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                  <text>���UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN
Rector
José Antonio González Treviño

Cathedra

Revista de la Facultad de Filosofia y Letras, UANL
Quinta época, Año VI, No. 11, enero-junio 2008

Secretario General
Jesús Áncer Rodríguez

CONTENIDO
Artículos

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Director
José Reséndiz Balderas

Cathedra

9laUOT!CA UNIVERIITAl'IIA a UAAL

FONDO
UNIVERSITAR IO

JOSÉ MARÍA INFANTE B ONFIGLIO

Una aproximación al tema de las competencias en la formación universitaria
5
ARMANDO GoNZÁLEZ SALINAS

Mecanismos discursivos con subjuntivo como apoyo al diálogo
en los hablantes de Monterrey
15
CARLOS A. BusTAMANTE PENILLA
Los caminos del realismo y el problema de la legitimación
de los conocimientos
21

Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL
Quinta época, Año VI, No. 11, enero-junio 2008

L EONARDO IGLESIAS GONZÁLEZ

Globalización y cultura
27
ADOLFO TORRES PEÑA

Directora
Ludivina Cantú Ortiz
Revisión: Xochitl Magdalena Muñiz Gallardo
Diseño de portada: Rosalinda Cantú Cantú
Formato: Julián García Pérez

Consejo Editorial
Luis Carlos Arredondo Treviño
Nora María Berumen de los Santos
Martha Casarini Ratto
Miguel Ángel González Quiroga
Armando González Salinas
Rosa Ma. Gutiérrez García
José María Infante Bonfiglio
María Martina Leal Garza
Lídice Ramos Ruiz
Lidia Rodríguez Alfano

El juego y la vagancia en Monterrey, siglo XIX
35
ELIANE TOMIAS[ PAULINO, JoRGE B ENJAMIN M. FERNÁNDEZ
Camponeses: das teorías a realidade agraria brasileira
41
FEDERJCO ZERTUCHE GONZÁLEZ

Clavijero y la Ilustración
55
HUMBERTO J. MARTÍNEZ MONTEMAYOR
Variaciones lingüísticas en algunos dialectos y sociolectos del inglés y el español
59
MJREYA SANDOVAL ASPRONT

Retos y perspectivas del asesor en la educación superior
63

Poesía
GABRIELA CANTÚ WESTENDARP
MINERVA REYNOSA

73/75

Ensayos
CORAL AGUIRRE

El amante de Marguerite Duras
81
JORGE IGNACIO IBARRA lBARRA

Consejo Editorial Externo
Herón Pérez Martínez
Alejandra Rangel Hinojosa
Alfonso Rangel Guerra

Geología de la moral
87
LUISA CAMPUZANO

Mujeres y papeles: Ruth y Mouche en el taller del escritor

93
ZARINA MARTÍNEZ B0RRESEN

Ilustraciones
Yvonne Máttar Enríquez

Knut Hamsun en la obra de Juan Rulfo: los pueblos muertos ¿fantasía o realidad?
101

Reseñas
Certificado de licitud de título y contenido: En trámite
Publicación semestral. Los artículos son responsabilidad de los autores.

Dirección postal: Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria
San Nicolás de los Garza, N. L. C. P. 66450. Apartado postal 10, Suc. F.
Teléfono y fax: (01-81) 8352 4259 y 8352 4250 ext. 109
Correo electrónico: editorial@filosofia.uanl.mx

MIGUEL DE LA TORRE GAMBOA

Colección de Investigación Universitaria No. 1
Marcha y memoria. Análisis del discurso de la entrevista de Julio Scherer
al subcomandante Marcos
109

MA.

G UADALUPE RODRÍGUEZ BULNES

La violencia: una visión, una propuesta. Ensayos y crónicas
115
LUDIVINA CANTÚ ÜRTJZ

La formación en competencias. Tres procesos metodológicos esenciales
119

��Una aproximación al tema de las
competencias en la
formación universitaria

José María Infante Bonfiglio
Las competencias, como problema escolar y de
enseñanza, constituyen un tema relativamente
nuevo en el discurso escolar, pero no es una mera
cuestión de discurso, como algunas modas han
pretendido establecer, sino que se trata de una
cuestión que quizá haya estado siempre presente
en todo aprendizaje, aunque no le hayamos dado
la importancia debida. En el fondo, está en cuestión
el problema de la naturaleza de la acción humana
en el mundo y la forma en que las construcciones
culturales se reproducen y modifican a través de la
historia.
Para algunos autores, las competencias
forman parte del conjunto de prácticas destinadas
a adaptar el funcionamiento del sistema educativo
al aparato productivo (Brunei y Belzunegui, 2003).
La frase, dicha así, podría señalar una condición
universal: todas las sociedades requieren que sus
nuevos miembros adquieran las habilidades que su
cultura necesita para reproducirse dominando el
medio en el que viven, aunque no se trate de
adaptación del sistema educativo, sino de
integración interconstituyente, ya que toda sociedad
debe resolver cuáles son los recursos humanos que
requiere para operar las transformaciones más
eficaces (en un sentido amplio) del medio en el que
vive. Ya en las sociedades de cazadores y
recolectores se planteaba el problema de lograr
los alimentos de manera segura y previsora con
el menor gasto de energía social posible, para lo
cual debían adquirirse habilidades que se
integraban al conjunto de competencias que los
miembros de la comunidad debían desarrollar.
Pero en la intención de los autores mencionados,
las competencias forman parte de un discurso
de domesticación de los seres humanos a las
necesidades de un aparato productivo determinado,
el del capitalismo avanzado (o globalizado), tal
como ha devenido en las sociedades de Europa
central y occidental. Y aquí nos topamos con los
fantasmas, que suelen ser más duros que el más
duro de los muros. ¿Es cierto que la idea de las

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

competencias es la respuesta a la obsolescencia
del capital humano derivada del progreso técnico?
¿Es cierto que el desarrollo endógeno impone el
diseño y la aplicación de estrategias que permttan
disponer de recursos humanos especializados en
innovación y que esto, por sí y en sí mismo es
perjudicial y debe evitarse? ¿Es cierto que la
formación de una fuerza de trabajo bien calificada
es una necesidad intrínseca a las empresas
capitalistas e independiente de necesidades
sociales y humanas externas? ¿Es cierto que el
capital humano acumulado por cada individuo es
sólo la resultante de las consideraciones individuales
de costo-beneficio? ¿Es cierto que la capacidad
individual desempeñada o actuada en cualquier
espacio en el mundo es la única variable para
determinar los salarios? ¿Es el sistema educativo
el único responsable de los desequilibrios del
mercado laboral? ¿Es cierto que las calificaciones
laborales son el resultado único, exclusivo y
excluyente de la modalidad en que las empresas
organizan el mundo del trabajo?
Sin duda, la calificación profesional está
asociada a valores socioculturales, pero ello no es
privativo de las sociedades del capttalismo industrial;
es más, todavía mantenemos en el proceso de
producción racional industrial ocupaciones manifiestamente innecesarias y contrarias a su espíritu,
como todos los responsables de mantener la
superchería religiosa, que quizá tenga cierta
funcionalidad en las sociedades de tradición oral,
pero que debería perder toda utilidad en un mundo
regido por principios lógico-racionales. De manera
que toda sociedad impulsa actividades integradas
al modo en que organiza la apropiación y transformación del ambiente en el que vive y en su
formación histórica, para lo cual "especializa" a uno
ovarios individuos o grupos. Que en las sociedades
del capitalismo el proceso de formación de los
recursos humanos responda primariamente a las
necesidades y expectativas de los grupos
dominantes es un problema de las formaciones del

■

�Una aproximación al tema de las competencias en la formación universitaria/ José María Infante Bonliglio

capitalismo y no de la formación de recursos
humanos, alos que toda sociedad debe enfrentarse
y resolver, generalmente de manera acorde a su
propio desarrollo económico, científico ytecnológico.
Y aquí aparece uno de los problemas no resueltos
en cierto discurso sobre las competencias: no se
deberían formar recursos en las competencias
deseadas o necesarias para la reproducción
capitalista porque ello, naturalmente, fortalece aeste
sistema. ¿Cuál es la respuesta? ¿Resistirse a esa
demanda y no formar recursos humanos en
ninguna calificación? ¿Formar recursos humanos
aptos para una sociedad imaginaria mejor que
la capitalista? La respuesta tampoco es, por
supuesto, formar recursos humanos demandados
por las fuerzas del mercado; primero, porque
tales fuerzas, en caso de existir, todavía no
sabemos muy bien cómo operan y segundo,
porque dada la dinámica actual de incorporación
de innovaciones en los procesos productivos,
estaríamos siempre atrasados.
Independientemente del progreso técnico y
de su dinámica, toda sociedad requiere de recursos
humanos calificados para las actividades
organizadas en su seno: aun las culturas menos
desarrolladas materialmente desarrollan formas
de transformación que no vienen dadas en la
carga genética hereditaria. Para no discutir sobre
las condiciones del desarrollo capitalista, podemos
tomar una esfera de la actividad humana de
transformación del mundo que puede o podría estar
autonomizada: la de la salud y en general los
cuidados que permiten prolongar la vida. ¿Es éste
un objetivo del capitalismo o, quizá mejor dicho, es
un objetivo que el capitalismo ha traído a la historia
que los seres humanos construimos? Me parece
que hasta los más feroces enemigos del capitalismo
coincidirán en que no. ¿Qué necesitamos para
prolongar la vida? Personas altamente
capacitadas en las artes de la medicina, la cuales
evolucionan de manera no homogénea y tampoco
se mantienen integradas en las sociedades
industriales avanzadas. Independientemente de
que curen o no, nuestras sociedades muestran
una gran presencia de las llamadas "medicinas
alternativas", pero, contradictoriamente, debemos
reconocer que las fuerzas del capitalismo han
hecho de las técnicas de prolongar la vida un gran
negocio, imponiendo en ocasiones una ética
carente de sentido humano.
Entre los grandes fracasos, de los que
debemos tomar aprendizaje, en lo que se llamó
el comunismo soviético, está el de no haber
logrado competencia en la producción de

■

simples aparatos domésticos; los que fabricaban
eran costosos en términos de derroche de energía
y de consecuencias deteriorantes para ambiente
(Gorbachov 1987), tampoco supo el sistema
soviético producir científicos sociales capaces de
analizar las verdaderas transformaciones que se
estaban dando, pero ya estamos acostumbrados a
que los científicos sociales no sean tomados en
cuenta ni en ése ni en otros sistemas.
La formación no es nunca un proceso en
solitario: todas las competencias que se adquieren
lo son en función de una demanda social. Ni siquiera
en el individuo que por un quizá malsano interés
personal (no confundir con el placer) se dedica a
ser competente en conocer los nombres de todos
los jugadores de fútbol que han pasado por México,
podemos decir que lo hace sólo para resolver una
necesidad estrictamente personal, pero toda
competencia requiere de un ámbito de subjetividad
puesto en juego, precisamente porque alguien
puede destinar un gran esfuerzo en memorizar
nombres de jugadores, aunque eso sea inútil y sin
sentido para muchas otras personas. Las personas
-en todo el mundo- tienen inquietudes por
comprender cómo funciona ese mundo sin
consideraciones de ganancia económica; otra cosa
es que haya quienes hagan del conocimiento una
fuente personal de lucro.
Colocar las competencias (o el discurso de las
competencias) como una derivación de las nuevas
condiciones de producción y asociarlo a lo malo
puede ser tan malo como el mal que se pretende
erradicar: la realidad queda despojada de sentido
en nombre de una búsqueda de sentido; se trata
-es la intención de este trabajo- de ubicar el
problema de las competencias en el proceso
educativo actual.
Las competencias estarán siempre dirigidas,
en primer lugar, a asegurar la capacidad para
sobrevivir dignamente en el mundo. Por ello se
habla de saberes para la vida: son aquellos que,
en una circunstancia histórica determinada, permiten
integrarse adecuadamente a la transformación
que la sociedad aplica al ámbito en que se vive.
Pero no se puede hablar en términos universales,
porque las circunstancias que atraviesan las
sociedades con relación a la producción en el
mundo son cambiantes. Aquí nos hemos enfrentado
siempre a un dilema: adaptamos a condiciones que
generalmente vienen dadas por factores externos
y se nos imponen, o lograr un desarrollo autónomo
y autosuficiente de nuestras propias posibilidades.
El dilema es falso, tanto histórica como !ógicamente.
La historia nos muestra que cada sociedad, para

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

Una aproximación al tema de las competencias en la formación universitaria / José María Infante Bonliglio

cada etapa de su desarrollo, en general, ha
entrenado a sus miembros para las mejores
condiciones posibles. El fracaso en esta tarea ha
provocado la "caída de los imperios": sociedades
que perdieron el paso y retrocedieron relativa y
absolutamente en sus condiciones materiales de
producción.
Por otra parte, si atendemos al proceso
de aumento de la capacidad de transformación
de una sociedad, veremos que ello está
relacionado con la incorporación de conocimientos
e inteligencia a todos los procesos de intercambio
que se dan en un ambiente determinado.
Una realidad actual es que la producción de
bienes (en cualquier nivel) está asociada a la
introducción de conocimientos y esto, que ha sido
así desde el hombre de Altamira, ha producido una
transformación cualitativa en las sociedades
industriales avanzadas. Precisamente, en función
de esos cambios, han comenzado a popularizarse
los términos "sociedad del conocimiento" y
"economía del conocimiento" que se refieren acosas
diferentes, aunque a veces nos encontremos con
quienes no pueden establecer distinciones
(Ft..ndación Este País y Fundación Friedrich
Naumann, 2005). En la sociedad del conocimiento
se hace uso del conocimiento para promover
cambios sociales y económicos que beneficiarán a
la población en general; ello supone agentes
comprometidos con un conocimiento innovador; útil
y difundido de manera amplia con el objetivo de
proporcionar bienestar económico ysocial a quienes
integran la sociedad. La sociedad del conocimiento
requiere, sin duda, agentes competentes en el
manejo de ese mismo conocimiento y condiciones
receptivas entre la población en general. La economía del conocimiento se basa en la producción,
distribución y uso del conocimiento yla información.
La economía del conocimiento difiere de la economía
tal como normalmente la conocemos en que en la
primera se pone énfasis en la inversión en el
conocimiento como motor del proceso económico,
de manera tal que ello repercute en el incremento
de la capacidad de los factores productivos clásicos,
trabajo, materia prima y capital, que son
transformados cualitativamente en el proceso. Sin
ánimo de introducir diferenciaciones inútilmente
peligrosas, en una sociedad del conocimiento los
actores sociales predominantes en la gestión serán
los gobernantes, mientras que en la economía
del conocimiento los científicos y empresarios
llevarían la mayor carga de responsabilidad.
Hace ya diez años que la OCDE (Organización
para el Crecimiento y el Desarrollo Económico)

Cathedra no.

11, enero-Junio 2008

definió los cuatro pilares fundamentales de la
economía del conocimiento: el sistema educativo,
capaz de proporcionar a las personas los
esquemas básicos que les permitan comprender la
información disponible e integrarla para generar
nuevos conocimientos; el régimen económico e
institucional, el sistema de innovación y, por último,
la infraestructura de la información.
El primero de los factores atiende
fundamentalmente a las competencias: no se trata
de asimilar información por sí misma sino de
integrarla en la acción de transformación del mundo
de manera estructuralmente adecuada, es decir,
tratando de conservar un equilibrio armónico entre
todos los factores productivos.

Antecedentes históricos
Las transformaciones de la vida humana en el
espacio territorial europeo de los últimos años han
tenido efecto en ámbitos que no se habían
considerados ligados hasta el presente. La Unión
Europea ha debido encarar el problema de la
formación de los recursos humanos como un
problema colectivo transnacional al abrir la frontera
a la mano de obra, especializada o no, debió atender
a la formación ycapacitación de esos recursos como
un problema común, lo que se hace más imperativo
en el caso de aquellas ocupaciones que pueden
afectar severamente aterceros, como lo son la salud
física y psíquica, la construcción de obras cuyo
derrumbe o colapso ocasionara pérdidas humanas
y demás, pero de ello no se debe exentar ninguna
de las ocupaciones, porque aún la más humilde
tiene algún grado de responsabilidad social que la
atraviesa.
En otro nivel, las competencias implican un tipo
de transformación del conocimiento que se adquiere.
Como problema teórico, el problema de la transferencia del conocimiento fue detectado desde la
Segunda Guerra Mundial. ¿Cómo deben organizarse
los estudios para que quienes adquieren conocimientos y habilidades puedan transferirlos a todas
las situaciones apropiadas en su vida profesional?
Paralelo a ello, está la evaluación del sistema
educativo, en todo o en partes. La evaluación
de los centros escolares surgió en los Estados
Unidos tras la presentación del informe Coleman
en 1966 (Sarramona 2004). El informe señalaba la
estrecha relación entre los resultados escolares y
el origen social de los alumnos, lo que indicaba
que algo no estaba funcionando adecuadamente
en las escuelas; debemos destacar que la
inquietud era lograr que las escuelas atendieran
a todos los alumnos y los prepararan por igual e

■

�Una aproximación al tema de las competencias en la formación universitaria/ José María Infante Bonfiglio

independientemente de su condición social original.
Que la evaluación haya seguido otros derroteros
es tema para otros análisis, pero no debemos
descuidar esta preocupación original, incluso
cuando hablamos de evaluación educativa en
nuestra realidad. A partir de allí se construyó el
concepto de "escuelas eficaces" y se establecieron
ciertos requisitos de operación que debían ser
atendidos: fomentar un clima escolar y una cultura
de producción, poner énfasis en la adquisición de
destrezas básicas, establecer sistemas de
seguimiento del progreso del alumno, desarrollar
al personal docente con orientación hacia la
aplicación práctica del conocimiento, buscar que las
escuelas ejerzan un liderazgo destacado en su
comunidad, buscar comprometer a los padres en el
proceso educativo, poner en práctica estrategias
instructivas eficaces mediante acuerdos, especificar
de manera clara a los alumnos las expectativas que
se tienen sobre ellos y las exigencias que se les
impondrán y, por último, revisar la incidencia de
otros posibles factores, como la sensibilidad
multicultural, las metas de los estudiantes en cuanto
a su desarrollo personal y demás. Es evidente
que se establecieron pensando en las escuelas de
nivel primario y secundario, pero el espíritu
de establecer ciertas normas que hacen a las
escuelas eficaces debe ser rescatado, no por una
eficiencia descontextualizada, sino por recuperar
el objetivo primario del proceso educativo:
transmitir conocimientos válidos para una vida
plena.
Las resistencias a establecer mecanismos
de evaluación se vinculan a la actitud de los
docentes, que tienden a ver amenazada su
condición laboral y personal. Por ello, cualquier
sistema de evaluación debe contar con la
aquiescencia de este sector en primer lugar, al cual
suele relegarse en estas acciones. La evaluación
debe ser vista como un mecanismo que permita el
mejoramiento de la actividad escolar y no como un
control que se basa en la amenaza. Hemos visto
cómo los docentes sienten que todas las prácticas
de evaluación son una forma de presión para
obtener un "mejor rendimiento", todo lo cual
provoca, de manera inevitable, resistencias
conscientes e inconscientes.
Por estas y otras razones la resistencia
de los docentes a ser evaluados se convierte
en el nodo de vinculación de cualquier esfuerzo
para incrementar las competencias. No se
gana nada diciendo que los docentes deben
incorporar la idea de que la evaluación forma
parte de su actividad profesional. En todos los
sistemas sociales y en todas las organizaciones
se realizan de una u otra manera evaluaciones

■

sobre el desempeño de sus miembros; quizá el
punto central es la discrepancia que aparece a
menudo entre los criterios que se suelen imponer
institucionalmente y los criterios que suelen tener
los mismos docentes acerca de lo que significa la
calidad o éxito en el aprendizaje. Debería ser
motivo de debate político, sindical y teórico (desde
las múltiples teorías del acto educativo) y,
desde luego, debería acordarse un sistema
consensado antes de su aplicación.
En el año 2003, la OCDE concluyó el
denominado proyecto Deseco (definición y
selección de competencias). El proyecto había
comenzado a principios de la década de los
noventa del siglo pasado (Salganik 2004) con el
objetivo de encontrar consenso en la evaluación
de competencias que fueran más allá de la
simple attabetización. Además de las competencias,
el proyecto debió enfrentar la construcción de
definiciones en una serie de conceptos relacionados,
en especial cómo considerar una vida exitosa
en la etapa actual de la cultura (sus trabajos
estuvieron encaminados a revisar la realidad
de los países de la OCDE, de los cuales forma
parte México, aunque en un plano muy desigual).
Los temas que sirvieron de guía al trabajo del
Proyecto DeSeCo fueron presentados por una de
sus principales inspiradores, Dominique Simone
Rychen:
¿Pueden identificarse competencias de importancia
especial para lograr éxitos personales y al mismo
tiempo participar de modo eficaz en todas las actividades y aspectos de la vida?
Si es así, ¿cuál es la índole esencial de estas competencias y qué las hace especiales? ¿Podemos
describirlas y justificarlas teóricamente? ¿Cuáles
son sus componentes? ¿Se justifica la idea inicial
de un conjunto de competencias clave?
¿Tienen las competencias clave un accionar independiente de las demás? ¿Están interrelacionadas
con las demás y, en caso afirmativo, con cuáles y
cómo?
¿Hay variaciones y diferencias espacio-temporales
en las competencias clave? ¿Se pueden transferir
y reproducir desde un medio cultural aotro? ¿Operan
las competencias clave de manera independiente
de cualquier condición socioeconómica, incluidas las
variaciones de género, etarias, profesionales?
¿Existen procesos vitales que requieren
competencias específicas o pueden permanecer
invariables a lo largo de toda la vida?
¿Necesitamos las mismas competencias clave en
los diferentes status que ocupamos en una sociedad
compleja como lo son las sociedades industriales
del presente? (Rychen 2004:23-4)

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

Una aproximación al tema de las competencias en la formación universitaria / José María Infante Bonfiglio

Naturalmente, un programa tan ambicioso es difícil
de llevar acabo y debe vencer resistencias de todo
tipo, en especial las de quienes plantean, desde un
cierto escepticismo básico, la imposibilidad de
encontrar un número relativamente pequeño y
básico de competencias que puedan ser válidas
para las variedades culturales de países y regiones.
Pero no es posible la neutralidad: cualquier ser
humano que trate de ubicarse con relación a las
competencias que debe poseer lo hará en términos
de una definición particular de sociedad, que será
más o menos realista y más o menos adecuada a
la realidad en la que vive. De manera que quizá el
punto de partida de cualquier discusión sobre las
competencias deba comenzar por preguntarnos
qué tipo de sociedad deseamos y queremos, y
cuáles serán los comportamientos que esperamos
de los seres humanos para lograr esa sociedad y
en esa sociedad.
Aun cuando esa toma de posición pueda
parecer muy difícil, podemos acordar que por lo
menos esperamos que sea una sociedad de pleno
respeto y vigencia de los derechos humanos, y con
prevalencia de valores democráticos de convivencia
(no sólo en la organización política), donde se
promueva para todos y cada uno de sus habitantes
el logro de una vida plena. Deberíamos poder
distinguir entre la plenitud del desarrollo personal y
el éxtto socialmente considerado, al menos en la
actual ideología y representación social de la
categoría de éxito, aunque sea inevitable que ello
se analice y discuta en los propios procesos de
formación y educación. También debe quedar claro
que esta formación no atañe ni sólo ni exclusivamente a la institución escolar en sus diferentes
niveles, sino que involucra a toda la dinámica social
en su conjunto.
En el momento actual, el proyecto Deseco
califica a las competencias en tres grandes
categorías: la habilidad para usar un conjunto de
herramientas para interactuar de manera efectiva
con el entorno (lo que incluye la capacidad de
manejar utensilios, la información tecnológica y
sociocultural y el lenguaje); la habilidad para
relacionarse con otros, en distintos planos (en
grupos heterogéneos) ytercero, poder manejar sus
propias vidas y actuar autónomamente.
Calidad en educación, evaluación y
competencias
Un primer aspecto a reafirmar es que el "cliente"
del sistema educativo no son los padres, ni
siquiera los alumnos, sino la sociedad en su
conjunto. Ha habido en este punto una cierta

Cathedra no.

1 1, enero-Junio 2008

confusión entre las autoridades universitarias;
quizá en las universidades privadas, dado que los
padres suelen ser quienes las sostienen
económicamente, la confusión pueda entenderse,
pero ello es insostenible en la universidades
públicas.
Debemos distinguir entre las competencias
para la vida y las exigidas o demandadas por
instituciones u organismos específicos: un
empresario podrá demandar en cierto momento
alguna capacidad y puede discutirse a quién le
corresponde el entrenamiento respectivo. No se
trata de pensar en carreras universitarias con
"demanda" en lo cual interviene en alta proporción
la moda y factores circunstanciales, sino de
comprender el proceso general de la dinámica
social, al menos en el mediano plazo.
Un ejemplo de este dilema lo encontramos en
la actual crisis de las carreras de humanidades en
todo el mundo: ¿es necesario ser competente en
interpretar la obra humana en sus aspectos esenciales? ¿quiénes deberían beneficiarse de ello? ¿cuáles
son los sectores sociales que demandan esos
especialistas? Como el sistema del mercado de las
sociedades capitalistas de alto consumo no los
entiende como necesarios, su número tiende a
disminuir en todas las sociedades, pero en especial
en las que ostentan niveles intermedios de desarrollo.
En cuanto a la evaluación, difiere según el
énfasis que se ponga en los componentes del
sistema: según sea que tengamos en cuenta los
destinatarios, los procesos, los resultados, las
estructuras administrativas o la eficiencia en la
aplicación de los recursos invertidos, el sistema de
evaluación diferirá, no sólo en su estructura, sino
en los componentes que lo integran y los
subsecuentes efectos. En México, tenemos desde
el año 2002 el Instituto Nacional de Evaluación
Educativa, INEE, cuestionado tanto en sus objetivos
como en sus prácticas operativas. El Coordinador
del Área de Diagnóstico y Política Educativa del
Instituto Internacional de Planeación educativa de
la UNESCO, Emilio Tenti Fanfani, señalaba que las
evaluaciones educativas aplicadas en general en
América Latina, sólo habían producido mucho
debate pero condujeron a políticas educativas
alejadas de la realidad, dado que las cifras e informes
se encuentran a gran distancia de las necesidades
cotidianas del aula y no facilitan información
adecuada para aquellos docentes que quieran
transformar sus prácticas pedagógicas efectivas.
Los mismos docentes carecen de elementos para
llevar a cabo evaluaciones científicamente
válidas sobre las habilidades y competencias
estudiantiles (Reyes 2003).

■

�Una aproximación al tema de las competencias en la formación universttaria / José María Infante Bonfiglio

Sin embargo, la cuestión de la evaluación
es hoy insoslayable en muchos aspectos de la
vida y la educación no puede estar exceptuada.
Pero debe distinguirse claramente la evaluación
como instrumento de control y poder de la
evaluación, la posibilidad de superación
de fallas y límites. Como en muchos otros aspectos
de la vida, el problema no es la evaluación en sí,
sino qué, por qué y para qué se evalúa. En
ocasiones, hablando de la evaluación de seres
humanos, se confunde la evaluación de ciertas
habilidades con el juicio moral global de la persona;
en otros casos, la evaluación de sistemas o
instituciones es tomada como un juicio sobre la
actividad o el compromiso de quienes actúan en
ellos; en otros más, la evaluación de las personas
se hace sobre criterios confusos o discutibles
en función del rol que se desempeña (como
cuando se evalúa a los candidatos a un trabajo a
partir de criterios morales sobre su vida sexual o
sus relaciones afectivas).
La globalización tiene una inserción especial
en el proceso de evaluación: dado que tiende a
incrementar los procesos de información y sus
consecuencias en todos los niveles de relación e
intercambio, la información deberá comprender
también el conocimiento que se posee sobre el
diagnóstico, el punto de partida, las acciones a
considerar, los órganos encargados de tomar las
decisiones adecuadas y la evaluación sobre el
progreso o retroceso apartir de las acciones puestas
en práctica (Sarramona 2004).
La evaluación por competencias tiene un
aspecto pragmático que sin duda permite resolver
muchas de las disputas sobre el tema: más allá de
las condiciones en que debe funcionar un sistema
educativo, es posible llegar a acuerdos en la
práctica sobre las competencias que debe poseer
un egresado de cualquier nivel del sistema
para enfrentar las actividades a desempeñar en el
mundo en el que vive. Todas las instituciones
educativas (de todos los niveles, en todas las
formas de adscripción) deberían exponer de
manera explícita cuáles son las competencias que
aspiran desarrollar o impulsar en quienes pasan
por sus aulas, y los mecanismos de evaluación que
se estiman más correctos para medirlas.
Ello permitiría, además, que los posibles alumnos
elijan con mayor fundamento sus opciones
educativas.
Para todo tipo de evaluación hay un
problema asociado, el de los criterios técnicos
utilizados para la construcción y selección de los
indicadores apropiados. Laura Salganik (2004)
ha planteado que los esfuerzos para obtener
información en los indicadores de resultados implica

■

enfrentar y solucionar varias dificultades, desde la
conceptuación, por medio de la cual encontramos
un significado para un constructo de partida que
suele ser más o menos general y que nos pueda
orientar en los pasos siguientes, hasta los procedimientos por los que reunimos información yconstruimos los indicadores. Llegar a unificar criterios que
nos permitan además hacer estos indicadores
susceptibles de comparación internacional puede
ser un proceso bastante prolongado.

Organización de los aprendizajes y los saberes
en función de competencias
Justamente, quienes construyen los indicadores
suelen partir de conocimientos presupuestos sobre
los valores sociales y culturales, sin una efectiva
constatación empírica de su validez. En general, se
parte de que el conocimiento necesario para el
desempeño de una competencia en un medio dado
es derivado de una ciencia específica. La ciencia
se toma como un referente absoluto del cual se
desprenden los saberes específicos, sin tomar en
cuenta que justamente las diferentes realidades en
que se aplican exigen esfuerzos de adecuación. Si
bien los valores que conforman una buena vida
pueden ser similares para todos los seres humanos,
los saberes necesarios para ello se derivarán de
las concretas experiencias culturales. El desarrollo
del conocimiento científico, como ha dicho Edgar
Morin (2001 ), se ha hecho y se hace en una
permanente lucha contra las ilusiones y en una
permanente eliminación de los errores, pero
ilusiones y errores no son constantes ni en las
culturas ni en la historia. La definición de las
competencias para el siglo XXI es un privilegio al
que tienen acceso los países desarrollados que
poseen un bajo nivel de analfabetismo y que
disponen de los recursos humanos y materiales que
les permrren poner en marcha una política adecuada
en ese campo de experiencias; todo lo cual significa
que la supervivencia cotidiana no involucra una
angustia vivida cotidianamente entre sus pobladores
(Perrenoud 2004).
Competencia es un término que se ha
convertido en una referencia de moda en los
últimos tiempos, lo que ha agudizado su condición
polisémica, dado que el término se emplea
para referirse a individuos que alcanzan ciertos
resultados específicos, pero también a grupos
que logran éxito en ciertas actividades; asimismo,
suele vinculárselo a disposiciones o aptitudes que
forman parte del bagaje de individuos o grupos que
deben afrontar ciertas tareas. Weinert (2004)
distingue entre competencias (o competencias generales), competencias clave y metacompetencias.

Cathedra no.

11, enero-Junio 2008

Una aproximación al tema de las competencias en la formación universitaria / José María Infante Bonfiglio

Las competencias generales han sido
interpretadas de muchas maneras y Weinert
recupera siete modos en que han sido definidas o
interpretadas. En primer lugar, se las puede
entender como habilidades y capacidades de
nivel cognitivo de tipo general, lo cual incluye los
recursos intelectuales que emplea un individuo
para resolver problemas o enfrentar ciertas
cuestiones. Aveces se ha hablado de inteligencia
y en este caso, no siempre se establece
específicamente de qué se habla, dando lugar a
una serie de interpretaciones inadecuadas o
ambigüedades.
Segundo, las competencias pueden estar
referidas a prerrequisrros cognitivos que una persona
necesita para poder encarar de manera adecuada
ciertas actividades o tareas particulares (tocar un
instrumento musical, manejar oconducir un vehículo
o medio de transporte, etc.), generalmente estas
competencias están descompuestas o divididas en
una serie más o menos grande de unidades ocapacidades. Por ejemplo, conducir un avión requiere
de orientación espacial, conocimientos de mecánica,
habilidad manual de cierto tipo, visión sin trastornos
y demás, incluyendo el manejo de sus fantasías
inconscientes. En muchos casos, hay un amplio
debate sobre la naturaleza adquirible o las
condiciones biológicas previas necesarias.
Una tercera perspectiva sobre las competencias fue desarrollada por Noam Chomsky (1980),
quien entiende la competencia lingüística como una
habilidad heredada y universal para aprender la
lengua materna. La fórmula ha sido utilizada en
muchos modelos psicolingüísticos, pero también es
posible encontrar, tanto en psicolingüística como
lingüística en general, el uso del término
competencia con un significado diferente al utilizado
por Chomsky. También el concepto de competencia
lingüística se ha extendido a otras áreas del
comportamiento humano, y podemos encontrar
"competencia emocional" (como en algunos que
hablan de inteligencia emocional), "competencia
social" para hablar de las conductas de los seres
humanos en un cierto ambiente y demás.
Un cuarto uso del concepto de competencia
fue introducido por autores que modificaron
el esquema original de Chomsky introduciendo
algo así como "variables intervinientes" entre
la competencia y el desempeño, que modifican la
relación entre estos dos últimos. En 1959, R. H.
White (citado por Weinert) dijo que la competencia
~st~~a asociada a la motivación y expresó que los
md1v1duos poseen una necesidad concreta de
mo~ivación para ser efectivos en el medio en que
actuan y que se construyen a partir de los modelos
de sí mismos.

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l 1, enero-junio 2008

Otros autores dijeron que deben distinguirse
entre las competencias objetivas y las subjetivas.
Las primeras son disposiciones de desempeño
que pueden ser medidas, mientras que las
competencias subjetivas se refieren a las
evaluaciones de habilidades elaboradas a partir
de consideraciones subjetivas, las que a su vez
deben tomar en consideración tres aspectos:
una competencia heurística, dependiente del
concepto de sí mismo generalizado; una
competencia epistemológica, dependiente del
concepto de sí mismo específico yque se construye
a partir de las creencias que se tienen sobre la
capacidad para abordar tareas específicas y de la
consiguiente confianza en sí mismo para lograrlas
y una competenciaactualizada, que se experimenta
momentáneamente como una confianza en sí mismo
con relación a las capacidades que se poseen para
lograr ciertos objetivos en situaciones concretas.
Por último, en séptimo término, tenemos la
competencia de acción, que incluye algunos
aspectos de las señaladas, pero que se caracteriza
por poner énfasis en todos los requisitos previos y
necesarios para lograr éxito en una acción.
Algunos autores suelen incluir entre estos requisitos
la habilidad para solucionar problemas, el
pensamiento crítico, conocimiento del ámbito
general yespecífico, confianza en sí mismo yciertas
habilidades sociales (o para actuar de manera
adecuada en ciertos ambientes).
Con relación a las competencias clave, también
se trata de una expresión polisémica, ya que en los
últimos años han llegado a listarse más de 650
competencias clave en la capacitación ocupacional,
lo que lleva a que lo clave se convierta en clavo. La
idea de que las competencias se usan en una
variedad de contextos ha llevado a la necesidad de
establecer aquel tipo de competencias que
puedan funcionar en diversidad de condiciones
institucionales y de requerimientos.
Puede decirse que, a pesar de la posible
ambigüedad, competencias clave se refiere a un
conjunto relativamente reducido de competencias
multifuncionales ytransdisciplinarias cuya posesión
facilita el logro de metas personales y sociales
importantes, a partir del dominio de tareas
relativamente complejas que permiten actuar en
situaciones de incertidumbre (Weinert 2004).
Más allá de la polémica sobre cuáles de las
competencias deben ser incluidas en la lista de las
competencias clave, Weinert señala una serie de
aspectos que deben ser atendidos: no hay
limitaciones formales en cuanto a la definición
de las competencias clave, de manera que sus

■

�Una aprox1mac1on al tema de las competencias en la formación universrtaria / José María Infante Bonfiglio
Una aproximación al tema de las competencias en la formación universrtaria / José María Infante Bonfiglio

definiciones pueden ser ubicadas en diversos
niveles o grados de universalidad, generalidad
yabstracción. Debería tenerse en cuenta, a su vez,
el o los contextos donde se aplicarán o utilizarán
y que obligarán a adaptaciones o modificaciones;
un cierto nivel de abstracción requerirá, en
ocasiones, subdividir el proceso en ciertas
subcompetencias.
El marco de referencia a partir del cual se
definen las competencias puede alterar su ubicación
y composición; cuando se parte de aspectos
generales de la vida cotidiana se pueden establecer
como competencias clave aspectos triviales,
mientras que si se parte de criterios normativos
sobre la vida humana y las condiciones de una
sociedad con alto nivel de calidad de vida, se podrán
identificar competencias clave más adecuadas.
Las competencias clave responden a los
procesos de conocimiento yapropiación del mundo,
de manera que variarán con el conocimiento
científico ytecnológico y las operaciones derivadas,
en especial la de las habilidades puestas en juego.
Relacionado con lo anterior, la adquisición de
competencias clave pone en juego mecanismos de
adquisición de conocimientos y desarrollo de
habilidades cognitivos, que varían según estilos
personales y para los cuales no puede darse una
receta definitiva o absoluta. Estos hábitos pueden
no ser fáciles de remover cuando funcionan
negativamente y deben realizarse los diagnósticos
adecuados para no poner en marcha mecanismos
de aprendizaje inadecuados.
En ocasiones, hay quienes exponen ilusiones
algo peligrosas sobre la adquisición de competencias clave y que cierto trabajo exigente no es
necesario para lograrlas, el que puede ser
sustituido exitosamente con la adquisición de ciertos
elementos que permitan acceder a esas
competencias con rapidez mediante el uso de
tecnología moderna. La psicología cognitiva
señala que esa perspectiva es errónea y que
puede producir efectos negativos y perversos.
Una propiedad lógica es que cuanto más
general es la competencia clave, menos situaciones
específicas y difíciles cubre. Las competencias
clave, por lo tanto, no pueden reemplazar ni
compensar las habilidades que atienden a
aspectos específicos de solución de problemas o
tareas; debe tenerse en cuenta que las actividades
que requieren de habilidades complejas y
específicas deben utilizar competencias
adecuadas.
Hay todavía muchas dificultades sobre el
modo en que pueden adquirirse ciertas
competencias clave; por ejemplo, ¿se puede

■

adquirir el pensamiento crítico por medio de talleres
o actividades específicamente orientadas a ello o
se trata de impulsar el pensamiento crítico en
distintos campos de conocimiento y aplicación?
El tema de las competencias clave no es
ideológicamente neutral: implica una visión de la
cultura en que se desarrollan, ya que los seres
humanos de cualquier cultura se forman una idea
(representación social) de lo que deben hacer
competentemente en su cultura, que puede ser
independiente de lo que digan los educadores y
científicos sociales. Las competencias, aunque se
basen en conocimiento, siempre son mucho más
que él.
Para definir competencias clave, por lo tanto,
se debe:
1. Llegar a acuerdos sobre los supuestos
básicos de orden filosófico, político y ético
del actuar de un ser humano en una
sociedad concreta. Las sociedades actuales
presentan innumerables contradicciones y
cambios, convirtiendo esta tarea en un
proceso de acuerdos racionales compartidos entre todos los responsables del
proceso, no sólo educativo sino social y
político en general.
2. Acuerdos sobre lo políticamente correcto
para la condición de que se trate. Esto
presupone una sociedad con un grado de
relativa igualdad socioeconómica entre sus
integrantes, lo cual está lejos de ser la realidad de nuestros países latinoamericanos.
3. De lo anterior se deduce que deben tenerse
en cuenta las condiciones de toda la
población y no sólo de las clases altas o los
grupos dirigentes.
En otro nivel, las competencias deben ser
analizadas en su carácter transversal (Sarramona
2004): no se pueden basar en una asignatura
(aunque haya algunas específicamente diseñadas
para ello), sino que atraviesan varios campos
temáticos y de aplicación. En el sistema social, el
recorrido horizontal pasa por diversos roles,
según los grupos de pertenencia formales e
informales a los que adscribe el agente; en el
campo educativo, las competencias que atraviesan
varias disciplinas también deben ser tratadas como
transversales.
Tanto las competencias generales como
las competencias clave pueden ser definidas a
partir de las experiencias de las comunidades
académicas y de los intereses y necesidades
políticas de una comunidad, pero no debe

Cathedra no. 1 1, enero-Junio 2008

nunca ignorarse o darse por supuesto las
metacompetencias de procedimiento deben incluir
condiciones y necesidades de los agentes
todo aquello que permite lograr el mejor éxito posible
involucrados.
en la ejecución de las tareas de conocimiento; por
La OCDE y algunos países de la Unión
ejemplo, la capacidad de organizar una tarea en
Europea han estado trabajando en la identificación
función de su subdivisión en tareas específicas, el
ydefinición de ambos tipos de competencia y sólo
uso de herramientas particulares (apoyos gráficos,
podrían mencionarse a manera de ejemplo
modelos mentales o teóricos, etc.), como bien lo
ilustrativo. Es fundamental entender que en el
expresa Weinert (2004: 111 ), "la competencia
campo social se trata de lograr que la persona
metacognitiva es el dominio de uno mismo como
sea consciente de sus derechos y posibilidades
ser que conoce, aprende, actúa".
como ser humano viviendo en una sociedad en
La idea de "aprender a aprender" se refiere
colaboración y conflicto con otros seres humanos,
de manera explícita a la capacidad que una
capaz de defender sus propios derechos e
persona puede desarrollar con relación a la
identificarse con los de los demás, estableciendo
metacompetencia de autoaprendizaje. La mayoría
los límites y posibilidades de sus propias
de los modelos de aprendizaje y enseñanza hoy
necesidades; en las competencias laborales, es
vigentes ponen énfasis en el producto del
necesarios, entender que cada puesto de trabajo
aprendizaje y descuidan el desarrollo de las
posee un perfil deseable y que las diversas
metacompetencias. Tenemos aquí un fuerte
capacitaciones, según su nivel, deberán cubrir un
problema derivado de las condiciones culturales en
espectro más o menos amplio de los rasgos de
que se desenvuelve la actividad de aprendizaje en
esos perfiles.
muchas escuelas de México, donde la evaluación
Precisamente, una de las cosas que no
pública de las capacidades es resistida por los
tenemos claras en México es el modelo de país
alumnos de todo tipo; en mi experiencia como
que estamos dispuestos a lograr y todas las
docente me he encontrado en infinidad de
derivaciones de ello, incluyendo los puestos de
ocasiones con alumnos que solicitan y ruegan de
trabajo que requerimos en la actualidad y en el
diversas maneras que no se hagan públicas las
Muro.
evaluaciones de su rendimiento, especialmente,
En cuanto a las metacompetencias, podemos
por supuesto, cuando les son desfavorables. Una
definirtas como la habilidad que posee una persona
cultura de la evaluación que sirva para cambiar y
para juzgar la disponibilidad, capacidad de
mejorar progresivamente a los individuos y no se
aprender y usar y calidad de sus competencias
utilice como forma de castigo o rechazo debe
personales. Evidentemente, responde a su
desarrollarse desde la escuela primaria, pero
capacidad de autocrítica y evaluación y esto,
debe implantarse de manera clara en la universidad.
aunque se enraiza en su ideal del yo y su
Para ello, por supuesto, deben desarrollarse
autoimagen del yo, puede ser aprendido en ciertas
estrategias de preparación yformación de docentes
circunstancias. Esta capacidad dependerá de
capaces de interpretar los resultados de las
ciertas habilidades, como la capacidad de
evaluaciones en un sentido propositivo ydispuestos
introspección, a la cual se puede contribuir en los
a introducir los cambios necesarios de su
procesos escolares a partir de la observación del
comportamiento con miras a la mejora progresiva y
propio aprendizaje y la comparación con su grupo
continua.
de pares, la retroalimentación de maestros y
La posibilidad de establecer un listado
colegas, la participación en grupos donde se
adecuado de las competencias no es fácil;
presta importancia a la crítica. Esto debe ser
Weinert (2004) sugiere que debe iniciarse
complementado con la capacidad de la persona
siempre con un cuidadoso sistema que permita
para planificar su propio proceso de aprendizaje a
decidir cuáles son los aspectos, elementos y
mediano plazo y la correspondiente evaluación de
componentes adecuados para hablar de
las metas alcanzadas.
competencia en un plano teórico ypráctico ycuáles
Hay dos tipos de conocimiento que deben
los que no deben ser tomados en cuenta. Pero las
incluirse en las metacompetencias: el conocimiento
cosas se complican si, como sostienen Jacques
declarativo y el conocimiento de procedimiento. El
Delors y Alexandra Draxler (2004), existen en el
primero se basa en el saber sobre las dificultades
mundo muchos gobiernos que pisotean todas las
de las tareas, los talentos y las deficiencias que se
posibilidades de las competencias fundamentales
poseen, las técnicas de que se dispone para enfrenpara una vida plena, como realizar juicios éticos y
tar esas tareas y las compensaciones de que
actuar en consecuencia y la capacidad para
puede disponerse para remediar las faltas de conoorganizar las habilidades que nos permitan
cimiento, todo en función de metas realistas. Las
construir un mundo futuro de libertad yposibilidades.

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11, enerojunio 2008

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�Una aproximación al tema de las com_petencias en la formación universitaria / José María Infante Bonfiglio

Reflexiones finales
Las competencias implican la integración del saber
y del quehacer, de manera que el primero encuentre
aplicación adecuada y pertinente en el campo de
las prácticas. De las preguntas formuladas por
Dominique Rychen (2004) podemos decir que
todavía son muchos los esfuerzos que debemos
hacer en la recopilación de información que nos
permita conocer y registrar de manera correcta
cuáles son las competencias adecuadas y
necesarias que deben impulsarse yen qué campos.
Naturalmente, como las competencias se
despliegan en un campo de producción y de
transformación de la realidad que es dinámico y
cambiante, tampoco hemos sido capaces de
identificar de manera acertada las posibles
direcciones del itinerario probable en ese proceso.
No tenemos estudios que nos permitan identificar
las competencias clave requeridas por todos ycada
uno de los agentes sociales en esta etapa del
desarrollo económico de México. Si las instituciones
que dicen promover la investigación científica
impulsaran y fomentaran un amplio programa de
investigación en este campo, quizá en algunos años
podríamos hablar con más cualidad y propiedad
sobre las competencias.

Bibliografía
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Weinert, F. (2004). "Concepto de competencia: una
aclaración conceptual". En D. Rychen y L. Salganik.
Definiry seleccionar las competencias fundamentales
para la vida (pp. 94-127). México, D.F.: Fondo de
Cultura Económica.

Mecanismos discursivos con
subiuntivo como apoyo al diálogo
en los hablantes de Monterrey

Armando González Salinas
Introducción
El estudio completo se centra en todas las
estructuras en las que aparecen las formas verbales
del subjuntivo para diagnosticar, describir y explicar
los usos que un seleccionado grupo de hablantes1
en un contexto situacional definido hizo de ellas.
Se lleva a cabo una clasificación con base en las
muestras que se encontraron y que designa el
subjuntivo independiente como encabezado de dos
tipos principales de estructuras: dubitativas y
optativas. Dentro de este apartado se discute, en
primer término, un grupo por separado para la forma
fija del imperativo: digamos, y la frase fosilizada,
lexicalizada: o sea, por considerarlas expresiones
que se emplean como mecanismos discursivos cuya
función es específica y explicable.
Estos conceptos, algunos generales, otros
específicos, tienen base en los lineamientos que
planteó Moreno de Alba (1978) en su estudio de los
valores de las formas verbales (en su totalidad) del
español mexicano culto. La clasificación que ahí se
sigue corresponde ala que emplean las gramáticas
del español desde el enfoque estructural hasta la
fecha. 2 No obstante, como es de esperar en
variedades dialectales que distan geográficamente
entre el sur (ciudad de México) y el norte del país
(Monterrey), se encontraron diferencias que
motivaron ajustes y creación de otras categorías.
Algunas que ahí se mencionan, se analizan de una
forma y este estudio las concibe y explica de otra,
como es el caso de las locuciones llamadas
fosilizadas' o 'de imperativo': o sea y digamos, que
en este estudio se explican como mecanismos o
estrategias del discurso. Así mismo se discuten,
' El habla de tres grupos socioeducativos de 32 Hombres
y Mujeres en Monterrey que se identifican como: A =
analtabetos, B=Con escolaridad, yC=Con título profesional.
2
Para corroborar la clasificación, véase Helena Beristáin,
1975. Gramática estructura/ de la lengua española. México:
Universidad Nacional Autónoma de México, textos
universitarios. p. 484.

■

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

Cathedra no.

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a manera de corolario, algunos casos de escasa
frecuencia de empleo y / o aparición pero que
complementan, de algún modo, la descripción
del uso de formas verbales con subjuntivo.

1. El subjuntivo en dos tipos de expresiones
discursivas: digamos y o sea
Estas dos expresiones llamaron la atención por las
siguientes razones: la frecuencia de aparición en
diferentes contextos, por lo común y constante de
su forma y empleo, y por la escasa o nula
importancia que se les ha dado al tratar las formas
del subjuntivo en general. Las expresiones son:
digamos y o sea.
De una parte, apareció la forma verbal
digamos, como una locución que los informantes
usan como apoyo, mecanismo discursivo en el
desarrollo de la conversación con diferentes
propósitos, pero que cubren una intención que
es posible agrupar. Moreno de Alba la menciona
como de uso aparte del propiamente exhortativo,
característico de la lengua hablada y que 'intercalada en la conversación, carece de significación
precisa y es a veces señal de reticencia, cortesía,
duda, titubeo, etc.' (1978:125), se puede agregar
también como señal de aclaración, de gradación,
de inseguridad, de opinión o postura del hablante
y algunas intenciones más por la misma línea.
No cabe duda que es una forma muy útil en la
conversación en español, Jorge Murillo (1998:55),
en el habla culta costarricense la describe
como forma que 'se circunscribe meramente a la
esfera del hablante', razón por la cual puede
pensarse 'como marca de la función emotiva', por
lo que la asocia con las interjecciones. Para
poder precisar su significado y particularmente
su función, hace falta recurrir a un estudio
más minucioso que abarque todos los entornos
sintácticos en que aparece, para así darle
su justa interpretación y valor funcional.

�Mecanismos discursivos con subjuntivo como apoyo al diálogo en los hablantes de Monterrey/ Armando González Salinas

Lo relevante en este apartado es dar cuenta
de su existencia y su función discursiva, que es
predominantemente parentética en términos
generales, ya que esta forma se localizó en la
conversación de todos los informantes objeto de
este estudio. El total de muestras es de 38 y como
dato informativo cabe decir que se encontró sólo
una forma en el GAM, en comparación con 22 en el
GCM, la menor y mayor frecuencia respectivamente.
Las demás muestras de frecuencia por grupo corresponden a2 en GBH, 4en GAH y 4 en GBM, y 5
en GCH.
Enseguida se presentan algunos ejemplos
y la interpretación de la intención del hablante
que se advierte en cada caso.
1. 1: Pos todos / e... / prometen / este / bajar... /
digamos/ mejorar¿ verdá? / al comenzar/ para que
/ vote uno por ellos/ y todo eso ¿vedá? / y pos a la
hora del'hora / siempre nada (GAM:168)
(Auto corrección, y titubeo por falta de certeza o
seguridad)
2. 1: Bueno/ funciona de la siguiente manera/ el/ el
/ cliente a ti te proporciona / o nos proporciona /
un ... / un este... / ¿qué te diré? / una literatura del
material que ne'sita / digamos / te vo'a poner un
ejemplo/ él ne'esita un / interruptor/ scuardy / eh...
/ de tales características / tal número de parte /
(GBM:248)
1

l

(Pausa que introduce una aclaración con ejemplo)
3. E: ¿Qué es eso que dice del de cinco trece three
five thirteen?

1: Thirteen thir- / eh eh quince/ eh eh cinco trece/
cinco trece es que está ahorita Dow Jones / es una
/ conjunto de acciones / de distintas cosas / Dow
Jones Average empezaron hace o sea/ tienen ellos
/ o sea esa misma cantidad de acciones digamos/
por una acción de Dow Jones / digamos no sé
cuántas son si seis son ocho ode diez este distintas
compañías / (GCM:676) (Titubeo por duda,
incertidumbre)
4. 1: Pos... / yo que quisiera / decirle hazme esto
todos los días / pero pos no se puede / todos los
días los/ frijolitos / la sopita de arroz/ bueno/ a vez
en cuando / que digamos/ un pedacito de carne /
pos tam'ién hace / hace falta / pa' / que no se le
olvide al carnicero que también vamos ahí a veces
(Risas) (GAH:165) (Inseguridad, titubeo)

■

5. entonces / no hay... / eh ... / este... // forma de
llevar un / este a una por ejemplo / digamos a una
serenata/ un rock and roll ¿verdá? / voy a llevar de
serenata un rock and roll / pos digo que no queda
¿verdad?/ (GBH:401)
(Auto corrección presenta alternativa)
6. E: ¿Qué tan importante es/ a... horita /este/ la
medicina nuclear en México?

1: Es una... / especialidad bastante sofisticada / o
sea que no... /es/ digamos I muy... / popular/ hay
/ incluso entre los mismos médicos se desconoce /
la especialidad // (GCH:552)
(Gradación del valor del adjetivo, opinión)
Con estas muestras se da cuenta de los
diferentes propósitos que cada individuo puede
asignar a esta forma. La forma digamos no acepta
el presente de indicativo porque la intención de uso
tiene tonos de imperativo. Sin embargo, como
expresión de duda o para darse un hablante tiempo
para pensar, existe en pregunta ¿Qué dijéramos...
unos cien pesos? Equivalente a ¿Qué te parece...
cien pesos? Pero son otros contextos que no se
dieron en esa muestra. En otras circunstancias y
contextos pueden alternar con formas como:
'pongamos, supongamos, imaginemos, opensemos
(en), sin alterar mayormente su función e intención
aunque su significado podría modificarse un poco.
También existen: vamos a decir, por decir, un decir,
cuyo uso es menos frecuente pero cumplen el mismo
propósito. Dada la particularidad de uso de estas
formas cabe decir, a pesar de lo arriesgado de la
afirmación, que el subjuntivo es predominantemente
obligatorio y la perspectiva temporal es obviamente
correferencial al MOC (momento de la comunicación). Hay, sin embargo, otras tres, o cuatro expresiones en forma interrogativa con la misma función:
¿cómo te dijera?, con imperfecto de subjuntivo,
¿cómo te diría?, o ¿cómo te diré?, copretérito de
indicativo yMuro respectivamente, y una más, ¿qué
te diré?, con futuro de indicativo, de muy frecuente
uso, ésta en particular la emplea una informante del
GBM en este estudio, en donde, como se ve, el qué
alterna con cómo para indicar la misma intención.
Por otra parte, está la locución osea, de mucho
más alta frecuencia que la anterior, (219 casos), que
los hablantes utilizan como una especie de estrategia
o 'muletilla' discursiva para indicar: a) una pausa
muy breve, que da suficiente tiempo para pensar
en el cauce de la conversación, b) como un elemento
discursivo para dar un giro nuevo a la conversación,
aclarar, cambiar o concluir una emisión de un
pensamiento, o c) para indicar que no se tiene

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

Mecanismos discursivos con subjuntivo como apoyo al diálogo en los hablantes de Monterrey/ Armando González Salinas

más comentario o qué decir. Es alto el uso hodierno
y cotidiano, pero el origen de su difusión, con base
en mi experiencia personal, data de hace algunos
quince o veinte años cuando se consideró como
prototipo del habla culta, por tanto, de 'prestigio', al
identificarse con el uso que los estudiantes de una
importante universidad privada en la ciudad de
México hacían de ella. Llegó hasta sonar pedante y
por ende, fácil motivo de burla, pero también de
imitación en la comunicación diaria en todas las
esferas sociales. En un principio, antes de decir la
frase se decía: como dicen los de la Ibero,
refiriéndose a los de la Universidad Iberoamericana.
Este universo de análisis recoge el estado un tanto
actual -€xtendido- resultante del uso y abuso de
ese conjunto expresivo que, como es más o menos
lógico suponer, se localizó abundantemente
entre los informantes con título profesional. El
aumento gradual de su empleo es muy marcado en
las mujeres, a diferencia del de los hombres, entre
más educación formal tienen ellas. Entre el GAM
con 23 y GAH con 6, la diferencia es muy grande,
en cambo en el GBM con 45 y GBH con 38 es
mínima. Sin embargo, en el GCM se encontraron
84 muestras mientras que en GCH sólo 23, con
estos datos se deduce que entre más preparación
educativa hay entre las mujeres, mayormente
se recurre a este tipo de expresión. Aquí unos
ejemplos:
7. I pero quién sabe más después / que ya sea
más I o sea que / entren a la secundaria / a la
preparatoria ¿vedá? / (GAM:162)
8. 1: Si / y así / así México sigue pidiendo / sigue
pidiendo / o sea / d'el / ya ve lo que dicen / que
sigue pidiendo / dólares empresta'os / (GAH:135)
9. 1: Sí/ sí la podría/ pero/ osea/ lo que/ el pleito
d'ella es que yo le / dé la ropa / o sea de qu'ella
quiere / ya ella quiere andar bien arreglada / bien
vestida y todo/ y... / (GBM: 183)
1O. 1: No/ o sea I es que/ ahí les venden boletos/
na'amás a los socios / o sea los socios presentan
su credencial / que lleven boleto/ si no llevan boleto
es que no son socios/ (GBH:217)
11. / eso fue un/ un momento/ que no me costó/ o
sea I no me costó así que tú digas / ¡ay! que me
siento sola y eso / no / tampoco / sí te da cosita
pero no / pero algo que yo noté / en cuanto
a lo / lo que puede decir de ... / de la prepa del
Tec I a la Universidad de Monterrey / fue /
qu'en la prepa / sí tenías un contacto con los
maestros / con muy... pocos maestros / creo

Cathedra no.

