley) originó la "revolución
electrónica" de los últimos 35 años. Gran parte del estudio teórico
y exp~rimental de la física se orienta h.oy a esta disciplina. Sus
resultados son elocuentes en nuestros d1as: el uso de computadoras las telecomunicaciones, los equipos de alta fidelidad, los
sist~mas de control y guía para satélites y misiles, han beneficiado
el estudio de la astrofísica. Los satélites de gran alcance con
telescopios sensibles acoplados, que detectan la radiación
ultravioleta, infrarroja y de radio, han permitido estudiar galaxias Y
astros sin la influencia de la atmósfera terrestre.

su etapa experimental (un ejemplo reciente es la culminación
d!I estudio de la primera fase acerca del genoma humano, en el
ano 2000). En los últimos doscientos años, el desarrollo de la
cien~ia_ se ha caracterizado por seguir una tasa exponencial de
c~ec1m1ento en su contenido de conocimiento, así como en el
numero de personas con adiestramiento científico, en los países
desarrollad~s. Esto ha traído como consecuencia que la ciencia y
la tecnolog1a hayan transformado las condiciones materiales de
vida de e~t~s países. La aplicación amplia de ambas disciplinas
del conoc1m1ento ha producido una diferencia muy marcada entre
nivel de vida de estos países avanzados y el de los países en
v1as de desarrollo, así como de los países con "economías
emergentes". Estas observaciones, hay que hacerlo notar
constituyen un fenómeno relativamente nuevo en la historia de 1~
humanidad.

e!

Las diferencias en el nivel de vida entre los países avanzados Ylos países en desarrollo aumentan rápidamente, y continuarán
aumentando si no se realiza una acción substancial y bien planeada
para aliviar la situación de desequilibrio marcado. Existe una
estrec~a relación comprobada entre los gastos (inversiones) que
se realizan en la investigación científica básica y en investigación
Y_ el desa~rollo de un país, con el progreso de la economía y el
nivel _de v1~a de s~ población. Por otra parte, cabe considerar que
la ex1stenc1a de diferencias acentuadas constituye una poderosa
fuente ~e i~quietud y de inestabilidad sociopolítica. El surgimiento
de la c1enc1a como un agente importante en la actividad social
constituye un paso importante e irreversible en la historia de 1~
humanidad,_ ~ la vez que los cambios económicos y políticos que
lo han prop1c1ado; se trata de un acontecimiento cuya importancia
es s1m1lar a la del establecimiento mismo de la civilización.

La biotecnología, por su parte, se encuentra ya en una
etapa productiva en la industria alimenticia, y principalmente e~ la
fabricación de medicamentos y otras áreas similares. Los paIses
con gran avance- tecnológico (el Grupo de los ocho). cuenta~ en
sus universidades con investigación básica, orientada a esta area
del conocimiento, y las empresas y consorcios invierten grandes
cantidades de recursos en esta área de investigación. En Europa,
a este avance científico y tecnológico. en combinación con la
cibernética y sus derivados, se le ha denominado "la segunda
revolución industrial".

''Tecnología significa la aplicación sistemática del conocimiento científico (o de algún otro conocimiento organizado) a tareas
prácticas". Casi todas las consecuencias de la tecnología se derivan
de la necesidad de dividir y subdividir tareas, así como de la
necesidad final de cambiar los elementos terminados de la tarea
en el producto final considerado en su totalidad.

Estos son dos ejemplos relevantes y con resultados muy
amplios para la gran mayoría de los seres humanos. Las demás
ciencias no han avanzado tan rápido y en forma tan espectacular.
y otras como la biomedicina se encuentran en pleno desarrollo en

Los imperativos que guarda la tecnología para una sociedad
Y la _distinción que existe entre investigación básica y aplicada
son importantes. En esta última, se señala la relación entre la
investigación y el desarrollo, la cual no había sido reconocida

=

�160/ facultad de filosolía ¡letras

=
=

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 161

~
a

r::,

w

!i

previamente, sino hasta después de la segunda guerra mundial'
con origen en Europa, y se añade que la distinción entre la
investigación básica y aplicada se estableció en la primera mitad
del siglo XX.
La investigación básica se definió como el trabajo de los
científicos y de otros individuos quienes realizan sus investigaciones sin metas pragmáticas, aparte del deseo de revelar los secretos
de la naturaleza. Se comenta además que en la investigación
industrial de la posmodernidad (después de 1989), los programas
de investigación y desarrollo, denominados investigación "pura"
se encuentran dirigidos principalmente hacia una meta general,
mientras que la investigación aplicada lleva los hallazgos de la
investigación básica hasta un punto en el que ambas pueden llegar
a usufructuar sus resultados para alcanzar así una necesidad
especifica y resolverla.
El desarrollo incluye los pasos necesarios para lograr que
un producto nuevo o modificado se produzca e incluya en el proceso
de fabricación, o bien, que sea modificado el proceso mismo de la
producción. De esta manera, en Europa, en los Estados Unidos de
Norteamérica, el concepto unificado de "investigación y desarrollo"
ha sido parte integral de la planeación económica de ambos: de
los gobiernos de estos países y de su industria privada.
¿Qué consecuencias de importancia inmediata generan
la investigación y el desarrollo científicos y la tecnología? Cabe
aquí considerar que cuanto más complicada sea la tecnología,
tanto más exigentes serán todos los presupuestos; a la vez, la
tarea de resolución de problemas que se presentan con sus
elevados costos de tiempo y dinero, es un rasgo ya identificado de
la tecnología en la era posmoderna. Esta tarea coloca toda discusión
en el ámbito de la economía (la macro y la microeconomía), bajo
el rubro de "investigación y desarrollo económico".
Aunque la estrategia general tradicionalmente estipulada
en los planes nacionales de desarrollo en México para lograr los
llamados "objetivos" de la política de la ciencia y tecnología, señala
como parte de sus lineamientos: "los recursos humanos, materiales
'Research and Development, Industrial. BRITANNICA. The New Encyc/opedia
Britannica. Macropedia. Chicago, 1974, vol. 15, pp. 739-744.

Y financ_ieros, canalizados al sistema nacional de ciencia y
tecnolog1a deben ser suficientes y estar adecuadamente balanceados, entre la investigación básica, la aplicada y la tecnológica
para qu_e entre estos se establezcan r11laciones productivas,
su crec1m1ento sea armónico y su operación eficiente".' Es
co~veniente_ plant_ear la pregunta: ¿por qué han salido del país el
301/o de los 1nvest1gadores que producían conocimiento de primera
linea, durante las ultimas dos decadas, entre éstos, varios premios
nacionales en c1enc1as y un premio Nobel en Química?
Es importante señalar que debido a las "crisis económicas
'.ecurrent~s", la geografía del hambre se ha expandido durante los
ult1mos anos hasta afectar a casi 200 millones de personas en
Latrnoamerrca; entre estas, solo en México se reportan 40 millones
en pobreza, de la_s cuales el 50% se encuentran en pobreza
extrema. Las estad1st1cas muestran que los países industrializados
del primer m_undo, es decir, menos de la cuarta parte de la población
0
mun91al, utilizan el 801/o
de los recursos energéticos de la Tierra, y
se anaden los que corresponden a metales básicos para la industria:
hierro, cobre y aluminio por citar los más usuales; mientras que los
pa1ses en desarrollo utilizan sólo el 17.6% de la economía mundial
clave.
Recientemente se ha reportado que los 25 países menos
favorecidos (el cuarto mundo), aquellos que poseen poco o nada
de energet1cos (petroleo, carbón mineral, uranio) y minerales, tienen
un PIB de 500 dólares al año por persona; todavía una cantidad
meno_r corresponde a países como Malí, Guinea, Chad, Somalía,
Et1op1a, Laos,_ Camboya, Butan, Birmania, Nepal y Bangladesh.
En Zarre, por e¡emplo, un país africano con 40 millones de habitantes
(1990), el PIB es de sólo 300 dólares al año por persona, a pesar
de que se trata de un país rico en recursos naturales (oro uranio
cobre, diamantes y otros).
'
'
Cifras del Banco Mundial señalan que casi una tercera
pane de la población del planeta ( 2 000 millones), la cual vive en
reg1o~es tropicales, no. cuenta con comida, albergue y vestido de
un_ d1a para otro. Debido a las diferencias existentes entre los
pa1ses industrializados y aquellos en desarrollo, las relaciones entre
las naciones presentan tensión y existe gran desconfianza
entre el Sur y el Norte, la cual se acentúa cada vez más. De esta
' Plan Nacional de Desarrollo 1955-2000. Poder Ejecutivo Federal. México.

=

�161 /facultad de filosolia ¡letras

:=!
CI
!:'!

Universidad Autónoma de Nuevo león /163
n

!!;

~

forma, la población de las áreas de la tierra menos favorecidas,
por una parte está hambrienta, es ignorante, pobre Y sufre de
enfermedades; como resultante es débil, carece de impulso para
la creatividad o de motivación para corregir o aun para me¡orar su
situación. Por otra parte, estas naciones tratan de "ganar la carrera
al tiempo", al condensar varios siglos de desarrollo en. un corto
plazo (abarcan varias revoluciones que se han _sucedido en la
civilización) y tratan de "ajustarse" a la te_cnolog1a moderna Y a
sus reclamos y consecuencias, sin destruir su herencia cultural,
sus tradiciones y valores, pues no desean repetir los errore_s que
se han cometido en el mundo industrializado: la contamInacIon, el
daño a la ecología, el dispendio desmesurado.
¿De qué forma estos productos de nuestra época (la
ciencia y la tecnología) pueden incentivar el desarrollo en una
sociedad como la nuestra, con arraigo cultural determinado
históricamente, y cuál es nuestro interés por incorporarlos? ¿Como
se propicia el desarrollo en una sociedad posmoderna?
La riqueza material y el progreso de un país dependen de
la producción de bienes y servicios, mediante el_ empleo coordinado
de las dotaciones disponibles de capacidades humanas,
principalmente de los recursos naturales y del capital. La t_ecnol_ogía
contribuye al incremento de la utilidad de los recursos d1sponIbles
y a mejorar la productividad, pues propicia mayores _capac1da_d_es,
mejores métodos y eficiencia. La investIgacIo_n c1ent1f1ca
proporciona un conjunto de conocimientos básico_s y ~Ien definidos;
por su parte, la tecnología aporta el "saber como e1ecutar _las
habilidades y las aplicaciones de estos conocimientos en beneficio
de la comunidad y del individuo. La ciencia propicia "el saber" _Y
forma parte del acervo cultural, la tecnología ayuda a producir
riqueza. La ciencia sin la tecnología se vuelve estéril, y la tecnologIa
sin la ciencia puede caer en desuso.
Para que se realice la actividad científica y tecnológica en
forma plena y que sean efectivas estas actividades, s_e requIern
de la eliminación de todos los obstáculos de caracter polrt1co, social
y económico heredados, que impiden su flujo adecuado; de_ esta
forma puede hablarse de una "apertura verdadera", en una sociedad
que desea incorporarse a un progreso definido y encaminarse al
concierto de las naciones desarrolladas en la posmodernidad con
entorno global.

