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UANL

FONDO
UNIVERSITARIO

��UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

Cathedra

Revista de la Facultad de Filosoffa y Letras, UANL
Quinta época, Año VII, No. 12, enero-junio 2009

Rector
José Antonio González Treviño
Secretario General
Jesús Áncer Rodríguez

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS
Director
José Reséndiz Balderas

CONTENIDO
Artículos
JosÉ EMILIO AMORES
Desarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980

5
RICARDO GóMEZ FLORES Y GABRIEL DE JESÚS GORJÓN GóMEZ

Cathedra
Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL
Quinta época, Año VII, No. 12, enero-junio 2009

Directora
Ludivina Cantú Ortiz
Revisión: Xochitl Magdalena Muñiz Gallardo, Janet García Villarreal
Diseño de portada: Rosal inda Cantú Cantú
Formato: Julián García Pérez

Consejo Editorial
Luis Carlos Arredondo Treviño
Nora María Berumen de los Santos
Martha Casarini Ratto
Miguel Ángel González Quiroga
Armando González Salinas
Rosa Ma. Gutiérrez García
José María Infante Bonfiglio
María Martina Leal Garza
Lídice Ramos Ruiz
Lidia Rodríguez Altano

La propiedad intelectual entre el derecho natural y el derecho positivo
19
ROLANDO Picos BoVIo
Filosofia de la amistad en Foucault: ensayo sobre una ética
de las relaciones posibles
29
ÁNGEL MAruo DiAz SEPÚLVEDA
El juicio oral en México

39
FEDERICO ZERTUCHE GONZÁLEZ

Balduino IV el Leproso
45
ELIZABETH ALVARADO MARTÍNEZ

Enseñanza de lenguas a través de la semántica

51
NELSON MÉNDEZ

En busca de sombras pigmaliónicas

55
MANUEL GARCÍA VERDECIA

Crónica de una gloria anunciada (un poeta cubano en Medellín)
59

Poesía
FERNANDO J. ELIZONDO GARZA

65

Ensayos
LUISA CAMPUZANO

Consejo Editorial Externo
Herón Pérez Martínez
Alejandra Rangel Hinojosa
Alfonso Rangel Guerra
Ilustraciones
Paola Canzio
Certificado de licitud de título y contenido: En trámite
Publicación semestral. Los artículos son responsabilidad de los autores.

Tristes tropicales: exilio y mitos clásicos en poetas cubanas de la diáspora
71
LINO GARCÍA JR.

Siete sonetos de Miguel de Cervantes en Don Quijote de la Mancha

81
EDNA ÜCHOA

La angustia de ser vida hacia la muerte en el "Salmo XVIII"
de Francisco de Quevedo
85

Reseñas
LUDIVINA CANTÚ ÜITTIZ

Dirección postal: Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad Universitaria
San Nicolás de los Garza, N. L. C. P. 66450. Apartado postal 1O, Suc. F.
Teléfono y fax: (01-81) 8352 4259 y 8352 4250 ext. 109
Correo electrónico: editorial@filosofia.uanl.mx

La cultura contemporánea y sus valores de Leonardo Iglesias
91
CÉSAR EDUARDO ALEJANDRO URJBE

Entretejidos textuales e interdiscursos. Ocho estudios de la polifonía enunciativa
95

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�Desarrollo de la cultura en
Monterrey 1900-1980

José Emilio Amores
Cultura
El poeta Thomas Steams Eliot, T. S. Eliot, define la
cultura como un proceso, no como un objeto.
Cultura, dice, es un proceso de transfonmaciones1•
El ser humano, continúa Eliot, transfonma lo que
percibe. Por ejemplo, ve una piedra y la transforma
en una escultura; siente una emoción y la toma en
un poema; la luz y la fonma las convierte en una
pintura; el barrio, en graffiti.
Cuando lo percibido lo transformamos a
través de la mente creamos la filosofía, la ciencia y
la tecnología. Cuando el ser humano transforma
mediante sus emociones algo en otra cosa, crea el
arte -la música, la danza, el teatro y la literatura-.
Finalmente, cuando con su conducta transforma lo
que percibe origina la ética, la política y la religión.
Algo cardinal: la cultura es intensamente
humana. La naturaleza no produce ciencia, filosofía,
arte, ética, política ni religión. Históricamente, el
proceso cultural lo llevan a cabo minorías
conductoras que se imponen sobre la muchedumbre. Tales minorías conductoras reciben el
nombre de elite. En el uso diario se confunde elite
con grupo pequeño; es frecuente escuchar: "la
música clásica es para una elite". Falso, pues
quienes escuchan ese tipo de música no influyen
sobre las mayorías, simplemente disfrutan su
particular placer.

Culturas (en plural)
Finalmente, T. S. Eliot destaca la existencia de la
cultura del individuo, la cultura del grupo y la cultura
de la sociedad. En numerosos casos, las culturas
del individuo y del grupo son asimiladas por una
elite e impuestas a la sociedad. Tal es el caso de
tradiciones, idioma, comidas, deidades, ritos y
hábitos sexuales.
1

Ver Notes Towards the Definition of Culture, Faber and
Faber, 1948.

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

La cultura, además de ser un proceso de
transformaciones, es, también, una herencia de
costumbres, tradiciones y cambios. Lo cual nos
lleva al caso de una cultura creada en Monterrey.

La cultura en Monterrey
La cultura de Monterrey nació por el fracaso del
conquistador español en el siglo XVI. Al
conquistador lo único que le interesa es su
enriquecimiento instantáneo. En vez de tesoros
encaró el desencanto. Al llegar a estas tierras no
encontró plata. Había, apenas, unas cuantas minas
magras. Su frustración fue enorme y, en afán de
asir parte del botín, se dedicó a cazar indios para
venderlos en los fundos mineros y se largó. Para
fortuna nuestra, años después, llegó el colono.
Existe un abismo social entre uno y otro: el
conquistador viene sin familiares, en una aventura
de avaricia; el colono, en cambio, arriba con su
familia buscando un sitio dónde asentarse, un lugar
donde encontrar el sustento con base en la
agricultura y en la cría de animales. Su máximo
deseo es vivir en paz.
De esta manera, aun cuando el colono no lo
sepa, ha inventado, en ese momento, en el norte
del país, una cultura distinta a la del centro: la del
individualismo del pionero. El colonizador, según
Ortega y Gasset, "es él y su circunstancia". El
inmigrante de esta región no depende del favor
del hacendado, ni del burócrata real, ni del obispo
de la Colonia, ¡vaya!, ni siquiera del militar. Al
colono le bastan dos cosas: su esfuerzo y su
capacidad para trabajar en equipo con los demás.
Por su labor puede obtener casa, comida y ropa,
pero le es imposible, aislado, ejecutar algunas
tareas: construir un bordo, una defensa contra
indios, o sacar la yerba en grandes extensiones
de terreno. El colono es libre, mas su libertad está
acotada por el bien del grupo. Libertad es sinónimo
de responsabilidades.

■

�Desarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980 / José Emilio Amores

En el país, la cultura individual del pionero se
dio tan sólo en el norte. Ésa es la gran diferencia
entre ciudades como Monterrey y las del centro y
sur del país, donde el Gobierno es amo único.
¡Cuidado con el engaño!, el párrafo anterior asienta
sólo la existencia de dos maneras de ser, de
ninguna manera que una sea mejor que otra.

Monterrey como ciudad del siglo XX
Monterrey es una ciudad del siglo XX. Sin
embargo, nada nace de la nada. Isidro Vizcaya
en su libro Los orígenes de la industrialización en
Monterrey1, muestra con claridad la historia de
formación de capitales a través del comercio
durante el siglo XIX. Señala, además, cómo durante
el último tercio de aquel siglo, el capital se diversificó
en otras actividades; explícitamente con el establecimiento de talleres de partes para carruajes. Un
gran paso se dio en 1890 ron la fundación de la fábrica
de cerveza y hielo Cuauhtémoc, considerada el
detonador industrial de Monterrey. Los relatores
no olvidan que las primeras industrias fueron las
dos fábricas de hilados y tejidos, La Fama y El
Porvenir, fundadas años atrás por don Valentín
Rivera. Lo que ocurre es que con la Cervecería
se inició un gran salto social.
Otra diversificación del capital acumulado por
el comercio se orientó al sistema financiero,también
en la última parte del siglo XIX aparecieron el banco
de Nuevo León y el Banco Mercantil de Monterrey.
Una acotación: el país heredó el concepto
del gobierno central absoluto con sede en la ciudad
de México aunque, a medida que se aleja de ella,
el centralismo se diluye más ymás con la distancia.
Eso ocurrió con todo el norte. Reitero, una situación
ni mejor ni peor una de otra. Diferentes y ya. Cosa
curiosa fue que la capital rotuló con su nombre al
país por entero y la imagen de la mítica fundación
de Tenochtitlan se convirtió en el escudo del
territorio.

La cultura del trabajo en Monterrey
En el lapso entre el siglo XVI y XIX, la lejanía con
el gobierno de la ciudad de México ayudó para
afianzar una amplia independencia social. Además,
para su buena fortuna, Monterrey heredó la
tradición de trabajo de los colonos: avanzar paso
a paso hacia mejores condiciones materiales de
vida y en procura de un patrimonio.
2

Los orígenes de la industrialización, Fondo Editorial de
Nuevo León.

■

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esarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980 / José Emilio Amores

De 1900 a 1970 el trabajo se deifica, lo que
conlleva la obligación de practicar algunas virtudes;
entre las más importantes, durante esa época,
destacan dos locales de naturaleza recíproca: la
lealtad de los empresarios para con los trabajadores y la de estos hacia la empresa. El asalariado
espera, en orden de valía, la seguridad de su
empleo, el reconocimiento a su desempeño, un
programa para su desarrollo y un pago adecuado.
Al mismo nivel de aquélla se da el concepto
de puntualidad. No cumplir con una cita equivale a
robar el tiempo del otro. Lo mismo se dice acerca
de la exactitud en los compromisos: sea en los
pagos de un adeudo o en el desempeño gratuito
en alguna comisión comunitaria. Además, hay que
ahorrar. Para la seguridad familiar es
imprescindible reservar una parte de los pagos.
El ahorro se convirtió en zócalo de subsistencia.
La reserva exige una vida austera: gastar sólo en
lo indispensable sólo para la familia y dejar de
lado lo superfluo. De ahí nace la fama de codos.
La lealtad, puntualidad, ahorro y gasto prudente
tipifican a la clase económicamente alta ylas demás
siguen su ejemplo.
La cultura del trabajo es incluyente y
extensiva para quienes se asientan en Monterrey:
ciudad de inmigrantes; al principio venían de otras
poblaciones de Nuevo León, tanto del norte:
Cadereyta, Sabinas, Villaldama, Bustamante y
Lampazos, como del sur: Montemorelos, Allende
y Linares. Pronto vendrían de diversos lugares
del país, aunque no se observa ninguna región
preponderante. Lo importante es cómo los
migrantes hacen suyas las costumbres de trabajo
establecidas por los habitantes de Monterrey.

La Cervecería como impulsor de la cultura de
trabajo de grupo
El gran peso de la Cerveceria Cuauhtémoc, en el
desarrollo de la sociedad, se debió a una relación
especial con su personal. Por ejemplo, ya en 1907,
dentro de la fábrica, existía una Escuela Politécnica
destinada a la alfabetización de la gente de campo
convertida súbitamente en obrera; servía, igualmente, para enseñarles el uso de herramientas y
de algunas máquinas.
Igual de importante para la Cervecería fue la
recreación de los trabajadores y sus familias. Para
ello destinó un local modesto, al mismo tiempo que
fundaba la Sociedad Cooperativa para la
Recreación de Obreros y Empleados de
Cervecería. A través de la nueva Sociedad
Cooperativa se canalizaron diversas prestaciones,
por ejemplo,en 1917, ante la escasez de alimentos

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

básicos a causa de la guerra entre caudillos, tomó
un gran riesgo para la época comprar carros por
entero de frijol, maíz, arroz, azúcar y venderlos a
su personal a precio subsidiado o al costo·
agregaba jabón, harina y, con el nombre d~
despensas familiares, las repartía en las viviendas
de los trabajadores.
Poco a poco, con el correr del tiempo, la
Cervecería agregó otras prestaciones: a) servicio
médico, b) casas habitación a precio de costo y
financiadas con interés bajo, c) formación de la
Caja de Ahorros del personal, d) construcción y
operación de siete escuelas a nivel de enseñanza
primaria, e) plan de becas para los hijos del
personal en niveles más altos a la primaria,
ij sistema de pensiones para todo el personal,
g) construcción, en 1943, de un parque recreativo
con albercas, campos para béisbol y fútbol,
canchas de tenis, auditorio al aire libre, comedor,
biblioteca ysala de juegos. En esa edificación instaló
la Clínica Médica. El servicio médico creado en
1923 se daba en consultorios particulares. La
primaria Sociedad Corporativa tuvo varios
nombres. Uno fue y sigue siendo Sociedad
Cuauhtémoc y Famosa.
Otras empresas tenían programas semejantes: Fundidora, Vidriera, Peñoles y Cementos
Mexicanos. El peso de Cervecería fue haber
existido antes que las demás. Todas se anticiparon
por muchos años a los servicios del Gobierno
federal.
Existen diversas opiniones sobre este género
de relaciones entre empresa y trabajador. Para
algunos representa el tutelaje del amo sobre los
asalariados, para otros, en cambio, supone
sostener una relación de trabajo en base a la
confianza mutua. Cada quién es libre de dirimir la
cuestión, como dijo Francisco de Quevedo "entre
el clavel y la rosa su majestad escoja".

Cultura de recreación en Monterrey
Los residentes de Monterrey y de otras
poblaciones del estado estaban lejos de ser
simplemente seres de trabajo. Por contrario, eran
personas alegres prontas a la recreación familiar
con grupos de amigos y poco dados a la toma de
bebidas embriagantes. Todavía en 1944, uno de
mis amigos decía: para tener un baile nos basta
con barrer el piso debajo de un árbol y algo de
música.
Las clases sociales que se formaron a fines
de siglo XIX eran afectas a la ópera y a la
representación teatral. A finales de aquel siglo y
principios del XX se construyeron buenos y lujosos

Catl1edra no. 12, enero-junio 2009

teatros: Progreso, Independencia y Bernardo
Reyes. De Europa llegaban compañías de ópera
y teatro desembarcadas en el puerto de
Matamoros. Eran más que bien recibidas por
empleados, dueños de negocios y la gente de
clase media con trabajo propio. En otras palabras,
esto no era un desierto cultural. La gente trabajaba
y disfrutaba alegremente el tiempo libre.
La clase económicamente alta construyó, en
la segunda mitad del siglo XIX y en el centro de la
ciudad, su centro recreativo, al que denominó
Casino de Monterrey. Ya en el siglo XX, patrocinó
dos para la clase media: el Círculo Mercantil
Mutualista y Factores Mutuos.

Declinación de la cultura de trabajo
La cultura de trabajo creada por Monterrey empezó
adeclinar amediados de 1974, simplemente porque
la vida es cambio. "Yo ya no soy yo ni mi casa", en
Federico García Larca. Hubo dos factores causales
de la mutación. El primero fue el cambio generacional en la dirección de las empresas; los empresarios
que formaron y fortalecieron la preliminar cultura
de trabajo la fincaban con su propio ejemplo, cada
peso les costaba sudores. En cambio, la nueva
generación tomó diferente rumbo iniciado con el
gasto abundante en la vida empresarial, social y
personal. El ejemplo lo dio, a principios de 1974,
el recién establecido Grupo Alfa. El segundo
episodio de cambio fueron las crisis económicas
causadas por varios gobiernos federales entre
1974 a 1982, nacidas de una política de egresos
mayores a los ingresos. De ahí derivó la pintoresca
frase de José López Portillo: "aprendizaje de la
administración de la abundancia". Como dice el
refrán: "se juntó el hambre con las ganas de comer";
exceso y escasez.
A pesar del tropezón empresarial y
· gubernamental, la declinación de la cultura de
trabajo no fue general. Procede subrayar la
conducta de una gran mayoría entre los habitantes
del área metropolitana, en ella continúa la
tradicional cultura de trabajo: apego a la
puntualidad, ahorro, legítimo afán de tener casa
propia y la aspiración de ayudar a sus hijos para
que adquieran educación superior. Hoy es más
difícil que ayer; pero,como sociedad, nos felicitamos
por esos hábitos.
El reto es el de siempre, elaborar una
estructura social más equilibrada, más justa, de
mejor preparación para el trabajo y el disfrute del
logro. Reconocer que el talento de la persona se
da en cualquier clase y en cualquier lugar, se
distribuye al azar.

■

�Desarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980 / José Emilio Amores

Desarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980 / José Emilio Amores

Cultura y enseñanza superior en Monterrey,
la Universidad Autónoma de Nuevo León
Hace pocos años me preguntaron cuál
era el suceso más importante ocurrido en
Monterrey durante el siglo XX. Después de
reflexionar sobre algunos temas -la industria, el
sistema financiero, la manera de ser de la
gente de Monterrey-, mi respuesta fue
contundente: el evento más relevante del
siglo XX en Monterrey fue la fundación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León en 1933.
Basé mi análisis en tres razones: ser trascendente,
ser oportuna, ser importante. Así es, esta fundación
fue culminante, pertinente y cardinal. Vayamos por
pasos.
En 1933, en el país sólo existía la UNAM,
de tal suerte una familia de clase media, con
deseo de educación universitaria para sus
hijos, estaba obligada por razones económicas a
enviar sólo uno a la capital y que los demás
estudiaran teneduría de libros o algún oficio en la
escuela Alvaro Obregón, mientras las mujeres
asistian a la Pablo Livas. En Monterrey, ya
existían antes de 1933 otras escuelas superiores:
la de Medicina, fundada por Gonzalitos; la de
Derecho, desprendida en el siglo XIX del
Seminario; y el Colegio Civil, creado a instancia
de Santiago Vidaurri. El Colegio Civil, además de
su oferta de enseñanza, tuvo la bondad de
ser un nivelador social. Aun así, las oportunidades
educativas en Monterrey eran limitadas.
A modo de ejemplo, un candidato a estudiar
medicina o derecho prefería la UNAM por razones
de prestigio. No era lo mismo ser egresado de
aquélla que de una escuela de provincia (rueda
de la fortuna, la UNAM perdió su fama en la
enseñanza).
Con la fundación de la Universidad, a
partir de 1933, todos los hijos de familias de clase
media y obrera podían estudiar carreras
universitarias. A las ya mencionadas de medicina
yderecho, se agregaron ingeniería civil, ingeniería
mecánica y contabilidad. Regresando en el
tiempo -hago hincapié- la trascendencia profunda
fue la de ofrecer a la clase obrera el privilegio de la
educación universitaria. Es cosa sabida que la
movilidad social se afinca en el proceso de
enseñanza-aprendizaje. Así, gracias a la
Universidad de Nuevo León, la clase obrera pasó
a ser clase media y con ello la sociedad se
enriqueció.
La segunda característica de la Universidad
de Nuevo León en 1933 fue haber sido oportuna.
Para esa fecha Monterrey ya había consolidado

■

su economía capitalista a través del comercio, la
industria y el sistema financiero. Requería de la
enseñanza para su mejor desempeño. A modo de
digresión, es fácil observar que durante el medioevo,
a partir del año 1050, aparece la burguesía, una
nueva clase social constituida por mercaderes y
artesanos, misma que, para su ejercicio, requiere
de saberes. En Bolonia, al norte de Italia, los
nuevos burgueses cubren el salario de quienes
les proveen conocimientos y en el norte de
Francia, en París, aparecen profesores que
ofertan su enseñanza. A semejanza de aquellas
ciudades, el Monterrey de los años treinta, ya
capitalizado, demanda conocimientos y la
Universidad está pronta a satisfacerlos.
Finalmente, la fundación de la Universidad
Autónoma de Nuevo León fue importante por haber
sido obra exclusiva de regiomontanos:
empresarios, profesores, un líder obrero, dos
abogados recién graduados, personas de una
clase intelectual independiente y el gobierno de
Nuevo León.
En alguna ocasión el Gobierno federal había
externado su deseo de fundar cuatro
universidades: la del sur, la del norte, la de oriente
y la de occidente, mas sus palabras no pasaban a
los hechos. Cuando los miembros del poder político
en la ciudad de México se dieron cuenta de que la
gente de Monterrey había creado su propia
universidad enviaron de inmediato un
representante, Pedro de Alba, para que al menos
saliera en la foto.

Corolario
Es injusto calificar a Monterrey como ciudad ajena
a la cultura. La ciudad de México inventó rótulos:
"los bárbaros del norte" y la frase "donde comienza
la carne asada termina la civilización"; tonterías.

Las obras de urbanización
Un hecho inevitable es el crecimiento de las
ciudades: se vuelven abundantes y se derraman
con rapidez insospechada. Nada ni nadie puede
detener ese fenómeno, aun cuando es deseable
continuar su desarrollo. La cultura es inherente
a la ciudad. Hace unos doce mil años, el ser
humano inventó la agricultura y con ella amaneció
la ciudad. En la antigüedad, las ciudades eran
sagradas porque pusieron orden en el caos.
Para nosotros lo son porque en ellas el hombre
dispuso de tiempo para pensar y reflexionar,
plantearse preguntas y procurar respuestas.

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

Por eso las mayores promotoras culturales
son las grandes obras de urbanización. En el
siglo XX, la más señalada fue la canalización del
río Santa Catarina, obra realizada entre 1951
y 1952 por el gobernador Ignacio Morones
Prieto, otro político culto, quien llegó a esta zona
porque el presidente de la República, Miguel
Alemán, deseaba tender un puente para salvar la
tensión entre el Gobierno estatal y la clase
económica dominante. El gobernador Morones
Prieto dio el paso decisivo con la canalización del
río y el rescate de una porción abundante de
terrenos.
El rector de la Universidad de Nuevo León,
Raúl Rangel Frias, solicitó de inmediato al
Gobierno federal el traspaso de la propiedad de
los terrenos a la Universidad para fin de, con su
venta, construir Ciudad Universitaria. Peleó, arañó
el aire, peregrinó por secretarías de Estado y al
final lo consiguió. Raúl Rangel Frías, de vocación
filósofo y esencia política, fue gobernador de 1955
a 1961. Al filósofo le debemos una de las dos
avenidas mejor trazadas de la urbe, la avenida
Constitución. A la cuenta, en obras urbanas del
gobernador Rangel Frías habrá de añadir la
avenida Universidad y la edificación de Ciudad
Universitaria.
Para Monterrey una gran pérdida fue que
no se copiara la avenida Constitución al trazar su
gemela en el lado sur del río Santa Catarina. Por
fortuna, hubo jefes de gobierno dispuestos a
realizar otras acciones de urbanización excelentes:
ahí está el caso de Eduardo Elizondo, ejemplo de
gobernante dotado de aprecio por su ciudad. La
mayor preocupación de Elizondo yacía en la
vialidad y en el drenaje pluvial. Tuvo éxito en los
dos. De una calle angosta de dos carriles, la
Cuauhtémoc, hizo una ancha avenida de seis vías,
dos de ellas para el tránsito de camiones, que así
decimos a los autobuses. Hasta hoy, en el desfogue
vehicular de sur a norte, la avenida Cuauhtémoc
no tiene par. Además, Eduardo Elizondo fue único
al trazar el dueto maestro para el drenaje pluvial,
una tubería subterránea de aproximadamente tres
metros de diámetro, que va desde la Plaza
Zaragoza hasta el Arroyo Topo Chico. Eduardo
logró unir, en días de aguaceros, dos partes de la
ciudad incomunicadas. No podíamos atravesar las
calles 5 de Mayo o Aramberri para ir al norte al
trabajo o al aeropuerto. La memoria es flaca y ya
no recordamos la impotencia de no poder transitar
la ciudad.
Otra vialidad promovida por el gobernador
Elizondo fue la de abrir la avenida Lincoln cuando

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

nadie imaginaba el brutal crecimiento de la metrópoli
en su parte noreste. Eduardo Elizondo renunció a
su cargo en 1971. Su obra vial quedó inconclusa.
Afortunadamente, el gobernador interino Luis M.
Farías, también gente de cultura, procedió de
inmediato a la construcción de la avenida Colón,
ancha, con diez carriles y de una extensa longitud.
En la parte norte de la ciudad, la avenida Colón
era espejo de la sureña avenida Constitución. Nos
espanta el asesinato de esta vía cometido por el
metro elevado de Jorge Treviño, allá por el año
1987.
Finalmente, de 1982 a 1984, Alfonso Martínez
Domínguez tuvo la voluntad y decisión de
comprar, a valor comercial, treinta hectáreas de
calles angostas y de caserío anodino, chaparro y
gris para construir una gran plaza que va
desde el Palacio Municipal hasta el de Gobierno.
Conviene destacar que la primera edificación
de Martínez Domínguez en la Gran Plaza fue el
Teatro de la Ciudad. De súbito nos sentimos
ciudadanos.
¿Qué siguió? Después de aquellos
gobernantes, poca cosa; en 2001 un puente de
escenografía para librar la navegación y una
avenida satisfactoria de sur a norte, que lleva por
nombre Rogelio Cantú. Luego, en 2007 (no gana
uno para vergüenzas), una calle de peaje para
trasladarnos al aeropuerto; ¡ah!, un tramo más del
metro montado a caballo sobre la avenida
Universidad. "Lloraron las amapolas cuando llegó
la muerte".
Promotores de cultura
Parte uno: los particulares
James Bryant Conant, un rector de Harvard,
decía que las dos palabras más bellas del
lenguaje son herencia y cambio. Las parafraseo
y digo: ayer y hoy. Del pasado inmediato la
tradición nos conduce de la mano al presente.
Gracias a ella, hoy, sin duda alguna, nos
encontramos en una etapa mejor. Por ejemplo, en
el dominio de la música observamos tres hitos.
Primero, Daniel Zambrano y su Academia
Beethoven, fundada en 1916 y desaparecida
veinte años más tarde en 1936 a causa
de la muerte del maestro. Luego la creación de la
Escuela Municipal de Música en 1939 y su
transformación en la Escuela de Música de la
Universidad Autónoma de Nuevo León; por último,
en 1977, la apertura de la Escuela Superior de
Música y danza, en verdad, un señero parteaguas
en la vida de Monterrey.

■

�Desarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980 / José E~lio Amores

La Academia Beethoven
La Academia Beethoven se creó en 1916 gracias
al talento del maestro monterretano3 Daniel
Zambrano y a la colaboración del músico José
Ortiz. Se prodigaba enseñanza musical para
quienes tan sólo deseaban mejorar su calidad de
vida y, a la par, para quienes la música era su
carrera profesional. A la muerte intempestiva y
temprana del maestro Daniel Zambrano en 1936,
la semilla ya estaba sembrada: dejó la herencia
de la enseñanza musical en manos de heroicas
profesoras de piano y canto, en piano: Juanita
Gutiérrez, Genoveva Franco Vadillo, Aurelia
Verástegui, Esperanza Esparza, Alicia Margáin,
Alicia Monfort, Alicia Salinas Peña; en cuanto hubo
tres maestras que hicieron surco y dejaron huella:
Cesárea González de Mendoza, Felicitas Treviño
y Alicia González. Cultura mata a machismo.

La Escuela Municipal de Música y la Escuela
de Música de la Universidad de Nuevo León
El segundo hito, cortadura en el tiempo, fue obra
de un ex alumno de la Academia Beethoven, el
violinista Manuel Flores Varela, joven cuyo talento
político le llevó por varios cargos públicos. Fue
alcalde de Monterrey, apenas tres años después
del profundo vacio causado por la muerte de Daniel
Zambrano. El día 15 de mayo de 1939 creó la
Escuela Municipal de Música bajo la dirección de
Alicia González, soprano reinera, con estudios en
el Conservatorio Nacional. ¡Ay!, años de oro,
bellos tiempos. Manuel Flores no hacia promesas
ni otorgaba prebendas, simplemente paría obras.
Le dio a Monterrey un centro de enseñanza
musical, pero, al terminar su mandato la Escuela
Municipal de Música quedó colgada de la brocha.
En este momento aparece la heroina de la
película que salvó a la Escuela de la muerte, la
maestra Alicia González. Ella tocó puertas y
ventanas hasta que el rector Enrique C. Livas,
destacado y culto médico, le abrió las de la
Universidad en 1948. Sin embargo, se mantuvo
por años en el mínimo de subsistencia. La escuela
empezó modestamente en una casa arrendada
con profesores de salario simbólico o ninguno.

3 Los gentilicios monterretense o monterretano son
inventos personales. Tan disparatados como el de
regiomontano, o el horroroso hidrocálido. ¡Pobrecitos los
aguacalestenses! En siglos anteriores éramos llamados
reyneros o reineros (deformación a regio). Reyneros es
más breve y claro.

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Desarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980 / José Emilio Amores

Fueron personas, como tantas de hoy, para
quienes la transmisión de conocimientos es un
placer. Entre ellos estuvo Paulina Paredes quien
fue su director en 1956 y 57. Ala temprana muerte
de Paulina la dirección pasó de nuevo a Alicia
González, ahora de Femández. Hoy la Facultad
de Música de la Universidad tiene su edificio en la
Unidad Mederos y la calidad de su enseñanza es
tan buena como siempre. Felicitaciones.
Como ven, el hilo conductor de la enseñanza
musical se prolonga sin interrupción desde 1916.
En 1977, sesenta y un años más tarde, apareció
la Escuela Superior de Música y Danza.

Departamento de Acción Social
de la Universidad
También en los años cuarenta la Universidad de
Nuevo León creó su Departamento de acción social
a cargo de Raúl Rangel Frías. La labor del nuevo
departamento fue honda y variada. De manera
breve cito algunos de sus frutos: la revista Armas
y Letras, la Escuela de Verano, el Taller de Artes
Plásticas, el apoyo a grupos teatrales estudiantiles
culminando en la Escuela de Artes Escénicas. Es
conveniente destacar la Escuela de Verano,
inicialmente dirigida por Francisco M. Zertuche,
otro parteaguas en nuestra entonces pequeña
ciudad: disfrutamos a los intelectuales más valiosos
de la inmigración española y, a la par, a los
nacionales. Con ello cobró potencia la tierra flama
de la filosofía, la ciencia y la literatura encendida
en 1933 por la Universidad. Al llegar a este punto,
vale la pena introducir otra digresión.
Los monte"etanos o monte"etenses, como
quiera su merced,no somos dados a la abstracción
sino a las cosas prácticas. Únicamente en la
Universidad de Nuevo León, desde su origen,
aparecieron las carreras de humanidades: filosofía,
letras e historia. Además, en años posteriores
estableció la de matemáticas. Nuestra vocación
más inclinada hacia las cosas prácticas dio origen
a otras instituciones de enseñanza superior,
reconocidas por su calidad: Tecnológico, UDEM,
UR, pero éstas dan la espalda a las humanidades
y las ciencias. En cambio, cumplen bien con su
destino: formación de técnicos de nivel superior,
con grados de licenciatura y maestría.

La Alianza Francesa de Monterrey
En 1945 se creó la Alianza Francesa de Monterrey,
como siempre, con dinero, esfuerzo y trabajo de
gente de Monterrey. El primer presidente fue don

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

Joel Rocha y simultáneamente se nombró
presidente honorario a don Salvador Martínez
Cairo. Las primeras clases de francés las
impartieron dos damas, las hermanas Marty de la
Garza Fox, en salones del Tecnológico rentado
para la docencia en el segundo piso del banco de
Nuevo León. La Alianza Francesa fue recibida
con los brazos abiertos. Según las costumbres de
su época se llevaban a cabo el baile de la Alianza,
se elegía reina y todos sonreían a la nueva
institución.
Treinta años después, en 1975, Virgilio
Garza González asumió la presidencia de la
Alianza. Virgilio incrementó la esfera de
influencia de la institución con ayuda de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, el
Tecnológico, los habitantes de San Nicolás y de la
colonia María Luisa. Además con apoyo del
gobierno estatal y del municipio de San Pedro,
construyó hace unos veintidós años el amplio
edificio sede de la enseñanza, actividades
periféricas y la dirección. Virgilio Garza González
continúa en su cargo.

Conciertos Monterrey
En 1946 nace Conciertos Monterrey, institución
presidida por el joven y sonriente empresario
Roberto Zambrano Lozano. Conciertos Monterrey
organizó, a lo largo de dos años, excelentes
temporadas de música clásica con intérpretes de
alto nivel. Conciertos Monterrey fue una rama de
la empresa estadounidense Columbia Records, la
cual procuró formar nuevos públicos para la música
clásica. La empresa estadounidense ofrecía una
fórmula de organización: que los habitantes de la
localidad compraran un abono para diez
conciertos, rentaran un teatro, cumpliesen las
ordenanzas de ley y, por su parte, Concierto
Columbia garantizaba la alta calidad de los
ejecutantes, con honorarios moderados.
Gracias a Columbia Records había en los Estados
Unidos más de un centenar de esos núcleos de
difusión. La idea de Columbia es excelente,
semejante a la de la Alianza Francesa y otras
instituciones. Esto es, formar una institución cultural,
autosuficíente, con personas de la comunidad,
asesorada por una organización que provee
conocimiento sin costo alguno. Así sucedió con la
SAT: el asesor y principal proveedor externo fue
Conciertos Daniel, la organización local la allegó
el Tecnológico.

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

Sociedad Artística Tecnológico
Gracias a la inteligencia y el entusiasmo del rector
Roberto Guajardo Suárez, el Instituto Tecnológico
se decidió a crear, en 1948, la Sociedad Artística
Tecnológico, SAT. Su idea era ofrecer conciertos
con los mejores intérpretes del mundo occidental a
precios accesibles para la clase media. El presidente del consejo de Directores aprobó la idea en
tanto no costara ni un centavo al Tecnológico. Con
su acostumbrada agilidad mental Guajardo Suárez
decidió que la SAT fuera constituida como una
asociación civil. Con ello, toda responsabilidad
económica o legal recaería sobre la asociación
civil y no afectaria al Tecnológico.
El público, ávido de buenos conciertos, recibió
bien a la SAT y el número de suscriptores fue
alrededor de dos mil personas. La primera temporada
de la SATfue de lujo; a modo de ejemplo, se presentaron Yehudi Menuhin, Isaac Stem, Andrés Segovia,
la emergente Oralia Domínguez, el Coro de los Casaros
del Don y otros más hasta completar dieciocho
conciertos. Se tuvieron a la par cinco exposiciones
de artes plásticas y dos obras de teatro dirigidas
por Salvador Novo. Sorprendente, ¿no?
Roberto Guajardo Suárez me delegó, desde
su fundación en noviembre de 1948, la dirección
de la SAT. Cuando me preguntan sobre las causas
de su éxito en aquellos años siempre contesto lo
mismo: primero, la existencia de la empresa
Conciertos Daniel a la que yo admiraba desde mi
época de estudiante. Sin Conciertos Daniel, y su
director Ernesto de Quesada, hubiera sido imposible
traer a Monterrey a los grandes monstruos del
escenario. Otro factor de éxito fue el precio de la
temporada, asequible para todos. Y, uno más, contar
con un público cautivo entre los estudiantes, quienes
fueron el cincuenta por ciento de la audiencia.
La condición impuesta a la SAT de vivir sólo
de sus ingresos y no pedir nunca donativos se
cumplió al pie de la letra. La única agresión en
contra de ese pacto la causó Víctor Bravo Ahuja,
el tercer rector del Tecnológico, ya que me exigió,
en 1951 , que la SAT entregara al Tecnológico el
diez por ciento de sus ingresos por un supuesto
gasto de administración. Por más que pataleé,
rogué, puse como ejemplo acientos de universidades que dan dinero para la difusión cultural, al fin
parte de su misión, Victor Bravo se mantuvo bravo
en su posición, no cedió. Su instinto político le
orientaba a presentar resultados económicos
brillantes al Consejo de Directores integrado por
empresarios.

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�Desarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980 / José Emilio Amores

Desarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980 / José Emilio Amores

Cuando Fernando García Roel asumió el
cargo de rector, le informé del tributo de la SAT al
Tecnológico. García Roel dijo: "Eso es una
tarugada" y canceló de inmediato el insólito pago.
Respiramos por fin. Digo respiramos porque todo
el trabajo de la SAT lo desarrollábamos tres
personas: Librado Rosales, José Ordóñez y yo.
Era una ocupación agradable de nuestro tiempo
libre, fines de semana y algunas noches. El trabajo
es un satisfactor de primera necesidad, por ello se
ejerce con pasión.

Teatro Monterrey del Seguro Social
Así como cité la inauguración del nuevo edificio
para la Sociedad Cuauhtémoc y Famosa,
exclusivo para el personal de la Cervecería, más
importante aún es destacar el Teatro Monterrey
del Seguro Social, pues fue un gran contribuyente
al desarrollo cultural de la ciudad. Fundado a
mediados de los cincuenta, no fue un teatro
exclusivo para los miembros del Seguro; estaba
abierto para todos.
Siempre me lo prestaron gratuitamente y me
daban, además, ciento ochenta pesos para pago
de dos gacetillas en el periódico El Porvenir. En
ese teatro, y gracias a la ayuda de Luis Herrera
de la Fuente, presentamos durante varios años
excelentes temporadas con la Sinfónica Nacional.
Recuerdo una en la que Luis Herrera de la Fuente
dirigió las nueve sinfonías de Beethoven, algo
inusitado en aquellos años. Bien a bien, también lo
sería hoy cuando tenemos nuestra buena
Sinfónica, la de la UANL. Los conciertos de Luis
Herrera de la Fuente no fueron mi única solicitud
del Teatro Monterrey. Ahí presenté, que yo
recuerde, al entonces joven Marcel Marceau, al
Grupo I Musicisti, satanizado por la alta burguesía
regia de la época.

Ópera de Monterrey
El año 1952 será inolvidable: un reducido grupo
formado por Rogelio Elizondo García, Francisco
Treviño, Rafael Valdés, Genaro Cueva
Domínguez, Luis Fumagallo, Domingo Benavides
Pompa, Abies Treviño, José Salinas lranzo, todos
gerentes o propietarios de negocios de tamaño no
tan grande como la Cervecería, gente sin
educación musical formal, pero de buen gusto,
alegres de espíritu, dispuestos a gozar de un
espectáculo de calidad y, más importante, a
compartirlo, crearon Ópera de Monterrey A.C. Su
planteamiento fue por demás inteligente: conseguir

■

el apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes para
contar con la Orquesta de la Ópera, los Coros de
la Ópera, las producciones de Bellas Artes, y la
presencia en Monterrey de Carlos Díaz Dupont,
director de escena, y de Antonio López Mancera,
creador de las producciones, escenógrafo y
responsable de la iluminación.
Los directivos de Ópera de Monterrey
tomaron a su cargo la obtención de donativos para
contratar solistas de fama mundial y para sufragar
los gastos de traslado y viáticos del numeroso
personal de Bellas Artes, más los de publicidad y
promoción, renta del teatro, salarios de trabajadores, de impresos: boletos, volantes, carteles,
programas de mano. A cuanto negocio acudían,
les entregaban la cooperación voluntaria con una
sonrisa y el saludo "¡buena suerte!"
La fórmula dio excelentes resultados. Es un
hecho que los habitantes de Monterrey carecen
de la oportunidad de ver y oír buenas óperas,
pero, singularmente, forman un público de primera.
Ante la oferta de Ópera de Monterrey el público
demandó dos funciones para cada representación.
Cuantitativamente, 1800 asistentes por función, aun
cuando la ciudad continuaba siendo pequeña.
Las temporadas de Ópera de Stella, Giuleta
Simionato, lrma González, la incomparable Victoria
de los Ángeles, el tenor Giuseppe Di Stefano, el
barítono Bastianini, el coro Monteverde de José
Hernández Gama y muchos otros que escapan a
mi memoria. Por eso es tiempo de pedir alos críticos
musicales, Silvino Jaramillo yAlejandro Fernández,
que escriban la crónica de aquellos venturosos
tiempos.
En víspera de la décima temporada ocurrió
el absurdo. Un empresario importante supuso que
el nuevo gobernador tenía facha de comunista. Y
se acabó Opera de Monterrey. Es tanto como decir
que el muerto murió porque la gente fuma en la
calle. Fue un golpe mortal. Monterrey ya había
demostrado su avidez por el género ysu capacidad
de organización. De haber continuado Ópera de
Monterrey desde 1961 hasta la fecha, estaríamos
en posición óptima.

El primer cine club
En 1952 llegó a la Alianza Francesa el primer funcionario de tiempo completo pagado por el gobierno
francés, Christian Brunei, joven, rubio, de buen
ver, de conversación brillante y ágil y con facilidad
para crear buenas relaciones: lo hizo de inn:iediato
con el Tecnológico, la Universidad, los miembros
de la Alianza, profesores, alumnos, patrocinadores
y, en general, con cuanta persona tratara. Un día

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

cualquiera, platicando con Christian nos saltó la
liebre: el nombre de Cinemateca Francesa, una
especie de santuario para muchos de nosotros,
santuario lejano, inaccesible.
Ante mi insaciable curiosidad por el cine,
Christian me dijo que sería fácil traer a Monterrey
películas de la Cinemateca Francesa. Era más
que un sueño. De inmediato lo propuse al Consejo
de Directores del Tecnológico a modo de difusión
cultural en la ciudad. No lo aceptaron.
Yendo hacia el comedor de los estudiantes,
donde se quedaban los consejeros cada lunes,
don Virgilío Garza, por quien tanto afecto tenía yo,
me dijo: "¿Por qué no lo hace usted?" Y ahí va la
res. Consulté con Christian Brunet sobre cuál sería
el procedimiento para ofrecer una función mensual
con las joyas de la cinematografía, hice el calendario
y renté un gran local de nombre Salones Aragón,
sito en el lado norte de la Avenida Morelos, entre
Zaragoza y Zuazua. De ahí me lancé a rentar dos
proyectores de 35 mm, puesto que comprarlos
estaba fuera de mi alcance. Para mi fortuna fui a
dar con un empresario mínimo que tenía dos de
esas linternas a los cuales, ingeniosamente, había
cortado y repuesto con bisagras las patas o soportes, con el fin de ir de ranchería en ranchería a dar
funciones de cine. Ya estaba todo menos el público.
Aimitación de la SAT, mi intención era vender
abonos para cinco funciones por temporada, y así
se hizo. El procedimiento que nos consiguió y
pavimentó Christian Brunet fue increíblemente
sencillo: yo escogía de una lista las películas, luego
me comunicaba, por teléfono y por carta con un
funcionario del IFAL, lnsfüuto Francés para América
Latina, éste daba las órdenes y de acuerdo con
las fechas convenidas las películas me eran
enviadas por autobús, de la cuidad de México a
Monterrey. Ricardo Camargo, un excelente amigo,
me ayudó en recoger las películas en la estación
de autobuses, rentar las sillas, procurar la limpieza
y buen olor de los Salones Aragón, comprar las
inseparables palomitas de maíz y disponer de una
cafetera grande y vasos desechables.
Cuando íbamos a presentar El hijo del Sheik,
de Rodolfo Valentino, Ricardo Camargo me dijo
que vivía en Monterrey un pianista conocido por
su sobrenombre: Tacos Treviño, famoso por sus
fondos musicales en la época de cine silente.
Ricardo consiguió la colaboración de Tacos
Treviño y tuvimos una función de cine inolvidable.
Quien más la gozó fue, evidentemente, el pianista.
Tal fue el primer cine club en Monterrey.
Tuve la suerte, como siempre, de estar en el
lugar indicado en el momento indicado. Cuando
así suceden las cosas, los de la faena no tenemos
mérito alguno, por lo contrario quedamos
agradecidos.

Cathedra no . 12, enero-junio 2009

Teatro María Teresa Montoya
Se organizó como sociedad anónima con fines de
lucro. El entusiasmo de don Ricardo Mondragón
y su esposa, la destacada actriz María Teresa
Montoya, llevó a don Antonio Muguerza a
organizar dicha sociedad anónima. Los negocios
de Monterrey casi agotaron la suscripción de
acciones, percibiéndolo como un donativo para
bien de la ciudad. Los empresarios eran los
primeros en saber que un edificio especializado
de tal naturaleza nunca sería negocio. Unos pocos
ingenuos compraron acciones en espera de
utilidades. Aún esperan oya se murieron. En pocas
palabras, fue un proyecto fallido. El contraste con
el Teatro Monterrey del Seguro Social era abismal.
Si yo deseaba rentar el Montoya me pedían tres
mil pesos por día en tanto que el Teatro Monterrey,
ya lo platiqué líneas arriba, me lo daban gratis y
me regalaban ciento ochenta pesos para publicidad
en un periódico.

