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                  <text>�FONDO

UNl VEJt SITARJCi

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Luis J. Galán Wong
Rector
José Antonio González Treviño
Secretario General
FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
José Reséndiz Balderas
Director

cathedra ■■■
Revista de la Facultad de Filosofía y Letras . Universidad Autónoma de Nuevo León
Cuarta época_Año III_Número 7_Segundo Semestre 2003
Minerva Margarita ViUarreal
Directora Editorial
Pablo García
Editor
Rosa María Hernándéz
Coordinación Editorial
Eisa Guerra
Diseño Gráfico
Consejo Editorial
Carlos Arredondo Treviño
Víctor Barrera Enderle
Ludivina Cantú Ortiz
Martha Casarini Ratto
José Ma. Infante Bonfiglio
Lídice Ramos Ruiz
Alfonso Rangel Guerra
Alejandra Rangel Hinojosa
Lidia Rodríguez Alfano
Javier Rojas Sandoval
Fotografías: Marta María Pérez Bravo
Captura: Silvia Cruz, Julián García
Certificado de licitud de título y contenido: en trámite
Reserva: 04-2001-101813134900-102
No se devuelven originales. Los artículos sin finna
son responsabilidad de los editores.
Publicación semestral.

Dirección: Facultad de Fílosofia y Letras, Ciudad Universitaria
San Nicolás de los Garza, N. L. C.P. 66450. Apartado Postal 10, Suc. F
Teléfono y Fax: (01)83 52 42 59 y (01)83 52 42 50
Correo electrónico: éditorial@filosofia.uanl.mx
· mvillarreaJ @filosofia.uanl.mx
pgarcia@filosofia.uanl.mx

José Kozer
Ciprian Valcan
Jesús Munárriz
Indran Amirthanayagam
Haroldo de Campos
Lidia Rodríguez Alfano
T.S. Eliot
Arturo Guillén Romo
Mijail Malishev
Cordelia Rizzo
Lucila Hinojosa Córdova

5 Editorial
6 Díptico
9 Nietzsche y la locura
18 Tres poemas
23 Poesía y guerra
28 Doce poemas
55 Concepciones del lenguaje en la obra ensayística
de Alfonso Reyes
68 Ash Wednesday
81 Entrevista a Ángel Bassols Batalla
93 Máximas morales y paradojas antropológicas
101 Dos pensadores en la adolescencia de América
107 El cine mexicano y su público en Monterrey:
un análisis sobre la exhibición y los espectadores de
2002

varia invención
Adolfo Castañón 117 Rafael Argullol o el sentido de la educación estética
Hugo Valdés 122 Historias del Lontananza:
personajes en un paréntesis cuentístico
María Eugenia Flores Treviño 129 Ironía y analogía en un texto fílmico
Coral Aguirre 138 La frágil vida del texto dramático
Cristina Risoul 142 ¿Teatro gongorino?
Indran Amirthanayagam 145 A Allen Ginsberg
Sergio Cordero 147 Covarrubias, lector insatisfecho
Homero Garza 151 Rayrnundo Ramos en el recuerdo
Minerva Margarita Villarreal 154 Monterrey, las universidades y los reconocimientos
Román Cortázar Aranda 155 La palabra, el signo de Miguel Covarrubias
Magolo Cárdenas 156 Mi escritura
Jorge Silva 157 Ante varias esfinges: hoy como ayer

acuses
Nicolás Duarte Ortega
Jorge Saucedo
César Alejandro Uribe
Cuitláhuac Quiroga
César Alejandro Uribe
Pablo García
Renato Tinajero Mallozzi
Irving Juárez Gómez

159
161
163
164
166
168
169
172

Imágenes: Siete décadas de sentido universitario
Las formas de la evocación
La fragua de la poesía
Deseos: poesía herética y retro
Iluminación profana
Entre la transfiguración y la noche sosegada
Miguel Covarrubias: un recuento
Ambigüedades y anécdotas (Apuntes sobre el
primer libro de Carmen Avendaño)
César Alejandro Uribe 174 Más allá de la literatura infantil
Víctor Barrera Enderle 175 Hasta donde la creación vaya o la poética de
Raymundo Ramos en tres pasos
Antonio Ramos 180 Por el camino de Santiago

Cuaderno de Poesía: Kurt Schwitters ■ Blaise Cendrars
Fotografias: Marta María Pérez Bravo

�Puentes entre una generación y otra, albergues de una estación de paso, números que se
construyen como pisos hacia una gran edificación y repentinamente se suspenden para
fonnar parte de colecciones o quedar expuestos al frío y la humedad de las banquetas de
libros usados, las revistas tienen un ciclo vital, sean de carácter independiente o nazcan del
compromiso de una institución hacia la comunidad que la hace posible.
Sin embargo, aunque no sean sitios donde decidiríamos quedamos para siempre,
como lo puede ser un gran poema o una obra filosófica, las revistas culturales cumplen una
función esencial: aseguran que la tradición del pensamiento y la creación estética tengan un
lugar para su manifestación. Y también un público que las procure y las cultive. Preservan
los rasgos más señalados de la cultura. Hacen, en palabras de T.S. Eliot, que la cultura
continúe. Éste es el propósito de cathedra. Ser un espacio para que las obras críticas y
las obras creativas de nuestra comunidad, hoy una comunidad global, se señalen. Siempre
favoreciendo el desarrollo del pensamiento crítico. Siempre propiciando su consecución,
la actividad académica llevada a su expresión máxima, aquella que la hará perpetuarse
infinitamente: la expresión escrita. Nunca olvidando que sólo así realizará su función
básica: ser pilar del humanismo en nuestra universidad. Ese punto de partida sin el cual una
institución de educación superior no cumpliría su vocación fundamental. cathedra es hoy una
revista universitaria que abre su cuarta época como el órgano de difusión de las corrientes
del pensamiento contemporáneo que se promueven en la Facultad de Filosofía y Letras de
nuestra máxima casa de estudios.
Hoy nace de nuevo cathedra, sin desconocer que cada revista que ha sido el órgano
de difusión de nuestra facultad es también parte de su tradición, de su historia, y génesis
que ha propiciado su vida. Decimos cuarta época y no tercera, como se supondría si sólo
tomáramos en cuenta las revistas que con ese título aparecieron entre 1974 y 1979, y de
enero-abril de 2001 a octubre-diciembre de 2002. Entre ambas Cathedras hay un Deslinde
de casi 20 años. Un Deslinde que se registra de agosto de 1982 a diciembre de 2000. Un
Deslinde que buscó perpetuar no la figura, ni el nombre, sino el fundamento crítico, el
paradigma del pensamiento de Alfonso Reyes. Figura de orden universal que ayudó, con
el fulgor de su palabra, a que esta universidad fraguara. Y aquí, volvemos a otro de los
fundadores de nuestra universidad: Raúl Rangel Frías, quien, hoy hace 60 años, a una década
de establecida nuestra casa de estudios, publicara en otra revista Cátedra, ésta castellanizada
y editada por el Colegio Civil, un ensayo filosófico.
Es de sabios reconocer, y en este punto tenemos que detenemos. Reconocer y
evaluar que pertenecemos a una tradición que, con un nombre u otro, no se desarticula; antes
bien, sabe que es en la palabra escrita, en la palabra pública, donde el foro de las ideas se
abre para cosechar.

Minerva Margarita Villarreal

�,

DIPTICO
José Kozer
OM
La Nada posterior abarca el punto nonato anterior ciñendo nada: Kanzán oscila, escoba
en mano, campanilleo, guijarros, su risa destartalada
reitera ante el grupo inexistente de discípulos en la
postura del loto una plegaria (recién inventada)
dirigida a la madre Nada: mientras tanto, un gallo
de madera.
Tiende el día a la noche tendiente su madrugada al alba: alza Kanzán un dedo, prescinde
al ver sombras desaforadas, detiene las esferas, el grano
de la arena, la gota (plomiza) en la clepsidra: el
.dedo índice e~ alto (intemperie) un haz de espigas,
brazadas de heno, hueste verde del pulgón de la
rosa: nada detuvo Kanzán puesto que el movimiento
(salvo su escoba de yagua) de la noche al día (con su
aparente viceversa) escurre filigrana de Nada en una
malla de orificios.
Salve, escoba de yagua. A carcajada limpia barrer. Una risotada asestarle a la Nada. La
espalda darle a su ingravidez. Chasquido (en alto)
del dedo índice y medio, empuñar el mango (boj)
de la escoba. Oscilan las veredas, umbrales, los
jardines de piedra, las esferas (campanilleo) se alejan
(inexistentes) los discípulos: limpio punto nonato el
jardín. Limpio bisonte incorpóreo la sombra de una
piedra tras la escoba.
En su celda monástica, tras cruzar el zaguán (tiniebla de luz al frente) apoya Kanzán la
escoba a una pared: un surtidor de sombras abriéndose
la escoba vuelta de revés rumbo a la sombra de la rueda
de un pavo real derramándose a la inversa por el suelo,
al cerrarse: ciñe la Nada en su pupila (pétrea) Kanzán.
Una estela, una estela el sueño nonato fingiendo sombras,
una escoba, Kanzán, y del jardín al alba Buda (inexistente)
ciñéndoles a los discípulos la túnica azafrán.

CHUANTZU

Rapa, rapa cual si hubiera purificación.
Dame axioma, atabal fijo cual si la percusión hiciera aguas haciendo posible la
salvación: tres golpes el tambor de madera a
la entrada del Templo.
Este tamborileo en la cabeza no cede aún hasta cuándo la madera: aracnoides, padece.
Una madera exenta de crepitación configurada gallo activo en oquedad: piamadre.
Dale una mano de linfa al gallo puesto de perfil, dos puntos ciegos la dilatación de las
pupilas.
Se vea pavo real, savia absorta en la negrura de una pupila carnal (duramadre) exenta de
circulación.
Franja de luz cegadora embeba al gallo en la madera vuelta de revés pupila, y de revés
mi caduco occipucio con su cabeza rapada, anverso
del pavo (¿real?) de perfil.
Rapa, rapa excedente de voz, activo tamborileo, arco iris la oquedad del pavo real al
desplegar su rueda: rapa fulgor, esplendor, el destello
azabache de la luz, junta las manos para que pueda
subir yo el primer peldaño de la escala de Jacob.
Luz matutina primera me tergiversó a lo oriundo esta mañana: luz matutina se denomina
el amanecer.
Soy tegumento de la madera, actividad mineral del gallo, parénquima, parénquima de la
parte más dura del lignito.

�NIETZSCHE Y LA LOCURA
Ciprian Va/can

En uno de sus Libros más provocadores 1,
Roland Jaccard sostenía que siempre se
retienen más cosas de la vida de un filósofo
en comparación a las que se retienen de su
filosofia. Esta observación parece sobremanera
válida si analizamos el caso de Nietzsche,
transformado en un ve~dadero mito filosófico,
en un star capaz de resarcir el gusto del
público por la excentricidad, y todo esto al
margen de toda relación con su pensamiento.
Si esta tendencia fuese sólo la expresión de
un extravagante fijismo que se antojara a unos
hinchas ignorantes, a unas personas que, sin
haber leído nunca siquiera una línea de los
libros del filósofo alemán, están convencidas
de que se enamoraron irremediablemente de
Nietzsche porque han visto un documental
de cuarenta minutos sobre su vida, quizá no
deberíamos tomar demasiado en serio tales
fenómenos, limitándonos simplemente con
colocarlos en aquella categoría de la que
habla Luc Ferry al observar que muchas veces

de esta tendencia, por ser uno de los pocos
exégetas que rechazan la interpretación del
pensamiento de Nietzsche a través de los datos
de su biografia, manifestando que para llegar a
la filosofia nietzscheana hay que eliminar todos
los elementos exteriores a ella y seguir sólo la
coherencia de los motivos que la conforrnan3.
Pero su posición única evidentemente no puede
contarrestar la preocupación de los grandes
comentaristas de Nietzsche, siempre dispuestos
a transformar la vida del filósofo en una llave
mágica con la cual se quiere descifrar el sentido
de sus escritos. La exploración minuciosa de
sus fragmentos póstumos, la acechanza de su
correspondencia, el acopio laborioso de los
más estrafalarios o insignificantes testimonios
proporcionados por sus cercanos, transforman
a todos los estudiosos en unos verdaderos
detectives particulares, compitiendo en
una azarosa carrera por el gran premio: la
elucidación del misterio de Nietzsche. Esta
tentativa parece muy excitante, ya que, en la

ocurre que el nombre de un artista alcanza una
inmensa popularidad a pesar de que sus obras
quedan totalmente desconocidas2. La situación
de Nietzsche, no obstante, es distinta, porque

obra de Nietzsche, a cada paso hay advertencias
acerca de las trampas que el filósofo

el interés por su vida no es uso exclusivo de un
público de aficionados, siempre listos a apostar
por su nombre no con menor entusiasmo que
si se tratara de un corcel interesante en una
carrera de caballos; sino que este fenómeno
se da con impresionante frecuencia entre los
más competentes comentaristas de sus obras.
Tal vez sólo Eugen Fink quedaría exento

La máscara y el disfraz son los
métodos favoritos de Nietzsche para extraviar
a sus perseguidores, para impulsarlos a buscar
un nivel esotérico de su filosofía, un nivel

1 Jaccard, Roland. La tenla/ion nihiliste. PUF. París. 1991: 8.
2 Ferry. Luc. l 'homme-Dieu ou le sens de la vie.
Grasset&amp;Fasquelle. 1996: 208: "El nombre de un creador nos
resulta familiar aunque desconocemos por completo lo que es
esencial por su arte; para convencemos de que así es, no hay más
que pensar en la actitud del públicoconsidei'ado

preparó deliberadamente para atrapar a los
afanosos de la acumulación de certidumbres.

último,más allá del cual no exista ya nada
más por buscar y al cual todo lo que se le
podría añadir resulte superfluo. Por todas
estas razones, la locura parece el enigma
'cultivado' ante la música culta contemporánea: el nombre de
los compositores alcanza a veces una notoriedad inmensa, pero
que está rotundamente negada a sus obras".
3 Fink, Eugen. la philosophie de Nietzsche. Minuit París.
1965: 10-13.

�final, la extraña dimisión que deja las cosas
sin resolver y no hace sino embrollar más las

lleva al derrumbamiento final de Torino.
Nietzsche aparece como fascinado

eventuales pistas. Precisamente por eso los
exégetas no abandonan la lucha, no dejan de
sumergirse cada vez con mayor ahínco en todo

por la idea del devenir perpetuo de todas las
cosas, por la constatación de que nada es
fijo ni está asentado de una vez por todas, de
que nuestro mundo es una isla de estabilidad

tipo de textos, apostando que de regreso a la
superficie saldrán con el misterio desentrañado.
La explicación de la locura de Nietzsche se
vuelve, por consiguiente, la piedra de toque
para demostrar su arte y pericia, así como la vía
real para comprender toda la filosofía puesta
bajo el signo de Zaratustra y Dionisos.
Más allá de todos los matices
introducidos por su sensibilidad e inteligencia
muchas veces deslumbrantes, los comentaristas
de Nietzsche parecen optar por dos grandes
soluciones: la locura vista como el signo de
una derrota, la prueba de la incapacidad de
Nietzsche de realizar por sí mismo el modelo
del superhombre, el fracaso en llevar a cabo
exitosamente su proyecto de reevaluación de
todos los valores; o considerada la victoria

construida artificialmente sobre un fondo
caótico e incontrolable. Él cree que la gente
ha decidido, desde el principio, sacrificar la
verdad para poder asegurarse la supervivencia,
renunciando a mirar al abismo del devenir y
amueblándose paso a paso el mundo, de manera
que éste dé la impresión de la permanencia
y de una sólida instalación en un universo
lleno de sentido. A fin de lograrlo, el hombre
ha desencadenado una producción infinita de
ficciones que se han convertido, poco a poco,
en los puntos de referencia más seguros para la
vida del individuo, comenzando con la idea de
sustancia, finalidad, yo, libertad y tern1inando
en la idea de moral o en la idea de Dios.
Detrás de toda esta verdadera
maquinaria permanece el intelecto con

final y no poco irónica de un Nietzsche que ha
elegido la máscara más rara e impenetrable para

su terrible fuerza de forjar ilusiones: "El

hacer su salida del escenario de la filosofía. En
el primer caso, se trataría de una incapacidad
humana de superar sus limitaciones, del castigo

intelecto, como medio de conservación del
individuo, despliega sus principales fuerzas
en la disimulación", observa Nietzsche en

que alcanza a los que se han hecho culpables
de hybris; mientras que la segunda variante
conforma la idea de un Nietzsche invicto y

Sobre la verdad y la mentira en sentido
extramoral. Además, el intelecto no es más
que un instrumento del aspecto conservador

todopoderoso que, precisamente por esta última
jugada imprevisible, por la doma de la locura,
se interna en una condición sobrehumana,

de la voluntad de dominio, que se lanza en la
colonización de la realidad, estableciendo sus

volviéndose el mayor comediante de toda la
historia de la humanidad.
Antes de pasar revista a las varias
explicaciones propuestas a fin de interpretar
la locura de Nietzsche, nos detendremos sobre
la manera en que Nietzsche reflexiona acerca
de las máscaras, por ser este tema uno de los
más importantes para la comprensión de la
especificidad de su investigación y porque
además proporciona, en la visión de la mayoría
de los comentaristas, una vía de acceso
privilegiada para enfocar la trayectoria que

fronteras e intentando fijarla entre sus límites,
al eliminar todo lo que parece ser peligroso
para la capacidad comprensiva del individuo:
"la fuerza de la voluntad del error en toda vida;
el error como supuesto mismo del pensar. Antes
de pensar se debe ya imaginar; la suposición de
casos iguales, la apariencia de casos iguales,
es anterior al conocimiento del igual'"\
En este contexto de embellecimiento
de la realidad, la veracidad aparece como una

4 Nietzsche, Friedrich. la voluntad de poderío. Trad. Aníbal
Froufe. Biblioteca EDAF. Madrid. 1981.Aforismo 537: 303.

apuesta peligrosa que puede llevar a poner en
peligro la vida. Lo que la gente necesita es
creer en la verdad y no conocer la verdad, de
tal manera que hasta la verdad se transforma
en una máscara: "La falsedad es algo tan
profundo, tan multilateral y la voluntad está
de tal modo dirigida contra el conocimiento
directo de sí mismo, que cuenta en su favor
con la conjetura de una gran verosimilitud:
verdad, voluntad de verdad es otra cosa muy
distinta y casi un mero revestimiento"5. Por
eso, siguiendo esta tendencia ontológica,
el individuo entra en el juego cósmico de
la ocultación y se pone su máscara. Pero el
caso que más interesa a Nietzsche es el del
genio, del "espíritu profundo", precisamente
porque al describir a éste, él parece hablar de
sí mismo, hacer su autorretrato. Una prueba
más de la preocupación de Nietzsche por este
asunto es la abundancia de textos en los cuales
lo aborda. De éstos, vamos a recordar aquellos
que consideramos más significativos y que
han desempeñado un papel importante en las
deducciones detectivescas de los exégetas de
Nietzsche:
El solitario nunca creerá que un filósofo
(aun admitiendo que el filósofo sea,
en primer lugar, un solitario) haya
expresado en los libros sus opiniones
definitivas: ¿por ventura no se escriben
los libros para esconder lo más íntimo?
Sí, él dudará que un filósofo pueda
tener opiniones propias y definitivas, y
sospechará que más allá de su caverna
hay otra más profunda, un mundo
más vasto, más extraño, más rico,
por debajo de toda profundidad, de
todo "fundamento". Toda filosofía es
una filosofía de la superficie, ésta es
la convicción del solitario [... ] Toda
filosofia sirve para esconder otra
filosofia: toda opinión es un escondite,
toda palabra es una máscara.6
Un individuo cuyo pudor es profundo
halla su destino y sus más importantes
resoluciones en caminos inaccesibles
para los demás, y cuya existencia
ignoran hasta sus amigos más íntimos;
les oculta sus peligros mortales y
también la reconquistada seguridad

de vida. Semejante ser misterioso, que
instintivamente se sirve de la palabra
para callar y para disimular, y que es
inagotable en medios de sustraerse a
las respuestas, quiere y procura que en
lugar de su persona y aun suponiendo
que no quiera, algún día verá que su
máscara existe y en torno de una mente
profunda se va formando sin cesar una
máscara, gracias a la interpretación
constantemente falsa y superficial de
todas sus palabras, de todos sus pasos,
de toda señal de vida que de él emane.7
Se dice lo que se piensa, se es "veraz"
sólo bajo ciertos supuestos; a saber:
el de ser entendido ("ínter pares"), y
luego el de ser bien entendido (también
"inter pares"). Nos ocultamos contra
el extraño; y el que quiere lograr algo,
dice lo que ha querido pensar de sí
mismo, pero no lo que piensa. ("El
fuerte siempre miente"). 8
Lo que otros saben de nosotros -Lo que
nosotros mismos sabemos y recordamos
de nosotros no es tan decisivo como se
cree para la felicidad de nuestra vida.
Un día nos asalta lo que otros saben (o
creen saber) de nosotros- y entonces
nos percatamos de que esto tiene
más poder. Uno se las compone más
fácilmente con su conciencia turbada
que con su mala reputación.9
Los profundos. Los hombres de
pensar profundo, en sus relaciones
con los demás hombres sienten
siempre la impresión de que son
comediantes, porque se ven obligados,
para ser comprendidos, a afectar la
superficialidad. 10
5 /bídem. Aforismo 374: 219. Véase también el aforismo 449:
"¿Por qué se intenta conocer? ¿Por qué deseamos que no se nos
engañe?... Lo que siempre se ha querido en vez de la verdad ha
sido la fe..." (263).
6 Nietzsche, Friedrich. Más allá del bien y del mal. Ed. ALBA.
Madrid. 1999: 182, aforismo 289.
1 Ibídem, 44, aforismo 40.
8 Ídem. la voluntad de poderío. Aforismo 374,219.
9 Nietzsche, Friedrich. la Gaya Ciencia. Trad. Charo Crego y
Ger Groot. Ed. Fontamara. México D.F. 1996: 103, aforismo
52.
1O Nietzsche, Friedrich. Humano, demasiado humano, vol.
U. Trad. Eduardo Ovejeroy Maury, en Obras completas, tomo
IV. Ed. Aguilar. Madrid -Buenos Aires México. 1954: 114,
aforismo 232.

�Nietzsche parece vacilar entre las dos posibles

la disimulación de la excelencia del genio, a fin

explicaciones acerca de la aparición de las
máscaras. La primera de éstas tiene que ver

de evitar los celos de los contemporáneos; y, de
otro lado, con el encubrimiento de los esfuerzos

con los mecanismos simplificadores de la
voluntad de dominio, la cual se empeña en

dramáticos con los cuales se confronta este
espíritu lúcido que ha traspasado el escudo de

reducir las particularidades casi in.finitas de
los individuos a un pequeño número de tipos
claros y fácilmente comprobable. Por esta
razón, no se busca la verdad de las conductas

ficciones del mundo y ha alcanzado un estado
desde el cual intuye el todopoder del caos.

ru

Así, de manera fatal e independientemente de
la voluntad del individuo o de sus acciones,

la acecha ni la falta de verdad de sus creencias.
El genio es un héroe del conocimiento, siempre
dispuesto a dejarse devorar por su voluntad de
conocer la verdad, aunque nunca podrá dar a

nace como un doble social de éste, el cual
funciona como un sustituto exterior a él, a

conocer esta verdad a los demás, precisamente
para no periclitar su supervivencia.

la manera de un gólem creado en la mente
de los demás. La máscara es la imagen de
los otros sobre un individuo y éste no puede

Nietzsche no resuelve esta alternativa
de las dos interpretaciones acerca de las

su coherencia intrínseca, sino un método
de los más simples posibles para calsificarlas.

influenciar de ninguna forma la construcción
de esta imagen. Lo único que puede quedar
es la constatación pasiva de la diferencia que
existe entre su propia imagen sobre sí mismo
y la imagen que otros tienen de él. Hay, no

Para poder seguir viviendo, la gente común
no debe sospechar en absoluto el abismo que

Después de 1890, a algunos de sus
amigos (Overbeck, Gast) les ocurre
creer que la demencia no es para él
más que una última máscara. Nietzsche
había escrito: "A veces, la locura
misma es una máscara que oculta un
conocimiento fatal y demasiado cierto".
En realidad, la locura no es tal máscara
y eso simplemente porque ella indica el
momento en que las máscaras, dejando
de comunicar y moverse, se confunden
en la rigidez de la muerte. 13

máscaras, ambas bien representadas en su
obra; tal vez por fidelidad a un principio suyo
que no cesa de provocar la irritación de los que
creen que se trata de un espíritu contradictorio,

obstante, situaciones en las cuales, sin poder
resistir la presión ejercitada por la máscara y

capaz de decir al mismo tiempo dos cosas
rotundamente opuestas acerca del mismo tema.
A pesar de esto, sus comentaristas favorecen
la segunda explicación, por ver en ella una

por el entero mecanismo social, el individuo
cede y la apariencia se vuelve ser. El hombre se

descripción de la conducta del propio filósofo. 11
Llegados a este punto, conviene pasar

vuelve lo que los demás creen que es.
La segunda explicación acerca de la
génesis de las máscaras, en lugar de enfatizar el

revista a las interpretaciones propuestas
para elucidar la locura de Nietzsche. Nos

papel de la colectividad, resalta la implicación
del individuo en su autocreación. En este caso,
el individuo superior es el que premedita

una significación filosófica a este epílogo de
la obra propiamente dicha, pasando por alto
las hipótesis puramente fisiológicas aducidas
por médicos y psiquiatras, más aún cuando

atentamente sus gestos y sus palabras, de
tal manera que impone a los demás una
imagen conforme a sus fines. La máscara que

Como lo anunciábamos arriba, intentaremos
agrupar opiniones expresadas sobre el tema
en función de la valoración que se otorga a la
locura final del filósofo. Encontraremos, de un
lado, a los que la ven como una derrota, como
una incapacidad de llevar a fin sus proyectos; y,
de otro lado, a los que consideran que la locura
es una última máscara de Nietzsche, la prueba
irrefutable de su irónico talento de histrión.
Deleuze ve la locura de Nietzsche
como una petrificación, como una fijación en
una única postura del espíritu que ha perdido
su movilidad:

Es precisamente la incapacidad de
seguir jugando con las diversas máscaras lo
que provoca la instalación de la locura y, por
consiguiente, el fin de la obra:

limitaremos sólo a aquéllas que intentan dar
Mientras Nietzsche ha dispuesto del arte
de desplazar las perspectivas, de la salud
y de la enfennedad sucesivamente, él ha
gozado, por más enfermo que estuviera,
de una "gran salud" que hacía posible la
obra. Pero cuando ha cesado de contar
con este arte, cuando las máscaras se
le han confundido en la de un payaso
o de un bufón, debido a uno u otro
proceso orgánico, la enfermedad se ha
confundido ella misma con el fin de la
obra. 14

éstas no han resultado ser convincentes ni
siquiera entre los especialistas mismos. 12

construye se halla enteramente bajo su control
y la sociedad es manipulada con no poca
habilidad por este sutil comediante. Eso no
quiere decir que toda esta maquinaria teatral
es un mero capricho de un ser demoníaco,
deseoso de engañar a los próximos para
demostrar su virtuosismo. El envite es mucho
más importante: tiene que ver, de un lado, con

12

11 Fink, Eugen, op. cit., 13: '"La disimulación de su
naturalezaesencial se ha vuelto una pasión para Nietzsche.
Le gusta, de manera inquietante, la máscara, la mojiganga, la
bufonada. Todas las 'siluetas' por las que se deja ver no dejan de
ocultarle al mismo tiempo: quizá ningún filósofo ha encubierto
a tal punto sus reflexiones bajo tantos sofismas".
12 Para una revista de estas teorías, véase Podacb, E.F.
l 'effondremem de Nietzsche. Gallimard. París. 1978.

:!

Deleuze, Gílles. Nietzsche. PUF. Paris. 1965: 9.
Ibídem, 13.

Lo que para otros puede ser equivalente
a la normalidad, a la estabilidad de un yo
perfectamente delineado, significa, en el caso
de Nietzsche, la derrota, el hundimiento en la
enfermedad.
Jean-Luc Marion propone una lectura
distinta de la locura de Nietzsche. Él cree que la
obra de éste, lejos de ser la expresión radical de
un ateísmo triunfante cuyo lema sería el célebre
"Dios ha muerto", representa, por lo contrario,
una búsqueda frenética de la divinidad. Según
este filósofo francés, dicha búsqueda fracasa
porque Nietzsche queda en la fase de una
comprensión idólatra de lo divino, la cual es
incapaz de superar a través de su obra. Sin
embargo, visto que los fragmentos que Marion
considera marcados por el sello de la idolatría,
pertenecientes a Anticristo y La voluntad de
dominio, no forman parte de los últimos textos
escritos por Nietzsche, el estudioso emite la
hipótesis de que la locura sería el signo de la
renuncia a la idolatría: "Nietzsche ha superado
la relación idólatra con lo divino porque,
finalmente, un enfrentamiento cara a cara con
algo viviente del conjunto de la divinidad
lo ha arrojado a su última transgresión, el
ensombrecimiento"15. Nietzsche se ha visto
obligado a detenerse ante un límite más allá del
cual no puede pasar. Y cuando por fin pasa, ya
no es Nietzsche, ya no es sino un loco, quizás
feliz. La derrota de Nietzsche consiste en la
incapacidad para recibir el verdadero mensaje
del cristianismo.
El análisis que Ronald Hayman hace
sobre el caso de Nietzsche se concentra en la
investigación de los numerosos estilos y voces
que coexisten en el conjunto de la obra del
filósofo, los cuales, por sí mismos, darían una
imagen bastante exacta acerca de la división
y la fragilidad de su yo. El investigador opina

15

Marion, Jean-Luc. l 'ido/e et la distance. Grassel. París.
1989: 104.

13

�que, de haberse encontrado en la incapacidad
de exteriorizar tales tendencias, Nietzsche se
habría desvanecido mucho más pronto, debido
a sus tensiones interiores:

Hayman no rechaza de manera
categórica la posibilidad de la transformación
de la locura en una postrera máscara, pero él es
de la opinión de que este triste disfrazamiento
es una prueba de la derrota filosófica sufrida
por Nietzsche.

Tras haber terminado Así habló
Zarathustra en I885 [...], Nietzsche no
Ernst Bertram podría ser considerado
ha vuelto a resguardarse detrás de unos
u otros de sus personajes sino muchos el enlace entre los que hablan de la derrota final
años después; y si se puede decir que el de Nietzsche y los que siguen convencidos
hecho de haber prestado voces y estilos de su victoria definitiva. Este investigador
tan numerosos le ha llevado al borde de
propone una solución intermedia que puede
la locura, también se podría suponer
que sin la ayuda de sus voces habría ser vista como una derrota o como una victoria.
Su análisis se funda en el conflicto virulento
sido incapaz de refrenar su locura. 16
entre la tendencia lógica y la tendencia mística
La locura sería la dolorosa prueba que se enfrentan en el espíritu de Nietzsche.
del fracaso de Nietzsche en cuanto a la
reevaluación de todos los valores y al rechazo
de toda religión organizada:
Podríamos decir que, de manera
más directa que cualquier otro
pensador, Nietzsche ha pagado en las
profundidades de su cuerpo el precio
del rechazo de toda religión organizada.
En este caso, su experiencia sería
tanto más significativa cuanto las
causas de su ensombrecimiento no
hubieran sido orgánicas. De hecho,
las depresiones son muchas veces,
por lo menos parcialmente, elegidas
y la locura misma encierra una cara
histriónica. Nos vemos obligados a
tomar en consideración este fenómeno,
aunque no sea seguro de que Nietzsche
haya sido un simulador o de que haya
llegado a tales soluciones extremas
a fin de superar lo que sentía como
una humillación, esto es su fracaso en
la reevaluación de todos los valores.
Pero él había presentido su destino
bajo el aspecto del "último filósofo" y
tal vez su derrumbe final haya sido su
modalidad propia de decir "Dénme su
olvido". 17

La locura representaría, pues, el sacrificio
de sus facultades lógicas y la asunción de la
experiencia mística:
La vida y el fin de Nietzsche encarnan
sólo una de las formas de esta ascensión
hacia lo místico [.. .]. La prestación
activa y el autosacrificio valiente de
Nietzsche -el sacrificio del lógico
exclusivo de él, lo que desde Pascal
hasta ahora representa el sacrificio
más impresionante del intelecto- es
precisamente la victoria absoluta ante
su fanatismo escéptico, una victoria
obtenida por un empedócleano
- grandioso cambio en lo supra lógico. 18

"La tendencia humorística" y sobre
todo la cortesía excesiva de Nietzsche
internado en la clínica hacen nacer en la
mente del visitante la misma sospecha
que en otra ocasión ha tenido también
Bettina von Arnirn acerca de Holderlin,
cuyo destino, por lo demás, se pareció
bastante al de Nietzsche [.. .]. Gast
se pregunta si acaso el despertar de
Nietzsche a la realidad no resultaría
extremadamente problemático [... ).
Pretende haber observado en Nietzsche
ciertas peculiaridades que le hicieron
"la espantosa impresión de que éste
no hacía sino simular la locura y
de que era, de hecho, muy feliz por
encontrarse donde se encontraba".
A Overbeck también la enfermedad
de Nietzsche le parece en ciertos
momentos sumamente dudosa [...]
''No he podido defenderme, en algunos
instantes, contra la horrible idea de que
esta enfermedad estaba simulada". 19
Partiendo de estas impresiones
directas, que no están seguidas de una verdadera
explicación, sino sólo del estupor experimentado
por los dos amigos (que vacilan entre creer a
los médicos, convencidos de la enfermedad
de su paciente, y escuchar su intuición que les
susurra que Nietzsche está burlándose de todo
el mundo tras este último y logrado disfraz),
se desencadena una verdadera corriente
favorable a la interpretación de la locura

La teoría de la locura como
disfrazamiento tiene su origen en las

de Nietzsche como máscara, como postrera

impresiones que se formaron los mejores

forma de ironía dirigida en contra del mundo.

amigos de Nietzsche, Gast y Overbeck,
cuando lo visitaron en el sanatorio de Jena. Sus

Pierre K.Iossowski, en uno de los
más bellos libros consagrados a Nietzsche20,

opiniones pueden ser retrazadas al leer el libro

parte de la constatación de que la incoherencia

de E. F. Podach, consagrado al oscurecimiento
de Nietzsche:

que algunos pretenden detectar en los últimos
mensajes lanzados por Nietzsche de Torino
se encuentra en sus textos desde el principio; y
que la atracción por el caos es, de hecho, una

no ha dejado de estar presente, bien que sin
manifestarse de manera tan radical como en
los últimos años. La locura no es más que la
deleitación de Nietzsche ante su propia comedia:
Nietzsche no parece nunca perder la
noción de su propia condición: el simula
a Dionisos o al Crucificado y se deleita
con esta enormidad. Es en este deleite
en que consiste la locura. Nadie puede
saber en qué medida esta simulación es
perfecta, absoluta; su criterio está en la
intensidad que experimenta al simular
hasta el éxtasis. [...] ¿Cómo podría dar
el espectáculo de manera tan consciente
si no estuviera convencido de que nadie
iba a creer lo que estaba declarando?
[...] queda la conciencia nietzscheana, y
ya no, sin embargo, el yo nietzscheano,
el yo, abajo.firmante Nietzsche.21
Klossowski insiste en la euforia
de Nietzsche, quien siente la necesidad de
comunicarla en el registro irónico a sus
cercanos:
Nietzsche intenta sobrevivir al naufragio
de su identidad como Nietzsche lúcido a
través del histrionismo a secas. Pero el
movimiento eufórico de este naufragio
le es accesible sólo cuando recuerda a la
personalidad de sus correspondientes;
la euforia es demasiado violenta como
para no comunicarla a los que han
conocido al que se está hundiendo; esta
liberación de su yo lúcido es demasiado
fuerte como para no volverse la alegría
. . . . , 22
de su propia 1ms10n.
Detrás de su máscara impenetrable
queda un Nietzsche librado de toda censura, un
Nietzsche que ríe.
Michel Haar llega a la consideración de la locura
de Nietzsche por el análisis de las consecuencias

constante que, aun en la ausencia de la locura,
16 Hayman, Ronald. Nietzsche. Seuil. París. 2000: 57.
I 7 Ibídem, 89.

18
Bertram, Emst. Nietzsche. Essai de mythologie. Ed. du
Felin. París. 1990: 310-1.

19 Podach. E. F. op. cit., 148-149.
20 Klossowski, Pierre. Niet:sche et le cerc/e vicieux. Mercure
de France. París. 199 l.

21 Ibídem, 334-335
22 lbidem.

�derivadas de la idea del eterno retomo. En su
opinión, la afirmación del retomo de lo idéntico
destruye todas las identidades parciales por la

conocimiento? Tal vez el conocimiento
de que el lenguaje no puede quebrar el
principio de la identidad sin la quiebra
de él mismo, de que no puede someterse

borradura de la diferencia entre el yo y el
mundo. Cada identidad está reducida a una
máscara intercambiable, relacionada al juego

a aquél sin renunciar al pronunciamiento
de la profundidad del ser. Así, la

universal que no es sino la invención infinita
de las máscaras y su perpetua altemancia23 . La

destrucción del lenguaje metafísico
sería, en Nietzsche, un experimento

abolición de las antítesis de la cual se nutría el
lenguaje metafisico provoca la explosión del

llevado hasta la autodestrucción del
destructor en calidad de hablante.24

lenguaje mismo y, por consiguiente, el silencio
de Nietzsche:
A partir del momento en que el yo de
Nietzsche coincide con la totalidad
· de la historia, él se priva del lenguaje
y de la escritura. A la semejanza de
Dionisos, que es su última identidad,
· el yo d¡; Nietzsche está descuartizado,
desparramado,
conforme a la

Evidentemente, todas las narraciones
acerca de la locura de Nietzsche quedan,
fatalmente, sin conclusión. Ellas son intentos de
bucear en el abismo de su alma y de recuperar
fragmentos de verdad que esclarezcan mejor
su filosofia. Nos interesa menos su valor para
la historia de la exégesis nietzscheana que las
imágenes que nos dan acerca de Nietzsche,
pues la única certidumbre que nos queda es la
de que su designio se ha realizado. La historia

perspectiva de la totalidad dispersa que
encama de aquí en adelante. La mudez
final de la locura sería, tal como escribe

de la filosofia ya no tiene que ver con un único
Nietzsche, sino con innumerables máscaras

poco antes de dejar de escribir, la
máscara que encubre un conocimiento

construidas por sus comentaristas. Nietzsche
ha desaparecido; en cambio, disponemos a

fatal y demasiado seguro, pero, nos
podemos preguntar, ¿qué tipo de

gusto de sus sosias. Nietzsche puede darse por
satisfecho.

23 Haar, Michel. Nietzsche el la mélaphysique.
Gallimard. Paris. 1993:

24 Ibídem, 63-64. 63.

�TRES POEMAS
Jesús Munárriz

El mundo es como es

El mundo es como es, y en todas partes
unos arriesgan y otros se aprovechan,
unos se repantingan y otros pechan,
unos tienen su pez y otros sus artes.
En todas partes se alzan baluartes
y en lo alto los lábaros acechan
y al pie los despojados suertes echan
para ver quién reparte los descartes.
En todas partes hay quien habas cuece,
quien las habas vendió, quien las aliña,
quien las refitolea y quien las zampa.
Y también hay en todas partes trece
que intentan agruparse en una piña,
soltar el cepo y desmontar la trampa.
Y en todas partes de los trece hay uno
que con diamantes quiere el desayuno.

Malgré tout

Aunque nada sepamos. Aunque estemos de paso.
Aunque no le veamos ni causa ni sentido
a esta vida, a estas vidas que entre todos vivimos.
Aunque sean fugaces y todos lo sepamos.
A pesar del final previsible, anunciado,
pero inimaginable al tiempo que imprevisto,
a pesar de que sea ir subiendo al patíbulo
todo progreso, cualquier avance, todo paso;
que no falten las fuerzas, ni la ilusión, ni el ánimo,
que seamos capaces de seguir el camino
aunque estemos cansados.
No nos sintamos muertos mientras estemos vivos.
Cada minuto cuenta. Todos pueden llevarnos
hasta nosotros mismos.

�Oración

Por secuestrados y por torturados,
por desaparecidos, por raptadas,
violadas y clitoritomizadas,
esta plegaria en vano.

Por cuantos atormenta el desamor
y a nadie tienen ni de nadie escuchan
una palabra de consuelo nunca,
esta oración sin dios.

Por las esclavizadas por sus hombres,
por las prostituidas por sus hombres,
por las asesinadas por sus hombres,
esta oración de un hombre.

Por los que no poseen y no ven
sino miserias y necesidades,
por los que pasan frío y pasan hambre,
esta oración sin fe.

Por los que no poseerán la tierra,
por los que nunca subirán al cielo,
por los que no saldrán del agujero,
esta oración atea.

Por los niños que sufren en las guerras,
por los niños que mueren en las guerras,
por los niños que matan en las guerras,
esta oración ingenua.

Por los que morirán analfabetos
de cariño, de amor, de simpatía,
por los que vivirán sin poesía
esta oración en verso.

Por quienes tienen que vender su cuerpo
para sobrevivir, y sobremueren,
por quienes ni a sí mismas se poseen,
este dolido ruego.
Por los que nacen seropositivos,
esqueletitos ávidos de vida,
por las más inocentes de las víctimas
'
este escéptico ruego.

Por los que nunca rezan, pues no tienen
ni qué rezar ni a quién ni saben cómo,
ni lo quieren, ni cantan en el coro,
este rezo rebelde.
Esto pedimos no se sabe a quiénes,
esto imploramos puede ser que a nadie,
nuestra oración como una flor se abre
de vida breve.
Por los que no han tenido más remedio
que renunciar a lo que más amaban,
por los que ya han perdido la esperanza,
este baldío ruego.

�POESÍA Y GUERRA
Indran Amirthanayagam

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El poeta galés Dylan Thomas alguna vez dijo

Cuando reflexiono sobre el tema

que se escribe dentro de una ausencia bélica.

de los territorios de la violencia, me llegan

En otro poema, nos habló de la mano que

imágenes de esa isla, mi pedazo de campo

derrumbó una ciudad. Si el poeta viene de

con vista al mar, mi hermosísima rebanada de

Gales o de la Costa de Marfil, Argentina o Sri

las delicias terrenales, las frutas ricas vestidas

Lanka (todos son países en que me ha tocado

con colores desbordantes, miel de mango y

andar en búsqueda del alimento para la poesía),

de mangostán, leopardos que descansan en

él o ella tiene que establecer, tarde o temprano,

las ramas de los árboles, en la jungla, como

un acuerdo con el Demonio de la violencia. Y

cortesanos del imperio romano, mis propios

este poeta debe aceptar que no se puede escapar

cuervos. Así, pienso primero en la flora y la

del flujo y la presión y los gritos del nacimiento.

fauna, los elefantes, en la lluvia y el calor,

Para mí, la búsqueda del tiempo perdido ha

el monzón; pero, en cuanto a sus residentes

sido vinculada con la puesta en metáforas de

humanos, estoy distraído por recuerdos más

una niñez isleña, en una especie de paraíso, lo

amargos y tristes del hombre y su mujer, como

que se llama ahora Sri Lanka, y, cuando nací

si estuvieran en un incendio. Oigo sus gritos,

yo, Ceilán. En esas tierras lejanas se encuentra

sus lamentaciones, todo el ruido del infierno

un monte bautizado Adam's Peak. Ahí, dicen

que he entablado también en mis poemas,

los isleños, existe la impresión del pie del

frutos maléficos y nutritivos de una vida

primer hombre. Los budistas, los cristianos

humana condenada por su propia avaricia, sus

y los hindúes viajan por senderos peligrosos,

deseos de matar y acabar con la naturaleza y

entre arbustos que esconden leopardos y otras

consigo mismos, o, al menos, con los hombres

pesadillas hermosas y feroces, para llegar a

que pertenecen a otro grupo.

la cima. Nunca he hecho el peregrinaje. Lo

Me han llamado la atención desde

cito como una invocación a los sueños que

hace muchos años las traducciones de A.K.

no serán realizados, que aún están en el reino

Ramanujan, "Poemas del amor y de la guerra".

de las posibilidades, que parecen dificiles

Estos poemas líricos breves vienen de una

de vivir en lo cotidiano. Pero todos los seres

antología antigua de la lengua tamil (si me

humanos, incluso los escritores, necesitan estos

acuerdo bien, del siglo XII). De cierta manera,

sueños imposibles, inspiraciones secretas,

la frase "poemas del amor y de la guerra"

paraísos perdidos, como talismanes, móviles

abarca todos los territorios en que luchan los

que impulsan la sangre en su tiroteo con la

deseos humanos para vencer sobre sí mismos

· memoria. De esa batalla podría resultar un

(para decir que, esta noche, dejaré de hablar

muerto; un suicidio olvidado o recordado;

con mi amor por respeto a su familia y su

o un poema, fruta que habla, que guarda su

cultura). Esta noche no me atreveré a cruzar la

creación y su destrucción, como una cápsula de

frontera e imponerme como dueño de la casa

vitaminas múltiples, en el cuerpo comestible de

en que me he refugiado, que me ha otorgado

la estancia.

el país de auxilio. Qué inculto eres, que puedes

�llegar de cualquier barco y llevar nuestra
belleza a tu cueva.
Alí Babá y los cuarenta ladrones,
Simbad el Marino. Cuando pienso en el paraíso
perdido, pienso en esas aventuras que comía
de niño. Y me acuerdo que Alí Babá tuvo una

aliento, un suspiro que los pulmones quitan del
aire que está en todos lados e invisible, como
los hilos del Dios titiritero.
¿Por qué nos toca este dios? "Cuando
yo de nube negra y el de nube blanca estamos

piel morena y la princesa fue blanca como la
nieve.
Violencia: motor de la creación como subtexto del gran tema de los territorios

liberados". ¿Recuerdan este verso de William
Blake de su poema "The Little Black Boy (El
pequeño niño negro)"? Blake lo escribió en

de la violencia- . Y mientras ando por sus
senderos con el intento de atar a Alí Babá y
los tigres tamules, la caza de elefantes y, sobre
elefantes, la caza de los tigres (todo la historia

plena agitación social contra la esclavitud en
Inglaterra, durante los principios del siglo XIX.
En vez de esposas y cadenas y latigazos, nos
ofrece una imagen bella, sensible, vulnerable:

colonial inglesa y los relatos de niño, que

de nubes negras y blancas. Aquí tenemos el
poder de la metáfora, su lado quieto y humano,
de esa otra humanidad que nace sin odio o

contribuían a la construcción psicológica del
Orientalismo), mientras trato de poner orden a
la masa difusa y fragmentada de mis recuerdos
del paraíso y mis contactos con la cultura del
conquistador y su idioma (de Eton y Harrow;
del agente del gobierno que fue Leonard
Woolf cuando vivió en Ceilán, además de ser
el escritor de una de las más ricas novelas del
siglo XX, aunque no es muy conocida: The
Village in the Jungle - El pueblo en la selva-),
cuando trato de explicar esta compleja historia
a mí mismo, me llega de repente un cuchillo
y una taza de té y vestidos blancos y formales
y una bandana para mi frente y me nombro
Mishima y me dispongo a suicidarme.
Es mejor escribir un poema. Es mejor
convertir todo lo que me duele, todo lo que me
ha esclavizado, todos los demonios que me han
violado, en unos versos de rima reconocible y
con un punto final que es tinta sobre papel, el
fin de una hoja. Para que pueda pensar en otra
boja, otra gramática basta que cumpla un día
más o una década más, hasta que mi hijo cumpla
siete y entonces diez y doce y dieciocho años,
hasta que tenga suficiente dinero en mi cuenta
para invitar a todos a una fiesta sin fin, donde
el único requisito sea que se prohíba entrar las
armas y que todo el mundo esté dispuesto a
bailar y descansar, de preferencia conmigo.
Así sigo creyendo que soy adolescente,

24

niño que guarda la posibilidad de ser, de crear
poesía infinitamente, como si el poema fuera

prejuicios, dependiente de la gentileza y la
instrucción de sus padres, sus guardias, sus
profesores, sus amigos.
Violencia: motor de la creación.
Tal vez si repito esta inquietud ties veces
(be llegado a la segunda repetición) podré
dar algunas conclusiones acertadas. Bueno,
violencia: motor de la creación. Ahora sí, he
dicho el mantra. Estoy listo para la batalla.
Me quedan pocas líneas para explicar todo lo
que he aprendido en muchos años de arrancar
el motor como si fuera mío. Por supuesto,
el motor no me pertenece. Podría llamar al
dueño, al Dios o la Musa, o a la sociedad
srilankesa, cuya guerra civil me agarró y me
llevó al escritorio. Tal vez puedo echar la
culpa a fuerzas supematurales por mis poemas
huérfanos, mis hijos de Dios, en el sentido
hindú (la crianza de los intocables llevaba este
apodo, "hijos de Dios"). Pero hablamos de un
motor, algo de metal que puede llevar un auto
a 140 kilómetros por hora. Me dicen que soy
demasiado literal. Mejor olvidar la elección de
Alberto Caeiro, ese disfraz de Fernando Pessoa,
que escribía poemas directamente de sus cinco
sentidos. Me encantaría escribir directamente
de mis sentidos. Pero la creación es también
idea, visión que salta y nos enseña el misterio

Empecé estas breves reflexiones con

años-y me aconsejó: debes escribir bien, debes

una referencia al parto, al nacimiento. Sí, el

reinar con tu pluma. No tengo pretensiones de
dominar todos los reinos, aunque la tentación
me ha llevado a echar raíces y sangre y semen

poeta también grita y gasta mucha energía
para sacar el poema de su memoria y su
imaginación, de sus entrañas, de su feroz deseo
de no estar solo, de compartir su alma con el
lector, el oyente. También les hice referencia al
paraíso y mis andanzas fuera de ese mundo rico
en frutas y animales y playas. La poesía escrita
en el exilio, con añoranza, con amargura, es
un territorio fértil que nosotros ya conocemos.
Es la condición humana condenada a vivir
en búsqueda permanente de refugio, de esa
posada. He escrito que no puedo multiplicar
pan y pescado, pero puedo escribir un poema si
pongo mi corazón en el escritorio, si abro mis
orejas y ojos, si concentro mi espíritu.
También he citado varias veces el
proverbio de Blake: la energía es deleite eterno.
De la fuerza que impulsa la luz, del salto de la
cara de mi profesora de tamil que me latigueaba
de niño, de las imágenes de mis compatriotas
srilankeses gritando en el incendio que hasta
hace poco dominaba el paisaje de esa isla
lejana, de los amores biculturales encontrados
y perdidos en la isla de Nueva York, de los
amores encontrados en los países en que me he
refugiado, de este amor que siento como llama
y canto y nube blanca y negra, de la dulce
violencia de una carrera fuerte, del cansancio
de los huesos y la memoria después de haber
escrito y reescrito un poema, son estos breves
comentarios sobre un motor que ni es de metal,
ni de sangre.
Entonces, ¿de qué se trata y de
dónde viene esta creación? ¿Cuáles han sido
sus motores? ¿En qué árbol genealógico debo
buscar su abolengo?¿Y cómo llegó éste? En un
carruaje en llamas, puesto en la lengua de una
golondrina, como instrucción de mi abuelo que
me invitó una vez a su despacho -tenía siete

en estas tierras lingüísticas mexicanas. Y sin la
tentación, el impulso de ser un pequeño dios,
no hubiera podido recibir el beso y el canto y la
cara que me han despertado mi oído, mi sabor,
mis ojos.
"Do not go gentle into that good
night", cito a Dylan Thomas. "No te vayas
dócil dentro de esa noche eterna". No te vayas
sin tomar esta planta que te ofrezco. Tómala
de sus raíces, con su tierra y su maceta, con
los gusanos que viven ahí. No te vayas sin
reconocer lo que te han dado tus antepasados.
No te vayas sin escribir un discurso extenso,
una apología como respuesta al jurado de
los elefantes que te preguntan: ¿por qué te
fuiste?, ¿por qué te entrelazas de amistades
extranjeras? No te vayas sin tomar por el cuello
a esa monstruosa maestra que te golpeaba y te
golpeaba y que siguió golpeándote hasta que
pudieses tomar esas heridas y encarcelarlas
en los versos de un poema: "Para mi hermano
autista Chutta".
No te vayas hasta que tus días y tus
noches estén llenos de la paz que viene con el
amor, de la paz que te traiga el estupefaciente
sano del poema, de la paz que desborda, como
un río, todos los diques que hemos construido
para protegemos de las fuerzas bélicas y sus
bombas y granadas.
Sí, debemos

construir

diques,

estancias, poemas. Debemos poner orden a
nuestras agendas y a nuestras vidas. Pero, al
mismo tiempo, debemos estar atentos a las
inundaciones que surgen desde adentro y
desde afuera. Podrían ser violentas y destruir
bienes raíces, acabar con sueños terrestres... y
salvamos.

empacado en la cápsula de la imagen.

25

��DOCE POEMAS
Haroldo de Campos
(versiones y nota de José Javier Vil/arrea[)

***
Haroldo de Campos nació el 19 de agosto de 1929, en Sao Paulo, Brasil.
En 1972, recibió la beca Guggenheim y se doctoró en Letras con una tesis
sobre Macunaíma de Mário de Andrade y dos disertaciones complementarias
sobre Mallarmé y Khlébnikov. Fue Profesor visitante en las universidades de
Austin y Yale. Hasta 1989, Profesor Titular de Semiótica de la Literatura en el
Programa de Estudios de Posgrado en Comunicación y Semiótica de la PUCSP,
institución que, en 1990, le otorgó el título de Profesor Emérito. También se
le reconoció, en 1999, con el Premio "Octavio Paz" de Poesía y Ensayo. Fue,
con Augusto de Campos y Décio Pignatari (Grupo "Noigandres"), uno de
los fundadores del movimiento nacional e internacional de poesía concreta,
en la década de los cincuenta. Desde entonces desarrolló una intensa y
medular actividad como poeta, eosayista, crítico y traductor de poesía. Sus ,
"transcreaciones" de Pound, Joyce, Maiak~vski, Mallarmé, Dante y Paz,
además de poemas bíblicos, teatro japonés, poesía griega y latina lo sitúan·en
una latitud pocas veces alcanzada. Su obra poética, dominada por la pasión y
la búsqueda, y coronada por el hallazgo, ha dado como resultado libros tales
como Xadrez de Estrelas, Galá.xias, A Educarao dos Cinco Sentidos, entre
otros. Su ojo crítico ha reparado en autores como Sousandrade, Oswald de
Andrade, Guimaraes Rosa, Goethe, etcétera. Su obra, con mucho, rebasa el
orbe de su lengua y se instala, seductora e incitadora, en las raíces mismas
de la aventura poética del siglo XX; y abona, con una soltura generatriz,
memoriosa y subversiva las sagas por emprender en este siglo que comienza.
Haroldo de Campos falleció, en Sao Paulo, el 16 de agosto de 2003.

duda
sombra

sin duda
en la sombra

en la duda
sin sombra

fuera de duda
hora de sombra

hora de duda
fuera de sombra

sin sombra de duda

�LAMENTO SOBRE O LAGO DE NEMI

30

LAMENTO SOBRE EL LAGO DE NEMI

O azaré um dam;arino nu entre os alfanjes.

El azar es un bailarín desnudo entre alfanjes.

Na praia, além do rosto, a corola das rnaos.

En la playa, además del rostro, la corola de las manos.

Chama teu inimigo. O azar é um dan~arino.

Invoca a tu enemigo. El azar es un bailarín.

Reúne os seus herdeiros e proclama o Taliao.

Reúne a sus herederos y proclama el talión.

A virgem que encontrei coroada de rainúnculos

La virgen que encontré coronada de ranúnculos

Nao era - assirn o quis - a virge~ que encontrei.

No era - así lo quiso - la virgen que encontré.

O azaré um dan~arino: teme os seus alfanjes.

El azar es un bailarín: terne sus alfanjes.

Amanha serei morto, mas agora sou rei.

Mañana estaré muerto, mas ahora soy el rey.

Nu, entre os alfanjes, coroado de rainúnculos,

Desnudo, entre alfanjes, coronado de ranúnculos,

Chama o teu inimigo e a virgem que encontrei.

Invoca a tu enemigo y a la virgen que encontré.

Na praia, alérn do rosto, eu agora estou morto.

En la playa, además del rostro, ahora estoy muerto.

O azar é um dan~arino. Amanha serás rei.

El azar es un bailarín. Mañana serás rey.

31

�THALASSA THALASSA

THALASSATHALASSA
(Fragmento)

(Fragmento)
Nao sabemos do Mar.

No sabemos del Mar.

O Mar varonil com seus testículos de ouro

El Mar varonil con sus testículos de oro

O Mar com seu cora9ao cardial de folhas verdes

El Mar con su corazón cardial de hojas verdes "

E suas imensas branquias de peixe aprisionado

Y sus inmensas branquias de pez aprisionado

O Mar, nao esse que dá as nossas costas

El Mar, no ése que da a nuestras costas

Pantera de espuma que as mullieres domesticam

Pantera de espuma que las mujeres domestican

Em suas redes de látex

En sus redes de látex

Rei de bizancio e ungüento movendo entre as esposas

Rey de ungüento y bizancio moviendo entre las esposas

As miios manicuradas.

Las manos manicuradas

Nao sabemos do Mar.

No sabemos del Mar.

O dia nos confia entre a pobre matéria da madeira calada

El día nos confía entre la pobre materia de la madera calada

Entre os pásaros ocos, os cavalos de for9a e a mucosa eletronica

Entre los pájaros huecos, los caballos de fuerza y la mucosa

E a noite adoramos o Sol de Galalite e o Poderoso Ás de Espadas

"

electrónica

Enguanto os cinocéfalos correm sobre os nossos telhados

Y en la noche adoramos el Sol de Galalite y el Poderoso As de Espadas

Aguardando a Mulher-Nua que há de aparecer com seus pequenos seios

Mientras los cinocéfalos corren sobre nuestros tejados

Bela como o almíscar que rói as pituitárias

Aguardando a la Mujer-Desnuda que ha de aparecer con sus pequeños

E as zibelinas martas em torno de suas nádegas de prata.

senos
Bella como el almizcle que roe las pituitarias
Y las cibelinas muertas en torno a sus nalgas de plata.