ª

~
Hemos mencionado los beneficios que en parte rinden la
ciencia y la tecnología, las diferencias causadas por el influjo que
realizan en una sociedad avanzada y las demandas que ocasionan
en inversión de recursos. Si deseamos establecer la forma en que
se genera el desarrollo de un país y los factores que lo condicionan,
señalaremos primero los problemas característicos de los países
en desarrollo (también denominados "emergentes") y partiremos
de aquí con una orientación definida.
1. En general, los países tropicales y subtropicales han
sido convertidos en productores de materias primas para las
industrias de los países más avanzados: de petróleo, de minerales
y de varios cultivos tropicales. Su economía se caracteriza por
tener una "agricultura de subsistencia", con algunos cultivos para
beneficio comercial. Un problema fundamental en los productos
destinados a la exportación, es el que éstos se encuentran
sometidos a fluctuaciones importantes, tanto dependientes de
factores ambientales como sobre todo de los intereses y motivaciones de quienes depende la toma de decisiones.
2. Los triunfos de la ciencia y de la tecnología son parte
de la riqueza de nuestra época; la &lt;;!ecisión de gran importancia se
sitúa en la disyuntiva: si se desea continuar sólo produciendo
materias primas o si se desarrolla en buena parte la industria propia
con una tecnología autóctona. De continuar con lo establecido, la
dependencia de uno o unos cuantos productos exportables propicia
que la economía de un país resulte "vulnerable" en términos de
mercado, además de que tradicionalmente los precios de las
materias primas muestran tendencia a descender y no cuentan
con valor agregado, y los precios de los productos industrializados
tienden a la alza, en comparación con los primeros y tienen un
valor agregado tangible.
3. Un problema importante y crítico para muchos de los
países emergentes se refiere al uso y la propiedad de la tierra y su
usufructo. Una economía en la que se entregan tierras a agricultores
Y campesinos, sin medios para trabajarlas y sin garantías para
asegurar su producto adecuadamente, y menos aún sin los
beneficios que aportan los diversos estudios científicos serios
termina en que a la vuelta de varios años la situación se h~
deteriorado: los bancos y otros acreedores han entablado juicios e
hipotecas, se compran las tierras distribuidas y los campesinos
se reducen al pauperismo y deciden emigrar a las zonas urbanas
o al extranjero para buscar niveles de vida adecuados.

�164 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo leon /165

;¡

i
5

4. La inversión principal de capitales privados en la industria
manufacturera de los países emergentes se concentra en los bienes
de consumo como textiles, artefactos electrodomésticos y otros
similares, en los que la mano de obra barata y poco educada ofrece
ganancias rápidas superlativas .
5. Las pérdidas cotidianas que se realizan en muchos
países emergentes reducen en forma considerable su capacidad
para el crecimiento y el desarrollo y sólo se hará mención a tres de
estas :
a). La ausencia de una política de reinversión en bienes
de capital duradero, en estímulos para el crecimiento, es una pérdida
de recursos para un país que desee avanzar. Además, la existencia
de los pagos transferidos por el cobro de intereses por deudas
enormes, contratadas con anterioridad , con bancos y gobiernos
de los países desarrollados.
b) . La exportación electrónica (transferencia) de capital
que realizan constantemente las personas adineradas a bancos
extranjeros de Europa, Estados Unidos y de los llamados "paraísos
fiscales", es otra fuente importante de pérdidas. En algunos países
de Latinoamérica, las pérdidas reales por esta fuente son mayores
a las cantidades proporcionadas globalmente como "ayuda"
humanitaria, empréstito o como inversión directa de los países
avanzados a los países con economías emergentes.
c) . Otro factor, quizás el más importante, es el factor
humano. Si el desarrollo contempla al humano como el destinatario
de los productos de la actividad económica, y como el fin último
de todas las cosas, es indispensable señalar que en los países
menos desarrollados se presenta una pérdida significativa por la
ausencia de preparación de sus habitantes. Esta ausencia de
preparación , principalmente en la directriz de la investigación
científica y tecnológ ica y las pautas adoptadas a partir de los
países avanzados, generalmente resultan inadecuadas. Aunque
en algunos países emergentes el 20% de los ingresos se destina
a la educación , y en muy pocos ha llegado hasta el 40%, se estipula
así, con esto, que habrá un factor decisivo para el desarrollo. Si
este recurso se emplea en forma efectiva y si existe la participación
de la población, aunada a su confianza en la educación a todos
niveles, desde el elemental hasta el profesional y el posgrado,
podrán hacer que crezcan ambas: la ciencia y la tecnología. a la

1
par del desarrollo planificado. Lo anterior se fundamenta en el hecho
de que_un sistema educativo se desarrolla en un marco histórico
deter~rnado, con antecedentes socioculturales particulares muy
especIf1cos.
Se h~ señalado, con acierto, que los contenidos adecuados
de la_educac,on, el equilibrio mesurado entre la educación elemental
medra Y supenor Y ent:e las distintas instituciones de educació~
supenor y la importancia que merecen: la ciencia y la tecnología
Y la que se asigna ª.la "cie~cia pura" Y a la "ciencia aplicada&lt;
plantea problemas d1f1c1les mas no imposibles de resolver D
resolverse en forma adecuada y equilibrada, pueden iiev!rn~
consecuencias graves; para proporcionar un ejemplo : la educación
tecnocrat,ca que se ha venido impartiendo en los países en
desarrollo en las últimas décadas, en la que el conocimiento es
fragmentario Y se ha dosificado Y es en gran parte inconsecuente
como resultado, los individuos graduados a cualquier nivel termina~
por no encontrar_s_
u lugar en la sociedad que los formó, por realizar
subempleos, act1vIdades menos _productivas y hasta el desempleo
abierto, ~.demas de encontrarse incapacitados para competir en el
llamado mercado de trabaI0", el cual es inexistente (en el año
200 t, en Mex,co se perderán 1 250 000 empleos, y se requiere de
la apertura de otros tantos: se estipula así un 200% de pérdida).
Es factible definir _el desarrollo en función de la cantidad,
de la cal/dad Y la ef1c1enc1a existentes para la producción. Estas
funciones _se planean y se realizan en los "sectores económicos"
de la _sociedad, denominados primario, secundario y terciario
Ademas, _
es reconocido que el desarrollo económico en una socie~
dad que_~,ende a incrementar el nivel medio o medio superior de la
~roducc,on Y del crecimie_nto, depende de los resultados globales
e esta, y en forma practica se requiere de los resultados que se
~~te~gan de la 1nvest1gac1on aplicada y de la innovación tecnológica.
smtes,s, se puede h_ablar de que existe desarrollo franco y
sostenido cua_ndo se obtiene un crecimiento en la producción de
brenes y serv,c,os, tanto en cantidad como en calidad así como
en costo y en eficiencia.
'
.
La ciencia y la .'.ecnología cifran la mejor infraestructura
posible _para
producc1on . La adopción del método científico en
forma s1stemat1ca puede establecer el común denominador en las
actividades encaminadas a la producción y el desarrollo. Nuestro

!ª.

~

�166/ facultad de filosolia ¡letras

Universidad Autónoma de Nuevo león /167

:!
CI

1

~

5

país lleva mucho tiempo desatendiendo la educación superior en
forma definida, y en particular la investigación científica, como
factores determinantes del desarrollo. El presupuesto que se ha
dedicado a esta actividad es muy bajo comparativamente con el
que dedican otros países con economías emergentes, y la
diferencia es mucho mayor si se compara con el de los países
avanzados. También se llevan decenios sin atender una gran parte
de los problemas sociales que son lacerantes: la desigualdad, la
pobreza rural y suburbana, la marginación, la cual es aguda y
palpable y en todos los aspectos sociales es urgente concretar,
precisar y profundizar cada vez más ante los compromisos
adquiridos de formar parte del consorcio comercial más grande en
la historia: el acuerdo y la consolidación del mercado común de
América del Norte (T.L.C.), el ingreso a la O.P.E.C. y el supuesto
liderazgo en Latinoamérica y en la Cuenca del Pacífico para realizar
intercambios y tratados comerciales.

¿Cuáles son_ los presupuestos proyectados y asi nadas
en ste srstE:_ma, y cua_l es la_ evaluación de los resultados ob¡enidos
en os 30 anos de ex1stenc1a de este sistema en nuestro país?

f

. , . ¿E_n qué forma se dictaminan las prioridades en investí
eran c1ent1f1ca, humanística y tecnológica en México?
ga¿Cuáles son las relaciones del sistema de cienc·
tecnologra con la industria nacional en cuanto a
ra y
proyectos,. convenios, apoyos efectivo~, creación de
rncorporacron de conocimientos originales?

f:cºto~i;~~

las prio~i~::~~uentrnn establecidas por regiones en nuestro país
conocimiento? en rnvest1gac1on en las diversas áreas del
. ¿Hay _congruencia entre lo que se investí a lo ue
publlrca en revistas nacionales y extranjeras con logs :roble~ass:
reso ver en nuestro país?

