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                  <text>�HUMAIIOAOIS

Y CIIICIAS

SOCIALIS

�HUMANIDADES

Y CIENCIAS

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San Nicolás de los Sarza, N. l., México

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�Universidad Autónoma de Nuevo león /5

4/ facuitad de filosofía yletras

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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Sumario

Luis J. Galán Wong
Rectot

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Nicolás Duarte Ortega
Director

Editorial. 7

CATHIDRA

Jaime Torres Bodet:
las marcas de su escritura. 9
Raymundo Ramos

1 1 1 a 1 1 1 .l 1 1 l t t 1 1 1 ti l S 1 1 t 1A 1 1 1

Héctor Franco Sáenz
Director

J. G. Martínez
Editor

Consejo Editorial
Lídice Ramos Ruiz
ludivina Cantú -Qrtiz
J. Humberto González González
José Ma. Infante Bonfiglio
Gabrieia Elizondo Regalado
Joel Llanas Mendoza
Agustín García Gil
Guadalupe Chávez González
Sergio García Treviño
!linea llian
(consejera internacional)

Diseño
Mauro ~achuca

Corrección de estilo
José Carlos Méndez

Jaime Torres Bodet:
el orador. 19
Ángel Bonifaz Ezeta
El sentido de la poesía
en Octavio Paz. 33
María Eugenia Flores Treviño
Rigor científico
y hermenéutica filosófica. 45
Pedro Cortés Rodríguez
El discurso noticioso
en la prensa. 59
Irene Fonte Zarabozo

Ilustraciones
Armando lópez Pérez
Cathedra agradece el tiempo, la sencillez y la galanura
de Armando López -dibujante, pintor, muralista e ilustrador
de revistas y suplementos culturales-, por facilitarnos
bocetos y pinturas para este número de la revista.

Certificado de Lic•lud de Titulo y Contenido: En trámite.
Reserva: 04-2001-: 01813134900-102

Captura y Formación
Silvia Cruz Contreras
Julián García Pérez
No se devuelven origin2les. Los artículos sin firma
son responsabilidad de los editores.
Publicación tetramestral.

Dirección: Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria.
San Nicolás de los Garza, N.L. C.P. 66450. Apartado Postal: 10. Suc. F
Teléfonos y Fax: (01) 8352 42 59 y (01) 8352 42 50
Coneo Electrónico: cathedra@ccr.dsi.uanl.mx
Precio del Ejemplar: $40.00
Suscripción Anual: $100.00

Jaime Torres Bodet. 77
Las donas o el ajuar
de Kahua Rocha. 111
Rosa María Gutiérrez García
Donas, novias
y pretextos. 115
Blanca Uribe de Rocha

�6/ facuitad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /7

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Programa tutorial de la Facultad
de Ingeniería Mecánica
y Eléctrica. 141
Jesús Moreno López

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Editorial

Una idea de la teoría
de las representaciones sociales. 155
José Luis Cavazos Zarazúa
Reseñas y documentos

Imagínate lejos
y la complicidad lectora. 167
José Sánchez Carbó
La gozosa levedad
del ser. 171
Rafael Hinojosa

Colaboradores. 177

D

ESPERTAR EL GUSTO por la lectura es la preocupación del
momento. Se remozan y actualizan bibliotecas. Se
organizan mesas redondas, conferencias y talleres
literarios, precisando el móvil que sacuda la modorra estudiantil.
Se teoriza sobre la forma y se termina caminando sobre abrojos.
Todo por haber olvidado el sencillo aunque viejo proverbio hebreo
que reza: "Instruye al niño en su camino..." -despertando su
imaginación y alimentando su espíritu- para que, finalmente, pueda
trasponer la "puerta maravillosa".

Las maravillas que aguardan al lector no son gratuitas.
Se requieren horas, días y años de trabajo forzado -equiparable
sólo al que realizan los mineros- para degustar apenas sorbos
raquíticos de "leche y miel" que esconden las obras de arte. A este
convivio, ciertamente, asistirán legiones a solazarse, pero serán
contados los que salgan con la marca de fuego en su palabra. La
lectura es y seguirá siendo elitista, en el mejor sentido, porque
"el cielo se hace fuerza y sólo los valientes lo arrebatan".
Entrar con humildad al reino del conocimiento y emocionados atrapar la belleza de los cielos, debiera ser la misión de
todos. El conocimiento, la libertad y la belleza son inseparables.
Por este motivo resulta loable la preocupación de los viejos, al
tratar de emancipar a los jóvenes, para que vivan en perenne
zozobra creativa, sin ataduras mesiánicas, luchando por arrebatarle
al cielo sus misterios. Porque, está escrito, sólo los que leen entrarán
al "reino de los cielos".

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 9

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Jaime Torres Bodet:
las marcas de su escritura

Raymundo Ramos·

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I TEXTO ES casi un epílogo de estas fructíferas jornadas
de homenaje. Ya ha escuchado el auditorio la exposición
de las facetas pulcras del escritor (del poeta y el prosista),
del estadista, del educador, del orador y del impulsor de la cultura,
que todo eso y más fue don Jaime Torres Bodet. Pese a ello, ni el
ángel de la precocidad ni su desaparición voluntaria, en el ejercicio
de su derecho de eludir el sufrimiento y no exponerse a las
deformaciones del alma que causa el dolor, lo libraron de la crítica
mendaz y de cierta forma de olvido. Por ello, el rescate de este
«corazón delir,rnte» de la creación mexicana, es oportuno y eficaz,
justo a cien años de su nacimiento.

No son muchos ni generosos los trabajos que la crítica se
ha tomado para tiacer un balance del hombre más culto de su
generación. Más bien, una temprana inquina lo fue desplazando
del centro de las preocupaciones académicas. Algún joven crítico,
que se abría paso entonces con el denuedo y el denuesto por
•intervención en la celebración del centenario del natalicio de Jaime Torres Bode!, organizado
por la División de Humanidades de la ENEP Acatlán, UNAM en junio de 2002.

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ingenio, lo tildó de «burócrata de la literatura»; el mote, con ser
injusto, tenía la maldad de quien le sabía algo a su biografía: Jaime
Torres Bodet, que fue secretario particular de José Vasconcelos; a
los diecinueve años, secretario de la Escuela Nacional Preparatoria;
director de Bibliotecas y, a la postre, varias veces secretario de
Estado, primero de Relaciones Exteriores y en dos ocasiones de
Educación Pública; ciertamente recorrió la escala burocrática desde
puestos modestos hasta las más altas responsabilidades del
servicio público. Pero nunca confundió la academia con la política,
ni la política con las letras. Las marcas de su escritura tenían la
propiedad segura del género que abordaba: sabía dictar un oficio
con el mismo decoro con que escribía una novela.

Me importa la secuencia, porque estoy convencido
del beneficio de la tradición que enlaza -ínter folia tructus- los
bienes de la cultura: la del último romanticismo positivista con
la de los fundados de nuestra Universidad -Justo Sierra a la
cabeza-. Ésta, con la del Ateneo de la juventud -Alfonso Reyes al
centro-. Y la del Ateneo con la de Contemporáneos -Torres Bodet
como vértice-. Ellos formaron -con su «grupo de soledades»- a
la nueva literatura mexicana de Barandal, Taller, Tierra Nueva y
más, y todavía tuvieron tiempo de iluminar a los jóvenes
universitarios del Medio Siglo, que hoy rinden su testimonio de
aprendizaje.

Crecido al amparo de la Universidad -según él dijo alguna
vez-, Jaime Torres Bodet se refirió sin acrimonia a esa condición
innegable de su actividad escindida (que él, tan bien, también supo
integrar), y a la que se refirió en la celebración del IV Centenario
de la Facultad de Derecho el día 5 de junio de 1953, con palabras
de humildad memorable. «¿Qué podría yo deciros que no hayan
manifestado voces más sabias y más prudentes? ¿Cómo hablaros
de abogacía -les dijo a los abogados-, yo que a los veinte años
dejé esta escuela, para entrar a la burocracia por la puerta de la
literatura con peligro de tener que salir de la literatura por la puerta
de la burocracia?».

.
No es poca la tristeza que nos invade, sin embargo, a
quienes seguimos el incierto camino de las letras, al ver cómo se
disuelven -siluetas en la niebla- los perfiles de quienes han sido
lo más altos atalayas de su tiempo, y cuyo sombreado pisa los
umbrales de otras épocas, que son las nuestras. Hoy que se
prodigan las tesis escolares sin ninguna prioridad selectiva y sobre
los más aberrantes modernismos de la chatarra tecnológica del
lenguaje, no queda más remedio que volver los ojos hacia el interior
Y preguntarse -con honradez y en verdad- si no somos un tanto
culpables de no defender con eficacia y denuedo los recintos de la
inteligencia y sucumbir a la corriente general del facilismo
~cadémico que exalta la delgadez y la falta de rigor en la
investigación.

Allí andaba yo, asomándome por sobre las cabezas de
los condiscípulos, cuando toda una generación de preparatorianos
recibíamos la radiación cercada de un espíritu, que tenía en la voz
las inflexiones graves de fagot profundo y en el estilo oratorio, la
cadencia simétrica de un clásico, cuya persuasión se magnificaba
en el énfasis de una oralidad, que bajaba a beber -en la escrituralas transparencias de un estilo disciplinado por el oficio. Allí
andaba también la envidia rampante del tartajoso que no pudo
jamás entrar a la política por la puerta de la literatura, con peligro
-hoy casi cumplido- de salir de la literatura por la puerta de
Televisa.

«Quiero y debo ser breve», dijo Reyes al abrir el discurso
de su contestación académica. Yo también quiero y debo ser breve,
por la condición epigonal de mi intervención. Voy a examinar una
sola idea -las marcas de la escritura en Torres Bodet- con muy
pocos ejemplos comparativos. Todo análisis estructural es
peri_metralmente cerrado, reduccionista y analógico. Por ello, podría
de~1r con Vladimir Nabokov en su Curso de Literatura europea:
«M1 c~rso es, entre otras cosas, una especie de investigación
detectivesca en torno al misterio de las estructuras literarias».

«Y pues el Arte es largo y breve el tiempo -puntualizó
Alfonso Reyes al contestar el discurso de ingreso de Jaime Torres
Bodet en la Academia de la Lengua-, la precocidad es prenda y
garantía -¡bufe el eunuco!- de la inevitable y previa absorción
que hace falta antes de lanzarse a la brega de las letras». Lo
primero -decía el viejo maestro de Reyes, ya irrecuperable
en el anonimato de la cita-, «lo primero es haber leído todos los
libros».

Hablar de las marcas de la escritura en un autor es destacar
~n _e_ste caso- las señales del significante que apuntan hacia un
s1gnrf!cado, y no hay que olvidar que Torres Bodet es el gran
estudioso de la teoría narrativa de su tiempo, en obras de tanto
espesor como las de Tolstoi, Stendhal, Dostoievski, Pérez Galdós,
Balzac, Rubén Darío, además de sus revisiones de Shakespeare,
Lop~ de Vega, Goethe, Swift y Casanova, y sus incursiones por la
mus1ca y la pintura.

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Su materia analítica se condensa en el siglo XIX. Tal vez,
las páginas memoriosas de su autobiografía, desglosada en árboles
estemáticos de especialidades, sea la más rica cantera de su
prosa; de ella prescindiremos, sin embargo, para referirnos sólo a
algunos modelos de épocas diversas. Se trata de ant~cedentes
tempranos de ejercicio crítico y puestas en escena para ¡uzgar los
avatares de un oficio. Nuestro passim citacional no está
comprometida, por supuesto, con el orden cronológico sino con el
ordenamiento diacrónico de los problemas que aborda.
Digamos, en principio, que para To~res Bo~et qu~d_a
perfectamente claro que en tiempos de angustia colectiva y cns1s
social el compromiso del escritor -compromiso al que él llama
«deber y honra»-, aún a las puertas mismas de la Academia, no
es hacer «la limpia autopsia de un asunto de crítica literaria», sino
destacar el perfil humanístico del escritor. ¿Cuál fue en realidad el
impacto que causó esta tesis ante un grupo de varones docto~,
pluscuamperfectos y un sí es no reaccionarios? Porque el propio
Reyes advierte, que «La imagen tradicion~I de las A?ademias ~o
difiere mucho de lo que sería una galena de momias en algun
corredor subterráneo del antiguo Egipto». El impacto, en verdad,
fue profundo, porque su discurso fue el discurso de la cultura frente
a la superficialidad de la erudición y la política oportunista:
«El alma que aguarda ese nuevo mundo -&lt;lijo- se erigiría mañana
contra nosotros si no tratásemos todos de fabricarla con lo más
adecuado de nuestra fe. Lo que más ha faltado a los constructores de
nuestra actual civilización es la fe en el hombre, la devoción para sus
ideales y el examen crítico necesario para distinguir con exactitud
entre la esperanza y el espejismo».

A la «técnica de la prisa» hay que oponer «la técnica de la solidez».
Sus torres de palabras, son el grafema excelso del escritor
comprometido. «El escritor no es artista exclusivamente. Hasta
en la poesía más objetiva, no emplea tan sólo rimas, tonos,
acentos, tinas y claroscuros. Emplea palabras. Y, por su valor de
instrumento social, las palabras lo comprometen». Delatan -esto
es un hecho- su «posición moral frente a la existencia».
El prólogo a sus Inventores de realidad es el discurso del
«Escritor en su libertad», esto es, del uso de su libre albedrío
frente al susurro del lenguaje. «Y es que, en el mundo del arte, no
hay libertad exterior sin rigor interno». Ese justo medio entre el
oficio y la ética es, sin duda, la marca prima de su quehacer literario:

»así como la literatura sin coherencia técnica -dice- rara vez se
salva del menosprecio de los mejores, una literatura sin coherencia
ética ysin fe en la dignidad humana desaparece, casi siempre con
los diletantes que se divierten en aplaudirla.
Las marcas de la escritura -ya lo hemos anticipado::.on aquellas en que la pluma del escritor se detiene para reflexionar
sobre su propio compromiso con la escritura: es un regreso
sobre el impulso de la creación, una manera del significado de
recostarse sobre la audacia de su propio significante, que se dicta
a sí mismo. No es necesario, por supuesto, que se expongan
estas pausas de convicción como teorías, se trata, en los grandes
narradores -y Torres Bodet lo es- de esas rendijas de la prosa por
las que se filtran los saberes condensados de la escritura,
de los que está impregnado (como en un aroma propio) el arte de
narrar.
Tal vez no debí titular esta plática las marcas de la escritura
sino, más modestamente, algunas marcas de la escritura en Jaime
Torres Bodet, porque de eso se trata, sólo de algunos momentos
diseminados en la vasta obra del autor. Por ejemplo, cuando Torres
Bodet escribe en Tiempo y memoria en la obra de Proust, que el
tiempo como medio de relación y coherencia, es el principal
personaje de su obra, don Jaime sobreimpone a este acierto de
visión interpretadora, la marca de su comentario y la validación
para cua:quier narrativa y para su propia experiencia: «...Las ideas
no forman parte interna y creadora de la novela. Están en el autor,
pero no deben ser tesis de sus relatos».
La proposición de Torres Bodet es la misma de Julien
Green, quien decía: que de una novela se desprenda una ideología
es válido, pero que de una ideología se desprenda una novela
es atentatorio, so pena de convertir la novela en panfleto. Se
trata, sin duda, de una insubordinación del arte a toda ideología,
pero, al mismo tiempo, del reconocimiento tácito entre arte e
ideología. Este es un hecho. La literatura nace de la sociedad y a
la sociedad va, por más que su estructura se mueva en el campo
de la autonomía creadora. No es el arte por el arte, pero tampoco
el arte por su temática. Es la ontología regional de la obra-objeto
moviéndose en el contexto social , cultural izado e histórico.
El oficio de una estética libre en su creación , pero comprometida con el mensaje expresivo de su tiempo vivido, vicario y
virtual.

�14 / facultad de filos olía r letras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 15

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De estas dualidades -ciertamente funestas- están hechas
las voces de la novela; como «polifonías» dialógicas las concibió
Bajtín; con ellas, había construido sus «puntos de vista» Henry
James, como un emplazamiento de las miradas, amarradas a las
ideas por el nervio óptico, y ello determinó otras for~as de las
autonomías intradiegéticas: las del autor y sus persona¡es, las de
los personajes entre sí, y las «magias parciales» del personajeautor y del autor-personaje, creados expresamente para conducir
el relato y a los seres de papel que lo pueblan.
En su Tolstoi, Torres Bodet nos muestra la autonomía entre
Ana Kerénina y Constantino Levin. El intento heroico del habitante
de Yásnaia Poliana era para rescatar su propio relato de la atmósfera
enrarecida de las alcobas y los salones que sirvieron de marco
al dolor de Ana. «Imagino -en palabras de Torres Bodet- a un
personaje que fuera el propio Tolstoi y que, como él, amara la
majestad de la tierra inmensa, el olor de los campos recién segados,
las charlas de los mujiks, las cacerías, el calor de un establo
limpio, los ojos tiernos de los becerros, la espera ansiosa del alba
entre las ramas de los nogales, y la gratitud que suscita en el
corazón del hombre al atardecer, cuando la hoz de la luna nueva
surge en el cielo, sobre el azul fatigado de todo un día de recibir y
de proyectar el calor del sol. .. »
Nos hemos detenido en esta bella catálisis porque en ella
se profundiza en el corazón de Levin, que es ni más ni menos, que
el corazón de Tolstoi. Este «corazón delirante» tiene, sin embargo,
sus propias sístoles y diástoles, es el corazón de Levin-Tolstoi el
de Tolstoi-Levin; pero su estructura bicorde no impidió la bifurcación
de sus circulaciones. No hay fidelidad superior a la del mismo
personaje creado. Tanto es así -perfibió Torres Bodet- que cuanto
más vida inyectaba Tolstoi a Levin, más influía la voluntad de
Levin en la desesperación de Tolstoi. .. «Hasta el grado de que,
mientras esbozaba los últimos capítulos de la obra, el escritor
comenzó a sentirse alarmado frente a su engendro. Era como
si, un día, la imagen proyectada sobre el espejo hubiese
cobrado cuerpo y volumen, razón y voz y saliéndose del espejo lo
constriñera a terminar lo que había empezado, completando con
actos, con actos concretos y verdaderos, lo que Levin -concluido
el libro- no podía ya realizar sino en la existencia, por obra y
gracia del escritor».
A esta descripción explícita -tomada por Torres Bodet de
su experiencia de lectura- es a la que podríamos denominar ley de

la congruencia. Recuerdo aquí otra «engañifa» genial narrada
en Memorias de un alcohólico, de Jack London, en la que el
autor descubre, al final de la obra, que un personaje bebía a sus
espaldas.
A la siguiente marca la llamaremos el principio de realidad.
Esta vez la extraemos del Balzac de Torres Bodet. Al describir
La obra maestra desconocida del genial novelista, Torres Bodet
delinea a uno de sus personajes en el más allá del propio novelista:
¿quién fue Maese Frenhofer? ¿Tal vez el burgomaestre de una
ciudad holandesa, o el jubilado señor de un bajel de guerra? Balzac
guarda silencio. Torres Bodet especula: «Tal vez ni siquiera
existió. Antepongo a la negación un «tal vez» prudente porque,
cuando Bal1:..c nos presenta a algún personaje, y nos lo pinta de
cuerpo entero, resulta siempre un poco atrevido dudar de su
realidad».
Frenhofer es un extraño discípulo del pintor Mabuse, con
ideas singulares sobre el arte de la pintura, quien le muestra sus
telas a otros dos jóvenes colegas. Porbus y Nicolás Poussin,
además una muchacha atractiva, amante de éste. Tras algunos
escarceos críticos sobre algunos cuadros, Frenhofer decide
mostrarles su obra maestra. Aquí estamos ante la mitad de la
marca.
Nicolás Poussin es, evidentemente, un personaje histórico
insertado en la novela para acentuar la línea de la emoción verista;
las fechas extremas de su presencia física van de 1594 a 1665.
La historia está situada en París en 1612, cuando Poussin
tiene veinte años. Porbus y la muchacha son simples testigos
adyuvantes, pero la incógnita permanece: ¿quién es Frenhofer?
¿Un invento del novelista o una sombra extraída de la realidad de
su época, más o menos velada por el anonimato de una sociedad
confusa, que Balzac rescató para reforzar los verosímiles de una
mentira artísticamente construida?
En verdad, poco importa, lo importante es la marca de
observación teórica que no escapa a la visión de Torres Bodet:

quienes piensen que los personajes de una novela {de una creación)
son siempre verdaderos, están tan equivocados, por lo menos,
como quienes piensen que son ficticios. Se trata de un ars
combinatoria: transformación de la naturaleza en culturaleza, que
es espíritu. Espíritu entendido a la manera de la Poética de Hegel.

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Con el mismo pasaje completamos la marca: Frenhofer
les descubre su obra maestra a los azorados principiantes. Es el
retrato de Catalina Lescault. Descubre la tela. Apenas, en un ángulo,
un pie desnudo de mujer -«delicado testigo, tierno superviviente,
admirable ruina»- lo demás es la nada: capas de pintura
superpuesta, borrones acumulados en su «ansia de dar vida al
fantasma de su elección». «No hay nada sobre esta tela», observa
indiscretamente el joven Poussin. Frenhofer se sienta a llorar. ¿Cómo
es posible que los demás no vean nada sobre una tela a la que ha
consagrado todo su espíritu? Los jóvenes avergonzados se
despiden. Aquella noche, tras incendiar sus cuadros, Maese
Frenhofer se suicidó.
«Esa noche -que Balzac no se atrevió a describirnoses, probablemente, la más oscura de todas las noches de su
Comedia humana», escribe Jaime Torres Bodet. Frenhofer es el
artista que domina las técnicas más difíciles y siente que «la
misión del arte no es copiar a la naturaleza, sino expresarla,,, y
sólo el oficiante sabe que las líneas no existen en la pintura, porque
«no hay líneas en la naturaleza». Sólo el que dibuja bien es artista,
porque es él quien «desprende las cosas del medio en que se
encuentran». Balzac tiene el deseo del vencer a la vida con la vida
misma. «O, si debo decirlo en otra forma -escribe Torres Bodet-,
su deseo de superar a la realidad inmediata con el vigor de la
realidad mediata, la que es el fruto de una asimilación inefable y
que nadie logra sin la acción de la fantasía».
Frenhofer, reinventado por Balzac, ejemplifica; Balzac
teoriza con el ejemplo; Torres Bodet hace del ejemplo y la teoría la
marca de su crítica: escritura sobre escritura que recrea explicando.
Efectivamente, parece no haber más estética que la estética de la
cultura, que es espíritu en acción de poiesis.
Y, finalmente, quisiéramos destacar otra marca temprana
que aparece en las «notas de crítica» de Contemporáneos (1928)
de Jaime Torres Bodet, la que se refiere al deslinde del peso
de la propia escritura entre significante (el grafema del texto) y
significado, la teoría hermenéutica de la recepción, que resulta de
una claridad sorprendente en el joven crítico de veintiséis años
cuando al explicar sus «Reflexiones sobre la novela» apunta:
«Ninguna obra de arte vive del tema que expresa. Afirmar que el
mérito de una novela está en razón directa de la novedad de su
asunto, es suponer que las palabras mérito y éxito se enriquecen

con un significado común. De acuerdo con esta preeminencia del
argumento que es lo episódico sobre el arte, que es lo esencial,
La dama de las camelias sería superior a Rojo y negro y La Atlántida
de Pierre Benoit, en donde hay un verdadero delirio de acción que
haría palidecer las cualidades de Adolfo de Constant, en donde no
sucede nada». No hay en este juicio certeza revocable: la «ficción»,
el argumento, es el género próximo de «lo» literario (lo que es
común a todos y paredaño con la realidad filogenética del texto),
la «forma», su estructura y los accidentes retóricos del texto son
la diferencia específica, esto es, lo que hace a un mensaje ser
literatura y no otra cosa.
La realidad intradiegética de la obra literaria tampoco pasó
desapercibida a Torres Bodet, que si no se anticipa por lo menos
se acompasa a las exposiciones teóricas de Jakobson y Barthes:
una es la realidad extrema del relato que mimetiza al modelo
creativo; otra, distinta, la realidad de la mathesis ficcional que
obedece a la propuesta del autor y a los saberes acumulados para
su desarrolló. Así lo expone Torres Bodet, de paso, priviligiando la
actitud para la recepción: «Se escucha un poema, se sufre un
drama, se piensa un tratado. Una novela, no. O se vive en ella o no
existe para nosotros. Una novela perfecta sería aquella que nos
hiciera morir por asfixia de la realidad, por sustitución de su
atmósfera a la nuestra, en tanto que las novelas mediocres se
conocen en que el ambiente de la realidad se ha colado por las
rendijas. El menor soplo de vida hace fracasar el intento y caemos,
pesadamente, esclavos de la gravedad reconquistada, al suelo de
lo conocido».
Sabemos que este no pasa de ser el muestrario de un
catálogo incompleto. No quisimos, sin embargo, dejar sin comentario
algunos ejemplos significativos que se prodigan en la obra de Torres
Bodet, que deberán ser explorados con mayor rigor metodológico
y que nos proponemos recobrar en otro espacio de mayor formato
para acotar los saberes múltiples de su obra. Esta cala y cata de
su experiencia escrituraría es apenas la viñeta de un propósito.
Recíbanla, a título provisional, los pacientes escuchas, y mi maestro,
don Jaime Torres Bodet, el alto escritor que me sirvió de guía, en
prenda de homenaje, por una de aquellas dedicatorias -con su
letra educada, reflejo de su espíritu- que guardo en el corazón de
mi biblioteca: «Para Raymundo Ramos, con la sincera estimación
Y todos los votos cordiales de su amigo: Jaime Torres Bodet».
Muchas gracias.
Acatlán, 26 de junio de 2002

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 19

18 / facultad de filosofía yletras

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CII

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Jaime Torres Bodet:
e/orador

Ángel Bonifaz Ezeta*

C

-seguramente simplista- pero
directo y muy eficaz para inferir el mérito de la obra de un
orador, elegir unos pocos de sus discursos y lanzarse
resueltamente al análisis de los mismos según y conforme las
reglas de una cierta preceptiva literaria más o menos bien aceptada.
Salvo que los discursos del orador sean poco numerosos o que se
encuentren definitivamente perdidos en la memoria social, el método
a que me refiero plantea el desafío inmediato de decidir cuáles
discursos y no otros -y por la prevalencia de qué razones- serán
seleccionados para ser sometidos a examen crítico. Por cuanto a
mí hace tal sistema me parece insatisfactorio. Ningún sistema en
que lo subjetivo se asimila a lo caprichoso puede ser aceptado
como un buen método de conocimiento y análisis. En efecto,
¿cómo elegir con buen juicio y con atingencia dos o tres obras
representativas, sólo dos, o tres de los discursos de un orador que
ONSTITUYE UN MÉTODO

+"Texto de su intervención durante el homenaje rendido por la División de Humanidades de la
ENEP Acatlán a Jaime Torres Bodet en ocasión del centenario de su natalicio.

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�2~ / facultad de filosolía i letras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 21

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reúne, como Torres Bodet en el volumen de sus discursos, editados
en 1965 por Porrúa, más de 200 -muchos de ellos de mérito
excepcional- pronunciados al paso de un cuarto de siglo de la
más relevante y trascendental vida pública protagonizada tanto en
México como en el escenario internacional?

de la UNESCO, influyó en nuestros aprendizajes vitales y en
nuestra concepción de los compromisos con que han de honrarse
sin excluirse las especialidades profesionales y "la profesión
general de hombre", cuya expresión cabal sólo puede estar en las
letras.

Seleccionar es, siempre, excluir; es sacar de escena, poner
fuera de la luz de los reflectores, es, en suma, sacrificar. En el
caso de Torres Bodet seleccionar dos o tres discursos representativos impondría que demasiado quedase fuera; obligaría a sacrificar
con exceso. ¿Se seleccionan palabras del canciller y se omiten
las del educador, se rescatan permitiendo que las del diplomático
se pierdan? ¿Se conservan las del Secretario de Educación en el
gabinete del presidente Manuel Ávila Camacho o las del Secretario
en el gabinete de Adolfo López Mateos? ¿Nos resignamos a que
calle el Embajador, a que guarde silencio el Director General de la
UNESCO, a que enmudezca el intelectual que brilla, -primus ínter
pares- en la Academia de la Lengua, o en la Academia de Bellas
Artes del Instituto de Francia, o en la Facultad de Derecho de esta
nuestra Universidad, engalanada -en 1953-para celebrar su cuarto
centenario?

Servidumbre y grandeza del abogado es sin duda un
discurso ejemplar, en el cual la profundidad de los juicios relativos
a los valores esenciales de la cultura jurídica nacional a que -por
razones de ética y de justicia social- deberá someterse espontáneamente el profesional de la abogacía, se manifiesta bajo las formas
retóricas más sugestivas y más suasorias. Las ideas del discurso
convencen tanto como la forma del discurso seduce.

Incapaz de llevar a cabo selecciones y sacrificios tan
injustificados y, acaso, arteros, renuncio a usar un método
tan proclive a la insensatez. Me remito a mi experiencia vital, tomo
caminos de mi memoria que han de llevarme a un día 5 de junio
de aquel 1953 de que acabo de hacer mención. Invitado por el
doctor Mario de la Cueva, director en esa época de la Facultad de
Derecho, Jaime Torres Bodet pronunció, con el título de Servidumbre
y grandeza del abogado, un magistral discurso que no pocos de
aquellos que lo escuchamos en su momento reconocemos aún
como el estímulo que para afirmarse necesitaban, en el fuero interno
de cada quien, vocaciones diversas, que coexistían en nosotros
sin acabar de conciliarse: de un lado la vocación por las disciplinas
escolares más apremiantes y que terminarían haciéndonos
abogados y, por otro, vocaciones aún más inquietantes y
persistentes: las que nos vincularon a la literatura, a los oficios
de palabras que aún ahora nos empeñamos en cumplir con
tenacidad.
Su ilustre decano, el doctor Raymundo Ramos, es testigo
de calidad de hasta qué punto la presencia de Torres Bodet,
reintegrado apenas al país tras su renuncia a la dirección general

Atendemos las pocas frases que transcribo, tomadas del
texto ilustre:
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"En México, el abogado es muchas veces un hombre polivalente.
Por su profesión, debe conocer la Ley. Por los cargos que ocupa,
suele aplicarla. Y a menudo, también, la escribe".
"Sois, Señores, por tanto, para nuestro pueblo, la expresión
más inmediata -y una de las más perceptibles- de la
Universidad".
"Os encontráis así, no sé realmente si no queriéndolo, en una
frontera delicada y mal defendida: la que separa el mundo
apacible de la cultura y el mundo dramático de la acción".
"Pero vosotros, señores, estáis atados por hilos firmes y
numerosos a casi todas nuestras acciones y a la mayor parte
de nuestros proyectos".
"Porque lo más emocionante en vuestro trabajo consiste -y me
disculparéis si me engaño- en que cada caso os presenta la
ocasión problemática de un contacto fecundo de lo ideal con lo
material".
"Y es que sin la dirección unificadora del alma y sin la primacía
de los valores morales, las técnicas, por sí solas, tienden a lo
inhumano".
"El único prestigio envidiable es el que proviene de un servicio
social bien hecho".

Son estas unas pocas frases, aisladas pero incisivas, de un
discurso de la mayor importancia en la vida cultural de nuestro
país, y su lectura o relectura no hará sino confirmarlo. Quien lo
pronunciaba era, además de un pensador y un prosista insigne, un
orador de cualidades tribunicias inmejorables, cultivadas y ejercidas
con mesura y con elegancia. ¿Cómo podían sustraerse a las

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exhortaciones patrióticas de don Jaime o declinar sus convocatorias
quienes le escuchaban, como nosotros, en mitad de un silencio
que sólo el trance oratorio es capaz de convertir en atmósfera
mágica o al menos en atmósfera electrizada? "Sois universitarios
-dijo Torres Bodet- y pensar la Universidad es un compromiso
esencial de vuestra conciencia. Por otra parte, una armonía próspera
entre las variadas disciplinas de la cultura necesita, antes que
nada, un ambiente auténtico de justicia. No hay reforma intelectual
que valga donde no se postula y se emprende una reforma ética
de la vida". "Y para que la grandeza de ese futuro-que ambicionamos
digno de México- esté en proporción con el desafío que la vida
actual extiende a los pueblos por todas partes, no encuentro sino
un camino: el de velar, en nuestra República, por el respeto de la
justicia, por la realidad de la democracia y por la humanidad
de la inteligencia".
Es la ineficacia de la sociedad mexicana para transformar
significativamente sus realidades sociales más insatisfactorias,
lo que da a muchas de las afirmaciones de don Jaime, formuladas
hace 49 años, una actualidad dolorosa y mortificante.
Las celebraciones por el cuarto centenario de la Facultad
de Derecho alcanzaron su mayor nivel con la intervención de Torres
Bodet; pero tuvieron sin duda alguna otros momentos con brillo y
con relevancia. No careció de brillantez el discurso del joven
estudiante a quien correspondió hablar en nombre de los alumnos
del plantel. Por su parte, el doctor de la Cueva dio lectura en su
momento a palabras de bienvenida a Torres Bodet, y posteriormente
a un texto recio y valiente, de universitario y jurista de buena cepa,
cuya lectura, ahora mismo, haría luz sobre inquietudes y conflictos
actuales de la Universidad. Quien representó a los estudiantes
tenía por aquel entonces como el mejor de sus atributos un dominio
plausible de los recursos formales del orador. Era fiel exponente
de un género de oratoria que los manuales de retórica no recogen,
pero que tuvo en México gran significación y del que me gustaría
más adelante poder decir alguna cosa.
Por su parte, el doctor de la Cueva encontraba, en la
ausencia de esos recursos, un obstáculo que le impedía, a juicio
de muchos de sus oyentes, una exposición fácil y un trance
tribunicio atractivo; pero fue, sin duda, un intelectual relevante, un
gran jurista autor de textos eméritos, un suscitador entusiasta de
inquietudes universitarias a quien siempre es justo rendir -como
yo lo hago ahora- homenaje. Pero el maestro de la Cueva apenas

si lograba luchar con la deficiencia de su trance oratorio y superar
sus manierismos; no sabía plantarse en la tribuna, las manos
viajaban a su rostro con persistencia, iban a la frente una y otra
vez; hacía pausas frecuentes como buscando una palabra que se
fugaba, y entonces, dentro de la boca cerrada deslizaba la lengua
sobre los dientes; la voz era apagada y pequeña y su fraseo era el
de un joven estudiante alemán de la Universidad de Berlín,
haciendo en México -y, naturalmente, en español- un curso de
verano.
El joven representante de los estudiantes de derecho a
que me he referido -el hoy diplomático Porfirio Muñoz Ledo- tenía
entonces el buen fraseo, la buena impostación y la actitud, acaso
un poco declamatoria de un orador recién egresado del Centro
Universitario México.
Don Jaime parecía, en cambio, un egresado de la clínica
parisina del doctor Gorges Canuyt, foniatra ilustre que podía con
igual buen éxito diseñar programas de higiene -o de gimnasiapara los oradores, prepararlos no sólo para usar la palabra en público
sino en el arte de la conferencia, prevenir la fatiga vocal o, en su
momento, en un extremo de la modernidad, a usar bien la voz
hablada frente al micrófono.
Vivió don Jaime -no hay que olvidarlo- veinte años al
lado de un empresario teatral, don Alejandro Torres, su padre,
muerto en 1923. Vivió cerca de los profesionales de la voz y la
escena. Se advertía en don Jaime el rigor de una técnica de la voz
hablada. La articulación, la dicción, la pronunciación eran
irreprochables; los movimientos del cuerpo entero, de los brazos y
de las manos, de una mesura tal que constituía en sí misma una
forma de elegancia y comedida cordialidad.
Mantengo, al llegar a este punto, el propósito de exponer
las reflexiones que me suscita el enunciado que me fue propuesto
para esta intervención: Torres Bodet, el orador, evitando hasta
donde es posible, tomar apenas -y al azar- unos pocos discursos
(o parte de ellos) para perderme después en el propósito de
analizarlos. Sin embargo, es perceptible que estoy haciendo de
Servidumbre y grandeza del abogado el hilo conductor de cuanto
llevo dicho, sin descartar que lo siga siendo para lo poco que
pueda decir después. Este discurso, por su riqueza de contenidos,
justificaría el interés que le he dedicado (y naturalmente justificaría

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el análisis que he omitido y que pudieran hacer voces más
autorizadas que la mía) pero, según he dicho, fue ese discurso el
que nos permitió iniciar la exploración de ese continente de confines
tan dilatados que es la obra del polígrafo mexicano Jaime Torres
Bodet.
Tenía el autor de Fervor veinte años cuando muere su
padre y cuando, sin relación establecida con esa muerte, abandona
sus estudios de abogacía. Don Jaime explic9 con estos términos
las razones de ese abandono: "¿Cómo hablaros de abogacía, yo
que a los veinte años dejé esta escuela, para entrar en la burocracia
por la puerta de la literatura con peligro de tener que salir de la
literatura por la puerta de la burocracia? ¿Y de qué expresaros mis
opiniones sobre el Derecho Civil, yo que me sentiría cohibido, en
la vida práctica, ante los ardides del más tímido leguleyo?"
Releyendo una vez más, porque a través de casi 50 años
lo he releído ya varias veces, he creído descubrir algo no advertido
anteriormente y que no ha dejado de sorprenderme en Servidumbre
y grandeza del abogado: un momento único de oratoria
forense en que don Jaime defiende, no sé si con argumentos
incontrastables, aprendidos en la universidad sin títulos de la vida
o con ardides de tímido leguleyo que le resultaban, según decía,
temibles, la causa de un joven estudiante que, sin aparentes buenas
razones, truncó los estudios que había iniciado al regresar, en
1917, de la escuela preparatoria.
No deja de despertar genuino interés el hecho de que un
hombre tan riguroso en el cumplimiento de su deberes como
mostró ser Torres Bodet hasta el último de sus días, y tan exigente
en la culminación de sus propósitos, haya defeccionado de la
escuela en que ingresó apenas concluía la enseñanza preparatoria.
¿Acaso no ingresó el joven Torres Bodet a la escuela de Derecho
en uso de su libérrima voluntad? ¿Se habían cumplido ya sus
ambiciones académicas con la obtención del grado de bachiller?
De ser así ¿por qué iniciar entonces estudios profesionales
destinados a quedar truncos? ¿Había ya entonces -al iniciarlos-,
la previsión de que la burocracia, venciendo sus resistencias, le
haría salir por la puerta de la literatura? ¿Resultaba la abogacía
tan poco acorde a su vocación que la defección fuese inevitable
al primer jalón de la burocracia, y esto muy a pesar de que la
literatura dejaba sentir su peso en el mismo platillo de la balanza
en que el compromiso académico reclamaba perseverancia?

Hacia 1956 un procesalista ilustre de la Facultad de
Derecho, de la que inclusive fue director, aprobó -con la más baja,
claro está, de las calificaciones aprobatorias a un joven estudiante
que éscribía versos, que había pronunciado discursos en mítines
callejeros y que, con mucho más audacia que preparación procesal,
había presentado un examen poco exitoso-. Déjeme ayudarlo, dijo
el maestro al alumno achicopalado, voy a aprobarlo solamente
porque usted me recuerda, guardadas todas las proporciones, a
un compañero mío de escuela que sé que usted admira y al que
yo admiro, y que dejó esta escuela agobiado por su temor a
presentar examen de este curso -el segundo de Procesal Civilque imaginaba no poder aprobar. Se refería el maestro José Castillo
Larrañaga a Jaime Torres Bodet. Puedo responder de la autenticidad
de este episodio -que recuerdo con nítida exactitud- porque a la
generosidad y benevolencia de don José Castillo Larrañaga debo
en buena medida la oportunidad de ser abogado.
Don José Castillo Larrañaga no tenía razones para mentir;
fue un juzgador probo, "de los de antes". Nacido en 1899, coincidió
con Torres Bodet en la Facultad. El suyo me parece un testimonio
creíble de que Torres Bodet dejó la escuela por razones distintas a
las que induce a pensar el texto que ya he transcrito de su discurso
en la Facultad de Derecho. ¿Faltó don Jaime a la verdad? ¿Mintió
el humanista? ¿Nos engañó el invitado de honor? Nada como eso,
ni parecido. Hizo lo que todo buen abogado se encuentra obligado
a hacer en provecho de su defensa: ofrecer pruebas circunstanciales, acogerse a cuantas presunciones humanas y legales lo
favorezcan, invocar excluyentes, inducir la opinión favorable del
juzgador (jurado o juez) y, finalmente, ganar la causa.
Asegura don Jaime que a los veinte años dejó la escuela
para, "por la puerta de la literatura", entrar en la burocracia. Y lo
que dice es cierto. Pero decir para qué se hacen las cosas no es
decir por qué se hacen. Se abre la puerta para salir a la farmacia;
pero se va a la farmacia porque se necesita un medicamento. Para
cuando Torres Bodet ingresa a la burocracia como secretario
particular de José Vasconcelos, ha dejado ya la escuela, ha
desistido ya de ser abogado. El día en que decide presentarse
ante su nuevo jefe y éste -José Vasconcelos- se levanta para
recibirle y le tiende "una mano sencilla y confortadora", sabe
que su secretario particular es un joven inteligente en grado
extremo, que habla francés, que escribe versos que ha
publicado ya y que Enrique González Martínez ha prologado;
que es dueño de un trato afable, cuidadoso y pulcro que ocultará,

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con un biombo de moderación y de cortesía, la desmesura y la
intemperancia con que el autor de los Estudios Indostánicos solía
mostrar la oreja de sus proclividades tuxtepecanas. ¿Por qué un
hombre tan hecho, en el precipitado esplendor de sus 33 años, no
había de pensar que el joven veinteañero que llegaba a colaborar
era también, vistas las circunstancias, un estudiante destripado
de la Facultad de Derecho?
Destinado al éxito de la vida con o sin grado universitario,
con o sin licenciaturas, maestrías y doctorados a cuestas, que
nada hubiesen agregado a su formación intelectual rica y recia, el
bachiller Torres Bodet llegó a ser con el tiempo, acaso el más
universal de los mexicanos del siglo veinte.
El último día de noviembre de 1964 la vida pública de
Torres Bodet llegó a su fin. El miércoles 2 de diciembre, antes de
entregar la Secretaría de Educación Pública a su nuevo titular,
don Agustín Yánez, recibió don Jaime los saludos de amigos y
funcionarios. Un viejo amigo -Alfonso Caso- le preguntó en qué
aprovecharía sus posibles ocios futuros y don Jaime le respondió:
"que intentaría encontrar de nuevo a un compañero de juventud
con quien hacía ya mucho tiempo no había podido estar por
completo a solas. ¿Quién era ·ese compañero?: le contesté que
recordaba muy bien su nombre. Se llamaba Jaime Torres Bodet".
Recordemos que la larguísima y rutilante carrera pública de Torres
Bodet se inicia precisamente cuando deja la escuela por razones
que -pese al alegato brillante de don Jaime en 1953- a 80 años ya
de distancia no parecen muy convincentes. Confío en que, en un
futuro próximo, algún psicólogo aficionado a la literatura o algún
escritor familiarizado con la más afinada psicología confirme lo
que intuyo: que Torres Bodet volvió a la escuela que dejó a los
veinte años para -en no más de cinco renglones de canónica
oratoria forense- defender la causa de un compañero de juventud
sobre el que pesaba, como único cargo, el haber defeccionado sin
buena causa de las labores académicas de una escuela que, en
1953 volvía a acogerle con tanto respeto y cordialidad como al
más ilustre de los suyos.