1 1, enero-Junio 2008

tener / o sea / creo haber podido / lograr esa
comunicación / pues no sé si era porque los
maestros no tuvieran tiempo de dialogar
conmigo / o porque los maestros / pues no sé / o
sea I unos eran muy apáticos (GCM:551)
12. / son cánceres curables / o sea I yo pienso
que por más que cuesten / creo que está
justificado / si se va / a... / a rescatar una vida
¿verdá? /o... / si no se va a rescatar cuando menos
/ si se va a morir el paciente / pues que / sufra
lo menos posible mientras llega su fin / o sea / sí
son fuertes desde el punto de vista de molestias /
(GCH:533)
En esta expresión no es posible contemplar el
elemento de obligatoriedad ni el de perspectiva
temporal ya que también el significado y la función
original de la forma verbal en subjuntivo y los de la
conjunción no se conservan. Se argumenta, de
acuerdo con Alarcos Llorach (1995), que la
conjunción disyuntiva 'o' se une a 'sea' para formar
una expresión del idioma con fines propios del
discurso oral. Sí conserva la expresión en cuestión,
sin embargo, la idea alternativa de equivalencia que
sola puede tener, pero en el uso aquí aludido es
unificador, es decir, de 1 + 1 = 1, con lo que se
indica que de dos palabras resulta un significado,
una intención yun fin. Amanera de ilustración, estas
expresiones y su uso se pueden relacionar con el
equivalente en inglés de that is, nunca that was, de
uso más bien formal, que en el habla cotidiana
encuentra útil apoyo conversacional en las
expresiones you know o I mean y nunca you knew,
o I might mean, hasta donde mi experiencia con el
manejo del inglés me permite opinar. Como en toda
equivalencia, es relativo y un tanto arbitrario
contrastar las expresiones de una lengua con las
de las otras ya que habría que considerar un
mayor número de condiciones que justificaran tal
comparación, contraste o equivalencia. Aquí
se presenta sólo como un paralelo que es muy
probable de encontrarse entre muchas lenguas y
sus usuarios cuyas costumbres comunicativas
coinciden, o puedan coincidir con las del inglés o el
español.
En resumen, dentro del recuento de las
estructuras subjuntivas independientes y de sus
distintas manifestaciones sintácticas, semánticas,
pragmáticas y discursivas, en este apartado
se detectó la presencia constante de dos
expresiones con formas de subjuntivo: digamos
y o sea que aquí se analizan, describen y explican
como mecanismos discursivos con propósitos
diversos.

■

�Mecanismos discursivos con subjuntivo como apoyo al diálogo en los hablantes de Monterrey / Armando González Salinas

2. Corolario
Antes de cerrar apartado, cabe mencionar que
dentro de los casos aislados de presente de
subjuntivo existen tres casos. El primero, es el que
Moreno de Alba menciona como 'usual en México',
es decir, una forma verbal con características
sintáctico discursivas, que parece sustituir a un
gerundio, y que en su estudio apareció una sola
vez y en éste dos. Se refiere a la forma iterativa de
un verbo que se emplea pragmáticamente para
enfatizar la repetición de la acción, como en:
13. ¿qué haces? nada / porque no te vas a
quedar alegue v alegue con una / con esa señora
¿verdá? (GAM)

J1

1

14. ¿qué vamos a'cer? / todo el tiempo pague v
pague renta/ pague v pague renta y... / nomás
trabajando pa' la renta / (GAM)
Estos casos, según se ha observado, se
aplican averbos de la primera terminación -ar. como
con pagar y alegar, y se presentan como formas
que parecen ser de subjuntivo, o imperativo, pero
lo peculiar es que con los verbos de la segunda y
tercera terminación: -er, -ir, la vocal sigue siendo -e
como en: Se pasa todo el día come y come puras
cosas que engordan, o en Me fui corre y corre detrás
de ella pero no la alcancé, y no coma y coma o
corra y corra, por ejemplo. Por tanto, parece ser
que es la vocal ees la que se emplea para dar esa
intención de repetición yno necesariamente se trate
de indicación de ningún tipo que tenga que ver con
el subjuntivo en particular.
El segundo caso es vaya, una forma verbal
lexicalizada del discurso, cuyo significado original
puede ser de imperativo (orden), o de subjuntivo
(deseo), y que corresponde en forma a la segunda
persona formal usted, que nunca está presente y
se usa como locución final, concluyente yaclaratoria
y en este estudio apareció sólo una vez:
15. 1: Sí/ más porque hay una facilida'de palabra / y
más cuando... / este... / ¿qué te diré? / es menos este
/ gue se te nieguen las puertas, vaya. (GBM:248)
El tercer caso que considero pertinente
presentar a consideración es la expresión ya sea
que Alarcos Llorach (1995:231) describe como 'de
conjunción disyuntiva con verbo inmovilizado',
aunque no ofrece ningún ejemplo, que va seguida
por el transpositor que, tal como se encontró en este
estudio, por ejemplo:
16. 1: hemos comido en la casa / y su y el postre / y
ya en la noche es una carne / va sea guisada / o
antojitos mexicanos (GBM:675).
Además se encontraron: una muestra
seguida de preposición, Pues te castigan / ya

■

sea por llegar tarde / o no... / no asear tu cuarto
bien í, una seguida de infinitivo, no sé/ tienes dos
opciones/ ya sea.. ./hablarle/ o/ llevarle serenata/
; y una con que + subjuntivo, Cuenta conmigo/ ya
sea que pase por ti o/ algo/. También ocurrió una
vez en pretérito imperfecto 'Ya fuera por. .. ', que
debido a su baja frecuencia, estas formas no se
contabilizaron.
Una última observación en cuanto a casos
aislados pero estables de empleo de formas en
subjuntivo, tiene que ver con la forma de presente
del verbo querer: quiera, que se usa junto a como,
cuando, cuanto, donde, quien formando lo que el
DRAE llama locuciones adverbiales del tipo 'como
quiera', 'cuando quiera', 'donde quiera' y aparte,
'quienquiera'. Esto parece una característica del
español, pues de las lenguas romances (no existe
en italiano, ni en francés, ni portugués), hasta donde
sé, es la única que toma la forma quiera (¿referida
a usted, o él, o ella?) para formar este tipo de locuciones equivalentes en inglés aany +where / place,
any + way, how, any + time, one, o con ever como
en wherever, whenever, whoever. la forma quiera
alterna en variación libre con sea: como sea, donde
sea, quien sea sin cambio de significado ni función.
Formas éstas del presente de subjuntivo muy
arraigadas a la lengua que serán muy difíciles de
reducir o sustituir en cuanto a su empleo y función.

3. Comentarios finales

Mecanismos discursivos con subjuntivo como apoyo al diálogo en los hablantes de Monterrey / Armando González Salinas

para emitirlos en un modo o el otro, y que lo que se
hace como analistas de lengua, de actos de habla
individuales, son sólo aproximaciones, reflejo de una
realidad ya dada.
la siguiente relación de funciones muestra un
resumen de frecuencias según la estructura
sintáctica dentro de la cual se inscriben los casos
que se han descrito:

SUBJUNTIVO INDEPENDIENTE: total 267
muestras
(sin las 257 expresiones discursivas)
SUBJ.

INDIC.

DUBITATIVAS: 3ª muestras (14.23%)
21 (55.26%) 17 (44.73%)
OPTATIVAS: ~ muestras (84.27%)
LOCUCIONES HECHAS 4 (5.88%) 168
DESIDERATIVAS
64 (94.11%)
IMPERATIVAS
LOCUCIONES FIJAS
PROPIAS
YUSIVAS
PECULIARES
CONATIVAS

157 (100%)
8 (5.10%) 1157
41 (26.11%)
62 (39.49%)
14 (8.92%)
32 (20.38%)

EXPRESIONES
DISCURSIVAS
contabilizadas):
'digamos' 38 y 'o sea' 219 =257

(no

MUESTRAS DE CASOS AISLADOS:
Forma verbal reiterativa con terminación en '-e'
para todos los verbos 2,
'ya sea', 4, quiera, 20
Subjuntivo coordinado con indicativo
~ (1.49%) /267

Bibliografía
Alarcos Llorach, Emilio. 1995. Gramática de la lengua
española. Real AcademiaEspañola, Colección Nebrija
y Bello.Quinta reimpresión. Madrid: Espasa Calpe.
Beristáin, Helena. 1975. Gramática estructural de la lengua
española. México: Universidad Nacional Autónoma de
México, Textos universitarios.
Bolinger, Dwight.1991. Essays on Spanish: Words and
Grammmar. Edited by Joseph H. Silverman. Newark,
Delaware: Juan de la Cuesta.
Moreno de Alba, José G. 1978. Valores de las formas
verbales en el español de México. México: Universidad
Autónoma de México.
Murillo, Jorge E. 1998. El presente de subjuntivo y la
variación modal en el habla culta costarricence. Tesis
doctoral. Albany, N. Y.: SUNY.
Real Academia Española. 1973. Esbozo de una nueva
gramática de la lengua española. Madrid: Espasa
Calpe.
_ _ 1992. Diccionario de la lengua española. Edición
en CD-ROM. Versión 1.1. Madrid: Espasa Calpe. http:I
lwww.rae.es/

El subjuntivo no parece circunscribirse únicamente
a los entornos sintácticos de estructuras
independientes y apesar de que el indicativo puede
estar interfiriendo en terrenos que son identificables
con los del subjuntivo, éste por su parte, como
expresión de modalidad no deja de ser el medio
más viable por el cual se manifiesta la actitud
mental, la intención del hablante y el ejercicio de la
responsabilidad subjetiva. Para Bolinger (1991 :263)
la visión tradicional en cuanto a los modos es
correcta al decir que: 'their significance is semantic;
they (los modos) represen! two ways of looking at
reality, one intellectual, the other attitudinal'. la
intelectual depende del indicativo y la de
actitud del subjuntivo. Afirma que todo contenido
semántico oracional de subjuntivo cuando podría
(¿o debería de?) ser indicativo depende de la
intención, oel mero intento, del hablante al emitirlo,
'and our best generalizations are only statistical'
(p. 256), con lo que se infiere que lo que cuenta
es el contexto, la situación y la conciencia de la
realidad en que se dan estos enunciados que
predisponen de alguna manera u otra al hablante

Cathedra no. 1 1, enero-junio 2008

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

■

�Los caminos del realismo y el
problema de la legitimación
de los conocimientos

Carlos A. Bustamante Penilla

,,
"

En algunos desarrollos de la filosofía
contemporánea puede notarse un movimiento
conceptual interesante: la convergencia entre el
problema del conocimiento y el de las prácticas
humanas en sentido amplio. No se trata de un tema
com-pletamente novedoso pues ya desde
República, Platón había estipulado las inevitables
relaciones entre el saber y el poder, que la
modernidad instauraría a su manera según el lema
de Francis Bacon: knowledge is power. Lo que llama
la
atención en nuestros días es que este tema
aparece dotado de rasgos peculiares: por una
parte, se convierte en el punto de encuentro
entre tradiciones que en muchos otros ámbitos
habían corrido por separado, tales como la
filosofía analítica anglosajona y las teorías críticas
europeas; por otro lado, la discusión contemporánea
tiende a situarse en los términos del llamado
"giro lingüístico", lo cual la obliga a una renuncia
generalizada respecto a la capacidad de
contar con cualquier tipo de instancia de
conocimiento que se ofrezca al estilo de la vieja
metafísica.
En el nivel más amplio, puede decirse que el
problema consiste en lo siguiente: la manera en la
que establecemos la validez de nuestros conocimientos tiene consecuencias muy significativas
para nuestras prácticas más cotidianas. Así, se
habla de la relación entre teorías fundacionalistas
(sustentadas de alguna manera u otra en
"fundamentos de conocimiento inamovible"} y
mecanismos de dominación de género (cfr.
Haraway 1995, Butler 1995), de la necesidad de
contar con marcos epistémicos pluralistas que
permitan el entendimiento entre sociedades que
difieran culturalmente (cfr. Olivé 1999), de las
relaciones generales entre la veracidad de
nuestros conocimientos y la justificación de nuestras
acciones morales y políticas (cfr. Habermas 2002).
El último de estos casos anuncia ya el tema que
nos ocupará aquí: la manera en que se ha intentado
establecer un tipo de teorías del conocimiento

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

de corte realista, pero siempre al interior del giro
lingüístico; esto tiende algunos puentes hacia los
debates en tomo a la legttimidad de los saberes
aceptados por las sociedades y las culturas.
Conviene tener a la vista, a propósito de todo
esto, la distinción entre "veracidacr del conocimiento
y "legitimación" del mismo. En el primer caso, se
trata de un concepto que remite alos procedimientos
de tipo epistemológico que pueden utilizarse para
que una cierta comunidad humana acepte un
conjunto de saberes como "verdadero"; en el caso
del conocimiento científico, el tema de la veracidad
se convierte en el conocido y discutido tema de la
"objetividad". Por otra parte, "legitimación" es un
término propio de la sociología ydeudor, sobre todo,
de las perspectivas abiertas por Max Weber: se
considerará legitimado un fenómeno social que
tienda a ser aceptado como "normal" por la mayor
parte del grupo en cuestión. Ahora bien: Weber
hablaba ante todo de formas de dominación política
en sentido estricto (cfr. Weber 2004, pp. 170 s.s.};
será la línea abierta por la escuela de Frankfurt (cfr.
Horkheimer 2000) la que, sobre la base de una
inspiración man&lt;ista, llame la atención acerca de los
vínculos entre el conocimiento científico ylas condiciones de dominación social y cultural en sentido
amplio.
El regreso del realismo
A la luz del esbozo anterior, pareciera que el
problema de la veracidad es cuestión para los
epistemólogos, mientras que el de la legttimación
es un caso particular propio de la sociología y
algunas ciencias afines. Durante buena parte del
siglo XX, la corriente de la filosofía analítica lo
entendió así. Pero las raíces de esta actitud teórica
tienen que rastrearse en épocas previas. En el
ámbito de la filosofía occidental, la teoría del
conocimiento dominante durante siglos fue el
realismo de cuño platónico y, sobre todo, aristotélico.
A grandes rasgos, puede decirse de este tipo de

■

�Los caminos del realismo y el problema de la legitimación de los conocimientos / Carlos A. Bustamante
Los caminos del realismo y el problema de la legitimación de los conocimientos / Carlos A. Bustamante

11

realismo que concibe al conocimiento como la
aprehensión por parte del sujeto de una estructura
de la realidad exterior identificada con las fonnas
presentes en dicha realidad: solamente así podía
explicarse que quien percibe una multiplicidad de
cosas distintas sea capaz de inteligir -más allá de
lo que aparece a sus sentidos- la constancia de lo
universal. Por ejemplo, un individuo se encuentra a
lo largo de su vida con diferentes personas, algunas
más altas o más bajas, más o menos robustas que
otras; será su entendimiento el que captará la fonna
universal "hombre• con independencia de los
rasgos meramente accidentales que distinguen a
un hombre de otro. Éste será el caso de quien
acceda a la auténtica scientia o episteme, conocimiento verdadero. Pero, como se sabe, este
esquema del conocimiento exige una ontología de
corte metafísico bastante fuerte: para que funcione,
requiere que las cosas conocidas ostenten una
fonna o esencia inmaterial, semejante a la fonna
propia del ser humano -su alma- que estará a su
vez dotada de las facultades que le permitan,
precisamente, aprehender la estructura esencial
de lo real.
La discusión entre racionalismo y empirismo,
con la que inicia la época que llamamos
"modernidad", pone en cuestión la existencia de
las entidades metafísicas heredadas de Aristóteles.
El éxito de la ciencia experimental del estilo de
Galileo y Newton haría el resto del trabajo:
verdaderamente, el conocimiento -como quería
Bacon-se convertía en poder (práctico y predictivo)
sobre la naturaleza, de la cual ahora se extraían
leyes que no necesitaban operar bajo los principios
de la antigua ontología aristotélico-tomista. La teoría
del conocimiento, sobre todo en el ámbtto de la
filosofía analítica anglosajona, se transformó en el
siglo XX en una serie de debates acerca de la
manera en que los seres humanos pueden justificar
la veracidad de los mejores de entre sus saberes,
precisamente los producidos por la ciencia
experimental. ¿Cuáles eran los rasgos de estas
discusiones en tomo ala justificación? Por una parte,
se consideraba que las percepciones empíricas de
los seres humanos serían la fuente de información
privilegiada para el conocimiento, ya que sobre el
terreno constituido por estas percepciones los
científicos -auténticos "héroes del conocimiento"construirían sus teorías con ayuda de lenguajes
especializados. Por la otra, el desafío filosófico
se entendería como una investigación acerca de la
forma en que tales teorías operan: verificación de
hipótesis (al estilo del Círculo de Viena), postulación
de hipótesis a las que se intentará refutar para
quedarse sólo con las mejores (como lo quería

■

Popper), análisis de probabilidades de ocurrencia
de fenómenos, etc. (cfr. Gómez Rodríguez, 2003,
pp. 215 s.s.).
En todos los casos se partía del supuesto de
que la actividad científica proporcionaba el mejor
tipo de conocimiento posible, el menos oscuro y
"metafísico". Esta actitud se transformó en una
tendencia a separar el ámbito de la ciencia
experimental de otros fenómenos y, en especial, del
contexto de las sociedades y culturas en que tenía
lugar su desarrollo: la ciencia, por sí misma, era
entendida como universalista y por lo tanto libre de
condicionamientos ajenos a su propia actividad (o,
por lo menos, capaz de distanciarse "objetivamente"
de dichos condicionamientos, tales como los valores
morales de un científico olas turbulencias políticas).
El problema de la justificación se convirtió en un
asunto "interno• de la ciencia y de la filosofía de la
ciencia, y podía ser tratado prácticamente con
independencia de todo lo demás. Por otra parte, y
a la luz del empirismo británico y de la filosofía de
Kant, el problema de la relación entre las
percepciones y la realidad exterior a la mente
humana era obviado no tenía sentido preguntarse
"cómo sería la realidad" más allá de la manera en
que el mundo -fenoménico- aparecía ante los
investigadores. En pocas palabras, la justificación
del conocimiento -en un sentido propiamente
antirrealista- era entendida como "justificación del
conocimiento científico para mentes como las
nuestras".
Uno de los factores que contribuyeron a
desestabilizar esta imagen filosófica provino,
curiosamente, del ámbito de las ciencias humanas.
Desde su origen, las llamadas "disciplinas
sociales" buscaron la manera de encuadrarse en el
paisaje delimitado por la ciencia experimental y la
filosofía antirrealista (que lo era en la medida en
que buscaba ser "antimetafísica"). Pero en algún
momento entre las décadas de 1930 y 1960 la
relación se invirtió: en lugar de explicar
"científicamente" dominios tales como la historia y
la sociología, aparecieron teóricos que procuraron
explicar histórica o sociológicamente la
evolución del conocimiento mismo. Es el caso de la
sociología del conocimiento (cfr. Olivé 1988, pp. 21
s.s.) y de la filosofía histórica de la ciencia al estilo
de Thomas S. Kuhn y algunos otros autores (cfr.
Gómez Rodríguez 2003, pp. 255 s.s.). En pocas
palabras, se postulaba que el conocimiento en
general y la actividad científica en particular, en
cuanto producciones humanas, dependían
fuertemente del contexto de la sociedad, la
cultura y el momento histórico en los cuales eran
gestados.

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

Como podrá suponerse, y a pesar de los
intentos de defensa por parte de autores como
Popper (cfr. Miller 1995, pp. 393 s.s.; Popper, 1997),
el golpe fue devastador. No parecía que las
discusiones futuras en el terreno del conocimiento
pudieran volver simplemente a los apacibles
terrenos de la "justificación interna• del mismo. Los
contextos sociales y culturales, o al menos las
valoraciones e intereses de los investigadores
siempre condicionados por su momento histórico,
volvían por sus fueros. Pero además se perfilaba
el riesgo del relativismo epistemológico: si una
teoría científica no era otra cosa que un producto
cultural más, ¿qué razones podrían aducirse para
defenderla como un tipo de conocimiento "mejor"
que otros, como la chamanería o las tradiciones
sociales inveteradas? Sin embargo, de acuerdo con
algunos filósofos, quedaba un recurso
epistemológico a la mano: si era posible algún tipo
de teoría del conocimiento realista -aunque
reforrnulada en términos no metafísicos- entonces
el riesgo del relativismo podría ser superado, pues
los diferentes tipos de saberes tendrían
necesariamente que confrontarse con una instancia
exterior a ellos. La tarea consistiría, por supuesto,
en despojar de adornos metafísicos a los realismos
para volverlos algo más terrenales.

De los territorios del lenguaje al problema
de la legitimación
De cualquier modo, había un punto en el que la
filosofía histórica de la ciencia y la sociología del
conocimiento no permitían la "vuelta hacia
atrás". El problema epistemológico ya no podría
tratarse meramente por medio de "teorías de la
justificación" -verificacionismo, falsacionismo,
probabilismo- que prescindieran de los contextos
sociales y culturales en los que el conocimiento
se producía. Así que, por una parte, era necesario
aceptar al conocimiento como un tipo de producto
social, por la otra, debía intentarse una defensa
de al menos algunos tipos de conocimiento en
cuanto "más veraces" -más conformes a la
realidad- que otros.
Hilary Putnam esbozó una propuesta en este
sentido con su teoría del "realismo interno" (Putnam
1994, 1998). Sobre la base trazada por Kant con la
distinción entre "nóumeno• y "fenómeno·, este
filósofo aceptó que los sujetos de conocimiento
cuentan con marcos conceptuales que su propio
contexto sociocultural e histórico les proporcionan,
yque conocen al mundo de acuerdo con la manera
en que la realidad ·es recortada" para ajustarse a

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

dichos marcos. Pero Putnam añadía un detalle
importante: la realidad no puede ser "recortada de
cualquier manera•, pues ella misma cuenta con una
estructura propia que permite que algunas
operaciones epistemológicas puedan ser realizadas
al tiempo que evita otras. Un par de ejemplos: tal
vez un médico occidental recurra aantibióticos para
curar una infección, mientras que un médico
tradicional indígena utilizaría en el mismo caso rezos
y alguna infusión de hierbas. Es probable que en
ambas situaciones el paciente experimente una
mejoría yhasta recupere la salud; la realidad exterior
alos sujetos de conocimiento puede ser "recortada",
al menos hasta este nivel, de dos maneras
diferentes de acuerdo con dos marcos conceptuales
distintos. Pero si mi marco conceptual me indica
que puedo salir volando como un ave por la
ventana del séptimo piso, la realidad exterior me
indicará que mis conocimientos al respecto son
más que dudosos. Autores como Helen Longino
(1990) y León Olivé (1988, 1999) comparten en lo
general una perspectiva parecida.
Pero Putnam mismo tuvo que modificar su
posición. El "realismo interno" ofrecía un flanco
descubierto para ciertos ataques "contextualistas"
o relativistas. Veamos más de cerca, para
ejemplificar, el caso de los dos médicos. Si a cada
uno de ellos se le pidiera que explicara cómo es
que sus procedimientos obtuvieron el éxito
esperado, seguramente el occidental nos ofrecería
un discurso acerca de las propiedades químicas de
alguna sustancia sintetizada en un laboratorio,
mientras que el indígena nos diría algo respecto a
su relación particular con tal santo o espíritu
presente en las hierbas curativas. ¿Cuál de las dos
posiciones podría considerarse, en un momento
dado, como la verdadera? Tanto el médico formado
en alguna facultad universitaria como el que ha
heredado un saber tradicional podrían multiplicar
hasta el infintto sus respectivas explicaciones; la
decisión final entre ambas perspectivas tendría que
efectuarse tal vez por razones exteriores al problema
del conocimiento: la defensa de la ciencia occidental,
el rescate de las culturas indígenas, etc. Pero
estaríamos ya de nueva cuenta en un terreno en el
que los condicionamientos culturales, sociales o
históricos parecen determinar el conocimiento más
auténtico.
Putnam terminó por cambiar su realismo
internalista por lo que denominó "realismo de
sentido común" (Putnam 2000). En lugar de Kant,
los apoyos teóricos los constituían ahora el
Wittgenstein de las Investigaciones filosóficas
y el John L. Austin de la teoría de los actos de
habla. El problema con el realismo interno

■

�Los caminos del realismo y el problema de la legitimación de los conocimientos I Carlos A. Bustamante

1

1

11

consistía, al parecer, en que necesitaba aún
justificar la manera en que una instancia como la
mente humana -con todo y sus marcos
conceptuales- podía establecer alguna relación con
las cosas exteriores a ella; esta relación, además,
debería prescindir -obviamente- del recurso
aristotélico a elementos tales como las formas
metafísicas. De acuerdo con Wittgenstein yAustin,
la realidad para los seres humanos pasa a ser no
ya el complicado esquema que por un lado tiene a
la mente, por el otro a las cosas que han de ser
conocidas por aquélla y en medio algo capaz de
conectarlas, sino un entramado de juegos de
lenguaje y actos de habla que vinculan desde un
principio nuestros pensamientos con nuestras
acciones y prácticas. Como diría Wittgenstein, un
juego del lenguaje es "el todo formado por el
lenguaje y las acciones con las que está entretejido"
(Wittgenstein 2002, p. 25). La realidad puede
convertirse en instancia para el conocimiento -y de
esta manera permitir la superación de los viejos
problemas epistemológicos- a condición de que se
considere que tal realidad está constituida por
nuestras acciones, de las cuales el conocimiento
es un caso particular. A la manera de Austin,
convendría pensar el modo en que "hacemos cosas
con palabras" (cfr. Austin 1998).
De este modo no se necesita contar con algún
tipo de criterio "metaepistémico" que sirva para
valorar el conocimiento producido en diferentes
marcos conceptuales: de un solo golpe, todos los
conocimientos -entendidos en el marco de los
juegos lingüísticos o de los actos de habla- quedan
al mismo nivel porque todos nos involucran
directamente con la realidad de nuestras prácticas.
Pero, ¿no se despeja así el camino al relativismo,
puesto que cada juego del lenguaje contaría con
sus propias "reglas" ,¡n expresión de Wittgensteinque fungirían como criterios para considerar lo que
es válido en su interior?
Dos acotaciones podrían venir en auxilio de
este nuevo tipo de realismo: en primer lugar, el
"juego del conocimiento" es un juego entre
otros, con sus propias reglas si se quiere, pero estas
reglas marcan precisamente la necesidad de
prácticas que permitan un enfrentamiento lo más
adecuado posible con los nudos de "lenguajes y
acciones" que constituyen la realidad humana. Así
que desde el principio se trataría de "jugar" a conocer
la realidad, y -como pretendía el realismo internalista, pero sin las desventajas de éste-, tal juego
no podría llevarse a cabo de cualquier manera: hay
reglas que prohíben, al menos hasta cierto punto,
que cuente como conocimiento toda ocurrencia de
los seres humanos. Pero esta aclaración no nos

■

pone a salvo todavía del problema suscitado
por ejemplos como el de los dos médicos. ¿No
está jugando cada uno su propio juego del
conocimiento? La dificultad subsistiría si se
cumpliera una condición: la de que los juegos
mismos del lenguaje fueran inmutables. Pero ni
Wittgenstein ni Austin -&lt;lesde su propia teoría de
los actos de habla- estipulan nada parecido. De
manera que, en un momento dado, podría
suponerse que un "juego del conocimiento"
necesitara afectar o modificar sus propias reglas
o criterios. ¿No es imaginable una situación en la
cual el conocimiento en una sociedad o cultura
dada encontrara insuficientes sus prácticas
actuales, o bien se viera obligado a cambiar por
las exigencias que pudieran hacérsela desde
otro juego del lenguaje distinto? En ninguno de
estos casos se vislumbra la necesidad de alguna
instancia ajena - "metaepistémica"- al terreno ya
marcado por Wittgenstein. Si acaso, se requeriría
de vez en cuando de un "juego de juegos" o
"metajuego", pero este último seguiría siendo
de carácter no metafísico y continuaría apuntando
hacia complejos de lenguajes y acciones. Es
decir, seguiría brindando una conexión con la
realidad.
Evidentemente, las últimas afirmaciones conducen más allá de las intenciones epistemológicas
de Putnam. Pero lo que cuenta es que no parecen
incompatibles con ellas. Ytratan, además, de tender
un puente hacia el problema de la legitimación de
los conocimientos. Sea el caso de las ciencias
sociales. Ellas jugarían de acuerdo con sus propias
reglas, y en cuanto ciencias, pretenderían la
producción de conocimientos válidos, tal vez
conformes con los parámetros de la objetividad. Su
juego sería el de lo verdadero. Pero cuando tales
conocimientos son empleados por un sistema
educativo, una empresa o un gobierno se pasa
ya a otro terreno, precisamente el juego de lo
legítimo. De la pregunta acerca de "¿qué teoría
es verdadera?" se transita hacia cuestiones
relativas a los contenidos deseables para la
educación, estrategias viables para los negocios,
sustento para las políticas económicas o sociales.
Por así decirlo, los juegos de la legitimación
entran en contacto con los juegos del conocimiento,
y entonces convendría preguntarse acerca de
qué ocurre cuando cierto saber científico es
legitimado por una sociedad o por una cultura,
cuando es asumido como el saber que contribuirá
a informar sus decisiones normativas. En sentido
contrario, el juego de las ciencias sociales
podría interrogarse acerca de la "verdad" que
subyace -o deja de hacerlo- en los juegos de

Cathedra no. I 1, enero-junio 2008

Los caminos del realismo y el problema de la legitimación de los conocimientos I Carlos A. Bustamante

legitimación: ¿es completamente verdadero que
una sociedad debe necesariamente presentar
altos grados de desigualdad económica, que la
mujeres estén naturalmente en condiciones de
inferioridad ante los varones, que las formas
de organización social comunitaria sean menos
viables que las del estado nacional?
La estrategia de recuperación de un
"realismo de sentido común" o pragmático, como la
esbozada por Putnam, responde a problemas
principalmente epistemológicos, pero en segunda
instancia abre la puerta para una reconsideración
del problema de la legitimación misma del
conocimiento, problema que se había topado con
las puertas cerradas de epistemologías que
tendían a aislar la actividad científica de otras
dimensiones de los fenómenos sociales. Esta
nueva versión del realismo descansa, a su vez,
sobre una concepción de lo real bastante distinta a
las tradicionales: implica la aceptación -como
instancias relevantes- de los lazos entre lenguaje y
prácticas. Como toda teorización, sin duda ésta
también tendría que ser sometida a serios análisis
que mostraran su utilidad o los problemas que
conlleva.
Conviene esbozar algunas consecuencias
que se desprenden del tipo de realismo que se
seguiría de la pista proporcionada por Putnam. En
primer lugar, obviamente, ni se necesita abandonar
la noción misma de "realidad" como instancia del
conocimiento ni debe relegársele a un papel más o
menos nouménico, epistémicamente inaccesible
para los seres humanos. Con esto se responde
tanto al "antirrealismo", que permea las teorías de
la justificación interna de la ciencia, como al propio
realismo interno del Putnam de Las mil caras del
realismo. Por supuesto, se exige una reconceptualización del término "realidad" que permita
concebir ésta como un entramado de lenguaje y
acciones -al estilo de Wittgenstein- o como el
resultado, al menos parcial, de la manera en que
nos relacionamos con nuestro mundo por medio de
actos de habla -al estilo de Austin-. Debe añadirse
que, en vista de todo esto, el conocimiento debe
ser tratado como una de las prácticas que ejercemos
sobre nosotros mismos y sobre las cosas con las
que nos relacionamos por vía lingüística. Pero nada
impide que se trate de una práctica capaz de
entrelazarse con otros juegos del lenguaje, de los
cuales puede recibir cuestionamientos oalos cuales
puede exigir modificaciones. Legitimación y veracidad pueden configurar entonces nuevos tipos de
constelaciones conceptuales y prácticas donde sea
factible preguntarse por la validez de una y otra
alternativamente.

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

Cuando se concibe la posibilidad de que
la realidad misma incluya vínculos entre los
juegos de la ciencia, la cultura, la política o la
moral, se vislumbra ya la relación entre este realismo
algo más pragmático y las teorías críticas. Por
ejemplo, sea el caso de alguna teoría económica o
pedagógica que encuentre cierto respaldo de
evidencia empírica oformal y por lo tanto, adquiera
el valor de la objetividad ante los ojos de los
científicos sociales que trabajan en ella. Puede
hablarse de que dicha teoría encuentra sustento
en la realidad si respeta las reglas del juego que
juegan los científicos: se constituye como un
conjunto de lenguajes y prácticas reales. Pero
desde el punto de vista de quienes podrían verse
afectados por las consecuencias de la
implementación de políticas económicas o
educativas derivadas de esta teoría, no serían
menos reales las consecuencias desagradables: una
economía que mantenga estables las variables
financieras a costa del estancamiento en la
producción de empleos, una pedagogía "de
excelencia" que en el afán de medir resultados
educativos deje de lado "imponderables" tales
como la capacidad de los estudiantes de distanciarse
críticamente de los contenidos aprendidos. No
bastaría con que el conocimiento fuera "verdadero"
en el terreno de la ciencia que lo produce para que
tuviera que asumírsele como "legítimo" en otros
campos de las prácticas sociales y culturales. En
tonos algo más dramáticos: una fisión nuclear es
científicamente válida, la técnica la permite, la
naturaleza no la impide ... ¿puede utilizarse
este conocimiento para legitimar políticas
internacionales de terror? ¿Es menos real un
aspecto del problema que el otro?
Algunos importantes autores de los últimos
tiempos han tratado este tipo de perspectivas, y de
hecho recurren en su instrumental teórico tanto al
Wittgenstein de las Investigaciones como al Austin
de Cómo hacer cosas con palabras. Sin
menospreciar las diferencias entre ambos, es
especialmente el caso de Jürgen Habermas en la
Teoría de la acción comunicativa (1989) yel de JeanFran~ois Lyotard en La condición pos/moderna
(1993). De hecho, Habermas ha lanzado
recientemente (2002) un guiño a la filosofía
analítica anglosajona, que se ha encaminado
-como en el caso de Putnam- hacia un tipo de
realismo pragmático como el esbozado muy
imperfectamente aquí. Es probable que el tema de
la relación entre realidad, conocimiento y legitimación encuentre en el futuro cercano una serie
de reformulaciones tan interesantes como
necesarias.

■

�Los caminos del realismo y el problema de la legitimación de los conocimientos / Carlos A. Bustamante

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(primera edición inglesa en Basil Blackwell,
1953).

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

Globalización y cultura

Leonardo Iglesias González
La historia económica del mundo registra que, desde
medio siglo antes de la Primera Guerra Mundial,
había un flujo intenso de capitales y personas,
reducción de las barreras de intercambio y un
intenso proceso de expansión comercial. La Primera
Guerra conduce aun proteccionismo comercial con
restricciones al movimiento del capital, en cambio,
la Segunda Guerra es seguida por la reducción de
aranceles y barreras al comercio. Para los setentas
del siglo XX toma fuerza el mercado global de
capitales y el comercio internacional. Se abre un
amplio mercado laboral dando impulso a grandes
migraciones de trabajadores. Algo semejante a lo
sucedido a finales del siglo XIX.
De los acuerdos de Breton Woods de 1944
surge la base ideológica del proceso económico que
se conoce como globalización (Friedman; Ramonet.
1999:119). Esta concepción se apoya en la
afirmación de que toda acción en la sociedad y la
cultura tiene como móvil intereses económicos;
haciendo eco de la concepción materialista de la
historia de Marx. La idea de la globalización expresa
el carácter indeterminado, ingobernable y
autopropulsado de los asuntos mundiales, con
ausencia de un centro. Anteriormente, la modernidad
buscaba la universalización, con la intención de crear
un orden mundial (Bauman. 1999: 81).
Ya en 1848 en el Manifiesto Comunista se afirmaba que el capitalismo con su modo de producción
había desplazado un estilo de vida, sometiendo las
estructuras sociales a un incesante cambio, con
tendencia ala configuración de instancias mundiales
que sustituyeran a lo nacional. (Marx; Engels.
1961 :76-77). Se describe el constante desarrollo
económico que trae como consecuencia un
intercambio universal de personas liberadas de sus
lazos locales; lo que es origen del individuo históricouniversal, que se corresponde en otro contexto con
el ciudadano del mundo (Marx; Engels. 1958: 35).
Estas afirmaciones de hace siglo y medio describen
la realidad que vive el mundo contemporáneo, en
otro momento histórico; por lo que la condición actual
es una repetición de la escena auna escala mayor.

Cathe,dra no. 11, enero-junio 2008

El movimiento económico globalizador se
traduce en cambios en los diversos ámbitos de la
civilización (sociedad, política, religión, ciencia, arte,
técnica, etc.), los que impactan en los criterios
valorativos y principios normativos. Se expresan en
la tradición de los usos ycostumbres yse objetivizan
en instituciones y obras materiales que responden
aun momento histórico dado. Lo anterior constituye
la cultura, que se instrumenta por vía de lo inter y lo
transpersonal, y crea un espacio intersubjetiva que
se constituye en pautas observadas por las mayorías. Es resistente ala modificación, en tanto proporciona una base de sustentación emocional, por lo
que todo cambio cultural se traduce en ansiedad y
conductas defensivas. En su dimensión temporal la
cultura es principio de historia y, al estar asentada
en un territorio y pertenecer a una civilización
particular, es base de identidad. Al mismo tiempo
forma parte de un proceso de fragmentación y
relativismo; lo que la convierte en fuente de prejuicio.
La modernidad histórica comprende desde el
siglo XV al siglo XIX. Su mentalidad se fundamenta
en la lógica determinística, la razón crítica, el
individualismo, los ideales humanísticos y los valores
y verdades universales orientados ala emancipación
humana (Best; Kellner. 1997). La cultura occidental
se halla en constante cambio desde finales del siglo
XVIII con el empuje de la Revolución Industrial,
apoyada en la ciencia y la tecnología. Dentro de este
proceso se ubica la modernidad capitalista, la cual
abarca de 1850 a1950, y está ligada estrechamente
a la industrialización y a diversos procesos
sociopolíticos: educación masiva, especialización
ocupacional, burocratización y desarrollo de las
comunicaciones. Con el predominio de los criterios
de sentido, subjetividad y seguridad (lnglehart.
1997). La globalización se inicia desde el siglo
XIX, toma forma después de la Segunda Guerra
y adquiere un fuerte impulso en la década
de los ochentas. Los cambios culturales inducidos
por la globalización coinciden con la
posmodernidad. "El movimiento posmoderno
está íntimamente ligado con la globalización y

■

�Globalización y ctrltura / Leonardo Iglesias González
Globalización y cultura / Leonardo Iglesias González

1'

las vicisitudes del capital transnacional"
(Best; Kellner. 1997:13). Se traduce en la aparición
de los valores postestructuralistas y modificaciones
en el sistema de creencias. Las nuevas tecnologías
son el más importante factor de cambio e impacta
sobre los diversos ámbitos de la cultura.
Ya en los sesentas se da un rompimiento
entre sociedad moderna y cultura, expresado
en los movimientos de contra-cultura. En éstos
se busca renunciar al ethos materialista y al
éxito capitalista; oponiéndose con actitudes
pesimistas y nihilistas inspiradas en la posición de
Nietzsche contra la modernidad.
La exigencia fundamental de la modernidad
ha sido la construcción de la realidad material
que proporcione al individuo una sensación
suficiente de seguridad. La posmodernidad
aparece una vez que han sido resueltas estas
exigencias y predominan las necesidades de
seguridad. La ambigüedad es el componente
central de sus valores y se asocia a la incredulidad
hacia toda metanarrativa como la ideología
o la religión. Las grandes religiones pierden
autoridad y son sustituidas por la diversidad,
la pluralidad y la calidad de vida (lnglehart.1997:
20-21).
El paradigma de la posmodernidad es la
aceptación del caos, la contingencia, la incertidumbre yla espontaneidad; contra todo fundamento
absoluto, la verdad y la objetividad. La mentalidad
es de escepticismo, relativismo y nihilismo; su foco
es la otredad, la diferencia y la heterogeneidad.
Dicho paradigma no ha surgido en su totalidad y
permanece activo contra estructuras cerradas y
significaciones fijas. Está contra el realismo ingenuo
y la objetividad inmediata, en favor de la
interpretación multiperspectivista, la hermenéutica,
la intertextualidad, la simulación, el relativismo y la
deconstrucción.
En conjunto, la cultura posmodema tiende a
ser más inclusiva, enfatiza la pluralidad, la diferencia
y la aceptación del otro. Se organiza alrededor de la
subjetividad individual, e integra la multiperspectiva
y la múltiple interpretación. Sin embargo, hay dos
impulsos antitéticos en la posición intelectual, por
un lado, una deconstrucción radical de las creencias
yconcepciones del mundo (unmasking), y por otro,
la búsqueda de una integración y reconciliación de
contenidos antitéticos (sujeto/objeto, humano/
naturaleza, lo conscienteno inconsciente, etc.).

Los valores y la globalización
Para propósitos de análisis es necesario precisar
que el esfuerzo aplicado es lo que establece el

■

valor de una realidad detenninada. La pauta que
sigue la aplicación de la fuerza es la norma seguida
en la consecución del valor. Dicha fuerza -física,
mental, emocional yespiritual-es el lado económico
de la valoración, lo específico de la pauta varía de
acuerdo al sector de la cultura. La aplicación
tecnológica a la solución de los problemas exige
menos fuerza para la consecución del valor; con lo
que disminuye el significado e intensidad de la
valoración. Por otro lado, las valoraciones quedan
sin sustento cuando no se les proporciona un
fundamento económico. Tal es, por ejemplo, el valor
de la soberanía nacional cuando no se tiene una
economía autónoma.
En la actualidad hay un conjunto de cambios
culturales que son una defensa ante la realidad
de la globalización, que se percibe fuera de
control, no manejable, no tolerable ycaótica. Dichos
cambios son opuestos a los que la globalización
promueve y su efecto se produce ante el impacto
inicial de aquella, tales son como ejemplo, el fundamentalismo, el nacionalismo y el etnocentrismo. Al
mismo tiempo van emergiendo gradualmente las
valoraciones y criterios propios de los cambios de
paradigmas entre la modernización y la
posmodernización.
En la Encuesta Mundial de Valores se hace
la distinción entre los valores materialistas
concebidos como "un set de metas que son
enfatizadas después de que la población ha
disfrutado de seguridad material, y porque ha
logrado seguridad material" (lnglehart. 1997: 35).
Cuando la seguridad disminuye, como es la
condición de los países con escaso desarrollo,
reaparecen las prioridades materialistas. El
posmaterialista no cambia prioridades, no le quita
valor a la seguridad económica o física, pero da
mayor prioridad a la autoexpresión y a la calidad
de vida. Hay que hacer notar que el desarrollo
globalizador es desigual, y de las diversas
regiones del mundo, los más posmodernos son los
Países Nórdicos y Holanda. Se aprecia que la
población de más de 65 años prefiere los valores
de la modernidad, mientras que la de 14 a 25 años
los de la posmodernidad (lnglehart.1997); lo que
puede interpretarse como una brecha generacional,
y muestra que para un momento dado coexisten
mentalidades variadas correspondientes a
diversos momentos del desarrollo histórico. Dichas
mentalidades son origen de conflictos interpersonales yque se traducen como trastornos intrapsíquicos
y de personalidad.
El individuo tiene una identidad insuficiente;
a lo que contribuye la discontinuidad generacional.
Anteriormente, había una identificación de los hijos

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

con los padres en criterios, valoraciones y modos
de vida que ahora se ha perdido. El individuo
fragmenta su experiencia y su identidad se hace
difusa. La alienación del sujeto es sustituida por la
fragmentación de la experiencia (Jameson. 1997:
14), así aparece la patología de la posmodernidad
caracterizada por los trastornos de identidad y la
defensa narcicística.
El desarrollo de las sociedades industriales
avanzadas se asocia a un proceso de secularización
de la cultura, mientras en los países de África,
América Latina y Europa del Este la sensación de
inseguridad genera la necesidad de certeza religiosa. Lo que lleva a una actitud de aseguramiento
que se logra por prácticas mágicas que implican
una regresión a lo arcaico.
El rasgo básico de la mente posmodemista es
el perspectivismo radical en el que el mundo no
existe como una cosa en sí mismo; sólo es tal a
través de la interpretación. La religión sufre el
impacto de este proceso y decae en sus prácticas.
Con el individualismo surge la "autonomía
espiritual", que con una sensibilidad revitalizada
busca experiencias numinosas sin Dios. La
autoridad religiosa es sustituida por una ética
situacional, con reglas flexibles, con énfasis en el
significado ylos propósitos de la vida (Tamas, 1993).

La economía
La dinámica cultural básica es la siguiente: la
globalización basada en el libre mercado tiene como
criterio fundamental el predominio de los valores
económicos, lo que desestima al resto de los
sectores de la cultura. El libre mercado se asocia al
individualismo que induce a laconfonnación de una
realidad social polarizada, en la que, para grandes
sectores la preocupación es la sobrevivencia, y
para unos cuantos el consumo. La racionalidad de
la producción propia de la modernidad, que implica
el uso adecuado del esfuerzo y el recurso, es
desplazada por la especulación del consumo.
Ahora, se ha perdido racionalidad, pues para
unos, alimentarse requiere un esfuerzo enorme,
en cambio, otros dispendian enormes recursos
para vivir en la opulencia. La incongruencia entre
los medios usados y los logros reales en la vida
es lo que marca el principio de irracionalidad
de laeconomía actual. En este modelo, la economía
se guía por el extremo del mercado; a diferencia
de la modernidad que se asentaba en la producción.
El intercambio entre vendedor y comprador
es el que organiza la producción, lo que está

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

determinado por la disposición del dinero. Dicho
modelo parte del extremo del consumo, que es el
goce del objeto/mercancía o servicio. La fórmula
es: primero es el goce (en el crédito, por ejemplo),
luego viene el esfuerzo por pagar aquello que
se ha disfrutado. A diferencia de la modernidad en
la que el esfuerzo está primero. Para el que no tiene
dinero ni es capaz de crédito queda marginado del
proceso.
El criterio economicista proviene de la
tecnología. En ésta la realidad es abordada con
instrumentos que prolongan la estructura y
función del cuerpo humano y penniten un mayor
rendimiento (eficiencia), lo que exige un menor
esfuerzo y por este camino induce a la comodidad.
El predominio de la valoración económica opera con
normas contrarias a lo social. La economía pide el
menor esfuerzo y el mayor logro y es vista como
expresión del egoísmo, en tanto promueve la
distribución individual del ingreso. La sociedad
pide el mayor esfuerzo, privilegia lo colectivo
y la distribución social del ingreso: dar acada quien
lo que corresponda, de acuerdo al esfuerzo
realizado.
Alrededor del veinte por ciento de la población
no es productor ni consumidor. Su ingreso no
alcanza para satisfacer las necesidades fundamentales. El hecho básico de esta realidad es la
carencia de empleos suficientes y adecuadamente
remunerados que permitan a las poblaciones
estar dentro del proceso de producción y consumo
de bienes y servicios; lo que las coloca fuera
de las pautas culturales. Se confonna así un modo
marginal de cultura.
En esta última condición, el pobre no sólo
carece de recursos, sino que se modifican sus valoraciones, criterios, intereses, deseos y motivaciones.
Como ejemplo, la carencia de alimento es sentida
psíquicamente como carencia de afecto y estima;
el individuo no se siente digno de ser tomado en
cuenta, ante locual puede optar por: tolerar, demorar
y organizarse para lograr lo que pretende; adoptar
una actitud compasiva extendiendo la mano para
recibir caridad o reaccionar con el coraje de vivir
necesario para destruir una realidad y conformar
otra nueva.
La carencia de recursos se traduce en carencia
de satisfacciones, lo queconduce a un debilitamiento
de la personalidad. Aparece la "pobreza espiritual"
ligada a la escasa o nula inserción del individuo
a la dinámica de la cultura en que se encuentra.
De manera reactiva aparece el apego a tradiciones
y a formas mágicas de conducirse; se regresa al
pasado ante una realidad que es origen de
impotencia. Por otro lado, se genera una nueva

■

�Globalización y cultura / Leonardo Iglesias González

------------------------

subjetividad caracterizada por terror a la exclusión
(del trabajo, por ejemplo), la conformación de una
identidad autodestructiva y la aparición de la
violencia en la competencia (Rebellato. 2002:194).

La sociedad
La sociedad se conforma en lo consciente de la
mente yse constituye por intereses, formulaciones,
planes, etc., mientras que la cultura se localiza en
lo inconsciente. Como ejemplo, el desempleo se
refiere a la carencia consciente de una actividad
remunerada que haga posible que el individuo
satisfaga sus necesidades para sobrevivir y gozar
de comodidad. Inconscientemente se traduce en la
sensación de desprotección, inseguridad y
ansiedad, y quizá "desamparo". La sociedad es la
realidad humana en la que se construye la cultura,
contiene un centro alrededor del cual se organizan
los diversos sectores y grupos humanos, que
participan con su fuerza específica con criterios de
corresponsabilidad y lealtad, orientada su acción a
la construcción de una realidad colectiva.
En el ámbito mundial la globalización
conduce a la desintegración de los estados
nacionales, lo que se manifiesta como atenuación
de la soberanía nacional, del criterio de patria y de
historia. Por otro lado, el impacto globalizador
que conduce a la desaparición del Estado
benefactor se realiza contra lo colectivo y en favor
del individualismo, en este último se enfatiza lo
privado sobre lo público y convierte la tendencia
en algo colectivo. Los estratos y grupos sociales
dejan de cumplir con su función específica dentro
de la totalidad social, lo que se traduce en desintegración social. Dicha desintegración deteriora la
cultura, pues el lenguaje, el pensamiento, las
normas y las valoraciones son de naturaleza
social, yal faltar ésta, las pautas culturales vigentes
pierden validez. Al perderse el marco de referencia
social se abre paso a la perspectiva individual, la
cual, por definición, lleva a la subjetividad. La
actitud individualista en su dimensión social
"representa la colectividad privada por oposición a
la colectividad pública" (Kahler.1988:530).

Política
La política se hace ineficiente cuando el foco de
interés se halla en lo económico, lo que lleva a
plantear la idea de la sociedad despolitizada, con
un Estado pequeño que busque ante todo la
administración sin pretensiones sociales o
históricas. Así, el predominio de la economía

■

transforma a la política en administración, y al final,
de los modelos de justicia social, se llega a los
modelos privados de la empresa. "Es paradójico
que la teoría liberal haya desembocado en una
teoría del fin de la política: en efecto, el liberalismo
nació como un movimiento de emancipación
política contra el influjo de la religión o, el poder
absoluto que, una y otro, reducían el espacio de
deliberación" (Tenser. 1991: 60).
Al atenuarse el valor de la política para dirimir
los problemas, el dinamismo institucional y de los
grupos de poder se hace más rígido; tiene menos
posibilidad de maniobra. Se genera tensión que
deriva en la corrupción, la cual se convierte en
válvula de escape y permite por un lado, mantener
las cosas sin modificar, y por otro, evita que los
problemas lleguen aser un conflicto serio al interior
del sistema político. Por esto, la globalización se
asocia a lo que se denomina fracaso ético, expresado en la corrupción, en particular la del sector
público, la cual se ha convertido en un obstáculo
para el desarrollo (Kaufmann.1997). La desaparición de las ideologías de la escena política deja al
sujeto actuante expuesto al juego de intereses,
quedando su acción sin sustento intelectual o
histórico. La concepción ideológica de la realidad
aparecía como el antídoto de la corrupción.
Desde los sesentas del siglo XX aparecen
grupos políticos fragmentados para dar origen a
formas de micropolítica, que opera con una
base subjetiva y niega la transformación social
como objetivo de la participación social y política.
En los setentas y ochentas aparecen nuevos
movimientos sociales que practican la política de
identidad múltiple (raza, sexo, universitario,
feminista, gay, lesbiana, ambientalista, pacifista,
etc.). En estas estrategias multiperspectivistas
predomina la posición del sujeto; el que se ubica
fuera de la cultura, centrado en su identidad
particular.
La modernidad proporcionaba al individuo
un marco de referencia consistente que le
generaba una base de sustentación emocional, el
cual se traducía en sensación de seguridad.
En la globalización el Estado se repliega, suprime
la seguridad social y la sociedad queda
desprotegida. El caos e incertidumbre de la
realidad se traduce en sensación de inseguridad;
con lo que aparece la seguridad como el principal
reclamo de las poblaciones. El trabajador no
siente que su esfuerzo se traduzca en resultados;
el estudiante no tiene seguridad de empleo al
terminar sus estudios, no puede imaginar el
futuro; el votante no tiene control sobre el resultado
final de la conducta del gobernante.

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

____________________

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Globalización y cultura/ Leonardo Iglesias González

Con la desaparición de los estados nacionales,
la globalización facilita la aparición del individuo
apátrida. Esto es, el individuo sin una identidad de
pertenencia local, lo que lo acerca al individuo
universal, sin la nacionalidad como mediadora en
la relación con otros ciudadanos del mundo. Como
reacción a esta tendencia, la identidad tiende a ser
reforzada y aparece el etnocentrismo, en la que lo
extranjero es extraño, no confiable, o peligroso. Así,
paradójicamente la nacionalidad se asocia a la idea
de sociedad y modernidad, mientras, la
pluriculturalidad se ubica cerca de la comunidad y
la tradición, que se encuentran en el pasado. A
este respecto, la identidad de la nación-estado
hace énfasis en criterios locales (geografía,
historia, tradición, religión, lengua, etnia, etc.)
formulados en el transcurso histórico, a distinción
de los comunistas previos a la Segunda Guerra que
pregonaban los criterios internacionalistas. La
globalización necesita del despego, lo que destruye
la identidad cultural y orienta hacia la uniformidad;
así, favorece la aparición del individuo universal,
que asumiría la identidad del género humano.
Por otro lado, al desintegrarse la sociedad
se refuerza el reconocimiento de los derechos
humanos individuales en detrimento de los sociales.
La expansión de la economía globalizadora,
el flujo de capitales y las consecuencias como la
criminalidad (tráfico de drogas, dinero, personas,
etc.) y la migración en masa, favorecen la
internacionalización del derecho y su influjo
en las legislaciones locales. Cuando la economía
deja de tener una orientación hacia el fin nacional,
predomina la orientación individual del derecho.