No existe una estrategia única para el desarrollo; por lo
tanto, debemos ser creativos e imaginativos, traspasar barreras y
traducir las ideas en acciones. Históricamente se han propiciado
cambios trascendentes, iniciados desde la universidad y la
incorporación en forma concreta de la investigación científica,
humanística y tecnológica al currículum; es una acción inicial posible
en la institución universitaria. La evaluación curricular para
sustentar la incorporación de las actividades de investigación, la
elaboración de programas con el modelo resullante y su aplicación,
a la vez que su consolidación, pudiesen llevar a este propósito.
Sin embargo, la fórmula exclusiva y la ecuación que sirva de común
denominador para realizar lo anterior no existen y deben plantearse.

~Se encuentran planeadas las estrategias a lar o la
(3n0-50 atnos) p_ara resolver problemas por medio de la inve~tig~ci~~
e nues ro pa1s?

¿Es operante en su grado máximo de eficiencia, el sistema
de ciencia y tecnología establecido en nuestro país?

en far ¿~a ci.~ncia y la tecnología constituyen parte esencial
, ? ma real de los programas oficiales para el desarrollo di
Pa IS.

¿Es comparable en su eficiencia terminal a la de otros
países con economías emergentes similares al nuestro?

lan
ÉS t as Y muchas otras preguntas relacionadas se
~el te~n como necesanas _para conocer los atributos y viabilidad
tod;r~a~~a ac~ual de c1enc1a y tecnología en nuestro país, y sobre
ciencia Y Is ~as, i8n?am1nadas al papel que sin duda tendrán la
. .
a ecno agra en las décadas por venir y en el resent
:lema, ~orno un factor decisivo para colocar al país en el ~ugar d:
nguar dia que le corresponde como una nación desarrollada en
la posma ern1dad.

¿Cuáles son las diferencias y similitudes con los sistemas
de los países avanzados, grandes "productores" de ciencia y
tecnología?
r

¿Es su distribución acorde con las necesidades del pa'IS,?

¿De qué forma se encuentra enlazado "operativamente" y
de manera real y efectiva y práctica este sistema, con las
instituciones de investigación y enseñanza superior en el país?