Confieso a ustedes que desconozco en qué textos realizan los
preparatorianos de los años recientes sus aprendizajes elementales
de preceptiva literaria, de retórica y de poética; pero les confieso

que, en 1952, quienes ingresábamos a la Preparatoria Nacional
iniciábamos esos aprendizajes en un texto decimonónico -editado
por vez primera en 1972- que nosotros leíamos en la edición
(entonces la más reciente) hecha por la editorial Botas, en 1945: el
de Narciso Campillo y Correa.
Pocos géneros oratorios eran reconocidos por aquel texto
de preceptiva: la oratoria política -de la que la elocuencia
parlamentaria era una parte-, la oratoria forense y la oratoria
sagrada, eran las columnas que sustentaban el arte oratorio.
De la oratoria política teníamos magníficos ejemplos
vivos: Vicente Lombardo Toledano, Manuel Gómez Morín, Efraín
González Luna y Luis Cabrera.
La oratoria forense -de gran relevancia mientras la
existencia de juicios orales lo permitió- había desaparecido al
reducirse a casi nada tanto la oralidad de los juicios como los
jurados populares. No se tenía experiencia vivencia! de la oratoria
forense. Los nombres de Querido Moheno y José María Lozano,
eran la referencia obligada de una excelencia oratoria ya muy
distante.
La oratoria sagrada era todavía en 1929 cosa de cristeros,
de alzados, de desorejadores de maestros revolucionarios. El clero
católico estaba todavía, en la década de los cincuenta, sujeto,
para las manifestaciones públicas de culto, a reglas rígidas. Se
iniciaba apenas la flexibilización de las mismas en aras de un
pragmatismo, que, de seguir las cosas como van, se estará
considerando, dentro de poco, la adopción legal de una religión de
Estado. Se conocían más los éxitos sociales, de regocijada
frivolidad, del primer arzobispo primado de México, el renombrado
orador don Luis María Martínez, que sus sermones sobre los
noviazgos modernos o sus discursos en homenaje a Juan Sosco.
Eran otros tiempos y se canonizaba a otros Juanes.
No figura, por otra parte, en ningún manual, un género de
oratoria de origen controvertible, vagos límites e inasibles
características: el de los concursos juveniles de oratoria
patrocinados por el diario El Universal, los cuales fueron capaces
de convocar el interés de muchos jóvenes mexicanos que
esforzadamente se preparaban para figurar con honor en esos
concursos que, de algún modo, consiguieron catapultar a niveles
de privilegio en la vida pública a sus protagonistas más exitosos.

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A los preparatorianos de 1953 nos resultaban familiares
los oradores destacados en la primera etapa de los concursos de
oratoria. Admirábamos a muchos de aquellos que fueron los
oradores de la época de Jaime Torres Bodet, sus contemporáneos
en el ejercicio de la palabra puesta al servicio de las mejores causas
de nuestro pueblo. Mencionamos a algunos de ellos: Alejandro
Gómez Arias y Arturo García Formenti; Salvador Azuela y Andrés
Serra Rojas; Manuel Moreno Sánchez y Antonio Carrillo Flores;
Enrique Ramírez y Ramírez, Donato Miranda y Adolfo López
Matees. No son las de estos personajes voces menores de la
República. Son ellos algunos de los grandes oradores de México.
Surgieron casi todos de los concursos de oratoria, acreditaron
valores para un género que los manuales de preceptiva 110 recogen
y cuya naturaleza, dinámica, desarrollo, esplendor e inevitable
decadencia siguen esperando una valoración histórica justa, un
juicio sociológico penetrante y una revaloración que le exima del
vilipendio que hoy los condena.
De aquellos jóvenes oradores muchos se incorporaron
con decisión a la aventura político-electoral de José Vasconcelos,
en cuya campaña presidencial participaron intensamente.
Formaron de manera muy destacada en el primer círculo del
vasconcelismo. Se les conoce también como los 'Jradores del 29.
Uno de ellos, Adolfo López Mateos, invitaría, en noviembre de
1958, a Torres Bode! a ocupar el cargo de Secretario de Educación
Pública. En el volumen de discursos editado por Porrúa y al
cual me he referido ya, se recogen no menos de 77 de los
pronunciados por don Jaime entre 1958 y 1964 en su carácter de
Secretario.
A esos años -y a esos discursos y a las circunstancias
en que los mismos se produjeron- destinó Torres Bodet, varios
años después, la parte esencial de un aleccionador volumen
autobiográfico: La tierra prometida. Ahora bien, La tierra prometida
es sólo uno de los cinco volúmenes que, retirado ya de la vida
pública escribió don Jaime, y los 77 discursos correspondientes a
su segundo desempeño como titular de Educación Pública
no son sino parte de los más de 200 discursos reunidos. Pude
intentar traer a ustedes esta ocasión algunas astillas -naturalmente
unas pocas- tomadas de alguno de los árboles tutelares de esa
selva magnífica de 1000 páginas; pero decidí, finalmente, que es
más sensato invitar, como lo hago con entusiasmo, a internarse
en la selva misma. Tal empresa no defraudará en ningún caso.
El lector de los discursos de don Jaime va a encontrar que al

envanecerse el trance oratorio por la ausencia física del orador,
los textos se entregan más dócilmente, se someten mejor al ritmo
propio del lector permitiéndole una más penetrante y escudriñadora
lectura. Leer los discursos no escuchados de un orador difícilmente
dará al lector más que la presunción de las emociones, entusiasmos
y sentimientos de aprobación solidaria que provocaron en los
oyentes al producirse; pero la lectura dejará intactas -tratándose
de un orador como Torres Bodet- la fuerza de las ideas, la redondez
de una prosa de noble estilo, la fuerza moral de las exhortaciones,
el valor del consejo y la clarividencia de no pocos llamados
admonitorios. En el caso de un orador como Jaime Torres Bodet,
al agotarse el trance oratorio -y el fuego en que ese trance ha
de consumirse- sobrevive una luz perenne: ésa con la que puede
un maestro de la palabra dicha y escrita iluminar, embellecer y
facilitar la vida de otros hombres empeñados en ser mejores en
cualquier sitio y en cualquier nuevo tiempo.
Sólo ·Ia lectura acuciosa de los discursos de don Jaime,
unida a la experiencia vital de haberle oído y visto cuando en
tribuna hacía uso prudentísimo -que nada en demasía ha sido
bueno jamás- de sus recursos físicos y cualidades formales de
orador permiten situarlo en el lugar exacto que le corresponde
entre los oradores de su tiempo. Fue, sin duda, uno de los más
grandes.
Torres Bodet es el último de nuestros polígrafos; por ello
hay siempre involucrados en cada discurso, dispuestos a
comparecer apenas los convoque el lector conspicuo, un humanista
eminentísimo, un prosista magistral lo mismo cuando hace crítica
literaria, que cuando escribe ensayos, que cuando hace
autobiografía; hay también un poeta altísimo -uno de los mayores
de nuestra lengua- y un hombre público con admirable visión de
futuro, un diplomático sagaz, un internacionalista con nombradía
mundial y un hombre de Estado que ejerció, durante muchos años,
volúmenes importantísimos de poder con mesura, generosidad y
sabiduría. Todos los anteriores personajes señeros aparecen en
los discursos del orador Jaime Torres Bodet; pero a veces parecen
ser diluidos, verse esfumados en el trance oratorio. Parecieran en
el momento mágico de ese trance desdibujarse en la sombra. Como
ocurriría si entre un grupo de actores puestos al fondo y otro situado
al frente del escenario se hiciese brillar una luz que, iluminando al
actor aislado sometiera también a los espectadores a un calculado
deslumbramiento. Era Torres Bodet, estamos seguros, un orador
deslumbrante.

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La vida fue en efecto generosa con Torres Bodet (generosa
porque fue justa al no escatimar reconocimiento a s_us virtudes
excepcionales) y le permitió "la oportunidad de manifestar la fe
que tuvo siempre en la palabra empeñada en servir al hombre. La
palabra de una obra o la urgencia de una función". No hubo para
don Jaime palabra ociosa. Dio siempre a la palabra el alcance de
una palabra de honor; por eso toda palabra tuvo autoridad moral en
los labios de Torres Bodet y fue escuchada siempre con respeto y
admiración. Logró Torres Bodet igualar con la vida el pensamiento,
y era don Jaime un pensador insigne: un humanista compro_me~i~o
con los propósitos de una educación para la libertad, para la ¡ust1c1a
social, la solidaridad nacional y la concordia internacional. Lo admite
el propio Torres Bodet: sus discursos son biografía, parte de ella;
es por eso que largas menciones de muchos de_ ellos perm~an _e
infiltran los textos autobiográficos. Años contra el tiempo, La victoria
sin alas, El desierto internacional, La tierra prometida y, finalmente,
Equinoccio, muestran las singladuras de una vida pública intensa
y fecunda y dan continuidad a 25 años en que la política encumbró
al funcionario, en que el funcionario sirvió ejemplarmente las
mejores causas de la nación y de la comunidad internacional, en
que e! humanista defendió sin claudicación posible el derecho del
hombre a forjar su destino en la justicia y la libertad.

ilustres de cuya amistad se enorgullecía: en José Gorostiza y en
Adolfo López Mateos. ¿Pudo dejar de pensar en ellos Torres Bodet
cuando la enfermedad se instaló en su cuerpo? Lo cierto es que
en 1974 la enfermedad imponía a don Jaime una disciplina
verdaderamente penosa: la de fingir que se vive. Se acercaba a la
muerte Torres Bodet. Su muerte había de ser, sin alternativa, lo
sabía don Jaime, un duelo público nacional e internacional. Torres
Bodet necesitaba dar, a aquellos con quienes compartió el honor
de ser, noticia de la naturaleza de sus males, de la magnitud de
sus dolores, de la oportunidad y atingencia de sus decisiones y de
su sometimiento a deberes asaz ingratos. Esta comunicación
había de correr por cuenta del orador, admirable en todo momento,
que fue don Jaime Torres Bodet. Finalmente, transcribiré íntegro
un discurso de Torres Bodet, para que a la luz de la preceptiva
pueda también juzgarse si todas las partes esenciales del discurso
-exordio, proposición, confirmación, epílogo- caben o no en su
patética brevedad. Dice así:

Cuando se acercaba el final de las administraciones en
que fue alto funcionario, hacía Torres Bodet retirar oportunamente
de las dependencias en que la tradición obliga a exhibir al lado de
la imagen presidencial, todas sus fotografías oficiales, para que
estas fueran destruidas juiciosamente antes de la llegada de una
nueva administración. Trataba de evitar don Jaime que llegara su
propia imagen a convertirse en basura, a degradarse en usos
inespecíficos. El hombre anónimo encara frente al espejo cada
mañana un rostro que no verán, acaso, sino unos pocos en el
círculo de sus íntimos. El hombre público, cuando se ve al espejo,
está consciente de que su imagen de ese día será reproducida
miles de veces en periódicos y revistas y de que habrá de entrar a
millones de hogares a través de los medios televisivos. ¿Cómo
podría el hombre público no sentirse comprometido a que su imagen
proyecte, siempre, la dignidad personal de aquel a quién pertenece?
¿Cómo podría el hombre público perspicaz no propiciar para su
imagen respeto ajeno y trato digno?

No volveremos a escuchar al orador Jaime Torres Bodet;
pero los textos de sus discursos deberán estar cerca de quien
pretenda asomarse a la biografía de aquél que fue, acaso, el más
universal de los mexicanos del siglo veinte.

La enfermedad es una experta en la perfidia de aniquilar
la imagen de aquellos a los que ataca. Torres Bodet había visto de
cerca los estragos que la enfermedad logró hacer en dos mexicanos

He llegado a un instante en que no puedo, a fuerza de enfermedades,
seguir fingiendo que vivo. A esperar día a día la muerte, prefiero
convocarla y hacerlo a tiempo. No quiero dar molestias ni inspirar
lástima a nadie. Habré cumplido, hasta la última hora, con mi deber.

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El sentido de la poesía
en Octavio Paz
La historia del hombre podrá reducirse
a la de las relaciones entre las palabras y el pensamiento.
Octavio Paz

María Eugenia Flores Treviño
INTRODUCCIÓN

L

perfila ante los ojos del hombre
contemporáneo como una época de interrogantes; su
inmediatez, la rapidez con que se va alejando son motivos
poderosos para que se cuestione acerca de sus características,
sus causas, sus consecuencias.
A MODERNIDAD SE

Este periodo, que marcaría sus comienzos desde el siglo
XIX, con raíces románticas, aunque no con sus mismas aspiraciones,
se extenderá hasta mediados del siglo XX y se constituirá en su
sello distintivo (Octavio Paz, p. 31 ): la fugacidad, lo evanescente.
A diferencia del romántico, el hombre de la modernidad
buscará afiliarse a las masas, será el despersonalizado, el anónimo,
poseedor de una identidad plural o bien encarnará la figura del
dandy, el solitario, el espectador de sí mismo, el observador, el
indiferente.
Octavio Paz (p. 32 y ss.) enuncia como motor de este
periodo a la crítica: crítica de la historia, de la economía, de la
moral, de la política, de la filosofía, de la religión, de la crítica

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misma. Afirma el autor que de ella nacen los conceptos e ideas
cardinales de la Edad Moderna. El progreso, la evolución, la
revolución, la libertad, la democracia, la ciencia, la técnica. Y es
precisamente esta crítica, reflexión y descubrimiento del otro, la
que lleva al descubrimiento de la otra belleza, de la otra realidad,
de las otras latitudes, de otras vías de acceso a la descripción de
la realidad.
La alteridad es una constante de la modernidad. Paz
señala (op. cit.) que aparece otro tiempo, originado a raíz de la
crítica de la eternidad cristiana. Este otro tiempo rompe con
la línea de la sucesión pasado, presente y futuro. Señala como
escenario para alcanzar la perfección, no la eternidad ya
desvalorizada, sino el aquí y ahora, el presente.
Fusión de tendencias: surrealismo, simbolismo, futurismo;
confluencia de aspiraciones.
El hombre de esta época ve modificada su percepción de la
realidad debido, en gran parte, al desarrollo de la tecnología: la
mecanización de la vida, la reproducción de la realidad desde otros
enfoques. La pérdida del aura a través de la información o de la
publicidad, afecta la concepción de la fantasía; la maleabilidad del
objeto hace que el hombre de este periodo pierda ese acercamiento
reverencial hacia lo que le circunda: se experimenta con nuevas
formas de expresión, con innovadoras formas de develación de la
esencia del objeto.
Walter Benjamín (p. 10 y ss.) aporta un concepto interesante
sobre la memoria: la clasifica en voluntaria e involuntaria, definiendo
a la primera como aquella en la que la conciencia y el objeto están
bajo el dominio del sujeto, predomína una selectividad en los
recuerdos y mediante ello, el hombre moderno cuenta con la
posibilidad de rescatar su pasado desde un punto de vista diferente
al simple recuerdo, pues le sirve para reconsiderar su presente y
preveer su futuro. Ello le brinda la oportunidad de aprovechar esa
confluencia temporal (pasado, presente, futuro) para proponer, para
crear, para efectuar una propuesta alterna.

(p. 1O) Provocaban el recuerdo en épocas determinadas y
permanecían como ocasión y motivo de tal fusión durante toda la
vida. Recuerdo voluntario e involuntario pierden así su exclusividad
recíproca.
Tal rescate sólo es posible lograrlo a través del poeta, del
artista, quien se convierte (Heidegger, pp. 60-62) de esta manera
en nominador de los dioses y de las cosas en lo que son, cuando
el poeta dice la palabra esencial, mediante esa denominación, lo
que es resulta nombrado como lo que es, es decir, resulta fundado.
Para Heidegger (ibidem) la poesía es el fundamento sustentador
de la historia. Para Paz (p. 54) es de la misma manera:
La poesía( ... ) de este fin de siglo, no comienza realmente ni tampoco
vuelve al punto de partida: es un perpetuo comienzo y un continuo
regreso ... ~usca la intersección de los tiempos, el punto de
convergencia ... es el presente que se manifiesta en la presencia
presencia es la reconciliación de los tres tiempos. Poesía de 1~
reconciliación: la imaginación encarnada en un ahora sin fechas.

Enseguida se buscará, a través de la revisión de algunos
as~ectos en ciertos fragmentos de la obra poética de Paz, proponer
cual es el sentido que este autor da a la creación poética
a la poesía.
'

EL SENTIDO DE LA POESÍA EN OCTAVIO PAZ
En el pensamiento de Martín Heidegger (p. 80 ¡ ss.) el poeta
es el mediador entre el éter y el abismo, es quien devela el
verdadero sentido de la realidad, la epifanía de lo sagrado a los
seres comunes, y lo hace mediante la palabra; la palabra es el
arma, dice el filósofo, nombra lo esencial, separa la esencia de la
no esencia.
Aquí se revisará de un modo no exhaustivo cómo es
que la palabra del poeta, es decir la poesía, tiene un sentido,
Y se comentará el sentido que proyecta la poesía en la pluma
de Paz.

En cuanto a la memoria involuntaria, es aquello no vivido
El descubrimiento de otras civilizaciones se encuentra
conscientemente, lo que queda en la memoria ligado a la
presente
en la obra de Octavio Paz, así se encuentra la utilización
experiencia y que es considerado por el hombre de la modernidad
de
la
historia
(p. 48) ~~ la poesía (como Elliot y Pound). Por ejemplo,
como condicionante para plantearse su vida futura, es decir, su
el
asunto
de
la Amenca precolombina en Piedra de sol (p. 237 y
recuperación de la experiencia tiene una finalidad, según Benjamín,

�Universioao Autónoma oe Nuevo león / J7

J6 / facullao oe filosolia yletras
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ss.), donde construye su obra en forma circular, puesto que el
poema comienza como termina:
un sauce de cristal, un chopo de agua
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo y llega siempre:
Estableciendo una analogía con el objeto que describe -el calendario
solar-. Rescata así otro elemento de la creación estética en la
modernidad: la analogía.
La analogía en Paz (p. 36-37) es la visión del universo
como un sistema de correspondencias; la visión del lenguaje como
doble del universo, abordada como una tradición neoplatónica que
subyace a la poesía moderna: Rilke y los surrealistas, se inserta
en el mito (ibídem), su esencia es e1 ritmo, tiempo cíclico de
apariciones y desapariciones, se encuentra viva en la obra
de Paz (p. 244):
Miradas enterradas en un pozo,
miradas que nos ven desde el principio,
mirada niña de la madre vieja
que ve en el hijo grande un padre joven
mirada madre de la niña sola
que ve en el padre grande un hijo niño
miradas que nos miran desde el fondo
de la vida y son trampas de la muerte...
Cuando aborda este tema, Paz rescata la historia a través del
arte, porque en sus palabras (p. 23) el poema sin dejar de ser
palabra e historia, trasciende la historia ...
Por otra parte, el abordar otra belleza hace que Paz
participe, a través de su creación, de otra constante del pensamiento moderno: de la ruptura de la tradición central de
Occidente.
Según Charles Taylor (pp. 487-488), la recuperación del
pasado detiene la pérdida del tiempo, y añade que la recuperación
modernista de la experiencia incluye una profunda brecha en el
sentido recibido de la identidad y el tiempo y una serie de
reordenamientos de un cariz extraño y desconocido. Tal ocurre con

esta obra de Paz, ya que este autor incluye constantemente la
sensación del transcurso del tiempo (no hay signos de puntuación
definitivos: sólo comas), y existe frecuentemente la yuxtaposición
de imágenes de la historia (p. 238):
voy por tu cuerpo como por el mundo,
tu vientre es una plaza soleada
tus pechos dos iglesias donde oficia
la sangre sus misterios paralelos...
Dice Taylor (op. cit., p. 488) que las imágenes no se introducen
simplemente como un símil o metáfora para caracterizar un
referente central, un relato, o un objeto, y afirma que a partir de los
simbolistas se ha dado una poesía que hace que algo aparezca
yuxtaponiendo imágenes... yuxtaponiendo palabras. Así pues, la
epifanía -dice este autor- viene desde entre las palabras o las
imágenes, desde los intersticios semánticos que ellas establecen
mientras se transmutan y no desde un referente central.
Se encuentra, coincidiendo con Paz (p. 45), la confluencia,
la sincronía, conjunción de tiempos, de espacios (Jung). Se hallan
conjunciones temporales y espaciales que tienden a disolver y a
yuxtaponer las divisiones del antes y el después, lo anterior y lo
post~r_1or. .. lo interior y lo exterior. Parafraseando a Taylor (p. 486)
se d1ra que en dicha visión ordenada, abarcante, los momentos se
captan juntos, coexisten; y de ahí la imagen que a menudo aparece
como reproche: el tiempo es espacializado. Esta característica le
acoge dentro del Simultaneísmo.
.
Para Octavio Paz (p. 36) , la ironía es la excepción que
interrumpe las correspondencias, la disonancia, lo bizarro. También
es la_ n:ianifestación de la crítica, en el reino de la imaginación y la
sens1b1hdad, la inducción a la crítica, a la elaboración de juicios,
propuesta social (p. 47), como en Retórica:
Cantan los pájaros, cantan
sin saber lo que cantan:
Todo su entendimiento es su garganta.
La forma que se ajusta al movimiento
no es prisión sino piel del pensamiento.
La claridad del cristal transparente
no es claridad para mí suficiente:
el agua clara es el agua corriente.

�3~ / facultad de filosolía yletras

~niversidad Autónoma de Nuevo león /39

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En esta poesía se descubre la propuesta de Paz que cons~ste en
que el movimiento representado por la forma es la piel del
pensamiento.
Ésa es una de las premisas de la creación moderna.
Dice Paz (pp. 46-48) que los poemas se mueven, transcurren,
como en Movimiento (p. 87):

... Si tú eres la primer nevada
yo soy el que enciende el brasero del alba
Si tú eres la torre de la noche
Yo soy el clavo ardiendo en tu frente...
Si tú eres la cesta de naranjas
Yo soy el cuchillo de sol
Si tú eres el altar de piedra
Yo soy la mano sacrílega ...
Afirma este autor -cuando habla de Apollinaire- que la nueva
poesía fue el movimiento; el poema (lenguaje en movimiento): fusión
de la. contigüidad y la sucesión, lo espacial y lo temporal, por tanto
historia. Esta constante aparece tanto en el Futurismo como en el
Surrealismo.
En la estética de la modernidad el poeta devela lo que
no se ha percibido entre la realidad y el hombre, es el mediador.
Dice Heidegger (p. 73):

... Pero a nosotros nos toca bajo las tempestades de Dios
¡Oh, poetas! permanecer con la cabeza descubierta,
captar el rayo del Padre, a él mismo, con nuestra propia
mano y entregar al pueblo, velados en la canción, los
celestes dones ...
Se caracteriza, de este modo, al poeta, como quien es el encargado
de transmitir lo sagrado, lo no accesible para el resto de los
humanos; es, en palabras de Taylor (p. 492) la extendida aspirac!ón
de resarcir fa experiencia de las formas amortiguadas, rutinanas,
convencionales de la civilización instrumental. Octavio Paz se
hace eco de esta tarea epifánica de la modernidad cuando asevera
(p. 38) que:

La creación poética se inicia como violencia sobre el lenguaje. El
primer acto de esta operación consiste en el desarraigo de las
palabras. El poeta las arranca de sus conexiones y menesteres
habituales: separados del mundo informe del habla, los vocablos se
vuelven únicos, como si acabasen de nacer. El segundo acto es el
regreso de la palabra: el poema se convierte en objeto de participación.

La labor del poeta moderno es revelada: hacer que la revelación
se produzca, revitalizar la expresión, descubrir lo oculto, producir
la epifanía. Se exploran nuevos medios de reproducción de la
realidad, como señala Paz (p. 45) al hablar de Sergio Einstenstein:
la ausencia de reglas de sintaxis y signos de puntuación le
revelarían a éste la naturaleza de este arte ... yuxtaposición y
simultaneidad: ruptura del carácter lineal del relato, supresión de
nexos y conectivos sintácticos. Taylor asevera que la destrucción
de la sintaxis pertenece al Futurismo en Marinetti.
Se habla además de participación. Esta participación se
refiere a lo que Heidegger (pp. 91-92) señala cuando dice que la
palabra esencial para ser entendida, y hacerse así posesión
común, debe hacerse común. El mismo Paz afirma (p. 25) que el
poema es una posibilidad abierta a todos los hombres, cualquiera
que sea su temperamento, su ánimo o disposición y que no es
sino eso: ánimo o posibilidad, algo que sólo se anima al contacto
de un lector o de un oyente. Esta idea le vincula directamente
con el pensamiento heideggeriano cuando el filósofo cita
(pp. 58-59) lo que Holderlin dice -desde que somos una
conversación y podemos oír unos de otros- para referirse a la
relación dialógica que da la posibilidad al hombre, en contacto
con el arte, de llegar a ser. Octavio Paz lo dice de esta manera
(p. 206):
Palabras, frases, sílabas, astros que giran alrededor de un centro
fijo. Dos cuerpos, muchos seres que se encuentran en una
palabra...

Puesto que sólo somos a través del lenguaje y el lenguaje sólo es
en la conversación, ésta se constituye en fundamento de nuestra
existencia. Con Heidegger (op. cit., p. 62) se afirma que es el
fundamento sustentador de la historia y por tanto, no sólo un
fenómeno de la cultura, ni una mera expresión del alma cultural.
Para decirlo con palabras de Paz (ibídem):

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�40 / facultad de filoso!ía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 41

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Cuando la Historia duerme, habla en sueños:
en la frente del pueblo dormido el poema
es una constelación de sangre.
Cuando la Historia despierta,
la imagen se hace acto,
acontece el poema:
la poesía entra en acción.

En Holderlin, a través de Heidegger se encuentra una propuesta
que define al quehacer poético como el nombrar como sagrada
obligación, necesitado por los celestiales. Así el poetizar
resuelve, brinda el camino que culminará la búsqueda del
hombre en pos de la verdad, ya que (Paz, p. 36) la palabra es
un puente mediante el cual el hombre trata de salvar la distancia
que lo separa de la realidad exterior. .. pero no sólo el vínculo
con su entorno,(op. cit., p. 41), puesto que el poema se nutre
del lenguaje vivo de una comunidad, de sus mitos, sus sueños
y sus pasiones, esto es, de sus tendencias más secretas y
poderosas. Además de su integración, el ser encontrará su
propia epifanía, el conocimiento de su yo, porque (op. cit.,
p. 37) el poema seguirá siendo uno de los pocos recursos del
hombre para ir, más allá de sí mismo, al encuentro de lo que
es profunda y originalmente. Este proceso es descrito porTaylor
(p. 494) cuando señala que el superar la barrera entre la razón
y las profundidades instintivas significaba también deslindar
la división entre el arte y la vida. Para este autor, ello prometía
una nueva existencia restaurada, y no sólo nuevos modos de
expresión artística. De este modo se presenta al arte -dice
Taylor- como el que redime la vida.

En el poema de Paz titulado El pájaro (p. 41) se encuentra una
propuesta acerca de la inocencia de la naturaleza, (Taylor,
p. 494), aquélla no espiritual y de su bondad:
Un silencio de aire, luz y cielo.
En el silencio transparente
el día reposaba:
la transparencia del espacio
era la transparencia del silencio.
La inmóvil luz del cielo sosegaba
el crecimiento de las yerbas.
Los bichos de la tierra, entre las piedras,
bajo una luz idéntica eran piedras ...
o

Octavio Paz enuncia (p. 53) que la poesía es una presencia
plural, que a pesar de los cambios de nombre que ha sufrido a
través de la historia, es una. Añade que no se anula en la
diversidad de sus apariciones, ya que no es una idea, sino
tiempo puro, tiempo singular, único y particular que ahora
mi&amp;mo está pasando y que pasa sin cesar desde el principio.
La llama arte de la convergencia. En otro lugar afirma Paz
(p. 18) que una tela, una escul,tura, una danza, son, a su
manera, poemas. Y agrega que esa manera no es muy distinta
a la del poema hecho de palabras. Declara que la diversidad
de artes no impide su unidad. Más bien la subraya.

□

Coincide nuestro autor con Heidegger (p. 92) cuando asevera que
la divinidad concede al poeta el don de ser el hacedor de la epifanía;
él y sólo el será vocero de lo sagrado:

Se encuentra afinidad entre el pensamiento de Octavio Paz y
el de Charles Taylor (p. 495) donde se señala la coincidencia
para surrealistas y futuristas, en quienes la unidad se entiende
como algo momentáneo, experimentado en un estado de
suprema excitación, de embriaguez, de febril insomnio, de
convulsión.

El don de la canción transmitida por un 'celeste', es alcanzado por los
poetas a los hijos de la tierra; pero los poetas mismos están situados
bajo 'las tempestades del Dios'.

Esa unidad del ser con él mismo y el entorno, conseguida en
estado alterado, Benjamín (p. 12 y ss.) la describe de la siguiente
manera: ... la forma en que la poesía lírica podría fundarse en una

Expresionismo que a su vez se vincula con las ideas de Holderlin
a través de Heidegger (p. 81) donde la naturaleza se perfila como
la creadora de todo, la omnipresente: la animación de que Paz
mismo hablaba. Así como la exploración de la realidad cotidiana:
el Realismo.
o

En Paz (p.13) se caracteriza a la poesía como el motor del
cambio:
la poesía... es conocimiento, salvac!ón, po~er, abandono. &lt;?per~ción
capaz de cambiar al mundo, la ac~v,dad p~et,ca ~~ r~voluc1onana ~r
naturaleza; ejercicio espiritual... metodo de liberac,on mtenor. La poes,a
revela este mundo...

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�Universidad Autónoma de Nuevo león /43

42 /facultad de filosofía yletras

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experiencia para la cual la recepción de los shocks se ha convert(~º
en regla. Habla este autor (ibídem) del hecho de que la recepc1on
de los shocks es facilitada por un refuerzo en el control de los
estímulos, para lo cual pueden ser llamados, en caso de necesidad,
tanto el sueño como el recuerdo. Ello trae a la memoria fragmentos
de la creación de Paz (p. 67 ):
Deja que te recuerde o te sueñe,
amor, mentira cierta ya vivida
(... )
Atrás de la memoria, en ese limbo
donde recuerdos, músicas, deseos,
sueñan su renacer en esculturas.
(...)
Cierro los ojos: nacen dichas, goces,
bahías de hermosura, eternidades,
vivo fluir de imágenes ...
Luego, con palabras de Paz, se confirma lo enunciado (p. 52):
el sueño, el delirio, la hipnosis y otros estados de relajación
de la conciencia, favorecen el manar de las frases. La corriente
no parece tener fin: una frase nos lleva a otra. Arrastrados
por el río de imágenes, rozamos las orillas del puro existir y
adivinamos un estado de unidad, de final reunión con nuestro
ser y con el ser del mundo... Y de pronto todo desemboca
en una imagen final. Un muro nos cierra el paso. Volvemos al
silencio.
□

Y ¿quién es el poeta para Paz? Es aquél que vive en
contradicción (p. 49):
Epitafio para un poeta

Quiso cantar, cantar
para olvidar
su vida verdadera de mentiras
y recordar
su mentirosa vida de verdades.
El poeta es aquél señalado por el destino, quien tiene que luchar
contra el mundo indiferente (op. cit., p. 89 y ss.):

... Entre mis ruinas me levanto
solo, desnudo, despojado,
sobre la roca inmensa del silencio,
como un solitario combatiente
contra invisibles huestes...
El mismo Paz señala (p. 40) que la poesía moderna se ha
convertido en el alimento de los disidentes y desterrados del mundo
burgués.
Luego, ¿cuál es el sentido de la poesía en Octavio Paz?
La propuesta de este trabajo es que la poesía en Paz es
una poesía de convergencia, de renovación, de libertad, de epifanía,
que contiene en su esencia el movimiento de las ideas, la tensión,
la ruptura, que proyecta desde su esencia el discurrir de la razónla inconsciencia de la conciencia, la contigüidad, como el mism~
autor lo afirma.
✓

Convergencia de los tiempos, del pasado -para
rescatarlo-, del presente -para explorarlo, develarlo-, del
futuro para profetizar lo que ha de venir. Utilización
de los saberes heredados, pero emancipación de sus
cánones, acumulación de las aspiraciones del hombre
de distintos tiempos.
✓ Convergencia de los hombres de distintas regiones, con
diferentes voces, con pluralidad de deseos, la unidad de
la pluralidad.
✓ Convergencia de las tendencias del arte: Impresionismo,
Expresionismo, Realismo; de las vanguardias: Futurismo,
Simultaneísmo, Surrealismo, utilización de la herencia de
los movimientos anteriores, aunque sea sólo para su
negación.
✓ Convergencia de las formas de expresión que conviven
simultáneamente: lo claro, lo oscuro, lo culto, lo vulgar...
✓ Convergencia de las formas del pensamiento artístico: la
exploración del yo, la búsqueda de la esencia de las
cosas, la epifanía de la realidad.
✓ Convergencia de las transgresiones: la ironía y la analogía.
Y todo ello presente, en conjunción en el quehacer poético,
en la poesía. La creación tiene para Paz el sentido de develar
el mundo del hombre a través del arte, sus ideas, sus deseos,

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�Universidad Autónoma de Nuevo león /45

44 / facultad de filosolia r letras

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os ahí manifestados Pero este
anhelos, búsquedas, fracasos Y ºW
d' de ·las formas
descubrimiento debe ser conseguido no_ por me ,o, d sendas
tradicionales, rutinarias y gastad_as, smo a traves e
innovadoras de la creación.
1

y al encontrarlas, encontrará a los o~ros hombres,__se
ncontrará a él mismo, logrará su unidad, entrara en con~ersac1on,
~abitará poéticamente en la tierra como Ho_lderin proponia (p. 6;;~
aunque ello conlleve una avidez que solo en la sed se sa
(p. 91 ).
Sin embargo, ¿quién mejor que el mismo Octavio Paz para
responder a la cuestión?:

Rigor científico
yhermenéutica filosófica·
No habrá ciencia social, a mí modo de ver, más que en la reconciliación
en una práctica simultánea a nuestros diferentes oficios.
Alzarles uno contra otro es cosa fácil pero ya demasiado oída.
Lo que necesitamos es una nueva música.

Fernand Braudel, La historia y las ciencias sociales

Gracias a la poesía, el lenguaje reconquista su estado original.
En primer término sus valores plásticos ~dso~o;~:~¿¡fv~~~a;,:~~i~
desdeñados por el pensamiento, ensegw a
, . f
/os significativos. Purificar el lenguaje, tarea del poeta, s1gm ,ca
devolverle su naturaleza original. (p. 47).

Pedro Cortés Rodríguez
BIBLIOGRAFÍA

Benjamín, Walter, 1999. Ensayos escogidos. México, Ediciones Coyoacán.
Heidegger, Martín, 1983. Interpretaciones sobre la poesía de Holder/in. Barcelona,
Ariel.
. 1990• La otra voz· Poesía y modernidad. Barcelona, Seix Barral.
Paz, Octav10,

- - - 1989. Los hijos del limo. México, Seix Barral.
----

e

UANDO SE DISCURRE acerca de las características de
la ciencia natural y las de la ciencia social, desde
las encontradas posicionasen teoría de la ciencia, se ha
venido unificando el juicio de que el objeto de conocimiento en
estas dos grandes áreas del saber obedece a una dinámica diferente
una de la otra. Entre las posturas fil9sóficas sobre la actividad
científica más importantes del siglo XX, tenemos dos vertientes
que se sustentan, por un lado, en el positivi smo lógico o
neopositivismo, y por el otro en el historicismo y la fenomenología.

1986. El arco y la Lira. México, F.C.E., col. Lengua Y Estudios

Literarios.

----

1. Distinciones metodológicas entre ciencia social
y ciencia natural

1983. Libertad bajo palabra. México, F.C.E., col. Lecturas Mexicanas,

núm.4.

Taylor, Charles, 1996. Fuentes del yo. La construcción de la identidad moderna.
Barcelona, Paidós.

La primera se ha caracterizado por su orientación en pro
de la actividad científica natural y del método experimental, puesto
que para esta perspectiva todo proceder racional pretendidamente
científico se tiene que adecuar a la correspondencia de lo que se

'Trabajo presentado como ponencia en el Primer Coloquio de Hermenéutica "Comprensión
Cultural de Latinoamérica", organizado por las Facultades de Filosofía y Sociología de la
Universidad Veracruzana y celebrado en el Auditorio de Humanidades los días 5, 6 y 7 de julio
de 2002, en la ciudad de Xalapa.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 47

46 / facultad de filosolía 1letras

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i
5

investiga en relación con el mundo fáctico, es decir, se exige que
el conocimiento científico tenga como prioridad una finalidad
verificativa. En consecuencia, aquella actividad que se presuma
científica, tiene que ajustarse a una forma de operar conforme al
dato empírico, un criterio extendido hasta los dominios de las
denominadas ciencias sociales o humanísticas. La metodología
positivista ha contemplado, en que a partir de la experimentación
dentro de la investigación científica, la búsqueda de exactitud y
objetividad garanticen el establecimiento de leyes para explicar
(erklaren) el mundo.
Predominantemente, el tipo de explicación científica naturalista tiende a la deducción, a la planeación y a la esquematización
del conocimiento. Se ha buscado el progreso entendido en
términos de utilidad, y como un fin último de la investigación. El
conocimiento científico natural en su demanda de exactitud y
objetividad en los resultados, deriva en una dinámica que no se
aplica a la labor de las disciplinas humanísticas. Mientras que las
primeras establecen una normatividad que explica el fenómeno
natural, las segundas señalan las tendencias del comportamiento
social.
En el extremismo de la valoración de la ciencia, como
ente abstracto, se vuelca un enjuiciamiento en filosofía de la ciencia
arraigado en la tesis restrictiva de la filosofía positivista: "Los
problemas que no puedan ser resueltos por el método científico,
deben considerarse como insolubles, más aún, como carentes de
significado, vacíos". Según este parecer toda actividad científica
se debe ajustar a una metodología obligadamente con los ideales
positivos. Por ende, la búsqueda de la certeza en ciencias sociales
es tiempo en que todavía ha sido defendida en regirse bajo los
parámetros de actividad constatable y medible.
En la vida individual y colectiva de los hombres encontramos
la historicidad de la acción humana. Este fenómeno social difícilmente se presta a una experimentación de laboratorio, y se escurre
de las mediciones estadísticas precisas representadas en fórmulas
físico-matemáticas; resulta forzada una formalización. El auge del
saber more geometric de la era moderna ha encontrado eco teórico
en algunas posturas filosóficas, pero ha quedado más que explícito
que sus axiomas no nos han llevado a la cabal comprensión
de la naturaleza humana y las complicadas relaciones de su
desenvolvimiento. Más allá de una antropología filosófica que

sirva
de sustento
· ·
· 1
F · 1· K a una supuesta metodología de las c1enc1as
socia e~, e 1x ~uf~ann ha vislumbrado, en oposición a las tesi
naturalistas, lo s1gu1ente:
s
En principio los métodos de las ciencias.naturales no son aplicables a
los problem_as, o cuando me_nos a los problemas centrales, de las
ciencias sociales, puesto qu~ ~stas nada tienen que ver con la realidad
natural ~spacro:te_mporal (unrca a que se refieren aquéllas) sino con
una realr~ad ~nrmrco:espiritual de índole totalmente distinta. De aquí
que la~ c1enc1as sociales Y las ciencias de la naturaleza sean toto
coelo d1ferentes. 1

Ka~ffman esclarece que los fines de la investigación en ciencias
sociales no son los mismos que los de las ciencias naturales
aun y cuand~ los dos planos versen sobre sucesos transcurrido~
o en curso_. _Mas que una diferencia de objetos de estudio Ymétodos
hay tamb1~~ _una diferencia en los objetivos de conocimiento
La com_pat1b1lrdad científic? en_
tre el estudio del universo naturai
Y el u~1verso ~~mano, mas bien consiste en que en ambos la
~xper~mentac1on d~ -~n fenómeno que se presenta como
indescifrable es cond1c1on necesaria de la investigación.
.
En ef~cto, los paradigmas científicos apoyados en el
metod~ naturalista durante el siglo XX Y en lo ancho de la historia
de la c1enc1a, han contribuido indudablemente al avance científico
~n. el camp~
la g~nética, la físico-química industrial la
f1s1ca co~molog1ca, Yla c1bernética.2 Sin embargo, esto no garantiza
~~e oblrgadamente ~I quehacer humanístico deba seguir el
p·smo rumbo Y paradigmas semejantes como lo advertía Narciso
izarro.3 La teoría científica que parte de tradiciones incuestio;:bles para ~xplicar los he~hos con una dinámica deductiva, no
p_ued~ equ1~arar con la busqueda de explicación Ycomprensión
en ~1enc1as sociales que corresponda a la dinamicidad del fenómeno
social : Aun y cuando ob'¡etos y metodos
.
sean dos aspectos de
una m1sm~ rea!idad. Esto nos acerca a preguntarnos: ¿es apropiado
para las c1enc1as sociales tener un método?

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Kaufmann
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, de las ciencias
.
ed' . ' Félix
.. · 1986· Metouolog1a
sociales, p. 4, tr. Eugenio imaz FCE
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,e,6n. Mex,co.
,
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2

~,-' · Mason, St~phen. 1997. Historia de las ciencias, tr. Carlos Solís t. V Alianza México
2 arro, Narciso 1998 Ti t d d
, de las ciencias' sociales,
'
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editores
M d 'd .
. ra a o e metodolog,a
Siglo
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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 49

48 / facultad de filosolía yletras

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2. Rasgos característicos de la experiencia hermenéutica
para las ciencias sociales
La hermenéutica filosófica estructurada por el filó~ofo alemán
Hans-Georg Gadamer (Marburgo, 1900-2002) con!1e_ne rasgos
importantes para las denomina~a~ dis_ciplinas humanist1cas Y para
el ideal metódico que hemos d1stingu1do.
En primera instancia la hermenéutica fi_losófica ~a
podemos concebir como una actividad que s_e onen_ta ~~c1a
la comprensión ( verstehen) de las representaciones s1mb~l1ca·
mente dadas en una tradición. Es todo pon~r al ?~scub1erto,
desde su origen, el sentido unitario de una d1scu~s1v1_ci~d. Es el
arte de interpretar una textualidad gramatical y ps1colog1camente
articulada.
Independientemente de la práctica clásica de la hermenéutica teológica y la hermenéutica filológica, ente~?idas ambas
como disciplinas que versan sobre la 1nterpreta_c1~n d~ te~~os
literarios y bíblicos, la concepción de la her~~n~ut1ca f1losoflca
gadameriana implica los siguientes rasgos d1st1nt1vos relevantes
para nuestro análisis:
a) Acontecer. La subjetividad del investigador social, que
se concentra sobre lo que ocurre en la vida, también forma parte
de ese transcurrir vital. El constante fluir de la vida posee una
buena parte de significaciones duraderas. _La realiza~i_ó~ de la
historia, por ejemplo, constituye mat~ria_l _de _an~l!s1s Y el
antecedente fundamental para la invest1gac1on c1ent1f1ca de la
sociedad· con esto se justifica que la hermenéutica sea considerada
como u~a función propedéutica de toda historiografía. "La
continuidad es la esencia de la historia -afirma Gadamer- porque
a diferencia de la naturaleza la historia implica el momento del
tiempo".4 De la historia occidental poseemos una continuidad de
autoconocimiento. Se remite a los hechos de un pasado desde un
presente. Consecutivamente un fenó~eno _que tiene efecto en la
vida manifiesta unívocamente su ex1stenc1a.

