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¿Oue enigmas estan cifrados
en un cuerpo desnudo?

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FONDO

uMivasnAR10

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
José Antonio González Treviño
Rector
Jesús Áncer Rodríguez
Secretario General

FACULTAD DE FILOSOFÍA y LETRAS
José Reséndiz Balderas
Director

cathedra

Revista de la Facultad de Filosofía y L t
u. .
,
Cuarta época Año IV Número 8 Pr,·m se ras . n1vers1dad Autonoma de Nuevo León
-

-

-

er emestre 2004

Minerva Margarita ViUarreal
Directora Editorial
Pablo García
Editor
Rosa María Hernández
Coordinación Editorial
Eisa Guerra
Diseño Gráfico
Consejo Editorial
Carlos Arredondo Treviño
Víctor Barrera Enderle
Ludivina Cantú Ortiz
Martha Casarini Ratto
J~s~ Ma. Infante Bonfiglio
L1d1ce Ramos Ruiz
Alfonso Rangel Guerra
A_leJandra Rangel Hinojosa
Lidia Rodríguez Alfano
Javier Rojas Sandoval
Dibujos: lrma Palacios
Certificado de licitud de título y contenido: en trámite
Reserva: 04-2001-101813134900-102
No se devuelven originales. Los artículos sin finna
son responsabilidad de los editores.
Publicación semestral.

Enrique Verástegui
Luis Armenta Malpica
Jaime Moreno Villarreal
Cristian Maldonado
Alfonso Rangel Guerra
Rodolfo Hiisler
Ximena Subercaseaux
Theodore Roethke
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Jorge Saucedo
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Diez tesis sobre el principio de Dios
Sodoma y Gomorra
Irma Palacios: vuelta a la página
Apremios
En el centenario de María Zambrano
Sueños
Pablo Neruda, sangre enamorada
The Waking
El teatro de Villaurrutia o la coartada del silencio
72 Xavier Villaurrutia o la crítica como creación
78 Dos poemas
80 El ritmo multimodal de la telenovela mexicana

5
14
21
26
35
50
55
62
67

88 La construcción social de las emociones
96 La apertura del currículum a la investigación
histórico-cultural
María Olimpia Farfán Morales 108 Las manifestaciones de la fe: el "santuario" de
Guadalupe en Monterrey
Jorge Arturo Castillo Hernández
Ismael Fernández Areu
Ismael Fernández Areu 123 La lengua mixteca en Ciudad Benito Juárez, N.L.

varaa 1nvenc1on
Teresa Ribes Bonfill 129 ¿Qué es filosofía?
Miguel Ángel Cuevas 141 Simonetta, nombre sólo
Fernando Iwasaki 147 Santa Prosa de Lima: literatura, centralismo y
globalización en el Perú de los 90
Aurora Piñeiro 152 De pájaros y elefantes: una poética del recuerdo
César Alejandro Uribe 156 Negativos de un ensayo

acuses
José Kozer
Irving Juárez
Tamara de Estella
Jorge Saucedo
Martín Gerardo Aguilar
Margarito Cuéllar
Carolina Olguín
María Eugenia Flores Treviño

161 Fabular la fábula
163 Laberinto de fábulas
165
167
169
172
173

El perro de Koudelka o los placeres esdrújulos
Poemas vanguardistas
Poesía y humanismo en Juan Bañuelos
Paz, el otro, el mismo
Mito, filosofía y literatura en la Modernidad:

un texto caleidoscópico
Leticia Herrera 176 Estado de sitio: preocupaciones de poeta
Ana Hirsch Adler 178 Comentarios a Estudiantes y valores: el caso de la
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Dirección: Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria
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Correo electrónico: editorial@fiJosofiauanJ.mx

º""

Cuaderno de poe-,ía:
ald de Andrade
Dibujos: lrma Palacios

�DIEZ TESIS SOBRE
EL PRINCIPIO DE DIOS
Enrique Verástegui

l. Entre Dios y el hombre no existe abismo y La palabra abismo incluso es inexistente:
Dios no es el hombre tal como es, pero sí es una posibilidad del hombre tal como es, y

por esto Dios reside en el hombre, que es un núcleo de energía que, como en el huevo,
va procreando al pájaro.
EL pájaro: potestad de Dios
El hombre moderno necesita a Dios y se

existencia de la sociedad contemporánea

identifica con él en los frutos de su hechura.

(nos referirnos a la sociedad industrial). El

No hablamos de otro hombre: hablamos del

desencuentro social con Dios es un

hombre concreto, real, tangible, actual, que

desencuentro teológico: su ser no es otra

posee sus problemas y que, sobre todo, los

cosa que pecado. En cambio, el encuentro

resuelve según los presupuestos del

histórico -la capacidad de producción

problema planteado. El problema planteado

asumida por el hombre moderno para

es tanto la cuestión sobre la existencia de

satisfacer sus propias necesidades- se

Dios -cuestión antigua que no invalida en

produce corno un reflejo del propio Dios

ningún caso la necesidad de Dios- corno

sobre el hombre. La discusión sobre si es

también la existencia del hombre en la

necesaria la sociedad industrial es una

sociedad contemporánea, urbana e

discusión innecesaria: toda sociedad capaz

industrial. El hombre urbano es un hombre

de satisfacer sus necesidades es, de hecho,

inidentificable sin la imagen de su

una negación de la ausencia de libertad (que

producción: a su vez, su producción infinita,

es el infierno, tal como lo representa Dante).

desmesurada, soberbia, refrenda la potestad

El hombre necesita a Dios y se encuentra

de su existencia. Esa existencia es un

con él a través de su capacidad de

desencuentro con Dios en el aspecto social,

producción: esa capacidad es Dios mismo.

pero se constituye corno encuentro en el

La metáfora del pájaro es el

aspecto histórico: un desencuentro, en

producto acabado que refleja la idea misma

ambos aspectos, invalidaría la necesidad de

de lo que Dios significa.

II. La Linica relación entre Dios y el hombre -entre la conciencia inmanente y la conciencia

trascendente- son las capacidades productivas del hombre ( en éstas incluimos también
sus sentidos), y, por tanto, el cuerpo de Dios es el cuerpo del hombre. La producción del
hombre es el reino de Dios.
No existe reino de Dios sin desarrollo

capacidad de reflejar lo que Dios reconoce

productivo del hombre sobre la tierra. El

corno producto del hombre: sin producción

reino de Dios es un reino humano,

no hay hombre, tampoco Dios. Dios es

trascendente y total. El hombre que busca

producción -inocente, inmanente, infinita.

a Dios debe encontrarlo en su propia

�El hombre moderno es un hombre
angustiado: su angustia, sin embargo, no es
negativa (producida por los desajustes
sociales propios de la moderna sociedad
industrial, su ser es la forma de un encuentro
con Dios, aunque no necesariamente se
produce bajo su forma religiosa) porque
Dios no se produce como ausencia de su
conciencia trascendente, sino como
presencia patente bajo la forma de la
dirección que su angustia encuentra al negar
las causas que la producen: esa negación
es positiva y es, sobre todo, Dios. ¿Posee
el hombre elementos para comunicarse con
Dios? Esos elementos son sus sentidos, y
son, también, sus capacidades productivas.
Sin embargo, el elemento esencial es su
conciencia de trascendencia sobre la eterna
fugacidad de las cosas. Por sus sentidos, el

hombre puede aprehender la significancia
de Dios en su encarnarse en los elementos
prodigiosos de la naturaleza. Por sus
capacidades productivas, el hombre refleja
la potestad de Dios sobre lo creado. Su
conciencia, sin embargo, es el producto de
un Dios que necesita ser comprendido (y
amado).
Si estos elementos que el hombre
posee para comunicarse con Dios son
eminentemente humanos, también lo son
aquellos que conforman la unidad
indivisible de Dios, y por esto Dios sólo
puede ser entendido como plena humanidad.
Por la misma razón propuesta, el hombre
sólo puede ser entendido como plena
divinidad.

III._ El cuerpo de Dios s6lo puede ser comprendido como sentido en el destino del hombre:
la idea de Dios produce su propio cuerpo y, por tanto, no el cuerpo, sino la idea da el
sentido a Dios.
El cuerpo de Dios es trascendente como la
conciencia del hombre. El hombre sin
cuerpo es un sinsentido porque el cuerpo
define la nostalgia de una naturaleza creada
por Dios. El cuerpo es naturaleza, el hombre
es naturaleza, Dios es naturaleza: Dios es
el producto de su creación. El sentido del
destino del hombre es el reino de Dios, que
es su propio cuerpo: un cuerpo total,
producido según la imagen de la necesidad
-de suyo, infinita- asumida por él. Ese
cuerpo total es, como el universo, infinito,
y su centro se encuentra en todo lugar. El
cuerpo es, entonces, el reino del universo.
El cuerpo es el propio universo. El cuerpo
es el universo: un reino absoluto. Ello no
quiere decir que el cuerpo deje de ser una
idea: la idea de cuerpo sólo es aprehensible
para el cuerpo de las ideas y la conciencia
que poseemos de Dios. Dios es conciencia
asumida como obra, y el sentido del destino

de Dios es su creación, como el del hombre
es su obra. El hombre produce, pero, ¿qué
produce?, ¿para qué y para quién produce?
El hombre produce también necesidades y
no sólo herramientas: produce necesidades
porque su mundo, aunque infinito, se amplía
'Cada vez más. ¿Para qué produce? Para
satisfacer esas necesidades. ¿Para quién?
Para sí mismo, pues él es un hombre
genético y en él se cumplen las necesidades
de su sociedad y de su tiempo. Esa
producción es, sin embargo, la imagen del
poder de Dios porque toda producción es
poder, pero no todo poder es de Dios. Dios
es el máximo poder, el poder sobre lo
existente y lo inexistente, sobre la vida y
sobre la muerte. Si el hombre no puede
existir sin producir, Dios es el reino mismo
de lo que produce el sentido de
trascendencia en el mundo.

IV. El sentido de Dios es el cuerpo del hombre y no al contrario. Eso es así porque el
hombre, que es sentido, no puede contener a Dios sino en sus sentidos: Dios tiene sentido,
pero no es sentido (no es sensaci611), y por eso es que cuando Dios se comunica con el
hombre, es el hombre con sentido quien habla.

El cuerpo del hombre posee sentido porque
tiene conciencia de Dios: esa conciencia
-eterna, pero no inmanente- determina la
necesidad del cuerpo. El sentido de Dios es
el sentido de lo existente: en cambio, lo
inverso es irreal y la nada no posee a Dios.
Dios es vida, existencia universal. La nada
no es y tampoco existe: Dios es y su cuerpo
es nuestra conciencia. Esa conciencia, tan
absoluta como Dios, se angustia en su
producir el mundo moderno y sólo Dios
puede comprender la necesidad de absoluto
-su búsqueda de eternidad en un ahora que,
de todos modos, se muestra como efímero:
el erotismo, por ejemplo, que posee el
hombre enfrentado a un destino que lo niega
como hombre, aunque lo acepta sólo como
elemento de producción material. La
producción material es, de hecho, un
elemento de la capacidad (y un signo de la
existencia) de Dios: pero, ¿cómo
espiritualizar esa producción material? ¿Es
necesario otro tipo de producción distinto
a la materia para eliminar la angustia de
existir? ¿El arte mismo no es exc I usivamente
la angustia de un hombre enfrentado a la
soledad de un destino que lo niega? Santa

Teresa dice que el Paraíso está en nuestra
alma. ¿Ese Paraíso no es la conciencia de
un arte que se desnuda ante el propio arte
de su conciencia? Espiritualizar esa
producción material sólo implica producirla
según la imagen de los valores que Dios (y
la historia, entendida como desarrollo de la
potencialidad del hombre) encarna; y la
angustia de existir, entonces, no es el
producto de una producción muchas veces
irracional, sino sólo el desajuste psíquico
entre el valor de la humanidad como tal y
la propia necesidad de una producción que
avanza ciegamente, sin poder plantearse el
valor de lo humano (de la belleza y de la
felicidad) como dirección adecuada. El
pecado nos produce la angustia de existir,
aunque es la metáfora de lo irracional. No
deseamos el pecado, detestamos el pecado,
aborrecemos el pecado: vivimos en Dios
porque ello es el ser de nuestra humanidad.
El pecado es una hipótesis inútil en toda
angustia de Dios. Sin embargo, el hombre
libera su angustia comprendiendo la
existencia de Dios en su propio cuerpo, y
amarlo es efectuar la intelección de su
necesidad en nuestra vida.

V. La naturaleza de Dios le permanece inmarcesible al hombre hasta que el hombre es
Dios: Dios es también una capacidad del hombre, además de una acci6n de su Je, y el
hombre que no conoce a Dios (por otra parte, ¿el nombre de Dios no nos remite al concepto
de virtud?) desconoce, por esto, lo mejor de sí, y, en realidad, el hombre sin virtud no
existe.

Dios no existe sino para el hombre: los
elementos de la creación divina no poseen
conciencia de Dios, aunque tienen necesidad
de él: Dios les da vida. El que Dios
permanezca muchas veces inaccesible
al hombre actual indica sólo que este
hombre desconoce el sentido de su propia

trascendencia, y no sólo el sentido: se
desconoce, también, a sí mismo. Dios, que
es la encarnación misma de la virtud, se
presenta al hombre como la necesidad de
su existir, porque, en su comprensión de la
divinidad, que es la suya, cuando el hombre
aparta de sí el pecado - el pecado original

�que escindió al hombre de su ser
paradisíaco-, el hombre, el sentido de una
trascendencia en su materialidad (una
materialidad entendida como la base de la
propia espiritualidad), es su obra: la
virtuosidad de su propia vida, por ejemplo.
Sin embargo, esa obra es también la imagen
de aquello que caracteriza al hombre: el
trabajo, el quehacer, la producción, la praxis.
El que el hombre fuera, como relata
bellamente el Génesis, condenado por Dios
al trabajo, no significa una condena al
trabajo como tal (quien fue condenado fue
el hombre primigenio: Adán): significa sólo
su expulsión del paraíso terrenal por haber
desobedecido el mandato de Dios, que era
el de permanecer en la inocencia total. Por
ello, la crisis moderna de la religiosidad
-la angustia al reconocer que el hombre
moderno, para serlo, reconoce su infinita
capacidad de producción- se produce
cuando se malinterpreta el sentido del pasaje
bíblico donde el trabajo aparece como
elemento contrario a la propia naturaleza
humana. Si en el pasado -un pasado que
situamos tanto en el período feudal como
en el de la etapa de manufactura del
Capitalismo- las instituciones religiosas
(católicas, sobre todo, debido a una

conduciendo, por otra parte, el sentido de
su vida hacia un abandono de la
terrenalidad, ello debe ahora cambiar en la
conciencia del hombre religioso: proponer
el temor al trabajo (que pudo ser inculcado
por la Iglesia) no era otra cosa que, en
realidad, un apartarse de la calidad misma
de Dios. No es, pues, Dios un ser cuya
naturaleza permanece inaccesible al hombre,
sino que, al contrario, es el hombre -el
hombre de la gran ciudad que no encuentra
un sentido a su existencia- quien permanece
desconocido de sí mismo, fundamentalmente
porque el producto de su trabajo le es
arrebatado por el capital. El mundo en el
que Dios se reconoce como tal es el trabajo
por el cual el hombre realiza los designios
de Dios. Ésa es su cualidad y Dios -el Dios
a quien, aun sin pertenecer a una
modernidad que se presenta como
realización del deseo, los monumentos del
pasado y su magnanimidad reflejan- no
puede ser entendido sino como la energía
que opera en toda praxis. Una praxis que
ha producido el mundo moderno y que, en
su angustia, lo encuentra lleno de humanidad,
precisamente porque reconoce el ser creado
del hombre, aunque la propia humanidad
se encuentre todavía alienada. El camino
irrestricta alianza con el poder, que ya
de su desalienación es su reflejarse en una
felizmente van superando) no consideraron ' virtud que, como tal, implica realización
el trabajo como el ser mismo del hombre,
de Dios en el mundo.
debido a su incorrecta interpretación bíblica,
VL Dios es una identidad matemática: Dios = Dios. El Dios de los cristianos crea el
mundo y en el sexto día crea al hombre: sin embargo, aun Dios no precede al hombre,
sino que Dios se produce a través del hombre. S6lo produciendo al hombre podía Dios
crearse a sí mismo; eso es, tener la materia que, al reflejarla, probara que él, nuestro
Dios de misericordia y de orden, existta; y por eso, aquella igualdad matemática:
Dios = Dios s6/o indica esta otra igualdad: Dios = hombre + virtud.
Si el primer día Dios no crea al hombre es
porque el hombre, que está conformado por
materia -una materia que se activa apenas
el espíritu se genera en ella-, existe como
materia que obtiene conciencia de sí al
operar sobre el mundo. La dialéctica de

Dios transfigura su ser en hombre
precisamente cuando Dios opera según los
atributos del hombre, creándose un mundo
para sí y para el hombre, porque el hombre
no sólo es Dios, sino que opera como Dios.
No hubiese existido mundo -no hubiese

existido conciencia de mundo- si Dios,
humanizado por la conciencia de sí, no
interviene en el caos original (el concepto
es de Lucrecio) para, a través del principio
de la protección, otorgar espiritualidad a la
materia: espiritual izándola, la creaba porque
le confería un valor. Toda materia es espíritu
porque sin él no existe forma ni proporción;
y Dios, que otorgó forma a la materia, pues
de ese modo la creaba, se espiritualiza a sí
mismo -creándose al mismo instante que
la materia- al crear la necesidad de su
existencia. Si Existencia es espiritualidad,
y no se concibe un Dios que no existe
precisamente porque existe el mundo creado
por él. Su identidad es inmanente y fuera
de sí mismo -el ser de Dios es el mundo
por él creado- no existe nada que no sea
Dios. Si el Génesis habla de un sexto día
dedicado al hombre es porque en ese día la
materia, en su devenir hombre, tuvo tanta
conciencia de sí que, en la necesidad del
mundo que lo creaba, encontró la identidad
de su generación en sí mismo: la mujer. Sin
embargo, ello no quiere decir que Dios preexistiese al hombre -el devenir en vida de
la materia es un proceso físico-químico
producido en el curso de millones de añossino que -en los momentos en que se
conforma el proceso está incluido todo el
proceso- el hombre existió en el primer

milenio en que hubo una molécula de
nitrógeno. Si la existencia de la molécula
de nitrógeno determinaba la creación de un
ser capaz de producir valores -como la
belleza, el bien, la inteligencia-, entonces
debemos concebir que ese ser, que es el
hombre, existió siempre. Una materia capaz
de generar en sí misma un ser de valores
sólo puede ser concebida como divina
por el hombre que, amándola, desecha
su angustia de estar en un mundo
industrializado, aunque alienado de sí. Esta
divinidad de la materia, que, a su vez, es la
eternidad del hombre, sólo existe como la
idea que tenemos de Dios porque la idea
que tiene Dios del hombre es su propia
creación -la que hizo a "imagen y semejanza"
de Dios. Por eso es que Dios, en su bondad
eterna, que es eterno amor a sí mismo,
perdona los pecados del hombre: el hombre,
que le recuerda a sí mismo, es la imagen
de un ser que, abandonado a su libertad,
elige un destino en el mundo, y ese destino
es un acceso a Dios. Así, Dios, al crear una
molécula de hidrógeno, se creó a sí mismo,
porque la conciencia de sí que poseía la
materia, que es el hombre, era conciencia
de su trascendencia como Dios,
precisamente porque el ser de Dios es su
producción de valores.

VII. Dios sin el hombre no existe: es la nada y el principio supremo de una contradicci6n
negativa (o, en esta l6gica, la tesis primera de una virtud inmanente) que necesita ver
en el hombre su opuesto para abolirse y superarse en el hombre -materia donde s6lo la
virtud puede encarnarse.

El ser de Dios es la nada en la que encarna
el hombre, que se asume el Dios del
universo, porque sin el hombre, Dios es
sencillamente impensable. Si es indiscutible
que el hombre es la verdadera identidad de
Dios -todos hemos sido hechos "a su imagen
y semejanza"-, también lo es que Dios no
posee un reverso o un principio diferente a
sí mismo porque toda su creación es divina.
En cambio, habiendo divinizado la materia,

no podemos sino concebirla como Dios,
porque en ella encontramos el principio
divino que para hombres como nosotros
-hombres modernos, cultivados, urbanoses inmediatamente necesario porque nos
libera de la angustia de enfrentarnos a esta
soledad a la que la sociedad industrial nos
condena. Identificándonos con la materia
divinizada no hacemos sino hallar nuestra
identidad en nuestros semejantes -"amaos

�los unos a los otros", dijo Cristo- como el
principio sobre el cual actuar en este mundo
-nuestras esposas, nuestros amigos, nuestros
hermanos, que reflejan la imagen divina-:
hallamos no sólo el ser mismo de nuestra
existencia, sino también la fuerza necesaria
para producir el mundo: un mundo hecho
de amor, la creación de un Paraíso en el
tiempo que dura la vida, que, por otro lado,
es eterna.
Si Dios necesita al hombre es
precisamente porque en él accede a la
eternidad que el hombre, a través de su obra
-arte, monumentos, templos-, otorga. Pero
también el hombre otorga eternidad en su
incesante producción industrial, entendida
como satisfacción de las necesidades vitales

del propio hombre: sin la satisfacción de
esas necesidades vitales (que van a permitir
un acceso del espíritu al arte), Dios,
sencillamente, no existiría. Por otro lado,
la satisfacción de las necesidades vitales
genera más producción: sin una conciencia
de su capacidad productiva, el hombre deja
de serlo para convertirse en un ente alienado
incapaz de acceso al bienestar de una
modernidad desalienada. Si Dios se plasma
en la materia que llamamos hombre es
porque no existe otro Jugar donde la virtud
pueda encarnarse: sin virtud no existe Dios,
pero tampoco el hombre puede existir sin
virtud. Al elegir la virtud, el hombre accede
a Dios; si la desechase, dejaría de ser
hombre.

VIII. El hombre sin virtud no es todavía hombre: por hombre entendemos el proceso que
se completa en la obra.
Una virtud que no encarne la idea que nos
formamos de Dios no es virtud y, por otra
parte, es innecesaria. Todo lo necesario es
la virtud que buscamos para encarnarnos
en ella, porque no somos hombres si no
producimos valores que puedan reflejar la
imagen del Dios necesario a los hombres.
Por ello, los hombres virtuosos -tanto los
ángeles como aquellos que conocemos como
santos- han elegido a Dios: en Di~
encarnaron sus cualidades humanas como
el reflejo de lo que la progresividad de las
sociedades humanas realiza a través de la
historia.
Toda virtud es material, y ésta se
encarna lo mismo en los hombres (el aura
que poseen sus vidas) que en su producción,
la que para ser considerada como tal debe
ser infinita. Así, un hombre, para ser tal (un
hombre que se considere virtuoso), debe
trabajar, porque el trabajo no alienado es
una imagen de la creación del universo.
Trabajo implica reproducir sobre el
escenario de la historia el esfuerzo hecho
por Dios para crear el mundo: cada hombre
que trabaja, cada trabajador, reproduce la

imagen misma de Dios en el momento de
su creación, y esa imagen es siempre
necesaria porque produce en nosotros la
catarsis de la angustia que implica vivir
separados de Dios si estamos lejos de la
virtud, que sólo puede encarnar en el
trabajo, en el trabajo desalienado.
Así,a través del trabajo, el mundo está
incesantemente creándose -con un sentido
puesto en el Dios que todo lo puede, porque
sin producción el mundo hubiera cesado
como tal. Sólo una producción continua
significa que Dios actúa a través de los
hombres, que, por otra parte, se realizan
materialmente en su trabajo. Porque la
producción reproduce la idea, fundamental
para toda sociedad que se precie de
moderna, de la acci6n como perpetuo
elemento generador de las cosas: un Dios
inactivo es inconcebible porque, según los
textos bíblicos -para atrevernos a sentar las
bases de la omnipotencia de un Dios total,
según el propio arte hindú que representa
a Krishna con la imagen de un hombre que
despliega enérgicamente sus cuatro brazos
en dirección a los cuatro puntos cardinales

mientras danza sobre la tierra-, Dios es
exclusivamente creación del mundo, y ese
mundo, cuando el hombre ha intensificado

su trabajo, aparece como la obra donde el
hombre encuentra su destino.

IX. Ello sólo quiere decir que /a creació11 del hombre por Dios -lo cual sólo h~ce_pate~lfe
que el aura de Ju~ que se desprende del cuerpo 1•irtuoso es no más que su posible 1nm111e11c1aradica en conferirle un sentido de las cosas: el mu11do es mundo en el mome11to e11 que
adquiere un sentido, y deja de serlo cuando el sentido se ha perdido.

Dios existe desde el instante mismo en que
tiene conciencia de sí: esa conciencia es el
devenir hombre de la materia creada por el
Dios que, a través del hombre, se refleja a
sí mismo en su creación. Si la eternidad
donde re!iide la potestad de Dios, el caos
que precede a la creación del mundo, no
había sido dominado es porque Dios mismo
había intuido el significado del mundo hasta
crearlo: creándolo, lo vuelve coherente.
Entendido el mundo como producción de
signos, Dios no hará más que utilizar una
adecuada sintaxis para hacerlo inteligible
a sí mismo; aunque Dios, al crear el mundo,
ha hecho un trabajo semántico, otorgándole
nombre a cada cosa, que no ha dejado, en
realidad, de producir sentido, por ello
mismo, para el hombre. Ese sentido es toda
majestad de Dios, y sin el sentido del mundo
dejaría de serlo porque para el hombre, el
mundo es tanto semántica como Iibertad
-una libertad que permite, precisamente,
precisar los signos. Si el mundo creado por
Dios no consiste en otra cosa que en la pura
verbalización, debemos concebir que ella
sólo puede hacerse a través del sentido

conferido por el hombre. Aunque resulta
evidente que el hombre, como tal, es el
sentido del propio Dios, también lo es que
el hombre, como el individuo susceptible
de pecar, puede perder el sentido de Dios
precisamente porque peca. El hombre que
es exclusivamente hombre, entendiéndolo
como una persona virtuosa, posee tanto el
sentido del mundo como de Dios porque
Dios es el mundo; aunque no necesariamente
el mundo, que por ello permanece en la
indiferencia, sea Dios. Sin embargo, el
mundo no existe más que como sentido
otorgado por Dios precisamente porque sin
Dios el mundo dejaría de tener sentido para
sí mismo. Sólo cuando el mundo posee un
sentido de sí mismo -cuando la materia
puede ser entendida como proporciónpuede ser concebido como la imagen misma
de Dios, ya que sin perfección, como sin
sentido, no puede existir Dios, que es la
expresión de los valores por excel~ncia. Por
ello, el mundo existe porque se halla
determinado por un sentido, pero el sentido,
que es la conciencia de Dios, se determina
a través de la materia.

x. Por esto /a frase bíblica: "En el principio era el Verbo/ y el Verbo estaba en Dios/ Y
el Verbo era Dios" (San Juan, 1) es el procedimiento de cómo la conciencia objetiva a su
ser reflejándolo como lenguaje: la génesis es el bautismo y éste consiste en la nominación
de /as cosas, que

110

es más que conferir/e sentido al mundo.

El mundo es lenguaje y no se concibe un
mundo sin lenguaje, como tampoco se
concibe a Dios sin mundo. Ese lenguaje de
que está hecho el mundo no es otra cosa
que el mismo hombre creado por Dios, como
reflejo de sí, para enriquecer -a través de
la producción tanto de valores como de

signos- el mundo. Un mundo sin valores
es impensable, lo mismo en el terreno divino
como en la cultura; aunque, al mismo
tiempo, sólo podemos concebir el mundo
(esto es, la materia) como valor. El lenguaje
que se concibe como valor es precisamente
Dios; y el Verbo de que habla San Juan no

�puede referirse sino a la verbalización del
mundo, la génesis según la cual se bautizan
(se nominan) las cosas, precisamente porque
las crea, aunque la conciencia de Dios, que
es el hombre, que se mueve en un espacio
de libertad, las precisa como sentido, y este
sentido es precisamente el mundo. Un
mundo cuya génesis, lo mismo que cuyo
ser, es, según San Juan, el propio Dios que
no tiene otra función; y en eso consistió su

,.

acto de creación, en conferirle sentido al
mundo. Así, la manifestación de Dios es su
poder, pero su naturaleza es su eterna
bondad reflejada en la materia por Él creada.
Una materia cuyo sentido son precisamente
los valores producidos por el hombre.
Estas reflexiones, por eso, no
prueban sino la siguiente verdad primordial:
la creación es un acto poético.

�SODOMA Y CiOMORRA

y plegaria no fue

lo siempre canto

-----

Luis Armenta Malpica
- - - - -~OD0\1A Y G0\10RRA

Eres el ebrio:
la necesaria espuma que derrama la copa
en su autosuficiencia. Esquirla
contemplada en sus cantiles.
Eres la sal

sino el cristal en sí.
Y si la espuma es tal
y tal y tal son hombres

esto ya no se canta
pero sí
en un aullido
la vocinglera turba más inmóvil
que la mano que sus espasmos
ciñe.

reverso de la humedad silente.
Estantigua de los que se quedaron en las sombras
sin vid que los cubriera de su sexo
más prójimo. La llanura
que el fuego devoró por los dos ángeles:
no Bera, no Birsha
sino el racimo azul de las palabras
que elevaron su puño
sobre un cielo que se decía intocable para los menos diez
y no los dedos.

Este tan vino y solitariamente
ojo
que vuelve a Dios
para volverse
estatua.
Sombra de la quietud
la que nos bebe
si miramos al frente de Sodoma
sin el racimo azul de lo que amarnos.

Azufre que proclama su reinado
de insomnio, quien habrá de venir
para saciar la sangre de los que te creyeron en el sorbo.
Eres legión de los que siempre rezan
para que haya sequía.

Eres el vino:
el trago innecesario de quienes te tomaron
por las alas. La pluma desprendida
de los pájaros
que volaron al sur

Sal de la vista
para que todo quede
su parpadeo
su roce
el escándalo de alma
que se dice
el canto de la copa trae
a cuestas.
Mientras no des un paso
atrás los ojos
par se enceguecen tus rodillas
y manos

antes que hubiera mundo.
Eres el aire
caliente de los ojos.
Estantería de vasos sin estigmas.
Honda herida de amar un pantalón ajeno
y el cierre entre los dedos siempre
a las diez en punto.
No tú, no yo
sino los ecos que han dejado en la boca
sus agaves azules.
Campos que van creciendo con el miedo y la duda
que lo incendiaron todo

�con un adiós a tragos
cual si endulzar la caña no provocara el golpe
como que no hubo tal
mas adentro
qué azufre hay en la sangre que nos desboca en labios.
Apenas y bebemos
son cicuta.
Legión.
Esta sed de los otros y tan tuya.

que crece de los hombres
en su exacta mitad
y complemento de Adán multiplicado
(cuando se marchó Lilith con los colmillos secos).
Eres la carne que no tuvo mujer en su costilla
y habita el paraíso de otra arca
sin parejas. Éxodo
que te mira volver hacia ti mismo
roja sangre del mundo
para los menos diez que son millones
por la gracia de un ojo que todo reproduce.

Sal de Sodoma
porque sazona el hombre
sus delirios
su fe
con una copa enhiesta
entre sus muslos.
Gozo de cualesquiera
que en desierto persignan el sol de sus espaldas
al escurrir el vino
con su dátil sabor
y consuetudinarios a la imperiosa sed
que los desviste
y postra
maniatados de espuma
en una cruz
de viento
que no acaban de alzar
sus detractores.
Consustanciales ambos
de quien los bebe
en vida
desde un cielo más alto.

Eres la copa:
comunión de dos panes
en una sola harina. Levadura

Eres la transparencia del espejo
sitiado en su pureza.
También eres el fondo
de lo que mira
Dios
en
una
copa.

�Pero son diferentes ("Pandémica y celeste")

\1ALtGRÍA

como ojos en la cara.
Ver
El sexo; sf/ más bien una medida:
la mitad del deseo,
que es apenas la mitad del amor.

Oiga Orozco
(nuevamente) la luz
llegó a mis ojos
junto con la palabra.
Humedecida

después de haberlo adivinado en el espejo propio
es un tacto fortuito.
Decirlo fue una hazaña de cal y de contento.
Lo difícil es continuar la vida con los cinco sentidos en alerta
y un hombre que se queda
y a veces
(cae
que no cae)

se extiende con un ardor de sueño y de resabio.
Empezamos a amar

soy

y un lamento de sombra no nos deja:
ni yo se dice tú

Descender hacia el vientre de mi madre memoria
sin más paracaídas que dos ojos

ni el íncubo está lejos de tu cuerpo.
Miro despellejarse la mañana

(pues todo se me olvida).

sin que mis manos puedan
sostenerme.
Cae
que no cae
la vida:

yo.

También esto es caer
porque en tus asideros hay niebla y hay ayuno.
Quejidos y jadeos.
También esto es decir lo que uno piensa.
Sin arnés. Sin montura.
Pero sí en un abrazo

el amor también es un chantaje que nos cobra
por los buenos momentos.

en el cuento del hombre hecho de sal
y la tormenta.

Dejar atrás lo andado es hacerlo morir
sin negarlo en los ojos

Cae que no

-este dejo de insomnio no puede ser la luz
no la palabra.
,..
Cae

que viene a eliminar ese hollín del tú y yo
y solo quede tuyo
y seas en ti más mío.

cae la gota -líquida flor del hombre

que no cae
el tiempo de saber
si este tarot del alma mostró todas sus cartas
o siguen escondidas
el cambio
y el olvido.
La mitad del amor
es esta luz agónica inconclusa de vernos
que vive de pastillas y de fraternidades.
La mitad del deseo
también tiene sus píldoras
Y un tiempo que se alarga en la complicidad del triángulo y el luto.

Lejos de este nosotros guarecido
-teorema de Pi tágorasque nadie permanezca ya solo
(tanto ciego)
cuando vengan las aguas.

�IRMA PALACIOS:
VUELTA A LA PÁGINA
Jaime Moreno Villarreal
Hay en la obra en papel de Irma Palacios
una reciprocidad entre las cualidades de la

máticas, donde caligrafía y pintura forman
un solo menester. No se trata de escritura

pasta y las cualidades del trazo que evoca

propiamente, sino del gesto de la escritura
ideográfica. El ideograma chino, que deriva

uno de los principios de la pintura china:
que la conformación del soporte ejerce

del dibujo de objetos concretos o de

influencia sobre el aspecto de la pintura.

símbolos, está ausente, pero es evocado por

La artista aprovecha como elemento

el trazo. Y en este juego chinesco donde los

expresivo la materialidad del papel

signos no son lingüísticos, el papel o, más
bien, la variedad de papeles responde al

-textura, grano, grosor, resistencia,
peso, color, absorbencia, flexibilidad- ,
pero también sus defectos e impurezas: el
soporte es un sendero de huellas ya trazadas

pincel según distintos ataques, fricciones,
velocidades, absorciones de textos sin
escritura.

sobre el que la artista se encamina

Papeles orientales para caligrafía,

electivamente. El trabajo de Palacios reverencia,

papeles para pintura, pero quizá también
para envoltura, mantelería y decoración, se

cumple un trabajo previo.
Desde luego que dicho principio

adivinan entre la variedad de los que la

no es ajeno a la escritura y las artes gráficas
occidentales. El papel no es ingenuo, la

artista emplea. En la actualidad se

cultura es cultivo. Se llama página a la hoja
de papel en alusión al viñedo. Tal como pago

comercian en México pliegos orientales de
muy diversas procedencias y calidades.
Algunos son muy finos, blancos y de

designa un territorio agrícola, pagina

absorbencia excelente que recuerda a los

nombró originalmente a las hileras de vid

gasen shi japoneses. Otros son modestos,

cultivada en secciones rectangulares. La

pero durables y útiles. Buena parte son

escritura se cuelga de los renglones como

papeles de tina, es decir, hechos por pieza,

la vid de la guía. Se escribe sobre parcelas.

no están refinados al corte; algunos son

Impensadamente, la página de un cuaderno

"sucios", parduscos, y contienen fibras o

rayado nuevo, útil para la escritura, adquiere

fibrículas y otras impurezas aparentes; otros
son delgadísimos, poco aptos para el

forma de tierra roturada. La página es
trabajo.

dibujo, pero seguramente buenos para la

Irma Palacios procede caligrá-

estampación xilográfica. Los gruesos de

ficamente. Muchas de sus obras sobre papel

color crema recuerdan cierto papel chino

se conciben como rollos de papiro o códices

para pintura, otros están blanqueados hasta

que pudieran desenrollarse. Las alusiones
a la pintura china son constantes: el uso

todos sugieren una producción artesanal.

de la tinta china y de la mancha como
recurso heurístico; las sugerencias de fondos
paisajísticos remotos mediante aguada;
y, desde luego, las insinuaciones ideogra-

la brillantez y parecen satinados a mano,
Los papeles nepaleses son especialmente
bellos.
"El papel Jo resiste todo", afirma
un dicho muy literario, pues en el terreno

�de las palabras se hace uso y abuso del

Como pintora, Irma Palacios

Se ha discutido hasta qué punto

papel para decir barbaridad y media. En el

procede directamente sobre la tela en

esta crisis (el blanco como incapacidad de

de Irma Palacios esto es evidente: la artista

dibujo y la estampa se aprecia, quién lo

blanco, tal como lo hacía Lilia Carrillo.

invención) afectó las diversas artes. El

dijera, un papel comercial que lo resiste

se goza en las transparencias y opacidades,
en las suavidades y rigideces, en la

Esto implica un partir de cero, un sustraerse

hecho es que la angustia del artista halló

todo. De parte de artistas e impresores

del iconismo para privilegiar en el arranque

en la página y en la tela en blanco un motivo

interioridad y exterioridad del papel. Ante

puristas ha existido y existe una firme

la expresión. La tela en blanco y la hoja en

productivo. Aunque en la obra y el carácter

la riqueza expresiva y emotiva de su

resistencia a obedecer los "caprichos" del

blanco son sólidas metáforas gnoseológicas

de Lilia Carrillo hay signos ostensibles de

actividad, cabe preguntarse: ¿cómo procede

papel, y en esa medida se ha valorado cierta

de semejante proceder. En la filosofía de

que participó de esta cauda de angst, en

Palacios ante la hoja en blanco?

perfección neutral para su uso, consistente

John Locke (Ensayo sobre el entendimiento

Irma Palacios se puede apreciar cómo el

En su estudio, la artista trabaja

en estándares de color, grosor, flexibilidad

sobre una gran mesa cuadrada cuya

humano) así se concibe a la mente antes de

blanco halló otro cauce espiritual con la

y absorbencia. Se ha llegado así a fabricar

que reciba las impresiones de la experiencia:

vuelta de la mirada hacia Oriente.

superficie no es, para nada, uniforme, pues

industrialmente excelentes papeles

nace en blanco. Según Locke, no existen ni

Pues el tema del papel en blanco se

ha sido bañada con una gruesa capa de cera,

continuos, es decir, de rollo, que, en efecto,

las ideas innatas ni las aptitudes prácticas

halla también en

y

ahora fría y endurecida. Al colocar sobre

lo resisten todo. Un Fabriano comercial,

innatas, por lo que la mente del recién

específicamente referido a la pintura. Pero

la mesa una hoja de papel para dibujar,

por ejemplo, producido en prensa cilíndrica

nacido carece de impresiones en la medida

su valor es muy diferente: ahí el vacío implica

manchar o aplicar color con pincel o cualquier

y libre de ácidos, puede usarse indistintamente

el

budismo,

otro instrumento, esa base modifica la

en que carece de experiencias previas.

una superación de las contradicciones. El

para la acuarela, el acrílico, el temple, el

Significativamente, Locke nombra a ese

debate entre el ser y el no ser, entre plenitud

receptividad del soporte. Trabajar sobre tal

grafito, el carboncillo, el pastel, la cera y

estado mental white paper, al que describe

y vacío, era rechazado por el filósofo budista

superficie irregular implica, desde cierto

la tinta china. Es un papel satinado y muy

como una hoja sin ningún signo de escritura.

chino Ki-tsang (549-623 d.C.) precisamente

grado de aleatoriedad, una génesis de formas

blanco (apto para tolerar, en el límite,

Ya en Platón (Teeteto) aparecía el

con la imagen del "papel blanco", que se

en la cual la artista no tiene todas las

cualquier otra calidad de blanco). Un

símil entre el alma y la tablilla de cera,

alcanza mediante el rechazo de todas las

variables bajo su control. Añádase a esto

excelente soporte, sí, pero poco sugerente.

sobre la que podían inscribirse palabras y

oposiciones que se le van presentando a la

que Irma Palacios se encamina intuitivamente

Incluso al tacto, es un papel que no

después borrarse para vol ver a inscribir

mente, en un proceso de liquidación de toda

hacia las "formas informes".

despierta. Irma Palacios se ha puesto a

impresiones. Estas metáforas de la tablilla

idea nueva. Si bien nos hallamos aquí ante

Estamos ya en otro capítulo de la

experimentar mucho más allá de estos

y la hoja de papel contribuyeron a fundar

una descripción de la meditación , lo

tablilla de cera y el papel en blanco. Por

límites. Su pintura se mantiene en un doble

la idea romántica de la ingenuidad del

interesante es observar cómo la pintura

principio, frente a algo más que una tabula

juego: no se abandona plenamente a las

artista, que, al enfrentarse a la naturaleza,

china clásica constituye, de hecho, una

sugerencias del papel, pero permite, en todo

accedería a impresiones puras; su alma y

puesta en juego de la dialéctica mental de

rasa: nos hallamos ante un avatar de la
perfectamente borrable y pulible tablilla
antigua, ante una tabula anfractuosa fija

caso, al soporte convertirse en forma. Para

su mente percibirán, en consecuencia, la

las oposiciones: entre el cielo y la tierra,

ella, hacer obra en papel se ha convertido

verdad como un acorde entre el espíritu y

la montaña y el valle, la piedra y el agua,

sobre la que, sin embargo, la artista procede

en hacer obra de papel, en tanto que el soporte

la naturaleza. La tabula rasa se tradujo de

el árbol y el hombre, etc. El papel se concibe

cada vez como si fuese por vez primera,
partiendo siempre de la inestabilidad (que
no del desequilibrio) dentro de un espacio

adquiere valor de contenido.

este modo al lienzo pictórico: la tela en

como un campo de acciones donde un solo

Entre sus manos, el papel despierta.

blanco se volvió una metáfora de la pintura

aliento lo atraviesa todo.

Independientemente de que este despertar

como cosa mental. Como es bien sabido,

En cambio, la angustia del vacío

de acción morfológica. Cada hoja de papel
pintada e intervenida se transforma, en esta

sea rastreable cual gesto moderno -pues

en la segunda mitad del siglo XIX la tabula

occidental ante la hoja en blanco exhibe

el despertar de los materiales se hizo

rasa y el white paper se trasladaron aún

rasgos de enajenación, de una des-

morfogénesis, en una hoja de diario, una

omnipresente en los ensamblajes, las

más lejos, a un motivo poético, el de la

estimación de la hoja de papel en cuanto

hoja de calendario, una hoja del árbol de la
vida -según la alegoría que da forma al
libro hecho de hojas.

construcciones y los collages a lo largo

"página en blanco" mallarmeana. Entonces,

producto humano en la era industrial, con

del siglo XX, como interpelación a, e

lo que fuera metáfora gnoseológica se

la consabida hipostación , por parte del

ironía de, la mecanización y la línea de

transformó en nudo metafísico: la página

artista, del soporte como un absoluto

A los actos propiamente gráficos
que la artista propone y suscita y recorre

montaje-, para interpretar su actualidad

en blanco perdió ingenuidad, se convirtió

inalcanzable. Esa hoja ante la que el artista

en la obra de Palacios vale la pena referirse

en un asomo al vacío y a la nada que el

no puede humanamente proceder ha perdido

en su textualidad no lingüística, se suman

a una figura del pensamiento que es

artista habría de sobrellevar en cada nuevo

todas las marcas de la fabricación manual.

ciertas intervenciones, como la forradura,

filosófica tanto como pictórica y poética,

intento. El blanco representó el vértigo de

Un pliego artesanal difícilmente provocaría

el recorte y la rasgadura. En todo ello se

la angustia, la imposibilidad de la creación,
el fracaso del arte.

esa sensación. Por el contrario: invita al

aprecia una audacia siempre asociada a una

trabajo, a completar el trabajo. Por ello es

delicadeza en la que, además del factor

que concierne en particular a la artista y
que puede iluminarnos: la tabula rasa.

22

que el papel artesanal despierta. En la obra

23

�visual, el factor táctil de Palacios es
fundamental. Pensemos cómo, en otro
tiempo, ciertas autoridades del dibujo, la
pintura y la estampa en México rechazaron
reiteradamente el papel amate, pues su
textura, color y vetas resultan de por sí
"plásticas", animan formas y aun
ensoñaciones por su cuenta, compiten con
la obra y, en el peor de los casos, la
sobredeterminan. Para Irma Palacios,
preocupaciones semejantes quedan atrás,
no por inexistentes, sino por improductivas.

El papel, en sus manos, es materia viva.
Aunque en este momento no trabaja
el amate, su gesto de recuperación del
papel en cuanto forma significante no deja
de sugerir una vuelta a la página,
una fidelidad al tránsito. Su trabajo venera
el trabajo de otras manos. La hoja de
papel en blanco, patente, aunque mueva
a un salto a la nada, se extiende hacia
la intemporalidad o, para no ir tan lejos,
a lo que nombramos una ofrenda.

,
I

.J

�Salió a la calle mirando el presupuesto y, en medio del desconsuelo, optó por

APREMIOS

reírse; le hizo gracia imaginar la cara que habría puesto el tipo si, en vez de escucharlo
en silencio, hubiera resuelto decirle que se metiera la muela en el culo. Pensó en ir hasta
el locutorio africano que quedaba a la vuelta para compartir con algún ser querido la

Cristian Maldonado

A esta altura resultaría imposible saber qué hubiera ocurrido en el caso de haber elegido
el paquete de al lado. Lo cierto es que no lo agarró y se llevó el otro, el que tenía adentro
la tostada que ahora mismo le estaba partiendo la muela en dos.
Sabía que algo se había roto, pero la tostada era tan compacta que le costó
diferenciarla de la amalgama. Le vino a la cabeza la frase "un balde de agua fría", que
tantas veces había oído en la radio, y de inmediato se atemorizó con la posibilidad de

bronca y la impotencia que le daba la situación, pero prefirió esperar: quizá por la noche,
más tranquilo, podría aprovechar mejor la llamada.
_
-

¡Mario! ¿Qué tal? -dijo un chico altísimo- ¿Te acuerdas de mí?
Hola -respondió, aún sin saber de quién se trataba.
Soy Jordi, del aeropuerto, ¿te acuerdas?
Sí, al que le gustaba el cine argentino.

_ El mismo. Oye, ¿qué tal te van las cosas por aquí? ¿ Ya has conseguido trabajo? ¿Tú eras
periodista, no?
- En eso estoy, entre otras cosas. ¿ Y vos?

la boca y volvió a mirarse. Entrecruzó los dedos por detrás de la nuca, bajó los párpados

- Yo acabé la carrera y a la semana me llamaron de una productora de cine de Madrid,
muy bien; estoy viviendo allí, un poco agobiante, pero muy bien. Ahora de vacaciones:
estuve 15 días en México, maravilloso, y ahora, pues me quedo otros 15 aquí, con
la familia y los amigos -señaló agitado mientras se rascaba una mejilla.
- Qué bueno, che.

y pensó que le descolocaba todo, que sólo le traería gastos, dolor y contratiempos. Regresó

- ¿ Y tu novia? -indagó Jordi con cautela.

a la mesa y, sin dudarlo, llevó hasta la basura la tostada maldita, antes de guardar el resto

- De viaje -le informó escuetamente Mario, para no tener que explicar que la extrañaba
mucho y todo eso.

tener que abandonar el sabroso plato de pasta que acababa de inaugurar. Siguió hurgando
suavemente con la lengua hasta que llegó al espejo del baño; ahí confirmó que la muela
se había fracturado justo por la mitad y que una de las dos partes estaba floja. Se enjuagó

en el armario. Pensó en pedir turno al dentista, pero al ver la comida en el plato, dejó la
idea para otro momento. Tenía la zona caliente, por lo que siguió mordiendo como en
puntas de pie.
Mientras cruzaba el parque camino de la clínica se preguntó qué carajo hacía en
ese país, lejos de los suyos, sin dinero, sin trabajo, tan vulnerable al inminente presupuesto
del dentista. ¿Sería ésta una señal para volver? Pasó al lado de un indigente de tremendo
aspecto que dormía sobre un banco y desechó de inmediato la opción de regresar: tenía
salud, gente que lo apoyaba, ganas de sobra y mucha fortuna de estar haciendo aventura
por el mundo. En cualquier momento conseguiría algo de trabajo, esto le daría oxígeno
para seguir escribiendo, quizás le pagasen bien algún artículo, alguna corresponsalía, y
con un poco de suerte todo se iría acomodando. Además, se consoló pensando en que no
estaría lejos de los que amaba si no fuese por la convicción de que era transitorio, de que
mucho más temprano que tarde volvería a estar con ellos. Concluyó que sólo se trataba
de un mal momento, pasajero, y que ni siquiera necesitaba recordar el célebre poema de
Almafuerte acerca de no darse por vencido.
Preguntó la hora, aún quedaban 20 minutos para la consulta, así que decidió
sentarse a leer en una plaza para evitar la sala de espera. Leyó la palabra higiene y se
acordó de que había olvidado lavarse los dientes: no tenía mal aliento, pero pensó que los
restos de chocolate lo delatarían.
- 1000 euros la primera opción, y 1500 la segunda; tu piénsatelo, las dos van bien -aseveró
el odontólogo-. Lo único, no dejes que pase mucho tiempo.
- Bueno -alcanzó a contestar Mario, sin escuchar lo que le decían después.
- ¿Sacas turno ahora? -preguntó sonriendo una joven secretaria.
- No, no. Yo llamo. Chau.

- Bueno, a ver si quedamos en estos días para tomar algo, ¿quieres?
- Sí, claro.
- Toma, éste es mi número de móvil -ofreció mientras terminaba de anotar en un papel mal
cortado.
- Gracias; yo no tengo, así que te llamo, ¿dale? -propuso sin pensarlo mucho.
- Vale. Bueno, me alegro de verte, eh -dijo tendiendo su mano para saludar.
- Igualmente, que estés bien -y estrechó su mano.
■

■

■

El despertador sonó histérico como siempre y, después de apagarlo, lo primero que hizo
fue llevarse la lengua a la muela. Se incorporó de un salto, levantó la persiana y arrugó
los párpados para protegerse de la luz del sol. Bebió agua fría en la cocina, recorrió la
desnudez de los estantes que le correspondían de la heladera, se rió y mordió cuidadosamente
un durazno hasta acabarlo.
Llevaba tres días sin sacarse de la cabeza el tema de la muela, del dinero; sabía
que lo más importante era conseguir un trabajo, que eso le daría tranquilidad, que
probablemente a partir de ahí vería las cosas de otra manera, pero de todos modos le
costaba no acordarse que le quedaban J50 euros para comida, alquiler, transporte y todo
lo demás, y que por la falta de los malditos papeles lo habían rechazado en estos seis
meses más que en toda su vida. Y esto de tener que gastar semejante cifra en una muela
le hacía replantearse sus proyectos una y otra vez, lo empujaba a pensar en su vida de
inmigrante, en la vida de los inmigrantes. Se preguntó ¿por qué?, ¿hasta cuándo?, ¿a costa
de qué?, ¿cuánto tiempo le llevaría pasar de sobrevivir a vivir verdaderamente entusiasmado
por algo?

�Después de ducharse, bajó a leer los clasificados al bar, donde ya ni se molestaban
en preguntarle si iba a tomar algo.

- Como Paco lbáñez -devolvió inmediatamente el joven, en aras de averiguar sin vueltas
qué número político calzaba.

- ¿Me daría cambio de dos euros para hablar por teléfono, por favor?

- Sí, ¿ le conoces, te gusta? - consultó sorprendido.

- Sí, hombre, ¿cómo lo quieres? -preguntó el encargado con voz muy ronca y sin sacarse
el cigarrillo de la boca.

- Mucho -aseguró con cierta alegría por la reacción del hombre.

- Lo más chico que pueda.
- Toma, ¿así te va bien? -indagó estampando en la barra monedas de diez y veinte céntimos.
- Sí, muy bien, muchas gracias. Chau.
Estuvo al menos 15 minutos aguardando que una colombiana desocupara la cabina
de teléfono, rogando que acabara de una vez, maldiciéndola, pero se había vuelto tan
nostálgica la conversación que, cuando colgó, se quedó con ganas de escucharla un ratito más.

- ¿ Y qué haces por aquí? ¿Estudias, trabajas? -se interesó, sin ocultar que el chico le estaba
cayendo bien.
- Estoy buscando trabajo: por ahora lo único que conseguí es que de vez en cuando me
publiquen algo en una revista local y hacer encuestas en la calle. Lo de las encuestas lo
tuve que dejar.
- ¿Eres periodista o algo así? - preguntó Paco, ahora muy interesado.
- Sí, pero estoy buscando trabajo de lo que sea para salir del paso: me quedan 150 euros, un
paquete de arroz y otro de fideos -expuso y se echó a reír frente a la mirada atenta del
recién conocido-. Y encima, ahora esta muela de mierda.
- Tranquilo hombre, ya saldrán cosas. ¿ Y sobre qué escribes? ¿Escribes otras cosas además

- Hola, Carmen, habla Mario, ¿cómo estás?
- Dime, Mario.
- Te llamo porque escribí un artículo sobre el aniversario de la muerte de Allende y quería
saber si te interesa -explicó cruzando los dedos.

de artículos periodísticos? Novelas, cosas así - inquirió, como si le estuviera haciendo una
entrevista de trabajo.

- ¿Cuántas páginas? -consultó indiferente.

- Novelas no; cuentos, algún poema -respondió con cierta expectativa por el evidente interés
de Paco.

- Dos con la foto .

- ¿Cuentos sobre qué, por ejemplo?

- Este número lo tenemos casi completo, pero déjame que lo vea y si eso, te llamo antes del
viernes,¿ vale?

- Ahora estoy escribiendo sobre inmigrantes, historias de inmigrantes.

- ¡Ah, sí! ¿Historias sobre inmigrantes? -repitió pensativo.

- Bueno. Acordate que ahora coincide justo con la fecha, con el 11 de septiembre -señaló

- Álvarez, adelante - pidió la secretaria asomando la cabeza a la sala, mientras el viejito se

Mario, intentando torcer lo que parecía decidido.
- Vale, vale.

- Seguro que tendrás alguna asombrosa -continuó averiguando Paco, como si estuviera

• •

■

Le habían dado buenas referencias, pero prefirió llegar un rato antes para confirmar que
no le cobrarían la consulta.

apoyaba con esfuerzo en el bastón para levantarse de la silla.
premeditadamente poniendo escalones para llegar a algún lugar de la conversación, que a
Mario aún le costaba descifrar.
- Me han contado o he visto historias increíbles, que te arañan con anzuelos desde el cuello
hasta la panza y que no te las podés sacar de la cabeza por varias semanas. Pero también
están las menos espectaculares, las cotidianas, que resultan encantadoras por el simple hecho

- Buenas tardes, tenía turno para las cuatro.
- ¿Mario? - se anticipó una secretaria delgada de guardapolvo blanco.
- Sí.
- Pasa a la sala, que enseguida te llaman.

de tratarse de personas que viven o sobreviven lejos de su tierra; eso está tan cargado de
sentimientos, de emociones. Vale la pena, por ejemplo, sentarse un rato en los locutorios
a escuchar esas charlas capaces de arrancarle lágrimas al acero. O dejarse sorprender por
situaciones que te hacen revolcar de la risa: la otra noche estaba sacando una película en

- La consulta no se paga, ¿verdad?

un videoclub que es atendido por la mujer más antipática y solemne que se haya visto,

- No, no, pasa; hay dos señores y luego vas tú.

cuando de repente entraron corriendo dos niños ecuatorianos, se detuvieron frente al mostrador
de madera y, con la tonada intacta, uno preguntó: "Señora, ¿ha visto a un niño por aquí?" .

En la sala había cuatro personas: una niña rubia con trencitas, que hojeaba las
revistas a toda velocidad; su madre, que no paraba de retarla; un viejito con la cara
completamente arrugada y unos ojos azules de profundísima mirada; y un hombre
de unos 50 años, no muy apuesto, que llevaba una camisa blanca arremangada,
lentes y barba. Mario se sentó junto a este último y le preguntó si el diario era suyo:

Tendrías que haber visto la cara que puso la mujer cuando, después de contestarle amarga
Y despectivamente que no, él volvió a preguntar desconfiado: "¿Me deja que vea ahí atrás ,
donde está usted?" - Paco tenía el entusiasmo clavado en la cara.
- ¿Y guiones de cine has escrito? - indagó.
-No.
- ¿ Te animarías a escribir alguno?
- ¿ Vos también sos periodista?

- No, es todo tuyo -comentó con una sonrisa.
- Gracias.
- ¿Eres argentino?
- Sí, Mario, mucho gusto - se presentó dándole la mano.
- Mario, como Mario Ruoppolo, el cartero; yo soy Paco, encantado.

- No, no, perdona. ¿Te estoy agobiando con tantas preguntas, verdad? No, yo tengo una
empresa de diseño gráfico en Barcelona y otra aquí. Mis hijos viven aquí, yo voy y vengo.
Pero te preguntaba lo de los guiones porque me gusta mucho el cine, hago alguna que otra
cosa Y estoy metido en todo ese rollo también. Trabajo para una fundación que se encarga,
entre otras cosas, de subvencionar proyectos cinematográficos, por ejemplo. Y en estos días
finaliza un concurso de guiones de cortos, del que soy, digamos, uno de los jurados. Y la

28

29

�verdad es que no estarían nada mal tus historias de inmigrantes -sugirió, iluminando la

que (me cuesta decirlo) la radio no continúe (¡qué tristeza!), las clases de periodismo son

cara de Mario-. Se trata básicamente del guión literario, aunque también hay que
adjuntar el guión técnico.

inamovibles. Sabés bien lo que nos costó todo esto, el alma y los huevos que le pusimos a este

- No hice jamás un guión de cine -explicó apabullado.

proyecto. Pero bueno, como vos decís, para nosotros la plata siempre fue huidiza como la palabra

las

'huidiza'.
"Ayer, Lore me regaló el último libro de Benedetti, fantástico. Tiene un poema (cuando

bases y, si te animas y lo haces, me avisas. Ahora te doy mi número de móvil. No pierdes nada.

pueda lo copio entero y te lo mando) que dice: 'Brindo por los jóvenes poetas / que cuentan

Mira, esta vez los elegimos un compañero y yo, y nos han recomendado algunos temas, entre

las monedas y las sílabas', hermoso.

- No tiene mucho misterio; mira, si quieres, te doy la dirección de internet en donde están

los cuales están el de la violencia doméstica y la inmigración. Por supuesto que los guiones

"El resto, más o menos como te conté en el correo anterior. Bueno, hermano, la

luego se los queda la fundación, ¿no? Pero bueno, se eligen dos, el primer premio son 9000
euros y el segundo, 6500.

sigo otro día. Se te extraña mucho, loco. Que estés muy bien, ¡no aflojes! Abrazo fuerte.

- Bueno, muchas gracias; lo intento y te llamo entonces -dijo Mario con el rostro exaltado.
- Acuérdate de que el plazo vence el 16, en cinco días.
- Fornels, adelante - avisó esta vez la chica, y Mario lo sintió como un hachazo.
- Bueno, chaval, un placer, de verdad. Prepara eso, trabájalo un poco, hazme caso -recomendó
de pie, y se marchó tras apretar su mano.
■

Nahuel".
A Mario se le anudó la garganta pensando en que al día siguiente la radio no emitiría
Ni siquiera tuvo ganas de mirar los diarios, así que pagó y se fue.
En el departamento preparó una pechuga de pollo a la plancha con ensalada de
tomate, zanahoria y huevo duro; se bañó hasta que consiguió quitarse la pintura y se metió
de lleno con sus historias de inmigrantes.

■

■

■

El espejo le devolvió la cara repleta de manchas blancas; también el cuello y los brazos
evidenciaban su falta de precaución. Sus manos, en cambio, sólo estaban un poco rojas
por el calor: los guantes las habían salvado por completo de la pintura, y a él por un rato
de pensar en lo lejos que estaba la espalda que a su tercera yema le urgía acariciar.

■

■

_ Muchas gracias, Jordi, ahora mismo voy a corregirle eso.
_ Hombre, si no he hecho nada, por favor. De verdad que te ha quedado genial, ya me contarás
luego cómo te fue.
_ Sí, claro. Bueno, seguimos en contacto, ¿dale? -propuso Mario, antes de salir corriendo
en busca de algún lugar en donde pudiera arreglar el guión e imprimirlo.

- Oye, esta parte ha quedado muy bien -recalcó una señora bajita que sostenía una botella,
mientras revisaba sigilosamente el marco de la puerta-. Toma, bebe un poco de agua.
- Muchas gracias.
- Mi hermana aún no me dijo qué día, pero será la semana que viene porque a la otra ya
quieren hacer la mudanza. Llámame el martes y te confirmo el día, ¿ vale?
Contó la plata en el ascensor, hizo cálculos y guardó un euro para revisar su correo en
internet. Estaba cansado, pero se había propuesto dedicarle la noche entera a lo del guión del
corto: no tenía la misma ilusión que el día anterior, sentía dudas, desconfianza, aunque

en

ningún momento le cruzaba por la cabeza dejar de presentarse.
"Hola Mario, ¿cómo estás? En el último correo te noté preocupado, incluso triste.
¡ Ánimo, compañero! Cuando estés así, no dudes en enjuagarte la mala onda en el mar. Ya va a
salir, amigazo, paciencia.

La tensión en el ambiente era notoria, la gente estaba cada vez más alterada y el
murmullo comenzaba a tornarse insoportable. Por un momento, Mario se planteó abandonar
el interior del correo central y esperar afuera, tranquilo, pero sólo tenía tres números por
delante y concluyó que sería peor el remedio que la enfermedad.
En la ventanilla número dos, una muchacha morena con tonada ecuatoriana se
defendía enérgicamente:
- Respete si quiere que lo respete -advirtió dolida, pero con firmeza.
- Me da igual, vuélvete a tu país si no te gusta. Hay gente esperando, ¿ vas a despachar algo
más? - preguntó con voz Jijosa el hombre que estaba detrás de la ventanilla, ante la ahora
húmeda mirada de la chica.
- Usted es un mal educado, devuélvame mi carta y mi dinero -exigió derramando odio.

"Por acá, alternando buenas, malas y regulares. Una de las malas, la que más me jode
y sé que a vos también, es la de la radio: como te venía contando, lo de las deudas está cada vez
más bravo, al punto que ayer nos cortaron la emisión. Básicamente es lo de la luz, que son 2000
pesos. Además, ahora se rompió no sé qué cosa, no sé qué aparato. Te imaginás cómo está Julio.
El comedor sigue, medio chueca, pero sigue. Y las clases, bien, no sabés cómo le gusta la radio
a los chicos, cómo están aprendiendo. Ayer, Ángel les habló de Rodolfo Walsh, se emocionaron
tanto. Están muy, muy entusiasmados, me duele mucho por ellos. Es bastante difícil que pueda
reanudarse la emisión porque no hay un mango; además, están jodiendo con el impuesto para la
legalización y todo eso. Son como 2000 pesos más. No hace falta que te explique por qué se están
ensañando con nosotros, ¿no? Ángel, Julio y los demás estamos moviéndonos, pero no sale nada.
Bueno, y cada uno tiene además sus quilombos personales: el Negro está por ser papá; Gabi, con
mucho !aburo y poco tiempo; y Julio, con los líos de siempre. Eso sí, decidimos que, por más

Mario cruzó la calle pensando en el trato que habrían recibido los hijos de ese hombre
en el caso de tenerlos. Se refugió del sol en una cabina de teléfono, pero, luego de encontrarse
con que sólo aceptaba tarjetas, no le quedó otra que ir a derretirse en la que estaba en medio de
la plaza.
- Hola, Paco, ¿cómo estás? Soy...
- ¿Qué tal, Mario? - interrumpió- , ¿cómo estás? ¿Ya tienes el guión?
- Acabo de enviarlo por correo tradicional y antes lo había hecho por correo electrónico.
- Perfecto, ahora mismo lo miro. ¿Cómo quedó?
- Creo que bien, no sé, traté de hacerlo entretenido. Para la parte técnica pedí una mano
- contó, buscando resultar seguro.
- Vale, muy bien, ahora lo veo. Mira, ¿puedes Uamarme el lunes como a esta hora?

30

31

�- Sí, claro, el lunes a las dos te llamo sin falta -aseguró sin poder ocultar su entusiasmo.
- Perfecto, chaval, quedamos así entonces. Cuídate, hasta el lunes.
Sólo había desayunado una banana, por lo que, después de colgar, trazó inmediatamente
una línea recta entre el teléfono y la panadería de enfrente. Pidió un sandwich de jamón
serrano, queso y tomate, una botellita de agua y un croissant de chocolate para el camino.
El parque estaba repleto de espacios con sombra, hectáreas enteras cubiertas de
sombra, pero él no dudó en ir al lugar de siempre. Se acostó en el pasto y se quedó estirado
un rato, sin importarle que después le picaran los brazos y el cuello.
Saboreaba bocado a bocado, y cada tanto tomaba un traguito de agua para quitarse
el sabor y volver a sentirlo luego. Aún tenía que morder con cuidado, siempre con el lado
derecho, pero su preocupación por la muela había pasado a segundo plano. Un señor de traje
gris, que se detuvo en la fuente a mojarse la cabeza, le hizo recordar que tenía una entrevista
de trabajo a las cinco. Pensó que aún tenía tiempo para pegarse una ducha y leer un rato
■

■

■

_
-

Trato hecho -señaló, ahora más conforme.
Lo que sí te pido es que no des el nombre de la fundación, ¿vale?
Bueno. ¿Y el tuyo? -preguntó y se echó a reír.
Vale, vale, pero pon que soy muy guapo.
■

■

Bajó en la tercera parada de la playa, hizo algunos pasos buscando sombra, y cuando se
detuvo a mirar, sintió el mismo placer que sentía cada vez que contemplaba el mar. En
la barra del restaurante pidió permiso para hacer pis, subió las escaleras, se mojó la cabeza,
apoyó una mano en la pared y se quedó mirando el techo hasta que consiguió orinar. Le
dio las gracias al que estaba en la caja, caminó hasta el mar, dejó la mochila a un costado
y se zambulló en el agua. Nadó unos metros de espalda y se relajó haciendo la plancha,
cara al sol. Pensó en los inmigrantes del guión, en Paco, en su añoranza y en los gritos
que había pegado Nahuel cuando le dijo que podían contar con 15.000 pesos para la radio.
A estas alturas no le interesaba saber qué hubiera ocurrido en caso de haber elegido el
otro paquete de tostadas.

Estaba tan nervioso que en la primera llamada marcó un número equivocado; ya no
golpeaba los teléfonos, pero no pudo evitar las ganas cuando constató que la máquina
le tragaba su euro.
- Hola, Mario -saludó Paco, anticipando alguna mala noticia con el tono.
El chico lo advirtió y en el acto se le vinieron a la cabeza todos los naufragios vividos
en los concursos de literatura.
- ¿Estás ocupado? -preguntó, buscando alguna justificación que lo dejara al menos un rato más
con la esperanza abierta.
- No, tranquilo. Mira, tu guión está excelente, realmente muy bueno, pero creo que habrá un
problema: ¿tú tienes los papeles en regla?
Fue tal la desazón de Mario que sólo pudo contestar con un no tan mudo como la
letra hache.
- Es increíblemente paradójico, pero ocurre que la fundación ya tiene previstos algunos viajes,
algunos actos, y para todo eso necesitas tener la documentación en regla, ¿me entiendes?
-explicó avergonzado-. Pero, de todos modos, eso es sólo para el primer premio; por eso,si
tú aceptas, el segundo es para ti. Ya sé que es una putada, que es una vergüenza que hayas
conseguido claramente el primer premio con un guión sobre inmigrantes y que precisamente
te lo nieguen a ti por ser inmigrante.
A Mario le recorrió por todo el cuerpo, lo inundó por completo, una enorme sensación
de alegría y bronca al mismo tiempo.
- Parece un chiste -atinó a decir-. Lo podríamos meter en el guión -agregó.
- Me imagino lo cabreado que debes estar, pero lo único que puedo hacer es ofrecerte el
segundo premio, los 6500 euros. Y decirte que me parece una vergüenza y que cuentes
conmigo para lo que necesites.
- ¿ Y puedo escribir sobre esto?
¿Escribir dónde, en los periódicos? No, Mario, sabes que si esto sale en los medios de
comunicación ni siquiera te podremos dar el segundo premio. Por la fundación, pero
también por ti.
- En un cuento, por ejemplo.
- Sí -respondió algo inseguro-. Sí, hombre, por qué no -agregó con más convicción.

