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Un• publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León

~A--~

Cathedra

~IVDSIDADAiiróí,íow, Dll tlUEYO L,E()t,¡

W'l~SINA

~

Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANLº
Quinta época. Año IX, No.16, julio.diciembre 2011, Periodicidad: Semestral

FONDO
Dr. Jesús Áncer Rodríguez
Rector

UNIVERSITARIO

lng. Rogelio G Garza RJvera
Secretario General

Artículos

Ensayo

Dr. Ubaldo Ortiz Méndez
Secretario Académico

ERÉNDIRA REBECA VJLLANUEVA CHAVARRÍA

VíCTOR BARRERA ENDERLE

MARiA EUGENIA FWRES TREVIÑO
Los croces entre ficción y realidad en el filme

Consideraciones sobre la literatura

El topo de Alejandro Jodorowsky
9

65

Lic. Rogelio VUJarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. Celso José Garza Acufta
Director de Publicaciones

Dra. Maria Luisa Martinez Sánchez
Directora de la Facultad de Filosofia y Letras

Mtra. Maria Dolores Hernández Rodríguez
Editora Responsable

ROGELIO CANTU MENDOZA
Las políticas públicas: Su impacto en las
instituciones y en los docentes de la educación
superior: Caso UANL
17

Denys San Jorge Rodrfguez
Ilustraciones
Víctor Ramirez Cortez
Revisión
Rosallnda Cantú Cantú
Diseño de ponada
Julián García Pérez
Fonnato
Cathedra Revista de la Facultad de Filosofia
y Letras, UANL, Año IX, No. 16,

juJio-diciembre 2011. Fecha de publicación; 15
de diciembre de 2011. Revista semestral, editada
y publicada por la Universidad Autónoma de
Nuevo León, a través de la Facultad de Filosofia
y Letras. Domicilio de la publicación: Facultad
de Filosofia y Letras, Ciudad Universitaria, San
Nicolás de los Gana, Nuevo León, México,
C.P. 66451.Apartado Postal 10, Suc. F. Teléfono
y fax (01·81) 8352-4259 y 8352-4250 ext 109.
Impresa por: Grafo Print Editores, S.A., Av.
Insurgentes 4274, Colinas de San Jerónimo, C.P.
64630, Monterrey, N.L., México. Fecha de
terminación de impresión: 24 de noviembre de
201 l. Tiraje: 500 ejemplares. Distribuida por:
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través
de la Facultad de Filosofía y Letras, Ciudad
Universitaria, San Nicolás de los Garza, Nuevo
León México. C.P. 66451.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo
del título Catbedra Revista de la Facultad de
Filosofia y Letras, UANL, otorgada por el
Instituto Nacional del Derecho de Autor:
04•2009-061817564800·102, de fecha 18 de
junio de 2009. Número de certificado de licitud
detítuloycontenido: 14,908defecba 16deagosto
de 201 O, concedido ante la Comisión Calificadora
de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la
Secretaría de Gobernación. ISSN 2007-2198.
Registro de marca ante el lnstituto Mexicano de
la rrop;edad lndustria!: 1,183,735.
Las opiniones y contenidos expresados en los
artículos son responsabilidad exclusiva de
los autores.
Prohibida su reproducción total o parcial, en
cua1quier fonna o medio, del contenido editorial
de este número.
impreso en México
TOOos los derechos reservados
OCopyright 2011
editorial@nlosofia.uanl.mx

del norte

TIEKO

Y AMAGUCHI MIYAZAKI

RICARDO MÁRQUES MACEDO
Memorias inventadas, de Manuel Barros
71

JosÉ Lu,s CJSNEROS ARELLANO
MARIÁNGELF.S PÁYER

El problema ontológico de la epistemología

RAFAEL TREVIÑO LEAL
El debate sobre el efecto de los medios
instruccionales y la enseñanza
25

en las humanidades y las ciencias

NALLELY GARZA RODRÍGUEZ

MA. GUADALUPE RODRÍGUEZ BULNES
Las representaciones sociales sobre sociedad y
escuela. Caso estudiantes de un programa
bilingüe progresivo en el nivel medio superior

31

sociales
79

LEONARDO IGLESIAS GONZÁLEZ
La equidad de género y la perspectiva

cultural

85

Reseñas
MARiA EuGENIA FwRES TREVIÑO

Y ANELYS

ENCINOSA CABRERA

Poesía cubana ante el umbral: apuntes
sobre las últimas promociones del siglo XX

49

Hacedoras de voces:

un texto polifónico

95

Creación

CARMEN FERNÁNDEZ GALAN MONTEMAYOR

JESÚS DE LEÓN
Reflejos para el baño de hombres

Para leer la literatura desde

61

97

otras regiones

Consejo Editorial: Nora María Berumen de los Santos/ Martha Casaríni Ratto / María Eugenia Flores
Treviño / Miguel Ángel González Quiroga / María Luisa Martínez Sánchez / José Luis Martínez Canizález
/ Rebeca Moreno Zúñiga / Rolando Picos Bovio ! Lidia Rodríguez Alfana / Guadalupe Rodríguez
Bulnes. Consejo Editorial Externo: Alfonso Rangel Guerra/ Herón Pérez Martínez / Alejandra Rangel
Hinojosa

�Cathedra 16 está ilustrada con
fotografías de la colección Si Tim
tiene Tim vale, si Tim no tiene Tim no
vale, de Denys San Jorge Rodríguez
(Bauta, Cuba, 1984). La selección de
la obra está compuesta por grabados,
monotipias sobre cartulina de 70x50
cm. La construcción de las monotipias
evoca

un

juego

de

colores

contrastantes, incluye elementos
geométricos básicos, articulados en un
aparente caos donde intervienen
papeles, rollos fotográficos y retazos
textiles que sugieren un continuo
movimiento durante la contemplación
de la serie. Según el periódico el
Habanero "Da la sensación de que Tim
está cargado de baterías y mientras lo
hace, descarga así: medio abstracto,
medio en broma, medio en serio".

Denys San Jorge Rodríguez (Bauta, 1984). Artista plástico y escritor cubano.
Graduado de la Academia Nacional de Bellas Artes, San Alejandro en el año 2004.
Ha realizado diez exposiciones personales y más de cuarenta colectivas. Reseñas,
críticas y comentarios sobre su trabajo plástico han aparecido en distintos medios en
México, EE.UU, Europa y en Cuba. Ha publicado cuentos en la editorial
UNJCORNIO, Cuba, y en revistas en el extranjero. Recibió primera mención en el
concurso literario Félix Pita Rodríguez 201 Ocon su libro de cuentos Patria Interior y
ha ganado premios en talleres literarios. Algunas de sus obras pictóricas se
encuentran en el Museo de Bellas Artes y de Arte Cubano de Maximilian Reiss;
en Viena, Austria; en el Museo Internazionale Dinamico di Arte Contemporanea,
Belforte del Chienti, Macerata, Italia y en colecciones privadas en Canadá, España,
México, Italia, Alemania, Holanda, EE.UU, Austria y Cuba.

��Los cruces entre ficción y realidad en el
ftlme El topo de Alejandro
Jodorowsky
Eréndira Rebeca Villanueva Chavarría
María Eugenia Flores Treviño
Resumen:
El presente documento forma parte de un
capítulo de tesis doctoral y constituye un
primer acercamiento al proceso de enunciación en el filme El topo (Jodorowsky
1970), en el cual se aborda la difuminación
entre la realidad y la ficción en el discurso,
en referencia con la autoproyección del
autor. Además, se estudia el concepto de
Fatherless (Althusser, l 97 l) que permite
observar algunos de los aspectos que
constituyen la ideología del autor.
Palabras clave: Performance, Fatherless,
autoproyección, discurso.
Este trabajo pretende ser un acercamiento al filme El topo (Jodorowsky l 970),
que se expondrá con mayor profundidad en
la tesis doctoral que lleva por nombre:
"Análisis del discurso místico, a nivel lingüístico y visual, de El topo de Alejandro
Jodorowsky", cuyo propósito es examinar
cómo se construye la enunciación espiritual
en este filme.
Actualmente, resulta pertinente discurrir
sobre Alejandro Jodorowsky y su producción,
si se toma en cuenta que desde los sesenta
ha estado presente en mayor o menor medida
en los escenarios mexicanos; ya sea a través
de sus efimeros pánicos, filmes, fábulas
pánicas, y en el año 20 l 2, en el Teatro
Metropolitan, en la ciudad de México, en
donde participó en la puesta en escena "La
muerte de amador" performance en cuya
trama muere el alter ego de Adanosky.
Nombre artístico de Adán, cuarto hijo del
cineasta chileno. El trabajo de Jodorowsky,
con excepción de este último, ha recibido la
condena moral, al ser rechazado por
supuestas inmoralidades y sacrilegios,

Cathectra no: J 6, julio-diciembre 201 1

cuando en realidad, al menos en la opinión
de las autoras de este trabajo, es el reflejo
de una sociedad que no se atreve a contemplarse a sí misma en el espejo del arte.
En este documento se aborda la
construcción ideológica a partir del emisorautor (Booth 2006), quien construye el
discurso simbólico; en este caso en El topo,
un filme mexicano rodado bajo la forma de
un western. Está ambientado en el antiguo
oeste, es decir, en territorios inexplorados y
salvajes que están continuamente
amenazados por bandidos. El autor corrige
este término y lo nombra eastern, según
menciona Daniel González Dueñas en el
libro Antología pánica (l 996). En la trama,
el personaje principal, interpretado por el
mismo director, se enfrenta a duelo con
personajes que representan cuatro visiones
místicas: cristiana, sufí, chamánica y
budista, para destruirlas y demostrar así su
supremacía. Al mismo tiempo, y debido a la
propuesta de su discurso filmico se le puede
ubicar dentro del concepto de Fatherless.
Althusser (l 97 l) establece este concepto a
partir de sus interpretaciones de Freud, quien
tuvo que forjarse por sí mismo su propio
espacio teórico para situar sus
descubrimientos, ya que no contaba con el
"cobijo" de padres teóricos directos.

Sobre la propuesta en El topo
De manera inicial, cabe señalar que al tomar
como objeto de estudio un filme de carácter
narrativo, se está frente a un acto comunicativo
que requiere de dos entidades: un emisor y
un receptor que compartan pre-construidos
comunes, donde se verifica la idea de Stubbs,
al decir que "la comunicación es imposible
si el hablante y el oyente no comparten
ciertos conocimientos y suposiciones"

■

�Los cruces entre ficción y realidad en el filme El Topo de Alejandro Jodorowsky/Eréndira Rebeca Villanueva
Chavarria, María Eugenia Flores Treviño

( 1987: 17). Por esta razón cuando es
estudiado un filme mexicano, dentro de su
contexto geográfico y tomando en cuenta el
entorno histórico en el cual se gestó, se
espera identificar de manera más adecuada
los "lugares comunes"; es decir, la aproximación puede resultar más certera para el
analista, al poseer un código cultural
semejante.
Es conveniente tener presente que el cine
debe ser descifrado, sin ir en contra de su
naturaleza y contexto. En este caso,
Jodorowsky ofrece un largometraje en el
cual se muestra la crisis de sentido que se
suscitó a partir de las décadas de 1960 y
1970 en México. Para analizar este suceso,
de forma pertinente al objeto de estudio, es
necesario entender que "la cultura es una
dimensión fundamental en la vida social.
Proporciona la temporalidad histórica de la
sociedad, registrada y codificada en el
mundo de los objetos (materiales, textuales,
simbólicos)" (Vizer 2003: 212). El hecho
de que las producciones y las temáticas que
aborda Jodorowsky hayan sido atacadas por
su entorno social en su momento, evidencia
su capacidad de reflejar en su producción
sin disimulo alguno, la problemática
humana de un espacio y tiempo, razón por
la cual tuvo una recepción adversa. De igual
forma es una obra que se crea con la
intención, consciente o inconsciente, de
proyectar la alteridad del autor, la cual es
posible observar como espectador.
Esta proyección del autor en su obra, se
relaciona con lo discurrido por Dorra,
cuando habla del "cuerpo como actividad
percibiente y objeto percibido" (2005:
32), ya que la obra simbólica funciona como
una extensión del cuerpo-ideológico del
creador, lo cual le permite enjuiciarse desde
una óptica "lejana", como ocurre con
Jodorowsky y su obra El topo. Dorra
explica lo anterior a partir de la relación del
individuo con su mano, le es propia, pero al
mismo tiempo puede observarla de lejos en
distintos ángulos y se vuelve ajena; la
producción simbólica, es propia, y sólo
puede ser un sesgo del sí-mismo (Jung
2002), pero cuando se le contempla puede
llegar a confundirse con algo ajeno y
general, perdiendo de vista su lugar de
origen . Es pertinente mencionar el
planteamiento de Jodorowsky sobre el teatro
y el cine, cuando enuncia que el primero

■

figura como un grito en una ciudad, mientras
el segundo es un grito en el mundo; es decir,
el cine habla de "todos", pero no se puede
perder de vista que la propuesta estética se
construye a partir de un lugar común que
surge cuando el autor se compromete y se
proyecta a sí mismo, y en ese momento, el
discurso se vuelve personal.
El cine como acto comunicativo y
autoproyección del creador

La comunicación que se realiza entre el
espectador y el filme, tiene ciertas peculiaridades en cuanto se está ante un discurso
multirnodal que requiere de diversos tipos
de aproximación para su estudio. Aquí se
aborda el aspecto enunciativo.
Respecto al acto comunicativo y sus
participantes, se recurre a la propuesta de
Chatrnao sobre la narrativa cinematográfica,
quien los subdivide cuando enuncia que
"cada parte implica tres personajes
diferentes. Del lado emisor tenemos el autor
real, el autor implícito y el narrador (si lo
hay); del lado receptor, el público real (el
oyente, el lector, el espectador), el público
implícito y el narrativo" ( 1990: 29). Para
los fines de este documento, sólo se
discurrirá sobre las divisiones que se
presentan en el emisor, puesto que se plantea
explicar la función que cumple Alejandro
Jodorowsky en este proceso creador.
El sesgo investigativo, se ha originado a
partir del hecho de que Alejandro
Jodorowsky funge como guionista, director
y actor de esta práctica semiótico-discursiva
(Haidar 2006), por lo cual se estudian los
elementos verbales, paraverbales y noverbales. Este hecho permite observar en el
cineasta un posicionamiento, a través de un
discurso comprometido , en el cual se
evidencia la grao responsabilidad con la
obra enunciada, pues muestra su
pensamiento y, como ya se ha narrado líneas
arriba, afronta las consecuencias de ese acto.
Al mismo tiempo, pareciera que el
chileno pierde la dimensión del objeto
simbólico: el filme, y su realidad. Un
ejemplo de ello se encuentra en la primera
secuencia, cuando el pistolero avanza por
el desierto con su hijo semidesoudo al cual
incita, en su rito de iniciación, a enterrar su
primer juguete, un oso de peluche, y la foto
de su madre, para convertirse en hombre.

Cathedra no. 16, julio-diciembre 20 I 1

Los cruces entre ficción y realidad en el filme El Topo de Alejandro Jodorowsk:y/Eréndira Rebeca Villanueva
Chavarría, María Eugenia Flores Treviño

El vínculo de la ficción con el hecho
real es que aquel niño-actor es Brootis, su
hijo; el oso es realmente el primer juguete
que Jodorowsky le obsequió al nacer, y en
la foto está verdaderamente la madre del
niño: Bemadette Landru. Se cuenta que al
concluir la filmación no volvieron por los
objetos del niño, todo esto es narrado por el
mismo Jodorowsky en su libro Psicomagia
(2007), esta anécdota tiene similaridad con
el acto psicomágico que realizó cuando
Brontis cumplió 24 años en el cual le
permitía, al menos de manera simbólica,
volver a ser niño; según Jodorowsky, a raíz
de lo ocurrido en el filme había llevado una
mala relación con Brontis, cuestión que
esperaba enmendar a través del segundo
performance. Lo anteriormente descrito
sirve como ejemplo de la autoproyección del
autor, ya que al intentar hacer un discurso
general y dirigido a una colectividad termina
representándose a sí mismo.
El creador es parte medular para que la
sociedad exprese, de manera inconsciente,
aquello que le aqueja. Posteriormente, es
posible observársele en la obra y gracias a
la configuración del discurso filmico, como
en una suerte de espejo, le es útil para
percatarse de aquello que su conciencia
niega o está imposibilitada para ver. Pero el
autor no está fuera de las problemáticas
sociales, al mismo tiempo que las aborda,
incluye temáticas que le son propias, puede
ser que apoye o refute los devenires de un
momento en particular, pero al tratarse de
un productor que habla de sí mismo
insertado en un entorno, los elementos de
ese contexto no le pueden resultar ajenos.
Tal es la circunstancia de Jodorowsky quien,
como ya se ha escrito, participa en este filme
en varias actividades: autor/guionista/
director/actor/productor.
El proceso simbólico, posee un autor con
cierta idolología, puede o no compartir con
sus espectadores, pero, sin duda intentará
exponer en una acción que resultará catártica
y seductora al proponer su óptica en el filme.
Booth (2006) explica esta postura del autor
al decir que:
El autor, igual que la obra en sí, estaba

implicado en la ideología desde el principio.
Desde el principio los autores se han
encontrado frente a un público que compartía
algunos valores y no compartía otros,

Cathedra no. I 6, julio-diciembre 201 1

entonces los autores tenían que encontrar
fonnas efectivas para encarnar los valores

en la ficción y el drama, los valores que hacen
que el trabajo funcione. Por lo tanto, los
autores estuvieron a cargo de las unidades
creadas , que consistían en opciones

ejemplificadas yjuzgadas (aunque desde otro
punto de vista y distinto que no estaban en
el cambio, porque su cultura impone nonnas

sobre el autor, el trabajo, y la audiencia)
(Trad. de E. Villanueva) (146).

Es posible entender que el autor y la obra
están de antemano insertados en una postura
ideológica en la cual algunos espectadores
podrán encontrarse, pues de inicio comparten
la visión, mientras otros observarán una nueva
posibilidad del mundo que inevitablemente
estará sesgada desde la cultura a la cual se
pertenece, pues ésta instituye sus cánones
tanto en el autor, el trabajo y la audiencia
como explica Booth (2006).
Entonces, aunque según Benveniste "la
enunciación es este poner a funcionar la
lengua porun acto individual de utilización"
(2008: 83), esa individualidad, cuando de
discurso filmico se trate, estará marcada por
una colectividad que estructura sus mensajes
de forma semejante, o bien, comparten
conceptos de fondo; de tal suerte se presenta
un discurso correspondiente a una postura
en particular, de ahí que "la presencia del
locutor en su enunciación hace que cada
instancia de discurso constituya un centro
de referencia interna" (85).
Si esta acepción se traslada al ámbito
cinematográfico, el filme en sí mismo es una
enunciación, ya que el director, Jodorowsky,
elige las herramientas y tópicos que ha de
utilizar para fijar a través de un código
lingüístico y visual; pero al mismo tiempo
ese discurso será enjuiciado por otros que
pueden o no compartir su postura. Entonces,
el guionista-director-actor elabora una
propuesta desde su experiencia, que no es
un hecho aislado. Por consiguiente, lo comunicado es reflejo de elementos sociales; cabe
señalar que estos elementos, aunados a la
forma en que se aborda un tema o el medio
elegido para trabajarlo, forman parte de la
enunciación.
En el filme El topo, la anécdota contiene
la historia de un hombre que se enfrenta con
cuatro visiones místicas: cristiana, sufí,
chamánica y budista; su propuesta debe ser

■

�Los cruces entre ficción y realidad en el filme El Topo de Alejandro Jodorowsky/Eréndira Rebeca Villanueva
Chavarría, María Eugenia Flores Treviño

comprendida desde un punto de vista
metafórico y general, ya que no
necesariamente se discurre sobre religión.
Cuando anteriormente se sugirió la
problemática de Jodorowsky con el Estado
a partir de sus obras, se vislumbraba su
necesidad de confrontar lo preestablecido,
de tal forma que las cosmovisiones místicas
son un vistazo particular de confrontación
de la propuesta que encierra esta obra con
la visión del Estado Patriarcal, ya sea que
se interprete como religión lo expuesto literalmente en la película; como perteneciente
al Estado político o la confrontación directa
con sus producciones; igualmente puede ser
comprendida en correlación con el padre
biológico, que es un asunto que se abordará
más adelante.
Es pertinente mencionar que no sólo
Jodorowsky experimenta estas problemáticas, mas no debe generalizarse en exceso,
pues hacerlo provocaría un desligue entre
el autor y su obra, cuestión que explica
Booth ( 1983):
El autor cuando escribe debería ser como el
lector ideal descrito por Hume en 'The

Standard of Taste', que, para reducir las
distorsiones producidas por el prejuicio, se
considera como un 'hombre en general' y
olvida, si es posible, su 'ser individual' y
sus 'circunstancias peculiares':
Ponerlo de este modo, sin embargo, es
subestimar la importancia de la
individualidad del autor. Al escribir, no crea
simplemente un 'hombre en general' ideal,
impersonal, sino una versión implícita de 'sí
mismo' que es diferente de los autores
implícitos que encontramos en las obras de
otros hombres. A algunos novelistas les ha

parecido, de hecho, que estaban
descubriéndose o creándose a sí mismos
mientras escribían. Como dice Jessamyn
West, a veces es 'sólo escribiendo la historia
como el novelista puede descubrir-no su
historia, sino su escritor, el escriba oficial,
por así decirlo, para esa narración'. Ya sea
que llamemos a este autor implícito un
'escriba oficial' o adoptemos el término
recientemente revivido por Kathleen

construirá una imagen del escriba oficial que
escribe de esta manera-y naturalmente ese
escriba oficial nunca será neutral hacia todos
los valores. Nuestras reacciones a sus
diversos compromisos, secretos o explícitos,
ayudarán a determinar nuestra respuesta a

descubrimiento, para tejer con hilo prestado
intuitivamente a derecha e izquierda de la
gran red con la que ponerse en las
profundidades de la experiencia de los peces
ciegos lleno de lo inconsciente, que los
hombres llaman tonto, porque habla, incluso

la obra" (Trad.de E. Villanueva) (71 ).

mientras duermen (Trad. de E. Villanueva)
(1971: 195).

Así a través de un filme, Jodorowsky
ofrece su postura sobre la necesidad de
reformular la relación individuo-sistema, e
invita al espectador a hacer lo mismo:
provocando rupturas diegéticas, sonidos
estruendosos o voces masculinas en cuerpos
femeninos, le permite fusionar la ficción en
su realidad y generar una obra donde el
espectador se aproxime y apropie de los
cuestionamientos presentados. Entonces,
algo tan personal y particular se puede
traslapar a lo colectivo y general. Sin
embargo, continúa siendo una producción
totalmente personal y comprometida por
parte del director-guionista-actor.

El performance, la cualidad fatherless y
la autoproyección

■

Jodorowsky, en este filme, pareciera se
unifica con aquellos que se adhieren a la
denominación de fatherless y se reconoce
solo y con la necesidad de construir su
propia visión del ser, a partir del proceso de
ensayo y error. Es decir, Jodorowsky no sólo
se construye como cineasta, sino además
evidencia la necesidad de un cambio entre
la relación Estado-Individuo, al tiempo que
deja entrever sus devenires con el padre
biológico.
Esta idea resulta congruente si se toman
en cuenta dos elementos de entrada: el padre
y el Estado. El primero, se puede rastrear a
partir de la aseveración del propio cineasta
al decir:
Mi padre detestaba a su propio padre yjamás

De acuerdo con Stubbs, quien retoma la
teoría speech act de Austin, la cual propone
que la palabra en sí misma es una acción,

finnaba «Jodorowsky». Como no tenía el
menor deseo de reproducir este apellido,
había conseguido convencerme, de manera

enunciar puede ser entendido como: "'decir'

sutil, de que yo nunca tendría hijos y que,
por lo tanto, era el último Jodorowsky (2007:

es, sin duda, transmitir a otro cierta
información acerca del objeto de que se
habla, pero es también 'hacer', es decir,
intentar actuar sobre el interlocutor e incluso
sobre el mundo circundante" (Charaudeau
&amp; Maingueneau, 2005 : 13). En el filme
estudiado, Jodorowsky no sólo emite un
mensaje, sino espera una reacción por
respuesta a su postura sobre la temática
elegida. Cuando él se autonombra Dios
rompe con las cuatro cosmovisiones antes
de iniciar su recorrido místico. Es un ente
que se proclama adulto y con esto se
responsabiliza de sus acciones, no será un
ente alienado a una visión preestablecida que
le acoja como nicho protector. Esta idea a
propósito de Jodorowsky y su obra, se puede
relacionar con lo expresado por Althusser
sobre Freud:

Tillotson-el 'segundo yo' del autor-está
claro que la imagen que el lector obtiene de
esta Presencia es uno de los efectos más
importantes del autor. Por impersonal que
intente ser, su lector inevitablemente

Los cruces entre ficción y realidad en el filme El Topo de Alejandro Jodorowsky/Eréndira Rebeca Yillanueva
Chavarría, María Eugenia Flores Treviño

Tuvo que hacer frente a la situación
siguiente: para ser él mismo su propio padre,
para construir con sus manos de artesano
propio el espacio teórico en el que situar su

Cathedra no. 16. juli&lt;&gt;&lt;liciernbre 201 1

164).

De alguna forma para Jodorowsky resulta
ser que él es parte de una cadena, en la cual
se evidencia la necesidad de la ruptura con
la linea paterna, de la dependencia hacia
alguien y la dependencia de otros hacia él.
Específicamente, en el concepto padre se
observa la inconformidad del cineasta con
la imagen paterna, así que tiene un padre
con el cual no se entiende: "Nací temiendo
a mi padre. Cuando él se acercaba a la cuna,
yo lanzaba alaridos de terror. Nunca cesé
de temerle y también de imitarlo" (2011:
226). Es así como al no poder congeniar con
el padre no se ve a si mismo como tal.
Tomando en cuenta estas ideas, en la
primera parte del filme, es posible observar
en la escena del rito de iniciación, cómo el
protagonista fuerza al niño de siete años a
convertirse en un hombre, de golpe, al
tiempo que él mismo está cruzando por el
mismo ritual al convertirse en un adulto que

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

logra dejar de lado la violencia (tópico que
se abordará en otro momento), y se construye como un ser autónomo, esta anécdota
se narra en su libro Metagenea/ogía
(2011):
En mi película El topo ( 1970) filmé una
escena donde mi personaje, un bandido
brutal, viola a una mujer. Más adelante el

bandido se rasura la barba y la cabellera,
rompe su revólver y se convierte en santo.
Inconscientemente quise demostrar a mi
madre que no todos los hombres eran

canallas, y con aquello me di el permiso de
salir de la infancia y convertirme en adulto
(226).

En esta parte del filme, Jodorowsky
elimina sus cabellos, estos "tienen un sentido
de fertilidad" (Cirio!, 2006: 118), puede
hacer referencia al hijo que ha dejado en el
camino, así como al hijo nonato que
simboliza la esperanza rumbo al final de la
película. Otra interpretación interesante en
este rubro es" ... la gran cabellera simboliza
fuerzas superiores, mientras el vello
abundante significa crecimiento de lo
inferior" (Cirlot, 2006: 118). Para cuando
el personaje aparece en la película
totalmente rapado y rasurado, ya ha matado
a muchas personas y está en un proceso de
regeneración, pero individual, egocéntrica,
sin hacer una pausa y recordar al hijo
abandonado.
Ahora, sobre el hijo, en el filme, después
de ser forzado a 'convertirse en hombre',
un par de secuencias más adelante lo deja al
cuidado de unos franciscanos para hacerse
acompañar de una mujer a la que acaba de
ayudar, al tiempo le dice a su hijo:
"Destrúyeme. Ya nunca dependas de nadie".
Con esta frase Jodorowsky retoma su
problemática con el padre y la proyecta con
su hijo, el niño deja de ser el hijo del
pistolero y se convierte en Jodorowsky, es
él quien ya no debe depender de nadie, pues
no posee una figura paterna que le dé
sustento.
En ese momento la construcción del yo
debe hacerse desde el si-mismo, como si el
ser fuese un eslabón que ha sido extraído de
la cadena a la que pertenecía y por consiguiente, desconoce lo que hay antes y el
papel que "debe" cumplir, en ese momento:
sólo es posible la autoconstrucción.

■

�Los cruces entre ficción y realidad en el filme El Topo de Alejandro Jodorowsky/Eréndira Rebeca Villanueva
Chavarría, María Eugenia Flores Treviño

Antes de continuar, es importante mencionar que Jodorowsky realizó un estudio
sobre la memoria celular, respecto a sí
mismo, menciona:
.. .me hizo evidente que mi madre había
expulsado a mi óvulo mellizo. Ausencia tan
dolorosa que me obligaba a cortar con mis
amigos: no eran ellos los que desaparecían,
sino yo, el constante emigrante. Temiendo
no poder soportar el dolor de la muerte de

mis amigos, prefería eliminarme a mí
mismo ... (2011: 229).

Más allá de lo real que pueda ser el óvulo
mellizo, es importante subrayar su tendencia
a desligarse de las personas cuando siente
que depende de ellos. Es así como se
proyecta esta disyunción en su obra.
El segundo elemento que apoya esta
idea, es el Estado, puesto que las relaciones
entre el autor y la normativa se muestran
ásperas cuando se contrasta el momento
histórico y se recuerda lo problemático que
resultaban sus efímeros pánicos en el México
de los sesenta, como lo narra Angélica
García en su documental Jodorowsky en
México (2005), o posteriormente lo escandalosas que eran sus películas le valieron varias
amenazas de muerte, razón por la cual
finalmente salió del país. Estos efimeros
pánicos, demostraban su interés en la
autoconstrucción, al salir del canon
preestablecido, aunque tal audacia le costará
años de prohibición laboral en el teatro.
Pareciera su deseo de no-dependencia
emerge y busca no ser rechazado, de tal
suerte con esa intención provoca obtener una
respuesta que espera de antemano: la
descalificación. Por lo tanto, no construye
para esperar una respuesta afirmativa,
porque eso lo pondría en la dependencia de
la aceptación externa, semejante a la
aprobación paterna.
De acuerdo con la teoría de speech act,
los performativos, se tiene que estas
acciones Hmuestran que, para comprender
ciertos enunciados, es prioritario el marco
de su enunciación" (Maingueneau 1976);
es decir, algunos actos de habla no pueden
tener éxito, pues requieren que el hablante
posea cierto rol a nivel social, de otra forma,
el acto no puede cumplirse. Entonces,
cuando el Topo se autonombra Dios, la
acción no se ha cumplido, solamente se

■

reconoce como una entidad desprotegida al
retirarle la carga semántica correspondiente
al concepto; él ya no tiene a nadie que lo
guíe, ahora está a merced de sus propias
habilidades para subsistir en el mundo y
crearse a sí-mismo como un ente completo.
No hay beneplácito del padre ni
asentimiento de la religión.
En esta primera parte de la aproximación
es posible observar cómo la construcción del
filme El topo, responde no sólo a las
necesidades sociales, sino en igual o mayor
medida a los menesteres de Jodorowsky
como individuo, quien busca su separación
de los esquemas sociales preestablecidos
como puede ser la familia, la religión y el
Estado, al tiempo pretende autoconstruirse
de manera individual, dando como respuesta
una producción revolucionaria y
contrastante respecto de lo aceptado en la
sociedad.
Al progresar en este estudio, surge en
mayor medida, el interés por indagar no
sólo lo performativo como acto de habla,
sino efectuar una aproximación más
completa, partiendo también de la necesidad
de estudiar lo visual al tratarse de un
filme, e introducir los estudios de los
performances "como actos vitales de
transferencia, transmitiendo saber social,
memoria, y sentido de identidad a través de
acciones reiteradas" (Taylor 2007) .
Esto ayudará a desarrollar una
interpretación integral del discurso, al
tener en cuenta lo lingüístico y lo visual,
logrando así una aproximación integral y
congruente con la naturaleza del objeto
seleccionado.
Para finalizar esta aproximación, es
pertinente enlazar la polifonía y alteridad,
presentada en el filme El topo, sobre la que
se ha discurrido a lo largo del documento,
con el performance, en esta articulación se
busca examinar que:
.. .el yo puede actuar en otro o como otro;
el yo social o trans-individual es un papel
o conjunto de papeles. La conducta
simbólica y reflexiva es la consolidación en
teatro del proceso social, religioso, estético,
médico y educativo. La performance
significa "nunca por primera vez". Significa
"por segunda vez y ad infinitum". La
performance es "conducta dos veces

Los cruces entre ficción y realidad en el filme El Topo de Alejandro Jodorowsky/Eréndira Rebeca Villanueva
Chavarría, María Eugenia Flores Treviño

En la obra de Alejandro Jodorowsky
que se analiza, es posible observar
cómo desaparece la línea entre la realidad y
la ficción, y practica ritos de iniciación
con su hijo biológico en ambos planos, sin
percatarse de ellos basta tiempo después
de haberlo realizado. Entonces, es
comprensible, como dice Richard Schechner
"La conducta restaurada es simbólica y
reflexiva: no es conducta vacía sino llena
de significaciones que se difunden
multívocamente" (Schechner 2003). Es
así como la conducta restaurada termina
siendo una "actuación" (Schechner),
Schechner habla de un individuo
comportándose como si fuese otro, pues en
el filme, se esperaría que Jodorowsky
buscará dejar de ser el director y guionista
para convertirse en el personaje, sin
embargo, termina actuando en una especie
de mezcla entre estas tres instancias y su
práctica paterna real, pareciera que su
intento de estar fuera de sí mismo para dar
vida al personaje termina por ser una fusión
compleja entre todas sus formas de actuar.
De alguna forma Jodorowsky intenta ser
otro, estar fuera de sí, y termina dándose
permiso de ser él mismo, o bien, se permite
ser un alter ego que simplemente se habla a
sí mismo.
Lo que no puede perderse de vista es
que cuando se habla de estos devenires
de la conducta, no siempre se conoce
"cómo se las encontró o desarrolló, puede
no saberse o estar oculto, elaborado,
distorsionado por el mito y la tradición"
(Schechner 2003), de ahí que resulte factible
el desconocimiento del propio Jodorowsky
sobre las conductas realizadas como parte
del filme.
Para finalizar, se observa cómo esta
aproximación muestra en El topo de
Jodorowsky una conducta estética que
responde a sus necesidades particulares e
histórico-sociales, aun en la ejecución de
conductas no conscientes.

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08/hacia-una-definicin-de-performance.html

actuada" (Schechner 2003).

Cathedra no. 16, julio-diciembre 2011

Cathedra no. 16, julio-diciembre 20 I I

■

�Las políticas públicas: Su impacto en
las instituciones y en los docentes
de la educación superior: Caso UANL
Rogelio Cantú Mendoza
Palabras clave:
Política, calidad, evaluación, planeación,
docentes.

Resumen:
La educación superior en la sociedad globalizada ha sufrido grandes transfonnaciones
en las dos últimas décadas. Tales cambios
han ejercido una influencia determinante en
la educación superior al articular educación
y contexto en una relación de pertinencia,
esto para responder a las exigencias de
calidad de los servicios educativos con base
en los procesos de evaluación y planeación,
tratando de incorporar diversos aspectos de
innovación.
Un cambio de mayor trascendencia es el
cambio de paradigma, al pretender una
educación centrada en el aprendizaje, es
decir, en el alumno, ya no en el profesor; el
otro es el desarrollo de competencias: los
dos referentes de una orientación al cambio
y con diferentes niveles de participación y
aceptación de los profesores.
El estudio de las políticas en relación con
la educación superior pasa:
por el análisis de lo que sucede en dos niveles
de acción:

-El nivel donde se producen las políticas y
los procesos implicados
-El nivel donde se traducen y ejecutan
esas políticas y sus resultados (Prawda
2001).

Para los propósitos de este trabajo, el
análisis se refiere a los efectos de las políticas
de planeación y evaluación en las instituciones universitarias y en las prácticas del docente.

Cathedra no. 16, julio-diciembre 20 I I

Los procesos de cambio que han
experimentado las universidades públicas
en las dos últimas décadas en México, son
de grandes dimensiones, de tal manera que
según !barra Colado (2005) estos
constituyen todo un cambio de época.
Si bien estas transformaciones están
precedidas e impulsadas por la refonna del
Estado y hacen de la planeación y la evaluación las grandes estrategias de cambio, esto
ha ocurrido a partir de la traducción que
realiza la ANUIES y su asimilación en las
!ES mexicanas.
Las estrategias mediante las cuales se
han ejecutado las políticas de planeación y
evaluación son diversas: El PROMEP
(Programa de Mejoramiento del Profesorado),
la acción de los CIEES-COPAES, como
organismos de evaluación y su articulación
con los procesos de planeación de los PIFI
(Proyecto Integral de Fortalecimiento
Institucional) que en conjunto definen un
modelo de gestión de la calidad a partir de
los ejes de capacidad y competitividad
académica y gestión competente,
estableciendo prefiguraciones de lo que se
puede considerar innovación educativa, en
el desarrollo de un programa educativo.
Por otra parte diversos aspectos del
entorno global sufren grandes cambios y
reconfiguran el contexto de la docencia
universitaria, entre estos grandes procesos
destacan:
a) Cambio de paradigma educativo: La
educación centrada en el aprendizaje, en
el alumno, no en el profesor, impulsado
por el EEES.

b) Cambios estructurales en los ciclos,
créditos y áreas curriculares, así como
en procesos de flexibilidad e
internacionalización y uso de tecnología.

■

�Las políticas públicas: Su impacto en las instituciones y en los docentes de la educación superior:
Caso UANURogelio Cantú Mendoza

e) Cambios sustantivos relacionados con la
actividad académica y la orientación del
proceso educativo pasando de los

objetivos a las competencias (Torelló
2005).