Arte
A la mitad del siglo XIX Baudelaire, Rimbaud y
Pound, entre otros, buscan la novedad, contra lo
viejo, lo que se concibe como "destrucción creativa".
Se trabaja por la autonomía del arte de la religión,
la moralidad, la política y la ideología social. Se
aspira a las metas estéticas puras, contra el
realismo de la representación y contra el concepto
de arte como mimesis (Best; Kellner. 1997:126).
En síntesis, se busca la innovación y la pureza
creativa en las diversas esferas de valor, lo que
corresponde al ethos capttalista que constantemente
crea nuevas necesidades. Aparece un conflicto
entre la autonomía estética y el imperativo de
dar un valor monetario a la obra; y surge el avantgarde (vanguardia) contra el modernismo,
que vio al arte como una vía de transformación
social con su incorporación a la vida diaria

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

(Best: Kellner. 1997: 129). Los artistas trabajan
con un extremo individualismo que termina
alineándolos con las fuerzas políticas, científicas o
tecnológicas que prometían cambios emancipatorios. Ejemplo de esto son el expresionismo, el
futurismo, el dadaísmo y el surrealismo, que llevan
al modernismo experimental contra el realismo o
mimesis.
Desde los cincuentas del siglo XX, asociada
a la sociedad posindustrial y la globalización,
aparece la revuelta contra el orden, el sistema
de significaciones y las representaciones, con
tendencia al eclecticismo, la parodia, la ironía y la
autoreferencia. Se renuncia alos grandes sistemas
con la deconstrucción y desmitificación del
significado; contra la idea de que el lenguaje
está sobre la realidad. Por lo que se propone el
valor del significado intertextual y la construcción
social del significado. Se está contra el individuo
activo como agente, contra la idea del lenguaje que
revela la verdad.
Con la desaparición del sujeto individual,
la no disponibilidad de un estilo personal lleva al
pastiche que, como la parodia, es la imitación de
un estilo peculiar, único, idiosincrásico; el uso de
una máscara lingüística en un lenguaje muerto, el
lenguaje del simulacro (Jameson. 1997: 17). Los
eventos de la realidad son representaciones tan
omnipresentes que no se pueden distinguir del
simulacro. Se construyen así signos e imágenes de
lo real, que constituyen un nuevo reino de la
experiencia: lo hiperreal, lo que es resultado de un
proceso de simulación histórica en el que el mundo
natural y sus referentes han sido reemplazados
por tecnología y signos autoreferenciales
(Best; Kellner.1997: 101).
La concepción de Jacques Derrida relativiza
todo y va contra la tradición occidental del
pensamiento racionalista dominado por la metafísica
(Appignanesi; Garra!. 1999). Se rompe con el
logocentrismo en la búsqueda de certeza, contra
el lenguaje de la razón que garantiza la presencia
del mundo. La razón logocéntrica afirma que las
palabras pueden ser literalmente la verdad
de las cosas, como en el caso de la racionalización
de lo hechos. La deconstrucción afirma que el
significado está en la relación entre la palabra
y el referente, por lo que implica al observador,
lo que quiere decir que ninguna significación
es exhaustiva, y la deconstrucción va revelando
capas de significado hasta llegar al "grado
cero de sentido". En el uso de la tecnología
esto es sustituido por la imagen de los medios,
contra la palabra que es conciencia engañosa.

■

�Globalización y cultura I Leonardo Iglesias González

Globalización y cultura / Leonardo Iglesias González

Al estar contra la "fe" en el progreso histórico,
la posmodernidad es un nihilismo antiintelectual, en
el que se enfatiza: lo apocalíptico (muerte de la
lectura, del autor, de la historia, el fin del hombre,
etc.); las formas experimentales (hacer primero y
luego buscar la forma), contra la mimesis, y la
psicología profunda. El autor es visto como sujeto
extraño al proceso de creación; la oposición bajo/
alto del arte, entre fantasía y realidad, la
desaparición de las barreras entre el artista y el
espectador, la diversificación de formas, la
hiperrealidad en la que lo original es indistinguible
de las copias y no es más real que las
representaciones (Bullock; Trombley. 1999:134).
En la literatura se está contra el orden
y la representación; a favor de la narrativa con
tendencia al eclecticismo, la paradoja, la cita, la
autoreferencia y la indeterminación.
En arquitectura se va del funcionalismo al
eclecticismo como respuesta pragmática al
mercado, predomina el uso del color y estilos
pasados. En los edificios no hay límites espaciales
claros, se evitan comienzos o finales. Se siguen
los principios de contradicción, más que los
de pureza, unidad o armonía de la forma. Se tiende
a la asimetría, las formas paradójicas del espacio
en oposiciones que subvierten relaciones de
jerarquía.
En la pintura predomina el expresionismo
abstracto (pop art, conceptual art, body art, video
art, etc.). En la música los efectos tecnosónicos, el
minimalismo y el antiart.
Una vez lograda la seguridad material
aparecen las necesidades posmaterialistas, entre
las que se halla el cultivo y exaltación del cuerpo:
cultivo del físico asociado al bienestar, la salud y la
estética de la figura, las dietas, la alimentación light,
el físicoculturismo, la cirugía estética, el antienvejecimiento, el rejuvenecimiento, la longevidad, el
incremento en la expectativa de vida, el tratamiento
de la disfunción eréctil, el deporte en grande
escala, el deporte extremo, el descubrimiento del
genoma humano y los trasplantes. Todo esto va
encaminado a mantener un estilo corporal; es la
estética del cuerpo, mientras en la personalidad,
ante la carencia de identidad predomina el
egocentrismo y la actitud light ante la realidad.
La vida ordinaria se proyecta en el espectáculo
como afirmación de la realidad de la apariencia.

La ciencia
La concepción científica de la posmodernidad
va contra la racionalidad de la Ilustración, el

mecanicismo, el reduccionismo y la visión progresivista de la historia. En conjunto es la construcción
de un paradigma transdisciplinario con una visión
antideterminística a la que contribuyen: el análisis
del desorden molecular en la entropía, el principio
de incertidumbre, la teoría de la relatividad -contra
lo absoluto del tiempo-espacio de Newton-, la teoría
cuántica, teoría del caos -contra la idea de Laplace
de la probabilidad determinística-, contra la certeza
absoluta.
Históricamente, la perspectiva única representada por la figura de Dios termina en el siglo XIX.
La interpretación científica y tecnológica desplaza
a la concepción teológica. Luego aparecen las
múltiples perspectivas, y con ello múltiples interpretaciones; lo que exige al ser humano tolerar las
diversas visiones y la ambigüedad normal de la
realidad. En tanto la realidad es múltiple, los
objetos de dominio y las certezas también lo son.
No hay fidelidad a una sola realidad. Se considera
la materia como elemento activo en el que el proceso
vital sigue una dinámica de autoorganización
-autopoiesis-. Del reduccionismo se pasa a la
teoría de la complejidad como nueva visión e
interpretación de la realidad. Para el pensamiento
posmoderno la indeterminación, la aleatoriedad, el
azar y el desorden revelan la posibilidad de una
nueva forma de orden (Best; Kellner. 1997).

La técnica
La técnica es uno de los pilares fundamentales
del desarrollo globalizador. Ha generado cambios
radicales en el modo cultural y se puede
considerar como el elemento distintivo de la
época contemporánea. La interpretación
tecnológica de la realidad opera con principios
separados de la verdad o la certeza científicas.
Dicha interpretación está guiada por el impulso
y la imagen, contiene subyacente el criterio
económico del mayor logro con el menor esfuerzo
y el criterio de comodidad en la eficiencia de la
acción. La racionalidad es ahora instrumental.
Aparece la paradoja en la que la tecnología
contemporánea requiere ante todo fuerza intelectiva
-no tanto motriz o sensorial-, ypor otro lado, coloca
al individuo en procesos no intelectivos, como la
fantasía con sus componentes mágicos e
irracionales.
La esencia de la tecnología es su capacidad
de revelar lo real de lo que está "más allá"
de la sensibilidad humana, como en el caso
de la realidad micro y macroscópica, en la
que se potencia la capacidad sensorial. La

Cathedra no.

11, enererjunio 2008

tecnología es objetivación del cuerpo con ampliación
de la función, la fuerza y la eficiencia. Los diversos
sentidos, movimientos, órganos, etc. son configurados tecnológicamente y se convierten en el medio
para tomar contacto con la realidad y develarla. El
desarrollo computacional permite disponer de
medios para realizar diversas funciones cognitivas
con eficiencia, que eran sólo un supuesto
metodológico antes de su aparición.
Lo artificial es tecnología y la cultura, por
definición, es algo configurado por el hombre como
artífice, a distinción de lo natural que es lo dado en
la realidad material original. La tecnología es el
elemento fundamental para la transformación de la
realidad, y a su vez, es objetivación de la condición
interna del hombre. La pregunta esencial de la
técnica es cómo; en la ciencia está el qué y porqué,
que son los contenidos y fundamentos de la acción.
Traducido esto al contexto posmoderno lo que
importan son las formas en el discurso, en la acción
y en la concepción de la realidad. Los contenidos
pasan a segundo término. "La principal característica
de la tecnología es que no tiene valores finales, tiene
poca relación con los valores últimos de la vida".
Sus valores son instrumentales: procedimientos, técnicas, procesos, modos, etc. (Keniston. 1965: 253).
El uso de la tecnología se ha traducido en
cambios importantes en la dinámica de la mente y
personalidad durante la segunda mitad de siglo XX.
La existencia transcurre básicamente en la
dimensión temporal; el espacio físico ha sido
anulado. La expansión de los medios visuales centra
el trabajo mental en la imagen; que se asocia a la
declinación en el uso del lenguaje y los medios
escritos. Estos últimos acercan al proceso intelectivo
yal pensamiento lógico-racional, mientras la imagen
se asocia alos sentimientos e impulsos que radican
en la parte inconsciente de la mente. Al final, aparece
la virtualidad, en la que el individuo proyecta en una
pantalla lo que desea en sus fantasías. Esto expresa
niveles primarios de la función mental, que pueden
ser equiparados a los de las primeras etapas de la
vida del niño.

Conclusión
Con el desarrollo tecnológico y el libre mercado,
la globalización conduce a la declinación de los
indicadores de bienestar asociados ala desintegración
de la sociedad, mientras los índices de marginación,
corrupción, delincuencia, drogadicción, analfabetismo, divorcio, desempleo, escapismo, homicidiosuicidio, etc., son indicadores de desintegración de
la cultura. Ante esta realidad se recurre a volver

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11, enererjunio 2008

a modelos del pasado, por lo que se puede decir
que la reacción a la globalización es una regresión
cultural. Por otro lado, aparece la defensa y el
reforzamiento de las diferencias, lo que se manifiesta
en el pluralismo cultural.
La globalización se impone y genera
movimientos en contra, como el fundamentalismo
con tendencia a volver a la simplicidad y seguridad
de los códigos tradicionales de conducta, el
reforzamiento de los valores étnicos y religiosos y
el énfasis en las relaciones hombre-naturaleza. Esto
se manifiesta en lo que se denomina el localismo
cosmopolita que contiene "la afirmación de la
diversidad como derecho universal yla identificación
de la localidad como globalmente formada"
(McMichael. 2000: 269). La globalización opera con
un criterio desmitificador, homogeneiza procesos y
los sujeta al criterio económico. De esta manera los
diversos sectores de la cultura adquieren su tasa
económica, aparecen nuevos criterios valorativos y
normativos, que son asimilados en los medios
predominantemente; mientras las instituciones
conservan los propios de la sociedad tradicional y
la modernidad.
Gradualmente van emergiendo los criterios
propios de la globalización, en los que se busca la
totalidad contra una realidad y un individuo
fragmentado; se afirma la interconexión con interdependencia de las zonas del planeta yla diversidad
(identidad, significado, comunidad, sentido de
apoderamiento, autonomía, fortaleza); se hace
énfasis en la interconexión de todo, en la armonía
con la naturaleza y la autorrealización individual;
se busca un cambio de locus de la autoridad
y de la percepción de la causa, de externa a
interna, de acuerdo a lo cual cada quien como
totalidad crea su propia realidad (Harrnan. 1998).

Bibliografía y Notas

Appignanesi, Richard; Garra!, Chris (1999). lntroducing
Posmodemism. USA: lcon Books.
Bauman, Zygmunt (1999). La Globalización.
Consecuencias Humanas. Argentina: FCE.
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Tum. N. York: Guilford. p. 13.
Bullock, Allan; Trombley, Stephen (1999). The new
Fontana dictionary of modern thought. 3d. ed.
London: Harper Collins. 1
Harman, Willis (1998). Global mind change. USA: BerretKoehler.

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�Globalización y cultura/ Leonardo Iglesias González

lnglehart, Ronald (1997). Moderniza/ion and
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Jameson, Fredric (1997). Postmodemism, or, the cultural
logic of late capitalism. USA: Duke Univ. Press.
Kahler, Erich (1988). Historia Universal del Hombre.
México: Fondo de Cultura Económica.
"Lo que distingue al individualista moderno del moderno
colectivista osocialista es, por tanto, no un mayor o menor
grado de colectividad en su modo de vida sino,
simplemente, una diferencia en la forma de colectividad
en la que cada uno participe y una diferencia en la
interpretación o conciencia de los hechos ...lo que
representa en realidad no es en absoluto el individualismo,
sino una colectividad privada por oposición ala colectividad
pública, el interés de una empresa colectiva privada o de
una vida privada colectivizada en contraste con los
intereses del pueblo como un todo. Confunde lo 'individual'
con lo 'privado'".
Keniston, Kenneth (1965). The Uncomitted. USA: Delta
Book.
Kaufmann, David (1997) Corruption:the facts. Foreign
Policy. Summer.
McMichael, Philip (2000). Developmental social change.
USA: Pine Forge Press.
Marx, Carlos; Engels, Federico (1961 ). Biografía del
Manifiesto Comunista. México: Compañía General
de Ediciones.
"La burguesía, al explotar el mercado mundial, da a la
producción y al consumo de todos los países un sello
cosmopolita. Entre los lamentos de los reaccionarios

destruye los cimientos nacionales de la industria...
Brotan necesidades nuevas que ya no bastan asatisfacer,
como en otro tiempo, los frutos del país, sino que
reclaman para su satisfacción los productos de tierras
remotas. Ya no reina aquel mercado local y nacional que
se bastaba así mismo y donde no entraba nada de fuera;
ahora, la red del comercio es universal y en ella entran,
unidas por vínculos de interdependencia, todas las
naciones".
Marx, Carlos; Engels, Federico (1958). La ideología
alemana. Uruguay: Pueblos Unidos.
"sólo este desarrollo universal de las fuerzas
productivas lleva consigo un intercambio universal de los
hombres, en virtud de lo cual, por una parte, el fenómeno
de la masa 'desposeída' se produce simultáneamente en
todos los pueblos (competencia general) haciendo que
cada uno de ellos dependa de las conmociones de los
otros, y por último, instituye a individuos históricouniversales, empíricamente mundiales, en vez de los
individuos locales".
Friedman, Thomas L.; Ramonet, Ignacio (1999). Dueling
globalizations. Foreign Policy. Fall.
Rebellato, José Luis. Globalización neoliberal, ética de la
liberación y construcción de la esperanza. Anthropos
(Revista) No. 194, 2002.
Tamas, Richard (1993). The Passion oh the Western Mind.
N. York. Ballantine Books.
Tenzer. Nicolas (1991 ). La sociedad despolitizada.
Argentina: Paidós.

El ¡uego y la vagancia en Monterrey,
siglo XIX

Adolfo Torres Peña
1. La opinión de periodistas y regidores
Los periódicos de todo el país señalaban a los
juegos públicos como causa de los principales
quebrantos económicos. Incluso, las ferias, "esa
benéfica institución que tiene por objeto promover
el comercio facilitando los cambios, dar impulso a
la agricultura y a la industria con la baja de los
precios y la abundancia en el seno de las
poblaciones privilegiadas, ha(n) llegado a
degenerar (por causa de los jugadores que a
ella acuden) en algunos (casos) de tal suerte
que acaso les estaría mejor no haber obtenido
semejante concesión".
El articulista nos describe que la gente rodea
por la mañana, en la tarde, a la noche y hasta el
amanecer, una mesa cuyo centro ocupa el hombre
infame que a virtud de una larga práctica llegó a ser
excelente en el arte de robar a ojos vistos. Dice
que ni el conde de Revillagigedo pudo extirpar
este mal social, que mucho "menos podrá
obtenerlo una autoridad departamental o municipal
bajo forma republicana". Enseguida pregunta:
¿de esto qué se puede inferir? ¿que ya el juego no
esté prohibido? ¿que no pueda perseguirse
legalmente a los jugadores? Termina criticando al
sistema federal comentando: las leyes que
demandan la sumisión han preescrito pues, ya
todos creen que es un acto voluntario obedecer las
leyes1 •
En Monterrey, se discute en Cabildo los abusos
que se advierte en los ojos de agua con motivo de
hacer lumbres las lavanderas y tener juegos
prohibidos, razón por la cual ordenaron se prevenga
(...) a todos los vecinos que la circundan de que
nadie entre por sus pertenencias a bañarse ni a
lavar pues si se advirtiese falta o desobediencia
se procederá contra el vecino donde se justifique
haber entrado y sufrirá la multa que el señor

Presidente (del Cabildo) estime oportuna2. La
opinión sobre los jugadores no era muy buena: el
tiempo tan precioso y siempre tan corto para las
personas que saben emplearlo útilmente, se hace
insoportablemente largo para el ignorante holgazán
que le prodiga a fútiles bagatelas, aextravagancias,
a conversaciones frívolas y a ocupaciones más
funestas que la misma ociosidad.
Este mismo escritor considera que el juego es
bueno sólo para dar al espíritu descanso por algún
tiempo; pero que en el holgazán (es) una ocupación
seria, que con frecuencia lo exponen a la pérdida
total de su fortuna. Emite juicios categóricos, uno
tras otro, basado en que, el origen de la afición al
juego es la avaricia y la codicia. Define a los
perdedores como feroces compulsivos que los
llevan a riñas y a quitarse la vida; afirma que, los
jugadores, prefieren pagar las deudas de honor
antes que saldar cuentas con mercaderes,
artesanos y aún pobres joma/eros. Y asegura que
muchas familias han caído en la pobreza por culpa
del juego (no del jugador): Un padre de familia por
dar alguna energía y movimiento a su espíritu,
arriesga en una carta o un dado su bien estar, su
fortuna, la de su mujer y la de sus hijos'!.
La expedición de leyes para regular el juego
se renovaban año con año. De la lista de artículos
incluidos en un decreto de agosto de 1832, se lee
la siguiente prohibición:
(12º) "Ninguna persona permitiráen su casa juegos
de albures, monte, ni otros prohibidos por las leyes
y la pragmática del seis de octubre de 1771 (...) Los
coimes yjugadores quedan sujetos a las penas ahí
establecidas".

Al parecer, aún no podía el nuevo gobierno federal
expedir leyes para norrnar todos los actos privados,
por lo que tenían que recurrir a leyes de la Colonia.
La severidad de estas normas iba aún más allá:
2

1

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

GCNL, número 279, del 24 de noviembre de 1831.

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

3

FCP, Actas de Cabildo del 22 de mayo de 1822.
GCNL, número 274, del 27 de octubre de 1831.

■

�El juego y la vagancia en Monterrey, siglo XIX / Adolfo Torres Peña

(61 º) "Ningún vecino consentirá que en su
pertenencia jueguen los muchachos palmo, rayuela
y tres en raya~.

Dos meses después, el mismo Cabildo expide otro
decreto, donde se percibe mucho menos
rigurosidad; explicable por la cercanía de la feria
anual que se celebraba en la ciudad:
'(1211) Si se jugaren juegos no prohibidos, pagará
cada tabla cuatro reales diarios-s.

Refiriéndose por tabla a una mesa cuyo centro
ocupa el hombre infame. Expidieron reglamentos
pero no especificaron cuáles eran los juegos no
prohibidos, los daban por conocidos.

2. Leyes contra el juego
La ley de 1m a que hace referenc1a el decreto de
1832, fue expedida por el virrey Márquez de Croix.
Éste percibía el juego como un grave problema
social y con el fin de acabar con éste, emitió un
bando, donde se lee:
"La ociosidad es uno de los vicios dominantes de
este reyno, y la causa de la frecuencia en casas de
Juego, pulquerías, parajes en que regularmente
tienen principio las riñas, y pendencias, de que se
originan las continuas heridas, y muertes; y aunque
por Ley [...] están señaladas penas a los ociosos
vagabundos, y mal entretenidos, las Justicias no
cuidan de su cumplimiento como debían. Yenterado
el Supremo Consejo de Indias de que semejantes
gentes en los pueblos, solo sirven de introducir
vicios, pervertir las buenas costumbres, y cometer
delrtos, me previene tome en el acto las providencias
que tenga por conveniente [...)ordeno ymando que
todos los que no estén empleados en la cultura y
labores de la tiena, en oficio oservicio con que poder
mantenerse, elijan alguno, en el preciso ypreventivo
término de un mes, y pasando, las Justicias se
dediquen con frecuencia avisitar,y reconocer dichas
casas, y arrestará a los que hallaren en ellos, y
presumieran ser ociosos, y constándoles por dicho
de dos ó tres testigos, no tener el sujeto oficio, ni
destino, lo aplicarán al servicio de su Majestad en la
tropa, opresidios de la Habana oSan Juan de Ulúa,
según las circunstancias ..."6.

El número de estafadores no se reducía a los
jugadores, existían -también- falsificadores
de documentos, sellos y moneda: la experiencia
ha dado a conocer los graves inconvenientes y
• GCNL, número 319, del 30 de agosto de 1832
s GCNL, número 326, del 18 de octubre de 1832.
· FCMM, 2da época. Bandos, Vol. 5, Exp. 2.6 del 20 de
febrero de 1m.

■

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ El juego y la vagancia en Monterrey, siglo XIX / Adotto Torres Pe~

fraudes que en esta materia tan delicada y
escrupulosa puede causar el frecuente abuso que
hasta aquíha habido, asíen esta Capital, como fuera
de ella, en dorar la moneda. A estos, el Virrey, don
Matías de Gálvez condenó a: /as penas de 4 años
de presidio a los mulatos y demás castas inferiores.
Este virrey emitió otro bando para prohibir /os
juegos de envit&amp;, suerte y apuesta origen de
tantas ruinas y sucesos lamentables. Este
bando no es otro sino el que su antecesor, Baylio
Fray D. Antonio Bucarelí, había expedido en
julio de 1768. Bando que consideró adecuado
reimprimir en 1784:
"habiendo en esta propia ciudad y en todo el Reyno
cosa más común ni osada que el juego, se prohíben
los juegos de albures, banca, quince, veinte y una,
treinta y una, envidadas9, cacho, floró otros naipes,
como quiera que se nombren, siendo de envite o
suerte, y los de biribis, oca, dados, tablas, bolillo o
semejantes de suerte y azar".

Señalando como juegos permitidos: "de naipes
que llaman de carteo y los de pelota, trucos, billar
y semejantes, en que no haya envite, suerte y azar.
Son unas diversiones honestas que, usadas bajo la
regla de la prudencia, con el designio de esparcir y
recrear el ánimo para dedicarlo después con más
vigor a las obligaciones propias de cada uno,
merecen el nombre de virtud".
El fraile Bucareli consideró, además, un castigo
para los vagos y mal entretenidos, sin oficio y
entregados habitualmente al juego, o que en él
hayan cometido fraudes, se les castigará desde la
primera vez con una pena de cinco años de presidio
y de ocho a los dueños de las casas en que
semejantes torpezas se permitieran. También
impuso un tope de apuesta en los juegos permitidos,
de 1Opesos en todo el día; además de prohibir se
jugarán prendas, alhajas uotras cualesquiera bienes
muebles o raíces. Y dicta que, cuando alguno
pretendiera cobrar una deuda de juego, antes que
ir contra el deudor, que instiguen a los que pidieron
el pago.
Ahora bien, no se permitía que /os artesanos,
menestrales de cualquier oficio, así maestros como
oficiales y aprendices y joma/eros de todas clases
jugaran en horas de trabajo ni después de las 1Ode
la noche. Considerando que este horario iniciaba a
las 6 de la mañana, se interrumpía a las 12 del día

7
FCMM, 2da época, Impresos 11, Vol. 17 del 12 de mayode
1784.
1
Una sobre apuesta que se añade a la ordinaria.
1
De envite, reto mayor, desafío en la jugada.

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

para reanudarse a las 2 de la tarde y terminar
a la oración de la noche, no les debe haber
quedado mucho tiempo para el juego. Por otra
parte, también estaba prohibido jugarlo en casas
particulares o en tabernas, figones, hosterías,
mesones, botillerías y otras casas semejantes;
yen las de truco sólo permito los de ajedrez, damas
y tablas reales.
Después de la Independencia, en un amplio
artículo publicado en El Fénix de la Libertad,
editado en la capital del país e incluido en la Gaceta
Constitucional del Estado Libre y Soberano de
Nuevo León, el redactor se lamenta por la afición
al juego que manifiestan gran parte de los
capitalinos. Inútilmente se fomenta un brillante teatro
~scribe-, una grande ópera, y se crían y establecen
curiosos museos, si las costumbres del pueblo
yacen en elabandono, si la embriaguez preside sus
entretenimientos, sila prostitución repunta entre sus
placeres, yeljuego es su pasión favorita~Para este
escritor, "nada por cierto escandaliza más en Méjico
que la multitud de casas de juego{. ..) que se ponen
de repente en los zaguanes, en las plazuelas, en
las calles y en los parajes más públicos, sin que
jamás las autoridades (. ..) hacen la más ligera
reclamación'º· Para 1890, en Monterrey se llegaron
a contabilizar más de 300 lugares donde se
expedían licores espirituosos, tiempo en el que según criterio del articulista-: cunde la inmoralidad
en nuestros días11 •
Un proyecto de ley, específico para controlar
el juego, fue expedido hasta marzo de 1835, por el
gobernador licenciado Juan Nepomuceno de la
Garza y Evía. En éste, se proponía (1) multar con
50 pesos a los jueces que toleraran o permitieran
los juegos prohibidos de naipes; (2) de 15 a 200
pesos de multa al coime y dueño de la casa donde
se juegue; (3) si no tiene dinero, la primera vez
sufrirá un mes de obras pública, a la segunda, dos
meses y destierro perpetuo del Estado; (4) si el
coime es un sirviente, se le aplicará un grillete por
un mes y (5) se destttuirá a los empleados públicos
que lo toleren 12•
Casualmente, el primer número del periódico
que sustituye a la Gaceta Constitucional como
periódico oficial, incluye la minuta de la sesión
realizada el 5 de marzo en el Congreso de Nuevo
León, donde una comisión presenta una amplia
reflexión sobre el juego. Inicia dicho documento
afirmando: el Gobierno hablando sobre este ramo,
atribuye a las alteraciones que produce la moral, la
10

GCNL, número 397, del 27de febrero de 1834.
""la Defensa del Pueblo", del 10 de diciembre de 1890.
12
GCNL, número 451 , del 12 de marzode 1835.

Cathedra no.

1 1, enero-Jurúo 2008

tranquilidad y aún la propiedad de los ciudadanos a
la permisión de los Pueblos del Estado, cuando
celebran sus funciones, de la diversión conocida
de toros, introducida desde el tiempo del gobierno
español, y a la tolerancia con la que las respectivas
autoridades dejan poner en las calles y plazas
juegos de naipes.
La inquietud de los vecinos, de acuerdo a
esta minuta, provenía por la multitud de vagos
que viene de otros puntos y causan alarma y
sobresalto a los propietarios, pero la comisión
pensaba que, prohibiendo los toros, no impediría
que ese tipo de gente llegara a nuestro estado:
porque son gentes que apetecen el bullicio
para poder lograr sus perversas intenciones•.
Sin especificar cuáles eran estas perversas
intenciones. Respecto al juego, se lee:
•...la comisión conoce que son efectivos los males
que produce esta permisión pública, ese culpable
disimulo o tolerancia de los jueces en dejar poner
Juegos de naipes en las plazas y calles, a pretexto
de lucrar alguna cosa para los fondos de los distritos,
sin considerar el pe~uicio que causan a la moral, a
la agricultura y aún a las fortunas de los mismos
ciudadanos y de algunas familias, que siendo dignos
de mejor suerte suelen quedar algunas veces
reducidas a la más lamentable indigencia"13 •

Otro mal social al que continuamente se hace
referencia en la Gaceta es la presencia de "vagos,
ebrios, insolentes o escandalosos y gente que no
tiene oficio". Cuando la II Legislatura del Estado se
enfrentó a este problema en 1828, decidió repartir a
estos entre los artesanos y labradores para que, a
través del trabajo, con su industria y conducta formen
hombres útiles para el Estada1 4• Podría decirse que,
por esta discusión ypara poder conocer la población
en Nuevo León y oficio de sus habitantes, en la
siguiente sesión, los diputados ordenan: Formar
censo con expresión de la profesión, arte ú oficio
de cada persona (. ..) remitiendo anualmente dos
copias en el mes de enero al gobierno con las
adiciones á que diere lugarel aumento odecadencia
de la población, riqueza o industria.
Además, en esta segunda sesión, se declaró
como viciosos, holgazanes y mal entretenidos,
a todos aquellos que no veneren la justicia (.. .)
y no le temen, disponiendo músicas o bailes
en los tiempos y modos que la costumbre permitida
no autoriza como regulares para la honesta
1
•

Semanario Político del Gobierno de Nuevo León, número
1, Tomo 1, del 19 de noviembre de 1835.
'' GCNL, número 90, del 17deabril de 1828.

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�El juego y la vagancia en Monterrey, siglo XIX/ Adolfo Torres Peña

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recreación1 5. Pero las aristas del problema eran
muchas, por lo que el problema continúa discutiéndose en el Congreso Estatal. Al mes siguiente,
llegan a la conclusión de que solamente algunos
pueden acudir con los artesanos y labradores y, que
otros, necesitan de la caridad pública. Por esto
acuerdan que, a los que realmente necesiten, se
"les dará una boleta o licencia de mendigo"16•

3. La tabla de los días de fiestas
Las fiestas populares "permitidas" estaban incluidas
en una Tabla de festividades. El Cabildo estaba
obligado a presidir -junto con el Cabildo
Eclesiástico- estas celebraciones. Durante la
Colonia, se expidió un decreto en marzo de 1738,
donde se indicaban los días siguientes:
El día primero de enero
Día de los Santos Reyes
Jueves Santo
Viernes Santo
Sábado Santo
Primer día de Pascua de Resurrección
Día de la Asunción del Señor
Primer día de Pascua del Espíritu Santo
Día de Corpus Christi
Día de Nuestra Señora de la Asunción
Día de la Natividad de Nuestra Señora
Día de la Purísima Concepción de Nuestra Señora
Día de la Natividad de Nuestro Señor Jesucristo
Los dos días dedicados a la fiesta del gran turco
Las fiestas de Nuestra Señora de la Concepción17
Una vez consumada la Independencia de México y
declarado Emperador Constitucional de México a
don Agustín de lturbide, el Soberano Congreso
Constituyente Mexicano establece los días feriados,
fiestas de tabla y de corte y notas cronológicas que
deben fijarse en lo de adelante en los calendarios:

México; el cumpleaños del Príncipe Imperial;
el 27 de septiembre, cuando entró
triunfante el ejército a la capital y el 12 de
diciembre, el más grande para esta América
por la maravillosa aparición de María
Santísima de Guadalupe.
c) Notas cronológicas: lo que antes se decía
de la Conquista, se designará como de la
Dominación de los Españoles. Se habrá de
escribir: En este Imperio, años tantos y, en
el lugar correspondiente, se pondrán estas
otras: Del glorioso grito de Independencia
en América de septentrión, año catorce de
su absoluta Independencia, año tercero, de
la Instalación del soberano Congreso
Constituyente y reinado de nuestro primer
Emperador Constitucional el Sr. Don
Agustín Primero, año segunda18•

4. Los vagos

GCNL, número 92, del 1 de mayo de 1828.
GCNL, número 98, del 12 de junio de 1828.
17
FCMM, 2da época. Actas de Cabildo, 1 de marzo
de 1738.

'ª FCP, Correspondencia, Vol. 1O,Exp. 78 del 25 septiembre
1822.
19 FCE, Actas de Cabildo, del 4 enero 1827.
20 GCNL, número 281, 8 de diciembre de 1831.

16

■

Acciones de la sociedad civil para ayudar a
grupos marginados siempre se han registrado
en la historia. En Monterrey, por ejemplo, se
mantenía un hospicio de pobres. El artículo no
versa sobre este hospicio, sino sobre los vagos.
Aunque menciona que se ha instalado una
imprenta en este hospicio con el objeto de que se
les enseñare a aquellos infelices tal arte (. ..)
y adquieran su subsistencia; el articulista se
ensaña en criticar la vagancia: Entre los muchos
males que afectan el cuerpo social, no es el
menor la ociosidad y la vagancia. Esta ha
echado profundas raíces en la nación, de modo
que parece casi imposible destruirla.
Concluyendo su artículo con una trágica
sentencia: Vagos, escoria la más cruel de la
sociedacf-4.

a) Con obligación de asistir: solamente el 8de
diciembre, día de la Purísima Concepción
y el tercer domingo de octubre, en que la
ciudad (de Monterrey) hace la función a la
misma Señora, su patrona.
b) Sin obligación de asistir: 5 de febrero, día
del glorioso mártir San Felipe de Jesús;
jueves y viernes de la Semana Santa; 2de
julio, día de Corpus Christi; 4 de octubre,
día de la sanción de la Constitución
Federal, 12 de diciembre, día de Nuestra
Señora de Guadalupe.

Días de tabla: Purificación de Nuestra
Señora, Viernes Santo, el día de San
Pedro y San Pablo, la fiesta de Corpus
Christi y su señora del Santo Rosario.
b) Días de corte: los acordados y el 19 de
mayo en recuerdo de (la coronación) del
primer Emperador Constitucional de

15

hospitales) ni de hombres cuyo domicilio o morada
y modo de vivir sea desconocida21•
La VII Legislatura Estatal tuvo la intención de
formar establecimientos correccionales donde se
ocupen con utilidad los vagos. Lamentablemente,
el Estado carecía de fondos para llevar a cabo tal
propósito, por lo que se decidió que, mientras se
reunían los fondos necesarios, los vagos serán
repartidos entre los artesanos y labradores para que
con su industria y conducta los formen hombres
útiles para el Estada22. De igual modo que la 11
Legislatura, decidieron dar licencias de mendigo
pero sólo las otorgaban previo examen de las
circunstancias del mendigo, el cual deberá refrendar
del mismo modo cada mes. Llegando a decretar
que, cuando muriera un mendigo, éste será
sepultado de limosna por el señor cura párroco 23.

Al caer lturbide, el Cabildo establece otros días
de tabla: de asistencia a la iglesia, tanto los
de estatuto como los de obligación por la ley, a
saber19:

Al iniciarse los levantamientos en 1828, cualquier
persona en los caminos era un potencial enemigo.
Las precauciones del partido en el poder llegaron a
ser tan meticulosas, que decretaron -por ejemplo,
en Monterrey- que sería multado todo aquel que
diera alojamiento a un recién llegado y no avisara de
inmediato al alcalde primero20. De igual modo, prohibieron a los editores que incluyeran artículos de
vagos, presos, sentenciados, enfermos (recluidos en

a)

El juego y la vagancia en Monterrey, siglo XIX/ Adolfo Torres Peña
--------------=--...::......:______::_

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

21

GCNL, número 466, del 25 de junio de 1835.
GCNL, número 320, 6 de septiembre de 1832
23
GCNL, número 321, 13 de septiembre de 1832.
22

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

24

GCNL, número 402, del 3 de abril de 1834.

■

�Camponeses: das teorias a realidade
agraria brasileira

Eliane Tomiasi Paulino
Jorge Benjamín M. Fernández
lntrodu9áo
Ao longo da história, a questáo camponesa tem sido
analisada sob diferentes óticas, o que náo suprime
importantes lacunas e contradi96es na produ9áo
teórica sobre esse tema. A retomada dos
pensadores clássicos pressup6e a disposi9áo de
procurar, historicamente, a concreticidade do
conceito e o próprio devir desta classe, ora fadada
ao desaparecimento -segundo alguns autores
como Karl Kautsky e Vladimir llich Leninora recriada no plano da realidade, pela persistencia
dos camponeses em subsistirem enquanto classe,
mediante sua inser9áo nos diferentes modos de
produ9áo.
Eimportante frisar que as divergencias acerca
da existencia, ou mesmo da pertinencia da
existencia do campesinato, enquanto classe, surgem
quando ocapitalismocomeya viyar no campo, após
ter se instalado no ambiente urbano, inicialmente
na produyáo industrial e nos serviyas em geral.
Para localizar o leitor, é pertinente descrever
os respectivos contextos históricos, económicos,
sociais e políticos que marcam as trajetórias dos
teóricos em questáo. Alexander V. Chayanov,
teórico russo, foi contemporáneo e principal
oponente de Kautsky e Lenin, os pensadores que
instituíram os pi!ares da teoría do desaparecimento
do campesinato. A sua produyáo teórica acha-se
profundamente demarcada pelo seu contato
direto com os camponeses e com as fei96es
desenhadas pelo solapamento das bases
comunitárias no MIR russo, com a intensifica9áo
das rela96es mercantis atreladas a emergencia
do capitalismo.
Chayanov era integrante da Escala de
Organizayáo e Produ9áo, instituiyáo composta por
técnicos agrícolas e outros estudiosos, cuja
atribui9áo era o registro dos dados sobre a
agricultura, bem como a elaborayáo de propostas
para odesenvolvimento das unidades camponesas
na Rússia.

Cathedra no.

11 , enero-Junio 2008

Énecesário salientar que ateoría de Chayanov,
sustentada na compreensáo de que a consolida9áo
náo pressupunha, a priori, a elimina9áo do
campesinato, mas sua coexistencia com as relay6es
tipicamente capitalistas, custou-lhe a própria vida
quando da instaura9áo do regime stalinista,
orientado pela tese do vanguardismo proletario.
O mesmo regime que silenciou Chayanov
lan9ou suas idéias no mais profundo obscurantismo,
até que outro teórico russo, Theodor Shanin, as
resgatasse do esquecimento, mias de cinqüenta
anos depois.
As idéias de Theodor Shanin ganharam vulto
nos anos 1970, momento em que odebate em torno
do campesinato encontrava-se no pronto
culminante, em tace do hiato teórico criado pela
derrota da maior potencia militar do planeta, os
Estados Unidos da América, pelas estratégias de
guerra dos componeses vietnamitas.
Assim, a proje9áo desse teórico expressa um
momento de perplexidade da academia no
Occidente, cuja letargia decorrente da doctrina9áo
marxista acerca do desaparecimento do
campesinato produzira, ao longo de boa parte do
século XX, um quase consenso acerca de seu
desaparecimento.
É compreensível, portanto, que o roubo da
cena, pelos camponeses, em urna demostrayáo náo
apenas da sua existencia real, mas também
política, tenha ferido de morte o arcabou90 teórico
que orientou a produyáo do conhecimento acerca
dos desdobramentos do modo capitalista de
produ9áo na agricultura e sua rela9áo com a
dinamica mais geral da sociedade.
Sendo asssim, os objetivos de Shanin eram
múltiplos. Por um lado, pretendia contribuir para o
estudo desta organiza9áo socioeconómica. Por
outro, propós-se a realizar a crítica de alguns
estudos que, no seu entender, continham enganos
teóricos ao apontarem o fim do campesinato. O
debate teórico foi concluido com a análise do
"silenciamento• do trabalho de Chayanov.

■

�Camponeses: das teorías arealidade agraria brasileira / Eliane Tomiasi Paulino, Jor~e Benjamin M. Femández

Portanto, este artigo se propóe a analisar as
teses desses dois estudiosos da questáo agrária,
privilegiando-se o conceito de campones em sua
nagnitude social, económica e, principalmente,
política. Com o intuito de facilitar a compreensáo
do pensamento desses dois autores, far-se-á
resgate dos respectivos pontos densos de suas
obras. Posteriormente será feita a análise-síntese
sistemática as categonas propostas por cada um
deles.

Capitalismo e camponeses: teorias em debate
No contexto em que foram projetadas as idéias
de Chayanov, final do século XIX e início do século
XX, o modo capitalista de produ9áo já se
achava consolidado, o que o leva a advetir que as
economias refratárias a nova ordem capitalista
náo só eram insignificantes naquele momento
histórico, como se encontravam em vias de
extin9áo. Contudo, postula que para realizar urna
análise teórica do passado económico é
necessário ir além do marco conceitual da economia
capitalista.
As expressóes "unidade económica familiar",
"unidade económica de trabalho" ou "unidade
económica de trabalho familiar (UTF)" sáo tomadas
como sinónimo da explora9áo económica da família
camponesa, que náo emprega trabalhadores pagos,
ou seja, utiliza táo somente a máo-de-obra familiar.
Para analisar os sistemas económicos a náo
capitalistas, particularmente os agrícolas, considera
necessário contemplar as categorias lucratividade
económica, grau de explora9áo, pre90 da terra e
taxa de juros na UTF, onde a lucratividade
económica da empresa capttalista seria diferente
da lucratividade económica da UTF.
Mostra que a unidade camponesa, equipada
com seus própios meios de produ9áo, emprega
far~ de trabalho própria no cultivo da terra e recebe
como resultado de um ano de trabalho certa
quantidade de bens.
A quantidade do produto do trabalho é
determinada principalmente pelo tamanho e pela
composi9áo da família trabalhadora, pelo número
de membros capazes de trabalhar, e, além disso,
pela produtividade da unidade familiar de trabalho
e pelo grau de esfor90 do trabalho, ou seja, o grau
de auto-explora9áo através do qual os membros
trabalhadores realizam certa quantidade de
unidades de trabalho/ano. O grau de explora9áo é
determinado por um peculiar equilíbrio entre a
satisfa9áo das necessidades de consumo familiar
e a própria penosidade do trabalho.

■

Assim, mostra urna íntima rela9áo entre o
mercado de terras e as demandas do campesinato.
Em outras palavras, a constitui9áo do patrimonio
fundiário, ou seja, a disponibilidade de !erras, se
move dentro do conceito de lucratividade peculiar
a essa classe, o que faz com que a decisáo pela
compra ou a arrendamento opere dentro da
posibilidade de a família melhorar seu nível de
vida, mante-lo ou ainda diminuir a auto-explora9áo.
Daí sua interferencia decisiva no mercado por
terras.
Quanto a taxa de juros, o mesmo raciocínio
se aplica, assinalando a integra9áo do campesinato
a dinamica económica da sociedade capitalista,
ainda que a integra9áo mencionada nao seja
interpretada como homogeneiza9áo dos princípios
que regem as unidades de trabalho familiar,
marcadas pela distin9ao em rela9áo a lógica
inerente a explora9áo capitalista.
Revela, assim, que os camponeses somente
se disporao a investir capital caso visualizem um
nível de vida melhor. Outrossim, quando o fazem,
nao deixam de interferir na economia circundante:
dependendo do capital disponível, o juro de
mercado será mantido ou alterado, sendo que o
juro será inversamente proporcional ao montante
do capital.
Portante, Chayanov adverte para a
articula9áo das unidades camponesas as estruturas
económicas hegemónicas, destacando que o
rendimento das unidades camponesas interagem
com os !atores formadores de renda, o que implica
em oscila9áo dos pre9os das mercadorias, da
forma9áo de capital, do montante de crédito
disponível e do pre90 da terra.
Essa compreensáo aponta para urna
assimila9áo das mudan~s que vao se impendo a
medida que o capitalismo avan9a na agricultura,
diferindo inteiramente da visao de Kautsky e Lenin
sobre as implica9óes supostamente devastadoras
do emergente modo de produ9áo para os
camponeses.
Por essa razao, se dedica a desvender as
diferen~s existentes entre a lógica organizacional
das unidades produtivas capitalistas ecamponesas,
nao sem resgatar a singularidade do sistema
escravista que lhes antecede.
Sendo assim, demonstra que os capttalistas da
agricultura dimensionam o volume de sua atividade
a partir da capacidade edo retorno do investimento
realizado, náo havendo qualquer vincula9áo com a
satisfa9áo de necessidades de consumo de quem
quer que seja, o que significa que o emprego de
máo-de-obra é um dado submetido ao cálculo da
rentabilidade potencial, devendo ser admitida

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

Camponeses: das teorías arealidade awana brasileira / Eliane Tomiasi Paulino, Jorge Benjamin M. Femández

e ou dispensada ao sabor das necessidades de
acumula9áo.
Desse modo, revela urna diferen9a
fundamental entre o empreendimento agrícola
capitalista e o campones, para o qual a mao-deobra é um elemento indissociável da própria
atividade e até mesmo a razao da mesma ser
realizada. Conclui que sob a égide do capitalismo,
a intensidade e a forma do campesinato
dimensionar aatividade produtiva sáo determinadas
pela quantidade de terra disponível, pela dinamica
demográfica da família e pelo grau das
necessidades aserem satisfeitas, mostrando tratar·
se de faces interdependentes e sistematicamente
rearranjadas, o que toma difícil a compreensáo de
sua lógica interna a partir de princípios que sao
adequados para compreender as escolhas dos
capitalistas.
Nisso residem também distin9óes em rela9áo
ao sistema escravista, que pressupóe um cálculo
prévio acerca da viabilidade do empreendimento
económico com base em critérios de rentabilidade,
ao contrário da lógica que move os camponeses,
que consiste basicamente na manuten9ao das
condi9óes de existencia dos membros da família.
Sabe-se que o escravo, além de ser
comprado, o que supóe um investimento material
que antecede a gera9ao de produto excedente,
precisa ser alimentado,vestido, ter saúde, moradia,
etc. É por isso que o proprietário de escravos
dimensiona a sua atividade, centrada na plena
extorsao do trabalho, a partir de um critério de
retomo material tido como desejável.
Dada a proximidade da escravidao com outra
forma coercitiva do trabalho, aservidao, tao próxima
tanto da conjuntura quanto do aparato conceitual
em que Chayanov construiu suas reflexóes, ele
advertiu que o fato de o servo igualmente se
constituir em trabalhador familiar nao debe servir
de pretexto para tomá-lo como sujeito similar ao
trabalhador familiar do capitalismo, dado que o
servo, ao contrário do campones livre, tem que
pagar a "renda da servidao". Devido a essa renda
da servidáo, o padráo de vida de tais famílias era
muito inferior ao dos camponeses livres, mesmo
que aauto-explora9áo entre os últimos possa atingir
o limite humanamente tolerável.
Discordando sobre indicativos de
desintegra9áo das unidades camponeses quando
da existencia de contrata9óes de for9a de
trabalho suplementar para a realiza9ao de
determinadas tarefas, como a colheita,
Chayanov admite a existencia de duas formas
de organiza9áo da produ9áo no conjunto da
agricultura camponesa, a explora9ao agrícola

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

do trabalho familiar easemifamiliar, que utiliza maode-obra remunerada, além da for9a de trabalho
familiar. Oque para Lenin seria urna demonstra9áo
de diferencia9áo social e conversao do campones
em burgués, para Chayanov é urna estretégia
de manuten9áo da unidade familiar com diminui9ao
do sobretrabalho e aumento dos rendimentos
brutos.
Nessa mesma linha de raciocínio, adverte
para o que considera um equívoco: acompreensáo
de que o trabalho acessório seria o sinal eloqüente
da proletariza9áo dos camponeses, como
apregoava Kautsky.
De acordo com Chayanov, o trabalho
acessório, que consiste na venda esporádica de
far~ de trabalho pelos camponeses, pode ser um
instrumento de fortalecimento económico da
unidade familiar, pois representaria incremento de
renda em condi9óes ventajosas considerado o
esfor90 físico despendido e a possibilidade de
reestrutura9áo produtiva da unidade económica.
Por fim, Chayanov compactua com a utopia
do seu tempo, que era a constru9áo da sociedade
socialista. Assim, esclarece que este sistema
económico se caracteriza pelo planejamento estatal
e nao individual, empresarial ou grupal e que se
propóe a equilibrar produ9áo e consumo, o que
supóe a redefini9áo dos rendimentos do trabalho
mediante a socializa9áo.
Por esse motivo, entende que o estado debe
procurar os meios para que os trabalhadores
organizados se motivem, podendo até induzi-los
rumo a urna consciencia social para trabalhar da
forma mais produtiva possível. Admite, em casos
extremos, a aplica9ao de san9óes de ordem
económica ou de outra natureza em pro de um
projeto verdadeiramente socialista.
Sendo assim, entra em confronto com os
postulados de Kautsky e Lenin, que defendiam a
constru9ao de urna sociedade igualitária pelas
maos do operariado, sendo os camponeses
coadjuvantes, dada sua suposta incapacidade
política de interven9ao positiva na realidade.
Chayanov, ao contrário, reconheceu a importancia
tanto económica quanto política do campesinato,
projetando urna sociedade socialista com a
participa9ao ativa dos operários, mas também do
componeses.
Sua leona, como ele próprio adverte, é um
esfor90 de compreensao de urna realidade
que nao era homogénea, em tace da existencia
de urna classe social que escapava aos esquemas
teóricos dos marxistas. Por isso, indaga se é
possível e conveniente o establecimento de
urna teoria económica universal, como o era a

■

�Cam_poneses: das leonas a realidade agraria brasileira / Eliane Tomiasi Paulino, Jorge Benjamin M~Fema_n
·_de_z_ _

teoría que pregava o fim do campesinato com a
penetra9áo do capttalismo no campo.
Ao advertir que a lógica interna das unidades
camponesas é aposta a capitalista, concluí que
urna doutrina generalizadora apenas produz teorias
muito gerais, sem capacidade de explicar as
diferentes nuances da realidade que se desenha
sob o capitalismo.
Tendo como fío condutor a essencia da tese
chayanoviana, Shanin nos brinda com a
actualiza9áo de alguns postulados para um contexto
em que o capitalismo se encontra plenamente
consolidado, privilégio que nao leve Chayanov, já
que sua produ9ao teórica ocorre em um momento
de transi9ao bastante singular na história:
decadencia do feudalismo, ascensao do capitalismo
e iminencia da irnplanta9áo do socialismo.
Shanin, ao trazer para acena as discordancias
que lan9ararn Chayanov ern um pólo aposto a
Kautsky e Lenin, reatualiza o debate que muitos
marxistas preferiram nao fazer: qual o lugar da
classe camponesa, caracterizada pela condi9ao
singular de detentora dos meios de produ9ao e da
for~ de trabalho, no modo capitalista de produ9áo,
essencialmente marcado pela cisao entre capital e
trabalho. Confonne asseverarnos, esse debate foi
forjado no momento em que o arsenal teórico
construído em torno do consenso sobre o
desaparecimento da classe carnponesa, projetado
por Lenin e Kautsky e reproduzido a exaustao
no ocidente, ruiu ante o desfecho da Guerra do
Vietna.
Afinal, foram tantas as esquivas conceituais,
marcadas pela oblttera9áo do campesinato em nome
de urna variedade de denomina9ees para esse
sujeitos, que os mesmos foram deslocados da
conceitua9áo coerente corn um lugar na sociedade
de classes para um lugar na sociedade de mercado.
Daí a razao pela qual se tornou consistente a idéia
de incapacidade política de ocampesinato assumir
qualquer papel relevante na história.
Reafinnamos, porém, que esses postulados
sáo coerentes com Lenin, para quem adiferencia9áo
social seria um processo inexorável, no qual os
camponeses encaixar-se-íam ou como proletários,
ao endividar-se ao ponto de perder aterra, ou como
burgueses, enriquecidos na transi9ao para a
hegemonía das rela90es mercantis.
Mais ainda, essa compreensao dos
camponeses como sujeitos pré-políticos teve
respaldo ern Kautsky, para quem os camponeses
sequer teriam condi96es intelectuais de se inserir
no paradigma da produ9ao agrícola tecnificada,
restando-lhe como horizonte supostamente
humanizador a experiencia da proletariza9áo.

111

A expansao avassaladora do modelo
tecnificado na agricultura e a mundializa9ao das
trocas, nas quais os produtos agrícolas al9aram
posi9áo de destaque, fizeram com que todos os
postulados do inicío do século XX encaixassem em
análises posteriores da realidade, embora os
camponeses, a pesar de suprimidos no plano
analítico/conceitual, continuassern senda a maioria
no campo. Contudo, como ignorá-los no cenário pós
Vietna, ainda que quase um milhao deles tenha
perecido na guerra?
Sao essas inquieta9ees trazidas por Shanin
que reacendern o debate acerca da coerencia
teórica acerca dos estudos agrários. Para ele, a
pertinencia do conceito de campones está na
presen9a diversa, porém mareante, dessa classe,
na mais diferentes parte do planeta.
De acordo com Shanin, sua existencia
encontra unidade em algumas características
básicas, entre as quais otrabalho familiar, ocontrole
dos próprios meios de produ9áo, a economía de
subsistencia e as qualifica9ees ocupacionais
multidimensionais que, respeitadas urna enorme
diversidade em tace de contextos socioculturais,
podem ser identificadas onde quer que se vá.
Para ele, o campones, para sua subsistencia
produtiva, precisa equilibrar a atividade agrícola
(com enfase na produ9ao e nao na manufactura)
com atividades extrativas e com o artesanato, sem
talar em um dos elementos que pennitem considerar
o campones como urna classe singular: as
semelhan~s significativas entre camponeses de
diferentes lugares do mundo.
Dentre outras similaridades, destaca: normas
e cogni9ees, sistema de apadrinhamento, sistema
de intennedi9áo segmenta9áo vertical, existencia de
fac9ees, lugar do banditismo e da guerrilha, "clima
político", "clima do banditismo", racionaliza9ao
tradicional e conformista, papel chave da tradi9áo
oral, padrees cognitivos específicos, padrees de
socializa9ao típicos, aprendizagem ocupacional,
tendencias ideológicas, padrees de coopera9ao,
confronta9áo e lideran~ política.
Outrossim, Shanin arrala os padrees comuns
de explora9áo dentro das unidades camponesas,
destacando a dinamica social específica, geralmente
compartilhada com trabalhadores rurais, artesees,
pequenos burocratas e pequenos capitalistas.
Para Shanin, aespecificidade carnponesa tem
sido afirmada a partir da maneira como essas
comunidades reagem aos processos de mudan~
estrutural e como esses processos se refletem
nelas. Ou seja, se caracterizam, também, pelas
causas e padrees fundamentais de mudan9a
estrutural.

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

Camponeses: das teorias arealidade agraria brasileira / Eliane Tomiasi Paulino, Jorge Benjamín M. Fernández

Apropriedade da terra e ocampesinato no Brasil
Após nos debru9armos sobre o referencial teórico
clássico que lan9a luzes sobre o processo de
desenvolvimento capitalista na agricultura, em geral,
e o destino do campesinato, em particular, nos
ocuparemos de suas expressees no caso brasileiro,
sabidamente sui generis em alguns aspectos da
questao agrária contemporanea.
Entretanto, esse recorte analítico requer
algumas considera9ees sobre o contexto que
antecede aimplanta9áo desse modo de produ9áo
no Brasil, visto que para as rela9ees capitalistas se
consolidarem no Brasil, foi necessário varrer do
território as formas comunais de produ9ao,
milenarmente empreendidas por cerca de cinco
milhees de indígenas, distribuídos em centenas de
na9ees, dialetos e culturas.
Nao se pode esquecer, portanto, que a
coloniza9ao portuguesa representou urna invasao
a territórios consolidados, resultando em amplo
genocídio e etnocídio desses povos, que nesses
últimos cinco séculas só fizeram lutar pelo direito a
sua terra e a sua autodetermina9ao.
Nao custa lembrar também que, no Brasil, há
um forte discurso de que há muita terra para pouco
índio 1 , razao pela qual as demarca9ees e
homologa96es sao confrontadas por enorme
resistencia, inclusive no ambito dos poderes
executivo, legislativo e judiciário.
No entanto, os mesmos entraves nao sáo
colocados a apropria9ao privada da terra, já
que o país nao imp6e qualquer limtte legal para o
tamanho de propriedade, derivando dessa
ausencia de regras um fato pouco lisonjeiro: é no
Brasil atual que estao os maiores latifúndios que a
história da humanidade já registrou.
Para ilustrar essa realidade, Oliveira (2003,
p. 127) revela que urna única propriedade,
localizada na Amazonia, possui área superior ado
Estado do Sergipe. Ademais, apenas 27
propriedades ocupam área equivalente a do
Estado de Sao Paulo o Estado mais rico do Brasil.
Éno cerne dessa estrutura que urn único cidadao
detém a posse e reclama a legaliza9áo de mais de
sete milhóes de hectares no estado do Pará,
havendo fortes indícios de que se trata de urna das
maiores fraudes fundiáris da atualidade, já que
grande parte das terras apossadas sao devolutas,
ou seja, pertenecem ao patrimonio público.

' Estima-se que haja no Brasil 330 mil indígenas,
distribuidos em 94.091 .318 hectares de !erras em
reservas já homologadas.