32

33

�EN EL CENTENARIO
DE MARÍA ZAMBRANO

·•

Alfonso Rangel Guerra
En 2004 se cumple el centenario del nacimiento de María Zambrano. Su figura ha crecido
con los años, después de una existencia sometida al exilio, que significó en muchos
sentidos soledad y silencio. París, México, La Habana, Roma y Ginebra fueron las
principales estaciones de su derrotero después de abandonar la patria en 1939, al concluir
la guerra civil con la derrota de la República. Su estancia en México fue la ciudad de
Morelia, donde ejerció la docencia en la Universidad Michoacana de San Nicolás de
Hidalgo. En España había publicado su primer libro, Nuevo liberalismo (Madrid, 1930),
y los dos siguientes los publicó en México, en el año de su llegada: Filosofía y poesía en

la vida española (La Casa de España) y Filosofía y poesía (Universidad Michoacana). De
su paso por La Habana, después de dejar México, se han recogido en volumen sus
colaboraciones a la revista Orígenes, animada por José Lezama Lima, con el que mantuvo
una gran amistad. En Roma escribió, entre otros textos, El hombre y lo divino, libro
publicado en México por el Fondo de Cultura Económica. Le sigue una amplia bibliografía,
que por razones de ausencia se mantuvo sólo en el conocimiento de unos pocos. Debieron
pasar muchos años, el tiempo de su regreso a España en 1984 (con ochenta de edad), y
la obtención del Premio Cervantes en 1988, para que pudiera superar el silencio que rodeó
su obra.
El pensamiento de María Zambrano penetró, con certeza, en ese territorio secreto
donde difícilmente se deslindan la filosofía y la poesía. Alumna de filosofía en la
Universidad de Madrid durante los primeros años veinte, fue discípula de José Ortega y
Gasset, y pronto se situó más allá del pensamiento del maestro, o más bien, tuvo la
capacidad de liberarse para adentrarse por sí misma en los caminos de la búsqueda propia,
en territorios no transitados por los pensadores. Cada nuevo ensayo y cada nuevo li_bro
de María Zambrano ofrecieron una visión diferente en torno a aspectos inusuales en el
estudio de la cultura occidental. El sueño creador, Claros del bosque, De la aurora, la

tumba de Antígona, Hacia un saber sobre el alma, Delirio y destino, los ya citados primeros
libros y muchos más son expresión de sus indagaciones en torno a temas esenciales de la
vida y el conocimiento, animada con la luz originaria del pensamiento griego.
Uno de los libros de María Zambrano editados en México, Filosofía y poesía, es
un análisis sobre el conocimiento a través del logos poético, y ofrece una explicación
sobre lo propio de la filosofía y lo propio de la poesía. Casi cinco décadas después, en
1987, escribió el prólogo para su segunda edición. Sobre Filosofía y poesía, publicado
cuando ella tenía 35 años de edad, escribí en 1997 unos comentarios que titulé "La muerte
de la rosa", que aparecieron seis años después en el número 123 (agosto-s_eptiembre de
2003) de la revista Tierra adentro. Ese mismo año, pero en los meses iniciales, publiqué
en la revista Biblioteca de México el texto "Tardes con María Zambrano", escrito muchos
años antes, en 1985, dedicado a recoger una conversación que tuve con Zambrano durante
dos tardes de agosto de ese año, en su casa de Madrid. Entonces la pensadora tenía 81

�años de edad. Entre el citado libro y la conversación sostenida con la escritora en 1985
hay 46 años de distancia, casi medio siglo. Confrontando ambos textos, el lector podrá
comprobar una línea de permanencia en el pensamiento de María Zambrano, si se toma
en cuenta que en el segundo se refiere a problemas y a cierta visión del mundo que no
riñen con lo explicado en el primero.
Ahora se recogen ambos textos como un homenaje a María Zambrano, en ocasión
del centenario de su nacimiento.

LA ML'ERTE DE LA ROSA
1

Filosofía y poesía es un libro inicial de
María Zambrano. "Nacido", como ella dice,

en el otoño de 1939, un "otoño de indecible
belleza", en la ciudad de Morelia. Casi cinco
décadas después, en 1987 y con 83 años de
edad, la pensadora española prologa la
tercera edición de aquel viejo texto, escrito
cuando tenía apenas 35 años de edad y era
maestra en la Universidad Michoacana de
San Nicolás de Hidalgo, recién llegada a
México después de la guerra civil española.
Así, en los finales de su vida trazó una línea
de continuidad entre aquellas tempranas
reflexiones del año 39 y su madurez de
pensamiento en su edad octogenaria, "por
creer -así lo expresa María Zambrano- que
lo nacido debe ser recogido, respetado".
El planteamiento de María
Zambrano va expresado en el título mismo
del libro: Filosofía y poesía, es decir, dos
vías distintas para intentar alcanzar el
conocimiento. En el principio del libro
confronta poesía y pensamiento, lo que ya
implica que la primera no posee lo segundo,
pues las dos vías revelan dos formas o
maneras distintas de ser: la del poeta y la
del filósofo. Esta vieja confrontación no
impide afirmar que ambas actitudes son
finalmente incompletas o insuficientes, pues
-dice María Zambrano- "no se encuentra
1

La pnmera edición de Filosofía y poesfa fue publicada
por la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
(Morelia, 1939). La segunda edición estuvo a cargo del
Fondo de Cultura Económica de Madrid, dentro de la serie
Sombras del Origen, en 1987. de la cual se toman las citas
para el presente texto.

el hombre entero en la filosofía; no se
encuentra la totalidad de lo humano en la
poesía''. Ambos son caminos y vías, pero
mientras el primero -la filosofía- nos
muestra "al hombre en su historia
universal", en la poesía encontramos "el
hombre concreto, individual". Este
escenario, distinto para una y otra actitud,
se explica por la diferencia de proyección
de cada una, no por la dimensión que les
es propia, pues si bien el filósofo busca la
explicación última de las cosas, tarea que
lo identifica en el marco general del
pensamiento de todos los hombres, el poeta,
por su parte, intenta revelar el mundo en su
condición presencial. Aquél ejerce la
búsqueda; a éste se le otorga un encuentro.
La filosofía se sustenta en el
abandono de las apariencias para intentar
el conocimiento del ser. No lo que está ahí,
para asombro de todos, sino lo que es en su
condición esencial, lo que está oculto detrás
de la mera apariencia. Esta actitud se
traducirá, inevitablemente, en un rechazo
de esas apariencias para ir en busca de lo
que está más allá. Es el mito de la caverna
platónica. El filósofo no se contenta con
las sombras proyectadas en la pared de la
caverna. Eso no es lo que busca y las
rechaza. Por eso, María Zambrano dice
que la actitud filosófica se sustenta en
un rechazo. Es, pues, un desgarramiento,
un abandono de lo que meramente es
apariencia, para lanzarse a la búsqueda de

lo que.realmente es, de lo que está oculto.
y eso que está oculto es la unidad

del ser, y para alcanzarla se produce la
violencia del desgarramiento. Lo que el
filósofo obtiene es a costa del abandono de
Jo inmediato, pues éste es múltiple y diverso,
y él busca la unidad, el todo.
·
El poeta, en cambio, se queda en
Ja multiplicidad de las cosas. En ellas
permanece y se apega a ellas. ¿Puede
concebirse una dualidad más profunda y
radical que ésta, correspondiente a filosofía
y poesía, tal como nos la muestra María
Zambrano? Pues una es la búsqueda de la
unidad y del absoluto mediante el rechazo
y el desprendimiento de las cosas, de sus
apariencias; y la otra es permanencia en la
multiplicidad, en el mundo aparente. En
consecuencia, puesto que la poesía
permanece en esta multiplicidad, para ello
no se produce ningún desgarramiento, no
hay violencia. Así vistas la filosofía y la
poesía, pareciera que aquélla es trascendente
y ésta inmanente, es decir, que la filosofía
alcanza la unidad y la poesía no. En otras
palabras, que la filosofía es de alcance
mayor y de proyección universal, mientras
que la poesía es una vía modesta e
insuficiente, cuyos logros no poseen la
dimensión de los de aquélla. Sin embargo,
será preciso aclarar que en la concepción
de María Zambrano no es así, pues finalmente
demostrará que filosofía y poesía son, sí,
dos vías diferentes del conocer, pero válidas
por igual en su proyección y posibilidad de
comprensión del hombre y su sentido, que
cada una alcanza la unidad y que ambas
poseen el vuelo suficiente para elevarse y
para descender, es decir, para proyectarse
en la búsqueda y también para encontrar,
afirmando además la existencia no de
un logos, sino de dos, pues filosofía y
poesía se sustentan por igual en la palabra.
Y aún añadiríamos algo más: que
en María Zambrano se cumple esa condición
que ella misma identifica en Platón:

En Platón el pensamiento, la violencia por
la verdad, ha reñido tan tremenda batalla
como la poesía; se siente su fragor en
innumerables pasajes de sus diálogos,
diálogos dramáticos donde luchan las ideas,
y bajo ellas otras luchas aun mayores se
adivinan. La mayor quizá es la de haberse
decidido por la filosofía quien pareciera
haber nacido para la poesía (18).
Así, María Zambrano, cuyo
pensamiento transita amorosa y a veces
angustiadamente sobre la linde de la
filosofía y de la poesía. Es por ello que su
pensamiento asume por igual los
planteamientos que se originan en cada uno
de esos territorios y logra explicar desde
un extremo lo que acontece en el otro. De
ahí que sea capaz de iluminar a un mismo
tiempo las dos vías de conocimiento. Y
hasta nos atreveríamos a afirmar que esos
destellos e iluminaciones, procedentes del
pensamiento y la expresión de María
Zambrano, son posibles porque las
reflexiones de la filosofía se manifiestan
muchas veces en el lenguaje de la poesía.
Seguir el pensamiento de María
Zambrano en este singular derrotero de
interpretación del misterio de las dos vías
del conocimiento es ir descubriendo lo
propio de cada una en su más entrañable
condición.
El desgarramiento y la violencia
que acompañan la actitud filosófica se
refieren al abandono de la cosas, de las
apariencias, pero como se ve en este libro,
el desgarramiento va mucho más allá, pues
alcanza el límite de la propia vida. Si el
conocimiento es purificación del alma y
esto es posible mediante el desprendimiento
de la vida, es un dejar atrás el cuerpo;
entonces, como dice María Zambrano,
siguiendo la imagen órfica de Platón, el
cuerpo es la tumba del alma. Esta búsqueda
otorga finalmente a la filosofía la suprema
capacidad de descubrir el alma, es decir,

�logra el encuentro del alma consigo misma.
Así, el conocimiento alcanza la purificación,
que es "la separación del alma de sus
cadenas para reintegrarse a su verdadera
naturaleza" (53), pues-lo expresa
bellamente María Zambrano-: "Aquello de
lo que el alma es pariente está en la otra
orilla del río de la vida" (56).
En cambio, la poesía vive en la
carne, dentro de ella. Es por eso que el
poeta se debate en lo inmediato, ajeno a la
razón. En esta circunstancia, el poeta es un
rebelde y, por eso mismo, es un condenado.
Podría decirse que el poeta padece su propia
condición, pues es un poseído. Por lo
mismo, el poeta no ttecesariamente sabe lo
que dice y, sin embargo, se somete a la
difícil condición de llevar consigo esta carga
y expresarla, revelarla. Y en esto consiste
la grandeza del poeta, pues utiliza palabras
que no entiende. "Y su gloria está en no
saberlo -afirma María Zambrano-, porque
con ello se revela que es muy superior a un
entendimiento humano la palabra que de su
boca sale; con ello nos muestra que es más
que humano lo que en su cuerpo habita"
(41).

Si la palabra del poeta es ajena a
la razón, su palabra es irracional. Como tal,
es ajena a la verdad, pues el poeta se queda
en las apariencias y por lo mismo es ajeno
al ser. Esta ausencia de verdad en la palabra
poética se entiende en el sentido de que el
conocer es develación del origen y alcance
de la unidad, cosas ambas que no van con
la palabra ausente de razón. Y aquí es donde
encontraremos el porqué de la condena
platónica a los poetas, pues la ciudad de los
hombres debe sustentarse en la justicia, y
ésta sólo es posible donde se encuentra la
verdad. Y como la justicia es el "correlato del
ser en la vida humana" (29), lo injusto es ajeno
a la sociedad perfecta; consecuentemente,
el poeta y la poesía son inmorales porque
están fuera de la justicia.
Esta condena de la poesía por
Platón se cumple desde el lado de la

38

filosofía. En ésta radica el encuentro con
el ser, la posibilidad de la conciliación del
alma, el alcance de la verdad. Pero,
¿entonces la poesía es manifestación de la
mentira? Así es. Y no sólo eso, sino que
además la poesía es herejía, es delirio y
desvarío, es irracionalidad, contradicción
del logos. Pero aquí es preciso aclarar algo
fundamental. Si la verdad es tan categórica
que lo opuesto a ella es lo falso, lo que no
es, y esta verdad es la búsqueda primordial
del hacer filosófico, la poesía, por su parte,
no se interesa en esa verdad porque ella, la
poesía, expresa por igual lo que es y lo que
no es, pues:
La realidad poética no es sólo lo que
hay, lo que es sino también lo que no es;
abarca el ser y el no ser en admirable
justicia caritativa, pues todo, todo tiene
derecho a ser, hasta lo que no ha podido
ser jamás. El poeta saca de la humillación
del no ser a lo que en él gime, saca de la
nada a la nada misma, y le da nombre y
rostro. El poeta no se afana para que de
las cosas que hay unas sean y otras no
lleguen a ese privilegio, sino que trabaja
para que todo lo que hay y lo que no hay
llegue a ser. El poeta no teme a la nada
(22-23).

Así pues, el poeta no se distingue
o reconoce frente al filósofo sólo por
ausencia de los atributos de éste. No es el
poeta simplemente la negación de lo que el
filósofo es. Por el contrario, el poeta y la
poesía se definen e identifican por sus
propios atributos. Y así encontraremos que
el poeta también alcanza la unidad, otra
forma de unidad distinta a la del filósofo.
Y veremos también que la poesía es una
contradicción del logos, y como no teme a
la nada, tampoco teme encontrarse en esta
radical contradicción. Y hasta afirma María
Zambrano que frente al logos sostenido en
la razón puede hablarse de otro, el logos
poético, mediante el cual el poeta también
alcanza la unidad. "La unidad de la poesía

-&lt;!ice Zambrano- baja en seguida a encarnarse
en el poema y por ello se consume aprisa.
La comunicación entre el logos poético y
la poesía concreta y vi va es más rápida y
más frecuente, el logos de la poesía es de
un consumo inmediato, cotidiano; desciende
a diario sobre la vida, tan diario que, a
veces, se lo confunde con ella. Es el logos
que se presta a ser devorado, consumido;
es el logos disperso de la misericordia que
va a quien lo necesita, a todos los que lo
necesitan. Mientras que el de la filosofía
es inmóvil, no desciende y sólo es asequible
a quien puede alcanzarlo por sus pasos"
(23). Esta propiedad de la poesía establece
su propio ámbito, determina su condición
e identifica sus alcances más allá o más acá
de los de la filosofía. Hay una profunda
contradicción entre filosofía y poesía, o, si
puede decirse así, esta misma contradicción
es el sustento de la actitud poética, pues si
bien la palabra está por igual en ambas vías
de conocimiento, propiamente la palabra
poética es producto de la embriaguez, es
decir, de la irracionalidad, de la ausencia
del conocimiento racional. Aún más: hay
una traición por parte de la poesía, pues
hace uso de la palabra, que es ejercicio de
la razón, para expresar esa embriaguez y
esa carencia de esperanza. "No sólo se
conforma con las sombras de la pared
cavernaria, sino que sobrepasando su
condena, crea sombras nuevas y llega hasta
a hablar de ellas y con ellas" (33). La poesía
crea nuevas apariencias y habla con ellas.
En verdad es una acción delirante y derivada
de la embriaguez, pero su último sentido se
ilumina en la medida en que el poeta es
portador de otra forma de revelación, pues,
aunque poseído y ausente de sí, dominado
en cierta forma por esa palabra ajena a la
razón, el poeta es poseedor de conciencia,
una conciencia que le otorga lucidez,
sostenida a través del tiempo, ya que a su
manera alcanza la luz. Pero, a pesar de todo,
el poeta sigue cautivo del mundo aparente.

En él se mantiene y en él permanece. Y en
esta condición, en la que padece la
contradicción, pero en la que posee la
lucidez, el poeta podrá alcanzar la verdad.
Esto será posible gracias a la belleza. Pues
el poeta es llamado -dice María Zambrano"perdido en la luz, errante en la belleza,
pobre por exceso, loco por demasiada razón,
pecador bajo la gracia" (63). Esta gama de
contradicciones en que se debate la
condición del poeta es producto de esa
pertenencia al mundo de las apariencias. Es
por eso que en ellas podrá encontrar una,
es decir, la apariencia sensible, verdadera,
la que no cae en el no ser aunque se
manifieste sensiblemente: la belleza.
Mediante ella tendrá acceso a la escala del
amor. Será, finalmente, otra forma de
conocimiento, el delirio como vía del
conocer. Para María Zambrano, esta vía es
semejante a la violencia filosófica, ese
desprendimiento o desarraigo que llevó al
filósofo a alejarse de las cosas aparentes,
pues el amor como vía de conocimiento
conduce también a la separación de la vida.
La pugna entre las dos vías de
conocimiento, filosofía y poesía, queda
presente en la cultura occidental a partir de
Platón, cuyo pensamiento dejó triunfante a
la primera sobre la segunda, pues si bien
las dos poseen la palabra, el triunfo será
para el logos del pensamiento filosófico,
dejando condenada a la poesía. Deberán
pasar varios siglos para que en la época del
Romanticismo lleguen a conciliarse estas
dos vías de conocimiento; y aún ocurre,
como lo dice María Zambrano, que
"filosofía y poesía se abrazan, llegando a
fundirse en algunos momentos con una furia
apasionada" (71). Pero esta conciliación de
la filosofía y la poesía es sólo una ráfaga,
la combustión de sus propias fuerzas. Lo
que sigue es la pregunta sobre cómo fue esa
fusión. De aquí surgirá esa capacidad de la
poesía para plantear las preguntas
fundamentales, hechas siempre desde la

39

�posición de la filosofía. Es una toma de

dimensión y el significado del hacer poético.

conciencia que conducirá al descubrimiento,

El poeta traspone así la mera apariencia, y

por sí misma, de lo que la poesía es o puede

permanece. Es, a un mismo tiempo, testigo

ser. Y hoy -lo afirmó María Zambrano hace

y testimonio, pues el poeta lo es en la

más de sesenta años-, filosofía y poesía se

palabra como también lo es la poesía.

ignoran; y en esa pretensión de la poesía

En los finales de la guerra civil

de explicarse por sí misma, se libera del

española, María Zambrano compartió con

imperio del pensamiento filosófico,

Emilio Prados la realización del último

"aspirando ella igualmente a idéntico poder

número de la revista Hora de España,

y haciéndose absoluta" (82). Este fenómeno,

símbolo de la permanencia de la inteligencia

por el cual se ve al poeta teorizar sobre su

en medio de la locura y la destrucción. En

poesía, viene desde el Romanticismo y

un poema, este poeta, caro a María

culminará con la "poesía pura", donde el

Zambrano, dejó el testimonio del hacer del

poeta ya no está fuera de la razón. Y aun

poeta con la palabra, desde el mundo del

ocurre que en estos tiempos, como dice
María Zambrano, la desolación viene de la

su autora se percata de la inevitable
condición esencial que distingue y separa
a estas dos diferentes condiciones de la

■

■ ■

luz vespertina y la fuerza del sol decaen después

cuerpo de la carne, esto es, desde el mundo

Ayer visité a María Zambrano en su casa

de las nueve y treinta de la noche. Está todo

de las apariencias (Prados, 1976: 286):

de Antonio Maura 14, 4° B, para corregir

en penumbra porque están corridos los

con ella su texto, obtenido de la grabación

visillos de las ventanas (una en cada

de las palabras que improvisó en el

espacio), y sobre ellos cae la tela

Seminario sobre Alfonso Reyes, en el

transparente y delgada de unas cortinas.

largo proceso no concluye. Se mantiene la
dedicado a la poesía. Esto es, quizá, porque

En 1985 serví en la Embajada de México en España como ministro para asuntos culturales.
Ese año, con motivo de la visita del presidente Miguel de la Madrid, se programó un
homenaje a Alfonso Reyes, con la participación de españoles y mexicanos, en el Ateneo
de Madrid 1. María Zambrano fue invitada a este homenaje y aceptó de inmediato. Su
intervención fue improvisada, y más tarde obtuve la grabación de sus palabras, rehice el
texto y le llamé por teléfono para proponerle revisarlo con ella. Me citó en su departamento,
donde la visité en dos ocasiones, el 31 de julio y el 12 de agosto de ese año. Las notas
que escribí después se recogen a continuación, respetando las diferentes fechas en que se
redactaron.

Madrid, jueves uno de agosto de 1985.

filosofía y el consuelo de la poesía. Este
dualidad, y el último capítulo del libro está

TARDES CON MARÍA ZA\1BRANO

Yo canto mi pensamiento
y el pensamiento no es mío,
sino de quien me lo da.
Cuando mi cuerpo está vivo
canto lo que con él veo.
Cuando mi cuerpo se vaya,
quedará lo visto, eterno. .

Ateneo de Madrid, el pasado lunes 3 de

Éstas se mueven, ligeramente impulsadas por

junio. En aquella ocasión la recogí en su

el airecillo que dejan pasar las ventanas

casa, la llevé en mi automóvil y la regresé

entreabiertas. El ambiente quieto y silencioso,

del Ateneo en la misma forma. Llevándola

y la penumbra, me recordaron aquellas tardes

entonces del brazo, percibí la delgadez y

caniculares de Monterrey, en la sala de mi casa,

pues "nadie -y con esta afirmación concluye

fragilidad de aquella anciana de 81 años

también con las ventanas y las cortinas cerradas,

el libro- ha podido pensar este 'logos lleno

con problemas de locomoción, pero con una

pero aquella habitación en el recuerdo era de

gran lucidez mental.

altos techos, con vigas descubiertas y paredes

palabra: una que define y otra que nombra,

de gracia y de verdad'". Es decir, el logos

BIBLIOGRAFÍA

unitario que extingue la distancia entre la
palabra de la filosofía y la palabra de la
poesía.
■

■ ■

Y, a pesar de todo, prevalece la imagen del
poeta que llora la muerte de la rosa: "Y

Prados, Emilio (1975). Poesías completas.
Vol. II. Edición1y prólogo de Carlos
Blanco Aguinaga y Antonio Carreira.
México: Aguilar.
1
Zambrano, María (1987). Filosofía y poesía
(Sombras del Origen). Madrid:
Fondo de Cultura Económica.

Ayer llamé a su puerta a las 7: 15

encaladas. En la que estoy ahora, una vez que

de la tarde, como habíamos convenido. Me

aletea y se va la imagen del tiempo

abrió una mujer, que la cuida y le hace

regiomontano, identifico muebles y cuadros en

compañía, pasándome a la sala. Me senté y

las paredes. Junto a la ventana, un gran ropero

esperé. El piso, después del pequeño lugar

de color nogal, sin cristales ni lunas, ciego y

de recepción, se compone a la vista de tres

pesado, como un torpe gigante arrinconado. La

espacios: la sala; una especie de comedor,

mesa del comedor, pequeña y también oscura,

quién le consolará al poeta del minuto que

donde hay una mesa (y el teléfono), y uno

simple y austera con sus seis sillas. Donde estoy

pasa, quién le persuadirá para que acepte

más, también dispuesto con muebles para recibir.

sentado, y junto a esta mesa, dos largos sofás

la muerte de la rosa, de la frágil belleza de

Los tres se continúan sin interrupción, es decir,

con tela clara, aparentemente incómodos, que

la tarde, del olor de los cabellos amados,

sin muros intermedios ni puertas. Otras

quizá fueron tapizados hace poco tiempo y

de eso que el filósofo llama 'las

habitaciones , paralelas a ésta, quedan

desentonan en este conjunto, de discreto

apariencias"' (34). En realidad, el poeta no

ocultas y forman la parte privada del

ambiente de otra edad. Las paredes dan la

puede ser persuadido de lo contrario, pues

departamento. Está todo en penumbra, no por

sensación de estar casi desnudas. Atrás de mí,

sabe mediante esta forma de conocimiento,

la hora del día, pues en el verano madrileño la

un cuadro que al parecer es una acuarela; a su

1

izquierda y junto a la ventana (el otro lado de

ajena a la verdad de la razón, que la carne
es perecedera y camina rumbo a la
aniquilación. Esta peculiar sabiduría,

Las conferencias de todos los participantes se publicaron
en Alfonso Reyes en Madrid. Testimonio y homenaje [{1991)
Monterrey: Fondo Editorial Nuevo León]. El texto de María
Zambrano lleva el título "Alfonso Reyes, mexicano
universal'' ( 13-17).

ésta lo ocupa el ropero), uno más pequeño, que
es el dibujo de un hombre tendido, horizontal

sostenida en ese Iogos poético, establece la

40

41

�y desnudo, de espaldas, y un león junto a él, no
se sabe si disponiéndose a atacarlo o en el
momento posterior al ataque. Está hecho con
pluma a la línea, en papel amarillo, como aquel
de años escolares llamado "marquilla", y
cubierto con un vidrio sin marco. En la pared
opuesta, frente al ropero, un cuadro pequeño,
y abajo, dos más pequeños. Me levanto para
verlos, y el primero es un grabado del acueducto
de Segovia y dice abajo "Segovie". Los otros
dos son también grabados, con color, quizá del
siglo XVIIl.
El ruido en el piso denuncia a la gente
que se acerca, procedente de las habitaciones
laterales, ocultas. Se abre la puerta que está
junto a la de entrada. Aparecen la mujer que me
abrió y, sostenida de su brazo derecho, María
Zambrano. Ésta viste una prenda verde claro y
me queda la impresión de que arregló su persona
para recibir la visita. Como ocurrió la primera
vez que la vi y hablé con ella, en Leganés, en
la escuela de bachillerato que lleva su nombre,
y también como cuando la llevé de su casa al
Ateneo, hoy me parece que un cierto aire de
coquetería discreta anima a esta singular anciana.
Después del saludo, María Zambrano
dispone que nos sentemos a la mesa, pues vamos
a trabajar. Se apoya en mi brazo y avanza con
pasitos ligeros, podría decirse susurrantes por
el suave ruido producido al desplazarse. Una
vez que está sostenida en la mesa, se dispone
a tomar asiento. Con voz aunque débil,
autoritaria, dice a la mujer que traiga wiskhy,
agua, hielo y "mis cigarritos". Ya sentados,
insiste en que debe subirse el visillo de una
ventana, o encender la luz, para que yo pueda
leer. Le digo que para mí no hace falta y añado
que vengo de Monterrey, ciudad calurosa y de
brillante luz, y que en las casas se usa por las
tardes una penumbra similar a ésta. Ella
comenta: "Monterrey está al norte. No la
conozco". Llegan el wiskhy, el agua y los hielos,
le preparan su bebida y deja que yo prepare
la mía.
Apenas hemos empezado, suena el
teléfono. Viene la mujer y le dice que es
Giovanna. María Zambrano se levanta con ayuda

42

de su asistente y me pide que la excuse, pues
debe hablar con aquella. Es una conversación
breve, sobre problemas de salud y de hospital,
mientras espero de pie. De nuevo en la mesa,
empiezo a leerle despacio y ella va corrigiendo
y añadiendo. Cuando repito o quiero repetir un
trozo ya corregido, me dice que no hace falta.
Así, con trozos de lectura y una capacidad
notable para llevar en la memoria la composición
del texto, sin olvidar expresiones, preposiciones
y relativos, va integrándose la nueva versión.
En ella añadió toda la parte suprimida en la
charla sobre su retomo a España desde Chile y
su salida al terminar la guerra.
Este trabajo se ha hecho en una hora
o poco más. Una vez terminado, me invita a
tomar otro wiskhy y ella, dice, tomará uno más.
Mientras y desde el principio ha estado fumando
un cigarrillo tras otro. Al terminar el tercero,
me pide que le ayude a ir por más. Vamos al
escritorio que está cerca, pero se percata de que
ahí no hay cigarrillos. Entonces, con el paso
cauteloso de siempre, se dirige a su recámara.
Abre la puerta y, siempre sostenida en mi
brazo, dice: "Ésta es mi habitación". No hay
propiamente una cama, sino un sofá-cama. La
misma austeridad de las otras habitaciones me
hace pensar en una celda monacal. En la pared,
sobre el sofá-cama, me muestra un cuadro con
una cruz bizantina bordada "Lo hizo mi madre",
dice. En una esquina del cuadro me muestra un
escapulario de la Virgen del Carmen. Junto a
un escritorio que está ahí, me indica un retrato,
al parecer acuarela, de Baruch Spinoza. También
me enseñó un retrato de ella a los treinta años.
Saca de un cajón un paquete de cigarrillos
Dunhill y, tocando el escritorio con su mano
izquierda, me dice: "Este escritorio era de mi
padre. Me lo trajeron ... ", y se interrumpe por
no sé qué circunstancia, dejando trunca la frase.
Dos cuadros más me enseñó, una acuarela muy
difuminada del Ponte Vechio, en Florencia, y
un grabado de una iglesia de Roma, la Navata.
Cuando ya vamos camino de regreso a la mesa,
me muestra una cabeza de Apolo, de Praxiteles,
en grabado.

De nuevo ante la mesa, y después
de concluir la corrección del texto,
conversamos más de una hora. Sirviéndome
el segundo vaso de wiskhy le digo que
recientemente estuve en Egipto. "Tiene
mucha semejanza con México -dice-, y no
sólo por las pirámides. México también
posee lo sagrado". Hablamos de las culturas
prehispánicas: de los toltecas, cuyos
herederos fueron los aztecas; de
Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, que
también es Venus matutino y Venus
vespertino, y por eso es el mellizo, el cuate,
coatl. "Cástor y Pólux -dice-, la dualidad".
Me contó su visita a las pirámides de
Teotihuacan, en un segundo viaje a México,
y cómo permaneció de rodillas, sentada y
muda ante la Pirámide, ante lo sagrado. Dos
jóvenes norteamericanos, ignorantes
de todo, subieron irrespetuosamente,
ajenos a la característica del lugar.
Ella permaneció callada. Cuando bajaron,
le preguntaron: "¿Qué le parecieron las
pirámides?". Ella nada quiso decir, porque
ahí nada debía ni podía decirse. Añadió que
de regreso, su automóvil debió parar en la
carretera. Vio tendidos en el suelo a los dos
jóvenes norteamericanos, uno muerto y el
otro malherido.
En otra parte de la conversación
me habló de su marido, con el que, dijo, se
entendió muy bien mientras vivieron
juntos2. También habló del problema que
para él significó la dificultad de integrarse
a una actividad: "Un profesor, un zapatero,
un panadero, dejan su país y en el otro
continúan haciendo lo mismo; un
funcionario -dijo- que se queda sin estado,
poco puede hacer en otro país. Cuando
Alfonso Reyes me dejó entender que me
quedaría en Morelia y no iría a la Ciudad
de México, me di cuenta de que ahí no había
oportunidades para mi marido y optamos
por partir a Cuba". Me contó también que
Emilio Prados3 y ella se ocuparon del último
2

María Zambrano se casó en 1936 con Alfonso Rodríguez
Duarte.

número de la revista Hora de España. Como
Emilio Prados escribía poesía, ella se
encargó de la redacción de prácticamente
todo el número (aparte de las
colaboraciones). Se quedó con las pruebas
de imprenta y cuando visitaron Nueva York,
Federico de Onís 4 le dijo que desearía
publicar algo de Antonio Machado. En las
pruebas iba precisamente un texto de
Antonio Machado sobre el padre de María
Zambrano5 . Ella entregó, "qué inocentes
-dice- mi marido y yo", las pruebas a Onís,
pero nunca las publicó y nunca se las
devolvió. Ella ignoraba -añadió- que
Camilo José Cela y Luis Rosales, cada uno
por separado, tenían un ejemplar del número
XXIII de Hora de España, y por eso nunca
se le ocurrió comentarlo; o sea que todo fue
rescatado, pues el número se publicó.
Le digo que tengo la edición facsimilar de
6
Hora de España y ella me dice que debe
faltarme ese número XXIII, que se publicó
por separado. Agregó: "Decían que ese
número no se publicó por su contenido
comunista, pero después de publicado se
vio que era como todos los demás. Yo nunca
estuve ligada a la Unión Soviética y no he
pertenecido a partidos políticos".
3

Emilio Prados (Málaga, 1899-México, 1962). Exiliado
en México. Su obra poética completa se publicó en dos
volúmenes por Aguilar México en 1975, con edición· y
fólogo de Carlos Blanco Aguinaga y Antonio Carreira.
Federico de Onís (1886-1966) se trasladó a Nueva York. donde
vivió hasta su muerte. Fue maestro de la Universidad de Columbia.
5
El texto de Machado se titula "Mairena póstumo" (331-337 de
la edición facsimilar) y está dedicado a varios temas. El
mencionado por María Zambrano lleva el nombre "Sobre Bias
Zambrano" (333-336).
6
Laedición facsimilar de Hora de Espaiia [(1977) 5 volúmenes.
Barcelona: Topos Verlag AG, Vaduz Liechtenstein/ Laia] contiene
el número XXrn. Al frente va un texto de María Zambrano
titulado "Hora de España XXíll", escrito en 1973 (lll-XlX),
donde habla de la revista y su significación. Al frente del número
XXlll. una nota de la editorial agradece a Camilo José Cela por
haber facilitado el número conservado en su biblioteca. En la
nota 1 de su texto, María Zambrano menciona que Luis Rosales
le ofreció el texto de Machado sobre su padre, tomado del
ejemplar de ese número de la revista, en su poder. Este texto se
recoge en los i111elec111a/es en el drama de Espa,ia y escritos de
la guerra civil, de María Zambrano. con presentación de Jesús
Moreno Sanz [(1998: 275-292) Madrid: Trolla] (aquí no se
publicaron las dos largas notas que escribió ella para su texto).
Hay otro escrito de María Zambrano sobre la historia de este
número de la revista: "'Pérdida y recuperación del último escrito
de Juan de Mairena, por Antonio Machado'· (Índice 248, junio
de 1969).

43

�44

Madrid, viernes 2 de agosto de 1985.
Continúo con la conversación en la casa de
María Zambrano el pasado 31 de julio.
Despué de contarme lo sucedido con el
número XXIII de Hora de España, le
pregunté si su padre había sido profesor o
escritor, y me contestó: "A mi padre se le fue
la vida por la boca". El padre era de Andalucía
y se cambió a Castilla pensando que los
castellanos eran más serios que los andaluces.
"Vivía rodeado de jóvenes, y en su tertulia se
reunía un gran número de ellos. Todo lo que
sabía lo transmitía y dejó siempre para después
el escribir, porque en el fondo él esperaba
encontrar la ciudad deseada. Él --concluyó María
Zambrano- hubiera sido un fundador de
ciudades, como lo fue Vasco de Quiroga".
María Zambrano me preguntó si
conocí a Diego de Mesa7. Le dije que sólo de
nombre. Me dijo que había adoptado la
nacionalidad mexicana y que quería entrañablemente a México. Murió recientemente en
Roma. Lo enterraron en el Pabellón Español.
Me contó también que José Manuel Ullán iba
a verla una vez a la semana, con grabadora,
para el dictado del texto que aparecía en el
suplemento cultural de Diario 16 (el último fue
el domingo pasado porque se interrumpe durante
el periodo de vacaciones), y que cuando le dictó
el dedicado al árbol (lo recordé y le dije a María
Zambrano que era el que más me ha gustado),
Ullán le sugirió que lo dedicara a Diego de
Mesa, a quien no conoció, pero del que ella le
había hablado. Así lo hizo, y alguien se lo llevó
a Roma y se encontró con el entierro de Diego
de Mesa, y se leyó en su tumba. "¡Qué cosas
misteriosas tiene la vida!", dijo María Zarnbrano.
Contó también que Diego de Mesa tenía la
enfermedad que no se nombra. En el hospital,
los médicos se disponían a operarlo de cáncer
y cuenta María Zambrano que él les dijo: "No
hagan más de lo mínimamente posible". Los
médicos protestaron y dijeron que su obligación
era hacer todo lo que fuera posible y necesario.

Él dijo: "Es que me he llevado muy bien con la
vida y quiero también llevarme bien con la
muerte".
De sus recuerdos de Morelia me contó
una anécdota: había un estudiante, Mendoza,
"alto y buen mozo", quien debió hablar en el
patio de la Universidad el día del aniversario
de ésta. Le dije que debió ser el 8 de mayo, día
del nacimiento de Miguel Hidalgo. Ella
mencionó el hecho de que muchas veces visitó
el aula o capilla donde guardaban el corazón de
Hidalgo. Natalio Vázquez Pallares, el rector,
muy joven, "era una calamidact8. Tenía dos cosas
que enseñar en la Universidad: el corazón de
Hidalgo y María Zambrano. Tantas veces me
llevó a verlo -dice María Zambrano- que opté
por decirle que ya había visto la reliquia muchas
veces". Volviendo a la anécdota, dijo que el
estudiante Mendoza habló fogosamente en esa
ocasión y lo hizo contra los españoles. "Me
miraba de cuando en cuando -dice ella-, y como
ocurre con la gente que está haciendo mal, se
embrollaba cada vez más y no sabía cómo
terminar. Después del acto, al salir, me preguntó
si podía acompañarme. Le dije que sí. Yo vivía,
como ya le dije, muy cerca, en la calle Juárez.
Caminando, comencé a hablarle y le dije que
también los españoles habíamos llevado amor
a México. 'Usted se exalta como los jóvenes
que iban a la piedra de los sacrificios. ¿Sabe lo
que debería hacer? Enamórese. Enamórese, que
es otra forma de arrancarse el corazón, aunque
ocurra a veces que no sea aceptado. Enamórese'.
Llegamos a mi casa y me preguntó si podíamos
seguir caminando un poco más adelante, siempre
que no se ofendiera mi marido. Seguimos
caminando y me llevó a una capilla del convento
de las carmelitas, en muy mal estado. ¡Qué
bonita respuesta, ¿verdad?, llevarme a la capilla
de los santos Juan y Teresa, los santos del
amor!".
Me preguntó si yo escribía. Le dije
que algo de crítica literaria, ensayos. También
le dije que fui profesor de teoóa literaria y de

7 De este escritor, al parecer hijo del poeta Earique de Mesa,
sólo se obtuvo el dato de que se exilió en México. donde publicó
Ciudades ydfas (1948)en la editorial Dano y Genil.

8

Natalio Vázquez Pal.lares (1913-1981) fue nombrado rector en
1939, cuando tenía 26 años de edad.

otras asignaturas durante muchos años, pero
que había interrumpido esta actividad. "Se siente
bien,¿ verdad? -me dijo-. Yo creo que enseñar
acaba por estorbar para escribir. En el intento
por ser claro, acaba uno por ser machacón. Yo
también dejé de enseñar. Es bueno hacerlo, pero
hay que dejarlo. ¿Conoce usted el árbol de la
resina? Le hacen un corte y la resina sale y
escurre y se recoge en un cacharro. Yo me sentía
así, que me sacaban todo el jugo. ¿Y sabe qué
descubrí, finalmente? Que el cacharro estaba
agujerado. Escriba usted, escriba, que su esposa
sabrá acompañarlo en silencio". Le contesté
que precisamente dejé de enseñar porque me
percaté --eran los años después del 68- que
quienes asistían a clase no tenían en ella el
menor interés.
Le pregunté si había conocido a Rafael
Dieste. Me dijo que sí, y a su mujer Carmen.
Le conté de los años que pasaron en Monterrey9.
"Sí -me dijo-, fueron los últimos años que ellos
pasaron fuera de España. Después volvieron".
Mencioné a José Gaos. También lo conoció.
"Él sí -dijo-, él se dedicó siempre a enseñar.
Decían que no tenía nada propio qué ofrecer,
pero no es cierto". Le conté cómo murió José
Gaos, en un examen de grado en El Colegio de
México, desplomándose sobre el escritorio
después de firmar el acta. "No lo sabía -dijo-.
Ya ve. Ustedes tienen también cosas qué decir
y recordar".
Ya son después de las diez de la noche
y opto por retirarme. María Zambrano me dice
por último: "Ya ve que Alfonso Reyes es un
mediador. Por él, ahora hemos iniciado una
amistad". Me despido y le ofrezco telefonearle
pronto para comunicarle que el texto está
revisado.
Madrid, martes 13 de agosto de 1985.
Ayer, lunes 12, estuve de nuevo con María
Zambrano. Le llevé la versión modificada y
9

Rafael Dieste (Galicia, 1899-1981) permaneció en Monterrey
no más de dos años. Ahí vivía un sobrino de él, y fue invitado
como maestro al Tecnológico de Monterrey. En la Facultad de
Filosofía y Letras de la Universidad de Nuevo León dictó la
conferencia "La paloma equis", texto recogido en El alma y el
espejo ((1981) Madrid: Alianza Editorial (145- 160)].

aumentada de su texto sobre Alfonso Reyes.
Toco el timbre a las siete en punto y ya está
esperándome sentada, fumando, en el mueble
junto al teléfono, en la habitación donde
trabajamos la vez anterior. Se levanta y nos
sentamos ante la mesa. Me pregunta qué deseo
tomar y me dice que hoy no beberá wiskhy
porque se siente un poco mal. Me pregunta
también si hay luz suficiente y le propongo que
abramos un poco una de las ventanas. Está de
acuerdo y me pide llame a la señora que la
asiste, la cual se retiró después de dejarme con
ella. De todas formas, María Zambrano se
levanta y me acompaña hacia la ventana para
abrirla. Su apertura da pie a un comentario. Le
digo, viendo hacia la calle, que su piso está en
un barrio muy bello y muy tranquilo. "Es un
barrio 'velazquiano' -me dice-. Abunda en
amarillos, que es el color de Velázquez. El color
más difícil".
Hoy María Zambrano tiene ganas de
conversar. "¿Sabe usted que en estos nueve
meses que llevo en Madrid -me dice- no he
visitado el Museo del Prado? Ni el Museo
Arqueológico. Ahí está la Dama de Elche.
Cuando he estado a punto de salir al Prado, algo
se atraviesa que me lo impide". Le digo que la
Dama de Elche es una de las cosas más bellas
que be visto en España. "El día que la visité
-añado-- estaba muy hermosa y hasta creo que
me sonrió". "Se lo creo", me dice. Y para
entonces ya encendió otro cigarrillo. Añade que
cuando ella estuvo en París, al dejar España al
término de la guerra civil, la Dama de Elche se
exhibía en el Louvre, pero entonces no estaba
para visitar museos. Luego habla de la otra
figura encontrada y pregunta si es tan misteriosa
como la Dama. "No -le digo--. Cuando uno ve
una figura completa, con una posición de brazos
y piernas, sentada, no puede tener el misterio
de la otra, reducida casi sólo al rostro". "Así es
-dice-. Además -añade, refiriéndose ahora a la
Dama de Elche-, como es una urna, pues tiene,
en la espalda o atrás, cenizas humanas, quizá
estas cenizas son las que le han dado su carácter
misterioso". Cuenta también que algunas jóvenes

45

�españolas, sin conocer la Dama de Elche, se
peinaban sus largas trenzas a lo largo de la
cabeza, formando círculos similares a los de la
Dama. De aquí pasa a otro recuerdo. Habla de
su cabello, que siempre ha usado corto. Recuerda
que su madre tenía un cabello negro y largo,
casi hasta los tobillos. Ella lo llegó a tener a
media espalda, pero después, siempre lo ha
usado corto, y pregunta si conozco el repetido
dicho de Schopenhauer sobre la mujer, que tiene
ideas cortas y pelo largo.
"¿Qué piensa usted de España?",
pregunta. Y se responde: "Es muy fácil ser
francés. Español, no. Algo semejante ocurre
con México". Introduce después a Portugal, y
me pregunta si pienso que hay similitud entre
Portugal y México. Mi respuesta es afirmativa
y me refiero a lo discreto, lo callado, lo triste.
Añado que Lisboa me parece una ciudad muy
bella, y me dice: "¿Sabe lo que me pasó cuando
visité Lisboa por primera vez? Tuve la impresión
de que ya había estado antes. Algo semejante
me ha pasado en algunas ciudades de Italia".
Menciono a Femando Pessoa. "¡Qué misteriosa
es su poesía! -dice-. Habla de sus heterónimos".
Luego me pregunta: "¿Cómo se imagina usted
a Pessoa?". Le digo: "¿La persona?". Me hace
un signo de asentimiento. "Un individuo alto,
delgado, vestido de negro, solitario, silencioso,
transitando las calles de Lisboa". Un momento
después me pregunta si escribo poesía o novela.
"Sólo ensayos y crítica literaria -le digo-.
Escribir poesía o novela implica abrir la ventana
y mostrar el propio mundo interior. Quizá no
he escrito poesía o novela por pudor". Vuelve
a la relación entre Portugal y México, pero antes
se refiere a los heterónimos de Pessoa, y dice
que no son lo mismo que Juan de Mairena o
Abe! Martín, de Antonio Machado. "Aquellos
-se refiere a los heterónimos- tenían su propio
estilo, sus ideas, su concepción de la vida. ¿Y
cree usted que Pessoa los fundía a todos?". "Si
así fuera -le dije-, entonces no habría esa
pluralidad que representan por sí solos los
heterónimos". "Sí -añade-. Si no hubiera
pluralidad sería una muchedumbre". Entonces

46

vuelve a Portugal y México, y dice: "Yo creo
que sí existió laAtlántida. Eso explicaría muchas
cosas. ¿Usted qué cree?". Le digo sólo que la
Atlántida es y será una pregunta sin respuesta.
Retoma la idea de España y las
dificultades del ser español. "Lo que no me
gusta de la condición del ser español, a partir
de la unidad de España, es que se haya afirmado
un principio religioso, pues se decía que para
ser español se debía ser católico". "Es lo que
ocurrió de nuevo con la guerra civil", le digo,
y está de acuerdo. "Yo prefiero -dice despuésel reino de las tres religiones. Entonces se podía
vivir y se transformaba el país. Después de la
expulsión de árabes y judíos ya fue otra cosa.
España -concluyó- es una patria muy exigente".
"Pero así es siempre la patria -le digo-. Toda
patria es exigente". "Pero España lo es de una
manera especial", responde ella, y agrega:
"Francia es diferente". Después dijo que buscaba
o quisiera saber de un país no sacrificial. "España
lo es y México también. Si llego a conocer ese
país -dijo después-, se lo comunicaré a usted
y a unos pocos amigos, pero no a muchos".
En otra parte de la conversación se refirió a lo
que dijo alguien, cuyo nombre no recuerdo
(¿quizá Diego de Mesa?), en el sentido de que
la llegada de los españoles a México, la de
Hernán Cortés, había puesto en movimiento
una cultura detenida, parada. Le dije que no
compartía la idea, porque cuando llegaron los
españoles, la cultura azteca apenas empezaba
a desenvolverse. Le dije que entre la fundación
de Tenochtitlan (1325) y la llegada de Hemán
Cortés (1519) apenas habían pasado casi
doscientos años. Entonces dijo que la azteca
era una cultura que no era propia. Aclaré
precisando que los aztecas eran herederos de
los toltecas. También me dijo, cuando hablaba
de España: "Le confesaré algo que no he dicho.
España me hace..." (y entonces hizo un gesto
con ambas manos, cerrando un poco los dedos,
hacia delante, como significando que España
la agredía, o se mantenía distante, o que entre
ella y España se había establecido una distancia).
Dijo luego que no le gustaba Madrid y que todo

el tiempo que estuvo fuera, todos esos años, no
había echado de menos España. "Sí echo de
menos México, Cuba, Ginebra... ".
Estoy recogiendo un tanto desordenadamente, en estas notas, los temas
y asuntos tratados o mencionados en aquella
conversación. Así, vuelvo al de la cultura azteca.
Cuando se refirió a los sacrificios humanos, le
dije que en esto no había crueldad, sino rito; las
víctimas eran sacrificadas como parte de un
rito. "Más bien -dijo ella- eran sacrificadas
para que fueran mensajeras, para que llevaran
la intermediación a los dioses". "Los aztecas
-le comenté- no exterminaban en la guerra,
sino que hacían prisioneros para llevarlos luego
al sacrificio. Esta diferente concepción de la
guerra, más la superioridad tecnológica de los
españoles, les dio la victoria". "Y los caballos
-agregó ella". "Y, además -dije-, las
enfermedades que los diezmaron, especialmente
la viruela". "Y el mal gálico -preguntó ella-,
¿se llevó de Europa a América?".
En un momento de la conversación
mencioné, ya no recuerdo el motivo, el pueblo
de Madrigal de las Altas Torres, donde nació
Vasco de Quiroga. María Zambrano se mostró
sorprendida y dijo que siempre creyó que él era
originario de Quiroga, un pueblo de Galicia.
Añadió que existía un proyecto de construir, en
las ruinas de la casa de los Quiroga, en Madrigal,
una casa de la cultura, con la intervención de
la Universidad de Salamanca. Le recordé que
Madrigal de las Altas Torres también es la cuna
de Isabel la Católica. "Isabel no me gusta -dice
María Zambrano-. Es claro que fue un talento.
Y luego tuvo la fortuna de que se le atravesara
un señor de nombre Cristóforo, a quien nadie
había hecho caso. Isabel escogió marido, no se
lo impusieron. Ella era inglesa". Le pregunto
por qué dice eso y me contesta: "Porque tres de
sus abuelos eran ingleses. Isabel y Femando
vivieron muchos años abarraganados, pues el
Papa, que era Borgia y español, se negó a darles
la autorización o quitar el impedimento que la
Iglesia establece para los cónyuges parientes
consanguíneos, pues eran primos. Claro que

estuvieron casados, pero pasaron varios años
para que el Papa diera la dispensa, y
puede decirse que todo ese tiempo vivieron
abarraganados".
Ha pasado el tiempo y todavía no
empezamos a revisar el texto de la charla de
María Zambrano sobre Alfonso Reyes, motivo
de mi visita. Finalmente empezamos, no sin
antes aclarar ella que le es difícil leer lo propio
y que en este caso acepta porque lo lee otro.
Las observaciones son menores, meros matices,
sobre todo para suprimir el "yo", al que llama
su enemigo. Hemos terminado y le digo que el
texto ha quedado muy bien. "Bueno -dice-,
quedó un poco mejor". Entonces agrego que
sólo tengo que hacer una observación: en el
texto de la conferencia dice que se referirá a
dos momentos de su trato con Alfonso Reyes y
menciona sólo uno. "En eso estaba precisamente
pensando -dice-. Lo que pasa es que el segundo
momento no quiero contarlo". Entonces habló
largo y me refirió lo siguiente:
"Cuando llegué a México, fui invitada
a Morelia, a dar clases, pero teníamos la idea
de establecernos en la Ciudad de México.
Alfonso, mi esposo, que durante el tiempo que
nos entendimos se portó conmigo muy
correctamente, no quiso dejarme sola y me
acompañó a Morelia, perdiendo oportunidades
de trabajo en México. Esto no podía seguir así.
En una ocasión fuimos a la Ciudad de Méxieo
y di una conferencia, pero no en la Universidad,
sino en la Escuela Normal. Me consideraron de
segunda categoría. Había un periódico que nos
trataba muy mal a los españoles, y en una
ocasión que se refirió a mí, dejó entrever que
León Felipe y yo nos entendíamos. León Felipe
me tenía una especie de amor, pero no era carnal.
Cuando fui a ver a Alfonso Reyes y le hablé de
mi interés en trasladarme a la Ciudad de México,
me dijo que no era posible. Me lo dijo llorando.
Yo le preguntaba el motivo y él me decía que
entendiera la situación. Me hablaba entonces
del licenciado Daniel Cossío Villegas. 'Son sus
manías', decía Reyes. Yo no entendía nada. Me
contaron entonces que un año antes de llegar

47

�yo a México, la esposa de Daniel Cossío Villegas
había intentado suicidarse, involucrando en el
acto a sus hijos. '¿ Y qué tengo yo que ver con
eso?', decía. Pero la situación era que yo no
podía dar clases en la Ciudad de México.
Y como estaba el problema de mi esposo,
entonces nos fuimos. Fue Elena Garro, entonces
esposa de Octavio Paz, la que me lo contó.
Ocurrió que aquel enamoramiento de León
Felipe por mí, que no era erótico, lo supo
'Bertuca' (Berta), la esposa de León Felipe,
porque él mismo se lo contó. ¡Imagínese usted!
Entonces, cuando la 'Bertuca' supo que yo
quería ir a la Ciudad de México, dijo que si esto
ocurría, lo hacía para interponerme entre ella y
León Felipe, y que entonces haría lo mismo que
había hecho la esposa de Cossío Villegas.
La 'Bertuca' era muy dominante. León Felipe
se sometió a ella. Cuando vivieron en Nueva
York era traductora y León Felipe dependía de
ella. Después de que dejamos México supe que
León Felipe había dicho de mí algo que no era
verdad, y yo le escribí una carta, diciéndole que
tenía que ser precisamente él, mi amigo, el que

hubiera dicho eso de mí. Entonces me mandó
su libro Ganarás la luz10, con una dedicatoria
muy bella. Cuando salió mi libro Filosofía y
poesía, en cuya edición trabajó mi marido, con
muchas dificultades por las limitaciones que
11
había en Morelia , le mandé un ejemplar a
León Felipe. Nunca me escribió. Un día lo visitó
mi marido y le preguntó por el libro. León Felipe
respondió que no lo había recibido. Y mi marido,
volteando hacia el escritorio de la biblioteca,
vio el paquete sin abrir y tuvo la ingenuidad de
decírselo a León Felipe: 'Pero si aquí está y no
se ha abierto el paquete'. Así era la 'Bertuca'.
Cuando ella murió, León Felipe murió, pues
León Felipe murió varias veces. ¿Quién iba a
pensar que un suceso tan lejano y tan ajeno
como aquel intento de suicidio iba a influir en
mi vida y a imponerle un rumbo?".
10
Ganarás la luz se publicó en México por Cuadernos
Americanos, en 1943.
11
El libro se publicó en Morelia, en 1939. Antes se publicó el
capítulo I en la revista Taller 4 (julio, 1939). La segunda edición
la hi.zo el Fondo de Cultura Económica en España, en 1987; y
una tercera, en coedición con la Universidad de Alcalá de Henares,
en 1993.

�SUEÑOS
Rodolfo Hasler

SUENO DEL \Gl A

l¡l'I:.ÑO DFL DH fSC'HLA.ND

(Grarada¡
And lives at last were washing away

G. M. Hopkins
El murmullo de un hilo de plata redobla el desconcierto
subiendo las escaleras hacia el trono del agua.
El color irrepetible del mar dominándome,

Nunca el despuntar de la memoria estuvo tan cerca,

maestro de mi cuerpo que danza entre las olas,

en su limpia unidad, de resolver el enigma del poeta.

¿ va a imponer su misterio la vida material
o voy a seguir así, fúnebre noche de mis ojos,
olvidado de dios, abocado a la muerte?
La sal es mi alimento, corre por mis venas,
ignoto mensajero de la cama, ya te acepto,
tómame en las piernas que ya no se resisten
en el abismo de este remolino de luz.

50

51

�\l E&lt;ÑO DFL OBE-LI~CO

Subir, ascender, acercarse al sol y ser traspasado
por la seca luz hasta convertirse en ceniza,
en grisáceo polvo que fertiliza la estirpe.

SU-F~O AMALFITA\J'O
El poder pasa de una generación a otra, Apolo,
di lo que tengas que decir, toca tu lira y lee los poemas,
no dejarás de viajar, barrido por el viento, de Delfos
Las rocas restallan en un yunque de oro y fuego

hacia Egipto, Persia, hasta el ojo de Varuna, Surya,

junto al precipicio, ¿cómo puede el mito representar

el que todo lo ve.

una vida oscilante entre ascensión y abismo?
El esplendor se derrumba y no señala respuesta.

Es el cielo y su camino de estrellas lo que señala
cada noche con su enhiesta espada.
Es oro derretido y luz que decae en el horizonte
para renacer en las plegarias, para darme fuerza,
para vencer los obstáculos que su categoría impone.
Siendo masculino, cuando se acuesta se transforma en mujer
preparada para actuar, utilizando la belleza.
El ascenso definitivo lo hace en forma de falo,
dador, para convertirse en pámpano, racimo, vino
que mancha el lecho sediento de Danae.

52

53

�PABLO NERUDA
'
SANGRE ENAMORADA
Ximena Subercaseaux

El poeta Pablo Neruda, nacido al sur del
sur de América, en la ciudad de Chillán,
Chile, un 12 de julio de 1904, falleció o,
más bien, murió de tristeza un domingo,
23 de septiembre de 1973.
Perdida entre una nube de
recuerdos y un presente cargado de nubes,
Je pregunto: Vate, ¿qué digo de usted, a
quien escuché una sola vez decir que a
veces se cansa de ser hombre, que se cansa
de sus pies y de sus uñas, y que el olor de
las peluquerías lo hace llorar a gritos?
Corría el año 68 y estábamos en un auditorio
de la Universidad Católica de Chile. Usted
era el vate, el gigante que abarcaba el
mundo con esa voz que quería derrotar el
tiempo; yo era una estudiante de 19 años y
tenía prisa.
Entonces me habla usted, sonríe a
mi pensamiento.
Sí, empezaré este homenaje con
las últimas palabras que pronunciara un
hombre, Salvador Allende, a las 9 y 3
minutos de la mañana de un martes 11 de
septiembre, bajo un cielo surcado por
aviones:
Seguramente Radio Magallanes será
acallada y el metal tranquilo de mi voz ya
no llegará hasta ustedes. No importa. La
seguirán oyendo. Siempre estaré junto a
ustedes. Por lo menos, mi recuerdo será el
de un hombre digno que fue leal con la
Patria.
El pueblo debe defenderse, pero
no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse
arrasar ni acribillar, pero tampoco debe
humillarse. Trabajadores de mi patria,
tengo fe en Chile y su destino. Superarán

otros hombres este momento gris y amargo
en que la traición pretende imponerse.
Sigan ustedes sabiendo que, mucho
más temprano que tarde, de nuevo se
abrirán las grandes alamedas por donde
pase el hombre libre, para construir una
sociedad mejor.
¡Viva Chile, viva el pueblo, vivan
los trabajadores!
Éstas son mis últimas palabras
y tengo la certeza de que mi sacrificio no
será en vano; tengo la certeza de que, por
lo menos, será una lección moral que
castigará la felonía, la cobardía y la traición.
Luego se hizo el silencio. La última
emisora leal al gobierno de Allende fue
acallada. De pie, formando un círculo en
torno a la mesa donde se encontraba el
aparato de radio de pilas, vi rodar lágrimas
por mejillas tan curtidas y arrugadas que
parecían esculpidas en piedra o en madera.
Nos encontrábamos en las oficinas
de una fábrica del Cordón Industrial Vicufia
Mackenna. Los refuerzos que un dirigente
había prometido por la mañana, nunca
llegaron. Alguien hizo el inventario del
armamento con que se contaba para resistir:
piezas de máquinas, martillos, pedazos de
fierro, palos, cuchillos. Algunas horas más
tarde, un bando militar anunciaba que serían
bombardeadas las fábricas que no fuesen
desocupadas por sus trabajadores. Ante la
inminencia del ataque, una comisión de
éstos vino a pedirme que saliera. Era yo la
única mujer allí, y así lo hice.
Me dirigí entonces a un edificio
de apartamentos. Desde las ventanas se
veían los patios de la fábrica Sumar, donde

�los obreros corrían de un punto a otro
gritando instrucciones, armando barricadas.
Ayudada por el chico que recogía la basura,
llené el carretón con los impresos cuya
portación, en los días siguientes, sería
mérito suficiente para ser fusilado de
inmediato, y los llevamos andando al canal
conocido como Zanjón de la Aguada, donde
tiramos todo.
No habiendo ya transporte, me
sumé al mar humano que llenaba la avenida
Santa Rosa. Acongojaba el alma ver a esa
muchedumbre caminar bajo el cielo
enrojecido, sin otro ruido que el de sus
pasos, en completo silencio y las cabezas
bajas, hacia las poblaciones del sur de
Santiago.
Los primeros días después del
golpe hubo toque de queda continuo, la
música marcial interrumpida por bandos
militares, y en el aire sólo se escuchaban
ráfagas. Las noticias empezaban a llegar
mediante radios de onda corta y testimonios
de sobrevivientes. En el hospital Barros
Luco habían sido fusilados, sin distinción,
doctores, enfermeras y pacientes. El Estadio
Nacional convertido en campo de
concentración. Los soldados echaban
carreras sobre un piso formado por cuerpos
de detenidos con las manos atadas a la
espalda, pisoteándolos. Los extranjeros
sospechosos de izquierdistas eran fusilados
sin más. Nuestra casa se volvió refugio de
algunos de ellos. Cuando ya se pudo salir,
camino a la compra del pan, con soldados
custodiando las esquinas, aprendimos a no
poner atención a los cadáveres que aparecían
junto a la banqueta, con la mancha roja
ennegrecida sobre la camisa y la lonchera
a un lado. O a hacer como que no se veía
el montón de hombres, mujeres y ancianos,
arrodillados y vendados, con las manos
atadas a la espalda, frente a una
ametralladora montada sobre un trípode, en
la plazoleta del paradero 25 de Santa Rosa.
Si se quería seguir con vida, había que
seguir caminando.
De ahí en adelante, larga historia
de terror. Vidas cercenadas, sometidas a
torturas cuya crueldad avergüenza a la

56

especie humana. Sin despedida, sin una
mirada de consuelo, a una edad en la que
hay que morirse de amor, de risa, de besos,
en vez de ser tragados por autos de vidrios
polarizados que, a medianoche o en pleno
día, frenan para truncar un destino.
Sin embargo, no todos son recuerdos
tristes. En toda mi vida no he vuelto a
encontrar personas tan valientes y
generosas. Y si algo echo de menos de ese
tiempo espantoso, donde aprendimos a vivir
con miedo y a vencerlo, a veces hasta
llorando dormidos, es el nosotros. Ese
nosotros, que nos contenía y justificaba,
era la cuna que mecía nuestros días, aun en
el vértigo de noches pavorosas. Porque
hablo desde la memoria de un momento
del sur de América Latina, donde la
sensación de pertenencia a algo más grande
e importante que la vida de cada quien
era cotidiana, algo usual y sencillo
corno el pan.
Y cuando digo que pertenezco a
una generación derrotada, creo que esa fue
la mayor de las derrotas: la pérdida del
sentido colectivo, el naufragio 'del nosotros.
Neruda, a quien hoy conmemoramos,
soñó, escribió y trabajó desde un yo
impregnado, y a veces conscientemente
sometido, al sueño colectivo, al nosotros.
Para quien amaba entrañablemente
a su país, despertar una mañana con la
Moneda bombardeada fue demasiado. Su
cuerpo ya luchaba contra un cáncer, pero
el cáncer del fascismo lo mató de tristeza.
El poeta guardaba cama en su casa de Isla
Negra, en una habitación frente al mar,
donde había hecho instalar una jaula con
pájaros de todos los colores. Aun cuando
Matilde intentaba minimizar la situación,
fue imposible ocultarle los hechos
esenciales. La fiebre lo invadió, debiendo
ser trasladado a un hospital de Santiago.
Sólo 12 días sobrevivió al golpe. Y justo es
decir que en esos doce días el gobierno de
México, a través de su embajada en
Santiago, hizo todos los esfuerzos, hasta
poner el avión presidencial a su disposición,
para traerlo a la gran patria de América.

"Los fusilan", fueron sus últimas
palabras, un domingo, antes de la medianoche.
Neruda el grande fue velado por Matilde y
sus amigos en las ruinas de la que fuera su
casa, la Chascona, junto al cerro San
Cristóbal de Santiago. Las huestes del
fascismo ya habían pasado por ahí. Entre
el reguero de muebles y objetos destrozados
esparcido por el piso, había un cuadro roto
a navajazos, pintado por un discípulo de
Caravaggio. Mudo testigo y símbolo del

sitio que estaría reservado a la cultura en
los años siguientes. Era el día 23 y, entre
miles de otros, el cantante Víctor Jara ya
había sido asesinado, después de quebrarle
las manos a culatazos.
El martes 25, en una mañana de
pálido sol, partió el cortejo del Nobel
Neruda, a pie, atravesando Avenida La Paz,
apuntado por metralletas de los boinas
negras. Alguien abrió un libro que llevaba
en las manos y recitó:

¡Chacales que el chacal rechazaría, piedras que el cardo
seco mordería escupiendo víboras que las víboras odiaran!

Bajo ofrendas de flores quedó el
cuerpo del poeta, devuelto a la tierra que
amó y cantó, muchos años antes, desde una

de sus tantas lejanías, en la estepa siberiana,
con versos de amante apasionado:

Ay cudndo y cudndo
despertaré en tus brazos
empapado de mar y de rocío.
Ay cuando yo esté cerca
de ti, te tomaré la cintura,
nadie podrd tocarte,
yo podré defenderte
cantando,
cuando
vaya contigo, cuando
vayas conmigo, cudndo,
ay cudndo.

Para Neruda, el fascismo era
espada vieja que ya se había clavado en el
corazón de su otra patria amada, la de la

palabra, España. La España de Lorca, el
naranjo enlutado, al que Neruda dedicó
estos versos premonitorios:

¿ Para qué sirven los versos si no es para esa noche
En que un puñal amargo nos averigua, para ese día
Para ese crepúsculo, para ese rinc6n roto
Donde el golpeado coraz6n del hombre se dispone a morir?

Neruda, en España, renace con
fuerza poética inusitada, que refleja en su
poema pasional "Las Furias y las Penas".
Recordemos que venía de largas estadías
consulares en Rangún, Birmania, y luego,
en la India, apartado de su lengua y cultura
de origen. El encuentro con la España de

1934, con la lengua, con los poetas, fue
como llegar, después de un largo destierro,
al paraíso.
Fue Lorca, desde luego, quien
presentó al recién llegado con estas
palabras:

57

�Y digo que os dispongáis para oír a
un auténtico poeta, de los que tienen sus
sentidos amaestrados a un mundo que no
es el nuestro y que poca gente percibe.
Un poeta más cerca de la muerte
que de la filosofía; más cerca del dolor
que de la inteligencia; más cerca de la
sangre que de la tinta. Un poeta lleno de
voces misteriosas que afortunadamente él
mismo no sabe descifrar; un hombre
verdadero que ya sabe que el junco y la
golondrina son más eternos que la dura
mejilla de la estatua.
Lorca era su par. Y pienso que Neruda, en
secreto y amorosamente, envidiaba la gracia
sin par de Federico, quien, jugando, se
tapaba los oídos cuando Neruda recitaba,
diciendo: "Para, para, que me vas a
influenciar" .