32

33

�cristal

cristal

cristal

cristal

hambre

fome
cristal

cristal

cristal

cristal

hambre de forma

fome de forma

cristal

cristal

cristal

cristal
forma de hambre

forma de fome

cristal

cristal

cristal

cristal
forma

forma

�***

***
mais

más

mms

menos mms e

menos más

menos

mms ou menos

más

sem

mms

nem

menos

más
nem

mms

nem

menos menos

y menos

o menos sm más
m menos m más
ru menos

menos

�NACEMUERE

NASCEMORRE

se

se

nasce

nace

morre nasce

muere nace

morre nasce morre

muere nace muere
renace remuere renace

renasce remorre renasce
remorre renasce

remuere renace

remorre

remuere

re

re

re

re

desnasce

desnace

desmorre desnasce

desmuere desnace

desmorre desnasce desmorre

desmuere desnace desmuere

nascemorrenasce

nacemuerenace

morrenasce

muerenace

morre

muere

se

se

/

�UMADAN&lt;;A

40

UNADANZA

umadan~a

una danza

de espadas

de espadas

esta

esta

escrita

escritura

delirante

delirante

laminas cursivas

láminas cursivas

a lua

la luna

entre dois

entre dos

dragoes

dragones

com urna haste

con un asta

de bambu

de bambú

passar

pasa

por entre lianas

entre lianas

sem desenredá-las

sin desenredarlas

41

�TENZONE
un oro de provenza

. um óuro de provenya
(ora direis) urna doenya

(ahora diréis) una dolencia

de sol

de sol

um sol queimado

desse vento mistral (que doura e adensa)
proveedor de pala~ras
ponta de diamante
como quem olha
e a contravento

sol-provenya
runaemenya

un sol quemado

de ese viento mistral (que dora y tensa)
sol-provenza
proveedor de palabras
punta de diamante
como qmen ve

a contra-sol

rima en enza
a contra-sol

y a contraviento

pensa
Cogolin, Provence

42

TENZONE

Cogolin, Provence

43

�'ITIÍ MILLVANON KALLÁ

'ITIÍ MILLVANON KALLÁ

para carmen

para carmen

urna - habita meu sonho
ali onde está memória -

menina de catorze anos

: - dizes que já nao podes mais se-la: -

mas ela é em ti
acesa em sua iminente epifania
e vem (vinda e ventura) ao meu encontro
toda-envolta no perfume recente
de aulentíssimas damas-da-noite

assim a vejo
descendo urna alameda infinita
onde minha juventude arisca
de azuis cabelos negros
se incendeia
no simples ato de
(ver-te)
ve-la

una - habita mi sueño
allí donde está la memoria niña de catorce años

: - dices que ya no puedes serlo más: -

pero ella es en ti
encendida en su inminente epifanía
y viene (llegada y venturosa) a mi encuentro
toda envuelta en el perfume reciente
de las fragantes damas de la noche

así la veo
descendiendo una alameda infinita
donde mi juventud arisca
de azules cabellos negros
se abrasa
en el simple acto de
(verte)
verla

�TOURA

é o feminino de ouro

es el femenino de oro

a pela moura o tesauro

la piel mora

guardado

guardado

a crina que loura

a prátea fala

o silencio

el tesoro
la crin que dora

lo plateado habla

el silencio

de nó cortado a tesoura

de nudo cortado la tijera

aseda

la seda

o len~ol de ouro

a pele toura tersa

46

TORA

o douro

la sábana de oro

la piel tora tersa

la barca

rio cuja foz toda se oura

río cuya desembocadura toda se turba

a voz que aura como ouro

la voz que aura como oro

é o masculino de toura

es el masculino de tora

47

�POEMA QOHELÉTICO 2: ELOGIO DA TÉRMITA

os cupins se apoderaram da biblioteca

los comejenes se apoderaron de la biblioteca

ou~o o seu áfono rumor

oigo su sordo rumor

o canto zero das térmitas

el canto cero de las termitas

os homens desertaram a biblioteca

los hombres desertaron de la biblioteca

palavras transformadas em papel

palabras transformadas en papel

os cupins ocupam o lugar dos homens

los comejenes ocupan el lugar de los hombres

gulosos de papel

golosos de papel

peritos em celulose

o orgulho dos homens se abate

madeira roída

tudo é vao
os livros

el orgullo de los hombres se abate

madera roída

la lepra de los comejenes corroe el papel

los libros

la carcoma mina el orgullo

o gorgulho mina o orgulho
assim ficaremos

peritos en celulosa

todo es vano

a lepra dos cupins corrói o papel

cadáveres verminosos

escrevo este elogio da térmita

48

POEMA QOHELÉTICO 2: ELOGIO DE LA TERMITA

así quedaremos

cadáveres agusanados

escribo este elogio de la termita

49

�SINAL DE TRÁFEGO
poeta

SEÑAL DE TRÁFICO

poeta
segue

50

sigue

(valeu a pena?!)

(¡¿ valió la pena?!)

segue

sigue

(tambor que rufa)

(resuena el tambor)

adiante

adelante

enguanto bufa

mientras resopla

a Universidade de Hyena

la Academia de Bellas Artes

51

�O POETA EZRA POUND DESCE AOS INFERNOS

52

EL POETA EZRA POUND DESCIENDE A LOS INFIERNOS

nao para o limbo

no al limbo

dos que jamais foram vivos

de los que nunca vivieron

nemmesmo

m

para o purgatório dos que esperam

al purgatorio de los que aguardan

mas para o inferno

sino al infierno

dos que perseveram no erro

de los que insisten en el error

apesar de alguma contri~ao

a pesar de alguna tardía

tardia e da silente senectude

contrición y de la silenciosa vejez

-&lt;liretamente com retitude-

--directamente, con rectitud--

o velho ez

el viejo ez

já fantasma de si mesmo

ya fantasma de sí mismo

e em tanta dana~ao

y en tanta aflicción

quanto fulgor de paraíso

cuánto fulgor de paraíso

53

�CONCEPCIONES DEL LENGUAJE EN LA
OBRA ENSAYÍSTICA DE ALFONSO REYES
Lidia Rodríguez A/fano

Al analizar las reflexiones que en

unidad de la ciencia", gracias a la cual se había

tomo al lenguaje plasma Alfonso Reyes en los
ensayos incluidos en sus Obras Completas*,

realizado "la novísima aplicación de la lógica
simbólica y las matemáticas a las cuestiones

constatamos que nuestro autor conocía
perfectamente la Lingüística y sus métodos, y

del lenguaje, adoptándolas así en la vasta
familia que, más o menos de cerca, obedece

sin embargo, las concepciones que asume no
se derivan de ese conocimiento. El lenguaje es,
para Reyes, la mejor prueba de la creatividad
humana y, por ende, tiene con la palabra un

aproximadamente a la rienda de las ciencias
exactas" (XXI, 338-339).
Encuentra la explicación de estos
avances del conocimiento científico en el

trato íntimo, que no se presta para someterla a
estudios científicos fonnales.

descubrimiento de que "el lenguaje se mueve
según procesos más regulares de lo que antes se
sospechaba" y de que los "hechos lingüísticos,

Conocimientos de lingüística y semántica
Dos años antes de su muerte, en 1957, su

que son actos correlativos de la actividad
cerebral, pueden, en cambio, determinarse

discurso de toma de posesión como Director
de la Academia Mexicana de la Lengua
muestra el profundo conocimiento que Alfonso

estadísticamente hasta cierto punto", de modo
que "la materia de las viejas gramáticas vino
primero a corregirse y complementarse por la

Reyes tenía de los avances conseguidos en el
estudio científico de las lenguas. Después de
un exordio magistral, plantea su intención de

lingüística histórica y comparada. Poco a poco,
la morfología, la semántica y la fonética se

referirse a la lingüística general, cuyos caminos
estaban "cerrados al público" y constituían
un "privilegio de especialistas" (XXI, 337).
Recorre la historia de esa nueva disciplina,
revisando: las que llama "generalizaciones
sobre el principio de regularidad en el cambio
de los sonidos"; el interés surgido de "la
necesidad de asomarse a las 'lenguas nativas',
ajenas al grupo indoeuropeo"; y "una intención
filosófica que tiende a considerar el leng¡¡aje
como uno de los pocos sistemas fundamentales
de fonnas simbólicas". Aclara cómo, pese a los
obstáculos creados por las dos grandes guerras,
la lingüística había "podido ser admitida,
con carta de ciudadanía cabal, como uno de
los elementos que contribuyen a la soñada
• Al referirme a las Obras Completos en el presente artículo,
anoto con números romanos el tomo correspondiente y, con
números arábigos, las páginas de referencia.

erigieron en objetos de investigación especial".
Añade que "para ser completos, hay que
sumergir el estudio lingüístico en el estudio
general de las comunicaciones humanas"
(XXI, 339) y "esforzarnos por explicar esa
dificil teoría -ha venido a llamársele Teoría
de la Infonnación-, la cual se propone medir
la cantidad de infonnación contenida en un
mensaje (...) y buscar los símbolos capaces
de emitir y traducir los mensajes o señales del
modo más económico posible" (XXI, 341 ). Y
casi para concluir, señala cómo "la gramática
ha alcanzado, con la escuela danesa, ese
desarrollo que le pennite mudarse del orden
nonnativo al orden llamado 'estructural"'
(XXI, 343).

�Ya en 1944, Alfonso Reyes se ocupaba
de la semántica y, con la prosa poética que lo
caracteriza, la define como "Una investigación
de dos pisos, primero sobre el contenido
lingüístico-social del lenguaje, y después sobre
el contenido psicológico y hondo de aquel
primer contenido" (XXI, 2 I4). Su interés parte
del reconocimiento de que:
El problema semántico, el depurar la
relación entre el signo verbal y el ente
por él significado, dista mucho de ser
un mero achaque de la filología, y hoy
por hoy penetra como preocupación
mvasora todos los intentos de
valoración de la cultura (XXI, 215).

de Hayakawa sobre la teoría de la acción,
y las contribuciones de "los logísticos de
la Semántica", así como de la Teoría de los
Signos o Semiótica (Camap y Russel, Morris
y Bloomfield, entre otros); de antropólogos,
como Malinowski; y de psicólogos, como
Piaget (XXI, 228-229). Sobre todo, hace suyos
los postulados de la relatividad lingüística
planteados en la hipótesis Sapir-Whorf, lo cual
manifiesta al observar:

la explicación de la coincidencia que hay en la
palabra española "manzana" como nombre de
una fruta y de "un boque de casas comprendido
entre varias calles", comenta: "Yo me puse

la lógica, por una parte, identifica en aquél "un

impaciente: 'No se explica de ningún modo. La
lengua no es de origen estrictamente racional.

sistema de lógica que coincide más o menos
imperfectamente con la lógica que se enseña
en la escuela (Así, por ejemplo, el lenguaje
conserva resabios animísticos, despojos de
filosofias desaparecidas, atribuye un sexo a
los objetos, etc.)" (IX, 71 ); y por otra parte,

B. L. Whorf, con la prueba de las lenguas
extrañas a la gran familia indoeuropea,
nos demuestra que las pretendidas

reconoce la diferencia entre la lógica del

"leyes mentales" de nuestra filosofia

Perspectiva humanista, desde la filología .

clásica no son de aplicación absoluta
para toda la humanidad (XXI, 229).

raciocinio y la lógica del lenguaje.

justicia''. a quien señala como el "abuelo"
de la semántica, Michel Bréal, · de cuyas

Y dos años después retoma estas reflexiones
para proponer que la semántica, que con Bréal

la filosofía
Tan vasto conocimiento de la metodología
lingüística no subyace, sin embargo, en lo
que expresa sobre el lenguaje a lo largo de
su obra ensayística. Siguiendo más bien la

aportaciones se olvidaban, según Reyes, sus
contemporáneos (XXI, 226). Describe la

se consagraba a estudiar los cambios en los
significados, se desarrollaba en tres direcciones
principales:

tradición española más cercana a la filología y
a la filosofia del lenguaje, con una perspectiva
humanista emprende sus reflexiones en forma
libre y propone: "Aceptemos provisionalmente
y propter elegantiam sermonis, cualquiera de

discípulo de Peirce que distingue la pragmática

1) La Semántica lógica y logístico-matemática
que, además de la "complementación de las
antiguas lógicas" de Aristóteles y Bacon,

y la sintaxis de la semántica aplicada a todo
tipo de signos (XXI, 220-221). En cambio,

comprende las propuestas de Camap y Russel,
Morris y Bloomfield.

cita repetidas veces a Ogden y Richards:

2) La Semántica lógica y psicológica, donde
ubica, por una parte: "el 'expresionismo' de

La doctrina de estos autores se
compendia en el famoso triángulo,

Croce, el 'idealismo lingüístico' de Vossler,
(y) la 'estilística' de Bally, De Saussure,

uno de cuyos vértices es el "signo",
objeto, estímulo o "referente"; otro,

Alonso y Spitzer"; y por otra parte, los estudios
antropológicos de Malinowski y otros, y la
"relación entre signos verbales y objetos

Con este reconocimiento rinde "tributo de

propuesta que en 1897 hiciera Bréal desde una
perspectiva diacrónica, y amplía sus reflexiones
hacia la Semiótica, sin darle créditos al

el vértice de la reflexión, pensamiento,
elaboración humana de todo orden o
"referencia"; y el final, la palabra, frase
o "símbolo" (XXI, 228).
Como puede observarse, en la interpretación
del famoso triángulo de Ogden y Richards,
Reyes coloca en el mismo vértice al signo y al
referente, en lugar de separar a éste del signo
o símbolo.
Retoma asimismo las propuestas

56

publicación del Curso ... , desarrollaron sus
discípulos en Europa. Asimismo, resulta de
interés comprobar que, en el afán - propio de
su tiempo- de relacionar el lenguaje verbal con

significados" propuesta por Ogden y Richards.
3) La Semántica general que, según
Reyes, anunciara Lady Viola Welby en sus
planteamientos iniciales (XXI, 271 ).

las mil teorías sobre el origen del lenguaje, que
para el caso da lo mismo" (IX, 70, escrito en
193 1).
Con todo, y pese a su empeño de
rehuir las ataduras, elige una postura de entre
las "mil teorías" que lo explican, y entiende el
lenguaje en su dimensión semiótica. Admite:
"Un utensilio, una máquina dicen algo al que
pertenece al mismo grupo de convenciones
humanas, y para quien ignora su uso vienen
a ser lenguaje extranjero" (XXI, 182-183);
Y citando Lógica, teoría de la pesquisa, de
Dewey, sostiene que el lenguaje, además del

Cuando Reyes designa a de
Saussure como estudioso del estilo dentro de
la "semántica lógica y psicológica", llama

escrito y el oral, "incluye también no sólo
gestos, sino ritos, ceremonias, monumentos,
productos de la industria y las bellas artes"
(XXI, 183).

la atención que no lo reconozca como el
fundador de la perspectiva científica en los
acercamientos al lenguaje que, a partir de la

En "Travesuras lingüísticas" trata de
casos de lo que llama "anfibología", y, ante una
pregunta que supuestamente se le hiciera sobre

Así es, y se acabó. No hay que buscarle tres
pies al gato"'; y concluye al respecto: "En
estos asuntos lingüísticos, uno de los sofismas
populares más socorridos consiste en querer
explicar la lengua por la sola lógica, cuando
la fantasía y el capricho tienen en esto buena
parte". Más adelante apoya su argumentación
con el acopio de casos en que se cumple la falta
de lógica en el lenguaje que, por ejemplo, hace
al sol masculino y a la luna, femenina (IX, 301302). Y en otro de sus ensayos advierte que no
está de más "insistir en que las fuerzas alógicas,
los impulsos anímicos y afectivos cuentan en el
origen y aun en la vida actual de las lenguas
tanto, al menos, como las atribuciones lógicas,
intencionadas, de los significados de las
palabras." (XXI, 183).
Subyace en sus observaciones un
rezago de la postura anomalista planteada en
Cratilo o del lenguaje, según la cual el cambio
lingüístico es muchas veces deformación,
postura que Reyes reafirma al citar en repetidas
ocasiones la respuesta que Lao Tsé diera a la
pregunta sobre cuál sería su primer acto para
gobernar a su pueblo: "Mi primer acto sería
dictar una ley sobre el verdadero significado
de las palabras". Su consideración sobre la
necesidad de impedir que el lenguaje "se
deforme" es más evidente cuando Reyes
insiste:
Si a esto se añade el que todo lenguaje es
fruto casual de acarreos multiseculares,
y aun trae inscritas en sí mismo algunas
maneras del pensar prehistórico, que
procede cuando menos del hombre
arbóreo, se comprenderá mejor que ese
maravilloso instrumento(...) mal nacido
primero, y luego mal conducido, pese
sobre los hombres retardando a veces

57

�el progreso del conocimiento. De todo

...como el lenguaje es, entre todas ellas,

esto ha surgido una verdadera campaña

la forma más robusta, tiende a matar
las expresiones más elementales. Usa

"semántica" o relativa al problema
de ajustar los símbolos verbales con
las nociones verdaderas que se desea
expresar (IX, 268-269).
Y esta postura se toma prescriptiva en su
conferencia "Discurso sobre la lengua",
dirigida a maestros de la Normal Superior, en
la cual proclama su actitud de defensa en forma
enfática desde el inicio:
Nuestra plática tiene por asunto la
necesidad de cuidar el aseo y decoro
de nuestra lengua y el recordar a los
maestros de escuela que, en esta obra
de salud nacional, les corresponde un
deber inexcusable, y el primero de sus
deberes, puesto que no hay educación
m enseñanza verdaderas sin la
comunicación de la palabra (XI, 312).
Enseguida analizaremos cómo, desde este
tipo de perspectivas, Reyes expone sus
concepciones de: los orígenes y evolución
del lenguaje; las funciones de éste; cuestiones

de la voz humana, del gesto laringobucal, que es generalmente más fácil
de ejecutar, de poner en marcha y de
graduar que todos los demás gestos del

especialización del régimen en una palabra
aparte, fenómeno que casi es de ayer, puesto
que representa el arrancamiento de todas
las lenguas romances al común ombligo del

cuerpo (IX, 71 ).

latín.)" (Ídem).

Y también sustenta sus reflexiones sobre el
origen del lenguaje, según las cuales el habla
oral se desprende del lenguaje de las señales:

Las funciones del lenguaje
Reyes define las funciones del lenguaje en
términos distintos a las designaciones de

El gesto, el ademán, la mímica, el

Jakobson, y con una amplitud mayor, pues en

lenguaje de señales corpóreas, del
que poco a poco se desprende la

sus distintas referencias al tema identificamos

especialización del lenguaje oral, son
actos significativos, encaminados a
crear la comunicación consciente.
Pero la sola presencia humana, aún
sin proponérselo, es ya una manera de
comunicación o de lenguaje (IX, 340).

La creación de las lenguas es concebida
por Reyes como sujeta a ese proceso de
especialización que conduce a la comunicación
consciente:

ocho funciones:
1) Función comunicativa, subyacente en la
definición de Reyes del lenguaje como "toda
comunicación significativa o todo significado
transmitido de hombre a hombre." (XXI, 182).
2) Expresión del pensamiento: postura que
plantea, después de incluir el lenguaje verbal
en el lenguaje de las señales, en una creativa
metáfora: "En cuanto aparece el sistema de
señales, el pensamiento se queda en casa y se
conforma con enviar su tarjeta de visita a casa
del vecino." (Ídem). El valor de la palabra es
tan profundo para Reyes, que concibe a ésta

de política lingüística, su concepto de
"lenguas civilizadas" y el de "lengua vulgar";

Aceptemos, por ejemplo, que el

materia del pensamiento: "Medítese un poco en

las variantes del español mexicano; y su
concepción general del lenguaje literario.

lenguaje nace de la interjección,
aunque se diferencie y sutilice después

el verdadero río de palabras que cruza nuestra
mente en cuanto pensamos en la religión, en
la verdad, en la nación, en la ciudad, en la
familia, en la conducta, hasta en el negocio."

hasta esas misteriosas funciones que

Orígenes y evolución del lenguaje
En "Ademanes", retoma los planteamientos de
la Psicología del gesto de Jousse, que apoyan
su convicción sobre el lenguaje como una
de las formas de la mímica: "El lenguaje, en
las palabras de Jousse, es el 'estilo oral' que
camina al lado del 'estilo manual' y las demás
formas posibles de la mímica" (IX, 71 ). Con
base en esta concepción, lamenta la capacidad
destructiva del lenguaje verbal, que él designa
"lenguaje" a secas, respecto a los otros "gestos
del cuerpo":

se llaman el adverbio, el relativo y,
sobre todo, la preposición (...) La
interjección, mientras sólo es un
desahogo, no crea lenguaje. Cuando
se la aplica para sugerir o significar,
cuando por ejemplo se llama "¡ay!"
al fuego, dando a entender que quema
y daña al que se le acerca, entonces
aparece el lenguaje. El lenguaje es,
pues, un sistema de señales (IX, 70).
Plantea la evolución de las categorías
lingüísticas cuando constata la "juventud"

58

que caracteriza a la preposición, elemento de
las lenguas romances vistas en una dimensión
diacrónica: "(¡La preposición!, formidable

en cuanto comienza ese registro de
las conquistas adquiridas, de los
fastos ceremoniales, de los sueños
y las esperanzas, que es la escritura
en todas sus formas y que hoy se
compendia en el alfabeto (IX, 449).

4) Función explicativa de las motivaciones de

la conducta, que, junto con la anterior, podría
acercarse a la función emotiva o expresiva de
Jakobson, considerando que Reyes asume la
postura humanista de Vico sobre "las empresas
heroicas de la mente" y concluye que el
lenguaje adquiere una dimensión psicológica
que lo convierte en "explicación fundamental
de muchos motivos de la conducta" cuando
expone que:
... la descripción mimica, la metáfora,
la imaginación mitológica, el sentido
fabulatorio, las charadas, enigmas
y jeroglifos, todo lo cual alimenta
como río subterráneo las fuentes del
discurso coherente, y muchas veces lo
perturba con su ímpetu (XXI, 183).
5) Función persuasiva, que corresponde a la
conativa o apelativa de Jakobson y respecto

a la cual Reyes revisa la consideración de
los griegos sobre "los tres grandes órdenes
retóricos: el judicial, propia función del
abogado"; "el deliberativo, propia función

(IX, 268).

del político"; y "el epidíctico, propia función
del poeta en prosa"; y añade que "el común
denominador de los tres órdenes es la función

3) Función informativa o científica, a través de
la cual se establece la "contextura nerviosa que

persuasiva" (IX, 325-326). Con todo, observa
que "la antigüedad clásica dictaminó que había

se llama la sociedad humana". En este sentido,
Reyes justifica su planteamiento de la función
del lenguaje como instrumento para preservar
la cultura cuando expone sus reflexiones en

retórica de las cosas privadas", a lo cual se
opone, reconociendo que "Nadie niega que
el arte de la conversación y del diálogo sea
una manera de la retórica privada" (IX, 327).
Pondera entonces el arte del buen conversador
y exclama "¡Ojalá en los desayunos de
Sanborn's, que ha venido a ser centro de
matinales tertulias y club para antes del trabajo,
apareciera uno de estos artistas!" (Ídem).

tomo a la creación del alfabeto:
El hombre mismo sólo rompe
los barrotes de la jaula natural en
que ha nacido como encerrado
y sólo gana acceso a la historia,

59

�6) Función creadora o mag1ca, que

torna cocinero de vocablos y los trastoca en el

luna, dos el sol"; los trabalenguas, como "triple

rayo, sí; pero, para eso, hay que llevar antes las

corresponde a la poética en Jakobson, y Reyes

horno de sus procesos creativos. Al describir

trapecio de tripa"; y los ejercicios de retentiva;

pilas bien cargadas" (IX, 328).

enfatiza al puntualizar:

un crimen que apareció en la nota roja de los

7) las fórmulas de brujería, ensalmos, magia

En su defensa apologética del

diarios de Buenos Aires, explica lo que pudo,

y conjuro; 8) las canciones populares que

cuidado de la palabra, muestra la adopción de

pero no llegó a ser un crimen perfecto (por

desdeñan la lógica, como la copla del truco:

concepciones socráticas y platónicas que lo

la ignorancia del carnicero que lo cometió);

"Por el río del Paraná/ viene navegando un

llevan a afirmar:

y pone a su escrito el sugerente nombre de

piojo,/ con un lunar en el ojo/ y una flor en el

"Carnecería y carnicería", mediante el cual

ojal"; 9) las estrofas bobas; y 1O) los gritos de

Y el peligro de usar palabras sin

orienta el sentido hacia la conclusión que

guerra y aun los gritos de "hurras" y "cheers"

probidad sube de punto y se multiplica

redacta como sigue: "Él sólo contaba con sus

(XIV, 200-207).

fantásticamente en proporción a las

Por supuesto que el lenguaje no sólo
tiene la misión infonnativa o científica.
Por supuesto que no siempre se trata de
establecer

un

mapa que corresponda a

la realidad de un territorio ya existente.
La misión directiva o creadora del
lenguaje, la que más de cerca nos atañe,
o es la función mágica de la poesía, que
no se refiere a necesidades empíricas,
_de acción inmediata, o es la función
utópica de la persuasión o de la jurídica,
que propone a la sociedad el mapa de
un territorio que aún no existe; mejor

dicho: un plano de arquitectura para un
edificio por construir (XXI, 219).
Al respecto, hace una analogía con un cocinero
imaginario a _quien acudían los sabios que se
ocupaban de inventar palabras mediante la
yuxtaposición de raíces. La tarea del cocinero
era pasar esas palabras por el horno a fin de que
se cocinaran nuevos vocablos:
Pero cuando un sabio -que pretendía
reformar las instituciones sociales
con grandes remedios- hizo meter al

manos. Cuando vio que también sus manos

8) Función moral. Esta función es definida

facilidades mecánicas conquista-das

Je fallaban, se dejó poner las esposas. Y aun

por Reyes cuando protesta contra el uso de

por la industria para lanzar frases al

la esposa, porque luego se casó en la prisión"

"palabras faltas de peso" por parte de quienes

público, constantemente y a todas

(Vlll, 408).

"mueven la pluma" al servicio de la propaganda

horas, por el periódico, por la radio, etc.

7) Función lúdica, que está muy ligada a la

de obras mediocres, hecho ante el cual se

(IX, 268).

función creadora y se presenta en forma más

plantea una pregunta retórica: "¿Cómo llevar

palpable en las jitanjáforas, que Reyes propone

a los tribunales al editor que paga un anuncio

La misma convicción manifiesta en su

como los juegos con las palabras que preceden

asegurando que tal novelilla vulgar es ' la obra

experiencia como el primer crítico de cine,

a la creación de los nombres:

de nuestro tiempo'?" Más adelante lamenta:

en sus publicaciones con el seudónimo de

"...pasa con las palabras como con el aire, que

"Fósforo", donde nunca se prestó al comercio

pierden valor con el trato diario por lo mismo

de la palabra que le proponían a cambio de que

que se nos dan gratis" (IX, 267); y, adelantando

ensalzara creaciones mediocres:

De suerte que la palabra nos fue
dada, primero, para apoderarnos de los
objetos. Pero ya antes de esta· etapa,
presentimos una prehistoria lingüística
que Adán nunca nos confesó: un raudo
zumbido articulado que precede a la
sintonización lógica y que -acercando
el oído- todavía se escucha en el
caracol del lenguaje (XIV, 193).

una posible refutación de sus lectores, explica
su referencia: "... no se trata -claro está- de una

Concediendo al cine toda la atención

mera cuestión de gusto. No; la función de la

que merece, nos atrevimos hace muchos

palabra es eminentemente moral." (IX, 268).

años, cuando nadie lo tomaba en serio,

En torno a esta última función de

a inaugurar la crítica de "films" en

la palabra, Reyes adopta las propuestas de

los diarios madrileños. El público

Bergson acerca de la vida y lo vital creativo,

se interesó. Pero los diarios mismos

horno la palabra "huelga" y se vio

Productos de este impulso lingüístico son las

y las aplica en sus reflexiones sobre la

echaron a perder nuestro intento

que resultaba "juerga", hubo protesta

jitanjáforas, que Reyes clasifica como "puras"

improvisación en el lenguaje. Opina, por una

en unos cuantos meses, queriendo

popular estruendosa, que paró en un

y "conscientemente alocadas". Dado que

parte, que "toda vida es improvisación, acto

transformar nuestras gacetillas en

levantamiento, un motín. El cocinero,

en estas últimas ubica las que surgen de la

nuevo, 'evolución creadora', para decirlo de

publicidad pagada por las empresas,

impertérrito, espumó-sobre las cabezas

creación literaria, nos detendremos sólo en las

una vez en el lenguaje magistral de Bergson.

menester para el cual nuestra pluma

de los amotinados- la palabra flotante:

primeras, a las que corresponde la "jitanjáfora

Y (que) toda educación consiste en enseñar a

nunca ha sido propicia (IX, 401 ).

"motín"; y mediante una leve cocción,

candorosa" y que comprenden 10 tipos: 1)

improvisar". Pero, por otra parte, hace ver que

la hizo digerible, convirtiéndola y

signos orales que no llegan a constituir una

la improvisación no surge de la nada, que el

Política lingüística, "lenguas civilizadas" )

"civilizándola" en "mitin". Esto se

palabra, como el "pcht", que impone el

buen improvisador es quien tiene un acervo

consideró como un gran adelanto, y el

silencio; 2) las onomatopeyas, como el "pum";

de recursos de los cuales dispone cuando la

cocinero recibió, en premio, el cordón

3) las interjecciones que no constituyen

ocasión lo requiere. Para exponer esta idea,

azul (II, 328).

palabras, como el "epa" o el "újule"; 4) lo
que hablan los pájaros, como el "cu-currú-

Reyes cita la respuesta dada por Whistler a los
reproches que le hacían por haber pintado un

"lengua vulgar"
En varios de sus ensayos, Alfonso
Reyes se ocupa del problema que se planteaban
los estudiosos del lenguaje en su tiempo: la

El escrito termina aludiendo a la palabra

cucú"; 5) las jitanjáforas de la cuna, como el

cuadro en cuatro horas, "es que llevo cuatro

posibilidad de crear una lengua universal
que resolviera la falta de comunicación entre

"Dios" que, una vez entrada al horno, sigue

"pon-pon-tata"; 6) las glosolalias infantiles, y

años de preparación"; y concluye con una

los pueblos. Al respecto, el calificativo de

en proceso de cocimiento. El mismo Reyes se

entre ellas, las series aritméticas como "una la

analogía: "La vida se construye a golpes de

"universal" le parece demasiado ambicioso, ya

�que la lengua creada con ese fin sería en todo

usó al distinguir las "lenguas civilizadas" de

caso "internacional"; y afirma que la propuesta

las que no considera como tales. Este criterio
fue admitido sin cuestionamiento en la primera

de que "una lengua nacional alcance semejante
privilegio" es "consecuencia del predominio

mitad del siglo XX y llegó a aplicarse no

[...] quien quiera comunicar a su
estilo un temblor humano, una de
esas palpitaciones que anuncian la
potente vida interior, ése, desdeñando
los
prejuicios
del
menguado
"artificialismo" con una afirmación

Káiser en referencia a la amenaza de que en
Oriente "surgiera algún Estado capaz de imitar
los procedimientos europeos"; y b) "(tener) la
pólvora seca", expresión del mismo personaje
histórico que aún se usa para aludir a "estar
pronto para atacar en cualquier instante" (IX,

político de un Estado, como aconteció en
Francia y luego ha acontecido con los imperios

sólo a las lenguas del mundo, sino también
a los usos dialectales dentro de una lengua.

anglosajones" (IX, 37 J). En este sentido,
al responder a las propuestas de Ogden y
Richards en el sentido de tomar el inglés básico
como lengua franca, cita a "un chusco" que,

Así, Lope Blanch, en su estudio del habla
de las grandes capitales de Hispanoamérica,
distingue el "habla culta" del "habla popular",
sin tomar en cuenta que, como ya en 1927

vital, sacará a puñados del arca profunda
de los proloquios y los refranes,

114-115).

agitándolos como cascabeles junto a
los oídos del sordo y lanzándolos como

en la frontera de Laredo, "decía a los agentes

decía Bloomfield, en todo caso los "cultos"
serían los hablantes y no los usos de la lengua.

cohetes de luces, aun a riesgo de que
ya la moda no quiera llamarle literato

En la aseveración de Reyes, pensamos que, en
su empeño de conseguir el efecto estético en

(I, 165).

El español mexicano
En muchos de sus ensayos, Reyes se ocupa de
los dialectos del español, especialmente del
mexicano. Con el fin de describirlo, narra su
llegada a España cuando conservaba toda la
pronunciación mexicana y las sorpresas que se
llevó al descubrir que ni siquiera en España se
había pronunciado realmente la /v/, que sólo los
puristas extremos decían "la fida" al referirse a
la vida, y que lo mismo era para la supuesta
diferencia en la pronunciación española de
la /y/ y la /11/. En cambio, notaba una gran

norteamericanos de la Aduana: 'Si de veras
fueran ustedes buenos vecinos, adoptarían la
lengua española y el sistema métrico decimal
para que podamos entendernos'" (IX, 370).
La propuesta asumida por Reyes
es que mejor se constituyan "pasigrafias",
"un primer tipo de código (...), un sistema de
signos escritos, o más bien ópticos, destinados
a expresar y _transmitir el pensamiento ( ... ) a
modo de común denominador, entre lenguas
que pertenecen a la misma arquitectura mental,
como lo son todas las lenguas ·civilizadas"
(IX, 395). No reconoce nuestro autor que
en su propuesta subyace la misma postura
de discriminación lingüística, el mismo
ejercicio del poder que ve tan claro en las
relaciones entre el español y el inglés, sólo
que ahora las marginadas resultan ser las
lenguas aborígenes de todas las naciones,

todas sus referencias, introduce una sinécdoque
mediante la cual aplica las cualidades del
sujeto al instrumento por él utilizado, de modo
que califica como "civilizadas" a las lenguas,

del polvorín", en Monterrey, pero los distingue
de otra vena de la literatura paremiológica,
la cultivada por los poetas (1, 169-170). Así,

al instrumento de comunicación empleado por
"seres civilizados".
En sus acercamientos siempre

cita poemas gongorinos de los que dice:
"Los decires vulgares encajan ahí en pie
quebrado, muy rítmica y concertadamente;

poéticos a los usos dialectales del español,
Reyes aplica criterios parecidos y califica el

y, cuando son de censura, parecen latigazos,

habla popular como "lengua vulgar"; y sin
embargo, no la desdeña, sino la ensalza. En
De la lengua vulgar, reproduce un supuesto
diálogo entre maestro y discípulo, donde aquél
revalora las expresiones del vulgo, de cuyo uso,
sin embargo, se excluye. Cuando el discípulo
plantea el supuesto tan repetido de que "el
vulgo no percibe los sutiles matices de las ideas;

incluidas las indígenas en México. Es decir
que lo presupuesto en este planteamiento del
tiempo de Reyes, que él asume, es que las
lenguas indígenas -con criterios semejantes

él sólo sabe de lo concreto y nada alcanza de lo
abstracto, de lo general", el maestro responde
en el sentido de que, dado que "lo real es lo

a los seguidos por griegos y latinos en otros
tiempos- han de ser identificadas como

concreto y lo irreal es lo abstracto", "el vulgo
es dueño de la realidad": "Las palabras del

"lenguas bárbaras" y, por tanto, excluidas
de la posibilidad de integrar una lengua de

vulgo tienen significación individualísima", y
"¿qué más querría el estilista que poder usar de
palabras individuales?" (III, 149).

comunicación internacional, que incluiría
sólo elementos de las "lenguas civilizadas".
Aunque la creación de una lengua para
la comunicación internacional ha dejado

Con el fin de dignificar lo vulgar,
retoma dichos o decires, proverbios y
sentencias, y califica como "literatoides" a

de preocupar a los estudiosos del lenguaje,
nos detendremos un poco en la propuesta de

(ID, 423); por el contrario, sostiene:

Alfonso Reyes para examinar el criterio que

Ejemplifica los usos populares con "el gallo

quienes huyen de las expresiones populares

diferencia en la pronunciación de la /ji:

hasta por el modo como los arranca Góngora
de los octosílabos hilvanados en que los va
glosando" (1, 73). Respecto a la antigüedad de

Caí en la cuenta de que mi "j" era
apenas una "g" suave española, por lo
delantera y deslizada, y que donde yo

los refranes, afirma que éstos no son más que
"nuevas vejeces", "cuentos humorísticos que
repetimos como si fueran cosas de nuestros

creía decir "Méjico", sólo acertaba a
decir "Mégico" y, en mis malos ratos,
"Méhico". De ahí partió mi horror a la

días y que llevan siglos de andar en boca de los
hombres". Como ejemplo registra dos dichos
que son tan usuales aun hoy día y que datan
de la antigüedad clásica: "De Sócrates, que

profunda y carrasposa "j" castiza que
(...) me parece (...) una de las causas
de la insoportable tos de Castilla, que

vivió en el siglo V antes de Jesucristo, es aquel
consejo al muchacho que le pregunta si deberá
casarse: 'Haz lo que quieras; que te cases o
no, de todos modos habrás de arrepentirte'. Y
también aquello de que 'hay que comer para

346).

vivir, pero no vivir para comer"' (VIII, 208).
Con todo, se opone al uso de "las frases
hechas de la historia" que condenan su discurso
a la monotonía en la significación; y ejemplifica,
entre otras, con las frases que se adjudican
a Guillermo II de Alemania, a quien califica
como "el más periodista de emperadores": a)
"el peligro amarillo", frase introducida por el

ensordece iglesias y teatros (IV, 345-

En cuanto a la pronunciación de la /s/, que
tanto distingue el habla hispanoamericana
de la castellana, Alfonso Reyes encuentra
paralelismos: la omisión andaluza de las "eses"
finales encuentra paralelo en la pronunciación
en las costas de Veracruz; pero su pronunciación
muy marcada distingue en cambio a los pueblos
vascos, donde Reyes observa:
Es tal el amor a la "ese" que tienen
estos seístas vascongados, que

�pluralizan todas las expresiones hasta el
absurdo, por tal de disparar su cohete
de "eses". No sólo dicen "estar de
pies" por "estar de pie" (...) sino que,
para decir que no tienen cambio de un
billete, dicen que no tienen cambiosss.
Si hace buen tiempo, observan:
-¡Hermosos tiemposss!- . Y, lo que es
aún más extraordinario, al cocido, al
clásico cocido de España (...) le llaman
(...) "¡los cosidosss!" (IV, 346-347).
Cuando descripe nuestro léxico, se refiere al
uso de expresiones mexicanas como "ora que
me acuerdo" (que Reyes escribe como "hora
que me ... "). Reyes explica la referencia como:
un cambio de régimen de la conciencia;

gran revuelo en el encuentro de hispanistas
de Zacatecas, cuando el premio nobel, Gabriel
García Márquez, opinó que se eliminaran de la
escritura la "h" y las diferencias entre "s", "c"
y "z", y entre "b" y "v".
La postura de Alfonso Reyes en pro
de la variedad de usos del español en América
se evidencia en su reconocimiento de los
elementos populares.

Las concepciones sobre el lenguaje
que Alfonso Reyes manifiesta en su obra
ensayística las expone en los 12 incisos de un
ensayo publicado en 1958, un año antes de su
muerte:
1) El habla es el don de hablar...
2) Por una parte, el hombre ha hecho
el habla; por otra, el habla ha hecho

En torno al lenguaje literario
Con base en sus concepciones vitalistas
de Bergson y Vossler, Reyes se niega a dar

al hombre...
3) El habla es una especialización
oral de las señales que hace nuestro

explicaciones al fenómeno literario, al cual
no vale "buscarle causas, cuando éstas, vitales

cuerpo para expresar lo que desea ...
4) La escritura vino muchos siglos

al fin, han de ser sin duda tan múltiples y tan
complejas como la vida misma" (I, 66-67). Para
él, lo estético es lo individual: "los desarrollos

después para enviar a distancia, con la
mayor exactitud posible, las señales

vuelco brusco, más de la voluntad que

literarios son correlativos y sucesivos, y el que
de una extremidad a otra se adviertan progresos

de la razón, para aquél que, cogido en un
ord~n o proceso de ideas, y subyugado

o cambios no da motivo para señalar tránsitos
intermedios y menos para explicar por ellos lo
más individual que existe: lo estético" (1, 66).

del babia...
5) El lenguaje es el cuerpo de
expresiones orales en que se
manifiesta el don del habla...
6) ...Por habla suele entenderse

sino que el lenguaje, corriendo como
un río por distintos cauces, (...)
acarrea el paso de variados sabores
y matices...
12) ... Por eso resulta una falsedad ese
criterio que atribuye al idioma una
entidad final y absoluta. Por ejemplo
se dice y repite: "En aquella época
la lengua no estaba aún madura".
¿Madura con respecto a qué modelo
ideal? (...) Si resucitara un hombre
de la Edad Media, nuestra lengua
no le parecería cosa madura sino
una incómoda corrupción (XXI, 406408).

Es pertinente añadir que las concepciones
de Alfonso Reyes representan un material
valioso para registrar el paso de la perspectiva
de la filología a la lingüística y al análisis del

de su lenguaje...
7) El habla (...) el lenguaje, los

discurso, así como de la semántica lógica a
la semiótica. Sin embargo, hemos de tener
presente que Reyes nunca se propuso considerar
el fenómeno lingüístico desde una perspectiva
externa como lo haría un lingüista. Su punto

especie" (I, 80).
Con estas concepciones preliminares

idiomas o lenguas, no se han ajustado
absoluta y totalmente a un sistema

de vista es el de un poeta que hace de cada
uso concreto un motivo de reflexión y lo toma

opina que: ".. .la poesía de Góngora es
eminentemente, una realización de lirismo,

mental inflexible...
8) La Gramática da las reglas de los
usos que se consideran preferibles,

objeto de creación, como se evidencia cuando,
al reflexionar sobre las variedades dialectales,
afirma que "en ninguna parte se emplea el

ser y lo impresionan como bellezas" (Ídem); y
puntualiza que ese valor estético es conseguido

pero ni puede abolir los demás usos,
ni es siempre indispensable que lo
haga...

total de los elementos por la lengua poseídos",
dado que ésta es "resultado de las innovaciones

que se "acuerda". "Se acuerda", como
Platón. Luego la imagen de lo perfecto

por Góngora a través del manejo del sonido y
el color: "Su alma cordobesa le dio la primera
sustancia de sus poesías, donde ya los ruidos
y los colores del mundo - patrimonio éste

9) En nuestro lenguaje se descubren
fácilmente residuos del pensar
primitivo...
1O) El lenguaje, y por consecuencia

creativas:

es cosa gustada en otra vida (II, 340-

heredado tal vez a la ardiente inspiración de

341 ).

los árabes- buscan sus más elocuentes formas
a través de las palabras." (I, 71). Sin embargo,

los idiomas o lenguas, no ofrecen
formas fijas y nacidas de una vez y
para siempre en el estado que nos es

Por otra parte, Reyes se inclina por la
simplificación de la ortografia en portugués

niega valor a los ejercicios gongorinos "como
jugar con los varios sentidos de un vocablo Y

habitual...
11) Esta variabilidad del lenguaje

(IX, 57); y al hacerlo escribe, en 1931, lo

pretender sacar de tan ruin artificio efectos
poéticos" (I, 80).

no es consecuencia única de la
variabilidad del tiempo y del espacio;

por el gradual magnetismo de éstas, se
emancipa de pronto; "se· acuerda" de
que sus estímulos verdaderos llevan
otro rumbo, opuesto casi siempre al que
se ha dejado imponer.
y añade que estas palabras, "ora que me
acuerdo":
esconden la electricidad de un logogrifo
divino: a la hora de optar por la línea
absoluta de la conducta; a la hora de
confiarse, todo, a la perfección sin
compromisos, nuestro hombre dice

que décadas después propondría Raúl Ávila
para el español, y lo que, en 1996, causaría

"En efecto: más se individualiza un ser, más
se perfecciona en sí mismo, y más tiende a
contrariar las leyes y las homogeneidades de la

es decir, de música y de color, de aquellas
cualidades que más fácilmente penetran el

también la selección personal que
cada uno hace habitualmente dentro

sociales y culturales que modifican el habla",
y enseguida define la lengua con metáforas

La lengua es un río que va disolviendo
otras sales en cada nuevo cauce, dejando
caer unos acarreos y tomando otros.
La lengua es una abstracción, y sólo
corresponde a lo que realmente se habla
en cada época y en cada lugar como
corresponde el dibujo de un círculo
matemático a los objétos redondos, una

�moneda, un aro, una rueda de carro,
etcétera. Todos estos objetos tienen
fonna circular, pero ninguno de estos
objetos es El Círculo (XXII, 223).

Meaning. Heineman. London. 1900.
Carnap, R. The Syntax ofLanguage. Kegan. London.
1937.
Hayakawa, S. l. El lenguaje en el pensamiento y la acción.
Trad. Andrés M. Mateo. UTEHA. México.

Y en otro ensayo, después de evaluar la unión
de dos sustantivos en lugar de la forma más
común que une nombre y adjetivo, expone
la necesidad de que los poetas innoven el
lenguaje, ya que "la lengua fue fabricada
por la utilidad y la práctica (a base de una
representación del mundo que ya es angosta
aun para el solo fin científico y racional), y no
por la·poesía"; y los exhorta aprovechando la
metáfora de Pellicer, motivo de sus reflexiones:
"¡Que el poeta eche en buena hora a volar sus
'palomas pensamientos'! No habrá experto en
el tiro de pichón que cobre la pieza."
(XXIl, 311 ).
Pa,ra Alfonso Reyes, el lenguaje fue,
más que todo, sustento de su vocación de
vida, pues la consagró por entero al servicio
de la palabra, en su convicción de que: ''No
se vive sin las palabras. Más aún, en el orden
auténticamente humano, sólo se vive por las
palabras." (IX, 268).

1967.
Jousse, Marce!. L 'anthropologie du geste. Gallimard.
Paris. 1974.
Ogden C. K &amp; l. A. Richards. The Meaning of

Meaning. Routledge &amp; Kegan. London. 1923.
Versión en español: El significado del significado.

Una investigación acerca de la influencia
del lenguaje sobre el pensamiento y de la ciencia
simbólica. Trad. Eduardo Prieto. Paidós.
México. 1984.
Piaget, J. The Construction ofReality in the Child.
BasicBooks. NewYork.1937.
Reyes, Alfonso. Obras completas, Tomos 1-XXI.
Fondo de Cultura Económica (colección
"Letras Mexicanas"). México. 1956-1981.
Russell, B. An Inquirí into Meaning and Truth. Allen &amp;
Unwin. London. 1940.
Saussure, Ferdinand de. Curso de lingüística general.
Trad. A. Alonso. Editorial Losada.
Buenos Aires. 1945.
Whorf, Benjamín. "Language, Thought and Reality", in

Selected Writings ofBenjamín Whorf

BIBLIOGRAFÍA
Bloomfield, L. Language. Holt. New York. 1933.
Bréal, M. Semantics. Studies in the Science of

Carroll, J. (ed.). MIT Press. Cambridge, Mass.
1956.

�,

ASH WEDNESDAY

MIERCOLES DE CENIZA

T.S. Eliot

T.S. Eliot
(Versión de Carmen Avendaño)

I
Because I do not hope to tum again
Because I do not hope
Because I do not hope to tum
Desiring tliis man's gift and that man's scope
I rio longer strive to strive towards such things
(Why should the aged eagle stretch its wings?)
Why should I moum
The vanished power ofthe usual reign?

Porque no espero volver de nuevo
Porque no espero
Porque no espero volver
Anhelando el don de éste o el alcance de aquél
Ya no me empeño en empeñarme tras esas cosas
(¿Por qué tendría que desplegar sus alas el águila ancestral?)
¿Por qué tendría que lamentar
El poder desvanecido del reino de siempre?

Because I do not hope to know again
The infirm glory of the positive hour
Because I do not think
.Because I know I shall not know
The one veritable transitory power
Because I cannot drink
There, where trees fiower, and springs flow, for there is nothing again

Porque no espero conocer de nuevo
La gloria inestable de la hora precisa
Porque pienso que no
Porque sé que no conoceré
El único verdadero poder transitorio
Porque no puedo abrevar
Ahí, donde los árboles florecen y los manantiales fluyen, porque no hay nada de nuevo

Because I know that time is always time
And place is always and only place
And what is actual is actual only for one time
And only for one place
I rejoice that things are as they are and
I renounce the blessed face
And renounce the voice
Because I cannot hope to tum again
Consequently I rejoice, having to construct something
Upon whicb to rejoice

Porque sé que siempre el tiempo es tiempo
Y lugar es siempre y sólo lugar
Y lo que es real es real sólo una vez
Y sólo para un lugar
Me regocijo de que las cosas sean como son
Renuncio al rostro bendito
Y renuncio a la voz
Porque no puedo esperar volver de nuevo
En consecuencia, me regocijo
Teniendo que inventar de qué regocijarme

And pray to God to have merey upon us
And pray that I may forget
These matters that with myself I too much discuss
Too much explain
Because I do not hope to tum again
Let these words answer
For what is done, not to be done again
May the judgement not be too heavy upon us

Y le rezo a Dios para que tenga misericordia de nosotros
Y le ruego poder olvidar
Estos asuntos que conmigo discuto demasiado
Explico demasiado
Porque no espero volver de nuevo
Que estas palabras respondan
Por lo hecho, porque no se vuelva a hacer
Que no caiga tan severo el juicio sobre nosotros

Because these wings are no longer wings to fly
But merely vans to beat the air
The air which is now thoroughly small and dry
Smaller and dryer than the will
Teach us to care and not to care
Teach us to sit still.

Porque estas alas ya no son para volar
Sino aspas que apenas abanican el aire
El aire que es ahora todo seco y pequeño
Más pequeño y más seco que la voluntad
Enséñanos a dar importancia y a no darla
Enséñanos a estar quietos.

�70

Pray for us sinners now and at the hour of our death
Pray for us now and at the hour of our death.

Reza por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte
Reza por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte.

II

II

Lady, three white leopards sat under a juniper-tree
In the cool of the day, having fed to satiety
On my legs my heart my liver and that which had been contained
In the hollow round of my skull. And God said
Shall these bones live? shall these
Bones live? And that which had been contained
In the bones (which were already dry) said chirping:
Because of the goodness of this Lady
And because of her loveliness, and because
She honours the Virgin in meditation,
We shine with brightness. And I who arn here dissembled
Proffer my deeds to oblivion, and my !ove
To the posterity ofthe desert and the fruit ofthe gourd.
It is this which recovers
My guts the strings of my eyes and the indigestible portions
Which the leopards reject. The Lady is withdrawn
In a white gown, to contemplation, in a white gown.
Let the whiteness of bones atone to forgetfulness ..
There is no life in them. As I aro forgotten
And would be forgotten, so I would forget
Thus devoted, concentrated in purpose. And God said
Prophesy to the wind, to the wind only for only
The wind will listen. And the bones sang chirping
With the burden of the grasshopper, saying

Señora, tres leopardos blancos bajo el enebro reposaban
En la parte fresca del día, habiendo comido hasta la saciedad
En mis piernas mi corazón mi hígado y aquello que había estado contenido
En el hueco ovalado de mi cráneo. Y Dios dijo
¿Habrán de vivir estos huesos?, ¿habrán de vivir
Estos huesos? Y aquello que había estado contenido
En los huesos (que ya estaban secos) dijo rechinando
Por la bondad de esta Señora
Y por su amabilidad y porque
Ella honra a la Virgen en su meditación,
Resplandecemos de brillo. Y yo que estoy aquí sin que parezca
Ofrendo mis actos al olvido y mi amor
A la posteridad del desierto y al fruto de la tierra
Esto es lo que recobra
Mis entrañas los filamentos de mis ojos y las partes indigestas
Que desprecian los leopardos. La señora ensimismada
Vestida de blanco, contemplativa, de blanco vestida.
Que la blancura de los huesos adquiera el tono del olvido.
En ellos no hay vida. En tanto me olviden
Y fuere olvidado, así olvidaría yo
A tal punto devoto y concentrado en mi meta. Y Dios dijo
La profecía al viento, para el viento solamente pues sólo
El viento escuchará. Y los huesos cantaron rechinando
Con el bajo del saltamontes, diciendo

Lady of silences
Calrn and distressed
Tom and most whole
Rose of memory
Rose of forgetfulness
Exhausted and life-giving
Worried reposeful
The single Rose
Is now the Garden
Where ali !oves end
Terminate torment
Of !ove unsatisfied
The greater torment
Of !ove satisfied
End of the endless
Joumey to no end
Conclusion of ali that
Is inconclusible

Señora de los silencios
Calma y afligida
Desgarrada y más entera
Rosa de la memoria
Rosa del olvido
Exhausta y germinadora
Preocupada inmutable
La Rosa solitaria
Se ha vuelto el Jardín
Donde acaban los amores
Termina el tormento
De amor insatisfecho
El más grande tormento
Del amor satisfecho
Fin de lo infinito
Viaje sin destino
Conclusión de todo aquello
Que no tiene conclusión

71

�Speech without word and
Word of no speech
Grace to the Mother
For the Garden
Where ali love ends.

Discurso sin palabra
Y palabra sin discurso
Gracia para la Madre
Por el Jardín
Donde todo amor acaba.

Under a juniper-tree the bones sang, scattered and shining
We are glad to be scattered, we did little good to each other,
Under a tree in the cool of the day, with the blessing of sand,
Forgetting themselves and each other, united
In the quiet ofthe desert. This is the land which ye
Shall divide by lot. And neither division nor unity
Matters. This is the land. We have our inheritance.

Bajo un enebro los huesos cantaron, dispersos y brillantes
Nos complace estar dispersos, no hicimos mucho unos por otros
Bajo un árbol en la parte fresca del día, con la bendición de la ar'ena
Olvidados de sí mismos y de los otros, unidos
'
En la quietud del desierto. Ésta es la tierra
&lt;fie partiréis por fortuna. Y no importa división o unidad alguna.
Esta es la tierra. Tenemos nuestra herencia.

llI

lil

At tbe first tuming of the second stair
I tumed and saw below
The same shape twisted on the banister
Under the vapour in tbe fetid air
Struggling with the devil ofthe stairs who wears
The deceitful face of hope and of despair.

En la primera vuelta del segundo ascenso,
Giré y miré hacia abajo
La misma forma torcida en el barandal
Bajo el vapor del aire fétido
Forcejeando con el demonio de las escaleras que porta
Una cara engañosa de esperanza y desesperación.

At the second tuming of the second stair
I left them twisting, turning below;
There were no more faces and tbe stair was dark,
Damp, jagged, like an old man 's mouth drivelling, beyond repair,
Or the toothed gullet of an aged shark.

En la segunda vuelta del segundo ascenso
Los dejé retorciéndose, girando allá abajo.
Ya no había rostros y la escalera era oscura
Estilaba, dentada, como la boca de un anciano babeando, irreparable,
O el gaznate con dientes de un viejo tiburón.

At the first tuming of the third stair
Was a slotted window bellied like the figs 's fruit
And beyond tbe hawthom blossom and a pasture scene
The broadbacked figure drest in blue and green
Enchanted the maytime with an antique flute.
Blown hair is sweet, brown hair over the mouth blown,
Lilac and brown hair;
Distraction, music ofthe flute, stops and steps ofthe mind over the third stair,
Fading, fading; strength beyond hope and despair
Climbing the third stair.

En la primera vuelta del tercer ascenso
Había una angosta ventana panzona como el higo
Y más allá del brote del espino y una escena pastoril
La figura de anchas espaldas vesñda de verde y azul
Encantaba la primavera con una antigua flauta.
Es dulce el cabello al viento, cabello castaño sobre la boca al viento
Lila y cabellos castaños;
Distracción, música de aliento, pasos y reposos de la mente
En el tercer ascenso, desvaneciéndose, desvaneciéndose. Fuerza
Más allá de la esperanza y la desesperanza
Subiendo la tercera escalera.

Lord, l am not worthy
Lord, l am not worthy

No soy digno, Señor
No soy digno, Señor

But speak the word only.
Tan sólo hablo la palabra.

�IV

IV

Wbo walked between the violet and the violet
Wbo walked between
The various ranks of varied green
Going in white and blue, in Mary's colour,
Talking oftrivial things
In ignorance and knowledge of eternal dolour
Who moved among the others as they walk:ed,
Wbo then made strong the fountains and made fresh the springs
Made cool the dry rock and made firm the sand
In blue oflarkspur, blue ofMary's colour,
Sovegna vos
Here are the years that walk between, bearing
Away the fiddles and the flutes, restoring
One who moves in the time between sleep and waking, wearing
Wbite light folded, sheathed about her, folded.
The new years walk, restoring
Through a bright cloud of tears, the years, restoring
With a new verse the ancient rhyme. Redeem
The time. Redeem
The unread vision in the higher dream
While jewelled unicorns draw by the gilded hearse.
The silent sister veiled in white and blue
Between the yews, behind the garden god,
Whose flute is breathless, bent her head and signed but spoke no word
But the fountain sprang up and the bird sang down
Redeem the time, redeem the dream
The token ofthe word unheard, unspoken

Quién anduvo entre violeta y violeta
Quién anduvo entre
Varios tonos de diverso verde
Vistiendo de blanco y azul, los colores de María,
Hablando de trivialidades
Con la ignorancia y la certeza del eterno dolor
Quién se movía entre el andar de los otros
Quién hizo fuertes las fuentes y frescos los manantiales
Enfrió la roca seca y le dio firmeza a la arena
Vistiendo el azul delfinio, azul de virgen María
Sovegna vos
He aquí los años que caminan llevándose
Consigo flautas y violines, restituyendo
A aquel que transita la hora entre el sueño y la vigilia
Luz blanca plegada, ensimismada, plegada.
Los nuevos años caminan, restituyendo
A través de una brillante nube de lágrimas, restaurando
Con un nuevo verso la rima antigua. Redime
El tiempo, redime
La visión jamás leída del más alto sueño
Mientras unicornios enjaezados la dorada carroza conducen.
Bajo el velo albiazul la hermana silenciosa
Entre los abetos, tras el dios del jardín,
Cuya flauta no respira, inclinó su cabeza y dejó su huella sin decir una palabra
Mas la fuente brotó y el pájaro cantaba
Redime el tiempo, redime el sueño
La señal de la palabra no escuchada, no dicha
Hasta que el viento le arranque mil murmullos al abeto

Till the wind shake a thousand whispers from the yew

Y después nuestro exilio.

