<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<item xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" itemId="13171" public="1" featured="1" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/show/13171?output=omeka-xml" accessDate="2026-05-18T06:44:14-05:00">
  <fileContainer>
    <file fileId="11224">
      <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/246/13171/CATHEDRA._2014._No._20._Julio-Diciembre._0002015419.ocr.pdf</src>
      <authentication>73be332978d76ec8fa581e512f3d8f9b</authentication>
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="4">
          <name>PDF Text</name>
          <description/>
          <elementContainer>
            <element elementId="56">
              <name>Text</name>
              <description/>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="363221">
                  <text>�fONDO
UNIVERSITAR C'

Fe de erratas
En este número de Cathedra 20, se omitió en la portada
el nombre de Lariz.a Elvira Aguilera Ramfrez.

�~A--~

CAP~NSINA

~

{!)UANL
U},,;l\'ERSIDADAl:lÓl\OMA DE Nt'EVO LEÓ~

81 ■ 1..10T¡C,.A UNlYUIIITAIIIIIA

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo León

Dr. Jesús Áocer Rodríguez
Rector

O UANL

FONDO

Cathedra

UNIVERSITARIO

Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL®
Quinta época, Año IX, No. 20, julio-diciembre 2014, Periodicidad: Semestral

Jng. Rogelio G. Garza Rivera
Secretario General
Dr. Juan Manuel Alcocer González
Secretario Académico

Artículo

Creación

Lic. Rogelio Villarreal Elizoodo
Secretario de Extensión y Cultura

HUGO PADTLLA

ÓSCAR EFRA!N HERRERA

Monterrey y la filosofía a mediados
del siglo xx

Poesía
65

Dr. Celso José Garza Acuña
Director de Publicaciones

7
Dra. María Luisa Martínez Sánchez
Directora de la Facultad de Filosofta y Letras

Ensayo
GABRIEL IGNACIO VERDUZCO ARGÜELLES

Mtra. María Dolores Hernández Rodríguez
Editora Responsable
Saskia Juárez
Ilustración de portada
Daniel Rodríguez Macias
Fotografta
Víctor Ramírez Cortez
Revisión
Rosalinda Caotú Caotú
Diseño de portada
Julián García Pérez
Formato
DERECHOS DE AUTOR Y DERECHOS
CONEXOS, Año 9, No. 20. julio-diciembre
2014, es una publicación semestral editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través
de la Secretaría de Publicaciones y Extensión
Cultural. por la Facultad de Filosofta y Letras.
Ciudad Universitaria, San Nicolás de los Garza,
Nuevo León, México, C.P. 66455. Teléfono y
fax (01-81) 8352-4259 y 8352-4250 ext. !09.
www.filosofia.uanl.mx. Editora responsable:
Maria Dolores Hemández Rodríguez. Resetva
de derechos al Uso exclusivo No. 04-2009061817564800-102. ISSN 2007-2198, ambos
otorgados por el Instituto Nacional del Derecho
de Autor, Licitud de Titulo y Contenido No.
14,908, otorgado por la Comisión Calificadora
de Publicaciones y Revistas Ilustradas de la
Secretaria de Gobernación. Registro de marca
ante el Instituto Mexicano de la Propiedad
Industrial: 1,183,735. Impresa por: Grafo Print
Editores, S.A., Av. Lnsurgentes 4274, Colinas
de San Jerónimo, C.P. 64630, Monterrey, N.L.,
México, este número se terminó de imprimir el
27 de noviembre de 2014 con un tiraje de 300
ejemplares.
Las opiniones expresadas por los autores no
necesariamente reflejan la postura de la editora
de la publicación.

MARfA EUGENIA FWRES TREVIÑO

LEONARDO IGLESIAS GONZÁLEZ

Oralidad,ficción y poiesis en los relatos de
brujería del sureste de Coahuila
15

La religión, la perversión y el castigo
77
TZITEL PÉREZ AGUJRRE

LARlZA ELv1RAAGUILERA RAMíREZ

Cambio educativo. La práctica de innovación
27
LUIS ENRIQUE PáREZ CASTRO

Análisis del discurso:
La intervención americana.1846 a 1848.
Apuntes del subteniente de artillería
Manuel Balbontin
33

La expresión poética de Enriqueta Ochoa
como transgresora de lo social
83
Josá LUIS CiSNEROS ARELLANO

Primer manifiesto del filosofar.
¿Hacia una función del.filosofar?
87
JuAN NICOLÁS PADRÓN

Danza con espíritus
91

DINA EuZABETH CORTÉS Coss

Contribuciones en la formación educativa
de la competencia comunicativa en alumnos
con discapacidad auditiva
43
REBECA MARIANA VELASCO ÜRTIZ

EFRÉ.N SANDOVAL HERNÁNOEZ

La expansión capitalista y el comercio
a larga distancia
97

Reseña

JULIETA lfAIDAR

Polémicas en el campo literario. Fronteras,
canon y memoria desde la complejidad
y la transdisciplina
51

MAJúA EUGENIA FLORES TREVIÑO

Vivencias, realidades y utopías. Una mirada a la
historia de lucha de las mujeres
107

Queda estrictamente prohibida la reproducción
total o parcial de los contenidos e imágenes de la
publicación sin previa autorización del Lnstituto
Nacional del Derecho de Autor.
Impreso en México
Todos los derechos reseivados
C)Copyright 2014
editorial@;filosofia.uanl.mx

Consejo Editorial: Nora María Berumen de los Santos/ Martha Casarini Ratto / María Eugenia Flores
Treviño / Miguel Ángel González Quiroga / María Luisa Martínez Sánchez / José Luis Martínez Canizález
/ Rebeca Moreno Zúñiga / Rolando Picos Bovio / Lidia Rodríguez Altano / Guadalupe Rodríguez
Bulnes. Consejo Editorial Externo: Alfonso Rangel Guerra/ Herón Pérez Martínez / Alejandra Rangel
Hinojosa

�En su edición número 20 la portada de la revista Cathedra está ilustrada con la obra de
Saskia Juárez. Óleo "La tía Irene".

,,

�Monterrey y la filosofia a mediados del
siglo xx

Hugo Padilla
Mucho me honra participar en las actividades
conmemorativas del primer centenario del
nacimiento de un gran nuevoleonés del siglo
XX: Raúl Rangel Frías. A esta conmemoración se añade la fortuna de su coincidencia
con la celebración del octogésimo aniversario
de la fundación de la Universidad de Nuevo
León. Es así, porque resulta impensable divorciar la figura de Rangel Frías de la historia de
la Universidad, o a la inversa, rememorar esta
historia sin la decisiva presencia de Rangel. Y
a esto, aún se añaden tanto el ámbito propicio
de la Universidad como la imprescindible
labor de Rangel en ella para dar cuenta de la
presencia de la filosofia en el Monterrey de
mediados del siglo XX.
En su variante escolástica, la filosofía estuvo presente en Nuevo León desde siglos atrás.
Los religiosos la enseñaban en seminarios y
colegios, y hay noticias de que a la mitad del
siglo XVIII Fray Cristóbal Bellido y Fajardo
impartía filosofía en el antiguo convento de
San Francisco. En este lugar, un poco después
de la mitad del siglo, iniciaron sus estudios
Servando Teresa de Mier y Miguel Ramos
Arizpe (Salinas Quiroga 1981: 90), quienes
luego sostendrían encontradas posiciones
en el momento de discutirse el asunto de la
conformación del país como una entidad con
gobierno centralista o como una república con
estructura federada.
La enseñanza de la corriente aristotélicotomista fue la dominante en los centros de
educación religiosa y en los colegios donde
se impartía alguna materia filosófica o cercana a la filosofia. Esta situación se mantuvo
hasta que en el siglo XIX se expidieron las
Leyes de Reforma y con ello se dio impulso
en todo el país a la creación de instituciones
educativas de carácter civil, aquí la influencia
de la filosofía que entonces se enseñaba fue
remplazada por una orientación pedagógica
basada en la filosofía positivista. La escuela
filosófica positivista, desarrollada en Francia
por Augusto Comte, fue aclimatada en México
por Gabino Barreda. Como fruto también de

Cathedra no. 20, julio-cJiciemhre 2014

las Leyes de Reforma, en Monterrey fue establecido el Colegio Civil mediante el Decreto
número 13, emitido por el Congreso estatal en
noviembre de 1857 (CavazosGarza 1994: 156).
Además de la ofrecida en el Colegio
Civil, la enseñanza superior en Nuevo León,
especialmente la referente a la jurisprudencia y a la medicina, se impartió en escuelas
independientes entre sí. Ya en el siglo XX,
un grupo de nuevoleoneses en 1921 por
primera vez tuvo la idea de establecer una
universidad en Monterrey (Rangel Guerra
2001). Desafortunadamente, esta idea no
dio frutos en esa ocasión. Doce años más
tarde, en respuesta a nuevas inquietudes, el
secretario de educación comisionó al doctor
Pedro de Alba para que apoyara los trabajos
orientados a la creación de una universidad.
Finalmente, el 4 de octubre de 1933 se emitió
una Ley Orgánica mediante la cual se dio
vida a la Universidad de Nuevo León. Su primer rector fue el licenciado Héctor González.
La Universidad había nacido. Dada la
extrema juventud con que acometer sus tareas,
no era de esperarse que de inmediato se ocupara de la filosofía. Pero no fue así. La filosofia
siempre estuvo presente, y no únicamente en
los cursos de lógica incluidos en los planes
de estudio en el Colegio civil, en los cuales se
seguía utilizando el texto positivista de Porfirio Parra. Sorprendentemente, se organizó
y ofreció un extenso ciclo de conferencias, o
más bien, un auténtico cursillo sobre la filosofia considerada moderna en ese tiempo. En
este cursillo, que se ofreció en el invierno de
1933-1934, se habló de la filosofía de Husserl,
de Scheler y de Heidegger. El cursillo lo impartió el doctor Adalberto García de Mendoza.
El doctor García de Mendoza fue un
personaje singular. Nacido en 1900, vivió
durante siete años en Alemania donde estudió música y atendió también cursos de
filosofía. A su regreso a México se tituló en
la universidad como ingeniero civil, como
licenciado en derecho y como maestro y
doctor en filosofía. Sabemos de ello gracias

■

�Monterrey y la filosofia a mediados del siglo xx Hugo Padilla

----------

al rescate que hizo de las conferencias
impartidas en Monterrey por García de
Mendoza la Sección México del Círculo
Latinoamericano de Fenomenología (García
de Mendoza 2004).
García de Mendoza había impartido
cursos sobre la corriente fenomenológica en
la Universidad Nacional antes de su visita
a la ciudad de Monterrey. Es casi seguro
que las notas que preparó entonces para sus
cursos fueron de utilidad para preparar las
confe-rencias que ofreció en Monterrey. Por
el contenido de estas conferencias, ahora
disponibles en forma de libro, un estudioso
actual de la fenomenología puede enjuiciar
en forma severa el conocimiento que tenía
García de Mendoza (2004) de esta corriente
filosófica, como lo hace Antonio Zirión,
quien afirma que "le faltó madurez, paciencia
y muchísimo trabajo de asimilación" (38).
Destacaremos con un ejemplo la justicia
que asiste a Zirión en su riguroso juicio. En
una de sus conferencias, García de Mendoza
aseveró que "la doctrina de la participación,
es decir, de que todas las cosas participan
del Yo puro, es la esencia de esta filosofia
(Zirión Quijano 2003:43), lo cual es erróneo
y deformante, ya que bajo esta afirmación la
fenomenología sólo resultaría ser la inesperada resurrección de un platonismo radical
en pleno siglo XX.
Sin embargo, no deben exagerarse los
deméritos en García de Mendoza ya que
tampoco está ausente de merecimientos.
Entre éstos, haber sido un pionero en el estudio de los filósofos de los que se ocupó en
sus cursos en la Universidad Nacional y en
sus conferencias en la novísima Universidad
de Nuevo León. Con tal seguridad puede
afirmarse que muchos de los nombres de
filósofos que García de Mendoza mencionó
en sus pláticas en Monterrey se escucharon
por primera vez en esta ciudad. También hay
que mencionar que algunos de esos nombres
han vuelto a caer en el olvido.
El rescate de estas conferencias representa
un significativo beneficio para la memoria
histórica de la filosofia en la Universidad de
Nuevo León. Deja;sin embargo, una estela de
preguntas en tomo al hecho de su impartición.
¿Por qué se invitó precisamente a García de
Mendoza y no a algún otro? ¿A quién se le
ocurrió invitarlo? ¿Por qué? ¿Con qué propósito se extendieron a lo largo de 29 sesiones
durante un mes entero? ¿Qué tipo de público
asistió a escucharlas? ¿Qué tan numerosa fue
la asistencia? ¿Dónde se ofrecieron?

■

Y otra más: ¿había un plan más amplio
para seguir impulsando el conocimiento de la
filosofia en Monterrey? Esta última pregunta
tiene su base en una intrigante promesa que
expresó García de Mendoza en su conferencia inicial: en la segunda serie de conferencias que prometemos para el próximo
invierno abordaremos la filosofia dialéctica",
dijo entonces (García de Mendoza 2004:39).
La segunda serie de conferencias anunciada
jamás tuvo lugar. A partir de 1935 un consejo de cultura superior tomó a su cargo
la conducción de las facultades y escuelas
agrupadas antes por la Universidad. Este
consejo organizó a finales de 1939 un ciclo
de conferencias que incluyó también el área
de la ciencia. Este ciclo ha sido mencionado
como "inédito entre los regiomontanos"
(Ruiz Cabrera 2003:23). Calificar de inédito
este hecho revela el olvido donde permaneció
oculto el ciclo impartido anteriormente por
el doctor García de Mendoza.
En respuesta a nuevas inquietudes, el gobernador Bonifacio Salinas Leal estableció
una comisión encargada de redactar una nueva ley orgánica. En esta comisión participó el
entonces joven abogado Raúl Rangel Frias.
Mientras tanto, el consejo volvió a organizar
diversas conferencias de contenido científico
y cultural (Ruiz Cabrera 2003:46).
Un poco antes de terminar su periodo
como gobernador del estado, Salinas Leal
publicó una nueva ley orgánica, y en 1943
se designó como rector de la Universidad
al doctor Enrique C. Livas, quien a su vez
nombró al licenciado Raúl Rangel Frías
para encabezar el Departamento de Acción
Social Universitaria, de reciente creación; la
secretaria del departamento fue ocupada por
el poeta español Pedro Garfias.
La corriente de exiliados españoles, entre
ellos Garfias, empezó a llegar a México a
finales de los años treinta, gracias al cobijo
que les brindó el presidente Lázaro Cárdenas.
En esta arribazón llegó también, junto con
otros intelectuales y escritores, el filósofo
José Gaos. Todos ellos se exiliaron en México como consecuencia de la Guerra Civil
española. José Gaos fue invitado a impartir
conferencias en Monterrey al poco tiempo de
haber llegado a México. Nos percatamos de
que así fue, pues en 1944 confiesa el propio
Gaos que es "la tercera vez que en un lustro me
encuentro en Monterrey para dar conferencias
de filosofia" (Gaos 1945:13). Las conferencias de esta tercera vez fueron publicadas en
forma de libro, con el título de 2 exclusivas

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Monterrey y la filosofia a mediados del siglo xx / Hugo Padilla

del hombre. La mano y el tiempo. En el
prólogo de este libro, Gaos expresa que las
"autoridades universitarias que me honraron
invitándome a darlas, me manifestaron desde
el primer momento su deseo de hacerlas objeto
de una publicación" (Gaos 1945:13). En el
primer lugar de estas autoridades universitarias que invitaron a Gaos y se interesaron
en publicar las conferencias estaba el jefe del
Departamento de Acción Social Universitaria,
el joven abogado Raúl Rangel Frías, quien en
las fechas cuando se impartieron -del 27 de
noviembre al I de diciembre de 1944-recientemente había cumplido los 31 años de edad.
En estas conferencias, Gaos se ocupó de
exponer sus reflexiones en tomo, primeramente, de la mano. Como una de las capacidades de la mano, destacó el acariciar como
"el más noble de los movimientos posibles"
(Gaos 1945:63). Resultaba, así, la mano una
exclusiva del hombre, y la caricia, el más
noble de sus posibles movimientos. Pero de
la mayor atención que le dedicó a la caricia,
se desprende que le parecía más atractivo e
interesante de explorar este movimiento de
la mano que analizar la característica misma
de la mano como exclusividad.
Al tema del tiempo, Gaos dedicó una
atención semejante a la dedicada a la caricia:
dos conferencias a cada uno. No se ocupó del
tiempo en general, que por su generalidad
misma no puede constituir una exclusiva,
pero sí de lo que el conferenciante llamó "el
tiempo humano" (Gaos 1945: 113), al cual
sólo será posible aludir de una manera muy
somera, sin recorrer la vasta complejidad
como lo desmenuzó Gaos.
Al final de la cuarta conferencia, Gaos
reveló que:
El licenciado Raúl Rangel Frías, Jefe del
Departamento Universitario organizador de
estas conferencias, ha tenido la amabilidad
de venir a buscarme al hotel todas las noches
para traerme hasta aquí ... la primera noche
. .. al ver mi gesto de apresuramiento, 'tenemos tiempo', dijo, y nos pusimos a platicar
. . . la noche siguiente . . . al encontrarme el
licenciado en el mismo vestíbulo, hubo de
disculparse: 'perdone usted, he perdido tiempo y tenemos que ganarlo' ... Y esta noche he
sido yo quien ... declaré: sentiría mucho que
las conferencias no sirviesen más que para
perder el tiempo los asistentes; a lo que el
licenciado repuso gentilmente: lo sumo que le
concedo a usted es que alguno por excepción
no haga más que pasar o matar el tiempo
(Gaos 1945: 150).

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

En este intercambio de palabras entre
Gaos y Rangel Frías, apareció siempre el tiempo en sus modalidades de "tenerlo", "ganarlo", "pasarlo" y "matarlo", con significación
solamente para los seres humanos. El resto
de entidades, desde los cúmulos galácticos
hasta las partículas subatómicas, ni pierden
ni ganan, ni pasan ni matan el tiempo como
lo hacen los humanos.
Las entidades no-humanas ni pierden ni ganan, ni pasan ni matan, en el sentido señalado:
el tiempo. Pero ¿sí lo tienen como lo tienen los
humanos? Tampoco en el mismo sentido como
los humanos lo tienen. En la quinta y última
conferencia, Gaos volvió al intercambio de
expresiones tenidas con Rangel Frias.
"'Tenemos tiempo', dijo la primera noche
el licenciado Rangel Frias sobreentendiendo: para llegar a la conferencia, para hacer
algo más tarde y entretanto para hacer otras
cosas, cualesquiera, pero alguna ... porque
no podemos estar sin hacer nada" (Gaos
1945:153), expresó Gaos, ligando el tener
tiempo con el hacer-cualesquiera- cosas en
él. De esta manera, y ligando el tener y el
hacer, discurrió sobre el sentido donde el
tener tiempo de los humanos difiere del tener
tiempo de cualquier otra cosa.
La quinta conferencia fue la culminación
del ciclo, y Gaos la subtituló "Conclusión"
en el libro que con las conferencias publicó la
Universidad de Nuevo León en 1945. Y resultó conclusión porque con ella terminó el tema
del tiempo y, también, el ciclo de conferencias,
pero lo que no concluyó fue el deseo de Gaos
de volver a Monterrey, deseo que expresó en
las palabras finales con las que cerró el ciclo,
la última plática y su estancia en Monterrey
en esa ocasión. Y su deseo se cumplió, no una,
sino varias veces más.
En la década de los años cuarenta del siglo
pasado aún vivían los tres más destacados
filósofos mexicanos nacidos en el siglo XIX:
Antonio Caso, José Vasconcelos y Samuel
Ramos. Caso murió al inicio del segundo
lustro de esa década, en 1946, y los otros dos
al término de la siguiente década. La vida
filosófica en la ciudad de México era la de
mayor intensidad en todo el país. Esta vida se
había reforzado con el arribo de los filósofos
españoles que encontraron asilo en México.
Sin embargo, como observó el propio Gaos,
"la vida filosófica en los Estados durante
ese tiempo estaba prácticamente reducida
a recibir la irradiación de la capital" (Gaos
1954: 15). Las conferencias y cursillos que
impartían los filósofos mexicanos o españoles

■

�Monterrey y la filosofia a mediados del siglo xx / Hugo Padilla

en diversos lugares de la provincia mexicana
es una confirmación de este aserto. Sin embargo, aunque de manera precaria al inicio y
gracias a la irradiación mencionada por Gaos,
empezaron a germinar las semillas de una vida
propia. Dos hechos contribuyeron a favorecer
la presencia de la filosofia en Monterrey: primero, el nacimiento de la publicación mensual
de la Universidad de Nuevo León, Armas y
Letras, en 1944, y la creación de la Escuela
de Verano, que institucionalizó la visita de
profesores huéspedes a partir de 1946. Ambos hechos fueron producto de la meritoria
labor de Rangel Frías en esos años. No hay
que olvidar que entonces Monterrey era una
ciudad relativamente pequeña: al inicio de la
década de los cuarenta aún no llegaba a los
200 mil habitantes y para el final de esa década
escasamente llegaba a los 300 mil.
Entre los filósofos mexicanos que en ese
tiempo mostraban una creciente consolidación despuntaban Leopoldo Zea y Eduardo
García Máynez. Inicialmente, el primero
mostró interés por el estudio de las filosofias de Edmundo Husserl y de Max Scheler,
aunque luego ese interés lo redirigió hacia
temas nacionales. Otros estudiosos habían
trabajado también sobre asuntos de la historia
mexicana, como Victoria Junco quien había
publicado su libro Algunas aportaciones al
estudio de Gamarra o el eclecticismo en
México, o Dos etapas ideológicas del siglo
XVIII en México a través de los papeles de
la Inquisición, de Monelisa Lina Pérez Marchand. Pero su estudio sobre el positivismo
en México de inmediato le otorgó a Zea la
credencial de un estudioso con destacada
personalidad.
En 1948 apareció en la escena el grupo
Hiperión conformado por jóvenes filósofos
cuya mayor parte no rebasaba los 30 años de
edad. En la mitología griega, Hiperión es el
nombre de uno de los titanes, hijo de Urano
y él mismo padre del sol y de la luna; a veces
se encuentra referido como el propio sol. A
la cabeza del grupo que adoptó ese nombre,
se encontraba Leopoldo Zea, mayor en edad
que el resto de los integrantes. México fue
el centro y el objetivo de su preocupación y
sus quehaceres filosóficos.
El grupo inició sus actividades con un ciclo de conferencias sobre el existencialismo
francés y uno posterior sobre la filosofia entonces contemporánea. Pero en el tercer ciclo
irrumpió con fuerza la temática mexicana.
Este ciclo tuvo como tema y nombre ¿Qué
es el mexicano?, y en él participaron intelec-

■

tuales de otras generaciones como Agustín
Yáñez y Samuel Ramos. El doctor Samuel Ramos había escrito un libro que para los finales
de los años cuarenta era considerado como un
clásico: El perfil del hombre y la cultura en
México, cuya primera edición databa de 1934.
México, el mexicano y lo mexicano, con el
grupo Hiperión y con Zea en la primera línea,
pronto se convirtió en un tema de reflexión
preferido no sólo en el ámbito filosófico,
sino en círculos más amplios de la actividad
intelectual. Dentro de esta tendencia temática,
pueden incluirse libros como El laberinto
de la soledad, de Octavio Paz, Psicología
del mexicano, de Santiago Ramírez, o Mito
y magia del mexicano, de Jorge Carrión.
Incluso, se inició una colección de libros con
el nombre de "México y lo mexicano", cuyo
primer número fue el libro de Alfonso Reyes,
La x en la frente, y cuyo segundo libro fue
Conciencia y posibilidad del mexicano, del
propio Zea. Los otros integrantes del grupo
Hiperión fueron: Ricardo Guerra, Joaquín
Sánchez Macgregor, Jorge Portilla, Salvador
Reyes Nevares, Emilio Uranga, Fausto Vega y
Luis Villoro (Gaos 1954:201). En la siguiente
década, algunos de estos jóvenes filósofos visitaron Monterrey como conferenciantes en la
Escuela de Verano de la Universidad de Nuevo
León. Con el transcurso del tiempo el grupo se
disgregó y sus integrantes siguieron distintos
derroteros. El horizonte de Zea se amplió y
pasó a ocuparse de temas latinoamericanos en
general, no solamente filosóficos, sino también
históricos, sociales y políticos. Su dedicación
y empeño dieron origen a la especialidad en
estudios latinoamericanos que se ofrecía como
una carrera más en la Facultad de Filosofia y
Letras de la Universidad Nacional.
En 1952, la UNAM dejó los viejos edificios que ocupaba en el centro de la ciudad de
México y se trasladó a las flamantes instalaciones en la nueva Ciudad Universitaria.
La Facultad de Filosofia y Letras abandonó
la añosa edificación que le dio cobijo, conocida como Mascarones, y se trasladó a
sus nuevas instalaciones. Los edificios de
la Facultad de Filosofia y Letras y de la
Torre de Humanidades quedaron ubicados
cerca de la Biblioteca Central y de la Torre
de la Rectoría. Por los corredores de la
Facultad se podía ver los más destacados
representantes de las diversas corrientes
de la filosofia. De los filósofos mexicanos nacidos en el siglo XIX, únicamente
Samuel Ramos alcanzó a impartir clases
en las nuevas instalaciones, en las cuales

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Monterrey y la filosofia a mediados del siglo xx / Hugo Padilla

empezaban a impartirlas los más jóvenes
filósofos de ese tiempo, entre los cuales
destacaban los integrantes del original grupo
Hiperión. Estos jóvenes filósofos ya habían
abandonado o estaban a punto de abandonar
sus anteriores preocupaciones y empeñaban
sus nuevas inquietudes en el estudio de la
fenomenología y del existencialismo.
Por esos años, la figura de Eduardo
García Máynez ya era muy reconocida en el
campo de la filosofia del derecho y se acababa de refrendar con la reciente publicación de
su libro, Introducción a la lógica jurídica que
apareció en 1951. También era destacada la
presencia de la corriente neokantiana en las
personas de Francisco Larroyo y Guillermo
Héctor Rodríguez. Estos filósofos estaban
unidos por un neokantismo, pero separados
por su pertenencia a dos distintas variantes
dentro de esa corriente, la de neokantismo de
la Escuela de Baden y el neokantismo de la
Escuela de Marburgo. A juzgar por las discusiones que sostenían, algunas de las cuales
se daban frente al público, montaban tanto lo
que los separaba como lo que los unía. Había
también quienes eran adeptos del tomismo y
el neotomismo, sin faltar representantes del
marxismo y de otras corrientes filosóficas.
Edmundo O'Gorman había adquirido fama
por la publicación de dos de sus libros: Crisis y porvenir de la ciencia histórica y La
invención de América. O'Gorman se había
formado fundamentalmente como historiador, pero sus libros también tenían méritos
en relación con la filosofia. Del último, José
Gaos dijo que sólo era posible "sobre base
de una verdadera filosofia de historia" (Gaos
1954: 233).
En los años cincuenta todavía podía verse
la figura de Samuel Ramos por los pasillos
de la nueva Facultad de Filosofia y Letras en
Ciudad Universitaria. Ramos impartió clases
hasta su muerte en el año de 1959; en sus
últimos años impartió la materia de estética.
Los jóvenes que habían conformado el grupo
de Hiperión, en esos años en su mayoría
se orientaron hacía la fenomenología y el
existencialismo. Y los transterrados españoles seguían aportando su valioso trabajo
al fortalecimiento de la vida filosófica. Su
n:abajo _en las_ labores de traducción fue y
sigue siendo mvaluable. Sus traducciones
e~~ontraron feliz complemento en la publicac1on que de ellas hizo la propia Universidad
Nacional, El Colegio de México, el Fondo
de Cultura Económica y, esporádicamente
la Editorial Séneca, fundada por los propio~
transterrados.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 20 I 4

Entre los profesores españoles estaba el
mismo José Gaos, también Wenceslao Roces,
de orientación marxista y traductor prolífico,
José María Rocafull, quien impartía filosofia
de la historia y contribuyó al conocimiento
histórico de las ideas de México, con su libro
El pensamiento mexicano en los siglos XVI y
XVII; Luis Recaséns Siches, especialista en
filosofia del derecho y miembro del Centro
de Estudios Filosóficos: Eugenio Ímaz, fallecido a la mitad exacta del siglo xx; Joaquín
Xirau; Francisco Carmona Nenclares; Juan
David García Bacca, filósofo de gran originalidad que luego se trasladaría a Venezuela;
y más jóvenes, ya con estudios filosóficos
parcial o totalmente realizados en México,
Eduardo Nícol, Adolfo Sánchez Vázquez y
Ramón Xirau. En Monterrey se contaría con
la visita de muchos de ellos para impartir
cursillos o conferencias. Detrás de estas visitas y como promotor de ellas, primeramente
como titular del Departamento de Acción
Social Universitaria y, a partir de 1949, como
rector de la Universidad, se encontraba Raúl
Rangel Frías y su valiosa labor de aliento a
la filosofia en Monterrey.
Rangel no sólo actuaba como activo
promotor de la filosofia en Monterrey, sino
que él mismo aportaba su trabajo en la creación de textos filosóficos o con pertinentes
comentarios sobre situaciones referentes al
acontecer filosófico. Muestra de ello son
sus trabajos "Una filosofia adánica" (1944),
y "Antonio Caso" (1946), publicado con
motivo del fallecimiento del más destacado
de los filósofos mexicanos de ese tiempo.
El anuario Universidad se comenzó a
publicar en los primeros años de los años
cuarenta. Esta publicación recibió colaboraciones sobre temas filosóficos dentro
de las cuales se puede contar con algunas
debidas a la pluma de Rangel-"Significación
de técnica", que apareció en el número 4 de
1945 respondió con hondura y penetración al
sorpresivo estallido de la primera bomba atómica y ahondando en el sentido de la técnica.
A la vez enfrentó el tufo belicoso y racista de
la filosofia de Spengler. En el número doble
8-9, para dar otro ejemplo, apareció "El pensamiento filosófico contemporáneo", que
lejos de los que puede parecer por su título,
no es un repaso de las corrientes filosóficas de
mayor influencia en ese tiempo, más bien, es
una reflexión personal sobre las condiciones
que las hicieron posibles.
También por iniciativa de Raúl Rangel
Frías, a partir de 1951 empezó a funcionaria
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad

■

�Monterrey y la filosofia a mediados del siglo xx / Hugo Padilla

de Nuevo León. En esta nueva dependencia
universitaria se ofrecían estudios formales
para cursar la licenciatura en cualquiera de
las dos especialidades. Los planes de estudio
de ese tiempo se caracterizaron por tener dos
años de materias comunes y los últimos años
con materias específicas de cada una de las
dos carreras que podían cursarse. Las licenciaturas se cursaban en un total de cuatro años
en cada especialidad. Nombrado rector de la
Universidad en 1949 Rangel fungió también
como el primer director de la nueva Facultad.
Por su parte, las actividades de la Escuela
de Verano seguían fortaleciendo la presencia
de la filosofia en Monterrey. En la década
de los años cincuenta, no sólo regresó José
Gaos a esta ciudad para dictar diversas
conferencias y cursillos, también otros
filósofos españoles 'transterrados' fueron
profesores huéspedes de la Escuela de Verano.
José Ma. Gallegos Rocafull en 1951 habló
sobre Francisco de Vitoria y sobre Francisco
Suárez, filósofos españoles nacidos en 1492 y
1548 respectivamente, ambos destacados por
sus contribuciones a la filosofia del derecho
y la filosofia política. Gallegos Rocafull fue
también un asiduo visitante de la ciudad, ya
que al año siguiente regresó nuevamente
para hablar de los renacentistas en México
durante el siglo XVI. Y en 1955 nuevamente
estuvo Gallegos Rocafull en Monterrey para
participar en la Escuela de Verano con cinco
conferencias que impartió con el título de
"Problemas filosóficos de la Nueva España";
este ciclo impartido por Gallegos acompañó
a un ciclo paralelo que José Gaos dictó sobre
el pensamiento moderno e la Nueva España.
Un año antes, Wenceslao Roces, persistente
en su orientación marxista y en su valioso
trabajo de traductor, había ofrecido un ciclo
sobre los conceptos del derecho romano a la
luz de la historia social y política de Roma.
Un año antes, en el invierno de 1954, Gaos
participó con un extenso curso sobre la lógica
de Hegel. Las notas que Gaos utilizó en la
impartición de este curso fueron publicadas
en Armas y Letras (1954). La lectura de estas
notas pueden dar una idea de cómo Gaos
acostumbraba usarlas en sus conferencias
y cursos, aun en las clases ordinarias que
impartía en la Universidad Nacional.
Pero no sólo se contó con la presencia de
los filósofos españoles refugiados en México,
sino también los filósofos mexicanos que
destacaban en la década de los años cincuenta
dictaron conferencias en la Universidad de
Nuevo León.

■

En 1952, dos de los más jóvenes de ellos,
Emilio Uranga y Femando Salmerón, ofrecieron cursillos sobre la temática filosófica que
entonces todavía los ocupaba, la de México
y lo mexicano. Pero no solamente concurrieron a la Escuela de Verano o a los cursos de
invierno los filósofos jóvenes de ese tiempo.
También se contó con la visita de filósofos
mexicanos de mayor edad y con diferentes
intereses intelectuales. En el mismo año de
1952, Eduardo García Máynez disertó acerca
de diversas formas que es posible encontrar
en el pensamiento ético, mientras Manuel
Cabrera lo hizo sobre el escepticismo griego.
En esa misma década también se contó con
la presencia de otro integrante del Grupo
Hiperión, Luis Villoro, quien a lo largo de
cinco conferencias se refirió a la filosofia de la
independencia. Conviene recordar que todos
los integrantes del grupo Hiperión, incluyendo
al propio Leopoldo Zea, se formaron bajo la
tutela de José Gaos.
Para ese año de 1952, la vida filosófica
propia había empezado a germinar en la semilla
sembrada un año antes por Raúl Rangel Frías.
Fruto de la reflexión y la confianza en el futuro.
El plan de estudios que inicialmente se
estructuró para cursar la licenciatura en filosofia constaba de cuatro años, de los cuales
los primeros dos eran comunes con los de la
licenciatura en letras que también se ofrecía.
En el primero de los años comunes se impartía
un curso denominado Filosofia I, que seguramente era un curso introductorio.
Existen varias maneras de abordar un curso de introducción a la filosofia. Una de ellas
consiste en hacerlo desde un punto de vista
histórico y en la filosofia occidental sus antecedentes remotos se encuentran en el legado
de los pensadores presocráticos. Quizá para
crear las condiciones propicias de la impartición del primer curso de filosofia en la nueva
licenciatura, un año antes, en 1950, el mismo
Rangel Frías ofreció un curso sobre la filosofía presocrática (Rangel Guerra 2012). Una
vez iniciados sus trabajos, la nueva Facultad
representó la institucionalización definitiva de
la filosofía en la Universidad. Sin embargo,
la vida más intensa siguió teniendo cobijo en
los cursos de invierno y en las actividades
de la Escuela de Verano, con los profesores
invitados que visitaban la ciudad.
Armas y Letras, órgano mensual de la
Universidad de Nuevo León, había empezado a publicarse en 1944. Ahí aparecieron
varias y diversas colaboraciones en donde
se enfocaban temas de filosofía. En los años

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Monterrey y la filosofía a mediados del siglo xx / Hugo Padilla

cincuenta, aparecen trabajos de autores
locales, lo cual muestra que la filosofía ya
había echado raíces. De estos autores, cabe
destacar los trabajos de Genaro Salinas Quiroga, a quien ya lll}teS la universidad había
publicado su libro Etica, que durante muchos
años sirvió como texto en los estudios del bachillerato. También aparecieron artículos de
Jacobo Ayala Villarreal, en donde se muestra
interés por la corriente neokantiana en la filosofia del derecho; Federico Uribe, cuya prosa
era un poco barroca y un tanto extravagante;
de Christian Brunet, profesor francés que
llegó a la Alianza Francesa en Monterrey y
se quedó en esta ciudad por varios años; de
Agustín Basave Fernández del Valle, en el
mismo órgano mensual aparecieron diversas
reseñas de libros de filosofía, escritas por
autores locales. De Rangel Frías se reprodujo
en 1955 su trabajo ''La idea histórica", ubicado en el área de la filosofía de la historia
y según su autor aborda "el problema del
sentido o programa que cumplen los acontecimientos" (1945). En la década anterior,
Rangel había publicado en esa misma revista
"Notas de filosofía: Bergsomn" y "El positivismo en México": y en otra revista "Una
filosofía adánica" ( 1944), igualmente encuadrado dentro de la filosofía de la historia.
En 1957 hubo un cambio en el formato y
en la periodicidad de Armas y Letras: cambió
a un formato menor y empezó a publicarse de
manera trimestral a partir del mes de enero
de 1958. En esta segunda época siguieron
apareciendo artículos con temas de filosofia.
De autores locales se publicaron trabajos de
Agustín Basave Femández del Valle; Christian Brunet; Consuelo Botello; Hugo Padilla;
Alma Silva Rodríguez; Juan José Saldaña;
Roberto Caso Bercht; Wonfilio Trejo, y quizá
algún otro que no he consignado. Sin faltar
colaboraciones de Raúl Rangel Frías, de
quien aparecieron trabajos en 1964 y 1965.
Aun antes de que en la ciudad de México
se inaugurara la nueva Ciudad Universitaria,
en Monterrey ya era patente la inquietud por
tener la propia. Después de exitosas gestiones, se logró la donación de los terrenos
ocupados por el Campo Militar y partió hacia
la capital una caravana de universitarios para
agradecer al presidente la donación. Esta
caravana fue encabezada por el entonces
gobernador del estado, Ignacio Morones
Prieto, y por el rector de la Universidad, Raúl
Rangel Frías. Sin embargo, la donación fue
hecha con un candado dificil de quitar: para
hacerla efectiva, el gobierno y la Universidad
estatales debían de dotar con nuevos terrenos
y construir en ellos un nuevo Campo Militar
para uso de las fuerzas armadas. Para el año

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

de 1955, por fortuna, ya había un presidente
de la república distinto del que hizo la inicial
donación y también un nuevo gobernador
del estado. El presidente era Adolfo Ruiz
Cortines y el nuevo gobernador Raúl Rangel
Frías. Apenas dos años después, en 1957, se
consiguió del presidente Ruiz Cortines la
donación de 100 hectáreas del Campo Militar
sin candados de ningún tipo. En ese mismo
año se iniciaron los trabajos preliminares y
para el siguiente, 1958, pudieron inaugurarse
las primeras instalaciones.
La Facultad de Filosofia y Letras de la
Universidad de Nuevo León ocupó varios
edificios en la zona centro del al ciudad de
Monterrey, el último de ellos, una antigua
y amplia residencia ubicada en la esquina
suroeste del cruce de las calles de Zaragoza y
de Espinosa. Los cursos del año escolar 19611962 fueron los últimos que se impartieron
en el centro de la ciudad, antes de que la
Facultad partiera a sus instalaciones propias
en la Ciudad Universitaria, entonces en
pleno crecimiento. El plan de estudios de la
licenciatura en filosofía ya había cambiado
en relación con el que estaba en vigor desde
1951, año de su apertura. El más destacado de
esos cambios consistió en aumentar a cinco
años la duración de los estudios requeridos
para cursar la licenciatura. El nuevo edificio
de la Facultad de Filosofia y Letras en la
Ciudad Universitaria empezó a levantarse en
agosto de 196 l, gracias a una aportación de la
Fundación Ricardo R Guajardo. Sin embargo,
en los planos iníciales no se había considerado
un área para que los profesores de tiempo
completo pudieran realizar su trabajo. Un
grupo de profesores detectó esta importante
omisión en los planos constructivos y
recurrió directamente con el gobernador del
estado, el licenciado Raúl Rangel Frías, para
manifestarle su preocupación. El licenciado
Rangel captó de inmediato la importancia
de la omisión y ordenó su pronta corrección.
Los cursos del año lectivo 1962-1963, ya
pudieron ofrecerse en las nuevas instalaciones
y los profesores de tiempo completo pudieron
hacer uso de cubículos para llevar a cabo
adecuadamente su trabajo.
A partir de 1959 inició sus actividades
el Centro de Estudios Humanísticos de la
Universidad de Nuevo León. El gestor de
su creación, Agustín Basave Fernández del
Valle, relató que "tuve la decisión de confiar
mi proyecto al licenciado don Raúl Rangel
Frías, Gobernador del Estado y universitario
'ex-veritate', quien me brindó desde el primer
instante su franco respaldo y su generosa
simpatía" (1960: 9). Este Centro emprendió
la publicación de Humanitas, Anuario del

■

�Monterrey y la filosofia a mediados del siglo xx / Hugo Padilla

Centro de Estudios Humanísticos, cuyo
de una nueva orientación de la filosofía
primer número apareció en 1960. En este
en México. Esta nueva posición filosófica
anuario se publicaban trabajos del área de
constituyó desde su nacimiento, en 1967,
la literatura, de la historia y de las ciencias
hasta nuestros días, una corriente de las de
sociales. Pero igualmente tenía una sección
mayor influencia en la Facultad de Filosofía
dedicada a la filosofía. En esta sección,
y Letras de la Universidad Nacional.
durante el primer lustro de la década de los
Tan solo se requirió un poco más de una
años sesenta, aparecieron trabajos de Agustín
década para que la Facultad de Filosofía y
Basave Fernández del Valle; Christian Brunet;
Letras de la Universidad de Nuevo León,
Consuelo Botella; Miguel Ángel Cantú
transitara de su nacimiento a la utilización de
González; Alberto García Gómez; Manuel
sus propias instalaciones en la nueva Ciudad
Mendoza; Hugo Padilla; María Guadalupe
Universitaria. Cuando esto último aconteció,
Martínez Berrones y Gonzalo Hemández de
ya era evidente la consolidación que había
Alba, entre otros. Aunque únícamente con una
alcanzado. Sin embargo, forma parte de la
sección, este Anuario del Centro de Estudios
experiencia histórica de México que las instiHumanísticos acompañó en la difusión de los
tuciones educativas de nivel superior sufran
estudios filosóficos a la que a partir de 1954
vaivenes y a veces convulsiones a lo largo
realizaba el también anuario, Diánoia, que
del tiempo. La Universidad de Nuevo León y
fundó y dirigió por muchos años el doctor
su Facultad de Filosofía y Letras de aquellos
Eduardo García Máynez, director también del
días no escaparon a estas contingencias. Pero
Centro de Estudios Filosóficos hoy Instituto de
la fortaleza de las instituciones siempre ha
la Universidad Nacional Autónoma de México.
podido superar sus pesadumbres y sus días
En el Primer lustro de los años sesenta, la
aciagos. Generaciones vienen y generaciones
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad
van, pero las instituciones bien plantadas
de Nuevo León llegó a contar hasta con media
siempre permanecerán y adquieren mayor
docena de profesores de tiempo completo, la
robustez. Otra vez, "al cabo de treinta años",
gran mayoría de ellos con formación académica
Raúl Rangel Frias regresó a su creación, la
recibida en la Universidad Autónoma de
Facuitad de Filosofia y Letras, y en referencia
México. Durante el tiempo de su permanencia
a ella expresó: "su ley interna no fue otra
en la Universidad de Nuevo León se ofreció
que engendrarse de la confrontación y las
una enseñanza más actualizada de la filosofía
dificultades, supliéndose a sí misma, prepay por primera vez se impartió la materia de
rándose a crecer con la expectativa y en la
lógica con el enfoque de la lógica simbólica o
esperanza vivas"(Rangel Frias 1982: 132).
matemática. Así mismo, a uno de estos jóvenes
En el brillante intelectual y universitario y
profesores, Gonzalo Hemández de Alba, la
en el destacado gobernante, el medio siglo XX
Universidad de Nuevo León publicó su libro,
otorgó a Nuevo León el excepcional privilegio
Personalidad e historia, en el campo de la
de que uno de sus más destacados hijos, Raúl
filosofía de la historia. Y otros tres de ellos, a su
Rangel Frias, encamara el ideal platónico de
regreso a la ciudad de México, contribuyeron
que un amigo de la sabiduría fuese, a la vez,
en el nacimiento y consolidación
el conductor de su destino.
Bibliografia
Annas y Letra.s (marzo 1946) (3) (3). Monterrey: Universidad de Nuevo León.
Cavazos Garza, l. (1944). Breve historia de Nuevo León. México: El Colegio de México/Fondo de Cultura Económica.
Cuadernos Americanos (noviembre•diciembre 1944). (3) (6). México.
Gaos, J. (1954). "Filosofía mexicana de nuestros días". En Cultura Mexicana. (10). México.
García de Mendoza, A. (2004). Filosofia moderna. Husserl, Scheler, Heidegger. Serie Fenomenología (3). Morelia:
Jitanjafóra Morelia Editorial/Red Utopía.
Humanitas. (1960) (l) (l). México: Universidad de Nuevo León/Editorial Jus.
José Gaos, J. (1945). 2 Exclusivas del hombre. La mano y el tiempo. Monterrey: Universidad de Nuevo León.
Rangel Frías, R. (mayo 1945). "La idea histórica". En Armas y Letras. Monterrey: Universidad de Nuevo León, (12) (5).
Rangel Frías, R. (noviembre•diciembre 1944). "Una filosofía adánica". En Cuadernos Americanos. (3) (6).
Rangel Frías, R. (marzo 1964). "Los jóvenes ante la historia". En Annas y Letras. (2) (7) (!). Monterrey: Universidad
de Nuevo León.
Rangel Frías, R. (1960). "Las fuerzas que modelaron nuestra historia". En Annas y Letras. (2) (8) (1). Monterrey:
Universidad de Nuevo León.
Rangel Guerra, A. Uulio•agosto 2001). "Para la historia de la Universidad de Nuevo León". En Armas y letras. (31).
Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo León.
Rangel Guerra, A. (2013). "Raúl Rangel Frías". En Centenario. Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo León.
Ruiz Cabrera, C. (2003). Imágenes. Universidad Autónoma de Nuevo León, 1993.2003. Monterrey: Grupo Impulso Cultural.
Salinas Quiroga, G. (1981). Historia de la cultura nuevoleonesa. Monterrey: Universidad Autónoma de Nuevo León/
Dirección General de Investigaciones Humanísticas.
Zirión Quijano, A. (2003). Historia de !a/enología en México. Serie Fenomenología (1). Morelia: Jitanjafóra Morelia
Editorial/Red Utopía.

■

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Oralidad, ficción y poiesis en los relatos
de brujería del sureste de Coahuila
Gabriel Ignacio Verduzco Argüelles
María Eugenia Flores Treviño
Resumen
En este trabajo, se muestra un avance de la
investigación doctoral "Lenguaje contextos
y producción simbólica en la tradición oral
sobre brujería en el sureste del estado de
Coahuila" en donde se presenta la caracterización de las estructuras discursivo-ficcionales
y orales presentes en la tradición oral sobre la
brujería en el sureste del estado de Coahuila.
Palabras clave: oralidad, ficción, poiesis,
discurso.
Toda lectura se hace a partir de la cosmovisión
concreta del lector, de ella participan sus contemporáneos, y desde ahí da sentido al texto
que se narra. Ese texto le dice a él un sentido,
sentido de la narración en sí y del cual participa la mayor parte de quienes han escuchado
el relato, pero siempre hay un 'algo' propio de
del lector u oyente. De ahí que el relato oral
no sea algo fijo, sino que se le encuentran añadidos, omisiones, reinterpretaciones, etcétera.
El narrador "realiza" poiesis 1 en el momento de narrar o relatar, ya que la narración
nunca se da en "estado puro", sino que el
contexto y la propia historia del narrador introducen cambios y giros, sutiles o drásticos, a la
narración. Pero también el lector "hace" poiesis
desde_ sus categorías culturales y simbólicas,
del nusmo modo como lo hace el narrador.
En este trabajo, se muestra un avance de
la investigación doctoral "Lenguaje contextos
Y producción simbólica en la tradición oral
sobre brujería en el sureste del estado de
Coahuila" donde se presenta la caracterización de las estructuras discursivo-ficcionales
Y orales presentes en la tradición oral. El
objetivo de este trabajo es llevar a cabo una
primera aproximación al proceso poiético que
acontece en los relatos orales de brujería del
sureste de Coahuila.

'wv

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Se analizan cuatro transcripciones de
entrevistas pertenecientes a la muestra y
escogidas al azar, de donde se han seleccionado los segmentos que relatan las transformaciones de las brujas y revisar los recursos
de la ficción para la construcción de estos
pasajes. Luego se muestra cómo se da el
proceso ficcional del relato (Martínez Bonati
200 I), el poliglotismo semiótico (Lotman
2004) y la interacción con la cultura (Lotrnan
2003) a partir del contexto de los hablantes.
Además, se examina el discurso para
interpretar el nivel de compromiso que el
hablante asume con su enunciado . Esta
adhesión o distanciamiento, pertenecientes
al nivel perlocutivo de las acciones lingüísticas realizadas en estos relatos,contribuye a
exacerbar o disminuir la ilusión de veracidad
que el relato proyecta. En este sentido, resulta
pertinente señalar el nivel de enunciación y
la presencia y uso de recursos lingüísticos
que intervienen en el acto enunciativo y el
nivel discursivo.
l. Contextualización:
las transformaciones en la brujería

La transformación en animales por parte de
las brujas y brujos está vinculada al concepto mesoamericano de nahua/ismo.' Sin
embargo,
2

Lilian Scheffler (2009: 86) dice que deriva del verbo
nahua/tia que significa esconderse u ocultarse. Los
dioses poseían esa facultad y, los hechiceros, podían
entonces convertirse a voluntad en algún animal o en
varios de ellos sucesivamente, e incluso desaparecer
por completo. Además. el nahualismo no se atribuye
sólo a los hombres, sino que era una facultad empleada
también por los dioses. Así, por ejemplo, en la Leyenda
de los Soles, Quetzalcóatl recuperó los huesos preciosos
del poder de Mictlanteuctli con ayuda de su nahua!,
Xólotl. También Tezcatlipoca se divertía asustando a los
hombres mediante sus nahuales de apariencias horro•
rosas como el hombre decapitado con el pecho abierto,
o el cráneo o cadáver gimiente y el bulto funerario de
cenizas, como indica Guilhem Olivier (2004: 53).

