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                  <text>~ IJA81RNOS

D11.

REA
REVISTA DE LA FACULTAD DE PSICOLOGIA U.A.N.L.
C O NT E N I DO

FREUD Y LA NEUROPSICOLOGIA.
Francisco Veloquio.
LA PSICOLOGIA CLINICA Y LA INSTITUCION
HOSPITAL.
Miriam Colín.

APUNTES SOBRE EL ATENEO CLINICO.
Francisco Mora.
MODIFICACIONES IN LOS PUNTAJES DEL IIIPI
EN LOS ESTUDIANTES DE MEDICINA U.A.N.L.
EN EL TRANSCURSO DE SEIS AÑOS.
Nora Bazaldúa, Esperanza Mata y
Elizabeth, Blum.

.1

sept.
1987

�DIRECTORIO

ING. GREGORIO FARIAS LONGORIA
Rector

I

N D T C E

ING. LORENZO VELA PENA
Secretario General
FREUD Y LA NEUROPSICOLOGIA .

LIC. HUMBERTO LEAL BENAVIDES
Director

.Francisco Veloquio ............................... 3

LIC. AURORA MOYANO GONZALEZ
Sub-directora

LA PSICOLOGIA CLINICA Y LA INSTITUCION
HOSPITAL.
Miriam Colín.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17

LIC. BELLA AURORA GARZA CONTRERAS
Secretaria Académica
APUNTES SOBRE EL ATENEO CLINICO.

LIC. SANTOS DELIA AYALA GARZA
Secretaria Administrativa

Francisco Mora •................................. 23

LIC. MANUEL G. MüNIZ GARCIA
Coordinador del Area Clínica

MODIFICACIONES EN LOS PUNTAJES DEL MMPI
EN LOS ESTUDIANTES DE MEDICINA UA.N.L.
EN EL TRANSCURSO DE SEIS AÑOS.

LIC. RODOLFO ALVAREZ DEL CASTILLO LUVIANO
Director de la Revista

Nora Bazaldúa, Esperanza Mata y
Elizabeth Blum .................•............... 29

�FREUD Y LA
NEUROPSICOLOGIA

•

Francisco Veloquio **
I NT R

o Du e e I o N

Si hiciéramos un balance de la Obra de Freud hoy
en día, sin duda alguna lo que aparecería más evidente
es la maravillosa contribución que realizó a más de un
campo de las ciencias humanas.
Sin embargo, la difusión de la Obra de Freud ha
sido lo suficientemente amplia como para tenerla
en
cuenta. No obstante, los primeros escritos
conocidos
como pre-psicoanalícos poco han sido difundidos y por
esta razón casi desconocidos en el ambiente médico-psi
cológico.
En este sentido quiero expresar en este 45
ani
versario del fallecimiento de Freud, la contribución~
fectuada al campo de la neuropsicología. Aunque
sea
brevemente y de carácter informativo, pues lo que se
* Trabajo presentado el 26/IX/84 en homenaje a S. Freud en la Facul
tad de Psicologla de la U.A.N.L •

..i. Lic. en Psicologi U.A.N.L. Maestrla en Educaci6n Superior Postgrado U.A.N.L. lr,estigador del Centro de Investigaciones Psicol~
gicas de la Fac. de psic. de la U.A.N.L. Investigador de la Revi!
ta El Cotidiano U.A.M. Unidad Azcapotzalco. Maestro de la Fac.
de Psic. U.A.N.L.

�5

busca precisamente reivindicar esta etapa de Freud bajo
una óptima de lectura neuropsicológica y no psicoanalí
tica por la sencilla razón de que esta etapa poco o na
da aporta a las nuevas preocupaoiones de las nuevas g~
neraéiones de psicoanalistas.
Ahora bien, el problema que se plantea
consiste
en saber si la aportación de Freud a la neuropsicología
fué solamente válida para su época, o bien si esta con
tribución sigue siendo válida actualmente y en que tér
minos en otras palabras, que es lo que se puede resca
tar hoy en día de sus escritos pre-psicoanalíticos
al
campo de la neuropsicología.
Es necesario aclarar varios puntos que me parecen
pertinenetes antes de empezar el presente trabajo.
1)
Los trabajos considerados como pre-psicoana
líticos enriquecieron el campo de la neurología y de la
pediatría como de la misma psicología. Si observamos de
tenidamente los artículos como: las afasias, parálisis
cerebral en el niño y el proyecto de
psicología para
los neuf0logos; nos damos cuenta que Freud incursionaba
en un campo completamente dificultoso puesto que era es
pacio, donde concurrían varias disciplinas y que por lo
tanto existían muchas limitaciones para construir mode
los y marcos conceptuales adecuados no sólo para dar ex
plicación a gran cantidad de fenómenos y problemas neÜ
ropsicológicos, sino también que fueran aceptados
por
el discurso médico institucional de su época.

2) La contribución de Freud en esa
época se en
cuentra enmarcada en un regionalismo de las ciencias,es
decir; los problemas epistemológicos muy en boga duran
te éste período, son también los problemas que se plan
tea la filosofía clásica sobre todo en los siglos XV y
XVIII, desde Nicolás de Cusa, pasando por Descartes,Lo
·cke, Leibniz, Kant, Hegel, Marx, etc.; llegando
hasta
nuestros días nuevas modalidades. Los problemas que re
flexionaba la filosofía clásica eran problemáticas rela
cionadas explícitamente con el mundo de la percepcióñ~
pensamiento, memoria, lenguaje, atención y el acto pro
piamente dicho. Toda esta problematica entró en el si