And after this our exile.
V
V

Ifthe lost word is lost, ifthe spent word is spent
If the unheard, unspoken
Word is unspoken, unheard;
Still is the unspoken word, the Word unheard,
The Word withºout a word, the Word within
The world and for the world;
And the light shone in darkness and
Against the Word the unstilled world still whirled
About the centre ofthe silent Word.

Si la palabra perdida se pierde, si la palabra gastada se gasta
Si la palabra no oída, no dicha
No se dice ni se escucha;
Aún es la palabra no dicha, la Palabra no escuchada,
La Palabra sin palabra, la Palabra en el
Mundo y para el mundo;
Y la luz brilló en la obscuridad y
Enfrentando la Palabra el mundo desaforado enroscado
Alrededor del centro de la Palabra silenciosa

�Oh, pueblo mío, que yo te haya hecho esto.

O my people, what have I done unto thee.
Where shall the word be found, where will the word
Resound? Not here, there is not enough silence
Not on the sea or on the islands, not
On the mainland, in the desert or the rain land,
For those who walk in darkness
Both in the &lt;lay time and in the night time
Toe right time and the right place are not here
No place of grace for those who avoid the face
No time to rejoice for those who walk among noise and deny the voice

Dónde se hallará la palabra, dónde resonará
Aquí no, no hay silencio suficiente.
Tampoco en el mar ni en las islas ni en el
Continente, tampoco en el desierto ni en la tierra de la lluvia,
Para aquellos que camínan en la obscuridad
Sea de día o de noche
El tiempo y el lugar adecuados no están aquí
No cabe la gracia para aquéllos que esquivan el rostro
No hay buena hora para aquellos que andan entre el ruido y niegan el sonido de la voz

Will the veiled sister pray for
Those who walk in darkness, who chose thee and oppose thee,
Those who are tom on the hom between season and season, time and time, between
Hour and hour, word and word, power and power, those who wait
In darkness? Will the veiled sister pray
For children at the gate
Who will not go away and cannot pray:
Pray for those who chose and oppose

¿Bajo el velo la hennana rezará por
Aquéllos que camínan en la obscuridad, que te escogieron y se te oponen,
Aquéllos que se desgarran sobre el cuerno entre estación y estación, tiempo y tiempo, entre
Hora y hora, palabra y palabra, poder y poder,
Aquéllos que aguardan en la obscuridad?
Tras el velo la hermana rezará
Por los niños que en el umbral
No se marcharán y no pueden rezar:
Reza por aquellos que te eligieron y se te oponen

O my people, what have I done unto thee.
Oh, pueblo mío, que te haya hecho esto.
Will the veiled sister between the slender
Yew trees pray for those who offend her
And are terrified and cannot surrender
And aflirm before the world and deny between the rocks
In the last desert before the last blue rocks
Toe desert in the garden the garden in the desert
Of drouth, spitting from the mouth the withered apple-seed.

Tras el velo la hermana rezará entre los abetos
Delgados por aquellos que la ofenden
Y están aterrados, pero no se someten
Y se afinnan ante el mundo y se niegan entre rocas
En el último desierto, entre las últimas rocas azules.
Desierto en un jardín y jardín en un desierto
De sequía, expulsando de la boca la marchita semilla de la manzana.

O my people.
Oh, pueblo mío.
VI

VI
Although I do not hope to tum again
Although I do not hope
Although I do not hope to tum
Wavering between the profit and the loss

Aunque no espero volver de nuevo
Aunque no espero
Aunque no espero retomar

In this brief transit where the dreams cross

Toe dreamcrossed twilight between birth and dying
(Bless me father) though Ido not wish to wish these things
From the wide window towards the granite shore
Toe white sails still fly seaward, seaward flying
Unbroken wings
And the lost heart stiffens and rejoices
In the lost lilac and the lost sea voices

Indeciso entre pérdidas y ganancias, en este
Breve tránsito cruzado por los sueños
Cruzado por los sueños el crepúsculo entre la muerte y el nacimiento
(Bendíceme padre) aunque no deseo desear estas cosas
Desde la ancba ventana hasta la orilla de granito
Las blancas velas ondean mar adentro, mar adentro volando
Alas intactas
Y el corazón perdido se endurece y regocija
En la lila perdida y en las voces perdidas del mar

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77

�And the weak spirit quickens to rebel
For the bent golden-rod and the lost sea smell
Quickens to recover
The cry of quail and tbe whirling plover
And the blind eye creates
The empty forms between the ivory gates
And smell renews the salt savour of the sandy earth

Y el espíritu débil se apresta a rebelarse
Pues la caña de oro torcida y el perdido olor del mar
Se aprestan a recuperar
El temor del gorrión y el aleteo del halcón
Y el ojo ciego engendra
Las formas vacías entre puertas de marfil
Y el olor renueva el sabor a sal de la Tierra arenosa

This is the time of tension between dying and birth
The place of solitude where three dreams cross
Between blue rocks
But when the voices shaken from the yew-tree drift away
Let the other yew be shaken and reply.

Éste es el tiempo de tensión entre muerte y nacimiento,
Lugar de la soledad donde tres sueños cruzan
Entre rocas azules
Mas cuando las voces sacudidas del abeto se apaguen
Sacudid del otro treja otras voces que repliquen.

Blessed sister, holy mother, spirit of the fountain, spirit of the garden,
Suffer us not to mock ourselves with falsehood
Teach us to care and not to care
Teach us to sit still
Even among these rocks,
Our peace in His will
And even among these rocks
Sister, mother
And spirit ofthe river, spirit ofthe sea,
Suffer me not to be separated

Hermana bendita, Madre sagrada, espíritu de la Fuente, espíritu del Jardín,
No sufras por burlamos de nosotros mismos con falsedad
Enséñanos a dar importancia y a no darla
Enséñanos a estar quietos
Incluso entre estas rocas,
Nuestra paz está en Su voluntad
Y aún entre estas rocas
Hermana, madre
Y espíritu del río, espíritu del mar,
No sufras porque yo sea separado

And Jet my cry come unto Thee.

Y deja que mi llanto llegue a Ti.

�ENTREVISTA A ÁNGEL BASSOLS BATALLA
Arturo Guillén Romo
ÁNGEL BASSOLS BATALLA, Doctor en Geografía e investigador titular de la
Universidad Nacional Autónoma de México, es maestro emérito y decano de
la Escuela Nacional de Economía de la misma universidad.
ARTURO

GUILLÉN:

Maestro

Bassols,

¿podríamos empezar hablando de sus años de
infancia y juventud, de su vida familiar y de su

esos años; él era un hombre que realmente
devengaba su sueldo, no se dedicó a saquear
el erario. En mi infancia lo vi muy poco, lo

formación escolar?

traté poco, pero no porque fuera despegado
de nosotros; al contrario, la formación que nos

ÁNGEL BASSOLS: Nací en el seno de una
familia cuyo fundador en México fue un

dio como pedagogo fue excelente. Después,
ya en mi adolescencia, fui muy inquieto. Yo

catalán de apellido Bassols. Él llegó a México
en 1853, un verdadero inmigrante que venía

me fui de casa a los dieciocho años. Me fui
a vivir a Sonora; no por diferencias con ellos,

huyendo de la persecución en Cataluña, ya
que fue partícipe de las luchas por la liberación

sino por diferencias de carácter social, por los
sucesos de la Segunda Guerra Mundial, que a
mí me impidieron estudiar; lisa y llanamente,
no era tiempo para eso, era tiempo para luchar.

de independencia de su pueblo y no pudo
lograrlo. Él salió huyendo, era músico, no lo
dejaron ni siquiera estudiar en la Universidad
de Barcelona y huyó para abrirse camino en la
vida. Llegó primero a Cuba, después a Estados
Unidos y de ahí pasó a México, en forma un
tanto fortuita. Ese hombre fundó familia aquí,
que es mi origen por el lado de mi padre. Por
el lado de mi madre, cabe mencionar a mi
abuelo don Diódoro Batalla, precursor de la
Revolución Mexicana; hombre veracruzano,
nacido en la segunda mitad del siglo XIX,
licenciado en derecho, como mi padre.
La infancia y juventud las pasé, obviamente,
al lado de mis padres. Cuando el Lic. Narciso
Bassols - mi padre-era Secretario de Educación
Pública en 1931, empecé a tomar conciencia de
lo que sucedía en el mundo. Viví una infancia
Y una juventud azarosas. Entonces, recibí la

formación con dos pedagogos, mi padre y mi
madre; pedagogos, no sólo padres. No es lo
mismo tener hijos que formarlos; no es ninguna
presunción, pero creo que a nosotros nos
formaron bien. Traté poco a mi padre durante

Pero no podía yo ingresar al ejército en donde
pudiera dar mi vida. Lo digo abiertamente, no
era un problema de ofrendas, era un problema
para mí de lo más importante, más que mi vida
familiar y personal; se estaba decidiendo el
destino de la humanidad. Entonces, me fui,
estuve un año en Sonora, enfermé y regresé.
Después estuve un año en el ejército nacional,
que me dejó huellas indelebles; no soy
militarista, soy anti-militarista, pero estimé
que, en un país como México, la formación
militar es muy importante. Nos tocó ser un
país colonial, un país explotado por el resto del
mundo rico. Se han instaurado, a través de la
historia, no sólo en este instante, gérmenes de
caos y de indisciplina personal de gente que no
admite ningún parámetro de conducta.
No estoy propiciando ni alabando el servicio
militar, sino explicando su necesidad en ese
momento, el momento de la Segunda Guerra
Mundial. Ahora bien, la formación escolar
siempre fue prioritaria, excepto una sola vez
que estuvimos aprendiendo inglés en una

�academia de religiosas que entonces existía, de
las primeras las primeras que hubo en los años
treinta para aprender el inglés. Mi padre veía
adelante, vio la necesidad de que domináramos

un fenómeno histórico, los pueblos se forman
a través de etapas. El que crea que todo es

otro idioma, en este caso el inglés. Durante
mis estudios de preparatoria en la Universidad

de aquí a la eternidad, subiendo, elevándose,
para crear la sociedad perfecta, se va a quedar

Nacional Autónoma de México, aprendí
bastante francés y después fui dominando

esperando, eso nunca va a venir.

otros idiomas. En plena Segunda Guerra
Mundial, mi padre recibe el nombramiento de

Lo que sí se debe de repetir es que el México

Embajador de México en la Unión Soviética,
y afortunadamente también lo acompañé por
motivo pedagógico. Él pensó: "tú ves un
poco de la Segunda Guerra Mundial, ahí vas a
estar presente". Cuando llegamos a Moscú en
enero de 1945, la ciudad todavía estaba siendo
blanco de los bombardeos por la aviación nazi,
cuando la guerra estaba peleándose más allá
de Varsovia. Los nazis fueron el ejército más
importante, disciplinado y brutal de la historia;
pero afortunadamente fueron derrotados en
esa gran gesta. Me propuse ingresar a una
universidad en Moscú por voluntad propia,

de los años treinta fue distinto, fue un México
que iba hacia adelante, con los tropiezos de un
país pobre, muy pobre, sin medios propios. La
gente de poder de entonces - no la del gobierno
de Cárdenas- quería el ingreso del capital
extranjero para que empezara a funcionar el
país. Cárdenas les dijo: "sí, pero después de
hacer las reformas sociales, ya que hay que
cambiar el país, porque si no, nos va llevar el
diablo, nos van a absorber, nos van a comer,
desde el punto de vista económico y social".
Creo que ésa fue la razón de él, del pueblo
mexicano y de los líderes de entonces para

no por ser hijo del licenciado Bassols, no por
haber llegado a Rusia (porque no sabía nada del

llevar a cabo las reformas de fondo, que
las hubo, y que luego las critican porque
afirman "que no eran socialistas", "que no

idioma ruso, nada de formación geográfica),
sino para salvar mi vida. Ya había perdido

eran comunistas". Vemos, desgraciadamente,
a dónde han llevado las grandes reformas

varios años de estudios y tenía que meterme
a algo, me hubiera gustado estudiar también

desbocadas en otros países.

filología; también me gustaban la arqueología
y la antropología, pero la geografia me ganó;

Afortunadamente, México no se adelantó a su
tiempo, fue al paso de su tiempo. Para entonces

y allá había entonces una facultad de mucha
fama, al nivel de la de Cambridge o de

ya había hecho una revolución popular y trató
de llevar a la práctica las reformas populares

cualquier otra en su tipo y, además, con una

que pedía el pueblo, por las cuales había
dado su sangre. Ésa es la gran diferencia,
México era un país en donde los partidos

filosofia avanzada que me formó muy bien.

y el actual?

estaban organizados. Es cierto, no había más
que el PNR -después PRI-, y es cierto que
se habían hecho las grandes centrales obreras

Á. B.: Compararlos nos llevaría algunas

inspiradas por el gobierno de Cárdenas. No
lo niego, pero eran bastante independientes;

semanas. He mencionado que el México de

porque Lombardo Toledano, en la CTM, no

entonces era otro, había dieciséis millones

era ningún dejado, no era ningún hombre que
dijera: "Vamos a ver qué me dices, Cárdenas";

A. G.: ¿Y qué diferencias encuentra, maestro

Bassols, entre el México de sus años iniciales

de habitantes. Vivir en la ciudad de México
era agradable. En el fondo, era otro México,

82

otro pensamiento de la gente, otras clases
sociales, otros líderes, otros partidos. Esto es

ése quizás es el gran mérito histórico de

Lombardo, independientemente de que ahora
se Je pueden criticar errores, cosas graves. Para
mí, fue el gran líder que estuvo detrás, con
los obreros armados; yo los vi desfilar frente
al monumento a la Revolución para sostener
las reformas de Cárdenas. Decían que era un
hombre del campo. Pues sí, era campesino y
qué bueno que lo fue, porque si hubiera sido
un hombre de frac no habría hecho nada. Qué
bueno que apoyaron todos esas reformas, mi
padre entre ellos. El señor Narciso Bassols,
como ideólogo, fue ejecutor de muchas cosas
que entonces se dijeron, precursor de cosas
que debieron de haberse hecho y que no se
han logrado hacer. Para mí, fue un México
optimista, un México que no perdió el rumbo
en ese entonces, no hasta el año 40. Como
lo dijo el gran maestro Silva Herzog en su
momento, las revoluciones también mueren,
se acaban, son etapas de una historia, pero si
se tiene la sagacidad y si se tiene la voluntad
acerada de un pueblo y de los dirigentes, los
países continúan ascendentes. Estamos viendo
la falta de dirigentes en el mundo, por eso
muchas rebeliones no tienen final triunfante;
estamos viendo a Colombia, empantanadas las
luchas sociales. Es el pueblo, son las grandes
directrices y los líderes con la proyección
ideológica de algo. Para mí, México cambió

él estaban juntos en muchas cosas. Mi padre
también representó al movimiento obrero. A
veces se dice que él nada más trabajó con la
burguesía y que, por lo tanto, no conocía a los
obreros. Cuando él fue candidato a diputado
por la Liga de Acción Política en 1943, ganó
la elección por el apoyo de los obreros de
Materiales de Guerra, que estaba entonces en
Tacubaya; que lo robaron con fraude, ése es
otro problema. Mi padre, Lombardo, Alfonso
Caso y el maestro Manuel Meza Andraca
hicieron el primer estudio de los ejidos en
1930; acababan de dirigir el Instituto de
Investigaciones Sociales (del 30). Fueron gente
ligada a las masas, eran intelectuales con las
masas, pegados a ellas, y la suerte de las masas
fue la suerte de ellos; es decir, aunque hubiera
triunfado esa corriente, ellos habrían seguido su
lucha. Pero eso no fue así, la historia cambió.
Se dieron luchas paralelas, muchas veces
convergentes y muchas otras, divergentes.
Puedo afirmar que hubo similitudes, ya que
convergieron en esa revolución, en la postrevolución mexicana; y después, tuvieron una
visión hacia adelante, hacia el futuro, que se
deseaba socialista. Encajonar a la gente en
si fue marxista o no fue marxista es un error
garrafal; ellos se formaron en un país que era
producto de una revolución y, por lo tanto,

Mundial, eso es sabido y se ha estudiado. Hoy,
México es otro.

la revolución que ellos sostuvieron fue la
Revolución Mexicana de 191 O hasta 1940; es
decir, los cambios, la transformación del país
de acuerdo a la Constitución de 1917 y a otras

A. G.: Ya que mencionó la referencia de su
padre y de Vicente Lombardo Toledano, es
obvio que ambos fueron pensadores y hombres
de acción muy influyentes. Existen, desde

leyes. Claro, pedían nuevas leyes, colaboraron
para hacerlas, obraron en ese sentido,
defendieron el petróleo nacionalizado, trajeron
a los refugiados españoles, defendieron a

luego, similitudes entre ambos,fueron hombres
de izquierda; pero existen también diferencias,
¿qué reflexión nos pudiera usted hacer al
respecto?

Etiopía, eso fue la revolución. Nunca copiaron,
hasta donde yo sé, por lo menos Narciso

Á. B.: A Vicente Lombardo lo conocí mucho

creo que el principal fue ceñir su proyección
política a una actitud excesivamente personal.
Él pretendió ser la CTM, él era el jefe del

a partir de la guerra, de la Segunda Guerra

personalmente, porque platicaba con sus hijas
Adriana y Marcela, pero, además, mi padre y

Bassols, directrices del extranjero.
Marcadas diferencias entre ellos sí pudo haber;
yo creo que Lombardo cometió graves errores,

83

�partido popular, era entonces un hombre con

de las circunstancias. Yo estuve a punto de

demasiado individualismo. Creo que estorbó
mucho a la formación democrática del país a

perder mi vocación en la geografia económica

base de partidos -yo no creo que sea la única
democracia, porque hay otras donde el pueblo
actúa mucho más que a través de partidos.
Antes de encajonar, como alguna gente lo
ha hecho, como marxistas o no marxistas,
habría que hablar mucho para definir la idea de
marxista y lo que quiere decir, antes de criticar
a mi padre y a Lombardo por no haber sido
miembros del Partido Comunista Mexicano.
¿Cómo creer que ser marxista es pertenecer
a un partido? Es una interpretación viciada;
una cosa es la acción, la praxis; el que no tiene
acción, pues no tiene nada que ver ni con el
marxismo, ni con nada. Decir que fue marxista
desde el año 1922 porque había leído El Capital
de Marx, o desde 1928 porque hizo la Ley del
Reparto ·Agrario, nada más falso. Mi padre
conoció, como he sabido, la Unión Soviética
hasta que fue embajador, jamás había ido. Por
su parte, Lombardo sí fue, y quizá influyó

social, porque si no hubiera estudiado con la
oportunidad que hubo en Moscú al finalizar la
guerra - y si hubiera continuado la guerra un
año o dos, yo me habría regresado--. Mi padre
renunció en 1946 a su cargo de embajador en
Moscú y yo no me habría quedado solo, ¿qué
iba yo a hacer? A mí me salvó la circunstancia
del fin de la guerra. Por lo tanto, creo que hay
que agradecerlo a la sangre de los soldados;
porque si no le hubieran dado muerte a Hitler,
habría continuado la guerra, era un loco
absolutamente perdido. Yo tenía dos vocaciones
en ese entonces, una era de tipo literario, me
gustaba escribir; me gustaba hablar también,
me gustaba la declamación de versos, me los
aprendía de memoria y los leía, incluso en otros
idiomas; del ruso, que es un bellísimo idioma,
aprendí mucho después. Quizá la existencia
de las mafias literarias en México_me impidió
tomar ese camino, las mafias de entonces eran
igual de fuertes que las de ahora; bloquean

demasiado en él esa visita, como se refleja

a los jóvenes, impiden que publiquen, los

en aquel libro famoso del mundo del futuro.
Claro, para nosotros era el mundo del futuro,

ningunean. Recuerdo a un compañero ~uestro
de la escuela preparatoria (cuando estudié

no en el sentido de cómo era, sino la idea de
crear un mundo nuevo. Creo que Lombardo

con Fernando Cannona, quien ya murió) que
escribió una de las primeras novelas "urbanas",
de tipo urbano, dura, bestial; fue al concurso de

ahí se excedió; y después le achacaron, por un
lado, haberse acercado demasiado a la Unión
Soviética, y por otro lado, no seguir al Partido

entonces, 1940 o 1941. Le negaron el premio,
agarró una pistola y se mató; a eso llevan las

Comunista. Los dos, mi padre y Lombardo.
merecen un estudio a fondo, que no se ha hecho.

mafias, eso es producto del subdesarrollo
-debería usted haber visto libros del México

A. G.: ¿Por qué se decidió usted por el

estudio de la geografia económica, aunque

traicionero y todas esas cosas. Es un producto
histórico, así nos formó la colonia, así nos
formaron doscientos años de caos, de rebeliones

ya lo mencionó al principio? Creo que no es

- justificada la Revolución Mexicana, porque

sólo su disciplina, sino su pasión o una de

las otras fueron caóticas; la del siglo XIX,
también justificada por los liberales. Entonces,
hubiera yo estudiado literatura, para escribir;
me gustaba el relato, no las novelas, igual
que a mi padre. Eran ésas las dos vertientes Y

sus grandes pasiones. ¿Estoy en lo cierto?

Á. B.: Claro que sí, ahora que se habla tanto
de los genes, los genomas y todo eso, creo
que uno trae vocaciones, trae voluntades
que después se desarrollan; que se cumplan
o no, ése es otro problema, porque depende

ganó la geografía económica, por ser social;
no desprecio la geografia fisica, digamos
biológica, de la naturaleza. Ésa ahí está, sin

ella no hay vida, pero en la otra se conjugan
las dos y es una vertiente muy importante.

A. G.: ¿Cuáles serían, en su opinión, después
de tantos años de trabajo, sus principales
aportes o sus principales resultados en su
vida como geólogo, como investigador?

Á. B.: Toca usted vertientes que también
voy a tratar en forma un tanto general. A
mí me tocó empezar mi carrera en el año
cincuenta, exactamente -antes había escrito
cosas literarias-, en un ambiente en el que no
se manejaba todavía a fondo la cuestión del
regionalismo, del estudio regional; las regiones
se conocían muy mal, también producto del
subdesarrollo. El ejemplo original (hubo otros
antes, pero muy mal pergeñados), fue del
Barón Alejandro Humboldt; ese hombre, que
no conoció bien la Nueva España, en 1803
ó 1804, dijo que había diferentes regiones,
no puede ser igual todo; y no conoció ni el
norte, ni Yucatán, pero sí las supo interpretar.
Luego, todo eso se fue muriendo, todo el
estudio del Barón Humboldt. Languideció
cien años, ni en la época liberal, quizás por
el caos que había, ni en la época de Porfirio
Díaz se profundizó. En esta última época hubo
algunos avances, porque, como se introdujo la
inversión extranjera, las famosas compañías
deslindadoras tenían que medir las tierras
que se daban a las gentes de los ferrocarriles
extranjeros para poder construir, a las minas y
demás; sí hubo avances, pero restringidos a ese
tipo de asuntos. Entonces, viene la Revolución
Y durante ella se hicieron algunos adelantos,
quizás porque el grupo constitucionalista de
Venustiano Carranza era el que tenía más
educación (hay que decirlo francamente), era
el que tenía gente educada. No era un país
nuevo, pero en 1920 no se sabía realmente ni
cuántos kilómetros cuadrados tenía México.
Aunque hubo alguno en la época colonial, el
primer censo fue muy tardío. Llega el momento
de la reestructuración y se empieza a hacer algo

desde los años veinte y treinta. El estudio del
ingeniero Emilio Alanís Patiño, el padre de
los estudios económicos sociales, fue muy
importante para su momento, para su época.
México no era un país industrial, era un México
agrícola, ganadero. Alauís Patiño definió
regiones ganaderas y agrícolas, e introdujo
algo de industria, que no había mucha, no había
grandes ciudades ni todo lo que eso implica.
Pero, por otro lado, no concluyó su teoría,
aunque fue un hombre que avanzó ideas, como
la de que no sólo hay grandes regiones, sino
también medianas, unión de municipios, etc.
Tanto en el general Cárdenas como en la
gente que lo acompañaba en economía, existía
la intuición de hacer una planificación del
país, había principios e ideas de beneficiar
a los grupos campesinos y, después, a las
ciudades. Pero faltó el conocimiento de
la teoría geográfico-económica, porque
el ingeniero Alauís Patiño ni siquiera era
egresado de Economía, sino de la escuela
agraria de Chapingo. Después, fue por muchos
años profesor; de él aprendí mucho, pero se
retiró y entonces tomamos en el Instituto de
Investigaciones Económicas una vertiente que
no estaba bien trabajada. Para mí, es necesario
no partir de la teoría económica para hacer
estudios regionales, sino partir de la naturaleza
que tienen esas regiones, cuáles son sus
recursos, cómo son. Y todo eso, estudiado en
un ambiente general de fenómenos, después se
pasa a la población. Ahora, como decía Carlos
Marx, la población es el motor de las regiones
y no el clima; a pesar de que se afirma lo
contrario, lo que se llama determinismo, y que
hay que combatir porque es un error. Lo más
importante que se pudo hacer fueron quince
libros regionales, teóricos y prácticos. Ahí me
vinculé a la Unión Geográfica Internacional, en
donde estaban los más importantes geógrafos
activos, que trabajaban incluso en la Unión
Soviética de entonces. En Polonia, el Director
de Planificación Regional y Nacional era el Dr.

�Lechivski. Él era geógrafo, no economista,
e hizo una enorme labor. Quiero aclarar que

que ahí está Nuevo León, otra vez estudiando
el noreste, es la historia industrial de Monterrey

que si una persona no pertenece a un clan, a
un grupo, entonces no vale nada, se acaba;

nunca quise ni intenté copiar lo que se hacía
en la Unión Soviética; no copié nada por una
razón sencilla -y se lo dije a los soviéticos de

lo que la hace. Alguien podrá decir lo contrario,
porque puede ser una ciudad de robots. Para

pero ¿quién define eso? ¿Por qué se aceptan
actitudes como: "tú eres apestado porque no
eres de mi grupo x, eres del z"?. Yo no lo

entonces en reuniones, cosa que a regañadientes
ellos aguantaban-: una cosa es el primer
mundo, otra el mundo socialista de entonces,
y otra el tercer mundo. No se podía hacer el
mismo tipo de divisiones regionales y de teoría
en Francia que en México, y se lo dije a Claude
Bataillon en los libros que se han publicado en
México. Polemicé con. Bataillon, porque me
decía: "es que usted en realidad viene a ser un
jacobino que todo lo quiere meter en cajones";
le contesté: "los cajones los hizo la historia, mi
estimado, yo no los hice". Los cajones de las
regiones son un producto de esa combinación
de naturaleza, sociedad, cultura, etnias, todo
junto; y bueno, no fui mecanicista y, por lo
tanto, creo que alguna aportación se hizo.
A. G.: Maestro, nos decía usted, cuando
concertamos la entrevista, que tenía un

mí no, porque la industrialización no ha
domesticado la forma de ser de la gente, ni
siquiera para hacerlos iguales a los americanos
del otro lado de la frontera; tienen su
individualidad, tienen su proyección y tienen
otra cosa que habría que estudiar. Y es que los
estudios sobre la personalidad mexicana los
veo muy incompletos, que perdonen quienes

trabajo,

que

había

realizado

¿nos podría

hablar

ahí Ólgún
de

esto?

el aspecto regional del mexicano, ¿cómo va
ser lo mismo el de Puebla que el de Sonora
y el de Chiapas? Con las etnias, el yaqui
de Sonora es otro mundo mental, hay otra
historia. Así se fabricó el hombre de Nuevo
León; el hombre de Monterrey tiene grandes
vocación hacia el futuro, porque se le educó
en una época ya industrial; tiene buenas

pero Diego nunca lo fue, él es un historiador
de la actividad económica en México,

instituciones de enseñanza, la Universidad y
otras, que le han dado una categoría especial.

funcionario, etc. No se trata de clasificar
por ideología, se trata de ver qué hicieron.
Fernando Carmona y el maestro Ceceña

A. G.: José Luis Ceceña, Diego López Rosado,

fueron directores, hay que ver el resumen de
cuatro ó seis años de trabajo, leer lo que pasó

Alonso Aguilar, Fernando Carmona y usted
asientan dentro del Instituto de Investigaciones

es lo mismo que otras ciudades". Pero cada

Autónoma de México; por tanto, es muy

ciudad y cada estado, cada región tiene sus
peculiaridades. Claro, hay circunstancias que

sido la contribución que ha hecho el Instituto

lo acercan a uno más a ciertos lugares; en mi

a la investigación económica y social, y cuál

caso, yo ahí hice parte de mi servicio militar,
en la ciudad militar de Monterrey, en 1944. Lo
que a mí no me seduce es la gente; la gente
de Monterrey, y un poco de todo el estado

es su visión, ahora que vivimos en este mundo

lo hemos estudiado, primero hicimos

un

libro sobre el norte y el noreste en los ochenta
y, después, fueron dos libros sobre la zona
fronteriza, tomando estados completos. Así

86

Por otro lado, creo que el Instituto de
Investigaciones Económicas de la UNAM
ha sido uno de los grandes factores del

cualidades y diría que una principal: tiene la

Á. B.: Héctor Jaime Treviño me hizo esta
misma pregunta, decía: "pero si Monterrey

zona ganadera con escasa minería. Nosotros

que escribió en otras publicaciones, sino toda su
obra; si no, no se le puede conocer plenamente.

desarrollo del pensamiento económico de
México, con altas y bajas, con grandes y
medianas aportaciones. Es cierto que tres de
ellos tenían una formación un tanto marxista;

son de los primeros investigadores que se

de Nuevo León, es distinta. Es la historia de
Monterrey, principalmente, la historia de una

en el caso de Femando Carmona, que primero
se publique su bibliografia completa, no nada
más lo que escribió en Estrategia; no sólo lo

los han hecho. Falta muchísimo, sobre todo

especial afecto por el estado de Nuevo
León,

acepto. No se conoce bien su ideología, lo qu
defendieron y su obra. Por eso, acabo de pedir,

Económicas de la Universidad Nacional
importante conocer su opinión sobre cuál ha

minado por el pensamiento neo-liberal que
trata de asumirse como pensamiento único.

ahí, la Revista, los libros, las conferencias, las
entradas y salidas de gente. Yo creo que han
contribuido principalmente a la investigación
económica y social de nuestro país, en diversos
ramos y aspectos. La teoría económica era
fundamental y el maestro Silva Herzog
ayudó a estructurar la escuela en ese sentido.
Últimamente quizás se ha perdido mucho,
porque hay múltiples variantes de la teoría
económica y muchas se han estado haciendo
a un lado, entre ellas las llamadas marxistas.

Á. B.: Yo no voy a interpretar las ideas de mis
compañeros, ahí están sus libros, ahí están sus
trabajos, pero sí quiero recordar aquí a los que
ya se fueron, a Diego López Rosado y Femando
Carrnona. Creo que no se ha abundado bien en
su pensamiento, en el de ninguno de los cuatro.

Se ha publicado mucho, la revista ha sido
muy importante, en ella puede leerse todo
lo que se ha hecho. Siempre hubo debates
en el Instituto -no con la profundidad que a
mí me hubiera gustado-, con intercambio de
impresiones e, incluso, diferencia de ideas.

A partir de la crisis de México, el Instituto
ha cambiado, ha tenido que moverse hacia
otras direcciones. Creo que era inevitable,
eso no es ni bueno ni malo, simplemente era
inevitable; no podía quedarse solamente en
un tipo de tratamiento económico, social y
político. En estos últimos años se advierte
la contribución a otras ramas, entre ellas a
la banca, las finanzas y el comercio exterior.
Quiero mencionar al maestro Arturo Ortiz,
que ha hecho grandes avances; al maestro
Torres Gaytán, con su libro pionero del
comercio internacional. Se había hecho muy
poco en cuanto a conocer el mundo y tratar de
estudiarlo, pues es un error nada más estudiar
a México y olvidar el resto. México no es
independiente de lo que sucede en el resto
del mundo, al contrario. Para ello, primero se
abrió el Instituto a la problemática de América
Latina, y se vinculó a movimientos sociales.
Pero faltan conocimientos más amplios, creo
que todavía no se llega a un desiderato. He
insistido, quizás por ser geógrafo y ver las cosas
desde el punto de vista del espacio, en que hay
que conocer el mundo, no solamente a través
de las revistas que lleguen, sino conociéndolo
directamente, asistiendo a congresos. Pero eso
no basta, hay que ir a estudiar otros países. Yo
así lo logré, estudié en la India y en Francia,
no me quedé sólo con mis estudios en la Unión
Soviética; sabía que aquello era un mundo que
ya estaba corrompiéndose y, por lo tanto, no
tenía un gran futuro. Había que ver eso, y el
futuro del mundo era el tercer mundo actual,
el mundo del subdesarrollo: China, la India,
el Medio Oriente, África y América Latina.
Creo que el tercer mundo debe recibir la
atención de este Instituto porque es la mayoría
del mundo, porque es la oprimida, y porque
necesita salir de esa situación y no continuar
más tiempo así. Creo que, en ese sentido, el
Instituto debe tener esa misión; comprendo
la cuestión de la influencia del pensamiento
neoliberal en él, pero creo que aquello

Es decir, aún no hay historia. Algunos afirman

87

�puede verse en sus estudios. Espero que los
elementos conscientes del Instituto se opongan
al aplastamiento ideológico. Pero es signo de
los tiempos actuales; es decir, no puede dejar
de estudiarse el pensamiento neoliberal, sería
otro error hacerlo. Hay que estudiarlo; pero
sabiendo que es un pensamiento que, como dice
una de las tesis que he estado corrigiendo para
el premio, en el fondo no es un problema de

de ver era inevitable--, el PNR. Tan inevitable
que, si no, se hubiera desmoronado una lucha
revolucionaria. Es cierto que hubo caudillos
que no eran conocedores de la verdadera teoría
política, qué importa, eran los jefes, eran los

con la situación de la globalización actual. Y es
esta dependencia la que.defiende el pensamiento
neoliberal, le guste o no a alguna gente.

subsistir eternamente, tiene que haber cambios
dentro de ese mismo movimiento. Pero no

A. G.: Volviendo a México, el 2 de julio de
2000, según algunos, comenzó una nueva

permitieron que la democratización avanzara en
los años treinta, siendo el momento apropiado.
No me refiero a darle la victoria a Vasconcelos

etapa en la historia de nuestro país, ¿cree

-que no hubiera sido posible. Según gente que

usted que la alternancia política fue importante
foxismo representa un cambio progresista

lo vivió entonces, sólo el 18% de la población
estaba a su favor. Eso era todo, ¿cómo iba a
ganar? Fue un posible comienzo _de partidos,

respecto a los regímenes priístas anteriores?

pero Vasconcelos no lo acaudilló por ser

para la democratización del país, que el

Á. B.: Anteriormente escribí bastante en la
prensa nacional, en muchos periódicos y

egoísta y ególatra. Ahí pudo haber empezado
la democratización, pero no sucedió así.

revistas. Pero a partir de que el pensamiento
neoliberal se ha vuelto predominante, he

Después, cuando mi padre se lanzó de
candidato a diputado en 1943, dijo que era el

quedado fuera, ya no quieren publicarme

momento de que, tanto la derecha -ya estaba el
PAN- como la izquierda, avanzaran juntas en la

nada. Nunca pretendí ser un ideólogo, de tal
manera que malamente puedo interpretar a
fondo la cuestión actual. Respecto al germen

democratización del país. Sólo se lo permitieron
a la derecha, a mi padre ro bloquearon y,

de la democratización actual, escribió alguien
en otros años, antes de este cambio: "la

después, al Partido Popular le regalaron una
curul para que se contentara. Es un error

democratización de México como necesidad

garrafal que lo hayan aceptado y uno de los
grandes méritos de Narciso Bassols es haberlo
señalado. Estoy hablando de los años cuarenta

viene desde el siglo XIX"; pero, desde el
punto de vista moderno, hay que tomarla por lo
menos desde principios del siglo XX. ¿Por qué
no toman en cuenta esto? Porque no quieren
ver que hay otros que estuvieron antes. Eso
es un error garrafal. No es que no haya habido

del siglo pasado. Para mí, esto no es nuevo.
El proceso de democratización actual

antecedentes, los hubo antes de 191 O; ahí está el

se fueron desmoronando hasta que se
reconstruyeron después; y segunda, la derecha

Partido Liberal de los Flores Magón, ahí está lo
que hizo mi abuelo, don Diódoro Batalla, en la
asociación de reformistas - así se llamó, Liberal
Reformista- ; y las vertientes de la revolución,

capitalismo mundial. Además, algo que no se
ha estudiado bien han sido los cambios de las
clases sociales en México a partir de 1940. Me
parece que era inevitable dentro de los terribles
problemas que hemos vivido. Y es que no se
preparó al país, tercermundista todavía en
sus grandes estructuras, para este cambio,
y ahora los problemas tienen gran fuerza

que conducían; Obregón primero, Calles
después. Después, se deformó, porque todo
sistema político que se aferra indefinidamente
a una sola vertiente está muerto, no puede

aumento de exportaciones, es un problema de si
la dependencia de México se va a acentuar o no

88

tanto el zapatismo como Villa y Carranza.
Después viene la década de los años veinte,
el monopolio de un partido -que a mi modo

del país tenía que venir por dos razones:
primera, porque los partidos de izquierda

se fue fortaleciendo, sencillamente por la
globalización, por el predomino de los Estados
Unidos y las grandes fuerzas de poder del

A. G.: Pasando a un tema del que ahora
se habla mucho, ¿qué opina usted de la
globalización, es un fenómeno irreversible,
existen opciones frente a la globalización
neo/ibera!?

Por ejemplo, el pleito del petróleo es tremendo
y puede llevar a cualquier bombazo atómico;
ese peligro es parte de la globalización. Existen
opciones y creo que la opción única que se ve
es que los pueblos no la aguanten tal como está.
Los pueblos ya están entrando en razón; tiene que
haber movimientos organizados, con apoyo de
los escasos gobiernos que tengan esa dirección
y que tengan avances sociales internos (China,
Vietnam, etc.). También tiene que haber apoyo
de los gobiernos progresistas, -apoyo, mas no
intervención o amenazas armadas. Debe ser un
juego político, económico y social muy fino,
muy bien pensado, para oponerse a la expansión
de esta globalización salvaje que tenemos.

Á. B.: En el Instituto publiqué dos o tres libros
sobre este asunto, desde puntos de vista que no
se trataban allí: la importancia de los recursos
naturales, de su escasez; la destrucción del
medio ambiente (que es terrible, es una amenaza
gravísima para el futuro de la humanidad, sea
a nivel mundial, nacional o regional). En fin,
la globalización es multifacética, también es
inevitable. La globalización es un fenómeno
que viene, por lo menos, desde el siglo XV. Los
portugueses empezaron a expandir su dominio
sobre África desde la primera mitad del siglo
XV; de ahí sigue, por una necesidad histórica,
que los europeos dominaran el mundo.
Era inevitable, fue un fenómeno histórico,
económico, social y político. Hay diversas
etapas de la globalización y estamos en una
que, para mí, es de fase cuatro: es muy distinta a
las otras, están presentes el dominio del capital
financiero; el dominio de las transacciones que
supeditan al tercer mundo otra vez y, quizás,
peor que antes; el fortalecimiento de los grupos
de poder y las intervenciones militares, que no
son nuevas. Así fue en el coloniaje, pero ahora
hay más graves peligros, porque hoy hay algo
que no existió en el siglo XVI con Cortés:
entonces tenían espadas, ahora hay bombas
atómicas; ahora está en peligro la humanidad
toda, incluso de desaparición parcial o total.

A. G.: Y para el caso nuestro, maestro, que
estamos muy insertos en esta globalizaciónjunto
con los Estados Unidos, ¿cuáles han sido los
principales efectos de esta creciente integración
mexicana hacia nuestro vecino pais del norte?

Á. B.: Nosotros hemos tratado de profundizar
en el impacto tremendo de la integración con
los Estados Unídos. Diría, en general, que la
globalización es tremenda en el desarrollo
regional en México, con el Tratado de
Libre Comercio o sin él. Lo que se atiende
es sólo aquello que interesa a las grandes
compañías de los países poderosos y, de
rebote, a las nacionales; quedan fuera todas
las zonas de ultra subdesarrollo de México
y de todos los países del tercer mundo. Estas
zonas no tienen posibilidades de desarrollo,
nadie quiere invertir en ellas; incluso sin
ver el problema de la inversión, si es buena
o mala, simplemente no quieren y ya.
Las carencias de estas zonas son de
problemas de transporte, lejanía, falta de
educación profesional, etnias, problemas
de reivindicaciones nunca resueltos, etc.;,
es un fenómeno gravísimo. Las actividades
productivas se están concentrando en la franja
fronteriza con Estados Unidos; pero también

89

�en ciudades del interior como Guadalajara, el
puerto de Veracruz, Manzanillo, las zonas de

avanzados, no se podía competir, sencilla y
llanamente. Se intentó lograrlo en la Unión
Soviética y el esfuerzo fue gigantesco; sin
embargo, la industrialización forzada costó

hambre y miseria. Hay que ver lo que están
haciendo, intentando un poco no subyugarse a

mucha sangre, desde 1928 hasta 1940.

la globalización.
Hubo otras revoluciones llamadas socialistas;
para mí, ninguna llegó a establecer un

en Mesoamérica. Había gente que pensaba
en la diferencia entre el sol y la luna ~so es

Tuvieron sólo doce años para hacerla, ya
que antes llevaron a cabo la reorganización
de 1928 (primer plan quinquenal).
En 1940-194 l los invaden los nazis y no

socialismo real, verdadero. ¿Por qué no
lo hubo? Porque las circunstancias no lo
permitieron, no porque fueran perversos. A mi
modo de ver, el factor principal fue la Segunda

noroeste, sólo algunas zonas que interesan a las
grandes economías norteamericana, japonesa

dialéctico--, el día y la noche, la bondad y la
maldad, etc.; esa lucha será eterna. Ahora bien,
se pensó que las grandes revoluciones del
siglo XIX tenían antecedentes de formación,

hubo más tiempo, no hay que olvidar esos
antecedentes. ¿Qué resultó? Fuera de algunos
casos que no cuajaron por circunstancias
diferentes, como el de Alemania Democrática,

Guerra Mundial, en la cual se destruyó la
parte más avanzada de la Unión Soviética.
No fue el único factor, pero sí es de los más
importantes. China también fue devastada en la

o europea. Está impactando el fenómeno
muy seriamente en · ese sentido; además

de los grandes pensadores, de la evolución
de la primera revolución industrial, y que sus

guerra civil y durante la invasión japonesa. Es

de que se sigue destruyendo la naturaleza.

cambios iban a generar una transformación
inmediata de los sistemas sociales y mundiales.

Hungría, Checoslovaquia y otros; encontramos
que no había desarrollo suficiente, ni para la
abundancia, ni para la igualdad, ni para nada.

riego del noroeste. Pero, ¿qué sucederá con las
zonas que no produzcan para la exportación,
las que no tengan zonas de riego, las que no
tengan mecanización, buena o mala? Todo
esto es muy grave y condiciona o predispone
mayor acumulación urbana en el país, mayor
concentración de la industria en las grandes
ciudades; y, en consecuencia, no se están
desarrollando las regiones internas del norte y

A. G.: Por último, ¿por qué fracasó el
socialismo,

sigue

siendo

viable

en

el

mundo de hoy y del futuro, existe una
alternativa socialista o hay que construirla?

Á. B.: En primer lugar, creo que ser de
izquierda es un compromiso eterno. Es estar
en la defensa de los oprimidos, de los pobres,
no en el sentido de la conmiseración cristiana,
sino de los hechos reales, económicos, sociales
y políticos; la defensa de esas mayorías y de
países enteros como es todo el tercer mundo;
y del cuarto mundo, porque de éste no hemos
hablado, pero el cuarto son los «de hasta
abajo». El que esté porque ese estatus se
conserve, ese es un hombre de derecha, ése
no tiene otra cosa qué pensar. En cuanto al
que piense que debe destruirse ese germen, esa
desigualdad, esa ruptura, esa guerra perpetua,
esa matanza bárbara y todo lo demás, ése
es un hombre de izquierda aquí y en todos
lados. Ésa es mi interpretación; no creo. que
sea un problema de pertenencia a un partido,
es un problema de conciencia individual.
Grandes movimientos han existido desde que
la humanidad se constituyó en civilizaciones,
hubo lucha de ideas en todas las civilizaciones

90

antiguas. He tratado de demostrar, sin éxito,
porque no hay debate, de que la lucha de
ideas existe desde que existe la dialéctica (no
la marxista). La dialéctica existe desde que
el hombre empezó a razonar a fondo, desde
mucho antes de la Grecia Antigua, en China,
en Mesopotarnia, en la India, aquí también,

Para mí -y lo he escrito-, era natural que
se pensara de esa manera, puesto que es la
lucha de las contradicciones, es la lucha de
bandos, es la lucha de las ideas, y es la lucha
de la necesidad de la justicia en el mundo.
De ahí resultó la transformación; los intentos,
primero, de la Comuna de París; los grandes

Entonces ¿de dónde obtener la abundancia?
En ese lapso tuvieron que implementar los

cierto que hubo defectos enormes y tremendos
en la conducción y en la planificación, lo
que ya se ha criticado, pero hay que tomar
todo en cuenta, toda esa experiencia. No es

cambios sociales, las revoluciones, detener
a los nazis y sufrir la muerte de veintiocho

que la idea del socialismo sea falsa, ni que el
nombre sea falso o erróneo. Puede volver a

millones de rusos, más seis millones de
polacos y seis millones de yugoeslavos.En

emplearse en el futuro o ya no. No lo sabemos.
El problema central es si va triunfar la justicia

cuanto a China, sabemos que era tierra de

o la injusticia.

movimientos sociales del XIX y, sobre todo,
del XX. Cabe señalar que ahora, en forma
verdaderamente ridícula, se habla sólo de
los desastres del siglo XX; hubo también
avances gigantescos, no sólo en la tecnología,
sino en todo. Claro, están las guerras, pero
las guerras son producto social, porque hubo
formas de destruir más fácilmente y en masa.
Surgieron los grandes pensadores y los grandes
conductores de masas que llevaron a las
grandes revoluciones. Eso lo veo como algo
lógico, inevitable y necesario, pero creo que no
estaba maduro para que el sistema capitalista
se derrumbara, surgiera la otra fuerza y se
afianzara. Esto, en buena medida, es producto
de la propia corrupción que el capitalismo
creó en el seno de los países socialistas. Es
decir, mientras dos tercios del comercio
mundial y de la producción industrial, las
universidades y todos los medios estaban

91

�MÁXIMAS MORALES
Y PARADOJAS ANTROPOLÓGICAS
Mijail Malishev

La verdad sometida al poder de la mentira se convierte en la parte más convincente de ella, ya
que le transmite su autoridad. Es por eso que las mentiras más sofisticadas siempre se derivan de
semiverdades.

•••
Contra las evidencias de los grandes méritos de alguien, el remedio más adecuado es su
reconocimiento.

•••
El hombre no se revela tanto en sus logros, sino en sus fracasos y, aún más, en los fundamentos de
las excusas para justificarlos.

•••
Aunque la historia no nos enseñe nada, nos castiga por la ignorancia de sus lecciones.

•••
Es más fácil ser esclavo de una idea que dueño de sí mismo.

•••

El hombre que calla los motivos opuestos a las normas morales, implícitamente reconoce la
obligatoriedad de éstas.

•••
El infierno no es un lugar determinado, es un estado de ánimo en el que el hombre ve claramente
el sinsentido de sus actos, pero no puede ni dejar de hacerlos, ni arrepentirse.

•••

Se necesitan muchos esfuerzos para ser fiel a sí mismo.

•••
Uno se siente más desolado cuando desaparece el consuelo de que hay alguien más desdichado.

•••

La benevolencia hacia el otro se expresa no sólo en el deseo de aliviar sus penas, sino también en
estimular sus propios esfuerzos para que supere las desdichas. En breve: Dios ayuda a quien se
ayuda.

•••

Quien posee el poder tiene "derecho" a la última réplica y el privilegio de hacer esperar a los
demás.

•••

Los sufrimientos padecidos por un desdichado no justifican el daño que éste causa a los demás.

•••
La distancia entre el vivo y el muerto es equivalente a la infinitud que separa el ser de la nada.

•••
La autoridad de la razón siempre es preferible a la razón de la autoridad.

�frecuentemente, el hombre obra de conformidad con el deber guiándose por su propio interés; es
Los grandes políticos surgen del pueblo, pero casi nunca regresan a donde salieron.

•••

Quien pisotea la voluntad de alguien, sin sospecharlo, admite que el más fuerte también puede
pisotear su propia voluntad; un irresponsable "legitima" la aplicación de la misma actitud hacia
él, Yel grosero no tiene derecho moral de pedir un trato amable. El comportamiento de todas estas
personas se basa en el imperativo del egoísmo: "haz a los demás lo contrario que tú quisieras que te
hagan".

•••

Cuando la opinión pública reconoce los méritos de un individuo, algo debe susurrar en sus adentros:

lo que le ocurre al comerciante que, por miedo a perder su clientela, sirve con honradez aun a los
compradores inexpertos. Lo malo es que este comerciante trata de desvincular su honradez del lucro
y es entonces cuando se convierte en un moralista hipócrita.

•••
Si la gente revelara el mismo respeto a los vivos que el que manifiesta por los muertos, en la tierra
triunfaría el paraíso.

•••

El reconocimiento del estado real de las cosas no es sinónimo de que lo reconocido sea verdadero.

"¡a trabajar, para estar a la altura de lo alcanzado!" Quizá es por eso que en el reconocimiento hay un

•••

azoro, ya que el premiado se sentiría avergonzado si descendiera de las expectativas ya establecidas

Casi todas las acciones automáticas que hacemos, en algún momento requirieron una atención

sobre sus capacidades.

especial y muchos esfuerzos para aprenderlas. Andar, hablar, leer, contar, atarse los zapatos, usar el

•••

En la mayoría de los casos, el hombre aspira a poseer más de lo que dispone y más de lo que es capaz
de usar.

•••

A veces pensamos que hablamos en el mismo lenguaje que los otros, pero lo que decimos y lo que

cuchillo y tenedor, andar en bicicleta, todas estas rutinas, en realidad, son ejercicios que nos costaron
mucho sudor y exigieron mucha paciencia a nuestros preceptores.

•••
Cada ser humano pudiera ser otro. Al hombre le es inherente la preocupación por sus capacidades,
sólo a él le es propio preguntarse qué es en sus posibilidades y padecer el no haberlas podido
realizar.

•••

ellos perciben son dos cosas bien diferentes.

•••

El suicidio es la muerte que pretende superarse a sí misma.

En el fondo de toda esperanza se esconde el germen del milagro.

•••

La preocupación por el futuro es la actitud fundamental de la existencia humana. No todos los
historiadores, cuyo objeto de estudio es, por definición, el pasado, se dan cuenta de.que la vida de

•••
Para el fanático terrorista, la vida tiene menos valor que la causa por la cual está dispuesto a morir. En
este sentido se parece a un héroe. Pero la amenaza de exterminar a los rehenes destrona su pretensión
a la santidad, ya que su muerte significa la desvalorización de su causa sacralizada.

sus agentes históricos estuvo abocada al futuro. En efecto, para cada ser humano, su estado anterior
es al presente lo que el presente es al futuro. Y, ya que ellos se preocupaban por el futuro, sus sueños,
proyectos y planes no son menos importantes que sus actos cristalizados en el cuerpo de los hechos

•••

El portador de algún vicio finge que se enorgullece de él para evitar los juicios denigrantes de los
otros.

•••

históricos. El buen historiador sabe que lo irreversible alguna vez existió como lo posible.

•••
Quienes roban y han sido descubiertos, podrían reconocer no sólo que robaron, sino también que son

Si, para el estudiante, el examen podría ser un trauma, para el profesor a veces resulta una pérdida
de fe en la humanidad.

ladrones. Pero hay quienes roban y, al ser descubiertos, pueden admitir el verbo yo robé, pero no el

•••

sustantivo soy ladrón. Esto significa que nuestro hacer y nuestro ser a veces coinciden y a veces no;

Aunque no tengamos la culpa de poseer la cara con la cual nacimos, tenemos cierta responsabilidad

por tanto, la culpa y la vergüenza no siempre van de la mano.

de la expresión que otorgamos a nuestro rostro.

•••

•••

Detrás de la misma altura a la que ascendieron diferentes personas se esconden diferentes

La razón que no es capaz de tomar en consideración las dimensiones emocionales de la existencia es

esfuerzos.

parcial, frecuentemente falla o, lo que es peor, engendra monstruos.

•••

Sólo un ser imperfecto podría considerar que todo lo real es racional.

•••

•••

Como añicos del pensamiento, los aforismos son un reflejo de la fragmentariedad de la vida que se
va ordenando con el granito de las frases breves. ¿Podría suponerse que el laconismo y la claridad del
aforismo son una nostalgia por el gracejo que el hombre quisiera otorgar a la vida entera?

No sólo necesitamos a los demás, sino también necesitamos que nos necesiten, y el reconocer esta
necesidad da sentido a nuestro ser.

•••

•••
Si un hombre se siente solitario entre los demás y hasta se percibe como huérfano en su propia casa,
entonces lo que necesita es reconocimiento.

El verdadero sujeto moral lucha no sólo contra la corrupción y la depravación, sino contra la.falta de
derechos bajo la máscara del derecho y contra la injusticia bajo la máscara de la justicia.

•••
La vida es menos reveladora que las noticias sobre sus acontecimientos; éstas presuponen cierta
selección, mientras que en la vida los eventos importantes suelen intercalarse en la rutina destinada
a la repetición.

94

95

�En Ja relación con los otros, nuestro "yo" revela sus diferentes facetas: tenemos unas cualidades que
La vida es una tarea por realizar que nos está dada desde el nacimiento hasta nuestra última hora.
■

■

■

■

■

■

El pecado es la perspectiva de la inocencia.
Creer que no existe el sentido en este mundo sin la vida en el más allá representa un pecado de
soberbia.
■

■

■

Al envidioso, la desdicha del envidiado le es más agradable que su propia virtud.
■

■

■

Indudablemente que mucha gente puede vivenciar sentimientos sutiles, pero sólo algunos son
capaces de describirlos sutilmente.
■

■

■

Nos sometemos a un orden por considerar que quien lo dicta es siempre más fuerte y, por lo tanto,
podría castigamos en el caso de desobediencia. Esta opinión es la causa más contundente del
mantenimiento del orden y no la amenaza de aplicar la fuerza.
■

■

■

Existen dos tipos de hombres: los que se inclinan a considerar que la vida y sus problemas son de
fácil resolver, y los que tienden a resaltar su complejidad o profundidad enigmática. Al abordar los
problemas vitales, los primeros tropiezan, se decepcionan y los dejan pendientes; mientras que los
segundos reflexionan mucho, vacilan y suelen fracasar, al igual que los primeros.
■

■

■

El disputante casi nunca reconoce la razón de su adversario. Si la reconoce, sólo lo hace parcialmente
para crear la apariencia de objetividad y rechazarla en su totalidad.
■

■

■

La expresión de que cada ser humano merece confianza es complemento moral del postulado
jurídico de la presunción de inocencia.
■

■

■

Si para el arrepentimiento no existe un plazo fijo, para cometer el pecado a veces es demasiado
tarde.
■

■

■

El pensamiento es un derroche de energía mental; pero a su vez, el trabajo intelectual es un ahorro
del derroche de la acción no guiada por el pensamiento.
■

■

■

La ciencia frecuentemente destruye la certidumbre ingenua que prevalecía en la conciencia de las
masas sin ofrecerles nada a cambio, lo que engendra decepción e insatisfacción. El sentimiento de
incertidumbre provoca vacíos y, para llenarlos, hacemos todo lo posible para alcanzar alguna certeza,
y poco nos importa si ésta es real o ficticia: sólo deseamos que disipe la incertidumbre.
■

■

■

La fe, a diferencia de la creencia, se nutre de supuestas verdades irrefutables, y según éstas, no existe
alguna cosa o acontecimiento observable que las desmienta. Cuando usamos la palabra "fe" en el
sentido de creencia o de confianza -tengo fe en mi amigo, tengo fe en mi médico- la entendemos
como una convicción de que algo parece ser lo que es, mientras no nos demuestren lo contrario.