Se descarta la explicación de un acontecer que se estructure en la inmediatez del transcurrir vital, y bajo las condicionantes
que implican un adaptamiento de la investigación conforme el sujeto
social va configurando y modificando sus vivencias en el mundo·
por ello una explicación inmediata se torna escurridiza
particularizada. "El verdadero acontecer -apunta Gadamer- sólo
se hace posible en la medida en que la palabra que llega a nosotros
desde la tradición, y a la que nosotros tenemos que prestar oídos,
nos alcanza de verdad y lo hace como si nos hablase a nosotros
y se refiriese a nosotros mismos".5 El acercamiento a un acontecimiento propio o ajeno inserta al que trata de entenderlo y lo hace
participe directo en cuanto le interpelan los contenidos de una
tradición. Todo acontecer, por ende, lo encontramos en parcelas
de historias peculiares, que al disponerse a nuestro análisis no
despoja nuestra subjetividad frente a lo ocurrido. Gadamer señala:
"concretamente la estructura de la comprensión que se encuentra
en_ la base de la ~~rmenéutica, es, como ya lo hemos visto, algo
as1 como una «afinidad» esencial con la tradición".6

y

, En el ~contecer hay un sentido de actualización, y al
enfrentarsele, vislumbramos cara a cara la proyección de todo un
horizonte histórico extraño o familiar, que se desenvuelve desde
su conciencia pasada hasta el presente. En efecto provocando
una fusión de horizontes temporales.
b) Interpretar. La experiencia hermenéutica se construye
en la interpretación precedida del acontecimiento. El acontecer
posee una legibilidad para ser interpretada, pues: "La interpretación
se hace necesaria allí donde el sentido de un texto no se
comprende inmediatamente, allí donde. no se quiere confiar en lo
que un fenómeno representa inmediatamente". 7 El encuentro con
un ser en devenir complica la comprensión mediatizada, pero no
P0! ~llo deja de filtrarse a la interpretación en su contexto y en sus
mult1ples sentidos. Gadamer reitera: "La interpretación del ser desde
el horizonte del tiempo no significa (... ) que el estar ahí se
temporalizase tan radicalmente y no se pudiera dejar valer nada
eterno o perdurable, sino que habría de comprenderse a sí mismo
enteramente por referencia al propio tiempo y futuro".ª

'Gadamer, op. cit., p. 553.
• Gadamer, Hans-Georg. 1977. Verdad y método /: Fundamentos de una hermenéutica
filosófica, trads. Ana Agud Aparicio y Rafael de Agapito. Ediciones Sígueme, Salamanca,
p.266.

: Gadamer. 2000. El problema de la conciencia histórica, Tecnos, España, p. 96.
Verdad y método/, pp. 409-410.
• /bid., p. 141.

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50 /facultad de filosolía ylelras

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Partimos de la idea de que el mundo tanto objetivo como
subjetivo puede hacerse inteligible mediante lo que éste posee de
simbolizado y simbolizable. Para nuestro autor, el ~co~tec,~r _es
lenguaje, por tanto, susceptible de lectura. La d1mens1on li~gu1st1ca
del mundo se torna universal y absoluta; este es el medio por el
cual la forma de realización de toda comprensión comprometa la
interpretación. Una interpretación del discurso _del acontecer se
vuelve indispensable cuando éste se presenta 1ncompren_s1ble, ,º
bien, como alegórico, sin caer en los linderos ~e la f1_losof1a
nominalista. Esta experiencia, observa Gadamer: .... remite a la
tarea del intérprete o traductor, que interpreta y comunica algo q__ue
resulta incomprensible porque está dicho en una ~engua ~xtra~.ª;
aunque sea en la lengua de los dioses, hecha de sena~es Y signos .
El afán de la interpretación es, así, un intento explicativo de certeza
cuya finalidad es apropiarse de la comprensión del aco~tecer
representado conceptualmente_ p~r. el su_jet?; La relac1on del
intérprete con la alteridad, por pnnc1pI0 es lingu1st1ca, puest? que
lo transmitido del acontecer no puede separarse de la expenenc1a
hermenéutica.
Por otro lado, en la interpretación hay también una primacía
de un lenguaje dialógico del sujeto. Allí, el cuestionamiento hace
posible la conversación en un círculo entramado de pregunta Y
respuesta. La pregunta se define por el_ carácter de _apertu~a del
sujeto en un compartimento de las conv1ccIones propias Y a1enas.
La pregunta, en el sentido dialéctico plat~nico, en su esencia,
permite una amplitud receptiva para proporcionar una secuen~1a al
intercambio de perspectivas. Aquí se muestra una vez ~a_s el
carácter del acontecer en el sentido mismo de una d1scurs1v1dad
abierta y guiada por la lógica del cuestionamiento.
c) Comprender. Comprender a un autor, un discurso, un
escrito, una época, una obra artística, es un trabajo que represe~!ª
un esfuerzo intelectual por escuchar. Pero el comprender tamb1en
nos remite a una coincidencia de argumentos sobre un tema:
"... comprender significa entenderse unos con otros -apunta el10
hermeneuta alemán-. Comprensión es, para empezar, acuerdo".
La condición suprema de la hermenéutica consiste en la disposición
para ser interpelado por un tú, es decir, la concie~cia históri~a qu_e
se manifiesta a través de la naturaleza del lenguaJe, pues as1, el fin

9

/bid., p. 635.

'º /bid., p. 232.

último del comprender accede y acepta un acontecer al que
(o que) interroga y responde.
Co~ el comprender no se pretenden establecer leyes
de conocImIento sobre el mundo, sino que se quiere asimilar cómo
ha ocurrido que tal hombre, tal pueblo, tal estado, y todas sus
manifestaciones, sean de la manera que son y cómo es que han
llegado a ser de la manera en que se presentan en la actualidad.
"La her_menéutica -advierte Gadamer- tiene que partir de que el
que quiere -~omprend~r está vinculado al asunto que se expresa
en la trad1c1on, y que tiene o logra una determinada conexión con
la tradición desde la que habla lo transmitido". 11 La exigencia
hermenéutica más nítida se concreta en comprender la textualidad
d_e la tradición en su situación originaria y con todas sus
circunstancias y multip!icidades; en esto radica su posible
objetividad.
G_~damer, además, heideggerianamente cree que la
comprensIon es el modo de ser del estar ahí en cuanto que es
poder ser Y posibilidad. "El comprender -nos dice- debe pensarse
menos como una acción de la subjetividad que como un
desplazarse uno mismo hacia un acontecer de la tradición, en el
que el pasado y el presente se hallan en continua mediación. Esto
es lo que tiene que hacerse oír en la teoría hermenéutica
demasiado dominada por la idea de un procedimiento de u~
me'todo",2
. para el acto del comprender es necesario un 'acontecimiento, no se pude partir de nada. Si se desea comprender se
desea comprender algo que acontece o que pudiese acontecer.
El acto de comprender se complementa así con el interpretar y el
acontecer.
. . . Estos tres momentos de importancia de la hermenéutica
f!los~f!ca hacen patente la vasta relación que tiene el pensamiento
fllosof1~0 con otras áreas del saber. Las interconexiones que existen
e~t~e filosofía y disciplinas humanísticas van más allá de una
critica metodológica tanto de éstas como de sí misma. Además,
cab~ ap~ntar que la relación multidisciplinaria entre ciencia natural
Y c1encIa social, no queda omitida; el ejemplo más claro lo
en~ontramos en_ la escuela sociológica que se funda y postula
indispensable la interconexión entre la sociología y la estadística.

:: Gadamer. El problema de la conciencia histórica, p. 50.
Verdad Y método/, p. 360.

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52 /facultad de filosofía yletras

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Es sabido que para las disciplinas humanísticas como la hist.o~i~,
la lingüística, y para el mismo discurso filosófico, hay ~n~ trad1c1on
de lenguajes teóricos conectivos. Sólo que la p~ac~1ca de la
hermenéutica filosófica la hemos encontrado pnnc1pal~e~te
expandida en al ámbito de la hermenéutica jurídi~a, la herm~n~ut1ca
teológica, la teoría de la literatura, la antropolog1a Y en la log1ca de
las ciencias sociales.

3. ¿Es la hermenéutica filosófica un método
para las ciencias sociales?
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1

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Si es un método ¿a dónde nos llevan sus paso~ y quien ,os s1g~e?
Si no lo es ¿para qué tomarlo en cuenta y cual es su relevancia En carta al jurista italiano Emilio Betti, Gadam_er aclara qu? su
hermenéutica filosófica postulada, no es un metodo de caracter
cientificista:
En el fondo yo no estoy proponiendo un método sino describiendo
Jo que hay. Y que las cosas son como l~s he de~c!it~- Esto creo que
no podría ponerse seriamente en_cuest1on (.._.) N1 s1qwera un maestro
del método histórico está en cond1c1ones de liberarse por completo de
los prejuicios de su tiempo, de su entorno social, de ~u_ pos_ic~ón
nacional, etc. ¿Ha de ser esto necesariamente una def1c1enc1a. Y
aunque lo fuera, creo que filosóficamente es un deber pensar por qué
esta deficiencia no deja de estar presente cada vez que se hace algo.
En otras palabras, sólo considero científico reconoce: lo que hay, no
partir de lo que debería de ser o de lo que qu~rna ser. E~ es~e
sentido intento pensar más allá del concepto de metodo de la c1enc1a
moderna (que desde luego conserva su razón relativa), 13
y pensar por
principio de una manera general lo que ocurre siempre.

En estas palabras es clara la fuerte influencia de la descripción
fenomenológica husserliana, que sin embargo no denota una
actividad metódica naturalista. Gadamer expresa y destaca
que la actividad científica consiste en ~econ?c~r _lo que hay_, lo
existente; con esto no se refiere a una ex1stenc1a urnca y exclusiva·
mente material, de alta importancia para las ciencias natural~s.
Más bien la aclaración gadameriana abarca, desde una concepción
filosófico-ontológica, la consideración de la existencia que pue~e
ser descrita fenomenológicamente. Encamina la reflexión hacia
una explicación científica-espiritual que no pierde su rigor frente a

una_ m~todología naturalista determinada, mas dicho rigor
exphc!=itlvo no se encuentra desvinculado de los distintos niveles
de la realidad. Con lo anterior el autor delimita que la hermenéutica
filosófica no se puede considerar una metodología para las ciencias
natural~s _o sociales. En principio y a lo mucho, lo que la
hermeneut1ca plantea es una cuestión de posibilidad constante en
el objeto de conocimiento de las disciplinas humanísticas.
Entre las distintas formas de la búsqueda de la certeza
la experiencia hermenéutica, como hemos dicho tiene com~
prioridad la comprensión de los sentidos del lenguaje de la tradición,
con tal estructura para Gadamer: "la experiencia hermenéutica
tan ~ontraria a la idea metódica de ciencia, tiene a su vez s~
propio fundamento en el carácter de acontecer que (...) afecta al
lengu~je". 14 Con dicho fundamento en la comprensión que interpreta
en el idioma de la tradición, la hermenéutica filosófica se aleja de
la noción cartesiana de método, que con sus reglas es asumido
c?mo_"~I genuino manifiesto de la ciencia moderna", al que la certeza
c1ent1f1ca natural ha tomado como uno de sus primordiales
abreva~eros y ha poseído con regularidad ese rasgo cartesiano.
La reahda~ actual de las ciencias humanas repelen este tipo de
metodolog1a. No obstante, la experiencia hermenéutica tampoco
se ofrece_ a saldar este supuesto vacío metodológico, y que sin
tachar de ingenuo al parecer de Karl Popper, la ausencia de método
se justificaría en que las ciencias humanas aún no han encontrado
s~ G~lileo. 15 Las disciplinas humanísticas en su acepción de
c~enc1as morales, cuyo objeto es el hombre y lo que éste sabe de
s1, se crean sus intereses indagadores y sus propios temas, pues
sus re~ultados no son correspondientes de lo absoluto y debidos
exclusivamente a tal o cual modelo de• método.
.
Ahora bien, si tomamos el círculo hermenéutico gadameriano como una descripción de la comprensión que resulta del
contacto mó_vil de 1~ interpenetración entre tradición e intérprete,
~os ~~mos 1ntroduc1endo en ese afán perenne del pensamiento
fllosof1co de esclarecer lo que permanece en la penumbra, en este
caso en la llamada historia efectual. En ello se fundamenta la
comparación habermasiana entre el desciframiento psicoanalítico

" /bid., p. 555.
'' lbid., pp. 606-607.

" Cfr, Popper, Karl. 1996. La miseria del historicismo, tr. Pedro Schuartz Alianza Madrid
pp. 9-18.
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�54 / facultad de filosolia yletras
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y la actividad de la hermenéutica filosófica. 16 Allí el tod?. se
comprende por las partes, el psicoanalista pretende decod1f1car
los simbolismos de la infancia de su paciente para comprender las
patologías de un comportamiento actual, pero un~ posible resolución
de las distorsiones de la personalidad del paciente no ocurre de
una forma inmediata, sino que es indispensable una va_riada ~e~ie
de sesiones de fondo interpretativo para que el psicoanaltsta as1m1le
cada caso de cada sesión en su natural particularidad, sin mutilarlo
de su circunstancia y multiplicidad.
Con esa tónica, el filósofo francés Paul Ricceur asume
que en las distintas formas culturales encontra~os el eje~plo de
la cultura como la expresión susceptible a la mterpretac1on. Tal
manifestación, mirada desde la óptica del psicoanálisis freudiano,
se entiende como la vida pulsional del inconsciente. Los deseos
presentes en los sueños toman un sentido que repe~c-~te
directamente en las formas humanas de cultura como la reltg1on,
el arte la ciencia, el mito, la historia, etc. El sueño, lo sublime Y la
ilusión' son parte de ese mundo antropomórfi~o ~~I im_~ginar_io; por
tanto, para Ricceur se instituyen como una s1~n!f1cac1on urnversal
cuyo potencial busca los rnveles de la expres1v1dad.
Ricceur denota y ejemplifica que en La interpretación de
/os sueños, de Freud, los deseos reprimidos no pueden permanecer
en plenitud desvinculados de la manifestación con~ienciainconsc1encia. "El hombre -dice- es un ser capaz de realtzar sus
deseos en forma de disfrazamiento, regresión y de simbolización
estereotipada". 17 De esta forma la urdimbre del sentido ocurri?o en
el inconsciente, desde el análisis hermenéutico de la cultura, tiende
a ser concebido como un entramado de significación que contribuye
y se traduce en lenguaje a través de las man~fest_acion~s ~e. la
cultura. Ernst Cassirer también consideraba el amb1to ps1colog1co
como uno de los ejes fundamentales para el entendimiento de las
obras culturales, y en efecto, abre toda la discusión de la
antropología filosófica integrista, pero su formalismo de cepa
kantiana le impide contextualizar una observación que conduzca
la reflexión a un filosofar hermenéutico sobre un fragmento de lo
humano tan específico, tal y como lo representa la dimensión
pulsional humana que parte de la aportación freudiana para la
interpretación de la cultura que Ricceur ejemplifica.
'' Jürgen, Habermas. 1993. "La pretensión de universalidad de la hermenéutica", en La lógica
de las ciencias sociales, pp. 277-305, Ir. Manuel J,ménez Redondo, Ed. REI, México.
17 Ricceur, Paul. 1999. Freud: una interpretación de la cultura, p. 140, tr. Armando Suárez.
Siglo Veintiuno Editores. México.

Por su parte, Gadamer sabe enfatizar muy bien el significado que tiene la pragmatia aristotélica que da soporte a la filosofía
hermenéutica y se trasporta a la filosofía práctica. Esto es, es su
variante de entender la experiencia hermenéutica como el «arte
de interpretar». La filosofía práctica difiere del saber técnico, en
donde creación se opone a reproducción, es decir, po1esis versus
tekne. Ciertamente el saber práctico puede ser una técnica, pero
además de ello el saber práctico va más allá en cuanto se define
como moralidad. Para ello basta la complementación con que entra
en juego el concepto de prhonesis o prudencia. Sobre todo al
momento en que la phronesis media y regula las aplicaciones y
consecuencias del saber. En este sentido, dice Gadamer que la
filosofía práctica aristotélica pudiese asumirse como filosofía política
extendida hasta los dominios de la jurisprudencia. 18
Ahora bien, en la hermenéutica vista en sus desarrollos
modernos, nuestro autor encuentra esa practicidad en las
aportaciones de Scheleimacher y Dilthey. Por un lado, al manifestar
el requerimiento de no sólo comprender textos sino también
personas y sociedades, que para Dilthey representaría un saber
científico espiritual dado en nuestra conciencia histórica. Y, que
bien señala Gadamer, un problema heredado para la historia de las
ciencias, que se amplifica hasta los terrenos metodológicos.
Por último, para Gadamer resulta de alta relevancia la
relación existente entre retórica y hermenéutica, ya que mientras
hermenéutica se define como el arte de comentar lo dicho o lo
escrito, la retórica casi auxiliarmente intenta distinguir de cuál arte
se trata en cada caso. Y según la apreciación de Melachthon, la
hermenéutica se funde con la retórica cuando se da la transición
en el arte de hacer discursos al arte de seguir un discurso
comprendiéndolo. En este sentido la experiencia hermenéutica va
más allá de concebirse método al asumirse simultáneamente un
arte.
La experiencia hermenéutica se determina, así, como una
praxis, pero también como una actividad teorética en los más
amplios y más estrictos sentidos de los términos. En suma, para
Gadamer la hermenéutica admite la toma de perspectivas en una
pretensión de validez no definitiva, pero siempre susceptible a la
crítica.
"Gadamer, 1994. "La hermenéutica como tarea teórica y práctica", en Verdad y método 11,
Colección Hermeneia, tr. Manuel Olasagasti, Ed1c1ones Sígueme, Salamanca, pp. 293-308.

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56 / facultad de filoso!ía yletras

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4. A manera de conclusión

Para terminar, queremos dejar expreso que coincidimos con
Mario Teodoro Ramírez cuando alude a las tareas del pensamiento
filosófico actual: "... si una tarea fundamental tiene la filosofía en
nuestro tiempo es ayudarnos a recuperar la razón universal de la
comprensión, el ejercicio humano de la palabra. En particular,
necesitamos una filosofía de la ciencia que sea comprensión e
interpretación filosófica de la ciencia y no mera teoría paracientífica
de la metodología científica" .19 Pero también éstamos convencidos
de que el pensamiento filosófico sistemático no se encuentra
divorciado de un análisis sobre el método que apuntale a su
comprensión. La filosofía especulativa es sistemática y no por
ello hay que estigmatizarla como una mera tautología de la
sistematicidad naturalista. Todas las reflexiones anteriores a
nuestro tiempo que hemos llamado filosóficas, han sido en su
esencia críticas, y no por ello hay que visualizarlas como enemigas
de la actividad científica o como fieles compañeras de una
metodología.
La aplicabilidad del análisis desde la filosofía hermenéutica
a una discursividad cultural, posibilita al investigador en humanidades a descomponer en partes y revisar sistemáticamente aquellos
rasgos simbólicos relevantes para el esclarecimiento de una
problemática, mas no para su solución inmediata y definitiva. Así
pues, la actitud sistemática no requiere necesariamente de una
automatización del indagar científico sobre el hombre y la sociedad
actuales. Mas, lo que sí consideramos ineludible es el sentido
exhaustivo de la especulación y la disposición a pensar
filosóficamente sobre cualquier nivel de la realidad desde todas
las disciplinas consideradas humanísticas. Con todo, la filosofía
hermenéutica es una posibilidad que apunta en dicha dirección.
Así pues, la coherencia del' discurso es indispensable para
discriminar o aprobar en la comprensión hermenéutica, de tal modo
que una lógica filosófica del lenguaje indudablemente continúe
siendo una disciplina medular para la reflexión filosófica sistemática
contemporánea; desde luego, según nuestra óptica, despojada de
todo su corte neopositivista. Al investigador en humanidades le
resulta necesario comprender lo que estudia en su íntimo sentido,

" Ramirez, Mario Teodoro, mayo-agosto 1998. "Ciencia y hermenéutica según Gadamer", en
Revista de filosofía, Universidad Iberoamericana, p. 152, núm. 92, año XXXI.

y por ~llo ~~ pres~nta optimizada una capacidad de interpretación
de I~ s1mboltco y _significativo del mundo. Por tanto, el saber riguroso
no s1em~re r~qu,ere_ una demostración positiva en la materialidad.
En las c1encIas sociales contemporáneas, hermenéuticamente lo
fundam_e~!al no es buscar un saber de objetividades sino un saber
de pos1b11tdades.
Añadimos que, el lector de textualidades que quiere
comprender u~ leng~aje_ históri?o ~ culturalmente dado, puede y
debe ser ~n primer ter~mo el c1ent1fico social con miras de hacer
comprensibles las senal~s del sujeto, del mundo y los grupos
hu~anos ~ue aparezcan interpretativamente indescifrables. Aún
as,, no olvidando que la subjetividad del intérprete siempre se nos
ha ~r~~en!ad_o plagada de los prejuicios de la ineludible/autoritaria
trad1c1on, ms1st1mos en que el rigor científico en ciencias sociales
ha de ser otro qu~ el de objetividad naturalista. De tal manera
~ue, p~ra to~o aquel _que p~e~se, y más aún en aquellos que piensen
:1Io~óf1cament~ la d1scurs1v1dad polémica será inevitable. De ahí
ª imp_ort~~cra _de la vivencia particular en el diálogo y la
comurncac1on abierta a la especulación con finalidades.

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El discurso noticioso
en la prensa

1rene Fonte Zara bozo
INTRODUCCIÓN

E

L DISCURSO NOTICIOSO es una fuente ideal para conocer
el panorama político de una sociedad en un periodo
determinado, debido entre otras cosas a su registro
cotidiano del acontecer público. Como es sabido, la prensa tiene
un papel importante en la determinación de los tópicos de interés
público y su importancia relativa. El estudio de la prensa es útil
para acercarnos al "complejo ideológico" de una sociedad particular:
el conjunto de versiones de la realidad, con frecuencia contradictorias, producidas desde diversas posiciones de poder o de
resistencia de una sociedad (Hodge y Kress, 1988, 1993). En el
discurso noticioso encontramos diferentes versiones de la realidad
en diversos sectores sociales, aunque trasmitidas según la propia
postura político-ideológica de los periódicos.

En las páginas que siguen trataré de modo general algunos
aspectos importantes que caracterizan el discurso noticioso en
la prensa. Me referiré también a algunos principios y procedimientos metodológicos que han probado su utilidad y adecuación
en investigaciones anteriores, los cuales serán ilustrados con el

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 61

60 /facultad de filosofía yletras

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. .
dos periódicos sobre un
análisis de dos artículos notIc1osos en
mismo acontecimiento.

Características del discurso noticioso
.
. d
del discurso de la prensa, Teun
Entre numerosos investiga o~es .
han contribuido a la
A Van Dijk ha realizado estudios p1on~ros que
'f. o (véase por
.
d I oticia como genero espec1 ic
caracterización e ª n
d con este autor la noticia puede
.
988 1990) De acuer o
'
.,
e1emp 1o, 1
' ,
.f
. , principal de ofrecer informacIon nueva
ser definida segun su uncIon
sobre sucesos recientes.
Las

artes principales de un texto noticioso son, por
p
. to de titular Y subtitulares y, por otra, la
una p~~t_e, el con1~n h
Los titulares sintetizan el contenido
expo~1c1on de los . ~c os.
más son formulados buscando
pnnc1pal de la n~t1c1a, perot ad\ veces este último objetivo
captar ~a atenc1on de\ l~~s~r.de la pre~sa sensacionalista, y
predomina, como en t to de la noticia no desarrolla lo

i8

p~~

=~~~~~;;eons e~~:l:r.
r~zo~~s de es~=~~nia~f:~t~vi~~n~~~!
titulares suelen ser muy smtet1cos y p
convencional.
El párrafo inicial de la noticia (llamado /~ad! con~tituy~
núcleo temático, y suele resumir los datos principales_. ~ue,
su. . dónde cuándo y cómo. El resto del texto not1~1os?