Este conjunto de cambios sustantivos de
carácter pedagógico se articulan con otro
conjunto de factores socio-económicos y
tecnológicos para complej izar el nuevo
contexto de la docencia universitaria ahora
por la perspectiva del control de calidad y
mejora continua, como expresiones de
rendición de cuentas.
l. Los nuevos retos para el desempeño
de los roles y tareas del profesor
En un apretado resumen, se puede señalar
que el Estado, la institución, el currículum
y el mercado laboral son los cuatro
referentes que inducen el cambio en la
docencia universitaria y se constituyen como
ejes de la articulación de un proceso para el
desarrollo de las disciplinas.
Ahora bien ¿cuáles son estos cambios
que se demandan y cómo condicionan al
docente? Diversos referentes inducen al
desempeño de nuevos roles en la enseñanza,
pensada en el nuevo paradigma, centrada en
el aprendizaje, hacen de esta tarea una nueva
perspectiva de actividad del docente,
además de la exigencia de una mayor calidad
de los servicios educativos en mejores
condiciones de equidad y pertinencia social.
En este nuevo contexto el profesor
universitario se ve convocado a reconsiderar
sus roles en las tareas de enseñanza,
investigación, gestión y tutoria generalmente
planteadas en los documentos oficiales,
pero cuando se desglosan y analizan
constituyen una realidad cada vez más
compleja.
Los cambios que en la docencia
universitaria están ocurríendo, son en las
formas de concebir la "enseñanza" frente al
grupo, en el papel de los alumnos, la
investigación y en el área de gestión, por lo
que se pueden expresar en los siguientes
apartados:
A. Cambios en las formas de concebir

la enseñanza : el maestro
universitario está convocado a ser
además un tutor y gestor de las

■

actividades para su crecimiento y
formación integral, con los enfoques
de innovación centrada en el
aprendizaje y basada en las
competencias profesionales.
B. Cambios en la forma de valorar
la investigación : el profesor
universitario basta hace muy poco era
contratado para dar clases, y eso era
todo, pero el futuro nos rebasó y los
tiempos actuales convocan a la
gestión y al docente mismo a
pensarse no sólo como tal también
como investigador, lo cual constituye
todo un reto en la universidad
pública con sus implicaciones
políticas.
C. Reformulación de la gestión
universitaria : la gestión de la
educación superior está convocada a
reconvertir sus procesos en el marco
de la perspectiva de la calidad y la
mejora continua. Si bien esto se dice
muy rápido, la verdad es que
constituye uno de los grandes retos
para el profesor universitario y para
las propias !ES.
2. El perfil del docente universitario
ante los nuevos escenarios
En la universidad mexicana, particularmente
en la UANL, existen diversos referentes
para delinear lo que debe ser el perfil
docente universitario. El primero y más
importante es sin duda el conjunto de
características que expresa el PROMEP, en
su convocatoria para obtener el
reconocimiento de perfil deseable de
PROMEP, de manera sintética recomienda
el equilibrio de cuatro funciones al profesor
de tiempo completo:
a) Docencia: Entendida como la
presencia y enseñanza a grupos de
alumnos.
b) Investigación : Referente a la
generación y aplicación del
conocimiento.
c) Tutoría: Comprende asesoramiento
de alumnos, formación y orientación
en actividades individuales.
d) Gestión: Corresponde al desempeño
de tareas y comisiones que dan
contenido a la vida colegiada.

Cathedra no. I 6, juliO&lt;iiciernbre 201 I

Las pollticas públicas: Su impacto en las instituciones y en los docentes de la educación superior:
Caso UANURogelio Cantú Mendoza

En la UANL, no sólo PROMEP, también
el nuevo Modelo Educativo que se está
implantando, prefiguran una serie de roles
que deben desempeñar todos los profesores,
no sólo los PTC.
El Nuevo Modelo Educativo de la
UANL, busca responder a tendencias
curriculares de innovación y en su estructura
se distinguen los siguientes elementos:

l

Estructuradores

i

I

Operativo

i

A. Educación
A. Flex.tbilidad
centrada en el
Curricular
aprcndi7.aje.
B. Educación basada
en competencias.

1

Transversales

i

A. lntemadona!ización

B. Innovación académica

Para los propósitos de este trabajo, sólo
nos referiremos al impacto probable de los
ejes estructuradores (Educación Centrada en
el Aprendizaje y Educación basada en
Competencias) en el desempeño de los roles
del docente universitario.
La educación centrada en el aprendizaje
coloca al estudiante como centro de la

actividad, y la función del profesor es ahora
como facilitador y propiciador de los
procesos de aprendizaje, al favorecer en el
aula una participación activa, constructiva y

corresponsable del estudiante en su propio
proceso de aprendizaje. (Modelo Educativo
UANL2008).

El mismo Modelo Educativo reconoce
que "para que ésta orientación se concrete,
es fundamental la transformación real y
comprometida de las prácticas
institucionales" (Modelo Educativo UANL
2008).
Lo anterior significa que el profesor debe
modificar su práctica docente y cambiar su
rol tradicional de expositor a otros que
favorezcan el autoaprendizaje significativo
del alumno, pero esto no se da en forma
espontánea, por decreto de un modelo, más
bien de procesos formativos debidamente
estructurados y a largo plazo. Se trata en sí
de la necesidad de dar forma a un programa
integral de formación docente.
Las competencias de un profesor
universitario frente a un nuevo Modelo

Cathedra no. 16, juliO&lt;iiciernbre 2011

Educativo, según Escudero (2006) debieran
girar en tomo a lo siguiente:
A. Conocimiento de base sobre el desarrollo y el aprendizaje de los estudiantes y su diversidad personal, cultural
y social, conjuntamente al dominio
de los contenidos específicos.
B. Capacidades de aplicación del
conocimiento en relación con los
siguientes aspectos:
1. Planificación de la enseñanza.
2. Selección de tareas significativas
para los estudiantes.
3. Facilitación de un clima propicio
en el aula que encamine al éxito
escolar.
4. Propiciar experiencias que
favorezca el pensamiento crítico,
al resolver problemas, desarrollar
habilidades prácticas y despertar
su creatividad.
C. El proceso de formación docente
ha de hacer énfasis en la
responsabilidad
profesional
atendiendo entre otros aspectos, los
siguientes:
l. Una práctica profesional ética
inserta en el trabajo colegiado.
2. Corresponsabilidad por las
decisiones que se toman sobre
los estudiantes, en el marco
del propio desarrollo profesional
del docente universitario.

De acuerdo a Zavalza (2006) la educación
centrada en el aprendizaje viene a cambiar
las coordenadas en que habitualmente se
realizaban. Estas coordenadas se enmarcan
ahora en las siguientes ideas:
La docencia centrada en el estudiante
requiere capacitarlo para el aprendizaje
autónomo.

El papel del profesor, de ser un trasmisor pasa
a ser un gestor del proceso de
aprendizaje de sus estudiantes.

El aprendizaje ha de estar organizado hacia
el desarrollo de unas competencias de
amplio espectro, pero también otras
profesionales específicas de cada
profesión.

■

�Las políticas públicas: Su impacto en las instituciones y en los docentes de la educación superior:
Caso UANURogelio Cantú Mendoza

Se requiere de una mayor coordinación y
organización del trabajo académico que

refuerce la continuidad y la colegialidad.
Reconsiderar el papel de la universidad,
pues la fonnación a lo largo de la vida,
coloca a la universidad en un papel

motivador y a la vez propedéutico de lo
que será la fonnación posterior (Zavalza
2006).
La otra dimensión estructuradora del
Modelo Educativo UANL, es la educación
basada en competencias, que según declara
el modelo "responde mejor a la necesidad
de encontrar un punto de convergencia entre
educación y empleo; refuerza el propósito
de la empleabilidad" (UANL-2008).
Esta nueva dimensión de competencias,
expresa en otros términos la necesidad de
transferencia del saber que ya había
planteado el constructivismo, no obstante se
enfatiza que "La educación basada en
competencias implica, por tanto, el
desempeño entendido como la expresión
concreta del conjunto de conocimientos,
habilidades, destrezas, actitudes y valores,
que pone en juego la persona cuando lleva a
cabo una actividad" (Modelo Educativo
2008).
El Modelo Educativo de la UANL
(2008), hace una caracterización del enfoque
educativo por competencias, cuya pretensión
es orientar la práctica docente apegándolo a
la 'realidad', pensando las competencias en
un 'nivel de complejidad' para que sean

MODELO
EDUCATIVO
UANL 2008

aprendidas en forma integral y donde el
profesor se convierte en un facilitador.
En otro apartado, el Modelo Educativo
UANL 2008, reconoce una serie de
implicaciones del eje "competencias" en la
operación del propio modelo, es decir, de la
vida académica, de donde se derivan
orientaciones para la gestión en las
siguientes direcciones:
Establecer nexos con la sociedad para
retroalimentar la vida académica.
Crear espacios curriculares que permitan
el desarrollo de competencias en
situaciones de aprendizajes reales.
Establecer esquemas de vinculación.
Implementar programas de formación de
profesores que desarrollen las
competencias requeridas para su
práctica educativa.
Certificar competencias específicas a
través de organismos reconocidos.
Es necesario reconocer, como lo
establece el propio Modelo Educativo
UANL 2008, que su propia implantación
requiere de una serie de acciones
institucionales que se expresen como
"implicaciones del eje" en la operación de
actividad académica, lo cual significa el
reconocimiento de una diferencia entre
modelo y realidad, y de las acciones
necesarias para un acercamiento entre estos
dos aspectos, como se explica en la figura
siguiente:

◄-------- ►

Implicaciones

PRÁCTICAS
ACADÉMICAS
Y ROLES
DOCENTES

Acciones

3. Perspectivas de análisis: ¿Cambio de roles o cambio del discurso?
El discurso didáctico o pedagógico nos ha llevado a dirigir la acción del profesor hacia
propósitos, fines educativos, objetivos conductuales y últimamente hacia el desarrollo de
competencias pasando de un cambio de conducta a la pretensión de un aprendizaje significativo.
Esto nos convoca a "Volver a pensar la universidad, a reconceptualizar el papel del
profesorado, de los estudiantes, de la enseñanza-aprendizaje, de la investigación, del gobierno
y la gestión" (Tomás 2001).

■

carhedra no. 16, juliodiciembre 201 1

Las políticas públicas: Su impacto en las instituciones y en los docentes de la educación superior:

Caso UANL/Rogelio Cantú Mendoza

Se trata del "conocimiento práctico personal del docente que responde más que una
estructura común y generalizada, a un carácter
eminentemente personal e idiosincrásico y
que por lo tanto constituyen diversas culturas
de la enseñanza" (Argoz 2005).
Desde estos presupuestos debe partir
cualquier proceso de innovación curricular
y desarrollo profesional de los docentes universitarios, es necesario apoyarse en sus referentes
y universo de significados, para que los proyectos institucionales no les resulten ajenos.
La pretensión de inducir nuevas prácticas
en la enseñanza y reconfigurar los roles del
profesor universitario sin su participación,
nos puede conducir a problemas como los
siguientes:

como señaló aquí el Dr. Eduardo Gálvez "las
universidades de América Latina, están
insertadas en sus propias prácticas, con una
actitud institucional enraizada en la tradición
política, económica, social y cultural de cada
comunidad" (Vida Universitaria-UANL).
Frente a la lógica de la globalización, se
recomienda una adecuada relación entre "los
indicadores de la calidad: reputación, opinión
de empresarios, rendimiento académico,
investigación con los otros parámetros de la
equidad social, el desarrollo sustentable, la
solidaridad, la libertad, la salud y la alegria
de los ciudadanos" (Gálvez). Se trata en sí
de la necesidad de responder coherentemente a las necesidades de nuestro propio
desarrollo y no sólo a la lógica de la
innovación externa.
En este sentido es pertinente pensar desde
una perspectiva amplia e interdisciplinaria,
para evitar vicios de percepción, los cuales
pueden resumirse según Ander Egg (1999)
en las siguientes manifestaciones de ilusión
del cambio: ilusión económica, política,
pedagógica, o tecnológica.
Una posibilidad de evitar esas
desviaciones señaladas por Ander Egg, es
considerar la formación docente como un
aspecto de primer orden y configurar en cada
institución un programa que atienda las
cuestiones clave que expresa Muñoz Rosales
(201 O) en su programa de formación para la
enseñanza:

Descontextualización referencial que se produce cuando los proyectos de innovación
no toman en cuenta la peculiar cosmovisión o conocimiento práctico del docente
universitario.
Confrontación ficticia que se refiere a someter
a un contraste los nuevos roles docentes

Análisis del diseño curricular y de las
disciplinas.
Las teorías de aprendizaje constructivistas y su relación con el papel del
profesor.
La intervención pedagógica y la
didáctica de la disciplina.

Dejar el papel de expositor y pasar hacia
un orientador de aprendizaje no ocurre de
manera espontánea, exige de la formación
docente y pasar las cosas del plano macro-institucional al micropersonal reconociendo que:
La acción fonnativa de las organizaciones o
instituciones universitarias en su conjunto y

la de cada uno de sus docentes que lo integran
se encuentran mediatizadas por referentes
(creencias, actitudes, parlamentos, etc.) que,
estando en muchos casos implícitos o
latentes, se configuran como poderosas
herramientas interpretativas de la actividad

educativa (Argoz 2005).

(entendidos como valiosos) y los ya
existentes (tradicionales) pero en un
plano meramente discursivo.
Fragmentación funcional que se genera con
la pretensión de que el profesor universitario responda a ciertos roles y funciones
que, entendidos como elementos aislados
de su pensamiento y práctica no son
incorporados a sus convicciones necesarias
para orientar consecuentemente la

práctica docente (Argoz 2005).
Los profesores son los actores principales y permanentes del cambio, porque

Cathedra no. 16, juliodiciembre 201 1

Estos aspectos pueden considerarse
centrales en un proyecto de formación
docente.
4. El cambio institucional: Problemas y
tensiones
La importancia que ha cobrado la evaluación

como estrategia para mejorar la calidad de
la educación superior es indiscutible. Las
recomendaciones que formulan los
evaluadores (CIEES) a los responsables de
la gestión de los programas educativos se

■

�Las políticas públicas: Su impacto en las instituciones y en los docentes de la educación superior:
Caso UANURogelio Cantú MendoZA

convierten en imperativos que orientan la
conducción de estos programas.
Por otra parte, los esquemas de
planeación estratégica (PIFI) recuperan
todas estas recomendaciones para tomar
decisiones en relación al nivel de atención
que se dio a las mismas y decidir el
otorgamiento de subsidios extraordinarios
para las dependencias universitarias.
De esta forma se construye un proceso
de mejora de la calidad en la educación supe•
rior, que alterna la evaluación, la planeación
y gestión en las DES, el cual no está ajeno a
una serie de problemas y señalamientos que
se refieren a tensiones entre las !ES y las
DES, así como entre los sujetos que participan
en la docencia y la gestión de un PE y se
pueden explicar en los siguientes términos:
a) Con frecuencia se percibe en los
docentes una inquietud, debido a que
en los esquemas de evaluación y de
planeación en la !ES no se ofrece
importancia a las dimensiones
pedagógicas de los procesos
educativos que se evalúan.
b) También se reconoce un conflicto al
percibir una exagerada importancia
de los términos económicos para la
evaluación de lo educativo, lo cual
propicia diversos desencuentros en
los procesos de evaluación.
c) La preocupación por figurar en las
estadísticas "buenas" ha propiciado
procesos de reforma en las !ES, éstas
con frecuencia son iniciativas de
cambio que no pasan por consensos
abiertos y participativos en el nivel
de las DES.
d) Los conceptos de efectividad,
capacidad, competitividad, entre
otros, han propiciado visiones no
coincidentes respecto a la gestión de
la calidad educativa, de tal forma, se
genera un discurso para atender los
momentos de la evaluación y otro
para las actividades cotidianas de la
docencia universitaria.
e) La ausencia de investigación en cuanto
a modelos de gestión de la calidad
educativa se reconoce como un área
de oportunidad, pues esto no ha pro•
piciado el desarrollo de alternativas
para la generación de una cultura pmpia,
pertinente al ámbito educativo.

■

Se puede considerar que, los procesos de
cambio educativo, donde la evaluación juega
un papel importante para fundamentar las
decisiones en la etapa de la gestión, ésta
requiere actualizarse y hacer de la colegialidad una estrategia en la toma de decisiones.
A manera de conclusión

La sociedad globalizada está viviendo
grandes cambios, éstos afectan a todas las
instituciones educativas; están influenciados por uno principal que es el cambio
de paradigma educativo, ahora centrado en
el alumno y en el aprendizaje, lo que está
reconfigurando los escenarios universitarios
propiciando nuevas exigencias de calidad,
pertinencia y eficiencia de los actores y los
programas educativos.
Tales transformaciones en la normatividad y en los modelos curriculares estará
demandando la redefinición de los roles del
profesor universitario y a su vez una
reconsideración del perfil docente.
Es importante reeonocer que el universo
educativo se integra con diversos niveles de
realidad: la normatividad y el currículum en
el plano de lo formal, y la gestión y la
práctica docente en el plano de lo real y que
no siempre se articulan en una relación de
congruencia.
La búsqueda de una nueva articulación
congruente entre el currículum formal y las
prácticas de los docentes, pasan por procesos
de formación y actualización, además de
otros factores socioeconómicos y de
reconocimiento a la docencia.
En buena medida, la acción formativa de
las instituciones universitarias y la de los
docentes se encuentran mediados por
referentes, actitudes y creencias que de
manera implícita o manifiesta se configuran
como herramientas interpretativas de la
actividad de gestión y docencia en la
universidad.
La formación integral de los estudiantes,
la pertinencia de los programas educativos
y la vinculación con el mundo laboral, son
cuestiones particulares de cada sociedad que
no son resueltas por las recetas internacionales, sino por el esfuerzo comprometido
de los docentes de cada institución.
Por lo anterior, el tema de la formación
docente constituye una piedra angular de
cualquier proyecto educativo.

Cathedra no. I 6, julio-diciembre 20 I I

Las políticas públicas: Su impacto en las instituciones y en los docentes de la educación superior:

Caso UANURogelio Cantú Mendoza

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Cathedra no. 16, julio-diciembre 2011

■

�El debate sobre el efecto de los medios
instruccionales y la enseñanza

Rafael Treviño Leal
Mariángeles Páyer
Se presenta en este documento un análisis
del debate en tomo al efecto de los medios
instruccionales y su impacto en la enseñanza.
Se parte de los estudios previos de corte
comparativo entre medios, luego se presenta
la posición de Clark y se contrasta con la de
Kozma, como dos autores representativos del
debate. Posteriormente se describen algunas
tendencias que orientan la investigación en
medios y se concluye con las implicaciones
educativas de los medios en el proceso instruccional y la reflexión personal de los autores.
El rol de los medios en la enseñanza ha
sido objeto de consideración desde principios
de los años veinte, tal como refiere Escudero
(1983), al citar los primeros estudios de Thomdike
y Gales sobre el recuento de palabras en
textos escolares. Con posterioridad, entre los
años 60 y 70 la tendencia se orientó hacia el
tipo de estudios comparativos, a los fines de
determinar si un medio producía un mayor,
menor o igual aprendizaje. El énfasis de estos
estudios estaba centrado en tomo a características inherentes a los medios, de allí, que
bajo el paradigma conductista, en donde se
enmarcaba la tendencia, el tipo de medio era
considerado la variable independiente, y el
aprendizaje, el producto o la variable dependiente. Entre estos estudios comparativos se
destacan, por ejemplo: diapositivas-filminas
{Allen 1960), transparencias-pizarra
{Chance 1961 ), televisión en blanco y negrotelevisión en color (Reich y Meisner 1976),
cine-televisión (Link 1961 ), medios-enseñanza
convencional (Jaminson et al. 1974), imagen
fija-imagen en movimiento (Coldevin 1981 ),
ordenadores-enseñanza convencional {Kulik
et al. 1980), y enciclopedia-videotex (Krendl
y Frendin 1985-86) citados por Cabero 199 l.
También otras investigaciones en esta linea
tuvieron que ver con el metraje de duración
de los programas cinematográficos, la
ubicación de los presentadores, y la distancia

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

a la que deben situarse los alumnos de la
fuente de emisión, entre otros.
En 1983, Richard Clark escribió un
artículo que se publicó en Review of
Educational Research (citado por Seels y
Richey 1994), titulado "Media are mere
vehicles. The opening argument". Este
documento recogió una serie de críticas a
los estudios comparativos de medios que se
habían realizado anteriormente, de acuerdo
a Clark (1983), cuando estos estudios fueron
sometidos a metaanálisis, para probar la
hipótesis de la efectividad del medio sobre
el aprendizaje, los resultados fueron contradictorios y no significativos, de tal forma,
concluyó que no es el medio por el medio
mismo el cual produce un efecto sobre el
aprendizaje, sino al encontrar diferencias
entre un medio y otro, éstas podían deberse
a modificaciones paralelas efectuadas en el
currículum, al factornovedad y a las estrategias
instruccionales utilizadas con los diferentes
medios, más que a los medios al ser contrastados. Es decir, al no existir diferencias
significativas, sugiere que los cambios en las
puntuaciones resultantes en donde se expresaba el aprendizaje, no se debían a ninguna
variación sistemática en los tratamientos que
se comparaban.
Clark (1983) citado por Seels y Richey
1994, produjo una ruptura en cuanto a la
concepción del papel de los medios en la
enseñanza. Entre sus ideas emblemáticas
señaló que los medios son únicamente
vehículos que transportan la información, ya
que no aportan ningún beneficio al
aprendizaje. Para él los medios instruccionales transportan el aprendizaje, así como un
camión transporta alimentos, el cual únicamente lleva el alimento al supermercado, sin
embargo no por eso aporta un agregado
nutricional. Para él, los medios instruccionales son vehículos que transportan

■

�El debate sobre el efecto de los medios instruccionales y la ensei\anza/Rafael Treviño Leal, Mariángeles Páyer

información y lo que realmente puede influir
es el contenido y las diferentes estrategias o
metodologías utilizadas en la enseñanza.
Señala que los atributos de los medios son
simplemente rasgos superficiales que pueden
afectar el costo o el tiempo, pero no la
efectividad del aprendizaje, por el contrario,
los métodos son rasgos estructurales que
desarrollan procesos cognitivos y estrategias
necesarios para el aprendizaje, de estos los
estudiantes no pueden disponer por ellos
mismos. En apoyo a esta idea, Glaser ( 1976)
presenta evidencia, a través de estudios de
meta análisis, de que el método instruccional
es el que más fuerte y directamente afecta al
aprendizaje, y lo define como la condición
que se puede implementar para adquirir una
competencia. Para concluir, Clark (2001)
indica que "cualquier método de enseñanza
puede ser presentado a los estudiantes por
múltiples medios o una variedad de combinaciones de atributos de los medios con
resultados similares de aprendizaje" (Clark
2001: 27), así como un medicamento presentado en diferentes formas (tabletas, líquido,
etc.) pero cuyo principio activo es el mismo,
y por tanto produce un mismo efecto.
En la misma línea de Clark, se distinguen
Lumsdaine (1963) y Mielke (1968), ellos
mencionan respecto a la televisión y las computadoras, son simplemente instrumentos u
objetos que transportan información,
Lumsdaine sugiere que el uso de diversos
medios en el aprendizaje puede reducir los
costos de la enseñanza, dado que se permite
instruir a un mayor número de estudiantes.
En el mismo sentido, Levie y Dick.ie (1973),
afirman que independientemente del medio,
los objetivos del aprendizaje se pueden
lograr usando una gran variedad de medios
para llevar la información. Por su parte,
Gaser y Cooley ( 1973) recomiendan el uso
de cualquier medio aceptable para
transportar la información y hacérselas llegar
a los estudiantes (citados por Gallego, 1997).
Aunque Clark en un primer momento
defendió la idea de que los atributos de los
medios eran superficiales, reconoció que
algunos elementos de los medios permiten
crear condiciones adecuadas para enseñar
determinadas habilidades cognoscitivas.
Estos elementos son los que Cabero (1991)
denominó variables inherentes al medio o
aspectos internos, como sistemas simbólicos
y atributos. Pareciera entonces que en la
evolución sobre estudios de medios
coexisten posiciones, que en un principio,

•

podrían resultar antagónicas, por ejemplo
"los medios no influyen en el aprendizaje"
y "los medios sí influyen en el aprendizaje"
o "el medio X es mejor que el medio Y", no
obstante, en la medida en que se producen
cambios a lo largo de un continuo, estas posiciones parecen flexibilizarse. Los cambios
a los que se hace referencia tienen que ver
con posiciones teóricas o enfoques que emergen,
asociados a cambios sociales y culturales, por
ejemplo, el paradigma conductista ejerció
una fuerte influencia en la educación durante
los primeros cuarenta años del siglo XX en
el mundo occidental, sin embargo, a partir
de la década del 50 la orientación se inclinó
hacia el enfoque de procesamiento de información y constructivismo, estas líneas que
se inscriben bajo la perspectiva cognoscitiva,
y han influenciado la investigación en
medios de enseñanza en los últimos tiempos.
Bajo la perspectiva cognoscitiva, ya no
se consideran únicamente las posibilidades
instrumentales de los medios, además se toman
en cuenta los contenidos y sus formas de estructuración, los sistemas simbólicos movilizados,
las características cognitivas del estudiante,
el contexto, las estrategias instrucciona!es, y
todos los factores que interactuando en conjunto se combinan en función de promover
el aprendizaje (Cabero 1991).
Salomon y Clark ( 1986) citados por
Dorrego 1997, describen en Third Handbook
ofResearch on Teaching este nuevo enfoque
investigativo de los medios.
En el mismo se presta más atención a la fonna
en que diferentes atributos de los medios
interactúan con los procesos cognoscitivos
para influenciar el aprendizaje. se estudia
cómo elementos específicos de un mensaje
instruccional pueden afectar o activar cogniciones particulares para ciertos estudiantes
bajo condiciones específicas de la tarea(! 50).

Solomon ( 1979) citado por Cabero 1991,
por ejemplo, señala que:
el procesamiento de la información mediada
realizada por los alumnos se ve influenciado
directamente por los sistemas simbólicos
movilizados por el medio, pudiendo suplantar
el código externo la operación que internamente tenga que realizar el sujeto, de tal forma
que cuanto más semejante sea la relación entre
el código externo y la operación mental que
tiene que realizar el sujeto, más influyente
será en su estructura cognitiva (7) .

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

El debate sobre el efecto de los medios instruccionales y la enseñanza/Rafael Treviño Leal, Mariángeles Páyer

En esta línea se inscriben los diseños
ATls (Aptitudes-Tratamientos en Interacción), orientados a buscar interacciones
entre atributos estructurales de los medios,
características cognitivas y de personalidad
de los estudiantes, y las interacciones que
entre ellos podrían establecerse. El medio,
en el marco de este diseño se considera como
el resultante de la interacción de una serie
de dimensiones: contenidos, sistemas
simbólicos, tecnología de transmisión y
situación en la que se utilizan, Salomón
1979 citado por Cabero. En este punto, es
importante reseñar un modelo ATI propuesto
por Escudero (1983), que recoge tres
grandes dimensiones en interacción: rasgos
del sujeto (habilidades cognitivas, estilos
cognitivos, rasgos no cognitivos) x
tareas (contenidos, procesos, productos) x
medios (atributos estructurales y
funcionales).
Kozma (1994), también en la línea
cognitiva, intenta una reformulación sobre
el planteamiento de Clark, en el sentido de
que la cuestión apropiada no es si los medios
influyen en el aprendizaje, sino ¿de qué
modo se pueden usar las capacidades de los
medios? El autor distingue entre atributo
como una capacidad del medio y la
variabilidad de su uso. Los atributos del
medio son sus capacidades siempre
presentes, por ejemplo, en la televisión la
capacidad de emplear sistemas simbólicos
de imágenes móviles, frente a la radio o el
libro de texto. Para Kozma, la investigación
sobre medios debe dirigirse a la reflexión
tanto sobre las capacidades de los medios
como sobre las complejidades de las
situaciones sociales dentro de las cuales son
usados. Según su posición, es necesaria una
consideración más detallada de los procesos
cognitivos y de las capacidades del medio,
en este sentido, identifica cinco capacidades
del medio en los estudios que describe:
1. Habilidad para representar el
movimiento de los objetos en la
pantalla.
2. Permitir a los estudiantes manipular
objetos.
3. Habilidad para presentar contextos
complejos que generan imágenes
mentales dinámicas.
4. Capacidad de buscar y presentar
información.
5. Habilidad para presentar un contexto
visual y social para la historia.

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

Para concluir, Kozma (1994), afirma, es
tiempo de cambiar el foco de la investigación
desde los medios como transmisores de
métodos hacia los medios y métodos como
facilitadores de la construcción del
conocimiento y la producción de significado
por parte de los aprendices.
Hasta ahora se ha becho referencia a dos
paradigmas importantes: el conductismo y
el enfoque cognoscitivo como guías que han
orientado la investigación en medios, pero
han emergido otras perspectivas que también
han incidido en el rol de los medios en la
enseñanza. Clark y Sugrue (1988) [citados
por Cabero, 1991 ), hacen referencia a las
investigaciones actitudinales y económicas.
Las primeras parten del supuesto de que las
actitudes y creencias que la persona tiene
acerca de los medios determinan la forma
de interactuar con ellos, y en consecuencia
ello tiene un impacto en los productos que
se obtienen. En general, las investigaciones
inscritas bajo la línea actitudinal examinan
los efectos interactivos de las actitudes
atribuciones, expectativas de los alumnos;
de los profesores, sobre el procesamiento
cognitivo y el rendimiento. Por su parte, la
investigación en medios de corte económico
se preocupa por dos tipos de análisis: el costo
del medio sobre el costo de la instrucción y
sobre el tiempo invertido en la misma.
Como se aprecia, el estudio de medios y
el debate planteado es extenso y parece no
estar agotado, no obstante, la tendencia
actual, desde nuestra perspectiva se inclina
hacia un enfoque holístico que integra
elementos de diferentes corrientes y avances
provenientes de la investigación en diversas
áreas tales como la didáctica, la psicolingüística, la teoría general de sistemas, la
semiótica,. el psicoanálisis y la sociología,
entre otras. Lo cierto es que hoy en día la
concepción del medio es mucho más amplia
que cuando se lo consideraba un mero
instrumento de transmisión de información.
Los medios se sitúan en un contexto, se
establecen relaciones entre todos los
componentes y actores que participan en el
proceso de la instrucción; entran en juego
componentes propios del medio e inherentes
al sujeto que enseña y aprende, tales como
predisposiciones, aptitudes, procesos
cognoscitivos, condiciones de clase social,
etcétera; también se mezclan elementos de
tipo comercial y económico, relacionados
con la promoción del medio y el costo, en
fin, el panorama luce complejo, por lo que

■

�El debate sobre el efecto de los medios instruccionales y la enseñanza/Rafael Treviño Leal, Mariángeles Páyer

la utilización o inserción del medio requiere
un análisis de la interacción de todos estos
elementos y aquellos no previstos que
podrían actuar como variables intervinientes
en el proceso educativo.
Algunas líneas de investigación o
tendencias se ponen de manifiesto ante la
necesidad de seguir profundizando en el
estudio de medios, entre ellas se destacan
las siguientes, según refiere Cabero
(1991:14).
Análisis de contextos donde los medios
se insertan, y cómo pueden ser
moduladores y modulados por los
mismos.
Análisis de estrategias concretas de
utilización de medios por profesores
y alumnos.
Actitudes que los profesores y alumnos
tienen hacia los medios en general y
hacia medios concretos.
Estrategias de formación del profesorado
para la utilización sémica, técnica y
didáctica de los medios.
Análisis de dimensiones organizativas
para la inserción de medios en la
escuela.
Estudios sobre diseño de medios
concretos y de los elementos que
pueden considerarse.
Estudios sobre el diseño de medios para
situaciones específicas de enseñanza
como la integración escolar, la
enseñanza a distancia o la educación
de adultos.
Toma de decisiones del profesorado para
la utilización e inserción curricular de
los medios.
Diseño de medios para estudiantes con
déficits cognitivos específicos.
Estudios sobre cómo los profesores utilizan los medios en sus aulas y bases
conceptuales en las que se apoyan para
relacionarlos con los métodos de enseñanza, los objetivos, la evaluación.
Implicaciones educativas del uso de
medios en la instrucción y en la educación
a distancia
Se parte de la premisa de que las situaciones
de enseñanza no son unidireccionales, sino
multidireccionales, y los aprendices no son
simples receptores de información sino entes
activos. También, se asume que los medios
no operan en el vacío sino dentro de un
contexto fisico, afectivo y organizativo, y los

■

atributos de estos sí tienen capacidad para
producir efectos determinados sobre el aprendizaje y además se establece una relación
dialéctica entre el medio y el sujeto que aprende.
Estas consideraciones conllevan necesariamente a pensar que la utilización de medios
instruccionales no es un aspecto insignificante en el proceso de enseñanza, sino que
su selección y organización puede tener
consecuencias importantes, en términos de
eficiencia cognoscitiva (Eding), esfuerzo
mental requerido (Hobbs) [citados por Clark
2002] o disposición hacia el aprendizaje, por
ejemplo, Richard Meyer (citado por Clark
2002), ha comprobado que si se integran los
sonidos y las imágenes, es decir, la descripción oral o auditiva de la información y las
representaciones visuales mientras están en
una pantalla, entonces efectivamente se
puede aumentar la cantidad de tiempo que
las personas retienen esta información en la
mente mientras aprenden, lo cual es un efecto
de la carga simbólica del medio.
Es importante entonces que el planificador del proceso instruccional, trátese de
educación presencial o a distancia, haga un
análisis integral del medio y su potencial uso
antes de incorporarlo al proceso, en este sentido,
puede tenerse como referencia un modelo
de planificación y evaluación de medios.
Dorrego (1994), propone un modelo que
abarca los siguientes componentes: a) formulación del objetivo terminal, b) análisis
estructural de tareas, conductas de entrada
y requisitos de los estudiantes y determinación
de los procesos cognoscitivos implicados,
c) formulación de objetivos específicos, d)
determinación de estrategias instruccionales,
e) selección y organización de contenidos,
f) determinación de variables técnicas, g)
evaluación formativa y sumativa.
La planificación de medios en educación
a distancia tiene las mismas consideraciones
que en educación presencial, pero debe
adicionalmente tomar en cuenta, que en educación a distancia la interacción profesoralumno queda, habitualmente diferida en el
espacio y, en buena parte de los casos, en el
tiempo, por lo que el proceso de enseñanzaaprendizaje ha de ser precedido de un cuidadoso
y estructurado diseño que contemple una base
tecnológica que garantice la transmisión
correcta y efectiva de los mensajes y la posibilidad de propiciar interacciones que sean
equivalentes, a las de la educación presencial
(García 2001; Keegan, 1955, según citado por
Sirnonson, Smaldino, Albright &amp; Zvacek 2000).

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

El debate sobre el efecto de los medios instruccionales y la enseftanza/Rafael Treviño Leal, Mariángeles Páyer

Conclusiones

Opinión de Dr. Rafael Treviño

Opinión de la Dra. Mariángeles Páyer

Una vez analizado el discurso de Clark sobre
los medios, las contraposiciones de sus colegas
e investigaciones referentes a este tema, mi
postura se apega a las ideas de Clark; considero los medios son únicamente vehículos
que nos ayudan a transmitir la instrucción o
información. Como menciona Clark el aprendizaje se puede lograr usando diferentes
medios, es decir, podemos llegar al mismo
objetivo utilizando diferentes caminos, lo
que en realidad importa para lograr un
aprendizaje significativo será la estrategia y
metodología usada, así como el contenido y
los estudiantes que participen de la instrucción.
Referente a este tema de los medios, como
mencionan varios autores es dificil discernir
entre si es el medio o la estrategia lo que
logra el aprendizaje, ya que los involucrados
en la educación regularmente lo vemos como
algo muy ligado y confundimos que los
medios son los que logran el aprendizaje,
esto tal vez se debe a las grandes campañas
publicitarias utilizadas por las compañías
que venden productos educativos las cuales
nos bombardean con ideas sobre la existencia
de nuevos medios para mejorar el aprendizaje cuando en realidad ofrecen nuevos
vehículos para transmitir la instrucción. Es
importante la diferencia entre instrucción y
enseñanza en el sentido de construcción de
aprendizaje y no sólo transmisión de contenido. Cuando no había tales nuevos medios
que facilitan la instrucción, aun así se lograba
un aprendizaje significativo en términos de
transmisión de contenido si, de construcción
de conocimiento no se sabe.
Para concluir y no dejar este tema
encapsulado en una idea como lo refiere
Clark, esta opinión que presento podría
cambiar a la luz de nuevas investigaciones
o teorías que aparezcan referentes al tema.

Luego de haber hecho la revisión de la literatura y analizado el estado de la discusión en
tomo al debate, parece estar claro: a) que
los medios son un componente importante
en el proceso instruccional, b) tienen efectos
probados sobre el aprendizaje, c) se insertan
en un contexto e interactúan con los todos
los componentes del proceso educativo, d)
se requiere un análisis previo antes de incorporar un medio a una situación de enseñanza,
y e) se requiere de un proceso de planificación
del medio bajo un enfoque sistémico que
contemple la combinación e interacción de variables instruccionales tales como: identificación
de necesidades, análisis de los aprendices y
del contexto, los objetivos, la estrategia instruccional y la evaluación; como lo plantean
por ejemplo, Dick, Carey &amp; Carey (2001).
El debate original entre si los medios son
meros transmisores de información o no parece
estar superado, en gran parte por las investigaciones realizadas desde el ámbito de la
psicología cognitiva. Se acepta la idea de que
son dispositivos que transmiten información, pero no sólo eso, sino son capaces de
producir efectos determinados en función de
su propia estructuración interna, presentación,
características técnicas, tipo de audiencia en
los que se emplean contenido, entre otros
fuctores. Por ello, dado el potencial de los medios
es importante promover su utilización de
manera racional, pero para ello se requiere
formación, por lo que deberían reforzarse
los programas de capacitación docente en este
campo, ya que, se cree hay carencias que
produ-cen, en algunos casos, prácticas
pedagógicas no apropiadas o no logran
aprovechar todo el potencial que los medios
pueden brindar en función del promover el
aprendizaje.
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Cathedra no. 16. julio-diciembre 201 1

�Las representaciones sociales sobre
sociedad y escuela. Caso estudiantes de
un programa bilingüe progresivo en el
nivel medio superior
Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes
Nallely Garza Rodríguez
Resumen

El siguiente trabajo versa sobre los jóvenes
de preparatoria, sus narrativas sobre la
sociedad, la escuela y las representaciones
sociales presentes en las mismas. La
intención principal de esta investigación es
lograr un mayor conocimiento de los jóvenes
adolescentes y de las representaciones sobre
la sociedad y la escuela, que manifiestan a
través de las narrativas de sus diarios temáticos.
La estructura del artículo revela avances
preliminares de un planteamiento de investigación donde la autora y su asesora reflexionan
juntas sobre el tema central de las representaciones de los alumnos preparatorianos, que
ocupa el problema de investigación y su
planteamiento en este escrito.
Palabras clave:

Estudiantes de preparatoria, representaciones sociales, narrativas y diarios temáticos
Este proyecto es una investigación educativa,
la cual trata de cuestiones y problemas
relativos al ámbito educativo con el propósito
de realizar una búsqueda progresiva de
conocimiento en el mismo. Por lo tanto, cabe
aclarar que se realiza en un contexto educativo,
en donde los actores principales son jóvenes
estudiantes que mediante sus narrativas nos
proporcionan conocimientos que pueden
coadyuvar a la generación de conocimiento
en este nivel educativo.
Por otra parte y para finalizar con esta
reflexión introductoria, habrá que admitir que
el estudio de las narrativas y las representaciones sociales que éstas nos proporcionan,
tienen importantes implicaciones educativas
dentro de la práctica docente, ya que al pro-

Cathedra no. 16, julio&lt;iiciembre 201 1

fundizar en el análisis de las narrativas de
los jóvenes estudiantes se puede indagar
sobre un sinnúmero de temas; entre ellos la
escuela y la sociedad; mediante los cuales se
pueden realizar exploraciones representacionales, convirtiendo a las narrativas en un
instrumento valioso tanto para los estudiantes
como para los maestros, ya que por medio
de éstas los maestros pueden entender a sus
alumnos y propiciar una retroalimentación
constante entre ambos actores.
El interés de realizar esta investigación
surge a partir de la experiencia docente de
una de las autoras del artículo con alumnos
de preparatoria y de manera conjunta con la
asesora de la tesis, nace la inquietud de conocer
cuáles son sus ideas o creencias respecto a
la escuela y sociedad, y qué tipo de
implicaciones pudieran tener en el desarrollo
de la práctica docente.
La investigación se hizo en una
preparatoria de la Universidad Autónoma de
Nuevo León donde integran dos tipos de
bachillerato: sistema general y bachillerato
bilingüe progresivo. Este último es la fuente
principal de este proyecto.
La diferencia más relevante entre los
alumnos del bachillerato general y los del
bilingüe progresivo, es que éstos últimos
reciben una carga extra de diez horas a la
semana de inglés, lo cual les ayuda a tener
un mayor contacto con esta lengua extranjera
y les permite poner en práctica todas las
habilidades del idioma, entre ellas la
escritura.
Al inicio de este programa, la academia
del Inglés Progresivo de la preparatoria,
reunió a los docentes para discutir las estrategias
a utilizar con el fin de apoyar a los alumnos
en el desarrollo de todas las habilidades del
idioma. Dentro de éstas, se decidió utilizar
los journals o diarios para desarrollar la

■

�Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el

nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Na1\ely Gana Rodríguez

escritura y evaluar el progreso durante los
cuatro semestres de preparatoria.
Mediante la utilización de tal estrategia
de enseñanza de la escritura en la práctica
docente, nace la inquietud de conocer cuáles
son sus ideas o creencias respecto a la escuela
y la sociedad, las cuales se ven reflejadas en
las narrativas producidas en los journals o
diarios para la clase de inglés como lengua
extranjera, los cuales han sido identificados
como diarios temáticos.
Aun cuando el principal objetivo del uso
de los diarios temáticos es la enseñanza y
evaluación de la habilidad de escritura en el
idioma inglés, fue importante descubrir en
ellos historias sencillas que reflejaban toda
una realidad cultural compartida y la mayoría
de las veces se podía distinguir la relación
de ésta con la vida de la mayoria de los alunmos
y con el contexto socio-histórico donde
viven. Es decir, por medio de las narrativas
de sus diarios, ellos se representaban a sí
mismos y a otros, así como a los entornos
que los rodean y de los cuales forman parte.
A raíz de tos eventos observados en el
aula, se decidió estudiar más a fondo las
narrativas de los alumnos de preparatoria, ya
que a diferencia de los niveles básicos del
Sistema Educativo Mexicano (SEM) como
primaria y secundaria, es en el nivel medio
superior en donde anteriormente se realizaban
menos investigaciones.
En el momento actual en México, el nivel
medio superior se ha convertido en un
importante sector de estudio, ya que a finales
de la década de 1990 el número de alunmos
que ingresaron a este nivel educativo aumentó
considerablemente (Prawda 2001 ). Es por
esto, que el gobierno mexicano, después de
la publicación de los Programas de
Modernización 2001-2006 (SEP 2006),
reconoció por primera vez el valor formativo
con el que cuenta el nivel medio superior del
sistema educativo nacional.
En consecuencia, los estudios educativos
de los actores principales de este nivel
educativo han aumentado de igual manera,
siendo los estudiantes uno de los principales
objetos de estudio de la investigación, con
el propósito de conocer sus condiciones de
vida (Carbajal 2005), la multiplicidad de sus
experiencias (Guzmán y Saucedo 2007) así
como las formas en que se conciben, interpretan, imaginan y describen su mundo de vida
(Velázquez 2007 citado por Carbajal).