Transformación de la ciudad
Sin desviarnos del tema de esta plática es
indispensable considerar el tamaño de la ciudad
de Monterrey en la década de 1950 a 1960.
Monterrey existía como una pequeña ciudad,
lejana y sola, rodeada de solares baldíos en sus
cuatro rumbos. San Nicolás de los Garza y
Guadalupe se veían como lugares distantes,
buenos para ir de paseo aun con menor frecuencia
que Villa de Santiago. El Mezquital y Apodaca,
figuraban apenas como rancherías lecheras.
Escobedo era un caserío rodeado de floridos
árboles y plantas: huizache, mezquite, cenizo
negro, anacua. El lejano club de golf, el Country
Club, estaba lejos de ser la colonia Country, San
Pedro seguía siendo el pueblo de la Hacienda de
los Nogales con una distante y novedosa Colonia
del Valle. Camino hacia Reynosa se pasaba, sin
doble peaje, por la histórica Cadereyta, zona de
fértil agricultura y poblada por gente rubia. Tal era
el paisaje citadino y así continuó hasta la década
de los años setenta; es decir, hasta apenas hace
casi cuarenta años.

Ciudad Universitaria
Ya como gobernador, Raúl Rangel Frías inició en
1958 la edificación bien planificada de la Ciudad
Universitaria, en un terreno generoso por sus
dimensiones. La amplia separación de un edificio
aotro es cosa rara en nuestro medio. Bravo por la

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�Desarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980 / José Emilio Amores

Universidad que lo logró. Los primeros edi~cios
fueron para Ingeniería Civil, Derecho y, obvio, la
Facultad de Filosofía y Letras. En ésta, la fachada
se ornamenta con un excelente bajo relieve de
Federico Cantú.
Pasado el tiempo, muchos años e igual número
de rectores, la Universidad tuvo buen tino de
ampliar sus instalaciones en otros t~rrenos, los_de
Mederos, al oriente de la ciudad y le¡os de avemda
Universidad. En ellos dio acomodo, de manera
amplia, a edificios para facultades, ~scu~la~,
centros de especialidades, el Teatro Umvers1tar10
(el mejor de los teatros de 1~ _metrópoli) _Y, para
sonreírse, la Escuela de Mus1ca. Ademas, nos
mostró algo nuevo: las oficinas ysal_a pa~a ensayos
de la Orquesta Sinfónica de la Umvers1dad.

Arte, A.C.
Dos damas con voluntad de ser, ya enviciadas en
las artes plásticas (estudiaban con Adolfo Laubner
y producían obras), crearon Arte, A.C. en 1955,
con el propósito primario de ofrecer en Monter~ey
exposiciones de artes plásticas de manera gratuita.
Contaron con la asesoría de los pintores Jorge
González Camarena y el Doctor Ali, inclus~ ~a del
arquitecto Enrique de la Mora. Las expos1c1ones
versaron sobre pintura mexicana moderna, fueron
abundantes y buenas. El segundo deseo de Arte,
A.C. se centró en la presentación de ~bras de
teatro, debido a que, en los tempranos d1a~ de la
recién nacida institución, estuvo en ella Sek1 ~a~o,
el director de teatro que en la ciudad de Mex,co
revivió el género. La tercera. as?iraci~n de Arle,
A.C. era la enseñanza de d1buJo Y pmtura. E~a
todo, (como buena institución plur~I _ofr_ec1a
conferencias, por ejemplo, de Pablo OH1gg1ns Y
hasta uno que otro recital de danza).
.
. Los nombres de las dos damas? Romeha
Domine de Rangel y doña Rosario Garza Sada
de Zambrano. Arte, A.C. ya cumplió medio siglo,
ahora su encargo principal se orienta a la
enseñanza de diseño. Buen cumpleaños.

Instituto Mexicano Norteamericano de
Relaciones Culturales
Al mediar los años cincuenta, el gobie~n~ de los
Estados Unidos construyó un buen ed1fic10 en la
avenida Hidalgo, bien situado frente -~I c?sta~o
sur del templo de La Purísima. La edificaeton d1spoma
de un auditorio de usos múltiples. En nuestra
ciudad, escasa de ese recurso, la of~rta d~ un
escenario nuevo supondría la demanda mmed1ata.

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Desarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980 / José Emilio Amores

Pero no fue así. La respuesta del público es uno
de los grandes misterios para quienes hemos
participado en la oferta de bienes cultu~ales.
.Vendrán no vendrán? "Tus dedos deshoJaban
~ blanca 'margarita.. : Morder de uñ~s, in~estino
anudado, sudor frío en la frente, ¿que f~llo en ~-I
diseño del propósito? Nadie sabe. Pero as, suced10
con el Instituto de nombre largo. En contraste con
la creación de la Alianza Francesa en donde todo
fue fiesta brazos abiertos, sonrisas, reina, bailes Y
clases de.francés sin tener ni dinero ni local nin~uno,
la aparición del Instituto Mexicano Norteamericano
de Relaciones Culturales fue recibida c?n ~ran
indiferencia. Satisfizo la enseñanza del mgles Y
nada más. Sus directivos hicieron bien la tarea Y
presentaron de manera regular -~r!istas
norteamericanos. Nada; callaron los per1od1cos ~
el único presente era el ausente público. Pe_or, m
los teatreros locales ni los ejecutantes de recitales
musicales acudieron a solicitar el auditorio.
Museo del Obispado
En septiembre de 1956, el gobernado'. Ra~I
Rangel Frías inauguró el Museo de ~1storia
Regional en el Obispado, dándole n_
ueva vida a_la
mejor reliquia arquitectónica de la epoca ~lomal
que existe en Monterrey. Bajo el ausp1c10_ del
arquitecto Manuel Rodríguez Vizc~ra, la_ anligua
capilla y el patio sirvieron, po~s anos mas tarde,
para la presentación de conc_,e~os y sus salas,
para exposiciones de artes plasllcas.

Teatro en la década de los sesenta
La década de los años sesenta fue teatralmente
pródiga; tuvimos de manera regul~r teatro l~cal Y
teatro profesional, éste último vemdo de la ciudad
de México. Entre los locales había actor~s,
directores jóvenes y numerosos teatr?s de bols1ll_
o.
Actores: Sergio García, Julián_Guaiardo, Rub_en
González Garza, Luis Martín, Mmerva Mena Pena,
Delia Garda, Nena Delgado; espacios para la
representación: Teatro del Globo, Teatro de la
República, Teatro de la Azotea, Teatro del Maestro,
Teatro Mayo. Algunos de los gru~s locales f~eron
resultado del patrocinio de Raul Rangel Frias a
los aficionados que hacían teatro en diferentes
escuelas y facultades de la U~!versid~d; otros
fueron obra de la tenacidad de Jovenes mdependientes. Gracias a ellos abundaron las represent~ciones. Los fines de semana nos dábamos el IUJ?
de escoger a cuál teatro asistir el viernes Ya cual
el sábado. ¡Increíble para la época!

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

Por otro lado, Fernando Junco, joven de gran
talento, elaboró un plan para allegar dinero a la
Clínica Médica Santa María. Junco no ofreció años
tras año, de 1960 a 1969, diez temporadas, cada
una formada con diez representaciones de las
mejores obras presentadas en la ciudad de
México. Fernando Junco vendía en total cuatro
mil abonos, resultado de colocar cinco funciones
en el Teatro Monterrey de ochocientas butacas.
Esto es, el joven gerente de la clínica conseguía el
doble de suscriptores que la SAT. Súbitamente, de
nuevo, el absurdo se hizo presente: el médico
que dirigía la clínica cesó a Fernando Junco: ¡su
proveedor de ingresos! Gracias al médico-director
las temporadas de teatro profesional bueno,
venidas de México, tuvieron el destino de Rosita
Alvírez: nomás un tiro le dio. Y ya.

Una galería y dos museos de arte
En el último tercio de siglo veinte, el suceso más
importante en las artes plásticas fue la aparición de
la Galería Miró de Guillermo Sepúlveda en 1972.
La Galería Miró invitaba a comprar arte moderno
y contemporáneo por primera vez en Monterrey.
Antes de ella, la escasa oferta se reducía acuadros
de flores y marinas, de calidad pobre. Con la Miró,
vientos frescos soplaron en la plástica: arribó el
comercio de arte gráfico. Quienes no podíamos
comprar una pintura por su precio, nos allegábamos
buenas obras de originales múltiples.
Después de la Galería Miró ocurrieron en la
ciudad cosas grandes y maravillosas. Vinieron
como en cascada los museos de arte, actividad
inédita. En 1977 la Cervecería Cuauhtémoc, siendo
su director Alejandro Garza Lagüera, patrocinó la
creación del Museo de Monterrey en el histórico,
bello edificio y primera fábrica de la empresa.
Alejandro Garza Lagüera decidió nombrar
directora a Carmen Barreda quien, durante diez
años, estuvo a cargo del Museo de Arte Moderno
de la ciudad de México. Al mismo tiempo designó
subdirector al joven Javier Martínez, hombre cuyo
talento y dedicación al Museo fueron decisivos.
Gracias a Javier Martínez el Museo inició una
colección valiosa por su temática y calidad.
Una año después, en 1978, sucedió lo del
cuento mi papá es bombero y moja al tuyo. Si la
Cervecería ofertaba un museo de arte, de inmediato
del Grupo Alfa sacaba el suyo, en este caso
Promoción de las Artes, situado en dos pisos del
Edificio de las Instituciones, en la calle Ocampo.
Los de público ganábamos de todas, todas. En
Promoción de las Artes hubo excelentes exposiciones de arte mexicano contemporáneo, algunas

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

con la presencia de Rufino Tamayo. Fue una
lástima que Promoción de las Arles gozara de vida
efímera a causa de la enfermedad económica del
Grupo Alfa. El Museo Monterrey, en cambio,
incrementó considerablemente su colección, amplió
sus instalaciones y siguió una ruta firme de
exposiciones frecuentes. En 1999 el Grupo FEMSA
decidió cerrar el Museo de Monterrey conservando
su valiosa colección, parte de la cual presenta en
diversas ciudades de México y del sur de Estados
Unidos.

Centro Cultural Alfa
Inserto en la fiebre de museos, el Centro Cultural
Alfa se inauguró a mediados de 1978. Su vocación
inicial fue la de proyectar la imagen del Grupo Alfa
entre los visitantes de diversos países en los cuales
Alfa planeaba tener asociados. Era, pues, un Centro
restringido para la comunidad, salvo una acertada
excepción; desde el inicio del Centro, la empresa
decidió ofrecer entrada gratuita a escolares del
sistema educativo estatal. Los resultados fueron
óptimos: alrededor de 200,000 escolares asisten
cada año desde 1982.
Cuando el Grupo Alfa entró en la turbulencia
financiera de 1982, se decidió la apertura al público
para recuperar algo de los gastos del Planetario.
Incidentalmente, los visitantes son personas de
clase media-media y por ello se ofrece transporte
gratuito desde el centro de la ciudad. El Centro
Cultural Alfa tiene dos atractivos: uno, la proyección
de documentales en el sistema canadiense Omnimax
con duración de 38 a40 minutos; espectáculo único
en el mundo de la imagen; el otro activo del Centro
Cultural Alfa es la vulgarización de la ciencia por
medio de juegos interactivos. Ambas novedades
fueron las primeras en su género en el país.

Difusores de cultura parte dos: gobierno
Desde principios del siglo XX y hasta 1974 la
difusión cultural fue, con excepción de la
Universidad Autónoma de Nuevo León, actividad
de particulares. Sólo después de transcurridas
tres cuartas partes del siglo XX, apenas en 1974,
el gobernador Pedro Zorrilla creó la Dirección de
Cultura y nombró como su titular a la persona
idónea: Manuel Rodríguez Vizcarra, cuya labor
exige una investigación que destaque su trabajo
cultural, incluso mucho antes de estar en el puesto
mencionado. Más aún, durante el breve pero
excelente interinato de Luis M. Farías, Manuel
Rodríguez Vizcarra organizó, con el patrocinio de

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Desarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980 / José Emilio Amores

propio gobernador, una serie de exposiciones de
artes plásticas en el Palacio de Gobierno, así como
conciertos en diversas poblaciones de Nuevo
León, presentando a la Filarmónica de la UNAM,
dirigida por Eduardo Mata; asimismo, convenció
al gobernado Farías de no derrumbar el edificio
de la antigua Estación del Golfo, tal como estaba
programado para la existencia de la avenida
Colón, sino obtener fondos de la Secretaría de
Educación Pública para restaurarlo. Salvado el
edificio y rejuvenecido, Rodríguez Vizcarra lo
destinó a Casa de la Cultura, de acuerdo con el
modelo de Malraux muy en boga por entonces.
Ya como director de Cultura con actividades de
cine, teatro y artes plásticas, conferencias y
publicaciones diversas, incluyendo la serie "Poesía
en el mundo" que él mismo, trabajando solo, había
desarrollado desde años atrás.
Después del gobierno de Pedro Zorrilla
siguió el de Alfonso Martínez Domínguez, quien
puso la Dirección de Cultura en manos de Jaime
Romero!. Además de conservar la línea de acción
de Rodríguez Vizcarra, Romeral puso en funcionamiento los talleres para escolares. La asistencia
aellos era voluntaria, se desarrollaban en sábados
y los profesores trabajaban gratuitamente. La idea
era disfrutar la cultura y nada más. Jaime Romero!
tuvo éxito en calidad y cantidad de talleres: fueron
más o menos cuatrocientos, de los cuales unos
doscientos cincuenta correspondían a danza
regional y el resto a dibujo, canto coral, poesía y
cuento. Buen saldo, Jaime Romeral.
En 1984, el gobierno de Martínez Domínguez
terminó la Gran Plaza y el Teatro de la Ciudad. El
Teatro de la Ciudad aportó la novedad de contar
con tres escenarios: vasto escenario con amplios
desembarques laterales, un ambulatorio detrás del
diorama, numerosos vestidores, el taller de
serrucho y martillo para construir producciones.
En el nivel inferior al del escenario se tiene un
salón tan grande como el escenario mismo para
ensayos de danza. Entrando por la calle Zuazua
están tres salas de usos múltiples dedicadas a
reuniones de los teatreros y a la enseñanza de
artes escénicas.
Martínez Domínguez designó como director
del Teatro a Eliseo Garza, hombre creativo
conocido por la mayoría de los artistas de todas
las disciplinas. Un ejemplo de su creatividad fue el
reto de la función original: yo propuse la
presentación de la Sinfónica Nacional con la
ejecución de la Novena Sinfonía de Beethoven, la
cual era conocida en aquel entonces por todo
público gracias a la versión de un cantante popular.
Eliseo Garza me replicó con un rotundo ¡no! Lo
que debemos hacer, dijo, es una temporada de

■

espectáculos con los cuales se muestre la
versatilidad de un teatro al servicio de la ciudad. Y
así fue.
Además tuvimos la representación de
Carmína Burana, gracias a la intervención del
gobernador Martínez Domínguez; por su solicitud
vinieron juntos, a chaleco, la Sinfónica de Xalapa,
los Coros de Xalapa, la Compañía Nacional de
Danza y otro coro más: sucedió el milagrote, buena
organización yse montó la obra con dos funciones
para todo nivel de público. Había doscientas
personas en escena y quién sabe cuántas más en
iluminación (Elena Marsans), tramoya, vestuario,
utilería y los mil chismes de la magia de la
representación escénica. De Carmína Burana
siguieron dos funciones de una obra de teatro con
artistas locales: La danza que sueña la tortuga;
luego una muestra de danza moderna con el Ballet
Teatro del Espacio; después Lola Beltrán y,
finalmente, tres muchachas del canto nuevo: Betsy
Pecanins, Guadalupe Pineda y Eugenia León.

Un lugar aparte: Radio Nuevo León
El gobierno estatal, al menos hasta 2003, merecía
calificación sobresaliente por su apoyo a la
existencia y continuidad del sistema de
radiodifusoras denominado Radío Nuevo León.
Trato de no aburrirles pero el Sistema Radio Nuevo
era único en el país. Amaneció con tres
radiodifusoras durante el gobierno de Pedro
Zorrilla, posteriormente Alfonso Martínez
Domínguez le agregó otras cuatro con el fin de
cubrir el estado de norte a sur, de Ciudad Anáhuac
hasta Doctor Arroyo. De las siete emisoras dos
están en Monterrey; una es la AM 106, dedicada
a la cultura de la palabra y la otra FM Opus 102,
se debe a la voluntad política de Méntor Tijerina,
quien sabía, por sensibilidad propia yconocimiento
adquirido, que una ciudad sin radiodifusora de
música clásica es una ciudad sin alma. (en la 102.1
el absurdo se acerca, ¡cuidado0.
Llama la atención que, siendo obra de
gobernantes, Radio Nuevo León no había sido
"gobiernista". Hasta fines de 2003 no se utilizaba
sectariamente, por el contrario, estaba abierta a
discusiones y puntos de vista de su público. Por
otro lado, el carácter único de Radio Nuevo León
radicaba en que cada radiodifusora podía construir
su propia programación con toda libertad.
En otros estados de la república el modelo a
seguir es el de una radiodifusora ubicada en su ciudad
capital y varias repetidoras fuera de ella. Radio
Nuevo León sirve a cada región, es, o debe ser,
una radio pública, como la BBC de Inglaterra y la

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

PBS en Estados Unidos. La vida de Radio Nuevo
León la hacen personas de gran talento, de vasta
cultura, que aceptan una remuneración mínima.
Su permanencia en el sistema es un éxito para el
gobierno estatal.
Fatalmente, el sistema Radio Nuevo León
depende de los cambios sexenales de gobierno.
Debido a ello, es indispensable que se constituya
como "organismo descentralizado" donde no figure
ningún empleado de gobierno, a excepción del
tesorero y el jefe de contraloría. El Museo de
Historia Mexicana está organizado de esa manera
y los buenos resultados están a la vista desde
1994.
Civilidad
En la promoción cultural el tema de los parques se
ha ignorado. En lengua romance ciudad viene del
latín civitas yde civitas derivan civilización, civilidad,
civilizado. Bien, nuestra civilidad anda por los
suelos, al parecer la ciudad no nos importa, no la
dejamos en manos de alcaldes sino que le negamos
nuestra personal participación. Tener o no tener
es empeño de todos. Nos regocijamos hablando
mal de quienes gobiernan, en vez de ser solidarios
en la tarea de transformar un avecindamiento en
ciudad, forjar una sociedad de una muchedumbre.
La historia es útil para no repetir errores. Por
eso menciono los mayores agravios sufridos por
Monterrey: la gran Alameda de veinte hectáreas,
trazada por Santiago Vidaurri, la mutiló a la mitad
don Bernardo Reyes para construir una penitenciaría en la cuarta parte del terreno original. Edificó
la ciudad de los presos; la otra cuarta parte, en
vez de regresarla a la Alameda, la utilizó para un
fraccionamiento habitacional. Pasado el tiempo, el
gobernado Arturo B. de la Garza decidió construir
un distinto edificio penitenciario en las cercanías
de la ciudad. Demolió el edificio del general Bernardo
Reyes, pero tampoco restituyó a la Alameda el
terreno rescatado; lo destinó aotra particular división
de lotes para venta al público. Nadie protestó. De
las veinte hectáreas originales quedaron tan sólo
9.4, dado que regalaron un jirón del terreno para
el paso de la calle de Aramberri.
En otro sitio, poco después, un alcalde de
nombre Félix González, cuñado del entonces
exgobernador, destruyó la plaza de la República,
situada entre el Palacio Federal y el Palacio de
Gobierno. La borró como parque público para
construir el zócalo de una escultura, nunca
colocada, en homenaje a Mariano Escobedo. El
zócalo permanece ahí, hueco, feo y maloliente,
como recordatorio de la infamia, de la nuestra.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Nunca hemos reclamado la restitución de la risueña
Plaza de la República, paseo de los enamorados.
En verdad, Monterrey no ama a Monterrey.
La historia nos platica que la ciudad creció y
creció casi sin áreas verdes, sin embargo,
sobresalen dos de sus manchas, una al norte y
otra al sur. La del norte es resultado de la colonia
Cuauhtémoc, un fraccionamiento de interés social
desarrollado por el grupo Cervecería en 1957.
Los lotes son de trescientos cincuenta metros
cuadrados. Tal como era su tradición, la Cervecería
los vendió a su personal a precio de costo.
Además, la empresa construyó siete parques
junto a siete escuelas también edificadas y
sostenidas por ella. El arquitecto urbanista Antonio
Joanides trazó el fraccionamiento a base de calles
dispuestas en forma de "u", con lo cual forzó a los
vehículos a transitar a baja velocidad, logrando al
mismo tiempo que los terrenos colinden por su
parte trasera. Sumó, así, jardín con jardín.
Qué raro y qué extraño: los fraccionadores
de terrenos vecinos no siguieron este modelo.
Desperdiciaron enormes porciones de terreno en
calles paralelas, casi contiguas, que aceptan tan
sólo dos pequeños lotes entre ellas. La proliferación
de tantas e inútiles calles se tragó el área de los
parques.
La mancha verde en la parte sur de la ciudad
la originó la Colonia del Valle, en parte por la
amplitud de los camellones en dos de sus calzadas:
San Pedro y del Valle; y en parte, también, por el
tamaño de sus lotes. Herencia y cambio: Monterrey
durante extensos años tuvo solamente la cercenada
Alameda y su minúscula Plaza Zaragoza. Era su
herencia. El cambio tuvo que ocurrir fuera de ella.
Después de la colonia del Valle siguieron otras
dotadas de parques: Fuentes del Valle, Jerónimo
Siller, Lomas del Valle, Villa Montaña, Hacienda El
Rosario, Bosques del Valle y más y más. En la de
Bosques del Valle, por ejemplo, hay un parque de
diez hectáreas (pocos metros más que la Alameda
de Monterrey) en el cual la gente sale a caminar,
pasear, ociar.
De este parque tengo una anécdota: hace
alrededor de cuatro años, uno de los paseantes,
gente común, cuando veía basura tirada la recogía
hasta depositarla en algún cesto de acopio.
Además, usaba una vara para echar fuera del
sendero los excrementos de perros. Este ser
anónimo, Reynelle Cornisa, actuaba por civilidad.
Pasados tres meses observó que nadie hacía lo
mismo aun cuando era notable un gran cambio: la
cantidad de basura arrojada era un ochenta por
ciento menos. La civilidad, entonces, es contagiosa
como la gripa. El parque de diez hectáreas está
dividido por la avenida Alfonso Reyes (una de las

■

�Desarrollo de la cultura en Monterrey 1900-1980 / José Emilio Amores

catorce de idéntico nombre). Un día el alcalde
visitó el parque y el paseante anónimo le expuso
su idea de construir un puente peatonal sobre la
avenida Alfonso Reyes. En el municipio de San
Pedro, existe la costumbre según la cual el alcalde
asigna a cada junta de vecinos una cierta cantidad
de dinero y ellos deciden la obra comunitaria a la
que debe aplicarse. Tres juntas de vecinos
relacionadas con el parque contribuyeron con su
parte. Para el diseño del puente, un arquitecto del
municipio tomó en cuenta la escala humana, lo
trazó de pendiente suave y curvas sensuales. El
municipio realizó la construcción, el amigo Reynelle
la supervisión y los vecinos actuaron de mirones.
El puente unió, literal y metafóricamente, a las
personas. Empujados por Reynelle, el paseante
tenaz, se trazaron nuevos senderos, se plantaron
árboles, sistema de riego y disposición de bancas.
El parque está hermoso.
¿Cuál es la moraleja? La obvia. El municipio
somos todos: los avecindados, las autoridades y
la burocracia. En vez de arrojar basura hay que
establecer puentes, dialogar, aportar conocimientos. Oponernos con razones a los golpes de
autoridad. Sustituir las críticas negativas por la
acción. La cultura de los parques es indispensable
para cada uno de nosotros, como lo es también la
de los jardines en las casas. En los hogares, bastan

Conflicto entre derecho natural y derecho positivo

una maceta y una flor. Algún día daremos el paso
de convertir la ciudad en urbe. Recuerden ustedes,
promoción es adelantarnos. Copio palabras de la
herencia: no importa que tengamos más, lo que
cuenta es que seamos mejores.
Tal es la síntesis de la promoción cultural.

La propiedad intelectual entre el
derecho natural y el derecho positivo
~&gt;--O--&lt;~

"Una pizca de imaginación y otro tanto de
conocimiento nos dan como resultado el despertar
de nuestro intelecto'.*

Reflexión
Hoy contamos con gente, en general, mejor informada, más sana, mejor preparada, con singular
mayor participación en todo, acentuadamente por
parte de los jóvenes de clase media.
Hay mayor oferta de actividades culturales,
aumenta el número de lectores, se discuten las
obras teatrales, las películas y las conferencias.
La crítica es frondosa. A la par de nuevos clubes
de lectura se observa gente de todas las edades
caminando, corriendo. Los productores de arte se
multiplican en todos los niveles; ellos mismos ofrecen
cursos en talleres y la asistencia aumenta. Hay,
pues, una urgencia de ser mejores. Promover es
anticiparse.

San Pedro Garza García, 19 de marzo de 2008.

',1

Ricardo Gómez Flores
Gabriel de Jesús Go1ón Gómez
Un breve acercamiento al derecho natural
La importancia de la propiedad intelectual através
de un análisis de carácter filosófico, donde
intervienen aspectos del derecho natural y del
derecho positivo, caracterizan a esta sencilla
investigación por su dualidad, ya que el individuo
como creador de ideas y éstas, llevadas al plano
de la tecnología, dan a las innovaciones un valor
verdaderamente aplicable a una cotidianeidad que
se vive en el siglo XXI y que no pueden ser
consideradas de manera fría únicamente en el
plano del positivismo, como lo hemos de descubrir
en líneas subsecuentes, puesto que el hombre
vive en su dicotomía, aun el hombre moderno.
Hay que considerar que dicha dicotomía es
inherente al ser humano pero por su propia
substancia, ya que decir que el hombre es un ser
substancial tiene importantes consecuencias en la
filosofía y en la práctica del derecho1• Al regular el
orden jurídico la vida de las personas humanas
en la sociedad, establece al mismo tiempo una
estrecha relación y un distinción profunda entre
persona y sociedad, en la llamada filosofía del
realismo moderado, según lo establece Efraín
González Martín: "... la persona es la realidad
substancial, que existe en sí, y la sociedad es
accidente ontológico o realidad que existe en otro,
es decir, en, por y para los seres humanos que la
constituyen ... "2 Esto es lo que podemos señalar
como el fundamento de la democracia y de los

derechos humanos en la vida social, que
convierten al hombre en un accidente o momento
transitorio de un todo colectivo sustancial.
Al hablar de esa substancialidad, se está
considerando la individualidad de cada persona,
es decir, un carácter único e irrepetible de cada
ser humano, intransferible, así como lo preceptúa
la Ley Federal del Derecho de Autor&gt;, haciendo
referencia a la individualidad de aquellos que son
autores de algún trabajo intelectual y que dicho
cuerpo legal protege.
No hay que olvidar que el hombre, de
acuerdo con González Morfín4, es una persona,
porque es substancia individual de naturaleza
racional, por lo tanto la interdependencia dinámica
de las personas y de la sociedad es la expresión
de las características esenciales de la naturaleza
humana, del factor humano.
El conocimiento intelectual y la voluntad libre
del ser humano son los elementos que permiten
entramar los aspectos que han de llevarlo a
entender de mejor forma su propia naturaleza, ya
que si los seres humanos no sólo tienen el
conocimiento sensible, sino el conocimiento intelectual, el orden jurídico se establece al reconocer
una sociedad de seres pensantes, capaces y
necesitados de encontrar el sentido y fundamento
de su realidad, para criticar y proponer soluciones,
coincidentes o discrepantes, a los diversos
problemas que la diaria convivencia les plantea
dentro de su esfera como sociedad.

3

• Nota de Gabriel de Jesús Gorjón Gómez.
González, Morfín, Efraín. Temas de filosofía del derecho.
Ed. Limusa, México, 2004, p. 18.
2
Op. cit.
1

■

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Cathectra no. 12, enero-junio 2009

Artículo 19 de la Ley Federal del Derecho de Autor.
México, que a la letra reza: "El derecho moral se
considera unido al autor y es inalienable, imprescriptible,
irrenunciable e inembargable'.
◄ Ídem, p. 19.

■

�La ¡ropiedoointelectual entreel derecto natural yelderecro JX)Si!M&gt;/Ricardo Gómez Fb'es yGatxiel de Jesús Gorjón Gómez

La propiedad inteledual entre el derecto nab.Jral yel derecro JX)Si!M&gt;/RicardoGómez Fb'esyGatxielde.Jesús GorjónGómez

'. "
...

El hombre es el creador de todo cuanto le
rodea, excepto de la naturaleza, en este mismo
contexto y pasando al plano de la legalidad, esto
es, al hablar de la propiedad o de la apropiación
de las cosas, donde quién elabora un invento,
es dueño del mismo y que tiene la potestad legal
de manifestarlo abiertamente que es el inventor
o el creador de dicho invento o de tal o cual obra
de arte y que la ley le proporciona la ventaja de
su protección y registro para poderlo explot~r
comercialmente y tenerlo como una ventaJa
competitiva sustentable5, ante sus pares ya que
éste ha sido quien por encontrarse en la frontera
del conocimiento, ha llegado a romper un
paradigma en las artes o en la técnica, lo que lo
sitúa en un lugar privilegiado.
Dworkin defiende la prevalencia de unos
derechos morales fuertes, derivados de la tutela
de los principios básicos, el de la dignidad humana
y el de la igualdad política, los que no pueden
ser desconocidos por los poderes públicos6.
Dworkin sostiene la existencia de derechos
preexistentes, sin defender una teoría metafísica
concreta, por lo tanto sostiene una postura
moderada, relativa a los derechos morales del
individuo, pero sin desconocer la existencia o
preeminencia del Estado como órgano rector de
la conducta del individuo en sociedad; esta
postura nos permite considerar que el adoptar
una postura recalcitrante en relación a las dos
vertientes de las que hemos venido hablando,
no nos lleva a concluir en lo absoluto ningún
beneficio, ya que al adoptar un postura moderada
ha permitido entender de manera más llana el
sentido del conflicto entre el derecho natural y el
positivo, puesto que las posturas llevadas a
ultranza sólo polarizan los esquemas y no
permiten ver con claridad los escollos con que
nos encontramos por el camino, aunque si bien,
es sabido que en la mayoría de las ocasiones,
algunos tratadistas adoptan posturas extremas y
terminan casi siempre del otro lado, tratando de
entender la postura adversa.
No hay que olvidar que el hombre cuenta
con la luz de la inteligencia que le ha sido
proporcionada por la vida a través del ser
supremo, de su creador, quien lo hizo a imagen

y semejanza suya7, por lo que la dualidad de
conceptos de derecho natural yde derecho positivo
se entremezclan en la inteligencia humana y la
cristalización de las ideas, debidamente soportadas,
como así lo establece la propia Ley Federal del
Derecho de Autor mexicanaª.
La propiedad intelectual es inherente al ser
humano y la constituyen todos y cada uno de sus
pensamientos e ideas, ordenados de tal forma que
puedan ser expresados primeramente en forma
armónica y entendibles para su aplicación dentro
del contexto de la sociedad9; es el entendimiento
del ser humano cristalizado, plasmado en un soporte
materia11º de acuerdo a lo dispuesto por el artículo
5 de la Ley Federal del Derecho de Autor, que le
permtte darto a conocer a otros, ya que las ideas por
sí solas no constituyen ningún derecho, puesto
que deben ser debidamente concatenadas y estructuradas para que sean asimilables y aplicables.
Ya que todo lo que decimos, escribimos,
investigamos, dibujamos y hacemos en un aula de
clase, un congreso, una propuesta de mejora para
nuestra fuente de trabajo, una bttácora de laboratorio
para una investigación científica, todo, tiene un valor
que no nos hemos puesto a pensar que existe, ya
que en forma cotidiana realizamos actividades que
al parecer son por demás fáciles, comunes y no
dimensionamos su verdadera importancia.
A través de los siglos ha existido el debate
entre la preponderancia del derecho natural y el
positivo, de cuál es más importante o más valioso,
cuál es más débil o de menor importancia, cuál
subyace a cual y realmente la fuerza de uno sobre
·otro es un punto de equilibrio entre ambos, ya que
el uno no puede sobrevivir sin el otro, así nos lo
han manifestado los grandes filósofos, conforme
ha transcurrido la historia de la humanidad.
Menciona Erich Fromm11 que el propio Freud
establece la relación de la divinidad con el hombre,
puesto que en el sentido de que éste se siente
desamparado ante la naturaleza, dice que
es una mera representación de la situación en que
se encontró el adulto cuando era niño, cuando sin
ayuda, no se las podía arreglar ante fuerzas
superiores ajenas a la familia, y cuando
Magaña Méndez, Agustín. Sagrada Biblia. Ediciones
Paulinas. México, 1984, p. 20.
e Art. 5, Ley Federal del Derecho de Autor. México.
9 Gorjón Gómez, Gabriel de Jesús. 'Marcas y patentes"
en el Seminario Información de Proyectos de Negocios.
Conferenia en la FASPyN de la UANL, 2007, p. 2.
10 Op. cit.
11 Fromm, Erich. El dogma de Cristo. Paidós. México,
1984, p. 20.

sus impulsos vitales, siguiendo sus impulsos
narcisistas, se adhirieron primero a los objetos que
le daban protección y satisfacción, a saber, su
madre ysu padre. Hasta el punto en que la sociedad
está desamparada respecto de la naturaleza, el
miembro individual de la sociedad debe, como
adulto, repetir la situación psíquica de la infancia.
Toma parte de sus amores y temores infantiles y
parte de su hostilidad, que tenía puestos en el
padre o la madre, y los transfiere a una figura
imaginaria, a Dios·12.

Los sistemas filosóficos materialistas siempre
han estado vinculados en el análisis de la
naturaleza como un todo único; no obstante los
sistemas de la naturaleza creados por los antiguos13,
no se basaban en una concepción real de los
nexos naturales internos de las cosas. Su ventaja
respecto a la filosofía idealista consistía en la
tendencia a explicar la naturaleza partir de sí
misma. Su error radical consistía en que la esencia
de la naturaleza era inmutable.
AJ final del camino nos encontramos con el
carácter netamente naturalista de la idea de los
estudiosos, que al no encontrar más explicación
que lo inexplicable, acuden a la figura de un ser
supremo que todo lo ha creado, incluso, existe
una admisibilidad tácita de la existencia de Dios,
que lo traducen al estado natural de las cosas y
que éste no puede ser duplicado por el hombre y
aquellos que lo han intentado juegan a ser Dios,
por tal motivo, existe una marcada tendencia
naturalista de la propiedad intelectual que se
relaciona con lo antes mencionado, ya que ésta
no protege lo que ya existe dentro de la naturaleza
misma, pero sí las modificaciones que el hombre
haga a ésta en su beneficio.
Para entender de mejor forma qué es la
propiedad intelectual y el porqué de analizarla en
este plano, hay que entender qué es la tecnología,
ya que ésta tiene una relación estrecha con la
propiedad intelectual; por lo tanto, debemos de
ubicar lo que para Mario Bunge14 es tecnología,
pues es preciso saber ¿qué tiene qué ver la filosofía
con la tecnología? La respuesta tendría que evitar
caer en el cientificismo, usando una dialéctica
moderada, que permita hacer una comparación
somera de diversos elementos de los que el ser

7

Jalife Daher, Mauricio. Uso y valor de la propiedad
intelectual. Rol estratégico de los derechos
intelectuales. Gasea SICCO Ediciones, México, 2004.
6 Aguilera Portales, Rafael Enrique. 'Conocimiento y
Cultura Jurídica'. Revista Semestral del Instituto de
Investigaciones Jurídicas de la FACDyC de la UANL.
México, 2007, p. 21.

5

■

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

1

top. cit.
Orudzhev, Zaid M. La dialéctica como sistema. Ed.
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. México.
1979, p. 20
1
• Bunge Mario. Tecnología y filosofía. Universidad
Autónoma de Nuevo León. México, 1976, p. 10.
13

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

humano se vale para explicarse el conocimiento y
el valor que jurídicamente tiene este pensamiento
desarrollado y aplicado en diversas áreas de la
ciencia o del saber.
Un cuerpo de conocimientos es tecnología, si
y solamente si es compatible con la ciencia y es
controlable por el método científico y se le emplea
para, controlar, transformar o crear cosas o
procesos naturales o sociales15•
Esto considerado desde el punto de vista de
nuestra actual legislación en la materia, se debe
de reparar que todo invento que sea nuevo,
producto del ingenio y pueda ser reproducido
industrialmente, podrá ser patentado, esto es,
podrá ser reproducido cuantas veces se requiera
como así lo establece el método científico al momento
de comprobar la hipótesis cuantas veces sea
necesario y poder llegar a obtener el mismo
resultado; igualmente al hablar de patentar estamos
hablando de algo nuevo y que estamos
transformando la materia en nuevos productos o
procesos en bien de la humanidad y para hacer la
vida más sencilla y placentera, es decir, hacer de
este mundo un entorno más fácil.
La generación de ideas prometedoras puede
ser el resultado de alguna actividad onírica, de un
momento de inspiración ("eureka"), de imitación
modificada, o de un intenso trabajo. Esta última
posibilidad parece ser más adecuada ysistemática
que las demás, y puede lograr resultados más
consistentes, como idear un novedoso sistema de
suspensión para un puente, crear todo un
espectáculo musical original, o producir una tesis
de posgrado. En la era en que vivimos, la de la
innovación, nuestra sociedad requiere del uso de
tecnologías más revolucionarias yde la realización
de mucho trabajo de investigación, tiempo, dinero
y experiencia involucrados a los proyectos y
equipos de trabajo multidisciplinarios, lo que hace
que el clásico inventor solitario sea una rareza. El
trabajo, entonces, se debe recompensar con
derecho de propiedad intelectual, lo cual motiva a
la gente para la realización de su trabajo. En suma,
el trabajo promueve el bien público y la propiedad
intelectual motiva el trabajo. Es por ello que la
filosofía detrás de la adquisición de patentes y el
derecho de autor está en que el estimular el talento
de inventores y autores con ganancias resultantes
de la comercialización de su propiedad intelectual,
permite no sólo mejorar la calidad de vida y el
bienestar público, sino también promueve el
progreso en las ciencias y en las artes.

15

Op. cit., p. 12.

■

�La propiedoo intelectual entre el derectonatural yel derecto ¡xisitM:&gt;/ Ricardo Gérnez Fbres yGabriel de JesúsGcxµ7 Gérnez

'

.

h

Para recibir la protección de una patente,
ésta debe llenar los estándares de utilidad, es decir,
debe poseer algún valor añadido para la sociedad,
y por ley, la invención no debe ser frívola o dañina
para la salud, las buenas políticas o la moral de_la
misma. Además de la utilidad de una potencial
patente, ésta debe llenar el criterio de avanzar en
el estado del arte y la tecnología, o sea, mover el
campo de las ciencias o las artes un paso adelante.
Las ideas y la inventiva son parte fundamental de
la creatividad humana, pero no son suficientes para
lograr su protección. Las ideas deben plasmarse,
fijarse o comunicarse de tal forma que los humanos
tengan acceso a ellas. Por ejemplo, una idea de
un guión cinematográfico carece de protección y
utilidad a terceros hasta que no se fija en un texto
apropiado para su protección.
Existe un aspecto importante qué considerar:
la actividad social de las universidades y asegurar
que los resultados de sus investigaciones estén
disponibles para uso y beneficio público. Esta
transferencia de conocimiento y tecnología se
puede lograr de diferentes maneras; a través de
la educación de estudiantes, de la publicación los
resultados de la investigación, y del impulso aque
los inventos se desarrollen como productos
funcionales en el mercado para uso público.
Para esto, nuestra Alma mater cuenta con el
Centro de Incubación de Empresas y Transferencia de Tecnología (CIETT) que mantiene un
programa activo de difusión de sus servici?_s,
patentes yde licenciamiento de patentes, educac1on
continua para estudiantes e interesados dentro
del programa de incubación de empresas, ciclos
de conferencias con expertos universitarios, del
gobierno e industriales, exposiciones continuas
para mostrar los productos transferibles ai~dustria!es
interesados, y desarrollo de un parque industrial.
Con esto se es capaz de generar dividendos para
apoyar alos desarrolladores yunidades de investigación en la búsqueda y desarrollo de nuevas
investigaciones potencialmente patentables.
Gracias a la protección de la propiedad intelectual,
la Universidad puede ofrecer al sector productivo
de la sociedad los derechos exclusivos para utilizar
la tecnología; de igual manera, el gobierno incentiva
a las empresas mediante los estímulos fiscales al
desarrollo de innovación y los fondos mixtos. A
cambio de esto, la ley requiere que se difundan
ciertos detalles de la patente, para así permitir que
el conocimiento esté disponible para cualquiera Y
estimular a otros a generar propiedad intelectual.
El desarrollo de las nuevas tecnologías se
entiende fundamentalmente como una profundización en la lógica económiC(rindustrial del capitalismo;
significa la aplicación y expansión de estas

■

tecnologías16 para el desarrollo de la modernidad,
sin desvincular el carácter técnico del estudio de
fondo en la transformación de las ideas y su
aplicación sustentable en el devenir de la humanidad. Se busca preponderantemente el progreso
en el desarrollo de las ideas y la industrialización
de éstas, a través de la observación, ubicación
del problema, hipótesis, comprobación y
conclusión 17 en el método científico, como así ha
quedado señalado en líneas anteriores.
Aparentemente no existe una relación directa
entre la filosofía y la tecnología, pero si nos
detenemos a pensar un poco, nos encontramos
con que la tecnología plantea una serie de
disyuntivas de orden filosófico: desde la búsqueda
de supuestos de diversa índole en las áreas del
conocimiento como la ingeniería, la medicina, la
administración, pasando por la investigación de
las peculiaridades del propio conocimiento
tecnológico para la fabricación de artefactos y de
la propia acción y reacción humana por los
resultados que, de manera abrupta, la mayoría de
las ocasiones vienen a romper paradigmas que
habían tenido aletargada a la ciencia y en muchas
ocasiones no hemos sabido aprovecharla en su
máximo, como así lo manifestó el propio Albert
Einstein18•
El significado onírico que uno de los más
grandes hombres del siglo XX, Walt Disney19,
mencionara al momento de llevar a cabo la
aplicación de sus creaciones y de dar un significado
a su propio mundo de fantasía, el cual compartió
con la humanidad de todas las edades, ha
despertado un verdadero interés en todo cuanto
hizo. Una de las causas que le dieron gran valor
a su trabajo, al crear un imperio de la diversión
para chicos y grandes y en la que se puede

s Marrero Acosta, Javier. Sociedad de la información Y
dinámica mediadora de la Universidad. Compilación del
Diplomado Universitario de Tutorías. Contexto
Pensamiento y Acción Docente Módulo l. Universidad
Autónoma de Nuevo León, 2007, p. 38.
11 Rodríguez Campos, Ismael. Técnicas de investigación
documental. Trillas. México, 2005, p. 14.
1s "¿Por qué esta magnifica tecnología científica. que
ahorra trabajo y nos hace la vida más fácil nos aporta
tan poca felicidad? La respuesta es esta, simplemente:
porque aún no hemos aprendido a usarla con tino".
Albert Einstein http://www.sabidurias.com1autorlalberteinstein/es/318
19 Walt Disney señaló que si lo soñabas lo lograbas, una
de sus frases fue: 'Si puedes soñarlo, puedes lograrlo",
Walt Disney (1901-1966). Dibujante, caricaturista, animador
y productor de películas estadounide~se.http://
www. bi og rafias ycitas. comli ndex. ph p?opt1on=com_
content&amp;task=view&amp;id=2351 &amp;ltemid=256

La propiedoo intelectual entreel derecto natural yelderncm ¡xisitM:&gt;/ Ricaroo Gérnez Fbres yGabriel de Jesús Gcxµ7 Gérnez

apreciar que el sentido onírico, es la conexión con
los factores psicológicos que permiten al individuo
desarrollar su creatividad, que para muchos se
encuentra aletargada. Es menester despertar esa
interioridad, ese yo, que todo ser pensante lleva
consigo mismo, de acuerdo a lo que la teoría del
psicoanálisis entiende como proceso primario que
ayuda a la función del pensamiento durante la
vigilia20, establece la concepción de la interpretación
de los sueños como una etapa de producción del
sujeto que trabaja de manera inconsciente, pero
con una conexión automática con su ser
consciente, desarrollando su creatividad sin
potencializarla aún.
La creatividad que aplicada en forma ordenada y sistemática es utilizada para mejoramiento
de esquemas, sistemas o procesos, también se
conoce como propiedad intelectual, como se ha
señalado antes, ya que hacer uso de nuestra
inteligencia para transformar nuestro entorno ha
permitido evolucionar y dejar atrás al hombre de
la prehistoria para ser sujetos de una vida de
continuos cambios, "ya que la vida es un cambio
continuo, un camino sin retomo; lo que ayer fue,
hoy solo es memoria; lo que mañana será, son
sólo conjeturas; lo que diariamente se forja es el
presente"21•
Para que consideremos terminado un trabajo
que deriva de nuestro intelecto y sobre todo que
este se ha tomado o elaborado, mas bien dicho,
como un trabajo artístico, existen diversos factores
que convergen en las diferentes etapas del
proceso de creación y se concretizan en el soporte
material de la idea o lenguaje artístico, tal ycomo lo
establece la Ley Federal del Derecho de Autor22•
"Finalmente, este lenguaje quedará inscrito a la
realidad, la metarrealidad, la ficción y la
suprarrealidad; cuatro ámbitos que interactúan y
se traslapan"23•

1

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Laplanche, Jean. Diccionario de psicoanálisis. Editorial
Labor. Barcelona, 1986, pp. 462-463.
21
De la Torre, Padilla Osear. El ciudadano frente al
cambio. Benemérita Sociedad de Geografía y Estadística
del Estado de Jalisco. México, 1994, p. 10.
22
Ley Federal del Derecho de Autor. Artículo 5o.-"La
protección que otorga esta Ley se concede a las obras
desde el momento en que hayan sido fijadas en un
soporte material, independientemente del mérito, destino
o modo de expresión". "El reconocimie nto de los
derechos de autor y de los derechos conexos no requiere
registro ni documento de ninguna especie ni quedará
subordinado al cumplimiento de formalidad alguna".
23
Carrasco Bretón, Julio. "Las condiciones de la creación
y su trascendencia en la sociedad'. Revista Mexicana
del Derecho de Autor. México, 2003, p. 32.
¡i¡

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Tratar de definir el derecho
La forma tradicional y dominante para plantear el
problema del concepto y ser del derecho es
dualista, separando al llamado ontológico del lógico.
La cuestión ontológica se referirá a descubrir y
describir al derecho como una realidad social en
general, osea, estudiar lo que haya de substancial
en todos los aspectos y manifestaciones jurídicas,
ya que no se confunde la vida jurídica con la
realidad jurídica, la esfera de la ciencia, del arte o
incluso con la de la religión.
Se distinguen las realidades o los objetos de
las ideas o los conceptos. Aplicando dicho sistema
a la experiencia jurídica, una cosa son las
situaciones reales del derecho yotra los conceptos
o ideas jurídicas. Lo primero es el ser; lo segundo,
los conceptos o ideas que se tienen acerca del
propio ser. Se distingue por lo tanto el problema
del ser del derecho del problema del concepto o
de la definición del mismo.
Puede suceder que lo que es el derecho o
cualquiera otra realidad en su ser fundamental
sólo pueda entregarse en su justo concepto o en
su justa definición. Esto es, que el problema
ontológico contemplado frente al de la definición o
concepto, sea sólo un problema ilusorio.
Todo objeto puede ser tomado unas veces
como objeto de la consideración científica, otras
como el objeto de la consideración en el arte, y a
los contenidos jurídicos es posible encuadrarlos
en la economía, en la política, en la religión. A la
pregunta de cómo es el derecho en sí mismo,
parece que esta realidad sólo se hace presente
en todas las manifestaciones sociales, es decir,
que éstas no existen independientemente de la
noción genérica del derecho24 •
Existe el concepto general del derecho, a él
no corresponde una realidad general del derecho
y, en consecuencia, el ser general del derecho
sólo se entrega como concepto y con ello no se ha
perdido una realidad, sino que el conocimiento se
sitúa en el terreno lógico, justo frente a la realidad.
Parece que además de las manifestaciones
jurídicas particulares y positivas, pudiera existir
una realidad jurídica y común designada con esta
expresión substantiva, el derecho. Si una serie de
sucesos son particulares son jurídicos, algo habrán
de tener en común como jurídicos.
En el campo del derecho hay ciencias positivas del derecho: unas estudian las manifestaciones
civiles del derecho; otras las manifestaciones del
2
' Terán, Juan Manuel. Filosofía del derecho. Ed. Porrúa.
2005. México, D. F., p. 25.