■

�Oralidad, ficción y poiesis en los relatos de brujería del sureste de Coahuila / Gabriel Ignacio Verduzco

Argüelles, Maria Eugenia Flores Treviño

--------------------

aunque cada divinidad y cada persona podían
tener su propio nahua/, 3 está más difundida
la idea del nahual en relación con quienes
poseen conocimiento místico, practicantes
de artes negras, magos o hechiceros. López
Austin (2004: 23) ejemplifica que un hombre
podía transformarse en diversos animales:
puma, jaguar, caimán, perro, comadreja,
rorrillo, murciélago, búho, lechuza, guajolote,
serpiente, buitre o bola de fuego. La noción
de cambio o de transformación implica aquí
una especie de desdoblamiento de la persona
en orden a las actividades que ha de realiz.ar.
De esta manera, la transformación en animales
funciona al modo de UD disfraz, ya que
otorga anonimato y discreción, además de
dotar de los poderes y habilidades del animal
en cuestión al brujo o bruja. Frazer (2011:
593-594) apunta que en todas las culturas,
los chamanes, hechiceros y brujas o brujos,
guardan una relación simpatética con algún
o algunos animales o con objetos inanimados
y/o vegetales. Esta relación puede darse de
dos formas: una persona puede transformarse
temporalmente en un animal, o bien, puede
depositar su alma, por un periodo largo o
corto, en ese animal sin perder por ello su
forma humana (alma externada).
En los mitos mesoamericanos de la
creación, según Olivier (2004), Tezcat/ipoca,
uno de los cuatro dioses principales de la
mitología náhuatl, es el gran mago y hechicero
por excelencia. En sus representaciones
de Yayauhqui Tezcatlipoca Tezcat/ipoca
negro muestra ese aspecto siniestro, oscuro,
que lo hace aparecer como hechicero y
como realizador de engaños y sortilegios.
Tezcatlipoca es la divinidad tutelar de
los hechiceros y él tiene la capacidad de
transformación en su más alto grado, de la que
participarán los hechiceros mismos.4
1
LópezAustin (2004: 23) define al nahual como IDl mago
con supuestos poderes sobrenaturales, y tenidos como
seres que se convierten en otros y señala que según los
documentos coloniales, un hombre podía trans-fomwse
en puma, jaguar, caimán, perro, comadreja, zorrillo,
murciélago, búho, lecbimi, guajolote, serpiente, buitre
o bola de fuego.
• Entre los engaños y sortilegios que realiza Teu:atlipoca
estíoaquellos que buscan sondear los corawoes hwnanos
en su justicia o su valentía. Así, Tezcat/ipoca aparece de
pronto bajo la imagen de alguno de sus dobles o nahuales:
como Seiiorde la Noche su nahual es el jaguar, el coyote,
el tlacatecó/otl u hombre búho, nahualli hechicero-, el
bulto funerario, el cráneo oel cadávergimiente, el gigante
y el hombre decapitado con el pecho abierto, como señala
Guilhem Olivier (2004:53).

■

Uno de sus nahuales relevantes era
Chalchiutotolin o Guajolote Enjoyado.

A veces aparecía a los hombres dejando
algunas señales de su presencia. Encontrarla
era una buena señal de fortuna y riqueza.
Se le representaba con una garra de águila
que simboliza los poderes mágicos de
Tezcatlipoca (Libura 2004: 44). La referencia
a Chalchiutotolin resulta interesante cuando
se ve que el guajolote era uno de los nahuales
de los hechiceros que provocan un "mal aire"
(Olivier 2004: 211 ); a partir de la Colonia
el guajolote fue suplido por gallinas negras,
por el mismo color del plumaje, en los sacrificios domésticos y en las prácticas de magia
y hechicería.5
La transformación en ave también puede
ser en lechuza, que remite a la noción de las
transformaciones de las brujas europeas en
sus viajes hacia los aquelarres. La lechuza
está relacionada con las tinieblas y la oscuridad por ser un ave nocturna. Las diversas
figuras mitológicas que la refieren la vinculan
con el conocimiento y la clarividencia, pues
la lechuza puede ver en la oscuridad. Pero
también se le relaciona con la muerte; y en
Grecia es considerada como psicopompo,
además de poseer la capacidad de asustar a
los niños (Gheerbrant 2000: 634).
Entre los antiguos mexicanos este
animal también se relaciona con la noche,
la oscuridad y por extensión con el mundo
de los muertos. Sahagún consignó los malos
agüeros que implicaban los búhos, tecolotes
y lechuzas, de donde nace el famoso refrán:
"cuando el tecolote canta, el indio muere"
(2002: 446447). Además, los hechiceros son
llamados tlacatecólotl u hombres búho que
se sirven de la noche para ejercer su oficio.
De acuerdo con Marcia Trejo (2008: J 18119) los pobladores del municipio de
Pahuatlán en Puebla, de influencia nahua,
otomí y totonaca, mencionan la existencia del
tlahuepoche. Éste es una persona que puede
transformarse en ave durante las noches para
alimentarse con la sangre de niños pequeños.
Su aspecto es como el de UD guajolote grande.
Para convertirse en esa ave, la persona
se quita las piernas y salta varias veces
sobre fuego, así quedará convertido en esa
sAdemás, es curioso descubrir que en la religión yazidi,
la divinidad principal es Melek Taus, un enonne pavo

rojo que asume ciertas características de los demonios
judeocristianos y musulmanes.

cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Oralidad, ficción y poiesis en los relatos de brujería del sureste de Coahuila Gabriel Ignacio Verduzco
Argüelles, María Eugenia Flores Treviño

especie de guajolote. Suelen reunirse por las
noches en las lomas por lo que puede verse
varias luces a lo lejos. A los tlahuepochine se
les puede reconocer por la lumbre que llevan
y porque las personas tienen una pierna más
delgada que otra y en ocasiones cojean (Trejo
2009: 202).
Como puede observarse, la referencia
a los atributos de Tezcatlipoca es evidente:
la transforrnación, el guajolote, la noche, la
cojera y ausencia de pierna, así como las referencias al banlanguisur (Jiménez 2006: 2456) y a las lechuzas y búhos de las mitologías
de la antigua Europa (Garibay 2003: 261).
Ahora bien, respecto al perro, en todas
las culturas es un símbolo ambivalente.
Aunque su figura está referida a la lealtad
y a la seguridad, el perro está vinculado
también a la muerte, al inframundo y a las
fuerzas invisibles que rigen la tierra o la luna
(Gheerbrant 2000: 816). La noción del perro
como psicopompo es casi universal. Para los
antiguos mexicanos un techichi guiaba las
almas por el inframundo, por ejemplo. Pero
el perro es también una especie de intermediario entre este mundo y el otro.
Además, existe la creencia de que el perro
posee la facultad de ver a los espíritus de
los ya fallecidos, incluso la muerte misma
(Trejo 2009: 176). También se ha extendido
la creencia de que los perros aúllan por la
noche en los lugares donde alguien morirá
pronto o porque algún hechicero o bruja
anda cerca. También se cuenta que quien se
ponga lagañas de perro en los ojos podrá ver
a los muertos.
Además se cuentan innumerables historias de enormes perros negros que se aparecen por las noches, con ojos rojos y gruñendo
de forma aterradora. Estos perros, verdaderos perros del mal, pueden ser los nahuales
o el mismo Diablo (Trejo 2009: 176).
2. Oralidad y poiesis

En el origen del texto, el autor teje una red
de sentidos a partir de las connotaciones de
las palabras empleadas, énfasis, puntuaciones, y demás recursos que sirven de anclas o
marcas al sentido, de tal forma que todos los
lectores potenciales las adviertan y capten el
sentido querido por el autor del texto.
Sin embargo, resulta pertinente recordar
que conforme a Lotman (2003: 122) para que
un mensaje dado pueda ser definido como

Cathedra no. 20, julio-cticiembre 2014

"texto", debe estar codificado como mínimo
dos veces y no se considera ya una naturaleza
unitaria de la unidad indivisible de sus funciones en cierto contexto cultural. Así:
La vacilación en el campo "homogeneidad
semiótica-heterogeneidad semiótica" constituye uno de los factores fonnadores de la evolución histórico-literaria. De los otros fac-tores
importantes de esta última debemos subrayar
la tensión entre la tendencia a la integración la
conversión del contexto en texto y la tendencia
a la desintegración la conversión del texto en
contexto. En este proceso las posiciones del
lector y del autor pueden no coincidir: allí
donde el autor ve un texto único que posee
unidad interna, el lector puede ver una serie
de elementos diversos y viceversa (Lotman
2003: 123).

Es por eso que se cuenta con el destinatario, con el lector, en cuanto éste es quien lee
el texto y al leerlo crea el sentido de ese texto
distinto del que el autor intentó, sobre todo
en la medida cuando la distancia temporal,
geográfica o cultural sea mayor (Duarte
1996: 111).
Así pues, se da un acto de poiesis en el
momento de narrar o relatar una historia, ya
que la narración nunca se da en estado puro,
sino que el contexto y la propia historia del
narrador introducen cambios y giros a la
narración desde sus categorias culturales y
simbólicas convirtiéndose así el enunciador
en el último autor del texto.
De acuerdo con Martinez Bonati (2001 :
30-31) el paso del tiempo arrebata al texto su
contexto real y práctico, deja al narrador y/o
lector un espacio, mismo que ha de llenar con
un proceso de imaginación que requiere un
cierto saber sobre las circunstancias generales
del texto y el contexto histórico y natural. Así,
se busca construir una verdad, o al menos
acercarse a lo verosímil o a lo 'real' desde el
discurso ficticio, en el sentido de empíricamente imposible.
Y es que toda lectura e interpretación es
una comprensión de un narrador y/o lector
que capta lo expresado en un texto determinado y lo traslada a otra manera de pensar, de
expresar y de sentir según el contexto donde
vive. No hay que olvidar que la tarea del poeta
es describir no lo acontecido, sino lo quepodría haber ocurrido, lo posible, lo probable o
necesario, como señala Aristóteles (2012: 14).

■

�Oralidad, ficción y poiesis en los relatos de brujería del sureste de Coahuila / Gabriel Ignacio Verduzco
Argüelles, María Eugenia Flores Treviño

~------

Así pues, lo que ocurre en el universo
simbólico no es más que una traducción al
imaginario de determinados hechos, que no
serán los mismos que los que narra el símbolo, pues éste siempre disfraza y traspone.
Los mitos, en tanto fundamentos de la cultura, son la condensación histórica de una
verdad, paradigmas a los que debe someterse
todo aquello que busque un significado. El
mito es el paradigma que se vivencia (Colombres 1998: 17).
Ahora bien, las historias que nosotros
presenciamos o conocemos por testigos,
no transcurren de manera unitaria, son
contradictorias y confusas; sólo cuando ha
producido ya resultados, se le puede ordenar
de algún modo; e incluso suele preguntarse si
aquellos resultados no nos llevaron a ordenar
de manera muy sencilla los acontecimientos.
Es tan difícil escribir la historia que la mayoría de los historiadores se ve obligada a
hacer concesiones a la técnica de lo fabuloso
(Auerbach 2011: 25-26).
El proceso de ficcionalización se hace así
omnipresente en el discurso oral. De acuerdo
con Martínez Bonati (2001: 180-181) una
ficción es a la vez real y ficticia, pues el
lenguaje literario asume formas fantásticas
que el discurso nunca asume en una comunicación real formal y la comprensión de afirmaciones pseudoautoriales relativas a hechos
del mundo narrado, excluye la posibilidad
de que sean falsas y les concede verdad y
exactitud, pero sólo dentro del juego de la
ficción y dentro del propio mundo ficticio.
La ficción permite hacer una narración que
hubiera podido ser o que pudiera ser, pero
no es.
La representación oral de la tradición
tiene dos elementos principales: quien cuenta
la tradición y el género a través del cual la
tradición se expresa; se debe comprender que
en toda tradición oral que atraviesa el tiempo
hay un fondo de verdad. Porque la verdad
no es sólo una propiedad de los acontecimientos: también el imaginario social está
expresando una verdad.
Así, la oralidad echa mano de una serie
de recursos mnemotécnicos y fórmulas que
permiten hilvanar hechos, situaciones y
personas en su discurso. Siguiendo a Ong
(2011: 40-45), estos recursos muestran que
la oralidad refleja un pensamiento y expresión acumulativos antes que subordinados y
analíticos. Él explica que la oralidad se ayuda

■

del ritmo, aunque no el verso formal, pues el
ritmo ayuda a la memoria (2011 :41 ), además
de servirse de organizaciones discursivas
agrupadas por temas afines, series numéricas,
epítetos, descripciones y lugares comunes:
Una, Casa de Jerusalén, dos las Tablas de
Moisés, tres, las Tres Trinidades, cuatro, los
Cuatro Evangelios, cinco, las Cinco Llagas,
seis, los Seis Candeleros, siete, las Siete Palabras, ocho, los Ocho Altares, nueve, los Nueve
Coros, diez, los Diez Mandamientos, once, las
Oncemil Vírgenes, doce, los Doce Apóstoles.
Otra característica de lo oral es ser redundante o "copioso" (Ong 2011: 46-47), que
es la forma de mantener la continuidad del
pensamiento. Por ello la redundancia, la
repetición, la abundancia de comparaciones
y ejemplos, permiten a la expresión oral conservar esa linea:
Entonces dijimos nosotros porque era mi
suegra y mi cuñada y mi esposo entonces le
dije no ese no es un chivo es una cosa mala
... no entonces sí como que a todos se nos
enchinó el cuero le digo ... tiró un chiflidote,
pero chiflidote hasta como que lo, cómo le
quiero decir, como que pajueleó el chiflido.
Lo oral tiende también a ser conservador
y tradicionalista (Ong 2011: 47-48) pues el
conocimiento ancestral acumulado es necesario que se transmita con la menor variabilidad
posible para que siga siendo efectivo y útil:

Oralidad, ficción y poiesis en los relatos de brujería del sureste de Coahuila / Gabriel Ignacio Verduzco
Argüelles, María Eugenia Flores Treviño
cito que ahí se sentaba a tejer. Era muy buena
pa' tejer, yo ya me acuerdo, yo estaba como
Mari, y que ahí se sentó a tejer. Era muy
buena pa' tejer. Siempre estaba tejiendo o
bordando ... Por eso ¿Que a qué hora me
traisl'agua, vieja?
Lo oral se sirve también de matices
agonísticos (Ong 2011: 49-51) con los
que se insiste en un contexto de lucha, de
combate, de necesidad de utilizar el ingenio
para salir adelante y hasta sobrevivir resulta
indispensable, sin perder de vista el recurso
anterior, de estar anclado en el mundo vital
cotidiano:
El5: tenía puros monos clavados con alfileres
y que empezó a quitárselos los alfileres a los
monos hasta que en una d'esas ya estiró su
pierna.
La expresión de la oralidad es también
empática y participante antes que objetivamente apartada (Ong 2001: 51-52) pues no se
pregunta por lo objetivo, no le interesa, sino
que se identifica con lo comunitario, donde
radica el conocimiento y el saber del grupo
al que se pertenece:
Porque decían que, bueno, después al último
se fue a San Luis, aquí estaba con güelita.
Se cambiaron de ahí de con nosotros. Se fue
güelita y se lo llevó. Era hennano de güelita,
y luego ya de con güelita se jue a San Luis,
allá tenía otra hermana, y se fue con ella y allá
murió en San Luis.

Mi suegro así dicía que las Doce Verdades
del mundo y cuando oyía así en la noche se
agarraba y con su este y cada rezo era un ñudo
y cada rezo era un ñudo y le digo y él nos decía
apréndaselos hijas pa' que ustedes también
sepan agarrar esas personas. No, no, le digo,
nosotros no tenemos el, le digo, el valor. Pos
dicen que pa' eso necesita tener la gente.

También lo oral busca ser homeostático
(Ong 2011: 52-54) pues viven el presente
en equilibrio al deshacerse de aquellos 'recuerdos' que ya no funcionan o han perdido
su pertinencia.

También se encuentra cerca del mundo
humano vital (Ong 2011: 48-49), es decir,
muy vinculadas a la lógica de lo concreto
y no a las categorías analíticas complejas.

Recuerdo de niño, este .. . que estábamos hablando ya casi de cincuenta años por decirlo
así, a lo mejor cincuenta y dos cincuenta y
cuatro años, hasta de, de que yo recuerdo,
este ... este señor Feliciano Sánchez, vivía en
las casas del molino viejo, el molino ... ¿sí. ..
sí se ubican dónde?

Y el lunes que se iba de vuelta pa' la mina
ya no se pudo ir porque estaba enfermo de la
gripa ... Era hermano de güelita, y luego ya de
con güelita se jue a San Luis, allá tenía otra
hermana, y se fue con ella ... tenía un cojín-

Y finalmente, la oralidad aparece como
situacional antes que abstracta (Ong 201 I:
54-62) ya que no se aparta de los marcos de
referencia situacionales y operacionales en

Cathedra no. 20, julio-diciembre 20 14

Cathectra no. 20, julio-diciembre 2014

donde aparecen los 'conceptos', volviendo
nuevamente al ámbito de la lógica de lo
concreto y a un lenguaje 'paraostensivo ',
por decirlo de alguna forma:
Qué cree que tiró un chiflidote pero chiflidote
hasta como que lo cómo le quiero decir como
que pajueleó el chiflido y lo más allá otro y
esa jue una vez luego este le digo yo que ahí
teníamos a una viejita allá en unos jacales este
y nosotros pos nosotros aquí en nuestra casa y
ella allá y siempre andaba la viejita así y cada
que íbamos nosotros a pasar pa' llá y ella estaba
en la puerta de su casa y que cree quepa' pronto
hacía un bote un bote de esos de cuatro hojas
que antes había muchos de lámina.
3. Poliglotismo cultural y Poiesis ficcional

A partir de lo anterior y conforme a las teorías
de Lotman (2004: 57), la cultura se construye
sobre la base de dos lenguajes primarios. Uno
de ellos es la lengua natural, utilizada por el
hombre en el trato cotidiano y el segundo
lenguaje primario, el modelo estructural del
espacio. Y es en este proceso complejo donde
se da la duplicación del mundo en la palabra
y la del hombre en el espacio.
Desde este dualismo semiótico, Lotman
explica que la cultura, en correspondencia
con el tipo de memoria inherente a ella, selecciona en toda esa masa de comunicados
lo que, desde su punto de vista, son textos
(2004: 58).
Pero en virtud de que la cultura es en
principio políglota, y sus textos siempre se
realizan en el espacio de por lo menos dos
sistemas semióticos a causa de los elementos pertenecientes a tradiciones culturales
históricas y étnicas diferentes y a los constantes diálogos intratextuales entre géneros
y estructuras, el proceso de poliglotismo
cultural advertido por Lotman se toca con
el proceso poiético ficcional de la narración,
pues en el texto, una creación llena el lugar
que se queda vacío entre lo individual y la
cultura como inteligencia colectiva (2004:
59). De esta forma:
En el proceso de desciframiento que transcurre de esa manera, en primer lugar, tenemos solamente una correspondencia parcial
y relativa del lenguaje al texto. En segundo
lugar, el texto mismo, siendo semióticamente
no homogéneo, entra en juego con los códigos

■

�Oralidad, ficción y poiesis en los relatos de brujería del sureste de Coahuila / Gabriel Ignacio Verduzco
Argüelles, María Eugenia Flores Treviño

que lo descifran y ejerce sobre ellos una
influencia deformadora. Como resultado, en
el proceso de avance del texto del destinador
al destinatario se produce un cambio del sentido y un crecimiento de éste. Por eso, a esa
función podemos llamarla creadora (Lotman,
2004:60).

4. La ficcionalización
Una de las virtudes de la función poética del
lenguaje (Jakobson 1975: 358) es su capacidad de construir discursos imaginarios,
donde lo imaginario no es, sino una incierta
construcción de la verdad con la mezcla y
proporción de verosimilitud y fantasía.
La ficción presupone un conocimiento
exacto de la naturaleza y función de la representación, y una voluntad consciente de
aceptar el juego e imaginar la ficción. Esta
presencia ficticia es recuperable a voluntad,
pues hay una tradición viva de hábitos interpretativos de este tipo. Todos los simulacros
e iconos comparten esta estructura representacional. El acto de ficcionalización es doble:
se proyecta un ser en el mundo real y a la
vez se lo suspende en la irrealidad (Martínez
Bonati 2001: 195).
Para precisar mejor la naturaleza del
objeto ficticio, habría que compararlo con el
objeto real ausente cuya presencia imaginaria
es evocada mediante una representación.
Ambos objetos son instantes del acto epistemológico. Ambos van precedidos por la
noción de entes percibidos como reales. En
ambos casos, la aparición del objeto representándose atiene a los aspectos relevantes
de la representación percibida. Hay perfecta
conciencia de que la presencia del objeto
representado es ilusoria. Está ahí y al mismo
tiempo no lo está.
La ausencia del objeto real es diferente
de la ausencia del ficticio. El objeto real es
vivido como parte del continuo natural del
mundo, lo conocemos como ser independiente de la representación mental. Se lo admite
así, en el ámbito de la imagen de nuestro
mundo, y predetermina nuestras expectativas de lo realmente posible, como posible
objeto idéntico para un número ilimitado de
representaciones.
La ficción muestra cómo el ser humano
genera representaciones a partir de las experiencias de vida. La ficción exige la realidad
como antecedente.

■

Al mimetizarse como ente trascendente, al
que ipso facto declara inexistente, la conciencia de la ficción expone el operar de nuestra
imaginación, revela su creatividad fingidora
y su potencialidad ilusoria, pero, también,
por contraste, la sujeción de la expe-riencia
a continuos ónticas que no dependen de ella
sola, que tienen detenninaciones y ley, y
que siguen un orden trascendente (Martínez
Bonati 2001 : 200).

Por eso es que la ficción hay que abordarla en el marco de la semiótica cultural,
debido a que la ficción constituye una propiedad de las acciones, no sólo de las verbales,
tales como mentir, fantasear y escribir ficciones, sino también de las acciones no-verbales
como el juego o la simulación.
El discurso ficcional es fingido (sin
capacidad de probar lo que se dice) por
consiguiente opuesto al auténtico (real). En
la ficción, los actos de lenguaje son actos
ficticios, concebidos y combinados por el
autor para componer un solo acto de lenguaje
real. No hay que perder de vista que van
Dijk (1992: 78) distingue el análisis local o
microanálisis de los actos (y las secuencias
de actos) de habla, y el análisis global de los
actos de habla en términos de macroactos
de habla. El contenido global de estos macroactos de habla establece el vínculo entre
el significado y la acción en el discurso y la
comunicación. Y prosigue:
Los actos de habla tienen propósitos más
extensos de tipo más específicamente pragmático. Al remitir a una circunstancia en particular nuestra intención puede ser, por ejemplo,
que el oyente sepa que esta circunstancia
existe en un mundo detenninado. Queremos
infor-mar al oyente de algo. Llamaremos
aseveración un acto de habla que tiene la
intención de infonnar al oyente de algo. Este
acto de habla dará resultado si realmente el
oyente amplía sus conocimientos según nuestras intenciones, o mejor dicho: si el oyente
comprende en sentido estricto que nuestra
intención es la de infonnarlo de algo. Aun
cuando no nos crea, habremos aseverado un

Oralidad, ficción y poiesis en los relatos de brujería del sureste de Coahuila / Gabriel Ignacio Verduzco
Argüelles, María Eugenia Flores Treviño

Un mundo posible es:
Un estado de cosas expresado por un conjunto de proposiciones ... un conjunto de

individuos dotados de propiedades. Como
algunas de esas propiedades o predicados
son acciones, un mundo posible también
puede interpretarse como un desarrollo de
acontecimientos. Como ese desarrollo de
acontecimientos no es efectivo, sino precisamente posible, el mismo debe depender de
las actitudes proposicionales de alguien que lo
afinna, lo cree, lo sueña, lo desea, lo prevé ...
un mundo posible es una construcción cultural

(Eco I98 I: I81-187).

S. Análisis de los segmentos en las
entrevistas
Como se enuncia líneas arriba, se analizaron cuatro transcripciones de entrevistas al
azar, de los que seleccionaron los segmentos
donde se relatan las transformaciones de las
brujas, los datos generales de las entrevistas seleccionadas pueden consultarse en el
apéndice.
A partir de ello se revisan los elementos
que apuntan a los diferentes contextosmodelos estructurales del espacio y a los que
permiten leer el proceso poiético-ficcional,
como son el enunciador, el referente, el
sujeto de la enunciación, los índices de lugar, tiempo y modo. Además se señalan los
mecanismos orales presentes en el mismo.
Con base en estos criterios se revisó la
literatura para aceptar o rechazar algunas
de las hipótesis de trabajo, implícitas en el
objetivo.

6. Hallazgos
Acontinuación se muestran los segmentos seleccionados de cada entrevista con el referente del
enunciador. Se destacan también los referentes
de la transformación, el sujeto de la enunciación
y los índices del discurso. Luego se proponen
las referencias contextuales, las marcas textuales
de poiesis y ficcionalización,los indicadores de
verosimilitud y los mecanismos de oralidad.

hecho (van Dijk 1992: 91).

Referentes de enunciación
La evolución de una teoría de la ficción o
del uso ficcional del lenguaje desemboca en
otra: los mundos posibles de los que los mundos ficcionales constituyen una variedad.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Entrevisto 5.
Enunciador: anciana de 82 años, analfabeta
funcional.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Segmento 7:
Todas las noches iba y se pasaba a chiflar
ahí a carcajearse ... tenía un arbolito y allí
todas las noches iba para hacerse, para chiflar, cantar, y que ellos los corrían con pura

agua bendita.

Referente: transformación en lechuza.
Sujeto de la enunciación: la bruja.
Índices: Lugar: en un arbolito.
Tiempo: todas las noches, allí.
Modo: carcajearse, chiflar, cantar.
Segmento 1O:
Viene transfonnando en gato, maúlla como un
gato, ladra como un perro, se viene transformando y transformando.

Referente: transformación en animales.
Sujeto de la enunciación: las brujas o los
brujos.
Índices: Lugar: no se especifica.
Tiempo: indeterminado, se usa el gerundio
para señalar simultaneidad.
Modo: hace alusión a las voces propias de
los animales en cuestión.
Entrevista 6.
Enunciador: anciana de 73 años, analfabeta
funcional.
Segmento 3-4:
Y venía el chivo grite y grite todo el camino grite y grite ese chivo, y al llegar allá
al cruce del camino volvió a balar y luego
le decimos a mi esposo: ándale Rito mira
allá va el chivo yo creo se salió del corral
y no jaya. Entonces ya salimos todos y
nos paramos allá así. Pos no va a creer
que nomás vimos como una cosa blanca
que se paró en el mero filito de la loma y
allí ya empezó a tirar ya no baló solo que
tiró unos chiflidotes, pero chiflidotes, tiró
como unos tres este chiflidos.

Referente: transformación en chivo y en
lechuza.
Sujeto de la enunciación: la bruja.
Índices: Lugar: todo el camino; allá, el cruce
del camino, el corral, el mero filito de la
loma, allí.
Tiempo: y luego, entonces;
Modo: de lo normal a lo extraño.

■

�Oralidad, ficción y poiesis en los relatos de brujería del sureste de Coahuila / Gabriel Ignacio Verduzco
Argüelles, María Eugenia Flores Treviño

Segmento 6:
Y que cree que el animal se miraba ahí
en la puntita de la loma y que cree que
ya cuando intentó que cree que tiró una
carcajeada pero carcajeada vea haga de
cuenta que eran tres mujeres. no entonces
si como que a todos se nos enchinó el
cuero le digo yo no entonces este y ya
de allí voló ya cuando iba ahí en frente
de la casa.

Referente: transformación en lechuza.
Sujeto de la enunciación: la bruja o las
brujas.
Índices: Lugar: ahí, la puntita de la loma, allí;
ahí, en frente de la casa.
Tiempo: no se especifica en el segmento.
Modo: se nos enchinó el cuero
Segmento 11-/2:
... la luna bien bonita, por nos escondíanos debajo de la sombra de los nopales y
vimos un pajarito blanco blanco y se paró
en medio de los cocos del nopal y hasta le
hacía y le hacía y movía su cabeza pa' todos lados ... qué cree que le tiró el balazo
mi esposo y se oyó donde voló el animal.
Y como a los tres días vino la viejita y ya
venía amarrada de su pie de aquí y luego le
dijimos doña Dominga ¿qué s'hizo? Dice:
nada no m'hice nada. Y tenía nomás el
puro bujero donde le había entrado la bala.

Referente: transformación en cóconos.
Sujeto de la enunciación: las brujas.
Índices: Lugar: de la casa a la cuesta.
Tiempo: a las meras doce de la noche, cuando
s'iba.
Modo: carcajadas, chillidos, cotidianidad.
Entrevista 8.
Enunciador: mujer joven de 25 años, profesionista.
Segmento 5-6:
Él iba paseando por el campo cerca
del Real de Catorce por afuera y vio
un maguey atrás de él que no estaba en
el lugar donde debia de estar y siguió
caminando. Y cada vez que volteaba, el
maguey estaba a un metro de él, o sea que
lo estaba siguiendo. Y entonces este señor
comenzó a desesperarse y sacó su azadón
y al maguey lo destrozó en pedacitos .

Referente: transformación en maguey.
Sujeto de la enunciación: la bruja.
Índices: Lugar: el campo cerca de Real de
Catorce, por afuera, atrás, el lugar donde
debía de estar, a un metro de él.
Tiempo: cada vez que volteaba, entonces.
Modo: comenzó a desesperarse.
Segmento 7:
Llegó otra vez al Real de Catorce y había una

Referente: transformación en pajarito.
Sujeto de la enunciación: doña Dominga.
Índices: Lugar: debajo de la sombra de los
nopales, en medio de los cocos del nopal,
aquí:
Tiempo: como a los tres días, luego.
Modo: cotidianídad.
Segmento 2/-22:
Y a las meras doce de la noche andaba
ensillando los burros, porque iba a comprar leches .. . haga de cuenta que eran
unos cóconos. Y ya cuando s'iba él que
montaba su burro y arriaba los otros por
delante y que cree que ellos s'iban atrás
de él pero con unas carcajeadotas y unos
chiflidotes ... y le hablaban por su nombre fijese que ese sí de eso sí me acuerdo
yo que le decían ¡Valeriana, Valeriana!.

■

gran conmoción porque habían descubierto a
esta señora en su casa descuartizada.

Referente: transformación en maguey.
Sujeto de la enunciación: La bruja.
Índices: Lugar: Real de Catorce, su casa.
Tiempo: llegó otra vez.
Modo: una gran conmoción.
Entrevista I 5.
Enunciador: hombre de 58 años, analfabeta
funcional.
Segmento 4:
Donde andaba regando, trabajando, se le aparecía un coconote, y que pos este cojeando y
desesperao' con el azadón y ahí anda detrás
del cócono pa'matarlo pa'venira .. a comérselo y que no podía alcanzar.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Oralidad, ficción Ypoiesis en los relatos de brujería del sureste de Coahuila / Gabriel Ignacio Verduzco
Argüelles, María Eugenia Flores Treviño

Referente: transformación en cócono.
Sujeto de la enunciación: la bruja.
Indices: Lugar: donde andaba regando ' ahí ,
detrás del cócono.
Tiempo: no se especifica.
Modo: cojeando y desesperado.
Segmento 5:
Hasta que ya en una ocasión se dio habilidad
y le dio dos, tres azadonazos al ... al cócono.
Y entonces que llegó a la casa y que la señora estaba muy mala, 'taba golpiada, 'taba
golpiada la señora.

Referente: transformación en cócono.
~•,jeto de la enunciación: la bruja.
Indices: Lugar: la casa.
Tiempo: en una ocasión, entonces.
Modo: muy mala, golpiada.
Segmento 7:
Era la señora la que lo tenía así, pero la señora
se le aparecía en ... en el cócono en la labor
'
'
sí, un pavo.

Referente: transformación en cócono y/o
pavo.
~ujeto de la enunciación: la bruja.
Indices: Lugar: en la labor.
Tiempo: indeterminado. El tiempo imperfecto denota una acción ocurrida en el
pasado, cuyos efectos siguen sintiéndose en
el presente.
Modo: No se especifica.

Referencias contextuales a la brujería
En los segmentos seleccionados de estos cuatro relatos donde se señala cómo las brujas o
los bruios henen la habilidad de transformarse
en diferentes anímales o vegetales como exponen las fuentes y que remiten a los distintos
contextos y tradiciones sobre brujería en el
mundo. Los ejemplos son los siguientes:
ES: Y decía güelita que todas las noches iba
ese pájaro a chiflar ahí, a carcajearse.
E6: Esa vez era como un animal nosotros lo
vimos como un animal ha de cuenta que era
un cócono / y ya cuando ella / ahí lo tenía
amarrada allí ya era una señora.

E6: ¿Conoce las blancas blancas esas que hay
cuando llueve o que hace frío unas pájaras

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

grandes que tienen un pescuezote grande? ...
Así siempre de mientras ella vivió siempre
viamos ese esos animales que volaban así del
techo o así o a veces apenas nos acabábamos
de meter y ya le gritaban como un cócono.

El 5: Donde andaba regando trabajando se le
aparecía un coconote.
El 5: pero la señora se le aparecía en .. el
cócono en la labor, sí, un pavo ...

Los ejemplos anteriores hacen referencia
a aves, que conforme a las tradiciones mesoamericanas y europeas, se identifican con la
brujería, como son: lechuzas, guajolotes, que
se vmculan con Tezcatlipoca y sus nahuales
,
'
as1 como las garzas, relacionadas con los
augurios y artes adivinatorias de los antiguos
mexicanos.
ES: Siguió caminando y cada vez que volteaba
el maguey estaba a un metro de él o sea que
lo estaba siguiendo.

Este fragmento hace referencia al maguey, planta sagrada en la antigua mesoamérica relacionada con Mayahuel, la joven diosa mexica del pulque que fue descuartizada.
ES: Que le decían: mira pa' que sepas de veras
que tu mujer sabe hacer brujería, ponle las
tijeras donde se sienta ...

La referencia a las tijeras estriba en la
creencia de los antiguos nahuas acerca de los
ritos de protección para con los hechiceros y
bruios que empleaban navajas de obsidiana,
de pedernal o espinas afiladas.

Proceso poiélico-ficcional
Ahora bien, el proceso poiético ficcional queda de manifiesto en expresiones que apelan a
la aceptación del relato como verídico o real:
ES: Él platicaba ...... y decía güelita que .. .
... Y mi tía creo platicaba también que...
También mi abuelito dice que vio ...
E6: Qué cree que ... , ... haga de cuenta ... , .. .
de eso sí me acuerdo ... , ... doña Dominga .. .
E8: En mi familia cuentan que ... ... cuenta la
leyenda que ... ... y cuentan que .. .
E15: Platican este, de un regador... ... la señora
se le aparecía en ... el cócono en la labor sí
' '
un pavo ..

11

�Oralidad, ficción y poiesis en los relatos de brujería del sureste de Coahuila / Gabriel Ignacio Verduzco
Argüelles, María Eugenia Flores Treviño

Además los narradores introducen
elementos referenciales a las historias de
brujería como "a las meras doce de la noche
(E6)", la identificación de la lechuza (E5),
el cócono (E6, E 15) o el maguey (E8) con
el personaje del relato señalado como bruja,
que dificilmente pueden considerarse reales
en el sentido histórico, pero son necesarios
desde el proceso de ficción que hace el enunciador. Como lo ha señalado Bourdieu ( 1989:
75) el relato propone unos acontecimientos
que sin estar desarrollados en estricta sucesión cronológica pretenden organizarse en
secuencias ordenadas y el enunciador y el
destinatario aceptan el postulado del sentido
y con ello la veracidad del proceso poiético
ficcional del relato.
También es necesario señalar que la temática de la brujería es un tabú para muchas
personas y lleva consigo el prejuicio de ser
pura fantasía e invención sin ninguna posibilidad de realidad. El proceso de poiesis
y ficcionalización, por lo tanto, adquiere
un especial sentido en este caso, ya que los
enunciadores se esmeran por crear un relato
lo más veraz y apegado a los hechos reales
en caso de que pueda existir algo denominado hecho real-y al mismo tiempo no puede
escapar a las condiciones y determinaciones
del proceso de ficcionalización. Pero al
mismo tiempo, los enunciadores recurren
más al implícito y al sobreentendido, ya
que el tabú sobre la brujería y su universo
simbólico así lo exige.

Indicadores de verosimilitud
Llama la atención que en la entrevista con
la profesionista -E8- se hace mención del
verbo deber "no estaba en el lugar donde
debía de estar" y se acompaña de una autointerpretación: "o sea que lo estaba siguiendo",
lo que apela al oyente a una mayor aceptación de la veracidad del relato. Este procedimiento de autointerpretación está presente
también en el informante rural El 5:
Al señor lo traía clavado de una pierna con la
corva, o sea un alfiler aquí.

Por el contrario, la analfabeta funcional
hace mención a verbos como creer, hacer
de cuenta:
E6: Y qué cree que andaba un animal alrededor de la casa ... baga de cuenta que arrastraba un cuero y se oyía que que chiflaban.

Estos verbos intentan mostrar las cosas
con referencia a lo objetivo pero dejando la
puerta abierta a lo imposible.

Mecanismos orales
Con respecto a los mecanismos orales, hay
una mayor presencia de lo empático al describir elementos de lo cotidiano:
ES: Yel lunes que se iba de vuelta pa' la mina
ya no se pudo ir porque estaba enfermo de la

gripa ... Era hermano de güelita, y luego ya
de con güelita se jue a San Luis, allá tenía
otra hermana, y se fue con ella ... tenía un
cojincito que ahí se sentaba a tejer. Era muy
buena pa' tejer, yo ya me acuerdo, yo estaba
como Mari, y que ahí se sentó a tejer. Era
muy buena pa' tejer. Siempre estaba tejiendo
o bordando ... Por eso ¿Que a qué hora me
traisl'agua, vieja?

E6: Volvió a balar y luego le decemos a mi
esposo ándale Rito mira allá va el chivo yo
creo se salió del corral ... andaba ensillando
los burros porque iba a comprar leches ... pos
entonces no teníanos baño ni nada hacíamos
a campo libre, 'tonces como a veces estaba la
luna bien bonita pos nos escondíanos debajo

de la sombra de los nopales.
E8: Las personas la conocían como la cu-

randera del lugar.
El 5: En la casa, bueno el jacal, tenía la sew
ñora una canasta colgada ... el señor andaba

Oralidad, ficción y poiesis en los relatos de brujería del sureste de Coahuila / Gabriel Ignacio Verduzco
Argüelles, María Eugenia Flores Treviño
decía él que se va echando un nudo, un nudo.
Y luego se rezan al revés ... Mira, por eso no
te podías parar, así te quería agarrar. Y orita te
me largas a quién sabe a dónde y, la agarró, la
agarró la aventó para acá.
Y dijo: Y estoy bueno y sano como pudo ver.
Pero si pa' mañana o al rato me pasa algo, ya
sé que tú fuiste.

E6: Así estuvo mucho tiempo la viejita y si
iba a Saltío ... en la noche se acostaba en el
mismo cuarto en ese cuarto grande y y la
cama de nosotros ... se la trajo mi suegro pa'
su cuartito este que se cayó.

parao ... mi suegro era el que decía, bueno nos
platicaba a nosotros, nombre ahora verán dice
que les voy a rezar que las Doce Verdades

del Mundo y agarraba un cordel grandote y
en cada rezo que iba echando iba echando un
ñudo echaba otro rezo y echaba otro ñudo .
haga de cuenta que ella hasta aliaba así onde
se oía que quería meterse a quitanne el niño y
yo con él aquí mire abrazado ... después tiraba
unas carcajeadotas y ya cuando mi suegro salió

que l'iba a disparar con la pistola y q'hizo el
intento tres veces/ y la pistola nunca disparó.

E8: Y sacó su azadón y al maguey lo destrozó
en pedacitos.
E15: Tenía puros monos clavados con alfileres
y que empezó a quitárselos los alfileres a los
monos hasta que en una d'esas ya estiró su
pierna.

En otros segmentos se aprecia la redundancia al repetirse verbos sinónimos y referencias a las transformaciones. Además el
uso del gerundio en los verbos insiste en la
homeostasis y su intensidad del presente.
ES: En unas minas que andaba trabajando
se fueron abriendo paso ... se van rezando,
decía él que se va echando un nudo ... ai' staba
todo escurriendo de sangre.
E6: Con la pistola le estuvo jalando ... iba
echando, iba echando un ñudo ... y estuvo
soltando todos los ñudos ... tiene días ese pajarito viniendo ... ya l'ibacundiendo pal'otra

pierna lo de que le había dado.
E8: Él iba paseando, él iba paseando por

ES: La agarró con las Doce Verdades del

el campo ... y siguió caminando y cada vez
que volteaba ... ... sea que lo estaba siguiendo
El5: En muletas el señor andaba regando
... donde andaba regandotrabajando se le
aparecía un coconote ... pos este cojeando y
desesperao con el azadón y ahí anda detrás
del cócono ... y no podía este ver qué andaba
haciendo.

Mundo ... No, primero las rezan. Tienen un
cordón. Él siempre usaba ese cordón aquí,
cordón grandote, aquí en la cintura, aquí lo
acostumbraba. Y cuando, se van rezando,

Por último, cuando los relatos refieren nociones sobre rituales o conjuros, las fórmulas
Y las acumulaciones resultan evidentes.

De igual forma se describen las actitudes
para con la brujería en un sentido de lucha
protección o conjuro lo que realza el matiz
agonístico:

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Moisés, tres, las Tres Trinidades, cuatro, los
Cuatro Evangelios, cinco, las Cinco Llagas,
seis, los Seis Candeleros, siete, las Siete Palabras, ocho, los Ocho Altares, nueve, los Nueve
Coros, diez, los Diez Mandamientos, once, las
Oncemil Vírgenes, doce, los Doce Apóstoles.
E6: Tenía monos, lagartijos, así de garrita,
dice, los lagartijos los tenía con sus cuatro
patitas su cola su cabeza / los ojitos que le
formaba con mismas hilazas.
E8: Y sacó su azadón y al maguey lo destrozó
en pedacitos ... había una gran conmoción
porque habían descubierto a esta señora en
su casa descuartizada.
E15: Al señor lo traía clavado de una pierna
con la corva, o sea un alfiler aquí ... tenía puros
monos clavados con alfileres y que empezó a
quitárselos los alfileres a los monos hasta que
en una d'esas ya estiró su pierna.

E6: Háblale a Rito y dile que se traiga la pistola
que se traiga la pistola y que aquí está el pajarito

regando, donde andaba regando trabajando.
También hay referencias concretas de
espacios visibles al narrador y a los escuchas
en el momento de la entrevista:

ES: Una, Casa de Jerusalén, dos las Tablas de

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

7, Conclusiones
•

Los segmentos seleccionados de estos
cuatro relatos sobre brujería muestran de
manera peculiar el poliglotismo cultural,
no sólo de la construcción del relato, también de los diversos contextos o mo-delos
estructurales de espacio que subyacen al
tema de la brujería y lo nutren con imágenes y símbolos.
• Hay que destacar que, dentro del poliglotismo cultural, el tabú forma parte fundamental del modelo estructural de espacio
en el caso de los relatos de brujería, al
menos en los contextos occidentales
modernos. La pertinencia de destacar
este aspecto estriba en que el tabú determina radicalmente el proceso poiético
ficcional en los relatos de esta temática, al
menos, mediante silencios significativos
y sobreentendidos recurrentes.
• El proceso poiético ficcional recurre, en
estos segmentos, a la búsqueda de una
veracidad o de una verosimilitud más
que en otros segmentos del mismo relato,
dada la narración de hechos que son considerados imposibles o fantásticos por el
sentido común y el saber compartido por
el mundo.
• El proceso de ficcionalización en los
relatos de brujería, como lo muestran
los segmentos seleccionados, no sólo
recrea universos simbólicos y busca en
el imaginario

11

�Oralidad, ficción y poiesis en los relatos de brujería del sureste de Coahuila / Gabriel Ignacio Verduzco
Argüelles, María Eugenia Flores Treviño

de lo mágico-religioso (que ya de por sí
se mueve en un plano de mera posibilidad) sino que emplea significativamente
el recurso de lo implícito y del sobreentendido en el proceso de enunciación.
• Entre los mecanismos y recursos de la
oralidad destacan en estos segmentos la
alusión a la empatía, la homeostasis y los
matices agonísticos, principalmente, así
como las formulas y las series acumulativas cuando se habla de rituales o
conjuros.

8. Perspectivas
A partir de este análisis, aún en proceso, se
considera pertinente la inclusión del tabú
como una nueva categoría de análisis para
las entrevistas, así como las referencias a
los prejuicios y la revisión de las formas de
enunciar los símbolos.
También parece pertinente revisar las
construcciones de los enunciados que aluden
a los niveles de conocimiento, y por ende,
a niveles de veracidad, como la opinión,
creencia, conocimiento, formas de afirmación y asentimiento y sus opuestos, ya que

permitirían sondear mejor el proceso de
enunciación, poiesis y ficción.

Otra línea que surge de aquí es la contrastación entre la teoría del poliglotismo cultural
de Lotrnan y la teoría de los arquetipos de
Jung como modelos para la explicación de
la coincidencia en los símbolos narrados en
los relatos sobre brujería.
También se considera importante revisar
cómo se cruzan los mecanismos de oralidad
empleados con las condiciones de producción del discurso y con los mecanismos de
autocontrol del mismo.

Referencias
Aristóteles (2012). Poética, Recuperado de http://www.
ugr. es/~ei;ic inas/Docenc ia/ Aristoteles _ Poetica.
pdf. 43 pp.
Auerbach, E.(2011). Mimesis. La representación de la
realidad en la literatura occidental. México: Fondo
de Cultura Económica.
Bordieu, P. (1989). "La ilusión biográfica". En
Historia y Fuente Oral, No. 2, Memoria y
Biografia. Recuperado de http://www.jstor.org/
discoverl 1O. 230712 7753 24 7?uid=373 8664&amp;uid=
2 l 34&amp;uid=370697 l 01 &amp;uid=2&amp;uid=70&amp;uid=
3&amp;uid=37069709 l &amp;uid=60&amp;sid=
21102091953781

■

Colambres, A. (1998). "Oralidad y literatura oral". En
Revista Oralidad, lengua, identidad y memoria de
América, N" 9. ORCALC. Portal de la cultura de
América latina y el Caribe. Recuperado de http://
www.lacult.org/docc/ oralidad_09_ 15-21-oralidady-literatura-oral.pdf
Duarte Castillo, R. ( 1996). "El lector recrea el texto (El
lector también cuenta)". En Castillo, E., MendozaÁlvarez, C. y Merlos, F. (Coords.). Los desajios
contextuales de la teología latinoameri-cana.
México: Universidad Pontificia de México.
Frazer, J. G. (2006). La rama dorada. Magia y religión.
México: Fondo de Cultura Económica.
Frazer, J. G. (201 l). La rama dorada. Magia y religión.
Nueva edición a partir de la versión original en 12
11ols. México: Fondo de Cultura Económica.
Gheerbrant,A. y Chevalier J. (dirs.) (2000). Diccionario
de los símbolos. Barcelona: Herder.
Libura, K. (2004). los días y los dioses del Códice
Borgia. México: Tecolote.
López Austin, A. (2004). "La magia y la adivinación
en la tradición mesoamericana". En Arqueología
mexicana. (69).
Lotman, l. (2003). "La semiótica de la cultura y el
concepto de texto". En Entretextos. (2).
Lotman, l. (2004). La semiosfera. vol. l. Madrid:
Cátedra.
Martinez Bonati, F. (2001 ). La ficción narrativa. Su
lógica y ontología. Santiago de Chile: Loro.
Olivier, G. (2004). Tezcatlipoca. Burlas y metamo,fosis
de un dios azteca. México: Fondo de Cultura
Económica.
Ong, W. J. (2006). Oralidad y escritura. Tecnologías de
la palabra. México: Fondo de Cultura Económica.
De Sahagún, 8. (2002). Historia general de fas cosas
de la Nueva España. México: Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes.
Trejo, M. (2008). Monstruos mexicanos. México: Diana.
Treja, M. (2009). Fantasmario mexicano, México:
Trillas.

Apéndice / Datos generales de las
entrevistas de muestra
l) Entrevista# 5: Sujeto del sexo femenino; edad 82;
estado civil: viuda; lugar de origen: San Luis Potosí;
colonia donde reside: El Olmo, municipio de Saltillo;
nivel de escolaridad: primaria; sector en que trabaja:
No trabaja; ingreso personal: N/A; ingreso familiar:
De $4000 a $6000 mensuales.
2) Entrevista # 6: Sujeto del sexo femenino; edad
73; estado civil: casada; lugar de origen: Ejido El
Mezquite, municipio de Saltillo; colonia donde reside:
Ejido El Mezquite, municipio de Saltillo; nivel de
escolaridad: primaria; sector en que trabaja: Hogar;
ingreso personal: N/A; ingreso familiar: menos de
$1000 mensuales.
3) Entrevista # 8: Sujeto del sexo femenino; edad
25; estado civil: casada; lugar de origen: Tacámbaro,
Michoacán; colonia donde reside: Zona Centro, municipio de Parras; nivel de escolaridad: Licenciatura;
sector en que trabaja: Docencia; ingreso personal:
$4000; ingreso familiar: $10,000 mensuales.
4) Entrevista# 15: Sujeto del sexo masculino; edad 58;
estado civil: casado; lugar de origen: Arteaga Coahuila;
co lonia donde reside: Zona Centro, municipio de
Arteaga; nivel de escolaridad: primaria; sector en que
trabaja: agrícola; ingreso personal: $2000; ingreso
familiar: $4000.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Cambio educativo.
La práctica de innovación

Lariza E/vira Aguilera Ramírez
Resumen

Metodología

La innovación es una práctica compleja que
favorece el flujo de la comunicación y se
convierte en fuente de reflexión tanto para
los agentes como para las instituciones. Se
presentan algunas consideraciones para el
diseño e instrumentalización de propuestas
de innovación, y la necesidad de preparar
profesionales reflexivos en permanente
diálogo con su entorno.