glo XX agrupada en una sola categoría conocida como las

funciones psicológicas superiores del hombre. Muchos f~
lósofos médicos y psicólogos empezaron a sacar relac10
nes entre el cerebro y la mente humana
y propusieron
técnicas y métodos para el abordaje de tal problemática,
Freud fué uno de los primeros estusiastas en
abrir el
diálogo entre estos problemas y los estudiosos
de los
mismos a finales del siglo pasado.
3) Es claro que el problema subyace en el fondo
de toda la problemática durante éste período se encuen
tra el nivel institucional que de múltiples formas el
saber médico se empieza a orientar hacia la consolida
ción de su poder mediante la práctica de la relación sa
lud-enfermedad. Sin embargo es posible encontrar en es
te •discurso médico la ambigUedad de sus definiciones y
por lo tanto también el disparo de una serie de actitu
des que conllevarán al etiquetamiento de las enfermeda
des mentales.
4) Si bien se puede considerar de un supuesto p~
sitivismo en Freud durante este tiempo, tambienes nec~
sario agregar que fué el primero en desarrollar la crf
tica al saber médico ganándose el rótulo de subjetivi~
ta. Lo cual le atrajo consecuencias políticas. De ahí
que pueda explicarse el fracaso de los escritos psico~
nalíticos, como también de sus incógnitas.
5) Freud no sólo es en este momento
el médioo
que haceimpugnaciones al saber y al poder, sino también
trabaja las dificultades de esta relación y las lleva
ría más lejos cuando se convierte en Freud analista.
6 )1-b es en ésta ponencia el objetivo de explicar el
giro dado a sus actividades como neuropsicólogo, es de
cir: el giro que dió corresponde más a sus encuentros
y concidencias con Charcot, Breuer, Fliess, Janet; que
lo motivaron a utilizar todas las técnicas por haber.En
su afán de búsqueda y de tratar de .c olocarse entre los
más originale, en el tratamiento de las perturbaciones
mentales. Al · especto quizá 'deba de considerarse
una
lectura psicoanalítica de los materiales n:uropsicoana
lítica y no corresponde a los objetivos de este trabaJo.

�6

7

Bajo estas consideraciones creo que es de vital
importancia refrescar los escritos psicoanalíticos y si
tuarlos en el momento actual. Al menos son textos
que
aún conservan observaciones valiosas y que siguen repr~
sentando un interés en el tratamiento conceptual de mú_!:
tiples problemas que el psicologo Clínico enfrenta hoy
en día.
FREUD:

NEUROPEDIATRIA.

Son los años d&lt;" 18fl6-1897 q11e abArcan una intensa
actividad desarrollada al lado del pediatra
Adolf Ba
binski y en compañía del neurólogo clínico
profesor
Marc Kassovitck.
Durante este tiempo las observaciones efectuadas
por Freud en este campo de las alteraciones infantiles
o del desarrollo del niño en términos neuropAtológicos,
tomarán forma en los artículos consagrados
principal
mente a lo relacionado con las "parálisis cerebral
en
el niño" donde Freud tendrá un período relativo de ex_!c
to lo más sobresaliente de esta campo lo cual Freud de
'
dicara gran parte de su tiempo serán las nociones y el
vocabulario utilizado como son: los conceptos de:hipot~
nía, espasmos, parestecias, etc.; que nos hablarán de
las posiciones adoptadas por Freud durante éste tiempo
y que muchos médicos y psicólogos seguirán retomando p~
ra descifrar los multifacéticos síndromes del
desarro
llo infantil.
La importancia de ésta época en Freud, es la cons
trucción de marcos conceptuales que unido a su talento
de clínico, como también sus observaciones con
ninos;
llevarán a Freud a identificar un síndrome bastante nu~
voy curioso para su tiempo y es el trabajo dedicado al
estudio clínico de la hemiplejía cerebral en el niño,
también en este orden estará presente la investigación
sobre la hiponía de las extremidades inferiores asocia
da al problema de la enuresis nocturna, otra gran inve~
gación de suma importancia de un estudio
realizado so
bre hemoanopsia
infantil.

Freud dedica parte de su tiempo a preocupnrse a
esclarecer los problemas relacionados con la neu1·opato
logía infantil, aunque pueda decirse con razón que el
campo que más enriqueció fueron los problemas relac io
nades con la parálisis infantil.
Dicha actividad realizada en este pedodo, tiene
el mérito fundamental de que muchas de sus elaboracio
nes pueden considerarse como las más
significa ti vas
contribuciones a la neuropediatría. Es decir, esta ra
ma de la medicina no tomaba forma aún casi era inexis
tente. Freud aportará nuevos conocimientos a los pr~
blemas de los desórdenes nerviosos infantiles.
Sin hacer muchos rodeos, hay que señalar que to
dos los problemas neurológicos son abordados de
forma
excepcional; la técnica y el método y el marco conceE
tual, son tan precisos y objetivos para su aplicación
clínica. Por ejemplo, una de las grandes contribuciones
es que orienta todo un enfoque para la nueva clasifica
ción en términos más modernos para la Psiquiatría infañ
til, que consistió en revalorar las relaciones de
las
perturbaciones psicológicas por factores cerebrales con
génitos como son los casos de epilepsia,
alteraciones
psicomotoras, debilidad mental, apraxias, etc. que mu
ches estudiosos de la psicopatología infantil encontra
rán en ellos por primera vez una aproximación sistemati
zada de dichos problemas.
Los casos neurológicos estudiados por Freud,
es
necesario tenerlo en cuenta, serán los nuevos agregados
al estudio de las manifestaciones de movimientos simila
res a los comportamientos esterotipados como el caso de
los tics, etc.; que eran casos problemáticos para la neu
rología y que en realidad para su época era bastante ex
traño encontrar alguien estudiándolos. Es claro que la
práctica desarrollada en este período en la
formación
en Berlín en la clínica de enfermedades infantiles de
Baginski, más su colaboración en el Instituto
público
de pediatría di•igido por kassowitz en Viena, le propor
cionaron elementos para refinar aún más sus observacio
nes clínicas que le permitieron captar los problemas y
las alteraciones del desarrollo infantil.