;uep~~~~~~:

~~~:~r,olla la inf~rmación con mayor o menor pro!iiidad.
también antecedentes del hecho _Y declaraciones e
diversas a propósito de lo acontecido.

Por ser un recuento de sucesos, la noticia tiene_ ~n
carácter narrativo que se expresa en un tiempo verbal pretento
(a diferencia de los titulares, que_ suelen ~parece~ e~ ~~~~i;~;~
Ha sido comparada con las narraciones_ ora es ~egun a
d
formulada por W. Labov (1972). AsI por e1emplo, se pue e
establecer una relación entre el titular Y el abstract o res~men
inicial (Bell, 1991) y entre el /eady la orientación en las_ narrac_1~nes
labovianas. Por otra parte, los sucesos de u~a _n~rrac1ón not1c1~~:
ser resentados de un modo muy smtetIco y con m~c
~~ee~=~tos o~itidos que serían resaltados en otro tipo de narraciones
(Bell, 1998).

El discurso directo reproduce el de otro enunciador1 tal
como supuestamente ocurrió. Los pronombres personales,
demostrativos, deícticos en general y tiempos verbales se
conservan como en la enunciación original citada. En la escritura,
suele ser introducido por dos puntos y entre comilla, aunque la
prensa no es consistente en el uso de las comillas. Una variante
que aparece con frecuencia marca los deícticos como en la
enunciación original, pero el discurso citado no es anunciado por
dos puntos previos ni entrecomillado, sino seguido por una coma
más un verbo de decir (por ejemplo: No subirán los precios, aseguró
Mendieta). En titulares suele aparecer también una frase sintética
seguida por dos puntos y el enunciador (por ejemplo: No subirán
los precios: Mendieta). Desde luego que estas citas en forma de
discurso directo suelen ser reformulaciones del periódico que no
reproducen exactamente la enunciación original, pero son
presentadas convencionalmente como tal. Por eso han sido
llamadas discurso seudo-directo (Toolan, 2001). 2
El discurso directo confiere más prominencia al enunciador
que las otras formas de citación, pues aparece completamente
delimitado y separado del discurso que lo introduce y enmarca. En
la prensa, es generalmente índice de la importancia atribuida al
enunciador o a sus palabras. Puede ser utilizado tanto en el caso
de que el periódico comparta la postura del éste o que busque
distanciarse de ella.
El discurso indirecto se encuentra sintácticamente
subordinado al discurso que lo cita; es generalmente introducido
por que (salvo en el caso de subordinadas interrogativas: preguntó
si era apropiado presentarse). Los deícticos y tiempos verbales se
ajustan al momento de la enunciación del locutor. Según Bell (1991 ),
este tipo de discurso citado es el más abundante en la prensa; se
podría considerar la forma no marcada. La figura del enunciador
resulta menos destacada en el texto que en el caso del discurso
directo.

' Hacemos la distinción entre locutor y anunciador siguiendo a Oswald Ducrot, 1984. El
locutor es el responsable del enunciado dentro del cual se puede citar o representar otro
discurso, que seria el del anunciador.
2
la clasificación varia en distintos autores. Creo que debe afinarse según se requiera mayor
o menor especificidad de acuerdo con los propósitos del estudio. Además hay variación en
las formas del discurso citado en diferentes géneros discursivos.

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 63

62 / facuitad de filosolía yletras

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En tercer lugar tenemos las voces narradas, que s~ refieren
al discurso del enunciador en forma global o resum1d_
a , con
frecuencia sólo al acto verbal, no al contenido particular del discurso
(por ejemplo: Mendieta hizo declaraciones sobre el precio ~el gas).
Estas formas sintéticas y globalizadoras son frecuentes en titulares.
En el cuerpo de la noticia pueden aparecer_referidas_a un dis~urso
citado anteriormente. En esta forma del discurso citado la figura
3
del enunciador recibe menos prominencia que en las otras dos.
Se puede hablar de un orden decreciente de prominencia
del enunciador en las tres formas de discurso citado, que va del
4
directo al indirecto y por último a la voz narrada.
En la prensa actual encontramos tambié~ f~rmas mixtas
en las que el discurso directo es intercalado en el indirecto o en la
voz narrada, destacando alguna frase o palabras entrecomilladas.

La escena enunciativa
He formulado este concepto de escena enunciativa aplica90 al
discurso de la prensa (Fonte, 2002 , 1999), partiendo de Emile
Benveniste (1979), quien nos habla del "cuadro figurativo" de la
enunciación: el hablante siempre constituye una relación hacia el
interlocutor, así sea real o imaginario, individual o colectivo. El
relato noticioso introduce con frecuencia escenas de diálogo entre
los actores políticos. Otras veces, lo dicho por un enunciador en
determinado artículo de noticias encuentra respuesta en otro
artículo, ya sea o no del mismo día. Asistimos así a un diálogo
virtual en el espacio discursivo del periódico. Los políticos no
necesitan enfrentarse verbalmente en forma directa. La prensa, o
los medios en general, pueden constituir el espacio en el que se
desarrolla el debate político.5 Cuando nos acercamos al acontecer
político por medio de la prensa a lo largo de determinada coy~~tura
socio-histórica, asistimos en cierto sentido a una escena de dialogo

3

Algunos sostienen que no hay citación, ya que el discurso del otro está totalmente

incorporado a la narración principal.
• Bajtin (Voloshinov), 1977, establece una jerarquía similar en géneros literarios: del discurso
directo al indirecto y al indirecto libre.
• Por ejemplo, tos primeros meses de la huelga estudiantil de la UNAM en 1999, en que tos
estudiantes y las autoridades universitarias nunca dialogaron. Afirmaban sus posiciones,
en respuesta a las del oponente, en el espacio de la prensa (Fonte, 2002).

dada por la confluencia de discursos sobre un mismo asunto
procedentes de diversos enunciadores.
De modo que la escena enunciativa puede ser considerada
tanto en un senti_
do c?ncreto de ocurrencia efectiva de diálogo
como en un sentido virtual de concurrencia de voces en uno o
varios números del periódico. Puede incluso ser considerada en
un nivel más general y abstracto de coyuntura histórica.
.
La esce~a enunciativa varía según el ángulo político-ideológico con qu~ distintos periódicos seleccionan los hechos que
se reportaran en el texto noticioso. Dicho de otro modo la
enunciación original es reformulada por distintos medios con vari~da
ac_e~tuaci?n ideológica. El hecho en cuestión (la enunciación
orrgrnal) ingresa a la circulación discursiva social en una
multiplicidad de versiones.
. Con el fin de ilustrar estos conceptos, presentaremos
a co_ntrnuación un análisis comparativo y somero de dos noticias
pubhcadas en los periódicos mexicanos La Jornada y Excélsior.
Se _t~ata de un mismo acontecimiento político-discursivo: las
notIcI~s. dan _
cuenta de las declaraciones del presidente electo
de Mex1co, _Vicente Fox, en Dallas, en la escala final de su gira
por Ganad~ y los E~tados Unidos. Fox se quejaba de que la
p~ensa_ mexIcan~ hubiera dicho que sus planteamientos no habían
~ido bien acogidos en estos países. El texto de La Jornada
tiene 11 párrafos y 676 palabras, mientras que el de Excélsior
cuenta_ con 21 párrafos y 1,295 palabras (véanse los textos en el
Apéndice 2).
. ~os tit~lares muestran el carácter verbal del tema de
notIcIas. El titular de La Jornada es un discurso seudo-directo:
parece que gozan diciendo que mis propuestas fueron
1~norada~, d~ce. El.verbo decir aparece dos veces, pues hay un
discur~o Ind1recto incrustado introducido por el verbo diciendo.
En el titular de Excélsior, EU y Canadá 'no nos mandaron por un
tubo': Fox, el discurso seudo-directo aparece al comienzo del
enunc~ado separado del nombre del enunciador por dos puntos.
Una cita textual de las palabras de Fax, entrecomillada, parece
desta_ca~ el hecho de que el coloquialismo "mandar por un tubo"
(qu~. I~d1ca rechazo) es exactamente textual y no un refraseo del
perrod1co.
1as

!ª'

�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 65

64 /facuitad de filosolía yletras

!;
=
a

:i

fa
5

En el análisis utilizamos varios indicadores que forman
la escena enunciativa desplegada en ambos periódicos. Los
resultados pueden verse en los cuadros analíticos 1 y 2
(Apéndice 1). La primera columna se refiere al número del párrafo.
La segunda corresponde a los enunciadores, que aparecen
transcritos según la misma denominación del periódico. (Aunque
aquí no desarrollamos ese aspecto, la forma en que son denominados
los actores políticos es importante en su caracterización). La
tercera columna establece las formas de discurso citado (las
formas mixtas son señaladas por el signo+). En la cuarta columna
aparece el verbo decir (casi siempre performativo; algunas veces
metafórico, como arremete) que introduce el discurso citado. Este
indicador muestra el tipo de acciones verbales atribuidas al
enunciador. La última columna se refiere a los interlocutores a
quienes el enunciador se dirige. Este es un dato poco frecuente
en el discurso noticioso; por lo mismo, su aparición resulta
importante.
Como muestran los cuadros analíticos 1 y 2, y los de
resumen 3 y 4, ambos periódicos tienen coincidencias y diferencias
en la construcción de la escena enunciativa. Tanto en La Jornada
como en Excélsior, Fox es el enunciador más prominente. Su
discurso citado sobrepasa notablemente el de los otros
enunciadores. Entre las formas del discurso citado, el directo es el
más frecuente (incluimos aquí los casos de seudo-directo), lo cual
contribuye a destacar más la figura del enunciador principal.
En La Jornada, Fox realiza 14 actos verbales diferentes y
tiene tres interlocutores. Los otros enunciadores de relativa
importancia en esta noticia (según La Jornada) son los miembros
de la prensa mexicana, o ésta en sentido genérico. En efecto, el
texto elabora el antagonismo entre Fox y la prensa. Varios actos
verbales caracterizan implícitamente a Fox en sentido negativo:
arremetió, acusó, manifestó (su malestar), trató de corregir. El único
ato verbal de Sahagún (recrimino, tiene resonancias negativas
también, ya que en nuestro contexto político-cultural, el que los
políticos critiquen a la prensa suele interpretarse como un afán de
control. Los interlocutores de Fox aparecen sintácticamente en
complementos circunstanciales: ante 100 mexicanos, ante los
asistentes (párrafo 2). En el párrafo 4, la figura de Fox es construida
como objeto de burla en forma indirecta por medio de lo que resulta
una modalización de los oyentes: los interlocutores se ríen.
Encontramos otras modalizaciones que describen la actitud de los

enunci~dores: en el párrafo 1, molesto; en el 9, irónicos (atribuido
a los _informadores~. P?drían señalarse otros procedimientos
(por e1emplo, ~odahzac1ones, argumentaciones) que contribuyen
a m~strar una imagen_ n~gativa de Fox (aunque no los señalaremos
aqu1). Estos proced1m1entos son los que finalmente permiten
rematar el artículo noticioso con la breve oración, única del
párrafo, en_ que Fox es construido por otros (el pronombre indefinido
pocos, su1et~ de la ora~ión) como carente de credibilidad. De
este m~do,_ ciertos enunciados de carácter evaluativo (e ideológico)
son atribuidos a otros y no aseverados por el periódico co
locutor.
mo
En E~cé~sior, la discrepancia entre Fox y la prensa
como señala el titular, pero no el único.
~xcels1or construye una escena enunciativa más amplia donde la
figura de Fox aparece también de forma positiva. Como indican
los cuadros 2 y 4,
es el :_nunciador más prominente, citado 18
vece~'. pero n? el unico poht1co que recibe prominencia. Bush es
tamb_1en una figura destacada (aunque en forma secundaria) con
10 citas y la _mitad de actos verbales que Fox. Bush ap~rece
ta~to en sentido antagónico con Fox como de acuerdo con él
(parrafos 16 y 17). En vez de rechazar las propuestas de Fox
como en La_ Jornada, Excélsior dice que aceptó a medias. L~
prensa mexicana como anunciadora es presentada con sólo
dos ~ct?s verbales, a diferencia de los cuatro de La Jornada
~sto ind1c~ ~-ue Excélsiordedica menos espacio relativo a elabora~
a contrad1c1on entre Fox y la prensa. Además, el discurso citado
~~ la prensa aparece incrustado (subordinado) en un discurso
. irecto d~ Fox (párrafos 12 Y 13). Fox es quien controla el
intercambio verbal en el minidiálogo donde cita a la prensa para
responderle.

es

e! t~ma principal,

f'.°º~

Excélsior presenta uria pluralidad de anunciadores
proceden_tes de esferas sociales específicas (deportes
e~presanos) o denominadas como gente común: una muje~
:;rato_ 3), l?s _m_exicanos (7), un hombre de bigote (8). Fox es
stru1do d1~log1camente: aparece como interlocutor de estas
~:rsonas; su imagen resulta democrática y amigable. Así como
d Jamad~ caracterizaba a Fox de modo negativo por medio
e~ otros_ suJetos, Ex~élsior lo hace de modo positivo. Por ejemplo,
N ~I parrafo 15, P1card, presidente de la Canacintra (Cámara
ac1onal de la Industria de la Transformación), elogia a Fox.

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león /67

66 /facuitad de filosolía ~ letras

!;
=

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5

l:'r.l
t:,

APÉNDICE 1: Cuadros analíticos y de resumen

Comentarios finales

CUADRO 1:
TAL PARECE QUE MIS PROPUESTAS FUERON IGNORADAS, DICE
(La Jornada, 26 de agosto de 2002)

Aunque no hemos desarrollado un análisis todo lo prolijo que se
pudiera, creemos haber mostrado la utilidad y la adecuación del
enfoque analítico presentado en el estudio del discurso noticioso.
Se trata de indagar en las posibles variantes en que son
presentados los actores políticos como hablantes o enunciadores.
Son caracterizados tanto por medio de su discurso citado como
por el discurso que le sirve de marco. Unos enunciadores pueden
caracterizar a otros en una compleja trama de discursos cruzados
e incrustados. El diálogo puede resultar más o menos visible.
Ciertos recursos lingüísticos, como las modalizaciones, resultan
particularmente importantes en conferir determinados sentidos a
los enunciadores y a su discurso.

PÁRRAFO

1

ENUNCIAOOR
Vicente Fox
Quesada
ellos (los medios
nacionales:
omitido)

2

El presidente
electo
la prensa de
México
mandatarios de
Canadá, Jean
Chrétien, y de los
Estados Unidos,
Bill Clinton
él (Fox)

Por otra parte, vemos que la objetividad es una cuestión
relativ~. No podemos afirmar que alguno de los dos periódicos
falta a la verdad. Incorporan a la textualidad diferentes aspectos
del hecho, perfilados y acentuados de modo diverso. Unos son
omitidos y otros dimensionados. Las diferencias responden a
decisiones de carácter ideológico, mismas que determinan
afiliaciones y afinidades políticas. En cierto sentido, el sesgo
evaluativo es esperado y en cierto modo compartido por el lector
que suele leer un periódico acorde con sus propias opiniones
políticas, que resultan así confirmadas.

3

Fox (omitido)
la prensa
mexicana
yo

DISCURSO
CITADO
VN
VN

ACTO VERBAL

DO
DI

arremetió
sus propuestas
de ...
acusó
diciendo

VN

sostuvo

VN

manifestó
informó

DI
VN

INTERLOCUTOR

ante 100
mexicanos...
ante los asistentes

rechazado
(pasiva)

DO
DO
DI

subrayó
señala

DO

digo

les (la prensa
mexicana)

añadió

sus i1teooaJtores

4

Fox

5

Fox (omitido)
nosotros /omitido

DO
DI

Fox (omitido)
nosotros (omitido)

DI +DO
DI

nosotros (omitido)

VN

nosotros omitido

VN

7

La vocera del
futuro
mandatario
Martha Sahagún

DO

recriminó

8

Los informadores
mexicanos

DO

concluyeron

9

Ídem (omitido)

DO

comparar

10

Futuro
mandatario

DO

trató de corregir

DI +DO

'entre risasl

6

L

L

hemos olanteado
indicó
estamos
pidfendo
estamos
ofreciendo
venimos a
plantear
a algunos
reporteros

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 69

68 /facuitad de filosolia yletras

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a5

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lt'l1

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CUADRO 2:
ESTADOS UNIDOS Y CANADÁ "NO NOS MANDARON POR UN TUBO": FOX
Excélsior (26 de agosto de 2002)
INTERLOCUTOR
ACTO VERBAL
DISCURSO
ENUNCIADOR
PÁRRAFO

CITADO

1

Vicente Fox
Quesada

DI +DO
Dl+DD

2

El Presidente
Electo

VN+DD

señaló
reconoció
lanzó acusación
expresó
comentó

17

VN

El aspirante
republicano

4

una mujer
Fox Quesada

DI
VN

pidió
solicitó

George W. Bush

VN

aceptó

Bush

DO
VN
DO

destacó
manifestó
agregó

el candidato
republicano

le (Fox)
a quienes
(empresarios
texanos)

Fox

DO

señaló

representantes
de los migrantes

6

los mexicanos
una mujer
voz anomma

VN
DI
VN

solicitaron pedir
que¡a comun

le (Fox)

7

Un pequeño
hombre de bigote

DO

indicó

le (Fox)

VN

resumió

El b~squetbolista
mexicano
Eduard9 r,Jájera
voz anomma
(impersonal)

VN

solicitó

VN

peticiones

8

DI

dio respuesta
al anunciar
agregó

VN
DO

reprochó
comentó

Fox

DO

manifestó

la prensa
mexicana

DI

señala

Fox
la prensa
mexicana

DO
DI

siguió
diciendo

13

El Presidente
Electo

DI

aseverar

14

Raúl Picard,
Qresidente de la
Canacintra
Bush

DO

comentó

9

10
11

12

15

Fox Quesada

Fox

VN +DI

DI
VN+DD

dejó en claro
acotó estar en
acuerdo

DI

evaluó
destacó

18

Vicente Fox

19

voz anónima
Fox Quesada

VN
DI+ DO

preguntó
subrayó

20

Id. (omitido)

VN +DO
DI
DO

insistió
reconoció

21

Vicente Fox

DI+ DO

informó haber
expuesto

ENUNCIADOAES/
INDICADORES

5

VN

VN

DO
3

DI

estuvo de
acuerdo
añadió
consideró
(injusta)

Discurso directo
Discurso indirecto
Voz narrada
Formas mixtas
Total discurso citado
Actos verbales
Interlocutores

FOX

M.SAHAGÚN

Prensa e
informadores
mexicanos

6
2
6
2
14
14
4

1

2
3

le (Fox)

=
le (Fox)

les (empresarios)

Chrétien y
Clinton

1
1
1
1

5
4

1
1

CUADRO 3:
RESUMEN DE La Jornada

ENUNCIADOAES/
INDICADORES
Discurso directo
Discurso indirecto
Voz narrada
~ Formas mixtas
Total discurso citado
Actos verbales
Interlocutores

FOX

BUSH

7

2
2

3
3
5
18
18

Prensa
mexicana

Otros

2

2
1
7

5
1
10
9

3
CUADRO 4:
RESUMEN DE Excélsior

2
1

10
10
4

�Universidad Autónoma de Nuevo león/71

70 / facultad de filosofía yletras

f;

=

=
rr.l

CI

e,

~

5

APÉNDICE 11
TAL PARECE QUE GOZAN DICIENDO QUE MIS PROPUESTAS
FUERON IGNORADAS, DICE

norte. "Tampoco estamos pidiendo que sea de gorra. Estamos ofreciendo
poner también nosotros, en proporción al tamaño de nuestra economía y que
de ahí salgan recursos para atender programas de mejoramiento ambiental,
para la ciencia, tecnología, educación y equipamiento social en general. ..
Todo eso lo venimos a plantear y, por supuesto, nos atendieron, aunque la
prensa mexicana parece que goza diciendo que no nos escucharon".

La Jornada, 26 de agosto de 2000
Arremete el panista contra la prensa de México
1. Juan Manuel Venegas, enviado, Dallas, 25 de agosto • Vicente Fox
Quesada arremetió contra la prensa mexicana . En el último día de
actividades de su gira por Norteamérica, molesto por la información que en
México se publicó sobre el rechazo que encontró a sus propuestas
de abrir las fronteras y crear un banco de desarrollo, principalmente con
recursos de Estados Unidos y Canadá, acusó: los medios nacionales "tal
parece que gozan diciendo que no nos hicieron caso, cuando deberían
apoyarnos".

2. El presidente electo sostuvo lo anterior ante unos 100 mexicanos
residentes en esta ciudad texana, reunidos en uno de los salones del museo de
arte. Ante los asistentes manifestó su malestar, luego de que la prensa
de México informó que sus planteamientos habían sido rechazados por
los mandatarios de Canadá, Jean Chrétien, y de Estados Unidos, Bill Clinton.
Según él, "eso no ocurrió".
3. "Yo he venido a plantear ideas que han sido recibidas con prudencia,
cautela, pero que han sido recibidas: por ahí, la prensa mexicana señala que no,
que ¡nos mandaron por un tubo!, pero yo les digo: ¡no es cierto! Sí nos
escucharon y sí comprendieron (estadunidenses y canadienses) de qué se
trata", subrayó.
4. Entre las risas de sus interlocutores, Fox añadió que cumplió con su
propósito y regresa a México "motivado", porque hemos dejado clara nuestra
propuesta, que "consiste en cerrar, a largo plazo, la diferencia brutal que hay
entre el ingreso de Estados Unidos y Canadá, y el ingreso que hay en México
para un trabajador.

s. "¡Có'llo es posible que sólo cruzando la frontera encontramos estas
diferencias! Nuestro reto es cerrarlas, y por eso hemos planteado aquí que
trabajemos juntos para hacerlo, y que conforme vayamos acercándonos a los
niveles de Estados Unidos y Canadá abramos las fronteras. Van muchos
norteamericanos a trabajar a México y nadie les hace el fuchi, y nadie los
maltrata: igual queremos que suceda con los mexicanos que vienen acá (a
Norteamérica)".
6. Sobre su iniciativa de crear un banco para el desarrollo, Indicó que es el
complemento de su plan de "cerrar la brecha" entre México y sus socios del

7. La vocera del futuro mandatario, Martha Sahagún, se encargó de
hacer aún más notorio el enojo de su jefe. Recriminó a algunos reporteros:
'se les fue la nota; les faltó profesionalismo. En cambio, vean cómo los
medios de Estados Unidos sí supieron interpretar la información y la
trascendencia del encuentro del presidente electo Fox con Clinton y Chrétien.
8. Los Informadores mexicanos que vivieron la gira y sufrieron los
reproches de Sahagún, confiados en las notas que enviaron a sus
redacciones, concluyeron: "se nota que atrás de todo está Jorge G.
Castañeda, quien siempre ha manifestado desprecio por la prensa nacional".
9. Terminaron por comparar, recordar irónicos: "va a pasar como con Carlos
Salinas, que siempre prefirió a los medios de Estados Unidos, y si Salinas tuvo
a su (José) Córdoba, ahora todo indica que Fox tendrá a su Castañeda".
to. Y por c:erto, cuando Fox ofreció más tarde una conferencia de prensa
en las instalaciones de la Universidad de Texas, Castañeda instalado al fondo
del auditorio le hacía señas desesperadas para que dejara ya de atender a los
reporteros que dieron cobertura a ésta, la segunda gira internacional del futuro
mandatario, quien al final trató de corregir sobre sus propios comentarios
vertidos por la mañana en el museo de arte: "quiero mucho a la prensa mexicana,
Yquiero más a los reporteros y reporteras ..."
11. Ya pocos le creyeron ...

=

�72 / facuitad de filosolía yletras

=
=

Universidad Autónoma de Nuevo león /73

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c:11

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EU y CANADÁ "NO NOS MANDARON POR UN TUBO": FOX
Excélsior, 26 de agosto de 2000 (PP)

Recibieron con "Cautela y Prudencia" las Propuestas Para Cerrar la Brecha
de Desarrollo
1. DALLAS, 25 de agosto. - Vicente Fox Quesada señal~. que s_u visi~a a

Estados Unidos fue para "plantear ideas" y aunque reconoc10 que estas han
sido recibidas con cautela y prudencia, no nos mandaron por un tubo".
2. El Presidente Electo lanzó una severa acusación a algunos medios de la
prensa mexicana que, expresó, "parecen gozar diciendo que no nos h1c1eron
caso". Eso no es cierto, sí nos escucharon, comprendieron lo que se trat?,
comentó el Presidente Electo en relación con sus propuestas en materia
migratoria, comercial y de ayuda financiera para reducir las brechas de desarrollo
planteadas en Washington y Ottawa.
3. Fox habló así al término de un encuentro con la comunidad mexicana
en esta parte de Texas, en donde una mujer le_ pidió que apoye la
legalización del aborto y recibió peticiones para servir de conducto ante el
Presidente Zedillo de manera que sean frenados los abusos que enfrentan los
migrantes al intentar regresar a México. Por la tarde,_ tras un almuerzo con
empresarios texanos a quienes solicitó su apoyo en inversiones para reducir
la brecha de desarrollo que separa a ambos países, Fox Quesada tuvo una
entrevista privada con el candidato republicano a la Presidencia d~ EU,
George w. Bush, quien aceptó a medias las propuestas del prox1mo
mandatario mexicano.
4. "Estoy de acuerdo con él (Fox) en que debemos aminorar las diferencias",
destacó Bush en una rueda de prensa conjunta en la que, sin embargo,
manifestó, rotundo, su decisión en materia migratoria: "Seguiremos
imponiendo enérgicamente la ley en la frontera mientras sea gobernador
(de Texas) y como presidente", agregó el candidato republicano.
5. En el cuarto y último día de actividades de su gira por América del Norte,
Vicente Fox arribó, esta mañana, procedente de Washington, a esta ciudad de
Texas de profundos significados. Esta es la ciudad donde hace 27 años fue
victimado a tiros John F. Kennedy y en donde actualmente trabajan y viven
más de 15 mil mexicanos.
6. Precisamente con una reunión con las comunidades de connacionales
radicados aquí Fox inició sus actividades en Dallas. "Quiero escucharlos", les
señaló a los representantes de migrantes procedentes de Hidalgo, Zacatecas,
San Luis Potosí, Michoacán, Guanajuato y otras entidades, en total 36
organizaciones comunitarias.

7. En el Museo de Arte de Dallas, justo en uno de los salones que albergan
una muestra de la obra de Gunther Gerzo, a salvo de los 35 grados centígrados
que reinaban en las calles de esta urbe, los mexicanos solicitaron diversos
apoyos. Una mujer se le acercó para pedirle que respaldara la legalización
del aborto, mientras por otra parte se escuchaba la queja común de la
corrupción contra los migrantes que vuelven al país.
8. "Queremos que lleve un mensaje al Presidente Ernesto Zedillo para que
ordene se terminen las arbitrariedades del fin de sexenio en las aduanas; están
haciendo su domingo ocho", le indicó a Fox un pequeño hombre de bigote
que resumió así el sentir general.
9. En la reunión participó también el basquetbolista mexicano Eduardo
Nájera, enrolado actualmente con el equipo profesional Mavericks de Dallas,
quien le solicitó apoyo al deporte. También hubo peticiones para regularizar
la situación migratoria de estudiantes mexicanos indocumentados con problemas
para acceder a las universidades de este país.
10. Fox Quesada dirigió al final un discurso y por lo pronto dio respuesta
a la petición de atención a migrantes al anunciar que creará una oficina
junto a la Presidencia de la República que sirva de enlace directo con ellos y
agregó que los tomará en cuenta porque gobernará no sólo para los 100
millones de habitantes que hay en México, sino para los 18 millones que viven
fuera.
11. En ese mensaje, Fox aprovechó la ocasión para dirigirse de manera
directa y por vez primera a la prensa mexicana. En tono enérgico, reprochó
el comportamiento de algunos medios en sus apreciaciones sobre esta gira.
"Hemos venido aquí a plantear ideas, que han sido recibidas con prudencia y
cautela", comentó el Presidente Electo de México en relación con sus
propuestas de apertura de fronteras y de la creación de un fondo multimillonario
con aportaciones de Estados Unidos y Canadá para contribuir a la reducción de
la brecha de desarrollo.

12. Dicho esto, Fox manifestó, en alusión a algunos medios: "Por ahí la prensa
mexicana señala que nos mandaron por un tubo. No es cierto, sí nos escucharon,
sí comprendieron de lo que se trata. Si quedamos en que vamos a seguir
conversando porque es un plan de largo plazo".
13. Empero, siguió Fox, parece "que la prensa mexicana goza diciendo
que no nos hicieron caso (los gobiernos de Estados Unibes y Canadá)",
cuando deberían estarnos apoyando pues estos proyectos son algo bueno
para México.
14. Más tarde el Presidente Electo intentaría limar algunas asperezas al
aseverar que quiere a la prensa mexicana, en particular a las reporteras y a los
reporteros. Lo dijo ya en el Campus de la Universidad de Texas en Dallas, una
institución que alberga a 37 mil alumnos, de los cuales son hispanos alrededor

=

�Universidad Autónoma de Nuevo león

74/ facuitad de filosolía 1Letras

=

1

m

8

=

BIBLIOGRAFÍA

de 2 mil, y en una de sus salas tuvo un encuentro con más de 40 empresarios
texanos.
15. Fue una reunión agradable, los empresarios no esperaban oír a un futuro
presidente de México que les inspirara tanta confianza y que les hablara directo
y sin tapujos, comentó a EXCELSIOR, Raúl Plcard, presidente de la
Canaclntra y uno de los hombres de negocios mexicanos incorporados
a este encuentro privado, en el que también estuvieron los dirigentes del
Consejo Coordinador Empresarial, Claudio X. González, y de la 'coparmex,
Alberto Fernández Garza.
16. A la Universidad de Texas llegó también, procedente de Miami, el gobernador
de Texas y aspirante presidencia! republicano, George W. Bush, para
entrevistarse también en privado con Vicente Fox. En rueda de prensa conjunta,
en la que ambos intercambiaron obsequios (el aspirante republicano entregó un
sombrero típico texano a Fox y éste a cambio le dio unas botas vaqueras
hechas en Guanajuato), Bush dejó en claro que en materia fronteriza seguirá
imponiendo enérgicamente la ley mientras sea gobernador y también si llega a
la Casa Blanca; empero, acotó estar de acuerdo con Fox en la necesidad de
trabajar juntos para reducir las diferencias en los niveles de desarrollo que
ocasionan la migración de mexicanos, porque "los valores de la familia no
terminan a la orilla del río".
17. También estuvo de acuerdo el aspirante republicano en la
corresponsabilidad estadunidense en materia de combate al narcotráfico
y añadió que su país debe reducir el consumo e incluso llevarlo a niveles
cero, además de que consideró Injusta la certificación unilateral.
18. Vicente Fox, por su parte, evaluó esta gira como positiva y destacó que
regresa a México bastante motivado, pero no quitó el dedo del renglón en
cuanto a sus propuestas.
19. Cuando se le preguntó en torno del rechazo inicial de los gobiernos de
Canadá y Estados Unidos a la idea de capitalizar al Banco de Desarrollo de
América del Norte para respaldar el crecimiento de México, Fox Quesada
subrayó que no vino a hacer acuerdos sino a iniciar los contactos para una
mejor relación cuando inicie su gobierno. "Vendrá el tiempo de los acuerdos
próximamente".

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...,.... 0 pu ,co en prensa).

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(19~9~ "_La. construcción de una escena enunciativa
1
dU1AscMu-~0Vpler11od!shco , en Signos Literarios Y Ungüísticos, Plaza Y v!1~é~
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Sch:!!1:.~ichaeNIY(1978)_ Discovering the News. A social history of American
---...,....pers, , Bas1c Books lnc. Publishers.
Sle"l,~~~:!iic~· ¡~~9~ The study of language. use in its societal context:
.
e_ representat,on of parhamentary debates in new
paper d1scourse (tesis doctoral, Universidad de Lancaster).
s
Too~o~d~~~;~tl~dog~~) Narra ti ve. A critica/ linguistic introduction, 2a ed.,

20. Insistió en cuanto a la apertura de la frontera en el mercado laboral, en que
"la idea ha sido recibida y clarificada", aunque reconoció que no en el sentido
de una decisión a corto plazo. "La idea será discutida y negociada en el futuro".

~e(/1a9i~nqo)" rmac,
La n~óticiaB como discurso. Comprensión, estructura y
n, arcelona, Pa1dós.
Van Di"k Tí
.
NaiiÓna1~e~s ~~ ~i:) /r:tss HA1·1n1sªdlysl,s.NCJaseL Studies of internationat and
,
a e, .., awrence Erlbaum.

21. Finalmente, de su encuentro con los empresarios de este estado, Vicente
Fox Informó haberles expuesto que "con excepción de Pemex todos los
sectores quedarán abiertos a la inversión".

Ver~;~~it,s ~~d(;,;ªV.l~rnational News Reporting: Metapragmatic
beyond An lnte d. e . 1· ' msst~rdam, John Ben¡amins (Pragmatics and
•
r IscIp inary enes of Language Studies).

Vanp~u:~~

Waugh L.

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functi~~d!~~9 9xr5
) Repo7irted speech in journalistic discourse The relation of
1e , en ext 15 (1), pp.129-173.
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�76/facultad de filosolía yletras

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�78 1facultad de filosotta yletras

Univmidad Autónoma de Nuevo león / 79

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APARICIÓN DEL INMORALISTA'
Aludí, en el capítulo anterior, al grupo de amigos y de prosélitos
que había ido formándose en torno de Enrique González Martínez
y que se reunía, casi todas las tardes, en su despacho de las
calles de la Magnolia. Debo añadir que el doctor no hacía nada
absolutamente para extender aquel círculo -que le honraba por
espontáneo. Pocos escritores he conocido menos dispuestos a
convertirse en vestales de su propia reputación. Nadie administró
menos bien su gloria, ni puso menos empeño en adoquinar y barrer
los caminos -a veces sucios- que llevan a la notoriedad. Cuando
veo a ciertos plumíferos archivar los recortes de prensa más
insignificantes, las más leves citas que de sus nombres y de sus
obras hacen los críticos, me consuela evocar, por contraste, la
sombra de ese varón que tan señorilmente menospreciaba todos
los artilugios y las minucias del oficio de hombre de letras.
Por eso, porque no aspiraban al formalismo de una "capilla",
aquellas tertulias fueron -para los jóvenes de mi tiempo- una
cátedra de honradez. Las animaba la alegría de "Enrique chico",
siempre tentado a desempeñar, bajo la vigilancia paterna, el papel
del que siembra las paradojas. Y les servía de centro, más aún
que la persona física del doctor, el silencio de su esposa, atenta a
distribuirnos a todo instante un café pingüe -que ella misma tostaba
y confeccionaba a la usanza de Sinaloa- y que, por la rapidez con
que lo bebíamos y la frecuencia con que volvía a brotar de nuestras
tazas, parecía de veras inagotable. Tan inagotable y perfecto como
la indulgencia de doña Luisa.
Atraía la atención del recién llegado un personaje de rostro
equino, tez morena, pelo negro, lacio, brillante y discurso trágico y
esencial. Era Ricardo Arenales. Aunque no había publicado ningún
volumen, le aureolaba una fama extraña, debida entonces más al
escándalo de su vida que al respeto de su talento. Nacido en
Colombia y de orígenes israelitas,. Arenales había paseado por
diversos países del Hemisferio, bajo nombres distintos -Maín
Ximénez, Miguel Ángel Osario- y en ejercicio de los más
heteróclitos menesteres, una audacia genial de conquistador. De
Ahasverus de la poesía americana se calificaba él mismo, no sin
recóndita complacencia. Y, en efecto, al verle por momentos arder,
encendido por el alcohol ·o por el lirismo, daba la impresión de un
desterrado a perpetuidad; pero no del desterrado de una república
identificable en los mapas, sino de un desterrado del mundo entero

• Jaime Torres Bodet, Obras escogidas, FCE, 1961, pp. 246--50.

-y, sobre todo, de la virtud. Se pensaba, frente a él, en algunas
fábulas dolorosas. En una, concretamente: la de ese holandés
errante. obligado a navegar sin término como castigo de una
blasfemia arro¡ada al cielo en una noche de tempestad. La música
del Buque fantasma era un fondo no inapropiado para sus versos ...
Le ~ncantaba, asombrar, especialmente a los jóvenes, con
la expos1c1on de leonas heterodoxas en moral, en política, en arte·
pero n_o en l1te_ratur~ o en religión. Tenía por la belleza un culto qu~
le venia de mas alla de su propio ser, de quién sabe qué entrañas
del campo c?n que luchó, cuando adolescente, en aquella Antioquia
donde ~ec1a- "la esperanza, la inteligencia y la lealtad son como
flores ca1das del manto de Jesucristo".
. . . Obligado a fraternizar -en oasis inconfesables- con
1nd1viduos de la ética más dudosa, el recuerdo de aquellos éxtasis
oscu'.os no enturbiaba jamás su pasión auténtica: la dignidad de la
poes1a.
Contrastaba con su desprecio para muchos ritos sociales
-y con su . insubordinación ante casi todas las disciplinas- la
adhesión sin reservas que concedía a los valores de un lenguaje
sonoro, de un pensamiento exacto y de una inspiración metódica
Y rigorosa. Devoto de las palabras, como Daría, como Lugones,
pretend1a esca~ar de los huertos de esos artistas hacia el hallazgo
de una expres1on humana, trémula y honda, que él designaba con
el nombre de '1rascendentalismo" -y que no era muy diferente de
la que postulan ciertos discípulos de Sartre.
En la ruta _que había de conducirle hasta esa lírica de la
angustia, el. principal escollo tenía que ser su afición a la pompa
verbal,. aflc1on tan clara que le indujo a incurrir en diminutivos
contam!nados de ronsardismo -"dulcezuelas", "piñuelas"- a jugar
con ep1tetos pleonásticos -"a pesar éJe la fúnebre Muert~·- y en
el apogeo _de su estilo, a inventar jitanjáforas prodigiosas, c~mo
esa Acuanmánt,ma, de la que se sentía tan satisfecho...
Aunque hablaba con elocuencia, escuchaba con humildad
: ~na entrega que Por_ ~incera rendía todas las discrepancias:
· _ema una gran est1mac1on por González Martínez y, entre sus
libros, p~r la _incomparable serie de las "parábolas". Pero ninguna
adm1r~c1on hizo nunca palidecer la que dedicaba a su propia obra
Sabia que la fatalidad había hecho de él un visionario del
Continente. Y Uevaba a cuestas su poesía, como un forzado la
estatua que -sin que él la haya visto- lo representa.
No tardamos en comprender que entre ambos se levantaría
constantemente una barrera insalvable. De prejuicios burgueses
creía él. De sensibilidades opuestas, pensaba yo. Desde chico, m~

�80 / facultad de filosolía yletras

Unive~idad Autónoma de Nuevo león /81

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había enseñado mi madre a preferir las dificultades a_los placeres,
las rivaciones a los excesos -y a no gustar de ninguna dicha
sin! escanciada en la copa de un acto puro. Verdad, belleza Y
virtud eran para ella ideas indisolubles; o, por lo menos, asp¡rac1on~s
convergentes. Tenía que contrariarme, por tanto, ta im~ac1enc1a
aquel magnífico insatisfecho para quien ser ofrec1a una so a
continuidad: la del vértigo del deseo.
. . . . .
Mi intolerancia para el hombre no consegu1a _d1sminulí ~1
deslumbramiento frente al poeta. Cuando aceptaba.recitarnos algun
fragmento de Acuarimántima o leernos los endecas1l_abos luminoso~
de Lamentación de octubre, todo en mí era a~ent1m'.ento y, en
sentido más material del vocablo, estupefaccion ¿Como le hab1a
sido posible ceñir a una forma, de tan clásico molde, una modernidad
interior tan original?

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?

Vengo a expresar mi desazón suprema
y a perpetuarla en la virtud del canto.
Yo soy Maín, el héroe del poema'.
que vio desde los círculos del d1a,
regir mundo una embriaguez y un llanto...

e/

. y cómo ese infatigable prófugo de sí mismo había logrado
~preciar las verdades, tan simples y tan augustas, que afloran en
las estrofas de su Lamentación?
Yo no sabía que la paz profunda
del afecto, los lirios del placer,
la magnolia de luz de fa energía,
lleva en su blando seno la mujer.
Mi sien rendida en ese seno blando,
un hombre de verdad pudiera ser. ..
¡Pero la vida está acabando,
y ya no es hora de aprender!
•Torpeza de mi psicología juvenil! Transcurrirían muchos años
~n1es de que la lectura de u_na frase. de Proust me diese la
clave de aquel enigma. Casi siempre, dice el creador de Swann
(cito de memoria y no estoy seguro de repetir su expres1on
con exactitud), casi siempre los "aunque" son_ en verdad
"porque". Aplicada a Ricardo Arenales, la observac1on de Proust
resultaba reveladora. No era profundo, aunque rebelde, sino al
contrario: porque había sido rebelde, era_ tan profundo. Y no
era generoso, aunque violento; sino que, por violento, era generoso.

Gran poeta de los contrastes; cantor de las horas supremas y de
los días fugitivos, su epitafio lo escribió él mismo: "Era una llama
al viento y el viento la apagó".
La aparición de Arenales en las tertulias de la calle de la
Magnolia coincidió con el descubrimiento que hice del lnmoralista
de Gide. No he desarticulado esos dos recuerdos. Y es natural que
se me presenten, hoy, en el mismo plano de la memoria.
Gide es un riesgo para los jóvenes. Su inmoralismo hubiera
podido serme tanto más peligroso cuanto que, a diferencia del de
Arenales, se introducía en mi alma por una puerta no defendida,
por la que juzgaba yo más segura; esto es, por la puerta de la
educación jansenista que me era ya familiar. En tanto que la
insurrección de Arenales se erguía a pleno sol, como un reto, la de
Gide se acercaba al claro de luna, con seducciones y frases
imperceptibles, veladas siempre por alguna máxima honrosa y
encubiertas por algún antifaz puritano, de filosófica discreción. Por
momentos, Satán se desembozaba. "Busco en la embriaguez
-decía, por ejemplo- una exaltación y no una disminución de la
vida". O, páginas más adelante: "No puedo exigir que los demás
posean mis virtudes. Sería ya mucho que encontrase en ellos mis
vicios ..." Pero, inmediatamente (no había publicado aún ni Corydon
ni Si le grain ne meurt), cerraba el escotillón de las confidencias y,
sobre el tablado, alumbrado de nuevo por una lámpara laboriosa,
sustentaba una conferencia en cuyos párrafos todo parecía otra
vez diáfano, cristalino.
Por romántico, el inmoralismo de Ricardo Arenales era franco
Y un poco declamatorio. En cambio, por seudoclásico, el de Gíde
se acercaba al lector de manera más envolvente, con cautelas y
púdicos retrocesos. Afortunadamente, más que sus relatos, me
interesaban sus textos críticos, que sigo considerando lo mejor de
su producción: las conferencias que traduje para Cvltvra, con el
título de Los límites del arte, y ciertos comentarios acerca de
Flaubert, de Barrés y de Baudelaire.
En el prólogo que escribí para la selección de que hablo se
deslizaron -junto a muchas cándidas vaguedades- algunas líneas
por las que advierto que ya desde aquellos días me molestaba la
habilidad de Gide para el disimulo. Así, al referirme al lnmoralista,
apuntaba yo que, "con un poco de buena voluntad, Gide hubiera
JlOdido poner a su novela, en vez de un epígrafe evangélico, algún
pensamiento del Crepúsculo de los ídolos'.
Creo que acertaba yo en el reproche. Pero a continuación,
atribuía aquella duplicidad -inocentemente- al temor de citar a un
autor moderno. ¡Como si ése, en realidad, hubiese sido el motivo de

�Unive~idad Autónoma de Nuevo león /83

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81 /facultad de filosofía yletras

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Gide, y no el deseo de proteger lo escabroso de su, novela con la
invocación de un Salmo; invocación que le daba ademas oporturn~
para envilecer la cita y para deformar, de hecho, su conternd_o,
No todo fue para mi dañino en la frecuentación de los libros
de Gide, Al contrario, Gracias a ella percibí que la obra de arte es
obra de razón y de voluntad, que el secreto del genio est_á en_ ser lo
más humano posible, que el temor a las influenc1_a~ implica un
espíritu exiguo, incapaz de repudiarlas o -as1m1l?ndolas- de
vencerlas. En suma, que la libertad, en. poes1a, no_ es la
consecuencia de una falta de obligaciones, sino del. ?ºmimo de
esas obligaciones por el ejercicio del talento. Lecc1on curiosa,
después de todo, puesto que al margen del in_moralismo vital de
Gide se erigía, merced a la lucidez de su mtehgenc1a, una ~oral
estética muy estricta -y digna, indudablemente, de adm1rac1on.

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1•.\I.

FUNCIÓN SOCIAL DE LAS UNIVERSIDADES'

Al invitarme a dirigiros la palabra en esta reunión recordasteis
probablemente, que una fortuna singular me ha permitido asistir ~
las tres conferencias celebradas por vuestra Asociación: la de
Niza, en 1950, la de Estambul, en 1955, y ésta, a la que México
se complace en brindar la hospitalidad de su capital. Comprenderéis
que mis primeras palabras sean para expresaros mi aprecio y mi
gratitud.
No he olvidado el día de diciembre de 1950 en el que,
como Director General de la UNESCO, tuve la honra de saludar en
Niza a los fundadores de esta institución. En el mensaje que dirigí
a los miembros de su asamblea constitutiva, mencioné algunos
de los proble~as que han continuado inspirando vuestras
meditaciones. Este, por ejemplo: ¿cómo establecer, entre la
enseñanza universitaria y la gestión nacional e internacional de
cualquier país, una relación que, por respetuosa de la objetividad
científica, no degenere en estériles demagogias y que, por libre,
por razonada y por efectiva, informe suficientemente a los jóvenes
acerca de los deberes que les incumben, no sólo ya como
candidatos a médicos o ingenieros, abogados o economistas
químicos o arquitectos, sino como candidatos a ciudadano~
cabales; es decir: como candidatos a hombres de verdad, de justicia
y de bien?
Los valores que las universidades custodian -decía yo en
aquella ocasión- son como seres vivos: crecen cuando se
desarrollan, pero decaen cuando se conforman pasivamente con
subsistir. Por estimable que sea el celo que pongamos en
conservarlos, no los preservaremos si no nos sentimos dispuestos
adefenderlos, no los afirmaremos si no T)OS preparamos a realizarlos
en la acción y para la acción. Limitarnos a custodiarlos seria
tanto como aceptar su paulatino y fatal desfallecimiento. A la
universidad-museo, preteriremos siempre la casa de estudios viva
conciencia clara en la que resuenan las inquietudes que la realidad
propone a los hombres como problemas: como problemas que
necesitamos considerar con modestia, para poder afrontarlos,
después, con tenacidad.
Han pasado casi diez años desde la conferencia de Niza.
Y, no obstante, las cuestiones que solicitaban la cooperación de
los universitarios de todos los continentes siguen acosándonos sin

• Jaime Torres Bodet, Obras escogidas, FCE, 1961, pp. 1086-90.

�84 /facultad de filosolía yletras

Univeílidad Autónoma de Nuevo león /B5

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reposo. Así lo prueban los tema~ que escogisteis en Estambul
para vuestras deliberaciones de MexIco. Y es que_, como me permití
repetirlo en 1955, a orillas del Bósforo, el sabio Y el hum~ni.sta
tienen ahora un gigantesco programa por reahzar en c~m~n. la
integración del hombre a la escala del mundo actual, el senono del
espíritu humano sobre las fuerzas que ha ido venciendo su
inteligencia.
.
•Qué son dos lustros frente a un programa de magnitud tan
extraor~inaria? Desde el observatorio que nos depara la_ s~gunda
mitad del siglo XX, nos damos cuenta de las inmensas pos1b1hdades
que la centuria nos proporciona y, al mismo tiempo, nos acongo¡an
los errores que han impedido a los pueblos ut1hzar concertada~ente
muchas de esas posibilidades para el progreso social, econom1co
y cultural de toda la humanidad. Dos convulsiones mundiales (las
de 1914 y 1939) deberían habernos ya demostrado hasta que p_unto
una convivencia justa sólo podrá obtenerse merced a la dec1s1ón
de ganar la paz, cada día y cada minuto, con la misma mtrep1dez
y con el mismo fervor que las naciones consagran, cuando estalla
la lucha armada, a la necesidad de ganar la guerra.
.
Ninguna paz verdadera se funda en el ocio y el ego1smo.
En consecuencia, mientras no nos sintamos todos solidanos
de la obra espiritual y del esfuerzo material que la paz reqwere,
seguiremos siendo islas infortunadas, sole_dades mcompat'.bles,
inconscientes y trágicos desertores de la unidad moral del genero
humano.
Ahora bien, nadie debe sentirse más solidario de todos
que el que se yergue, por virtud del saber y la cultura, entre la
vasta legión de sus semejantes. En pocos seres pueden vibrar
tantos ecos de humanidad como en el arllsta, el filosofo, el sabt0
y el catedrático que modelan, entre las angustias y cóler~s del
presente, el rostro del porvenir. Por eso atnbuImos los mexicanos
tan noble alcance a la misión nacional e mternac1onal de las
universidades. Su nombre mismo implica un propósito un_iversal.
su vocación mayor es de colaboración, de servicio, de entend1m1ento.
y de entendimiento no en la fácil comodidad de las transacciones
sino en el arduo acuerdo de la verdad y la libertad.
.
Libertad y Verdad. He ahí, señores, los dos polos del e1e
universitario. Libertad para proseguir en la búsqueda eterna de la
verdad. Verdad en la afirmación de las responsabilidades sociales,
morales e intelectuales que impone la libertad.
"El hombre -opinaba Nietzsche-- es el animal que puedB
prometer'. Se alían en esta fórmula las dos cualidades cimeras de
la experiencia universitaria. En efecto, sI la promesa no_ supus1es~
por verdadera, el cumplimiento efectivo que la confirma, sena

irrisoria. Por otra parte, nada atestigua nuestra confianza en la
libertad como el hecho de poder limitarla conscientemente merced
a la aceptación del deber futuro que representa toda promesa.
Me he detenido en estos comentarios porque veo en ellos
el común denominador de las tres cuestiones a cuyo estudio
consagrasteis vuestra reunión de 1960: la universidad y la
responsabilidad en la vida pública, la interacción de ciencias y
humanidades y la expansión de la enseñanza superior. Estos
temas se hallan vinculados unos a otros estrechamente. En
efecto, al abarcar cada año a un mayor número de jóvenes, lo que
llamáis "expansión de la enseñanza superior'' (que es, fundamentalmente, un fenómeno cuantitativo) obliga a mejorar cada año
más los aspectos cualitativos de esa enseñanza; el cuidado que
tales aspectos exigen obliga a su vez a buscar una solución al
problema que plantea el progreso técnico cuando no lo acompaña
el sentido del humanismo y, finalmente, la necesidad de encontrar
una solución adecuada a tan delicado problema obliga a quienes
la buscan a meditar sobre las repercusiones que puede tener
esa solución en la vida pública -nacional e internacional- de
cualquier país.
Si pensamos en los sacrificios que implica para los pueblos
el mantenimiento de un buen sistema universitario, si advertimos
cuán pocos son todavía (a pesar de la expansión de que habláis,
e incluso en las colectividades mejor dotadas) los que aprovechan
ese sistema y si recordamos a las mayorías que por deserción
escolar, por insuficiencia económica o por otras razones, siguen
considerándolo un privilegio, comprenderemos que la primera
cuestión -¿cómo puede servir la Universidad a la vida pública?condiciona muchos de los argumentos filosóficos y científicos que
acuden a la mente para tratar los otros dos temas.
La misión suprema de la Universidad no es la de actuar tan
sólo como un conjunto de facultades y de laboratorios a los que
asiste un número más o menos considerable de posibles
beneficiarios sino la de constituir un centro en verdad orgánico
~e pensamiento y de acción- para la transmisión y el renuevo de
la cultura.
Se quejaba Ortega y Gasset, hace treinta años, de que la
enseñanza llamada superior se hubiese ido restringiendo
Prácticamente a la preparación de profesionales y de investigadores.
A ese respecto, observaba que, como excusa ante la presión
cada vez mayor de los especialistas, los programas contienen
siempre algunos cursos de "cultura general". La asociación
de estas dos palabras le inquietaba fundadamente. "Cultura
-escribía entonces- no puede ser sino general". Y concluía que el

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�Uíliversidad Aulóíloma de Nuevo leóíl /8)

86 / facul!ad de filosofía Ilelras

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uso de semejante expresión revela más bien el escrúpulo "de que
el estudiante reciba algún conocimiento ornamental Y vagamente
educativo de su carácter o de su inteligencia". Antes_ que _Ortega Y
Gasset, Justo Sierra había reclamado ya para el urnvers1tano esa
formación desinteresada que no estriba en el desarrollo de las
meras funciones profesionales, sino en la continuidad Y el renuevo
de la cultura. "Nosotros (proclamaba en un párrafo memorable del
discurso que pronunció al inaugurar la Universidad Nacional de
México) no queremos que en el templo_ que se erige hoy se adore
a una Atenea sin ojos para la humanidad y sin corazón para el
pueblo".
.,
. .
Lo dicho por el gran ministro de lnstrucc1on Publica es
válido todavía. "Sin ojos para la humanidad y sin corazón para el
pueblo", la enseñanza superior_ cond~ciría a los edu~andos a un~
tecnocracia desencarnada. S1 el reg1men de los mandarines
antiguos -eruditos, librescos y formalistas:- fue inadmi~ible,
porque paralizaba la vida y oponía protocolarios diques retoncos
a su caudal de renovación, ¿qué resultaría del monopolio e1erc1do
por otra serie de "mandarines", técnicamente indispensables, a
los que la competencia exclusiva en tal o cual espec1al1dad
hubiese logrado desintegrar del interés cotidiano por los pr~blemas
de su tiempo y por la condición de los hombres de su pa1s?
Atravesamos una crisis dramática del espíritu. Ambiciosos
de saber para más poder, olvidamos frecuentemente que lo _que da
al poderío material su más fecundo significado es la aptitud de
emplearlo para bien de la humanidad.
Ciertamente, las universidades no tienen la culpa del abuso
que suele hacerse de los descubrimientos que s~s laboratorios
propician o de las técnicas que propagan sus ensenanzas. Querer
detener la ciencia por miedo a la desviación de sus resultados
seria la peor confesión de incapacidad. Pero, precisamente porque
la ciencia es incontenible, conviene que las universidades no
descuiden jamás su función rectora, en lo social, lo moral Y lo
cultural. Al fomento de las fuerzas de transformación que la ciencia
permite en sus institutos, han de saber agregar el cultivo de esas
cualidades imprescindibles de ciudadanía responsable y de
acrisolada rectitud ética que pueden servir de freno al uso sin
restricción de tan grandes fuerzas.
Nunca la historia se había encontrado en la necesidad
de operar con volúmenes demográficos tan enormes. Frente
a la coherencia de grupos tan densos y tan compactos de
población, pocas veces se había sentido tan sola y tan desvalida 1

inteligencia, cuando se rehusa a comprometerse en la acción. Y,

por contraste, que parecería paradójico, pocas veces la habían
solicitado tan insistentemente, con la intención de comprometerla,

en su beneficio, las grandes concentraciones políticas del poder
y de la riqueza.
En tales circunstancias, volvemos los ojos a las universidades de todos los pueblos y esperamos de ellas una participación
decidida en la elevación del nivel moral de la época en que vivimos.
Para compensar esa situación de la inteligencia, a que antes me
refería, importa mucho a la juventud de todas las razas y todos
los continentes robustecer la cultura humana, dentro de un espíritu
de concordia y de colaboración universal.
De ese espíritu de colaboración universal deben ser
testimonio cada día más eficiente las casas de estudio, donde se