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Lapropiedoo inteledualentreeldereml natural yel derecJ-o ~/RicardoGómezFb'esyGabriel deJesúsGajón Gómez

derecho público y del constitucional. El derecho
sólo es la unidad de relación que permite
comprender unitariamente todo este campo,
precisamente en un sistema o en una forma de
enlace o de construcción ordenada.
Un concepto tiene justamente los rasgos
comunes, concordantes o genéricos de una esfera
de objetos. Es una representación de carácter
racional o mental; pertenece al campo de la ciencia
y del pensamiento.
En el caso de la jurisprudencia el derecho en
general no es una realidad más, sino una tal y
como la comprende el concepto del derecho, no
por todos sus rasgos posibles, sino sólo por los de
carácter común o general. El problema del
concepto del derecho es el problema de la esencia
misma del derecho25•

Filosofía de la tecnología

"Donde quiera que hay búsqueda racional de
conocimiento hay filosofía' 26

,,

La llamada filosofía de la tecnología en el ámbito
internacional es un campo autónomo en el que
existen dos grandes vertientes, la tradición
ingenieril y la humanística, lo que nos permite
comprender que la tecnología no sólo existe en la
frialdad de la técnica.
La vertiente ingenieril analiza la tecnología
como algo dado, como un modelo a seguir por
otros géneros del pensamiento y la acción humana,
aunque la construcción antropológica del entorno
debe también ser objeto de reflexión ética ypolítica
para corregir posibles aspectos negativos. Esta
vertiente originalmente es desarrollada en la
Alemania de la segunda mitad del siglo XX.
En la vertiente humanística, la tecnología se
entiende como algo más que sus aspectos
materiales y se relaciona con el cambio de cultura
y la propia historia de la humanidad. La tecnología
no es precisamente un modelo para la
comprensión y para la acción, como el objeto de
una reflexión crítica desde la propia condición
humana27• Esta vertiente actualmente se desarrolla
y practica en los diversos países de Europa y
América.
Op. cit., p. 31.
26 Ibídem, p. 21.
v López Cerezo, José Antonio. Filosofía de la tecnología.
25

Organización de los Estados Iberoamericanos, Madrid,
2001 , p. 9.

■

Sobre la tecnología y valores
La actividad tecnológica tiene una gran influencia
por un sin fin de valores que son satisfechos en
mayor o menor grado por las acciones
tecnológicas y por sus resultados. Verbigracia, un
artefacto tecnológico ha de llevar a cabo las
funciones para las que ha sido creado, pero si
además de eso, las realiza más rápidamente, con
un menor costo, tiene una vida más larga, ocupa
menos reparaciones, su uso es sencillo, no importa
ningún peligro para su usuario, ni para cualquier
otra persona, es entonces cuando estos criterios
de evaluación nos permiten valorar en forma más
precisa dicho objeto.
Las acciones tecnológicas no suelen, por
tanto, estar determinadas por lograr el objetivo
primordial, sino por los diversos valores que
subyacen los objetivos propuestos o de inicio.
En determinados momentos, contextos y
escenarios28 , unos valores tienen mayor peso
relativo que otros, pudiendo llegar a ser
preponderantes en la evaluación de tecnologías.
Pero los valores tecnológicos pueden sufrir
cambios importantes, bien sea con la aparición de
un nuevo valor o por la minusvaloración de algún
otro que fue predominante o por el cambio de los
dimensiones relativas de los criterios de valor
involucrados en las acciones tecnológicas.
Los valores siempre tendrán puntos de
contrapeso contrarios, lo que es de considerarse,
ya que existen los defensores de la maximización
de un valor, como son los defensores del monismo
axiológico. Hay que considerar que un análisis
axiológico pluralista ha de partir de la satisfacción
gradual de los diversos valores pertinentes a las
acciones tecnológicas, por lo tanto, es menester
considerar que se debe discernir sobre los diversos
valores subyacentes a toda acción tecnológica,
bien sean positivos o negativos y sobre todo de
las diversas ponderaciones que puede haber para
un mismo sistema de valores. No se debe olvidar
que toda actividad tecnológica lleva asociada un
espacio de valoración en el que cada propuesta o
resultado adquiere cierta ponderación con respecto
a los valores o criterios pertinentes.
La axiología de la técnica no se reduce
únicamente a la racionalidad instrumental, sino que
analiza los fines en función de los valores que
hipotéticamente pueden ser satisfechos si se
concretan esos objetivos. La racionalidad
instrumental puede ser válida en aspectos

concretos de la actividad técnica, pero la racionalidad tecnológica entendida como práctica, es mucho
mas compleja que la racionalidad instrumental, ya
que sigue en todo momento los pasos del método
científico que "siempre es inacabado, pues puede
ser corregido en el futuro y por consecuencia autocorrectivo, pues sólo puede corregirse por sí mismo"29.
Otra de las premisas considera que un valor
no se satisface así mismo, esto es, en forma aislada,
sino que esto es factible en un marco plural donde
convergen diversas ideas o posturas, donde está
involucrado todo un sistema de valores.
Precisamente por eso conduce a una racionalidad
pluralista y no a una racionalidad monista, puede
incluso ocurrir que una misma acción tecnológica
sea valorada de manera muy diversa en función
de la situación de los diversos agentes o
evaluadores, con respecto a los resultados de
dicha acción, tal es el caso de los evaluadores de
tecnologías que en México tiene el Consejo
Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT)
para otorgar estímulos de carácter fiscal en razón
del incremento de la tecnología empresarial.
Para efecto de poder asimilar el contraste y a
su vez el equilibrio entre derecho natural yderecho
positivo relacionados a la propiedad intelectual,
una de las tareas a llevar a cabo en filosofía de los
valores es tratar de ampliar la noción de valor de
modo que no sólo se tengan en cuenta los valores
religiosos, éticos, estéticos, económicos o políticos,
síno que también se puedan considerar los valores
epistémicos que caracterizan a la actividad científica,
como son la verosimilitud, la generalidad, la simplicidad yfecundidad entre otros; así como los valores
internos a la actividad técnica, tales como la utilidad,
eficiencia, eficacia y facilidad de elaboración, la
simplicidad de las cosas en este aspecto.
Cabe considerar en este conflicto entre el
derecho positivo y el natural los detalles de
tridimensionalidad existentes en la norma jurídica
dichos aspectos impactan, ya que para Antoni¿
Piccato Rodríguez30 el estudio del derecho como
valor, en el plano filosófico, suscita la estimativa o
axiología jurídica, en otras palabras, la consideración del tema tradicionalmente llamado del derecho
natural yen el plano empírico, suscita el establecimiento de directrices para la política del derecho,
es decir, para la aplicación de los criterios estimativos
a la elaboración práctica del derecho, que es lo
~ñalado en esta investigación, puesto que convergen
diversos aspectos que nos permitan normar un
criterio atemperado de cualquier extremo
ideológico a ultranza.
29

Ibídem, p. 13.

Piccato Rodríguez, Antonio. Introducción al estudio
del derecho. Ed. lure. México, 2006, pp. 122-123.
ll

26

Op. cit., pp. 25-26

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

Esta corriente del pensamiento jurídico
establece una visión integral del derecho, en la
que se consideran los tres aspectos que conforman
el fenómeno jurídico, como ya se ha señalado, la
norma, el hecho y el valor, los partidarios de esta
escuela señalan que el derecho es a la vez la
norma, el hecho y el valor, lo que equivaldría a la
eficacia, la validez extrínseca y avalidez intrínseca,
que serían las tres dimensiones del derecho31.
Esta corriente considera que el derecho
representa una síntesis de ser y deber ser y que
su fundamento está en la naturaleza humana.
Propone enfocar el derecho con una perspectiva
realista ytotal a partir de la observación del mundo
jurídico de las normas, de las conductas sociales y
de los valores.
Menciona el maestro Rodríguez Cepeda32
que:
con el propósito de superar explicaciones
unilaterales o sectorizadas, los seguidores de esta
escuela rechazan que el derecho se reduzca a un
empirismo sociológico o a pura normatividad;
afirman que no es puro hecho ni pura norma, sino
un hecho social con forma normativa de acuerdo
con un cierto orden de valores.

Rodríguez Cepeda menciona33 que, según Miguel
Reale:
una regla de derecho positivo puede considerarse
perfecta cuando se promulga por una autoridad
legítima con base en el bien común y se encuentra,
en virtud de su valor ético y de su racionalidad,
mediante la adhesión o asentimiento de los
miembros de una comunidad.

Declara que en esa regla se integran, plenamente
armonizadas, la validez ética, la sociología y lo
formal ola técnica jurídica, en un contexto atemperado.
Para Legaz y Lacambra, así como García
Maynez, según menciona Rodríguez Cepeda34, el
llamado caso ideal o norma perfecta sólo se
presenta en casos excepcionales, ya que en él
debieran coincidir ala vez los aspectos de vigencia,
eficacia y justicia, en cambio de acuerdo a lo que
señala este mismo autor, pero refiriéndose a Reale,
esto se manifiesta en casos ordinarios, ya que si
no hubiera ocurrido así, el progreso jurídico,
tampoco se hubiera dado.
Para los llamados tridimensionalistas, el
derecho manifiesta una integración continua de
valores, para ellos valorar es normar el mundo
31

Rodríguez Cepeda, Bartola Pablo. Metodología Jurídica.
Ed.Oxford. México, 2006, p. 187.
32
Op. cit., p. 188.
33

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práctico atendiendo al dinamismo humano y a los
fines de la vida social, mediante una serie de
silogismos que hemos venido explicando en líneas
anteriores yque son considerados por otros tratadistas
como diagramas lógicos y dichos valores se ven
inmersos en una figura geométrica de dos dimensiones cuyas reacciones espaciales son isomórficas35
con la estructura de un enunciado lógico.
No se debe dejar de lado los tres elementos
básicos del tridimensionalismo jurídico y que son
los que proponen realizar una visión integral del
derecho en la que se consideren los tres aspectos
que conforman el fenómeno jurídico: la norma, el
hecho y el valor36, la consideración de que el
derecho representa una síntesis de ser y deber
ser y que su fundamento está en la naturaleza
humana y el rechazo que el derecho se reduzca a
un empirismo sociológico oauna pura normatividad.
La afirmación de que no es ni puro hecho ni pura
norma, sino un hecho social con forma normativa
de acuerdo con cierto orden de valores; aquí nos
encontramos nuevamente con los valores.
Dichas relaciones espaciales son usualmente
de carácter topológico; lo que no nos debe de
sorprender, ya que tomando en cuenta el hecho
de que las relaciones lógicas son las relaciones
primitivas subyacentes en todo razonamiento
deductivo, mientras que las propiedades topológicas
son en cierto sentido, las propiedades más fundamentales de las estructuras espaciales. A los
diagramas lógicos los encontramos en el álgebra
lógica, en la misma relación que tienen las representaciones gráficas de una curva con sus ecuaciones algebraicas, de una forma más simple se
simboliza la estructura básica del silogismo jurídico.
Dentro de la lógica, un buen diagrama tiene
varias virtudes, hay muchas personas que piensan
con mucha mayor facilidad cuando pueden
imaginarse un argumento de una manera gráfica
y con frecuencia, un diagrama sirve para entender

Gardner, Martín. Máquinas lógicas y diagramas. Ed.
Grijalbo. México, 1973, p. 49.
36 Piccato Rodríguez, Antonio. Introducción al estudio
del derecho. Ed. lure. México, 2006, p. 117.

con claridad algo que puede ser de difícil comprensión para ellos, cuando está expresado en forma
verbal o algebraica. Por esta razón, los diagramas
lógicos son herramientas pedagógicas sumamente
valiosas.
Además, un buen método diagramático
puede servir para resolver determinados
problemas lógicos, con la misma eficiencia que una
gráfica puede ser utilizada para encontrar la
solución de determinadas ecuaciones, por lo tanto,
podemos inclinarnos a pensar que los métodos
algebraicos son más rápidos y seguros para el
tratamiento de los problemas lógicos, pero no
siempre ocurre así.
El uso de diagramas resulta ser una
técnica conveniente para la verificación de los
resultados obtenidos a través de otros medios,
como así lo hubiera definido Aristóteles en su
tiempo37 , ya que había observado que los
enunciados adoptan con frecuencia la forma de
sujeto-predicado, en donde el sujeto va precedido
de algún adjetivo calificativo, de igual forma se
tienen los diagramas de Venn y los círculos de
García Maynez, que vienen a estructurar la trama
de la lógica y la lógica jurídica, que es la que ha
venido transformándose en la herramienta o una
de las herramientas base para la creación del
derecho en forma estructurada y con la coherencia
que exige el positivismo.
Tanto el derecho natural como el derecho
positivo, aun cuando son dos vertientes que corren
muchas de las veces en paralelo, nos permiten
usarlas como apoyo para el discernimiento
requerido en la creación de la norma y su
aplicación, tal es el caso de la propiedad intelectual,
que si no tuviéramos la lucidez de una mente sana,
por lógica, no podríamos discernir y mucho menos
cristalizar esos pensamientos, volverlos reales y
aplicarlos en la vida cotidiana, sin que esto tenga
un carácter utópico38 •

__L a ~ inteledualentreelderecroratural yelderecro ¡xisitivo/RicarooGómezFbres yGabrieldeJesúsGajón Gómez

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~?q:.ún=mn-~1&amp;lmi:t=2'fl

35

•

37

Op. cit., p. 55.
Moro, Tomas. Utopía. Ed. Época. México, 2000,
p. 10.

38

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

■

�Filosofía de la amistad en Foucault:
ensayo sobre una ética de las
relaciones posibles

Rolando Picos Bovio
La lucha por una subjetividad moderna pasa
por una resistencia a las dos formas actuales
de sujeción, una que consiste en
individuamos según las exigencias del poder,
otra que consiste en vincular cada individuo
a una identidad sabida y conocida,
determinada de una vez por todas. La lucha
por la subjetividad se presenta, pues, como
derecho a la diferencia y derecho a la
variación, a la metamorfosis.
Deleuze
La amistad le fue tal vez prometida a Foucault
como un don póstumo, por encima de las
pasiones, de los problemas de pensamiento,
de los peligros de la vida que él sentía por
los demás más que por él mismo. Dejando
testimonio de una obra que necesita ser
estudiada (leída sin prejuicios) más que
alabada, pienso ser fiel, aunque sea
torpemente, a la amistad intelectual que su
muerte, para mi muy dolorosa, me permite
hoy declarar: mientras me repito la frase
atribuida por Diógenes Laercio a Aristóteles:
"¡Oh, amigos! No hay ningún amigo!".
Maurice Blanchot

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¿Planteó Foucault en algún momento o dejó
implícito en su obra, en particular en los últimos
cursos en el Co//ege de France y en los textos que
recogen el producto de las investigaciones de esos
años, una filosofía de la amistad?
Aunque la pregunta pareciera tener una
respuesta casi inmediata, pues Foucault no se
propuso jamás establecer normas ofundamentos que
implicaran modelos ideales sobre los modos de
constitución deseables para los seres humanos, ode
los tipos de relación que estos deben de establecer
entre sí, el tema de la amistad, en tanto forma
privilegiada de relación intersubjetiva, sí aparece en
el trasfondo de la problematización que establece el
filósofo,no sólo en el estudio de la moral grecorromana
Yde las prácticas de la sexualidad asociadas a ella:
~ decir,en el llamado "Foucault ético"-sino también,
en forma matizada si se quiere, en el análisis de los
procesos de subjetivación moderna, a través del
binomio saber-poder.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Para establecer esta relación es necesario
entender que la obra de Foucault se ha ocupado
de describir yanalizar: primero, las formas históricas
o modos de constitución que efectivamente han
modelado la subjetividad del hombre en la
modernidad y, en gran medida, han determinado
su identidad oaquello en lo que los hombres creen
reconocerse1.
Segundo, Foucault se propone develar los
fundamentos de poder-saber que descansan en
estas formas de subjetivación (proceso en el que
transita de una arqueología del saber a una
genealogía del poder). Tercero, a partír de una
comprensión hermenéutica de dicha subjetividad,
fundamentar las posibilidades de transgredir, a
través de una estética de la existencia, las
determinaciones del poder y construir nuevas
formas de subjetividad caracterizadas por su
libertad y creatividad, incluidas dentro de éstas
aquellas que implican relaciones de amistad.

1

Estas formas de constitución atraviesan, para Foucault,
por diferentes formas de subjetivación del ser humano:
'Quisiera decir, antes que nada, cuál ha sido la meta de
mi trabajo durante los últimos veinte años.( ... ) Mi objeto
(...) ha consistido en crear una historia de los diferentes
modos de subjetivación del ser humano en nuestra cultura.
Me he ocupado, desde este punto de vista, de tres
modos de objetivación que transforman a los seres
humanos en sujetos. Primero están los modos de
objetivación que tratan de otorgarse a sí mismos el
estatus de ciencia (... ) En la segunda parte de mi obra
estudié la objetivación del sujeto en lo que llamaré las
«las prácticas divisorias». El sujeto se encuentra dividido
en su interior o dividido de los otros. Este proceso lo
objetiva.(...) Finalmente he querido estudiar (... ) el modo
en que un ser humano se convierte a sí mismo o a si
misma en sujeto (...) elegí el dominio de la sexualidad
~I modo como los hombres aprendieron a reconocerse
a sí mismos como «sujetos de sexualidad»'. Discurso,
poder y subjetividad. Comp. Osear Terán, Buenos Aires:
El Cielo por Asalto, 1995, p. 165.

■

�Filosofía de la amistad en Foucault: ensayo sobre una ética de las relaciones posibles / Rolando Picos Bovio

En este ensayo intentaremos establecer los
diversos sentidos en que Foucault integra la amistad
como arte de vida o estética de la existencia;
condición que para el filósofo francés tiene como
fundamento una relación de reconocimiento de la
alteridad y de la pluralidad de las identidades Yde
los modos de vida. Es importante destacar que
dichas posibilidades parten del hecho de que
Foucault se ubica fuera de una visión inmanente,
metafísica del hombre, por lo que no plantea un
ethos y un té/os a priori para el sujeto .. Su antiesencialismo marca, en ese sentido, las
posibilidades de libertad del sujeto'. aunq~e es~a
imagen no haya sido ni la más estudiada, mla mas
reconocida en el autor2•
Analizaremos también cómo la dimensión
amistosa se plantea en Foucault como trascendente
a las relaciones institucionales de poder Y de
género. Por ello, sostendremos la tesis de ~ue
para Foucault la amistad auténtica no radica
exclusivamente en la amistad homosexual, aunque
resulte evidente que, también en ese terreno, el
filósofo francés se empeña en proponer nuevas
formas de vivir dicha amistad 3•

Nos referimos con ello al hecho de cierta interpretación
reductiva del pensamiento foucaultiano, que sólo qu_iere
ver en el pensador francés, la imagen del suieto
determinado, absolutamente atado al poder de maner~
negativa. Un falso retrato del sujeto sin_ vo_luntad ni
creación. Sin duda alguna las lecturas pre1u1c1adas de
la Historia de la locura y Vigilar y castigar o de otras
obras han influido para crear ese mito, insostenible si se
analiza el cambio y la continuidad que presenta el conjunto
de la obra de Foucault. Cfr., por ejemplo, las ácidas
criticas de Baudrillard en Olvidar a Foucault, Traducción
de José Vásquez, Valencia: Ed. Pre-textos, 1977.
, 'La cuestión que yo planteo es ésta: ¿podemos ofrecer
una ética de los actos y de los placeres que esté en
condiciones de tener en cuenta el placer del otro? ¿Es el
placer del otro una dimensión susceptible de _ser integrada
a nuestro propio placer -sin hacer referencia a la ley, al
matrimonio, o a no sé que cosa'. En esta_ clase de
relaciones es, sin embargo, importante despoJar al sexo
de su estatuto fundamental. La ética de la amistad en la
que Foucault para mientes, caracterizada por poseer_ el
carácter de una ética de la simpatía, no puede ser definida
recurriendo al modelo de las relaciones sexuales. Pues
"mientras que la amistad implica cierta reciprocidad la
relación sexual no", Wilhelm Schmidt, En busca de un
nuevo arte de vivir: la pregunta por el fundamento Y la
nueva fundamentación de la ética de Foucault, Trad. De
Germán Cano, Valencia, Pre-Textos, Colección Ensayo,
2002, p.314. Las citas corresponden a la entrev_ista con
H. Dreyfus y P. Rabinow, "Sobre la genealog1a de la
ética· en Michel Foucault: Beyond Structuralism and
Hermeneutics, p. 114.

2

¡,

■

El trabajo propone argumentar de qué
manera en la búsqueda de una nueva ética de la
amistad Foucault tomará como herramientas de
análisis la historia antigua, no para establecer a
partir de ella aspectos modélicos, de un deber ser,
sino para comprender las problematizaciones de
las relaciones de amistad4 •
Por último, a través de la reconstrucción de
algunos capítulos y testimonios de 1~ propia vida
de Foucault, describiremos de que maner_a la
amistad, --en sus diversos matices- se convierte
para éste en una experiencia vital, que es
expresión de un epimelefsthai sau~~a (cuid,a_do
de sí). Éste supone, atendiend~ ~I esp1ntu_ ~o~rat1co
del arte de vida, una concepc1on parres1ast1ca de
la amistad y, por lo tanto, su estetización creativa Y
polimorfa.

Filosofía de la amistad en Foucault: ensayo sobre una ética de las relaciones posibles / Rolando Picos Bovio

Pienso que, en los siglos XVI y XVII desaparece
ese género de amistades, por lo menos en la
sociedad masculina. Y la amistad empieza a ser
otra cosa. A partir del siglo XVI, se encuentran
textos que critican explícitamente la amistad, que
consideran como algo peligroso. (...) Pienso que
ahora, tras haber estudiado la historia de la
sexualidad,deberíamos intentar de comprender la
historia de la amistad o de las amistades. Es una
historia extremadamente interesante5•

1
,

En su labor de "cartógrafo" en el que la escritura,
el texto y la descripción del hecho, nunca son un
fin en sí mismo, -según afirmación de Deleuze-6
Foucault establece una relación entre la
complejización de la amistad y la problematización
-acompañada de la censura, prohibición y
castigo- de la homosexualidad:

1. La inquietud de la amistad

Y una de mis hipótesis (...) es que la
homosexualidad (... ) llegó a ser un problema a
partir del siglo XVIII. Vemos que llega a serlo con
la policía y el sistema jurídico. Y considero que
llegó a ser un problema, un problema social, en
esa época, es porque la amistad había
desaparecido. En la medida en que la amistad
representó algo importante, en tanto que fue
socialmente aceptada, nadie se apercibió de que
los hombres entre sí tuvieran relaciones sexuales
(...) La cosa no tenía ninguna implicación social y
el asunto estaba culturalmente aceptado(... ) Una
vez desaparecida la amistad en tanto que relación
culturalmente aceptada, se plantea la cuestión:
«Pero, ¿qué es pues, lo que hacen los hombres
juntos?». Yprecisamente en ese momento apareció
el problema (...) De hecho, estoy convencido de
tener razón: la desaparición de la amistad, en tanto
que relación social y el hecho de que la
homosexualidad haya sido declarada un problema
social, político y médico, forma parte del mismo
proceso7•

La posibilidad de pensar un nuevo arte de vivir
en que la amistad sea el fundamento de las
relaciones sociales nunca estuvo ausente de
los intereses de Foucault. En cierta forma, la
Historia de la sexualidad puede verse, así sea en
parte, bajo una mirada genealóg_ica que da
cuenta de la importancia de la amistad en las
formas de constitución de la subjetividad Y
en la relación ineludible de esa construcción
con el poder, tal y como lo expresa el propio
filósofo:
Si algo me interesa hoy en día es el problema de la
amistad. En el transcurso de los siglos que siguieron
a la Antigüedad, la amistad constituyó una relación
social muy importante; una relación social en el
seno de la cual los individuos disponían de alguna
libertad de cierto tipo de elección (limitada, claro
está) y 'que también les permitía vivi'. rel~ciones
afectivas muy intensas. La amistad tenia asImIsmo
implicaciones económicas y social~s --€1 in~ividuo
estaba obligado a ayudar a sus amigos, etcetera-.

• •-¿Cree usted que los griegos ofrecen una alternativa
atractiva y plausible? -¡No! No estoy busc~ndo una
alternativa; no se puede encontrar la solucIon de un
problema en la solución de otro problema propuesta en
otro momento por otra gente. Ya ve, lo que yo quiero
hacer no es la historia de las soluciones Y esa es la
razón por la que no acepto la palabra 'alternativa'. Quiero
hacer la genealogía de los problemas, de l~s
problematiques .. .", M. Foucault, 'Sobr: la _genealogIa
de la ética", en Discurso, poder y sub1et1v1dad, Osear
Terán, comp., Buenos Aires, El Cielo por Asalto, 1995,
p. 134.

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

Enla cita anterior, Foucault alude a la razón propia
de la época clásica -tal y cual la ha descrito en la
Historia de la locura- como fuerza modelizadora
de las relaciones sociales y de las identidades.
Razón ciega que crea un ethos en la modernidad
5

'Michel Foucault, una entrevista: sexo, poder y politica
de la identidad', en Estética, ética y hermenéutica.
Obras esenciales, Vol.111, introducción , traducción y
edición a cargo de Angel Gabilondo, Barcelona, Paidós,
1999.
6
Gilles Deleuze, Foucault, prólogo de Miguel Moreyt,
Paidós, México, 1991.
7
'Michel Foucault, una entrevista: sexo, poder y polilica
de la identidad', op. cit., p. 427.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

(que delineará qué es y puede ser la amistad, qué
es lo "normal" y qué lo "patológico" o lo "anormal"
en las relaciones entre hombres y mujeres) frente
al cual es necesario oponer formas creativas de
constitución de la subjetividad. Este esfuerzo, que
parte del diagnóstico y el reconocimiento de las
prácticas y los discursos sobre la amistad, implica,
según Foucault, el desarrollo de una nueva ética
y, --en el caso de la amistad homosexual-, a la
creación de una nueva culturaª.
La reconstrucción de las formas de la moralización y las prácticas de la sexualidad en el mundo
antiguo son el medio que le permite a Foucault
analizar los criterios de la epimelefsthai sautoO,
de la inquietud y el cuidado del sujeto de sí mismo
como actividad que se liga al precepto délfico del
gnose te ipsum -aunque en la tradición occidental
se haya producido una aparente escisión entre
estos tipos de conocimiento,9- en el cual la amistad
se revela como modo de vida, como estética de la
existencia.
8

' Pienso que [en la reivindicación del movimiento
homosexual] aún debemos dar un paso más adelante.
Y creo que uno de los factores de esta estabilización
será la creación de nuevas formas de vida, de relaciones,
de amistades, en la sociedad, el arte, la cultura, nuevas
formas que se habrán de instaurar a través de nuestras
elecciones sexuales, éticas y políticas. No debemos
simplemente defendernos, sino también afirmarnos, no
sólo como identidad, sino también en tanto fuerza
creadora". Op. cit., p. 418.
9
La critica a esta aparente dualidad la fom1ula Foucault en
las Tecnologías del yo (1990) bajo la siguiente forma:
'Existen varias razones por las cuales el «Conócete a ti
mismo» ha oscurecido al «Cuídate a ti mismo». En primer
lugar, ha habido una profunda transformación en los
principios morales de la sociedad occidental. Nos resulta
difícil fundar una moralidad rigurosa y principios austeros en
el precepto de que debemos ocupamos de nosotros mismos
más que de ninguna otra cosa en todo el ,,:undo. Nos
inclinamos más bien a considerar el cuidamos como una
inmoralidad y una fom1a de escapar de toda posible regla.
Hemos heredado la moralidad cristiana que convierte la
renuncia de sí en principio de salvación. Conocerse a si
mismo era paradójicamente la manera de renunciar a sí
mismo. (...) El «Conócete a ti mismo» ha oscurecido al
«Preocúpate de ti mismo», porque nuestra moralidad insiste
en que lo que se debe rechazar es el sujeto. La segunda
razón es que en la filosofía teórica, de Descartes a Husserl,
el conocimiento del yo (el sujeto pensante) adquiere una
importancia creciente como primera etapa en la teoría del
conocimiento. Resumiendo: ha habido una inversión entre
la jerarquía de los dos principios de la Antigüedad,
«Preocúpate de ti mismo» y «Conócete a ti mismo». En la
cultura grecorromana el conocimiento de sí se presentaba
como la consecuencia de la preocupación por si. En el
mundo moderno, el conocimiento de si constituye el principio
fundamental'. Michel Foucault, Tecnologías del yo y otros
textos afines. Introducción de Miguel Morey. Trad. de Mercedes Allenesalazar, Paidós Instituto de Ciencias de la
Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona, 1990.
p. 50.

■

�Filosofía de la amistad en Foucault: ensayo sobre una ética de las relaciones posibles / Rolando Picos Bovio

En El uso de los placeres (2003), Foucault
relaciona pero distingue la particularidad de las
relaciones de amistad de las prácticas de la
aphrodisia griega que involucran la sexualidad
en la erótica homosexual. La amistad aparece
ahí con un carácter transformador que borra la
asimetría entre el hombre / adolescente y la
precariedad de esta relación:
(...) Yla cuestión que se plantea entonces es la
de la conversión posible, moralmente necesaria
y socialmente útil, del lazo de amor (destinado
a desaparecer) en una relación de amistad, de
philia. Ésta se distingue de la relación amorosa
de que proviene y de la que es deseable que
nazca; es duradera, no tiene más término que
la vida misma y borra las disimetrías implícitas
en la relación erótica entre el hombre y el
adolescente. (...) Esta precariedad sólo podría
evitarse si, en el ardor del amor, empieza ya a
desarrollarse la philia, la amistad: philia, es
decir, la semejanza del carácter y de la forma
de vida, el compartir pensamientos y
existencias, el bienestar mutuo10•

Para Foucault el enunciar la verdad de sí del
sujeto no termina en la adscripción a tal o cual
forma de ejercer o identificar su orientación
sexual. La amistad no es entonces la forma
"contenida" de nuestro deseo por él / la otro(a)
que jamás alcanzaremos (cfr. Alcibíades
platónico), sino un tipo de relación / ejercicio
diferente, no comprensible como una simple
relación de poder. Como señala Schmidt:
(...) también han de ser objeto de reflexión otros
comportamientos, así como otras relaciones
entre sujetos libres, activos en su interacción,
ya no sometidas a la amenaza de la posible
petrificación unilateral de las relaciones de poder,
sino determinadas de manera agonal; esto es,
basadas en la reciprocidad. Para la ética de la
amistad, el otro no es objeto, no es una nada,
sino mismamente un yo11 .

La inquietud de la amistad revela en Foucault
una inquietud y preocupación del sujeto por sí
mismo, que implica también un cuestionamiento
de sus relaciones externas y de sus elecciones,
que son también, como en el sexo, relaciones

10

Michel Foucault, Historia de la sexualidad, v.2 El
uso de los placeres, traducción de Martí Soler, Siglo

XXI editores, 15ª edición, México, 2003, p. 185.
11
Wilhelm Schmidt, op. cit., p. 314.

■

y elecciones políticas susceptibles de ser
transformadas en nuevos modos de vivir. Para
ser auténtica, la búsqueda de esta nueva ética de
la amistad no podrá basarse en la imagen de un
sujeto modélico, ajeno a la corriente de la historia
y de la vida12 •
En su análisis de la ética de la amistad en
Foucault, Wilhelm Schmidt establece como punto
fundamental el reconocimiento y la afirmación del
otro. Esta condición posibilita el desarrollo de
auténticas relaciones de amistad que no se basen
en el poder o la opresión, sino en aquellas que,
como lo expresa Foucault, son capaces de integrar
los intereses del otro: "Lo que quiero preguntar es
lo siguiente: ¿somos capaces de tener una ética
de las acciones y de su placer que pueda
considerar el placer del otro? ¿Es el placer del
otro algo que pueda ser integrado a nuestro propio
placer... ?"13•
El interés por el otro, por la alteridad, es el
principio que Schmidt toma para contrastar las
posiciones de Emmanuel Lévinas y de Foucault.
En el primero es posible sostener una
fundamentación de la ética y de la filosofía misma
en la relación con el otro, pero "esta relación con
el otro no se agota en la relación entre dos
individuos, el otro es, antes bien, únicamente la
forma concreta que asume el completamente otro,
esto es, la idea de infinito, de Dios"14•
El postulado religioso de la argumentación
de Lévinas, pese a su coincidencia en el
reconocimiento del otro, deja de lado un principio
que en Foucault es primordial: la problematización
de la relación del sujeto consigo mismo, lo que
implica la defensa de su espacio personal, de su
identidad en construcción, de su existencia
independiente y, por lo tanto, polimorfa.
Foucault reclama para la amistad -e incluso
para el amor según la tesis de Schmidt- una
distancia necesaria que permita la afirmación del
se/f. Ese espacio de acción que posibilita a la vez
el encuentro con el otro:

Filosofía de la amistad en Foucault: ensayo sobre una ética de las relaciones posibles / Rolando Picos Bovio

El peligro estriba en la posibilidad de que uno se
acerque demasiado al otro, de modo que pierda su
rostro; o bien que se aleje demasiado, de modo que
idealice sus rastros. De ahí la exigencia de guardar
cierta distancia, habida cuenta de que cierto espacio
frente a la inmediatez libera el espacio del otro. La
distancia es, pues, una forma de atención que
mantiene abierto el espacio de la libertad, y a la vez
logra conservar la tensión de una relación agonal15.

En Foucault la defensa de la amistad es a la vez la
defensa de cierta soledad que le permite al hombre
problematizarse, afirmarse y construir con su
voluntad, su vida "como una obra de arte"· esta
distancia, como veremos más adelante, fue 1~ base
que le permitió a Foucault mantener profundas y
duraderas relaciones amistosas durante su vida.
2. Amistad y estética de la existencia
En Foucault la moral ya no se fundamenta bajo
una óptica restrictiva, exterior, sino que parte del
dominio que el sujeto establece sobre su propia
existencia de manera activa al realizar sus
elecciones. El dominio de sí implica un trabajo crítico
de auto-transformación como condición para la
libertad, pues: "Se trata de determinar precisamente contra qué debemos luchar para liberamos
Yante todo para liberarnos de nosotros mismos"16•
Para ello, Foucault hace una distinción, pero
no una separación entre el ámbito ético y el moral 17.
El primero está referido al "gobierno de sí", mientras
que el segundo se refiere al "gobierno de los otros".
Con ello se quiere establecer la relación entre las
prácticas del sujeto y su relación con el resto de
los individuos:
... El cuidado de sí es ético en sí mismo; pero
implica relaciones complejas con los otros, en la
medida en que este ethos de la libertad es también
una manera de ocuparse de los otros (... ) El ethos
15

Schmidt, Ibídem.
J. Rajchman, 'Foucault: la ética y la obra', Michel
Foucau/t. Filósofo, Trad. de Alberto L. Bixio, 2da. Edición,
Barcelona, Gedisa, 1995, p. 215.
17
'En el sentido en que Foucault emplea el término «moral»
se_ refiere al código prescriptivo que cada cual debe seguir
b~Jo pena de una sanción, interior o exterior. El adjetivo
«elico» se refiere al tipo de persona que supuestamente
cada cual aspira a ser, el tipo de vida al que se le incita o
el estado moral especial que se le invita a alcanzar. Hay asi
problemas «morales» relativos al código, sus principios y
sus _apilcac,ones; están además los problemas «éticos»
relativos a los medios que uno deberá aplicarse a sí mismo
pa~a convertirse en el tipo adecuado de persona.', John
RaJchman, Lacan, Foucault y la cuestión de la ética. Trad.
de Pedro González, México, Epele, 2001, p. 103.
16

12 En el caso de la reflexión que el propio Foucault hace
de la condición femenina y las relaciones de amistad
entre mujeres desde un punto de vista feminista -que
analiza también en la Historia de la sexualidad-, Schmidt
apunta: 'Cabe decir que cuando en este ámbito se habla
de una nueva forma de individuo, se hace recurriendo a
ideas de amistad, a cuya luz carece de sentido recurrir
a un sujeto abstracto, a un sujeto que se constituya
únicamente en el pensamiento, pues se supone un sujeto
sumido en su particularidad, que sólo se encuentra en la
relación personal con el otro', Schmidt, op. cit., p. 316.
13 Foucault, Sobre la genealogía de la ética, op. cit.,
p. 137.
14
Schmidt, op. cit., p. 318.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

implica asimismo una relación con los otros, en la
medida en que el cuidado de sí hace capaz de
ocupar en la ciudad, en la comunidad o en las
relaciones interindividuales, el lugar adecuado
-bien sea para ejercer una magistratura o para
tener relaciones de amistad-. Yademás, el cuidado
de sí implica también la relación con el otro en la
medida en que, para cuidar bien de sí, hay que
escuchar las lecciones de un maestro. Se necesita
un guía, un consejero, un amigo, alguien que nos
diga la verdad. Así, el problema de las relaciones
con los otros está presente a lo largo de todo este
desarrollo del cuidado de sí 18•

La moral se constituye entonces por el conjunto de
valores y reglas que se proponen a los individuos
através de instituciones específicas como la familia
o la escuela, aunque también en el comportamiento
de los individuos, es decir, sus modos de sujeción
respecto a dichas reglas y valores que también se
transforman y cambian.
Por otra parte, resulta claro que los sujetos
no pueden dejar de mantener una relación de
exterioridad con el poder de los otros, pero esta
relación no es necesariamente negativa, sujeta a
la arbitrariedad, como es el caso de las relaciones
de amistad. En ellas es posible encontrar los equilibrios
entre el poder del sujeto y el poder de los otros.
De este modo la amistad fundamenta un tipo nuevo
de relación que es ala vez, como lo hemos sostenido,
una práctica de libertad asociada a la verdad.
El modelo de amistad en Foucault es
socrático: se trata de la parresía y su defensa.
Una amistad no puede ser fundada sobre el
desconocimiento (inquietud) de sí mismo y sin
enunciar la verdad de sí mismo. Amistad y verdad
son elementos interrelacionados profundamente19•
18

Míchel Foucault, "La ética del cuidado de sí como
práctica de la libertad', Estética, ética y hermenéutica,
op. cit., p. 400.
19
"Es interesante también resaltar cómo es en el marco
de la antigua praxis de la parresia -acerca de la cual
Foucault reflexionó largamente y pretendía actualizar-,
entendida como la aptitud para hablar al otro con franqueza,
decirle l_a verdad y plantear su propia existencia bajo la
ex,genc,a de la verdad, donde la figura del amigo va a
tener un lugar privilegiado. De hecho, la presencia
personal y confiada del otro era imprescindible dentro de
esta praxis; exponerse al juicio del otro, presuponer la
confianza de una relación personal y una relación común
con la verdad. La estética de la propia existencia aparecía
a los ojos del otro y sólo llegaba a ser experimentada en
la medida que el otro la reflejaba. Es justo esta relación
de amistad la que comienza a disolverse a causa de la
aparición, en su lugar, de unas relaciones de poder
anónimas e institucionalizadas·. Éste es el caso de la
transformación de la práctica de la parresia en los modos
de comportamiento cristianos y psicoanalíticos de la
práctica confesional", Schmidt, op. cit., p. 317.

·■

�Filosofía de la amistad en Foucault: ensayo sobre una ética de las relaciones posibles / Rolando Picos Bovio

Si la amistad aspira a cierta esteticidad ha de
fundarse en la verdad; por ello el modelo que
Foucault retoma es el de la filosofía concebida como
una práctica que busca, en la afirmación del
conocimiento verdadero, (amigo de Platón, pero
más amigo de la verdad....) la puesta en juego de
la parresía20.
La relación amistad-verdad es enunciada en
el pensamiento clásico como una fonma de estetización de la vida de los sujetos. Se trata de un arte,
de una transfonmación, de una posible metamorfosis:
"En la Antigüedad decir la verdad con franqueza
era uno de los pilares implícitos del cuidado ético
de sí. Un trabajo que respondía además a la necesidad
de dotar de belleza, de posible perfección a la
existencia: la vida en la verdad, la vida con la verdacf'21•
Para sostener esa vinculación de la práctica
de la verdad a través de la amistad, es necesario
configurar algunos rasgos de la estética de la
existencia que, en Foucault, se caracteriza por
ser en sí misma una construcción que integra
diferentes dimensiones o aspectos esenciales:

La parresía aparece en Foucault, al igual
que en Sócrates, como medio de transformar
la propia vida, aun a costa de perderla por la
enunciación de la verdad. Implica el valor del
sujeto en la defensa de aquello en lo que cree,
arriesgando incluso su propia integridad física
frente al poder: "La parresía, por tanto, está
vinculada al valor frente al peligro: requiere el
valor de decir la verdad a pesar de cierto
peligro. Y en su forma extrema, decir la verdad
tiene lugar en el juego de la vida o la muerte-24•
La parresía, señala Rajchman, es el te/os de la
estética de la existencia25•
En los juegos de verdad por los cuales el
sujeto se constituye y posibilita hacer de su
vida "una obra de arte", la parresía aparece
como la crítica y la autocrítica necesaria del
cuidado de sí y de los otros, ya que:
...es una actividad verbal en la que un hablante
expresa su relación personal con la verdad, y
arriesga su propia vida porque reconoce el
decir la verdad como un deber para mejorar o
ayudar a otras personas (y también a sí
mismo). En la parresía el hablante hace uso de
su libertad y escoge la franqueza en lugar de la
persuasión, la verdad en lugar de la falsedad o
el silencio, el riesgo de muerte en lugar de la
vida y la seguridad, la crítica en lugar de la
adulación y el deber moral en lugar del propio
interés y la apatía moral26

1. Una estética de la existencia definida por

:

una elevada sensibilidad, capacidad de
observación y una apertura a la experiencia (estética como forma de saber).
2. Una estética de la existencia que asigna,
dentro de una ética como arte de vivir, una
función constitutiva a la cuestión de la
elección personal (estética como forma de
fundamentación).
3. Por último, una estética de la existencia
que estriba en el arte de la formación y
transformación de sí (estética como forma
de vida)22.