La muerte de Lorca y, con ella, la
tragedia de España truncaron la veta
melancólica de la poesía de Neruda, dando
lugar a dos nuevas vertientes: su poesía
social, épica, abarcadora del mundo; y más
tarde, el contrapunto: su poesía gozosa,
material, su poesía de las cosas. Él mismo
dice, refiriéndose a su poema "Las Furias
y las Penas", escrito en 1934: "Cuántas
cosas han sobrevenido desde entonces.
España, donde lo escribí, es una cintura de
ruinas. ¡Ay!, si con sólo una gota de poesía
o de amor pudiéramos aplacar la ira del
mundo, pero eso sólo lo pueden la lucha y
el corazón resuelto. El mundo ha cambiado
y mi poesía ha cambiado" .
Reconociendo ese cambio, y
anticipándose a las preguntas de sus
lectores, escribe:

Preguntaréis, ¿y dónde están las lilas?
¿Y la metafísica cubierta de amapolas?
¿Y la lluvia que a menudo golpeaba
sus palabras llenándolas
de agujeros y pájaros?
Os voy a contar todo lo que me pasa.
Yo vivía en un barrio
de Madrid, con campanas,
con relojes, con árboles ...

"España en el corazón" , incluido en la
tercera de sus Residencias, marca el
comienzo de su poesía de contenido social.
El poeta encuentra, por fin, un
cauce dónde liberar su congénita
disposición a la melancolía y la tristeza,
combustible que alimentó los mecanismos

de creación en toda su poesía temprana, y
que, junto a poemas de amor
universalmente conocidos, leídos,
ensoñados, aprendidos de memoria y
utilizados como herramienta de conquista
de cándidas novias, propició su veta más
hermética, existencial:

Rosario de la angustia, yo no soy quien lo reza.
Hilo desesperado, yo no soy quien lo tuerce.
El salto de la espada a pesar de los brazos.
El anuncio en estrellas de la noche que viene.
Soy yo: pero es mi voz la existencia que escondo.
El temporal de aullidos y lamentos y fiebres.
La dolorosa sed que hace próxima el agua.
La resaca invencible que me arrastra a la muerte.

Muerte en la tristeza que el poeta trastoca,
una y mil veces a lo largo de su existencia,
en alegría, pasión, vida. Contraparte
esencial de ese temperamento melancólico

58

era su disposición, igualmente vital, para
el goce, el amor, la sensualidad, el placer
de los sentidos. Sin la mujer amada se sentía
perdido:

He llegado otra vez a los dormitorios solitarios,
a almorzar en los restaurantes comida fría, y otra vez
tiro al suelo los pantalones y las camisas,
no hay perchas en mi habitación, ni retratos de nadie en las paredes.
Cuánta sombra de la que hay en mi alma daría por recobrarte
y qué amenazadores me parecen los nombres de los meses
y la palabra invierno qué sonido de tambor lúgubre tiene.

En cambio, cuado llegaba el amor, Neruda renacía:
El mundo es más azul y más terrestre
de noche, cuando duermo
enorme, adentro de tus breves manos.

Hombre de varias mujeres, todas
importantes en su vida, la que lo acompañó
hasta el final fue Matilde. Matilde Urrutia
entró a la vida del poeta en México, en los
años 40, para desatarse como pasión
desbordada en la Italia de los 50, en Niza,
donde Neruda escribe y publica, en edición
de 44 ejemplares en papel marfil hecho a

mano, los Versos del Capitán, de autor
anónimo que resultó ser un secreto a voces
compartido por sus amigos: el cineasta
Visconti, el pintor Gatusso, los escritores
Eisa Moranti y Amado Nervo, quienes
colaboraron en la publicación de los versos
de la pasión naciente:

Desnuda te sumerges
Espero
Entonces en un salto
De fuego, sangre, dientes
De un zarpazo derribo
Tu pecho
Tus caderas
Bebo tu sangre
Rompo
Tus miembros uno a uno.

Acunado y cuidado por Matilde,
acompañado de amigos entrañables -no
había día sin invitados a su mesa-, Neruda
se rodeó de cosas bellas que coleccionaba
con sentido: libros raros, mascarones
de proa, conchas de mar fabulosas,
instrumentos náuticos, cuadros, esculturas,
arte prehispánico. Eligió para vivir su
casa de Isla Negra, pequeña playa solitaria
de olas majestuosas que al estallar contra
el roquerío inundan el aire con un polvo
de agua, una niebla de espuma y un fuerte
olor a algas, a yodo. Lo imagino escribiendo
en su vasto escritorio, frente al mar inmenso;
Matilde, como hada silenciosa, custodiando

sus días y sus noches; rodeado de amor,
amistad, admiración. La tristeza, escarabajo
de siete patas rotas, no entra ahora a la casa
del poeta, que es feliz por los cuatro
costados del corazón; andando, durmiendo
o escribiendo en su isla, con su camarada
océano, padre verde y profundo al que pide,
para cada hombre, cada mujer y cada niño,
un pez grande o pequeño cada día.
Neruda amó entrañablemente a
México, por libre y por profundo. País del
que dijo que se debe conocer en sus
mercados. Aquí ejerció de cónsul, entre
1940 y 1943. Aquí conoció a Matilde, quien
cantaba acompañando a un grupo de charros,

59

�y a quien pintara Diego Rivera en su estudio
de San Ángel, con cabeza de gorgona y el
perfil del poeta enredado en sus cabellos.
Aquí escribió también su Canto para
Bolívar y fue declarado Doctor Honoris
Causa por la Universidad de Michoacán.
En 1949 regresó a México, en compañía de
Paul Eluard, y participó en el Congreso
Latinoamericano de Partidarios de la Paz.
Significativo es que su homenaje a México
forme parte del capítulo "Yo Soy" del Canto

general, capítulo que cierra su obra magna,
editada en 1950 en el Distrito Federal, con
ilustraciones de Rivera y de Siqueiros.
"El idioma es la sangre del alma",
diría después, en una carta al poeta Carlos
Pellicer. Sí, Neruda se consideraba
inseparablemente unido al país que le abrió
las puertas y las manos al errante, al herido,
al desterrado, al héroe. Dicen las últimas
palabras de su homenaje a México:

Adi6s te digo, pero no me voy.
Me voy, pero no puedo
Decirte adiós.

Y así es: ni se fue ni se despidió. Porque
si el idioma es la sangre del alma, la
poesía es, parafraseando a Quevedo, sangre

enamorada. Sangre que une no para morir,
no para matar, sino, como la savia que
recorre, dando nueva vida.

�EL DESPERTAR
TIIE WAKING

Theodore Roethke
(Versiones de Eduardo Zambrano)

Theodore Roethke
PLEGARIA
PRAYER
Si a perder los sentidos
me viera obligado, Señor

If I must of my Senses lose,

te ruego poder elegir

I pray Thee, Lord, that I may choose

cuál de los cinco retener

Which of the Five I shall retain

antes de anublarme en el olvido.

Before oblivion clouds the brain.

Mi lengua, desde hace mucho es cosa muerta.

My Tongue is generations dead,

Y esta nariz sólo deshonra mi cabeza.

My Nose defiles a comely head;

Atentas a las perversidades de la carne

For hearkening to carnal evils

estas orejas han sido el mismísi mo demonio.

My Ears have been the very devil's.

Pero el ojo, algunos por ahí lo han dicho

And sorne have held the Eye to be

es el agente más caro a los placeres,

The instrument of lechery,

más furtivo que la misma mano

More furtive than the Hand in Jow

en sus vicios y bajos lances de impudicia.

And vicious venery - Not so!

¡No!

Its rape is gentle, never more

Su rapto es generoso, apenas

Violent than a metaphor.

tan violento como una metáfora.

In truth, the Eye's the abettor of

En verdad, el ojo solitario alienta

The holiest platonic ]ove:

el más sagrado amor platónico:

Lip, Breast and Thigh cannot possess

labios, seno, muslos

So singular a blessedness.

jamás alcanzarían tan elevados dones.

Therefore, O Lord, Jet me preserve

Por eso, mi Dios, permíteme conservar

The Sense that does so fitly serve,

este sentido que tan bien y justamente paga;

Take Tongue and Ear-all else I have-

aquí están mi lengua, los oídos,

Let Light attend me to the grave!

todo lo demás.
¡Sólo deja que la luz me asista hasta la tumba!

(Open house, 1941)
(Open house, 1941)

62

63

�CHILD ON TOP OF A GREENHOUSE

NI~O TREPADO A L'N I~VERNADbRO

The wind billowing out the seat of my britches,

Sentí detrás al viento

My feet crackling splinters of glass and dried putty,

abultar mis pantalones,

The half-grown chrysanthemums staring up like accusers,

y bajo mis pies

Up through the streaked glass, flashing with sunlight,

el crujir del vidrio

A few white clouds ali rushing eastward,

entre las junturas de masilla seca.

A line of elms plunging and tossing like horses,

Los crisantemos a medio crecer

And everyone, everyone pointing up and shouting!

siguiéndome techo arriba con la mirada acusadora.
Unas nubes, blancas y fulgurando al sol,

(The lost son and other poems, 1948)

se apresuran hacia el este a través de las vidrieras.
Hay también un camino de olmos
que ahora parecen encabritarse y agitarse como caballos,
cada uno lleno de orgullo, erguidos en su reclamo.

(The lost son and other poems, 1948)

�EL TEATRO DE VILLAURRUTIA
O LA COARTADA DEL SILENCIO 1
Coral Aguirre

Los hombres están sentados frente a frente en
una cantina del Centro Histórico del D. F. Uno
de ellos gesticula, se ahoga, aspira y renueva su
gesticulación esperpéntica. El otro lo observa
con ironía. Estos franceses, parece expresar en
su gesto, siempre queriendo conquistar México,
siempre omniscientes, apurándose a decir y
saber más que nadie y, sobre todo, tan dispuestos
al escándalo. La copa de ajenjo frente a ellos
los define. Intelectuales, bohemios, desesperados.
El atildamiento de uno contrasta con la torpeza
del otro. Las manos cuidadas del primero se
contraen, nerviosas. El otro, el francés, no para
de farfullar mientras resuella, respira, tose,
escupe:
- Helás,no podemos seguir prostituyendo el
teatro, prostituir su relación atroz con la vida
y el peligro.
- Ya lo sé. El teatro se agota por exceso de
conservación.
- Justement, lo has dicho, hay que romper la
sujeción del texto al teatro.
- No hablaba de eso, sino de las salas sucias,
los actores estereotipados, la asquerosa
tradición teatral española ...
- Espagnole, francaise, italienne, allemande,
es lo mismo, hay que vomitar sobre ellas.
- ¿Cómo?¿Y Cocteau, y Giraudoux, el viejo
Shaw, el nuevo O'Neill? ¿Cómo puedes
hablar así?
- Mais non, no se trata de suprimir la palabra
hablada, sino de dar a esa palabra la
importancia que tiene en los sueños.
- No, no, son los actores los que convierten
las palabras en basura, amarrados al duro

banco de la galera española. Nuestros actores,
los más grandes aquí en México,incluso
Fernando Soler, no se atreven a romper con
esa tradición. Claro, así nos gana el fútbol
y el cine norteamericano.
- ¡Voila! El cine, eso, hacer un teatro de
montaje, de edición, de gritos y susurros, un
teatro donde se vea de verdad el color de la
sangre; no digo sangre literal ni violencia
literal, digo un acto de vida en escena,
¿comprendes? Pues se sobreentiende que la
vida es siempre la muerte de alguien, pas
vrai2?
Y callan ambos, callan sabiendo que
no se pondrán de acuerdo, que lo que es luz
para uno, esa palabra, ese oficio de poeta, esa
travesura del verbo y la sintaxis, es para el otro
el postrer estertor, la pura muerte, el vacío
signado por el canon y la razón. Callan sumidos,
el mexicano, en el sueño de darle a su teatro
una grandeza que todavía no tiene; el francés,
en devolver al teatro occidental la grandeza que
ha perdido. Callan los dos frente a mí que los
invento, que imagino un día, una hora, una
madrugada en que, hastiados de calles y espejos,
se doblegaron uno al otro y se enfrentaron en
la bohemia de un bar, una pocilga abierta toda
la noche por el ejercicio del alcohol. Callan y
acierto a verlos: los brazos como astas, oscuro,
1
El presente texto y el siguiente, "Xavier VillallITlltia o la crítica
como creación". fueron presentados en la mesa de discusión
·'Cinco perspectivas en la obra de Xavier Villaurrutia", organizada
por Nidia lveue Garza y Salvador Tora Nagakosi, estudiantes
del Colegio de Letras Hispánicas de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL, coordinado por Dolores Hernández.
2Este diálogo fue construido por la autora a partir de las ideas
expresadas por Anaud en El teatro y su doble y por Xavier
Villaurrutia en sus escritos sobre teatro, que aparecen en sus
Obras completas.

�la melena al viento, el sobretodo demasiado
grande de Artaud; y la pulcra condición de
habitante de la noche del otro: las manos claras,
el cabello acucioso en ocupar su exacto sitio,
el rostro apenas maquillado de mi Xavier, el de
los versos, ese Javier por la cruz de tu nombre,
ese Javier, y por la V de vida, Villaurrutia.
A la sazón, parece ser que este
encuentro pudo no haberse dado. Artaud estuvo
en México aproximadamente el tiempo en que
Villaurrutia estudiaba teatro en Yale junto a
Rodolfo Usigli. Improbable encuentro, pues,
en la oscura noche que va de 1935 a 1937, más
o menos. Me gustan los más o menos, los
aproximadamente, los_quién sabe, para contar
historias ciertas e inciertas, pero que debieran
haber sucedido.
A Xavier Villaurrutia no se le ocultaba
nada. Su exilio interior en la ciudad de México,
su spleen, los desfigures de su corazón, no le
impidieron nunca estar exactamente como un
buen intelectual francés, á la page. Así es que
si iba a dedicarse al teatro, entre otras cosas, no
había nada que fuera a ocultársele a propósito
de éste. Como Artaud, quería para el arte teatral
otros actores, otros textos, otros directores,
quería cambiarlo todo aquí, en México, que
estaba dominado y pervertido por el sainete
español. Pero, a diferencia del francés, ni en
sus más fantasiosos sueños hubiera imaginado
siquiera que la palabra podía ser excluida, que
el verbo envilecía y que era tiempo de terminar
con la verborrea occidental para devolverle al
teatro su jerarquía de ceremonia sagrada, de rito
cuya crueldad ostenta la marca del sacrificio.
Sacrificio que redefine la primavera y el renacer
de la vida, reiterado en nuestras tierras a través
de la pasión de Cristo, justo en marzo, cuando
se vuelve imprescindible regar la tierra, cuando
las ceremonias se multiplican entre los
tarahumaras y los huicholes, los chichimecas y
los purépechas. Eso era por lo que Artaud sentía
nostalgia, eso era lo que los mexicanos cultos
no podían imaginar. Así que, en aras de combatir
al mamarracho español, primero con Ulises y
luego con el grupo Orientación, Vtllaurrutia y

68

los suyos hicieron teatro del bueno, porque era
el reino de la palabra, porque era culto, porque
era literario y, sobre todo, porque era europeo.
España es África.
Así, Xavier se dedicó a escribir siete
obras cortas, La mulata de C6rdoba (que luego
deviene guión cinematográfico) y seis obras
de largo aliento. Las primeras, entre 1933 y
1937; las largas, a partir de esta última fecha.
Cuando me dediqué a leerlas atentamente, una
por una y en orden cronológico, me asaltaban
de forma constante los nombres de los grandes
dramaturgos de esa época, y me preguntaba una
y otra vez qué acceso habría tenido Villaurrutia
a ellos. En mis primeras divagaciones pensaba
en Büchner, del siglo XIX, y su magnífico
Woycek, y cuál impronta habría dejado en el
espíritu del poeta mexicano. Pensé lo mismo
para los que siguieron: Ibsen, Strindberg, Shaw,
Jarry, Chejov, Hauptmann, Kaiser, Schnitzler,
Giraudoux, además de las referencias al teatro
de Piscator y de Max Reinhardt. Pensé en sus
propios contemporáneos, como O'Neill,
Lenormand, Romains, Cocteau, Synge, Elmer
Rice, Pirandello, Claudel, Vildrac, entre tantos
otros. Pensaba en Ghelderode, en Mawiakovski,
en Gorki, en el ligero Achard -no obstante,
miembro de la Academia Francesa - , y también
en la Antígona de Anouihl y en la Enfermedad
del coraz6n de Bruckner, obra expresionista de
los años 20 con el sugestivo dibujo de sus
personajes femeninos, y también masculinos,
cuyo erotismo se ejerce en la homosexualidad.
Finalmente, pensé en su compatriota y amigo
Rodolfo Usigli, que en 1937 estrenaba El
gesticulador, sin saber aún que esa fecha partía
el teatro mexicano en dos. Diez años antes que,
en Argentina, Carlos Gorostiza cumpliera con
la misma tarea con El puente. Calmé mi
curiosidad. Supe que Villaurrutia había sido un
privilegiado: por la clase a la que pertenecía,
por el conocimiento de las lenguas europeas,
por su condición de intelectual insaciable. Él
mismo los nombra a todos, no olvida mencionar
a uno solo de sus antecesores y sus contemporáneos,
insiste en ellos una y otra vez, al igual que

Usigli, quien, por la duración de su vida, irá
mucho más lejos y, por su intensa pasión teatral
como prioridad, no ignorará a ninguno. De modo
que, a medida que leía sus obras, me extrañaba
cada vez más la omisión de vida que se aprecia
en ellas.
De las trece obras (no tomaré en cuenta

el guión cinematográfico), cinco suceden en
despachos o estudios de uno de los personajes;
y el resto, en la sala de la casa, el comedor o el
salón de la familia en cuestión. Lo cual significa
el consabido lugar común decimonónico del
drama burgués. De inmediato, sin necesidad
de entrar en la anécdota, sabemos que los
personajes pertenecen a una clase social alta.
Son burgueses. Bueno, se dice uno, al menos
resulta el mejor caldo de cultivo para investigar
a propósito del alma humana, sin entrar en otras
consideraciones de carácter político, social
y económico. Y, no obstante, teniendo en
cuenta los antecedentes de los autores antes
mencionados, una rápida mirada a los temas
advertirá que siempre se trata de curiosas tramas
en donde lo que se sugería no sucede y en las
que, por oposición, los desenlaces dejan los
afectos y los vínculos en orden. Es decir, dentro
de la norma, en el marco de los valores. Cuando
nos adentramos en La hiedra, obra en tres actos,
nos sentimos seducidos por la propuesta, puesto
que esa Teresa, si su hijastro se llama Hipólito,
debe alentar con pasión de Fedra Las situaciones
se articulan de modo tal que uno espera la
condensación del conflicto y el estallido de las
pasiones; cuando todo indica que ello va a
suceder, la Teresa de Villaurrutia resulta ser la
más perfecta de las casadas y la mejor viuda
del mundo. El conflicto se diluye y se pierde
en meandros difíciles de creer y de compartir.
Por otra parte, los diálogos dan cuenta
de esta gente fina, inteligente, irónica. Eso sí,
lo son por igual hombres y mujeres, ambos
géneros se reivindican en el ejercicio de la
inteligencia y los juegos irónicos. Pero un
diálogo que sólo alardea peca de artificioso y
le roba al teatro su carnalidad. Tomaré como
ejemplo un momento de Juego peligroso:

Cecilia, al final de su parlamento:
- Herminia me dijo ...
Herminia, interrumpiendo: - No me
obligues a recordar lo que te he dicho.
Carlos: - Recordar es una actividad
superior a sus fuerzas.
Herminia: - Sobre todo a estas horas.
Carlos, a Herminia: - Yo te ayudaré.
Me dijeron que tenías dolor de cabeza.
Herminia: - ¿Dolor de cabeza? No
recuerdo, es posible.
Carlos: - Tienes razón querida, todo
es posible.
Ésta es la vena villaurrutiana. La facilidad
coloquial lo lleva a jugar permanentemente
no con la médula de las pasiones de sus
personajes, sino con el oropel de la palabra
intelectual, irónica, que hace ostentación
de sus ocurrencias. Es cierto, Shaw, el gran
funambulesco, ya nos había enseñado esa
lección de la incisiva ironía, pero para
ejercerse en cuestiones de fondo,
psicológicas, políticas, sociales,
económicas, culturales, no para hacer uso
de ella a propósito de la desmemoria de una
dama de sociedad que, por otra parte, nada
tiene que ver con el conflicto central ni con
el del resto de los personajes, incluida ella
misma.
Sin embargo, he tomado también
un pasaje de la misma obra en donde el
conflicto ha culminado y se asiste a los
despojos que ha dejado a su paso:
Irene: - Tengo frío ... mucho frío.
Arturo: - Pronto va a amanecer
(Se quita el abrigo y lo pone sobre
los hombros de Irene).
Irene: - Tengo miedo.
Arturo: - ¿Miedo? ¿De qué puedes
tener miedo?
Irene: - Miedo de perderte ... de
haberte perdido, y por mi culpa, para
siempre.

69

�Arturo: - Eras tú la que andabas
perdida. Fui yo el que creí haberte
perdido. Ahora
hemos vuelto a
encontrarnos ... Pero piensa que, para
volver a encontrarnos tú y yo, ha sido
necesario martirizarnos y martirizar a
otros ... a otros ... inocentes como
Cecilia.
Irene: - Ahora comprendo, Arturo, sé
que nunca me perdonarás.
Arturo: - Es a Cecilia a quien debes
pedir perdón. Es Cecilia la que debe
perdonarte, porque yo ... (Pausa. Se
sienta a su lado} te he perdonado ya.
Irene baja, humillada por el perdón, la
cabeza. Y se verá a los dos sentados
juntos, pero inmóviles, mientras cae
el telón.
Sutilezas, equívocos, el juego de la
sofisticación verbal, pero, como hemos
podido apreciar en este desenlace, nunca el
melodrama. Se lo roza, está a punto de
suceder y el dramaturgo lo elude con
elegancia sin par. Al leer este final de Juego
peligroso, recordé el final de Marta y Jorge,
que en situación es casi el mismo, esa obra
de Albee señera en nuestro continente:
¿Quién le teme a Virginia Woolf?, sólo que
veinte años más tarde. No pude menos que
admirarme por la semejanza del tratamiento.
Casi las mismas palabras, el mismo registro,
los mismos comportamientos expresivos,
en ese epílogo trágico en el que Marta y
Jorge se han destruido el uno al otro,
destruyendo también , por orgullo , su
entorno.
No se podía esperar otra cosa
del gran intelectual y poeta Villaurrutia;

en su defecto, hubiera sido penoso. De
todas maneras, coincido con Alí Chumacero
cuando manifiesta que el poeta no
quiso que sus personajes metieran las manos
en la vida. Exactamente al revés de
Artaud (que por los mismos tiempos
daba pautas insoslayables para cambiar
el perfil del teatro occidental en el texto
y en la escena), Xavier Villaurrutia
crea fantasmas, entelequias, seres sin
carne, con el aliento del disfraz, de la
simulación, de la respiración artificial.
Entonces los versos de sus poemas
comenzaron a sonar cada vez más fuerte en
mis reflexiones: La noche juega con los
ruidos copiándolos en sus espejos de
sonidos. Los personajes de su teatro no
tienen resonancias , ecos que remitan a
espejos y a otros rostros entrevistos en la
desolación de la noche:

Cómo pensar un instante siquiera que el
hombre mortal vive. El hombre está muerto
de miedo, de miedo mortal a la muerte ... Y
sin embargo hay un miedo más miedo aún: el
miedo a la locura, el miedo indescriptible que
dura la eternidad del espasmo y que produce
el mismo doloroso placer; el miedo de dejar
de ser uno mismo, ya, para siempre ...
Ninguno de sus personajes alcanza el
tamaño de su finitud, de su poquita cosa, ninguno
se desliza a tientas, próximo a la locura, y menos
aún se inclina sobre los abismos del ser y el no
ser, aunque los juegos verbales pudieran
hacérnoslo creer. Sus miedos son pueriles,
anacrónicos, triviales, más aún al hablar de
muerte y soledad. Al pronunciarlos en el mero
ejercicio de la palabra:

Sufro al sentir la dicha con que tu cuerpo busca
El cuerpo que te vence más que el sueño
Y comparo la fiebre de tus manos
Con mis manos de hielo
Y el temblor de tus sienes con mi pulso perdido
Y el yeso de mis muslos con la piel de los tuyos
Que la sombra corroe con su lepra incurable
Ya sé cuál es el sexo de tu boca
Y lo que guarda la avaricia de tu axila
Y maldigo el rumor que inunda el laberinto de tu oreja
70

En el teatro de Villaurrutia no hay
cuerpos, no hay glándulas ni células
hambrientas. Por lo tanto, no hay erotismo,
ninguna carne sucumbe, nadie agoniza en los
brazos del deseo, nadie se escapa, ni de noche
ni de día, en un silencio desierto por ninguna
calle antes del crimen. Todo lo que la noche
dibuja con su mano de sombra no ha tenido
Jugar en su teatro. Todo lo que el silencio hace
huir de las cosas no sucede en sus parlamentos,

puesto que nunca hay silencio, sino palabras
que lo cubren todo, hasta el vaho del deseo, el
sudor de la tierra, la fragancia sin nombre de
la piel.
Tan gran poeta no debía escamotearnos
una obra teatral de iguales dimensiones. Sobre
todo cuando, inclinándome sobre su poesía,
advierto la tragedia del encuentro y sé, lo sé
muy bien, que allí, sumergida, está la gran pieza
que Villaurrutia se negó a regalarnos:

Los dos sabemos que la muerte toma la forma de la alcoba
y que la alcoba es el espacio frío que levanta entre los dos

un muro, un cristal, un silencio.
LA muerte toma siempre la forma de la alcoba
que nos contiene.
Trató el amor Xavier, trató los vmculos familiares,
trató sobre encuentros y desencuentros, sobre
amigos que traicionan y que, a la postre, no lo
hacen. Trató de padres e hijos, e hijos que no
lo son; trató de amantes que tampoco lo eran,
y nos dejó tan vacíos, tan solos como para
volver a su poesía y zambullimos en el esplendor
del ser deseante, de la identidad rota por la
pasión. Nunca en el teatro la entraña, nunca el
desgarramiento. Y nos quedó debiendo, él, que
en cartas a Salvador Novo le contaba cuánto se
aburría en Yale porque todas esas cuestiones
del teatro ya las sabía. Él, que había asistido al
nacimiento de El deseo bajo los olmos, de
O'Neill. Él, que se había paseado por la
escandalosa Candida de Shaw, prohibida en
Inglaterra en 1913, y que paseó por los
vericuetos de La profesión de la señora Warren,
del mismo autor. En fin, él, que comulgaba
hasta el hueso con Wilde y soñaba con el Orfeo
negro de Cocteau, y no ignoraba que somos un
montón de secretos escondidos en el fondo de
nuestro bolsillo, como confiesa Malraux en sus
Antimemorias.
Poniendo tantas palabras, haciendo
tantos juegos inteligentes, organizando tanta
ironía y jugando con tantas ocurrencias, se puso
tan mudo, sin embargo, se quedó tan silencioso.
No sólo perdió la oportunidad de colocarse en
el vértice del tiempo, junto con Artaud, sino
que, mucho más posible, más oportuno para los
tiempos que vivía México, se quedó callado y

le dio la posta a Usigli, quizás con justicia.
Usigli venía rompiendo banderillas por un teatro
mexicano íntegro, que hablara de nosotros y
no tuviera miedo de hacerlo.
Sin embargo, Xavier me azuza, me
desafía al sentir que se ríe de mis presunciones.
Quizás hay otro camino, otro registro para
comulgar con él. Quizás sólo baste escuchar
sus nocturnos o sus nostalgias. Quizás no baste
más que atreverse y soñarlo, ir detrás de él por
las calles de su noche, bajar las escaleras,
desdoblar las esquinas y correr, si se puede,
detrás de su sombra. Y oír detrás de su sombra
sólo el grito, su grito; querer tocar el grito, ese
grito suyo, y no hallar más que palabras; sa~er
que no son ciertas y, no obstante, reconocer
sus ecos. Correr, correr todavía más detrás de
esa palabra suya, la del teatro, y buscar más
lejos. Derribar el muro de las palabras dichas
y buscar no las palabras, sino la estatua
amordazada, y entender su coartada. Entender
que, con tantas palabras, solamente ejerció los
espejos helados. Y entonces tocar el reflejo de
Xavier en esos hielos, verlo pálido, apenas
maquillado, haciéndonos guiños, y, por fin, no
buscar la sangre al fantasma, sino jugar con las
fichas de su verbo. Hasta oírlo decir que me
calle, que no siga, que ya basta, que no hay más
que disimulo en sus piezas teatrales y que, por
favor y sobre todo, no haga hablar a la estatua
erigida en su nombre porque está muerta de
sueño.

71

�XAVIER VILLA URRUTIA
O LA CRÍTICA COMO CREACIÓN
Víctor Barrera Enderle

cual defiende a Jorge Cuesta de los ataques

fueron una generación regida por el ejercicio

contra su antología, el autor de Nostalgia

del criterio y estuvieron a tono con los

de la muerte emite su primera visión sobre

valores literarios en boga en el resto de

la función lectora de la crítica como modo

Occidente. Generación isocrónica, cuyas

de conocimiento: "Creo que no sólo es

principales características eran saberse a la

injusto sino inútil exigir a un crítico juicios

par del desarrollo literario y, desde allí,

originales. En cambio, no sólo es justo sino

defender su poética, la cual, desde luego,

útil pedirle juicios depurados" (Villaurrutia,

estaba regida por nociones críticas, esto es,

l 966: 846) 2 . Esa educación lectora es

X.V.

todo postulado debía poseer una

producto, entre otras cosas, de un contexto

interpretación que lo validara. De allí

insólito en nuestro país. Me refiero al

que sea difícil catalogarlos como un

cambio profundo de las políticas culturales

de Octavio Paz, la de Alí Chumacero, la de
Guillermo Sheridan, etc.), y ellas son las
que han abierto las puertas al todavía oscuro
recinto de la crítica de los Contemporáneos.
Por ello, es preciso distinguir el lugar que
ésta ocupa en su producción. Un primer
impulso nos haría afirmar que su obra, en
su totalidad, es crítica, y esto es cierto, pero
también es peligroso porque oscurece las
dimensiones que articulan su expresión
literaria. Los Contemporáneos consolidan
nuestra modernidad literaria ejerciendo el
derecho a criticar y a buscar la autonomía
estética y ética del arte. Son los primeros
en reconocer la importancia del ·capital
simbólico en el campo literario y cultural,
es decir, en hacer efectiva una poética
autonómica. Si bien es cierto que esta
búsqueda no era nueva en México, y que
tenía antecedentes sólidos en el modernismo
y en la estética que Manuel Gutiérrez Nájera
puso en circulación a partir de 1876, con

72

a Manuel Horta (7 de julio de 1928), en la

No creo en la imparcialidad del crítico,
pero sí en una parcialidad bien cimentada y compleja.

No dudo en considerar a los Contemporáneos
(esa "reunión de soledades") como una
generación de críticos; sin embargo, tal
consideración puede caer, si no se hace una
distinción, en el lugar común. La historiografía
literaria mexicana no ha dudado en
catalogarlos como poetas y críticos epónimos
del nuevo México postrevolucionario; y, si bien
su creación poética ha sido estudiada con
abundancia, aunque no siempre con esmero,
su postura ante el fenómeno literario ha
sido silenciada con el abuso de la
clasificación superficial. Desde luego, ha
habido lecturas cercanas a su reflexión (la

su artículo "El arte y el materialismo" (esto

Allí está una de las claves para
entender a este "grupo sin grupo", ellos

es: que el arte tiene como fin la consecución
de lo bello ideal y no cualquiera otra causa
de carácter extra artístico), los logros de
esta singular generación eran su afinidad
estética moderna (desde donde proyectaban
su ideología) y la subordinación a ella, tanto
de la conducta individual y social como de
la política y cultural.
Además, la gran diferencia entre
la generación modernista y la de los
Contemporáneos era el tratamiento de la
tradición. Los primeros no cont_a ban con un
canon literario, y su ruptura se dio con la
preceptiva nacionalista de los proyectos
políticos del estado liberal y la pétrea
concepción literaria de la tradición
hispanista o clasicista; mientras que los
Contemporáneos crearon una antología y
en ella expresaron sus valores críticos. Su
poética es una lectura, una organización del
campo literario; por ello, su aparición en
el terreno artístico es disidente, porque se
da a través de la crítica y no de la ideología
emanada de los centros de poder, lo que
representa un paradigma insólito en nuestras
letras. Su lectura incluye, pero, al hacerlo,
deja fuera todo lo que no entra en su visión
sobre la literatura 1. Ésa es su Antología de
la poesía mexicana moderna: un repertorio

movimiento de vanguardia; la vanguardia

y educativas que México vivió a la par de

exige proclamas, una ortodoxia creativa y

la Revolución durante las dos décadas que van

posturas colectivas comunes, y no juicios

desde 1910 hasta 1930. Transformaciones en el

críticos independientes.

campo literario; apariciones de cátedras

Ahora bien, otra cosa es acercarse

especializadas y dedicadas a fundar la

a ellos sólo en función de su labor crítica.

literatura nacional; y reformulaciones de

¿Qué tan crítica, y hasta qué punto, es la

las identidades colectivas y del concepto

crítica literaria de los Contemporáneos? En

de nación a través de la instalación de una

el caso de Xavier Villaurrutia es claro que

moderna maquinaria cultural (proveedora

nos enfrentamos a un pensamiento literario

de la mayor parte del capital simbólico)

de una agudeza superlativa y de una

regida por el Estado.

sensibilidad que lo acerca a los dominios

Antecedentes fundamentales: el

de la estética. Y aquí nos topamos con una

Ateneo de la Juventud y el exilio de

encrucijada: su carácter de poeta, de estela

las primeras grandes figuras surgidas de

consumado, hace de su crítica una confesión

esta institución. El Ateneo fue , para

que parece evitar tal categoría. Podríamos

los Contemporáneos, tanto una presencia

decir, siguiendo a nuestro autor, que

vital (la revolución educativa de José

Villaurrutia es un crítico a pesar de sí

Vasconcelos, de la cual ellos fueron los

mismo: "Desde muy temprano, la crítica

primeros beneficiados, al acceder a espacios

ejerció en mí una atracción profunda.

públicos otrora insospechados) como una

Confieso que apuraba los libros de crítica

ausencia significativa (Alfonso Reyes y

con l a avidez con que otros espíritus no

Pedro Henríquez Ureña). Entre estas

menos tiernos apuran novelas y libros de

dos generaciones hay un espacio cubierto

aventuras" (Villaurrutia, 1966: 639). La

por la llamada generación de los Siete

reflexión es, en él, una seducción, y ello

Sabios; de ellos, sólo Antonio Castro Leal

hace de la inteligencia una sensación, o

se ocupa mayormente de la literatura,

de presencias y ausencias (la mayor: Manuel

mejor: una sensibilidad. Y esta sensibilidad

aunque de manera "clásica", es decir, desde

Gutiérrez Nájera), una coincidencia y, a la

es la condición vital para adentrarse en la

la preceptiva nacionalista. De allí la afinidad

vez, una discusión de criterios.

literatura.

y las divergencias entre los ateneístas y los

1

Por cierto, la misma estrategia crítica será utilizada por Xavier
Villaurrutia en el prólogo a Laurel: "La poesía moderna en
lengua española". En él, describe críticamente el desarrollo
moderno de la poesía hispánica, siendo muy claro al manifestar
el papel decisivo del modernismo hispanoamericano en la
renovación y resurrección de la literatura en lengua española.

Villaurrutia es un crítico porque,

Contemporáneos. Villaurrutia es un gran

antes que creador, es lector. En ese sentido,

lector de la obra fundacional de Henríquez

su escritura es siempre una lectura, un mirar

Sobre el debate crítico en torno a la aparición de la
antología, véase la introducción de Guillermo Sberidan a
Cuesta. 1985.

al mundo y a sí mismo. En su famosa carta

2

73

�Ureña (al que llama un "humanista

experimentación formal. Ha aprendido la

metropolitanas (en su caso, el pensamiento

En su lectura sobre López Velarde,

moderno") y de sus hipótesis sobre la

experiencia literaria de la generación

literario francés, con Cocteau y Gide a la

una larga y aguda reflexión cruza sus líneas;

mexicanidad de Juan Ruiz de Alarcón y el

intermedia entre el modernismo y las

cabeza). Ese equilibrio es patente en su

es la voluntad de comprenderse a sí mismo

tono crepuscular de nuestra poesía (que le

vanguardias; en especial, ha sabido

visión de nuestra poesía, en su lectura de

a través del enfrentamiento crítico con la

sirve como base para postular la ruptura

combinar la poética de tres poetas

la función cultural de la literatura en la

obra del poeta estudiado. Octavio Paz

moderna de su generación); también conoce

fundamentales: Juan Ramón Jiménez, José

nueva sociedad mexicana y del papel del

(2003) tiene razón al hablar de la labor de

a fondo la creación y la reflexión

de

Juan Tablada y Ramón López Velarde, y la

crítico en el sistema literario.

Alfonso Reyes, y su manera de tratar y

de una figura canónica para admirar y para

apropiarse la tradición occidental; pero se

jerezano: Villaurrutia resucita a López

rebelarse: Enrique González Martínez. Del

profundamente ligada a su labor creativa,

Velarde, y lo hace desde su experiencia

diferencia de los dos en su tratamiento

primero ha tomado dos conceptos básicos

no sólo su creación es crítica, sino también

lectora. Pero, separándonos de la concepción

crítico: la crítica de Villaurrutia es más

para su crítica: el "lirismo de la inteligencia"

a la inversa. Su crítica es creación, en el

de Paz sobre la crítica condicionada de

cercana, más personal y conscientemente

y el "sensualismo intelectual" (Stanton,

sentido que une, define, interpreta y

nuestro autor, esa resurrección es una

más limitada. Reyes y Henríquez Ureña no

1994: 27-43); de Tablada y López Velarde,

diferencia el campo literario donde

creación. Villaurrutia está, a través de su

vacilan en cargar sobre sus hombros el peso

entre muchas cosas, la forma de resolver

producirá sus obras. Es evidente que el

reflexión, otorgándole al poeta un lugar en

de la fundación de la tradición interpretativa

las relaciones personal y social con la

ejercicio del criterio se ciñe a un fenómeno

nuestra literatura moderna, pero, de paso,

hispanoamericana: crean su canon y sus

literatura. En su famosa conferencia " La

dado, es decir, posee, en apariencia, una

está preparando el terreno y el momento,

estrategias de reflexión; corrigen las miradas

poesía de los jóvenes de México", dictada

constitución condicionada, un carácter

que ya no es el de la hora crepuscular, para

reductivas metropolitanas 3 y rescatan el

en la Biblioteca Cervantes, en 1924,

dependiente; de allí que Villaurrutia no le

el ingreso de su propia creación: "Pues bien,

sentido de pertenencia. Villaurrutia concreta

Villaurrutia muestra la primera perspectiva

pida originalidad, sino depuración. Sin

en Ramón López Velarde empieza la hora

su reflexión en su propia constitución como

crítica de los futuros Contemporáneos. Allí

embargo, hay en este problema algunos

de la poesía mexicana a llenarse de sombras,

sujeto crítico: "Más tarde he descubierto

traza con precisión las divisiones y

matices distintos, y la propia producción

de tinieblas. Y empieza a ser López Velarde

que pretender poner en claro los puntos

periodizaciones de la producción poética

reflexiva de nuestro autor así lo sugiere.

un poeta nocturno" (Villaurrutia, 1966: 771 ).

secretos de un texto, intentar destacar las

mexicana, basándose en el criterio valórico

Primeramente, la depuración es, podríamos

El autor de "Nocturno en que habla la

líneas de un movimiento literario y

moderno, esto es, en la concepción de una

decirlo, una suerte de creación, pues

muerte" comprende que la creación crítica

encontrar relaciones y correspondencias en

literatura emancipada de sus ancilaridades

perfecciona una sustancia todavía sin forma

es también una acción retroactiva, pues

el espacio y en el tiempo entre las obras y

políticas. Al llegar a las influencias de su

final, y, sobre todo, porque esa depuración

representa una forma inusitada de lectura.

los hombres son, también, pretextos para

generación, supera el peso de la figura de

es un juicio: un pensamiento envestido con

Es cierto, en ella no se crea nada nuevo,

iluminar, destacar, relacionar, poner a

González Martínez ("dios mayor y casi

el ropaje de la escritura, una creación de la

sólo se ve con distinta mirada, pero el

prueba las dimensiones, las cualidades o la

único de nuestra poesía" antes de 1918) con

reflexión. El pensamiento depurado de la

resultado sí es novedoso y hasta original.

falta de cualidades propias" (Villaurrutia,

Ésa, y no otra, es su creación crítica,

el regreso terrenal de la poesía:

crítica no sólo completa el círculo de la

l 966: 639). Se entiende ahora la ausencia,

"necesitamos nuevamente de Adán y Eva

creación, sino que crea, a su vez, un estadio

y en ella se recrean la imaginación y

en su escritura lectora, de términos como

que vinieran a darnos con su rebelión, con

posterior que adelanta las consecuencias

intuición con gran habilidad. Puede ser

imparcialidad, originalidad y objetividad.

su pecado, una tierra nuestra de más amplios

que dicha obra tendrá en nuestro campo

verdad, como sugiere Paz, que Villaurrutia

'ia

Todos ellos escapan a la limitada interpretación

panoramas, de mayores libertades; una tierra

literario. La crítica siempre crea su propio

no sea un ensayista en la amplitud del

humana.

que ver con nuestros propios ojos. La

entorno de discusión y difusión, y, en ese

término, pero sí un ensayador, un artesano

sentido, va más allá de la obra que en teoría

del pensamiento, que lo pule hasta conseguir

La literatura, en él, ha dejado de

fórmula será: Adán y Eva = Ramón López

ser el vehículo para la formación de las

Velarde y José Juan Tablada" (Villaurrutia,

la condiciona. En pocas palabras, si la crítica

las ideas precisas, aquéllas que iluminen

identidades nacionales y la divulgación de

1966: 825). Como Adán, López Velarde

aparece, en un principio, condicionada, ella

no sólo la realidad del texto estudiado, sino

hará lo propio con las obras por venir; pues

la del propio pensador. En su lectura sobre

los ideales políticos (como sucedía antaño)

descubre los misterios y las maravillas de

y se ha convertido en una forma de

la tierra nativa; como Eva, Tablada prueba

en realidad el texto estudiado es un punto

López VeJarde, intuyó el descubrimiento de

conocimiento y reconocimiento: es su

lo prohibido, deja el espacio seguro (la casa,

de apoyo, un estímulo para intentar iluminar

un espacio oculto, mas siempre presente,

pasaporte para acceder a una urbanidad

en la creación poética: el principio

la patria) para explorar lo foráneo. Arraigo

un problema mayor: la comprensión del

distinta, regida por la sensación de

y desarraigo. Dos constantes de nuestra

mundo a través de la Ii teratura. En la

de muerte. "La muerte es también una

pertenecer a un presente universal y por la

formación discursiva. De esta manera, la

modernidad, el ejercicio crítico condiciona,

patria a la que se vuelve; por eso es posible

3

crítica de Villaurrutia parece intuir una

sin caer en la preceptiva, a la creación

que haya un libro de versos que se llama

Sobre Reyes, Villaum1tia (1966: 675) lo describe así: Atento a
los más diversos problemas, los ha resuelto con exactitud y
juicio; ha se alado injusticias y desconocimientos de nuestra
lengua y literatura, y lo ha hecho con inteligencia y, a menudo,
con ironía.

74

resurrección de su crítica sobre el poeta

En sí, su labor interpretativa está

balanza, un equilibrio tácito entre la

literaria; ésta es una certeza en la reflexión

Nostalgia de la muerte. Nostalgia de lo ya

producción local y las influencias

de Xavier Villaurrutia.

conocido. La muerte es algo ya conocido

75

�por el hombre" (Villaurrutia, 1966: 771).
La muerte de los vivos y la vida
de los muertos. Su crítica es siempre un
lente y un espejo; y así como encuentra el
principio de muerte en la poesía viva,
también descubre la esencia de la vida en
la literatura pasada. En su lectura sobre el
carácter clásico en la literatura, en especial
al hablar de la permanencia de Sor Juana
Inés de la Cruz, pone en circulación
un concepto que podríamos llamar el
principio de vida de los clásicos, o mejor:
una lectura ni oficial ni nacionalista de
la tradición: "Sor Juana es en este sentido
de la convivencia un autor vivo, clásico:
clásico quiere decir vivo. Ésta es la forma
en que yo prefiero definir el autor clásico.
No marmóreo, estatuario y correcto, ya
definitivamente en un nicho, sino
un autor que puede circular en torno nuestro,
con el cual podemos acompasar nuestra
respiración" (Villaurrutia, 1966: 777). Eso
es, desde luego, una forma crítica y moderna
de leer el canon, de confrontarlo y de
enriquecerlo. La representatividad
-concepto de suyo sospechoso- es aquí
cambiada por la afinidad, por la discusión
de sus supuestos valores esenciales.
Tal vez sea difícil (incluso imposible)
encontrar una metodología o un sistema
teórico en la producción crítica de Xavier
Villaurrutia; no obstante, existe una
coherencia interpretativa: una búsqueda
por responder una serie de preocupaciones
básicas en torno a la literatura y su
función individual y cultural. Primeramente,
se evidencia una incertidumbre en su
escritura reflexiva; esa incertidumbre nace
de la contradicción entre el carácter
subjetivo e individual de la creación y su
soporte, el cual es un instrumento colectivo:
el lenguaje. "La obra de un poeta
-nos confiesa- no vale sino en la medida
que lleva consigo, al mismo tiempo y
en el mismo grado, lo inexplicable y lo
explicable. En manos del poeta, el

76

lenguaje no es sólo un instrumento lógico
sino también un instrumento mágico"
(Villaurrutia, 1966: 764). El arte de la
poesía, como el de la crítica, consiste en el
equilibrio entre estos dos instrumentos: el
lenguaje por sí sólo no es poético, pero la
poesía sin la ejecución verbal no existe; es
en este terreno de la escritura donde se
encuentra el reino de la reflexión, aunque
ésta pretenda siempre superar sus propios
dominios e ir hacia el origen de la intención
y la esencia de la literatura. Esa lucha
inefable es, desde luego, el motor del
ejercicio del criterio. A la crítica también
la guía esa misma curiosidad pasional
(padecida por Sor Juana) que estimula la
creación. Allí se ubica una de las
características principales del pensamiento
de Villaurrutia: la conciencia de infinitud
limitada por la estrechez humana. La verdad
escondida en la literatura nos contiene y
nos rebasa. Su persecución no tiene fin,
pero nos otorga, a cambio, la certeza del
movimiento y la esperanza de algún día
encontrar la luz, la salida, la iluminación.
Encuentro, igualmente, una
búsqueda por sacar a la luz la comunicación
entre las obras literarias. Ésa es una
intención creadora, pues persigue la
concreción de un sentido mayor del campo
literario. Quizá por ello me parece muy
afortunada su concepción de la poesía
mexicana como un laberinto, como una
encrucijada; pero esta concepción sólo
confirma su continuidad, su comunicación
subterránea. El laberinto es una cartografía
por hacerse, y allí es donde entra a la
palestra el crítico. Es él quien debe registrar
(y crear) esa geografía ignota para la
mayoría, sólo así una literatura tomará
conciencia de su propia circunstancia.
Y es, finalmente, en el develamiento
de esa circunstancia donde sería preciso
destacar el aporte del discurso crítico de
Villaurrutia a las letras mexicanas,
verdadera obsesión de su reflexión. Sus

intuiciones son vitales para entender la
formación de nuestra crítica moderna. Antes
que nada, su lectura fue el termómetro
donde se registraron con mayor precisión
y nitidez los más importantes cambios de
la poesía mexicana de la primera mitad del
siglo XX. Sobre todo, la transformación
que opera con la aparición de su generación:
el cambio del tono crepuscular al tono
cenital y, posteriormente, al nocturno. En
su calidad de guía, el autor de Reflejos nos
lleva por las diferentes dimensiones de
nuestra poesía: desde la soledad, la reflexión
y el sentimiento de la melancolía hasta la
experimentación formal y el erotismo. Todo
desde la intimidad de su confesión y la
sensibilidad de su inteligencia.
Con Villaurrutia confirmamos el
carácter intuitivo, conscientemente parcial
y depurado, de nuestra reflexión literaria.
Esto, dicho sea de paso, no es, como afirman
algunos, la confirmación de nuestra carencia
teórica; al contrario, es la certidumbre de
la experiencia vital que significa para
nosotros la literatura, y, con ella, una de
sus formas esenciales de creación: la crítica.

BIBLIOGRAFÍA
Cuesta, Jorge ( 1985). Antología de la poesía
mexicana moderna. Lecturas
Mexicanas 99. México, D. F.:
SEP/FCE.
Paz, Octavio (2003). Xavier Vi/laurrutia en
persona y en obra. México, D. F.:
Fondo de Cultura Económica.
Stanton, Anthony ( 1994)."Los Contemporáneos y el debate en torno a la poesía
pura", en Olea Franco, Rafael y
Anthony Stanton (eds.) (1994). Los
Contemporáneos en el laberinto de
la crítica. México, D. F.: Colegio de

México.
Villaurrutia, Xavier (1966). Obras. Edición
de Alí Chumacero, Miguel Capistrán
y Luis Mario Schneider. Lecturas
Mexicanas. México, D. F.: Fondo de
Cultura Económica.

77

�DOS POEMAS
Jorge Saucedo

abierta

guardiana del deseo no es tu culpa
si despiertas las furias que tú habrías saciado

falsa llaga cántaro luz nube de espinas
madre del cielo gris

Tomás Segovia

abierta igual que la calle y la tormenta
escucho el eco de tu boca y un pájaro se enciende
una llama que muere se levanta y los muertos que
miran mi mirada parpadean
en mis manos aletea tu boca
escucho los ojillos silbantes de tu boca

desde el silencio tortuoso como tortuosa espera

en los brazos de los árboles las verdes redes

en el fácil derrumbe de palabras que apenas se pronuncian

tienden chorros de silencio
y una fuente delgada se desliza hasta arrojar
su cuerpo en el refugio desolado de tu boca
madre desertor ahogada en sangre
mitra del cáustico demonio de los días
espejo de los pusilánimes y los creyentes
recuerdo de mi voz y de mis torpes manos
de mi color ahogado en la triste imposibilidad
agua manto delgadez de sombra madre

en mí callada sombra que mira toca máscaras del aire el resplandor del odio
con el color más entrañable en el hirviente zumo de tu boca
el ropaje oscuro de las rosas en el caliente nudo de invernales labios
en la proximidad abierta como una luz de ojos y de risas
desde la espera y el silencio de calles imposibles y trenes que no miran
y dejan la tierra palpitando
en ese movimiento de una gota luminosa que me miró mirarte mirándome a los ojos
dejándonos de pie cerca de un dios dentro de un mundo juntos en silencio

de las cortinas y los muros
y del ajeno tiempo siempre ajeno
esfera embrujada luz paloma degradada sed desierta
espero el roce inabarcable que acarreas
cúpula invertida honda caverna
junto a la ventana iluminada o a través
del gris antiguo de la calle
en el centro de una bóveda impecable abierta en cruz
cubierta de arabescos o gritos vendedores
miras siempre desde el fuego de una herida
tocas con tu llama cruel mis manos

78

79

�(como en las pinturas de Giotto en la
capilla de Arena) (1994: 282) 3 .

EL RITMO MULTIMODAL
DE LA TELENOVELA MEXICANA
Rodney Williamson y Candice MacDonald
El ritmo es un concepto que se aplica a
diversos modos de expresión semiótica.
Aunque pareciera asociarse más directa y
naturalmente con la expresión musical,
también se habla de ritmo en la pintura, la
arquitectura, la escultura, el cine y el
lenguaje. En estas páginas queremos
enfocar el ritmo como un factor que no se
limita a un solo y único modo de expresión,
sino que organiza y estructura una
configuración de varios modos. Queremos
enfocarlo como un principio multimodal y
explorarlo empíricamente a través de un
género discursivo que de por sí es
multimodal. La telenovela, como género,
integra diferentes modos de expresión
semiótica en su diseño de escenas y
episodios: habla, música, espacios visuales,
movimiento, gestualidad, etc. Si bien el
lenguaje de la telenovela ha sido
mencionado en varios estudios 1, muy poco
se ha dicho sobre sus otros modos de
comunicación y sobre las combinaciones
de modos empleadas en su diseño. A pesar
del abundante empleo de la música popular
y romántica en las telenovelas, casi nada
se ha comentado sobre esta característica
del género ni sobre sus funciones.
En su obra pionera, Multimodal
Discourse. The Modes and Media of
Contemporary Communication, Kress y
Van Leeuwen (2001: 3) presuponen que el

ritmo funciona multimodalmente, y lo
relacionan con el principio también
multimodal de 'framing' (el proceso de
enmarcar o separar espacios, objetos, etc.,
en una producción semiótica):
En modos organizados temporalmente [... ]
el 'enmarcado' se convierte en 'fraseo' y es

80

es realizado por las breves pausas y
discontinuidades de varios tipos (rítmicas,
dinámicas, etc.) que separan las frases
verbales, musicales y las de los movimientos
de actores2.
Como ya se observó, el ritmo ha sido un
principio de referencia en descripciones de
productos semióticos de diversa índole:
cine, arte pictórico, música, poesía. Pero
raras veces se ofrece una definición analítica
del concepto, y sólo en algunas ocasiones
se examina en detalle su expresión concreta.
Un autor que aplica el concepto
sistemáticamente al arte pictórico es O'Toole
(1994), quien lo relaciona con las funciones
que llama "modal" y "composicional"
(basadas en las macrofunciones
interpersonal y textual de la lingüística
funcional y la semiótica social de Michael
Halliday ( 1978, 1985, 2002 cap. 8). O'Toole
define el ritmo de la siguiente manera:
Un sistema clave tanto para la fun ción
modal como para la composicional. La
repetición regular de unidades espaciadas
(como en el caso del ritmo musical) puede
darse al nivel de las pinceladas, de formas
menores como manos, páneles de cercas,
ventanas o al de figuras mayores
(personas, caballos, autos) o de episodios
1
La mayoría de los estudios sobre telenovela trata aspectos
de recepción por 1eleaudiencias, o aspectos sociales
y culturales generales . Pero algunas observaciones
sobre el lenguaje telenovelesco se encuentran en: Mazzioni,
1993 (sobre iodo el capítulo de Mazziotli misma,
" ln1er1extualidades en la telenovela argentina: melodrama
y costumbrismo", 153-164); y el lenguaje de dos 1elenovelas
mexicanas se estudia en: Williamson y De Diego. 2003.
2
La 1raducción es nuestra. El 1exto original, en inglés, es
como sigue: " In lime-based modes [ ...] 'framing' becomes
' phrasing ' and is realised by !he shorl pauses and
discontinuities of various kinds (rhy1hmic, dynamic, ele.)
which separale tbe phrases of speech, of music and of

actors' movements" .

ejemplo, establece esquemas que dividen
sonidos en medidas de igual duración y que
sonla base de su tempo musical. A su vez,
estas medidas se organizan en frases
musicales. Van Leeuwen resume sus
observacionesen los siguientes términos,
ampliando luego el alcance del término
ritmo para incluir el habla y los sonidos no
musicales:

Esta definición analítica de la "repetición
regular de unidades espaciadas" la aplica
O'Toole al análisis concreto del famoso
cuadro "La Primavera", de Botticelli
(Galería Uffizi), revelando la estructura
episódica (narrativa) de la obra, que
procede de derecha a izquierda. Ésta
comienza con el ritmo "fuerte y lineal" de
la escena-episodio de Céfiro, Cloris y Flora,
y procede hacia el ritmo "circular" del
conocido grupo de las tres Gracias:

Hay tres tipos de regularización rítmica:
( 1) regularización del tempo, (2)
regularización del número de sonidos por
medida, y (3) regularización del número
de medidas por frase.
Puede darse cualquier
combinación de estos tipos, tanto en el
habla como en la música y en
producciones semióticas que emplean
sonidos 'no musicales', y se pueden
producir patrones complejos alternando
diferentes grados o tipos de regularización
(1999: 50)5.

El ritmo que era tan fuerte y lineal,
procediendo de derecha a izquierda, en
el episodio de Flora, ahora sigue un
movimiento mucho más suave y circular,
contenido en la interacción entre las tres
Gracias mismas (1994: 11)4 .
Lo que resulta evidente en esta descripción
es que el concepto del ritmo dinamiza un
medio pictórico estático, constituyendo el
carácter narrativo de la obra, creando una
temporalidad lineal que nos permite hablar
de un "antes" y un "después". El ritmo
circular, en este contexto, parecería ser una
modulación secundaria subordinada al
esquema lineal fundamental. En términos
concretos, el ritmo es movimiento ,
dirección, mirada (tanto de las figuras o
personajes, como del espectador), y se
asocia estrechamente con el análisis de los
vectores o líneas de energía presentes en
el cuadro, que dirigen la mirada del
espectador. Creemos que es importante
comprender que el ritmo no es sólo
repetición de unidades espaciadas, sino
movimiento con dirección.
Van Leeuwen (1999) dedica un
espacio considerable a la definición del
ritmo en su estudio sobre los modos de
expresión sonora: el habla, la música y el
sonido. Conceptualiza el ritmo en términos
de tiempo medido y no medido. La
tradición musical de Occidente, por
3

La lraducción en nuestra. El texto original es el siguiente:
'·A key system in both !he Modal and Compositional
func1ions. The regular repetition of spaced units (as with
musical rhy1hm) may be at 1he leve! of brushstrokes, of
small fealures like hands, fence panels, windows, or of
major figures (people. horses, cars) orepisodes (as in the Giotto
paintings in the Arena chapel)".
4
La lraducción es nuestra. El texto original es como sigue:
'"The rhythm which was so forceful and linear, from right
Io lefl. in the Flora episode now seems much gentler and
circular, con1ained in the in1eraction between the three
Graces themselves".

Para aplicar estas percepciones
concretamente a productos o géneros
semióticos (obras de música o estructuras
habladas, como conversaciones o poemas),
hace falta, en nuestra opinión, agregar el
concepto de movimiento con dirección. La
obra musical "avanza" gracias a una
"progresión" de sus frases musicales.
Queremos aplicar ahora estos
rasgos del ritmo - repetición espaciada,
regularización, progresión (movimiento c?n
dirección)- a la telenovela mexicana, que,
en el marco de este género latinoamericano,
presenta una visión particularmente
melodramática y ritualizada de la realidad
en sus tramas narrativas6 . Resumiendo lo
que se desprende de las obras citadas,
tendremos en cuenta los siguientes aspectos
y funciones del ritmo:
1. Si en el arte pictórico el ritmo contribuye
a la organización "composicional"
5

La traducción es nuestra. El texto original es como sigue:
'There are three kinds of rhythmic regulariza1ion: (1)
regulariza1ion of 1he tempo, (2) regularization of the
amount of sounds per measure, and (3) regularizalion of
the amount of measures per phrase.
Any combination of these is possible, in speech as
well as in music or in semiolic productioos using 'nonmusical' sounds. and in1rica1e patterns can be produced
by aherna1ing different degrees or types of regulariza1ion".
6 Véase la caracterización que ofrece Ana López ( I 995:
261-262) de las 1elenovelas brasileñas, venezolanas,
colombianas y mexicanas, en la que destaca la prioridad
de 'emociones primarias sobre el contexto socio-hislórico"
en la 1elenovela mexicana.

81

�("textual") y tiene evidentes funciones
narrativas, como sostiene y demuestra
O' Too le, es lógico qu e presente
características funcionales comparables en
la telenovela. Examinaremos cómo el ritmo
contribuye a establecer la unidad textual
de la telenovela y su estructura narrativa.
2. En segundo lugar, el ritmo desempeña
fun ciones modales o interpersonales,
ayudando a establecer relaciones entre
(grupos de) personajes, y entre éstos y el
espectador, función que subraya la
significación social que tran smite la
telenovela como producto y género
semiótico.
3. Ya que la telenovela es, de por sí, un
género multimodal, sería lógico que el
ritmo se expresara en ella a través de los
diversos modos que en cada caso active;
es decir, a través de la parti cular
configuración de música, habla e imagen
que la telenovela en cada caso emplee.

Hemos escogido analizar dos selecciones
que provienen de dos telenovelas muy
distintas, proyectadas entre 1999 y 2000
por TV Azteca y Televisa, respectivamente.
Estudiaremos una escena de amor de El
candidato y una secuencia de escenas que
llevan a un encuentro desafortunado en Por
un beso7 . Ambos ejemplos se definen por
llegar a un momento culminante, aunque
de muy diferente manera, y ambos
constituyen unidades acabadas y coherentes
en sí mismas. Su carácter unitario se explica
en parte por su estructura narrativa, pero
también por la interacción de los diferentes
modos semióticos implicados. ·
7

Los materiales provienen de un corpus de I O telenovelas
de I 997 a 2000, recogido en el marco del proyecto Género
y discurso mediótico: elementos verbales en la telenovela
mexicana, dirigido por R. Williamson, con la colaboración
de F. de Diego, de la Universidad de O11awa, y de R.
Ávila, de El Colegio de México. Agradeceremos la
subvención de dicho proyecto al Social Sciences and
Humanities Research Council de Canadá. Agradecemos
también el valioso apoyo prestado por Raúl Ávila en las
primeras fases del proyecto, al darnos acceso al material
telenovelesco de su proyecto internacional DIES-RTP
(Difusión Internacional del Español en la Radio, la
Televisión y la Prensa.)

82

Las telenovelas de TV Azteca en
los años de nuestra muestra intentan trazar
nuevos caminos para el género, en un
esfuer zo de competencia abierta con
Televisa. El candidato, que salió al aire en
los meses anteriores a las elecciones de
2000, se destaca por sus referencias directas
a la actualidad política de México. Esta
relación manifiesta con la realidad extraficcional, si bien no constituye un nuevo
realismo, es bastante inusual. Se logra
gracias a la creación de dos espacios
claramente enmarcados y separados uno de
otro: el espacio público de la campaña
política, con sus referencias "reales", y el
espacio privado del recinto familiar del
"candidato ", escenario de una trama
típicamente telenovelesca de amor, celos,
y lucha entre "buenos" y "malos". El
"candidato", Ignacio Santoscoy, es un
político joven lleno de ideales, esperanza
y celo reformista. Obviamente, pertenece
al lado de los "buenos", pero está casado
con Maricarmen, la hija "mala" de un
político corrupto de la vi·eja guard ia,
Ju ventino Manrique. Inevitablemente,
Ignacio se enamora de Beatriz, la media
hermana de Maricarmen, hija de una unión
de amor puro que tuvo Manrique de joven,
antes de corromperse. Beatriz representa el
arquetipo de la mujer mexicana ideal: dulce,
sumisa y maternal, de aspecto romántico,
cabellera sedosa, labios entreabiertos y
mirada soñadora. Es incapaz de cualquier
sentimiento vil o que no provenga del
sentido más puro y noble de la vida. En este
marco de determini smo casi génetico,
Maricarmen no tarda en extraviarse por
caminos equivocados: tiene relaciones
sexuales con Adrián, el mejor amigo de
Ignacio, y com ienza a tomar cocaína,
cayendo en una drogadicción que finalmente
la llevará a la muerte. En la escena que nos
ocupa, Maricarmen está haciendo el amor
con Adrián, a la vez que mira una entrevista
política realizada a Ignacio en la televisión.
Por su construcción, técn ica
camarográfica y cromatismo (semioscuridad y matices predominantemente azules),
la escena a la que nos referimos se destaca

por ser mu y diferente a las escenas
anteriores y posteriores. Comienza con una
larga toma en la que una cámara móvil
sigue un hilo de objetos que articulan una
narración visual: una botell a y copa de
champaña, un reloj, varias prendas de vestir
femeninas y masculinas. Sólo después
descubriremos a sus prop ietarios,
Maricarmen y Adrián, haciendo el amor en
la cama. Vemos la cara de Maricarmen por
encima del hombro de Adrián; casi no

vemos la cara de éste. Durante toda la
narración visual oímos voces que no tienen
nada que ver con los objetos enfocados: son
voces de participantes de un debate político.
Sólo después descubrimos que emanan de
una televisión y vemos la cara de Ignacio
(marido de Maricarmen) en pantalla (figura
2). Maricarmen mira la televisión desde la
cama, como si estuviera mirándolo en
persona (figura 1).

Figura 1: El candidato

Figura 2: El candidato

En sus dos espacios o escenarios,
esta escena representa un lento crescendo
hacia un clímax: un orgasmo en el espacio
privado de la recámara y una acusación
triunfal de Ignacio en el espacio público
de la entrevista televisada. Los dos
escenarios están perfectamente enmarcados
y separados uno de otro: fuera de unos
gemidos y jadeos más bien discretos, no
se oye nada de la escena amorosa, sino que
se ve. Fuera de unos instantes en los que
vemos la cara indignada de Ignacio en la
pantalla de la televisión, la entrevista
política no se ve, sino que se oye. Ambos
eventos llegan a su culminación: la
entrevista, con la intervención del animador
anunciando que se ha concluido, quedando
sólo unos momentos para comentarios
final es; el acto sexual, con los amantes
descansando uno en los brazos de otro.
No habría relación entre ambos
eventos si no fuera, por una parte, por las
miradas de Maricarmen, que ve la pantalla
de la televisión y parece encontrar la mirada
indignada de Ignacio, que acusa al gobierno

actual de corrupción y venganza (como si
estas palabras clave se aplicaran a ella). Y,
por otra parte, por la música que llena todo
el espacio sonoro y sus huecos (momentos
de s ilencio potencial), creando una
continuidad cohesiva que imparte a la
escena una unidad indisoluble. Las miradas
puntuales subrayan a un tiempo exacto
determinadas frases o palabras en el modo
de comunicación verbal. Pero la música
unifica todo con sus incesantes repeticiones.
Su lento crescendo, en el que comienza al
fondo y va subiendo de volumen hasta llenar
el primer plano también, es un reflejo exacto
de lo que pasa en el espacio visual: el acto
amoroso se hace cada vez más intenso y su
ritmo se refleja en el tempo establecido por
la sucesión de las trece tomas de la escena.
Después de la larga toma inicial hay una
rápida sucesión de tomas, reflejo del
desenfreno de las pasiones (tanto amorosas
como políticas), pero ordenada por los
compases de la música. Hacia el final de la
escena se afloja un poco el paso, a partir
de la toma 9 (ver el cuadro 1).

83

�1

Cuadro 1
Toma
Toma 1
Toma 2
Toma 3
Toma 4
Toma 5
Toma 6
Toma 7

Duración de las tomas en la escena de amor de EL candidato
Duración (segundos)
62
4
2
3
2
2
2

Resumiendo, el tempo de esta
escena se comunica visualmente, en una
clara progresión de tomas que, por otra
parte, alternan planos cortos con medianos
y largos. Pero es la música la que marca el
pulso regular de esta progresión por medio
de sus repeticiones. El efecto rítmico de
energía violenta, pero finalmente enmarcada
y contenida, se crea multimodalmente por
una interacción del modo visual con el
musical. La música es el elemento que crea
cohesión entre los dos espacios visuales
fuertemente enmarcados, como ya
señalamos. Acapara poco a poco todo el
espacio sonoro, envolviendo el habla y
llenando los espacios o silencios. Lo
interesante es que es una música de tono
más dramático que íntimo. Su estilo es más
propio del espacio público que del privado
y, a fin de cuentas, sirve más para subrayar
aspectos del mensaje político de Ignacio
que para el tono íntimo del encuentro
amoroso. La música crea una distancia
entre nosotros, los espectadores, y la pareja,
como la pantalla de la televisión pone una
distancia entre Maricarmen, como
espectadora , e Ignacio. El ritmo se
construye en una serie de tomas a nivel de
escena. El ritmo de la escena subsiguiente
(en la que vemos a Ignacio saliendo del
estudio de televisión) se diferencia por
completo del de la anterior.
El segmento de Por un beso que
seleccionamos corno nuestro segundo
ejemplo es una secuencia de escenas
presentada como subepisodio, organizado
en torno a cinco personajes y un

84

Toma
Toma
Toma
Toma
Toma
Toma
Toma

Duración (segundos)
8
9

10
11
12
13

2
3
3
4
2
5

club nocturno llamado "El Oasis". Por
subepisodio entendemos un segmento
continuo de un capítulo de telenovela
que se presenta entre dos pausas
comerciales. El subepisodio constituye
una unidad, en la medida en que crea
una progresión narrativa, alternando lugares,
pero involucrando un número limitado
de personajes con papeles complementarios.
El ejemplo de Por un beso satisface
plenamente estas condiciones. En realidad,
las complicaciones de la trama empiezan
en un subepisodio anterior, pero
hemos escogido enfocar solamente éste,
en el que la acción narrativa llega a un
punto crítico y culminante.
Mariano, el adinerado arquitecto
protagonista, frecuenta con su socio Efraín
un club nocturno llamado "El Oasis", donde
se enamora de la cantante, Blanca Garza, y
empieza un romance con ella. Julio, un
nuevo socio potencial y amigo de Fernanda,
la esposa de Mariano, llega y se hace invitar
al "Oasis", donde él también se enamora de
Blanca. Queda tan impresionado de Blanca
que Fernanda decide acompañarlo al club,
donde ve a su esposo, que en todo el día no
había podido ir ni a comer ni a cenar a casa
"por moti vos de trabajo". Precisamente esta
noche, Blanca ha decidido declarar su amor
a Mariano a través de la canción. Después
de la función, todos coinciden en un
inevitable e incómodo encuentro: Fernanda
descubre con enojo que no es la única mujer
en la vida de Mariano, y Blanca descubre
con espanto que su gran "amor" está casado.