imparten las enseñanzas más prestigiosas. Casas de estudio, sí.
Casas de inteligencia, innegablemente. Pero, al mismo tiempo,
casas de solidaridad social en cuyos recintos aprenda el hombre a
comprender su destino propio y a servir el de todos sus semejantes.
Casas, por consiguiente, de paz activa, donde se formen buenos
investigadores y buenos especialistas, pero sin olvidar que al mejor
especialista y al más atrevido investigador los completa siempre
-y los perfecciona- la voluntad de justicia en las relaciones sociales
que sus trabajos pueden y deben favorecer.
No estoy seguro, señores, de haber interpretado, en este
discurso, las preocupaciones mayores que precisaron vuestros
debates. No fue ésa, tampoco, mi pretensión. Quise expresaros
muy francamente un punto de vista que ni siquiera es particular,
pues millones de hombres sobre la tierra saben -o por lo menos
presienten- que el progreso de la civilización mundial dependerá
cada día más del equilibrio que la enseñanza pueda otorgar a los
directivos de las nuevas generaciones. Equilibrio entre las
humanidades y las técnicas. Equilibrio entre las cualidades de la
inteligencia y las del carácter. Equilibrio entre el pensamiento
Y la acción. Equilibrio entre el fervor por la libertad y el respeto
de las responsabilidades que implica la libertad. Equilibrio, en fin,
entre el desarrollo de la persona, la fidelidad a la Patria y la
SOiidaridad para todo el linaje humano.
Por eficaz y valioso que sea el esfuerzo aislado de cada
Universidad, nos damos cuenta de que otros esfuerzos -en
dirección opuesta a la suya- circunscriben su influjo y, por
momentos, lo disminuyen. Por eso mismo, una asociación
internacional de universidades constituye, para el mundo de hoy,
una defensa contra muchos peligros que, por rutina, o automatismo,

�88 /facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 89

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0 intolerancia, amenazan la independencia del p_ensamiento. La
autoridad de una asamblea como ésta es excepcional porque no
emana de una voluntad de poder político o econ~m1co, sino de una
voluntad desinteresada de armonía por el espmtu. Digna de su
pasado, la institución que representáis está llamada a un futuro de
generosas realizaciones.
.
Nos congratulamos de que México haya ofrecido el mar_co
moderno de su antigua y noble Universidad a vuestra tercera reurnon.
y hacemos los votos más fervorosos por vuestra d1c~a personal,
por vuestro acierto de educadores y por la cooperac1on cada v~z
más fecunda de las casas de estudio en cuyo_ nombre habe1s
venido a compartir con nosotros, durante algunos d1as, la fraternidad
del esfuerzo, de la inquietud y de la esperanza.

MARTÍ, PALADÍN DE CUBA'

Hace cincuenta años, el 19 de mayo de 1895, sobre el suelo de
Cuba yacía el cadáver de un hombre de frente comba, nariz delgada
y ojos que en vida fueron ejemplo de un mirar hondo, sereno,
grave, a la vez íntimo y persuasivo.,. Aquel cadáver era el despojo
de una existencia extraordinariamente rápida y lúcida. El corazón
que, durante un poco más de ocho lustros, latió dentro de ese
pecho fue el corazón de uno de los más generosos americanos:
el corazón de José Martí.
¿Por qué camino-de rebeldía y de privaciones- había guiado
la voluntad a José Martí hasta aquel encuentro con lo más
perdurable de su conciencia que es, en los héroes, la muerte hallada
en el cumplimiento de una misión?
Decía Rilke que cada uno de nosotros lleva su muerte
en lo más secreto de su persona, como en la pulpa del fruto va la
semilla. En efecto, toda biografía no constituye otra cosa que el
ttinerario de un viaje hacia la cita definitiva consigo mismo; cita
que implica la consagración suprema para los grandes, el instante
en que el cuerpo desaparece y la piedad de los sucesores se
apresta a sustituirlo con el símbolo de la estatua. Pero si hay, en la
galería de los constructores continentales, alguna estatua en que
el mármol póstumo no se atreve a contener el perfil del hombre
que representa, esa estatua, señores, es a mi juicio la del
inquietante e inquieto protagonista que hoy celebramos: la estatua
vivida de Martí.
Revolucionario, viajero, poeta y batallador, Martí se inscribe,
con innegable derecho, en la historia de los más celebrados
descubridores americanos; en la tradición de los navegantes,
como Colón; en la tradición de los misioneros, como Vasco de
Ouiroga; en la tradición de los libertadores, como Bolívar,
Washington y Morelos.
Para él, América no fue únicamente un hecho, sino un deber;
porque este Hemisferio no se ofreció jamás a su entendimiento
como un horizonte geográfico limitado, sino como una promesa
histórica, de esperanza para toda la humanidad.
El camino al que antes me referí: ese camino que, por
mares, valles y serranías, llevó al cantor de la "niña de Guatemala"
hasta el combate trágico de Dos Ríos, tenía una meta, una meta
augusta: encontrar a América. Pero no a la América destrozada,

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• Jaime Torres Bode!; Obras escogidas, FCE, 1961, pp. 957•60.

�90 /facullad de filosofía yletias

Uoive~idad Autónoma de Nuevo león / 91

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que recorrieron sus pasos de guía y que sus manos de apóstol
acariciaron con devoción, sino a la América libre a la q~e de?1có
sus discursos más penetrantes: esa América que todavIa esta en
formación en nosotros mismos, haciéndose lentamente co~ lo meIor
de nuestras ambiciones y nuestros actos, tropezando aun -para
germinar- con nuestros defectos, luchando, en suma, por ser lo
que su nombre le augura desde hace siglos: la cuna de un mundo
nuevo.

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Muchos son los que han visto a America. enos os
que la han comprendido. Pocos, muy pocos, los qu~ supieron
sentirla, como Martí. La sintió tan hondo que podna de_c1rse
ahora, sin exageración, que América fue para él un padec1mIento:
algo que no estaba sólo en su espíritu, sino en cada gota del
caudal magnífico de su sangre; una tortura tan exclusiva qu~ no
había nada, en su pensamiento, que no aceptase la sumIsIon a
esa causa última; un ideal de dominio tan absoluto que hasta
la autonomía del artista y la piedad del patriota vivían en su alma
como demostraciones de su culto continental.
La sensibilidad, ta lectura, los viajes, el trato del europeo,
los años de estudio en España e incluso la amplitud de un
talento abierto a todas las curiosidades y expuesto a to~as la~
tentaciones, no consiguieron alejar ni por un minuto a Jose MartI
de aquella función primordial, exhaustiva y apasionante: encontrar
a América. Todos sus amores, hasta el de Cuba -y entenderán lo
mucho que digo quienes recuerden qué poderosas raíces tuvo
en su ánimo el patriotismo- fueron para el excelso cubano
revelaciones, coincidentes o sucesivas, de un solo amor: el amor
a América.
Por eso en la carta que envió a su madre el 25 de marzo de
1895, antes d~ partir para la aventura que había de concluir con el
holocausto que conocemos, no acertamos a distinguir entre la
gratitud del hijo y la pasión del americano y no sabemos sI se
despide de una mujer o de la tierra entera de un Continente. La
carta a que aludo principia así
"Madre mía: Hoy, 25 de marzo, en vísperas de un largo
viaje, estoy pensando en usted. Yo sin cesar pienso en usted.
Usted se duele, en la cólera de su amor, del sacrtticio de mi vida.
y · por qué nací de usted con una vida que ama el sacrificio? ...
Pafabras, no puedo. El deber de un hombre está allí donde es m~s
útil. Pero conmigo va siempre, en mi creciente y necesaria agorna,
el recuerdo de mi madre."
Madre América, según él la llamó, ¿qué habitante de este
Hemisferio hizo jamás de su vida un ejercicio tan limpio que, al

despedirse de ella, tuviera más argumentos que él para hablar
así, confundiendo acaso, aunque sin quererlo, el entusiasmo
clvico y la ternura filial, la verdad del hombre y la efusión del
libertador?
En esas líneas, que son como el testamento de su
capacidad poética más insigne -la que advertimos en sus
acciones- Martí confiesa, con emocionante modestia, lo que otros
claman desde las cumbres: su fidelidad a deber y su vocación
para el sacrificio.
Sólo aquel que posee en tan alto grado esas dos condiciones
indispensables puede hablar sin falsía de virtud, de rigor y de
libertad. Su obra de tribuno abunda en páginas elocuentes, en
periodos y cláusulas admirables. Pero su mayor elocuencia vibra
en la lealtad de esa vocación para el sacrificio de la que, a veces,
como en la carta que he mencionado, más que jactarse, parece
excusarse afectuosamente, no sin viril y patética ingenuidad.
¡Noble y estoico José Martí! ¡Qué lección de energía sin
arrogancias, de santa cólera sin rencores y, sobre todo, de intensa,
de honda autenticidad, es la que se desprende para nosotros de
sus páginas más felices! Maestro de juventudes fue en todo
instante, lo mismo en 1889, cuando afirmó en Nueva York, durante
la velada organizada por la Sociedad Literaria Hispanoamericana,
que "sólo perdura la riqueza que se crea y la libertad que se
conquista con las propias manos", que cuando exclamó, en 1891:
"Yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de la
dignidad plena del hombre. En la mejilla ha de sentir todo el hombre
verdadero el golpe que recibe cualquier mejilla de hombre. Sáquese
alucir y a incendiar las almas y a vibrar como el rayo, a la verdad
Ysíganla, libres, los hombres honrados."
Quien descubre acentos tan &lt;;onvincentes para elogiar al
género humano en la dignidad impecable de su destino, no pertenece
exclusivamente a la casta de los precursores de nuestra América;
se instala, con majestad incontrovertible, dentro del linaje de los
forjadores más puros de la solidaridad democrática de los pueblos.
Y es a ellos, a los videntes, como Martí, a quienes debemos
volver los ojos en estas horas de irrecusable y tremenda definición.
Él hablaba, pensando en la paz que sobrevendría para sus
compatriotas, después del fragor de las luchas de independencia.
Y nosotros nos reunimos a recordarle, pensando en la tarea de
paz que habrá de incumbir -y no a América solamente-- tras de
esta crisis que ha conmovido, hasta en sus cimientos, la estructura
material y moral de la convivencia civilizada.
El consejo de su voz y el testimonio de su conducta cobran
por consiguiente, en los actuales tiempos de prueba, una magnitud

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�Unive~idad Autónoma de Nuevo león /93

91 /facultad de filosolía !letras
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de prestigios indiscutibles. Sólo siendo sinceros y originales,
como él quería, lograremos participar en el intento de dar al mundo
una nueva fe. Sólo sintiendo -como él quería- que, frente a la
igualdad espléndida de1 espíritu, no haya desigualdades de razas
o de colores, ni de vejez o de mocedad en la obligación,
alcanzaremos el plano de inteligencia, de rectitud y de ética
madurez que sirve de base a las construcciones políticas
permanentes. Sólo buscándola en las entrañas de nuestra propia
naturaleza, como él quería, sin abdicaciones ni mimetismos,
encontraremos la veta de la universal justicia y de la positiva
fraternidad.
Porque él sentía la independencia de su país, como suele
sentir el artista, entre los dedos con que se esfuerza por modelarla,
el misterioso peso inminente de la medalla en que sus anhelos
se perpetúan. Y también nosotros sentimos hoy, por humilde
que sea nuestra aptitud para afrontar responsabilidades tan
gigantescas, que de la paz que alumbra nuestra esperanza no
estará nada más pendiente la libertad de nuestras naciones,
sino nuestro concepto de la persona como persona, nuestro
sentido íntegro de la vida y nuestro derecho a ver en nosotros
mismos, sin rubor, sin hipocresía y sin malestar.
Éste, después de todo, es el eterno valor de los grandes
hombres. Su acción no cesa cuando fallecen. Mientras sus ideas
conservan fuego bastante para animar y encender nuestras
existencias, están junto a nosotros, viven por nosotros y con
nosotros. Por eso, medio siglo después de muerto, para obtener la
paz que buscamos, austera y franca, segura y justa, combate al
frente de nuestras filas un soldado sin armas, un verdadero soldado
libre: José Martí.
México se da cuenta de su presencia. Y -en esta noche
de aniversario- la acoge, con emoción.

CANCIÓN DE LAS VOCES SERENAS'

SE NOS ha ido la tarde
en cantar una canción,
en perseguir una nube
y en deshojar una flor.

Se nos ha ido la noche
en decir una oración,
en hablar con una estrella
y en morir con una flor;
y se nos irá 1a aurora
en volver a esa canción,
en perseguir otra nube,
y en deshojar otra flor;
Yse nos irá la vida
sin sentir otro rumor
que el del agua de las horas
que se lleva el corazón ...

PAZ
No NOS diremos nada. Cerraremos las puertas.
Desho¡aremos rosas sobre el lecho vacío
Ybesaré, en el hueco de tus manos abiertas
la dulzura del mundo, que se va, como un ri~...

"
AMBICIÓN
NADA MÁS, Poesía:
la más alta clemencia
está en la flor sombría
que da toda su esencia.

'Jaime Torres Bodet, Obras escogidas, FCE, 1961, pp. 9· 187. (Selección).

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 95

g4 /facultad de filosofía¡ letras

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No busques otra cosa.

del mismo recuerdo,
en este infinito
dédalo de espejos
enterrado vivo.

Corta, abrevia, resume;
¡no quieras que la rosa
dé más que su perfume!

DÉDALO

SOLEDAD
... sent
to be a moment's omament...

ENTERRADO VIVO

en un infinito
dédalo de espejos,
me oigo, me sigo,
me busco en el liso
muro del silencio.
Pero no me encuentro.
Palpo, escucho, miro.
Por todos los ecos
de este laberinto,
un acento mío
está pretendiendo
llegar a mi oído.

WORDSWORTH

Si DAS un paso más te quedas sola ...
En el umbral de un tiempo
que no es el tuyo aún y no es ya el mío.
Sobre el primer peldaño

de una escalera rápida que nadie
podrá jamás decir si baja o sube.
En el principio de una primavera
que, para tu patético hemisferio,
nunca resultará
sino el reverso casto de un otoño...
Porque la frágil hora

Pero no lo advierto.

en que tu pie se apoya es un

espejo,

si das un paso más te quedas sola.
Alguien está preso
aquí, en este frío
lúcido· recinto,
dédalo de espejos.
Alguien, al que imito.
Si se va, me alejo.
Si regresa, vuelvo.
Si se duerme, sueño.
-"¿Eres tú?" me digo...
Pero no contesto.
Perseguido, herido
por el mismo acento
-que no sé si es mío-

FE
CoMo EN el mudo caracol resuena

del océano azul el sordo grito,
así ha quedado preso el infinito
esta soledad que me encadena ...
Aré en el mar, edifiqué en la arena,

en el agua escribí, sembré en granito
, a través de lo hecho y de lo escrito,
1111

propia libertad fue mi condena.

�96 /facullad de filosofía yletras

Unive~idad Autónoma de Nuevo león / 97

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De cuanto pretendí, nada he logrado
y cuanto soy no sé si lo he querido
pues sin oriente voy hacia esa meta

Entre el día que fue y el que no empieza,
el presente no es sino el camino
que va de una ambición a una añoranza.

que no tiene presente ni pasado.•·.
y no te culpo, fe, no me has mentido:
¡brújula te creí -y eras veleta!

¡Y no sabremos nunca si el destino

CÍRCULO
MURIENDO v

renaciendo a cada instante,
sobre esta ruta en círculo tendida,
cada paso que doy hacia delante
me acerca más al punto de partida.
Pues río soy que busca, en el cambiante
fluir del tiempo, no la playa erguida
sino el secreto manantial constante
en que brota y acaba toda vida.
Comencé por huir; pero de modo
tan obediente al cauce en que progreso
que escapo menos, hoy, si más camino.

y tras de haberme repetido en todo,
siento que mi llegada es un regreso
y descubro en mi origen mi destino.

CASCADA
DE LO que tengo lo que soy me priva
y lo que pude ser de lo que he sido
pues vivo descontando lo vivido
y moriré sin pausa mientras viva.
Tiendo la mano hacia la forma esquiva
de lo que va a pasar... iY ya se ha ido!
Así --cascada que en silencios midome llevas, tiempo, siempre, a la deriva.

Cesa la dicha. Cambia la tristeza.
cediendo insiste y, sin moverse, avanza!

ETERNIDAD

LA NOCHE era más alta, la música más pura,

el corazón más hondo, la tierra más sumisa,
cuando llegaste tú, momento solo,
minuto sin pasado, ola sin mar,
primavera de un año sin octubre,
tiempo desposeído:
júbilo abstracto, sólido, inmutable,
más destructor que el odio y que la muerte.

La noche era más alta, la música más pura,
el corazón más hondo, la tierra más sumisa,
cuando toqué tu espada, Eternidad,
y me sentí de pronto sin recuerdo,
sin cuerpo, sin destino,
sola ambición de espíritu presente,
instante en que ya el ala es toda vuelo
-aire no más y rapidez y ausenciainstante en que el bajel es vela todo
-viento no más y viento y sólo vientoinstante en que la estrella es toda luz:
¡fuego no más, que incendia lo que alumbra 1
La noche era más alta, la música más pura,
el corazón más hondo, la tierra más sumisa,
cuando te abriste al fin, puerta implacable,
voluntad sin deseos,
sobre un paisaje exacto y sin memoria:
donde ya nada pasa,
donde ya nada puede
mellar el filo de la espada eterna,
dorar de otoño el infinito abril,

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�~ffiidad Autónmna de Nuevo león /99

98 /facullad de filosofía yletras

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volver al mar la ola desasida
y empezar otra vez
-en la noche más alta- la música más pura
el corazón más hondo, la tierra más sumisa ...

EL PARAÍSO
Yo v1 una vez, un día solamente,
la perfección ... ¡Qué isla de diamante!
¡Qué insolencia de luz exasperada!
¡Qué tierras altas donde nada empieza!
El alma era, en la cumbre, como un ojo
-sin párpados, sin sueños, sin pestañasabierto, a pesar suyo,
sobre el paisaje brusco de lo eterno.

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Ninguna ala se abría.
Nada se marchitaba.
El sol brillaba siempre en el cenit.
No existían la aurora ni la noche.
La rosa era la estatua de la rosa.
El tiempo
estaba suspendido
como una catarata congelada.

POESÍA
escucho
1o· que jamás tu voz podrá decirme,
porque entre tu palabra y tu silencio
hay la misma distancia
que entre la idea que se forma un ciego
de la luz y la luz, la nunca oída.
MIENTRAS CALLAS,

Hablas sin velos, manifiestas todo
lo que de ti conoce el pensamiento,
pero callas con todo lo que eres
y con lo que ya fuiste y con la aurora
de lo que, sin saberlo, vas a ser.

Más aún ... Cuando callas
un pueblo calla en ti, calla una raza;
pues en tu voz se expresan los instantes,
pero -en lo que no dices- está hablando
una patria sin tiempo ni fronteras.
Ahora que padezco, deja que oiga
lo que, a través de ti, me promete aún la vida.
Toda la eternidad está presente
en esta hora muda
¡porque si tus palabras son a veces poemas,
tu silencio, sin más, es poesía!

Y regresé con efusión a ti,
oh paraíso fiel de lo imperfecto,
tierra donde las horas
dan sombra todavía, valle humano
donde aún se equivocan las luciérnagas,
mundo en que todo pasa y se transforma
y vuelve a cada instante a ser lo que era ...

UN HOMBRE muere en mí siempre que un hombre
muere en cualquier lugar, asesinado
por el miedo y la prisa de otros hombres.

Y bendije el crepúsculo. Y sentí
qué perdón del estío es el otoño
y qué premio del canto es el silencio.
Agradecí a mi cuerpo sus defensas:
el olvido, el cansancio, la vejez.
¡Y comprendí tu dádiva infinita,
oh paraíso fiel, muerte segura!

Un hombre como yo: durante meses
en las entrañas de una madre oculto;
nacido, como yo,
entre esperanzas y entre lágrimas,
Y_-como yo- feliz de haber sufrido,
triste de haber gozado,
hecho de sangre y sal y tiempo y sueño.

CIVILIZACIÓN

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�Universidad Autónoma de Nuevo león 1101

100 /facullad de filosolia yletras

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Un hombre que anheló ser más que un hombre
y que, de pronto, un día comprendió
el valor que tendría la existencia
si todos cuantos viven
fuesen, en realidad, hombres enhiestos,
capaces de legar sin amargura
lo que todos dejamos
a los próximos hombres:
el amor, las mujeres, los crepúsculos,
la luna, el mar, el sol, las sementeras,
el frío de la piña rebanada
sobre el plato de laca de un otoño,
el alba de unos ojos,
el litoral de una sonrisa
y, en todo lo que viene y lo que pasa,
el ansia de encontrar
la dimensión de una verdad completa.
Un hombre muere en mí siempre que en Asia,
o en la margen de un río
de África o de América,
o en el jardín de una ciudad de Europa,
una bala de hombre mata a un hombre.
Y su muerte deshace
todo lo que pensé haber levantado
en mí sobre sillares permanentes:
la confianza de mis héroes,
mi afición a callar bajo los pinos,
el orgullo que tuve de ser hombre
al oír -en Platón- morir a Sócrates,
y hasta el sabor del agua, y hasta el claro
júbilo de saber
que dos y dos son cuatro ...

11

"

Porque de nuevo todo es puesto en duda,
todo
se interroga de nuevo
y deja mil preguntas sin respuesta
en la hora en que el hombre
penetra -a mano armadaen la vida indefensa de otros hombres.

Súbitamente arteras,
las raíces del ser nos estrangulan.
Y nada está seguro de sí mismo
-ni en la semilla el germen,
ni en la aurora la alondra,
ni en la roca el diamante,
ni en la compacta oscuridad la estrella,
¡cuando hay hombres que amasan
el pan de su victoria
con el polvo sangriento de otros hombres!

EL GRAN CAÍDO
JUNTO AL tronco aserrado,
miro el árbol inmenso, el gran caído.
Y no pienso, al mirarlo,
en la sombra que ayer enarbolaba
como bandera oscura del verano,
ni en el destino de las iniciales
que, en su corteza áspera, grabaron
amantes satisfechos de ¡urarse
eternidad bajo su eterno olvido;
ni siquiera en el hueco
que dejará su ausencia en este campo
habituado a su sed, a su egoísmo,
Ytambién a su dádiva, en otoño,
a su oro mortal, fecundo y libre ...
Junto al tronco aserrado, pienso ahora
en la mano que vino
a destruir de pronto, entre las hojas,
la hipótesis del nido,
la promesa del canto, el puerto aéreo
que una ciudad de pájaros había
previsto ya en sus ramas impasibles,
la confianza del hombre
Que solía medir por su presencia
las leguas que separan
el surco de la iglesia,
Yla resignación, de la plegaria.

�Univmidad Autónoma de Nuevo león 1103

1011 facultad de filosolia yletras

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Un porvenir que no era solamente
el porvenir de un árbol derrotado
yace con él, se pudre con sus hojas.
Lo pisan los caballos sin mirarlo.
Lo devoran sin hambre las hormigas.
Es polvo -no de ayer-; polvo de un tiempo
que no marcan aún los calendarios.
Niega lo que no empieza.
Mata lo que tal vez no nace aún.
Un árbol aserrado, un hombre muerto
son más que sus cadáveres. En ellos
sepultaremos siempre
no un pasado de árboles y hombres,
sino una parte nuestra, irremplazable:
lo que pudieron ser, para nosotros,
en el futuro que con ellos muere.

LÁMPARA
ALMA FIEL, lámpara sola,
en las tinieblas enhiesta,
¿te consumes porque alumbras,
o alumbras porque te quemas?
Quisieras, para durar
hasta la mañana incierta,
un aceite menos vivo,
una sed menos severa,
una más delgada llama,
una combustión más lenta ...

estremécete sin pausas

y consúmete sin tregua.
No te quemas porque alumbras ...
¡Alumbras porque te quemas!

NUNCA
NUNCA ME cansará mi oficio de hombre.
Hombre he sido y seré mientras exista.
Hombre no más: proyecto entre proyectos,
boca sedienta al cántaro adherida,
pies inseguros sobre el polvo ardiente,
espíritu y materia vulnerables
a todos los oprobios y las dichas ...
Nunca me sentiré rey destronado
ni ángel abolido mientras viva,
sino aprendiz de hombre eternamente:
hombre con los que van por las colinas
hacia el jardín que siempre los repudia,
hombre con los que buscan entre escombros
la verdad necesaria y prohibida,
hombre entre los que labran con sus manos
lo que ¡amás hereda un alma digna,
¡porque de todo cuanto el hombre ha hecho
la sola herencia digna de los hombres
es el derecho de inventar su vida!

RÍO

Y te engañas, pues tu fuego
es fuego de leña seca:
la hoguera que enciende arde
y se apaga toda entera.

ALGO, SECRETP.MENTE, se desliza
entre hoy y mañana.
Es un ayer tenaz ... Entra en voz baja
Yno dice su nombre y, poco a poco,
principia a ser futuro para el alma.

Alma fiel, lámpara sola,
en las tinieblas enhiesta,
resígnate a ser lo que eres,
entrégate sin reservas,

Esto que ven ahora nuestros ojos
¿está hecho de hoy, o de mañana?
¿Cómo saber dónde quedó el recuerdo
Ydónde ha comenzado la esperanza?

�184 /facultad de filosolia rletras

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1
En la orilla del alba, nace el día.
En la orilla del mar, la tierra acaba.
Pero todo un pasado puede erguirse
entre hoy y mañana ...
Porque el tiempo es un río que no avanza
jamás sino en nosotros, con nosotros.
¡Y de un ayer tenaz se han hecho siempre
los futuros del alma'

Espada era esa luz. Muerte su triunfo.
Estruendo su silencio.
Cólera su esplendor compacto y frío.
Y comprendí que el premio
mayor de la existencia no es el alba,
sino el ansia del alba, el largo esfuerzo,
la noche ardiente y casta,
¡el combate del hombre con el ángel
sobre la cima oscura del deseo!

EL DÍA
CoN MARZO, empiezan juntos
la primavera en México y en Australia el otoño.
Cuando muere la tarde en Samarcanda,
nace la aurora en Córdoba ...
Pero los hombres buscan
algo que sea primavera siempre,
abril .,n cualquier parte, alba en cualquier idioma:
un tiempo sin fronteras,
una patria sin horas.
Y, una vez más, el día
que muere en Samarcanda, nace en Córdoba.

TRIUNFO
DE PRONTO. en lo más alto,
en la más ardua cima del deseo,
ese brusco torrente de luz pura,
esa invasión de música en deshielo,
esa cascada súbita y profunda
para la que no hay cauces en el alma
nr diques en el tieripo.
¡Qué alud el de la aurora desbordada'
Todo quedó cubierto en un momento
de inmerecida luz desoladora:
el corazón, el mar, la tierra, el cielo..

SILENCIO
OurERO TOCAR de nuevo el sol cansado
sobre la aldaba de la antigua puerta,
acariciar las ramas de los fresnos
tan altos y tan libres sin nosotros;
saber lo que la ausencia
hizo con estas cosas resignadas:
el huerto exiguo, la ventana abierta,
el pozo en que guardábamos, de niños,
como peces de oro, las estrellas,
el aire, en el crepúsculo, impregnado
de una dulce obsesión de madreselvas,
el patio azul y fresco al mediodía,
la alcoba luminosa, y, en la mesa,
el libro que dejamos inconcluso:
una novela en cuyas hojas quietas
seres -por absolutos- invisibles
todavía, en la noche, nos esperan ...
Ouiero ser otra vez el que fui entonces.
Oír sonar en el reloj la lenta,
la grave y honda, lenta campanada
que no pude escuchar al despedirme;
imaginar la primavera nueva
por la que en esos días se anunciaba
Yver surgir del agua del espejo,
como un semblante fiel, mi adolescencia.
Pero nada, en verdad, es como entonces.
Cada lugar y cada flor me niegan.

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�106 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / l07
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La ventana se abre sobre un mundo
que el alma reconstruye y no recuerda.
La hora del reloj no es ya la mía.
No hay sol sobre la aldaba de la puerta,
ni luceros cautivos en el pozo.
Y al espejo, empañado por la niebla,
sube, cuando me acerco, un rostro huraño
que el corazón no acepta.

que nos sentimos presos de su vértigo,
desamparados sobre el vasto abismo,
ciegos ante la cólera del viento,
a la merced de todas las corrientes
que luchan sin cesar por deshacernos.
Partimos en la luz. Era de la infancia.
¡Qué súbita evasión!. ..

Sólo tu paz, silencio conmovido,
sólo tu paz me entiende sin reservas:
viejo silencio rústico y profundo,
hecho de juventud insatisfecha,
de sordos pasos en el césped mudo
y de un temblor de abejas en la yerba,
leve como el murmullo de una fuente,
denso como el otoño de una idea ...
Conciencia del jardín, silencio activo
frente a quien vuelvo a ser el que antes era,
¡sólo porque te oigo estoy seguro
de no haber traicionado mi existencia¡

PRISA
HABLAR, CANTAR, reir ¿no es prepararnos
al gran silencio que lo niega todo?
Tocar este segundo sin pasado
¿no es pretender asir la veste ardiente
de quién sabe qué dios rápido y malo?

Y no supimos
exactamente dónde, en qué momento
fue haciéndose de plomo el mar de plata,
de plata el mar de vidrio,
de vidrio el mar de espuma;
ni cómo iban llevándonos los años
cada día más lejos
del fondo que tocamos tantas veces
al jugar, en la playa, con el tiempo ...

Esta profundidad de olas mortales,
este constante, imperceptible ascenso,
¿qué recelan? ¿qué son? ¿por qué nos amenazan,
si continuamos solos en lo incierto?
Solos, sobre la gran montaña de agua
a la que sin querer fuimos subiendo;
solos, bajo el azul -distante siempredel cielo que verá nuestro naufragio
como vio nuestros juegos en el puerto:
conmovido tal vez, pero inflexible,
benévolo quizá, pero en secreto.

Vivir de prisa ¿no es morir de prisa? ...
¡Ay! pero ¿no es morir, vivir despacio?

ALGO
ALGO QUIERE la aurora
que la alondra propaga y no comprende.

ALTA MAR
ALTA MAR de la vida, donde el agua
del tiempo no parece ni más alta
ni siquiera más rauda que en el puerto
-y donde, sin embargo, la sabemos tan honda

Algo quiere el pinar, que ignora el pino,
algo la voz, que no repite el eco...
Y el mar, en sus tormentas, algo quiere:
algo que va de pronto a realizarse
Yque duda, de pronto,
Yen la ola más alta se arrepiente.

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�Univmidad Aulónoma de Nuevo león /109

¡08 / facullad de filoso!ia yletras

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Algo quiere el jardín, que ni la rosa
acierta a proclamar, ni los claveles...
.
Algo quiere el enjambre que no sabe la abeJa.
y los pueblos que pasan, algo quieren,
algo que ningún hombre
advertirá jamás -aunque lo encuentre.
Porque olas y árboles y alondras,
abejas y claveles
y días y ecos y hombres se suceden
inevitablemente:
pero la voz, el mar, la selva, el alba
el jardín, el enjambre
. .
y el gran desfile humano estaran siempre
pidiendo que los oigan
.
quienes viven más cerca de. su angustia
y, de tanto sufrirla, no la entienden .. •

Pasaron caravanas al lado de la noria
y junto de la noria durmieron los camellos.
Cargaban los camellos alforjas de diamantes.
Diamantes. con el alba, rodaban por el suelo..
Pero en ninguna alforja
Vi nunca lo que tengo:
una lágrima hornada, un perdón justo,
una piedad real frente al esfuerzo
de todos los que viven como yo
-en el sol, en la noche, bajo el cielo de hierrocaminando sin tregua en torno de la noria
para beber, un día,
el agua lenta y dura del desierto.

LA NORIA
HE TOCADO los límites del tiempo..
y vuelvo del dolor como de un v1a¡e
alrededor del mundo .. •
Pero siento
que no salí jamás, mientras viajaba,_
de un pobre aduar perdido en el desierto.
Caminé largamente, ansiosamente,
en torno de mi sombra.
_
y los meses giraban y los anos .
como giran las ruedas de una_ nona
bajo el cielo de hierro del desierto.
¿Fue inútil ese viaje imaginario? ...
Lo pienso, a veces, aunque no lo_ creo.
Porque la gota de piedad que moJa
mi corazón sediento
y la paz que me une a los que sufren
son el premio del tiempo en el desierto.

tba: Jaime Torres Boclet (1902-1904). Para celebrar el centenario de su nacimiento reprOducimos
un capitulo de su obra "Reloj de Arena". donde se refiere al poeta co;vmbiano Porfirio
Barba Jacob. de entrañable recuerdo entre los nuevoleoneses: dos discursos: uno
sobre José Martí y otro donde precisa la funció1, ..ve,al de las universidades; y una
selección de su poesía A 28 años de su partida, Torres Bodet -educador, poeta.
cuentista, novelista. orador y hombre de Estado- nos sigue asombrando por la lucidez
de su pensamiento y la magia de su palabra

�11 O/ facultad de filosolia yletras

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�Universidad Autónoma de Nuevo león / 111

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Las donas o el ajuar
de Kahua Rocha

Rosa Ma. Gutiérrez García

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LANGA LAURA URIBE de Rocha nació en San Antonio, Texas,
un 23 de octubre de 1929. Sus padres, Mauro Uribe García,
originario de Coahuila, y su madre, la duranguense Blanca
Nájera de Uribe. Al mes de nacida fue llevada a Monterrey, ciudad
donde vive desde entonces. Allí realizó todos sus estudios: primaria,
secundaria, preparatoria; además, ha tomado cursos de literatura,
dramaturgia, dirección escénica, actuación. En 1948 contrajo matrimonio con el ingeniero Hernán Rocha, con quien tuvo cinco hijos.
Blanca Laura forma parte del colectivo Dramas Nuevo
león, que fue fundado en Monterrey en el año de 1992 por Hernán
Galindo, Guillermo Alanís•, Rubén González Garza, Virgilio Leos,
Reynol Pérez Vázquez y Eric Green•. El deseo del grupo era reunir
a los dramaturgos que estuvieran escribiendo en el estado, con la
intención de tallerear sus obras. Últimamente se han integrado al
taller Fernando Esquive!, Adolfo Torres y Javier Sancho. En las
reuniones se leen y critican sus textos. Así han nacido muchas de
las obras de estos autores, cuyo primer paso es la lectura en atril
que hacen cada año en el Centro Cultural Plaza Fátima. La representación de las obras nace de este evento. Algunos de ellos han
Qanado premios nacionales y se les ha representado en el extranjero.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 113

112 / facultad de filosolía 1letras

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La trayectoria de Blanca Laura -más c~nocida en el ámbito
teatral como Kahua Rocha- empieza en el ano de 1957 o _1_9~,
como actriz en la obra Canasta, de Altair Tejeda de T~mez, dmg1da
por Rubén González Garza. Posteriormente, formo parte de la
Compañía Estatal de Teatro del Seguro Social. Un buen día _fue
invitada a impartir clases de actuación en la escuela Mano A':'11ga.
Grande fue su sorpresa al encontrarse con un grupo heterogeneo,
pues tenía alumnas desde los catorce años hasta_ los setenta.
Algunas de ellas habían estudiado hasta la secundaria, pero ot~as
no sabían leer, ni escribir. "Justamente a este grupo, a quien
recuerdo con mucho cariño, le debo el haberme visto en la
necesidad de escribir obras sencillas, con lenguaje coloquial Y,
sobre todo, cortas, para que las alumnas que no sabí~n leer las
memorizaran fácilmente". 1 Así fue su inicio como escritor~.
.
En el año de 1991 publicó su primer libro de teatro infantil,
Soñar es natural, cuya presentación hizo el doctor Juan José García
Gómez; después, en 1997, publica su segundo libro de teatro
infantil, Todo es un sueño, en donde recopila catorce de sus obras.
Ambos libros han tenido buena aceptación entre maestros de teatro
que trabajan con niños. Lo fuerte de su producción dran:iática
sido el campo infantil, que por cierto, a pesar de que su m~enc,on
es inculcar valores morales y cívicos, la autora encausa su discurso
por medio del entretenimiento, la fantasía, l_a _ternura. Sí, es un
teatro didáctico sin ser retóricamente fast1d1oso; es un teatro
formacional y educativo, gracias al claro sentido que Kahua tiene
de la representación.
Entre las obras no infantiles, se conocen Cinco formas de
amor y En busca de momentos. La primera consiste ~n cinco
obras cortas y la segunda está integrada por seis textos cortos.
Kahua Rocha ha experimentado los diferentes géneros. Por citar
algunos ejemplos, en melodrama, ¿Cómo pudiste?; en farsa, Las
virtuosas; en comedia, Donas, novias y pretextos.
Hay que hacer notar que Blanca Laura está consciente de
su compromiso como mujer y como escritora, pues como ella
misma lo señala en su ponencia presentada en la 1il Jornada
MUJERES Y TEATRO: "En todo lo que escribo, ya sea farsa, sátira,
comedia o melodrama surgen, invariablemente, problemas de
mujeres". Por ello, en este número CATHEDRA presenta el texto
Donas, novias y pretextos, que ejemplifica muy bien las palabras
de su autora.

-~ª

' De la ponencia De la historia de Dramas Nuevo León, que Kahua Rocha presentó en la
1a Jornada MUJERES Y TEATRO, que se llevó a cabo en Monterrey, el 8 de marzo
de 2002.

Esta obra en particular se refiere al matrimonio como
una institución tradicional; y el tema es perfilado desde
diferentes puntos de vista. Primero, desde el anhelo que casi
todas las mujeres tienen: formar una familia como la coronación
de su realización personal y que justifica su existencia. Segundo,
desde el matrimonio como un medio para conseguir estabilidad
económica y mejorar la posición social.
El asunto del matrimonio en Donas, novias y pretextos
sigue siendo actual, mucho más de lo que se pueda imaginar.
En la obra, los valores y tradiciones de la clase media alta
regiomontana se ven reflejados, pero pueden ser aplicados a
cualquier estrato social, porque la institución del matrimonio, y el
de la familia, son el núcleo de la tradición de la sociedad mexicana.
El planteamiento de los personajes está señalado por
"tipos" que representan las diferentes conductas honestas o
deshonestas del grupo social donde se desarrolla la acción. En
ella se sigue el esquema de las comedias de enredos donde la
inconstancia amorosa y el despliegue anecdótico muestran la
conveniencia de respetar la institución matrimonial.
Una obra amena, divertida, humana, Donas, novias y
pretextos abre para CATHEDRA una serie de recuperación de textos
teatrales y de divulgación necesarios para la memoria histórica
del teatro en Nuevo León.

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�Universidad Autónoma de Nuevo león/ 115

114 / facultad de filosofía 1letras

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Donas, novias
ypretextos
Obra en dos actos. El primero, dividido en tres cuadros

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...en

Blanca Laura Uribe de Rocha
PERSONAJES

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MILITA, entre 60 y 65 años.
EusA, entre 45 y 50 años.
MORELIA, 28 años.
ARGENTINA, mamá de Morelia. 50 años.
SEÑORA, mamá de Ofelia. 55 años.
OFELIA, 28 a 30 años.
ELiAs, entre 25 y 28 años.

La escena se desarrolla en la boutique "ELEGANCIA LARA
LYNN". A la derecha, puerta de entrada con campanilla que anuncia
la llegada de visitantes. A la izquierda, puerta hacia los vestidores.
Un espejo grande, un rack con vestidos colgados, un mueble
exhibidor donde habrá velos, tocados, en fin, todo lo necesario
para una novia. Unos dos sillones y una mesita con revistas de
modas; un teléfono y un cochecito con tazas, vasos, alguna Jarra
Y cafetera. Música ambiental de fondo.
MILITA (hablando hacia la puerta de los vestidores, mientras
recoge y acomoda prendas y objetos tirados). -¡Óigame Elisa!
¿Por qué no viene a darme la mano? Si viera que ya, a veces, me

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�116 / facultad de filosofía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 117

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canso. Con eso de los tiempos difíciles y que hay qué ahorrar y
que no se puede pagar tanto pues ...
EusA (sale y Je ayuda a doblar un velo). -Ya no se queje.
Repelaba de la chica del aseo, insistió que era una floja y que no
hacía nada. Pero ahora vemos que sí hacía, porque no nos damos
abasto.
M1uTA.-No, si yo solamente digo que... si usted está de
oquis pues ... bien podría ...
EusA.-¿De oquis? Milita, dígame, ¿cuándo me ha visto
sentada? Bueno, sentada sí, cuando reviso los pedidos o hago
llamadas o... pero ándele, vaya a terminar de coser esa bastilla,
yo me encargo de arreglar esto.
M1uTA.-No, Elisa, yo puedo bien, nomás decía que me
diera una manita y ya luego me voy a lo mío. Póngase en mi lugar,
fíjese bien como me traen: Milita sirva café, Milita un refresco,
Milita córrale a comprar azúcar... Milita para acá, Milita para allá y
luego, apúrese Milita, hay que planchar el vestido. Milita no puede,
Milita se cansa. ¡Ay Emiliana, pobre de ti! Mejor estarías en la
tierra de tus padres.
EusA.-¿Entonces qué? ¿Volvemos a contratar a una
muchacha?
M1uTA.-No, porque va a estar nomás de floja sin hacer
nada... y el sueldo se divide y... no, no, no. ¿Ya ve? Ya acabamos
de recoger todo. ¿Ve entre las dos qué fácil es?
EusA.-Ay, ay, ay, no le gano una. Vaya pues, señorita
repelona, iª lo suyo!
MILITA (va a salir. Se detiene al escuchar la campanilla de
la puerta, que en ese momento se abre. Entra Morelia. La ve con
atención).
MoREUA.-Hola, ¿cómo están?
M1uTA.-Pasa, guapa, pasa. Yo a mi trabajo. Ya me iba. Pero
aquí ella es quien te atenderá, es la vendedora estrella.
MoREUA.-Me dijeron que aquí. ..
EusA.-Te dijeron que aquí encontrarás todo lo necesario
para una boda. ¿No es así? (Le hace seña a Milita para que salga).
M1urA.-Sí, sí, con permiso, yo a lo mío, a mi costura que
es lo que me gusta. (Hablando para ella misma). Porque lo que es
esto de andar probando y que si sí o que si no, no, no, no.(Sale).
MoRELIA.-Sí, sí, Carmina Valdés, mi amiga, ¿la recuerda?
EusA.-Tal vez ... sí, ¿cuánto hace que fue su boda? Es
que vienen tantas chicas que...
MoREUA.-Me lo imagino. Tiene fama de ser...

,
E:1sA.-La mejor. Eso sí, te lo aseguro. Lo que no encuentres
aqu1, en ninguna part_e lo encontrarás. Tú dime tu presupuesto y...
MoREUA.-¿M1 presupuesto?
EusA.-Sí,. eso... haría más fácil ... aunque ... desde luego
estamos para servir a nuestras clientas ... pero tenemos tal cantidad
de traies que...
MOREUA (emocionada). -¡Me gustaría verlos todos!
EusA.-No sabes lo que dices. Aquí a la vista solamente
)enem~s ... lo qu~ ves, para decoración. Pero adentro... hay
mmens1dad de estilos, de todos los precios.
. MOREUA.-¿Podría mostrarme todos, o acaso es mucha
molestia?
EusA..,...Nnno, pero... no es lo que acostumbramos. Generalmente nos dicen su presupuesto, si lo quieren ancho o de línea o...
, MoREUA.-Pero es que a mi Elías... todavía no... y Carmina
Valdes ...
EusA.-Tu amiga ... te dijo que aquí ...
M?REUA.-Ella vino y... no tenía presupuesto ... así como
yo... (Lo dice con recelo). Ni idea de cuánto podría ...
, EusA.-¡Ah! Ya recuerdo. Ahora sí sé quién es Carmina
Vald~s. ~ntonces tú también quieres solicitar el plan de: "Separado
con 1lus1on".
.
Mo~ELIA (animada). -¡Con mucha ilusión! Pienso que al
decirle a El1as que ya ... Elías es mi novio y...
_EusA.-Lo adiviné ... Pero entonces Elías ... Ay, dirás que
soy confianzuda, ya le digo Elías. Pero, dado el trato que tendremos
P?rque estoy s~gura de que llegaremos a un arreglo, nos estaremo~
viendo por un tiempo prolongado, siempre que vengas a hacer tus
pagos; y entonces veo que Elías...
.
MOREUA.-Así es, por eso digo que quiero ver ¡todo! Tendré
tiempo de sobra ...
.
EusA.-¿Ah sí? ¿De cuánto estamos hablando? Digo
tiempo.
'
MOREUA {ilusionada). -No lo sé, todo depende ... A Elías le
falta un s~mestre ... y unas cuantas materias que dejó pendientes,
para terminar su carrera y yo pienso...
. . EusA.-Tú P,iensas ... Permíteme que te diga que te estás
~rec1p1tando. ¿De d~nde te va a dar Elías el dinero para los pagos?
l.O es que ya trabaJa?
MOREUA.-No mucho. Yo sí, hago traducciones y eso
es un extra m~y b~eno que nadie sabe. En mi casa me dan
todo lo nec~sano, m1 ropa, gasolina para el auto, en fin, todos mis
gastos. As1 que lo que gano... Ay, ahora ... ya lo sabe usted
se me salió, lo dije. Por favor, cuando venga mi mamá, porque n¿

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�118 / facuitad de filosolía yletras

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Umversidad Autónoma de Nuevo león/ 119

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tarda en llegar, no se lo diga. Ella quedó de encon~rarme aquí
para
para... Se me ocurrió invitarla
.
. esto, para ver vestidos Y ella...
yo... yo le dije que Ellas.. es quien me.. •
EusA.-Comprará todo.
MORELIA.-Ay, ¿por qué se lo he contado? La acabo de
conocer J~;;A.-No te preocupes, las vendedoras, no todas pero yo
sí como los médicos Y los sacerdotes sabemos _guardar secretos.
¿Me mandé, verdad? Así dicen ahora, comparandome con ... los
sacerdotes.
.
··
s desde
MORELIA (ríe). -Me siento como s1 nos conoc1eramo
.
hace mucho. ¡Ay! (Suspira). Usted inspira confianza Y descanse,
sí descansé con decirle mi secreto.
'
EusA.-Es bueno el poder desahogarse. Hace falta que
alguien nos escuche. Cuando se guardan cosas ... Y una no
encuentra ... se siente...
·d M'
má
MoRELIA.-Asfixia. Así me siento muy segu1 º·. 1 ma
tiene tantos compromisos, tantas amistades que ... ~1 hermana
sus pendientes, con papá no cuento p~ra na?a;. s1 ant:: ~~
hablábamos ahora menos. Además e~la, m1 mama, siempre
llevado mejor con Sevilla. Ella ~ Sevi(I;···
ELISA.-¿En Sevilla? ¿Vive all1 •
.
MoREL,A.-Sevilla es mi hermana. As1 se llama. El nombre
de mi mamá es Argentina, nunca le ha gustado Y tal vez por
venganza o desahogo nos puso... Yo .. . Ya más cerca me llamo
Morelia, Morelia Quintana.
EusA.-Yo, Elisa, Elisa Alvarado. Tanto gusto en _conocerte.
MoRELIA.-Y pues ... ya te dije... ¡Ay! ¿Sabes que? Te voy a
hablar de tú, es más fácil y puesto que nos vamos a ver mucho
tiempo...
.
El'
EusA.-Por supuesto, Morelia, dime isa.
Se escucha la campaml/a al abrirse la puerta de ~ntrada.
Es Argentina, llega muy agitada. Viste bien, con elegancia.
ARGENTINA.-¡Agotada, agotada! ¡He corrid~ como loca!
Morelia, te dije que para mí era muy difícil en la mana~~• _que ...
MORELIA (se para, la besa). -¡Hola mama. t,Cómo
amaneciste? Yo no quería echarte a p~rde~ tus planes. Es ~ue se
me ocurrió .. y acuérdate que fuiste tu quien d110 que meior hoy
que porque después...
.
.
.
ARGENTINA.-¿Eso dije? A veces no se lo que digo. (R,e).
MOREL1A.-Sí, que porque ...
.
ARGENTINA.-Ay, bueno, es lo de menos. En resumidas
cuentas para mí cualquier día resultará terrible. Imagínate, para

colmo tu papá no me mandó a su secretaria y tuve que hacer yo
misma nueve cheques, y las cuentas y todo eso, fue horrible.
Pero... dicen que al mal paso...
Durante ese tiempo E/isa habrá estado acomodando
diversos objetos, aparentemente ajena a la conversación.
MOREUA.-Mamá, ella es Elisa, mi amiga. {Le guiña a E/isa
un ojo, con complicidad).
ARGENTINA.-¿Tu amiga? No nos conocemos, ¿o sí? Mucho
gusto. Yo no puedo conocer a todas las amigas de mis hijas y
menos a las de Morelia porque ... son intelectuales y...
EusA.-No, señora, no nos conocíamos, aunque a través
de ella... Morelia me ha platicado de...
ARGENTINA.-Puros cuentos, nada de lo que ella diga es
verdad. Siempre me critica y además desde niña ha sido tan
independiente que... Ahora me extraña que me haya pedido venir.
EusA.-Eso no es malo, lo de ser independiente. ¡Ay,
discúlpeme! Hago mal en opinar, sobre todo acabando de ...
ARGENTINA.-No tiene la menor importancia. De todos modos
le diré que no acostumbro oír lo que digan respecto a la conducta
o el trato para con mis hijas. Las conozco muy bien. Sevilla, mi
hija mayor, es mi vivo retrato, somos muy afines, nos gustan los
lujos, los viajes ... Coincidimos en todo, al grado de que intercambiamos ropa; a mí me queda perfecto lo de ella y a ella lo mío. En
cambio Morelia... No hay día en que no tengamos ... una discusión,
aunque pasemos tiempo sin vernos ... pero... ¡Pero qué le digo!
Ella sus estudios, su carrera y...
MORELIA.-Sí, mamá, me lo has dicho: soy tu cruz ... No
enchufamos en nada, ni modo.
ARGENTINA.-Bueno, hija, yo, ~ lo veo como la manera...
Eso es ¡Ya lo tengo! Eres el medio para que me santifique, para
que borre todas mis culpas, si las tuviere. (Ríe). Siempre me da
contra. La verdad, no sé por qué acepté venir a ver vestidos de
novia. No sé ni la fecha de tu boda, ni si ya te dieron tus donas y
total, al fin y al cabo tú escogerás exactamente lo contrario a mi
gusto ¿No es así? Y lo que es peor al tal Elías, apenas si lo he
visto dos veces. Sabrá Dios si. .. ¿Es el pelirrojo?
MoAEUA.-Mamá, mamá, no, no es el pelirrojo; Samuel, mi
compañero de clase que a veces estudia conmigo es el pelirrojo y
a Elías no lo has visto nunca porque no tienes tiempo. Si papá lo
viera se llevaría increíble con él. Te aseguro que...
AAGENTINA.-No se diga más. Ya quedó clarísimo que
desde este momento lo tacho, lo tacho sin lugar a dudas. Sabes
bien lo que hubiera querido para tí. Jacobo Pardo, por ejemplo,

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�120 / facultad de filoso!ia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 121

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es un estupendo muchacho, deportista, figura atlética, buen bailador
y ya lleva los negocios de su padre desde hace...
MoREUA.-También Jaime Saavedra está en tu lista ¿no?
(Con mucha ironía). ¡Ah! Pero ése era para Sevilla. Me confundí
ARGENTINA.-Pues sí, fíjate, aunque lo digas de manera
sarcástica es el ideal para tu hermana: un hombre maduro y...
guapisísimo.
MoRELIA.-¡Ay, mami! No cambias ní cambiarás.

Argentina se para con intención de salir.
EusA (toma el primer vestido qua está a la mano). -Mira
Morelia, ¿qué te parece sí empezamos por probarte éste? El tono
blanco perla creo que irá muy bien con el color de tu tez.
ARGENTINA.-Ya veo que no me necesitan. Sí, perdí mi tiempo
Morelia. Pensar que dejé la gimnasia y el masaje que es tan
importante. También cancelé la junta de beneficencia, todo por
acompañarte. Con permiso. (Sale dando un portazo).
MoREUA (pensativa, suspira). -No sé si me gustará ver
algo... Después de lo de ahorita ... aunque ... ya debería haberme
acostumbrado: siempre ha sido así. Chocamos invariablemente,
tal como lo dijo. Me arrepiento de haberle dicho que viniera. A
veces, una hace cosas que ... (Haciendo esfuerzo por olvidar la
escena). ¿Crees de veras que este modelo me quede bien?
EusA.-AI llegar dijiste que querías ver todo y como no
espero a ninguna otra clienta... pondré el rótulo de cerrado, ¿qué te
parece?
MORELIA.-j Estupendo!
EusA (va hacia la puerta y coloca el rótulo de "CERRADO'}
-Ya estoy a tu disposición. ¿Te lo pruebas? No traes zapatos de
tacón pero aquí tenemos para prestar. ¿Qué número eres? (Las
dos se dirigen a los vestidores).

Se hace oscuro.

SEGUNDO CUADRO

Han pasado dos meses. Es la misma boutique con algunos
ligeros cambios en la mercancía que se exhibe. Se escucha música
ambiental. Milita acomoda los sillones que estaban fuera de lugar
y al pasar frente al espejo se le ocurre tomar un velo de tul de la
exhibición y lo pone sobre su cabeza. Lo acomoda en distintas
formas sin dejar de verse.

. M1ur~-No, Emiliana, no, esto no es para ti; a ti te queda la
n:1ant1I!~ espanola, como la usó tu madre, como la hubieras usado
tu E~1hana, p~ro con ese genio que te cargas, ¿quién te aguanta
Y_ quien te entiende? ¡Pues nadie! Por eso los novios se te han
pint~~o; Y aho~a pues... (Sacude el tul, lo acomoda sobre al ún
exh1b1dor)._¡Que gustos tienen hoy en día! ¡Dónde se van a compfrar
a l~s enca¡es de Br~selas a los bordados a mano y todo lo bueno
lo f1n_o! (Suena el_telefono, lo contesta). Diga... ¿Cómo? ¿Qué dice? '
Aqu1 es la ~~ut1que (Pro~uncia como se escribe). "ELEGANCIA
~RA LYNN ... Pero, ¡¿como que se confunde?!. .. Otra vez se
fl¡a... Pues _eso, que se fije al marcar, le digo... Es que me hace
perder el tiempo. (Va subiendo la voz). Ah sí, nomás eso me
falta~a ... iEs usted un majadero! Vaya a decírselo a (Cu I
cora¡e).
···
e ga con
.
EusA.-¡Milita! ¿Qué pasa? ¿Qué es lo que pasa? . C
quién hablaba?
· &lt;, on
.
MILITA (to~avía alterada). -¿Que qué pasa? Un insolente
ma¡adero que e~c1ma de que me quita mi tiempo, me insulta sin
yo dar motivo, sin dar motivo, yo no di motivo.
'
.
EusA.:--Lo sé. ¡Qué esperanzas que Milita se exalte 0
~1er~a los estnb~s! ¡No, qué va! y mire, para que olvide la llamada
(,que le parece s1 ya que es temprano va al banco a depositar lo de
ayer?
.

M1u:rA.-Pri~ero le cambio los botones al vestido de gasa

t·aneo.
&lt;,p~r que m~ quier~ mandar si ya sabe que no me gusta ir al
Yo le cwdo aqu1 esto, y si viene alguien pues ... ¡que espere!
~e es_cucha el sonido de la campanil/a, se abre la puerta
es Morella qwen entra.
'
costura.

EusA.-Se salvó, luego le doy el depósito. Vaya vaya a su
'

MORELIA.-Hol~, Milita. Hola, Elisa. ¿Cómo están?
MILITA.-Traba¡ando, trabajando como de costumbre Pero
me da un gusto inmenso verla.
·
EUSA.-Qué tal Morelia.
MORELIA.-Y ahora, ¿qué hace?¿ Terminó el bordado de las
perlas?
M1urA.-~esde lue~o. Me quedó precioso. ¿No es así Elisa?
, EusA.-S1, com? s1 no le hubiera puesto mano. Realmente
quedo hermoso. Y ¿que te trae por aquí?
M?RELIA.-Soy muy puntual. Antes de ir a la escuela quise
11egar contigo.

·o
EusA.-¿Es que ya es día quince? (Pensando). No lo creo
1 ye, apenas es trece! Te adelantaste.
·

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�122 /facultad de filosolia, letras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 123

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MoREUA.-Sí, pero ya lo tengo Y·:· prefiero dártelo porque
· t acuerdas? Quede mal.
d
el quince pasa º: .. (., e t d c~n sus cuentas, yo con permiso.
MiuTA.-S1gan us e es
(Sale). MoREUA.-iHasta luego, Milita! Sí,_ Elisa, te decía que qued~
mal y me retrasé. Con eso de que Ellas no sabe y pues ... El

i

todavía no trabaója y a vMecesl_meeps,doen~r:~ªf ~=~~~~ dicho y te
EusA _ yeme ore Ia,
diré que... R~cuerdo que comentaste que trabajaba ya en a1go,
~

.

¿no es as1.
B o s1' pero él me explica que son traba1os
MOREUA.- uen ' '
p
es
.
d e uro De repente trae y... ero
eventuales ... Es decir... na ª s ~ le g. usta pero... tiene que andar
que le gusta andar... es que, si
.
muy bien vestido; así ~o nec~s1ta p~~a _s~otr~b¿~bes? Me parece
EusA _ •y que trabaJo sera . (.,
.
raro que siendo ~ún estudiante tenga ya un trabajo en que necesite
·
ino traje o ropa formal.
ropa ... bueno, m~ ,_madgo) No no· ;nda de traje. Él viste sport pero
MOAELIA \nen · - •
buena tú sabes. Le gustan las camisas de marca y ~sas
~~~:i~ªson ca;as. Yo no entiendo pero a él le gustan, y a m1 me
gusta él.E SA -·Ay
1 Morelia! A como lo describes, si tu mamá lo
u · , '
A serva de verlo, claro, pero yo
conociera habna de_ acep!ar1~- ret
. Cómo te diré? Sí, más
me lo imaginaba mas el tipo mteIec ua_1. (.,.
acorde a ti como tu compañero, el pellrro10...
es
M~REUA.-Ya lo he pensado. Créeme que.ª ve~es... no
que dude... es que... m~ co_nquistó su sonrisa. ¡S1 lo vieras! Es el
tipo que a cualquier mu1er rinde.
EusA -¡Uáu! Mejor que no lo hayas_ traído, ¡porque _te 1o
ano' No te ~reas, yo ... ya estoy pasadita. El debe ser tan Joven
g
. t,
En realidad a mí nunca me ha interesado cas~r~e.
como u y...
•Ay D1os1tol
Est?Y encantad~~f:c~~~~~id;~~~~~= ~~s~eq~~~~r\6 ~ontesta~