Cathedra, enero-junio 2(X)8, no. 11

Esses poucos dados nos permitem concluir
que os argumentos sobre a suposta quantidade
excessiva de terra indígena nao estao assentados
em parametros consistentes, antes visam destruir
qualquer forma de resistencia contra ainser9áo total
do patrimonio fundiário na lógica mercantil.
Nao obstante, é necessário lembrar que nao
há aquí qualquer novidade, pasto que desde 1500
a mercantiliza9ao foi a tónica que moveu os
portugueses em sua rela9ao com os pavos
autóctones, inicialmente indígenas transformados
em escravos a servi90 da extra9áo do pau-brasil, a
primeira atividade comercial implantada nessas
terras. Posteriormente, os portugueses lograram
extto intennediando o comércio de seres humanos
e de produtos agrícolas tropicais, razao pela qual
os indígenas foram substituídos pelos escravos
oriundos da África.
É bom lembrar que a historiografía oficial,
ao invés de explicitar o salto de acumula9áo obtido
pela metrópole portuguesa com o comércio de
escravos africanos, reproduziu, ao longo dos
séculas, a tese de que os indígenas náo se
prestavam ao trabalho escravo em virtude de
sua indolencia, razáo pela qual teriarn sido
substituídos pelos africanos. Os livros didácticos
somente deixaram de acusar os indígenas de
pregui9osos há menos de tres décadas.
Hábil no propósitode ocultaras condicionantes
estruturais da escravidáo, foram necessários
séculos para que a na9áo brasileira pudesse
debater os princípios do funcionarnento da
economía colonial, em que a escravidáo tora omais
lucrativo negócio e o monopólio da terra o
sustentáculo dessa atividade.
Omonopólio da terra náo se constituíana condii;ao
do trabalho escravo; ao contrário, a escravidáo é
que impunha a necessidade do monopólio rígido e
de classe sobre a terra, para que os trabalhadores
livres, os camponeses, mesti~os, náo viessem a
organizar urna economia paralela, livre da
escravidáo elivre, portanto, do tributo representado
pelo escravo, pagopelo fazendeiro aostraficantes,
já que a concorréncia do trabalho livre tornaría
economicamente insuportável o trabalho escravo.
(Martins, 1981, pp. 37-38).

Verifica-se, assim, que monopólio fundiário é mais
um dos nefastos legados da escravidao para o
Brasil. Enquanto que a popula9áo abastada,
branca, nao encontrava entraves para o acesso a
terra, como veremos adiante, para o restante
da popula9áo a !erra livre era um sonho distante,
a pesar de ser abundante. Mesmo assim, famílias
deserdadas do regime por causa de sua condi9áo

■

�Camponeses: das teorías arealidade agraria brasileira / Eliane Tomiasi Paulino, Jorge Benjamin M. Fernández

Camponeses: das teorias arealidade awaria brasileira / Eliane Tomiasi Paulino, Jorge Benjamin M. Femández

étnica, buscavam áreas distantes, freqüentemente
disputando-as com os povos indígenas ainda nao
alcani,ados pela "civiliza~o•, establecendo aí sua
posse, da qual passavam a subsistir.
Esses confrontos, via de regra, foram
expulsando os indígenas cada vez para mais longe
de seu território original, constituindo-se em fator
de dizima~o. Por sua vez, atuavam no sentido de
"amansar aterra", ou seja, eliminavam os riscos de
ataques indígenas, razao pela qual as requisi9óes
de título de sesmaria acabavam recaindo sobre
posses já establecidas pelos camponeses.
lsso porque otítulo de sesmaria precedia
o direito de posse e, a qualquer tempo, os
camponeses poderiam perde-las caso um título de
sesmaria as incorporasse. Assim, primeiro os
indígenas, e depois os camponeses, estavam
fadados a buscar !erras mais longínquas, pois o
próprio dinamismo material da sociedade dilatava
continuamente as fronteiras, sendo a solicita9ao de
títulos de sesmaria o motor desse processo.
Alguns sesmeiros, ao invés de expulsar os
camponeses já establecidos em parte das !erras que
passavam aos seus domínios via título de sesmarias,
os conservavam como agregados, numa rela~o em
que a autonomia anterior se convertía em completa
subordina9ao. Sobre os termos dessa rela9ao
desigual, assim se pronuncia Martins (1981, p. 35).
A posse do fazendeiro conduzia a legitima9áo
através do título de sesmaria; omesmo náo se dava
com a posse do campones, do mesti90[ ... ].
Basicamente, tais situa9óes configuravam a
desigualdade dos direitos entre o fazendeiro e o
campones - desigualdade essa que definia os que
tinham eos que náo tinham direitos, os incluídos e
os excluídos. Com isso, os diretos dos camponeses
só eram reconhecidos como extensáo dos direitos
dos fazendeiros, como concessáo deste, como
questáo privada, enáo como questáo pública.
Há, pois, raízes históricas que permitem
compreender o porque do caráter migrante de
urna enorme massa de camponeses brasileiros.
Outrossim, é preciso ressaltar que se trata de
urna mobilidade social tensa, pois os camponeses
tem lutado de várias formas para conservar
a sua condi~o de classe, e isso pressupóe, em
muitos casos, descumprir a mais básica das regras
do capitalismo, que é o reconhecimento do direito
de propriedade.
Ao se instalar em !erras ociosas, evocando o
direito já previsto no regime de sesmarias, que
é o de domínio condicionado ao uso efetivo,
colocam em xeque toda urna estrutura legal que
hoje éainda mais retrógrada do que tora no período
colonial, e isso efetivamente amea9a o poder

■

instituído, razao pela qual os movimentos
camponeses tem sido estrategicamente combatidos.
lsso fica bastante evidente no processo de
transiQ80 do trabalho cativo para o trabalho livre,
fato que consumiu grande parte do século XIX,
efectivando-se no plano institucional somente em
1888, ao pr~ da destitui~o da ordem monárquico
no país.
Nao obstante, é necessário ponderar que no
Brasil, último país do planeta a proclamar aaboli~o
da escravidao, as for9as externas é que levaram a
tal desfecho, destacando-se a Inglaterra, que nao
tinha um propósito propriamente ao faze-lo.
Como sabemos, seu desenvolvimento
industrial se dava em meio a urna grande
inquieta980: somente trabalhadores remunerados
poderiam tornar-se consumidores, de modo que as
pretensóes expansionistas esbarravam nas rela9áes
escravistas, ainda expressivas naquele momento.
No Brasil, as investidas inglesas se
materializaram em 1822, quando foi assinado um
acordo de cessa9ao do tráfico de escravos avigorar
a partir de 1830. Como esse acordo nao foi
cumprido, em 1845 a Gra-Bretanha sancionou urna
Lei que pennitia nao só interceptar navios suspeitos
de tráfico em qualquer parte do mundo, como
também submeter seus responsáveis a julgamento
pela justi9a militar britanica. Em razao disso, tomouse prática comum entre os traficantes desfazer-se
da "carga" humana dos navios, atirando todos os
escravos no mar sempre que a abordagem pela
marinha inglesa se tornava iminente.
As estratégias inglesas deram certo, pois em
1851 foi assinada a Lei Euzébio de Queiróz,
extinguindo o tráfico de escravos para o Brasil. O
reflexo imediato disso foi a eleva~o do pre90 dos
escravos, o que se configurou como empecilho a
monocultura de exporta~o, que reclamava cada
vez mais bra90s. Estavam dadas as condiyáes para
a instaura~o do trabalho livre no Brasil. Epor isso
que Martins (1981, p. 110) salienta que
A0098-º de liberdade que comandou aaboliyao loi a
nOyáo compartilhada pela burguesia e náo a nOyáo
de liberdade que tinha sentido para o escravo. Por
isso, o escravo libertado caiu na indigencia e na
degrada~o, porque oque importava salvar náo era
apessoa do cativo, mas sim ocapital. Foi ofazendeiro
quem se libertou do escravo e náo oescravo quem
se liberou do fazendeiro.
E para corroborar essa omissao, o Estado criou
mecanismo para indenizar os fazendeiros, ao
mesmo tempo que criou barreiras institucionais para
a inser9ao dos escravos libertos no mercado de
trabalho, posto que optou pela importa9ao de
trabalhadores, por meio da imigra9ao.

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

A op9ao pela imigra9ao européia, como se
sabe, foi urna interven9ao deliberada da elite de
entao, que para além da necessidade de suprir o
mercado de trabalho, buscava um "branqueamento"
da populaQ8o.
Nao obstante, apassagem do trabalho escravo
para otrabalho livre foi rigorosamente administrada,
acom~r pelo aparato jurídico que regia o acesso
aterra, até entao pautado no princípio da explora~o
efetiva da terra, mesmo se considerando ahierarquia
entre sesmeiro e posseiro.
Esse foi o contexto em que foi gestada a
chamada Lei de Terras2, a qual extinguiu o regime
de posses e instituiu o regime da propiedade privada
da !erra no Brasil. Com sua promulga~o, as !erras
já ocupadas foram reconhecidas como propriedade
dos requisitantes, mediante comprova980 deuso
efetivo e morada habitual, sendo o restante
transformado em patrimonio devoluto, a ser
comprado do Estado.
Éimportante assinalar que essa mudanQa se
inscreve dentro das estratégias da oligarquía, que
precisava garantir o suprimento de mao-de-obra
quando do fim da escravidao. Por isso, era preciso
interditar o acesso da massa trabalhadora a !erra
própria, o que foi feito com a eleva~o artificial do
pre90 público da terra, sendo que o dinheiro
arrecadado com a venda deveria financiar a vinda
de imigrantes, bem como o mapeamento e
demarca~o das !erras públicas.
Apropriedade fundiária constituída agora no principal
instrumento de subjuga~o do trabalho, o oposto
exatamente do período escravista, em que aforma
de propriedade, o regime das sesmarias, era o
produto da escravidáo e do tráfico negreiro. O
monopólio da classe sobre o trabalhador escravo
se transfigura no monopólio de classe sobre aterra.
Osenhor de escravos se transforma em senhor de
terras. (Martins, 1981, p. 45.)
Desse modo, enquanto o regime de concessao
de sesmarias descartava a popula9ao por meio
do critério étnico, de sangue, o emergente o
!aria por meio da valoriza9ao artificial da !erra
mercadoria, configurando-se a Lei de Terras em
instrumento legal de indUQ80 a venda da for9a de
trabalho, seja pelos imigrantes recém-chegados,
seja pelos brasileiros natos. Para Martins (1979, p.
32). "Num regime de !erras livres, o trabalhador
tinha que ser cativo; num regime de trabalho livre a
!erra tinha que ser cativa".

2

Trata-se da Lei 601 promulgada em 1850.

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

Verifica-se, assim, que a oligarquia tomou
para si a tarefa de realizar a transi9ao para o
trabalho livre no Brasil e isso se deu no contexto do
ciclo cafeeiro, ciclo esse dos mais importantes da
história brasileira em se tratando de gera9áo de
riqueza e redefini~o socioeconómica. Além disso,
instaurou urna hierarquiza9áo entre os próprios
trabalhadores, pois como se verá adiante, os
imigrantes, denominados colonos, foram
incorporados nos processos produtivos náo apenas
mais "nobres", como também passíveis de
remunera9ao monetária, enquanto que aos
indígenas aculturados, negros e mestiós coube o
desempenho das tarefas mais pesadas e menos
valorizadas, tao somente em !roca do direito de uso
da terra para subsistencia.
Amedida que as matas cediam lugar ao café,
chegava um número cada vez maior de imigrantes
movidos pela crise económica em seus países de
origem e pela falsa promessa de !erra abundante e
disponível. Contudo, eram automaticamente
encaminhados para as regióes cafeeiras onde, a
servi90 dos fazenderiros, se ocupariam dos tratos
dessa lavoura, num regime que foi denominado de
colonato.
Cada família recebia urna casa para morar,
urna pequena área para cultivo de subsistencia
e um determinado número de pés de café para
cuidar, devendo, ao final da colheita entregar
ao fazendeiro a parte da colheita previamente
acertada.
A primeira fase do colonato, que foi
concomitante a escravidao, caracterizou-se por
urna renda extremamente irregular dos colonos,
pois essa dependia tanto da produQ8o do cafezal
quanto dos pre90s intemacionais do produto, em
constante oscila9áo. Embora houvesse o
pressuposto da igualdade jurídica entre as
partes, reproduziam-se variadas formas de
coer980 sobre os colonos, quase igualando-os aos
escravos.
Os colonos nao tinham qualquer controle
sobre quantidade colhida e pre9os de mercado,
sendo freqüentemente ludibriados e, além disso,
cerceados no direito de ir e vir enquanto
registrassem débitos com o fazendeiro.
É por isso que muitos colonos, para escapar
das dívidas, fugiam das fazendas, enquanto outros
eram comercializados em pra9a pública e
comprados por outros fazendeiros, em troca do
pagamento de dívidas. Assim, amudanQa do regime
de trabalho sem que os fazendeiros superassem a
mentalidade escravocrata provocou enormes
conflitos e confrontos, a ponto de alguns países da
Europa proibirem a imigra9áo para o Brasil.

■

�Camponeses: das teorias arealidade agraria brasileira / Eliane Tomiasi Paulina, Jorge Benjamin M. Femández

Em tace desses conflitos, algumas bases
contratuais foram modificadas, diminuindo a
explora~o sobre esses trabalhadores. De acordo
com Martins, essa foi urna rela9áo de trabalho
peculiar no Brasil, já que mesclou aspectos da
produ~o camponesa com a da capitalista.
[O colonato] náo pode ser definido como um regime
de trabalho assalariado,já que osalário em dinheiro
é, no processo capitalista de produ~o, a única forma
de remunera~o da for9él de trabalho. [...] ocolonato
se caracterizou [...] pela combinagáo de tres
elementos: pagamento fixo pelo trato do cafezal,
pagamento proporcional pela quantidade de café
colhido eprodu~o direta dos alimentos como meios
de vida e como excedentes comercializáveis pelo
próprio trabalhador. (...] É, porém, aprodu~o direta
dos meios de vida com base no trabalho familiar
que imposibilita definir essas relagoes capitalistas
de produ~o." (Martins, 1979, pp. 18-19).

Dessa maneira, urna parte considerável da renda
familiar dos colonos era proveniente das atividades
de subsistencia, razáo pela qual os colonos
consideravam o direito de utiliza9áo da terra até
mais importante que os acordes monetários
estabelecidos. lsso porque além de comercializarem
o excedente e, com isso, adquirirem mercadorias
que náo podiam produzir, garantiam a fartura de
alimentos. Em contrapartida, esta concessáo
representava a diminui9áo dos custos com a
reprodu9áo da máo-de-obra, permitindo que os
fazendeiros rebaixassem ainda mais os salários.
Essas atividades, sinónimo de autonomia, por
isso imprescindíveis para os colonos,
pressupunham urna dedica9áo ímpar, quando
comparadas a cafeicultura, que representava o elo
concreto de submissáo para com o fazendeiro. Por
isso, os fazendeiros as consideravam urna
concessáo inconveniente, porém necessária para
que pudessem dispar de máo-de-obra estável. Náo
obstante,
O fazendeiro extraía primeiramente o tempo de
trabalho excedente, definindo aprioridade do cafezal
como obJelo de trabalho do colono. Semente depois
da extra~o do trabalho excedente é que cabia ao
colono dedicar-se ao trabalho necessário a sua
reprodu~o como trabalhador, sob a aparencia de
que trabalhava para si mesmo. Ainda assim eslava
trabalhando para o fazendeiro, garantindo as
condigoes da sua própria reprodu~o como produtor
de trabalho excedente. (Martins, 1979, p. 86).

Cumpre destacar que essa concessáo era
regida por um contexto que envolvia desde o pre90
do café até a oferta de for9a de trabalho.
Basicamente, nos anos de baixos pre9os, os
fazendeiros ampliavam as concessoes de terra,

■

para que as lavouras dos colonos pudessem
suprir ao máximo suas necessidades de alimento e
renda monetária, diminuindo assim a pressáo por
salários. O aposto se verificava em conjunturas
de bons pre9os do café, ocasioes em que a
tendencia a proibi9áo das culturas auxiliares se
impunha, pois aos fazendeiros convinha a utiliza9áo
máxima da terra e da forga de trabalho na cultura
principal.
Arotatividade dos colonos, em constante busca
por contratos mais atraentes, o que supunha maior
disponibilidade de !erras para si, criava urna certa
inestabilidade no mercado de máo-de-obra e risco
para as colheitas, o que criava urna competi9áo
entre dos fazendeiros para atrair trabalhadores.
Paulatinamente, aclasse patronal se deu canta
da necessidade de vincular o trabalhador aterra e,
assim, limitar a rotatividade. Para isso, era
necessário promover a pequena propriedade no
entorno dos cafezais, como forma de manter os
colonos mais próximos e, assim, disponíveis para
trabalharem também nas fazendas próximas.
Essa nova diretriz para o acesso a !erra teve
o Estado como principal agente, que passou a
subsidiar aconstirui~o de empresas colonizadoras,
encarregadas de partilhar lotes e vende-los aos
colonos. Com isa, estavam dadas as condi96es
jurídicas e políticas para a recria9áo da classe
camponesa no Brasil. Épor isso que Oliveira (2005)
afirma que, no Brasil, o século XX é o século de
consolida9áo da classe camponesa, que agora
comparece como proprietária da terra, e náo mais
como ocupante parcial ou precária.
Todavia, nem só de fazendeiros e colonos foi
constituída a cafeicultura, principal cultura agrícola
brasileira de todos os tempos. Os colonos foram
apenas um dos elos constitutivos das rela96es de
trabalho diretamente relacionadas a atividade,
ocorrendo especialmente na fase produtiva dos
cafeeiros.
As fases anteriores, como a derrubada da
mata (essa cultura foi quase que integralmente
baseada na incorpor9áo de florestas virgens), o
plantio do café e os tratos culturais até o sexto ano
foram destinadas aos brasileiros, denominados
formadores, os quais eram considerados
trabalhadores de segunda categoria. Se os
colonos, privilegiados desse ponto de vista,
sofreram intensa explora9áo, calcule-se entáo
desses trabalhadores relegados.
O lugar destinado aos brasileiros no ciclo
cafeeiro explicita o motivo de sua exclusáo, que
ainda persiste nos dias atuais, até mesmo do
acesso as pequenas propriedades: os colonos
recebiam salário e, por mais baixos que fossem,

Cathedra no.

1 1, enererjunlo 2008

Camponeses: das teorias arealidade agraria brasileira / Eliane Tomiasi Paulina, Jorge Benjamín M. Fernández

poderiam permitir, mediante penosa economia, urna
pecúnia ao longo dos anos. Aos brasileiros, no
entanto, reservaram-se as atividades que náo
davam direito a remunera9áo, pressupondo apenas
o direito ao uso de urna parte das terras lavradas
para subsistencia própria. Assim, o trabalho
ininterrupto ao longo dos anos semente lhes
propiciou a reprodu~o de sua forga de trabalho.
De acordo com Martins (1979, pp. 64-75).
Náo era o fazendeiro quem pagava ao trabalhador
pela forma~o do cafezal. Era o trabalhador quem
pagava com cafezal ao fazendeiro odireito de usar
as mesmas !erras na produ~o de alimentos durante
a fase de forma9áo. A principal forma de capital
absorvida na forma9áo da fazenda de café era o
trabalho - trabalho que se convertía diretamente em
capttal constante, no cafezal. De fato, na génese do
capital do fazendeiro eslava urna modalidade de
renda. Mas, que náo se confunde com aexplora~o
pré-capitalista da terra, pois que se convertía
imediatamente em capital constante. Esse é o
segredo da acumula9áo do capital na economía do
café. Afazenda produzia, a partir de relagóes náo
capttalistas de produ9áo, grande parte de seu próprio
capital[...]. O único segredo dessa acumulagáo
eslava nas relagóes de produ9áo estabelecidas na
forma9áo eno trato dos cafezais: com um regime de
trabalho assalariado essa acumulagáo náo teria
sido possível na forma e na escala em que se deu.

O monopólio da terra, estruturalmente definido
com as sesmarias posteriormente convertidas
em propriedade, sornado aos critérios de
comercializa~o implantado com a Lei de Terras,
propiciou aos fazendeiros a forma9áo das lavouras
sem custo. Aos formadores, historicamente
deserdados,aterra era entregue em estado natural,
coberta de matas e sem qualquer infra-estrutura,
devendo ser devolvida ao final de seis anos, em
média, comos cafezais em plena produ~o. Nesse
momento saiam os formadores e entravam os
colonos, que encarregar-se-íam de dar continuidade
aos tratos que a cultura reclamava.
O ciclo cafeeiro foi responsável pela maior
acumula~o interna de capital desde o Brasil colonia,
implicando, em grande medida, o alavancamento
da industrializa9áo, até entáo incipiente. O fator
determinante nessa acumula9áo foi, conforme o
exposto, a extra9áo limite da mais valia social,
consubstanciada nos seguintes pontos:
- A forma9áo gratuita do capital cafezal,
possível a partir do monopólio fundiário e
da situa9áo de exclusáo dos brasileiros,
for9ados a entregar a renda trabalho em
traca da concessáo da terra para produ~o
de sua subsistencia.

Cathedra no.

11, enererjunlo 2008

- A reprodu9áo desse capital mediante
contratos trabalhistas orquestrados de
forma a permitir aos proprietários a
obten9áo máxima de vantagens, diante da
instabilidade do mercado internacional.
Assim, esse mercado ditou as regras do
colonato, que variou entre a proibi9áo ou
concessáo mínima as atividades de
subsistencia, nos períodos de pre9os
favoráveis, e enorme expansáo dessas
atividades, nos períodos de crise de
pre9os. Tudo isso pela torga do monopólio
fundiário.
- Aextra~o da mais valia social, através das
políticas públicas de suporte a imigra~o e
de "prote9áo ao café", a ser discutida
posteiormente. Com elas, os custos da
atividade cafeeira foram transferidos a
sociedade como um todo, sem que qualquer
lucro tenha sido socializado.
Em suma, o ciclo do café foi permeado por
momentos de bonanga, extensivos aos proprietários
de terra, e momentos de crise, extensivos a toda a
sociedade. Outrossim, essas crises só podem ser
compreendidas dentro de um modelo económico
pautado no privilegiamento de urna atividade
monocultora, atrelada a mercados mundiais
altamente instáveis. Prado Júnior (1981, pp. 52-53)
é conclusivo nesse aspecto:
Para a violenciadas flutuagoes conjunturais que tem
sucessivamente atingido os diferentes setores da
economía agrária brasileira, e as crises profundas
que tém sofrido, concorre particularmente o seu
acentuado caráter especulativo, isto é, o fato de
contarem sobretudo, em geral, com estímulos
imediatistas de grandes lucros a prazo muito curto.

Como se sabe, a instabilidade dos mercados
para o café foi notável. No final do século XX,
70% dos estoques mundiais de café provingam
das lavouras brasileiras. Aexpansáo das lavouras
ocorria a ritmo vertiginoso, ancorada na
incorpora9áo de férteis terras virgens e nas
rela96es de trabalho já citadas.
lsso levou a urna crise de superprodu~o e,
conseqüentemente, em queda dos pre9os. Foi o
momento em que o Estado passou a implementar
medidas de prote9áo ao café, comprando a
produ9áo excedente e incinerando-a, a fim de
sustentar os pre9os. Para se ter urna idéia,
durante a vigencia dessa política, foram destruídas
78 milhoes de sacas de 60 quilos, pagas aos
produtores com dinheiro público.

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�Camponeses: das teorías a realidade agraria brasileira / Eliane Tomiasi Paulina, Jor~e Benjam~Femández

- A reproduyáo desse capital mediante
contratos trabalhistas orquestrados de
forma a permitir aos proprietários a
obtenyáo máxima de vantagens, diante da
instabilidade do mercado internacional.
Ass1m, esse mercado ditou as regras do
colonato, que variou entre a proibiyáo ou
concessáo mínima as atividades de
subsistencia, nos períodos de preyos
favoráveis, e enorme expansáo dessas
atividades, nos períodos de crise de
preyos. Tudo isso pela forya do monopólio
fundiário.
- A extrayáo da mais valía social, através
das políticas públicas de suporte a
imigrayáo e de "proteyáo ao café", a ser
discutida posteiormente. Com elas, os
custos da atividade cafeeira foram
transferidos a sociedade como um todo,
sem que qualquer lucro tenha sido
socializado.
Em suma, o ciclo do café foi permeado por
momentos de bonanya, extensivos aos proprietários
de terra, e momentos de crise, extensivos a toda a
sociedade. Outrossim, essas crises só podem ser
compreendidas dentro de um modelo económico
pautado no privilegiamento de urna atividade
monocultora, atrelada a mercados mundiais
altamente instáveis. Prado Júnior (1981, pp. 52-53)
é conclusivo nesse aspecto:
Para aviolencia das flutua9óes conjunturais que tem
sucessivamente ating1do os d~erentes setores da
economía agrária brasileira, e as crises profundas
que tem sofrido, concorre particularmente o seu
acentuado caráter especulativo, isto é, o fato de
contarem sobretudo, em geral, com estímulos
imediatistas de grandes lucros a prazo muito curto.
Como se sabe, a instabilidade dos mercados
para o café foi notável. No final do século XX,
70% dos estoques mundiais de café provingam
das lavouras brasileiras. A expansáo das lavouras
ocorria a ritmo vertiginoso, ancorada na
incorporayáo de férteis terras virgens e nas relay5es
de trabalho já cttadas.
lsso levou a urna crise de superproduyáo e,
conseqüentemente, em queda dos preyos. Foi o
momento em que o Estado passou a implementar
medidas de proteyáo ao café, comprando a
produyáo excedente e incinerando-a, a fim de
sustentar os preyos. Para se ter urna idéia, durante
a vigencia dessa política, foram destruidas 78
milhéies de sacas de 60 quilos, pagas aos produtores
com dinheiro público.

■

Outrossim, a compra pelo Governo da
produyáo excedente autou fortemente no sentido
de sua expansáo, que só fez crescer, a despetto
das sucessivas crises. lsso mostra que o café foi
um bom negócio, embora alguns fazendeiros
tenham sucumbido nos períodos mais difíceis.
Foram essas mesmas crises que contribuíram
para afragmentayáo da grande propriedade, dado
o parcelamento de muitas delas, seja por falencia,
seja por estratégia dos fazendeiros em buscar !erras
virgens, mais férteis e mais baratas.
Quando agrande explorayáo decai, a propriedade
agrária lende a se subdividir. Inversamente, a
prosperidade da grande explorayáo é importante
fator de reagrupamento e constrtuiyáo da grande
propriedade. (Prado Júnior, 1981, p. 54).
Todavía, a crise de 1929 implicou em profunda
redefiniyáo da cultura cafeeira, bem como da
estrutura agrária do país. O pacto de poder ligado
ao modelo agro-exportador perdeu espaya para a
burguesía nascente, que aliás se constituiu as
expensas do próprio café. Entretanto, a oligarquía
agrária continuou arbitrando nas questoes que lhe
diziam respeito, a pesar da atuayáo política de urna
posiyáo de bastidores, como pondera Martins
(1994, p. 72).
É significativo que o mesmo Getúlio Vargas que
propós e viabilizou a Consolidayáo das Leis do
Trabalho, em 1942, para regular aquestáo trabalhista
nas fábricas enas cidades,nao tenha estendido aos
trabalhadores rurais dirertos legais que dariam forma
contratual a relay6es de trabalho ainda fortemente
baseadas em cmérios de dependencia pessoal ede
verdadeira servidáo. Com isso, Vargas nao quis, ou
náo póde, enfrentar os grandes proprietários de !erra
e seus aliados. Fo1 em seu governo que se
estabeleceram as bases para um pacto político tácrto,
a1nda ho¡e vigente, com modificay6es, em que os
proprietários de terra nao dirigem ogovemo,mas nao
sáo por ele contrariados.

Com o refluxo da lavoura cafeeira nos moldes
discutidos, outra atividade asubstituiria: a pecuária.
Desde o principio, pautou-se na baixíssima
utilizayáo de máo-de-obra e aplicayáo de capttais
igualmente pequena, expandindo-se inclusive
sobre áreas já cultivadas, além das terras virgens.
E tal qual no café, o monopólio da terra
permitiu aos proprietários a obtenyáo gratuita
das pastagens, mediante concessáo para os
cultivos de subsistencia. Aos formadores de
pastagens era facultado o uso da terra por dois
anos devendo a mesma ser devolvida semeada
com capim. Na maioria dos casos, náo eslava

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

Camponeses: das teori!s arealidade agraria brasileira / Eliane Tomiasi Paulina, Jorge Ben¡amin M. Femández
previsto apenas a entrega da renda trabalho,
consubstanciada na formayáo das pastagens, mas
também a entrega de urna porcentagem das
colheitas obtidas nesse período, ou seja, renda em
produto. Aliás, muitos contratos iam além,
estipulando um valor monetário a ser pago
anualmente, independentemente do rendimento
das lavouras.
Essas relay5es foram mareantes, sobretudo
nas áreas cafeeiras em declínio, onde odesemprego
foi enorme, já que o café é urna cultura intensiva
em máo-de-obra. Ofato de os centros urbanos náo
terem absorvido a maior parte desse fluxo de
trabalhadores expulsos do café explica asua corrida
por contratos claramente assimétricos na pecuária.
Concomitante a expansáo da pecuária no
Sudeste e Centro-Oeste brasileiro, na regiáo
Nordeste acultura ayucareira, que já tivera períodos
áureos durante o governo imperial, volta a se
expandir, em tace da melhoria dos preyos no
mercado internacional.
Cumpre lembrar que desde a extinyáo do
tráfico de escravos, os trabalhadores livres
ocuparam o lugar desses nessa regiáo, posto que
os escravos foram deslocados para o Sudeste para
trabalharem no café, cultura em plena expansáo.
Assim, durante décadas, os trabalhadores
nordestinos puderam desenvolver a policultura com
produyáo de excedentes mediante o pagamento de
renda aos proprietários das !erras.
Ocorre que a melhora do preyo do ayúcar fez
com que a monocultura da cana fosse retomada,
resultando na captura das !erras cultivadas pelos
camponeses. Énesse contexto que se dá a genese
das ligas, movimento campones de maior
expressáo e abrangencia acorrido no país
antes do golpe militar de 1964. De acordo con
Martins (1981), as Ligas Camponesas nascidas
no Nordeste marcam definitivamente a agenda
política brasileira pelas máos do campesinato.
Entre os anos 1940 e 1960, a pressáo dos
trabalhadores pela continuidade de suas
atividades de subsistencia e pelo abrandamento
da explorayáo perpetrada pelos proprietários
cresceu qualitativamente e se espalhou pelo
país, trazendo a Reforma Agrária para a pauta do
día. Segundo Martins (1981 , p. 63).
[...] é adisputa pela !erra que traz para oconfronto
direito camponeses e fazendeiros. Amediayáo do
escravismo disfaryara anteriormente esse confronto
[...]. Otim do trabalho escravo, a revelayáo de um
novo instrumento de dominayáo, revelou também a
contradiyáo que separava os exploradores dos
explorados. Sendo a !erra a media9áo desse
antagnismo, em tomo dela passa agirar oconfronto
eoconfino de fazendeiros ecamponeses.

Cathedra no.

11, enero-Junio 2008

A resposta ao anseio popular pela Reforma
Agrária veio com o golpe milttar de 31 de marya de
1964. Em seu seio foi gestado o Estatuto da Terra,
instrumento de reordenayáo fundiária cujo fim
precípuo era o esvazIamento político da luta pela
terra.
Assentado no principio de colonizayáo
privada, a Amazonia fo, definida como área
prioritária para assentamento dos camponeses
sem terra, projeto esse que náo saiu do papel.
Dois anos após sua ediyáo, a mesma Amazonia
tornou-se foco de ma,s urna investida contra o
fundo público em favor da classe propnetária: a
política de incentivos fiscais aqueles que se
dispusessem a desenvolver projetos
agroempresaria1s no seio da floresta.
Assim, ao mesmo tempo que o governo
acenava aos capitalistas urna compensayáo para o
uso produtivo da terra monopolizada, restringía a
aplicayáo do Estatuto ao ma,s elementar fim: a
desapropriayáo somente nos casos de conflito
eminente, que pudesse desestabilizar o regime,
como pondera Martins (1981 , p. 96).
OEstatuto faz,portanto, da reforma agrária brasileira
urna reforma tópica, de emergencia, destinada a
desmobilizar o campesinato sempre e onde o
problema da !erra se tomar tenso, ofrecendo riscos
políticos. OEstatuto procura impedir que aquestáo
agrária se transforme numa questáo nacional,
política ede classe.
Nesse projeto de ocupayáo da Amazonia, a
posse da terra passou a ser um meio de obtenyáo
de incentivos fiscais, o que levou a irregularidades
de várias ordens, sobretudo a apropriayáo
fraudulenta de enormes extensoes de !erras
públicas e terras indígenas, bem como ao
desmatamento sem qualquer controle. Conforme
Martins (1993, p. 76).
Aexpensáo terrrtorial do grande caprtaJ náo se limrtou
a ameayar as !erras indígenas. Com muito mais
facilidade, expulsou e amea9ou centenas de
milhares de posseiros epequenos proprietários [...].
Aabertura de estradas na regiáo amazónica e os
incentivos fiscaisconcedidos pelo govemo brasileiro
motivaram a abertura de centenas de fazendas
imensas,que desencadearam urna grande violencia
contra os trabalhadores rurais, muitos dos quais há
murtas geray6es vivendo no mesmo lugar.
Nesse contexto em que a pecuária passou a ser a
atividade por excelencia da grande propriedade, o
mercado de trabalho encolheu no campo, assim
também como foram reduzidas as áreas arrendadas
para os camponeses.

■

�Camponeses: das teorias arealidade agraria brasileira / Eliane Tomiasi Paulina, Jorge Benjamin M. Femández

Contribuiu para esse cenário a aprova9áo
do Estatuto do Trabalhador Rural, acorrida em 1963,
que estendia direitos legais aos trabalhadores do
campo. Para se eximir das obriga96es legais, os
proprietários passaram afazer uso das contrata96es
temporárias, que resultou na forma9áo de urna nova
categoria de trabalhadores no Brasil: os bóia-frias,
trabalhadores que, por náo possuírem vínculo
empregatício, estáo a margem de qualquer prote9áo
social esubmetidos as mais degradantes condi96es
de vida e de trabalho.
Essas mudan9as no campo coincidiram com
urna política de centraliza9áo da economia e
restri9áo dos direitos civis, momento em que foi
selada a alian9a entre a terra e o capital no Brasil.
Mais do que nunca, aterra sacralizou-se como
instrumento do opera96es mercantis. A sua
propriedade, nas máos da oligarquia tradicional,
sornada a entrada das empresas capitalistas
atraídas pela política de incentivos fiscais, resultou
em um recrudescimento da especula9áo, em geral
se sobrepondo, em importancia, a explora9áo
económica. Náo que esses capitalistas náo cultivem
a terra, mas somente o fazem em condi96es murta
lucrativas. No mais, essas terras sáo mantidas como
reserva de valor, a espera de condi96es mais
ventajosas para comercializa9áo ou explora9áo
económica.
Ocapital tem se apropriado diretamente de grandes
propriedades ou promovido a sua forma9áo em
setores económicos do campo em que a renda da
terra é alta, como no caso da cana, da soja, da
pecuária de corte. Onde a renda é baixa [...] ocapital
náo se torna proprietário da terra, mas cria as
condi9óes para extrair o excedente económico, ou
seja, especificamente renda onde ela aparentemente
náo existe. (Martins, 1981, p. 175).

Os conflitos decorrentes dessa paradoxal falta de
terras e de trabalho, em um país de dimensoes
continentais, a pesar de sufocados pela for~ das
armas do período militar, retomam com toda for~
após 1985, com a abertura política. Entretanto, a
expectativa dos camponeses depositada na
constituinte promulgada em 1988 foi frustrada, já
que o capítulo que trata da propriedade da
terra conseguiu ser mais retrógrado que o próprio
Estatuto da Terra, imposto pelos militares.
lsso porque, além de estabelecer a prévia
indeniza9áo em dinheiro as desapropria96es
para fins de reforma agrária, estabelece a
obrigatoriedade do cumprimento da fun9áo
social da terra, porém pautado em índices
tanto imprecisos quanto anacrónicos, o que
praticamente imobilizaria o poder público, caso

Camponeses: das teorias arealidade agraria brasileira / Eliane Tomiasi Paulina, Jorge Benjamín M. Femández
---

efetivamente quisesse interferir na reordena9áo
fundiária, o que náo é o caso, mesmo no governo
de Luís lnácio Lula da Silva, que náo só frustrou a
sociedade civil organizada e os movimentos de
lula pela terra ao propor o assentamento de
apenas 400 mil famílias em quatro anos de
governo, como sequer cumpriu tal meta, e
lamentavelmente reproduziu a estratégia de seu
antecessor, Fernando Henrique Cardoso, que
ficara célebre por divulgar números falsos de
famílias assentadas, como forma de conter os
clamores sociais pela reforma agrária.
Ainda que esses governantes reclamem
para si a ousadia de terem mexido nessa chaga
nacional, os dados se colocam como a expressáo
nua e crua do monopólio fundiário no país, como
mostra a figura 1.
Figura t . Estrutura fundiária segundo o
número de propriedades em 2003 (%)
50
40

42,1
31,6

30
20
10

o.¡._.L.J.~..J-l~-'-'L,-............-

1,8

1,6

....~,._,

\1enos de 10 • • 50 50- 100 100 a• 500 a- Acimade
10 ha
ha.
ha.
500 ha. 1.000 ha. 1.000 ha.

Fonte: Instituto Nacional de Coloniza~ e RefOlllla Agrána - INCRA,
apud Oliveira, 2003, p. 127.

Conforme os dados oficiais, verificamos que 85,2%
das propriedades rurais possuem até 100 hectares
e somente 1,6% delas tém área superior a 1000
hectares. Aparentemente, tratar-se-ía de urna
distribui9áo numérica equilibrada, dada a
importancia da pequena propriedade no cenário
agrário brasileiro. Entretanto, quando sáo cruzados
os dados das respectivas áreas ocupadas por cada
urna das classes de propriedade agrupadas segundo
a sua extensáo, chegamos ao espantoso cenário
do monopólio fundiário, como se pode depreender
dos dados apresentados pela figura 2.
Figura 2 . Estrutura fundiária segundo a área
das propriedades em 2003 (%)
50
40

43,8

30
20
10

o cadastro oficial de terras do país mostra,
inequivocamente, a grave distor9áo da malha
fundiária brasileira. Como se pode observar,
43,8% das terras estáo sob o domínio legal de
apenas 1,6% dos proprietários, enquanto 85,2%
dos agricultores repartem entre si apenas 20%das
terras restantes. É por isso que Oliveira (2003,
p. 127) adverte que "O Brasil caracteriza-se por
ser um país que apresenta elevadíssimos
índices de concentra9áo da !erra. No Brasil estáo
os maiores latifúndios que a história da humanidade
já registrou."
Mais grave que a concentra9áo de terras é o
uso que se tem feito delas, pois sua apropria9áo é
eminentemente especulatória,fato que se comprova
pelos elevados índices de improdutividade ou de
subutiliza9áo. De acordo com o INCRA, em 2003
havia 120.436.202 hectares improdutivos no país,
como reafirma Oliveira (2003, p. 128).
OCadastro do INCRA apresenta também os dados
sobre o uso da terra e sua funyáo social. Os dados
sobre a funyáo social da propriedade em agostode
2003 indicavam que apenas 30% das áreas das
grandes propriedades toram classificadas como
produtivas, enquanto que 70%foram classificadas
como náo produtivas. Portanto, o próprio cadastro
do INCRA, que é declarado pelos próprios
proprietários, indicava a presenya da maioria das
!erras das grandes propriedades sem uso produtivo.

Essas distoí96es se refletem nos valores percentuais
da produ9áo agrícola, quando se parte para urna
classifica9áo fundiária seguindo ocritério estatístico
utilizado pelo Instituto Brasileiro de Geografía e
Estatística (IBGE), que classifica as explora96es
rurais a partir da sua unidade económicoadministrativa, denominada estabelecimento.
Assim, se considerarmos apenas tres grupos, dos
pequenos estabelecimentos (com menos de 100
hectares), dos médios (com 100 a 1000 hectares)
e dos grandes (com mais de 1000 hectares),
verificamos que há urna rela9áo inversamente
proporcional entre otamanho dos estabelecimentos
easua participa9áo na produ9áo agrícola, conforme
ilustra a figura 3.
Figura 3 . Produ~iio agrícola em valor

23,8

10,2

12,4

8

1,8
o+-c=--r-'......-.-J......-r-Menosde l0a-50 50-100
10 ha
ha
ha.

-........-r~ . . ,

lOOa- 500a- Ac,made
500 ha. 1.000 ha. 1.000 ha.

Fonte: Instituto Nacional de Coloniza~ e Reforma Agrána • INCRA,
apud Oliveira, 2003, p. 127.

Cathedra no.

l l, enero-junio 2008

Até 100 ha.

■

100 - 1.000 ha.

■ Ac,ma

1.000 ha.

Fome: IBGE: Censo Agropecuário 199&amp;96

Cathedra no.

11, enero-Junio 2008

De acordo com os dado do último Censo
Agropecuário, realizado pelo IBGE, os
estabelecimentos pequenos, a despeito de
ocuparem 20% das terras, respondem com 47%
do valor da produ9áo agrícola. Sorne-se a isso o
fato desses terem realizado 38% de todo o
investimento produtivo no campo, de colocarem no
mercado 67% de toda a produ9áo animal e 56%
dos produtos de origen vegetal, entre os quais
somente náo superamos grandes estabelecimentos
na oferta da cana-de-a9úcar.
Em
contrapartida,
os
grandes
estabelecimentos, aqueles que se apropriam de
quase 44% das terras, produzem, em valor, apenas
21% da agricultura brasileira. Tidos como o reduto
da pecuária, esses estabelecimentos colocaram no
mercado apenas 21 %de carne bovina e5%do leite
no ano em que foram realizados os levantamentos.
Essa discrepancia em termos de produ9áo é
mais inquietante se considerarmos as condi96es
objetivas com que se defrontam os grandes
produtores, jáque historicamente vém abocanhando
mais de 70% dos recursos oficiais destinados ao
fomento a agricultura.
Enfim, essa ociosidade de grande parte das
terras cercadas pelo latifúndio somente poderia
redundar em um quadro de ocupa96es agrícolas
distorcido. Éo que mostra a figura 4.
Figura 4 • Empregos gerados pelos
estabelecimentos agrícolas

r - Até 100 ha.

■ 100 • 1.000 ha.

■ Acima 1.000 ha.1
J

Fonte: IBGE: Censo Agropecuário 1995196

Como demonstra afigura 4,os estabelecimentos
pequenos sáo responsáveis por nada menos que
81% dos empregos no campo, ao lado de meros
4% das ocupa96es oportunizadas pelos grandes
estabelecimentos. lsso confirma a fic9áo com que
sáo observados os preceitos constitucionais
nesse país, pois náo há indícios consistentes
acerca do cumprimento da fun9áo social da
propriedade, e pouco há que se comemorar em
termos de políticas de desapropria9áo para fins de
reforma agrária, inclusive no govemo do ex-operário
de origen camponesa, Luis lnácio Lula da Silva, que
náo só desconsiderou o II Plano Nacional de
Reforma Agrária, construído pelas principais
lideran9as progressistas do país, como sequer

�Camponeses: das teorias arealidade agraria brasileira / Eliane Tomiasi Paulino, Jorge Benjamin M. Femández

--

--

arranhou a meta de assentamentos proposta por
sua própria equipe de governo.
De acorde com os dados do Instituto Nacional
de Reforma Agrária (INCRA), nos anos de 2003 e
2004 foram assentadas 43000 mil familias. Ern
2005, foram assentadas 761545 famílias, o que
corresponde amenos de 30% da meta estabelecida
pelo governo para o mandato que se encerra nesse
ano de 2006.
Tudo isso em um cenário que a cada dia toma
contornos cada vez mais surpreendentes, quando
se considera a intervengao do poder público na
questáo da propriedade da !erra no Brasil. No dia
29 de novembro de 2005, a Comissáo Parlamentar
de lnquérito, denominada CPI da Terra, aprovou um
relatório criminalizando os movimentos sociais de
lula pela !erra eencarninhou ao Congresso Nacional
um Projeto de Lei que trata os camponeses
envolvidos em ocupagóes de terra como
"terroristas", "agentes de crime hediondo". Segundo
a legislagáo brasileira, esses crimes sao
inafiangáveis, imprescritíves e sujeitos as penas
mais rigorosas previstas pelo Código Penal
Brasileiro.
Em contrapartida, a mesma CPI calou-se ante
a máo armada do latifúndio, que já assassinou mais
de 1000 trabalhadores nos últimos 20 anos.
Enfim, esses sáo os contornos da questáo
agrária brasileira e seus inequívocos entraves a
recriayáo do campesinato. Entretanto, eles seguem,
movidos pela utopia da liberdade e da autonomia
conferida pelo controle da !erra e demais meios de
produyáo. Os dados oconfirmam, e chamam aurna
reflexáo que passa nao só pelo questionamento dos
pactos de poder instaurados no país, mas também
da teoria que sentenciou seu desaparecimento.

-

--

Referencias bibliográficas

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Prado Júnior, Caio (1981 ). Aquestáo agrária no Brasil.
Sáo Paulo: Brasiliense.
Scolese, Eduardo; Valente, Rubens. 2006. Govemo volta
a inflar total de assentamentos. In: Fo/ha de S. Paulo,
Sáo Paulo, 15 jan. Brasil, p. A8.
Shanin, Teodor (1980). A defini9áo de campones:
conceituai;áo e desconceituai¡áo-o velho e o novo em
urna discussáo marxista. Estudos Cebrap, Petrópolis,
n. 26, pp. 43-79.

5
O dado desconsidera os números citados pelo Govemo
como famílias assentadas, mas que já estavam na terra e
somente receberam regularizai;áo documental, portanto já
constantes em estatísticas anteriores. Em 14 de janeiro de
2006, o Ministério de Desenvolvimento Agrário divulgou os
números de 2005, como sendo de 127.506 familias
assentadas. Dessas, 51.352 já estavam na terra. (Fonte:
Scolese, Eduardo; Valente, Rubens. In: Folha de S. Paulo,
Sao Paulo, 15 jan. 2006. Brasil, p. A8.

■

Claviiero y la Ilustración

Cathedra no. 11, enero-JW'lio 2008

Federico Zertuche González
Sin duda podemos destacar al jesuita Francisco
Javier Clavijero entre los mexicanos más ilustrados
de la Nueva España, justo en el sentido que el siglo
XVIII imprimiera a esa categoría como peculiar
cosmovisión y actitud intelectual.
Menciono tal gentilicio no obstante que el
México independiente todavía no cobraba vida, pero
ya el término y sus implicaciones nacionales, como
entidad sociológica, eran muy claros en la conciencia de buena parte de la sociedad novohispana y
ciertamente en el propio Clavijero.
Francisco Javier Mariano Clavijero Echegaray
nació en Veracruz el 9 de septiembre de 1731, hijo
de don Bias Clavijero, natural de las montañas de
León, España, y de doña María Isabel Echegaray,
criolla de familia oriunda de Vizcaya. Don Bias,
educado en la Francia de Luis XIV, protegido del
poderoso duque de Medinaceli, pasó a la Nueva
España con altas recomendaciones y pronto funge
como Alcalde Mayor de Tezurtlán yluego en Xicayán
de la Mix1eca.
Desde temprana edad, Francisco Javier tuvo
contacto con los indígenas súbditos de su padre,
con quienes se aficionó afectuosamente y cuya
cultura despertara genuina curiosidad a grado tal
de aprender sus lenguas, en particular la náhuatl,
la otomí y la mix1eca, que tanto le valieran luego en
la gran obra de su vida, señaladamente a favor de
los indios y de su historia.
Efectuó sus primeros estudios en Puebla, en
los colegios de San Jerónimo, donde estudió
gramática, ySan Ignacio, acargo de jesuitas, donde
se inició en filosofía, latín y teología; al terminar,
sintió vocación por el sacerdocio e ingresó al
seminario de esa ciudad, donde estuvo poco tiempo,
pues decidió convertirse jesuita, por lo que en 1748,
se trasladó al colegio que la orden tenía en
Tepoztlán. Allí perfeccionó sus conocimientos de
latín, aprendió griego antiguo y los idiomas francés,
portugués, italiano, alemán e inglés, que, sumados
a las tres lenguas indígenas y al español materno,
le hicieran consumado políglota.

Cathedra no.

11, enero-jW'lio 2008

A decir del padre Mariano Cuevas, a quien
debemos la primera publicación en su tex1o original
de la Historia antigua de México, cuyo manuscrito y
hológrafo conservara durante 18 años, señalaba
que éste poseía "una notable capacidad intelectual
y prodigiosa retentiva· que le valieron pronto, luego
de sus estudios, las importantes cátedras de letras
y filosofía en la misma Prefectura de Estudios del
Real Colegio de San lldefonso, donde concluyera
sus estudios1•
Atento lector de Aristóteles, Clavijero también
estudió, con pleno conocimiento y anuencia de sus
superiores, a filósofos entonces modernos como
Descartes, Gassendi, Leibniz, oNewton, pues como
hombre ilustrado se sentía obligado estar al
corriente de los progresos de dicha ciencia. Ya como
maestro se empeñó en implementar una serie de
reformas en el método de enseñanza de la filosofía
en seminarios y colegios donde impartió cátedra.
Luego fue enviado a la ciudad de México para
completar su formación teológica y filosófica en el
Colegio de San Pedro ySan Pablo; allí convivió con
estudiantes de la talla de José Rafael Campoy,
Andrés Cavo, Francisco Javier Alegre, Juan Luis
Maneiro, Pedro José Márquez yotros más que han
sido llamados "los humanistas mexicanos del siglo
XVIII". En ese tiempo, cuando aún no había concluido
sus estudios, se dedicó a la docencia y fue prefecto
del Colegio de San lldefonso. Después, como un
hecho excepcional, ya que aún no había sido ungido
con las órdenes sacerdotales, le encomendaron la
cátedra de retórica en el Seminario Mayor de los
jesuitas.
Hacia 1755 fue consagrado sacerdote yapartir
de entonces se dedicó por completo a actividades
ligadas a la docencia e investigación; estuvo
enseñando en el Colegio de San Gregorio, creado
al inicio de la Colonia para impartir educación y
formación cristiana a jóvenes indígenas; allí pasó
cinco años, durante los cuales siguió cultivándose.
Cuevas, P. Mariano, 'Prólogo" en Historia antigua de México,
de Francisco Javier Clavijero. México: Porrúa, 1958, p. IX.
1

11

�Clavijero y la Ilustración I Federico Zertuche González

Dice su primer biógrafo, colega y amigo, el
padre Juan Luis Maneiro:
En esos cinco años, examinó con ojos curiosísimos
todos los documentos referentes a esta nación
mexicana, los que, como dijimos antes, se
conservaban en gran número en el contiguo Colegio
de San Pedro y San Pablo, y con enorme esfuerzo
sacó de allí preciosos tesoros que más tarde dio a
conocer para el bien público en la historia que dejó
a la posteridad2.

Su paso por el Colegio de San Gregario no estuvo
exento de percances. En una carta, el padre Pedro
Reales provisor de la Orden de la Compañía de
Jesús le reclama:

ClavijeroJ.. la Ilustración I Federico Zertuche González

jovencito Miguel Hidalgo y Costilla5• La buena labor
desarrollada le valió para ser enviado a una
población más importante de Guadalajara, donde
también le fue encargada la cátedra de filosofía. Es
allí en donde redactó y concluyó su tratado de
Physica Particularis que junto con Cursus
Philosophicus revelan su pensamiento filosóficocientífico, a tono con la Ilustración de la época.
Vale la pena destacar la curiosidad de Clavijero
en la iconografía de los antiguos mexicanos que
despertara en su juventud cuando tuvo acceso a la
colección de pinturas, manuscritos, códices ytextos
de sabios nativos, reunida y heredada luego a los
jesuitas por el ilustre matemático e historiador don
Carlos Sigüenza y Góngora, a quien Clavijero
describe así:

de haber sacudido enteramente el yugo de la
obediencia, respondiendo con un no quiero a lo que
se le encarga, como ayer sucedió, o por lo menos
esa respuesta se le dio al superior, que ala verdad no
sé qué camino tomar para que Vuestra Reverencia
se componga y contenga en su deber. Mudanza de
lugar es poco remedio, y ninguna satisfacción a la
vida y ejemplo que Vuestra Reverencia ha dado,
abstrayéndose casi todo del fin único de los que viven
en ese Colegio, y entregándose a otros cuidados y
estudios que le embarganª .

Cabe aclarar que esos «otros cuidados y estudios
que le embargan», no eran otros que los códices
aztecas y libros de la época de la conquista que se
guardaban en el colegio vecino, como apreciada
herencia de don Carlos de Sigüenza y Góngora al
Colegio de San Pedro y San Pablo. Dice Maneiro
en su biografía:
Clavijero siguió a Sigüenza como ejemplo en sus
investigaciones y, viendo aquellos volúmenes, se llenó
de sumo placer por razón de la sincera benevolencia
con que amaba a los indios. Yno dejaba de admirar
el pulido papel de los antiguos indígenas antes de
serles conocida la cultura europea. En cuanto a
aquellas inscripciones jeroglíficas, siempre las retuvo
en su memoria y nunca cesó de entregarse a
admirables esfuerzos con el fin de comprendertas4.

En 1764 le trasladan aValladolid (hoy Morelia), para
hacerse cargo de la asignatura de filosofía en el
seminario mayor de la localidad, en donde, a decir
de Mariano Cuevas, tuvo entre sus discípulos al

Este grande hombre es uno de los más beneméritos
de la historia de México, porque formó a grandes
expensas una copiosa y selecta colección de
manuscritos y de pinturas antiguas, yse empleó con
la mayor diligencia y tesón en ilustrar las
antigüedades de aquel reino" [...] "Este doctísimo
mexicano, como aficionado al estudio de la
antigüedad, reunió un gran número de pinturas
antiguas parte compradas a grande precio y parte
que le dejó en su testamento el nobilísimo indio don
Juan de Alva lx1lixóchitl, el cual las había heredado
de los reyes de Texcoco sus ascendientes6•

Asimismo Clavijero conoció y estudió otra famosa
colección, la formada por don Lorenzo Boturini, a la
que se refiere así:
Esta preciosa colección de antigüedades
mexicanas, secuestrada por el suspicaz gobierno
de México a su erudito y laborioso dueño, se
conservaba en gran parte en el archivo del virrey.
Yo vi algunas de estas pinturas, que contenían
algunos hechos de la conquista y algunos bellos
retratos de los reyes de México7•

Otra que estudió con diligencia y le fue útil para su
historia, fue la colección de Mendoza (63 pinturas
hechas para el primer virrey de México don Antonio
de Mendoza), a la que se añadieron explicaciones
en lengua mexicana y española para mandarlas al
emperador Carlos V. Sin embargo nunca llegaron a
su destinatario pues el navío en que se enviaron
fue apresado por corsarios franceses y conducido
a Francia. Las pinturas tuvieron diversos destinos,
aunque fueron publicadas en 1692 en París.

2

Maneiro, Juan Luis. Vida de Clavijero, incluida en Vidas de
mexicanos ilustres del siglo XVIII, prólogo, selección,
introducción y notas de Bemabé Navarro. México: Biblioteca
del Estudiante Universitario, 1956.

3 Ibídem.
• Ibídem.

■

s Cuevas, P. Mariano, Opus Cit., p. X.

Clavijero, Frarrisro Javier, Historia antigua de Méxxx:,, tomo 1,
pp. 21 y 31. México: Porrúa, Colección de Escritores
Mexicanos, 2' edición, 1958.
7
Ibídem, p. 32.

6

Cathedra no. 11, ener~jurúo 2008

Pero volvamos a la vida de nuestro personaje.
Hacia 1767, siendo profesor en el Colegio de
Guadalajara, lo sorprende el decreto de Carlos 111
por el cual se ordenaba la expulsión de los jesuitas
de todos los dominios españoles.
Según relata Cuevas:
sin más equipaje que una muda de ropa y su
breviario, fue embarcado el 25 de octubre de 1767
en el paquebotllamado Nuestra Señora del Rosario.
Entre mil sufrimientos y un naufragio, del que se
salvó invocando Nuestra Señora de Guadalupe,
llegó a Italia y allá fue destinado por sus superiores
a Ferrara; mas luego, cuando ya concibió su idea
de escribir su historia de México, trasladóse a
Bolonia, donde el ambiente literario y la cercanía de
bibliotecas y archivos tanto le habían de ayudar para
llevar a feliz término su empresaª.