,,,: ,,,'
~ ~~ 1
1

El parresiastés es, además, un verdadero
amigo, porque no sólo cuida de sí, sino también
de los otros:
La importancia de la parresia es, por lo tanto, el
primer rasgo central de la misión de Sócrates.
Pero la parresía tiene un propósito especifico,
y este propósito constituye el segundo rasgo
de su misión [que es divina]. Este propósito es

Situada en esta perspectiva, la amistad implica una
forma de conocimiento, una elección personal y, por
tal, un modo de vida que se funda, como hemos
sostenido, en el reconocimiento del otro yde lo otrc23.

Michel Foucault, Discurso y verdad en la antigua
Grecia, Introducción de Ángel Gabilondo y trad. De
Fernando Fuentes Megias, Barcelona, Paidós,
Colección Pensamiento Contemporáneo; 74, 2004,
p. 42.
25 ' El objetivo de esta transformación abierta es la
práctica de decir la verdad, que una sociedad no
puede ni regular ni hacer callar, es la belleza de un
riesgo de sí mismo, es (una actitud crítica respecto
de lo que nos ocurre y "un desafío a todo fenómeno
de dominación'). John Rachjman, 'Foucault: la ética
y la obra', en Michel Foucault. Filósofo, Trad. de
Albert L. Bixio, 2da. Edición, Barcelona, Gedisa,
1995, p. 214.
26 Foucault, Discurso y verdad en la antigua Grecia,
p. 46.

_ __Fi_lo_so_fía de la amistad en Foucault: ensayo sobre una ética de las relaciones posibles / Rolando Picos Bovio

cuidar a sus conciudadanos como un padre o un
hermano mayor para mostrarles a ellos que lo
importante no es el dinero o la reputación, sino el
cuidado de sí mismos (...) no una preocupación
por el mundo sino por la sabiduría, la verdad y su
propia alma (... ) Sócrates proponía que sus
conciudadanos cuidaran de sí mismos, y Foucault
define tal cuidado como el uso de su propia razón
para descubrir quiénes somos y cómo podemos
ser mejores27•

Un rasgo que es necesario destacar en la
preocupación foucaltiana por la parresía y las
relaciones amistosas basadas en la defensa del
"coraje de la verdad" es su afinmación de que ésta
asume los rasgos de una verdadera estética de la
existencia justamente cuando entra en crisis. Es el
caso, en el análisis de Foucault, de la parresía en
el tiempo del derrumbe de la polis ateniense y las
instituciones democráticas griegas, donde el ténmino
incluso llega a adquirir un matiz negativo, ajeno a
la verdad; quien la defiende en su valor auténtico,
como Sócrates, se expone al castigo comunitario:
"De ahí que la parresía auténtica, la parresía en
su sentido positivo, crítico, no exista donde existe
la democracia", señala Foucaull28•
Es este sentido de crisis del marco colectivo
de las relaciones humanas, el cual se refleja también
en la amistad, lo que en Foucault introduce una
cierta desconfianza por las teorías colectivistas y
sus promesas de vida buena. Sin dejar de
reconocer en el pensamiento comunitario la fuente
de crítica al individualismo exacerbado y a la
alineación de la vida cotidiana, Foucault se opone
a una recuperación "idealista" del colectivismo.
Como señala Rajchman:
Foucault no era «comunitario», de acuerdo con esta
concepción más o menos romántica. La búsqueda de
una vida comunitaria buena o libre de todo conflicto
tenia, según él, consecuencias desastrosas. Dudaba
que tal comunidad hubiese existido alguna vez, y
sostenía que la crítica de la sociedad contemporánea
no dependía de ella. El lado crítico del pensamiento de
Foucault se dirigía más bien ala «naturalidad» gracias
a la cual los «sistemas de pensamiento» mantienen
su dominio sobre nosotros; no hay nada dado ni
natural respecto a nuestra pertenencia a grupos

2'

'Practicar la filosofía [en Sócrates] supone la dedicación
a superar la mayor cantidad posible de ideas falsas y
acercarse más a la verdad que el resto de las personas;
es permitir que nuestra vida sea gobernada por el alma
y en tal sentido alejarse lo más posible de una vida
ordinaria', Alexander Nehamas, El arte de vivir.
Reflexiones socráticas de Platón a Foucault. Trad. de
Jorge Brioso. Valencia Pre-textos, 2005, p. 251.
21 Wilhelm Schmidt, op. cit., p. 255.
22
lbíd., p. 255.
23 "Desde que entra en funcionamiento esta elección, la
ética de la amistad se funda en lo que podría llamarse
una hetaironomía. Por esta hetaironomía cabe entender
el reconocimiento de los derechos propios del otro y la
asunción de la amistad como ley impuesta a uno mismo'.
Schmidt, op. cit., p. 317.
20

■

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

27

Alexander Nehamas, op. cit., p. 256.
28
_Foucault, Discurso y verdad en la antigua Grecia, op.
cit., p. 117.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

sociales, y debemos preguntarnos: «¿Cómo nos
reconocemos como sociedad, como parte de una
entidad social, como parte de una nación o de un
Estado»29•

La hermenéutica crítica del comunitarismo en
Foucault tiene su origen, aparte de la propia
afirmación del se/fen la experiencia histórica de su
vida. La Segunda Guerra Mundial, la ocupación
alemana y luego la realidad de la posguerra y la
Guerra fría, le dieron argumentos suficientes para
este escepticismo. En todo caso, la búsqueda de
nuevas relaciones entre los sujetos no podría
fundarse en principios colectivistas con pretensión
de universalidad.
Foucault se plantea la amistad en la
perspectiva de una nueva erótica. Su
preocupación por el franc par/er, por el problema
de la parresía como modo de expresión de la
subjetividad, lo hace acudir a los griegos para
cuestionarse a sí mismo si es posible establecer
relaciones distintas, creativas, libres y verdaderas
entre los sujetos. Esta nueva erótica que busca
fundamentar en su búsqueda genealógica
introduce también el problema del placer
de la amistad fuera de las limitaciones tradicionales
del sexo y del género. Da pie a los juegos
de una verdad no determinada por alguna
forma institucional que moldea nuestra
psiqué:
En sus últimas obras -señala Rajchman-, Foucault
buscó un nuevo tipo de Wahrsagen. ¿Cómo
hacer hoy para «hablar con la verdad» sobre el
amor y la amistad sin la concepción decimonónica
de nuestra «sexualidad» y sus perversiones y
desviaciones caracteristicas, sin pasar tampoco
por la «hermenéutica del yo» freudiana que
determina que nuestro «deseo» esté siempre escrito
en todas las cosas que decimos y hacemos y, por
lo tanto, son necesarias largas horas de análisis
para «leerlo»?JO

Esta nueva erótica de la verdad y la amistad ya no
atada al deseo, permite introducir en la libertad,
que es producto de saberse y reconocerse
contingente, la belleza en la vida, la innovación, el
cambio, la formación libre de la subjetividad. Aesa
dirección es posible relacionar una nueva forma

29
Rajchman. Lacan, Foucault y la cuestión de la ética,
op. cit., p. 113.
JO Rajchman. Lacan, Foucault y la cuestión de la éfica,
op. cit. , p. 100.

■

�Filosofía de la amistad en Foucault: ensayo sobre una ética de las relaciones posibles / Rolando Picos Bovio

de vivir la amistad en Foucault en todos sus
sentidos31 •

Para Foucault la amistad no era, sin embargo, un
simple objeto de reflexión, privilegiado, dentro del
ámbito de sus investigaciones acerca de la estética
de la existencia. Podría decirse que la amistad era
un elemento esencial de su propia estética de la
existencia. "La amistad para él poseia un valor
sagrado", dice Paul Veyne, quien le elogia
asimismo por tener "esa especie de nobleza
antigua· en el trato con sus amigos33.

3. Epílogo. Foucault y las pasiones intelectuales
de la amistad
La amistad como comunidad de intereses,
afinidades, complicidades teóricas, pero
también desacuerdos intelectuales y políticos,
más allá de las fronteras del sexo y el género,
fue experimentada, sin duda alguna, por
Foucault, para quien también fue una
experiencia de aprendizaje, según relatan sus
biógrafos32•
La vida del filósofo francés da sobrados
ejemplos de esta amistad que supo acrecentar en
su proyecto personal de existencia. Desde G.
Canguilhelm pasando por los notables casos de
Paul Veyne, LouisAlthussery Gilles Deleuze, hasta
las fraternas relaciones de Foucault con Paul
Rabinow y M. Dreyfuss, Foucault llegó a reconocer
en la amistad una forma fundamental de su propia
existencia:

31

.

, ,.:,,:
' 1•

.

'Foucault dedicó sus últimas obras a precisar una
«erótica» nueva después del deseo. Quería dotar de
nuevo al eros de su sentido de improbabilidad, de
innovación, de belleza de la «experimentación» sin
dirección interna. Hacer esto equivaldría a dejar atrás el
gran escenario psicoanalítico en donde se manifiesta
una libido misteriosa: no debe considerarse que la
«verdad» de nuestro eros tenga esa «esencia trágica».
Pues el «deseo» no es anterior a nuestra historia, sino
únicamente una de sus invenciones singulares {... )
«Quiénes somos» en un tiempo y lugar dados, siendo
que lo «determinado» históricamente, nunca es
históricamente «necesario». Nuestra libertad está en la
contingencia de nuestra determinación histórica; por ello,
la posibilidad de «nuevas formas de vida en común, de
coexistencia, de placer», forman siempre parte de nuestra
existencia ...', Rajchman. Lacan, Foucault y la cuestión
de la ética, op. cit., p. 111.
32 En nuestra opinión dos autores contrapuestos
resultan fundamentales en esa comprensión de la
vida de Foucault: Didier Eribon (Miche/ Foucault, [1989],
trad. de Thomas Kauf, Anagrama, Barcelona, 2004 y
Michel Foucault y sus contemporáneos, [1994]. trad. de
Viviana Ackerman, Ediciones Nueva Visión, Buenos
Aires, 1995) y James Miller (La pasión de Michel
Foucault, [1993], trad. de Osear Luis Molina S, Editorial
Andrés Bello, Santiago, 1995). No entraremos en este
espacio al debate sobre el espíritu de dichas biografías,
aunque es notable la acentuación de Miller en los rasgos
negativos de la personalidad de Foucault y en su
individualismo, lo que contrasta con la importancia que
da Eribon a las relaciones de Foucault con el círculo de
sus amistades y conocidos.

■

En la introducción al segundo volumen de la
Historia de la sexualidad. El uso de los placeres
(1993) Foucault deja constancia del valor
compartido de la amistad en quienes reconocen
que todo proyecto intelectual está sujeto al cambio
e incluso a la negación. En contraste:
En cuanto a aquellos para quienes darse penas y
trabajos, comenzar y recomenzar, intentar,
equivocarse, retomarlo todo de nuevo de arriba
abajo y encontrar el medio aún de dudar a cada
paso, en cuanto aaquellos -digo- para quienes en
suma, más vale abandonar que trabajar en la
reserva y en la inquietud, es bien cierto que no
somos del mismo planeta34•

Las afinidades de personalidad la inquietud por
cuestionarlo todo, incluso a sí mismo, parecen
formar parte de aquello que Foucault reconoce en
un amigo. El elogio a Paul Veyne en el mismo texto
da cuenta de esta camaradería intelectual que, sin
duda alguna, también fue correspondida:35
P. Veyne me ayudó constantemente, en el
transcurso de esos años. Sabe qué es eso de
investigar, como verdadero historiador, la verdad,
pero también conoce el laberinto en el que se entra
desde el momento en que se quiere hacer la historia
de los juegos de falso y verdadero; es de aquellos,
tan raros hoy, que aceptan dar cara al peligro que
trae consigo, para todo pensamiento, la cuestión
de la historia de la verdad 36•

Foucault supo aquilatar en Veyne, como lo hizo
también en Deleuze, la disposición a la amistad en
el riesgo y en el coraje de la verdad. Su relación,

Wilhelm Schmidt, op. cit., p. 319.
Michel Foucault, Historia de la sexualidad Vol. 2. El
uso de los placeres, Trad., de Martí Soler, Madrid, Siglo
XXI editores, 1993, p. 11.
35 Un testimonio de esa amistad intelectual es el pequeño
ensayo de Paul Veyne 'Foucault revoluciona la historia'
en Cómo se escribe la historia, versión española de
Joaquin Aguilar, Madrid, Alianza, 1984, p. 238.
36 Foucault, Ibídem, p. 238.
33
34

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Filosofía de la amistad en Foucault: ensayo sobre una ética de las relaciones posibles / Rolando Picos Bovio

que no entró jamás en otra dimensión, fue incluso
más allá de los elogios mutuos, como lo describe
Eribon en su biografía de Foucault37•
La amistad como modo de vida y concepto
no limitado al género y la preferencia sexual fue
vivida intensamente por Foucault. Para Eribon,
asumió en algunas ocasiones los rasgos de la
complicidad homosexual sin desvalorizar el ethos
de la amistad. La relación Foucault-Dumézil tuvo
esos rasgos, quizás recordando en cierta forma el
viejo esteticismo griego38 •

37
'Para hacer la historia del presente, Foucault tuvo en
esta ocasión que retrotraerse en su búsqueda
genealógica, hasta el fundamento arqueológico de la
cultura occidental. Paul Veyne, historiador de la
Antigüedad, desempeña evidentemente un papel
primordial en esta conversión de la mirada de Foucault
hacia tiempos más y más remotos. Foucault le conocía
desde aquellos años en los que había impartido psicología
en la Eco/e Norma/e. Veyne fue entonces uno de sus
discípulos y uno de sus amigos, con Passeron y algunos
más (...) Después se perdieron de vista. En 1975 Paul
Veyne, tras la elección, ingresa al Collége de France. Y
sus relaciones se reanudarán paulatinamente hasta
convertirse en las de una estrecha amistad y de una
complicidad intelectual extrema a finales de los años
setenta y a lo largo de los 80. En 1978, Veyne dedica al
método histórico de Foucault un extenso artículo que
lleva un título de impacto: "Foucault revoluciona la
historia'. Cuando Veyne va a Parls para dar sus clases,
pues reside en el sur de Francia, Foucault le aloja en el
pequeño estudio contiguo a su apartamento y que utiliza
habitualmente como despacho. En estos casos, cenan
juntos, a solas, los dos, o con algunos miembros de la
pequeña familia foucaldiana. Veyne y Foucault mantienen
largas conversaciones, y no sólo de orden teórico o
filosófico: se cuentan muchas cosas de uno y de otro,
recuerdan su pasado común o los años durante los
cuales no se vieron', Eribon, 2004, op. cit., p. 402.
38
La amistad que se instauró entre Foucault y Dumézil
en la época de Upsala no puede dejar de sorprender.
Por cierto, Foucault no era aún el filósofo comprometido
que llegará a ser en los años setenta. Pero, de cualquier
modo, apenas salla del Partido Comunista cuando conoció
a quien lo apadrinaría para el puesto en Upsala.
Por su propio lado, aunque había renunciado desde
hacía mucho tiempo a toda participación en la vida
po_líUca, Dumézil había estado, en su juventud, muy
prox1mo a Maurras y a la Action Francaise. Foucault no
lo_ ignoraba. Sin embargo, las diferencias de edad y de
hab,tus político no constituyeron un obstáculo: Foucault
se apa_sionó con Dumézil. Y aun cabe precisar que,
contrariamente a lo que podrían creer los ecos de un
in~isten!e rumor, sus relaciones jamás fueron
mas alla de la estrecha amistad. Aunque resulta
ev1dent_e que la complicidad homosexual jugó un rol
determinante en el nacimiento y la plenitud de esa
amistad', Didier Eribon, Miche/ Foucault y sus
contemporáneos, op. cit., p. 121.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

A la muerte de Foucault, Dumézil escribe en
Le nouvel observateur un verdadero elogio de
esa amistad, distante, pero cercana con el filósofo:
...Su inteligencia era, literalmente, ilimitada, incluso
sofisticada. Había instalado su observatorio en las
zonas del ser viviente donde las distinciones
tradicionales de cuerpo y del alma parecen
absurdas: la locura, el crimen, la sexualidad (...)
Una inteligencia multifocal, con espejos móviles
donde el juicio incipiente se desdoblaba en su
contrario sin, no obstante, destruirse ni retroceder
(...) Nuestra amistad fue un logro fácil... 39

Gilles Deleuze, a quien unió una intensa amistad
filosófica, literaria y humana, fue el encargado de
hacer el elogio del amigo fallecido el 25 de junio
de 1984. En sus palabras, citando al propio
Foucault, retoma una pregunta que bien valdría
pensar en la reinvención de la amistad: "Qué es
por lo tanto la filosofía -quiero decir la actividad
filosófica- si no es la labor crítica del pensamiento
sobre sí mismo. Yno consiste, en vez de legitimar
lo que ya se sabe, en tratar de saber cómo y
hasta dónde puede ser posible pensar de otro
modo"40•
Según Maurice Blanchot, los últimos
textos de Foucault revelan una nueva disposición
y un nuevo espíritu en el que, a través de la
búsqueda, el filósofo intentó refundar la amistad
dimensionarla como obra de arte:
'
De ahí la tentación de ir a buscar a la Antigüedad la
revalorización de las prácticas de la amistad, las
cuales no han vuelto a encontrar, salvo entre
algunos de nosotros, su excelsa virtud. La philia
que, entre los griegos, e incluso entre los romanos,
era el modelo de todo lo que hay de excelente en
las relaciones humanas (...) puede ser acogida
como una herencia capaz siempre de
enriquecerse41•

Quizás la agudeza de Nietzsche, que Foucault
retoma yamplía su reconocimiento de lo dionisiaco
que hay en el hombre, nos pueda colocar en la
senda de la comprensión de las complejidades
que rodean la amistad para alejarnos de un

39

Op. cit., p. 124.
Michel Foucault. El uso de los placeres, citado por
Eribon, 2003, p. 411.
41
Maurice Blanchot, Miche/ Foucault tal como yo lo
imagino, trad. de Manuel Arranz, Ed. Pre-Textos, 2ª
edición, Valencia, 1993, p. 70.
40

■

�Filosofía de la amistad en Foucault: ensayo sobre una ética de las relaciones posibles / Rolando Picos Bovio

El iuicio oral en México
esteticismo que exalta la razón anulando el instinto.
No para negar la existencia de los amigos, sino
para reconocer la dimensión humana, compleja,
que rodea la existencia de los lazos amistosos
entre los hombres42•

42

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'Sólo medita por una vez para ti mismo cuán diversos
son los sentimientos, cuán divididas están las opiniones,
aun entre los conocidos más íntimos; cómo incluso
opiniones idénticas tienen en la cabezas de tus amigos
un lugar o una intensidad enteramente diferentes que en
la tuya; cuantísimas veces se presenta el pretexto para
el malentendido, para la divergencia hostil. Después de
todo ello, te dirás: ¡qué inseguro es el terreno sobre el
que descansan todas nuestras alianzas y amistades,
qué cerca está los chaparrones o el mal tiempo, qué
aislado está todo hombre! Si alguien comprende esto y
además que todas las opiniones y su índole e intensidad
son entre semejantes tan necesarias e irresponsables
como sus acciones, si se percata de esta necesidad
interna de las opiniones a partir de la inextricable
imbricación de carácter, ocupación, talento, entorno, tal
vez se libre entonces de la amargura e incisividad de
ese sentimiento con que el sabio exclamó: «¡Amigos,
no hay amigos». Más bien se confesará: sí hay amigos,
pero es el error, la ilusión acerca de ti lo que los ha
conducido a ti; y deben aprender a callar para seguir
siendo amigos tuyos; pues casi siempre tales relaciones
humanas estriban en que nunca se digan, ni siquiera se
rocen, cierto par de cosas; pero en cuanto estas
piedrecitas echan a rodar, la amistad va detrás y se
rompe. ¿Hay hombres que no resultarán mortalmente
heridos si se enterasen de lo que sus más íntimos
amigos saben de ellos en el fondo? Al aprender a
conocernos a nosotros mismos y a considerar nuestro
mismo ser como una esfera cambiante de opiniones y
disposiciones y, por tanto a menospreciarlo un poco,
restablecemos nuestro equilibrio con los demás. Es
verdad que tenemos buenas razones para despreciar a
cada uno de nuestros conocidos, aunque sean los más
grandes; pero igual de buenas para volver este
sentimiento contra nosotros mismos. Y así, soportémonos
unos a otros, ya que nos soportamos a nosotros; y tal
vez le llegue a cada cual algún día también la hora más
jubilosa en que diga: «¡Amigos, no hay amigos!»,
exclamó el sabio moribundo; «¡Enemigos, no hay
enemigos!», exclamo yo el loco viviente." 'De los
amigos", en Humano, demasiado humano, Cap. VI,
trad. de Jaime González, Editores Mexicanos Unidos,
5ª. edición, México, 1999, § 376, pp. 225-226.

■

Bibliografía
Blanchot, Maurice, Michel Foucault tal como yo lo
imagino, trad. de Manuel Arranz, Ed. Pre-Textos, 2ª
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Deleuze, Gilles, Foucault, Prólogo de Miguel Morey,
trad. de José Vázquez Pérez, Serie Paidós Studio
63, Buenos Aires, Paidós, 1987.
Foucault, Michel, Estética, ética y hermenéutica, Obras
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Foucault, Michel, Historia de la sexualidad Vol. 2. El
uso de los placeres, Trad de Martí Soler, Madrid,
Siglo XXI editores, 1993. [1984]
Foucault, Michel, Discurso y verdad en la antigua
Grecia, Introducción de Ángel Gabilondo y Trad. De
Fernando Fuentes Megías, Barcelona, Paidós,
Colección Pensamiento contemporáneo; 74, 2004.
Foucault, Michel, Discurso, poder y subjetividad, Osear
Terán, comp., Buenos Aires, El Cielo por Asalto,
1995.
Foucault, Michel, Tecnologías del yo y otros textos
afines, introducción de Miguel Morey, traducción de
Mercedes Allenesalazar, Paidós / Instituto de
Ciencias de la Educación de la Universidad Autónoma
de Barcelona, 1990.
Miller, Jim, La pasión de Michel Foucault, Trad. de
Osear Luis Molina S, Santiago de Chile, Ed. Andrés
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NEHAMAS, Alexander, El arte de vivir. Reflexiones
socráticas de Platón a Foucault, Trad. de Jorge
Brioso, Pre-textos, Valencia, 2005.
Nietzche, Friedrich, Humano, demasiado humano, trad.
de Jaime González, Editores Mexicanos Unidos,
5ª. edición, México, 1999.
Rajchman, John, Lacan, Foucault y la cuestión de la
ética, traducción de Pedro González, Epele, México,
2001 .
Rajchman, John, 'Foucault: la ética y la obra', en
E. Balbier, ed. Michel Foucault. Filósofo, Gedisa,
Trad. de Alberto L. Bixio, 2da. Edición, Barcelona,
1995.
Schmid, Wilhelm, En busca de un nuevo arte de vivir: la
pregunta por el fundamento y la nueva
fundamentación de la ética de Foucault, Trad. De
Germán Cano, Valencia, Pre-Textos, Colección
Ensayo, 2002.

Carhedra no. 12, enero-junio 2009

Ángel Mario Díaz Sepúlveda
Introducción

Con la incorporación del procedimiento acusatorio
adversaria! en nuestra Carta Magna, es necesario
que todos los operadores del sistema conozcan
cada uno de los principios que encierra la reforma
constitucional, ya que dichos principios son
importantes en cada uno de los estadios procesales
desde que el Ministerio Público recibe la noticia
criminal hasta la determinación del juez de juicio.
Y por ser la prueba la columna vertebral de
todo procedimiento, tenemos nuevas exigencias,
tanto para el órgano técnico acusador, como para
la defensa y se traducen en las siguientes: 1) en la
recolección de elementos probatorios, 2) en su
ofrecimiento en la etapa procesal correspondiente,
3) en la manera que deberán desahogarse en
juicio y 4) como deberá ser valorada por el juez
en sentencia. Siendo necesario por lo anterior
conocer el juicio oral en México desde el punto de
vista de los principios que lo regulan.
Lo que pretendemos con este pequeño estudio
es dar a conocer los principios reguladores del
procedimiento acusatorio adversaria!, teniendo la
intención, en un tiempo no muy lejano, enriquecerlo
con praxis; es decir, que al citar cada uno de los
principios explicar su funcionalidad, y por qué no,
sus dificultades en su implementación. Proporcionándole tanto al estudiante de derecho como al
litigante o a las personas interesadas en el tema
conocimientos suficientes para facilitar su operatividad.
Ya que con este nuevo paradigma, la interpretación de los nuevos órganos ante los cuales
descansará el ejercicio del poder jurisdiccional es
el de una libre valorización de la prueba, atendiendo
a la sana crítica que no podrá contradecir reglas
de la lógica, los conocimientos científicos y las
máximas de la experiencia, y debiendo hacerse
cargo en la sentencia de toda prueba producida,
incluso de aquella que hubiere desestimado,
indicando en tal caso las razones que hubiere
tenido en cuenta para hacerlo.

Cathectra no. 12. enero-junio 2009

Alguna de las dificultades para la realización
de la investigación es la poca bibliografía nacional
sobre el tema, pero con la que pudimos localizar y
con nuestra experiencia, se logra cumplir con el
objetivo pretendido. El método utilizado es el
deductivo, analizando las referencias bibliográficas.
El trabajo para su estudio lo dividimos en dos
partes: en la primera analizamos la reforma
constitucional, sus antecedentes, los principios
que la rigen, así como una breve reseña histórica
del procedimiento penal; y en la segunda
examinamos el caso de Nuevo León, y al igual
que la primera, advertimos los antecedentes, y al
referirnos a los principios sólo vemos las ventajas,
agregando las materias civil y familiar en el caso
Nuevo León.

JUICIOS ORALES EN MEXICO
Breve reseña histórica del proceso penal
mexicano

Los antecedentes inmediatos que tenemos de los
Juicios Orales son, primeramente, el de los jurados
populares implementados en el año de 1869 en la
Ley Juárez de jurados criminales 1 que
exclusivamente eran para delitos comunes y
oficiales; y en otro término, el artículo 20, fracción
VI de la Constitución de 19172, en donde se
incorporaba el jurado popular sólo para delitos
cometidos por medio de la prensa contra el orden
público y la seguridad exterior o interior de la
nación. Pero el día 15 de septiembre del año 1929,
dejó de existir el jurado popular en México, y así
lo cita Federico Sodi3.
' Silva Silva, Jorge Alberto. Derecho Procesal Penal. 2ª
Edición Oxford, México, 2004, p. 6.
2 ldem.
3
Sodi, Federico, El jurado resuelve. 3ª Edición sin citar
para que editorial y 1ª para Porrúa, México, 2008, p. 4.

■

�El juicio oral en México / Ángel Mario Díaz Sepúlveda

El nuevo proceso penal mexicano según la
reforma Constitucional de 2008

El juicio oral en México / Ángel Mario Díaz Sepúlveda

de la Federación de fecha 18 de junio del 2008,
en su artículo 20, inciso "A".

1. Toda persona tiene derecho a ser oída
con las debidas garantías y dentro de un
plazo razonable por un juez o tribunal
competente, independiente e imparcial
establecido con anterioridad por la ley en
la sustanciación de cualquier acusación
penal formulada contra ella. [...) 2. Toda
persona inculpada de delito tiene derecho
a que se presuma su inocencia mientras
no se establezca legalmente su
culpabilidad. [...] Durante el proceso, toda
persona tiene derecho, en plena igualdad,
a las siguientes garantías mínimas, (... ] c)
concesión al inculpado del tiempo y de los
medios adecuados para la preparación de
su defensa; d) derecho del inculpado de
defenderse personalmente o de ser asistido
por un defensor de su elección; [...] D
derecho de la defensa a interrogar a los
testigos presentes en el tribunal. [...] 5. El
proceso penal debe ser público, salvo en
lo que sea necesario para preservar los
intereses de la justicia.

1. Antecedentes de la reforma constitucional
Dentro de los antecedentes de la reforma
constitucional, Ottavio Sferlazza4, cita:
los proyectos legislativos que desde el año 2002
diseñaba el Secretario de Seguridad Pública
Federal, en donde proponía reformas a nuestra
Carta Magna en la elaboración de un Código Penal
y de Procedimientos únicos, entre lo que destacaba
la introducción del juicio oral penal; así como al
final del mes de Marzo del año 2004, el Presidente
de la República, Vicente Fox Quesada, envió al
Congreso de la Unión, una iniciativa de reforma al
sistema de justicia penal y de seguridad pública.

a. En los tratados internacionales
1) En el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos
En el artículo 14 del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos7, adoptado y abierto a
la firma, ratificación y adhesión por la Asamblea
General en su relación 2200 A (XXI), de 16 de
diciembre de 1966, entrada en internacional el día
23 de marzo de 1976, entrada en vigor en México:ª
23 de junio de 1981, se señala que:
1. Toda persona tendrá derecho a ser oída
públicamente y con las debidas garantías
por un tribunal competente, independiente
e imparcial establecido por la ley, en la
substanciación de cualquier acusación de
carácter penal formulada contra ella. [...]
2. Toda persona acusada de un delito tiene
derecho a que se presuma su inocencia
mientras no se pruebe su culpabilidad
conforme a la ley. [... ] 3. d) A hallarse
presente en el proceso y a defenderse
personalmente; e) a interrogar o hacer
interrogar a los testigos de cargo y a
obtener la comparecencia de los testigos
de descargo yque éstos sean interrogados
en las mismas condiciones que los testigos
de descargo yque éstos sean interrogados
en las mismas condiciones que los testigos
de cargo.

2. Principios que rigen el nuevo proceso
penal mexicano

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', 1,,
' •¡,.

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El nuevo proceso penal mexicano se rige por
principios; porque primero conceptualizamos la
utilidad de los principios como máximas para seguir
ciertos lineamientos: en el Diccionario de la Real
Academia Española, se cita que los principios de
derecho son "normas no legales supletorias de
ellas y constituidas por doctrinas o aforismos que
gozan de general y constante aceptación de
jurisconsultos y tribunales"5; por otro lado, Joan
Picó i Junoy, citando a Gimeno Sendra, refiere
que los principios permiten "llegar al conocimiento
del comportamiento de los sujetos que intervienen
en el proceso, sus posibilidades, cargas y
obligaciones procesales"6.
Y los anteriores principios se consagran en
documentos internacionales, como son el Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la
Convención Americana sobre Derechos Humanos
(Pacto de San José); así como la misma
Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, reformado según el Periódico Oficial
• Sferlazza, Octavio, Proceso acusatorio oral y delincuencia
organizada. Fontamara, México, 2006, pp. 32, 33 y 35.
5
http://buscon.rae. esldrael!SrvltConsulta?TIPO_BUS
=3&amp;LEMA=principio%20%20%derecho.
6
Pico I Junoy. El juez y la prueba: estudio de la errónea
recepción del brocardo iudex indicare debe! secundum
allegata et probata, non secundum conscienliam' y su
repercusión actual. Bosch Editor, España, 2008, p. 34.
GIMENO Sendra, V, Fundamentos del Derecho Procesal.
Editorial Civitas, Madrid, 1981, p. 177.
http://site. ebrary. comldgbuanlsp!Doc?id= 10212360
&amp;ppg=34.

■

2) Convención Americana sobre Derechos
Humanos "Pacto de San José de Costa
Rica"
En artículo 8 de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos9, suscrita en la Conferencia
Especializada lnteramericana sobre Derechos
Humanos en San José, Costa Rica, del 7 al 22 de
noviembre de 1969, entrada en vigor Internacional
el día 18 de julio de 1978, entrada en vigor en
México 1º: 24 de marzo de 1981, se indica que:

b. Principios constitucionales del nuevo proceso
penal mexicano
En el primer párrafo del artículo 20, inciso "A", de
la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, reformado según el Periódico Oficial
de la Federación de fecha 18 de junio de 2008, se
señala que: "El proceso penal será acusatorio y
oral. Se regirá por los principios de publicidad,
contradicción, concentración, continuidad e
inmediación".
Para poder reconstruir un sistema jurídico,
es necesario acudir a principios generales de
derechos, los cuales tiene relación con la tarea
teórica; así lo refiere Carlos S. Nino11 al citar a
Ronald Dworkin, dice que es necesario ver esos
principios que se deriven de una teoría normativa
axiológicamente adecuada yque permitan justificar
las instituciones reconocidas.
Y así tenemos que en la teoría clásica del
juicio oral que el procesalista Julio Acero sólo
señala como de "tipo europeo", refiere entre sus
principios "el de carácter oral y contradictorio de
las pruebas y el de la publicidad de los debates"12•
11

1

http:llwww.unhchr.ch/spanish/htmllmenu3/bla_ ccpr:
sphtm
8
http://www.sre.gob.mx/tratados
9
http://www.oas.org/juridicolspanishltratados/b·32.htm1
'º http://www.sre.gob.mx!tratados/

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Nino, Carlos S. Algunos modelos metodológicos de
ciencia jurídica. México, Fontamara, 2007, p. 99.
11
Acero, Julio, Procedimiento penal, ensayo doctrinal y
comentarista sobre las leyes del ramo, del Distrito
Federal y del Estado de Jalisco. 7ª Edición Cajica, S.A.
México, 1984, p. 170.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

1) Los principios de oralidad y publicidad
Los principios de oralidad y publicidad, se señalan
en el artículo 20, inciso "A", fracción IV de la
Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, "la presentación de los argumentos y
los elementos probatorios se desarrollará de
manera pública, contradictoria y oral".
La palabra hablada, la forma de comunicarse
tanto entre las partes, como entre ellas yel tribunal,
es esencial en el juicio para la realización de sus
fines, porque su desarrollo es en forma verbal, ya
que las peticiones que se formulen deben solicitarse
oralmente y resueltas en ese momento, además,
los medios de prueba aportados en el debate de
forma directa verbal u oral, sirven de fundamento
de la resolución final. Ycomo lo cita Alberti Bovino:
"el principio de oralidad de los juicios penales tiene
jerarquía de forma interpretativa para el legislador
y no puede ser materia de transacción" 13•
2) Principio de contradicción
El principio de contradicción se cita en las fracciones
V y VI del artículo 20, inciso "A" de Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos "...las
partes tendrán igualdad procesal para sostener la
acusación o la defensa, respectivamente .. ." y
"ningún juzgador podrá tratar asuntos que estén
sujetos a proceso con cualquiera de las partes sin
que esté presente la otra".
El juicio oral se inspira en la idea de un juicio
contradictorio; como lo cita Ottavio Sferlazza14, en
el debate debe garantizar el derecho a contradecir
las pruebas ofertadas por el adversario, por tanto
se necesita un adversario, ya cada una de las
partes sostiene hechos e intereses opuestos,
teniendo una igualdad procesal para el ofrecimiento
de medios de prueba y de controvertir los no
ofrecidos.
3) Los principios de inmediación, concentración y de continuidad
En las fracciones II y II del artículo 20, inciso A, de
nuestra Carta Magna, se describe que "toda
audiencia se desarrollará en presencia del juez",
y que "para los efectos de la sentencia sólo se
considerarán como prueba aquellas que hayan
sido desahogadas en la audiencia de juicio".
13
Bovino, Alberto, Principios politicos del procedimiento
penal. Editores del Puerto, Argentina, 2005, p. 80.
1
• Op. cit. Proceso acusatorio oral y delincuencia
organizada. Fontamara, México, 2006, p. 1OO.

■

�El juicio oral en Méxioo / Ángel Mario Díaz Sepúlveda

De lo anterior podemos afirmar que la inmediación significa el contacto directo que tiene el juez
en juicio, tanto con las partes procesales y los
testigos, peritos ylas pruebas que se van adesahogar
en el debate; y por tanto, la determinación que
tomará el juez será únicamente con la información
aportada en la audiencia respectiva. Bovino cita
que "la inmediación intenta que el tribunal reciba
una impresión lo más directa posible de los hechos
y las personas"15•
Y para que tenga eficacia el principio de
inmediación, tenemos al de concentración lo que
significa que todas las pruebas deben solicitarse,
practicarse o introducirse y controvertirse en el
juicio; es decir, que actos procesales de diferente
índole deben llevarse en una sola audiencia, como
lo son: la exposición de acusación y defensa
(posición inicial). desahogo de las pruebas, los
alegatos de conclusión (conclusiones y el dictado
de la sentencia).
Por último, el principio de continuidad radica
en llevar todos los actos procesales sin
interrupciones ociosas y seguidas en una sola
audiencia, con recesos necesarios a criterio del
juez y, en ocasiones, con suspensión de la
contienda como lo establezca la ley, pero siempre
con el propósito de llegar a la sentencia y terminar
el procedimiento lo más pronto posible.

El juicio oral en México / Ángel Mario Díaz Sepúlveda

Ejecutivo de Nuevo León realizó una convocatoria
el 20 de octubre de 2003, con el propósito de
recabar de la comunidad propuestas de reforma
al marco jurídico en materia de justicia; por lo que
se formó un comité organizador y mesas de trabajo,
participando el Poder Judicial, Procuraduría General
de Justicia, universidades colegios y barras de
abogados, iniciativa privada, Organizaciones no
Gubernamentales y personas interesadas en el
tema, analizando diferentes programas de reforma
llevados a cabo en América Latina, por distintas
organizaciones, entre las que destacaron las
reformas al Código de Procedimientos Penales
del Estado, consistentes en la implementación del
juicio oral. Fue así como se envió una iniciativa de
reforma al Congreso del Estado, la cual fue
publicada en el Periódico Oficial del Estado el día
28 de julio del año 2004.
2. Los principios que rigen el juicio oral penal
en Nuevo León
En el libro editado por el Consejo de la Judicatura
del Poder Judicial en Nuevo León, en cuanto a los
principios, se cita que:
"Los principios, hoy consignados en el ordenamiento procesal penal como normas rectoras,
deben ser fundamentos o criterios finalistas de
orientación, interpretación y aplicación al caso
concreto por parte del juzgador de los operadores
del sistema y de la sociedad en general. Para ello,
los grandes referentes son los principios y valores
acusatorios en el procedimiento penal, los cuales
brindan un marco general de concepción, actuación,
deber, ser y hacer frente a ellos y definen la
estructura del proceso, considerando en estas las
fases del mismo, el rol y perfil de cada uno de los
que intervienen"17•

4) Otros principios

..

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1

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1► t

~' ' 1

Los tratados internacionales mencionados y la
Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos señalan otros principios y son:
imparcialidad e independencia del juzgador,
presunción de inocencia, igualdad entre las partes,
prontitud y expeditez.

JUICIOS ORALES EN NUEVO LEÓN
EN MATERIA PENAL
1. Antecedentes de la reforma

En el articulo 553, penúltimo párrafo, del Código
de procedimientos penales vigente en el Estado
de Nuevo León, se refieren cuáles son los principios
que regirán el nuevo procedimiento, y dice que:

En un libro editado por el Gobierno del Estado de
Nuevo León, titulado Técnicas del juicio oral en el
sistema penal de Nuevo León16, se cita que el

'El inculpado será juzgado en audiencia pública
por un juez. [...] Se realizará -el juicio- sobre la
base de la acusación y de modo de asegurar los
principios de oralidad, inmediación, publicidad,
contradicción y continuidad. En lo no previsto, se
aplicarán supletoriamente las normas comunes de
se Código, siempre que las mismas no
contravengan los citados principios".

15

Bovino, Alberto, p. 85.
Programa para la reforma al sistema de justicia de
Nuevo León. Técnicas del juicio oral en el sistema penal
de Nuevo León, USAID/Programa de Fortalecimiento y
Acceso a la Justicia, Impresión en el Consejo de la
Judicatura del Poder Judicial en Nuevo León. México,
2004, pp. 1-5.
16

17

Ibídem. p. 22.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

3. Algunas ventajas de los principios
a. Oralidad
Como ya se mencionó, el juicio se realiza mediante
la palabra hablada, es decir, que las probanzas
que se desahoguen no quedan registradas en un
documento mediante la escritura; en el caso de
Nuevo León, queda registro en audio y video,
mismo que puede reproducirse tanto en una
computadora con reproductor de Disco Versátil
Digital (DVD) o en las DVD's caseras, en donde
podemos percatarnos de lo dicho por las partes, el
juez y los testigos sólo las resoluciones o acuerdos
que constituyan actos de molestia deben constar
por escrito.
Por lo tanto: 1) los testigos declaran de viva
voz y en persona, y pueden dar cuenta de las
inspecciones; 2) los peritos explican sus dictámenes
de viva voz y en persona; 3) los documentos son
leídos en voz alta; 4) las pruebas audiovisuales,
como impresiones filográficas o videos, son descritos
por las personas que nos puedan decir algo
respectos a ellos; 5) los objetos que constituyan
evidencia, también son descritos por los peritos o
testigos, y 6) se dará lectura de declaración del
acusado ante el órgano investigador.

b. Inmediación
Ya que los alegatos y desahogo de diversas
pruebas se llevan a cabo ante el juez que dictará
sentencia, las ventajas que podemos citar son: 1)
se actualiza el principio de identidad física del
enjuiciador, 2) el juez sólo puede tomar en cuenta
en su presencia la prueba rendida en juicio ante
su presencia; 3) es imperiosa la presencia del
acusado en el debate y 4) se permite así una mejor
estimación de la prueba desahogada en la
contienda.

c. Publicidad
Por ser un derecho del acusado y de la sociedad,
toda audiencia de juicio puede estar presente el
público en general, incluso las puertas abiertas de
salas de audiencia, siendo sus ventajas: 1) permite
un mejor control de la sociedad sobre la
administración de justicia, 2) se facilita el derecho
de acceso a la justicia de la sociedad y 3) por
medio de ello se transmiten los valores de justicia a
la sociedad. En el caso de Nuevo León el principio
de publicidad se garantiza aún más mediante la

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

página de Internet www.pjenl.gob.mx, en donde
toda persona puede observar las audiencias de
preparación y de juicio oral.

d. Continuidad
La continuidad consiste en llevar los actos
procesales in interrupciones ociosas, seguidas en
una sola audiencia, con recesos necesarios ajuicio
del juez y en ocasiones con suspensión de la
audiencia como lo establece la ley, pero siempre
con la finalidad de llegar a la sentencia y terminar
el procedimiento lo más pronto posible.
Significa que el procedimiento no debe
interrumpirse por lapsos prolongados, sino que
debe impulsare hasta su terminación mediante la
sentencia. Así lo dispone el artículo 592 del Código
de Procedimientos Penales en vigor.

e. Contradicción
El principio de contradicción está ligado con el
anterior, todas las probanzas deberán
concentrarse en el menor número de audiencias
las ventajas son: 1) el derecho a contesta;
cualquier argumento de la contraparte, 2) derecho
a ofrecer prueba, 3) derecho a contra examinar a
testigos y peritos de la contraparte, 4) derecho a
objetar actuaciones y preguntas contraparte, 5)
produce mayor información y de mejor calidad, 6)
garantiza justicia, y 7) por lo tanto dificulta actos de
corrupción.

EN MATERIA CIVIL Y FAMILIAR
1. Antecedentes de la reforma
El gobernador constitucional del Estado de Nuevo
León, Lic. José Natividad González Parás, y el
Presidente del Tribunal Superior de Justicia del
Estado de Nuevo León en el año del 2006, Lic.
Jorge Luis Mancillas Ramirez, enviaron una
iniciativa de decreto que reforma La Ley orgánica
del Poder judicial, el Código Civil, el Código de
Procedimientos Civiles y la Ley de Métodos Alternos
para la Solución de Conflictos, todos del Estado de
Nuevo León, con base lo siguiente:
La impartición de justicia debe ser pronta,
imparcial, expedita y transparente, constituyendo
principios constitucionales que se aspirara tener
por la actualización del marco normativo y "de la
reestructuración del sistema estatal de impartición

■

�El juicio oral en Méxioo I Ángel Mario Díaz Sepúlved:::.a_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __

de justicia", es así como se revisó la Legislación de
Procedimientos Civiles y penales, para incluir en
la legislación procedimientos judiciales que eviten
procesos largos y costosos, y al mismo tiempo,
den seguridad jurídica al gobernado.
Respetando los principios de oralidad,
inmediación, abreviación, publicidad, contradicción,
concentración y continuidad; además del interés
por el funcionamiento de los sistemas judiciales y el
deseo de introducirles reformas modernizadoras,
especialmente en materia procesal. Por lo que se
envió una iniciativa de decreto para introducir el
sistema oral, tanto en la materia civil y familiar, y
atendiendo a lo gradual en materia penal, se
acordó, en una primera etapa los siguientes
procedimientos: las controversias que se susci~en
con motivo de arrendamientos; las controversias
que se susciten con motivo de alimentos, y
convivencia y posesión interina de menores
cuando éstas constituyan el objeto de la acción
principal; y las solicitudes de divorcio por mutuo
consentimiento.