La elaboración de este documento requirió
la revisión de bibliografia que permitiera
articular las temáticas: gestión del cambio

Palabras clave: cambio educativo, innovación, profesional reflexivo.
El abordaje del tema enunciado precisó de la
revisión documental de expertos en el tema; se
exploraron las aportaciones de Schon (1998),
Fullan y Stiegelbauer (2000). También se
consideraron las propuestas teóricas de Sánchez
(2003), Luhmann y Schorr (1993), Luhmann
( 1997, 201 O), ya que aportan un marco
referencial que permite abordar el fenómeno
del cambio educativo con perspectivas más
amplias que posibilitan la elaboración de
explicaciones al mismo; el primero, desde las
aportaciones de Sánchez acerca de la praxis
y, Luhmann y Schorr y Luhmann a partir de
la teoría de sistemas. Tejada (2010) concreta
el proceso de innovación al sugerir pautas
para el diseño de propuestas innovadoras
y las variables a considerar para favorecer
el éxito de la misma. La idea central del
presente documento refiere que sólo es
posible llevar la práctica de innovación si
se cuenta con profesionales reflexivos que
se reconozcan como sujetos históricos,

inscritos en un sistema/subsistema, para poder
identificar los factores críticos que emanan
de éste y elegir las estrategias pertinentes.
Además, se destaca que la innovación es una
práctica que no puede desarrollarse sin estar
articulada con la teoría y la investigación.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

educativo, práctica reflexiva e innovación,

entre los que se encuentra el texto de Fullan y
Stiegelbauer (2000), y Schon ( 1998). También
se revisaron los libros Filosofio de la praxis
de Sánchez (2003) y El sistema educativo
(problemas de reflexión) de Luhmann y Schorr
(1993), Organización y Decisión. Autopoiesis.
acción y entendimiento comunicativo de
Luhmann (1997), Organización y decisión
de Luhmann (2010) e Innovación formativa
de Tejada (2007). El criterio para seleccionar
los autores mencionados es el interés de la
autora de este trabajo por tener una visión
comprensiva de la práctica de innovación, sus
procesos y contextos.

Hallazgos
En la actualidad, las sociedades han devenido complejas, la dinámica imperante le
imprime un carácter particular a la relación
teoría-práctica, dado que "el conocimiento
profesional se aviene mal con el carácter
cambiante de las situaciones prácticas la
complejidad, incertidumbre, inestabilidad,
carácter único y conflictos de valores, que
son crecientemente percibidos como centrales para el mundo de la práctica profesional"
(Schon 1998: 25). En estas condiciones,
generar cambios en el ámbito educativo
precisa de profesionales reflexivos, capaces
de articular la teoría, la práctica y la investigación (Sch6n 1998), y de transformar su
experiencia en praxis que conlleva la toma
de conciencia en sí y para sí al reconocerse
como sujeto histórico (Sánchez 2003).
La reflexión desde la práctica (Sch6n 1998)
implica no sólo el reconocimiento del carácter
único de ésta, también es preciso contar

■

�Cambio educativo. La práctica de innovación/ Lariza Elvira Aguilera Ramírez

con marcos de referencia o teorías fundamentales que den sentido al cambio mismo;
la teoría de sistemas (Luhmann 1993; 1997;
201 O) aporta un marco conceptual que
cumple dicho papel al proveer instrumentos
con-ceptuales que permiten la mejor
intelección de la realidad.

Los centros educativos como sistemas
organización
La teoría de sistemas 1 de Luhmann (1993)
reconoce a la sociedad como el más extenso
y está integrado por subsistemas que se han
diferenciado de aquella, entre ellos: el político, el religioso y el económico como los
primeros en aparecer, y sólo hasta mediados
del siglo XVIII, el educativo. Este proceso
es un resultado del contexto histórico y cada
uno de ellos tiene una función particular para
responder a las demandas de la sociedad.
El sistema educativo, si es abstraído de
la realidad para su análisis, aun siendo un
sistema parcial, Luhmann ( 1993) lo considera un sistema en sí mismo. Este proceso
puede seguir hasta llegar al aula, que es un
espacio social caracterizado por una red de
relaciones particular que lo diferencia de los
de orden superior. En este sentido, un centro
educativo puede considerarse un sistema de
organización que en la teoría luhmanniana:
Se caracteriza por poner condiciones que
deben ser aceptadas por quienes desean
pertenecer a ellas como miembros. Toda
organización surge en el interior de la
sociedad y tiene un entorno social constituido
por las comunicaciones que no son parte de
ella (Rodríguez 201 O: 16).

En las organizaciones se superpone otro
tipo de sistema denominado interacción
que se caracteriza por ser "pasajero, que se
produce por las comunicaciones sostenidas
entre personas físicamente presentes"
(Rodríguez 201 O: 16). Así, las escuelas o los
centros educativos son sistemas de organiza-

---------

ción humana donde se llevan a cabo
interacciones entre sus miembros, capaces
de comunicarse con su entorno social. Las
organizaciones tienen como entorno a la
sociedad y se ven influenciadas por ella, llevan
a cabo los ajustes necesarios para adecuarse a
sus demandas, pues de otra manera no podrían
sobrevivir (Luhmann 2010).
Por otra parte, cabe señalar que el
atributo de complejidad señalado líneas
arriba, no es privativo de la sociedad; por
el contrario, los sistemas son complejos
pero menos que su entorno. La complejidad
hace referencia al número de relaciones
posibles entre sus elementos; cuando no
es posible actualizar toda la posibilidad de
relaciones entre ellos, entonces, el sistema
es complejo (Luhmann 1997: 2010); en la
sociedad mundial eso sería imposible, pero
para el resto de los sistemas se reduce la
complejidad.
Luhrnann ( 1997) señala que "los sistemas
organizacionales son sistemas sociales constituidos por decisiones y que atan decisiones
mutuamente entre sí" (14); años más tarde
precisa: "una organización está operativamente constituida (por la comunicación) de
decisiones" (Luhmann 201 O: 153). El autor
pone el acento en la comunicación, ya que
es la unidad básica de todo sistema social y
es el componente que constantemente debe
producirse, al respecto señala que "dichas
comunicaciones son eventos pasajeros inmodificables, van dejando de ser y provocando
nuevas comunicaciones que ocupan su lugar
haciendo que el sistema social permanezca
y cambie, manteniendo el acoplamiento
estructural y su entorno" (Rodríguez 20 l O:
14). Por ello, al ser el sistema social capaz de
producir sus propios elementos constitutivos,
las comunicaciones, entonces es considerado
un sistema autopoiético2 las organizaciones
son sistemas autopoiéticos de comunicaciones y decisiones (Luhmann 1993; 201 O). La
autorreproducción es un proceso permanente,
por ello nada permanece estático.
2

La autopoiesis es un concepto recuperado por Varela
y Maturana por Luhmann ( 1997) quien considera: "La

1

De acuerdo con Luhmann y Schorr ( 1993) un sistema
se caracteriza por: a) una unidad de operación, que
consiste en operaciones que enlazan operaciones propias
con operaciones propias estableciendo así una red que
permite su producción y reproducción, a la vez que se
y b) diferencia del entorno.

■

noción de autopoiesis comprende no sólo las relaciones
más o menos consolidadas entre los elementos, sino
también los elementos mismos, resultantes de la
reproducción correlativa del sistema. Un sistema
autopoiético puede representarse entonces como algo
«autónomo», sobre la base de una «organización
cerrada&gt;&gt; de reproducción auto-referencial" ( 105-106).

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Cambio educativo. La práctica de innovación/ Lariza Elvira Aguilera Ramírez

En relación con las decisiones, Luhmann
(20 l O) señala que precisan de reflexión,
puesto que al ser contingentes se distingue
de entre varias alternativas y se realiza una
elección que implica desechar otras. Cuando
se trata de generar cambios en las organizaciones, el autor plantea que sólo ciertas
posiciones de decisión pueden establecer
"premisas de decisión para otras decisiones"
(Luhmann 1997: 70), por ejemplo, en puestos
directivos o en donde se delegan funciones
directivas. La capacidad de decisión puede
derivar no sólo en cambios del sistema sino
en innovación; ésta es definida por Luhrnann
( 1997) como "un proceso de decisión contrainductivo, un proceso de decisión que decide
diferente a lo que era de esperar y, así,
cambia las expectativas" (89), lo cual quiere
decir que quien tiene el poder de decisión
decide a partir de suposiciones en relación
con el decidir de los otros. La innovación
sólo es posible si se consideran alternativas
realizables en los procesos de decisión y si
se lleva a cabo un proceso de planificación
que permita enfrentar los cambios internos
y externos. Agrega que los sistemas de
gran complejidad "deben desarrollar la
capacidad de cambio si no como capacidad
de planificación, al menos como capacidad
de innovación realizable en todas partes
y desencadenable mediante sucesos y
especialmente mediante decisiones" (97).
Lo expuesto en este apartado advierte
sobre la importancia de considerar los procesos de innovación en el marco de una teoría
explicativa de las organizaciones.

Cambio educativo e innovación. Factores
críticos
El cambio educativo, de acuerdo con Tejada
(2007), es "cualquier modificación no evolutiva que se produce en la realidad educativa"
(635) cuyas características fundamentales
son la intencionalidad, la deliberación y la
voluntariedad; apunta también que en tanto
intencional se busca la mejora y el logro de
objetivos educativos. Por otra parte el autor
señala que:
El cambio no se da de fonna aislada; ocurre
en una realidad educativa que está compuesta
por múltiples subsistemas relacionados entre
sí ... el cambio afecta tanto a la macro estructura (sociedad, administración, etc.) como
a la micro estructura (órganos, personas,

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

estructuras, etc.) e incide en distintos ámbitos
(pedagógico, didáctico, organizativo) (Tejada
2007: 641).

El alcance del cambio definirá si se trata de
una reforma o de una innovación. En el caso
de la reforma se trata de:
una forma especial de cambio, que implica una
estrategia planificada para la modificación de
ciertos aspectos del sistema de educación de
un país, con arreglo a un conjunto de necesidades, de resultados específicos, de medios y
de métodos adecuados (Sack 2007: 636).

Es un cambio a gran escala que tiene
impacto en la política educativa y en las
estructuras y organización del sistema educativo. En cambio, la innovación es "un cambio
interno a la escuela que afecta a las ideas, las
prácticas y las estrategias, la propia dirección
del cambio, las funciones de los individuos que
participan" (Estebaranz 2007: 635), es propia
de los centros educativos, con un alcance
limitado a éste.
El concepto de cambio educativo, así como
el de reforma e innovación, implican toma
de decisiones y su comunicación a quienes
participan en el sistema organización, ya sea el
sistema educativo o el centro educativo.
La innovación es necesaria para que las
organizaciones puedan enfrentar la complejidad del entorno, la sociedad, y la que se
genera al interior de las mismas (Luhmann
1997; 1993). En particular, para el sistema
educativo y los subsistemas que lo conforman,
las necesidades y demandas que deben atender
(irritaciones) provienen de la sociedad y del
resto de los sistemas organización con los
que coexiste, entre ellos: el sistema político,
el sistema económico, la familia, entre otros.
En el nivel micro de los centros educativos,
inscritos en el sistema educativo, se enfrentan
irritaciones provenientes del sistema educativo
y de su propia organización interna al estar
integrado por una diversidad de grupos.
La innovación permite reespecificar la
función de los sistemas y su organización en
general, así como reducir la incertidumbre
pues al ser comunicación de premisas de
decisión para ulteriores decisiones permite
al sistema reflexionar sobre sí mismo, ya
que pueden ser aceptadas o rechazadas, y
enfrentar las irritaciones que le genera el
entorno (Luhmann 201 O). La comunicación de
decisiones contribuye a la autopoiesis del sistema

�Cambio educativo. La práctica de innovación/ Lariza Elvira Aguilera Ramírez

organización dado que implica un acoplamiento
de autorreferencia y heterorreferencia. 3
Las decisiones están constituidas por tema
y función; el tema refiere a los objetos de
comunicación y la función consiste en que
los sistemas crean sus propias condiciones y
en la reflexión sobre sí mismos.
La promoción del cambio en general, y la
innovación en particular, en los centros educativos, precisa de la consideración de éstos
como sistemas organización y la comunicación de decisiones como un factor crítico para
el éxito de los procesos que se implementen. Al
interior de los centros educativos se inscriben
grupos sociales que forman parte del sistema;
es necesario identificarlos y conocer sus
objetos de comunicación (temas) para que los
promotores del cambio puedan dar sentido a la
innovación y conocer las significaciones que se
le otorgará a ésta. La dimensión de significado
para los actores/profesionales implicados en
los cambios en educación ha sido destacada
por Fullan y Stiegelbauer (2000) como otro
factor crítico que debe tomarse en cuenta para
el diseño e implementación de las estrategias
para generar cambios a nivel macro o micro.
Además, plantean la importancia de reconocer
la posición que ocupa el sujeto en el sistema, ya
sea profesor, alumno, directivo, administrador
del sistema, incluso como participante en
grupos naturales, profesionales, políticos,
entre otros.
Los grupos que operan en el interior de
los centros educativos (cuerpos académicos,
colegiados), pueden ser subsistemas de éste
si tienen una identidad propia, que se autoreproduce mediante decisiones, provocadas
a partir de que se percibe el entorno y sus
demandas y de la reflexión sobre sí mismos.
Siguiendo a Luhmann (20 l O) estos subsistemas tematizan sus decisiones en función de
sus intereses, objetivos y motivaciones. Este
es otro elemento a tomar en cuenta por los
interesados en promover el cambio. Por su
parte, Fullan y Stiegelbauer (2000) abonan
en el mismo sentido al señalar que en cada
sistema se establecen relaciones únicas entre
los sujetos que lo integran y se construyen
imaginarios sociales.
3
Definidos por Corsi et al. (1996): "El concepto de
autorreferencia indica el hecho de que existen sistemas
que se refieren a sí mismos mediante cada una de sus
operaciones" (34); por el contrario, la heterorreferencia
hace referencia al entorno (47).

■

El proceso de innovación
En tanto acción deliberada, el cambio educativo, en particular la innovación, requiere
de planificación, establecer el proceso
que se seguirá (Tejada 2007); para tomar
decisiones a este respecto es importante
considerar las dimensiones que afectan a
las innovaciones pues "configuran su razón
de ser y su funcionamiento" (645), es decir,
condicionan sus posibilidades de existencia
y las demandas a las que debe atender.
González y Escudero (2007), identifican las
siguientes: la dimensión política, tecnológica,
institucional o situacional y personal.
La dimensión política, según Tejada
(2007), refiere a que toda innovación educativa
"surge, se realiza y se legitima en un contexto
más amplio que el sistema educativo, cual es
el sistema social" (646), donde coexisten otros
siste-mas organización (Luhmann 1993); por
lo tanto las innovaciones son afectadas por
opciones ideológicas, valores, intereses, percepciones variadas. La dimensión tecnológica
refiere a la instrurnentalización de la innovación para lo cual se requiere de conocimiento
sistemático y organizado; la innovación es
un fenómeno técnico, pero no se reduce a
ello. La dimensión situacional considera que
la innovación educativa se da en contextos
institucionales donde confluyen grupos de
distinta conformación e intereses y valores
que pueden entrar en conflicto (Tejada 2007).
La dimensión personal se caracteriza por las
formas de proceder de los sujetos que participan en el centro educativo, sus formas de
pensar, de resolver problemas, actitudes,
creencias, percepciones. El profesor es un
mediador de la innovación y por ello un factor
clave a considerar al emprender procesos de
mejora (Tejada 2007).
Las dimensiones señaladas pueden representar dificultades o barreras al proceso de
implementación de todo proyecto innovador,
o bien, ser condiciones de posibilidad y éxito
del mismo.
La innovación educativa es "un complejo
conjunto de procesos y estrategias implicadas tanto en su construcción como en su
desarrollo" (Tejada 2007: 648), no es un
producto acabado sino un continuum de
acontecimientos desencadenado desde que
se identifica una necesidad, se responde a
ella y se verifican los resultados. El proceso
de innovación es ''un proceso complejo, no

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Cambio educativo. La práctica de innovación/ Lariza Elvira Aguilera Ramírez

racional, donde la incertidumbre es factor
de competencia que implica aprendizaje
colectivo" (Tejada 2007: 648); en este sentido,
para que se trascienda de la simple mejora a
la transformación institucional, profesional
y personal, es importante tener presente
que los responsables de estos procesos
deben favorecer redes de comunicación de
decisiones, para dar a conocer la innovación,
sus metas y objetivos y se pueda llevar a
cabo un intercambio comunicativo entre los
grupos que conforman el centro educativo,
de tal forma que éste pueda reflexionar sobre
sí mismo y crear vías de autorreproducción
más enriquecedoras.
Tejada (2007) recupera la propuesta de
González y Escudero (1984) respecto de las
fases a seguir en los procesos de innovación,
a saber: "a) planificación, b) difusión o
diseminación, c) adopción/adaptación, d)
implementación-desarrollo y e) evaluación"
(649), están interrelacionados entre sí en un
plan flexible y dinámico que permita hacer
frente a las resistencias que puedan presentarse ya sea desde el interior del centro
educativo como del entorno.
Desarrollar una innovación implica el
diseño de estrategias. Estrategia es definida
por Tejada (2007) como ''un proceso mental
proyectado sobre la práctica, sobre problemas
a resolver" (687); de acuerdo con De la Torre
(2007: 687) "es una forma de proceder flexible
y adaptativa, en la que participamos de las
variables contextuales y alterarnos el proceso
según vayan modificándose dichas variables".
Siendo el centro educativo la unidad básica
del cambio, las estrategias que se adoptan son
contextualizadas, ya que "no son universales,
generalizables, ni lineales" (Tejada 2007: 688).
Las estrategias que Tejada (2007) propone son
cuatro: las que se centran en el profesor, las
que se enfocan en el centro educativo, las que
se fundamentan en el desarrollo organizativo
Ylas que se basan en la interconexión escolar.
La estrategia que se adopte debe ser congruente
con la naturaleza y alcance de la innovación.
En los procesos de cambio pueden
pre-sentarse resistencias, advierte Tejada
(2007) quien las define como "toda
reacción de oposición", también la llama
obstáculo, en el caso de que se presenten
en, s!stemas organización. Su origen es
mult1ple, puede ser individual o colectiva·
adoptar distintas manifestaciones com~
resistencia activa o como resistencia,pasiva;

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014-

fundamentarse racionalmente o ser irracional.
También puede presentarse como una
resistencia generalizada (a todo tipo de
innovación) o específica (a cierto tipo de
innovaciones). Las resistencias pueden
presentarse en los individuos y en los grupos,
los obstáculos en el sistema instructivo, en el
sistema educativo y en sistema social.
Ante las resistencias u obstáculos a la
innovación, Tejada (2007) propone planificar
estrategias para enfrentarlas; para ello
primero es necesario diagnosticar y analizar
las resistencias para después diseñar las
estrategias pertinentes. Para intervenir sobre
las resistencias el autor sugiere favorecer
procesos de colaboración en la toma de
decisiones y tener como fundamento la
acción conjunta con base en el respeto, en el
compromiso y en la confrontación positiva.
Por lo tanto, siguiendo a Luhmann (2010),
las premisas de decisión de los promotores
de la innovación deben crear la posibilidad
de nuevas decisiones al poner las alternativas
posibles a consideración de los sujetos
mediadores de la innovación.
El diseño de una propuesta de innovación
no es un proceso técnico en sí mismo, aunque
esta dimensión esté implicada; Tejada (2007)
menciona que los promotores de los procesos
de innovación deben reflexionar sobre la
perspectiva teórica en la cual situarán su
propuesta, ya sea cultural, tecnológica o
sociopolítica. Favorecer procesos de cambio
educativo es una tarea que exige la articulación
de la teoría, la práctica, la investigación y la
innovación (Schon 1998; Fullan y Stiegelbauer
2000; Sánchez 2003; Tejada 2007) para poder
formular adecuadamente las problemáticas
a resolver y estar en condiciones de diseñar
soluciones pertinentes y creativas.

Discusión
La capacidad de innovación (Luhmann 201 O)

que el entorno social exige a los centros
educativos, requiere profesionales reflexivos,
con conciencia en sí y para sí; dicha condición
conlleva el diálogo consigo mismo, su entorno
y los otros, así como el reconocimiento de
sí mismo como un sujeto político, su bagaje
teórico y sus valores (Sánchez 2003), para poder
lograr la transformación social. Es así, como
el profesional que pretenda generar cambios
debe tener claridad sobre el posicionamiento
en el mundo (Sánchez 2003) y en

■

�Cambio educativo. La práctica de innovación/ Lariza Elvira Aguilera Ramírez

el sistema en el cual se encuentran inmersos,
tanto él como los sujetos del cambio
(Luhmann y Schorr 1993).
El cambio educativo, en particular la
innovación educativa, es un fenómeno multi-

dimensional, y por lo tanto, complejo (Tejada
2007) en virtud de la cantidad de relaciones
y de comunicaciones de decisiones que se
generan (Luhmann 1997; 201 O) y de los
sistemas de organización implicados y los
subsistemas inherentes al centro educativo. El
estudio de esta dimensión de la educación y
la práctica de la innovación amerita soportes
teóricos que permitan superar visiones de
sentido común y superar posturas utilitarias
de la racionalidad instrumental (Schon 1998).
En la revisión documental se encontró
que la práctica de la innovación puede ser
estudiada a partir de la teoría de sistemas y
de las organizaciones de Luhmann (1993;
1997; 2010) para orientar la toma de decisiones, relativas a las estrategias, recursos,

intervención en las resistencias y el diseño
mismo de la innovación que se pretende introducir en función de los conceptos sistemas
de organización, autopoiesis, comunicación
de decisiones, autorreferencia; además, a

partir de estos supuestos teóricos es posible
analizar la dinámica de los centros educativos y de los grupos que lo constituyen; las
relaciones que se establecen entre éstos y las
redes de comunicación que los articulan entre
sí y con el entorno.
Por su parte, Tejada (2007) asume la
complejidad de los procesos de innovación
educativa y advierte sobre la necesidad de
desarrollar la práctica de innovación desde
una perspectiva que la articule con la investigación y la teoría; llama la atención acerca
de que toda innovación es multidimensional
en tanto que los centros educativos son
sistemas que sostienen comunicación con el
entorno social, otros sistemas organización

y con los sujetos organizados en grupos qu_e
participan en las instituciones. En estas dimensiones se juegan distintas percepciones,
valoraciones, disposiciones e imaginarios

acerca de la innovación y de los sujetos
implicados que deben considerarse como
variables al momento de tomar dec1s1ones,
tal como lo destacan Fullan y Stiegelbauer
(2000), y Tejada (2007).
La capacidad de innovación (Luhmann
201 O) sólo puede potencializarse bajo la premisa
de considerar la práctica de innovación como

11

Análisis del discurso: La intervención
americana. 1846 a 1848. Apuntes del
subteniente de artillería Manuel Balbontín 1

praxis (Sánchez 2003), es decir, articulada
con la teoría y la investigación, de tal forma
que favorezca procesos de reflexión de l?s
sujetos y de los centros educativos mas
profundos.

Conclusión
Las sociedad compleja en donde se inscribe
la práctica educativa demanda a los sistemas
educativos, en general, y a los agentes que
participan en los centros educativos, en
particular, generar cambios que permitan
satisfacer las demandas que se les plantean.
Dichas demandas emanan de la sociedad global
y de otros sistemas que se han diferenciado de
eUa(Luhmann 1993; 1997;20l0).
La práctica de innovación en los centros
educativos es una tarea necesaria y urgente,
para poder adaptarse al entorno soci_al al
mismo tiempo que posibilita sus condicmnes
de permanencia al favorecer procesos de
comunicación entre los sistemas que lo
conforman y la reflexión sobre sí mismo.
En este sentido cobra relevancia fomentar la
capacidad de innovación (Luhmann 1997) de
las instituciones de cualquier nivel educativo
mediante programas de formación inicial y
continua en la formación de profesores, cuya
base sea la articulación de cuatro componentes
básicos: teoría, práctica, investigación e

innovación (Schon 1998; Fullan y Stiegelbauer
2000; Sánchez 2003; Tejada 2007) e incorporen
la revisión amplia y profunda de propuestas
teóricas que apoyen la construcción de sentido
de la práctica social que desarroUarán.
Referencias
Corsi et al. (1996). GLU: glosario sobre la teoría
social de Nikals Luhmann. México: Universidad
Tberoamer:icana.
Fullan, M. G. y Stiegelbauer, S. (2000). El cambio
educativo: Guía de planeación para maestros.
México: Trillas.
Luhmann, N. y Schorr, K. ( 1993). El sistema ed~1cativo
(Problemas de reflexión). México: Universidad de
Guadalajara/Universidad Iberoamericana.
Luhmann , N. (1997). Organización y decisión.
Autopoiesis, acción y entendimiento comunicativo.
España: Anthropos/Universidad Iberoamericana.
Luhmann, N. (2010). Organización y decisión. México:
Universidad Iberoamericana/Herder.
Sánchez, A. (2003). Filosofia de la praxis. México:
Siglo veintiuno.
Sch0n, D. A. (1998). El profesional reflexivo: cómo
piensan los profesionales cuando actúan.
Barcelona: Paidós.
Tejada, J. (2007). La innovación fonnativa. En J. Tejada
y V. Giménez (Coords.): Formación deformadores.
Escenario institucional. Madrid: Thomson.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Luis Enrique Pérez Castro
Al señor general de división don Porfirio Díaz.
Tiene la honra de dedicar respetuosamente este libro. México: 1880. 2

Resumen: En este trabajo se realiza un análisis discursivo sobre el texto La intervención
Americana. 1846 a 1848. Apuntes del subteniente de artillería Manuel Balbontín, del mismo
autor, con edición de 1893. Se utilizan herramientas teóricas del análisis del discurso tomando
en consideración aspectos del texto mismo, con el fin de hacer otra interpretación de la guerra
México-americana.

Palabras clave: análisis del discurso, historia, ideología, formaciones imaginarias, poder.
Dentro de las diversas maneras en las cuales
se ha obtenido información respecto de un
evento histórico en específico, una de las
más recurridas ha sido los documentos que
fueron generados por los partícipes en dichos
sucesos. Para el estudio y análisis de la guerra
de México contra Estados Unidos, se han
encontrado diversas fuentes a las cuales se
ha acudido.
Para efecto del presente trabajo, se intentará Uevar a cabo un breve análisis discursivo
respecto de un diario personal de un subteniente
de artillería mexicano, Manuel Balbontín,
quién fue actor y observador a lo largo de
la guerra México-americana (1846-1848) en
diversas partes de México. El punto focal del
diario será destinado al periodo cuando las
tropas de ambos bandos se enfrentaron en la
ciudad de Monterrey, Nuevo León.
El diario de Balbotin describe las batallas
efectuadas en diferentes zonas a lo largo de toda
la intervención, tomando en cuenta las acciones
militares que predominaron en cada una de
ellas. Debido a la extensión del documento
1

Este trabajo fue desarrollado bajo la supervisión de la

Dra. María Eugenia Flores Treviño, como producto de

la asignatura Análisis del discurso.
Dedicatoria del autor al general Díaz. En él se aprecia
algún reconocimiento o agradecimiento a la figura del
militar. Balbontín, Manuel (1883). La intervención
Americana. 1846 á 1848. Apuntes del subteniente de
artillería Manuel Balbontí11. México: Gonzalo Esteva,
pról.
2

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

(cuenta con alrededor de 140 páginas) y a
la amplia descripción que realizó el autor
respecto del punto de interés, sólo se tomará
en consideración el capítulo que corresponde
a la Batalla d~ Monterrey, más específicamente el día 24 de septiembre. Cabe destacar
que la edición revisada corresponde al año
de 1883, cuando se reunieron todos los datos
disponibles por parte del autor sobre el evento,
con dedicatoria especial a Porfirio Díaz.
Este documento ha sido elegido en
específico por diversas razones: el autor
describe amplia y detalladamente los eventos
donde fue partícipe directo, con lo que su
perspectiva se desarrolló desde otro punto
de vista enriqueciendo la información que
se tiene; realizó el énfasis necesario para
comprender la batalla de Monterrey, tema
de interés para este análisis; ya que un
militar de rango inferior hizo el diario, su
información probablemente complementa
los datos que los partes oficiales omitieron
en ocasiones. Todo ello contribuye a establecer nuevos análisis e interpretaciones sobre
la intervención norteamericana en la ciudad
de Monterrey.
El objetivo será identificar diversos
aspectos sociolingüísticos dentro del texto
que permitan generar diferentes perspectivas
respecto de este evento. Esta identificación
se llevó a cabo mediante el uso de teorías
discursivas de varios autores con dominio
en la materia, a través de un análisis critico,

11

�Análisis del discurso: La intervención americana.
1846 a 1848. Apuntes del subtenieme de artillería Manuel Balbomin I Luis Enrique Pérez Castro

con el fin de comprender, desde otro punto de
vista, la guerra México-americana.
Lo anterior, echando mano de diversos
elementos. La principal herramienta a utilizar
será el analisis del discurso, que, de acuerdo
con Michael Stubbs (2012: 4) se podría considerar como tal al "intento de estudiar la
organización del lenguaje por encima de la
oración o frase y... estudiar unidades lingüísticas mayores".
Contexto histórico
Una vez hecha esta aclaración, se podrá
mostrar, antes que nada, algunos aspectos
que corresponden a la descripción del
espacio y del tiempo, así como de las
condiciones político-sociales donde se gestó
el documento que será objeto de análisis.
La guerra México-estadounidense se
desarrolló entre julio de 1846, declaración
oficial de la guerra por parte de México, y
el 2 de febrero de 1848, cuando se firmaron
los tratados de Guadalupe-Hidalgo donde
se planteaba los términos de rendición de
los mexicanos, así como la anexión de parte
del territorio nacional a los Estados Unidos
(Morado 2011: 127). Después de las derrotas
mexicanas en Palo Alto y Resaca de la Palma,
ubicadas en el estado de Tamaulipas, en
mayo de 1846, las tropas norteamericanas
comenzaron a avanzar sobre territorio
mexicano, hasta instalarse en el norte de
Nuevo León hacia agosto del mismo año.
Las causas por las cuales se gestó dicho
conflicto fueron varias: los reclamos hechos
por los pobladores del norte de México
cuando el territorio de Texas se anexó a los
Estados Unidos (Morado 2011: 129); los
continuos ataques realizados a las haciendas
mexicanas por indígenas ubicados en el otro
lado de la frontera. Esto último se puede
considerar un factor, ya que las autoridades
estadounidenses se habían comprometido a
regular la situación de los nativos apaches,
aunque ello no se efectuó; entre otras
(Cázares Puente 2009: 85-88).
Pese a que en años previos el estado de Nuevo
León había pasado una etapa de estabilidad
social, política y económica, el impacto producido por la intervención debilitó todos los
aspectos. La llegada de los norteamericanos a
la entrada de la ciudad de Monterrey, la cual
tenían que tomar para seguir avanzando en
el país, inició el 20 de septiembre de 1846,

■

desarrollándose esa batalla hasta la capitulación de la ciudad el día 24 de septiembre
del mismo año.
La actitud de las tropas mexicanas en
su mayoría fue de defensa considerando la
capacidad de su armamento y otras cuestiones.
AJ finalizar la batalla se firmaron los acuerdos
de la capitulación, constaron de 9 articulas,
en los cuales se estipulaban los deberes a
los que quedaban sometidas las autoridades
nacionales respecto de los norteamericanos.
Los intervencionistas permanecieron en
suelo neoleonés alrededor de 22 meses, hasta
días después de haberse firmado los tratados
de Guadalupe-Hidalgo, aunque oficialmente
se retiraron en julio de 1848. Durante ese
periodo, el gobierno alternó entre locales
y extranjeros, así como la administración
pública en cuestión de finanzas, obras
públicas y otros aspectos.
Ca-textos
De acuerdo con Crystal (2000: 120), el
co-texto es un "conjunto de elementos
lingüísticos que incluyen, preceden o siguen a
una palabra u oración y que pueden determinar
su significado o su correcta interpretación".
Ya que el material referido no fue publicado
hasta 1883, sería poco preciso determinar
qué tanto de ello fue escrito durante los
acontecimientos en cuestión. Sin embargo, se
puede contrastar la información contenida en
el diario, con los partes oficiales, emitida, por
los diversos generales de división, de zona o
encargados de las diversas plazas del estado,
así como las del gobernador en tumo o de los
alcaldes de los municipios ocupados.
Los primeros, los de los militares, son
para informar a sus homólogos en otras
partes del país sobre el avance extranjero
o rendir cuenta a sus superiores, en el caso
de los mexicanos. Pueden ser los casos del
general Pedro Ampudia, jefe de la plaza de
Monterrey o del licenciado Francisco de Paula
y Morales, gobernador del estado durante la
batalla. Para el caso norteamericano fue
similar, tal como Zacarías Taylor, general
en jefe de las fuerzas norteamericanas,
dando parte a Washington de sus victorias.
Igualmente, un diario similar al de Balbontín
pero de un soldado norteamericano.
Por el lado de los munícipes, son aquellos
documentos realizados para registrar los
daños causados por las confrontaciones, y

Cathedra

no. 20, julio-diciembre 2014

Análisis del discurso: La inten,ención americana.
1846 a 1848. Apuntes del subteniente de artillería Manuel Balbontin / Luis Enrique Pérez Castro

después hacer reclamaciones para cubrir los
gastos pertinentes. Posteriormente, al finalizar
la guerra, aparecieron docwnentos tratando
de analizar la batalla con base en textos como
el del subteniente Balbontín o recurriendo a
las partes oficiales: Emplazamiento de los
cuerpos. Elementos para una interpretación
sobre la Batalla de Monterrey (1846) durante
fa guerra México-Estados Unidos, del doctor
César Morado Macias en 2011.
Aspectos del presupuesto, las formaciones
imaginarias y la ideología
El siguiente aspecto está relacionado con el
presupuesto, entendido como "una evidencia,
como un marco incuestionable donde la conversación necesariamente debe inscribirse,
como un elemento del universo del discurso"
(Duero! 1984: 29), de otro modo, lo que se
sabe acerca del texto o del suceso antes de
abordarlo.
En el caso de la intervención Americana ...
se aprecia el hecho de que el documento trata
acerca de una guerra el conflicto entre Estados
Unidos y México de 1846-1848; su autor fue
un militar, teniente de artillería involucrado en
el evento en cuestión; además, era de origen
mexicano y atendió a su deber como soldado
teniendo participación directa en el suceso.
Estos últimos rasgos tienen que ver
con las formaciones imaginarias, éstas
"designan el lugar que el emisor y receptor
tienen cada u □ o de sí mismos y el lugar
que le atribuyen al otro locutor dentro de la
formació□ social", (Pecheux, M. 1978: 180)
en ellas se vio envuelto el teniente Balbontín
durante el tiempo y espacio de la guerra. En
otras palabras, cuáles fueron las funciones
sociales que desempeñó este personaje a lo
largo de la guerra. Si cumplió atribuciones
de militar mexicano ante una amenaza
extranjera, se evidencia que el texto que
redactó pudo, o no, contener ciertos toques
de parcialidad, considerando, además, que
se encontraba alrededor de un sociolecto3
común: un lenguaje típicamente militar, con
tecnicismos propios de esas actividades, así
como los regionalismos que posiblemente
adquirió a lo largo de tantas campañas en el
país. Tampoco hay que desdeñar
J "Conjunto de usos lingüísticos propios de un grupo
de hablantes con algún elemento social en común",
(Crystal 2000: 132).

Cathectra no. 20, julio-diciembre 2014

que se trata de un texto escrito originalmente
a mediados del siglo XIX, por lo que varias
palabras o expresiones cuentan con un
se□tido diferente del actual.
Algunas de las características esenciales
para comprender el documento corresponden a aquellas que pertenecían a la identidad
del autor, en este caso Manuel Balbontín.
Con ello se entenderán cuestiones tales
como las intenciones por las cuales inició la
elaboración del diario, qué condiciones en
tomo de él lo orillaron a escribir, cómo lo
hizo, entre otras.
Para ello se requiere elementos para
reconocer los propósitos del autor al redactar
su texto, o sea, su ideología. 4 De acuerdo
con Olivier Reboul, el hombre ha recurrido
a diversas maneras de cumplir sus cometidos
mediante el uso del lenguaje desde un sentido especifico tratando de influir en el
resto de la población. No es que Balbontín
quisiera impregnar, o es lo más probable, a
la sociedad con sus propias ideas, sino que
procuró proteger aquella a la que pertenecía.
Pero, ¿qué ideas defendía el teniente? Tras
la descripción realizada sobre su posición
social, la serie de presupuestos que se tie□e
respecto de lo que hizo o no dentro de la guerra,
así como el entorno que lo envolvió a lo largo
del ya mencionado conflicto bélico, podría
concluirse que Balbontin procuró hacer lo que
tantos mexicanos hicieron en ese momento:
defender a la patria, procurar la independencia
de la misma ante los invasores extranjeros.
Continuando con la teoría de Reboul, el
autor del diario aquí analizado pudo verse
inclinado, dado las circunstancias, a querer
deshacerse de las pretensiones norteamericanas de controlar el territorio mexicano, explicado ello en la teoría del sentido Cesariano'
de la ideología. Por tanto, las características
expuestas en este apartado identifican a un
individuo protegiendo su identidad nacional
compartida con tantos mexicanos en ese momento, pero también obedeciendo órdenes de
superiores en la jerarquía militar.
4

"El contexto en el cual se encuentran los signifi*cantes.
Confiere a las palabras un poder, de persuasión, de
convocatoria, de consagración, de est
igmarización, de rechazo" (Rebou\ 1980: 139).
' Considerado como la ideología contra el orden
establecido, de Reboul (2012: 140). Según esta teoría,
quien esté profesando dicha ideología buscará derribar
el poder oficial, sin embargo, en el caso de Balbontín,
no luchaba contra el gobierno mexicano, sino contra
los invasores.

11

�Análisis del discurso: La intervención americana.
/846 a / 848. Apuntes del subteniente de artillería Manuel Balbontin I Luis Enrique Pérez Castro

Un aspecto a remarcar será que no sólo
él profesaba dicho ánimo de repeler a los
extranjeros. Se trataba de una iniciativa
general y compartida por la mayor parte de la
población mexicana de ese momento. Se dice
la mayoría, dado que existían grupos que
favorecían la estancia de los norteamericanos
en suelo nacional, pretendiendo que se
involucraran en la política del país o se
vieron favorecidos económicamente por
las facilidades otorgadas por los mismos en
las zonas ocupadas (Cázares Puente 2009:
90), tal como sucedió en Monterrey desde
su capitulación en septiembre 24 de 1846.
La carga ideológica referente al patriotismo
y al deber de defender a la soberanía nacional,
se reflejó de manera continua en el diario de
Balbontín, aunque algunas ocasiones de forma
implícita. La cuestión política será de menor
presencia en el mismo, pero se reflejará con las
acciones al publicar el libro en 1883, aspecto
que se detallará más adelante. Por lo tanto,
la posición social de Balbontín específica
de su momento y espacio las formaciones
imaginarias influyeron en la manera de
redactar y del contenido mismo.

Control y poder: limitaciones del discurso
¿Habrá sido un factor importante el control
oficial que tenían los altos mandos del
ejército en los que él participó? ¿Afectó ello
en la escritura de lo narrado en el diario? Es
preciso recordar que Manuel Balbontín era
un teniente, lo que quiere decir que quedaba
subordinado a las órdenes de sus superiores.
En el desarrollo del documento no se
menciona si éste fue redactado por iniciativa
propia o se designó a este personaje para que
comenzara el mismo.
La solución más viable a esta cuestión,
de acuerdo con la estructura del mismo
docu-mento, parecer ser la primera opción.
Esto se infiere dado que a lo largo del diario
aparecen frases como "Es probable que
haya olvidado algunos detalles, pero creo
que he apuntado lo sustancial" (Balbontín
1883: 45), o "según mi humilde juicio,
se abandonaron dos recintos fortificados"
(Balbontín 1883: 41 ). También podría
ser que hiciera aclaraciones a quien
estuviera dirigido, mas nunca aparece algún
destinatario en específico.
Sin embargo, se sigue sosteniendo esta
hipótesis ya que el mismo autor hizo referen-

■

cia al hecho de que tal documento estuvo
guardado por mucho tiempo' desde el fin de
la guerra en 1848 hasta el año de su publicación en 1883. Esto revela que si hubiese
sido un parte oficial lo hubiera entregado,
cosa que no sucedió, y se lo reservó para
sí mismo. Por ello, lo más probable fue
que Balbontín hubiera escrito el texto por
iniciativa propia.
Junto a ello se genera otra pregunta, ¿por
qué tardó tanto tiempo en publicarlo? Es
factible que ya antes de 1883 hubiera hecho
intentos por sacarlo a la luz, pero, al tratarse
de un evento de intereses políticos, lo narrado
en él hubiera contenido aspectos que los
informes oficiales no incluyeron. Esto hace
pensar en un procedimiento de exclusión
"la producción del discurso está a la vez
controlada, seleccionada y redistribuida por
cierto número de procedimientos" (Foucault
2012: 174), de acuerdo con Foucaultrespecto
al discurso. En otras palabras, no se había
permitido la publicación del mismo por
factores de su tiempo y espacio, mas se trata
sólo de conjeturas.
Ahora, en el tema de la publicación definitiva de 1883 cabe señalar, como se dijo en
las primeras páginas, que el texto contenía una
dedicatoria al general Porfirio Díaz, militar
destacado del siglo XIX y presidente de México.'
Ahora bien, ¿tuvo algo qué ver el general Díaz
en la publicación del libro para recibir los
honores del autor? Me atrevo a sugerirlo porque
no se sabe hasta qué punto existia una relación
militar entre Balbontin y Díaz.
Sonaría plausible que Balbontin admirara
a Díaz y su prolífica carrera militar, pero
también es posible que buscara la aprobación
del general en su siguiente campaña política,
o lograr conseguir la aceptación de un grupo
editorial que le publicase su libro si iba
dirigido a semejante figura de la vida política
del país. Para ello tuvo que reorganizar sus
notas e inclusive modificarlas para que
fueran "publicables".
Recurrió a un mecanismo de acceso
activo al discurso es decir "una participación en el control de los contenidos y las
6
"Estos apuntes que hoy ven la luz pública, yacían
confundidos con multitud de papeles que los años fueron
acumulando", (Balbontin l883: 1).
7
El general Díaz ocupó el cargo entre 1876 y 1880. El
libro se publicó en 1883, año en gue gobernaba Manuel
Gonz.ález, compadre de Díaz. Éste último regreso al
poder en 1884, hasta su renuncia en 1911.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 20 14

Análisis del discurso: la intervención americana.
1846 a 1848. Apuntes del subtenieme de artillería Manuel Ba/bontin / Luis Enrique Pérez Castro

formas de los medios". Podría percibirse
tanto como un control del propio autor por
las aclaraciones que realizó o por la editorial
(Van Dijk 2009: 224), para que éste saliera
en forma de libro sin problema alguno.
Habría que reiterar que se trata de meras
conjeturas tomando en consideración el contexto social y político en el cual se presentó
dicho libro. Por ejemplo, el hecho de que
la política del presidente Díaz se rigió por
una limitación y control de los medios de
difusión, así como del tipo de publicaciones
realizadas (Escalante Gonzalbo 2004: 253),
todo ello con el fin de proteger la imagen y
la integridad del régimen porfirista.
Ello evidencia las posibilidades que se
tenían para publicar un documento con tanta
carga política. Un último punto de referencia
fue que, al momento cuando el autor señalaba
"me he decidido á publicarlos, porque creo
que podrán arrojar alguna claridad sobre los
acontecimientos á que se refieren"; 8 da a
entender que hubo detalles que se omitieron
o no, durante el proceso de la batalla en los
co-textos contemporáneos, dejando ver que
había diferentes versiones que no se conocían
y decían algo más o de otra manera.

El emplazamiento de los cuerpos.'
Indicadores verbales y su clasificación
Con el fin de obtener una mayor cantidad de
infonnación para intentar realizar un análisis
más profundo respecto de este documento,
se llevó a cabo un conteo de indicadores
lingüísticos de aspectos tales como verbos,
adjetivos, pronombres, entre otros. Lo que
se desea evidenciar con ello es un nuevo
sentido del discurso a través de los elementos
lingüísticos aquí considerados. El sentido del
discurso es un término utilizado en lingüística
para hacer referencia a una porción de lengua
(principalmente hablada) mayor que una
oración. Es un conjunto de enunciados que
constituyen cualquier evento de habla conocido
(sin hacer referencia a su estructuración
lingüística) (Crystal 2000: 128).

g Refiriéndose a publicar los documentos de su diario;
(Balbontín 1883: 1).
9
\20 l l ). Hago alusión al título del libro El emplazamiento de los cuerpos ... (Morado 2011 ). Emplazamiento
como la ubicación en un lugar o una situación.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 20 t 4

A lo largo del documento aquí analizado se
notará que la mayor parte de los eventos descritos
en él tratan sobre batallas que compusieron la
guerra México-angloamericana, del avance
de unas tropas sobre otras en un espacio
determinado del país, así como determinar
cada movimiento del enemigo o de las tropas
nacionales para enfrentarse en un momento y
espacio determinado en el conflicto. Ello dice
mucho respecto del evento y sobre el diario
en sí, quedando los resultados de la siguiente
manera:
Tabla 1. Indicadores lingüísticos. rn
Tipo de indicadores

Frecuencia

Verbos

Promedio

101

75%

Adverbios

8

7%

Nombres cle7ugar

6

5%

Nombres de persona
Pronombres
Total

8

7%
7

6%

130

100%

Lo primero que sale a relucir es el predominio de los indicadores marcados como
verbos, o sea, las acciones realizadas por
los participantes del discurso, incluyendo
al mismo Balbontín, con 75% de frecuencia
correspondiente a este fragmento. Los datos
generados por esta contabilización penniten,
aunque con cierta obviedad, afirmar que el
documento se aboca a describir las acciones
ya mencionadas con anterioridad, dado que
el evento principal versa sobre un conflicto
bélico desarrollado por batallas, como ya se
dijo. Pese a ello, dicha información se podrá
extender para otras interpretaciones.
John Lyons (2012) realizó una clasificación de la manera como los verbos se dividen
de acuerdo con las funciones que cumplen
dentro de un discurso, o en cualquier uso del
lenguaje. Al aplicar dicha categorización a
los verbos encontrados, ya que es el punto
central del discurso, se generaría una serie
io Indicadores obtenidos del fragmento del día 24 de
septiembre. (Balbontín, M. 1883). Los indicadores
que aparecieron en más de una ocasión, sólo se les
contabilizó una vez. Se podrá apreciar en fonna de
gráfica al final de este trabajo a manera de Anexo.

■

�Análisis del discurso: La inten ención americana.

Análisis del discurso: La intervención americana.

1

J846 a 1848. Apuntes del subtenieme de artillería Manuel Balbontin I Luis Enrique Pérez Castro

1846 a 1848. Apuntes del subtenieme de artillería Manuel Balbontin / Luis Enrique Pérez Castro

de infonnación 11 capaz de afinnar ciertas
hipótesis que se explicarán a continuación.
Como se puede observar, los verbos de
tipo dinámico mayonnente aparecen con una
frecuencia de 22 ocasiones, seguidos por los
denominados de actividad con un total de 17
apariciones. Con ello se infiere que al autor le
interesaba describir acciones concretas, pero
¿por qué? ¿A qué se debe que otros tipos de
verbos aparezcan con menor regularidad?
Posiblemente se puede explicar considerando que por la misma experiencia militar
desarrollada por el autor Balbontín, aunado
por el fragor de las batallas la de Monterrey
en este caso, comenzó a escribir de manera
precipitada y, rendido a las emociones del
momento, escribió no sólo las acciones
realizadas, sino también los sentimientos
que probablemente afloraron en tal evento.
Dicho de otra manera, pese a su recurrencia en participar en sucesos de esa índole,
puede ser que por sus sentimientos de
adrenalina, si se le puede considerar así,
su atención giró en tomo de las maniobras
ahí realizadas. Tal como él mismo lo
advirtió, redactó su percepción acerca de
lo acontecido, por lo que no está de más
considerar esas posibilidades, reiterando, una
vez más, el hecho de que se trató de una serie
de actividades con movilidad recurrente:
"Voy á apuntar lo que se dijo que había
acontecido en este caso, según lo oí referirá
varios oficiales, sin salir garante de la verdad
del hecho" (Balbontín 1883: 43). Lo que a la
vez constata que no todo lo que escribió fue
visto o escuchado por él en persona.
Así pues, dicha clasificación de verbos
muestra que los intereses del autor al redactar
la obra corresponden a alguien que escribió
lo que consideraba indispensable, para ese
momento y para su futuro próximo, según la
advertencia realizada por Balbontín acerca de
que los datos de este documento:
Podrán arrojar alguna claridad sobre los
acontecimientos á que se refieren; y también,
porque señalando varias de las faltas cometidas que produjeron nuestras desgracias,

11 Podrá revisarse al final del trabajo a manera de
Anexo con el nombre de Tabla 2. Clasificación de
verbos.

11

prepararán á los jóvenes militares para precaverse de incurrir en ellas, cuando les llegue
la ocasión de ejercer un mando superior

(Balbontín 1883: 1).

Tabla 3. Actos del habla.
1

1

Dentro del mismo fragmento se aprecian
señales referentes a que se abocaría a incluir
aspectos destacables de las batallas, augurando que sería teoría para poner en práctica
en posibles eventos venideros del mismo
género. Ello podría, entonces, no sólo considerársele como un diario personal de registro
de sucesos relevantes, sino, inclusive, como
un manual para la guerra, de lo que no se
debe hacer ante tal, pese a que el autor no lo
hubiera pensado así en el momento preciso
que inició su redacción en julio de 1846.