En Italia se dedica a sus investigaciones históricas
y aún cuando le faltaban los códices, libros de
consulta y de los primeros cronistas españoles que
había estudiado, guardaba en su memoria la información necesaria como para escribir la obra que
siempre había acariciado, la historia antigua de
México. Por esos días llegó a sus manos un libro
titulado Investiga.dones fflosóficas sobre los americanos
escrito por un autor prusiano llamado Comelius Paw.
Ese libro le reveló aClavijero la ignorancia que tenían
en Europa sobre la naturaleza y cultura americana
y lo animó a iniciar su obra para mostrar la verdad
de la historia de los mexk:aros ydesmentir argumentada
y puntualmente los despropósitos de Paw.
Durante varios años trabajó en su Historia,
consultando las bibliotecas italianas que tenían
libros sobre el tema, enviando correspondencia a
sus amistades en México para que consultaran las
obras allí guardadas y le enviaran notas sobre tal o
cual libro ocódice. Finalmente pudo comunicar que
había concluido la obra que narra la realidad cultural
del México de antes ydurante la conquista española.
Originalmente la obra fue escrita en español,
sin embargo Clavijero la tradujo al italiano con ayuda
de hablantes nativos para pulir el lenguaje antes de
imprenta, así fue como en 1780 salió ala luz y rápidamente fue recibida por estudiosos de la época con
gran satisfacción al grado que no pasó mucho tiempo
antes que fuera traducida al inglés y al alemán. A
decir de eruditos la Storia antica del Messico pasaría
a ser la primera y más leída obra en la Europa del
Siglo de las Luces que diera a conocer las culturas
indígenas. Habrían de pasar muchos años antes
que fuese publicada en el idioma original ¡hasta
1945! gracias justamente a don Mariano Cuevas.
8

Cuevas, P. Mariano, Opus Cit., p. XI.

Cathedra no.

11, enero-jurúo 2008

La edición en español, editada yprologada por
el padre Cuevas, publicada por esa benemérita casa
que es Editorial Porrúa, consta de cuatro tomos: el
primero incluye una descripción natural: tierra, clima,
montes, ríos y lagos, minerales, plantas animales y
hombres, que da cuenta del acucioso empeño y
oficio naturalista e incluso etnográfico de Clavijero,
que luego Alexander von Humboldt reconociera y
admirara. Relata, asimismo, la historia de los toltecas,
chichimecas, olmecas y demás naciones que
ocuparon el Anáhuac antes que los aztecas. Narra
la fundación de México-Tenochlitlán, los sucesos
ocurridos y sus primeros monarcas hasta la muerte
del rey Ahuízotl. Incluye también el relato de los
tiranos de Acolhuacán, Tezozomoc y Maxtlaton, y
la restitución del rey Nezahualcóyotl al reino cuya
capital era Texcoco, gracias a su alianza con los
aztecas y los tepanecas, la famosa triple alianza.
El tomo II se ocupa de los sucesos del rey
Moctezuma Xocoyotzin, noveno rey de México hasta
el año 1519. Hace un elogio del rey Nezahualpili,
hijo y sucesor de Nezahualcóyotl. Luego se ocupa
de la religión de los aztecas, de sus dioses, templos,
sacerdotes, sacrificios y obligaciones, ayunos y
austeridades; de su cronología, calendario yfiestas,
de los rituales alrededor del nacimiento, matrimonio
y funerales. Es un estudio etnográfico, cuando ésta
disciplina aún no era reconocida como tal. Trata del
gobierno político, militar y económico, de los juicios,
leyes y penas, de la agricultura, caza, pesca y
comercio, de sus juegos, trajes, alimentos y
utensilios; de su lenguaje, poesía, música ydanzas,
medicina, pintura, escultura, arquitectura y otras
artes.
El tomo 111 cubre desde la llegada de los
españoles, yde los sucesos ocurridos hasta la caída
de Tenochtitlán, pasando por la muerte de Moctezuma,
de Cuillahuác y Cuauhtémoc, las batallas, alianzas
y demás hechos militares hasta el fin del imperio.
Incluye cuadros de la descendencia de Cortés y de
Moctezuma 11. El tomo IV contiene nueve disertaciones
sobre temas específicos que Clavijero consideró
apropiado tratar por separado para mayor abundamiento de su Historia, así como dos catálogos, el
de escritores y el de gramáticos de lenguas
indígenas.
Como puede observarse por la sola
descripción estructural y temática, tratase de una
obra monumental, integral, de visión y enfoque
multidisciplinarios. Bien señala don Luis González
Obregón: una obra que con excelente método,
aceptable crítica y selecta erudición, limpia de
fastidiosos textos y en estilo elegante, trazara el
cuadro de la civilización indígena y de la conquista
hispánica no la tuvimos hasta la aparición de la
Storia antica del Messico.

�Clavijero y la Ilustración/ Federico Zertuche González _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

Clavijero también escribió una notable Historia
de la Antigua o Baja California en la que da
pormenorizada cuenta de la colonización y
civilización pacíficas de la península por parte de
sus antiguos hermanos jesuitas, entre los que
destacan el mcomparable andariego y grande
hombre de bien don Eusebio Francisco Kino y los
padres Salvatierra, Ugarte y Píccolo, sin olvidar al
almirante don Isidro de Atondo y Antillón, quien
comandara la primera expedición.
Como en su Historia antigua de México, inicia
la de California con un detallado estudio naturalista
y etnográfico, para dar paso a la épica colonización
iniciada por el padre Kino y continuada por sus
colegas jesuitas, la fundación y establecimiento de
misiones, vicisitudes, evangelización y civilización
de los naturales, hasta la expulsión de los jesuitas
por el decreto de Carlos 111. Es pertinente recordar
que mientras la Baja California fue colonizada por
los jesuitas, la Alta Calttomia, partiendo de aquella
península, lo fue por los franciscanos de igual
manera pacífica y mediante el establecimiento de
misiones, impulsada por don José de Gálvez,
visitador general de la Nueva España, e iniciada
por el venerable padre Fray Junípero Serra.
Sorprende que tan magnífica descripción y
acuciosa historia -por muchos años la más
ambiciosa y completa, muy reputada hasta el día
de hoy- fue escrita por alguien que nunca puso sus
pies en dicha tierra, sino atenido a informaciones,
memorias y otros documentos dejados por los

jesuitas, y al testimonio verbal de otros que pudo
recabar directamente, elaboró tan docta como
amena historia que pasara a la posteridad como
modelo en su género, esto es, una obra clásica.
Clavijero escribió también una gramática y un
diccionario de la lengua náhuaH (hasta hoy inéditos),
una advocación sobre la Virgen de Guadalupe, tres
opúsculos que confirman la modernidad de su
pensamiento: "Proyectos útiles para adelantar el
comercio de la Nueva España", "Frutos en que
puede comerciar la Nueva España" y "Breve
descripción de la provincia de México". Antes de
morir, dice Miguel León-Portilla, elaboraba un trabajo
referente ala participación de los indígenas tlaxcaltecas en la colonización del norte novohispano.
En 1787, a la temprana edad de 55 años,
fallece Clavijero víctima de un total agotamiento que
se tradujo en dolorosa infección vesicular. A decir
del padre Mariano Cuevas,
Fue enterrado en la Iglesia de Santa Lucía, en la cripta
de los jesuitas mexicanos. Dos veces, en 1924 y en
1927, al visitar nosotros esa cripta, tratamos de
idenlfficar los restos del ilustre veracruzano, pero es
ya humanamente imposible y tenemos que
contentamos con la sola glorificación de su memoria9 •

Así sea, rindamos, pues, tributo a uno de los más
insignes e ilustres hombres de letras, historia,
humanismo e indigenismo mexicano de todos los
tiempos.

1

■

Cuevas, P. Mariano, Opus Cit, p. XII.

Cathedra no. 11, enero-;Junio 2008

Variaciones lingüísticas en algunos
dialectos y sociolectos del inglés
y el español

Humberto J. Martínez Montemayor
Cuando se habla de un dialecto, se tiene la idea
de que éste, aunque se desprende de una lengua
establecida, es completamente ajeno a todos los
procesos del idioma del cual se deriva, pero en
realidad solamente es una variación debida a
los cambios lingüísticos que sufre, lo cual no
afecta la comprensión que se da entre los
hablantes de estos dialectos o lenguas.
Al hablar de cambios, nos referimos a esas
variantes que sufre el signo lingüístico desde
diversas perspectivas tanto: léxicas, sintácticas,
fonológicas, morfológicas, semánticas yestilísticas.
Cada una de ellas a su vez tiene otras variaciones
utilizadas por grupos mayoritarios o minoritarios
de un país, estado, ciudad, o comunidad, en las
que se dan una serie de alteraciones que
provocan que la comprensión no se lleve a cabo
completamente; sin embargo, entre un grupo
de hablantes de la misma lengua se puede dar
una comunicación bastante clara y aceptable.
Por lo tanto, el dialecto, es aquella variación
de la lengua de origen que sufre cambios de
carácter lingüístico, como los antes mencionados.
No obstante, es difícil establecer cuáles son
las reglas por las que debe regirse la lengua, para
así señalar las variaciones y de dónde se
desprenden.
Por otra parte, el sociolecto es la variación del
dialecto o lengua hablado entre personas que
pertenecen a una clase social determinada, en la
que existen códigos de comunicación que son
desarrollados a partir de múltiples factores, como
económicos, intelectuales y culturales.
Aunque existen moderadores que son los
que establecen los criterios de pureza de una
lengua, es difícil determinar, en ciertos casos, si
ésta es una variación desprendida de un
proceso original, o si es en sí un suceso lingüístico
de carácter original, por lo cual debemos de entender
la regla en la cual se sustenta lingüísticamente.
También existen los idiolectos, que son
las variantes de la lenguas que establece un

Cathedra no.

11, enero-;Junio 2008

hablante en particular y son determinadas por factores externos alos procesos lingüísticos, como la clase
social y el nivel cultural e intelectual, los cuales son
modificados a partir del medio ambiente en el que
el hablante se desarrolla como ente social, haciendo
uso de una manera muy particular de comunicación.
Cada país, en el que se habla una lengua, está
dividido en regiones, los cuales a su vez, se dividen
en ciudades yéstas en comunidades más pequeñas
dentro de las mismas, de manera general, cada una
de ellas tiene un dialecto de la lengua que rige la
comunicación del país, ya que de región a región se
dan cambios bastante significativos desde el punto
de vista lingüístico. Las ciudades también tienen
variaciones particulares del dialecto general de la
región. Dentro de la ciudad, ocurren cambios lingüísticos en las comunidades sociales, los miembros
de cada una de ellas utilizan un código particular, lo
cual los distingue de otras comunidades y es ahí
donde ocurre el sociolecto, a su vez, éste se divide
en idiolectos, como mencionamos anteriormente.
Por ejemplo, los saludos, que son la introducción principal hacia un discurso completo, son
alternantes, dependiendo, además de todo lo que
mencionamos anteriormente, de la situación y las
edades de los ejecutores, que son muy importantes
en el estilo de habla, determinado, en este caso,
por factores de índole social ycultural, principalmente.
Tenemos así que los saludos son diferentes,
en muchos de los casos se trata de coloquialismos,
que en ocasiones son suavizacbs por variantes fónicas
para darles aceptación social, en un rango más amplio de uso. Un ejemplo es el qué pex, una variación
de otro vocablo que tiene una carga semántica
peyorativa, por lo cual no puede usarse en cualquier
situación, así que ésta es manejada y suavizada
por una variación fónica que minimiza la carga que
no es socialmente aceptada en todos los medios.
Toda expresión se deriva de un hecho de comparación que los hablantes reflejan hacia la lengua
ylo manifiestan con variaciones que tienen un sig1ificaoo
connotativo, desprendido de la denotación de éste.

■

¡t

�Variaciones lingüísticas en ~unos dialectos y sociolectos del inglés y el español / Humberto J. Martínez Montemayor
_

Lo podemos ver en la expresión ¿qué onda?
que se utiliza como un medio de identificación entre
grupos de hablantes, sin saber cuál es el origen del
uso de este término, por ejemplo, la palabra onda
se refiere al tipo de frecuencia en el que algo es
transmitido, se usa coloquialmente para indicar en
qué frecuencia nos encontramos, evidentemente,
estas expresiones son suplementarias, ya que
cubren necesidades de comunicación que se dan
en un momento dentro de la lengua y que al cabo
de nuevas modas lingüísticas tienden a desaparecer.
Además, debemos recordar que la aceptación
de la lengua no sólo está en las reglas establecidas,
sino también en la cantidad de gente que la utiliza
hasta hacer de los vocablos parte de su léxico.
Recordemos el verbo cantinflear que, debido
al uso y auge en la comunicación oral durante una
época, fue incluida en la Real Academia de la Lengua
Española. Este término sufre un cambio desde el
punto de vista fonético, el cual consiste en la alternancia, es decir, un cambio de orden fonológico, en
el cual la ea, se convierte en i, debido a un proceso
que en español es conocido, como sinéresis, y
consiste en la reducción de vocales dentro de una
palabra que, en ocasiones, cambia la carga fonética
haciendo que el fonema se altere como en este caso.
Los procesos de tipo fonético, como el que se
describió en el párrafo anterior, sólo son aceptados
en la comunicación oral y disipada como proceso
del habla, pero no debe ejecutarse en forma
escrita, sin embargo, sucede cuando el hablante
no conoce la procedencia del vocablo o la raíz del
mismo, ya que, como todos sabemos, la comunicación oral se da antes que la escrita y es común
encontramos con alteraciones de origen semántico
dentro de la comunicación escrita, que ocurren
debido a la fonía, la cual crea la confusión.
Un ejemplo es la forma en que expresiones
orales se vierten en el lenguaje escrito de manera
distinta, pero su fonía es idéntica, en un medio
ambiente fonético distributivo, es decir, la expresión
a ver qué pasa,en ocasiones la encontramos escrita
como el verbo haber, ya que en el habla rápida y
disipada, tiene la misma carga fonética que la frase
preposicional a ver.
En estos casos el problema principal es la
relación del sonido con el símbolo lingüístico, el cual
sólo se adquiere con la experiencia que tenemos
en la lengua, como sucede cuando hablamos o
tratamos de hablar una lengua extraniera, por
ejemplo el inglés, que tiene un sistema fónico
completamente diferente al nuestro, esto hace
difícil la adquisición de ciertos fonemas y se
refleja en la tendencia a españolizar, por decirlo
de alguna manera.

■

En inglés las vocales tienen variaciones más
notonas que en español, debido a eso no existen
en nuestro inventario fonético, y casi siempre la
alternancia o el mal uso de estos fonemas da una
carga semántica diferente, veamos el ejemplo de
Leave me alone!, I wanna get some peace!, el
fonema vocálico de la palabra peace (paz), es una
/1/ larga y tensa, similar a la nuestra, pero no igual,
la cual tiene alternancia con su contraparte IV, una
i corta y relajada, por lo tanto, al cambiar el fonema
de /t/ por el de /1/ nos encontramos con que el
significado cambia completamente, este cambio es
distinguido por los nativos de la lengua ypuede crear
mofa sobre el particular, que querría decir piss
cuando cambiamos una i por otra, dándonos el
significado de orina, por lo tanto, si la frase dice:
¡Déjame solo! ¡Qwero paz! ésta, al cambiar el valor
fonético de la vocal, se convierte en ¡Déjame solo!
¡Quiero orines!, lo cual no está relacionado con la
fonía del sonido en español, pero en inglés es
definitivo para la transmisión de un concepto. Esta
alternancia de fonemas también sucede entre
nativos de la lengua, que por descuido o disipación
al hablar, comete este tipo de cambios
inconscientes, los cuales son llamados bloopers, es
decir, el cambio de un fonema opalabra con relación
fónica da otro significado, en ocasiones gracioso.
Al comparar el sistema fónico-vocálico en
inglés y español, decimos siempre que no son
iguales, aunque hay algunos sonidos en los que hay
cercanía, podemos decir que ningún sonido es
idéntico en ambas lenguas. En inglés tenemos el
fonema schwa, un sonido tan conocido, que toma
el lugar de cualquier fonema vocálico cuando un
proceso fonológico se da en el habla rápida o
disipada, o bien, cuando un fonema acentuado
pierde la fuerza por cambiar de acento. La schwa
es una variación del fonema de la la/, pero con
diferente distribución, ya que la /a/, en sí, es un
fonema producido en la parte inferior de la cavidad
oral, a diferencia de la schwa, que se produce en la
parte media de la cavidad, más al centro de la
misma, en la que la /a/ tiende a retractarse
haciéndolo un sonido dorsal o semi-dorsal según
su distribución. Pues bien, en contraste con nuestra
/a/, guarda algunos aspectos similares en su
producción, sinembargo, en español es más central
y relajada que la inglesa. En general, decimos que
la schwa es un sonido típico del inglés, sin embargo,
en español, un tipo de schwa se da cuando ciertas
condiciones fonéticas se reúnen, sólo que le
llamamos /al. En algunas ocasiones cambia su
distribución y toma la misma posición de la schwa,
haciéndola similar, pero en ningún momento idéntica,
se puede presentar en español algo similar al
Cathedra

no.

11,

enererJunio 2008

Variacrone:_!ingüíslicas en algunos dialectos y sociolectos del inglés y el español / Humberto J. Martínez Montemayor

fonema inglés. Cuando la la/ va acentuada, ésta
variación del fonema. Otro ejemplo es la palabra vida
es muy clara y guarda sus características de
podemos ver que la Id/ es claramente interdental.
articulación, pero cuando pierde el acento al
Al profundizar en el estudio de la fonética
cambiar de posición dentro de la palabra, toma
podemos notar que hay mito, uno de ellos es que
una tonalidad tipo schwa o con atributos similares.
hay sonidos que no tenemos en español. Por
En la palabra gracias podemos ver que el vocaejemplo, se nos ha enseñado que la /z/ se escribe
blo tiene dos fonemas de la/, observando que el
pero que se pronuncia igual que la /si. Pues bien,
acento prosódico cae en la primera, lo cual provoca
si no está en nuestro inventario fonético, hay
que sea clara ydefinida, a diferencia de la segunda,
ocasiones en el que una Is/ suena a /z/, como en
que al mezclarse con el resto de los fonemas pierde
las palabras desde, mismo y los dos, donde la
cualidades de tipo articulatorio que hacen que
posición de la Is/ hace que tome la vibración de los
cambie su distribución, alterando el sonido, y
sonidos que la rodean y se vuelve sonora, por lo
aunque para nuestro cerebro el fonema /a/ siempre
que podemos decir que sí existe de alguna
es el mismo debido a que el fonema es algo
manera, aunque nuestro cerebro sólo registre la
abstracto, donde no hay diferencia, ésta cambia al
Is/. Así podemos citar un sinnúmero de casos de
ser pronunciada naturalmente, pudiendo observar
las variantes de los sonidos en ambas lenguas, pero
que la primera /a/ es clara, más redonda y con la
ya que la lengua es tan basta, sólo analizaremos
quijada descendida, a diferencia de la segunda,
algunos ejemplos como los anteriores.
donde se vuelve más central y media en posición,
En inglés también se dan los cambios que descon la quijada más cerrada ycon una duración más
cribimos anteriormente, como en cualquier lengua,
corta, lo cual hace que se convierta en una especie
por ejemplo, en Estados Unidos el fonema de la Ir/,
de schwa, con las propiedades distintivas de cada
en el habla estándar, es un sonido claro y fuerte.
lengua, pero ahora podemos decir que no todos los
En algunos dialectos del inglés, como los europeos,
sonidos son siempre los mismos. Esto ocurre con
los británicos específicamente, el sonido de la /r/ se
varias vocales, que según su medio ambiente fonético,
pierde: en la pronunciación de Estados Unidos las
cambian sus características haciéndolas distintivas
palabras sister o teacher, terminan en schwa y Ir/,
en diferentes medios ambientes fonológicos.
sin embargo en inglés británico sólo se pronuncia
Antes mencionamos lo abstracto del fonema, pues
la schwa y se omtte la Ir/, no sólo en posición final,
bien, ¿qué es en sí un fonema?, una definición
sino también en posición media corno en girfy wortd,
sencilla yclara sería, la más mínima unidad de sonido
donde la Ir! media se pierde. Este proceso también
que puede cambiar el significado de donde se conocurre en algunos sociolectos en Estados Unidos,
tiene. Veamos ahora, en sí, que el fonema es algo
como en algunos casos donde en sectores de gente
tan abstracto que en realidad, podemos decir que
de color también tienden a omitir el fonema de la /r.
éste sólo representa una carga fónica a la cual le
Otro tipo de procesos son los de alternancia,
damos un símbolo físico para distinguirle, pero que
donde en un dialecto se cambia un fonema por otro,
en realidad, cada vez que lo pronunciamos suena
por ejemplo, el sonido de la vocal /ae/ muy común
de manera diferente, aunque nuestro cerebro idenen Estados Unidos en palabras corno: ca~ map, man,
tifique sólo uno.Ahora bien, si es verdad que nuestro
etc. y donde se suple por el fonema /a/ en el dialecto
cerebro detecta el fonema de manera inconsciente,
británico, también, el sonido de la /ei/ en Estados
las variantes de éste son llamados alófonos.
Unidos, que en el dialecto británico lo suple la /a/
Cada vez que hablamos como nativos de una
como en la palabra pay /peVen Estados Unidos y /
lengua o hablantes de una segunda o tercera
paVen algunos dialectos británicos corno en Australia.
lengua, nuestra mente no distingue de manera
Podríamos seguir proporcionando ejemplos
consciente las variaciones de cada fonema, sin
de cada una de las infinttas variantes dialectales
embargo lo son. Debido a lo anterior decimos que
de ambas lenguas, pero sería tan extenso que
éste es un ente abstracto, ya que de sus variantes
no podríamos concluir fácilmente, ya que este tema
no podemos precisar cuál es el fonema, pues hay
es tan extenso que nos da material para motivar
variaciones significativas de cada uno. Un claro
una segunda parte de este artículo. Para concluir,
ejemplo es la palabra dedo, el primer fonema de la
sólo diremos que el atrevemos a decir que la lengua
Id/ es apicodental y el segundo es interdental, si lo
se limita a lo que nos dice la teoría, sin tener los
pronunciamos conscientemente nos daremos
conocimientos para analizarla, sería aventurarnos
cuenta de que son diferentes, ya que el segundo se
a cometer grandes errores como los que ya
articula con la punta de la lengua entre los dientes,
cometemos cuando hacemos uso de estahermosa
similar al sonido de la th en inglés como en they,
herramienta, tan amplia y basta que nunca dejará
aunque es común escuchar que este sonido es
de sorprendemos y maravillamos; cómo la mezcla
significativo del inglés, ahora vemos que en español
de unos cuantos sonidos, puede crear algo tan rico
también se utiliza de manera inconsciente, corno una
y bello como lo es una lengua.

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

■

�Variaciones lingüísticas en algunos dialectos y sociolectos del i~lés y el español/ Humberto J. Martínez Montemayor

Bibliografía reciente

Bibliografía clásica

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■

Cathedra no. 1 1, ener~Junio 2008

Retos y perspectivas del asesor en la
educación a distancia

Mireya Sandoval Aspront
Sin duda alguna, uno de los retos que los nuevos
paradigmas educativos plantean hoy en día, es la
modalidad a distancia. Las economías del conocimiento son estimuladas ydirigidas por la creatividad
einventiva que impulsan el desarrollo de la Ciencia
y la Tecnología y las instituciones educativas de la
Sociedad del Conocimiento, tienen que crear estas
cualidades mediante el desarrollo de competencias,
valores y conocimientos a una nueva generación
que deberá además, ser hábil en el manejo y
aplicación de las nuevas tecnologías en su campo
profesional.
El mundo global demanda aprender a trabajar
en forma más flexible, dentro de un constante
cambio social en el cual las personas invierten gran
parte de su tiempo en el área laboral y se ven
limitados aacceder a las modalidades tradicionales
de la educación.
En este sentido, los factores tiempo, espacio
y costo se convierten en una barrera que impide
su crecimiento intelectual y profesional; por esta
razón los modelos abiertos o a distancia se
proyectan como la vía de la democratización de la
educación, ampliando las posibilidades para
que cada vez más personas y de manera
permanente opten por esta vía de su formación y/o
actualización.
A la par de este modelo, cobran singular
importancia todos ycada uno de los elementos que
giran alrededor del proceso de enseñanzaaprendizaje, tales como los docentes (asesor y/o
tutor), los estudiantes y su contexto social, la
infraestructura, los contenidos que estructuran la
currícula, el diseñador lnstruccional y las tecnologías
de información y comunicación, cuyo desarrollo ha
crecido en forma exponencial en un entorno social
que cada vez exige profesionales mejor preparados
y capaces de competir en diversos continentes y
naciones.
El planteamiento medular de la investigación
que nos ocupa, se circunscribe a la importancia que
tiene el desempeño eficiente del tutor y/o asesor

Cathedra no.

11, ener~Junlo 2008

dentro del sistema abierto y a distancia en la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, de ahí que los resultados
impactarán considerablemente en el proceso de
toma de decisiones que implica la implantación
exitosa de esta modalidad que contribuye a
crear una alternativa para incrementar la
cobertura educativa ba¡o los más altos niveles de
calidad.
La estructura del proyecto parte desde el
establecimiento del propósito, que se dirige a
mejorar el sistema abierto y a distancia, formando
un equipo de asesores y/o tutores que coadyuven
con los alumnos amejorar el proceso de aprendiza¡e
bajo esta modalidad, partiendo de la base
consistente en establecer que el desempeño
eficiente del asesor y/o tutor contribuye en el
desarrollo de los aprendizajes significativos de los
estudiantes en un sistema abierto o a distancia.

Antecedentes

El desarrollo histórico de la educación abierta y a
distancia en nuestro país ofrece una tradición de
más de 50 años, lo cual demuestra que los medios
tecnológicos que hoy en día están a nuestro
alcance, no fueron condición necesaria para su
establecimiento.
Estas alternativas tecnológicas aparecen a
través de una demanda cada vez más creciente
por incorporarse a la educación superior y debido
a factores geográficos, la falta de espacios
físicos, personas con alguna discapacidad,
comerciantes o amas de casa, la falta de tiempo
para incorporarse a un sistema de educación
tradicional, indicadores que señalaron la urgente
necesidad de presentar nuevos e innovadores
modelos educativos que fueron diseñados para dar
respuesta a la demanda de acceso a la educación
a través de la creación e implementación de las
NTC.

■

�Retos y perspectivas del asesor en la educación superior / Mireya Sandoval As_pront

La creación del Instituto Federal de Capacttación
del Magisterio en 1947, cuya razón de ser fue
capacitar a maestros en servicio sin interrumpir su
labor docente, refleja el primer esfuerzo en México
y en América Latina por aplicar, en fonna exitosa,
un sistema abierto y a distancia. Desde esa fecha y
hasta 1971 , el enfoque de la modalidad se centró
en tres objetivos:
1. Formación y actualización de docentes para el
nivel educativo básico.
2. Atención a la demanda del entonces nivel medio
básico.
3. Alfabetización de Adultos.
En el ámbito de la educación superior se
aborda esta modalidad educativa desde 1972,
med'iante la creación del Sistema de Universidad Abierta,
dependiente de la Universidad Nacional Autónoma
de México yque dio como consecuencia, la creación
de unidades de educación superior abierta y a
distancia en diversas instituciones de educación
superior, tanto públicas como privadas, centrando
sus objetivos en la ampliación de la cobertura, fundamentalmente por la presión que ejerció el aumento
de la demanda de educación superior derivada tanto
porel crecimiento de la población,como por la am~iación
de la matrícula en los niveles propedéuticos como
en los universitarios (Padula, 2003).
Es a mediados de la década de los noventa
que, apartir del desarrollo de las nuevas tecnologías
de comunicación e información yel evidente cambio
del entorno económico ysocial, un mayor número de
instituciones de educación superior inicia esfuerzos
encaminados a conformar, consolidar y participar
en proyectos de Educación Abierta y a Distancia.
Lo anterior genera como consecuencia, que
en nuestro país se genera un notable incremento
tanto de la oferta como de la demanda del sistema
abierto y a distancia, mientras que algunas
instituciones se encaminan a crear proyectos y
programas derivados del sistema en cuestión, tal
es el caso de la Universidad de Guadalajara, la
Universidad Nacional Autónoma de México,
Universidad Veracruzana, el Instituto Tecnológico
y de Estudios Superiores de Monterrey, entre otras.
En la actualidad resulta casi imposible no
relacionar a las nuevas tecnologías con la
educación, tema que ha despertado gran interés
en investigadores de todo el mundo, Papert (1987)
señala que la computadora es una "máquina para
la enseñanza" yque éstas pueden afectar la manera
de aprender y de pensar de la gente con nuevos

■

procesos mentales, pero destaca que su interés "no
está en la máquina, sino en la mente".
La educación de los estudiantes en un contexto
globalizado, por otra parte, demanda del dominio
de competencias profesionales y laborales, tanto
las correspondientes a su área de especialidad,
como a las competencias generales derivadas de
una formación integral.
En una investigación realizada por el Proyecto
Tuning (Tuning Educational Structures in Europe,
financiado por la Comisión Europea en el marco
del Programa Sócrates) sobre competencias y
destrezas genéricas, sobresalen: la capacidad de
análisis y síntesis; la capacidad de aprender; la
habilidad para resolver problemas; la capacidad de
aplicar el conocimiento; la capacidad de adaptarse
a situaciones nuevas; la preocupación; por la
calidad; las destrezas para manejar la infonnación
y la capacidad de trabajar autónomamente y en
grupo, la valoración de la diversidad y el
multiculturalismo; la habilidad de trabajar en un
contexto internacional; el liderazgo; las destrezas
investigativas; el conocimiento de diseño y gestión
de proyectos y el conocimiento de un segundo
idioma.
Otra de las grandes ventajas del uso de NTC
como la computadora y la Internet es que el
estudiante se adentra más en la cultura de una
educación continua, característica de las personas
que vivimos en la Sociedad del conocimiento.
Como referencia a lo anterior, encontramos el
proyecto de investigación titulado Comparison of
electronic-/earning and classroom solutions far
executive development (Jones, 2004), el cual se
enfoca en los desafíos de crear soluciones de
estudio viables en el campo de educación ejecutiva
y desarrollo, y una alternativa que puede ser considerada en el desarrollo de soluciones de estudio
eficaces y sensibles en un ambiente de negocios
sumamente competitivo.
Se concluye que el ambiente virtual prepara
más al ejecutivo para competir en contextos internacionales, generando líderes que propician mejores
resultados y el sistema es preferido por las empresas
gracias a las ventajas adicionales de ahorro en
tiempo y gastos de traslado, pero la preferencia de
los ejecutivos depende de su experiencia previa en
ambientes virtuales y su optimismo personal.
Por su parte, Abdulla (2004) en su investigación Distance leaming students' perceptions of the
online instructor roles and competencies, señala que
uno de los papeles más importantes del instructor
en línea es asegurar la enseñanza acertada

Cathedra no. 11, ener&lt;&gt;:iunlo 2008

Retos y pers_pectivas del asesor en la educación su_perior / Mireya Sandoval Aspront

manteniendo las interacciones de los estudiantes y
las discusiones enfocadas en el tema, añadiendo
el conocimiento, la experiencia y manteniendo la
armonía de grupo. Por lo tanto, el éxito del estudio
en línea depende de la capacidad de los instructores
de adquirir nuevas competencias, más que de
dominar la tecnología.
El autor señala también que, a pesar del crecimiento de los estudios relacionados con la capacidad
del instructor en línea, hay una carencia de investígación en cuanto a los papeles de los instructores y
capacidades sobre la perspectiva de los estudiantes
de enseñanza a distancia.
Este estudio es una tentativa de explorar las
percepciones de los estudiantes de enseñanza a
distancia y de los papeles y capacidades definidas
por expertos en el campo. La metodología consistió
en proporcionar a los estudiantes una exhaustiva
lista de roles y competencias de los instructores en
línea para que señalaran el orden de importancia
de cada uno. El propósito principal de esta
investigación fue comparar los resultados obtenidos
con investigaciones previas.
Se trabajó con estudiantes de grado inscritos
en la Universidad de Florida en cursos a distancia.
Los resultados arrojaron una diferencia significativa
en las percepciones de las competencias y roles
del instructor, entre estudiantes e instructores.
Las respuestas de los estudiantes de
enseñanza adistancia indicaron que los instructores
deberían poner especial atención al desarrollo y la
mejora de sus roles y capacidades intelectuales,
papeles sociales, de gestión y técnicos, lo que fue
acentuado como elementos críticos para el éxito de
la discusión e interacción en el ambiente en línea.
Una de las inquietudes que más preocupa a
las instituciones educativas que incursionan en la
modalidad a distancia, es la relacionada con la
calidad de los procesos educativos. Sobre este tema
Padilla (2006) señala que las fallas en este sentido
suelen atribuirse a diversos factores tales como:
planificación inadecuada, uso de material superficial
y de modo fragmentado y a que se le presta más
atención a los aspectos técnicos que a cuestiones
de mayor importancia tales como el contenido y el
apoyo a los estudiantes.
Estos señalamientos han despertado muchas
interrogantes con respecto al cómo asegurar o
garantizar que los programas o cursos que se
ofrecen tengan la calidad deseada en términos
de contenido académico y servicios a los
estudiantes (Ross, Batzer &amp; Bennington, 2002;
Broad, 1999).

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

El concepto "calidad educativa", según nos
refiere Padilla (2006) en su artículo, ha sido definido
como aquellas políticas, actitudes, medios, acciones
o procedimientos que aseguran la calidad y eficacia,
asimismo, que garantizan, demuestran o certifican
que la calidad de la enseñanza o el aprendizaje de
los estudiantes se mantiene o se mejora.
Por ello, las instituciones deben realizar una
revisión constante del contenido académico, las
técnicas pedagógicas, los recursos y los servicios
de apoyo que ofrecen, y cómo estos elementos se
combinan entre sí para generar, y continuamente
optimizar, un ambiente de aprendizaje que asegure
el aprovechamiento del estudiante (Padilla, 2006).
La calidad no sólo asegura los procesos
eficientes de la enseñanza yel aprendizaje, también
afecta el prestigio de un grado o diploma recibido
de una universidad, por lo tanto, para ser competitivos en esta modalidad de la enseñanza, se
deben integrar estos estándares a sus procesos
educativos.
La calidad de un programa a distancia está
detenninada por los elementos que lo constituyen,
en este caso la autora señala: la facultad, los
estudiantes, los materiales didácticos, los medios
tecnológicos yla evaluación (Recio Ferreras, citado
por Padilla, 2006).
Con el propósito de asegurar la calidad
de los programas de educación a distancia,
concluye la autora, diferentes organizaciones
han desarrollado principios que ayudan a las
instituciones en el desarrollo de sus políticas,
prácticas y procedimientos.
The Commission on Higher Education, al
igual que el lnstitute for Higher Education Policy,
por ejemplo, ha establecido unas guías oestándares
aseguir para asegurar la calidad de la instrucción y
de los servicios que se ofrecen en los programas
de educación a distancia y atienden las áreas de
currículo e instrucción, los sistemas de servicio y
apoyo a los estudiantes, la facultad, y los servicios
que la apoyan, los recursos de aprendizaje y la
evaluación del programa y los estudiantes.

11

l

1

Planteamiento del problema
Para hacer frente a los nuevos paradigmas
educativos, el docente debe no sólo aprender a
manejar las NTC (Nuevas Tecnologías de
Comunicación), sino a orientar su práctica docente
bajo los modelos metodológicos-pedagógicos
que hagan que el uso de las mismas sea eficiente
y beneficie el aprendizaje significativo de los

■

1

, 1

�Retos y perspectivas del asesor en la educación superior / M1reya Sandoval Aspront

estudiantes. De nada sirve manejar la tecnología
más avanzada, sosteniendo los principios de la
enseñanza tradicional centrada en el docente como
eje del proceso, sin tomar en cuenta los enfoques
constructivistas que lo enriquecen.
Apesar de que la Facultad de Filosofía y Letras
maneja desde1990 la modalidad abierta, la
implementación de NTC significa un nuevo contexto
de trabajo, aveces inhóspito, para los docentes que
ahora deben implementar estas herramientas en su
práctica educativa, sobre todo para aquellos que
no pertenecen a la Generación Net.
Dentro de los principales problemas que se
detectan para integrar las NTC al proceso educativo
con un enfoque constructivista, podemos mencionar
factores tan diversos como la barrera al cambio, la
falta de habilidades para el manejo de las NTC, el
desconocimiento de los fundamentos epistemológicos de la educación y la falta de infraestructura
en el entorno institucional y/o personal; por lo
anterior, el propósito de esta investigación es
mejorar el Sistema Abierto y a Distancia, formando
un equipo de trabajo especializado, fortalecido
mediante la capacitación continua.
La calidad en los procesos educativos bajo
modalidades a distancia, representa también un
problema para los usuarios de este nuevo sistema,
ya que se considera que la falta de comunicación
cara a cara demerita los resultados de la educación;
sin embargo la modalidad presencial, por sí misma,
no asegura el éxito en el proceso educativo, como
tampoco lo asegura la sola presencia de las NTC.
Surge entonces la pregunta ¿Cómo lograr una
enseñanza de calidad en modalidades a distancia,
manteniendo el enfoque humanista de la educación?
Hasta hoy, los docentes incorporados a la
Coordinación del Sistema Abierto han desempeñando el papel de asesores académicos. En virtud
de que la experiencia se ha centrado solamente en
la interacción cara a cara, los docentes no deben
preocuparse por elegir un enfoque pedagógico,
generar material didáctico o pensar en un modelo
instruccional; su papel es básicamente responder
a las dudas de aquellos estudiantes que las tengan
y aplicar los exámenes de manera presencial, es
decir, se maneja un enfoque tradicional de la enseñanza.
Sin embargo, al emigrar al sistema adistancia,
consideramos importante hacer estudios de investigación que nos permitan integrar un nuevo equipo
de tutores cien por ciento en línea, capacitándolos
adecuadamente en forma tal, que respondan a las
demandas de los nuevos paradigmas de la educación
en la Sociedad del Conocimiento.

■

Retos y perspectivas del asesor en la educación superior/ Mireya Sand~al Aspront

Cabe señalar que de los resultados que arroje
el presente estudio, se implementará un plan
estratégico que consolide acciones por parte de la
Subdirección del Centro de Tecnología para la
Enseñanza del Sistema Abierto y a Distancia de la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, en el sentido de
contar con elementos válidos que contribuyan,
como ya se dijo, a fortalecer el sistema en aras de
mejorar la calidad educativa en este importante
renglón.

Trascendencia de la investigación
Sin duda alguna, uno de los retos que los nuevos
paradigmas educativos plantean hoy en día, es la
modalidad a distancia. Las economías del conocimiento son estimuladas ydirigidas por la creatividad
e inventiva que impulsa el desarrollo de la Ciencia
y la Tecnología y las instituciones educativas de la
Sociedad del Conocimiento, tienen que crear estas
cualidades mediante el desarrollo de competencias,
valores y conocimientos a una nueva generación
que deberá además, ser hábil en el ~ y aplicación
de las Nuevas Tecnologías en su campo profesional.
El mundo global demanda aprender atrabajar
en una forma más flexible, dentro de un constante
cambio social en donde las personas invierten gran
parte de su tiempo en el área laboral y se ven
limitados a acceder a las modalidades tradicionales
de la educación.
En este sentido, los factores tiempo, espacio
y costo se convierten en una barrera que impide su
crecimiento intelectual yprofesional; por esta razón
los modelos abiertos o a distancia se proyectan
como la vía de la democratización de la educación,
ampliando las posibilidades de que cada vez más
personas, y de manera permanente, opten por esta
vía para su formación y/o actualización.
A la par de este modelo, cobran singular
importancia todos ycada uno de los elementos que
giran alrededor del proceso de enseñanzaaprendizaje, tales como los docentes (asesor ylo
tutor), los estudiantes ysu contexto social, la infraestructura, los contenidos que estructuran la currícula,
el diseñador lnstruccional y las tecnologías de información y comunicación, cuyo desarrollo ha crecido
en forma exponencial en un entorno social que cada
vez exige profesionales mejor preparados ycapaces
de competir en diversos continentes y naciones.
Es de gran importancia poner atención al
desempeño eficiente del tutor y/o asesor dentro del
Sistema Abierto y a Distancia en la Facultad de

Cathedra no.

1 1, enero-junio 2008

Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, diagnosticar la situación en la que se
encuentran y considerar los resultados en el
proceso de toma de decisiones para la implantación
exitosa de esta modalidad, la cual representa una
alternativa para incrementar la cobertura educativa
bajo los más altos niveles de calidad.

Desarrollo de la investigación
El estudio se desarrolló en el contexto de la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, donde se ofrecen dos
licenciaturas en modalidad abierta (la Licenciatura
en Letras Mexicanas) y una en modalidad adistancia
(la Licenciatura en Educación), los primeros dos
semestres del área común se pueden llevar en
modalidad abierta y/o en línea, según las
necesidades del estudiante.
El uso de una plataforma virtual es, a la fecha,
optativa para el docente en la modalidad abierta,
sin embargo, a partir del segundo semestre del
2006, el uso de esta tecnología será obligatorio, ya
que se implementará la modalidad en línea para la
Licenciatura de Educación.
Actualmente el Sistema Abierto de la FFyL
alberga a 112 estudiantes y cuenta con una planta
docente de 19 maestros.

Metodología
El objetivo general de la investigación es el definir
el perfil del docente para la modalidad en línea y
determinar los elementos y recursos que mejorarán
su práctica docente.
Los objetivos específicos del estudio son:
❖ Elaborar

un diagnóstico del perfil actual de los
docentes a participar en la modalidad en línea.
❖ Establecer lineamientos y normativas para el
docente en línea.
❖ Diseñar cursos de formación y/o capacitación
para el docente.
❖ Promover el uso de los recursos tecnológicos que
ofrece la Facultad de Filosofía y Letras a los
docentes de la Coordinación del Sistema Abierto
y a Distancia.
La investigación se desarrolló bajo un enfoque
sociocrítico según la teoría de Habermas, que señala
un conocimiento emancipatorio, es decir, que permite
explicar, dentro de contextos sociales e históricos
como el contexto educativo, las determinantes que
impiden o apoyan el cambio social y contribuye,
mediante la praxis, a transformar la realidad.

Cathedra no.

11 , enerojunio 2008

Dado que los estudios cualitativos no están
orientados a establecer teorías o a controlar la
realidad, se partirá de preguntas de investigación y
no de hipótesis. Por último, es importante señalar
que la alta validez externa de un estudio positivista,
es compensada por la validez interna en las investigaciones naturalistas, por lo que los resultados de
esta investigación se aplicarán principalmente a la
población de estudio citada, o bien, a instituciones
de nivel superior que compartan similitudes
contextuales y culturales con nuestros sujetos de
estudio.

Instrumentos de recolección de información
Para establecer un diagnóstico del perfil del
docente y conocer sus actitudes ante su rol en la
modalidad a distancia, se seleccionó como
instrumento la entrevista semiestructurada. Dicha
entrevista puede dividirse en dos tipos básicos:
estructurada y no estructurada o de profundidad.
La entrevista no estructurada, a diferencia de la
primera, se desarrolla en una situación abierta
donde hay mayor flexibilidad y libertad, donde el
contenido, la declaración y la secuencia de las
preguntas están en manos del entrevistador
(Rodríguez 1999). Es precisamente este tipo de
entrevista el que se ha escogido para la
investigación.
Otro aspecto relevante de la entrevista es que,
más que interesarse en información sumamente
objetiva o concreta, permite conocer la percepción
del entrevistado con relación al problema de estudio,
como refiere Rodríguez, y obtener el conocimiento
desde la perspectiva de los miembros de un grupo
social o de los participantes en una cultura,
obteniendo datos en el propio lenguaje de los
sujetos, teniendo un enfoque sociológico y
antropológico.
En esta investigación se considera importante
acercarse al problema desde la perspectiva de los
actores, es decir, de los docentes que participarán
en la modalidad a distancia.

Población y muestra
La población de estudio está constituida por los 19
docentes de la Facultad de Filosofía y Letras de la
UANL que pertenecen al Centro de Tecnología para
la enseñanza del Sistema Abierto y a Distancia.
Dado que la población es pequeña, se trató de
entrevistar a la totalidad de los docentes,finalmente
se obtuvo la participación de doce maestros.

■

�Retos y perspectivas del asesor en la educación superior/ Mireya Sandov_al_A....:.
sp_ro_nt_ _ _ _ _ _ _ __

Resultados
Entre los resultados más relevantes del estudio se
encontró que el total de maestros entrevistados, el
60% es mayor de 40 años y el resto cae en un rango
de 25 a 39 años. El promedio de años que la
totalidad de maestros tiene trabajando en el Sistema
abierto es de siete años y todos tienen experiencia
previa en el sistema escolarizado.
Es importante señalar que todos los maestros
cuentan con estudios de Maestría, ya sea que estén
titulados o se encuentren estudiando actualmente
en este nivel.
Sobre su participación en los cursos o talleres
que ha ofrecido el Sistema Abierto de la FFyL, el
70% ha participado de manera directa en al menos
uno de ellos, no obstante, el 30% restante señala
haber tomado cursos relacionados con educación
y nuevas tecnologías en otras dependencias de la
UANL o en otras instituciones.
En cuanto a las tecnologías que utilizan en
clase, el total de docentes usa la computadora, pero
sólo un 40% usa la Internet y ningún docente usa
plataforma virtual, sin embargo, el 30% ha tomado
algún curso de diseño instruccional en línea, usando
la plataforma Blackboard.
Otras tecnologías que no son muy usadas por
los docentes son el pizarrón electrónico, sólo el 25%
de los maestros y el EDUSAT, sólo el 30% de los
docentes.

Análisis de los resultados
Los docentes en la actualidad están conscientes de
la incursión de las NTC en todas las áreas y niveles
de la educación, sin embargo, siguen observándose
algunas barreras al cambio. Durante las entrevistas
con los docentes del Sistema Abierto de a FFyL y
pláticas con los maestros que participaron en los
cursos y talleres, por ejemplo, se observó que los
maestros más jóvenes tienen menos temor a usar
las NTC, mientras que los mayores de 46 años,
señalan que para ellos es más difícil, sin embargo,
lo ven como un reto que quieren superar.
Otra desventaja que se observa en los
docentes del sistema abierto es que la modalidad
que han manejado es a distancia y no en línea, por
lo tanto, aún y cuando usan la Internet (correo
electrónico, chal) en sus cursos y la computadora
como apoyo para sus presentaciones de clase, no
manejan una plataforma virtual; además sólo uno
de los cinco entrevistados había participado como
estudiante en esta modalidad usando una plataforma.

■

El que los docentes no hayan experimentado
una participación activa con la educación en línea,
minimiza el interés que estos tienen por la misma.
En el Sistema Abierto de la FFyL los estudiantes acuden personalmente con el docente sólo
en caso de necesitar resolver dudas específicas.
Bajo este contexto, los docentes que no han tenido
la experiencia de usar una plataforma virtual, señalan
que CXlOSideran de gran apoyo la Interne~ sin embargo,
se limitan a usarla como canal de intercambio de
información (el correo electrónico) y no como
herramienta didáctica, es decir, que se limita las más
de las veces esta tecnología a ser un medio de
entrega y devolución de tareas que una herramienta
de soporte pedagógico que mejore los procesos de
enseñanza aprendizaje.
Con relación a los recursos con que cuentan
los docentes de la FFyL están: dos aulas inteligentes
con pizarrón electrónico y mobiliario adecuado para
trabajo colaborativo, acceso a EDUSAT, cubículos
para asesorías personalizadas, auditorio para
pláticas yconferencias, retro proyectores ydos salas
de computación que pueden usar docentes y
alumnos. Con esto se constata el apoyo que la
Dirección de la FFyL proporciona a su comunidad
para apoyar las clases en la modalidad en línea.

Conclusiones
Con base en los resultados de esta investigación
se llegó a una propuesta específica de acciones a
seguir, entre las que destacan las siguientes:
• Es importante señalar que la UANL decidió
cambiar de plataforma virtual a partir de agosto
de 2006, así que dentro de los nuevos cursos
que la FFyL a través de la coordinación del
Sistema Abierto, se encuentra el de la enseñanza
de la Plataforma SAEd (Sistema de Apoyo a la
Educación) que ofrece la Dirección de Informática
de la UANL y que será la plataforma oficial para
la Licenciatura en Educación.
■ El sistema educativo abierto y a distancia representa una opción que permite,en definitiva,ampliar
la cobertura alos estudiantes de las licenciaturas
que ofrece la Facultad de Filosofía y Letras.
■ Los docentes en una modalidad a distancia
requieren el conocimiento tanto, de las NTC,
como de los paradigmas educativos que demanda
la Sociedad del Conocimiento, por lo tanto, se
ha observado que la capacitación y formación
continua es un elemento provee el conocimiento
tecnológico y pedagógico, además de favorecer
una actitud positiva en los docentes al incursionar
en esta modalidad.

Cathedra no. l l, enero-junio 2008

_ _________
R_et_os....:.y....:.p_
erspectivas del asesor en la educación superior/ Mireya Sandoval Aspront

■

Cada vez se hace necesario contar con un grupo
de asesores y/o tutores que ayuden alos alumnos
en la creación de losprocesos cognitivos que sólo
a ellos les competen, en el sentido de crear sus
propios conocimientos, en virtud de que el
proceso de aprendizaje es el rol más importante
que tienen los alumnos.
■ Se requiere contar con elementos de juicio
suficiente para consolidar el proceso de toma de
decisiones por parte de los directivos en el sentido
de fortalecer la calidad educativa de estos
sistemas y por ende ampliar la cobertura que
coadyuven a la creación de los conocimientos.
• Los elementos de retroalimentación, ínteractuación en los modelos educativos abierto y a
distancia, son, sin duda, los elementos clave en
donde el asesor/ tutor es un factor decisivo en la
consolidación de los aprendizajes significativos
de los alumnos.
• Se requiere contar con un cuerpo de expertos,
no tan sólo en contenidos derivados de la
currícula, sino en el manejo y orientación de los
alumnos, en virtud de la naturaleza inherente al
sistema y a distancia.
• Es importante dar seguimiento a los programas
de capacitación y formación implementados y
evaluar las acciones futuras de los docentes en
la Licenciatura en Educación, así como dar
continuidad a los cursos, diplomados, talleres y
conferencias.

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■

r
1

�Poesía

�Poesía / Gabriela Cantú Westendarp

Gabriela Cantú Westendarp
Rubén Darío

Anoche descubrí que mi cuerpo secreta una nueva hormona, se llama
Rubén Darío. A veces se manifiesta de golpe y me corta el aliento;
otras, mi piel enrojece poco a poco hasta llegar a la brasa; por lo general

1

le sigue una pareja de palomas y tras ella una fuga de leopardos.

• 1

¡1
Segunda noche
Llega afilado el diente de la noche (ayer tampoco pude dormir). Los signos
se mezclan con tu rostro, hay unas cuantas vocales, unas consonantes.
Es como si cada letra tuviera puntas de tijera y yo fuera un lienzo listo para
ser cortado. Lo he pensado varias veces: hacerme un grabado en la
espalda, un crisantemo, un pavo real; no sé, una perforación puede ser más
efectiva para matizar la energía que se me junta al pensarte. Tan pronto
oscurece imagino que un cabrito pace entre mis pechos. Creo que es la mala
costumbre de leer poesía.

Cathedra no.

11, enero-Junio 2008

■

�Poesía/ Minerva Aeynosa

Minerva Reynosa
la vida a monoestéreo
monoestéreo
[excretor]
familiaridad
el recesivo de la parte política del padre
grita
hermanas
familiaridad
sonora
el pueblo
suena
sonora
suena
el grito

el árbol geniálico
genealógico
lógico
del fruto al ojo hoja fruto hoja
raíz
piso
sonora
piso
sonora

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

■

�Poesía / Minerva Reynosa

Poesía/ Minerva Reynosa

mono

nafta

estéreo

doblemente izquierda:

estéreo
excretor

siniestítica

estretor

inhábil

estretorestéteromono

inapta

oja hojo fruto raíz sonora ojo hoja
fruto sonora

gel en el cabello. mocos en los labios. baba en el cuello.
barro en la frente. pelos en los bigotes. olor en la ingle.

grito.
sinestésica
orrográfica
antimántica
mudrática
pediátrica
filíalica
aspaventílica
el saco puesto con olor a nafta.

■

Cathedra no. 11, enero-Jurúo 2008

Cathectra no.

11, enero-jurúo 2008

■

�Desgranando magia

Ernsaf&lt;OS

�El amante de Marguerite Duras

Coral Aguirre
1odo cuanto ocurre, ocurre dentro del lenguaje.
Esta pareciera ser la premisa de El amante de
Marguerite Duras. Y éste es mi punto. Cito:
"Le digo que venga, que debe recomenzar a
tomarme. Viene. Huele mucho a cigarrillo inglés, a
perfume caro, huele a miel, su piel por fuerza ha
tomado el olor de la seda, esa afrutada del tusor
de seda, esa de oro".

Es en las mismas frases donde se imprime la
vulnerabilidad en la que se hallan los sentidos, las
sensaciones. Y más adelante "le había pedido
hacerlo otra vez y otra vez. Hacerme eso. Lo había
hecho. Lo había hecho en la suntuosidad de la
sangre. Y eso por supuesto había sido a morir. Y
eso fue a morir". El ritmo se aplica a repetir, a
acumular en frases cortas y palabras repetidas el
comportamiento expresivo o sea el ritmo de la
pasión.
"Prendió un cigarrillo y me lo dio. Ymuy bajo contra
mi boca habló.
Yo también muy bajo le hablé.
Porque él no sabe por él, lo digo por él, en su lugar,
porque no sabe que lleva en él una elegancia
cardinal, lo digo por él".

Las palabras vertidas al oído las sentimos por
los cortes, los cambios de línea, en nuestro propio
oído, y más aún el "lo digo por él" repetido dos
veces, por encima de toda aclaración, significa
que él está perdido en los brazos de ella.
Pudiera así, ir de ejemplo en ejemplo, citando
aquí y allá esa escritura desmadejada como
hecha al azar, pletórica de silencios, de cortes, de
pausas, de repeticiones, de sofocamientos, de
respiraciones cortas, abreviadas, que se imbrican
a la fábula del chino y la francesa, de su
clandestinidad, de la indefensión del hombre,
de la inanimidad de la muchacha.
Estamos muy lejos de Moderato Cantabile
publicada en 1958 y sin embargo aquello que nos
había sorprendido tanto de la escritora francesa por

Cathedra no.