96

se expresan en la relación con unos; y otras, en la relación con otros; igualmente, el significado de
cada una de estas personas es diferente para nosotros. Normalmente, reconocemos estos diversos
significados y no tenemos dificultad en hablar con algunos sobre religión, con otros sobre política y
con otros más intercambiar historietas o chistes.
■ ■

■

Hay dos tipos de solidaridad: la que se expresa en un objetivo histórico y la que se gesta en el terreno
de Jos sufrimientos compartidos. Respectivamente, hay dos tipos de la responsabilidad: una por lo
lejano: país, nación e historia; y otra por el prójimo: hijos, padres, compañeros, colegas.
■

■

■

Cualquier percepción contiene una interpretación involuntaria emparentada por su firmeza con la
intuición lógica: si veo que esta mesa es redonda, resultará dificil sustentar que es cuadrada. Algo
semejante ocurre respecto a los actos morales: las escenas de violencia inmotivada o de humillación
sádica engendran en nuestra conciencia una actitud de protesta o de odio que es irrevocables, como
Jo es el dolor de muelas o la aversión a la inmundicia. En la "ergometría de las evidencias", la
percepción viva ocupa un lugar tan importante como la obviedad de la razón.
■

■

■

El hombre o la mujer que están en el centro de atención sin haber hecho grandes esfuerzos para
merecerlo, son quienes pertenecen a la élite o son, en realidad, muy guapos.
■

■

■

Una de las características de la acción rutinaria reside en que puede ser efectuada sin poner atención
en ella; nos parece con.fiable y lista para ser tomada en cualquier momento que es requerida. No
reparamos en estas habilidades; en el mejor de los casos, prestamos atención en qué, pero no en
cómo: por ejemplo, cuando hablamos en nuestro idioma materno, fumamos, lavamos nuestras
manos, afeitamos o freímos huevos. Pero momentáneamente reparamos en cómo realizamos estas
acciones cuando salimos de las habilidades automatizadas; por ejemplo, cuando hablamos en idioma
extranjero o empezamos a aprender un baile desconocido. A cada cual no le perjudicaría de vez en
cuando prestar atención a sus actos rutinarios y tratar de mirarlos desde fuera, como lo hacemos
cuando nos mirarnos en la cámara televisiva en un supermercado.
■

■

■

En el hombre, por heroico, fuerte y hábil que sea, el querer nunca coincidirá con el poder. Sólo Dios
puede lo que quiere.
■

■

■

Entre el hombre y la mujer existen diferencias: cuando la mujer vuelve a entablar una relación de
pareja, frecuentemenfe piensa que su vida inicia de nuevo; mientras que el hombre nunca abandona
su currículum amoroso.
■

■

■

Todo el mundo dice de un cobarde que es cobarde, de un presumido que es presumido, de un petulante
que es petulante ... en su ausencia, y casi nadie se atreve a decírselo de frente. Frecuentemente
recurrimos, sin damos siquiera cuenta, a muchas pequeñas mentiras en la evaluación de nuestro
prójimo. Quizá el acto más atrevido que somos capaces de hacer en su presencia es callarnos. Nos
dirán ¡vaya, qué mérito! Pero, por otra parte, imaginemos qué sucedería si todos fuéramos sinceros
con los demás y les dijéramos siempre lo que pensamos. Un mundo que no tolere ni una pequeña
dosis de mentira se convertiría en muchedumbre dispuesta a agredirse unos a otros por su sinceridad
implacable, utilizando cualquier pretexto.

97

�La filosofia no sólo introduce la claridad en la oscuridad, sino convierte lo aparentemente claro en
problemático.
■

■

■

■

El progreso no es sólo un movimiento de lo peor a lo mejor, sino también de lo mayor a lo menor: de
un mayor error a una menor ilusión.
■

■

■

■

Varlam Shalamov y Viktor Frankl, que pasaron muchos años en campos de concentración, recuerdan
que los sufrimientos y la muerte de los vecinos no provocaban ninguna angustia en la conciencia
atormentada por el dolor de los encarcelados. Shalamov constata: "Si la indigencia y la desgracia
engendran amistad, sigrufica que la indigencia no es tan extrema y la desgracia no es tan grande. La
pena no es tan profunda si se puede compartir con los amigos".
■

■

■

Qué es oración sino un humilde intento de presionar a Dios a conceder lo pedido. Si la oración
no salva de la frustración, entonces el creyente acepta la desdicha como un castigo emanado del
lpismísimo Ser Superior, que es más sabio que él, y esto le da cierto alivio.
■

■

■

Los momentos decisivos son cuando el individuo se encuentra en una encrucijada de su existencia:
optar por un trabajo o por otro, casarse o no, postular o no su candidatura en las elecciones, etc. Pero
cada elección está preñada de riesgo, pues lo nuevo siempre, en uno u otro grado, es desconocido; y
él sabe que una decisión que tome o una dirección que siga podría ser irreversible o que, al menos,
le será luego dificil volver al sendero de la vida habitual. A estas razones se les agrega también su
temor ante la probabilidad de fracaso. Y sin embargo, por fuerte que sea la coraza protectora de
lo habitual, sin riesgo no hay la posibilidad de promover sus ambiciones y aumentar su chance de
reconocimiento. El hombre es un ser destinado a correr el riesgo.
■

■

■

El fumador está suficientemente consciente de los riesgos del tabaco y, sin embargo, continúa
fumando. ¿Por qué? Quizá porque se inclina a transferir los daños potenciales a un tiempo muy
lejano que le parece conmensurable con la misma eternidad.
■ ■

■

■

Si el caballo y la lancha fueron los primeros instrumentos para la colonización del espacio, la tumba
y el rito funerario fueron los primeros desafios arrojados contra la precariedad de la existencia
humana.
■

■

■

¿Podríamos vivir teniendo la conciencia del valor insustituible de cada instante, como si el mundo
existiera sólo una vez, como si tuviéramos la tarea de retener cada vivencia nuestra para la eternidad
y morir con ella?

■

■

Si el ladrón, perdido de su banda, no puede confiar que el primero que encuentre es también el
ladrón; el hombre honesto tiene mucha más probabilidad de encontrarse con otro hombre honesto.
Sin embargo, su único encuentro con la gente deshonesta le hace cauteloso. Un ejemplo negativo
dura más tiempo en nuestra memoria que cientos de experiencias positivas.
■

■

■

Pensar sobre sí mismo es casi siempre afirmarse ante los demás.
■

■

■

Es ridículo exigirle a todo autor la genialidad, pero es legítimo esperar que su libro no sea una
estupidez.
■

■

■

El hombre, desde su origen, a nadie teme tanto como a sus semejantes.
■

■

■

Para el escritor, su libro es una obsesión de la cual quiere liberarse lo antes posible. No obstante,
no se libera definitivamente, ya que se apoderará de él otra obsesión y volverá a escribir un nuevo
libro.
■

■

■

Los humanos inventaron lo sobrehumano para suprurur de sí lo inhumano y sublimar lo
subhurnano.

■

■

■

¿Qué significa un hombre uniformado? Un policía. ¿Qué significado tiene un hombre que está tras
la ventanilla? Un funcionario de banco. A su vez, para policía y funcionario del banco, a todos
con quienes se encuentran mientras desempeñan sus funciones, los identifican con los calificativos
de "ciudadanos" o "clientes" Mi encuentro con ellos y su encuentro conmigo son encuentros de
funciones. En tales circunstancias, el otro no me preocupa mucho, así como a él no le preocupa mi
persona, salvo en relación a nuestros roles sociales. No le juzgo como un "tú", sino como un "él", y
viceversa. ¿Qué sucedería si todo "él" se convirtiera para mi y para él, en todo "tú"? Es imposible
imaginar todas las consecuencias de esta "fraternidad". Cada muerte o cada desdicha de él, yo
debería de experimentarla como una pérdida personal. ¿Qué cantidad de compasión tendríamos que
tener en nuestra actitud hacia los demás?
■

■

■

Cada trabajo dignifica a su trabajador, pero no cada trabajador dignifica su trabajo.
■

■

Qué es la aventura sino la inclinación a exponerse al peligro, la voluntad de correr el riesgo y la
esperanza, más o menos confiada, de superarlo. La aventura como riesgo buscado es un coqueteo
deliberado con la suerte, un desafio al futuro, una valentía cuyo portador busca probarse a sí
mismo.
■

■

■

El verdadero artista es aquel que tiene el don de metamorfosearse en cualquier ser, incluso el más
ínfimo, el más feo y el más impotente.
■

enjabonada del poder?

■

Algo anda mal en un país donde el deudor duerme más tranquilamente que el acreedor.
■

¿Hasta qué grado tendríamos que ser ambiciosos para trepar, caer y otra vez subir por la escalera

■

■

El miedo ante la muerte es una oración del alma que busca asilo en el más allá para liberarse de sí
misma.

■

■ ■

Cuando el hombre se sacraliza, no se puede evitar la desgracia.
■

■

■

La influencia del miedo en la conducta humana es doble: por una parte, el miedo debilita las pasiones.
El hombre abarcado por el temor es circunspecto, prudente y se inclina a escuchar los argumentos
de la razón. Pero, por otra parte, el mismo miedo es una pasión irracional que nos hace aprensivos,
recelosos y cerrados para los argumentos de la razón.
■

■

■

La perfección de una obra implica la elección y ésta presupone el rechazo de todo lo burdo, lo
dudoso o escogido por el azar. La energía alimentada por la aspiración a engendrar algo perfecto se
apaga, y junto con ella se extingue la esperanza para alcanzar la perfección. Y sin embargo, la pasión
infructífera por lo perfecto es preferible que la producción de algo acabado, pero mediocre.

�El hombre inventó a Dios para vengarse de su prójimo o para reconciliarse con él a través de la idea
de que, ante su grandeza, todos somos iguales en nuestra miseria.
■

■

■

¿Por qué se considera que el paraíso es un lugar de bienaventuranza? Quizá porque el creyente
quisiera trasladar al más allá todos sus bellos sueños, cuyas migajas encontró en este mundo.
■

■

DOS PENSADORES EN LA
ADOLESCENCIA DE AMÉRICA
Cordelia Rizzo

■

Insistir en las divisiones de raza,
en las diferencias de raza,
de un pueblo naturalmente dividido,
es dificultar la ventura pública y la individual,
que están en el mayor acercamiento
de los factores que han de vivir en común.

El inocente suele apelar a la justicia, en tanto que el último recurso del culpable castigado es la
clemencia. El primero quiere la aplicación de la ley, el segundo espera el perdón como una especie
de milagro.
■

■

■

Si en un niño pequeño sus cualidades nos provocan cierta ternura, en un adolescente muchas
cosas nos parece dignas de desprecio; y sólo la idea de que pronto llegará a ser otro nos ayuda a
reconciliamos con sus presentes características negativas.
■

■

■

"Mañana", "otro día",' "después", frecuentemente nos sirven como pretextos para no cumplir los
compromisos de hoy. No tenemos suficiente osadía para reconocernos en la pereza, en la inercia y en
la negligencia de nuestras obligaciones y es por eso que nos justificamos ante el tribunal de nuestra
conciencia, relegando nuestras promesas al futuro.
■

■

■

¿A quién se le puede pensar como un afortunado? A aquél que responde al azar de circunstancias con
un máximo de artificio.

100

José Martí
Parece que hay dos caminos para soñar
a América: como si fuera otra y como si fuera
ella misma. Las fantasías de los utopistas lanzan
sus anhelos hacia todo lo que se encuentra entre
estas dos direcciones. El proceso de búsqueda
continúa y existe una descripción y presencia
de lo que ha venido siendo nuestro continente,
hay actas, hay pruebas que justifican nuestro
pasado. Los cronistas han dejado testimonio
de una historia indígena y española; y de
una evolución convergente, en la cual, con el
paso del tiempo, se integran más culturas, se
suceden revoluciones y crisis.
Estas posturas, creadoras de
estrategias de afianzamiento de la identidad,
se reflejan en los pensamientos de dos
autores cuyas ideas disienten y se confrontan:
Domingo Faustino Sarmiento y José Martí.
Martí, intencionalmente, refuta la tesis del
conflicto entre "civilización y barbarie" de
Sarmiento en ''Nuestra América", por lo cual
no es una conexión oculta la que analizaremos
en estas páginas. En sus palabras: "No hay
batalla entre civilización y barbarie, sino entre
falsa erudición y naturaleza" 1• Las ideas de
Sarmiento abogan por una neutralización del
conflicto entre lo natural y lo extranjero o
europeo (lo estadounidense, en el caso de las
conclusiones de "Conflicto y armonía de las
razas en América Latina"2).

Martí asume el conflicto y considera
que reconocer el mestizaje de las culturas
que se han integrado a las indígenas en
Hispanoamérica libera, purifica y fortalece
a la persona; mientras que Sarmiento busca
lograr lo mismo eliminando a una de las
partes: quiere limpiar a América de la
presencia de los "montoneros" o las masas
de criollos y gauchos que tienen que pelear
por vivir con justicia. Ambos quieren llegar
al fortalecimiento cultural de América Latina,
al menos en apariencia. El primero lo propone
mediante el reconocimiento y el segundo, a
través del rechazo de la parte que le cuesta más
comprender.
A raíz de esta marcada oposición, nos
basaremos, para el análisis del pensamiento
de Sarmiento, en "Conflicto y armonía de las
razas en América Latina"; y del pensamiento
de Martí, en "Mi raza"3. El conflicto entre
las ideas de ambos autores se limitará a la
discusión de la raza. Este concepto encierra
muchas acepciones; sin embargo, nos interesa
el significado "raza" en tanto se presenta
corno criterio de diferenciación entre los
seres humanos, ya sea cultural, biológico o
social. Para Sarmiento, la diferencia es motivo
de molestia y rechazo; y para Martí, es la
razón que motiva a reflexionar sobre nuestra
diversidad y una invitación a celebrar la

1 Martí, José. "Nuestra América", en Fuentes de la cultura
latinoamericana. Leopoldo Zea (comp.). Fondo de Cultura
Económica. México. 1995: 122. En adelante, al citar este
ensayo, pondré las páginas correspondientes después de la cita.
2 Sarmiento, Domingo Faustino. "Conflicto y armonía de las
razas en América (conclusiones)", en Fuen/es de la cultura
latinoamericana. Leopoldo Zea (comp.). Fondo de Cultura

Económica. México. 1995: 403-411. Posteriormente, cuando
cite este texto, pondré sólo las páginas que correspondan a la
cita.
3 Martí, José. "Mi raza" (Patria, New York, 16 de abril de
1893). Obras escogidas, vol. Jll. Centro de Estudios Martianos
(comp.). Editora Política. La Habana. 1981. Cuando cite el
ensayo, en adelante, pondré sólo las páginas correspondientes.

101

�unidad, que trasciende los rasgos fenotípicos y
colores de piel.
Al comparar los dos puntos de vista, nos
adentraremos a las actitudes implícitas de los
discursos con el objetivo de contestamos lo
siguiente: ¿por qué, mientras que ambos buscan
un fortalecimiento, uno lo hace aceptando y
el otro rechazando? ¿Cómo resuelve Martí
el choque de la diversidad? ¿Hacia qué
dirección temporal de tensión utópica apuntan
los autores?, y ¿cómo se relaciona la tesis
martiana con la comprensión y la analogía de

libres y representativos en esta parte

largo viaje hacia sí misma',4, ante el rechazo
de la conquista, la ab_olición del pasado, al

de América5.

latinoamericano sólo le queda aferrarse a los
modelos externos de progreso e incorporarse
por añadidura. Sarmiento pertenece a la veta
del pensamiento latinoamericano que apoya
el proyecto civilizador, el de la copia de
otros paradigmas, la utopía fuera de nosotros
mismos que comienza con el autorrechazo.
Este rechazo, por un lado, se
encuentra especialmente dirigido a la cultura
local en "Conflicto y armonía de las razas en

Podemos notar que Sarmiento se adhiere
firmemente a su creencia; posteriormente la
llevará a la práctica durante su presidencia
en Argentina, motivando las migraciones
de europeos a su país. Al recibirlos, está
buscando una transformación de la gente
local a gente universal, como piensa que son

proporcionalidad?
A fin de responder las preguntas,

América": "El espíritu con esta preparación

los anglosajones. Según Zea, la negación de
su gente y pasado provoca que Sarmiento se
desubique dentro de su contexto; refiriéndose
al proyecto civilizador afirma: "Y eludirlo [al

incorporaremos las ideas de Leopoldo
Zea para ilustrar la búsqueda de identidad

[la europea] conserva las dotes naturales sin
adquirir las curvaturas de las que le imprimen

pasado español] implicará apartarse de España,
de una parte de sí mismo, de una parte del

hispanoamericana en ambos autores; de
Femando Aínsa, para indicar los puntos de

las peculiaridades locales y adquiriendo,
por el contrario, el tono del pensamiento

propio ser histórico y cultural"6.
Teniendo en cuenta esta evasión

· tensión utópica y de ideales entre las propuestas;

universal de su época(... )" (409). Es decir, las
peculiaridades son, en principio, un obstáculo.
Por otro lado, el pasado colonial español

de la realidad colonizadora y del resultado

también es una barrera para que se logre el
proyecto civilizador: "La Francia ni la España

Unidos. Según Daniel Zalazar, el pensador
argentino se sustenta en la respuesta a la

tenían instituciones de gobierno que llevar a sus
colonias, y han perecido los gajos de sí mismas
que implantaron momentáneamente" (408). Sin

siguiente pregunta:

y los textos críticos sobre Sarmiento y Martí
para escuchar las voces de quienes los han
estudiado y cotejarlas con nuestra hipótesis.
como

Tanto Domingo Faustino Sarmiento
José Martí precisan que el

latinoamericano, como cualquier ser humano
moderno, debe ser universal. La propuesta
de Sarmiento salta el escalón de la diferencia

embargo, no es así en el caso de la colonización

racial y sugiere una homogeneidad de la raza,
pero no de la originaria. Para él, deberá ser
la extranjera, la blanca y anglosajona, cuya

de Estados Unidos por Inglaterra, en opinión
de Sarmiento, quien lo señala como ejemplo,
gracias a que se puebla de anglosajones que

cultura, en apariencia, hereda ya los ideales
universales. La tesis de Martí promueve esta

traen el progreso en sus venas:

universalidad a través de un pensamiento
analógico: admite que el hispanoamericano es,
en parte, igual y, en parte, distinto a cualquier

( ...)he creído que así como entramos
a participar del privilegio anglosajón
puesto que anglosajona sería la

habitante del mundo. Para él, es importante
cruzar el escalón de la diferencia racial,
conocerlo, y así tener una razón sólida para

atracción y la corriente de adhesiones
que a su modo de ser le llegan con un

lograr un acuerdo de los elementos comunes
e introducirse a la macro esfera social.

debemos hallamos en mejor aptitud
que otras porciones de Amérjca del
Sur para juzgar sobre las causas que
aceleran o retardan el progreso o la

Sarmiento busca identificarse con su
objeto de deseo. Sí, se reconoce como imitador,
desea ser los Estados Unidos y busca una
cultura superior a la del "pasado equivocado"
que le toca vivir por la condena española.

102

Como lo señala Leopoldo Zea en "América,

racial de ésta, habrá que identificar por qué se
vuelca Sarmiento ciegamente hacia los Estados

- - - --'='------

4 Zea, Leopoldo. "América: largo viaje bacia sí misma", en
Fuemes de la cultura latinoamericana. Leopoldo Zea (comp.).
Fondo de Cultura Económica. México. 1995: 289-298.

en América" es cuarenta años posterior a
"Facundo", Sarmiento tiene una perspectiva
temporal más madura y observa que, a
distancias similares de las independencias en
ambas partes, el progreso hispanoamericano
debiera ser como el que mostraba Estados
Unidos. Zalazar reitera en su ensayo el
imperativo de la raza como motivo de atraso
en "Conflicto... ": "La posición de Sarmiento
de que las caracteósticas y disposiciones
negativas
para
la
democracia
del
hispanoamericano son el resultado del
'conflicto de las razas' que se mezclaron
( ... )"8.

Por esto, Sarmiento elogia el proyecto
colonizador de Inglaterra, que erradicó la raza
originaria para eliminar el posible conflicto
entre ésta y la de los conquistadores. Éste es
el modelo que Sarmiento busca imitar para ser
una sucursal de la civilización moderna, para
ser Estados Unidos y deshacerse del conflicto
de razas que parece detener y divergir el
desarrollo: "La inferioridad de su mestizaje, le

¿Cuáles la causa de que las instituciones
democráticas hayan resultado tan

impide ser parte de la cultura patema"9. Según
Zea, esto lo hace culpar a España del resultado
"inferior" de la mezcla entre razas. Se busca,
en esta línea de pensamiento, reconciliarse

exitosas en los Estados Unidos, y en
cambio, hayan fracasado en la América
española? / Al considerar la respuesta
que da Sarmiento a este problema,

con el padre o la cultura culpable. Así, quiere
regresar al estado de previa inocencia, cuando
todavía no había ocurrido la profanación de la
raza, esa fase de supuesta paz que precede a

resulta oportuno señalar (...) que él
ya había adelantado algunas de estas
ideas acerca de las cualidades raciales
negativas del hispanoamericano para el

cualquier conflicto. Sarmiento desdeña, a pesar
de todo, a los mismos europeos, los españoles
que permitieron que sucediera. Por lo tanto,

ejercicio de las actividades propias de la
vida civilizada en( ... ) Facundo.7

millón de nuevos colonizadores, así

organización de gobiernos regulares,

Dado que "Conflicto y armonía de las razas

Por lo tanto, la raza será una de las cualidades
negativas del proceso civilizador, puesto
que le atribuye una sensación de atraso.
5
Sarmiento, 408
6 Zea, 293.
7 Zalazar, Daniel E. "De Facundo a Conflicto y armonía
de las razas en América", en Revista Jnteramerica11a de
Bib!iografia (35:2, 1985), 195.

recurre a otra patria europea para infundirse el
estado de pureza y universalidad que, según él,
se truncó al suceder el mestizaje.
Por su parte, José Martí enfatiza el
reconocimiento del resultado de la conquista:
somos "hijos de carpintero" y la raza que puede
lograr el desarrollo de las antiguas colonias
españolas, a fin de fortalecerlas y combatir el
8 Zalazar, 197.
9 Zalazar, 289.

103

�imperialismo estadounidense. Mientras que
a Sanniento no le mortifica perderse en la
nueva dependencia de Estados Unidos, Martí
responde a esta amenaza defendiendo lo natural
de Nuestra América y el derecho a la soberanía
para superar este complejo de inferioridad. Se
sostiene en un proyecto de previa identificación
y reconocimiento de nosotros mismos, como lo
enfatiza en "Nuestra América": "(...) el deber
urgente de nuestra América es enseñarse como
es, una en alma y en intento, vencedora veloz,
de un pasado sofocante" (126).
La raza no priva al ser humano de
un pensamiento universal. Martí lo reitera en
"Mi raza": "Si se dice que en el negro no hay
culpa aborigen ni virus que lo inhabilite para
desenvolver toda su alma de hombre, se dice
la verdad" (217). A pesar de no contar con un
· criterio de biotecnología para afirmar lo anterior,
el autor establece las bases de la unidad racial;
no hay una característica biológica que le
impida al ser humano desenvolverse. Martí no
ignora que hay racismo, y no ignora hacia quién
se practica. Para el autor, el racismo es útil en
tanto ayude al discriminado a revindicarse ante
el blanco y defender su igualdad (en el caso de
la población negra de Cuba), y a demostrar lo
que se afirma en la cita anterior.
Si negros o blancos admiten la idea de
raza o "mi raza", como irónicamente se titula
el ensayo, se provocan y despiertan la agresión
entre ellos. Por esto, propone visualizar a las
razas como un todo, unificado por una parte
en común: "La paz pide los derechos comunes
de la naturaleza; los derechos diferenciales,
contrarios a la naturaleza, son enemigos de la
paz"(2 l 8). Martí jamás ignora las diferencias;
sin embargo, recalca que éstas no deberán
de ser motivo de división. Dentro de las
distinciones, hay una parte análoga de la que
todos participamos: "Lo semejante esencial
se busca y halla por sobre las diferencias de
detalle; y lo fundamental de los caracteres
análogos se funde en los partidos aunque en lo
incidental o en lo postergable al móvil común

104

difieran" (218).
¿Para qué reconocer las diferencias,
entonces? Para aceptar nuestra personalidad
y presencia en el mundo. La yuxtaposición
de culturas nos ha dejado dañados, faltos de
unidad. Por lo tanto, la asunción de las culturas
que pasaron por América, sobresaliendo la
mezcla de razas y la unidad consciente, será
el remedio para el conflicto que heredamos los
latinos. Esta "composición singular y violenta"
que Martí hace patente en "Nuestra América",
es el conflicto al que Sarmiento no logra darle
la espalda.
Por una parte, la estrategia de
renovación a través del rechazo propuesta por
Sarmiento, le perjudica a él mismo. Su deseo
es que Hispanoamérica, Argentina, rompa
con todo lo que es, y sea Estados Unidos:
"Alcancemos a Estados Unidos. Seamos la
América, como el mar es el Océano. Seamos
Estados Unidos" (411 ). En esta neutralización
del antagonismo civilización occidental/raza
mestiza de Hispanoamérica, elimina una parte
suya; está yendo en contra de sí mismo, fuera
de sí mismo, puesto que es hijo de su patria,
latinoamericana y mestiza. Va en contra suya
y trabaja en contra suya. La tensión utópica
apunta hacia un pasado idílico en el que aún
no hay conflicto, que podría situarse antes de
la primera relación sexual entre un aborigen y
un español.
Por otra parte, el proyecto asuntivo
de Martí implica fonnar una conciencia
del error, pero este error ha de verse en el
presente; no se puede regresar al pasado de
la inocencia, puesto que, contrario a lo que
pensaría Sarmiento de América, como lo indica
Zea: "(... )no es un vacío que ha de ser llenado
una y otra vez. Latinoamérica es una realidad,
tiene una cultura, y una ya larga historia"IO.
Así, Martí afinna en "Mi raza": "La República
no se puede volver atrás" (219). Por lo tanto,

habrá que ir hacia adelante; la tensión utópica
señala al futuro, y hacia nosotros mismos, no
simulando ser el otro.
Dado que la imitación niega nuestra
composición particular de latinoamericanos
y la adhesión al padre español es regresar a
la dependencia y a la infancia, el pensador
cubano resuelve este dilema en "Nuestra
América": "Entienden que se imita demasiado,
y que la salvación está en crear" (125). Martí
nos toma de la mano en la adolescencia y nos
da las herramientas para guiarnos, sin temor, a
nuestra edad adulta.
Ante un mismo conflicto, dos

Zea hace referencia a las ideas de
Martí y sintetiza el objetivo del proyecto
asuntivo en esta frase del cubano: "El genio
debió haber estado en hermanar lo que
parecía opuesto" 11 . El mundo en el que
vivimos es un arco iris de culturas, opuestos y
cosmovisiones.
La historia del pensamiento
hispanoamericano muestra estas dos caras,
las de Martí y Sarmiento, y al ser humano le
queda identificarse; cimentarse en lo propio o
encorsetarse en un ideal ajeno. A Latinoamérica
sólo le resta elegir de qué ideas quiere nutrirse:
ser un barniz de lo otro o ser plenamente sí

pensadores hispanoamericanos del siglo XIX misma.
y principios del XX apuntan hacia direcciones
opuestas. Uno pretende regresar el tiempo 11 Zea, 297.
para revertir los efectos de la colonia y el
otro está consciente de que esto no es una
alternativa de superación. La raza es un
BIBLIOGRAFÍA
criterio de individuación física; nos notamos
Aínsa, Femando. "Tensión utópica e imaginario
con facilidad: blancos, negros, chinos, rubios,
subversivo en América", en Hispanoamérica en
lectura crítica de la literatura americana. Saúl
pelirrojos. Y, con atención y profundización,
Sosnowski (comp.). Biblioteca Ayacucho. Caracas.
nos podemos sentir uno solo: un ser humano,
1997.
Martí, José. "Nuestra América", en Fuentes de la
como tantos otros seres humanos.
cultura latinoamericana. Leopoldo Zea (comp.).
Sarmiento decide rechazar esta
Fondo de Cultura Económica. México. 1995.
"Mi raza" (Patria, New York, 16 de abril de 1893),
oposición. Martí la asume y demuestra que
- en Obras escogidas, vol. Ill. Centro de Estudios
sólo habiendo transitado por las diferencias, y
Martianos (comp.). Editora Política. La Habana.
no a su pesar, se puede llegar a ser universal. El
1981.
primero busca un imposible: el pasado no va a Sacoto, Antonio. "El americanismo de Martí", en
Cuadernos Americanos (258: 1), 162-169.
regresar, hay una América dinámica que no se Sanniento, Domingo Faustino. "Conflicto y armonía de
las razas en América (conclusiones)", en Fuentes de
ha dejado de mover ni lo hará. El segundo está
la cultura latinoamericana. Leopoldo Zea (comp.).
consciente de que la inocencia quedó atrás y
Fondo de Cultura Económica. México. 1995.
la reconoce para obrar a favor de sí mismo, de Zalazar, Daniel E. "De Facundo a Conflicto y armonía
de las razas en América", en Revista /nteramericana
América misma, y apunta hacia donde sabe que
de Bib/iografta (35:2). 1985: 190-200.
puede mirar, hacia adelante. El rechazo implica Zea, Leopoldo. "América: largo viaje hacia sí misma",
en Fuentes de la cultura latinoamericana. Leopoldo
la oposición de energía hacia uno mismo; el
Zea (comp.). Fondo de Cultura Económica.
México. 1995.
reconocimiento hace posible el uso de esta
energía a favor.

10 zea, 297.

105

�EL CINE MEXICANO Y SU PÚBLICO EN MONTERREY:
UN ANÁLISIS SOBRE LA EXHIBICIÓN Y LOS
ESPECTADORES DE 2002
Lucila Hinojosa Córdova

Una nueva época para el cine mexicano
parece iniciar con el comienzo del nuevo
siglo, después de una década de incertidumbre
para la industria cinematográfica nacional,

películas lo tomaron casi por completo las
majors de Estados Unidos, que llenaron las

pantallas nacionales con sus películas; los
espectadores se alejaron, en parte, por la

marcada por la caída de la producción de
películas y el alejamiento de los espectadores

pérdida del poder adquisitivo, pero también
por el pésimo estado en que estaban las

de las salas de cine. Los éxitos de algunas
películas como Y tu mamá también, estrenada

salas de cine. Sin embargo, a partir de 1996,
la situación del cine mexicano comenzó a
cambiar: la producción ha mostrado un repunte

en el 2001 ; y El crimen del Padre Amaro en
el 2002, despertaron el interés de indagar
en los mecanismos generativos que han
traído consigo la vuelta de los espectadores
a ver películas mexicanas, en un contexto
determinado por las intersecciones de lo
global con lo local.
La globalización es el contexto en
el que operan los medios de información,
comunicación y entretenimiento -como el
cine- del siglo XXI, y que transforma su
estructura y modos de operación, así como
los procesos comunicativos y culturales
de quienes hacen uso de ellos. México no
es ajeno a estos procesos, por lo que es
imperativo realizar investigaciones que den
cuenta de los cambios que, desde los modos
de producción y circulación de los productos
culturales configurados en la nueva dinámica
global-local, se decantan hacia los modos de
consumo y recepción de los consumidores.
En México, el proceso globalizador
ha afectado de una manera ambivalente la
industria del cine durante la última década. De
1990 a 1995, la producción cinematográfica
disminuyó considerablemente por las crisis
económicas y el retiro del apoyo estatal; el
circuito de la distribución y exhibición de

en calidad y cantidad, aunque fluctuante, con
el apoyo económico del Fondo de Inversión
y Estímulos al Cine (FIDECINE) -que,
aunque ha ido disminuyendo desde que se
instituyó, no deja de ser importante-; además
del entusiasmo de algunos inversionistas
mexicanos que le están apostando al cine
nacional, así como a la participación en
coproducciones con capital extranjero.
Con una capacidad instalada de
alrededor de 2 mil 500 salas en todo el país,
el mercado cinematográfico mexicano crece
10 por ciento cada año, según directores
de operación de Cinemark, Organización
Ramírez y Cinemex (tres de las principales
exhibidoras), lo que representa más del doble
del crecimiento de la economía nacional.
La industria vendió 140 millones de boletos
durante el 2001 , recaudando alrededor de 3
mil 500 millones de pesos (El Norte, 12 de
octubre de 2002, El O).
En el año 2002, la película El
crimen del Padre Amaro recaudó más de 31

millones de pesos en su primer fin de semana
en las salas de cine del país, de acuerdo a la
distribuidora Columbia Tristar Pictures; y en
20 días de exhibición esta cifra se incrementó

�a más de 118 millones de pesos. Sin cifras

"realistas" que proponen: situaciones que

oficiales todavía de lo que recaudó al cerrar el

representan lo cotidiano de una sociedad
mexicana qu_e no acaba de traspasar el

2002).

año, se considera que esta película es la que
más ingresos ha recaudado en la historia del
cine nacional.

umbral de la modernidad, cuando otros países
transitan ya la posmodernidad; sociedad que

A continuación, se expondrá el
resumen de algunas de las consideraciones

Los espectadores mexicanos están
volviendo a ver películas mexicanas, al menos

vive actualmente un periodo de transición
democrática que parece estancarse al no

teóricas y metodológicas que se han venido

así lo informa el IMCINE (Instituto Mexicano
de Cinematografia), quien reporta en el

poder solucionar los problemas del pasado:
profundos contrastes sociales, migración,

Programa Nacional de Cultura 2001-2006

corrupción,
marginación,
intolerancia,
violencia doméstica y social. Estos eternos
temas de nuestra historia pasada, presente y

que el porcentaje de espectadores que han
visto cine mexicano en el país aumentó de 3.9
por ciento en el año 1998 a 15 por ciento en el

discutiendo en los estudios anteriores como
parte del discurso de la investigación; así
como nuevos avances en la revisión . de la
literatura con los cuales se están confrontando
los resultados que de la investigación de campo

biológico, antroposocial" (Morin, citado por

un renovado público a ver sus películas y
reencontrarse en sus pantallas.

Cultura del INEGI, edición 2001 , informa

El reacomodo geopolítico, económico,
incluso demográfico, que el mapa mundial

que se exhibió en las salas cinematográficas de
Monterrey, además del consumo, actitudes y
valoraciones que hacia éste están desarrollando

está teniendo con el movimiento globalizador,
está despertando el interés de investigadores

los espectadores; realizado con la valiosa
colaboración de los alumnos del curso de
investigación de la comunicación de séptimo
semestre, grupos A y B, de la Licenciatura en

fueron 7 millones 688 mil 183 y el ingreso en

e intelectuales para determinar sus efectos
en las industrias culturales como la prensa,
la televisión y la radio, tanto a nivel

taquilla correspondiente fue de $220 millones

nacional como internacional; sin embargo,
casi no existen estudios que profundicen
particularmente en los efectos sobre la

nuestro estado y, en particular, la ciudad de

hábitos y preferencias de los espectadores y
cómo se han transformado en los entrecruces
de lo global con lo local; por lo que hacen falta

Monterrey son una importante plaza para la
exhibición cinematográfica.
Actualmente, la industria del cine
nacional vive una especie de "renacimiento",
con una buena cantidad de películas mexicanas
producidas con calidad artística y renovada
estética que se están abriendo espacio en
las pantallas nacionales compitiendo con
las películas extranjeras. A su vez, están
recibiendo premios y reconocimientos, lo
que está generando una "nueva imagen" de
las producciones nacionales en el mercado
internacional cinematográfico.
Estas nuevas películas están

industria cinematográfica.
Tampoco se ha investigado los

estudios que confronten los discursos de las
películas con los discursos de sus espectadores,
donde se muestren las determinaciones
de sus procesos de recepción. En fin,
faltan investigaciones sobre la producción
cinematográfica, sus reglas de circulación y
los hábitos de los espectadores.
Considerando lo anterior, desde
hace dos años se ha estado trabajando en
una línea de investigación que contribuya a
generar conocimiento en esta área: determinar

atrayendo a un público en su mayoría joven,

los efectos que el movimiento globalizador
está teniendo en los procesos de circulación,

que se identifica con las problemáticas

consumo y recepción de películas mexicanas

social en particular y evidencia la necesidad de
abordaje desde varias ciencias, moverse en otro
tipo de saberes y otros niveles metodológicos:
el paradigma de la complejidad. Éste es un

principios de intelegibilidad que, ligados unos
a otros, podrían determinar las condiciones
de una visión compleja del universo fisico,

En cuanto al estado de Nuevo León,
en su último reporte sobre las Estadísticas de

220 mil 854 pesos. En el año 2002, la película
El crimen del Padre Amaro acumuló cerca de
8 millones de pesos en menos de un mes de
exhibición. Estos datos son indicadores de que

globalización cultural; los que si bien son
distintos, se entrecruzan (Ianni, 1999).
Este tipo de análisis traspasa los
límites convencionales de cualquier ciencia

paradigma epistemológico transdisciplinario,
constituido por una relación lógica entre

-tal vez- futura, son tratados por cineastas
que, con más fe que presupuesto, atraen a

proyectadas de cine a nivel nacional durante el
año 2000. Las localidades vendidas en ese año

a su vez distintos niveles de análisis:
el de la globalización económica y del proceso
de integración de los mercados, y el de la

se van obteniendo. También se incluyen los
resultados más relevantes de un estudio que
se llevó a cabo en octubre y noviembre de
2002, acerca de la oferta de cine mexicano

año 2000.

que este estado ocupó el segundo lugar en
asistencia, localidades vendidas, importe
recaudado, días trabajados y funciones

108

en Monterrey, N: L., sobre lo cual ya se han
publicado dos trabajos (Hinojosa, 2001 y

Ciencias de la Comunicación de la UANL con
especialidad en Comunicación y Desarrollo
Organizacional, de la generación agosto 1999julio 2003.

Sobre las consideraciones teóricas y
metodológicas
En la época actual, cualquier investigación
en comunicación se enfrenta a nuevos retos
epistemológicos, teóricos y metodológicos
que implica analizar sus objetos de estudio en
el contexto de dos paradigmas emergentes: el
paradigma histórico de la globalización y el
paradigma epistemológico de la complejidad.
El paradigma histórico de l_¡i
globalización implica considerar que los
procesos y las estructuras económicas,
políticas, demográficas, geográficas, históricas,
culturales y sociales que se desarrollan a escala
mundial, adquieren preponderancia sobre las
relaciones, los procesos y estructuras que se
desarrollan a escala nacional; lo que demanda

nociones y principios clave de diversos
orígenes disciplinarios: "es un conjunto de

Vasallo, 1998).
En este sentido, la investigación
de la comunicación está siendo una especie
de "ciencia frontera" que se está abriendo al
estudio tanto de la singularidad como de lo
social. Desde la comunicación se trabajan
procesos y dimensiones que incorporan
preguntas y saberes históricos, antropológicos,
estéticos; al mismo tiempo que la sociología,
la economía y la ciencia política se empiezan
a ocupar de los medios y los modos como
operan las industrias culturales (MartínBarbero, 1999).
Históricamente, la evolución de la
investigación de la comunicación ha estado
muy ligada a la propia evolución de las
ciencias sociales y las humanidades. Según
Zavala (2002), el elemento estratégico a las
ciencias sociales es el concepto de identidad,
mientras que el elemento estratégico común
a las artes y humanidades es el concepto de
cultura. En consecuencia, si se considera
que el producto de la confluencia de estas
disciplinas es el terreno emergente de los
estudios culturales , entonces el objeto común

109

�de estos últimos consiste en reconocer las
articulaciones metodológicas de los conceptos
de identidad y cultura. De ahí la centralidad
que ocupan en los estudios culturales las
investigaciones que analizan el papel de las
industrias culturales (como el cine) en la vida
cotidiana, perspectiva que se ha privilegiado
en la última década, en la investigación de
la comunicación latinoamericana (ver, entre
otros, a García Canclini, 1990, 1991, 1995,
1999, 2000; Martín-Barbero, 1993; García y
Moneta (comps.), 1999; Lopes, 1998, 1999;
Sánchez Ruiz, 1998).
En las industrias culturales, como
el cine, se juegan ·algunas de las tensiones
básicas entre lo nacional y lo global: por
una parte, porque favorecen la apertura de
cada nación, la diversidad dentro de ella y la
información recíproca entre otras; y, a la vez,
porque están produciendo una concentración
acelerada de los medios, la homogeneización
de sus contenidos y el acceso desigual y
asimétrico a sus bienes y mensajes (García
Canclini, 1999).

estudios culturales han
incrementar
nuestro
a
conocimiento acerca de los modos en que
las personas usan los recursos culturales a su
disposición para crear sentido de sus vidas
y de los modos en que esos procesos de
construcción de significado influencian sus
patrones de acción, incluyendo la importante
acción política. Sin embargo, por mucho
tiempo esquivaron los análisis económicos,
políticos y sociales; han dicho mucho acerca
del consumo, pero muy poco acerca de
las políticas económicas que estructuran
tal consumo; han dicho mucho acerca de
la recepción de productos culturales, pero
muy poco acerca de las políticas nacionales
e internacionales de comunicación que
estructuran esa producción.
En una época de profundos cambios
del sistema mediático mundial, donde la
intensa interdependencia entre las naciones
Los
contribuido

está reestructurando las relaciones de poder,
los distintos desarrollos históricos construyen
precisamente el contexto en el que hay
que situar las prácticas contemporáneas de
recepción y consumo de los medios de cada
país. Estos nuevos procesos son complejos
y necesitan de estrategias de investigación
que atiendan a esta complejidad. De ahí la
necesidad de un enfoque transdisciplinario
que conjugue métodos de investigación de
la historia con perspectivas conceptuales
de la economía política, la comunicación
internacional y los estudios culturales.
Según Nicolas Garnham ( 1997), la
economía política de la cultura no afirma que
todas las prácticas culturales estén determinadas
por o sean funcionales al modo de producción
de la vida material. Pero sí argumenta que el
modo capitalista de producción tiene ciertas
características estructurales que afectan los
salarios e intercambios, los cuales constituyen
las necesarias e inevitables condiciones de
existencia de las personas. Estas condiciones
moldean y determinan los modos en los que
las prácticas culturales tienen lugar -el espacio
fisico, los recursos materiales y simbólicos
disponibles, los ritmos temporales y las
relaciones espaciales- . Ellas también elaboran
las preguntas a las que las prácticas culturales
de las personas dan respuesta, ellas establecen
la agenda cultural.
La investigadora len Ang (1997)
añade que en un sistema capitalista en
constante expansión, la industria de las
comunicaciones está sometida a un proceso
de reestructuración, a transformaciones
económicas e institucionales que conducen a
una transnacionalización acelererada, la que
se manifiesta en la aparición de corporaciones
planetarias en las que se combinan diversos
productos mediáticos (películas y televisión,
prensa y edición, música y vídeo). Este
proceso va acompañado por la creación
de mercados y de sistemas de distribución
transnacionales que diluyen las fronteras

existentes y traen profundas consecuencias
políticas y culturales.
Este nuevo desarrollo histórico
constituye el contexto en el que hay que situar
el estudio de las prácticas contemporáneas
de recepción y consumo de medios; por lo
que, complementando lo anterior, Jensen y
Rosengren (1997) proponen que, para no
tener lagunas teóricas, toda investigación
sobre el público debe recurrir a un mínimo
de tres componentes: 1) una teoría de las
estructuras sociales situaría los medios y sus
públicos; 2) una teoría del discurso (o de la
comunicación) daría cuenta de la naturaleza
de las representaciones ofrecidas por los
medios (visualmente, auditivamente o por
impreso); y 3) una teoría de las disposiciones
socioculturales y sociopsicológicas que rigen
el acceso de los individuos a los contenidos de
los medios describiría su interacción con éstos.

mismas técnicas: un análisis de contenido,
donde, siguiendo el procedimiento, se
agregaron los resultados de una muestra
de dos semanas, compuestas (elegidas por
intervalo) de las carteleras cinematográficas
publicadas en el periódico El Norte durante
el año 2002; y otra encuesta, en la que se
aplicó un cuestionario de 10 preguntas a
400 asistentes a las salas de cine donde se
proyectaron películas mexicanas. Se pretendía
conocer sus actitudes y valoraciones hacia
estas nuevas películas.
En el análisis de contenido, las
categorías de análisis fueron: país de origen
de las películas exhibidas, número de
películas exhibidas por día, número de salas
de cine que ofrecen función por día. Como
subcategorías de origen de la película exhibida
se consideraron México, Estados Unidos,
Canadá, coproducciones, otro país de origen
no identificado.
Los resultados del análisis de
contenido muestran que en el año 2002
hubo un ligero incremento en el número de
películas mexicanas exhibidas con respecto al
año 2001, de 15 a 17 en el 2002; la exhibición
de películas estadounidenses tuvo un descenso
de 201 películas exhibidas en el 2001 a 187
en el 2002; Canadá no tiene una presencia
significativa, con una película exhibida por año
(cuyas causas habrá que analizar con mayor
profundidad). Las coproducciones aumentaron
significativamente más del doble de un año a
otro, de 41 en el 2001 a 90 en el 2002; y las
películas de otros países disminuyeron de 36
en el 2001 a 28 en el 2002. En total, aumentó
el número de películas exhibidas en el año
2002 con respecto al 2001 , de 295 a 324
películas, es decir, tuvimos una mayor oferta
con respecto al año anterior. Estos resultados
se muestran en la Tabla I.

Del cine mexicano y su público
Los dos primeros estudios que se realizaron
sobre el tema sirvieron para explorar el
campo. En el primero se hizo un análisis
exploratorio de la oferta cinematográfica en
las salas de cine de Monterrey, N. L. de 1980 a
2000 para ir determinando el lugar que ocupan
las películas mexicanas en nuestras pantallas
(Hinojosa, 2001); y en el segundo se llevó a
cabo un estudio del año 2001 , continuando con
el análisis de la oferta cinematográfica, a la
vez que se aplicó una encuesta a los asistentes
a las salas de cine para conocer los hábitos de
consumo y preferencias cinematográficas de
los espectadores regiomontanos (Hinojosa,
2002).
Los resultados de un tercer
momento de la investigación se presentan a
continuación, incorporando algunos datos de
las anteriores para su análisis y comparación,
utilizando las
TABLAl

OFERTA DE PELÍCULAS POR PAÍS DE ORIGEN

2001
IS

País

México
Estados Unidos
Canadá
Coproducciones
Otros países
Origen no identificado
Total:

201

2002

17
187

1

1

41
36

90
28

1

1

295

324

Fuente: Pen6d1co El Norte

110

111

�La disminución de la exhibición de películas
de Estados Unidos en las pantallas locales se
ha venido observando desde la década pasada
(en 1993 se exhibieron 292 películas), lo
que podría dar lugar a pensar que estuviera
terminando su ancestral hegemonía. Sin
embargo, esto no es así, ya que, en su propio
reacomodo a los movimientos económicos
provocados por el proceso globalizador, su
estrategia está puesta en las cop,roducciones
con otros países. Esto se observó en el análisis
de las 90 coproducciones que se exhibieron
en los cines locales durante el 2002, donde
se encontró que en la mayoría (más de un 90
por ciento) participaba como coproductor. Un
dato interesante al respecto es que en ninguna
de estas coproducciones aparecen Estados
Unidos y México como coproductores.
Estados Unidos tiene coproducciones con
Canadá, al igual que con Inglaterra y otros
países europeos y asiáticos.
En cuanto al número de salas de cine
que dieron función y la cantidad de películas

que se exhibieron en promedio por día, se
observa también un incremento tanto en el
número de salas como en las películas exhibidas
de 2001 a 2002. Sin embargo, si comparamos
los resultados de estos dos años con los de
1993 (un año antes de que entrara en vigencia
el TLCAN), se observará que el número de
salas ha aumentado considerablemente, no
así el número de películas exhibidas. En 1993,
78 salas de cine proyectaban 29 películas en
promedio por día; para el 2002, el número
de salas que ofrecieron función en promedio
por día se triplicó a 234, pero las películas
exhibidas fueron sólo 23 (ver Tabla 2). Estos
datos pueden ser indicadores de un proceso de
homogeneización de la oferta de estos bienes
culturales (como los declaró la UNESCO),
no sólo a nivel local sino global, proceso
del que ya han estado advirtiendo algunos
estudiosos de la comunicación internacional,
incluso desde hace más de una década (Getino,
1990, 1996; Hamelink, 1998; Mattelart, 1998;
González-Manet, 2000).

TABLA2
NÚMERO DE SALAS DE CINE Y PELÍCULAS EXHIBIDAS
EN PROMEDIO POR DÍA
Salas de cine
Películas

1993
78
29

'

2001
187
21

2002
234
23

Fuente: Periódico El Norte

Entre los datos interesantes acerca
de la oferta cinematográfica del año 2002,
que parecen estar afectando el consumo y
recepción de manera favorable (como se verá
más adelante en los resultados de la encuesta),
está que octubre fue el mes en el que se
exhibieron más películas mexicanas por más
tiempo: se estuvieron exhibiendo seis durante
este mes, un número importante si se revisan
años anteriores. Se exhibieron El crimen del
Padre Amaro, El Tigre de Santa Julia, Punto
y aparte, Seres humanos, Ciudades oscuras
y Enamorada. Cabe destacar la labor que la
Cineteca de Nuevo León ha venido realizando
para promover no sólo el cine nacional actual
y de otras épocas, sino también el local,
como el Festival de Cine Regiomontano
que se desarrolló en abril de 2002, donde
se exhibieron producciones realizadas por
cineastas regios de varias generaciones.

112

En este mismo tono de promoción
del cine mexicano, también cabe destacar el
apoyo de la cadena de salas Cinemark, que
el día 12 de septiembre rindió homenaje a la
cinematografia nacional con la celebración
del "Día del Cine Mexicano", exhibiendo en
Monterrey 17 películas, entre mexicanas y
coproducciones, en 20 de sus salas de cine, en
varios horarios y con un costo por boleto de diez
pesos. Ese día, 12 de septiembre de 2002, hubo
récord en exhibición de variedad de películas
mexicanas, ya que ese día se exhibieron en
total 19 películas diferentes (45 por ciento
del total de películas exhibidas ese día en las
salas de cine de Monterrey); si bien no obtuvo
el ingreso en taquilla que se esperaba, tal vez
por el día seleccionado Gueves) o por falta de
publicidad.
Otro dato significativo es que el 28
de agosto fue el día en que más salas de cine

locales exhibieron cine mexicano: 49 salas
de 227 que, en promedio, ofrecieron función
durante este mes, lo que representa el 21.5 por
ciento de las pantallas. Fueron los días en que
El crimen del Padre Amaro rompía récords
de taquilla, en Monterrey y en todo el país.
Esta película mexicana fue la que se exhibió
por más tiempo en los cines locales en el año
2002: 83 días en total.
En este ambiente de moda del cine
mexicano se realizó una encuesta entre los
espectadores para conocer sus actitudes y
valoraciones hacia estas nuevas propuestas
filmicas durante los meses de octubre y
noviembre de 2002. Se aplicó un cuestionario
de 1O preguntas y se recabaron datos acerca
del sexo, edad, escolaridad, estado civil,
estado laboral y municipio de residencia de

una muestra de 400 asistentes a las salas de
cine del área metropolitana de Monterrey,
N. L., donde se exhibían películas mexicanas.
Compararnos algunos de los resultados de la
encuesta con los resultados del año 2001, para
observar las variaciones.
Una de las preguntas fue en relación
a la frecuencia de asistencia a las salas de cine.
Los resultados muestran que de un año a otro
se ha incrementado el número de personas que
asisten una o más veces por semana (de 22.25
por ciento en el 2001 a 26.25 por ciento en el
2002), y las que contestaron asistir cada 15
días aumentaron de un 24.75 por ciento en el
2001 a 38 por ciento en el 2002. Los resultados
sobre la asistencia de los espectadores se
muestran en la Tabla 3.

TABLA3
FRECUENCIA DE ASISTENCIA A LAS SALAS DE CINE
2001
Frecuencia de asistencia

2002

No. de personas

Porcentaje

No. de personas

Porcentaje

luna o más veces por semana

89

22.25%

105

26.25%

r'.ada 15 días

99

24.75%

152

38.00%

luna vez o menos al mes

212

53.00%

143

35.75%

h'otal

400

100.00%

400

100.00%

Otra pregunta que se les hizo a los encuestados En este aspecto también hubo un incremento
fue en relación a si habían visto o no otras de un año a otro de quienes contestaron
películas mexicanas en los últimos meses en afirmativamente: de un 56 por ciento en
las salas de cine (además de la que acudieron a el 2001 a 73.5 por ciento en el 2002. Los
ver el día en que se les aplicó el cuestionario). resultados se muestran en la Tabla 4.
TABLA4
,
RESPUESTAS A SI HAN VISTO PELICULAS
MEXICANAS EN LAS SALAS DE CINE
2002

2001
!Vieron películas mexicanas

No. de personas

Porcentaje

No. de personas

Porcentaje

lsí

224

56%

294

73.5%

INo

176

44%

106

26.5%

trota!

400

100%

400

100%

En la encuesta que se realizó en diciembre
de 2001 se les preguntó a los encuestados
su opinión acerca de las películas mexicanas
que habían visto ese año en los cines de la
localidad, con el propósito de explorar la
aceptación o rechazo que están teniendo
hacia estas nuevas películas. En esa ocasión,
a la pregunta de si les habían gustado o no,
del 56 por ciento que contestaron haber visto
películas mexicanas, un 79 por ciento de ellos

respondieron que sí les habían gustado y un
21 por ciento contestaron que no les habían
gustado. Entre las razones que expusieron
quienes contestaron que sí estuvieron: calidad
en la producción y actuaciones 24 por ciento;
mejor trama y contenido 48 por ciento; más
entretenidas y divertidas 4 por ciento y
por apoyar al cine mexicano 2 por ciento,
(Hinojosa, 2002).

113

�En la segunda encuesta que se realizó
en los meses de octubre y noviembre de 2002
se buscó indagar más sobre estas razones de
aceptación y se modificó la pregunta del primer
cuestionario, convirtiéndola en tres, separando
los aspectos de producción, actuaciones y
temática. Se utilizó una escala verbal como
opción de respuesta a cada pregunta para
medir cómo calificaban los espectadores las
películas que habían visto, donde las opciones
de respuesta eran muy buena, buena, regular,
mala y pésima.
Las opciones de respuesta que
obtuvieron los más _altos porcentajes fueron:
en producción, el 56.5 por ciento las calificó
como buenas; en actuaciones, el 33.25 por
ciento las calificó como buenas; y en cuanto
a las temáticas, el 40.75 por ciento las calificó
como buenas. Estos datos resultan interesantes
porque reflejan el grado de aceptación que están
teniendo estas nuevas películas mexicanas y
dejan entrever la transformación que en los
procesos de recepción cinematográfica se
están desarrollando en los espectadores.
De las películas mexicanas vistas en
los cines por los espectadores encuestados,
el 80 por ciento había visto la película de El
crimen del Padre Amaro, incluso algunos
mencionaron ir a verla por segunda vez al
momento de encuestarlos, y otros contestaron
haberla visto hasta tres veces, mencionando
que les había gustado.
Finalmente, mediante la observación
y el registro, se comprobó, como en uno de
los estudios anteriores (Hinojosa, 2002), que
gran parte de los espectadores que asisten a ver
estas nuevas películas mexicanas son jóvenes,
de ambos sexos, profesionistas o estudiando
una profesión, con empleo y solteros. Al cabo
de una década, ir al cine se ha convertido en
un entretenimiento caro, lo que está dejando
excluído del disfrute de este bien cultural a los
sectores sociales con menor poder adquisitivo.
Los resultados muestran que el
2002 fue un buen año para la exhibición y

114

el consumo de cine mexicano en Monterrey.
Las pantallas regiomontanas exhibieron más
y mejores producciones nacionales que el año
anterior, así como un considerable número de
coproducciones. Sin caer en un optimismo
ingenuo, fue un buen año para quienes
apoyaron el cine mexicano: los inversionistas
nacionales y extranjeros que le apostaron al
éxito de sus películas, y los espectadores que
tuvieron la oportunidad de disfrutarlas.
No ha sido fácil para quienes forman
parte de la industria cinematográfica nacional
integrarse al movimiento globalizador, sobre
todo cuando no hubo preparación de antemano
para entrar a la competencia con la apertura
del mercado (no se negoció lo referente a esta
industria durante la firma del TLCAN, ni se
estableció un marco regulatorio favorable a la
promoción del cine nacional). Con todo y estas
desventajas, más importante en esta coyuntura
es no perder la visión de lo que se puede
obtener de provecho, como lo están haciendo
las distribuidoras y algunos realizadores
mexicanos que están mirando hacia otros
mercados emergentes.
Un factor importante en esta visión
es la cuestión de la demografia, esta ciencia
social tan olvidada. Se insiste en ello por su
trascendencia en la reconfiguración política,
económica y cultural a nivel global, que
está reestructurando los mercados, en este
caso, el cinematográfico. El hecho de que las
distribuidoras estadounidenses estén apoyando
con su aparato publicitario a películas
mexicanas se debe no sólo a que miran hacia
el mercado interno de nuestro país, sino a que
también tienen puesta su visión en el 35 por
ciento de la población latina que ahí habita y
continúa en aumento, y que con su creciente
poder adquisitivo representa un nicho de
mercado potencial para la exhibición de
películas mexicanas.
Los resultados obtenidos hasta ahora
han permitido ir descubriendo algunos de los
efectos que un proceso macrosocial como

la globalización puede tener en un nivel
medio (institucional) como es la industria
cinematográfica mexicana, particularmente
en la circulación y consumo de películas
nacionales en una ciudad como Monterrey.
Un nuevo objetivo de esta línea
de investigación será analizar los efectos
micro (individual) que, en los procesos de •
recepción cinematográfica, tienen lugar en los
espectadores ante esta creciente exposición a
las nuevas propuestas filmicas, para evaluar su
impacto en aspectos cognitivos y culturales.
De este modo, se tendría otro acercamiento a la
complejidad de análisis que implica investigar
las intersecciones que entre lo global y lo local
suscitan las transformaciones de la dinámica
mundial.
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115

�.
.
.
,
varia 1nvenc1on
RAFAEL ARGULLOL O EL SENTIDO DE LA
EDUCACIÓN ESTÉTICA
Adolfo Castañón
------------ - - - - -- - - --

Nacido en 1949, en la ciudad mediterránea de Barcelona, Rafael Argullol pertenece a esa
generación crítica que aflora en España al concluir el franquismo e iniciarse la transición y que
encama un despertar de la filosofia, del ensayo y del debate de ideas luego del largo silencio
impuesto por el régimen del caudillo Francisco Franco. El itinerario y la obra de Rafael Argullol
se inscriben dentro de esa oleada critica que inauguran y afirman, primero, nombres como los de
Femando Savater, Victoria Camps, Eugenio Trías, Agustín García Calvo, y luego autores más
jóvenes como Javier Echeverria, Miguel Morey o Eduardo Subirats. Comparte Rafael Argullol con
algunos de ellos la avidez crítica del que resiente la necesidad - ni más ni menos- de reinventar
la historia de la cultura toda, la voluntad de documentar y pensar por sí mismo un amplio horizonte
cultural a través de una escritura ensayística -Argullol la llama "escritura transversal" fiel a las
pasiones heterodoxas- que admite y auspicia el oficio de los otros géneros. Es como si Rafael
Argullol -al igual que otros miembros de esa camada ensayística- hubiese descubierto que el
oficio de ensayar ha de cumplir en esta edad del inter-regno entre dos siglos aquellas tareas de
documentación, análisis y reflexión que en el siglo XIX realizara la novela. Para Rafael Argullol
tanto como para otros hijos de su siglo crítico, la escritura de cada ensayo involucra y compromete
una aventura personal, responde a una íntima necesidad de experimentación en la expresión: así,
cada ensayo reinventa el género y el mundo cultural de que da cuenta, al tiempo que deletrea
un tramo del paisaje cultural al que pertenece y ensaya armar una idea originaria de cultura. Por
eso no extraña que en Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la
pintura 1 Rafael Argullol ensanche y ahonde el espacio crítico previamente deslindado por otras
obras suyas, como son El Quatrocento, la atracción del abismo, El territorio del nómada2 o El
héroe y el único, ensayo sobre "el espíritu trágico del romanticismo" que desde su publicación se
impuso como una referencia ineludible.
Cabe tener presente, en fin, que al niño y al adolescente que fue Rafael Argullol les tocó
vivir y educarse en la catalana Barcelona, en una escuela religiosa en pleno franquismo, en el seno
de un ambiente severo y represivo donde la contemplación del desnudo femenino tenía mucho
de subversivo y caía en el ámbito de lo explícitamente prohibido. De ahí que estas aventuras
parsimoniosas entre las páginas de una historia del arte tengan no poco de ceremonia secreta y
de íntimo rito de iniciación que se va cumpliendo con la solemnidad de un juego cuyas reglas se
aprenden a medida que se avanza en él.
1 Argullol, Rafael. Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino
n la pintura. Casa de América/ Fondo de Cultura Económica. España. 2002: 197.
Editado también por el fondo de Cultura Económica en 1987.