En esta telenovela, la música
desempeña funciones muy distintas de las
que desempeñaba en la otra. Identifica
puntualmente a determinados personajes o
interacciones entre personajes, a la manera
de un leitmotiv o motivo conductor, al estilo
de una ópera wagneriana. Los motivos
musicales se asocian, además, con ciertos
iconos visuales. A Julio le corresponde una
música de piano, asociada con las azucenas
blancas que le regala a Blanca. Los
contactos amorosos entre Blanca y Mariano
quedan marcados por la música de la
canción "Adoro", de Armando Manzanero,
y por las rosas rojas que él le regala. Los
momentos de turbulencia o conflicto
quedan marcados por una música
desorganizada con intervenciones
disonantes. Ya que este simbolismo
primitivo de la música nos entrega un
sentido representaciona1 8 bastante evidente
y poco interesante, como televidentes
tendemos, quizá, a fijarnos en su valor
interpersonal, el tipo de relación que marca
entre los personajes implicados, o en su
valor textual, el hecho de que el mismo
tema o motivo se repita escena tras escena.
En otras palabras, donde el sentido
representacional resulta pobre, se privilegia
un sentido rítmico basado en la repetición.
Mediante la contraposición de
diferentes lugares y personajes en
este subepisodio, se va recalcando la
inevitabilidad del encuentro desafortunado
entre Fernanda, Blanca y Mariano, lo cual
acentúa la vinculación entre una escena y
otra en la fatal progresión hacia el momento
crítico. El ritmo establecido en esta

Cuadro 2
Toma

1

Escena I
Escena 2
Escena 3
Escena 4
Escena 5
Escena 6

progresión narrativa no es tanto de clímax
como de suspenso, y el tempo o rapidez con
la que se van produciendo los hechos es el
aspecto rítmico privilegiado. En tales
secuencias es normal que se busque alargar
las escenas, retardando el desenlace
inevitable para crear una mayor tensión
dramática. En el cuadro 2 se constata la
aplicación de esta técnica en la progresión
de escenas más cortas hacia más largas,
aunque la escena 5 rompe el patrón. Junto
a esta progresión rítmica tenemos la de las
tomas. El ritmo más pausado con las tomas
más largas se alcanza en la escena 3,
después de la cual se va acelerando hacia
el desenlace dramático, creando una tensión
entre escenas cada vez más largas y tomas
cada vez más cortas. De nuevo, la escena 5
rompe el esquema rítmico y se plantea, de
hecho, como una ruptura temática y rítmica.
Mientras las demás escenas se desarrollan
en el camerino de Blanca, primero con su
asistente Mica y luego con el celoso y
amoroso Mariano, y, por otra parte, en el
salón del club "El Oasis", la escena 5 nos
saca de este contexto, mostrando la casa
de Mica y a su niño robándole dinero de su
bolsa. Esta escena forma parte de una
técnica de alternancia y contraposición de
personajes y lugares que ha servido para
construir la ironía dramática y el avance
inexorable hacia el previsible desenlace.
Pero en esta ocasión rompe completa~ente
con el ritmo narrativo. El ritmo acelerado,
desordenado y turbulento de la escena 5
sirve, de hecho, para reforzar la regularidad
del ritmo de las demás escenas.

Duración de escenas en el subepisodio de Por un beso
Duración (segundos) Número de tomas
26
30
33
115
9
119

8
6
5
21
4
28

1

Duración (promedio) por toma
3.25
5
6.6
5.8
2.25
4.25

1
1

1

8

Término de Halliday que designa el tipo de proceso
semántico en el que un elemento textual o semiótico hace
referencia al mundo o representa algún fra gmento del
mundo. Corresponde, en la lingüística sistémica-funcional
de Halliday, a la macrofunción representacional o
'ideaciona1·.

85

�Otro aspecto visual que separa la
escena 5 de su entorno es la alta proporción
de primeras planas que contiene,
comparable en este aspecto sólo a la
dramática escena final.
Como ya señalamos, la música
juega un papel temático en esta secuencia
de escenas, subrayando mensajes de amor
y armonía, pasión caótica, conflicto;
además, establece el ritmo de cada escena
e incluso la transición entre las escenas 1
y 2. A lo largo de todo el subepisodio,
alternan el modo musical y el verbal como
el elemento más perceptible del espacio
sonoro. El patrón típico es que una escena
comience y termine con música
relativamente alta, y que en medio se oigan
las voces y las conversaciones de los
personajes (escenas 1 y 2). En las escenas
3, 4 y 6, el esquema es más complejo,
subrayando sus diferentes momentos
dramáticos. El volumen de la música alterna
con el de las voces, y el género de música
se cambia de acuerdo con el momento. Pero
es obvio también que el tempo del ritmo
musical subraya en ciertas ocasiones el
tempo del ritmo visual. Esto se ve
claramente en la escena 5, en la que la
rápida y turbulenta secuencia de tomas se
complementa, en el espacio sonoro, con
una lucha entre música alta y voces
gritando.
Esta breve descripción de dos
ejemplos de telenovela demuestra hasta
qué grado la realización del ritmo es un
fenómeno complejo. Definitivamente, no
hay una correspondencia sencilla entre tipos
o aspectos del ritmo y modos individuales
(que sean de tipo verbal, musical o visual).
Por otra parte, la exploración empírica de
la semiótica del ritmo nos ha -llevado a
considerar los tres tipos de significación
contemplados en las tres macrofunciones
de Hal liday (representacional o
'ideaciona!' 9, interpersonal y textual). La
presencia de iconos visuales y temas
mu s icales responde a la función

86

representacional de estos modos, que en los
dos ejemplos analizados difiere
radicalmente. Pero la manera en que música
e imagen se entretejen textualmente sirve
para crear una unidad escénica que parecería
ser típica del género telenovelesco. Por otra
parte, la síntesis que se busca lograr entre
conflicto y control, caos y destino, a partir
de la realidad interpersonal de los
personajes, también parece ser rasgo propio
de la telenovela. El ritmo de la telenovela
tendrá, quizá, una función semántica
primordialmente textual, pero no podemos
descuidar su función interpersonal ni su
relación con el sentido representacional. El
ritmo es, por supuesto, regularidad y
repetición, pero hemos visto también cómo
contribuye a la progresión narrativa,
estableciendo cohesión entre tomas y
escenas.
Aunque parece temerario decirlo
con base en el estudio de sólo dos ejemplos,
la acción cohesiva del ritmo en la telenovela
parece revelar otro aspecto de su
funcionalidad: su potencial para desarrollar
diferentes variantes del género. La cohesión
rítmica que hemos analizado en Por un beso
crea unidad entre una serie de escenas; la
de El candidato unifica una sola escena. Si
estas observaciones se comprobaran en otros
ejemplos, el primer caso constituiría, de
alguna manera, el modelo tradicional; el
segundo, un modelo nuevo para la
telenovela. Cualquiera que sea el caso, la
especificidad genérica de la telenovela
depende no sólo de la naturaleza de su
contenido verbal, sino del ritmo visual y
musical de sus escenas. Y quizá sea el ritmo
de la telenovela, más que su sentido
representacional, lo que explica su poder
de seducción, su manera de involucrar a las
teleaudiencias en sus viejas tramas
familiares y archiconocidas.

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Williamson, Rodney y Fernando de Diego
(2003). Verbo e imagen en la
telenovela mexicana. Ottawa:

Legas.

9

También denominada ' ideativa' en algunas fuentes
hispanohablantes.

87

�LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL
DE LAS EMOCIONES
Rogelio Luna Zamora

de la estructura social, consideración con

microsociológicas que tienen como centro

ta cual coincidimos.

de atención al individuo (pequeños grupos

Cualquier emoción puede ser

sociales en su interacción cotidiana) y la

analizada a partir de sus cuatro componentes:

relevancia de la subjetividad, por otro lado,

sentimiento,

gestualización expresiva,

motivaron la creación del campo de la

conceptos relacionados y normas regulativas

sociología de las emociones como arena

(Gordon, 1990: 147 ). El primero

específica de análisis. Los avances en la

(sentimiento) se refiere a la génesis de la

sociología contemporánea, abanderada por

emoción, es decir, cómo se activa una

enfoques micro (el interaccionismo simbólico,

emoción o sentimiento. Éste ha sido el punto

la etnometodología, los estudios de género,

Concebidas de manera prejuiciosa, las

nombrar -etiquetar- y dar sentido a lo que

más controversia) dentro de los dos grandes

la sociología del conocimiento, entre otros),

emociones, hasta hace poco tiempo, eran

sentimos; en la medida en que la intensidad

enfoques en que se estudian las emociones:

motivaron el s urgimiento de este nuevo

consideradas por los especialistas de las

de lo que sentimos, su expresión y su

el sociobiologista y el construccionista. La

campo del quehacer de la sociología. La

diversas disciplinas sociales como un asunto

manifestación so n procesos siempre

neurofisiología estudia los mecanismos

sociología de las emociones como campo

muy personal, subjetivo, estrictamente

controlados y adquieren significado cuando

neuronales que participan en la activación

disciplinario emerge en la década de los

idiosincrático y, aún más, des-estructurante

son dirigidos a partir de, y con relación a,

de determinadas emociones. El segundo

setenta del siglo XX (Kemper, 1990a).

de las organizaciones e instituciones

otros, a nuestro entorno sociocultural

componente (gestualización expresiva) se

Efectivamente, para los sociólogos

sociales, y de poca trascendencia para la

(Hochschild, 1990: 117; Gordon, 1990).

refiere a la expresión y gestualización

clásicos, la esfera emocional, aun cuando

estructura y el orden social. Las ciencias

Esta perspectiva establece la distinción entre

fisiológica, corporal. Estos dos primeros

es un elemen to que participa en la

sociales en su conjunto, producto del largo

la sociología y otras disciplinas que

componentes son estudiados por los

interacción y la acción sociales, siempre se

predominio de la racionalidad como razón

tradicionalmente se han ocupado del análisis

enfoques sociobiologistas, en cualquiera de

concibió como un factor implícito. En parte

principal de la acción social, razón del ser

de las emociones, cpmo la psicología, el

las disciplinas señaladas líneas arriba. Su

debido al enfoque macrosociológico, que

social y del mismo prejuicio de la vida

psicoanálisis y la filosofía. Sin embargo,

énfasis está puesto precisamente en aquellas

tiende a desaparecer la vida del individuo

social cotidiana, habían colocado las emociones

recientes teorías en psicología social, así

emociones que son observables con mayor

y que hace del enfoque estructural su objeto

en un lugar secundario y poco digno de ser

como algunas corrientes de la sociología

facilidad en términos fisiológicos, toda vez

central de análisis. En parte también como

tomado en cuenta por estas ciencias.

de las emociones misma, coinciden en

que lo orgánico tiene una clara participación

consecuencia del predominio del positivismo

Nuestro objetivo es mostrar que

varios aspectos en sus enfoques y

en las emociones básicas. Se parte de que

propio de su época. En efecto, la esfera

las emociones constituyen un campo digno

perspectivas; entre ambas subdisciplinas la

sus mecanismos neurológicos y su diseño

emocional subyace en el concepto de

de análisis para la sociología. En particular,

frontera parece borrarse: a pesar de las

fisiológico son compartidos por los

so lidaridad social de Durkheim; en un

la perspectiva construccionista, en cualquiera

diferencias en su terminología, las líneas

miembros de la especie humana, sin

planteamiento mucho más parco, ~arx

de sus modalidades, ofrece un campo muy

de demarcación analítica se entrecruzan y

importar su cultura. Los dos componentes

apenas delineó los sentimientos de las clases
sociales en la lucha por defender sus
intereses. Por su parte, Weber fue un poco

propicio para entender el carácter social de

traslapan. La sociología de las emociones

restantes tienen una clara relación con

aquéllas y su trascendente papel en las

busca entonces explicar los fenómenos

procesos cognoscitivos y valorativos. Su

organizaciones

emocionales con el uso de conceptos

vínculo con los procesos lingüísticos es más

más explícito al concebir el sentido de la

mantenimiento del orden y las estructuras

sociológicos adecuados y propios de esta

evidente.

acción soci al a partir de factores no

sociales.

área de conocimiento (McCarthy, 1989: 53).

socia l es,

en

el

racionales, partiendo de motivaciones
emocionales y de las creencias (Collins,

Gordon (1990: 150) sostiene que

1990).

es papel del sociólogo considerar la

Apenas muy recientemente la sociología

Las emociones tienen interés para la

definición del actor respecto a su propio

ha concedido importancia a la esfera

Sin embargo, y a pesar de su

sociología en la medida en que éstas tienen

mundo emocional, considerando las

emocional. En las últimas tres décadas

reciente creación, el debate teórico-

consecuencias sociales; en la medida en que

situacionales estructuradas, esto es, los

del siglo XX, la emergencia del individuo

metodológico ha sido particularmente

las emociones se originan a partir de la

modelos relativamente sostenidos y

y sus afectos en correlación con l a

intenso en su interior. Las mayores

interacción social (la mayor parte de las

perdurables de las relaciones sociales, de

fragmentación de las "comunidades

controversias se han planteado entre los

donde se deriva que aun las llamadas

homogéneas" cohesionadas por altos valores

enfoques positivistas y los antipositivistas

hacia, un referente social) ; en la medida en

emociones primarias y universales están

Y sentidos compartidos, por un lado, y la

(Kemper, 1990a: 11; 1990b: 207).

que son palabras las que usamos para

también sujetas a estos condicionamientos

emergencia de perspectivas científicas

emociones se origina a partir de, y se dirige

�1

Las preguntas fundamentales se

estudio de "lo emocional" • Esto permitirá

entre otras pocas. Es decir, aquéllas que

palabras, los sociólogos construccionistas

dirigen al análisis de qué tanto influye el

entender el estatuto sociológico de las

tienen o presentan claramente un diseño

que se inscriben en este modelo intermedio

contexto sociocultural en la formación de

distintas emociones. Hochschild ( 1990: 119)

fisiológico observable en gestos corporales

conciben y enfatizan a las emociones no

las emociones. Qué tanto las emociones son,

plantea que en el campo de la sociología

y que con frecuencia se activan por encima

sólo en tanto fenómenos psicológicos

en su origen, un proceso neurofisiológico,

son tres los modelos predominantes; se

de la voluntad del individuo. Ekman (1994)

subjetivos, sino también como fenómenos

y Panksepp (1994) serían algunos de sus

socioculturales.

bioquímico, pre-cultural, o, por el contrario,

distinguen entre sí a partir de la importancia

son producto de la codificación cultural que

que conceden a los factores biológicos y

las evalúa, define y conforma. Por supuesto,

culturales en la gestación o génesis de las

algunas emociones son más susceptibles

emociones:

que otras de ser interrogadas desde una
perspectiva u otra. Por ejemplo, las

1. El orgánico o naturalista. Este enfoque

emociones que aparecen como producto de

considera la influencia sociocultural en las

mecanismos automáticos del organismo (el

emociones como periférica; esto es, la

miedo, la ira, la vergüenza), reacciones que

cultura sólo interviene en el control de la

la voluntad no co-ntrola fácilmente, en

intensidad de la emoción, modulándola en

comparación con aquellas emociones donde

su expresión, pero no en su génesis. Esta

la experiencia está vinculada más

posición es cercana al naturalismo

claramente a evaluaciones y juicios (tal

filosófico, que concibe a la emoción como

como la piedad, la culpa, el remordimiento,

un mecanismo natural que ha servido a los

etc.). Las emociones de este último grupo

seres vivos en su proceso de adaptación y

son llamadas morales o complejas.

supervivencia. Los estudiosos aquí inscritos

Respecto al origen del grupo de

subrayan la relación entre la emoción y lo

emociones morales o complejas, en general,

que ocurre a nivel corporal, y sus

todos los teóricos y corrientes de las

manifestaciones expresivas, típicamente

diversas disciplinas conceden una mayor

observables, en gestos faciales y corporales.

relevancia a la cultura, por lo que no se

Su método recurrente es la experimentación

problematiza en la misma medida con que

y la aproximación hipotético-deductiva. De

se discute la génesis de las emociones

ahí deducen que las emociones son

básicas. De hecho, respecto a las emociones

universales e innatas, y que están, por lo

complejas, se concede gran relevancia a los
contextos históricos, a las estructuras social

tanto, al margen del pensamiento y la
cultura.

e institucional, a las normas y valores

Los seguidores de esta corriente

sociales predominantes en cierto grupo

gustan de clasificar las emociones en dos

social y época; es decir, se entiende que

ti pos: emociones básicas y emociones

son emociones que se originan y definen

morales.

de manera diversa a partir de contextos

corresponden a un grupo discreto de

Las emociones

básicas

culturales diferentes, y que su ámbito de

emociones, conocidas también como

acción tiene que ver exclusivamente con la

primarias o primitivas, las cuales tienen

regulación de la interacción social. No así

carácter universal, en cuanto se observan y

las emociones básicas, cuya función tiene

se presentan en prácticamente todo tipo de

que ver tanto con la supervivencia de la

sociedad, en todos los períodos históricos,

especie como con la de cualesquiera de sus

y aún son observables en diversas especies

miembros individuales.

de animales complejos y en los humanos a
temprana edad. Típicamente, en este grupo

Modelos teóricos en el estudio de las
Es conveniente esbozar los tres modelos
teóricos predominantes en el campo del

90

se incluyen el miedo, la ira y el regocijo,
1

postulantes.
3. El construccionismo radical. El tercer
2. El interactivo o construccionismo no

modelo otorga mayor peso a lo sociocultural

radical. Éste es un modelo intermedio, que

en la determinación de las emociones.

reconoce la base o sustrato neurofisiológico

Mathews (1992: 151) se inscribe dentro de

en que descansa nuestra capacidad de sentir.

esta posición y sostiene que las emociones

Es decir, reconoce que la emoción tiene dos

no son un estado interno del sujeto ni

dimensiones, una neurofisiológica y otra

producto de las propias acciones del

sociocultural, y que la sociología, precisamente,

individuo; son, por el contrario, directamente

debe ocuparse del aspecto o lado sociológico

causadas por la interacción con los otros.

de la emoción. Considera, sin embargo, que

En su opinión, no hay posibilidad

el estudio de la sociología debe ir dirigido

teórica de preguntarse acerca de cualquier

a los factores sociales, que son los que han

emoción que no sea socialmente formada

dado forma, significado, a la emoción. Así,

y experimentada. La emoción es por completo

por ejemplo, los sociólogos que estudian

un fenómeno social. McCarthy (1989)

las emociones desde esta perspectiva se

y Shweder ( 1994) sostienen también esta

preocupan de analizar aspectos del control

premisa teórica.

y el manejo emocional, posición en la cual

La perspectiva construccionista

destaca como una de sus pioneras

radical va más allá de la dimensión

Hochschild (1990).

personal, más allá de lo que "sentimos"

Es decir, se parte de que las

en determinadas circunstancias y en relación

experiencias emocionales están codeterminadas

a las historias de vida particulares. Por el

por elementos personales, naturales, pero

contrario, encuentra que las experiencias

también tienen relación con las normas

emocionales conservan un patrón

sociales, las costumbres, las tradiciones,

sociocomunicacional, son una especie' de

las creencias en torno a las emociones

script cultural y socialmente aprendido

mismas (sentir y expresar el miedo es más

(Shweder, 1994: 32-33). De esta suerte, se

aceptado en el género femenino, y más

interesa por comprender hasta qué punto

reprimido en el género masculino, en

sentir determinadas emociones y expresarlas

nuestra cultura), las ideologías y las

de un modo u otro está estrechamente

prácticas culturales de contextos sociales

relacionado con la clase social, con el

específicos que promueven ciertas

lenguaje y los referentes aprendidos, con

emociones o limitan otras (Gordon, 1990;

las nociones de qué es lo apropiado para

Hochschild, 1990).

cada género y edad. Finalmente, cuando la

El modelo interactivo invita a no

respuesta emocional o la conducta no es la

sobre-determinar la influencia cultural sobre

esperada, entonces el sujeto que transgrede

el individuo, ya que la experiencia personal

lo prescrito se hace objeto de alguna de las

-reconocen una dimensión irreductible en

sanciones disponibles dentro del repertorio

la unicidad del individuo- también juega

sociocultural (castigos físicos, reprimendas

su papel en sentir y expresar las emociones,

verbales, prohibiciones de diverso tipo).

por socializadas que éstas sean. En otras

Armon-Jones (1986) y Hochschild (1990) sostienen estos
tres modelos.

91

�Las emociones constituyen

Di'icurriendo los pros J los contras de

entonces textos lingüísticos que encierran

característico de este planteamiento podría

cierto peso y validez en sus análisis a la

llevar a pensar que la interacción de los

un concepto del cual hacemos uso para dar

El lenguaje de que disponemos, y esto es

dimensión biográfica, la historia personal

miembros de una familia (institución que

sentido a lo que sentimos y justificar el

válido para cualquier cultura, es apenas

marcada por experiencias emocionales que

se caracteriza por su estructura social

porqué actuamos como actuamos; nos

suficiente para dar cuenta de las vivencias

son irreductibles y únicas2. No es que los

predeterminada) puede generar ciertas

valemos de las emociones para establecer

emocionales de los individuos. La riqueza

interactivi stas se aboquen al estudio

emociones esperadas, susceptibles de ser

comunicación y dar sentido a la interacción.

y complejidad para expresar lo que somos

biográfico como objeto de estudio; por el

anticipadas o previstas. Es decir, habría

Shweder (1994: 32-33), por

capaces de "sentir" los individuos tenemos

contrario, buscan, al igual que los

aquí una serie probable de emociones que

ejemplo, plantea que las emociones son por

que encuadradarlas de alguna manera en un

construccionistas radicales, encontrar

son típicas a la estructura familiar de

completo conceptos simbólicos, aprendidos

marco referencial de significados y sentidos,

patrones culturales comunes a partir de

determinado contexto sociocultural, entre

y contextualizados, con significados

los cuales nunca son lo suficientemente

determinadas categorías tipológicas. En

padres e hijos.

específicos y diferenciados en grupos

explícitos y verbalizados en ninguna cultura,

otros términos, sus asunciones filosóficas

Los efectos de la estructura social de gran

sociales y culturas particulares, y que cada

aun en aquéllas que se caracterizan o son

sobre la naturaleza de las emociones, en

escala en la emoción están mediados por

emoción encierra un script o libreto que

reconocidas por tener una mayor

tanto producto del interjuego entre lo

grupos más pequeños o instituciones en las

socialmente es reco_nocido y conceptualizado

verbalización y una mayor comunicación
gestual.

biológico, Jo personal y lo social, tienen (o

cuales los individuos participan

deberían tener) significado y traducción en

directamente (Gordon, 1990: 147). La

Sostiene que los términos "emociones" son

Estas limitaciones se refieren tanto

sus análisis teórico-metodológicos. En

articulación de la estructura social depende

nombres para un esquema particular de

al marco conceptual de los enfoques

nuestra opinión, esta posición pone de

de interacciones microsociales, de nexos

interpretación (remordimiento, culpa,

científicos como a las vivencias personales

relieve la naturaleza compleja de "lo

interpersonales (por ejemplo, matrimonios,

vergüenza) de un tipo particular de narrativa

de la gente común, de la cual también

emocional" en sus más diversas dimensiones.

relaciones en el crecimiento de los hijos,

o script, que cualquier persona en el mundo

los llamados científicos forman parte.

Cualquier fenómeno social de gran

las redes sociales), a través de los cuales

podría (o no) usar para dar significado y

Creemos, sin embargo, que el modelo

escala tiene efectos estructurales y culturales

las estructuras macrosociales tienen sus

forma a sus . "sentimientos" somáticos y

organicista a partir de su enfoque se ve

en el individuo. Se entiende por estructura

efectos, en las relaciones intrafamiliares,

afectivos. Más específicamente, los

limitado y constreñido a tratar cierto

social la configuración o modelo persistente

por ejemplo. Collins (1984) plantea que los

sentimientos (somáticos y afectivos) tienen

tipo de emociones (en este caso, las

de las relaciones sociales que establecen

micro-rituales emocionales pueden

la forma y el significado de una "emoción"

llamadas emociones básicas) a partir

contingencias situacionales y constreñimientos,

reproducir la estructura social.

cuando éstos son experimentados como una

de su propio paradigma fisiológico. En

motivando conductas y emociones (Gordon,

percepción de condición auto-relevante del

cambio, partir del modelo interactivo, o

mundo, que implica un plan de acción para

construccionismo moderado, permite ver

La sociología de las emociones

contextualizadas, habría diferencias entre

la protección de la dignidad, el honor y la

la interpretación y conceptualización de las

debe analizar precisamente las estructuras

los construccionistas moderados y los

autoestima.

emociones básicas, así como de las llamadas

sociales, las formas de interacción que

radicales. Los teóricos de esta última

Harré ( 1986: 4-5)), por su parte,

emociones complejas, compuestas o

posibilitan y fomentan tal o cual emoción.

posición conciben que, sin importar el

sostiene que las emociones se sustentan en

morales; y, en este sentido, la riqueza y el

O, por el contrario, analizar cuáles inhiben

contexto cultural, las relaciones sociales

el sistema moral de cada sociedad particular,

campo de la sociología (como los de las otras

o reprimen el surgimiento de tal o cual

estructuradas generan invariablemente una

y que, en tal sentido, cada cultura y período

disciplinas), que centran su atención en la

emoción. En este sentido, el análisis de

serie de emociones que son distintivas de

histórico presentan una particularidad en

perspectiva cognitiva e interpretativa,

tales relaciones sociales "pre-estructuradas"

toda relación social estructurada

sus conceptos emocionales. Las emociones,

ofrecen una mayor riqueza de la esfera de "lo

facilita y apunta hacia la predictibilidad de

asimétricamente. Por ejemplo, Collins

en tanto conceptos, no representan la

emocional", de esa dimensión humana y social

las emociones que serían típicas de tales

( 1990) plantea que, en toda institución

perturbación que está siendo "sentida" ni

que sólo es discernible categorialmente para

contextos culturales y de tales relaciones

laboral, las relaciones entre las personas

son la representación de ese estado afectivo.

fines analíticos.

sociales estructuradas. Un ejemplo

que ocupan puestos de mando y sus

2

subordinados presentarán siempre cierto

como tal (como enojo, miedo, alegría, etc.).

92

para este último. Los interactivistas dan

Las emociones son operaciones de

Respecto de las diferencias que el

ordenamiento, de selección e interpretación

construccionismo radical tiene con el

de situaciones y acontecimientos que

modelo interactivo, una de éstas es, quizás,

estamos manejando.

el peso que adquiere la dimensión personal

1990: 145).

Los estudios basados en la biografía de personajes históricos,
y que prestan atención a la vida emocional del biografiado,
constituyen una variante de la llamada psicohis1oria, con cierto
predominio de la perspectiva psicoanalítica. Sin embargo, la
psicohistoria también se nutre de análisis de grupos y clases
sociales, o de períodos históricos determinados, que se pueden
inscribir dentro de la psicohistoria (Kohul, 1996). Por mencionar
sólo dos ejemplos destacados de estos últimos enfoques. véase los
trabajos de PeterGay (1992) y Elias (1989).

En esta línea de análisis de
relaciones sociales estructuradas y

tipo de emociones que son características
o típicas de las relaciones entre la jefatura
y los subordinados (la emoción del
resentimiento de los subordinados respecto
de la jefatura sería una de ellas).

93

�Un área privilegiada para el
análisis y observación de la construcción
social de las emociones es a través de cómo
los actores construyen y usan los vocablos
y conceptos emocionales. A la sociología
no le interesa la psicología de determinada
persona o actor, sino en tanto su
interpretación y su interacción (nivel
microsociológico) en determinadas
estructuras y relaciones sociales
estructuradas que dan cuenta del orden
social y cultural. De aquí que la sociología,
por medio de entrevistas a profundidad,
historias de vida y otras metodologías,
puede encontrar lps significados y sentidos
otorgados a determinadas situaciones en las
cuales se genera cierta emoción3.
Ambas posturas, la construccionista moderada y la radical, reconocen la
relatividad cultural, en el sentido de que
los vocablos emocionales no tienen una
relación vis a vis en un contexto cultural y
otro, y de que la traducción de un vocablo
de una lengua a otra, demanda un profundo
conocimiento de los significados y sentidos
que los vocablos pueden adquirir en
determinadas situaciones y contextos
culturales (Gordon, 1990). Sin embargo, el
peso que otorgan los construccionistas
radicales al lenguaje y a la definición por
parte del actor de la situación misma en que
ocurre la emoción es, con mucho, mayor
que el otorgado por los construccionistas
moderados.
■

■ ■

Las diferencias entre los seguidores del
modelo orgánico o naturali~ta y los del
modelo interactivo, además de sus
asunciones filosóficas sobre la naturaleza
innata o cultural de la emoción, se
establecen a partir de que los primeros
enfatizan el aspecto neurofisiológico y
3
En nuestra opinión, la aplicación de test proyectivos y encuestas
constituye un instrumento con mayores limitaciones para
"rescatar" la construcción de las emociones por parte de los
actores sociales.

94

expresivo/conductual de la emoción. Su
método por excelencia es la experimentación
y cuantificación. A los segundos les interesa
establecer el puente entre la interacción
micro y la conexión con la estructura social,
para establecer los sentidos y significados
de la emoción dentro de determinado orden
social.
Ambos modelos construccionistas
comparten la noción de que las emociones
son producto de la interiorización de
valores: las emociones constituyen
conductas aprendidas y "entendidas" como
respuestas adecuadas y "típicamente"
esperadas dentro del entorno cultural.
Para la sociología, hoy por hoy, sin
lugar a dudas, la postura construccionista
-sea en su versión moderada o interactiva,
sea en la radical- es la que ofrece mayor
riqueza en el análisis de las emociones; es,
por así decirlo, la perspectiva "natural" a
la sociología, la que mejor se acomoda a
su perspectiva intrínseca, en tanto disciplina
sociocultural.
De este modo, la sociología de
las emociones, que es un campo de reflexión
que actualmente ocupa la atención de
un número creciente de estudiosos,
investigadores y lectores, incursiona y
aporta frescas e interesantes perspectivas
dentro de los estudios de la esfera de "lo
emocional" y lo sociocultural, y enriquece
así el análisis de los grupos sociales, las
organizaciones y las instituciones.

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Agenda in the Sociology of Emotions

95

�LA APERTURA DEL CURRÍCULUM
A LA INVESTIGACIÓN
HISTÓRICO-CULTURAL
Rosa Martha Romo Beltrán

que cursan los sujetos.
Centrándonos de nuevo en los
aportes de los ingleses, Young, en los años

construye el currículum diferenciado,
entendido éste como una distribución
desigual del conocimiento a sujetos que
ya son diferenciados socialmente
(Landesman, 1988: 7).

setenta, se inclina por observar los procesos
que suceden en el interior de las

Keddie realiza indagaciones

instituciones educativas, con el objeto de

comparativas, trabaja de manera conjunta

comprenderlos. El aspecto en el que trabaja

con otros grupos de clase, utiliza las guías

es el del contenido, el cual va a ser central

de Flanders (cfr. Stubbs y Delamont, 1978:

en su obra al analizar lo que sucede con el

15) para la observación en el aula, así como

Considerar el desarrollo curricular como

de la educación que emerge entre el final

currículum. Basil Bernstein (1985) investiga

grabaciones y aplicación de cuestionarios. Estas

espacio de indagación, a través del cual es

de la década de los sesenta y los comienzos

paralelamente la influencia sociolingüística.

nuevas orientaciones en la investigación inglesa

posible analizar prácticas, procesos,

de los setenta, en torno al tema de la

Young (cfr. Landesman, 1988) recupera

se vinculan con el surgimiento de la

historias institucionales, trayectorias de

escolarización y el currículum oculto. El

entonces las ideas elaboradas por Bernstein

universidad abierta, durante la década de
los setenta, lo que lleva a plantear estudios

académicos y el avance de los campos de

rompimiento con las viejas concepciones

acerca de las dimensiones en la organización

conocimiento en los que trabajan, consiste

se advierte en la inclusión de una dimensión

social del conocimiento, con el fin de

más diferenciados que los que se habían

en incorporar al análisis diversas

sociológica y antropológica de la escuela,

analizar en el currículum las estrategias

elaborado hasta ese momento.

perspectivas teóricas cada vez más amplias,

que supera a todas aquellas teorías que la

utilizadas por quienes están en posición de

Entre los franceses no hay diálogos

así como en el rescate de los sujetos

consideran como una "caja negra", en tanto

determinar lo que se define como

tan abiertos ni gremios o agrupaciones como

comunes y en particular de los académicos

que sus indagaciones son sólo datos sobre

conocimiento legítimo. Cuestiona también

los que constituyeron los ingleses, quienes

universitarios, quienes, desde una perspectiva

las entradas y salidas, y no un análisis de

las posibilidades de acceso a cualquier

incluso se alejaron de otros grupos de

sociocultural, construyen en el devenir cotidiano

los procesos que se generan en la

conocimiento en los diferentes grupos

trabajo. En Francia no se refleja una

identidades socioprofesionales, cuyos referentes

cotidianeidad institucional.

sociales; indaga acerca de la fragmentación

preocupación tan generalizada como en

fundamentales se encuentran anclados al

Michael Young (cfr. Landesman, 1988:

o vinculación entre las diversas áreas de

Estados Unidos o Gran Bretaña, países

currículum, la institución, los alumnos y

15), autor inglés, recuerda la preocupación que

conocimiento, así como sobre las formas

donde las investigaciones educativas

los grupos de pares con quienes se vinculan

existía en Gran Bretaña durante las décadas

de comunicación entre quienes tienen acceso

coinciden con propuestas políticas.

de los cincuenta y sesenta con respecto al

académico a ellas o las hacen disponibles.

los académicos.

A finales de los años sesenta y

La investigación curricular de corte

fracaso escolar. Lo que demostraban los

También en Inglaterra, Nell Keddie

principios de los setenta se utilizan en

interpretativo, cuyo interés es dar cuenta

estudios eran porcentajes, cantidades de

apoya el trabajo de Young, señalando que

Francia las guías de observación de clase

de lo que el currículum es realmente y no

alumnos que ingresaban, desertaban o bien

las consecuencias de una orientación

con el objeto de mejorar la eficacia, en el

de lo que se pretende que sea, tiene como

concluían la enseñanza básica; sin embargo,

normativa, presente en algunas teorías de

aula. Con ello se pretendía establecer un

referencia fundamental las influencias

las causas cualitativamente analizadas de

sociología de la educación, reducen el

contraste entre el trabajo actuante del

inglesa, francesa y norteamericana, así como

tal deserción se desconocieron siempre. El

problema del fracaso escolar a los

maestro y el trabajo deseable. En este primer

las diversas confrontaciones conceptuales

paradigma de la "caja negra" había

antecedentes étnicos y de clase social de

nivel de investigación se registran las

y metodológicas que en cada una de ellas

permitido a los investigadores educacionales

los alumnos, enmarcándolo así en un

conductas del maestro a través de las guías.

se han ido planteando.

ignorar la experiencia concreta tanto de

concepto de patología social, más que en

En una segunda etapa, que abarcaría de

El currículum, asociado a la idea

alumnos como de maestros, a favor de un

uno de diversidad cultural de los estudiantes.

1970 a 1984, aproximadamente, los trabajos

de práctica, tiene como objetivo indagar los

análisis estructural amplio, principalmente

El interés de estas investigaciones se centra

de los franceses se llevan a cabo a través

procesos que se desarrollan cotidianamente

preocupado por el rendimiento escolar

en la distribución del conocimiento en la

del análisis de situación, así como del

en las instituciones educativas. Esta

y por estudios tipo input-output de distribución

escuela. Además, reconoce el hecho de que

estudio de las interacciones para abordar el

tradición supone una necesaria "ruptura"

social.

el currículum único fue diseñado para un

problema de adquisición de conceptos. Se

tipo de alumno (de clase privilegiada.) Hace

analizan las diversas modalidades de la

con ciertas concepciones de la investigación

Era indispensable un cambio en la

curricular anterior, centrada fundamentalmente

concepción de lo educativo para superar o,

hincapié en esta tesis apoyándose en datos

enseñanza y, con base en ellas, las diferentes

en el trabajo de planeación. El punto de

en todo caso, ampliar, desde otro enfoque,

empíricos, a la vez que señala:

formas de adquisición de conceptos.

partida para un enfoque de esta naturaleza

las investigaciones de corte estadístico que

lo posibilita la postura crítica en las teorías

96

únicamente por el número de años escolares

deducen los niveles de eficiencia terminal

Fundamentalmente, son trabajos referidos
es en el salón de clase, en la interacción
entre maestros y alumnos donde se

a problemáticas psicopedagógicas y al área
de la lingüística.

97

�A partir de la década de los sesenta se

idea, elaborándola aún con el método de

reproducen en los estudiantes las disposiciones

ciertas

realizan en Estados Unidos investigaciones con

Flanders, el cual va a ser dominante en la

necesarias para lograr el rendimiento, los

dominantes. Este enfoque rechaza la

orientación interpretativa, si bien adquieren

investigación educativa norteamericana

roles de trabajo jerárquico, así como la

mayoría de los cerrados modelos de

mayor fuerza durante los setenta. Estos

aproximadamente hasta 197 5.

paciencia y disciplina requeridas para

pedagogía empobrecidos por su visión

concepciones

ideológicas

estudios se enmarcaron en el proyecto

La obra de Jackson representa una

político de integración nacional de la Unión

ruptura con respecto a la posición tyleriana,

Jackson no discute el concepto

considerado como algo que debe ser

Americana, donde la diversidad cultural es

que concibe el currículum como propuesta

de currículum oculto en términos de sus

aprendido más que críticamente articulado.

tal que la mayor parte de las investigaciones,

eficiente. De aquí que el concepto de

significados económicos y políticos en el

Es evidente la oposición que sostiene contra

en sus primeras etapas, debe llevarse a cabo

currículum se oponga a Tyler en cuanto a

sostenimiento de una sociedad de clases,

la noción acrítica de socialización, desde

particularmente en comunidades marginadas

considerar únicamente el aspecto formal de

aspectos que sí son abordados por los

la cual los estudiantes son vistos como

o con problema de bilingüismo.

las propuestas institucionales, realzando así

ingleses. Las investigaciones de interacción

simples portadores pasivos de roles y

la planeación minuciosa y detallada como

de clase en Inglaterra consideran el plan de

recipientes de conocimientos. En el conjunto

garantía de éxito escolar.

El movimiento de educación
compensatoria en Estados Unidos trató de

funcionar en la sociedad existente.

conservadora del conocimiento, al ser éste

estudios oculto como las "reglas" no

de esta postura se encuentra la interrogante

resarcir a los hablantes lingüísticamente

Contemporáneo de Jackson, John

especificadas del plan oficial que se dan

disminuidos. Bajo- el modelo de eficacia

Eggleston (1985) trabaja desde una

de cómo el significado llega a ser producido
en el aula.

lingüística se pretendió construir e instituir

perspectiva reflexiva, aportando el concepto

por supuestas y que es necesario distinguir
a partir de la indagación.

el inglés estándar, a causa de los problemas

de currículum recibido. Éste representa la

En las investigaciones iniciales,

de análisis, ya que, además de discutir la

de bilingüismo frecuentes en el sistema

forma en que los maestros y estudiantes

estos estudios utilizan las mencionadas

validación y legitimación de contenidos,

educativo norteamericano. Sin embargo,

comprenden el currículum formal,

escalas de Flanders; pero, tal como sucede

aborda el problema de la división escolar

ya no aparece la preocupación del

aceptando con esto la intersubjetividad que

en las experiencias relatadas, al agotarse

en géneros (masculino-femenino), centrando

currículum como plan, como estructura o

va a mediar invariablemente cualquier

las posibilidades que brindaban las escalas,

el debate en cómo la sociedad dominante

como sistema, que fue lo que caracterizó

propuesta educativa. Este concepto aparece

se recurre al análisis antropológico. El

reproduce sus valores inherentes (por

en la década de los cincuenta el análisis

posteriormente en el mismo autor bajo la

paradigma fundamental en la primera etapa

curricular en esta nación, bajo la influencia

idea de negociación, ya que lo que se

del interaccionismo simbólico (1975,

ejemplo, la noción de "feminidad") en las
escuelas.

de Tyler (1980).

negocia es precisamente lo que genera un

aproximadamente) lo representa el análisis

En esta década (los setenta), la

currículum diferente.

de interacción cara a cara, el cual se

discusión francesa sobre currículum se

constituye como eJ paradigma dominante

encuentra obturada alrededor de la teoría

durante esta época.

de la reproducción, al reducir las funciones

Existen otros paradigmas que

Keddie aporta diversos elementos

impactan el abordaje de la problemática

Por su parte, Henry A. Giroux

curricular en diversos países, tal es el caso

diferencia tres enfoques de investigación

de los autores marxistas durante los setenta,

en los cuales aparece el concepto de

La desventaja del interaccionismo

y posteriormente el de los neomarxistas.

currículum oculto bajo diversos intereses

simbólico es su incapacidad para dar cuenta

la ideología dominante. Desde. este

Entre los primeros, podemos ubicar la obra

de indagación (Landesman, 1988). Dichos

del contexto socio-cultural en el que se

hermetismo no existe posibilidad de avance,

inicial de Bourdieu ( 1980), en Francia,

enfoques son: el tradicional, el liberal y el

construyen los significados; además, se le

de modo que se estrechan las indagaciones

donde la dimensión de la reproducción

radical.

escapa el análisis de los sucesos y

y la explicación de los problemas educativos.

del sistema educativo a la reproducción de

ideológica aparece como concepto

El enfoque tradicional acepta los

representaciones implícitas, ya que la

En la perspectiva radical, los

dominante en todos los autores que, en esta

valores y reglas sociales dominantes; su

indagación se reduce a una percepción

británicos (1976) trabajan el problema de

etapa y bajo el paradigma citado, pretenden

interés se centra en cómo dichos valores se

particularista que da cuenta sólo de lo que

los márgenes de negociación. Paul Willis

dar cuenta de lo que sucede en la escuela.

enseñan en las escuelas. Mientras se analiza

sucede dentro del salón de clases "en el

se lanza a los talleres de obreros para

La reproducción ahora va a estar ligada al

el contenido de lo que se transmite por

aquí y el ahora". Hoy en día se recurre a

observar y entrevistar a los trabajadores y

problema de la diferenciación y al del

medio de las prácticas en el aula, los

otras teorías para otorgar significados a las

a sus hijos, con el objeto de comprender la

capital cultural.

intereses políticos y económicos que estas

situaciones, sin olvidar el contexto

cultura particular de la clase obrera.

A partir de estos debates , en

creencias y valores legitiman se consideran
como algo dado. Jackson, entre los

institucional y contextual en el que se
construyen.

Desarrolla una serie de categorías en cuanto

Estados Unidos, Philip Jackson (1975)

a los patrones culturales de la familia que

acompaña el concepto de reproducción con

representantes de esta orientación, ofrece

En este sentido, los primeros

los hijos reproducen en la escuela, pero,

el de currículum oculto, que, a la vez,

descripciones amplias de cómo los procesos

trabajos de Michael Young elaboran aportes

además, estudia las negociaciones que los

sostienen autores ingleses, como Young.

estructurales (tales como masas, poder,

importantes al señalar la relación dialéctica

estudiantes realizan con relación a la

Sin embargo, es Jackson quien organiza la

elogio y hegemonía de las tareas escolares)

entre el acceso al poder en las instituciones

influencia de la escuela.

educativas y la oportunidad para legitimar

98

99

�El concepto de negociación, aun

considera a ésta como ideológicamente

Es el momento en que se advierte

particulares, como una alternativa para

cuando es concebido bajo la idea de

monolítica

-tal era el supuesto

con claridad la gran distancia entre el

superar la generalidad característica de sus

reproducción, hace hincapié en lo que

althusseriano. Se plantean ahora las

currículum oculto y el currículum formal.

primeras producciones. Frente al paradigma

sucede en el salón de clases y que va más

diferencias en las relaciones sociales, en

Etnógrafos tales como Hammersley (1994),

de la reproducción, Bourdieu se aboca al

allá de la mera reproducción de patrones

términos de clase, raza y sexo. En cuanto

Woods (1989) y Willis (1988) entran al aula

problema de la trayectoria y el éxito,

familiares. No obstante que en 1976 no se

al trabajo sobre la ideología, se rompe con

con una mirada distinta, menos dogmática

concluyendo que los alumnos con mejores

utilizaba el concepto de resistencia, estos avances

la percepción de una sola "ideología

que sus antecesores, aportando a los grandes

posibilidades académicas son los que

son importantes, ya que posteriormente

dominante" que se impone y se reproduce

teóricos pistas de los sucesos cotidianos, a

cuentan con mayor capital cultural

aparecerán como la teoría de la resistencia,

en el sistema educativo. Esta nueva ruptura

partir de referentes empíricos concretos.

heredado; esto es, que sus posibilidades

la cual se contrapone a la de la reproducción.

permite estudiar la ideología desde una

En esta misma línea de trabajo

tienen que ver con las trayectorias con las

Paul Willis va a ser un referente fundamental

mirada que considere su reproducción por

encontramos los aportes de Giroux, autor

que éstos llegan a las aulas, desmitificando

para los trabajos de Michel Apple y Giroux

sectores y de manera contradictoria

contemporáneo que plantea la necesaria

así el supuesto de que es únicamente la

en Estados Unidos (Landesman, 1988).

La concepción con respecto a la

vinculación de las discusiones sobre la

escuela la que señala a los sujetos. Aborda,

La primera obra de Apple (1987),

escuela y los fines de ésta cambian, el

escuela y las determinaciones políticas y

además, el problema de la desigualdad

dominada aún por la teoría de la reproducción,

sistema educativo ya no aparece como

económicas, como fuerzas que ejercen su

sociológica, las diversas estrategias

muestra algunos elementos que diferencian la

resultado de una imposición. Las relaciones

influencia en la escuela. Formula también

de adaptación que desarrollan los

práctica educativa y que conforman la

que se producen en el interior de la escuela

varias preguntas acerca del conocimiento

estudiantes, etcétera. Todas estas

currícula diferenciada, como los de raza y

reproducen también una serie de

y la cultura escolar que se valida en el aula,

indagaciones se relacionan con el carácter
centralista y autoritario del s istema

sexo. Trabaja también el problema de la

contradicciones, tal como sucede en todos

tomando como referencia la noción de

democratización del sistema educativo y la

los ámbitos sociales. No se considera a los

Adorno sobre la dialéctica negativa, a partir

educativo francés , el cual lleva a cabo la

imposición de la ideología de los grupos

estudiantes receptores pasivos; por el

de la cual , señala, se puede diseñar una

empresariales sobre los conocimientos

contrario, se trabajan las diversas estrategias

teoría de la crítica dialéctica, que comience

selección de excelencias a partir de las
trayectorias académicas.

educati vos.

que los alumnos emplean para reinterpretar,

con un rechazo de la representación "oficial"

Otros conceptos y preocupaciones

aceptar o rechazar las disposiciones

de la realidad. Relevante en su debate es el

en las investigaciones francesas recientes

Dichos estudios se desarrollaron

cuestionamiento de la lógica subyacente en

giran alrededor de problemas tales como el

avance tecnológico de Estados Unidos

Hacia finales de los setenta se

el currículum oculto y la escolarización,

habitus 1, la negociación, las reglas del

(1975), lo cual obviamente repercutió en el

plantea el concepto de reproducción

con el objeto de descubrir los silencios, es

juego, las resistencias, la interpretación de

sistema educativo, ya que entones

contradictoria, bajo la idea de reproducción

decir, aquello de lo cual no se habla, pero

prácticas pedagógicas, etcétera. En el plano

aparecieron nuevas profesiones, aunadas al

diversificada, a través de la influencia de

que está presente en el discurso y da cuenta

de la reproducción del contenido, las

reciente surgimiento de diversas áreas del

Habermas, quien, al señalar la variedad de

de las relaciones entre la clase social y la

indagaciones se centran tanto en el análisis

conocimiento o especializaciones. El

ideologías que dominan y que pugnan por

cultura.

de los grupos de presión que posee el

problema central en la obra reciente de

mantenerse, sostiene el debate sobre el

A partir de estos avances es posible

maestro como en el de los significados que

Apple se refiere a estas cuestiones: ¿cómo

problema de la crisis de legitimidad en el

visualizar con mayor claridad las estrategias

determinados conocimientos se vuelven

capitalismo avanzado, así como la de

del maestro para negociar el contenido

éste construye con los grupos con quienes
se relaciona.

hegemónicos? A partir de esto, ¿pueden los

hegemonía.

de l currículum, permitiendo que dichas

Los estudios etnográficos en

negociaciones culturales estén mediadas

Francia se distinguen por ser cada vez de

en la etapa de mayor industrialización y

magisteriales e institucionales.

otros conocimientos adquirir esta

Los autores neomarxistas sostienen

característica? Se trata de problemas

la idea de la autonomía relativa del aparato

tanto por la cultura de los estudiante

mayor profundidad, tales como los de Susan

similares a los que Young planteó en 1970,

escolar, esto les permite analizar la

como por el capital cultural del docente.

Mollo, Coulon y Cirota, quienes investigan

en Inglaterra.

reproducción en el interior del mismo. El

Ante la crisis de paradigmas en los

los procesos en el salón de clases. Se

planteamiento central es: qué pasa con la

antiguos marxistas ortodoxos, se realizan

profundiza en el concepto de negociación,
se trabajan también las diversas
representaciones que los "actores" llevan a

El trabajo de los neomarxistas
aporta elementos de discusión, así como

reproducción. Surge también otra serie de

progresos sólo en las obras de algunos de

contribuciones metodológicas a la

preguntas: ¿cómo aparece la estructura

ellos. Tal es el caso de Bourdieu (1998) ,

investigación de la práctica educativa. Para

formal de la escuela? ¿Se traduce esto en

quien replantea una serie de discusiones

estos autores, la relación entre política,

el trabajo de los maestros? ¿Qué tipo de

acerca de la escuela y modifica las formas

economía y cultura es básica en la discusión.

perspectiva acerca de su situación elaboran

de abordaje, centrando ahora su búsqueda

La concepción sobre la sociedad varía a

los alumnos y los profesores?

en referentes empíricos muy específicos y

1
El habirus es. a la vez, un sistema de esquemas de producción
de prácticas y un sistema de esquemas de percepción y apreciación
de las prácticas; y, en los dos casos, sus operaciones expresan
la posición social en la cual se ha construido (Bourdieu, 1988:
134).

partir de este planteamiento, ya no se

100

101

�cabo en el aula, y la manera como maestro

es específicamente en el área cultural y

el saber científico en determinado momento

en particular, como forma de producción

y alumnos juegan dichas representaciones.

en sus relaciones características con lo

histórico. Inciden también los diversos

cultural que va conformándose desde el

Este recorrido histórico nos

ideológico donde se da la posibilidad de
eficacia en el ámbito cultural en el modo
pedagógico (Willis, 1988: 223).

grupos sociales que integran una comunidad,

proceso de escolarización. Establecer

así como el capital cultural de los

aproximaciones entre el tipo de actividad

profesores, determinado por trayectorias,

magisterial, la profesión de origen y su

profesiones de origen, tipo de relación con

relativa posición en la estructura social
(trayectoria docente) nos ha posibilitado

muestra la diversidad de enfoques y
cuestionamientos a través de los cuales
pueden ser interrogados los procesos
educativos. Nos interesa incorporar los

El trabajo de investigación al que

los contenidos académicos, relación con los

aportes de la investigación de corte

haremos referencia inicialmente (Romo,

estudiantes, con los grupos de pares,

identificar diversas representaciones, así

interpretativo, a fin de explicar algunos de

1997) tiene, a su vez, como referente clave

etcétera, todo lo cual constituye otro ámbito

como producciones discursivas y formas de

los significados que los sujetos de la

el problema del capital cultural, para lo cual

determinante que propicia y a la vez incide

percibir y actuar en la realidad socio-

relación educativa construyen, reproducen

hemos incorporado los aportes de la

en el currículum.

profesional e institucional.

o modifican por medio de las prácticas

sociología de la cultura, a fin de esclarecer

Considerar el currículum como

educativas desarrolladas en las aulas

los procesos de producción académica en

el lugar de encuentro de diversas manifestaciones

universitarias. Es precisamente en el

los espacios universitarios, a través de un

culturales nos permite indagar acerca del

desarrollo diario del currículum, a través

recorrido que nos permitió transitar desde

tipo de producciones que los académicos

De acuerdo al trabajo de campo desarrollado

de las acciones coinpartidas, en donde se

el análisis de las dimensiones didácticas

universitarios van instituyendo. Lo anterior

en dos universidades, la Universidad

ocultan diversas normas, valores,

hasta el de las curriculares, así como hizo

tiene que ver con una concepción sobre lo

Autónoma de Nuevo León y la Universidad

significados y formas de percepción de lo

posible la inclusión de la investigación en

educativo no sólo como lugar de transmisión

de Guadalajara, hemos constatado que el

real, los cuales determinan, a la vez, los

estos espacios.

de contenidos académicos, sino como

discurso del profesor es la forma de

espacio de reproducción y producción de

producción primordial de los académicos

Del currículum como plancación

significados , pues es en el proceso de

universitarios; de aquí nuestro interés por

escolarización donde la cultura académica

indagar el tipo de significados que porta,

intercambios y la construcción de cierto
tipo de conocimientos y cultura académica.
Desde las diversas posibilidades

102

Producciones magisteriales: el discurso

de análisis destacamos dos niveles de

La dimensión de análisis curricular a la que

es hecha y rehecha. El sistema educativo

así como los referentes a partir de los cuales

interpretación por medio de los cuales

hago referencia tiene sus antecedentes en

ya no aparece como resultado de una

se construye.

tratamos de dar cuenta de la construcción

la investigación que se desarrolla en México

imposición; las relaciones que se

Ahora nos resulta clara la postura

de estos significados compartidos: el

a partir de la década de los setenta, la cual

manifiestan en su interior reproducen

de Remedí , en cuanto señala que la

primero se refiere a las creencias y valores

se caracteriza por oponerse a aquellas

también una serie de contradicciones, tal

constitución del discurso académico es

que maestros y estudiantes utilizan para

posturas desde las que se percibía al maestro

como sucede en todos los ámbitos sociales.

imposible abordarla desde la "teoría pura",

interpretar y legitimar el conocimiento como

únicamente como instrumentador de los

Las relaciones escolarizadas no

pues no se construye únicamente a partir

un contenido académico; y el segundo, a

planes de estudio; esto es, enfrentarse a

son lineales; lejos de esto, son espacio de

de referentes científicos; lejos de esto, pasa

los utilizados para validar los mensajes y

posturas que perciben y "habilitan" al

frecuentes contradicciones donde se

por diversos filtros, desde el recorte que se

la constitución de normas, lugares y

docente sólo para el desarrollo técnico en

manifiestan prácticas y relaciones sociales

lleva a cabo a partir de la orientación

diferencias que se generan a través de las

la aplicación curricular. Este tipo de

contrapuestas. Nos interesa dar cuenta

epistemológica del currículum, y de la

relaciones sociales y las prácticas en el aula.

racionalidad eficientista se ve cuestionada

concretamente de las creaciones que el

posterior selección y organización del

Esto depende de las formas en que los

por no garantizar el desarrollo de lo

maestro universitario va conformando desde

profesor, hasta la forma en que es

sujetos educa ti vos medien los mensajes

planeado a través del conocimiento y el uso

su práctica, así como desde el conjunto de

incorporado por docentes y estudiantes

abiertos y ocultos que transitan en la

de técnicas grupales, así como por la

significaciones que elabora acerca de su

(Remedí, 1989).

dinámica permanente de la experiencia

distancia que se percibía entre los diseños

trabajo, sin olvidar que ese marco de

Iniciamos el recorrido de nuestras

escolar.

y los sucesos en el aula.

construcciones está relacionado con

indagaciones tratando de dar cuenta del tipo

La posibilidad de desentrañar

El currículum se transforma así en

condiciones institucionales, curriculares,

de textos que el maestro elabora; textos

dichos significados, los cuales son

un referente simbólico importante, por ser

sociales y personales específicas. De aquí

que, recuperando la clasificación elaborada

generados por los integrantes del proceso

el espacio de confluencia de diversas

que el vincular, por ejemplo, las prácticas

por Geertz ( 1989), pueden ser autoriales o

educativo tanto en el discurso como en los

culturas. La académica, aquélla que se concreta

de los maestros con sus profesiones de

no autoriales. Corresponderían a la primera

comportamientos y actitudes, nos ha

en las propuestas curriculares, está tensada, a

origen también haya permitido que nos

clasificación las producciones, discursos y

permitido estudiar el plano cultural, puesto

la vez, por la cultura de la comunidad, es decir,

interrogáramos acerca de la conformación

textos en los cuales se reconoce el docente

que, de acuerdo con Paul Willis:

por las diversas disciplinas que conforman

del ethos y la identidad de cada profesión

como autor, en contraste con aquéllos cuya

103

�estructuración es más cercana a un campo

de evaluación del desempeño de los

de estilos, producciones y estrategias

de conocimiento.

estudiantes, por ejemplo, se encuentra

magisteriales que determinan no sólo formas

las historias institucionales y trayectorias

Las aproximaciones a nuestro

obturada ante una propuesta curricular que

de supervivencia, sino de creación de un

personales, en tanto nos aporta información

universo de investigación (Romo, 1997)

apela únicamente a la autoevaluación

ethos docente (Romo, 1996). Otras formas

acerca de los procesos que van configurando

nos permitieron sostener como premisa

estudiantil.

la ciencia. De aquí la riqueza del análisis de

de creación tienen que ver con la

formas de percibir y ubicarse en la realidad,

La relación pedagógica y los

conformación de diversos tipos de habitus

estilos de trabajo docente y profesional que

textos a los que alude Geertz ( 1989) es

controles se instauran sobre la base de la

característicos de la profesión de los

conforman identidades; este análisis es

similar en la construcción discursiva de los

comunicación, es decir, a través de la

docentes o de los alumnos que se forman

entonces un espacio en el que se genera un

académicos; y dichas producciones,

relación personal, los intercambios cara a

en la misma.

tipo de cultura diferenciada.

inicial que la diferencia entre el tipo de

autoriales o no autoriales, dependen tanto

cara; no derivan de un trabajo con el

de la profesión de base de los profesores y

contenido académico en el salón de clase.

el prestigio social de la misma como de las

El tipo de significados que portan

Las construcciones sociales

Determinaciones culturales en la&lt;;

cambian precisamente por ser productos
históricos de la actividad humana, de modo

orientaciones curriculares presentes en cada

los discursos magisteriales tiene que ver

institución.

con la posibilidad de legitimar la propia

ubicación social de los individuos (que

por esas acciones concretas. En forma

El discurso magisterial de los

actividad docente; pues si bien, de acuerdo

depende de la posesión de determinado

similar, los procesos de institucionalización

profesores de la liÚnciatura en Filosofía,

con Barthes (1986), la palabra profesora!

capital cultural, familiar y semántico),

generan

por ejemplo, aparece más anclado a un

tiene características propias (como el

define las posibilidades, tanto de acceso

características de todos los fenómenos

contenido científico que el de licenciaturas

"hablar bien", transmitir un discurso sin

como de legitimación, de un saber.

sociales, pues no existen instituciones

La importancia del entorno, es decir, de la

que sus modificaciones son engendradas

una

serie

de

tensiones

como Psicología o Administración; estas

vueltas atrás y ser claro), en la práctica,

Las disciplinas académicas, por

últimas, más cercanas a las experiencias

este proceso de transmisión se dificulta por

otra parte, poseen una existencia social y,

Las prácticas educativas en las que

inmediatas y personales de los maestros.

los diversos planos que se entrecruzan: por

como producto cultural, participan de una

intervienen diferentes mediaciones no se

Por otra parte, los controles

una parte, el sostener dichas destrezas

multiplicidad de tradiciones, lo que supone

integran en un único sistema coherente y

institucion·ales en la Facultad de Psicología

discursivas, y, por otra, el continuo conflicto

que existen puntos de referencia situados

previsible. Los estudiantes son creadores

son del tipo "cara a cara", se caracterizan

moti vado por la urgencia ·en la que se

fuera de la escuela respecto a los temas que

activos de forrnas que a menudo contradicen

por el establecimiento de una serie de

desarrollan estas prácticas, es decir, por los

enseña. Reiteramos, por lo tanto, que no es

las normas y disposiciones que mantiene la
escuela.

acabadas ni universos simbólicos estables.

requisitos que se van implantando "sobre

constantes cuestionamientos grupales y las

únicamente el conocimiento científico el

la marcha", es decir, no existen normas

situaciones imprevistas a las que el profesor

fundamento esencial del contenido

El sistema educativo no es sólo

explícitas que regulen el tipo de relación

tiene que dar respuesta inmediata. Conflicto

académico, es importante indagar cómo

una institución de reproducción donde el

con las autoridades, los docentes o los

de demandas cruzadas en el que es preciso

determina a éste el capital cultural del

conocimiento que se transmite convierte a

alumnos. Lejos de esto, la orientación

transmitir un discurso legítimo como

maestro, su trayectoria institucional y la

los estudiantes en receptores pasivos; lejos

curricular apela a una relación de igualdad,

condición ineludible para sostener la

historia de la misma institución.

de ello, al ser instruidos, los alu'mnos

de participación de las bases. La relación

actividad magisterial, pues no olvidemos

En el sistema educativo la selección

también se comprometen y resisten en un

educativa se establece desde la participación

que el discurso docente se transmite en

y organización del conocimiento se realiza de

constante movimiento contradictorio:

colectiva de los estudiantes en la

situaciones de constante tensión, y si bien

acuerdo a los aportes disponibles en una

construcción del conocimiento. Esto origina

puede ser un proceso que valore el lugar

época particular, lo que implica elecciones

estilos docentes que oscilan entre la sanción

del académico, puede transformarse también

conscientes e inconscientes; de aquí la

constante a los aportes, comentarios e

en el aspecto de mayor vulnerabilidad para

importancia de considerar el conocimiento

intervenciones de los estudiantes, y actitudes

el maestro.

educacional como sistema de categorías del

será buscada por unos y resistida por

sentido común, y de

otros (Kelly, en Ball,

magisteriales totalmente relajadas, en las

No en todas las prácticas magisteriales

que prácticamente es posible decir cualquier

ni en todas las profesiones se construyen los

seleccionadas de una cultura y sociedad

cosa.

tipificaciones

modelos discursivos aludidos por Barthes,

más amplias, que maestros, estudiantes e

Otra característica generalizada en

tales como evitar los silencios y la

investigadores utilizan para darle

este tipo de prácticas es que generan una

inseguridad, cuidar el tono y la velocidad

significado a sus acciones.

tensión permanente entre un currículum

con que se articula, etcétera. Nos ha

permisivo , por un lado, y la actuación
magisterial, por otro, ya que la posibilidad

el conflicto y el cambio están
inevitablemente entrelazados, pues toda
redistribución del poder y los privilegios
1989: 67).

El sistema cultural de una
sociedad, no obstante que posea un gran

Quienes enseñan tienden más que nada

poder de influencia sobre las personas,

interesado, más que constatar si responden

a compartir normas implícitas o explícitas que

genera también contradicciones en la

o no a estos modelos, recuperar la diversidad

no se relacionan exclusivamente con lo que trata

reproducción social y en los universos

�simbólicos. No existen procesos mecánicos,

BIBLIOGRAFÍA

el poder de los estudiantes se basa en sus
propias formas culturales.
A manera de cierre, planteamos

Barcelona: Paidós/MEC.

Universidad de Guadalajara.
Guadalajara: Universidad de

Guadalajara.

Guadalajara.

Romo, Rosa Martha (1996). "Algunos

Stubbs, Michael y Sara Delamont (1978).

Ball, Stephen (1989). La micropolítica en

rasgos constitutivos de la identidad

Las relaciones profesor-alumno.

la conclusión del trabajo, sino que nos abren

la escuela. Hacia una teoría de la

del docente de psicología", en

Barcelona: Oikos/Taus.

nuevas interrogantes. Por un lado, el

organización escolar. Barcelona:
Paidós/MEC.

Revista Mexicana de Investigación
Educativa 2. México: Consejo

Tyler, Ralph (1980). Principios básicos del

académicas, así como las formas de relación

Barthes, Roland (1986). Lo obvio y lo

Mexicano de Investigación

Willis, Paul (1988). Cómo los chicos de la

y transmisión educativa, son diversas, nos

obtuso. Imágenes, gestos, voces.

orienta a recuperar, dentro de estos variados

Barcelona: Paidós.

algunas ideas que no representan, por cierto,

considerar que las construcciones

Educativa.

de clase obrera. Madrid: Akal.
Barcelona: Paidós/MEC.

movimientos, el significado de prácticas

Bernstein, Basil ( 1985). "Clases sociales,
lenguaje y socialización", e n

culturales. Los psicólogos de la

constituyendo identidades, tanto grupales

Revista Colombiana de Educación
15 (25-44).

nos enfrentamos a una serie de dimensiones
más amplias que tienen que ver con la
formación de base de los docentes en el
ámbito universitario: médicos, arquitectos,

Bourdieu, Pierre (1970). La reproducción.
Barcelona: Laia.
Bourdieu, Pierre (1988). Cosas dichas.
México: Gedisa.
Bourdieu, Pierre (1998). La distinción.

físicos, etcétera, que se desempeñan como

Criterio y bases sociales del gusto.

académicos, pero con otra profesión de

Madrid: Tauros.

base, la cual impacta en la conformación

Eggleston, John (1985). Sociología del

y la distinción de estas identidades
magisteriales. Indagar estos problemas

currículum escolai. Barcelona:
Paidós/MEC.

significa también acercarnos a otras formas

Geertz, Clifford (1987). La interpretación

de abordaje metodológico que nos dan
cuenta de los referentes que intervienen en

de las culturas. Barcelona: Gedisa.
Geertz, Clifford (1989). El antropólogo

la construcción de las identidades
profesionales.

Hammersley, Martyn y Paul Atkinson

Estos cuestionamientos tienen que

(1994). Etnografía. Barcelona:

ver con el momento de investigación en el
que nos encontramos actualmente, ya que
el trabajo de trayectorias socioprofesionales

como autor. Barcelona: Paidós.

Paidós.
Jackson, Philip (l 975). La vida en las aulas.
Madrid: Marova.

de académicos universitarios, su vínculo

Landesman, Monique (comp.) (1988).

con la historia de la institución en que

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laboran, el avance del campo disciplinario,

conocimiento. Culiacán:

así como las formas de adscripción de los

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Remedí, Eduardo (1989). Supuestos en la
identidad del maestro: materiales
para la discusión. México:
D IE/CINVESTAV/IPN.
Romo, Rosa Martha (1997). Interacción y
estructura en el salón de clases.

profesores a todos estos aspectos, representan
referentes simbólicos determinantes en la
constitución de la multicitada identidad socioprofesional.

clase obrera consiguen trabajos
Woods, Peter (1989). La escuela por dentro.

educativas que en su cotidianeidad van

Al referirnos al segundo aspecto,

currículum. Barcelona: Troquel.