~;l~~~~~oq~:

bu~~~

ésos del periódico de: "Caballe_ro serio
señorita ..." ¡Ay, no! Sigamos con lo tuyo; no se qué tuve
empezar a hablar de...
b' d' ho
MOREUA.-Sigue, sigue, te escucho. Nunca me ha ,as ,c
nada de ti y yo en cambio...
t n
EusA.-No, no, no. No tiene importancia. Fue solam~n ~ u
08
rato de locura. Pero lo que sí te digo es... que no lo recom1:~turas
nadie. (Ríe). Y no te asustes con lo de quitártelo; ya a estas
no logro quitar ni el polvo.

MORELIA.-Sí me asustaste, aunque fue sólo por un
momento. Pero te diré una cosa. Elías me ha dicho que ha conocido
a muchas, muchas mujeres, pero que en mí ha encontrado... no
quiero imaginarme qué sería de mí sin él. ¡Créemelo!
EusA.-¡Estás muy enamorada, Morelia! Se ve a leguas.
Lo que estás haciendo de comprar tu vestido en secreto y en
pagos ... Imagínate la cantidad de novias que he visto pasar y
nunca me había tocado alguien que fuera ...
MORELIA.-¿Tan tonta?
EusA.-No, Morelia, no quiero decir eso ... pero...
MOAELIA.-Con ideas tan raras. ¡Qué quieres, Elisa! Me llegó
y me llegó; se me clavó muy hondo. Yo misma no me lo explico.
Nunca creí enamorarme de esta manera. Y tienes razón, pero te
diré una cosa: el día en que mamá lo conozca le va a gustar... no
para mí, desde luego... pensará en Sevilla. Todo lo mejor o lo que
ella considera mejor es para Sevilla. ¡Es tan atractivo! Sevilla dirá
el día que lo vea: ¡es un mango! Y querrá "bajármelo". Así lo dice y
así lo ha hecho con otros amigos que... De buena suerte se fue a
Europa por una larga temporada, así que... ¿Pero sabes? Los otros
no me importaban. Éste sí, Elisa, no pienso soltarlo.
EusA.-¿No te llevas bien con nadie en tu casa?
MOREUA.-Con papá, sí. Tenemos algunas ... no muchas,
pero sí algunas cosas en común. Mamá y él se separaron ... aún
no se divorcian, aunque es como si ya estuvieran, o peor. En
primer lugar, papá viaja mucho. A veces pasa hasta dos meses
seguidcs fuera. A nosotras no nos dicen nada ... ¿Cómo te
explicaría? No hay comunicación. Nunca la ha habido y... Creo
que ahora sí ya iniciaron los trámites.
EusA.-¿ Y no lo ves?
MOREUA.-Por eso te digo que es peor, porque aparece
cuando quiere, sin obligación. ¿Entiendes? Eso dice mamá y en
esto... sí tier e razón. (Se oye la campanita. La puerta se abre.
Entran una señora y su hija).
SEÑORA.-Buenos días. Queremos ver un ajuar; es para esta
niña. A ver, Ole. Entra, por Dios.
ÜFEUA.-Mamá, pero yo quisiera esperar para que...
SEÑORA (decidida). -¿Quién de las dos es la que atiende
aquí?
EusA.-A sus órdenes. (Luego a Morelia, quien se distrajo
viendo cualquier objeto sin prestar mucha atención a las recién
llegadas). Discúlpame Morelia, voy a...
MOREUA.-iAY! Ya debería haberme ido. Aquí te dejo el
sobre; tú ya sabes. (Lo pone sobre el exhibidor). Hasta luego.
Con permiso. (Sale).

=

�124 / facullad de filosofía yletras

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Universidad Autónoma de Nuevo león / 125

ICI

5

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SEÑORA (viendo salir a Morelia).-Esta chica, ¿no es la hija
de Álvaro Quintana?
OFELIA (sorprendida).-¡Ay! ¿Ella? ¿La que salió?
(Reponiéndose). Mamá, no hay lugar al que vayamos que no
conozcas a alguien.
EusA.-Sí, es la señorita Quintana.
SEÑORA.-Tenía que ser... lo supe. No puede haber dos con
ese nombre y oí cuando ...
EusA (tratando de romper la conversación). -¿Quieren
ustedes ver vestidos de novia? Supongo que ...
OFELIA.-Mamá quiere que vea. Yo ... mejor... Ya me puse
nerviosa. ¡Ay, mamá! Es que con esto de .. .
SEÑORA.-Tú también quieres ver; ya es tiempo. Por
supuesto, esto debe ser discreto. Esperamos contar con su
discreción. Por eso venimos tan temprano. Creíamos que a esta
hora no habría nadie, pero... lo menos que me imaginaba era
encontrar...
EusA.-Abrimos a las nueve. Generalmente atendemos
por cita. Muchas chicas estudian o trabajan y así pueden ... En
cuanto a discreción yo soy como el médico o el sacerdote .. .
OFELIA.-iQué bueno! A mí me da pena, casi querría
haber venido con máscara. Apenas ... llevamos tres meses de
novios y mamá...
SEÑORA.-Tampoco tienes que dar hasta el último de los
detalles...
EusA.-¿Pena? Al contrario. Es hermoso escoger el
ajuar de novia. Casualmente no había tiempo separado así que...
ahora es tuyo. ¿Tienes una idea de tu presupuesto? Resulta
más sencillo y menos cansado para ti, desde luego, porque yo
estoy para servirlas. También es importante que me digas el tono.
Hay diferentes...
OFELIA.-Pues blanco, la novia siempre va de blanco,
aunque ...
SEÑORA.-A no ser que fuera su segundo, tercero o cuarto
matrimonio, lo que ya es muy común. Pero no es tu caso.
OFELIA.-¡Mamá! Ahora eres tú la que no tiene por qué decir
tanto. El que a ti te guste saber todo lo que sucede y comentarlo
no quiere decir que...
SEÑORA.-Y, a propósito, la hija de Álvaro Quintana, ¿anda
viendo vestidos o... ? Porque no lo creo; dicen que a ella sólo le
interesan sus libros. Siempre ha sido diferentísima a su mamá. No
los conocemos, pero por lo que cuentan ... Y con esos nombres
tan ... poco comunes. Esa Argentina vive en las páginas sociales,
cuajada de alhajas y...

?FELIA.-i~Y, mamá! El que le gusten los libros no tiene
nada que ver, no importa para que le gusten los chavos, ¿verdad?
EusA.-No, no creo que sea un obstáculo.
SEÑORA.-¡Ah! Entonces, ¿sí vino a ver vestidos?
. EusA.-Vino a traerme un encargo. Ella y yo nos
conocimos ... hace tiempo... casualmente.
. S~ÑORA.-Ya decía yo. Además no es bonita, ni anda bien
vestida, ni ...
.
ÜFEUA.-Eso no es lo principal. Yo tampoco me considero
bonita y...
.
. SEÑORA.-Tu caso es diferente, es muy distinto. Los
¡oven~1tos_ no se fijan más que... en el cuerpo y luego en la cara.
De all1 la importancia de... de hacer las cosas de otro modo... de
manera que...
. EusA.-Bueno, veamos, ¿qué te gustaría ver? ¿Tienes ya
alguna idea?
ÜFEUA.-¡Qué voy a tener si la de la idea fue mamá! Yo la
verdad ...
SEÑORA.-Me gustaría estilo antiguo.
.
ÜFEU~.-¿Antiguo?! ¿Y por qué? Eso sería lo último que
hubiera escogido.
SEÑO~A:-Si tú no querías ni siquiera venir; déjame a mí
tomar las dec1s1ones.
ÜFEUA.-Siemp~e lo hac~s... _Una vez más... ¡qué importa!
. E~ISA.-Per~... tu lo usaras, tu eres la novia. ¡Discúlpenme!
No se que _me paso que me extralimité y... se me salió.
. SENOR~.-Le agradeceré que se concrete a mostrarnos los
vestidos. (Medio m?lesta). ¿Tiene o no tiene estilo antiguo?
. EL1sA.-Cas1 todos son modernos, estilos sencillos es lo
que mas viene ... y a ella...
'
SEÑORA.~¡Entonces vámonos! No perdamos más tiempo.
.
Eus~.-S,n em~argo hay uno, no es blanco completamente,
casi, casi beige y po_dna pasar por antiguo, tiene bordado y...
OF~uA.-A m1 se me hace que mejor...
SENORA.-Eso, eso es exactamente lo que queremos ver
porque se acomoda perfecto a mi plan.
. EusA (sin comprender)-Bien, pónganse cómodas. (Señala
el carnto de te). ¿Les ofrezco un refresco o un café? En seguida
regreso. (Sale).
SEÑORA y ÜFELIA.-No, gracias.
?FELIA.-No acabo de entender "tu plan"; es que todo me
1o has dicho a medias.
L
SEÑORA.-Mira, niña, tú conoces bien nuestra situación
os problemas no tienen para cuando resolverse y una madre:

�Universidad Autónoma de Nuevo león /127

126 / facultad de filosolía yletras

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c:11

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5

recuérdalo, siempre quiere el bien para sus hijos... Y si con ello
podemos mejorar la...
.
.
OFELIA.-Esa lección ya me la sé. Perdoname, mam1, la he
oído un sinnúmero de veces: la madre siempre quiere o busca o...
SEÑORA.-Pues no parece, porque dudas... dudas de que lo
que yo hago sea lo mejor para ti.
.
OFELIA.-Lo entiendo mamá, pero encima de que yo me
sacrifique, no me gusta. A mí lo ~ntiguo, no m~ gusta.
SEÑORA.-Es que ese vestido sera el mio... ,
.
OFELIA.-i¿Qué?! Ahora sí que... ¿El que tu uses el d1a
de ... ?
SEÑORA.-¡Ay, ay, ay! No tienes imaginación.
OFELIA.-No, a ese grado no la tengo.
SEÑORA.-Te explicaré lo más rápido que pueda antes de
que regrese esta señora o señorita que no tiene por qué enterarse.
Mira, al llegar, se me ocurrió que...
.
OFELIA.-EI vestido, ¿es o no es para m1?
SEÑORA.-Es para ti pero... diremos que ya lo teníamos
porque fue mío, ¿entiendes? Eso facilita las cosas y no hace tan
obvio el que ya está todo ...
EusA (entrando). -¡Qué pena! Me da mucha p_ena haberla~
entretenido pero... el vestido tiene tanto de estar aqu1 que no esta
en condiciones de mostrarlo.
SEÑORA.-Mejor. Para Ofelia eso es mejor.
EusA.-Lo que trato de explicar es que está ... ajado,
maltratado... bueno, pues que necesitaría...
SEÑORA.-Justo. Justo lo que queremos. ¿No es así Ofelia?
OFELIA.-Sssí, eso queremos, porque mamá dice que...
EusA (asombrada, tratando de entender). -Nuestro
establecimiento se precia de vender todo de primerísima calidad Y
en óptimas condiciones. Y... y este vesti~o, desde lu_ego lo es, ,es
muy fino, de muy buena marca, nada mas que... as1 como esta...
Milita, nuestra costurera, tendrá primero que...
OFEUA.-Así lo queremos.
EusA.-iYa entiendo! ¿Implicaría un descuento? Solamente
que para eso tengo que consultarlo antes de ofrecer. Debería llamar
a la dueña y...
SEÑORA.-No habíamos pensado en el descuento. Eso no
nos preocupa. ¿Nos lo muestra, por favor?
.
.
EusA (encogiendo los hombros). -Al cliente lo que pida,
así debe ser. (Sale}.
Se hace oscuro.

=

TERCER CUADRO

Un mes después, en la Boutique. Milita está haciendo aseo.
Acomoda unas revistas, toma una, fa hojea.

M1L1TA.-¡Qué modas más sin gracia! Les falta el salero,
unos bord~?os, al~o, algo... ¡Ay! El día que tenga mi taller... ¿Pero
cómo, Em_ihana, s1 nunca guardas nada? Eres una despilfarrada,
c?mo dec1~ tu madre. (Suena el teléfono, Milita lo contesta). Diga,
d1g~... aqu.1, a la Boutique ... (Pronuncia como se escribe) ¡Ah!. ..
Senora Quintana ... No, no ha venido... ¿Qué? ¿Qué si estoy segura?
(~o~esta, ~a subiendo el tono de voz). Claro que lo estoy... No, ni
siquiera Ehsa ... Es que es muy temprano... Mi reloj dice que las
nueve... Bueno, pues a las nueve, pero el que a veces se le haga
tarde eso ni a usted ni a mí. .. ¡Ah!
. Perdón, _señora, per~ón ... Sí me exalté, lo sé, qué quiere,
uno tiene su caracter que... Oigame, le pido me disculpe ... Así es.
Yo me al!ero porque ~sted está hablándome... Bueno, pues se
nota nerviosa... ¡Ah! 01 su coche; allí llega... Permítame, porque le
puse llave a la puerta y no va a poder entrar... ¿Espera o le digo
que le llame?... Se lo digo porque tengo que buscar la llave... Ya
me_ la estoy buscando en mis bolsas y no la traigo... Cálmese ...
Aca .tam?ién están toque y toque y yo pues ... ¡Ah! (Con alivio).
Aqu1 ~sta. (La ve sobre un mueble). Un m~mento, por favor. (Deja
el auncul~r. Abre!ª puerta. Entra E/isa). ¡Andele!, que le llaman ...
y esa sen ora esta ...
EusA.-Buenos días, Milita. ¿Quién me llama?
.
M1urA.-¿Los buenos días? Están por verse. Es la señora
Quintana y sólo Dios.sabe qué le pasa. Pregunta por la hija, pregunta
por usted y se eno¡a porque no llegan. (Cambia el rótulo de fa
puerta por "ABIERTO" mientras E/isa va al teléfono).
EusA (tapando la bocina). -Por favor, Milita, trate de
co~testar de buen modo. (Luego al teléfono) ¿Bueno?... ¿Señora
Quintana ... ?
MILITA (hace mutis a tiempo que dice). -Lo mejor será que
compre u~a máquina de esas que responden y así no habrá
problema. Esa está programada. Yo no. Me molestan y me molesto

~~

'

EusA (sin prestar atención a Milita). -No, no ha venido ...

0esde luego... Sí... Siempre ha sido puntual en sus pagos
y... Hoy ~s ... ~¿ Pero sucede algo grave? ... Es que la siento

más..: S1, senora ... Puede usted confiar... Aprecio mucho a
Moreha... Recuerdo, lo recuerdo...

�128 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /129

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5

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No me concretaré a darle el recado... De ninguna manera...
Ella decidirá qué hacer... No-tengo por qué aconsej~r... Ust~d bien
lo sabe que ella es una persona muy segura ... En fin, ¿cual es el
mensaje? ... ¿Qué su papá ... ?
El esposo suyo, por supuesto... entiendo... Le acaba _de
comunicar... Lo entiendo claramente... Ahora lo veo... Pero tranquila,
eso podía haber sucedido en cualquier... Además, ya era de
esperarse ... ¡¿Que qué?! ¡¿Con quién?!. .. No, no, ni idea... Bueno...
Pues es que... Yo, me puse en el lugar de M?relia y... ~s natural...
Mi reacción es muy natural. .. Si yo fuera la h1¡a... ¿Que esto~ peor
que usted?... Pues, por eso... Sí, por eso... Porque como _hita, es
decir... en lugar de la hija... Ahora entiendo su estado de animo y
yo... Pues ... pues, me imagino lo que va a decir Morelia... ¿Usted
cree que le dará gusto... ? Yo diría que tanto así como gusto... Es
cierto, ella quiere mucho a su papá ... Sí, me lo ha dicho... ¡Ay!, n~
recuerdo. Pero le va a poder por usted y por... Digo que le dara
tristeza por usted y... Por eso, por usted. Le diré que le llame.
(Retardando la acción de colgar el teléfono. Exaltada). ¡Milita, venga
rápido!
MILITA (sale sofocada). -¿Qué pasa, Elisa? No he
terminado, ya se lo dije, que no tengo tantas manos; sin embargo,
lo que falta es cosa de minutos.
EusA.-No es eso. Olvídelo. Fíjese lo que ha pasado.
Siéntese.
M1L1TA.-Aquí está Emiliana lista para escuchar; para todo
porque Emiliana sirve para todo. (Se sienta).
.
.
EusA.-¿Quién lo diría, Milita? Ofelia, la del vestido antiguo,
la de tantos misterios, es nada menos que la futura esposa del
padre de Morelia. ¿Lo entiende?
M1uTA.-¿Será la madrastra? ¡Ah! Pues sí que se ha armado.
Óigame, han de ser de la misma edad, según mis cálculos. Y ella,
digo Morelia, ¿ya lo sabe?
EusA.-No, Milita, lo ignora. Desde luego sabe todos los
problemas de su casa, del divorcio y... me lo acaba de decir su
mamá, la señora Quintana y yo pues ... ¿cómo cree que reaccione
Morelia al enterarse?
M1uTA.-¡Ay, pues, líbrenos Dios! ¿Y usted irá a decírselo?
Con razón estaba nerviosa y molesta, porque sí estaba molesta.
¿Y le habló para reclamarle el que le vendiera el vestido aquí al
mismo tiempo que a su hija?
EusA.-No, ella no sabe nada del vestido. Ni siquiera se
imagina que conozco a Ofelia; como yo tampoco me imaginaba
con quién pensaba casarse o más bien, para decirlo con claridad,
con quién pensaba casarla su mamá. Son demasiadas cosas,
Milita, para guardármelas yo sola.

_ MILITA.-¡ Recórcholis! Como decía mi madre, que era
espano_la, ya se lo he dicho. (Luego, con mucho orgullo). De ella
apr~nd1 la ~Ita costura; yo no me siento española, yo soy mexicana,
nacida y errada en México.
~LISA.-Sí, Milita, ya sé todo eso, ya me lo ha contado
pero... pongase a pensar que Morelia deberá llegar de un momento
a otro, puesto que su mamá sabía que venía.
M1UTA.-Sí, sí, sí, sí, claro. Por eso la ha llamado. Ella vendrá
a hacer su ~ago y... ¡Ah! Ya, ya, ya lo entendí; y Ofelia o su mamá
o las dos vienen a recoger... (Se oye la campanil/a. Se abre fa
puerta, entran Ofelia y su_ mamá). Pero qué suerte la suya, mírelas.
Yo desaparezco. (Sale rapidamente).
EL1sA-¡Ay! ¡Qué sorpresa! Buenos días.
.
SEÑO~A-:--¿Sorpresa? ¿Por qué? ¡Muy buenos y dichosos
d1as! ¿Ya esta listo?
EusA.-Muy buenos ... ¿Lo de dichosos? No sé.
SEÑORA.-¿Cómo? ¿No está listo? Ofelia viene a probarse
y... aquí estaba la modista, ¿no?
EusA.-Hay una confusión y... creo que no...
SEÑORA.-¿Confusión? Estoy segura de que la conozco·
es la que acaba de salir.
'
EusA.-Sí, sí es ella, Milita. Eso no es lo que...
&lt;?FELIA.-Te dije mamá que habláramos primero. Tú estás
muy ansiosa.
.
SEÑ0RA.-Niña, cállate. Sólo faltan unos días y no es lo
m1s~o tenerlo ya en casa... Ultimadamente nos lo llevamos como
este; hasta es mejor.
.
EusA.-Pero... es que no está listo. Si quisieran volver, por
e¡emplo, en unas dos horas... A Milita todavía le falta ...
SEÑ0RA.-Usted nos dijo que ya estaba.
EusA.-Estaba, usted lo ha dicho, pero... con los alfileres
que prendimos la bastilla ... con esos ... se desgarró. (De cierto
modo contenta porque encontró respuesta). ¡Ay, sí! Se desgarró.
ÜFELIA (preocupada). -¿Se desgarró? ¿Y ahora qué
haremos?
SEÑORA.-Mejor. Es aún mejor.
_EusA.-No puede ser. (Dándose por vencida). Bien, lo traeré
en seguida.
ÜFELIA.-¿Así? ¿Roto?
. EusA.-No, no está roto... ¡Qué memoria la mía! Ya me
acor?e, era uno de ... de otra novia, no el tuyo. Justo de eso
hablabamos Milita y yo cuando llegaron. (Sale).
ÜFEUA.-¿No se te hace que es medio rara?
SEÑORA.-Definitivo. Yo no diría medio, diría muy rara. ¡Hasta
parece que no quiere vender! ¡Es el colmo!

�1JO /facultad de lilosotta yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /131

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OFEUA.-Bueno, mamá, es que también nosotras no nos
hemos comportado de manera muy normal que digamos, con eso
de que...
SEÑORA.-Ellas deberían estar acostumbradas a afrontar...
¡Qué se yo! Cada clienta es distinta.
OFELIA (temerosa). -¡Ay, mamá! Con estos detalles
imprevistos me siento... No sé si arrepentirme... porque a lo mejor
son como avisos de que... me meteré en un.. .
SEÑORA.-Tú, segura, Ofelia. Siéntete segura. Ese ha sido
tu problema siempre: la falta de seguridad.
OFELIA.-Pero mamá, ¿cómo puedo sentirme segura si todo
lo tramaste tú; si yo no lo quiero y nunca he podido saber qué es lo
que quiero?
EusA (entrando). -¡Listo! Ya está en el vestidor, pasen.
SEÑORA.-1Vaya! Por fin.
Se paran y caminan hacia adentro. En ese momento
se escucha la campanilla de la puerta. Es Morelia quien llega.
E/isa se da cuenta y nerviosa casi las avienta para que no se
encuentren. Se devuelve, va a la puerta y recibe a Morelia.

MoREUA.-¡Hola! Desde hace una hora estoy queriendo venir
pero no...
EusA.-¡Qué bueno que no lo hiciste!
MORELIA.-¡Elisa! ¿Estás enojada conmigo? No me atrasé
en el pago. Hoy es el día.
EusA.-No.
MoRELIA.-Sí, sí, es el día exacto. Estoy segura; no me he
atrasado. Lo que pasa es ...
EusA.-Lo que pasa es que no tengo tiempo. Deja tu dinero
y luego yo te mando... (Se oyen ~es adentro).
MOREUA.-¡Ah! ¿Estás ocupada? ¿Tienes prueba con
alguna novia? Me lo hubieras dicho.
EusA.-¡No! Es decir... sí y... debo atenderla y... tu mamá
te buscó, te llamó...
MORELIA.-Entonces ya sabías que venía. Me esperabas.
¿Para qué llamó? ¿Piensa venir a encontrarme aquí?
EusA.-¡Nomás eso me faltaba! Digo que... que no puede
ser tanto... que ... dijo que le llames.
MoREUA.-Bueno, usaré tu teléfono.
EusA.-No, no quiere que le llames; quiere que te vayas,
que... que vayas a tu casa de inmediato. Sí, sí, que vayas allá.
(La empuja hacia fuera).

M0RELIA (dándole el dinero) -E t . b'
. .
voy. (Con sentimiento) Pero uiero · s a ien, esta bien. Ya me
tratado así, Elisa, yo.:. (Sal~).
que sepas que nunca me habías
EusA.-Hasta luego, Morelia F
·Q .
calma, como si nada pasara Voy . ,~u..
ue apuro~! Y ahora,
tranquila vida de vendedora ~n
ª ª en er a la novia. ¡Ay! La
¿Qué problema hay entonces? una boutique y, además, soltera.

d,

Oscuro. Telón.

SEGUNDO ACTO
Dos semanas después en la 8 t'
..
páginas sociales del periódico. '
ou ,que. M11Jta lee las

MIUTA.-No este anuncio no
d ·
le falta ... ¡Qué les p~sa! Nadie sabe nv:;a ~ra n~da, no está atr~ct!vo,
¡Ah! El gran magnate, Álvaro Quintana q e na a. (V~ltea la pagina)
industria chilena ·Pero m·
. , ue se asocia ... ahora con
lle~a: ¡ambicioso·! 'rvoltea ~~r:~~;i~aju-~~,º~~ Este ~ombre no
¡Ehsa, Elisa! ¿Ya vio el periódico?
' · ¿ ero que es esto?
Cómo c!~s~1irr:deE~d~n:f/-¿Qué ~ce? ¿Que si vi el periódico?
¿Qué viene' hoy q~e la alar~:~a~t~~ ago en el día. (Entrando)
M1uTA.-Pues ... Ya sé: me dirá que el mundo
. .
que todo debe verse con naturalidad
... es distinto,
E
, como gente c1v1hzada que
LISA.-¿A qué viene todo eso? o··
' ...
periódico, lo ve). ¡Ah! Morelia con Of r . eJeme ve~. (Toma el
Café Francés.
e merendando Juntas en el

'ª

MILITA.-¿y qué? . Le

~~;~ªfs~rfi~~i~; ~~~í~ eln qu~:~ei~~l~~~p~;, b~~n~~~~~~o~~~=~
. EusA..- iAY, Milita! Esta vida es muy complicada . C .
1e podna explicar?
· ¿ orno
M1uTA.-AI menos trate, porque a mí...
EusA.-Es tan simple co
·
presentó Y ahora resulta que se l~~a~u~u~l~f¡~ ~ luintana la~
parece. Son cas, de la misma edad y...
.
menos as,
esperan:L;~~-;;,;~~~~sc~f~~~:,utrió de oquis. Sudó la gota gorda
EUSA.-EI problema era I d'
·,
nada de la compra del vestido d.e.. 0ª1 1'·scr~M
c1on. ~orelia no sabe
e'ª· ¿ e entiende?
MILITA (negando con la cabeza) -M
b
· .
son amigas. ¿Así fue o no entendí nad~? e aca a de decir que

=

�132 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león/ 133

=
a
§

EusA.-Le dije que se conocen, que parece que se llevan
bien pero... amigas... es diferente, Milita.
. .
M1urA.-Pero Ofelia sí sabe de la compra de Moreha, (,O
tampoco?
.
to
EusA.-Sí, sí lo sabe; y sabe que Moreha se cas~ pron MiurA.-·Qué bueno que yo estoy adentro con. m1 costura.1
De esta forma ~e ser moderna, ¡tan civilizada!, no entiendo nad~.
EusA.-Para ser sincera, le diré que... pe~sando por mi,
por mi manera de ser... creí que Morelia se pondna en un plan ...
celosa; pero no: está contenta con la boda de su papá.
M,urA.-¡Así es la vida! ¡Qué le vamos a hacer! (Sale).
En ese momento se abre la puerta con el consabido
tintinear de la campana. More/ia y Argentina entran. Van hablando
entre ellas.
ARGENTINA.-No entiendo, Morelia. Últimamente te comportas
aún más extraña que de costumbre.
MoRELIA.-¿Lo debo tomar como h~lago o r~p~oche~
(Sin darle lugar a que responda). ¡Hola, Ehsa! ¿Esta h_sto m1
vestiuo para la prueba? Porque mamá no dispone de tiempo.
Ella quisiera pero...
EusA.-Lo tengo ya en el vestidor; p~ede~_pasar a probarte.
¿Le gustaría mientras tomar un café? Esta rec,en h_echo.
, .,
ARGENTINA.-No, gracias; precisamente al salir de a~u1, ire
a... aunque un poco de agua no me caería mal. (E/isa le sirve de
una jarra y se la da. Sirve otro vaso).
.
EusA.-Éste otro es para Morelia. Supongo que viene de la
escuela y con el calor de estos días... (Luego hacia los vestidores).
¿Necesitas ayuda?
.
M0REUA (desde adentro). -No, yo puedo s?la. Gracias.
ARGENTINA.-No sé qué pretende Morella con eso de
apresurar su boda. Y ahora sale con que citó a Elías para que la
vea vestida y seguro para que sepa como está gastando s~s donas.
Pero eso es de mala suerte: el novio no debe ver a la novia, con su
traje hasta el mero día...
' EusA.-Eso de las supersticiones yo... yo no creo mucho.
En cuanto a saber cómo se emplean las donas pues ...
ARGENTINA.-Además me parece muy inoportuno que ...
Supongo que ya lo sabe, Elisa, p~rque Mo_relia platica mucho
con usted. Ella quiere que su papa sea quien la lleve al_ altar'.
y como se va de viaje de bodas ... Francamente no entiendo,
tampoco le importa fiesta ni nada. De eso veníamos hablando

en el camino hacia acá. Yo aún no he visto al novio. Hubiera
querido conocerlo en la casa, pero resulta tan difícil encontrar el
tiempo...
EusA.-Es guapísimo. Vi una foto. Tampoco lo conozco y...
¿Pero cómo? ¿Ni en foto lo ha visto?
ARGENTINA.-Esta hija es exageradamente discreta. Le digo,
Elisa, que somos diametralmente opuestas. Ella, una rata de
biblioteca, toda seria, que nunca se sabe lo que está pensando. Yo
alegre, con la alegría que nace de servir al prójimo, hacer obras
buenas y además, guapa. Porque no me negará que todas mis
dietas y ejercicios no han sido en vano. Para qué negarlo: me
siento atractiva y ella en cambio...
EusA.-Efectivamente, señora, es usted muy guapa. Nadie
creería que tiene dos hijas de esa edad, ya próximas a casarse.
ARGENTINA.-¿Cómo es posible que Álvaro sea tan estúpido
que no se dé cuenta de lo que tiene en casa? Es lo que me indigna.
Pero todavía estoy a tiempo para impedir que esa mujer...
EusA.-No sé qué decirle yo...
ARGENTINA.-Olvídelo. Haga de cuenta que no dije nada. No
suele pasarme eso... No acostumbro comentar mis problemas y
menos con alguien que... Bueno, olvídelo. ¿Qué hará Morelia? Se
tarda en salir y ya sabe que tengo muchísimos compromisos. Uno
en particular: hoy a las siete.
MORELIA (entra con el vestido de novia y el tocado puestos).
-¿Qué te parece, mamá?
ARGENTINA (con evidente disgusto). - ¿Eso fue lo que
escogiste?
M0REUA.-No te gusta, ¿verdad? Tú hubieras querido algo
muy sofisticado, gran pedrería, encajes, pero yo...
ARGENTINA.-¡Debí imaginarlo! Siempre escoges
exactamente lo contrario a mi gusto... ¿O es que tus donas fueron
muy escasas?
EusA.-Ahora vienen los estilos muy sencillos y...
ARGENTINA (como si no la escuchara). -No debí haberme
ido aquel día. Te hubiera recomendado algo que te levantara, que...
Además tu papá o yo podíamos haberte ayudado a comprar
algo de acuerdo a tu posición. Se ve que tus donas fueron muy
limitadas.
M0REUA (decepcionada). -Es inútil. Nunca coincidiremos.
(Se dirige al vestidor al tiempo que se arranca el tocado con
violencia. Se oye la campanil/a de la puerta. Es Elías el que llega.
Argentina se va siguiendo a Morelia tratando de calmarla. E/isa lo
recibe).

1
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�134 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /1JS

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¡:

§

EusA (nerviosa por la escena que acaba de ocurrir).
-Pasa, pasa. Debes ser Elías y llegas justo en el momento...
ELIAs.-¡Hola! Tú debes ser Elisa. ¿Me permites abrazarte?
Morelia me habla mucho de ti. En una ocasión hasta estuvimos a
punto de tomar un café los tres, ¿no es así?
EusA.-Sí, lástima que yo no pude. Permíteme. Voy a
decirle a Morelia que tú ya... Está en el vestidor porque ... hay qué
arreglar... eso es, arreglarle algo al vestido y su mamá, su mamá
fue a ayudarle.
ELIAs.-¡Vaya lugar para conocer a la familia! Hoy
conoceré a la mamá. Y al papá, que tampoco conozco, lo veré
¡en su boda! ¿Qué te parece?
EusA.-Pues, pues no sé ... ¿Así que en su boda y todos
irán...? Claro, pues yo, yo pienso que...
ELIAs.-Que es ¡sensacional! Así es la vida. Es la manera
moderna de vivir, muy a tono conmigo. Pero, ¿qué te pasa? Tu
expresión me dice que tú no estás muy de acuerdo. ¿Eh?
EusA.-Yo, yo no opino. No tengo por qué hacerlo y... Con
permiso. Les avisaré que has llegado. Allí hay revistas, si quieres
entretenerte un rato. Trae modelos de hombre. Sé que te gusta
andar a la última moda. (Sale. Elías toma la revista, se sienta de
espalda a los vestidores y empieza a hojearla).
ELíAs.-¡Ah! ¡Qué bien! Veré los colores que se usan esta
temporada, a mí todos me quedan pero ... Te agradeceré que la
apures o bien le dices que lo dejamos para otro día. Tengo prisa.
(Ve su reloj) Son las seis treinta y debo estar a las siete en ...
(Argentina y E/isa entran hablando entre ellas).
EusA.-Yo la convenceré. ¡Ah! Aquí está ya...
Elías se levanta y se sorprende al ver a Argentina.
ELIAS.-¿Tú? ¿Pero qué... ?
ARGENTINA (más sorprendida). -¡Luis Ernesto! ¿Por qué
aqu1,....?

EusA (sin entender). -Permítanme presentarlos: la señora
Quintana y él es Elías.
faiAs.-¿La señora Quintana? No es posible.
ARGENTINA.-¿Elías? (Sumamente alterada). ¿El novio de ... ?
EusA (nerviosa). -Veo que nada de esto es normal .. .
Comprendo. No debería haber sido yo quien los presentara pero.. .
siento... creo que... ¿Hay una confusión? ¿Pasa algo?
ARGENTINA.-Sí, Elisa... yo... voy tarde a mi cita. Es a las
siete y... debo irme en seguida ... (Sale rápidamente).

ELIAs.-Yo... también p f
.
tengo que irme, que... tenía u~·c or avo_r le dices_ a Morelia que
Apenas llego.
ompromiso a las siete. Y es lejos...
MOREUA (aún trae su vestid,O cJ,
.
mucho aplomo y seguridad) -·E
e no~,a puesto. Entra con
1
alcanza a mamá· estará a ·
sp~ra, Ellas! Por favor, Elisa,
venga. (E/isa ob~dece y sapleena_s subiendo al automóvil. Dile que
ELI
E
sm pensarlo).
As.- s que yo... debo irme. Se hizo tarde
MORELIA.-No tú debe
d
.
decir, qué platicar, mi amor. s que arte porque hay mucho qué
ELíAs.-No te entiendo M r
. .
pas~ chiquita? ¡Ah! No te he dich~re ia, te ~eo... d1stint~. ¿Qué te
vestrdol s· ·
que te... 1te ves preciosa con el
.... 1, s1, eso es Me gusta H t
hacer sombra. Tendré q~e ponerme· a,as ª ~-~eo que me, podrás
boda para que se note mi resenc·
go... 1erente el d1a de la
saber, ¿no? Ahora sí me v~y M1'ra iat a tu lado. Es lo que querías
M
·
, engo que estar
ORELIA.-Son muchas cosas las
.
...
pero quiero que esté aquí mamá
que quiero saber, mi amor,
madre es muy importante en los pr~i~¡~tf~sd~!pués de todo, la
caben pretextos para ausentarse.
una boda y... no
EliAS.-iAh! Ella. salió co
. C .
. .
Apenas me la iba a pre~~ntar Eli;apnsa as1, casi ni nos vimos ...
y...
Entran E/isa y Argentina.
EusA.-Pase usted primero
f
ARGENTINA (visiblemente t~!~~:vor. (Le detiene la ~uerta).
tengo que ir... Ya te había habl d d
_Y molesta): -Moreha ... me
MOREUA -Sí ma , a o e _m1 compromiso.
Elías. Él es Elías·, mi'novi~~~~;;~ es im~ocrtante que conozcas a
novios?
ace ... &lt;, uánto hace que somos
EliAS (sumamente nervioso) -N I é
.
la mano a Argentina) ·Tanto g t . -o os 'pero... (Le extiende
mucho de usted· hast~ lcreo queusl o senora! Ya había oído hablar
•
a conozco.
MOREUA.-iAh! ¿Sí? ¿Se conocen?
.
ARGENTINA (dándole la mano) -Yi0 .
., .
s1 nos conociéramos.
·
, yo tamb1en siento como
EusA.-Así me pasó a · M 11
•
novio que...
m1. ore ª me platica tanto de su
MORELIA - · y
·t
,
crees que es m~y&lt;,gu~~~. ~¡~~~~• t;f;~;s~;¡~í~usta Elías? ¿No
::~~NT1~;;:~eno... M~relia, yo, me ha_~ía imaginado...
imaginado un~
confianza). - T~mb1en .Yº me había
Realmente ha sido una
snoorptan ¡oven n1 tan guapa ...
,
resa para los dos.

mamfº

-~~ip~=:~.