11, ener~Junio 2008

aquellos tiempos aquí se multiplica. Si Moderato
aspiraba a un discurso hecho con el soplo de la
vida verdadera, El amante, veintiséis años
después exaspera hasta el límite un lenguaje que
por su mismo carácter tiene las resonancias
confesionales de su libro de muerte C'est tout
(es todo).
Mucho tiempo antes de conocer Moderato
o El amante osus novelas cortas conocí Hiroshima
Mon Amour, tenía alrededor de veinte años
cuando vi la película de Resnais, los ecos del texto
me quedaron tan fuertes que sin darme cuenta
había memorizado algunos leitmotiv. Por lo tanto
me apresuré a encontrar el texto que por aquellos
años hallé recién llegado a la biblioteca de la
Alianza Francesa de mi ciudad. Recuerdo que
periódicamente lo renovaba con la bibliotecaria
para tenerlo más tiempo. ¿Qué hacía yo entonces?
No sólo lo releía sino que lo leía en voz alta y no
contenta con ello lo grababa una y otra vez
tratando de mejorar la impresión, de hacerlo como
estaba escrito, con ese ritmo, con esas
respiraciones Toi tu es Hiroshima, Non, je ne suis
pas Hiroshima, y así hasta el infinito. En aquella
romántica que yo era en esa época qué cosa me
fascinó tanto. Sin lugar a dudas lo que estaba
inserto en el lenguaje, lo que cantaba la palabra,
la frase, la coupure, la puntuación. Era para mí la
novedad de una escritura otra, una escritura que
se hacía de procedimientos ajenos a la retórica
que yo conocía o cuya poética se concretaba
en el escamoteo de la grandilocuencia, de la
proposición lógica, del discurso racional. Una
poética basada en las pausas, en la puntuación,
en la repetición. Una poética del lenguaje que
provenía acaso de la certeza de Marguerite
Duras en la imposibilidad de nombrar las cosas
por completo. Y veamos hasta qué punto mi
intuición veinteañera, quizás por ser ajena a la
teorización ya la búsqueda de certezas racionales,
coincide con lo que se había propuesto la gran
escritora. Cito:

■

�El amante de Marguerite Duras / Coral Aguirre

"Fijese, no busco de ninguna manera profundizar
el sentido del texto cuando lo leo,(...) lo que busco
es el primer estado de ese texto, como se busca el
recuerdo de un acontecimiento lejano, no vivido
pero sí escuchado, oído decir. El sentido vendrá
luego, no necesita de mí. La voz de la lectura, ella
sola le dará su intervención de mi parte. La lectura
se propone en voz alta, de la misma manera que
está propuesta para usted solo, la primera vez, sin

vot.
Cuando, a la segunda vez, yo leía en voz alta era
precisamente la sensación de recordar algo, de
plantarme frente a un paisaje recorrido ya, lejano y
al mismo tiempo mío, personal, único.
Así yo discurría por los senderos de la Duras
sin saber que su extraña fascinación residía en la
índole de su palabra, buscada ex profeso por ella
quien nunca estuvo dispuesta a hacer discursos de
la conciencia y la razón. Pareciera que su objetivo
se cifró siempre en una decisión escritura! basada
en el puro organismo. Este organismo que somos,
que respira, se sofoca y se relaja sin que tomemos
ninguna responsabilidad mental, ninguna dirección
ejercida por nuestra cabeza. La presencia de un
cuerpo que alienta en la escritura de Marguerite es
inequívoca. Cito:
"De pronto ella sabe, ahí, al instante, sabe que no la
conoce; que no la conocerá nunca, que él no tiene
los medios de conocer tanta perversidad. Y hacer
tantas y tantas vueltas para atraparla, él no podrá
jamás. Es ella la que sabe. Ella sabe. Apartir de su
ignorancia de él, ella sabe de golpe: el le gustaba
ya en el coche. Él le gusta, la cosa no dependía
más que de ella sola' .

Las revelaciones, la comunicación, los encuentros
se dan en el cuerpo abierto que ella transcribe y
hace cuerpo del lenguaje. Como si el lenguaje que
aborda y que ejerce estuviera hecho de piel y
huesos, de membranas resistentes y frágiles, del
latir de la vida en la entraña, con su claroscuro, su
sístole diástole, el te mueres y vives, la quietud y el
desasosiego. "Me he dicho que uno escribe siempre
sobre el cuerpo muerto del mundo y también sobre
el cuerpo muerto del amor" revela en El amante.
Faltaría decir que si escribe sobre el cuerpo muerto
del mundo y del amor, es su propio cuerpo el que
escribe o bien lo hace con pedazos de su propia
carne.
Entonces las convenciones lingüísticas de la
escritura europea, que fundamentalmente
residen en Francia desde el neoclasicismo, su
país, su lengua, la azuzan para, sin dejar de ser
tataranieta de Racine, reinventar el francés que le
conviene. Dicen que uno de los idiomas más

■

El amante de Marguerite Duras / Coral Aguirre

difíciles de traducir cuando se halla comprometido
con la poesía es el francés. Si Racine no ha tenido
la repercusión de un Shakespeare, ha sido por este
motivo; a pesar de su Fedra, la obra maestra de la
tragedia poética por excelencia, ¿quién puede
traducirla a otro idioma sin que las tres cuartas
partes de la obra que reside en el modo del lenguaje
no se desmoronen? ¿Cómo hacer para traducir a
un poeta como Baudelaire cuya poesía antes que
cualquier cosa se erige como música ycorresponde
la frase y la palabra, los sonidos que las componen
al tema que trata de un modo tan intrínseco que no
se puede trasladar? Aquí, con Duras, estamos en
el campo de la narrativa. No obstante, cuando la
leo, cuando traduzco algunos párrafos de El amante
me he encontrado con una dificultad enorme,
¿cómo hacer prevalecer el cuerpo de la escritura?
Sus contornos, sus meandros, los cambios de
ritmo de la frase, las acentuaciones instaladas
en la modulación y sobre todo la vasta red del
itinerario de pausas, reiteraciones, suspensiones
y cortes en sus palabras cortas y largas, con el
sonido de las consonantes que acarician o
abruptamente se vuelven agresivas y las vocales
como canción del hueco o los volúmenes. Cito:
"Esta lentttud, esta indisciplina de la puntuación
es como si yo desvistiera las palabras unas tras
otras y descubriera lo que está debajo de la
palabra aislada, desconocida, desnuda de todo
parentesco, de toda identidad, abandonada. A
veces lo que se propone es el lugar de una frase
por venir. A veces nada, apenas un lugar, una
forma pero abierta, todavía sin alcanzar".

Escribe en El amante:
"Él ha arrancado el vestido, lo tira, ha arrancado el
calzoncito de algodón blanco y la lleva desnuda
hasta el lecho. Yentonces gira del otro lado del lecho
y llora. Y ella lenta, paciente, lo atrae hacia ella y
comienza a desvestirlo. Los ojos cerrados, ella lo
hace. Lentamente. Él quiere hacer gestos para
ayudarla. Ella le pide no moverse. Déjame. Dice que
quiere hacerlo ella. Lo hace. Lo desviste. Cuando
se lo pide desplaza su cuerpo en el lecho pero
apenas, con ligereza, como para no despertarla".

La palabra está desnuda, no hay efectos, es la
pura organicidad del acto que la sostiene
y la conmueve (a la palabra, digo), está
desvestida, como el hombre desnuda a la niña,
está desprovista, como si hubiera algo por alcanzar
en el lenguaje que no pudiera asirse del todo
y uno lo percibe, lo palpa, y recibe acaso todo el

Cathedra no. 11, enero-Jurúo 2008

infortunio del despojamiento del hombre y de la
niña, allí, en el lecho, donde sucede lo imposible de
decir porque justo al mismo tiempo recibimos
la impresión de que la palabra rota, el ritmo roto, la
frase rota, proponen el mismo despojamiento y el
mismo infortunio.
Cito: "Ninguna otra cosa que valga la pena
retener", y un poco más adelante "Ante todo soy
alguien que escribe", observa en un reportaje. No
es una intérprete del mundo, no es una narradora
de hechos grandes o pequeños, no es la testigo de
su tiempo, es sencilla y llanamente alguien que se
obstina en escribir sobre el cuerpo del mundo, sobre
el cuerpo del amor imposible o muerto, su propio
cuerpo fragmentado. Así, sin importar fórmulas o
sortilegios, sin asistir al desfile insistente de los
procedimientos literarios ya sean figuras o tropos
del lenguaje. No, ella se yergue con la voz sagrada
del no ser; no ser esto o aquello, no ser este ser,
sino siendo el oscuro momento en que atrapa el
cuerpo y lo vulnera. Le da vuelta, le busca la
entretela, el forro, el bolsillo cerrado donde se
esconde el secreto. Sólo eso. No hay ninguna
imposición, ningún deber, ninguna premisa, escribir
de una u otra manera. Sólo escribir, haciendo que
las palabras retrocedan como moscas, diría Julio
Cortázar. Porque no hay que confiarles todo aesas
tramposas, hay que economizarlas, no valerse de
ellas, hay que afianzar el organismo en el punto, en
la coma, en el cambio de párrafo, en la repetición.
¿Para qué exponer el largo alcance de la riqueza
del idioma? ¿Para hacer alarde de cuáles virtudes
del vocabulario? Hay que sofocar el decir, eludirlo,
soslayar la riqueza semántica para apretarla en lo
mínimo posible, en la pura elipsis. Su arte, sin duda,
es un arte de la elipsis, del discurso elíptico por
excelencia.
Cuando se levanta la crítica especializada
en Francia con escándalo, a propósito de su
Moderato Cantabile dice Madeleine Alleins, una de
las pocas voces que la defienden "Modera to
Cantábile lleva al lector a volverse testigo de una
aventura metafísica vivida orgánicamente, en la
oscuridad, casi en la imbecilidad". Lo mismo pudiera
decirse casi tres décadas después de El amante.
Estamos lejos, más lejos aun, más allá de las
conciencias charlatanas y las calificaciones
tranquilizadoras, las cuales, a fuerza de catalogar
las cosas, nos hacen creer que están a nuestro
alcance, que las cosas se dicen y punto, que
ponerlas en el lenguaje es abarcarlas por completo.
Es cierto que el lenguaje guarda toda su belleza,
toda su magia también, pero está despojado de lo
que se le adjudica a la primera: la confianza en sus
poderes de aprehensión del universo íntegro. Lo

Cathedra no. 1 1, enero-jurúo 2008

verosímil, lo decoroso, lo lógico, aquello que
puede dar respuestas tranquilizantes ha desaparecido para ser reemplazado por la inquietud, la
fragilidad de lo que se expresa. Cito:
"Nadie veía claro en mí. Y desde el momento en
que accedí aeste conocimiento, tan simple, a saber
que el cuerpo de mi herrnan~o era el mío también,
tenía que morir. Y yo he muerto. Mi hermanito me
ha hecho semejante a él, me ha atraído hacia él y
entonces yo he muerto•.

Aquí se yergue el trastoque, lo que se sabía con
certeza se vuelve extrañeza y por lo tanto emoción,
una emoción de anagnórisis, como si se tratara de
una revelación de carácter religioso y nosotros, los
lectores, nos hundimos en una realidad restablecida
en la distancia, en la misma condición vulnerable.
Esta distancia que establece para nosotros, se
subraya y se potencia en el cambio del yo al ella.
Toda la obra discurre por estas dos voces, la primera
que acerca y la segunda que aleja, que no nos
permite compartir sino que la realidad que presenta
aparece como un cuadro impresionista, donde los
rasgos, los trazos, los escorzos, los contornos se
opacan y se iluminan, y en medio de esa atmósfera
de brumas y destellos uno asiste a la historia, a los
acontecimientos, a la peripecia del personaje con
igual incertidumbre que él, con igual despego. Y al
mismo tiempo, vaya contradicción, emocionados.
Así, entre el yo de la niña y el ella de la mujer,
cincuenta años después, apenas un relámpago, una
vulneración, al rehusarse a nombrar, a relatar, a
vestir su escritura, la Duras nos obliga a la mayor
atención, y con paciencia, como ella nos lo indica
subrepticiamente a través de su poética, a apartar
lo conocido, las verdades grandilocuentes, la
verificación ramplona de los sentimientos y a
viajar en pos de lo desconocido, de lo que todavía
no se ha dicho, de lo que incluso permanecerá
siempre oculto, misterioso, sin revelación posible.
Ctto:
"Los besos sobre el cuerpo hacen llorar. Uno diría
que consuelan. En la familia yo no lloro. Aquel día
en esa pieza las lágrimas consuelan del pasado y
también del futuro. Le digo que de mi madre me
separaré un día, que incluso para mi madre un día
ya no tendré más amor".

Ysobre el final:
"También ella cuando el barco hubo lanzado su
primer adiós, cuando se había ya levantado la
pasarela y los remolcadores hubieron comenzado

■

�El amante de Marguerite Duras/ Coral Aguirre

El amante de Marguerite Duras/ Coral Aguirre

allevarlo, aalejarlo de la tierra, ella había comenzado
a llorar. Lo había hecho sin mostrar sus lágrimas,
porque el era chino y no se debía llorar ese género
de amantes. Sin mostrar asu madre y su hermanito
que tenía pena, sin mostrar nada como era habitual
entre ellos•.

El mismo motivo, el yo y el ella en el llanto. La
mediación, la imposibilidad de ser por completo un
yo o un testigo. Si se quiere, el vacío del ser que
propone Lacan. Debajo de lo que llamamos sujeto,
¿qué hay? Quizás por eso el gran psicoanalista
agrega que la mujer es el sujeto por excelencia.
Pura substancia o pura apariencia. El sujeto, esa
invención necesaria de la masculinidad para ir
detrás de la aventura, sobornar, conquistar y
colonizar, una nada arrogante. Esa es la escritura
a la que Marguerite Duras apuesta, la que revele
no el ser, sino el ser de la existencia breve,
vulnerable, equívoca.
'Habrá una escritura de lo no escrito.
Algún día llegará.
Una escritura breve, sin gramática, una escritura
hecha sólo de palabras.
Palabras sin gramática de apoyo. Perdidas.
Allá, escritas. Yenseguida abandonadas•.

Ella se propone finalmente una palabra para ser
entrevista, para explorarse, para reconocerle las
reverberancias allí, justo donde la vida está por ser,
pero no es todavía o bien ya fue. Su palabra tiene
el desamparo del niño que no sabe ocultar sus
fechorías y la violencia de la mujer dispuesta a
revelar la índole de su orfandad. En Marguerite
Duras, como señala una de sus ensayistas, el
paraíso no existe.
Pero puesto que hemos citado a Lacan advirtamos que cuando lee El arrebato de Lo/ Stein se
sumerge en el estupor ¿Sabe esta mujer lo que está
diciendo?, ¿lo que revela su historia? ¿sabe esta
mujer que la ficción es más verdadera que la realidad?
E, irónicamente, agrega: esta mujer escribe lo que
yo enseño, o bien, esta mujer no sabe lo que dice.
Abreviemos entonces en María Zambrano y
veamos este saber, que no es racional, al que alude
la gran filósofa y que parece aplicarse en el caso
de la escritura de la Duras. Escribe Zambrano:
"Y el poeta fiel alo que ya tiene no se encuentra en
déficit como el filósofo, sino, en exceso, cargado,
con una carga es cierto que no comprende. Por eso,
la tiene que expresar, por eso tiene que hablar sin
saber lo que dice, según le reprochan. Ysu gloria
está en no saberlo, porque, con ello, se revela que
es muy superior a un entendimiento humano la
palabra que de su boca sale; con ello nos muestra
que es más que humano, lo que en su cuerpo habita'.

■

Y más adelante siempre a propósito del poeta:
"Quiere delirar, porque en el delirio alcanza vida y
lucidez. En el delirio nada suyo tiene, ningún secreto;
nada opaco, en su ser. Se consume ardiendo como
la llama, ycanta ydice. Porque el poeta vive prendido
a la palabra: es su esclavo (...) Se consume por
entero, fuera de la palabra él no existe, ni quiere
existir.(...) Hágase en mí, dice el poeta, la palabra y
sea yo no más que su sede, su vehículo".

Esa palabra llamada mythos por los griegos, esa
palabra afectiva, palabra que duele, libera, ama,
goza, que no se explica a sí misma, que no informa,
no sermonea, no sentencia, sino sólo expresa y
revela, tiene su contrario. Ya hemos dicho en alguna
parte que el opuesto del término mythos, palabra
afectiva, es lagos. la palabra efectiva. Si el lagos
precisa, define, constata, argumenta, se ejercita en
la claridad y la nitidez como Apolo, el dios del día y
de la luz, el mythos halla otros senderos para
recono-cer el universo propio y ajeno. Se vale del
Eros y del vino, de la noche y sus excesos, como
Dionisos, hombre y mujer al mismo tiempo:
excesivo, Dios de la fertilidad al que hay que
ofrecerle víctimas y derramar sangre. Así hay una
literatura de semicon-fesión como la de Marguerite
Duras, poesía litera-tu rizada, poesía novelesca dice
Zambrano. "En la que la secreta vida del corazón
se ofrece para ser b Jida, consumida por una avidez
cada vez mayor".
Pero volvamos a oír la voz de Marguerite:

"Cuando se deja al decir hacer" como si quisiera
apuntar que su literatura es exactamente eso, dejar
al decir hacer.
El organismo vivo de cada escritor se desliza
hasta la escritura en figuras y procedimientos, en la
elección de los temas, en el modo de la sintaxis, en
la economía ofuror del vocabulario, en el lugar que
ocupa para él, ella, el sonido, el color, las texturas,
los aromas, los sabores, yasimismo la prioridad que
asume cada uno de estos elementos en su discurso.
Yese organismo vivo dice siempre la legitimidad o

ilegitimidad que le ha sido concedida por obra
y gracia de la presencia o ausencia del padre.
La misma legitimidad o ilegitimidad sancionada
por la geografía, por la madre, por la lengua que
se habla, por el color de la raza, por el
desgarramiento de la familia, por el exilio, por el
éxodo o la permanencia en la tierra donde se ha
nacido. Todo ello es el itinerario del escritor, su
morada y su soledad, quiero decir, su exilio
interior. Desde ese exilio lanza Marguerite Duras
su palabra huérfana.

'La palabra que conduce, que lleva, que guía es el
lugar de una frase por venir. Aveces nada, apenas
un lugar, una forma pero abierta, todavía sin alcanzar
(aprendrer.

Y la filósofa española confirma:
•... un echar el cuerpo hacia adelante como si se
fuera aalcanzar algo. Los sueños en que la palabra
está apunto de aparecer son el equivalente de este
movimiento•.

De este modo, desisto de otra exploración a partir
de la obra de la Duras e insisto en hacerla residir
en el lenguaje. En esa palabra a la que ella ensaya
desvestir, despojar del orden y la ley patriarcales y
conducirla por caminos y ríos en donde se lave la
boca, se la refriegue, se arranque los dientes y la
lengua para decirse, para decir. Cito:
"Me trata de puta, de cochina, me dice que soy su
único amor, y eso es lo que debe decir y eso es lo
que se dice cuando se deja al decir hacer, cuando
se deja al cuerpo hacer y buscar yencontrar y tomar
lo que quiere, y así todo es bueno, no hay desecho,
los desechos son cubiertos, todo va en el torrente,
en la fuerza del deseo".

Cathedra no.

1 1, enero-jurúo 2008

Cathedra no.

11, enero-jurúo 2&lt;Xl8

■

�Geología de la moral

Jorge Ignacio /barra /barra
Introducción

El pensamiento de Gilles Deleuze ha recibido gran
atención en los inicios de este siglo, razón por la
cual es punto de referencia para quien se encuentre
en el camino de abordar la filosofía de nuestro
tiempo, particularmente en su vertiente posestructuralista. La "Geología de la moral" es un ensayo a
cuatro manos, entre Deleuze y Guattari, parte
metafísica, parte ficción lrteraria, el cual puede recibir
una lectura diversa (el modo del erudito en busca
del funcionamiento del mundo, el poeta, el amante
del rigor, oel filósofo en busca de nuevos conceptos)
en cualquiera de ellas, la nota en común es el
encuentro con un texto rizomático1 que no tiene
principio ni fin yse desperdiga en todas direcciones.
Además, hemos de mencionar, se trata de un trabajo
que si bien no puede atribuirse por completo a la
autoría de Deleuze, pues se encuentra dentro del
texto Mí! mesetas en coautoría con Félix Guattari,
no deja, sin embargo, ninguna duda de que se encuentra de acorde a los principales planteamientos
sobre Deleuze en cuanto al tema de la ética. Nos
permitiremos citar sólo como Deleuze el texto
mencionado, pero advirtiendo que será a condición
de establecer la relación con otros puntos de vista
del mismo autor sobre la ética y la moral contenidos
únicamente en textos que son de su autoría.
El ensayo "Geología de la moral" establece los
principios que rigen las relaciones entre las cosas y
su cambio. Dicho en otras palabras, es una descripción de los funcionamientos de las cosas establecidas en su forma actual y su manera de permanecer
en el tiempo y el espacio interactuando con su
entorno. El mundo funcionando como consolidación
de objetos y adquisición de materiales nuevos

' Rizoma es, a decir de Deleuze, un tubérculo con
conexiones en todos sentidos, camina en todas direcciones
sin un centro, a diferencia de un árbol que tiene centro de
donde parten las direcciones.

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

para que tales objetos continúen su hacer. La
indagación que presentamos a continuación
busca aproximarse al tema de la ética y la moral
en tres operaciones destacadas en la filosofía contemporánea (Genealogía, Arqueología y Geología).
Buscaremos sólo tratar de delimitar las diferencias
entre uno y otro concepto para entrever cómo en
ellos se pueden analizar los temas mencionados,
dejando para una tarea posterior el desarrollar a
fondo la lectura ética de la Geología de la moral.
El itinerario que seguiremos será el siguiente:
1. Contexto filosófico contemporáneo a Gilles
Deleuze y Guattari
2. Arqueología y genealogía: dos intentos
contemporáneos de crítica cultural ligados a la
reflexión ética y moral
3. Geología de la moral: el enfoque deleuziano
sobre la ética y la moral
4. El concepto de geología como una emergencia
conceptual para la ética y la filosofía moral
En este itinerario, se revisarán como puede
obseivarse, el paso de la filosofía estructuralista a
la propuesta deleuziana, recorrido qua intentará
mostrar el cambio entre tres diferentes conceptos
para pensar la moral: genealogía, estructura y
geología.

1. Estructuralismo: contexto filosófico
contemporáneo a Deleuze y Guattari
En cuanto al estructuralismo, desarrollado en su
vertiente antropológica por Levi-Strauss, se acuña
una categoría de análisis (la estructura), que parte
de la lingüística de Saussure2 obien de los desarrollos
de ésta por obra de Jakobson. El planteamiento que
podemos ubicar como una influencia clara en la
2

Dosse, F. (2004). Historia del esfl1Jctura/ismo. España, Akal,

p. 33.

�Geología de la moral / Jorge Ignacio lbarra lbarra

Geología de la moral / Jorge Ignacio !barra !barra

antropología de Levi-Strauss, es aquél que se
refiere a la búsqueda de los elementos invariantes
sobre aquellos sometidos a la dinámica y la
variación3• En el campo lingüístico,Jakobson agrega
alos desarrollos de Saussure la consideración sobre
los puntos de variación en la estructura por parte
de los hablantes y su valoración epistemológica e
impacto en la modificación de estas estructuras.
La lingüística es, a decir de Dosse, una influencia capital en el desarrollo del estructuralismo, pero
sin duda no la única. La búsqueda de una nueva
ciencia social, lleva a Levi-Strauss a considerar un
programa antropológico que entrará en contacto con
el psicoanálisis, la fenomenología yel análisisliterario, entre otras corrientes teóricas en auge en la
mitad del siglo XX, para llegar a un programa estructuralista donde se presentan tres niveles: 1. relación
de parentesco, 2. relación económica y 3. relación
comunicativa•. Lo fundamental de este programa,
señala Dosse, es su alcance afavor de una explicación que busca una renovación de la ciencia social
y sus métodos, así como un mayor rigor científico.
La relación del estructuralismo de Levi Strauss
con el psicoanálisis se concentra sobre todo en la
noción de inconsciente. Para Levi-Strauss esta
noción no tiene el mismo sentido que en la teoría
freudiana, ya que a diferencia de éste, el sentido
dado por el estructuralismo levistraussiano es el de
un inconsciente sin historia y sin contenido, "vacío"
de cualquier rasgo espacio-temporal o específico,
con la única función de expresar lo universal, la
estructura invariante5• De esta manera, el concepto
de estructura completa los caracteres de invariación
y universalidad que lo dotan de una efectividad
epistemológica desconocida en el campo de las
ciencias sociales. La influencia del estructuralismo,
comenta Dosse, es tan amplia que incluso provoca
la deserción de psicoanalistas y filósofos para
engrosar sus filas en la década de los sesenta.
En tanto la relación que podemos avizorar,
entre el concepto de estructura y las preocupaciones
éticas, referimos la problemática señalada en el
texto de Dosse, entre la estructura como un todo
deshistorizante y el papel que juega el individuo en
tal estructura. Las principales críticas se orquestan
en este sentido, desde la filosofía, que a través de
Paul Ricouer, o Callois, llaman a retomar el problema
de la autonomía del individuo, la subjetividad y la
responsabilidad moral 6• La preocupación de los
filósofos franceses frente al estructuralismo es la

Op. cit. p. 38.
Op. cit. p. 40.
s Dosse, Op. cit. pp. 138, 139.
6 Op. cit. pp. 156 y 317 a 319.

3

4

■

sumisión del hombre a la cultura, lo universal
ahistórico y la perdida de la dimensión del diálogo
tal como lo propone Levinas7•

2. Arqueología y Genealogía: dos intentos
contemporáneos de crítica cultural ligados a la
reflexión ética y moral
Sobre la genealogía, señala Dosse, podemos
afirmar que se trata de un concepto de inspiración
nietszcheana, que propone una revisión de los
fundamentos culturales de occidente y un sondeo
sobre las fuerzas presentes en esta cultura para un
posible diagnóstico de su malestar. Para Nietszche,
efectivamente, la filosofía occidental habíacaído en
un bache donde lo imperativo era justificar una
unidad sobre los valores morales, ignorando lo
problemático que la misma moralidad pudiera tener
en s~. Nietszche señala, en el mismo lugar, que
esta limitación de los filósofos europeos es causada
en gran parte por la ausencia de un panorama más
amplio en cuanto a costumbres y moralidades, lo
cual ya es posible en el siglo XIX. En laformulación
de este autor, genealogía es una tarea que trata de
responder a una exigencia de interrogarse por el
origen de la moral: "....necesidad de una crítica de
los valores morales, y el valor de estos valores debe
ser puesto en tela de juicio desde luego; y por esto
de toda urgencia conocer la condiciones y los
medios que les han dado nacimiento, en el seno de
los cuales se han desarrollado y deformado'19• La
genealogía intenta dar cuenta, principalmente a
través del análisis histórico y filológico, de dichos
orígenes y su trayectoria, denunciando sus
desviaciones. Sin duda el arte de la genealogía,
como Nietzsche lo define, implica un rescate de las
potencias de la vida y la naturaleza oprimidas por
la mora1 10• Siendo la moral una construcción de una
verdad, o bien, en expresión del mismo Nietzsche
un "mundo verdad".
La genealogía en el siglo XX toma otro
derrotero por obra de la filosofía de Michel
Foucault, quien introduce la relación entre cuerpo
e historia, en el sentido en que ésta última inscribe
procesos y discursos, o bien opera en el cuerpo

1

Op. cit. p. 320.
8 Nietszche, F. (1984). Más allá del bien y et mal. México,
Porrúa, p. 57.
9 Nietszche, F. (1984). Genealogía de la moral. México,
Porrúa, p. 144.
10
Nietszche, F. (2001} Voluntad de poder. España, EDAF,
p. 280.

Cathedra no. 11, enero-Junio 2008

confrontaciones entre fuerzas opuestas11 • La genealogía en Foucault responde a tres motivaciones:
poder, saber y cuerpo. Sobre el poder, éste se
manifiesta en la localización de los mecanismos de
control y represión sobre los cuerpos, y opera en
ellos una definición de identidad o la conducción del
sujeto en cierto sentido: "En sí mismo el poder no
es violencia, tampoco es consentimiento, que implícitamente es renovable. Es una estructura tal de
acciones traídas para alimentar posibles acciones;
incita, seduce, hace más fácil o más difícil, en el
extremo, constriñe o prohíbe absolutamente; es, a
pesar de todo, siempre una forma de actuar sobre
un sujeto osujetos actuantes en virtud de su capacidad de actuación. Un conjunto de acciones sobre
otras acciones"12• La caracterización de estas formas
de poder, y las relaciones singulares a las cuales
da lugar son el interés para Foucault genealogista.
En el caso del poder pastoral13, forma general que
se ubica históricamente en la cristiandad occidental
(dando lugar a un sujeto adecuado a los fines y
características de tal forma de poder) podemos
observar, comenta Foucault, una matriz de
individuación con un fin trascendente (lasalvación),
que es desplazado por otra matriz, el estado
moderno, con otros fines.
La genealogía da cuenta, dice Foucault, de
cómo distintas fuerzas, direcciones que se imprimen
asistemas de reglas que no tienen una esencialidad
(a menos que se las considere desde el punto de
vista metafísico) se prestan a interpretaciones
diversas por parte de diferentes actores que hacen
de ellas un poder específico14• La genealogía sirve
para desenmascarar los procedimientos de la
historia que ocultan los mecanismos despóticos y
tiranos, una invención donde se crea una linealidad,
una teleología y donde aparecen mistificaciones
sobre procesos y personajes.
Un rasgo característico en la genealogía yque
Foucault resalta es el del origen. El origen es también
una cuestión que sirve como una máscara para estos
procesos despóticos que la historia y aún más,
defiende una idea del origen como un principio puro,
inmaculado, del cual parten todas las fuerzas del
error, tanto más se alejan de él1 5• Nietszche, señala
Foucault, habrá de denunciar esta idea de origen,
querida por los historiadores para entrar en la
11

Dosse, Op. cit. p. 282.
Foucault, Michel. 'El sujeto y el poder" Chile, Universidad
ARCIS. Texto electrónico. Formato PDF.
WWW.PHILOSOPHIA.CL pp. 15,16.
13
Ibídem pp. 9,1O.
" Foucault, Michel (1992). Microfísica del poder. España:
La piqueta. pp. 19-20.
15
Ibídem p. 1O.
12

Cathedra no. 11 , enero-junio 2008

búsqueda no de un origen, sino de eventos, encuentros entre fuerzas en tensión que desembocan en
apropiaciones y nuevas interpretaciones.
Esta búsqueda se endereza en Nietszche a
los valores, la moralidad, y Foucault agrega la
denuncia del poder y su acción sobre los cuerpos.
Para la reflexión sobre el bien y el mal o la ética, la
genealogía presenta una tarea de indagación sobre
aquellos sucesos donde la relación de fuerzas se
invierte, donde los vocabularios son retomados y
se vuelven contra sus utilizadores, donde la
dominación se vuelve débil16 y en donde no éxiste
un final o destino último sino más bien el caos. El
origen, puntualiza Foucault, no tiene en Nietszche
alma, ésta se la busca la metafísica.
En cuanto a la arqueología por otra parte,
anterior a la genealogía en la obra de Foucault, se
define como la descripción de enunciados
relacionados a situaciones específicas de
historicidad, además de encontrarse relacionados
con un tipo de discurso11• De tal manera que se
escapa al estructuralismo y a la filosofía del sujeto.
La arqueología será tomada como la tarea que
describe la conexión entre los estratos discursivos
yla materialidad de los enunciados inscritos en ellos.
El paso que ocurre de laarqueología ala genealogía
es debido, explica Dosse, a la necesidad de incluir
la visióndel cuerpo y los rasgos que las fuerzas de
la historia trazan en él18. Esto es la diferencia entre
ambos enfoques, que es particularmente la inclusión
de la historia ysu relación con el cuerpo. Arqueología
y genealogía, implican un trabajo de topología, a
decir de Dosse, en cuanto dejan de lado lo lineal o
metafísico como explicación, inclinándose por la
materialidad y la positividad, esto es, por un análisis
fáctico que reconoce la variedad y la contradicción
como estado de origen.
Las referencias de Foucaull dentro de ambos
conceptos a la ética yla moralidad, se refieren antes
que nada a la subyugación y el ejercicio del poder.
La denuncia de los saberes ydiscursos de opresión
sobre los cuerpos y la constitución de identidades
por obra de tales ciscursos. La genealogía de Fru:au~
trataría de restituir una relación del hombre con la
historia: "Es preciso desembarazarse del sujeto
constituyente, desembarazarse del mismo, es decir,
llegar a un análisisquepueda dar cuenta de la constitución del sujeto en la trama histórica, y eso es lo
que yo llamaría genealogía, es decir, una forma de
historia que da cuenta de la constitución de los saberes,

16

Foucault, M. Op. cit. p. 20.
Dosse, F. Op. cit. p. 277.
18 Ibídem p. 281.
17

■

�Geología d~ral / Jorge Ignacio lbarra lbarra

Geología de la moral/ Jorge Ignacio lbarra lbarra

de los discursos, de los dominios del objeto, etc.,
sin tener que referirse a un sujeto que sea trascendente en relación al campo de los acontecimientos
o que corre en su identidad vacía, a través de la
historia"19• Para efectos del análisis de la moralidad
los conceptos de Foucault se oponen a los de
conciencia yteleología. Sin embargo, la genealogía
foucaultiana rescata los conceptos de libertad y
elección, sobre todo cuando teoriza sobre el poder,
las relaciones de poder ycómo éstas se construyen
en la base de una libertad para ejercer el poder y la
libertad para desear o aceptar un poder20.

3. Geología de la moral: el enfoque deleuziano
sobre la ética y la moral
La inclusión de términos de geografía para la
explicación de problemas filosóficos, y en suma de
las ciencias sociales es, según Dosse, una
aportación de Foucault, en cuanto él introdujo este
lenguaje en las décadas de los cincuenta y sesenta
del siglo pasado, causando polémica por ello,2'
sobre todo en los círculos marxistas que no veían
un aportación efectiva a la filosofía y las ciencias
sociales detrás de esta nueva armazón conceptual.
La orientación que Foucault otorga a dichos
conceptos es con el fin de analizar de una manera
topológica, la manera en que se desvían del sujeto,
los problemas de las relaciones de poder, así como
de las "estrategias" y "tácticas" que son utilizadas
por distintas fuerzas para hacerse del poder y
suplantarlo, otorgándole a cambio una narración de
un origen así como una teleología.
El tratado "Geología de la moral" de Mil
mesetas, el cual, como hemos dicho, es a cuatro
manos con Guattari, maneja este tipo de análisis
también, es decir topológico, donde los conceptos
de estrato, capa, molécula, molar, rizoma, entre
otros, llevan a una crítica de la linealidad y la
concepción trascendental del mundo y la historia.
La geología de Deleuze, desarrolla una serie
de conceptos enlazados en la explicación del origen
de la tierra, esto es, en su origen y funcionamiento.
Ubicado como una conferencia ficticia, impartida
por un académico, la geología de la moral comienza
con una asombrosa descripción del cuerpo sin
órganos, estado primordial o nirvana, en el cual se
inscriben las especificidades del mundo en una

especie de descanso provisional: "Él explicó (Doctor
Challenger) que la tierra -la desterritorializada, la
glacial, la molécula gigante- es un cuerpo sin
órganos. Este cuerpo sin órganos está permeado
por inestables y deformes materias, por flujos en
todas direcciones, por intensidades libres o
singularidades nomádicas, por partículas libres o
desbocadas"22. En este cuerpo sin órganos odebajo
de él, se forman los estratos, materia apisonada,
capturada en una consistencia. Los estratos son
determinaciones, Juicios de Dios, dice Deleuze, que
codifican y territorializan esas partículas fluyentes
sin orden23• La descripción de esta geología
prosigue con la caracterización de las capas: éstas,
dice Deleuze, componen un estrato, éste es una
superficie entre dos capas, se compone de un
ensamblaje entre dos de ellas. De esta manera una
capa es substrato de la otra24• Cuando una capa
mira hacia el interior del estrato es llamada
interestrato, cuando al contrario mira hacia fuera
del él, hacia el cuerpo sin órganos (consistencia que
limita con el estrato) es llamado metaestrato.
De aquí pasamos al concepto de doble pinza.
El mundo se encuentra dominado por el funcionamiento binario, por una parte la molécula y por la
otra lo molar. Lo correspondiente a la molécula es
la sedimentación ya lo molar corresponde la formación, k&gt; agregado y sedrrJentado25. Deleuze caracteriza
de esta manera el funcionamiento geológico en su
primera parte, una formación sedimentaria que se
conforma según un código y estratos complejos,
hechos de ensamblajes, que dan cuenta de una
diferenciación positiva, transversal y espacial, que
escapa de lo lineal trascendental. Este funcionamiento tiene aspectos dinámicos como la relación
entre un centro del estrato llamado "cinturón" que
es su parte más consistente, su corazón, por llamarlo
de alguna manera, y su expresión. La expresión es
"canto a Dios" manifestación exterior del
funcionamiento complejo del interior6.
O bien la relación entre el ecumenon, el
conjunto de relaciones complejas dentro de un
estrato y el planomenon, esto es, el conjunto de
partículas libres, flujos, intensidades nómades, del
cuerpo sin órganos. Los intercambios entre estos
dos planos, lleva a Deleuze a pensar un tipo de
transformación, cambio no lineal, sin una teleología,
inmanente más bien a los objetos.

19

Foucault, Michel. Op. cit. p. 192
Foucatt, MIChel. 'El sujeto y el poder" Chile, Universidad
ARCIS.
Texto electrónico.
Formato PDF
WWW.PHILOSOPHIA.CL pp. 15,16.
21
Lecourt. Domnique (1987). Para una crítica
ep1stemológ1ca. México: Siglo XXI.
20

■

22
Deleuze y Guattari (2004). Mil mesetas. España: PreTextos, p. 47
23 Ibídem p. 48.
2
' Ibídem.
25 Ibídem.
26
Ibídem pp. 50, 51.

Cathedra no. 1 1, enero-junio 2008

La geología de Deleuze avanza de esta
manera realizando conexiones, descripciones de
los intercambios yprocesos de este mundo singular.
A decir de Badiou, uno de los problemas centrales
en Deleuze es el planteamiento del hombre como
un autómata, que no elige, sino que es elegido,
donde la subjetividad se plantea en esta posesión.
De ahí, dice Badiou, que éste sea un intento por
salir de la filosofía de la representación, pues no
hay elección más libre que el elegir misma27•
De esta manera, la geología determina
funcionamientos, encuentra la manera en la cual se
definen los objetos ylas determinaciones del mundo
por la acción de este funcionamiento de pinza. Elegir
y determinar, son las acciones que le están dadas
al hombre para establecer una decisión ¿De dónde
elige? De la exterioridad de este cuerpo sin órganos
que se presenta como una totalidad que sirve de
combustible para el movimiento y los deseos. De
ahí que la geología encuentra el tema de la expresión
y el contenido como un elemento fundamental para
explicar cómo la exterioridad no sólo es límite sino
alimento, combustible para el crecimiento o el
cambio. Así, la actividad microscópica tiene su
expresión en la forma exterior o macroscópica. El
diamante dice Deleuze, obien las facetas exteriores
del mismo son la expresión de la vida interior de las
substancias que le conforman. Igualmente, el
ejemplo mostrado por el autor, la cadena del ADN,
conforma un contenido y una expresión: contenidos
proteínicos, estructurados en una línea de expresión.
La expresión vendrá a ser una superficie
autónoma del contenido, la cual se independiza del
contenido, la distinción forma contenido, dice
Deleuze, deja de ser forma para volverse efectiva28,
diríamos que la línea de expresión conforma su
propia política, busca nuevas adquisiciones, nuevos
caminos y direcciones.
En este punto me gustaría dejar el funcionamiento de la geología (del cual sólo he comentado
sus líneas más generales) para entrar en las
consideraciones sobre la ética y la filosofía moral
que en ella pueden ser consideradas. Antes,
diremos que la arqueología y la genealogía son
procedimientos que diseñan estrategias de
análisis del poder, las cuales ubican al sujeto tanto
como reproductor como productor, sujeto a
relaciones y estructuras del mismo poder, pero
también como agente activo en la constitución de
dichas estructuras. La arqueología, por su parte,
se desprende de cualquier relación de contenidos

con el sujeto al establecer un lenguaje neutro
topológico, en tanto la genealogía incluye los puntos
de vista históricos.
En ambos métodos obtenemos una estrategia
de análisis de la relación entre sujeto y poder, así
como de las instituciones y su influencia sobre el
sujeto. En segundo lugar, ambos métodos, han
permitido un nuevo lenguaje para problemas
tratados por la filosofía desde un punto de vista
metafísico, lo nuevo de la armazón conceptual de
Foucault responde, adecir de Dominique Lecourt,29
a una determinación de la filosofía contemporánea
de encontrar nuevas formulaciones que superen el
idealismo o el discurso lógico racionalista. Por ello
la inclusión en la arqueología de conceptos tomados
de la geología, lenguaje extraño en el medio filosófico
francés amediados del siglo XX yaún de la filosofía
mundial. Arqueología y Genealogía son esfuerzos
que podemos continuar en la geología deleuziana,
la cual arriesga más profundidad en el empleo de
conceptos fuera de la antropología y la filosofía del
sujeto, ubicándose plenamente en la construcción
geológica del pensar, así como su interacción con
otros saberes, tales como la biología o la física
molecular, pero no es sólo cuestión de forma. La
aproximación de la geología es mucho más abstracta
y refinada que la arqueología y la genealogía. Si en
las dos primeras tenemos un método que procede
en el tiempo o bien en estructuras discursivas de
saberes apenas vislumbrados opuestos a saberes
constituidos, la geología habrá de ofrecemos una
visión que integra tanto el tiempo como el espacio,
un desarrollo del mundo en sus aspectos constituidos
por los que se encuentran en proceso de constituirse.
La inclusión, como mencionábamos más arriba,
de una exterioridad, idea que podemos remitir a la
inspiración spinoziana en Deleuze30, exterioridad
que se hace posible en el desarrollo de potencia de
los seres al infinito, es lo fundamental en la geología.
Los estratos o juicios de Dios, como los llama
Deleuze, "caminan" hacia la exterioridad sin fin,
sin detenerse en una búsqueda constante. De
tal manera que estableciendo una relación entre
esta idea y la manejada en la interpretación
deleuziana de Spinoza, podemos encontrar una
aplicación en la idea de la ética. La conducta del
hombre es, entonces, este transitar alimentado
por la exterioridad, en el cual no hay fin, pues
no hay manera de saberlo, ya que tratamos
con una exterioridad divisible al infinito. En este
29

27

Badiou, Alan (2002). Deleuze: el clamor del ser.
Argentina: Manantial. p. 25.
28
Deleuze y Guattari. Op. cit. pp. 64-65.

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

Dominique Lecourt (1982) Para una crítica
epistemológica. México: Siglo XXI, pp. 97-98.
:ri Deleuze, Pilles (2005). En medio de Sp,noza. Argentina:
Cactus, pp. 49-50.

■

�Geología de la moral/ Jorge Ignacio lbarra lbarra

tránsito pasamos de una estabilidad oconformación
definida a otra estabilidad o estado. Sin embargo,
no aparece como fin, este movimiento parece
signado por la libertad y el caos de quien se mueve
en una exterioridad sin ninguna clase de orientación
o parámetros.
La ética será para Deleuze, este movimiento
marcado por la potencia, sin finalidad, contrario a
la moral o los valores morales que persiguen la
realización de un fin. Aquí, en cambio, tenemos lo
nomádico, lo singular que no sabe cuál es el
siguiente punto de estabilidad. Pensar la ética en
términos de geología, implica pensar en
indeterminación y la ausencia de juicio. La moral
es, para Deleuze, el acto de juzgar que no toma en
cuenta el ser y los existentes, que se sitúa por
encima del ser, es opuesta desde su punto de vista
a la ética que trata con la inmanencia31 •
Ética y moral contrapuestas. Mundo del
deber contrapuesto al mundo de la inmanencia,
así podemos resumir la lectura que de Spinoza
realiza Deleuze y que podemos relacionar con la
geología.

4. El concepto de Geología como una
emergencia conceptual para la ética yla filosofía
moral
Los conceptos de arqueología, estructura,
genealogía y geología ofrecen un nuevo abordaje
de las cuestiones filosóficas, aportando un lenguaje
categorial que se define por su agudeza y
profundidad. Cabe ahora desarrollar en una forma
más estricta y precisa las posibilidades contenidas
en el ensayo "Geología de la Moral", el cual como
es una coautoría con Guattari, para ligarlo con textos
de la autoría exclusiva de Deleuze, en la cual la
base para un pensar ético orientado hacia la
inmanencia y el reconocimiento de lo existente se
encuentran formulados de una manera más directa.
El lenguaje conceptual aportado por
"Geología de la Moral" requiere sin duda un estudio

31

más detallado y crítico, pues están por verse sus
desarrollos en temas como la ontología y ética,
moral y ética, por mencionar sólo algunos. No han
faltado las voces críticas que ubican tanto a Deleuze
como a Guattari como falsos ysuperficiales que nos
otorgan una ética débil y desechan la moral con
bastante ligereza. Incluso hay quienes los han ubicado como literatos deformando el lenguaje
biológico ymetafísico. Las acusaciones, en tal sentido,
tienen que sopesarse con los textos mismos y
su lectura, pues estamos tal vez ante una
innovación obien por lo contrario en una renovación
de la envoltura de los viejos temas. Aún así, la
"Geología de la moral", como aportación filosófica
se ubica entre la literatura que hoy revisa la ética y
la moral en sus fundamentos y la razón de su ser
disciplinar dentro de la filosofía, sean Gunther
Patzig oAdela Cortina, los frentes de esta búsqueda
se encuentran trabajando.

Bibliografía
Badiou, Alan (2002). Deleuze: elclamordel ser. Argentina:
Manantial.
Deleuze, Pilles (2005). En medio de Spinoza. Argentina:
Cactus.
Deleuze, Gilles y Félix Guattari (2004). Mil mesetas.
España: Pre-Textos.
Dosse, Fran~ois (2004). Historia del estructuralismo.
España: Akal.
Foucault, Michel. "El sujeto y el poder" Chile, Universidad
ARCIS. Texto electrónico. Formato PDF.
WWW.PHILOSOPHIA.CL
Foucault, Michel (1992). Microfísica del poder. España:
La piqueta.
Lecourt, Domnique (1987). Para una crítica
epistemológica. México: Siglo XXI.
Nietszche, F. (1984). Más allá del bien y el mal. México:
Porrúa.
Nietszche, F. (1984) Genalogía de la moral. México:
Porrúa.
Nietszche, F. (2001 ). Voluntad de poder. España: EDAF.

Ibídem p. 48.

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

Muieres y papeles: Ruth y Mouche
en el taller del escritor

Luisa Campuzano
Universidad de La Habana/Casa de las Américas
Construida como el relato de viaje a la América del
Sur de un compositor y musicólogo de origen
cubano, tempranamente emigrado a Nueva York,
Los pasos perdidos (1953) -en lo adelante LPP-,
sin dudas la más estudiada novela de Alejo
Carpentier, esboza una concepción antagónica y
polarizada de la condición femenina, a través de
los personajes protagónicos que sostienen
relaciones de pareja con el narrador: Ruth, su
esposa; Mouche, su amante; y Rosario, la mujer a
la que se une en la selva. De acuerdo con lo que
indica el título, sólo me ocuparé en estas páginas
de las dos primeras: Ruth y Mouche, las que
constituyen una entidad dicotómica, al mismo tiempo
opuestas y complementarias entre sí, ya que en
relación con Rosario, la mujer total, son su contrario,
mientras que fuera de la relación con Rosario se
oponen una a otra, de acuerdo con el modelo
convencional: la esposa vs. la amante. Por otra
parte, esta oposición entre Ruth y Mouche de un
lado, y Rosario del otro, está absolutamente
territorializada, se corresponde con el espacio de
la civilización, satanizado: Ruth y Mouche, y el
espacio de la barbarie, reivindicado como /ocus
amoenus. Rosario.
Narrada por un yo autobiográfico que anota
experiencias desarrolladas en una actualidad que
no dista mucho de la que correspondería a la
escritura del texto, 1 pero que simultáneamente con
su desplazamiento geográfico hacia el Sur, se
abisma en otras temporalidades cada vez más
remotas, pero coexistentes con el presente del
relato, LPP narra el periplo circular de un protagonista hastiado de su monótona existencia y de
su trabajo en una firma publicitaria de Nueva York,
que aprovecha sus vacaciones para aceptar la
invitación de una universidad a viajar a una selva
en busca de ciertos instrumentos musicales. Allí se
rebela contra su destino e intenta rehacer su vida.
Pero fracasa y tiene que regresar a su abrumadora
rutina y pagar las consecuencias de su rebelión.

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

La superposición de múltiples capas de sentido
en LPP, así como la inagotable riqueza de su
densidad intertextual y su así llamada "frondosidad
verbal", han promovido muy diversas lecturas. Sin
embargo, como ha señalado perspicazmente Donald
Shaw, la intencionalidad ideológica de la novela ha
sido poco o nada explorada, así como sus "caricaturizaciones" de escenarios -Nueva York-, o de
personajes -Ruth y Mouche-, tan marcadamente
contrastados con sus otros respectivos -la ciudad
hispanoamericana, la mestiza Rosario-, que se nos
presentan mucho más como productos de la
subjetividad del narrador, que como creaciones
derivadas de la orientación política del autor.2 Alejo
Carpentier, como ha sugerido también perspicazmente González Echevarría, habría construido,
desde la ironía, un protagonista quijotesco con el
que jamás podríamos identificamos ni nosotros ni
el autor.3 Este protagonista, además, al ser el narrador de su relato, construye a su vez a los restantes
personajes de LPP. Detengámonos entonces en él.
La crítica ha coincidido en resaltar, en el primer
capítulo, la ambigüedad del protagonista, sujeto y
objeto de una narración en primera persona yescrita
en inglés, 4 que se expresa en la escurridiza
temporalidad del copretérito, un pasado que no
concluye, que continúa en el presente. De igual
modo, varios estudiosos opinan, partiendo del hecho
mismo de que es un sujeto innominado, que hay
mucho de desvaído, de poco consistente en su
caracterización. Sin embargo, si buscamos en ella
los rasgos y los desarrollos que lo presentan como
un intelectual colocado en un contexto posmigratorio
de desarraigo, esta caracterización alcanza una
elaboración literaria y una densidad psicológica
mucho mayores que las que le han concedido.
Ami parecer, el protagonista de LPP ostenta
marcas de "ambigüedad" yde "multiplicidadns mucho
más profundas que las que se han atribuido a la
anfibología derivada del uso de la primera persona
singular de copretérito, o el equívoco inherente al
yo hipostático de la literatura de viajes, que se

■

�Mujeres y papeles: Ruth y Mouche en el taller del escritor/ Luisa Campuzano

desdobla, como sabemos, en el yo de entonces
y de allá, contemporáneo de su propio periplo,
y el yo correspondiente al ahora y el acá de su
escritura. El protagonista de LPP es, también, por
supuesto, el personaje escindido entre "el Yo
presente y el Yo que hubiera aspirado a ser algún
día", según se ve a sí mismo en el espejo del salón
del Curador (87). 6 Porque es, sobre todo, el
inmigrante que pasó inadvertida y rápidamente
de la extrañeza y la distancia, a la incorporación
y la naturalización, sin haber elaborado su duelo;
el melancólico que se percibe a sí mismo como
prisionero, y sólo encuentra formas de rebelarse
en distintos modos de autoagresión.
Sin embargo, las señas del inmigrante apenas
son perceptibles ypor eso han resultado irrelevantes
para la crítica.7 Oculto bajo muchas máscaras: la
del músico devenido en publicitario, la del marido
insatisfecho, la del veterano desencantado de la
guerra, la del hastiado del mundo, la del prisionero
de la ciudad, el rostro del inmigrante sólo asoma,
alusivamente, en muy pocas ocasiones; pero en
momentos de cambio, como cuando Ruth, su
esposa, parte de gira, ycomienzan sus vacaciones;
o cuando en su viaje llega a la ciudad
hispanoamericana y reencuentra un escenario
parecido al de su infancia y primera adolescencia;
o cuando decide internarse en la selva en busca de
los instrumentos; repito, en esos momentos de
cambio, de viraje, reaparece, como marca de su
irrenunciable condición el español, produciéndose
lo que se ha llamado "el regreso de las palabras",
es decir, el retorno de la lengua materna, esa
conexión fragmentaria, pero nunca del todo
interrumpida, mejor, ininterrumpible, del exiliado
con un mundo perdido.ª
Del mismo modo su condición de inmigrante
se pone en evidencia en el hecho de que toda
su vida se desenvuelve en la única comunidad
posible para los escritores y artistas expatriados,
según Raymond Williams, la comunidad del
"medio" intelectual, "de sus propias prácticas"9
constituida por la amante "surrealista", sus colegas
del estudio fílmico, un pianista, una bailarina, una
decoradora, un arquitecto, Extieich, el pintor ruso...
(91-97), a los que se suman la esposa actriz, y
posiblemente judía, y el curador del museo,
venido de algún país de Europa central. Cuando
esta comunidad se esfuma, aunque sea
transitoriamente -la gira de la esposa, las
vacaciones del equipo publicitario-, el
protagonista cae en el vacío, no sabe a dónde
dirigir sus pasos.
Estudios recientes sobre las llamadas
"culturas del desplazamiento", 1º es decir, las

■

___________
Mujeres y papeles: Ruth y Mouche en el taller del escritor / Luisa Campuzano

culturas de las comunidades posmigratorias,
coinciden en partir de las concepciones de Freud
sobre la melancolía para abordar los conflictos
producidos por el exilio, 11 la nostalgia,12 o "el
discurso reticente con el que se representa la
emigración".13 Como sabemos, el duelo y la
melancolía son, para Freud, reacciones "ante la
pérdida de un ser querido o de una abstracción
que haga sus veces, como la patria [...]". 14 El duelo
puede ser superado con el tiempo. Pero cuando no
se supera el dolor de la pérdida, cuando no se
elabora el duelo, los sentimientos de pena y de
tristeza se vuelven contra quien los experimenta,
colocándolo en un estado melancólico que erosiona
todas sus relaciones con el mundo exterior -que
considera, al igual que el narrador de LPP, como un
teatro o como una cárcel-, y lo lleva a la concentración narcisista en su yo, en su autoconocimiento
o su autoflagelación -lo que sucede igualmente
con el narrador de LPP-. En la melancolía, la
pérdida no se define muy claramente, es más
inconsciente, o se bloquea. Duelo y melancolía,
sin duda, aquejan al protagonista de LPP y
modelan, entre otras cosas, su visión de cuanto le
rodea: tanto los espacios por los que transita como
las personas con las que convive.
Esta visión tan polarizada de sus escenarios
neoyorquino e hispanoamericano, y su propio
desplazamiento al locus prenatal de la selva, a la
América profunda anterior a la Conquista, su "viaje
a la semilla", al Tercer Día de la Creación, sólo
pueden entenderse como la reacción de un
intelectual que se llama a sí mismo "desarraigado",
un hispano o latino avant la lettre, un inbetween
no asumido, un inmigrante desconocedor de su
propia identidad bicultural, cuya mirada estrábica,
doble, establece un permanente contrapunto,
un contraste entre lo que siempre va a percibir
como antagónico. Todo lo que ve desde esta
óptica tremendamente insólita en una novela
de los años cincuenta del siglo pasado -y esto,
desde una lectura de comienzos del siglo XXI, es
uno de los grandes méritos de LPP- no será más
que una proyección de sus carencias y fracturas
emocionales, o una concreción metonímica de la
propia lucha interior de quien, por ejemplo, no
ofrece argumentos históricos, políticos o
económicos que justifiquen sus juicios sobre
Nueva York o sobre la ciudad hispanoamericana,
sino que meramente traduce, a nivel sensorial, sus
experiencias vitales. 15
Es pues, desde este acercamiento al
protagonista que me interesa abordar los
personajes de Ruth y Mouche como
construcciones del narrador, como reflejos,

Cathedra no.

11, enero-jurúo 2008

proyecciones, fobias de su lacerada y al mismo
tiempo egocéntrica personalidad. A fin de dar un
poco más de novedad a un aspecto de LPP tan
revisado por la crítica como sus personajes
femeninos, me propongo valerme, como lo indica
el título, no sólo de la novela sino de su dossier
genético. Pasemos, pues, al campo de la que ha
sido llamada la "tercera dimensión de la literatura";
es decir, el proceso de creación, para lo que me
atendré, modestamente y en lo fundamental, a la
teoría de la crítica genética y sobre todo a la práctica
desarrollada por ella.
Como ha dicho Almuth Grésillon, a quien en
sentido general seguimos en nuestro acercamiento
a los manuscritos de LPP, los borradores son la
memoria del proceso textual, y el dossier que ellos
conforman se presenta a nuestra vista como una
suerte de laboratorio vivo, de taller, donde el escritor
escribe, sustituye, desplaza, permuta, tacha, o
prueba, ilustra, afina ... episodios, personajes,
expresiones ...16
Para Alejo Carpentier la fase prerredaccional
de apuntes, esquemas, investigaciones, era breve.
Si en toda su obra existe algo anterior a la fase
prerredaccional, serán, por ejemplo, capítulos de
una novela inconclusa como en el caso de El Reino
de este mundo, artículos, partes de algún libro en
proyecto, obocetos de episodios que no se incluyen
en la novela a la que estaban destinados, como
imaginamos que haya ocurrido con el relato "Los
advertidos", desprendido del corpus de
investigaciones que acompaña a la elaboración de
LPP. Él comenzaba a redactar desde el principio, y
sobre la marcha, en sucesivas revisiones y
reelaboraciones que conservaba siempre -por
eso tenemos varios dossiers suyos que nos
permiten saber cómo escribía-, iba consultando
fuentes o preparando resúmenes, diseñando
esquemas, introduciendo epígrafes, o títulos de
capítulos, esbozando un índice.
Evidencias externas, como las entrevistas que
tan gustosamente concedía o algunas cartas, nos
informan directa o, más bien, indirectamente, de que
era así como procedía. Por eso en ellas anunciaba
la inminente aparición de una novela que realmente
terminaría años después, que permanecería aún
mucho tiempo en su taller, a veces para su repetida
reelaboración. Ese es el caso de LPP, novela que
su autor confesó haber escrito tres veces. 17
En una entrevista publicada en El Nacional
de Caracas, el 27 de noviembre de 1950, y en
una carta a Marcelo Pogolotti, de 1 de diciembre
del mismo año, Carpentier anunció que
próximamente publicaría una novela titulada

Cathedra no.