2. Principios que rigen la reforma en materia
civil y familiar
En materia civil yfamiliar son similares los principios
que en penal: inmediación, publicidad,
contradicción, concentración y continuidad; pero
se agrega el de abreviación, y como lo señala
José Jesús Borjón Nieto18, consiste en el reducción
de las actuaciones y los plazos del procedimiento,
por lo que el juez evitará todo tipo de dilaciones o
prolongaciones del mismo.

Bibliografía

LIBROS
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doctrinal y comentarista sobre las leyes del ramo,
del Distrito Federal y del Estado de Jalisco. 7ª
Edición. Méxioo: Edición, Editonal Cajica, S. A.
Borjón Nieto, José Jesús (2004). El juicio oral y su
implantación en México". En: Conciencia Política.
Vol. 1. Núm. 7. México: El Colegio de Veracruz.
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Gimeno, Sendra V. (1981). Fundamentos del derecho
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Picó I Junoy, Joan (2008). El juez y la prueba: estudio
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conscientiam· y su repercusión actual. España:
Bosch Editor.
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sistema penal de Nuevo León, México. USAIDI
Programa de Fortalecimiento y Acceso a la Justicia,
Impresión en el Consejo de la Judicatura del Poder
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Silva Silva, Jorge Alberto (2004). Derecho Procesal
Penal. 2ª Edición. México: Oxford.
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sin citar para qué editorial y 1ª para Porrúa: México.

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BUS=3&amp;LEMA=principio%20de%20derecho
h t t p : /Is i te . e b r a r y. c o m/1 i b Id g bu a nI s pI
Doc?id=1021236&amp;ppg=34
http://www.oas.orglJuridicolspanish/tratados/b-32.html
http://www.sre.gob.mx/tratados
http://www. un hchr .chispa nishlhtmllmenu31bl
a_ccpr_sp.htm

LEYES YCÓDIGOS

Borjón Nieto, José Jesús (2004). ' El juicio oral Y su
implantación en México', en: Conciencia Política. Vol.
1, Núm. 7, México, El Colegio de Veracruz, 2004, p. 22

18

■

Balduino IV el Leproso

Código de procedimientos Penales de Nuevo León
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
de 1917
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
vigente en el 2008.

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

Federico Zertuche González
El caso del rey leproso es único y emblemático en
toda la historia de la realeza. No encontramos en
los anales de reyes, reinas o prlncipes ningún
otro personaje semejante a Balduino IV (11511185), ni antes ni después del paso del joven rey
de Jerusalén por este mundo.
La saga de Balduino IV nos remonta a la
Primera Cruzada (1096-1099) y al establecimiento
del llamado reino franco de Siria en Tierra Santa,
hasta su ulterior caída en 1188, tras la victoria de
los poderosos ejércitos musulmanes dirigidos por
Salah Al-din (Saladino) el legendario atabeg (rey)
de Damasco y Alepo.
Como sabemos, quien tuvo la primera idea
de una Cruzada, tal yromo se romprendió entonces
y luego se realizara, fue sin duda el papa Urbano
11 (1088-1099), quien rontó ron el importante apoyo
del conde de Tolosa, Raimundo de Saint-Gilles,
principal propagandista y ejecutor de la guerra
santa en aquella Europa de plena Edad Media.
Al poco tiempo del llamado de Urbano durante
el Concilio de Clermont, el vulgo quiso atribuir a
ambos un papel secundario concediendo principal
protagonismo como ·verdadero• iniciador de la
Cruzada al personaje más popular, legendario y
célebre entre la cristiandad de entonces: Pedro el
Ermitaño, a quien Jesucristo habría aparecido en
sueños y entregado una carta dirigida al Pontífice.
Cuenta la leyenda que Pedro habría ido a Roma
a ver al papa para darle parte de su visión y
mostrarle la milagrosa misiva, en la que, por
intermedio de san Pedro, Cristo mandaba a Urbano
11 predicar la guerra santa afin de liberar Jerusalén.
Aunque no hay nada que pruebe tales versiones, particularmente que haya estado en Roma
en ningún año antes del Concilio, ni hubiese visto
jamás al papa, lo cierto es que la fama y popularidad
de Pedro el Ermitaño eclipsó desde un principio la
de los demás participantes y protagonistas de la
Cruzada, sobre todo si tenemos en cuenta que
este hombre se dirigía al vulgo, sin tener relación
estrecha ni con la Iglesia ni con los barones
cruzados.

Cathectra no. 12, enero-junio 2009

ªEl pequeño Pedro", era menudo y delgado
e iba siempre pobremente vestido montado en un
diminuto burro. Cuando se llamó a la Cruzada
Pedro ya era un predicador muy ronocido y popular
en todo el norte y noroeste de Francia, había
pasado años recorriendo Normandía, Champaña,
Picardía y la Isla de Francia, seguido de muchedumbres de fieles que, llevados por su ejemplo,
habían elegido la vida errante de los apóstoles.
En todo caso, se calcula que la masa que
logró atraer Pedro el Ermitaño para participar en
la Cruzada se elevó entre cuarenta y cincuenta
mil personas, exorbitante para la época. La gran
mayoría era del pueblo llano, campesinos
empobrecidos, iletrados e ignorantes en las artes
de la guerra, movidos por la pasión religiosa y
fanática. Por ello, no es de extrañar que apenas
desembarcaron en Asia Menor, al pretender
temerariamente sitiar y arrebatar a los turcos la
ciudad de Nicea, aquella turba del pequeño Pedro
fuera sorprendida y masacrada por las tropas del
sultán Quilich-Arsalan reduciéndola a dos o tres
mil supervivientes, en su mayoría rezagados que
no estuvieron presentes en el lugar de la batalla.
Por su parte el ejército o ejércitos de los
barones eran de consideración, sumando varios
miles de caballeros bien entrenados, armados y
dispuestos para la guerra:
Raimundo de Saint-Gilles, Godofredo de Bouillon y
Roberto de Normandía, mandaban cada uno mil
caballeros, el conde de Blois y el conde de Flandes
a varios centenares, y Bohemundo de Tarento
mandaba un ejército de siete a ocho mil hombres y
no menos de quinientos caballeros. El caballero, a
su vez, representaba una unidad combatiente que
comprendía, además de él, cinco o seis soldados
esoogidos. Aparte de los caballeros, estos ejércitos
oontaban oon arqueros, con toda clase de técnicos
desde ingenieros hasta simples encargados de las
máquinas de guerra, un extenso número de personal
auxiliar y de servicio y de todos los profesionales

■

�Balduino IV el Leproso / Federico Zertuche González

del oficio de las armas; y los soldados rasos,
gente de a pie armada con lanzas pequeñas,
garrotes y cuchillos, quienes también tenían criados
a su cargo que no combatían pero que se empleaban
en otras mil tareas de campamento y de asedio1.

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1

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En el siglo XII, como consecuencia de la primera
Cruzada, los cristianos habían establecido el
llamado reino franco de Siria, que comprendía
varias provincias del Medio Oriente, incluyendo
Jerusalén.
La majestad santa de la ciudad exigía que
fuese capital de un reino, había necesidad, pues,
de nombrar a un rey de Jerusalén. La elección de
los barones y clérigos recayó en Godofredo de
Bouillon, duque de Baja Lorena, candidato natural.
Godofredo declinó el título de rey a cambio del de
"defensor del Santo Sepulcro". A la postre, éste
imponente y rubio barón franco, descendiente de
Carlomagno, pasaría a formar parte del elenco
más selecto del panteón de los héroes de la épica
europea.
Cabe aclarar que si bien Jerusalén fue en
muchos sentidos un reino franco, por lengua y
por tradición, por haber sido francos sus príncipes,
aristocracia y buena parte de su población, en
cambio, conforme a derecho era un Estado
internacional, así como los Santos Lugares
que estaban confiados a ellos eran propiedad de
todo cristiano y en particular de los cristianos
occidentales. Ingleses, italianos, alemanes,
escandinavos, iban a Jerusalén en peregrinación
o cruzados, sin tener por ello que ponerse al
servicio de los francos. Ahí todos los hombres
estaban al servicio de Dios. Es sumamente
interesante constatar dicha perspectiva
supranacional y supraestatal, germen de la
entonces muy lejana Unión Europea.
La Jerusalén cristiana, la Jerusalén de los cruzados
ydel Reino franco, se convirtió en la ciudad-templo,
a donde acudían de todos los rincones de la
cristiandad, ya fuera latina o griega, ortodoxa o
herética, afluían los peregrinos que rivalizaban en
fervor y se aglomeraban en masa en el Santo
Sepulcro y el Gólgota y en todos los santuarios de
la ciudad y de los alrededores con una libertad
jamás conocida en tiempos de la dominación
musulmana2.

' Oldenbourg, Zoé, Las cruzadas, Ediciones Destino,
Barcelona, 1974, p. 81.
2
Oldenbourg, Zoé, Ibídem, p. 208.

■

_ __ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ Balduino IV el Leproso/ Federico Zertuche González

Tras la muerte del célebre Godofredo le sucede
su hermano Balduino de Bolonia, quien el día de
Navidad del año 1100 es coronado rey de Jerusalén
bajo el nombre de Balduino l. Una de sus principales acciones bélicas fue la ajustada derrota que
inflingió a un poderoso ejército egipcio enviado
por el visir AI-Afdal con la intención de reconquistar
Jerusalén. Balduino, que había perdido la mitad
de sus tropas ya quien se creía vencido, arremetió
contra sus enemigos con tal furia y eficacia que
logró sembrar el pánico en el campo adversario y
hacerlos huir en el más completo desorden.
En el momento en que se le daba ya por muerto
en Jerusalén como en Jaffa, Balduino se presentaba ensangrentado y cargado de despojos y de
un botín ante las murallas de Jaffa, junto al obispo
de Ramlah que portaba en alto la Vera Cruz. Esta
reliquia (un trozo de madera considerado como tal
y que se guardaba en el Santo Sepulcro), había
tomado parte en la batalla y dado fuerzas a los
combatientes, iba a estar presente en todas las
batallas y a adquirir gran renombre no sólo entre
los cristianos sino también entre los musulmanes.
Balduino I fallece sin dejar descendencia ni
designar sucesor, por lo que los barones tuvieron
que elegir un rey, quienes en contra de la legitimidad más estricta se inclinaron por Balduino de
Bourg, que accedió al trono como Balduino II y
gobernó no sin dificultades.
Entretanto, a la muerte de Balduino 11, le
sucede en el trono de Jerusalén Fulco V de Anjou
quien reinó entre 1131 y 1143, a éste le sucede
Balduino 111 que gobierna hasta 1157, año en que
accede al trono su hermano Amalarico, pues aquél
no tuvo hijos.
Amalarico gobernó hasta morir víctima de una
disentería a la edad de 39 años. Para acceder al
trono Amalarico, había sido obligado a repudiar a
su primer esposa, Inés de Courtenay, a quien los
barones consideraban indigna para ser reina de
Jerusalén, y con quien tuviera dos hijos: Balduino
y Sibila. Después contrajo segundas nupcias con
María Comneno, sobrina nieta del emperador de
Bizancio con quien tuvo sólo una hija. De tal
manera que al fallecer, el trono le correspondía
por derecho hereditario al joven príncipe Balduino
quien asumiría el trono como Balduino IV.
El heredero al trono se hallaba desde su más
tierna infancia aquejado por un mal misterioso que
ningún remedio habia podido curar. Cuando el
niño hubo cumplido diez años, los médicos y
cuantos le rodeaban tuvieron que rendirse a la
evidencia: el pequeño Balduino era leproso.
La lepra era entonces una enfermedad
bastante común, sobre todo en Oriente, y aunque
no era tema tabú, por cuestiones de higiene y

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

salud pública existían leyes que ordenaban una
rigurosa exclusión de los leprosos de la vida social
amén de la pérdida sus derechos civiles. No
obstante, al pequeño Balduino nunca se le
consideró impuro ni indigno de reinar, sobre todo
considerando el hecho de ser el único hijo barón
del rey y heredero legítimo.
Según relata el cronista Guillermo de Tiro
quien fuera su preceptor, Balduino era "... duran!~
su infancia, muy guapo, de espíritu rápido yabierto,
cabalgaba muy bien, mejor que ninguno de sus
predecesores...". "No olvidaba nunca un insulto
y menos aún una buena acción". Tenía "un~
excelente memoria, era muy instruido, recordaba
bien las historias y las contaba con gusto...".
El joven príncipe debió comprender enseguida
qu~ su enfermedad era incurable, por lo que quiso
olvidarse de ello y hacer olvidar a los demás que
estaba enfermo. A la muerte de su padre, la enfermedad había progresado tanto que comenzaba a
hacerse visible. Las gentes del reino sentían gran
dolor al verlo.
Durante los primeros años, debido a la minoría
d~ edad del rey, gobernaron Jerusalén dos regentes,
primero, el senescal Milón de Plancy, caballero
francés, amigo íntimo de Amala rico, hasta que fuera
asesinado a puñaladas en plena calle por una
banda de conjurados. Le sucedió en el cargo el
entonces conde de Trípoli, Raimundo 111, primo
hermano del rey difunto y primer barón del reino
latino ya que Bohemundo 111, príncipe de Antioquía,
había pasado a formar parte de los adeptos del
Imperio Bizantino abandonando al reino.
A partir de 1175 el regente Raimundo y los
barones de Jerusalén pudieron contar en sus
batallas y correrías bélicas con un auxilio
ine~perado y más valioso de lo que podían creer.
El Joven rey de apenas catorce años, se estaba
revelando como un intrépido guerrero, capaz de
arrastrar las tropas a combate, y más tarde, de
mandarlas y dirigirlas en una batalla. Era para sus
ho~bres un símbolo yun estímulo, todos combatían
meJor sabiéndose bajo las órdenes de un rey
legítimo. A esa edad y con su enfermedad a
cuestas, Balduino tenía que cabalgar decenas de
kilómetros a menudo completamente armado, con
cot~ de malla y casco, bajo un calor sofocante, y
hab1a que lanzarse contra el enemigo con escudo
Ylanza en mano.
Había recibido una esmerada educación
como corresponde a un príncipe, por caballeros y
maestros de armas, y también por eclesiásticos
~ntre ellos el historiador Guillermo de Tiro; éstos 1~
mculcaron la virtud de la paciencia y fortaleza para
la dura prueba que sería su vida. También despertaron en él el sentido del deber, el orgullo de

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

ser rey de Jerusalén y defensor del Santo
Sepulcro. En todo caso, Balduino IV parecía poco
dado a compadecerse de sí mismo.
Balduino contrajo la enfermedad desde chico
que en la pubertad comenzó a progresar con
mayor rapidez, al final de su vida sus miembros se
le caían literalmente a trozos y se le soltaban del
cuerpo. Alos quince años es nombrado rey tras la
muerte de su padre, y fallece en 1185 luego de
doce años de reinado sin haber cumplido los
veinticinco de edad.
Sin embargo, fue sumamente respetado
admirado yciegamente obedecido por sus súbdito~
dad~s sus grandes dotes y cualidades para el
gobierno y la guerra, así como su tremenda
determinación ante la adversidad de su
enfermedad, pues sabiéndose con tal defecto físico
quiso demostrar al mundo y a sí mismo que era
capaz de igualar y superar a los demás.
Como diría la medievalista experta en
Cruzadas, Zoé Oldenbourg:
Con el ardor del adolescente que sabiéndose
poseedor de tal defecto físico yenfermedad, quiso
demostrar a todo el mundo y a sí mismo que era
capaz de igualar y aun superar a los otros, el rey
niño superaba su mal, porque si bien era un rey
que tenía la desgracia de ser leproso, era también
un leproso que tenía la suerte de ser rey3.

Le gustaba ejercer el poder, no tenía otra cosa
que ha?er en la vida, y estando predispuesto por
h~renc1a para ello lo hacía con todo empeño y
vigor. No toleraba desobediencia alguna, sin que
ello supusiera tiranía; ésta la contenía, no obstante
su juventud, debido a una viva inteligencia que le
había hecho madurar antes de tiempo, así como a
un fuerte sentido del deber que le hacía actuar
siempre por el bien del reino antes que cualquier
otro motivo.
Había nacido para la acción, por lo que hasta
el último momento, cuando sus miembros se le
caían literalmente a trozos quedándose sin manos
ni píes así como otras partes de la cara y del
cuerpo, quiso ser rey, mandar y ser obedecido,
pues tal era su única manera de aferrarse a la
vida merced a un fortísimo espíritu de lucha.
A la muerte de Amalarico, reaparece en la
corte luego de largos años de ausencia, Inés de
Courtenay, la esposa repudiada a quien los
barones habían impedido ser reina, la habían
separado de sus hijos cuando éstos eran aún muy
pequeños, obligándola a un exilio ruinoso y
3

Oldenbourg, Zoé, Op. cit., p. 329.

■

�Balduino IV el Leproso / Federico Zertuche González

~.

1 ,,',: •,1
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.. •¡~ •
. ..

humillante. Durante este tiempo contrajo nupcias
en tres ocasiones y llegó a tener fama de bastante
desconsiderada, pues, aunque tenía unos
cuarenta años no renunciaba a sus aventuras
amorosas, de las que más tarde llegaría a hacer
gala descaradamente.
En todo caso, muerto el rey Amalarico nada
podía impedir su retomo en calidad de madre del
rey Balduino y de su hermana la princesa
heredera Sibila. Balduino, carente de afectos y de
amistades, recibió de buena gana a su madre que
pronto tendría gran ascendencia sobre su
pequeño, desvalido y enfermo hijo, y por tanto en
la corte. Apartir de entonces, casi todas las intrigas
palaciegas y sucesorias serían auspiciadas e
instigadas por Inés.
En noviembre de 1177 mientras los
ejércitos francos se distraían en una expedición
contra Egipto y sitiaban la ciudad de Harim,
en el norte de Siria, Saladino quiso aprovechar
las circunstancias para atacar el reino por el
Sur a un costado de Ascalón, cerca de Gaza.
Creía que podría apoderarse con facilidad de un
país sin defensores, por lo que dejó que sus
ejércitos se desbandaran a fin de devastar los
campos.
Balduino IV, que había reunido a todos
los caballeros que le quedaban y se había
llevado la Vera Cruz, corrió primero a refugiarse
a Ascalón, y desde ahí se lanzó sobre el
enemigo. El país franco creía que se encontraba
al borde la invasión, sin posibilidad de resistir
a las tropas de Saladino formadas por 27 mil
hombres.
El rey de Jerusalén, cuyas tropas no
sobrepasaban los 4 mil, llevaba a 375 caballeros
de los cuales 80 eran templarios que iban
a las órdenes de su maestre Eudes de SaintAmand, al príncipe Reinaldo de Chatillon y a
Jocelin 111 de Courtenay, tío del rey y hermano de
la reina madre, a otros nobles caballeros, así
como al obispo de Belén portando la Vera Cruz,
amén de numerosos soldados de infantería
reclutados a toda prisa.
El ejército franco, muy inferior en número,
cogió a Saladino por detrás y por sorpresa. Según
un cronista musulmán de la época:
los bagajes militares que llegaban en aquel
momento obstruían el paso. De repente aparecieron
los escuadrones francos. Surgieron ágiles como
lobos y ladrando como perros. Atacaban en masa,
ardientes como la llama. Las tropas musulmanas
se hallaban diseminadas saqueando los pueblos
de los alrededores. La suerte de los combates se
volvió pues contra ellas.

■

Balduino IV el Leproso / Federico Zertuche González

Los musulmanes no llegaron a poder agruparse y
fueron rechazados y sus cuerpos reducidos a
pedazos unos tras otros, Saladino se salvó de
milagro, gracias a la abnegación de los mamelucos
de su guardia personal que murieron casi todos a
su alrededor.
Para el gran jefe musulmán este hecho
constituyó una terrible derrota y los propios
cronistas así lo registran. El ejército de Saladino
huyó en desbandada hacia Egipto a través del
desierto, muriendo en el trayecto muchos de sed,
perdiendo caballos y mulos y acosados por su
retaguardia por los francos.
Balduino y la Vera Cruz regresaron a
Jerusalén como héroes. La victoria de Montgisard
del 25 de noviembre de 1177, registrada así por la
historia, fue considerada milagrosa por los
contemporáneos, había salvado a la Siria franca
del mayor de los peligros hasta aquel día. Desde
antes se rendía un culto muy especial por la
Vera Cruz, reliquia sin precio encontrada
en Jerusalén, que no era toda la Cruz, sino como
es sabido un trozo de ella incrustada en una
gran cruz y venerada en la iglesia del Santo
Sepulcro. Los días de fiesta era llevada en
procesión a través de las calles de Jerusalén y
durante las grandes batallas acompañaba el
ejército del rey.
El rey concluyó una tregua con Saladino
y los señores francos se pusieron a consolidar
sus fortalezas y a construir otras nuevas
con el fin de conservar Jerusalén para la
cristiandad.
El rey leproso continuó organizando y
conduciendo otras expediciones guerreras
durante varios años más. Cuando estaba por
cumplir los veinte años de edad, comenzó a
verse seriamente aniquilado por su mal.
Desfigurado, incapaz de servirse de las manos
o de los pies, ya ni pensaba en montar su
caballo ni correr al combate a la cabeza de sus
ejércitos, no obstant0¡ que en algunas ocasiones lo
hiciera sirviéndose de una litera. Era el principio
de su decadencia y la de su reino.
La corte de Jerusalén, a imagen del rey
leproso, se descomponía y se dislocaba a
consecuencia de las intrigas desatadas por la
ambición del poder y de la sucesión en ciernes,
en la misma medida en que la salud del rey se
desmoronaba. Inés de Courtenay y su hermano
imponían su voluntad gracias a la benevolencia
de un rey muy enfermo.
Al final de su vida, ciego e incapaz de
moverse, fue llevado a la fortaleza del Krak de
Moab, desde donde Reinaldo de Chatillon
amenazaba las rutas del desierto yque fuera sitiada

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

en toda regla por Saladino, la que pudo resistir
por un tiempo, y ante la inminente llegada de las
tropas reales mandadas por el conde de Trípoli y
acompañado por el rey en persona, Saladino
levantó el sitio y se retiró. Una vez más -y sería la
última- Balduino IV hacía huir al gran Saladino.
Un año después, luego de elegir para la
regencia del reino a Raimundo 111, conde de Trípoli,
y prestar juramento a Balduino V su sobrino de
apenas siete años, a quien hizo coronar
solemnemente en la iglesia del Santo Sepulcro,
Balduino IV murió en marzo de 1185, tras doce
años de reinado, sin haber cumplido aún veinticinco
de edad.

Zoé Oldenbourg, de quien nos hemos valido
para elaborar este relato, resume esta semblanza
del rey leproso:
Este ser apasionado yautoritario, sensible ylúcido,
este joven terriblemente humillado en su carne y
que, en el último grado de la decadencia física,
podía sentir aún 'una gran angustia' y preguntarse
'como podía socorrer' a los sitiados del Krak; éste
mutilado, que, sin cara, manos ni piernas, se atrevía
a reunir a sus barones y dictarles sus voluntades,
es uno de los más grandes ejemplos de energía
moral que la Historia nos ha dejado"4•

Así sea.

4

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Oldenbourg, Zoé, Op. cit., p. 341.

■

�Enseñanza de lenguas a través de
la semántica

Elizabeth A/varado Martínez

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Todo maestro de lenguas debe enfrentarse a la
planeación, el método, los factores que afectan en
el aprendizaje de una segunda lengua, la
contextualización, las actividades comunicativas y
las actividades cognitivas, para realizar su práctica
docente en el aula. La planeación servirá para
estar preparado, llevar un control de las actividades
a seguir, así como de los objetivos que se quieren
alcanzar; el método ofrece diversas técnicas y
materiales adecuados a los alumnos, maestro
y tipo de institución; los factores que afectan el
aprendizaje de una segunda lengua son la edad,
inteligencia, motivación, aptitud, yactitud entre otros;
en la contextualización se estimula el interés del
alumno en el tema; las actividades comunicativas
proporcionan práctica y dominio de la lengua,
mientras que las actividades cognitivas son el
proceso por el cual el alumno capta los aspectos
de la realidad a través de los órganos sensoriales,
con el propósito de comprender la realidad y
construir conocimiento.
Es posible incluir diferentes propósitos en la
enseñanza de lenguas, sin embargo uno de los más
utilizados es el mencionado por Dubin y Olshtain 1,
quienes sostienen que aprender un segundo idioma
con un propósito comunicativo es más valorado
que el aprender a analizar ese segundo idioma.
Este interés de analizar un lenguaje particular y el
lenguaje humano es el centro de atención de los
lingüistas y de los departamentos académicos. Esta
oposición de metas trae como consecuencia un
problema para los diseñadores de cursos de idiomas,
quienes algunas veces sólo toman en cuenta el
análisis del lenguaje. Dubin y Olshtain2 proponen
transformar ese análisis del lenguaje, o bien
de la gramática científica en una gramática
pedagógica, la cual toma en cuenta el proceso de

aprendizaje, la interferencia de la lengua madre,
la complejidad de las estructuras y el contexto,
entre otros factores.
De modo similar, se podría hablar de una
pedagogía de la semántica, que permitiera
acercar la teoría en apoyo a la adquisición de
vocabulario en la segunda lengua, ya que el
conocer un lenguaje consiste en conocer palabras3.
Desafortunadamente las teorías lingüísticas
modernas dan poco énfasis al vocabulario; dichas
teorías se centran más en estructuras gramaticales,
funciones, nociones y estrategias comunicativas.
Sin embargo, existe la posibilidad de que el poseer
un buen léxico es lo que ayuda a los alumnos a
usar sus conocimientos de la lengua eficazmente
en diferentes situaciones, de acuerdo a sus
necesidades. Probablemente no almacenamos las
palabras en orden alfabético en nuestras mentes
como las encontramos en un diccionario, no obstante,
diversas investigaciones sobre la memoria muestran
que aparentemente almacenamos las palabras en
nuestra mente por grupos de palabras relacionadas. Es decir, los grupos de palabras que de alguna
manera tienen relación, son más fáciles de retener
y de recordar4.
Por muchos años se han puesto en práctica
diferentes métodos en la enseñanza de lenguas,
como por ejemplo: The Grammar Translation
Method, en donde se explicaba directamente la
gramática y se incluían ejercicios de traducción; el
método directo, que enfatizaba la habilidad oral;
el método de lectura, cuyo objetivo era la lectura y
el control del vocabulario; el método audiolingüe,
que se basaba en la construcción de hábitos del
lenguaje a través de prácticas controladas; y el
método comunicativo, enfocado en la fluidez más
que en la precisión. La mayoría de estos métodos
no tomaban en cuenta la enseñanza de vocabulario, es así como a principios del siglo XX algunos

' Fraida Dubin y Elite Olshtain. Course Design. Cambridge:
CUP, 1986, p. 26.

3 Fraida

2

ldem.

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

Dubin y Elite Olshtain. Op. cit., p. 112.
Rosie Tanner y Catherine Green. Task far Teacher
Education. Malaysa: Logman, 1998, p. 29.
4

�Enseñanza de lenguas a través de la semántica / Elizabeth Afvarado Martínez

lingüistas buscaron la forma de incluir vocabulario
para que los alumnos tuviesen un léxico más
amplio. Estos lingüistas propusieron presentar
vocabulario común a los alumnos dentro de una
lectura y a la vez limitar el número de palabras
nuevas dentro del texto. Esto llevó al surgimiento
de "Vocabulary Control Movement". A partir de
este movimiento se han hecho muchas investigaciones tratando de buscar una forma adecuada para
la enseñanza de lenguas, en donde se incluya la
adquisición de vocabulario5•
De arriba expuesto se puede concluir que
dentro de la adquisición de lenguas, el aprendizaje
de vocabulario es de gran importancia, puesto
que es necesario para comunicarse apropiadamente y, como consecuencia, es necesario buscar
formas adecuadas para la enseñanza y evaluación
del inglés dentro de un salón de clases.
Para explicar diversas formas de poner en
práctica lo anteriormente mencionado se elucidará
lo siguiente. La lingüística, estudio del lenguaje
humano, se enfoca al uso de la gramática del lenguaje,
de sus aspectos sociales y psicológicos, así como
también de la relación histórica y actual que existe
con otras lenguas. Dentro de la lingüística, podemos
encontrar la lingüística formal, que es el estudio de
la gramática, en otras palabras, analiza diferentes
teorías sobre la organización y funcionamiento del
lenguaje. Ésta además busca descubrir las
maneras más eficientes de describir el lenguaje en
general y se preocupa por conocer el proceso del
cerebro humano encargado de producir el
lenguaje6•
Una de las ramas de estudio de la Lingüística
Formal es la semántica, que de acuerdo a Saeed
(2003) estudia los significados de las palabras y
oraciones comunicados a través del lenguaje (3).
La semántica está relacionada con la fonética,
estudio de los sonidos de un lenguaje y de cómo
se combinan para formar palabras, y con la sintaxis,
estudio de la forma en que las palabras se combinan
para formar oraciones. Entre las tres, se construye
el significado que es transmitido por medio del
lenguaje, por ejemplo, si se estudia un lenguaje
extranjero el alumno debe aprender palabras,
combinarlas y pronunciarlas apropiadamente.
Para ser capaz de llevar a cabo lo anterior, es
necesario utilizar de estrategias de aprendizaje de
vocabulario.
5

N. Schmitt. Vocabulary in language teaching. Cambridge:
CUP, 2000, p. 21.
6
What is linguislics? Obtenido el 22 de mayo de 2007 de
la base de datos ERIC Digest en la World Wide Web http:/
/www.file://E:/Whalis Linguistics Eric Digest.htm

■

Schmitt7 recomienda el uso de estrategias para
descubrir el significado de una nueva palabra y
estrategias para consolidar o recordar una palabra
una vez que se ha introducido. Dentro del primer
tipo de estrategias está la determinación, en donde
un individuo se enfrenta con una palabra nueva y
obtiene su significado sin la necesidad de ayuda
de un experto. Esto es a través de adivinar el
significado que está dentro de las estructuras
conceptuales, del contexto y a través de cognados
y de referentes. También se encuentran las
estructuras sociales, donde el individuo busca mejorar
su aprendizaje de vocabulario por medio de la
interacción con otras personas, pregunta a los
maestros o a sus compañeros por significados y
obtiene sinónimos, traducciones, etcétera. Este tipo
de estrategia también pertenece a las estrate-gias
de consolidación, pues los alumnos algunas veces
estudian y practican el significado de palabras con
sus compañeros e interactúan con hablantes
nativos del inglés.
Las estrategias de memorización (segundo
tipo) implican la relación de palabras, es decir, una
palabra nueva puede ser recordada si se relaciona
con palabras ya aprendidas, ya que el ser humano
tiende a organizar las palabras en su mente por
naturaleza. Otro tipo de memorización es la
observación de la escritura, su pronunciación y
por supuesto la relación con otras palabras ya
existentes en las estructuras conceptuales. El uso
de la acción física es parte de la memorización de
palabras, pues Asher8 quien propuso el método
Total Physica/ Respond (TPR) lo recomienda, por
ser motivante para los alumnos. Es conocido que
las estrategias de memorización generalmente
requieren de un proceso mental largo para poder
facilitar la retención de palabras a largo plazo, sin
embargo, el tiempo dedicado vale la pena cuando
las palabras son importantes.
Las estrategias cognitivas son similares a las
estrategias de memorización, sólo que incluyen
repeticiones ysignificados mecánicos para estudiar
vocabulario, así como el tener notas sobre
palabras. Por otro lado, están las estrategias
metacognitivas, que requieren de un proceso
conciente del aprendizaje de palabras, el individuo
toma decisiones sobre planeación, monitoreo o
evaluación de las mejores formas de aprender y
estudiar vocabulario. Esto incluye decidir cuáles
palabras estudiar y cuáles desechar.

7
8

Enseñanza de lenguas a través de la semántica / Elizabeth Alvarado Martínez

Wilson sugiere otras estrategias para la
adquisición de vocabulario, tales como: lectura de
contenidos, el uso de campos semánticos, y
relaciones léxicas. Por medio de la lectura de
contenidos, el alumno está en contacto con más
palabras dentro de un contexto y es a través de él
que obtiene significados, y al usar campos
semánticos no sólo adquiere terminología, sino
también provee al alumno con un sistema bien
organizado de vocabulario. Además las relaciones
léxicas facilitan la retención del vocabulario aprendido, pues nuestra mente guarda las palabras en
grupos de palabras asociadas, por lo tanto es más
fácil recordarlas, por ejemplo los sinónimos,
antónimos, palabras idiomáticas, hiponimia,
meronimia, polisemia y homonimia, etcétera.
Otra de las técnicas efectivas es el uso del
diccionario, en él podemos encontrar definiciones
detalladas y ejemplos de la palabra buscada.
Desafortunadamente no todos los alumnos tienen
la costumbre de hacer un buen uso de esta técnica.
Las rimas y acertijos también son otra forma de
aprender vocabulario, pues se pone en práctica
el léxico, además de ser una manera divertida de
tener contacto con el lenguaje.
La adquisición de vocabulario es un aspecto
importante en el aprendizaje de un idioma. Los
maestros tendemos a darle más importancia a la
gramática, mientras que los estudiantes se
preocupan por poder tener un vocabulario más
amplio para poder comunicarse, es por eso que
se necesita una mejor opción pedagógica en la
que los alumnos puedan aprender, retener y
aplicar vocabulario al mismo tiempo que reforzar
el aprendizaje de lenguas.

Bibliografía

Berruto, Gaetano (1988). La semántica.2da. Ed. México,
D. F.: Nueva Imagen.
Cowie, A. P. (2009) Semantics. Oxford: OUP.
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Hatch, Evelyn y Cheryl Brown (1998) Vocabu/ary,
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Teacher Educa/ion. Malaysa: Longman.
What is linguislics? (1 986). Obtenido el 22 de mayo del
2007, de la base de datos de ERIC Digest en la Wortd
Wide Web: http://www.file://E:/What is Linguistics
Eric Digest.htm
Wilson, M. 0unio, 2003). Greek vocabulary acquisition
using semantic domains. Obtenido el 28 de febrero
de 2007, de Joumal of the Evangelical Theological
Society en la World Wide Web http://findarticles.com/
p/articles/mi_qa3817/is_200306/ai_n9243945/pg_4/

N. Schmitt. Op. cit., pp. 135-136.
Ídem.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

■

�En busca de sombras pigmaliónicas

Ne/son Méndez
Una de las grandes facultades del hombre es el
poder de la creación; esto le ha permitido crear la
más amplia variedad de cosas para su regocijo y
orgullo, al mismo tiempo que su yo es alimentado
con el reconocimiento que recibe de los demás, y
sus deseos de mostrarse omnisciente y omnipotente quedan plasmados en la obra creada.
Ahora bien, cuando el objeto creado cautiva
al sujeto creador y éste termina enamorado de su
creación, se establece una relación de proyección
que empuja al creador a rendirse ante su obra. El
hacedor ve reflejado en la obra su propia imagen
o la idealización de lo que a él le gustaría ser.
El hecho de que el artista, o en sentido más
amplio el creador, vea su imagen proyectada en
la obra nos remite al mito de Narciso. El creador
se enamora de su obra, como Narciso de su imagen
en el agua; y es posible que llegue un punto, en el
que este enamoramiento acabe en celos y se
produzca una confrontación problemática entre el
creador y su producción, principalmente porque
el creador piensa que va a ser reemplazado por
su creación.
El creador que sirve como referencia de
partida para nuestro estudio es el escultor chipriota
Pigmalión. Como Pigmalión aborrecía a las mujeres
de su tiempo, esculpió una estatua de marfil de la
cual se enamoró; la creó a semejanza de sus
deseos y como él imaginaba que debía ser una
mujer. En la escultura Pigmalión ve proyectada la
persona deseada, quien debía ser a la vez alguien
como él mismo.
P~malión da origen,entonces,al ~malionismo,
que en palabras de Luís Kancyper es "el estado
en que la libido recae sobre el objeto para
engendrarlo o transformarlo a partir de un modelo
ideal". El modelo ideal sería el propio creador,
quien refleja o proyecta en la creación una parte
de su yo.
Para nuestro estudio comparatístico,
utilizaremos como obra fundamental Pigmalión de
George Bernard Shaw. Es la obra a la cual haremos

Cathedra no . 12, enero-junio 2009

alusión constantemente en nuestro trabajo. En esta
obra, Higgins, un afamado fonetista, conoce a Elisa,
una florista de una zona humilde de Londres y la
transforma en un nuevo ser. De pertenecer al
arroyo, como dice Higgins, la muchacha pasa a
ser miembro de la clase elevada de la sociedad
londinense.
Todo empieza como un experimento más para
Higgins y una apuesta con Pickering. Sin embargo,
después de terminar la creación de la "otra"
persona, Higgins se ve enfrascado en un conflicto
con el ser creado. Higgins termina su experimento,
cambia el lenguaje de la chica y quiere luego
deshacerse de ella. Pero, la nueva Elisa quiere
saber lo que será de ella y pide responsabilidad a
su creador por lo que ha hecho.
Elisa se siente utilizada e incapaz de
desenvolverse en su nueva vida. Se queja
repetitivamente porque Higgins la sacó del arroyo.
Realmente la transformación tiene sus efectos en
ella. Pide que se le trate con respeto, que le digan
palabras de afecto y motivación y que se le
reconozca.
Aquí vemos que el gran problema del hombre
-Higgins en Pigmalión y Víctor en Frankensteines que la mayoría de las veces no sopesa las
consecuencias que sus creaciones pueden
acarrear. El hombre es guiado por motivaciones y
emociones que tiene que materializar para liberar
fuerzas internas de las cuales a veces es
prisionero. El hombre es un ser trastornado y presa
de los más exquisitos deseos, y casi siempre el
sueño, el deseo y la meta han estado por encima
de las consecuencias.
Entre Elisa y Higgins pasa lo mismo que entre
el doctor Frankenstein y su monstruo. Vemos que
la creación de Frankenstein es un ser que también
pide reconocimiento de su creador, desea que se
le reconozca como un ser que tiene sentimientos,
deseos y necesidades.
Frankenstein crea un ser monstruoso que
confronta y acecha a su Hacedor repetitivamente.

�En busca de sombras pigmaliónicas / Nelson Méndez

El monstruo maldice asu creador por haberle
dado vida y quiere que se haga responsable de
él. Podemos ver que se exige al creador
responder por sus actos, responsabilidad que
también exige Elisa a Higgins.
Cuando la creación se revela, produce
en el creador un estremecimiento aterrador. Ya
que éste se puede ver suplantado por su obra.
Recordemos que Elisa quiere ser como Higgins,
es decir, quiere dar clases de fonética. De cierta
manera, está apropiándose de la profesión de su
hacedor.
Cuando lo anterior sucede el hacedor debe
tomar una decisión. O acaba con su obra o la
pone de su lado. Higgins trata de poner de su lado
a Elisa. La invita nuevamente a casa. Sin embargo,
es notorio que el discurso de Higgins es de
confrontación, por lo que debemos mencionar que
Pickering es clave en el éxito de Higgins de llevar
a casa a Elisa. Pickering es un hombre que utiliza
un discurso bastante conciliador, sabe reconocer
a la muchacha oportunamente y le da el trato
adecuado a su nuevo ser.
En Frankenstein, la situación es totalmente
inversa. Víctor decide matar a su creación,
inclusive sabiendo que el monstruo es la
prolongación de su persona, pues es producto de
sus deseos. Victor puso sus energías en su
creación, pero fue un creador irresponsable.
Su obra se sale de control y él tiene que tomar
medidas.
Víctor se ha metido con lo sagrado, con la
vida que sólo corresponde a Dios darla o quitarla.
Y como dice Caillois, no puede uno aproximarse a
lo sagrado sin correr grandes riesgos, como la
posibilidad de morir, por ejemplo. Yefectivamente,
tratar de igualarse al Creador, le cuesta a Víctor la
vida.
Ninguna conciliación es posible. Víctor se da
cuenta de que lo único posible es la muerte de
alguno de los dos. Muere él e igualmente su
creación. Fallece el creador y con su fin se lleva a
su obra.
En el Pigmalión de Monterroso, las
creaciones también se revelan contra su creador.
Se quieren creer mejor que él y, al igual que el
monstruo de Frankenstein, maldicen a su creador.
Sin embargo, vemos que el escultor (Pigmalión)
no se deja atropellar por sus estatuas ysu elevado
orgullo. Cuando se cansaba de su impertinencia
las destruía, no fuera hacer que lo suplantaran y
acabaran con él.

11

En busca de sombras pigmaliónicas / Nelson Méndez

El miedo de ser suplantado o de que la
creación fulmine a su creador se puede ver de
una manera bastante patente en la película
Inteligencia artificial. Recordemos los festivales
de la vida que se muestran en el filme. Los
seres humanos se creen amenazados por las
máquinas semi-humanas que ellos mismos crean.
Razón por la cual persiguen a los mecas y luego
los destruyen en el festival de la vida, pues hay
que celebrar la vida destruyendo los seres
artificiales. También hay una proliferación de
mecas, que va tomando espacios que le
pertenecen al hombre. Tenemos a David que
reemplaza a un niño de carne y hueso, por
ejemplo.
En esta película vemos cómo el hombre
crea robots a su imagen y semejanza, al menos
en lo "físico". En la parte mental y espiritual el
trabajo es un poco más difícil. Sin embargo, con
David pareciera que el hombre consigue lo que
tanto ha anhelado: una máquina llena de
sentimientos y totalmente humanizada. Pero el
hombre también desemboca en el horror al ver
que la producción de vida artificial puede en
algún momento adueñarse de los espacios
humanos.
Vemos en la película que la modernidad le ha
dado al hombre grandes posibilidades de
progreso, e igualmente de autodestrucción. El
hombre no puede andar de experimento en
experimento, ya que él mismo va a producir su
propia destrucción.
Un experimento le cuesta a Higgins un
gran conflicto con Elisa. Una situación que casi se
le escapa de las manos. Es de recalcar que
Higgins constantemente trata de proyectar su
ser sobre Elisa. Quiere que ella sea como él,
le pide que sea soltera, que no se case con un
mamarracho como Freddy. Higgins desea que
Elisa piense y actúe como él. Se nota que Higgins
se va convirtiendo en una persona proteccionista
y por eso creemos que dice "no quiero que nadie
estropee mi obra maestra".
El proteccionismo es normal en la relación
padre-hijos y a veces va más allá de la
mera protección. El padre quiere imponer en el
hijo sus propios rasgos y lo que considera correcto.
Quiere ser su guía, pero cuando el padre trata de
imponerse, en realidad está proyectando su
persona en el otro. Está buscando reflejar en el
otro lo que él es. Y lo más importante, quiere
prolongar en el otro su propia existencia.

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

En "Las ruinas circulares" de Borges vemos
como el creador va moldeando a su creación,
tomándose como patrón el mismo. Y tiene sumo
cuidado en la preparación para su eclosión en la
vida. Aquí el creador está muy preocupado por el
porvenir de su creación y comenta "hombre
¡qué humillación incomparable, qué vértigo!
A todo padre le interesan los hijos que ha
procreado".
Podríamos decir, en este caso, que el creador
está desde el momento antes de producir,
haciéndose responsable de su creación. En este
sentido no podemos igualarlo con el doctor
Frankenstein o mister Higgins. Aclaramos, por lo
tanto, que estamos hablando de diferentes planos,
tenemos lo onírico con "Las ruinas circulares", lo
científico y la indagación de lo desconocido con
Frankenstein y lo social con el Pigmalión de Sir
Bernard Show.
La creación puede ser un hecho material y
también un producto de la imaginación. Tal es el
caso de Nataniel en "El hombre de arena", quien
desarrolla una neurosis obsesiva1• La personalidad
se construye desde la infancia, los rasgos que
tendremos en la vida adulta son moldeados en
nuestros primeros años, por lo que somos producto
de un proceso de formación que ha comenzado
tempranamente. Las experiencias alquimistas de
su padre, sumado al cuento del hombre de arena,
crean en Nataniel una inestabilidad emocional. Esto
lo lleva a asociar los terrores y vivencias de su
infancia con el viejo Coppola.
Él proyecta el imaginario del hombre de
arena sobre el otro, sobre Coppola. En el
Pigmalión de Shaw, Higgins quiere proyectar su
personalidad sobre Elisa, le pide que lo acepte tal
cual es. Así, por ejemplo, notamos la insistencia de
Higgins para que Elisa lo acepte tal como él se
comporta. Recordemos que Higgins se siente más
atraído por Elisa, cuando ella actúa exactamente
como él es; cuando Elisa le tira las zapatillas y
cuando Elisa es más desafiante. Por otra parte, le
comenta que no se case, desea que ella se quede
soltera al igual que él.
Higgins y Nataniel son seres altamente
narcisistas. El primero porque quiere ver en el

1

Entendemos como neurosis obsesiva la persistente
presencia de pensamientos o impulsos desagradables
en el individuo, que lo llevan a acciones para reducir la
ansiedad, producto de esos pensamientos.