Fragmento

Acto de habla realizado

Es probable/

l. Dudar

que haya
olvidado/

2. Informar/disculpar

algunos
detalles/
, pero creo que he

Catl1edra no. 20, julio-diciembre 2014

l. El autor no está seguro si recopiló la infor-

mación completa respecto de la descripción

del relato.
3. Identificar
4. Conjetura
S. Aclara

2. Informa de su descuido, pese a que éste
pudo ser accidental, o no y se disculpa por
lo mismo con el lector.

apuntado lo

3. Muestra que sólo fueron algunos detalles,

sustancial

pero, de nuevo, no especifica cuáles son.
4. Supone cuales son dichos detalles, pero a la
vez muestra su parcialidad respecto del acontecirniento, dado que 5- aclara que sustrajo

Los actos del habla
Respecto de la última acción realizada en el
apartado anterior, las inferencias obtenidas
sobre el sentido del documento a partir de
un fragmento del discurso, van Dijk (2012)
expresa que dentro del lenguaje existen
acciones por la sola expresión de las palabras
en el proceso comunicativo. Dicho de otra
manera, las estructuras del lenguaje emiten
acciones por sí mismas al incluirse en un
contexto detenninado y se le determina como
actos del habla (69).
Esta "clase específica de acción" (van Dijk
2012: 69) que emplearnos en el intercambio de
emisiones pennite un desarrollo más completo
de la comunicación. Lo que hacen los actos
de habla es ejecutar una acción cuando es
emitida. Por ejemplo, una orden dictada por
un jefe en una oficina hacia un subordinado
es un acto de habla, ya que este último tiene
que realizarlo, pese a que sólo fue mencionado
y el superior no tuvo que emplear la fuerza
para hacer que el subordinado cumpliera la
acción. Lo mismo puede suceder con otro tipo
de actos, en diferentes contextos, y es lo que
se pretende aplicar en el diario de Balbontin.
Para fines prácticos, se ha recurrido a la
aplicación de la teoría de Van Dijk de los
actos de habla en un fragmento del diario
correspondiente al día 24 de septiembre de
1846. Dentro del análisis llevado a cabo
en dicho segmento se dividió a su vez en
oraciones más pequeñas, identificando cuáles
fueron los actos de habla a los que recurrió el
autor en el mismo. La explicación a manera
de tabla sería de este modo:

Explicación

1

lo esencial para él en particular.

Tras este análisis se puede rescatar el
hecho de que las intenciones primarias de
Balbontín eran las de hacer alusión a los
eventos que presenció, tratando de redactarlo
de la manera más imparcial posible de acuerdo con sus percepciones. Es evidente que aún
así omitió, accidentalmente o no, algunos
puntos destacables de los eventos pero que
a su consideración no fueron relevantes.
Otra posibilidad radica en el hecho de que,
al momento de querer publicarse se modificó
la versión original de sus apuntes o fueron
aclaraciones realizadas en 1883.
Con cada acto de habla, Balbontín especificó acciones determinadas: dudó, llevó a
cabo conjeturas, infonnó a sus lectores, aclaró
detalles, e inclusive se disculpó. Lo anterior
es evidencia de dos cosas: la primera, que las
versiones de su escrito no son completamente
imparciales o completas, ya que afinnó que
los datos no están en su totalidad y que
lo que sí aparece fue plasmado desde su
punto de vista; y segundo, asegura la teoría
expuesta anteriormente respecto de que fue,
probablemente, escrito el diario por iniciativa
propia atendiendo a sus intereses personales.
Conclusiones

Durante el proceso de análisis de este documento
del siglo XIX con la teoría lingüístico-social
de diversos autores, así como el empleo de
la historia como elemento primario para
explicar las condiciones del evento en cues-

Cathedra no. 20, juLio-diciernbre 20 t 4

tión, se obtuvo información muy importante
para generar una interpretación diferente a
partir de un partícipe directo en la guerra
México-estadounidense. Ello permitirá
ampliar los conocimientos respecto del
evento.
Así mismo, la importancia del acontecimiento ha dado pie a que surjan versiones del
mismo desde posiciones ideológicas, políticas,
militares incluso. Sin embargo, es valioso
recurrir a herramientas lingüísticas, aplicadas
al campo social y también al histórico, para
comprender una serie de procesos colectivos
del pasado y de la actualidad. Con ello se
comprenderá la sociedad y la historiografia
desde un campo interdisciplinario.
Este proceso investigativo-analítico ha
pennitido corroborar o descartar versiones
en tomo del mismo documento, tomando
en consideración elementos lingüísticos e
ideológicos de su autor, Manuel Balbontín,
complementado con su situación social ante
la guerra. Las condiciones de su contexto
espacio-temporal efectivamente influyeron
en el contenido de su diario, tal como lo
afectó en la manera de llevarlo a cabo. Lo
anterior también se aplica a su proceso de
publicación, modificación y circulación,
atendiendo a intereses particulares.
Hay que tomar en cuenta que se efectuaron
varias suposiciones respecto de dicho análisis,
sin embargo, todas ellas se realizaron con
base en las expresiones mismas del diario,
influenciado por la teoría aquí desarrollada.

�Análisis del discurso: La intervención americana.
1846 a 1848. Apuntes del subteniente de artillería Manuel Balbontin / Luis Enrique Pérez Castro

Esto mismo se podría aplicar a otro tipo de
documentos de corte histórico, indispensables
para el oficio del historiador, haciendo
más completa e integral su labor analítica
e interpretativa, no sólo limitándose a la
paleografía y a la filología. Será indispensable
continuar efectuando esta clase de ejercicios
para comprender la historia, y los procesos
sociales en general, como aquí se ha intentado
llevar a cabo.

Esta tabla muestra la categorización de
los verbos de acuerdo con John Lyons, y
corresponden a los verbos obtenidos del
día 24 de septiembre del diario de Manuel
Balbontín. Con base 1OO. Se multiplicó cada
número por cien y ese resultado se dividió
entre 1O1 para obtener el resultado de frecuencias de cada tipo de verbo. Mismo procedimiento en cada tabla con sus respectivos
valores.

Anexo

Gráfica 2. Clasificación de verbos.

,,,..,

Tablas y gráficas de los indicadores de verbos
y su clasificación. Tabla de los actos de habla.

Análisis del discurso: La intervención americana.
1846 a 1848. Apuntes del subteniente de artillería Manuel Balbontin / Luis Enrique Pérez Castro

Bibliografía
Balbontín, M. (1883). la intervención Americana. 1846 á 1848. Apuntes del subteniellle de artillería
Manuel Balbontín. México: Gonzalo Esteva.
Cázares Puente, E. (2009). Nuevo león durante la guerra México-Estados Unidos, J846-1848. México:
Universidad de Monterrey.
Crystal, D. (2000). Diccionario de lingüística y fonética. España: Octaedro.
Ducrot, O. (1984). El decir y lo dicho. Buenos Aires: Hacbette.
Escalante Gonzalbo, P. et. al. (2004). Nueva Historia Mínima de México. México: Colegio de México.
Flores Treviño, M. E. (Comp.) (2012). Análisis del discurso. Antología de lecturas. Monterrey: Facultad
de Filosofía y Letras/UANL.
Morado Macías, C. (2011 ). El emplazamiento de los cuerpos. Elementos para una interpretación sobre
la batalla de Monterrey durante la gue"a México-Estados Unidos en 1846. Monterrey, México:
CONARTE.

"~~--- - -- -- - - - ,..,... ~·- - - -------- ---- - - -

Gráfica l. Indicadores lingüísticos.

lllf',

"'"
""'

ISt11fsl

""

'"'

...

',trboJ

.\lhtrbtoJ

1

NoMru dt
kt1•

Nl)•ro dt
pmou

PIOIIO~H

Representación gráfica de los datos de
la Tabla 2. Clasificación de verbos según
JohnLyons.
Teoría de la clasificación de verbos según
John Lyons (1980: 112).
Clase

Muestra los resultados obtenidos de la
contabilización de indicadores lingüísticos
en el documento de Manuel Balbontín
correspondiente al día septiembre 24 de
1846, de manera gráfica con los porcentajes
con base en 100.
Tabla 2. Clasificación de verbos según John
Lyons.

Definición

Ejemplos

Estativos

Cercanos a la adjeti-

Derivados de paz,

vación.

saber, estar.

Factitivos

Detectan un proceso o

Producir, crear, causar.

~

evento por el cual una
causa produce un efecto.
Operativos

Operación realizada por Hacer. dominar, matar.
x que afecta a y .

17ñcoaciivos
Acll\JOS

(.lile md1can el m1c10 de

Adonnecerse es el

una acción.

principio de donnir.

Que md1cao la reat-

1

mgar, aonnrr.

ización de una actividad.

Clasificación de verbos Frecuencia Promedio

Estativos
Factitivos
Operativos
Incoactivos
Activos
Descriptivos
i.:¡ecutlvos
Dinámicos
De moción
De actividad
Modales
Copulativos
Trivalentes
t'activos
Total

L

l.~o,o

6
3

5.94%
2.97%
).\/'lo/o

De actividad

o

1

1

que enuncian.
cuando se enuncian,

Prometer, anunciar,

ejecutan el acto.

negar, predecir, jurar.

Dinamicos

Bivalentes o trans1t1vos.

\..Omprar, sacar,

Democion

maican aesptazarrnento.

comer...

Efectuar una acción.

Ir, venir, Uegar...

t.1ecur1vos

1

Modales

21.78%
8.91%
16.83%
6.94%
4.95%
1.98%
2.~/70
100%

Tienen más de un

Decir, babi;;:¡::::--

significado.

Tener, poder, dar.

Copulativos

Verbos transitivos.

Triva/entes

Implican tres entidades.

Ser, estar.

Factivos

Su uso se compromete

Dar tmpuca tener.

respecto de la verdad de

Comprender, saber,

la proposición comple-

conocer.

mentaría.
1

ltl

Triunfar, desarrollar...

verbos, relatan el acto

6.94%
3.96%
7.92%

22
2
17
7
5
2
3
101

El uso simple de los

Descripti'ms

7
4
8

1

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

■

�Contribuciones en la formación educativa
de la comptencia comunicativa en alumnos
con discapacidad auditiva 1
Dina Elizabeth Cortés Coss
A lo largo de la historia las personas con
discapacidad han jugado un papel importante
en la lucha de los derechos humanos y en la
consolidación de éstos. Se ha buscado lograr,
entre otras cosas, que se respete su identidad
cultural y lingüística, así como diversas
adaptaciones sociales, curriculares y de
infraestructura para tener una mejor calidad
de vida, poco a poco se han establecido
normas que justifiquen el uso de estos
apoyos, los cuales permiten que se deje
de ver a la discapacidad como un tema de
atención médica y comenzar a definir los
derechos humanos que procuren su inclusión
en todos los ámbitos de sus vidas.
De entre las distintas discapacidades que
existen (motriz, visual, auditiva, autismo,
intelectuales y sensoriales), se enfocará
específicamente en la comunidad silente
(sordos); donde se tiene que un sordo es:
"aquella persona que nació con algunas partes
de su oído que no se formaron correctamente
y por consiguiente no funciona como deberla"
(Vallejo 2003: 36); pero no todos los sordos
nacen así, también existen pérdidas auditivas
que aparecen más tarde como consecuencia
de lesiones o enfermedades: golpes en la
cabeza o una meningitis, sarampión durante
el embarazo de la madre, enfermedades
infecciosas en una etapa postnatal, uso
de medicamentos tóxicos, o bien factores
genéticos u hereditarios, es decir, puede ser
un rasgo adquirido por varias generaciones
e incluso que se transmita de padres a hijos.
l. Tipos de hipoacusia

Los anteriores problemas dan pie a distintas
hipoacusias o discapacidades auditivas entre
las cuales está: la hipoacusia de conducción,
1

Este trabajo es un extracto de la tesina: Propuesta
didáctica para favorecer la competencia comunicativa
gramatical de la co11jugació11 verbal en Modo Indicativo
Simple. Defendida por la autora en agosto del 2012. Y
fue asesorado para su elaboración por la Dra. María
Eugenia Flores Treviño.

Cathedra no. 20, Mio-diciembre 2014

que ocurre cuando hay un problema en una
parte del oído externo o medio, la mayoría
de las personas con este tipo de hipoacusia
presentan una deficiencia leve que se puede
tratar médicamente y suele ser temporal;
por otro lado, se encuentra la hipoacusia
sensorial, la cual ocurre cuando la cóclea
no está funcionando correctamente o en su
defecto está dañada, dependiendo del grado
de deficiencia, una persona con este tipo de
hipoacusia puede ser capaz de oír la mayoría
de los sonidos (aunque más apagados),
solamente algunos sonidos o ningún sonido
en absoluto; desafortunadamente este tipo
de deficiencia casi siempre es permanente y
pueden influir negativamente sobre el habla
de la persona; por su parte, la hipoacusia
neural, ocurre cuando existe un problema en
la conexión que une la cóclea con el cerebro,
de modo que en este tipo de hipoacusias el
nervio que transporta la información sonora
desde la cóclea hasta el cerebro está dañado.
Sin embargo, la mayoría de las
hipoacusias pueden ser tratadas permitiendo
que se vuelva a oir con normalidad. Entre los
tratamientos más comunes se resalta el uso
de audífonos, los cuales son unos pequeños
aparatos que amplifican el sonido, uso de
medicamentos, implantes cocleares (pequeño
aparato que se implanta en la cóclea), ideal
para las personas a las cuales no les funciona
el audífono. Estas tecnologías traen consigo
una mejora en su escucha permitiendo una
mejor integración social y educativa.

2. Sobre la educación en personas silentes
Entonces, una persona con pérdida auditiva
puede requerir ir a una escuela especial o
necesitar clases especiales, algunos de ellos
precisan trabajar con un audiólogo o un
logopeda para desarrollar y/o mejorar su
capacidad auditiva y de habla.
Esta formación requiere de técnicas especiales que le desarrollen distintas habilidades

11

�Contribuciones en la fonnación educativa de la competencia comunicativa en alumnos con discapacidad
auditiva / Dina Elizabeth Cortés Coss

tales como leer los labios, interpretar
expresiones y gestos de las personas para
poder entender el mensaje; a esta técnica se le
conoce como oralización. Otra herramienta
fundamental es el lenguaje de señas, el cual
consiste en utilizar gestos o movimientos
de las manos sin necesidad de utilizar la
palabra hablada.
Las dos anteriores han sido consolidadas
como las únicas dos técnicas de transmisión
de conocimiento en las personas sordas;
sin embargo, han sido foco de polémicas
mundiales puesto que tanto los oralistas
como las personas que manejan la lengua de
signos defienden su postura.
Al respecto de la lengua de señas mexicana
se puede expresar que ésta es la "Lengua de una
comunidad de personas sordas, que consiste en
una serie de signos gestuales articulados con las
manos y acompañados de expresiones faciales,
mirada intencional y movimiento corporal,
dotados de función lingüística." (Glosario de
Términos sobre Discapacidad, 2012: l O). Esta
lengua forma parte del patrimonio lingüístico
de dicha comunidad y es tan rica y compleja
en gramática y vocabulario como cualquier
lengua oral.
2.1. El lenguaje de señas y la educación de
sordos
Pese a que en las últimas décadas se ha
mostrado un avance en la investigación de las
lenguas de señas (LS), cabe mencionar que la
mayoría de éstas no se ha descrito como tal ni se
encuentra documentada del todo, pero aun así
existe una gran cantidad de estudios históricos y
lingüísticos de las lenguas de señas de algunos
países entre los que se destacan España,
Alemania, Suecia, Gran Bretaña, Estados
Unidos, Brasil, Venezuela, y Argentina. Sin
embargo, caso contrario, son las LS de los
continentes asiáticos, africanos y algunas del
centro y sur del continente americano de las
cuales es insuficiente su investigación.
Es cierto que existe poca historiografia
de la comunidad sorda, sin embargo, hay
algunas lenguas de señas y comunidades de
sordos más documentadas que otras, tales
como las de la ASL y la LSF en Estados
Unidos y Francia, respectivamente.
Lo que se tiene de antecedentes
documentados en cuanto a lengua de señas en
el continente americano data de una primera
emigración de maestros sordos provenientes
de Europa, quienes se asentaron en Brasil y
años mas tarde llegaron a México y traían

■

consigo el método de enseñanza basado en
lengua de señas, éste consistía en una serie de
movimientos manuales, gestos, y dactilología
(movimiento de los dedos, dedo por dedo).
Esta metodología se empleaba con la finalidad
de que los sordos aprendieran la gramática de
la lengua dominante (español), así como la
posibilidad de que se oralizaran; al respecto
de esta forma de instrucción, afirma en su
tesis Miroslava Cruz Aldrete (2008: 151 ), que
a través del uso de señas, signos metódicos,
gestos, alfabeto manual, etc., la difusión de las
lenguas de señas europeas y algunas lenguas
de señas del continente americano, se dieron
a conocer de manera significativa.
La historia de la comunicación de sordos
data del año 1550, con el monje benedictino
Pedro Ponce de León quien nació en el año
1520 y murió en 1584, se convirtió en el
primer maestro de sordos, pero sólo enseñaba
a los hijos de familias nobles y transmitía
la lectura, escritura, matemática, enseñaba
a los sordos a hablar y a rezar. En 1620
Bonet publica un libro: "El arte de enseñar
a hablar a los mudos". (Bonet 1620). En
este periodo, la Francia prerrevolucionaria
toma el relevo y se convierte en escenario
de nuevas experiencias pedagógicas; dentro
de los primeros vestigios de transmisión de
conocimientos utilizando la lengua de señas,
Shirley Brice et alii, citado en (Cruz Aldrete
2008: 153) afirman que los hijos sordos
de algunos aristócratas fueron capacitados
para leer y escribir, por los franciscanos,
quienes utilizaron el lenguaje de los signos
para transmitir algunas materias de la fe;
más tarde en el siglo XVIII, en Francia, el
abad jansenista Charles Michel de l'Épée
(1712-1789), junto con el portugués Jacob
Rodrigues Pereire ( 1715-1780), fundaron
la primera escuela pública para sordos,
con educación colectiva. L'Épée crea
un sistema de signos para transmitir sus
clases y aprende lengua de señas; ambos
máximos representantes de las dos teorías
del momento, aparecen como dos grandes
autoridades y cuentan con el reconocimiento
de los intelectuales de la época, que quedaron
impresionados gracias a sus trabajos y a sus
escritos, los cuales sin pensar sientan las
bases de dos corrientes pedagógicas que
llegan hasta nuestros días y se oponen tanto
a la concepción misma de las personas sordas
como al enfoque práctico de la actividad
docente. Es precisamente respecto de esta
oposición que los dos autores mantienen
una polémica discusión que al igual que sus

Cathcclra no. 20, julio-diciembre 2014

Contribuciones en la formación educativa de la competencia comunicativa en alumnos con discapacidad
auditiva Dina Elizabeth Cortés Coss

metodologías se ha prolongado hasta la
actualidad; en el año de 1765 Pereire, miembro
de la Sociedad Real de Londres y reconocido
por la Academia de las Ciencias de París, se abre
camino en su ámbito de trabajo. La metodología
empleada se centra principalmente en aspectos
relacionados con la rehabilitación oral y
auditiva de sus alumnos: lectura labiofacial y
desmutización son dos de los elementos más
importantes de su práctica pedagógica, la cual
actualmente es conocida como oralización y
ambos se construyen sobre la utilización del
alfabeto manual de Juan de Pablo Bonet
En el año de 1760 se observa que la
escuela de l'Epée cuenta con pocos alumnos,
sin embargo, continúa transmitiendo la
lengua de señas y la integra en su sistema
educativo, como una herramienta esencial
para la transmisión del conocimiento y el
desarrollo intelectual de sus discípulos.
No obstante, no podemos olvidar que tanto
l'Epée como Pereire, son simultáneos en
época y estudios y que, por lo tanto, su
trabajo se desarrolla de manera paralela
en un mismo contexto; mientras que en el
año de 1778 Alemania se suma a la causa
de hacer hablar a los mudos, donde aparece
Heinecke, quien es el fundador y director
de la primera escuela pública oralista,
basándose en la fundamentación de que las
personas que hablan son las que mejor se
integran al mundo; por otra parte, Eva Llopis
Coloma (2009), afirma en su artículo que
en 1779 el abad Deschamps ( 1745-1791)
publica: Cours Élémentaire sur /'Éducation
des Sourds et Muets (Llopis Coloma 2009:
1OI) Curso elemental de enseñanza para
sordos (Trad. D. Cortes), donde expresa
que no existen diferencias entre las dos
doctrinas, refiriéndose al método oralista y
al Lenguaje de señas, sin embargo, el método
oralista parece ensombrecer los resultados
de la LS; años mas tarde, expresa Llopis
Coloma, que aparece la figura de Pierre
Desloges (1742-179?), quien se convirtió
en el primer 'joven encuadernador sordo
que se atreve a coger la pluma y enfrentarse
a los grandes maestros de la época."
(Llopis Coloma 2009: 99). Su pequeña
pero importante obra representa el primer
testimonio sordo de la historia ya que publica
sus objeciones acerca de los grandes debates
del momento, bajo el título de Observations
d'un Sourd et Muet sur un (101), Observaciones de un sordo (Trad. D. Cortes), las
anteriores objeciones mencionadas fueron
publicadas en fonna de cartas enviadas a

Cathedra no. 20, julio-cliciembre 2014

diferentes periódicos, escuelas, etc., donde
incluso el mismo Pereire, entre otros, participa
en la discusión, que se extiende hasta el año
de 1782.
En 1768 Pierre Desloges, a la edad de
27 años, pierde la audición por completo;
durante todo este tiempo, su comunicación
se basa únicamente en los conocimientos de
Iectoescritura que había aprendido de niño,
antes de que la enfermedad lo dejara sordo.
Su nivel de francés, aunque deficiente, es
aceptable y le permitió llevar una vida nonnal
en París, donde trabajó como encuadernador
de libros. Desloges relata en su escrito
cómo un sordo italiano le hace conocer por
primera vez la lengua de signos y cuál fue
su impresión al respecto, expresa: "cet art si
utile" (Llopis Coloma 2009: 101) "es muy
útil" (Trad. D. Cortes), refiriéndose a la LS,
ya que esta herramienta le permitió, a partir
de entonces, representar diferentes ideas para
transmitir conversaciones, al respecto expresa:
"représenter ses différentes idées, les transmetre
ases semblables, converser avec eux en discours
suivis et avec ordre" (Llopis Coloma 2009:
lOl ), "nos permite representar distintas ideas,
las cuales se pueden transmitir a sus semejantes,
permitiéndoles conversar con ellos en discursos
seguidos y con orden" (Trad. D. Cortes).
Como podemos observar, efectivamente,
la mayoría de los sordos prefiere el
lenguaje de señas como fuente principal
de transmisión de conocimientos. Son de
suma importancia las palabras de Desloges,
puesto que por primera vez en la historia, una
persona sorda rompe el silencio para dar a
conocer a los educadores oyentes, hasta el
momento responsables de su futuro, cuál es
la concepción que los propios sordos tienen
sobre sí mismos, sobre sus capacidades,
sus aptitudes y, fundamentalmente, sobre
su lengua. La teoría de Desloges origina
una polémica en la que se oponen dos
metodologías: la oralista y la LS. Una
polémica que favorece en gran instancia a la
lengua de señas y la cual sigue aún vigente.
Desloges afirma en sus escritos que los
sordos son sumamente capaces de conversar
sobre cualquier suceso ocurrido o situación,
expresa: "Los sordos son pues capaces
de referirse no sólo a los objetos físicos,
presentes y concretos sino a cualquier
entidad" (Llopis Coloma 2009: I04).
Como se mencionó, esta polémica, que
data del siglo XVIII, se mantiene viva en la
actualidad; aun en nuestros días hay quienes
abogan por el uso de la lengua de señas y

■

�Contribuciones en la fonnación educativa de la competencia comunicativa en alumnos con discapacidad
auditiva/ Dina Elizabeth Cortés Coss

quienes prefieren la oralización; sin embargo,
existe quienes prefieren la instauración de un
método educativo que favorezca y potencie
el bilingüismo; es decir, que se respete la LS,
sin embargo, que también sean capaces de
comunicarse de manera oral o escrita; esta
forma de instrucción se comenzó a notar en
el año de 1785, con la escuela de Massieu y
Clerc, la cual contaba con 70 alumnos que
aprendían lengua escrita y lengua de señas
francesa, era una educación bilingüe y en
dicha escuela había maestros sordos; esta
forma de transmisión educativa persistió
hasta 1850, puesto que en las escuelas
había muchos docentes sordos, los cuales
adecuados a las exigencias educativas de
la época transmitían la educación de forma
bilingüe, es decir, lengua oral y lengua de
señas; pero no fue hasta el año de 1852
cuando esta forma de instrucción llega a
nuestro continente con la figura de Eduardo
Huet, sordo, personaje fundamental en la
historia de la comunidad silente, quien
hablaba francés, portugués, alemán, español,
entendía la lectura labiofacial y dominaba
el lenguaje de señas, este personaje de tan
basta sabiduría e intención de educar a los
silentes, funda la primera escuela para sordos
en toda Latinoamérica: el Instituto Imperial
de Sordomudos en Río de Janeiro, hoy
conocido como el Instituto Nacional para la
Educación de los sordos. Sin embargo, años
más tarde, el 11 de Marzo de 1866, en Europa
la educación especial vuelve a presentar
cambios, los cuales marcan un retroceso en
la enseñanza de los sordos, pues el Ministerio
de Educación Francés ordena que se imparta
la Lengua oral en las escuelas de ese país.
2.2. La educación para silentes en el país y
en el mundo
Posteriormente, asevera Jorge L. Tamayo (1972:
356), que el 15 de abril de 1861, en la ciudad de
México, el Presidente Interino Constitucional
de los Estados Unidos Mexicanos, Benito
Juárez, decreta su intención de fundar una
escuela Nacional para sordomudos, es así
como se unen a esta intención, Ramón
Isaac Alcázar, poeta y miembro de la Real
Academia Española, e Ignacio Ramírez,
ministro de Justicia e Instrucción Pública.
Pero fue hasta después de tres años, cuando
invitan a Eduardo Huet, quien radicaba en
Río de Janeiro, para dirigir la enseñanza de
la escuela para sordomudos que se pretendía
fundar; aceptando lo anterior, Huet decide

■

dejar el Instituto Imperial de Sordomudos
en Brasil, con el único inconveniente de que
le tomaría un par de años dejar lo anterior.
Fue en el año de 1866, cuando Eduardo
Huet llegó a México; pero las cosas tomarían
un rumbo diferente puesto que la nación
se encontraba en guerra, dominado por
la presencia de Francia; Juárez, no se
encontraba en el país, sin embargo, Huet,
quien había venido a México desde lejos,
decide continuar el proyecto de la escuela
y solicita dicha autorización al Emperador
Maximiliano de Habsburgo, quien fungía
como máximo exponente de México, y es
así como en junio de 1866, afirma Susana
Teresa Huet Herrera, familiar directa de
Eduardo Huet, citado en Cruz Aldrete (2008)
"consigue abrir la escuela con tan sólo tres
niños" (2008: 158). Eduardo Huet funge
como director y maestro de la institución;
al regreso de Juárez el 2 de diciembre de
1867, el país había tomado una estabilidad
política y educativa. Es así como en este
año se abre la escuela preparatoria y se crea
la Escuela Nacional de Ciegos; mientras
que a la de sordomudos, que estaba ya en
funciones, se le continuó dando todo el
apoyo, fortaleciendo esto la educación,
infraestructura y se estableció la gratuidad
y la obligatoriedad de la enseñanza en todos
los niveles básicos de la educación.
La Escuela Nacional de Sordomudos,
como escuela normal para sordos, que estuvo
dirigida por Trinidad García, está contenida
en la Ley Orgánica de Instrucción Pública
del D.F. y territorios, en el Capitulo II
(Juárez 1867). De la instrucción secundaria.
De artes y oficios. Para la enseñanza del
sordomudo. Donde además de las escuelas
ciencias y literatura, escuela de bellas artes,
escuela de ciegos etc., que se formaron por
mandato presidencial al mismo tiempo que
la Nacional de Sordomudos, afirma dentro de
la sección 19 (Juárez 1867), que el propósito
era ir más allá de la simple ocupación, por
lo tanto, se les enseñaba a valorar sus logros
para conseguir un trabajo digno. Esta escuela
que contaba con un doble carácter, el de
primaria para sordos y escuela Normal para
profesores, adoptó el sistema de enseñanza
del abad l'Epée, el cual consistía en la
instrucción por medio de la lengua de señas;
sin embargo, más tarde se adoptó el oralismo
para finalmente concluir en bilingüismo. Las
materias que se impartían en esta institución
eran lengua patria, aritmética, geografia,
entre otras.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Contribuciones en la fonnación educativa de la competencia comunicativa en alumnos con discapacidad
auditiva Dina Elizabeth Cortés Coss

Como era la única en su género, esta
escuela brindaba la oportunidad a las
personas sordas de incluirse a un nivel
educativo y a su vez los integraba a la
sociedad a base de talleres ocupacionales, los
cuales les brindaba una mejor calidad de vida
ya que evitaba que estuvieran deambulando
en las calles; pero lo que valdría la pena
resaltar es cómo a pesar de todo era básica
la transmisión del español como lengua
oficial de México, y a su vez, la necesidad
de que se fortaleciera la lectura y con ello la
escritura, si bien la forma de instrucción era
un poco más allegada al lenguaje manual,
se solicitaba que también se emitiera de
manera verbal cuando se pudiera, al respecto
de esta forma de enseñanza, Susana Huet, al
referirse a la metodología que se estableció
en la Escuela Nacional de Sordomudos,
anota que consistía en la "desmutización con
el sistema de articulación y lectura labial.
La mímica se toleró pero no formó parte
del proceso de enseñanza" citado en Cruz
Aldrete (2008: 158).
Lo expuesto, nos lleva a observar que
estas fueron las primeras aportaciones al
bilingüismo en nuestro país, porque se
trabajaba con ambas posturas, tal vez un poco
más inclinada a una de ellas, sin embargo,
aún no se le destinaba con este término.
En el año de 1870, en Europa, las escuelas
italianas usaban el método oral y la lectura
labial; más tarde en Marzo de 1872, se crea
la primera asociación italiana de sordos,
con la finalidad de rescatar y abogar por los
derechos de estas personas; en 1872, Tomás
Péndola en Italia, ordenó el método oral;
en este mismo año, se llevó a cabo el VII
Congreso de la quinta ciudad Pedagógica
Italiana, donde se dice que se debía enseñar
la palabra hablada; un año más tarde, en
1873 se trató el primer Congreso de Maestros
italianos de sordos y por unanimidad se
aprueba el método oral; en 1879 en congreso
de maestros franceses, el abad Guerín pide
que se enseñe con lengua de señas. Votan
16 por la LS, 5 por el oral y I no vota; En el
Siglo XIX, específicamente en el año 1880,
surge la llamada comunicación total, donde
se trabajaba con miles de formas donde
además de las técnicas ya mencionadas (la
escritura los símbolos, la palabra hablada, la
mímica, el gesto, los dibujos y las señas), se
basaba en la intuición del maestro es decir
er~ v~lido usar cualquier método, 'ya que ei
obJettvo era que la persona se comunicara a
cualquier costa.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Por su parte, en el continente Europeo
también existían cambios y en este año, en
Italia, se llevó a cabo el famoso Congreso
de Milán, llamado "Per il miglioramento
della sorte dei sordomuti", que repercutió
de manera significativa en la enseñanza para
los sordos.
Durante este evento, se eligió entre
método oral o gestual. Los maestros sordos
no pudieron votar, así es como, un grupo de
personas oyentes impuso la lengua hablada
respecto a la lengua de señas, lo cual
favorecería en gran instancia a la oralización,
es decir, ganó el oralismo, así que se prohibió
la lengua de señas en las escuelas; bajo el
fundamento de que la lengua de señas impide
el aprendizaje de la lengua oral. Aunado a esto
se establece que sólo la lengua oral es la que
favorece en mayor instancia el aprendizaje,
hablando de contenidos curriculares, que
ésta a su vez es la que permite la mejor
integración de los sordos al mundo oyente;
mientras que la lengua de señas es dirigida a
aquellas personas que no se puede oralizar,
aquellas a quienes llamaban desahuciadas o
presentaban discapacidades múltiples como
la sordo-ceguera; así es como en el año de
1883, en México, por decisión del Congreso
Internacional de Profesores de Sordomudos,
el cual se había reunido en Bruselas, se
adoptó de nuevo el oralismo.
La Dra. Ignasia Massone y el Dr. Johnson
( 1994: 160) especialistas en LS, Afirman
que en el año de 1993, en Estados Unidos
de América, la lingüística de la lengua de
señas, mejor conocida en este país como sign
linguistics es ya una disciplina de la lingüística
general con objeto de estudio y métodos
propios, afirmando lo anterior, en supuestos
lingüísticos que fundamentan que para los
sordos desarrollar la lengua de señas es más
fácil de lograr debido a que es su lengua
madre, es innata, es decir, que la adquieren
sin enseñanza sistemática como adquiere
cualquier persona oyente la lengua hablada
de su entorno, como cuando se es niño; es
así como se aproxima al mundo y crea su
identidad, con la única alternativa lingüística
que tienen a su alcance en ese momento.
Los hablantes de las Lenguas de señas
como Desloges, docentes de LS y demás
sordos, defienden su postura puesto que
afirman que estas lenguas denominadas
visogestuales, porque basta con observarlas,
son la herramienta adecuada para la que el sordo
está completamente habilitado, ya que es sordo
y no oye la lengua hablada, por lo que recurre

■

�Contribuciones en la formación educativa de la competencia comunicativa en alumnos con discapacidad
auditiva / Dina Elizabetb Cortés Coss

aeste instrumento que le brinda el funcionamiento
natural de la mímica, facultad con la que nace
todo ser humano.
Dentro del mismo siglo, surge la
lingüística chomskiana, la cual sentó las
bases para lograr consigo una sistematización
lingüística que permitió una inclusión del
análisis de las lenguas de señas que a través
de su estructura traen como resultado una
expresión auditivo-vocal, viso-gráfica y
gestual, es decir, se unen para brindar una
homologación del lenguaje. Basándose en
lo anterior, Carlos Skliar, María Ignacia
Massone y Sil vana Veinberg ( 1995), en
sus investigaciones Coinciden en que "La
lengua oral, la lengua escrita y la lengua
de señas remiten a tres canales diferentes
pero igualmente eficientes de transmisión y
recepción de la capacidad del lenguaje" (87).
Lo que nos hace suponer que no hay
un método único y que las tres son igual
de eficientes para lograr la transmisión del
aprendizaje, donde se parte del supuesto
de que se tiene que trabajar de acuerdo
con las características del alumno, es
decir, una educación inclusiva basada en
las capacidades y habilidades y no en sus
discapacidades e inhabilidades.
A finales del siglo XIX, había pocos
maestros en las escuelas, es así como el l de
febrero de 1889, en el Congreso Internacional
de Sordos, se dividen los sordos y los oyentes
debido a la falta de acuerdo en sus strategias
educativas; es aquí donde se nota cómo se
conforman las dos escuelas más grandes
de la historia y sus aportes de acuerdo en
cómo se deben integrar los sordos según sus
métodos, sin embargo, el que no halla nada
en concreto repercute en el aprendizaje de
los alumnos sordos.
Sin duda, estamos conscientes de que es
un tema de acontecer diario, porque fuera de
los grupos de hablantes de las LS, las lenguas
de señas son totalmente desconocidas, y si
se piensa instaurar el bilingüismo, se considera que sea de suma importancia comenzar
a conocer la gramática, fonología, historia,
etc., de las LS para comenzar a desarrollar
dicha metodología.
No sólo es la lengua oficial de muchas
personas sordas, sino que también, como
lo expresan muchos lingüistas y estudiosos
de las lenguas de signos, es uno de los
sistemas de comunicación más innovadores
y novedosos que persisten.

■

Comentario final
Pensar que debido a este ir y venir de
métodos pedagógicos, el índice de ingreso
a un nivel medio superior es muy escaso.
Hablando de educación especial en
el mundo, por ejemplo, en España, las
estadísticas muestran que sólo l % llega a
ingresar a la universidad, y por supuesto
que son solamente aquellos que saben leer
y escribir.
En México, también es un requisito
primordial en las escuelas de los niveles
medio superior, que los alumnos además de
hablar LS, cuenten con bases de lectura y
escritura para facilitar su integración social
y educativa.
No obstante, son muchas las versiones
en cuanto a la integración se refiere; muchos
afirman que el lenguaje de señas podría
pasar a segundo plano, o bien, llegar a ser
obsoleto, puesto que en los últimos años la
gente con problemas auditivos ha podido
alcanzar esa esperada integración gracias a
una nueva técnica que les permite unirse con
más facilidad al mundo oral; esta tecnología
es conocida como implante coclear: un
método quirúrgico que transforma las señales
acústicas en eléctricas y aprovecha en gran
medida los restos auditivos de las personas
sordas profundas o totales, convertirlos
así en una mejor y más clara escucha, lo
cual permite al alumno que logre percibir
el sonido de las palabras y posteriormente
aplicarlo tanto en su vida diaria como en la
escritura, lectura y transmisión oral.
Sin embargo, muchos sordos no son
candidatos a esta instauración tecnológica, o
bien, prefieren no realizarla ya que se corre la
posibilidad de perder los restos auditivos, y en el
peor de los casos, dañar de manera pennanente
alguna otra parte del cuerpo humano.
Ahora bien, a principios del siglo XXI
surge una nueva metodología para tratar
alumnos con deficiencias educativas, la cual
ha sido difundida actualmente en casi todo el
mundo y designada con el término genérico
de educación bilingüe; dicha metodología
tiene una doble revalorización, es decir, se
utilizan ambas posturas: tanto la oralización
como la lengua de señas, una como complemento de la otra. El bilingüismo propone,
según se afirma en la Ley General de las
Personas con discapacidad, publicada en el
Diario Oficial de la Federación el l Ode junio
de 2005, que todo ciudadano sordo tiene:

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Contribuciones en la formación educativa de la competencia comunicativa en alumnos con discapacidad
auditiva Dina Elizabeth Cortés Coss
derecho a la educación obligatoria, gratuita y
bilingüe en LSM y español. El derecho a la
interpretación y la estenografia proyectada
(subtítulos) en toda la televisión educativa,
en noticieros y en boletines de urgencia
nacional, regional y local. El derecho a
acceder a la jurisdicción del Estado por medio
de intérpretes de la LSM (2005).

Así es como México se ha consolidado
ya como uno de los países que cuenta con
adaptaciones en general, mostrando en sus
calles rampas para aquellas personas con
discapacidad motriz, semáforos con sonidos
para ciegos y débiles visuales e interpretes
de lenguaje manual en juzgados, televisoras,
entre otras.
El ámbito educativo ha fonnado parte de
estas disposiciones y después de mantener
diversas polémicas se ha instaurado el
bilingüismo en sus aulas desde atenciones
primarias hasta los niveles medio superior.
El bilingüismo fue establecido en las aulas
educativas del mundo a raíz de que los
lingüistas describieran las lenguas de señas
como lenguas naturales, aunado al fracaso
escolar de los sordos, debido al déficit
lingüístico, así como a las evaluaciones
globales que demostraron mejores resultados
en los sordos a quienes se les educaba con
ambas posturas.
Actualmente, en España, México, Estados
Unidos, Francia y muchos más países, la
tendencia se dirige más hacia el bilingüismo.
Se procura que a quienes tienen restos
auditivos, se les debe inculcar en el oralismo,
pero "eso no quita para que el uso de la lengua
de signos sea de gran ayuda" (Grañido 2005).
Muchas personas sordas, docentes y
padres de familia optan por el bilingüismo,
porque se cree que es importante reforzar
la lecto-escritura para la mejor integración
social; es decir, despertar esa competencia
lingüística, pero sin forzar el aprendizaje.
Es necesario, de vez en cuando, interpretar
los conocimientos al lenguaje de señas
para que el alumno sordo no se sienta
excluido, sino al contrario, integrado y
con la convicción de que además de estar
aprendiendo nuevas cosas es respetado en
su forma de aprendizaje, porque se está
trabajando en sus capacidades.
. El ir y venir de posturas pedagógicas,
1~ !mplementación de LS, oralismo y ahora
b1ltngüismo ha despertado en los alumnos
sordos cierta apatía hacia el estudio, ya que
se han tenido que adaptar a posturas a las

Cathectra no. 20, julio-cliciembrc 2014

cuales no estaban acostumbrados; sin
embargo, se considera tratar de llegar a
un acuerdo para que no exista más esta
problemática, tomando como referencia a la
nueva instauración del método bilingüe y a la
reciente aparición de las competencias como
anclaje pedagógico de esta nueva exigencia
educativa.

Bibliografia
Bonet, J. P. ( 1620). Reducción de las letras y arte para
enseñar hablar a los mudos. En Abarca de Angulo,
F. (ed. ). Digitalizado 4 Die 2008 con procedencia
del original en la Universidad Complutense de
Madrid.
Cámara de diputados del H. Congreso de la Unión.
(2005) Ley General de las personas con discapacidad publicada en el diario Oficial de la Federación el 1Ode junio de 2005. Recuperado el 28 de
Marzo del 2010 http: www.sideso.df.gob.mx/
documentos/legislacion/
Cortés Coss, D. E. Tesina: Propuesta didáctica para
favorecer la competencia comunicativa gramatical de la conjugación verbal en Modo Indicativo
Simple. Defendida en agosto del 2012.
Cruz Aldrete, M. (2008). Gramática de la lengua de
señas mexicana. Tesis para aspirar a grado de
doctorado. México DF.
Glosario de Términos sobre Discapacidad. (2012,
Marzo). Obtenido el I de Agosto del 2012 de:
www.imss.gob.mx/programas:discapacidad .. ./
GlosarioDiscapacidad....
Grañido, S. (6 de septiembre de 2005) La vida en
completo silencio.
Recuperada el 2 de junio del 2011 de: http://personales.
ya.com/laelan/notici249.html
Juárez, B. ( 1867). Ley orgánica de instrucción pública
en el D.F. Cap. II. De la instrucción secundaria. De
artes y oficios. Para la enseñanza del sordomudo.
Sección 19. Recuperada el 29 de Noviembre del
2011 de:http://www.senado20l0.gob.mx 'docs,
cuademoS!documentosReforma. Sección b 16
Juárez, B. ( 1972). Documentos, Discursos y
Correspondencias. Selección y Notas de Jorge
L. Tamayo (4 vols.). México: Editorial Libros de
México. S.A. edición realizada por la presidencia
de la republica en conmemoración del primer
centenario del fallecimiento de benito Juárez,
México, D.F.
Llopis Coloma, E. (2009). Educación de sordos y lengua
de signos en la Francia prerrevolucionaria: el caso
de Pierre Desloges. Nº. 2 pp. 99-106. DIALNET.
Massone, M. l. Johnson, R. E. (1994). Sistema para
la descripción fonética de la Lengua de Señas
Argentina. En: Lengua de Señas Argentina. Análisis
y Vocabulario bilingüe. pp. 143-183. Buenos Aires:
Edicial.
Vallejo Valdezate, L. A. (2003). Hipoacusia
neurosensorial. España: Elsevier.

■

�Polémicas en el campo literario.
Fronteras, canon y memoria desde la
complejidad y la transdisciplina
Rebeca Mariana Ve/asco Ortiz
Julieta Haidar
Tocio lo que usted quiera decir, sí señor, pero son las palabras las que cantan, las
que suben y bajan ... Me postergo ante ellas ... Las amo, las adhiero, las persigo,
las muerdo, las derrito ... Amo tanto las palabras ... Las inesperadas ... Las que
glotonamente se esperan, se acechan, hasta que de pronto caen ...
Neruda (1974): Confieso que he \"ivido

Resumen
Esta aproximación crítica pretende conjugar
dos razones. La primera tiene que ver con
la posibilidad de sintetizar algunos de los
fundamentos y propuestas de un estudio más
amplio sobre literatura que ambas autoras
hemos realizado en distintos momentos y
para fines diversos. La segunda razón persigue
abordar simultáneamente varías problemáticas
relacionadas con el campo literario. Apartir de
la posición epistemológica de la complejidad
y el enfoque de la transdisciplinariedad se
reflexiona sobre el campo literario como
semiosfera, lo cual permite introducir nuevas
perspectivas de análisis. En este sentido, se
retoman ciertas discusiones en tomo de las
fronteras, de los campos a la estética y sus
implicaciones profundas, el canon y anticanon
en los nuevos lenguajes artístico-literarios,
lo que nos permite acentuar la importancia
de las prácticas semiótico-discursivas en la
memoria cultural. Lo anterior constituye vías
privilegiadas de conocimiento, abiertas a una
biblioteca infinita y a formas de apropiación de
espacios sociales, institucionales y políticos.
Palabras-clave: campo literario, estética y
arte, semiosfera, fronteras, canon y anticanon, memoria cultural y literaria.
Introducción
En este artículo, presentamos algunos resultados de investigaciones realizadas sobre el
campo literario desde la complejidad y la
transdisciplina. 1 Ante un compromiso con la
1

Las investigaciones a la que aludimos pertenece a
la obra independiente de cada una de las autoras ( V.
Bibliografia).

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

complejidad del campo literario mexicano,
con el cual se aborda el encuentro entre teoría
y práctica, y al mismo tiempo, reconocer la
necesidad de un método transdisciplinario
que trascienda fronteras y potencialice las
posibilidades de discusión sobre el sujeto y
el ser-escritor, concebimos el campo literario
como una semiosfera peculiar, con características particulares.
En el primer apartado, trabajamos problemáticas significativas del campo literario.
Tratamos con especial interés las relaciones
entre estética y arte para aproximamos a
las discusiones que en el terreno del campo
literario resignifican ambos dominios,
desvaneciendo fronteras entre estética-arteliteratura. En el segundo apartado, el núcleo
de análisis retoma las relaciones entre el
canon y el anti-canon en la literatura, con
lo cual abordamos las problemáticas del
poder, del conflicto y los movimientos de
resistencia al canon. En el tercer apartado,
nos parece importante destacar la producción
literaria como memoria cultural/transcultural, para diferenciarla de otros procesos
mnemotécnicos, asi como para plantear sus
semejanzas. En consecuencia, los objetivos
de este trabajo remiten a la necesidad de
repensar el campo literario desde nuevas
perspectivas, considerar sus fronteras
cerradas/fluidas, replantear el problema del
canon/anti-canon y su pertinencia en las
artes de vanguardia y posvanguardia, entre
las cuales se ubica la propia literatura y
sus nuevas prácticas, y reflexionar sobre la
dimensión mnemotécnica en la producción
literaria.

■

�Polémicas en el campo literario. Fronteras, canon y memoria desde la complejidad
y la transdisciplina / Rebeca Mariana Velasco Ortiz, Julieta Haidar

Las fronteras del campo literario
El campo literario desde la complejidad y
la transdisciplina conlleva a una reflexión
parabólica que es crítica y polémica en
tanto atiende a múltiples factores, sujetos y
dimensiones internas y externas. También
podemos plantear que desata una discusión de
carácter recursivo, ya que se abre al análisis
narrativo de distintas disciplinas, como la
estética, la semiótica, o la propia literatura
(desde perspectivas, filosóficas, antropológicas,
sociológicas, psicológicas, entre otras), y se
cierra en movimientos de espirales infinitas en
donde se sitúa lo literario sin fin.
En todas las artes contemporáneas se
observan muchos movimientos novedosos
y originales, que se homologan con el
mundo actual vertiginoso, impactados por la
revolución digital y por los sistemas abiertos
que transforman todos los campos. En la
literatura, particularmente, nos referimos a las
vanguardias y las posvanguardias que, movidas
por una cierta obsesión con la ruptura, permiten
el surgimiento de movimientos únicos que
transforman el campo literario con discontinuos
levantamientos contra la tradición; por ejemplo
las reiteradas configuraciones de los nuevos
autores de la denominada 'contracultura',
en cada generación resignificada; lo cual
conlleva a la inclusión de una serie de intentos
de innovación y renovación en el campo. Sin
embargo, a pesar de que varias de estas rupturas
tienen que ver con un deseo permanente de
innovación, también es cierto que gran parte de
los movimientos anticanónicos se constituyen
como proclamas de reivindicación cultural de
las literaturas marginales y/o circundantes,
lo que rebasa un intercambio simple entre
centro y periferia, propuesta derivada de los
planteamientos lotrnanianos (Lotrnan 19962000).
Si entendemos lo anterior como una
propuesta ampliada sobre el campo literario,
lo concebimos como una semiosfera peculiar
dentro del campo artístico general, donde
destaca el movimiento mencionado entre
el centro y la periferia como un fenómeno
constitutivo de toda producción artística y
literaria en particular. Además, la categoría
desemiosfera implica considerar el funcionamiento de las fronteras internas y externas
(Lotman 1996), con lo cual se puede observar
los conflictos y tensiones que se generan en
la frontera interna del campo literario, entre

■

literaturas institucionales y literaturas alternativas, y la resistencia que asume una
frontera externa que marca determinadas
distancias, acuerdos o cercanías con otras
artes. Todo lo anterior, revisado desde las
vanguardias/posvanguardias, repercute con
cambios, crisis y transiciones decisivas para
pensar a los campos culturales desde estas
perspectivas.
Consideramos, por lo tanto, que hay
ciertas áreas no-institucionalizadas de la
cultura, como las producciones culturales
alternativas o no-canónicas, susceptibles de
entenderse como el polo de oposición, de
resistencia. Estas zonas culturales coexisten
con la literatura institucional, la que favorece
y prioriza la escritura 'original', en oposición
a otras producciones alternativas que incluyen
manifestaciones orales, performance, recitales, la digitalización del texto, entre un sinfín
de propuestas. Desde estas perspectivas, se
entiende a las vanguardias/posvanguardias
como innovaciones de los soportes por medio
de los cuales se expresa la obra, pero por otro
lado, esto debe ampliarse desde una perspectiva del anti-canon, a los movimientos de reivindicación cultural de las manifestaciones
periféricas o marginales.
Es así como reconocemos que la frontera
externa, que permite el intercambio con otras
semiosferas artísticas y no-artísticas, se desdibuja, se diluye porque con las vanguardias/
pos-vanguardias las artes se entremezclan
en un continuum de espacios paralelos,
de experiencias y procesos complejos con
cambios graduales, inmediatos e infinitos.
Como ejemplo de lo que estamos afirmando
podemos mencionar algunos estudios en el
terreno de la traducción intersemiótica: entre
la música y la pintura, el análisis de la pintura
del jazz (Chávez2005: 319); entre la literatura
y el cine (uno de los intercambios semióticos
más explorados); entre literatura-cómic-cine
(Cáceres 2005: 33); y directamente en el escenario de representaciones artísticas entre:
cine-teatro-danza,2 entre exposición-teatroperfonnance, con la propuesta-protesta de
la autora guatemalteca Regina José Galindo,
que constituye uno de los más inquietantes
ejemplos.
' Un ejemplo reciente y elocuente lo representa
Kiss&amp;C,y MicheleAnne de Mey&amp; Joco Van Dormael,
que puede apreciarse en: www.youtube.com
(03/0l/2013).