2

�Res severa estverumgaudium: nada hay más serio que el propio placer, decreta una sentencia
latinaqueacasohubiesepodidoservirdeepígrafeaesteensayodeRafaelArgullol,dondesetrenzanla

Pero adviértase que la presencia de Zeus, el padre de los dioses, el olímpico ejecutor de la ley

autobiografía, la crítica de arte, la emblemática, el erotismo, la filosofía de los sentidos, la obsesión por
ciertas referencias eróticas e iconográficas, en fin, la educación estética. (No sobra decir

ineludible de la necesidad, no es en el libro de Rafael Argullol accidental, sino incidental; pues la
figura de Zeus es parte de su método e, incluso, su presencia apunta al universo de otros libros
suyos, como será El héroe y el único.

que, con Una educación sensorial, Rafael Argullol obtuvo la primera edición del Premio
de Ensayo convocado por la Casa de América y el Fondo de Cultura Económica en 2002).

Es la bailarina desnuda que aparece en la Vía de Sepolari al visitar el Valle de los
Misterios, en Pompeya, la que inicia y dispara este juego asociativo donde se cruzan las miradas

El libro está dividido en 21 capítulos, más una nota preliminar y un post-escriptum,
e incluye 69 ilustraciones -cifra erótica-. Los veintiún capítulos evocan los 21 años con los
cuales concluye la adolescencia -esa ingrata invención moderna- y se inicia la vida adulta.

del escritor adulto. La figura de la bailarina desnuda que juega con un velo que la envuelve y
atraviesa como una flecha, evoca en el autor el régimen nocturno de una iniciación inmemorial:
"una ceremonia que arrastraba visualmente hacia aquellas leyendas de sagrada sexualidad
que los libros otorgan a los antiguos pero que apenas caben en la imaginación moderna'"'.
Tal evocación dispara la máquina de la memoria y es ella misma como una flecha que

Historia del desnudo en la pintura clásica europea -&lt;le Botticelli, Giorgione y Tiziano a
Velázquez, Goya, Ingres, Manet, entre otros- el ensayo presenta, al sesgo y de perfil, la historia
de una sensibilidad que se va configurando al contacto visual con la pintura y que conforma un
sedimento reciente de ecos y recuerdos, de visibles y alusivas armonías; refiere, en ese sentido,
la historia de una educación a la vez erótica y artística, en la medida en que el espectador sopesa
lo contemplado y reflexiona sobre las imágenes y cifras de belleza que le van dictando -&lt;lesde
el ámbito del mito hecho arte- esos modelos que él intenta captar con la mirada. El ensayo de
Argullol tiene un tiempo sosegado de paseo; la prosa no tiene prisa y anda y desanda el camino
comentario de las imágenes; la voz va conversando con cuadros y episodios, obedece al ritmo y
a la música, tanto de la experiencia erótica plasmada como de su representación plástica; la voz
se pasea despreocupada entre siluetas, colores y formas y va reconstruyendo la triple historia que
se hace caracol en cada cuadro contemplado: la del asunto pintado, la del momento cultural de la
pintura y la del descubrimiento por el adolescente de esas suntuosas y veleidosas imágenes donde
el placer se hace forma y anida para siempre en la memoria. A lo largo del moment~ insondable
que dura la lectura, la voz del ensayistaArgullol parece adelgazarse hasta casi hacer sentir al lector
contemplador que es la voz confidente de la historia de la pintura la que va deletreando la callada
música de los gestos pintados.
Una educación sensorial. Historia personal del desnudo femenino en la pintura es,
desde luego, un libro voluptuoso; traza en sus páginas galantes una historia de la voluptuosidad
recreada por los grandes pintores europeos, deslinda con minucia morosa las estaciones
apasionadas de ese otro vía crucis -el sexual y amoroso-- que gira en torno a ciertas imágenes

específicas que quedan resonando en la memoria (¿no dice Argullol que el erotismo tiene mucho
de musical?) como perdurable fuente de placer. Ese ámbito de placer es recorrido y habitado por
el dios voluptuoso entre todos: el insaciable, el incontenible Zeus-Júpiter, quien, a través de sus
visitaciones, apariciones y profanaciones, seduce y tienta a Venus-Afrodita, a Olimpia, a Ío, a

va a cruzar toda la historia del arte, vivida por el que fue y que es ahora museógrafo del desnudo
femenino en la pintura clásica europea -&lt;le Durero, Cranach y Massachio a Watteau, Delacroix,
Géricault y Munch. El encuentro entre el joven adolescente y el adulto es el espacio en el cual se da
este diálogo vestido de monólogo, pues entre el examen que practica el pensador adulto y los cuadros
reunidos en la vieja Historia del Arte, de Joseph Pijoan, se interpone la mirada de aquel muchacho
que fue instintivamente abriendo su espíritu a la realidad del arte a través de la contemplación
prohibida de aquellos desnudos artísticos y que fue creando en sí mismo la dimensión o sedimento
de una conciencia estética, de un sistema de buenas costumbres simbólicas e imaginativas, para
evocar a Herbert Read. El juego de miradas cruzadas entre el muchacho contemplativo y el adulto
crítico es ciertamente un juego pedagógico, pero se da en ausencia de un maestro o de un educador
propiamente dichos, a menos que se reconozca, como haceArgullol, al historiador Pijoan esa calidad
magistral de iniciador y "erotogogo": son más acá, los cuadros, las imágenes pintadas en ellos,
los desnudos representados los que irradian su enseñanza a través del diálogo soterrado en
monólogo del ser empírico y del ser mítico. El encuentro entre lo sensitivo y lo arquetípico, entre
lo sensorial y lo místico, entre lo sensual y lo emblemático, le permite al muchacho descifrar el
rumor incontenible de su propio cuerpo, despertar, encauzar y reconocer "aquella fuerza violenta,
extraña e imbatible a la que denominamos sexo". El sexo -continúa Argullol- "era un hervidero
de rumores, de insinuaciones, de historias veladas, de confesiones mentirosas, de miedo y hechizo
al unísono: algo increíblemente decisivo sucedía más allá del muro de la ignorancia"5. Claro que
el desciframiento de ese misterio pasa por la interrogación del "desnudo femenino en la pintura",
pero apunta antes, o simultáneamente, hacia otro misterio: el de la propia sensibilidad, cuyo
despertar aflora arrollador e inasible. Una educación sensorial trae a la memoria una serie de
pruebas de iniciación verificadas a través del recorrido por un museo imaginario, a través de ese

Dánae, a Antíope, a Leda, a Sémele, sin dejar de vigilar de reojo a Psiquis, a Ariadna, a las tres
Gracias.

holgado paseo por el tablero de los arquetipos del desnudo pintado.
A lo largo de su exposición, Argullol pondrá de relieve tres rasgos sustantivos de la

Argullol sigue (¿o más bien diríamos acecha?) por el espacio de la pintura el rastro
seminal de ese Dios Creador, inquieto e inquietante, seductor y perseguidor cuyas travesuras
hacen saltar en pedazos las reticencias y pudores de las diversas diosas y heroínas. A partir

pintura y, más allá, del hecho estético:
1) Como la realidad pintada no se restringe a lo pictórico, el dibujo y el color desbordan

de ese poderoso tronco central, el ensayo arborece, alcanza al sesgo otros temas -como por
ejemplo el del desnudo de Cristo- presentes en el bosque de símbolos de la pintura. Así lo
dice Argullol: '"logos hecho carne' la pintura hubiera permanecido casi ajena al cristianismo

las líneas y revientan en un árbol de sinestesias y de cruces sensitivos: unos cuadros disparan
el olfato, en otros resuena la música suspensiva del abrazo, todas llaman al tacto y despiertan
el gusto de la carne. En la medida en que la realidad pictórica es signo y símbolo, mito Y
sensación, trasciende lo estrictamente visual y sitúa al espectador ante un escenario sensitivo,

y que la desnudez de Cristo ha redimido la dimensión estética de la tradición cristiana."3.

118

119

�ante un teatro de metamorfosis estéticas; tal es, precisamente, uno de los descubrimientos, una
de las epifanías reveladas al adolescente. De la vista a la ilusión del tacto, del presentimiento
visual del gusto a la imaginación del olor, del recuerdo del color a la adivinación de una sutil
acústica. Así lo dice el autor: "A este respecto recuerdo todavía con bastante exactitud el baile
de los sentidos alrededor de la pintura. La vista reinaba en todos y el tacto era un deseo al
que únicamente daba forma la imaginación. Sin embargo los otros sentidos variaban según
el pintor: Botticelli era oloroso, pudiéndose sentir el aroma de sus bosques sagrados; Piero
de la Francesca era música, pintura para el oído; Tiziano, Veronese, Tintoretto, los grandes
venecianos, ofrecían muchas veces opciones al gusto y, en algunos casos, a la alimentación.''6.
A su vez -cabe recalcad~, la explosión de los sentidos en la pintura no será sino un signo
complementario, una sombra sensible de aquel "erotismo universal", de "aquel erotismo
cósmico, que en los antiguos griegos mantenía unidos los distintos planos de la existencia(...):
el mundo percibido como un cuerpo decuerpos, hecho de bellezas y precipicios concéntricos,
de goces y dolores sucesivos."7. Un erotismo que, desde la filosofia neoplatónica, vertebrará
la tradición pictórica en Occidente.

en nuestra vida puesto que implica un profundo acto de libertad: atribuimos un aura
a algo, a una persona, idea o cosa, mediante el ejercicio de un respeto plenamente libre. En
la implacable cadena de obediencias a la que está sometido el hombre desde el nacimiento la
atribución de aura implica la ruptura de un eslabón. Por un instante el mundo permanece ajeno
a la utilidad y a la consumación como si se introdujeran en nosotros el sentimiento de que algo
indefiniblemente superior ha irrumpido en nuestra vida."9.
Podría decirse que la educación sensitiva que propone el autodidacta Argullol es una
pedagogía organizada para reconocer el aura, las huellas y el idioma de la armonía sagrada y la
divina proporción en la historia de la pintura, pues en ella se trenzan las líneas de continuidad
entre la mítica edad de oro, las edades clásicas de la pintura y nuestra propia transitoria y frágil
adolescencia. Una educación sensorial es un libro, un libro con aura.

2) El otro rasgo de la pintura que sostiene o delimita la exposición de Argullol se refiere
a la condición intemporal de los cuadros. Como un texto, un cuadro puede atravesar el tiempo
y el espacio, y su lectura sólo puede ser relectura, su mirada un volver a mirar. Un cuadro puede
hablar a todos los hombres y, en particular, a todos los hombres que conviven bajo la piel de
un individuo: de ahí que sea ineludible ese diálogo de miradas que se cruzan el adulto y el
muchacho, como un espejo en el cual lo mismo se puede leer el pasado que el futuro. Un cuadro
es agorero y es premonitorio, y toda obra de arte encierra una energía profética. A través de
un cuadro podemos ensayar la reconstrucción de nuestras pasadas edades y" asomamos a
nuestro propio futuro contemplativo: "Lo peculiar de El jardín de las delicias es su capacidad
de evocar nuestra entera existencia, incluida aquella que todavía no se ha producido,
aquella suspendida en las ciénagas del sueño. Es una pintura que tiene una representación
distinta para cada una de nuestras edades y si acudiéramos cada año a contemplarla nos
informaría, con mucha probabilidad, de sus metamorfosis pero, principalmente, de nuestros
propios cambios."8 . Nadie baña la mirada dos veces en el mismo cuadro. En la idea de
la pintura que sostiene Rafael Argullol conviven, de un lado, una condición intemporal,
mítica y transhistórica; y, del otro, una condición sinestésica, una perversidad polimorfa,
la danza de los sentidos que palpita tras las superficies estáticas de las imágenes pintadas.
3) Pero hay un tercer rasgo cuyo descubrimiento para el adolescente todavía hace
temblar al adulto. Es ese dato inclasificable, el aura, et resplandor invisible, pero evidente, que
envuelve a los cuadros (también a las personas y a los hechos históricos), revistiéndolos de
un magnetismo originario, revelador de sus nexos con un orden que ya no es del todo de este
mundo y que, a falta de otra voz, remitimos al orden de lo sagrado. Esa aura, ese resplandor
inmaterial hilvana a cada uno de los cuadros elegidos por el autor y hace de su museo un
acervo dorado. El cuadro de Tiziano "El amor sagrado y el amor profano" (41 - 117-118), es
el vehículo de esta revelación: "Algo, no sabía qué, me aconsejaba una mezcla de distancia
y veneración para contrarrestrar el efecto magnético que me producía. Quizá sencillamente
se trataba del descubrimiento del aura. Es, desde luego, un descubrimiento trascendente
627.
7
107-108.
8 163.

120

121

�HISTORIAS DEL LONTANANZA:
PERSONAJES EN UN PARÉNTESIS CUENTÍSTICO
Hugo Valdés

en potencia cervezas que no están en la promoción, tomar un curso en la escuela de escritores,
pensar en terminar una carrera universitaria a los 40 años, servir crepas con cajeta en una cantina
para atraer la clientela), será inútil: el fracaso que trataron de sortear los rebasará al cabo y plantará
para siempre en un pueblo cuyos negocios y actividades giran en torno al Lontananza3; el que,
según la escueta serie de pistas que Toscana disemina a lo largo del libro4, nos da la impresión
de ser uno y muchos al mismo tiempo, como si cada cuento se desarrollara en un sitio distinto.

••
En apariencia una obra muy diversa a su novela anterior, Historias del Lontananza es, al cabo,
un libro cuyos relatos suceden, como en Estación Tu/a, en un pueblo de tantos. Sólo que la visión
de David Toscana es ahora menos idílica y bastante menos festiva. Ya desde Estación Tu/a,
Toscana había anunciado el poder devastador de un Progreso que, paradójicamente, abatiría al
próspero pueblo tamaulipeco por pasarlo de largo. En Historias del Lontananza, por el contrario,
el Progreso se ha hec;ho presente con su inseparable cauda de males y sinsabores. ¿Hubiera sido
así Tula hoy día, cabe preguntarse, si el ferrocarril hubiese cruzado por allí?
El enemigo común es más duro y cruel aun que la oligarquía encabezada por doña
Esperanza en Estación Tu/a, por ser del todo impersonal: se trata de la fábrica de camiones, de la
ensambladora de televisores, de la refinería o la maquila, que desechan a sus empleados en cuanto
ya no los necesitan. Será entonces con las distintas víctimas del Progreso, con sus trabajadores
despedidos o atados de por vida a una labor ingrata 1, con las que David Toscana elaborará sus
cuentos, devolviéndole de paso a la cantina su antigua calidad de confesionario. Gracias a esa
comunidad nómada que aparece eventualmente en el Lontananza, convocada por el espíritu tribal
para contarse secretos o celebrar sus derrotas, tendremos noticia de las relaciones humanas en un
mundo que se derrumba y dispersa. Así, la estructura aislada del cuento, más que la novela, le
sirve a Toscana para mostrarnos este universo fragmentario en inevitable descomposición.
A punto siempre de acceder a un "siguiente nivel" -el conocimiento, la pericia
profesional, la estabilidad económica-, sus personajes tienen, empero, que ¿resignarse?,
a ocupar su antigua posición en la vida pueblerina y seguir en paz con su ignorancia y su
pichicatería, con su mezquindad y su pobreza. De allí que el pueblo del Lontananza nos
parezca tan miserable en la visión que el narrador de "Verónica" nos da desde afuera:
"Nada nos pareció diferente de cualquier otro pueblo, salvo que este lugar parecía muerto".
Llenos de prejuicios y de ideas fijas 2; inermes, débiles, blandengues, pusilánimes;
incapaces de realizar los planes que se proponen; o a la espera de que los acontecimientos
ocurran sin dedicarles el esfuerzo enorme que exigen en la vida diaria; las mujeres y

A algunos de ellos también los habían corrido de la fábrica; otros aún trabajaban ahí.
Pero haber perdido el empleo no era sino un símbolo. Al fin todos ellos habían caído en
la trampa que les tendieron para nunca escapar del pueblo, una trampa disfrazada de un
empleo apenas suficiente para adormecer los sueños, para derrotarlos.5
Resulta, pues, irónico que Amaro deba sufrir una lamentable suerte común para, al menos por
una noche, convertirse en el centro de la atención de sus amigos. Por ello es que, al ir rumbo
al Lontananza, lo angustia la posibilidad de no encontrarlos: "Ansiaba el humo del cigarro, las
palmadas en la espalda, las frases imbricadas en busca de una risa, de un gesto de aprobación',6.
Referente del éxito y de la promesa de un cambio de vida, por tratarse del lugar donde sería
posible realizar los planes que ha proyectado con Imelda, a pesar de lo ordinarios y mediocres que
parezcan, la ciudad ha quedado ya muy lejos para Amaro. Acambio, Amaro no será considerado
7
un traidor más por sus amigos, como los tantos que han podido marcharse a trabajar en la urbe .
Significativamente, la narración muda del pretérito al futuro para contar las reacciones de Amaro.
¿Por qué Amaro dilapidará entonces el dinero de su despido? ¿Por qué no ahorrar para sobrevivir
durante los meses que estará sin empleo? Porque sería inútil pasarla con esa cantidad. Y, sobre
todo, porque el derrumbe emocional ha comenzado ya para él: el desempleo, de hecho, lleva a
Amaro a una especie de autismo.

•••

Como en el cuento anterior, en que Amaro busca y consigue tener "su noche", en "La verdadera
historia de don Manuel", el narrador busca tener la suya reuniendo a sus amigos en el Lontananza
para contarles un secreto. Pero su protagonismo fracasará. Al desear "traicionar" el secreto de don
Manuel, ahora que éste ha muerto, se enterará de que todos en el pueblo conocían ya la historia:

hombres que pueblan Historias del Lontananza emprenden, sin embargo, "complicados"
procedimientos contra la posible violencia ("El cacomixtle") o la bancarrota moral y económica

él será al cabo el traicionado.

("Verónica"). Pero toda inversión que realicen, humana o material (obsequiar a un pendenciero

3 Me refiero al negocio del zapatero don Manuel, localizado en la calle 4 de Mayo; a la revistería; al negocio de pinturas de Rubén
Soto; a la sucursal de la Lotería Nacional; al establecimiento de baños; al local de Asdrúbal Zapatilandia, donde naciera Amílcar,
etcétera.
4 En "Bienvenido a casa" la voz narradora menciona la cercanía de una montaña y el hecho de vivir en ese pueblo. En "La verdadera
historia de don Manuel'' hay una descripción más completa: "El lugar era apenas un villonrio dedicado a elaborar piloncillo: ni soñar
que a las afueras nos pusieran una parque industrial con una refinería, una fábrica de camiones y dos maquilas de gringos''. (ibid.,
21). Asimismo, se hace allí referencia a un pueblo vecino: "San Andrés, a unas dos horas de aquí", mientras que en "Veróntca", el
narrador dice que Monterrey está a dos horas del pueblo.
¡/bid, 17.
•
. . .,
El Lontananza es para Amaro el lugar donde "estaba la vida", y, durante esa noche, "un para1so donde el fracaso no ex1st1a •
7 El odio, en apariencia gratuito, hacia Toño, en "La verdadera historia de don Manuel''. subraya . el abismo
entre "fracasados.., como el narrador, y "vencedores", como el primero. Aunque mantiene la d1stanc1a respecto
a sus amigos, por ser el hombre próspero del grupo, Toño se encarga regularmente de pagar lo que consumen.

1

Con los que han logrado ascender en la fábrica, como Toño en "La verdadera historia de don Manuel", o con aquéllos que han
tenido una exitosa carrera, como el abogado Robledo en "Derrumbes", Toscana no se tomará más líneas que las necesarias para
~rlos de referencia.
Los ejemplos abundan. En "Bienvenido a casa", el protagonista abandona su nombre después de cumplir los cuarenta y usa
su segundo apellido, Amaro, porque, según él, Hugo era un nombre de niño o de muchacho, "pero no alcanzaba para un hombre
maduro". El narrador de "La verdadera historia de don Manuel" piensa: "me jacté en silencio de mi lealtad: divulgar un secreto
después de tantos años no era síntoma de traición, sino precisamente de lo contrario" (27; si bien este año Editorial Sudamericana.
en su colección "Narrativas.., reeditó Hiswrias del lontananza, citaré para el presente trabajo la versión que publicó Joaquín Mortiz
en 1997, en la Serie del Volador). Héctor está convencido, en ''Derrumbes", que los hombres que van a los baños de vapor lo hacen
por inclinación homosexual.

122

Titulado así en alusión a "Bienvenido, Bob", el célebre cuento de Juan Carlos Onetti, "Bienvenido
a casa" narra la manera en que un grupo de amigos celebra una derrota: el despido de Amaro de
la fábrica. En una especie de rito masculino de iniciación, donde la mujer no participa sino como
recuerdo o referencia -Imelda ignora el despido de su esposo-, Amaro y compañía enmascaran
en la celebración colectiva cuanto se cierne detrás del desempleo inmediato: el ingreso a la
mediocridad o, más aún, a una probable vida de indigencia.

123

�Acaso el más digresivo de los cuentos, "La verdadera historia..." se mueve en dos líneas
narrativas. Por un lado, la noche en la cantina, posterior al entierro de don Manuel; y por el otro,
el recuerdo de la niñez del narrador y la anécdota de don Manuel, cuando, haciéndose pasar por
militar, ordena a la propia escolta de Samuel Ituarte, el alcalde de un pueblo cercano, que arresten
a su jefe por orden expresa del presidente. ¿Por qué el narrador se toma tan en serio su misión
de esa noche, al grado de rehusarse, a cierta altura de su discurso, a probar la botana que les han
servido? Acaso porque la de don Manuel le parece una auténtica historia "mítica", uno de los
pilares sobre los que se sostiene la vida del pueblo.
Sin embargo, la lección que el narrador recibe en el Lontananza le enseña que nunca se
puede estar seguro de un secreto de "primera mano", y de que un secreto bien puede rebasar a su
poseedor. Por ello su sensación, inevitable y desoladora, de que guardó inútilmente uno, porque
el propio don Manuel se lo contó antes a todos. Pero la sorpresa del cuento es el otro secreto
que conoce el narrador, un desliz homosexual que tuvo uno de sus amigos, Anselmo, con un
desconocido a cambio de unos pesos para emborracharse, y que sin embargo se guardará para sí
por la "lección" que ha recibido esa noche.
■

■ ■

En "El cacomixtle", el viejo Odilón, un hombre que, a diferencia del narrador de "La verdadera
historia... ", se sabe poco inteligente y carece de mayores pretensiones, vislumbra en su encuentro
con uno de sus clientes el alto destino que desperdició, una especie de vocación creadora más
noble que la de ser cantinero: "Tal vez dentro de sí existía un don para fonnular frases que llegaran
al corazón de la gente".
Hombre simple y de rudimentarios razonamientos, Odilón se conduce a veces por un
libro que leyó sobre cómo administrar un bar, no obstante le resulte del todo imposible cumplir
propósitos y expectativas tan ajenos como los del autor, un tal Lyonel Baldwin, cuyo Manual
del bartender contempla negocios del primer mundo. Pero toma con tanto empeño y seriedad
la misión de evitar un altercado (Odilón tiene muy presente una riña entre borrachos, ocurrida
allí en su negocio, cuya resulta fue la muerte de un parroquiano), o que un hombre se desfonde
moralmente, que no tiene el menor empacho en hacer involuntariamente el ridículo fonnulando
una más de las 100 preguntas que sugiere Baldwin para iniciar conversaciones con los clientes:
Según Lyonel Baldwin, a más tardar en la tercera intervención se podría identificar el rumbo
por el que el cliente quería llevar la conversación, y aunque Odilón no pensaba que el hombre
deseara hablar de ropa interior, optó por respetar al maestro.
-¿Ahí surte usted sus calzones?8
La frase con la que consolará a su cliente se articulará de la manera más simple: Odilón recuerda
un reportaje televisivo que viera acerca del cacomixtle, "un animal que se mete en los gallineros
y, por puro placer, se pone a matar a cuanta gallina encuentra aunque sólo con una satisfaga su
hambre"9, por cuya dañina actividad no dudará en asociarlo con el hombre:
- ¿Sabe?, amigo-dijo Odilón- , los hombres a veces somos como los cacomixtles.
- Es cierto - interrumpió el hombre y se puso de pie 10.
Así, Odilón no sólo será grande ese día por haber iluminado a su cliente, sino por la certidumbre
de haber evitado una pelea inútil, una desgracia que consideró inminente. Su intuición, sin
embargo, lo engañará: el hombre en realidad no buscaba pelea con nadie, sino "apaciguar su
rabia con una borrachera". De igual modo, el torpe ejercicio de su "don" apenas descubierto lo
convencerá de que la posibilidad de cambiar y ser otro individuo mejor está más lejos que nunca

!

lbid.,47.
Hfbid., 48.
!bid., 50.

124

para él. Paradójicamente, si sus intentos de formular frases reveladoras son desoladores, algunos
de sus pensamientos se antojarán tan claros como sabios:

Nadie puede fingirse inteligente, se dijo, hablando de goles o tiros de esquina 11 .
[Odilón se dijo que] uno es necesariamente viejo cuando piensa en su padre y viene la imagen
de un hombre más joven12•
Uno de los personajes que mejor ilustran el espíritu lugareño es Hildebrando, en "Un poeta
local", quien ha salido al "mundo" -a la capital del estado- a estudiar cómo ser escritor,
y que ha vuelto a su pueblo con otras ideas para, al final, ser el mismo poeta cívico de
siempre 13 . Hildebrando nos muestra cómo él, al igual que algunos de los personajes de
Historias del Lontananza, está condenado a moverse y vivir dentro de los límites estrechos de
una educación. Si Odilón se sorprendía en "El cacomixtle" por el listado de "recetas de las mil
bebidas y combinaciones más populares en el mundo", cuando en su cantina apenas servía más
de 10; Hildebrando abandona el proyecto de escribir un texto de cierta complejidad técnica, ante
la limitante de que en la escuela de escritores no fue instruido acerca de cómo hacer una novela
donde el protagonista estuviese ya muerto.
A pesar de que su inventiva es de lo más mediocre al momento de elegir el título de un
trabajo, como enorme es su titubeo para escoger "narradores, tonos, tiempo" que se encarguen de
contarlo, a Hildebrando le debemos la metaescritura del texto que leemos:
Concibió UD libro titulado Historias del Lontananza, en que el primer cuento narraría las
andanzas de un escritor que entra a un bar y cuelga un letrero en busca de temas 14.
Acaso con ello, Toscana nos quiera decir que su idea de escribir un libro donde una cantina sea el
eje vinculador de una serie de historias es UD lugar común al que muchos pudieron acudir antes
que él, pero que, sin embargo y al cabo, no lo hicieron, desaprovechando un excelente temapretexto para convocar personajes tan cotidianos y sólidos como nos resultan los suyos.
En su breve desempeño como narrador "profesional" (con su letrero anunciándolo, se antoja, si
es que existe alguno, un ingenuo "consultor literario"), Hildebrando desdeñará la mejor historia
que se le presenta: la de dar a conocer al mundo la identidad del hijo adoptivo del lugar, el Blue
Demon. EL regreso a su pintoresca profesión de poeta cívico confirma la paradoja que habíamos
ya observado en "La verdadera historia de don Manuel" y "El cacomixtle", y que veremos más
adelante en "Millonarios": lo mejor de personajes como Odilón, Hildebrando o Carlos -el
inconsolable pesimista casado con una mujer espléndida- , no es aquello que se proponen hacer,
sino los atributos que ya tienen, así como la presencia cercana de personas y la posesión de
secretos e historias irreprochables a las que no dan la importancia merecida.
Como Amaro en "Bienvenido a casa", para quien la ajena vida interior que observa desde la acera
le parece tan anodina y poco atractiva como la que ve en su propia casa, Rubén es consciente, en
"La brocha gorda", de que la existencia de los demás es mediocre.
:~/bid., 47.
!bid., 51.
13 Tanto como Hildebrando cuando ingresa a la escuela de escritores, tal vez Hugo, en "Bienvenido a casa", sólo se c".1pi~ en la
fábrica a manera de un largo receso antes de retomar a una especie de condición "natural": el autismo que le produce la mach,1dad
laboral.
14
/bid., 63.

125

�Condenado a un negocio insolvente por un problema exterior, la crisis económica, Rubén está a
un paso de convertirse en un desempleado como Amaro. Pero a diferencia de éste, que termina
postrado en un estado autista, Rubén pierde paulatinamente la cordura, al grado de
patear las puertas de los domicilios que encuentra camino a su casa. Su locura empieza
a manifestarse por cierta manía estadística 15: el tiempo que puede esperarlo un cliente
mientras se oculta en la bodega, las veces que timbra el teléfono, las rayas de la carretera.
Como el propio Amaro, que sabe que ahorrar el dinero de su liquidación de nada servirá
para amortiguar el desempleo, Rubén prefiere hacer esperar a sus clientes eventuales por saber

■ ■

El descuido material que empieza a advertirse en el Lontananza -el ventilador que no funciona,
la rocola descompuesta, las cervezas calientes que les sirven a Héctor y a Parra-, sirve, en
"Derrumbes", como marco para enfatizar el resquebrajamiento de una amistad.
Ambos empleados de la misma empresa, Héctor y Parra habitan un mundo tan desprovisto de

que una venta cualquiera no lo puede salvar ya de la "irremediable cuestabajo" en que cayera su
negocio.

acción que sólo les ofrece como solaz emborracharse en la cantina, para allí entretenerse pensando
en cuál será la ruta que seguirá el sudor en la cara del primero, o calculando la cantidad máxima de

Si Rubén no sólo envidia a Odilón por la prosperidad que observa en el Lontananza, sino

fichas que el segundo podría acomodar una sobre otra. Comunicados apenas a través de un diálogo
de sordos --cada quien habla del tema que le interesa sin prestar mucha atención a la charla del

a su propio empleado Mundo cuando lo ve largarse de La brocha gorda, ¿se larga también él del
mundo al enloquecer? Lo que al final del cuento nos parece una iluminación (Rubén recuerda la
palabra que lo hizo detenerse mientras trataba de resolver un crucigrama) es sólo una concesión
de su memoria, que lo·asiste, bienhechora, en medio del caos que reina en su conciencia 16. Pero
su amparo es desconsolador. Rubén está por completo solo con su locura.
■ ■ ■

"Millonarios" narra el encuentro de dos amigos en el Lontananza, uno de los cuales, Alberto, ha
desdeñado el billete de lotería que un niño le ofreció a la entrada de la cantina.
De forma muy significativa, el niño aparece como de la nada: ¿se trata del azar en el que no cree
Alberto? No obstante su indiferencia, Alberto memoriza el número del billete y le pide a Carlos
que lo recuerde, luego de preguntarle qué haría con el dinero del premio, sólo para saber si al otro
día resulta el ganador.
·

otro-, cuando consiguen sincronizarse sostienen conversaciones banales en las que muy poco se
deja ver una verdadera relación humana -salvo Héctor refiriéndose a su mujer-.
El disgusto que se provocan mutuamente parece no tener una razón justificada, hasta que
el lector sospecha que lo que en realidad molesta a Parra es advertir que su amigo planea abandonar
su mediocridad y su vida modesta. No se trata pues de que Héctor haya tirado las corcholatas que
Parra apilaba, ni de que le haya dicho fracasado. Al igual que Odilón en "El cacomixtle", Héctor
se pregunta cómo hubiera sido su vida de haber tornado antaño una elección distinta. Así, su
proyecto de cambiar y convertirse en un profesionista lo visita de manera semejante como la
premonición de la suerte visita a Carlos en "Millonarios". Ante el temor de que su amigo no desee
ir más al Lontananza, Parra dirá: "-Aquí se está muy bien, Héctor, aunque no jale el abanico,
aunque nomás haya una canción".

Lo que en Alberto es sólo simple curiosidad, en Carlos se convertirá en la convicción
fatal de que lo rodea la mala suerte. Al tomar demasiado en serio la buena fortuna del billete lo
'
busca desesperado, tal vez a sabiendas de que no encontrará al niño que vende los billetes. Su
certidumbre se basa en que, precisamente por no ser suyo, el boleto ganará el premio mayor:

Y romperá después la tarjeta de presentación que Héctor le enseña y que le dio un tal
Robledo, un compañero de la carrera que logró recibirse y que "tiene un despacho y secretaria y
anda de corbata".

- ...¿pero sabes qué ocurriría si mañana reviso el periódico y resulta que el 29353 se ganó el
premio mayor.

sincronizados. En una especie de capitulación -ya que ha visto que Héctor será el mismo
mediocre de siempre y que, en realidad, sus planes se quedarán en proyecto-, Parra trata de

- No ocurriría nada, todo seguiría igual.
-Sería terrible: todo iguaJ. 17

complacer a su amigo echando el humo del cigarro por la nariz.

Ya que ha perdido toda oportunidad de hacerse del billete, el ánimo de Carlos se ensombrece
menos por la conciencia de su "pérdida" material, los 10 millones que piensa pudo ganarse, que
por ver confinnada su indeclinable mala suerte. Mas de haberse ganado la lotería, ¿hubiera
15 PersonaJes
. como don ManueI y Od·t·
.
b''
·
d'
I on llenen tam ,en esta mama esta ,stica. En tanto que el primero "salía por las noches con
su mec~~ra a la banqueta para sumar los autos según el color o la primera letra de la placa"; el segundo, enfermo y ya viejo en "El
heredero , al hacer las cuentas del cierre, suele tomar los billetes nuevos para comparar sus fechas y las firmas de tos funcionarios
y llegar a la i?útil conclusión de que '.'en dos años habían cambiado tres veces al director y siete veces al de la junta". Otros m~
parecen refugtars:, y hallar algo parecido al consuelo, en el recuento de datos por deQ1ás insignificantes. En "La brocha gorda", por
eJemplo, Rubén simula que elabora un presupuesto anotando en un trozo de cartón "cualquier serie de números que le viniera a la
cabeza", como el año de su nacimiento o su código postal. Carlos, en "Millonarios", encuentra toda clase de asociaciones entre los
números que le son familiares, como el día y mes de su nacimiento y hasta su número de lista en la secundaria, con el guarismo del
boleto que no com_pró y del que cree ganará el primer premio. Y, por último, ea "Derrumbes", el personaje llamado Parra no podria
desaprovechar meJor el tiempo que leyendo, en voz alta, la etiqueta de la cerveza que en ese momento se bebe: "-Cerveza Carta
Blanca, calidad premiada, certificada, contenido neto 325 eme ele, Cerveceóa Cuauhtémoc, ese a de ce ve, Monterrey, México".
16
_ "Verónica" concluye, igualmente, con una consideración a partir de una palabra, si bien de manera equivocada: el narrador,
siempre cuerdo, supone que lontananza es una palabra árabe que significa buena suerte.
17
/bid., 95.

126

resuelto su insatisfacción y aclarado sus dudas? ¿Podría el dinero de un premio improbable colmar
su vacío y cambiar su naturaleza pesimista, incapaz de advertir la fortuna que ha tenido un hombre
como Carlos al casarse con una mujer como Adelina?

Luego de un breve pasaje en el que Héctor, ya muy borracho, baila solo y de que es
rescatado por Parra, ambos vuelven a una charla cuyos diálogos están ahora correctamente

■ ■ ■

Cristóbal, el protagonista de "El heredero", es probablemente el único de estos personajes que
desea de veras cambiar. El tesón diario con el que hace su trabajo lo hastía, pero, ya que en ningún
momento piensa que su tarea puede ser inútil -espera heredar el Lontananza-, no cejará hasta
que sobrevenga la muerte de Odilón. Será la decisión del cantinero la que determine su suerte
próxima y la de un negocio casi en ruinas al que, según la visión de Cristóbal, le faltan:
una televisión en cada esquina para ver el box y el futbol, una buena mano de pintura,
mesas de billar, otras marcas de cerveza - la gente se estaba cansando de tomar pura
Corona-, aire acondicionado y, sobre todo, un cambio de nombre. Compraría un anuncio
luminoso que prendiera y apagara toda la noche: BAR EL GÜERO. La palabra cantina
era del pasado. O mejor aún: EL GÜERO BAR. 18
18

/bid. , 125.

127

�Hombre cuyo mejor aprendizaje consiste en saber que, para algún día llevarlos a cabo, no
debe aburrirse de sus propios proyectos, entre sus pensamientos y las costumbres y rutinas
del viejo Odilón hay un abismo. Mientras que el dueño del Lontananza es partidario de
no atender a ningún cliente después de cerrar, Cristóbal, de acuerdo al movimiento de sus
labios en silencio, estaría dispuesto a servir a quien fuese, siempre y cuando obtuviera una
ventaja. Para mitigar la desazón de su espera, Cristóbal se pennite en secreto un gesto de
indolencia: se lleva al baño una botella de brandy para vaciarla en el mingitorio 19 ¿Valdrá la pena
su abnegada resistencia, su esperanzada apuesta al lado del viejo cantinero?
■ ■

IRONÍA Y ANALOGÍA EN UN TEXTO FÍLMICO
María Eugenia Flores Treviño
La ironía desea destruir la univocidad de las

representaciones y los veredictos[. .. ] Incluye al
propio yo que ironiza, desea comprender al otro y
tiende a destruir la egocéntrica visión que ofusca
la visión crítica.

■

Sin embargo, aunque en "Verónica" la cantina tiene un letrero luminoso, Cristóbal acaso no la haya
heredado, pues los tres muchachos que visitan el pueblo donde naciera Amílcar no encuentran en
el Lontananza los cambios que aquél había planeado.
Desde la conciencia distante de un narrador a quien le preocupa más que el radiador del
Camaro no se reviente para poder regresar esa misma noche a Monterrey, "Verónica" cuenta el
regreso al "edén subvertido", al pueblo que fue próspero en los recuerdos deAmílcar. El nombre de
Verónica, "la muchacha de las chichotas que trabajaba en la revistería" frente a la casa del narrador,
simboliza así la nostalgia por el terruño, el afán de Amílcar de conservar el pasado mediante la
devoción de la memoria.
Como en "Derrumbes", donde la ruina del Lontananza subraya el mal estado de una
amistad, el esfuerzo absurdo de la pareja por sacar adelante un negocio, al parecer, tan insoluble
como La brocha gorda, da a Amílcar, a través de los ojos del narrador, una idea aproximada de
la abulia y el desmoronamiento económico del pueblo. Abrir una cantina como e[ Lontananza,
algo que parecía bastante más venturoso y cuerdo que tratar de cambiar de vida, comó Héctor
en "Derrumbes"; o estudiar en la escuela para ser un escritor titulado, como Hildebrando en "Un
poeta local"; es, al cabo, absurdo, tanto como servirles crepas con cajeta a los clientes, porque, a la
postre, el negocio que durante tantos años administrara el entrañable Odilón se irá también a pique.

Elizabeth Sánchez Garay
Al hablar de la novela irónica, dice Elizabeth Sánchez Garay 1 que ésta niega los absolutos, y que si
se origina cierta evaluación ética por parte del lector, esta reflexión surge a causa de la interacción
entre el lector y lo narrado; propuesta sumamente interesante, ya que el texto irónico propicia una
atmósfera dinámica, una actitud mental crítica. Actitud del hombre de este tiempo.
La proposición que de aquí se desprende acerca de la consideración de otras percepciones
sobre la realidad, la capacidad de concebir otras formas de representación de la verdad, la conciencia
de que no hay una "verdad total" (o, al menos, una sola verdad), realmente constituye un camino
liberador para el pensamiento individual. A la vez, es una idea democrática que sugiere el "escuchar"
otras voces. Esta conciencia de alteridad, ya tratada por Octavio Paz2, ha permitido a la creación
artística ofrecer infinidad de aportaciones a la cultura. Tal es el caso de la industria fílmica, donde, en
palabras de Cristian Metz3, hay una invasión absoluta por parte de la ficción novelesca, por lo cual
es posible hablar de la narratividad del filme -y por tanto, aplicarle los juicios que Calvino proponía
4
(vid supra) para la novela irónica- . Además, afirma Marce! Martin que la semiología del cine
es la voluntad de considerar las películas como texto, unidades de discurso, sin olvidar que forma
5
y fondo no se oponen, como ya lo señalaron los estructuralistas checos .
Por tanto, es adecuado proponer el análisis de una película como un texto narrativo:
revisar el matiz irónico de un texto fílmico.
Para ello es necesario llevar a cabo algunas precisiones.
6
En el pensamiento de Octavio Paz externado en La otra voz. Poesía y fin de siglo , la
ironía y la analogía son signos de estos tiempos. Caracterizan las tendencias del pensamiento
en el hombre moderno. Aquí se considera que constituyen una especie de armadura Y lanza a la
vez, para enfrentar el caótico entorno, la pérdida de la esperanza, el desencanto de la realidad
7
circundante a la que cada día se enfrenta el ser humano. Ambas, según Paz , representan las
transgresiones de la Modernidad. La ironía, continúa el autor, es la manifestación de la crítica en
el reino de la imaginación y la fantasía8. Estas mismas, presentes en el discurso cinematográfico,
son empleadas como herramientas para efectuar la crítica social, el juicio de las ideas.
1 Sánchez Garay, Elizabeth. Ítalo Ca/vino. Voluntad e ironía. F.C.E./U.A.Z. México. 2000: 60. Siguiendo a Ítalo Calvíno cuando
aborda la novela irónica.
2 Paz, Octa.io. la otra l'OZ. Poesía y modernidad. Seix Barral. México. 1998: 4~-44._
,
.
63 Metz, Christian. "El cine ¿lengua o lenguaje?", en La semiología. Barthes et aha. Tiempo Contemporaneo. Argentina. 197 · 156·
4 Martin, Marce!. El lenguaje del cine. Paidós. Barcelona. 1996.
.
.
. .,
, .
.
.
5 Eagleton, Terry. Una introducción a /a teoría literaria. F.C.E. (col. "Lengua y Estudios L~teranos ). Mex1co. 1988. 124-125._Aqua
se insiste en la unidad estructural de la obra, se afirma que sus funciones de~ ser aprehendidas como funciones de un todo dinami~~
en el cual un nivel particular del texto -el dominante- obra como influencia detennmantc que defonna O atraeª su propio campo

19 Ya en "La brocha gorda·• hemos visto cómo Rubén hace algo semejante al tomar el tiempo que los clientes tardan en retirarse
del negocio.

~er a todos los otros.
(!p. cit . passim.
1
Idem, 35.
8
Ibídem.

�De acuerdo con Marce! Martin9, habría que asumir una actitud estética ante el film e.
Comenta el papel de la imagen definido por Eisenstein,
en el cual la imagen reproduce lo real y, en un segundo paso, y eventualmente, afecta nuestros
sentimientos y, en un tercer nivel y siempre de manera facultativa, toma un significado. LO
Sin embargo - aclara-, el paso del sentimiento al entendimiento no es siempre seguro, por lo cual
añade que:
~a instauración estética supone conciencia clara del poder de persuasión afectiva de la
imagen. Para que haya actitud estética, es menester que el espectador guarde cierta distancia
que no crea en la realidad material y objetiva de lo que aparece en la pantalla y que sepa ~
conciencia que está frente a una imagen, un reflejo, un espectáculo. 11
Esta instauración estética comparte con la teoría propuesta por Ballart la condición requerida
para poseer la "suprema libertad de quien está por encima de la contradicción. La única regla
de tal juego es [... ] la distancia" 12. Por ello, ser espectador de un texto filmico con un matiz
marcadamente irónico obliga a considerar el consejo dado por Martín:
en el cine ya no estamos en el mundo, obligados a cuidarnos de sus alcances y trampas, sino
delante de él, protegidos, anónimos y disponibles: ante la pantalla estamos totalmente libres
para una total participación. Por eso es más dificil tomar perspectiva. 13
Desde esta perspectiva se aborda el filme Bendito infierno (Sin noticias de Dios), que reci~ntemente
se llevó a la pantalla, a fin de demostrar cómo el argumento del filme se sustent~ en las dos
características del pensamiento moderno: la ironía y la analogía. Dirigido por Agustín Díaz Yánez,
es una producción de España y México (2002), con duración de 95 minutos. Participan Victoria

Otro aspecto analógico se encuentra en la organización interna del infierno: existe un
jefe y subalternos. Y al igual que en cualquier organigrama de empresa, existen intrigas internas,
los subalternos pugnan por deshacerse del jefe en la primera oportunidad que encuentran. En este
caso, las quejas de los empleados son por las condiciones climáticas que existen en las oficinas
-un calor extremadamente agudo- y la permanencia de un sistema que, en opinión de ellos, es
caduco; causales que originarán más tarde hechos que determinarán la trama del texto fílmico.
Existe otra analogía, ahora literaria, pues se observa que el infierno está organizado en
círculos (al estilo dantesco) y que en cada uno existe un castigo acorde a la infracción cometida.
Aquí es posible evocar a Milán Kundera:
costumbres inmemoriales, arquetipos que, convertidos en mitos, transmitidos de una
generación a otra, poseen una fuerza inmensa de seducción y nos teledirigen (como dice
Mann) "el pozo del pasado" 16
De uno de estos círculos será elegida Carmen, la emisaria comisionada para asegurarse de la
condena del alma del boxeador.
Paz asevera que "la analogía se inserta en el mito y que su esencia es el ritmo:
tiempo de apariciones y desapariciones, muertes y resurrecciones" 17. Esta idea es aplicable,
primero, a la bipolaridad ontológica manejada en el filme: la existencia de un lugar de
salvación y otro de perdición, que se ha convertido en mito desde el origen del tiempo y
a la cual acude el argumento fílmico, acorde con el saber popular. Enseguida corresponde
a este enfoque de Paz la situación por la que atraviesa el cielo en la película: se encuentra
en plena decadencia y a punto de la debacle: a un deseo de la encargada, se desvanece y

Abril, como Lota, el ángel enviado por el cielo para rescatar el alma de un boxeador - Demián
Bichir-, Y Penélope Cruz corno Carmen, enviada del infierno para obstaculizar la labor redentora
de Lota. Actúa también Gael García Berna! como Erick Davenport, delegado del infierno.

aparece reviviendo la nostalgia de los cabarets franceses de los años cincuenta. Sin embargo, en
cada nueva reaparición, se observa que van quedando cada vez menos "asistentes" -que, en este

El enfoque analógico

vez más aumenta el número de corruptos, de los asesinos, de los delincuentes de mayor o menor
envergadura (es decir, aumenta el número de "huéspedes" del infierno); y cada vez son menos los

Octavio Paz define a la analogía diciendo que es la visión del universo como un sistema de
14

caso, serían almas residentes en ese espacio celestial- en el citado cabaret. La situación analógica
de decadencia del bien corresponde en el filme a la visión que se tiene de la mundana vida: cada

correspondencias , ya que sirve al individuo para su aprehensión y comprensión del mundo; la
analogía es para él:

seres humanos honorables (van decreciendo los habitantes del cielo). Tal situación asimétrica y
desfavorable para el cielo, llega a tal punto que su permanencia depende de la salvación, aunque
sea de una sola alma pura.

un abanico que al desplegarse, muestra las semejanzas entre el esto y el aquello, entre el
macrocosmos y el microcosmos, los astros, los hombres y los gusanos. 15

Entonces, ¿dónde queda la esperanza? Aquí se percibe la desdivinización del mundo
propuesta por Kundera18, la exploración histórica y psicológica de los mitos, su profanación: su
desplazamiento fuera del templo, al exterior. Un elemento de la película que puede ser incluido en

Tal ocurre con la propuesta fílmica, pues se presenta al infierno como un lugar donde hay que

este orden de ideas se refiere a la pareja formada por el ángel enviado por el cielo y su contraparte
infernal.
El personaje de Lota, al principio, representa a la esposa bella, fie~ amada, abnegada y
decidida a cuidar y apoyar a su esposo (renunciando a su rol anterior de la estrella principal del

hacer fila (igual que los trámites burocráticos existentes en cualquier sociedad) para ingresar. Sin
embargo, las personas que en vida fueron gente popular (políticos, narcotraficantes, o alguna otra

\op.

cit., 34.
: Ibídem.
; Citado por S~achez Garay, op. cit., 65.
1
Citado_por Sanchez Garay, op. cit. , 65.
13
loe. Cit.
14
Ibídem.
15
Ibídem, 36.

130

clase de seres famosos), no tienen que seguir el procedimiento de rutina y son tratados de manera
distinta al resto de los ahí recluídos, tal cual ocurre en la vida real.

16
Kundera, Milán. l os testamentos traicionados. Trad. Beatriz
Moura. Seix Barral. Barcelona. 1994: 19.
11
18 Ídem .
Ibídem, 16.

131

�celeste centro nocturno, lo cual indica por demás lo emergente de la situación): arquetipo social
plena Y cabalmente identificado. También icónicamente construida queda la figura de Carmen,
la enviada del infierno: la "prima" bella, sensual, desinhibida y compinche del boxeador (al final
resulta evidente que ha sido castigada convirtiéndola en todo lo opuesto de lo que en vida fue),
que llega a casa de ambos para quedarse. Ambas caracterizaciones concuerdan, analógicamente,
con los estereotipos sociales que tradicionalmente circulan en nuestra cultura. Sin embargo, es
posible advertir la ironía en la situación que las dos enviadas sufren para desempeñar sus misiones
en la Tierra. Estos personajes, considerados como de factura sobrenatural, llevarán a cabo lo que
propone Kundera: el reemplazo de Dios como fundamento de todo, el triunfo del ego que piensa 19.
En la otra voz, Octavio Paz asevera que: "la analogía opone al tiempo histórico
sucesivo, y a la beatificación del futuro utópico, el tiempo cíclico del mito"2º. Es decir que,
mientras, históricamente, la sociedad ha devenido en este mundo caótico que se habita, y en
tanto que existe un futuro mejor que, utópicamente, se espera, la analogía ofrece un tiempo
que vuelve, que se crea y se destruye, lo cual se percibe en Bendito infierno: mientras ambos
espacios (cielo e infierno) constituyen un reflejo/analogía de la vida mundana (es decir, el tiempo
actual), a la vez hay un tiempo de esperanza (no manejado, pero sobreentendido): aquél que se
perfila cuando el boxeador, a pesar de tirar al caño la labor de las dos enviadas (asociadas en
el filme por razones muy diversas: una para salvar al cielo, la otra para mantener la estructura
política del infierno; ambas desempeñando un doble papel: traicionando su misión), puesto que
las delata con sus verdugos, entregándolas, decide él mismo ofrecerse como víctima, lo cual lo
redime. Y por ese acto redentor, aunque irónico (puesto que ángel y demonio habían empeñado
su inmortalidad por salvarle), ya puede esperarse -que no asegurarse- algún camino imprevisto
en el desenlace del filme.
Al llevar a cabo esta acción, el personaje abre el camino para un juicio sobre su destino
final -en el cual están presentes representantes de ambos sitios: el cielo y el infierno-, y para
develar antiguos lazos amorosos entre los delegados celeste e infernal (y he aquí la visión cíclica:
amigos-enemigos-amigos), que además prometen encontrarse alguna otra vez.

El enfoque irónico
Octavio Paz afirma que la ironía es la gemela adversaria de la analogía, puesto que surge junto a ella
como "el agujero en el tejido de la analogía, la excepción que interrumpe las correspondencias"21 .
Esta idea puede aplicarse, por ejemplo, al hecho de que, antes de que Carmen salga del infierno a
cumplir con su misión condenatoria, el Delegado del averno le da una pista secreta: "por si cuando
regreses te dicen que salí, o no estoy ... ", previendo el levantamiento que lo derrocará del mando
infernal. Ello revela que, tal y como acá, "en el mundo", suceden los golpes de estado, también
suceden en el infierno, o sea que hasta el mismísimo Diablo los padece. No queda más que esbozar
una sonrisa irónica. Se está ante la propuesta de Kundera acerca de la plenitud de los personajes
novelescos22: individuos que no son preconcebidos como ejemplos del bien o del mal, ni en función
de una verdad preexistente, sino como seres autónomos que se basan en su propia moral, en sus
propias leyes y, según las cuales se desempeñan en el rol ficcional, estas leyes son muy similares a

Garay afirma:
el artista debe tener como objetivo captar esa naturaleza contradictoria de la realidad sin llegar a
soluciones finales: solamente al concebir y representar el juego de la vida como juego, se obtendrá
una libertad creativa [...]23
En la escena en la cual los policías corruptos al servicio del individuo con quien el boxeador tiene
deudas monetarias, irrumpen en una reunión que llevan a cabo las enviadas (el representante
del infierno y la encargada del cielo) y se comportan tal y como sucede diariamente "en el
mundo" (amenazan, insultan y actúan arbitrariamente, abofeteando al mismo Diablo), se está
ante lo comentado acerca de Calvino por Sánchez Garay24, en el aspecto referente a la ironía
como conciencia de la paradoja. Es inevitable que acuda a la memoria la propuesta de los
saberes mudables: la desaparición de arquetipos y el surgimiento de personajes autónomos,
impredecibles, como son caracterizados los de esta película: ángeles que no son del todo puros ...
al estilo humano; demonios que son capaces de ser filiales, fieles, sensibles, diablos que son
vulnerables; humanos que son capaces de decidir la suerte celestial.
Un segmento del filme que ilustra esta mirada irónica a la vida es aquél en el que
estos mismos policías solicitan al Diablo sus papeles de identificación. Creyéndolo latino
(por su aspecto y pronunciación), después de hablar peyorativamente acerca de la raza, sufren
tremenda sorpresa al ver que el infernal sujeto les muestra un pasaporte suizo. Ello
constituye un vistazo al etnocentrismo imperante, sufrido hasta por el Demonio en
persona. Como dice Kundera: "En la medida en que la risa se dispersa invisiblemente
en el aire de la novela, la profanación novelesca es la peor de todas"25 • Al señalar que la
"ironía es la disonancia que rompe el concierto de las correspondencias y lo transforma
en galimatías"26, ofrece el elemento primordial que matiza este mensaje fílmico:
al romperse el mito del triunfo o la supremacía del bien sobre el mal (ruptura representada por
un cielo que se desintegra poco a poco, que cifra su esperanza en la salvación de un alma, frente
a un infierno saturado en cada uno de sus niveles; un paraíso celestial virtual que cada vez más
rápido se desvanece, cuyos enviados son incapaces de abstenerse de pecar, ante un infierno con
una organización envidiable, cuyos miembros saben desenvolverse políticamente), el espectador
se encuentra ante lo cotidiano, ante la alienación del mundo contemporáneo.

19

~~ Op. cit., 65.

Op. cit., 36.
~~ Op. cit., 35 y SS.
Op. cit., 15.

25

20/d.

132

tas del mundo: aman, dudan, se rebelan, mienten, traicionan, matan, esperan. Cuando el pobre ángel
llamado Lo/a (previa entrevista con su superior, quien le informa el hecho de que, en caso de decidir
llevarlo a cabo, perderá su inmortalidad) se ve obligado a convivir --como mujer- carnalmente
con su esposo a fin de emplear a fondo sus "estrategias de salvamento", o cuando descubre que
el alma castigada de Carmen en realidad es el alma de un gángster encerrada en el cuerpo de una
hermosa mujer, condenada a ser deseada por los hombres aunque le gusten las mujeres (triste
paradoja de factura infernal -y sin embargo, es menos trágico, ya que, como lesbiana, tiene
bastante éxito en la Tierra- . Otra vez la ironía), el espectador está ante lo que Elizabeth Sánchez

Jbídem.

Op. cit., 17.
26
Op. cit., 36.
27
Op. cit., 15.