Cathectra no. J2, enero-junio 2009

otro su propia imagen y está enamorado del
producto que ha creado. Ha transformado en una
señora a una muchacha del lodo o del arroyo. Y
de esa señora él se enamora, no de la chica que
apenas puede articular bien las palabras.
Por su parte, Nataniel posee los elementos
propios del artista. Tiene el aspecto neurótico,
considerado por el psicoanálisis como elemento
motivador de la creación. Nataniel es también en
alto grado narcisista, en el sentido que es un ser
que tiene un alto apego a su imaginario y desea
ver en otros lo que él es, por eso reprocha a
Clara, ya que ella no acepta sus elucubraciones,
algo que hace ecuánimemente Olimpia. Nataniel
en su estado enajenado no se da cuenta que su
amada Olimpia carece de vida, razón por la cual
él se siente a gusto con ella. Su yo narcisista ha
encontrado su reflejo en Olimpia.
Vemos entonces que para el creador es
importante realizarse en lo que crea. Su obra
tiene que representarlo, debe reflejar su realidad
y que generarle el placer del orgullo. Esto lo
podemos encontrar en La obra maestra
desconocida donde Frenhofer quiere sublimar
altamente su obra para demostrar que es un gran
artista. Pasa algunos años pintándola y cuando
finalmente la muestra, crea decepción en los demás.
Puesto que la obra no es más que colores confusos
amontonados y unas extrañas líneas que no dicen
mucho.
Es pertinente mencionar que el artista está
enamorado de su obra. El objeto cautiva al sujeto
creador y no le deja ver más allá de su obra, un
rasgo del pigmalionismo. Este extrañamiento es el
que, por ejemplo, no le permite a Frenhofer admirar
la belleza de Gillette. Por otra parte, en El retrato
oval, el pintor es presa de una fijación mental que
lo lleva a producir un gran retrato de su amada,
pero en detrimento de la vida de ella. El artista se
muestra como un ser ambicioso, descontrolado y
que no racionaliza sus pasiones. Su neurosis está
por encima del amor, tiene que liberar su energía
y buscar alivio a los impulsos que le causan
ansiedad. Esto lo logra a través de la pintura. Y
después que tiene su obra en frente yya terminada
exclama que está llena de vida yencuentra regocijo
y placer en ella.
Algo parecido le sucede a Peyrehorade en
La Venus de lile. El señor de Peyrehorade siente
una gran fascinación yencantamiento por la Venus
que sus trabajadores han encontrado. Está tan
fascinado que trata de buscar su origen y da
interpretaciones un tanto sesgadas o erróneas de

■

�En busca de sombras pigmaliónicas / Nelson Méndez

las inscripciones que tiene la estatua. Es el
encantamiento del enamoramiento. Aunque el
señor de Peyrehorade no ha creado nada, asume
la estatua de terracota como propia. En cierto
sentido, se hace el padre de ella, ya que trata de
enterarse de su origen yde su historia yen definitiva
la saca del anonimato profundo que tenía cuando
estaba bajo tierra.
Lo que acabamos de presentar se puede
encontrar análogamente en el Pigmalión de Shaw.
Elisa se convierte en hija de Higgins. En primer
lugar, porque ha pagado al padre por ella. En
segundo lugar, la educa y la saca del anonimato.
Y por último, porque es el padre de la transformación de Elisa y de la nueva vida que la chica
tendrá.
Se crea una perfecta relación pigmaliónica
entre creador y creado. Sin embargo, esta relación
no es todo el tiempo factible. En el contexto literario
venezolano tenemos un ejemplo claro de ello. En
Ídolos rotos, el artista, Alberto Soria, no puede ver
su obra concluida por causas externas. Su obra
no verá luz y él no podrá admirarla para
enamorarse de ella y su libido no podrá ser
proyectada en su creación. Conspiran contra él
diversos factores que hacen que se encuentre
ante la imposibilidad de terminar su creación.
Entre esos factores tenemos lo político. En la
novela es más importante el proyecto político y la
relación del ciudadano con la patria y la política,
que con la cultura. Además, hacer una Venus en
el contexto venezolano es ir en contra el canon
artístico del país. Aunque Soria quiere fundir el
canon europeo con el criollo, la figura de la Venus
no simboliza nada para un país revuelto en
vaivenes políticos y donde lo extranjero es blanco
de censura.
Para finalizar, queremos hacer alusión a la
creación golémica. Tenemos el ejemplo del poema
de Borges, El Golem, donde el rabí Judá León
quiso hacer un ser que le sirviera para cumplir
ciertas tareas. Con este fin, tuvo que ponerse a
hacer combinaciones para obtener las claves
necesarias.
Recordemos que la creación divina es
producto del lenguaje, en este sentido, el rabí se

■

---------------iguala con Dios. Él produce su "aprendiz de
hombre" a partir de combinaciones y haciendo
uso de la palabra. Judá León quiso el saber de
Dios para crear y lo logró. Sin embargo, como
característica de la creación golémica, su ser carece
del poder de la palabra, de necesidades básicas
humanas y de deseos sexuales. Es programado
para cumplir ciertas tareas y debe total obediencia
a su creador.
Haciendo un paralelismo con el Pigmalión
de Sir Bernard Shaw, nos damos cuenta que
Elisa se está enfrentando constantemente con
su creador, así que no es incondicional con él.
Tiene necesidades humanas como el afecto,
el cariño y el reconocimiento. Tiene deseos
sexuales, por lo tanto quiere una pareja y no
quiere ser una solterona como tal vez Higgins
lo pretende. Y por ultimo, pero no por eso
menos importante, Elisa es básicamente es una
creación del lenguaje. En esencia es la misma
muchacha, pero lo que cambia en ella es su forma
de hablar. Claro, al igual que sus modales y su
forma de vestir, pues alguien que se crea
representante de la alta sociedad, debe vestirse
adecuadamente.

Bibliografía

Caillois, Roger (1996). El hombre y lo sagrado. México:
Fondo de Cultura Económica.
Calvino, !talo (1987). Cuentos fantásticos del XIX.
Madrid: Ediciones Siruela.
De Balzac, Honoré (2001). La obra maestra desconocida.
Madrid: Visor Libros.
Del Conde, Teresa (1985). Las ideas estéticas de Freud.
México: Grijalbo.
Kancyper, Luis (1996). "Narcisismo y pigmalionismo
en la obra de Jorge Luis Borges". Revista argentina
de Arte y Psicoanálisis (EOS). Buenos Aires, No. 4,
pp. 38-50.
Shaw B., George (1981). Pigmalión. Barcelona: Bruguera.
Shelley, Mary (2001 ). Frankenstein. España: Mestas
Ediciones.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Crónica de una gloria anunciada
(un poeta cubano en Medellín)

Manuel García Verdecía
Larca quiso ir a Santiago, yo a Medellín. Tanto me
habían hablado del afiebrado encuentro de poema
y abrazos, de palabras y regocijo, que me roía la
espinosa ansia. Trabajé años con callado denuedo
y, cuando logré un cuaderno que creí decoroso,
con absoluta alevosía lo lancé a la diana de mi
sola oportunidad. Y lo conseguí.
Medellín anda por los cielos. Allí todo
transcurre en alturas, como si le acariciaras el
vientre a Dios. Cuando llegas al aeropuerto de
Río Negro, en medio del más despampanante
verdor (¡yo que creía a mi isla tan verde!),
comienzas un inacabable descenso de vértigo,
que los heroicos jóvenes aprovechan para
amansarlo en patinetas. Circundados de paños
de flores (a unas amarillas las llaman "ojos de
poeta", escuchen) y musculosos árboles, con
eventuales tramos de deslaves, que hablan de la
reiterada presencia de la lluvia y del obstinado
duelo del Espíritu de la Montaña por recobrar sus
predios, serpea el grafito de la carretera. De
momento se abre, como el cáliz de una
pantagruélica flor, la ciudad, que saca su nariz
aún a 1500 metros por encima del mar. Es un
ánfora entre cerros, roja en contraste con el espeso
esmeralda de la vegetación, rojez de tanto ladrillo
que escala hormigueante por cada ladera.
El centro de la ciudad, donde se alza el Hotel
Nutibara, cuartel general de los poetas, es gris
pétreo, en una solidez sólo mecida por el numeroso
tráfago de sus habitantes. Sin embargo, esa
pesantez se aligera ytorna graciosa por las insólitas
criaturas que reciben en la Plaza Botero. Enormes,
desbordadas criaturas que ha forjado el artista
para enamorar a su pueblo. Un temblor de iniciado
me sacude, nunca había visto de cerca sus obras.
Ahora no sólo camino entre ellas, sumando su
admiración mi compatriota Alex Feites, sino que
las olfateo, las palpo, casi las saboreo. La gente
parece saber su significación pues las figuras
nunca están solas. Las parejas se acurrucan al
lado de ellas, llevan a sus críos allí, se sacan fotos

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

con una emoción devota. Frente a la Plaza está el
Museo de Antioquia. Éste guarda, para gozo
público, la colección regalada por el artista, tanto
de sus propias obras como de otras, agasajo de
artistas amigos. Entre piezas de Rauschemberg,
Matta y otros expresionistas americanos abre su
obscena boca roja un pájaro de Lam, para nuestro
regocijo. Me percato de que para entender a
Botero hay que venir a este país de libidinoso
verdor, titánicas montañas, hembras de ojos brujos
y frutos despampanantes. Es como si la mayor
fertilidad de la tierra rompiera por este punto del
orbe. Ese candor gozoso, esa opulencia dadivosa,
ese risueño desborde, no pueden surgir sino de
una vitalidad y una simpatía bebidas en el pecho
materno.
La poesía no sólo palpita en la convocatoria
que nos reúne en esta torre de Babel ansiosa por
hablarle a Dios. Se agita en el aire, la turbación, el
magnetismo que anima la ciudad. Está en la
amorosa comunión de sus gentes atentas y
sonrientes que nos reciben y hacen sentir
"amañados". Está igual en las cosas que hacen y
en los sitios que levantan. Nos encanta el parque
de los Deseos, en cuya inclinada planicie los
concurrentes se echan para procurar algún deseo
de las estrellas que caen en la honda noche.
También se percibe en la gracia de la Guía Turística
que explica todo puntualmente como si nos
acariciara y nos descubre el misterio de los pies
descalzos, la cifra de los músculos que logran el
beso o la electricidad que ocultan los limones. A
esto último, el dream team de reidores que
formamos Chiqui Vicioso, dominicana, José Zuleta,
colombiano, Benjamín Chávez, boliviano, Alex y
el que ahora recuerda, armamos un fabuloso árbol
de navidad con el limonero de la madre de Chiqui
y nos burlamos del desafuero del costarricense
que aún pretende sacarles limonada a los
explotados frutos. La hallamos en el Parque de los
Pies Descalzos, ocurrencia genial que permite vivir
por los pies las texturas de la madre Tierra y hasta

�Crónica de una gloria anunciada (un poeta cubano en Medellín) / Manuel García Verdecia

----------

aproximarse a lo que experimenta un invidente al
transitar entre tocones con los ojos cerrados, a lo
que se atreven sólo Chiqui y Alex. Sin embargo,
la poesía palpita, sobre todo, en el multitudinario
público que recibe ávido nuestras lecturas.
El Festival abrió su voz al mundo el sábado 5
de julio, a las cuatro de una tarde gris y húmeda,
como un otoño adversamente anticipado, en el
anfiteatro del Cerro Nutibara. Este consiste en unas
gradas que rodean con su abrazo un escenario al
fondo, donde nos sentamos los poetas. Las gradas
de concreto, forrada de verdísima yerba, están
custodiadas por altos árboles vigilantes. Al arribar
los poetas, ya casi estaba de bote el espacio, pero
aún por sus escaleras bajaban, en riada constante,
más participantes. La mayoría eran jóvenes, sobre
todo parejas, en un aluvión gozoso. Rompió por
el mensaje viril de Fernando Rendón, principal
organizador, disconforme con la indiferencia de
ciertos medios y la negativa oficial a reconocerle
carácter patrimonial al acontecimiento que revirtiera
el renombre de la ciudad, desde los antros del
narcocrimen a las cimas jubilosas de la poesía.
Después seguiría el concierto de voces. En
disímiles lenguas, respetuosamente vertidas en
español, en distintas maneras y con los más
variopintos temas, se desovilló la bíblica lectura.
Las horas se fueron tejiendo con los versos, en un
rosario de nutrida belleza. Llegó la lluvia, no
impertinente, sólo familiar, para reafirmar el acto
poético, pues ¿qué poesía desconoce la lluvia?
Se estrecharon más las parejas, se acercaron más
los extraños, compartieron paraguas y hules,
corroborando que la experiencia poética es ámbito
de solidaridad. Nadie se retiró. Imantados, oían
por los poros y las pupilas, se estremecían,
exclamaban o reían, finalmente aplaudiendo
delirantes y pidiendo más cuando se quedaban
deseosos. No cabía en mi cuerpo de tan
maravillado. Fueron largas horas paladeadas. Al
final no pude evitar ir al podio y dejar hablar mi
corazón. "Nosotros hemos traído los poemas,
ustedes confirman la poesía", dije. "Ustedes hacen
que la posibilidad sea probable y el futuro
presencia, ¡gracias, Medellín!" Y pedí a los poetas
que, de pie, aplaudiéramos agradecidos aquienes
completaban nuestros poemas. Esa noche probé
lo que sienten las estrellas de rock.
El domingo siguiente a la inauguración, me
correspondió ir en el grupo que leería en Santa
Elena. Fuimos escalando montañas, siempre
rodeados del asombroso verde de la nutrida
vegetación. Subíamos encaracoladamente,
bordeando el vértigo, siempre subíamos, como si
se tratara de leer para los ángeles. El pueblito es

■

simplemente precioso, ciudad miniatura, con los
sitios necesarios para dispendiar vida. Un
pueblo ordenadito, colorido, orlado de flores y
artesanías por doquier. Luego nos enteraríamos
de que era el ombligo de lo que llaman silletería, el
arte de presentar flores que se llevan en la silla
que hace mucho, colonizados, cargaba el mineral.
Luminosa metamorfosis. Nos condujeron al
edificio de gobierno, en cuyo portal leeríamos.
Había allí unas mesas dispuestas, un equipo de
audio y una persona que nos recibía con una
sonrisa. Alex, con el humor atómico que blande
casi continuamente, se me acerca, "Manolo,
¿contra quién vamos a leer? "Será contra nosotros
mismos•, respondí ante el desolado panorama
mientras nos carcajeamos, paseando nuestra
incredulidad por entre los puestos de comidas y
artesanías.
A las cuatro sentimos que los altoparlantes
nos convocaban a leer y, con la pesadez de la
desconfianza, nos acercamos al portal. No habíamos
terminado de asentar las nalgas y comprobamos
-¡oh, magia inefable! -, que se había colmado el
espacio abierto ante nosotros. No sólo leímos ante
un público atentamente numeroso, sino cómplice
por demás, incluido un perro que tuvo una ligera
inclinación por la lectura de Alex, lo que muestra
que algunos canes suelen saber más de la cuenta.
Al final pidieron más poemas, vinieron a tener
nuestros autógrafos {¡ah, vanidad, una gota
tuya siempre endulza!), invitaron al "tinto", el
infaltable café colombiano, se sacaron fotos con
nosotros y hasta nos regalaron ramos de ruda,
"que da buena energía" y lógicamente la
aceptamos, no hay que tentar la fatalidad. Mientras
regresábamos exultantes, encomiando tan gozosa
ocasión, nos decíamos que aquello no podía ser
casual.
La siguiente oportunidad para el asombro
fue la lectura en el Teatro de la Universidad de
Antioquia. Abriéndonos paso por un campus que
semejaba un descomunal parqueo, un dédalo de
incontables autos y motos, arribamos a un edificio
apacible. Sólo que al frente se extraviaba una
largísimo fila de jóvenes que mi costumbre no supo
asociac con nosotros. Pero, una vez que nos
adentraron en el local, abrieron las puertas la cola
de aquel cometa de júbilo inundó el teatro.
Sentados frente a un repleto patio de butacas,
procedimos a leer. Hubo una recepción cálida,
minuciosa, refleja. De nuevo los aplausos nutridos,
los gestos aprobatorios, las exclamaciones
confirmativas.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Crónica de una gloria anunciada (un poeta cubano en Medellín) / Manuel García Verdecia

Al final se formaron colas ante la mesa para
que firmáramos las memorias, o un cuaderno o
una simple hoja. Algunos ya nos habían oído leer
y comentaban alguno que otro texto, pues con los
días pudimos comprobar que cuando se enamoran
de un poeta lo siguen con lealtad penelopiana.
Incluso, no sólo pedían firmas, sino que regalaban
sueltos con poemas, dibujos y aún unas semillas
para cultivos totalmente orgánicos, logradas por
ellos. ~ mi una pareja se me acercó a regalarme
unas vibrantes mariposas, dibujadas de sus manos,
con toda la delicadeza de su vuelo. El incidente
que nos devolvió a este planeta fue que, como se
alarg~ba el tiempo de firmas y pequeñas
entrevistas, los custodios se pusieron ansiosos
porque querían acabar, así que, tras un par de
señas, nos apagaron implacablemente los focos.
Terminamos de firmar adivinando a oscuras.
Verificamos que los custodios son una misma raza
dondequiera, con una carencia genética para el
buen humor y absoluta fobia por la poesía.
.El _Quinteto de Cuerdas {Chiqui, Alex,
~enJamm, José y este escribidor), entre mil
irreverentes chistes yjaranas, así cumplíamos uno
y otro compromiso no acabábamos de descender
del Aconcagua de nuestra admiración. Y es que
ante cada pasada sorpresa, te asombraba una
inédita aún más desconcertante. Les cuento de lo
que aconteció a Chiqui, Benjamín, el alemán
G~rhard Falkner y el tulipanés, digo, holandés,
ArJen Duinker. Nos dijeron que leeríamos en
Barrancabermejas, lo cual no nos decía nada, y
nos fletaron en par de aviones hasta las orillas
~erracota del Magdalena. Teníamos un resquemor
mcontr~lable, pues nos habían dicho que el lugar
era caliente, lo que entendimos como de alta
temperatura, a lo que Chiqui y yo nos reímos pues
soportamos comúnmente los treinta y pico de
grados. Pero alguien se encargó de malignamente
a~laramos que no se trataba de esa temperatura,
sino de los excesos de las huestes paramilitares.
Sin embargo, nos hicimos a la idea de que los
~tas asumimos el destino como el poema que
aun nos falta por escribir, quizás el mejor. Al llegar
al a_eropuerto, muy vigilado, como en el poema,
nadie nos estaba esperando. Así que entretuvimos
los minutos jugando a la ruleta rusa de nuestro
porvenir inmediato. La risa suele ser un noble
escondite para el miedo. Ya nos adaptábamos a
recluirnos en el aeropuerto, cuando arribó,
so!ocado, sudoroso pero sonriente, los brazos
abiertos como la salvación, José Femando, la
persona que nos acogería en la ciudad, al que un
tropiezo inesperado lo había retardado.
A partir de este instante todo fue deleitoso
alivio, como quien libera la vejiga tras horas de

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

continencia. No dejamos incluso de exponerle
nues~s dud~s de supervivencia. Despreocúpense,
nos d1Jo sonnente, yteníamos que creerlo lo decía
alguien que se la juega día a día. Ha~brientos
-tuvi~os qu~ salir antes del mediodía para coger
el av1on-, sin atrevemos a evidenciarlo por no
faltar a la cortesía, tras dejar los bultos en el motel
de tr~bajadores donde nos alojaron, nos
encammamos a nuestro deber. Nos condujeron a
una pequeña plaza con gradas de cemento, ante
las q_~e se alzaba un podio con sillas, que, en
defimt1va, nadie usó por estar más compenetrados.
Detrás corría el río silencioso y pesado como un
fatum indiferente. En medio de éste se alzaba
protector, Cristo Petrolero, levantado en hormigó~
Y acero por los propios obreros para halagar la
buenaventura. Se nos unieron los poetas
colombianos Catalina González, Federico DíazGranados y otro, cuyo nombre pierdo entre tantas
emociones. Leímos para un grupo de ciudadanos
Ypoetas locales, en presencia del alcalde del sitio
cuyo cuerpo_de seguridad nos daba cierto respiro:
aunque alguien desconfió de su exigüidad y, sobre
todo, del desparpajo como desatendían su cuidado
para conversar y atender nuestra lectura, peligros
del buen oficio. Chiqui leyó primero y luego
Gerhard pues los entrevistarían para la televisión.
En su poema, la dominicana invocaba ciertas
deidades del panteón afrocaribeño, entre ellas a
la diosa de las aguas. Nuestras sospechas se
cumplieron casi de inmediato, con un espléndido
aguacero que presenció el fin de nuestro recital.
Tuvimos que guarecernos ante unos magros
bambúes, que dieron un toque budista a la tertulia.
Tarde en la noche llegó la cena. Pero
pantagruélica, de bagre frito, vaca frita, patacones
a lo Botero y cervezas. No hubo mucha sobremesa
porque debíamos levantamos con los gallos para
la siguiente aventura. Siempre quedan cosas por
ver. A las cuatro y media de la madrugada nos
estábamos desperezando. Fuimos por el tinto
reanimador y, cuando la de rosados dedos apenas
mostraba las uñas, cerca de las cinco y media, ya
nos hallábamos ante el portón que da acceso a la
refinería. En pie, pero respetuosos, interesados,
totalmente despiertos, tras una breve arenga y las
debidas presentaciones, los obreros recibieron la
lectura. Sólo leer el último verso y nos condujeron
hacia otra entrada cercana, donde se agrupaban
obreros temporales. Volvimos a leer ante un público
afirmativo y entusiasta. El sol nos sorprendió
leyendo. Fue el primer desayuno poético de mi
vida. Nunca pasó por mi mente hecha a las fiebres
del imaginar el leer para nadie en horas tan
brumosas. Pero ocurrió.

■

�Crónica de una gloria anunciada (un poeta cubano en Medellin) / Manuel García Verdecia

El Festival fue una escala multicolor de
deslumbramientos. Constituyó una vasta posibilidad
de conocimiento y relación, en los más variopintos
matices: vivencia!, geográfico, cultural, poético,
humano. Además del hallazgo invaluable de un
receptor ávido y filial, pudimos abrazamos poetas
de unos sesenta países y una veintena de lenguas.
Accedimos aasuntos y estilos inquietantes, siempre
posibles, incluso cuando no coincidían con el
concepto o la tradición propia. Evito mencionar
nombres para no crear celos y quebrantaduras
en el ánimo de feliz amistad que dejó el Festival.
Verificamos la amplitud de las posibilidades para
ejercer la poesía, con disímiles maneras de
expresar y hasta actuar el poema. Por sus textos
nos acercamos a la realidad de sus respectivos
mundos, lo que nos prepara mejor para
comprender y aceptar. Y, sobre todo, establecimos
una dinámica camaraderil que nos hacía pensar
en una suerte de Naciones Unidas para la Poesía,
todos con el entusiasmo de la paz, la justicia y la
belleza. Un país mordido rabiosamente por la
violencia, de pronto nos encaraba a los mejores

■

valores que salvan al ser humano. Nunca podremos agradecer suficientemente esto al Festival de
Medellín y su increíble público.
Y así todo -excelencia frutal, exhuberancia
vegetal, calidez de cicerones, vivacidad poética,
desbordada presencia de Botero, simpatía humanafluía a su desenlace grandioso. De nuevo el cero
Nutibara, de nuevo inundado rio humano, de nuevo
pechos y oídos expectantes, de nuevo el fluir de
voces diversas, sumándose en el entramado de
textos, un ancho y múltiple fresco que exponía el
mundo. Otra vez, multitudinarios aplausos sentidos,
la apoteosis de identificación y afecto. Cinco horas
cuarenta minutos de poemas dichos en las varias
lenguas de babel. Cinco horas y tanto de diálogo
armonizante. De tensiones y distensiones
inteligentes y sensibles. ¡Qué maravilla! Imposible
descabalgar del asombro. la realidad nos venció
por exceso. La vida es mucho más de lo que
vemos, incluso más de lo que deseamos ver. Estaba
absolutamente en lo cierto Martí: yerran quienes
creen que la fruta toda se queda en la cáscara. No
les digo "Crean·, sino, "Vayan a Medellín".

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

Poesía

�Poesía / Femando J. Elizondo Garza

Femando J. Elizondo Garza
INCONTINENCIA SEXUAL

Replica tu sexo
tras ajetreado sexo
un eructo.

Miro la ventana
entra la luna y digo
salud.

Replican tus ojos:
miran mi sexo
y sonríes.

,...

Apago la vigilia:
cierro los ojos
y sueño.

~

1.. •,.

j

,• 1

'1

'J
1

Al final piensas:
todos se duermen
o se van.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

1

■

�Poesía / Femando J. Elizondo Garza

Poesía / Femando J. Elizondo Garza

SEUDOSUMISIÓN COMO ESTRATEGIA DE SEDUCCIÓN
VERSIÓN 1
PARA LECTOR INDETERMINADO

Sólo hay que dejar que:
transite por esos pliegues
entre el deseo y la necesidad,

PARARRAYOS SOLARES

Estando junto al mar tirado
como pararrayos solar
te colocaste de pie ami lado
con la clara intención de usar
cual guardaespaldas el sol.
Traté de ver quién eras
y el sol que te aureolaba,
me encandiló agresivo.
Desvíe la vista en reflejo
y ésta se adhirió certera
en esos púbicos pelos
que empapados escapaban
de tu bañador prisión.

agriete la sólida construcción
con su carga de azar,
irrumpa directa, eintuitivamente
en los confines expectantes,
resuene dentro de sí mismo
el conflicto humano,

1

Esa tendencia humana
a ver lo que no se debe
más que refleja, es genética
yalgunas veces ofrece
alimento ala imaginación.

decodifique esa su imagen
del primer amor,
compruebe definitivamente
el estigma subjetivo,
salve inesperadamente
los tiempos impuestos,
desobedezca la barrera
de la resistencia falsa,
descifre en la doble negación
su valor de sí.

il

1

■

Catheclra no. 12. encrerjunio 2009

Cathedra no. 12. enero-Junio 2009

■

�Poesía / Femando J. Elízondo Garza

INDICE GENERAL PARA INICIAR UN GRAN PROYECTO

Ésta sería mi propuesta:
márcala indeleblemente,
desencántala de mundo,
prodúcele sentido.
Un sentido desatado de la lógica:
ajeno a la explicación,
renuente a la clasificación,
esquivo al diagnóstico.
Ese sentido de desear ser:
sin invitación expresa
interferida físicamente
hasta desfallecer.
El sentido de autosatisfacer:
casi todos sus latidos
sus veranos interiores
los clamores de sus sueños.
Y el sentido de sojuzgares a:
una orden impartida
una mirada absoluta
una erección oportuna.
El sentido de quebrantar:
los tabúes de su ética
la lógica de su educación
las ordenes de la razón.
Sí, ofrécele en un coito ininteligible:
toda la belleza del agua
el sonido de un caracol
ese olor como de cloro
y el sabor de la realidad
porque, es imposible, satisfacer un sueño

■

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

Ernsaf¡os

�Tristes tropicales: exilio y mitos clásicos
en poetas cubanas de la diáspora
1

Luisa Campuzano
El título de estas páginas alude evidentemente al
más conocido libro de Claude Lévi-Strauss, una
de las personalidades más influyentes del siglo
XX, quien en noviembre de 2008 cumplió cien
años. Libro excepcional que se nutre tanto de la
ciencia como del surrealismo, que trata tanto de
antropología como de mitología, que trasciende
los límites de la etnografía para emparentarse con
la poesía, con la novela, con los relatos de viaje.
Tristes tropiques comienza lamentando, en 1955,
la insaciable avidez que despiertan, en quienes
tienen con que comprarlos, los lujosísimos álbumes
de fotografías, las muy ilustradas crónicas de
expediciones, de excursiones a la periferia, a los
países más pobres2• Medio siglo después, álbumes,
filmes, reportajes, textos que exhiben nuestras
ruinosas ciudades cubanas, carcomidas por el
tiempo y la indolencia, surcadas por viejos y
humantes automóviles, habitadas por criaturas
enfrentadas a la pobreza, la soledad y la nostalgia
tienen idéntico éxito de mercado.
Pero, por otra parte -que no es la menor-,
este título también alude, aunque sin duda menos
evidente, a otro libro, a las elegías que escribiera
Ovidio, el poeta romano relegado al exilio por
Augusto hace exactamente dos mil años: las Tristia.
No voy, sin embargo, a detenerme
particularmente en esos libros. Los textos que me
propongo abordar, sí, en el bimilenario de la
re/egatio de Ovidio, y en el centenario de LéviStrauss, se ubican en la tradición de lo que en
Cuba se llamó antaño la poesía del destierro y
hoy se denomina literatura de la diáspora; la cual,
tanto entonces como ahora -al igual que los
álbumes lujosos, los filmes, los reportajes, las

1

Versión abreviada de páginas leidas en la Universidad
de Barcelona en Octubre de 2007 Fueron escritas gracias
a la generosidad de Jesús Barquet, que me escaneó y
envió los poemarios estudiados.
2
Claude Lévi Strauss Tnstes tropiques. (1 955). París:
Pion, 1984, p. 10.

Ca1hccira no . 12. enero-junio 2009

crónicas, los relatos de viajes-, ejerce un particular
atractivo para sus lectores, en la mayor parte de
los casos ajeno a razones literarias.
Desde hace algunos años me acerco, de
vez en cuando, a indagar en tomo a la pervivencia
de la tradición grecolatina en las letras hispanoamericanas. ¿Qué otra cosa puede hacer alguien
formado en filología clásica en un país donde no
hay manuscritos antiguos, ni viejas ediciones, ni
modo de adquirir siquiera una parte de la vastísima
bibliografía que se produce en el mundo entero
sobre este hortus c/ausus pero incesantemente
revisitado, que es la antigüedad grecorromana?3
Pero, como me gusta aclarar de entrada, los
objetivos y perspectiva metodológica de mi trabajo
son los de una aficionada al estudio de las letras
hispanoamericanas a la que su formación de
filóloga clásica le brinda ciertas ventajas para la
tarea que se ha propuesto, la cual dista mucho de
aspirar a constituirse en un inventario de ~nfluencias•
o "deudas" con el mundo grecolatino. Porque me
interesa mucho más descubrir la inteligencia con
que nuestros autores contemporáneos se han
empeñado en volver a tejer con variados diseños
los hilos de estas tramas antiguas y -en cierta
medida- ajenas, o a tomar algunos de sus motivos
para sus propias telas. Y porque mi trabajo tiene
mucho más que ver con las sucesivas ypermanentes
indagaciones acerca de la fluida y múltiple condición
identitaria latinoamericana y cómo ésta influye en
las apropiaciones y relecturas de la cultura antigua.
Los mttos femeninos clásicos -voy a hablar
de un texto que se ocupa de Penélope y de otro
que se relaciona con Troyanas y con el mito de
Perséfone- no han dejado de estar presentes en
los más diversos registros del imaginario cultural
latinoamericano desde la llegada de los españoles.
Ahí están las sirenas vistas por el Descubridor en
Reco¡o parte de esas indagaciones en mi libro Narciso

y Eco Tradición clásica y literatura latinoamericana
Buenos Arres: La Bohemia, 2006.

■

�Tnstes tropicales: exilio y mitos clásicos en poetas cubanas de la diáspora / luisa Camp_
uza
_n_o_ _ _ _ __

las costas de Cuba el 9 de enero de 1493, o las
amazonas intuidas por él y finalmente halladas por
los conquistadores de la Tierra Firme en las
márgenes del inmenso río que tomaría su nombre.
En la segunda mttad del siglo XX, tan ávida, como
sabemos, de temas del mundo clásico, las versiones
latinoamericanas tienden a colocar en un primer
plano aspectos de estos mitos que enfatizan sus
implicaciones políticas ysociales, con lo que actualizan su significación y prolongan su pervivencia.
Voy a detenerme, primero, en cuestiones
generales en tomo a esa nutrida serie literaria,
emitida desde el exilio o escrita como respuesta a
él, presente en todas las culturas, y que cuenta,
entre sus más brillantes estudiosos, al por muchos
años exiliado Claudia Guillén. A su sabiduría me
acojo para marcar ciertas continuidades, cuya
vigencia he creldo encontrar en los textos cubanos
contemporáneos que me he propuesto comentar.
y también tengo en cuenta otros acercamientos
teóricos y críticos al tema de los desplazamientos
humanos y sus producciones simbólicas. Pero,
como ha advertido el autor de Entre lo uno y lo
diverso, "las continuidades se caracterizan por la
pluralidad de sus estratos", también me result~
imprescindible repasar la no tan larga pero sI
profunda y literariamente productiva secuencia de
los destierros cubanos.
En El sol de los desterrados: literatura y exilio4,
Guillén propone -con una finura de análisis y una
pulcra erudición que soy incapaz de preservar en
las páginas que resumo de inmediato- la
existencia, reiterada, continua -con todos los
altibajos que implican reiteración y continuidad-,
de dos "valoraciones fundamentales· del exilio,
presentes ambas en la Antigüedad clásica:
La primera es una imagen solar.[...] Sugerida por
una arquetípicas palabras de Plutarco [De ex1ho],
esta actitud parte de la contemplación del sol y de
los astros, continúa y se desarrolla rumbo a
dimensiones universales [que llevan aj compartir
con otros [ J un proceso común y un impulso
solidario de alcance siempre más amplio[ ...].
La segunda reacción valorativa [...1denuncia una
pérdida, un empobrecimiento, o hasta una mutilación
de la persona [como individuo y como ser social].
La persona se desangra. El yo siente como rota y
fragmentada su propia naturaleza psicosocial y su
participación en los sistemas de signos en que
descansa la vida cotidiana. Es la crisis que vivió
Ovidio y siglos después, tantos otros [...] (30).

En el mundo antiguo y también en etapas subsiguientes se pueden encontrar, por supuesto,
múltiples variantes entre ambas "valoraciones· del
exilio; y no deja de ser frecuente el tránstto episódico
o definitivo de una variante aotra. El exilio ovidiano,
caracterizado por un rechazo del espacio de acogida,
una nostalgia incurable y una obsesión por el
regreso. Y el exilio como postura trasnacional, el
exilio de Plutarco, para quien "los límites del
Universo, patria común del género humano, son
los mismos para todos[...) y nadie dentro de ellos
es un desterrado, ni un extranjero, ni un forastero:
donde hay el mismo fuego, aire, agua; [...) el sol,
la luna, el lucero del Alba; [...] los solsticios de
verano, los solsticios de invierno, los equinoccios,
Pléyade, Arturo, las estaciones de las semillas, las
estaciones de las plantas" (Exil. 601 A)5.
Pero en los dos últimos siglos, como dice
Guillén después de su largo recorrido por más de
dos milenios, los destierros se han multiplicado, se
han hecho más presentes la literarización del exilio
y la ampliación de sentidos que la experiencia del
exilio trae consigo y su tematización y rnetaforización
han alcanzado grados inusuales de irradiación
significativa.
La peregrinación a Europa fue, desde
mediados del siglo XIX, un ritual de iniciación en la
modernidad de las élites americanas, yen el período
de entre siglos no pocos de sus escritores yartistas
optaron por la expatriación como vía de realización
personal. Tanto los "modernistas· hispanoamericanos, con Rubén Daría al frente, como la lost
generation estadounidense construyeron una
mttologización del cosmopolitismo metropolitano que
se extendió más allá de la primera mitad del siglo
XX, dando lugar a la formulación de tesis como la
de la "extraterritorialidad" del artista6, y la de la
"ganancia estética" obtenida de la emigración y el
exilio7• Sin embargo, los grandes desplazamientos
humanos de los tiempos en que vivimos, las tensas
sociedades posmigratorias, las causas políticas y
económicas que determinan nuevos flujos poblaciones
o imponen nuevos exilios desde el sur hacia el
norte, han encontrado espacio en las reflexiones
de pensadores poscoloniales, de Frantz Fanon a
Edward Said, que replantean en términos totalmente
distintos lo que irónicamente el barbadense
George Lamming llamara The P/easures of Exile.

Tristes tropicales: exilio y mitos clásicos en poetas cubanas de la diáspora / Luisa Campu~

Cuba y su tradición de destierros

las olas· (Trist. 3, 2, pp. 15-16). Después, la tristeza
e inconvenientes de una terra ignota, de un medio
hostil y, sobre todo, la exasperante incapacidad
de comunicación verbal:

Entre 1809 y 1899, en que estalla la primera
conspiración separatista, términos del dominio
colonial, más de un millar de cubanos fueron
desterrados o deportados por las autoridades
españolas. Se privilegió, al igual que los tiempos
de Roma, la relegatio in insulas como las Filipinas,
Femando Poo, Chafarinas, Mahón, Puerto Rico
e Isla de Pinos, o en "islotes· coloniales del rote de
África, como Ceuta y Melilla; pero también hubo
prisioneros en fuertes y penales de Cádiz, Málaga,
San Sebastián, Madrid, Cartagena, Girona.. :
Entre los deportados y desterrados hubo
escritores como, por nombrar algunos, Sebastián
Alfredo de Morales, que pasó años en Filipinas;
Emilio Bacardí, en Chafarinas; Juan Gualberto
Gómez, en Ceuta. José Marti, como sabemos
desde años, estuvo primero confinado en Isla de
Pinos, a los diecisiete años, cuando su padre logró
que le levantaran la condena a trabajos forzados
en las canteras. Pero finalmente fue deportado a
España, de donde regresó a Cuba tras la amnistía
concebida al terminar la primera guerra de
independencia, para poco después ser deportado
de nuevo a España, de donde huyó, a través de
Francia, a Nueva York.
Ante las proscripciones, el temor al embargo
de bienes, las persecuciones y las consecuencias
de todo ello, varios millones de cubanos escaparon
o emigraron a lo largo del siglo XIX hacia países
vecinos. Entre ellos hubo más de un centenar de
escritores.
José María Heredia, proscrito en 1823, inicia
la larga teoría de poetas desterrados que
caracteriza buena parte de nuestro campo literario
desde el siglo XIX hasta hoy. Quiero detenerme
en él porque sin dudas es entre los cubanos el
más fiel seguidor de la huella de Ovidio "héroe y
ejemplo más ilustre para toda una tradición
occidental -como dice Claudia Guillén-, de una
muy importante respuesta poética al destierro" (36).
En las páginas iniciales de sus "Cartas de los
Estados-Unidos·, este primer romántico de las
letras hispanoamericanas, de rigurosa formación
clásica, resume con la mayor fidelidad reconocidos
episodios y motivos de las Tristes. Para empezar,
el viaje, su proceloso ámbito marítimo: "Me puso
entre la vida y la muerte el furor de los vientos y

1,0ué decir de la navegación? [... J en la mayor
furia de la borrasca me pasaba horas enteras
sentado en la popa mirando el mar enfurecido ( ]
los vientos contrarios [...] nos han hecho detener
en este fondeadero [...] Bajé a tierra, y vi con
horror lo que es invierno. Un rioestaba ya helado.
[...] Ni una hierba pudo consolar la vista de esta
aridez espantosa. No se ven ni un hombre, ni un
animal, m un insecto. los dos únicos edificios en
que los ojos pueden descansar el faro y la posada
[...] tienen aspecto de sepulcros [... ] Fui al faro,
que está al cuidado de un soldado (...] me dijo
algunas palabras afectuosas e incompresibles. [.. ]
no entiendo una sílaba [...]9.

En un poema contemporáneo, "AEmilia" -también
deudor de los procedimientos epistolares
practicados por Ovidio tanto en las tristes como
particularmente en las Pónticas, y característicos
de la literatura del destierro-, los motivos de la
tormenta en el mar, del paraje inhóspito, de la
lejanía de la familia, tienen un desarrollo aún mucho
más amplio y más apegado al modelo sulmonense.
Pero Heredia los utiliza, a manera de punto de
apoyo, para contraponer una y otra vez a cada
una de sus desgracias, lo que llegará a ser uno
de los temas principales de su poesía: la denuncia
de las torpezas del régimen colonial y la
proclamación de su credo independentista -lo que
equivaldría, sólo desde el punto de vista de la
composición, a lo que en Ovidio son las reiteradas
solicitudes y quejas para que le sea levantado el
castigo que le fuera impuesto por Augusto:
[...) Mi oído
En lugar de tu acento regalado,
O del eco apacible y cariñoso
De mi madre, mi hermana y mis amigas
Tan sólo escucha de extranjero idioma
Los bárbaros sonidos; pero al menos
No lo fatiga del tirano infame
El clamor insolente, ni el gemido
Del esclavo infeliz, ni del azote
El crujir execrable que emponzoñan
La atmósfera de Cuba.

5

Trad. de Raúl Caballero.
George Steiner. Extra-territorial: Papers on Literature
and the Language Revolution. New York: Atheneum
Press, 1971.
7
Caren Kaplan. Quest,ons of Trave/. Postmodern
Discourses of Displacement. (1996) Dumam y Londres:
Duke University Press, 2da. Ed., 1998, p. 27-64.

6
4

Publicado originalmente en 1985 por Quadems Crema
de Barcelona, El sol de los desterrados: literatura y
exilio se incluye posteriormente en Múltiples moradas.
Ensayo de Uteratura Comparada. Barcelona: Tusquets,
1998. A esta edición corresponden las citas.

■

Catheclra no. 12. enero-junio 2009

ª Cf María del Carmen Barcia. ·Desterrados de la patria.
Cuba 1869-1898' En: Consuelo Naranjo Orovio, Miguel
Angel Puig-Samper y Lws Miguel García Mora (edits.)
La nación soiiada.· Cuba, Puerto Rico y Filipinas ante el
98. Madrid, Editorial Doce Calles, S.L., pp. 635-646.

Cathcdra no. 12. enero-jumo 2009

9

En B Iris, no. 26. 14 de junio de 1826. Edición facsimilar.
México: UNAM, 1988, t. 2, pp. 100-102.