■

Conocer a los alumnos, desde nuestro
punto de vista, es un factor clave en el proceso
educativo; así como desconocerlos puede
afectar dicho proceso. En consecuencia, en
la práctica como docente de la Unidad de
Aprendizaje de Inglés, considerarnos es de suma
importancia dentro del proceso de enseñanza
de esta lengua extranjera, que el maestro
desarrolle un conocimiento más profundo de
sus alunmos, ya que especialmente en la Unidad
citada es indispensable que éstos puedan relacionar lo que aprenden con sus propias vidas;
y cómo poder hacerlo si se desconocen sus
ideas, vivencias, experiencias, conflictos, deseos,
intereses y necesidades (Carbajal 2005).
De acuerdo a lo anterior, se procedió a
investigar las similitudes encontradas en los
diarios sobre temas correspondientes de la
sociedad y la escuela, para que por medio
del reconocimiento y entendimiento de éstos
y el uso de otras estrategias se pueda interpretar cómo piensan, actúan y viven los alumnos
y cómo se puede hacer uso de este conocimiento para realizar una mejora en la práctica
docente tomando en cuenta la información
recabada.
Según Rodríguez (2003), el estudio de las
representaciones sociales tiene dos funciones
básicas en relación con las prácticas: "sirven
para orientar o guiar la acción, pero también
cumplen con un papel de justificación de
conocimientos y prácticas" (11 ). Por lo tanto,
esta investigación pretende encontrar aquellas
representaciones sociales compartidas colectivamente por los alumnos para reconocer el por
qué de su actuar, pensar y sentir sobre los temas
a analizar (sociedad y escuela), y así poder
guiar la acción educativa, es decir, modificar
la práctica docente en la escuela de manera
que sea pertinente a las ideologías, creencias
y prácticas de los actores principales: los alunmos.
Por lo tanto, es de interés plantear la
siguiente pregunta de investigación: ¿Cuáles
son las representaciones que tienen los
estudiantes preparatorianos sobre la sociedad
y la escuela?
Actualmente, existen muchos estudios
relacionados con la aplicación de las representaciones sociales sobre distintos temas y
aplicados en el campo de la educación en
diferentes niveles educativos desde un
enfoque cualitativo; así como un creciente
interés de la investigación educativa en
conocer las experiencias de los estudiantes,
su pensar, sentir y actuar con el fin de darles
la importancia que merecen.

Cathedra no. 16, julio-&lt;:liciembre 201 1

Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el

nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garza Rodríguez

Entre las primeras, se encuentran una gran
diversidad de estudios en nuestro país
(Míreles 2006, Gutiérrez 2008, Rodríguez
2003 y Piña y Cuevas 2004 ), los cuales
apoyan la pertinencia de esta investigación
además de dotarla de una fundamentación
teórico metodológica. Míreles (2006) indica:
"La mayoría de los estudios empíricos sobre
representaciones sociales en México y en
América Latina adoptan una metodología de
corte cualitativo que pretende acercarse al
contenido" (3), Piña (2004), también apoya
esta misma idea en su análisis de distintas
investigaciones sobre las representaciones
sociales en nuestro país, mencionan que la
mayoría de estas investigaciones se aboca al
empleo de una metodología cualitativo
interpretativa. Por lo tanto entre los métodos
que proponen estos autores se encuentran los
siguientes: entrevistas, cuestionarios,

historias de vida (Piña 2004), el uso de las
encuestas y entrevistas, la tormenta de ideas
y la sinéctica (Gutiérrez 2008). Finalmente,
Rodríguez (2003) menciona que la metodología
ideal para el estudio de las representaciones
sociales son las narrativas, mediante las
cuales "es posible considerar como significativas las pertenencias grupales e institucionales
que el hablante 'espontáneamente' vincula a
un objeto social en particular" (75) y por
medio de las cuales se puede recuperar el
carácter temporal de la experiencia y los
referentes sociales y culturales.
En la segunda categoría se encuentran
diversas investigaciones (Lacolla 2005,
Covarrubias y Martínez 2007, Alvarado
2009, Guzmán y Sauceda 2007) quienes le
dan importancia tanto a los actores, sujetos
de estudio, así como al nivel educativo donde
estará contextualizada esta investigación; el
nivel medio superior. Al mismo tiempo, esto
ha apoyado para saber de qué manera abordar
el problema y darle la orientación que responda
a los intereses focales de la investigación.
Los objetivos de esta investigación son:
Identificar las principales representaciones sociales compartidas sobre la
sociedad y escuela en las narrativas
de sus diarios temáticos.
Reflexionar sobre el valor de las representaciones en los procesos de
enseñanza y aprendizaje del inglés
como lengua extranjera.

Cathedra no. J6, julio-&lt;:liciembre 2011

Jóvenes Adolescentes
Núñez (2003) en su texto Pensar en la
educación, plantea una reflexión interesante
sobre las finalidades de la educación:
¿Qué clase de ciudadano queremos construir?,
¿qué clase de persona quiero estimular?, ¿qué
elementos y capacidades (cognitivas,
afectivas o psicomotoras) voy a utilizar, a
impulsar para conseguir el modelo de persona
más acorde para que desarrolle una existencia
digna en la sociedad y en la cultura que le ha
tocado vivir? (30).

Ante esta reflexión, se puede destacar la
importancia del sujeto, sus características
psicológicas-cognitivas y su relación con la
sociedad y la cultura donde se encuentra
inmerso. Sin embargo, es importante puntualizar una interrogante más ¿cómo lograr todas
estas metas si no se tiene una descripción de
quién es este sujeto y cómo es su contexto?
De aquí la relevancia de la presente investigación, ya que por medio de ésta se intentará
realizar una aproximación al conocimiento
del sujeto a estudiar, de tal manera que pueda
acercarse a dar respuesta a las interrogantes
aquí planteadas. ¿Por qué los adolescentes
se han convertido en un importante objeto
de estudio en la investigación educativa? y
¿qué los hace tan interesantes? Son preguntas
que salen a relucir ante el creciente interés
por estudiarlos en la actualidad, con el
propósito de lograr un mayor conocimiento
sobre los mismos y todos aquellos factores
que los rodean e influencian: escuela,
sociedad, familia, etcétera. Para responder a
estas preguntas, es importante hacer un
recuento de las principales razones que
generado este gran auge de investigaciones.
Anteriormente, en nuestro país los
estudios sobre los adolescentes y sobre los
estudiantes en general eran muy escasos;
sm embargo, al paso del tiempo y al inicio
de la década de 1990, empezó a despegar
con fuerza en nuestro país una gran tendencia
de investigaciones cualitativas sobre el
estado de conocimiento de los alumnos
(Guzmán y Saucedo 2007) viéndose la
necesidad de buscar información sobre éstos
con la finalidad de encontrar solución
a una variedad de problemas en distintos
ámbitos, entre ellos la educación. Debido a
que las líneas de investigación en tomo a los

■

�Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Ca.so estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el

Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el

nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garza Rodríguez

nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Ga.rz.a Rodríguez

adolescentes ofrecen un gran número de contribuciones para afrontar retos educativos,
sociales y políticos (Lucas sf).
Además de estas razones, otro motivo
para estudiarlos es debido a que son considerados sujetos dignos de estudio. Gutiérrez
(2007) afirma que "estudiar a los jóvenes en
su condición de estudiantes resulta de
particular interés por diversas razones, una
de las más concretas es que son uno de los
protagonistas centrales del proceso educativo"
(98). Asimismo, Guzmán y Saucedo (2007),
mencionan la escuela debe abrir conocimiento a la dimensión de los actores; es decir,
es necesario se contemple la perspectiva de
quiénes construyen la escuela día a día.
Finalmente, el interés por el estudio de
los adolescentes como estudiantes recae en
el hecho de ser considerados sujetos
complejos y diversos; definidos por Lucas
(sf.) como un "segmento poblacional
profundamente heterogéneo en tanto que
enfrenta muy distintas condiciones y
oportunidades de desarrollo personal y
social" ( 1); lo cual nos lleva a reflexionar
sobre la dificultad por el gran interés que
implica el estudio de estos sujetos.
Pues bien, la presente investigación se
suma a la oleada de trabajos en tomo a estos
sujetos, con el propósito de seguir contribuyendo a la generación de conocimiento
sobre los mismos y remarcar su importancia
en el ámbito educativo.
Adolescencia:
Concepto y Enfoques de estudio
Ahora, haciendo referencia a la gran
complejidad y diversidad de los adolescentes,
y conociendo de antemano que no sólo
poseen caracteristicas físicas y psicológicas
exclusivas de esta etapa, sino se reconocen
como seres sociales influenciados por el
contexto socio-cultural en donde viven y por
las personas que los rodean.
Entonces, comenzaremos por definir el
significado de adolescencia. La palabra
adolescencia proviene del verbo en latín
adolescere, que significa "crecer" o "crecer
hacia a la madurez" y es un periodo de
crecimiento entre la niñez y la edad adulta
(Hurlock 1994). Rice (2000) definen a la
adolescencia como un puente entre la niñez
y la edad adulta sobre el cual los individuos
deben pasar antes de convertirse en adultos
maduros, responsable y creativos.

■

En los países de habla inglesa, es común
hacer uso del término teenager para referirse
a aquellos individuos entre los 13 y 19 años
de edad, pero por la connotación que esto
conlleva en ocasiones con sentido negativo
y peyorativo no es muy usado en vocabulario experto. Por otra parte, la palabra joven
hace referencia comúnmente a los adolescentes
que se encuentran en el periodo final de su
adolescencia y todavía no es considerado un
adulto ante la ley.
Finalmente, en este trabajo se utilizará
el término 'jóvenes adolescentes' para hacer
referencia a los sujetos que formarán parte
de esta investigación, ya que se encuentran
entre las edades de 16 a 17 años por lo que la
mayoría está en la etapafinal de adolescencia,
de acuerdo con Hurlock ( 1994), la etapa final
de la adolescencia consiste en el rango de
edad que abarca desde los 15 hasta los 19
años y se encuentran solamente a uno o dos
años de cumplir su mayoria de edad legal;
sin embargo siguen teniendo muchas
características propias de los adolescentes.
A continuación se hará una breve
descripción de las características que
identifican a estos jóvenes adolescentes
utilizando principalmente dos enfoques: el
individual y el social. Dentro del enfoque
individual se describirán las principales
características, físicas, cognoscitivas y
psicosexuales del sujeto; mientras en el
enfoque social se incluirá información sobre
el desarrollo social, la influencia de sus
relaciones tomando en cuenta la sociedad,
la cultura y subculturas del adolescente.
Jóvenes adolescentes:
Un enfoque individual
Desde la perspectiva biológica, la adolescencia es un periodo de maduración sexual y de
crecimiento que comienza a partir de la pubertad
(Rice 2000). Los principales cambios físicos
que se presentan en esta etapa de acuerdo a
Papalia (2002) son los siguientes: Incremento
acentuado en la estatura, y el peso que
precede a la madurez sexual, desarrollo del
vello púbico, engrosamiento de la voz y
crecimiento muscular, y la maduración de
los órganos sexuales. Además de estos
cambios, los adolescentes también alcanzan
una madurez sexual, lo cual conlleva a una
mayor producción de hormonas las cuáles
ocasionan los primeros despertares de la

Cathedra no. 16, juliO&lt;:liciembre 201 1

atracción sexual. Todos estos, causan
en el adolescente fuertes reacciones
emocionales que influyen en su forma de
actuar y pensar, por lo tanto es necesario
tomar en cuenta estos factores cuando se
trabaja con ellos para entender su
comportamiento.
En el aspecto cognitivo, uno de los
psicólogos que más ha contribuido al
entendimiento de los procesos cognitivos es
Jean Piaget, quien al estudiar a los
adolescentes encontró están en la etapa que
él denominó operaciones formales donde
muestran un nivel superior de desarrollo en
esta área, al haber desarrollado la capacidad
de pensar de manera abstracta. Además de
tener desarrollado un pensamiento abstracto,
poseen un razonamiento hipotéticodeductivo, el cual consiste en la capacidad
de idear una hipótesis y diseñar un instrumento para comprobarla sistemáticamente
considerando todas las relaciones posibles
y también le otorga las herramientas
necesarias para la resolución de problemas
(Papalia 2002).
Estar conscientes de que los jóvenes
adolescentes poseen este tipo de pensamiento, nos invita a pensar que han logrado
obtener una suficiente maduración cognoscitiva que les permite no sólo entender el
entorno que los rodea, sino también les da
la capacidades de poder transformarlo, aún
y cuando en ocasiones estas caracteristicas
no sean generalizadas.
Por otra parte y en contraste con Piaget,
el psicólogo David Elkind (Papalia 2002)
menciona que por la falta de experiencia en
el uso de las operaciones formales del
pensamiento, los jóvenes adolescentes
tienden hacia una inmadurez en su
pensamiento la cual se manifiesta en seis
formas caracteristicas (463):
l.
2.
3.
4.
5.
6.

Idealismo y actitud critica.
Actitud polémica.
Indecisión.
Hipocresía aparente.
Autoconsciencia.
Singularidad y vulnerabilidad.

Desde tal punto de vista, la mayoria de
los adolescentes tienden a mostrar algunos
rasgos de estas formas de pensamiento; mas
no siempre se presentan tal cual las describe
Elkind, ya que la inmadurez del pensamiento

Cathedra no. 16, juliO&lt;:liciembre 201 1

tendrá que verno sólo con la etapa adolescente,
sino con los origenes socio-culturales, socioeconómicos, educativos y familiares de los
jóvenes. Por otra parte, es importante tomar
en cuenta estos elementos del pensamiento
del adolescente, ya que en los diarios temáticos
suelen presentarse descripciones que pueden
llegar a reflejar este tipo de pensamiento y seria
importante analizarlo desde esta perspectiva.
Finalmente, para terminar con la
descripción del sujeto como ser individual
y de características únicas, se hará referencia
al enfoque llamado psicosexual (Rice 2000),
definido como aquel que:

estudia el desarrollo de las emociones y el
yo, incluyendo el desarrollo del autoconcepto, la autoestima, el género y la identidad.
También se interesa por la salud mental, los
trastornos emocionales y los efectos del
estrés sobre los adolescentes" (6).
Para esto se analizarán posteriormente las
principales contribuciones de Erik Erikson
y Sigmund Freud.
Jóvenes adolescentes: Un enfoque social
Uno de los principales enfoques para el estudio de los adolescentes, es el enfoque social
(Rice 2000) el cual consiste en entender "el
desarrollo social, las citas, y el desarrollo
del juicio moral, el carácter, los valores, las
creencias y la conducta. Además, se incluye
la consideración de la sociedad, la cultura y
la subcultura adolescente" (6) y son precisamente estas últimas tres consideraciones las
que tendrán más peso en este análisis, ya que
como lo afirma Rice (2000) "la forma en la
que la sociedad y los condicionantes sociales
que conforman la vida de los adolescentes
hoy día es una cuestión importante" (7).
Por otra parte, cabe aclarar que como seres
sociales, los jóvenes adolescentes se enfrentan
a una transición hacia la vida adulta, este
proceso les ocasiona muchos conflictos debido
a que sus pautas de comportamiento no se adaptan
ni a las de la infancia ni a las de laadultez(Hurlock
1994). Por lo tanto, es durante este proceso
de transición donde ellos tendrán qué revisar
sus actitudes, valores y pautas de conducta
para adaptarse a sus nuevas situaciones.
Hurlock (1994) define a la socialización
como "el proceso de aprendizaje de la conformidad a las normas, hábitos y costumbres

■

�Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela.

caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el

nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garz.a Rodríguez

del grupo" (122), mediante el proceso de
socialización, los adolescentes van integrando
a su formación no sólo los elementos
referentes a la cultura adulta, también
integran los patrones relacionados con las
culturas juveniles en donde se desenvuelven.
Por tal motivo, se considera relevante
hacer una distinción entre lo que Rice (2000)
identifica como la sociedad adolescente y la
cultura adolescente para conocer más detalladamente aquellas características sociales
que los distinguen del resto de la población.
La sociedad adolescente "se refiere a las
organizaciones estructurales de subgrupos
dentro de un sistema social adolescente"
(Rice 2000, 237) y la cultura adolescente es
definida como "la suma de formas de vida
de los adolescentes" (237). Por lo tanto, la
sociedad adolescente se distingue por las
interrelaciones que existen entre los adolescentes
de un sistema social determinado, mientras
la cultura adolescente, describe la forma en
que piensan, se comportan y viven.
Estos dos conceptos son de suma importancia al momento de estudiarlos desde un
enfoque social, es necesario tomar en cuenta
que tienen una cultura propia que debe
entenderse, a partir de la sociedad a la cual
pertenezca.
Escuela: nivel medio superior,
El Sistema de educación media superior
en México
Para iniciar la descripción del contexto
escolar en donde se desarrolla la presente
investigación, se define primero el concepto
de Educación Media Superior (EMS) en
México, para de ahí partir hacia una
descripción más amplia de la misma.
La EMS en México ha adquirido durante
los últimos veinte años una gran
trascendencia gracias a una serie de factores
sociales, culturales, académicos, económicos
y políticos que han incidido en su desarrollo
(Santos, et al. sf). Según el Plan de
Desarrollo del Sistema de Educación Media
Superior 2008-2012 presentado por la
UANL, la educación media superior es "el
nivel educativo que acoge a los jóvenes que
después de egresar de la secundaria, buscan
continuar sus estudios" (9). Por otra parte,
el Grupo Regional de Evaluación Curricular
del Bachillerato Universitario, define al
Nivel Medio Superior (NMS) o Bachillerato

■

como un nivel que forma parte del sistema
educativo mexicano y consiste en "la fase
escolar posterior a la educación media
básica" 1 y se encuentran en una etapa de preparación para su futuro profesional. Ambas
fuentes mencionan que el bachillerato está
integrado por jóvenes de entre 15 y 19 años
de edad, quienes viven en una etapa de
importantes transformaciones. No obstante,
estas definiciones no son suficientes para
entender la relevancia de este nivel educativo
en la formación de los estudiantes.
En esta misma dirección, la SEP define
al nivel medio superior como aquel que
"comprende el bachillerato, los demás
niveles equivalentes a éste, así como la
educación profesional que no requiere
bachillerato o sus equivalentes" (SEP 2006
233); mencionando además que su función
principal consiste en "coadyuvar en la
formación y el desarrollo integral de los
estudiantes en los distintos ámbitos de su
vida como el personal, social, profesional,
laboral, afectivo, cívico, artístico y cultural"
(SEP 2006, 234).
De manera general, el Nivel Medio
Superior o Bachillerato puede definirse de
la siguiente manera: Nivel de educación
intermedia entre los estudios de secundaria
y universitarios que da servicio
principalmente a jóvenes de entre 15 y 18
años de edad, el cual no sólo busca ser un
peldaño más en la escalera escolar de los
estudiantes, sino es parte de su formación y
desarrollo integral como personas y
ciudadanos así como futuros profesionistas;
ya que en este nivel se sientan las bases que
servirán de soporte para futuros estudios
universitarios.
Características del nivel medio superior
La SEP en su publicación de Programas de
Modernización 2001-2006, hace referencia
a la educación media superior atribuyéndole
un papel fundamental y estratégico dentro
del sistema educativo el cual consiste en
estas dos características fundamentales:

Esta información fue recuperada de la página de
internet (hu p://www.anu ies. mx/servicios/p_anu ies/
publicaciones/revsup/res077 /txt 14.htm).
1

Cathectra no. 16, julio-&lt;liciembre 2011

Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el

nivel medio superior&amp;fa. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garza Rodríguez

1. Impacta la vida de los jóvenes y trasciende hacia las distintas esferas de
la vida nacional en lo social, económico,
lo político y en lo cultural.
2. Brinda a los jóvenes una formación
que refuerza los procesos iniciados
en la educación básica proporcionándoles nuevos y variados conocimientos, competencias, destrezas y
habilidades (223).
Otras características fundamentales del
NMS, es ser al mismo tiempo propedéutico
y terminal. Es propedéutico cuando se
preocupa por brindarle una educación inicial
previa a los estudios de licenciatura, donde
se les proporciona una cultura básica que
"les permita en el futuro ampliar y
profundizar sus conocimientos, para que
pueda acceder a la cultura universal"
(ANUIES); es terminal si da las herramientas
necesarias que les permitan enfrentar y
resolver problemas cotidianos tanto en su
vida personal como laboral.
No obstante, aun y cuando el sistema
educativo del NMS se ha renovado
constantemente, todavía deja mucho que
desear en la verdadera función que juega en
la formación de los estudiantes mexicanos;
en la mayoría de las ocasiones, éstas dos
características fundamentales no llegan a
concretarse por diversos factores y sus
efectos se ven directamente reflejados en las
dificultades de los jóvenes egresados cuando
afrontan problemas en las distintas esferas
de la vida y en la falta de buenos resultados
en las pruebas nacionales de Evaluación
Nacional de Logro Académico en Centros
Escolares (ENLACE) o internacionales
como el Programa para la Evaluación
Internacional de Alumnos (PISA), en las
cuales se muestran aún las carencias en los
conocimientos, competencias, destrezas y
habilidades que deberían tener ya
desarrolladas ( De Hoyos, et al. 201 O).
El Sistema de Educación Media Superior
en la UANL
La Universidad Autónoma de Nuevo León,
es una institución dedicada a la formación
de estudiantes de los niveles de educación
media superior y superior. Actualmente, la
UANL cuenta con una amplia oferta educativa en el nivel medio superior, ofreciendo

Cathedra no. 16, julio-&lt;liciembre 201 1

distintas modalidades de bachillerato:
Propedéutico en sus modalidades de presencial, no presencial, abierto y a distancia;
Bilingüe, Bivalente en Educación Bilingüe,
Binacional Avanzado en Educación
Bilingüe, Bilingüe Progresivo, Técnico,
Técnico Superior Universitario, y Carreras
Técnicas Terminales.
Una de estas preparatorias, es la Escuela
Preparatoria No. 7 Unidad Oriente, de la cual
una de las autoras labora como personal
docente de la Academia de Inglés
impartiendo clases en las modalidades
Bachillerato General y Bilingüe Progresivo
desde hace cuatro años.
La Preparatoria No. 7 Unidad Oriente se
ubica en la calle de las Jacarandas No. 400
colonia Hacienda los Morales, en el municipio
de San Nicolás de los Garza, NL y fue
fundada hace más de 20 años por la necesidad de ofrecer una mayor cobertura en la
oferta educativa del nivel medio superior ya
que, la zona donde actualmente está ubicada
no contaba con una escuela que ofreciera los
servicios de bachillerato y la demanda de
alumnado aumentaba cada vez más.
La Escuela Preparatoria No. 7, busca
ofrecer la mejor calidad educativa, cuenta
con una oferta extensa de bachillerato, la
cual consiste en: Bachillerato Propedéutico
y Bachillerato Bilingüe Progresivo en ambas
unidades y Bachillerato Bilingüe sólo en la
Unidad Puentes.
El Bachillerato Propedéutico: Fase de la
educación del Nivel Medio Superior de
carácter eminentemente formativo, cuya
finalidad básica es promover en los
estudiantes el desarrollo integral que les
permita: calidad de vida, integración a la
sociedad y éxito en sus estudios
profesionales. Abarca cuatro semestres y se
imparten en sistema presencial y no
presencial. El sistema no presencial se
subdivide en: Sistema de Educación Abierta
y Sistema de Educación a Distancia (UANL
2006).
Bachillerato Bilingüe: Ofrece al
estudiante una formación integral que
además de prepararlo para la educación
superior, permite mayores oportunidades de
trabajo al egresar con el dominio de un
segundo idioma. Comprende cuatro
semestres, durante los cuales parte de su
carga académica se desarrolla en inglés
(UANL 2006).

■

�Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el
nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garza Rodríguez

Bachillerato Bilingüe Progresivo: Fue
impartido por primera vez en el año 2007,
dentro del programa PAS (Promoción de
Alumnos Sobresalientes). El programa toma
la misma carga académica que el
Bachillerato Propedéutico con duración de
cuatro semestres en modalidad presencial,
este bachillerato trata de reforzar el idioma
inglés en alumnos de secundarias públicas
con altos estándares académicos tomando
una carga extra en la materia de inglés e
impartiéndoles una materia de su currículo
en el idioma inglés (CIDEB sf), dándoles
así la oportunidad de poder acceder a una
mejor preparación en este idioma como
incentivo a su gran desempeño académico y
en ocasiones por falta de recursos
económicos no pueden tenerlo tan accesible.
Por lo tanto, la Preparatoria No. 7, es una
institución preocupada por brindarle a los
alumnos una educación de calidad y al
mismo tiempo provee a los jóvenes
herramientas necesarias para vivir en una
sociedad globalizada; una de estas
herramientas es el aprendizaje del idioma
inglés como elemento indispensable para la
comunicación con otros países; por esto, la
oferta educativa que esta preparatoria ofrece
a los estudiantes es un esfuerzo que realiza
la institución para cubrir los retos actuales
que la sociedad exige a la educación.

La investigación cualitativa:
Un enfoque interpretativo-social
La investigación de las ciencias sociales puede

realizarse a partir de distintas concepciones
según la naturaleza del problema a investigar. Ante esta situación, Porta y Silva (2003)
proponen tres tradiciones intelectuales:
a)
b)
c)

Las ciencias empírico-analíticas.
La investigación simbólica o
lingüística.
Las ciencias críticas.

Mientras, Gordillo (1992) analiza de igual
manera los siguientes paradigmas:
a)
b)
c)

Enfoque positivista.
Enfoque interpretativo.
Enfoque crítico de la Escuela de
Frankfurt.

Cada uno puede considerarse per se un
paradigma, dado que contiene presupuestos

11

relativos al mundo social y escolar, y
propuestas para solucionar los problemas
que en él se plantean, así como claves de
interpretación de esas "realidades" (Porta y
Silva 2003); sin embargo dependerá de la
manera en la que se desee abordar el
problema, elegir el paradigma apropiado.
La realización de esta investigación se
hará con base en un enfoque epistemológico
principalmente interpretativo por su vertiente descriptiva. La razón primordial por
la cual este trabajo de investigación se centra
en este enfoque, es porque el ser humano
será el principal elemento de estudio. Y para
esto, es necesario tener un enfoque distinto
del positivista utilizado en las ciencias
naturales, el cual se considera poco
adecuado en cuanto se pretende aplicar a las
investigaciones sociales (Gordillo 1992).
El enfoque positivista ha sido la base de
muchas investigaciones realizadas durante
el siglo XIX y comienzos del XX, intentó
aplicar sus métodos, conceptos y teorías a
los problemas sociales; sin embargo falló en
la aplicación de las ciencias sociales, y ha
generado críticas y una ruptura de este
paradigma para dar cabida a un nuevo
paradigma interpretativo. Por lo tanto, la
dificultad de que exista una investigación
educativa para predecir y controlar las
situaciones educativas, es consecuencia del
fracaso del positivismo y a la equivocada
creencia de que los métodos propios de las
ciencias naturales podrían ser igualmente
aplicados a los fenómenos humanos y
sociales (Gordillo 1992).
Ante estas declaraciones, es necesario
recalcar las características con las que cuenta
el enfoque positivista, las cuales impiden a
este proyecto ser abordado desde este enfoque.
Las siguientes son algunas características
propuestas por Gordillo (1992):
J. Limita la explicación científica a un
enfoque mecanicista sin tener en cuenta
explicaciones no basadas en la fisica.
2. Limita la explicación científica a la
explicación causal sin considerar otro
tipo de explicaciones.
3. Limita el ámbito científico a lo objetivo,
sólo los fenómenos observables por
cualquier observador.
4. Se consideran únicamente las entidades
causales del ambiente y el sujeto es un
organismo vacío, pasivo e inerte.

Cathedra no. 16, julio-diciembre 2011

Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el

nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garza Rodríguez

5. Requiere cuantificación y no tiene en
cuenta los datos cualitativos lingüísticos
o numéricos.
6. Requiere replicación de la generalidad
de los fenómenos.
7. Requiere control al observar los
fenómenos.
Ante este paradigma, Gordillo (1992)
propone una concepción epistemológica más
postpositivista: el enfoque interpretativo,
que estudia al ser humano como sujeto y no
como objeto, es decir como alguien que
piensa, siente, interpreta, planifica, elige y
actúa. Por otra parte, Porta y Silva (2003)
establecen este mismo enfoque con el
nombre de ciencias simbólicas, el cual
defiende la sociedad como una realidad que
se crea y mantiene a través de interacciones
simbólicas y pautas de comportamiento en
donde la realidad social no tiene un carácter
objetivo, sino es inseparable de los propios
sujetos intervinientes y de sus expectativas,
intenciones, sistemas de valores, etcétera.
Algunas de las características más
contrastantes con el enfoque positivista en
relación con el paradigma interpretativo son
las siguientes (Colás Bravo 1994, citado por
Porta y Silva 2003):
1. La ciencia no es algo abstracto y aislado
del
mundo, depende del contexto social '
.
sm el cual es difícil comprender la
conducta humana, ya que es dentro de él
donde los sujetos interpretan sus
pensamientos, sentimientos y acciones.
2. La conducta humana es más compleja y
diferenciada que en otros seres vivos,
por lo tanto, es imposible explicarla de
la misma forma en que se explican los
fenómenos en las ciencias naturales.
3. Las teorías son relativas, cada sociedad
actúa con valores propios y éstos
cambian con el tiempo. Se deriva de este
relativismo el cuestionamiento del
criterio de validez universal, el de
objetividad y el de cientificidad. Ningún
método puede considerarse como
definitivo y menos aún como universal.
La universalidad no es sinónimo de
objetividad.

Tomando en cuenta estas tres
características, el problema de la siguiente
mveshgación será analizado dentro de un

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

contexto social específico, con una
generación específica en un tiempo
detenninado haciendo énfasis en la realidad
social de los alumnos. En consecuencia, se
estudiará al ser humano con una visión
antropológica, considerándolo como un ser
activo en la sociedad el cual piensa siente
interpreta, planifica, elige y actúa (Gordill¿
1992), a fin de obtener un conocimiento de
la vida social tal y como es percibida por
los sujetos. Para finalmente llegar a un
conocimiento que cumpla con los principios
de validez, racionalidad y cientificidad cada
uno determinado por:
1. Los antecedentes del uso y la aceptación
de este enfoque en distintas investigaciones sociales.
2. Por las normas de racionalidad (Moya
2003) que permiten seguir distintos
criterios metodológicos para llegar al
conocimiento.
3. Por la exigencia no naturalista de la
investigación educativa, por medio de la
cual se permite la realización de interpretaciones y juicios según principios y
procedimientos metodológicos basados
en las normas de racionalidad (Moya
2003).
Así como lo menciona Gordillo (1992)
"el enfoque interpretativo parece, entonces,
que podría ser el adecuado al sustituir las
nociones científicas de explicación,
predicción y control por las de comprensión,
significado y acción" (184).

La teoría de las representaciones sociales
Antecedentes
La teoría de las representaciones sociales
como nueva corriente de la psicología social,
surge en Francia durante los años setenta
como alternativa al conductismo y a la
Psicología Cognitiva, los cuales estaban
más interesadas en los estudios reduccionistas de laboratorio desde una perspectiva
p9sitivista centrada en el individualismo
(Alvarez 2004), mientras la teoría de las
representaciones sociales "plantea ubicar a
la psicología social en el contexto de una
psicología de las culturas desde el
entendimiento y razonamiento sociales que
se dan en torno a un fenómeno" (Álvarez
2004: 40). De aquí la importancia de la

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�Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el
nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garz.a Rodríguez

utilización de esta teoría en la investigación
cualitativa, pero no sólo en la psicología
social, también en otras ciencias sociales.
El iniciador de esta teoría fue Serge
Moscovici, quien tomó ideas del sociólogo
francés Emite Durkheim, para realizar un
nuevo planteamiento sobre el término de
representaciones colectivas propuesto por
éste; además de incluir algunas otras ideas
de distintos autores como Weber, Luckmann
y Berger.
La principales diferencias entre el
término de representaciones colectivas
propuesto por Durkheim y el concepto de
representaciones sociales de Moscovici,
recae en que las primeras sólo se estudian
como procesos sociales generales separados
de los individuos, mientras las segundas
toman en cuenta tanto los productos y los
procesos de construcción social de la
realidad; la cual es elaborada "por los
individuos y los grupos en el curso de sus
interacciones, en un contexto social

determinado" (de Alba 2004: 69).
Serge Moscovici propone esta teoría para
dar explicación a los problemas de su tiempo
dándole un giro al objeto de estudio de la
Psicología Social. De acuerdo a Moscovici
( 1986), el objeto de estudio son todos los
fenómenos relacionados con la ideología
(cogniciones y representaciones sociales) y
la comunicación (mensajes lingüísticos y no
lingüísticos); por lo tanto, la psicología
social sería "la ciencia de los fenómenos de
la ideología y la comunicación" (19).
Además, Moscovici (1986) pugna por una
psicología social de carácter interdisciplinarío que toma en cuenta las aportaciones
de otras ciencias sociales como la antropología,
historia, sociología, lingüística, etcétera.
Es importante destacar que a pesar de que
esta teoría surgió hace más de cuarenta años,
sigue vigente, alimentando la reflexión y
curiosidad científica tanto de psicólogos
como investigadores de otras áreas; como

lo afirma Guerrero (2004) cuando dice que
la teoría de las representaciones sociales "se
trata de una comunidad viva, y en
consecuencia, una teoría viva" (141 ).
Actualmente existen muchos estudios
relacionados con el tema de las
representaciones sociales sobre distintos
temas y aplicados en el campo de la
educación en niveles educativos diferentes.
Según, Araya (2002) en su tesis Las

11

Representaciones sociales: ejes para su
discusión, la teoría de las representaciones

sociales es:
Una valiosa herramienta dentro y fuera del
ámbito de la sicología social porque ofrece
un marco explicativo acerca de los
comportamientos de las personas estudiadas
que no se circunscribe a las circunstancias
particulares de la interacción, sino que
trasciende al marco cultural y a las estructuras

sociales más amplia (9).
Por otra parte, Araya (2002), también
menciona existe un gran número de
investigaciones sobre las representaciones
sociales en países europeos, en América
Latina, México, Brasil y Venezuela son los
países con más producción en este campo.
Además Piña y Cuevas (2004 ), afirman
que "en la presente década se incrementará
el número de trabajos basados en esta
teoría" ( 102) y mencionan las representaciones sociales son una problemática
emergente en la investigación educativa en
México, la cual durante los últimos años ha
centrado su atención en el estudio de los
agentes educativos como son: maestros,
alumnos, autoridades educativas y padres de
familia.
De aquí, la pertinencia del uso de las
representaciones sociales para la
metodología de la presente investigación, la
cual pretende alcanzar un mayor
entendimiento de los alumnos como agentes
educativos por medio de la interpretación
de sus representaciones enmarcadas
las narrativas de sus diarios y así contribuir
a la generación de nuevo conocimiento
dentro del ámbito educativo.
Las representaciones y sus distintas
acepciones

La complejidad que conlleva el término
representaciones, ha provocado que distintos
autores lo definan desde distintos enfoques
dándole a este término una riqueza
conceptual importante para analizar.
Romero (2004), menciona que las
diferencias en la forma de definir las
representaciones sociales dependen de los
problemas a investigar, de la perspectiva
para estudiar el fenómeno así como de la
afinidad con los autores.

Cathedra no. I 6, julio-diciembre 20 I I

Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el

nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garza Rodríguez

Desde sus inicios en la psicología social,
la representación social fue definida por
Moscovici (1986) como aquello que los
individuos y grupos se forman para actuar y
comunicar y las cuales dan forman a una
realidad mitad fisica y mitad imaginaría; la
realidad social.
Para Denise Jodelet ( 1986) las
representaciones sociales son:
Imágenes que condensan un conjunto de
significados; sistemas de referencia que nos
permiten interpretar lo que nos sucede, e
incluso dar un sentido a lo inesperado;
categorías que sirven para clasificar las
circunstancias, los fenómenos y a los
individuos con quienes tenemos algo que ver;
teorías que penniten establecer hechos sobre

ellos (472).