1· /Cuál es la_ relevancia científica de las investigaciones
::t::~:ci~~ai?or los investigadores nacionales, en el contexto
¿Existen otras formas de ap
~~~t~~cs~;:~:~~ística y tecnológica, que

-

.

~i~a~ s~~ ~~~!!~~~i~~;
1

i:

�168 /laculiad de lilosolia rlelras
~

CI

!:!

!i

BIBLIOGRAFÍA

Aréchiga. Hugo. 1994 La ciencia mexicana en el contenido global, en
Conse10 Nacional de C1enc1a y Tecnologta. México: ciencia y tecnología
en el umbral del siglo XXI. CONACYT. México, pp. 17-42

Reseñas
Documentos

Bairoch, Paul. 1967 Revolución induslrial y subdesarrollo. Siglo XXI Editores,
México.

Garl,eld, Eugene 1983 Tirad World research. Par/, 1. Where 1s il pubhshed, and
how often is 1t cited. Curren• contents, 33:5-15.
Informe sobre desarrollo humano. 1993. CIDEAL. Centro de camunicac,ón,
investigación y documentación entre Europa, España y América Latina.
Madrid.
Janes. Graham. 1982. Ciencia y Tecnología en los pafses en desarrollo.

Fondo de Cultura Económica. México.
OECD. Rev1ews on nalional sc,ence and /echnology policy: México. 1994
París. OECD.
SEP/CONACYT. Indicadores de acl1v1dades c1enlíflcas y lecno/ógicas. 1993.
SEP/CONACYT México.

Universidades Mexicanas Públicas y Pnvadas. Consideraciones acerca de su
desarrollo y calldad. En Thomas N. Osborn 11, La educación superior en
México. 1987. Fondo de Cultura Económica México, pp. 66-112.
Urquidi, Víctor y Lajous Vargas, A.~ 967. Educación superior, ciencia y tecnología
en el desarrollo económico de México. El Colegio de México, México.

Reseñas
y

Documentos

�Universidad Autónoma de Nuevo leon / 171

~

=
a

~

Tercer aniversario
del Centro Universitario
de Estudios de Género

Lídice Ramos Ruiz

E

L 27 DE MAYO de 1998 establecimos un compromiso
para la creación de un espacio de estudio para buscar,
definir, y criticar la compleja realidad que rige nuestros
modos de pensar, los valores que defendemos, las relaciones que
compartimos y las actitudes que mostramos ante los patrones
culturales referentes al género.
Exactamente un año después los esfuerzos y los sueños
de maestras y alumnas se pueden hacer oficiales y el camino
recorrido en nuestra facultad, que desde 1981 tenia un horizonte
delineado.
Nuestros objetivos desde un primer momento han estado
centrados en los quehaceres universitarios de investigación, de
temas relevantes para la comunidad local así como la nacional o
internacional. La docencia, y hacia donde hemos dedicado trabajos
fuertes, que es en la difusión de conceptos y temas que nos permitan dar cuenta de ese complejo conjunto de valores , creencias,
normas, prácticas y símbolos que relacionan y construyen el
sentido y significación de lo que es SER Mujer o SER Hombre .

�171/facultad de filosolia ¡letras

:!
r:ll
!:!

Universidad Autónoma de Nuevo león /173

~

a=

B
Nada ha sido fácil, tenemos tres generaciones de estudiantes, 19 mujeres y cuatro varones que han colaborado con el Centro
Universitario de Estudios de Género (CUEG). Colaborad?res porque
así es el camino, se capacitan, trabajan en la d1fus1on, realizan
artículos temáticos, algunos tesis y se van a expandir sus saberes
a otras tierras o espacios que les escuchen o contraten para
trabajar.
Las y el estudiante de la primera generación compartieron
los sueños, crearon el logotipo, abrieron espacios y d1scus1ones
con la comunidad de la facultad que hasta la fecha poco sabe de
nuestros trabajos. Una compañera de estas lides, Artemisa Flores
Espíndola, es ya candidata a doctora e_n asuntos _de genero, cosa
que levanta el ánimo a las y los que vienen detras_. As1 mismo el
compañero Mario Hernández, experto en masculinidad de esta
generación, trabaja con una organización internacional que capacita
y apoya a niños de su estado y donde nuestras lecciones y estudios
compartidos ven fruto amable.
Para la segunda generación, la faena fue ardu_a, nos
comprometimos junto con compañeras periodistas a la publ1cac1on
de un libro que diera cuenta de la obra de mu¡eres de la_soc1edad
civil que desde sus trincheras actuaran a favor de las mu¡eres. Era
una obligación de las estudiosas académicas como somos nosotras
y las mujeres periodistas de exhibir a la sociedad estos enormes
aportes. El polen que se esparce en el desierto es el nombre del
material que reúne a 32 mujeres que han traba¡ado y traba¡an en
Nuevo León; de ellas, sólo Sandra Arenal nos ha abandonado
físicamente.
Por este material hemos recibido aplausos de varias partes
del país porque es una experiencia de provincia muy felicitada en
las organizaciones de mujeres y en los grupos de estudio de las
universidades que, como nosotras y nosotros, forman parte de la
Red Nacional de Centros y Programas de Género del país.
El Programa Estatal de la Mujer de nuestro estado nos
solicitó que el libro fuera presentado dentro del evento del 8 de
marzo de 2000 denominado El Milenio de la Equidad, donde
contamos con la colaboración del director de la facultad, el
Lic. Nicolás Duarte; el secretario de ediciones, Lic. Héctor Franco
Sáenz· la directora de la maestría en Educación de la Universidad
Regio~ontana, Lic. Blanca Trujillo y la periodista feminista
Guadalupe Elósegui.

¡:
.
El trabajo no ha parado allí. Yolanda Aguirre Platas y Leticia
Nonega representaron al Centro Universitario de Estudios de Género
en el proyecto de UNICEF-ONU con el Instituto Nacional de las
M_ujeres (lnmuj~res) denominado "Mujeres y niñas y niños en las
carceles_ de. Mex1co", donde la experiencia de investigación fue
extraordinaria por ser las cárceles un lugar duro para probarse
como expertas en manejo de la perspectiva de género.
Mónica Samaniego participó de nuestra parte en la
Encuesta Nacional sobre el Uso del Condón Femenino, espacio
Nuevo Lean. Sonia Ulloa K. trabaja actualmente en un proyecto
nacional sobre La violencia hacia las mujeres desde el estado de
Jalisco.
La tercera generación no será menos para mostrar sus
h~bilidades, ya que todos sus esfuerzos durante el presente
ano, 2002, se dedicaron a entender: La globalización, el trabajo
Juvenil Y el género, el papel de los artesanos urbanos dentro de
este mundo g_lobal, o bien a prepararse en ecofeminismo para darle
contenidos diferentes al desarrollo sostenido. Esto dado porque
apoyaron de manera fuerte y desinteresada en el "Foro global de
financiación para el derecho al desarrollo sustentable con equidad".
Ellas y ellos fueron parte activa del voluntariado.
La tarea internacional fue enorme dentro del Foro de la
Sociedad Civil, pero la experiencia de contactar, conocer, escuchar
con perspectiva de género los problemas humanos y físicos del
planeta fue aún mayor. Entender el estallamiento de los modelos
teóricos universales, de comprender mejor los esquemas sociales
de exclusión donde el género es el más radical.
_ No podemos terminar este recuento sin decir que durante
el ano_ de 2001, además de poder ser apoyadas y apoyados por la
d1recc1on de_ la escuela y el departamento editorial para preparar
una antolog1a. de lo_s talleres del grupo feminista "Las Reinas", y
una comp1lac1on, Mirando la Masculinidad, recibimos el 11 Coloquio
de Programas y Centros Universitarios de Estudios de Género de
la República Mex_icana, que en ese momento daba cobijo a 40
espacios de traba¡o en el país.
.. Los días dedicados a los trabajos del II Coloquio nos
perm1t1eron reflexionar y cuestionar cómo el pensamiento
académico, elemento básico en la producción cultural, ha operado

�1J4/ facullad de filosolia Iletras

Universidad Aulónoma de Nuevo león /175

:!
i::ll
!:!l

...

!¡¡

y sigue operando con esquemas patriarcales cuyas representaciones se basan en la omisión de las mujeres dentro de los procesos
históricos. O si las nombran, ellas siempre están en una situación
social de inequidad basada en la diferencia sexual.
El reto de esta "masa critica" de profesionistas y estudiantes universitarias es reconceptualizar las construcciones teóricas
sin estos prejuicios de género. Tener una apertura del lenguaje que
de una visión del mundo humana, entendiendo por ello hombres y
mujeres , ambos sujetos históricos y no sólo los varones como el
sujeto histórico universal. Remover estructuras mentales y
culturales que permitan un desarrollo incluyente de lo femenino al
lado de lo masculino. Además, promover la democracia al fomentar
encuentros, entretejer redes y construir nuevos caminos.
El campo de los estudios de género se diferencia de los
estudios de la mujer y de los estudios de las feminidades porque
también tienen como objeto de estudio al varón y las distintas
formas de masculinidades que se han producido por las diversas
culturas a lo largo de la historia humana, así como también y
quizá lo más significativo es que este campo destaca las relaciones
que se establecen entre hombres y mujeres y la manera en que
dichas relaciones humanas son determinadas por los códigos
socioculturales dominantes.
Eso sí, es importante reconocer la estrecha relación entre
los estudios de mujer, feministas y de género. Joan Scott, estudiosa
del tema, relata en uno de sus trabajos pioneros sobre "Historia
de Mujeres" las dificultades que enfrentaron las académicas de
su universidad norteamericana cuando en la década de los
años sesenta deciden abrir el área de Estudios de historia de
mujeres. ¿ Para qué estas cosas? ¿A qué nivel quieren colocarles?
Etc., etc . Peros y trabas porque no sería un tema digno de
estudiarse .
Ella, al igual que otras feministas del mundo académico,
mantenía y otras mantenemos que no basta con la posesión de
un título profesional para pensar que han desaparecido las
desigualdades de género. Lo que está sobre la mesa es que
profesiones y organizaciones profesionales están estructuradas
jerárquicamente y las normas, actitudes y acciones contribuyen a
excluir a miembros del grupo, generalmente las mujeres.

El mundo acad_érnico no es neutral, el mundo social
tampoco_y aunque la d1v1s1on social por sexos se ha recompuesto
y actualizado en tér~in_os. de las nuevas necesidades de esta
sociedad cada vez mas 1nd1v1dualizada y diversa, las inequidades
prevalecen aunque sean menos evidentes. Las dicotomías desde
el genero persisten, se renuevan y los vínculos de privilegio
mastcu_lino con lo público dentro del discurso hiperdemocrático
con muan.
Finalmente diremos que no todas nuestras tareas están
desarrolladas. Al iniciar con el CUEG pensamos ue se
.
capacitar .ª la planta docente de la facultad en esto~ tema/ºd~:
cada quien desde sus asignaturas le vería a la perspectitaqde
~enero como un e¡e transversal para enriquecer su actividad
ocente. En esto como en otras cuestiones no hemos pod·1do
avanzar.
'
.. En este mundo globalizado donde se advierte una ran
c?mple¡1dad del poder _internacional con nuevas formas de legit~ma~1on de las democracias a partir de los cambios significativos de
a econom1a Y_de la lucha por conjuntar un orden social ad hoc los
esltud1os_ de genero son útiles y necesarios para caracterizar m'ejor
a a s_~c1edad. c_ontemporánea y para denunciar las causas de la
~p;es1on genenca e instrumentar acciones para transformarlas
i5cªs tareas .académicas y prácticas siguen siendo sendero par~
e entro Universitario de Estudios de Género.

1
i

�176 / facultad de lilosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /177

::!

1
"'

l;I

=
~

¡!

Celestino antes del alba:
crónica de una emoción

Carlos Arredondo Treviño

A

UNQUE HACE AÑOS tuve la oportunidad de conocer la obra
de Reinaldo Arenas, fue hasta después de su muerte que
me interesé en leerla. Una amiga mía y exalumna me