11, enero-junio 2008

"Las vacaciones de Sísifo"18, título, como
veremos, de la primera versión de LPP. Y hay, en
efecto, en los manuscritos varias páginas finales de
lo que llegaría a ser la novela, fechadas también a
fines de 1950, dos ejemplos:
Yannes me tiene un pasaje para embarcar con él,
mañana, a bordo del Manatí. La piedra me será
entregada al alba, y tendré que echármela al
hombro. Hoy terminaron las vacaciones de Sísifo.

¡...¡

(Noviembre 19 de 1950)19
Yannes me tiene un pasaje para embarcar con él,
mañana, en el Manatí. Navegaré pues hacia la
piedra que me espera. Hoy terminaron las
vacaciones de Sísifo.

¡...¡

(24 de diciembre de 1950)20

Pues bien, aunque en estas, mis páginas, no
llegaremos a la selva, vamos a internarnos de
inmediato en otra jungla no menos atractiva, la selva
selvaggia de los manuscritos de LPP.
La gran cantidad y variedad de manuscritos
de LPP conservados por Carpentier y entregados
por él a la Biblioteca Nacional "José Martí" de La
Habana a lo largo de los años setenta, suman varios
miles de páginas. En ellos hay múltiples reescrituras
de tres versiones distintas de la novela,
mecanografiadas y con títulos cuidadosamente
establecidos: Las vacaciones de Sísifo, 21 Santa
Mónica de los Venados&lt;2, y por último, tras una
larga indecisión certificada por el espacio en blanco
dejado a la cabeza de cada página de sucesivas
realizaciones de la que llegaría a ser la versión
definitiva, Los pasos perdidos 23• También hay
decenas de apuntes de diverso carácter, escritos a
lápiz oa pluma: citas, notas, proyectos esquemáticos
de elaboración uordenación de capítulos-dispersos
en distintos sobres ycarpetas-, así como centenares
de páginas también manuscritas, y reunidas en
sobres rubricados como "trabajo preparatorio"24 • A
ello se suman, por una parte, conglomerados de
múltiples versiones de centenares de páginas y
notas mayormente mecanografiadas, correspondientes a distintos estados de elaboración de
diferentes pasajes de las distintas versiones de la
novela25; y por otra, diversos textos publicados o
inéditos, reseñas de libros, o pasajes de "El libro de
la Gran Sabana", e inclusive un álbum con cincuenta
y tres fotografías, rotulado, siguiendo indicaciones
del autor, "Escenario de Los pasos perdidos de
Alejo Carpentier".
Las primeras versiones de "Las vacaciones
de Sísifo" comienzan, en su capítulo inicial,
con el despertar del narrador y su descripción del

11

�Mujeres y papeles: Ruth y Mouche en el taller del escritor/ Luisa Campuzano

viaje que realiza cotidianamente en vagones
atestados de gente. Llega apenas a tiempo al
trabajo, y allí pasa el día dedicado a la realización
de documentales publicitarios. Al advertir que ya
es de noche, aparece Mouche, apenas al final
de la última línea del texto: "Entonces recordé a
Mouche", pero ella tendrá un amplio espacio de
lucimiento en el segundo capítulo, que se inicia
cuando le pide al narrador que la lleve al cine, y
él la complace porque así puede dormir un rato
y reponerse del cansancio del día, mientras ella
-que siempre se despierta a media tarde-,
disfruta la película. Al terminar ésta, van a un bar,
que en la primera versión se llama "La Barrica de
Amontillado", y a partir de la segunda se llamará
"Venusberg". Mucho de lo que ocurre en el bar,
en esta primera versión, pasa casi igual a la
definitiva, sólo que trasladado al sexto capítulo.
Pero hay toda una sección que también hallará
eco en capítulos ulteriores, aunque muy modificada,
que resulta del mayor interés para nuestra lectura.
Tras dejar a Mouche frente a su casa, el
protagonista llega a la suya, pasa a su habitación y
sucede lo que transcribo:
Cuando ya me dejaba caer en mi cama con alivio
de náufrago rescatado de una balsa, recordé, de
pronto, que cuando me despedía de Mouche,
había visto una ventana iluminada [...] Haciendo
ahora, un examen mental del plano del edificio,
andando hacia el ascensor, subiendo al segundo,
doblando aquí, volviendo a doblar allá, me pareció
evidente que aquella ventana iluminada, asemejante
hora, correspondía a su cuarto de donnir. [...] Me
había contado, con cierta naturalidad, acompañada
de una mirada recta y clara, que me era más terrible
que las más pérfidas mentiras, de su reciente
amistad con la decoradora del cuarto piso, también
mujer de regresos al alba [...] No me parecía que
Mouche fuese mujer de gustos extraviados
[pero] su curiosidad [...] por el mecanismo de
ciertas anonnalidades [la llevaban a] hundirse en la
lectura de espesos libros que trataban de la
sexualidad.26

Mas pronto esta disquisición, marcada tanto de
sospechas en torno a su sinceridad, como de
homofobia, se transforma en una escena de celos,
porque cuando llama por teléfono a Mouche, ella
no responde.
Sólo en una versión ulterior de este segundo
capítulo, ya colocada bajo el nuevo título que tendrá
la novela: "Santa Mónica de los Venados", aparece
Ruth. Pero su presencia, terriblemente inquietante,
se introduce en una escena en la cual no comparece
en persona, sino como el largo gemido que el protagonista escucha prolongarse tras la puerta de su

■

habitación, a la que él ha entrado después de
haber dejado a Mouche frente al edificio donde ella
vive. Este gemido interrumpe el episodio de las
sospechas y los celos que despiertan en él las
llamadas telefónicas que su amante no responde:
Estaba zarandeando el auricular en gesto de cólera,
cuando sonó un largo gemido detrás de la puerta.
Era uno de esos gemidos sollozantes, temblorosos,
sacados de los trasmundos del miedo en suprema
imploración de socorro, por los que se ven
extraviados y perseguidos en los paisajes sin sol de
la pesadilla. Había algo angustioso y apremiante en
esa voz cuya queja se ahogaba en el borde de un
respiro, para comenzar nuevamente a espantarse
sobre una especie de ronquido grave, arrancado a
lo más hondo de la garganta. Quise abrir la puerta y
despertar a Ruth. Pero sabia que se me abrazaría
llorando; sabía que mi gesto amigo la llevaría a
[tachado: evocar ciertas cosas que más quería
olvidar] buscar, por un momento el calor de mi
presencia.

Pero el narrador no acude a sus sollozos, no alivia
su pena, porque estaba citado "a las nueve" con
sus jefes, y le "quedaban unas tres horas de sueño.•
La conmiseración -dice- es sentimiento que debe
ignorar la gente que tiene prisa, pues su tiempo
depende de la duración de la congoja ajena. Si no
me quedaba tiempo para estar celoso, menos me
quedaba para consolar anadie. Como debía ignorar
lo que había detrás de aquella puerta, tomé los
caminos de la ceguera. Tragué una ligera dosis de
somnífero y puse la venda negra sobre mis ojos.
Los gemidos de mi esposa parecieron retroceder y
morir. Y fue la noche, al fin, cuando el amanecer
descendió al patio de la casa, con un primer llanto
de niño.27

A más de lo mucho que manifiesta el párrafo
recién citado acerca del propio narrador, de su
egoísmo, de sus prejuicios y de su crueldad, sobre
todo si tenemos en cuenta que lo veremos erigirse,
a lo largo de toda la novela, en paladín de la lucha
contra la deshumanización, es muy importante lo
que insinúa en relación con Mouche, y lo que
describe de las pesadillas de Ruth.
Comencemos por estas últimas, por tratar de
explicamos cuáles serían sus causas, por qué en
la selección que hace el narrador, como autor del
texto que leemos, del material con el que va a
presentamos a Ruth, un personaje tan relevante,
opta por hacérnosla conocer en un momento tan
terrible, tan poco digno, y, sobre todo, por qué lo
hace si su propia actitud para con ella va a ser tan
deslucida, tan reprobable.

Cathedra no. 1 1, enero;iunio 2008

_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ Mujeres y papeles: Ruth y ~ouche en el taller del escritor/ Luisa Campuzano

En el subcapítulo dos de la versión édita de la
novela, cuando en la casa del curador el protagonista
rememora su vida, habla de que Ruth y él "h[abían]
destrozado, con [su] fuga, la existencia de un
hombre excelente" (83), lo que podría causar, quizá,
remordimientos y pesadillas a Ruth. Sobre este
aspecto de sus vidas volveremos más adelante. Otra
causa igualmente posible en este primer momento
de elaboración de la novela, es la que vincula este
episodio con la experiencia europea del narrador,
con su relación con la guerra. Porque en uno de los
primeros bocetos de lo que llegará a ser LPP, el
protagonista, un fotógrafo de viaje en Francia, es
capturado por los nazis en el castillo de Blois, y
llevado a un campo de concentración. Y en ese
contexto Ruth podría ser -como su nombre permite
suponerlo, y al cual volveremos más adelante- una
superviviente, herida para siempre, del holocausto.
Por último, la explicación menos rebuscada sería el
estrés causado en Ruth por una vida tan agobiante
como la que el narrador describe. En todo caso, la
idea que completa la frase tachada en el párrafo
que reproduzco: si él se decidía a sacarla de su
espanto, ella iría a "evocar ciertas cosas que (él]
más quería olvidar", se presta a las tres interpretaciones, y no exonera, en lo absoluto, al narrador,
de su insensibilidad, de su falta de compasión ante
un ser tan severamente lastimado.
A manera de confirmación de lo que venimos
tratando, antes de detenemos en la Ruth de la novela,
no de los manuscritos, y en la Mouche de papel,
quisiera transcribir y apenas anotar el comienzo de
un boceto de una primera versión de LPP
-preparado, a mi entender no antes, sino en el
transcurso de su primera fase de redacción-, ytan
temprano, que todavía el narrador es, como decíamos, un fotógrafo, y no el músico que conocemos.
Quiero hacerlo, porque en este boceto se percibe
muy claramente la importancia de Mouche, anterior
en el bosquejo de la novela a Ruth. Y, al mismo
tiempo, porque en él comprobamos la presencia,
desde las primeras fases de elaboración de la
novela, del homosexualismo de la francesa,
dosificado en la versión final:
Despierta de noche
Subway
Cámara obscura
Películas publicitarias
(No sabe lo que come en la obscuridad-salmón etc.).
Sale de noche
Cita en bar a obscuras donde se baila
Base ball nocturno
Noche de alcohol
Somnífero - (¿lesbiana?)
(Ausencia de tiempo)

[. . .r

Cathedra no. 11 , enero-junio 2008

Algunos de estos motivos se conservan y
desarrollan en lo que será el capítulo I de la
versión definitiva de la novela, o se desplazan a
otras zonas de ella, como la escena en el bar. Otros,
como el episodio del béisbol nocturno, no se
redactan o, al menos, no se conservan en los
manuscritos; y el que nos interesa, resumido bajo
la indicación de "Somnífero - (¿lesbiana?)", y
ampliado con la llegada de Ruth a través de su
pesadilla, se retoma en distintas reelaboraciones
del comienzo de las versiones iniciales de la
novela, pero no pasará a ella.
¿Y por qué no pasa a la novela?
Llegamos, pues, al momento en que el dossier
genético interpela al texto final, en nuestro caso, a
LPP. ¿Por qué será Ruth, que no aparece en los
primeros capítulos de "Las vacaciones Sísifo", quien
abre la novela? ¿Por qué LPP comienza en el
espacio donde reina Ruth, un espacio lleno de su
presencia, aunque ella no aparezca, aunque no
conozcamos de Ruth, hasta el capítulo final, más
que huellas, rastros, vacíos; aunque por cerca de
doscientas páginas no sea más que una ausencia,
como ha dicho Verity Smith?
Patrick Collard ha realizado un excelente
estudio de esta obertura escénica de la novela,29
que tiene, según se lee en los manuscritos, sus
primeros esbozos, muy detallistas, abundantes en
datos, en precisiones, en el capítulo 111 de "Santa
Mónica de los Venados", titulado "El descanso del
séptimo día".
La novela comienza un domingo. Los
manuscritos de las primeras versiones, un día entre
semana. La novela comienza con un vacío, una
jornada de descanso sin otro deber que cumplir que
el deber conyugal: la cópula del séptimo día, único
en que se encuentra el matrimonio. Y este deber
ha sido incumplido por la esposa, que ha partido de
gira, dejando solo -¿huérfano?- a su marido, en
una soledad/orfandad mucho mayor que aquella a
la que lo tiene cotidianamente reducido con las
funciones teatrales de todas las noches y la tarde
dominical. La pregunta que nos demanda esta
situación, de acuerdo con la lectura que propusimos
al principio, de Ruth y Mouche como construcciones
del narrador, es una que vamos reforzando en la
medida en que avanzamos en la novela: ¿será
Ruth, la que por más de cinco años protagoniza
una exitosa pieza dramática en Nueva York; la
que en temporada de vacaciones del teatro
donde actúa, lleva esta pieza en gira por otras
ciudades del inmenso país; la que, en efigie,
exhibe costosas gemas en la vitrina de una
joyería de la Quinta Avenida; la que tiene el
poder de convocatoria necesario por movilizar a

■

�Mujeres y papeles: Ruth y Mouche en el taller del escritor I Luisa Campuzano

todo la prensa del país y a equipos de rescate
internacionales cuando cree que su marido ha sido
secuestrado por los indígenas en una selva
sudamericana; la que, después, cuando descubre
sus sucesivas traiciones (Mouche, Rosario)
puede destruirlo, reducirlo al descrédito, al
desempleo, a la miseria; será Ruth, reprto, el ser
endeble, fracasado, que nos quiere mostrar su
marido?
Con el regreso del contexto, de la enunciación,
y de la Historia, los personajes han vuelto a ocupar
un primer plano en el análisis narratológico, y a
desplazar a actantes, actores y funciones. En la
medida en que vuelven a resultar relevantes la
importancia de su dinámica en la acción, y su
diferenciación y jerarquización como agentes del
relato, múltiples marcas de los personajes, de gran
interés en otros momentos de la crítica, recuperan
su valor. Entre ellas se encuentran los nombres.30
Y así volvemos a Ruth, a su nombre de judía
o de cristiana, no importa. Porque lo que nos
interesa ahora que leemos la novela en su versión
édita, es la significación que podrá tener la elección
de este nombre por un autor tan buen conocedor
de la Biblia -es el libro que más cita- como
Carpentier. Si recordamos la leyenda de Ruth, se
trata de una de las moabitas casadas con los hijos
de Noemí: la que regresa con ésta yes bien recibida
y aceptada por los judíos pese a ser extranjera. Es,
diríamos hoy, la que no tiene problemas de
biculturalidad, no porque asuma su doble condición,
sino porque es una asimilada. Pero Ruth es también
la nuera fiel, la que se acerca tanto a su suegra,
que se (con)funde con ella. Yen este sentido, pero
con signo contrario, pues la veremos en conjunción
con aquella declaración del protagonista de que
Ruth yél habían traicionado a un hombre excelente,
es decir, al marido de Ruth, podríamos encontrar
en ella una sustituta de la madre del narrador,
aquella que había muerto al comienzo de su
adolescencia, cuya pérdida asociaba él a su
desarraigo, porque el padre lo había arrancado de
su patria poco después de su orfandad, y se había
dedicado sistemáticamente a denigrar la cultura de
su país de origen.
En páginas sucesivas tanto de LPP como de
los manuscritos, la carrera de Ruth, su deseo y su
derecho de realizarse profesionalmente son
culpabilizados y su éxito es convertido en fracaso.
Pero el protagonista sufre su ausencia, y el deseo
explícito de tenerla cerca se repite en varias
ocasiones en el primer capítulo, y hasta llega a la
selva.
Regresando, pues, a la confrontación del
comienzo de las versiones iniciales con el inicio

■

de LPP, podríamos decir que el autor ha complejizado sumamente las relaciones del narrador con
Ruth; ahora, en la novela publicada, no es él quien
la abandona en su pesadilla, sino ella quien lo
abandona a él. Ycon eso Carpentier ha enriquecido
tremendamente el dibujo de la personalidad de su
protagonista.
Al parecer, no hubo un modelo, un referente
real para Ruth. Al menos, yo no lo conozco, pero,
como sabe todo aquel que se mueve en el medio
cultural cubano, el personaje de Mouche sí tuvo un
referente real: Eva Fréjaville, posible hija natural de
Diego Rivera, profesora y crítica francesa, a quien
Carpentier había conocido en París y con la que
compartió su vida en los tiempos finales de su
estancia en esa ciudad. Ella lo había acompañado
a La Habana cuando el escritor decidió regresar a
Cuba poco antes del inicio de la Segunda Guerra
Mundial.
El testimonio de dos contemporáneos sobre
los episodios de la vida de Eva mejor conservados
en la memoria insular, permite conocer y aquilatar
tanto la razón de la evidente inquina que el escritor
traslada al narrador, como elementos del carácter y
la sexualidad de Mouche.
En la primera edición de sus memorias, tituladas Del barro y las voces, publicadas en 1968, el
pintor, crítico y novelista Marcelo Pogolotti narra
cómo, acabado de regresar él también a Cuba, a
causa de la guerra, su amigo el pintor "Carlos
Enríquez llegó [a visitarlo] con muchos aspavientos
ydeclaraciones despampanantes sobre su reciente
aventura, el rapto de Eva Fréjaville, la mujer de
Carpentier", y lo invitó a su casa de las afueras de
La Habana -el mítico "Hurón Azul"- para que
conociera
a la blonda heroína del drama que acababa de
protagonizar. Era una típica joven intelectual
francesa, izquierdista de salón, lectora devota de
Marce! Proust, emancipada, muy a la page,
vivaracha, sensual y movida por una desenfrenada
avidez de disfrutar a plenitud la vida, caldeada sin
duda por el decorado tropical, ya que el gusto por el
exotismo alucina a los franceses. Gárrula y
estridente, pero bien dotada de inteligencia ycultura,
parecía excitada por el aire y la intimidad
campestres.31

Más adelante, tras comentar la difusión
alcanzada por el escándalo en el mundillo de
escritores y artistas, expone en breves líneas
cómo se había desarrollado este episodio:
Los tres iban en un automóvil, y en pleno
Malecón, a la luz del día, Carlos frenó,
preguntándole a Eva si prefería seguir con Alejo

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

Mujeres y papeles: Ruth y Mouche en el taller del escritor/ Luisa Campuzano

o irse con él, y al contestarle ella que esto último,
invitó al amigo a que bajara del vehículo. Cuando
Carpentier, pensando que se trataba de una broma,
fue a •El Hurón Azul», el pintor esgrimió teatralmente
un revólver. 32

Esta sería, sin dudas, causa eficiente para
promover la venganza literaria del amante
abandonado y escritor, pero un segundo escándalo
ocasionado en torno a Eva, y narrado por Nicolás
Guillén en carta dirigida a José Antonio Portuondo,
de 8 de febrero de 1945, aportaría rasgos muy
especiales asu caracterización, que encontraremos
en la versión definitiva de la novela, ya avanzada
su trama, y en las primeras páginas de versiones
iniciales de la misma. Leamos lo que cuenta Guillén:
[...] Eva: ¡se fue! La cosa resultó tragi-cómica por
las circunstancias en que se produjo, pues no dejó
aCarlos por un varón (y menísimo [sic) por un Barón)
sino por una hembra, que dista mucho de ser
Baronesa, aunque desde luego es varona... Una
inglesita, aquien seguramente tú recuerdas, llamada
Cintia Carlton, delgadita -casi invisible- pelada a lo
boy, de tipo absolutamente equívoco[...) Ha sido un
escándalo [...] que aún dura. Por cierto que el
domingo estuve en casa de Carlos (está que echa
chispas) y se lamenta de que si por lo menos se la
hubiera llevado un hombre... ¡Pero una mujer, y tan
fea! Para desquttarse ha hecho un cuadro, lleno de
talento como suyo y de mala intención [...].33

Después de lo que acabo de leer me parece que
huelgan los comentarios: la vida, comme toujours,
es más imaginativa que la literatura ... Aunque a la
literatura debe, sin duda, Mouche, su nombre, muy
en particular a la fábula de La Fontaine: ¡broma
colosal! 34 De la literatura se nutre: de algún
episodio de Nadja, como señala Maryse Renaud35,
o de la Albertine de Proust, como me recordó
Benito Pelegrín, y también de sus múltiples y
entremezcladas lecturas, que la hacen tan
bovariana, como sostiene Roberto González
Echevarría en memorable ensayo. 36 Y después
de haber reinado y seguir reinando, gracias al
amor y la inquina de Carlos Enríquez, en los
museos, en libros de arte, en posters, postales y
catálogos, Eva Fréjaville vuelve ahora a la
lrteratura como protagonista de •Juegos interrumpidos", novela del cubano Lisandro Otero, en
curso de redacción, y uno de cuyos capítulos
apareció en La Gaceta de Cuba. 37
Para concluir con este tema habría
debido ocuparme del sexto capítulo de LPP y
de los borradores que condujeron a esas
páginas, donde Ruth -tan colérica como Aquiles-y

Cathedra no. 11, ener&lt;&gt;:junio 2008

Mouche -tan astuta y vengativa como Ulises-,
provocan la ruina total del protagonista,
y lo reducen a la mayor miseria imaginable.
Pero eso quedará para otra ocasión. Al
cabo de estas páginas, me interesa reiterar la
conciencia que tuvo su autor de la importancia del
oficio, y el respeto por su trabajo que demostró, con
la conservación de las miles y miles de hojas,
de toda dimensión e importancia de esta suntuosa
y siempre renovada catedral de sentidos, de
saberes, de goces que es LPP.

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NOTAS

González. "Los pasos perdidos, el azar y la aventura·,
585-613.
2 Shaw. Alejo Carpentier, 51.
3 González Echevarría. "Ironía y estilo en Los pasos
perdidos", passim.
4 Pérez Firma!, "El lenguaje secreto de Los pasos
perdidos", 342-357.
5 González Echevarría. "Introducción", 48.
6 Las citas de LPP corresponden a la edición preparada
por Roberto González Echevarría; las p. van acontinuación
del texto c~ado, entre paréntesis.
7 Cf. Campuzano. "Un extraño en dos ciudades", 31-42.
Acontinuación resumo algunos párrafos.

1

■

Wittlin. 'Sorrow and Grandeur of Exile", apud Caren
Kaplan, 37-38.
9 Willams. The Politics of Modernism: Against the
New Conformists. 45
10 Saldívar. "Las fronteras de Nuestra América: para
volver a trazar el mapa de los Estudios Culturales
Norteamericanos', 3-19.
11 Kaplan. Questions of Travel. Postmodem Discourses of
Displacement. 33-34.
12 Boym. The Future of Nostalgia, 53-55..
13 Martínez-San Miguel. "Caribe Two Ways"..., 210-211.
14 Freud. "Duelo y melancolía", 241.
15 et. Campuzano. "Entre Norte y Sur.. .".
16 Grésillon. Eléments de critique génétique. Lire les
manuscrits modemes, passim.
17 González Echevarria, El peregrino en su patria, 203.
18 Agradezco aGraziella Pogolloti el conocimiento de esta
carta.
19 BNJM. CM Alejo Carpentier, no. 66, segunda carpeta,
352.
20 /bid, 380.
21 BNJM. CM Alejo Carpentier, no. 180.
22 BNJM. CM Alejo Carpentier, no. 96.
23 BNJM. CM Alejo Carpentier, no. 65 y no. 68.
24 BNJM. CM Alejo Carpentier, no. 66, primera carpeta.
25 BNJM. CM Alejo Carpentier, no. 66, segunda carpeta.
26 BNJM. CM Alejo Carpentier, no. 180.
27 BNJM. CM Alejo Carpentier, no. 96.
26 BNJM. CM Alejo Carpentier, no. 66, primera carpeta.
29 Collard. "Meditando en el camerino de Ruth
(Un análisis textual del primer párrafo de la novela)",
87-98.
3 Cf. Miraux. Le personnage de roman. Genese,
continuité, rupture; y Glaudes y Reuter. Le personnage.
31 Pogolotti. Del barro y las voces, 267-268.
32
/bid., 268.
33 Cuestiones privadas. Correspondencia a José
Antonio Portuondo (1932-1986), 136-137.
34 Por supuesto, "Le Coche et la Mouche" (VII, 8)
35 Renaud. "Las mujeres, la selva, el enigma en La
vorágine y Los pasos perdidos", 57.
36 González Echevarría. "Latin American and
Comparative Literatures"
37
Otero, 6-9.

8

°

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

Knut Hamsun en la obra de Juan
Rulfo: los pueblos muertos
lfantasía o realidad?

Zarina Martínez Berresen
El lugar especial que ocupan el escritor noruego
Knut Hamsun (Premio Nobel de Literatura en
1920) y el mexicano Juan Rulfo en el contexto de
su literatura nacional, hace difícil imaginar que
pudiera haber lazos que los unieran, siendo
escritores aparentemente tan distintos y
pertenecientes a generaciones, culturas y áreas
geográficas tan diferentes.
A simple vista, nada puede parecer más
diferente que Noruega y México. Por un lado su
posición geográfica y por lo tanto su clima,
naturaleza, los rasgos raciales de sus pueblos, su
religión, su lengua y cultura; por otro el carácter
supuestamente taciturno del noruego contra el
mexicano, considerado siempre alegre, sus
actitudes hacia la vida y la muerte y por último
el enfoque diario de la vida de noruegos y
mexicanos, uno aparentemente pesimista y el
otro optimista, uno un superhombre capaz de
controlar y beneficiarse de la naturaleza, como el
lsaak de Hamsun, en Bendición de la Tierra; el
otro humilde y confiado, encogiéndose de
hombros, en que las cosas mejorarán y que el
mundo puede ser redimido, como los personajes
rulfianos de "Nos han dado la tierra~
Para muchos Juan Rulfo es Pedro Páramo y
Pedro Páramo es México. Pero detrás de ese
escritor lacónico y aparentemente modesto,
además de una colección de cuentos, de una novela
y otros escritos de innegable maestría literaria, hay
una abundancia de lecturas de autores extranjeros,
algunas de las cuales se reflejan en su obra. La
creación de Knut Hamsun constituye parte
importante de estas lecturas y una influencia que
Rulfo no sólo habrá de reconocer, sino que
consideraba el origen de la literatura europea
moderna. Según Rulfo, la obra de Hamsun lo
atrajo por su naturaleza "neblinosa" y porque, al
trasladarlo de su mundo luminoso al oscuro
mundo escandinavo, le había proporcionado una
visión más optimista de su propia realidad ylo había
influido por su naturaleza triste y opaca.

Cathedra no. 1 1, enero-junlo 2008

Un número considerable de estudios sobre
Juan Rulfo reproduce sus comentarios acerca
de la obra de Hamsun; en entrevistas y
declaraciones Rulfo se refirió a él específicamente
como el autor de Un vagabundo toca con sordina e
incluso mencionó Hambre como una de sus
primeras y determinantes lecturas. Sin embargo,
Rulfo no precisó qué otras obras de Hamsun había
leído ni discutió más ampliamente la influencia
específica de éstas en su propia obra.
Si bien la crítica considera "interesante" este
contacto con Hamsun, no se ha profundizado aún
en el tema de la influencia de su obra en la creación
de Rulfo. Además de algunos breves -y muy
atinados- comentarios, a la fecha he encontrado
solamente un artículo dedicado en su totalidad al
tema, tttulado "Juan Rulfo, lector de Knut Hamsunq,
en el cual se exploran las lecturas que Rulfo pudo
haber hecho de Hamsun, destacando algunos
elementos comunes entre la creación de Rulfo y la
obra temprana del autor noruego, principalmente
Hambre, Misterios y Pan. Lo demás es silencio.
Una primera lectura de los dos autores permite
encontrar otros elementos y temas comunes o
paralelos, los cuales ameritan un análisis más a
fondo de la presencia de la obra de Hamsun en la
creación de Juan Rulfo, que incluya los antecedentes
de ambos, sus fuentes, sus "horizontes culturales",
sus parámetros y búsquedas comunes. Algunas de
las cuestiones aexplorar podrían entonces ser ¿qué
lecturas compartieron Hamsun y Rulfo? ¿qué leyó
Rulfo de Hamsun? ¿cómo influyó Hamsun en la obra
de Rulfo? y ¿en qué radican sus coincidencias?
Además de compartir algunas de las lecturas
de Knut Hamsun, Juan Rulfo leyó una parte importante de su obra, tal vez toda. Juan Francisco, el
hijo mayor de Rulto, cuenta2 que asu padre le gustaba
1

Lorente Murphy, Silvia (1987). Revista Hispanoamericana,
141.
2
En conversaciones con él en la Fundación Juan Aullo,
México, D.F.

11

�Knut Hamsun en la obra de Juan Aullo: los pueblos muertos ¿fantasía o realidad? / Zarina Martínez 80rresen

"renovar" libros, reponiendo los que estuvieran
muy deteriorados y que frecuentemente tenía
ediciones de lujo y rústicas de una misma obra.
Asimismo, en su reciente biografía de Rutto, Alberto
Vital confirma que éste normalmente conservaba
dos ejemplares de sus obras preferidas, uno de
colección y otro de trabajo, para leer y anotar. En la
biblioteca de Rulfo se encuentran, efectivamente,
la obra completa de Hamsun en tres tomos,
totalmente nuevos y prácticamente sin abrir,
publicados entre 1969 y 1971, así como doce
títulos del autor noruego en ediciones separadas y
fechadas entre 1921 y 1962. De éstos últimos,
algunos llevan la firma de Rutto, otros recortes de
imágenes de Noruega y, en el ejemplar de
Por los viejos caminos, la última obra de Hamsun,
hay, si no anotaciones, marcas a lápiz delante
de algunos párrafos (seguramente a las que se
refiere Alberto Vital), lo que confirma una lectura
atenta por parte de Rulfo. Todas las obras están
en español, en traducciones por lo general, del
alemán3•
La ausencia de obras claves de Hamsun en
ediciones anteriores a la publicación de El llano en
llamas (es decir, a 1953), no significa
necesariamente que Rulfo no las haya leído, sobre
todo a la luz de las marcadas coincidencias entre
algunas de éstas y su propia obra y tomando en
cuenta la posibilidad, señalada por los hijos de Rulfo,
de que otros ejemplares de obras de Hamsun se
hayan extraviado de la biblioteca de su padre.
Citemos por ejemplo, el pueblo muerto en Victoria
de Knut Hamsun y los pueblos Luvina y Comala de
Juan Rulfo; el tema de la mujer inalcanzable y la
cuestión del amor más allá de la muerte, en Victoria
y Pedro Páramo.
Es posible también escuchar ecos de los
cuentos de Hamsun en la obra de Rulfo, aún cuando
tampoco existen en su biblioteca más que en la
edición de las obras completas. Tenemos así que
"Es que somos muy pobres· de Rulfo y "Pecado"
de Hamsun exponen el tema de la prostitución como
resultado de la extrema pobreza. El juego de azar
es ampliamente discutido por Rulfo en su novela El
gallo de oro y por Hamsun en "Padre e hijo: una
historia del juego".

3 A pesar de que Silvia Lorente Murphy afirma que las
traducciones de Hamsun que leyó Aullo eran del francés,
con base en la tesis doctoral de Luis Martín Femández, la
recepción de Knut Hamsun en España (Universidad
Complutense, Madrid, 1992) es posible comprobar que los
ejemplares en la biblioteca de Rutto son traducciones del
alemán. El tema de las traducciones podría constituir un
capítulo aparte.

111

Por otra parte resultan claros los paralelos,
en contenido y estilo, entre el llamado
cuento "mexicano" con el que Hamsun da inicio a
su novela Un vagabundo toca con sordina,
presente en la biblioteca de Rulfo ysu relato titulado
"La cuesta de las comadres•. Aquí, aunque
parecería exagerado indicar que la idea del tema
"mexicano" en Rulfo procede de la lectura de Knut
Hamsun, sí resulta interesante, sin embargo,
observar la coincidencia entre Hamsun y Rulfo en
cuanto al desarrollo de los temas de la violencia
y de la muerte en el contexto mexicano y el
tono aparentemente indiferente que ambos
utilizan para presentarlos: lacónico, tranquilo y
resignado, "con sordina".
Algunos elementos de la famosa novela
Hambre de Knut Hamsun son efectivamente
evidentes en la obra de Rulfo: cito como ejemplo
el tema de la soledad y el aislamiento del individuo
en el contexto de la gran ciudad y su reacción
ante snuaciones extremas en el relato rulfiano "Un
pedazo de noche".
No sólo la novela Pedro Páramo cuenta con
elementos sobrenaturales y transcurre en un
ambiente donde conviven vivos y muertos y donde
los límnes entre la vida y la muerte no están bien
definidos. Algunos de los relatos de Knut Hamsun
abordan de manera directa lo sobrenatural ("Un
fantasma", "El triunfo de una mujer" y "Zachceus",
por ejemplo), mientras que otros presentan
situaciones macabras y ambiguas, en las que los
vivos tienen un contacto especial con los muertos,
como en el caso de "La mujer del Tívoli", quien
pretende desenterrar a su hijo ya que asegura
que fue enterrado vivo al nacer; o la mujer que
empieza a disfrutar la vida, con el cadáver de su
esposo aún en casa, en "El llamado de la vida".
Resulta interesante destacar que algunos
elementos de los cuentos de Hamsun arriba citados
se basan en relatos y experiencias de su niñez y
adolescencia y que Hamsun, desde niño,
gustaba de visitar cementerios y pasaba largos
ratos ahí.
La cuestión de las lecturas compartidas es
también importante: podría especularse si el
resultado de lo que Hamsun absorbió de algunos
autores, como Dostoyevski, habrá sido a su vez
utilizado por Rulfo en su obra y pensarse, por
ejemplo, en una interpretación "hamsunesca" de
temas "dostoyevskianos" en la obra de Rulfo: es
decir ¿El jugador de Dostoyevski -&lt;iel cual existe
un ejempiar en la biblioteca de Rulfo- que
ciertamente fue inspiración para "Padre e hijo: una

Cathedra no. 11 , enero-junlo 2008

Knut Hamsun en la obra de Juan Rutto: los pueblos muertos ¿fantasía o realidad? / Zarina Martínez 80rresen

historia del juego" de Hamsun, como tema de la
obra El gallo de oro de Juan Rutto?
Comentaré de manera muy breve el tema
común del pueblo muerto en Victoria, de Knut
Hamsun, en "Luvina" y en Pedro Páramo.
En Victoria, Hamsun presenta la relación
entre la hija de una familia de clase alta y
Johannes, cuyo padre trabaja en la propiedad de
ésta, lejos de la ciudad. Se trata de una historia
convencional, en la cual, como en Pedro Páramo,
el muchacho pobre sueña con volverse rico y
lograr así el amor de una mujer aparentemente
inalcanzable.
En la obra de Hamsun es claro que Victoria
corresponde desde el principio, aunque en
forma errática, a los sentimientos de Johannes,
pero que debe sujetarse a normas sociales y
sobre todo económicas que no le permiten
expresar y disfrutar plenamente sus sentimientos.
Johannes viaja a estudiar a la ciudad y logra
parte de su propósno al convertirse en "alguien": no
en el sultán dueño de una isla o en un nadador
submarino que puede encontrar grandes tesoros
en el fondo del mar, como soñaba cuando niño,
sino en un escritor talentoso, capaz de crear una
realidad nueva. Desgraciadamente la profesión
y el éxito de Johannes, al no ser de tipo material,
resultan insuficientes para cumplir las exigencias
que la sociedad ha impuesto a Victoria, quien a
través de un matrimonio provechoso debe salvar
a su familia de la ruina inminente.
En un encuentro que parece casual, Victoria
declara su amor a Johannes, pero casi
inmediatamente afirma que es imposible debido a
su diferencia social. Ya antes de esa explicación
Johannes empieza a vagar, buscando a Victoria en
la ciudad. Al encontrarla con su prometido, su
búsqueda se convierte en "Una vagancia eterna,
un pesado y triste andar, calle arriba y calle
abajo, para matar el tiempo•. A raíz de este
encuentro y de la inmediata separación, Johannes
empieza a vivir una muerte en vida, a vagar
como alma en pena, aparentemente sin esperanza
alguna y a flotar en un estado entre conciencia
e inconsciencia, en el que no encuentra descanso
ni percibe cabalmente lo que sucede. La vida le
parece una zona de muerte ydesolación y el mundo
que lo rodea un lugar sin vida, "Una franja de
arena, un camino eterno que recorrer". De ser
creador de pronto siente el deseo de destruir.
Piensa en la muerte como posible tema de su
obra, en describir el momento de un hombre al
morir e intenta reproducir la muerte en vida
de la separación, aunque en su obra pueda modificar
la realidad y sea él quien se aleje de Victoria.

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

El pueblo muerto es un tema en Victoria, una
pesadilla causada por el amor frustrado, mientras
que en la obra de Juan Rutto, el pueblo de Luvina
es el tema del cuento que lleva el mismo título, y
casi toda la acción en Pedro Páramo tiene lugar en
un pueblo muerto: Comala. El pueblo de Johannes
refleja su situación desesperada y es resultado de
un sueño, de ese estado en que la conciencia ha
dejado de funcionar activamente, mientras que el
subconsciente continúa trabajando. Es un pueblo
con características similares a los descritos por Rutto
en su obra, pero es producto de la imaginación, no
un lugar concreto como Luvina o Comala.
El pueblo de Johannes se encuentra en un
valle profundo y muerto donde no hay señales de
vida. En una plaza abandonada hay un órgano
que toca solo mientras que de él brota sangre.
No se ven árboles y al principio no se escucha
sonido alguno, aunque en la arena hay huellas
de pasos y en el aire flota aún la última
palabra pronunciada en el lugar, de manera que el
abandono es reciente. Las palabras olos murmullos
del lugar se acercan a Johannes y lo oprimen, de
igual manera que los ecos de Comala oprimen a
Juan Preciado:
•cuando caminas, sientes que te van pisando los
pasos•.•

Johannes también intenta alejar a los murmullos
pero éstos se acercan una vez más. Sin embargo,
no son palabras, sino un grupo de viejos que bailan
y que producen un ruido similar al aleteo de alas de
murciélago que producen las mujeres en "Luvina".
Del grupo sale un aliento frío. Los viejos no ven,
están ciegos, ni oyen, están muertos.
Johannes escapa de los muertos y emprende
un recorrido en busca de Victoria, a lo largo
del cual enfrenta una serie de peligros. Al llegar a
ella la encuentra terrible, burlona y aún inaccesible,
con una tormenta entre sus cabellos y cuidada por
un enorme animal, mitad pez y mitad perro.
Johannes grita y despierta de su sueño con su
propia voz. En la vida real ha recorrido un largo
camino, enfrentado y desafiado una serie de
dificultades hasta llegar a Victoria, y ésta se
presenta impredecible yfuera de su alcance, como
en la pesadilla.
Mientras que el pueblo muerto y sin
nombre en la imaginación de Johannes se encuentra
en un valle profundo y muerto, Luvina está en

• Rutto, Juan (1992). Pedro Páramo. Obras. México: Fondo
de Cultura Económica. Letras Mexicanas, 182.

■

�Knut Hamsun en la obra de Juan Rulfo: los pueblos muertos ¿fantasía o realidad? / larina Martínez !3'mesen

un cerro y su desolación se plantea desde el
principio de la historia. Cabe aquí señalar que en
Noruega la mayoría de los valles están aislados y
son de difícil acceso por su localización entre
montañas. En el cuento de Juan Rulfo "Nos han
dado la tierra", por ejemplo, la zona fértil es la
del valle, mientras que el llano que reciben
los campesinos es como un infierno, seco y
estéril.
Luvina se encuentra en un lugar donde hay
mucha luz y poca sombra, pero aún así parece
muerto:
"Usted verá eso: aquellos cerros apagados como si
estuvieran muertos y a Luvina en el más alto,
coronándolo con su blanco caserío como si fuera
una corona de muerto..."5
El valle de la muerte en el pueblo de Johannes
es un lugar desierto y al principio silencioso,
aunque más adelante se escuchan las últimas
palabras y los murmullos opresivos que producen
los ancianos muertos. En Luvina casi no hay
vegetación y prácticamente lo único que se
escucha es el viento. Es el lugar "donde anida la
tristeza"6 y donde la luz, ya sea del sol o la luna,
resalta su carácter moribundo; el lugar donde, al
vivir, se deja la vida, un lugar "donde se han
muerto hasta los perros y ya no hay ni quien le ladre
al silencio"7• Es interesante hacer notar que, en
contraste, en su pueblo Johannes huye de la
muerte yendo hacia la luz.
Mientras que los muertos en el pueblo de
Johannes parecen vivos porque bailan, en Luvina
son los vivos quienes parecen muertos ytodos ellos
permanecen casi estáticos: las mujeres parecen
sombras negras y al caminar producen un ruido
parecido al aleteo de murciélagos y los viejos,
"...Solos, en aquella soledad de Luvina",8 esperan
a la muerte sentados en las puertas de sus casas.
Luvina es un pueblo donde hay pocas
posibilidades de sobrevivir. No hay hombres y los
habitantes se encuentran en los extremos de la
vida: únicamente hay ancianos, mujeres casi sin
sustancia yquienes aún no han nacido. Los muertos
son los que realmente tienen vida y la razón
por la cual los vivos no pueden dejar el lugar:

Rulfo, Juan (1992). Luvina. Obras México: Fondo de
Cultura Económica. Letras Mexicanas, 90.
5

Op. cit., 91.
Op. cit., 97.
ª Op. cit., 96.

'Pero si nosotros nos vamos, ¿quién se llevará a
nuestros muertos? Ellos viven aquí y no podemos
dejarlos solos"9.
La vida en Luvina es una espera constante.
Como en el purgatorio, el tiempo es largo: hay día
y noche pero transcurren lentamente. La ocupación
de la mayoría de los habitantes es esperar: a la
muerte, a los hijos. Las mujeres, si bien "casi
trabadas de tan flacas", son quienes luchan por
conservar la vida: procrean, van por agua y
cuando los hombres regresan a Luvina "plantan
otro hijo" en su vientre. Los hijos abandonan el
pueblo en cuanto pueden, repitiendo así
el mismo patrón de espera de sus madres y sus
abuelos. Para los habitantes de Luvina la muerte
es una esperanza, pero no necesariamente
una solución, ya que en el pueblo no parece
haber descanso ni salida, ni aún después de
morir.
En "Luvina" el narrador contrasta el nombre
del pueblo, San Juan Luvina, con lo que para él
resultó en realidad: a pesar de su sonido edénico,
Luvina resultó un purgatorio, aunque un purgatorio
sin salida ni esperanza aparentes, una espera sin
fin, por lo tanto técnicamente un infierno. Así lo
confirma el arriero que condujo al narrador y su
familia al pueblo, cuando salió de ahí como quien
abandona un "lugar endemoniado". El héroe de
Hamsun se salva de ser absorbido por el "pueblo
muerto" del subconsciente, es decir del rechazo
de Victoria y la conciencia de su supuesta
inferioridad social, acudiendo a espacios naturales:
al mar, al bosque, a su gruta secreta.
Luvina es un lugar estéril y frío, donde el
sol prácticamente no calienta. Esto no corresponde
con la idea tradicional del infierno en llamas
(como en el caso de Comala, en Pedro Páramo)
sino que es más afín a la tradición de los antiguos
nórdicos, para quienes el infierno era un lugar
helado.
En cuanto a Comala, el pueblo de Pedro
Páramo, el mismo Juan Rulfo dice que se trata
de un lugar sin vida donde todos, hasta el narrador,
han muerto, y que ahí no tienen descanso
-aparecen y desaparecen-, ya que son seres que
murieron en pecado.
Efectivamente, las ánimas que "habitan•
Comala se han suicidado, han violado, asesinado,
cometido incesto, han sido alcahuetes y hecho mal
uso del nombre de Dios. Sus murmuraciones
(similares a las que oprimen a Johannes) matan a
Juan Preciado:

6

7

111

Knut Hamsun en la obra de Juan Rulfo: los pueblos muertos ¿fantasía o realidad?/ larina Martínez &amp;mesen

_

•Es cierto, Dorotea. Me mataron los
murmullosqº·

Mientras que el pueblo muerto y sin nombre de
Johannes se encuentra en un valle y Luvina es un
lugar frío que está en el cerro más alto de los cerros
del sur, Comala11 se encuentra en una llanura de
tierra caliente, en la parte más baja:
"Aquello está sobre las brasas de la tierra, en la mera
boca del infierno. Con decirle que muchos de los
que ahí se mueren, al llegar al infierno, regresan
por su cobija~12

En Pedro Páramo, casi desde el principio de la
narración, Comala-"un pueblo desdichado; untado
todo de desdicha"13 - aparece como un lugar inerte,
habitado por muertos. Sin embargo, en contraste,
es posible conocer un Comala vivo y paradisíaco,
idealizado por la ausencia y la nostalgia, en primer
lugar el de Dolores Preciado, la primera esposa de
Pedro Páramo y madre de Juan. Dolores ha muerto
y Juan evoca los recuerdos de su madre. Con esa
imagen llega a Comala a buscar a Pedro Páramo,
sólo para descubrir que el pueblo que su madre
conoció y recordaba ya no existe y que en su lugar
hay un pueblo muerto en donde todos,ymás adelante
él mismo, están muertos. Asimismo, en contraste
con Comala en el presente de la narración, el pueblo
que compartieran en su niñez Pedro y el amor de
su vida, Susana San Juan, es un pueblo vivo y de
colores también vivos, situado al pie de una loma.
A su llegada a Comala Juan Preciado es
informado de que Pedro Páramo está muerto y que
ahí no vive nadie. Efectivamente los personajes
no "viven" en Comala, sino ·mueren" ahí, llevando
una "muerte" que parece "vida", así como los
muertos que "viven" en el pueblo de Luvina. Juan
Preciado llega a un "pueblo sin ruidos" y
prácticamente abandonado, lleno de hierba que
"espera que se vaya la gente para invadir sus
casas", pero donde hay ciertas señales de vida.
Los personajes actúan, pero a medida que avanza
la narración Juan Preciado percibe que están
todos muertos y finalmente sus murmullos lo matan
de miedo. Apartir de ese momento Juan Preciado
"vivirá" junto con otros personajes en el mundo
de los muertos, y los escuchará en sus ataúdes,
desde otro ataúd que comparte con Dorotea.

'º Pedro Páramo, 196.
" Es probable que el nombre derive de la palabra comal,
especie de cazuela de barro delgada y muy plana que se
emplea para cocer las tortillas de maíz.
2

Pedro Páramo, 151.

13

Op. cit., 218.

'
9

Op. cit., 96. El subrayado es mío.

Cathedra no. 1 1, enero-junio 2008

Cathedra no.

Mientras que el pueblo de Johannes es
resultado de su estado depresivo y que desde
el principio de la historia Luvina es un pueblo
fantasma, Comala muere por la voluntad de Pedro
Páramo, en represalia por no haber respetado su
duelo por Susana San Juan. A pesar de ser el
cacique y prácticamente el dueño de Comala,
Pedro Páramo no puede controlar los hechos, de
manera que únicamente quienes habitan en su
propiedad de la Media Luna guardan riguroso
luto por Susana. La gente llega a Comala
confundida por las campanas a duelo y se forma
ahí una feria popular que dura vanos días. Con la
muerte de Susana, al igual que Johannes
inmediatamente después del rechazo de
Victoria, Pedro Páramo empieza también
a morir. Con él y por su voluntad, morirá también
Comala:
"-Me cruzaré de brazos y Coma/a se morirá de
hambre. Yasí Jo hizo". 14

Las esferas y los tiempos de Hamsun y Rulfo
apenas se tocaron y sin embargo, a partir de la
lectura de algunas de las obras de ambos, se
podría imaginar un diálogo entre ellos: no sólo
intercultural, sino a nivel personal, probablemente
resultado de las lecturas de ambos, de rasgos
afines en su personalidad, de una manera similar
de ver y sentir la vida y de sus experiencias
vitales. Hamsun y Rulfo rompieron además con la
tradición literaria de su tiempo y crearon algo
novedoso e inesperado; en su obra ambos se
ocuparon del hombre como un ser desamparado,
oprimido y muchas veces irracional; únicamente
hicieron una presentación de problemas sociales
agudos -la opresión ejercida por los poderosos, la
pobreza, el hambre, la prostitución, el vicio y la
violencia, entre otros- sin proponer soluciones
ni ejercer juicios. Ambos lo hicieron, para recurrir
a una frase frecuente al referirse al estilo de
Rulfo, "escribiendo como se habla" y en un tono
similar, aparentemente indiferente y lacónico, "con
sordina".
El pueblo muerto en Victoria, donde habitan
muertos que parecen vivos, es resultado de un
estado de ánimo provocado por una circunstancia
concreta; un lugar que existe únicamente en la
mente de su creador, al que puede anteponerse la
naturaleza como fuente de vida yesperanza. Luvina
y Comala, lugares inhóspitos y de naturaleza
estéril, están prácticamente abandonados,
poblados por vivos que parecen muertos o por
" Op. cit., 248.

11, enero-junio 2008

11

�Knut Hamsun en la obra de Juan Rulfo: los pueblos muertos ¿fantasía o realidad? / Zarina Martínez &amp;mesen

muertos que parecen vivos y cuyas almas en
pena no tienen descanso por haber muerto en
pecado. Lugares de los cuales no hay salida
posible, Luvina y Comala no sólo son una realidad
concreta en el marco de la obra, sino también en la
geografía mexicana 15• En el relato "Luvina" el
único espacio vivo es un pueblo cualquiera
donde se encuentra el narrador en el presente,
mientras que en Pedro Páramo los lugares fértiles
aparecen únicamente como referencias o a
través de los recuerdos de los personajes y
relacionados con experiencias amorosas positivas
y siempre en el pasado, nunca en el presente
de la narración. En Hamsun, la naturaleza de
gran vitalidad brinda un espacio de meditación y
consuelo, mientras que en Rulfo resulta imposible
revivir una naturaleza muerta, aún cuando los
muertos sigan "viviendo".

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Fondo de Cultura Económica.

15

Hay un Comala en el estado de Colima, cerca del Estado
de Jalisco, de donde provenía Juan Rulfo.

•

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

eñas

�Colección de Investigación Universitaria Nº 1

Marcha y memoria. Análisis del discurso
de la entrevista de Julio Scherer
al subcomandante Marcos

Miguel de la Torre Gamboa
Me siento realmente muy complacido de participar en esta presentación del primer número de
la Colección de Investigación Universitaria de la Secretaría de Proyectos Editoriales de nuestra
Facultad de Filosofía y Letras; el libro con el que inicia la colección es Marcha y memoria
(análisis del discurso de la entrevista de Julio Scherer al subcomandante Marcos), me parece
que constata, al menos dos cosas: la primera es que cabe augurar una excelente colección
dada la calidad, no sólo de contenidos, sino también de la edición y presentación de éste, su
primer número. Quiero felicitar al Mtro. José Reséndiz, Director de la Facultad, por el acierto en
la creación de la colección y a la Mtra. Ludivina Cantú por su trabajo en tomo al libro, a la
colección y al frente de esa Secretaría. La segunda es que la aparición de este primer número
es prueba de que el trabajo de investigación y de producción escrita en nuestra Facultad se ha
incrementado y ha cobrado consistencia, al punto de que ya pueda pensarse en un espacio
editorial adecuado para recogerlo, promoverlo y discutirlo.
Al estar buscando referencias para elaborar mi presentación del libro, fui a dar con la
reseña que hizo de él la revista Proceso; leyéndola, me llamó mucho la atención una
expresión de quien hizo la reseña, decía allí: "Marcha y memoria, de Rolando Picos Bovio: un
libro altamente especializado" ¿Porqué llamar altamente especializado el libro de Rolando?
¿Es un libro complejo? ¿Es un libro para iniciados? ¿Qué hace aun libro altamente especializado?
Me parece que lo que llevó a emitir este juicio es más bien la construcción del libro, pues al
tenerlo en las manos, consultar su índice y hojear sus páginas, cualquiera de nosotros también
notará fácilmente, que se trata de un libro bien armado, de un trabajo de investigación bien
estructurado y minucioso, lo cual quizá no bastaría para el calificativo, pero una vez que
comenzamos a leerlo nos damos cuenta de que, además, es un trabajo bien hecho desde el
punto de vista teórico y metodológico, ya que el texto presenta un nivel de elaboración y de
argumentación equiparable al de cualquier otro que se reconozca como académicamente valioso.
Al comentarista de la revista le saltó esto a la cara y no quiso dejarlo pasar, debido a que
la forma del texto y la presentación de los temas no es algo con lo que trabaje una revista como
Proceso todos los días, ellos enfrentan más bien textos periodísticos en los que la argumentación
no tiene estas formas, es básicamente opinión; nosotros, la comunidad académica de la
Facultad, tampoco debemos dejarlo pasar, pero por otras razones; este trabajo, su presentación,
su desarrollo, su rigor metodológico y su reflexión deben hacemos pensar en este libro como el
fruto del esfuerzo propio de Rolando Picos, en primer lugar, pero también, y por eso mi
señalamiento anterior, como el producto de procesos y espacios ya bien consolidados para la
investigación y la producción editorial en nuestra Institución.
En particular, el trabajo de Rolando puede ser entendido como un producto destacado del
esfuerzo colectivo que desde hace ya más de diez años venimos realizando un grupo de
profesores y estudiantes de la Facultad en torno al análisis del discurso, encabezados por la
Dra. Lidia Rodríguez Altano. Y es que Rolando, antes estudiante y hoy profesor, es un producto
de nuestra Institución, él ha adquirido y perfeccionado sus habilidades para la investigación y el
análisis del discurso en particular, entre nosotros, forma parte de un grupo de trabajo que ha
asumido esta disciplina como perspectiva para la reflexión sobre lo social desde diversos lugares

Cathedra no.