Cathedra no. 20, julio-diciembre 20 I 4

Polémicas en el campo literario. Fronteras, canon y memoria desde la complejidad
y la transdisciplina / Rebeca Mariana Velasco Ortiz, Julieta Haidar

Lo anterior nos conduce a replantear
no sólo el campo literario, sino la serie
de campos culturales entre los que se
encuentra todo campo artístico constituido
por movimientos diversos entre las fronteras
internas y las fronteras externas de la
semiosfera que producen nuevos lenguajes
artísticos, con nuevos soportes que los
contienen y detienen en cierto marco de
creación y producción cultural. Pero, también
la práctica artística disuelve, mezcla y tiende
puentes, movilizando y haciendo múltiples y
flexibles las fronteras, una práctica semióticodiscursiva compleja y peculiar (Haidar 2006).
Otra problemática importante que
concierne al campo literario y sus fronteras,
se refiere a las grandes dificultades existentes
para definir las categorías de arte y estética
dadas las distintas tendencias y las diversas
corrientes culturales que sujetan los cánones
de la práctica. Desde la complejidad y la
transdisciplina, tenemos la posibilidad de
detallar el continuum entre estética y arte
(concentrándonos en el arte literario), a partir
de ciertos autores como el propio Bourdieu
y una serie de planteamientos derivados, así
como Lotman y la escuela de Tartú (véase
Bibliografia) que han permitido pensar en el
diálogo y la tensión entre ambas esferas de
discusión. En principio, pensamos que una
de las claves es analizar las estructuras de
sentido que implica lo semiótico-discursivo,
en concordancia con la formación de poderes
dentro del campo cultural artístico-literario,
que impactan precisamente en las prácticas
semiótico-discursivo literarias y en los sujetos.
La pertinencia de una discusión más aguda
respecto de la estética y su confluencia con
determinadas corrientes filosóficas se sustenta
en el problema de la polisemia del concepto,
derivada de distintas tendencias dominantes,
que logran parcializar el debate sobre el
arte subsumido a la estética, como actividad
estética. Sin embargo, por la polisemia de
ambos conceptos, es necesario recuperar
algunas premisas de varias tendencias y autores
para definir tanto la estética como el arte.
Al considerar la obra de arte contemporánea como una producción que incorpora
diferentes 'lenguajes'o 'soportes'en lacreación,
la disciplina de la estética debe entenderse
como aquélla que se encarga de estudiar las
relaciones "entre el ser y el deber ser de las cosas"
(Medero 2003). Priorizar la idea que tiene que
ver con la relación entre "el ser y el deber ser",

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

permite pensar que los soportes o lenguajes
tradicionales estarían empatados con el 'ser'
y las nuevas propuestas romperían con ese
ser, transgrediendo las fronteras internas
de las diferentes semiosferas artísticas. Sin
embargo, en la literatura, el proceso nos
lleva a pensar en ciertas formas normativas
vinculadas con los géneros, que funcionan
como márgenes de creación o fronteras
internas; pero que por su incesante contacto
generan necesidades inherentes, prácticas
de transformación precisamente en el ser
y en el deber ser. Como macrogéneros,
estos híbridos literarios tienen distintas
dimensiones de análisis. Sólo por citar
algunos ejemplos, revisados recientemente,
pensamos en obras literarias como la de la
brasileña Clarice Lispector (1973): Agua
viva, definida, en alguna medida, como un
híbrido entre poesía, ensayo y ficción; o en
la narrativa "de espejos" de Lo anterior de
la escritora mexicana Cristina Rivera Garza
(2004). Haciendo homenaje a la mujer en la
escritura pero reconociendo que existe un
sinfin de cruces en las propuestas literarias
de una variedad de autores.
Todavía en la actualidad, en las discusiones
sobre estética, aplicada al arte literario, se
esconde una posición clásica que admite en
la literatura una dimensión artística sublime,
emparentada con todos las artes sublimes,
intocables en el análisis sociocultural por su
carácter esencial. A posteriori, ampliando
la categoría de estética, ésta se impregna
de formas y anti-formas que se encuentran
en toda práctica y en todo escenario de
intercambios humanos. Ante estos desarrollos
y expansiones, el legado de la estética clásica
se toma inverosímil, porque su presencia se
extiende a todo campo cultural, se autonomiza
y se desautomatiza. Evidentemente, trasciende
las fronteras de la filosofia sin abandonar sus
territorios de exploración, transformando
lo esencial en habitual e implicando la
totalidad de la experiencia humana. En ese
sentido, la estética apertura la posibilidad de
una vivencia amplia y cotidiana, es decir, la
posible asociación de estéticas populares y
estéticas convencionales, estas últimas sujetas
a cánones más rígidos.
El arte se relaciona estrechamente con la
estética, pero el encasillamiento de la estética en estudios de arte no permite reconocer
las enormes variaciones de esta relación. En
otras palabras, subsumir uno a la otra nos

■

�Polémicas en el campo literario. Fronteras, canon y memoria desde la complejidad
y la transdisciplina / Rebeca Mariana Velasco Ortiz, Julieta Haidar

impide atender a estudios culturales, de
identidad, de lo cotidiano, del ocio o del
folclore, de la opresión, la emancipación
y la transformación de las prácticas; todos
asuntos fundamentales para comprender
el quehacer literario como práctica
sociocultural-histórica, con distintos tipos
de formaciones estéticas. Aislados de la
realidad sociocultural-histórica, el arte, la
literatura o la propia estética se anquilosan,
convirtiéndose en dimensiones opacas para
un análisis a profundidad.
Por lo tanto, sin descuidar el carácter
dinámico de la estética, la anterior aproximación
nos parece un excelente pretexto para
desentrañar los usos de la estética, y con
ello, los rangos de legitimidad en el arte
literario. Respecto al deber ser (aparentemente
axiomático e indiscutible), éste se ajusta a la
capacidad del sujeto para entender y modificar
las características y propiedades del objeto;
pero también existe un mundo diferenciado que
las condiciones socio-históricas determinarán,
"esas de las que el hombre mismo es el máximo
responsable" (Medero 2003: 2). En este devenir
social entra en juego el ejercicio estético y
se condiciona la construcción de nuestras
mentalidades, que son al mismo tiempo
identidades que se constituyen al interior de
procesos sociales activos y vitales. La estética
impone al campo artístico un conjunto de
normas y tratamientos que lo institucionalizan,
pero si nos situamos en una definición amplia,
es necesario adecuar este planteamiento.
En términos transdisciplinarios, no
podemos olvidar que las relaciones entre
estética y arte son de carácter recursivo. La
recursividad implica, por un lado, que la
estética y el arte se tocan de manera orgánica
y tienen una relación vital que encadena la
serie de eventos vinculados al campo de
producción cultural denominado arte, pero
por otro lado, no son lo mismo y mantienen
una diferenciación notable que es importante
destacar a partir de definiciones abiertas.
Cuando hablamos de arte, particulannente del
arte del así llamado tipo ritualizado, lo primero
que salta a la vista es que el campo del mensaje

está fijado ... Aquí resulta completamente
distinta la proporción de automatización de
la expresión y del contenido [en lo referente

al texto en una lengua natural] (Lotrnan 1996:
183-184).

La estética constituye una disciplina
crítica sobre los juicios de valor, pero el arte
también impone juicios, gustos y críticas
desde un terreno propio y matizado. Proponemos que ambos se deben extender como
actividades del pensamiento reflexivo que se
ocupan de las problemáticas en los sistemas
complejos, lo que repercute en la recursividad
de ambas esferas. En consecuencia, la estética
y el arte, en su carácter multidimensional, son
dominios o preceptos de orden socio-cultural
que cargan con diferentes niveles de realidad,
es decir, con verdades múltiples que dialogan
pero también se contradicen. Recuperarnos
un planteamiento filosófico, social, histórico
y antropológico, para entender la estética en
ese continuum recursivo y dialógico, como
síntesis de varios autores (Ve lasco 2013: 70):
• Un dominio filosófico que estudia la
sensación, la percepción, la sensibilidad y
la experiencia, vinculándose a la emoción,
a la subjetividad y al gusto / disgusto.
En el sentido estricto así es como se
podría pensar una nueva estética sujeta al
arte, a sus cualidades, valores y prácticas;
pero además se añade:
• Una relación espacio-temporal también
sujeta a estructuras sociales; es decir, ontológicamente lo que hay de trascendente
en términos del gusto / disgusto en la experiencia viva, local e irregular.
• Con ello, una actividad sutil vinculada
al mundo cotidiano de representaciones
sociales; y:
• Epistemológica y metodológicamente,
como una construcción, también,
sociocultural-histórica de las relaciones
con el objeto.
Más allá de que estas premisas sean
o no suficientes para la definición de la
estética, creemos que permiten articular los
planteamientos clave de los que partimos.
Es así como la presencia de lo filosófico, lo
histórico, lo social y lo cultural se condensan
recuperando, particularmente, propuestas
posestructuralistas, posmodernistas y
transdisciplinarias desde la complejidad.
El contenido y la forma de la estética, del
arte en general, de la literatura en particular,
y las categorías vinculadas que expresan sus
valores están también presentes en la esfera
de lo cotidiano, de modo que se extienden
más allá de los límites tradicionales. Por ello,

Cathedra no. 20, julio-diciembre 20 t 4

Polémicas en el campo literario. Fronteras, canon y memoria desde la complejidad
y la transdisciplina / Rebeca Mariana Velasco Ortiz, Julieta Haidar

no debemos reservar el ejercicio estético,
artístico o literario a monopolios de la
producción cultural ni creer que existen
grupos privilegiados que disponen de ciertas
sensibilidades.
Lo anterior nos permite asumir una
definición transdisciplinaria de la estética y
del arte, originada por una crítica en el plano
más amplio del conocimiento, con la cual se
puede articular lo cotidiano y la experiencia
estética, artístico/ literaria de los sujetos.
Insistimos en pensar al arte en general,
la literatura como arte y la estética como
prácticas socioculturales, políticas, históricas y
económicas que permite explorar lo cotidiano;
pero, al mismo tiempo, posibilitan que el
discurso, la semiótica y la práctica misma
adquieran otras dimensiones ejerciendo
un papel constitutivo en la producción de
sentido y en la construcción del conocimiento.
Algunos de los ejes sugeridos para pensar en
una estética abierta, sin fronteras disciplinares,
se han concebido desde el "tráfico" o los
intercambios estéticos como relaciones de
intersección entre el texto y el comportamiento
receptor (Bourdieu, entre otros).
El arte, además de un campo fijado en tomo
de su contenido, nos ofrece un mecanismo que
conserva el carácter voluntario, es decir, no
automático, percibido constantemente en
el proceso del trato y en distintos contratos
sociales o compromisos de elección. Sin
embargo, las relaciones de implicación de
un campo con otro, de la estética, del arte en
general y de la literatura, establecen márgenes
de proporción que distienden y contraen estos
campos, tanto en la dimensión simbólica como
en la material/institucionalizada.
El mismo Lotman apunta sobre dos
tipos de arte en oposición y reconoce que
un "abundante material histórico y una serie
de consideraciones teóricas" ha apoyado
esta clasificación o tipología de dominios
respecto del arte. Sostiene: "un tipo de arte
está orientado a los sistemas canónicos (el
ESTÉTICA
La estética en el quehacer literario

«arte ritualizado», el «arte de la estética de
la identidad»), y el otro, a la violación de
los cánones, a la transgresión de las normas
prescritas de antemano" (Lotman 1996: 182).
Recuperamos la lógica de los opuestos
que sugiere pensar en dos zonas de encuentro, de enfrentamiento de poderes, dialógicas
y constitutivas al mismo tiempo; dos zonas
cuya materialización inmediata las instituye
como fuerzas en tensión y conformación de
conflicto. Esta tensión, una lucha de opuestos,
define una dimensión del arte pero no puede
ser el único criterio de constitución del mismo.
El arte literario, en concreto, está lleno
de contradicciones que son parte esencial
del propio movimiento de cualquier práctica
sociocultural. En otras palabras, la lucha
constante entre opuestos que explica los
cambios y transformaciones en el arte
literario, funciona como negociaciones que
pueden verse influidas por posturas políticas,
estratos sociales o posiciones culturales. En
consecuencia, emerge una amplia gama de
opuestos: literatura de élite y su opuesto,
grupos literarios de resistencia y su opuesto,
literatura light y su opuesto, literatura
consagrada, comercial o profunda y sus
respectivos opuestos. La literatura transita
en el mundo como una lucha sostenida por
la escritura pero que la trasciende, lo que
metafóricamente es una guerra de pluma.
Lotman sostiene: "la literatura fue
generada no sólo por la aparición de la
escritura, sino también por la reestructuración
de todo el sistema del arte según el modelo
del esquema del trato lingüístico general"
(1996: 186). Así es como el arte literario
considera "fronteras firmes" y un volumen
relativamente estable de información pero
no se limita a ello. Para sintetizar algunos
aspectos de esta discusión, elaboramos el
siguiente cuadro que, aunque no resuelve
totalmente la problemática, abre caminos
para la construcción transdisciplinaria de las
categorías discutidas.
ARTE
El arte en la práctica literaria

• Criterio y juicio del gusto / disgusto subjetivo • Marco de pertenencia, apropiación y
~n los escritores / lectores y en el mundo de
desapropiación de la literatura y de las otras
mterpretantes.
artes.
• Principios de formación / deformación estética • Institución de dominio, predominio e influjo de
en el ámbito literario: géneros, macrogéneros
poderes que envuelve al arte literario al tiempo
o híbridos.
que liberan la práctica.
• Métodos de creación literaria que se vinculan con • Disposición manifiesta de una actividad
la diversidad de una creación / producción, y con
expresiva, de una práctica semiótico-discursiva
la experiencia o vivencia estética.
y de un territorio en constante transformación.
1

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

�Polémicas en el campo literario. Fronteras, canon y memoria desde la complejidad
y la transdisciplina / Rebeca Mariana Velasco Ortiz, Julieta Haidar

EL CONTINUUM ESTÉTICA -ARTE - LITERATURA
. .
Para reconocer un continuum entre estética, arte en general y litera~ra se.consideran la~ s1gmentes
discusiones que implican particularmente una crítica histórico-polít1ca, s1~ perd~r de v1~ta que hay
una intrincada relación entre estas áreas (que la estética impregna al arte hterano y la hteratura es
un arte). Es pertinente pensar que esta crítica atañe a:

• Una crítica a la estética como base artística que hace suponer a la lite:atura y a las demás a~es,
sublime, volátil e inaccesible al evento, y al estudio socio-~ultural penm~e reconocer lo alternativo
como espacio paralelo y resignificar las pasiones, expres10nes y emocton.es h~ma~~s.
• Una crítica a Ja estética y el arte como áreas profesionales y de profes1onahzac10n que en la
práctica se transforman.
.. .
. .
• Una critica a los usos de la estética vinculados a rangos de leg1ttm.1dad en el arte que hnutan el
alcance histórico y mnemotécnico de la literatura y sus roces con todas las artes y los campos
del conocimiento.
• Una crítica a la presencia autónoma de la estética y la inclusión de un arte que rompe con los
cánones establecidos, redefiniendo la estética.
,
.
• Una crítica al anquilosamiento de la estética y del arte, cuando estos se aislan de la reahdad
socio-cultural-histórico-política.
• Una historia común de tránsitos, contradicciones, épocas y énfasis distintos, tanto e? el t.e~en.o de
la estética como en el del arte, y específicamente en el del arte literario, con categonas dmam1cas,
no estáticas, dialógicas y polifónicas.

Continuum estética-arte-literatura (Velasco 2013: 78.79; esquema ampliado)

Uno de los criterios más destacados
para definir transdisciplinariamente las
categorías que discutimos lo sugiere Ainsa,
al enfatizar y recordar "cómo las fronteras
que protegen las diferencias que hacen su
especificidad, son al mismo tiempo el _pasaJ~
que propicia encuentros y transgresiones
(Aínsa 2002: 7). En otras palabras, se
plantea el canon / anticanon como escenano
simbólico de encuentros y transgresiones, lo
que retomamos en el apartado siguiente. De
tal modo, reconocemos las dificultades por
sostener una historia peculiar para la literatura
y otras producciones artísticas, puesto que
existen procesos compartidos que no pueden
ignorarse; con ello las diferencias específicas
suelen desvanecerse pero no anularse.
A manera de conclusión, entendemos la
estética como una dimensión del quehacer
literario indispensable para pensar en el
contexto completo de su operación y ésta se
conecta con otra serie de dimensiones activas
sin cuyo análisis parcelaríamos la realida_d.
Para pensar la estética, el arte y la creac10n
de la obra literaria a partir de esta perspectiva
en construcción, retomamos el problema del
canon en las vanguardias/posvanguardias
considerando los procesos históricos como
hitos de construcción de tradiciones que
encama a los sujetos, pero no persiste para
siempre; por eso son inmediatos y decis!vos.
Toda esta díscusión invqlucra a 1~ este!Ica,
los movimientos de legitimidad que se

manifiestan en tomo del canon y hacia la
periferia del campo artístico literario, así como
a la práctica semiótico-discursivo ht_er~na.
Estamos invitando a repensar las polelillcas
del arte, de la estética, y particulannente, las
polémicas en tomo del carácter complejo
del quehacer literario que discuten, entre
otras cosas, cómo se ha institucionalizado su
vínculo con ambas esferas.
La existencia de textos artísticos supone la
simultánea existencia de textos no artísticos,
y que la colectividad que se sirve de ellos sabe
hacer diferencia entre ellos. Las inevitables
vacilaciones en los casos fronterizos sólo
refuerzan el principio mismo de antemano
estamos partiendo de esas divisiones
clasificacionales como divisiones dadas. En
este sentido, la idea de la literatura precede
(lógicamente, y no históricamente) a la
literatura (Lotman 1996: 163).

Entre la seducción del canon y el
anticanon en la literatura
El canon se erige como un emplazamiento
en ocasiones institucional que permite reconocer, tal como sugiere Pozuelo (2000: 113),
que "los signos distintivos, las marcas de
distinción son susceptibles de convertirse en
«unas fonnas suaves de imposición»". En
palabras del mismo autor: "la definición misma
de cultura reclama a la del canon como elenco

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Polémicas en el campo literario. Fronteras, canon y memoria desde la complejidad
y la transdisciplina / Rebeca Mariana Velasco Ortiz, Julieta Haidar

------------de textos por los cuales una cultura se
autopropone como espacio interno, con un
orden limitado y delimitado frente a lo externo,
del que sin duda precisa" (Pozuelo 2000: 93).
Por ello, se ha considerado pensar en
el binomio fundamental para la dinámica
del canon: transformar y/o conservar.
Regularmente se trata en literatura de
la seducción provocada por el texto, sin
embargo, entendiendo al texto como sujeto,
podemos avanzar en la idea de los deseos
del autor: una seducción anticipada y una
seducción póstuma del canon, es decir, el
canon antes y después de la nonna; buscando
en los autores la "sintaxis de signos" y las
"huellas discursivas", como propone Cros
(1986: 76-96) que nos instalen en la sorpresa,
en una seducción inteligente.
No obstante, la seducción del canon
artístico-literario se relaciona también con
la dimensión institucional ligada al funcionamiento del poder, ya que la reproducción
de un canon legitimado plantea problemas
que difícilmente se cuestionan porque crea
concepciones en el arte. Este es un canon
/ anticanon que en un continuum también
recursivo funciona como intercambio semiótico entre centro y periferia. Es decir, se
produce un proceso de naturalización por el
cual los cánones se autonomizan del poder
y se hacen presentes en la creación literaria
metamorfoseados. A pesar de ello, podemos
entender que las vanguardias /posvanguardias y manifestaciones alternativas surgen
del cuestionamiento de los cánones que
seducen con la critica, y propician luchas para
superarlos, buscando un alejamiento que se
transfonna en ruptura. En las vanguardias/
posvanguardias literarias, a pesar de las
rupturas, existen dos movimientos: a) uno
donde todavía hay cierto reconocimiento de
los cánones institucionales y b) otro donde se
produce una ruptura significativa que subsiste
por cierto tiempo pero que instituye, muchas
veces, nuevos cánones a partir el anticanon.
En la posvanguardia se ha planteado que
no tiene pertinencia el canon, puesto que
los nuevos movimientos literarios y ciertas
propuestas en el orden de otras artes han
explorado y explotado todas la posibilidades
que encuentra el artista para romper con la
nonna, y en estas búsquedas prácticamente
desaparecería el canon. Desde esta linea de
discusión es necesario destacar que en las
posvanguardias se supone como caracteris-

Cathedra no. 20, julio-diciembre 20 I 4

tica fundamental lo efímero, con lo cual el
campo artístico sigue los cambios vertiginosos del mundo contemporáneo. Es así como
podríamos suponer, junto con Rubio (2013 ),
que actualmente "la creación artística
representa la consolidación del proceso de
ruptura del canon". En consecuencia, las
vanguardias y posvanguardias se instauran,
como ya hemos mencionado, con un ánimo
constante de ruptura. Pero si queremos
profundizar en esta búsqueda, debemos
plantear que existen cánones para todo
proceso o práctica semiótico-discursiva.
Debemos reconocer que este canon, como
proceso, tiende sus alcances a lo sinestésico
porque en las artes se rompen las fronteras,
tal como ocurre en los campos de las ciencias
naturales, sociales y de otras áreas del
conocimiento. Ésta constituye una hipótesis
para ser discutida, ya que la ruptura de
fronteras en el campo artístico conlleva a que
las distintas producciones artísticas utilicen
las técnicas y herramientas de otros campos,
lo que instaura un proceso sinestésico que
merece ser profundizado.
En estas problemáticas resaltan dos
dimensiones sintetizadas en lo subjetivo
y lo objetivo, también incluyen lo interno
y lo externo, lo privado y lo público, y se
despliegan hacia el intercambio que hemos
planteado entre el centro y la periferia, el
canon y el anticanon, así como entre los
campos del conocimiento. Dimensiones que
incumben a la discusión estético-filosófica
del arte (De Micheli 1966): una historia de
oposiciones internas, fuente de tendencias
controvertidas que trasciende la obra para
emplazarse en el texto vivo de un mundo
vivo donde se destacan razones históricas e
ideológicas para pensar el mismo mundo. A
partir de las propuestas transdisciplinarias
observamos recursivamente una dimensión
subjetiva del objeto (la obra texto o cultura)
y una dimensión objetiva del sujeto.
La discusión sobre el estilo único de tal
o cual época, que encierra la unidad de los
gustos artísticos y con ello una estética de los
tiempos, lleva a Lotman a cuestionar si "no
se logra la unicidad al precio de olvidar todo
lo que contradice esa unidad" (Lotman 2000:
114). Esta problemática es fundamental para
repensar la práctica literaria porque permite
retomar la pluralidad y la heterogeneidad
del arte literario, que implica reconocer una
gama inmensa de lenguajes y formas de

■

�Polémicas en el campo literario. Fronteras, canon y memoria desde la complejidad
Yla transdisciplina / Rebeca Mariana Velasco Ortiz, Julieta Haidar

Polémicas en el campo literario. Fronteras, canon y memoria desde la complejidad
y la transdisciplina / Rebeca Mariana Velasco Ortiz, Julieta Haidar

expresión literaria. Los compendios de
historia del arte o los anales y memorias
concebidos para editar y estampar una
tradición, funcionan también como censores,
voceros parciales o críticos temporales; en
otras palabras, funcionan como arancelarios
de la historia que, en muchos sentidos,
intentan eliminar la heterogeneidad:
Toda actividad del hombre como horno
sapiens está ligada a modelos clasificacionales del espacio, a la división de éste en propio
y ajeno y a la traducción de los variados
vínculos sociales, religiosos, políticos, de
parentesco, etc., al lenguaje de las relaciones
espaciales. La división del espacio en culto
e inculto (caótico), espacio de los vivos y
espacio de los muertos, sagrado y profano,
espacio sin peligro y espacio que esconde una
amenaza, y la idea de que a cada espacio le
corresponden sus habitantes dioses, hombres,
una fuerza maligna o sus sinónimos culturales, son una característica inalienable de la

cultura (Lotman 1996: 83-84).
Sin embargo, el nuevo canon es "un arte
que introduce nuevos soportes y materiales
expresivos, a la vez que reclama del contemplador, en un nivel hasta ahora desconocido,
su contribución a la construcción del
significado de la obra" (Rubio 2013). Este
giro, como lo llama Rubio, lleva a la ruptura
del sistema canónico de división de las artes,
posibilitando la legitimación de nuevos
géneros y discursos.
La profesionalización de la práctica literaria, como un proceso histórico vinculado
con las instituciones que hoy forman escritores, es el paso subsecuente para comprender
la incorporación al canon en el campo
literario. Indudablemente, pensar en la
profesionalización nos lleva a lo institucional
y específicamente a las instituciones de
educación superior o universidades. Pero
en la literatura, la profesión juega un papel
colateral debido a la historia particular que
cruza el oficio, la tradición y la vocación del
escritor con el arte, la ciencia y la función
social literaria. Sin embargo, la profesión
literaria forma también un conocimiento
disciplinar y, junto con las actividades
formativas, favorece la profesionalización
como acto institucional: controlan, regulan
y simplifican para asegurar, pese a las variables individuales, que grupos específicos

sean competentes en un lapso breve, según
cánones exigidos: educativos, sociales,
artísticos, estéticos o científicos.
Los cánones presuponen un compromiso
de posicionamiento. En razón de la categoría
de proceso, el canon no es una estancia
estática, sino un proceder dinámico que
soporta transformaciones de amplia
complejidad. Un canon que seduce, responde,
en alguna medida, a encomiendas situadas
en la institución pero no se limitan a ello;
es decir, los cánones de seducción son los
arbitrios tradicionales que van más allá,
se naturalizan, como hemos dicho antes,
impregnan la historia en el sentido más
amplio (la historia del arte, la historia de las
profesiones, etc.), pero también contienen o
encierran las posibilidades de un anticanon.
Apoyado por el planteamiento de Bourdieu,
Pozuelo argumenta que "el reconocimiento
del canon opera según un principio de
generalización que otorga igual legitimidad"
(2000: 119), y recupera como ejemplos,
precisamente, la literatura de vanguardia, entre
otros como el cubismo pictórico o el cine de
principios de siglo. Estos ejemplos sirven
para pensar en la búsqueda de homogeneidad
o el ajuste de nuevos cánones a los contextos
institucionales ya existentes. En este encuentro
de perspectivas, volvemos a Lotrnan:
La literatura nunca es una suma amorfa y
homogénea de textos: es también un mecanismo que se autoorganiza. En el más alto
escalón de la organización, segrega un grupo de
textos de un nivel más abstracto que el de toda la
masa restante de textos, es decir, de metatextos.
Son normas, reglas, tratados teóricos y artículos
críticos que devuelven la literatura a sí misma,

pero ya en una forma organizada, construida y
valorada. Esta organización se forma a partir
de dos tipos de acciones: la exclusión de
determinadas categorias de textos del circulo de
la literatura y de las organm,ciones jer.írquicas, y
la valoración taxonométrica de los que quedaron
(Lotman 1996: 168).

En concordancia con estos planteamientos, el dinamismo del canon presente en
la producción y reproducción continua de
dispositivos de legitimación social, produce
al mismo tiempo una recursividad entre el
canon y el anticanon, lo que explica el grado
mayor o menor de las distintas rupturas en el
campo artístico, y en el literario en particular.

Cathedra no.

20,

julio•diciembre 2014

Cerramos este apartado, que recupera
algunas revisiones del canon y del anticanon
literario, con lo que sugiere Gruia (2007):
la confluencia entre los planteamientos de
Bourdieu y los de Lotman. Y desde esta
exploración podemos concluir sobre el valor
y la valoración como procesos espaciales y
temporales en cuyos límites o bordes se realizan "las variantes ideológicas de la norma"
o ''variantes sociales del campo" (Rodríguez
2002: 56). En última instancia, todavía nos
parece muy pertinente considerar los cánones
como efimeros y de carácter sinestésico,
por las características de las producciones
artísticas contemporáneas, principalmente
de las posvanguardias.
La producción literaria como memoria
cultural/ transcultural

En este apartado, nos enfocarnos al análisis
de la memoria cultural / transcultural en la
producción literaria, como práctica sociocultural-histórica, como hemos ya planteado.
Es interesante considerar en la literatura y en
las otras artes esta dimensión mnemotécnica
ya que ha sido más pertinente y significativ~
para los discursos históricos. En relación con
esta problemática, nos surge la inquietud
por entender el funcionamiento diferenciado entre la memoria histórico-política y
la memoria ficcional-literaria, ya que los
acontecimientos pasan por reconstrucciones
diforentes que obedecen a normas y reglas
dtstmtas, diversas, plurales; en otras palabras,
los procesos mnemotécnicos siguen funcionamientos distintos en lo histórico-político
Yen lo literario. Además, en estos procesos
operan de modo significativo el problema
de los olvidos y de la conservación, desde la
dialéctica fascinante entre memoria/ olvido.
Otro aspecto interesante para destacar es el
funcionamiento de lo prohibido, de los tabúes
eo ambos tipos de memoria. Desde un ejemplo
concreto, mientras que en la reconstrucción de
la memoria histórico-política del trujillismo,
en vanos textos se conservan los tabúes en
la memoria literaria se pueden romper, c~mo
ocurre con la famosa novela de Mario Vargas
Llosa, La Fiesta del Chivo (1998), que tiene
como 'sujet' la tremenda dictadura de Rafael
Leónidas Trujillo, en República Dominicana.
La memoria histórica y la literaria son
ambas ficcionales, pero obedecen a reglas
distintas. Una de las diferencias fundamen-

Cathedra no.

20,

julio·diciembre 2014

tales es que en la memoria histórica se pregunta por la verdad y en la memoria literaria
por lo verosímil. El problema surge cuando
tratamos con una novela histórica como
La Fiesta del Chivo, que comparte los dos
!tpos de memoria por todos los procesos
transtextuales que la atraviesan. Sobre estos
problemas, las categorías lotrnanianas permiten reflexionar de una manera dinámica y
dialéctica sobre la frontera entre la historia
y la literatura (Haidar 2004). Sin embargo,
esta propuesta es compleja porque en la
moddización de segundo grado, los funcionamientos semióticos de la historia de la
política y de la literatura son diferent~s y, al
trusmo tiempo, se entrecruzan. Las fronteras
oscilantes permiten los continuum entre las
dos dimensiones; las supuestas líneas divisorias se desdibujan y lo que el lector siente
es que la historia invade constantemente el
mundo novelesco, en este subtipo de novela:
la histórico-política.
En relación con estos dos tipos de discurso, también podemos destacar otro aspecto
significativo que se vincula con el diferente
impacto que tienen sobre los receptores:
como ocurre con los discursos históricos y
literarios sobre la era del terror del trujillismo
en República Dominicana. Hay varios modos
de explicar estos impactos, de los cuales sólo
enunciamos uno: los discursos históricos se
dirigen más a lo racional, a lo analítico, y los
literarios a la emoción, al componente pasional. Estas consideraciones explican por qué
La Fiesta del Chivo mueve la memoria del
pueblo dominicano, en sus más entrañables
heridas y por qué logra un impacto superior
a los discursos histórico-políticos, que sin
duda cumplen otras funciones importantes
para explicar y entender por qué fue posible
esta etapa del terror en República Dominicana, lo que no corresponde a la producción
literaria novelesca.
En efecto, la dialéctica memoria/ olvido
no logra borrar todavía tan cruel tiranía ni
todos los efectos negativos que dejó en la
historia del pueblo dominicano, porque el
neotrujillismo ha logrado seguir en el poder
por muchos años a pesar de los esfuerzos y
las innumerables luchas libradas para superarlo, desplazarlo y construir un verdadero
sistema democrático, como fueron los momentos del gobierno de Bosch, en 1963, así
como la resistencia armada contra las tropas
de ocupación estadounidense en 1965.

■

�Polémicas en el campo literario. Fronteras, canon y memoria desde la complejidad
la transdisciplina / Rebeca Mariana Velasco Ortiz, Julieta Haidar

y

En República Dominicana, las condiciones de recepción del discurso son dificiles
de despegarse de la historia trágica del
trujillismo, porque, como algunos autores
mencionan, el terror todavía subsiste en la
memoria histórica del pueblo dominicano
como un tabú complejo instalado en un
funcionamiento subjetivo, colectivo e
inconsciente de cada dominicano (Foucault
1980; Zaglul 1977), lo que de cierto modo
explica los desvaríos de una supuesta
libertad, así como las dificultades para
reconstruir valores que se subsumen en la
violencia y en la rebelión, no propiamente
positivas.
Además, las condiciones de recepción no
permiten que se olvide la historia porque en
la novela aparecen los personajes históricos
con sus mismos nombres (creando el simulacro de la realidad), junto con otros que son
propiamente literarios. La utilización del
nombre histórico para los personajes de la
novela (recurso ya utilizado por JuliaÁ!varez
(1994) en El tiempo de las mariposas y por
otros autores) constituye un artificio, una
estrategia de doble filo, porque primero jala
al receptor a una lectura histórica y después
dificulta el despegue para que se pueda leer
La Fiesta del chivo, como una novela donde
se reconstruye de manera literaria la historia
real de esta era trágica.
En el ámbito de la recepción se produce,
por lo tanto, una tensión entre la lectura desde
la historia y la realizada desde la literatura, que
es propio de este subtipo de novela históricoliteraria, en donde están en tensión constante
los dos tipos de memoria señaladas. En ella,
la macro-operación discursiva de la narración
presenta invariantes y variaciones porque se
conjuga lo histórico y lo literario. Para ilustrar
lo señalado, consideramos el funcionamiento
de la narración en el discurso histórico y en
el literario entre los cuales, como dijimos,
existen fronteras oscilantes:
A) En el discurso histórico, el autor es
importante, por lo menos en el institucionalizado (en la tradición y en la historia orales
aparecen sujetos anónimos y colectivos) y en
el discurso literario ya hace años que no tiene
pertinencia considerar al autor, que cede su
lugar al sujeto narrador polifónico, categoría
de mayor validez explicativa. También
recordamos la diferencia ya clásica, entre
la narrativa en tercera persona del discurso
histórico, frente a la alternancia de la primera,

■

de la segunda y de la tercera personas en el
literario.
B) En el discurso histórico se pregunta
por la "verdad histórica" (problema siempre
muy complejo) y en el literario se cuestiona
su grado de verosimilitud, es decir, lo que
parece como verdadero. Como hemos mencionado, existe la relación y la diferencia
supuestamente irrefutable entre la "verdad
histórica" del terror y la verosimilitud narrativa del terror del trujillismo, presente en la
novela que estarnos analizando. Un aspecto
interesante ligado a lo anterior, se refiere
al hecho de que en el discurso histórico es
obligatorio el uso de una bibliografia y de
fuentes de apoyo, mientras que en el literario
este requisito nunca puede aparecer de modo
explícito, aunque el escritor haya realizado
múltiples investigaciones.
C) En el discurso histórico, el autor con
la narración procura dar cuenta del hecho
histórico, y en el discurso literario, el sujeto
narrador construye una trama narrativa (el
sujet en Lotman), sociogramas con momentos
de suspenso, de secreto, de revelación, estableciendo a cada instante motivaciones y
utilizando estrategias para cooptar al lector
en las redes de sentidos que quiere producir.
D) En el discurso histórico no tiene pertinencia hacer juegos de tiempos y espacios, y
en el literario, los juegos espacio-temporales
presentan una variedad infinita y constituyen
un recurso narrativo obligatorio, principalmente después del boom de la narrativa
latinoamericana
E) Mientras en el discurso histórico se
trabaja con "supuestos" personajes concretos, en el discurso literario los personajes
son ficcionales, y lo que puede parecer una
simple tautología contiene, sin embargo,
varias dificultades. En efecto, esta diferencia
se basa en varios aspectos: 1) los personajes
históricos suelen ser descritos y narrados
desde un punto de vista exterior, mientras que
en los literarios, más que privilegiar el punto
de vista exterior, se destaca el interior, lo cual
se homologa con lo que hemos planteado
en el primer punto de las diferencias; 2) el
personaje histórico es un objeto de narración
y descripción, tanto en la dimensión del ser
como del hacer, mientras que los personajes
literarios emergen como sujetos que narran;
describen, reflexionan, modalizan su
discurso con todas las posibilidades en
el ámbito del ser, hacer, parecer; y 3) los

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Polémicas en el campo literario. Fronteras, canon y memoria desde la complejidad
y la transdisciplina / Rebeca Mariana Velasco Ortiz, Julieta Haidar

personajes históricos suelen parecer como
individuales y los literarios pueden ser
individuales o colectivos (desde una teoría
objetiva del sujeto y si aparecen en la dimensión
individual es para funcionar como estereotipos,
como condensadores de sentido. Por ejemplo,
en la obra en cuestión, Johnny Abbes García
es un torturador criminal, un asesino verdugo,
pero más allá de su individualidad, en él se
condensan todos los torturadores).
F) El discurso histórico se dirige a la
razón, a las reflexiones teórico-analíticas,
mientras que el discurso literario despierta
la emoción, hace funcionar a plenitud el
componente emocional. Esta diferencia
explica por qué esta novela ha producido
un mayor impacto que los mejores estudios
históricos sobre el trujjillismo.
Las diferencias planteadas, que pueden
parecer simples en un primer momento,
adquieren una gran complejidad cuando
en el desarrollo del análisis del discurso
se cambia el objeto clásico de la historia
y ésta pasa a ser entendida como discurso,
como escritura o como tradición oral
discursiva. Este cambio motiva que todas
las diferencias, que parecían más o menos
evidentes, se trastoquen, y de cierta manera,
nos obliga a flexibilizar las distancias entre
los dos discursos canónicos el histórico
y el literario y reconocer que, en muchos
casos, las diferencias deben ser matizadas
y repensadas, porque estos dos tipos de
discurso pueden aproximarse pero conservan, a nuestro juicio, sus especificidades.
Como ejemplo de la necesidad de flexibilizar y asumir la oscilación sin miedo,
debemos detenemos en el problema de "la
verdad histórica". En este sentido, es muy
complicado cuando el lector de una novela
quiere preguntarse por la verdad histórica,
como ha ocurrido con La Fiesta del Chivo, lo
que no tiene pertinencia porque en el mismo
discurso histórico la pregunta por la verdad
es compleja. Para concretar lo dicho tenemos
varios ejemplos, pero únicamente utilízamos
lo observado en los mismos testimonios históricos sobre la era de Trujillo (subtipo del
discurso histórico), en los cuales encontramos relatos no sólo con matices diferentes
sobre diversos aspectos del trujillismo, sino
hasta contradictorios, como las diferentes
narraciones existentes sobre cómo se enfrentó
Trujillo frente al complot y a la muerte
(distintas reconstrucciones de la memoria).

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

En consecuencia, tanto en la historia
como en la literatura, nos encontramos con
reconstrucciones subjetivas, peculiares y
distintas, sólo nos resta concluir que la
petición de la verdad para los discursos
históricos debe ser de otro orden, y que no
tiene pertinencia esta preocupación en la
producción literaria.
En su repercusión sinestésica, la literatura como acto de lectura, práctica de sentido
y, sustancialmente, contacto trascendente con
el texto, permite concluir con la siguiente
reflexión: nos fundimos y confundimos con
el texto cuando lo perdemos de vista y se incorpora al ejercicio de nuestro pensamiento,
creando lagunas ineluctables, necesarias,
a veces imperceptibles, para anular la
fragmentación de nuestros sentidos, los
cuales se toman sujeto-texto o, por decirlo
de otro modo, nos convierten en textualidad.
Precisamente, en un acto sinestésico: la
vista atiende, descifra, traduce y representa,
después entiende, comprende, reflexiona
probablemente para desatarnos; para
permitimos pensar. Miramos el texto. El
oído nos proporciona resonancias, nos
devuelve imágenes y se convierte en una voz
con muchos ecos que después susurra ruidos
estruendosos, voraces, quizá poderosos: inspira. Esas voces resuenan, silbamos el texto y
nos cimbra, nos vibra. Así es como pulsa. El
tacto parece fuera de lugar, irrumpe la lectura,
penetra pausando y acompasando, hoja
con hoja, párrafo por párrafo, intervalo tras
intervalo, deteniendo la extensión y la fluidez,
pero es así como palpa y atrapa, de él depende
si nos quedamos o no. El tacto enjuicia
súbitamente al texto. Ahora sí, el gusto
podría considerarse la trampa fulminante, el
regocijo, la red que garantiza permanecer en
el texto, pero ese es otro gusto más extenso,
más completo y complejo (socio-cultural [
Bourdieu 1979]). El saboreo o degustación
también establece pausas, cronometrando
las sutilezas, los enfados, la sorpresa y los
disgustos, se pasa entre labios las palabras y
traga saliva mientras digerimos. Por supuesto
que paladeamos el texto. Quizá entonces
detecta el olfato, aunque todo el tiempo estuvo
husmeando: olfateando nos aproximarnos a
inhalar lo que quiere decirnos el texto, por
pura intuición. El texto huele y lo que olemos
hurga (remueve: tienta, palpa, tantea, toca e
incita): nos convierte en lectores vivos, respirando texto. / El orden de los sentidos es

■

�Polémicas en el campo literario. Fronteras, canon y memoria desde la complejidad
y la transdisciplina / Rebeca Mariana Velasco Ortiz, Julieta Haidar

indetenninado, sólo una sugerencia (Rolnik
2007). En conclusión, reconocemos que
nuestros cinco sentidos dificultan, obstruyen,
normatizan, normalizan o canonizan la
lectura, con ello a la literatura; podríamos
decir, quizá, que traban, estorban e interrumpen el encuentro con los textos, pero son la
única vía.
La percepción, en todos sus tonos,
distingue entre objeto y sujeto (texto y lector)
y entonces establece distancias; ya dijimos,
marcar ciertas pausas. Diferenciándonos y
discriminando ideas la percepción permite
detenemos fuera del texto. La sensación
avanza hacia el otro, sostiene Rolnik: "el
otro constituye una multiplicidad plástica de
fuerzas que pulsan en nuestra textura sensible, que se convierte así en parte de nosotros
mismos, en una especie de fusión" (2007).

Bibliografia
Aínsa, Fernando (2002), "Del canon a la periferia:
encuentros y transgresiones en la literatura
uruguaya". Alicante: Biblioteca virtual Miguel
de Cervantes, 2003, edición digital basada en
la de Montevideo (Uruguay), Trilce, 2002.
En: http://www.cervantesvirtual.com/servlet/
SirveObras/024272186569207209766 l 3/index.
htm [consulta noviembre 2009]
Álvarez, Julia (1994), El tiempo de las mariposas.
Trad. Rolando Costa Picazo, Ed. Taller Repú-blica
Dominicana, p. 359.
Bourdieu, Pierre (1992), Las reglas del arle: Génesis
y estructura del campo literario. Ed. Anagrama,
Colección Argumentos, Barcelona.
Bourdieu, Pierre (1979), La distinción: criterio y bases
sociales del gusto. Ed. Taurus, edición 2002, México.
Cáceres, Manuel (2005), "Cuestiones de recreación
narrativa. La traducción extratextual: de la literatura al cine y al cómic". En: Haidar (coord.):
La arquitectura del sentido JI. la producción
y reproducción en las prácticas semiólicodiscursivas. ENAH-INAH-CONACULTA, México.
Chávez, Dolores (2005), "Análisis intersemiótico de
expresiones artísticas de la identidad mexicana".
En: Haidar, Julieta y Sánchez Guevara, Graciela
(coords.): La arquitectura del sentido Il. La producción y reproducción en las prácticas semióticodiscursivas. ENAH-INAH-CONACULTA, México.
Cros, Edmond (1986), literatura, ideología y sociedad.
Ed. Gredos, Madrid.
De Micheli, Mario ( 1966), Las vanguardias artísticas
del siglo XX. Alianza Editorial, España.
Gruia, loana R. (2007), "Canon literario: reglas del
juego", publicado en Sociocriticism, vol. XXIl,
p. 295-332. En: http://www.ugr.es/~ioanagru/
sociocriticism.pdf[consulta mayo 2011)
Foucault, Michel (1980), El Orden del Discurso,
Barcelona, Editorial Tusquets.

■

Haidar, Julieta (2004), "De la verdad histórica a la
verosimilitud narrativa del terror. La fiesta del
Chivo (Vargas Llosa). En: Varios autores, Encomio
a Helena (Homenaje a la Dra. Helena Beristáin),
México, Instituto de Investigaciones Filológicas,
UNAM.
Haidar, Julieta (coord.), (2005), la arquitectura del
sentido: la producción y reproducción en las
prácticas semiótico-discursiva. CONACULTAlNAH, México.
Haidar, Julieta (2006), El debate CEU-Rectoría. Torbellino
pasional de los argumentos. UNAM, México.
Lispector, Clarice (1973), Agua viva. Herederos de
Clarice Lispector, de la trad., Elena Losada, Ed.
Siruela, S.A., 2004, 2012.
Lotman, Iuri M. (1996), la Semiosfera J. Semiótica
de la cultura y del texto. Ed. Cátedra, edición de
Desiderio Navarro, Madrid. (1969): "El texto y el
poliglotismo de la cultura", p. 83-90. (1973), "El
arte canónico como paradoja inforrnacional", p.
182-189. (1973): "Sobre el contenido y la estructura
del concepto de «literatura artistica»", p. 162-181.
Lotman, Iuri M. (2000), la Semiosfera llI. Semiótica
de las artes y de la cultura. Ed. Cátedra, edición
de Desiderio Navarro, Madrid. (1974): "Un modelo
dinámico del sistema semiótico", p. 63-80.
Medero Hemández, Natividad N. (2003), "Teoria estética
y arte: una polémica axiológica contemporánea".
Profesora de Filosofía y Estética en la Universidad
de las Artes de Cuba (ISA) En: http://www.
biblioteca virtual.clacso.org.ar [consulta diciembre
2009)
Molinuevo, José Luis (2002), La experiencia estética
moderna. Ed. Síntesis, España.
Morin, Edgar (1990), Introducción al pensamiento
complejo. Ed. Gedisa, España.
Neruda, Pablo (1974), Confieso que he vivido. Ed. Seix
Barral, Barcelona.
Nicolescu, Basarab (1996), "La transdisciplinariedad.
Manifiesto". Ediciones Du Rocher. Traducción
al español, revisada con el autor: Norma NúñezDentin y Gérard Dentin. En: http://www.ceuarkos.
com/manifiesto.pdf[consulta mayo 2008]
Pozuelo Yvancos, José María y Aradra Sánchez,
Rosa María (2000), Teoría del canon y literatura
española. Ed. Cátedra, Madrid.
Rivera Garza, Cristina (2004), Lo anterior. Ed. Tusquets,
México.
Rodríguez, Juan Carlos (2001 ), La norma literaria. Ed.
Debate, Madrid.
Rodríguez, Juan Carlos (2002), De qué hablamos cuando
hablamos-de literatura. Ed. Comares, Granada.
Rolnik, Suely (2007), "La memoria del cuerpo
contamina el museo". Traducción de Demian Kraus,
revisado por Ana Longoni. En: http://eipcp.net/
transversaV0507/rolnik/es[consulta mayo 2014]
Rubio Martín, Maria (2013), "Más allá del canon:
visiones de formas y escrituras contemporáneas".
Universidad de Castilla, La Mancha. En: http://
biblio3.url.edu.gt/Publi/Libros/abrapalabra/artemiradas-contexto/03.pdf [consulta enero 2014]
Sierra, Justo (1986), Evolución política del pueblo
mexicano. Estudio introductorio de Alfonso Reyes.
Ed. Porrúa, México.
Vargas Llosa, Mario (1998), La fiesta del chivo. Ed.
Alfaguara, México.
Velasco Ortiz, Rebeca Mariana (2013), "Territorios
de escritura: Campo cultural artístico-literario.
La formación de escritores en México". Tesis de
Doctorado. Escuela Nacional de Antropología e
Historia, Posgrado enAntropología Social, México.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

�Poesía

,

Osear Efraín Herrera 1
Camino hacia mis huesos

I
Así como hay tardes sobre la mesa del horizonte,
anestesiadas,
mi tarde, la tarde que vivo siempre
es la mujer que trepa las montañas,
acorrala automóviles en calles sin principio ni fin,
bebe diluido café en tazas desgastadas
y llora con los mendigos bajo los puentes.
Una tarde suicida se repite con voz segura
verdades inciertas, promesas incumplidas,
mientras la gente cruza la avenida,
rodea la plaza y espera el colectivo.
Sabe que no habrá tiempo de volver,
sabe que no habrá tiempo de crear
ni de corregir equivocaciones
ni de encontrar a los amigos idos.
No hay más tiempo para indecisiones
ni para repetir las palabras que Elliot ordenó mejor.
11

La noche acomoda a cada quien en su mesa,
reparte vasos y notas de consumo,
a cada quien da un rostro y un nombre diferente.
Entre sus manos vemos
los pájaros que somos
imposibilitados al vuelo.
1

Los poemas "Camino hacia mis huesos" y "Noche de perros" son parte del libro Camino hacia mis huesos (1977).
"Muro de horas", "En espera del invierno", "Danza de muros", "Canta a la hermandad del vaho", "Otra canción del
seguimiento" y "Cruzar el río con muletas" son parte del libro La luz y el muro (2009).