insistió por entonces que leyera Antes que anochezca. Ahora
recuerdo que el libro no me entusiasmó mucho, sobre todo por la
crudeza con que se iban contando las cosas; y a lo mejor porque
en esos tiempos me tenía eclipsado El lobo, el bosque y el hombre
nuevo y su versión cinematográfica.
Por otro lado ese entusiasmo por la obra de Senel Paz y la
insistencia de un cubano que vivia en México para que leyera la
novela Celestino antes del alba de Arenas, como un antecedente
en la narrativa de Senel, me llevaron a correr una aventura llena de
discontinuidades y de grandes sorpresas.
En el verano de 1997 hice un viaje a la ciudad de La Habana
para asistir a unos cursos que se ofrecerían en Casa de Las
Américas. Días antes del viaje había concertado el préstamo de

�1mfacultad de filosolia yletras

ii!!
CI

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 179

w

=

5
un departamento en un edificio de El Vedado. Como todas las
visitas anteriores, ésta no podría dejar de ofrecerme algunas
sorpresas.
La primera fue que no habría nada de cursos. La segunda,
que tendría que inventar algo para justificar el viaje. Decidí ponerme
a estudiar en el Centro de Investigaciones Literarias aprovechando
que el lugar de Pedro Simón -el esposo de Alicia Alonso- estaba
vacío porque andaba de viaje.
Junto con mis amigos del Centro, acordamos que prepararía una entrevista sobre la critica literaria en Latinoamérica y que
ellos me concertarían una cita con Roberto Fernández Retamar.
La entrevista no fue posible, pese a todos los ruegos y
recomendaciones. Retamar había estado hospitalizado y al parecer
todavía no podía atender a nadie. De todas maneras el CIL (Centro
de Investigaciones Literarias) me extendería un comprobante de
actividades académicas para el reporte final en mi universidad.
Al margen de lo que tenia que cumplir, disfruté La Habana
caminando por la avenida Paseo, en medio de sus camellones
llenos de árboles altos, viejos y frondosos. Me detenía un poco en
el Pan du París para comprar pastelitos para mis amigos, y por las
tardes -que tenia libres- nos íbamos a tomar café a La Habana
Vieja o ellos venían al departamento a tomar ron y a oír música.
Fue una semana con la sensación de cierto fracaso, pero
en una ciudad como ésa siempre se encuentran gratas compensaciones: El Malecón, las pláticas con Laura y "Ebelto", "Sardy",
"Cary", Jorge, los libros, la música y los escándalos recientes de
La Charanga Habanera.
En esa ocasión fue que, como cuando uno se acuerda de
algo muy olvidado y que considera sin importancia, recordé la
recomendación de leer Celestino antes del alba; y a la insistencia
de un vendedor de libros usados en la Plaza de Armas, le pregunté
por la novela. Recuerdo que no pensé en la posibilidad de algún
prejuicio ideológico, ni moral, ni de ninguna especie. Ahora me doy
cuenta que por lo menos no fui nada escrupuloso, más bien quizá
sólo un inconsciente y "bobo", como dirían ellos, pues según
Fernando García Ramirez a "Reinaldo Arenas lo encerraron en la

cárcel [y] destruyeron varias veces los manuscritos de sus
novelas" (Vuelta. Año XVI. Febrero 1992. No. 185, p. 41).
El vendedor me dijo que esperara un poco, y después de
hurgar en unas caIas donde tenia libros que obviamente no estaban
en exhibición, sacó uno en rú_s_tica con pastas en colores naranja,
verde, azul y blanco. Me pId10 cincuenta dólares por él -creoª lo que respondí inmediatamente que no. En el estire y afloje del
regateo me parece que quedó en treinta y cinco. Todo esto sucedió
enmedio de ningún comentario adicional, y con el sin mucho sentido
de haber adquirido algo que podría servirme más tarde en la
formac1on del rompecabezas de mi investigación sobre la obra de
Senel Paz.
Recuerdo que en ese viaje hablé por teléfono con Senel
aunque no nos vimos. Todo estaría hasta hoy así, sin la mayo;
trascendencia, sI no fuera porque cuando llegué a Casa de Las
Amencas me encontré con Emilio José quien me prestó su
~epartamento ese ~erano y ~.uando le mostré el libro me dijo:
Yo que tu_ le pondna un forro . No comprendí muy bien lo que
quena decirme. El caso es que regresé a Monterrey con el libro en
m1 maleta Y un aguacate gigante que me había regalado Laura
Alvarez.
Pasó algún tiempo hasta que apareció en la oficina un
alum_no de _la licenciatura en Letras Españolas y a quien le había
vendido la idea de realizar una tesis sobre la intertextualidad en la
obra de Senel Paz. Inmediatamente le mostré el libro y le prometí
que se lo prestaría para que lo leyera o lo fotocopiara.
.
Después de varias semanas y reuniones con Miguel -que
as1 se llama el alumno-, y dado mi afán porque hiciera el trabajo
sobre la obra de Senel, decidí prestárselo. Sin embargo el asunto
fue que un buen día tuve la oportunidad de ver la película Antes
que anochezca. Debo confesar que de entrada me causó mejor
1mpres1on que el libro; y sobre todo la pude disfrutar porque para
ese momento ya conocía más sobre la época, los personajes clave
d_e la literatura cubana de entonces y qué sé yo... tal vez porque
simplemente era otro.
Así fue como me quedó en claro que Celestino antes del
alba era la única novela que le habían publicado a Reinaldo Arenas
en Cuba. Recordé tener la primera edición de El mundo alucinante

1
=

�180/ farnltad de filosolia ¡letras

:!
CI
!::!

Universidad Autónoma de Nuevo león /181

e

a=

!;¡

u

hecha en México. Y en ese momento justo, me entró la curiosidad
de enfrentarme con aquél, el libro comprado en la Plaza de Armas.
Llamé por teléfono a Joel para que le dijera a Miguel que
me regresara los libros que tenía míos. Días más tarde llegaba a
mi oficina con unos cuantos entre los que se encontraba
Celestino ...
Leí la solapa: "REINALDO ARENAS nació en Holguín el
16 de julio de 1943 y vivió hasta los doce años con sus abuelos,
en el campo, realizando estudios de comercio en su ciudad natal.
En 1961 se traslada a La Habana como becario para estudiar la
carrera de Planificación, que abandona en 1963 para dedicarse a
escribir de manera ininterrumpida. Actualmente trabaja en la
Biblioteca Nacional José Martí.
Celestino antes del alba obtuvo la primera mención en el
concurso de novela 'Cirilo Villaverde' 1965, convocado por la
UNEAC.
Esta novela, de técnica novedosa, está integrada por una
sucesión de deliciosas anécdotas en que se borra toda convencional referencia al tiempo, en un recurrente desfile de visiones
fantásticas dadas en el monólogo de un niño (al que se incorporan
expresiones y maneras campesinas sin caer por esto en el gastado
costumbrismo) en cuya alucinante realidad no tocamos fondo y
que nos lleva al deslumbramiento poético con que la terrible
inocencia de un idiota transforma el mundo de los otros a través
de su mundo interior, fascinados desde la primera línea por la
lectura deleitosa pero a la vez angustiosa por la reiterante irrealidad
de un mundo novelesco cuyo propósito no ha sido la exploración
del subconsciente ni la disección de un medio social embrutecido
(no obstante darnos su penetrante imagen) y cuya valoración no
podrá hacerse con las medidas convencionales.
Reinaldo Arenas ohtuvo también mención honorífica en el
concurso UNEAC de 1966 con su novela El mundo alucinante.
Transcribo al pie de la letra, para compartir, los comentarios
que circularon en Cuba sobre el autor y esta novela en momentos·
en que Arenas aún vivía en su país.
Y en el colofón: "Esta primera edición del libro Celestino
antes del alba, de Reinaldo Arenas publicado por la UNEAC,

consta de 2,000 ejemplares y se terminó de imprimir el 17 de
mayo de 1967, 'Año del Viet Nam Heroico', en la fábrica 174-05
de la Empresa Consolidada de Artes Gráficas, La Habana, Cuba".
Que en un país con más de diez millones de habitantes y
una superficie de casi ciento once mil kilómetros cuadrados, con
un clima húmedo y temperaturas tropicales, sobreviva un libro en
papel bond y empastado rústico, es más que el síntoma, la prueba
de un interés por un autor, una obra, una cultura.
Después de treinta y cuatro años mi libro fue cuidado hasta
en sus detalles mínimos; con un poco de goma el lomo ha sido
conservado íntegramente. Pequeñas raspaduras en los márgenes
de las pastas, grietas en el lomo y las hojas ya un tanto amarillas,
pero entero, esperando ser leído.
Reinaldo Arenas salió de Cuba en 1980 para no volver,
después de haber sido colaborador y simpatizante de la Revolución
aún antes de su trabajo en la Biblioteca José Martí.
"Yo aprovechaba la Biblioteca al máximo [dice Arenas].
María Teresa había tenido la sabiduría de hacernos trabajar sólo
cinco horas. Yo empezaba a trabajar a la una, pero me iba desde
las ocho de la mañana para aprovechar aquel salón vacío y
escribir; allí escribí Celestino antes del alba. Me leí casi todos
los libros que poblaban aquella enorme biblioteca" (Antes que
anochezca, p. 99).
"Afortunadamente, por esa época yo recibí un premio
literario con la novela ... , que había presentado al concurso de
la UNEAC, y la novela fue publicada al cabo de un año" (Op. cit.
p. 100).
Si debo hacer caso a la edición de mi libro, Celestino antes
del alba fue publicado dos años después de la mención ganada,
es decir en 1967, como lo indica el colofón del libro, y no 1966
como lo señala Arenas en sus memorias.
El año pasado, la editorial Tusquets de Barcelona dio a
conocer una "versión definitiva" de la novela con un prólogo del
autor donde alerta que ha habido una serie de ediciones piratas y
que por esa razón se ha visto en la necesidad de dar a luz una
nueva edición corregida y definitiva de la misma.

s:

�181 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 183

~

1

r::I

w

=
~
y aunque tengo la oportunidad de contar con la edición
"autorizada" por los sentidos que confieren a una primera edición,
por las tantas personas que ayudaron a conservar un documento
de un escritor emproblemado en su pais, por ese hallazgo
inesperado y reconocido con demora, porque además representa
de alguna manera el encuentro con un poco del cuerpo del propio
Reinaldo Arenas en la Plaza de Armas, por eso me he dado a la
aventura de trabajar con su primera edición.

11
En 1998 Guillermo Cabrera Infante se refirió a esta novela de la
siguiente manera: "... Celestino antes del alba, cuyo titulo_recuerda
al de su último libro. Celestino es un poema demente situado no
lejos del territorio de Faulkner, pero muy contemporáneo en su
paranoica descripción de un bosque de hachas y un abuelo que
derriba cada árbol en que escribe el nieto un poema" ( Vidas para
leerlas, p. 185).

y aunque el propósito de Cabrera Infante no es el de
presentar una critica sobre la novela, sus comentarios de paso
me parecen importantes por varias razones. Primero porque
se trata de dos escritores cubanos que viven el exilio y que
comparten una preocupación más que evidente sobre el lengu_aje
y la experimentación narrativa. Segu:dores de esa trad1c1on
"neobarroca" de la que habla su otro memorable compatriota,
Severo Sarduy.
Después, porque Celestino ... es una novela que, en mi
opinión, rebasa los comentarios de Cabrera Infante. Se trata de
una prosa construida al margen de las marcas canónicas para el
género. Una novela con varios finales y con ecos lor~uianos, de
literatura fantástica, de tragedia gnega, de novela got1ca, en un
"hapening" de narraciones superpuestas, creando una atmósfera
onírica a la cual se alude en repetidas ocasiones en el transcurso
de la historia.
Resalta en la construcción esa cadena que va entretejiendo
el autor entre el hilo narrativo de la novela y una serie de citas que