133

�La cualidad mítica, característica de los seres celestiales, se extravía. La pureza que se
ve destruida en Lota (tanto por el desempeño de las labores sexuales de una esposa, como por
su transformación desesperada en asaltante del supermercado de donde fue despedida a pesar
de que había sido la empleada que mejor desempeñaba su trabajo, ello sin contar el estrecho
vínculo amistoso que formó con la enviada infernal) es la suspensión del juicio moral de que habla
27
;

Kundera

se está ante lo que, desde Wilde, es la cualidad del arte. Él mismo es quien señala:
La vida moral del hombre forma parte de los temas del artista; pero la moral
del arte consiste en el uso perfecto de un medio imperfecto[ ... ) Ningún artista
tiene simpatías éticas. Una simpatía ética en un artista es
amaneramiento del estilo.28

un

imperdonable

Es oportuno comentar cómo el enredo del filme produce la ironía. El hecho de que la única
manera en la Tierra que tiene algún humano de reunir una gran cantidad de dinero en poco tiempo

podrían corresponder, respectivamente, a los cuatro mythoi de la primavera, el verano, el otoño
y el invierno. Eagleton apunta que podría delinearse una teoría de las "modalidades literarias"

según la cual, en el mito, el héroe es superior a los otros por la clase a la que pertenece; en el
romance, la superioridad es cuestión de grado; en las modalidades "profundamente miméticas"
de la tragedia y de la épica, el héroe es superior a otros en grado, pero no a su ambiente; en las
"modalidades moderadamente miméticas" de la comedia y del realismo, el héroe es igual al resto
de nosotros, e inferior dentro de la sátira y la ironía. Tal cual es el caso de los personajes aquí
comentados, pues la literatura nace del tema colectivo de la especie humana, y en esa forma
encarna arquetipos o figuras de significación universal34 .
Este texto invita a su espectador a una reflexión adusta y seria, pero
también -característica de la paradoja irónica- a un juicio emitido con la sonrisa en
la boca. La sonrisa irónica del hombre, puesto que, como argumenta César Güemes:
¿La ironía es una forma de esperanza? No he dicho nada semejante. pero quizá es un
concepto adecuado. Digamos que eso es un invento del individuo que descubrió su
verdad en la vida y que le resulta mucho más compleja de lo pensado. Se preguntó a sí

sea convertirse en delincuente, es también el único camino que le queda a un ángel en apuros.
Entonces, ¿dónde está Dios?
El cuestionarniento surge junto con la ironía de la situación proyectada. A ello se añadirá
el uso de máscaras de personajes prominentes - gobernantes-, el uso de armas largas, todo tan
prosaico como realmente es. Todo tan lúdico como ocurre en realidad, impregnado de ese matiz
que sólo el juego es capaz de proyectar, pues, como enuncia Jean Duvignaud:
Si ya no se es lo que se fue, al menos se puede llegar a ser lo que se
quisiera ser: la metamorfosis brinda un refugio y un instrumento. Se avanza
enmascarado.29

mismo ese sujeto: ¿cómo puedo vivir con esa terrible ambivalencia? Pues con la ironía,
que le permite vivir con las contradicciones del mundo, hacerlas coexistir. La ironía
es un invento contra la armonía. Mientras el hombre del Renacimiento descubrió la
armonía, el hombre contemporáneo encontró como salida la ironía. Mientras la primera
era la reconciliación de los opuestos, la segunda los deja tal cual y los evidencia.35
Cabe señalar aquí que, como indica Heidegger al comentar a Holderlin, el poeta devela lo que no
se ha percibido entre la realidad y el hombre, es el mediador:

De igual manera, Calvino hace alusión al "aspecto lúdico que agrieta y disuelve la gravedad
siempre ideológica que tiende a cristalizarse en los discursos literarios"3º.
Otra de las afirmaciones de Paz31 acerca del desgarre del tiempo mítico a través de la
caída en la contingencia, tiene verificación en esta película: situaciones azarosas que transgreden la
concepción habitual acerca del predominio de lo celeste sobre lo infernal. El triunfo del cielo sobre un
alma sólo por casualidad o, mejor dicho, por voluntad humana; puesto que, en el último acto de su
vida, el boxeador ejerce su libre albedrío inclinándose por el bien. Se encuentran presentes también
32

las ideas de Octavio Paz sobre la muerte de Dios y sus criaturas, ya que, a lo largo de la cinta, el
espectador siente la inseguridad acerca de la supervivencia del ámbito celestial y presencia cómo
el ángel es reducido a su calidad de humano y está a punto de morir. También es testigo de cómo

Pero a nosotros nos toca bajo las tempestades de Dios ¡Oh, poetas! permanecer con la
cabeza descubierta, captar el rayo del Padre, a él mismo, con nuestra propia mano y
entregar al pueblo, velados en la canción, los celestes dones[ ...]36
Ello pudiese explicar la existencia de obras tan irónicas como El lazarillo de Tormes o El

ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Cervantes, que se anticipan a su tiempo
con respecto al hombre común; ya que, como afirma Tearry Eagleton37,
existe una tendencia cíclica en la historia literaria: la literatura pasa
del mito a la ironía y retorna al mito. En este mismo autor se encuentran expresadas
las razones de por qué el arte es el espacio para la reflexión que líneas arriba se aborda:

la Delegada del cielo renuncia y se va a vivir una vida "más productiva". Asimismo, presencia
cómo -a la manera terrestre- hay contubernios y concertacesiones cielo/infierno para conseguir
fines comunes. Aquí tendría lugar lo que indica Terry Eagleton33 : que existen, en la raíz de toda
literatura, cuatro "categorías narrativas": lo cómico, lo romántico, lo trágico y lo irónico, que
28

Wildc, Osear. El retrato de Dorian Gray. Trad. Ricardo Bacza. Editonal Época. 2'. ed. México. 1979. En el prefacio (19-20) a
esta edición se incluyen algunas ideas textuales de Wilde acerca del arte. donde señala, entre otras, una idea pertinente a este trabajo:
~uc el vicio y la virtud son materiales de arte para el artista.
9
Duv1gnaud, Jean. E/juego deljuego. Trad. Jorge Ferrenro Santana. F.C.E., (col. "Breviarios", 328). México. 1982: 105.
JO Citado por Sánchez Garay, op. cit., 70.
31
!bídem.
32
loe. cit.
33
Op. cit., 114.

134

En la literatura, y solamente en la literatura, puede uno despojarse de las sórdidas
"exterioridades" del lenguaje referencial y descubrir un hogar espiritua138
Es, entonces, la creación artística el vehículo que, tanto creador como receptor, encuentran para
transitar en la diaria brega cotidiana, es lo que Eagleton señala: " ... la literatura es el único lugar
donde se puede ser libre"39
34

Ibídem, 116

. .

.

.,

,

35 Güemes, César. "El arte constituye la forna de vtvtr la esperanza ahora mismo: Jonathan , en La Jornada. Mcxico,

D.F. Sábado 5 de Enero de 2002.
36 Heidegger, Martín. Interpretaciones sobre la poesía de Holderlin. Ariel. Barcelona. 1983: 73.
37
Op. cit., 115.
38
Ibídem.
39 Id

135

�BIBLIOGRAFÍA
Duvignaud, Jean. 1982. E/juego de/juego. Trad. Jorge Ferreriro Santana. F.C.E. (col. "Breviarios", 328). México.
1982.
Eagleton, Terry. Una introducción a la teoría literaria. F.C.E. (col. "Lengua y estudios literarios"). México. 1988.
Güemes, César. "El arte constituye la forma de vivir la esperanza ahora mismo: Jonathan", en La Jornada. Sección
Cultura. México D.F. Sábado 5 de enero de 2002.
Heidegger, Martín. Interpretaciones sobre la poesía de Holder/in. Ariel. Barcelona. 1983.
Kundera, Milán. Los testamentos traicionados. Trad. Beatriz Moura. Seix Barral. Barcelona. 1994.
Martín, Marcel. El lenguaje del cine. Paidós. Barcelona. 1996.
Metz, Christian. "El cine ¿lengua o lenguaje?", en La semiología. Barthes et alía. Tiempo Contemporáneo.
Argentina. 1976.
Paz, Octavio. La otra voz. Poesía y modernidad. Seix Barral. México. 1998.
Sánchez Garay, Elizabeth. Ítalo Ca/vino. Voluntad e ironía. F.C.E./U.A.Z. México. 2000.
Wilde, Osear. El retrato de Dorian Gray. Trad. Ricardo Baeza. Editorial Época. 2ª ed. México. 1979.

�LA FRÁGIL VIDA DEL TEXTO
DRAMÁTICO
Coral Aguirre

Como dramaturga, soy teatrista. Esto es, hace largo tiempo (por no decir la vida entera) he sentido
una especie de rechazo al rol de escritora de textos dramáticos. Recuerdo con afecto, y con la
misma sorpresa que sentí la primera vez, ciertas palabras de Osvaldo Dragún. Él señalaba (lo
tomo de mi memoria): "para escribir necesito imaginar la cara de mis actores, saber que cuento
con ellos para realizar mi tarea, que allí estarán para hacer posible este imposible de mi ficción".
Yo no era dramaturga aún cuando me topé con este Dragún enamorado de Fray Mocho (su grupo),
la barricada en la que comulgaban estos teatristas. Sin embargo, años después, al abrevar en las
mismas aguas, nunca sentí otra cosa. Cada vez que partía hacia la incógnita de la nueva creación
dramatúrgica, lo que yo organizaba tenía que ver profundamente con el rostro de mi gente, el
grupo teatral al que pertenecía, para el cual escribí cada una de mis obras al punto que hoy,
deshecha mi pertenencia, todavía escribo de un modo raro para ellos y también, por supuesto, pero
• en segunda instancia, para los que han llegado después.
A dónde quiero llegar con esto: a la palabra representación, que siempre me pareció
dudosa: Representar qué, si nada todavía ha sido presentado en la medida en que una obra de
teatro está destinada a existir en la pura escena, en ese espacio vacío que no es tal, porque ya en su
construcción, perspectiva, escorzos, volumen, propone un espacio semántico y, arbitrariamente,
me hace acopio de una organización que no sé si es la mía. Por lo tanto, aunque sea nomás para

mí, tengo la impresión que el texto dramático propone una trampa: por un lado está destinado a
un espacio determinado que el autor considera como estándar en la mayoría de los casos; y por el
otro, vale en sí mismo, se lo trata como si fuera literatura en la mayoría de los casos. No me cabe la
menor duda que la obra de Shakespeare lo es, pero tampoco me caben dudas en cuanto a que esas
palabras están construidas para ser dichas y sentidas por la carne viva de un actor. Es bellísimo el
monólogo de Macbeth viendo danzar al cuchillo que asesinará a Duncan; no obstante, es la acción
en escena la que lo legitima como texto orgánico.
Es función del dramaturgo tener claras sus razones. Un texto que será verticalizado, lo
cual quiere decir que no existe en tanto no cumpla con esta función primera y principal. Por lo
que es fácil deducir, siguiendo mi razonamiento, que no se trata de un género literario, sino de
una práctica escéníca. Práctica escénica que es el yunque donde se forja la obra de arte y en el
cual el texto no es determinante; o más bien, esa producción artística, generalmente ligada a la
existencia de un texto, no existe en tanto producción artística más que por la actividad escénica.
Es cierto que un lector podrá hacer del texto un objeto literario; pero estará obligado a construir,
a causa Y por los intersticios del texto mismo, una representación imaginaria. Ergo, fungir como
un solitario director de escena. ¿Por qué esta tarea? Porque el texto teatral, destinado a la escena,
cumple con ella al establecer un tiempo y un espacio teatrales. Es decir, un tiempo centrífugo
Y un espacio centrípeto. Tanto el lector como el director y luego el espectador deberán realizar,

imaginariamente o en su materialidad, esta operación.

Ahora bien, en nuestros tiempos, el grupo de teatro, el colectivo, el director y sus actores,
desdeñan la participación del texto en su producción como hecho arbitrario, ajeno, que viene
de otro lado, fuera del deseo de sus protagonistas. Ya había sucedido antes, cuando, en los años
sesenta y setenta, las condiciones sociales y políticas de América Latina por ejemplo, impulsaban
a los teatristas a encontrar materiales que integraran los problemas contemporáneos. Entonces no
fue fácil, por la empresa que implicaba para aquellos artistas: rechazar las dramaturgias intimistas
y psicologistas para abocarse a la construcción de las grandes épicas, tomando como modelo la
poética brechtiana. Hasta me atrevería a decir (lo cual me ha parecido siempre) que nosotros, los
latinoamericanos, inventamos a Brecht incluso antes de conocerlo. La urgencia social instaba a
debatir los problemas, plantearlos y operar sobre ellos. La creación colectiva fue un resultado
de dicha urgencia. Las salas y espacios alternativos se llenaban de fervientes espectadores.
En la actualidad, pareciera que una vez más el texto dramático va a la cola de los cambios y
las necesidades de teatristas y público. ¿Qué le falta? ¿Por qué no resulta lo suficientemente
interesante, al punto que directores y grupos tomen cuentos, narraciones, mitos, crónícas de la
vida cotidiana, noticias periodísticas, poemas, biografías, etc., y los articulen en una puesta en
escena que los motiva al grado de insistir en esta práctica? Sin embargo, extrañamente, con estas
renovadas expresiones, los teatros no se llenan; al menos, los espectadores no parecen más atraídos
por el abandono de la dramaturgia tradicional. No obstante, lo que nos interesa es observar que,
si bien se hacen nuevas dramaturgias de textos dramáticos clásicos e incluso -subrayemos este
hecho- de obras clásicas -por supuesto, no de Ionesco o Adamov o Usigli o Gambado--, el interés
se centra en dramaturgizar hasta lo indramaturgizable o, en todo caso, hacerlo sin las herramientas
propias del dramaturgo; y así asistimos a demoledores fracasos. Dejando de lado al dramaturgo,
no ha habido regalías para el hecho teatral.
Y entonces, ¿por qué desdeñar al autor dramático? Se me ocurre una primera respuesta:
la obra dramática, en la mayoría de los casos, está definitivamente construida. Las acotaciones o
didascalias no permiten otra mirada más que la del dramaturgo. Todo sistemáticamente previsto,
sonidos e iluminación incluidos. La descripción del espacio, sus categorías, el estado de ánimo
y pulsiones de sus personajes, los diálogos, que deben ser exactamente ésos y no pueden sufrir
modificaciones sin la anuencia del dueño de la escritura. Por eso se prefiere, claro, al dramaturgo
muerto. Pero el dueño de la escritura lo es sólo de ésta, no de la práctica escénica, que tiene
otros hacedores. Y este dueño de la escritura actúa como dios, es vertical y autoritario. Pareciera
ignorar que, desde Nietzche y sus discípulos, con las novedades que plantara la corriente de los
estructuralistas rusos al comienzo del siglo XX e, incluso, con Freud y los suyos, hemos aprendido
a poner de cabeza el absurdo del logocentrismo y todas las arbitrariedades ejercidas en su nombre.
Cosa que sí saben y practican ciertos actores y directores, haciendo del teatro un renovado juego
de posibilidades que fascina al espectador cuando se ha sabido resolver con excelencia la íntima
conjugación de la palabra y el gesto, de la acción y el acto especular.
La puesta en escena construye un sistema de signos absolutamente autónomo por medio
de los comportamientos expresivos, gestuales, espaciales, físicos de los personajes-actores, a
través de luces, colores, texturas, sonidos, volúmenes, elementos decisivos que no son del orden
de la escritura textual. Por eso mismo hemos aprendido también que los clásicos, como tales,
pueden ser deconstruidos y vueltos a construir en los nuevos códigos de cada sociedad, de cada
tiempo, de cada región. Y a raíz de ello, hemos aprendido también que el texto escrito para el
teatro es incompleto.

138

139

�La puesta en escena no es la servidora de "la literatura teatral", sencillamente porque
ésta no existe en la práctica. Ser fiel a la letra del texto significa, según épocas, pulsiones, códigos,
significaciones, serle, en realidad, profundamente infiel. La prueba es ese Brecht jugado por el
Berliner Ensemble en el festival de la Ciudad de México en la década de los noventa, donde La
ópera de tres centavos puesta por Brecht en los cincuenta resultaba ser un cadáver que daba la
espalda a su autor.
Por otra parte, es cierto que algunos semiólogos han creído ver en el texto los indicios
certeros de la puesta, refiriéndose a los deíticos; esto es, los indicadores de espacialidad,
temporalidad, movimiento, que el texto contiene. Por supuesto que esos indicadores son utilísimos,
fungen como señaladores de una parte de la producción escénica; pero sólo de una parte, nada
más. Nos sobran ejemplos que demuestran la ausencia de estos indicadores en innumerables obras
dramáticas, y no por ello de esas obras se han hecho menos puestas; por el contrario, pareciera
que en ello reside el entusiasmo, el desafío o reto que el director o el colectivo sienten. Otra vez
Shakespeare como ejemplo.
Entonces, ¿quién es el dramaturgo?, ¿cuál es su función? Yo imagino que no
precisamente la de una categoría estancada. Imagino al dramaturgo como un articulador, alguien
que sabe muchos oficios, entre los cuales está el de la palabra. Claro, muchos oficios dentro de
la plástica teatral, de su tridimensionalidad, de su inagotable espesor de signos; una especie de
demiurgo, ora adaptador, ora guionista -a veces tan mudo como Becquett en Acto sin palabras
y, sin embargo, continuamente parlanchín-, que baila en el filo de una navaja con palabras o sin
ellas, que puede contar una historia de sombras, con mimos o marionetas, y que, si lo hace con
actores, está profundamente ligado a sus comportamientos expresivos.
De lo que va del dramaturgo al director y su equipo, se hace cargo el público, la pieza
que nos faltaba en este calidoscopio. Porque nos guste o no, lo busquemos o nos desesperemos por
evadirlo, la escena implica un claro e ineludible hecho (si no riesgo) de comunicación.
Desde Aristóteles y Horacio, hasta Lessing y Brecht, la tradición poética no ha cesado
de observar, en primer lugar, a la comunicación como un acto que se funda en el goce. Goce de
recordar, de mirar, de reconocer, de llorar y reír, goce de saberse retratado en escena, o bien de no
estar, de esperar, de ver confinnadas sus sospechas o de verse sorprendido en su buena fe. Goce
del ¿y ahora?, ¿qué va a pasar?, de contemplar acciones y tumultos, atmósferas y espectáculo. Pero
sobre todo, placer de advertir el signo, darle vida, ponerlo en marcha, participar en la construcción
del hecho teatral tan sólo por reconocer la presencia ausente. La memoria y la utopía, el recuerdo y
el deseo: todo lo que convoca lo teatral, todo lo ausente. Todo lo que no se nombra y, sin embargo,
está presente: el incesto y el parricidio, la trasgresión de los tabúes capitales por obra y gracia de
un deseo que no se deja amordazar. He aquí, quizás, el más grande de todos los placeres. Porque
es placer de ver y de escuchar, placer de comprender lo que de otro modo no se nombra; y, por
supuesto, por encima de todo, placer de reconocer y reconocerse.
Ahora bien, ¿qué nos está faltando para que los teatristas no observen nuestros
materiales con sospecha, para que el público no se sienta ajeno e incómodo frente a nuestra
producción? No basta decir el mundo, hay que compartirlo, proponer el ovillo que vaya del texto
al escenario y de ahí al espectador. Hay que ponerse en el ojo y el corazón de nuestro receptor.
Hay que estructurar su universo, atacarlo por donde más le duele. No basta con concretar nuestros
fantasmas y echarlos a andar. Si éstos no son los de la sala que atiende su llegada; si "el terror y
la piedad" que señalara Aristóteles no se instalan en los corazones; si ese cuerpo del otro no es
nuestro propio cuerpo; si no aparece ante los ojos el escándalo de mi vejez o la eterna juventud de

mi máscara; si el cuento mágico no acarrea consigo la referencia de mi ser desgarrado, patético,
inconveniente, ridículo; si no se destruye el sentido literal para operar permanentemente sobre
la innovación del sentido; si no alcanzamos hasta los bordes la metáfora que es referencia
de mí y, conmigo, de mi tierra, mi gente, mi pertenencia, mi identidad que se trastoca y se
defiende; si no tengo para mí una utopía compartible y compartida con ese espectador que
ansía, tanto como yo, la implantación de un sueño colectivo sobre el que nos podamos poner de
acuerdo, nadie nos atenderá. Hace muchísimo tiempo, Sartre advertía que todo hecho teatral es,
ante todo, un acto de justicia. Y nosotros, por aquellos tiempos de esperanza que fueron las
décadas antes nombradas, lo enarbolábamos como bandera.
Hoy en día, como ayer y siempre, no contarnos más que con la materialidad y la
dinámica de la escena, no con nuestras palabras. Viajar y fluir por sus meandros y atajos, no tener
más sueño que el del cuerpo del actor y la suntuosidad del espacio, no tener otra nostalgia que la
de las texturas del tiempo en ese espacio, sus terribles volúmenes y escorzos actuales, sin dejar
de llenar nuestros corazones de colores y sonidos, debiera ser nuestra tradición insobornable y
nuestro cotidiano desafio.
Quizás la gran obra, cuyo sentido se plasma en la escena y no de otro modo, sea aquella
que no sólo se goza, sino que se goza porque abre nuevos horizontes de referencia. Entonces sí
estaríamos a la par y hasta a la vanguardia de nuestro tiempo.

�¿TEATRO GONGORINO?
Cristina Risoul

Las Soledades (inconclusas) no son la única espuela que aviva la fruición por Góngora, pero tal
vez constituyen la más incómoda e inquietante. Entre los panegiristas, apologistas, estudiosos y
defensores del cordobés se encuentra un erudito del siglo XX que satisface la curiosidad de los
lectores. En su publicación Cuestiones Gongorinas 1, Alfonso Reyes muestra el intenso trabajo de
investigación con respecto de diez manuscritos gongorinos del poema las Soledades; pero también
atiende al prólogo alegórico (similar a una loa) que apareció como preludio de la obra la gloria de
Niquea, de Juan de Tarsis, conde de Yillamediana, representada en palacio el 9 de abril de 1622,
según aparece en las Obras de Villamediana de 1629 (Reyes: J6); y demuestra la "colaboración
fortuita" (Reyes: 16) del maestro barroco en los versos de la "Alegoría de Aranjuez".
En primer lugar, se debe saber que la loa, semejante a la "pieza diminuta y separable
de la comedia" del prólogo alegórico (Reyes: 17) que Alfonso Reyes logró reconocer de la
pluma de Góngora, consiste, de acuerdo al Diccionario de la Real Academia Española, en
un "poema dramático de breve extensión en que se celebra, alegóricamente por lo común,
a una persona ilustre o un acontecimiento fausto". Tal como en la Dedicatoria al duque de
Béjar en las Soledades, se presencia la "poesía aristocrática" (en el sentido de que busca
elogiar y reconocer la corte), con la diferencia de que se lleva a cabo en un espacio dramático.
No es de esperar que este punto represente un argumento sólido más para Reyes, a partir
del cual pudiera demostrar la autoría de Góngora, pues ya en el teatro de la antigüedad, la loa se
practicaba como introducción o prólogo "con que solía darse principio a la función..." (Dice. de
la leng. esp.: 944). Los argumentos que dará Reyes para comprobar la atribución de los versos del
prólogo, pertenecen al orden estético. Sin embargo, la cuestión del género dramático es un asunto
a considerar; en parte, porque la línea que separa a la loa del prólogo alegórico puede ser bastante
tenue, pero, sobre todo, por la naturaleza de la obra que se estaba representando.
Reyes conforma el cuadro de una época, un personaje y un tipo de obra teatral
sumamente peculiares. Por un lado, un conde de Villamediana famoso por sus amores reales y
hábiles conquistas, que prefería perder la joya que se le caía desde el caballo a cometer el ridículo
de bajarse a recogerla - aquí, Alfonso Reyes cita un pasaje de Góngora que describe tal gesto
(Reyes: 15). Durante la noche de la representación, otro gesto del conde (rescatar a la reina en
brazos y sacarla del teatro en medio de un incendio) le valdrá, tres días más tarde, ser asesinado
(Reyes: 15). Por otro lado, una obra teatral sumamente excéntrica y muy propia del estilo barroco;
en la que actúan reyes y reinas como ninfas, corrillos y otros personajes mitológicos; que hace de
la "comedia culta" una invención de "variedad desatada" (Reyes: 16).

1

. Reyes, ~lfonso. Obras Completas de Alfonso Reyes. Tomo VII: Cuestiones gongorinas, Tres alcances a Góngora, Varia, Entre
bbros y Pagmas ad1c1011ales. Fondo de Cultura Económica. (col. "Lecturas mexicanas"). México. 1996.

142

Esta comedia, comparada con la ópera por los ingleses e incluso con las revistas
musicales del Music Hall (pie de página, Reyes: 17), se divide en un prólogo alegórico, una loa,
un coro de ninfas, y el episodio de La gloria de Niquea (Reyes: J6). En el prólogo alegórico, al
igual que en la loa, hay acción, argumento y personajes (Dice. de la Jeng. esp.:944), a pesar de su
brevedad. Y en la gloria de Niquea, "las figuras que hablan en él son la Corriente del Tajo, el Mes
de Abril Y la Edad, quienes le dan la bienvenida al rey y le desean años felices" (Reyes: 17).
Hasta ahora, el prólogo de la gloria de Niquea ha aparecido en todas las publicaciones
como si fuera del conde de Yillamediana. Reyes admite que "ni la edición de Villamediana merece
mucha fe, ni sería la primera vez que se deja oscuro el nombre de un colaborador por ilustre que sea"
(Reyes:21 ). Debido a que el prólogo se siguió transcribiendo junto con la obra de Yillamediana,
el día de su publicación apareció como parte de la autoría del conde. Pero hay publicaciones
anteriores, como la de Martín de Angulo y Pulgar, en las que se atribuye expresamente a Góngora
el prólogo alegórico y se cree que con justicia. Las primeras razones que da Reyes para insistir en
atribuirle a Góngora estos versos son: que se trata de una "pieza diminuta" e independiente de la
comedia (Reyes: 17); que Yillamediana fue discípulo de Góngora y, por tanto, no es raro encontrar
su colaboración mutua en diversas obras (Reyes: 17); y que Góngora ya había ensayado alegorías
antes en la Congratulatoria y en el Panegírico (Reyes: 18).
Sin embargo, los argumentos más contundentes que proporciona Reyes para demostrar
la autoría de Góngora son, como ya se señaló, de orden estético. Uno de los aspectos sorpresivos
que se introducen es la claridad en el estilo del poeta. Reyes cita al mismo Angulo, que escribe al
respecto: "las Soledades tienen muchos períodos claros... En las demás obras que después hizo
guardando el mismo estilo, hallará la misma claridad" (ver Reyes:18). Este asunto de la claridad
se relaciona con "el proceso psicológico" que se genera en el estilo de Góngora y que difícilmente
el conde de Yillamediana hubiera podido reproducir (Reyes:21).
Los artificios técnicos se pueden imitar, explica Reyes. De hecho, el conde de
Villamediana los imitó hasta el exceso (Reyes:22); pero el halo especial, "la estética personal
(de Góngora) cuyo secreto escapó a imitadores y a enemigos" (Reyes:23), no. Su "preocupación
por las cualidades sensoriales de los objetos, por la luz y el color... hacen de él un poeta menos
oscuro en el sentido inmediato de la palabra" (Reyes:22). "Las exterioridades técnicas" (Reyes:
21), tales como el uso de la octava, el vocabulario, los giros, los hipérbaton, la supresión de
artículos, las alusiones eruditas (Reyes:21,22) fueron esmeradamente copiadas por los seguidores
e incluso por los detractores de Góngora, hasta el punto de que las obras parecían "centones2 de
versos entresacados de (sus) poemas" (Reyes:21,22). Pero la "habilidad de estilo" y la "intensidad
estética" fueron dificilmente superadas por cualquier otro poeta de la época. Y es aquí donde
Reyes expone lo que él llama "las características absolutas de Góngora" (Reyes:22).
"Vigor rítmico", "eficacia metafórica", "finura" son algunos de los rasgos que obtiene
en concreto de las octavas del prólogo alegórico. Las metáforas que no responden al conceptismo,
sino a la "estética personal" del poeta, vienen de ese "esfuerzo por devolver a la emoción toda
su complejidad vital, por traducir la emoción primaria" (Reyes:23); y Villamediana, si bien
era bueno con la figura del epigrama, dificilmente era "capaz de una concepción plenamente
alegórica" (Reyes:23).

2 Obra literaria, en verso o prosa, compuesta enteramente, o en la mayor parte, de sentencias o expresiones ajenas, deacuerdo al
Diccionario de la lengua española.

143

�El argumento de la alegoría, unido a la claridad de estilo personal, la intensidad estética
y la emoción primaria, hace pensar en un poeta sólido, en el sentido en que Harold Bloom lo
describe en su obra crítica Los vasos rotos, y en un erudito filólogo que trata de definir esos rasgos
con el fin de atribuir los poemas a quienes pertenecen. Este tipo de trabajos de rastreo de rasgos
estilísticos es, quizá, una de las pocas vías, o tal vez la única, para lograr despertar la conciencia
del estilo literario y, por sobre esto, del efecto estético. Para dar fe de este último comentario,
hay que decir que el estilo del "prólogo alegórico es mucho más mesurado" que aquel de los dos
grandes poemas que le antecedieron: El Polifemo y las Soledades (Reyes:23). Si bien es verdad
que la grandeza es menos perceptible, ha de considerarse que esto se debe a "la poca licencia que
se concedía a los versos escritos para palacio" (Reyes:23).

AALLEN GINSBERG
Indran Amirthanayagam

Allen Ginsberg fue mi padre público, con su conocimiento de la filosofia oriental, su audaz
manera de recitar poemas, su mano en el pulso de lo que sucedía en la política del país. Cuando
mi padre biológico (también poeta) me lo presentó en 1977, en Honolulú, yo tenía 17 años y
Ginsberg se hizo uno de mis primeros lectores. Le enseñé un poema mío titulado "The East West
Cross Cultural Encounter". Lo corrigió, sacando la mitad de las palabras (lo cual hacía, según me
dijo, con todos sus borradores). Fue mi primera y más importante enseñanza de Ginsberg.
Mi padre lo había invitado a participar en un coloquio de escritores sobre el tema del
encuentro de culturas en la literatura. Sin lugar a dudas, mi padre había elegido bien. Participaron
escritores que años más tarde iban a recibir los premios más queridos y codiciados del mundo.
Kenzaburo Oé, Wole Soyinka y Tom Keneally fueron algunos de los compañeros de Ginsberg
en la mesa. Yo me instalé en un asiento detrás de ellos, como un ayudante en una reunión del
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Tomé las discusiones como algo grave, como algo
que podía cambiar el mundo. Es interesante que, veinte años después, escritores como Salman
Rushdie y Wole Soyinka hayan roto la reja entre el idioma inglés de las colonias y de su madre
en la isla de Albión. Hemos avanzado, en verdad, en nuestras relaciones fraternales entre distintos
pueblos. Y Ginsberg es uno de los responsables.
Importa que fue expulsado de Cuba, que fue nombrado Rey de la Primavera en Praga, que
leyó poemas desnudo en una tienda en Nueva York. Importa que no se pudiera escuchar el poema
"Howl" durante muchísimos años en la radio norteamericana. Ginsberg se opuso a la censura de
la palabra, a las reglas ordinarias de las sociedades occidentales; pero también gritó en contra del
stalinismo, en contra del Gulag. Su héroe fue William Blake, el poeta inglés del siglo dieciocho.
En su época, Blake escribía poemas sobre las injusticias cometidas contra los deshollinadores y
los esclavos. Ginsberg, el poeta político, se manifestó durante ese encuentro en Honolulú a favor
de escritores de Corea del Sur (encarcelados por sus bromas, como él insistía).
Hay, en efecto, un texto inédito de Ginsberg del 22 de octubre de 1977 que trata sobre un
escritor de Corea del Sur: "Kim Chi Ha tiene un sentido del humor artístico. El presidente de Corea
del Sur, Park, es un egoísta sin humor que ha encarcelado a Kim Chi Ha. Nosotros, escritores y
escolares, pensamos que Kirn Chi Ha es un mejor escritor que el presidente Park". Es por actitudes
como ésa que quiero a Allen Ginsbcrg. Con su barba negra, sus lentes negros, su harmonium, su
voz clara de barítono y sus palabras luchadoras y absurdas me hizo reír a carcajadas. Y me hizo
pensar en el absurdo y el surrealismo de nuestro mundo, en el que la primera lección (no importa
si eres gobernante o trabajador, una persona sin hogar o el dueño de 25 empresas) es que no nos
movemos al ritmo de los hilos de un titiritero racional, de alguien que piensa que una historia debe
tener un principio, un argumento y un fin.
Otra vez pienso en William Blake, en su poema 'The Human Abstrae!", que concluye
cuando se encuentra en el cerebro humano el árbol perseguido vanamente por todos los

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�dioses de la tierra y del mar. Se recogen frutas de decepción y envidia de ese árbol. De ese
árbol nace la tendencia humana a crear miseria, para que el sentimiento de compasión tenga
sentido. Y el cuervo construye su nido en sus ramas más oscuras. ¡Qué poema! Visiones que
anticipan a Edgar Allan Poe, a Allen Ginsberg, a la vocación moral de un bardo ligado al
misterio(también un tema del poema), a la respiración, a la cabeza de Dios
para hablar en la lengua diaria de Allen, profesor de meditación, representante de un puente
entre Oriente y Occidente.
¡Ay, Allen!, ¿por qué te fuiste? Sin embargo, no te has ido. Éste es el Koan. La última
vez que hablamos, de Bruselas a Nueva York, en el momento en que descubrió que se trataba de
una llamada de larga distancia, de un continente a otro (una llamada entre un alumno y su maestro,
un alumno convertido en representante de su maestro en el extranjero, un diplomático con tanta
nostalgia por las calles de Manbattan, donde había tenido el privilegio de caminar al lado del
poeta), cuando se dio cuenta, me dijo: mejor no hablar más ahora, no gastes más en esta línea.

COVARRUBIAS, LECTOR INSATISFECHO
Sergio Cordero

Abordar la obra ensayística y de traducción de Miguel Covarrubias es ocuparse, no del creador
de los poemas de Pandara (1987) y El segundo poeta (1977, 1981 y 1988), y de los cuentos de
Custodia de silencios (1965 y 1982); sino del recreador, del lector activo y siempre insatisfecho,
cuyos trabajos se hallan compilados en los volúmenes Papelería en trámite ( 1997) y El traidor
(1993), respectivamente.
La primera vez que vi en persona a Miguel Covarrubias fue durante una conferencia que
sustentó en la Biblioteca de La Ciudadela, allá por 1984. Yo tenía pocos meses de haber llegado
a Monterrey y trataba de involucranne lo más rápido posible con su vida intelectual. Recuerdo
todavía el tema de aquella conferencia: defender el valor y la necesidad de la poesía en nuestra
agitada época.
Para entonces, ya tenía algunas noticias de su obra por la antología de Margarito Cuéllar y
Humberto Salazar. Más tarde me enteré de que Miguel, como Alfonso Reyes, era un regiomontano
de origen jalisciense. Como el general Bernardo Reyes, como el doctor José Eleuterio González,
don Ricardo Covarrubias fue uno de esos coterráneos mios que se vieron obligados a dejar el
estado de Jalisco y se establecieron en Nuevo León. Algunas personas, estoy seguro, recuerdan
todavía su labor como periodista y maestro; y muchas más han consultado libros en la Capilla
Alfonsina, tal vez sin advertir que provienen del acervo que lleva su nombre.
Guadalajara es posiblemente la ciudad de la que han salido algunos de los críticos
literarios más agresivos y directos de la literatura mexicana. Es una línea que va de don Manuel
Puga y Acal (el célebre y temido "Brummel") hasta Emmanuel Carballo. Y si digo que salieron,
es porque los demás no los dejaron quedarse. La sociedad tapatía es también una de las menos
tolerantes a la crítica (y ni hablar de su medio literario o, peor aún, del político) y, cuando esa
intolerancia llega a manifestarse de forma violenta, a uno no le queda más remedio que hacer sus
maletas y largarse, repitiendo mentalmente estos versos de Leandro Femández de Moratín: "si
para ti los méritos han sido / culpas, adiós, ingrata patria mía" 1•
Así que, cuando supe que el hijo de mi paisano tenía en su obra un par de libros de
ensayos, los leí esperando que sus páginas me revelaran a un imprevisto heredero de la abrasiva
corriente de la crítica literaria tapatía. Me equivoqué. Aunque, afortunadamente, tampoco
exhibieron esa exagerada cortesía alfonsina, la cual ha sido transfonnada, de modo un tanto
abusivo, en uno de los mejores trucos para ejercer la crítica sin criticar.
Lo cierto es que, después de haber leído con cuidado estos libros y de haber sido
alumno del autor en varias materias de la carrera de Letras Españolas, descubrí que la
palabra "crítica" no puede usarse a la ligera para calificar los ensayos literarios de Miguel
Covarrubias. Sospecho que él se dio cuenta,como en su momento el filósofo rumano

1 Versos finales del soneto "Nací de honesia mad.re...", ciiado por José Yxart en su prólogo a El si de las mñas, de Leandro Femández
de Moratín. Editorial Sopena (Colección Literaria Sopena). Buenos Aires. 1976: 8.

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�E.M. Cioran, de que la crítica "es un contrasentido: no hay que leer para comprender a los demás
sino para comprenderse a sí mismo"2.

Sin embargo, prosigue Borges, la "literalidad" (entendida como trasladar el texto de
un idioma a otro palabra por palabra, reduciendo así al mínimo la posibilidad de agregados,

¿Cómo enfrentar ese contrasentido en apariencia inherente, consustancial, al ejercicio de
la crítica? Covarrubias lo hizo así: en vez de denunciar ante el lector las deficiencias y limitaciones

supresiones, cambios de orden y otras desviaciones hacia la paráfrasis) no siempre satisface los
afanes de fidelidad. Incluso algunas traducciones literales poseen una belleza propia, distinta del

halladas en los libros de otros autores, consideró que tendría más sentido explicar por qué ciertas
obras, que habían sido reveladoras para él, podían serlo también para muchas personas.

original. Concluye en que es una lástima que no pueda juzgarse verbalmente una traducción.
Refiere, entre varios ejemplos, el traslado al alemán del libro Las flores del mal, de Charles
Baudelaire, hecho por Stefan George: "Baudelaire es un poeta superior a Stefan George, pero
Stefan George fue un artesano más hábil',4.

Testimonian esta actitud las sucesivas ediciones de su Papelería ( 1970, 1978 y 1996), en
las cuales expone los motivos de su entusiasmo por escritores que le ayudaron a profundizar en la
indagación de sí mismo como ser humano y como intelectual: Borges, García Márquez, Garfias,
Sartre, Camus, Barthes, Genet, Sade, Kafka, Canetti y, entre los mexicanos, Octavio Paz, Elena
Garro, Xavier Villaurrutia, los regiomontanosAlfonso Reyes,JoséAlvarado y Gabriel Zaid; sin faltar
amigos como don Alfredo Gracia Vicente y compañeros de generación como Andrés Huerta,
Carmen Alardín, Gloria Collado o Jorge Cantú de la Garza.
Quizás haya alguien que todavía se pregunte: ¿para qué abogar por estos autores?
¿Acaso no puede defenderlos el valor de sus propias obras? ¿O no cuentan con panegiristas o
corifeos que reiteradamente los ponderen?
Llegamos a otro vicio recurrente de la critica literaria en nuestro medio: no separar
-deslindar, diría don Alfonso- la imagen del autor como persona real, incluso como personaje
público, de su mensaje escrito y, aún dentro de éste, no distinguir los diversos, a veces
contradictorios, matices que lo componen.
Covarrubias, en cambio, separa cuidadosamente al poeta Octavio Paz, cuya obra admira,
del Paz escritor político, cuyas opiniones toma con la debida reserva. Sale en defensa de Franz
Kafka cuando, en un artículo, el crítico norteamericano Edmund Wilson lo descalifica como artista
y "guía moral" (?). Se congratula de que Pedro Garfias no haya renegado de su pasado "ultraista",
como lo hiciera Jorge Luis Borges; y sigue con interés la reacción en cadena de opiniones opuestas
y complementarias sobre la poesía de Rubén Darío, suscitada por un ensayo del profesor inglés
C.M. Bowra y resucitada por Ernesto Mejía Sánchez en un libro editado con motivo del centenario
del nacimiento del poeta nicaragüense.

Al ponerle el título de El traidor a su compilación de versiones al español de poetas
franceses y alemanes contemporáneos, Miguel Covarrubias suscribe la idea de que una fidelidad
absoluta al texto original, como la que pretenden las traducciones literales, resulta imposible. El
traductor sólo puede serle fiel a unos pocos poetas, rescatar ciertos rasgos de su estilo que lo han
impresionado vivamente y alcanzar, en momentos excepcionales, privilegiados, una profunda
empatía con sus obras - y, siempre, a cambio de traicionar en otros aspectos el texto original.
Covarrubias, por lo tanto, propone una relación distinta entre traductor, traducido y
lector: ni fidelidad ciega, ni traición flagrante, ni mucho menos lectura lineal y unívoca, sino la
invitación a un diálogo más profundo y poliédrico con el texto original y entre las interpretaciones
del mismo ya existentes.
Así establecidas las reglas del juego y anticipándose a quienes puedan reprocharle su
traducción de "Amistad del Príncipe", de Saint-John Perse, existiendo ya una impecable, hecha
por el colombiano Jorge Zalamea, Covarrubias apunta que:
la necesidad de hacer una lectura más profunda puede conducirnos al aguzamiento extremo
de nuestra sensibilidad y además a la búsqueda de un buen diccionario. El resultado no será
otra traducción más sino mi traducción, es decir, la lectura más detallada que le es dable
realizar a un lector de una lengua ajena a la original. Traducir es leer morosa y amorosamente
un texto que intenta superar en nuestra sensibilidad, desde el primer contacto, la doble traba
de la comunicación innata al montón de palabras articuladas en esa lengua que no nos arropó
en la cuna.5

Por otro lado, no faltan en la trayectoria ensayística de Covarrubias trabajos rigurosamente
académicos, eruditos (como su rescate de la novela Lucía o la aldeana virtuosa, del peruano Pablo
de Olavide); ni la mirada curiosa que, desde el conjunto de reseñas breves titulado División del
norte, lanza a las producciones literarias más recientes y a los escritores jóvenes de la región.
Hablemos ahora del Miguel Covarrubias traductor. A manera de introducción al tema,
conviene una nueva cita de E.M. Cioran:
He conocido escritores obtusos e incluso tontos. Por el contrario, los traductores con los que
he tratado eran más inteligentes e interesantes que los autores a quienes traducían. Es lógico:
se necesita más reflexión para traducir que para "crear". 3

Encontramos, pues, que el ejercicio del traductor, como el del crítico, tropieza también con el
reto de enfrentar un contrasentido: una comunicación "innata" en una lengua dentro de cuyo
seno no nacimos. También, como en el caso de los ensayos, sus traducciones son producto de
su insatisfacción como lector, al que no le basta el placer del texto (aunque, como ya lo advertía
Roland Barthes, inevitablemente se vuelva a él); quiere, además, usarlo para dialogar con autor y
lectores, reflexionar sobre su mensaje, analizar su estructura y, en última instancia, recrearlo.
Gaston Bachelard preguntaba en cierto pasaje de su libro El aire y los sueños: "¿Un
crítico es, pues - ¡extraña confesión!-, una conciencia a la que hay que apaciguar?',&lt;;.
Yo respondería que sí, pero advierto que tranquilizarla no es una tarea fácil.

Esta cita nos ayudará a entender mejor la aportación de Miguel en este campo. Jorge Luis Borges,
en su ensayo "La música de las palabras y la traducción", lamentaba que traducir se viera como
un trabajo intelectual poco apreciado en sí mismo, ya que fatalmente depende de la obra original.
Incluso cuestiona esa postura de respeto escrupuloso a la "literalidad", la cual intenta llamar al
orden a los traductores para que no caigan en la tentación de competir con el autor.
2 Cioran, E. M. Ese maldito yo. Traducción de Rafael Panizo. Tusquets Editores (col. "Fábula", 191). Barcelona. 2002: 39.
3 Cioran, op. cit., 53.

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4 Borges, Jorge Luis. Arte poética. Seis conferencias. Traducción de Justo Navarro; prólogo de Pere Gimferrer; edición, noias Y
epílogo de Calin-Andrei Mihailescu. Editorial &lt;::rítica (col. "Letras de la humanidad"). Barcelona. 2001 : 75-95.
5 Covarrubias, Miguel. "Palabras de El traidor", en El traidor. Poetas franceses y alemanes comemporáneos. Ayuntamiento de
Monterrey / Univer.;idad Autónoma de Nuevo León. Monterrey. 1993: 28-29.
6 Bachelard, Gaston. El aire y los sueños. Traducción de Emestina de Champourcin. Fondo de Cultura Económica (col. "Breviarios",
139). México. 1958: 65.

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�He afinnado líneas arriba, con cierta impertinencia, que Covarrubias es un lector
insatisfecho - una conciencia en busca de reposo, según Bachelard. Pero una cosa es insatisfacción
y otra, muy distinta, impaciencia. Durante mucho tiempo, yo fui un lector, además de insatisfecho,
impaciente; una conciencia irritada que no iba a encontrar sosiego de ningún modo. La paciente
dedicación a una lectura "morosa y amorosa" es una de las lecciones que recibí de Miguel durante
los años en que fui su alumno en la Facultad de Filosofia y Letras de nuestra universidad.
Admito que semejante objetivo nunca apareció en los programas de sus materias,pero
eso sería ignorar una premisa fundamental que me ha enseñado la experiencia de impartir cursos
y talleres y que lamento no encontrar todavía en ningún tratado de didáctica: en la enseñanza de la
literatura y, en general, de las Humanidades, lo único que el maestro puede trasmitir a sus alumnos
es la actitud que él mismo tiene con respecto a determinado tema, autor u obra. Y si pacientemente
consigue que, por lo menos, en un alumno se despierte un interés auténtico, que trascienda el
mero afán de aprobar el curso o terminar la carrera, puede estar seguro de que ha logrado
pasar la estafeta de su insatisfacción como lector a manos más jóvenes y fuertes que las suyas.

RAYMUNDO RAMOS EN EL RECUERDO
Homero Garza

Fue en el año de 1950 cuando coincidimos en las aulas de la secundaria Nº 1, cursando el tercer
año, tres futuros escritores que, en 1955, iniciamos la publicación de la revista literaria Kátharsis:
Hugo Padilla, Arturo Cantú y yo, trío al cual se agregarían después Raymundo Ramos y Ario
Garza Mercado. Creo que Raymundo -quien era hijo del director, Profr. Humberto Ramos
Lozano- se había incorporado a la secundaria ese año; venía de Coahuila, por eso mi relación con
él fue, al principio, muy escasa e impersonal; no así con Hugo Padilla, con quien compartí parte de
la primaria y los tres años de secundaria en el mismo salón de clases. Pero hubo un acontecimiento
que nos vinculó transitoriamente: una obra de teatro para el día de las madres, en mayo de 1951.
Se trataba de una pieza del dramaturgo hispano Santiago Rusiñol alusiva al tema. Raymundo era
el personaje central que cargaba con todo el peso de la obra, en compañía de la chica más guapa de
nuestra generación. Yo aparecía al final, con un grupo de ciudadanos del pueblo, gritando: "¡Viva
el pintor!", celebrando el retorno del artista que interpretaba Raymundo. Cualquier parecido con
este texto es mera coincidencia: aquí estamos celebrando el retorno del poeta para presentar la
recopilación de su obra poética, precisamente un mes de mayo, sólo que un poco más de medio
siglo después.
Paralelamente a la secundaria (que, a través de sus maestros, nos inició en el fervor
cívico por la bandera y la patria mexicana, de acuerdo a un coherente proyecto nacionalista
del gobierno para las escuelas públicas), un nutrido grupo de jóvenes inquietos nos reuníamos
extramuros a expresar ideas revolucionarias y de justicia social. De ahí surgió el Frente Liberal
Estudiantil y la revista La Bníjula, que incluía textos literarios y encendidas proclamas libertarias.
Los que escribíamos versos podíamos identificarnos fácilmente. Recuerdo que a Raymundo le
gustaba utilizar palabras o expresiones poco usuales, cuya fuente desconozco; por ejemplo, para
referirse a cierto tipo de jóvenes, los llamaba "imberbes desgalichados". Observo que este gusto
peculiar por el empleo de vocablos inusitados aparece en sus poemas, de los que podríamos
entresacar una lista interminable.
Raymundo fijó su residencia en México y nos veíamos con poca frecuencia, pero
sabíamos de él a través de poemas que nos enviaba para publicarlos en la revista Kátharsis.
En esta publicación dio a conocer cuatro poemas en diferentes entregas: "Eso, un ser para el
silencio" (1955), "De la Primera herencia" (diciembre 1955-enero 1956), "De los cuadernos de
la soledad I y 2" (número del primer aniversario, 1956) y, en 1958, publicó "Tres poemas", con
una dedicatoria a su tocayo Raimundo Lulio. Por esos años se celebró el jubileo de oro de Alfonso
Reyes y vino a Monterrey Octavio Paz. Los del grupo Kátharsis hicimos una gran relación con él
y la continuamos después en México, donde colaboramos en la Revista Mexicana de Literatura.
Recuerdo una conversación con Raymundo en la que me expresó su distanciamiento respecto a
las propuestas literarias de Octavio Paz, cuya obra poética - y, particularmente, Libertad bajo
palabra- le parecía "fría y críptica"; y me confió su simpatía por la obra de Honorato Ignacio
Magaloni y su hermano, ambos poetas con una mayor sensibilidad hacia los temas políticos y

�sociales. No obstante, poco tiempo después, Raymundo publicó en Armas y Letras de febrero de
1956 un artículo-ensayo de fuerte contenido poético, celebrando la aparición del famoso poema
"El cántaro roto", de Octavio Paz.
Durante muchos años no vi a Raymundo Ramos, pero sabía de él por los amigos
comunes y lo imaginaba en medio de libros, escribiendo febrilmente, como alguna vez lo constaté
en una visita a su casa en México. Por otra parte, sabía de su vigencia literaria por libros como el
que escribió para su tesis, Memorias y autobiografias de escritores mexicanos; un prólogo al libro
de memorias de Andrés lduarte, que yo le había escuchado al autor en la escuela de verano bajo el
título de Un niño en la Revolución mexicana; y otra obra titulada La muerte amurallada. También
recuerdo haber leído unos sonetos de Raymundo en 1001 sonetos mexicanos, recopilación de
Salvador Novo para la colección "Sepan cuántos ... ", de la Editorial Porrúa.
En julio de 1968 me fui con mi familia a vivir a la Ciudad de México. Fue en los agitados
días de ese año que vi personalmente a Raymundo en una lectura de poesía, donde leyó, con su
inconfundible estilo, poemas de tema erótico y político, muy a tono con los días que se vivían
en ese tiempo. Desde entonces no he vuelto a ver a Raymundo. Yo regresé a vivir a Monterrey
en 1976 y me dio por coleccionar y encuadernar suplementos dominicales. De este modo, leí
poemas aislados de Raymundo en el suplemento "Sábado" de Unomásuno, dirigido por Huberto
Batiz; y, por supuesto, leía también el artículo que aparecía cada sábado en la primera página del
mismo periódico. No hace mucho, tropecé con un excelente y documentado ensayo de Raymundo,
titulado "Notas para una rapsodia", sobre la vida y obra de Agustín Lara. Como podrá verse a
través de esta enumeración, yo nunca tuve en mis manos un libro de poemas de Raymundo y sólo
sabía de la extensa nómina de sus títulos, de 1957 a 1983, publicada por Margarito Cuéllar en su
conocida selección Monterrey, alforja de poetas 2.
Por esta razón, ha sido para mí una grata sorpresa la aparición del denso, intenso y
extenso volumen Poiesis, poesía hasta donde va; libro que reúne la obra poética de Raymundo
Ramos hasta el momento de su impresión. Como ustedes saben muy bien, la poesía no puede
leerse de un jalón, como una novela. Hay que degustarla lentamente y reflexionar al final de cada
poema, cerrando el libro para disfrutar mejor el impacto estético que produce su lectura; por eso es
que se avanza poco a poco en esta tarea. Hasta donde he podido espigar aquí y allá, en sus páginas
he constatado la calidad literaria de los poemas, su riqueza imaginativa, la experimentación formal
y el deslumbrante lenguaje en que están escritos. El aparente desenfado de algunos textos está
apoyado en la paciente labor y maestría de un artífice verbal que conoce a fondo el material con
el que trabaja. Para un contemporáneo de Raymundo como yo, Poiesis es una obra doblemente
interesante por haber compartido experiencias semejantes, lecturas comunes e influencias de
poetas que ambos admiramos. El libro da para muchos comentarios y dará para muchos más,
porque es una obra reunida por el autor. Estoy seguro de que, en un futuro no muy lejano, será un
valioso documento para estudiosos e investigadores de la literatura mexicana.

�MONTERREY, LAS UNIVERSIDADES Y LOS
RECONOCIMIENTOS

LA PALABRA, EL SIGNO DE
MIGUEL COVARRUBIAS
Román Cortázar Aranda

La Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo Léon celebró, a través del
Colegio de Letras, y organizado por la maestra Dolores Hemández, un homenaje a Miguel Covarrubias,
por su trayectoria tanto en el plano del magisterio universitario como en el terreno de la literatura.
La Casa de la Cultura de Nuevo León fue sede del evento, en el que intervinieron Sergio Cordero,
leyendo el ensayo que aquí publicamos; Román Cortázar, también con el texto que ahora aparece;
José Carlos Méndez, resaltando la importancia de Covarrubias en la dirección de la revista Deslinde; y
Minerva Margarita Villarreal, quien habló del activismo político de los Covarrubias (Silvia Mijares y el
propio Miguel) en los años setenta, y el liderazgo cultural que ejercieron en ese momento, y concentró
en un poema su gratitud a ambos. Covarrubias, al final del evento, tuvo una emotiva intervención,
apuntalando el papel del maestro más como guía e iniciador que como evaluador de grupos. Destacó,
en su participación, el carácter que requiere tal oficio y la dignidad que amerita, sobre todo, en quien,
como él, sembró además la semilla de la creación estética en sus alumnos. Las palabras de Covarrubias,
diáfanas y recias a un tiempo, iluminaron la ya avanzada noche del 5 de julio de 2003.
Por otra parte, el 7 de agosto, en el auditorio de la Biblioteca Central del Estado, se llevó
a cabo ·otro reconocimiento. El homenaje fue para la escritora Magolo Cárdenas, que lo merece con
creces: una producción pennanente de libros para niños, en los cuales región, paisaje, ecología y
dignidad humana, son reivindicaciones que crecen a través de una prosa fluida que registra y plasma
materias y colores insospechados. Tal es su grado de compromiso con la creación, que vuelve a la vida
a Jorge Lauro, un dinosaurio de los muchos que poblaron nuestra geografia hace millones de años.
Este Lázaro de los saurios bien podría ser mascota del imaginario por explorar en nuestro reducido
panorama de la recreación infantil. La organización y dinámica del evento estuvieron a cargo de la
maestra Silvia Garza Benavides, destacada promotora de literatura para niños, y éste se realizó con el
apoyo de la Universidad Regiomontana. En el evento participaron dos grupos de teatro para niños, dos
estudiantes ejercitaron una interpretación de música clásica, una niña leyó dos cuentos y el maestro
Fidel Chávez dio lectura a un texto de remembranza sobre la joven Magolo, que ·un día, hace algunos
afios, pasó por Monterrey intentando estudiar letras, para no regresar hasta ahora, como titular del
Centro de Promoción a la Lectura Pascuala Corona, del Fondo de Cultura Económica.
Cabe destacar que la ciudad, a través de sus instituciones (en este caso, el Consejo para la
Cultura y las Artes de Nuevo León), homenajeó, a partir del 8 de agosto, al gran actor y destacado
director de teatro Luis Martín. Sin duda, maestro de varias generaciones de actores, directores y
dramaturgos, sin los cuales, hoy día, navegaríamos en las aguas más inclementes de la ignorancia y el
desencanto. El teatro ha sido la vida de Luis Martín, de ahí que se llevara a cabo, dentro del Festival
de Teatro Nuevo León, una serie de puestas en escena en su honor, entre las cuales él mismo dirigió y
actuó Ante varias esfinges, de Jorge Ibargüengoitia.
Señalar estos reconocimientos es necesario, como necesario es valorar a aquellos seres
cuya labor diaria, a veces, casi en secreto, nos depara paisajes, hallazgos y puertas que se abren para
reconocer la vida.
M.M.V.