■

�Tristes tropicales: exilio y mitos clásicos en poetas cubanas de la diáspora / Luisa Campuzano

Para Ovidio, la incapacidad de comunicación es
uno de los mayores males del exilio. Se encuentra
aislado de todo lo que lo rodea: "Pregunto a veces
alguna palabra, o un nombre o un sitio / y no hay
nadie que pueda hacérmelos saber" (Tris/. 3, 14,
43-44); ha comenzado a perder su propia lengua:
•cuando intento otras veces [...] decir algo / me
faltan las palabras y ya no sé hablarlas" (Trist. 3,
14, 45-46), ·me avergüenzo y confieso que ya,
por no poder emplearlas, / no suben [a mis labios]
las palabras latinas" (Trist. 5, 7, 57-58), "Me
parece que yo mismo no sé hablar latín" (Trist. 5,
12, 57); el mero sonido de la lengua de quienes lo
rodean le resulta insoportable: "me atruena el habla
de Tracia y Escitia" (Trist. 3, 14, 47). Por último,
es aterrador el panorama que contemplan los ojos,
•... [estoy] solo en las playas desiertas [...] de un
sitio que no puede ser amado, y que es más triste
que cualquier otro lugar del mundo" (Trist. 5, 7,
41, 43-44); y además, se encuentra sometido ·a
los fríos rigurosos del Ponto" (Trist. 3, 2, 8).
Volviendo a Heredia, qué duda cabe de que
si no tomamos en cuenta la impronta paradigmática
del modelo ovidiano, parecería excesiva la
hipérbole de la voz autoral que en "A Emilia" y en
la carta citada considera el inglés una lengua
"incomprensible", de "bárbaros sonidos"; y que
describe detalladamente la costa de Nueva
Inglaterra como un páramo gélido, desolado,
inculto, yerto, similar a /as fera litora Ponti del
elegíaco.
Pero no hay que olvidar que algo de cierto
habría en ello, porque pocos meses después
Heredia, al parecer ya enfermo, se traslada
definitivamente a México, en busca de un clima
más benigno y de esa otra patria del exiliado que,
como se nos ha dicho, es la lengua.
La insularidad de Cuba, su posición geográfica
tan cercana a los Estados Unidos -espacio
privilegiado por los desterrados de entonces y los
exiliados de ahora-, y el mar que la rodea,
promueven nuevas figuraciones del destierro. Se
inscribe entonces en el imaginario poético cubano,
junto ala tensión lejanía/cercanía y la contraposición
de culturas que se observa también en otros
desterrados, una valoración fluctuante de la isla y
del mar. Así, en el "Himno del desterrado" de
Heredia, poemas con una función evidentemente
pública y un destinatario pluralísimo, no sólo está
presente la esperada intensificación de sus
formulaciones políticas, sino una reconciliación con
el piélago antes "sañudo", de "oscuras turbulentas
ondas·, como el de Ovidio (sobre todo, Trist. 1, 3,
passim) y ahora risueño, encantador, el mar que
lo acerca a Cuba y que lo llevará después a un
país menos hostil que el Norte frío:

■

Reina el sol, y las olas serenas
Corta en tomo la prora triunfante,
Y hondo rastro de espuma brillante
Va dejando la espuma en el mar.
¡Tierra!, claman; ansiosos miramos
al confín del sereno horizonte,
y a lo lejos descúbrese un monte ...
Le conozco... ¡Ojos tristes, llorad!
La añoranza de la familia, de las amistades, tan
ovidiana, se mantiene:
Es el Pan ... En su falda respiran
El amigo más fiel y constante,
Mis amigas preciosas, mi amante ...
¡Qué tesoros de amor tengo allí!
Y más lejos mis dulces hermanas
[...]
Pero lo que me interesa destacar es otra función
del mar, una función liberadora, reservada para
la última octava:
¡Cuba! al fin te verás libre y pura
como el aire de luz que respiras,
cual las ondas hirvientes que miras
de tus playas la arena besar.
Aunque viles traidores le sirvan
del tirano es inútil la saña,
que no en vano entre Cuba y España
tiende inmenso sus olas el mar.
En 1839 muere Heredia en México; y en Sevilla,
Gertrudis Gómez de Avellaneda, expatriada
voluntariamente porque pensaba, con razón, que
en España encontraría un mejor ambiente
intelectual donde desarrollarse como escritora,
dedica un largo poema a la memoria del "cisne
peregrino", del "férvido patriota", del que "clamaba
en el destierro impío". En 1858 un grupo de poetas
proscritos, que viven en los Estados Unidos desde
finales de los cuarenta, recogen sus versos en un
tomo titulado El laúd del desterrado: son de Heredia
los primeros poemas del volumen. En 1889 se
conmemora en Nueva York el cincuentenario de
la muerte de Heredia. El orador es el deportado
José Martí, quien lo proclama iniciador de la lucha
de Cuba por su independencia: "de cadalso en
cadalso erró la voz de Heredia, hasta que un día,
de la tiniebla de la noche, entre cien brazos
levantados al cielo, tronó en Yara•, el pequeño
pueblo donde el diez de octubre de 1868, hace
ciento cuarenta años, estalló nuestra primera
guerra de liberación.

Catl1edra no. 12. enero-junio 2009

Tristes tropicales: exilio y mitos clásicos en poetas cubanas de la diáspora / Luisa Campuzano

Sin duda, esta marca política dura y esta
modulación patriótica imprimen un signo peculiar
al exilio cubano. Lo que no significa que en la
poesía emitida desde él, estén ausentes los motivos
de la añoranza, de la nostalgia, de la lamentación,
para los que la tensión lejanía/cercanía a la que
nos referíamos antes, impuesta por su marco
geográfico específico, proporciona intensos
referentes que actúan a través de otros topoi como
para tomar un ejemplo elocuente, las aves
migratorias, con las que termino este largo excurso
sobre la pluralidad de estratos en la continuidad
de los destierros cubanos.
En 1871 y en plena guerra, Juan Clemente
Zenea desembarca en Cuba con una confusa
misión, que al parecer era la de mediar entre los
insurgentes y el gobierno metropolitano. Trae un
salvoconducto del Ministro de España en Washington,
pero es apresado por las fuerzas coloniales y condenado a muerte. En su prisión escribe un libro
conmovedor en el que se invierte la valoración
contrapuesta de nieve/sol, brumas/brillantez,
tristeza/alegría de la poesía cubana del destierro
anclada en Ovidio y Heredia. En uno, el más conocido
de estos poemas, "A una golondrina", me interesa
destacar estas dos estrofas, en las que se da la
inversión apuntada:
Has venido a esta región
en pos de flores y espumas
y yo clamo en mi prisión
por las nieves y las brumas
del cielo de Septentrión.
¡Bien quisiera contemplar
lo que tú dejar quisiste,
quisiera hallarme en el mar,
ver de nuevo el Norte triste,
ser golondrina y volar!
Por último, en José Martí, a comienzos de los 80,
de paseo tal vez por Battery Park en un día de
descanso, la visión de una gaviota reactiva todo el
dolor del exilio que vive y escribe como situación
límite en la que todas las galas del universo
celebradas por los estoicos-"el Sol, el cielo claro"no son más que motivo del dolor plasmado en los
versos de •una impactante modernidad" de
"Domingo triste":
Las campanas, el Sol, el cielo claro
Me llenan de tristeza, y en los ojos
Llevo un dolor que todo el mundo mira,
Un rebelde dolor que el verso rompe
¡Y es ¡oh mar! La gaviota pasajera
Que rumbo a Cuba va sobre tus olas!

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

A lo largo de la primera mitad del siglo XX también
hubo deportaciones y exilios motivados por
razones políticas, e igualmente expatriaciones y
emigración, debidas a intereses personales o
presiones económicas ... Tal vez el caso más
interesante sería el de la frustrada deportación,
por extranjero, de Alejo Carpentier, suizo por
nacimiento y preso en la causa de los comunistas
de 1927, para el que un amigo consiguió una acta
de nacimiento cubana, y al que Robert Desnos le
prestara su pasaporte para que huyera a Francia.
Pero no hay tiempo para hablar de lo que en este
caso serían, a diferencia de Martí, los beneficios
de un exilio sobre el que, pese a algunas penurias
y cierta nostalgia, seguramente brillarían el sol, la
luna, las estrellas de Plutarco ...

Magalí Alabáu y Juana Rosa Pita

Llego finalmente a las autoras a las que se dedican
estas páginas. Nacidas en Cuba en torno a los
años 40, y llegadas a los Estados Unidos en los
60, Magali Alabáu y Juana Rosa Pita se acercan
tardíamente a la poesía. En su obra encontramos,
a más de los libros que nos ocupan, otros textos
que reelaboran mitos clásicos: Electra/Clitemnestra
(1986), de Alabáu; Eurídice en la fuente (1979),
de Pita. Y ambas se presentan como diáfanas
exponentes de las dos valoraciones del exilio
propuestas por Claudio Guillén. En Alabáu
encontramos la ovidiana: el exilio como pérdida,
empobrecimiento, mutilación. Y en pita, la actitud
de los estoicos y los cínicos ante el destierro, con
su perspectiva universalista, positiva, solar.
Magali Alabáu, desemboca en la poesía en
1986, tras haber transitado durante veinte años,
como estudiante, actriz y directora, por el teatro, al
que renuncia en 1982. en menos de una década
se editaron seis libros suyos, que han sido
abordados sobre todo por la crítica interesada en
la poesía lésbica. Pero desde 1995, fecha en que
apareció la versión revisada de Hemos llegado a
llión10, a lo que sé, no ha vuelto a publicar más
libros. Según Maya Islas, otra escritora cubana
de la diáspora: "Como Rimbaud, Magali
experimentó y se fue; cortó de golpe sus líneas de
expresión: el teatro, la escritura. Explorar y
abandonar; llenar y vaciar: así ha sido ella de
huidiza"11•

'º Magali Alabáu. Hemos llegado a 1/ión. Coral Gables:
la Torre de Papel, 1995.
11
www.decirdelagua.com/decir7/decir7_003.htm

11

�Trístes tropicales: exilio y mitos clásicos en poetas cubanas de la diáspora / Luisa Campuzano

Si el /ocus e/ocutionis de Ovidio es el espacio
del destierro desde donde suplica que se le permita
volver a Ro~a; el de Hemos llegado a llión es La
Habana, ciudad a la que la autora regresara para
visitar a su familia. En este poema largo, hasta
cierto punto narrativo, la voz autora!, atemorizada,
desconfiada, resentida, crítica, sabedora de que
sólo ha vuelto de paso, intenta recuperar la parte
de sí que ha quedado atrás, al tiempo que recuerda
todo lo que determinara su exilio.
.
La enunciación del retomo con que comienza
el texto, se reitera como un tema sometido a
variaciones, que corresponder a momentos
diferentes en este acercamiento de la desterrada:
Hemos llegado a llión [...)
una verde, llión [...]
He llegado acá de vuelta o en un sueño (3).
[... ]
Hemos llegado a llión
[...] el aeropuerto espera.
[...l No me han detenido. No me han llevado
presa.
[...] No me han interrog~do. .
No he tenido que repetir de donde vengo.
No me han registrado los baúles. [...]
He llegado a llión
Las cosas no han cambiado.
Hay muchos hospitales. Todos repiten al
unísono
HAY MUCHOS HOSPITALES
Padre de Dios, ¿son tantos los enfermos?
(9)
Pero ¿quién llega a llión? Se interroga el
sujeto lírico:
¿Quién soy? ¿De dónde vengo? Soy Ulises,
Electra,
[... ] soy Perséfone perdida, .
. .
seis meses allá en sangre viva, se1saentos
siglos acá
ya sin certeza.

[...1

. .

Soy Perséfone Pérez, la errabunda martIr

l...l
la víctima victimizada, soy la cereza, la fruta
(8).
Tanto el motivo de un soñado retomo a llión ("He
llegado acá de vuelta o en un sueño"), co~o la
identificación de quien retorna con Persefone
-una Perséfone cualquiera, tan Pérez com? la
Antífona Pérez de Luis Rafael Sánchez- remiten,
por supuesto, al tema del destierro. Si colectivo Y
político es el destierro de las troyanas -Casandra,

■

Andrómana y Hécuba, heroínas paradigmáticas
en la tragedia de Euríp1des-, supervívie~tes de la
guerra en que han perecid~ sus mandos, sus
hermanos sus hijos, conducidas como esclavas
por los tri~nfadores aqueos; individual y mítico es
el destierro de la hija de Deméter. Robada por
Hades Perséfone regresa cada primavera a la
tierra d~sde las profundidades del inframundo. Las
troyanas, en una transgresora sub~ersión t~nto
del ciclo troyano como de la tragedia h~mómma,
regresan a llión, a su tierra, a su patna. Todas
vuelven de un infierno: el Hades, el submundo
gobernado por Hefestos, o el destierro a que las
forzaron los vencedores. La cereza, la fruta parece
remitimos a la granada cuyas semillas comiera
Perséfone y que la obligan a abandonar la tierra Y
regresar todos los años junto ª. Hades.
Poco a poco llión se va haciendo una Habana
rescatada por la memoria. La Habana de un pasado
lento, agramatical, que contrasta con el atropellado
presente de la ciudad otra, la infernal, la que ha
quedado allá12:
¿Te acuerdas de Galiana? ¿De la Calle
Monte?
¿De Corrales? ¿De Gloria? ¿Del Encanto?
Poco a poco me deslizo
voy eléctrica
escalera, voy de compras
a las ventas veredas de otros años.
Aún no estaba marcada por este recorrer
perenne [... ] (13)
En la Habana, en enero, hace calor.
[...] abro la puerta del balcón
y miro al mar.
Tímidamente nos reconocemos.
El mar no es como yo, lanza sus brazos
blancos,
quiere que me deje arrastrar hacia su orilla,
abrazarme, darme la bienvenida (19).
El exilio, al producir una fractura temporal, ins~~ra
un antes y un después. La memoria puede, qu12as,
recuperar el pasado, pero ¿qu~ hace con lo _que
no se ha vivido y no se va a vIvIr, con lo que sigue
pasando donde ya no se está?:
La ciudad me recuerda los que faltan.
Falta el conocimiento de los nuevos,
el crecimiento de las contradicciones.
Faltan más rostros, más risas al paisaje,
falta algo que no sé descifrar, algo que no
conozco (13).
12 Cf. para la imagen infernal de Nueva York en ~a poesía
cubana del exilio y en Alabáu: Jesús Barquet. . Circulo~
concéntricos de violencia en la poesía de Magah Alabáu
Unión, no. 36, La Habana. 1999, pp. 37-40.

Cattiedra no. 12. enero-junio 2009

Tristes tropicales: exilio y mttos clásicos en poetas cubanas de la diáspora / Luisa Campuzano

La voy autora! marca desde el principio la ruptura
identitaria que produce el destierro, la conflictiva
relación ente el yo que se exilió y el yo que regresa,
intercambiables sujeto y objeto de la escritura,
determinados por los dos espacios en que se
escindió una vida:
Nadie sabe que guardo dos cabezas,
recónditos parajes,
una verde, llión, espuma seca otra (3).

[...l

En dos carteras divido la vida.
La que guarda la pluma con punto afilado y
con sus gritos.
La que guarda la máscara diaria. Dos filos
que enganchados a mí hacen visitas sin parar
de un abismo
sin fondo a un escéptico desdén por los
encuentros (4).

[...l

Estoy sola
parecen tus ojos decir.
Atrás queda tu otra identidad
la nocturna faz de los anhelos (7).

[... l

La otra cara mía es este dolor del lado
izquierdo,
mi otro espectro, llión,
dejado atrás (24).
Dada la inversión del espacio elocutivo, su traslado
del ámbito del destierro, escenario habitual de la
l~eratura del exilio, al ámbito de la patria, Hemos
llegado a lli6n incorpora, deduzco que a manera
de exorcismo, un tema cuidadosamente silenciado
en los Tristia de Ovidío, y que por ello ha dado
lugar a múltiples elucubraciones: la causa de la
relegatio, del alejamiento del sujeto lírico. A lo que
sabemos, el por qué del exilio voluntario de Alabáu,
referente inmediato del texto, tiene que ver con su
orientación sexual, que en 1964 le costara la
expulsión de la Escuelas Nacionales de Arte y la
prohibición de que actuara en escenarios públicos.
Este tema se desarrolla en una amplia sección del
poema, en que el sujeto es simultáneamente tú y
yo, sujeto y objeto de la memoria:
Allí se celebró tu juicio[...]
Los jueces fueron los siempre funcionarios,
compañeras de escuela [...].
Fueron al juicio todos los que siempre han
ido [...].
Encerrados en un cuarto alargado por la
mesa
las sillas, uniformes, las gorras de milicia,

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

se sentaron a codiciar mi vida en unas horas.
Allí tuve que declarar mis pertenencias,
mi primer beso, la primera aurora,
mis conciertos fueron adolescentes poemas
sacrificados ante Minos(...) (17-18).
También se trastruecan o dislocan algunos pasajes
o motivos ovidianos. Me detengo, a manera de
ejemplo, en el motivo epistolar, que también se
invierte, como se ha invertido el lugar de enunciación, pues el sujeto lírico no es quien escribe cartas,
como las que escribía Ovidio desde el destierro a
destinatarios precisos, sino quien trae una carta
para alguien desconocido:
Tengo una carta para usted que no conozco.
He llegado a esta casa que parece un árbol

[...l

Sin avisos, sin timbres, sin asomos,
sin sorpresas, sin noticias.
No hay nadie y empiezan ya mis dudas.

[...l

Es posible que el remitente no sepa del destino
de esos
que deambulan escondidos allá adentro,
detrás de las paredes.
Traigo un recuerdo, señora, abra la puerta.
Soy la emisaria que le devolverá la vida si es
que tiene (21 ).
E igualmente a causa de la inversión del espacio
de enunciación, no es la tristissima imago de su
última noche en la ciudad, antes de salir al exilio,
como sucede en Ovidio (Trist. 1, 3, 1-2) lo que
reporta la voz autora!, sino serán los momentos
finales de este viaje de regreso al país natal, la
despedida de su familia, de su barrio, de sus malos
recuerdos antes de volver a partir para el destierro:
Ya es hora de marcharme. Se me queda
algo detrás
que yo no miro.
Se quedan mis zapatos plantados en la puerta.
Se queda la mirada de mi madre,
las caras diluidas en el barrio
diciéndome también que ya me marcho.

[...l

Repaso los objetos sin destino, las ropas que
he dejado de regalo, [...]
Para ti una sortija,
La pluma para que me escribas.
Un par de medias (...]
Una cámara para las fotos de familia.
En algún momento he sacado mi máscara y
escudo.

■

�Tristes tropicales: exilio y mitos clásicos en poetas cubanas de la diáspora / Luisa Campuzano

Mi rostro lo preparo como siempre en las
partidas.
Trivializo el momento, los detalles trato de
borrarlos.
Trato de decirles a todos, sin llorara, que
pronto nos veremos.
Ya la autora repliega sus alas nocturnales.
Detrás dejo los escollos y el suplicio. A la
salida de las puertas
hay un ciprés parecido a un templo,
allí nos dirigimos, me dirijo (26).
El ciprés, el fúnebre ciprés horaciano (Carm. 2,
14, 23) marca su regreso al Hades, a la infernal
ciudad del exilio.
Juana Rosa Pita, que había estudiado letras
en La Habana y luego en Washington, y ha estado
vinculada al mundo editorial y académico, publicó
su primer libro en 1976, y es hoy una escritora
prolífica y viajera, que cuenta con más de veinte
poemarios y varias antologías personales
reeditados y traducidos a varias lenguas.
Viajes de Penélope fue publicado en 1980
por la Editorial Solar, de Miami, fundada y
codirigida por Pita. Con prólogo de Reinaldo
Arenas, figura epónima del exilio cubano, e
ilustraciones de César Bermúdez, reúne cincuenta
y cinco poemas, en su mayoría breves,
distribuidos en tres secciones: "Profesión de mito·
(3 poemas), "Los viajes revelantes· (49), "Razón
de tejer" (3).
Considerando "emblemático de la condición
de exilio desde la perspectiva femenina"13, este
poemario retoma una vez más el mito de Penélope
con la intención de subvertirlo, pero no a la manera
drástica y ya tan trivial de convertir a Penélope en
una mujer rebelde, que tras veinte años de
ausencia del marido, se cansa de esperarlo. Como
se ha dicho, ya en el propio texto homérico y en
su tradición se cuestiona la fidelidad de Penélope.
Pero en los versos de Pita, Penélope sigue siendo
esposa fiel que ama y aguarda a su esposo, sólo
que a su modo, que consiste en viajar, aunque
sus viajes son "viajes inmóviles·, "infinitas
aventuras interiores"14 , en los que desde el inicio
se tejen -hablamos de Penélope- historia, mito y
poesía.

Jesús Barquet. Escrituras poéticas de una nación:
Dulce María Loynaz, Juana Rosa Pita y Carlota Caufield.
La Habana: Unión, 1999, p. 33.
" Reinaldo Arenas "Prólogo·, en Pita, Juana Rosa. Viajes
de Penéfope. Miami: Editorial Solar, 1980, p. 9.

13

■

Inmediatamente después del reverso de
portada de este libro, cuidadosamente editado por
su autora, en una página destinada sólo a ellos,
van estos seis versos dispuestos en dísticos que
se articulan entre sí a partir del enfático pronombre
de primera persona singular con que se inicia el
poema, el cual, como flecha, apunta hacia el otro
extremo del texto, "Penélope":
Yo Eurídice
si la tierra me tiembla melodías
soy lsis
resucitando a mi hombre cada muerte
porque aún hay tanto mar
vivo Penélope (5).
Estos versos reclaman que se los lea como una
suerte de prefacio autoral en el que el sujeto lírico
de Viajes de Penélope proclama, en primer lugar,
su identidad múltiple, mutable: nos dice quién es y
nos recuerda otros textos de Pita, anteriores al
que nos presenta ahora, textos en los que ya
había asumido otras máscaras míticas: Eurídice,
en Eurídice en la fuente, lsis, en Manual de magia,
ambos publicados en 1979. Y también anuncia
-ésta es una de las funciones principales del
prefacio- por qué ahora adopta, vive, la identidad
de Penélope: "porque aún hay tanto mar", donde
mar -que en la poesía decimonónica cubana del
destierro pudo haber sido polisémico símbolo de
cercanía, de lejanía, de opresión, de libertad- se
constituye en una metáfora de exilio, sostenida a
lo largo de todo el poemario.
Pero si vamos al final del libro, antes del índice,
encontraremos, a manera de epílogo, en página
también destinada sólo a ellos, dos versos que
reafirman el nexo entre mito, poesía e historia y
contextualizan, hasta cierto punto, el contenido
referencial del poemario: "Éste que fuera cuento
es vida en mí / y de una cierta isla hará la historia"
(87), donde "cuento·, por supuesto, sería la
Odisea, "vida en mí", la experiencia de la autora y
"una cierta isla", Cuba.
Una cita de José Lezama Lima: "Nuestra Isla
comienza su historia dentro de la poesía", que
sirve de epígrafe al poemario, orienta su lectura
en ese interactuar de mito, historia y poesía ya
señalado. Pero como ha observado Jesús
Barquet, en la cita de Lezama la autora ha
permutado la I mayúscula de Isla, empleada para
denotar que se trata de Cuba, y yo de cualquier
otra isla, por una i minúscula, con lo que diluye la
singularidad de su patria en una pluralidad que el
poemario instaura desde su propio título. Pluralidad
y pérdida de mayúsculas singularizadoras se
reiteran en otros momentos. Como cuando

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

Tristes tropicales: exilio y mitos clásicos en poetas cubanas de la diáspora / Luisa Camp~

aparecen ítacas (85), !royas (26), penélopes (31 ),
helenas (71), en plural y minúsculas. Recursos
en los que el estudioso citado advierte una voluntad
de expresar "el espejeo o repetición en la historia
y, dentro de ella, del exilio cubano como una
instancia más de una serie infinita de exilios y
regresos que el mito de Ulises, en tanto que
arquetipo, representa"15• Por ello, con resonancia
de oráculo, dice el sujeto lírico: "Ocultos son los
rumbos de la épica / el revés de la historia urde la
danza / de los cantos futuros" (55).
El mito y sus relecturas, desde una
perspectiva femenina, como ya hemos visto, tienen
una importancia capital en la obra de Pita, quien
en "De cómo dar con el mito moderno•, parodiando
una receta de cocina, ha escrito:
Tómese el viejo mito e inviértase los términos
y ~laro- multiplíquense los dragones.
Vale decir: está cautivo el príncipe,
y la heroína -sin yelmo, sin caballo, sin
espadaacude a rescatarlo
a puro corazón, a puro canto 16.
En estos versos me interesa, sobre todo, lo de
mujer que, en vez de armas - "sin yelmo, sin
caballo, sin espada"-, emplea poesía y corazón.
Ello se hará más enfático en sus Crónicas del
Caribe, poemario de 1983 donde encontramos
otros versos que nos permitirían completar una
poética muy bien modulada por la autora: "En
bandolera de papel/ llevo todo lo que amo (amé,
amaré)/ y el universo en su callada música". En
ellos hay una evidente huella de la valoración
estoica del exilio: Omnia mea mecum porto (llevo
conmigo, o mejor, en mí, todos mi bienes) junto a la
vocación de universalidad de la Stoa: "No habitar
la propia patria no tiene ninguna importancia si
contemplamos las dimensiones reales de las cosas,
proyectando nuestra mirada a escala cósmica·
(Plut. Exil. 601 C-D). E igualmente está presente
esta filiación, en la celebración de la mecánica
celeste de los astros, la armonía de la callada
música de Pitágoras y de Fray Luis. Pero hay
también algo muy ovidiano: el cultivo de las letras
como medio de defensa ("bandolera" es un término

15

16

Jesús Barquet. Escrituras ... op. cit. , p. 68.
Apud Barquet, Jesús. Escrituras ... op. cit., pp. 19-20.

Catt1edra no. 12. enero-junio 2009

militar"), de salvación, y aun de lograr más que lo
podría alcanzar Ulises, lo que, con una explícita
marca de género, se lee en Viajes de Penélope:
No basta con tejer para la espera
es preciso viajar: volar la pluma
por la ternura encuadernada en sueños:
chalupa más sutil, cóncava y ágil
que las viriles naves de Ulises
intermitentemente prisionero (...] (39).
Las letras son un instrumento liberador y un
hogar: "En el exilio -ha dicho Adorno- la única
casa es la escritura". Pero también el corazón, la
fidelidad, el amor vinculado a la memoria yel deseo,
son asideros seguros, inconmovibles en el
exilio, según leemos en esta exhortación a Ulises,
que remite a distintas rapsodias de la Odisea:
especialmente a la IX, que refiere la pérdida
de los recuerdos, y por ende del pasado, que
padecen los compañeros de Odisea en la isla de
los lotófagos; y a la XXIII, sabemos que Penélope
sólo creerá que su marido es el forastero llegado
a [taca si sabe decirle cuál es el secreto de su
lecho:
aliméntate de lotos si prefieres
y olvídate de [taca
ciudadano del mar
no habrá mortal ni furia que consiga
poner en movimiento nuestro lecho
columnado en raíces (34)
Claudia Guillén -que junto a su padre Jorge
y al resto de su familia tomó muy pequeño el
camino del destierro-, concluye su larga
indagación afirmando que en la literatura del exilio
"se reiteran y vuelven a vivir unos conceptoslímite, al parecer inmortales, [porque] el dolor
antiguo se parece al dolor contemporáneo, y brilla
una y otra vez el sol de los desterrados" (94).
Pero habría que insistir en que, tanto antes como
ahora, este sol no siempre es el mismo para todos,
que puede ser el sol brillante y omnicomprensivo
de Plutarco ytambién el sol encapotado, miserable
de Ovidio. Y que en no pocas ocasiones, es tanto
uno como otro.

�Siete sonetos de Miguel de Cervantes
en Don Quijote de la Mancha

Lino García Jr.
Es sabido que Miguel de Cervantes Saavedra, el
genio de todos los escritores españoles, se inclinó
muchas veces a poetizar a la manera de Lope de
Vega y otros contemporáneos. En el prólogo de
la primera parte de su gran creación Don Quijote
de la Mancha (1605), Cervantes alude a esta
predilección suya por este género
'-lo primero en que reparáis de los sonetos,
epigramas oelogios que os faltan para el principio,
que sean de personajes graves y de títulos, se
puede remediar en que vos (tú) mismo toméis
algún trabajo en hacerlo, y después bautizarlos y
poner el nombre que quisiéredes, ahijándolos
(atribuyéndolos) al Padre Juan de las Indias o al
Emperador de Trapisonda de quien yo sé fueron
buenos famosos poetas .. .' (p. 10).

Fue entonces como Cervantes acomodó múltiples
sonetos, romances, redondillas y otros géneros
de poemas dentro de las páginas de su inmortal
Don Quijote de la Mancha, dándole belleza poética
a la novela, incluyendo dentro de sus páginas
una temática apropiada a los sucesos que en ella
se encuentran. Este estudio resumirá varios de
los temas predilectos cervantinos en los siete
sonetos que incorporó en su obra monumental y por
lo cual, se tratará de evaluar, catalogar, yenumerar
distintos temas de la época en que Cervantes vivió.
Además, se evaluará la estructura de los versos, y
el estilo que Cervantes utilizó en ellos.
Los siguientes versos, enlazados en un soneto
típioo de la época cervantina, daramente demuestran
el tema del amor esquivo o no correspondido;
tópico que ya se había trazado desde la época de
Garcilaso de la Vega en los primeros años del
temprano Renacimiento en España (Siglo XVI);
más tarde, poetas posteriores como Luis de
Góngora y Francisoo de Quevedo lo trataron en
su fuerza, ya que en aquellos tiempos, procedían
de muchas de las obras pastoriles que se escribían
entonces.
Cervantes utiliza imágenes tales oomo: "dulce
sueño", "sol", "rosadas puertas•, "estrellado

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

asiento•, "rayos·, para descubrir la tristeza del
amante Lotario al declamar este soneto a Camila,
hacer una fusión entre los sentimientos internos
del amante con la naturaleza que se personaliza
y le escucha; aunque se sabe que la dama no
presta atención a sus querellas. La imagen de la
"noche" en el verso primero de la última estrofa
simboliza la oscuridad, la cual refleja su sentimiento
lóbrego de tristeza en oposición al "sol", invocado
en la segunda estrofa, tal vez indicador de una
esperanza. Así, se ve cómo Cervantes mezcla imágenes opuestas para enfatizar el tema del amor esquivo.
En la estructura de este soneto se vislumbra
la exactitud de los versos, pues todos mantienen
en sí las once sílabas, algunos gozan de sinalefa
para unir ciertas palabras como en el segundo de
la primera estrofa "ocupa" con "el" y "sueño" con
"a"; en el tercer verso vemos cosa igual tal como:
"pobre" con "cuenta"; y en el cuarto de la primera
estrofa, y con ·a·, la única sinalefa permitida en
este verso, para obtener las once sílabas
requeridas en un soneto. La rima es la siguiente,
primera estrofa: a, b, b, a; segunda estrofa: a, b,
b, a; tercera estrofa: c, d, e; cuarta estrofa: c, d, e.
Soneto 1
En el silencio de la noche, cuando
ocupa el dulce sueño a los mortales,
la pobre cuenta de mis ricos males
estoy al cielo y a mi Clori dando.
Y al tiempo cuando el sol se va mostrando
por las rosadas puertas orientales,
con suspiros y acento desiguales
voy la antigua querella renovando.
Y cuando el sol, de su estrellado asiento
derechos rayos a la tierra envía,
el llanto crece y doblo los gemidos.
Vuelve la noche, y vuelvo al triste cuento
y siempre hallo, en mi mortal porfía,
al cielo sordo, a Clori sin oídos (p. 351).

■

�Siete sonetos de Miguel de Cervantes en Don Quijote de la Mancha / Lino García Jr.

El tema del siguiente soneto es amor eterno,
temática propia de los poetas del Siglo de Oro;
pero parte de la literatura española desde los
tiempos de lñigo López de Mendoza, el marqués
de Santillana, quien escribió los primeros sonetos
durante el siglo XV.
El poeta siente la muerte cerca al no tener el
amor de su amada y usa imágenes como "bella
ingrata·, símbolo de la mujer con pecho de bronce,
pero no está arrepentido de su amor eterno. Su
"pecho abierto" tiene la imagen de la dama
esculpido en él, siendo el rostro de ella "hermoso·,
su imagen es, entonces, una reliquia preciosa que
gana valor ante el rigor de dama ingrata.
Las imágenes de mar "navega", "por mar",
"peligrosa vía" "norte o puerto"- simbolizan
tormento, inseguridad, un mar desconocido ante
el amor y rumbo que lo lleva, sintiendo el amor por
la dama ingrata. La estructura goza de los
elementos esenciales de un soneto: once sílabas
versos y cuatro estrofas.
El primer verso de la primera estrofa goza de
sinalefa en lo siguiente: "muero" con "y"; "creído"
sufre de hiato "cre-í-do", para así crear el deseado
número de sílabas necesarias en el verso. El
segundo verso de la segunda estrofa también
contiene sinalefa en: "cierto· con "el", "como" con
"es". El tercer verso posee sinalefa en "verme"
con "a", "bella" con "ingrata". Es evidente que
este soneto de Cervantes está repleto de sinalefas,
las cuales abundan, como signo de que el escritor
se esforzó para mantener la estructura clásica de
este género poético.
Soneto 11
Yo sé que muero y si no soy creído,
es más cierto el morir, como es más cierto
verme a tus pies, ¡oh ingrata!, muerto
antes que de adorarte arrepentido.
Podré yo verme en la región del olvido,
de vida y gloria y de favor desierto,
y allí verse podrá en mi pecho abierto
como tu hermoso rostro esté esculpido.
Que esta reliquia guardo para el duro
trance que me amenaza mi porfía,
que en tu mismo rigor se fortalece.
¡Ay de aquel que navega, el cielo oscuro,
por mar no usado y peligrosa vía,
donde norte o puerto no se ofrece! (p. 352).
Femando de Herrera, poeta renacentista, tuvo el
honor de ser el primero en componer en nuestra

lengua poesía heroica; en esta vena le sigue Miguel
de Cervantes, pues éste, como se sabe, peleó
valientemente en la Batalla de Lepanto en 1571,
en la cual, a pesar de estar enfermo y con
calentura, pidió a su capitán le pusiera en lugar
apropiado y allí pelear con valentía, mas perdió el
uso de la mano izquierda, para el honor de la
diestra, con la cual escribiría después su
monumental Don Quijote de la Mancha. Por boca
de su personaje central nos habla de la importancia
de las armas y letras, dando a las primeras
preferencia especial, pues según Cervantes, el
soldado (las armas) defiende a la República,
prestándole así la Paz. Entonces, se comprende
la preferencia de Cervantes por este tipo de poesía.
El tema de su siguiente poema es de la fama
del soldado que muere en batalla y lo exclama en
la última estrofa al decir: "os va adquiriendo / fama
que el mundo os da, y el cielo gloria". Por la fama
lucha el soldado y por eternizar su nombre,
dejando huella de su presencia en batalla y por
merecer la gloria que el mundo le ofrece. En la
primera estrofa se ofrece antítesis en versos tercero
y cuarto al decir: "desde la baja tierra os levantastes
/ a lo más alto y mejor del cielo". Utiliza imágenes
de "sangre", "el mar", "arenoso suelo" en la
segunda estrofa, dándole sentido de guerra al
soneto con estas palabras.
La estructura se mantiene fiel al soneto,
aunque le es forzoso usar verbos como:
"levantastes", y "ejercitastes·, en forma incorrecta
en verso tres de la primera estrofa y verso dos en
la segunda estrofa. Es un típico soneto heroico al
estilo de la época de Cervantes, alabando al
soldado de España.

Siete sonetos de Miguel de Cervantes en Don Quijote de la Mancha / Lino García Jr.

El soneto siguiente tiene el mismo tema que el
anterior: la alabanza al soldado y a la acción
heroica. Describe cómo las almas de los soldados
subieron a mejor morada (el paraíso); utiliza las
imágenes de "tierra estéril", "terrones·, "almas
santas" y "mil soldados· en la primera estrofa, en
la segunda estrofa utiliza: "al filo de la espada",
para referirse al soldado caído en batalla; en la
tercera estrofa, vemos imágenes como: "suelo"
(campos de batalla); yen la última estrofa imágenes
como "duro seno• para referirse a la tierra, "al
claro cielo" (el paraíso), en donde ya están las
almas de los soldados heroicos. Como casi todos
los poemas heroicos de Cervantes, es una
alabanza al heroísmo del guerrero español quien
en las batallas ha sufrido el sacrificio supremo.
La estructura presenta once sílabas en cada
verso, cuatro estrofas; la rima es la siguiente: a, b,
b, a; a, b, b, a; c, d, e; d, c, e. Sufren de ciertas
sinalefas algunos versos, tales como: primer verso
de la primera estrofa: •e• con • entre"; y "entre
con", "esta"; y "tierra" con "estéril". En el segundo
verso vemos: "de" con "estos" y "suelo" con
echados·.
Soneto IV
De entre esta tierra estéril, derribada,
de estos terrones por el suelo echados,
las almas santas de tres mil soldados
subieron vivas a mejor morada,
siendo primero en vano ejercitada
la fuerza de sus brazos esforzados,
hasta que al fin, de pocos y cansados,
dieron la vida al filo de le espada.

Soneto 111
Almas dichosas, que del mortal velo
libres y exentas, por el bien que obraste,
desde la baja tierra os levantastes
a lo más alto y lo mejor del cielo,
Y, ardiendo en ira y en honroso celo,
de los cuerpos la fuerza ejercitastes,
que en propia y sangre arena coloraste
el mar vecino y arenoso suelo:
primero que el valor faltó la vida
en los cansados brazos, que muriendo,
con ser vencidos, llevan la victoria;

y esta vuestra mortal, triste caída
entre el muro y el hierro, os va adquiriendo
fama que el mundo os da, y el cielo gloria
(p. 407).

Catl,edra no. 12. enero-junio 2009

Y éste es el suelo que continuo ha sido
de mil memorias lamentables lleno
en los pasados siglos y presentes.
Mas no más justas de su duro seno
habrán al claro cielo almas subido,
ni aún él sostuvo cuerpos tan valientes

{p.408).
El soneto siguiente tiene como tema la alabanza
que Cervantes hace al escudero fiel de Don Quijote
y también lo efímero que es la vida; sobre lo
primero, le dedica estos trozos poéticos, en los
cuales utiliza imágenes tales como "cuerpo chico";
"borrico", refiriéndose al asno de Sancho Panza.
Se refiere a Sancho como "manso escudero", "el
más simple" para terminar lamentando como se
pasan las "vanas esperanzas· de la gente; termina

Catl1edra no. 12, enero-junio 2009

el soneto con el mensaje del barroco, lo
transitoria e ilusoria que es la vida terrestre,
usando Cervantes palabras apropiadas las
cuales designan lo efímero que es la vida: "en
sombra, en huma, en sueño". La estructura
goza de rima: a, b, b, a; a, b b a· c d e· c d e·
y los versos contienen la s o~c~ ~ílaba~
de un soneto tradicional de la época del Siglo de
Oro.
I

1

1

Soneto V
Sancho Panza es aqueste, en cuerpo
chico,
pero grande en valor, ¡milagro extraño!,
escudero el más simple y sin engaño
que tuvo el mundo , os juro y certifico.
De ser conde no estuvo en tantico,
si no se conjuraran en su daño
insolencias y agravios del tacaño
siglo, que aún no perdonan a un borrico.
Sobre él anduvo (con perdón se miente)
este manso escudero, tras al manso
caballo Rocinante y tras su dueño.
¡Oh vanas esperanzas de la gente,
cómo pasáis con prometer descanso
y al fin paráis en sombra, en humo, en
sueño (p. 532).
El siguiente poema tiene como tema las leyes
del amor, a las cuales el amante se atiene según
dicte la dama. En el primer verso le pide a la
dama una palabra (término) la cual estimará. Si
ella lo desea, él le dará su vida. En la tercera
estrofa coloca Cervantes la antítesis: "de blanda
cera· con "diamante duro" para enfatizar que muy
bien puede ajustarse a las leyes del amor según
dicte la dama. Utiliza las palabras: "blando" y
"fuerte" que es su pecho; pero de cualquier modo
imprimirá en él lo que la dama guste. La rima del
soneto es la siguiente: a, b, b, a; a, b, b, a; c. d. e;
c, e, d.
Se encuentran ciertos ejemplos de sinalefa
en los versos, para así colocar las once sílabas
requeridas en el soneto de catorce versos. Por
ejemplo, en la primera sílaba del primer verso en
la primera estrofa vemos: "señora• con ·un·; y
"que· "consiga". Así también en el segundo verso
de la primera estrofa: "conforme· con "a"; y en el
tercer verso vemos: "mía" con "así" y esta última
con "estimado".

■

�Siete sonetos de Miguel de Cervantes en Don Quijote de la Mancha I Lino García Jr.

Habla el silencio allí, porque no osa
la voz entrar por tan estrecho estrecho;
las llamas sí, que amor suele de hecho
facilitar la más difícil cosa.

Soneto VI
Dadme, señora, un término que siga,
conforme a vuestra voluntad cortado,
que será de la mía así estimado,
que por jamás un punto de él desdiga.

Salió el deseo de compás, y el paso
de la imprudente virgen solicita
por su gusto su muerte. Ved qué historia:

Si gustáis que callando mi fatiga
muera, contadme ya por acabado;
si queréis que os la cuente en desusado
modo, haré que el mismo amor la diga.

que a entrambos en un punto, ¡oh extraño
caso!
los mata, los encubre y resucita
una espada, un sepulcro, una memoria (p.
687).

A prueba de contrarios estoy hecho,
de blanda cera y de diamante duro,
y las leyes del amor al almo ajusto.
Blando cual es o fuerte, ofrezco el pecho:
entallad o imprimid lo que os dé gusto,
que de guardarlo eternamente juro (p. 635).
El soneto siguiente está dedicado a la fábula de
Píramo y Tisbe. En la primera estrofa, Cervantes
alude a los amores de estos amantes. El "Amor"
se refiere al dios Cupido, y Chipre a la isla
consagrada a su madre Venus, diosa del amor.
"La quiebra", en el verso cuarto, se refiere a la
grieta através de la cual hablaban los enamorados.
El amor, según el poeta, facilita las cosas más difíciles
en los enamorados. El verso primero de la estrofa
tercera se refiere a que excedió el deseo de amor
entre los amantes; la virgen dama pide la muerte,
y los dos enamorados, al mismo tiempo los mata,
los encumbre, y resucita usando imágenes de
"espada, sepulcro, y memoria" para ilustrar esto.
En la mitología, la fábula de Píramo y Tisbe
trata de estos dos trágicos enamorados que nunca
consumen su amor, debido a múltiples obstáculos
en la vida, y encuentran el amor después de la
muerte. El tema es el amor eterno que transciende
mundos. La estructura de este soneto contiene la
rima siguiente: a, b, b, a; a, b, b, a; c, d, e; c, d, e.
Los versos gozan de once sílabas, con el uso de
la sinalefa en: "doncella" con "hermosa", "Píramo"
con "abrió", "parte" con "el", "Chipre" con "y",
"habla" con "el", "silencio" con "allí".
Soneto VII
El muro rompe la doncella hermosa
que de Píramo abrió el gallardo pecho;
parte el Amor de Chipre y va derecho
a ver la quiebra estrecha y prodigiosa.

La angustia de ser vida hacia la
muerte en el 11Salmo XVIII" de
Francisco de Quevedo

En conclusión, hemos podido notar que Miguel de
Cervantes, en sus sonetos incluidos en su obra
monumental Don Quijote de la Mancha, incluye
los temas siguientes:
a) El amor esquivo-soneto 1
b) El amor eterno-soneto 11
c) El tema heroico- dos veces-sonetos 111 y IV
d) La alabanza al escudero Sancho
Panza-soneto V
e) Las leyes del amor-soneto VI
La fábula de Píramo y Tisbe (el amor eterno)soneto VII

n

Bien se ve que Cervantes utilizó los temas
primordiales de su época que fue el Siglo de Oro
de España y en especial el período del barroco,
durante el cual el escritor tuvo su mayor grandeza.
Su estilo goza de una sencillez de imágenes,
símbolos, además de una sintaxis elaborada para
prestarle a sus versos esa intimidad y belleza que
mantiene Cervantes en toda su obra. Nunca se
desvía de la estructura exacta de un soneto
manteniéndose siempre fiel a la métrica ya
elaborada por muchos de sus antecesores poetas.

Bibliografía
Alborg, J.L. (1966). CeNantes, Gredas, Madrid.
Blecua, J.M. (1970). Sobre la Poesía de la Edad Media,
Gredas, Madrid.
Cervantes, Miguel (2005). Don Quijote de la Mancha,
RAE, Edición Alfaguara.
Marín, Diego, (1971). Poesía Española, Siglos XV-'XX,
Editorial Castalia, Madrid.
Wardropper, Bruce (1971). Spanish Poetryofthe Golden
Age, lrvington Publishers,NY.

Edna Ochoa
El "Salmo XVIII" pertenece al texto poético
Heráclito cristiano, cuyo corpus fue elaborado a
manera de ciclo y su tema principal es el
arrepentimiento, como el mismo Quevedo lo señala
en ~I texto preliminar en que se dirige al lector y
dedica la obra a su tía Margarita de Espinosa, con
fecha del 13 de junio de 1613. En dicho escrito, el
autor declara que los poemas del Heráclito cristiano
son pro~u~to de un sentimiento verdadero y del
arrepent1m1ento yno de la pasión ode la naturaleza
que había guiado sus obras anteriores.
Heráclito cristiano está compuesto por
veintiséis poemas, de los cuales hay de una serie
de quince que tratan el tema del arrepentimiento,
de los cuales ocho son penitenciales, dos de índole
devocional, donde el hablante medita acerca de la
pasión de Cristo, y los cinco restantes son poemas
acerca de la muerte, el tiempo y el desengaño. El
"Salmo XVIII" pertenece a este último grupo. Julián
Olivares anota que los otros once salmos que
constituyen el corpus total de la obra "complement
the penitential salmos, for in the contemplation of
the themes of the former, the speaker encounters
the need for repentance"1•
José Manuel Blecua nombra Poemas
metafísicos a los salmos que tratan sobre la muerte
el tiempo y el desengaño, porque en ellos "s~
plantea el angustioso problema de la vida como
muerte y de la inexorabilidad del tiempo, problema
muy frec_uente en sus obras en prosa (...] y hasta
en sus mismas cartas, cuyos antecedentes estoicos
son sumamente claros. Lo original de este tipo de
sonetos es el timbre de voz, que denuncia su
autenticidad, intensamente agónico"2•
El soneto XVIII se organiza a manera de
discurso argumentativo y en base a un método de
lo general a lo particular, así como de lo impersonal
' Cf. Olivares, Julián. "Aldana, Quevedo and La paga del
mundo", en Hispanic Journal, 11, 1990, pp. 57-70.
2
Blecua, José Manuel, (ed.). Poesía metafísica y amorosa
de Francisco de Quevedo. Planeta: Barcelona, 1976, p.
XXXVI.