�•
F'IIEUD: NEU!j.OPS!COUX,O.

9

&amp;l eatudio del cerebro hllllano y su relación con
las ,,rocesos psicológicos, durante esta época no estuvo
ausente de las inquietudes de Freud. Desde luego
que
Freud fué entusiata de estos problemas, lo
suficiente
c0110 para contribuir en las soluciones de los problelllaa,
que caracterizaron a su época en el . estudio del cerebro.
La época de Freud es la época de las analogías de
la física mecánica con el funcionMiento del
cerebro,
es también el 1110111ento de las pugnas entre las localiz!
cionistas y antilocalizacionistas. Freud tempranamente
adoptó una posición crítica contra
dichas tendencias
formulando la afirmación del punto de vista funcional y
dinámico. ~sta Posición es la influencia que
ejerció
Hughlings Jackson sobre Freud que decía: que solamente
puede ser localizada una función partiendo
del nivel
existente y que ninguna lesión sufrida en una área li
mitada del sistema nervioso central de ninguna manera
puede ser identificada con la localización de la fun
ción. Tal punto de vista era bastante
adelantado para
su época.
Además independientemente que desafió a su
maes
tro Meyenert quien le recomendaba profundizar en el es
tudio del cerebro; Freud elaborá la teoría diferencial
entre una área central del lenguaje y de
los centros
del lenguaje que limitan las zonas corticales, dándole
importancia a las funciones receptivas y motoras, desde
ésta perspectiva planteará la crítica y pugnará por una
clasificación de las afasias.
Tal actitud, lo colocará como el primer
de Wernike y de Lichteim.

oponente

La aportación Cardinal de Freud en éste campo lo
llevará a elaborar el concepto de aparato de lenguaje,
que en la jerga científica se dirá que es el her11181lo m!
yor del aparato psíquico, puesto que el mismo Freud h!
rá la diferenciación entre el sustrato estructural del
lenguaje y de las funciones del aparato del
lenguaJe.
Freud dice lo siguiente al respecto: "Una vez rechazada

¡

la diferenciación entre afasia central y afasia de co~
ducción, y entre afasias y amnesias, nos vimos _obli~~
dos a desarrollar otra concepción de la organ1zac1on
del aparato del lenguaje, y a establecer de que manera,
en
nuestra opinión, se manifestaban los fact~res
top~
1
gráficos y funcionales en los trastornos de este apar~
to". ( l )
,.
''
No obstante llegará a afirmar más claramente su p~
sición diciendo: "nuestra concepción de la estructura
del aparato del lenguaje estuvo basada en la obaervaci
ón de los así ll11111ados centros del lenguaje limitan ex
ternamente( periférica111ente) con partes de la corteza
que son importantes para la función del lenguaje, míen
tras que interiormente (centralmente) encierran
una
región que no está cubierta por localización y que pr~
bablemente perq!nece tubién al área cortical continua
ea el helliaf~Jo i&amp;quierdo~ 41L'e! · ,!U,niite- . entre ,1-, :&gt;;
tenninacióne9 • ·•los ~ios'.llllstieóa Y·'.ót&gt;ticos y lOIII"
orígenes de haces motores para los músculos que sirven
a la articulación y a los movimientos del brazo. "(2).
Freud marcará su diatinci6n haciendo -constancia
de crítica a ha t.fasi-. Desde . Mte 111a.ento será el
primer crítico y ne s~1-nte-...to, sino tllllb-ién el Pr1
mer teórico que difundirá Slllpt'illillente las ideas de aso
ciacionismo que serán las basee de
nuevas discusiones
entre los localizacionistas y antilocalizacionistas. lo
cual le permitirá presentar una nueva clasificación de
las afasias bastante original diciendo:
"Alconsiderar los efectos de las lesiones sobre é!!
te aparato comprobamos que podían originar tres tipos
de afasia:l) puramente verbal, 2) asimbólica y 3)afasi~
agnósica". (3). al igual que muchos científicos de su e
poca tomará partido de la idea todavía en germ:n que
considera que ciertas perturbaciones de la funcion par~
cidas a las•1esiones cerebrales también son posibles e~
centrarlas en personas sanas y para esta empresa hacta
la evaluación de los estados psicológicps de la fatiga.
Esta situación dará origen a los llamados diagnó!!
tices estructurales que consistirán en observar lo nor

�10

ma l y lo patológico. Lo ventajoso será l a pos i ción adop
tada sin ni nguna reserva de l a teoría de l a evo l ución e
i ncluyendo l os procesos de disolución .

11

al adulto, es decir; explicar como el niño tiende al a
dulto, pero,con los argumentos objetivos
de detectar
los orígenes, el desarrollo y las leyes de los procesos
psicológicos.