1 1, enero-Junio 2008

■

�Marcha y memoria Análisis del discurso de la entrevista de Julio Sdleror al subcomandante Marcos/ Miguel de la Torre Gamboa

de observación, con diversas modalidades y objetos de estudio; su trabajo es una expresión de
lo que esta comunidad hace y del modo en que lo realiza, pero no sólo refleja un manejo muy
preciso de las técnicas y recursos metodológicos del análisis del discurso, cosa que aprendió
en esta comunidad, sino también una perspectiva para interpretar el discurso, en este caso el
de la guerrilla neozapatista, que lo distingue de otros trabajos en la Facultad, en otras palabras:
si esta comunidad de investigadores es ya una comunidad madura, no lo es sólo porque maneja
bien las herramientas teóricas y metodológicas, sino también porque puede hacerlo con
autonomía y con originalidad.
Pienso que el trabajo que colectivamente se ha venido realizando en el campo del
análisis del discurso es suficientemente extenso y variado como para hablar de una línea de
trabajo e investigación consolidada, es decir, que estamos ya en condiciones de poder
caracterizar la especificidad del trabajo que hacen colegas maestros e investigadores como
Rolando Picos, María Eugenia Flores, Rodolfo Gutiérrez, Rosa Ma. Gutiérrez, Ludivina Cantú,
Tzitel Pérez, Alicia Verónica Sánchez, yo mismo y otros más, trabajo que, si bien tiene detrás el
impulso de Lidia Rodríguez, las aportaciones de Julieta Haidar y otros analistas del discurso
que nos han apoyado en nuestra formación; ahora ha cobrado una definición propia, sin
demérito, repito, de las aportaciones que Lidia nos ha hecho a todos nosotros, y cuyo trabajo
viene de hace ya más de veinte años, cuando inició el proyecto El habla de Monterrey con
otras investigadoras de la Facultad y del Tecnológico de Monterrey.
Encuentro, por ejemplo, que el trabajo de Rolando, aún compartiendo los fundamentos
teóricos y metodológicos manejados de conjunto en el grupo, se ligan más alos temas yenfoques
que establecen las fórmulas discursivas a través de las cuales se confrontan proyectos de
sociedad, tratando de mostrar la estrecha relación entre un discurso en particular y un proyecto
de vida colectiva. En este enfoque se incorporan al análisis, necesariamente, aspectos históricos,
sociológicos, y hasta filosófico-antropológicos; mientras que otros trabajos del grupo, están
más centrados en el propio discurso como proceso de representación y comunicación, con
base en un enfoque que, al menos en lo que respecta a nuestra Facultad, ha sido construido
específicamente por Lidia y que tiene por objeto el modo como las propias condiciones de
producción-recepción resultan en unos determinados productos lingüísticos.
Podría decirse que el trabajo de Rolando es el estudio de una ideología, el análisis del
modo en que esa ideología existe y se confronta con otras y en este sentido es posible
referirlo, el propio Rolando lo hace en diversas partes de su texto, al pensamiento de John B.
Thompson, quien destaca que "la interpretación de las ideologías se ha visto enriquecida en
los últimos tiempos al interrelacionarse con la reflexión sobre el lenguaje, en la medida en
que ésta ha ido dejando claro que las ideas no se mueven como nubes en un soleado cielo
de verano, que viajan, presentes, pero inadvertidas, a través del mundo social y sólo
ocasionalmente se hacen notar mediante truenos o relámpagos".
Estudiar la ideología -&lt;lice Thompson- es "estudiar la lengua en el mundo social. Es
investigar las maneras en las que la lengua es usada en la vida social diaria, las maneras en
las que las muy diversas facetas del lenguaje se intersectan con el poder, nutriéndolo,
sosteniéndolo, afectándolo» (1984).
Para ilustrar lo que digo, quiero citar al propio Rolando en la introducción de su libro,
cuando afirma: "pronto resultó evidente que la entrevista remitía a nociones que trascendían el
diálogo ahí presente, obligando a ampliar, en términos históricos, sociológicos y culturales, el
universo de referencia de la investigación. El producto final fue un trabajo basado en los métodos
propios de la investigación histórica, del análisis del discurso y de la semiótica de la imagen,
enriquecidos notablemente con elementos contextuales para su comprensión".
Escribe también "... nuestro trabajo se apoya en una gran diversidad de fuentes de
información: comunicados, entrevistas, análisis periodísticos y académicos de la insurgencia
del zapatismo como fenómeno histórico contemporáneo".
Y más adelante afirma: "Nuestro trabajo tiene como objeto de estudio el discurso de la
entrevista del periodista Julio Scherer al subcomandante Marcos, porque consideramos que
este intercambio comunicativo:

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Cathedra no.

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Marcha y memotia. Análisis del discurso de la entrevista de Julio Scherer al subcomandante Marcos/ Miguel de la Torre Gamboa

1. Es representativo del discurso del neozapatismo en los medios de comunicación y de los
planteamientos generales de la demandas del EZLN que han constituido la base de su
discurso histórico.
(".)

3. Posibilita la interpretación, a partir del análisis semiótico del líder zapatista como icono
cultural, (...) la imagen de Marcos (...) se difunde a través de los medios de comunicación
a la sociedad en general.
4. (... ) tiene lugar en una coyuntura histórico-política (la caravana zapatista del EZLN,
que significa la ruptura del aislamiento político-ideológico de su movimiento) enmarcada
en un proceso de transición política (alternancia partidista) del régimen y en una
circunstancia mediática única (Julio Scherer, fundador de la revista Proceso, en coproducción
con Televisa: dos polos históricamente opuestos en su concepción periodística e
ideológica".
Y es que el trabajo de Rolando se presenta exactamente como una reflexión sobre
el "discurso de la guerrilla neozapatista", pero para dar cuenta de cómo en él se representa
la realidad nacional y cómo esta representación se constituye en proyecto para la
transformación del país; por ello es muy importante el señalamiento que hace Rolando de que
se trata del discurso de uno de los representantes de ese movimiento, sería bueno conocer
también otros discursos que junto al de Marcos conformen esa visión de la historia nacional y
sus perspectivas futuras -es posible que no existan otros y que en el de Marcos se agote
el discurso de la guerrilla neozapatista-, pero lo que sí deja muy claro el trabajo de Rolando
es que el discurso de la guerrilla neozapatista no es el de otras experiencias guerrilleras
en México o en América Latina.
Teniendo como base el esquema construido por Julieta Haidar para el análisis del
discurso y de las ideologías, el cual consistente en la reflexión respecto a los tres procesos en
que se concretan las prácticas sociales discursivas: las condiciones de producción, circulación
y recepción del discurso, el trabajo de Rolando va más al contexto global, es decir, a la
consideración de los tres aspectos, haciéndolos girar principalmente en torno a lo que hace
que esas condiciones existan; esto es, al contexto social e histórico entendiendo que ha sido
producido ysigue produciendo relaciones de poder asimétricas, lo que nos lleva a decir que su
objeto de estudio es más bien el poder.
Aunque Rolando nos dice expresamente que su análisis se centra en las "Estrategias
argumentativas del subcomandante Marcos"; me parece que la lectura del texto nos ofrece
también la posibilidad de seguir la forma en que Marcos y Scherer construyen un discurso que
descalifica e intenta combatir otras visiones de las cosas, no directa o expresamente, ya que en
la selección de los fragmentos de la entrevista que Rolando reproduce, nos da cuenta de cómo
Scherer y Marcos debaten entre sí. No se centra en la lucha entre ambos por ser el verdadero
protagonista de la entrevista; en cómo entre ellos se da un combate por tener el mejor argumento
contra los terceros de la plática, excluidos de esa visión de las cosas, o por tener el mejor
argumento para satisfacer el oído de quienes podrían ser seguidores de la misma y entretejen
un discurso crítico del discurso del poder; construyen un discurso que ambos quieren que sea
escuchado por otros, sus verdaderos destinatarios: el poder, los poderosos, los intelectuales,
las otras izquierdas, en este terreno su referente principal es el PRO.
Llama la atención, que ni expresamente, ni en la intención de su enunciación Marcos
quiera dirigir su discurso a los obreros o campesinos, a los pobres o a los indígenas del
país; esto se constata, releyendo la entrevista y rastreando los contenidos de su idea de
"sociedad civil", en los que realmente quedan fuera de la interlocución esos sectores sociales,
probablemente porque considera que no es redituable confrontarse con ellos, o porque
tiene claro que no son su audiencia; por supuesto, Marcos no es el único, en México, que a
través de la expresión "sociedad civil" alude más bien a las clases medias urbanas, que se
hacen escuchar a través de movimientos sociales reivindicatorios de libertades y derechos
civiles típicos del discurso republicano y liberal modernos.

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�Marcha y memoria. Análisis del discurso de la entrevista de Julio Scherer al subcomandante Marcos/ Miguel de la Torre Gamboa

Rolando nos muestra la forma en que Scherer y Marcos argumentan para demostrar
que la visión de Fox, es una visión sin sentido, una visión risible, trágicamente ignorante de la
realidad mexicana. Esta argumentación es el objeto de su trabajo.
Lo extenso de la parte socio-histórica del libro (páginas 31 a 139), en la que Rolando
explica los acontecimientos y situaciones que hacen comprensible la existencia de la guerrilla
neozapatista y su personaje central, revela la importancia del contexto tanto para el análisis que
él emprende, como para entender el discurso de Marcos. El autor expresa que se debe a
que ha sido producido también como reflejo de él. La historia que nos cuenta allí es la de la
ancestral resistencia indígena del sur de este país, particularmente significativa frente a la
invasión española del siglo XVI, resistencia que llevó en su momento a los españoles a
formalizar y asumir la existencia de dos naciones: la nación española y la nación mexicana,
como documenta Chartes Gibson en su libro Los aztecas bajo el dominio español, esa resistencia,
nos cuenta Rolando, ha sido reeditada y vuelve a hacerse presente en diversos momentos
de la historia del México independiente; liga él las características del discurso zapatista y de
Marcos en particular alas movilizaciones populares yguerrilleras de los años sesentas ysetentas
y sus fracasos, mismos que -cita Rolando a Marcos- el EZLN ha sabido reflexionar y superar;
liga también esas características a la significación que tuvieron esos movimientos en la
transformación del país en los ochentas del siglo pasado, y nos hace una excelente y amplia
descripción del surgimiento y la lucha del EZLN como ejército rebelde y su trayectoria hasta
llegar a la caravana del 2001, en el contexto de la cual tiene lugar la entrevista analizada.
La lectura de esta parte, nos viene a confirmar que la continuidad que podemos
encontrar en el discurso de Marcos, no es con el discurso de la izquierda o de los otros
movimientos guerrilleros de la década de los sesentas y setentas del siglo pasado en México,
sino con el de las luchas indígenas, aunque con una continuidad tamizada por una serie de
recursos argumentativos y de nuevas formas de lucha que van más allá de la actividad de
resistencia tradicionales de los movimientos indígenas en México; sobre todo es clara una
ruptura radical en el intento de hacer oír a nivel internacional su perspectiva de las cosas:
otros movimientos indígenas, anteriores, ni siquiera se plantearon como movimientos
nacionales. En la interpretación de Rolando: el nuevo discurso de la rebeldía indígena, ya no
es etnocéntrico, se presenta como reclamo de derechos civiles, como exigencia de reconocimiento
del valor de las comunidades indígenas, su historia, sus luchas, sus reivindicaciones y sus
modos de vida, en la vida nacional y en la conformación de un proyecto de sociedad futura. El
trabajo de Rolando nos deja claro que el discurso de la guerrilla neozapatista, es más un discurso
de minorías modernas que reivindicatorio de formas de vida del pasado, es un discurso que
reclama un lugar para comunidades indígenas en el presente y en el futuro del país.
A lo largo de los capítulos 2, 3y 4, Rolando quiere mostrarnos la visión de Marcos sobre lo
que se entiende que él y los neozapatistas, quieren que sea el país y el modo como ese
discurso se confronta, por ejemplo, con el del presidente de la república, quien en ese momento
también hablaba de la transformación de la vida de las comunidades indígenas con base en el
proyecto de desarrollo económico Puebla-Panamá, así como con el de otros representantes de
determinados sectores de la izquierda mexicana, principalmente el PRO, y con la de
representantes o personeros de diversos sectores sociales: "el discurso de Marcos va dirigido
no sólo al exdirector de Proceso, sino que su auditorio es más amplio y contempla, entre otros,
a la clase política, a Vicente Fox, a la sociedad civil, a los historiadores del zapatismo y a otros
sectores. Que no por no estar referidos directamente en su enunciación, se encuentran
ausentes en su intención persuasiva" (pág. 150).
El capítulo 3 del libro es, desde mi punto de vista, la parte central y fundamental del libro;
en ella, Rolando nos presenta el discurso de Marcos como ideológico, ya que en él se pueden
reconocer los cinco rasgos que Olivier Reboul encuentra como típicos de esta clase de discursos:
partidista, colectivo, enrr:iscarador, que se asume como único racional y puesto al servicio del
poder o de un proyecto e_poder. Rolando nos hace ver que el discurso de Marcos se propone,
en todo momento, luchar contra otras visiones, sólo existe para dar cuenta de lo que en aquellas

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Marcha ymemoria. Análisis del discurso de la entrevista de Julio Schereral subromandante Marros / Miguel de la Torre Gamboa

es injusto, falso, inhumano, etc.; y hace esto para tratar de concitar a otros, sus interlocutores
virtuales, a alinearse en tomo a esta perspectiva de las cosas. Su crítica a la visión de Fox, la
izquierda mexicana, los medios de comunicación y los poderosos, no quiere dejar duda
acerca de lo irracional, de lo antidemocrático y de lo opresivo de dicha representación de la
realidad.
En el discurso de Marcos, dice Rolando, está siempre el sujeto colectivo y un carácter
partidista, a través del insistente nosotros para referir acciones, opiniones o proyectos; ese
nosotros "entendido como el sujeto colectivo que se representa en la lucha indígena del
EZLN, donde Marcos se reconoce". Quiere mostrar la racionalidad de su propia argumentación
apelando a argumentos en que, en su interpretación, se corresponden con la realidad, sin
preocuparse de que frente a esos mismos hechos existan otras interpretaciones que,
evidentemente, están asociadas a otros proyectos de poder o relaciones de poder.
Las pretensiones de verdad, legitimidad, racionalidad y apuesta de futuro realmente
consistente de ese discurso, pasan por todas las estrategias típicas del discurso ideológico;
en la página 241 , Rolando nos ofrece este ejemplo: "En el discurso zapatista la dicotomía del
tipo 'ellos están equivocados y nosotros no' se deja en evidencia tanto en el debate sobre el
reconocimiento indígena, como en la concepción sobre la globalización y sus efectos: México
tiene casi 200 años como nación independiente, y en todo momento, los indígenas han
aparecido como la parte fundamental, pero en ningún momento se ha reconocido tal cosa.
No pueden apostar a desaparecemos, porque han fracasado ya. No se va a desaparecer al
indígena por cualquier campaña, por cualquier bomba o con cualquier arma que usen, ya
que, de una u otra forma, el movimiento indígena resiste y se protege".
Finalmente, la reflexión que Rolando nos ofrece en el capítulo 5, sobre la semiosis del
personaje Marcos, a través del análisis de los símbolos que lo componen: el pasamontañas, la
pipa, la gorra y la estrella de cinco puntas, el uniforme y el paliacate, complementa de manera
brillante su trabajo.

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�La violencia: una visión, una
propuesta. Ensayos y crónicas

Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes
El presente texto La violencia: una visión, una propuesta. Ensayos y crónicas es una
compilación realizada por la Mira. Lídice Ramos de los trabajos premiados en el concurso:
"La violencia: una visión, una propuesta". Los participantes en este concurso son estudiantes
de los diferentes colegios de la Facultad de Filosofía y Letras, cuyo interés era reflexionar en
forma de ensayo o crónica sobre las inquietudes que les despertó el tema de la violencia.
Debo iniciar diciendo que la exploración del contenido de La violencia: una visión, una
propuesta. Ensayos y crónicas me ha dejado una importante experiencia de aprendizaje sobre
las diferentes expresiones que tiene la violencia y es desde esta perspectiva de aprendizaje de
donde quiero compartir mis reflexiones sobre el texto en cuestión.
El libro recoge un significativo número de ensayos y crónicas que participaron en el
certamen del mismo nombre. La organización del texto comprende tres crónicas y seis
ensayos. A lo largo de sus páginas podemos reflexionar sobre el inquietante tema de la
violencia hacia la mujer en toda Latinoamérica, que se presenta desde distintas perspectivas
de los estudiantes de esta Facultad.
La lectura de las crónicas y ensayos que aparecen en este libro puede dejarnos un
agridulce sabor de boca. Amargo por los temas que tocan y dulce porque nos hacen
reflexionar, pero también deja encendido un foco rojo de atención, para darnos cuenta de que la
violencia somos todos, la vivimos todos y la hacemos todos día con día; la sociedad nos envuelve
tanto que llega un momento en que ya no la notamos.
El Mtro. Reséndiz Balderas, director de la Facultad, expresó en la Introducción del mismo
texto: "las propuestas que pueden leer a lo largo de estas páginas, les harán descubrir
experiencias personales, utopías de un mundo mejor, veracidad frente a los prejuicios y
autenticidad de mentes jóvenes y frescas" (p. 7).
El concurso de donde surgió esta compilación se realizó para celebrar un aniversario más
del Día internacional de la no violencia hacia las mujeres-, un día para hablar, denunciar, criticar
y estudiar las diversas formas en que las relaciones humanas muestran algún rasgo de violencia
hacia ellas.
Procederé a dar un breve comentario sobre el contenido de los trabajos incluidos:
En el área de crónicas, el trabajo de Josefina Maldonado Pérez, estudiante del Colegio
de Pedagogía, expone el tema "Violencia intrafamiliar", en la que dos personajes, Gloria y
Santiago, protagonizan una historia donde sus hijos son testigos del maltrato del padre hacia la
madre hasta causarle la muerte. Esta crónica refleja las frecuentes noticias de periódicos
amarillistas en los cuales se potencia el morbo de quienes lo leemos y nos escandalizamos
pero que estamos muy lejos de actuar para evitar un caso más de una mujer golpeada,
amenazada y finalmente llevada a la muerte por su propio esposo. La crónica dice: "los vecinos
escuchaban los llantos que salían de la casa de Gloria, los gritos de los pequeños y la voz fuerte
de un hombre enfurecido, nadie sabía qué hacer". El caso de Gloria y Santiago refleja la
violencia generada en un microespacio, es decir, el hogar donde los hijos y los vecinos se
convierten en espectadores, sin denunciarlo por temor, por vergüenza, porque no saben qué
hacer. Yo me pregunto si en este momento no pasa por nuestra mente todo aquello que si se
podría y además DEBERÍA hacerse.

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�La violencia: una visión, una propuesta. Ensayos y crónicas/ Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes

De acuerdo a Oliveira y Ariza (1999), la violencia dornéstica constituye la expresión más
contundente de las asimetrías que encierra el mundo familiar. Cuando se señala lo complejo
que puede ser la familia, entonces se pueden destacar los aspectos conflictivos de la dinámica
familiar y las relaciones de poder dentro de ella. Apartir del análisis de las relaciones familiares
desde esta perspectiva, se ha podido dilucidar cómo algunas situaciones colocan a las mujeres
en especial riesgo de violencia.
"Joven mujer" es la crónica donde Adriana Taba describe su sentimiento de impotencia
cuando ella, una estudiante universitaria, como mujer joven, soporta la violencia psicológica de
su hermano y la actttud sumisa de la madre. En su relato, Adriana describe, justifica, culpa y
luego denuncia. Sus pensamientos van de un lado a otro para tratar de entender por qué es
víctima de esta violencia dentro de su propia familia. Le enoja la pasividad de su madre, quien
con frases como "los hombres son la cabeza de la casa" Implica que sus acciones no son
cuestionables. Adriana escribe su auto-retrato para decir YA BASTA a la violencia, con letras
mayúsculas.
En uno de los trabajos de investigación realizados en la materia Estudios culturales que
imparto en el Posgrado de la Facultad, una alumna entrevistó a un estudiante de preparatoria
que mostraba actitudes similares a las del personaje en la crónica de Adriana. Su experiencia le
enseñaba que debido a la ausencia de un padre en la casa, él debía cuidar "del buen nombre"
de la familia, específicamente de la decencia de su hermana. Una de las reflexiones en este
trabajo de investigación fue el hacer notar cómo este estudiante hablaba de su rol como algo
legítimo, algo que le pertenecía por ser el único hombre en la casa, sin importar la edad que
casi compartía con la hermana. En este caso, como en el que describe Adriana, la madre
tomaba un rol pasivo y permisivo ante las conductas de su hijo con su propia hermana.
El trabajo reconocido con mención honorífica fue el de José Roberto Martínez, con el título
"Por eso de las siete .. .", donde describe con originalidad la violencia generada entre varones
jóvenes que llega aser cruda y extrema. El relato de José me dejó sin palabras y con una rabia
de mujer difícil de describir. Es imposible no tener esta reacción ante la posición vulnerable de
María al ser víctima de una violación perpetrada por un grupo de jóvenes donde se encontraba
su propio primo. Es difícil articular una reflexión al respecto cuando la crudeza de la realidad
supera la misma ficción. Las estadísticas señalan que un 25 por ciento de las mujeres sufren de
acoso en su trabajo y lugares públicos, que un porcentaje igual sufre un intento de violación o
violación frecuentemente cometida por algún conocido o miembro de la misma familia. Las
razones por las que no se denuncian están ligadas a cuestiones culturales, al temor de las
víctimas por futuras represalias, como en la crónica de José Roberto Martínez.
En el área de ensayo, "Una postal de violencia de género" presenta un análisis de la
imagen simbólica que representan "los zapatos de tacón", icono visual que desde el punto de
vista de lván Alejandro López, el autor, expresa una violencia sutil dentro de nuestra cultura
occidental y que es una situación creada y recreada por muchas mujeres. Esta imagen, según
lván, es equiparable a los pies vendados en la China Imperial, donde un pie diminuto era símbolo
de belleza, feminidad y delicadeza en el caminar sutil de una mujer. Lo mismo sucede con los
tacones, que parecen dar a la mujer "un aire más femenino", que la hacen caminar diferente
(más incómoda, según lván) y terminar el día con pies "lisiados" después de bailar toda una
noche sobre unos "Manolo" de tacón 9ó 12, o subir y bajar escaleras del primer al tercer piso de
esta Facultad.
El problema con esta violencia simbólica cotidiana, expresa lván Alejandro López, "es que
aveces no puede ser combatida, ni siquiera por quienes se suponen conscientes del fenómeno...
son las propias mujeres quienes tienen integrado el elemento opresivo, al grado que se convierten
ellas mismas en recreadoras e incluso reproductoras de dicha violencia hacia sus congéneres"
(López, 2006, p. 62). Señala de igual manera que es difícil luchar contra tales imposiciones
estéticas cuando el imperio de la metrosexualidad avanza. Su recomendación es que
reinventemos una estética natural donde lo mejor de uno aflore por sí mismo.
Otro trabajo de ensayo donde se critica y reposiciona el horror y la morbosidad como
manifestaciones de violencia dentro de un texto son presentados por Mayra Reyna, quien resalta
que no sólo a través de diferentes épocas y géneros literarios, entre los cuales se encuentran la
novela gótica y "la nota roja", se usan como estrategias de consumo y de publicidad dejando

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_ _ _ _ _ _L_a _vio_le_n_
cia_: una visión, una propuesta. Ensayos y crónicas / Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes

fuera la valoración del ser humano. Yo le llamaría a esto violencia visual, comparándola
a la metáfora de contaminación visual usada en la teoría de la comunicación de masas. La
literatura, a través de la palabra, logra el efecto de socializar entre los lectores la violencia
como parte de una obra de arte, de manera que las escenas descritas con detalles acerca
de un asesinato son valoradas precisamente por esa originalidad en la descripción.
Hubo cuatro menciones honoríficas en el área de ensayo para los siguientes trabajos:
"Contra la violencia de género" de Karla Perales, quien define la violencia de género como una
problemática que tiene que ver con esquemas de comportamiento, con factores psicosociales y
con el desequilibrio de poder existente entre el hombre y la mujer.
Otro tema que toca este ensayo es la actitud indiferente que tomamos todos ante las
violaciones y asesinatos que sufren cientos de mujeres en nuestro país por lo que propone un
plan de acción que va desde la denuncia, la solidaridad, evitar el uso sexista del lenguaje y
una cultura de la prevención. Karla termina con una propuesta de cambiar hacia una nueva
educación, no sólo en las escuelas, sino en las familias donde la construcción del género inicia
y se fortalece partiendo de las ideas que tengan los padres respecto a éste.
"El temor, un arma para la violencia", de Marilyn Aguilar abre con las siguientes líneas:
"La violencia ... se dispersa con la inconstancia del viento y al igual que éste, se encuentra
por todas partes. Sin importar edad, estatus económico, nivel de estudios, nacionalidad,
profesión o creencias: la violencia se sufre, y aunque se le intente escapar siempre alcanza,
porque ese problema que gangrena a la sociedad, [se] incuba entre las cuatro paredes de un
hogar" (Aguilar, 2006, p. 93).
Marilyn describe al temor como la mejor arma para la violencia toda vez que el número de
den~ncias por violencia es mínimo comparado con los casos reales. En su ensayo, Aguilar
sostiene que es en el hogar donde se sufre más la violencia contra la mujer, debido a que es
este espacio donde su trabajo no se valora ni se equipara con algo digno de respeto; donde el
hombre hace sentir su dominio por ser quien aporta para mantener la casa y quien malhumorado
por el estrés del trabajo llega a un hogar donde alguien tiene que aguantarlo: su mujer, con un
SU de posesión en mayúsculas.
"Monólogo", de Cynthia Fuentes, enfrenta a la violencia como algo vivo, al acecho
Y por doquier. En su conversación con una violencia imaginaria se percibe la impotencia
por no poder señalarla, atraparla y finalmente deshacerse de ella. Más que un monólogo es un
diálogo intenso entre Cynthia y una violencia invisible, pero palpable a quien la escritora le pide
"déjanos en paz".
El último escrito en la compilación es de Diego Ortiz y tiene un matiz diferente. En él,
Ortiz narra el triunfo de la civilidad contra la violencia en una lucha electoral. El contexto para la
crónica de Ortiz es el movimiento de Salvador Nava para derrocar a uno de los gobiernos que,
a opinión de historiadores (Krauze, 1997), había constituido a San Luis Potosí en un feudo. El
movimiento navista tenía muy claro entre sus principios que "violencia genera violencia" ydecidió
protestar por la vía pacífica. Con el escrito de Ortiz, podemos observar los diferentes espacios
que llena la violencia: el hogar, la calle, las escuelas y las plazas públicas.
En palabras de Violeta Bastida, psicóloga social, la aportación que este texto constituye
para el área del género es significativa toda vez que, por una parte, se cuenta con poco material
s?bre ~I tema en nuestro entorno. Por otra parte, el texto también contribuye a entender que la
v1olenc1a es un asunto de todos, tanto de padres, como de profesionistas, para hacer conciencia
sobre un tema que mientras más pasa el tiempo, más vidas cobra.
Opinión de Violeta:
"Me parece muy bien que se toquen este tipo de temas, ya que no sólo le pertenecen a los sectores
de salud, sino que nos competen a todos, y bueno este tipo de reflexiones me hacen ver que no sólo
los profesionistas de la salud nos preocupamos sino todos los universitarios en sí.
El hecho de que se impulse a los estudiantes a reflexionar sobre la llamada 'violencia de género',
puede ser un parte aguas para poder combaMa, ya que no sólo se da en sectores de bajo nivel
económico, sino que la encontramos en todos los niveles, siendo en muchos casos profesionistas las
que suelen sufrir este problema".

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

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�La violencia: una visión, una propuesta. Ensayos y crónicas/ Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes

Para entender, y más allá de eso, luchar para erradicar la violencia, es necesario que la
consideremos como un producto cultural yde construcción social, sin dejar de lado las propuestas
que aducen este comportamiento a cuestiones biológicas e instintivas. Como lo puntualiza la
socióloga Alma Saucedo en la introducción de esta compilación (2006, p. 16) citando a José
Sanmartín (2000): "la violencia es la interacción entre la agresividad natural y la cultura". De
esto entendemos que la violencia es un comportamiento social aprendido que encuentra un
espacio, aceptación y hasta justificación en los diferentes contextos sociales donde se presenta.
El concebir la violencia como un producto socio-cultural nos permite identificarla, cuestionarla y
señalarla antes de considerarla como algo "natural" en el ser humano. Es importante entender
que la violencia no debe constituir un término de referencia en la construcción de nuestra
identidad, a la que acudamos cotidianamente para validar quiénes somos en relación con los
otros y otras en nuestra convivencia.
Es importante educar sobre cómo se genera la violencia a partir de las interacciones
de los individuos en sociedades y microsociedades como el hogar, la oficina e incluso el salón
de clases. Esta educación debe tener como fin poner un alto a la violencia cada vez que significa
una transgresión a la individualidad que cada uno defendemos como parte de nuestra
personalidad.
Por último, la publicación de un texto de este tipo es un peldaño más en el camino de la
búsqueda por la equidad entre géneros, del respeto a las diferencias en la convivencia diaria y
no está por demás decirlo, de la conformación de una conciencia social sobre los problemas de
género que ignoramos desde el plano político, social e incluso académico.
Algo muy respetable de esta compilación y que la hace diferente a otras, es que son los
estudiantes mismos quienes dan el mensaje, señalan, puntualizan y denuncian la necesidad de
desenmascarar la violencia contra el género femenino. Éste es su granito de arena en la
educación que todos queremos forjar.

Bibliografía
Fiamos, L. (2006). (Comp.) La violencia: una visión, una propuesta. Ensayos y crónicas. UANL:
Facultad de Filosofía y Letras.
Fuentes electrónicas
Oliveira, O. &amp; Ariza, M. (1999). Un recorrido por los estudios de género en México: consideraciones sobre
áreas prioritarias. Taller de género y desarrollo, Montevideo http://www.idrc.ca/uploads/user-S/10379844860
oliveira-ariza.doc

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Cathedra no. 11, enero-junio 2008

La formación en competencias.
Tres procesos metodológicos esenciales

Ludivina Cantú Ortiz
El concepto de competencia nace alrededor de 1965 con Noam Chomsky (gramática generativa),
fusionado al concepto de desempeño, y a partir del estudio científico del lenguaje. Chomsky
concebía la competencia como una capacidad del lenguaje genéticamente determinada, y
entendía por desempeño el uso efectivo de esa capacidad en situaciones concretas.
A partir de entonces, el concepto de competencia ha conquistado una multiplicidad de
espacios: de la lingüística pasó al ámbito laboral, al tecnológico y al educativo. Sin embargo, en
el contexto educativo el concepto provoca cierta inquietud por lo que Magalys Ruiz reconoce
que "la dispersión de referencias en torno al diseño curricular por competencias, normalización,
formación, evaluación, acreditación y certificación de las competencias ha traído consigo una
serie de disquisiciones, descalificaciones, encuentros y desencuentros entre los estudiosos del
tema, lo cual ha provocado 'ruidos ensordecedores' que no dejan razonar en torno a los
consensos para la implementación de la alternativa en formación de competencias, en la que
es necesaria, valiosa y determinante la intervención de los maestros en el cambio
educativo ..."(p.9).
Sin embargo, una alternativa para el escenario del cambio educativo la ofrece la formación
en competencias, expresa Ruiz Iglesias, en torno a la cual "crecen los consensos sobre su
pertinencia, pero también crecen los consensos relacionados con la falta de organización de
sus fundamentos teórico-metodológicos y como consecuencia, la pobreza de enfoques
sistematizados que posibilitan modelar la acción desde la propia concepción curricular, la
metodología didáctica y la evaluación" (39); estos son, precisamente, los tres puntos neurálgicos
o procesos metodológicos esenciales que Magalys Ruiz desarrolla en la propuesta didáctica
que nos ofrece en el texto.
La formación en competencias. Tres procesos metodológicos esenciales tiene, como hilo
conductor, el binomio entre conocimiento y competencias: ambos conceptos son los ejes sobre
los que está construido el texto. ¿Qué es el conocimiento? ¿Cómo se genera? ¿Cómo se
transmite? ¿Qué hacer con él? ¿Cuál es la dialéctica que se establece entre conocimiento y
competencias? Son las preguntas que guían la reflexión del primer capítulo del libro.
La rapidez de los cambios que se suceden en el mundo rebasa, en gran medida, a las
formas tradicionales de transmisión yadquisición del conocimiento. La visión sobre la educación
necesariamente ha variado: estamos desenvolviéndonos, queriéndolo o no, en un mundo de
transformaciones vertiginosas, de ambientes virtuales en los que los docentes ya no son los
únicos transmisores de la información, estamos inmersos en ambientes de autoaprendizaje en
los que los estudiantes autodirigen su propia formación. Ahora ya no se trata sólo de saber, sino
de saber hacer, y además, de saber ser en el mundo; es decir, saber qué hacer con ese saber,
cómo utilizarlo, cuándo, dónde, por qué y para qué.
Es por lo anterior, afirma Magalys Ruiz, que el centro de interés de las políticas educativas
actuales está ahora dirigido al conocimiento y las competencias; de ahí "la necesidad de gestionar
ambas, tomando como eje de las acciones a los recursos humanos, en función de que se erijan
en capital para el desarrollo económico y sociocultural" (p.11). En este sentido, plantea Ruiz
Iglesias, es que debe orientarse el entrenamiento o la preparación de los docentes en el diseño
de planes y programas de estudio; para lo cual, propone "intervenciones que fomenten una
comunidad de práctica en varios entornos, con docentes implicados en estas acciones de
superación, convencidos de que son ellos los actores decisivos para el logro de cambios no

Cathedra no. 11, enero-junio 2008

�La formación en competencias. Tres procesos metodológicos esenciales / Ludivina Cantú Ortiz

La formación en competencias. Tres procesos metodológicos esenciales / Ludivína Cantú Ortiz
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sólo estructurales.( ...) que asuman la nueva propuesta y que se conviertan en capital, es decir,
que creen valor sobre la base de generar, ordenar yaplicar, como consecuencia de las múltiples
acciones interventivas, que desde varios ángulos se vienen ejerciendo en ellos como actores
fundamentales del cambio" (p.21 ).
El enfoque educativo basado en competencias intenta dar respuesta a las necesidades de
la sociedad del conocimiento, de la era de la globalización en la que aparentemente no hay
fronteras; en este contexto el concepto de competencia torna mayor fuerza cada día. De la
misma manera, la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, através de la publicación del texto
La formación en competencias. Tres procesos metodológicos esenciales,pretende dar respuesta
a las necesidades que se ha planteado la UANL en su VISIÓN 2012, que aspira a incrementar
sus niveles de calidad, a partir de una práctica académica pertinente que genere equidad,
innovación, competitividad e internacionalización; y en un marco humanista, formar egresados
competentes y responsables, comprometidos con su entorno.
Compuesto por seis capítulos en los que la autora organiza su propuesta didáctica, el
texto ofrece una serie de tesis sostenidas por definiciones conceptuales, argumentaciones y
propuestas en tomo a la implementación del enfoque por competencias, que colocan al lector
en el centro mismo del proceso.
El prólogo, escrito por José Reséndiz Balderas, y la introducción escrita por la propia
autora, nos ubican frente a la temática que aborda el texto: los elementos que convergen en el
diseño de los programas académicos en el enfoque por competencias: conocimiento, proceso
curricular, metodología didáctica, competencias y su evaluación.
La formación en competencias. Tres procesos metodológicos esenciales es un texto
práctico, básicamente expositivo, instrumental y ágil, escrito en un estilo coloquial, muy cubano,
que intenta establecer un diálogo abierto con sus receptores, quienes seguramente tendrán
que estar ya un tanto relacionados con la temática. Es un texto que bien puede guiar el trabajo
académico en el diseño de programas analíticos con el enfoque por competencias.
El objetivo de la publicación es claro y sencillo: ofrecer una metodología que ofrezca
directrices a los docentes implicados en un cambio curricular; es decir, ofrecer algunos criterios
y pautas sobre esta temática, que coadyuven adar respuesta a las interrogantes planteadas en
la actualidad en tomo al enfoque por competencias. La autora, según ella misma expone, ha
abordado la temática de las competencias desde la década de los noventa (1996); por tanto, lo
que Magalys Ruiz ofrece en La formación en competencias. Tres procesos metodológicos
esenciales es información ampliamente documentada y experimentada.
Así pues, en la exposición hecha en el texto, las competencias vienen a ser el engranaje
que mueve toda la estructura del mismo, a partir de ellas la autora interrelaciona los diversos
conceptos analizados, con base en una estructura metódica y detallada de las bondades de su
propuesta para las demandas del contexto actual.
Ruiz Iglesias parte del la idea de que un "proyecto de competencias requiere de un gran
esfuerzo de coordinación multidepartamental yparticipativa, que no siempre se puede garantizar
bajo la responsabilidad de las unidades de recursos humanos y los directivos, sino que requiere
de la implicación de todos los trabajadores, lo que exige una organización que priorice la esfera
motivacional, sobre la base de lograr un alineamiento entre los objetivos institucionales y los
personales"(p.35). A partir de aquí, elabora una serie de propuestas que van conformando su
propia metodología de diseño, basada justamente en los tres procesos esenciales: currículum,
metodología y evaluación.
No comparte la idea de ruptura con la tradición, en su lugar propone el concepto de cambio,
transformación de un modelo en otro retomando y seleccionando lo esencial. Para Magalys
Ruiz, "la alternativa de formación de competencias se convierte en una respuesta acertada del
sistema educativo por varias razones:
1) La alternativa de la formación en competencias ofrece una propuesta que le confiere
un nuevo significado al acto de aprendizaje.
2) Se trata de favorecer que los sujetos puedan usar el conocimiento para resolver
problemas como ciudadanos, como personas, como agentes económicos, etc.
3) La alternativa de la formación en competencias brinda un currículum integrado
que contrarresta la fragmentación del conocimiento.
4) Además, pretende acercar el sistema educativo al sistema productivo en tanto que es
uno de los pilares fundamentales del enfoque por competencias. (39).

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Por otro lado, para Ruiz la "concepción curricular por competencias implica cambios
en relación a los modos de actuación que han operado hasta el momento, pero resulta
importante velar porque esos cambios se dirijan a determinadas cuestiones de esencia,
conservando lo que sea útil de las viejas formas, por lo que en algunas instituciones todavía
prefieren el concepto de programa analítico, pero asumiendo la concepción modular desde el
punto de vista del proceso de enseñanza-aprendizaje"(p.94).
Corno bien sabemos, el enfoque por competencias tiene sus detractores, tal vez por ello
entre los docentes existe la preocupación en cuanto a la formación teórica de los estudiantes
bajo este enfoque. En este sentido, Magalys Ruiz enfatiza que lo anterior se da por el hecho de
que se asocia la alternativa de competencias sólo a las competencias técnicas, las vinculadas
con la actividad profesional; estas competencias, dice Ruiz Iglesias citando aÁngel Díaz Barriga,
propician la obtención de resultados acorto plazo, pero el accionar en el terreno de la formación
teórica propiciará resultados a mediano plazo, sobre todo en la probabilidad de un pensamiento
original y creativo, equivalente a lograr la producción de conocimientos en un ámbito específico
de la disciplina (p.104).
Así pues, tenemos que "ante el conocimiento creciente se requiere de una gestión que
garantice que los sujetos no se limiten a conocer, sino a hacer algo con ese conocimiento para
solucionar problemas; es decir, que se logre mayor significado o uso del conocimiento, lo cual
exige una reconsideración de la forma en que se concibe la cultura académica y la cultura
experiencia! (p.171). De aquí se desprende la importancia de establecer procesos colegiados
para el diseño, implementación y evaluación de los mismos procesos.
De ahí que, Ruiz afirme, de acuerdo a Cornejo Abarca: "una formación docente
innovadora no se concibe como un sistema formativo constituido por nuevos planes yprogramas
centrados en el dominio de los saberes disciplinares, sino que lo que se espera de todo
proceso formativo innovador es que contribuya a forjar en los participantes un conjunto de
capacidades, destrezas y actitudes, con sus correspondientes fundamentos axiológicos,
que les permitan alternar y recrear continuamente sus habilidades y competencias, según
las exigencias de la práctica en su contexto (p.263). Se trata, entonces, de la adquisición de
saberes y competencias para la vida.
Para concluir, diremos que Magalys Ruiz Iglesias, a través del texto La formación en
competencias. Tres procesos metodológicos esenciales, establece un diálogo abierto y
cotidiano con los lectores de su texto y los conduce por el camino de la metodología del diseño
por competencias. A pesar de todo ello, necesariamente, habrá que reflexionar y dedicarle un
buen tiempo a la reflexión en tomo a la formación basada en competencias, pues resulta
imposible pasar por alto cuestiones tales corno las que siguen:
1) ¿Los profesores universitarios poseen realmente un conocimiento profundo del modelo
de competencias como para emplearlo en las aulas?
2) ¿Hasta dónde el modelo basado en competencias conlleva el desarrollo del currículum
o ha de quedar como un mero barniz de renovación discursiva, para adaptarse a las
demandas que las instancias superiores plantean, distante del desarrollo de las
prácticas de aula cotidianas (Bolívar y Rodríguez Diéguez, 2002)?
3) Las competencias facilttan el desarrollo de una verdadera educación integral (Kincheloe,
Steinberg, y Villaverde, 2004), puesto que engloban todas las dimensiones del
ser humano (saber, saber hacer, saber ser yestar). ¿Será posible que se logresuperar
una enseñanza meramente academicista yorientar la tarea docente hacia la formación
de una ciudadanía crítica y profesionales competentes?

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�COLABORADORES
Coral Aguirre. (Argentina). Es nacionalizada mexicana. Realizó sus estudios en Argentina. Recibió
el Premio nacional de dramaturgia en Argentina, en los años de 1987 y 1997. En México recibió el
premio de guión cinematográfico concedido por la UNAM y el Instituto de la Revolución Mexicana en
1993. Tanto sus obras dramáticas como sus puestas en escena han sido motivo de distinciones y
han representado a su país en Colombia y Venezuela, en el pasado, a su ciudad natal en festivales
nacionales, y también en México, su país de adopción, y a Monterrey, en la Muestra Nacional de
teatro. De condición música fue miembro de la orquesta sinfónica de Bahía Blanca en Argentina y de
la Orquesta de la Ópera de Turín en Italia. Finalista en el Premio Nuevo León de Literatura 2003 por
su primera novela Larga distancia. Ha publicado en su país, en Cuba y en EE.UU. artículos sobre
teatro y performance, y en México, artículos y ensayos de carácter teatral, literario, histórico y
antropológico. Plaza y Valdés Editores elige un texto de su autoría en la antología: Filosofía, Cultura
y Diferencia sexual. Su área de trabajo específico es el teatro. Es maestra de literatura en la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL.
Carlos A. Bustamante Penilla. (Michoacán, 1971 ). Es licenciado en Filosofía por la Facultad de
Filosofía "Dr. Samuel Ramos Magaña" de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo.
Actualmente se encuentra en trámites para la presentación de su tesis para el grado de Maestro en
Filosofía de la Cultura por la misma Facultad. Ha impartido cursos para el nivel de licenciatura
relacionados con la historia de la filosofía antigua, la filosofía contemporánea y la teoría del
conocimiento. Sus publicaciones comprenden el artículo "Paul K. Feyerabend: por una nueva
ilustración" (boletín Filos de la facultad de filosofía Dr. Samuel Ramos Magaña, Morelia, no. 16,
mayo-julio 2001 ), el ensayo "La ética de los nómadas. Apuntes para una filosofía práctica a partir
de Gilles Deleuze• (revista Devenires de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo,
Morelia, no. 9, enero de 2004), así como las reseñas de los libros Principios de bioética laica de
Javier Sádaba y Los derechos de los otros de Seyla Benhabib, en los números 11 y 12 de la revista
Devenires.
Luisa Campuzano. (La Habana, Cuba). Doctora en Filología por la Universidad de La Habana.
Ensayista ydirectora del Centro de Estudios lnterdisciplinarios para la Mujer en Casa de las Américas;
así como directora de la revista Revolución y Cultura del Ministerio de Cultura de Cuba desde 1998.
Es miembro del Consejo Nacional de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, de la Academia
Cubana de la Lengua y del Consejo de redacción de la revista Casa de las Américas.
Ludivina Cantú Ortiz. Licenciada y Maestra en Letras Españolas por la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL. Docente e investigadora del Posgrado y la licenciatura en Letras Mexicanas de la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. En 1999 publicó el texto Comunicación oral y escrita, en
coautoría y fue publicado por Editorial Patria cultural; en el 2004 publicó la segunda edición del
mismo texto; asimismo ha publicado artículos en HUMANITAS, Anuario del Centro de Estudios
Humanísticos de la UANL, y en diversas publicaciones colectivas. Ha participado como ponente en
distintos coloquios y congresos nacionales e internacionales. Es miembro del Comité académico de
las asignaturas Competencia comunicativa y Culturas indígenas mexicanas de la Dirección de Estudios
de Licenciatura, de la UANL. Ha sido Coordinadora del Colegio de Letras Españolas, Secretaria
Académica y Secretaria de Planeación y Evaluación de la facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Intereses de investigación: Filología, Crítica textual, Estudios de literatura, Competencia comunicativa,
Análisis del discurso, Hermenéutica y Crítica literaria.
Gabriela Cantú Westendarp. (Monterrey, N. L. 1972). Es poeta, traductora y periodista. Tiene una
licenciatura en Estudios Internacionales por la UDEM. Actualmente cursa estudios de postgrado en
UANL. Se ha desempeñado como conductora, reportera y productora de radio y televisión. Fue
becaria, en el área de poesía, del Centro de Escritores de Nuevo León en 2006. Ha participado en
diversos encuentros de escritores y en talleres de creación literaria. Tiene dos libros publicados, El

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�Colaboradores

Colaboradores

filo de /a playa, Mantis editores 2007, y El efecto CONARTE 2006. Sus poemas y reseñas han si_do
publicadas en: Tierra adentro, Armas y Letras, Crítica, Casa del tiempo, Ciclo literario y en el cole?t1vo
Otra orilla de la cual es ce-fundadora y parte del consejo editorial, así como en algunas revistas
electrónicas.
Jorge Benjamín M. Fernández. Profesor adjunto del Departamento de Psicología de la Universidao
Estadual de Maringá (UEM). Alumno del Programa de Pos-graduaváo em Ecología de Ambientes
Acuáticos Continentais, do Núcleo de pesquisas em Limnologia, lctiologia e Aquicultura (NUPELIA)
do Centro de Ciencias Biológicas de UEM.
Armando González Salinas. Licenciado en Letras Españolas por el ITESM. Tiene dos maestrías,
en español y en inglés en la Universidades del Estado de Indiana y la de Manchester, l~glaterra.
PhD por la Universidad Estatal de Nueva York en Albany en Lingüística Hispánica. Publica tanto
nacional como internacionalmente en Argentina, Chile, Cuba, Colombia, España y Rusia. Obtuvo el
Premio de Investigación UANL 2004 en el área de Humanidades. Actualmente pertenece al Comité
de Maestría en el Posgrado de la Facultad de Filosofía y Letras, donde es profesor investigador Y
SNI Nivel 1.
Leonardo Iglesias González. (Monterrey). Médico Psiquiatra de profesión, ha dedicado su esfuerzo
profesional a la docencia, la investigación, la administración de servicios educativos y d~ salud. Ha
sido Director de la Facultad de Filosofía y Letras UANL, Director de la Facultad de Medicina del ICS
Monterrey y Subdirector en Jefe de la Escuela de Graduados de la Normal Superior de Nuevo León
91-96. Colaborador en diversas publicaciones periódicas y autor de variados libros, entre los que
destacan Cultura, religión y sociedad en el fin del milenio, La alienación, Tragedia de la voluntad de
poder, Psicología de la voluntad de poder.
Jorge Ignacio !barra !barra. (Coahuila, 1970). Cursó estudios de preparatoria en el Bahillerato en
Artes del INBA "Alfonso Reyes". Licenciado en Filosofía por la Facultad de Filosofia y Letras de la
UANL y realizó su maestría en Artes con acentuación en Difusión Cultural en la Facultad de Artes
Visuales de la UANL. Colaboró en proyectos de investigación sociocultural en el Consejo para la
Cultura y las Artes de Nuevo Léon de 1998 al 2001 y en 1997 en la ciudad de Morelia en el Proyecto
de investigación de la pobreza en el estado de Michoacán, dirigido por el Centro Vasco de Quiroga
A.C. Participó en la escuela de Verano del lnstitute of Folklore de la Indiana University en Bloomington
en el 2001 . Es dictaminador para el premio Alejandrina 2004 de la Universidad Autonóma de
Querétaro a la investigación. Actualmente es Docente del Colegio de Filosofía y Humanidades de la
Facultad de Filosofia y Letras. Cursa actualmente el Doctorado en Filosofía por la Universidad
Iberoamericana.
José María Infante. (Argentina, 1942). Mexicano de origen argentino. Es doctor en Psicología por la
Universidad Nacional de Córdoba, Argentina y se desempeña como profesor en la Facultad de Filosofía
y Letras de la UANL desde 1976, en la licenciatura en Sociología (en las cátedras de Teoría Sociológica
y de Sociología Política, entre otras); también en los programas de Maestría y Doctorado de esta
misma Facultad. Sus investigaciones actuales se orientan fundamentalmente al campo del
comportamiento político, en varias de sus subdivisiones: violencia política, participación política,
ideologías y voto y liderazgo político.
Zarina Martínez Berresen. (México, 1954): Licenciada en Lengua y Ltteratura Inglesas por la UNAM
y Maestra en Educación por la Universidad de Exeter, Gran Bretaña. Fue miembro del Servicio
Ex1erior Mexicano, en el que se desempeñó como Agregada Cultural en la URSS y Noruega.
Actualmente es profesora auxiliar de Literatura Hispanoamericana e Historia de España y América
Latina en la Universidad de Oslo y realiza estudios de Doctorado en Literatura Comparada en el
Instituto de Ltteratura Universal de la Academia de Ciencias de la Federación de Rusia. El título
preliminar de su tesis es La obra de Juan Rulfo y Knut Hamsun (una aproximación al problema de las
fuentes literarias del escritor).

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Humberto Javier Martínez Montemayor.(Monterrey, 1963). Licenciado en Traducción por la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL, en donde cursó también la Maestría en Enseñanza Superior.
Desde hace más de 25 años es docente en la Facultad de Filosofía y Letras y actualmente trabaja en
el ITESM, donde cuenta con un grado de Asociado. Ha publicado varios artículos en diversas revistas.
Entre sus investigaciones se encuentran: dichos y proverbios en inglés y en español, así como
fonética yfonología en ambas lenguas. También ha dictado conferencias ytalleres a nivel nacional e
internacional. Trabajó como intérprete de corte en la ciudad de San Diego, California.
Minerva Reynosa. (Monterrey, Nuevo León, 1979). Es poeta y ensayista. Su primer poemario se
titula Una infanta necia (Harakiri Plaquettes, 2003). Becaria del Centro de Escritores de Nuevo León
en el rubro de poesía (2003). Participante del Encuentro de Escritores Jóvelles del Norte de México
realizado en la ciudad de Monterrey (Consejo para la Cultura ylas Artes de Nuevo León, 2005-2007).
Ganó el Certamen Regional de Poesía Carmen Alardín 2006 con el libro Eméitoma (Fondo Regional
para la Cultura y las Artes del Noreste, 2007). Además es autora de La íntima de las cosas (Mantis
Editores y Secretaría de Educación de Jalisco, 2007). Actualmente es candidata a doctora por El
Colegio de Michoacán.
Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes. (Monterrey, 1965). Licenciatura en Traducción de inglés y Maestra
en Enseñanza Supérior por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Realizó sus estudios de
Doctorado en Educación por la University of Birmingham, en Inglaterra. Tiene experiencia docente
en las áreas de investigación educativa, enseñanza de lenguas, literatura inglesa y americana para
profesores de inglés y estudios culturales. Ha participado en diplomados de enseñanza del español
y del inglés como segundas lenguas y de academic writing para traductores del inglés al español.
Sus proyectos de investigación, publicaciones y ponencias abarcan las siguientes áreas: formación
de identidad estudiantil, sistema de tutorías universitarias, concepto de ciudadanía en los universitarios,
investigación educativa, uso de las redes semánticas naturales en la investigación educativa, las
escuelas públicas como comunidades de aprendizaje y la formación de lectores competentes en el
español y el inglés.
Míreya Sandoval Aspront. Es Licenciada en Pedagogía y Maestra en Educación Superior
por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, en la actualidad es estudiante del Doctorado en
Filosofía con especialidad en Educación en la misma Facultad. Ha sido coordinadora del sistema
abierto en el nivel medio superior y superior; maestra de preparatoria y de la Lic. en Ciencias de la
Comunicación; coordinadora de los cursos en línea de las materias de Formación Integral
de la Dirección de Estudios Generales de la UANL. En este momento se desempeña como
Subdirectora del Centro de Tecnología para la Enseñanza del Sistema Abierto y a Distancia de la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Eliane Tomiasi Paulino. Profesora adjunta del Departamento de Geociencias de la Universidad
Estadual de Londrina (UEL).
Miguel de la Torre Gamboa. Doctorado en Pedagogía por la Facultad de Filosofía y Letras UNAM.
En el 2004 recibió el Diploma de reconocimiento a mejor tesis de doctorado. En el marco de la
corwocatoria Colección posgrado 2003. Otorgado por la Dirección general de estudios de posgrado
yPrograma de Maestría yDoctcrado en pedagogía de la UNAM. Ha expuesto ponencias yconferencias
magistrales en eventos internacionales. Entre los libros que ha publicado se encuentran: Sociología
y Profesión, donde es coautor y Del humanismo a la competitividad. El discurso neo/ibera/ de cambio
educativo. Actualmente es Profesor Titular Bde tiempo completo y Miembro del Comité de Doctorado
en el posgrado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Adolfo Torres Peña. (Monterrey, N. L., 1950). Estudió la Licenciatura en Ingeniería Química, y la
Maestría en Filosofía de la Ciencia en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ha incursionado en
la creación y producción de obras teatrales. Entre sus obras publicadas se encuentran: En el jardín
azul del extravío (1996); Madero, tiempos de sueños (2003), y Jacinto o /as confesiones (2004).

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�Colaboradores
Federico Zertuche González. Estudió derecho en la Escuela Libre de Derecho de México, D.F., ha
sido profesor de Historia de México en el 1.T.E.S.M., campus Monterrey, N. L., asi como en la
Universidad de Monterrey, antigua Facultad de Derecho, de las materias Teoria del Estado, Ideas
políticas y Derecho internacional privado. También es profesor de Literatura e Historia de México en
el Liceo Michoacano de Morelia. Funcionario de la Secretaría de Relaciones Exteriores. en Asuntos
Culturales. Miembro del Servicio Exterior Mexicano de 1980 a 1992, sirviendo en las Embajadas de
México en Ecuador Estados Unidos de América y en Colombia, donde se desempeñó como Agregado
Cultural y Primer Secretario para asuntos políticos. Es periodista cultural e internacional, ha sido
editor de la revista Bien Común, y colaborador en diversos periódicos y revistas. Finalista al Premio

Octavio Paz 1998.

NORMAS EDITORIALES

Los textos serán originales e inéditos. Deberán presentarse redactados en español, impresos por
una sola cara, a doble espacio, en tipografía Aria!, sin correcciones a mano y en disquete. No se
aceptarán versiones incompletas, los originales recibidos se considerarán versión definitiva. Asimismo, deberán incluir: dirección postal, correo electrónico y una pequeña síntesis curricular del autor.
1. Los originales tendrán una extensión de entre 1Oy 15 cuartillas de ser ensayos, y en el caso de
investigaciones, entre 25 y 40 cuartillas, y deberán presentarse en una versión de computadora que incluya la información completa de todos los cuadros, gráficas, esquemas y figuras.
Además del disquete, deberá entregarse un impresión a doble espacio (incluso las notas de
texto). El ancho de las líneas debe ser de 65-70 golpes, por 27-28 líneas (equivalentes a una
cuartilla).
2.
Los autores deberán adjuntar un resumen de su artículo no mayor de cinco líneas y una breve
lista de palabras clave.
3.
Las referencias de los libros en la bibliografía deberán contener los siguientes datos (en este
mismo orden):

•• Nombre del autor
•
•
•
•

Año de edición
Título del libro (subrayado)
Editorial
Ciudad (en español, en los casos de referencias bibliográficas en otro idioma)
Número total de páginas (variable)

Ejemplo:

• Katz, Friedirich (comp.), 1990, Revuelta, rebelión y revolución. La lucha en México del siglo
XVI al siglo XX, Ed. Era, 2 volúmenes, México.
Burckhardt, Jacob, 1943. Force and Freedom. Pantheon Books. Nueva York, 303 pp.

4.
Las referencias de capítulos en la bibliografía deberán contener los siguientes datos (en este
mismo orden):

• et al. (y otros) se utiliza para indicar que una obra está firmada por varios autores, además del
• que se indica.
• v. g. (por ejemplo).
• of. o cfr. (véase o confróntese)
• supra (arriba)
• infra (abajo)
• e. (esto es)
• circa (alrededor de)
• loe. cit (en el lugar citado)
• passim (en varios lugares)
• vid. (véase)
• sic (así, textualmente)
comp. o comps. (de compilador o compiladores), coord. o coords. (de coordinador o coordinadores) se utiliza de preferencia entre paréntesis, inmediatamente después del o de los norn• bres del autor o autores del libro.
cap. (capítulo)

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Cathedra no.

11 , enero-junio 2CX&gt;8

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�Normas editoriales

• ed. (edición)
• s.e. (sin editor)
• s. f. (sin fecha)
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• mimeo (mimeografiado)
• pról. (prólogo)
• introd. (introducción)
• trad. (traducción)
• s. (y siguiente)
• s.s. (y siguientes)
5. Todos los textos recibidos serán sometidos a un dictamen cuyo resultado puede ser:
a) Publicable
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En todo caso, el dictamen será inapelable. Los dictámenes se entregarán al autor
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entregarán cuando el autor lo solicite. El Consejo Editorial tiene entre sus atributos
decidir los artículos que se incluyen en la revista Cathedra de acuerdo con la línea
editorial. Si el artículo se publica, el autor recibirá a vuelta de correo, dos ejemplares
de la revista.

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Cathedra no. 11, enerojunio 2008

��POI.: I ICA Y POLSIA
EN ALFONSO R.E'rES
Rodolfo Gudérm G.ircú

�</text>
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                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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              <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2008, Quinta Época, Año 6, No 11, Enero-Junio</text>
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              <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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