Romo, Rosa Martha (2000). Una mirada a

la construcción de identidades

como magisteriales.

106

Apple, Michael (1987). Educación y poder.

Negociaciones y estrategias.
Guadalajara: Universidad de

107

�LAS MANIFESTACIONES DE LA FE:
EL "SANTUARIO" DE GUADALUPE EN
MONTERREY
1

María Olimpia Farfán Morales
Jorge Arturo Castillo Hernández
Ismael Fernández Areu

El mito fundacional del santuario
de Nuestra Señora del Roble en Monterrey

pastores, se llevan a cabo en lugares

contiene elementos similares: en 1592 un

escondidos o alejados de las aldeas o las

misionero franciscano colocó una imagen

ciudades. En las leyendas siempre se

de la Virgen María dentro del hueco de un

describe el descubrimiento de imágenes

roble para protegerla de los ataques de los

marianas por pastores o campesinos; las

nómadas "salvajes". En ese lugar ya se había

imágenes se encuentran casualmente al

establecido una misión que posteriormente

quitar una piedra, en las faenas de cuidar

se constituyó en núcleo de la ciudad de

ovejas o cabras, en manantiales, en islas o

Monterrey. Sin embargo, tuvieron que

en árboles. Las primeras leyendas relacionadas

abandonar la imagen precisamente por las

con pastores datan de la Edad Media, entre

incursiones de los indios, que obligaron a

inmigrantes provenientes de diversos

los siglos IX y XIII d.C. (Turner, 1978).

los misioneros y colonizadores españoles a

Guadalupe permanece como uno de los

estados, principalmente del noreste de

En España, Guadalupe es el nombre

huir del lugar. Tiempo después, la Virgen

fenómenos religio_sos más importantes. En

México (Zúñiga, 1995: 190-195). Nos

de un río, un santuario y un monasterio en

se manifestó ante una pastorcita que,

su veneración se expresa un gran número

ocuparemos de las expresiones de devoción

donde se localiza una imagen mariana de

maravillada, avisó a los obispos, quienes,

más arraigadas y profundas dedicadas a la

madera oscura que el Papa Gregorio El

a su vez, fueron por la imagen para llevarla

mexicana. La adoración a la Virgen de

Virgen: las peregrinaciones y las danzas

Grande dijo haber venerado en su capilla

a una iglesia de Monterrey; pero la imagen

Guadalupe se inculca en el entorno familiar,

que los fieles realizan año con año.

personal en Sevilla. Por el año 711 d.C.,

desaparecía y después era hallada en aquel

los musulmanes invadieron esta ciudad y

roble en donde la pastora la había

los cristianos huyeron con la imagen a

encontrado, hasta que el mensaje se entendió

Un santuario puede surgir en un sitio en el

Extremadura, y allá la escondieron en una

y construyeron una capilla en el siglo XVII,

En esta ciudad los mismos fieles

campo, en un arroyo, en un cerro o en un

cueva junto a un río, con el fin de salvarla

para después edificar una gran basílica.

han elevado el espacio dedicado a la

árbol, donde haya ocurri'do un hecho

"de la profanación" (Turner, 1978: 43).

En 1960 se edificó la actual basílica

Guadalupana al rango de santuario y lo

milagroso o una aparición divina. En esos

En el año de 1326, un pastor llamado

y desde entonces las fiestas de la Virgen del

En Nuevo León el culto a la Virgen de

de formas de la religiosidad popular

pero donde se manifiesta con mayor
esplendor es en el "santuario" de la Virgen
de Guadalupe en Monterrey.

il

~

aunque dentro del

sitios se erigen oratorios, templos, capillas,

Gil Cordero perdió una vaca y la buscó en

Roble se llevan a cabo el 18 de diciembre,

organigrama de la Iglesia católica sea

iglesias, basílicas o catedrales en donde los

las afueras de Cáceres; durante tres días la

un poco después de la fiesta de la

denominado oficialmente basílica menor y

devotos recuerdan las manifestaciones de

rastreó y la encontró muerta en una ribera

Guadalupana, aunque hoy en día aquella

parroquia (Arquidiócesis de Monterrey,

la divinidad y experimentan lo sagrado.

del río Guadalupe. Gil empezó a desollarla

celebración no atrae peregrinaciones

2000); sin duda, como más adelante
expondremos, el "santuario" de Guadalupe

Los santuarios suelen tener mitos

ahí mismo, cuando de pronto se le apareció

(Robles, 1970: 3, 4). En contraste, al santuario

o leyendas fundacionales; los tienen los

una hermosa mujer en medio de un gran

de Guadalupe llegaron aproximadamente

en Monterrey se sitúa como uno de los

santuarios de Europa, como el de Lourdes,

resplandor y le dijo que ella era la Virgen

2450 peregrinaciones para manifestar su fe

espacios sagrados y devocionales de mayor

en Francia, y el de Fátima, en Portugal; o

María; entonces la vaca revivió y la mujer

y su devoción a la Virgen durante las

relevancia en Nuevo León.

los de América, como el de Chiquinquirá,

dijo a Gil que se fuera a Cáceres y contara

festividades de 1999 (El Norte, 1999,

en Colombia; el de Coromoto, en Venezuela,

a todos lo que había pasado, que regresaran

diciembre 13: D).

principal objetivo el registro de las

o el del Tepeyac, en México. Sin embargo,

al lugar de la aparición, en donde había una

manifestaciones religiosas más importantes

el de Guadalupe, en Monterrey, no tiene

cueva, y encontrarían la imagen aquella que

dedicadas a la Virgen de G1:1adalupe en la

mito fundacional con los elementos

los cristianos habían traído de Sevilla seis

capital nuevoleonesa, uno de los principales

característicos de otros santuarios marianos.

siglos atrás. La Virgen dio instrucciones de

A principios del siglo XIX en Monterrey se

centros urbano-industriales del país ,

Aunque en el centro de Monterrey existe el

que ahí se le construyera una capilla y que

construyó un altar a la Virgen de Guadalupe

lugar de destino y residencia de miles de

Santuario de Nuestra Señora del Roble, el

en ella se colocara la imagen para ser

en la casa de un matrimonio católico (el

venerada (Turner, 1978). En el lugar se

esposo trabajaba de sacristán en la iglesia

construyó una ermita que luego fue

del Roble) que vivía en el barrio de San

reemplazada por un santuario y un

Luisito, habitado por inmigrantes de San

monasterio; éste se convirtió en un centro

Luis Potosí. El lugar empezó a ser muy

de peregrinación mariana.

visitado y, ante la afluencia cada día mayor

consideran como

tal 2 ,

El presente artículo tiene como

1

Este artículo surge de la investigación realizada en el marco
del Proyecto Nacional Etnografía de las Regiones Indígenas de
México en el Nuevo Milenio, del Instituto Nacional de
Antropología e Historia y el Consejo Nacional de Ciencia y
Tecnología.
2
Hasta las mismas rutas de transpone urbano indican en sus
letreros al "santuario" como punto de interés en sus recorridos.

108

Los mitos de fundación siempre
tienen los mismos elementos: los realizan

cual sí tiene un mito fundacional mariano,
y cuya advocación actualmente es mitificada
como patrona de Monterrey (Robles, 1970:

4, 27).

"Santuario" de la Virgen de Guadalupe

109

�de devotos, se construyó una capilla que
fue bendecida por el obispo Francisco Verea
en 1877. En 1895 se bendijo la primera
piedra de un nuevo templo que se terminó
en 1908. La primera procesión hacia ese
lugar se efectuó en 1922, los feligreses
salieron de la catedral de la ciudad de
Monterrey hacia la parroquia con el fin de
trasladar una imagen de la Virgen de
Guadalupe, copia fiel de la original y
elaborada en la Ciudad de México (Tapia,
1973: 133-147). Desde entonces se realizan
peregrinaciones para visitar el santuario, y
éstas han sido una práctica transmitida de
generación en generación hasta hoy en día.
En 1978 se construyó un nuevo
edificio para el santuario, diseñado por el
arquitecto Pedro Ramírez Vázquez,
sustituyendo la antigua construcción del
siglo XIX que hasta entonces era ocupada
por la Guadalupana. El santuario de
Guadalupe en Monterrey es un espacio
sagradÓ de devoción mariana que reúne a

ellas participan obreros y empleados;
también existen otras peregrinaciones
de representantes y empleados de algunas
instituciones y dependencias estatales
y municipales (El Norte, 2000, diciembre
4). Vemos cómo en este espacio se refleja
y expresa, en cierta medida, la estructura
socioeconómica de la sociedad regional.
La construcción y significación de este
espacio sagrado en Monterrey ha sido
un proceso popular e institucional: por
un lado, son los mismos fieles quienes,
mediante sus propias formas de
representación y expresión religiosa,
han provisto al "santuario" de una enorme
carga simbólica y sagrada; y por otro lado,
la jerarquía eclesial ha hecho lo mismo,
al promover el culto guadalupano en
los contextos local y regional.

los fieles católicos residentes en el área
metropolitana de Monterrey, pertenecientes
a todas las clases sociales, y también atrae
a peregrinos de otros estados, como

En el espacio regional confluyen diversas
expresiones de religiosidad popular,
entre las que destacan las peregrinacio

Tamaulipas, Zacatecas, San Luis Potosí y
Coahuila, así como del área rural del estado

es anuales que parten desde las más
alejadas colonias del área metropolitana

de Nuevo León. También llegan al santuario,
desde hace veinte años, algunas iglesias de

de Monterrey (de municipios como
Santa Catarina, García, Apodaca,
Cd.Benito Juárez, San Nicolás, Escobedo,
San Pedro y Guadalupe) y de algunas
poblaciones rurales del estado ( como
El Carmen, Cadereyta y Galeana,
entre otras) hacia el santuario de la Virgen
de Guadalupe en Monterrey, donde
la sociedad regional refrenda su fe y
su culto. La peregrinación es un ritual
de comunicación con lo sagrado; de acuerdo
con Rodríguez y Shadow, la peregrinación
es la expresión por excelencia de
la religiosidad popular y es definida como
"un conjunto de rituales y ceremonias
formalmente dirigidas a lo sobrenatural,
[ ... ] mediante las cuales la gente transmite

las poblaciones de San Antonio, Austin,
Waco, Dallas, Houston, New Braunfels y
Forth Worth, del estado de Texas, Estados Unidos.
En el año 2000 llegaron aproximadamente 1200
descendientes de mexicanos que radican al
otro lado de la frontera y que anualmente
visitan el santuario en Monterrey para no
perder sus tradiciones mexicanas (El Norte,
2000, noviembre 26).
En Monterrey el calendario
de celebraciones guadalupanas es
organizado por la Iglesia católica y sus
decanatos. A partir del 12 de octubre
inician las peregrinaciones corporadas, a
las que asisten los fieles inscritos en

110

parroquias, templos y capillas; algunas
también son organizadas por los
sectores empresarial y comercial, y en

sus percepciones de la realidad a fin
de transformarla, aunque sea ilusoriamente,
según sus necesidades" (Rodríguez y
Shadow, 2000: 178).
La peregrinación tiene como fin
lograr la protección mediante la penitencia,
pues se aceptan las penurias, las fatigas y
las privaciones que son inherentes a un
desplazamiento largo y difícil por las calles
y grandes avenidas, en donde el tráfico
representa un gran peligro, soportando las
condiciones climáticas más extremas, como
bajas temperaturas y lluvias. Los fieles
peregrinan para pedir salud, comida, trabajo
y ofrendan a cambio reliquias, promesas,
danza, cantos, música y flores como pago
de mandas. En las peregrinaciones la marcha
a pie funge como un elemento esencial, a
través del cual los fieles demuestran su
devoción hacia la Guadalupana; este
sacrificio conduce al contacto directo con
lo sagrado, aunque una parte de la población
considera a los peregrinos como un
problema grave de tránsito en la ciudad.
En el medio urbano los peregrinos
llevan en sus estandartes las imágenes de
los santos tutores de las parroquias y capillas
a las que pertenecen, así como los nombres
de las colonias y barrios en los que residen,
al igual que los de las empresas, negocios
y oficinas de gobierno en los que laboran
(desde fábricas y escuelas hasta hospitales,
bancos, tiendas, restaurantes, taquerías,
zapaterías y el DIF estatal).
Las peregrinaciones son principalmente territoriales, ya que representan espacios
urbanos, como colonias o barrios. Un caso
especial en el año 2000 fue la organizada
por unas mujeres con parentesco de primer
grado (primas hermanas) que, aunque ya
no radican en los alrededores de la plaza
del Mediterráneo (un barrio del centro de
la ciudad), todavía ensayan la danza en ese
lugar. Ellas representan a su abuela, quien
antes se encargaba de la organización. Ese
mismo año hubo un día dedicado

especialmente a la participación del personal
de hospitales, como el Hospital Psiquiátrico
y el Hospital Christus Muguerza. También
hay familias extensas , las cuales se
organizan para elaborar las ofrendas y pintar
una manta con sus apellidos, y salir así de
su casa con su propia imagen.
Hay templos que aglutinan a
parroquianos de otras capillas cercanas, como
el caso de la iglesia de la Santísima Trinidad,
que se localiza en la colonia Centro, en donde
los organizadores eran parientes y vecinos de
las colonias Treviño, Obrerista y Hogares
Ferrocarrileros. La abuela de la familia
organizadora se encargaba de la danza,
desde la confección del vestuario hasta la
búsqueda de los grandes penachos y el
carrizo que adorna los olanes del faldellín.
Observamos cómo la danza y el peregrinaje
permiten la socialización y la cohesión entre
las redes sociales de vecinos, amigos y
parientes, quienes expresan alegremente su
fe por la Virgen mediante su participación
en estas actividades sagradas.
La danza abre el camino a la
peregrinación, y durante los meses de
octubre, noviembre y diciembre es común
observar las peregrinaciones que avanzan
entre el tráfico de la ciudad; resaltan los
llamativos trajes y los coloridos penachos,
y entre alabanzas, porras y oraciones se
oyen los sonidos de sonajas, tambores, arcos
y zapateados. Las principales arterias viales
del centro de la ciudad, como la calzada
Madero o la avenida Pino Suárez, siempre
llenas de camiones urbanos y con un tráfico
intenso, ceden un espacio a las peregrinaciones
durante este tiempo.
De esta forma, los santos y vírgenes
tutoriales peregrinan junto con sus fieles ,
congregados sobre la base de identidades
barriales, laborales y hasta familiares, las
cuales los unen en torno a la fe guadalupana.
Hay también visitas individuales a la
basílica: las personas que hicieron una
promesa a la Virgen llegan a pagar los

111

�favores recibidos con ramos o arreglos
florales que entregan a la Virgen; no llevan
danzas ni cantan alabanzas, tampoco llevan
estandartes, sólo oyen misa y llevan sus
flores hasta el altar.

Sin duda, una de las expresiones más
tradicionales del culto a la Virgen son las
representaciones de las danzas religiosas,
parte elemental e indisociable de las fiestas
que celebran el milagro guadalupano. Los
ritos efectuados por los danzantes muestran
una concepción antropomórfica de lo
sagrado, pues consideran que las
divinidades, cómo los humanos, se
conducen por sentimientos y afectos, por
lo que pueden ser inducidas a otorgar
favores y gracias en reciprocidad por la fe
demostrada (Rodríguez y Shadow, 2000:
178). Por medio de la danza los peregrinos
se comunican con la divinidad y entablan
una relación de reciprocidad; los danzantes
y peregrinos ofrecen y cumplen promesas
o sacrificios, esperando respuesta sagrada:

la danza responde a las normas
fundamentale s que gobiernan la
reciprocidad con lo sagrado. Para los
que bailan horas y días o tan sólo unos
pocos minutos, la danza viene a ser un
acto ritual en el que se devuelve y ofrece
el propio cuerpo, sacrificándolo
simbólicamente a la divinidad. Se trata
de devolución porque los dioses no
fueron los donadores primordiales de la
vida, sino que siguen administrándola
en todas sus formas cotidianas
(Bonfiglioli, 1995: 53).

Como más adelante describiremos,
en el medio urbano la expansión de la
danza y la música se realiza con especial
intensidad entre la gente emigrada de
comunidades rurales; la danza cumple
funciones sociales, pues al participar en

112

ella se obtiene el reconocimiento de la
comunidad (Warman, 1985).
Las danzas y peregrinaciones salen
de los puntos que aglutinan a los peregrinos,
como las parroquias, las fábricas, las
oficinas, los comercios, el barrio, etc. Los
peregrinos se alistan y los tambores llaman
a los fieles , quienes ya reunidos inician la
marcha. La danza ocupa el primer lugar
en la peregrinación junto con su estandarte,
y es seguida por ofrendas, así como por
los distintivos que conglomeran la
peregrinación (imágenes religiosas,
estandartes y mantas); de esta manera los
peregrinos se trasladan hasta el destino
trazado: el santuario. La mayoría hace el
trayecto a pie, a veces los acompañan
vehículos y en ocasiones llevan consigo
camionetas en las que se representan
alegorías de las apariciones de la Virgen a
Juan Diego y el mensaje de éste a Fray Juan
de Zumárraga sobre las apariciones, las
cuales son escenificadas por jóvenes o
niños; otras peregrinaciones llevan imágenes
o esculturas con estos pasajes de visiones
sagradas.
En el atrio de la basílica en
Monterrey se observaron cinco tipos de
danzas diferentes: Danza de Matachines,
Danza de Los Caballitos, Danza de La
Palma, Danza Apache y Danza Azteca, que
se interpretan ininterrumpidamente durante
el mes que dura la festividad.

Las Danzas de Matachines son las más
numerosas, por tener mayor tradición y
popularidad en Nuevo León, como lo
comprobamos al observar su presencia en
celebraciones religiosas dedicadas a los
santos tutores.
Existen varias versiones de la
Danza de los Matachines en el territorio

3

nacional . En Aguascalientes, Nayarit,
Durango y el sur de Sinaloa portan un
pequeño arco y su flecha ; los tepehuanos
del sur tienen esa danza como una de sus
tradiciones sagradas; y en Guadalupe,
Zacatecas, es una danza de petición de lluvia
(Ortiz, 1999). También en el altiplano
potosino se baila la Danza de Matachines;
en Villa de Arista, San Luis Potosí, danzan
el día 12 de diciembre (González, María de
4
la Luz , comunicación personal , 2000).
También bailan matachines para la Virgen
del Patrocinio, en la ciudad de Zacatecas;
y en Saltillo, Coahuila, danzan para el Señor
del Ojo de Agua.
Entre los tarahumaras destaca la
participación de los matachines que danzan
a la Virgen de Guadalupe. La indumentaria
de los matachines tarahumaras consiste en
ropa mestiza: camisa, pantalón, botas y
calcetas que ajustan sobre el pantalón; en
la cadera se atan seis o siete paliacates a
manera de taparrabo, y se colocan dos capas
grandes rojas de flores estampadas que caen
hasta las rodillas y una corona que se
confecciona con espejos o ramos de flores;
de ella cuelga una serie de largos listones
multicolores. Además, usan dos paliacates,
uno cubre la cabeza y otro la cara, dejando
descubiertos los ojos y la nariz. En la mano
derecha llevan una sonaja y en la izquierda
una "palmilla", especie de abanico que
también puede tener forma de tridente
(Bonfiglioli, 1996: 274, 275).
En el área metropolitana de
Monterrey es notable la participación de la
Danza de Matachines en ceremonias
públicas y privadas de la ritualidad católica
popular, como la entronación familiar de la
5
Virgen de Guadalupe y la bendición de
casas nuevas. Las peregrinaciones también
se hacen acompañar por la danza cuando
4

3

La Danza de Matachines es una variante de la Danza de Moros
y Cristianos, y está difundida hacia el none del país: San Luis
Potosí, Zacatecas, Durango y en las huastecas (Warman, 1985:
128, 129; Bonfiglioli, 1996: 255-284).

5

Oriunda del lugar y residente en Monterrey.
La Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica publica la

G11(a para entronizar la imagen peregrina de Nuestra
Se1iora de Guadalupe en las catedrales, parroquias y
hogares (1995).

viajan a los santuarios católicos de la región
como el de La Virgen del Chorrito, en
Tamaulipas, o el santuario de San Francisco
de Asís, en Real de Catorce, San Luis
Potosí; o a los santuarios no reconocidos
por la jerarquía católica, como el santuario
del Niño Fidencio, en Espinazo, Nuevo
León.
El cuadro de la Danza de Matachines
está integrado por hombres y mujeres
emparentados entre sí, además de amigos y
vecinos del barrio. Al comprometerse a
participar en la danza se tiene la obligación
de reunirse para ensayar por lo menos una
vez a la semana. Algunas Danzas de
Matachines son creadas para participar en
las peregrinaciones por devoción, y en otros
casos también se organizan para ofrecer sus
servicios a los peregrinos y ser contratadas
por familias, parroquias, vecinos, empresas,
comercios, etc., y no solamente en ocasión
6
del festejo a la Virgen de Guadalupe
El traje de matachín está compuesto
por camisa y pantalón de tela de tafeta o
popelina de diversos colores brillantes
(como amarillo, rosa, azul o blanco); encima
de la camisa, un chaleco que combina con
dos faldellines de colores contrastantes,
amarrados con unas cintas que se cruzan
formando equis sobre los lados externos de
las extremidades inferiores. Los faldellines
6

En octubre, noviembre y diciembre del año 2000
registramos 105 peregrinaciones con igual número de
cuadros de Matachines provenientes de las colonias del
área metropolitana de Monterrey, sobre todo de los
municipios de Guadalupe, Escobedo, Apodaca, Juárez,
Santa Catarina y San Nicolás, y de colonias proletarias del
extremo norte del municipio de Monterrey. Entre muchas,
registramos peregrinaciones de las colonias San Bernabé,
Contry, Brisas, Valle del Huajuco, Buenos Aires. Realito.
Sierra Ventana, Altavista, Ancira, Topo Chico, La
Esperanza, La Escondida, Las Puentes, Tepeyac, Roberto
Espinoza, CROC, Gloria Mendiola. Unidad Modelo, Genaro
Vázquez, Central, 7 de Noviembre, Nueva Madero, Valle
Verde, Obrerista, Hogares Ferrocarrileros, Tijerina, Miguel
Hidalgo, Salvador Chávez, Provileón, Tierra Propia. San
Antonio, Hacienda Las Puentes, 4 de Diciembre, René
Álvarez, Obrera. Reforma, Lagos de Guadalupe, Avance
Proletario, Barrio del Mediterráneo, Zertuche, Vivienda
Popular, Del Prado, 2 de Mayo. Roble, Fomerrey 2,
Fomerrey 18, Fomerrey 26, Fomerrey 36, Fomerrey 105,
Fomerrey 110, Cerro de la Silla, Escamilla y Valle del
Mirador; y de algunas empresas, como Cigarrera La
Moderna, Industrias JAGGAR, Fábrica PIPSA, JYRSA,
Axe Automotriz, Azulejos El Gallo, Lilly Industrias de
México, Zapatería Impulse, Mueblería González y Joyería
Ideal. entre otras.

ll3

�están bordados con moti vos florales,

rápidos. Los danzantes pueden ser hombres

poder, encarna el desorden con el que se

geométricos y vírgenes de Guadalupe;

y un arco en la otra. La fuerza de la danza

o mujeres; de hecho, hay grupos formados

conducen y el orden que le imponen a los

llevan cosidas a la tela hileras de carrizos

reside en los pies, en las pisadas y en el

sólo por mujeres -no así en la sierra

demás. La trasgresión es prerrogativa de

diseño de cruzamiento entre las dos filas

unidos sólo de un lado, los cuales recolectan

tarahumara, donde para bailar matachín se

unos pocos, pues tanto el público como los

(serpenteos y ondas entre las filas

en las riberas de los ríos. Algunos grupos

tiene que pertenecer al género masculino

demás protagonistas pueden reír, pero no

y cambios de lugar con la pareja de enfrente,

han empezado a reemplazarlos con tubos

(Bonfiglioli, 1996: 274). En cuanto al diseño

pueden provocar la risa, es decir, no pueden

amén de vueltas sobre sí mismos); los

de plástico, pero todos llevan en la punta

en el espacio, la danza es lineal; en el ámbito

trasgredir las reglas (Bonfiglioli y Jáuregui,

bailarines llevan el cuerpo erguido con el

del carrizo o tubito un pompón de colores,

de los diseños coreográficos grupales se

1996: 19). En una ocasión, en nuestra

torso levemente inclinado hacia el frente,

que se deja suelto para que penda y se

encuentra un eje de oposición entre los

investigación de campo, el "viejo de la

la cabeza y los ojos ven el piso. Las dos

mueva al ritmo de la danza. En la mano

diseños en círculo, como los concheros, y

danza" pegaba fuertemente con el látigo a

hileras de danzantes hacen continuos

izquierda portan un arco de madera con una

los diseños en filas, como los matachines.

unos niños, quienes lo agredían aventándole

cruzamientos con el compañero de al lado

cuerda elástica que hace sonar rítmicamente

Ambos diseños se llaman preordenados,

pedazos de madera. La acción agresiva

o de enfrente y también serpenteos, en

una flecha también de madera.

que, a su vez, se oponen a las coreografías

provocaba sendas carcajadas a todos y la

donde las filas siguen al compañero de

En los pies llevan calcetas de

ad libitum o al azar, que no son

algarabía de los niños; esta conducta no

adelante, dan toda una vuelta hacia atrás y

colores y calzan huaraches de suela de

preordenadas (Bonfiglioli y Jáuregui, 1996:

hubiera sido tolerada por los padres de los

vuelven a tomar sus puestos en la línea con

lámina para que· el zapateado produzca

21). La danza se compone de dos filas

niños en otras circunstancias.

un paso brincado. El ritmo lo lleva un

sonidos armónicos, aunque a veces usan

paralelas con igual número de matachines,

El "viejo de la danza" siempre va

tamborilero o hasta tres, sólo en un caso de

tenis. El penacho consiste en una cachucha

que contienen la ambigüedad del orden y

al frente de la misma, abriendo paso entre

nuestra investigación la danza era

de terciopelo negra bordada con los motivos

el desorden. El primero es representado por

las avenidas y los autos, incluso dirige el

acompañada por un anciano que tocaba

del chaleco y espejuelos; de ella salen

los guerreros, es decir, los danzantes, que

tráfico vehicular, pues siempre lleva silbato;

música de violín; probablemente antes la

carrizos adornados con plumas de gallina

se sitúan en pares, en dos filas que se

interactúa con los peregrinos y con los

danza estaba acompañada por este tipo de

pintad~s de tres colores. La cachucha trae

componen de 6 o hasta de 20 integrantes;

visitantes, realizando bromas y juegos

música.

carrizos o tiras de papelillo que penden al

y el desorden lo representan los "viejos de

chuscos, o bien, asustando y persiguiendo

Parte fundamental de la danza es

aire. El traje ha cambiado en la última

la danza", quienes trasgreden-el orden. Otros

a latigazos a las multitudes que se

el estandarte en donde están impresos la

década en cuanto a la selección de tonos y

personajes jocosos se presentan en la danza

aglomeran en las calles: "el desorden que

imagen divina a la que está dedicada la

materiales; algunas danzas traen sombreros

de conquista como bando de demonios

producen ciertas figuras rituales (como los

danza, y el nombre y lugar de procedencia

de ala ancha, estilo mariachi, o penachos

transgresores; su predilección por las

"viejos de la danza") no sólo se asocia a la

del grupo. El estandarte lo lleva una persona

de plumas de avestruz. Cuando llueve, los

máscaras y el disfraz, y su actitud graciosa,

diversión, sino que ésta es una prefiguración

al frente de todo el conjunto. Arriban al

penachos se cambian por sombreros de

irreverente y libertina recuerdan la vertiente

simbólica del peligro" (Bonfiglioli y

santuario por la calle Castelar, y ya en él,

palma, con el fin de proteger las plumas.

Jáuregui, 1996: 18). Pero estos personajes

los matachines entran al templo a oír misa

En la última década una de las innovaciones

carnavalesca (Bonfiglioli y Jáuregui,
1996: 19).

son al mismo tiempo los encargados del

o solamente para dejar las ofrendas o

que se presentó fue que el color de los trajes

El "viejo" sobresale de la coreografía

orden, para que los peregrinos no salgan de

reliquias que llevaban, para luego salir

y del penacho fuera totalmente blanco, con

y se distingue de los danzantes por la

las filas y para que el público no invada el

adornos dorados. El primer grupo que

indumentaria y por su baile. Algunas danzas

espacio de la danza y de la peregrinación.

al atrio y danzar allí, siempre frente al
estandarte.

observamos con este atuendo fue uno

integran hasta cuatro o cinco "viejos"; estos

En noviembre 26 del año 2000 una

Danzan aproximadamente una

formado por señoras de San Pedro Garza

personajes cumplen una función bufonesca, se

peregrinación de la colonia Carmen Serdán

hora. Después los participantes se sientan

García, municipio en donde residen

caracterizan por un atuendo de ropas raídas,

asistió al santuario con una danza que traía

en el piso del atrio y mientras descansan de

feligreses de clase alta; la elección del color

remendadas, parchadas, y con frecuencia con

una mujer joven, quien se colocó bajo la

la gran travesía, que puede ser de hasta 13

blanco de los trajes probablemente fue con

adornos de pedazos de telas en diversos colores;

blusa y la falda unos globos, y con actitud

o 14 kilómetros, comparten la comida que

el fin de distinguirse de los otros grupos de

portan una máscara y pelucas (hechas de plástico

lúdica se acercaba a los mirones, algunos

las organizadoras traen, que pueden ser

danza. Ahora es frecuente observar matachines

y que generalmente representan personajes

de ellos policías, acosándolos sexualmente

gorditas, o tacos en tortilla de harina y

con trajes blancos de otras colonias del área

monstruosos y deformes), y en algunos casos

con la expresión "¿te gusto?"; en pocos

"lonches" 7. Es en ese momento de solaz y

metropolitana.

114

usan disfraces de gorila; también usan un látigo,

casos como éste la comicidad sexual se hace

reposo cuando comentan lo agradable o

Los pasos de la Danza de Matachines

el cual hacen sonar violentamente contra el

más específica.

desagradable de las otras peregrinaciones,

son de brinco y pisada; es una danza vertical,

pavimento, y en ocasiones portan una

En el caso de los danzantes, las

no hay deslizamientos ni desplazamientos

muñeca sucia. El látigo es un símbolo de

manos van ocupadas con una sonaja en una

7

Anglicismo de uso común para referir a la comida, pero
particularmente a emparedados o tortas.

115

�de los trajes de otros grupos, los pasos bien

practicada por una enorme cantidad de

colores brillantes, y los bordados, con

Los danzantes llegaron al santuario

o mal ejecutados de los otros danzantes, los

mexicanos dentro y fuera del país, sino

chaquira y lentejuela de vistosos colores;

enarbolando el estandarte con la imagen de

penachos de aquel grupo o de aquella

porque a través de ella se reavivan los

en los tobillos portan semillas llamadas

San Pablo y acompañados por familiares y

colonia que está junto a la suya. Después

símbolos antiguos y modernos de la

"huesos de fraile" que suenan rítm.icamente,

amigos. Su traje está inspirado en la

de este largo descanso y convivencia social

mexicanidad, como son la indumentaria y

y resaltan los grandes penachos de

indumentaria típica conocida como apache.

toman sus penachos, sus hieleras y sus

los instrumentos prehispánicos, la Virgen

bellos plumajes de avestruz y faisán que

La danza es acompañada por el ritmo del

" loncheras" y el grupo se dispersa para

de Guadalupe, la bandera nacional y el

hacen más espectacular el traje. Tocan

huehuetl y música de violín, algunas veces

buscar taxis o camiones (a veces traen sus

águila. Su manifestación y simbolismo son

instrumentos musicales, como guitarras,

se han acompañado por música grabada. El

propios vehículos); y se retiran a la colonia

muy complejos: además de las coreografías,

mandolinas, sonajas, una campana de metal

grupo entró a la iglesia y después salió al

de donde salieron siete u ocho horas antes,

también practican una profunda ritualidad

y un caracol marino. Algunos grupos como éstos

atrio, en donde ejecutó su danza, causando

con la satisfacción de haber cumplido con

que enmarca sus expresiones religiosas,

utilizan otros instrumentos prehispánicos, como

su promesa un año más y con la esperanza

como la realización de velaciones, que duran

el huehuetl y el teponaztli.

admiración con su baile y sus llamativos
trajes.

de regresar al santuario el año siguiente.

toda la noche anterior a los festejos

Al frente del grupo de danzantes se

La Danza Apache del Divino

religiosos en los que danzan, o la fundación

colocaron los estandartes, los tambores y

Salvador porta en su nombre uno de los

de espacios sagrados, conocidos como

los músicos; detrás de ellos, los demás

referentes sagrados más importantes de

De la gran celebración guadalupana también

mesas de danza (altares); pero también se

integrantes de la danza, y luego los

culto religioso de su región de origen: el

nos interesa destacar las peregrinaciones

caracteriza por su organización corporada, dado

acompañantes. Todo el recorrido y dentro

Divino, imagen que aglutina la fe de los

organizadas por inmigrantes indígenas

que entablan parentescos rituales que los integran

de la iglesia danzaron y tocaron sones,

pobladores de San Pablo. El culto al Divino

residentes en el área metropolitana de

a niveles mayores de organización con otros

causando la admiración de los fieles

Salvador se realiza en San Pablo los días

Monterrey, apoyados por parientes y

grupos de danza, quienes de manera recíproca

guadalupanos porque esta danza, al

31 de diciembre, 1 y 2 de enero. La tradición

paisanos de los pueblos originarios. Estas

entablan compromisos rituales. De esta

contrario de otros lugares del país, no es

oral cuenta que el Divino fue encontrado

peregrinaciones indígenas son diferentes

manera y cualquiera que sea el lugar donde

muy conocida en Nuevo León.

en el cerro conocido como "Frontón" y un

porque tienen como fin primordial la

residan, constantemente apoyan a sus

Después de su presentación en la

peregrinación de los santos patrones, como

"compadres" de danza para· preservar sus

iglesia escogieron un lugar en el atrio, en

árbol de mora, en la que tallaron la Santa

Santiago Apóstol y la Virgen de la

tradiciones, de ahí que se les considere

donde danzaron todo el día hasta el

Cruz del Divino; dicho árbol todavía se

Inmaculada Concepción de María,

danzas viajeras y posean una extendida

anochecer. Ya en otras ocasiones los otomíes

localiza en la orilla del pueblo.

enarbolados por la Danza Azteca formada

difusión (González, 1996).

han visitado el santuario, hace cinco años

Las danzas se forman o "levantan"

·~

por migrantes otomíes originarios de

La peregrinación del grupo Danza

asistieron otras danzas de Santiago

por devoción al Divino Salvador; la Danza

Santiago Mexquititlán, municipio de

Azteca Mayahuel y sus familiares salió de

Mexquititlán con sus estandartes del

Apache, cuando peregrina, enarbola al

Amealco, Querétaro; o San Pablo y la Cruz

la colonia Genaro Vázquez el 8 de diciembre

Arcángel San Gabriel y el Señor Santiago.

Salvador, ya que es el principal símbolo de

del Divino Salvador, portados por una

de 2000 y se reunió en el centro de la ciudad

En la celebración guadalupana, ese

su fe religiosa y de su territorio devocional.

Danza Apache integrada también por

de Monterrey con otros tres grupos de danza

mismo año también participó una danza de

La danza es uno de los elementos más

migrantes otomíes de San Pablo, municipio

invitados y sus acompañantes, cada uno con

San Pablo organizada por paisanos y

importantes del culto religioso en San Pablo,

de Tolimán, Querétaro. En estos días de

su indumentaria, la cual se inspira en la

migrantes de origen otomí que residen en

pues los danzantes son los herederos

fiesta los indígenas también visitan el

prehispánica: maxtal o taparrabo, tilma o

diversas colonias en los municipios de

simbólicos de la ritualidad dedicada a la

santuario en grupos de familias extensas,

capa, rodilleras , brazaletes, huaraches y

Guadalupe, Monterrey, San Nicolás y

Santa Cruz. El Salvador peregrina durante

como los nahuas de Veracruz, San Luis

morrales; las mujeres usan quechquemitl o

Apodaca, en Nuevo León. La peregrinación

todo el año por los pueblos y rancherías de

Potosí y Puebla, los mayas de Yucatán, los

blusas y faldas largas. Las telas so n de

de la Danza Apache Cheyennes del Divino

la región, lugares en donde recibe posada;

otomíes de Querétaro e Hidalgo , los
purépechas de Michoacán y los mixtecos
de Puebla.
La Danza Azteca es una variante
de la Danza de Concheros 8 , y en la
actualidad es una de las expresiones
dancísticas populares y religiosas más
relevantes en México, no sólo porque es

116

grupo de danzantes cortó una rama de un

8

La Danza Azteca es una variante del complejo dancístico
de los Concheros, que en su gran mayoría se concentran
en el Distrito Federal y en los estados de México, Querétaro
y Guanajuato (González, 1996: 207, 221); otras derivaciones
son la Danza de Chichimecos y la Danza de Cuerudos. La
Danza de Concheros se conoce también en Durango, en
Parral, Chihuahua, y en algunas comunidades d~ origen
mexicano en los Estados Unidos (Cramaussel y Alvarez,
1994: 189). Estas danzas también se han registrado con el
nombre de Danza de Comanches o de Apaches (Reuter,
1983: 93), y se adscriben al ámbito de las Danzas de
Conquista (González, 1996: 224).

Salvador se realiza desde 1985, cuando

inicia su recorrido a principios de año, desde

llegaron a Nuevo León los primeros

San Pablo, y finaliza allí mismo en diciembre,

migrantes de San Pablo. Otras danzas de

para luego reanudar el ciclo.

San Pablo que también han peregrinado al

La danza se puede considerar como

santuario de Guadal u pe son la Danza

espacio reproductor de identidad, en cuanto

Apache Los Halcones y la Danza Apache

a la carga simbólica local que le imprimen

Otomí. Los gastos ocasionados por el viaje,

quienes la ejecutan (Atilano, 2000: 70); y

la estancia y la comida de los peregrinos y

es precisamente el elemento cohesionador

los danzantes fueron costeados entre todos

entre los migrantes y sus lugares de origen:

los migrantes.

por medio de ella conservan los vínculos

117

�sagrados con las divinidades protectoras y

y los porta como emblema de su identidad.

poco a poco hasta que llega el 12 de

después iniciar la construcción de sus casas;

el cosmos; también reafirman su pertenencia

La danza funge como conducto por el que

diciembre, día en que se lleva a cabo una

los vecinos agradecen anualmente con esta

al pueblo mediante su participación en las

peregrina el santo patrón del pueblo de

auténtica romería. Podemos ver que llegan

peregrinación a la Virgen porque desde

fiestas religiosas y la interacción en normas

origen al destino de migración y viceversa.

a la basílica muchas familias para cumplir

entonces "los ha protegido". Este hecho, en

de reciprocidad, en las que se involucran

La peregrinación de la danza refrenda la

su visita de cada año. Algunas personas

cierto sentido, fue una fundación, y la

con la sociedad de origen, pues tanto la

identidad étnico-comunitaria entre los rnigrantes,

llevan reliquias o retablos para ofrendar a

imagen divina fungió como elemento

danza del Divino como la Mayahuel

a la vez que éstos afirman sus lazos de

la Virgen en agradecimiento a la gracia

legitimador de la ocupación territorial por

regresan a sus pueblos para participar en

compromiso y reciprocidad con el pueblo.

concedida. Las ofrendas pueden ser su

los colonos invasores. Verificamos cómo el

los festejos patronales.
Estas danzas peregrinas entablan
comunicación y renuevan sus compromisos
con las divinidades del lugar de destino, y
utilizan el baile como un mecanismo que
permite reelaborar su adscripción social y
territorial, mediante su contrastación ante
la sociedad que confluye en los espacios
sagrados de la región de destino. Los
danzantes radicados en Monterrey señalan
su nuevo estatus de pertenencia territorial
en el espacio de migración: en su estandarte
-donde imprimen la imagen de sus santos
y señalan la colonia de procedencia- no
sólo expresan su veneración a una imagen
en particular, también marcan el espacio
físico residencial y, por ende, social que ocupan
dentro de la gran mancha urbana, dentro de la
sociedad norestense.
La música y la danza son elegidas por
los migrantes como referentes identificativos:
a través de éstas y mediante la peregrinación
refrendan los vínculos sagrados con las
divinidades del territorio de origen,
alrededor de las cuales se nutren las
relaciones sociales entre los migrados y los
no migrados; asimismo, dichos referentes
accionan como medios en los que sustentan
y reelaboran sus fronteras sociales y
culturales dentro de la sociedad regional.
Según Giménez (1978: 147, 148),

e• 1
Además de las danzas y peregrinaciones
que arriban a la Basílica de Guadalupe, se
presentan otras manifestaciones de la fe,
como vestir a los niños y las niñas de
"inditos", hecho en el que se revela la
imagen del indio que posee la sociedad
mestiza, y que a través de los trajes, rebozos,
huacales y huaraches se hace presente. La
vestimenta de los niños es sencilla: visten
calzón y camisa de manta, portan sombrero
y cargan un huacal, en el que se asoman
desde cazuelitas y ollitas de barro hasta
metates y abanicos de palma; para completar
la caracterización les dibujan bigotes,
siempre muy marcados.
Los vestidos de las niñas son más
variados: algunas están vestidas de Virgen
de Guadalupe (llevan un vestido rosa y
encima un manto verde oscuro con
aplicaciones de estrellas doradas); otras
visten enagua y blu sa estampada o de
colores, rebozo y también huacal; otras más
llevan el clásico vestido de china poblana,
peinadas con trenza y con maquillaje
cargado en sus mejillas. Los padres llevan
a los niños hasta el altar a dar gracias a la
Virgen. Algunos prometieron vestirlos de
esta manera, emulando a Juan Diego9 y a

la Virgen de Guadalupe, por algún milagro
recibido; otros lo hacen por la fe o por la
costumbre, ya que sus padres los vistieron
así cuando eran niños.

el verdadero sujeto de la peregrinación no
son los individuos ni un grupo de familias
o un grupo de voluntarios, sino el pueblo

Es interesante observar cómo desde
el 12 de octubre se inician las visitas y las
peregrinaciones, que van incrementándose

entero, simbolizado por las imágenes de sus
santos patronos y organizado en forma de
corporación religiosa. Cuando el pueblo
emigra, carga a sus santos patronos a cuestas

118

9

El 31 de julio de 2002 el Papa Juan Pablo Il santificó al
indio Juan Diego en la Basílica de Guadalupe en la Ciudad
de México, por lo que se espera un aumento en el número
de niños vestidos de 'inditos".

propio cabello, trajes de bautizo de niños,

simbolismo popular de lo sagrado va más

cartas o retablos con sus fotos, boletas de

allá de los espacios oficiales y fechas del

calificación, muletas, brazaletes de plástico

calendario religioso: la divinidad está

del registro del hospital en donde estuvieron,

siempre presente, en todo momento, pero

o milagros elaborados con cobre o plata que

sobre todo en los momentos cruciales de la

semejan piernas, brazos, ojos, figuras de

vida.

hombres o mujeres. Todos estos objetos se
colocan en un lugar especial dentro de la
iglesia, donde serán vistos o leídos con

En Monterrey, después de cumplir con lo

asombro y emoción por los feligreses,

sagrado, las familias tradicional mente

quienes detenidamente constatarán los

compartían un rato de alegría, disfrutaban

milagros de la Virgen de Guadalupe.

subiéndose a los juegos de la feria, jugando

Una peregrinación proveniente de El

al tiro al blanco o participando en otros

Carmen, Nuevo León, la formaban jóvenes

juegos de este tipo, para después saborear

que viajaron en bicicleta y señoras que se

uno s ricos tacos, tamales o platillos

trasladaron en camiones acompañando al

regionales (como asado de puerco o

párroco para traer una ofrenda especial, una

cortadillo de res), acompañados de sodas o

rosa de plata enviada por todo el pueblo a la

atole, según las condiciones climáticas. Si

Virgen y entregada en la basílica.

sus posibilidades económicas no les

Al san tuario también llegó una

permitían gozar de estos placeres culinarios,

peregrinación del predio Emiliano Zapata.

compraban trozos de caña de azúcar, se

Al frente traía una imagen de la Virgen de

surtían de caramelos de colores brillantes

Guadalupe seguida por una danza de

y de ricos panes traídos de Tlaxcala o de

matachines. Los colonos contaron que cada

Chiconcuac, Estado de México.

diciembre construyen un cobertizo en el

Pero las actividades de la feria

centro de su colonia, donde colocan la

fueron reglamentadas, ahora se puede

imagen , la cual previamente pasó de casa

cumplir con la religión, pero no disfrutar

en casa durante todo el año y en cada una

de la tradición porque se e laboró un

de ellas se quedó un mes.

reglamento municipal para quitar los

El predio Emiliano Zapata se

comercios y la venta ambulante de las calles

localiza al norte del área urbana, en las

alrededor de la basílica. Según las

faldas del cerro del Topo Chico, y fue

autoridades, se reglamentó a petición de los

ocupado mediante una invasión de terrenos

vecinos. Algunos de ellos, al ser retirados

en 1980. El día de la ocupación los colonos

los puesteros de la calle, inmediatamente

colocaron en el centro del predio una imagen

rentaron los espacios de sus propias casas

de la Virgen de Guadalupe. Ahí mismo

para los comercios de comidas y dulces.

hicieron fuego y cocinaron la primera

Los juegos y algunos comercios,

comida que compartieron entre todos, para

después de negociaciones y enfrentamientos

119

�entre autoridades y comerciantes, fueron

divinidad, espacio de mayor cercanía con

Como hemos señalado, este espacio

étnico-local de los jornaleros

autorizados a colocarse en el río Santa

lo sagrado, en donde buscan respuesta a sus

sagrado está cargado de una diversidad de

mixtecos. Estado del desarrollo

Catarina, que se encuentra aproximadamente

aflicciones a cambio de promesas.

significados. En él se manifiestan desde la

econ6mico y social de los pueblos

a unos 500 metros de la basílica y cuyo

Muy singular resulta que el

lucha por el espacio comercial entre

indígenas de México. Serie

acceso implica atravesar elevados puentes

Santuario de Nuestra Señora del Roble 11

autoridades y vendedores hasta los

Migración Indígena. México:

peatonales colocados sobre la avenida

carezca en la actualidad de la convocatoria

contenidos particulares de las expresiones

Instituto Nacional Indigenista/

Morones Prieto, una de las vías con más

devocional que el santuario de Guadalupe

rituales indígenas, pasando por el carácter

Programa de las Naciones Unidas

flujo vehicular de la ciudad. Por supuesto,

ostenta. Desde la perspectiva de Soja, el espacio

propiamente festivo de la celebración, pues

para el Desarrollo.

para la mayoría de las personas, algunas de

puede considerarse como un proceso social, es

ésta también puede considerarse como un

ellas mayores de edad, fue imposible llegar a

decir, como dimensión conformada y

espacio-tiempo de entretenimiento familiar,

diciembre 13). El Norte: D.

los nuevos espacios permitidos por la

estructurada de forma social. Soja define el

además de ser un objeto de la curiosidad

Bonfiglioli, Cario (1995). Fariseos y

administración municipal. Así, la tradición dejó

espacio como un producto social y parte

de antropólogos o sociólogos, así como

matachines en la Sierra Tara-

paso al orden y a los nuevos reglamentos, y los

integral de la constitución y estructuración

marco de procesos socioculturales más

humara. Entre la pasi6n de

feligreses se quedaron sin sus momentos de

material de la vida social, por lo que la

complejos, como la socialización y el

Cristo, la trasgresión c6mico

esparcimiento familiar.

producción del espacio puede entenderse

refuerzo de las identidades religiosas,

sexual y las Danzas de Conquista.

Uno de los peregrinos manifestó

como medio y resultado de la acción y de

étnicas, comunitarias, barriales o laborales,

México: Instituto Nacional

su descontento por la ausencia de los

las relaciones sociales (Soja, 1985: 92-94).

contenidas y configuradoras de la identidad

Indigenista.

puestos de la feria ante uno de los ministros

A partir de esto consideramos el

regional y nacional. También se le considera

encargados del santuario, diciendo: "Esto

santuario de Guadalupe en Monterrey como

lugar de reproducción de las estructuras

matachines: el conflicto y la

está tristísimo, cómo que nos quitan la fiesta,

un lugar significado intensamente no sólo

ideológicas dominantes o espacio de

armonía cósmicos", en Jáuregui,

esto es _parte de la tradición. Venimos a ver a la

por la jerarquía católica que dio la pauta

contradicciones y fricciones entre lo

Jesús y Cario Bonfiglioli (coords.).

Virgen, sí, pero también la pachanga nos hace

para el arraigo de las peregrinaciones hacia

tradicional y lo moderno.

falta". El sacerdote le recomendó ir con el

el lugar y que actualmente se encarga de

La expresión popular de la fe ha

México contemporáneo (255-

alcalde de la ciudad de Monterrey a

fomentarlas y controlarlas, así como de

entrado en conflicto con la funcionalidad

284 ). Sección de Obras de

manifestarle su inconformidad, porque "de

revestirlo de enorme importancia al

del espacio urbano, los congestionamientos

Historia. México:Consejo Nacional

las rejas para afuera no es asunto mío, lo

otorgarle el rango de Basílica Menor, sino

y conflictos viales que generan las

para la Cultura y las Artes /

mío es cuidar lo que sucede de las rejas

principalmente por los fieles católicos,

peregrinaciones empiezan a motivar su

Fondo de Cultura Económica.

para acá. Vaya usted con el señor alcalde y

quienes con el paso del tiempo, y junto con

ordenamiento y reglamentación. El ambiente

Bonfiglioli, Cario y Jesús Jáuregui ( 1996).

hable con él"'º· El culto y la fiesta ya no

la importancia que reviste el culto a la

festivo que imprimen la romería, los juegos

"Introducción: el complejo

van de la mano, el conflicto por el espacio

Virgen, lo han convertido en punto

y la mercadería que caracterizan e l tiempo

dancístico-teatral de la conquista",

enfrenta y comienza a disociar estos dos

privilegiado de acercamiento con lo sagrado,

y el espacio sagrado genera peligros

en Jáuregui, Jesús

elementos que forman parte de la tradición

asumiéndolo como un santuario. Este

latentes, suciedad, inseguridad e

Bonfiglioli (coords.). Las Danzas

cultural mexicana.

espacio sagrado permite a los feligreses

incomodidad a algunos vecinos y visitantes.

de Conquista. Tomo I: México

mantener un contacto material y espiritual

Bonfiglioli, Cario (1996). "Fariseos y

Las Danzas de Conquista. Tomo I:

y Cario

La tradición se enfrenta a los requerimientos

contemporáneo (7-30). Sección de

más cercano y accesible con la Guadalupana.

y exigencias del medio urbano y sus actores,

Obras de Historia. México:

En últimas fechas, debido a la canonización

La Virgen y su santuario en

está rodeada de una lucha de intereses

Consejo Nacional para la Cultura

de Juan Diego, el indígena quien recibió y

Monterrey aglutinan a la mayoría de

particulares y públicos, tanto económicos

y las Artes / Fondo de Cultura

transmitió el mensaje de -la Virgen, el culto

la sociedad regional, pues cualquiera que

como sociales y, por ende, políticos.

Económica.

guadalupano ha recibido un nuevo impulso

sea la procedencia de sus componentes,

y vitalidad. Pero este culto es muy dinámico,

comparten una misma fe, una misma

según observamos en la significación que

devoción. La comunidad imaginada, en este

■

Comisión Episcopal de Pastoral Litúrgica

BIBLIOGRAFÍA

(1995). Guía para entronizar la

imagen peregrina de Nuestra

los fieles elaboran de los espacios sagrados.

caso simbolizada por el culto guadalupano, se

Arquidiócesis de Monterrey (2000).

Señora de Guadalupe en las

Con el paso del tiempo, la gente ha

materializa durante las fechas de celebración

Directorio eclesiástico. Año jubilar

catedrales, parroquias y

considerado al lugar como un santuario,

en una escala regional.

2000. Monterrey, N. L.

hogares. México , D.F.: Obra

lugar de comunicación intensa con la
10Ambas

citas fueron tomadas de las notas de campo del
12 de noviembre de 2000, realizadas por la estudiante de
antropología Carmen Farías Campero.

120

"Aviva polémica el fervor regio" (1999,

Atilano Flores, Juan José (2000). Entre lo
11

El Departamento Episcopal de Pastoral de Santuarios lo
registra como uno de los 253 santuarios católicos oficiales
en México (Schneider, 1995).

Nacional de la Buena Prensa.

propio y lo ajeno. La identidad

121

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122

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LA LENGUA MIXTECA
EN CIUDAD BENITO JUÁREZ,
NUEVO LEÓN
Ismael Fernández Areu
Hace más de veinte años, los miembros de
una comunidad lingüística bilingüe en
mixteco y español comenzaron una
migración desde San Andrés Montaña,
municipio de Silacayoapan, Oaxaca, a la
ciudad de Monterrey; actualmente se
asientan en Ciudad Benito Juárez, Nuevo
León. Allí han desarrollado una comunidad
lingüística con diferentes grados de dominio
de las dos lenguas, o bilingüismo con
características particulares, predominando
el dominio del mixteco sobre el español.
El bilingüismo es el uso alternado
de dos o más lenguas por un mismo
individuo (Coronado, 1978); el bilingüismo
subordinado es aquél en donde se conocen
dos lenguas, pero una de ellas, la materna,
se adquirió primero, en el ámbito familiar;
y la segunda, más tarde, en la escuela o en
la vida de la comunidad dentro de la
sociedad mayoritaria, y se usa menos que
la primera, y sólo en dominios fuera de la
familia y de la casa.
Existen varios grados de bilingüismo,
desde el bilingüismo donde el hablante habla
las dos lenguas en cualquier momento hasta
el bilingüismo donde predomina una de las
dos lenguas sobre la otra; puede predominar
la lengua que se aprendió primero en la
familia o puede predominar la lengua que
se aprendió más tarde, en la escuela o en la
vida, y que no se usa en la casa. El
bilingüismo puede hablarse sólo en algunos
dominios lingüísticos, se habla una lengua
según el dominio o el lugar donde se
desarrolle el evento comunicativo.
En 1960, Swadesh propuso y revisó
las hipótesis de la familia otomangue, y
concluyó que no se trataba de una sola
familia , como se había propuesto, sino de

varias: la otopame, la chinanteca, la
oaxaqueña y la mangueña (cfr. Manrique,
1988: 39). De éstas, la oaxaqueña, que es
la que nos interesa, es vasta y muy compleja,
por lo que es conveniente separarla en tres
subfamilias: la zapotecana, la mixtecana y
la mazatecana.
A la familia mixtecana se le
designa con el nombre de una lengua de las
más conocidas, que es la mixteca. Pero hay
diferencias tan marcadas dentro del mismo
mixteco que es justo contar tres y hasta cuatro
o cinco lenguas mixtecas, ininteligibles entre
sí. Se hablan todas ellas en el occidente
del estado de Oaxaca, en el oriente de
Guerrero y en el sur de Puebla. Otras
lenguas mixtecanas son la lengua amuzga,
que se encuentra a ambos lados de la
frontera sur de Guerrero con Oaxaca, y la
lengua triqui, rodeada completamente por
hablantes de mixteco en las cumbres de la
Sierra Madre del Sur en el occidente de
Oaxaca.
Todas las lenguas mixtecanas
tienen sistemas fonéticos y gramaticales
diversos, pero aún así comparten tendencias
generales que las hacen pertenecer a un
mixteco típico. Todas tienen seis vocales,
las cinco del español y una fil que se
pronuncia poniendo la lengua en posición
de / u/, pero los labios en posición de / i/.
Las seis vocales se nasalizan. Hay /ch/, /t/
y / k/, pero no hay /p/. También hay /nt/,
/ nch/, /nk/, que se pronuncian /nd/, /nch/,
/ng/. Sólo /nd/ es abundante. Hay /mi, /ñ/,
Ir/, /y/. La / h/ es muy suave. Algunos
idiomas mixtecos tienen /1/, otros no. Los
tonos son muy importantes y son tres: alto,
medio y bajo.

123

�Hay algunas lenguas mixtecanas
en San Mateo del Mar (Diebold, 1970); de
con cuatro tonos, el triqui tiene cinco. No
nahua-español en Tamazunchale, San Luis
hay género ni número en los sustantivos del
Potosí, y Cuetzalan, Puebla; de otomí-español
mixteco y casi todos son bisílabos, excepto
en Ixmiquilpan, Hidalgo; de purépecha-español
los que llevan el prefijo de animales /ti-/ y
en Chilchota, Michoacán; y de mixe-español
el de plantas /tu-/ (Manrique, 1988: 42).
en Tamazulapan, Oaxaca (Coronado, 1998).
Los idiomas que forman el grupo de lenguas
El fenómeno bilingüe de los
mixtecanas tienen muchas variantes
mixtecos es particular dentro del ámbito de
dialectales, incluso hay formas dialectales
la lingüística. No es aquel bilingüismo en
ininteligibles entre sí.
el cual los hablantes cambian
La población de habla mixteca de
constantemente de lengua al hablar; éste es
San Andrés Montaña, municipio de
aquél en el que los hablantes usan una sola
Silacayoapan, Oaxaca, que se localiza en
lengua, la materna, y sólo usan la segunda
la llamada mixteca baja, ha expulsado una
lengua, con poca competencia fonética y
gran cantidad de migrantes hacia el área
gramatical, al dialogar con las personas que
metropolitana de Nuevo León en los últimos
habitan su entorno (en este caso, la ciudad
veinte años. Los primeros hablantes de
de Monterrey).
mixteco llegaron a la ciudad de Monterrey
La colonia Héctor Caballero está
aproximadamente en 1972; desde entonces
habitada por migrantes del interior de Nuevo
han tenido una migración interurbana en
León y de los estados de Zacatecas,
tres etapas: llegaron a la colonia Garza
Guanajuato, Tamaulipas, Veracruz y Oaxaca.
Nieto, en el municipio de Monterrey, como
Los migrantes de Oaxaca son los hablantes
arrendatarios; luego se trasladaron, como
de mixteco de San Andrés; sus casas se
posesionarios, a un sitio cerca del río La
encuentran en dos territorios, uno de ellos
Silla, en Ciudad Guadalupe; por último,
se localiza en una elevació11 de terreno y el
fueron desalojados por las autoridades del
otro se encuentra unas calles más abajo, por
este municipio y se trasladaron a la colonia
lo que ellos mismos se designan como
Héctor Caballero, en Ciudad Benito Juárez.
paisanos de arriba y de abajo.
Esta población de habla mixteca llegó del
Al interior de las casas mixtecas y
noroeste de Oaxaca, una zona con alta
en los solares se usa exclusivamente el
densidad de comunidades con bilingüismo
mixteco. Puede afirmarse que existe un
subordinado en mixteco y español. La
bilingüismo vehicular, el cual se define
lengua mixteca se ha de splazado
como la adquisición de una segunda lengua
aproximadamente 1500 kilómetros al
con el propósito de usarla restringidamente
norte, eso convierte a sus hablantes en una
(Coronado, 1978: 19). Tanto en lugares
minoría lingüística representativa del
internos como en externos puede oírse el
desplazamiento y la bilingualización de las
mixteco que hablan los que están en las
comunidades lingüísticas indígenas a fines
casas, los niños que juegan en la calle o las
del siglo XX.
mujeres que se saludan al pasar por las
El estudio del fenómeno del
cercas de madera que dividen las calles.
bilingüismo es muy importante, porque
Cuando un grupo monolingüe se encuentra
México es una nación con gran cantidad de
obligado, debido a su situación de dependencia,
regiones en donde se hablan lenguas
a establecer un mayor contacto social y una
minoritarias. El uso alternado de dos lenguas
mayor participación dentro de la sociedad
es común en muchos estados, como Oaxaca,
nacional, necesita desarrollar un mayor grado
Guerrero, Veracruz, Yucatán o Puebla; y
de bilingüismo (Coronado, 1978: 10).
este uso de dos lenguas, o de la lengua
El grupo mixteco depende
indígena alternada con el español, no está
económicamente de la sociedad hispanoregistrado formalmente, salvo algunas
hablante. En este momento, los mixtecos
excepciones, como el uso de huave-español
de Juárez son bilingües subordinados más

124

competentes en español, ya que su economía
se basa en la venta callejera de artesanías;
esta actividad les permite tener más contacto
con los hablantes monolingües de español
en las calles de Monterrey.
También hablan en mixteco los
grupos de hombres, mujeres y niños de una
misma familia que caminan con la
mercancía a cuestas, en morrales, hacia la
terminal de camiones 1• Esto sucede
diariamente entre las diez u once de la
mañana; al llegar al camión no requieren
hablar español, sólo pagan y siguen
hablando mixteco entre ellos. Se sientan en
parejas; al camión suben otras personas de
la misma colonia que en su mayoría son
hablantes de español. Nadie se sorprende
de la lengua que hablan los mixtecos, se
ven acostumbrados a otra presencia
etnolingüística dentro de su vida cotidiana.
Cada grupo etnolingüístico sigue hablando
su lengua materna y no hay conversaciones
entre ambos.
La comunidad lingüística mixteca
de Ciudad Benito Juárez es bilingüe, aunque
su competencia en la lengua española es
muy limitada y su uso se da sólo en los
dominios lingüísticos del exterior de su
territorio para asuntos comerciales, en la
escuela de sus hijos, en las instituciones
legales y de salud de los municipios de
Benito Juárez, Monterrey y Guadalupe. Se
puede considerar éste como un bilingüismo
incipiente, que es el estado inicial de la
aceptación de una segunda lengua en una
sociedad (Coronado, 1978: 10).
Aunque, como ya se ha dicho, el
bilingüismo vehicular de los mixtecos de
Monterrey se define por el uso restringido
de la segunda lengua, de cualquier manera,
el hablante bilingüe está expuesto a la
presión de dos lenguas y de dos grupos de
hablantes. La identificación que el hablante
tenga con uno u otro grupo lingüístico y
cultural será determinada por la forma en
la que el hablante bilingüe responda a esta
presión (Coronado, 1978: 10).
1
Para el esrudio del bilingüismo entre los mixtecos se emplearon
como técnicas de investigación: la observación directa en el
campo y la entrevista dirigida.

Los mixtecos salen a vender
artesanías al centro de Monterrey, donde
toman otro camión que los lleve a alguna
colonia de clase media para ahí vender las
artesanías de casa en casa o en los cruceros
de las avenidas. En estas ventas callejeras
es donde necesitan usar el español. Pero la
interacción de las dos lenguas no implica
que haya interacción de las dos culturas,
pues en los casos de bilingüismo vehicular
no tiene que haber afiliación cultural de los
hablantes hacia el grupo de la segunda
lengua (Coronado, l 978: 12). Los mixtecos
no tienen necesidad de afiliarse al grupo
cultural hispanohablante, ya que sólo usan
el español cuando sus actividades
económicas, educativas o de salud lo
vuelven imprescindible.
Es probable que en la comunidad
bilingüe de Benito Juárez ocurra el
fenómeno de bilingüismo coordinado. Éste
se caracteriza porque el uso de cada lengua
está relacionado con diferentes situaciones
emocionales o formas de comportamiento,
y es típico del individuo que aprendió a
hablar una lengua, en este caso el mixteco,
en el ambiente familiar, y la otra, por medio de
la escuela (Coronado, 1978: 28).
Para registrar o medir el uso de
dos lenguas por los mismos individuos fue
necesario aislar algunas variables
socioculturales que surgieron de la
observación directa en el campo.
Distinguimos dos variables (el grupo de edad
y el género) y llegamos a las siguientes
conclusiones:
a. Los ancianos siempre son monolingües en
mixteco.
b. Los adultos masculinos son bilingües con
mediana competencia en la segunda lengua.
c. Los adultos femeninos son bilingües con
competencia en español muy baja.
d. Los jóvenes son bilingües con alta competencia en español.
e. Las jóvenes son bilingües con baja
competencia en español.
f. Las niñas y los niños son bilingües con
buena competencia en español.

125

�g. Todos los grupos de edad tienen alta
competencia en mixteco, y de todos es su
lengua materna.
h. Entre el grupo de niñas y niños, el tener
buena competencia en español no hace
decaer la competencia ni el uso de la lengua
indígena; hablar más y mejor español no
causa que olviden o dejen de hablar
mixteco2 .
En este momento ya hemos pasado
la etapa de la observación directa en las
casas, y en las calles inmediatas a ellas, del
enclave mixteco, y podemos afirmar que en
estos dos ambientes escogen el mixteco de
manera invariable para sus conversaciones.
En el caso de Juárez, los niños son hijos de
la segunda generación de migrantes y
aprendieron la segunda lengua por medio
de la escuela. Pero los adultos aprendieron
el español en el comercio callejero, no en
la escuela; por lo tanto, los niños tienen un
bilingüismo con más uso del español y
muchas veces acompañan a los adultos para
ser sus traductores en las operaciones de
compra y venta.
Al entrevistar a los adultos se
registró que en la ciudad tienen acceso al
español culto o estándar a través de la prensa
y la televisión, y por ello son objeto de
ansiedad, al encontrar ciertas palabras que
no entienden. En pruebas de competencia
lingüística descubrimos que algunas de las
palabras en español ininteligibles para ellos
fueron: comicio, trifulca, espectáculo,
recurso, forestal, catástrofe, obtener,
vínculo, prioritario, positivo, organización,
responsable, atender, invitado, extranjero,
apoyar, electoral y próximos.
En cambio, no tuvieron problema
en entender y trad,ucir al mixteco las
palabras relacionadas con la naturaleza
(como sol, luna, tierra, arena, piedra, agua
y estrella). Es preciso hacer notar la gran
diferencia entre palabras como piedra ,

arena o luna y trifulca, catástrofe o
comicios, ya que unas pertenecen a la

2

En las regiones de habla indígena de México, por lo
general, el hablar y estudiar español es causa de que deje
de usarse la lengua indígena. Esto no sucede en la
comunidad mixteca de Monterrey.

126

lengua cotidiana y las otras, a un código de
prestigio.
La preocupación de los informantes
por entender palabras nuevas en español se
resume con la siguiente oración de Fidencio,
uno de los entrevistados, al dar por terminada
la sesión de preguntas: "en San Andrés, el
español no sirve de mucho, pero aquí en
Monterrey, si no sabemos español, no nos
podemos defender".