Un complejo híbrido en el que convergen
nociones de tipo sociológico; tales como
cultura e ideología y nociones de procedencia
psicológica tales como la imagen y el
pensamiento ... y que además proporcionan
un marco para interpretar los fenómenos que
nos rodean, incluso condicionan la
percepción y las vivencias respecto de uno
mismo. Y pueden, en ciertas ocasiones
reflejar con bastante claridad los cambios que
se producen a nivel generacional, dentro de

ciertos sectores sociales (186-187).
Cabe mencionar que los cinco elementos
básicos que a criterio de Jodelet (citada por
Míreles y Cuevas 2006), son los que caracterizan a las representaciones sociales:
Remiten al conocimiento de sentido
común.

Además de esta amplia concepción
sobre las representaciones sociales Jodelet
(1986) concibe las representaciones como
una forma de conocimiento social y
espontáneo o de sentido común. Al hacer esta
distinción, Jodelet afirma las representaciones sociales son producto de aspectos
psicológicos y sociales; ya que éstas
conciernen a la manera en que como sujetos
sociales aprehendemos los acontecimientos
de nuestra vida diaria, las características del
entorno y las personas que nos rodean;
así como a partir de nuestras experiencias,
informaciones, conocimientos y modelos
de pensamiento que recibimos y
transmitimos constantemente. Por lo tanto,
la representación es "un conocimiento
socialmente elaborado y compartido"
(Jodelet 473).
También, Jean Claude Abric (citado
por Romero 2004) define las representaciones tomando en cuenta las factores
individuales y sociales, afirmando que "las
representaciones funcionan como un
sistema de interpretación de la realidad
que rige las relaciones de los individuos
en su ambiente fisico y social; determina
sus comportamientos y prácticas"
(21 ), mencionando además que una
representación social es "un conjunto
de conocimientos, de actitudes y de
creencias concernientes a un objeto dado"
(21 ).
Posteriormente, Casarini (2008) define
a la representación social como:

Cathedra no. I 6, julio-diciembre 20 I I

Se engendran y comparten socialmente.
Son sistemas de significaciones,
imágenes, valores, ideas y creencias.
Permiten a los actores interpretar y actuar
en la realidad cotidiana.
Sirven de guía para las acciones y
orientan las relaciones sociales.
Añadiendo a la lista la idea básica de las
representaciones
sociales
"toda
representación social es representación de
algo y de alguien" (Jodelet 1986: 475).
En síntesis, las representaciones son
construcciones
con componentes
psicológicos, sociales y culturales que se
producen en contextos específicos de
interacción y comunicación y se construyen
a partir de las experiencias personales de
percepción e interpretación de la realidad,
pero al mismo tiempo son producidas y
compartidas por los individuos de un mismo
grupo, dando lugar a un pensamiento
social que al conocerse puede llegar a
entenderse la acción humana en contextos
específicos.
Las Narrativas

La descripción de las narrativas, al igual que
la teoría de las representaciones sociales es
un aspecto de suma importancia para
construir la base teórico-metodológica de la
presente investigación, puesto que por medio
de la utilización de los diarios temáticos, los
estudiantes utilizan las narrativas escritas

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�Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el
nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garza Rodríguez

con el fin de expresar y representar distintas
temáticas. Es decir, la utilización de la
estrategia de los diarios temáticos nos
permitirá reconocer a partir de su análisis
las principales representaciones sociales que
los alumnos tienen sobre distintos temas, las
cuales a su vez contribuirán a "saber qué
piensan y cómo perciben la realidad los
actores de la universidad desde el mundo de
sus significaciones" (Míreles 2006).
Por consiguiente, comenzaremos por
definir qué son las narrativas y cuál es su
importancia en la investigación social.
Primeramente, hay que distinguir entre
narraciones y narrativas; ya que son
conceptos que pueden estar relacionados,
pero su función no es la misma. De acuerdo
al Diccionario de análisis del discurso
(Charaudeau y Maingueneau 2002), las
narraciones tienen una connotación más
literaria y hacen referencia al acto de contar
una sucesión temporal de acciones donde
ocurra una transformación de ciertas
propiedades iniciales de los actantes dentro
de una puesta en intriga que estructure la
sucesión de las acciones en el tiempo. Este
mismo texto, define la narrativa como un
fenómeno lingüístico más amplio ligado a
la enunciación "pivote de la relación entre
la lengua y el mundo: por un lado, permite
representar hechos en un enunciado, pero
por el otro, ella misma constituye un hecho,
un acontecimiento único definido en el
tiempo y el espacio" (21 O).
A partir de estas diferencias, se concluye
que las narrativas tienen un sentido que va
más allá del campo literario, ya que nos
permite realizar un análisis de los hechos que
se describen resaltando los aspectos sociales
que se derivan de estos.
Las narrativas son las historias que
alguien cuenta; aquellas que las personas
realizan con el fin de explicar, justificar y
dar coherencia a través del tiempo, a sí
mismas y a su entorno (lconoclastas,2 2008).
Por otra parte Franco, Nieto y Rincón (sf)
afirman la narrativa es "un dispositivo para
describir, comprender y asignar sentido a la
vida que vivimos; así narrar es una modo de
investigar al ser humano en sus vivencias,
contextos y culturas". Finalmente, y en este
Texto recuperado de: http://www.iconoclastas.biz/
2008/05/las-narrativas/

2

■

mismo sentido (Ochs y Capps 1996 citado
por Saucedo 2007) definen las narraciones
como "un medio a través del cual los
individuos se presentan a si mismos,
interpretan la realidad, sus experiencias, y
sus vínculos con las demás personas" (26).
Estas definiciones, nos llevan a concluir
que las narrativas son una importante fuente
de conocimiento sobre la vida de los
individuos ya que sus historias no sólo nos
dan información de su vida también de sus
experiencias, realidades y contextos socioculturales en donde se desenvuelven,
razones por las cuales convierten a los
diarios temáticos de los alumnos en una
herramienta significativa para la comprensión y entendimiento de los mismos.
En este mismo sentido, la visión de Flick
(2007) acerca de la construcción de textos,
refiere a su relación con las experiencias,
acontecimientos o actividades de quienes los
escriben y aquellos que los interpretan,
mencionando además que mediante la
construcción de textos se adquiere una
comprensión del mundo y este proceso de
construcción y comprensión se denomina
mímesis.
R.icoeur (citado por Flick 2007) define
tres formas de mímesis, las cuales se resumen
en tres palabras principales: experiencia,
construcción e interpretación.
La mímesis refiere a las preconcepciones
de la actividad humana y de los
acontecimientos sociales. La mimesis es
procesar las experiencias de los
acontecimientos en narraciones cotidianas
en algunos documentos. Finalmente, la
mímesis se define como la comprensión a
través de la interpretación de aquello que se
escribió.
Por lo tanto, el concepto de mímesis
propuesto por Ricoeur (citado por Flick
2007), relacionado con el estudio de las
narrativas en esta investigación demuestra
cómo por medio de estos proceso miméticos
los
alumnos
reflejan
aquellas
preconcepciones de lo que les acontece
escribiéndolo en sus diarios temáticos
y es mi trabajo como investigadora
interpretar todo aquello que representan tales
narrativas.
Sin embargo, al interpretar las narrativas
hay que tener en cuenta que éstas contienen
cierta información que puede no ser del
todo 'exacta'. Saucedo (2007) menciona que

Cathedra no. 16, juliO&lt;iiciembre 201 1

Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el

nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garza Rodríguez

mediante las narrativas no siempre describen
los hechos "tal y como sucedieron" por lo
que se debe considerar que "en el acto de
contar entran en juego diferentes tipos de
filtro como: la memoria, el lenguaje o
modelos culturales que se utilizan en el acto
de narrar" (26). Motivo por el cual no
podemos conocer cómo ocurrieron exactamente los eventos, pero sí podemos conocer
la manera en las que se organizaron los
eventos en un relato para dar cuenta de ellos.
Además de estas consideraciones, es
necesario tomar en cuenta que los aspectos
socio-culturales juegan también un papel
importante en la actividad narrativa, y estos
aspectos se ven reflejados en la manera de
narrar un evento y cómo éste es descrito por
medio de un lenguaje y discurso específico.
Irving (citado por Sauceda 2007) menciona:
En los ambientes socioculturales hay
narrativas, formas de narrar, prácticas

asociadas con el uso del lenguaje y del
discurso que proporcionan estructuras

compartidas para guiar

y

dirigir la manera

en las que las personas interpretan y dan
sentido a las acciones y a las experiencias a

lo largo del tiempo (26).
Asimismo, Franco, Nieto y Rincón (s.f)
hacen referencia al elemento socio-cultural
de las narrativas al definirlas desde una
perspectiva sociológica, la cual define la
narrativa:
Como instrumento que busca establecer
patrones de organización colectiva para el
descubrimiento del sujeto social como actor
en la construcción de la identidad social. Así
mismo, describe las maneras en las que las
sociedades viven su cotidianidad, la
interacción social, el drama colectivo, los

Las narrativas en los diarios temáticos
de los alumnos se presentan a manera de
texto, se debe reflexionar de qué manera el
texto forma una fuente de conocimiento que
pueda ser interpretada y analizada con el
propósito de encontrar la realidad
representada en los mismos.
Según Flick (2004), los textos sirven a
tres propósitos en el proceso de la
investigación cualitativa:
1) Son datos esenciales en los que se
basan los hallazgos.
2) Son la base de las interpretaciones.
3) Son el medio central para presentarlos
y comunicarlos.
Pero los textos no sólo son considerados
como un conjunto de datos los cuáles pueden
ser interpretados, sino que éstos se
convierten en productos de una
representación de la realidad existente; es
decir, por medio de los textos "los
participantes producen activamente las
realidades por medio de los significados
atribuidos a ciertos acontecimientos y
objetos, y la investigación social no puede
escapar a estas atribuciones de significados
su deseo ocuparse de realidades sociales"
(Flick 2004: 44).
En síntesis, el propósito de la utilización
de los diarios temáticos en esta investigación
cualitativa, es precisamente encontrar
aquellas realidades sociales que los alumnos
representan en sus narrativas, interpretarlas
y al final presentar las conclusiones
derivadas de las mismas con la finalidad de
conocer qué acontecimientos y objetos
representan los que describen en sus diarios
y cómo lo hacen.
Los Diarios Temáticos

conflictos y problemáticas que la definen.
Con base en lo anterior, podemos resumir
que las narrativas no son solamente un
reflejo de la vida personal del sujeto, también
son la expresión del sujeto social que toma
en cuenta el tiempo y espacio sociocultural
en donde se desenvuelve y todo lo que
conlleva plasmándolo en sus narrativas. Por
lo tanto, es por medio de las narrativas que
los sujetos se representan a sí mismos, a los
objetos con los que interactúan así como a
la sociedad en la cual viven.

Cathedra no. 16, julio-diciembre 2011

Antes de comenzar con la descripción
metodológica, es importante aclarar lo que
será nuestra principal fuente de información:
los diarios temáticos.
Hay muchas ideas de lo que es un diario
y cómo utilizarlo dentro de la clase. Según
Hernández (2000), los diarios de
aprendizaje cumplen con una doble función:
l) ser una actividad de escritura y 2)
proporcionar la oportunidad de reflexionar
y evaluar el propio aprendizaje. Por otra
parte, menciona que el diario de aprendizaje

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�Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el

nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garza Rodríguez

nos revela las percepciones, estrategias y
habilidades de los aprendientes respecto a
sus propios aprendizajes.
Además de esta concepción, Bordas y
Cabrera (200 J) proponen los diarios como
una estrategia de evaluación de aprendizajes
significativos y los definen, a diferencia de
Hernández, como diarios reflexivos, los
cuales "consisten en reflexionar y escribir
sobre el propio proceso de aprendizaje"
(200 J). Además indican que los diarios
reflexivos muestran las representaciones de
los alumnos sobre su propio aprendizaje
siendo así una estrategia de transferencia de
aprendizajes al transmitir el conocimiento
adquirido en otros aprendizajes y contextos.
Estas autoras, Hernández (2000) y
Bordas y Cabrera (200 I) coinciden en que
la organización de los diarios debe ser libre
y decisión del estudiante, por lo que éste
puede elegir autónoma y libremente qué
reflexiones va a incluir en su diario aun y
cuando se Je den preguntas guía para la
autorreflexión.
En un artículo de lnstructional Strategies
Online (2009) se describe la estrategia de
journal writing (escritura de diarios) como
una herramienta de aprendizaje basada
principalmente en las ideas que los
estudiantes escriben para aprender. Además,
menciona que los alumnos usan los diarios
para escribir sobre temas de interés personal,
anotar sus observaciones, imaginar y
conectar nueva información con las cosas
que ya conocen. Igual que las autoras antes
mencionadas, comparte la idea de que el
propósito principal de esta estrategia es que
los alumnos se encuentren activamente
motivados en su propio aprendizaje y tengan
la oportunidad de reflexionar sobre el
mismo. También hace mención de una
adaptación de los diarios comunes, y los
define como personal journals (diarios
personales), los cuales consisten en darles
oportunidad a los alumnos para escribir
sobre sus sentimientos opiniones,
expresiones y temas de interés personal
(Strategies 2009).
Sin embargo, ninguna de estas dos
concepciones de diarios de aprendizaje,
diarios reflexivos y diarios personales refleja
la verdadera intención de los diarios
temáticos con los que se trabaja en el curso
de la presente investigación. Aunque sí llega
a compartir algunos usos como son:

■

I) Actividad de escritura.
2) Herramienta de autorreflexión.
3) Actividad libre, individual y
autónoma.
4) Temas de interés para los alumnos.
Dentro de los diarios temáticos o
journals, como se manejan en clase, existe

una característica principal, la cual consiste
en darle a los alumnos un tema de actualidad
o un tema relacionado con sus vidas para
que a partir de ahí puedan escribir. Como se
mencionó antes, el objetivo principal de los
diarios temáticos es que los alumnos
utilicen lo aprendido en la clase de inglés
y lo contextualizaran en estos temas. Así
como lo mencionan Bordas y Cabrera
(2001 ), el objetivo principal es que los
alumnos transfirieran el conocimiento
adquirido en clase a otros aprendizajes y
contextos.
No obstante, al utilizar estos diarios se
observó que los diarios temáticos servían no
sólo a los alumnos para aplicar sus
conocimientos, sino también a la maestra de
la clase (investigadora en este trabajo) le
servían para conocer mejor a sus alumnos
en muchos aspectos: personal, social,
familiar, intelectual, afectivo, etc. Entonces
la función principal de éstos no fue
solamente una herramienta de autorreflexión
del propio aprendizaje, como lo mencionan
Hernández (2000), Bordas y Cabrera (200 I ),
sino por medio de los temas dados a los
estudiantes, esta herramienta se convierte
en una autorreflexión de su propia vida y de
la sociedad que los rodea; por Jo tanto
muestran las representaciones del alumno
sobre sí mismo y sobre otros temas que le
atañen.
Melissa Kelly propone en su artículo
"Journals in the Classroom" (s.f) sobre los
beneficios de esta estrategia de journal
writing entre los cuales menciona los
siguientes:
J. Describir experiencias, resolver
problemas y considerar una variedad
de perspectivas.
2. Examinar relaciones con otros y el
mundo.
3. Reflexionar en los valores personales,
metas e ideales.
4. Resumir ideas, experiencias, y
opiniones.

Cathedra no. 16, julio-diciembre 20 I I

Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el

nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Gam Rodríguez

En adición a estos beneficios Kelly (s.t)
menciona, el que se considera más relevante
para el propósito de esta investigación: "Al
leer los diarios, los maestros comienzan a
conocer las ansiedades, problemas,
emociones y alegrías de los alumnos, y con
esta información se pueden realizar planes
adaptados a los alumnos".
Así, mediante las narrativas escritas
dentro de los diarios temáticos en donde
podrán identificarse todas aquellas
representaciones sociales que los alumnos
expresan y comparten mediante la escritura
de los mismos, esto permitirá adquirir un
conocimiento sobre los alumnos.
La presente investigación es de corte
social, lo cual implica una manera distinta
de concebir la metodología a utilizar. Además
de su carácter social, es también considerada
como una investigación educativa. La
investigación sobre la educación "es una
actividad real que existe y que produce conceptualizaciones de fenómenos-lenguajes
que sirven para concebir y hablar sobre
problemas y situaciones educativas es decir
que ofrece formas de ver la realidad"
(Girneno 1997: 7). Debido a esta concepción
de investigación educativa este trabajo no
puede ser concebido desde un enfoque
metodológico cuantitativo sino cualitativo.
Empecemos por definir el enfoque cualitativo para comprender sus características
principales y relacionarlas con la
investigación.
La metodología cualitativa es definida
por Mendoza ( 1998) como una metodología
cuyo objetivo es describir tantas cualidades
como sea posible de un fenómeno que abarca
una parte de la realidad, lo cual permite
obtener un entendimiento profundo del
fenómeno. Propone, a manera de síntesis, las
siguientes características de este tipo de
metodología:
Tratar de conocer los hechos, proce-sos,
estructuras y personas en su totalidad,
y no a través de la medición de
algunos de sus elementos.
Usar procedimientos que hacen menos
comparables las observaciones en el
tiempo y en diferentes circunstancias
culturales, es decir, este método busca
menos la generalización y se acerca
más a la fenomenología y al
interaccionismo simbólico.

Cathectra no. 16, julio-diciembre 20 l 1

El investigador debe tener un tratointensivo con las personas
involucradas en el proceso de
investigación, para entenderlas.
El investigador desarrolla o afirma las
pautas y problemas centrales de su
trabajo durante el mismo proceso de
la investigación.
Estas características, permiten enfocarse
en la forma de llevar a cabo esta investigación,
de manera que se tomen en cuenta cuáles
serán los pasos a seguir y los métodos y
técnicas de investigación más apropiados
para alcanzar el conocimiento.
Para esto, Infante (s. f) propone la estrategia
de investigación como un conjunto de
operaciones a realizar durante el proceso,
las cuáles se utilizarán por el momento para
exponer una visión general de cómo se pretende
trabajar la metodología en este trabajo. Las
operaciones que Infante menciona son: la
selección de unidades a investigar, la
construcción de datos y el análisis de datos.
A continuación, en resumen, se explica
de manera general el proceso metodológico
que se llevará a cabo durante la investigación.
Las unidades a investigar serán dos
grupos distintos de la Preparatoria No. 7
Unidad Oriente de la UANL. El primer
grupo consta de 43 alumnos de la generación
2009-2010 quienes ya han terminado su
preparatoria pero cuyos diarios fueron
recolectados con anterioridad para los
propósitos de la investigación. El otro
grupo lo constituyen 34 alumnos de la
generación 2010-2011 del Bachillerato
Bilingüe Progresivo, quienes cursan
actualmente el cuarto semestre del periodo
enero-junio 201 l.
La finalidad de estudiar a estos dos grupos,
es que durante los cursos de tercer y cuarto
semestre trabajaron durante la clase de inglés
con la estrategia de los diarios temáticos, los
cuáles serán la principal fuente de
recolección de datos.
Cabe añadir que de los diarios recolectados sólo se tomarán aquellos temas que
proporcionen datos para la investigación,
eligiendo sólo aquellos que sean pertinentes
y se relacionen con los temas a estudiar:
escuela y sociedad. Por tal motivo, se deberá
hacer una selección apropiada de los temas
para que estos muestren datos relevantes y
útiles para los propósitos de la investigación.

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�Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el
nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garza Rodríguez

Para la construcción de los datos, será
necesario realizar una serie de tareas entre
las cuales destacan:
1.
2.
3.
4.

Seleccionar los temas.
Leer los diarios.
Realizar anotaciones marginales.
Analizar las posibles ideas compartidas por los estudiantes (representaciones)
sobre los sobre los diversos temas.
5. Categorizar los conceptos o ideas
compartidos en categorías de análisis.
6. Aplicar otros instrumentos de
recolección para triangular los datos
obtenidos en los diarios.
Por el momento, no se ha definido cómo
los datos serán analizados, ya que en la parte
metodológica aún quedan algunos asuntos
pendientes por resolver; sin embargo, se
puede inferir que el análisis de datos constará
de técnicas principalmente cualitativas por
el enfoque interpretativo de la investigación
considerando las redes semánticas,
entrevistas, o grupos de enfoque y la
utilización de algún software para el análisis
de datos cualitativos. Sin embargo, no se
cierra la posibilidad de tal vez utilizar alguna
técnica cuantitativa de las cuales se puedan
hacer inferencias e implicaciones lógicas
(Infante, s/f) para la investigación.
En fin, durante esta fase del proceso de
investigación, consideramos se han logrado
realizar avances significativos respecto a la
investigación, en la cual se han realizado un
gran número de tareas que han llevado a la
investigación a tener una mayor riqueza
teórica y metodológica.
Hasta el momento, está en una fase inicial
del proceso en donde se han llegado a
realizar las siguientes tareas:
• Una definición más amplia del problema a investigar en la cual se
describe su importancia, pertinencia

y novedad dentro del campo de la
investigación educativa considerando
su impacto en el área de trabajo donde
me desarrollo profesionalmente.
• La revisión e inclusión de nueva bibliografia más adecuada y pertinente
para el desarrollo teórico-conceptual
del trabajo, con esto la investigación
ha
adquirido
una
meJor
fundamentación teórica.
• La extensión del trabajo en la sección
del marco teórico, incluyendo temas
que antes no se tenía contemplado y
son importantes para un desarrollo
más completo de la investigación.
• La selección de los posibles temas a
analizar dentro de los diarios
temáticos así como la lectura inicial
y anotaciones marginales en algunos
de ellos.
Por otra parte, aún quedan diversas tareas
en el proceso, entre las cuales se encuentran:
la toma de decisiones en cuanto a la
relevancia de algunos temas que durante el
proceso de construcción del marco teórico
me han generado algunas interrogantes; un
ejemplo de esto es la importancia de las
narrativas dentro de la investigación, ya que
vistas desde otra perspectiva pueden
enriquecer mi trabajo por su relevancia con
la construcción de textos con base en la
experiencia y su proceso de interpretación
(Flick 2007). Además, en la cuestión
metodológica surgen otras cuestiones que
son necesarias afinar, como los instrumentos
más apropiados a utilizar para el análisis de
datos, lo cual en estos momentos me genera
un conflicto teórico-metodológico.
Finalmente, queda pendiente la búsqueda de
bibliografia adecuada para las secciones del
marco teórico que aún no han sido
desarrolladas, para así terminar lo referente
al marco teórico-conceptual de la
investigación.

Las representaciones sociales sobre sociedad y escuela. Caso estudiantes de un programa bilingüe progresivo en el

nivel medio superior/Ma. Guadalupe Rodríguez Bulnes, Nallely Garza Rodríguez

Bibliografia

los jóvenes universitarios sobre la comunicación.

Alvarado, R. (2004). La construcción de la Identidad
de los estudiantes de bachillerato en Sinaloa. X

Congreso Nacional de Investigación Educativa.
Recuperado el 3 de marzo de 20 I O de http://
www.comie.org.mx/congreso/memoria/v 10/pdf/
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Poesía cubana ante el umbral:
apuntes sobre las últimas promociones
del siglo XX
Yanelys Encinosa Cabrera
Es dificil vivir
sobre los
puentes
Atrás quedó la negra boca el odio
y no aparece el esplendor
esto es también el esplendor
pero tampoco
la cegadora luz siempre estará más adelante
La cegadora luz siempre estará
su nido está en la punta
hacia allá van tus pasos No te detengas
no te detengas no
o el vértigo hundirá su temblor en tus ojos
la cegadora luz siempre estará ante ti
hacia allí va tu sangre pero no la verás
Es dificil vivir sobre los puentes.

(Ramón Fernández Larrea, "Poema transitorio'1

... los que no se subieron a tiempo

en el tren de sus hijos
G G Márquez
las viejas marionetas crojen.
Pero el polvo
no ha preservado el hilo,
que quiso sostenerse sobre todo.
Ellas sobaron lentas las constancias,
la procacidad del gesto que ofrecimos.
Ejercieron
su violencia de títeres.
Enmendaron la luz.
En un lazo de esperma
manaron herederos atados a la cuerda
palmoteando
la consabida danza de la especie.
Golpearon
sobre las puertas y nosotros,
desertores del carro de sus padres.

(Damaris Calderón, "Generaciones")

El triunfo de 1959 redireccionó la poesía cubana, hacia un preponderante coloquialismo que
sirviera de vestidura a la materialización poética del acelerado proceso de ruptura y
transformación ideológica, política y social que impulsó la Revolución. Se impuso una literatura
de gesta, optimista, de confianza en el futuro, en la que el protagonista era el colectivo, la
sociedad, o cualquier instancia del propio proceso transformador. De la figura individual sólo
era permisible el héroe triunfador o el mártir revolucionario, ejemplos para las nuevas
generaciones, para ese conglomerado humano que construyera el hoy y el mañana de la Patria.
El quehacer generacional de todos los poetas debía estar marcado por la jerarquización de
los valores ideológicos por encima de los estéticos. El hombre como ente individual ("germen
de la vida capitalista") debía irse replegando para dar paso a un "hombre nuevo", colectivo,
que entonase cantos de elogio a los niños, las fábricas, los talleres, los héroes, las escuelas, la
patria ... La reflexión sobre las situaciones y crisis existenciales personales debían ceder el
paso a la nueva poesía del país. El tono intimista a la singular manera neomodemista de Dulce
María Loynaz, o la neorromántica de José Ángel Buesa, u otra de sus variantes; el
existencialismo ontológico, un tanto hermético del grupo Orígenes (Lezama, Diego, Piñera,
Baquero, García Marruz, Vitier, Gaztelu), por más que de ahí emergieran voces de la alta
poesía universal; e incluso, la anterior poesía social, de protesta y denuncia contra la

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�Poesía cubana ante el umbral: apuntes sobre las últimas promociones del siglo XXNanelys Encinosa Cabrera

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desvalorización moral y humana de los
gobiernos republicanos, como la de Rubén
Martínez Villena o Regino Pedroso; eran ya
insuficientes para las exigencias de la nueva
impronta.
El presente trabajo propone una revisión
panorámica de la poesía producida por autores que se inician dentro de la Revolución,
para constatar someramente los príncipales
puntos de giro en la evolución poética de la
segunda mitad del siglo XX cubano. Podría
objetarse ante este empeño la ausencia de
los autores cuya obra comenzó a formarse
antes de 1959 y que hoy permanece activa,
sometida, en muchos casos a constantes
búsquedas y transformaciones, que constituyen fuente de renovación, y sín las cuales
quedaría incompleto el cuadro de la poesía
de la Isla en la segunda mitad de la centuria
pasada. Sin embargo, dada la complejidad
que implicaría desplegar la variedad de
tendencias ideoestéticas de las promociones
anteriores, y debiendo ceñirme al espacio y
al tiempo, he preferido someterme al
dictamen de las fechas, mediante un corte
transversal en la historia de nuestra poesía,
de manera que esta búsqueda se abre con
los poetas que comenzaron a publicar su obra
después de 1959 y culmina en 1990 con
quienes irrumpieron en tal década.
La preceptiva del Comandante en Jefe:
"Dentro de la Revolución todo; contra la
Revolución nada" fue ínterpretada como un
necesario rechazo a toda producción que se
apartara de los principios revolucionarios
marxista-leninistas. Con este llamado a la
unidad e integración de los íntelectuales al
proceso revolucionario, se apelaba a la
conciencia social; a deponer la voz
individual para mutarse en un canto único.
No había cabida entonces al individualismo,
a la preocupación existencial del sujeto, a la
índagación filosófica y humana. Temas como
el yo, la familia, Dios, el alma, sin un
referente explícito, imnediato, de patria y
sociedad, no tenían ya lugar.
El tono conversacíonaL que antes de 1959
pugnaba por la primacía con otras corrientes
vivas en el terreno poético (neorromanticismo, neomodemismo, origenismo, poesía
popular), se erigía tras el triunfo revolucionario como la tendencia propicia para reflejar
el espíritu de pueblo, de calle, gestado en la
nueva mentalidad. Se entroniza con ello
el coloquialismo, según Virgilio López

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Lemus: el 'conversacionalisrno' como tono
existente en la poesía cubana casi desde su
nacimiento, y el 'coloquialismo' como la
corriente que toma auge a principios de los
60 y se establece como norma poética hasta
bien entrados los 80 (1988) cuya normativa
poética la establecen autores nacidos entre
1940-1945, tales autores comenzaron a
publicar sus primeros poemas en El Caimán
barbudo, y se nuclearon en torno a esta
revista, como Guillermo Rodríguez Rivera
con Cambio de impresiones (1966) y El libro
rojo (1970); Luis Rogelio Nogueras (Wichy)
con Cabeza de zanahoria (1967), Las quince
mil vidas del caminante (1977); Raúl Rivero
con Papel de hombre (1969) y Poesía sobre
la tierra (1972), entre otros. Virgilio López
Lemus al analizar la poesía escrita por estos
poetas que centraron el coloquialismo cubano,
advierte se produjo una colectivización del
canto, una transformación del tono elegíaco
familiar al canto a los mártires de la
Revolución; se estableció lo testimonial y
anecdótico, con una marcada íntención de
asentar la nueva historia social desde una
literatura realista y presentista, que valoraba
el aquí y el ahora como reafirmación de la
realidad nacional (López Lemus, 2008).
Aunque resultó generalizada esa
tendencia como estética generacional, no
alcanzó a ser exclusiva; pues aparecieron
figuras aisladas que se particularizaron como
voces individuales. Lína de Feria con su libro
Casa que no existía (1967) -aunque sus
siguientes libros no serían publicados hasta
veinte años después-, comienza a perfilar
una desviación del coloquialismo normativo,
mediante un admirable oficio del lenguaje y
la tropología; y el giro de la atención hacia
la experiencia íntíma del sujeto lírico. De
igual modo, Delfin Prats irrumpe en 1968
con el poemario Lenguaje de mudos, en el
que ostenta una poesía de vuelos metafóricos, y esmerado trabajo con la palabra. Ambos
autores comenzaron a publicar sus textos tras
haberse alzado con el Premio David, reconocimiento público a una poesía más interesada
por las preocupaciones del individuo que por
el quehacer político-social. Esto síngulariza
la poesía de ambos como vertientes que
dentro del conversacionalismo se distínguen
de la norma imperante coloquialista.
La promoción de poetas nacidos entre
1946 y 1950, comenzó a desviarse de aquel
coloquialismo exteriorista y se volcó hacia

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

Poesía cubana ante el umbral: apuntes sobre las últimas promociones del siglo XX/Yanelys Encinosa Cabrera

otras líneas estilísticas dentro del tono
conversacional. Se destacan hacia la segunda
mitad de la década del 70, voces como Luis
Lorente, quien se da a conocer en 1976 con
Las puertas y los pasos. En su discurso
poético ajusta con acierto la metáfora al tono
por momentos narrativo de la anécdota
testimonial que lo desnuda en su condición
de enamorado, de joven solitario y errante o
de poeta de província. Alberto Serret, con
sus libros Jaula abierta de 1979 y Figuras
soñadas y cantadas (1981) recupera la
elegancia de las formas clásicas y la rima
para la poesía amatoria, o la índagación en
la conducta humana, como en los poemas
Zodiacales, mientras exhibe excelentes
juegos tropológicos.
Virgilio López Lemus, cuyos libros aparecieron en la década de los 80: Hacia la
luz y hacia la vida (1981) y El pan de Aser
(1987) mostraba una ínclinación ontológica,
íntrospectiva e intelectiva, una búsqueda
hacia su esencia humana, proceso de anagnórisis
que implica el reconocimiento del índividuo
ante los otros, especialmente en el marco de
la intimidad familiar. Comienza a gestarse
ya una ínclínación neorigenista que se engrosará con más fuerza hacia la década del 90,
una vuelta a la poesía reflexiva, filosófica,
de búsquedas íntelectuales y ontológicas, de
profundidad de pensamiento.
El discurso femenino, desde la intimidad
de la mujer o la cotidianeidad de la familia
se nos ofrece de manos de Mirta Yáñez con
Las visitas de 1970; y Soleida Ríos con De
la Sierra (1977), y De pronto abril ( 1979).
Esta última aporta también a la poesía étnica,
además de destacarse por evolucionar hacia
la experimentación con la prosa y el
rompimiento de las estructuras versales.
Hacia la segunda mitad de la década de
los años 70 El Caimán barbudo publicó
fragmentos del poema "Canto a la sabana"
ganador del Encuentro Nacional de Talleres
Literarios en 1975, de Roberto Manzano
(2007), avileño de exquisito lenguaje florido,
metafórico, cuyos versos -al decir de Jesús
David Curbelo en el prólogo-- "poseen, la
poco común cualidad de ser, a un tiempo,
sensoriales e íntelectivos" (19). La naturaleza es la vestidura temática de una poesía
que se aparta del coloquialismo canónico de
los 60, y logra una aprehensión sensitiva y
emotiva de paisaje, por el vínculo afectivo,
de historia familiar, con los referentes del

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campo cubano que aparecen en el texto. Su
poema cuaderno Canto a la sabana, había
sido escrito en 1973, y sólo vio la luz como
libro 23 años después, en 1996, debido al
errado menosprecio que la crítica del
momento le propinó con calificativos
despectivos como el de poesía "tojosista", y
al ignorarlo en las antologías y periodizaciones de la época. Desde el motivo del niño,
el campo cubano, las palmas, la hierba, la
relación íntima con la naturaleza redefine un
nuevo concepto de patriotismo e identidad
nacional, diferente a la noción de la Patria
cubana orientada desde la epicidad social del
coloquialismo canónico. Alex Pausides en
Aquí campeo a lo idílico (1978) y Ah, mundo
amor mio (1979) ofrece una entrañable
relación con el paisaje carnpesíno. Las flores,
las ramas, el viento, los caminos, son imágenes
cercanas para el símil o la metáfora en el
elogio a la amada, en el episodio vivido o en
la recreación de la intimidad de los pequeños
pueblos de província.
Esta poesía de la tierra, que le canta a la vida
campesina, a las bellezas de la naturaleza cubana,
muchas veces desde la vuelta a la infancia,
en la remembranza del niño, hijo del obrero
agrícola, que aprehende el mundo, su patria,
su experiencia vital desde la filosofia del
surco y los caminos, no alcanzó una feliz
recepción crítica en su momento, de tal manera
que gran parte de esta producción no vio la
luz hasta dos décadas después, hacia los años
90, cuando la pluralidad formal y temática dio
cabida a esas voces telúricas. Sin embargo esta
tendencia, contribuyó a los movimientos
tectónicos que en los años 70 removieron y
prepararon el terreno para la convulsión
poética que se produciría en la siguiente década.
Entre los poetas nacidos después de 1946
se observa como desviación temática del
coloquialismo ortodoxo, la recuperación
culturalista del trabajo intertextual con
referentes del arte, la literatura y la historia
universales. Una de las voces más destacadas
en esa línea es José Pérez Olivares, quien
desde Páginas abiertas (1979) y Papeles
personales (1982) mostraba un excelente
dominio de la intertextualidad cultural,
fundamentahnente el manejo de elementos
grecolatinos y de la pintura universal. Su
poesía está transida de la condición del
artista plástico, que reflexiona sobre
conceptos como la guerra, la violencia, el
amor desde la experiencia artística.