la interrumpen brevemente, y de ellas las referencias a autores
con los que parece dialogar.

¡:

. Desde este _mismo punto de vista me gustaría señalar,
ademas, que Celestmo antes del alba es la novela más antigua
que conozco, escrita en lengua española, con citas al pie de página.
Asum1endose como un discurso atravesado por otros discursos
que lo multiplican, lo suman, restan o dividen con una tradición
que va desde la familia a la Literatura.
¿En qué sentido la obra de Arenas se asemeja a la de
Faulkner? ¿En que los dos escriben sobre lo que sucede en la
provincia mediante técnicas polifónicas? ¿En ese gusto por
la fragmentación discursiva?
En otro pasaje de Vidas para leerlas, Cabrera Infante
señala que Arenas es una versión cubana y campesina de Walt
Whitman (v. p. 185).
Lo curioso es que los referentes de Cabrera Infante sean
dos escritores norteamericanos, pese a la presencia en la
novela de autores como Wilde, Borges, García Larca, Rimbaud,
Shakespeare, o a textos como La Biblia, El Espejo Mágico, La
Canción de Rolando, por sólo señalar algunos.
Desde el punto de vista de la composición narrativa, la
propuesta de Celestino ... es evidentemente para 1965 un texto
adelantado en todos sentidos, lo que evidencia el virtuosismo de
su autor, pese a algunos pequeños detalles de ingenuidad (desde
mi punto de vista), como los lamentos lorquianos relacionados
con el llanto.

111

Celestino antes del alba es de alguna forma una especie de Flauta
mágica del Caribe; y por el momento se me ocurre que Reina/do
Arenas podría muy bien ser el lgmar Bergman que recuerda desde
una butaca de teatro su niñez.
La historia que pasa por sus ojos -que aparentemente no
es la suya- se ha convertido en la marca de todas sus identidades
como una especie de carta astral en donde todo está dicho:
la escritura como amenaza y culpa, la segregación familiar, el
sacrificio, la enfermedad y hasta la muerte.

�1i4 / facultad de filosolia yletras

Universifad Autónoma de Nuevo león /li5

~

...~

~

5

t::I

Mozart, Bergman y Reinaldo Arenas en medio de una
atmósfera con puntos en común: la precocidad, y un poema que
no concluye y que se extiende a través de los tiempos.

IV
La fuerte carga popular, en Celestino antes del alba, es lo que
le permite esa gran libertad en su formulación. Mediante una
especie de juego lleno de imágenes simbólicas, Reinaldo Arenas
nos propone la continuación de cierta tradición en la narrativa
cubana.
El campo es el jardín de los de provincia. Y vienen a mi
memoria aquellas palabras de Dulce María Loynaz que escribiera
para el preludio de su novela Jardín: "Esta es la historia incoherente
y monótona de una mujer y un jardín. No hay tiempo ni espacio,
como en las teorías de Einstein. El jardín y la muier estan en
cualquier meridiano del mundo -el más curvo o el m_ás tenso-. _Y
en cualquier grado -el más alto o el más bajo- de la c1rcunferencIa
del tiempo. Hay muchas rosas" (p. 9).
Entre una y otra novela hay dieciséis años de distancia.
Perspectivas distintas, atmósferas completamente diferentes, Y
sin embargo algunos hilos secretos que las identifican por
momentos: su alta carga simbólica, la proximidad entre el narrador
y autor: "Porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto Y
oído" o quizá por creer que "Toda escritura conduce más allá de los
límites terrestres", como señala Arenas a través de estos epígrafes
(v. p. 55 y 161).
Por otro lado Begoña Huertas en su libro Ensayo de un
cambio. La narrativa cubana de los ·ao reconoce las siguientes
características en la misma:
1•. Un tratamiento subjetivo de la realidad a la que se
critica mediante el humor.

2•. "La inclusión de la figura autoral en la propia obra, o
sugerida presencia como interlocutor de un personaje narrador,
está directamente ligada con los dos objetivos que parecen animar
esta corriente. Por una parte aumenta esa vinculación del texto

¡:
con la realidad que lo genera -al desmitificar la figura del autor
como demiurgo ajeno a su universo ficticio-y, por otra, se encuadra
e.~ el af.án de espontaneidad, de continuidad que persigue la narrac1on (bien al presentarse como interlocutor de una comunicación
oral, bien al aludir desde el texto a sus problemas, dudas o
inquietudes creadoras)" (p. 119).
Y 3º. Una burla a la retórica tradicional de la "Gran
Literatura".
Parecería estar hablando de Celestino antes del alba, pero
no. Se refiere a la generación de autores como Miguel Barnet,
Senel Paz, o Jesús Díaz, según señala ella.
Reinaldo Arenas es un nombre aún ausente en algunos
inventarios, y el cual espera pacientemente el momento de su
revaloración en el amplísimo panorama de la cultura cubana.
La ilógica del carnaval, el "diálogo" del narrador y la oralidad
ubican a Celestino ... como una de las novelas determinantes para
la narrativa de la generación de los '80. Su demarcación genérica,
la manera de asumir la temporalidad y el espacio narrativos, así
como su original manera de construir los personajes, presagian ya
algunas de las propuestas de escritores latinoamericanos
posteriores al año 67.

V
Manos a la obra
a) La "architextualidad" o de cómo se deshacen las catedrales.
Como ya se ha dicho en otras partes, Celestino ... no es una novela
con trama convencional. No sólo por lo impreciso que pudiera
quedarle cualquier argumento que pretendiera explicarla
cronológicamente, sino porque en lo personal me atrevería a decir
que se trata de la historia de un "niño" que vive en el campo con
los abuelos maternos. su madre y un primo que ha quedado
huérfano.
Sobre este pequeño mundo se entrecruzan las tías y
los primos que vienen de visita para las navidades; y en medio de

�186/ facultad de filosolia 1letras

Universidad Autónoma de Nuevo león /1 8)

=
""
=

...~

CI

!e
u

t::I

todos ellos la animación de plantas, animale.s humanizados Y la
llegada de unas brujas que participan en la historia.
Por principio éste seria el reparto de Celestino ... La
complejidad arranca en el momento en que dichos actores
adquieren cualidades diversas según los caprichos del narrador.
Como pueden estar del lado de la vida, pueden estar en el m~ndo
de los muertos, e intercambiarse de un lado par~. otro, en una sene
de superposiciones de algo que podría ll~marse variaciones sobre
un mismo tema" o reelaboraciones tematIcas.
Esta forma de construir la historia le facilita la creación.de
atmósferas altamente poéticas, aunque no si~ cierta sensacIon
de obsesividad y de locura. De ahí que el nIno narrador pu.eda
verse como anciano y que el tiempo y el espacio fluyan al capricho
de éste.
Podría decir que la historia en sí es multiplicada u.n buen
número de veces, razón por la que al tomar en cu.enta la dedI.catona
y más de una veintena de epígrafes, una especI~ de tematIzacIon
del Llanto por la muerte de Ernesto Sánchez Me11as (por lo.menos
en cuanto a su atmósfera), vamos reconociendo en su delicado Y
c·omplejo diseño, un cuento de duendes y algunas canciones
infantiles.
Pero no se trata de una construcción llevada unidireccionalmente, los discursos se entrecruzan en una especie de lab~nnto
de donde entran y salen textos como en todo ser humano. AsI que
en los epígrafes podemos encontrar a autores conocidos, otros
menos conocidos , y hasta citas de los persona1es de la novela
misma .

b) Un niño que narra y su primito que escribe poesía.
El mundo de la novela está configurado por la conciencia de un
"niño" que juega con su "alter ego" que es Celestino. En realidad
podría decirse que se trata de un mismo persona1e pero asumido
desde distintas perspectivas y construido ba10 motIvacIones
emocionales y psicológicas complementarias.
Aunque el narrador sufre los castigos de la madre, los
regaños de la abue la, las amenazas del abuelo (el mundo

innombrado), Celestino es quien recibe la reprobación de la familia
y de todos los vecinos (pese a ser el único con nombre). La
"iluminación" del personaje es algo que nadie alcanza a comprender,
porque se trata de la confrontación consigo mismo, con esa
oscuridad en que coloca el narrador a todo lo que lo rodea.
"¡Salvajes! , cuando no entienden algo dicen en seguida que es
una cosa fea y sucia. ¡Bestiasl ¡Bestias! ... " (p. 172).
Francisco de Goya y Ambrose Bierce serían dos personajes más claramente cercanos a esta novela de Reinaldo Arenas
que las fuentes con quienes la relaciona Cabrera Infante.
O como señala este epígrafe inserto en la novela:
¿Quién puede afirmar que la luz y la sombra no hablan?
Solamente aquellos que no comprenden el lenguaje del dia y de la noche.
Moussa-ag-Amastan" (p. 79).

c) Más allá de la conciencia: un mundo infeliz.
"Yo entiendo las causas y las razones [dice Tomás Fernández
Robaina], pero independientemente de las causas y las razones
hay algo más poderoso que es la imagen, la visión de la Revolución
Cubana enfrentándose a Reinaldo. Porque Reinaldo Arenas fue ,
digamos, el crítico más fuerte de la Revolución Cubana en muchos
aspectos, pero sobre todo en el problema [tratamiento) a los gays.
Entonces pienso que la Revolución Cubana debe cambiar esa
actitud, y aunque él haya sido el más crítico, por los errores de
esa época, la Revolución debe ir cambiando y sin dejar de ubicarlo
desde el punto de vista político, valorarlo como el gran escritor
que es".
"Maruja Iglesias es la que dice que fue un poco un problema de tratamiento. Yo digo que no, que es un prob lema
conceptual, que él ya tenía un criterio de lo que era la libertad , de
lo que era la Revolución, de lo que era el comunismo, de lo que era
su literatura".
Estas declaraciones aparecieron en una entrevista que
realizó Eliades Acosta Matos en la ciudad de La Habana el año
pasado (La Jiribilla. IE-800X600, p. 16 y 20), en donde Fernández
Robaina asume la historia de Reinaldo Arenas como uno de los

:

�188/ facultad de filosolia rletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /IBY

=
=

~

CI

w

=
a

~

accidentes que ha tenido que pagar ta Revolución Cubana, y de
los cuales todavía ésta tiene mucho que aprender.
Recordemos el siguiente pasaje de la novela -"Ahora es
mejor que dejes tranquila tu imaginación, pues en cuanto dejes de
soñar y duermas más, ellos no te habrán de molestar. No pienses,
o piensa menos: Celestino es el único que queda aún vivo y nosotros
tenemos que protegerlo. Tú eres el elegido: Sálvalo. Pero mejor
será que nos vayamos antes que el condenado sol nos derrita.
¡Qué lástima que para nosotros sea tan corta la noche 1 Ya sabes:
piensa menos, sueña más, y duerme, y duerme, y duerme, y
duerme, y duerme, y duer ... " (p. 45).
Por otro lado, en el número de marzo de 2001, Elíseo
Alberto, en El País Semanal escribe sobre la película Antes que
anochezca y su protagonista: "No se extrañe nadie si en la
transmisión televisiva de los Osear, de pronto se ve pasar una
sombra saltarina, un fantasma sin camisa que hace muecas a los
presentes, muestra el trasero ante las cámaras y pretende despeinar
a Javier Bardem. Por nada de este mundo, o del otro, Reinaldo se
perderá esa fiesta. Irá al frente de una comparsa de espectros
juguetones. Gane o no gane Javier, yo aplaudiré a Reinaldo
desde mi cuarto, sin pedirle perdón ni perdonarlo. Sé que es tarde
ya para decirle que lo admiro, a pesar de los pesares, porque
aseguran de buena tinta que a los muertos como él les importa un
rábano el odio o·el cariño: el verdadero infierno, para ellos, fue la
vida" (p. 54).

No quiero decir que estos fueron los primeros ni los únicos
protagonistas, sino sólo recordar que en ese momento y dada su
resonancia internacional, fue cuando se habló que la crítica sería