Dicha s ituac ión puede com~robar se en la e l aborac i
ón conceptua l, por e j emplo: regresión, proyecc i ón, repr e
sentación sobrede t erminación, etc . E inc l uso l as obser
vac i ones sobre l as parafasias y de l os procesos

agnósi

cos seguirán teniendo vigencia hasta nuestros días.Ejem
plo de éste argumento es la brillantez de la crítica
Lichteim que hace Freud señalando : " De hecho ,
Lichte
hei m hizo una observación sorprendente . que de ser com
probada reduciría aún más el significado de la localiza
ción . planteo la pregunta de si los afásicos motores po
seen el "lenguaje interior", es decir, si pueden recono
cer el sonido de las palabras que son incapaces de ex
presar . Les pidió que les apretasen la mano una vez por
cada sílaba de la palabra pedida , y comprobó
que les
era imposible demostrar de esa manera su
conocimiento
de la palabra. Continua: "Esta observación puede tener u
na profunda infl uencia sobre la concepción del proceso
del lenguaje, por la razón siguientes: El centro A está
i ntacto . y s u conexión con el resto de la corteza, inde
me la única parte lesionada es M. el centro de las impre
siones cinestésicas de la palabra, y sin embargo es inca
paz, por causa de una lesión circunscripta en la tercera
ci rcunvolución central, de hacer surgir el sonido de la
palabra contenido en el lóbulo temporal , ni aún con la a
yuda de alguna otra activ i dad cer ebral , como l as perceE
ciones vi suales.

a

Desdichadamente , esta observacioón, que debería ser
la pi edra angul ar de una nueva teoría de las afasias , no
ha s ido comprobada aún de manera que excluya toda duda".
(4 ) .

Entonces tenemos por un lado en la etapa pre- psico
ana lí t i ca un auge de l as ideas más relevan tes en contr a
de la tendenc ia del a local ización estricta y sobre todo
las principa l es premisas de las cuales se irán pr efigu
r ando tres momentos de la metodología uti l izada
por
Fr eud dur ante és te período, que en la perspecti va neuro
psic~l ógica serán l as s i gui entes :
1 ) Se ubicará en el método genético que consis tiría en
las pos i bilidades de dar respues t a a l pasaje del niño

•

En otras palabras como se estructuran y como
fun
cionan los elementos básicos del pensamiento, del len
RUaie. d~ lA oerceoción v de la memoria. A lo cual Freud
respondió con sus posibilidades tomando en cuenta
las circunstancias y limitaciones de eu época.
2) Otro método que con el tiempo recibirá el nom
bre de método estructural que se basará en el análisis
de las antinomias sobre todo lo se hace referencia a lo
normal y a lo patológico y que Freud trabajara escrup~
losamente en aportar una explicación del pasaje de lo
biblógico a lo psicológico, es decir; cuales son los ~
lementos que subyacen en la construcción del
aparato
psíquico y cómo se configura para dar ahora sí el desa
rrollo de la personalidad del individuo.
3)El otro método será escencialmente el trabajo
clínico, donde Freud brindará la posibilidad de pla~
tear fines y procedimientos que ayuden a la elaborac!
ón del diagnóstico de los síndromes neurológicos toman
do en cuenta los procesos psicológicos.
Un ejemplo bastante brillante del uso de éste méto
do por parte de Freud fué la introducción en sus
dia¡
nósticos la vida onírica de los pacientes algo muy fue
ra del tiempo para su época. Como se observará Freud en
ésta etapa fué un gran pionero de la neuropsicología.
Sin embargo, las preocupaciones de Freud irán más
lejos de lo que se cree. Aún en sus prácticas neuropsic~
lógicas encontramos una definición que marcará la pauta
de investigaciones posteriores de los problemas del le~
guaje, por ejemplo señalará lo siguiente: desde el punto
de vista psicológico, reconocimos la palabra como un co~
plejo de conceptos (impresiones, imagenes) que está co
nectado mediante mediante su parte -sensorial ( sin compo
nente auditivc ) como el complejo de asociaciones~ de ob
jeto.

�13

Definimos la afasia verbal como una
perturbación
dentro del complejo de la palabra, la afasia como una se
paración de esto último respecto de las asociaciones de
objeto y la afasia agnóstica como•un trastorno puramente
funcional del aparato del lenguaje" ( 5 ).
esta posición le traerá como consecuencia una repu
tación entre los medios científicos cincuenta años des
pués porque por primera vez se tomará en cuenta el grado
de destrucción de la lesión, domo de su instalación y v~
locidad de la misma.
Freud,concluirá con las siguientes palabras: "Pero,
nos parece que el significado que el factor de localiza
ción tiene para la afasia ha sido sobreestimado y que
haríamos bien en preocuparnos de los estados funcionales
del aparato del lenguaje". ( 6)
Como se ha dicho Freud estudió objetivamente
las
relaciones del cerebro en correlación con los
procesos
psíquicos. Incluso elaborará su conocido proyecto de ps~
colegía para neurólogos. A mi parecer, tal proyecto
se
situará en la línea de vanguardia en su epoca, pero; con
las reservas de que será un texto incomprensible y consi
derado como fantasmagórico, es decir, la concepción que
tiene acerca de las condiciones de cómo se dá el proceso
de motivación y el uso que hará de dicha categoría in
sertada e su sistema será algo significativo para el es
tado en que se encontraba la física en esos momentos.
Basta recordar la ley de la conservación de la e
nergía, los procesos dé excitación e inihibición de las
neuronas, etc.; esta concepción pronto se verá reducida
a una simple figura de museo, no tanto por el desarrollo
de las ciencias, sino por las negligencias de la Institu
ción médica de ese momento que se negaba a aceptar
un
proyecto que venía a tambalear su concepto de curacion.
En este sentido puede decirse y justificarse la tardanza
de su publicación. Al menos si lo comparamos con el fra
caso que tuvo el escrito de las afasias en su momento.
Como dice Ansieu: "Freud jugó al todo o nada en la
afasia, perdió, si hubiera ganado se hubiera orientado a
la neuropatología sin duda brillando aún mucho más."(7).