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�Poesía cubana ante el umbral: apuntes sobre las últimas promociones del siglo XX/Yanelys Encinosa Cabrera

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Ya en la década de 1970 comienzan a
aparecer en el contexto poético cubano
algunos nombres que engrosarían, en las
periodizaciones críticas y selecciones
colectivas posteriores, las filas de la muy
antologada generación de los 80, los poetas
nacidos entre 1951 y 1960. Norberto Codina,
ciudadano cubano, nacido en Venezuela en
1951, se abre paso con el Premio David de
1974 por su cuaderno A este tiempo llamarán
antiguo y dos años más tarde verá la luz Una
piedra al centro del agua ( 1976), con estos
ofrece una poesía que apropiándose del tono
conversacional y anecdótico del coloquialismo, explora en la metaforización y su
interés temático se centra en la experiencia
personal, en el episodio infantil o juvenil,
del novio, el hijo o el poeta.
Reina María Rodríguez mostró desde sus
inicios con La gente de mi barrio (1976) y
Cuando una mujer no duerme (1980), un
admirable espíritu renovador. Se erigía ya a
mediados de los 70 como una de las voces más
revolucionarias de ese momento y cuya obra
está aún en constante búsqueda de diversidad
estilística, pues se traslada de lo conversacional al trabajo con la palabra y la tropología,
al uso de la prosa y la experimentación. Con
sus primeros libros, salientes de un
coloquialismo que mostraba ya el interés por
el lenguaje y la pericia en la metáfora,
evoluciona conceptualmente de la recreación
del entorno social hacia la indagación íntima
del individuo con un sentido genérico, pues
universaliza la experiencia personal al
imaginario femenino, recuérdense títulos
antologables como "Una muchacha puede
venir de cualquier parte" o "Ellas escriben
cartas de amor".
Ángel Escobar irrumpe en 1978 con Viejas
palabras de uso para impactar con un nuevo
uso de la palabra: se presenta como uno de
los más altos exponentes de la renovación
poética que se constatará en la década del
80, a la cual aporta libros fundamentales.
Esquizofrénico hasta el suicidio, su poesía
ostenta una detonación lingüística: el erotismo,
el hambre, la enfermedad, la duda existencial,
la preocupación por la muerte, se revisten
de inquietantes rejuegos metafóricos, casi
surrealistas, con los que exhibe su excelencia
en el trabajo con el lenguaje y la tropología.
Preparado el terreno por tales
movimientos propiciatorios, en la década del
80 se produce una conmoción definitiva, o

■

al menos, (re)definitoria. Hacia fines de
siglo, el fervor y el ímpetu de los primeros
años de Revolución se equilibraban en una
cotidianidad revolucionaria más sosegada;
el fantasma de la penetración ideológica,
aunque presente, empezaba a disipar un poco
su sombra. La política cultural cubana
comenzaba a experimentar atisbos de una
apertura hacia nacientes zonas de la
creación; con lo cual se abrió un espacio
favorable a la expresión de las nuevas
preocupaciones, desvelos, emociones de los
jóvenes autores, quienes, hijos de los
protagonistas del ardor de los primeros años,
se encontraban más alejados en tiempo y
compromiso de aquellos acontecimientos.
La joven poesía de los 80, producida por
poetas nacidos, en su gran mayoría, en la
década de 1950, se volvió entonces sobre el
sujeto y su entorno; continuó preocupándose
por la sociedad, pero desde su centro mismo:
el individuo.
Arturo Arango (l 989), en su ensayo
Reincidencias, advierte la aparición en la
década de los años 80, de una tendencia aún
cercana al conversacionalismo, que no
complejiza las estructuras del discurso y
prefiere el lenguaje de raíz popular, aunque
desechando lo grosero, pues no pretende
transgredir el gusto prescrito; y en muchas
ocasiones elige como motivo una anécdota
íntima, de la cotidianidad del individuo, con
valor trascendente.
A ese grupo se suscribe la poesía de
Marilyn Bebes, con La aguja en el pajar
(1979), imbuida en la introspección, el autoconocimiento, la indagación en su condición
de mujer, amante, poeta; Víctor Rodríguez
Núñez ofrece en Cayama ( 1979) y Con raro
olor a mundo ( 1981) una poesía que con
tono conversacionalista asume el carácter
testimonial del episodio íntimo y se abre
hacia horizontes referenciales foráneos; Nex
Fleites ofrece en A dos espacios ( 1982) una
poesía decantada, sensorial; Abilio Estévez,
en Manual de las tentaciones (1989) alterna
la prosa poética y el versolibrismo, el tono
conversacional para la anécdota amorosa y
la reflexión sobre cocientes humanas como
la muerte, el odio, el tiempo. Se inserta en
este grupo a Norberto Codina, quien venía
publicando ya desde la década anterior.
Arango señala también la inclinación por
rescatar los valores fundamentales de
Orígenes: la indagación en la cubanidad, la

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Poesía cubana ante el umbral: apuntes sobre las últimas promociones del siglo XX/Yanelys Encinosa Cabrera

riqueza tropológica, la amplitud lexical, mayor
complejidad de las estructuras del discurso
poético y la recurrencia en temas que parten
de lo cotidiano, a veces, sin implicar referencias directas a esa misma realidad. Junto a
lo nacional conviven asuntos universales que
no se relacionan necesariamente con la
realidad local, más inmediata. Aquí se incluyen
Aramís Quintero con Diálogos (1981) y Una
forma de hablar ( 1986), de tono meditativo
sobre temas globales como la belleza del
mundo; Emilio de Armas, quien muestra en
La extraña fiesta ( 198 l) y Reclamos y
presencias (1983) un loable trabajo con la
alegoría y la metáfora como vestidura estética
de un lenguaje reflexivo y ontológico.
Raúl Hernández Novás, hasta su suicidio
estaba escribiendo una alta poesía, de
excelentes juegos tropológicos y esmerado
pulimento de la palabra. Su amplia producción
-a pesar de la premura de su muerte-:
Enigmas de las aguas y Da capo ( 1983),
Embajador en el horizonte (l 984), Animal
civil (l 987) muestra su inclinación neorigenista
en la indagación existencial y filosófica, así
como en el manejo de pasajes de la literatura
y el arte universales. Era gran cultivador de
las formas clásicas, con especial maestría en
el soneto, recuérdense Sonetos a Gelsomina
(1991).
Roberto Méndez Martinez, se inicia hacia
finales de los 80 con una poesía intelectiva,
de profundas búsquedas filosóficas existenciales, y de amplios referentes culturales, en
sus primeros libros Carta de relación (1988),
Manera de estar sólo (1990), Desayuno
sobre la hierba con máscaras (1991 ). Tras
su conversión a la fe católica en 1991, se le
añade a aquellos atributos, la hondura
ontológica y religiosa, la reflexión metafísica
y trascedentalista, cuya máxima expresión
es el Cuaderno de Aliosha (2000). Su obra,
desde los inicios, se caracteriza por un
lenguaje pulido y metafórico, de alta cultura
y exquisitos juegos intertextuales a partir de
tópicos y personajes de la literatura, el arte
y la historia; además de un universo
referencial cada vez más cercano a Orígenes.
Emerge en estos años un grupo que
confronta asuntos políticos y sociales con
espíritu trasgresor. Partiendo de la
cotidianidad individual, bebe del habla
popular y asume de ésta elementos de
violencia, que le confieren por momentos
cierto carácter agresivo al discurso, con

Cathedra no. 16, juliO&lt;liciembre 201 1

marcada intencionalidad polémica y crítica
del acontecer nacional. El poema suele
erigirse sobre lo anecdótico, a partir de una
introspección del sujeto como el fluir de la
conciencia. Se insertan en esta tendencia
Osvaldo Sánchez, Bladimir Zamora, Ramón
Fernández Larrea, León de la Hoz, Ornar
Pérez, Carlos Augusto Alfonso.
Osvaldo Sánchez se abre con Matar el
último venado (l 982) hacia una poesía
desacralizadora, que polemiza con espíritu
trasgresor temas del acontecer social y las
preocupaciones ideológicas de los jóvenes
cubanos de esos años. El análisis cuestionador
de la realidad nacional parte de la experiencia individual, con una ironía confrontadora.
Temas como el del viaje se debaten desde la
vivencia familiar, íntima: "matamos a mi
hermana / con un golpe de patria ahí en la
puerta/ como iba a romper nuestro corazón
de cinco puntas/ cruzando el agua" ("Declaración política familiar"). Hasta los referentes
culturales, personajes de la literatura y el arte
son asaeteados por un tono humorístico,
sarcástico, desde una contemporaneidad
polemizante, que los subvierte.
A Ramón Fernández Larrea lo distingue
una peculiar ironía, marcada por la acidez y
el pesimismo del inconforme que requiere
respuestas. El pasado del cielo (1987: título
del que se valiera Víctor Rodríguez Núñez
para su antología de la nueva y novísima
poesía cubana y funcionó como vehículo
aglutinador de esta promoción poética) y
Poemas para ponerse en la cabeza ( 1989)
exhiben una poesía de abierta ruptura y
confrontación ideológica, de insatisfacción
con la realidad nacional e individual. En el
plano formal advierte rompimientos con el
coloquialismo en el tono agresivo a veces,
en el empleo de variados registros lingüísticos hacia el interior de un mismo poema,
donde un vocablo vulgar puede insertarse a
un discurso de vuelos tropológicos con
acentuada intensión transgresora. Asume el
tono conversacional y lo subvierte al
adherirlo al lenguaje metafórico, al tiempo
que eleva el carácter connotativo de la
palabra. ("Me pidieron que pusiera los
dientes / siempre en las manos del día / me
dijeron entona una canción / muy verde y
llena de banderas") (Codina, 1995: 163). N
decir de Jorge Luis Arcos (1999): "Tensa al
máximo el lenguaje conversacionalista y
empieza a subvertir algunos pilares de su

■

�Poesía cubana ante el umbral: apuntes sobre las últimas promociones del siglo XXNanelys Encinosa Cabrera

cosmovisión, erigiéndose en una suerte de
reverso del conversacionalismo" (XLI).
Carlos A. Alfonso ofrece en El segundo
aire (1987) una poesía de compromiso cívico
desde las necesidades y preocupaciones
diarias, revestidas por un lirismo no exento
de humor: la cola del pan o el viejo abandonado en plena calle. Rehace la historia patria
con el humor desacralizador de quienes
crecieron en la cotidianidad de la Revolución
y la gloria de los mártires es sólo un recuento
distante de los mayores ("Yo ataqué
Moneada"). Se suma al medular tema del
viaje, afin a sus coetáneos, alimentado por
el imaginario de la espuma, las olas, representaciones simbólicas de la insularidad.
Jorge Luis Arcos en el texto ya citado,
distingue en la poesía de Antonio José Ponte
y Emilio García Montiel, "una suerte de
conversacionalismo lírico, y expresan
también ese reverso profundo, desmitificador."
El ensayista incluye también en esta tendencia
a Alberto Rodríguez Tosca, Víctor Fowler,
Damaris Calderón, María E. Hernández,
Almelio Calderón, Sigfredo Ariel, Juan C.
Flores.
Damaris Calderón, autora de Con el
terror del equilibrista (1988) se identifica
por un lenguaje duro y ríspido a veces, que
sortea constantemente los límites entre la
burla y el drama;juega con el lector asaltándole con cierta agresividad verbal, para
enarbolar sus concepciones ideológicas
sobre el acontecer nacional e individual, así
como su condición homosexual, hecho que
la sitúa temáticamente dentro del
bomoerotismo, en la apertura hacia el
discurso lésbico. Sus textos tienen una
factura de exquisitos juegos semánticos y
metafóricos, audaces, con un humor ácido y
grotesco por momentos, siempre reflexivo.
El Sigfredo Ariel de Algunos pocos
conocidos (1987) y de Manua/idades (1988)
se muestra interesado como sus contemporáneos en la historia de la vida cotidiana: en la
penuria "A la hora de comer", en la necesidad
del viaje, insertándose en el tema extensamente abordado por esta generación poética,
como en "La luz, broder, la luz", donde se
emplea la nieve como alusión simbólica del
imaginario relativo a la temática de la
añoranza por visitar tierras lejanas. Desde
los inicios de su poesía se observa la
asunción del tema bomo-erótico, que sólo
había aparecido sutil en Poveda y Ballagas,

■

y viene a insertarse al entramado de esta
promoción de fines de siglo, también con
otras voces como la de Víctor Fowler (El
próximo que venga, de 1985) y Nelson
Simón (El amolador de tijeras pregunta por
su casa de 1988); Norge Espinosa, quien en
1989 obtiene el "Premio El Caimán
Barbudo" con Vestido de novia, entre otros.
De la aplastante y exclusiva norma
coloquial se ofició, ya entrada la década de
1980, una necesaria apertura hacia otras
zonas temáticas. La indagación individual,
la búsqueda ontológica, la experiencia intima
y familiar, la preocupación metapoética, la
intertextualidad con referentes de la historia
y la cultura cubana y universal, el anhelo por
el viaje y el contacto con tierras foráneas,
temas adentrados en la historia de la
literatura cubana y que habían sido
desechados por los coloquialistas en las dos
primeras décadas revolucionarias, vuelven
a aparecer en nuestra lírica, traspasados por
un refrescante aire de contemporaneidad.
En la primera mitad de la década de
1990, sobrevino una época de violenta
transformación del escenario nacional. Con
la caída del campo socialista europeo y el
declive de la economía cubana hacia los
ásperos brazos del "Periodo Especial", se
emprendió un amplio proceso de transformaciones, que sacudió desde sus cimientos,
presupuestos caducos y corrosivos, los
cuales durante un largo periodo habían
regido la conducta política, social y cultural
del país, y estaban siendo cuestionados desde
1985: el inicio del proceso de rectificación
de errores.
Ante el debate por catalogar la poesía de
los años 90 como continuidad o como
ruptura, me inclino a entenderla como una
profundización más intensa de las
variaciones con respecto a la norma
coloquial, que venían gestándose en la
promoción de los 80. En algunos casos esas
transgresiones son llevadas a extremos más
radicales que en la jornada anterior, como
muchos miembros del grupo Diáspora,
cuyas poéticas, señala Jorge Luis Arcos, "han
ido más lejos y añaden a la subversión
ideológica, propia del reverso coloquial, la
estilística: Ornar Pérez, Rolando Sánchez
Mejías, C. A. Aguilera, Ricardo A. Pérez,
Rito R. Aroche, Caridad Atencio, Pedro
Marqués, Ismael González Castañer,
Rogelio Saunders."

Cathedra no. I 6, julio-diciembre 2011

Poesía cubana ante el umbra]: apuntes sobre las últimas promociones del siglo XX/Yanelys Encinosa Cabrera

Con el devastador asalto del Periodo
Especial, la ruda escasez material, que en
consecuencia promovió pérdidas de valores
morales y espirituales, además de una
reducción de la entrada de nuevos referentes
culturales a la Isla, los jóvenes poetas de
estos años, se vieron profundamente atraídos
por temas como la calamidad del hambre y
los apagones; el enclaustramiento en la
poesía, con un marcado interés metapoético·
el viaje, unido a la atracción por conoce;
otros países, como solución a las carencias
materiales y espirituales.
Walfrido Doria (2002) en su estudio
Estaciones, estados, documentos: panorama
de la poesía cubana en los 80 y los 90 del
siglo XX, refiere sobre el grupo Diáspora:
Al definirse a sí mismos como un proyecto
de escritura alternativa, elígen el margen

como topología -dada la tupida red de
determinaciones y el eficiente mecanismo
controlador de los discursos y la producción

de saber que ha regido el campo cultural
cubano-.( ... ) Una retórica neovanguardista
(densamente moderna) defme los enunciados
metacríticos de Diáspora(s), sustentada en la
dinamitación de un pasado literario con vistas
a construirse un lugar único de enunciación;

en la tachadura de textos culturales con igual
propósito autoconstructivo, y en el terror
como estrategia de lectura del imaginario
nacional anterior y de autorrepresentación.

El telos fundamental del grupo, perceptible
en la mayoría de sus proyecciones
escriturales (poesía, crítica ... ) es ocupar un
estatuto diferencial como valor altamente
positivo (31).

Los miembros de este grupo emprendieron una innegable radicalización de las
rupturas co □ el coloquialismo, con una
manifiesta conciencia iconoclasta. Su poesía
muestra un alto interés experimental con las
estructuras del lenguaje, la desarticulación
del discurso, la dinamitación de la palabra,
la multiplicación de sentidos desde la
visualidad espacial (corrimientos, escalonam1entos, largas pausas, utilización de
flechas, paréntesis, corchetes). En lo
ideológico es evidente la acentuada actitud
confrontadora y polémica ante la situación
política y social.
Hacia los últimos años del siglo, apareció
en la poesía cubana el turista, el dólar, el

Cathectra no. 16, julio-diciembre 201 1

emigrante ... , sujetos y objetos emergentes
de la nueva situación económica del país
así como los posibles referentes en torno al
campo de acción de esos sujetos. En verso
de Caridad Atencio, quien cuenta con Los
viles aislamientos (1996), Los poemas
desnudos (1997) y se acercó en los años
90 a Diáspora, preocupada por el acontecer
de su tiempo, y sin pudores ideológicos,
ante el fenómeno turístico pronuncia:
"mercadería y circo para el recién llegado"
(Umbrías, 1999).
La indagación trascendentalista, inherente
al ser humano de todos los tiempos,
contmuaba tomando auge en la lírica del
patio. La proyección religiosa fue una de las
estancias rebabitadas por una importante
muestra de la poesía surgida en ese espíritu
de transformación y renovación literaria
reinterpretació□ y resemantización de 1~
realidad. La búsqueda de la Trascendencia,
desde la reflexión filosófica o la vivencia
individual, regresó de la mano del
neorigenisrno, que venía consolidándose
desde la hornada anterior.
Jorge Luis Arcos en Conversación con
un rostro nevado ( 1992) y De los Ínferos
( 1997) muestra una poesía profundamente
filosófica, de marcada intelectivización y
ahondamiento ontológico, con un esmerado
trabajo con la palabra y la tropología abierta
a ricas intertextualidades culturales. 'su obra
representa también un retorno a Orígenes.
Una poesía fresca, de profundidad
filosófica y ontológica, cercana al
neorigenismo, es la de Jesús David Curbelo
quien reflexiona sobre las relacione;
humanas, del sujeto consigo mismo, con sus
semeJantes y con Dios. Los poemarios
insomnios (1994), Extraplagiario (1995),
Libro del cruel fervor (1997) exhiben una
poesía de excelente trabajo con el lenguaje,
de reJuegos metafóricos y tropológicos.
Cull!va las formas clásicas y renueva la
décima y el soneto con atrevidos
encabalgamientos. En alguno de sus textos
experimenta con acierto en la hibridación de
los géneros literarios, al incluir elementos
de la narrativa y el teatro en la pieza lírica.
Ya adentrados los años 90 la poesía cubana
experimentó un progresivo establecimiento
de lo que Virgilio López Lemus señalara
como "eclecticismo de la poesía cubana":
el asen_tamiento cada vez más profundo y
expansivo de una poesía que no se adscribe

■

�Poesía cubana ante el umbral: apuntes sobre las últimas promociones del siglo XXNanelys Encinosa Cabrera

;

a tendencia estilística delimitada o bien definida, sino que asume la síntesis del exquisito
y variopinto legado estético cubano, en
abigarrada conjunción de continuidad y
ruptura, y que vendrá a caracterizar una amplia
zona de lo que será la poesía del siglo XXI.
Un representativo ejemplo de lo anterior
es la producción de Alberto Edel Morales,
quien había publicado poemas en antologías
y revistas en la década anterior y se inserta
en el entramado poético de los años 90 con
los cuadernos Viendo los autos pasar hacia
Occidente (1994) y Escrituras visibles
(1999), con una poesía que asimila el tono
conversacional a un denodado lirismo, de
pulsaciones emotivas e íntimas unas veces,
testimonial y episódicas otras, filosóficas y
existenciales muchas, traspasadas todas por
un aliento de reflexión y trascendentalidad
que las aúna, y ubica al poeta, muchacho de
provincia, enamorado, hermano, hijo de
familia, lejos de tendencias y gremios .
Poesía de quien se pretende al margen, lejos
de corrientes al uso (Morales Fuentes, 2004),
para observar(se) desde cierta distancia el
caudal de su historia personal o de la poesía
que lo precede y lo acompaña, y hallar desde
allí el sitio que habrá de corresponderle en
el torrente.
En 1999 aparece por Ediciones Capiro
el cuaderno Aneurisma de José Luis Serrano,
quien se ha especializado, ya en el nuevo
siglo, en el cultivo de las formas clásicas,
aportándole riqueza y renovación en el aspecto
ideológico; pues reúne conocimientos
actualísimos de la postrnodernidad como la
informática, adelantos en la medicina y la
ciencia en general, para ahondar en la
esencia humana, con un tono irónico, ácido
por momentos y hasta divertidamente
apocalíptico; mientras exhibe un meticuloso
cuidado lingüístico y estético de la décima.
Este ejemplo nos adelanta la creciente
recuperación de las formas clásicas que se
concretará con mayores luces en la primera
década del siglo XXI.
La inclinación a nuclearse en torno a
revistas o antologías (la revista El Caimán
barbudo de los coloquialistas, la antología
Retrato de grupo de la generación de los 80,
la extraoficial revista Diáspora en los 90)
comenzó a disolverse ya hacia los últimos
años del siglo, perdiéndose el sentido
gregario y grupal, para abrir la creación al
acontecer de una vida literaria más vasta,

■

enriquecedora y diversa: el apogeo de
recitales de lectura, de coloquios y cafés
literarios, la explosión de periódicos,
revistas, boletines culturales de alcance
provincial y nacional, antologías que
exhiben disímiles registros y tendencias,
publicadas en Cuba y en el extranjero; lo
que promovió la apertura hacia una
convergencia y convivencia más respetuosa
y dialogante de variados estilos e
inclinaciones temáticas.
Debe señalarse que al concierto de la
poesía cubana de fin del siglo XX no faltaron
las voces de los poetas prerrevolucionarios,
aquellos que arribaron a 1959 con una obra
ya en apogeo, y provenientes de diversas
corrientes ideoestéticas, como el
neomodernismo de Dulce Maria Loynaz, el
neorromanticismo coloquialista de Carilda
Oliver Labra, la poesía étnica de Nancy
Morejón y Miguel Bamet, el coloquialismo
de César López, Pedro de Oráa, Pablo
Armando Fernández, por sólo citar algunos,
y en los cuales no me he detenido en esta
ocasión. Pero un estudio sobre la evolución
de esas poéticas en el transcurso del siglo
-tema apetecible para futuras diseccionesarrojaria los recíprocos aportes intergeneracionales, que han devenido como resultado
de la convivencia de estas poéticas con el
quehacer de las más recientes promociones,
con las que han coincidido en tiempo y
espac10.
En suma, la poesía cubana nacida
dentro de La Revolución, en la segunda
mitad del siglo XX, evolucionó de un
prolongado coloquialismo, en exceso
imbuido en el entorno social(ista), hacia un
imprescindible retorno al individuo, centro
de la sociedad y principal agente
transformador de la vida cotidiana. Se
experimentó a la par un paulatino proceso
de desviaciones formales respecto a la norma
coloquialista, que desde fines de los años
60 y 70 venía ofreciendo los primeros
indicios y se concretó en los 80 de manera
generacional como una ruptura ideológica a
la que se incorporaría la ruptura estilística
de la promoción de los años 90, sacudida,
ya hacia el fin de la centuria, por una
pluralidad apostada en el umbral de una
estancia más amplia y múltiple, reciclable y
renovante, de convivencia respetuosa y
solidaria, que será la poesía inaugural del
siglo XXI.

Cathedra no. 16, julio-diciembre 20 I I

Poesía cubana ante el umbral: apuntes sobre las últimas promociones del siglo XXNanelys Encinosa Cabrera

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Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

■

��Reflejos para el baño de hombres

Jesús de León
Sea cortés. Si el espejo le sonríe, devuélvale
la sonrisa. Porque si usted se irrita él lo
amenazará con el puño y será inútil que
alguno de los dos intente cruzar el espejo.
Si ve su imagen borrosa puede ser por
varias causas: el espejo está sucio, el espejo
está empañado, está usted perdiendo su
identidad, hay demasiado humo de cigarro
o una sobrecarga de malos pensamientos.
Evite mirarse en espejos de cantina
cuando esté sobrio, en los del lavabo antes
de hacer el amor y en los restaurantes si está
a punto de terminar una relación. La
culpabilidad puede agrandarle los ojos o
darle una apariencia de criminal en ciernes.
Cuidado con esos espejos que a su vez
se reflejan en otros, como ocurre con los de
peluquería antigua o los que se colocan en
ciertos moteles. La multiplicación irresponsable del reflejo puede ser peligrosa. Si un
espejo multiplica infinitamente su imagen,
¿cómo saber si usted es usted y no uno de
sus reflejos? Y en aquellos donde pueda verse
al mismo tiempo de frente, de perfil o de
espalda, ¿está seguro de que no fragmentan
su yo en las facetas que lo componen? Eso
para no hablar de los laberintos de espejos
de las ferias . Cierto hombre que salió de
visitar uno ya no pudo volver a verse
reflejado en ninguna otra parte. Había
desperdiciado todos sus reflejos allá adentro.
Ahora que está frente al espejo, observe
su reflejo con cuidado. Puede ser la última
vez que lo vea (y él a usted}. Cada vez nos
despedimos para siempre de nuestro reflejo,

Cathedra

no.

16,

juliooiciembre 201 1

porque nadie se ve dos veces igual en el
mismo espejo.
No sólo los espejos de feria son
deforrnantes. Nuestra imagen también es
deformada por nuestra miopía, nuestros
prejuicios, nuestras ilusiones, la opinión de
nuestros amigos, la de nuestros enemigos y
también por la engañosa memoria de
nuestros anteriores reflejos. Si pudiéramos
vernos tal cual somos en el espejo,
lanzaríamos un alarido y el cristal se baria
añicos.
Arregle su corbata, péinese, métase los
faldones de la camisa, acomódese el saco,
ajústese bien los pantalones, revísese de
frente y de perfil. Muy bien. Ahora haga lo
mismo con el que está del otro lado del
espeJo.
¿Se ha preguntado usted por qué los
espejos de los baños públicos rara vez
reflejan los zapatos y por qué los espejos de
zapatería están en un ángulo que impide ver
el resto del cuerpo? Déjeme advertirle algo:
los zapatos y su reflejo podrían intercambiar
lugares sin que usted se dé cuenta. ¿Entiende
ahora el origen de la frase no me gustaría
estar en tus zapatos o aquello de no tener el
suelo firme bajo los pies? ¿Entiende por qué
Jesucristo podía caminar por el agua, seguro
de que su reflejo jamás lo haría perder
pisada?
Apiádese de los espejos. Padecen una
continua crisis de identidad.
Tenga miedo de los espejos. Andan
siempre en busca de un rostro.

■

�Reflejos para el baño de mujeres

Las mujeres no se ven al espejo, conversan
con su reflejo.
¿Por qué las mujeres tardan tanto en
maquillarse ante el espejo?
Porque intentan enseñarle a su reflejo
todo el ritual desde el principio, con lujo de
detalles. Tienen la esperanza de que el reflejo
aprenda a hacerlo por sí mismo y de manera
instantánea. Insisten a pesar de sus repetidos
fracasos porque así tendrán a quién echarle
la culpa (no al espejo, sino al marido).
Una mujer que se mira al espejo se siente
muchas mujeres. Se fortalece en el espejo. Llega
un momento en que quiere ocuparlo todo.
No hay fatiga más grande que la de un espejo
después de que en él se mira una mujer.
¿Y qué decir de la multiplicación de los
espejos por culpa de las mujeres? Hay espejos
de mano, de tocador, de polvera, en el automóvil, en la recámara. Donde nosotros encontremos un pequeño fragmento redondo o
rectangular que reproduzca la imagen, ahí
estuvo una mujer. Cuando las mujeres nos
miran a los ojos diciendo que nos aman, están
simplemente contemplando su reflejo en
nuestra atónita mirada. Nuestros ojos se
convierten así en sus más insignificantes espejos.
Ya que hemos hablado de los espejos de
peluquería, hablemos de los espejos de los
salones de belleza. Lo importante en ellos
es la cantidad de luces que los rodean. Como
si existiera ese afán de impedir que las sombras
invadieran ese rostro en pleno proceso de

■

reconstrucción. Si después la mujer pide que
la llevemos a cenar o a bailar a un sitio donde
las luces sean tenues e indirectas, ¿no es esa
una tácita confesión de fracaso?
Creo que Lewis Carroll se equivocaba.
Para las mujeres el mundo desquiciado no
está al otro lado del espejo, sino aquí. ¿Por
qué? ¡Porque ellas viven aquí! Lo que nadie
ha entendido es que El País de las Maravillas
es una fantasía misógina. Es el único mundo
donde el comportamiento de las mujeres
tendría sentido.
Las mujeres siempre han sido menos
ingenuas que los hombres en su trato con
los espejos. Saben que la única forma en que
pueden soportar su reflejo es enmascaradas
por el maquillaje.
¿Qué es una mujer que no quiere verse
en un espejo? Un círculo cuadrado.
Los verdaderos espejos de las mujeres
son las otras mujeres. El reflejo es mera
retórica.
¿Qué pasaría si por decreto se prohibiera
que las mujeres usaran y abusaran de los
espejos? Usted, querida amiga, ¿qué haría?
¿Una huelga de sexo como Lisístrata? ¿Una
guerra santa como Juana de Arco?
¿Perpetraría un tratado en defensa del reflejo
del segundo sexo al estilo de Simone de
Beauvoir? ¿O más sutilmente, como las
musulmanas, usaría velo? Aventuro una
sugerencia: salga a la calle enmascarada,
pero con el sexo al aire.

Cathedra no.

16, julio-diciembre 20 I I

�Consideraciones sobre la Literatura
del Norte

Víctor Barrera Enderle

Expongo estas consideraciones desde la
"trinchera", desde ese espacio nebuloso
que es el norte (¿norte respecto a qué?).
Pienso debo iniciar con un desplazamiento,
con un rodeo: salir un poco del entorno
inmediato para tratar de mirar desde afuera
(si eso es posible) y desbrozar conceptos,
pues tengo la impresión de que estamos
frente a una malentendido que se ha
difundido e instalado sin ningún tipo de
reflexión, y si no viramos el rumbo corremos
el riesgo de seguir propagándolo
infinitamente. El desplazamiento, más que
fisico, es metafórico: el distanciamiento
crítico. ¿De qué hablamos cuando mentamos
la Literatura del Norte? Tendríamos que
fragmentar la frase en cada una de sus partes.
Uno es un concepto artístico; el otro,
geográfico. Empiezo por el espacio. Norte:
¿qué es? ¿Qué significado ha tenido en
México? De entrada, una zona clasificada
(desde diversos ángulos: políticos,jurídicos,
estéticos , económicos, literarios) con
adjetivos determinantes: desértica, desolada,
lejana, agreste, fronteriza, extremosa,
polvorienta, violenta. Un lugar que se ha
definido en oposición a algo exterior: el
centro del país, el sur de Estados Unidos.
La determinación geográfica impuso a su vez
un tono exaltado en la confección del relato
de la identidad regional. Crecer en el Norte
representaba, desde el inicio, un desafio
administrativo. Porque aquí, el discurso
burocrático y racional de la España
renacentista no se enfrenta a la disimilitud
de las culturas nativas, sino ante la ausencia:
el vacío de la zona agreste. La empresa era
doble, primero domesticar y luego progresar.
La idea de la transformación va aparejada
con la de gobierno. Gobernar: trucar el vacío

Cathedra no. 16,

julio-diciembre 2011

por la presencia. La dotación de sentido
pasaba por la glorificación de las faenas
caseras (la riqueza del subsuelo y la fertilidad
de la tierra eran privilegios del sur). Quien
podía conducir una casa, podía gobernar una
jurisdicción.
La lejanía (el mismo término suponía una
toma de distancia) era literal y metafórica.
Se estaba lejos del centro y se vivía de
espaldas al "mundo ordenado" de donde
procedían los modelos de conductas y las
leyes y noticias. Las cosas pasaban en otra
parte, entre ellas la Historia con mayúsculas.
Entre esas cosas lejanas que sucedían en
otros lugares estaba la literatura. Al principio
se le concibió en estas regiones como la
expresión de la alta cultura, distinción de la
que carecíamos. Modelo de expresión y
aspiración intelectual. Nuestros primeros
escritores usaron la expresión literaria para
mentar algo más: la identidad, la memoria,
los deberes y los proyectos futuros; pero
poco la usaron para crear una voz propia.
Escribían inventando a sus posibles lectores
(no los había y creo tampoco los hay en la
actualidad) y terminaban perdiendo el rumbo
ante la ausencia de respuesta. Pero
escribieron y fueron dejando una tradición
escondida, que aún permanece a la espera
de la reivindicación crítica para ajustar
cuentas, despejar mitos y hacer recuentos ...
Debo, antes de continuar, hacer otra
digresión, un nuevo rodeo. Considero
necesario reflexionar un poco más en el
punto de conjunción de los dos conceptos
que subyacen a este fenómeno y se suelen
tergiversar (y silenciar) de manera
escandalosa. He hablado de espacio y
literatura. Hago una unión momentánea. La
geografia de las letras. La asociación entre
la escritura y su entorno será siempre
problemática, y sin embargo, en cierta

■

�Consideraciones sobre la Literatura del Norte/Víctor Barrera Enderle
Coosideraciooes sobre la Literatura del Norte/Víctor Bam:ra Enderle

manera, ambos factores son inseparables, a
pesar de los pesares. Evidentemente, los
gentilicios literarios sirven más para la
clasificación historiográfica, para el
ordenamiento crítico (y en la actualidad para
vender algunos libros) que para determinar
a priori las cualidades y "esencias" de
autores y obras. Las fronteras geopolíticas
no deberían ser, en rigor, una división
literaria (sobre todo si éstas separan a países
con la misma lengua), y ciertamente no lo
son para las labores de creación y recepción
(al menos hasta hace algunos años): los
autores, las autoras pueden escribir sobre
cualquier asunto; y lo mismo para los
lectores: la lectura es una forma de eliminar
el tiempo y de acortar distancias e idiomas.
Cuando se habla de literaturas nacionales
o regionales (incluso urbanas), se debería
mentar (al menos así lo pienso) un fenómeno
mayor al de la creación e incluso al de la
lectura. Me refiero al conjunto, al llamado
campo literario, una comunidad mayor, con
diversos agentes y una legislación tácita y
compleja. Ahí sí es pertinente conjugar
geografía y literatura. Ese proceso implica
la totalidad de géneros (con todas sus
ramificaciones posibles), la aceptación y el
rechazo sociales, el gusto y el disgusto
individual, el conocimiento, la interpretación, la tergiversación y el olvido de todos
quienes participan en esa vida literaria.
La asociación entre literatura y espacio
implica, sobre todo en el ámbito de la creación,
otro problema no menor: la relación con "la
realidad". El gentilicio -la determinación
espacial- supone, en las interpretaciones más
tradicionalistas sobre el fenómeno literario,
una relación directa y subordinada con el
entorno. Condición y condena para los
creadores. Unos de los paradigmas de la
modernidad estética ( el paradigma se
acentúa aún más en la "era postrnodema")
fue el quiebre de la referencialidad artística.
La fórmula sería así: a mayor evolución,
menor "realismo". He aquí algunos de sus
síntomas: la abstracción, la fragmentación,
el subjetivismo, la experimentación formal
más extrema, el reparo sobre el lenguaje.
Una buena cantidad de autores y polemistas
públicos (pues lejos están de alcanzar el
calificativo de críticos) suelen asociar
realismo con costumbrismo, y desdeñarlo
olímpicamente. No me interesa en lo más
mínimo hacer aquí una apología del

■

realismo, sólo intento redimensionar el
problema. Y el problema tiene que ver con
la construcción ficcional, sobre todo, en el
campo de la narrativa, pero sin dejar de lado
a ninguna de las otras manifestaciones
!iterarías. Daré un breve ejemplo de esta
"polémica". Mientras buena parte de los
discursos postmodernos se sustentan sobre
el carácter ficcional (y antirreferencial) de
los discursos, algunos críticos
metropolitanos, como James Wood (quien
ha hecho algo de ruido con su ensayo How
Fiction Works), proponen un "regreso" al
realismo para desentrañar la "verdad" de
nuestra condición. Al menos esa es una de
sus propuestas más interesantes (y más
peligrosas): la demostración de la vigencia
de la estética del realismo en la narrativa del
siglo XXI. Varías cosas pueden decirse y
deducirse de esta apuesta. Primeramente, el
rechazo al ya viejo cliché postrnodemo de
la antirreferencialidad del lenguaje. Debo
aclarar que este retomo al realismo no es
inocente ni representa una simple apuesta
por la imitación fiel de la realidad: es más
bien una representación de la experiencia (o
de la infinidad de ellas) sobre la realidad.
Para Wood, y en esto coincido con él, la
ficción se ubica en el mundo y trata sobre el
mundo (recordé una lejana idea de Alfonso
Reyes expuesta en su teoría literaria: el único
material posible de la imaginación es la
realidad). Este planteamiento no es nuevo,
desde luego, y de hecho el ensayo de Wood
me recordó a Walter Besan! y su defensa de
la ficción (en 1884 la propuso como una de
las bellas artes, tratando de dignificar el
oficio de novelista), sólo que para Wood el
arte de la ficción implica una contradicción
tal vez insalvable, a saber: que la literatura
es al mismo tiempo un sistema de códigos y
convenciones y una forma de verdad, algo
que nos afecta y nos cambia de algún modo.
Ante el rechazo postrnodemo de la condición
de sujetos, la eliminación científica (vía la
neurociencia) del yo y el afán por la
información total y la clasificación de datos
de los "realistas histéricos" (la opción
postmodema del realismo, sustentada en los
medios de comunicación como la mejor vía
para la comprensión del mundo y sus
realidades), Wood propone rescatar el añejo
radicalismo de las estrategias formales de
realismo moderno (la capacidad de
observación y acción del narrador, la

Cathedra no. 16, Julio-dlciembre 2011

construcción magistral de personajes, el
desafio constante a la forma), es decir, una
suerte de retomo metafísico y moral al yo,
con todas las implicaciones que ello trae
consigo: el restablecimiento de la figura de
autor (y de la figura del lector) y el rescate
de las múltiples estrategias con que éste se
enfrenta al desafio formal para contar algo.
Esta relación múltiple, heterodoxa, con
la realidad implicaría una reflexión crítica
que pudiera mirar el fenómeno de la
Literatura del Norte desde dentro, para
deslindarla de los elementos externos que
sólo han conseguido reforzar el cliché y
silenciar las discusiones, promoviendo falsas
polémicas. Polémicas ensambladas desde el
ámbito de la publicidad y la farándula del
espectáculo y en donde la misma crítica
pública (que sostiene la hegemonía de las
industrias culturales) recrimina la
"monomanía" de los narradores norteños de
hablar sobre violencia y narcotráfico, cuando
ha sido ella (esa seudo crítica que llena
páginas de revistas y adorna los cintillos
rojos que engalanan a los nuevos libros) la
que ha consolidado esa asociación.
2

Creo no necesito remarcar que, para mí, la
llamada Literatura del Norte (de nuevo:
norte respecto a qué, o a quiénes), sólo
cubre una pequeña parte de un fenómeno
mayor; y cuando se la menciona con la
pomposidad mediática no me siento aludido
ni interpelado como lector, ni como crítico,
ni como ensayista. Suena, eso sí, a una
parafernalia, a un paisaje forzado e idílico,
donde los protagonistas repiten (como
si estuviesen leyendo un guión
cinematográfico) los lugares comunes y las
peripecias que otrora padeciesen los grupos
y movimientos literarios para abrirse camino
en un medio que solía ser cerrado y selectivo.
Literatura del Norte es una fórmula, o mejor:
una metonimia (la pequeña parte homogénea
de un todo heterogéneo), que precisa de
varias reformulaciones. Estas tendrían que
ver con las nociones de autor, obra y género
literario.
Dos formas distintas de notoriedad. En
el pasado (un pasado a la vez cercano y
remoto: cercano en el tiempo; lejano en cuanto
a los cambios culturales) la publicidad de
un autor o un título correspondía a un largo

Calhedra no. 16, julio-dlciembre 2011

y complicado proceso de lectura (y no digo
que no intervinieran en él elementos "extraliterarios" como la condición de clase, la
hegemonía de género y el manejo de los
códigos que sustentaban el canon literario).
En la actualidad, y por lo general, la difusión
se lleva a cabo de espaldas a los procesos
de lectura. No intervienen tanto los factores
que antaño afectaban o influían en la
constitución del canon, sino que entran
nuevos elementos que agilizan y a la vez
excluyen a los otros: estrategias publicitarias
que simulan y reproducen (en forma de
simulacro) las antiguas formas de consolidación literarias: talento, genio individual,
personalidad a la vez vanguardista y
marginada, y una biografía construida al
vapor para resaltar los momentos más
dramáticos de un "escritor incomprendido".
La irreverencia, el rechazo exagerado por
todo lo que huela a nacionalismo cultural
trasnochado, el reconocimiento a sus pares
(pero sólo a aquellos que también han sido
bendecidos por la proyección mediática) y
la apelación al lugar común: rechazar a
quienes aún creen en la vinculación entre
literatura y sociedad. Todos estos aspectos
serían constitucionales de la nueva función
de autor. El autor moderno había muerto en
la academia occidental, nacía ahora el
escritor mediático.
Ahora bien, respecto al concepto de obra,
no necesito traer aquí las consideraciones de
Foucault sobre el tema, bastará definirla
como una función cuyas significaciones han
cambiado en los últimos años. El trueque de
terminologías (cambiar obra por texto) no
fue gratuito. El texto apela a la relación con
otros textos y denuncia su índole discursiva.
Esta tendencia semántica implicaba la
ponderación de la escritura respecto al acto
creativo, en desmedro de la figura de autor.
El texto ganaba autonomía en el ámbito
académico, marginando enfoques más
amplios que involucraban, entre otras cosas,
el contexto y las contradicciones ideológicas
e identitarias de sus creadores. Pero en el
terreno editorial, el concepto de obra se
debilitaba y se mantenía sólo como extensión
de algo más que garantizaba su factura: el
tema o el apellido del autor. La obra se
acartonaba como producto de exportación,
cumpliendo con las diversas reglamentaciones aduanales (gran ironía: la idílica visión
moderna que veía a Literatura como universal

■

�Consideraciones sobre la Literatura del Norte/Víctor Barrera Enderle

Consideraciones sobre la Literatura del NorteNlctor Barrera Enderle

se transformaba en la adecuación de lo
literario dependiendo de los vaivenes del
mercado).
Otra de las transformaciones importantes
fue de corte metonímico: la novela como
literatura. Los géneros literarios son, bien
lo explicó Reyes hace mucho tiempo,
funciones, pero también expresiones
hegemónicas de épocas precisas. Durante la
modernidad, la novela se encumbró como
el género masivo, como el gran esfuerzo de
disputarle los mecanismos de sentido a la
realidad. La novela como totalidad fue la
gran empresa literaria de buena parte del
siglo XX. Al mismo tiempo, la novela se
adecuó a las necesidades de venta. El
ascenso de la cultura de masas y el aumento
de los niveles de alfabetización ayudaron a
esta consolidación. Dentro de esta vorágine
hubo espacio para la innovación y la
reinvención constante del género. Sin
embargo, la capacidad para contar y agrupar
historias por temas y consolidar personajes
arquetípicos se explotó al máximo.
La reconfiguración de estos tres factores,
de acuerdo a los intereses de las nuevas
fuerzas vivas que luchan al interior del
campo literario, ha contribuido a la llamada
hegemonía de la Literatura del Norte.
3
Una vez delimitado y descrito el problema,
me veo en la necesidad de entrar en materia.
Creo, sin embargo, los rodeos que be dado
confirman la condición actual de simulacro
de la Literatura del Norte. Si nos quedamos
en la dimensión temática, la Literatura del
Norte tiene apenas un par de décadas de
existencia. Su denominación proviene del
reacomodo del campo literario mexicano en
la era de la globalización, cuando el Estado
perdió su hegemonía como patrocinador
cultural y, a su vez, emergieron o se
reforzaron las industrias culturales de corte
transnacional. (Y no estoy afirmando que el
Estado no cumpla ya una función de auspicio
y promoción, sino que ahora lo hace
siguiendo la lógica del capitalismo tardío.)
Entonces las conductas y los
desplazamientos cambian. La "Literatura
Latinoamericana" (vista como un todo más
o menos homogéneo desde los días del Boom
narrativo) es parcelada y reclasificada según
las expectativas de posibles (y fantasmales)
lectores peninsulares, lectores que ahora
pertenecían a la comunidad europea y asu-

■

mían, tal vez por primera vez, los tics y
manías de consumidores metropolitanos,
y ahora esperaban leer lo que desde antes
daban por sentado: la diferencia, el exotismo,
la confirmación de la peculiaridad regional
a través de los residuos del realismo mágico
(patéticos best sellers que multiplicaban
basta el hartazgo una serie de lugares
comunes).
No afirmo que todo el proceso fuera así,
sin duda hubo excepciones, escritores que
lograron salvar obstáculos extraliterarios y
pudieron aprovechar los beneficios de la
nueva estructuración del mundo editorial de
habla hispana. Las circunstancias eran
propicias para la implantación de nuevas
estrategias de difusión. La globalización se
veía entonces como un replanteamiento del
orden mundial; en lo local, otorgaba la
ilusión del anhelado arribo al "Banquete de
la civilización" (las "señales" eran claras
para ellos: las dictaduras sudamericanas se
habían acabado, los viejos gobiernos
partidistas y nacionalistas cedían ante las
nuevas políticas económicas neoliberales, la
burocracia se disfrazaba bajo el pulido
concepto de la privatización), y la
posibilidad para los autores de superar los
lastres de las generaciones anteriores (entre
ellos, el trillado cliché del realismo mágico:
escribir en los noventa representaba, para
una buena _parte de los noveles creadores,
fantasear con la idea de la desterritorialización y trocar Macondo por Me ondo, por
citar un ejemplo ramplón). Borrar los
márgenes y soñar con que el mundo es uno
y único. Eso por una part,e; por la otra: la
expresión de las diferencias regionales surge
de este burdo proceso de homogenización.
Al lado de la ficción antirreferencial, la
literatura de testimonio (que venía desde la
década del sesenta, justo cuando la misma
noción de lo literario había principiado a
transformarse), y, más peculiarmente, la
escritura de la diferencia. Esta última
contenía la voz de grupos que otrora habían
carecido de espacios para hacerse escuchar.
Me vienen a la mente algunos nombres
emblemáticos, los enuncio al vuelo: Pedro
Lemebel, Joaquín Hurtado -que casi nadie
cita, por cierto, al hablar de Literatura del
Norte-; pero también: Diamela Eltit, Mario
Bellatín y otros más.
En este proceso literario, el norte de
México fue visto, desde inicio de la década
del noventa, como el "laboratorio de la
postmodernidad" (en palabras de Néstor

Cathedra no. 16, julio&lt;liciernbre 2011

García Canclini), un lugar donde se
agigantaban los fenómenos, como si fuesen
colocados en un portaobjetos, y se los podía
apreciar en toda su diversidad a través de
lentes de diversos enfoques. Estaba la migración, esa diáspora del tercer al primer mundo
(que tanto anuncian los profetas de la
postrnodemidad), la heterogeneidad cultural,
la desigualdad (tanto de raza como de género),
la frontera como metáfora y a la vez como
escenificación del espacio marginal, la
ausencia del Estado y el imperio del mercado
(con las maquiladoras como ejemplo supremo),
el desierto como metáfora de la ausencia de
significación, las ciudades norteñas como
espacios marginales que ofrecen la fantasía
del bienestar occidental y muy pronto
enseñan sus verdaderas fauces (Ciudad Juárez
sería el modelo emblemático). El norte
mexicano es el fin de viaje de la literatura
latinoamericana moderna (como prueba
estaría la narrativa de Roberto Bolaño).