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La palabra es la entidad que sacude, que hiere o que conmueve. Este signo es el vehículo a través
del cual el artista se constituye a la vez que se afinna como 'ser' que 'está' en el mundo. Si
buscáramos los dos principios que definen la existencia del poeta, del escritor, hallaríamos que
éstos son el conocimiento y la forma, ambos a la vez y al mismo tiempo. Se trata, como advirtió
Thomas Mann, de un fenómeno curioso, ya que ambos constituyen para el artista una unidad
orgánica, donde cada uno de los dos elementos condiciona al otro, le estimula, lo hace nacer.
El artista deconstruye el mundo para, luego, de acuerdo a su estética (en cuyo interior
se levanta una ética), reconstruirlo, transfigurándolo. Por eso la obra de un artista es regularmente
prismática, porque corresponde a una visión del mundo que, si bien puede ser congruente consigo
misma a lo largo de toda una vida, no deja de responder a las dudas, las contradicciones, las
tentaciones vanguardistas o a la tentación de un moralismo pedagógico. Saber esto es útil, pues
nos permite establecer una valoración más o menos crítica al momento de leer la producción de
tal o cual autor.
Estamos esta noche reunidos para rendir homenaje al escritor Miguel Covarrubias. No
estamos aquí para juzgar al hombre por sus obras, sino para dialogar con el autor mudable y
diverso. Parafraseando a Borges, venimos a saludar al otro, él mismo.
Estar aquí esta noche es aceptar, de una u otra manera, que el Covarrubias que nos
interesa no es, en gran medida, el hombre, sino el artista: el poeta que recrea la poesía al traducir
lenguas extranjeras; el ensayista que entabla una distancia saludable con respecto a sus lecturas
para, después, someterlas a la crítica (crítica a través de la cual se manifiesta agudo el pensamiento
del poeta); el cuentista cuyo lenguaje conciso nos presenta una visión del mundo a la vez que su
revisión. Pero estar aquí es, sobre todo, aceptar que estamos re-nombrando la obra de un escritor.
Y al re-nombrarla, la actualizamos; y al actualizarla permitimos su supervivencia.
Me pregunto si Miguel Covarrubias se cree a sí mismo un verdadero poeta, tal y como
Borges, Reyes u Octavio Paz se consideraron al revisar su propia fisonomía literaria; porque, si
hay un paradigma en su obra, éste se encuentra en el material ensayístico. En ese género, el artista
ha dado muestras brillantísimas de cómo hacer converger, con plena armonía, el pensamiento y la
forma. De esa síntesis se sueltan trazos sugestivos, poéticos y, por su condición altanera, crítica
las más de las veces, profundos. Cuando uno lee al Covarrubias ensayista, nota que el tiempo en
que creyó en la ficción que le presentaban los autores que leía ha caducado. Un nuevo tiempo
y una nueva ficción: el artista se da a la tarea de comentar sus lecturas, pero manteniendo una
distancia estética, como diría Shopenhauer, que amplía el horizonte de la exposición, ya no como
mera apostilla a la obra de un autor, sino como su reconocimiento, reflexión, reconsideración y,
finalmente, como el estímulo necesario para decir algo, un algo nuevo, distinto e idéntico al ser
del escritor que dicta: la consumación del centauro.
Saludemos esta noche, pues, la obra del artista.
(Texto leído en el homenaje a Miguel
Covarrubias organizado por el Colegio
de Letras, bajo la coordinación de Dolores
Hemández) Monterrey, junio de 2003

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�MI ESCRITURA

ANTE VARIAS ESFINGES:
HOY COMO AYER

Mago/o Cárdenas

Jorge Silva

No sé en que momento sucedió esto. Hace poco yo era una niña de 12 años y estaba escribiendo en mi

Ante varias esfinges, de Jorge Ibargüengoitia, fue la obra encargada de abrir la última edición del

diario, mientras las vivía, las experiencias de un viaje que no quería olvidar nunca. Con la escritura,

Festival de Teatro de Nuevo León el pasado mes de agosto. La dirección de la obra corrió a cargo de la

además, pretendía congelar el tiempo, detenerlo en ese momento maravilloso de asombro en que veía

personalidad que fue homenajeada este año: Luis Martín. Con un gran trayectoria avalando su trabajo,

un río y unos árboles enormes; olía la tierra húmeda y la resina de los pinos. Me asombraba, de pronto,
la conciencia de estar viva; la conciencia de la belleza a mi alrededor. Ante esa sorpresa, lo único en
lo que pensaba era en que no quería que pasara el tiempo. Para detenerlo, decidí escribir. Me puse
entonces a describir lo que veía, lo que escuchaba y sentía. Con eso, pensaba, atraparía para siempre
mi asombro.

tanto en la dirección como en la actuación, el maestro Martín no sólo se dio a la tarea de llevar a la
escena esta obra ubicada en el Distrito Federal de los años cincuenta, sino que también participó como
actor en el rol estelar.
La inaplazable muerte de un patriarca clasemediero despierta, además de la ambición de
sus hijos, una esperanza un tanto enfermiza de cambiar sus agobiantes vidas. Así es como, entre la
mezquindad, la hipocresía y la represión, los personajes se mueven en el microuniverso representado

De entonces al día de hoy, la verdad, no sé qué ha sucedido. Sigo asombrada. Ha sido esa

por la casa paterna, signo tanto de lo que desean como de lo que los oprime. Al igual que en otros textos

sensación la que me ha llevado a escribir y a realizar los proyectos en los que he tenido la fortuna de

literarios de la misma época (como La muerte de Artemio Cniz, de Carlos Fuentes), se advierte en el

trabajar. Al asombro le debo mis libros, mi trabajo como promotora cultural y como devota de nuestro

trasfondo de esta obra la decadencia de un sistema para darle paso a la aparente modernidad.

medio natural desértico. Sigo, por lo mismo, viviendo la misma experiencia de mi infancia.
No sé en qué momento sucedió esto. ¿Cómo es posible que hoy me hagan ustedes un
reconocimiento, cuando todos los días siento que apenas empiezo? Soy la misma que, ese día, en el
bosque, escribía en su diario para atrapar el tiempo. Nada y todo ha cambiado.
Hay veces, valga la paradoja, que la palabra gracias es ingrata. No expresa lo suficiente.

Con una propuesta escenográfica efectiva y pocas veces vista en el teatro local, la puesta
transcurre con una acertada consecución entre escena y escena. Las divisiones y los niveles con los que
se planteó la casa permiten, junto con la iluminación, que las escenas se vayan alternando de forma
natural y fluida.
La actuación de Luis Martín como el anciano padre enfermo resulta entrañable, al igual que
la de Delia Garda como la tía Elena, personaje al que debemos los diálogos más ingeniosos de la obra.

En esa conciencia: gracias. Agradezco a la Universidad Regiomontana, a la Escuela de Educación y

Ambos actores aportan a la puesta todo el peso de su experiencia y su entrega. Las actuaciones del

a Silvia Garza, Fidel Chávez, al grupo Quiénes, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, a los

resto del elenco cumplen con lo esperado en el área técnica: sus parlamentos y sus trazos se desarrollan

Zurcidores de cuentos, a Ximena y a todos ustedes; les agradezco muchísimo su reconocimiento y, una

efectivamente, pero su preocupación por pronunciar de manera correcta cada uno de sus diálogos hace

vez más, el asombro que me despierta. Lo único que sé es que, por eso, tengo que seguir escribiendo.

que olviden imprimirle fuerza suficiente a sus personajes. La interacción entre ellos, sobre todo en las
escenas donde se congregan en el comedor, luce por momentos desarticulada y apresurada. Y es que la
grandilocuencia de los diálogos de Ibargüengoitia es un hueso duro de roer; si no hay suficiente materia

(Texto leído como agradecimiento
por el homenaje rendido a la autora)

viva en juego, éstos corren el riesgo de sonar demasiado melodramáticos o, incluso, falsos. Hacia el
final de la obra, cuando el personaje del anciano ya no aparece más, su ausencia se hace notar con un
decremento en el ritmo que hace que la obra naufrague un poco; sin embargo, la fuerza se recupera con
un estupendo marcaje de trazos justo antes de la conclusión.
En términos generales, podemos decir que la obra es un producto bien logrado; fruto, ante
todo, del profesionalismo y la visión del director. Pero, desgraciadamente, no aporta mucha novedad
a un teatro como el regiomontano, al que le urge una revitalización real y sustancial, tanto en forma
como en contenido.

156

157

�acuses
IMÁGENES: SIETE DÉCADAS
DE SENTIDO UNIVERSITARIO
Ruiz Cabrera, Carlos. Imágenes: Universidad Autónoma de Nuevo León 1933-2003. UANL/
Grupo Impulso Cultural. Monterrey, N. L. 2003.

El pasado se lee de muchas maneras; la

He revisado el libro Imágenes:

narración, según Paul Ricouer, Hayden Wbite,
Arthur Danto y otros, es la manera como se

Universidad Autónoma de Nuevo León 19332003, de Carlos Ruiz Cabrera; he conocido
en ellas a Héctor González y al Dr. Ángel

recuperan los hechos del tiempo; por lo que los
hechos, si no se narran, no existen. La narración
es la forma en que los hechos organizados
por el discurso del narrador adquieren vida.
Eso es cierto en el mundo de la academia
contemporánea, pero también es cierto que hay
otras formas de darle vigencia al pasado. Otros
lenguajes se han creado por la inteligencia
humana. Los hombres prehistóricos pintaron
sobre rocas, los artistas del pincel dejaron la
representación del mundo en muros y cuadros.
Los fotógrafos, gracias a la tecnología, dejaron
las representaciones de acciones momentáneas
paralizadas en una imagen.
Hay formas de leer imágenes,
pero no es lectura sencilla, se requieren
sentimientos, pasiones, conocimientos, cultura.
Leer iconografia de la universidad es posible
cuando se ha conocido su pasado y las formas
en que pervivió y se consolidó. La universidad,
hoy adjetivada de pública, no tenía apellidos
cuando nació ... era solamente la universidad.
Surgió como parte del renacimiento que
México impulsa al emerger de la Revolución,
donde, críticas teóricas aparte, se formula
un nuevo modelo de país. País al que le
democratizaron la educación hombres como
Vasconcelos, Narciso Bassols, Alfonso Reyes,
Eusebio de la Cueva y Pedro de Alba.

Martínez Villarreal; be visto a los soldados en
el Aula Magna. Ahí están Enrique C. Livas,
Eduardo Aguirre Pequeño, Alfonso Reyes
Aurrecoechea; ahí está el recuerdo de Ángel
Martínez Villarreal en la inspiración poética
de Pedro Garfias. El Aula Magna, límpido
espacio que guarda los ecos de intelectuales,
académicos, estudiantes, políticos, sindicalistas,
artistas del canto, del teatro, de la ópera, confía
en seguir siendo anfitriona de lo más excelso
de la cultura. En ella se refleja la figura de Raúl
Rangel Frías, la entrada triunfal de Mateo A.
Sáenz cuando disfrutaba del título de maestro
de las juventudes preparatorianas y éstas lo
recibían ovacionándolo.
La uni versidad como instancia de
educación nace vinculada a la Iglesia católica;
la cátedra no es gratuita como sinónimo de
clase, sino que es derivada de las lecciones
dadas al lado de las catedrales; pero la
universidad se abre a la libertad de cultos, al
valor de la ciencia y a la calidad de la cultura.
Al ver el libro logrado por Carlos Ruiz Cabrera,
me siento satisfecho con lo que nos ofrece: un
documento gráfico y textual que permite al
observador identificarse con el pasado. Éste es
un libro de historia; no de toda la historia de la
universidad, porque eso es imposible, pero sí

�de una parte coherente de la vida universitaria
en Nuevo León.
Dicho con respeto para los
gobernadores que han querido a la universidad,
fue el período de Raúl Rangel Frias en el
que se dio una simbiosis humanista entre
el proyecto de Estado y el proyecto de
crecimiento universitario. La universidad
del Colegio Civil, de su Aula Magna, sus
vitrales, donde convergen los grupos sociales
del pueblo: los campesinos, los obreros y los
soldados, siguen ahí, como ejemplo de lo
que eran las fuerzas vivas que sostenían la
producción agrícola, el desarrollo industrial
y la fuerza del Estado, el cual discurría
emanado del pueblo, de acuerdo a la praxis
política de la tercera década del siglo veinte.
En la vida universitaria con Rangel
Frias, se gesta un proyecto cultural que cubre
dos etapas: su estancia como rector y su
papel como gobernador. Ésos fueron tiempos
en que la universidad tuvo el mayor apoyo
institucional para consolidarse, creando
facultades y logrando la apertura de la ciudad
universitaria. Por muchos años vimos, en los
bajos de la torre de rectoría, el nombre de
Adolfo López Mateos en la placa original de
inauguración.
La iconografia muestra no solamente
personas a identificar, muestra también formas
de vestir, productos a consumir, lugares a
frecuentar, muebles a reconocer. Ahí está
la fotografia de bienvenida a Francisco M.
Zertuche después de su estancia en Cuba, en
1953. Alfonso Reyes Aurrecoechea vestido
como siempre; Vicente, su hermano, igual;
David Martell, de poéticos recuerdos; Eduardo
Segovia Jaramillo y, por supuesto, Kiko
Zertuche amparado por los residuos de Baco.
En todos, la juventud galopaba camino al
futuro.
En otro lugar está Rangel Frias,
siempre Rangel Frías, inaugurando la Escuela
de Matemáticas con el bien recordado ingeniero
Rafael Serna Treviño y, entre muchos otros,

160

Romeo Madrigal Hinojosa y Nicolás Treviño
Navarro. Las páginas del libro son tan ricas
que, si nos detuviéramos a gozar y glosar cada
una de ellas, Ruiz Cabrera debiera pedir este
espacio por un mes como mínimo. Al ver las
fotografias, me felicito de que la universidad
tuviera esos hombres y esas mujeres: Arturo
Cantú; Francisco Valdés Treviño; Roberto
Treviño, matemático, excelente rector y
hombre muy liberal.
La historia nos acostumbra a aceptar
las cosas en su tiempo y en su dimensión. A
valorar, con el tiempo, el quehacer de gentes
como Mario López Ramírez, Joaquín A. Mora,
Israel Cavazos, Álvaro Ríos, Federico Cantú,
artista no comprendido suficientemente.
Luego vendrían los aires que
se arremolinaban sobre la universidad,
cuando el mundo encontraba en los jóvenes
sus recipiendarios de las ideas redentoras
de la sociedad. La universidad no pudo
marginarse de su propia dinámica, ni de las
ideas y propuestas nuevas en que los jóvenes
reclamaban los espacios que comenzaban a
escasear. Ahí estuvieron gentes como José
Alvarado, acompañado por Alfonso Rangel;
y ahí estuvieron también un grupo de jóvenes
acompañando a su Rector, entre otros Mario
Sáenz, Sócrates Rizzo, Alejandro Izaguirre,
César Yánez, Femando Yánez, Toño Álvarez,
y muchos otros que tenían las utopías
germinando en sus corazones.
La década de los sesenta dejaría la
huella de las ideas y las libertades, los jóvenes
inquietos pasarían a las filas de profesores
universitarios y, con ello, algunos habrían de
participar en la fundación de organismos de
trabajadores; entonces, las prensas grabaron
sus nombres para las hemerotecas. Llegan
las propuestas redentoras y algunos jóvenes
mueren por sus utopías. Algunos perdieron
la vida y otros perdieron los libros, pero no
la libertad de ser. Los tiempos más dificiles
fueron durante una gubernatura que cerraba
la década de los sesenta, en que las vidas de

universitarios, trabajadores y campesinos se
perdían por sus luchas y sus ideas. Al cerrarse
esta década, un hombre honesto y entregado a
la docencia médica tendría el privilegio de ser
el primer rector de la universidad autónoma,
Oliverio Tijerina Torres.
Luego, en los setenta vendrían
procesos internos de organización y
crecimiento, con la consolidación de los
proyectos y el arribo de nuevas generaciones
que fueron amplificando los espacios y los
proyectos de la universidad. Manir González
Martos cumpliría su función. Héctor Ulises
Leal Flores, electo democráticamente, tendría
a su cargo la Universidad. Los bastones y los
cascos subirían las escaleras de la Escuela
Álvaro Obregón.
Los setenta son el escenario de las
luchas del sindicato y del acceso, con Pedro
Zorrila, a una nueva forma de dialogar en la
universidad. Así se va consiguiendo, entre
tensiones y tensores, un nuevo equilibrio, ya no
tanto de procesos violentos, pero sí del ejercicio
de los derechos a demandar y a protestar. Son

tiempos de política duramente negociadora
y negociadoramente dura, agotadora, pero
persistente. Hacia la segunda mitad de la década
de los ochenta, la universidad va de lleno por
los nuevos caminos de la tecnología y del
refuerzo de la investigación. Nuevos nombres
en su papelería oficial signan los acuerdos
y nuevos sujetos consolidan los consensos.
Los noventa son ya los tiempos del
neoliberalismo, del que no se escapa nadie.
Los tiempos de los gobiernos revolucionarios
concluyeron y un nuevo milenio llama a las
puertas de la modernización universitaria. Se
transforman estilos, se rediseñan proyectos,
se sustituyen equipos humanos y se renuevan
alternativas. La universidad aprende nuevos
modos de diálogo y nuevas formas de ejercerlo.
Algunas formas encuentran su sepultura y otras
acceden a la vida, porque eso es históricamente
la universidad: un constante proceso de nacer
y renacer para seguir alentando la flama de la
verdad.
Nicolás Duarte Ortega

SOBRE DESEOS
Villarreal, José Javier. Deseos. Consejo para la Cultura y las Artes de Nuevo León/
Mantis Editores (col. "Árido reino"). Monterrey, N. L. 2002.

LAS FORMAS DE LA EVOCACIÓN
En Deseos, de José Javier Villarreal, conviven
tres perspectivas de un mismo tema. En esta
obra, dividida en cuatro partes, el autor explora
los matices del deseo y el dolor, de la soledad
y el desencanto, partiendo de puntos de vista
que son reflejo de actitudes disímiles ante la
experiencia amorosa.

Bíblica, primera parte del libro, es una

serie de poemas que, mediante versos largos,
logra un ritmo apropiado para las evocaciones,
un tono acorde con la remembranza de algo
que, igual que los personajes velados por la
nebulosa naturaleza del mito, existe de un
modo tan palpable como cuando estuvo vivo:

Los lugares aquellos donde jugabas de niña y ahora sólo
resplandece el oro, la diadema de plata
en vez de la túnica y la cabeza inclinada de los santos.

161

�La evocación es el modo de acceder a una
realidad que trasciende el tiempo; y, en estos
poemas, el poeta recrea ese tránsito por un
mundo habitado por el recuerdo. De este modo,
las alusiones bíblicas y religiosas, y la función

(que podríamos llamar de exégesis poética)
que cumplen las notas al pie, expresan la
vivencia del recuerdo como percepción de una
presencia; una presencia múltiple, compleja y
perenne:

Los católicos, los fieles del islam, los ortodoxos y protestantes
vienen a depositar sus ofrendas.
También conviene recordar estos versos del excelente poema ''La noche":
Los fantasmas llenaban con sus barcos de ceniza los secretos puertos de mi alcoba,
y tú no eras la noche ni ese aullido que perduraba durante

horas y horas como una terca sirena despertando los aguijones del odio
Tal como se aprecia en "La noche", el poeta
nos muestra que esa presencia de los objetos
y seres evocados es, a la vez, ausencia; y por
eso lo hallamos siempre hablando desde la
perspectiva de la soledad. Los personajes del
pasado sobreviven en una atmósfera construida
con misterio.
La soledad es un tema constante en
las diferentes partes del Libro, pero se encuentra
sobre todo en Infiernos, donde, en lugar del
verso largo, se emplean frases breves, y la
recreación de la experiencia del solitario se
realiza por medio de la mención de los objetos
y espacios que rodean y encierran al yo poético.

En los poemas de este apartado se tiende más
a la construcción de la musicalidad y menos
a la enunciación, pues, en varias ocasiones, el
poema comunica prescindiendo del verbo, por
medio de frases yuxtapuestas.
El ser ausente es, a la vez, objeto de
añoranza y enemigo, pues daña con su ausencia
que es presencia dolorosa. En los poemas de
este apartado hay un enfrentamiento contra los
fantasmas de la soledad. Resalta sobre todo la
sensación de dificultad para estar en el mundo,
pues éste se encuentra lleno de obstáculos y
adversidades externas e internas -las de la
Historia y las de la propia historia-:

Me hubiera gustado desear los brazos, los pechos, el sexo y
culo de la muchacha,
pero este país es tan pobre, con una política tan sucia,
que no se puede aspirar a tanto, a tanto de tanta muerte,
tanto bendito desacato bajo la égida trigarante.

Deseos es un Libro que expresa la vivencia
de la soledad y define la ausencia, a la vez
que explora el deseo, encontrando en él una
carga de siglos atrás que, viniendo de un

LA FRAGUA DE LA POESÍA

A veces, la crítica literaria, ocupada entre otras
cosas del cómputo de los metros, se olvida
del sentido de los mismos. No importa que el
poema sea visto como un simple artefacto de
relojería, es suficiente con que marque la hora
exacta; el tiempo en que se vive, junto con lo
que significa, es lo de menos. La interpretación,
sospechosa de alejarse del cuerpo del texto,
desaparece al paso de las manecillas porque se
prefiere examinar el esqueleto sin llegar nunca
hasta la médula. Cualquier alusión al "espíritu
de la letra" se considera metafisica; no se puede
usar el bisturí en el aire sin riesgo de llevarse un
alma de encuentro. Siguiendo un planteamiento
así --con las manos Libres para la autopsia y los
ojos cerrados por la sangre que salpica- en el
libro Deseos, de José Javier Villarreal, es fácil
dejarse llevar por las apariencias y soslayar lo
que yace soterrado.
Así como la gran obra de un filólogo
está escrita en caracteres pequeños y su
verdadera aportación se advierte al margen de
otro -en las glosas que, lejos de ser simples
parásitos, tienen su propio valor-, en "Bíblica",
la primera parte del libro de Villarreal, hay
poemas que aparecen como notas a otros
poemas. Un soneto, un haikú, versos pareados
(Más valiera del pájaro ser tromba/ navegante
corcel de los conjuros) y jarchas lucen al pie

de página. Sería un error tomar los pies de
página de "Bíblica" como meros comentarios
al texto; los escolios cuadran muy bien en la
obra humorística de Margarito Ledesma, pero
es distinto en poemas como "Iseo". Las notas
no explican, complementan los poemas o son
poemas en sí. A la manera del motete, más de
una voz coexiste en la misma composición.
La simultaneidad brinda un contraste entre
los estratos de la página: si arriba domina
un discurso largo, recargado, vehemente
y masculino, abajo aparecen voces más
concentradas, livianas, suaves y femeninas
-sólo hay que pensar en el reclamo amoroso de
las jarchas. En "Bíblica" se establece entonces
la unión de los opuestos (grande-pequeño,
varón-mujer, realidad-deseo), la génesis del
libro.
Pero todo principio acaba roto, lo que
permanecía unido se separa; después de la caída
sólo quedan fragmentos. Para volver al estado
original se recurre a las musas, a la divinidad,
a la tradición. Si se tratara de buscar fuentes
--como si no bastara la página dedicada a los
agradecimientos y notas aclaratorias-, en
el poema V del siguiente apartado, "Musas",
resaltan unos versos de Góngora, pues si en el
Polifemo dice:

De este pues formidable de la tierra
bostezo, el melancólico vacío

tiempo impreciso, encama en el individuo,
desentrañable, complejo y profuso, delirante
y cotidiano.

en Deseos se lee:
en el bostezo pareciera de la tierra
esa sólida y pesada melancolía

Jorge Saucedo

162

163

�No extraña encontrar gran similitud con
los versos de Góngora (una semejanza tan sólo
en la fonna, no en el sentido; pues si el cordobés
habla de la gruta de Polifemo, Villarreal se
refiere a otra cavidad, el sexo de la mujer), ni
que la sintaxis -o incluso el vocabulariosiga la huella del Siglo de Oro. La tradición,
vuelta sobre sí misma y actualizada, fortalece
la conquista de un espacio perdido, donde el
amor es la única religión que queda.
Aún así, el descenso a los abismos
es inevitable. El recorrido por "Infiernos",
la tercera parte, resulta sinuoso debido a la
sintaxis y a que no hay que buscar pausas,
remansos para la entendimiento, en los
inesperados signos de puntuación, sino en la
lectura en voz alta. La pasión amorosa vive en
cada poema de "Infiernos" un estadio distinto:
la entrega, la ausencia, la ira, la traición, la
muerte, el miedo, la espera. No hay que tomar
el microscopio y buscar imágenes dantescas
cuando no se sabe ver a simple vista. Sin tener
un Virgilio como guía, se desciende por cada

texto hasta alcanzar un claro (no un Purgatorio,
ni un Paraíso) en el poema XIX; último
círculo donde las oraciones se destraban,
el verso detona como vehículo autocrítico
en su imposibilidad (algunas pistas que no
soportaban metro) y la expresión se vuelve
cotidiana, familiar.
En los poemas de Villarreal se
trata de un infierno cotidiano, de avenidas,
desfiles, graffiti, hoteles, vitrinas, tiendas y
vida familiar; un caos al que todo mundo se
enfrenta. Ante el ambiente casero surge la
incertidumbre del poema, como si no hubiera
más opción que el silencio: callado yo
aguardando tu llegada sin poema que
ofrecer. Mas ahí fragua la poesía. No sólo
el amor naufraga alejándose como un
imposible, el poema sufre esa caída y se
sostiene como una explosión del silencio.
Y ante el silencio, ante el vacío, la poesía
queda como esperanza, como manifestación
pura del deseo. Como prueba, para cerrar el
libro, una canción nostálgica recuerda que:

Después de lo vivido
el amor congratulaba los instantes, las horas detenidas en
sus cuerpos gemebundos.

Basta con abrir bien los ojos a Deseos para
olvidarse de las fórmulas de la química y
atender el sentido de la alquimia. No importa
que la dirección conduzca a lugares poco
comunes y seguros, donde, quizá, se esté a un
paso de la equivocación, sino que la poesía se
viva sin fríos y toscos andamios de por medio.

En el libro de José Javier Villarreal se advierten
el viaje y la experiencia como baluartes del
deseo. Se pasa revista a sltios nunca antes vistos
por falta de esmero, se escucha el llamado de
la tradición para desembocar en el mar de la
memoria -el vaivén de los amantes en cada
encuentro- con una saudade a la deriva.
César Alejandro Uribe

DESEOS: POESÍA HERÉTICA Y RETRO

Siempre dije que José Javier Villarreal, en la
tiniebla de su biblioteca, guarda celosamente
unos libritos arcanos donde habita el asombro.
Para nuestro desasosiego, José Javier no
comparte esos libritos más que consigo mismo
y con un exiguo grupo de heréticos que nadie

164

conoce, al que suele gustarle tanto la poesía
rusa del siglo XIX, como Gutierre de Cetina,
las jarchas y las qasidas. Me gusta mi pequeña
ficción y la cuento con todo desenfado para
entender mejor la naturaleza de este poeta que
escarba con fruición, que esculca nuestra mejor

castellanidad. Y ocurre que hoy la ficción es tiempo juega a descifrar su imagen. Un poeta
también un salvoconducto para introducimos que nos invita constantemente a descifrar
a Deseos, donde, implacablemente, el poeta y que, después, como quien nos regala una
se acerca a esa lívida frontera de la poesía que sonrisa, pone en nuestras manos una limpísima
linda con la glosa poética. Poesía heterodoxa, imagen detenida. Un contemplador gramático,
gracias a Dios; gracias a Dios y a una pierna un poeta muy retro, muy de hurgar la verdad en
que deambula por este libro como quien el solipsismo herético de otros tiempos.
sostiene un estandarte; una pierna, digo, con
Una vuelta más a la tuerca: el deseo,
los adentros como río revuelto, que gotea la aquí, es una lucha campal, es ir sorteando los
sangre de la recapitulación.
obstáculos del cuerpo, es un halcón suspendido
Aunque Deseos es una reunión de sobre su presa; o mejor, es la joven bruja
poemas distinguidos en apartados, una reunión que limpia la sucia córnea de tus ojos y
de un contenido a veces hermético, a veces empaña la / hoja de plata donde los diablos
limpio como cuando escampa, no deja de reflexionan su última embestida. El deseo,
asombramos ese ir tras otra poesía, esa otra unas veces culpígeno, siempre deslinda en una
poesía que es la jarcha. Y nada más jarchiano, si lastimadura. Como si en cada poema habitara
se me perdona la palabra, que un poeta herético un pequeño monstruo que juega a provocar
que nos pone a sentir una suerte de Edad Media una infame danza de elfos, unicornios, ángeles,
donde todo parece congelado; y la imagen que bestias, brujas, vestales romanas y doncellas,
nos devuelve el frío del hielo es el poeta que que pisan fuerte el tablado que es la columna
juega a sus personajes. Herético y herética vertebral del poeta. Todo esto mientras una
poesía que se antoja la de un culto glosador que pantera da círculos en tomo al espectáculo: la
lleva su tropa de palabras a un río del todo lo amante se despoja de sus ropas, / se clava en el
posible; como Alfonso el Batallador que, en el pálido esternón del pugilista... / ...era mejor no
siglo XII, al conducir su tribu hacia un mundo dejarse sentir, huir con el pulmón atenazado...
más próspero que el de la poesía, se detiene
Dentro del deseo, como un
ante el río a mirar su sombra. Hablamos ya de apelotonamiento de esquirlas, está la mujer,
un libro hecho de la argamasa medieval que hembra dividida en movimientos, vasta y
parece escrito en un conlinuum impenetrable, milenaria, que juega con un palito a abrir el
y su correspondiente glosa poética que disipa infierno.
lo inaccesible del verso. Así, Deseos es un libro
Si la jarcha ilumina con su encanto
de dificil lectura a primera instancia.
anónimo, este libro persigue con pulcritud
Le doy vuelta a la tuerca: si hay que esa arquitectura. Parece como si el romance
decir un nombre, yo digo Cemuda; aunque estuviera en los pies de página, en otro dialecto
esté lejos, porque Cemuda fue todo el tiempo que insiste en buscar su acomodo poético, hasta
un deseo y el poeta de este libro parece todo hacerse casi tan importante como el tronco
el tiempo un espectador del deseo. Si hay que nudal del poema, que es, sin dudarlo, hijo
perseguirle una unidad, ésa ha de parecerse predilecto de la mejor poesía castellana.
a una complicada escalerilla de monasterio
¿Por qué decirlo todo de este modo
que uno va subiendo a un ritmo, como el tan intestino? ¿Por qué de este modo, como
de los poemas, hasta paramos a contemplar, una pintura del Bosco, donde es dificil atrapar
brevemente, una imagen detenida, una imagen la totalidad? El goce es el mapa en este libro,
que siempre quiere ser la imagen primera. Dije es cada oquedad de la escalera, cada intersticio
espectador antes, un espectador que al mismo donde ocurre un canto:

165

�opción sino la santidad en la vida diaria, la
versión burguesa del cristianismo, bajar el cielo
por unas cuantas monedas a la caridad? Max

más valiera del pájaro ser tromba
navegante corcel de los conjuros
más valiera de los pájaros su vuelo
en la terca piedad del abandono
más valiera del mundo su equilibrio
murmurante gota en pleno vuelo
más valiera en la tarde ser la tarde
procesión detenida por su canto

Heterodoxo, ave de mal agüero, híbrido,
homúnculo... y más allá: insensato, púber,
indolente y adolescente, son voces de este
poemario que dan un testimonio. La mujer -sin
la menor duda- es poderosa; el hombre, como
siempre, pierde en la poesía. Triunfo pírrico:

Horkheimer decía que "la desaparición de lo
que en Europa se llamó cultura coincide con la
absolutización del más acá que se desencadenó
con la liquidación de superstición del más

triunfa la poesía y va muriendo el poeta.
Muere de dolor o de cansancio, de vértebras

allá". Ya no habrá fuego en el infierno ni nubes
en el cielo, pero la cultura estará muerta.
Sin embargo, en la oscuridad de alguna

dislocadas; y muere con la lengua azul, gracias
al supurante veneno de la cotidianeidad. De

bodega, olvidadas por los cambios de humor
administrativos, todavía persisten muestras
de imaginación religiosa. Es un lugar común

eso está construida otra parte de este libro, del

decir que el cristianismo introdujo una visión

espanto detenido de la cotidianeidad:

Es el sueño de modernidad del catolicismo
mexicano al que se refiere Gabriel Zaid en Tres
poetas católicos.
Para adueñarse del presente, el poema

sigue cinco estaciones en que la tristeza, la
revelación, la súplica, la certeza y la alegría se
sucedenunaaotra.Alempezarellibro,lamuerte
no se comprende; pero no desde una cavilación

SOBRE PASCUA
Sicilia, Javier. Pascua. Facultad de Filosofía y Letras, UANL
(col. "Babélica"). Monterrey, N. L. 2000.
ILl.JMl!\ACIÓ!\ PROFANA

los diablos de baraja de lotería y todo aquel
material para los chistes desaparecieron de
un plumazo urbi et orbi. Un demonio sin
cuernos ya no espanta a nadie, tampoco está
lejos la fecha en que les amputen las alas a los
ángeles. Mal día para la imaginación y para los

166

Javier Sicilia, aparece un viraje distinto. En
este poema religioso se vive un peregrinaje
espiritual que empieza con duelo y acaba en
la eternidad del instante, la redención de la
vida actual por medio de la presencia (en voz
de Octavio Paz: "Todo es presencia, todos
los siglos son este Presente."). Se trata de un
poema moderno por la conquista del presente,
ya que, si se atienden cuestiones de forma en
esta silva:

el verso bien medido

Y precisamente ahí radica su modernidad,
al querer preservar la tradición innovándola.

Cuitláhuac Quiroga

llamas del infierno. Los paisajes subterráneos,
los lagos de fuego, las cámaras de tortura,

paganismo. Así, con la meta fija en el futuro,
en la otra vida, no habría ocasión de detenerse
en el presente. Pero en el libro Pascua, de

y los ritmos, las rimas y el sentido
han salido del sueño
de la muerte.

Detenidos
con una copa de agua entre las manos
mirando los olmos.
Estuvimos mirando los olmos,
aclarando motivos
con una copa de agua entre las manos mirando los olmos,
oyendo relinchos,
con una copa de agua entre las manos, mirando los olmos

No hace mucho la ortodoxia católica apagó las

lineal del tiempo opuesta a la idea cíclica del

acostumbrados al calor de Monterrey: ahora el
único sufrimiento para el alma condenada sería
la ausencia de Dios. Tal vez siguiendo, sin
saber, al Mefistófeles de Marlowe, se declaró
que el infierno podía vivirse en vida aquí en la
tierra. El suelo se vino abajo y no hubo lugar
dónde esconderse. El juicio fue decretado antes
de morir, la condena llevada a cuestas desde
el nacimiento. ¿Qué quedaba entonces como

de escritorio, ajena al sufrimiento, sino desde
algo bastante concreto y con hedor a cadáver:
la pérdida de los familiares más cercanos. Con
su muerte, todo duerme y enmudece: la ropa,
los enseres domésticos, los vivos, los libros,

puede surgir la luz. La iluminación no se
encuentra al contemplar esferas, ni moradas
celestiales, tampoco en arrebatos místicos; no
se da por intermediación de los ángeles, los
santos o Jesús, sino al escuchar el canto de los
propios muertos. Si bien es cierto que Dios es
invocado, éste nunca interviene, permanece
ajeno a la acción, como en el libro bíblico de
Ester, en el que ni siquiera se le menciona;
toca entonces al hombre tomar conciencia de
su condición sin auxilio divino. La revelación
de Pascua no provendría tanto de la fe en lo
sobrenatural, sino en el reconocimiento del
mundo, de evitar desdeñarlo por la recompensa

los versos, el catecismo, el crucifijo, incluso

de otra vida. Por esa razón, en la última parte
del libro, el mundo vuelve a ser habitable; las

la resurrección. El silencio cubre el alma con
una noche oscura, pero sólo de las tinieblas

cosas y las personas despiertan de su ensueño
en el triunfo del ahora:

Morimos con los muertos
y con ellos nacemos,
aquí, ahora y siempre
en este eterno instante
Pascua, de Javier Sicilia, revela lo que es la
poesía desde la modernidad hasta nuestros

días: una iluminación profana.
César Alejandro Uribe

167

�ENTRE LA TRANSFIGURACIÓN Y LA NOCHE SOSEGADA

Después del encuentro con la vida,
como los conversos y aliviados, como

Jesucristo ante Magdalena y los apóstoles,
sigue el testimonio:

[...] entre el todo

Javier Sicilia es, sm duda, un escritor
que pondera el ámbito religioso como

alma hacia la revelación divina de lo eterno.
Como el título lo indica, la voz poética

y la nada; entre el sueño y la vigilia;

parte fundamental de su trabajo literario.

se encuentra la presencia

Formado y arraigado en la tradición mística

da el paso de la muerte a la vida. Un paso
dividido en cinco estancias, cada una de las

católica, Sicilia nutre su escritura con las
aguas del costado de Cristo; su estudio

cuales representa un estadio anterior a la
iluminación plena.

sobre Concepción Cabrera de Armida es

entre la confesión y la plegaria,

La abundancia de la conjunción copulativa "y"
en esta cuarta estancia subraya la transición de

mismos sustantivos, los verbos del final del

las sombras a la luz e imita la consagración del

El verso inicial del poema (No

poema son verbos vivos (rezar, despertar,

fuego ("Alfa y Omega", "Principio y Fin") que

testimonio fehaciente.

comprendo la muerte) da la pauta para que la

surgir), al contrario de los del inicio (callar,
dormir, podrir). Las sombras se desvanecen

También dentro de su obra poética,
este escritor se confirma religioso (en cuanto

primera estancia se desarrolle entre sombras.
El no entender las acciones divinas, al estar

abre la celebración de la Vigilia Pascual. Esta
fiesta es el modelo del poema, porque sólo en
la vigilia de los sentidos se encuentra la verdad,

al cambiar las acciones, y el final se presenta
nítido, blanco, color pascual que anuncia

aborda la unión entre el alma y Dios):

esto vedado para el hombre, provoca un

sólo allí se percibe la poesía (si sabes escuchar

la transfiguración de la carne. Los versos

Pascua, un poema largo, sigue el tránsito del

ánimo, si no rebelde, sí incrédulo:

podrás oír).

finales recuerdan el acontecimiento de

primera y la quinta estancias utilizan los

La última parte del camino de

Pentecostés y el poema recorre así el tiempo

la muerte de tu Hijo? Yo las vi

resurrección esel regreso a los mismos lugares,

y todo se me muere

con los mismos objetos y situaciones, con las
mismas ausencias, pero apreciándolos desde

pascual desde la sepultura de Jesús hasta la
venida del Espíritu Santo, fiesta que sigue a
la Pascua:

¿No palpaste, Rabbí,

a pesar de mi fe y de Tu promesa

otra perspectiva. Aunque los versos de la
La muerte de la esperanza abre el abismo de

prueba patente de la Resurrección. En lugar

la angustia: el tiempo futuro desaparece, su de santos y arcángeles, quienes hablan son
conjugación es aniquilada por un presente los muertos propios transformados en Cristo
incesante que enumera, entre objetos y resurrecto. La divinidad se presenta así como
situaciones, el sinsentido del entorno y de la algo al alcance del hombre.
propia vida. Los dogmas ahora son mitos (La
Como la Resurrección de Jesús, es
resurrección duerme tras la roca) y, en la tercera estancia donde se lleva a cabo la
como Cristo, se desciende a los infiernos. asunción desde las sombras. La fe acepta los
El inicio de la segunda estancia, misterios y las aparentes paradojas (Señor del
semejante al primer verso del poema, sufrimiento, Consuelo en la desdicha) y, por
introduce

una

variante

adversa

aquí, ahora y siempre,
en este eterno instante
en que lenguas de fuego
descienden en la noche
y en este no sé qué que balbucimos.

San Juan de la Cruz presta su voz al poema
para hacer notar que no todo está dicho, que

es imposible. Es sólo a través de la poesía
que pueden esbozarse los misterios. Javier

enunciar con fidelidad la transfiguración que
se da al confirmar la eternidad de la presencia

Sicilia lo sabe y por eso recurre a ella.

medio de una oración a Cristo con estructura
comprendo la muerte, y, sin embargo) que de letanía, la voz poética lanza ruegos, más
(No

dirige la duda hacia la duda misma. Gran parte por los vivos, quienes sufren, que por los
de los versos pronunciados por la voz poética muertos, que cantan con tus ángeles el
es formulada en interrogaciones que buscan
destellos para guiar una fe que, a pesar de lo

Gloria. Los versos que cierran la plegaria

(los dos primeros, pertenecientes a la liturgia

evidente, aún no se ha perdido. Y el coro de romana) son, a la vez, una profesión de fe Y
los muertos que escucha la voz es la luz, la la proclamación de un deseo:
Porque Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida.
Porque Tuyo es el Reino, el Poder y la Gloria
y la Resurrección que habito y nos habita.

168

Pablo García

MIGUEL COVARRUBIAS: UN RECUENTO
Covarrubias, Miguel. Antología o tiranía (Poesía 1969-2000). Consejo para la Cultura y
las Artes de Nuevo León/Mantis Editores (col. "Árido reino"). Monterrey, N. L. 2002.

La colección de poemas Antología o tiranía
(Poesía 1969-2000), de Miguel Covarrubias, es
la conjunción de cinco libros: El poeta ( 1969),

El segundo poeta ( 1977), Pandara ( l 987),
Maspoemas (1992) y Sombra de pantera
( 1999), seguidos por un Apéndice fechado en el

169

�año 2000, con textos cuya factura suponemos
más reciente. De cada trabajo se ha tomado
una muestra para conformar la Antología. El
resultado es un libro que se deja leer como una
obra única, en la cual se tocan y desarrollan
repetidas veces los mismos temas: la mujer,
el goce de los sentidos, lo trivial, lo cotidiano.
Cierta delicadeza de estilo, un gusto recurrente
por la brevedad, y un sentido del humor fino,
casi epicúreo, permean casi todos los textos,
reforzando el carácter unitario del libro.
Se antoja tachar de defecto esta
unidad de la obra poética de Covarrubias. ¿Nos
encontramos ante un poeta que no ha sabido
"despegar" del terreno seguro en que supo
anidar sus primeros textos? ¿O estamos, por el
contrario, ante una obra que ya desde el inicio
nació madura, o casi madura (en todo caso,
libre de balbuceos), y que, por ende, no tiene
por qué evidenciar contradicciones profundas
entre los primeros y los últimos trabajos?
Responder afirmativamente y de manera tajante
a alguna de las anteriores preguntas sería

injusto, además de superficial. Ni Covarrubias,
ni ningún otro autor están obligados a jugar a
ser Pessoa y reinventarse de manera incesante
para acceder al derecho de ser llamados poetas.
Pero tampoco es posible justificar (ya no
en el papel de críticos, sino como los llanos
lectores medianamente curiosos que somos)
la autocontención de un poeta que parece
resistirse a construir un mundo poético propio,
más allá de una sutil aproximación a las cosas.
La poesía, creemos, no puede ser tal si no se
manifiesta como conocimiento intencionado de
las cosas, como aproximación al sentido, real o
imaginario, que subyace al mundo.
El mejor, en términos formales, de los
conjuntos de poemas antologados es el grupo
perteneciente al libro Pandora. En Pandora, el
estilo de Covarrubias se sublima, se torna sutil
y cadencioso, sin caer en excesos melódicos.
Es un estilo riguroso, no fácil, proclive a la
síntesis. Pandora es un libro que se lee en
silencio, o a media voz, dejándose seducir por
la delicadeza de sus imágenes poéticas.

En el centro de la mesa esa rosa
Me recuerda aquella otra
Más viva más de ti más desean/e
Su irresistible aroma
Hablo de aquella.flor
que por delante

desarrollo del tema es fallido, la contención
formal que lastra a los poemas convierte
a éstos en meros acercamientos al mismo.
Cabría esperar más. El mundo de Pandora es
fragmentario, no ofrece una imagen integral y
autosuficiente de sí mismo. Queda en el lector
la sensación de haber leído una madeja de
buenos poemas, muy disfrutables en verdad;
pero la imagen quebrada del caleidoscopio
no puede suplir la plasticidad de un conjunto
intencionalmente constituido. Pandara es
un libro del cual salimos airosos, sin que sus
versos nos hayan tocado y transformado.
Menos fragmentario es, en contraste,
el mundo de Sombra de pantera. En ese
mundo existe una pantera como símbolo de
un erotismo pulsional y hasta exótico. El
fondo de los poemas es claro, el problema
es la forma que los textos adoptan. El abuso
en la adjetivación, en detrimento de la fuerza
de sustantivos y verbos, aniquila el propósito

alegórico. La pantera de "negrura elástica",
"elegante silueta", "enigmática", con la
"selénica luz" sobre sus lomos, se pierde en
colores y texturas, cercanas, a veces, al lugar
común. Y no podemos más que lamentar lo
que Sombra de pantera no pudo ser: un libro
arriesgado, rico en metáforas, alejado de toda
contención formal. Los poemas de Sombra
de pantera son, a nuestro parecer, los menos
logrados de la Antología. No se hallan a la
altura de la ambición que los ha motivado.
Los mejores poemas de la Antología,
los más memorables, son aquéllos en los cuales
Covarrubias hace gala de una saludable levedad
de espíritu, entendida ésta en un sentido
nietzscheano: levedad como gozo consciente
frente al mundo. Casi todos los poemas del
libro (bastantes, incluso, de Pandara) son así,
y así lo agradecemos. La Antología es un libro
cargado de humor, y muy humano, como se ve
en estas líneas:

En un instante el Universo
no es sino un seno y otro seno:
los tuyos -nada menos.

¿Cómo no sentirse atraído por esta carne
cósmica? ¿Cómo no responder al guiño que el
poeta, todo cuerpo y todo tripas ("Él lo ingiere
todo", dice otro poema), dedica al animal que
también en mí habita? Veamos este otro poema,

en el cual el autor parece enunciar una sabia
concepción de la vida, digna de un Montaigne
decidido a tomarse unas "vacaciones" y a dejar
de angustiarse por cuestiones existenciales de
pesada trascendencia:

Muy suave se deshoja.

El poeta se aproxima en Pandara a la
imprecisión y la multiplicidad (que son para
Valéry las cualidades exigidas a todo verso
en unas líneas de Notas sobre poesía, que
Covarrubias reprodujo como epígrafe para la
Antología). Pandora es un libro cuya lectura
se agradece, un libro ameno a la par que
sugerente. Lo hemos comprobado leyendo no
sólo los poemas antologados, sino también la
versión completa del libro, editada por Premia
Editora y hoy, acaso, inasequible. Pero hay
también en Pandara una falla que no escapa a
la lectura atenta. Pandora no se desprende de
una actitud de comentario en tomo al mundo.

170

Aquí la rosa, allá el rostro de la amada, el mar, el
cuerpo, Mazatlán... y siempre el mismo tono de
aproximación, la misma renuencia a asomarse
al fondo de las cosas. Acaso el cuidado con el
cual han sido escritos los poemas ha dotado
al conjunto de una cierta frialdad, de un
desapasionamiento que rompe cualquier línea
conceptual. Se dirá que no era la intención del
autor trazar esas líneas; nosotros creemos que
sí. Hay en Pandora un intento por desarrollar
uno de los temas predilectos del autor: la mujer
como objeto del deseo; con la variante de ser,
además, fuente de calamidades para el que
la ama (de ahí, quizás, el título del libro). El

La verdad. Me ofenden
con el rezo a diario.
-¿Qué dioses a mi pensamiento vuelven?
La verdad. Me fascina
tener sucia la piel y saber lacio
al mundo, a fa deriva.

Preferimos, salvo pocas excepciones, al
Covarrubias menos perfecto, menos estético,
más natural; el Covarrubias de El poeta y, sobre
todo, de El segundo poeta; el menos cercano a
las exigencias de Valéry, el Covarrubias que
se aproxima en sus textos a la narración y nos
recuerda a Julio Torri (él mismo un narrador
próximo a la poesía), por el estilo sucinto y la

imaginación generosa. Y nos agrada ver
que el Covarrubias del Apéndice, el poeta
más reciente, recorre de nuevo aquellos
derroteros y los recorre de mejor manera:
menos prosaicamente (a saber, menos prosa
y más verso), con la sabiduría que le han
dejado los años. Los dos últimos textos
citados algunas líneas más arriba, ambos
171

�del Apéndice, dan buena fe de lo que aquí

disparar nuestros sentidos, evocados por

(en el poema "El Gran Ocio"), perturban

que verso. Por último, surge la pregunta: ¿cómo

afirmamos, al igual que este otro poema,
donde cuatro líneas le bastan al autor para

el azul glacial que invita a ser palpado:

de tan nítidos; pero se acompañan de

en un poema puede aparecer algo tan poético y,
al mismo tiempo, tan anecdótico? Ésta es quizá
la forma que se repite a lo largo del libro. En él
aparecen ambigüedades como:

aterrizajes que son mera injusticia poética,
entonces se produce el efecto de ansiedad:
Me pregunto si los gatos contemplarán las
estrellas (en "El Gran Ocio"), enunciado, más

El agua de violencia congelada
una tersa alfombra azul se ha vuelto:
como si los dioses en cada extremo
la tensaran.
¿Cuándo veremos publicado ese último libro
de poemas, del cual el Apéndice es "apenas el

He venido a encontrarme en la mirada del poeta
que desarma con su poesía lo que yo con mi juventud.

rabo de un cuerpo más extenso"?

Renato Tinajero Mallozzi

"Yo" es el pronombre de la voz personal,
"lo" es también un pronombre y refiere al
verso anterior, ella entonces desarma con
su juventud. Pero no queda claro algo: qué
desarma. Estos versos dejan electrones
sueltos, los sentidos navegan en el caos de la

SOBRE MÁS ALLÁ DE LA

esto suena a una historia contada que, si se
transpone en prosa, no provoca nada grave.
En adelante hay otros versos con
características similares:

La ingrávida bóveda despega de mis ojos

PALABRA CIELO

Y se eleva JO cms. hacia el concepto Universo

Avendaño, Carmen. Más allá de la palabra cielo. Ediciones El Árbol. Monterrey, N. L. 2002.

~~:BIGl, D ".DES Y A\JI CDOT\S
(Apuntes sobre el primer libro de Carmen Avendaño)
Hija del a=ar;
fruto del cálculo.
Octavio Paz

Después de una exactitud tal (10 cms.), surge
la vaguedad, lo intangible, pero no de manera
visual o evocadora de imágenes, sino en un
conjunto tan vago como "concepto Universo".
Este contraste entre el décimo centímetro y los

No todo el poemario muestra
estos modos, los textos en ocasiones brillan:
muestran lucidez y profundidad, en especial
uno titulado "Para qué andamos con cuentos",
en donde por fin se revela la totalidad: cada
verso no es en sí nada, sino hasta después de

lo melódico, en los sentidos.

términos en que sugiere el universo no es una
imagen aparente, al contrario, es una cadena de

debe haber un llamado, un ruego que nos lleve
a su territorio. El cable conductor (ruego) es la

En esta revisión a una poetisa joven
(nació en 1976) encontramos un factor repetido

palabras echadas al limbo, un decir incierto, o
al menos da esa sensación.

imagen poética, pues gracias a ella aparecemos
de súbito en las atmósferas sugeridas por quien

en ciertos sectores de la_poesía regiomontana:
al parecer, publicar un libro resulta muy fácil

En lo que a mí respecta

las escribe. Para lograr ese traslado metafisico,
el poeta se vale de la precisión; si no ocurre

para quien tiene las posibilidades, y tal vez

Eso de la pureza de la infancia

todo el trabajo de edición y decantación que se
realiza en los talleres se sustituye por el gasto
económico que pueda resultarle al autor. Razón

Son puros cuentos para adultos.
Cuadro crudo y perfecto de los mitos familiares,

por la cual existe también la crítica -herrería
cognitiva en busca de la lectura ideal, del
traslado poético más elevado siempre-, regla

tras el clásico modelo de la puerilidad: la
inocencia. El final del poema, -como se ve- en
verdad culmina tajante su visión de la infancia;

artificial de toda sociedad cultural.
Al abordar los poemas de Carmen

queda claro que, para su autora y para quienes
fuimos niños y lo recordamos con fidelidad, los

un niño asustado, y Mujer versus bestia. A
ratos, hay precisiones que atrapan, imágenes
puras que sostienen los versos; y en otros,

Avendaño suceden tres cosas: se experimenta

adultos siempre verán el camino infantil como
inocente, aun cuando ello sea una mentira.

puras vaguedades, formas irreconocibles sin
substancia poética: materia prima de cualquier
poema cuyas aspiraciones están en lo universal,

pecho se eleva dos centímetros y medio (en
el poema "Evocación del mar"), o Son los
ojos esparcidos de la gran mosca creadora

Si la poesía es abandono -como dice Paz- ,

así, el lector se pierde, todo se le obnubila y el
deleite estético se desvanece.
El texto que ahora nos ocupa es un
poemario de formato pequeño, con poemas
cortos, dividido en cuatro apartados: Más
allá de la palabra cielo (razón del título del
libro), Plegaria del acróbata, Canción para

172

alquimia inconclusa. No nos es posible ver
la imagen sugerida; además, algo de todo

el asombro, la ansiedad y el cuestionamiento.
Los versos tan exactos como Mi

su encadenamiento. Hasta el último verso se
explica el retrato de la niñez:

pasos la esencia poética. Carmen Avendaño,
en ésta su primera obra publicada, muestra
un camino ingenuo cuyo trayecto puede
determinar su calidad artística, si es que
continúa. Como compromiso de cualquier

creador, se espera, desde luego, que su trabajo
tome forma en adelante y se vaya puliendo con
el viento de la experiencia de leer y escribir.

Un libro joven que recoge a inseguros
Irving Juárez Gómez

173

�MÁS ALLÁ DE LA LITERATURA INFANTIL

del gerundio", está siendo. Ante semejante

se necesita pertenecer a la tribu "de los que ven

work in progress (y olvidando que se trata de

mejor con los ojos cerrados y se acuestan del
lado del abismo y alzan vuelo y no vuelven",

una "selección rigurosa de poesía inédita",
según reza una solapa del ejemplar), la crítica
esperaría la madurez de la obra. Pero si el texto
que da título al libro resulta ser una letanía de

Confieso que no tengo cifras a la mano, pero
ir al cine a ver una película infantil se está
volviendo una experiencia silente: casi no
hay niños entre el público. Atrás quedan las
interrupciones hechas por gritos y lloriqueos
junto con los regaños que escucha todo el
auditorio; también se pierden los brincos sobre
el asiento al remedar las acciones de la pantalla.
Con la compra de un solo boleto, el cinema se
convertía en un parque de diversiones. Pero

infantil en forma - lo que falta en nuestro
país es lo más dificil: formar lectores-, me
inclino por las obras que, sin estar dedicadas
a los niños, terminan en sus manos, aunque
sea en adaptaciones. Los viajes de Gulliver
cuantos ejemplos. Pero de la misma manera
aparece el caso contrario, como en Más allá
de la palabra cielo, de Carmen Avendaño, un
libro de literatura infantil escrito para adultos.
Sin tratarse de un libro de fábulas -a pesar de
lo que pueda pensarse a simple vista de títulos

refuten estas aseveraciones; sin embargo, ese
silencio cómplice se desvanece al terminar la

cancionero de nanas --como muestra estaría
la sección "Canción para un niño asustado"-,

cinta y encenderse las luces. A mi alrededor

hay una preocupación por la infancia. Sí, pero
por demoler los mitos acerca de ésta. Con
un lenguaje directo y sacando la lengua al

en un ejemplo reciente, Buscando a Nema, en
el que el tema de la película, la independencia
de los hijos que tienen que aceptar los padres,
se dirige claramente a los mayores. Ésa es la
clase de cintas que los niños deben de llevar a
ver a sus papás.
A pesar de que existe una literatura

como "El beso feroz"-, ni de un auténtico

174

César Alejandro Uribe

HASTA DONDE LA CREACIÓN VAYA O LA POÉTICA
DE RAYMUNDO RAMOS EN TRES PASOS
Ramos, Raymundo. Poiesis. Poesía hasta donde va. Facultad de
Filosofia y Letras, UANL. Monterrey, N. L. 2002.

¿Acaso sabe el hombre
si hay escrito en su frente
algún mañana?
Rayrnundo Ramos
PASO UNO: LAENTRADAALZIGURAT

una imagen de la niñez en la que priva la
mentira, el chantaje, la avaricia, la violencia

crítica es de suyo una labor riesgosa, pues
parece implicar una decisión puntual: o
se renuncia al goce estético en aras de

y la sexualidad precoz; en pocas palabras, una
infancia como cualquier otra; por eso:

son puros cuentos para adultos.
Los "cuentos para adultos" de Más allá de la

ella"). Así, no extraña que la vida infantil, lejos

palabra cielo no presentan la nostalgia por

de ser un locus amoenus, se vuelva ese lugar
en que no estamos, varias veces repetido en las
páginas del libro.
Sin embargo, hay que señalar que,

su heroísmo con un beso). De nada sirve ya

como todo libro infantil, tiene sus tropiezos

pensar en el futuro y las utopías (ahí está la
mención al discurso de Salvador Allende).

y balbuceos, incluso ortográficos, a pesar de
que en alguna página se lea: "Donde no se

Tampoco la muerte es un obstáculo para que
los adultos se diviertan con niñerías propias de

escribe con faltas de ortografia". Más allá
de la palabra cielo no es una obra acabada,
sino, parafraseando el final de "Proclama

su edad ("Plegaria del acróbata", "El amante y

pirotécnicos. Para ir más allá de la palabra cielo

primero que pase los ojos por la página, en
"Para qué andamos con cuentos" se confiesa

En lo que a mí respecta
eso de la pureza de la infancia

un edén perdido; y si la mitología aparece, es
para jugar un papel desacralizado (una diosa
en un columpio, Atlas y Heracles demostrando

las alcanza, socavando su potencial, entonces
las metáforas son únicamente juegos

afirmando nada. Que la negación permanezca
en otros terrenos del saber, pero a la poesía se
le exige mucho más que designar el lugar en
donde no estamos.

y los cuentos de Perrault serían tan sólo unos

todo eso está en peligro de extinción, el último
refugio natural para los pequeños es la matinée
de los domingos. Quizás los datos estadísticos

encuentro adultos contentos de presenciar un
filme concebido para ellos. Piénsese tan sólo

negaciones; si renuncia a las palabras para saber
qué hay detrás de ellas; y el afán de desmitificar

como escribe Oiga Orozco, y no conformarse
con una dialéctica negativa: negando todo y no

Acercarse a la poesía desde una perspectiva

proporcionar una reflexión crítica, o bien
se dejan de lado el instrumental y la jerga
teórica para proporcionar una interpretación
sensible de la obra. Si se opta por lo primero,
se corre el riesgo de perder de vista la obra y
de terminar comentando una metodología; si se
abandona uno a lo segundo es probable que la
interpretación se quede a las puertas del poema,
contemplando los portales, pero desconociendo
los interiores. Ahora bien, la situación se
vuelve aún más complicada cuando se trata de
una suma poética, de una trayectoria completa
("hasta donde va"). Entonces lo que queda
es ensayar una aproximación intermedia, ni
muy teórica ni completamente impresionista,

y tratar de aprovechar la gran oportunidad
de asistir al desarrollo de una vida dedicada
a la escritura poética; entrar en esta torre,
sabiéndose uno más de los Pisones, e intentar
subirla, sabiendo que el viaje nos cambiará y
un secreto será develado.
Éstas son algunas de las ideas que
me brotaron al recibir el libro Poiesis, poesía

hasta donde va, de Raymundo Ramos, un bello
volumen de más de 800 páginas editado por la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Su lectura, en contraste, me fue marcando los
senderos a seguir, y no hablo aquí de linealidad
o cronología, ni de otros términos paridos por
el pensamiento racional de la modernidad, sino
de la posibilidad de adquirir un conocimiento
anterior y, a la vez, más actual, a través de una
inusitada forma de diálogo con la tradición que
trae consigo una nueva manera de enriquecerla,
en un:

175

�Me veo en el poema
-Narciso en el espejoy el otro yo de agua
me mira y no soy yo,
sólo la linde quieta
reflexionando caras;
circular la mirada
es la raíz de un signo
que se va desgastando
en pasados de olvido
y en futuros de ausencia
donde habita la imagen
de otra imagen de nada.
("Narciso")

Caminar de regreso,
pensar de vuelta
el mismo pensamiento.
Releerse a sí mismo
como si se estuviera traducido.
No desear,
ir hacia el sabio silencio
("Sabiduría")

Pero el silencio es sólo el taller en donde se
perfecciona un oficio ancestral, que se forja

a base de evocaciones e invocaciones. Es la
lucha cotidiana ante la hoja en blanco:

Tanto tiempo para pensarte
-poemacomo si el pensamiento fuera
. un mitin de palabras
sobre las hojas secas.
Tanto tiempo para escribirte
-poemacomo si la fábula
de las sílabas nuevas
explicara de veras
tu verdadera esencia.