�136 /facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 131

s

=
fa
5

ffi

.
0 quería sorprenderlos; Y
1O
MoREUA.-Eso es JUSto qu~ Y dos h~~ puesto cara de
lo he logrado. ¿No es verdad que os
sorpresa, Elisa?
.
) -Sí efectivamente. Al principio
E_usA (dePman::ª ;~e~~~; un ~al entendido ¿no?
hasta cre1 que... ero
onfundí con ...
10
ARGENTINA.-Es qube Yº (~eaccionando). La vi tan joven Y
EuAs.-Y yo... tam 1en...
tan guapa que...
.
no es confusión . La verdad es
MoRELIA.-No, Ellsa,_
ro con distintos nombres.
que ellos se conocen hace tiempo, ~~ una amiga que le tocó
¿No es así, Elías? Yo lo supe p
enterarse...
. do (Preocupada). ¿Qué es lo que está
EusA.-No ent1en
pasando?
ARGENTINA.-Yo tampoco, porque nunca te he entendido,
Morelia; y ahora menos_. f J -Pero mamá, si por primera vez
MOREUA (sarcas ,ca .d
s ha gustado Elías. ¡Ah!
. ·d·mos en que a las os no
?
coin&lt;:1 1
e tú lo conoces como Luis Ernesto, ¿no .
Perdon, creo qu
.
. L is Ernesto?
EusA (desonent~da). -&lt;., u M elia? . A dónde quieres
ARGENTINA.-¿Que pretendes, . or
. (.,
llegar? Te repito: ~o enti_
en~tº lo qu:édq1ci:· problema hay entre tu
ElíAs.-Mira, ch1qu1 a, no
.
,
a lo dije antes debo irme.
mamá y tu, pero yo... Y.
1 "Ri~cón Antiguo" era con la
MoRELIA.-Tu cita ~;b~rde Y Argentina de Quintana es ...
señora Laborde ... Y Lorena
la misma.
E/isa, con expresión de azoro, se queda paralizada.
. . t I Es muy sencillo es simple,
Eli; s·d!~
una persona ~-uy·inteligente.
lo vas a en en
todo hay una explicac1on.
Por eso me gustas yB... para h·11·a es cierto ya lo conocía, pero
ARGENTINA.- ueno,

~~f~~:;i~~~~~~~1

L

efectivamente su no_mbre ..

1

a Insisto en que lo puedo explicar

de man!ri:~;:c~~l~1~e;~~qi;e~e~go el deber de aclararle a mi
prometida
...
. S'?
MORELIA.-(,
1· (,. Que, p·iensas ' Elisa? ¿Habrá explicación?
E/isa encoge los hombros.
platicar
la
ELiAs.-Por supuesto que la hay. Te voy amira
sabes
historia. Efectivamente nos conocemos, pero...
'

bien, porque me conoces, que soy... además de muy atractivo, un
hombre de mucho corazón. Y... y una tarde ... al salir de clase, vi
una señora muy guapa. Caminaba pensativa, más bien triste. Iba
triste... y pues ... sentí el impulso de hablarle. Me dirigí a ella y,
naturalmente ella se fijó en mí: tú sabes, mi sonrisa ... Le inspiré
confianza. La invité a un café y desde ese momento nos hicimos
amigos. Ella necesitaba apoyarse en alguien. Me habló de su
divorcio y de cómo su marido la engañaba y... Y así fue. A partir de
ese momento nació una amistad muy sana entre Lorena y yo... es
decir, tu mamá, que entonces, te juro por ésta (hace la cruz) yo no
sabía que era ... quién era.
MORELIA.-Una amistad muy sana. Se oye tierno. ¿No te
parece, Elisa? (Con sarcasmo). No podía ser de otro modo.
EusA.-Morelia ... creo que ya no entiendo... O mejor dicho,
no quiero entender. ¡Prefiero no entender!
ARGENTINA.-Te estás sobrepasando, Morelia, una hija no
tiene derecho a juzgar a su madre. Ese tono que usas me dice
que...

MORELIA.-Es cierto, mamá, pero tampoco puedo respetarte.
No lo mereces.
ARGENTINA.-Ya te lo ha dicho Luis Ernesto. ¿No entiendes?
Hemos tenido una amistad muy sana. Él. .. ha sido ... como mi
hijo... un hijo a quien confío mis penas. Algo que contigo nunca
he podido hacer. Yo me sentía frustrada con el abandono de tu
padre y...
ELIAS.-Te lo dije. Lo he explicado, Morelia. Aquí solamente
hay una amistad comprensiva; ella habla, yo escucho. Eso es.
Soy, como lo dice Lorena, su confidente.
MOREUA (sarcástica). -Así que... no existe problema alguno.
Yo he malinterpretado y entonces debo seguir adelante con todos
los preparativos de mi boda, ¿no es así? (Argentina ve a Elías. Él
evade la mirada). Además, el que Lorena tenga de confidente a
luis Ernesto, es totalmente independiente de que yo me case con
Elías, mi novio. Se avizora un final feliz. ¿Lo ves, Elisa? Y a ti por
azares del destino te ha tocado ser testigo.
ARGENTINA.-¡Esto es demasiado!
MOREUA.-EI malo, por supuesto, es papá. Por su culpa
ustedes se conocieron antes de saber que serían suegra y yerno.
Pero eso no tiene importancia, a no ser que...
Se escucha la campanilla, se abre la puerta. Es Ofelia
quien entra.
ÜFEUA.-¡Qué tal, Morelia! (Al ver a todos se sorprende).
Bb b buenas tardes. No sabía que... (Elías, de espaldas, aparenta
ver algún objeto).

=

�13~ /facultad de filosolia ~ letras

Universidad Aulónoma de Nuevo león ¡ 139

a

=
=
c:a

w

5

a

EusA (nerviosa). -iOfelia! Pasa, pasa, por favor. ¿O
prefieres volver mañana? Sería mucho mejor porque ...
MoREUA.-Yo la invité. Quise que me viera vestida de
novia y me diera su opinión; después de todo ella también va
a ser m1...
ARGENTINA.-iEs el colmo! Traerme a la amante de tu padre
aquí. ¡¿Para qué?!
OFEUA.-Perdóneme, señora. Yo soy la prometida de
Álvaro Quintana y llevo buena amistad con Morelia. Y hoy he
venido porque Morelia me invitó a ver la prueba de su vestido.
Aunque realmente veo que hay demasiada gente y que...
MoREUA.-No, Ofelia. Somos familia, pura familia, y es
oportuno que aclaremos algunas cosas, por e1emplo: él es Elías,
mi novio, alias Luis Ernesto. Así lo llama mamá, o ¿cuál es el
nombre por el que tú lo conoces?
OFEUA.-¡Hola, Edmundo! Supongo que me recuerdas.
Debo aparecer en alguna hoja de tu agenda.
faiAs.-Ofeha, yo... tengo una explicación para eso... Sí,
cuando te dije que me iría fuera era porque ...
MoREUA.-Porque encontraste a otra tonta que te
facilitara automóvil y más dinero para tus gastos y estuviera
dispuesta a casarse, lo que aseguraría tus necesidades al seguirte
manteniendo. Porque Ofelia .. . además de estar en mala
posición económica, debía obedecer a su madre y sacrificarse
casándose con un hombre que mejorara su precaria situación y
les ayudara a salvar sus hipotecas. Cosa que según entiendo,
ya arreglaron.
OFEUA.-iMorelia! Pensé que eras mi amiga. ¿Por qué me
dices todo eso? Me lastimas mucho, me ofendes. Cuando te dije
la doble vida que llevaba tu madre fue ... por tu papá, porque vi
cómo lo querías y no quise que pensaras que yo había acabado
con su matrimonio. Curiosamente fue tu mamá la que me quitó a
Edmundo, porque ellos se veían mucho tiempo antes del divorcio.
faiAS (con cinismo). -De algo tiene uno qué vivir. Cuando
la naturaleza nos ha dotado de atractivo y descubre uno su
vocación, en este caso la mía: hacer felices a las mujeres ¿es
algo grave?
MoREUA.-¡Es despreciable! Eres despreciable. No quiero
volver a saber nada más de 11.
OFEUA.-Yo ya te tenía olvidado. No sé por qué tuve que...
ARGENTINA.-Luis Ernesto, me siento muy ofendida pero te
perdono, por tu juventud y porque necesito sentirme amada,
deseada...

MORELIA.-iMamál Por una
. .
no hemos sido amadas· nada _vez ~i~uiera sé realista. Tú y yo
costado caro. Las dos pa'ga
mas utilizadas, eso sí. Y nos ha
.
mos caro por ello Qu·z
1.1
m~s suerte es Ofelia. A ella al men
·
.ª a que sí tiene
Ellas, Edmundo o Luis Ernesto
os por un tiempo, la quiso
0 como se llame; Y ahora papá: él
la quiere.
EliAs (con marcado cinism ~ M •
comprenden? ¿Sí? A todas las
orel!ª· Lorena, Ofelia, ¿me
Simplemente así soy me apa .
e quen~o. No es mi culpa.
M
.,
s1onan las mu¡eres
ORELIA.-iLargatel No quie
, .
sido una idiota Y me averg.üenzo d ro verte mas. Me das asco. He
A
.
e ...
MRGENTINA.-i?Yeme! Conmigo ha sido diferente
ORELIA.-¿D1ferente? Mam.
.
.
rebajes más. Acepta que fuiste tú ~• por Dio~, ten dignidad. No te
1
de Elías, de "consolarte" es un 9ten ~ fallo ª papá. Esa historia
sabe. Supo hace mucho'tiem oª1~1 mentir?, c?mo ~odo él. Papá lo
no te dijo nada fue por Sevilia
~~ tu_~ a~1gos Jovencitos", Y si
pensaba que no podía de¡·arno Y P m1, ~stabamos muy niñas Y
s sin mama
ARGENTINA.-Ni tú ni nadie me V
• .
Yo tengo que pensar por mí.
a a decir lo que debo hacer.

oh -

ELiAs.-Estas discusiones d f • .
s~bes dónde encontrarme Loren e am1ha no las soporto. Ya
llamame, si quieres. Yo busc~ré tier:· Cuand? arregles tus cosas
ÜFEUA.-Veo que no t
popara t~. (Sale bruscamente).
(Sale).
engo nada que hacer aquí. Me voy.
ARGENTINA.-iMOrelial No tiene . ,
destrozar mi vida, ~i felicidad~ ningun derecho a hacerme
MoREUA.-La destrozaste tú 1
.
culpables. Ahora tal vez ued .
so a, ~ama. Ya no busques
viaje a Europa? ¿Por qu~ no !s111;;entar algun otro consuelo. ¿Un
~ue ella re entienda. ¡Son tan igua~ss~
Es muy prob~ble
&lt;,no me a¡udas a quitarme este
..
isa) ~or favor, Ehsa,
me quema. (Sale hacia el vestidor.... vest1?0 de novia? Siento que
Y sale haci~ la calle dando un p;~~9z~7.1ma, duda por un momento
Eus,,.-Con gusto. Te acom - . s
te sentara bien.
pano. l abes?, nunca creí que
esto,

ó

r!e~:~a?

¿Qué es lo que ha pasado? . p
.
.
que una boutique de novias?
. l or que aqu1 , s1 no es más

Sale. Oscuro. Cae el

TELÓN

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�14~/ facultaddefilosolía~ letras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 141

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Programa tutorial de la
Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica, UANL
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,-...
O&gt;
.,..

Jesús Moreno López
Arnulfo Treviño Cubero
Andrés Cerda Onofre
Antecedentes
La Reforma Académica Integral de la FIME

E

L 12 DE ABRIL de 2000, la H. Junta Directiva aprobó
la Reforma Académica Integral de la Facultad de Ingeniería
Mecánica y Eléctrica (FIME), lo que permitió modificar o
actual izar los procesos administrativos y académico-administrativos inherentes a las tareas académicas, para facilitar la
implantación efectiva de los nuevos programas curriculares. Todo
lo anterior se fundamentó en el Plan Institucional de Desarrollo
FIME 1997-2006, así como en la Visión 2006 de la UANL. Se
consideraron, además, otros marcos de referencia, relacionados
con los estudios de ingeniería, como CACE! y ABET, además de
los propuestos por SACS y ANUIES.
El 27 de junio de 2000 el H. Consejo Universitario conoció
yaprobó la reforma curricular que la FIME propuso para sus carreras
de ingeniería, para modificar y actualizar las carreras d~ Ingeniero
Mecánico Electricista, Ingeniero Mecánico Administrador, Ingeniero
en Electrónica y Comunicaciones e Ingeniero Administrador de
Sistemas, así como crear las carreras de Ingeniero en Materiales
e Ingeniero en Electrónica y Automatización, teniendo como base

�Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 143

142 / facultad de filosolia yletras

=
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e::,

Q

w

5

t'1

~
pedag?.gía universitaria como en el campo de desarrollo
~~p-~c1f1co de cada docente. A partir de junio de 2000 se
1mc10 un programa que incluye la formación de tutores
desarr?llo de habilidades docentes y la revisión d~
contenidos de cada materia, especialmente las que se
ofrecen en los nuevos planes de estudio.

las de Ingeniero Mecánico Metalúrgico e lngenier? en Contr~I. Y
Computación, respectivamente; además, se aprobo la g~_nerac1on
de la carrera de Ingeniero en Manufactura y la suspens1on de las
carreras de Ingeniero Mecánico e Ingeniero Electricista.
Revisión curricular
. .
Para que la revisión curricular, inherente a la Reform_a_ ~cade_~1ca
que se aprobó en la FIME, fuera exitosa, se requino m~d1f1car
nuestra actitud y forma de trabajo ante el proceso ensenanzaaprendizaje, buscando atender aquellos requerimientos que los
estudiantes demandan, anteponiéndolos a otros que se presentaban a la institución.
Un aspecto fundamental de la reforma curricular fue el
diseño de planes de estudio flexibles en cada una de las carre~as
aprobadas con la Reforma Académica,_ int~grad~s. por m~ter~as
fundamentales y complementarias de C1enc1as Bas1cas, C1enc1as
de la Ingeniería, Ingeniería Aplicada y Formativas,
acue~do con
GACEi y los marcos de referencia nacionales ~ 1~ter~ac1onales
para estudios de ingeniería. La Reforma ~cadem1ca t1e~e entre
sus objetivos la formación integral del estudiante, promov1en?o el
desarrollo de habilidades personales y profesionales, el cambio de
actitud para actuar positivamente y la práctica de valores.

Integración de cuerpos académicos

□

?e

Programas institucionales para el aseguramiento
de la calidad en el proceso educativo
Puesto que de acuerdo a la Reforma Académica se requiere un
desarrollo integral de la Facultad para asegurar la correcta
implantación de los nuevos planes de estudio, en la FIME se
institucionalizaron los siguientes programas:
Base de datos
o Es un sistema que permite documentar información
relevante de los estudiantes, desde su ingreso, durante
su permanencia en la Facultad, forma y fecha de titulación
y su primera etapa como egresado, registrando t~nto los
aspectos escolares como las actividades extracurriculares
y sus resultados.
Programa institucional de desarrollo académico
o En este programa se contempla la capacitación de
todos los profesores de la FIME, tanto en aspectos de

Los c~er_Pos académicos son grupos de profesores,
especialista~ en un campo del conocimiento, que
desarrolla~ _investigación y tienen la capacidad de
ofertar se~1c1os profesionales o de desarrollo tecnológico
a la comumda?. Los profesores que integran estos grupos,
deben cu~pllr con el perfil PROMEP, puesto que los
apoyos of1c1ales que se otorgan a las instituciones de
~ducaci_~n superior están condicionados a ello. La
integrac1on de estos grupos ha permitido a la FIME la
~dquisición de equipo de laboratorio para diferentes
a_reas, a la vez que se promueve el desarrollo profesional de lo~ profesores, lo que por supuesto apoya la
ade.cuada implantación de los nuevos programas
curriculares.

Paquetes didácticos por asignatura

o

La generac_ió~ de paquetes didácticos, que incluyen la
carta_ descn~t1va, la preparación de apuntes y banco de
reactivo~, as1 como material didáctico que permita habilitar
al estudiante a aprender, ha sido importante puesto que
e~ ~no .de los mecanismos diseñados para asegurar la
ef 1c1e~c1a en la implantación de los nuevos planes de
estudio.

Programa de seguimiento de estudiantes

o Se h~ diseñado un programa de seguimiento de
estudiantes, desde su ingreso a la FIME, hasta después
de su -~greso, a fin de atender en cada etapa de su
formac1on sus requerimientos de asesoría académica 0
desa~~ollo profesional, así como para disponer de
1nformac1on que facilite la evaluación global del proceso.
Este programa se apoya recíprocamente en la base de
datos mencionada con anterioridad.

?e

�144 / facultad de f1losolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevoleón/ 145

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t:J

Programa tutoría/

u ;~ ~tf~:ªa~~~d1~~c;r~edi!

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~~~s~~~~~~~::~:n~~t:

Facultad por lo que era necesario desarrollar un pro~rama

?~~:~1i

;a~:t~a~r~~~~ii~·ie~t~r~gl~;:s1id~~~~~:sq~:
:ngresaran al iniciarse la reforma, apoyado por un
.
d
rofesores que comenzaron por
entusiasta grupo e P . d
'ón paralelo al curso
desarrollar un curs~ad:i~~ ~i~fre~e a los alumnos de
propedeut1co que en
primer ingreso.

El Programa Tutoría/ FIME . 1 implantación del Programa Tutorial
En agosto de 200~:fo~;~~ió~ integral de los estudiantes, además
FIME, para apoyar
. . de problemas académicos o
1
de orientarlos e~ la so uc1onma pretende, como consecuencia
personale~. Ademas, e:tedpr~~~a estudiantes, que se disminuya la
de un meJor desempeno e
. .
.
. .
deserción Y se incremente la ef1c1enc1a academ1ca.

Perfil del Tutor FIME
Dada la trascendencia de la función de la tutoría, así como de su
impacto en los estudiantes, la FIME considera que los tutores
deben ser personas propositivas, sensibles, honestas, responsables, con un gran espíritu de servicio, comprometidas consigo
mismas, con la institución y con los estudiantes, lo cual les exige
poseer conocimientos y habilidades y desarrollarse como especialistas para este trabajo académico, fundamental en la formación
del estudiante, así como ejercer el respeto a la confidencialidad
de la información personal.

Responsabilidades de los tutores
Además de cumplir con el perfil requerido, la FIME espera que los
tutores desarrollen habilidades que les permitan ser capaces de
cumplir con las siguientes responsabilidades:

o
o

Meta Je la FIME con el programa Tutonal
rmita la
L FIME tiene como meta desarrollar un programa que pe
e
démica a los estudiantes qu
1
orientac1on persona y d~~~te la conformación de un grupo
ingresan a _
la FIME, me
tutores ue en con1unto con
institucionalizado de protsore~el plan c~m~ular, los tutores
los asesores de las ma erias arreras así como con los tutores
académicos de las d1fere~t=~1ice nec~sario entre las asignaturas
especializados, apoyen e
llas de Ciencias de la Ingeniería e
básicas o elementales con aque
.
· lum de cada
.
. d
e conformaran e 1 cumcu
~:r~~~e;t1:
los parámetros definidos por la Reforma
Académica FIME 2000.

o

A través del Programa Tutoría! se busca cumplir con los

o

siguientes ob1et1vos
.
Desarrollar un programa de tutoría individu~ilzada para los
.., estudiantes de la FIME que ingresaron a partir de agostod del
2000 a fin de darles seguimiento durante sus estu ios

o

profesionales.
t definir
Proveer al estudiante de herramientas que le perm1 an 11
ersona y su vocación, y que 1~ faciliten el desarro o o
:~:u1Sición de habilidades , act1t~des_ Y . valores para
desempeñarse óptimamente como univers1tano.

o
o

ª

..

: ~~~e~d¿~

..,

o
o
o

Conocer los recursos institucionales para los apoyos de
los estudiantes. para orientarlos de la mejor manera
posible, de acuerdo a la problemática específica.
Conocer los fundamentos de desarrollo humano e
interpretación de actitudes, puesto que esto facilitará al
tutor la identificación de problemas personales en sus
estudiantes.
Adquirir conocimientos generales sobre educación ,
orientación vocacional y profesional, para identificar los
problemas de orden académico.
Desarrollar métodos para trabaJar con los compañeros
tutores en el intercambio de experiencias, y de esa
manera crear sinergias en los esfuerzos realizados.
Orientar en técnicas de enseñanza-aprendizaje adecuadas
a las circunstancias de los tutorados.
Orientar en técnicas y hábitos de estudio, buscando
reforzar la responsabilidad y la disciplina en el estudiante.
Desarrollar la capacidad de orientar en la definición de
metas alcanzables, apoyando al tutorado a definir su plan
de vida y carrera.
Mejorar continuamente su organización personal (tiempo .
manejo de prioridades), puesto que su tr8bajo debe reflejar
los valores y actitudes que pretende reforzar en sus
estudiantes.
Desarrollar la habilidad de la comunicación. oral y escrita .
Desarrollar la habilidad de identificar el problema pnnc1pa1,
para dar una ayuda expedita. centrada en las prioridades
del estudiante.

�146 / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 147

=
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n

:¡

c:I

w

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5

:z,

t'l'I

t:11

~ Participar en el diagnóstico preliminar (programa de inducción)
del potencial académico de los estudiantes de primer ingreso,
para establecer su perfil individual de fortalezas y debilidades.
Incorporar los resultados y datos del diagnóstico en la base
de datos de información para la superación académica.
~ Realizar por lo menos cinco entrevistas individuales (de 30
minutos cada una) por ciclo lectivo, con cada uno de los
estudiantes que le han sido asignados.
~ Detectar y documentar los problemas de aprendizaje,
motivación, orientación vocacional, competencia académica
y hasta de personalidad, y ofrecer a sus tutorados la orientación
pertinente o, en su caso, remitirlos a la atención de los
expertos correspondientes (profesor-asesor, departamento de
psicopedagogía, o diagnóstico y tratamiento psicológico, entre
otros).

a) Tutor.
b) Tutor asignado (o tutor de carrera).
c) Asesor (profesor-asesor).
..
d) Tutor principal (tutor de graduac1on).

~ Monitorear el desarrollo académico y universitario de sus

r
un perfil que lo haga idóneo
Cada tipo de tutor debe cu~r '; cq~: le corresponde apoyar en la
para atender la etapa especI ,c
formación de los estudiantes de la FIME.

~ Evaluar los resultados de las acciones realizadas con cada

~ ;~~sor tutor ~e~ibe ahlost estu~i~~t~sc~;a~~;~~ i~~~~~ier ~~:

b} Tutor asignado (o tutor de carrera)

ª

da apoyo y seg~m~iento as qu
da mínima. Es un profesor
problemas por s, _rrns~~s O con una ay~tica de índole académica,
capacitado para ide;tific~r la:;i~li~;~ familiar de los estudiantes

~~r~~=~

psicolófgic~: ded:~~a'
alternativas para su solución: ayuda
y, en unc1on
,
.d d 5 /o a compensar sus
al estudiante a explorardsus cap~c~e~a~rolro de habilidades de
deficiencias, propugnan
por e
autoformación con base en el apo~o mutuo.
tos corresEl tutor canaliza al estudiante con 1os exper
.d d
pendientes cuando las problemáticas rebasan su capac1 a y

°

tutorados.
uno de sus tutorados y participar en las reuniones de evaluación
del programa tutorial.

Al av,rnzar en su carrera, los estudiantes tendrán el apoyo de
profesores con un conocimiento completo de las oportunidades
que la carrera elegida ofrece. Por lo tanto, el tutor asignado
(tutor oe carrera) es el profesor asignado por la coordinación
(jefatura) de carrera a cada estudiante, o a grupos de estudiantes,
encargaao de orientarlos y auxiliarlos en la elección de sus materias.
además de ofrecerles orientac1on curricular para alcanzar la
formación a la que aspiran, de acuerdo con sus intereses personales
y de vocación.

formación.

Funciones del tutor asignado (tutor de carrera)
··
F nciones del tutor
u
bTdad del tutor es enfocada a la atenc,on
Puesto que 1~ responsa , '¡ nte in reso a la FIME, este profesor
de lo~ estud1~~;ea~ ~:~:oesu ha~lidad de relación interpersonal,
de~e
capaz de detectar con prontitud los probl:mas q~e

e~a~~~

d~~~~~~~c~; :~tiic: se~

;~~sceo~an los estudian!~~- A~í mism~~
entrevista Y de onentac,on, sin q~e
p

biliza de participar

un experto psticopperodaggraº~~d:~emp:r~ :~~~!p~;t~~iantes, como los
en los even os
siguientes:

El tutor asignado debe desarrollar la hab1l1dad de re ación
interpersonal, así como de realizar entrevistas. Sin embargo a
diferencia del tutor, quien debe tener un mayor conocimiento de
aspectos psicopedagógicos. el tutor de carrera debe tener un amplio
conocimiento del currículum de una carrera determinada, a fin de
orientar a los estudiantes a elegir las materias que conformarán su
currículum, pero además debe conocer los campos de desarrollo
de esa carrera, puesto que también apoyará al estudiante en la
definición de la orientación profesional que corresponda con mayor
congruencia a los intereses de éste.

&gt;

�Universidad Autónoma de Nuevo león / m

l48 / facultad de filosolía 1letras

!;
=

e

a:
~

=
~

1:1'2
t::11

~

u

sus funciones principales s?n:
ndo estén en posibilidad de
o Recibir a los estud~an~es ,cu~arrera que consideren más
definir la orienta~1on e a de formación profesional.
adecuada a sus mt~reses la definición de los proyectos
0
Orientar a sus estudian!es fn . an para su formación
académico~ que m~1or per;~~~ma de servicio social.
profesional, incluyen o e1

c) Asesor (profesor-asesor)

s estudiantes tienen problemas
Cuando los tutores detectan que su
ltos con el apoyo de un
académicos que pueden os~e;ecsineocimiento específi90, les
especialista en un camp
esor (profesor-asesor). Este es
aconsejan ~ue acudan ~?n. utn:scapacitado para resolver dudas
un especialista en una isc1p 1 ·i· s de su dominio orientando a
o preguntas sobre temas esp~?1 i~is en la solución 'de problemas
estudiantes o grupos de estu ian
y la comprensión de conceptos.

Funciones del asesor (profesor-a~i~~iar profundamente su mateEl asesor (profesor-asesor) debe determinado del conocimiento,
na o, preferentemente, un _camd~ comunicar los conocimientos
además de poseer la ha?1hda s d: enseñanza apropiados para
con claridad , ~sando metod~rte debe conocer ampliamente la
gru~os P?que~os. Por otra P tuiorial relacionado con su -~ampo
bibhograf1~, _as1 como s~ftwr~e estar actualizado en los s1t1os de
del conoc1m1ento. Ademas, e ramas tutoriales, con el nivel Y
la internet que ~frecen p~og estudiantes que solicitan su apoyo.
orientación requeridos para os
Sus principales funciones son las siguientes:
bre temas específicos de su
Resolver dudas O pregunta~ so
ru os de estudiantes.
t
dominio, orientand? a eS udiant~! ~n~e~tigue la bibliografía
:: Orientar al estudiante para q n la ue tiene problemas.
correspondiente de la materia cie inv~stigue por su cuenta
:: Orientar al est~d1ante par~ ~s de la asignatura en la que
programas tutoriales espec1 ic
tiene dudas.

:,

d) Tutor principal (tutor de graduación)
.
h avanzado suficientemente en el
Una vez que el estudiante -~re de una orientación especiaestudio de su carrera r7qu1 1 posibilidad de hacer prácticas
!izada, puesto que estara en a

profesionales, o de prepararse para su titulación. Además, deberá
acreditar materias en las que elegirá proyectos de investigación
aplicada o de desarrollo de tecnología, para los cuales recurrirá a
los conocimientos hasta entonces adquiridos. En muchos de los
casos las asignaturas cursadas como proyectos serán la base
para la tesis u otra opción de titulación, por lo que entonces
contará con el apoyo de un tutor principal (tutor de graduación),
que establecerá, junto con el estudiante, el programa de actividades
que éste deberá cumplir para cubrir con los requisitos de titulación,
y supervisará las prácticas profesionales y su preparación para el
examen general de conocimientos.

Funciones del tutor principal (tutor de graduación)
El tutor principal (tutor de graduación), además de ser un especialista
en un campo de trabajo relacionado con la carrera cuyos
estudiantes tutorea, debe poseer una visión muy completa de la
proyección y aplicación de la misma, a fin de orientar al estudiante
en la elección de proyectos que tengan aplicación práctica,
especialmente en aquellos que puedan conducir a una tesis o un
proyecto académico terminal. Por otra parte, puesto que las
prácticas profesionales son ahora un requisito con valor curricular,
que permite acumular créditos, es importante que su elección sea
fundamentada en la experiencia, conocimientos e intereses de
desarrollo profesional del estudiante, por lo que el profesor deberá
estar vinculado con su entorno, o deberá conocerlo con precisión,
para asegurar que la orientación a su tutorado cubra una necesidad
específica o resuelva un problema concreto del medio en el que
se desenvolverá profesionalmente el futuro egresado. Por último,
este tutor principal debe estar al tanto de los requerimientos
académicos que deben cubrirse en los exámenes generales de
conocimiento, a fin de asesorar o ayudar en su preparación a su
tutorado.
Por lo tanto, las funciones principales del tutor principal (tutor
de graduación), son las siguientes:

o
o

o

Orientar al estudiante en la definición de las actividades
que conduzcan a la preparación de una tesis.
Orientar al estudiante en la elección de su proyecto de
prácticas profesionales. así como dar seguimiento a su
desarrollo.
Supervisar la preparación de sus tutorados para el examen
general de conocimientos.

�150 / facultad de lilosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león /151

=
=
g

5

s
=
=
r,,
a:,

w

p
a de formación de tutores
L~o¡;~~ tiene una clara conciencia de la necesidad de asignar la
función tutorial a profesores que estén real~ente pr~i:t~~d~:1 ~~;~
Cumpl irla con la mayor eficacia posible, por o que,
..
e diseñó un programa
~~a~:~o~~~i~~º~ed~ui;::.s~~ees,in:luye
tanto lo referente
1
la ráctica Y conceptualización de la tutoría en el nive1supenor,
la pedagog1a universitaria, puesto que los profesores ~.~g1~0s
para esta tarea deben ser los me1ores tutores, pero tam ien os
meiores docentes.

~:;~~~i
~omi

Pnme.ra etapa
rrolló en el verano de 2000, con un
La primera etapa s~ dtesoade 130 horas considerando tanto la
·
.
.
t . .
Programa teonco-prac 1c
. . como tutores Y la formación en pedagog1a univers1 ana.
formacion
.J Desarrollo humano.
u Técnicas de tutoreo.
:J Aplicación de la reforma
Ll Enseñanza-aprendizaje.
.
:J Programación didáctica Y_ tecnolog1ca.
:J Evaluación del aprend1za1e.
Segunda etapa
. .
· t'
hora de
Nuevamente se desarrolló un programa teonco-prac ico, a
..
120 horas, considerando la formación como tutores y la formac1on
en pedagogía universitaria:
.
::i Comunicación y entrevista.
:i Técnicas de orientación.
..J Técnicas de estudio.
..
:.i Métodos Y técnicas de calidad en la educac1on.
:i Fundamentos pedagógicos del proceso .E-A.
.
:i Conceptos y procesos del desarrollo universitario.
.J Formación en valores.
Asignación de la función de tutoría .
..
Una premisa establecida desde el inicio del pro_grama_ de formac10~
de tutores fue que la asignación de la func1on sena en ba~e ~
erf1I deseable del profesor-tutor, es decir, que no ~~stana a
Pre aración teonca obtenida durante este programa, ni incluso la
~ra~t1ca lograda baJo la conducción de los facilitadores durante el
mismo. puesto que los asignados d~berían ser profesores ~~n
expenenc1a docente que hubieran asistido a los cursos de formac1on

correspondientes, que tuvieran las cualidades personales correctas
(apertura, habilidad de interrelación personal, habilidad de
comunicación, capacidad de empalia), y con los antecedentes
académicos congruentes con esta tarea. Para lo anterior, fue
definitiva la opinión de los facilitadores, especialmente los
profesionales de psicología.
Por otra parte, la asignación de la función de tutoría se
hace al inicio de cada ciclo escolar, por lo que, con base en las
evaluaciones de los resultados concretos del tutor, se puede
modificar su estatus, asignándolo a otras tareas que no contemplen
entrevistas con estudiantes.

Administración del programa tutoría/
Como se ha dicho anteriormente, el Programa Tutorial FIME, aunque
fundamentado en los documentos propuestos por la ANUIES,
pretende cubrir las necesidades concretas de la institución, por lo
que se estableció una estructura adscrita a la Secretaría Académica
de la Facultad, con identidad propia, administrada bajo políticas
que faciliten los procesos de orientación y ayuda a los estudiantes.
Por lo tanto, se han desarrollado acciones que han permitido lo
siguiente:
'J

o
o
o

o
o

Formalización del programa tutonal, adscrito a una
Coordinación Académica generada específicamente para
este propósito.
Formalización de la función de tutor como tarea docente
del profesor, al otorgar nombramientos por ciclo escolar,
con base en las otras actividades docentes del profesor.
Estructura administrativa en la Coordinación de Tutorías:
un Coordinador General y coordinadores de los equipos
de tutores.
Programación de al menos 5 entrevistas entre el tutor y
sus estudiantes, por ciclo escolar.
Eva:uación de la función del tutor al finalizar cada ciclo
escolar.
Actua1;zación permanente de la actividad de los tutores y
los resultados de las entrevistas en una base de datos
confidencial.

Evaluación del programa tutoría/
La institución tiene entre sus políticas evaluar los resultados de
sus programas como una manera de lograr la mejora continua. En
tal sentido, el Coordinador General del programa da seguimiento

�m/facultad de filosolía ~ letras

Universidad Aulónoma de Nuevo león/ 153

=

1

CI

~

5

e,

continuo al mismo a través de entrevistas con los profesores
tutores, así como mediante los reportes que periódicamente
le entregan los coordinadores de los equipos de tutores. Por
otra parte, se pide la opinión de los estudiantes mediante
encuestas anónimas, a fin de conocer los resultados concretos
del apoyo brindado a ellos a través de las entrevistas, así
como las asesorías académicas a las que fueran canalizados.
En consecuencia, las siguientes acciones se efectúan
semestralmente:

□

Avances y resultados
Desde la implantación del Programa Tutorial FIME pueden
reconocerse los siguientes resultados:
•

Conformación de un cuerpo de tutores con la formación y perfil
deseables para la FIME.

•

Establecimiento de un programa de inducción, paralelo al Curso
Propedéutico ofrecido a los estudiantes de primer ingreso a la
FIME .

•

Asignación y adecuación de un área física que permita la
atención a los estudiantes en las mejores condiciones posibles.

•

Establecimiento de un programa de entrevistas, calendarizado
para cada estudiante.

•

Identificación de problemas académicos o personales de los
estudiantes.