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

�Poesía / Óscar Efraín Herrera

Poesía / Óscar Efraín Herrera

III

Noche de perros

Ebrios de palabras impronunciadas y de acciones
pospuestas
son los hombres que atiende la noche en su taberna.
Hombres frágiles de pulmones
dejan al humo y al vaho lamer sus ropas
y apoyan las manos en la mesa para levantarse.

Los perros siguen a los hombres tristes,
avanzan tras sus pasos sospechosos,
los vigilan con lástima, los cuidan,
no hay suspicacia ni curiosidad,
lamen sus manos, a veces les ladran,

En la parte más cálida de la noche hay perros al acecho,
cuchillos en espera de abdómenes con vocación frutal,
basura olorosa a tiempo putrefacto,
el camino hacia los huesos que me sostienen

A miatd de la calle sólo se oye la noche,
el tiempo se divierte jugando con los perros
y los hombres caminan rodeados por el miedo.
Vuelven a casa, nadie los espera,
quisieran ser como sus compañeros de trabajo,
contar con una esposa, mantener a sus hijos.
Eso piensan sólo cuando regresan sin dinero,
sobrios y acompañados por los perros.

■

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Cathectra no. 20, julio-diciembre 2014

■

�Poesía / Óscar Efraín Herrera

Poesía / Óscar Efraín Herrera

Muro de horas

En espera del invierno

Lo más dificil es caer entre dos palabras,
ser aceptado por sonidos distintos,
conjugar entre dos significados.

Es posible me vuelva loco
si continúo sin parar
evadiendo las giratorias líneas
que buscan mis pisadas,
como las sombras buscan a su cuerpos.

La sombra de ese árbol pasa el día indecisa
si traspasa o no ese muro
cuando llega la noche y se da cuenta
que nada importa.
Ni la sangre que lastima las sábanas blancas de los enfermos,
ni las luces de un trailer en la carretera a media noche,
ni la publicidad de los panorámicos,
nada es más llamativo y lastimoso
que el seguir dando vueltas al molino.
Un día, sin saber por qué, preguntas
por cuál resquicio ingresó la tarántula,
cuál orificio eligieron las hormigas,
en dónde se escondió el escorpión,
cuándo dejó la víbora su piel
entre las hojas de tu diccionario.
A qué horas pusieron mi alma en venta
en la subasta de enseres usados.
Quién, preguntas, buscas, quién
dejó crecer la yerba en este rincón de la memoria.

Es posible que ni entre
al vestíbulo del laberinto,
ni que tampoco salga
indemne cuando embista
el toro de las deudas.
Es posible que mi voz se disuelva
en el solemne caracol del oído
si digo sin parar la misma historia,
la misma crónica
del último inquilino de las penas.
Pero quizá nada me sea posible
y jamás me acerque
a la playa donde cantan las sirenas,
ni ensuciará mis pies
el polvo perfumado del olvido,
y aquí me quedaré
como esperan el invierno
los suicidas y enfermos terminales.

Te has topado con ese muro de horas,
es invierno y un dolor de astillas se aloja en tus huesos.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Cathectra no. 20, julio-diciembre 2014

■

�Poesía / Óscar Efraín Herrera
Poesía / Óscar Efraín Herrera

Danza de muros

Canto a la hermandad del vaho

Me detengo de noche a contemplar
el aburrido gesto del vigía,
el oscuro color de las banderas
que nada simbolizan.
No me detengo, miro la secuencia
de muros de cantera en plena danza
con ventanas y sombras de palomas
ante el humano pudor de las estatuas.

Amo la lluvia, la hermandad del vaho
que me permite andar la calle sin ser visto.
Amo las plazas donde nadie juega,
con poca sombra y mucha hojarasca.
Busco los mediodías en invierno,
la tristeza de los pájaros sedientos
y la prisa de las parejas de novios
en los lugares donde no estaré.

Contemplo la lealtad del vigilante
al edificio que lo encarcela,
a los hombres que lo dominan.
Su anna es una enciclopedia.
En su mirada se columpia el vaho
que corroe los cimientos de su casa.

Olvido sin escrúpulos
las acciones que nadie me permite
y que domino como experto.
Voy a mi encierro voluntario, claustro
buscado sólo por mis enemigos,
antiguos compañeros.
Vengo de los lugares donde la urea
es el perfume y el ollín el maquillaje,
de muladares donde sólo sobreviven
los fuertes y los débiles,
los de en medio son expulsados a media noche.
Saludo a los carteros que me traen cuentas por pagar
y no me reconocen, pero esperan su propina.
Al tendero que siempre me pregunta si soy maestro,
si conozco a mis vecinos.
Admiro la mansa culpa de mi perro,
su rabioso cariño, su pereza.
Admiro lo que no soy, lo que no fui, lo que pudiera ser.
No digo más, continuar me haría volver al principio.

■

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Cathectra no. 20, julio-diciembre 2014

■

�Poesía / Óscar Efraín Herrera
Poesía / Óscar Efraín Herrera

Otra canción del seguimiento

Cruzar el río con muletas
Homenaje a Gabriel Zaid

No soy el papel ni la tinta,
sino la escritura.

Sólo lo fugitivo permanece
Quevedo

En el tiempo puesto en la ventana,
en el curso de un río ahora seco,
en el aroma de los guisos de mi madre,
en un patio de macetas,
en el saludo de los amigos,
en la luz opaca de las fotografías,
en el fondo de mis pulmones,
en las páginas amarillas del cajón,
en el dedo anular de mi mujer,
está todo lo que he sido.

No la mano ni la palabra,
sino el saludo.
No el fuego ni la brasa,
sino la ceniza que canta.

Lo que ocurra después, no sé,
pero andaré en muletas
hasta la última palabra.

■

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

��La religión, la perversión y el castigo
Leonardo Iglesias González
El fondo animal del humano, plantea
exigencias que no pueden ser evitadas, en
tanto provienen y radican en el interior
del individuo; éste hace escaramuzas para
evadirlas, pero al final se le imponen de una
manera inexorable y tiránicamente exigen
su satisfacción. Las últimas se traducen en
deseos, fantasías y tendencias que precisan
ser confrontadas con la realidad, y en
ocasiones vencer la resistencia de ésta; en
otras, cuando son insatisfechas se traducen
en impotencia, convirtiéndose en fuente de
malestar, sufrimiento y agresión.
En la religión cristiana hay un gusto
malsano por tratar con personas pervertidas,
con pecadores. A lo que se responde su
propuesta de redimirlos. En esta creencia el
hombre está pervertido desde el nacimiento,
en la idea del pecado original; que no es el
propio sino de los padres. En esta concepción
no se parte del hombre original, por lo que las
propuestas van dirigidas al individuo anómalo.
Con el hombre normal, el no-pervertido, el nomaleado por la cultura, la religión cristiana
nada tiene que hacer. Básicamente se hace
referencia a la perversión de dos instintos: la
sexualidad y la agresión; de los que nadie está
libre, pues la primera es parte de la naturaleza
humana individual y de la especie, y la otra
es resultante de la insatisfacción en la vida.
La protección de la vida es una actitud con
sentido, dada la condición actual del mundo;
as~ la Iglesia católica se opone a la cultura de
la muerte (guerra, drogas, aborto, eutanasia,
etc.) y defiende la vida. También, se afirma que
la cultura occidental es opuesta a la vida; sin
percatarse de que el credo religioso va opuesto
a ésta. La religión busca proteger inclusive la
vida degradada, la que no es humana, la que
carece de dimensión mental, personal o cultural.
Para quienes profesan el cristianismo,
originalmente en la confesión religiosa no se
sabe del pecado, éste es señalado, enlistado
y mostrado al niño para justificar el castigo.
En una condición semejante, el encierro del
delincuente como forma de castigo es un indicador de que es culpable; igual en el niño,
quien descubre su maldad en el castigo que
le imponen los adultos por su conducta. En
el modelo de la confesión se permite violar
la norma para castigar y así pervertir; de tal
manera que el individuo estará condenado a
pecar buscando el castigo que lo redima; y

Cathectra no. 20, julio-diciembre 2014

volverá a hacerlo con la conciencia de que
'hace mal'. En esta escena, el perdón es
inicio de la perversión de la conducta del
individuo; y el modelo se encuentra en el
individuo neurótico que padece la perversión
del instinto, sabe que algo que hace le
produce sufrimiento y nada puede hacer por
remediarlo. De hecho, hace algo que no puede
dejar de hacer; es consciente de ello, sufre y
nada puede hacer por evitarlo. Lo anterior
como expresión de la lucha consigo mismo.
Como parte de las pautas de conducta
de la cultura de Occidente, la perversión se
inicia con la idea de pecado (parte moral de
la cultura): se hace algo con la conciencia de
que está mal (mala conciencia) y no se puede
dejar de hacer e incluso se reta al castigo; así,
se está condenado a hacer lo prohibido. Aún
más, con la conciencia de que hay perdón, si
hay arrepentimiento. Esto es, no importa la
conducta, se seduce o se busca compasión del
otro, en búsqueda de la disculpa. Es una pauta
que se repite al infinito, pues su estructura
tiene un carácter inconsciente.
Perversión y cultura

La autoridad (padre, policía, sacerdote,
maestro, etc.) aparece como una figura
que persigue la violación de la norma. En
consecuencia, cuando el individuo percibe
a una figura de éstas tiene la sensación de
persecución, pues se remueve en su interior
la parte pervertida de su personalidad; que
se expresa como sensación de maldad. De
tal manera que, se puede afirmar que es el
castigo el que genera la idea de culpa, y no
a la inversa; lo que se puede apreciar en la
vida urbana donde rige una pauta: a mayor
número de policías mayor delincuencia.
La religión como parte de la cultura contiene
los elementos pervertidos del ser humano; no
ha sido construida sobre el ser humano natural.
De hecho, contiene muchos elementos que
niegan los instintos, que son expresión de la
vitalidad humana. En su dinamismo se hallan
contenidos elementos patológicos que sólo son
ocultados, enmascarados; tal como la figura
del policía que enmascara al delincuente, el
sacerdote que enmascara al pecador, al médico
que enmascara al enfermo, el maestro que
enmascara al hombre vulgar, etc. Hay una
máscara que se muestra en la cultura.

■

�La religión, la perversión y el castigo/ Leonardo Iglesias González

Lo anterior plantea un problema: la cultura
se ha construido con la fuerza del individuo con
instintos deformados; y así, las formaciones
culturales contienen componentes anómalos
que frecuentemente van contra la plenitud
humana. Históricamente el modelo adoptado
es religioso, pues trabaja con la mente del
individuo usando el truco del pecado y la
redención; como una manera de domesticar
al instinto. El camino ha sido el rechazo del
instinto para civilizar al ser humano. Al final,
la religión y el Estado se dividen a éste; la
primera se encarga del destino del ahna y el
segundo del control del cuerpo. Esto significa
que los diversos sectores de la cultura se hallan
contaminados con componentes anómalos de
los instintos, y se puede decir que el individuo
ordinario es un pervertido; de tal manera que
se aprecia como normal, y aquel que no tiene
malicia es presa de éste. En esta condición, el
individuo ordinario se coloca en una disyuntiva:
aparecer como un tonto o ingenuo, o como un
malicioso que busca abusar de los otros.
En otro ejemplo, cuando un adulto abusa
sexualmente de un niño, lo amenaza con
decirle a sus padres si habla de ello. Lo que
implica asegurar el secreto del acto, como en
el modelo de la confesión. Desde luego, la
idea de la fijación del trauma en la memoria,
con anomalías de la personalidad, oculta el
hecho de que se desea lo prohibido, que es
correspondiente con la pauta de la vivencia
del sexo en la infancia: lo numinoso de la
atracción-temor, lo fascinosum-tremendum a
que se refiere Rudolfütto. En otra situación, se
sanciona con un retiro espiritual a un sacerdote
católico por tener relaciones sexuales con
una mujer cercana a sus actividades. Todo
esto seria normal, no sería condenado ni
sería motivo de escándalo si no hubiera un
juicio condenatorio sobre la vida sexual
humana. Así, el celibato se asienta sobre una
concepción según la cual abstenerse de los
impulsos y renunciar al cuerpo es una virtud.

El origen de la perversión
En un principio está el instinto; que presiona
al individuo y lo impulsa hacia el objeto; con
su fuerza va hacia la realidad, quiere al mundo
para apropiárselo, dominarlo y colocarlo en su
radio de fuerza. Es la impulsión de la voluntad
en búsqueda de la sensación de poder en la
apropiación del objeto. La aplicación de la
fuerza conduce a la sensación de potencia que
lleva al individuo a buscar "más" y "mejor";
lo que se traduce en fortaleza y se convierte
en factor de avance. Se entiende que el sujeto
de la voluntad es el individuo; que en tanto
tal es autónomo y por esto mismo estatuye la
existencia autónoma del otro. Así, se configura
la realidad social.

■

Como expresión de los criterios, principios
y valoraciones que socialmente rigen la
conducta de los individuos, la moral va contra
lo natural. En forma de pauta de conducta,
mandato, reglamentación o ideología debilita
la voluntad humana e impide que el individuo
exprese lo profundo de sus impulsos; los que
de antemano son considerados como 'malos',
indeseables, motivo de pecado o degeneración.
La moral es un derivado de la concepción
religiosa de Occidente, y se expresa en variados
ámbitos en la vida cultural como la religión, la
familia, la escuela, entre otros. La pretensión es
inhibir el acto por la prohibición o la condena.
En la relación ordinaria del individuo con
los demás se presentan múltiples conflictos,
originados predominantemente por la
interferencia de las partes infantiles de la
personalidad; las que inducen la posición
autoritaria del otro: si uno de estos se
comporta de manera infantil el otro lo hace
como autoridad. En la posición infantil el
individuo busca agradar al otro y satisfacer
las expectativas de éste. Es el caso del niño
en búsqueda de la aprobación de los demás,
en los que proyecta la figura de los padres; lo
que oculta la necesidad de aprobación que se
halla en la actitud de dependencia, donde el
individuo convierte a los demás en su norma.
Supóngase el caso de 'un niño que le pega
a otro'. Es un hecho que forma parte de la vida
ordinaria en las primeras etapas del desarrollo,
que puede ser originado en una amplia
variedad de situaciones; tales como, que el
otro se convierte en obstáculo al movimiento,
tiene el objeto que se quiere, entre muchas
otras circunstancias. Si el acto sucede y el
niño logra lo que pretende, su personalidad
se fortalece y buscará seguir haciéndolo. Si
el otro es un igual, la actitud es opuesta y se
establece una lucha por el objeto en cuestión;
la que será dirimida por el dominio de uno
sobre el otro. Si el otro es un adulto, la actitud
puede ser de aprobación de la conducta del
niño; aquello es por tanto 'bueno'. Mientras la
actitud de rechazo, desaprobación o molestia
se traduce en el niño en la sensación de que
ha hecho algo 'malo'; lo cual ha molestado
al adulto. Así, el niño ha asimilado un hecho,
con la consiguiente valoración de aprobaciónrechazo, reflejada en la actitud del adulto. En
esta escena, el niño busca en la actitud del otro
el valor de su propia conducta; se ha alienado
y lo convierte en la voluntad que lo rige.
En otras ocasiones, como individuo
se siente malo; cuando explícitamente el
adulto le ha hecho sentir tal cosa. Ya no es
ahora solamente una valoración del acto en
cuestión, sino una calificación que se hace a la
individualidad total del niño; el que se trans-

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

La religión, la perversión y el castigo/ Leonardo Iglesias González

forma en un malvado. 1 De esta manera, la
conducta del adulto es lo que hace que el niño
perciba algo como malo o reprobable; lo que
significa que un acto aparece como bueno o
malo en una situación social. Esto muestra
que dichas valoraciones tienen origen en
este contexto y no se dan aisladamente en la
conducta individual. Se introduce así una pauta
normativa del adulto, que en forma de mandato
interior obliga; y si dicha introyección no
sucede durante la vida del niño, éste permanece
en la ingenuidad y la candidez expresada en
actitudes como sinceridad, sencillez y pureza.
Se halla "antes del bien y del mal".
La sensación de maldad del niño es un
reflejo de la actitud expresada por el otro; la
cual se ve reforzada por las diversas formas
de castigo que usan las figuras de autoridad
frente a la conducta del niño. La sensación de
maldad se asocia a la sensación de culpa, a la
de haber hecho un daño al otro, por tanto, se
merece el castigo (Castilla del Pino 1968: 54).
En la escena primero se percibe la conducta del
otro, que se asocia a una sensación interior en
búsqueda de una explicación de la conducta de
éste; luego, la idea de castigo se impone y se
asocia estrechamente a la culpa. Ser culpable
de algo es ser deudor; o sea, se tiene que responder por el acto, ya que con el mismo se ha
contraído una deuda moral que debe saldarse.
Cuando el impulso de la voluntad ha
sido obstaculizado, genera la sensación
de impotencia; con la consecuente rabia,
agresión, rechazo u hostilidad orientada hacia
el objeto considerado como causante de aquella
insatisfacción. El impulso de la voluntad
no reconoce un 'no'; y busca expresarse
incondicionahnente en cualquier momento y
situación; por lo que se patentizará de igual
manera, pero ahora con la 'mala conóencia'
de que aquello está censurado o plú
También, la conducta se asocia con la agresión
reactiva, consecuente a la obstaculización
del acto; por lo que el impulso va cargado de
crueldad; esto es, del deseo de dañar al otro.
Todo poder que prohibe algo [dice Niet,.sche]
despierta el temor en aquel a quien se le prohibe
algo, engendra la 'mala conciencia'(es decir
despierta el apetito de algo con la conciencia de
los peligros de su satisfacción, con la exigencia
del secreto, del camino torcido de la prudencia).
Toda prohibición estropea el car.ícter en aquellos
que no se someten a ella voluntariamente, sino

a la fuerza (Nietzsche 1967: Af. 738).
La 'mala conciencia' engendra la sensación
de maldad del acto; y como se ha dicho,
transforma al individuo convirtiéndolo en un
1

En el ámbito de la realidad social e histórica, lo analiza
Nietzsche en la Genealogía de la moral.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

malvado. Desde este momento se halla
colocado en el lado contrario, donde están
'los buenos'; y en este sentido, la moral
es el gran instrumento que se usa para
prohibir, censurar, limitar, o coartar los
impulsos humanos. Es el poder que usan los
padres, maestros, sacerdotes, autoridades, la
tradición, la religión, entre otras fuerzas para
imponer un dominio sobre los demás.
Desde este momento, el impulso ha sido
pervertido; en tanto se expresa de manera
torcida, respecto del camino y la finalidad
original.' Así, el pervertido es un individuo
contrahecho, que se ve expuesto de una manera trágica a realizar un acto, a pesar de la
censura moral y la amenaza de castigo. De la
misma manera, el individuo ordinariamente
tiende a realizar actos evadiendo o eludiendo
la norma; lo que se traduce en dificultades
adaptativas y de adecuación de la conducta,
como algunas circunstancias con el uso del
alcohol. En esta condición, el individuo hace
a un lado su 'mala conciencia', la 'suspende'
temporalmente. Posteriormente hace su
aparición, en forma de culpa y castigo.

El castigo y el daño a sí mismo
Como se ha dicho, ante el afán de imponer la
voluntad (enjuiciar, corregir, etc.) se castiga
a un niño porque golpea a otro en el juego
normal de impulsos. Ahora, lo que era un juego
inocente, dado por los impulsos, se transforma
en algo censurado, que 'está mal' y debe ser
castigado. Del hecho del castigo surge la idea
de que algo está mal; no a la inversa. Aquí
el efecto lleva a la causa: si me persiguen o
castigan es porque algo está mal. De ahí en
adelante, el individuo va a seguir expresando su
impulso con la mala conciencia (conciencia de
que está mal lo que hace) y con la convicción de
que merece castigo. El individuo está atrapado:
no puede dejar de hacer algo que debería dejar
de hacer, lo hace sabiendo que está mal y que
inclusive lo conduce al castigo. Ahí, la fuente
de castigo se halla fuera del individuo, en el
otro. Por lo que hay manera de escabullirse; lo
que conduce al camino de la perversión, que
consiste en burlar la censura moral y salirse con
la propia pretensión.
Cuando el individuo se da cuenta que
necesita el amor y cuidado del otro, tiene
como alternativa: ir en su búsqueda para
lograr disponer lo que pretende, con el riesgo
de quedar dependiente, o bastarse a sí mismo
y proveerse de los requerimientos para lograr
fortaleza y plenitud. Si prescinde de esto o lo
Pervertere.-volver al revés. De vertere.-girar, voltear,
volver, cambiar. Per.- completamente, en todo, todo el
tiempo. Sugiere la idea de que el ~pulso ~o c~e Y
persiste en su intención, aunque torcida su onentactón.

2

■

�La religión, la perversión y el castigo / Leonardo Iglesias González

rechaza significa que se puede tolerar el
dolor, el sufrimiento, la soledad, la carencia
de amor, el desamparo, etcétera; lo que puede
traducirse en: fortaleza individual, expresada
en la capacidad de bastarse a sí mismo, o en
no sentir, que a su vez conduce a no percibir el
do loro el sufrimiento de los otros (psicopatía).
El motivo del individuo es expresión del
querer de la voluntad, que lo conduce a ser sí
mismo; mientras cuando obra por deber, es a
pesar de sí mismo, en función de algo externo.
Cuando se es autónomo, en la relación con
los demás existen límites que se expresan
como separación; lo que implica un 'no' a
la intervención del otro en el interior de sí.
Dicho 'no' puede tener variados significados:
limite, oposición, rechazo, ataque, defensa,
entre otros. Lo que es variable de acuerdo
con la circunstancia, pero en cualquier caso
implica una separación como parte del
proceso de diferenciación de sí mismo, para
constituirse en una entidad autónoma. Este
conflicto con los otros, se presenta como un
problema con entidades externas a sí; pero
analizando con mayor detalle se corresponde
con un conflicto consigo mismo, porque si un
individuo es incapaz de decir un "no" al otro,
hay algo en su personalidad que lo impide,
y eso significa un conflicto en su interior, un
conflicto consigo mismo. Un ejemplo ayudará
a entender esto: una persona confia algo a
otra, y le pide no lo comente a una tercera.
Ahora, hay dos bandos entre los tres personas;
una, por saber lo que sabe tiene que ocultarse
ante la otra y precisa hacer un esfuerzo para
que cuando está frente a ella no se exprese
espontáneamente lo que le confió la primera.
Ahora se está ocultando a sí misma ante
la otra, como resultado de haber aceptado
escuchar la confidencia. Así, lo que parece un
conflicto con una persona externa a sí mismo
es un conflicto consigo mismo.
Cuando en la crianza, el adulto lleva al
niño a que 'sea su propio juez', que valorice
su acto en presencia del otro, que se imponga
a sí mismo un castigo o pena, no tiene
alternativa, no puede jugar, escabullirse o
evadir la censura, y tiene que exponerse al
castigo. Se convierte en su propio enemigo.
El castigo es un hecho muy frecuente
en la vida cultural. Se practica en el hogar,
la escuela, la cárcel, la religión, entre otros
ámbitos de la vida. Sin embargo, no hay
ningún estudio documentado que muestre que
el castigo es capaz de influir saludablemente
en la conducta o la personalidad humanas.
Sus efectos se expresan en la perversión de la
conducta en variados ámbitos de la existencia.
Por otro lado, el castigo se usa como ejemplo
para intentar disminuir la frecuencia de la
delincuencia; en la educación ha penetrado
como parte de la psicología del sistema de

■

recompensas y castigos; y la misma pauta religiosa
del cristianismo contiene este modelo: para los
fieles, como especie de niños, si se portan bien
tendrán el cielo como premio, si no, el infierno.
El castigo opera por el temor que inspira
la amenaza en el individuo. Toma la forma
de castigo fisico, que en la infancia está en
gran medida determinado por la diferencia de
tamaño entre el adulto y el niño y la capacidad
del primero de hacer daño. Posteriormente
muchos viven el temor al castigo, por las
actitudes amenzantes de las autoridades de
imponerles una pena si no cumplen con la ley;
lo que se denomina disuasión. Otra forma es
el castigo emocional originado en el 'temor a
perder el amor de ... ', con el que es amenazado
el niño en la infancia, si su conducta no se
adapta a lo que los adultos esperan de él. En
las primeras etapas la amenaza de perder el
amor equivale a la muerte, y posteriormente,
la descuido o maltrato del menor.
Lo anterior hace evidente que el amor se
vende caro; porque el niño precisa reprimir su
voluntad de poder, dejar de ser quien es, a fin
de tener el cuidado, la protección y las palabras
cariñosas de los adultos. El castigo fisico deja
lesiones objetivas y daños al interior de la
personalidad del individuo; y es relativamente
fácil detectar las consecuencias del mismo.
De hecho, el individuo aprende a burlar a la
figura que castiga; con inteligencia esgrime
sus defensas y puede librarse de aquella. El
castigo emocional origina una modificación
a la personalidad del niño, que le deja una
lesión para el resto de la existencia; 'el temor
a perder el amor de ... ' destruye la personalidad
del individuo, quien se halla en lucha consigo
mismo, combatiéndose y persiguiéndose
constantemente buscando agradar a los otros.
La práctica del castigo va asociada a
la intención de introducir una pauta moral
en el otro. Hay un criterio moral implicito
que lo sustenta y sirve de justificación, que
frecuentemente queda oculto y disociado de la
actitud punitiva. Quien realiza el castigo es juez
yparte del proceso: juzga y establece la pena por
él mismo. Es un modelo arcaico de la voluntad
de conducir la conducta de los demás que usan
las figuras de autoridad para dirigir y controlar
el alma del niño, y lo condenan a la perversión.
La respuesta al temor al castigo es variable
y muestra las maneras de escabullir la pauta
moral:
•

El individuo opta por comportarse
como supone que el otro quiere que lo
haga, ante el temor de perder el amor,
cuidado, protección, alimento, etc. En
este caso, la acomodación a la exigencia del otro se transforma en obediencia,
que avanza hacia a la sumisión, y de
ahí a la dependencia; lo que termina

Cathectra no. 20, julio-diciembre 20 14

La religión, la perversión y el castigo/ Leonardo Iglesias González

con la alienación en el otro. Ahora el
individuo no es sí mismo, sino como
supone que el otro quiere que sea. A
su vez, dicha alienación del individuo
condiciona la alienación en lo social
el Estado, la religión o la autoridad. '
• Frente al conflicto el individuo elabora
virtudes como formaciones reactivas
que le ayudan a controlar la parte
interior que siente como mala, y merece
ser explusada de su mente. A mayor
sensación de maldad, mayornecesidad
de conformar virtudes para mantener
aquellas a raya; de ahí al camino de
la santidad. En las virtudes hay la
tendencia a la negación de los propios
conflictos; lo que queda oculto bajo los
rasgos morales de la personalidad.
• El individuo logra derivar sus
conflictos o su agresión reactiva hacia
los objetos con afanes culturalmente
aceptables. No es lo mismo golpear
a otro con un palo que pegarle a la
pelota en el baseball; de la misma
manera no es lo mismo la crueldad
hacia el animal vivo, que abrir a éste
en canal en el rastro; o en la incisión de
un individuo durante una intervención
quirúrgica. En estos casos, se logra
derivar un impulso pervertido hacia
afanes culturalmente aceptables. El
policía persigue y castiga a quien
infringe la ley; ahí expresa su instinto
que se ha pasado del lado de la perversión al lado de la inmensión cultural.
• El pervertido sin remordimiento, sin
'mala conciencia, por el acto, es el
individuo fuerte; a quien las amenazas
del adulto no hacen mella, y sigue
expresando su impulso como si lo otro
no existiera; es el delincuente nato.
El delincuente tipo [dice Nietzsche] es el
hombre fuerte que se encuentra en condiciones
desfavorables, es un hombre fuerte que ha
enfermado ... sus virtudes están condenadas
por la sociedad; sus instintos más vivaces se
desarrollan juntamente con las emociones
deprimentes, con la sospecha, con el miedo, con
el deshonor. Pero ésta es casi la fórmula de la
degeneración fisiológica (Nietzsche s.f.: Af 45).
El delincuente nato es congruente consigo mismo, no así con la cultura; y en este
sentido expresa su autonomía y su fuerza.
Al conservar su individualidad se hace un
marginal; y cumple así con su propia norma.
El obediente, al contrario, es congruente con
la cultura y no consigo mismo; en su domesticación renuncia a su individualidad y se
aliena en el otro. El normal serla el que logra
racionalmente los fines que se propone sin
entrar en conflicto con la cultura; y expresa

Cathectra no. 20, julio-diciembre 2014

su instinto de manera tal que su acto adquiere
una dimensión cultural.
Hay un monto de perversión en los individuos que se integran a grupos delincuenciales;
suspenden su conciencia individual y en el
seno de la conducta del grupo adoptan los
criterios de éste. Por ejemplo, a las bandas de
narcotraficantes o secuestradores sus actos no
les causan culpa, dolor o pena. El individuo
en tanto tal, no se siente responsable, no tiene
idea de la consecuencia del acto, ni siente
pena o remordimiento. El grupo permite al
individuo hacer la 'mala conciencia' a un
lado y actuar con independencia de su influjo.
Por su lado, el castigador es un pervertido
que se identifica con la figura que lo agredió se
libra de su conciencia moral y adopta condu~tas
socialmente aceptadas; tales como el policía, el
padre de familia, el maestro, el sacerdote, entre
otros. Por otro lado, la conciencia de la rabia
contra el progenitor que supuestamente lo castigó
lo lleva a sentirse culpable; lo que lo induce a
buscar castigarse por sí mismo o proyectar en
el otro el daño que quiere hacerse. Realmente
se quiere castigar a sí mismo porque su mala
conciencia le censura la rabia que sintió cuando
vio insatisfecho su impulso original. Nietzsche se
refiere al gusto por hacer sufrir como algo "muy
humano"; como parte de algo que ha calado hasta
el fondo. Es la naturaleza humana pervertida que
asocia el goce a la crueldad, y e~lica la tendencia
y naturaleza misma del castigo.
La actitud de prohibición es parte de la
fantasía de los humanos de separarse de la
animalidad usando una pretendida moral como
fuerza, que en lugar de engrandecer, debilita;
en tanto se opone a los impuls9s del hombre, y
lo que logra es domesticarlo. Este se convierte
así en una caricatura; lo que es derivada de la
concepción religiosa, donde hay la tendencia
a la corrección buscando la perfección y la
pureza, como camino a la salvación.
El rasgo general del individuo pervertido,
particularnente el psicópata, es buscar molestar
o hacer sufrir a los demás sin sufrir él mismo
por su conducta. El castigo no logró inhibir
su acción y sigue haciéndolo sin la 'mala
conciencia' o culpa. Culturalmente se puede
decir que el pervertido ha modificado los
medios para lograr los fines que se propone. Lo
que quiere el que roba es lo mismo que desea
el individuo normal; salvo que aquel opta por
otro medio para lograrlo; el fin es el mismo.
De igual manera, el que castiga quiere forzar
al otro para ejercer un dominio; es el uso del
medio en lo que yerra. En estos casos se habla
de la anomia del individuo.
3

"Sin crueldad no hay goce posible; eso es lo que nos
enseña la más larga historia del hombre; ¡Y el castigo
también muestra ese aspecto de fiesta!" (Nietzsche
s.f.: Af. 6).

■

�La religión, la perversión y el castigo / Leonardo Iglesias González

Caracterológicamente el pervertido es un
individuo sujeto constantemente a la tentación de
violar la nonna; la tendencia a oponerse a lo que
coacciona en contra de él. Se trata de la nonna que
se opuso al instinto y generó una fuerza contra la
voluntad de dominio del individuo. Al violar la
nonna, se opone a la figura que la ostenta y busca
evadirla o burlarla. Si la figura está incorporada
en el interior de sí, entonces se está evadiendo
de sí mismo, está luchando contra sí mismo. Lo
que se expresa en una vida gris, infatisfuctoria,
de fatiga; una vida de desgaste, donde usa
demasiado esfuerzo comparado con lo que logra
en su existencia.
El pervertido es malicioso. nene la propensión
a 'pensar mal'. Se conduoeconsutilezas, sagacidad,
sospecha o recelo. nene la "disposición activa de
hacer el mal intencionadamente, apelando a los
recursos de la inteligencia y la imaginación"
(Porot 1%2: 326) Es la tendencia a producir un
sufrimiento en el otro; buscar de quién abusar,
entre otras conductas. Esta actitud de malicia
es un derivado de la agresividad generada en la
impotencia por la insatisfucción original de su
impulso. El gusto por lo prohibido y el aran de
'encontrar de quién abusar', son así dos rasgos
básicos del carácter perverso. En este sentido,
la moral propaga excelentemente la perversión:
toda prohibición aumenta la fascinación por lo
negado.' El individuo que no es 'maleado' por el
castigo es el inocente; el que va sin la sensación de
culpa, con candor. La paradoja es que en el seno
de la sociedad regida por la moral y el castigo, el
individuo sin malicia es fiícil de engañar. Albert
Camus en El extranjero narra lo que le sucede al
individuo ingenuo, y la manera como es tratado
por la cultura Se convierte en un extraño para los
demás, cuando en relación consigo mismo dispone
de una completa coherencia Así, en la conducta el
polo contrario de la malicia es el candor.
En la religión cristiana se concibe la idea del
pecado original; lo que implica una desobediencia
al mandato divino, con la consecuente conupción.
De ahi en adelante las relaciones entre hombre y
mujer están sujetas a la tensión entre el deseo y
el temor; el acto es considerado como algo que
requiere expiación y castigo, y del cual debe
responder la totalidad de los hombres. De ahi, la
confesión como camino por el cual se intentaba
librar al hombre del pecado; y paradójicamente
se le condenaba a la perversión.
Laconfesiónabriael camino hacia el encuentro
consigo mismo; pero el perdón convertía eso en
un círculo vicioso. Después de la confesión el
individuo estaba listo para violar la nonna y volver
a pecar, cometía la fulta con la 'mala conciencia'
de que aquello estaba censurado. La idea de
que iba a ser perdonado le aminoraba la carga
4
Cuando se dice fascinación, se quiere significar que
el objeto deseado aparece distorsionado; y de manera
engañosa seduce al individuo.

■

de maldad; y por otro lado, lo inducía a quitar
gravedad al acto. Se apreciaba frecuentemente,
cómo en la confesión muchos sacerdotes
atribuían a los niños pecados que éstos no sabían
que existían. En este caso la desaprobación y la
amenaza pervertían el impulso del niño.
El 'temor a perder el amor.. .' es parte del
cristianismo como la religión de Occidente; donde
el amor se presenta como el todo, lo que resuelve
los problemas del mundo, en su origen y su fin
De esa manera, tal parece que todos los seres
humanos andan en su búsqueda, y aquél que no
se une con los demás, quien busca la soledad de
la autonomía y la fortaleza es visto con recelo. Se
decía: el temor a perder el amor del adulto lleva al
niño acomportarse de manera obediente; lo que lo
hace diferente a sí mismo, en tanto ser autónomo,
con su propia pauta. Temoraperderelamorde...
siguifica que no se dispone de la presencia del otro
(cuidado, afecto, protección, etc.); lo que para el
niño en las primeras etapas siguifica colocarlo
en una situación muy amenazante o en riesgo
de muerte.
La presencia del otro significa que éste se halla
en la realidad del individuo como objeto externo
a éste. Cuando el otro se halla representado en
la interioridad de la personalidad, su presencia
es constante, no hay posibilidad de perderlo;
con lo que el temor a la pérdida no aparece y la
amenaza no funciona El temor a perder el amor
del otro implica, por tanto, una lesión a la mente
y personalidad del niño; lo cual significa un
fracaso en el proceso de individuación. Cuando
el otro no se halla en el interior no surte efecto la
nonna. En esta condición el individuo no la ha
incorporado y sólo puede acatarla en presencia
del otro, como figura externa objetiva En este
caso la ley, como ejemplo, no puede recurrir a
la nonna interna y busca sujetar el cuerpo del
individuo. Se transfonna en algo objetivo: las
cuatro paredes de la cárcel.
Se trata así de un dinamismo infantil en
la mente del humano; y de la misma manera,
cuando se dice que el castigo al delincuente es
para que los demás se contengan y no delincan,
quiere decir que se está hablando de adultos que
tienen una concepción infantil de la realidad.
Como conclusión: las perversiones se
explicaban por la carencia de algo, de un
supuesto sentido moral como facultad que
permitia distinguir entre el bien y el mal. Con
este criterio, el individuo pervertido padecía de
una constitución malsana que lo hacia incapaz de
adaptarse a las pautas morales de la civilización.
No baytal facultad, sino que la perversión es algo
adquirido durante la fonnación de la personalidad
en el proceso de individuación; muestra el
camino torcido del instinto del individuo, que
busca imponerse a los demás, dominarlos o
dirigirlos, pero sintiéndose culpable de ello. Es
la búsqueda de dominio como expresión de la
voluntad de poder que ba sido obstaculiz.ada.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

La expresión poética de Enriqueta Ochoa
como transgresora de lo social

Tzitel Pérez Aguirre
En el transcurso de la historia, y en la literatura,
el papel de la mujer se ha trazado de manera
tenue debido a que esa historia se ha construido
a partir de la visión y la perspectiva masculina,
lo que permite dejar fuera del reconocimiento
las actividades que han desempeñado.
Es decir, la mujer intervino y lo sigue
haciendo en el devenir de la historia, ya sea
literaria o en cualquiera que sea, su figura
se encuentra presente, sin embargo, ha sido
objeto de parámetros sociales que indican
su inclusión o exclusión de la historia. Su
interés por expresarse es lo que la impulsa
al trabajo de la escritura, con ésta edificará
su manifestación genuina de su conciencia
social y de su perspectiva de vida, con ello,
establecerá su visión del mundo donde vive.
Esa visión será distinta de la que ofrecen
los escritores hombres; la mujer romperá el
esquema de sólo ser objeto o temática literaria cuya esencia está basada en el eterno
femenino y dejando esto atrás, transgrede
los lineamientos establecidos por sus
compañeros de trabajo y puede consolidarse
como un sujeto social. El yo femenino se
desplegará con ímpetu en la escritura de la
mujer alejada de los modelos masculinos
impuestos. Su escritura se conformará por
una protesta deliberada contra la opresión
y la defensa feminista para culminar una
vez que se afiance en el mundo social y se
redefina por medio de su escritura.
Hace tanto, ya, que venimos lentamente
escribiendo, cada vez con más furia, con
más autorreconocimiento. Mujeres en la dura
tarea de construir con un material signado por
el otro. Construir no partiendo de la nada,
que sería más fácil, sino transgrediendo las
barreras de censura, rompiendo los cánones
en busca de esa voz propia contra la cual
nada puede ni el jabón, ni la sal gema, ni el
miedo de cas-tración, ni el llanto (Valenzuela
1985:198).

Cathectra no. 20, julio-diciembre 2014

Las temáticas trabajadas en la escritura
de la mujer, serán las ruismas usadas por el
hombre, pero su expresión estará vinculada
con su experiencia de vida, su concepción
del mundo es otra y en este aspecto romperá
moldes sociales y culturales consolidados.
Su escritura buscará la oportunidad de cuestionar los pilares de una cultura masculina.
La voz reflejada en la expresión de la
mujer se palpa con mayor fuerza a lo largo
del siglo XX, cuando en el mundo se gestan
transiciones en muchos ámbitos como:
en lo económico, social, ideológico, los
adelantos tecnológicos, la modernización,
las revoluciones políticas, y naturalmente la
incorporación de la mujer a distintas esferas
en la que antes no figuraba.
En ese mundo contemporáneo lo sagrado
ha dejado de serlo para convertirse en
materia profana, el aspecto de la sexualidad
se encama como sustento del hombre y de
la mujer, pero, de manera recompuesta;
recomposición hecha por ellos mismos.
En el caso de la literatura tal composición
nueva se expresa y se manifiesta a través de
la escritura y el despliegue de la modernidad:
la ruptura con la idea de dios. "Lo que a partir
de la sexualidad puede decir un lenguaje si es
riguroso, no es el secreto natural del hombre,
no es su tranquila verdad antropológica, es
que está sin Dios" (Foucault 1999).
Partiendo de esta ruptura descrita como
la muerte de dios y la recomposición de la
escritura, serán parte del cambio al que se
someterá la mujer para redefinir su función
en el mundo social. Su voz reflejará esa
concepción moderna y su cuestionamiento
de los modelos establecidos.
La escritura de la mujer reformula un
lenguaje, que basado en lo arriba mencionado,
construye un lenguaje particular femenino, su
perspectiva de vida estará proyectada en éste.
Se puede vincular la escritura hecha por
la mujer con la perspectiva de Derrida sobre

111

�La expresión poética de Enriqueta Ochoa como transgresora de lo social / Tzitel Pérez Aguirre

el concepto de desconstrucción y que apunta
Patricio Peñalver en la Introducción del libro
La desconstrucción en las fronteras de la
fi/osofia (1993):
Desconstrucción parece significar ante
todo: desectructurar o descomponer, incluso
dislocar las estructuras que sostienen la
arquitectura conceptual de un determinado
sistema o de una secuencia histórica; también,
dessedimentar los estratos de sentido que
ocultan la constitución genética de un proceso

significante bajo la objetividad constituida
(Derrida 1993: 17).
Una muestra de la expresión de la mujer
es el poema "Las vírgenes terrestres" de
Enriqueta Ochoa. La voz de Ochoa oscila en la
atmósfera de la vida, la muerte y la sexualidad,
sus premisas se desarrollan con las ideas de
que la vida es una agonía constante, y que el
estado perenne del ser es la soledad. Aunado
a estas temáticas aparece también como ideas
reiteradas el cuestionarníento y la denuncia
sobre la definición de la mujer impuesta por
la sociedad.
En "Las vírgenes terrestres" se describe
a la vida como agonizante la cual puede
convertirse en un constante anhelo de lo
camal, el dolor, la repulsión y el descontrol
perennes en la condición de la mujer virgen:
En vano envejecerás doblado en los archivos,
No encontrarás mi nombre.
En vano medirás los surcos segmentados

queriendo hallar mis propiedades,
no tengo posesiones.
En cambio,
¿el sueño de los valles arrobados es mío?
Sí.
¿Mío es el subterráneo rumor de la semilla?
También.
Si me extraviara a tientas, en la oscuridad,
¿cómo podrían llamarme y entenderles?
Llámenme con el nombre
del único incoloro vestido que he llevado,
el de virgen terrestre.
("Las vírgenes terrestres". "Introito" 111-15).

Aquí, la vida se presenta como reclamo
hacia el concepto social sobre la virginidad
de la mujer, la cual es vista como un estado
consagrado de Dios, porque permanece pura
y casta, y no da ninguna señal por satisfacer

■

el deseo sexual. Sin embargo, esto es el
cuestionamiento, la mujer es consurnída por
dentro por ese deseo y su vida es la continua
búsqueda de la satisfacción sexual, muerte
en vida.
Las figuras sémicas /incoloro/ y /vestido/
refieren a ese estado de castidad y pureza,
vinculando lo puro con lo blanco, podría
asemejarse con el concepto de carencia de
color creando la concepción de la virginidad
de la mujer. La temática del dolor y el padecimiento por ser virgen se crea cuando se
manifiesta que en verdad interiormente existe
la necesidad de dejarlo de ser:
Duele esta tierra henchida de vigores
sollamando la frente,
quemando las entrañas ...
("Las vírgenes terrestres". "Introito" I //16-18)

La mujer, todo su ser, es ardiente y
está lleno de pasión; fuerza que le quema
ligeramente la frente, pero que le quema su
interior y esto es el dolor de su condición.
Y el dolor se convierte en odio:
Todo mi nombre dentro se me rompe de odio:
odio a la puerta en mí, siempre llamada,

odio al jardín de afanes desgajados
entre el sol y la muerte.
("Las vírgenes terrestres". "Introito" I // 62-68).

La denominación de virgen; se vincula
con la mujer donde también se encuentran
esos anhelos vehementes, y que son buscados
y se contraponen el placer necesario y la
negación del mismo.
La mujer muestra la verdad de su ser y el
engaño de su virginidad:
¡Mentira que somos frescas quiebras
cintilando en el agua!,
que un temblor de castidad serena
nos albea la frente,
que los luceros se exprimen en los ojos

y nos embriagan de paz.
¡Mentira!
Hay una corriente oscura disuelta en las
entrañas,
que nos veda pisar sin ser oídas
y sostener equilibrio de rodillas,
con un racimo de luces extasiadas

sobre el pecho.
("Las vírgenes terrestres". "Introito" II // 32-43).

Cathedra no. 20, julio-diciembre 20 I 4

La expresión poética de Enriqueta Ochoa como transgresora de lo social/ Tzitel Pérez Aguirre

Aquí, las figuras sémicas trazan el estado que
debe tener la mujer virgen y su condición real;
dan una contraposición, la pureza vs la realidad;
no es verdad que ellas resplandecen por ser
castas y puras; que están en paz, sin embargo,
no es así; ellas son orilladas a satisfacer su deseo
camal; la sexualidad se posee y es buscada de
cualquier manera; entonces su anhelo reprimido,
expresado también, es desahogado en el sexo
oral y de esa forma no se altera su condición:
esto sólo en el instante sexual.
Es claro observar cómo el lenguaje se
aleja totalmente del concepto de lo eterno
femenino, de la mujer contemplada por el
otro y se define, en un ir y venir contrasta
los modelos sociales con su imagen, adquiere
conciencia.
Para Bataille "hay dos grandes pasiones:
el sexo y la violencia, el impulso erótico y el
tanático, de los que dependen la vida y la muerte
del grupo, su reproducción y su exterminio"
(Campillo 2001: l); para él es constante la
tensión que existe entre lo profano y la sagrado,
en lo profano el ser está subordinado a lo social,
en cambio, en lo sagrado el ser se integra
definiéndose en el ámbito social.
De esta forma es importante señalar la
vinculación entre la relación erotismo y
muerte hecha por Bataille y la expresión
poética de Ochoa; para el autor el erotismo
se lleva a cabo entre seres conscientes,
separados y destinados a morir, igualmente
es objeto de tabú, porque es prohibido pero
a la vez atrae, a esto menciona:

Dicen que una debe
morderse todas las palabras
y caminar de puntas, con sigilo,
cubriendo las rendijas,
acallando al instinto desatado,

y poblando de estrellas las pupilas
para ahogar el violento delirio del deseo.
Pero es que si el cuerpo

pide su eternidad limpio y derecho,
es un mordiente enojo andarle huyendo;
dejar su temblorosa mies ardiendo a solas,
sin el olor oscuro de los pinos.
("Las vírgenes terrestres". "Introito" IV// 44-55).

El rol social impuesto se transfiere y
aparece como la visión que tiene la mujer
de ella misma y de la sociedad que la había
mantenido acorazada, sobrepasa los límites
impuestos y juega con las palabras vírgenes
y terrestres que son distantes al concepto
de Dios, ya que la ruptura con él también
se manifiesta.
Cuestionamientos que realiza sobre su
condición de objeto impuesta socialmente y
cómo ésta se vuelve en su muerte, sin embargo,
en el momento cuando reflexiona y adquiere
conciencia de ese limite expresado a través de
su escritura aislada de los condicionarníentos;
es cuando se observa a sí misma y se proyecta
como sujeto social activo:
Viejas causas, cánones hostiles,
fervorosos principios maniatándome.

¿Sobre qué ejes giran que me doblan
a beberme la muerte en la conciencia?
Yo me miro yno soy sino una cripta en llamas,
una existencia informe, sonámbula,

El sujeto racional es el que ha aprendido a
reprimir el deseo inmediato, a mantener con
sus semejantes relaciones funcionales, basadas

cargada de fatiga.

en la desconfianza mutua y en el cálculo de

("Las vírgenes terrestres". "Introito" IV// 62-68).

intereses a largo plazo. Es un sujeto acorazado,

cerrado sobre sí, cuya integridad es tutelada por
la ley. Abrirse a la comunicación sagrada (sea
erótica, festiva o artística) le exige romper esa

coraza, infringir esa ley, dejar al descubierto
la propia desnudez, temblorosa y vulnerable.
En este sentido, la verdadera comunicación
comporta una violencia, una trasgresión: el ser
separado, autónomo, seguro de sí, protegido
frente a los otros, se ve fonado a descubrir
sus heridas, a exponerse ante los demás ..

(Campillo 2001: 4).
Por tanto, Ochoa se expone ante los
demás como la figura de mujer definída por
ella misma:

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Pienso en las abastecidas, las satisfechas,
las del ancho mar;
las que reciben el regocijo vital de las
corrientes
cauces donde la vida vibra y se eterniza,
pienso en las abastecidas

y me irrita el despecho
de mi roja marea sofocada;
de no encontrar la presencia de Dios
por ningún ángulo

y andar de pueblo en pueblo
emblanquecida de miedo,

de pasión y de tedio,
sepulto el corazón bajo el hollín
de todos los recelos.
("Las vírgenes terrestres". "Introito" VI// 83-96).