4
La Literatura del Norte se ha convertido, así,
en una convención que implica, de manera
implícita, un corte temporal y un eje temático.
El aspecto temporal se reduce, como be
sugerido, a las últimas dos décadas (bien
podríamos marcar como punto de partida
1990), cuando se instalaron en el campo
literario mexicano los mecanismos de
producción y distribución propios de la era
de la globalización. ¿Qué quiero decir con
esto? Me refiero al momento en que las
formas modernas de publicar y distribuir
obras literarias (que venían desde los días
del Boom narrativo), basadas en la figura de
autor y en la supuesta calidad de la obra, es
decir, en criterios de lectura, son sustituidas
por procesos más dinámicos e inmediatos
que dejan de lado olímpicamente la "opinión
del lector" y tergiversan los juicios críticos
para garantizar la venta de los ejemplares. Antes,
al menos en teoría, las obras daban prestigio
a las editoriales y a los premios, ahora suele
ser a la inversa. Para el momento en que un
libro es distribuido ya está clasificado y
adjuntado a la historia literaria. Incluso da
la impresión de haber sido leído previamente
de manera unívoca y autoritaria, y lo que nos
entregan es sólo una posible lectura de la
obra. Y para evitar cualquier tipo de
disidencia se cierra o silencian previamente
los pocos espacios para la discusión crítica.

Cathedra no. I 5, julio-diciembre 20 I o

El eje temático tiene que ver con una sola
interpretación de la realidad, con la preponderancia del medio sobre las acciones. El
Norte como la frontera de la cultura y de la
civilización. Todo se desborda: el narcotráfico
como la manifestación más nítida del
capitalismo salvaje; el desierto como el
escenario idóneo para las pasiones más
desmedidas. La narrativa no puede, ante tal
expectativa, escapar de la linealidad más
llana. El engranaje editorial espera se
cumplan las formas y si acaso deja espacio
para la experimentación, se asegura de que
los límites no se crucen. Las mismas variaciones terminan por confirmar la fórmula y
consolidar el género. La tácita imposición
tiene como gancho la promesa de la profesionalización. La configuración de la Literatura
del Norte ha otorgado, por primera vez, la
promesa de la autonomía de la literatura en
la región. Para tal efecto ha instalado una
serie de estrategias y procedimientos que
intentan consolidar la actividad literaria en
el ámbito social (muchas de esas estrategias
siguen siendo financiadas por el Estado, pues
el mercado sólo ofrece la ilusión de la
profesionalización pero nunca garantiza la
satisfacción y la igualdad para todos).
Ahora nos encontramos inmersos en esa
circunstancia, y eso ha aletargado nuestra
reflexión crítica. Comenzamos a aceptar, sin
cuestionar, la definición del fenómeno desde
la posición de simples espectadores. Gran
ironía: la globalización nos vendió la ilusión
de la descentralización cultural; lo que finalmente ha hecho es reforzar el centralismo.
Durante la formación del Estado la estrategia
principal fue la homogeneización; durante
la globalización la estrategia es la ponderación
de la diversidad. Al final el resultado es el
mismo: la ausencia de un diálogo entre
iguales. La Literatura del Norte, como parte
de este fenómeno, se está convirtiendo en
una categoría fija, en un pesado obstáculo
que puede limitar y distorsionar nuestro
derecho a la representación estética.
La única manera de eliminar esa metonimia
incómoda y de comenzar a mirar el fenómeno
en su complejidad es planteando nuevas
estrategias de lectura: asomarnos a otros
géneros (la poesía ha producido en la región
voces muy interesantes) y dialogar críticamente con ello. Si se habla, con tanto afán
de la Literatura del Norte, es hora de que
también principiemos a hablar de Lectores
del Norte.

■

�Memorias inventadas, de Manuel de
Barros

Tieko Yamaguchi Miyazaki
Ricardo Márques Macedo
Resumen
Manoel de Barros, uno de los más importantes poetas brasileños actuales,
además del valor de sus poemas, suscita discusión por declaraciones como
"todo lo que no invento es falso", como si con ella sintetizara su poética. Con
base en ella, analizamos algunos poemas de su trilogía que denominamos
Memorias inventadas: infancia, para demostrar cómo, hablando de su niñez, el
poeta confiere una significación metalinguística a sus poemas y sistematiza su
poética.
Palabras clave: Manoel Barros. Pantanal. Memorias. Inventadas. Poética.

Este trabajo está centrado en lo que podria
denominarse "trilogía de las memorias", de
Manoel de Barros: Memorias inventadas: la
infancia (2003), Memorias inventadas: la
segunda infancia (2005) y Memorias
inventadas: la tercer infancia (2008). El
primer volumen se enfoca en la infancia del
poeta. El segundo presenta a un poeta más
maduro, reflexivo y descubridor de placeres
de la vida adulta. El tercero se inicia con el
poeta que, en la vejez, busca reflexionar
sobre el conjunto de la obra poética, y al
final esboza un retomo a la primera fase. Ese
movimiento crea la sensación de algo
cíclico, de eterno retorno en el conjunto de
la trilogía. La segunda cubierta del primer
volumen presenta las Memorias inventadas
como producciones en prosa: textos como
pequeilos cuentos; mientras son reclasificadas
como poesía sólo en la publicación del último
volumen. Los tres libros recibieron un
remate diferenciado, publicados en pequeñas
cajas de cartón que traen en su interior
poemas en bojas sueltas, atadas solamente
por una pequeña lazada colorida. ¿Tal hecho
tendria algún propósito, además de destinarse
a un público infantil? ¿O los poemas sueltos
podrian ya sugerir una materialización de

Catheclra no. 16, julio-diciembre 201

1

la desvinculación, fragmentación de las
memorias mismas del sujeto poético?
El título de la trilogía coloca desde el
inicio una cuestión fundamental. Las
memorias no deben entenderse simplemente
como recuerdos de hechos ocurridos. O sea,
las memorias no implican un pasado real.
Bachelard ( 1990) en El aire y los sueños,
-afirma que "es necesario recensar todos los
deseos de abandonar lo que se ve y lo que se
dice en merced de lo que se imagina" (3).
De esta manera, el filósofo cree es preciso
dislocarse de lo conocido hacia el lugar de
lo desconocido. El puente para tal
desplazamiento es la imaginación, "imaginar
es ausentarse, es lanzarse a una vida nueva".
A través de ella, el sujeto se lanza al exterior
en un movimiento de desembrague, para en
seguida, en situación opuesta de embrague,
constituirse como sujeto poético, vuelto
palabra. Barros, al proponer una autobiografia compuesta de memorias inventadas,
busca ausentarse de sí, lanzarse a otra vida,
no aquella vivida anteriormente; a
continuación se representa en un simulacro
de la enunciación.
El Pantanal matogrosesense ha sido
estudiado por la crítica, relacionándolo a la

■

�Memorias inventadas, de Manuel de Barrosffieko Yamaguchi Milyazaki, Ricardo Márques Macedo

obra barrosina. María Cristina de Aguiar
Campos, por ejemplo, bosqueja un
panorama completo sobre él, desde su
formación histórica y cultural. Y propone un
acercamiento entre la poética barrosina
y el Pantanal a partir del denominador
común de rasgos de lo infantil, según
ella corroborada por Fernando Almeida,
para el cual "el Pantanal es realmente una
facción topográfica más nueva que las
altiplanicies que lo envuelven, pues
es una cuenca de acumulación de
sedimentos todavía en procedimiento de
asoreamento" (Almeida y Campos 2007: 6).
Además de esa identificación, la
investigadora busca aún en este hecho una
explicación para el carácter doble del sujeto
poético:

•.

La consciencia poética de Manoel de
Barros, sintonizada con el medio
geológicamente infantil, se acopla
estructuralmente en la infancia. Toda la
vida pantanera "pulsa", porque está

regulada por la pulsación de dos estaciones
extremas: sequía y crecida. El yo-lírico

también pulsa entre una diversidad
creativa de polos opuestos, en relaciones
inusitadas. (Campos 2007: 67).

Ya Marinei Almeida (2008: 191) ve el
Pantanal como un "útero en los bañados"
de la poética barrosíana:
[... ] lugar mítico de donde se engendran
nacimientos y afloramiento de hombres,

plantas, vegetales, minerales. Y un lugar
dinámico. Generador de formas e ideas
que, con destreza, Manoel de Barros logra
recrear por la palabra sin ser afectado

por lo pintoresco y por la exuberancia de
aquel Pantanal turístico. (Almeida 2008:
191).

El Pantanal es un hecho innegable en la
vida de Barros y presente de alguna forma
en su obra. No es, empero, esa pérspectiva
la que nos ocupa aquí, sino el pantanal que
se construye simplemente como lenguaje:
por eso, el poeta puede decir sin

■

contradecirse que las memorias son
inventadas y las no inventadas son falsas.
Así, el espacio que se conoce no determina
el ser poético, sino se elabora como una
nueva realidad, aunque originalmente
calcado en lo real.
Puede decirse que, en principio, ese
espacio en la poética general de Barros es la
forma primera en la construcción de la
imagen de la casa materna. Según Eclea
Bosi ( 1999), la imagen de la casa
materna no siempre está representada por la
primera casa que se conoció o donde se
vivió, pero sí aquélla en donde se vivieron
los momentos más importantes e impactantes
de la infancia. Aunque en el conjunto
no se verifique una referencia marcada de
la casa materna particularizada, reconocible
en memorias no inventadas, es el Pantanal
el que ofrece los elementos para la
configuración de ese espacio en su
sentido de algo primordial. Según
Chevalier y Gheerbrant ( 1991 ),
"psicoanálisis hace&lt;del pantano, del charco,
uno de los símbolos del inconsciente y de
la madre, local de las germinaciones
invisibles" (681 ).
No pues, el pantanal de las geografías,
sino aquél formado por sus recuerdos, con
sus particularidades, gustos y olores, sólo
aprehensible, configurable como producto
de lenguaje, reteniendo al lector en esa
dimensión, sin obligarlo a buscar
cualquier validación exterior y factual.
Bachelard en Poética del espacio (2008),
alerta que no se debe considerar este
espacio sólo con la mirada de la mesura o
de la reflexión sobre su geometría. Así,
debe comprenderse el espacio que se
constituye, particularmente en las memorias
inventadas, como un lugar vivido en las
peculiaridades de la imaginación. Mientras
tanto, si tal premisa vale en general para la
obra de Manoel de Barros, es preciso
verificar si así ocurre en los libros aquí
estudiados.
Los tres volúmenes de las Memorias
inventadas se abren por un texto intitulado
"Manoel por Manoel" (201 O: 187), abajo se
transcribe:

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 I

Memorias inventadas, de Manuel de Barrosffieko Yamaguchi Miyazaki, Ricardo Márques Macedo

Tengo un yermo enorme dentro del ojo. Por motivo del yermo
no fui un niño barrabás. Ahora extraño lo que no fui.
Creo que lo que hago ahora es lo que no pude hacer en la infancia.
Hago otro tipo de trastadas. Cuando era niño yo debería saltar los
muros del vecino para coger un guayabo. Pero no había vecino. En

lugar de trastadas yo estaba solo. Jugaba a fingir que la piedra era
lagarto. Que la lata era navío. Que el zuro era un entecito mal resuelto
e igual que una cría de chapolín.
Crecí jugando en el suelo, entre hormigas. De una infancia libre y
sin comparamientos. Yo tenía más comunión con las cosas

que comparación.
Porque si uno habla a partir de ser niño, uno hace comunión: de un
rocío y su araña, de una tarde y sus garzas, de un
pájaro y su árbol. Entonces, traigo de mis raíces niñeras la visión comulgante y
oblicua de las cosas. Yo sé decir sin pundonor que

lo oscuro me ilumina. Y un paradojo que ayuda la poesía y que yo
hablo sin pundonor. Yo tengo que esa visión oblicua viene de haber sido yo
niño en algún lugar perdido donde había trasfusión de la naturaleza y
comunión con ella. Era un niño y sus bichitos. Era el niño y el sol.
El niño y el río. Era el niño y los árboles.
Ya de inmediato, el lector, el lector de
Manoel de Barros, se ve situado delante de
la siguiente interrogante: ¿seria este texto un
testimonio íntimo, lírico incluso, del hombre
Manoel, un testimonio de su historia, de su
pasado? Cuál seria la función de este texto
en la trilogía? Se delinea ahí el camino de
su lectura, el horizonte de sentido que debe
tenerse en la mente?
De cualquier manera, se encuentra el
lector ante la construcción de una imagen
excesiva. El enunciador inicia su charla con
una imagen sorprendente: "Yo tengo un
yermo enorme dentro del ojo". Provoca así
una oposición de espacios. El hombre no está
más delante de la vastedad desertificada y
solitaria. Se promueve lo contrario ahora, el
pequeño ojo humano es el que se configura
como espacio-continente pero frustrado,
baldado, no llenado. O sea, la isotopía inicial
que debe considerarse a lo largo del discurso
es la de la ausencia, de la carencia, de la
substracción. El presente del indicativo
-tengo- relacionado al enunciador por la
edad madura o por la vejez yergue un puente
entre la infancia, haciendo creer en la
permanencia de un mismo estado. O sea, éste
se ha iniciado en la infancia y así se mantuvo
y se mantiene a lo largo de los años. Si para
el primer estadio él se encuentra en una
relación causal -"Por motivo del yermo no
fui un niño barrabás"- , para los estadios
subsecuentes él encuentra otra relación:
"Ahora extraño lo que no fui". Estaría ahí el
origen explicativo de la producción poética:

Cathedra no. 16, julio-diciembre 2011

en la madurez se extraña, no de lo que fue
sino de las posibilidades.
Niño atípico, no era barrabás, relata el
enunciador mismo contrariando la concepción
corriente de niño-chaval. ¿Cuál sería la
definición de barrabás? "Cuando yo era un
crío yo debería saltar el muro del vecino para
coger un guayabo. Pero no había vecino"
(Barros 201 O: 187). Las reglas-de prescribir
y de prohibir- que sostienen la propia
definición de trastadas no encuentran la
realidad para ejercerse: no hay el otro, el
vecino, en una relación de proximidad y/o
de alejamiento para la configuración del
propio yo; igualmente no hay prohibición,
el muro abre el otro espacio. Hay que
observar en la construcción sintáctica: relata
el poeta que "debería saltar el muro del
vecino". La preposición de más el artículo
definido entre muro e vecino indica la
pertenencia del muro al vecino, al otro que
encama la interdicción al libre albedrío. Si
éste, empero, no existe, el muro, los

guayabos y el propio vecino se deshacen,
sólo delimitando fronteras, y por ende,
imposibilitando la trastada.
En vez de nuevos objetos y cosas, la
disolución del muro y la consecuente
ampliación del espacio que lo rodea revelan
apenas la existencia de un espacio vacío o
de la solitud. El yo, al descubrirse desposeído
de barreras objetivas, externas, reales, se
vuelve movimiento de convergencia creando
sus propios límites. Toda la inmensidad se
instala en el sujeto mismo.

■

�Memorias inventadas, de Manuel de Barros!Tieko Yamaguchi Milyazaki, Ricardo Márques Macedo
Memorias inventadas, de Manuel de Barrosffieko Yamaguchi Miyazaki, Ricardo Márques Macedo

El sujeto poético se encuentra así en un
estado de devaneo, de contemplación
primordial. El yo se encuentra encerrado en
su propia imagi□ ación. Sólo puede saltar el
muro del vecino; el niño sueña e idealiza la
inmensidad. Para Bachelard (2008: 190)
esa misma inmensidad es el movimiento que
realiza el hombre i□móvil. "Inmensidad es
una de las características dinámicas del
devaneo tranquilo". Mientras tanto, la
imagen de la solitud y del desierto en el
primer párrafo no encierra la posibilidad de
surgimiento de otros sujetos humanos que
puedan cohabitar este espacio íntimo.
Presenta al niño como un pequeño demiurgo
pero lidiando con un universo restricto a lo
no-hur□ ano: lagartos que antes eran piedras,
barcos oriundos de latas, zuros transformados en seres torpes. Un universo, pues,
atravesado y movido por la isotopía de la
no-utilidad, de lo descartable.
Curiosamente, en este primer momento,
el enunciador hace una selección marcada
por lo dimi□ uto, como decurrente de la mirada
vuelta hacia abajo, sintetizada en la imagen:
"crecí jugando en el suelo, entre hormigas".
Mientras tanto, luego en seguida, el espacio
se escoge y el interés se expande: de lo
diminuto de "un rocío y su araña" va al
horizonte abierto de "una tarde y sus garzas",
pasando por la faja mediana de "un pájaro y
su árbol". Además de esta gradación que alivia
la restricción inicial, de una miopía sensibilizadora, es preciso atentar contra el paisaje
que se crea por la conjunción de tales figuras:
rural, silvestre pero nada tan específico.
De cualquier forma, es esta transmutación
de lo real por la imaginación una de las
responsables del surgimiento de nuevas
metáforas y por la ampliación de las imágenes,
deshaciendo la geometría de las cosas y
seres. Los tamaños sólo corresponden a los
de la referencia del lector. No hay como
mensurar o comparar las disparidades. El
niño imaginado juega en su solitud, en el
suelo, en un cambio brusco de perspectiva.
Él no juega en el suelo con hormigas, si□ o
entre ellas. La mirada no es del ser que
recuerda, sino la del lenguaje performativo:
el sujeto se ve a sí mismo y se dice "jugando
entre hormigas".
Si ese fenómeno puede entenderse como
inherente a la infancia o a los procedimientos
mismos generales de la imaginación
creativa, el propio autor se aprisa a marcar

■

la diferencia, la singularidad de su caso. Su
infancia fue una "infancia libre" pero "sin
comparaciones". Antes, puede preguntarse
lo que significa "una infancia libre". ¿Libre
de qué? ¿De las reglas que delimitan la vida,
las actitudes y comportamientos de la
infancia "normal", aquélla en donde hay
vecinos y muros? ¿U ocurriría ahí la
intromisión del poeta adulto que transforma
la carencia en valor positivo, para con ella
construir y justificar su poética? De
cualquier forma, el sentido de libertad ahí
pregonada, genuina, contamina y fundamenta su propio modo de ver y de expresar:
no comparación sino comunión. O, en otra
definición, libertad posible y producida por
una perspectiva a un modo oblicuo.
Oblicuidad sería propia del modo de ser
y ver del niño: porque si uno habla a partir
de ser niño, uno hace comunión". Aténtese
para el hecho de que el texto dice: "si uno habla
a partir de". O sea, se trata ahora de otra
dimensión: no se trata sólo de ver el mundo
oblicuamente, sino de "hablar oblicuamente". Se está, pues, hablando de la
producción por el lenguaje, se está hablando
del poetar: "si uno hace comunión". Una
definición de la producción poética: "hablar
oblicuamente" para obtenerse la comunión,
o traducir el poema es comunión. "Entonces
[declara] yo traigo [yo, poeta] de mis raíces
niñeras la visión colmungante y oblicua de
las cosas". Una mirada obtusa (que expande
y se vuelve a lo exterior) que se hace agudo
(que foca lo interior, se cierra). Pero ¿cómo
entender esas "mis raíces"? Probablemente
no relativas al Pantanal, siquiera de su
infancia real. ¿"Mis raíces" inventadas?
Dentro de la lógica que costura su discurso.
Al final, todavía de este texto, el
enunciador retoma un paradojo más y
refuerza la idea de comunión y visión
oblicua. Como fuente para su poesía, dice
él (y dice saber decir) la oscuridad lo
ilumina. Así, provoca la creación de una
imagen inusitada en que espacios son
iluminados por la oscuridad, como si, al
contrario, o no ver lo real, o ver común fuera
condición o causa para la singularidad de lo
poético. Dos niveles de percepción con un
mismo origen: no es la claridad la que es
fecunda en el proceso sino lo guardado en
el baúl oscuro, aunque esté alzado al nivel
de lo simbólico, de la palabra. ¿Podría
pensarse la ausencia de luz como elemento

Cathedra no. 16. julio-diciembre 20 I I

de disolución y al mismo tiempo de creación,
equivalente al valor doble míticamente
atribuido al agua, y de tal forma imprescindible a la propia emergencia de la poesía?
Con eso, la mirada tomada no se hace
transitiva (o en ángulo obtuso) abriéndose a
lo exterior, sino intransitiva (o en ángulo
agudo), cerrándose. Tras este procedimiento,
el producto iluminado en la oscuridad puede
manifestarse cargado o no de luz. Víctor
Hugo, al hablar del poder de la palabra, ya
anunciaba que "la palabra es un ser viviente,
más poderosa que aquél que la usa, nacida
de la oscuridad, crea el sentido que quiere;
ella misma es lo que el pensamiento, la
visión, el tacto externos esperan". (Hugo,
apud Friedrich, 1991: 32).
Tales reflexiones encienden de nuevo el
cuestionamiento de los sentidos del título del
texto en cuestión: "Manoel por Manoel". Las
dos líneas oblicuas se forman por un Manoel
primero y por otro Manoel después. No se
trata apenas de un Manoel que habla de sí,
si□ o uno que sería supuestamente tomado
como real, vivo, empírico, y otro que se
propone como objeto del habla del primero.
Al proponer la separación, el sujeto se
multiplica "creando" nuevos sujetos. El
marco establecido por el encuentro de los
Manoeles (quien recuerda y quien es
recordado) abre dos posibilidades de lectura
del conjunto de las memorias. Antes vale
resaltar un dato: el texto en cuestión fue
publicado en posiciones distintas en las dos
principales ediciones de la trilogía. En la
primera edición aparece como prefacio que
abre la colección de poemas. Ya en la
segunda unificada de 2010, el texto es
dislocado al final del libro, como si formara
la pared del fondo del círculo en que acoge
sus poesías. La frontera inicial de esta cuenca
puede reconocerse el verso único que abre
las dos ediciones: "Todo lo que no invento
es falso" (Barros, 20 IO: 7).
Por negación, puede creerse que el sujeto
defiende que todo aquello que inventa no es
falso, por lo tanto, verdadero. Pero, por otra
parte, ¿serían sus memorias inventadas, en
realidad, memorias reales? Tomando estas
dos posibilidades, sería posible, a priori,
identificar a los Manoeles del título de la
forma siguiente: hay un Manoel,
supuestamente "real" siendo focalizado por
otro Manoel ficcional. La perspectiva
oblicua se cierra en ángulo agudo y la vida

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

del sujeto poético es contada por un
Manoel ficticio. En la otra punta de las
posibilidades, en una mirada oblicua en
ángulo obtuso el Manoel ficticio es contado
por el Manoel supuestamente "real" (hay
una inversión en relación a la propuesta
anterior); este Manoel, el "real", interesa
solamente como aquél que intermedia el
surgimiento del Manoel ficticio. Así, al
tiempo el ser se cierra en solitud, sea
externa como en la disolución de los muros,
o interna como en el yermo dentro de los
ojos, el poeta provoca comuniones y
transfusiones con y de la naturaleza. Por
eso, puede finalizarse el poema con el
enunciador si□ tetizando: "Era el niño y los
bichitos. Era el niño y el sol. El niño y
el río. Era el niño y los árboles" (Barros,
2010: 187).
Se entienden, pues, los textos que
abren y cierran el conjunto de los poemas
no como una biografia .&lt;;ea real o ficticiasino como la exposición de una poética
y su práctica. No por eso menos real,
pues según Bachelard (2008: 225),
... en la superficie del ser, en esa región en
que el ser quiere manifestarse y quiera
ocultarse, los movimientos de cierre y
apertura son tan numerosos, tan
frecuentemente invertidos, tan cargados
de hesitación, que podríamos concluir con
esta fórmula: el hombre es un ser
entreabierto.

O como escribe Mallarmé en una
de julio de 1866 a Aubanel:

carta

Todo hombre tiene consigo un secreto;
muchos mueren sin haberlo descubierto,
y no lo descubrirán porque muertos,
el secreto no existe más, siquiera él. Morí
y

resucité con la llave de pedrerías de

mi

último escrutinio Espiritual. Me

cabe ahora abrirlo lejos de cualquier
impresión tomada de préstamo; y su
misterio ha de emanarse en un cielo

extremamente bello (Mallarmé, apud
Bacbelard, 2008: 97).
Si las figuras e imágenes de esta
profesión de fe poética se restri□ gen en el
texto arriba a un pajsaje rural "sin gente",
no es esto lo que ocurre en el poema
intitulado Circo (201 O: 17).

■

�Memorias inventadas, de Manuel de Barros/Tieko Yamaguchi Milyazaki, Ricardo Márques Macedo

Jamás pensé que fuese una transgresión picar circo.

Todavía porque uno no sabiaba lo que era aquella
palabra. Creíamos que transgresión imitaba
trastada. Pero no había tal imitaje. Transgresión
era prohibición seguida de celda. Algún tiempo
después, leí una crónica del gran Rubem Braga en
la que él contaba que quedara indignado con una placa
en el jardín de su barrio donde estaba escrito:

prohibido pisar la hierba. Braga se vio castrado en
su libertad y pisó la hierba y pisó la hierba.
Cierre el paréntesis del Rubem. Pero uno picaba
circo así mismo. En la ignorancia. Partía que éramos
en cinco. Cuatro chavales de seis añ.os y Clóvis,
nuestro comandante, con doce añ.os. Clóvis sería
el maestro de las cosas que uno no sabiaba.

Partió que aquel día picamos la carpa del circo
Justo en el camarín de los artistas. Quedamos desorbitados
de alma y ojo. Y Clovis se deleitaba de mirar
las trapecistas . Ellas quedaban desnudas y se cambiaban.
Las trapecistas tenían una arafla oscura arriba de
la ingle. Clovis pronto nos enseñó sobre las

arafias. Que ellas tenían un corte en medio y podían
ser negras o rubias. Nos conto Clovis que Él
se bafiaba con la tía de él todos los días, Y que
la arafia de ella era enorme que las demás. Después
nos preguntó si sabíamos por qué las mujeres

no mandaban lejos la orina, de lejos. Es porque ellas
no tienen caño. ¡Era sólo una cuestión de cafio! Uno aprendió.

Siguiendo la figura maestra escogida
para ejemplificar su "infancia libre", sin
vecino, el poema es una narrativa exactamente de trastada, no solitaria sino solidaria.
Empleando usos y expresiones lingüísticas
propias, de un sociolecto infantil, (uno no
sabiaba; partía que ... , imitaje) en el interior
de un discurso así no tan marcado, para
envolver la comunicación en el mundo
evocado, el poema se inicia privilegiando el
aquí-ahora de la enunciación: una primera
parte -de las dos en que él se divideconfigura la moldura de sentido de la segunda
parte. ''Nunca pensé que fuera una transgresión
picar circo", inicia su habla el enunciador,
delimitando el tema en pauta -la transgresión
en la infancia-y la ejemplificación concreta.
O, en orden inverso, el evento y su sentido.
En el centro de éste, la postura del sujeto,
del enunciado y de la enunciación, la mirada
oblicua: ')amás pensé y no creo que ... "
La palabra transgresión se relaciona
antes con trastada que con "una prohibición
seguida de celda" (201 O: 179). El acercamiento entre los términos no se procesa por
los significados ya que el enunciador deja

■

claro el desconocimiento por el sujeto
enunciado del sentido de aquella palabra
("Todavía porque uno no sabiaba lo que ... "
La relación está motivada en el plano de la
expresión: trans-gre-ssiíol tra-qui-nagem.
Para corroborar la validad del código
"niñero", y al mismo tiempo (o por eso mismo)
la del código poético, el poeta presenta una
comparación. Dislocándose en el tiempo y
en el espacio, para homologarse por la
autoridad de otro, recuerda una crónica de
quien él llama "el gran" Rubem Braga, leída
en el pasado. Está éste delante de un jardín
de su barrio, en donde una placa prohíbe
pisar la hierba. Braga, adulto, reacciona: "se
vio castrado", castrado "en su libertad". La
reacción viene en forma de transgresión:
'pisó la hierba, pisó la hierba", dice y repite
el narrador.
Ésta es la introducción al evento en foco:
la trastada-transgresión de picar la lona del
circo. El personaje: un colectivo de seis
chavales, capitaneados por otro más viejo,
Clovis, de doce años, "nuestro comandante",
"nuestro maestro". La trastada les ofrece algo
inesperado, marcando, así, la importancia y

Cathedra no. 16, julio-diciembre 20 I I

Memorias inventadas, de Manuel de Barros/Tieko Yamaguchi Miyazaki, Ricardo Márques Macedo

significado del hecho: el camarín de los
artistas, mejor, de las artistas. El movimiento
de la acción transgresora es sustituido por
la parada somática, para dar lugar a la
captación por la mirada, alcanzando
sensorial y sensualmente al sujeto púber: "Y
Clovis se delectaba en mirar/ las trapecistas.
Ellas quedaban desnudas y se cambiaban."
El ojo se disloca por el paisaje revelado de
desnudo femenino; "Las trapecistas tenían
una araña arriba de la ingle". La lectura en
forma de "clase del maestro", del preceptor,
del guía: "Clovis pronto nos enseñó sobre
las arañas. Que ellas tenían un corte en
medio y podían ser negras o rubias". Tal
recuerdo no es de uno sino de todos. Como
acuerda Eclea Bosi (1994), muchos
recuerdos o ideas no son originalmente de
quien los recuerda, sino hacen parte de un
círculo social del cual hacen parte. En la
interacción con el otro se construye la
memoria como una cobija de retales en que
cada parte es producida por los recuerdos
de otras personas que les eran/ son cercanas.
Todo lleva a creer que nos encontramos
ante una escena de un rito de pasaje, de la
infancia a la pubertad. Está ahí la línea de
frontera que se tiene que, corajosamente,
traspasar para calificarse y recibir el premio
del nuevo estadio psicológico y social.
Evocando el universo masculino de púberes,
el poeta emplea una forma propia de éste
para señalar la diferencia: empezando por
la diferencia de sexo, de género: "por qué las
mujeres no mandan orina lejos?" El enigma
de la esfinge y su desciframiento (una bella
broma con los personajes y el lector): "Y el
maestro nos enseñó: es porque ellas no tienen
caño. Era solo una cuestión de caño".
Tal escenificación ritualista de la iniciación, ingenua, bien-humorada, colectiva es
retornada en nueva versión, ahora en nueva
variante, en el poema Ver (20 l O: 13) entre
otros.
En las vacaciones, toda tarde yo veía una

babosa en el patio. Era la misma babosa. Yo
veía toda tarde la misma babosa desclavarse
de su concha, en el patio, y subir la piedra. Y

ella parecía viciada. La babosa quedaba
pegada a la piedra, desnuda de gusto. ¿Ella
había cogido la piedra? ¿O seria cogida?¿ Yo
era un pervertido en aquel espectáculo? ¿Y
si yo fuese un voyeur en el patio, sin
binóculos? Podía ser. Pero yo jamás negué

Cathedra no. 16, julio-diciembre 20 I 1

para mis padres que me gustaba ver la babosa
entregarse a la piedra (puede ser que yo esté
empleando erradamente en verbo entregar,

en lugar de subir. Puede ser. Pero ¿al final
no es lo mismo?) Jamás escondí aquel mi
delirio erótico. Jamás escondí de mis padres

aquel gusto supremo de ver. Daba la
impresión que había un cambio voraz entre

la babosa y la piedra. Confieso, alias, que
me gustaban mucho, en ese tiempo, todos
los seres que andaban a frotar los vientres en

el suelo. Lagartijas fuesen como principales
que las babosas en ese punto. Eran esos
pequeños seres que vivían al gusto del suelo
que me daban fascinación. Yo no veía ningún
espectáculo más edificante que pertenecer al
suelo. Para mí esos pequeños seres tenían el
privilegio de oír las fuentes de la tierra.