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127

�■

■

■,

varia 1nvenc1on
¿QUÉ ES FILOSOFÍA?
Teresa Ribes Bonfill
Hace un par de meses tuve la oportunidad de asistir, acompañando a mis alumnos, a una
serie de ponencias que componían parte del programa de actos que se organizó para
celebrar, en su villa natal, el centenario del nacimiento de un ilustre profesor de filosofía,
alumno de importantes filósofos del pasado siglo, escritor de unos cuantos libros y autor
de buenos manuales de filosofía. Las conferencias fueron pronunciadas por conocidos
profesores de filosofía procedentes de diversas universidades españolas, que se dedicaron
a hablar de Averroes, Vives, Baltasar Gracián y José Gaos, entre otros. Cerraba la jornada
una mesa redonda organizada alrededor del tema "La enseñanza de la filosofía hoy en
España". Se sucedieron las divagaciones de los ponentes y, visto lo visto y oído lo oído,
alguien, de entre un público compuesto por unos cuantos alumnos de bachillerato, algunos
profesores universitarios, autoridades políticas y paisanos del homenajeado, planteó la
terrible pregunta: -¿Pero pueden explicarnos ustedes qué es la filosofía y en qué se
diferencia de la ciencia? Si la pregunta, después de todo un día de charla filosófica, surgía
terrible de la confusión y, quizá, del hastío, no menos confusas y terribles fueron las
tímidas respuestas que osaron dar algunos participantes o las erráticas disquisiciones en
las que se perdieron otros, extraviándonos a los allí presentes. Y si la pregunta salió en
una sala de oyentes en su mayoría legos en la materia, los doctos terminaron sumergiéndola
en una espesa nebulosa en la que de vez en cuando se oyó la kantiana "No puede aprenderse
filosofía, sólo puede aprenderse a filosofar" o el tópico "Todo hombre es filósofo". No
es de extrañar, pues, que alguien saliera de allí con la idea de que eso de la filosofía era
cosa misteriosa, sólo apta para iniciados: de mucho corazón y de poca razón. Pero lo peor
de todo no es que cada uno de estos pensadores hablara supuestamente de filosofía y
entendiera por filosofía cosas completamente distintas a las ideas de los demás, sino que
vaya siendo habitual por parte de los que pertenecen al gremio de los profesionales de la
filosofía ofrecer espectáculos desordenados y estériles que conducen a la indeterminación,
a la indefinición, al no saber a qué se dedica uno o al "todo vale".
Efectivamente, la pregunta que allí se formuló no era ni inocente ni vana; y
sabemos que, aunque en este caso procediera de alguien ajeno al mundo de la filosofía,
es una de las cuestiones filosóficas que han acabado siendo fundamentales y a la que
tantos filósofos se han dedicado directa o indirectamente. Pero quizá hoy más que nunca
sea imprescindible no bajar la guardia y, en un mundo articulado tecnológicamente, en
el que la primitiva filosofía ha ido derivando en tantas ciencias particulares completamente
independientes, urja replantearnos constantemente qué es y a qué debe dedicarse en la
actualidad la filosofía. La tarea no es fácil porque las propuestas y las respuestas son
múltiples: una para cada una de las ramas de la filosofía, una para cada una de las escuelas
y de las corrientes, incluso -tal como se pudo observar en la mesa redonda aludida y

�como, por desgracia, se comprueba en la mayor parte de los coloquios filosóficos- una

"olvido del ser", que no es más que el "olvido de la diferencia" -entre ser y ente-, y el

por cada uno de los llamados filósofos. A la variedad de planteamientos y de posturas

convertirse, por esta razón, en metafísica. Y detrás de este hallazgo, por supuesto, está

antagónicas, que a menudo se nutren de la descalificación y del desprecio mutuo, se añade

el Nietzsche que reivindica un pensamiento antiplatónico, antimetafísico y antidialéctico

el fenómeno del intrusismo, aunque esto tampoco sea ninguna novedad, pues, ¿no

que permita pensar la multiplicidad por sí misma, revisando de forma crítica las bases

encontramos ya que el motivo que anima al Sofista de Platón es la lucha por determinar

sobre las que se ha erigido la metafísica occidental para proceder a su destrucción. Deleuze,

quién es filósofo y quién, aparentando serlo, no lo es?, ¿no se nos muestra ya -en la

Foucault, Derrida, Lévinas y otros heredan, de la reinversión filosófica propuesta por

primera pregunta que formula Sócrates para abrir la discusión sobre la definición de

Nietzsche, así como de la temática inaugurada por Heidegger, los hilos alrededor de los

"sofista"- la necesidad de aclarar la labor del filósofo, con la finalidad de poder diferenciarlo

cuales construirán sus proyectos filosóficos. De esta manera, si éstos se erigen sobre la

claramente de todos aquellos que demasiadas veces se confunden con él?, ¿no encontramos

crítica a la filosofía hecha hasta finales del siglo XIX, casi encima de las cenizas del

-latiendo de forma subyacente en la pregunta socrática que pretende encontrar a quién

pensamiento metafísico y especialmente del hegelianismo, la reflexión sobre la propia

corresponde verdaderamente el nombre de "filósofo"- la cuestión que busca definir cuál

filosofía se convierte en una necesidad más apremiante que nunca y en tarea imprescindible

es la esencia de la filosofía? El problema con el que nos encontramos hoy en día es

la redefinición de su contenido, de cara a lo que debe ser la futura filosofía. Y en común

semejante al que impulsa el desarrollo de aquel diálogo, porque también ahora, entre tanto

tienen también estos dos textos el ser obras tardías o de madurez, en relación al conjunto

merodeador por las calles de la filosofía, es necesario detenerse a pensar, como Platón,

de escritos publicados por estos dos filósofos y al desarrollo de sus ideas más originales.

en qué consiste Y. a qué debe dedicarse la filosofía, con el propósito de evitar confusiones
que afectan y que en ocasiones deterioran el mismo quehacer filosófico.
La vigencia de la pregunta durante el siglo XX podemos comprobarla revisando

130

Tratar la pregunta sólo a partir de estas obras puede considerarse muestra de
excesiva limitación, y efectivamente lo es: la limitación espacial que supone un artículo
y la limitación personal que impide investigar todo el material que, directa o indirectamente,

la considerable cantidad de escritos que se ocupan, explícita e implícitamente, del concepto

ha tratado este tema; pero considero, ya de antemano, este escrito como un simple ejercicio

y de la naturaleza de la filosofía. En el mismo Diccionario de filosofía de José Ferrater

filosófico sobre una determinada línea de explicación y de interpretación que parte de una

Mora (1277-1278) contabilizamos más de siete textos que aparecen formulados bajo la

cuestión concreta. Considerémoslo, pues, como esto: como la presentación muy sesgada

misma pregunta que titula este artículo. Este dato, que nos revela la persistencia de un

y limitada de las ideas de dos autores a los que puede ubicárseles, limitaciones de etiqueta

tema cuyas lecturas e interpretaciones nunca cierran, es lo que, quizá, más le aproxima

aparte, en la línea de pensamiento que se ha llamado Filosofía de la diferencia.

a la definición de clásico. Una posibilidad de enganchar la pregunta extrafilosófica, que

En ¿Qué es filosofía?, Heidegger decide escoger el camino directo para desarrollar

fue lanzada a la mesa redonda, al carro de los problemas clásicos de la filosofía, sin perder

esta pregunta, sin intermediarios, en y desde la filosofía, yendo a la misma palabrafilosofía,

de vista su actualidad filosófica, es a través del planteamiento y la revisión que de ella

a lo que ésta dice originariamente; y la palabra es griega porque la filosofía es griega. El

se hace desde una determinada línea de investigación, mostrando cómo responde al

origen griego de la filosofía es el eje que atraviesa este escrito y es aquello que determina

problema una vía filosófica que surge en el pasado siglo. Hacer esto puede resultar

el carácter distintivo de lo que se ha llamado a veces "civilización europea", a veces

paradójico y peligroso porque, de alguna manera, es fácil volver a caer en las mismas

"civilización occidental", por lo que hablar de "filosofía occidental" es ya una pura

indefinición, falta de unidad y oscuridad que acabo de achacar a tanto miembro del gremio

tautología: la filosofía es originariamente griega, determina la existencia de lo griego, y

filosófico; pero la intención es, por supuesto, otra. Pretendo ir de la pregunta concreta

tanto el surgimiento de la civilización europea como su desarrollo histórico están marcados

formulada en el presente a las exposiciones de dos filósofos que comparten una misma

por este hecho. Siendo así, el camino que Heidegger nos propone seguir es 'el regreso y

herencia, pero que presentan interpretaciones opuestas sobre algunos conceptos, buscando

la mirada a unos orígenes que muestran, entre otras cosas, que si en la actualidad la

algún rasgo común y constante que nos remita al pasado y que nos envíe al futuro, que

civilización occidental está dominada por la razón científico-tecnológica es porque la raíz

sostenga de forma intemporal a la filosofía sobre una base mínimamente estable. Para

de lo que hoy en día llamamos "ciencias" es la filosofía. Pero ir a la palabra misma para

hacer efectiva esta serie de propósitos, y puesto que, tal como ya se ha indicado, la misma

que mediante la misma filosofía -es decir, filosofando- podamos empezar a investigar su

pregunta es ya una pregunta filosófica, la respuesta también debe serlo. Considerando que

significado nos revela también que no sólo en el vocablo, sino en el modo de preguntar,

únicamente puede abordarse desde la misma filosofía, he escogido una vía y dos escritos

en el cómo preguntamos, en la misma formulación de la pregunta se detecta, según

de autores del siglo XX que repiten la pregunta que venimos formulando: Was ist das, die

Heidegger, esa huella griega de la que venimos hablando. ¿Qué cosa es la filosofía?,

Philosophie?, el texto correspondiente a la conferencia pronunciada por Martin Heidegger

decimos y preguntamos, como preguntaban Sócrates y Platón, por el quid, por la esencia

en 1955, y Qu'est-ce que la philosophie?, el libro que Gilles Deleuze escribe con Félix

de algo, queriendo delimitar qué es eso de la filosofía. La lengua griega posee, además,

Guattari, publicado en 1991. ¿ Qué tienen en común estas dos obras, aparte de la práctica

otra característica única frente a las otras lenguas europeas, que es la de nombrar lo que

coincidencia del título? El ser escritas por filósofos que se situarían dentro del marco de

dice, exponer de forma inmediata, conducirnos sin otras significaciones a lo que se presenta,

discusión establecido por Heidegger que, tal como nos recuerda Vattimo en su libro Las

lo que evita que nos perdamos en cadenas de significaciones y permite que podamos

aventuras de la diferencia, ha acabado denominándose Pensamiento de la diferencia. Éste

acceder directamente a lo que indican las palabras. Esta ventaja la aprovecha Heidegger

es el camino filosófico que se abre a partir de las investigaciones realizadas por Heidegger

para ir averiguando a través de la arqueología lingüística, entretejiendo etimologías, el

que le llevan a descubrir que la característica que define a la filosofía occidental es el

sentido primitivo de la palabra filosofía, que de algún modo es el que debemos recuperar,

131

�recordando que, si en los primeros escritos de filósofos griegos aparece primero el adjetivo

filosofía. Pero, ¿es sólo esto?, ¿sólo hay que alcanzar y mantener un estado -un determinado

"filósofo" que el sustantivo "filosofía", ésta no es una pura casualidad, sino que, a su

"temple de ánimo"- para conseguir escuchar y atender la "cuestión fundamental"? No, a

entender, indica que la filosofía aparece cuando deja de ser simple pensar. Y ¿cuándo

través de las palabras de Heidegger podemos entender que no se trata únicamente de una

sucede esto? Cuando se rompe la armonía con el logos. Y ¿cuándo se produce eso? Cuando

mera disposición anímica; hace falta corresponder, ir hacia la cuestión habiéndonos

se cuestiona algo tan aparentemente trivial como que los entes son. Heráclito y Parménides

despojado de todos los presupuestos históricos que, teniendo en cuenta el desarrollo de

no eran todavía filósofos, eran grandes pensadores, incluso sabios, porque todavía se

la obra heideggeriana, sabemos que han impedido al pensamiento enfrentarse directamente

mantenían en equilibrio con ese saber profundo que indica que el ser es la totalidad que

con el ser, y que, en vez de pensarlo, lo han rodeado u ocultado, centrándose en aquello

reúne lo que es, los entes. Pero es justamente cuando se empieza a preguntar por qué esto

que se presenta de forma manifiesta, el ente. Esto es lo que ha hecho la filosofía dominada

es así cuando surge la filosofía, fruto de una escisión, del desarraigo. Y quizá nosotros

por la metafísica. Pero la correspondencia que sintoniza a los humanos con el tema que

podamos encontrar, en este desequilibrio originario que indica Heidegger, uno de los

atañe a la filosofía implica, sobre todo, que ésta no sea pura actitud contemplativa, sino

estigmas que no abandonarán nunca el saber filosófico, que, en permanente desarmonía,

que sea actividad, por lo que sólo se consigue saber qué es filosofía practicándola, es

necesita siempre, como ahora, incluso preguntarse qué es, a qué se dedica y si tiene

decir, filosofando, algo que Heidegger considera que se alcanza atendiendo la cuestión

sentido.

fundamental, pero siempre dialogando con los filósofos. Es la práctica filosófica la que
Si el plantearse por ve·z primera que todo ente es, que los entes son porque

en último término dilucidará qué es y qué no es filosofía. Y en apariencia, después de

pertenecen al ser,_ es la partida de nacimiento de la filosofía, Heidegger seguirá con esta

tantos siglos, la filosofía únicamente puede continuar su existir si sigue siendo esa actividad

idea, desarrollando la pregunta sobre la esencia de la filosofía a partir de los dos elementos

que, atendiendo la vieja -que no antigua- cuestión, se hace a medida que se la ejerce; y

que, según él, caracterizaron y deben seguir siempre sosteniendo la actividad filosófica.

debemos ejercerla con y a través del lenguaje, que hemos de entender no como mero

Estos requisitos, señalados ya por Platón y por Aristóteles, son: el asombro y su dedicación

vehículo del pensamiento, sino a la inversa, recuperando también el primitivo sentido

a ser.

griego de lenguaje en tanto que logos, es decir: admitiendo que es el pensamiento el que
Citando a Platón, Heidegger (1985) nos remite a las siguientes líneas del Teeteto:

"Es muy propio del filósofo esto, el asombro; no hay otro origen de la filosofía que

debe estar al servicio del lenguaje, igual que en la poesía, tratándolo como lo que es: un
modo privilegiado de decir el ser.

predomine más que éste"(63). De manera más sencilla, en la primera lección de los
manuales de introducción a la filosofía encontramos que esta última nace en Grecia por

■

■

■

una serie de causas, entre las cuales una es el asombro, la admiración. Pero pocas veces,

132

casi nunca, nos explican ante qué se asombraron o qué produjo tal admiración a los griegos

Qu 'est-ce que la philosophie? es la penúltima obra que Deleuze publica y la última que

de aquella época. Es fácil que cualquier estudiante tome en broma esta afirmación,

escribe como fruto de su larga colaboración con Félix Guattari. Se trata, tal como sus

preguntando maliciosamente si nunca nadie hasta entonces se había quedado pasmado

autores reconocen en la introducción, de una obra de vejez en la que se pretende abordar

ante algo. La explicación que Heidegger nos ofrece es: el asombro se produce ante el

la cuestión directamente, sin rodeos. En sus páginas se encuentra, de algún modo, el

hecho de que el ente es. Consiste en "quedarse parado", en retroceder ante el descubrimiento

análisis de lo que ha hecho o ha querido hacer alguien que ha dedicado la mayor parte de

rotundo de que el ser es inmanente a toda entidad; pero es, al mismo tiempo, un dejarse

su vida a la filosofía. Es también, en lo que concierne a Deleuze, el punto de, llegada -que

arrastrar por aquello ante lo que se retrocede. Esta disposición - que la traducción española

no final- del desarrollo de las tesis que veinte y tres años antes expone en Diferencia y

convierte en la expresión "temple de ánimo"-, ¿cómo debemos interpretarla? Siguiendo

repetición, y donde puede observarse, en las derivaciones efectuadas, la fidelidad al esbozo

las indicaciones que se nos ofrecen, sólo puedo entenderla como una cierta actitud con

de la "otra" filosofía que ahí ya presenta. Si antes he ubicado la obra filosófica de Deleuze

algunos ingredientes de pasión, pero que, lejos de permanecer invadidos por ésta, nos

en la corriente de pensamiento contemporánea denominada Pensamiento de la diferencia,

permite dirigirnos de un modo bien determinado hacia el descubrimiento de aquello que

señalando que esta vía, inaugurada por Nietzsche y Heidegger, que pretende consolidarse

nos ha sacudido. Este estar, de algún modo, "ojo avizor" ante lo que nos rodea es, según

como una alternativa crítica al pensamiento metafísico, es, a grandes rasgos, el marco de

Heidegger, el estado activo, entusiasta, pero al mismo tiempo sereno que, sin hacer

referencia común en el que se mueven los planteamientos de Heidegger y Deleuze, antes

referencia a otras causas tal vez más accidentales (sociales, geográficas, etcétera), hizo

de exponer las ideas principales sobre la concepción de filosofía que se extraen de la

posible que algo como la filosofía empezara a funcionar, que la sostuvo en sus inicios y

citada obra deleuziana creo necesario referirme brevemente a la distancia que, de entrada,

que no debe dejar de sostenerla nunca si lo que se quiere hacer es filosofía.
Y si los humanos que empezaron a hacer filosofía se detuvieron y prestaron

separa ambos pensamientos, con la finalidad de situar de una forma más clara los dos
planteamientos.

atención al "ser del ente" es porque éste es el problema que pone en marcha a la filosofía

Ya en Ser y tiempo, Heidegger muestra cómo el "olvido del ser", que es el rasgo

desde el principio. "¿Qué es el ente?", nos recuerda Heidegger, volviendo a la metafísica

que caracteriza a la metafísica, se ha producido por pensarlo representándolo en tanto que

aristotélica; es la cuestión que nos llama, que debemos escuchar y a la que debemos

ente; porque el pensamiento se ha dedicado a pensar la simple presencia, pero no aquello

dirigirnos. Ésta es la única cuestión, a pesar de las múltiples transformaciones que han

que hace posible su aparición, es decir, el ser, o lo que también en bastantes contextos

afectado a la filosofía a lo largo del tiempo, hacia la que debe dirigirse y dedicarse la

llama "iluminación" (Lichtung): el ámbito de sentido a partir del cual todo ente resulta

133

�iluminado. Pero en este "olvido del ser" se adivina, como ya se ha dicho, otro olvido,
que es el "olvido de la diferencia" que existe precisamente entre el ser y el ente, lo que
en último término provoca el predominio de lo presente, es decir, del mundo de las cosas.
La denuncia de estas omisiones que conducirán a la filosofía occidental en una determinada
dirección, así como parte de las reflexiones que Heidegger realiza para intentar superar
esta situación, son recogidas, directa o indirectamente, reconociéndolo de forma explícita
o no, por casi la totalidad de los filósofos franceses que durante la segunda mitad del siglo
XX se dedican a reivindicar la diferencia. Entre ellos se encuentra Deleuze. Pero mientras
Heidegger evoca la necesidad de pensar esa diferencia premetafísica entre ser y ente, Y
de repensar ese ser que nunca acaba de definir, Deleuze, por ejemplo, intenta ir más allá,
convirtiendo el ser en diferencia, positividad que se afirma intensivamente, respondiendo
así a Ja inversión del platonismo que reclama Nietzsche. Recuperar un ser que ya no debe
entenderse desde las categorías identificadoras de la metafísica, sino como la pura
diferencia, y considerar que éste es el horizonte de constitución de todo evento, suponen,
casi inmediatamente, desarrollar un modo de pensar "diferente"; incluso, otros modos de
expresión filosófica; en definitiva: una nueva filosofía totalmente opuesta al idealismo
metafísico.
Ese salto que se produce entre el pensamiento de Heidegger -que evoca, rememora
e indica un camino que ni siquiera se ha comenzado a trazar- y el de Deleuze - que abre
el camino y se instala en él- señala, a grosso modo, la divergencia que se establece entre
ellos y que se refleja perfectamente a la hora de plantear y de responder a la pregunta
¿qué es filosofía? Deleuze y Guattari (1991) contestan ya en la segunda página de su libro:
"La filosofía es el arte de formar, de inventar, de fabricar conceptos" (8). Veamos en qué
idea de filosofía desemboca esta afirmación.
Siendo coherente con la lectura que realiza de la filosofía nietzscheana, Deleuze
otorga a la filosofía una dimensión trágica; la filosofía ya no puede continuar siendo una
plácida y tranquila labor de filigrana realizada sobre un mismo tejido, puesto que lo que
se ha roto ha sido precisamente ese tejido; en consecuencia, los filósofos deben dejar de
ser los "obreros de la filosofía" que durante demasiado tiempo se han dedicado a construir
el edificio del saber, colocando ladrillo sobre ladrillo en un mismo sentido, y deben ser
más artistas, críticos y creativos. Sólo así es posible acabar con un modelo de pensar que
no piensa y empezar a pensar. En este sentido, la filosofía ha de entenderse como una
actividad que, lejos de funcionar embutida en modelos dogmáticos de pensamiento, debe
ser constructivismo: invención y creación de conceptos. Pero, ¿es que acaso no ha manejado
siempre conceptos?, ¿no ha sido siempre el concepto el material de trabajo de la filosofía?
Efectivamente, la radicalidad del cambio que propone Deleuze no llega hasta ahí, pero
son otros los conceptos con los que debe relacionarse; no conceptos fijos que representen
la realidad O lo que se considera verdadero, no conceptos universales, sino móviles,
dinámicos, porque son el correlato de problemas, de problemas que no son los mismos,
sino que también son cambiantes. Los conceptos que debe crear la filosofía deben ser la
correspondencia a las preguntas, a las cuestiones, que es aquello que agita de forma
violenta el pensamiento y que pone en marcha a la filosofía. El resultado es un pensamiento
afectivo, activo, que deje de ser de una vez por todas reacción, negación, mediación
dialéctica de todo lo que deviene, de un ser que debe entenderse ahora desde la diferencia
y no desde unidades identificadoras. Esta transmutación filosófica obliga al pensamiento
a abandonar el universo de la trascendencia para sumergirse en esa disparidad que es el

134

origen de todo lo que sucede, empezando a establecer allí el suelo donde se crearán los
conceptos, en y desde sí mismo -lo que Deleuze denomina "plano de inmanencia"-, tal
como lo hicieron los primeros griegos que, intentando organizar este fondo caótico y
azaroso, dieron la espalda a la religión y pusieron el saber al servicio de la inmanencia.
Pero esta especie de horizonte preconceptual, preontológico y casi prefilosófico del que
debe brotar toda filosofía ha puesto y pone en peligro a esta misma cuando empieza a
mantener relaciones con elementos ajenos, cuando empieza a construir relaciones verticales,
porque entonces es cuando aparece la trascendencia. ¡Cuán pocos filósofos después de
los presocráticos han sabido preservar este elemento constitutivo de la filosofía! Quizá
sólo Spinoza -al que Deleuze (1991) considera el "príncipe de todos los filósofos" (55)-,
por no dejarse tentar en ningún momento por la trascendencia, por mantener siempre todos
los conceptos de su sistema sujetos al movimiento inmanente que lo recorre.
Pero volvamos a insistir en estos dos elementos que, según Deleuze, caracterizan
a la filosofía: la creación y los conceptos; y preguntémosle si no son también ésto
los elementos que definen, por un lado, al arte, y, por otro, a la ciencia. Su respuesta
es que la creación es algo que comparten, sobre todo, la filosofía y el arte; pero, además
de las múltiples funciones que distinguen la obra de arte, a las que no es éste el lugar
ni el momento de referirnos, toda obra de arte es básicamente trabajo sensorial,
una composición mediante sensaciones cuyo resultado es una experiencia estética.
La ciencia, en cambio, opera mediante funciones que se refieren a estados de cosas.
Filosofía, arte y ciencia tienen en común el ser formas de pensamiento, porque
la tres se enfrentan de diferente manera con el caos, planificándolo; pero mientras la
filosofía intenta darle consistencia, a la ciencia le preocupa establecer un sistema de
coordenadas al cual poder referir los fenómenos; y el arte, por otro lado, transforma el caos,
componiendo sensaciones.
Si la creación, la inmanencia y los conceptos son básicamente los tres medios
que tiene la filosofía, ya desde sus orígenes, para atrapar y dar sentido o consistencia al
devenir, y si éstos son los ingredientes presentes en todo aquello que es filosofía, ¿qué
pretende ser filosofía, pero no lo es? La reflexión, la discusión y el simple análisis histórico,
aunque tantas veces la filosofía se confunda con todo esto.
Identificar la filosofía con la reflexión supone una actitud casi ingenua, pensando
que únicamente dominando la filosofía se puede reflexionar de forma seria, cuando resulta
evidente que todo aquél que hace algo reflexiona y puede reflexionar sobre lo que ha
hecho -un artista sobre su obra y un matemático sobre matemática-, sin recurrir para nada
a la filosofía.
Considerar que la filosofía se reduce a la pura discusión es también otro error
causado por el desconocimiento de la naturaleza de la filosofía. El debate no conduce a
ninguna parte porque habitualmente cada uno de los participantes se sitúa en planos
diferentes y no está interesado ni en buscar ni en construir alguna salida viable - un nuevo
concepto-, sino en imponer su postura por encima de las otras (y esto seguramente es lo
que sucedió en la mesa redonda que referimos al inicio de este escrito, y lo que sufrimos
en tanto debate y tertulia que actualmente invade los medios de comunicación: cada uno
empieza sosteniendo sus trece y acaba gritando, defendiendo sus mismos trece). Deleuze
nos dice que las discusiones, que popularmente son consideradas uno de los principales
métodos filosóficos, no sirven para nada, y menos a la filosofía, si desde su inicio no se reconoce
cuál es el problema para el que debe inventarse un concepto.

135

�La filosofía, tanto para Deleuze como para Heidegger, es un saber, otro modo de

¡Y qué decir de convertir la filosofía en Hª de la filosofía! Esto supone confundirla

pensar el mundo, como la matemática, la física o la biología son saberes científicos

con la pura doxografía, simple compilación de opiniones y de teorías bastante inútil, a no
ser que a través de ella se busque encontrar algún concepto dormido para relanzarlo sobre

definidos que se dedican a interpretar el mundo a partir de sus respectivas esferas, a pesar
de los avatares que hayan sufrido a lo largo de sus historias.

una nueva escena.
Porque la filosofía es devenir que piensa el devenir, y no simple sucesión de

ontológica, que en el caso de Heidegger nos remite al origen griego de la filosofía. Definir

sistemas, Deleuze y Guattari reivindican en este libro ese requerimiento nietzscheano que

la filosofía como una creación del antiguo mundo griego nos lleva a interrogarnos sobre

Hemos visto que la idea de una filosofía sustantiva procede de su consideración

otorga al pensamiento una dimensión móvil y plástica, al considerar que es algo que va

si existen otras filosofías no occidentales. Siguiendo las indicaciones de Heidegger, parece

engendrándose a medida que es afectado, un pensamiento afirmativo que huye de la

imposible continuar empleando correctamente el término "filosofía" para referirnos a

trascendencia para reconciliarse con la vida.

todas aquellas filosofías que se hayan cultivado fuera del radio de lo que se denomina
"civilización occidental". De este modo, la filosofía oriental, la filosofía china, la hindú,

■

■

■

la filosofía africana y aquellas filosofías nacionales que de vez en cuando se hacen aflorar
deberían ser consideradas algo diferente a la filosofía en sentido estricto, pues desde el

Y después de la exposición de las dos perspectivas, ha llegado el momento de enfrentarlas,

136

momento en que, casi siempre y reconociendo la excesiva generalización que domina estas

de comprobar si, a·pesar de lenguajes y de estilos tan diferentes, podemos encontrar puntos en

observaciones, la especulación filosófica es invadida o sustituida por la religión o por un

común con los que podamos configurar un boceto más o menos detallado que sirva para orientarnos

determinado horizonte espiritual histórico-cultural, se convierte en un elemento más de

hacia una respuesta a la pregunta ¿qué es filosofía?

una cosmovisión concreta o en algo que está supeditado a la consecución de un determinado

A partir de la lectura de Was ist das, die Philosophie?, la respuesta aparece

ideal social. Otra cosa es hablar de las aportaciones de Oriente a la filosofía griega, tal

enseguida: esto de la filosofía consiste en dedicarse a pensar la cuestión del ser. Filosofía

como reconoce Deleuze, que coincide con Heidegger, afirmando que la filosofía sólo es

es, pues, ontología y sólo ontología, tal y como lo indican sus inicios, por nacer de la

griega, pero difiere en el modo de explicarlo. Nos dice que la filosofía es un fenómeno

reflexión sobre esa cuestión.
Vayamos_a Deleuze y encontraremos una respuesta que a simple vista parece

orden cósmico, y esto es posible por una serie de razones de tipo contingente. Critica la

completamente distante. ¿Qué hay en común entre pensar el ser y crear conceptos? Nada

explicación prácticamente analítica ofrecida por Heidegger, que, según él, justifica el

griego porque, por primera vez, en Grecia se intenta dar una explicación inmanente al

y mucho. Según como leamos a Heidegger, no es difícil tener la impresión de que la

nacimiento de la filosofía por una especie de necesidad interna, como si de un milagro

manera de hacer filosofía de la que habla no está muy lejos de ser una especie de experiencia

se tratara, y aporta datos que indican que, por el contrario, la aparición de la filosofía en

mística en la que todo aquél que quiera ser filósofo debe estar bien preparado para poder

Grecia se debe a causas accidentales: el encuentro de unos emigrantes, que se convertirán

escuchar la llamada del ser. Bastantes veces se ha acusado a Heidegger de encerrar sus

en los primeros filósofos de la historia, en un contexto social favorable: hombres libres

escritos en un balo oscuro e impenetrable, aunque la lectura realizada aquí vaya en otra

con sociedades de amigos y gusto por la conversación. Todo esto determinó que fuera e~

dirección, en la que pueden hallarse puntos de convergencia con la concepción de Deleuze.

Grecia donde naciera la filosofía y no, por ejemplo, en Oriente, cuyo pensamiento se

De momento, un ámbito anterior a toda constitución óntica, llámesele "ser", llámesele
"plano", que es el suelo que debe recuperarse y en el que debe instalarse la filosofía para

centró en la pura abstracción, sin tener en cuenta su relación con el sujeto, sin ningún tipo de
mediación, por lo que no llegó a alcanzar la reflexión conceptual.

empezar a pensar todo lo que es, bien lingüísticamente, bien a través de la creación de

Ante la afirmación "todo hombre es filósofo", ¿que dirían Heidegger y Deleuze?

conceptos. En la exigencia deleuziana de este espacio desde el cual pensar la diferencia,

Si, como a menudo acaban arguyendo aquellos que se sienten especialmente inclinados

a la que, como ya he dicho, ha asimilado el concepto de ser, se repite la preocupación

hacia el manejo de esta frase en distintas situaciones, ésta es una evidencia que viene dada

ontológica, por el ser, que recorre todo su pensamiento, mostrándonos que la filosofía

porque es natural al ser humano la capacidad de pensar, de reflexionar y de dedicarse a

debe dedicarse ta~bién a pensar, a inventar y a construir todo aquello que puede llegar

la especulación abstracta, reduciendo la filosofía a algo así como una serie de elucubraciones

a ser, aunque diferentemente. La filosofía acaba siendo también ontología, aunque

mentales, a estas alturas ya podemos deducir que estos dos filósofos negarían semejante

evidentemente la ontología de un ser que ha perdido su unidad, que nace justo en el

supuesta evidencia. Sus respectivas ideas sobre qué es la filosofía desmienten radicalmente

extremo contrario de la ontología representativa de la metafísica. De esta concepción, que

el tópico. Ni Heidegger ni Deleuze consideran que la filosofía sea una disposición natural

a la larga no deja de ser menos rotunda que la de Heidegger (si bien es cierto que en

del ser humano; si fuera así, la filosofía habría aparecido con la misma humanidad en

Qu'est-ce que la philosophie? Deleuze ya no habla de ontología, como en otras obras,

cualquier parte de la Tierra y como un universal cultural propio de toda civilización. Pero

'

sino de "geofilosofía"), se derivan todos los demás rasgos que definen la filosofía. En

ni se segrega filosofía como se segrega saliva ni tampoco surge como surgen las danzas

primer lugar, su aspecto plenamente sustantivo, el que sea algo por ella misma, un saber

étnicas. Que el ser humano, en general, esté potencialmente capacitado para hacer filosofía

determinado, y la correspondiente exclusión de las filosofías adjetivas, las "filosofías

no significa que todos la ejerzamos de forma natural o cultural. Para hacer filosofía se

de ... " que se erigen como apéndices de otros saberes que han invadido el panorama

necesita un objeto determinado al que dirigir el pensamiento, y un pensamiento dispuesto

filosófico, sobre todo durante los últimos tiempos.

de determinada manera: pensar el ser manteniendo un determinado "temple de ánimo"

0

137

�crear conceptos libres de todo presupuesto. En los dos casos, la filosofía es un ejercicio
del pensamiento que requiere cierta competencia, ni más ni menos que el ejercicio de
cualquier saber o actividad artística o técnica. Y, como todo saber o arte, también un modo
de expresión que requiere un determinado lenguaje o una determinada relación con el
llamado lenguaje verbal.
Pero si con lo dicho hasta ahora se ha intentado obtener una visión más o menos

A veces la gente me pregunta qué hago. "Filosofía", les digo, y observo su cara con
atención. "Ah -dicen-, una materia muy profunda, ¿no es cierto?".
Eso no me gusta absolutamente nada. No me gusta el tono. No me gusta
el cambio que se produce en la cara de mis interlocutores: o bien se ponen terriblemente
solemnes o bien tienen que arreg lárselas para no sonreír. Y ninguna de estas cosas
me gusta nada.

unificada de lo que es la filosofía y, por lo tanto, uno de los caminos que puede empezar
a trazar la filosofía en el futuro, únicamente queda por decir que la tarea filosófica común

A mí tampoco me gusta que me pase esto. No me gusta encontrarme con esas típicas

que subyace -tanto desde la perspectiva heideggeriana como desde la deleuziana- es la

actitudes que se producen ante la simple mención de la palabra "filosofía". Me disgusta

de empezar por pensar aquello que todavía no se ha pensado, la de ir hasta ese lugar

profundamente que demasiada gente crea que -por limitarse la filosofía a ser una serie

anterior a todo modelo de pensamiento para devolver a la filosofía su sentido originario,

de doctrinas poco comprensibles que pretenden explicar el sentido último de la vida y de

ese sentido que casi ni siquiera empezó a desarrollar, atrapada prácticamente desde el

todo lo que nos rodea; algo cercano a la religión, pero que utiliza complicados malabarismos

principio por la metafísica. Detrás de ambas exigencias se reclama un retroceso más allá

lógicos- es un simple pasatiempo para ociosos que se ocupan única y exclusivamente de problemas
que ellos mismos se inventan para justificar su existencia.

de la simple presencia empírica y un paso atrás en la historia de la filosofía, con la finalidad
de poder empezar a atisbar o a construir una filosofía incondicionada, libre de todos los
presupuestos que la han dirigido durante demasiado tiempo. Si la liberación del modelo

Ya no me molesta que, a veces, después de la aparente solemnidad o de la mueca
de risa a las que se refiere Wisdom, me digan que la filosofía no sirve para nada y que

de pensar metafísico es, desde Nietzsche, el leit motiv latente en la mayor parte de los

me echen en cara que es algo totalmente inútil para resolver los "verdaderos" problemas

proyectos filosóficos que se desarrollan durante el siglo XX, Heidegger y Deleuze, cada

de la vida. Pero sí me fastidia comprobar un a y otra vez que los causantes de semejante

uno a su manera, son claros ejemplos de esta búsqueda dedicada a construir otra filosofía

embrollo son algunos "filósofos" que, confundidos por la libertad metodológica que

desfundamentada y desfundamentadora, y a encontrar otros modos de expresión filosófica

generalmente caracteriza a la filosofía, la convierten en un vagar sin origen ni destino,

más cercanos al arte y más alejados de la tradición.
A Heidegger y a Deleuze los une el desencanto por lo que ha hecho la filosofía

o en sucursal de otros saberes, o en vacía gimnasia dialéctica, sin que al final sean capaces
ni siquiera de decir qué es.

a lo largo de tantísimos siglos. A muchos de los que nos ganamos la vida con la filosofía

Las respuestas de Heidegger y Deleuze, aunque discutibles, problemáticas

nos desencantan las indefiniciones y los silencios de tantos colegas que responden a otra

Y problematizadoras -y por eso mismo filos6ficas- pueden ayudarnos, en cambio,

pregunta o se quedan mudos cuando les preguntan de qué va la filosofía, porque pensamos

a fijar sin excesivas ambigüedades qué es y qué no es filosofía, señalándonos

que, aunque quizá no haya una única respuesta, hay respuestas siempre que se quiera y

un horizonte que, conectándola con sus orígenes, puede salvarla de ser sólo una reliquia
del pasado.

se sepa identificar la pregunta. Responder qué es filosofía entraña el riesgo de no poder
llegar a dar una definición universal, de que la respuesta sea -como la que aquí se ha
dibujado- demasiado limitada e, incluso, excesivamente tendenciosa; pero, ¿qué científico
y qué artista actual pueden ofrecernos una definición común y unitaria acerca de la ciencia
a la que se dedican y del arte que practican?, ¿explicarán y entenderán del mismo modo
qué es la biología un bioquímico y un botánico?, ¿entenderán por arte lo mismo un pintor
figurativo y un pintor que se dedique a hacer instalaciones? ¿Eso impide el intentar explicar

BIBLIOGRAFÍA
Deleuze, G. y Félix Guattari (1991). Qu'est-ce que la philosophie? París: Minuit.
Heidegger, M. (1985). ¿Qué es filosofía? Madrid: Narcea.

en qué consisten la biología, el arte y la pintura? ¿Acaso no pueden encontrarse rasgos
comunes a todas estas actividades? o ¿es imposible imaginar que, de estas diferencias,
pueda hallarse ~n denominador común? Es cierto que en filosofía la pregunta es más
recurrente y más acuciante, por la misma naturaleza del tema o de los temas a los que se
dedica, por la falta de un único método, y por tantas otras razones históricas que merecerían
un estudio más serio y pausado. Deleuze achaca la responsabilidad de que la filosofía
haya perdido de vista cuál es su tarea a los mismos filósofos que se han dedicado a otra
cosa, a la abstracción de los universales, a la representación de conocimientos ya dados,
en vez de a crear conceptos. Quizá tenga razón, y suceda que los responsables de que la
misma filosofía tantas veces no sepa qué es, sean a menudo algunos de los que aparentemente
se dedican a la filosofía, pero que nunca hacen ningún esfuerzo por explicar qué están
haciendo. No es raro, pues, que fuera del mundo filosófico se tenga una idea un poco
extraña de eso que es la filosofía, y que situaciones como la que describe el filósofo inglés
John Wisdom resulten corrientes:

138

139

�SIMONEITA, NOMBRE SÓLO
Miguel Ángel Cuevas
A Luis, aprendiz de ret6rico

\ '·

bJ~J

Acaso no ignoraba Antonio Colinas que Simonetta Cattaneo naciera en Génova, pero
concluye su breve canción: "Simonetta Vespucci / que has nacido en Florencia"(Colinas,
1976: ll 9s.). Y nombra a Sandro Botticelli, aludiendo a dos de sus pinturas, Judith y
Nacimiento de Venus, como quizá también, tácitamente, señala a Angelo Poliziano, el
humanista relanzador del mito de Orfeo, al elegir por epígrafe unos versos del órfico Dino
Campana.
Sabido es, lo dejó escrito Cesare Pavese, que para quien ha penetrado la médula
de la palabra no media distancia alguna entre las voces antiguas y los nuevos ecos (cf.
Pavese, 1968: 230). Lo cual puede, asimismo, leerse en la dicción de Álvaro Cunqueiro,
precedente ucrónica de la de Homero, al narrar Las mocedades de Ulises: "Mis maestros
me han puesto en el corazón el eco de los antiguos cantos. Alción, no hay tiempo ni lugar,
solamente hay música" (Cunqueiro, 1991: 134). Una frase que, sin duda, habría complacido
a Poliziano, para el cual, a decir de Domenico de Robertis, "la storia dell 'imitazione
diventava la storia stessa dell'ispirazione" (De Robertis, 1966: 523); una frase que evoca
a Paul Valéry disponiéndose a la poesía en la "hésitation prolongeé entre le son et le sens"
(Hytier, 1953: 87), entre palabra y música.
¿Qué es de Simonetta, de la esencial, nombre sólo -ocasión en Lorenzo de'
Medici, voz en Poliziano, gesto en Botticelli-, cuya contrafigura secular, Cattaneo o
Vespucci, nacida en Génova poco más de veinte años antes, muriera en Florencia en 1476? 1
Dos versos de las Stanze per la giostra, de Poliziano, servirían de epígrafe a la
ilustración que de sus cuatro poemas primeros hace Lorenzo en el Comento de' miei sonetti:
"Non puo mirarli il viso alma villana,/ se pria di suo fallir doglia non have" (I, 46, Ss.)2,
reproposición sintética -mediante los habituales procedimientos polizianescos de
estratificación de señales textuales- del topos provenzal-stilnuovista del camino de perfección
previo a la comunicación de la gentileza, filtrado (como tantos comentaristas se han encargado
de señalar) a través de la intersección textual Cavalcanti-Dante-Petrarca3.
En el prosímetro del Magnifico, un exordio específico glosa el conjunto de los sonetos
de apertura, un elogio fúnebre que da paso al comentario de los versos propiamente dichos: "li
primi quattro sonetti furono da me composti perla morte di una che [... ] estorse [... ] le lacrime
1 Su muerte fue ocasión para un dilatado epicedio coral (en el que participaron, con textos latinos o vulgares, Naldo Naldi,
Girolamo Benivieni, Bernardo Pulci, Pietro Dovizi da Bibbiena, Francesco Nursio Timideo, Tommaso Baldinoui, Francesco
Borsellini, entre otros, además de Lorenzo y Poliziano) que bien pudiera leerse en su conjunto como una suerte de
Triumphus F/orentiae. Sobre la "contrafigura secular" del fantasma estético de Simonetta. cf. Neri, 1885: 131-147; Lungo,
1926: 187-190, 237-240; y Simioni, 1908: 684-695.
2 Cito siempre por A. Poliziano, (2000) Sta11ze, Orfeo. Rime. Puccini (ed.): para Stan~e indico entre paréntesis libro,
estrofa y versos; para Orfeo, los versos; para Rime, número y versos.
3 Véase, p.e.. la edición de Stanze, Fabula di Orfeo realizada por Stefano Carrai (1988: 65n). Pues no es el de la identificación pretextual el objetivo de las presentes notas, no indicaré en adelante lo que el lector interesado puede hallar en cualquier edición
mínimamente rigurosa de los textos que comento.

�universalmente dagli occbi di tutti" (313)4; son los peldaños que dan comienzo a un
peculiar Triunfo de la Muerte. La sucesiva presentación de la figura de Simonetta se nutre,
tanto en las prosas como en los poemas, de topoi stilnuovistas (sobreabundantes las
alusiones a la gentilezza); se orna de citas, declaradas o no, de Dante (sobre todo de la
Vita nuova) y del Petrarca de los Trionfi y el Canzoniere; se jalona en fin, y siempre en
posición dominante, de alusiones ficinianas; ni falta, decoración obligada, una flor de las
Metamorfosis de Ovidio. Todo ello obedece, ciertamente, a una voluntad de ennoblecimiento
(ennoblecimiento autorreferencial, en los márgenes estrictos de la escritura misma) del
objeto aparente del canto: "la morte di una", Simonetta. Pero enseguida, justo gracias al
girasol mitológico -a Clizia-, semejante voluntad se desdobla en virtud del sutil artificio
stilnuovista de la contaminación entre la amada y el amante: y es el dolor de éste, "novello
Clizia" (319), el que ahora se celebra en la deliberada construcción de un yo
autocomplaciente cuya melancolía es alegría y dulzura para su enamorado corazón, pues
"ne! dolore non cerca[...] a]tro remedio che accumulazione di dolore" (321).
Mediante las transparentes metáforas de la estrella ("I 'anima di quella gentilissima", 317)
en el primer soneto, del sol ("gli occhi di colei", 319) en el segundo, del llanto ("chi non piangesse
[...] bisogna sia uomo al tutto sanza parte o d'arnore o di grazia", 322) en el tercero, se va edificando
una alegoría cuyo emblema -Simonetta- es la cifra de poesía y filosofía: de stilnuovismo con
veladuras petrarquistas y de neoplatonismo; en el tercer soneto, además, entre la gentileza de la
muerte ("poich'e stata in colei", 322) y la languidez del llanto, se disponen, casi en modo simétrico,
las reiteraciones de la estrella y del sol que habían sido núcleo de los dos anteriores: inicia, pues,
su cierre el diseño alegórico.
El comentario todo al soneto cuarto se juega sobre el oxímoron discursivo
dolcezza/amaritudine; la conclusión no puede ser sino la constatación de que "altra dolcezza non
restava al cuore che questa amarissima memoria" (324). La postulación ficcional del yo dolorido,
de irremisible narcisismo ("a questo male nessun migliore antidoto o rimedio si trovava che il male
medesimo", 324), tal artefacto petrarquesco en suma, aparece, sin embargo -una suerte de cuadro
dentro del cuadro-, enmarcada, al inicio y a] final de la prosa, de nuevo por la stilnuovista gentilezza.
La alegoría de Simonetta, emblema de la más propia maniera del Lorenzo lírico
-autocelebración, por tanto, al tiempo que de la pía filosofía ficiniana-, concluye en una superposición
de topoi (todos ellos a la zaga del dilema acción-contemplación) que se resuelven (en una pre o
postfiguración de L'altercazione -no es del caso abordar los controvertidos tiempos de la composición
de la obra lorenziana) de nuevo en una especie de Triunfo de la Muerte, pero siguiendo esta vez
el dictado del De sommo bene, del divino Marsilio, no ya la prevalente dicción petrarquesca previa.
El ornamental yo dolorido de la glosa, autoennoblecido como artífice de la pía y poética alegoría,
poco más adelante, en los párrafos que marcan la transición entre los ficticios objetos del canto
-Simonetta y Lucrezia Donati-, declara afanosamente buscar "il vero luogo dove stessi Amore e
insieme la morte, o vero la vita e felicita degli uomini" (328); espacio tópico que no puede ser sino
"gli occhi" (327). Simonetta ha alcanzado, antes, la cuasi explícita dimensión del mito: "notizia
universale d'amore e cognizione in confuso che cosa fussi amorosa passione" (326). Una perfecta
parábola que enlaza, superponiéndolos, a Guido Cavalcanti y a Marsilio Ficino, y que acumula a
su paso residuos del alto legado trecentista: la Beatrice de la Vita nuova y el oximórico yo
petrarquesco. Simonetta: celebración de una escritura que proyecta retrospectivamente su propia
tradición, desde el hiperuranio: autocelebración medicea.
4

142

Cito por L. de' Medici, (1965) Scritti scelti. Emilio Bigi (ed.), indico entre paréntesis la página.

Sobre el esfuerzo justificativo que Lorenzo de' Medici a continuación afronta, encarando
laberínticos vericuetos entre el "dolore comune" y la "privata passione" (326) -semejantes a los
del discurso tardoescolástico que, acaso en tiempos no muy distantes, parodiara en el Simposio-,
un esfuerzo que lo lleva a ponderar cuánto exceden la belleza y la gracia de la nueva musa a las
de la ya muerta; al respecto, como escribiera Rubén Darío en sus versos de saludo verlaineano al
Marqués de Bradomín: "Toda exégesis en este caso eludo ... " (Valle-Inclán, 1984: 5).
Lo que en el Magnifico es acumulación, superposición de elementos sujetos a
una lógica discursiva ficcional, es en Poliziano estratificación permeable, intersección:
las referencias con que su urdimbre de palabras se teje, siempre textuales, penetran las unas en
las otras; toda jerarquía (lo es la lógica) queda abolida. Se diría que en el contacto multidireccional,
en el intercambio sin pausa en que conviven, se anularan, se neutralizaran entre sí, contribuyeran
sólo a cimentar "l'atmosfera trasognata e fantastica" (Poliziano, 1988: 12) a menudo notada por
los comentaristas en las Stanze perla giostra: el lugar en que Simonetta se muestra, habla -sujeto
del decir-y se convierte en pura ausencia que sólo en el sueño de Iulio reaparece, muerta. Discurso
recurrente el de la manifestación y la ausencia, el de la presencia y simultánea no presencia, no
sól~ en muchas arquitecturas mitológicas, también en el seno del opus todo polizianesco (cf
Lav11latte, 1996: 429-444): la Eurídice cuya voz, una vez nada más, se oye en la Fabula di Orfeo,
sobre cuyo gesto silencioso (la huida de Aristeo) o sobre cuya ausencia se traman las palabras, la
"van~ effigie" -imagen de la cierva en las Stanze (I, 36, 1)- de la que Orfeo es pálido reflejo
amplificado, pues ella "parla e canta in sl dolce favella / che i fiumi isvolgerebbe inverso ¡¡ fonte"
(108s.), al igual que después afirmará de sí el pastor tracio; una Eurídice "somnus et levis umbra",
cual se lee -eco de Píndaro- en la elegía latina a Albiera Degli AlbizziS. Presencia y ausencia
idénticas a las que Pier Paolo Pasolini viera en los colores del Pontorrno: "agli orli [...] si raccogliera
un filo di rosso violento e prezioso, appena appena sbiadito; si asciughera subito, di ventera opaco,
come sopra una mano di calce... Ma proprio in quello sbiadirsi cartaceo conservera, morto, il suo
vivo rossore" (Pasolini, 1976: 480).
Manifestación y vacío, Simonetta no es, en las Stanze, la cierva transfigurada, "candida
tutta, leggiadretta e snella" (I, 34, 4), de patentes perfiles eróticos, que parece dejarse atrapar, que
provoca la "desianza" (I, 37, 1) de Iulio, quien "sempre la giunge, e pur mai non la prende" (I, 36,
4); tampoco una ninfa capaz de envolverse con la vislumbre de las musas, de Minerva, de la Diana
casta (I, 45); ni Flora, de alba vestidura, "di rose e fior dipinta e d'erba" (I, 43, 2); menos aún la
esposa "soggiogata alla teda legittima" de un marido Vespucci, o al nombre pater,no Cattaneo de
la "natal patria [... ] nella aspra Liguria" (I, 51, 4s.); ni es, a pesar de sus mismas palabras O de las
que el poeta inscribiera en su epicedio latino ("Hic [...] jacent omnes delitiae et veneres" [Poliziano,
1867: XX:VII,150]), de la estirpe de Venus (I, 53, 8).
Simonetta escapa a la contaminación de discursos mitológicos que Poliziano urde en sus
octavas, como si unas y otras referencias (pues no otra cosa son: en ningún caso adquieren la
entidad del relato), al intersecarse, se volatilizaran. Y tampoco es, como en Lorenzo de' Medici,
alegoría poético-filosófica, aun con la textura verbal en que nos es presentada (resonancias
grecolatinas, stilnuovistas, trecentescas y petrarquistas en particular), aunque su figura haya sido
objeto de plausibles lecturas ficinianas6.
Simonetta no es la "Venus húmeda", mito fundacional, que ve Colinas en el Nacimiento
de Botticelli. Es altamente más: aparici6n; la aparición, de infinita superioridad a la simple
presencia, que persiguiera Rainer Maria Rilke7 (y Venus, en su obviedad, es una presencia consabida);
es la innaturalidad, la epifanía por que clamaba Pasolini: "Ma essere e naturale? No, [e] portentoso,
5

Cito por II Quattrocemo. Ponte, 1966: 674.
La in1erpretación más sugerente, desde este punto de vis1a, es la de Mario Martelli ("Símbolo e struttura delle Srm,~e", en Poliziano, 1979:
91-125). Es común en los trabajos sobre las Sran~e el comentario a propósito de los valores simbólicos o los anlecedentes lilerarios de la
f gura de Simonetla; entre la amplia bibliografía véase Bessi. 1979: 309-341 , 315-320; y Doglio, 1983: 196-216, 201 -206.
Cf. la primera de las cartas de R.M. Rilke(l989: 24) a Magda von Hattingberg (1914).
6

143

�misterioso e[ ... ] innaturale" (Pasolini, 1977: 244). Escribe José Ángel Valente: "El mito[... ] es
imagen que súbitamente se revela, es revelación, condensación o cristalización[...]" (Valente, 1991:
22). Hela aquí, nombre sólo: "qui lieta mi dimoro Simonetta" (I, 52, 6).

verbal) que esconde el uso trivial del vocablo realidad: la consubstancial referencialidad
interdiscursiva, lo que podría denominarse macro-autorreferencialidad de lo literario, simplemente
constata la realidad de la literatura y la de un artífice textual (artífice, asimismo --conviene no
olvidarlo-, del gesto de la escritura) ya no interesado en mantener verosímiles ilusiones falaces, sino en
desvelar el pacto de inverosimilitud en virtud del cual se escribe y se lee.

Poliziano, en su juego verbal, en su estratificación de tópicos, en su orfebrería de citas
de tan fácil reconducción al emblema manierista-barroco del horror vacui, a través de su práctica
dell'intarsio, de la docta varietas; mediante todo ello, el poeta Poliziano ha desnudado, ha vaciado
el mito, los mitos en que se envuelve a Simonetta, de significado. En el vaciamiento, en el no
significado, reside la extrema eclosión de su sentido nuevo: aparición, fulguración, epifanía. Sólo
a primera vista se trata de una paradoja, pues no de otro modo se puede desarticular cualquier
discurso, sino reiterando su textualidad, si es cierto que el discurso existe en tanto que texto.

Entre la representación de los mundos del sueño y la vigilia ha transitado Poliziano para
modelar, dar forma en la palabra, a Simonetta. Es así la suya una propuesta imagina!, fantástica
en el más hondo valor del término: una construcción que abole los límites entre el mundo sensible
y el mental, que se proyecta en el espacio absoluto de lo radicalmente incognoscible, del mito.
Mucho se ha buscado la correspondencia figurativa de esta Simonetta, ni Cattaneo ni
Vespucci, Simonetta pura, nombre sólo. Y se la ha querido encontrar casi siempre en los trazos
de Botticelli, autor probable de la enseña que portara Giuliano de' Medici en la famosa justa
cantada, celebrada por Angelo Ambrogini. Pero recuérdese que Poliziano, motivos circunstanciales
aparte, no celebra, en el fondo -pese al obligado encomio-, a la familia que desde Via Larga
~ominaba Florencia; celebra, si acaso, la perfección posible, celebra la poesía, su sucesivo dar
forma a la materia, su infinito formalizar (cf. Coceo, 2000: 515-523): como seguramente lleva a
efecto en la Fabula di Orfeo; como, sin duda, en la canción CIII, cifra de esta poética ("E quest'e
la cagion perch'i' pur canto:/ che questo vago auge! cantando alletto", 25s.), que excede-no sólo

Parafraseando al Pasolini de Teorema, sería cuestión de preguntarse: ¿qué sucedería si
de pronto, en el seno de un bien dispuesto decoro cortesano, un velo se apartara y el manto mostrara
lo que encubre? Sucede que toda acción se interrumpe, se suspende: se desvanece el ambiguo
marco del epos como pie fonado narrativo de las Stanze, el pobrísimo entramado ficcional del que
el texto parte y que desarrolla en un exiguo primer tercio de su libro primero, hasta la aparición;
luego, quien ha herido a Iulio, transformándolo de cazador en presa, vuela, mutado, a su vez, en
angelos, hacia la demora chipriota de Venus: el vuelo, un soplo, una especie de resolución fulgurante,
de guiño sobre la tópica del nostos clásico, se suspende, a su vez, ante las puertas del palacio de
la diosa para que el narrador, tras el largo paréntesis descriptivo que es, en esencia, una sintética
suma mitológica, tome a narrar, moroso, por lo que resta del primer libro (el último tercio). Sin
duda, esta narración -de las historias ya narradas en las tallas de las puertas de un palacio-, que
contrasta simétricamente con el relato de apertura en su riquísimo y múltiple entramado ficcional,
concentra y subraya la entidad metaficcional del poema; sin duda, asimismo, ~l centro en que
descansa su dicción, la aparición, se ha convertido en ausencia: existe como ausencia.

no cede- en hermosura a su precedente ("S1 che, fanciulle, mentre e piu fiorita, / cogliiin la bella
rosa del giardino", CII, 25s.); celebra, sobre todo, la aparición, el pasmo de sí, de la Simonetta por
él mismo concebida, acariciada desde el barro de la palabra antigua: un acontecer de la visibilidad
verbal, una imagen que, si es propiedad del accidente subrayar la substancia, habría que llamar,
a lo sumo, Simonetta Montepulciana.
En el artífice de la lútea, del contorno por encima del color o la difuminación, en Botticelli,
se ha buscado el icono de su aparición; pero no se hallará, creo, en el Nacimiento de Venus o en
la Primavera (sin negar el muy probable engarce de ambas pinturas con sugestiones polizianescas),
ni, desde luego, en los presuntos retratos -alguno de ellos evocador de los magníficos perfiles de
Piero Della Francesca, aun vacío el horizonte a la mirada del espectador- de la joven dama que
muriera en 1476: la Simonetta ahora convocada existe necesariamente al margen de la fidelidad
representativa8 (los rostros de Botticelli son, por lo demás, a menudo casi idénticos).

Simonetta reaparecerá, en el segundo libro, como máscara fúnebre, en un sueño de Iulio
que preanuncia su muerte: figura lívida, "tulla ne! volto rígida e proterva" (II, 28, 2), paralizada
en la acción de inmovilizar a Amor, Minerva fantasmática. En el mismo sueño ha de vérsela ya
muerta, definitivamente inaccesible en un ocaso de efectos cristológicos: "L'aier tutta parea divenir
bruna,/ e tremar tutto dello abisso il fondo;/ parea sanguigno el ciel farsi e la luna, / e cader giu
le stelle nel profondo" (II, 34, 1-4).
El último acorde de la representación resuena meramente ornamental (lo son siempre las
alusiones mitológicas en Poliziano, pero esconden un diseño que en el segundo libro de las Stanze
se esfuma): una Simonetta, sin solución de continuidad, en la veste de Fortuna, signo de una
proliferación ahora vana e inarticulada, supone el riesgo de diluir incluso la intensidad de la
minuciosa construcción del vaciamiento significativo, de la plenitud del sentido. El único gesto
válido, acaso, huy~ndo la vía de la multiplicación decorativa, es el que propone la vuelta de la
mirada al caos de lo contingente, el silencio de la voz.
Serias y atendibles razones, intra y extratextuales, que explicarían el abandono, la no
continuidad de la escritura de las Stanze per la giostra de Poliziano, se han ofrecido. Mas, tras esta
tan plenamente consciente construcción verbal, tras tan ardua fundamentación de la esencialidad
simbólica, tras tan ágil desmantelamiento discursivo para cimentar su aparición, ¿a qué sirve seguir?
El deambular polizianesco entre los más variados discursos activa la necesidad de un
preciso desplazamiento referencial: desde la escritura hacia otra escritura, desde la textualidad
hacia otra textualidad; nunca, en el poema, se parte hacia orbe alguno ajeno al regido desde la
urdimbre interdiscursiva de sus octavas. Pero una referencialidad tal no es signo de la hipotética
confrontación entre instancias estéticas y otras afines al reduccionismo gnoseológico (a la estulticia

144

Otra de sus obras, de 1486-1488, me parece la clave: se trata de una representación de
Venus - una, entre las hasta el agotamiento repetidas-, la conservada en el Museo Nacional de
Berlín. En él, la figura aparece, respecto a su homónima del Nacimiento, levemente inclinada a
su propia derecha: ni impulsada por los céfiros ni dispuesta a ser acogida, enjugada de la semilla
de Urano, en el rojo manto de Flora; el cuerpo centrado aparece sobre un eje vertical. Y despojado:
ni brisa, ni espuma, ni flores, ni brocados. Descansan sus pies sobre una franja gris -mera y
delimitada mancha, espacio exento- bajo y sobre la cual perdura lo negro. Como respecto a otro
cuadro ha sido afirmado, "Botticelli se libere de l'action et, par dela le sujet représenté, vise a la
présentation" (Venturi, 1949: 11). La mujer en su carnalidad definitiva, cercana de la ausencia
cromática: el marfil, el casi blanco -un no color, escribe Valente- del cuerpo y el negro extremo
al fondo predispuesto conviven en la atopía estricta de la representación. Es de nuevo Valente, a
propósito de otra figuración, quien habla: "La gran desnudez de la sombra preside el escenario,
para que las figuras que en él se sitúan hayan de ser así, por fuerza de la sombra(.. .]. Qué escándalo
8

No propongo por tanto el autodeclarado retrato de Simonetta post mortem de Piero de Cosirno como cifra iconográfica de la aparición
de que hablo (cf. Fusco. 1999: 399ss.). pues en última instancia no me refiero a representatividad referencial alguna. Cf., como
muestra de actitudes interpretativas contrastantes a propósito del papel jugado por las Szanle y por hipotéticas figuraciones de
Simooetta Cananeo en algunas pinturas de Botticelli, Gombrich 1978: 47-113; y Dempsey, 1992. Véase también Ruggieri, 1977:

145

�de la sombra el rigor[... ] de lo blanco" (Valente, 1991: 25)9. Y Paul Celan: "Dice verdad quien
dice sombra" (Celan, 1994: 102).
Para esta novella Simonetta podría volver a escribirse la frase con que Michel Foucault
cierra las suyas sobre Las meninas: "libre al fin de [la] relación que la encadenaba, la representación
puede darse como pura representación" (Foucault, 1971: 25).
La poesía, en su infinita insistencia, vuela sobre caprichos teóricos: especificidad y
generalidad, concreción y abstracción, arquetipo y mito, visión y relato, rosa y flor, son sólo, si
palabra poética, nombre que en su nombrar se basta, o abre sendas que, como anunciara Gorgias
el retórico, conducen a la inefabilidad.
9

SANTA PROSA DE LIMA:
LITERATURA, CENTRALISMO Y
GLOBALIZACIÓN EN EL PERÚ DE LOS 90
Fernando Iwasaki

Giuseppe De Robenis (1939) anotó que de Simonetta sólo ..rimarra nella memoria[ ... ] un che di bianco" (23).

BIBLIOGRAFÍA
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Venturi, Lionello ( 1949). Botticelli. Paris.
146

El toro de la narrativa peruana está a punto de salir de los chiqueros, pero antes de entrar
en faena literaria, debo hacer el paseíllo académico: ¿qué criterios filológicos, hermenéuticos,
sociológicos o de género voy a emplear para torearlo? Y, como se me antoja muy delicado
pronunciarme sobre la sexualidad del prójimo, establecer qué novela es peruana o no es
peruana, y dictaminar quién es un autor colonial o simplemente posmoderno, prefiero
limitarme a pregonar los títulos y autores peruanos que más he disfrutado durante los
últimos diez años. Quiero hacer hincapié en el placer, pues para buscarse problemas ya
están los críticos y los profesores universitarios que practican el acoso textual 1•
Por último, como descreo de las generaciones, las etiquetas y las banderías,
elegiré a los autores que me interesan, sin importarme si son conservadores o revolucionarios,
homosexuales o heterosexuales, andinos o cosmopolitas, y femeninos o masculinas, a
quienes ordenaré según las repisas de mi propia biblioteca. Es decir, novela, cuento,
crónica, fragmentos y miscelánea. Y conste que prescindo de Bryce, Ribeyro y Vargas
Llosa.

NOYELA
A lo largo de los años noventa he tenido la fortuna de leer algunas estupendas novelas
peruanas, como La medianoche del japonés ( I 991 ), de Jorge Sal azar; Ximena de dos
caminos ( 1994), de Laura Riesco; EL copista (1994), de Teresa Ruiz Rosas; y los últimos
días de "La Prensa" (1996), de Jaime Bayly. Mas si tuviera que recomendar la narrativa
completa de ciertos novelistas, elegiría a Jorge Eduardo Benavides, lván Thays y Alonso
Cueto.
Jorge Eduardo Benavides (Arequipa, 1964) es un autor que se ha dado a conocer
de manera fulgurante con apenas dos novelas: los años inútiles (2002) y EL año que rompí
contigo (2003), ambas soberbias, complejas, ambiciosas y perturbadoras. Exiliado en
Tenerife desde hace más de una década, Benavides había publicado un libro de relatos
-Cuentario ( 1989)- y alguna que otra prosa en periódicos y revistas ínfimas; pero la
espera no ha podido ser más gratificante, pues Los años inútiles es -junto a los detectives
salvajes, del chileno Roberto Bolaño, y El fin de la Locura, del mexicano Jorge Volpi- de
lo mejor que ha dado la nueva literatura hispanoamericana.
Las novelas de Jorge Eduardo Benavides describen el naufragio de la sociedad
peruana a través de una serie de personajes cuyas historias se imbrican y se encabalgan,
1

Remito al lector a los siguientes estudios sobre la narrativa peruana de los noventa: Ampuero. Fernando. "La teoría de la malagua.
Narradores peruano, de fin de siglo.., en el ~uplemento dominical de El Comerdo (Ltma, 14-Xl-1999); Thay,, lván. "La edad de la
inocencia. Acerca de la narrativa peruana última", en V6nic~ 5 (Lima, 1999); Reisz, Susana. "¿Transgrel&gt;ión o negociación? Sexualidad
y homoerotismo en la narrativa peruana reciente", en Arrabal 1 (Lleida, 1998); Vclázquez, Marce!. ··1.a cena de las cenizas. Novela
y posmodernidad en el Perú contemporáneo", en Ajos y wfiros 2 (Lima, 2001 ); y Cox, Mark R. "Perspectivas hacia una definición
de la narrativa andina peruana contemporánea", en http://www. andes.missouri.edu/andes/comentario/MRC_perspectivas.html

147

�aunque sin llegar a resolverse del todo en Los años inútiles, y más bien destapando la caja
de los truenos en El año que rompí contigo. La técnica narrativa opera el prodigio, ya que
Benavides es un estudioso de los mecanismos novelescos de Faulkner, Onetti, Vargas
Llosa y Muñoz Molina. Por lo tanto, no es cierto que su modelo literario sea solamente
Conversación en la Catedral, sino, además, Luz de agosto, Juntacadáveres y El jinete
polaco.

Jván Thays (Lima, 1968) es un escritor orgulloso de sus lecturas, y así espolvorea
contraseñas literarias por cuentos y novelas. Ya en su primer libro -Los retratos de Frances
Farmer ( 1992)- encontramos la prosa lírica, el trasmundo personal y la intimidad estética
que propone en novelas como Escena de ca::a ( 1995), El viaje interior ( 1999) y especialmente
La disciplina de la vanidad (2000), donde el humor y la melancolía adquieren madurez
y plenitud.
Cada escritor se inventa su tradición, y por eso Thays se proclama del linaje de
Luis Loayza, Gastón Fernández y Carlos Calderón Fajardo, tres autores discretos, esquivos
y austeros que Thays convoca a la vera de Proust, Chejov y Nabokov. De ahí que el
instrumental político y sociológico que muchos críticos acarrean resulte inútil para analizar
la obra de Thays, pues sus novelas y relatos tan sólo consienten la digresión literaria. ¿ Y
el mundo andino, la identidad peruana y el Estado-Nación? Teniendo en cuenta lo poco
que influyó Conrad en la revolución polaca y lo mucho que significa en la literatura
universal, preferiría que Thays se olvide de la revolución polaca.
Alonso Cueto (Lima, 1954) es el escritor peruano de más prestigio internacional
después de Vargas Llosa, Bryce y Ribeyro, pues su obra ha merecido diversos premios
europeos, norteamericanos y latinoamericanos. Como cuentista ha publicado La batalla
del pasado (1983), Los vestidos de una dama (1987), Amores de invierno (1994), Cinco
para las nueve y otros relatos ( 1996) y Pálido cielo (1998); pero es en la novela donde
Alonso Cueto ha sobresalido de manera especial. Pienso en Deseo de noche (1993) y El
vuelo de fa ceniza ( J995) -dos piezas breves, delicadas y minuciosas como una miniatura
literaria-, o en El tigre blanco ( 1985), Demonio del mediodía ( 1999) y El otro amor de
Diana Abril (2002), sus narraciones más largas y ambiciosas.
Como Henry James o Scott Fitzgerald, Alonso Cueto prefiere crear atmósferas
familiares antes que contextos sociales; y por eso encuentro esenciales a sus personajes,
ya que ellos transgreden, atropellan, fantasean y claudican, llevando sus existencias de
ficción hasta unos límites morales que nos estrellan bruscamente contra la realidad. Los
personajes de Alonso Cueto son como la mayoría de los peruanos: todos tienen algo que
esconder y una deuda que saldar, todos se aferran a una monótona pasión y a un deseo sin
sublimar.