�La expresión poética de Enriqueta Ochoa como transgresora de lo social / Tzitel Pérez Aguirre

Su cuestionamiento es: ¿quién dispuso de
ellas para convertirlas en vírgenes, si no es la
sociedad? Esa sociedad que ató sus manos y
designó su vida. Y por qué deben negar sus
deseos, se les impone dejar morir sus anhelos
íntimos, no realizarlos; por eso las vírgenes
se convierten en una /cripta en llamas/,
porque sus deseos no manifiestos las van
consumiendo, adentro de sus cuerpos, y así
se reconocen como una constante actividad
entre vivir y morir, satisfacer sus necesidades
sexuales y reprimir las mismas.
Si la "transgresión es un gesto que concierne al límite" (Foucault 1999), Ochoa se
propone, además de cuestionar la concepción
social sobre la mujer se dispone a crear su
concepción de mujer como integrante activo
de la sociedad: "es la figura del ser que no
es sino la transgresión de su propio límite"
(Foucault 1999).
Esa creación no es más que el desprendimiento del ser, en este caso del yo poético
femenino, "es el despliegue de la experiencia
del límite, que se hace y se deshace en el
exceso que lo transgrede" (Foucault 1999), es
la ruptura con Dios. La palabra es dominada
por la poeta para ubicarse en un tiempo y
espacio, para transgredir la línea consolidada
y fundirse con su realidad vivida, la transgresión consiste en el movimiento que se hace
de forma pendular que remite a las configuraciones prestablecidas para deconstruirlas
en expresiones propias, con un lenguaje
genuino la mujer se proyecta ante la sociedad
como sujeto social.
El lenguaje de Ochoa integra su mirada
hacia el mundo interior de la mujer a partir
de esa estructura transgresora que denuncia
las estructuras sociales impuestas y persigue
reestructurar el yo femenino, las imágenes
que refleja son el complejo sistema de ideas
que configuran el pensamiento del ser de la
mujer. Deja a un lado la visión masculina
hecha de ellas para edificar su visión interna.
Esa reestructuración del yo se lleva a
cabo en el vacío, en ese vacío donde el ser
se encuentra solo y donde Dios no existe y
sólo así descubrirse como es realmente y
autoexpresarse:

■

Matar a Dios para liberar a la existencia de
esa existencia que la limita, pero también

Primer manifiesto del filosofar.
¿Hacia una función social del filosofar?

para conducirla a los límites que borra esa
existencia ilimitada (el sacrificio). Matar a
Dios para conducirlo a esa nada que es y para
manifestar su existencia en corazón de una luz

que la hace flamear como una presencia (es el
éxtasis). Matar a Dios para perder el lenguaje
en una noche ensordecedora, porque esta

José Luis Cisneros Are/lana

herida debe hacerle sangrar hasta que brote
un 'inmenso aleluya perdido en el silencio

sin fin' (es la comunicación) (Foucault 1999).
Sin embargo, el traspaso del limite se
detiene y solo queda la denuncia:
Pero inútil, inútil,

porque a la tierra estéril
no se le oyen los labios.
("Las vírgenes terrestres". "Introito" VIl // 124-126).

El significado de que la vida no tiene una
esperanza, de que es una agonía perenne, una
lucha entre la pureza y la realidad son rasgos
que evidencian los límites que se sobrepasan,
son los pilares que cuestiona:
La transgresión lleva el limite hasta el
límite de su ser; lo lleva a despertarse en
su desaparición inminente, a encontrarse

en lo que excluye (más exactamente tal
vez a reconocerse allí por vez primera),
a experimentar su verdad positiva en el

movimiento de su pérdida (íbidem).
La relación entre esos límites y su transgresión simplemente no puede acabar entre
ellos, sino es una vinculación que permite al
ser llegar a su autodeterminación. Así, Ochoa
se expresa para autodefinirse, desprenderse
de la mirada del otro y construir su propia
mirada.
Bibliografla
Derrida, J. (1993) la desconstrocción en las fronteras
de la filosofía. España: Paidós.
Foucault, M. (1999) Entre filosofía y literatura. España:
Paidós.
Oc boa, E. (1987) Retomo de Electra. México: Lecturas

Mexicanas. No. 72.
Valenzuela, L. (1985) "La mala palabra". En Revista
Iberoamericana. Pittsburgh LI. No. 132-133.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 20 I 4

La siguiente reflexión busca establecer la
siguiente tesis: filosofar tiene una función
social en cuanto así se decide, no en cuanto
a uoa necesidad intrínseca estricta. Para mostrar esto parto de los siguientes postulados
debatibles. Aclaro que baso mi postura en
Cornelius Castoriadis, Alain Badiou, Edgar
Morin, Martin Heidegger.
l. Filosofia es en esencia filosofar. Esta
afirmación parte del hecho de que filosofia,
como concepto, designa una actividad
humana, es decir, un verbo. Esta actividad
ofrece la posibilidad de ser pensada como
uoa noción no clarificada, pero clarificable.
Al provenir esta palabra de una lengua, la
griega, que hacía inseparables al sujeto que
lo ejecutaba y al acto ejecutado; es decir,
no como entidades abstractas sin un sujeto
concreto, sino siempre como la realización de
algo; la filosofia designaba la forma de pensar
y hacer de un individuo. Debido a la tan citada
etimología de esta palabra, podria pensarse
que los griegos entendían al filósofo como un
sabio. Pero la noción de sabio se aplicaba a
quien conocía por medio de la experiencia de
la vida, las leyes de la naturaleza y las aplicaba
a la polis a la técnica, al arte.
El filósofo, por otra parte, no poseía el
conocimiento de estas leyes vía experiencia,
no era un sabio. Incluso no se garantizaba que
al ser filósofo se conocieran las leyes de la
naturaleza y lo humano. El que filosofaba era
quien, por su actitud intelectual y modo de
vivir, buscaba constantemente este saber que
los 'sabios' ya poseían. De ahí que, sustantivar al verbo filosofar llamándolo 'filosofía'
ha provocado una especialización académica
no solamente en los individuos que la practican, también en los contenidos que propone.
2. Se puede filosofar algo, o para nada.
Esta otra afirmación, inspirada en Comelius
Castoriadis (2004), parte de una constante
pre&amp;,ntada a todo lo largo de la historia de la
filosofía ode los aislados pensamientos filosóficos

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

de algunos filósofos. Quienes filosofan
indagan, analizan, proponen, critican,
construyen, describen, explican, cuestionan,
afirman o niegan, crean conocimientos que
suponen un sentido o un sinsentido de la
naturaleza o del humano. El único factor en
específico que lo detona es la complejidad
del contexto que lo envuelve. Sin duda, en
Grecia nació el filosofar entendido como
actividad social. Y si ahí se trataron aspectos
cosmológicos, políticos, estéticos y éticos,
como apunta Ala in Badiou en su Manifiesto
por lafilosofia ( 1990) la historia del filosofar
se ha caracterizado incluso como un filosofar
sobre sí mismo, sin que exista algo a que
atribuirle su puesta en marcha. Esta idea es
más radical, pues supone que el contexto que
la detona no le dicta sus reglas, de ahí que a
partir del momento cuando surge es capaz de
volverse contra sí misma o existir contraria
al mismo contexto que la generó.
Por ejemplo, filosofar puede estar motivado a un evento social, un fenómeno
natural, una ley moral o política, incluso
por la simple pero no sencilla voluntad, la
admiración o la duda, la soledad o el amor.
Pero también se puede filosofar siempre
y llanamente 'porque sí'. Al no poseer
estrictamente un detonante específico y
constante, filosofar escapa incluso de las
condiciones que la rodea o del contexto que
posibilitó en su inicio de creación.
3. No existe una función estricta del
filosofar. Esta otra afirmación (Castoriadis
1988) parte del postulado anterior pero debe
aclararse que por 'función' se entienda la
acción de 'determinar' al filosofar según un
factor que afecta a quien filosofa. Pretende que
filosofar está siempre en 'función de algo', o
necesariamente determinado por algo, acota
sus condiciones de origen y lo limita a una
visión especifica del sentido del mundo, o
lo que es aún más limitante, a una propuesta
geográfica y cultural de lo que 'debe' ser filoso-

■

�Primer manifiesto del filosofar. ¿Hacia una función social del filosofar/ José Luis Cisneros Arellano

far. En este sentido filosofar puede posibilitar la creación de sistemas.
Pero filosofar no es un sistema ni forma
parte de sistema alguno. Pretender que filosofar
significa siempre reflexionar sistemáticamente
conduce a considerar esta actividad como
producto de una ontología funcionalista y
mecánica. Al ser una actividad humana, al ser
un verbo-sustantivo, válgase la expresión por
el momento, filosofar cultural. Esto significa
que una vez rebasadas las primeras necesidades
biológicas, el ser humano no depende
exclusivamente de una vida sobre la base de
'funciones', pues la cultura misma es creadora y
destructora de funciones. Afirmar que la cultura
es una expresión para denotar un conjunto de
funciones es afirmar antropológicarnente un
determinismo (Castoriadis 2004).
4. Filosofar es, principalmente, critica y
creación de significantes (Castoriadis 1989).
Es crítica debido a las siguientes razones:
a) toda visión del sentido del mundo de
cualquier cultura, es la manifestación de
una ontología que ordena la realidad. Sin
embargo, la realidad misma, y los imaginarios
que la expresan, conceptual o artísticamente,
suelen señalar contradicciones, paradojas,
complementariedades, emergencias, que ponen
en evidencia las carencias o limitaciones de esas
visiones del sentido del mundo. Toda institución
es la puesta en marcha de un imaginario y
éste siempre se ha manifestado diverso. Si el
mundo se interpreta o se entendiera, incluso si
se expresara conceptual y artísticamente de la
misma forma para todo ser humano, no habria
cabida para la diversidad. La critica no está en
función de la diversidad, pues no toda diversidad
genera critica; b) la creación de significantes
está presente siempre en toda crítica, porque
una crítica supone el agotamiento de un
significante y el surgimiento de otro. Dependerá
del filosofar que los significantes sean clarificados o determinados para su no ambigüedad.
Filosofar entonteces también crea palabras,
ideas, nociones completas que dan, descubren
o sugieren sentidos, significados.
El punto que interesa aquí es el punto tres.
Darle una función al filosofar es limitarlo.
La limitación radica sólo en el hecho de que
si se cree que filosofar tiene una función es
enmarcarlo bajo un conjunto de criterios definidos, y por consiguiente, fijos. Pero filosofar
también es cuestionar lo establecido ¡Por el
filosofar mismo!, por lo que no puede decirse
que filosofar está en función de lo social, de

■

la ciencia, de lo ético, de la academia, de lo
espiritual, de lo político, de lo inefable, de lo
común. Se filosofa porque sí, Kantianamente
porque es un fin en sí mismo.
Sin embargo, filosofar sí tiene una
dependencia (que no implica la noción de
función): el sujeto que la hace (Heidegger
2002). Debido a que filosofar es una acción,
éste dependerá también de quien ejecuta la
acción. Si la filosofia es crítica y creación,
esta actividad puede criticar la crítica y
simplemente existir sin más que él mismo.
Hago la afirmación del punto tres por el
hecho de que filosofar no es una actividad
cuya finalidad sea restringirse. Filosofar va
más allá de todo límite. Considerar que filosofar debe ser esto o aquello, es decir, que
tenga una función específica, es concentrar el
pensamiento filosófico dentro de una fórmula
que en algún punto encontraría la piedra
angular de Arquímedes ... y sabemos que esta
piedra no existe ... El arjé como fundamento
fue siempre la 'piedra filosofal' de los filósofos.
Filosofar, incluso la historia de la filosofia lo
relata, no ha sido nunca eso. La historia de
la filosofia (del filosofar) se ha caracterizado
siempre por no dejarse atrapar por los límites
de la funcionalidad, de la determinación; por
cuestionar siempre los 'arjés' encontrados al
grado de negar incluso todo arjé. Conceder que
filosofar está determinado por algo termina por
hacer del libre ejercicio reflexivo de crítica y
creación de significantes y significados, en una
ideología acabada (aunque pretenda no serlo)
que debe estar ahi par ciertos propósitos.
Pero filosofar depende solamente del
sujeto que es ambiguo, indeterminado,
diverso, creador, radicalmente rompedor
de limites (Morín 2001 ). Y es ahí donde
propongo un primer horizonte: filosofar
puede tener una función social, siempre y
cuando el sujeto que lo haga lo decida así,
so pena de convertirlo en una ideología o
criterio de pensamiento al que la academia
ha llamado 'filosofia'. Aquí apuesto a que
todo filosofar puede aportar su fuerza criticocreativa a lo social y contribuir con ello a la
creación retroactiva de las condiciones que
hacen posible lo social. Sin embargo, debe
quedar bien claro que esta función social no
depende del filosofar mismo, sino de cómo
el sujeto articula su contexto y su labor
reflexiva según su ontología o sentido del
mundo. Si esto es así, y se crea un filosofar
con función social: ¿cuál puede ser éste?,

Cathedra no. 20, julio-diciembre 20 t 4

Primer manifiesto del filosofar. ¿Hacia una función social del filosofar/ José Luis Cisneros Arellano

¿bajo qué condiciones se puede presentar? y
tal vez lo más importante: ¿para qué?
Repito, filosofar no se restringe a la funcionalidad. Pero puede decidirse darle una
función sin acotar con ello ni sus procesos
ni sus conclusiones. Esta función se establecerá según la voluntad de quien filosofe
(tampoco se trata de adoptar un voluntarismo
shopenhauriano, sino señalar que dentro del
amplio aspecto que puede tener el filosofar,
la voluntad toma importancia a la hora de
marcar su función). La opinión de filosofar es
un conocimiento consiente de sí mismo parece
manifestar que la reflexión filosófica siempre
ha sido una toma de conciencia y decidir algo.
Un filosofar entendido como tal sólo a
partir de la decisión libre de pensar, crear
y criticar, podría conducir a identificarlo
con algo concreto, como sucede con el
ingeniero, el matemático, el sacerdote, el
soldado, incluso el holgazán. La humanidad
occidentalizada e incluso no occidentalizada
diría entonces basándose en este criterio,
que "un filósofo es quien permite a la
humanidad ser consciente de sí misma". Esta
tesis es romántica, pero falsa. Si al filosofar
como objeto de la opinión popular pudiera
colocársele como actividad clara, concreta
y práctica, cualquier individuo podría
valorar el filosofar en la dimensión que le
correspondiere. Pero filosofar escapa a todo
lo práctico, a toda idea final que se plantee
como clara y concreta.
De ahi que propongo una toma de postura
radical: definir el filosofar será cuestionado
siempre por el mismo filosofar, y debe plantearse entonces lo siguiente: a) si el filosofar
es de sujetos, es él entonces quien le da el
rumbo deseado; y, b) al hacerlo, debe partir
de un principio de razón suficiente que
justifique dicho rumbo.
¿Cuál es ese principio de razón suficiente
aquí adoptado?
Filosofar no puede definirse en todo su
alcance porque el procedimiento usado es
constantemente cuestionado, y por ende,
también sus creaciones. Olvido entonces
por este momento el problema de definir el
filosofar pues se nos aparece peligrosamente
bizantino (nunca acabado), y plantearé una
determinación del filosofar en función de la
sociedad que la puede valorar.
Desde el momento cuando se elige dar una
función al filosofar, podría pensarse que los
alcances de filosofar se regionalizarán y sus
procedimientos deberán acotarse. Es decir,
que filosofar debería restringirse a lo social,

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

con productos sociales, y obtener con ello un
puesto dentro de un imaginario institucional.
No es este el caso por el siguiente motivo.
Hay al menos un elemento identificable
básico: al parecer filosofar es imposible fuera
de los esquemas racionales del pensamiento
crítico y creativo. De ahí que filosofar en
función de la sociedad debería ofrecer un
producto a la sociedad que lleve en sí mismo
la crítica y la creación de significantes y
significados bajo los criterios de lo racional.
¿Cómo lograrlo? Creando las condiciones.
Igual que el artista de cine, el deportista
profesional, el político partidista o el empresario de la comunidad, el filósofo podría crear
las condiciones imaginarias que posibiliten
una valoración a favor de su actividad. Es
decir, el artista o el deportista no existen
debido a una demanda social lúdica (pues
cualquiera puede divertirse y no requiere
para ello un especialista en la materia).
Artistas y deportistas han tomado relevancia
porque han sabido colocar las condiciones
adecuadas para que su actividad sea valorada
y deseada. Partidos deportivos espectaculares, obras de arte o espectáculos musicales
o teatrales que impactan al espectador.
El político y empresario constantemente
crean condiciones para que su institucionalización sea aceptada como norma y ley. Hacen
creer al resto que su labor es necesidad social
porque dan empleo o legislan para el bien
social. Esta institucionalización se establece
con tal fuerza y claridad que se manifiesta
como un reflejo del 'orden del mundo', del
'esta es la forma como funciona la vida'.
Cualquier sociedad puede organizarse o
trabajar y, por tanto, ser autónomos sin
necesidad de adoptar un sistema político o
económico 'especifico' que justifica a cierto
tipo de políticos y cierto tipo de mercado. Un
individuo cualquiera requiere satisfacción
lúdica y organización comunitaria y esa necesidad posibilita que sectores específicos
hagan creer a los demás que ellos mismos les
permiten satisfacer sus necesidades.
El artista y el deportista lo logran con un
mercado y un talento pertinente; el político
apoyado en contratos, coerciones o liderazgos
circunstanciales; el empresario acaparando
los medios de producción, las innovaciones
técnicas y por los factores antes mencionados
del artista y del político. Al igual que estos
sectores de lo social, el filósofo puede ofrecer
un conjunto de significantes que atienda a
las necesidades sociales pero, ¿Cómo trabajar las condiciones para esa posibilidad?

■

�Primer manifiesto del filosofar. ¿Hacia una función social del filosofar / José Luis Cisneros Arellano

Aquí es donde se distingue la reflexión
crítica y creativa de individuos académicos
o ermitaños, del filosofar en su sentido más
amplio. El filosofar en los últimos siglos
ha estado dominado por los primeros (los
académicos como grupos o como solitarios
megalómanos), reflexionando con gran
profundidad, convirtiendo su actividad a los
ojos de la sociedad en una actividad sustantiva
extraña, no aplicable a la cotidianeidad y poco
pertinente a la que llaman filosofía.
El filosofar ha estado lleno de individuos
que profundizan metafísicamente en los horizontes del ser como totalidad de la realidad,
pero han existido muy pocos filósofos que,
como hacen los ingenieros, llevan al terreno
técnico y utilizable las reflexiones matemáticas y físicas. ¿Qué acaso la filosofía debe ser
práctica? ¿Qué no es una actividad indeterminada por principio y libre de toda función?
Filosofar puede llegar a los horizontes de la
cotidianeidad sin perderse de una función.
Entonces el reto para el filosofo es ofrecer un conocimiento práctico que contenga
en sí mismo las condiciones para estar articulado con su propia crítica. Lo explico de otra
manera: el filósofo puede decidir filosofar para
crear un pensamiento capaz de crear sus propias
condiciones, es decir, ser crítico y creador.
¿Cómo lograrlo? Alos cuatro postulados arriba
mencionados, agrego otros que serán la clave
para esta ingeniería filosófica, a saber:
5. La condición de objetividad en el filosofar está en relación con el objeto de estudio
al cual se dirija.
6. El filósofo es sujeto completo en
relación recursiva con su objeto y su contexto,
filosofar entonces será siempre una actividad
de contexto y ruptura de contexto.
Queda claro que los primeros postulados
definen una interpretación del filosofar sin
agotar su naturaleza. El quinto y sexto postulados se presentan como problemática epistemológica para el filósofo. ¿Cómo afrontar
estos dos desafíos? Antes de proseguir debo
aclarar una cosa. Creo firmemente que toda
creación filosófica de sigrtificantes y sigrtificados es inacabada. Esto abre la puerta
para la siguiente afirmación peligrosamente
dogmatica: darle objetividad al filosofar es
plenamente posible pero se plantea como
proyecto de investigación inacabable. De ahí
estas reflexiones sólo son eso, reflexiones,
nunca conclusiones definitivas.
Filosofar en función de la sociedad significa entonces posibilitar la utilización de una
herramienta conceptual critica y el reconocí-

■

miento de la pertinencia de nuevos significantes y significados para emergencias y
acontecimiento sociales. Pero ... ¿acaso
existe la sociedad?
Sostengo que sociedad es una masa
heterogénea de comunidades y dispersiones
comunitarias ¿Qué hace a una sociedad?
Por ejemplo, la sociedad mexicana ¿qué es?
Conglomerado apenas unido por un idioma
fragmentado y en constante regionalización,
creencias articuladas débilmente por una
institución religiosa que a todas luces no es
la única, prácticas culturales entrelazadas
sólo por caminos y telecomunicaciones en
función del mercado y la seguridad pública,
un gobierno claramente dividido en estados
que suponen falsamente una autonomía y una
constitución ignorada por una imposición
política federativa.
La sociedad mexicana es sólo agrupación
heterogénea mantenida en mayor medida por
los temores al desamparo frente a grupos empresariales, políticos, militares, religiosos.
¿Existe entonces la comunidad mexicana?
¿Cómo es ésta o éstas?
¿Filosofar es de sujetos en un contexto
comunitario? Tal vez se ha estado buscando
filosofar o estudiar filosofía creyendo que
sólo existe lo social. Esta alternativa me
aterra: ¿temple heideggeriano?
Acaso sea pertinente primero, filosofar
sobre la comunidad y luego en función de
ella para luego hablar de una sociedad.
Bibliografia
Castoriadis, C. (1989). La institución imaginaria de la
sociedad. (2). BuenosAires,Argentina: TusQuetes.
Castoriadis, C. (2000). Ciudadanos sin brújula. Mexico:
FCE.
Castoriadis, C. (1988). Los dominios del hombre: las
encrucijadas del laberinto. España; Gedisa.
Castoriadis, C. (1997). El avance de la insignificancia.
Buenos Aires; Eudeba.
Castoriadis, C. (2004). Sujeto y verdad en el mundo
histórico•social. Seminarios 1989·1987. La
creación humanal ( I ). Buenos Aires: FCE.
Badiou, A (201 O). La filosofía, otra vez. Madrid: Errata
Naturae.
Badiou, A (1990). Manifiesto por lafilosofia. Buenos
Aires: Nueva Visión.
Badiou, A (2009). Segundo manifiesto por la fi/osofia.
Buenos Aires: Bordes/Manantial.
Heidegger, M. (2002). Ser y Tiempo. Santiago de Chile:

Universitaria.
Morin, E. (2001). El método IV Las ideas. Madrid:
Cátedra.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Danza con espíritus

Juan Nicolás Padrón
Quizás desde que Manuel de Zequeira y
Arango dio a conocer sus décimas La ronda,
con el subtítulo Verificada la noche del 15
de enero de 1808 no dejan de visitar a la
poesía cubana visiones fantasmagóricas,
alucinaciones obsesivas y espíritus andantes.
Zequeira fue cadete de infantería en el
regimiento español de Soria en 1780, ganó
el grado de subteniente de granaderos
en famosos combates en la isla de Santo
Domingo en 1793, y, después del suceso
que dio origen al poema citado, en 18 IOfue
nombrado comandante militar de Coro en
el Virreinato de Nueva Granada y alcanzó
el cargo de teniente rey en Cartagena de
Indias en 1816, con el grado de coronel
de infantería, antes de que diera muestras
de la pérdida de su razón. En medio de la
oscuridad de un norte tormentoso en La
Habana, en la aciaga noche que señala
el poema, Zequeira salió a revisar las
postas de guardia de la ciudad y en todas
lo confundieron con un alma en pena, una
aparición espantosa o un duende espectral
que enviaba la Parca. Estas extrañas décimas
escritas bajo una peculiar sugestión, presentan un ambiente de confusión, una atmósfera
de turbación ante lo incierto, al no saber si
la aparición era del propio protagonista o de
los otros, posiblemente bajo el encantamiento
tipico de los habaneros de la época, preñados
de supersticiones, atiborrados de fanatismo
religioso e indigestados de hechicerías; según
Lezama, el poema "esboza un sentimiento
de protesta", aunque indudablemente lo
dominante en la composición es la misteriosa
ambigüedad creada en este recorrido para
revisar los centinelas del puerto de La Habana.
Por allí, en ese itinerario, lo que más se registra
es la presencia del miedo a partir del encuentro
con los espíritus que rondaron al poeta.
Uno de los primeros románticos, el cubano José María Heredia, también percibió en
su momento la llamada o los soplos de anti-

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

quisimos espíritus, la llegada de hálitos de
antepasados que le revelaron un mundo
perdido, posiblemente por la atmósfera que
describiera en algunos de sus poemas. Con
unos 16 años, en 1820, mientras contemplaba el templo de Cholula de visita en el
valle del Anáhuac en México, el joven se
reclinó a contemplar las ruinas del santuario
y escribió "En el teocalli de Cholula", uno de
los primeros poemas románticos de América:
Era la tarde; su ligera brisa
Las alas en silencio ya plegaba,
Y entre la hierba y árboles donnía
Mientras el ancho sol su disco hundía
Detrás de Ixtaccihual ...
Hallábame sentado en la famosa
Cholulteca pirámide. Tendido
El llano inmenso que ante mí yacía,
Los ojos a espaciarse convidaba.
¡Qué silencio! ¡Qué paz! ...
Bajó la noche en tanto. De la esfera
El leve azul, oscuro y más oscuro
Se fue tomando; la movible sombra
De las nubes serenas, que volaban
Por el espacio en alas de la brisa,
Era visible en el tendido llano.
Ixtaccihual purísimo volvía
Del argentado rayo de la luna
El plácido fulgor, y en el oriente,
Bien como puntos de oro centellaban
Mil estrellas y mil ... ¡Oh! ¡Yo te saludo,
Fuentes de luz, que de la noche wnbría
Ilumináis el velo / Y sois del firmamento
poesía!

Esta descripción atestigua una mudanza
inusual del tiempo, una mutación de época
que a continuación consiguió una pintura
diferente del paisaje. ¿Qué fue lo que Heredia
sintió en esa circunstancia, qué tipo de
fascinación lo hizo ponerse en contacto con
los antepasados mexicanos, qué forma de
encantamiento provocó esta escritura para

■

�Danza con espíritus / Juan Nicolás Padrón

repasar el pasado indígena y fundar un nuevo
procedimiento de acercarse a esos entornos?
Como sabemos, Heredia fue uno de los
fundadores americanos del romanticismo
literario y especialmente este poema fue
considerado uno de los primeros que convirtieron a la naturaleza americana en paisaje
soñado.
En los primeros poetas románticos se
establecieron algunos espejismos y aprehensiones, probablemente poseídos por esa
persistente sugestión que se mantenía en la
época ante el límite de la posible ensoñación
para contemplar el paisaje. José Jacinto
Milanés confundía sus delirios cuando aún
no había desvariado en su razón y probablemente veía en una tórtola a su prima Isabel
Ximeno, muchacha de la que se había enamorado enfebrecidamente desde que tenía 14
años de edad y quien se casó posteriormente
con Manuel Maly, sobrino del que fuera
entonces capitán general de la Isla de Cuba;
a pesar de que pueden existir otras lecturas
patrióticas de su célebre canción "La fuga
de la tórtola", no es menos cierto que en
este poema permanece el espíritu de la prima
cuando enfatiza:
Inconsolable, triste y marchito,
Me iré muriendo, pues en mi cuita

Mi confidenta me abandonó.
¡Ay de mi tórtola, mi tortolita
Que al monte ha ido y allá quedó.
Tampoco es raro percibir del supersticioso
Gabriel de la Concepción Valdés, Plácido, el
recuerdo de alguna "visita" en los susceptibles personajes que construía en sus poemas;
recordemos el soneto "El loco cuerdo",
donde se relata a un demente que le grita
desesperadamente al mar: "¡Nada!"; la gente
lo rodea para intentar entender su frenética
afirmación, como si estuviera hablando con
un espíritu; el soneto de Plácido concluye:
¿qué diablo es? la turba dice airada
más él en tono grave les contesta:
'Nada, señores, ya lo he dicho, nada'.

Cuando la poesía romántica cubana logró
una profundización interior, se acrecentó el
vínculo con los espíritus al aumentar el nível
de la intimidad del creador con la atmósfera
natural, se recurre a un díálogo maduro en
los fondos medulares del ser y se elabora

■

Danza con espíritus / Juan Nicolás Padrón
- ----------------------

con mayor vehemencia la subjetivización
del lenguaje poético. Rafael Maria Mendive
compara una gota de rocío con lo que hasta
ese momento nadie había imaginado:
Acaso de un ángel la lágrima sea
Que amor centellea

Con la luz celestial" ("La gota de rocío").
Juan Clemente Zenea, posiblemente el
más grande de los poetas románticos de la
Isla, logra mantener un sorprendente diálogo
consigo mismo para recordar a su amada ya
muerta en un sitio donde estuvo con ella diez
años antes, la memoria de su encuentro allí
en el poema "Fidelia" se funde al paisaje
de tal manera que construye otro lugar y lo
transforma en ideal, hiperboliza su espiritnalización a tal grado que no parece material;
en ese sentido, aparecen como dos espíritus
vagando por el bosque. Luisa Pérez Montes
de Oca, viuda de Antonio Zambrana, llevó
esta poesía vigorosa del bosque a un mayor
nivel de idealización en el seguimiento de la
elaboración de la elegía, que dentro de esa
atmósfera ha sido insuperable; con la muerte
de su esposo y de sus cinco hijos, logró
encamar el mayor dolor que un ser humano
pueda alcanzar y una cercanía con la muerte
a la que se fundió después de estos sucesos
y la condenó a vivir entre espíritus y ser uno
más de ellos; en "¡Mar de tiniebas", Después
de la muerte del único hijo que me quedaba,
pregunta: "¿Amanece? ¿Tengo alma? ¿El sol
alumbra este mar de tinieblas?"
También José Martí tuvo una diáfana
y rara convivencia con los muertos en su
obra poética. Sin aludir a algunas maneras
indirectas o sutiles de comunicarse con los
espíritus o de manifestar un persistente
entendímiento con la Muerte como personaje,
vale la pena recordar en Versos sencillos, el
inicio y final del VIII:
Yo tengo un amigo muerto
Que suele venirme a ver:
Mi amigo se sienta, y canta;

Canta en voz que ha de doler ...
En cuanto llega a esta angustia
Rompe el muerto a maldecir:
Le amanso el cráneo: lo acuesto:

Acuesto el muerto a dormir.

O en el XI, nos presenta a un "paje muy
fiel", "un paje ejemplar", y concluye:

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Si duermo, al rayar el día
Se sienta junto a mi cama:
Si escribo, sangre derrama
Mi paje en la escribanía.

Mi paje, hombre de respeto,
Al andar castañetea:
Hiela mi paje, y chispea:
Mi paje es un esqueleto.
Ante este énfasis de compañía y servidumbre, hay estudiosos que han visto una
posibilidad espiritista en Marti. Quizás lo que
más predomina en su obra espiritualista es el
sentido de espera o presentimiento que tiene
la llegada de la hora suprema para el destino
de su escogida vida colmada de peligros,
por la profunda convicción en la lucha por
la independencia y la libertad de Cuba;
en Versos libres, que en vida no publicó,
puede notarse con más transparencia estos
desvelos; de este libro, en "Canto de otoño"
nos recuerda esta cercanía con la Muerte
como si fuera un allegado pariente ante la
separación familiar:
Bien; ¡ya lo sé! La Muerte está sentada
A mis umbrales: cautelosa viene,
Porque sus llantos y su amor no apronten
En mi defensa, cuando lejos viven

Padres e hijo.
Durante la república algunos creadores de
muy diferentes estilos y modos de concebir
la poesía continuaron presentando poemas
en donde comunes o selectos espíritus persistían y rondaban los resultados de la inspiración bajo distintas maneras de aparición o
presencia. Antes, en 1893, se publicaba en
Matanzas, Excéntricas de Bonifacio Byme,
un extraño libro con prólogo de Nicolás
Heredia, estaba dedicado a Luzbel y se
oyen las voces de los náufragos, aparece una
imagen del Diablo que cuando la escribió
el autor contó que le dio miedo, se cuentan
historias tenebrosas por las formas como
pueden parecerse las joyas cuando se miran
detenidamente o por el sonido que deja el
sauce con el murmullo del viento al chocar
entre sus ramas, se describe un recóndito
buque fantasma, se le canta a los buitres y
entre otras extrañezas, se explica las rarezas
recibidas por el insomnio. Manuel Navarro
Luna, con el primer lenguaje de las vanguardias cubanas, muestra en Surco, publicado

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

en 1928 en Manzanillo, a personajes alucinados, labriegos desesperados por la miseria
que escuchan el "crujir de cráneos", ahogados
poseídos que habían deseado tragarse el mar,
locos obsesos buscadores de estrellas en el
fondo del océano, fantasmas entre sombras,
un mensaje recibido en una ola negra, "dos
osamentas que caminan", fantasmas que viven
entre gusanos ... De alguna manera se trataba
de exhibir maneras demasiado ingenuas de la
relación entre los protagonistas y los espíritus
que lo acompañaban.
Agustín Acosta fue más explícito, en
"Sensación espirita", poema publicado en Ala
de 1915, donde nos escenifica:
--Oíste? Será el viento ... pero yo lo he sentido ..
El viento no se queja tan hondamente ...
-Cierra
la puerta ... ¿oíste? El viento no suspira. Un

gemido
que parece salir del fondo de la tierra!
El gato ha puesto rígidas sus orejas ... Atento
su oído, tal parece que quiere oír lo arcano ...
-Escucha ... no es el viento ... ¡yo sé que no
es el viento!
¿Quién hace estremecer las cuerdas de tu
.
piano
....?

El cortinaje mueve su encaje. Se dijera
que un ojo astral atisba detrás de la vidriera
¿por qué tus ojos brillan siniestros yespantados?
¿Por qué con ambas manos la cara te cubriste?
¿Por qué están tus cabellos negros alborotados?

¿Oíste? ... No es el viento ... Alguien solloza ...
¿Oíste ... ?"

Menos evidente o más indirecto en el
manejo con los espíritus, y tal vez por eso
con más arte, bajo la abstracción oculta del
purismo, Mariano Brull propuso "El niño y la
luna"; de este poema, hay una lectura que puede
considerarse dentro de esta órbita de espíritus
rondando a un niño:
La luna y el niño juegan

un juego que nadie ve;
se ven sin mirarse, hablan

lengua de pura mudez.
¿Qué se dicen, qué se callan,
quién cuenta, una, dos y tres,
y quién, tres, y dos y uno
y vuelve a empezar después?
¿Quién se quedó en el espejo,

■

�Danza con espíritus / Juan Nicolás Padrón

-------------------

luna, para todo ver?
Está el niño alegre y solo:
la luna tiende a sus pies
nieve de la madrugada,
azul de amanecer;
en las dos caras del mundo
la que oye y la que ve
se parte en dos el silencio,
la luz se vuelve al revés,
y sin manos, van las manos
a buscar quién sabe qué,
y en el minuto de nadie
pasa lo que nunca fue ...
El niño está solo y juega
un juego que nadie ve".

Entre los integrantes de la generación
del 50 hubo inspiraciones donde alguno de
los personajes que se movía en el poema
no pertenecía al reino de los vivos. Pablo
Armando Femández en "Aprendiendo a
morir" nos desplegaba una sencilla historia
doméstica cuya peculiaridad consistía en que
en su Yo poético nadie lo escuchaba ni veía:
Mientras duermen mi mujer y mis hijos
y la casa descansa del ajetreo familiar,
me levanto y reanimo los espacios tranquilos.
Hago como si ellos mis hijos, mi mujer
estuvieran despiertos, activos
en la propia gestión que les ocupa el día.
Voy insomne (o sonámbulo) llamándoles,
hablándoles;
pero nadie responde, nadie me ve.

El poeta hace lo posible porque sus niñas
reparen en su voz o que el varón lo vea, a
pesar de que ya están despiertos y activos
en la casa; su esposa en la cocina tampoco
lo advierte. El poema concluye haciéndonos
comprender que quien narra es un recién
fallecido:
Como un actor que olvida de repente
su papel en la escena,
desesperado grito:
'¡Aquí estoy!'
Pero nadie responde, nadie me ve.
Hasta que llegue el día y con su luz
termine mi ejercicio de aprender a morir.

Justamente en la posición contraria en
esta convJVencia con los muertos se había
situado Manuel Díaz Martínez en "La cena",

■

publicado en Vivir es eso en 1968; el único
vivo en el poema es el niño, es decir, el Yo
poético:
Mi abuelo se sentó a la mesa con su muerto
al lado.
No levanté los ojos de la sopa:
sabía que él estaba muerto.

Después nos enteramos que su madre,
Jacinto el ciego y Donata, quienes estaban
en la escena, todos, estaban muertos; el
único vivo era el niño que narraba y quien
le preguntaba a su madre:
-¿Todo se hace en nombre de los muertos?
-Manuel, ¡cállate y come!"

Una explicación a esta persistente convivencia la ofrece Rafael Alcides en "Discurso
y elegía":
Y en Barrancas, señoras y señores,
los muertos eran puestos bellamente solos
en su sitio de la tierra, frente al humo azul de
las montañas,
cubiertos de flores silvestres y hasta/uegos
nada más.
Eso no era todo.
A los muertos se les llevaba en hombros
como si fueran generales, y se bebía en el
camino
por el recuerdo y se les veía después, en las
noches,
y se charlaba con ellos: de gallos y de política.

Danza con espíntus / Juan Nicolás Padrón

Estoy colgado de una guásima: es el rencor
del aire
el que convierte mi triple sombra en don
de m1 cuidado: negro, amarillo, blanco: la
ciudad
no me espera, mas yo llego a su plaza y me
incorporo.
Entre columnas, arcos y orfebrería, mi pulso,
el cese.
La música en sí, mi ruido interior son mi
caída.
Me incorporo y me caigo, me incorporo y me
caigo, cual piltrafa.
'DéJenme llorar por mi madre asesinada'.
Digo, rotoen andas me llevan los rastroJos que exhalo,
sin prestigio y sin fin: no hallo trato con la
razón
razonable de los otros. No me expulsen de
mí. No soy
una función ni un martillo ni un acto ni un
sistema.
Veo un balcón, una muchacha riendo, un barco
con una inscripción griega: todo se arremolina
y salgo; corriendo busco un límite, un reflejo

Hemández Novás, en Sonetos a Gesolmina, su último título publicado en 1991,
conversa con su madre fallecida, siempre
hablaba con ella; dos sonetos demuestran
una necesidad afectiva que se convirtió en
autodestrucción fisica para la búsqueda de

un reencuentro que aspiraba compartir en el
sueño eterno. En ''No vengas", se da cuenta
de la imposibilidad de que su madre regrese
a ayudarlo:
No vengas, ya en el sueño, con tu anhelo
de hacer mi cama y de poner mi mesa.
Comprende que el lugar donde estás presa
es un oculto inabordable cielo.
... Tú no puedes franquear la inútil puerta
donde tu amor fecundo aún insiste.
Tú no puedes cuidarme. Tú estás muerta.

En ''No habrá lluvias", se da cuenta de la
posibilidad de las ventajas de compartir un
espacio allá con su madre ante la imposibilidad de que ella regrese:
No habrá lluvia de sol ni pnmavera
ni invierno gris ni noche entumecida.
Porque no hay frío que nos cause herida,
ni habrá verano allá, ni hogar nt hoguera.
... Amemos pues este conflicto, el eco
del silencio en la música elocuente
que abriga nuestro espacio compartido.

Tanto en Hernández Novás como en
Escobar, en sus contactos permanentes con
sus madres muertas, hay una preparación
para sus suicidios. Como se evidencia, los
poetas cubanos han danzado de muchas
maneras con los espíritus; algunas veces, de
manera muy peligrosa.

Tal vez por eso en Barrancas los muertos
duraban eternamente.

Hay otros importantes autores que han
tratado el tema de cercanía o comunicación
con muertos o invisibles, alrededor de versos
o poemas publicados; en esta apretada
síntesis de danza con espíritus, podemos
mencionar una penúltima muestra en los
poetas suicidas de la generación de los 80:
Ángel Escobar y Raúl Hemández Novás,
los dos, en contacto permanente con sus
respectivas madres muertas. Escobar en
"Sexteto", ante los efectos de la música de
una agrupación de ese formato que lo traslada
a reminiscencias de su mamá ultimada, siente
presagios cumplidos en su suicidio:

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

■

�La expansión capitalista y el comercio a
larga distancia

Efrén Sandoval Hernández
Introducción

En este ensayo me remito a reflexionar sobre
la importancia histórica del comercio a larga
distancia en las conexiones entre diferentes
tipos de economía. Para realizar esta demostración me baso en el proceso histórico
de formación y expansión del capitalismo
en el mundo. Lo hago consciente del riesgo
que implica el alejamíento en términos empíricos, temporales y geográficos, pero con la
certeza de que es un acontecimiento actual y
no del pasado. Me refiero al hecho de que la
producción económica capitalista funciona a
través de conexiones con lógicas y prácticas
económicas locales distintas de ella, con la
única salvedad de que las economías locales
actuales sólo se entienden en el marco de las
sociedades mayoritariamente mercantilistas
a las que finalmente pertenecen.
Al describir el marco histórico de la
expansión capitalista, en este texto subrayaré
la importancia del comercio a larga distancia
como forma de conexión económica histórica
entre diferentes modos de producción a favor
del modo capitalista. Para ello especificaré qué
entiendo por comercio a larga distancia y cuál
es su relevancia, para después explicar en varias
secciones, la conexión entre diferentes modos
de producción y el dominio sobre ellos de la
expansión capitalista. En cuanto que ensayo,
el objetivo es reflexionar más sobre un tema y
demostrar menos una tesis en especifico.
Comercio a larga distancia: pacificador
y demonio

El comercio es uno de los medios por los
cuales "los bienes producto del trabajo
se distribuyen" (Molina y Valenzuela
2006: 182), sea en la manera de reciprocidad,
redistribución e intercambio. En el
caso de la sociedad urbana capitalista,
esta forma de distribución sucede

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

mayoritariamente dentro o como parte
de una institución llamada mercado. Que
actualmente podamos hablar de sociedades
mercantilistas no se refiere a la característica
antes señalada toda vez que "la institución
del mercado fue bastante común desde la
última época de la Edad de Piedra", sino al
hecho de que el mercado domina, "controla",
al resto de las instituciones sociales.
Para Polany (1975: 89), ''un mercado es
un lugar de reunión para efectuar trueques o
compras y ventas", es un lugar "de encuentro
del comercio". Existen diferentes tipos
de mercado, y de acuerdo con Molina y
Valenzuela (2006: 193), se puede hablar en
términos generales de "mercados primitivos
y/o campesinos, en los que se obtiene un
complemento de la economía doméstica,
mercados locales con la presencia de
comerciantes especializados y mercados
regionales, regulados o no, conectados a una
amplia red geográfica". Este último tipo se
debe en buena medida al comercio de larga
distancia, a tal grado que si los mercados son
lugares de encuentro del comercio, lo son
principalmente para aquel que es "de larga
distancia" (Polany 1975: 91).
En su explicación sobre la gran transformación que implicó el ascenso de la sociedad
industrial, Karl Polany (1975: 91-92) destaca
la importancia del comercio a larga distancia
cuando critica a los economistas clásicos
quienes asumen que el hombre en general
tiene una "propensión individual al trueque"
de la cual se derivan varias consecuencias
que se sucedieron en el tiempo, a saber: I) la
necesidad de mercados locales, 2) la división
del trabajo, 3) la necesidad del comercio, 4)
la necesidad del comercio exterior incluyendo
el comercio a larga distancia. Para Polany,
en realidad se trata de un proceso invertido,
donde el punto de partida es el comercio
a larga distancia debido a la situación
geográfica de los artículos, de lo cual se deriva

■

�La expansión capitalista y el comercio a larga distancia / Efrén Sandoval Hemández

la necesidad de la división del trabajo. Así,
para "buscar los orígenes del comercio,
nuestro punto de partida debería ser la
obtención de artículos desde una distancia,
como en una cacería".
Principalmente el comercio a larga distancia "origina mercados, una institución que
entraña actos de trueque y, si emplea dinero,
de compra y venta ... De esta manera ofrece
a algunos individuos la oportunidad, eventual
pero no necesariamente, de entregarse
a su supuesta propensión al regateo y
negociación" (Polany 1987: 91 ). Así, mucho
antes de que se pudiera hablar de capitalismo
o globalización siquiera en algún lugar del
mundo, "En cada uno de los dos hemisferios
ocurrió en forma separada el surgimiento de
imperios que atrajeron hacia sí los sobrantes
producidos por grupos variados y múltiples"
a través del comercio a larga distancia (Wolf
1987: 41).
Ahora bien, el comercio a larga distancia
consiste en ir a buscar a otro territorio objetos que no se tienen en el propio o en llevar a
otro territorio los bienes que sólo existen en el
de uno. Esta actividad, la de buscar bienes en
otros territorios, puede suceder de diferentes
maneras, la cacería es de alguna manera
eso, pero también lo podrian ser el robo o la
piratería. En principio, es una acción unilateral
cuando los viajeros sustraen recursos. Pero
dicho acto también puede ser bilateral, cuando
los poseedores del bien en disputa aceptan
un cambio. Esta acción de cambiar puede
ser realizada bajo la amenaza de la guerra,
también por el "chantage [sic] practicado por
las autoridades locales; o mediante acuerdos
de reciprocidad". Así, estos cambios se podían
llevar a cabo bajo "la guisa de obsequios
recíprocos y generalmente en forma de
devolución de visitas". Y es que el comercio
"está organizado más bajo el principio de
reciprocidad que bajo el de trueque"
De acuerdo con la tesis de Polany, al
rastrear los datos históricos se puede encontrar la existencia de diferentes formas de
economía que permanecieron siempre supeditadas a principios no económicos, es decir,
a otras instituciones sociales que de diferente
manera hacían que la economía no existiera
como un ente aparte. La reciprocidad como
principio económico, por ejemplo, está
subordinada a una "estructura simétrica de
organización"; la redistribución se subordina a
la forma política y social de la "centralización",

■

la economía doméstica a la "autarquía", y el
trueque a "la estructura del mercado". Todas
estas formas económicas pueden permanecer
en la sociedad sin predominar en ella, es
decir, mientras esas formas económicas se
llevan a cabo, otros principios sociales "están
en ascendencia" (Polany 1975: 89).
El comercio entonces queda organizado
bajo los designios de instituciones sociales
que lo protegen pero que no existen sólo
para él. Al final, tanto el comercio local
como el comercio exterior son asuntos de
mucha menos relevancia que otros como la
costumbre y la ley, la religión y la magia.
Estas instituciones sociales, solían limitar
"los actos de cambio con respecto a personas
y objetos, tiempo y ocasión. Por regla general,
el que realiza un trueque entra simplemente
en un tipo de transacción en la que se dan
los objetos y sus cantidades equivalentes"
(Polany 1975: 94). Dicho de otra manera, la
transacción aparecía más bien como un acto
voluntario, en donde el regateo y menos aún la
competencia, tenían algo que ver. El mercado
servía para mantener la paz, sirviendo no
como principio económico, sino más bien
como principio político y social. Polany está
pensando en la Europa de la Edad Media
e incluso en la del siglo XVIll, donde el
mercado local es entendido como lugar de
intercambio entre vecinos, entre la ciudad y
la comarca que la rodea, y el comercio exterior como intercambio entre zonas climáticas.
Entendidos así, no hay diferencia entre estos
tipos de mercado y aquellos de cualquier
sociedad del África Central o Mesoarnérica,
ya que en todos los casos, aunque el mercado
local es importante para la vida de la comunidad, "en ningún punto mostraron señal
alguna de reducir el sistema económico existente a su estructura" (Polany 1975: 96). Los
mercados locales funcionaban de manera
aislada, incluso su ausencia podía modificar
en muy poco al sistema económico de una
sociedad determínada.
El paso de una economía con mercados
aislados a otra de tipo mercantil tuvo que ver
con la propagación de los mercados, pero
ésta no es su explicación. Hay una razón más
poderosa que tiene que ver con: a) la trans·
formación del trabajo y con ella del modo
de producción objetivado en la máquina; y
con b) las regulaciones que las sociedades
fueron imponiendo a dicho cambio las cuales
trajeron como consecuencia la creación del

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

La expansión capitalista y el comercio a larga distancia / Efrén Sandoval Hernández

mercado nacional o interno. La creación de
este mercado tiene mucho que ver con el
comercio exterior y a larga distancia. Y la
posterior expansión capitalista se benefició
de la existencia milenaria de rutas para el
comercio a larga distancia. Veamos.

El mercado autorregulado
En las ciudades de la Europa medieval de
la que habla Polany, y en el contexto de las
intensas rutas transregionales y transcontinentales de las cuales da cuenta Erick Wolf,
el comercio local y el exterior permanecían
separados. Los comerciantes extranjeros no
podían vender sus mercancías al menudeo,
y los productores industriales, organizados
en gremíos de artesanos, debían supeditar
su producción a las necesidades locales,
teniendo en consecuencia un sistema meramente remunerativo. Sin embargo, para las
exportaciones no se fijaban límites, de tal
manera que la industria de exportación, si es
que para la época se puede usar tal térmíno,
estaba ya organizada sobre la base del
trabajo asalariado. Esta ausencia de límites
evidencia la falta de un mercado interno
regulado formalmente, y los burgueses de
las ciudades se resistieron al máximo a la
aparición de dicho mercado, toda vez que
era muy arriesgado para el equilibrio social
y económico permitir a los mercaderes
extranjeros comerciar en el interior. Varios
principios sociales estaban detrás de esto.
El principal de ellos era el abatimiento de la
forma de vida rural, basada hasta entonces
en el autoconsumo, y limitada al intercambio
local. Otro principio tenia que ver con los
oficios, la producción de herramientas para
el trabajo y el ofrecimiento de servicios que
eran actividades más bien remunerativas. La
ganancia, el lucro, la competencia, estaban
todavía ausentes. La organización de un
mercado interno, nacional, significaba la
inclusión del campo dentro del compás del
comercio y la iniciación de un comercio
sin discriminación entre las ciudades del
país. Este acontecimiento hizo necesaria
la creación de un Estado regulador como
si fuera un último intento por evitar al
máximo la competencia y su contraparte,
el monopolio. El intento funcionó en cierta
medida hasta la primera parte del siglo
XVIII, cuando el sistema económico que
permaneció en Europa "fue absorbido en el
sistema social" (Polany 1975: 107).