un ingrediente más de la Revolución. No voy a hacer toda la historia
del asunto porque me alejaría de Arenas, sólo lo recuerdo para
reconocer que aunque fueron cosas distintas, ubicadas en momentos distintos, esto último y la nominación de la película Antes que
anochezca, generaron una revitalización en el interés por la vida y
la obra de Reinaldo Arenas.
. ¿Será posible que la figura de Arenas retorne a su lugar
de origen? Solo en la medida en que la tolerancia ilumine nuevos
espacios, y la Revolución retome el humanismo que la justificó en
su origen. Por ahora, las voces llegan de todas partes, sin satanizar,
y sobre todo con mucha más esperanza.

Monterrey, N.L., a 27 de marzo de 2002.

BIBLIOGRAFÍA:

Acosta Matos, Eliades. 2001. ··Las arenas movedizas", en La Jiribilla, La Habana.

Llama la atención cómo estas opiniones que desatan mi
envidia, surgen de dos escritores que conocieron a Arenas; además
que uno siga viviendo en Cuba y el otro se exprese desde el exilio,
el hecho es que los dos coinciden en la importancia de la obra de
éste, así como en la enorme carga afectiva con que hablan del
autor. Yo no lo conocí, pero tengo enfrente un ejemplar de esa
única novela que le fue publ1cada en la ciudad de La Habana ...

d) Escritura y analfabetismo funcional.
La aparición del cuento El lobo, el bosque y el hombre nuevo de
Senel Paz, así como la película de Tomás Gutiérrez Alea Fresa Y
chocolate, han puesto a discusión en términos políticos y sociales
la importancia de la cultura en el marco de la Revolución Cubana.

Arenas, Reinaldo.1967. Celestino antes del alba, La Habana, Ediciones Unión.
- - - - - - . Celestino antes del alba. 2000. Barcelona: Tusquets
Editores.
- - - - - -. Antes que anochezca.2001. Mexico: Tusquets Editores.

Cabrera Infante, Guillermo. 1998. Vidas para leerlas, España, Alfaguara.
Correa Mujica, Miguel.1999. "Aproximación crítica a Termina el desfile de Reinaldo
Arenas", Espéculo Revista de estudios literarios, No. 12. Universidad
Complulense de Madrid.

Elíseo. Alberto.18 de marzo de 2001. ··Et amanecer de Reinaldo Arenas", en El
País Semanal, No. 1, 277.
Huertas, Begoña. 1993. Ensayo de un cambio: La narrativa cubana de los BO,
La Habana, Casa de las Américas.
loynaz, Dulce María. 1951. Jardín: Novela lírica. Madrid; Aguilar.

=

�190 / facullad de filosolia yletras
&lt;
a:

Universidad Autónoma de "uevo león /191

~

CI

w

=
t'1
a

=
!i:
u

~

Sobre El testimonio y las
renovaciones, o los renovados
testimonios sobre literatura*

Gerardo Francisco Bobadilla

D

ICE JOSE JOAOUIN BLANCO en la "Introducción" a su Crónica
literaria. Un siglo de escritores mexicanos (Cal y Arena,
México, 1996), que el trabajo crítico en el ámbito literario
y cultural es una manera de hacer arte, pues importa no sólo lo
preciso o lo certero de las afirmaciones hechas, sino la capacidad
para decirlas de una manera coherente, clara y objetiva En este
sentido, añade, el texto crítico está más allá de las posturas
ideológicas del momento, reveiando en todo caso y sólo de manera
tangencial las imágenes y representaciones sobre el mundo válidas
en un momento histórico-cultural dado.

Los p,casos de celllz as
Grabado/mica 1980

Si además de esas particularidades, el texto critico, como
descripción y explicación de un fenómeno, presenta al lector las
características distintivas del hecho estudiado y le propone una
alternativa de interpretación, entonces la actividad crítica literaria
y cultural no es sólo una manera de "hacer arte" por ser un mero
acto de escritura coherente, claro y objetivo -como dice José
Joaquín Blanco-, sino que se revela al final de cuentas como la
búsqueda y/o creacIon intencional de una imagen del mundo que
• Leido el 26 de abril de 2002, en el Aula Magna del lnst,tuto Tecnológico Superior
de Cajeme.

�191 / facultad de filosolia yletras

i:l
&lt;=I

Universidad Autónoma de Nuevo león /193

!;
=
a

w

=
!;¡
u

permita la comprensión objetiva y desprejuiciada de una realidad
aparente, pero que en el fondo tiene una razón de ser natural,
universal y trascendente.
... Y esto lo traigo a colación, porque, me parece, es
precisamente lo que sucede en El testimonio y las renovaciones,
del Dr. Alfonso Rangel Guerra.

El testimonio y las renovaciones es un texto que la
Universidad Autónoma de Nuevo León le publicó · el pasado año
2001 al Dr. Alfonso Rangel Guerra, como un genuino reconocimiento
a su labor docente e investigativa, a su "afán desmedido por lo
exacto, lo preciso, [que imprime] a su prosa y a su lenguaje claro
rigor científico". Y es que el Maestro Rangel (permítanme, permítame
que le quite el título de Doctor y lo llame así: es en señal de
respeto) es un profesor-investigador de la literatura en lengua
española -de la mexicana, especialmente- y de la educación
superior en México, especialista admirador de la obra de Alfonso
Reyes; no estoy hablando en el aire ni acumulando reconocimientos
gratuitos: el Maestro es autor de seis libros -Imagen de la novela
(1964), Historia de la literatura española (1965), Agustín Yánez y
su obra (1969), Nueve universidades mexicanas (1972) y Sistemas
de educación superior en México (1978) y el que ahora se presenta,
El testimonio y las renovaciones (2001 )-, además de ser editor y
prologuista de numerosos textos básicos para el conocimiento de
nuestra tradición literaria, como Crónicas y articulas sobre teatro
de Manuel Gutiérrez Nájera (1974), Las ideas literarias de Alfonso
Reyes (1989), Páginas sobre Alfonso Reyes (1955 y 1957).
Podría continuar en este tenor y agotar sólo así el tiempo
destinado a mi participación ... Sin embargo, prefiero encaminar
mis comentarios en torno a lo que nos tiene aquí reunidos, El
testimonio y las renovaciones.

El testimonio y las renovaciones es un texto que compila
quince ensayos, editados inicialmente en distintas publicaciones
periódicas de tiempos diferentes. Siete de ellos están referidos a
problemas teóricos de la literatura -sobre historia de la literatura,
literatura y sociedad, la novela, la metáfora, etcétera- y los restantes
ocho, a plantear interpretaciones y lecturas especificas sobre otros

tanto_s poetas y narradores de la lengua española, como César
VaUe10, Bias de Otero, Lope de Vega, Jorge Luis Borges, Ricardo
Gu1raldes, Raul Rangel Frias, Pedro Garfias y Alfonso Reyes.
A todos ellos subyace y unifica una lógica y un rigor expositivo
que hace clara y trascendente la idea, al mismo tiempo que un
trabaio sobrro _Y consciente con la palabra exacta y justa, que
muchos ecos tiene, estoy seguro, de la escuela de la estilística
española.
El titulo de la obra, El testimonio y las renovaciones
tomado del capitulo homónimo que da inicio al texto, es mu;
1lust_rat1vo y sugerente. Y es que a partir de ese título, cobran
particular sentido y unidad las diferentes temáticas abordadas, al
revelarse como los tópicos fundamentales que, al parecer,
obsesionan al Maestro Rangel como estudioso y pensador de la
literatura y de la cultura: éstos son, aparte de sus reconocidos
conocimientos y pasión por la obra de Alfonso Reyes, los que
giran en torno a la poética (a la creación literaria), a la historia de la
literatura, a las relaciones literatura/sociedad y a la teoría de la
novel_ª; _Muchas, si no es que todas las consideraciones y
aprec1ac1ones__del Maestro Rangel sobre la literatura, tienen por
base la reflex1on sobre estos temas, definiendo, de esta manera
sus lineas de investigación y de pensamiento preponderantes:
que se encuentran en movimiento constante, pues -esa es otra
d_e las cualidades de su obra- siempre están en un proceso por
siempre inacabado de actualización y vigencia.
Aunque quisiera plantear todos y cada uno de esos tópicos
que men~1onaba antes, presiento que debo abreviar para que
podamos dialogar con el Maestro Rangel. Por eso, asumiendo los
riesgos simplificadores -y descontextualizadores- de la brevedad
señalaré primero la visión de la literatura manejada en el texto, 1~
que se considera:
como un hacer humano en el que se puede alcanzar, mediante un
lengua1e que no es científico, ni puramente conceptual, respuestas a
problemas fundamentales que atañen a la existencia misma, que
qu1za no llegan a plantearse conscientemente, y de los cuales no se
trene a .veces una Idea exacta y clara de su naturaleza, pero que son
parte viva de la vida del hombre (p. 68).
La literatura vista, pues, como un testimonio trascendente, que
le permite al hombre articular de manera concreta un modelo 0
imagen del mundo que se configura materialmente como producto

=

�194 / facultad de filosolia, letras

...=

Universidad Autónoma de Nuevo león /195

1
t"'

Q

=
~

de las vivencias del individuo, y que, a la vez, lo faculta para
proyectar ese modelo o imagen más allá de los valores, interpretaciones y esquemas de su tiempo. Esta es la visión de la literatura
subyacente a El testimonio y las renovaciones ... Y es que los
hombres testimonian sólo aquello que consideran importante para
su experiencia cotidiana, para la de los Otros que comparten con
él los alcances y los limites del entorno que les tocó vivir, y para la
del devenir histórico-cultural que le sucede; dicho en otras palabras,
la literatura se revela con una intención memorística que alude a
su capacidad para re-presentar aspectos dados de la realidad,
determinados por una perspectiva y capacidad problematizadora
individual, misma re-presentación que busca encauzar o proponer
los parámetros de orden y sentido del mundo ...
¿O no son testimonios trascendentes las dolorosas y
desgarradoras críticas a la deshumanización de la época moderna
al leer "Bola de Sebo", de Guy de Maupassant, o "Adiós, Cordera",
de Leopoldo Alas Clarín? ¿O no son rabiosos testimonios trascendentes las exposiciones de la represión moral, social y cultural
-tan arcaica y tan contemporánea- de La casa de Bernarda Alba,
de Federico García Larca, A/ filo del agua, de Agustín Yánez, o
Doña Perfecta, de Benito Pérez Galdós? ¿O no son testimonios
trascendentes? ¿Quién no se ha reído, reconociéndose vergonzosamente, al leer El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha,
de Miguel de Cervantes, El Periquillo Sarniento, de José Joaquín
Fernández de Lizardi , Las jamonas, Ensalada de pollos o Baile y
Cochino, de José Tomás de Cuéllar, los "Artículos de costumbres",
de Mariano José de Larra, o Tormento y La de Bringas, de Benito
Pérez Galdós? ¿O no son testimonios trascendentes las afirmaciones vitales, como hombre y como ser pensante, planteadas en
"A Gloria", de Salvador Díaz Mirón, o los miedos e incertidumbres,
compartidos por todo ser humano, de los poemas de José
Gorostiza, Bernardo Ortiz de Montellano o Xavier Villaurrutia, o el
amor a Dios de los Argensola, de Santa Teresa o de Miguel de
Guevara? ...Y otra larga lista de testimonios trascendentes, que
sólo mostrarían, ejemplificarían lo planteado en El testimonio y
las renovaciones.
Esta misma concepción conduce a plantear la necesidad
de realizar estudios de historia de la literatura, pues ésta disciplina
debe estudiar las "obras de creación literaria que se realizan como
obras únicas, dentro de la circunstancia cultural y social que las

envuelve" (p. 43) , reconociendo siempre que todas sus conclusiones
tendrán que ser en definitiva la historia del pensamiento del hombre
y sus ideas, de todo aquello que, por sobre todas las otras
condiciones propias de los seres animados, hace del ser humano
un ser histórico (p. 28) ... Hablar sobre las connotaciones de un
humanismo romántico-moderno, creo que salen sobrando.