Ya no más la trastada de la infancia, de la
revelación del otro, en él, el descubrimiento
de sí. No sólo la trastada colectiva, de la
banda con su líder. Ahora es la descubierta
solitaria, de estar solo de sí, para sí. Si en el
poema anterior, el tiempo y el espacio son
de los personajes, cuya cotidianidad es rota
por la llegada del circo, y en el centro de lo
lúdico, de lo no-ordinario que él significa,
la revelación mayor de la sexualidad. Ahora
el personaje también se localiza en el tiempo
y el espacio de no-cotidianidad: el personaje,
alejado de algún lugar institucionalizado (la
escuela) y en un momento de quiebra del
tiempo útil y ordinario, en las vacaciones.
Vuelve el espacio rural: el patio y su
habitante, una babosa.
El enunciador vuelve los ojos del recuerdo
hacia el pasado y se mete en un escrutinio,
más que en una narración, en un leguaje
distinto del poema anterior, sin marcas
regionales. Él se mueve despacio, vuelve,
retoma: la babosa en el patio, era la misma
babosa, toda tarde la misma babosa, la
babosa que se desclava de su concha, que
sube en la piedra, que se pega a la piedra ...
El sujeto es todo el mismo sentido, la visión,
del poema anterior: es todo ver, un ver que
aprehende la realidad fuera de él -veía la
babosa-, que se repite -veía toda tardebasta llegar a la definición de esa acción en
su intensidad y sentido: era un "voyeur", "sin
binóculo". Pero ese "voyeur" no necesita de
binóculo para enfocar lo de afuera; su visión
en la realidad se hace hacia adentro y la
descripción de la babosa, lo que en ella

■

�Memorias inventadas, de Manuel de Barros/fieko Yamaguchi Milyazaki, Ricardo Márques Macedo

piensa ver es lo que se desarrolla dentro de
él: "pervertido en aquel espectáculo", por
eso define: "aquel mi delirio erótico".
Curiosamente, en seguida el sujeto convoca la figura de los padres, o del padre; de
la misma manera que picara la lona del circo,
de la misma manera que saltaría el muro del
vecino, encara la ley del padre. Primero,
afirmando la primacía del ver ("Pero yo
nunca negué para mis padres que me gustaba
ver. .. ) y su repercusión e intensidad ("aquel
gusto supremo de ver"), y su objeto ("la
babosa entregarse a la piedra"). Un delirio
erótico en la imagen que entiende presenciar;
"la babosa pegada a la piedra, desnuda", "un
cambio voraz entre").
Hasta aquí, en la secuencia del texto, puede
entenderse que se trata de un paso adelante
vivido en el camarín del circo, en la emergencia de la pubertad. Es ese horizonte de
expectativa del sentido que se abre ante el
lector. Mientras tanto, de la misma manera
que en el poema anterior, un cambio inesperado
en él: "Confeso [dice el enunciador, fuertemente marcando su habla], alias, [como
orientando el rumbo] que me gustaban
mucho, en ese tiempo, todos los seres que
andaban a rotar los vientres en el suelo". Y
dentro del mismo paradigma de animalitos
que se arrastran, "lagartijas fuesen como
principales". La babosa erótica pierde la
primacía, cediendo el puesto a otro menos
viscoso, pegajoso, por eso menos sensual.
Y su habla va cerrándose: "Eran esos
pequeños seres que vivían a gusto por el
suelo los que me daban fascinación."
Fascinación es la expresión usada por su
estado pasional de espectador, porque él no
puede prescindir del ojo, de la mirada, de
ser "voyeur". Y las dos líneas sorprenden
por la conclusión a que así se fuera
anticipando; "Yo no veía ningún espectáculo
más edificante que pertenecer al suelo. Para
mí esos pequeños seres tenían el privilegio
de oír las fuentes de la tierra".
Con eso, volvemos al primer texto,
Manoel por Manoel: a la visión comulgante,
la comunión con los seres, nuevamente aquí
aquéllos, pequeños, próximos a la tierra. Este
cambiazo o desvío inesperado posibilita
pensar en la necesidad de relerse todo el
poema y comprenderse que él no habla
propiamente de una iniciación sexual pero
del propio poeta: la acción comulgante,

■

como la babosa con la piedra, de encuentro
entrañable, de entraña, de dos mundos,
animal y mineral - la imagen más apropiada
para expresar eso sería la cerne de su poética:
fascinación, fascinación, voracidad. Con la
tierra, su origen, su casa.
Tal vez se pueda, finalmente, comprender
el sentido del "niño libre" con que el poeta
se había definido inicialmente, aquél que,
como el niño imposible de Jorge de Lima, si
no pica los ojos de los juguetes impuestos
por el adulto, sabe dónde, cómo buscar _la
comunión perseguida. O sea, el nmo
imposible de Jorge de Lima se realiza en
Barros en un espacio totalmente distinto: el
de la literatura. En ese sentido, privilegiando,
por lo menos en los poemas escogidos,
algunos elementos -animales y mineralesdel paisaje rural, Manoel de Barros pueda
ser reportado a la región de su infancia real,
en que se ubica la imagen primordial
materna-rarificada en algunas figuras no tan
marcadas como aquéllas con que se define
en Pantanal, sino, como intentamos
demostrar, consubstanciada en una nueva
realidad.

Referencias bibliográficas:
Almeida, M. (2008). Entre vóos, pántanos e ilhas:
um estudo comparado entre Manoel de Barros e
Eduardo White. Tese (doutorado ). Programa de
pós-gradua4rao em estudos comparados de
literaturas de língua portuguesa, USP, Sao Paulo,
Bachelard, G. (1988). A poética do devaneio. Trad.
Antonio de Padua Danesi. Sao Paulo: Martins
Fontes.
Bachelard, G. (2008). A poética do espat;o. 2. ed. Sao
Paulo: Martins Fontes.
Bachelard, G. (1990). O ar e os sonhos: ensaio sobre
a imaginat;iio do movimento. Sao Paulo: Martins
Fontes.
Bacbelard, G. (2002). A água e os sonhos: ensaio
sobre a imaginat;iio da matéria. Silo Paulo:
Martins Fontes.
Bachelard, G. (2003). A terra e os devaneios do
repouso: ensaio sobre as imagens da inlimidade.
Sao Paulo: Martins Fontes.
Chevalier, Jean , Gheerbrant, Alain (1991).
Dicionário de símbolos. 5. ed. Rio de Janeiro: J
Olympio.

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

El problema ontológico de la
epistemología en las humanidades y las
ciencias sociales
José Luis Cisneros Arel/ano
RESUMEN
La posibilidad de abordar problemas histórico-sociales o culturales en el ámbito de las
ciencias sociales y las humanidades, tiene como principal crítica la dificultad de abordar
los problemas con objetividad científica. El elemento subjetivo, no es la única dificultad
a la que se enfrentan estos estudios, las contradicciones lógicas que surgen en sus
postulados están relacionados con la naturaleza de los fenómenos abordados. Es por eso
que seguir tratando estos campos del conocimiento sin antes hacer un replanteo ontológico
radical, en lugar de seguir intentando resolver los nudos a través de la epistemología,
resulta la opción que abre el camino; un camino alternativo, poco explorado.
El objetivo de este ensayo es plantear una
problemática epistemológica. Cuando pensé
redactar las ideas que reflejaran mis reflexiones, formalizaciones y conocimientos empíricos, consideré la idea de ser lo más 'serio'
posible: redactar en tercera persona, usar
términos· definidos, desarrollar argumentos
sin tropos literarios o licencias lingüísticas,
formalizar en una lógica sin paradojas, usar
referencias bibliográficas precisas y redactar
párrafos cortos. La idea me agradaba, aún lo
hace. Sin embargo, ¿cómo redactar un documento 'científico' en un mundo académico
fuertemente restringido por la economía del
tiempo? ¿Esperar por meses la publicación? ...
no en esta ocasión.
Así que decidí ensayar pensamientos con
el estilo libre que gusta mucho al poeta, sin
necesidad de hacer poesía, claro. Uso la
primera persona y elijo la frialdad de la
lógica simbólica. Advertidos, he aquí la
siguiente tesis:

P=(avy)A(an6)
3f(x), 3x&lt; ...
f(a)I

P{(r,li)H(aEa)}

Lo cual indica dos fórmulas y existencias supuestas: la primera fórmula es una
definición formalizada que nombra al ser
humano {P}, como producto de la relación entre

Cathedra no. 16, julio-diciembre 2011

la acción humana (y), y los elementos culturales y naturales que conforman (O}, su ser
concreto. Los cuantificadores existenciales
aseguran una función y una relación de orden.
Entonces la segunda fórmula denota una
función f(a), indica que todo ser humano
posee una dinámica ordenada en sus
elementos constituyentes, si y sólo si la
acción humana es consciente de sí misma.
Se leería como sigue: función de alfa tal que
para todo beta, existe una relación de orden
si y sólo si alfa pertenece a alfa.
En la lógica formal y la matemática conjuntista, cuando un conjunto se pertenezca
a sí mismo es contradictorio (Frege 1996;
Mosterín 2007) por lo que los lógicos niegan
dicha pertenencia así~( aE a) lo cual se lee:
no es verdad que alfa pertenezca a alfa; esto
se busca para evitar la famosa paradoja de
Russell. Pero he aquí que todo lo humano se
pertenece a sí mismo, entonces (aE a)
cuando alfa denota todo ser humano. Luego
entonces, o lo humano es contradictorio, o
lo humano posee una lógica más allá de la
lógica de primer orden, y más allá de la lógica
de conjuntos anterior a las formulaciones de
Cohen.
¿Hacia dónde lleva esto? ¿De qué estoy
hablando? Sin lugar a dudas hacia un
problema epistemológico de connotaciones
ontológicas. ¿Por qué? Sin considerar la
realidad humana, todo lo físico (entiéndase

■

�El problema ontológico de la epistemología en las humanidades y las ciencias sociales/José Luis Cisneros Arellano

por fisico la materia y la energía suceptibles
de ser cuantificadas) mantiene una relación
de orden, es decir causalidad, que hace posible
su existencia sin incurrir en paradojas. Para
lo humano, la solución no parece ser lógicomatemática y por tanto no es científica en el
sentido tradicional del término. Pero ¿es así?
El campo de reflexión sobre la dificultad
de considerar que lo humano se pertenece a
sí mismo y de colocarlo en un nivel científico
sugiere una dirección alternativa a la
metodología tradicional. Tal vez el camino
a seguir sea la ontología. Considerado esto,
me propongo señalar algunos indicadores
que muestran dicho camino.
Supóngase un múltiple cualquiera, serente o variable, da lo mismo, lo designaré X
e implica una relación de pertenencia a un$
(es decir XE $). No se ba dicho qué es ese
múltiple. Sólo he señalado que existe. Dicho
en un lenguaje ontológico tradicional, se
diría que un ente es (o está siendo).
¿Qué es esto? Para abordarlo voy a
partir de una postura empírica. Dice así:
existe un múltiple cualquiera que la intuición
confirma$ (como dirían los matemáticos).
Existe además un lenguaje que nombra ese
múltiplex.
'En castellano' quiere decir: antes de
existir un lenguaje que sirve para nombrar,
existe un mundo que puede ser nombrado.
En este caso se eligió un múltiple cualquiera
que se supone existe $ y un lenguaje que lo
puedenombrarx. Ladeducción 'lógica' que
se prevé, indica que todo lo que ese lenguaje
pueda decir de ese múltiple está en función
de lo que ese múltiple autorice a decir de él.
Desde esa regla de nominación no debería
haber contradicciones pero no es así como
sucede en la realidad, las contradiciones
aparecen por todas partes. Luego entonces,
o los múltiples son contradictorios consigo
mismos o el lenguaje está diciendo más de
lo que le es permitido decir.
A una paradoja como ae a se le tacha
de 'error' porque en teoría dice algo no
correspondiente con la realidad, es decir, su
afirmación es falsa. Pero, ¿qué decir de la
realidad humana, que produce condiciones
mismas que la generan? Estas paradojas
existen sobre todo cuando el lenguaje lógico
busca referirse a lo histórico-social o el
lenguaje matemático a entes simples. ¿Qué
quiere decir esto: toda la ciencia alberga en
su fundamento, un lenguaje capaz de

■

producir paradojas y por lo tanto, falsedad
en sus conc]usiones?
Ahora bien, para elegir un tema
concreto, y no manejar variables lógicas sin
contenido, abordaré un terreno no fisico que
sea campo minado de paradojas y sirva de
objeto provisional de estudio.
Los valores y los antivalores
Sea un múltiple cuyas características ónticas
lo ubican en el conjunto de los múltiples no
empíricos de toda acción humana llamados
valores. Por ejemplo el honor, la virtud, la
justicia; incluso los llamados antivalores
como la codicia, la pereza o la venganza.
Designo este múltiple como S y no se
especifica de qué valor en particular se trata.
Sólo sé que no es empírico y él mismo puede
contener otros valores o ser parte de otros
valores. En un lenguaje formalizado se dice:
para todo s(a,p,y... n) tal que :3 Klse K.
Ahora bien, ¿a qué puede pertenecer s?
Si digo que s pertenece a otro valor entonces
(SE sl lo cual para la lógica formal no es
correcto. ¿Cómo comprobarlo? Si digo que
un valor no es empírico pero existe, entonces
la solución no está en su observación, sino
en las 'condiciones' que permiten nombrarlo.
¿Esas 'condiciones' son empíricas? Por lo
pronto lo único que puedo afirmar es que
son humanas, es decir, todo valor se da en el
ámbito de lo humano, es decir, todo valor
está incluido en lo humano, existe una
diferencia entre pertenecer E y ser incluido
c. En lógica matemática pertenecer a algo
no implica que se considere como parte, pues
puede ser ignorado. En cambio, cuando algo
está incluido en otro, el primero siempre es
contado como parte. (Badiou 1999: 97-109).
¿Es esto empírico? Sí y no.
A primer vistazo, parece que todo valor
pertenece a lo humano y es nombrado como
tal gracias a una lógica de las condiciones
de existencia de lo humano. Por ejemplo:
las relaciones comunitarias entre los
humanos se establecen bajo una lógica de
relación del tipo causa-efecto. A estos se les
puede medir, clasificar, a veces controlar
dependiendo del tipo de acto o efecto dado.
Ahora bien, en el terreno de las relaciones humanas, las ideas, los sentimientos, las
leyes o creencias existen como tales en cuanto
denotan un valor, pues no son entes empíricos.
Toda idea, sentimiento, ley o creencia motiva

Cathectra no. I 6, julio-diciembre 20 I I

El problema ontológico de la epistemología en las humanidades y las ciencias sociales/José Luis Cisneros Arellano

o detiene acciones, y esto es así porque se
les observa como valores o antivalores.
Pero lejos estoy de una definición del
valor. Incluso afirmo que la intención de este
ensayo no es definir valor. Quiero
problematizarlo, afirmar que todo valor se
pertenece y se incluye a sí mismo porque si
s es un valor cualquiera, éste no puede
'existir'(E) sin 'afirmar' (e) que 'vale' como
tal. Entonces todo valor pertence a lo
humano y puede ser señalado con una
palabra. Esta doble naturaleza del valor -la
de pertenecer a lo humano y propiciar al
mismo tiempo la existencia de lo humanoles posiciona para ser sujetos de un lenguaje.
Por ejemplo si digo 'honestidad' o
'virtud', entendidos como valores, sólo estoy
nombrándolos, pero serán tales en cuanto se
presente una relación humana. Es interesante
notar que toda 'acción humana' es tal en
cuanto incluye o despliega un valor (o un
antivalor). Se hacen presentes no sólo como
partes de la naturaleza humana, sino con toda
la fuerza de poder ser conscientes de que
nosotros mismos pertenecemos a la esfera
de condiciones llamadas valores.
Entonces, esta particularidad de lo
humano capaz de pertenecerse a sí mismo,
permite identificar una lógica más allá
de la simple lógica clásica. Para abordar
mejor el problema epistemológico que
representa esta pertenecencia a sí mismo,
presento la siguiente situación bistóricosocial.
Lo axiológico en el contexto contemporáneo

En occidente, las acciones humanas se
caracterizan por su pluralismo ideológico y
su diversidad axiológica. Entiendo por
axiológico todo un sistema de valores
ordenado que brinda un criterio de elección
sobre el cual las acciones humanas se
efectúan. Así, a lo largo de la historia se han
presentado diversos órdenes axiológicos. En
la actualidad todo es más complejo al no
registrarse uniformidad axiológica como
había sucedido en tiempos pasados. Es decir,
no hay un solo criterio de valores que rija a
toda la sociedad occidental.
Para entender mejor el contexto contemporáneo, considérese que en el presente la
mayoría de los occidentales no hemos experimentado los efectos devastadores de las dos
guerras mundiales; y la amenaza latente de

Cathedra no. 16, julio-diciembre 20 I I

un exterminio global durante la guerra fría no
fue una prioridad cotidiana. La mayoría de
los seres humanos occidentales son producto
de los beneficios de la modernidad tecnológica
(fines lúdicos y económicos) y han sido
educados bajo la diversidad de ideologías.
Considero que al contexto actual, bien
podría llamarle contemporáneo por cuestiones cronológicas, esencialmente puede
denominarse modernidad. Entiendo por
modernidad toda crítica de sí misma. Para
esta perspectiva baso mis reflexiones en
Octavio Paz quien, en su ensayo La otra voz,
comenta: "La modernidad, fundada en la
crítica, secreta de un modo natural la crítica
de sí misma." (Paz 2000: 589). Y agrega un
argumento que me parece fundamental,
asegura:
La modernidad, desde su nacimiento, está en
lucha con ella misma; en esto consiste su
ambigüedad y el secreto de sus continuas
transformaciones y cambios. La modernidad
emite actitudes y pensamientos críticos como

tinta el pulpo. Esa critica, indefectiblemente,
se vuelve contra ella misma (548).
Crítica de sí misma, la Modernidad se
hará partiendo de la duda metódica de René
Descartes, las críticas de Galileo Galilei y
de Francis Bacon. Descartes, en su libro de
Meditaciones Metafisicas por ejemplo, establece que para conocer con absoluta certeza
algo, se debe tomar como punto de partida
la duda, entendida como cuestionamiento de
conocimientos, y postula como un segundo
criterio de certeza, la capacidad que el razonamiento humano tiene de percibirse a sí mismo.
Más tarde con Emmanuel Kant, la reflexión moderna continúa como razonamiento
crítico de sí mismo (Kant 2004). Kant,
basado en la racionalidad de Newton, en el
esceptiscimo filosófico de David Hume y en
la contundencia de los enciclopedistas
franceses como críticos de su sistema
político y humanista, buscó establecer los
criterios del razonamiento certero y legítimo.
Esa misma búsqueda de legitimidad
continuará en el alemán Hegel y más tarde
con Karl Marx, quienes postularán al método
dialéctico como proceso lógico de crítica.
El apunte de Octavio Paz que ve en la
crítica la característica esencial de la
modernidad tiene un fuerte apoyo histórico
con la aparición del pensamiento romántico,

■

�El problema ontológico de la epistemología en las humanidades y las ciencias sociales/José Luis Cisneros Arellano

así como con la propuesta de la filosofia de
la voluntad en Nietzsche. La ciencia también
ejerció esa crítica con la revolución de la
física cuántica con Niels Bohr y de la
relatividad de Einstein.
¿La crítica existe en la modernidad, la
cual existe como tal gracias a la crítica? ¿Una
realidad más que reta al pensamiento lógico?
¿Qué sucede cuando se estudian este tipo
de fenómenos bajo el paradigma tradicional
de la lógica? Mostraré un ejemplo.

La modernidad frente a su vacío
En el 2009 realicé un trabajo de campo que
mostró a través de un instrumento de
recolección estructurado en una escala
Likert, la preferencia axiológica que una
muestra de jóvenes de entre 13 y 14 años
hicieron de situaciones hipotéticas de la vida
cotidiana. El objetivo del mencionado trabajo
de campo era arrojar resultados estadísticos
sobre la presencia de valores en la juvetud
regiomontana, y contrastar los resultados con
la teoría sobre la hipermodernidad propuesta
por Guilles Lipovetsky. Si este autor tenía
razón, la juventud regiomontana reflejaría
una presencia significativa de valores como
el consumismo, el narcisimo, la exigencia
de rapidez, entre otros (Lipovetsky 2006).
El instrumento fue diseñado según las
estrategias de Tavella y Daros, quienes identificaron que para cada situación hipotética1
se equivalía un valor determinado (Tavella
y Daros 2002). En las situaciones hipotéticas, se platearon valores modernos según un
ensayo realizado por Habermas donde se
planteaban las características axiológicas de
la modernidad (Picó 1990).
Además, se plantearon las características
de la hipermodernidad que planteaba
Lipovetsky, las cuales indican un predominio
creciente de una axiología basada en el
narcisismo, el consumismo, la ética indolora
y la pereza. Esta estructura axiológica, indica
Lipovetsky, no es crítica de la modernidad,
sino ausencia de crítica.
Los resultados arrojaron una interesante
conclusión. Del 100% de la gente que
participó, 50% de ellos prefieren situaciones
cotidianas que reflejan valores modernos y
1

Situación hipotética denota un enunciado donde se
plantea una posible realidad a seguir o evitar y que
implica la puesta en marcha de un valor detenninado.

■

50% se inclinan por situaciones que indican
valores hipermodernos (Cisneros 2009).
Nótese que la información obtenida
desde un acercamiento cualitativo apoyado
en un instrumento de recolección como lo
es un cuestionario, resulta insuficiente para
puntualizar objetivamente la siguiente
relación: los valores críticos y los a-críticos
pertenecen a la modernidad, sólo si ésta
pertenece a la crítica: (Keµ)A(,Keµ) H
µe K. Esto parece una imposiblidad lógica.
El tema de este artículo está encaminado
a indicar la dificultad epistemológica que
implica investigar un fenómeno históricosocial como el que muestra la investigación
que realicé, y se nota con facilidad la
problemática: se emplean esquemas lógicos
ensídicos, es decir epistemológicos clásicos,
para hablar de realidades con otra lógica de
existencia. Castoriadis (1989) se referirá a
la lógica ensídica como aquella que refleja
las relaciones de causa-efecto lineales, las
nociones básicas de teoría de conjuntos y la
lógica del silogismo aristotélico.
¿Bajo qué criterios epistemológicos partí
para los instrumentos de recolección? ¿Qué
lazo epistemológico puede establecerse para
observar y analizar un fenómeno no
empírico? ¿Qué lógica debe ser desarrollada
para abordar realidades complejas, más allá
de la lógica básica de causa-efecto? ¿Cómo
proceder?
No pretendo dar soluciones aquí, sólo
marcar una vía de investigación. Vía que
busco desarrollar claro está.
La naturaleza de lo histórico-social
plantea una realidad que exige una epistemología desde un replanteamiento ontológico.
Esto indica una dificultad que hasta el momento
no se ha logrado resolver: la definición de
ser humano. Al intentar responder, se le ha
definido siempre "en función de" algo en
específico como lo social, lo geográfico, lo
histórico, lo religioso, lo genético. Si el ser
humano está en función de algo sin importar
si es conocido o desconocido, entonces
cabría la posibilidad de un acercamiento de
pretenciones objetivas.
Al inicio del ensayo apunté que el
tratamiento al problema epistemológico de
la investigación sobre lo humano recaía no
en lo epistemológico mismo, ni en el
lenguaje, sino en lo ontológico. ¿Cómo es
esto posible? ¿Hacia dónde apunta este
planteamiento? Tarea por hacer. ..

Cathedra no. 16, julio-diciembre 2011

El problema ontológico de la epistemología en las humanidades y las ciencias sociales/José Luis Cisneros Arellano

Bibliografia
Castoriadis, C. ( 1989). la institución imaginaria de la sociedad. 1'. Traducido por Marco Aurelio
Galmarini. Vol. 2. 2 vols. Buenos Aires: TusQuets.
Castoriadis, C. ( 1993). la institución imaginaria de la sociedad. 2'. Traducido por Antoni
Vicens. Vol. I. 2 vols. Buenos Aires: TusQuets.
Cisneros, J. L. (2009). los valores hipermodernos en los jóvenes de tercer grado de seC11ndaria
públ,ca en Monterrey y su área metropolitana. Editado por Blanca Elizabeth Garza
Garza. Vol. Tesis. Monterrey: TecMilenio.
Descartes, R. (2000). Discurso del Método. Meditaciones metafísicas. et. al. 6'. Editado
por Francisco Larroyo. Vol. 177. ~éxico: Porrúa.
Frege, G. ( 1996). Escritos filosóficos. Editado por Jesús Mosterín. Barcelona: Crítica.
Kant, E. (2004). Crítica de la Razón Pura. 2'. Traducido por José del Perojo y José Rovira
Annengol. Buenos Aires, Argentina: Losada.
Lipovetsky, G. (2006). los tiempos hipermodernos. Barcelona: Anagrama.
Mosterín, Jesús (2007). los lógicos. Madrid: Austral.
Paz, O. (2000). Obras completas !: la casa de la presencia. 1ª. Vol. l. 17 vols. México.
México: FCE.
Picó, J. ( 1990). Modernidad y pos/modernidad. Editado por Compilador. Alianza.
Tavella, Ana M . y W. R. Daros (2002). Valores modernos y posmodernos en las espectatiras
de vida de los jóvenes. Buenos Aires: Cuadernillos UCEL.

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

■

�La equidad de género y la perspectiva
cultural

Leonardo Iglesias González
La cultura como entidad se ubica en la
dimensión espacio-temporal; esto es,
pertenece a un espacio geográfico y a una
época. La estructura de cada cultura es algo
distintivo y separado de las demás; por lo
que no raramente es principio de prejuicio,
discriminación y desigualdad. Sin embargo,
la cultura tiene como principio original la
homogeneidad de los diversos grupos
humanos e individuos que la integran. Trata
así de generar una condición colectiva en
donde se despliega la existencia humana;
para esto dispone de procesos educativos,
formales e informales, que conducen a
confonnar un tipo de individuo y a mantener
las pautas de vida resistentes al cambio en
lo posible.
Comprende la dimensión subjetiva
conformada por normas, principios y
valoraciones; se configura como mentalidad,
se integra en la personalidad y se expresa en
los hábitos y costumbres. Dicha dimensión
subjetiva se objetiva en las obras culturales
de los diversos sectores de la civilización:
sociedad, religión, arte, ciencia, política,
derecho, cultura física y técnica . Tales
sectores se asientan en la sociedad y
disponen de la economía como medio para
lograr la realización. Por su lado, el lenguaje
como sistema de símbolos que permite la
expresión y comunicación, es el instrumento
de la fonnulación de la realidad subjetiva
mencionada.
Lo anterior significa que las culturas
disponen de un andamiaje mental asentado
sobre los sectores de la civilización y los
refuerza; luego se convierte en la inercia
cultural que da consistencia a un modo de
vida y lo hace resistente al cambio. Aún así,
dentro de esta dinámica hay procesos de
cambio graduales, dados por la relación entre
los grupos humanos y las estructuras

Cathedra no. I 6, julicxliciembre

20 I I

culturales; éstas, en la vida ordinaria se
constituyen como instituciones. Así, los
procesos de cambio y las resistencias al
mismo pueden ser apreciados en la dinámica
institucional, donde se hallan insertos
cotidianamente los individuos.
Al interior del individuo la realidad de
la cultura se expresa como mentalidad. Ésta
constituye la parte subjetiva de aquella. Es
el ethos para una época detenninada; y se
constituye en experiencia que se expresa
como un carácter y un modo de ser ante el
mundo. La mentalidad es compartida por los
individuos integrados en una cultura y
corresponde a la mente colectiva. Se
conforma en una realidad material que
permite al individuo mantener un asidero en
la realidad. Si hay distancia entre ésta y la
mentalidad, la diferencia entre el interior y
el exterior hace que el individuo se apegue
a su realidad interior como fuente de
seguridad. Así, tenderá a reforzar su
mentalidad a pesar de los cambios de la
realidad, a apegarse al pasado, resistirse al
avance, luchar contra éste, etcétera.
Por este camino, la dimensión real de la
cultura exterior al individuo se halla distante
de la mentalidad; y ésta aparece como el
propio mundo, en donde se refugia el
individuo. Así, la realidad sigue su curso
propio de manera progresiva; mientras la
cultura se apega al pasado y mantiene lo que
permanece. Se puede decir que en la
mentalidad se aprecia la relación existente
entre la personalidad y la cultura, pues en
aquella se refleja el modo de vida de los
integrantes de una colectividad. A su vez,
dicho modo de vida es expresión de la
estructura y dinamismos de la personalidad,
éstos responden a una realidad sociocultural
particular. Como ejemplo, en la sociedad
arcaica donde rige la ley de participación,

■

�La equidad de género y la perspectiva cultural/Leonardo Iglesias González

la mujer, el hombre o el hijo no son sí
mismos; se fusionan en algo como la tribu o
el clan, esto tiene una existencia propia. El
todo es la realidad y los humanos son sólo
partes de ésta; no son entidades autónomas.

La comunidad tradicional
En la comunidad tradicional rige la figura
de autoridad representada originalmente por
Dios, quien se representa en la tierra por el
hombre. La mujer es dependiente de éste y
sus actitudes emocionales son de una hija o
niña. Como ejemplo, la mujer pide permiso
para guardar tal o cual relación, autorización
para estudiar o trabajar, etc. El hijo existe
en cuanto varón que representa al padre,
mientras la hija está contemplada para el

matrimonio; de tal manera, su vida será
responsabilidad del hombre con quien se
case. No se le atribuye una personalidad

propia, jurídicamente es hija o ''mujer de",

..

económicamente depende del hombre,
políticamente tiene escasos derechos,
etcétera.
La cultura tradicional se asocia a la
existencia de la sociedad agraria, en donde
se racionaliza religiosamente la concepción
de la vida. La figura de autoridad se impone
por su fuerza fisica, prestigio, conocimiento,
y es origen de orden. En la dimensión
temporal el presente continuado persiste
siempre vigente; de tal manera que no
aparece como pasado. Es la forma de vida
de la Edad Media europea, aquí el devenir
histórico se sedimenta en hechos, fechas,
etc., constituidos en la base de la existencia
de un grupo social y le dan identidad. En
estos acontecimientos particulares se halla
la mentalidad de la época que ha persistido
al tiempo, y mantiene su vigencia; ésta
significa que la realidad es estática y se
resiste al cambio: es el mundo de la
tradición. Lo cual se traduce en un modo
secular de vida que se repite generación tras

generación.
La tradición se expresa como una serie
de costumbres que reflejan criterios y
experiencias
acumuladas .
Dichas
costumbres pasan de una generación a otra
y se consideran válidas en tanto provienen
de los progenitores. Se trata aquí del proceso
de sacralización de la experiencia, para
convertirla en pura y eternamente válida. Es
el caso como ejemplo, de la crianza; donde

■

ordinariamente intervienen las abuelas y las
madres de los niños. No raramente la madre
obra orientada por el médico con criterios
de racionalidad científica basado en los datos
acerca del desarrollo humano; mientras, la
abuela habla desde la experiencia y en
muchas ocasiones refleja la vivencia
ancestral de las madres fundadoras de las
pautas de crianza de una cultura.
El apego al pasado es la expresión de
una voluntad atrapada en las relaciones de
objeto iniciales. Dicho apego es revestido
de "valores" en las tradiciones. En realidad
es un lazo con una fuerte base emocional,
correspondiente a las primeras etapas del
desarrollo; en el que el individuo no ha
podido pasar al plano racional de la
existencia. En el individuo de la sociedad
tradicional hay temor al desapego, la
separación, la distancia, el alejamiento. De
esta manera, lo vivenciado en la infancia es
determinante: la figura de los padres, la
familia, la Iglesia. Después de esa etapa los
individuos son resistentes al cambio y la
educación posterior no modifica eso. Es un

mundo con mitos, pensamiento arcaico,
mágico, irracional que choca contra la
racionalidad de la modernidad.

La sociedad urbana
En la sociedad urbana, el individuo es lo
fundamental; el niño y la mujer tienen
personalidad igual que el hombre. La figura
de autoridad pasa a segundo término y la
vida se organiza por el análisis, la discusión
y el acuerdo. El hombre y la mujer se
autodeterminan para conformar una pareja,
ambos aportan económicamente, tienen los
mismos derechos civiles o políticos, etc. El
individuo por definición es autónomo y
puede autodeterminarse u oponerse al otro;
lo que se asocia al modo democrático de
vida, que contrasta con lo sucedido en
regímenes totalitarios o monarquías, donde
el humano es un niño sumiso ante la figura
de autoridad.
En la economía tradicional de la sociedad
rural, el individuo ve el esfuerzo de su
trabajo, cuando trabaja para sí en el modelo
familiar de economía; la que fracasa cuando
ya no es una sola familia sino se extiende a
la de los hijos y los nietos, con lo que la
economía se hace insuficiente. Mientras, en
la sociedad urbano-industrial, la vía de

Cathedra no. 16, julío-diciernbre 2011

La equidad de género y la perspectiva cultural/Leonardo Iglesias González

entrada es el trabajo asalariado, aquí se
alquila la fuerza de trabajo individualmente
y se adoptan roles institucionales. Por medio
del trabajo asalariado adquiere racionalidad
el esfuerzo: de acuerdo con la fuerza
aplicada será el salario recibido, y con ello
el gasto; lo cual se traduce en un modo de
vida de acuerdo con el recurso disponible y
en función de lo que se planea
conscientemente.
La cultura moderna propia de la
sociedad urbana se asocia al desarrollo
científico y tecnológico, y al modelo de
producción capitalista. Se conforma en el
ambiente del medio urbano-industrial y se
expresa en una actitud antropocéntrica, de
tipo racional, secular y experimental. Este
antropocentrismo lleva a la relativización de
los criterios valorativos; lo que desplaza a
los criterios absolutos de tipo religioso. En
lugar del fatalismo, el hombre adquiere un
valor de acuerdo a la fuerza que dispone y
la aplica en la construcción de la realidad;
esto permite la emergencia de la
individualidad. Las relaciones sociales
predominantes son funcionales e
impersonales, de acuerdo al papel socialinstitucional; y el tiempo es un factor
dominante en la actividad ordinaria, en
donde los cambios son constantes.
En el curso que ha seguido la Cultura de
Occidente se aprecia la conformación
gradual del individuo como entidad
autónoma, que se autodeterrnina y realiza la
vida con la propia fuerza. La individualidad
trae como consecuencia que la figura de
autoridad pierda la cualidad de poderoso e
indisputable, y simbólicamente deja de ser
un padre; los individuos se orientan hacia la
madurez y abandonan las actitudes infantiles
de sumisión, dependencia y pasividad
respecto a las figuras de autoridad religiosa,
política, social, judicial, familiar, etc.
Adoptan actitudes de independencia, propia
decisión, oposición que son expresión de
dicha individualidad.
De esta manera, la realidad cultural se
concibe en consonancia a la estructura de la
mente y la personalidad, y a la inversa. Su
influencia es mutua y configura el proceso
de autogénesis humana; se aprecia en la
realidad de la vida ordinaria, en la que hay
instituciones primarias que expresan la
acción del medio sobre el individuo, como
los sistemas de provisión y distribución de

Carhedra no. 16, julio-diciembre 20 I I

servicios de las casas habitación; e instituciones
secundarias que expresan la acción del
individuo sobre el medio, este es el caso del
urbanismo como modo de vida. La
personalidad básica se halla entre una y otra.
"El individuo es a imagen de la cultura porque
es a la vez su efecto y causa, efecto de las
instituciones primarias y causa de las instituciones secundarias" (Dufrenne 1959: 116).
En la época contemporánea, el
desarrollo de un país como México es
desigual; de tal manera que en algunas
regiones predomina la cultura moderna y en
otras se encuentran coexistiendo grupos
humanos de culturas arcaicas o tradicionales.
Como los grupos indígenas que se resistieron
a la aculturación, sobreviven en regiones
separadas y con un modo de vida diferente
del resto. En otras regiones, la sociedad
tradicional perdura, con modelos rurales
predominantemente agrícolas, reacios al
cambio coexisten con los de la modernidad.
Estos últimos son el modelo al cual aspiran
las poblaciones y hacia los cuales migran,
en tanto ofrecen liberarlos del modo de vida
medieval del agricultor por medio de la
tecnología; esto seduce además por el
ofrecimiento de comodidad.

El proceso social y las representaciones
simbólícas
El proceso social se construye a partir de la
relación interpersonal; y se hace posible al
construirse una realidad transpersonal y
transubjetiva que se sustenta en
representaciones simbólicas. En éstas, la
mujer se representa como principio pasivo
de la naturaleza, como madre (patria, ciudad,
naturaleza), como ánima, lo femenino o lo
inconsciente. Esquemáticamente el símbolo
Sofia representa lo intelectivo María lo
virtuoso, Ánima lo más puro del hombre y
Eva lo instintual-emocional.
Como ejemplo: la unión de pareja
humana hombre-mujer sucede en tanto el
hombre encuentra su parte femenina en la
mujer y a la inversa la mujer encuentra su
parte masculina en el hombre (ambas
inconscientes). El predominio de lo
masculino en la cultura de Occidente
formalmente se puede interpretar como
generado en la valoración mayor de lo
intelectivo-racional en detrimento de lo
instintual-emocional. La interpretación

■

�La equidad de género y la perspectiva cultural/Leonardo Iglesias González

.,

dinámica profunda indica que aquella
formulación trae como consecuencia la
infravaloración de lo femenino de sí en el
hombre, que es objetivado en la
desvaloración de la mujer. Mientras, la mujer
encuentra en el hombre la parte racional de
sí; y la formulación cultural donde encuentra
lo anhelado le permite lograr el equilibrio.
Por otro lado, la relación entre lo
masculino y lo femenino de la personalidad
adquiere otra dimensión cuando se
consideran ambas figuras, hombre y mujer
tienen origen en una mujer: la madre como
figura de origen, de donde surge el
individuo; y a partir de la relación inicial
con ésta se determina el tipo de relación con
las figuras humanas en épocas posteriores
de la vida.
La infravaloración de la mujer implica
por tanto: la resistencia a aceptar el vínculo
primario con la madre corno fundamental
en la existencia, aceptar lo emocional como
parte nonnal de la personalidad y aceptar
lo natural como contrapuesto a lo cultural.
A su vez, la infravaloración del hombre
implica el desprecio por la cultura, lo
intelectivo-racional y el principio patriarcal
de organización de la concepción del mundo.
Desde el marco de referencia del
desarrollo de la personalidad, el principio
para lograr la equidad de género es la
conquista de la autonomía corno variable
fundamental de la individualidad. El
principal obstáculo a esto es la dependencia,
concebida como la incapacidad de bastarse
a sí mismo y vivir a expensas del otro.
Ordinariamente se oculta en la debilidad. De
manera que, la debilidad de la mujer
atribuida social y culturalmente es una
defensa para no reconocer la dependencia.
Dicha debilidad se considera constitucional,
por lo que aparece como una fatalidad;
mientras, la dependencia tiene un contexto
determinado y puede ser modificada
movilizando el propio esfuerzo. No tiene
pues una existencia inexorable.
En la vida social ordinaria, el logro de la
autonomía se consigue por la realización del
propio esfuerzo, como le sucede al humano
en la época de su crecimiento. Con la entrada
en la vida social en la adolescencia-juventud
la autonomía económica es fundamental
para el logro de la individualidad y la
madurez; a lo que se asocia la autonomía
intelectiva con la disposición de los propios

■

criterios y la autonomía emotiva que
conduce a romper la dependencia paternomaterna e interpersonal.
Relación entre equidad y cultura
El proceso de relación entre la equidad y la
cultura puede ser apreciado como:
Un proceso de doble dirección: de la
cultura al individuo, como ejemplo son
las modificaciones legislativas que
conducen a mejorar la igualdad entre
hombres y mujeres; o como un proceso
de abajo hacia arriba incidiendo en el
proceso de individuación humana.
La construcción gradual de un tipo
diferente de individuo que lo oriente
hacia la equidad de género. Se trata del
proceso de formación de un tipo de
personalidad que responda a la
necesidad de equidad entre mujeres y
hombres.
La formación de esta personalidad se
logra ordinariamente por la educación
formal e informal. Ésta última es un
proceso que sucede de manera
espontánea en la medida que los
individuos se incorporan a la vida de
las instituciones y comparten modos de
vida con los demás. Los medios operan
en una parte importante de la educación
informal; y al estar cerca de los
procesos primarios de la mente logran
una influencia considerable sobre la
conducta ordinaria de las poblaciones.
En cambio, la educación formal se
realiza institucionalmente en la escuela
y es un reflejo de la dinámica
institucional de la cultura.
El sustento de la vida cultural en la
dimensión colectiva; cuyo instrumento
indicador es la mentalidad como pauta
de concepción de la realidad, y cuyas
modificaciones son signos de cambios
en la relación individuo-cultura.
Una manera para entender la relación
entre la discriminación e inequidad y la
cultura, es el análisis del prejuicio en el
contexto de la dinámica de la personalidad
(Allport 1963). En la personalidad del
individuo que discrimina al otro se hallan
los siguientes rasgos: hay escisión entre lo
consciente y lo inconsciente, de tal manera

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

La equidad de género y la perspectiva cultural/Leonardo Iglesias González

que el individuo muestra un disfraz no
correspondiente con lo profundo de su
interioridad; ordinariamente se 'siente
amenazado' por temor a los impulsos y
emociones asociados a conflictos del propio
interior, los ubica fuera, de tal manera
atribuye al exterior las causas de su malestar
interior; ante la incertidumbre de la
existencia responde con autoritarismo y
jerarquización de la realidad, lo que le
proporciona la sensación de un orden; como
respuesta se apega, defiende y refuerza su
concepción, con esto obtiene seguridad;
asimismo, refuerza su posición al
institucionalizar su postura y mantener a raya
su conflicto individual, así proporciona la
seguridad de que algo externo a sí mismo lo
sostiene.
En contraste, la personalidad tolerante
opera con flexibilidad en su postura; la que
se sustenta en la razonabilidad y la
adaptabilidad, excluyendo la postura lógica
del blanco y negro de la realidad; dispone
de capacidad empática y autocomprensión,
que le permiten ubicarse en el lugar del otro
excluyendo el enjuiciamiento de éste; tiene
alta capacidad de tolerancia a la ambigüedad
de la realidad y a la frustración; con buen
sentido del humor (la disposición de reír de
las propias incongruencias); con
valoraciones en las que predomina el interés
estético (lo concreto) y social (simpatía,
altruismo, etc.), como diferentes al interés
por el poder en lo político y lo económico,
que afronta la realidad como algo jerárquico,
de dominio, status y control.
La equidad en su dimensión individual
La equidad se sustenta en la disposición y
ejercicio de recursos y poder, que conduzca
a la igualdad entre hombre y mujer. El
objetivo del uso de los recursos individuales
no es sólo la satisfacción sino también el
enlace con los procesos de cambio personal.
Para que dicho proceso de cambio sea eficaz
se sugiere lo siguiente:
a. Un proceso autoinducido.
b. La conducta de cambio sea resaltada
por medio del contacto con la opuesta.
c. Que dicho contacto sea durante un
lapso suficiente.
d. Que la conducta a cambiar no sea la
ordinaria para el individuo, pues ésta

Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

última se convierte en parte de la
resistencia al cambio.
e. Que el individuo se halle libre de otros
conflictos.
f. Se provea apoyo social; la presencia
o el interés de otros, o la presión de
grupo refuerza la conducta de cambio.
Como ejemplo, se trata de llevar la
satisfacción de las necesidades más allá
del cumplimiento de la función o la
sobrevivencia. Tal es el caso de la alimentación y la sexualidad, ordinariamente se
reducen a la ingestión de alimentos para
mantenerse vivo o la relación sexual para
reproducirse. En uno y otro caso, se trabaja
para la conservación del individuo y la
especie; lo cual no es indicador de una mejor
calidad de vida o algo que conduzca al
fortalecimiento de la individualidad. En este
tenor, no es lo mismo luchar por los derechos
reproductivos de la mujer que orientar su
vida a tener un mayor goce sexual; ni
tampoco luchar porque las poblaciones
dispongan de mayor cantidad de alimento,
que orientar su ingesta al goce de una
alimentación que conduzca a una mejor
nutrición y salud.
De acuerdo a lo anterior, el proceso de
cambio implica reestructuración al interior
de la personalidad; de tal manera que los
incidentes de la existencia se conviertan en
motivo para dejar un modo de vida y aspirar
a otro. En términos breves, el proceso
contiene las siguientes etapas:
a. Exponer a la vivencia del problema.
b. Interpretar la vivencia.
c. Entender la vivencia en el contexto de
la vida individual.
d. Entender las implicaciones de la
vivencia en la existencia de las
mujeres y los hombres.
e. Establecer modelos para que la
vivencia se traduzca en experiencia.
f. Formación de una personalidad tipo
que se corresponda con la cultura
particular.
Políticas sociales en relación con la
equidad
1. Enfocar los problemas en la dimensión
poblacional, de los grandes estratos de
la población y del país como totalidad.