No por eso dejó de brillar, sino al contl'111'io com
prendió de una vez por todas que tenía que denafiar el
poder de la institución médica y emprendió la 111archa ha
cia nuevos horizontes donde la curación no estt,viera sus
tentada por intereses mezquinos y fabricados p11r las éli
tes de la manipulación de la mente humana.
En efecto, Freud desafió al aparato médico y
le
marcó sus limitaciones fué una ruptura excepc1nnal
que
recogerá la historia de las ciencias humanas. Rn
otro
sentido también puede observarse que la terminología uti
hzada por Freud como: represión, resistencia, 1.ranspareñ·
c~a, contratransferencia, han tenido un desart·&lt;&gt;llo impre
sionante si bien sacados de las ciencias físic-11 8 y natÜ
rales, Freud los trasladará al campo de las e 1,•ncias so
ciáles haciendo hincapié en' la psicología.
El éxito fundamental del uso de ésta nociones a
barcarán los primeros pasos de explicación de la transi
ción del individuo a la sociedad.
Si bien puede decirse que Freud estuvo
limitado
por la época victoriana no por ello se debe olvidar su e
tapa prepsicoanalítica.Puesto que los conceptos de trans
ferencia y contratrasferencia por decir un ejer,,plo pron
to serán utilizados y aceptados entre los círculos médi
cos como una forma de intercomunicación subjetiva en las
relaciones de médico-paciente y que alcanzarán hasta
nuestros días una aceptación incondicional, por
parte
del saber medico, pero, sin llegar a aceptar sus ;propias
contrad~cci?~es internas_en las redes del poder y de la
monetar1zac1on de la medicina sustentada en ·un sistema
capitalista que cada ocasion torna formas mas agonicas y
fantasticas en torno a la curacion.
CoNCL

us

I

o ,NE s

1) Freud fué el primer crítico que pos tu I rí las nue

vas bases de una discusión entre, los localizaC'Jonistas y
antilocalizacionistas. El asociacionismo.

�14-,

15

2) El concepto de aparato de lenguaje llegará a co
locarse como la tercera fuente de la primera unidad fun
cional del cerebro humano, tal como es estudiado hoy en
día. En analogía con los sistemas•autoreguladores.
3) Propugnará por una
afasias.

nueva clasificación de

- ¿ Y usted no dice nada? - le preguntó el hada al
grillo-parlante.

- Yo digo que el médico prudente, cuando no
lo que dice lo mejor es quedarse callado".

las

4) Los casos neurológicos tratados ·por Freud no
quedcrán exclusivamente al saber médico, sino serán tr~
tados también por psicopedagogos, psicólogos clínicos.
Por ejemplo, trastornos de lectura, escritura, lenguaje,
memoria y percepción.
Los neurólogos por su mismo proceso de monetariza
ción de la medicina no volverán a ocuparse de ellos. Hoy
lo podemos observar en la práctica médica. Para concluir
quisiera terminar con un trozo del libro de C. Collodi
titulado La aventura de Pinocho que dice así:

sabe

BI BL I OGRAF I A
l.~

EL AUTOANALISIS DE FREUD.
Didier Anzieu.
Ed. Siglo XXI.

El títere había sido colgado: el hada mandó llamar
a los médicos más famosos de la vecindad. Y los
médicos llegaron rápidos, uno después del otro: es
decir, llegaron un Cuervo, una Lechuza y un grillo
parlante.

2.-

LA AFASIA.
Sigmund Freud.
Ed. Nueva Visión.

-¡Quisiera saber de ustedes, señores - dijo el ha
da, dirigiéndose a los tres médicos reunidos alre
dedor del lecho de Pinocho - quisiera saber de us
tedes, señores, si éste desgraciado títere esta vi
vo o está muerto!.

3.-

PROYECTO DE PSICOLOGIA PARA NEUROLOGOS. TOMO I.
Sigmund Freud.
Ed. biblioteca Nueva.

4.-

LAS FUNCIONES CORTICALES SUPERIORES EN EL HOMBRE.
A.R. Luria.
Ed. Orbe.

El cuervo, ante este pedido, fué el primero en a
delantarse palpó el pulso de Pinocho, luego su na
riz, luego el dedo meñique de los pies. Y cuando
hubo palpado bien, pronunció solemnemente éstas p~
labras: - A mi juicio el títere está bien muerto,
pero si por desgracia no lo estuviera, entonces h~
bría un indicio seguro de que está siempre vivo!.
- Me disgusta - dijo la Lechuza - tener que contr~
decir al Cuervo mi ilustre amigo y colega: para mí,
en cambio, el títere está siempre vivo; pero si
por desgracia no estuviera vivo; entonces sería un
signo de que realmente está muerto.

TOMO I.

�LA PSICOLOGIA CLINICA Y
LA INSTITUCION HOSPITAL
NOTAS

BIBLIOGRAFICAS.

Míriam Colín*
1

pág. 115.

Las Afasias.

2

pág. 115.

lbid.

3

pág. 116.

Ibid.

4

pág. 35-36. Ibid.

5

pág. 116.

lbid.

6

pág. 117.

Ibid.

7

pág. 83.

El Autoanálisis de Freud ..

""Mediante la palabra, la creación,
el ser humano llega a superar el
sentimiento de impotencia, ese ser
está consagrado al sufrimiento por
la disparidad de sus deseos
que
son inconmesurables y la imposib1
lidad de satisfacerlos. ' Hay pues
un sufrimiento fundamentai y nece
sario que no llegaremos a evitar
jamás.
Todo cuanto nosotros
psicoanali~
tas y psicoterapeutas, podemos lo
grar es evitar al prójimo
sufri
mientas inútiles. Nosotros que so
mos testigos privilegiados de tan
ta infelicidad, podemos si no nos
quedamos en nuestra torre de
mar
fil, ayudar por medio de la
pal!
bra, de la simbolización,
de la
creación, a que
la
disparidad
entre el deseo y la realidad
sea
menos dolorosa..
Francoise Dolto •
•
A continuación presento un trabajo de reflexión que apunta
a ··como insertar la práctica clínica en psicología al medio
hospitalario·, entendiendo que el cuerpo teórico que avala
dicha práctica es la teoría psicoanalítica y que por
este
*
-Lic. en Psic. l.A.N.L. Maestría en Psicología Clínica con
Orientación Ps:coanalítica U.A.N.L. Maestra y Supervisora
del Area Clínica de la Fac. de Psic. U.A.N.L.