Muchos otros puntos habría que señalar: se advierte y
podría comentarse en El testimonio y las renovaciones los ecos
de la filosofía alemana vía Wilhelm Dilthey, tan importantes para
la tradición hispánica de pensamiento; o los ecos de la vieja escuela
de la estilística española -mencionados antes- y su rigor y pureza
en el manejo del lenguaje; o los ecos del clasicismo de la prosa.
Sin embargo, presiento que abusaría de su paciencia, razón
por la cual prefiero concluir mi participación diciendo que, con El
testimonio y las renovaciones, el lector tendrá la oportunidad de
enfrentarse ante un hecho crítico pleno y consumado por sugerente,
resultado no sólo del conocimiento y la disciplina de su autor -que
eso por sabido se calla y se le reconoce al Maestro Rangel-, sino
de la vivencia apasionada en y por la literatura.

�196 /facuitad de filosofía f letras

=
=
5

Colaboradores

�Universidad Aulónoma de lluevo león /199

a
$!
Alfonso Rangel Guerra. Nació en Monterrey el 16 de noviembre de 1928. Ha
sido maestro en diferentes instituciones de educación supenor y func1onano
público y miembro del Servicio Extenor. Fue director de la Preparatoria No. 1, de
ta Facultad de Filosofía y Letras y del Centro de Estudios sobre la Unrversidad
(CESU) . Actualmente dirige "Armas y Letras" y el CREFAL en Pátzcuaro,
M1choacán .
Alfonso Reyes Aurrecoechea, 1916-1991. Nació en San Luis Potosí y llegó a
Monterrey a los cinco años de edad. Estudió en el Instituto Laurens la primaria
y la secundaria. Se graduó de maestro en la Escuela Normal y se dedicó a la
enseñanza en vanos planteles de la locahdad Retratista dishngu,do Escrbió en
El Porvemr, Armas y Letras y Vida Universitaria.
Arturo Cantú Sánchez. Monterrey, N. L., 1936. Escritor, poeta y ensayista,
ha escrito en Kátharsis, Armas y Letras, Revista de la UNAM y en Salamandra
y además en los penódicos El Día, Unomásuno y El universal. Entre sus
obras publicadas están El problema del bachillerato, un proyecto de reforma ,
publicado por la UANL (1964) y En la red de cristal, edición y estudio de Muerte
sin fin de José Gorostiza, en la colección Mascarón No. 1, de la UAM (1999).
Carlos Arredondo. Nació en Monterrey Nuevo león en 1950. Es maestro de
tiempo completo de la Facultad de FIiosofía y Letras de la UANL y coordinador
de talleres literarios desde hace unos 15 años. Ha sido d1rector de la revista
Estaciones (ICENL). Palabras para llevar (UDEM) y suplementos culturales
como El Volantin y La Ventana. Sus ensayos, entrevistas, cuentos, poemas y
articulas se han dado a conocer a través de d1Versas publicaciones locales,
nacionales e internac,onales.
César Rangel Guzm án. Licenciado en Economía por la Facultad de
Filosofía y Letras, UANL. Estudió en el l.l.f&gt;E.S., (Instituto Latinoamericano
de Plan1f1cación Económica y Social) en Santiago de Chile y estudios de
posgrado en la Universidad de Northeast de Bastan, y en la Universidad
de Berckely. Maestro en la Facultad de Economía, de 1965 a la fecha y de la
Facultad de Contaduría Pública donde fue Coordinador General de Escuela
de Estudios de Posgrado. Es D1rector-fundador del Departamento de
Planeación Universitaria de la UANL . Ha ocupado otros puestos en
diferentes empresas privadas y es consultor sobre mercadotecnia y recursos
humanos.
Francisco Bucio Palomino. Originario de Michoacán, realizó todos sus estudios
universitarios de filosofia en la Universidad de Lovaina (Bélgica). En 1961 defendió
su tes is (De l'Ontologie phénoménologique la psychanalyse ex1stenhelle,
chez J.•P. Sartre) , y obtuvo con la mención ugran distinción• el titulo de doctor en
filosofía. Ve,nte años más tarde, hizo una maestría en sociología en la Universidad
de Montreal (Ouébec) y desde hace cinco años regresó a México. Fue maestro
y Secretario de la Facultad , sucediendo al Dr. Agustín Basave al frente de la
Dirección de la escuela.

a

�100/ facultad de filosolia ¡lelras
~

fil

=
~

Francisco Javier Martínez. San Luis Potosí, 1949. Médico de profesión con el
grado de Doctor en Medicina, adscrito como maestro en el posgrado de la

Facultad de Medicina, así como en la Maestría de Metodologia de la Ciencia en
la División de Estudios de Posgrado en la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo León.
Gerardo Francisco Bobadilla Encinas. Hermosillo, Sonora. Doctor en Literatura
Hispánica por El Colegio de México. Maestro de tiempo completo y Jefe del
Departamento de Letras de la Universidad de Sonora.
Héctor Franco Sáenz. Los Ramones, N. L. Maestro de Educación Básica,
licenciado en Sociología por la UANL donde además estudió la Maestria en

Enseñanza Superior. Es catedrático de diferentes instituciones de educación
superior. Miembro del Consejo Editorial de la Revista Educación 2001 y director
de CATHEDRA, en su nueva época.
Lídice Ramos Ruiz. Nació en Monterrey, N. L., maestra normalista y licenciada
en Economía por la UANL, con estudios de maestría en Desarrollo
Latinoamericano en la UNAM y en Educación Superior en la Universidad
Regiomontana. Autodidacta en la perspectiva de género, tema sobre el que ha
publicado ensayos en revistas universitarias y ha coordinado las publicaciones
que el Centro Universitario de Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y
Letras. cargo que desempeña desde 1999.

J

ESTUDIOS

s

ALISCIENSE

~r

LOS AFROJALICIENSES
INTRODUCOÓN

Andrés Fábregas Puig
□
CEuNA GUADALUPE BECERRA

Pobla.úin efrican11 m una s,nierJad rrmchrra
□

MAR.Jo ALBERTO NA.JERA
los afrojaliscimHs
□

ÁLVARO ÜCHOA SERRANO

Zidane Zeraoui. Nació en Sidi-Bel-Abbés, Argelia; es argelino con nacionalidad
mexicana y posee una licenciatura en comunicación por la Universidad de
Argel, Argelia (1973), maestría (1986) y doctorado (1995) en ciencia política de
la UNAM. Como estudiante de esta universidad recibió la Medalla "Gabino
Barreda" por obtener el promedio más alto de su generación en sus estudios de

Un acerramimw a afrobarqumso m los k;imos XVII XVIII
□
J
ROMINA MART1NEZ

Algunm notaJ sobre "1 faga de oc"1vos m NUMZ Galiria

maestría. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SIN CONACYT)

de México, nivel l. Cuenta con experiencia profesional como profesor en la
Universidad Iberoamericana (1982-1993), donde además coordinó el

Departamento de Relaciones Internacionales. Es autor de importantes libros
acerca de la problemática de los países árabes, sus migraciones y el Islam, así
como colaborador en diferentes publicaciones del mundo. Actualmente dirige el
Departamento de Relaciones Internacionales del Campus Monterrey del lTESM.

~-·

1'""'""" º' o
A L I S C

"'"""""'°

Precio por número: $ 40.00
Atrasados$ 60.00
Suscripción anual $160.00 (incluye envío)
Informes: publica@coljal.cdu.mx
Ma. Esther Padilla tel. 01 (33) 36 33 ~I 96 ext. 124

�,,.._.,,.._-'-.a1

...._,.....,...

~.,.,...,
...................

CiENCiA UANL. Revista trimestral, volumen V, número 2

Revista de la Academia Mexicana
de la Educación, Sección Nuevo León

abril-junio 2002.
Precio del ejemplar $20.00.
Producción: Dirección de Publicaciones de la UANL.
Tels. 83-29-4&lt;XX) y 83-29-4090 Ext. 6622, Fax 83-29-4&lt;XX) Ext. 6623
E-mail: ciencia@ccr.dsi.uanl.mx.
Página en Internet: http://www.uanl.mx/publicaciones/ciencia-uanl/

Toda correspondencia debe dirigirse a: Academia Mexicana de la
Educación, Sección Nuevo León. Prol. Aramberri 2870, Col. Chepa
Vera, Código Postal 64030, Monterrey, N. L., México. Tels. 83-46-49•16
Fax 83-65·70-83.
Correo electrónico: juan_fco@terra.com.mx; a_delgado@terra.com.mx
Home Page de la AME/NL: httpJ/www.uanl.mx/amenl

�CATHfDRA

HUMANIOAOfS YClfNCIAS SOCIAlfS

Revista de la facuitad de filosolía yletras
de la Universidad Autónoma de Nuevo león
Se terminó de 1mpnmir en agosto de
2002, en los talleres de Grafo Print
Editores, Monterrey, N. L., México.
El cuidado de la edic1ón estuvo a cargo
del personal que labora en la Secretaría
de Proyectos Eatoriales.
El tira¡e consta de 700 8jemplares más
sobrantes de reposición.

�����</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="246">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3175">
                <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479154">
                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="362699">
            <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="362701">
            <text>2002</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="362702">
            <text>2</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="362703">
            <text>4</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="362704">
            <text> Enero-Abril</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="362705">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="362706">
            <text>Tetramestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="362725">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784670&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362700">
              <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2002, Año 2, No 4, Enero-Abril</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362707">
              <text>Covarrubias, Miguel, Director</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="362708">
              <text>Reyes Martínez, Alfonso, 1943-, Codirector</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362709">
              <text>Cultura</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="362710">
              <text>Humanidades</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="362711">
              <text>Sociología</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="362712">
              <text>Letras</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="362713">
              <text>Historia</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="362714">
              <text>Filosofía</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362715">
              <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362716">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Filosofía y Letras </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362717">
              <text>Franco Sáenz, Héctor, Director</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="362718">
              <text>Martínez, J. G., Editor</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362719">
              <text>01/01/2002</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362720">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362721">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362722">
              <text>2015404</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362723">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362724">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362726">
              <text>San Nicolás de los Garza, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362727">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="362728">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="26668">
      <name>Ciencia y tecnología</name>
    </tag>
    <tag tagId="26669">
      <name>Docente universitario</name>
    </tag>
    <tag tagId="14290">
      <name>Educación superior</name>
    </tag>
    <tag tagId="14392">
      <name>Ibn Jaldún</name>
    </tag>
    <tag tagId="26667">
      <name>Institucionalización de la sociología</name>
    </tag>
    <tag tagId="14454">
      <name>Islam</name>
    </tag>
    <tag tagId="26475">
      <name>Salvador Novo</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