■

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

a lo personal. Para Quevedo la brevedad de la
vida s~ convierte en una fuente de profunda
angustia, por lo que apunta inevitablemente al
desengaño. En este soneto se expresa el problema
de la vida y la muerte y los efectos destructores del
paso del tiempo.
C?nstantin Stathatos escribe que "The poem's
themat1c rests on the strophic alternation of time
(first quatrain, first tercet) and death (second
quatrain, second tercet)"3. Es posible observar
también el fuerte contraste cromático entre el primer
y segundo cuarteto. Se contrasta lo brillante y el
color claro tanto del metal como de mármol contra
el color oscuro del segundo cuarteto, además de
que el color negro es dinámico a comparación del
c?lor _claro que es estático. Por su parte, el
d1nam1smo del color negro contrasta con la idea
de "muerte" que implica estatismo y la imagen de
"un mar negro turbulento" lleno de movimiento.
Los fuertes contrastes entre el color blanco luminoso
y el negro -con matización de oscuros- nos
hablan de la forma pictórica del claroscuro
barroco.
El primer cuarteto del "Salmo XVIII" es un
enunciado impersonal sobre la vida humana:
Todo tras si lo lleva el año breve
de la vida mortal burlando el brío
al acero valiente, al mármol frío
que contra el Tiempo su dureza' atreve4•
~a ~revedad de la vida se contrasta con objetos
inanimados como el metal y el mármol que tienen
la cualidad de ser durables y resistentes. A su vez,
el metal y el mármol no representan ni dureza ni
resistencia: ambos objetos son derruidos por tiempo
indestructible y destructor. Por tanto, la palabra

3

Stathatos, Constantin. ' Quevedo's Salmo XVIII" en:
Exp/icator, 1997, p. 202-204.
' Blecua, José Manuel. Op. cit., p. 32.

■

�La angustia de ser vida hacia la muerte en el "Salmo XVIII" de Francisco de Quevedo/ Edna Ochoa

"todo" del primer verso no permite un asomo de
duda ante esta verdad incuestionable: el tiempo
todo lo mata. Se puede pensar que esa es la
premisa principal que se argumentará. Los
encabalgamientos en este primer cuarteto imprimen
un ritmo que hace percibir el avance del tiempo en
su tarea destructora, apoyado además con el
gerundio "burlando".
En el segundo cuarteto los dos primeros
versos expresan la vida humana como un viaje,
una jornada hacia la muerte que empieza desde
que se nace:
Antes que sepa andar el pie, se mueve
camino de la muerte donde envío5•
La paradoja consiste en que el nacimiento, que es
lo contrario de la muerte al manifestarse como vida,
camina a la no-vida. La idea de que cuando se
nace se empieza amorir, menciona Blecua, procede
de los Epigramas de Séneca: "('Omnia mora poscit.
Lex est, non poena, perire')"6. Por otro lado, la
metáfora de la vida como un río que emplea
Quevedo se diferencia de la de Manrique que es
manejada de manera suave y tranquila, al igual
que con el símbolo de la Muerte que se refiere a
un mar calmo. Veamos:
mi vida oscura: pobre y turbio río
que Negro mar con altas ondas bebe7•
Tanto el río como el mar -hacia donde va el
primero- tienen un movimiento violento, ambos
son turbios y oscuros. El mar quevediano, por
tanto, "proyecta el tiempo en olas sucesivas,
apresuradas, jadeantes y transforma los ríos
apacibles y fatales de la tradición derivada de las
Coplas de Jorge Manrique en tumultuosos torrentes
que precipitan al hombre hacia el abismo,,a. Por
consiguiente, en el último verso del segundo
cuarteto nos encontramos con un ritmo rápido,
ondulante, dinámico y violento que se fue acelerando por los encabalgamientos anteriores de tipo
abrupto o entrecortado. Los encabalgamientos
finalizan a la mitad del verso siguiente, rompiendo
sintáctica y rítmicamente el verso para damos la
sensación de un aceleramiento de la violencia feroz
y turbulenta de la muerte. El río es "pobre yturbio",

es decir, la vida es tan poca •cosa•, sin valor, que
es tragada por el mar, simbolizada por la muerte,
cuyo movimiento violento se caracteriza por una
serie de olas altas, que como aspas licuan aquella
vanidad de ser "vida" (individual, humana) para
deshacerla, porque en términos del tiempo
mayúsculo la vida es un fragmento de tiempo ínfimo
y un viaje ininterrumpido hacia la nada. Así, pues,
la imagen del mar que bebe es reforzada por la
métrica trocaica:
póbre y túrbio río
6o óo 6o
que négro már con áltas óndas bébe o óo
óo 6o 6o óo
Este reforzamiento nos da la sensación de un
sucesivo engullir del mar y también del ahogo de
la vida-río.
El primer terceto nos regresa a la temática
del tiempo:
Todo corto momento es paso largo
que doy, a mi pesar, en tal jornada,
pues, parado y durmiendo, siempre aguijo9•
En el primer verso de este terceto tenemos una
antítesis. Las palabras ·corto" y "largo" se
contraponen. Además hay una percepción de
avance largo en el verso. Las vocales ·o• que
son cerradas se contrastan con las ·a· de "paso
largo" que se proyectan al final del verso apoyando
la percepción de extensión del tiempo hacia la
jornada o camino a la muerte. Por otro lado, con
los dos versos primeros desciende el dramatismo
anterior para arremeter de nuevo en el tercer
verso del primer terceto, de tal modo que se
subraya la fatalidad del ser humano con más fuerza
al utilizar una paradoja entre "parado y durmiendo"
con "siempre aguijo", estableciéndose una tensión
máxima. El término "aguijo" es una palabra vulgar
que usa Quevedo para dar énfasis al tiempo que
todo lo arrastra, que todo lo empuja sin
consideración y de manera grosera.
El poeta maneja la idea de que el ser humano
se mueve continuamente hacia un destino
predeterminado, por lo que parece también que
hay una referencia implícita a la caída moral
del hombre por el pecado y sobre todo, a la
culpa heredada por el pecado original. Pero si

La angustia de ser vida hacia la muerte en el "Salmo XVIII' de Francisco de Quevedo / Edna Ochoa

interrelacionamos esta clase de poemas como parte
de un libro de salmos penitenciales y poesía
religiosa elaborado como un ciclo, entonces el
"Salmo XVIII" tendría una función complementaria,
apoyando el propósito del autor en su declaración
al lector: el arrepentimiento de sus actos pasados.
Julián Olivares comenta que "The poems on
death and time can be perceived as moral in nature,
for in the contemplation of the brevity of live one
should be moved to prepare for death and secure
salvation of the soul" 1º. Esta necesidad de
prepararse para una muerte cristiana se opondrá
a las cosas mundanas, pues resultan ser engaño,
una apariencia. Los tópicos de vanidad de
vanidades y de fugacidad del tiempo, tratados por
Quevedo, son elementos de un código cultural
usado en el Siglo Oro español, que se acentúan
con el tratamiento de un ambiente espiritual español
que se signa en la amargura y el desengaño, de
una época de angustiado pesimismo como
consecuencia del empobrecimiento económico, la
corrupción, así como de los fracasos políticos y
militares de España.
La idea de tiempo y muerte en el pensamiento
quevediano es de índole moral, obedece a una
visión profunda tanto interna y externa, por un
lado, expresa una visión metafísica de la condición
de la muerte en el hombre y, por el otro, refleja las
preocupaciones de la época en que vive el autor.
En ese sentido el último terceto nos da la clave:
Breve suspiro, y último y amargo
es la muerte, forzosa y heredada:
mas si es ley, y no pena, ¿qué me aflijo?11
El tiempo, de ser un ·un año breve" y luego "un
corto momento·, en el segundo terceto continúa
con su degradación reductiva, encogiéndose aún
más hasta convertirse en un 'breve suspiro" y,
además, final. Así, la muerte es el último suspiro y
es amarga. Esa conciencia de la muerte es difícil
de asimilar por lo que sobrevine una angustia, no
hay escapatoria. Como señala Olivares: "Death is
a bitter pill to swallow, but since it is a law common
to all men, as heirs of Adam fall, it is a legal and
acceptable inheritance"12• Pero aunque muerte se
hereda desde el pecado original y haya sido
impuesta por Dios como un castigo, no deja de
pensarse que pudo haber ocurrido otra suerte
para el hombre.

La agudeza conceptual de los dos últimos
versos del poema entre la muerte como "herencia"
y como "ley• se debe a que es una ley pareja
para todos. Podemos decir que hay una agudeza
de correlación de tipo de paridad, porque tanto un
concepto como el otro se correlacionan, ya que
herencia y ley son igual a muerte humana. Pero
con la muerte existe la posibilidad de unirse con
Dios, desdeñando la vida que finalmente no tiene
importancia para un destino "alto".
El recurso de la polisíndeton por el uso de las
conjunciones ·y· acelera el desenlace, para
terminar con una interrogante, en que ni la aflicción
es necesaria, pues ante tanta angustia y
desengaño el hablante ya se vació hacia un mar
intelectivo que no puede darle respuesta, y sólo
queda la fe ante lo inexorable. Sin embargo, el
"¿qué me aflijo?" con el que finaliza el poema es
una pregunta que se podría interpretar como una
actitud estoica, pero debido a la profunda angustia
es difícil pensar que el hablante realmente tenga
resignación, más bien está frente a una pavorosa
conciencia de la muerte. El estoicismo parece
difuminarse por la extrema amargura y desolación
que sobrepasa la templanza ante inevitable destino
humano.
Charles Marcilly señala que "pese a los
desdenes que el desaliento o la voluntad de imitar
a sus maestros estoicos le inspiran, Quevedo ama
la vida. No en lo que puede tener de abstracto,
sino al contrario en su más dolorosa y exaltante
concreción, en ese mismo cuerpo que es el lugar
en que el ser no cesa de hacerse deshaciéndose,
por un acto que es un morir-vivir"13. Por esa razón,
se puede decir que el tono del poema está cargado
de amargura y pesimismo, porque como comenta
Olivares "Much as the poet may feel in his
conscience that life is both a burden and illusion,
he still laments the slipping away oftime and dreads
death's destruction"14• Podemos pensar entonces
que el poeta ante esa pavorosa angustia que lo
sobrepasa es posible que trate de resignarse a
creer que la vida es vana y a decirse que sólo lo
seguro es la muerte. Para Quevedo, entonces la
muerte "is the true desengaño, so ardently sought
alter in his writings, since ij perm~ his soul to escape
the ignorance and corruption of the world. In
accordance w~ Catholic dogma, he believes that
authentic life begins at the moment of death when
the soul attains God's kingdom"15•

5

Ídem.
Ídem.
7
Ídem.
8 Marcilly, Charles. 'La angustia del tiempo y de la muerte
en Quevedo', en Francisco de Quevedo. Taurus, Madrid,
1991, p. 77.

6

■

9 Blecua,

José Manuel. Op. cit., p. 32.
10 Olivares, Julián. Op. cit., p. 61 .

Cathedra no . 12, enero-junio 2009

10

13

11

14

Olivares, Julián. Op. cit., p. 61 .
Blecua, José Manuel. Op. cit., p. 32.
12
Olivares, Julián. Op. cit., p. 114.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Marcilly, Charles. Op. cit., p. 84.
Olivares, Julián. Op. cit., p. 84.
15
/dem, p. 114.

■

�La angustia de ser vida hacia la muerte en el "Salmo XVIII" de Francisco de Quevedo / Edna Ochoa

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Si bien es cierto que el desengaño funciona
en un sentido moral para que el ser humano no
olvide que debe prepararse para la vida
eterna, el final abierto del poema parece contradecir
el propóstto, debido a que la argumentación en
vez de terminar en una premisa cerrada y
contundente queda sin solución. De ahí que se
advierta una tensión irresuelta entre las
aspiraciones morales y mundanas. Por lo que se
puede concluir que, más que estar ante un
verdadero arrepentimiento en un sentido cristiano
donde se anhela la contrición, lo que mueve al
poeta a ver la muerte como una liberación es el
pavoroso terror que le causa el reconocimiento
de la fugacidad de la vida y los efectos destructores
del tiempo.

•

Bibliografía
Blecua, José Manuel (ed.). (1976). Poesla metaflsica y
amorosa de Fraocisco de Queveoo. Planeta. Barcelona.
Bleznick, Donald W. (1972). Quevedo. Twayne
Publishers. New York.
Marcilly, Charles (1991). "la angustia del tiempo y de la
muerte en Quevedo', en Francisco de Quevedo.
Taurus. Madrid. 71-85.
Olivares, Julián (1990). "Aldana, Quevedo and La paga
del mundo", en Hispanic Joumal 11. 57-70.
_ _. (1983). The Love Poetry of Francisco de
Quevedo. Cambrigde University Press: Cambrigde.
_ _ . (1992). "Towards the Penitential Verse of
Quevedo's Heraclito Cristiano', en Forum for Modem
Language Studies. University of SI. Andrews/Oxford
University. Oxford. 251-67.
Stathatos, Constantin (1997). "Quevedo's Salmo XVIII',
en Explicator. 202-204.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

�La cultura contemporánea y sus
valores de Leonardo Iglesias

Ludivina Cantú Ortiz
¿Qué es cultura? Es la pregunta de la cual parte la reflexión de Leonardo Iglesias en La
cultura contemporánea y sus valores. "Puro caos", dice Samuel Huntington (1997) 1, "así es
la cultura contemporánea, en la que predomina el debilitamiento y la desintegración de los
estados, la fractura de la autoridad gubernamental; la intensificación de los conflictos étnicos y
religiosos; la aparición de mafias criminales en el mundo, la proliferación de las annas nucleares
y de otras annas de destrucción masiva; la expansión del terrorismo; la frecuencia de las
masacres yla limpieza étnica ..." El capitalismo socialista, las autocracias capitalistas, el socialismo
de libre mercado; en la cultura contemporánea la economía sobrepasa los linderos de la
ideología.
Hoy en día, leemos en los signos de la cultura contemporánea que el éxito es una
conquista individual, el beneficio debe conseguirse a corto plazo, no hay tiempo para esperar;
son triunfadores quienes obtienen dinero fácil y confonnan fortunas cuantiosas rápidamente.
¿La pobreza? Es un problema de cada uno, no del grupo social, de la nación. La sociedad
está confonnada, en su mayoría, por sujetos carentes de valores para convivir en sociedad,
sin compromisos sociales y sin responsabilidades colectivas, sin conciencia moral, con
problemas para aceptar la nonnativa social, lo cual conlleva una alteración del sentimiento de
pertenencia al propio pueblo, a la familia, la iglesia y las tradiciones culturales.
Yen este contexto nos encontramos, deambulando inmersos en la era de la globalización,
en la aparente disolución de fronteras y en el centro de la sociedad del conocimiento, gracias,
sobre todo, al desarrollo vertiginoso de las tecnologías de la infonnación y la comunicación:
robótica, infonnática, comunicaciones y biotecnología.
En un fragmento de El avance de la insignificancia {1996), Cornelius Castoriadis
reflexiona sobre el mundo contemporáneo yexpresa: •... el individuo joven se halla enfrentado
a una sociedad en la que todos los 'valores' y las 'nonnas' son prácticamente reemplazadas
por el 'nivel de vida', el 'bienestar', el confort y el consumo. No cuentan la religión, ni las ideas
'políticas', ni la solidaridad social con la comunidad local o de trabajo, con 'compañeros de
clase'. Vivimos la sociedad de los lobbies y de los obvier... Cuando, como es el
caso de todas las sociedades occidentales, se proclama abiertamente que el único valor es el
dinero, el provecho, que el ideal sublime de la vida es 'enriquecerse', ¿es posible
concebir una sociedad que pueda seguir funcionando y reproduciéndose sobre esta única
base?"2.
Ante el caos que representa la cultura contemporánea es imprescindible el análisis de la
misma bajo diversos enfoques teóricos que ofrezcan directrices y modelos. Leonardo Iglesias,
a través de la mirada crítica del filósofo, del psicólogo, del médico, del psiquiatra y del
educador (por su labor docente), nos brinda un examen concienzudo y detallado de los
signos de nuestra cultura a través del texto La cultura contemporánea y sus valores, publicado
por la editorial ANTHROPOS en coedición con la preparatoria Emiliano Zapata.

' El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial, 1997.
http://www.eumed.netllibros/2005/r/10/1c.htm

2

Cathedra no. 12. enero-junio 2009

■

�La cultura contemporánea y sus valores de Leonardo Iglesias / Ludivina Cantú Ortiz

La cultura contemporánea y sus valores de Leonardo Iglesias / Ludiv.:...in__
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Compuesto por siete capítulos en los que el autor va y viene sopesando la construcción
de la cultura a partir de una serie de conceptos que conforman el entramado cultural
contemporáneo, Iglesias concatena las nociones de cultura, sociedad, mentalidad (en relación
con los niveles de dinamismo/estatismo de la cultura en cada momento histórico), valores Y
antivalores, personalidad, individuo, educación, en tomo al concepto de ser humano. Presenta
una serie de tesis en cada uno de los capítulos sostenidas por definiciones de los conceptos
empleados, argumentos, juicios críticos, ejemplos y amplias explicaciones de los fenómenos
culturales. Asimismo, efectúa un recorrido por la historia de la cultura desde el siglo XVIII
advirtiendo siempre la evolución y los cambios que se suscitaron en cada época, para
instalarse definitivamente en la contemporaneidad de nuestra cultura, para describirla Y
analizarla a partir de los valores que hoy predominan.
En el prólogo y la introducción (ambos escritos por el autor), Leonardo Iglesias nos
ubica frente a la problemática que abordará en el texto: los incesantes cambios (naturales)
que se producen en la cultura, la resistencia de la mentalidad tradicional del individuo para
asimilar dichos cambios, con la consiguiente inadaptación a los nuevos paradigmas; lo cual
provoca una especie de shock en la personalidad que "se convierte en el único marco de
referencia, se centra en sí mismo como único criterio, con lo que pierde valor la construcción
simbólica del mundo, el lenguaje, las pautas colectivas" (pp. 5-6) señala Iglesias.
El objetivo de la publicación, según palabras del propio autor, es "ofrecer algunos
criterios y pautas sobre la temática, y coadyuvar a dar respuestas alas interrogantes planteadas
en la actualidad. La temática limítrofe entre la personalidad y la cultura, dice el Dr. Iglesias, ha
sido de mi interés desde la década de los sesenta, y el entendimiento de las interrelaciones
entre la cultura y la enfermedad mental me ha conducido a profundizar en la dinámica de
aquéllas desde el marco de referencia de la expresión de la cultura en la personalidad" (p. 6).
Así pues, en la exposición hecha en el texto, el ser humano es el eje en torno al cual giran las
tesis que presenta Leonardo Iglesias; a partir de él (el ser humano) y su interrelación con los
diversos conceptos analizados, el autor plantea un análisis metódico y detallado de los
valores en la cultura actual. La noción de cultura propuesta parte de la idea expresada por
Anthony Giddens (1989), quien dice que "cultura se refiere a los valores que comparten los
miembros de un grupo dado, a las normas que pactan y a los bienes materiales que producen.
Los valores son ideales abstractos, mientras que las normas son principios definidos o reglas
que las personas deben cumplir". En tanto que "todo lo que sucede en la cultura pasa por el
tamiz de la mente y personalidad del ser humano", expresa Iglesias (p. 27), entendemos que
éste es el generador de todo cuanto acontece en ella: ya sea anquilosarse en las tradiciones,
negarse a evolucionar o propiciar dicha evolución.
Sin embargo, el Dr. Iglesias expone cómo en ocasiones se da un enfrentamiento en el
interior del individuo, entre las prácticas y costumbres heredadas (que poco a poco pierden
validez) y la actualidad de la cultura, lo que conduce a un estado existencial fragmentario y
angustiante que puede llevarlo a vivir en constante depresión: "El hombre ordinario, dice
Iglesias, ha dejado de estar angustiado, y ahora está deprimido. Eso se ha convertido en la
condición psicopatológica más frecuente en la actualidad" (p. 195). La depresión, sigue
explicando Iglesias, es expresión de la impotencia ante una realidad que no se puede
soportar. (...) Lo anterior significa que el ser humano de Occidente contemporáneo ha perdido
su capacidad para hacer frente a la realidad, lo que a su vez significa que ésta se ha vuelto
más difícil (p. 197). La problemática que advierte el autor en la cultura contemporánea es,
entonces, "la debilidad del hombre contemporáneo y su incapacidad de obtener de sí la
fuerza necesaria para hacer frente a los problemas de la existencia" (p. 197). ¿Qué hacer
ante esta realidad?
"Los valores, principios normativos, costumbres y hábitos forman parte de eso que
comúnmente se llama mentalidad, enuncia el Dr. Iglesias, que es expresión del contexto
cultural de las poblaciones. Es una forma de organizar la experiencia y apreciar el mundo
inconsciente. La incorporación de valores y normas en las primeras etapas de la vida es
prácticamente definitiva para el resto de la existencia, lo que significa que el ambiente familiar

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

y comunitario en que se desenvuelve el niño es de sumo valor. Esto hace posible que cada
generación conciba la realidad de una manera distinta, pues las circunstancias
témpor?espaciales ~e la existencia son diferentes para cada una, lo que significa que la
mentalidad se modifica de manera constante y requiere ajustarse a las circunstancias
cambiantes" (p. 314). Por tanto, el hombre crea los valores, es portador de ellos, los transmite
Y los experimenta en la cotidianidad de su vida social y en su circunstancia histórica y
cultural (p. 15).
¿Y qué son los valores para Leonardo Iglesias? "Los valores son representaciones en
las que confluyen las tendencias de los individuos y las formas culturales, de tal forma que la
~ultura es el _fond~ sobre el cual el individuo se constituye como personalidad y, al mismo
tiempo, la exIstencIa de la cultura se halla determinada por la acción de las personalidades"

(p. 94).
_
Ahora bi~n, para la consecución del valor es necesario recurrir a la norma, que, según
Iglesias, C?nliene el esfuerzo empleado en el dominio del objeto y se realiza según un
modelo. Mientras que el valor es la idea rectora del acto, la norma es pauta de aplicación de
la fuerza (psíquica, espiritual, psicofísica, sensomotriz, instrumental, etc.) orientada a vencer la
resistencia de la realidad, propiciando con ello los cambios y transformaciones en la cultura
(p. 92) que, a veces, subyugan y sobrepasan al propio individuo.
Con la modernidad, indica el Dr. Iglesias, la constante es el cambio, lo que se expresa
en el i_ncesante movimiento de la sociedad tradicional a la urbana, el rápido crecimiento
poblac1onal, el desarrollo tecnológico, la migración en masa. Esta dinámica, dice el autor
principia la crisis de la misma, observable en la crisis de la autoridad patriarcal de la~
religiones de Medio Oriente, de la autoridad política del hombre, de la racionalidad contra la
emoción_y la intuición, del orden cultural de Occidente (p. 189). Lo cual propiciará, a su vez,
un _camb1o_de valor~s que ahora harán énfasis en la elección humana (el poder de elegir un
estilo de vida, al conyuge, el rol sexual, los hábitos de trabajo, la orientación religiosa, los
modos de consumo, la opción política, etc.) y la autoexpresión.
Todo lo anterior genera un quiebre en la personalidad del individuo que lo llevará
a vivir angustiado y, peor aún, deprimido, pues los cambios que se suscitan en lo
económico, político y social provocan reacciones defensivas para evitarlos y tratar de que
todo permanezca igual. Es paradójico que el ser humano sea el generador de los cambios
en la totalidad de la cultura y, al mismo tiempo, es también quien los contiene. ¿Será un signo
de las fuerzas contrarias que actúan en su interior? Lo cierto es que el ser humano
quiere vivir en un entorno seguro y toda metamorfosis implica ingresar en lo desconocido, lo
que, por supuesto, produce angustia, incertidumbre, inseguridad y caos.
¿Cuál es, entonces, la estrategia para echar a andar un cambio?, se pregunta Leonardo
lgle~ias. Cita algunas propuestas que "tienen como base sustancial la idea de que un cambio
social puede lograrse con propósitos conscientes, expuestos en planes y proyectos. Ya sea
trabajando con el individuo, con grupos o sectores de la sociedad, a través de partidos o en
programas sociales". En este mismo tenor, el autor reflexiona en cuanto a que un plan de
cambio de cultura implica poner en juego dinamismos inconscientes de la mente y la
personalidad de los individuos y de la sociedad, pues la cultura tiene sus propias fuerzas,
qu~ ~or su natural~za inconsciente se hallan en lo profundo de la realidad histórica y
cotidiana; Yun cambio cultural es un proceso complejo que se realiza en periodos prolongados
de la historia (p. 188).
Por consiguiente, tenemos que, según el autor, el paradigma cultural actual es la
aceptación del caos, la contingencia, la incertidumbre y la espontaneidad contra todo
fundamento absoluto, la verdad y la objetividad. La mentalidad es de escepticismo, relativismo
y nihilismo; su foco es la otredad, la diferencia y la heterogeneidad. Dicho paradigma
permanece activo, en constante crecimiento y evolución y en contra de estructuras cerradas
Y significaciones fijas. la intertextualidad, la simulación, el relativismo y la reconstrucción
(pp. 377-378).

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

�La cultura contemporánea y sus valores de Leonardo l~lesias / Ludivina Cantú Ortiz

Frente este contexto, ¿qué nos queda? El autor contesta: que el ser huma_~º
trabaje consigo mismo, que pueda ver en su interior (p. 39). Que adopte la educ~c1on
como una vía para la resolución de las problemáticas que p_lantea la cultura contem_poran~_a.
Que busque su realización a partir de los recurs?s que t1e~~ a la mano, con on~nt~c1_on
hacia la satisfacción y la plenitud (p. 295). Pues la educac,on se enlaza con la_ dmam1ca
de la mente y la personalidad, en la que los progr~ma~. de lectoescri~ura son
fundamentales a fin de que se consoliden los procesos s1mbolico~ del_lenguaJe_ con la
palabra hablada y la escrita ... y que complementen los procesos pnman~s de I_~ imagen
visual de la edad preescolar. Así, forman parte del proceso de conf1gurac10~ ~e la
racionalidad en la personalidad; y por su parte, la dimensión simbólica del cono~1m1ento
hace posible la universalidad y su incorporación a la espiritualidad, como esencia de la
cultura" (p. 300).
.,
.
..
El Dr. Leonardo Iglesias establece un dialogo abierto y cot1d1ano con los lectores
de su texto y nos conduce a las siguientes cuestiones que, como ser.es en el mundo,
tendríamos que preguntarnos nosotros también: ¿qué es la cultura?, ¿como es 1~ cultura
contemporánea?, ¿cuáles son sus valores?, ¿cómo se repres~ntan y como se
expresan?, ¿cómo es, cómo piensa, cómo actúa el ser humano _en med_10 de este ~aos que
constituye la cultura contemporánea? Cuestiones que _prefiero _deJar en el aire para
que ustedes también establezcan un diálogo con el Dr. Iglesias a traves del acto de la lectura
de su texto.

■

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

Entretejidos textuales e interdiscursos.
Ocho estudios de la polifonía
enunciativa

César Eduardo Alejandro Uribe
Solamente el silencio permite escapar al discurso. No es posible abrir la boca -aunque fuera
para el más mínimo bostezo- sin quedar imbricado en él. Quien sigue su continuum, un flujo
no segmentado en unidades, sea en el habla o en la escritura, acepta unas reglas que lo
gobiernan, que lo arrastran por un camino que otrora otros han andado. Es ahí que una
mirada avizorada se da cuenta que la voz no se encuentra sola, que los ecos de otras
resuenan en la corriente. ¿De dónde provienen? El discurso, lejos de ser monolítico y
lapidario, es fluctuante y especular; se compone de otros discursos y de aquello que se ha
dicho acerca de estos. Como en el río de Heráclito no es posible enunciar dos veces el mismo
discurso porque nuevas alusiones corren en sus aguas. El discurso nunca tiene una sola
voz, una sola identidad; nunca es lo mismo, siempre es lo otro.
Si es pertinente la analogía con el río habría que poner atención no sólo al cauce del
mismo sino también a las márgenes. En el discurso importa tanto lo que está adentro como lo
de afuera. Sin que se llegue a ser tajante -porque se corre el riesgo de que se corte de tajo
la unidad- es posible afirmar que lo externo condiciona el sentido. Delimitar los márgenes
significa acotar las posibilidades discursivas. De antemano se sabe que un río se puede salir
de madre y provocar una inundación; en ese momento las márgenes se pierden sin que
existan líneas de referencia. No todo es discurso; es preciso encontrar puntos de anclaje para
que sea posible el análisis.
Los estudios discursivos corren con la misma suerte: no es posible identificarlos hasta
que se acaba reconociendo algo distinto a lo pensado acerca de ellos en un principio. No es
posible decir que tengan una metodología propia y única -se valen de los diversos métodos
de las ciencias sociales- ni que su objeto de estudio se adscriba a una disciplina en particular
-¿desde qué perspectiva se analiza un discurso? ¿lingüística?, ¿histórica?, ¿social?,
¿retórica?, ¿todas juntas?- ni que sean un dominio organizado de saberes, es decir, una
disciplina -¿qué es entonces?, ¿interdisciplina?, ¿transdisciplina?, ¿metadisciplina?- que
desempeña una función reguladora -al contrario, disgregan los distintos puntos de vista
acerca del discurso- en cuerpo de estudios humanísticos y en las ciencias sociales. Sin ser
arte ni ciencia el análisis del discurso se coloca como una propuesta que comprende un
campo que en primera instancia parece no tener límites.
Desde este aspecto se aplaude la iniciativa de un libro que abarque puntos de vista tan
disímiles. Al no especificarse en un objeto determinado, los estudios del discurso no son
ajenos a cualquier tipo de interés; ejemplo de esto es Entretejidos textuales e interdiscursos.
Ocho estudios de la polifonía enunciativa. En esta compilación el eje rector es el discurso
mismo y la materia que trata. De esta manera es posible abordar desde poemas de Enriqueta
Ochoa, pasando por textos literarios canónicos -Rulfo, Pitol- y por no canónicos -González
Garza- hasta discursos relativos a la educación -sean desde la óptica estudiantil o de las
autoridades- o populares -el habla de Monterrey- sin que exista una transición que vulnere
la unidad de la selección.
El discurso, o mejor dicho, los discursos son el carrete del libro. Lo que importa en
Entretejidos no es lo que se teje -la materia del discurso- sino cómo se entrelazan los distintos
hilos entre sí. Por esa razón, no es pertinente en una reseña abordar cada uno de los textos
porque se perderían sin su unidad. Lo más conveniente es completar el libro; éste tiene
introducción, pero no conclusión; piensa mas no critica; en suma, como típico de los estudios
del discurso, analiza, sin embargo, no sintetiza.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

■

�COLABORADORES
César Eduardo Alejandro Uribe. (Monterrey, 1976). Licenciado en Letras Españolas por la UANL.
Se dedica a la docencia yha escrito reseñas para Cathedra yArmas y Letras.
Elizabeth Alvarado Martínez. Licenciada en Lingüística Aplicada con énfasis en Didáctica del Idioma
y la Maestría en Enseñanza del Inglés como Segunda Lengua por la UANL. Cursó el certificado para
maestros de Inglés (Certificate for Overseas Teachers of English), eimparte diferentes asignaturas en la
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León desde 1992. Además se
desempeña como coordinadora y maestra de francés en la Preparatoria Oxford School of English.
Actualmente es alumna del Doctorado en Filosofia con Acentuación en Estudios de la Educación.
José Emilio Amores. (Frontera, Tabasco, 1919). Ingeniero Quimico por la UNAM y merecedor del
Premio Nacional de Química. Fue profesor ydirectivo del Instituto Tecnológico yde Estudios Superiores
de Monterrey, así como fundador de la Sociedad Artística Tecnológico. Fue Secretario de Cultura del
Estado de Nuevo León, así como director de Radio Nuevo León y del Museo de Historia Mexicana.
Dirigió otras instituciones culturales privadas como el Centro Cultural Alfa yel Museo de Monterrey. Ha
publicado Los siete días de la creación y Lecturas de hoy.
Luisa Campuzano. (La Habana, Cuba). Doctora en Filología por la Universidad de La Habana.
Ensayista y directora del Centro de Estudios lnterdisciplinarios para la Mujer en Casa de las Américas;
así como directora de la Revolución y Cuffura del Ministerio de Cultura de Cuba desde 1988. Es miembro
del Consejo Nacional de la Unión de Escritores, de la Academia Cubana de la Lengua ydel consejo de
redacción de la revista Casa de las Américas.
Ludivina Cantú Ortiz. Licenciada yMaestra en Letras Españolas por la Facultad de Filosofía yLetras
de la UANL. Docente einvestigadora del posgrado yla licenciatura en Letras Mexicanas de la Facultad
de Filosofía yLetras de la UANL. En 1999 publicó el texto Comunicación oral y escrita, en coautoría y
fue publicado por Editorial Patria Cultural; en el 2004 publicó la segunda edición del mismo texto;
asimismo ha publicado artículos en HUMANITAS, Anuario del Centro de Estudios Humanísticos de la
UANL, yen diversas publicaciones colectivas. Ha participado como ponente en distintos coloquios y
congresos nacionales einternacionales. Es miembro del Comité académico de las asignaturas Competencia
comunicativa yCuffuras indígenas mexicanas de la Dirección de Estudios de Licenciatura de la UANL.
Ha sido coordinadora del Colegio de Letras Españolas, Secretaría Académica ySecretaría de Planeación
y Evaluación de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Intereses de investigación: Filología,
Crítica textual, Estudios de literatura, Competencia comunicativa, Análisis del discurso, Hermenéutica
y Crítica literaria.
Ángel Mario Díaz Sepúlveda. (Monterrey, 1991 ). Licenciado en Derecho y Ciencias Jurídicas por la
Facultad de Derecho yCiencias Sociales de UANL; cuenta con Maestría con Especialidad en Penal por
la Facultad de Derecho y Criminología de UANL; actualmente cursa el Programa Doctoral en Derecho
en dicha institución y es catedrático de la misma. Desde el 2004 es agente del Ministerio Público
especializado en juicios orales de la Procuraduría General de Justicia del Estado de Nuevo León.
Fernando Javier Elizondo Garza. (Monterrey, 1954). Ingeniero Mecánico Electricista yMaestro en
Ciencias con Especialidad en Ingeniería Ambiental por la UANL. Profesor Emérito de la misma UANL.
Ha recibido el Premio Nuevo León de Ecología 2002, el Reconocimiento al MéritoAcadémicoANFEI
2003 y la Medalla Monterrey al Mérito Ecológico 2007. Ha publicado los libros Historias Mexicanas y
El Metodicón. Participó en la antología del libro de poemas Hasta agotar la existencia, en el opúsculo
Desaparecidos: vidas robadas/vite rubate, Caja de viento, en el bookZine de literatura mexicana
Piroper@, y en Papeles de la Mancuspia, Nahua/, El Correo Chuan, Rayuela, Entorno Universitario,
Resonancia, La Nuez, Himen y Letras Regias, entre otros. Fue Editor yFundador de la revista Ciencia
UANL ycoeditor de la revista Resonancia. Actualmente es Director de la revista Ingenierías, ymiembro
del consejo editorial de las revistas: Papeles de la Mancuspia yAcústica.
Lino García Jr. (Texas, EUA, 1967). Realizó sus estudios superiores en la SI. Mary' University, para
posteriormente obtener el grado de maestría por la University of North Texas, así como su grado de
doctor en la Tulane University. Es especialista en la literatura española de la Edad de Oro, con énfasis
en la obra cervantina, así también en literatura española medieval. Actualmente es profesor de español
en la Universidad Panamericana de Texas, donde imparte también las asignaturas relacionadas a las
literatura española del Siglo de Oro. Autor de numerosos ensayos en variadas publicaciones; ha sido
también fundador, organizador yponente de diversos simposios internacionales sobre el español.

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

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�Colaboradores

Manuel García Verdecía. Profesor, escritor, editor y traductor. Miembro de la Filial de Escritores de la
UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba), a partir de 1992 como reconocimiento a una larga
trayectoria en el campo de las letras y la cultura. Ha publicado, entre otros títulos, La consagración de los
contextos (ensayo, 1986), Incertidumbre de la lluvia (poesía, 1993), La mágica palabra (ensayo, 1991 ),
Meditación de Odisea asu regreso (poesía, 2001 ). Entre sus traducciones más importantes se encuentra
Hojas de hierba de Walt Whitman (Editorial Arte y Literatura, 2005). Actualmente desempeña el puesto de
Vice-presidente del Comité Provincial de UNEAC en la provincia de Holguin.
Ricardo Gómez Flores. Es profesor investigador del Departamento de Microbiología e Inmunología
en la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL, con perfil PROMEP. Realizó estancias
posdoctorales en The University of Texas, M. D. Anderson Cancer Center, Houston, TX y en The
University of lllionis, College of Medicine, Peoria, IL. Entre otros reconocimientos ha obtenido
premios de investigación en la UANL por sus trabajos en microbiología e inmunología y es miembro
del SIN, nivel 11, y de la Academia Mexicana de Ciencias. Ha publicado más de cuarenta
artículos científicos en revistas internacionales con más de trescientas citas. Actualmente es director del
Centro de Incubación de Empresas yTransferencia de Tecnología.
Gabriel de Jesús Gorjón Gómez. Es abogado y tiene maestría en Derecho Corporativo por la
Universidad de Guadalajara. Actualmente es maestro de tiempo completo y candidato a Doctor en
Derecho por la Facultad de Derecho y Criminología de la UANL, con perfil PROMEP. Es miembro de
la Academia de Propiedad Intelectual yde sus aplicaciones en la Dirección de Estudios de Licenciatura
de la UANL. Es coordinador de la Oficina de Protección de Propiedad Intelectual del Centro de
Incubación de Empresas yTransferencia de Tecnología de la UANL con una estrecha relación con IMP
y el INDAUTOR.
Nelson Méndez. Licenciado en Idiomas Modernos por la Universidad de Los Andes, Mérida-Venezuela.
Fue asistente de español en la Universidad Laval en Quebec-Canadá. También enseñó español
para extranjeros en Mérida-Venezuela. Tiene una Maestría en Enseñanza en Español como Lengua
Extranjera por la Universidad de León, España. Actualmente cursa la maestría en Enseñanza de la
Lengua y la Literatura en la Universidad Autónoma de Nuevo León, con una beca de la Organización de
EstadosAméricanos.
Rolando Picos Bovio. Licenciado en Filosofía, maestro en Metodología de la Ciencia por la
Facultad de Filosofía y Letras de la UANL y candidato a doctor en Humanidades y Artes
por la Universidad Autónoma de Zacatecas. Profesor de los colegios de Sociología y de Filosofía
y Humanidades en la institución de la que es egresado. Ha compilado Filosofía y Humanismo en el
siglo XXI. Memorias de los ciclos de conferencias 2005-2007 (Facultad de Filosofía y Letras, UANL,
2008) y publicado Marcha y memoria. Análisis del discurso de la entrevista de Julio Scherer al
subcomandante Marcos (Facultad de Filosofía y Letras, UANL, 2006), trabajo con el que obtuvo el
premio a la mejor tesis de maestria de la UANL 2003 en el área de Ciencias Sociales.
Edna Ochoa. (Ciudad de México, 1958). Profesora de literatura y creación literaria en el Departamento
de Lenguas Modernas de la Universidad de Texas-Pan American. Ha publicado el libro de cuentos. La
cerca circular(1986) y los poemarios Sombra para espejos (1989) y Respiración de raíces (1993). Ha
participado en varias antologías de teatro ycuento en México, Estados Unidos, Perú y Chile. Se han
llevado a escena varias de sus obras dramáticas, entre ellas: La boda de la Mujer Maravilla, Pastel de
tres lechas,La paracaidista, La Jacobina,La hoja 53, El ángel despechado. Ha traducido al español Zoo/
Suit de Luis Valdez (Arte Público Press, 2004) y How the Frog and His Friend Saved Humanity (Arte
Público Press, 2005). Además ha publicado artículos académicos y periodísticos en antología y revistas.
Federico Zertuche González. Estudió derecho en la Escuela Libre de Derecho de México, D. F.. Ha
sido profesor de historia de México en el ITESM, campus Monterrey, asi como en la Universidad de
Monterrey de las materias Teoria del Estado, Ideas políticas y Derecho internacional privado. También
es profesor de literatura e historia de México en el Liceo Michoacano de Morelia. Funcionario de la
Secretaría de Relaciones Exteriores en Asuntos Culturales. Miembro del Servicio Exterior Mexicano de
1980 a1992. Es periodista cultural einternacional, ha sido editor de la revista Bien Común,ycolaborador
en diversos periódicos y revistas. Finalista al Premio Octavio Paz 1998.

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Cathedra no. 12. enero-junio 2009

NORMAS EDITORIALES

Los textos serán origi~ales e!nédito~. De~rá~ presentarse redactados en español, impresos por una sola
cara_, a do_ble espacio, en t1P?9raf1a An~I,.sin correcciones a mano y en disquete. No se aceptarán
~ers1_o_
n~s 1n~mpletas, los onginales rec1b1dos se considerarán versión definitiva. Asimismo, deberán
incluir. d1recc1on postal, correo electrónico y una pequeña síntesis curricular del autor.
1. ~os o~gin~les tendrán una extens_ión de entre 10 y 15 cuartillas de ser ensayos, y en el caso de
1nvestiga~ones, en~e 25 y40 cuartillas, ydeberán presentarse en una versión de computadora que
1~cluya la info~ac1on complet_
a de t~os los cuadros, gráficas, esquemas yfiguras.Además del
~isquete, debera entregarse un 1mpres1on adoble espacio (incluso las notas de texto). El ancho de las
lineas debe ser de 65-70 golpes, por 27-28 líneas (equivalentes auna cuartilla).
2. Los autores deberán adjuntar un resumen de su artículo no mayor de cinco líneas yuna breve lista
de palabras clave.
3. Las referencias de los libros en la bibliografía deberán contener los siguientes datos (en este mismo
orden):
•
•
•
•
•
•

Nombre del autor
Año de edición
Título dellibro (subrayado)
Editorial
Ci~dad (en español, en los casos de referencias bibliográficas en otro idioma)
Numero total de páginas (variable)

Ejemplo:
• K_atz, Friedrich (comp.), (1990). Revuelta, rebelión yrevolución. La lucha en México del siglo XVI al
siglo XX, Ed. Era, 2 volúmenes, México.
Burckhardt, Jacob, (1943). Force and Freedom. Pantheon Books. Nueva York, p. 303.
4. Las referencias de capítulos en la bibliografía deberán contener los siguientes datos (en este mismo
orden):

• et ~l. (~otros) se utiliza para indicar que una obra está firmada por varios autores además del que
se1nd1ca.
'
• v.g. (por ejemplo).
• of. ocfr. (véase oconfróntese)
• supra (arriba)
• infra (abajo)
• e. (esto es)
• circa (alrededor de)
• loe. cit (en ellugar citado)
• passim (en varios lugares)
• vid. (véase)
• sic (así, textualmente)
• comp: ocomps. (de ~mpiladoro compiladores), coord. ocoords. (de ooordinador oooordinadores)
se utiliza de ?referenaa entre paréntesis, inmediatamente después del Ode los nombres del autor 0
autores del libro.
• cap. (capítulo)

Cathedra no. 12, enero-junio 2009

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�Normas editoriales

• ed. (edición)

• s.e. (sin ed~or)
• s. f. (sin fecha)
•
•
•
•
•

s. /. (sin lugar de edición)
mimeo (mimeografiado)
pról. (prólogo)
introd. (introducción)
trad. (traducción)
• s. (y siguiente)
• s.s. (y siguientes)
5. Todos los textos recibidos serán sometidos a un dictamen cuyo resultado puede ser:
a) Publicable
b) No publicable
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En todo caso, el dictamen será inapelable. Los dictámenes se entregarán al
autor cuando el artículo esté sujeto a cambios. Los dictámenes positivos o negativos sólo
se entregarán cuando el autor lo solicite. El Consejo Editorial tiene entre sus atributos
decidir los artículos que se incluyen en la revista Cathedra de acuerdo con la línea
editorial. Si el artículo se publica, el autor recibirá a vuelta de correo, dos ejemplares de la
revista.

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Cathedra no. 12. enero-junio 2009

��NUE\'OLEON

EN1llE LA INDEPENDENCIA
Y LA REVOLUCION.
UN ENfOQUE REGIONAL

�</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784670&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Reyes Martínez, Alfonso, 1943-, Codirector</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Filosofía de la amistad en Foucault</name>
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