�18
19

hecho, las dificultades que surgen se acrecientan enormemente
siendo difíciles de resolver.
•

El abordaje hospitalario plantea una serie de interrogantes
que hacen necesario establecer modificaciones en el unejo
técnico en relación con el análisis clásico, tomemos
coao
ejemplo al paciente hospitalario, (tantb el que acude a con
sulta externa, como el que está internado~ éste dirige
su
demanda al médico y es el médico quién deriva a la intercon
sulta psicológica. Tenemos así a un paciente que
acude
al servicio de psicología con la siguiente fantasfa: "as! c~
mo acudo al laboratorio y el laboratorista con solo ver la h~
jade remisión sabe en lugar de mí, que es lo que sucede
en
mí y por supuesto lo que tiene que hacer, yo como no sé solo
obedezco, él si sabe." De la misma manera el psicólogo
es
ubicado en el lugar del que se supone que sabe con un conoci
miento ajeno al paciente. A diferencia del paciente que !
cude a consulta privada con un mínimo insight de su conflict!
va el paciente hospitalario se convierte en un conjunto de Ó!
ganos y como tal abandona su categoría pensante. Y si el ps!
cólogo se ajusta a éste modelo dá lugar a serias confusiones
pues¿Í,Quién entonces puede decir que le sucede al paciente?
La confusión como dificultad plantearía la
interrogante
"¿ El psicoanálisis tiene cabida como algo que puede ser apl_!
cado a medios masivos institucionales y con pocas posibilida
des de trabajo a la:r;go plazo?"
Una respuest~ que he encontrado y si bien no es dicha expl_!
citamente es palpable, la respuesta es NO, ya que en nuestro
medio la atención de los problemas psíquicos es asignada
al
médico psiquiatra y por la cantidad de pacientes el método
más utilizado es el farmacéutico es así que el psicoanálisis
es concebido como una alternativa no viable para estos medios.
Lo contradictorio es, que es justamente la teoría psicoan!
lítica la que brinda la posibilidad de llegar al conocimiento
del paciente como sujeto psíquico, que además de ser un org!

nismo biológico est/í indisolublemente ligado a su estructura
mental, es alguien que padece orgánicament~ pero también slen
te Y piensa. En este terreno es donde hay que abrir espacios
para que la palabra sea dicha y escuchada. Por lo tanto que
el sujeto tenga_la posibilidad de elaborarla y poder lograr
vías de expresion , que no se quede en un síntoma más
do en un cuerpo biológico,
' atrap!
El campo hospitalario es, el lugar ideal para que la pal!
brasea borrada Y transferida, regresionada al lenguaje
del
cuerpo, esto lleva a obturar toda posibilidad de significarla.
El hospital en mucho es el lugar donde el sujeto puede mos
trar sus dolencias abiertamente, esto es a condición de que
no perturbe con su pensar y sentir al medio que lo rodea, por
lo tanto es un lugar de represión blanca, donde las palabras
dejan de serlo para convertirse en tecnisismos descargados de
significado creados para imponer distancia por un lado; en
tre el equipo de salud y el paciente, y por otro entre el su
jueto Y su cuerpo, es un lugar donde el trabajo para llevarse
a cabo implica el precio de la fragmentación del sujeto,
Cuando inicié mi prlíctica hospitalaria creía
ingenuamente
que lo dicho solo ocurría en los antigüos nosocomios psiquiá
trices. Esto no es así y hoy día, al pasar visita , los pa
cientes hablan de su tumor canceroso, apendicitis
de la
O
desnutricion
de su hijo, o que este tiene pus en • el cerebro
como algo ajeno a ellos, Los médicos y las enfermeras no h¡
blan del paciente, hablan del padecimiento, Es de ésta manera
que el sujeto que entra en estos males deja de ser sujeto, y
pasa a la categoría de cédula, cama, padecimiento,
En este momento surge inevitablemente la pregunta
¿ Desde
que lugar puede entonces plantearse el abordaje psicológico?
ya que tanto el equipo de salud como el paciente y su familia
se transforman en un conjunto de ansiedades dispersas,
fraa
mentadas, que comparten un dolor biológico, una comunicación
de órgano en un intercambio de drogas y respuestas químicas.

�20
21

En los centros hospitalarios son tantas las ansiedades de
muerte que se mueven y provocán~como antítesis la necesidad
de "curar", tal parece que hasta el momento la alternativa asumida es, para enfrentar la enfermedad y su potencial mortífera, neg_arle al paciente su categoría de sujeto.
Quizá pueda pensar el lector que lo que ~quí digo es extre
mista, y yo pienso que no termino de trasmitir los hechos.
El nosocomio desde que se entra es como si estuviera const!
tuido por una serie de dispositivos que van fragmentando
al
sujeto pero también a los que ahí laboramos.
La siguiente
pregunta será entonces : Cómo comprender lo que ocurre den
tro del medio hospitalario, en un entendimiento que
permita
sin ser rebasado por las ansiedades propias y los
generados
por la situación y que nos lleve no a señalar culpables si
no a lograr un mejor vínculo entre aquellos que por momentos
nos hacemos cargo de las vidas de otros y que este hecho no
nos separa de nuestra propia pulsión de vida y de muerte.
Una alternativa que nos permite superar las contradicciones
antes formuladas es el psicoanálisis, su cuerpo teórico y su
método, más hay que estar conscientes que las modificaciones
técnicas, no son solo necesarias sino indispensables, pues el
hecho de que un paciente esté en una cama y no en un diván no
le cambia su categoría de sujeto por lo tanto hay posibilidad
de trabajo psicológico.
El que se diga que la práctica psicoanalítica es
aquella
que se hace solo en la comodidad de la consulta privada
ten
drá que responderse preguntas como las siguientes: ¿es
ésta
la única alternativa de trabajo?, ¿sólo el paciente que
por
su propio pie llega al consultorio es el que puede ser sujeto
escuchable por los psicoterapeutas?.