(Poema 1)
La poesía de Ramos se bifurca, de esta manera,
entre la inspiración y la reflexión, y por ello
temlina por imperar el diálogo, tanto del poeta
como de la tradición. La escritura se fragua, de
esta forma, a través de espirales y guiños. El

poeta despliega una oleada de invocaciones que
inevitablemente provocan ecos y éstos hacen
que las voces sepultadas por el polvo de la
tradición revivan y suenen sonoras en su poesía:

El mar en el recuerdo.
La novia busca en el tiempo
Su cabellera de azares...
("Evocación a Rafael Alberti")

Caracola marina que registra a través de las
páginas de esta Poiesis un trayecto circular
que recoge, al ascender, cantos pretéritos
y promueve a su vez ensayos de futuras
expresiones. Así, la voz de Ramos se consolida
y adquiere matices propios: su poesía se
realiza en la escritura, es un oficio que se
perfecciona con el tiempo, una tecné pretérita
que se mantiene a través del perfeccionamiento
constante. En el autor de esta Poiesis el hacer

176

equivale al imaginar, y no puede, parece
sugerirnos, haber invención si no hay
tratamiento. Su poesía, de esta manera, va
escalando los peldaños de este inmortal
Zigurat, esa torre donde se alojan el origen de
la palabra poética y todos sus ecos: Homero,
Safo, Píndaro, Li Po, Pound, Elliot, Vallejo,
Cardenal y todos lo que en la poesía de Ramos
resuenan con mayor nitidez. Espiral que lo
cubre todo:

PASO DOS: EL ASCENSO
La palabra se decanta de un verso a otro, se
vuelve tacto a fuerza de evocarla y declamarla;
una forma de comunicación y de conocimiento
capaz de penetrar los poros y de hacer que
la esencia se mude en presencia, y que la
conminuta de huesos se unifique en columna,
en la cimiente que sostendrá el resto de la
creación.
Pero, ¿cuál es la materia prima
introductoria de la poesía de Raymundo Ramos?
Es quizá la sustancia que fluye y se corporiza

en diferentes composiciones y conversiones.
"Toda materia prima es tenebrosa", nos
advierte Plotino en un epígrafe colocado con
precisión al inicio de este derrotero, en una
suerte de advertencia y, al mismo tiempo,
de desafio: ¿el verso contiene al poema, o el
poema al verso? La poesía no tiene final (como
la muerte, nos recordaría Gorostiza), y ésa es
una de las verdades que Ramos nos sugiere
a cada trazo; pero, igualmente nos advierte,
tampoco tiene solución. No hay fórmula sino
intuición y ascenso:

Ir cogiendo poemas como lágrimas,
lágrimas como estrellas.
("Materia prima")

La intuición se trabaja como oficio, los versos
brotan como lágrimas a fuerza de padecerlos
en carne viva; y las lágrimas sustentan esta
poiesis en una afortunada combinación entre

un arte poética milenaria y una tecné sin más
mecanismo que la evocación y la creación, y
cuyo credo se reza al pie de cada hoja:

La poesía nuestra de cada día,

dánosla hoy
("Materia prima")

Pero sin abandonarse a los caprichos de la
sospechosa inspiración, que haría del oficio
un producto del azar y de la coincidencia. La
poesía no es una flor, es el canto que la hace
crecer, nos sugiere el autor apoyándose en
A/tazar. Y sin embargo, la creación poética
no es solamente un leguaje volcado sobre sí

mismo, como sostenía hace algunas décadas
Roman Jakobson, sino un lenguaje portador de
una infinidad de lenguajes. Un canto general
que va de Homero a Neruda. Todo lo humano
pasa por él, y en su ejecución se van perfilando
nuevos perfiles de lo humano. Quizá allí se
encuentre la materia prima, en esa experiencia

177

�individual y primaria, y, por tanto, universal,
hecha de recuerdos, sueños y ausencias que se
escriben sobre la piel de aquel que habrá de

perpetuarlos en su continua labor de artesano
de la palabra:

Sobre mi cuerpo siento
la ausencia de tu caricia trunca.
("A piedra y luna")

No es un estado del alma, es una inquietud a
la que ningún ansiolítico basta para aplacarla

y la cual termina por convertirse en credo:

El oficio de vivir
el oficio de escribir
el oficio de beber
el oficio de saber vivir
el oficio de saber escribir
el oficio de saber beber...
("Piedras de Zigurat")

Siendo así un ...
Poeta
ni oficial
ni oficiante
ni oficioso
ni oferente
no officeboy
de la poesía.

("Piedras de Zigurat")
"El arte, concluye Alfonso Reyes en su ya
clásico ensayo 'Jacob o idea de la poesía', es
una continua victoria de la conciencia sobre
el caos de las realidades exteriores. Lucha con
lo inefable". Es en esa contienda cotidiana por
mantener la victoria (que acaso no sea más
que la voluntad de trabajar la materia prima)
donde se sustenta buena parte del arte poética
de Ramos.
Ahora bien, puesto que hemos
hablado de su poética, quizá sería menester
preguntamos cuál sería ésta y a qué Pisones
va dirigida. Dos constantes o, mejor dicho,

dos obsesiones parecen recorrer toda la obra
del autor de A/filo del alba; una, la de saberse
depositario de una sabiduría arcana que puede
extinguirse si el poeta (Guardián de la palabra)
no mantiene viva la flama. Otra, la de estar
creando; porque si bien es cierto que la poesía
de Ramos posee una intertextualidad que hace
las veces de mediadora entre el lector (Pisón
sempiterno) y el canon, su escritura también
ensaya continuamente nuevos tonos para
enriquecer su voz, haciendo realmente una
"Canción inusitada":

Naces con el obrero de manos de concreto,
con el viejo decorador de mástiles
que se fuma su pipa de aserrín en el ocaso,
y mucho más...

Y en ese mucho más... está la confesión de su
vocación creadora, fuerza motriz de su vasto

aliento poético:

¿Qué no saben acaso los que juegan con pólvora

que hay algo todavía más, mucho más importante?
Este poema por ejemplo, que nació transparente
para llevar al corazón su vocación de lágrima;
el alma de los negros afilando sus dientes en las caiías
y los mongoles, tallando en el ma,fi/ la perfección del ocio...
("Canción inusitada")

Así, esta contienda suprema, génesis de las
pasiones humanas, hace que las palabras
broten como savia que se solidifica en tonos
ambarinos.
El lector, poseedor de una vocación
dantesca y que ha iniciado este derrotero
de la mano del poeta y recorrido su materia
prima, se siente de pronto abandonado a la
mitad del trayecto. Sin embargo, no se siente
desamparado, la inmensidad del mundo
circundante no lo asusta, lo seduce; tal vez
porque el nuevo Virgilio deja pistas, señales
que conducen a distintos senderos que, sin
embargo, terminan en el mismo lugar: en
el ascenso de ese Zigurat donde el poeta
guarda el secreto de su oficio; esto es, el
develar la palabra escribiéndola, viéndola
nacer perpetuamente, hasta donde va, y luego
seguirla con la vista, desde esa altura, y verla
unirse al coro precedente, pero sin perderse en
la polifonía; porque ésa es otra de las virtudes
de este guardián de las palabras: que sabe

bien cuándo liberarlas y aun entonces posee la
capacidad para reconocerlas en una anagnórisis
infinita.
PASO TRES: DESDE LA CIMA
Aquí, en consecuencia, no hay confusión y, por
ello, los diversos caminos no son encrucijadas.
Y si existe el laberinto, éste toma la forma de
muestrario, nunca de museo, porque en él no
hay nada que no esté vivo, comunicándose. Y
siempre hay algo más, algo que está delante
nuestro y parece inasible (eterno castigo de
Tántalo), es quizá la palabra final, aquella
que cierre el espiral y complete la última y más
alta piedra del Zigurat; pero, por fortuna, esta
palabra no se deja atrapar, y la creación continúa.
Porque no hay punto final, sólo
suspensivos ... y ellos son ese silencio elocuente
que completa las palabras y las hilvana a su
gusto, tal vez como condena o tal vez como
liberación, sin certezas:

Yo sé que no hay nada tras el velo de mármol
de la final estatua demolida, que el barro
quebró la quilla del olvido sobre la playa
en niinas; que la palabra muda se hundió en el agua
de la piedra infinita; que la calle, de pronto solitaria
y polvosa, no alegrará nunca los domingos vacíos
inútiles cáscaras de nuez naufragando en el tiempo...
y, sin embargo, a veces, en las noches de octubre,
el viento del desierto aúlla entre palmeras
tu metálico nombre de hoja de cuchillo;
a veces, en las lunas de mano, huele el evónimo
al olor de tu pelo castaño, y en losjardines abandonados
cn,za la sombra ingrávida de tu cuerpo;
yo sé que ya estás muerta para mis manos,

�pero a veces te palpo en otra piel extraña
y busco con el raso de dígitos ardiendo
tus lunares antiguos, pequeñas islas resucitadas
en el mar del recuerdo...

en un viaje, no hacia al final de una novela, sino
hacia nosotros mismos.

Yo sé que no eres tú y, sin embargo,
tu fantasma es un sueño que me habita
en las horas crepusculares en que fuma
el cigarro vacío, lleno de tu silencio,
cuando cae el poema, como pera redonda,
en el pozo sin fondo del total desaliento.
Yo sé que no eres tú y, sin embargo...
("Yo sé que no eres tú y, sin embargo...")

Desde la cima, el universo poético de Ramos se
perfila todavía como un territorio ignoto, como
un campo por explorar, pero no para conquistar,
sino para ser presa de la seducción de la palabra
y para mantenemos con la esperanza de algún
día alcanzar esa palabra última, aquella que
nos ha impulsado a ascender por esta torre con
fonna de caracola marina, y que se encuentra

locura, le guiña un ojo a la ternura y otro a la
violencia con un descaro que asombra. Y así,
de extremo a extremo, descaro tras descaro {de
esos descaros dulces, alentadores), Patricia nos
introduce en las páginas de su novela, donde la
locura y la ansiedad se alternan para llevamos

entre el mar y la tierra, entre la espuma y la
escritura. Y no obstante, la lectura de esta
Poiesis nos ha dejado algo en claro, que
en su persecución y en la conciencia de la
incapacidad de asirla se encuentra el secreto de
este oficio y la clave para el ascenso, pues, de
alcanzarla:

Seguimos así (cautivados por la
prosa, sensibles a las imágenes que brotan
de lo profundo del vacío) el camino que la
protagonista realiza desde su tierra natal
hasta Madrid y Londres, siempre guiada por
Santiago, especie de alter ego que habita en
las tiernas y cálidas regiones del cerebro de
la protagonista. Un Santiago de etiqueta, un
Santiago de modales y buenas costumbres, de
éxito momentáneo que, sin embargo, a través
de las páginas despliega su poder y atrapa a los
lectores, como si estableciera contacto con el
Santiago que habita en cada uno de nosotros.
Y uno, atrapado en esa magia, no puede dejar
de conmoverse ante niños como el Tortas, que
se sacan el falo y aúllan junto a las ventanas de
la primaria; ni ante ingenieros que vomitan en
su plato a causa de una enfennedad extraña; ni
dejamos de sonreír ante la niña que grita porque
la han quemado con un tenedor al rojo vivo, o
ante las andanzas del escuadrón del huevo.

Ya no me acordaré de nada
cuando ponga este punto final
sobre la página.
("Punto final")

Es dificil conciliar en una novela
una multitud de espectros. Es dificil reunir en
páginas tantos caminos extraviados y tantos
sueños. Es dificil, sobre todo, escribir una
novela que se quede dentro del lector como
un referente, no de la literatura mexicana
actual, sino como un referente personal. El
camino de Santiago es una de esas novelas,

esas novelas que uno no debe perderse, con las
cuales se mantiene un diálogo intenso, vivo,
gratificante.
Leer es como caer en un abismo.
¿Qué piensa usted del abismo?,
pregunta la protagonista de este libro (pregunta
en realidad Patricia Laurent a través de
su personaje a hipotéticos transeúntes en
Londres).
-Es la esterilidad, le contestan (se
contesta Laurent Kullick).
-La muerte.
- La soledad.
-El abandono.
¿Qué es el abismo para ti?, imagino que me
pregunta. No lo sé. Pero si lo es, que sea como
esta novela. Terriblemente bella, terriblemente
luminosa.
Antonio Ramos

Víctor Barrera Enderle

POR EL CAMINO DE SANTIAGO
Laurent Kullick, Patricia. El camino de Santiago. Era. México. 2003.

¿Hacia dónde nos conduce la locura? Pero,
más aún, ¿qué tan disponibles nos encontramos
a hundimos en nuestras neurosis y nuestros
miedos para afrontar ese camino? Patricia
Laurent Kullick nos sugiere en las páginas
de su novela El camino de Santiago, como
íncubos secretos, estas y otras preguntas que,
a lo largo de la historia, dan pie a una serie
180

de encuentros y desencuentros entre la razón
y lo esperpéntico, entre la locura y lo bello,
donde la protagonista principal realiza un
viaje surrealista, guiándose a través de estos
extremos, hacia el interior de ella misma.
Patricia escribe, con la maestría de
una equilibrista, el encuentro entre estos polos.
Coquetea Jo mismo con la razón que con la
181

�COLABORADORES
Coral Aguirre (Argentina). Premio nacional de
dramaturgia en su país de origen, en los
afias 1987 y 1997. En México, recibió
el Premio de guión cinematográfico
concedido por la UNAM y el lnstituto
de la Revolución Mexicana, en 1993.
Plaza y Valdés Editores eligió un texto
de su autoría en la antología Filosofia,
cultura y diferencia sexual. Se dedica al
teatro y es catedrática de literatura clásica
en la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL.
César Alejandro Uribe (Monterrey, 1976).
Licenciado en Letras Espaflolas por la
UANL. Ha colaborado en la publicación
independiente Papeles de la mancuspia.
Actualmente se dedica a la docencia.
lndran Amirthanayagam. Recibió el premio
Paterson (EU, 1994) por su primer
poemario The Elephants of Reckoning.
Es también autor de El infierno de los
pájaros y de Ceylon R.J.P. Becario
del Fideicomiso México-EU por sus
traducciones de la obra de Manuel Ulacia.
Actualmente es Consejero Regional de
Prensa y Cultura del Consulado General
de EU en Monterrey.
Carmen Avendaño (Santiago de Chile, 1976).
Desde 2002 coordina el restaurante
cultural El Árbol y la editorial del mismo
nombre, donde publicó su poemario Más
allá de la palabra cielo, en octubre de
2002.
Víctor Barrera Enderle (Monterrey, 1972).
Licenciado en Letras Españolas por
la UANL. Maestro en Teoría Literaria
y candidato a Doctor en Literatura
Hispanoamericana por la Universidad
de Chile. Sus ensayos están reunidos en
los libros la mudanza incesante. Teoría

encuentra No era el único Noé. Ha sido
directora general del Instituto Coahuilense
de Cultura y coordinadora del proyecto
para la creación del Museo del Desierto.
Actualmente coordina el Centro Regional
para la Promoción del Libro y la Lectura
Pascuala Corona, del Fondo de Cultura
Económica.
Adolfo Castañón (México, D.F., 1952). Ha
publicado numerosos libros en diversos
géneros (Arbitrario de la literatura

y crítica literarias en Alfonso Reyes
y Miscelánea textual. Ensayos sobre
literatura y culturas latinoamericanas.

Wednesday, Four Quartets y The Waste
land confirman esta apreciación. Creó

mexicana, la batalla perdurable y Nueve
del treinta, entre otros). Sus amigos lo

consideran un buen lector.
Sergio Cordero (Guadalajara, 1961 ). Licenciado
en Letras Españolas por la UANL. Fue
becario de INBA/Fonapas en poesía
(1982-1983), y de El Colegio de México
para el doctorado en Literatura Hispánica
(generación 1990-1993). Ha trabajado
diversos géneros; en poesía sobresale
Vivir al margen, y en narrativa, Hermano
Abe/ y los ojos de Anya.

Román Cortázar Aranda. Estudiante de Letras
Españolas en la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL. Ha publicado en la
revista Armas y letras.
Nicolás Duarte Ortega (Anáhuac, Nuevo León).
Licenciado en Historia por la UANL.
Cursó la Maestría en Historia en la
Universidad Iberoamericana. Director
de la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL, de 1997 a 2003. Algunas de
sus publicaciones son Estatización del
agua en Monterrey, y quince artículos
en el libro Monterrey, una historia de

beca Guggenheim y el Premio "Octavio
Paz" de poesía y ensayo.
Magolo Cárdenas. Licenciada en Letras. Autora de
diversos títulos infantiles, entre los que se

182

a lo local.

lrving Juárez Gómez (México, D.F., 1978). Estudió
Letras Españolas en la UANL, más por
alegría que por obligación. Por lo pronto,
realiza su tesis sobre las posibilidades
narrativas del tarot (que son tratadas en un
libro de Abe! Posse) y trata de descubrir
en ellas el orden de los fractales.
José Kozer (La Habana, 1940). Radicado en EU
desde 1960. Su poesía se ha traducido
parcialmente a diversos idiomas y se
ha publicado en numerosas revistas de
lengua castellana. Sus últimos libros son
Ánima, No buscan reflejarse y Una huella
destartalada.

Mijail Malisbev (Rusia). Doctor en Filosofia por
la Universidad Estatal de los Montes
Urales. Miembro del Sistema Nacional
de Investigadores y de la Academia de
Ciencias Naturales de Moscú. Autor de,
entre otros títulos, Vivencias afectivas
y actitud ante el existir, En busca de
la dignidad y del sentido de la vida, y
participa en Ensayos sobre filosofia de la
historia rusa.

progreso.

Thomas Stearns Eliot (St. Louis, 1888-1965).
Considerado uno de los más grandes
poetas del siglo XX. Sus obras Ash

también majestuosas obras en otros
géneros: Murder in the Cathedral (drama)

Haroldo de Campos (Sao Paulo, 1929-2003).
Fundador del movimiento de poesía
concreta. Entre sus libros están Xadrez de
Estrelas, Galáxias, A Educa~ao dos Cinco
Sentidos. Su arte fue reconocido con la

a la Mejor Tesis de Maestría en el área
de humanidades por la UANL en 2002.
Actualmente estudia el Doctorado en
Humanidades y Artes de la UAZ.
Homero Garza (Monterrey, 1935). Médico
psiquiatra. Poeta y articulista. Autor de
artículos sobre temas culturales y de su
especialidad. Fue fundador de la revista
literaria Kátharsis. Su obra circula en
publicaciones locales y nacionales.
Arturo Guillén Romo. Director del grupo de
investigación en Economía política
y catedrático del Departamento de
Economía de la Universidad Autónoma
Metropolitana lztapalapa.
Lucila Hinojosa Córdova. Catedrática de la
Facultad de Ciencias de la Comunicación
de la UANL. Ha concentrado su estudio
en el cine y su influencia, tema que aborda
en su libro El cine mexicano: de lo global

y To Criticize the Critic and Other
Writings (ensayo).

María

Eugenia Flores Treviño (Torreón).
Licenciada en Letras Españolas por
la Facultad de Filosofia y Letras de la
UANL. Es catedrática en el área de
lingüística y de literaturas precolombina
e hispanoamericana. Obtuvo el Premio

Jesús

Munárriz (San Sebastián). Poeta,
traductor y ensayista. Dirige la casa
editorial Hiperión, en Madrid. Entre
sus libros destacan Viajes y estancias,
Cuarentena, Esos tus ojos, Camino de
la voz, Otros labios me sueñan, Viva
voz (Canciones), Artes y oficios, Peaje
para el alba (Antología 1972-2000) y
Flores del tiempo. En 1996 fue nombrado

"Caballero de la Orden de las Artes
y las Letras" por el gobierno francés.
Preside, desde 1999, la "Asociación

Cultural Sansueña para el Fomento de
la Creación, la Promoción, la Traducción
y la Difusión de la Poesía", integrada en la
Red Europea de Traducción Colectiva de
Poesía Contemporánea.
Cuitláhuac Quiroga (Monterrey, 1972). Ensayista
y crítico literario. Estudió Historia en
la UNAM y es egresado de la Escuela
de Escritores de la SOGEM. Entre sus
publicaciones destacan los diálogos
del sordo, Bitácora y Rive gauche. Sus
ensayos han sido incluidos en los títulos
Ciudad y memoria, Acercamientos a Juan
García Ponce y Acercamientos a Cintio
Vitier.

Antonio Ramos (Monterrey, 1977). Licenciado en
Letras Españolas por la UANL. Becario
del Centro Mexicano de Escritores en
2002, y Premio Nuevo León de Literatura
2003.
Cristina Risoul (Monterrey, 1976). Estudió Letras
Españolas en el Tecnológico de Monterrey.
Ganó una mención honorifica en el
Concurso Estatal de Poesía Nuevo León
1995. Actualmente estudia la Maestría
en Lengua y Literatura en la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL.
Cordelia Rizzo. Estudiante de la Licenciatura en
Estudios Humanísticos y Sociales de la
Universidad de Monterrey. Columnista de
Nuevo Foro y editorialista del periódico El
Porvenir. Autora del poemario Pneuma.
Lidia Rodríguez Alfano (Linares). Obtuvo el
Doctorado en Lingüística Hispánica por
la UNAM con mención honorífica. Es
maestra e investigadora de la División
de Posgrado de la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL. Entre sus múltiples
publicaciones se encuentran Lenguaje
y sociedad. Metodologías y análisis
aplicados al habla de Monterrey y
Acercamiento teórico crítico al discurso
de las mujeres, así como los artículos

"La argumentación como macrooperación de la lógica natural" (Revista
Signos literarios y lingüísticos, UAM)
y "Análisis de la argumentación en las
condiciones de producción y recepción
del discurso" (Revista Cuicuilco, ENAH),
de publicación reciente. Su texto "La coconstrucción del significado de la noción
crisis en el diálogo de entrevistas de 'El
habla de Monterrey"' forma parte del
libro La co-constnicción del diálogo en el
español de las Américas: acercamientos
discursivos.

183

�Jorge Saucedo (Monterrey, 1980). Egresado de
la Licenciatura en Letras Españolas de
la UANL. En el presente año, obtuvo
el premio Cuento y Poesía Nicolaíta,
en el rubro de poesía. También ha sido
galardonado en las ediciones 1998, 2000,
2001, 2002 y 2003 del premio Literatura
Joven Universitaria. Ha publicado
poemas, cuentos y ensayos en las revistas
Hermes, de la Universidad de California,
y Fronteras.
Jorge Silva. Dramaturgo. Licenciado en Letras
Españolas por la UANL. En 1996 monta
su primera obra, Laberinto. Ha dirigido la
Compañía de Teatro de Escobedo, Nuevo
León. Algunas de sus obras forman parte
del libro Teatro breve nuevoleonés: para
estudiantes y talleres de teatro. Otras
obras de su autoría son: Mientras caemos,
En busca de la luz y Radiografia de un
corazón en llamas.
Renato Tinajero Mallozzi (Ciudad Victoria, 1976).
Bibliotecario. Estudió Filosofia en la
UANL. Autor de La leona.
Ciprian Valcan (Rumania, 1973). Doctor en
Filosofia con una tesis sobre Nietzsche,
y realiza un segundo doctorado acerca
de E.M. Ciaran en la Ecole Pratique des
Hautes Etudes, en París. Es autor de varios
libros que le han hecho acreedor de becas
y premios importantes en su área.

Hugo Valdés (Monterrey, 1963). Es autor de las
novelas The Monterrey News, Días de
nadie, El crimen de la calle de Aramberri
y La vocación insular. Ganador del Quinto
Certamen de Literatura Alfonso Reyes por
su ensayo El laberinto cuentístico de
Sergio Pito/.
José Javier Villarreal (Tecate, 1959). Entre sus
libros de poesía se cuentan: La procesión,
Portuaria, Deseos y Fábula. Antólogo y
ensayista. Ha traducido textos de Ezra
Pound y Manuel Bandeira. Recibió el
Premio Nacional de PoesíaAguascalientes,
el Premio Alfonso Reyes y el Premio a las
Artes que otorga la UANL.
Minerva Margarita Villarreal (Montemorelos).
Catedrática en la División de Posgrado
de la Facultad de Filosofia y Letras de la
UANL. Actualmente, dirige la Secretaría
de Proyectos Editoriales de la misma
facultad. Esta universidad la distinguió
con el Premio a las Artes en 1991. Entre
sus libros de poesía sobresalen Pérdida
(Premio Alfonso Reyes 1990), El corazón
más secreto (Premio Internacional de
Poesía Jaime Sabines 1994), Adamar,
De amor es la batalla (en coautoría con
Daniel Kent) y La condición del cielo.

NORMAS EDITORIALES

Los textos serán originales e inéditos. Deberán presentarse redactados en español, impresos por una sola cara, a
doble espacio, en Times New Roman, sin correcciones a mano y en disquete. No se aceptarán versiones incompletas,
los originales recibidos se considerarán versión definitiva. Asimismo, deberán incluir la dirección, apartado postal
y clave de correo electrónico a donde se pueda enviar correspondencia; también se incluirá una pequeña nota
biobibl iográfica.
Las notas y referencias bibliográficas seguirán los siguientes modelos:
• Libros: Apellido(s), Nombre. Tftulo. Editorial. Lugar de edición. Año.
Ejemplo: Bonifaz Nuño, Rubén. Amología personal. UAM. México. 2001.
• Capítulos de libros: Apellido(s), Nombre. "Título", en Título de libro o revista.Nombre de autor, editor u otros.
Editorial. Lugar de edición. Año: páginas.
Ejemplo: Valle Carrillo, Brenda E. "De carne, hueso y tinta", en El polen que se esparce en el desierto:
Semblanzas y perfiles de mujeres de Nuevo le6n. Lídice Ramos Ruiz, Irma Alma Ochoa Treviño
(comp.). UANL. México. 2000: 165-178.
• Artículos de revista: Apellido(s), Nombre. "Título", en Revista, Volumen, Número. Año: páginas.
Ejemplo: Savater, Fernando. "La imaginación justiciera", en Parélltesis, 2. Año 1.2000: 25-28.
Revisión de textos
Los originales se enviarán a: Revista cathedra. Ciudad Universitaria SIN, San Nicolás de los Garza, Nuevo León.
C.P. 66450. Apartado Postal 10, Sucursal F.
Los textos serán evaluados por dos lectores y, en caso necesario, por el Consejo Editorial de la revista. El resultado
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b) No publicable
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con la línea editorial. Los originales recibidos no serán devueltos.
No se mantendrá correspondencia sobre los textos remitidos. La redacción de la revista puede hacer
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cathedra.

��FONDO
UNIVERSITAIIO

Poeinas

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Kurt Schwitters ■Blaise Cendrars

Luis J. Galán Wong
Rector

Poemas

José Antonio González Treviño
Secretario General

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS

Versión y notas de Miguel Covarrubias
José Reséndiz Balderas
Director

(

Minerva Margarita Villarreal
Secretaria de Proyectos Editoriales

Primera edición, 2003
© Versiones y notas
Miguel Covarruhias
© Universidad Autónoma de Nuevo León
© Facultad de Filosofía y Letras
Cuaderno de poesía, colección de la revista cathedra
ISBN en trámite
Apartado Postal 10, Sucursal F, C.P. 66450
San Nicolás de los Garza, N. L., México
Teléfonos: 8376-06-20/8376-07-80 Fax: 8352-56-90
Correo electrónico: editorial@filosofia. uanl. mx
Impreso en México

( '

Cuaderno de poesía 1
Facultad de Filosofía y Letras UANL

cathedra ■■■

�Cuudtrw dr Maía @Wdm

A_KURT SCHWITTERS podremos situarlo
entre los artistas plásticos más notables de
la Europa del siglo XX, y entre los relevantes
poetas alemanes de vanguardia. Quizá.
Porque también podría suceder que los
críticos de uno de los dos o de ambos
hemisferios que componen su grandeza
artística nos dijeran: "su pertinencia
búsquenla allá". En resumidas cuentas, al
salvar esa dificultad que para algunos es
insalvable, al aceptar que Schwitters no sólo
es el inventor de Merz (desacralización de
la pintura, creac10n de objetos
"antiartísticos", empleo de desperdicios)
sino el poeta que ha obtenido el monumental
honor de ver a su gema mayor ("Para Anna
Blume") traducida a docenas y docenas de
idiomas de otros tantos países de los cinco
continentes ... Vamos, si logramos dejar
atrás la especializada parcelación de la
inventiva humana, estaremos en condiciones
de celebrar a uno de los grandes poetas
lúdicos de la centuria anterior. Y mayor será
ese mérito si recordamos cómo en la lírica
germana la gratuidad y el humor no
abundan como sí abunda la sed en el
desierto.

4

Cuaderno dr poesla r111brdra

I

ES BLAISE CENDRARS (Frédéric
Sausser-Hall) uno de los más inquietos
escritores europeos de la primera mitad del
siglo XX. Hijo de padre suizo y madre
escocesa , paseó por el mundo su ansia de
saber y, sobre todo, de aventuras. Fue
poeta, novelista y periodista. En
Montparnasse convivió con pintores y
escritores como Chagall (nacido también en
1887), Max J acob, Léger, Soutine,
Modigliani. Con Alcoholes de Apollinaire
empata su Prosa del transiberiano (1913):
este largo poema nos dice cómo será la
poesía moderna, la lírica del nuevo siglo.
Cuando uno lee la "'. Carta" con que abrimos
este pequeño volumen, se advierte la
fascinación que las máquinas y la velocidad
le imponían: Marinetti (el futurista) cantó
la superioridad del automóvil de carreras
sobre la Victoria (de Samotracia) mientras
que Cendrars alaba la hermosura de su
Rt;imington. Combatiente de la primera
guerra mundial, sufre la amputación del
brazo derecho. También se interesó por el
cine y el ballet. Y si leemos una novela suya
-El oro por ejemplo- quedaremos
informados de su capitulación ante la
estructura y el lenguaje tradicionales.

5

�Cuadnno dr poesía cathedra

Cua4a:no 4t PQCÚ4 catbcJra

Kurt Schwitters
Kurt Schwitters

[1887-1948]

[1887-1948]

Nennen S-ie es Ausschlachtung

Usted lo llama descuartizamiento

Anna Blume ist di.e Stimmung, direkt vor und direkt ·
nach dem Zubettegehen.

Anna Blu.me es el humor directo antes de y después de
acostarse

Anna Blume ist di.e Dame neben Dir

Anna Blu.me es la dama a tu lado

Anna Blume ist das einzige Gefuhlfür Li.ebe, dessen
Du überhaupt fiihig bist
Anna Blume bist Du

Anna Blume es el único sentimiento amoroso del que
tú eres generahnente capaz
Anna Blume eres tú

Anna Blume ausschlachten heifit Dich schlachten
Bist Du schon einmal geschlachtet worden?

Anna Blume descuartizada te invita a matar
¿Estarás ya muerta de una vez?

Anna Blume schlachten heij3t Dich ausschlachten
Du liiflt Dich gern ausschlachten?

Anna Blume muerta te invita a descuartizar
¿Te dejas descuartizar con mucho gusto?

Schlachte Anna Blume, di.e Stimmung vor dem
Zubettgehen
Schlachte Anna Blume, di.e Dame neben Dir
Anna Blume schlachten, ist die einzige
Ausschlachtung, deren Du überhaupt fiihig bist
Wenn Du nicht zufiillig, Merz wolle Dich bewahren,

Anna Blume mata al humor antes de acostarse
Anna Blume mata, la dama a tu lado

'

Anna Blume muerta es el único descuartizamiento del
que tú eres generahnente capaz
Merz desearía protegerte ... si acaso tú no pudieras,
hombre totalmente inepto.

ein ganz unfiihiger Mensch sein solltest.
um 1919

Hacia 1919

6

7

�Cu44tma 4, poafa qyh,d,a

Cue4az,n 4t rwúa tuWdra

An Anna Blume
Oh, Du, Geli,ebte meiner 27 Sinne, ich liebe Dir!
Du, Deiner, Dich Dir, ich Dir, Du mir, - - wir?
Das gehort beilaufig nicht hierher!
Wer bist Du, ungezahltes Frauenzimmer, Du bist, bist
Du?
Die Leute sagen, Du warest.
Lafl sie sagen, sie wissen nicht, wie der Kirchturm
steht.
Du tragst den Hut auf Deinen Füflen und wanderst
auf die llande,

Para Anna Blume
Oh tú, la bienamada de mis veintisiete sentidos,
Te amo. Tú te, yo te, tú me, ¿nosotros?
Tal cosa (dicho sea de paso) está fuera de lugar.
¿Quién eres tú? Hija indescifrable, ¿tú eres, eres tú?
La gente dice que tú serás. Déjalos hablar,
Ellos no saben dónde se alza el campanario.
Llevas tu sombrero en los pies y te paseas sobre las
manos,
Sobre las manos te paseas.

Auf den Handen wanderst Du.

Oh, tus vestidos rojos, estriados de rayas blancas.
Halloh, Deine roten Kleider, in weifle Falten zersagt,
Rot liebe ich Anna Blume, rot liebe ich Dir.

Roja te amo, Anna Blume, roja te amo.
Tú te, yo te, tú me, ¿nosotros?

Du, Deiner, Dich Dir, ich Dir, Du mir, - - wir?
Das gehort beilaufig in die kalte Glut!

Tal cosa (dicho sea de paso) está fuera de lugar.
Anua Blume, roja Anna Blume, ¿cómo dice la gente?

Anna Blume, rote Anna Blume, wie sagen die Leute?

8

9

�Cuadmzn 4c pqa/4 catbrdra
Ouuúrno tk ponla cnrhtára

Preisfrage:

Adivinanza:

1.) Anna Blume hat ein Vogel.
2.) Anna Blume ist rot.

l. Anna Blume tiene un pájaro.
2. Anna Blume es roja.

3.) Welche Farbe hat der Vogel.

3. ¿De qué color es el pájaro?

Blau ist die Farbe Deines gelben Haares,

Azul es el color de tus cabellos amarillos.

Rot ist die Farbe Deines grünén Vogels.

Rojo es el color de tus pájaros verdes.

Du schlichtes Miidchen im Alltagsk/,eid,
Du liebes grünes Tier, ich liebe Dir !

Tú, muchacha simple en tu vestido de todos los
días.

Du Deiner Dich Dir, ich Dir, Du mir, - - wir f

Tú, verde fiera amada, yo te amo.

Das gehort beilüufig in die - Glutenkiste.

Tú te, yo te, tú me, nosotros.

Anna Blume, Anna, A - - N - - N--A!
Ich trüujle Deinen Namen.
Dein Name tropft wie weiches Rindertalg.

Tal cosa (dicho sea de paso) concierne al arcón de
las pasiones.

Weijlt Du es Anna, weijlt Du es schon,

Anna Blume, Anna, A-N-N-A.
Desgrano tu nombre.

Man kann Dich auch von hinten ksen.
Und Du, Du Herrlichste von al/,en

Tu nombre gotea suavemente como grasa de buey
asado.

Du bist von hinten, wie von vorne:
A - - N -- N - - A .

¿Lo sabes tú, Anna, lo sabes bien?

'

Rindertalg trüufelt STREICHELN über meinen
Rücken.
AnnaBlume,
Du tropfes Tier,
lch---liebe - - - Dir!

Se puede leerte también al revés.
Y tú, tú la más bella de todas,
eres al revés como al derecho:
A-N-N-A.
Gotea la grasa del buey acariciándome la espalda.
Anna Blume,
Animal de placer,
Yo te amo.

um 1919

10

11

�Cuadnno d, poesía rathrd,a

Cuadmre d, rwafa rathrdm

An das Proletariat Berlins !
Durchgangsverkehr

Al proletariado de Berlín
Circulación

Die Kohknnot ist groJJ

Es mucha la escasez de carbón.

Spart Gas und Fahrkartenpreise!

¡Ahorren en el gas y en el precio de los boletos!
(Transferencia.)

(Übergangsverkehr.)
Fundsachen werden ersucht, die Bekanntmachung an
der Leine zu führen

Se suplica a los objetos encontrados conservar su
boleta.

Hunde sind an den Bahnhofsbeamten zu versteuern

Los perros se acercan al funcionario de la estación
para pagar los impuestos.

Schalterverwaltung im Krankenhaus (Nichtraucher
unverwüstlich.)
Dieser Platz ist für die ungehinderten Hunde
abzugeben

La administración de la ventanilla en el hospital.
(No fumadores infati~ables.)
En este sitio se admiten a los perros sin reservas.

]eder Handel ist Unbefugten Zahnpasta ( auch der
Schl,eichhandel.)

Todo comercio es pasta dentífrica para los

]uwelen sind untersagt und an der Weiterfahrt
ausgeschlossen.

Las joyas están prohibidas e impedidas de continuar
el viaje.

Ungeschützte Hutnadeln müssen in den Mittelgang
treten

Los alfileres del sombrero no protegidos deberán
caminar hasta el centro del pasillo.

Nicht in den fahrenden Genossen springen ( wenn der
Zug hiilt.)

No saltar con el camarada en marcha (cuando el tren
se detiene).

incompetentes (incluido el comercio ilícito).

12

13

�CUddwe rk pqafe rurbrdra

Nicht offnen, bevor der Zug fe,hrt ( zur Pflege der
Ziihne.)

No abrir antes de la salida del tren (para conservar
los dientes).

Das ist der Kardinalfehler unserer Politik.

Este es el error capital de nuestra política.

1921/1922

1921/1922

I

14

15

�Cuadmto dr poesfa cathrdra
Cuadnno de ponía cathrdra

Kümmernisspiele
Ein dramatischer Entwurf

Preocupación
Un proyecto dramático

a. Mein Herr:
b. Bitte?

a. Señor:
h. ¿Disculpe?

a. Sie sind verhaftet.
b. Nein.

a. Está detenido.
b.No.

a. Mein Herr, Sie sind verhaftet.
b. Nein.

a. Señor, está detenido.
b.No.

a. Mein Herr, Sie sind verhaftet.
b. Nein.

a. Señor, está detenido.
h.No.

a. Mein Herr, ich werde schieflen.
b. Nein.

a. Señor, dispararé.
b.No.

a. lch hasse Sie.
b. Nein.

a. Lo odio.
b.No.

a. Ich werde Sie kreuzigen.
b. Nicht.
a. lch werde Sie vergiften.
b. Nicht.
a. Ich werde Sie lustmorden.
b. Nicht.

a. Lo crucificaré.
b.No.

'

a. Lo envenenaré.
b.No.
a. Lo asesinaré.
h.No.

16

17

�CuaÁnno de porsla cathedra

Cua4mro 4t pga/4 wbrdra

a. Denken Sie an den Winter.
b. Niemals.

a. Usted piensa en el invierno.
h. Jamás.

a. Ich hasse Sie.
b. Niemals.

a. Lo odio.

a. lch tote Sie.

h. Jamás.
a. Lo mato.

b. Wie gesagt, niemals.

h. Está dicho, jamás.
a. Dispararé.

a. lch werde schieften.
b. Das haben Sie schon einmal gesagt.
a. Also bitte kommen Sie.

h. Ya lo dijo antes.
a. Entonces usted viene conmigo.

b. Sie konnen mich nicht verhaften.
a. Warum nicht?

h. No me puede detener.
a. ¿Por qué no?

b. Sie konnen mich hochstenfalls festnehmen.
a. Dann werde ich Sie also festnehmen.
b. Dann bitte.

h. Me puede detener... por un asunto importante.
a. Entonces lo apresaré.
h. Adelante.

b. laBt sich von a. festnehmen und abführen. Die Bühne

b. a sale detenido. El escenario se oscurece. El público

verdunkelt sich. Das Publikum fühlt sich falschlich
verappelt und johlt und pfeift.
Der Chor schreit: Dof Dichter rrraus ! Son Blodsinn!

piensa que le han tomado el pelo y patalea y silba.
El coro grita: El poeta jÍUeeera! jPuros disparates!

'
1922

1922

18

19

�Cw/ann 4c Mah r«thrdra

Cwdaua lú Po/!{? carhcdra

Hannover

Hannover

Die Hannoveraner sind die Bewohner einer Stadt, einer
Gro}Jstadt. Hundekrankheiten bekonunt der Harmoveraner

Los hannoverianos son habitantes de una ciudad, de una
gran ciudad. Los hannoverianos no padecen
enfermedades caninas. El palacio municipal pertenece
a los hannoverianos, y ésta es ciertamente una justa
reivindicación. La diferencia entre Hannover y Anna
Blume es que Anna puede leerse al revés y al derecho,
mientras que Hannover sólo puede leerse al derecho.
Decir Hannover al revés nos daría un conjunto de tres
palabras: "re von nah". La palabra "re" puede
traducirse de diferentes maneras: " hacia atrás" o "de
regreso". Yo propongo la traducción "hacia atrás" .
Después, traducir la palabra Hannover a la inversa nos
da: "cercano hacia atrás." . Y esto corresponde a lo que
sería traducir la palabra Hannover al derecho: "lejano
hacia adelante". Luego entonces: Hannover busca
marchar hacia adelante y enseguida al Infinito. Anna
Blume en cambio es igual al revés como al derecho:

nie. Hannovers Rathaus gehort den Hannoveranern, und
das ist doch wohl eine berechtigte Forderung. D(}r
Unterschied zwischen Hannover und Anna Blume ist
der, dafl man Anna von hinten und von vorn lesen kann,
Hannover dagegen am besten nur von vorne. Liest man
aber Hannover von hinten, so ergibt sich die
Zusammenstellung dreier Worte: ,,re von nah". Das Wort
,,re" kann man verschieden übersetzen: ,,rückwiirts"
oder ,,zurück". Ich schlage die Übersetzung
,,rückwiirts" vor. Dann ergibt sich also als Übersetzung
des Wortes Hannover von hinten: ,,Rückwiirts von nah".
Und das stimmt insofern, als dann die Übersetzung des
Wortes Hannover von vorn lauten würde: ,,Vorwiirts

A-N-N-A.

nach weit". Das heiflt also: Hannover strebt vorwiirts,
und zwar ins Unermeflliche. Anna Blume hingegen ist
von hinten wie von vorne: A-N-N-A.

{Favor de tener a sus perros amarrados.)

'

1920

(Hunde bitte an die Leine zuführen.)
1920

20

21

�Cwrkma át Mrúe rathcdm
Cuer/nw d, rwrú1 rnthC(/ra

Blaise Cendrars
[1887-1961]

Blaise Cendrars
[1887-1961]

Lettre

Carta

Tu m 'as dit si tu m 'écris
Ne tape pas tout a la machine
Ajoute une ligne de ta main
Un mot un ríen oh pas grand'chose
Oui oui oui oui oui oui oui oui

Si me escribes dijiste
No escribas todo a máquina
Agrega una línea de tu mano
Una palabra nada oh cualquier cosa
Sí sí sí sí sí sí sí sí

Ma Remington est belle pourtant
Je l'aime beaucoup et travaille bien
Mon écriture est nette et claire
On voit tres bien que c'est moi qui l'ai tapée

Mi Remington es hermosa por eso
Me gusta mucho y trabaja bien

Mi escritura es limpia y clara
Se nota perfectamente que yo la he tecleado

ll y a des blancs que je suis seul a savoir f aire
Vois done l'ceil qu'a ma page
Pourtant pour tefaire plaisir j'ajoute a l'encre
Deux trois mots
Et une grosse tache d'encre
Pour que tu ne puisses pas les lire

Hay espacios que sólo yo con destreza
Muestro al ojo que tiene mi página
Sin emh~rgo para complacerte añado con tinta
Dos tres palabras
Y una gran mancha de tinta
Para que no puedas leerlas

22

23

�Cff4é07W 4t ('9ro4 cgt/,,Jra

Cveda:aa rft pqaig ratlwl'«

Couchers de soleil

Puestas de sol

Tout k monde park des couchers de soleil

Todo el mundo habla de las puestas de sol

Tous les voyageurs sont d'accord pour parkr des

Todos los viajeros están de acuerdo en hablar de las

couchers de sokil dans ces parages
ll y a pkin de bouquins ou l'on ne décrit que les
couchers de sokil

puestas de sol en estos parajes
Existen multitud de libros donde sólo se describen las
puestas de sol

Les couchers de soleil des tropiques

Las puestas de sol de los trópicos

Oui c'est vrai c'est spkndide

Sí es cierto es espléndido

Mais je préfere de beaucoup ks kvers de sokil

Mas yo prefiero las salidas de sol
El alba

L'aube
Je n'en rate pas une

No me pierdo una

Je suis toujours sur le pont

Apoils

Siempre estoy en el puente
En cueros

Et je suis toujours seul a ks admirer

Y siempre estoy solo para admirarlas

Mais je ne vais pas ks décrire ks aubes

Mas no voy a describir los amaneceres

Je vais ks garder pour moi seul

Voy a guardármelos para mí solo

24

25

�CUI/Óano 4c poa{q c4thrdt4
Cuaderno d, potsla rttthrdra

Complet blanc
Je me promene sur le pont dans mon complet blanc
acheté a Dakar

Traje blanco
Me paseo por el puente.con mi traje blanco comprado
en Dakar

Aux pieds j'ai mes espadrilles achetées a Villa Garcia

En los pies mis alpargatas compradas en Villa García

Je tiens a la main mon bonnet basque rappo"rté de
Biarritz

Tengo a la mano mi boina vasca traída de Biarritz

Mes poches sont pleines de Caporal Ordinaire

Mis bolsillos están repletos de Caporal Ordinaire

De temps en temps je jlaire mon étui en bois de Russie

De tiempo en tiempo olfateo mi cajita de madera de
Rusia

Je fais sonner des sous dans ma poche et une livre
sterling en or

En mi bolsillo hago sonar una libra esterlina de oro

J'ai mon gros mouchoir calabrais et des allumettes de
cire de ces grosses que l'on ne trouve qu'a Londres
Je suis propre lavéfrotté plus que le pont
Heureux comme un roi
Riche comme un milliardaire
Libre comme un homme

26

Tengo mi burdo pañuelo calabrés y fósforos de cera
gruesos de ésos que uno no consigue sino en
Londres
Estoy limpio lavado más encerado que el puente
Dichoso como un rey
Rico como un millonario
Libre como un hombre

27

�Cwukrno tk portÍA cathcd,a
Cuadn-110 tÚ poMÚl cathedra

Hommage a Guillaume Apollinaire

Homenaje a Guillaume Apollinaire

Le pain leve
LaFrance

El pan se dora
Francia

Paris

París

Toute une génération

Toda una generación

Je m'adresse aux poetes qui étaient présents
Amis

Me dirijo a los poetas allí presentes
Amigos

Apollinaire n 'est pas mort

Apollinaire no ha muerto

Vous savez suivi un corbillard vide
Apollinaire est un mage

Ustedes frecuentaron un fúnebre coche vacío
Apollinaire es un mago

C'est lui qui souriait dans la soie des drapeaux aux
fenetres

Es él quien sonreía desde la seda de las banderas en las
ventanas

ll s'amusait a vous jeter des fleurs et des couronnes

Se divertía arrojando flores y coronas

Ir

Mientras ustedes pasaban por detrás de su carroza
fúnebre

1
i

Luego compró un lazo tricolor

1

Tandis que vous passiez derriere son corbillard
Puis il a acheté une petite cocarde tricolore
Je l'ai vu le soir meme manifester sur les boulevards
Il était a cheval sur le moteur d 'un camion américain
et brandissait un énorme drapeau international
déployé comme un avion

28

.¡

Esa misma tarde lo vi desfilar por las avenidas
A caballo ·s obre el motor de un camión americano
enarbolaba una enorme bandera desplegada como
un avión

29

(

�Owkrna ,/, PPcút rerbrdr«

VlVE LA FMNCE

VIVA FRANCIA

Les temps passent
Les années s 'écoulent comme des ,iuages
Les soldats sont rentrés chez eux

Los tiempos pasan
Los años desaparecen como nubes

Ala maison

Los soldados regresaron a sus hogares
A la casa

Dans leur pays
Et voila que se leve une nouvelle génération

En su país

, ¡·ise .I
Le reve des MAMELLES se rea
Des petits Fran,;ais, moitié anglais, moitié negre,
moitié russe, un peu beige, italien, annamite,
tcheque
L'un ii l'accent canadien, l'autre les yeux hindous
Dents f ace os jointures galbe démarche sourire
lis ont tous quelque chose d'étranger et sont pourtant
bien de chez nous
Au milieu d'eux, Apollinaire, comme cette statue du
Nil, le pere des eaux, étendu avec des gosses qui
luí coulent de partout
Entre les pieds, sous les aisselles, dans la barbe

Jls ressemblent ii leur pere et se départent de lui
Et il.s parlent tous la langue d'Apollinaire
Pari.s, novembre 1918.

Y he aquí que se levanta una nueva generación
¡El sueño de Mamelles se realiza!
Pequeños franceses, mitad ingleses, mitad negros, mitad
rusos, un poco belgas, italianos, anamitas, checos
Uno con acento canadiense, otro con ojos hindúes
Dientes cara huesos articulaciones perfil manera de
caminar de sonreír
Todos tienen algo de extranjero y sin embargo se
encuentran bien entre nosotros
Confundiéndose con ellos, Apollinaire, como una estatua
del Nilo, padre de las aguas, gigante con chiquillos
que se le escurren por todas partes
Entre los pies, bajo las axilas, en la barba
Se asemejan a su padre y de él se alejan
Y todos hablan la lengua de Apollinaire
París. noviembre de 1918.

30

31

�Cvedana 4t müa c4t/,cdc,

Sur la robe elle a un corps
Le corps de la femme est aussi bosse"lé que mon cráne
Glorieuse

El cuerpo de la mujer es tan protuberante como mi
cráneo
Gloriosa

Si tu t 'incarnes avec esprit
Les couturiers font un sot métier
Autant que la phrénologie
Mes yeux sont des kilos qui pesent la sensualité des
femrMs
Tout ce qui fuit, saille avance dans la profondeur

Si con espíritu te encarnas
Las modistas ejercen una profesión tan ridícula
Como la frenología
Mis ojos son kilos que pesan la sensualidad de las
mujeres
Todo lo que huye brota avanza hacia la profundidad
Las estrellas surcan el cielo

Les étoiles creusent le ciel
Les couleurs déshabillent
«

Sobre la ropa ella tiene un cuerpo

Sur la robe elle a un corps

Los colores desnudan
»

Sous les bras des bruyeres mains lunules et pistils
quand les eaux se déversent dans le dos avec les
omoplates glauques
Le ventre un disque qui bouge
La double coque des seins passe sous le pont des arcsen-ciel
Ventre

32

"Sobre la ropa ella tiene un cuerpo"
Bajo los brazos de los brezos manos viriles y pistilos
mientras las aguas se vierten en la espalda con
omóplatos glaucos
El vient~e un disco que se mueve
El doble casco de los senos pasa bajo el puente del
arco celeste
Vientre

33

�CUJUÚrno d, /Jfflfa carhtdra

Cwfttaa de poafq e4t/,u/rq

Disque

Disco

Soleil
Les cris perpendiculaires des couleurs tombent sur les
cuisses

Sol
Caen gritos perpendiculares de colores sobre los
muslos

ÉPÉE DE SAINT MICHEL

ESPADA DE SAN MIGUEL

Il y a des mains qui se tendent

Manos que se alargan

ll y a dans la trame la bete tous les yeux toutes les
fanfares tous les habitués du bal Bullier
Et sur la hanche

En la cola de la bestia todos los ojos todas las fanfarrias
todos los contertulios del baile Bullier
Y sobre la cadera

La signature du poete

La rúbrica del poeta.

Févri.er 1914.

Febrero de 1914.

34

¡j i

35

�Cutvkrmt 4r rurúa r4tlwlra

Cuqdana t/r wafn mrbrdra

Adrienne Lecouvreur et Cocteau

Lecouvreur y Cocteau

J'ai encore acheté deux tout petits ouistitis
Et deux oiseaux avec desplumes comme en papier
moiré
Mes petits singes ont des boucles d'oreilles

Además compré dos pequeños monos tití
Y dos pájaros con plumas como de papel muaré

Mes oiseaux ont les ongles dorés

Mis pequeños monos tienen argollas en las orejas
Mis pájaros tienen las uñas doradas

]'ai baptisé le plus petit singe Adrienne Lecouvreur
l 'autre Jean

Bauticé al mono más pequeño Adrienne Lecouvreur y
al otro Jean

]'ai donné un oiseau ii lafille de l'amiral argentin qui
esta bord

Le regalé un pájaro a la hija del almirante argentino a
bordo

C'est une je une fille béte et qui louche des deux yeux

Una muchacha estúpida que bizquea de los dos ojos

Elle donne un bain de pied a son oiseau pour luí
dédorer les pattes

Ella le da un baño de pies a su pájaro para despintarle
las garras

L'autre chante dans ma cabine dans quelques jours il

El otro canta en mi cabina dentro de algunos días imitará

imitera tous les bruits familiers et sonnera comme
ma machine ii écrire

todos los ruidos familiares y sonará como mi
máquina de escribir

Quandj'écris mes petits singes me regardent
Je les amuse beaucoup
Ils s 'imaginent qu 'ils me tiennent en cage

Cuando escribo mis pequeños monos me miran
Les divierto mucho
' Se imaginan que me tienen enjaulado

36

37

�l.

Cwulmm d&lt; AAala mWdm
Ctuulerno tk ponla ratludra

KURT SCHWITTERS (Hannover, Alemania 1887MIGUEL COVARRUBIAS [Monterrey, Nuevo León, 1940].

Amhleside, Gran Bretaña 1948). Pintor, escultor y

Poeta, narrador, ensayista, traductor, editor,
compilador.

escritor. Adalid de la vanguardia artística alemana,
aportó sus collages y assemblages logrados a hase de

Sus libros de poesía se titulan El poeta, El segundo
poeta, Pandora, Sombra de pantera [Premio al Arte

objetos comunes, desechables. A todas sus obras les
aplica un nombre caprichoso, Merz, tomado del anuncio

Editorial en Literatura/Poesía de la Cámara Nacional

de un banco (Commerz und Privatbank ). Anna Blume,

de la Industria Editorial Mexicana, 1999] y Antología o
tiranía. Poesía 1969-2000.

su obra poética mayor, apareció por primera vez en

1919: tres años más tarde se publicó una versión

Su libro de versiones El traidor [poetas franceses
y alemanes del siglo XX] obtuvo el Premio Traducción

aumentada. La "mítica e indescifrable" Anna Blume es
la "Gioconda de la vanguardia".

de Poesía del Instituto Nacional de Bellas Artes [1994].

BLAISE CENDRARS. Poeta, novelista y ensayista suizo

Como ensayista y crítico ha dado a conocer: Pape/,ería,

de habla francesa (1887-1961). Braise (brasa)+ cendre

Olavide o Sade, Nueva papefuría y Pape/,erfu en trámite.

(ceniza)+ art (arte)= Blaise Cendrars: "escribir consiste

Recibió el Premio a las Artes de la Universidad
Autónoma de Nuevo León en 1989, y, en 1994, la Medalla

en ser brasa y además renacer de entre sus cenizas gra-

al Mérito Cívico en Artes y Literatura otorgada por el
Gobierno del Estado de Nuevo León.

cias al arte". En español se han publicado: Obras (El oro,
El hombre fulminado, La mano cortada, Vergara, Barce-

lona, 1963), Llévame al fin del mundo (Argos Vergara,
Barcelona, 1982), Cuentos negros para niños blancos

'

(Espasa-Calpe/CONACULTA, México , 1991), Poesía,
1912-1919 (traducción de Alicia Reyes, Carlos Bonfil y

Marc Cheymol, UNAM, México, 1995).

38

39

•¡

�.

Cuadn-no d, emla Clltl,,dra

SCHWITTERS, KURT. ,,Eile ist des Witzes Weile." Eine
Auswah( aus den Texten, herausgegeben von Christina
Weiss und Karl Riha. Reclam. Stuttgart. 1995.

contenido
Presentación 4

CENDRARS, BLAISE. Au creur du monde. Poésies

KURT SCHWITTERS
Nennen Sie es Ausschlachtung 6
Usted lo llama descuartizamiento 7
AnAnna Blume 8
Para Anna Blume 9

completes: 1924-1929. Gallimard (Collection Poésie, 29)
Paris. 1987. (« Lettre », « Couchers de soleil », « Complet
blanc », « Hommage a Guillaume Apollinaire »,
« Adrienne Lecouvreur et Cocteau » ).
_ _, Du monde entier. Poésies completes: 1912-1924,

An das Proletariat Berlins ! 12
Al proletariado de Berlín 13
Kümmemisspiele 16
Preocupación 17
Hannover 20
Hannover 21

préface de Paul Morand. Gallimard (Collection Poésie,
17) París. 1994. ( « Sur la robe elle a un corps

» ).

BLAISE CENDRARS
Lettre 22
Carta 23

,

Couchers de soleil 24
Puestas de sol 25
Complet blané 26
Traje blanco 27
Hommage a Guillaume Apollinaire 28
Homenaje a Guillaume Apollinaire 29
Sur la robe elle a un corps 32
Sobre la ropa ella tiene un cuerpo 33
Adrienne Lecouvreur et Cocteau 36
Lecouvreur y Cocteau 37

40

ll
11

b

I'

�El libro Kurt Schwitters ■ Blaise
Cendrars POEMAS, versiones y notas
de Miguel Covarrubias, se acabó de
imprinúr el día 16 de octubre de 2003
en los talleres de Proceso Gráfico. La
composición tipográfica fue realizada
por Julián García y Frank García
Silva.

d
11

I'
1
1

La edición estuvo al cuidado de
Minerva Margarita Villarreal, Pablo
García y el traductor.

-- --- -·~ -

��EL TESTIMONIO
YLAS
RENOVACIONES

Javier Sicllla

Pascua

Raymuado Ramos

POIESIS
1'0ESIA HASTADONDI VA

ll."'l· lü 1
, -, tG. 1~u1

----........a.a. ....

�</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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              <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2003, Cuarta Época, Año 3, No 7, Segundo Semestre</text>
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              <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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              <text>Villarreal, Minerva Margarita, 1957-2019, Directora Editorial</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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