■

�La equidad de género y la perspectiva cultural/Leonardo Iglesias González

2. En la planeación de procesos, considerar las implicaciones que tienen
respecto a la vida de los hombres y
las mujeres.
3. Usar como procedimientos básicos la
participación social, el trabajo en las
comunidades, los grupos sociales y la
planeación social.
4. Favorecer las acciones hacia la transformación de estructuras económicas,
sociales y políticas, el fomento a la
implementación de nuevos criterios,
normas y procedimientos; así como la
prevención de las consecuencias del
desgaste de las estructuras y la
implementación de políticas erróneas.
5. Fortalecer las acciones de investigación de la realidad en sus diversos
ámbitos, para determinar las variables
y factores que intervienen en el estado
actual de la vida de los hombres y las
mujeres, y las tendencias que siguen.
Esto se traducirá en un conocimiento
de la realidad social como premisa
para el establecimiento de los
programas de acción.
6. En relación con la orientación
programática hacer énfasis en los
criterios positivos de acción a fin de
incidir sobre la dinámica interna de los
procesos sociales que sustenten la
equidad. Se trata de modificar los
factores de origen de los procesos y
no de las consecuencias de los
mismos. Lo anterior en lugar de las
políticas remediales.
Modelos de Intervención
l. Intervención Política

Acciones de organización social
para modificar las políticas
sociales.
Elaboración de propuestas de ley para
modificar las estructuras políticas,
económicas, jurídicas e institucionales, que hagan posible una
mayor equidad entre mujeres y
hombres.
Acciones de política social o parti-daria
para incidir en el problema.
2. Intervención Psicosocial
Esfuerzo sistemático para modificar los
procesos
psicosociales
y

■

orientarlos al logro de la equidad
en el individuo, la familia, los
grupos sociales, los lugares de
trabajo, las escuelas, la sociedad o
el ámbito poblacional; lo anterior
bajo el marco de referencia del
criterio de transversalidad.
Promover cambios en los modos de
vida, hábitos y costumbres
poblacionales.
Proveer apoyo social a las poblaciones,
para el avance en los programas de
equidad.
Intervención en los modelos de manejo
de los problemas de las
poblaciones.
Intervención en las expresiones de
malestar poblacional consecuencia
de la inequidad.
Intervención de control y predicción de los
procesos.
3. Intervención personal en las motivaciones,
la construcción de habilidades y la
elaboración de fuerzas para la acción sobre
la realidad social.
Las acciones tendientes a la mejoria de
la condición de los individuos y de grupos
pueden ser tipificadas de acuerdo a los
criterios de la salud pública:
Promoción: la acción orientada a mantener
e incrementar el bienestar existente,
con actividades que incidan sobre la
dinámica de las estructuras grupales,
comunitarias o sociales en que viven
ordinariamente las poblaciones.
Protección Específica : proteger los
grupos expuestos a condiciones que
ponen la equidad de género en
riesgo.
Detección Temprana de situaciones,
problemas o conflictos que se sabe
llevan a la aparición de la inequidad.
Atención Eficiente y Oportuna de los
problemas relacionados con la
carencia de equidad.
Rehabilitación de las secuelas dejadas por
los trastornos sociales asociados a la
inequidad.

La equidad de género y la perspectiva cultural/Leonardo Iglesias González

refieren a aquellas condiciones que
sostienen la frecuencia de la inequidad en
un momento dado. La acción en el ámbito
de las dos primeras permite prevenir la
aparición de trastornos asociados a la
inequidad; en las dos últimas son indicadores
de ésta.
4. Intervención interpersonal incidiendo
sobre las redes sociales y las normas que las
sustentan.
5. Intervención organizacional
Análisis organizacional.
Acciones sobre los sistemas
institucionales.
Acciones en los lugares de trabajo.
Acciones en las instituciones
educativas.
6. Intervención en el ámbito comunitario
Uso de los recursos comunitarios.
Operatividad de los servicios sociales y
legales de las poblaciones.
Intervención estructural en la
comunidad.
Desarrollo comunitario.
7. Intervención social
En los ámbitos local, estatal y
federal.
En las agencias reguladoras de
recursos.

En las políticas de planeación social.
En el desarrollo social.

8. Intervención institucional
Desarrollo profesional.
Servicio social.
Planeación de servicios.
Dinámica e intervención en el desarrollo
institucional.
9. Educación y equidad
La educación inicial y preescolar es el
proceso idóneo para promover cambios
culturales en relación con la equidad de
género. Del nacimiento a los seis años, es el
momento del desarrollo de la personalidad
en el cual el individuo es accesible a las influencias que serán perdurables para el resto
de su existencia. Por otro lado, es el lugar
para intervenir en la relación padres e hijos,
es aquí donde se troquela la personalidad.
En consecuencia, esto hace posible la generación de formas de conducta que conduzcan
a nuevas identidades y a modificaciones de
los roles individuales y sociales.
Lo anterior plantea un problema: el
personal que trabaja en los centros para el
desarrollo infantil no siempre dispone de la
formación profesional adecuada y suficiente
para el desempeño de ese tipo de tareas. En
otras ocasiones, disponen de criterios
establecidos en manuales de trabajo que no
se traducen en actitudes respecto a la atención
del desarrollo del niño; por lo que perpetúan
las pautas de conducta que asimilaron en sus
comunidades de origen. Como respuesta, se
dispone de procesos de formación de nuevos
roles a través de la modificación de actitudes
y variados procedimientos tendientes a una
diferente formación profesional que incluya
como rasgo básico la equidad entre mujeres
y hombres.

Las dos primeras se refieren a las causas
de los trastornos y a la manera en que éstos
inciden en la aparición de nuevas situaciones
lesivas para la equidad; las dos últimas se

Cathedra no. 16, julio-&lt;liciembre 20 I I

Cathedra no. I 6, julio-&lt;liciembre 20 I I

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��Hacedoras de voces: un texto polifónico
Estrada, O., Izquierdo l. (Coords.) (201 l ). Hacedoras de voces. Seis estudios
sobre mujeres, género y feminismo en México. Universidad Autónoma de Nuevo
León: México.

María Eugenia Flores Treviño
Al abrir el lector las suaves pastas en color oro viejo las líneas se vuelven letras;
las letras se transforman en sonidos; los sonidos se convierten en palabras que
sobrepasan los límites de la escritura y se materializan en verdades en el libro
Hacedoras de voces. Seis estudios sobre mujeres, género y feminismo en México
(UANL, 2011) de Isabel Izquierdo y Oiga Nelly Estrada.
En una sociedad llena de omisiones y silencios, ellas se han dado la palabra y
nos ofrecen discursos sobre mujeres, género, educación, migración, derecho,
historia, identidad y cultura ... aspectos que, aunque abordados de manera
independiente, de ninguna manera se perciben segmentados, sino articulados entre
sí, para constituir globalmente una disertación que convoca, conmueve, devela y
denuncia. Una obra que aporta a los nunca concluidos asuntos de los estudios
sobre mujeres, género y feminismo en nuestro país.
Preguntas y respuestas a viva voz

El texto posee una presentación elaborada por Rocío Suárez quien dibuja una
panorámica del volumen; la introducción, escrita por las coordinadoras, informa
al lector sobre los contenidos y las perspectivas del libro. Está dividido en seis
apartados que contienen los trabajos en donde todas y cada una de las ensayistas,
favorecen ... provocan la reflexión del público lector al plantear cuestionamientos
sobre el área que su estudio aborda: "¿Por qué migraron?" (22) se pregunta
Izquierdo en "Las científicas inmigrantes en México", al exponer los resultados
de su indagación sobre el desplazamiento de académicas a nuestro país. Y su
estudio nos ofrece no sólo las respuestas, sino una radiografía clara de la situación
que enfrentan estas féminas en el dificil mundo de la ciencia.
"¿Por qué se sigue educando a partir de la ideología patriarcal?" (36) Cuestiona
Ramos en "Educación en género. Una exigencia del desarrollo sustentable en las
Instituciones mexicanas de Educación Superior" al explicitar las causas por las
que las instituciones de estudios superiores se retrasan en el cambio curricular
tendiente a la enseñanza que favorezca la modificación de patrones culturales en
la sociedad.
"¿Cómo es posible que siendo país firmante de tantos tratados y acuerdos
internacionales, México sea uno de los países con mayor desigualdad en el mundo?"
(82) clama Hemández en su trabajo "La mujer en el Código de Hammurabi y la
Legislación mexicana" en el cual estudia a la mujer en dos sistemas jurídicos. El
contrastante resultado, conlleva a una obligada reflexión al respecto.
"¿De qué huían las mujeres que llegaron a México?" (89) inquiere Angulo en
su artículo "Modelo de nación: prototipo de mujer" sobre las mujeres que, durante
el régimen fascista en España (1936 a 1939), huyeron de ese país y eligieron a
México como su segunda patria.
"¿Cómo el llanto de algunas mujeres interviene en la construcción de sus propias
identidades?" (102) investiga Guzmán en "Mi llanto es una fuga de agua" para

Cathedra no. 16, juliO&lt;liciembre 201 1

•

�Hacedoras de voces: un texto polifónico/María Eugenia Flores Treviño

encontrar las peculiaridades de la construcción simbólica de ser mujer a través de
las _causas que condicionan la manifestación o represión de esta actividad en las
muJeres.
Por otra parte, el estudio de Estrada, "Mujeres y ciudadanía en México: primera
mitad del siglo XX" propicia en el lector la interrogante, al espetar: "En el mundo
actual, en que las tecnologías de la información y comunicación han transformado
tan a fondo la vida de las personas, en unas sociedades en red, algo continúa casi
inamovible: la desigualdad entre mujeres y hombres" (69).
Si bien cada trabajo inevitablemente contiene un cuestionamiento, también
posee alternativas de solución. Y resulta deliciosamente grato, en la experiencia
del lector, verse coincidiendo con las argumentaciones así presentadas.
Los textos incluidos en este libro cuentan con una fundamentación solvente
una estructura congruente y su secuencia de exposición es fluida. Si bien son'
estudios científicos, no por ello resultan dificiles de leer. Al contrario: están escritos
en lenguaje_ llano, son claros y didácticos al estar acompañados de ejemplos y
argumentaciones que favorecen al lector de cualquier nivel, edad o preferencia su
comprensión.
La riqueza de esta compilación radica en la heterogeneidad y congruencia de
los estudios que mcluye. Pues al mismo tiempo que revisa distintos ámbitos de la
sociedad y la cultura, no pierde su articulación en tomo al tema primordial: la
equidad entre los seres humanos.
_Las autoras_ también son diversas y coherentes entre sí: científicas, profesoras,
act1v1stas, escntoras ... portavoces de la evolución y el cambio.
Si se está de acuerdo con Facione (2007: 2) en su idea "[d]el fomento del
pensamiento crítico para cultivar la inteligencia del pueblo" y se revisan los
mecanismos que las escritoras emplean para generar el razonamiento sobre los
tópicos que exponen, en mi opinión, esta obra cumple con ese cometido.
Estimado lector: Siéntase directamente interpelado por estas voces.
Vale la pena escucharlas a través de la lectura de este libro.

•.

Referencias
Facione, P. (2007). "Pensamiento Critico: ¿Qué es y por qué es importante?" Insight Assessment.
The California Academic Press. http://maestriagp.web.officelive.com/Documents/Pensamiento
%20Critico%20Facione.pdfrecuperado 19/10/ 11 ).

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Cathedra no. 16, juliO&lt;!icíembre 2011

Para leer literatura desde otras regiones
Reseña del libro. Luis Carlos Arredondo Treviño, Maria Isabel Terán Elizondo,
Víctor Barrera Enderle, Coordinadores, Diez ensayos sobre narrativa neoleonesa,
UANL/UAZ, México, 2012, 206 pp.).

Carmen Fernández Galán Montemayor
¿Por qué reunir diez ensayos de literatura contemporánea de Nuevo León?, se
preguntará el lector, y con él, quien pretenda realizar un primer acercamiento y
crítica a este libro que nos presentan los universitarios de Monterrey y Zacatecas.
¿Cómo leer, seguidamente, ensayos referentes a la producción literaria del lugar,
aglutinados a partir de las preferencias y estudios de cada uno de los once
investigadores?
De acuerdo a uno de los textos incluidos en Diez ensayos sobre narrativa
neoleonesa, perteneciente a Eisa Leticia García Argüelles, titulado "Dolores, los
territorios domésticos de la violencia", y en donde la autora revisita la novela de
Felipe Montes, el concepto de literatura regional proviene de la disyuntiva entre
centro y periferia, ya que la historia de la literatura nacional se ha escrito desde la
capital del país, creándose una jerarquía no siempre justa.
La presencia de la literatura regional ha establecido un concepto entre centro y

periferia que implica dirigir las miradas hacia las diferentes partes del país, desde lo
local y particular se aprecian en el lenguaje formas diversas, costumbres, prácticas
sociales de la producción cultural que se genera en los estados de México, 45) .
¿Cómo reescribir la historia de la literatura nacional para evitar las falsas
jerarquías? Cuando falta historiografía hay que escribir la historia a partir de las
obras. La crítica condiciona y focaliza la recepción de la obra literaria, y este libro
nos brinda un panorama de la literatura de Nuevo León desde múltiples enfoques,
que en particular, a mí como lector, me ofrece una imagen de las preocupaciones y
la función de la escritura literaria dentro de la región.
La ciudad de Monterrey cumple un papel protagónico en la construcción de
estas perspectivas, ya sea como punto de referencia del ámbito rural en un proceso
de modernización, ya sea vista desde las calles y casas donde ocurren los sucesos.
Es como si los escritores se ubicaran en el Cerro de la Silla y miraran a un lado u
otro del mismo, a la familia o al anonimato, al pasado y al porvenir.
Una constante entre los escritores reseñados y estudiados en la obra es que se
debaten entre modos de representación de la nueva y moderna realidad, entre las
fronteras de la literatura fantástica y realista o la recuperación de la memoria y el
terruño, entre el final trágico o esperanzador; en síntesis, entre hacer historias
fantásticas o poemas épicos. Mientras la crítica, es decir, los autores que son
universitarios, poetas, traductores, editores y periodistas se debaten entre modos
de abordar la obra literaria: desde la teoría y la academia, la historia o la experiencia...
Las formas de aproximación acercan los espacios míticos a regiones de Nuevo
León, y los personajes arquetipos de la literatura universal son trasladados a la
historia local en una lógica fundacional para explicar la identidad regia ya sea
desde el machismo y odio a las mujeres, desde la industrialización, y/o desde el
conflicto de valores.

Cathedra no. 16, juliO&lt;!icíembre 201 1

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�Para leer la literatura desde otras regiones..·Carmen Femández Galán Montemayor

En su lectura del Crimen de la calle Aramberri, Víctor Barrera Enderle presenta
una cartografia literaria de Poe y la tradición literaria en que se inscribe Hugo
Valdés, y a propósito de la novela como cartografia de Monterrey para descubrir
las otras ciudades dentro de la ciudad.
Las obras reseñadas se ubican en las tradiciones literarias modernas y su
constante, por lo menos en la interpretación que ofrece esta obra, que es la identidad,
en su búsqueda u origen.
En "José Alvarado: el destino ante el espejo", Manuel García Verdecía recupera
de cierto olvido a uno de los autores locales de mayor trascendencia. Nos lo presenta,
primero, como un "intelectual", es decir, un pensador que respondió a sus
"inquietudes"; y como un literato, después. Profesor y periodista, Alvarado fue
autor de novela y cuento, foco de atención del presente estudio.
Para el ensayista, Alvarado es autor de una obra de intenciones estilísticas. Un
escritor que construye sus obras "de un modo eficaz, con un lenguaje que se
caracteriza por la mesura". Por tanto, "un autor moderno, que no se deja atraer por
la reanimación del neobarroco ni por estridencias vanguardistas" (66).
Tras escudriñar en las estructuras del "puñado de cuentos" y las dos novelas
cortas publicadas por Alvarado, García Verdecía insiste en la preocupación total
del neoleonés, tanto como hombre como escritor: la llamada actitud ciudadana.
Tras su lectura, en este ensayo de García Verdecía no nos queda opción más que
acudir pronto a la obra de Alvarado, que, como bien advierte, es "breve pero
literariamente sólida y semánticamente vigente, si bien poco divulgada y estudiada
más allá de su entorno mexicano" (87). El lector agradece al autor, quien revisita a
un personaje que generalmente ubicábamos en los laberintos del periodismo y no
en los de la invención literaria, y donde despunta su postura humanista.
los muchachos de Ecbatana de José Sebastián Hibler, otro de los ensayos
reunidos, se sitúa en el punto de la emancipación, los ideales libertarios se concretan
en una historia de amor homosexual ocurrida en un seminario. Para Jessica Nieto,
la evolución en la conciencia de los personajes indica el proceso de liberación de
la moral católica en "una sociedad conocida y reconocida como radical y
conservadora, enfundada en una doble moral que no admite trasgresiones,
ensoberbecida de malinchismo y de triunfos industriales" (91 ).
Ahi "La verdad de Dios es un artificio: ésta es la contra natura, la que
elabora fantasías como realidades que todos deben asumir como si se embellecieran
con cadenas de oropeles, cada una adorno de una virtud. La verdad humana es
tangible, no destella ni está envuelta en celofanes, se le puede palpar y muchas
veces duele" ( 104).
Otros caminos literarios muy distintos son los de El hombre de Barro que se
propone como el preludio de una ruptura rumbo a la posmodernidad. La escritura
especular de Adriana García Roel, se vuelve un lugar para la especulación y en los
espejos simbólicos las identidades son múltiples. Como señala Maria Eugenia Flores
Treviño, el estilo sencillo, sin piruetas, se vuelve más complejo y profundo. Al
arriesgarse a contar las cosas tal como las vio, la obra de García Roel fue criticada
e incomprendida al anunciar un nuevo canon en el que la "Aproximación de la
prosa a las formas líricas a través del testimonio íntimo y afectuoso, la Critica
social efectuada por la artista con su obra y el enjuiciamiento al sistema, al hombre
mismo, Proyección del campesino «norestense» y su realidad, su representación
mediante la literatura y el Rescate de las formas orales de expresión" (31-32)
crean una polifonía en que se diluyen los límites entre clases sociales, entre oralidad
y escritura, entre ficción y realidad.
Del mismo modo Dolores se ofrece como una escritura fragmentada e invierte
la relación centro-periferia en una trama donde el basurero ubicado en el corazón
de la ciudad genera nuevas geografías y hace visible lo invisible, da rostro al
anonimato y nombre a la violencia: Dolores.

■

Cathedra no. 16, julio&lt;Jiciembre 201 1

Para leer la literatura desde otras regiones/Carmen Femández Galán Montemayor

En zona fronteriza entre modernidad y posmodernidad se podría ubicar la lectura
sobre la causalidad que Jesús Eduardo Oliva realiza sobre El último lector de David
Toscana, una novela policiaca ¿negra? con falsas pistas, y que en una estructura
abismada devela y oculta:
El hallazgo de la niña Anamari-Babette, al no contener ninguna explicación o
fundamento, es un acontecimiento por entero casual, completamente arbitrario y
contingente puesto que jamás es resuelto ni explicado. Es aquí donde se introduce un
problema importante: el de la esencia de este suceso que apunta a ser. por un lado, el
motivo que pone en marcha a la narración entera y, por el otro. una excusa para perder

a todas las historias en sus diversas posibilidades (115).
Nosotros los de entonces, el libro de Cris Villarreal Navarro también destaca
por las cualidades cognitivas de la indeterminación: distancia entre lo que se cree
y lo que se ve. Como se pregunta José Enrique Téllez "¿Cómo contar una historia
que cada quien recuerda según lo vivido?" ... ( 125). "Ese silencio es además la
mejor forma de romper la continuidad, el no decir algo que es importante pone en
suspenso la temporalidad y destruye la historia" (126). La realidad caótica y
fragmentaria sólo encuentra su unidad en el silencio. Coincide por tanto con la
lectura de Jesús Eduardo Oliva.
Sin duda El reino en celo es una obra polémica desde su aparición y a la fecha.
Dos ensayos están dedicados al estudio de esta obra: uno desde la perspectiva
simbólica y otro desde la refutación histórica. Si se trata del origen de una ciudad
y de hacer novela histórica, los criterios de la misma se toman discusión ya que
desde la perspectiva de los escritores la cuestión es si la novela histórica debe
¿apegarse a lo factual, a la realidad simbólica. o a la invención?, asi se lo pregunta
Salvador Tora, mientras para Isabel Terán y Tomas Hillerkuss, la cuestión radica
en grados de intervención de la historia, la dosis de realidad.
Y cuando se trata de la literatura de una región está en juego su identidad, por
eso cuando Mario Anteo toma en la figura de los fundadores como cornudos, tanto
en El reino en celo como en sus cuentos, el asunto se toma delicado.
Que sea esta curiosidad motivo para leer la critica de la crítica y las obras de los
escritores que ya de por sí han ganado un lugar en la historia de la literatura
contemporánea.
Diez ensayos sobre narrativa neoleonesa otorga una imagen muy completa de
la narrativa contemporánea de Monterrey, al tiempo que nos ofrece una radiografía
de esta ciudad, y un ejemplo de cómo la academia estudia los textos narrativos que
se producen en su entorno y tiempo.

Cathectra no. 16, julio-diciembre 201 1

•

�COLABORADORES
Víctor Barrera Enderle. Doctor en Literatura Hispanoamericana y Magíster en Teoría Literaria
por la Universidad de Chile, Licenciado en Letras Españolas por la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Ha sido investigador invitado en el Instituto Iberoamericano de Berlín y profesor invitado en
la Universidad de Chile. En 2005 obtuvo la edición 17 del Certamen Nacional de Ensayo «Alfonso
Reyes» y la Medalla al Mérito Doctoral «Andrés Bello» otorgada por la Universidad de Chile. Ha
publicado La mudanza incesante. Teoría y crítica literarias en Alfonso Reyes (Monterrey,
Universidad Autónoma de Nuevo León, 2002), Miscelánea textual. Ensayos sobre literatura y
culturas latinoamericanas (Santiago de Chile, LOM, 2002), La otra invención (Monterrey, Consejo
para la Cultura y las Artes de Nuevo León/Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, 2005) y De
la amistad literaria (Ensayo sobre la genealogía de una amistad: Alfonso Reyes/Pedro Henríquez
Ureña, /906-1914) (Monterrey, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2006). Ha publicado
asimismo diversos ensayos en revistas de México, Chile, Argentina, Venezuela, Cuba, Rumania y
Alemania, además de artículos y colwnnas en diarios como El Mercurio de Santiago de Chile y El
Norte de Monterrey, México. Actualmente se desempeña como investigador y académico en la
Facultad de Filosofia y Letras, UANL, y como director de la revista Armas y Letras de la UANL.
Rogelio Cantú Mendoza. Doctorado por la Universidad de La Habana, educador de profesión,
ejerciendo la docencia por más de 37 años en la UANL, ocupando diversos cargos en la Facultad de
Filosofía y Letras. Actualmente es Subdirector académico y como profesor de tiempo completo, cuenta
con Perfil PROMEP, cubriendo funciones de docencia en la licenciatura y el posgrado, también ha
sido colaborador de diversas publicaciones en la UANL: Refonna, Humanitas y Cathedra. Sus últimas
publicaciones fueron: Tendencias globales y sus efectos en la gestión institucional del currículo
universitario en Humanitas 2010 y La innovación como política: su impacto en docencia universitaria
y en la configuración de los roles del profesor como parte del libro colectivo La docencia universitaria
frente al cambio en 2011 .
José Luis Cisneros Arellano. Licenciado en Filosofia, Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Nuevo León; Maestro en Educación, TecMilenio. Actualmente cursa
el Doctorado en Filosofía (FFyL, UANL). Maestro de Tiempo completo del colegio de filosofía
de la FFyL, UANL. Miembro del Grupo de investigación sobre axiologia y ética (GINVA).
Yanelys Encinosa Cabrera. (Bejucal, La Habana, 1983). Escribe poesía y ensayo. Graduada de la
Licenciatura en Letras de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana (2006).
Premio de la Revista Cultural Cauce del 2006 en la categoría de Ensayo. Premio David 2007 que
otorga la Asociación de Escritores de Cuba en la categoría de Poesía, con el poemario Del diario de
Eva y otras prehistorias. Premio "Razón de ser, 2008". Obtuvo Premio en el VI Encuentro de
Estudios Teóricos-Literarios, 2008, auspiciado por el Centro Provincial del Libro y la Literatura de
Ciudad de La Habana. Mención Especial en el Concurso Segur de Reseña Crítica Literaria, 2008.
Miembro de la AHS. Reseñas y poemas suyos han sido publicados en revistas como la Gaceta, La
letra del escriba, Dédalo, Cauce y Cuba/iteraría. Tiene publicado el poemario Del diario de Eva y
otras prehistorias por Ediciones Unión. Ha realizado lecturas en festivales de poesía en Cuba y
Ecuador. Trabaja actualmente en el Centro Cultural Dulce María Loynaz, en las actividades del
Grupo de Creación Literaria.
Carmen Fernández Galán Montemayor. Docente-investigadora y Doctora en Humanidades
y Artes de la Universidad Autónoma de Zacatecas. Miembro del SNl y Perfil Promep. Autora
de la edición crítica de Syzigias y quadraturas lunares.. de Manuel Antonio de Rivas
(UAZJFactoría) y Obelisco para el ocaso de una príncipe (UAVTexere).
María Eugenia Flores Treviilo. Lic. en Educación Media (Lengua y la Literatura: Normal Superior
"Profr. Moisés Sáenz"); Lic. y Maestra en Letras Españ.olas por la Facultad de Filosofia y Letras,
UANL; donde es docente e investigadora y actualmente Subdirectora del área de Estudios de
Posgrado. Ha sido directora de 20 tesis entre licenciatura, maestría y doctorado. Obtuvo el Premio
a La Mejor Tesis de Maestría en el Área de Humanidades por la UANL (2002). Doctora en
Humanidades y Artes por la UAZ (2006) con Mención Honorífica. Obtuvo el Reconocimiento al
Perfil Deseable por el Programa de Mejoramiento del Profesorado de la SEP desde 2004 a la fecha.
Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores Nivel I desde 2007; y a Asociaciones académicas
diversas, en particular al Programa de Estudios de la Descortesía en el Discurso en Español con
sede en la Universidad de Estocolmo, del cual es Presidenta del Capítulo México. Ha publicado
diversos trabajos sobre lenguaje y su enseñanza. Sus libros más recientes: (2012) (Coord.) Lengua
Española. Nuevas Metodologías en la enseñanza. Español como lengua materna. Español como
lengua extranjera México: Trillas. ISBN 978-607-171-211-0 y (2012) (Co-Ed. Con Lidia Rodriguez)
Estudios Jingüístico•discursivos en emisiones lingüísticas reales. Aplicaciones al corpus de 'El
habla de Monterrey', México: Facultad de Filosofia y Letras, UANL. ISBN 978-607-433-813-3.

Cathedra no. I 6, julio-diciembre 20 I I

■

�Colaboradores

JliaUely Garza Rodríguez. Egresada de la licenciatura de Lingüística Aplicada en didáctica de la
Facultad de Filosofia y Letras de la UANL, ha enseñando cursos de Inglés así como materias de
contenido en el idioma inglés. Actualmente, se encuentra trabajando en la UANL en la FFyL
enseñando asignaturas de inglés como lengua extranjera y de contenido de la Licenciatura de
Ciencias del Lenguaje además labora en la preparatoria No. 7 como maestra del Inglés General y el
Inglés Progresivo. También, está estudiando una Maestría en Ciencias de la Educación en la División
de Posgrado de la FFyL.
Leonardo Iglesias González. (Monterrey). Médico Psiquiatra de profesión. ha dedicado su esfuerzo
profesional a la docencia, la investigación, la administración de servicios educativos y de salud. Ha
sido Director de la Facultad de Filosofia y Letras UANL, Director de la Facultad de Medicina del
ICS Monterrey y Subdirector en Jefe de la Escuela de Graduados de la Normal Superior de Nuevo
León 91-96. Colaborador en diversas publicaciones periódicas y autor de variados libros, entre los
que destacan Cultura, religión y sociedad en el fin del milenio, la alienación. Tragedia de la
voluntad de poder, Psicología de la 1•oluntad de poder.

Jesús de León. (Saltillo. Coahuila. 1953). Narrador, dramaturgo y editor. Coordina talleres literarios,
es maestro de la Licenciatura en Letras Españolas desde hace más de quince años. Entre sus libros
están Afuera hay un mundo de gatos (cuentos, 1987 y 2006), Juanito se desnuda como un nimor en
campos de alfalfa (prosas, 1996), Diálogos con nos/otros (entrevistas. 1996). Un infierno más
intimo (relatos, 1998), Sobre el fuego. Pieza para una improbable cantina (teatro. 1999),
Semidesiertos (novela, 2003). los relatos de la sierra (2005) y Dibujando con luz. Saltillo a pie...
de foto (fotografía y textos, 2006).
Mariángeles Páyer Sánchez. Profesora asociada de la Universidad Central de Venezuela. adscrita
al Departamento de Psicología Educativa de la Escuela de Educación. Licenciada en educación,
mención planificación educactiva. Profesora de ciencias naturales, mención biología. Especialista
en análisis de datos en ciencias sociales, master of science and doctor of education in instructional
tecnology and distance edication, por la Nova Southeastem University. Preimo de Promoción del
Investigador Nivel 1, otorgado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología Venezolano. Orden José
María Vargas, reconocimiento ala trayectoria docente otorgado por la UCV. Ponente nacional e
internacional en diversos eventos científicos.
Ma. Guadalupe Rodríguez Ruines. Catedrática del Colegio de Ciencias del Lenguaje de la
Facultad de Filosofia y Letras de la UANL. Tiene doctorado en educación por la Birmingham
University de Inglaterra y su experiencia es en el campo de la docencia de lenguas extranjeras.
Intereses de investigación: la investigación educativa a través de metodologías de introspección
como las redes semánticas naturales y los análisis de narrativas en la formación de representaciones
sociales y construcción de identidades, sobretodo en el medio educativo. Directora de tesis de
Nallely Garza Rodríguez en el Programa de Maestría en Educación y coautora de este artículo.
Rafael Andrés Tre\·lño Leal. Docente de tiempo completo de la Universidad Autónoma de Nuevo
León, adscrito a la Facultad de Filosofia y Letras; imparte cátedra en los colegios de Educación.
Ciencias del Lenguaje. Sociología. Bibhotecología. Área Común y Área de Posgrado. Es licenciado
en administración de empresas por el ITESM, maestro en administración general con especialidad
en recursos humanos por la UANL. y doctor en educación por la Novoa Southeastem University. Es
investigador con perfil PROMEP. sus líneas de investigación están relacionadas con la educación.
tecnología. comunicación y ciencias ex.actas.
Eréndira Rebeca \"illanuen Chavarrfa. Licenciada en Letras hispánicas por la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL, con Maestría en Artes con especialidad en educación en el arte
por la Facultad de Artes Visuales, donde labora como docente desde el 2007. Actualmente es
estudiante del Doctorado en Filosofia con acentuación en cultura, con un proyecto insertado
en los estudios del discurso.
Tieko Yamaguchi !\1iyazaki. Profesora de Literatura de la Unesp. Profesora en la maestría en
estudios literarios de la UNEMAT. campus de Tangara da Serra. Linea de investigación: Memoria
Literatura, Historia y Cultura en los autores: Drummond, Bandera. Cabra!; Lins do Rego, Guimaraes
Rosa, Joao Ubaldo Ribeiro, José Candido de Carvalho, JJ.Veiga. Áreas: Semiótica francesa, semiótica
de la cultura, teoría literaria, narrativa y lírica.

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Carheclra no. 16, juliO&lt;ticiembre 201 1

NORMAS EDITORIALES
Los textos serán originales e inéditos. Deberán presentarse redactados en español, impresos
por una sola cara, a doble espacio, en tipografia Arial, sin correcciones a mano y en CD. No
se aceptarán versiones incompletas, los originales recibidos se considerarán versión definitiva.
Asimismo, deberán incluir: dirección postal, correo electrónico y una pequeña síntesis
curricular del autor.
l. Los originales tendrán una extensión de entre IOy 15 cuartillas de ser ensayos, y en el
caso de investigaciones (extraer un tema y elaborar un artículo de divulgación), entre
25 y 40 cuartillas, deberán presentarse en una versión de computadora que incluya la
infonnación completa de todos los cuadros, gráficas, esquemas y figuras. Además del
CD, deberá entregarse una impresión a doble espacio (incluso las notas de texto). El
ancho de las líneas debe ser de 65-70 golpes, por 27-28 lineas (equivalentes a una
cuartilla).

2. Los autores deberán adjuntar un resumen de su artículo no mayor de cinco líneas y una
breve lista de palabras clave.
3. Las referencias de los libros en la bibliograjia deberán contener los siguientes datos
(en este mismo orden):
Nombre del autor
Año de edición
Título del libro (subrayado)
Editorial
Ciudad (en español, en los casos de referencias bibliográficas en otro idioma)
Número total de páginas (variable)
Ejemplo:

1 .

Katz, F. (comp.), ( I990). Revuelta, rebelión y revolución. La lucha en México
del siglo XVI al siglo XX. México: Era. 2 volúmenes.

11

Burckbardt, J. (1943). Force andfreedom. Nueva York: Pantheon Books
4. Las referencias de capiflllos en la bibliografia deberán contener los siguientes datos
(en este mismo orden):
et al. (y otros) se utiliz.a para indicar que una obra está fumada por varios autores,
además del que se indica.
v.g. (por ejemplo).
o/ o cfr. (véase o confróntese)
supra (arriba)
infra (abajo)
e. (esto es)
circa (alrededor de)
loe. cit (en el lugar citado)
passim (en varios lugares)
vid (véase)
sic (así, textualmente)
comp. o comps. (de compilador o compiladores), coord. o coords. (de coordinador o
coordinadores) se utiliza de preferencia entre paréntesis, inmediatamente después
del o de los nombres del autor o autores del libro.
cap. (capítulo)

Cathedra no. 16, juliO&lt;ticiembre 201 t

■

�Normas editoriales

ed (edición)
s.e. (sin editor)

s.f (sin fecha)
s. /. (sin lugar de edición)
rnirneo (mimeografiado)
pról. (prólogo)
introd (introducción)
trad (traducción)
s. (y siguiente)
s.s. (y siguientes)

5. Todos los textos recibidos serán sometidos a un dictamen cuyo resultado puede
ser:

a) Publicable.
b) No publicable.
c) Sujeto a cambios.

En todo caso, el dictamen será inapelable. Los dictámenes se entregarán al
autor cuando el artículo esté sujeto a cambios. Los dictámenes positivos o
negativos sólo se entregarán cuando el autor lo solicite. El Consejo Editorial
tiene entre sus atributos decidir los artículos que se incluyen en la revista
Cathedra de acuerdo con la linea editorial. Si el artículo se publica, el autor
recibirá a vuelta de correo, dos ejemplares de la revista.
Revista semestral de la Facultad de Filosofia y Letras de la UANL,
se terminó de imprimir en noviembre de 2011
en Grafo Print Editores, S.A.
En su composición se usó tipografia
Times New Roman de 22, 18, 10, 9 y 8 puntos.
La edición estuvo al cuidado del equipo de trabajo de la Secretaria
de Publicaciones y Extensión Cultural.
Tiraje: 500 ejemplares.

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Cathedra no. 16, julio-diciembre 201 1

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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