,

debido a algo que irrumpió el proceso y no llegó a simbolizar
se en la palabra, o bien en este órgano de dolor orgánico de
enfermedad física muchas veces se expresa otro dolor, el psi
quico.
Tal situación abarca no solo a las instituciones hospital~
rias, sino a gran cantidad de instituciones de servicio donde
los psicoterapeutas se quedan fragmentados ante la demanda m~
siva, unos refugiados en lecturas profundas sin animarse a
practicarlas en su actividad cotidiana, otros dosificando dr~
gas para mitigar ansiedades aunque no resuelvan problemáticas.
Claro que al leer ésto, es para preguntarse
entonces que
hay que hacer, ya otros psicoanalistas llevan largo camino a~
dando en este campo, de más está citar a la Dra. Francoise Do_!
to y a los Ores. Octave y Maud Mannoni en Francia y el Dr. D~
nald W. Winnicot en Inglaterra y otros más, por lo que entie~
do es que nosotros (debemos) estamos y algunos
construyendo
un instrumento técnico que permita introducir la teoría
psi
coanalítica a estos medios sin caer por supuesto en un reduc
cionismo psicológico pues no se puede dejar de lado a la so
ciología, al conocimiento histórico de nuestra cultura
que
lleva a marcar matices y a delinear pautas de acción a nues
tra economía que más de las veces nos dificulta en lugar
de
facilitarnos el trabajo.
Lo dicho en éste artículo, no es nada nuevo todos aquellos
que han hecho investigaciones en medios hospitalarios y nos
han podido brindar como resultado el conocimiento más profu~
do en épocas tempranas del desarrollo humano del proceso
de
formación de la estructura mental lo\ han llevado a cabo, tal
es la situación de Spitz, Mahler, Erikson, Sears, Piaget,etc.
y en este sentido elbeneficio de nuestro trabajo incide

Y esto es de suma importancia, porque el sujeto habla
con
todo lo que es él incluyendo por supuesto su cuerpo y este es
hablante cuando sus órganos son la comunicación no realizada

en
lograr nuestro propio conocimiento y poder fungir como lo que
yo llamo terapeutas institucionales y no psicoterapeutas que
cobran en instituciones.

�APUNTES SOBRE EL ATENEO
CLINICO

Francisco Mora*
Ateneo:

"Es el nombre de algunas corporaciones científi
caso literarias y el local donde se reúnen"( 1) •

Ateneo:

" (Del lat. Atheneaeus y éste del griego Athenai
on, templo de Atenea). Asociación privada que
se dedica a actividades de carácter científico
y cultural. Local donde se reúnen sus miem bros " (2)

,

En esta última definición nos encontramos con Atenea,
la gran "Divinidad Griega, símbolo del pensamiento, de la
ciencia y de la industria" (3). Atenea símbolo del pensa
miento, de la ciencia misma, o de la actividad científica,
práctica humana a la que valoriza como deidad.
El Ateneo toma su nombre de una tradición que se re
monta a la epóca clásica griega, cuna de pensadores, fi
lósofos, científi ,s, y literatos, y hace incapié en el
"'Li::. en Psicologí, (U .A. N. L.) • Miembro fundador del Grupo de Estudios Psicoanalíticos de Cuernavaca. Ex-Catedr!
tico de la Fac. de Comunicación Humana de la U.A.E.M.
Actual profesor interino de la Fac. de Psic. U.A.N.L.

�24

25

carácter social, es decir, corporativo o de asociación de
éste grupo de pensadores. El Ateneo también es el lugar
de reunión., Así que el término contempla o incluye 2 as pectas:
•
1) El carácter de la actividad del trabajo humano
que ahí se realiza.
2)

El lugar mismo, símbolo de la identidad.

¿Por qué un ateneo? Indispensable a todo trabajo hu
mano, es decir, a toda práctica que se sustenta en ei pensamiento científico, la discusión y el intercambio de ideas
entre hombres que se realizan en una misma labor parece ser un fin en sí mismo, más sin embargo, creemos que éste
es solo un medio con el que se logra el progreso del c 0 ~
nacimiento humano, del área que nos ocupa investigar.
La objetividad solo se alcanza cuando logr,amos con frontar nuestros puntos de vista, basados en la experie~
cia y el procesamiento de ésta por vía de la razón y la
elaboración del afecto, con las ideas de otros, logradas
por la misma vía. El peligro de una actividad individua¼
de una práctica humana no mediada por grupo alguno, _lleva al delirio como sistema de pensamiento, el preJuicio
individual se vuelve sinónimo de verdad y la técnica es
instrumentada desde pseudo-justificaciones, como arma in
falible y todopoderosa.
Pero el rehuÍr la confrontación de ideas, teo~ías y
tódos en el encuentro con otros, ¿no es claro signo ya
una ~ierta inconciencia de enfermedad teórica?, ded qule
·
por el alimento e a
ráctica encerrada en si, misma
esa Pl
, 'siente la fragilidad Y la inseguridad que le
mega omania,
on el aisla
aportan los cimientos de arena Y fango, que s
miento teórico y el prejuicio afectivo.