Cl E-. TO

Por razones estéticas, económicas y editoriales -en ese orden-, en el Perú se publican
más cuentos que novelas, y por eso mismo es más sencillo citar un buen número de
magníficas colecciones de relatos que de novelas. Así, se me antojan excelentes La primera
espada del imperio ( 1988), de Siu Kam Wen; Seiiores destos Reynos ( 1994), de Luis Nieto
Degregori; Un único desierto ( 1997), de Enrique Prochazka; Atado de nervios (1999), de
Giovanna Pollarolo; y París Personal (2002), de Marco García Falcón. Aunque por el

conjunto y el valor de sus obras deseo destacar a tres autores: Ley la Bartet, Carlos Herrera
y Fernando Ampuero.
Leyla Bartet (Lima, 1950) ha publicado apenas dos libros de cuentos -Ojos que
no ven ( 1997) y Me envofrerán las sombras ( 1998)-. pero por su sensibilidad, intuición,

talento y originalidad, me atrevo a considerarla por encima de otros autores con más
experiencia y publicaciones. Sus relatos son ricos en registros, hallazgos y obsesiones,
y me hace ilusión precisar que no la selecciono por cumplir una cuota o para ser políticamente
correcto. De hecho, ahora que una gran mayoría de escritoras se empeña en construir un
"discurso" para sus personajes femeninos, uno agradece que Leyla Bartet sólo se proponga
dotarlos de "voz". La "voz" tiene la frescura de la espontaneidad, la austeridad del asombro
y la intensidad del deseo; mientras que el "discurso" no participa de ninguna de estas
virtudes y casi nunca es literario, sino más bien panfletario.
Carlos Herrera (Arequipa, 1960) es autor de tres magníficos libros de cuentos:
Morgana (1988), Las musas y los muertos (1997) y Crueldad del ajedre:: (1999). Sus
relatos son esencialmente inteligentes, irónicos y eruditos, pues nos remiten a lecturas
clásicas, amén de otras exquisitas expresiones artísticas, así como a las matemáticas.
Escasamente traducida y antologada, me encantaría que la obra de Carlos Herrera fuera
mejor conocida más allá de las fronteras de la literatura peruana. Sobre todo Crueldad del
ajedrez, un libro maravilloso trufado de fábulas, greguerías, microrrelatos y fragmentos.
Fernando Ampuero (Lima, 1949) es escritor de amplia y copiosa bibliografía,
aunque no lo convoco aquí por sus novelas -Mamotreto ( 1974), Miraflores Melody (1979)
y Caramelo verde ( 1992)- ni por sus crónicas literarias -Gato encerrado ( 1987) y El
enano (2001 )-, sino por su narrativa breve, reunida en Paren el mundo que acá me bajo
(1972), Deliremos juntos (1975), Malos modales (1994) y Bicho raro ( 1996). Sus cuentos
prefiguran las opciones estéticas de muchos narradores hispanoamericanos de los noventa,
más obsesionados con el realismo sucio que con el realismo mágico. Sin embargo, veinte
años antes Ampuero ya escribía una literatura de calidad con registros musicales,
cinematográficos y -por supuesto- literarios. Y es que Ampuero no se emborracha con
Bukowski, sino con Truman Capote; no sueña con Madonna, sino con Kim Novak; y no
escucha a Nirvana, sino a los Rolling Stones. Por eso Ampuero no envejece: porque sigue
en sus trece.

C'RO'IJIC\
Mientras ciertos periodistas se empeñan en pasar como literatura la prensa de sucesos,
algunos escritores convierten en literatura los sucesos de la prensa. Y advierto que no es
lo mismo el artículo de fondo que la crónica literaria, pues el primero tiene pretensiones
políticas, y la segunda, ambiciones estéticas.
Sin embargo, la crónica literaria peruana no había tenido un momento tan dulce
desde los tiempos de Héctor Velarde, aquel genial humorista que en sus ratos libres ejercía
la arquitectura, y que nos enseñó a hacer el humor además de la guerra, pues la crónica
literaria peruana o tiene ironía o no es peruana.
Entre los escritores más importantes del género se encuentra el poeta Antonio
Cisneros (Lima, 1942), autor de El arte de envolver pescado ( 1990), El libro del buen
salvaje ( 1995) y las crónicas de viaje Ciudades en el tiempo (2001 ). También son poetas

�Abelardo Sánchez León (Lima, 1947) y Jorge Eslava (Lima, 1953), autores de La balada

MARKETING SOCIOLÓGICO

del gol perdido (1993) y Flor de azufre (1997), respectivamente, dos libros hennosos, divertidos
e inteligentes, cuya lectura nunca me cansaré de recomendar.
Por otro lado, desde una perspectiva más periodística, aunque no por ello menos

Se habla mucho de los factores extraliterarios y de las distorsiones del mercado editorial

literaria, deseo romper una lanza por Jaime Bedoya (Lima, 1965), quien con ¡Ay, qué rico!

centralismo Y globalización en el Perú de los 90", el amable y bucólico filólogo no habría

(1991) y Kil6metro Cero (1995) nos ha demostrado que una buena crónica puede ser culta

llegado hasta esta línea. Y es que hay un marketing literario y un marketing de la crítica. Al primero
le va el tema sexual, y al segundo le puede el piropo sociológico.

y risueña, plástica y filosófica, tierna y achorada. Finalmente, Julio Villanueva Chang ha

'

pero si en el subtítulo de estas reflexiones no hubiera estampado aquello de "Literatura,

reunido sus artículos en Mariposas y murciélagos (1999), un retablo de personajes patéticos,
melancólicos y valleinclanescos.

- ¡Ese título no sirve para atraer lectores!
- Ya, pero yo quiero atraer críticos.

FRAGMENTOS

Sin embargo, uno tiende a ser honrado, y desea meter el centralismo y la globalización
a como dé lugar. Quizás yo no sepa por qué, pero los críticos sí que lo saben.

El fragmento es un género vagaroso y huidizo, pero de una enorme dignidad clásica Y

Al escritor Abraham Valdelomar se atribuye una frase que ha hecho fortuna en

poética. No existía en la literatura peruana una tradición de fragmentos, pero en los últimos

el imaginario peruano: "El Perú es Lima, Lima es el Jirón de La Unión, el Jirón de La

diez años ha aparecido un conjunto de libros del que deseo rescatar cuatro: Habitaciones

Unión es el Palais Concert, y el Palais Concert soy yo". Desde entonces hasta nuestros

(1993), de Ricardo Sumalavia; Cuaderno imaginario (1996), de José Miguel Oviedo; El
amor en los tiempos del cole (2000), de Lorenzo Helguero, y Epístola a los transeúntes

días han existido otros bares, otras calles y otros escritores, pero jamás otra ciudad. Lima
sigue siendo el Perú y no parece haber vida literaria fuera de Lima.

(2001 ), de Eduardo Chirinos.
Ricardo Sumalavia y José Miguel Oviedo consienten la narración, mientras que

El cometido original de estas reflexiones era hacer un inventario de la narrativa
peruana surgida a partir de los noventa; mas mi primera conclusión es que deberíamos

Helguero y Chirinos intuyen la poesía. Los fragmentos de Sumalavia y Oviedo son virutas

hablar de literatura limeña, pues quien no ha nacido en Lima, escribe sobre Lima o desde

del taller de la escritura, en tanto que los fragmentos de Helguero y Chirinos son juguetes

Lima; Y quien no publica en Lima o vive en Lima, tiene una existencia ectoplásmica o,

poéticos a los que nunca se les acabará la cuerda. Los fragmentos -desde Apolodoro- son

cuando menos, dudosa. Si la vida literaria supone crítica, librerías, editoriales, lectores

la cifra del mundo y, a la vez, su entraña.

Y, por supuesto, escritores, se da la paradoja de que puede haber literatura peruana (limeña)
en Leeds, pero no en Huancayo.
Felizmente, en la red hay una infinita variedad de sitios donde la producción

MlSCELÁNc.A

crítica y literaria ya no depende de los centros políticos y económicos; y así, los recursos
de la globalización se han puesto al servicio de las periferias culturales. Pienso en portales

Una miscelánea es un cajón de sastre o un desastre de cajón, según. Y algunos autores

como www.ciberayllu.org y www.sololiteratura.com, donde no todo está escrito en la

peruanos han cultivado con maestría este género más propio del Siglo de Oro que de estos

Santa Prosa de Lima, ese hablar empalagoso de la narrativa peruana de los noventa.

tiempos pazguatos que corren. El primero es Luis Freire Sarriá (Lima, 1945), autor de
una novela histórica desopilante -El cronista que volvi6 del fuego (2002)- Y de dos libros
misceláneos por inclasificables. A saber, Memorias de Obélix (1993) y Examen de ingenios
(1997). En resumen: el Perú en posición fetal , momificado por un inca loco. Una maravilla.
Por último, no quiero dejar de incluir en este inventario a Leopoldo de Trazegnies
(Lima, 1941 ), un escritor secreto y transterrado que distribuye sus libros -constelados de
humor y melancolía- a través de un portal en Internet (http://www.literaturasatirica.com).
El catastro de la literatura peruana contemporánea sería del todo catastrófico si
prescindiéramos de Conjeturas y otras cojudeces de un sudaca (1997), La lámpara de un
cretino (2000), La carcajada del diablo (2001) y especialmente de Bulevar Proust (2002),
un libro bellísimo y, al mismo tiempo, entrañable.

150

151

�DE PÁJAROS Y ELEFANTES:
UNA POÉTICA DEL RECUERDO
Aurora Piñeiro
So/, often wretchedly anxious, separatedfrom my home,

por las calles de México, descubre los tigres que viven en la Zona Rosa, hace que el amor
esté ligado a Barranca del Muerto y al Periférico. Es decir, no sólo utiliza el español, sino
todo lo que el español de México lleva dentro, sus muy particulares ritmos, su querencia.
Porque si hay algo que destaca en los poemas de Amirthanayagam, es su sentido
del oído. Los recursos que hermanan la poesía con la música son los privilegiados en los
textos de nuestro escritor: las aliteraciones, las asonancias, las anáforas y, además, un uso
de los encabalgamientos que impone ritmos acelerados algunas veces, otras, pausados.
Este trabajo de la musicalidad aparece desde su primera colección de poemas, un hermoso
libro titulado The Elephants of Reckoning:

far from noble kinsfolk, have had to fasten my heart with
fetters ever since, years ago, the darkness of the earth enfolded
my generous and loving lord, and /, despondent, travelled away,
oppressed by wintry anxiety, o ver the ambit of the waves;

the scrambly witchy time
when Americans learn
the darknesses of dark lands,

full ofsorrow I was seeking the hall of a treasure-giving lord where
whether far ornea,; I might find the one who would acknowledge
my /ove in the mead-hall or would comfort me in my friendlessness

at that hour, even America
is dark watching the Dark Star
attack its sister or father.

and win me over with good things.
The Wanderer

El errabundo está cansado de su exilio y lleva a cuestas el dolor de su soledad, ansía el
reencuentro con seres queridos y cosas queridas. Así lo cuenta una elegía anglosajona
anónima del siglo X. Durante centurias, el tema del exilio ha estado paseándose por la
literatura universal hasta llegar a la poesía de Indran Amirtbanayagam, el poeta de Sri
Lanka que le escribe a la antes Ceilán.
Leo los libros de Amirthanayagam e imagino al poeta como el personaje del
cuadro de Remedios Varo titulado Exploraci6n de las fuentes del río Orinoco: lo veo como
a ese ser que hace de su abrigo un bote, una nave que lo transporta y una casa portátil en
la que viaja para encontrar el origen de las cosas, pero que lleva consigo la raíz de lo
propio. Sin embargo, cuando digo que Amirthanayagam lleva su isla a todos los lugares
a los que va, no quiero decir que su añoranza de Sri Lanka se traduzca en una poesía
teñida de un nacionalismo simplista. Todo lo contrario. La relación con Ceilán es de
naturaleza compleja, sufrida, amorosa, combativa, melancólica y, desde luego, una fuente
poderosísima de creación. Ceilán es un relámpago que cruza los libros de Amirthanayagam
y nos entrega escenas de guerra espantosamente iluminadas, pero también tardes húmedas
que huelen a vegetación cercana.
Sin embargo, el amor de este poeta por su isla perdida no le impide adaptarse ni
encariñarse con nuevas latitudes. Otro de los elementos que sorprenden es la capacidad
que el poeta tiene para hacer propios los lugares, los objetos y las lenguas, como lo
demuestra en su último libro de poemas, El infierno de los pájaros. En esta colección de
poemas, escrita en español, que para el autor es su cuarta lengua, se demuestra que, cuando
se es poeta, no importa en qué idioma se termine escribiendo el texto, la poesía está allí,
es un poder superior a fronteras lingüísticas o de cualquier otro tipo. Este poeta se pierde

152

La repetición de los sonidos "d", el juego con las variantes de la palabra "dark" (que, en
términos retóricos estrictos, sería la configuración de una polípote), todo busca deleitar
el oído, fascinar al que escucha. En este poema la aliteración va de la mano con la guerra,
es una poesía de denuncia, pero es, ante todo, poesía. Mas los textos de Amirthanayagam
parecen tan desnudos, tan "verso libre", que el lector no nota todo el trabajo que hay detrás de los
mismos; su aparente espontaneidad y su frescura nos engañan.
No sólo los recursos retóricos o estilísticos unen los dos libros de poemas del
autor. El primero de ellos, The Elephants of Reckoning, es un texto dividido en dos partes,
con un número casi exacto de poemas para cada una. La primera se titula "The City, with
Elephants", y la segunda, "Not Much Art". Podríamos decir que la primera parte nos habla
de la vida de la ciudad y de la familia, de la vida en general, con todas sus letras, que se
ve destruida en la segunda parte del libro por la falta de arte con que llega la guerra.
Incluso los elefantes han buscado refugio en el jardín de la casa familiar, también ellos
huyen del horror, también han perdido su paraíso:

Pappa, the sport is finished
the elephants are in the yard
and there is no forest
and there are lots of knives
and forks and tractors
and babies to feed
and guerrillas hiding
in the shade of neem and mango
Este poema se encuentra, traducido por el autor, en El infierno de los pájaros. La traducción
es muy acertada, como puede verse o, mejor dicho, escucharse en los primeros versos:

153

�Veo los elefantes en el jardín,
Papá, también a la serpiente blanca
Que espía desde el tronco del neem
Silbando veneno.
La inclusión de un poema sobre Ceilán de The Elephants of Reckoning en El infierno de

En la Zona Rosa sale
en estampida una manada
de elefantes, y un tigre blanco
como la luna llena
espera junto a un semáforo.

los pájaros hace que se establezca un diálogo entre ambos libros, lo que nos da la sensación
de no estar acabado: Amirthanayagam todavía no termina de decirnos todo sobre la isla

Este poema, uno de los mejores del libro, es una explosión de sensualidad. Más adelante,

y el tamil de sus ancestros.
El infierno de los pájaros también está dividido en dos partes. La primera de

poco a poco, va colándose en el poemario una buena dosis de erotismo, así como el tema

ellas está compuesta por treinta y dos poemas; la segunda, por treinta. Vemos otra vez una
preocupación por el equilibrio y, desde luego, una voz poética que sigue dividida en dos:
Ceilán y el resto del mundo. Amirthanayagam sigue preocupado por buscarle a cada peso
su contrapeso. En el poema "La última pregunta", formado por tercetos, nos encontramos
con una patria perdida que es recuerdos y preguntas:

de las relaciones amorosas; prueba de ello son los poemas "Huellas" y "Tan hermosa", este último,
un canto conmovedor a las "lunas" de amores pasados.
Sólo resta comentar que la edición de El infierno de los pájaros es testigo del
encuentro afortunado entre unos poemas y unas ilustraciones con igualdad de belleza. Los
dibujos de José Luis Cuevas están llenos de movimiento y sensualidad; los textos de
Amirthanayagam no podían haber encontrado mejores compañeros.

El infierno de los pájaros, de Indran Amirthanayagam, es uno de esos libros que
¿En Colombo, pobre puerto

no quisiéramos que terminaran, pero nos deja con el consuelo del último poema, titulado

En llamas encendidas por tus manos,

"Hay muchas cosas que quiero decirte", un texto que anuncia la venida de otros, la

Después de la visita

existencia de palabras que están en lista de espera. Para Amirthanayagam la denuncia no

De unos piratas
Que saquearon el tamil de tu lengua?
¿D6nde se han ido los rufianes?
¿ Y d6nde andas tú, dando vueltas

ha terminado, ni el ajuste de cuentas hecho con vocablos filosos ni la fiesta sensual de
las pitones al sol.

BIBLIOGRAFÍA

A la manzana, a la manzana, con tu bandera

Amirthanayagam, Indran (1993). The Elephants of Reckoning. New York: Hanging
Loose Press.

Ausente, tu renuncia silenciosa?

Amirthanayagam, Indran (2001 ). El infierno de los pájaros. México: Resistencia.

Vía la repetición, el lenguaje crea el efecto de dar vueltas y el último verso clava al lector
la estocada de la culpa. Pero, ¿cómo se puede hablar de "renuncia silenciosa" cuando se
es poeta? Esto me recuerda un poema de Pablo Neruda, titulado "Barrio sin luz", que
inicia con la pregunta: Se va la poesía de las cosas / o no la puede condensar mi vida?.
En un momento en el que la voz poética cree que ya no es capaz de "condensar" o producir
más poesía, se nos entrega un texto brillante; igual que Amirthanayagam habla de "renuncia
silenciosa" en u'n libro que es un canto a toda garganta. Establezco la comparación con
Neruda con una doble intención. Pablo Neruda es el Virgilio que guía a Amirthanayagam
en su viaje por El infierno de los pájaros. En el poemario están presentes otros poetas:
Borges, Paz, Cavafis, Ginsberg; pero Neruda es la figura rectora, es el demiurgo que inicia
al poeta en los misterios de la nueva lengua, de una poesía hecha para esa lengua.
Si bien el tema del exilio sigue presente en la primera mitad de este libro, en la
segunda parte el paraíso perdido renace en la fauna fantástica de un Rajasthan traído hasta
la Zona Rosa:

154

155

�que no sea la reproducida en masa. La otrora memoria colectiva se convierte en franquicia

NEGATIVOS DE UN ENSAYO
César Alejandro Uribe

de faSl food: está en todos los rincones del mundo ofreciendo recuerdos prefabricados a
bajo precio.

Donde h~bite el 0 _lvido. Cada vez que se mira un viejo álbum fotográfico, cada vez que
una ~are1a en la pista dice "están tocando nuestra canción", cada vez que las páginas de
los libros repasan la nostalgia habría que recurrir al olvido. Ante la perversión de la
memoria, más vale barrer con todo para vivirlo de nuevo; no obstante, es imposible inventar

ª cada momento. Además, qué diría la economía frente a

Primera plana. Uno no deja de sentirse culpable al leer el periódico. Las manos sucias

el mundo

delatan la página del crimen; no es posible acariciar a los seres queridos sin manchar de

olvido só_Io tiene se~tido en tanto despeja los escombros, en cuanto deja un espacio libre

tinta a los inocentes. No extraña que, para evitar el beso de la hija, el padre esconda la

para respirar. Pero si a pesar de todo la memoria persistiera; si saliera a flote cuando nadie

vergüenza tras una sábana de papel. No tiene más opciones. Sin la lúcida ceguera de
Borges ni el analfabetismo del político, está condenado a repasar la actualidad en los

la llama, aunque fuera tirando patadas de ahogado; si estuviera presente en nuestra vida
sin necesidad de publicidad; si, en suma, nosotros no fuéramos más que trozos de recuerdos

medios. La historia reciente se imprime en lo perecedero: los diarios no soportan la

como si tuviéramos un núcleo diminuto y alrededor un campo vacío, entonces en el olvid~

relectura sin que las palabras se hagan pedazos; la radio ensordece en su lucha por dejarse

está la memoria. Se necesita olvidar para poder vivir como si fuera la última vez -piénsese

oír; la televisión encuentra la variedad al cambiar a cada instante de canal; en Internet

en las patologías seniles que se caracterizan por la pérdida de la memoria. Sólo así surge un recuerdo
que ya no se puede vender, porque quien no lo comparte, lo olvida.

podrá estar casi todo, pero no hay lugar para la memoria, sólo para copy and paste. Lo

tal desperdicio. El

más inmediato, aquello que parece más tangible, se va de las manos antes de aprehenderlo
con un abrazo. La barbarie de la actualidad asombra no por su naturaleza, sino porque no

Un verso en la memoria. Pese al gran almacenamiento de los discos duros es difícil llevar

acabamos de reconocernos en ella. El presente ya no nos pertenece: es la abolición de la
propiedad privada del instante.

una biblioteca en el bolsillo. Los datos no están realmente a la mano con un solo click
hace falta la sensación de rascarse la cabeza para recordar algo, como si fuera necesari~
frotar la lámpara para que surja el genio; hace falta sentir que algo se remueve dentro de

Consuelo de pobres. ¡Ay de los acostumbrados a la acumulación del capital porque siguen

uno, un gusano que roe la conciencia y no deja estar en paz; hace falta escarbar en uno

atesorando lecturas! No se trata de seguir la moda -descubrir que toda la vida se ha

mismo para reconocer a los otros, aunque sea de forma fragmentaria e imprecisa. Las

hablado en prosa- ni de desterrar el filisteísmo leyendo los Salmos, sino de consumir

bibliografías pierden su aliento al ser tan exhaustivas, requieren de un soporte humano.

mercancías para demostrar el status quo; sólo es cuestión de marcas. Leer pierde el poder

La memoria dejaría su lugar entre fotografías y páginas de libros para volver a ser carne

de revolucionar conciencias para sostener un régimen de ocio. Las campañas de fomento

Y hueso. Un puñado de versos andaría con nosotros sin el olor a naftalina de la erudición

a la lectura se convierten en estrategias de marketing; importa poco lo que se lea, siempre

unas cuantas palabras darían sentido al presente. La poesía sería algo de lo más cotidiano:

y cuando se pueda comprar. No basta con ser rico, hay que disimularlo en público, como

andar con otros ojos en los mismos lugares. ¿Por qué no pensar en otra forma de hacer
la historia, una en la que la poesía esté presente?

quien toma un pobre libro entre los brazos y baja humildemente la mirada de soslayo. Es
un acto de caridad ofrendar la lectura por todos aquellos que no leen. ¡Qué importa que
un momento dejan su altivez en la caja fuerte y agachan la cabeza, aunque sea para leer

La piel del tiempo. No, la historia no puede ser un anecdotario, una simple colección de
recetas para la edificación y la nostalgia; no puede ser la reconstrucción de oenealogías

un rato.

encontrar el camino a los orígenes para cometer los mismos errores; tampoco puede

entiendan no más de tres palabras si comparten de todo corazón su valioso tiempo! Por

e,

'

resguardarse en los muros de los números, perdurar como tosca piedra. La historia tiene

In memoriam. La cultura se vuelve souvenir. En medio de las ruinas no hay tiempo para
recuerdos; la cabeza está más preocupada en regatear el precio que en fijarse en lo que

que reducirse en el instante, apenas una delgada capa de piel que cubra al tiempo. La
historia tiene que ser poesía, tiene que redimir el presente.

sucede. No es que se haya perdido la memoria -la amnesia es no estar al corriente de lo
que está en boga-, sino que es un bien de consumo más. Ante la evidencia de que todo

La dilatada ola para cubrir la muerte. Y si, en vez de repasar las noticias de Chiapas en

es pasajero, es preciso masificar la vivencia, volverla siempre idéntica para que nunca se

La Jornada , se hiciera, por ejemplo, en la poesía de Juan Bañuelos; si se advirtieran en

olvide. Quienes dicen volver del umbral de la muerte, quienes creen haber sido abducidos

poemas como " Libro de Huehuetán" los problemas de siempre de los indígenas; si los

por alienígenas, quienes practican deportes extremos por pura adrenalina repiten las

mitos prehispánicos, presentes en su poesía, no fueran otra cosa más que la actualidad

mismas letanías de experiencias. A aquél que se sale de los esquemas no se le considera

repetida a través del tiempo; si la historia se detuviera justamente al filo de la poesía; si

verdaderamente auténtico: traiciona a los demás por querer ser él mismo; lo que recordara

en un poema quedara suspendida la memoria. No puedo salir de mí sin que no vaya a dar

por su cuenta, al ser único, se vuelve falso. No hay sitio para otra clase de reminiscencia

a ti, así empieza "La piel de tiempo", donde el encuentro amoroso agoniza: Pues en verdad
se nos muere este día con hermosura. Antes de que al espasmo le falte aliento, antes de

�que los amantes se alejen con el día, antes de que las huellas del amor se olviden, un trozo
de vida, la dilatada ola para cubrir la muerte, se rescata. Pero la permanencia se da en
pleno mutismo, sin auxilio de las palabras que al nombrar separan. La memoria persiste
callada y evita que el presente se rompa.
Piadosamente quemamos toda cr6nica o canto. La historia lusitana está más cerca de

nosotros en la poesía de Francisco Cervantes que en un ladrillo de texto. Una épica en
corto se abre paso al filo de la espada (ay de nosotros, espada en el alma). Villanos y
cortesanos, caballeros y escuderos, reyes y reinas parten la historia en un breve tajo;
incluso la lengua, esa otra espada, necesita jirones del idioma portugués para poder cantar.
La poesía se abre paso en el tiempo, corta justo en el instante, condensa los siglos, pero
también el olvido. Al revivir un recuerdo se discrimina el todo, se obtiene apenas un
fragmento que no encaja con los demás. No recordamos absolutamente nada de nuestros
primeros años de vida porque si lo hiciéramos, los perderíamos por completo: Pero hoy
ya no lo sé/ si alguien me dijera / hoy, lo que de niño sabía. Aunque piadosamente
quemamos toda cr6nica o canto, aunque de tu ventura fragmentos queden, perdurará el
recuerdo cantado para nadie. Como la poesía no tiene dedicatoria, como a nadie se dirige
la memoria, también todo puede ser / únicamente mi recuerdo.
-Historia. - ¡Presente! Sea en el silencio de la rumia o cantada para nadie, la memoria
se establece en el instante a través de la poesía, sólo así alcanza la historia un lugar en
el presente. Se habrá perdido todo, pero aún quedan pedazos de tiempo para darles sentido.

�acuses
SOBRE FÁBULA
Villarreal. José Javier (2003). Fábula. Los Poetas. México: Aldus.

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A.R l \ f ÁBl 1 A

Fábula tiende un arco que va del epígrafe

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Fábula quien fabula es el lenguaje, un
iniciático tomado de Néstor Perlongher a
lenguaje que fabula sobre sí mismo, espacio
la conciencia de que todo el poema ha
en que autor y referencias se dan la
resultado ser, de algún modo semioscuro,
mano. casan, y en que autor y mundos se
explayación de dicho epígrafe. Perlongher
confabulan para cantar, presencia múltiple,
nos sitúa bajo un césped y unos vermes
ubicua, en el fondo inasible, al propio
urdiendo "un laberinto de relámpagos". José
lenguaje. Al lenguaje de Fábula se le escapa
Javier Villarreal acoge el lance, recibe el
de continuo el lenguaje, se le va de la mano,
guante del desafío, y reconoce haber escrito
líquido elemento deslizándose, trayecto de
un poema que, en efecto, ha resultado
venablo, pie de la ninfa y de la ondina,
ser "un laberinto de relámpagos". Su conciencia,
rumbo de huellas precipitándose. Quien "va
la nuestra, es referencial; y esa
de vuelo" es el lenguaje. Así, éste es
referencialidad, múltiple, se desliza, verme
instrumento, objeto, función y, al mismo
seductor, entre el Siglo de Oro y la actualidad,
tiempo, sujeto mayor del poema.
pasando por el modernismo hispanoamericano,
Góngora en su fábula, desde un
Manuel José Othón. López Velarde, y las
lenguaje de corte grecolatino mayestático
presencias de Robert Browning y Ezra
y severo, entrevera con ese lenguaje lo
Pound. Así, una conciencia moderna, es
hilarante. que actúa como degradante de lo
decir, abarcadora, sagitaria, abre su arco a
mayestático y prepotente. un lenguaje que
todo el mundo y a todos los mundos,
tiende a rebasar para minar la ortodoxia del
mediante un lenguaje mestizo, límpido en
lenguaje mediante una heterodoxia basada
lo denso, espeso en su linealidad. Fábula,
en lo disímil. la combinación del sermón
y perdóneseme la tautología, fabula: su
clásico con el vulgar, la risa atacante y la
fabla o habla fabula y es fabulada, dado
lágrima desgarrada; sólo que Góngora hace
que su fabular, sin dejar de ser la historia
toda su labor de zapa con respecto a un
de Polifemo y Galatea, o alguna historia de
mundo único, el grecolatino, anterior y
amor oculta en repliegue anecdótico actual
arcádico, lejano. aunque no ajeno, y que
y personal, es por encima de todo un fabular
ahora, en la modernidad de Góngora, acaba
del lenguaje por medio del lenguaje: en
de ser recuperado a partir del así llamado

�por nosotros Renacimiento: a Góngora le
interesa enfrentarse, desde su Barroco, con
los mitos grecolatinos, a la vez vivos y
caducos, simbólicos y reales, para, por un
lado, alzarlos y realzarlos, y, por otro,
burlarlos y socavarlos. José Javier Villarreal
la tiene, como poeta actual, mucho más
cruda, ya que ha de alzar, realzar, socavar,
desdorar y amar, por un lado a su adorado
Góngora, hecho éste mismo ya de un pliegue
que contiene un repliegue, el pliegue de lo
clásico grecolatino recuperado y visto
además desde el repliegue de la hilaridad
que desmonta la falsa ficción antigua, el
mito caduco y muerto, su bisutería. Esto,
de por sí, ya sería bastante mundo que
reelaborar para nuestro poeta. Pero siendo,
como es José Javier Villarreal, un poeta
actual, su trabajo no sólo ha de manejar el
venablo de Acis (recuérdese que venablo
en griego es precisamente akís) y de Cupido,
sino asimismo, y desde una simultaneidad
ardua de sostener (nuestro poeta la sostiene
a las mil maravillas), los trabajos y días,
las elaboraciones poéticas de la Antigüedad,
con el jayán Gerión o Geríones, monstruo
de tres cabezas y tres cuerpos hasta la altura
de la cintura, la presencia de Polifemo y la
escurridiza y líquida Galatea, y, a la vez,
todo ello salpicado por módulos poéticos
válidos que imbrican e implican a Europa
y al continente americano, vía San Juan de
la Cruz, Garcilaso, Fray Luis, Lope, el
Cantar de Mío Cid (referenciado como
"difuntos arlanzones"), Tristán e !solda, y,
como contrafuga de raigambre neobarroca,
López Velarde, Othón, Lezama, Browning
y Pound, todos ellos asomados a un culebrón
moderno, con sus calles y su cuarto,
la cuenta y la pared, el profesor delante
de la pizarra, imagino que gis en mano,
deletreando para los analfabetos de hoy día
alguna fabulosa clase de literatura, y la
almohada y el perfume de una historia
corriente de amor. Asomados, con lenguaje
doble y múltiple, que se desliza entre cortes
abruptos y meandros de suave patria, por
una espesura referencial clásica, variopinta,
fabulosa, compuesta de tritones lezamianos,
un gongorino "huerto de mieles ofrecido",
un Polifemo pétreo abriendo su zurrón
(auténtica caja de Pandora), e infectando y
162

polinizando "preciosos precipicios que son
bosques" y que aquí son la preciosa
boscosidad límpida del poema de José Javier
Villarreal.
Sabe el poeta lo que se trae entre
manos: sabe que viviendo en un mundo
corroído y corrosivo como el nuestro, un
mundo que se viene abajo con precipitación
alucinante, un venirse abajo más rápido,
más terrible y caudaloso que el de la época
de Góngora, sólo se puede fabular ese
mundo incorporando la parodia. "Estábamos
en la parodia de perseguir al monstruo".
Aquí tomo por monstruo al mundo, ese
mundo nuestro que perseguimos en las
noticias del día y en los horrores de los ya
cotidianos holocaustos, y que todo el tiempo
se nos va de las manos, cual líquida Galatea.
Spinoza decía que para ser felices había
que recurrir a Deus et hilaritas; José Javier
Villarreal, que no es pagano, maneja a
los dioses desde la parodia, que es, al
menos en parte, hilaritas. Y eso ya es algo,
y eso ya es mucho. Parodiando, fabulando
parodia, se consigue al menos abrir la boca,
no para chillar, no para respirar mientras
se nos estrangula, sino para reír con risa
sana, corrosiva de la basura ambiente: reír
contra un mundo feroz, polifémico, cerril,
y reír a mandíbula batiente de los monstruos
cotidianos que relampaguean en nuestro
derredor, indiferentes a los laberintos de la
amorosa búsqueda poética: esos vermes,
que Perlongher por seguro veía como seres
poéticos, y que se entrecruzan por el
subsuelo de la vida para orear la prieta y
amazacotada tierra. El hermoso poema de
Villarreal se forja a sí mismo mediante unos
"Pastores [que] liban el relato": un relato
nítido y opaco, que es suelo y subsuelo del
texto al que parodian y realzan.
Termino saludando y felicitando a
José Javier Villarreal por su libro, arduo,
vivaz y vivo, múltiple y mestizo, serio y
jacarandoso; a él extiendo una mano amiga
para darle la bienvenida a "esa familia
espiritual que se reconoce", como bien dijo
Albert Béguin, "al amor del fuego, [y] en
el silencio de una lectura de poemas".

LABERINTO DE rÁBt:LAS

No basta con leerlo una sola vez, la
conexión entre el lector y el poeta se da
después de varias lecturas. Y aun así, desde
la primera hay una impresión, algo que nos
hace volver al poema. En la gran Fábula
de José Javier Villarreal, lo que atrapa es
el hecho de que consolida una tradición.
Escritos con inteligencia y sagacidad, los
versos fluyen a tal grado que renuevan una
tradición tan vasta como la historia misma
de la poesía. Ovidio, Virgilio, Dante, San
Juan de la Cruz, Góngora, Browning, Pound,
Martí, Darío, García Lorca, López Velarde,
Manuel José Othón son algunos de los
poetas reverenciados con un manejo de la
intertextualidad propio de los grandes
ensambles. Sus versos redimensionan un
canto cuya apuesta se basa en:
a) Una velocidad de carrera de
fuego en el aliento versal.
b) Un dispositivo de la imagen que
fragua pequeños episodios y escenas de
ambientación diversa: por un lado, el
recorrido del tránsito por el Infierno
renovado de Dante, las instancias doloridas
del paisaje amoroso de las Églogas de
Garcilaso o la caverna actualizada, nada
menos que en el poeta y pintor surrealista
Joan Brossa, del fatídico y tragicómico
Polifemo de Luis de Góngora. Por otro, la
vida doméstica plasmada con nitidez a
través de imágenes tan fieles a la tradición

como que las seductoras muchachas siguen
siendo ninfas, ondinas o tristes princesas
por cantar.
c) Un sentido de la transfiguración
de la persona lírica en la cual se juega el
todo, la pluralidad: el tú, el él y el nosotros
para difundir, en el fondo y por último, un
dolorido cauce de la incapacidad traidora;
es decir, el amor expuesto sin más,
desnudado y perplejo ante el fuero de la
amada y cruel belleza.
Con autonomía, esta intertextualidad, este manejo que entrelaza versos
de otros potenciando y redimensionando el
trazo lírico, magnifica la cadencia
conseguida, aligerando de entrada, con el
compás de ritmos ya bastante digeridos, el
paso beligerante del dolor expuesto. Quizás
por eso sobreabundan gerundios y
participios, es decir, lo que continúa, lo que
sigue dándose como onda del tiempo que
permanece en la huella, y lo que se cierra
sin más.
Con base en la poesía pastoril, cuya
punta más lejana quizás sea el mismo
Teócrito, José Javier Villarreal recrea
historias entrecruzadas. Algunas trazan una
búsqueda frenética del amante hacia su
igual; otras, la despedida entre ellos. Y el
resultado es, a veces, la mala compañía de
la soledad:

cuando ya despierto, frente a la mesa y solo,
la recuerda en las junturas líquidas del miedo.

Con un solo objeto, la mesa, y una
sola condición, solo -así de simple-, se
da la imagen de alguien apoltronado en
su soledad, reafirmada y condenada por
el recuerdo.
Las cosas de la naturaleza, los
olores y las sensaciones aparecen con una

vivencialidad asombrosa. Y nuestra
perplejidad -la mirada escrutadora, eterna
en la humanidad- navega y metaforiza con
los cuerpos, con nuestra alma. Hay versos
que presentan ese momento de la
transparencia del deseo:

José Kozer

163

�las doncellas desnudan el alma, apaciguan reses,
la rique:,a del amante.

Así, el poeta entra en la tradición
de la poesía amatoria, un espacio donde el
tiempo, tal como él mismo dice, se deshace.
Y busca un lugar clave de la poesía bucólica:

Sicilia. Allí, la tragedia revira, asumiendo
que es el amor tan poderoso que tiene como
equivalencia su negativa a renunciar:

Este libro está lleno de laberínticos y
atónitos encuentros que, a la vez que se
concretan en los abismos de la más culta
tradición, son posibles en la aceptación del
habla coloquial como la musa verdadera,

la heroica que permite innovación y cambio,
vértigo de esta nueva propuesta que sigue
registrando el amor como fuente cargada
de la creación poética.
lrving Juárez y Tamara de Estella

■ ■ ■

que no se redacta en Sicilia
pero por orden virgiliana ahí se desarrolla.

Más adelante enfatiza de nuevo:
en una arcadia tan próxima y lejana
que no es Sicilia pero que en Sicilia tiene asiento
por virgiliano planto,
por incapacidad traidora.

Esta incapacidad de traicionar el
lugar bucólico, el asiento de una tradición
donde se privilegian el dolor y los celos en
el espacio libre, entre llanos y montes; esta
insistencia de decir: la historia no es aquí,
pero aquí se desarrolla, resulta un motivo
en el poema, pues, como se ha dicho, la
leyenda de los amantes viaja hacia otros
lugares, bosques, selvas; y, aunque no
necesariamente ocurra allí, allí se le conoce.
Como si todo amor fuera una fábula, trazada
en lugares al aire libre; y la metáfora, esa
figura dónde desenvolverse, en este caso,
bajo el riesgo que implica instalarse en el
mundo clásico, entreverarse en él, se recrea
en medio de una polivalencia extrema,
albergada en la poesía como el más alto
valor, como la misma matriz de la
omnipresencia.
El poema utiliza textos y alusiones
directas de poemas clásicos. En algunos

casos, estas inserciones se dan de manera
natural y, aunque el lector no esté
familiarizado con los poetas referidos, un
eco sonoro de la tradición resplandece y
vierte su dosis de placer.
Si bien el uso de la intertextualidad
se desnuda en los inicios del siglo veinte
-pensemos en la Tierra baldía, de T.S.
Eliot, o en la Mona/isa de Duchamp-, el
resultado hoy, en los albores del siglo
veintiuno, es el de una búsqueda que el arte
moderno, aquél que reinserta una tradición
para reactivarla, no agota: co/lage de
imágenes, referencias, regresos, citas
enlazadas, aplicados directamente, como
en el caso de Fábula, o intrínsecos en el
nuevo discurso. Por ello se puede afirmar,
recurriendo a Eliot, que José Javier
Villarreal es un poeta tradicional. Ejemplo
de ello son estos versos que homenajean el
Tristá11 e /solda de Thomas de Inglaterra:

Impolutos tesoneros cuidando su espacio anal
en el acceso de tos, en la blanca mano -la de /solda-.

Pero este poeta tradicional no se preserva
en la tradición, la reanima haciendo quiebres
en los encabalgamientos, insertando a su
vez el habla coloquial, el habla del personaje

que igual puede ser Sordello, hablando
desde los pasillos borboteantes del infierno
dantesco, que el señor de la tienda de la
esquina del barrio, carraspeando, dejando claro:

... con voz de duelo: "Atesoraba bienes
descuidando valores".

EL PERRO DE KOUDELKA
O LOS PLACERES ESDRÚJULOS
Trujillo, Julio (2003). El perro de Koudelka. Tristán Lecoq. México: Trilce.

Todo libro debería cumplir la loable función
de recordarnos que las cosas no son lo que
parecen. O, más exactamente, que lo son
en un sentido mucho más amplio y que, al
ser lo que son, son también otra cosa. Uno
de los aciertos de Julio Trujillo en su libro
de poemas El perro de Koudelka es llevar
a cabo esta tarea. En las páginas de esta
obra, los escenarios de la vida cotidiana se
exponen a la vista del lector y dejan al
descubierto la sustancia que hay en ellos.
Sin embargo, no es que el poeta trate de
desenmascarar la realidad; más bien aplica
una mirada penetrante que reconoce las
relaciones no aparentes que hay en ella,
para terminar con una sensación de asombro
ante lo evidente.
El perro de Koudelka podría leerse
como un álbum. Muchos de los poemas son

lecturas de imágenes estáticas, por lo que
el libro se presenta como una sucesión de
fotografías, objetos expuestos a la
observación del lector, puntos de partida y
de llegada en un juego de interpretación.
La mirada del poeta nos desvela lo que
parece ser la esencia de un trozo de realidad;
y esa imagen que el poeta nos comparte es
el cuadro en el que encontramos toda clase
de detalles significativos, que son, a la vez,
nuestro punto de partida para reconstruir y
recrear la realidad que representan. Algunos
animales, calles, objetos personales,
herramientas, una casa, aparecen como
personajes, cada uno en el centro del campo
visual que el poema correspondiente
despliega; cada uno pleno de significado,
exhibiendo en su materialidad la razón que
lo hace posible y lo une al observador, es
decir, al poeta.
El poema dedicado a la podadota,
uno de los más notables, es la afortunada
captura de un instante por medio de una
imagen olfativa. El descubrimiento del
significado esencial de ese objeto se realiza
a través de la sinestesia producida entre la
vista y el olfato:

De sus navajas curvas se desprende
-lascas, chispas, enana pirotecniael verde olor del pasto,
golpe
que encaja noblemente en la nariz.

165

�Esta imagen remite a la relación
del ser humano con la tierra, y conduce, en
la siguiente estrofa, a la observación de la
máquina desde otra perspectiva, como
metáfora, pero a la vez como objeto que,
en sí mismo, en su sencilla y útil existencia,

es entrañable. Interesante rasgo éste, que
aparece en varios poemas: usar un objeto
como metáfora sin dejar de mostrarlo y
admirarlo como objeto real, en su existencia
física:

POEMAS VANGUARDISTAS
Schwitters, Kurt y Blaise Cendrars (2003). Poemas. Cuaderno de poesía cathedra l.
Traducción de Miguel Covarrubias. Monterrey: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
una sensibilidad artística de más altos vuelos
líricos.

Y gira en torno a sí la Letanía,
el canto de las aspas
que trabajan.
Rumor que se desliza,
gozando la espiral,
al fondo del oído sosegado.
El perro de Koudelka podría leerse

diapasón del corazón?- y la realiza en

como un álbum si no fuera por su primordial
carácter de canto. Julio Trujillo establece
su poética en hip hop -cuyo epígrafe es la
pregunta de López Velarde: ¿Oyes el

cada uno de los poemas mediante la
construcción de obras concebidas y dirigidas
al oído. Escribe sin traicionar la conciencia
de que la poesía es, ante todo, música:

Cada interrogación es una llave
centrífuga del sol.
No importan las respuestas sino el timbre
co11 el que formulamos las preguntas, La música y el hip hop,
la tre11za de fonemas e11lazados.
El ritmo, el puro ritmo
co11 que se desenvuelve el corazón.

Los poemas de Trujillo son cantos
que nacen de lo más superfluo de la
realidad, de lo más cercano al cuerpo, y se
elevan -o se sumergen- al ámbito de la
contemplación y el conocimiento del
mundo. Los pájaros son hombres que
montan el planeta, y el verde pasto en las
hojas de la podadora es la nostalgia de la
madre tierra, mientras que un libro viejo es
un reloj que marca el cambio de las
devociones personales a través del tiempo.
Y, sobre todo, no debemos olvidar el
amor a las esdrújulas, a los sonidos que
semejan el canto de los pájaros; la
placentera acción de trabajar y jugar con
vocales, ritJnOS y armonía. La comunicación
que el poeta establece con sus lectores es

■

primordialmente ésa, la de un ritmo que se
ha de percibir para entrar a través de la
aparente sencillez de estos poemas en su
intensa médula, en su significado complejo
que invita al difícil arte de la contemplación,
a la observación cuidadosa de un álbum
cuyas fotografías guardan sutiles sorpresas,
más numerosas cada vez que se miran,
nuevas siempre, cada vez que se ven. Esta
invitación es, finalmente, una celebración
del asombro, una tentativa de encontrar a
otros que también sonrían y abran los ojos
más que de ordinario al encontrarse
simplemente frente a las mismas cosas.

Jorge Saucedo
■ ■

La poesía de vanguardia de las primeras
décadas del siglo XX se propuso como tarea
fundamental la renovación violenta de la
expresión poética mediante el empleo de
muy variados recursos estilísticos, como el
cultivo de imágenes insólitas, la novedad,
la sorpresa, la abolición de la sintaxis y de
los signos de puntuación, etc. Se trata de
una poesía que responde a una nueva
sensibilidad, marcada por la aceleración sin
paralelo de la historia, el creciente avance
tecnológico y la agitación social impulsada
por los primeros movimientos revolucionarios
del siglo.
Tanto el poeta alemán Kurt
Schwitters ( I 887-1948) como el poeta
francés Blaise Cendrars (1887-1961) se
inscriben dentro de la vanguardia literaria,
y el libro Poemas (Cuaderno de poesía,
colección de la revista cathedra) nos permite
descubrir, gracias a las versiones de Miguel
Covarrubias, a estos dos poco conocidos
poetas vanguardistas europeos. Los poemas
reunidos en el libro comparten el mismo
entusiasmo renovador en el discurso poético,
pero se perciben notables diferencias en los
alcances literarios de ambos poetas, ya que,
mientras los poemas de Schwitters parecen
agotarse en el simple despliegue de
ejercicios lúdicos, los de Cendrars poseen

La poesía de Schwitters expresa
claramente el espíritu iconoclasta y
desacralizador de las vanguardias literarias;
sus poemas son en realidad antipoemas, en
los que destaca la ausencia total de lirismo,
de profundidad reflexiva y hasta de
musicalidad, debido esto último a la
excesiva utilización de frases cortas que
rompen abruptamente el discurso. En estos
poemas ni siquiera es posible encontrar
juegos de palabras ingeniosos, por el
contrario, da la impresión de que el poeta
busca deliberadamente la obviedad y el
absurdo para negar a la poesía cualquier
posibilidad de trascendencia.
Sin embargo, resulta paradójico
que sean precisamente estos rasgos los que
infundan a los poemas de Schwitters un
encanto lúdico ingenuo que invita a la
complicidad del lector; es innegable que la
lectura de estos poemas resulta placentera,
porque nos invita a dejar a un lado cualquier
asomo de solemnidad, para entregarnos a
la hilaridad que despiertan textos tan
disparatados como "Adivinanza",
"Preocupación. Un proyecto dramático" y
"Hannover". Los poemas de Schwitters son
una invitación a concedernos un momento
de divertido descanso entre la lectura de
otros textos de mayor complejidad.
Los tres textos mencionados son,
quizás, los más afortunados de la selección,
por el abierto desenfado con que transgreden
las convenciones de la expresión poética
tradicional. "Adivinanza" comienza con una
especie de silogismo absurdo que
predispone al lector a una lectura lúdica del
poema:

I. Amza Blume tiene 1111 pájaro.

2. Anna Blume es roja.
3. ¿De qué color es el pájaro?

�"Preocupación. Un proyecto dramático" es
un diálogo incoherente, estructurado a la
manera del teatro del absurdo, y concluye
con una breve acotación final en la que el
poeta se burla de sí mismo en voz del
público y del coro que presencian la absurda
representación teatral. En "Hannover", el
poeta realiza una excéntrica disquisición
filológica en torno al nombre de su ciudad
natal, contrastándolo con la simpleza del
nombre de su musa, Anna Blume, el cual
puede leerse igual tanto al revés como al
derecho: A-N-N-A; aquí, el poeta se burla
nuevamente de sus propios disparates con
la frase final, que aparece entre paréntesis:
Favor de tener a sus perros amarrados.
Otros recursos empleados por
Schwitters para despojar a sus poemas
de todo indicio de seriedad son:la
incorporación de imágenes insólitas, que
recuerdan a Altawr, de Vicente Huidobro
(Azul es el color de tus cabellos amarillos
I Rojo es el color de tus pájaros verdes); el
ejercicio deliberadamente torpe del juego
de palabras te amo. Tú te, yo te, tú me
¿nosotros?, que aparece en el poema "Para
Anna Blume"; el trastocamiento ingenuo
del orden normal de las cosas (Llevas tu
sombrero en los pies y te paseas sobre las
I manos, I Sobre las manos te paseas.); el
empleo de símiles burdos y poco

afortunados, como Tu nombre gotea
suavemente como grasa de buey asado, etc.
Los poemas de Blaise Cendrars
muestran una mayor consistencia, al ofrecer
una visión acerca del mundo que rodea al
poeta, así como una más amplia variedad
temática y de matices expresivos. A
diferencia de Schwitters, Cendrars no busca
la gratuidad ni el simple humor; de hecho,
de los textos seleccionados, sólo "Carta" y
"Lecouvreur y Cocteau" podrían
encuadrarse dentro de ese tipo de poesía
premeditadamente insustancial. En los otros
poemas, Cendrars se nos revela como un
poeta más completo, que sí tiene algo que
decir, aunque ese algo sea sólo la expresión
de una emoción ingenua, casi infantil, como
la que le producen las puestas y las salidas
del sol y la experiencia personal de la
libertad.
En "Homenaje a Guillaume
Apollinaire", Cendrars le rinde un tributo
al genio francés, precursor de la poesía de
vanguardia, en un poema que rebosa
emotividad, pese al empleo de un lenguaje
cotidiano y exento de toda afectación. En
este poema, Cendrars parece seguir la ruta
de Apollinaire, al decir cosas inesperadas
con palabras triviales y en apariencia
previsibles, al exaltar la inmortalidad de
Apollinaire en los siguientes términos:

En la segunda parte de este poema,
Cendrars ubica a Apollinaire en el contexto
de la Francia cosmopolita al final de la
Primera Guerra Mundial. En este poema, la
figura de Apollinaire se yergue como una

Confundiéndose con ellos, Apollinaire, como una estatua
del Nilo, padre de las aguas, gigante con chiquillos
que se le escurren por todas partes
Entre los pies, bajo las axilas, en La barba
Se asemejan a su padre y de él se alejan
Y todos hablan la lengua de Apollinaire
"Sobre la ropa ella tiene un cuerpo"
es un poema digno de mencionarse, ya que
en él, Cendrars se introduce con acierto en
el terreno de la poesía erótica, logrando un
texto de sólida factura mediante imágenes
rápidas y claras. El principal rasgo estilístico
de este poema son los juegos de sinestesias:
Mis ojos son kilos que pesan la sensualidad
de las mujeres; Caen gritos perpendiculares
de colores sobre los muslos.
Como conclusión general, se puede
afirmar que la lectura de los poemas que
componen el libro es medianamente
gratificante; esto debido a que, si bien, por
un lado, nos proporcionan un momento de
innegable deleite, gracias a su frescura e

■

Apollinaire no ha muerto
Ustedes frecuentaron un fúnebre coche vado
Apollinaire es un mago
Es él quien sonreía desde la seda de las banderas
en las ventanas
Se divertía arrojando flores y coronas
Mientras ustedes pasaban por detrás de su carroza
fúnebre

Lo que quizás llama más la atención en este
poema es la manera en que Cendrars hace
coincidir las imágenes del poeta resucitado
con la personalidad aguda y chispeante que
tuvo Apollinaire en vida; la imagen de
Apollinaire arrojando flores y coronas al
paso de su carroza fúnebre se constituye en

168

la representación de la victoria sobre la
muerte de quien en vida fue capaz
de subvertir la cotidianeidad con el
ejercicio de asombrosos sortilegios poéticos,
como en una suerte de sucesivos actos de
prestidigitación.

especie de divinidad paternal que reúne a
sus hijos que regresan de la guerra, a quienes
concede el preciado legado de la lengua
francesa como principal insignia de
identidad:

ingenioso desparpajo, por otro lado, los
poemas nos quedan a deber porque no llegan
a develar el misterio poético, que es la
esencia de la verdadera emoción artística.
Schwitters se niega por sistema a dicha
posibilidad; y Cendrars parece quedarse a
medio camino, a pesar de sus evidentes
aciertos líricos. En descargo de ambos
poetas podemos afirmar que, como dignos
representantes de las vanguardias literarias,
no hacen más que afirmar los valores
estéticos de esas corrientes revolucionarias,
y la trascendencia artística nunca fue
precisamente un valor apreciado por ellas.
Martín Gerardo Aguilar

■

■

POESÍA Y HUMANISMO
EN JUAN BAÑUELOS
Bañuelos, Juan (2002). A paso de Hierba. Poemas sobre Chiapas.
As de Oros. México, D.F.: Colibrí.
¿Cómo vincular la poesía, desde la óptica
del humanismo, al contexto de la sociedad
actual, en tiempos de globalización de la
economía? Resultaría complejo, y tal vez
tedioso , buscar ahora una respuesta
satisfactoria. Si bien la poesía de Juan
Bañuelos ofrece algunas respuestas, éstas
hay que encontrarlas en los registros de una
voz que desde los años sesenta a esta parte
se ha movido en un campo minado. Campo

169

�en el que el discurso formal, digamos de
La aparición de dos libros de Juan
vanguardia, y un tono con profundas raíces
Bañuelos -El traje que vestí mañana y A
en el entorno (sea rural o urbano) mantienen
paso de hierba- pone prácticamente al día
una fraternidad y una vigencia que sobrepasa
la obra de un poeta en cuyos variadísimos
ya las cuatro décadas.
y extensos registros encontramos, como
Siendo entonces la poesía de
dijo Rosario Castellanos, resonancias de
Bañuelos una joven señora de un poquito
antiguos mares, las que al volverse materia
más de cuarenta años (si atendemos a la
emergen como testimonio que alcanza a
irrupción en la poesía mexicana del volumen
saber de lo inmenso al "palpar con exactitud
La espiga amotinada. precisamente en 1962),
sus límites: el cuerpo, el lugar, el idioma,
da gusto saber que ésta lo ha hecho acreedor
la época".
al Premio Villaurrutia.
A paso de hierba concentra
Me decía un amigo poeta que en
alrededor de 60 poemas cuya temática tiene
su país les desconcertaba la poesía de Juan
que ver con la tierra natal de Bañuelos:
Bañuelos, que les parecía compleja. Yo le
Chiapas, ese otro México que se puso
señalaba que había que leerla con atención.
en boca del mundo a partir de enero de
Que la parte urbana de Juan es muy distinta
1994, pero cuyos pobladores, límites,
a la de otros poetas urbanos, por ejemplo.
padecimientos y selvas estaban ahí desde
Que. en fin, cada poesía tiene su identidad
tiempos ancestrales, como una vieja foto
y que había que acostumbrarse a dialogar
en la que nadie reparaba, nadie que no fuera
con sus ritmos. con su voz (que en muchos
quienes padecían a sus caciques o su
casos es una multiplicidad de voces) y con
miseria. Desde mucho antes de esta
toda la carga semántica e ideológica que
irrupción que sorprendió al mundo, la poesía
encierra la poesía total de Bañuelos. La
de Juan Bañuelos ya tenía presente esa
diferencia, le decía, y lo digo ahora,
realidad, esos ecos, esas marejadas
corriendo el riesgo de parecer indiscreto,
ancestrales que hacían que la voz del yo
es que la poesía mexicana está llena de
poético se pluralizara. En el caso de Juan
bufones que se acercan al circo de las letras
Bañuelos, la pluralización se ha dado en
con la intención de audicionar para el
dos sentidos: por una parte. asumiendo,
desempeño de papeles que van desde
como ser humano, una praxis política
arlequines hasta chocarreros del rey; y el
(interminables reuniones, búsqueda de
maestro Juan Bañuelos es fiel a una forma
caminos, participación activa); y por la otra,
de hacer poesía, de pensar y de vivir
asumiendo, como poeta, el compromiso con
apartado de la fiesta de las luces, las
la palabra, para hacer de ésta no una joya
pasarelas y las migajas del poder 1•
para lucirse, sino un instrumento para que
Otro poeta, inmenso también, Juan Gelman,
el yo encuentre su expresión auténtica en
lo dice de una manera más precisa, al
el nosotros.
determinar que Bañuelos "no es un literato
El sur está en mis lágrimas /
adobado de tinta y tintero. Es un poeta y
mientras la lluvia piensa en mis ausentes,
sabe que las palabras son hijas de la vida".
así inicia el poeta el viaje por las páginas
1

Unos fragmentos del poeta chileno Eduardo Llanos
Melussa van a tono con esa parafernalia que se hace a
veces de la poesía. El texto se llama "Aclaración
preliminar":
Si .&lt;er~ta significa poMr cara de en.rueño,
perpetrar recitales a l'ista y paciencia del público indefenso.
infligirle poemas al crep1ísc11lo v a los ojos de 11110
amiga
de quie11 deseamos no precisaJMnte sus ojos;
tomar té con galletas junto a señoras rela11..amente
deseables todm·1a
vpomijicar sobre el amar y lll pa;
sin semir ni el amor ni la paz en la rn1•ema del pecho;
si ser poeta signifirn arrogarse una misión superior,

mendigar elogios a criticos que en el fo11do se aborrece.
coludirse can los jurados e11 cada concurso,
suplicar la inclusión en re\'iStas y antologfas del
momento,
entonces, ento11ces. no quisiera ser poeta.
Pero sí ser poeta significa sudar ,. defecar como todos
los mortales,
contradecirse y remorderse, debatirse entre el cielo y
la tierra,
escuchar 110 tanto a los poetas como a los transeúntu
anónimos,

de A paso de hierba. Viaje en el que, más
que el desencanto, la desgarradura o la
queja, se hace presente la reivindicación
del hombre, en una dimensión en la que se
dan cita los amigos viejos, el verde olor de
los días natales, los hijos y los antiguos
nómadas de la noche como una procesión
interminable.
Si las ramas del árbol de poemas
de Bañuelos no son el sentido quejumbroso.
el lamento o el grito estridente ante tanto
dolor y tanta pena. ¿cuáles serían entonces
sus nexos con lo simbólico? Yo diría que
la historia, el rayo, el trueno, la tormenta,
el estruendo.
Si las ramas del árbol de poemas
de Bañuelos no responden al sentido de lo
decorativo ni a las "palabras bonitas", ante
tanta claridad que irradia el mundo, ¿cuáles
serían entonces sus referentes? Yo diría que
su actitud celebratoria ante lo que nace, se
configura o se transforma. El canto nace
con la celebración al diálogo del cordero,
con el ruido de los remos golpeando las
aguas de la noche. Mas yo celebro, celebro

La exaltación de la tierra natal hace
de la región un universo. A ese universo
habrán de asomarse el nacimiento de los
hijos, el espectro del padre. la infancia. las
jornadas de trabajo en la fragua. los mapas
de un pasado inmediato que hacen resonar
en el oído del poeta la respuesta triste de
los caminos, y la hierba que crece sedienta
en la espalda. Y aunque el territorio
despliega una música de pesadumbre, de
dolor colectivo, el amor amortigua, no
amordaza, sí ilumina, como en el poema
"Fondo de agua", cuando dice: debajo de
mi piel ttí cantas/ y en la IÍltima curva de
mis venas / con 1111 tropel de polen te
despides. O como en "Casida de la entrega":

Y agoniza en tus ojos / desde tus largos
muslos que se mecen:/ dos horizontes donde
la noche llue1•e.

¿Y qué es el hombre en este inmenso
páramo de acertijos con espejos? Una
interpretación desde la poesía nos la da el
poema "Donde los dioses son más viejos
que los astros":

y danzo al son/ de las flautas oscuras que
apagan el oro del oto,io, dice en el poema

"Celebración de la infancia".
He aquí dos fuentes: de una emana
el dolor, el luto, la impotencia ante la
desigualdad del mundo; de la otra emana
la música, el grito de júbilo, esa gran brecha
que va de Walt Whitman a César Vallejo.
Por un lado, el gruñido de las bestias
deteniendo el corazón cercado de luto; por
el otro. la ola sonora de las marimbas,
como en el poema "Parque zoológico". Un
primer acercamiento a la poesía de Juan
Bañuelos sería reconocer una dualidad
conceptual: busco mi corazón debajo de un

Fermento e11 nuestra sangre, almena líquida
y sonámbula, yo he visto las vísceras del odio

colgadas de anchos garfios en las aduanas
que i11sta/a11 los hombres...

En la poesía de Bañuelos cabe lo mismo el
inmenso sur, con todo y el rumór de sus
ríos; los estruendos de Vietnam, lejanos (a
la vuelta de la esquina); la densa luz del
trópico, con sus burbujas de frutas en el
olor del día; hay denuncia contra un sistema
enfermo de corrupción y de pobreza
intelectual. y caben también las sabias
sentencias de los antiguos.

zapato, / llamo a la dueíia de la fonda / y
fe pido que traiga una vasija de agua/ para
lavar el tiempo, dice en el poema "Festín

Margarito Cuéllar

de las imágenes del alcohol".

•••

entonces, bueno, podrfa ser poeta
y agregar algún suspiro a esta neblma.

171

�PAZ, EL OTRO, EL MISMO
González Torres, Armando (2002). Las guerras culturales de Octavio Paz.
México, D.F.: Colibrí.

La función del intelectual en la sociedad,
de acuerdo a los cambios de ésta, a las
circunstancias políticas, a la velocidad del
surgimiento de métodos y técnicas que en
la vida actual desplazan e invierten valores
en un afán modernizador, sigue en debate.
Si hubo una figura en México
centrada en esta polémica, no sólo en el
ámbito nacional, ésa fue la de Octavio Paz,
innegable representante del intelectual del
siglo XX. En el ensayo Las guerras
culturales de Octavio Paz, Armando
González Torres presenta esta lucha en un
recuento si no exhaustivo, sí panorámico,
que logra apreciar ese otro lado tan discutido
de la personalidad de Paz. Es este aspecto
de su rol como escritor e intelectual el que
a muchos fricciona; y, ante la preferencia
por su obra literaria, ha quedado un tanto
en el prejuicio y el desdeño su papel en la
vida social y política.
Si bien es cierto, admite González
Torres, que muchas veces sus declaraciones
categóricas e inflexibles, sobre todo respecto
a asuntos políticos, lo llevaron a forjarse
una imagen imponente y controversia),
también lo es que fueron esas mismas
seguridad y convicción moral las que lo
distinguieron entre los intelectuales de su
tiempo, con su consabida trascendencia
internacional.

En Las guerras culturales está el
repaso de la juventud de Paz, cuando se
empezaba a definir su figura pública, su
participación en el movimiento del 68 y sus
posturas a lo largo de las décadas restantes
hasta su muerte.
Las disputas que vivió frente a
varios intelectuales de su tiempo y los
discursos encarnizados que le ganaron no
pocos detractores quedan registrados en
este libro como parte del proceso que Paz
requirió para hacerse de un lugar eminente
en la vida literaria e intelectual mexicana.
Con la ventaja del tiempo para
hacer una observación panorámica de su
obra, no sólo de la literaria, sino también
de la del debate político, no es difícil
descubrir al Paz contradictorio, al que hoy
sería interesante escuchar ante las fallas del
neoliberalismo económico que apoyó; pero,
a la vez, al que antes que quedarse callado
y agazaparse en el escudo del escritor
solitario y alejado de la sociedad, prefirió
arriesgar su voz, los adeptos y la simpatía
que ya había logrado por medio de su obra
literaria, con tal de denunciar y refutar
aquello que para él fuera en detrimento del
desarrollo del individuo y la sociedad.
González Torres no tiene empacho
en reconocer el sentimiento ambiguo de
admiración y rechazo hacia la figura de Paz.
Admiración por la evidente fuerza y
brillantez de su obra y su discurso; rechazo
por su abrumadora influencia, al saberse
protagonista de su tiempo. Supongo que el
lector se identificará con estas apreciaciones
y finalmente descubrirá el conjunto de
hechos que marcaron el desarrollo de
Octavio Paz como pensador preocupado por
los avatares de su tiempo y siempre
rechazando el atraso, tanto en materia
intelectual como económica, de su país. Y

no se esconde en estas páginas la intención
de señalar el afán de poder y presencia que,
según el ensayista, mostró Paz en cada una
de sus batallas culturales.
Un escritor que preconizó la
imagen del intelectual independiente, misma
que, sin embargo. no logró consumar en él,
siendo blanco de críticas por su apoyo a la
política salinista, su aparición en Televisa,
su aversión a la ideología socialista, etc.,
así es el Paz que se descubre en laspáginas
de González Torres, no sin dejar de
reconocer su gran influencia y posición casi
únicas entre los escritores mexicanos de su
época.

sigue permaneciendo la impronta de la
inagotable búsqueda y, en ella. los hallazgos
que constituyen el enorme legado de su
obra. El escritor aparece como un ser de
inquietudes sociales y. más allá, como
alguien que pretendió marcar una pauta en
el reconocimiento de la conciencia del ser
mexicano, un escritor que se asume a sí
mismo copartícipe de la transformación de
la sociedad. González Torres muestra el
cuadro de Paz y su época, donde queda
claro que su protagonismo no fue fortuito;
se exponen los motivos que, en una
consideración a posteriori, dan más o menos
eco a su voz en el ámbito de la política, y
presencia definitiva en el literario.

En la propuesta de este libro
sobresale una perspectiva unificadora: desde
cualquiera de los prismas con los que se
vea esta política literaria de Paz, al final

Carolina Olguín

■

MITO, FILOSOFÍA Y LITERATURA
EN LA MODERNIDAD:
UN TEXTO CALEIDOSCÓPICO
Ochoa Santos, Miguel Gabriel (coord.) (2003). Mito, filosofía y literatura en
la Modernidad. México: Universidad Autónoma de Zacatecas / Editorial
Plaza y Valdés / LVII Legislatura.

El mito es uno de los elementos que, en
palabras de Mircea Eliade ( 1975: 63-68),
forman parte de una categoría de creaciones
espirituales de la humanidad. Dice este autor
que al contar un mito, se reactualiza
en cierto modo el tiempo sacro en el cual
han sucedido los acontecimientos que se
refieren. Añade que por el simple hecho
de narrar un mito, el tiempo profano
-simbólicamente- queda abolido, emisor
y receptor son proyectados a un tiempo

sacro y mítico. Mircea Eliade declara que,
por el sencillo suceso de escuchar un mito,
el hombre se olvida de su condición profana,
de su "situación histórica" ( 1975). Pues
bien, el mito, que se ha constituido desde
siempre en un generoso venero para las
artes, se estudia en Mito, filosofía y
literatura en la Modernidad precisamente
desde este periodo histórico y vinculado
con el proceso estético del arte literario.
Las características que el mito presenta
resultan singularmente interesantes, como
lo expresó Carlos García Gua) 1 al recibir
el Premio Nacional de Traducción 2002
(España):
1

Catedrático de la Universidad Complutense de ~fadrid.
se desempeña en el área de Filología; es au1or de obras
como 1A Antigüedad novelada. Antologfa de la literatura

grie.~a. la mitolo~ía. Promneo· mito y tragedia,
lntroducc,ón a la muología. Mitos, 1·iajes y héroe.!, la
sab,dur(a proserbial de la Grecia arcaica y una larga lista
de te~10s más. Es asesor de la sección griega de la Biblioteca
Clásica Gredos. En 2002 recibió el Premio Nacional de
Traducción de España. galardón que premia las
traducciones del griego clásico que ha realirndo durante
su vida.