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

En un inicio, el proceso de mercantilización, a través de la creación de "mercados
nacionales", fue respetuoso del principio que
libraba a la tierra y al trabajo, en cuanto que
"elementos básicos de la producción" de
convertirse en "objetos de comercio". Hasta
entonces, se podía seguir hablando de un
mercado regulado por principios sociales y
políticos separados de aquel, y de una economía mercantil en una sociedad no mercantil.
El cambio en esta condición es lo que Karl
Polany llama "la gran transformación".
En la gran transformación hacia una
sociedad mercantil e industrial, los comerciantes multiplicaron su relevancia histórica
en el tejido de las relaciones económicas. Tal
y como lo apunta Wolf (1987: 109-110), ya
desde tiempos muy remotos, "los comerciantes
traían y llevaban mercancías sobre amplios
territorios"; en sus travesías encontraron
en muchas latitudes "redes ya antiguas de
relaciones comerciales" con las cuales se
conectaron. Los comerciantes, "especialistas
en obtener un provecho mediante intercambios,
compra y venta de mercancías", eran expertos
en sacar mercancías de un sistema económico
para introducirlo en otro, tomaban bienes de
sistemas de subsistencia o de prestigio de los
modos económicos basados en el parentesco,
para llevarlos a los sistemas tributarios, o al
sistema del intercambio de mercancías, es
decir, del mercado.
En la Europa de la Edad Media y más
allá de ella, el comerciante era quien conocía
"los mercados, el volumen y la calidad de
la demanda; y podia garantizar también los
abastecimientos ... " (Polany 1975: 11). Y
"Mientras la máquina fue una herramienta
poco costosa y no específica", la creación de
artículos continuó entrañando "la reciprocidad
de la ayuda mutua; ... la preocupación del
dueño de casa por aquellos cuyas necesidades
están a su cargo; .. . el orgullo del artesano en
el ejercicio de su oficio; ... la satisfacción del
elogio público". Esto cambió hacia finales del
siglo XVIII en Europa, cuando la producción
industrial dejó de ser ''un simple accesorio del
comercio" debido a la creación de "maquinaria
y equipos complicados y por tanto específicos".
Fue esto lo que cambió de raíz "la relación
del comerciante con la producción" (Polany
1975: 114).
La supremacía de la producción y sus
necesidades significó la transformación de
la relación con tres elementos fundamentales

■

�La expansión capitalista y el comercio a larga distancia / Efrén Sandoval Hemández

para la producción: el trabajo, la tierra y el
dinero. Para que la economía mercantil se
reprodujera era necesario convertir esos elementos en mercancías y hacer que estuvieran
siempre disponibles para adquirirlos a favor
de la producción. Esto se convirtió en el nuevo
"principio organizador de la sociedad".
En una economía mercantil el sistema
económico está controlado, regulado y
dirigido exclusivamente por los mercados.
Si la tierra, el trabajo y el dinero habían
sucumbido ante la organización del mercado
regulado, al Estado no le quedaría más que
cuidar que los ingresos sólo se generaran a
través de las ventas. Así, el mercado era una
institución dedicada exclusivamente a la
economía, y el Estado aparecía subordinado
a él garantizando que otras instituciones
sociales tomaran ese mísmo papel. Así, "En
toda la linea, la sociedad humana se había
convertido en un accesorio del sistema
económico" (Polany 1975: 115).
El proceso descrito en los párrafos anteriores tiene como lugar inicial: la Europa
de la Edad Media y un poco más acá en
el tiempo. Pero no se trata de una Europa
aislada sino con intensos contactos con el
resto del mundo a través del comercio a larga
distancia, tal y como mostraré enseguida.

Y para entonces el mundo ya era mundo
Ya para finales del siglo XV, al viejo
comercio europeo con Asia y África se había
agregado aquel con América. Para cuando
la economía medieval europea comenzó a
mercantilizarse e industrializarse, el mundo
o al menos muchas regiones de él ya estaban
conectadas gracias a muy añejas y diversas
rutas de tráfico y comercio.
... por doquier había poblaciones interunidas.

con regiones muy distantes. Se trata de los
sistemas con los cuales entraría en relación y
sobre los cuales se expandirla posteriormente
la forma económica mercantil capitalista
europea cuyo surgimiento expliqué en el
apartado anterior.
Más allá de las amplísimas geografias
que implicaban, las rutas comerciales conectaban distintos tipos de economías y formas
de organización política y social. Para el caso
de la expansión de la economía mercantilista
e industrial esto es un dato relevante, pues
fue a través de esas conexiones ya creadas
que se expandió como una ola incontenible
la nueva forma de economía.
En su geografia sobre las economías del
mundo y la expansión capitalista, Wolf se
basa en la descripción de los modos de producción capitalista, el modo tributario y el
de parentesco, aunque no niega la existencia
de otros. Basado en Marx, el autor entiende
por modo de producción "un conjunto
concreto, que ocurre históricamente, de
relaciones sociales mediante las cuales se
despliega trabajo para exprimir energía
de la naturaleza por medio de utensilios,
destrezas, organización y conocimiento"
(Wolf 1987: 100). Además de diferenciarse
por la conversión a mercancía de la tierra,
el trabajo y el dinero, el modo capitalista se
destaca por tres características entrelazadas.
[primera] Los capitalistas tienen el control
de los medios de producción; segunda, a los
trabajadores se les niega el acceso independiente
a los medios de producción y deben vender su
fuerz:a de trabajo a los capitalistas; y tercera, la
maximiz.ación de los excedentes producidos por
los trabajadores con los medios de producción
de los capitalistas trae consigo 'acumulación
incesante a la cual acompañan cambios en los
métodos de producción' (Wolf 1987: 103).

Grupos que se definían a sí mismos como

culturalmente distintos estaban vinculados por
parentesco opor alianza ceremonial ... El Nuevo
Mundo también se caracterizó por conquistas,
incorporaciones, recombinaciones y comercio.

En ambos hemisferios las poblaciones chocaban
unas con otras, cruzaban límites sociales,
permeables, creaban entidades intermedias,

entretejidas social y culturalmente.
La existencia milenaria de sistemas de
organización económica subordinados a formas
políticas y culturales dispersas, pero conectadas

11

El proceso de expansión capitalista
supone en un primer momento la interacción
del modo capitalista con otros, pero en
un segundo y muy acelerado periodo, el
dominio del primero sobre los demás. De
acuerdo con Wolf, el modo capitalismo
se expandió por el mundo subordinando
otros modos tales como el tributario y el
de parentesco. El primero consiste en la
extracción por parte de gobernantes políticos
o militares de excedentes generados por
productores primarios, que pueden ser

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

La expansión capitalista y el comercio a larga distancia / Efrén Sandoval Hemández

cultivadores o pastores, y que tienen acceso
a los medios de producción. Al excedente
extraído se le llama tributo. Aquí, la propiedad
de los medios de producción y las condiciones
están subordinadas a una relación "directa de
dominio y de servidumbre". En este contexto,
el trabajador y su economía "doméstico-rural"
sufren de una coacción política, por lo que "en
este modo el despliegue del trabajo social es
una función de la sede del poder político" y
"diferirá según esta sede cambie de posición"
(Wolf 1987: 105).
Además de estar fuertemente vinculado
con la producción agrícola intensiva, el modo
tributario también estaba basado en "modelos
ideológicos" que le permitían reproducirse.
Esos modelos "ofrecen una representación
jerárquica del cosmos, en la cual el orden
sobrenatural dominante, que se deja sentir a
través de los principales tenedores del poder,
abarca y sujeta a toda la humanidad". A través
de estas creencias, el modelo "desplaza la
relación real entre tomadores-de-excedentesdeten tadores-de 1-poder y productores
domínados hacia la relación imaginada entre
la superior deidad y el inferior 'súbdito'. De
este modo ... al 'sujeto' se le invita a hacer
méritos manteniendo el orden por medio de
la regulación de su propia conducta" (Wolf
1987: 109). Para la consolidación ideológica
y práctica de la superioridad de los "señores"
o de la élite gobernante eran muy importantes
las mercancías elitistas o de lujo del comercio
a larga distancia, por lo que en este modo "los
comerciantes traían y llevaban mercancías
sobre amplios territorios".
El modo productivo basado en el
parentesco, por otra parte, se desarrolló
principalmente en la periferia de las regiones
en donde la agricultura era más intensiva y
en donde dominaba más el modo tributario.
Huelga decir que a lo largo del orbe los
vínculos de parentesco se han entretejido,
organizado y extendido de manera muy
distinta en cuanto a su intensidad y
normatividad. No obstante, muchos de ellos
implican obligaciones "juridicas y políticas"
que sirven para "encauzar el trabajo social a
la transformación de la naturaleza mediante
llamamientos a la filiación y al matrimonio, y
a la consanguinidad y afinidad" (Wolf 1987:
118). Definido así, el parentesco supone:

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

a) Construcciones simbólicas ('filiación/
matrimonio; consanguinidad/afinidad') que b)
continuamente sitúan a los actores, natos
y reclutados, e) en relaciones sociales recíprocas. Estas relaciones sociales d) permiten a la

gente que de modos diversos invoque la porción
de trabajo social realizado por cada quien, a fin
de e) efectuar las necesarias transformaciones
de la naturaleza (Wolf 1987: 119).
El lenguaje del parentesco soporta una
ideología y organización muy jerárquica
que construyen a su vez un orden político
en donde hay mediadores que resultan claves
para la reproducción del sistema pues en ellos
se basa la aceptación del orden jerárquíco
hacia adentro, y la relación con otros
grupos hacia afuera, incluyendo aquellos
organizados en otros modos de producción.
A estos actores, Wolf (1987: 124) los
denomina "administradores influyentes", y
sugiere sobre ellos que el mismo sistema
jerárquico del parentesco facilitó que estos
"administradores" tomaran ventaja al
momento de organizar las transferencias
con grupos tributarios o capitalistas ya que:
Los jefes pueden emplear estos recursos
externos para inmovilizar la operación
del orden del parentesco. Esto explica por

qué los jefes han resultado colaboradores
excelentísimos de traficanles de pieles y de
tratantes de esclavo en dos continentes. Su
conexión con los europeos ofrecía a los jefes
acceso a annas y artículos valiosos y a un

séquito fuera del parentesco y no estorbado
por él (Wolf 1987: 125).
Nuevamente, el comercio a larga distancia
aparece como un medio para reproducir un
sistema local.
Tanto el sistema tributario como el de
parentesco suponían la presencia de ciertos
actores (comerciantes y jefes en el primero,
jefes en el segundo) que funcionaban como
intermediarios que parecían estar preparados
para la interacción con otros modos de producción. Principalmente los jefes del modo
tributario se consolidaron como un actor
cuya función era extraer excedentes, tal y
como haría después el capitalista del modo
mercantil. Fueron estos intermediarios los
pilares de la entrada del sistema mercantilista
a sociedades que habían vivido siempre bajo
el cobijo de otras formas de organízación
social, política y económica.

■

�La expansión capitalista y el comercio a larga distancia / Efrén Sandoval Hemández

La expansión europea
La Europa previa a la expansión colonialista
que comenzó en el siglo XV era un lugar de
reinos dispersos, basados en agricultura de
subsistencia en una economía que daba tributos a los señores feudales. En esa Europa el
comercio a larga distancia era importante pero
no era dominado por europeos. En las rutas
marítimas del mar mediterráneo, hacia los
siglos VI y VII, dominaban los comerciantes
sirios y judíos. En esa época el comercio más
intenso en el mundo se llevaba a cabo en Asia.
Después de la caída del imperio romano, cuya
dispersión y conglomerado de tan diversas
culturas resultó ser su talón de Aquiles, una
de estas regiones, la de Bizancio {Turquía) se
convirtió durante siglos en el nuevo centro del
comercio hasta que se consolidó el imperio
Otomano que, como mencioné páginas atrás,
más que en un puente representó una barrera
comercial entre Europa y Asia.
El comercio en el Mediterráneo jamás
cedió al intenso intercambio comercial. Varios
de los puertos italianos servían como enclaves
para el comercio bizantino, y fue en ellos
(Venecia, Pisa, Génova) en donde se gestó
un desarrollo comercial que terminaría por
contribuir a la intensificación del comercio
en el interior de Europa.
Mientras tanto, varios Estados se iban
consolidando en el interior europeo con
base en una agricultura de subsistencia que
"agrupó a los cultivadores alrededor del fortín
de un lorif', en donde "Los cultivadores se
asignaban a los lords conforme a acuerdos
de dependencia" (Wolf 1987: 135). Hacia el
siglo XI, varias implementaciones tecnológicas además de una prolongada bonanza
climática, facilitaron la intensificación de los
cultivos y la extensión de las tierras cultivables. Este mayor excedente significó mayor
volumen militar para defender los territorios.
Una mayor capacidad militar significó la
posibilidad de crear reinos que se basaban en
"la aptitud combinada de extraer tributo para
pagar la guerra y para desarrollar un potencial
bélico proporcionado a la escala de la tarea
política". La principal estrategia para obtener
más tributo era la expansión territorial con
base en la fuerza militar.
La importancia de la guerra y la obtención de territorios para ganar más tributos
implicaron una mayor intensidad comercial
además de la rivalidad entre los Estados del
Medioevo. Rutas internas a Europa, aquellas
que iban hasta Asia y otras ultramarinas, se
entrelaz.aban. Control comercial de rutas, control

111

militar de territorios basado en un fuerte
centralismo político (señores, lords),
conformaron un ritmo de crecimiento que
fue continuo al menos hasta el siglo XIV,
cuando las nuevas tecnologías agrícolas
llegaron a su límite, y el clima dejó de ser
tan benéfico. Esto se combinó con mayores
exigencias tributarias para soportar el enorme
aparato militar que sostenía al orden político
centralizado. A esto se le ha llamado "la crisis
del feudalismo" (Wolf 1987: 141).
Para superar la crisis, los Estados ya de por sí
centralizados, debían ganar aún más territorios
y en consecuencia tributos. Para ello, Estados
como el español y el portugués se valieron
de la riqueza acumulada por su nobleza,
mientras que otros como Holanda e Inglaterra
se aliaron con "la clase de comerciantes"
para solventar los gastos de las guerras. La
conquista de otros territorios implicó también
engrosar las filas de la clase gubernamental,
a ello se destinaron muchas de las riquezas
conseguidas en los territorios conquistados,
siendo el de España un caso ejemplar de esta
situación. Fue en este contexto de búsqueda de
territorios y excedentes que algunos reinos y
provincias europeas se dieron a la conqui~ta de
nuevos territorios y rutas en América, A.frica
y Asia (en el contexto, no hay que olvidar, del
bloqueo geográfico que representaba el poderío
otomano). Así, se conformó lo que autores
como Ferrer (1996) llaman "El Primer Orden
Económico Mundial", en donde el comercio
a larga distancia cobró una importancia
que nunca había conocido en Europa. Fue
entonces cuando el centro del comercio a nivel
mundial comenzó a dejar de estar en Asia para
trasladarse a Europa, siendo los mercaderes los
principales protagonistas (Ferrer 1996: 193).
El aumento en "el comercio intraeuropeo
de productos de ultramar", provocó que las
nuevas potencias europeas se enfrentaran
"con problemas radicalmente distintos de
los del comercio tradicional" (Ferrer 1996:
181 ). La gran transformación comenzaba a
gestarse justo ahí, debido a la importancia
financiera que fueron ganando sobre todo los
comerciantes del norte de Europa, quienes
terminaron financiando muchas expediciones
ultramarinas, controlando rutas y aduanas,
y endeudando a otros Estados. El dinero
comenzaba a generar dinero.
De comerciantes a capitalistas
El crecimiento del comercio a larga distancia
y sobre todo de su relevancia para el sostenimiento de los estados tributarios europeos,

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

La expansión capitalista y el comercio a larga distancia / Efrén Sandoval Hemández

se convirtió en la principal contradicción del
orden mundial que se había gestado. Una
actividad mercantil ensanchada protegida y
a su vez alentada por el Estado terminó por
dominarlo debido a la transformación de este
último, el cual pasó de ser una "estructura
tributaria" que extraía excedentes "por
medios no económicos" a una diseñada
para apoyar la comercialización de dichos
excedentes por parte de los mercaderes.
El régimen feudal encarnaba una contradicción. Al alentar el comercio a larga
distancia, al evitar "que los comerciantes
adquirieran tierras y ganaran poder político,
los señores de Europa los obligaban a
reinvertir en el comercio, a arriesgar su fortuna
en esa actividad en vez de invertirla ... en
bienes raíces", esto trajo dos consecuencias,
la primera fue que, en un contexto de
ensanchamiento del comercio ultramarino,
los comerciantes fueron encontrando en el
dinero una mercancía con la cual hacer más
dinero; y la segunda es que éstos "fueron
arrastrados rápida e irresistiblemente al
reino de la producción" (Wolf 1987: 324). El
ejemplo más paradigmático de este proceso
fue Inglaterra. Para el caso del argumento
de este ensayo, este cambio del cual hablo
se basó en las conexiones entre europeos y
pueblos de otros continentes, pero la resultante
fue la posterior transformación de muchos de
los sistemas sociales, políticos y económicos
preexistentes ahí en donde se encontraban las
mercancías preciosas que los comerciantes
europeos fueron a buscar. Uno de los ejemplos
más reveladores es del comercio de esclavos.
El tráfico de esclavos muestra cómo la
expansión europea encajó en las formas de
organización política y de comercio regional
preexistentes. Este tráfico se explica no sólo por
la expansión territorial europea, sino por el añejo
y bien organizado comercio interno africano, el
cual se desprendía de formas de organización
política milenarias en medio de poblaciones
dispersas y reducidas. Este sistema resultó ser
muy eficiente para satisfacer las crecientes
demandas europeas de esclavos a cambio de
mercancías de importación. Así, en el siglo XV
se consolidó un sistema en donde los europeos
financiaban el comercio de esclavos mientras
que grupos africanos capturaban, controlaban,
mantenían y finalmente entregaban a los
esclavos a los europeos.
,
En diversas regiones de Africa, las
alianzas matrimoniales eran una institución
muy importante política pero también
económicamente, ya que además de
establecer la ubicación territorial de la
descendencia, a través de ella circulaban
bienes de prestigio. A ello habría

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

que agregar que buena parte del comercio
africano se basaba en la circulación de bienes
de lujo para las élites. En este contexto se
puede afirmar que antes de que el comercio de
esclavos fuera primordial en los intercambios
entre europeos y africanos, " ... la expansión
europea se correspondía con circuitos africanos
preexistentes de intercambio, sin alterar su
estructura básica, simplemente agregándose
las mercancías que circulaban dentro de él''.
Pero una vez que los europeos buscaron más
esclavos, entonces sí "se afectó la naturaleza
íntima de las r~laciones de producción" en
el interior de Africa ya que por lo general
no fueron los europeos los que se dieron a
la cacería de esclavos, sino "reyes africanos,
gente rica y mercaderes destacados" (Wolf
1987: 253). Así, los europeos no inventaron
un circuito comercial sino que se adaptaron
a uno ya existente, en donde los antiguos
comerciantes y gobernantes africanos pasaron
a ser intermediarios de esclavos a cambio de
prestigiadas mercancías de importación.
Conclusión
El capitalismo continúa "conviviendo" con
otras formas de hacer economía aunque en
sociedades mercantilizadas formadas una vez
que este modo de producción se expandió.
Las condiciones como se organiza globalmente el modo de producción capitalista, los
modos de organización y prácticas económicas
locales en el mundo de hoy, son muy diferentes
a los descritos en este ensayo, sin embargo
en esencia reflejan el mismo fenómeno, el
de la reproducción del modo de producción
capitalista a partir de la conexión con otros
modos, con otras lógicas económicas y
culturales. Así, aunque "una economía de
mercado y un capitalistrno en expansión ...
se extiende como una mancha de aceite",
en el nivel local subsisten otros "géneros de
vida" (Braudel 1987: 12), otras formas de
hacer economía que justamente al existir,
contribuyen a la reproducción de aquel otro
modo económico.
Bibliografia
Braudel, F. (1987). La dinámica del capitalismo.
México: Fondo de Cultura Económica.
Ferrer, A. (1996). Historia de la globalización.
Orígenes del orden económico mundial. México:
Fondo de Cultura Económica.
Molina, J. y Valenzuela, H. (2006). Invitación a la
antropología económica. Archivo electrónico en PDF.
Polany, K. {1975). La gran transformación. Los
orígenes políticos y económicos de nuestro tiempo.

México: Juan Pablos.
Wolf, E. (1987). Europa y la gente sin historia. México:
Fondo de Cultura Económica.

111

��Vivencias, realidades y utopías. Una mirada
a la historia de lucha de las mujeres

María Eugenia Flores Treviño
Comienzo esta reseña por expresar el placer que representa para mí escribir sobre
una tesis ganadora de un concurso nacional en el cual, según se lee en la página
del INMUJERES:
Se recibieron 150 tesis de todas las categorías con temas como discapacidad, ganadería,
aborto, historia, salud, ciudadanía, identidad de las mujeres, procesos de institucionalización, química y medicina, entre otros.
El concurso de tesis en género Sor Juana Inés de la Cruz se realiza desde 2002, el cual ha
premiado 78 tesis en seis emisiones bianuales, con la finalidad de promover y fortalecer la
investigación aplicada en género, así como estimular a las y los participantes a proponer

una política pública que mejore las condiciones de igualdad entre mujeres y hombres"
(http ://www. inmujeres. gob. mx/index. phplsala-de-prensa/ inicio-noticias/71 0-entregairunuj eres-premi os-del-concurso-de-tesis-en-genero-sor-j uana- ines-de-la-cruz-2 O12

Recuperado: 07 Noviembre 2012).
Por tanto, tengo el honor de presentar un trabajo de investigación que se ocupa
de asuntos de sumo interés científico, histórico y social. Una indagación gestada
gracias al deseo de generar conocimiento sobre las batallas sostenidas por mujeres
en busca de sus derechos, de su voz, de la verdad. Son crónicas de valentía y de
ideologías de resistencia ante la opresión hegemónica, objetivamente fundamentadas en evidencias de trabajo de campo, sostenidas en sólidas teorías: cobijadas
en un trabajo científico. Y, sin embargo y esta es una virtud del documento el lector
no deja de percibir la fuerza de la pasión con que cada línea está escrita.
La construcción de los contenidos de esta publicación fue, por provenir de
una tesis doctoral, monitoreados, supervisados y acompañados durante toda la
construcción de la labor índagatoria, por especialistas certificados en las respectivas
áreas de conocimiento y reconocidas y respetadas en el mundo académico; investigadoras como las doctoras "DianaArauz Mercado y Emilia Recéndez Guerrero, esta
última fundó en la UAZ la línea de trabajo Historia de las Mujeres y Perspectivas
de Género" (http://ntrzacatecas.com/2012/l 1/05/destacan-egresadas-de-la-uaz-enconcurso-de-tesis/ Recuperado: 5 de noviembre de 2012), entre otras.
Y soy testigo fehaciente del proceso, porque fui sinodal de este trabajo cuando,
como una tesis, fue presentado en un examen de grado ante un jurado universitario
en la Universidad Autónoma de Zacatecas. Por lo tanto, reitero que es un privilegio
para mí ser mediadora ante el público lector y estar en contacto nuevamente con
esta investigación.
La obra consta de cinco capítulos en los cuales se aborda una panorámica de
los antecedentes de la intervención femenina en la sociedad y la política en el siglo
XVIII, hasta el impacto generado por este sector social en el siglo XX, donde la
autora plantea y responde a las preguntas:
¿Qué es y qué ha representado el feminismo para las mujeres en Nuevo León? ¿Qué ha
significado su participación en las acciones ciudadanas? ¿En qué movilizaciones ciudadanas

se hao visto involucradas las mujeres, como apoyo o como protagonistas? (42).

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

111

�Vivencias, realidades y utopías. Una mirada a la historia de lucha de las mujeres / María Eugenia Flores Treviño

Y se pone como meta:

Documentar y analizar la historia de la participación de las mujeres a través de sus
acciones civiles, sociales y políticas de los últimos veinte años del siglo XX, y la primera
década del XXI en Nuevo León, tomando en cuenta su incursión individual o colectiva,
específica o de trayectoria; para ver de qué manera han contribuido al establecimiento
de una equidad de género formal y real en la entidad; para hacer visibles su hechos,
biografías e historias, en beneficio del empoderarniento femenino (42).

Estrada Esparza, en la búsqueda de ese objetivo, recupera, teje con la ciencia,
propone e interpreta las contiendas sostenidas por mujeres en Nuevo León, en
México y en el mundo. Y lo hace, tanto con indagación histórica, con una sólida
sustentación epistemológica, como por boca de las personas que fueron protagonistas de los hechos. De esa manera, consigue la meta propuesta.
Cabe considerar en este punto, el asunto del autor como mediador: ya que es
quien retoma la realidad, y sirve de vehículo entre el proceso de indagación y la
recepción que del resultado de esa investigación llega al lector. Es indudable que esta
mediación estará siempre sesgada por la ideología y el habitus de la investigadora, en
este caso, quien finalmente es una persona con un posicionamiento socio-histórico
y científico determinado. Esta es la razón por la cual, los testimonios, evidencias,
documentos, en fin: cualquier componente de esta obra, estará matizado por la
interpretación personal de la escritora; por su impronta. Es una consideración
inherente a los estudios de las humanidades: por más calidad científica y social que
el documento tenga, el sociolecto y el idiolecto del autor, se proyectarán. Y esto es
así, si se coincide con Gadamer (1998) en que la objetividad total no existe, cuando
se trata de estudios humanísticos. Yo agregaría: ni la "corrección", si se considera
el sentido coercitivo del ténnino.
El trabajo de la autora contiene no solamente el basamento científico que se
constituirá desde ahora en un referente para el estudio de la historia y el género en
Nuevo León, diseñado desde una perspectiva cualitativa; sino la información que
reseña las acciones, las propuestas, los grupos que se constituyeron, las metas que
se propusieron, registradas en sendas tablas que consignan la fecha, las personas, los
motivos. Por esta razón, su utilidad es también didáctica. Ya que los no iniciados en
el asunto, tendrán un documento fiable así lo avala el haber sido una tesis doctoral
en su origen desde el cual acercarse a esta corriente disciplinar. Del mismo modo,
los investigadores, cuentan desde ahora con un documento para dialogar: Sea para
apoyar, refutar, continuar o mejorar. Así es el noble camino de la investiga-ción:
se realiza aportación con mucho esfuerzo y se pone a disposición de otros para
allanar la ruta en la búsqueda de la verdad científica.
En este libro se visibiliza el accionar de las mujeres ... ésa es una de sus
aportaciones.
Estrada Esparza incluye acertadamente, al inicio de cada capítulo, un epígrafe
que le anticipa al lector, desde el discurso de la comunidad científica fundante, a
partir de las personas que son un referente obligado en la ciencia, el contenido del
apartado. Así encontramos, entre otras, a Simone De Beauvoir, Marcela Lagarde,
a Martha Lamas, y a José Saramago, premio Nobel de Literatura, por ejemplo,
cuyo pensamiento apertura el capítulo 3 titulado "El activismo de las mexicanas
en la política posrevolucionaria: democracia y ciudadanía", en el cual se lee como
epígrafe: "Es hora de aullar, porque si nos dejamos llevar por los poderes que
nos gobiernan, y no hacemos nada por contrarrestrarlos, se puede decir que nos
merecemos lo que tenemos"(191)
En el excelente resultado que fue la confección de esta obra, no me cabe duda
que influyó el que la autora no solamente se haya basado en la ciencia, lo cual le
posicionó en la Academia (y eso se verifica en el grado obtenido y la distinción
otorgada, hechos que representan logros, indudablemente), sino que ha llevado a

■

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

Vivencias, realidades y utopías. Una mirada a la historia de lucha de las mujeres / María Eugenia Flores Treviño

su vida personal su ideología; ha reunido el pensamiento con la acción. Lo cual
es comprobable, tanto si echamos una mirada a las imágenes que acompañan la
obra y se constituyen en un documental gráfico, a partir del cual, los principiantes
podremos -humildemente me incluyo- atestiguar los instantes trascendentes o
significativos de esta historia aquí contada; conocer a quienes desde hace tiempo
ya, luchan por nosotras. Como igualmente lo podremos evidenciar si revisamos el
currículum de la autora, porque cada vivencia y postulado en este libro registrado
ha sido alguna parte de la vida personal de una mujer y de todas las mujeres;
porque desde la academia las científicas también vivimos vida de mujeres y nos
hemos cuestionado y hemos buscado la verdad en nuestro ámbito, a veces, no en
la calle. Sin embargo, Nelly recoge aquí evidencias de mujeres que, como ella, y
antes y junto a ella lo han hecho en "ambos mundos". Creo que esto es algo más
de las aportaciones de la obra. El hecho de que sigue el ejemplo de la lucha porque
los estudios y la educación de género sean referente obligado en la academia, y
lo hace al construir un documento científico, basado en una seria indagación, que
las profesoras universitarias y de cualquier nivel educativo podremos emplear en
nuestra labor cotidiana al educar a los alumnos y las alumnas.
Este documento se complementa con un "Breve glosario del feminismo" que
sitúa, a quien se inicia en este campo disciplinar, ante una panorámica conceptual
de carácter básico.
Concluyo mi reseña parafraseando, por concisas, las palabras finales de la
autora al referirse a una nueva perspectiva de la justicia social, a los derechos
reproductivos y la libre elección del sexo; a un futuro donde la sexualidad biológica
no sea determinante de la identidad social, de la ciudadanía y del rol del género; de
la innegociable equidad derivada del reconocimiento de la diferencia entre todas las
personas y de las dificultades que involucra la implementación de una regulación
política que debiera considerar todos estos factores.
Les invito, pues, a compartir el placer de verse coincidir, de reconocer los
ejemplos de estas líderes, les recomiendo regodearse con la lectura de esta obra.
Y enhorabuena a la Universidad Autónoma de Nuevo León por divulgar trabajos
de esta envergadura.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

■

�COLABORADORES
Lariza ElviraAguilera Ramírez. Obtuvo el grado de Licenciada en Psicología (Cllnica) en la Facultad
de Psicología de la U.A.N.L. El grado de Master en Letras Españolas lo obtuvo por la Facultad de
Filosofia y Letras de la misma Universidad. Actualmente es candidata a Doctor del Doctorado en
Investigación e Innovación Educativas en la Escuela de Graduados de la Escuela Normal Superior
"Profr. Moisés Sáenz Garza". Es profesora de secundaria y Profesora de Tiempo Completo en la
Escuela Normal Superior "Profr. Moisés Sáenz Garza", institución en la que labora desde el año 1997.
José Luis CisnerosArellano. Licenciado en Filosofia, Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León; Maestro en Educación, TecMilenio. Actualmente cursa el Doctorado en
Filosofia (FFyL, UANL). Maestro de Tiempo completo del colegio de Filosofia de la FFyL, UANL.
Miembro del Grupo de Investigación sobre axiología y ética (GINVA).
Dina Elizabetb Cortes Coss. Licenciada en Lingüística Aplicada y Maestra en Enseñanza Superior
con acentuación en la Lengua y la Literatura, de la Facultad de Filosofia y Letras de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Docente Universitaria y ex miembro del Consejo Joven de Participación
Ciudadana del Gobierno del Estado de Nuevo León 2012 en el área de discapacidad e integración social.
Maria Eugenia Flores Treviño. Letras Españolas por la Facultad de Filosofia y Letras, UANL; donde
es docente e investigadora. Ha sido directora de 20 tesis entre licenciatura, maestria y doctorado. Obtuvo
el Premio a La Mejor Tesis de Maestría en el Área de Humanidades por la UANL (2002). Doctora
en Humanidades y Artes por la UAZ (2006) con Mención Honorifica. Obtuvo el Reconocimiento al
Perfil Deseable por el Programa de Mejoramiento del Profesorado de la SEP desde 2004 a la fecha.
Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores Nivel I desde 2007; y a Asociaciones académicas
diversas, en particular al Programa de Estudios de la Descortesía en el Discurso en Español con sede
en la Universidad de Estocolmo, del cual es Presidenta del Capítulo México. Ha publicado diversos
trabajos sobre lenguaje y su enseñanza. Sus libros más recientes: (2012) (Coord.) Lengua Española.
Nuevas Metodologías en la enseñanza. Español como lengua materna. Español como lengua extranjera
México: Trillas. ISBN 978-607-171-211-0y(2012) (Co-Ed. Con Lidia Rodriguez) Estudios lingüísticodiscursivos en emisiones lingüísticas reales. Aplicaciones al corpus de 'El habla de Monterrey', México:
Facultad de Filosofia y Letras, UANL. ISBN 978-607-433-813-3.
Julieta Haidar. Profesora-Investigadora de tiempo completo en la Escuela Nacional de Antropología e
Historia, en el Posgrado de Antropología Social. Coordinadora del Seminario Permanente, del Cuerpo
Académico y de la Linea de Investigación Transdisciplinaria Análisis del Discurso y Semiótica de la
Cultura. Ha publicado los siguientes libros: El Estructuralismo. Lévi-Strauss o la fascinación de la
razón. Discurso sindical y procesos de fetichización, El Debate CEU-Rectoría. Torbellino Pasional de
los argumentos. Además, ha colaborado en diversos libros colectivos nacionales e internacionales, con
varios capítulos y artículos. Ha coordinado y organizado varios eventos académicos interinstitucionales.
Pertenece a varias asociaciones nacionales e internacionales de Lingüística, de Análisis del Discurso y de
Semiótica. En todos sus trabajos de investigación y en la docencia se ubica en la posición epistemológica
de la complejidad y la transdisciplina.
Óscar Efrain Herrera. Monterrey, 1962. Participó en un taller de creación con el escritor Raúl Renán
gracias a una beca del INBA en el periodo 1985-1986. Es autor de los libros de poesía La ganancia y
la pérdida (1992), Camino hacia mis huesos (1997) y Cicatriz sin orillas (2007). Obtuvo la beca de
Jóvenes Creadores del Fonca, en las ediciones de 1994-1995 y de 1996-1997, así como del Centro de
Escritores de Nuevo León en el periodo 1998-1999, y del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes, área
Creadores, en el año 2000. En ese año recibió el Premio Nuevo León a la Literatura por el libro La luz
y el muro. Ha sido incluido en algunas antologías, como Poetas de la frontera norte ( 1986), Alforja de
poetas (1994), y El mar es un desierto (1999). En su ciudad natal dirige el proyecto editorial Diáfora
y coordina talleres de creación y de lectura.
Leonardo Iglesias González. (Monterrey). Médico Psiquiatra de profesión, ha dedicado su esfuerzo
profesional a la docencia, la investigación, la administración de servicios educativos y de salud. Ha
sido Director de la Facultad de Filosofia y Letras UANL, Director de la Facultad de Medicina del ICS
Monterrey y Subdirector en Jefe de la Escuela de Graduados de la Normal Superior de Nuevo León
91-96. Colaborador en diversas publicaciones periódicas y autor de variados libros, entre los que
destacan Cultura, religión y sociedad en el fin del milenio, La alienación, Tragedia de la voluntad de
poder, Psicología de la voluntad de poder.
Hugo Padilla. (Monterrey, 1935). Obtuvo la licenciatura en filosofia por la Universidad Autónoma
de Nuevo León. Fue jefe de Extensión Universitaria y de Armas y Letras de la misma universidad.
Fundador y colaborador de Kátharsis, revista literaria, editada en los años 1950-1960. Entre sus obras
está Las días deshabitados (verso), publicada por el Gobierno del Estado de Nuevo León. Actualmente
jubilado, fue profesor titular de tiempo completo por más de 30 años en la Facultad de Filosofia y Letras
de la UNAM donde ocupó el cargo de Secretario General entre 1971 y 1977. También fue Secretario del
Centro de Estudios Filosóficos -hoy Instituto de Investigaciones Filosóficas- y Secretario Académico
de la Universidad Pedagógica Nacional.

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

■

�Colaboradores

Juan Nicolás Padrón. Pinar del Río, Cuba, 1950. Poeta y licenciado en Filología especializado en
Lengua y Literatura Hispánica. Posee posgrados en Filosofia y Lingüística, además de cursos de
Pedagogía y Psicología. Actualmente es investigador y editor del Centro de Investigaciones Literarias
de Casa de las Américas de Cuba. También ha sido director de Literatura del Instituto Cubano del Libro,
director de la editorial Letras Cubanas y subdirector de la editorial Casa. Su desempeño en el ámbito de
las letras lo ha desarrollado como editor, profesor, jurado, poeta, ensayista, coordinador de encuentros
literarios y artísticos, prologuista, articulista, antologador y conferencista en distintos países como Cuba,
España, México, Argentina, Venezuela, Chile y Canadá. Ha participado en las Ferias Internacionales
del Libro de Cuba, Ciudad de México, Guadalajara, Buenos Aires y Santiago de Chile. Su obra poética
se encuentra en la edición de los siguientes libros: El polvo finísimo del tiempo ( 1983), Desnudo en el
camino (1988), Peregrinaciones (1991), Crónica de la noche (1955). En Chile publica el ensayo sobre
identidad cubana La Palma en el Huracán (Ediciones Rodriguistas, 2000), entre otros.
Tzitel Pérez Aguirre. (Monterrey). Egresada de la Licenciatura y Maestría en Letras Españolas por
la Facultad de Filosofia y Letras de la UANL, docente por más de 12 años, en la misma Institución,
impartiendo diversas materias de las áreas de Literatura y Lingüística en el Colegio de Letras Mexicanas,
áreas de investigación en las cuales se desempeña: análisis y estudios literarios, lingüística, semiótica,
semántica, fonética y fonología, análisis del discurso, enseñanza de lengua, estudios de la cortesía, entre
otras. Colaboradora en el Cuerpo Académico Consolidado "Lenguajes, Discursos, Semióticas. Estudios
de la Cultura Regional" de la Facultad de Filosofia y Letras de la UANL, miembro del Comité Evaluador
de Becarios del Centro de Estudios Humanísticos; colaboradora en el Proyecto de investigación
Aprovechamiento de un corpus oral en la enseñanza de la lengua; miembro del equipo docente del
Diplomado en Redacción y Escritura Creativa, como del Proyecto de Investigación Perfeccionamiento
de la práctica de la escritura y la lectura desde un enfoque comunicativo. Cuenta con el perfil PROMEP.
Actualmente Candidata a Doctora en Humanidades y Artes por la Universidad Autónoma de Zacatecas
con la tesis: Enriqueta Ochoa, voz femenina de México en el Siglo XX; y Coordinadora del Colegio de
Letras Mexicanas de la Facultad de Filosofia y Letras de la UANL.
Luis Enrique Pérez Castro. Monterrey, Nuevo León. Estudia en la Facultad de Filosofia y Letras de
la Universidad Autónoma de Nuevo León, la licenciatura de Historia y Estudios de Humanidades. Ha
participado como moderador y ponente en encuentros y congresos estudiantiles nacionales. Es parte
del comité organizador en el área de difusión del / Encuentro Regional de Estudiantes de Historia a
efectuarse en Monterrey, en abril del presente año. Participó en el ciclo Estados Unidos, aspectos de
su historia organizado por el Museo de Historia Mexicana, encabezado por el Maestro Miguel Ángel
González-Quiroga, en 2014. Es miembro activo del Club Regio Jóvenes por la Historia en donde se
realizan actividades como talleres, exposiciones, mesas de diálogo, presentaciones de temas, entre otras,
relacionadas con la disciplina histórica.
Efrén Sandoval Hernández. Actualmente es profesor Investigador del Centro de Investigaciones y
Estudios Superiores en Antropología Social, ClESAS, y miembro del Sistema Nacional de Investigadores
en el nivel 1. Es doctor en Antropología por el ClESAS y se especializa en el tema de la frontera
México Estados Unidos y la migración internacional. Apoyado por el CONACYT realizó una estancia
posdoctoral en el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Autónoma de Nuevo León, y
apoyado por la Foundation Maison Des Sciences De L'Homme y la Secretaria de Educación Pública
realizó también una estancia posdoctoral en el Laboratoire d'Economie et Sociologie du Travail, en
Aix en Provence, Francia. Además, en 20 l O recibió una beca de la Fundación Fulbright dentro del
Programa de Académicos de la Frontera, para hacer investigación en la frontera de Texas. Ha publicado
capítulos de libro, artículos de revistas y ha presentado ponencias que versan sobre las relaciones entre
el noreste de México y el sur de Texas. Actualmente investiga sobre el flujo global de mercancías y la
comercialización de la fayuca en el área metropolitana de Monterrey. Ha sido docente en los posgrados
de la Facultad de Arquitectura, el Instituto de Investigaciones Sociales y la Facultad de Artes Visuales
de la Universidad Autónoma de Nuevo León; también en el Colegio de Posgraduados de la Universidad
Autónoma Chapingo, en la Escuela Nacional de Antropología e Historia Unidad Chihuahua y en la
Universidad de Monterrey. Su libro Infraestructuras transfronterizas. Etnografia de itinerarios en el
espacio social Monterrey San Antonio, fue publicado en 2012 por el ClESAS y el COLEF.
Rebeca Mariana Velasco Ortiz. Doctora en Antropología Social de la Escuela Nacional de Antropología
e Historia. Maestra de la misma área y Licenciada en Psicología de la Universidad Nacional Autónoma
de México, Facultad de Estudios Superiores lztacala. Dedicada a la docencia a nivel medio superior.
Integrante de la Linea de Análisis del Discurso y Semiótica de la Cultura. Ha trabajado en tomo al
campo literano mexicano: identidad, subjetividad, prácticas semiótico-discursivas de los iniciados y
la formación de escritores en México. A su vez ha participado en una serie de encuentros, jornadas,
coloquios y congresos que vinculan la literatura y la antropología con otras áreas, siendo coorganizadora
de las Jornadas Antropológicas de Literatura y Semiótica de la ENAH (JALyS), y miembro del Cuerpo
Académico de Análisis del Discurso y Semiótica de la Cultura.
Gabriel Ignacio Verduzco ArgüeUes. Nació en la ciudad de México. Licenciado en Teología Dogmática
por la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de México (2001 ). Master en Metodología de
la Investigación por la Facultad de Ciencia, Educación y Humanidades de la Universidad Autónoma
de Coahuila (2006). Es maestro investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila y es profesor
de tiempo completo en la Facultad de Ciencia, Educación y Humanidades de la misma Universidad.
Actualmente estudia el Doctorado en Filosofía con acentuación en Estudios de la Cultura en la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

■

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

NORMAS EDITORIALES
Los textos serán originales e inéditos. Deberán presentarse redactados en español, impresos
por una sola cara, a doble espacio, en tipografia Aria!, sin correcciones a mano y en CD.
No se aceptarán versiones incompletas, los originales recibidos se considerarán versión
definitiva. Asimismo, deberán incluir: dirección postal, correo electrónico y una pequeña
síntesis curricular del autor.
1. Los originales tendrán una extensión de entre 1Oy 15 cuartillas de ser ensayos, y en el
caso de investigaciones (extraer un tema y elaborar un artículo de divulgación), entre
25 y 40 cuartillas, deberán presentarse en una versión de computadora que incluya
la información completa de todos los cuadros, gráficas, esquemas y figuras. Además
del CD, deberá entregarse una impresión a doble espacio (incluso las notas de texto).
El ancho de las líneas debe ser de 65-70 golpes, por 27-28 líneas (equivalentes a una
cuartilla).

2. Los autores deberán adjuntar un resumen de su artículo no mayor de cinco líneas y
una breve lista de palabras clave.
3. Las referencias de los libros en la bibliografia deberán contener los siguientes datos
(en este mismo orden):
Nombre del autor
Año de edición
Título del libro (subrayado)
Editorial
Ciudad (en español, en los casos de referencias bibliográficas en otro idioma)
Número total de páginas (variable)
Ejemplo:
Katz, F. (comp.), (1990). Revuelta, rebelión y revolución. La lucha en México
del siglo XVI al siglo XX México: Era. 2 volúmenes.
Burckhardt, J. (1943). Force andfreedom. Nueva York: Pantheon Books
4. Las referencias de capítulos en la bibliografia deberán contener los siguientes datos
(en este mismo orden):

et al. (y otros) se utiliza para indicar que una obra está firmada por varios autores,
además del que se indica.
v.g. (por ejemplo).
of o cfr. (véase o confróntese)
supra (arriba)
infra {abajo)
e. (esto es)
circa (alrededor de)
loe. cit (en el lugar citado)
passim (en varios lugares)
vid. (véase)
sic (así, textualmente)
comp. o comps. (de compilador o compiladores), coord. o coords. (de coordinador o
coordinadores) se utiliza de preferencia entre paréntesis, inmediatamente después
del o de los nombres del autor o autores del libro.
cap. (capítulo)

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2014

■

�Nonnas editoriales

ed. (edición)

s.e. (sin editor)
s.f (sin fecha)
s. l. (sin lugar de edición)
mimeo (mimeografiado)
pról. (prólogo)
introd. (introducción)
trad. (traducción)
s. (y siguiente)
s.s. (y siguientes)

s.

Todos los textos recibidos serán sometidos a un dictamen cuyo resultado puede ser:

a) Publicable.
b) No publicable.
c) Sujeto a cambios.

En todo caso, el dictamen será inapelable. Los dictámenes se entregarán al autor cuando
el artículo esté sujeto a cambios. Los dictámenes positivos o negativos sólo se entregarán
cuando el autor lo solicite. El Consejo Editorial tiene entre sus atributos decidir los
artículos que se incluyen en la revista Cathedra de acuerdo con la línea editorial. Si
el artículo se publica, el autor recibirá a vuelta de correo, dos ejemplares de la revista.

Cathedra
Revista semestral de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL,
se terminó de imprimir en noviembre de 2014
en Grafo Print Editores, S.A.
En su composición se usó tipografía
Times New Roman de 22, 18, 10, 9 y 8 puntos.
La edición estuvo al cuidado del equipo de trabajo de la Secretaria
de Publicaciones y Extensión Cultural.
Tiraje: 300 ejemplares.

■

Cathedra no. 20, julio-diciembre 2 014

���</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </file>
  </fileContainer>
  <collection collectionId="246">
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="3175">
                <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="479154">
                <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
  </collection>
  <itemType itemTypeId="1">
    <name>Text</name>
    <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
    <elementContainer>
      <element elementId="102">
        <name>Título Uniforme</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="363161">
            <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, UANL</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="97">
        <name>Año de publicación</name>
        <description>El año cuando se publico</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="363163">
            <text>2014</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="99">
        <name>Época</name>
        <description>Época del la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="363164">
            <text>Quinta </text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="53">
        <name>Año</name>
        <description>Año de la revista (Año 1, Año 2) No es es año de publicación.</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="363165">
            <text>9</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="54">
        <name>Número</name>
        <description>Número de la revista</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="363166">
            <text>20</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="98">
        <name>Mes de publicación</name>
        <description>Mes cuando se publicó</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="363167">
            <text> Julio-Diciembre</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="101">
        <name>Día</name>
        <description>Día del mes de la publicación</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="363168">
            <text>1</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="100">
        <name>Periodicidad</name>
        <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="363169">
            <text>Semestral</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
      <element elementId="103">
        <name>Relación OPAC</name>
        <description/>
        <elementTextContainer>
          <elementText elementTextId="363188">
            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1784670&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
          </elementText>
        </elementTextContainer>
      </element>
    </elementContainer>
  </itemType>
  <elementSetContainer>
    <elementSet elementSetId="1">
      <name>Dublin Core</name>
      <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="50">
          <name>Title</name>
          <description>A name given to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363162">
              <text>Cathedra : Revista de la Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León, 2014, Quinta Época, Año 9, No 20, Julio-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="39">
          <name>Creator</name>
          <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363170">
              <text>Covarrubias, Miguel, Director</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="363171">
              <text>Reyes Martínez, Alfonso, 1943-, Codirector</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="49">
          <name>Subject</name>
          <description>The topic of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363172">
              <text>Cultura</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="363173">
              <text>Humanidades</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="363174">
              <text>Sociología</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="363175">
              <text>Letras</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="363176">
              <text>Historia</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="363177">
              <text>Filosofía</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="41">
          <name>Description</name>
          <description>An account of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363178">
              <text>Revista de la Facultad de Filosofía y Letras. Publicación fundada en 1974. Contiene investigaciones de antropología, ciencias sociales, cultura, sociología, humanidades, ciencias del lenguaje, literatura, historia y filosofía</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="45">
          <name>Publisher</name>
          <description>An entity responsible for making the resource available</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363179">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Filosofía y Letras </text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="37">
          <name>Contributor</name>
          <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363180">
              <text>Hernández Rodríguez, María Dolores, Editora Responsable</text>
            </elementText>
            <elementText elementTextId="363181">
              <text>Ramírez Cortez, Víctor, Revisión</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="40">
          <name>Date</name>
          <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363182">
              <text>01/07/2014</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="51">
          <name>Type</name>
          <description>The nature or genre of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363183">
              <text>Revista</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="42">
          <name>Format</name>
          <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363184">
              <text>text/pdf</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="43">
          <name>Identifier</name>
          <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363185">
              <text>2015419</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="48">
          <name>Source</name>
          <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363186">
              <text>Fondo Universitario</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="44">
          <name>Language</name>
          <description>A language of the resource</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363187">
              <text>spa</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="86">
          <name>Spatial Coverage</name>
          <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363189">
              <text>San Nicolás de los Garza, N.L., (México)</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="68">
          <name>Access Rights</name>
          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363190">
              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="96">
          <name>Rights Holder</name>
          <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="363191">
              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </elementSet>
  </elementSetContainer>
  <tagContainer>
    <tag tagId="26729">
      <name>Enriqueta Ochoa</name>
    </tag>
    <tag tagId="6628">
      <name>Filosofía</name>
    </tag>
    <tag tagId="26727">
      <name>Innovación educativa</name>
    </tag>
    <tag tagId="26728">
      <name>Intervención americana</name>
    </tag>
    <tag tagId="26725">
      <name>Monterrey y la filosofía</name>
    </tag>
    <tag tagId="26726">
      <name>Relatos de brujería</name>
    </tag>
  </tagContainer>
</item>