La retroalimentación obt ·d
de parte de los alumnos ern. a por los profesores tutores

~~~~~~:~.dv:ii~~f~~~:~a

~!c~:~~~fe~stituciones
d;Pf~~i~
diseñad
er u~ . programa específico para la FIME
Faculta~ en func,on de las características propias de 1~
□

o

Encuestas aplicadas a los estudiantes al finalizar cada
ciclo escolar, para evaluar las actividades, docente y de
tutoría, del profesor.
o Verificación del impacto de la tutoría en los resultados
académicos de los tutorados.
o Verificación del cumplimiento de las entrevistas programadas, tanto por el tutor como por los estudiantes.
o Elaboración de reportes, por parte de los tutores, al finalizar
cada ciclo escolar.
□ Monitoreo y retroalimentación a los tutores por parte
del Coordinador General o del coordinador de cada
equipo.

=

Conclusiones

La identificación de problemas acad . .
en los estudiantes de la FIME
em,~os o personales
Tuto · 1 h
• traves del Programa
.
na ,
permitido sensibilizar a los profesores sobre 1
tmportanc,a de atender la form . . .
a
estudiantes en la FIME.
ac,on tntegral de los

ª.

o

□

ª

La resistencia al cambio, especialmente a
~rograma ~orno este, dificulta su implant~c~inaceptar un
1a! ::~~i~~~ 1u~~~:~ntar todo el proceso, a fin ·de facilitar

Marzo de 2002

�154 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 155

=
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g

=
=
=
a

w

5

Una idea de la teoría
de las representaciones
sociales

José Luis Cavazos Zarazúa

L

A TEORÍA DE las representaciones sociales que se explicará
aquí es una propuesta de la psicología social. Desde
aní emergió como una nueva perspectiva para estudiar el
pensamiento social tan cambiante de nuestro tiempo. A continuación
se delineará cuándo apareció, algunos autores que la trabajan, y
qué campos de investigación ha desarrollado. Después se precisará
una definición con la intención de despejar entre sí las tres
dimensiones que la componen, según Serge Moscov,ci, para seguir
con sus funciones sociales con relación a los procesos de objetivación y anclaje. En el apartado final se discutirá sobre algunos de
los métodos usuales de recopilación de representaciones.

Orígenes y campos de estudio
Emilio Durkheim introdujo el concepto de representaciones colectivas en el ensayo, Représentations individue/les et représentations
collectives, publicado en 1898. En él separaba el pensamiento
individual del compartido, enfatizando la especificidad de este último
y atribuyendo, por lo tanto, a la psicología social la misión de
estudiarlo.

�Universidad Autonoma de Nuevo león¡ 157

156 / facultad de filosolía yletras

=
~
:z:

5

Durkheim puntualizó el concepto de representaciones
colectivas para estudiar las sociedades de tradición oral, así como
las modernas. Moscovici desarrolló la teoría de las representaciones
sociales para investigar la diversidad de pensamientos que
confluyen en la sociedad actual, en su tesis doctoral titulada La
psychanalyse son image et son public (1961 ). Su objetivo era
mostrar cómo la teoría psicoanalítica es asimilada y transformada
por una cultura, y cómo a partir de eso adopta una forma particular
de verse así misma y al mundo (Farr).
La teoría de las representaciones sociales apoyó por ese
tiempo el cambio epistemológico que la psicología social europea
estaba pasando. Ese giro implicaba lo siguiente: tomar en cuenta
las modalidades de construcción de representaciones en diversos
campos, como las interacciones sociales, los medios de
comunicación y el lenguaje; valorar el contexto y estructura social
de los actores, la situación socioeconómica y; las motivaciones
sociales que influyen para la formación de representaciones,
encontrar una identidad; en otras palabras, entender el mundo
(Banchs) .
En relación con esta nueva etapa se empezó a formar la
escue!a de representaciones sociales. Los teóricos que la integran
son: Serge Moscovici, Jean Claude Abric, Willem Doise, Denise
Jodelet, Robert Farr, C. Herzlich, entre otros.
Estos investigadores han dado una amplia gama de
estudios que se pueden agrupar en los siguientes campos: el
primero es con el que comienza la teoría de la representación
social, definiéndola como en saber de sentido común o de las
ideas científicas popularizadas; el segundo ha revisado la
construcción cultural de los objetos en su historia y lo que significan
en la actualidad: el tercero es el campo de los sucesos políticos y
hechos sociales, donde las representaciones tienen poca duración
en la sociedad (Wagner y Elejabarrieta).

Breve definición de representación social
La "representación social se define como la elaboración de un
objeto social por una comunidad" (Moscovici; citado por Wagner y
Elejabarrieta, p. 817). La elaboración se presenta por necesidades
prácticas, casi siempre para hacerlo inteligible y manejable. En
ella confluyen fenómenos que ocasionan disonancias sociocognitivas. Ante la situación, el grupo se torna reflexivo y procura,
a partir de su contexto, formarse una imagen del objeto, una nueva
representación social se construye. Moscovici explica que durante

este proceso la representación s
que le dio origen. Por lo que sue ancla ~-n el seno de la colectividad
valores, reglas Y nociones del expres1on estará implicada en los
Jodelet contribuye cog:u~¡° en qu~ se solidarice.
~o~cepto de representación social ~~~ªf ideas a esclarecer el
imagenes que procesan una se . . ~a ~ _que es un mosaico de
conjunto de referencias que ane de s1g~1f1cados en la mente; un
mientos, aun siendo novedoso~~~:~ a i~terpretar los acontecien un lugar de nuestro ima . '.
egonas para poder colocar
que nos relacionamos· con;';t~º ª personas Y objetos con los
darle sentido a los p'rocesos c1on~s elaboradas que permiten
comprendido como parte de la so~_1iles. y. cuando se les ha
esto junto.
rea I ad social. suelen ser todo

~imensiones que delimitan el concepto
e representación social
La teoría de las representacion
.
..
cogn_itivas, en el sentido que :ss:oc1ales d1f1ere de las teorías
relaciones sociales en los
as no t~man en cuenta las
cognición (Wagner Y Elejab2;~~t~~ ~ara explicar lo~ ~~ocesos de
forma de cómo piensa la poblac·ó f uando Mos~ov1c1 investigó la
el papel que juega la colecti~i~a~a:cnesa al ps1coanál!sis, valoró
representaciones Para
la construcc1on de sus
·
comprender cad
.
representaciones sociales
a comunidad Y las
qu~ cada representación esi~~n~;o~uce, for'.71uló 1~ hipótesis de
actitud, la información y el
g ada por 1res dimensiones: la
(...) La actitud acaba de des~~~~~I de ~epres~ntación o la imagen
con el objeto de la representación a onen!ac1ón gl?_bal en relación
con la organización de los co
. (...) La informac1on se relaciona
nocImIentos que
respecto a un objeto social (...) Y el "
posee un grupo con
nos remite a la idea de .
campo de representación"
concreto Y limitado de la1msagen. d~ _modelo social, al contenido
proposIcIones que
t·
aspecto preciso del objeto d I
se re ieren a un
pp. 45, 46 y 47). Enseguida
reprnsentación" (Moscovici,
con relación al libro Y la lect
J~mpllf1caran los tres conceptos
de Jodelet, so_bre la _represe%:~~s~ ~~~~u:~i~.so de investigación
En primera instancia si se men .
.
lectura promueve modalidad' d
c1o~a que unicamente la
mediante ella se puede a esd e pensamiento ~rítico, que sólo
positiva; pero lo important:r:~ er, ~ntonc?s se tiene una actitud
'
que esta solo se puede interpretar

s: /

1
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�158 / facultad de filosolia yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león ¡159

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~

=
=
=
tri
e,

como una prolongación de los comportamientos o de las prácticas
de lectura que se mantienen en el interior del grupo. Contraria a la
visión binaria estímulo-respuesta del conductismo, los teóricos de
la representación social proponen que cuando se expresa una
actitud de un determinado objeto, éste ya se ha representado de
alguna forma en la conciencia, porque el estímulo y la respuesta
se constituyen en relación. "En una palabra, ésta no es una reacción
a aquél, sino hasta cierto punto, su origen. El estímulo está
determinado por la respuesta" (Moscovici, p. 32).
La información, por su parte, quiere decir que toda comunidad para poder representar un objeto debe poseer conocimientos
sobre él. Del libro se han escrito textos que informan sobre sus
ventajas con relación a los medios audiovisuales, cóm0 leerlos y
qué beneficios se obtienen con su lectura. Casi cualquier persona
acumula por la experiencia de sus interacciones algún conocimiento
de lo que es un libro. Por eso los padres aconsejan constantemente
a sus hijos la lectura de sus libros de texto, y los religiosos la
lectura del libro sagrado que profesan. Si se presentan tales
fenómenos como normales en la vida cotidiana, no es sino por la
información que cada uno de ellos tiene sobre el libro y la lectura.
El campo de representación o imagen según algunos
autores, es el más importante. Éste en principio significaría el
"reflejo interno de una realidad externa, copia fiel en el espíritu de
lo que se encuentra fuera de él" (Moscovici, p. 31 ), como por
ejemplo: el reflejo mental que tenemos de ciertos acontecimientos
políticos, movimientos sociales, crisis económicas y, en este caso,
el libro y la lectura.
Pero esta dimensión es aún más compleja. Jodelet se dio
cuenta en una de las encuestas que aplicó, que se representaba
al sexo femenino como el tabernáculo sagrado de la vida. Esta
proposición designa un desdoblamiento del pensamiento donde
están implicadas tanto la figura o frase como su significado y
sentido. Es decir, no solamente la persona se sitúa en una posición
respecto al objeto, sino que expresa indirectamente la relación
que tiene con la sexualidad, por el significado de las palabras
usadas: tabernáculo igual a cultura religiosa, sagrado igual a
prohibido y vida igual a reproducción.
Lo trascendental del campo de representación es que éste,
aunque estable en la conciencia, sufre modificaciones en el
transcurso de la historia individual y colectiva, en virtud de nuevas
imágenes que se van constituyendo dialécticamente con relación
a la influencia de los medios de comunicación de masas y
acontecimientos diversos.

Objetivación
La objetivación "e5 un mecanismo por medio del cual se rod
~~-pa~o de elementos abstractos teóricos a imágenes co~cret~~:
se'1:~c~~/d
Mos~ov1ci divide este proceso en tres etapas· la
de naturaliz:~~~~mac,ones. la noción de esquema figurativo ; el

1~0{

�160 / facultad de filosolia, letras

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Un~ersidad Autónoma de Nuevo león /161

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$?

La selección de informaciones da cuenta d~ la impo_sibilidad de los individuos de captar en la mente toda~ las informa~10nes
que circulan en la socieda? acer?a de u~ _ob¡eto det~~~~n:df~
Por lo tanto, selecciona solo la tnformac1on que pe
sociedad hacer
. ..
t
-La noción de esquema figurativo s1gnif1c~- la cons r_ucc1on
de una imagen concreta, a partir de la informac1on selecc1?n~da
en una primera instancia. Por ejemplo, la frase "el libro es el pr!nc1p~I
objeto para acceder a la cultura Y de_sarrollar el pensar1:uento ,
significa por un lado, una definición del libro, y por otro, una imagen
que nos permite entenderlo en relación con n~sotr?s. Cuando se
cuenta con un núcleo figurativo, el grupo social dispone de u~a
comprensión del objeto de la representación que le permite
expresarse sobre él.
d
La naturalización es la última etapa d~I pro~eso . e
objetivación. Significa la sustitución de la imagen o nucleo ~1gu_r~t1vo
por una realidad independiente. Es decir, para esta fase el 1n~1v1_duo
no toma en cuenta las informaciones, ni los conceptos ~onst1tu1dos
del objeto representado, sino las imágenes que le fu~c1onan co~o
una realidad. Así, por ejemplo, tenemos percepciones_de as
bondades intelectuales que nos traen lo~ libros, que cambiamos a
prácticas de lectura motivadas por esa imagen.

Anclaje
.
·
1 ·
El proceso de anclaje, por su parte, mantiene am~~1as re ac1on_es
con la objetivación en cuanto procura hacer familiar lo _extrano,
pero comprende, además, la operación de incorporar las ideas de
los objetos en el contexto familiar en el que se des~nvuelve _la
sociedad . Esto, en otras palabras "se refiere a la integr~c1on
cognitiva del objeto representado dentro del ~istema de pens~m1ento
preexistente y de las transformaciones derivadas de este s1st~ma,
tanto de una parte como de otra" (Jodelet, p. 48~)- El ancla¡e se
compone de tres aspectos esenciales que permiten entender el
funcionamiento de la representación social. Estos son: el s1~tema
de interpretación, el sistema de significaciones y la func1on de
integración.
·, 1
d.
El sistema de interpretación tiene como func1on a me _1?·
ción del grupo y su contexto, lo que significa que _la_representac1?n
social cuando se consolida se convierte en un cod1go que permite
a los individuos clasificar, entender y comportarse de alguna forma
con el mundo.

El sistema de significaciones, por su parte, permite situar

a los individuos y grupos en un escenario específico de la sociedad,
lo que los lleva a poder relacionarse de manera intergrupal en virtud
de fa identidad constituida. "Esta función identitaria de las
representaciones fes da un lugar primordial en los procesos de
comparación social" (Abric, p. 15). Así también, fa representación
del grupo sobre sí mismo se da sobre valorada, porque casi siempre
procuran mantener una imagen positiva hacia el interior que los
gratifique.
El tercer aspecto del proceso de anclaje es la función de
integración. Cuando una representación se acomoda en la
conciencia social provoca una serie de disonancias cognitivas,
puesto que nunca se adapta en una tabula rasa, sino en un
entramado de valores, normas e ideologías establecidas. Es de
esa manera como se puede entender que, según las estructuras
mentales de cada grupo, serán las interpretaciones que se
produzcan ante determinado fenómeno. La dualidad y conflicto que
se forma entre las representaciones preexistentes y las novedades
es un fenómeno que Moscovici llamó polifasia cognitiva (Jodelet).
El funcionamiento de fas representaciones en fa sociedad
implica pensarlas como procesos dinámicos. El hecho es que en
interacción, los individuos asimilan y acomodan a su experiencia,
informaciones que se desprenden de sucesos importantes que
van propiciando el cambio de unas representaciones por otras, lo
que a su vez, esta construcción influye en fa modificación de la
realidad.

Métodos para recolectar representaciones sociales
Para Abric el estudio de las representaciones sociales implica dos
situaciones metodológicas importantes: el de la recolección de
las representaciones y el del análisis de los datos. En este apartado
sólo se discutirá el primer asunto.
En la primera parte del trabajo El psicoanálisis, su imagen
y su público, Moscovici utilizó cuestionarios para saber los
conocimientos de los diferentes sectores de la población francesa.
En la segunda parte, el método que ocupó fue menos convencional:
se basó en el análisis de contenido de todos los artículos de
periódicos y revistas publicados entre enero de 1952 y julio de
1956, que trataban el psicoanálisis.
Moscovici argumentó que no podía basar su investigación
aplicando únicamente cuestionarios cerrados, porque éstos no
pueden atrapar todo el contenido de las representaciones; por eso

�162 / facultad de filosofía yletras

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Q

Universidad Autónoma de Nuevo león / 163

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t:,

sugirió entrevistas más abiertas y el análisis de contenido de la
prensa francesa.
El pensamiento social -como Jodelet definió a la representación social- no se puede descubrir con cualquier método, de tal
forma que podamos obtener las tres dimensiones que lo componen.
Se requiere de la integración de una serie de metodologías. Por
esta razón Moscovici propuso los cuestionarios, las entrevistas
abiertas y el análisis de contenido como métodos indispensables
en la recolección de representaciones.
En este sentido, los investigadores de la teoría que nos
ocupa, son abiertos al manejo de distintas técnicas de recolección
de datos, Consideran que si únicamente se emplean escalas '1ipo
Lickert" y experimentos de laboratorio (como lo venía haciendo la
psicología social tradicional), se restringe el análisis de la
interacción entre los individuos (Jaspars).
Más allá de esta consideración, se puede observar que
cuando nuestra disciplina utiliza únicamente los métodos señalados,
se encuentra en un problema metodológico grave, puesto que si
no se percata de los supuestos epistemológicos que implica cada
instrumento, está partiendo en función de una ideología (Bourdieu).
Es decir. si no se tiene conciencia de que en el laboratorio la vida
social se modifica, y que las escalas de medición de actitudes
sólo las proveen al nivel individual, por un lado estará atendiendo
a una convención cultural en las maneras de hacer ciencia, y, por
otro, promoverá una psicología individual, en lugar de participar en
la construcción de conocimientos psicosociales que valoren el
contexto social o alteridad (Moscovici).
Los psicólogos sociales que han retomado la teoría que
desarrolló Moscovici, siguieron tratando las representaciones con
los métodos que propuso su fundador. Por ejemplo, Herzlich en
1969 investigó las representaciones de la salud y enfermedad, a
partir de 80 conversaciones no directivas, y M. J. Chambart de
Lauwe's, en 1971 funda su estudio de las representaciones sociales
de la infancia, que trabajó con el análisis de contenido de los medios
de comunicación (Farr). Su intención fue la de conocer cómo ésta
aparece en películas, programas de televisión, etcétera. La
importancia de hacer análisis de contenido en investigación, es
que el obJeto de estudio son documentos y no personas, que a
menudo modifican su conducta cuando se saben que son objeto
de investigación a través de la entrevista, ya "que las técnicas de
encuesta son también técnicas de sociabilidad" (Bourdieu, p. 62).
Aunque los métodos originales siguen tratándose porque
han dado buenos resultados, se ha utilizado otra técnica de

investigación pro~eni~nte de la antropología social. Cuando Jodelet
en 1~91, efectuo la 1~vestigación sobre la representación de 1~
en!ermedad mental, hizo observación participante; notó, con éste
me~odo, qu~ 1~ gente nunca dijo en las entrevistas una práctica
social ya cot1d1ana entre la población francesa: la separación de la
ropa de los que representa como locos, de los que considera como
cuerdos.
. . . La incorporación de una técnica proveniente de otra
d1sc1phna no fue un caso desmesurado, sino más bien el resultado
de _una apertura ~etodológica. Bourdieu explica que "nada impide
aph~ar a las sociedades modernas los métodos de la etnología
n:1e_d1ante el sometimiento, en cada caso, a la reflexión epistemo~
log1ca de los supuestos_implícitos de esos métodos que se refieren
a la estructura de la sociedad y a la lógica de sus transformaciones"
(p. 68).
.
Com_o _se ~uede observar, los teóricos de la representación
~oc1al n?_ pr!v1leg1an una particular técnica de recolección de
1nform~c1on, por_l~ ~~e se pueden proponer cuestionarios cerrados,
entre_v!s!as sem1dmg1das y no dirigidas, observación participante
y anal1s1s de contenido.
Esto no quiere decir que los psicólogos sociales no puedan
ha_cer una diferenciación en cuanto a lo que puede contribuir cada
me_todo a la ~o~prensió_
n _de su º.~jeto de estudio; si el investigador
aplica u~a. tecmca cond1c1onada por una reflexión metódica sobre
las con?1c1ones y los_ !imites ~e su validez, que depende en cada
caso d_c. su adecuac1on al ob¡eto, es decir a la teoría del objeto"
(Bourd1&amp;u, p. 72).
.
La_ parte metodológica más importante de las representaciones sociales es la de relacionar teoría y método, en el sentido
de desmer.uzar el cuerpo teórico para saber que es lo qué debemos
preguntar, ob~ervar y analizar. Se trata de no banalizar la teoría
presentando informes s_
~bre la posición de un grupo de sujetos
res~ecto a un tema (Gut1errez A.), sino de interpretar los discursos
sociales en f11nción de la estructura conceptual que ésta ofrece.
E~ por eso que J. Jaspars menciona que la innovación
qu_e pro~uJo 1~ obra El psicoanálisis, su imagen y su público a la
ps1colog1a soc~al, nos~ debió propiamente a las técnicas y métodos
que Moscov,?1 resalto; en_to~o caso, la diferencia se dio por la
ma_nera en. ~orno los relaciono con la teoría, para poder descubrir
la interacc,on social y sus resultados en las sociedades y los
grupos.

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�164 / facultad de filosolía yletras
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BIBLIOGRAFÍA

.....

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Reseñas y
Documentos

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 167

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Imagínate lejos
y la complicidad lectora

José Sánchez Garbó

L

A CREACIÓN LITERARIA abre las puertas de un mundo paralelo
de realidades donde el lector se convierte en cómplice
voluntario. Si la capacidad del escritor es suficiente para
relatar verdades o mentiras literarias, según la preferencia, el lector
no tendrá otra opción que la de suspender su escepticismo y
entregarse a la ficción, tal como viene señalado en la contraportada
del libro de Juan Carlos Reyes: "Lo interesante comienza cuando
para algunos la imaginación es lo real".
En la complicidad autor-lector se forma el texto literario.
Los dos son elementos de una historia particular. La fusión de
emociones y experiencias son los principales protagonistas. Es el
encuentro emocional de dos mundos para crear otro.
El autor cuenta una historia en la que sus lecturas, experiencia, sentimiento y forma de ver la realidad entran en juego. El
lector, por su parte, también involucra los mismos recursos; no es
una persona vacía que percibe el texto como si no tuviera pasado.
El lector debe saber mediar entre una interpretación
subjetiva y otra objetiva, literaria. Este último aspecto es en el que
ciertos lectores pueden coincidir. En torno a una obra literaria

�16~ / facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 16~

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también se puede hablar de un mundo de coincidencias. Éstas
son las que hacen diferentes a algunas obras ya sea por el tema,
el estilo y el tono independientemente del género. Es lo que resalta
más allá de las particularidades y la experiencia personal de cada
lector.
En los doce relatos del libro Imagínate lejos, de Juan Carlos
Reyes, destaca la capacidad del autor para narrar las historias
normalmente, con final sorpresivo, que nos hacen vivir en un mundo
donde lo fortuito en la vida se acerca al destino irreversible; la
incursión de un narrador testigo alburero, irreverente, preocupado
por dejar bien clara la situación, consciente de que algunas frases
y palabras pueden ser mal interpretadas; y la presencia de la
muerte, desde varias perspectivas, en la mitad de ellos.
Podemos encontrar historias, como "Un corto viaje". El
protagonista en fuga maneja durante varias horas a través de la
carretera sin parar y a alta velocidad. El lector se pregunta en todo
el transcurso del relato sobre el motivo que lo orilló a tomar su
coche y recorrer cientos de kilómetros para escapar. Sólo hasta el
final, en las últimas líneas, el narrador confiesa la causa, sorpresiva.
"Demasiado valor", es el triste testimonio de arrepentimiento que invita a la reflexión, donde el nieto recuerda uno de los
pocos momentos que tuvo de fraternidad con su abuelo mientras
estaba hospitalizado en un Seguro Social, deprimente; si los
hospitales de por sí son desoladores no se diga de las instituciones
de salud pública. El autor, en pocas páginas, sintetiza una relación
familiar caracterizada por la apatía y la imposibilidad de comunicarse
con la figura septuagenaria que según la tradición debe ser
respetada. Lejos de ser así, la relación se torna incómoda para
muchos de los parientes cercanos, tal como el nieto lo narra. Los
familiares ocupan sus días y noches en cuidar al viejo, a quien,
incapaz de valerse por sí mismo, empieza a poseerlo la idea de
sentirse una carga. El nieto, en la funeraria, se percata demasiado
tarde del afecto por su abuelo, de que no podía revivir la relación.
"Suicida en Marte", narrado por una mujer, es el deseo
adolescente tanático, es la joven invadida de problemas existenciales vanos y superficiales para los ojos externos pero profundos e
irresolubles para ella. La única solución para sus problemas es
quitarse la vida. Imagina que todo lo que la rodea es el escenario
idóneo para cumplir su deseo. Toda ella embarga el dejo existencial,
aquello que particularmente denominan spleen, un estado de
ánimo a tono con los sentimientos finisecualres, como los de los
poetas malditos franceses, los modernistas latinoamericanos
o los de la generación X y su gurú, Kurt Cobain, comiéndose los

perdigones de una escopeta. La protagonista refleja una parte de
la sensibilidad de una generación, marcada por esperanzas
quebradas, vitalidades sometidas y hastío. También resulta
significativo el diálogo, si puede llamársele así, que sostiene la
protagonista con su hermano:
-¿ Y ahora qué chingaos te traes, eh? -me pregunta gritando
Daniel, mientras caminamos hacia la escuela.
-Nada --contesté con la mirada siempre en el asfalto.
-¿Cómo que nada?, tienes semanas que pareces zombi.
¡Qué pe~o! Seguramente ya andas zorreándole a algún güey y
no te pelo, por eso andas tan apendejada y como si la vida valiera
poco.

[... ]
-No, no es nada de eso -contestó apagadamente. La
verdad es que...
-¡Qué, qué,
precipjtadamente.
-No... nada.

qué,

qué! -me

inte rrumpe

Daniel

Podría considerarse el paradigma de un diálogo genuinamente
contemporáneo. No dicen nada porque no saben cómo preguntar,
cómo explicar: él por el extraño comportamiento de la hermana y
ella por el estado de aletargamiento pero en ambos se refleja la
preocupación fraternal. Sólo un accidente, no el diálogo o la confesión, hace que reconsidere su postura.
El tema de la muerte también aparece en "La luz obscura",
"Un proceso común" y "Se está cavando una tumba". En el primero
un joven prospecto de estudiante de Artes Plásticas por accidente
se convierte en asesino a sueldo aunque queda la sensación de
que era su destino.
En ''Un proceso común", para el lector es sorpresiva
la acción del protagonista, un viajero solitario, después de conocer
a una mujer atractiva en el aeropuerto. En este relato el lector
empieza a preguntarse por qué en el mundo de Juan Carlos
Reyes no existe lo fortuito; la mayoría de los personajes están
predestinados.
Es parecida la situación en "Un país ingobernable",
donde el narrador, con la necesidad de desahogar su bullicioso
estómago, se ve envuelto en un proceso penal por de litos
contra la salud y narcotráfico. Lo aparente e inconexo se resuelve
hacia el final en casi todos los casos. Por la misma línea
está el encuentro de dos primos en el cuento "Donde empezamos".

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"Se está cavando una tumba", por su par_t~, destaca po~
el hecho de ubicarse en el periodo de la revoluc1on y porque ~
narrador parece ser el más pequeño en edad de todos los demas
relatos

h· t ·
. En Imagínate lejos el lector podrá encontrar is onas
conmovedoras increíbles, intrigantes, de amor o desamor,_ de
aventura o situ~ciones límite a través de diferentes voces narrativas
que permiten la complicidad con los lectores.

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La gozosa levedad
de/ser
Ricardo Martínez Cantú. Libro de la luna libre,
CONARTE, Monterrey, 2001 .

Rafael Hinojosa

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ONOCI A RICARDO hace apenas unos dos años, en el café

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Nuevo Brasil de esta ciudad de Monterrey, cuando en
ese lugar se celebraba un ciclo semanal de lecturas, y le
tocó leer a él un hermoso cuento que, por cierto, forma parte
de este libro bajo el título "Hija de marino, Marina". Su "convulsiva
belleza" -para usar una frase cara a Breton- me conmovió
como muy pocos cuentos que hubiera oído antes de autor
conocido personalmente por mí. Desde entonces soy lector de
cuanto renglón Ricardo tenga a bien obsequiarnos, y debo decir
que cada cosa que leo o escucho de lo que escribe, vuelve a
sorprenderme con la frescura de aquella ocasión para mí tan
memorable.
Su literatura me sorprende por una serie de atributos
estéticos que ya abordaré más adelante, pero, en especial, me
sorprende por su originalidad. Una originalidad que muy pocas veces
se consigue con tanta sencillez. Una sencillez que en raras
ocasiones se logra con tanta elegancia.
Libro de la luna libre está compuesto de quince narraciones,
todas ellas tocadas de esa sencillez y esa elegancia. Antes de

�172 / facullad de filosolia r letras

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Universidad Autónoma de Nuevo león /113

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describir algunos de los atributos que he dicho admirar en esta
obra narrativa, quisiera abordar algunos aspectos de la técnica
creativa de su autor.
Con todo lo ocioso que sería catalogar el género de este
libro, alguno pudiera sentirse tentado a clasificarlo como ciencia
ficción. Acaso por la inclusión, en varios de los cuentos que lo
componen, de elementos futuristas; acaso por la justificación de
ciertas situaciones extraordinarias a través de propuestas
científicas; o quizás simplemente por haber sido el autor publicado
en la revista Asimov Ciencia Ficción.
En efecto: mucho de lo que encontramos en las narraciones de esta obra procede, sin duda, del discurso científico; o de la
imaginería tecnológica, si se prefiere. Pero a diferencia de la literatura
de ciencia ficción, la Luna libre no desgasta su credibilidad tratando
de ser fiel al propio discurso científico. Más bien da la impresión
de que el autor, hombre informado y curioso de su época, se deja
maravillar por el placer de la paradoja, único nivel de cientificidad
que parece interesarle; tal vez por su implícita magia, quizás porque
el gozo de la ciencia no es tan distinto del que produce la poesía o
cualquier otro arte. Carl Sagan, astrónomo norteamericano de muy
variadas aficiones intelectuales, decía que "el conocimiento es
una forma de éxtasis". Y tenía razón: el arte y la ciencia tienen en
común el gozo del descubrimiento, la grata turbación de la sorpresa;
ambos comparten el placer vouyerista de develar lo oculto; motivos,
estos, que pueden llevar al éxtasis.
Martínez Cantú toma entonces los elementos paradójicos
de ciertos postulados científicos, los lleva al terreno de la narrativa
y los extrema luego al ámbito de lo absurdo. Un absurdo crítico,
ciertamente irónico, aunque sin llegar al sarcasmo; sesgo de la
ironía que no mancha nunca el fino estilo de los textos aquí reunidos.
Más que hacer ciencia ficción, a veces pareciera como si el objetivo
de esta literatura fuera el denunciar a la ciencia como otro género
de la ficción. La ciencia del Libro de la luna libre roza con ironía la
cándida aspiración del alquimista, intentando explicar el universo
con los limitados avances de su arcaica ciencia. O la pretensión
del maestro rural -quizá un nuevo agnóstico- empeñado en
desentrañar ante sus alumnos :a química de la vida, allá en sus
orígenes, armado sólo de su bien intencionada lógica y de su moral
atea. Hay en todo ello, me parece, una elegante crítica al cientificismo ilustracionista, en rescate de valores poéticos que son más
caros al autor.
Esta manera de manejar los "postulados científicos" es,
.en otro sentido, un medio de expandir la realidad; de regocijarse
con la posibilidad de la transgresión disfrazada de propuesta

~ientífica. El au~or procede con esa libertad gozosa que sólo se
tiene en los suenos. Acoge elementos del mundo, los expande por
medio d~ algun~ paradoja científica y luego los presenta como
una realidad factible dentro de un ámbito mágico. Finalmente su
~oqu~ ,:naestro: elabora el discurso mediado de su ars poética,
¡uez u~t1mo de SU_Proceso creativo, sin cuyo concurso "los hombres
se v~nan aco_~et1dos y ~corra!~dos por el aburrimiento y se dejarían
mon~ d~ fastidio y de tristeza . He aquí, me parece, una clave de
su tecnica creativa.
Leamos ahora la misma tesis, revelada en el texto de
apertura, que se titula "Principio y fin de los tiempos":
Algunos de sus hijos se parecen a Om y son ignorantes y taciturnos.
Otros tienen el mismo gusto que Au por elaborar laberínticas
ar~umentac1ones a p_artir de ideas extravagantes y se los llama
f1losofos .. Algunos mas, los denominados científicos, son observadores Y d1e~tros en el manejo de los objetos y los conceptos, como
Ek. Y por ultimo, l9s hay también parecidos a su madre: son los
lla~ados poetas. Estos son fáciles de distinguir porque nunca se
eslan senos, ni se ocupan de las cosas serias, ni piensan con
seriedad; a pes_ar de lo cual, la gente no sólo los tolera sino que los
tiene en alta estima, ya que son ellos, ahora que los dioses cumplieron
lodos los añ~s de su ~iempo y fenecieron, los encargados de hacer
qu~ la Creac1on conllnue siendo un lugar habitable, un espacio repleto
de inagotables sorpresas y prodigios.

S_e p~ede ver en e~te texto que, a la hora de escoger entre los
d1ose,,, el autor no titubea en declarar a Aba -especie de Eros de
su pe~sonal teogonía- la única responsable de hacer habitable la
Creac1?n. ~s Aba una diosa madre que se aparea con los dioses
de la c1_enc1a_ Y la f!losofía, y fruto de cuya cópula nacen los poetas.
Es decir, la f1losof1a y la ciencia han de elaborarse en las entrañas
de Aba para devenir en poesía. El discurso científico ha de cernirse
por 1~ mal'a de lo poético; no otro sino éste es el procedimiento
seguido por Martínez Cantú en el Libro de la luna libre.
, Esta in!erpretación -sin embargo y de manera justificadaP?dna par~cer in~ufici~nt~. La_técnica creativa no explica de suyo
com? func1~n_a la 1lus1on hterana. Si yo pudiera explicarlo, también
podna e~cnb1r cuentos tan bellos como éstos y no puedo. Puedo,
en cambio, p~oponer algunos elementos estéticos que percibo.
_Con ind?pendencia de cuándo fue elaborado el material
de e_ste hbro, a m1 me parece que su estilo pertenece meritoriamente
a_l s1~!º. que comienza. No sólo por el uso de especulaciones
c1ent1f1c1stas o de descubrimien!os recientes, como temas testigos
del_t1empo que transcurre; no solo por la manera en que se asoma
a ciertos anhelos, presentes también en la ciencia ficción. Esta obra

�17 4/ facultad de filosolía yletras

Universidad Autónoma de Nuevo león / 175

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está en efecto, impregnada de las maravillas del siglo que termina,
pero' precisamente filtradas por el ojo optimista y gene~oso de un
autor que, por fortuna, no se deja aturdir por las calamidades ~ue
han quedado atrás, y que se mantiene al margen de la~ pesadillas
que amenazan el futuro. Es la suya una liter?tura casi infantil_, e~
el mejor sentido del término; felizmente mas c~rcana ~ A/Jce s
Adventures in Wonderland, de Lewis Carrol, y a Rtp Van Wmkle, de
Washington lrving, que a los textos de Ray Bradbury; Y que -_sin
su autor saberlo al principio y quizás sin estar de acuerd? despuesroza de cerca la "literatura cosmicómica" de ltalo Calvino.
.
Esto último no es sólo una casualidad. Por el contrario,
me parece que la literatura de Ricardo Martínez está, ?I menos,
emparentada con la que hace unos quince años pronostIca_ra !talo
Calvino para el milenio que comienza. En efecto, este_ autor 1talta~o
-nacido en Cuba en 1923 y muerto en Siena en 1985, Justo despues
de preparar una serie de conferen~ias qu~ habría de dictar en la
Universidad de Harvard bajo el titulo S,x memos far the_ next
milenium, y que por desgracia no vivió para lograrlo- pronost1_ca~a
los famosos atributos que habría de tener la literatura pa~a el mi lento
tercero. Éstos son: levedad, rapidez, exactitud, v1s1b1l1dad Y
multiplicidad. La sexta conferencia la dedicaba Calvino al arte de
iniciar y terminar una obra.
,
.
Yo creo que las narraciones de Martínez Cantu ~e ubican
en esta visión y sería interesante abordar un estudio que lo
demostrara. No es éste el lugar ni el momento, y acaso no sea
yo la persona indicada para hacer~o. No resist~, sin embargo, la
tentación de explorar el primer atributo, es decir: la levedad, por
parecerme determinante en el Libro_de la luna _libre.
.
Para Calvino la levedad era siempre meior que su contraria
exacta: la pesadez; o la gravedad, como también puede nombrársele. En la primera de sus conferencias, dedicada precisamente a
la levedad, el autor confiesa su preferencia:
Tras cuarenta años de escribir fiction, tras haber explorado distintos
caminos y hecho experimentos diversos, ha llegado el _momento de
buscar una definición general para mi trabajo; propongo esta: m1 labor
ha consistido las más de las veces en sustraer peso; he tratado de
quitar peso a las figuras humanas, a los cuerpos celestes, a las ciudades;
he tratado, sobre todo, de quitar peso a la estructura del relato Y al
lenguaje.

qe

Una de las cualidades de la literatura
Ricardo Martínez es
precisamente la ligereza. Repite, en ?Pinión _mía, el, portento de
caminar sobre la superficie del agua sin hundirse: asI de leve me
parece. Este libro es pródigo en entidades levísimas; habitado por

seres tan sutiles como las criaturas del cuento "En vías de
aparición", especie de bestiario futurista, escrito en unos papeles
que el autor dice haber descubierto en su oficina y que parecen
proceder del porvenir. Es así como nos enteramos de que los
animaguas corren montaña arriba o ruedan con movimientos que
no obedecen a la ley de la gravitación; y de que los glóbulos rojos
de los panalones, aunque no tienen alas, han desarrollado una
capacidad levitatoria que les permite desplazarse por el espacio
como si volaran. También son leves los esferoides que pueden
avanzar rodando por el suelo, cuando quieren pasar inadvertidos,
pero que por lo general se mueven flotando en el espacio, cosa
que consiguen gracias a su carencia de peso. "Las dos Anas", por
su parte, son tan leves que atraviesan los espejos para intercambiar
lugares. Y los europeos -mis favoritos del "Catálogo incompleto
de improbables habitantes del sistema solar"-, quienes, de existir,
serían criaturas inmateriales que la antigravedad de Europa lanzaría
irremisiblemente hacia el espacio exterior, de no ser porque la
capa de hielo que cubre a este satélite joviano los detendría,
provocando, sin embargo, que pasaran la vida de cabeza. ¿Se
puede pedir más levedad a una literatura?
iPues hay más!
Flota en el mar Marina, ingrávida sirena cuyas tetas se
sostienen graciosas, suspendidas en su levedad. Flotan las
anguilas germinales de Androcles, el marino. girando alrededor de
la falsa perla desalojada del inexistente ombligo de la cautivadora
sirena: "Como los anillos alrededor de Saturno -hubiera pensado
Androcles de haber vivido veintidós siglos después-". ¿No flota
acaso también -leve y sutil- la luna enjaulada, para escapar
después -luna libre- a la bóveda celeste? ¡La mismísima luna!
Ejemplo de levedad por antonomasia, si los hay; y que, para mayor
ligereza, cuelga de un pequeño clavo, con el sutil propósito de
iluminar las lecturas nocturnas de su chiflado captor. Y sería pesado
el ferrocarril en que habría de transformarse Gustavo Guzmán
Mariles, el "Miserable gusano", de no ser porque se trata de un
brillante trenecito de aluminio -ligerísimo metal- y esto, además,
en un sueño, de esencia leve ya de suyo. Porque en este libro los
ferrocarriles son ligeros, la vida es ligera, el amor es ligero y las
bestias son ligeras; aún la muerte es ligera: los muertos de Ricardo
Martínez no sangran ni sufren; mueren por necesidad.
Y si es importante la levedad en este libro, mención aparte
merece también, sin duda, la concepción del tiempo. El tiempo no
sólo como necesario hilo conductor de una historia, o como soporte
de una especial estructura narrativa. Aquí el tiempo es un verdadero

�116 / facultad de filosolía ylelras
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protagonista; un tiempo moderno, de igual sustancia que el espacio,
como en la física relativista. Las dimensiones temporales y
espaciales se recortan y alargan con libertad. El tiempo es tanto y
más libre que la luna libre, porque es éste un libro igual de "luna
libre" que de "tiempo libre". No tiempo libre como se entiende en el
ocio, más bien tiempo libre sin sucesión, libre para alargarse,
detenerse y recortarse: al servicio de la levedad, de la rapidez o
de la precisión. Es el tiempo de Schródinger y de Heisenberg, de
Einstein y de Hawking, pero sustraído de su enorme peso, al servicio
de la levedad aquí postulada. Repasemos con rapidez algunos
ejemplos:
El tiempo es creado, transcurrido y luego destruido en
"Principio y fin de los tiempos". Se comprime millones de años luz
en un solo instante en "Una grieta en el espacio". Se anticipa siglos
o milenios e;n "En vías de aparición". Se suspende para siempre
en "Amor eterno". Se adelanta, se detiene y se retrasa, según el
capricho de los titanes que habitan en lo profundo de la Tierra, en
"Dentro del centro". Se vuelve sobre sí mismo, como un calcetín,
en "Un solo José". Se bifurca en "Desterrado en la Tierra" y se queda relativamente en paz en "Luna libre" y "Miserable gusano". Pero
en "lnter-t" el tiempo es un verdadero laberinto al que me rehuso a
acceder, temeroso de perderme. Cito, en sustitución, un párrafo de
este maravilloso cuento de comunicación intertemporal electrónica:
El instante cuando el comunicado se envía y el instante hacia
donde se envía deben corresponder a dos momentos en los cuales la
Tierra se encuentre lo más posible en el mismo lugar relativo, tanto
en cuanto a posición en la órbita terrestre como en cuanto a posición
de giro de la misma Tierra. Todo lo anterior hace que, por ejemplo,
de una fecha y hora determinada sea prácticamente imposible, al
menos con los satélites actuales, hacer llegar un e-mail a la misma
fecha y hora del año siguiente, porque en ese momento la Tierra
estará en la misma posición de giro, pero no en la misma posición en
la órbita terrestre, y cuando -aproximadamente seis horas despuésllegue a esta última, ya habrá avanzado un cuarto de giro y la
información pasará muy lejos del satélite que debería retrasmitirla.
No te quiebres la cabeza [nos advierte el narrador]; que te baste con
saber que el número de años, hacia delante o hacia atrás, a donde
se envía el mensaJe, debe ser múltiplo de cuatro, y que la razón es la
misma por la que se inventaron los años bisiestos.

Es éste un ejemplo de los deleitables retruécanos frecuentes en
este libro. Acaso el momento más pesado de la obra, aunque en
realidad aun leve en su ironía. Cumple, por otra parte, con la tercera
prescripción para los textos del milenio que comienza: la exactitud,
subtema éste, por cierto, del tiempo. Y seguiría yo, gustoso, este
argumento... Sin embargo y a propósito del tiempo: ya va siendo
tiempo de concluir mis comentarios.

Colaboradores

Colaboradores

�Universidad Autónoma de Nuevo león / 179
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Ángel Bonifaz Ezeta. Licenciado en Derecho, poeta y novelista Ha
publicado las novelas. Los mitos del confeso (Joaquín Mortiz, 1977) y Falso
testimqnio (Folios Ediciones, 1981 ), y dos libros de poesía por el lnstiluto
Veracruzano de Cultura Cantor del cantar eterno y Poesía no más y estos
poemas, (2001)
Blanca Laura Uribe de Rocha. Nació en San Antonio, Texas, el 23 de
octubre de 1929. La trayectoria en el ámbito teatral como Kahua Rocha
empieza en el año de 1957 o 1958, como actriz en Canasta, de Alta1r Te¡eda
de Tamez, dirigida por Rubén González Garza Posteriormente formó
parte de la Compañia Estatal de Teatro del Seguro Social. En el año de 1991
publicó su primer libro de teatro infantil, Soñar es natural, cuya presentación
hizo el Dr Juan José García Gómez; después, en 1997, publica su segundo
libro de teatro infantil Todo es un sueño, en donde recopila catorce de
sus obras.
Irene Fonte Zarabozo. Doctora en Lingüística Hispánica por El Colegio
de Mexico. Profesora de Tiempo Completo del Departamenlo de Filosofía
(Área de Lingüística) de la Universidad Autónoma Metropolitana-lztapalapa,
México, D. F En los últimos años se ha dedicado al análisis del discurso
(particularmente discurso periodístico), área en la que ha publicado vanos
artículos y el libro La nación cubana y Estados Unidos. Un estudio del
discurso per,od1st1co (1906-1921).
Jaime Torres Bodet. 1902-1974 Desde muy ¡oven se dio a conocer como
poeta. A los 16 años publicó Fervor, (1918); al que siguieron· El corazón dehrante.
(1922); Canciones. (1922); Nuevas canciones, (1923). La casa. (1923). Los
días, (1923); Poesias, (1924). Fue uno de los poetas más conocidos y admirados
fuera de México. Publicó también varias novelas Margan/a de niebla, (1927): La
educacion sentimental, (1929); Proserpina rescatada, (1931); Estrella de dia,
(1933); Sambras, relato. (1937): Nacimiento de Venus y otros relatos. (1941).
Como biónrato de grandes escritores -Proust. Galdós, Balzac, Dostoievski,
Tolsto1 y Rubén Darío- comparte créditos con Stefan Zweig y Andre Mauro1s.
Ocupó la S9cretana de Educación Pública en dos ocasiones. la primera de
1943 a 1946 y la segunda de 1958 a 1964. Fue Director General de la UNESCO
de 1948 a 1952. Toda su obra debe ser estudiada y meditadas sus Memorias
para evitar errores cometidos en el pasado. Cathedra se une al festejo de su
centenario y recuerda con admiración al '"poeta de la discreción", como lo llamó
José Alvarado.
Jesús Moreno López. Nació el 16 de junio de 1950, mexicano. Realizó estudios
de Maestría en ,".:1enc1as de Ingeniería Mecánica y Eléctrica en el ramo
metalúrgico Ha hP.~ho publicaciones en la Revista Apertura de la Prepa. No. 7
(presentación en la Universidad Autónoma de Coahu1la) y en algunos congresos.
(2º Congreso Nac10/1al sobre orientación vocacional y su impacto en la eficiencia
terminal, Sociedad Ou1m1ca de Mexico en el 34 Congreso). Actualmente es
Coordinador de Acreditación Nacional de FIME.
José Luis Cavazos Zarazúa Nació en Monterrey, N. L., el 7 de noviembre
de 1975. Es licenciado en Historia y egresado de la maestr'a en Ps1colog,a
Social por la UANL Se ha desempeñado como docente en las facultades de
Filosofía y Letras y Ps1colog1a de nuestra Universidad, as1 como de la Escuela
Normal Superior del Estado. Fue instructor en ciencias sociales en la Un1vers1dad
Autónoma de Coahulia

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de fiumanldades:
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José Sánchez Carbó. Estudió la Licenciatura en Letras en la Universidad
Autónoma de Puebla y es colaborador en diferentes diarios en la ciudad
de Puebla. Entre sus publicaciones está El maldito amor de mi abuelita,
libro de cuentos publicado por la BUAP y Luz Arena. Actualmente es Jefe
Académico del área de actividades artísticas y culturales del Centro de
Difusión Universitaria en la Universidad Iberoamericana, plantel Golfo-Centro
en la ciudad de Puebla.
Ma. Eugenia Flores Treviño Torreón , Coahuila. Se licenció en Letras
Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras y estudió la Normal Básica y
Normal Superior. Ingresó como maestra a la facultad en 1988. Ha impartido
las _materias de Apoyo educativo y Hermenéutica y Expresión lingüística, en
et Area Básica Común ; Literatura precolombina, Semántica, Semiótica,
Historia del español, Filología y Textos hispanoamericanos, en el Colegio de
Letras Españolas; y Comunicación oral y escrita, en la División de Estudios
de Posgrado. Es docente de la SEP.

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1 año (2 revistas) 20 USO, $190 M.N.
2 años (4 revistas) 40 USO, $380 M.N. (incluye gastos de envío)

Pedro Cortés Rodríguez. Nació en Monterrey, N. L. , el 12 de enero de 1973.
Licenciado en Filosofía por la UANL, ha impartido clases en la Facultad de
Filosofía y Letras de la misma Universidad en las asignaturas de Problemas
de la Filosofía de la Metodología Científica. Actualmente es candidato a Maestro
en Filosofía de la Cultura por la Universidad M1choacana de San Nicolás de
Hidalgo.

Rafael Hinojosa. Monterrey, N. L. , 1952. Cuentista. Integrante del taller de
narrativa que imparte el maestro Rafael Ramírez Heredia en la Casa de la
Cultura de Nuevo León. Ha colaborado en la revista Armas y Letras.

Raymundo Ramos. Piedras Negras, Coahuila, 1934. Poeta y ensayista.
Licenciado en Letras Españolas y doctor en Filosofía por la Universidad Nacional
Autónoma de México, institución en la que ejerce como catedrático. Maestro
universitario y colaborador asiduo hasta el año pasado en el periódico
Unomásuno de la Ciudad de México. En los años cincuenta colaboró en la
revista regiomontana Kátharsis. Autor de muchos libros, entre los que están:

Nombre: _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Institución:_ _ _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
Calle: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ _ _ __
Ciudad:- - - - - - - Estado: _ _ _. . .cCódigo Postal: _ __
País:----- Tel.: _____ E-mail: __________

Número(s) deseado(s):

7 8 9 1O 11

Cantidad de cada número: _ _ _ _ __ _ _ _ _ _ _ _ __

Muerte amura :lada, Sonetos españoles, Antonio Caso: filósofo y educador,
El testimonio autobiográfico en la literatura mexicana, y Martín Luther King,
entre otros.

Rosa María Gutiérrez García. Agualeguas, N. L., 1947. Maestría en Letras
Españolas por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, profesora titular
de la misma. Egresada de la Escuela de Teatro en la primera generación.
Entre sus distinciones se encuentra el Premio a las Artes en el año 1997; ha
participado en innumerables direcciones y obras de teatro como: Partes de
mujer y La hija de Rappaccini.

Cheque a nombre de: Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey.

Enviar a: Mtra. Blanca López Morales. Departamento de
Humanidades. Letras Españolas, ITESM, Campus Monterrey.
Ave. Eugenio Garza Sada 250 1 Sur. C.P. 64849. Monterrey, N.L.. México
Tel. 8358-2000 ext. 4573 fax 8359-757 1, e-mail:bglopez@campus.mty.1tesm.mx
http://www.mty.itesm.mx/dch:deptos!leJhumaniáades/

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r e vi sta d,e l o universi dad out ónQmo d e nueva león

38

REVISTA DE HISTORIA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUM&gt; LEÓN

Publicación semestral
editada por la Secretaría de Extensión y Cultura
y el Centro de Información de Historia Regional
de la UANL
Producción: Dirección de Publicaciones
BIBLIOTECA UNIVERSITARIA "RAúL RANGEL FRÍAS"
Avenida Alfonso Reyes Núm. 4000 norte,
San Nicolás de los Garza, Nuevo León
CP 64400 / Teléfonos: 8329 4111, 8329 4112
FAX: 8329 4095

Hacienda San Pedro, Zuazua, Nuevo León.
Teléfono: (01825) 247 0500 / FAX: 247 0510

oopti.o,bro / octubro do 2002

$ 40.00

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¡ADQUIÉRALA!

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CATHIDRA

HUMANIDA□fS YClfNCIAS S□ClfüS
Revista de la facultad de filosolía vletras
de la Universidad Autónoma de Nuevo león
JUAN LóPEZ

Don Victoriano s.lado y don Tertuliano ÁJv;¡rcz

uns M\Rl1NEz
Una novela sobre: los orígenes de Guadalajara

)OSE

Precio por número: $ 40.00
atrasados$ 60.00
Suscripción anual$ 160.00 (incluye envío)
Informes: publica@coljal.edu.mx
Ma. Esther Padilla tel. 01 (33) 36 33 21 96 ext. 124

Se terminó de imprimir en octubre de
2002, en los talleres de Grafo Print
Editores, Monterrey, N. L., México.
El cuidado de la edición estuvo a cargo
del personal que labora en la Secretaria
de Proyectos Editoriales.
El tiraje consta de 700 ejemplares más
sobrantes de reposición.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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