173

�Respecto del mundo antiguo influyen,
creo, en nuestro afecto dos sentimientos
un tanto encontrados: la nostalgia y la
ironía. Cada vez somos menos griegos
incluso quienes, al decir de un inglés
romántico, lo fuimos de corazón y de ideas
antaño. Pero, tal vez por ello, tal vez por
esa estupenda inactualidad de los clásicos,
por ese frescor intempestivo de los
antiguos, necesitamos, al modo de
Nietzsche, volver a ellos, asomarnos de
nuevo a sus textos y a su fabuloso
imaginario mítico, para refrescar nuestra
imaginación. George Steiner dijo alguna
vez que los clásicos perviven alertas al
futuro. Ojalá.
Mito, filosofía y literatura en la
Modernidad, segundo de la colección
"Polifonía" -cuyo nombre contiene una
carga semántica que sugiere la pluralidad,
la confluencia de lo diverso, la aspiración
a la universalidad; lo cual, asimismo, revela
la mística de esta colección-, es producto
del trabajo de diversos investigadores,
entre ellos, quienes integran el Centro
Interinstitucional de Investigaciones en
Artes y Humanidades de la Universidad
Autónoma de Zacatecas. Aborda aspectos
medulares para la interpretación del arte en
la Modernidad desde las diversas voces de
sus colaboradores. En él se encuentran
propuestas como la interpretación
subversiva del mito que plantea el arte en
la actualidad.
En este libro, Carlos García Gua!,
con su trabajo "Los mitos griegos en la
literatura de nuestros tiempos", marca
la pauta que los demás autores siguen en
su indagación sobre algunos de los
procedimientos del pensamiento artístico
en la actualidad. En este texto se observa
su pasión por los clásicos y la nostalgia del
presente por los mitos, por lo que comenta
que un rasgo que le parece significativo en
nuestra actual relación con el mundo clásico
es el interés renovado por su mitología. El
autor ofrece una reflexión acerca de la
pervivencia del mito en el mundo cotidiano
y su polisemia:

Temas y emblemas de la antigua mitología
clásica perviven así, sueltos o trabados en
múltiples relatos y se prestan a ser
recontados, aludidos y manipulados por la
literatura moderna una y otra vez[ ... ] Han
perdido su vinculación con la ideología y
la relación con la sociedad que los produjo
[... ] Siguen no obstante guardando a su
modo todavía, en su distanciamiento de
sus orígenes, cierta aura fabulosa como
relatos interesantes, memorables y
paradigmáticos ( 17).

de las características más importantes de la
literatura moderna: la distancia irónica"
(45).

La creación de un estado vivencia!
alienado, que se origina por el
oscurecimiento de los vínculos del
individuo con las culturas milenarias, es
tratado por Miguel Gabriel Ochoa Santos 3
en "Viaje y memoria en la obra de Vicenzo
Consolo", donde escribe sobre el proceso
en el que la escritura y la anamnesis
convergen para conservar la fuerza ejemplar
del mito. En su texto se encuentra la
apelación para preferir la polifonía, lo
diverso: el movimiento opuesto al estatismo.
Ochoa Santos reflexiona en la escritura
como un sueño:

García Gua) en este estudio, ofrece
una clasificación del empleo del mito en la
literatura acorde a distintos criterios:
Propongo, pues, una distinción sencilla en ese
uso literario de cinco modalidades; según
domine en la recreación del mito: la alusi6n,
la amplificaci611 novelesca, la prolongaci6n
del relato, la ironía o la reinterpretaci6n
subversiva del sentido del mito (23).

el sueño de la palabra tiene una fuerza positiva
que puede transformar al hombre en el instante
de su despertar cotidiano, ya que ofrece la
posibilidad de ver el presente de modo
distinto (62).

Y ofrece también ejemplos de cada una de
las modalidades en la literatura contemporánea
y de cómo la distancia irónica convierte en
subversivo el arte literario.
Elizabeth Sánchez Garay2, quien
es autora del apartado "El mito de Perseo
en la obra de Ítalo Calvino", por su parte,
invita a considerar la distancia -conducta
habitual del proceso artístico en la
Modernidad- que la imaginación y la
fantasía son capaces de proporcionar.
¿Quizá como un paliativo ante la pesadez
de la realidad?

De tal manera conocemos las
propuestas calvinianas que se articulan al
discurso de Kundera, que se vinculan al
pensamiento de Nietzsche. Ilustra cómo el
tratamiento moderno del mito en el arte
ofrece la aceptación de otra lógica de
acontecimientos. Además, al abordar el mito
de Perseo, señala un elemento central del
quehacer artístico de la Modernidad: "una

----Doctora en Literatura Española y Literatura Universal
por la Universidad Complutense de Madrid. actualmente
es Directora del CIIARH de la Universidad Autónoma de
Zacatecas.
2

"Aquiles y Sigfrido: el mito de la
invulnerabilidad", de Óscar Tarragó, crítico
y estudioso de la cultura germánica, desde
una sensibilidad artística desarrollada en el
ámbito musical, ofrece un acercamiento a
la mitología, considerándola el espejo de
la cualidad humana. Tarragó se apoya en
Sartre y Beauvoir -en su taxonomía de
"presencias" y "ausencias"- y efectúa un
estudio en el que confronta los mitos griego
y germánico de Aquiles y Sigfrido. En dicho
análisis propone que:
los griegos sabían más de los hombres que
todo el resto de los pueblos antiguos [... ]
sus héroes. dioses y monstruos son en
realidad un retrato del zoológico humano
en su múltiple variedad (74).
Los paralelismos y divergencias por
él abordados conducen a una reflexión
sobre la fresca vigencia de los elementos
examinados en su trabajo.
1

Doctor en Literatura Española y Literatura Universal por
la Universidad Compluten,e de Madrid, en la actualidad
funge como Coordinador General de Investigación y
Posgrado de la Univenidad Autónoma de Zacatecas.

En el ensayo "La verdad
apasionada: Nietzsche: el arte y el mito
trágicos", la obra de Nietzsche es estudiada
por Cresenciano Grave, profesorinvestigador de la Universidad Nacional
Autónoma de México, quien, apoyado en
la ideas del filósofo, señala cómo la
constitución primordial de la realidad es
accesible a través del arte. Para él:
En el mito se contempla el mundo, y dentro
de éste, la existencia humana (92).
En sus líneas encontramos la reflexión
sobre el acto de reencuentro, del cual es
escenario la obra de arte; señala cómo el
artista se vuelve sujeto y objeto, poeta, actor
y espectador: mediador. Y propone que el
saber, el conocimiento, se convierte en
transgresor de la naturaleza.
Jorge Juanes, teórico y crítico de
arte, en "Holderlin el pensador" examina
el pensamiento de este filósofo y,
siguiéndole, propone interesantes
observaciones, entre ellas la consideración
de que el poeta sale al encuentro de lo
originario: "la poesía guarda la propiedad
de ser puente de unión entre la naturaleza
y la historia" (100). Juanes estudia cómo
Holderlin armoniza dos elementos fundantes
de la Modernidad: poesía y filosofía.
En Mito, filosofía y literatura en
la Modernidad se advierte la preocupación
común que existe en las diversas disciplinas
del conocimiento humanístico por la
interpretación del entorno cultural del
hombre, con la plena conciencia de que en
cuanto mejor se comprendan los laberintos
espirituales del ser, más cerca se estará del
logos. La mejor aportación de esta obra la
constituye la pluralidad de voces que
ofrecen sus propuestas desde distintos
lugares de enunciación -visión
caleidoscópica que matiza con su diversidad
de enfoques el objeto de estudio-,
brindando un panorama enriquecido desde
diversas percepciones. Ésta es una de las
riquezas del texto: armonizar y articular
discursos diversos en tomo a un fin común,

�la aspiración de compensar la limitación
del conocimiento humano.

BIBLIOGRAFÍA
Eliade. Mircea (l 975). Imágenes y símbolos.
Madrid: Taurus.
María Eugenia Flores Treviño

■

•

■

ESTADO DE SITIO:
PREOCUPACIONES DE POETA
Arellano, Eduardo (2003). Estado de sitio. Ensayos (y otros asaltos) sobre literatura y arte.
México, D.F.: Universidad Autónoma de Baja California / Plaza y Valdés.

Presentar un libro nuevo, que es como llevar
piedras al río. resulta complejo. ya que se
debe establecer la utilidad o la viabilidad
del producto de un creador.
Sin embargo, es siempre gozoso
encontrarse con gente que, con una dosis
de ingenuidad y cierto, llamémosle,
idealismo, se avoca aún a la tarea de
enunciar las ideas propias. con la esperanza
de que alguien más las leerá para disentir
o para apropiárselas como una lectura
ampliada del mundo. Sobre todo cuando no
se trata de textos meramente informativos
o científicos; de fórmulas mágicas para ser
feliz o rico en quince minutos; o de informes
oficiales, sino de aquéllos en que tiene algo
que ver el alma de quien escribe.
El libro Estado de sitio. Ensayos (y
otros asaltos) sobre Literatura y arte, de
Eduardo Arellano, es una colección de
breves textos que abordan desde la crónica

hasta la reseña, pasando por la reflexión
sobre el quehacer del creador y del lector
de cualquier producto de arte.
Está compuesto por varias secciones:
"Íconos circulares", o los homenajes del
autor a algunos personajes de influencia
(en este caso, Borges, Horst Matthai,
Vallejo); "Estantería", que son comentarios
críticos de libros; "Tipos móviles",
reflexiones en torno a la palabra escrita y
al libro; "Viento norte", sobre encuentros
de creadores del noroeste de México, o
ideas sobre el ser de los mismos; "El
espectador", crónicas de eventos, culturales
o de vida; y, por último, Last but 1101 least,
"Imagen del hechizo ... ", reflexiones en tomo
a las artes visuales.
El libro de Arellano es de esa especie
extraña que oscila entre la reflexión
silenciosa del creador en torno a su materia,
y su inserción en el mundo concreto, es
decir, su estar en el mundo, pero nunca
abandonando la preocupación que el poeta
lleva dentro: si la palabra escrita, si el arte,
le sirven de algo al hombre en estos tiempos
globales e impersonales; el poeta contempla
las propuestas estéticas de lo que ve y lee,
pero no de una manera apologética, de
cruzada, o acrítica, sino consciente de la
necesidad de que el arte, aun ahora, diga
algo, de que sea realmente arte y no sólo un
objeto bien hecho o novedoso.

En términos generales, los textos que
componen el volumen Estado de sitio son
escritos medio al vuelo (en el sentido de
que no son reflexiones sesudas o abstractas),
textos que bien sirvieron para ser publicados
en las páginas de un periódico, de una
revista, quizá, o para ser leídos en un evento.
Se trata de textos más bien ligeros,
pequeñas reflexiones cotidianas sobre
literatura y artes visuales, en las que el autor
enfatiza la necesidad de desarrollar la crítica
de arte en México como actividad
específica, dejando de lado la reseña acrítica
o subjetiva, que se limita a enunciar los
gustos y disgustos del reseñador, y que a
tantas "modas" puede dar cabida.
También se plantea el autor la
necesidad de dejar de "jugar al artista",
señalando que la proliferación de creadores
en una disciplina específica no necesariamente
quiere decir calidad; y propone una tipología
-territorios, los llama él-, donde encuadra los
diferentes productos de la plástica
bajacaliforniana, para señalar cuáles de ellos
podrían, en un momento dado y con mucho
trabajo de por medio, devenir en arte.
Dichos territorios serían: Decoraciones,
Ilustraciones, Truculencias, Anacronismos,
Manipulaciones formales, Transfiguraciones
y Universos.
Hay una constante en el libro:
Arellano nos presenta un muestrario de
creadores del noroeste de México, y trata
de explicarse sus peculiaridades en temas
y en tonos. En sí, eso es ya útil para quienes
nos dedicamos de alguna manera a la
creación, porque nos permite atisbar en un
universo de creadores que no es el propio
ni nos es tan cercano.
Decíamos, casi al principio, que hay
una dosis de ingenuidad o idealismo en el
libro, y ciertamente sentimos que la hay
cuando el poeta Arellano declara la
"utilidad" del arte como producto humano
deseable, en construcciones como ésta: "El
primer atisbo de Borges se Jo debo al trato

de mi abuela materna. Ella acaso no tuvo,
a su vez, el menor trato con la obra de aquél,
pero tenía, además de los rasgos de su cara,
un aire metafísico que no podía esconder,
ni ante las premuras de la hora ni ante las
urgencias de la vejez" ( I 1). O en estas otras
líneas, registradas de los encuentros con
Matthai: "La coincidencia entre filosofía y
poesía no podía ser otra que ésa: la
generación permanente, esa complicidad
entre la nada y la creación" ( 18). O, para
ser aún más específicos: "El libro no es
algo alejado de la vida, es algo que permite
al hombre decantar la vida, fijarla en unas
páginas y dejar que circule con cada nuevo
lector que la hace suya en la medida de su
interés y su entusiasmo. De la mirada puesta
en la página pasamos a la mirada proyectada
a la ciudad, a la muchacha, al astro, a la
fábrica, al templo, a todos esos signos de
la realidad y su correspondencia con
nosotros mismos, con la mirada interior"
( I 05).
Citas que reflejan que el ojo que ve
arte es también el que espera la luz verde
para cruzar la calle, y el que toma el billete
de doscientos para pagar la cuenta. Es decir,
el ojo que mira el mundo y el ojo que mira
el arte son el mismo, y están unidos
indisolublemente. Pero el arte enriquece la
lectura, le da nuevas formas de
decodificación a lo escueto que es la vida
asida a lo puro material.
Aunque se echa de menos, en la
escritura de Arellano, un poco más de
sentido del humor, de abandono a lo lúdico,
al leer Estado de sitio, uno se instala en las
filas de quienes creen que sí sirve de algo
el arte, como lectura paralela a la prosaica
del mundo. Como enriquecimiento y
ensanchamiento del espíritu, como actitud
inteligente, que no se conforma, como cita
el mismo Arellano de Carlos Illescas, con
la tristeza del burro.
Leticia Herrera

•••

177

�COMENTARIOS A ESTUDIANTES
Y VALORES: EL CASO DE LA FACULTAD
DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Benavides Martínez, Benigno; Laura Imelda Charles Lara; Guadalupe Chávez González (2003).
Estudiantes y valores: el caso de la Facultad de Filosof{a y letras.
Monterrey: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.

Estudiantes .
y Valores

El Caso de la F1KUltad
de Filosofía y letras

1

El reporte de investigación Estudiantes y
valores: el caso de la Facultad de Filosofía
y Letras constituye una aportación
significativa al campo temático de los
valores universitarios y profesionales, y
sobre la identidad de las instituciones
educativas.
El estudio de los valores y las
tendencias valorales de los estudiantes
universitarios sigue siendo un tema pionero
y de enorme importancia para comprender
a uno de los actores más importantes de las
comunidades universitarias. Para lograr
transformaciones en la universidad es
necesario conocerla, tal como plantean con
claridad los tres autores de este texto:
Lo que en última instancia se espera, con
los resultados obtenidos de esta
investigación acerca de los valores de los
estudiantes, es contribuir al conocimiento
y a la comprensión que sobre la propia
facultad y sus estudiantes se pueda tener
hoy en día, con el fin de diseñar estrategias
de mejoramiento académico.
La investigación realizada es útil para la
propia Facultad de Filosofía y Letras de la

Universidad Autónoma de Nuevo León,
pero también para las otras facultades y
escuelas de la misma universidad y para
otras instituciones educativas de este nivel
en el país, ya que puede servir como modelo
para emprender estudios similares.
Están desarrollándose proyectos de
investigación in stitucionales y tesis de
doctorado en educación y pedagogía acerca
de los valores de lo s estudiantes
universitarios. Unos cubren todo el espacio
universitario y otros se centran en carreras
específicas. Pongo el ejemplo del proyecto
colectivo que tenemos en la UNAM, entre
cuatro dependencias universitarias, que se
llama: "Valores universitarios y
profesionales de los alumnos de posgrado
de la UNAM", el cual busca conocer valores
científicos, de ética profesional y de ética
cívica.
Tanto en el caso de los proyectos
como en el de las tesis, el trabajo que
presenta la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL constituye, pues, un insumo
indispensable, tanto por el instrumento y
las variables consideradas como por los
importantes resultados obtenidos.
Esta investigación rigurosa trabaja
con dos muestras:
a) La primera encuesta se realizó
con 105 estudiantes, en mayo de 200 I, y su
instrumento se compuso de I 00
aseveraciones acerca de cinco campos: vida
personal, social y académica; vida y valores
familiares; política; moral pública y privada;
y amor, cuerpo y sexualidad.
b) La segunda encuesta se aplicó
en octubre de 2001 a 915 estudiantes (que

correspondían al 66.5% de la población
total). El cuestionario contó con 150
proposiciones.
Las tendencias valorales encontradas no
son sólo una caracterización de las siete
licenciaturas y de la Facultad, sino que muy
probablemente también lo son, en cierta
medida, de la propia Universidad e inclusive
de la entidad federativa. Digo esto por las
enormes diferencias que hay en algunos de
los rubros entre esta investigación y otra
sobre la identidad de los estudiantes de tres
carreras (Ingeniería Química, Contaduría
Pública y Comercio Internacional) de la
Universidad de Guanajuato, realizada por
la Mtra. Bárbara Kepowicz Malinowska 1.
En el caso de los alumnos de dichas
carreras de la Universidad de Guanajuato,
se presentan problemas. Por ejemplo: falta
de información de los perfiles de egreso,
ausencias notorias en relación con las
necesidades sociales para ofrecer un servicio
digno, no se otorga la importancia suficiente
a la formación profesional en la universidad
(el 50% señala que "ser buen estudiante no
garantiza ser en el futuro un profesionista
exitoso"), y no se le vincula estrechamente
con la autorreal ización y el proyecto de
vida, pues se le ve, más bien, como un
medio para sobrevivir. La Mtra. Kepowicz
considera que predomina la apatía, la
irresponsabilidad y el relajamiento.
Los resultados del estudio en la
Facultad de Filosofía y Letras son
fundamentalmente positivos. A diferencia
de lo encontrado en Guanajuato, en el rubro
de los intereses de los alumnos lo más
importante es "lograr una realización
personal" (69.8%). También eligieron con
altos porcentajes ''ser un profesionista
exitoso".
Estos intereses de realización y
éxito, además de ser un rasgo de
individualización propio de la vida moderna,
forman parte del valor de la responsabilidad,
1

ldeniidad y ética profe.1ional en fos est11dian1es
11nfrersiwrios. La in1·es1i¡¡ación de tre.1 carreras de la
Umrersidad de G11anaj11a10.

que tiene dos caras: la responsabilidad con
uno mismo y la responsabilidad con los
demás 2 . Se trata, pues , de tendencias
valorales positivas.
Aunque hay resultados comunes a
las siete carreras de la Facultad, se
encuentran rasgos que las diferencian. De
hecho, un supuesto sustanti"o de la
investigación realizada es que '·Jos colegios
determinan de manera importante la
identidad de los sujetos particulares y
contribuyen a la vez a la conformación de
identidades colectivas".
Aunque se trata de una
investigación fundamentalmente empírica,
hay una base teórica y conceptual. Así, los
valores se definen como:

Estándares y principios sedimentados en
la psicología individual que orientan
nuestra visión y actitud sobre el mundo.
las relaciones, los juicios. las alternativas
que tomamos; son, en definitiva, factores
moldeadores de las motivaciones que
condicionan la respuesta de una sociedad
ante las múltiples exigencias que les
plantea el entorno.
Asimismo, se reconoce el carácter
dinámico de los valores y la importancia
que tiene el medio sociocultural para su
conformación.
La elección de los temas es un
acierto, ya que éstos se plasman en el
instrumento con el fin de aproximarse a las
tendencias valorales: uso del tiempo libre,
cualidades que los definen, intereses,
percepción sobre la vida académica y los
profesores, influencia de la Facultad y
dilemas.
Sobre el tiempo libre, destacan en
los resultados, con porcentajes altos, "estar
con la familia", y con porcentajes bajos,
2

Xabier Et~ebema (2002 Etica de /a.f profe.nones. Bilbao.
España: Desclée de Brouwer.). con respecto a la
autorrealización, considera ..Ser respon,able ante mí mismo
es considerarme responsable del hecho mismo de ser. de ser
una pe"º"ª que debe realizarse como persona f.. J Implica
escuchar activamente. esto es, discernir, situar mis cualidades.
deseos y circunstancias en el horiLOnte de mis motivaciones
mora!es profundas y desde ahí decidir. responder (... J !'.11
elección respecto a l_o que quiero ser. a la profesión que
quiero tener. etc.• es \ltuada así en un horizonte de ,cntido".

179

�"ayudar en programas asistenciales". Ambas
respuestas repiten patrones que se dan en
otras universidades y en otros estudios que
se refieren a valores de la población en
general. El apego a la familia es una
constante en prácticamente todas las
investigaciones sobre valores, tanto de los
sectores de población en México como de
las instituciones educativas de todos los
niveles. Podríamos aventurarnos a decir
que, en nuestro país, la familia sigue siendo
el agente de socialización más importante
y que conlleva una enorme carga de
afectividad. No sorprende que los
estudiantes de la Facultad indiquen que la
prioridad en el tiempo libre es la familia.
El limitado interés en "ayudar en
programas asistenciales" es también un
resultado frecuente en los estudios que
buscan conocer el compromiso social de
los estudiantes, en especial con los sectores
desfavorecidos de la sociedad.Tal es el caso
de las tres investigaciones articuladas sobre
este tema del Dr. Carlos Muñoz Izquierdo 3
y su equipo de colaboradores de la
Universidad Iberoamericana, campus
Ciudad de México, y de los trabajos que,
siguiendo la misma propuesta teóricometodológica, se han elaborado en otras
unidades de esa universidad (León, Puebla
y Tijuana). Es importante indicar, además,
que en la segunda investigación realizada
por el Dr. Muñoz Izquierdo, además de los
egresados de la Universidad Iberoamericana,
se incluyeron muestras de egresados de tres
universidades públicas: UNAM, UAM y
Universidad Autónoma del Estado de
México; y de otra universidad privada: el
Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores de Monterrey, campus Estado
de México. En las tres investigaciones y en
ambos tipos de universidades (públicas y
privadas) se encontró un bajo compromiso
social de los egresados. También en la
investigación ya mencionada de la

Universidad de Guanajuato se encuentra la
misma problemática.
Acerca de otro de los resultados,
la poca preocupación por la política, retomo
el informe de investigación realizado por
la Dra. María Teresa Yurén Camarena, de
la Universidad Autónoma del Estado de
Morelos4 , sobre la asignatura "Formación
cívica y ética" en las secundarias del estado
de Morelos. Aunque se trata evidentemente
de otro nivel de enseñanza, los alumnos de
forma clara manifestaron desinterés por la
política. Este tipo de resultados causa
preocupación, pues aparece también en
alumnos universitarios, que al egresar
tendrán un papel importante en la sociedad.
La sección III, "La comunidad
académica y su influencia en los valores de
los estudiantes", es muy relevante, pues
reitera la importancia que tiene esta
investigación para el tema de la identidad
institucional y su utilidad para otros estudios
del mismo campo temático. Los resultados
son muy satisfactorios para la Facultad,
puesto que los alumnos "valoran
positivamente su escuela y su universidad,
pero sin dejar de criticar aspectos que saben
se pueden mejorar". Consideran que la
Facultad tiene "una influencia muy
importante en el desarrollo de actitudes y
situaciones positivas social o académicamente".
Por ejemplo, manifestaron:
- Un aceptable grado de satisfacción con
respecto a ella (aunque no óptimo).
- Que la satisfacción desciende en cuanto
a los programas de estudio, que cumplen
sólo en parte las expectativas.
- Que se sienten "en su mayor parte"
satisfechos con los maestros.
- Que "en su mayor parte y parcialmente"
consideran que la vida académica y escolar
de la Facultad ha resultado como esperaban.
- Que no se consideran, en un alto
porcentaje, "más preparados que en otras
facultades" .

- Que no consideran que deben cambiarse
a otra universidad.
En esta misma sección, los resultados
acerca de la seguridad de entrar al mercado
laboral son significativos. Son elevados
principalmente en tres carreras (Lingüística
Aplicada, Pedagogía y Bibliotecología).
Son bajos en el caso de Sociología
y Filosofía. Al menos en el caso
de Sociología, estamos hablando de
una disciplina difusa, con pocos alumnos
(que es el mismo caso de la UNAM), y que
para los jóvenes representa muy probables
dificultades para acceder a empleos
atractivos y bien remunerados.
Los alumnos consideraron, en
buena medida, que los programas de estudio
promueven la solidaridad, el respeto a la
vida, la autonomía intelectual y el trabajo
armónico. De nuevo, los porcentajes más
bajos son en Sociología. Los mismos
resultados se dan con respecto a que los
profesores promueven el respeto a los
demás, la responsabilidad y la ética.
También obtienen altos porcentajes las
respuestas positivas sobre el respeto a los
derechos humanos y de género. Consideran
que la Facultad les ha permitido (con altos
porcentajes) "reconocer que existen
diferencias sociales", "sentir confianza en
sí mismos" (44.2% "muy importante" y
30.5% "bastante importante"), "sentirse
orgulloso de la universidad", "comprender
más a las mujeres", "valorar la cultura

nacional" y "aceptar a los demás como son".
Además, marcaron con opciones favorables
la mayor parte de las preguntas, por
ejemplo: "ser crítico en el análisis de la
información", "reflexionar sobre los
problemas sociales" y "definir tu posición
como ciudadano".
La cuarta sección, "Los estudiantes,
entre la tradición y el cambio", se refiere a
cinco aspectos: el social, el familiar, el
político, el sexual y el escolar. En ella
resalta el hecho de que se valora mucho el
trabajo -a diferencia de lo que ya se
mencionó sobre la investigación de la
Universidad de Guanajuato-, pues un 67%
respondió afirmativamente que el "estudio
era la única forma de progresar en la vida".
También consideran importante el
cuidado de la salud y de su cuerpo, situación
que coincide con los estudiantes de
secundaria en la investigación ya
mencionada de María Teresa Yurén
Camarena, en la cual los jóvenes privilegian,
ante todo, "el cuidado de sí''. En general, se
aceptan el individualismo y el respeto a las
normas, se aprecia a la familia y se reitera
un bajo aprecio por la participación política.
Esta magnífica investigación, bien realizada,
es útil en diversos espacios y enriquece el
campo temático en construcción sobre
valores universitarios y profesionales.

Ana Hirsch Adler

3

"Formación universitaria y compromiso social: algunas
evidencias derivadas de la investigación"', de Cario, Muñoz
Izquierdo, Maura Rubio Almonacid, Joaquma Palomar Lever y
Alejandro Márquez Jiménez: en Hirsch, Ana (ed.) (2001 ).
Educación y valores. Tomo 11 (153-182).

...La asignatura 'Formación cívica y ética' en la secundaria
general. técnica y telesecundaria. Su sentido y condicione, de
desarrollo en el Estado de Morelos".

181

�AUTORES
Martín Gerardo Aguilar Gueta (Monterrey,
1972). Licenciado en Letras Españolas
por la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL, donde también cursó
estudios en Sociología. Actualmente
es analista político de la Dirección de
Desarrollo Político del Gobierno del
Estado de Nuevo León.
Coral Aguirre (Argentina). Premio nacional
de dramaturgia en su país de origen,
en los años 1987 y 1997. En México
recibió el premio de guión
cinematográfico concedido por la
UNAM y el Instituto de la Revolución
Mexicana, en 1993. Plaza y Valdés
Editores eligió un texto de su autoría
en la antología Filosoffa, cultura y
difere11cia sexual. Se dedica al teatro
y es catedrática de literatura clásica
en la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL.
César Alejandro Uribe (Monterrey, 1976).
Licenciado en Letras Españolas por la
UANL. Ha colaborado en la
publicación independiente Papeles de
la ma11cuspia. Actualmente se dedica
a la docencia.
Luis Armenta Malpica. Director· de Mantis
Editores. Expremio de poesía
Aguascalientes en 1996. Entre sus
poemarios están: Volu11tad de la luz,
Des(as)ce11de11cia, Ciertos milagros
laicos y Mundo 11uevo, mar siguie11te.
Víctor Barrera Enderle (Monterrey, 1972).
Licenciado en Letras Españolas por la
UANL. Maestro en Teoría Literaria y
candidato a Doctor en Literatura
Hispanoamericana por la Universidad
de Chile. Sus ensayos están reunidos
en los libros la muda11::.a incesa11te.
Teor(a y crítica literarias en Alfonso
Reyes y Miscelánea textual. E11sayos
sobre literatura y culturas
latinoamericanas.

Jorge Arturo Castillo (Ciudad de México,
1976). Egresado de la licenciatura en
Sociología por la UANL. Fue
investigador asistente del Proyecto
Regional Ciudad de Monterrey,
"Migración indígena a la ciudad",
inscrito en el Proyecto Nacional
Etnografía de las Regiones Indígenas
de México en el Nuevo Milenio, del
INAH y el CONACYT. Participó como
investigador de campo en el Estudio
sobre la posibilidad del voto de los
mexicanos en. el extranjero, para el
Instituto Federal Electoral, y para el
proyecto Migración de origen urbano
México-Estados Unidos: el caso del
área metropolitana de Monterrey, de
la Universidad de Monterrey.
Margarito Cuéllar (Ciudad del Maíz, 1956).
Escritor. Estudió periodismo en la
UANL. Entre sus libros se cuentan:
Cuaderno.para celebrar, Plegaria de
los ciegos cami11antes, los riesgos del
placer y Poemas para protegerse del
sol. Fue beneficiario del Programa de
Fomento y Coinversiones Culturales
del Fondo Nacional para la Cultura y
las Artes, y beneficiario del Programa
de Residencias Artísticas MéxicoColombia.
Miguel Ángel Cuevas (Alicante, 1958)
Profesor de literatura italiana en la
Universidad de Sevilla. Poeta y
traductor. Ha publicado los libros de
poemas Celebraci611 de la memoria,
Manto, lllcendio y término y Silbo.
Estudioso de la obra de Pasolini,
ha traducido Ragau,i di vita y Orgia.
Ha publicado, además, numerosos
ensayos y traducciones sobre autores
y obras de literatura renacentista y
contemporánea.
Tamara de Estella (Cuernavaca, 1978).
Licenciada en Letras Españolas. Su

libro de poemas Gocémonos, amado
(inédito) circula constantemente por
concursos nacionales e internacionales,
gracias a la incomprensión de jurados
sin educación estética.
Olimpia Farfán Morales. Antropóloga.
Coordinadora del Proyecto Regional
Ciudad de Monterrey. dentro del
Proyecto Nacional Etnografía de las
Regiones Indígenas de México en el
Nuevo Milenio, del INHA y el
CONACYT. Es candidata al grado de
maestría en Ciencias Sociales por la
División de Estudios de Posgrado de
la Facultad de Filosofía y Letras,
UANL.

Ismael Fernández Areu. Lingüista egresado
de la Escuela Nacional de Antropología
e Historia. Actualmente es investigador
del Proyecto Regional Ciudad de
Monterrey, que forma parte del
Proyecto Nacional Etnografía de las
Regiones Indígenas en el Nuevo
Milenio, del INAH y el CONACYT.
Ha publicado diversos artículos
individuales y en coautoría sobre temas
lingüísticos y antropológicos, entre
ellos, "Los indios en Nuevo León.
Textos para su historia", "Identidad y
conversión religiosa de los inmigrantes
otomíes" y "El otomí en Monterrey:
Un caso de bilingüismo".
María Eugenia Flores Treviño (Torreón).
Licenciada en Letras Españolas por la
Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL. Es catedrática en el área de
lingüística y de literaturas
precolombina e hispanoamericana.
Obtuvo el Premio a la Mejor Tesis de
Maestría en el área de humanidades
por la UANL en 2002. Actualmente
estudia el Doctorado en Humanidades
y Artes de la UAZ.
Rodolfo Hasler (Santiago de Cuba, 1958).
Ha publicado Poemas de arena,
Tratado de lica111ropfa, Elleife (Premio
Aula de Poesía de Barcelona 1993).
Paisaje. tiempo a::.ul. Con De la belle::.a
del puro pensamiento obtuvo el premio

Osear B. Cintas Foundation 1993, de
la ciudad de Nueva York.

Leticia Herrera. Socióloga, periodista y
escritora. Entre su obra publicada se
encuentran Pago por ver, Canto del
águila, Poemas para llorar, Caracol
de tierra. Vivir es imposible y Hace
falta que llueva.
Ana Hirsch Adler. Investigadora y catedrática
de la UNAM, y miembro del Sistema
Nacional de Investigadores. Doctora
en Sociología por la UNAM. Entre sus
libros se encuentran Educaci6n y
burocracia. la organi::.aci6n
universitaria en México y México:
valores nacionales. Visi6n panorámica
sobre las investigaciones de valores
nacionales; ha compilado la
educaci6n superior en México y
Educaci6n y l'a/ores.
Fernando lwasaki (Lima, 1961 ). Realizó sus
estudios de licenciatura y maestría en
la Pontificia Universidad Católica del
Perú, y los de doctorado en la
Universidad de Sevilla. Es premio
Copé de Narrativa (Lima, 1998) y
Premio de Ensayo Alberto Ulloa
(Lima, 1987). Desde 1989 reside en
Sevilla, donde es director de la revista
literaria Renacimiento, director de la
Fundación Cristina Heeren de Arte
Flamenco y columnista del diario ABC.
Irving Juárez Gómez (México, D.F., 1978).
Estudió Letras Españolas en la UANL,
más por alegría que por obligación.
Por lo pronto, realiza su tesis sobre
las posibilidades narrativas del tarot
(que son tratadas en un libro de Abe!
Posse) y trata de descubrir en ellas el
orden de los fractales.
José Kozer (La Habana, 1940). Radicado en
EU desde 1960. Su poesía se ha
traducido parcialmente a diversos
idiomas y se ha publicado en
numerosas revistas de lengua
castellana. Sus últimos libros son
Ánima, No buscan reflejarse y Una
huella destartalada.

183

�Rogelio Luna Zamora. Doctorado en

Irma Palacios (Guerrero). Primer premio en

Teresa Ribes Bonfill (Roquetes, Tarragona,

Sociología por la University of Texas

la Primera Bienal Rufino Tamayo, en

publicado poemas, cuentos y ensayos

1963). Licenciada en Filosofía por la

en las revistas Hermes, de la

at

del

1982. Beca Jobn Simon Guggenheim

Universidad de Barcelona. Ha realizado

Departamento de Estudios Socio-

Universidad de California, y Fronteras.

Memorial Foundation, en 1986-1987.

estudios de doctorado en la Universidad

Urbanos del Centro Universitario de

Desde 1994 es miembro del Sistema

Ximena Subercaseaux (Santiago, Chile).

de les Illes Balears (Mallorca). En julio

Ciencias Sociales y Humanidades de

Nacional de Creadores. Sus obras se

Pintora. Participó en la creación de la

de 2003 defendió la memoria de

la Universidad de Guadalajara. Ha

encuentran en las colecciones del

revista de poesía El Séptimo Sueño

investigación correspondiente al

publicado La historia del tequila, sus

Instituto Nacional de Bellas Artes, el

(México, D.F., 1984) y de la revista

doctorado titulada "Sea la diferencia.

regiones y sus hombres y A la vera del

cultural Miradas (Santiago de Chile,

Museo Rufino Tamayo, el Museo de

Lectura del primer capítulo del libro de

camino. Tránsito, incorporación y

Arte Moderno (México, D.F.), el

Gilles Deleuze, Diferencia y repetición".

1987). Actualmente reside en la ciudad
de Monterrey.

narrativa de las historias del municipio

Museo Nacional de la Estampa, el

Un artículo suyo, "Gilles Deleuze: el

de Cuauhtémoc. Miembro del Sistema

Museo José Luis Cuevas y el San

Enrique Verástegui (Lima, 1950). Entre sus

camino hacia la inmanencia", será

Nacional

libros destacan En los extramuros del

Antonio Museum of Art (San Antonio,

próximamente publicado en la revista

mundo, El motor del deseo y el guión

Texas).

Tau/a, de la Universidad de les Illes

de Cimarrones, película de Carlos

Austin.

Investigador

de

Investigadores.

rluna@cencar.udg.mx

Candice MacDonald. Alumna de maestría en

Aurora Piñeiro. Licenciada en Letras Inglesas

Balears. En estos momentos está

español en la Universi&lt;!ad de Ottawa.

Ferrand, así como Ética, obra

por la Facultad de Filosofía y Letras

elaborando su tesis doctoral titulada "El

Candidata para el programa de

de la UNAM, donde desempeña el

monumental conformada por cuatro

Sofista de Platón: un camino a la

doctorado con el tema de investigación:

cargo de Coordinadora del Colegio de

libros: Monte de goce (o del pecado),

filosofía

Taki onqoy (o de la redención), Angelus

"La teoría multimodal y la enseñanza

Letras Modernas. Imparte un taller de

contemporánea".

del español como segunda lengua". Ha

poesía en la Maestría en Apreciación

Theodore Roethke (Saginaw, Michigan, 1908-

gnosis). Realizó estudios de Sociología

participado

congresos

y Creación Literaria de la Casa Lamm.

1963) Poeta que llega al encuentro de

de la literatura en la École des Hautes

internacionales con ponencias sobre el

Ha publicado crítica literaria y cuento

la poesía sin muchas prisas; de hecho,

ritmo en las telenovelas mexicanas.

en periódicos y revistas, y en las

Études en Sciences Sociales de París.

hasta ya pasados los treinta y dos años

En 1976 se le confirió la Beca

candiceaileen@yahoo.com

antologías de narrativa Apocalipsis y

aparece su primer libro, Open house
(1941). Entre su obra sobresalen The

Comunicación Social en la Universidad

Cuentos de amor y desamor.
Alfonso Rangel Guerra (Monterrey). Fue

lost son and other poems, Praise to the

Nacional de Córdoba, Argentina. Es

director de la Facultad de Filosofía y

de Toronto. Profesor de Lingüística

end, Words for the wind y The waking,

Española en el Departamento de

autor de cuentos y poemas. Desde 1998

Letras de la Universidad de Nuevo

ejerce como periodista de diversos

León, y rector de la misma universidad.

poemario por el que alcanza el premio
Pulitzer en 1953.

medios gráficos, televisivos y

Ministro del Servicio Exterior

Rosa Martha Romo Beltrán. Doctora en

discurso de los medios, teoría semiótica

radiofónicos de América Latina y

Mexicano, encargado de asuntos

Pedagogía por la UNAM. Profesora-

multimodal, traducción esp.añola y

España.

culturales de la Embajada de México

investigadora de la Universidad de

Jaime Moreno Villarreal (Ciudad de México,

enseñanza de segundas lenguas. Dirige

en Madrid (1983-1985); secretario

Guadalajara, en el Departamento de

1956). Autor de varios libros de ensayo

general del Colegio de México (1985-

tres proyectos de colaboración entre

Estudios Socio- Urbanos. Miembro del

y poesía, como La estrella imbécil, La

universidades mexicanas y canadienses.

1988); y miembro de la Academia de

Sistema Nacional de Investigadores.

Ha impartido cursos en la Universidad

leyenda de Edipo el mago y El

la Lengua Española desde 1989. Desde

Profesora titular en el Doctorado en

de la Habana. El Colegio de México y

vendedor de viajes. Ha sido becario

octubre de 2003 preside el Consejo

Educación de la Universidad de

la

del gobierno francés. Es miembro del

para la Cultura y las Artes de Nuevo

Guadalajara. Ha publicado en la Revista

Metropolitana. En 2003 publicó, en

Sistema Nacional de Creadores. Fue

León. Entre otros libros, ha publicado:

Mexicana de Investigación Educativa

coautoría con F. de Diego, Verbo e

miembro del consejo de colaboradores

Imagen de la novela, Historia de la

y en Teoria e Prática da Educafao.

imagen en la telenovela mexicana.

Eduardo Zambrano (Monterrey, 1960). Ha

en

Cristian Maldonado ( 1979). Estudió

de

la

diferencia

novus (o de la virtud) y Albus (o de la

Guggenheim

de Nueva York.

Rodney Williamson. Ph. D. por la Universidad

Lenguas Modernas de la Universidad
de Ottawa, especializado en análisis del

Universidad

Autónoma

de Vuelta y del consejo editorial de

literatura española, Monólogo de la

Jorge Saucedo (Monterrey, 1980). Egresado

Paréntesis. Ha colaborado en Letras

ciudad y El testimonio y las

de la Licenciatura en Letras Españolas

publicado poemas desde 1983. Entre

Libres.

renovaciones. Estudioso de las obras

de la UANL. En el presente año, obtuvo

Carolina Olguín (Monterrey, 1978). Es

sus libros se encuentran Del

de Alfonso Reyes y Agustín Yánez,

el premio Cuento y Poesía Nicolaíta,

coleccionista, Estrategias de la

licenciada en Letras Españolas por la

actualmente prepara las obras

en el rubro de poesía. También ha sido

nostalgia y Aquf afuera. Su obra

Facultad de Filosofía y Letras de la

completas de este último en el Colegio

galardonado en las ediciones 1998,

también se recoge en diversas antologías

UANL. Ha realizado labores en el área

Nacional.

2000, 2001 , 2002 y 2003 del premio

de la poesía nuevoleonesa.

de edición, corrección de estilo y

Literatura Joven Universitaria. Ha

redacción.

184

185

�NORMAS EDITORIALES

Los textos serán originales e inéditos. Deberán presentarse redactados en español, impresos por una sola cara, a doble
espacio, en Times New Roman, sin correcciones a mano y en disquete. No se aceptarán versiones incompletas, los
originales recibidos se considerarán versión definitiva. Asimismo, deberán incluir la dirección, apartado postal y
clave de correo electrónico a donde se pueda enviar correspondencia; también se incluirá una pequeña nota
biobibliográfica.
Las notas y referencias bibliográficas seguirán los siguientes modelos:
• Libros: Apellido(s), Nombre (Año). Título. Editor, Traductor u otro. Colección Número. Lugar de edición: Editorial.
Ejemplo: Schwitters, Kurt y Blaise Cendrars (2003). Poemas. Traducción de Miguel Covarrubias. Cuaderno de poesía
cathedra l. Monterrey: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
• Capítulos de libros: Apellido(s), Nombre (Año). "Título", en Apellido(s), Nombre de autor, editor u otros. Título

- -

)Ü(.'

Picr P,w o
'I\

de libro (Páginas). Lugar de edición: Editorial.

Ejemplo: Valle Carrillo, Brenda E. (2000). "De carne, hueso y tinta", en Ramos Ruiz, Lídice e Irrna Alma Ochoa
Treviño (comps.). El polen que se esparce en el desierto: Semblanzas y perfiles de mujeres de Nuevo león
(165-178). Monterrey: Facultad de Filosofía y Letras, UANL.
• Artículos de revista: Apellido(s), Nombre (Año). "Título", en Revista Número: Páginas.
Ejemplo: Castañón, Adolfo (2003). "Rafael Argullol o el sentido de la educación estética", en Cathedra 7: 117-121.
Revisión de textos
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l'ubliroci,;n
trimestral
$ 60.110 pc,o,

��Poeinas

�Oswald de Andrade

Poelllas

PONDO
UNIYilSITAIJO

Versión, selección y prólogo de José Javier Villarreal

cuaderno de poesía 2
Facultad de Filosofía y Letras UANL

cathedra ■■■

�UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
José Antonio González Treviño
Rector
SOMOS TESTIGOS DE UN NIÑO que ha decidido
Jesús Áncer
Secretario General

descubrir los misterios que encierran en su interior todos
los juguetes que sus hermanos mayores han cuidado y

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS

atesorado por años. Objetos que han ido perdiendo el
brillo de sus colores. Mecanismos que ya no responden

José Reséndiz Balderas
Director

con eficacia. Engranajes que se han atascado y no logran
hacer girar las figurillas que, tiempo atrás, danzaban
al ritmo de un vals que apenas alcanzamos a recordar.

Minerva Margarita Villarreal

Secretaria de Proyectos Editoriales

Autopistas y trenecitos a los que les falta alguna pieza.
Muñecas que ya no cierran los ojos o dinosaurios con
minúsculas, pero graves heridas por debajo del cuello
o de los brazos. Juguetes que se han vuelto pecios de
una infancia cada vez más lejana. Una infancia sin vida

Primera edición, 2004
© Versión y prólogo
José Javier Villarreal
© Universidad Autónoma de Nuevo León
© Facultad de Filosofía y Letras
cuaderno de poesía, colección de la revista cathedra
ISBN en trámite
Apartado Postal 10, Sucursal F, C.P. 66450
San Nicolás de los Garza, N. L., México
Teléfonos: 8376-06-20/8376-07-80 Fax: 8352-56-90
Correo electrónico: editorial@filosofia. uanl. mx

que se ha visto reducida a un clóset o a un cuarto de
triques. Cajas cubiertas por el pesado polvo. de la
indiferencia.
Todos estos juguetes, pasado el tiempo, se
volvieron una incómoda presencia que nadie decidió
enfrentar. Empezaron a rodar por los cuartos y rincones
de la casa, ocupando un espacio a todas luces necesario.
Se volvieron fardo que la inercia consintió. Incluso
patrón imaginativo que dictó la concepción de juego y

Impreso en México

de infancia de esos hombres que crecieron con dichos
juguetes. Es decir, condicionaron --en la memoria- el
ideal mismo de infancia. Peor aún, llegamos a confundir
la niñez y su capacidad lúdica con esos juguetes. Nos
olvidamos del niño, pero atesoramos los objetos. Nos

7

�ClllllÚmo d, potsÚl wh,J,.

quedamos sin infancia, pero con una extraordinaria
cantídad de tiliches que no sabemos dónde guardar.
Por fortuna, el menor de la familia ha decidido
descubrir los misterios de todos esos juguetes que no ha
heredado, ya que se trata de reliquias, de monumentos
inamovibles, de objetos que nadie ve, pero que el niño,
gracias a su insaciable curiosidad, sí tiene a su alcance.
Los hermanos no están y los padres duermen la siesta.
El momento de la revolución ha llegado. La radicalidad ,
como siempre acontece -ya sea de forma directa
indirecta-, nos vuelve a la vida.

0

Oswald de Andrade (Sao Paulo, 1890 - 1954) es
ese niño que ha decidido descubrir los misterios que
prometen en su interior esos viejos juguetes. Sólo que
los misterios brillan por su ausencia. La poesía brasileña
de finales del siglo XIX y principos del XX. El
parnasianismo imperante con sus versos de oro y su tono
grandilocuente. La solemnidad del simbolismo como
sustancia del decir poético. Los valores morales y
nacionales que se debían a una oligarquía rural y a un
folclore acartonado y sumamente programático son esos
viejos juguetes que el joven Oswald de Andrade encuentra
en el cuarto de cachivaches de la cultura oficial.
Resulta que esos objetos que no incidían ya en
la vida de nadie brindaban, paradójicamente, cierta
seguridad por ser algo conocido y dominado. Algo que
se podía evocar de vez en cuando como solaz espiritual
Y esparcimiento inoculado de toda peligrosa pasión.
Además de estar huecos y gastados, no ofrecían ninguna
8

posibilidad de reconstrucción. Las piezas ya no se
conseguían en una sociedad urbana que lo apostaba todo
a un desarrollo tecnológico e industrial que luego pasaría
su cuenta. Una sociedad urbana que se veía conformada
por muy diversos componentes culturales. Era urgente
romper con esos triques y rescatar la pulsión lúdica de
la infancia. Se trataba no sólo de limpiar la casa, sino
de tirar la casa entera para en su lugar construir grandes
edificios habitacionales con vista a las grandes y nuevas
avenidas. Todo esto concebido en el más puro estilo
americano. La sorna, la ironía y la parodia levantaban
sus navajas contra el deber ser que propugnaba una
tradición solidificada.
Las propuestas estéticas que emanaron de los
días 13, 15 y 17 de febrero de 1922, en el Teatro Municipal
de Sao Paulo, en la llamada 11 Semana de Arte Moderno11 ,
fueron los primeros asaltos a esa poética gastada y huera
que ofrecían, por una parte, un decadente parnasianismo
y, por otra, un simbolismo fuera de tiempo que ya había
brindado sus mejores frutos. La revuelta emprendida
por los jóvenes Mário de Andrade y Oswald de Andrade
se apoyaba, un tanto, en el versolibrismo que ya había
empleado Manuel Bandeira, pocos años atrás. La
aventura era llegar a convertirse en ciudadano
contemporáneo de su tiempo. Aquí en México tendríamos
que esperar la irrupción -precisamente- de
Contemporáneos y de los estridentistas, sin desconocer
la enigmática presencia de esos adelantados que fueron
y son José Juan Tablada y Julio Torri.

9

i .

�cuadrnw d,po,,ía wh,ára

CUlltÚrnQ át poe,ía c41h,ára

Las inquietudes transgresoras de Oswald de

Uno de los problemas más graves que imperaban

Andrade lo llevarían a una posición límite con respecto

en el ámbito literario de principios de siglo era la

a la expresión poética. Podríamos enredarnos en los

arraigada confusión entre poema y poesía. Entre

principios de la "Poesía Pau-Brasil", en los puntos de la

estructura versal y energía contenida. Es claro que hacer

"Poesía de exportai;ao", en las aseveraciones del "Manifesto

un soneto, dos liras, tres madrigales y cinco décimas no

Antropófago". Todos estos movimientos y postulados,

pasa de ser una práctica recomendable para conocer

lanzados por el propio Oswald de Andrade. Sin emhar~o,

estructuras retóricas; pero confundir esto con poesía es

de hacerlo así, sólo nos quedaríamos con una historia de

una completa y redonda estupidez. Ante estos prejuicios

la poesía brasileña de principios del siglo XX, y la poética

había que separar categóricamente el fenómeno poético,

de Oswald de Andrade, vista a la distancia, trasciende

con su siempre carga transgresiva e ingobernable, de

con mucho sus propios programas y va mucho más allá

los ejercicios de la preceptiva académica, con su anhelo

del horizonte contemplado en ellos. Los poemas fueron

formulario por vencer cualquier expresión que escape

mucho más radicales que los postulados teóricos
propugnados.

a los patrones de una rigurosa estructura formal ya

La radicalidad expresiva de Oswald de Andrade

por las formas fijas heredadas, mas no por la poesía.

se sumerge y alimenta en la rica amalgama cultural que

"Nunca fui capaz de contar sílabas. La métrica era una

ofrece la historia misma del Brasil. Del Brasil y del mundo

cosa a la que mi inteligencia no se adaptaba, una

entero. Todo entra en lo que él mismo denominó "poema

subordinación a la que me oponía terminantem~nte".

minuto". Ese collage que, lejos de ensamblarse

Afirmaba Oswald de Andrade en retadora coincidencia

armónicamente, crea un espacio de gran tensión expresiva.

con Vladímir Mayakovski.

admitida y fijada por el uso y el abuso. De ahí el desprecio

No hay lugar para lo poético, la poesía hace su aparición

No sólo la historia con todos sus accidentes y

en el eco que permanece resonando en el lector. Resonando

personajes vistos desde la parodia, el humor y la

por el oído y por la vista. La plasticidad de los poemas de

sensualidad. El tono épico no tenía cabida desde lo

Andrade es una de sus características más pronunciadas.

formulario. Allí todo se transformaba en minúsculas y

Cada poema es una ventana que nos brinda el padecimiento

los materiales poéticos se exhibían no sólo a la altura de

alucinante de un paisaje. Y luego otro, y otro, y otro,

la realidad más próxima, sino al alcance de la mano del

hasta terminar el libro que se ha convertido en una sucesión

lector. Una poesía amorosamente "brasileña" que se

fabril de fogonazos incendiarios. La fascinación por la

disparaba en una sintaxis que nada tenía que ver con el

experimentación se avalaba en los hallazgos conseguidos.

orden de la prosa. Hablamos de planos yuxtapuestos

10

11

�CU4IÍmw d, poe,ía wh,dra

que se empalman unos sobre otros, creando una sensación
que no está nombrada en el poema, pero que acciona la
imagen poética por medio de una sensualización de la
realidad. Más que una imagen a lo lejos, entramos en el
clima sentimental de una territorialidad que no se disipa
al terminar la lectura. Por el contrario, nos acompaña
como el recuerdo de una experiencia sumamente vivida.
Es tal la zancada de la poética de Oswald de
Andrade que podríamos finalizar diciendo que si "Word
11

perfect 5 lee 11 Word perfect 3U, 11Word perfect 3" no lee
11

Word perfect 5". Esto quiere decir que la poética de

Oswald de Andrade lee la poética que le precedió, pero
que "cierta" poética precedente no lee la poética de
Oswald de Andrade. Y esto es el riesgo de ser radical,
de tomar las cosas desde la raíz.

José Javier Villarreal

12

Poelllas
•••
Poelllas

�cwul,rno d, p0&lt;1ÚI catkdra

cuad,,w d, po,sla ca,h,dra

escapulário

escapulario

No Pifo de A~úcar

En el Pan de Azúcar

De Cada Día

De Cada Día

Dai-nos Senhor

Danos Señor

A Poesía

La Poesía

De Cada Día

De Cada Día

14

15

�CWJJkmo d, po,,la rathedra

fala~ao

cuadrrno d, pot1/a whedra

discurso

*
País de dores anónimas. De doutores anónimos.
Sociedade de náufragos eruditos.

**
A poesia para os poetas. Alegria da ignoran~ia
que p.escobre. Pedr'Álvares.

***

*
País de dolores anónimos. De doctores anónimos.
Sociedad de náufragos eruditos.

**
La poesía para los poetas. Alegría de la ignorancia
que descubre. Pedr'Álvares.

***

A língua sem arcaísmos. Sem erudi~ao. Natural
e neológica. A contribuii;ao milionária de todos os érros.

****

La lengua sin arcaísmos. Sin erudición. Natural
y neológica. La contribución millonaria de todos los

errores.

Contra a argúcia naturalista, a síntese. Contra
a cópia, a inveni;ao e a sorpresa.

****
Contra la argucia naturalista, la síntesis. Contra
la copia, la invención y la sorpresa.

16

17

�cuadn-no d, poe,ú, cathrdra

cuaderno d, poe,l4 carh&lt;d,a

as meninas da gare

las niñas de la estación

Eram tres ou quatro mo,;:as hem mo,;:as e hem gentis

Eran tres o cuatro mozas bien mozas y bien gentiles

Com cahelos mui pretos pelas espáduas

Con los cabellos muy negros por las espaldas

E suas vergonhas tao altas e tao saradinhas

Y sus vergüenzas tan altas y tan sanitas

Que de nós as muito hem olharmos

Que nosotros de verlas y verlas

Nao tínhamos nenhuma vergonha

No sentíamos vergüenza alguna

18

19

�cruul,mo d, pmÚl wh,dra
ruadmto d, pmla carh,d,a

paisagem

paisaje

Cultivam-se palmares de cocos grandes
Principalmente a vista do mar

20

Se cultivan palmares de grandes cocos
Principalmente a la vista del mar

21

�ruatkrno d~ pqtsía tatkdra

roadnno de poala tathtdrtt

as aves

las aves

Há águias de sertao

Hay águilas de sertón

E emas tao grandes como as de África

Y ñandúes tan grandes como los de África

Urnas brancas e outras malhadas de negro

Unos blancos y otros manchados de negro

Que com urna asa levantada ao alto
Ao modo de vela latina

Que con un ala levantada hacia lo alto
A semejanza de la vela latina

Correm com o vento

Corren con el viento

22

23

�cutUÚrno de poerfa cathtdra

cuadmw dt poma cath,dra

civiliza\!ªº pernamhucana

civilización pernambucana

As mullieres andam tao lou~as
E tao custosas

Las mujeres son tan elegantes
Y tan ostentosas

Que nao se contentam com os tafetás

Que no se contentan con los tafetanes

Sao tantas as jóias com que se adornam

Son tantas las joyas con que se adornan

Que parecem chovidas em suas cabe~as e gargantas ·
As pérolas rubis e diamantes

Que parecen llovidas en sus cabezas y gargantas
Las perlas rubíes y diamantes

Tudo sao delicias

Todo es delicia

Nao parece esta terra senao um retrato
Do terrea! paraíso

No parece esta tierra sino un retrato

24

Del paraíso terrenal

25

�cuadmto d, po,,ía wh,dn,

cuminno de poesía cathtdr11

o recruta

el recluta

O noivo da mo~a
Foi para a guerra

El novio de la muchacha

E prometeu se morresse

Y prometió que si moría

Vir escutar ela tocar piano

Volvería para escucharla tocar el piano

Mas ficou para sempre no Paraguai

Mas se quedó por siempre en el Paraguay

Se fue a la guerra

26

27

�NWÍrrno d, po,,;,, mh,dra

cuad,rno d, po,,úi rarh,dra

noturno

nocturno

Lá fora o luar continua

Afuera la luz de la luna continúa

E o trem divide o Brasil

Y el tren divide al Brasil

Como um meridiano

Como un meridiano

28

29

�tuadtrno d, poe,ía rarh,dra
,uadmio dt poesía ,athedM

escola rural

escuela rural

As carteiras sao feitas para anoezinhos
De pé no chao
Há urna pedra negra
Com sílabas escritas a giz
A professora está de licenga
E monta guarda a um canto numa vara
A bandeira alvi-negra de Sao Paulo
Enrolada no Brasil

30

Los pupitres están hechos para enanitos
De pie sobre el suelo
Una piedra negra
Con sílabas escritas con gis
La profesora está con licencia
Y monta guardia en un rincón en una vara
La bandera alhi-negra de Sao Paulo
Enrollada al Brasil

31

1

�cuadnno tÍt poaút ra1hedra

ru.ukmo d, po&lt;sfa ratl,,d,a

3 de maio

3 de mayo

Aprendi com meu filho de dez anos

Aprendí con mi hijo de diez años

Que a poesía é a descoherta

Que la poesía es el descubrimiento

Das coisas que eu nunca vi

De las cosas que nunca vi

32

33

�ruadurw d, pottla rath,ár,

ruaám,o d, P'""' wkára

ditirambo

ditirambo

Meu amor me ensinou a ser simples

Mi amor me enseñó a ser simple

Como um largo de igreja

Como un patio de iglesia

Onde nao há nem um sino

Sin campana

Nem um lápis

Sin lápiz

Nem urna sensualidade

Sin sensualidad

34

35

�eua.derno dt poesla carhedra

ruakr,w d, po,,la ratkdra

música de manivela

música de manivela

Sente-se diante da vitrola

Acomódese delante de la vitrola

E esque~a-se das vicissitudes da vida

Y olvídese de las vicisitudes de la vida

Na dura labuta de todos os dias

En la dura faena de todos los días
Na die que se precie

Nao deve ninguém que se preze
Descuidar dos prazeres da alma

'

Discos a todos os pre~os

Debe descuidar los placeres del alma
Discos a todos los precios

J

'
36

37

�c-uadmw d, poala cathtdra

cuaderno de pon"1 cathtdra

a europa curvou-se ante o brasil

europa se inclinó ante brasil

7a2
3a 1

7a2
3al

A injustic;a de Cette
4a0

La injusticia de Cette
4a0

2al

2al

2a0

2a0

3al
E meia dúzia na cabec;a dos portugueses

3al
Y media docena en la cabeza de los portugueses

I

38

39

�cuaderno d, potsiA rath,drtt

cuad,mo d, po,siA cath,dra

biblioteca nacional

biblioteca nacional

A Crian~a Abandonada

El Niño Desamparado

O Doutor Coppelius

El Doctor Coppelius

Vamos com Ele

Vamos con Él

Senhorita Primavera

Señorita Primavera

Código Civil Brasileiro

Código Civil Brasileño

A arte de ganhar no bicho

El arte de ganar la lotería

O Orador Popular

El Orador Popular

O Pólo em Chamas

El Polo en Llamas

40

41

�cuadm,o tÚ f&gt;O"Íll wh,dra

ruadnno d, ponÍll rath,dra

anuncio

reclame

Fala a graciosa atriz
Margarida Perna Grossa

Habla la simpática actriz
Margarita Pierna Gruesa

Linda cor - que admirável lo(,:íio

Lindo color - qué admirable loción

Considero lindacor o complemento

Considero lindocolor el complemento

Da toalete feminina da mulher

De la toalete femenina de la mujer

Pelo seu perfume agradável
E como tonico do cabelo gar(,:one

Por su perfume agradable
Y como tónico del cabello gar(,:on

Se entendam todas com Seu Fagundes

Dirigirse con el Sr. Fagundes

Único depositário

Único representante

Nos E. U. do Brasil

En los E. U. del Brasil

42

43

�"'41Ímzo d, poe,la cathtdra

fernando de noronha

femando de noronha

De longe pareces urna catedral

De lejos pareces una catedral
Grabando la latitud

Gravando a latitude
Terra habitada no mar

,,

ruadrrrw d, ponla cathtdra

Pela minha gente
Entre contrafortes e penedos vulcanicos

Tierra habitada en el mar
Por mi gente

Urna ladeira coberta de mato

Entre contrafuertes y peñascos volcánicos
Una ladera cubierta de monte

Indica a colonia lado a lado

Señala la colonia de lado a lado

Um muro branco de cemitério

Un muro blanco de cementerio
La iglesia

A igreja
Quatro antenas
Levantadas entre a Europa e a América
Um farol e um cruzeiro

44

Cuatro antenas
Levantadas entre Europa y América
Un farol y una cruz

45

�cuadtrno tk potsút carhtdra

ruaJmu, J, pottl• caih,dra

an1or

amor

humor

humor

46

47

�cuadmio d, ponla ratkdra

CUIUÍm10 tÚ¡&gt;Qtsía

cathtdra

anacronismo

anacronismo

O portugues ficou comovido de achar

El portugués quedó conmovido al encontrar

Um mundo inesperado nas águas

Un mundo inesperado en las aguas

E disse: Estados Unidos do Brasil

Y dijo: Estados Unidos del Brasil

48

49

�cw,Jm,o d, ponla ca1hrdra

cuadtmo de porsla tathtdra

enjamhement do cozinheiro preto

enjamhement del cocinero negro

Chamava-se José

Se llamaba José

José Prequeté
A sua habilidade consistia em matar de longe

José Prequeté

Decepando com urna larga e certeira faca
Cabe~as
De frangos, patos, marrecos , perus, enfim

Su habilidad consistía en matar desde lejos
Cercenando con un largo y certero puñal
Cabezas

Da galinhada solta no quintal

De pollos, patos , ánades, pavos, en fin
La gallada suelta en el patio

Do Grande Hotel Melo

Del Gran Hotel Melo

50

51

�&lt;UlliÍnno d, por,fa ra1h,dra

cuadmto tÚ poesla catludra.

cronica

crónica

Era urna vez

Érase una vez
El mundo

O mundo

52

53

�euadtrno dt poesía rarhrdra

cualÚnw dr pmla c,rhedra

relógio

reloj

As coisas sao

Las cosas son

As coisas vém

Las cosas vienen

As coisas vao

Las cosas van

As coisas

Las cosas

Vao e vém

Van y vienen

Nao em vao

No en vano

As horas

Las horas

Vao e vém

Van y vienen

Nao em vao

No en vano

54

55

�,u,u/,rno d,ponla ra,h,dra

ru,u/,rno d, ponla rath,dra

o imigrado

el inmigrante

Quando vieres de torna viagem

Cuando regreses

Trarás a cabe~a exangue

Traerás la cabeza exangüe
Y el recuerdo inútil

E a lembran~a inútil
Dos que freqüentaram o inferno
Trarás a cabe~a

De los que visitaron el infierno
Traerás la cabeza

Como os caules amorfos

Como los débiles tallos

E teu cora~iio beijará os perfumes da tarde

Y tu corazón besará el perfume de la tarde

56

�t:wukrno d, poala catkdra
f1«UÚrno d, po,,la carhedra

escafandro

escafandra

Debalde

En vano

O homem foi ao bordel

El hombre fue al prostíbulo

A poesía ficou nua entre grades como um meridiano
Mas tu escalaste o missal das janelas

La poesía quedó desnuda entre las rejas como un
meridiano

E libertaste a alga da Bíhlia nas piscinas

Pero tú escalaste el misal de las ventanas
Y liberaste el alga de la Biblia en las piscinas

58

59

�CU4dmu, dt ¡,oe,/a cathtdra

CUIIÁ,mo dt poe,/a cathtdra

o hierofante

el hierofante

Nao há possihilidade de viver
Com essa gente

No hay posibilidad de vivir
Con esa gente

Nem com nenhuma gente

Ni con ninguna

A desconfian~a te cercará como um escudo
Pinta o escaravelho

La desconfianza te cercará como un escudo
Pinta el escar.a bajo

De vermelho

De rojo

E tinge os rumos da madrugada
Virao de longe as multidoes suspirosas
Escutar o hezerro'plangente

60

Y señala los rumbos de la madrugada

Vendrán de lejos multitudes plañideras
A escuchar el llanto del becerro

61

�(U(UÚmo de ponla carhrdra

ruad,rno de poesía rarh,d,a

epitáfio n°. 2

epitafio n°. 2

Nao terás os carros dos triunfadores

No tendrás el carro de los triunfadores

Nem choros de escravos

Ni el llanto de los esclavos

Porque quiseste libertar os homens
Estacará diante de ti

Porque quisiste liberar a los hombres
Se plantará ante ti

A máscara da nega~ao

La máscara de la negación

Lutarás coro a vida face a face

Lucharás con la vida cara a cara

Sem suhterfúgios nem dolo

Sin subterfugios ni dolo

E ficará o eco de tua queda

Quedará el eco de tu caída

62

63

'

�rwukr,w d, ¡,o,sía ,a,h,dra

cuadtrno dt potria ,awdra

OSWALD DE ANDRADE (1890-1954) era paulista, de la

capital. Uno de los principales actores y provocadores
-junto con Mário de Andrade- que se dieron cita en
el Teatro Municipal de Sao Paulo, aquel febrero de 1922,
promoviendo la llamada nsemana de Arte Mod~rn-011.
Así inició esa aventura de la poesía y del arte brasilenos
., el nombre de Modernismo. Sin duda , tanto
que recih10
.,
la persona de Oswald de Andrade, en su acepc10n
modélica transgresora, como su obra, de incesante
revolución y oxigenante sentido lúdico , respaldan y
avalan la perspectiva de riesgo que ha caracterizado
buena parte de la expresión artística en el Brasil. En

1945 apareció su volumen Poesias reunidas.

64

JOSÉ JAVIER VILLARREAL nació en Tecate, Baja

California, en 1959. Entre sus libros de poesía se cuentan

La procesión (1991), Portuaria (1997), Bíblica (1998)
y Fábula (2003). Como ensayista y antólogo ha publicado
Nuevo León. Entre la tradición y el olvido. Cuento
(1920-1991) (1993) y Los fantasmas de la pasión (1997);
como traductor, En una estación del metro. Antología

de la poesía breve (1908-1917) (1997) , de Ezra Pound,
y Preparación para la muerte (2000) , de Manuel

Bandeira. Es maestro de la Facultad de Filosoña y Letras
de la Universidad Autónoma de Nuevo León, institución
que lo distinguió con el Premio a las Artes. Además ha
recibido el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes y
el Alfonso Reyes.

65

�ANDRADE, OSWALb DE (1978). Obras completas VII.

contenido

Poesias reunidas (Vera Cruz 166). Rio de Janeiro:
Civilizac;ao Brasileira.

Prólogo

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7

escapulário

14

escapulario

15

falaqiio

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discurso

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as meninas da gare

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las niñas de la estación

19

paisagem

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paisaje

21

as aves

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las aves

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civilizaqiio pernambucana

24

civilización pernambucana
o recruta

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el recluta

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noturno

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nocturno

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escola rural

30

escuela rural

31

3 de maio

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3 de mayo

33

ditirambo

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ditirambo

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música de manivela

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música de manivela

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�a europa curvou-se ante o brasil

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europa se inclinó ante brasil

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biblioteca nacional

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biblioteca nacional

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reclame

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anuncio

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femando de noronha

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fernando de noronha

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amor

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amor

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anacronismo

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anacronismo

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enjambement do cozinheiro preto

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enjambement del cocinero negro

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cronica

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crónica

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relógio

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reloj

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o imigrado

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el inmigrante

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escafandro

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escafandra

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o hierofante

60

el hierofante

61

epitáfio n°. 2

62

epitafio n°. 2

63

El libro Oswald de Andrade ■POEMAS ,
versión, selección y prólogo
de José Javier Villarreal,
se acabó de imprimir el día X de julio de 2004
en los talleres de Proceso Gráfico.
La composición tipográfica fue realizada
por Frank García.
La edición estuvo al cuidado de
Minerva Margarita Villarreal, Pablo García
y el traductor.

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                <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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              <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2004, Cuarta Época, Año 4, No 8, Primer Semestre</text>
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              <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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              <text>Villarreal, Minerva Margarita, 1957-2019, Directora Editorial</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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