~=

duidarnos de nosotros mismos parece ser el primer
ento
de importancia fundamental, que nos brinda lar~
e 1em
.
se dedican a nues
unión con el grupo de trabaJadores que
b .
b go en este caso
ca e tro propio quehacer. Sin em ar '
n
consideración escencial: nuestro ateneo no :su
una
una reunión para discutir teorias,
ateneo a secas, no es

leyes y postulados, sino para encontrar la validez y apl~
cación (la utilidad práctica) de éstos. Entonces, el ad
jetivo "Clínico", se convierte en piedra de toque, la
Clínica es la que nos ocupa y reúne. Intentamos realizar
una reflexión sobre nuestra intervención en el campo.
Ello conlleva el establecer una distancia sin punto para
poder descentrarnos y posibilitar la autoobservación
de
la propia actuación técnica. Es decir, esta experiencia
(la de la participación individual en ateneos), posibilita
y busca deliberadamente que el técnico pueda establecer una 11 disociaci6n instrumental", e.s decir, que el individuo
disocie una parte de sí con ayuda de otros y pueda captar
en la trama, esa otra parte, sumergida en el bosqu~ dram~
tizando su propio actuar y sentir en un encuentro humano.
Se está, se va a un ateneo para discutir, para
an~
lizar, verificar, rectificar o ratificar nuestro pensamiento, ya que la reflexión sobre sí misma reenvía a cuesti~
nar los propios marcos referenciales de la "Actuación"
profesional.
La Clínica, en el trabaj9&gt; o encuentro con el
otro
(el que sufre y requiere o demanda de nosotros ayuda), es
el pretexto para un encuentro humano con un sentido in-tencional, es decir, este es un encuentro buscado, "qu~
rido" o deseado, por ambas partes ( 4) , entre un ser que
busca ayuda y otro que desea proporcionarla.

Y entonces, nos vemos enviados no solo a una psicop~
tología o a una técnica de tratamiento en psicoterapia, somos enviados a analizar una teoría del fenómeno de ese
encuentro buscado, y lo que él,de uno u otro modo, susci
ta.
Ateneo Cliníco: encuentro "querido", deseado
por
un grupo, que busca o analiza e investiga en las profund~
dades de otro encuentro, un encuentro netamente humano
que catalogaríamos de primario, cara a cara, donde esté presente de ante,nano el afecto. Así, pareciera que tene
mas un doble proyecto (o ante-proyecto).

�26
27

Nuestro interés se centra en buscar y crear el espa
cio idóneo para la confrontación'de ideas, de teorías,:
de metódos y técnicas que enriquezcan nuestro acervo ci
entífico por la vía del encuentro humano a través
del
grupo social-institucional al q~.pertenecelllOs.
Este grupo social, requiere de un espacio propio, legítimo, donde se reúna a reflexionar sobre ¡su quehacer
individual, para que este quehacer sea mediado por
la
práctica Institucional en su conjunto.

..,-----

El Ateneo debe tener un carácter particular en este
caso. No es una reunión científica tradicional, en el
sentido de
la discusión teórica (hemos experimentado
en su esterilidad este tipo de reuniones); el Ateneo clínico es un espacio para la reflexión,es un ejercicio
del pensamiento, es un "juego", a través del cual el apa
rato mental debe y puede encontrar las nuevas formas de
expresión de las teorías y metódos que se manejan.
Es,
antes que nada, un ensayo ante "el público", un ensayo de lo que cada uno piensa y siente en relación a la pre
sentación de un caso, material de trabajo.
Ha dicho un psicológo social, que el Grupo solo es
grupo en relación a una tarea que lo reúne, es decir,
sin !tarea no hay grupo(5) (lo mismo vale para una Insti
tución) (6). Por otra parte, sabemos que la distinciónentre tarea latente y tarea manifiesta(?). Nuestra tarea 3
consiste en reflexionar en torno a un tema, trabajó o
material y elaborarlo conforme a nuestro interés y pun
tos de vista. La presentación de un caso clínico puede
distar mucho de otras "tareas", sin embargo lo común
a
todas es que permiten un encuentro humano deseado por to
dos los que ahí asisten. ¿Por qué deseado? [Según Anzie;,
se va a los grupos~ así como el necesitado de descanso
va a dormir; el grupo· es el lugar de objetos posibles de satisfacer expectativas que uno anhela. Se va a un
grupo como se va al sueño (8).

Y bien, en esta búsqueda-encuentro, se da en un con
texto:
.
. La Institución. Ha dicho Bleger (9) que hay I nst ituciones
que vacían y empobrecen a los seres humanos
que ahí trabajan, y hay otras que los enriquecen y ayudan
a crecer. Una actividad como ésta, debe señalar hacia és
te último tip~ de_Instituciones.
La actividad científica,
en su diacronia, inherente a toda práctica verdaderamente
humana, debe ser promotora y soporte de un tipo de institu
ción cuyo fin es el crecimiento de sus miembros.

.
Proponemos entonces como objetivos generales para
instalar o reinstalar un Ateneo Clínico, lo siguiente:
1.-

Crear una Institución Científica que reúna a
los terapeutas e investigadores de la Clínica
de nuestra Institución.

2.-

Incrementar la comunicación y el intercambio
de ideas entre los miembros de nuestra Insti
tución, con el fin de favorecer la homogenei
zación de criterios en relación al diagnósti
co pronóstico y tratamiento de nuestros pacI
entes.

3.-

Fundar una Institución sólida que permita el
ofrecimiento de actividades científicas, des
de los propios recursos Institucionales.

4.-

Fomentar y difundir hacia la comunidad, una
imagen seria y fundada del trabajo de asisten
cia y de investigación que nuestra institu -ción desarrolla,

5.-

Lograr un espacio de intercambio científico,
que pueda ser receptor, en un futuro, de los
aportes que con su participación los visitan
tes externos puedan brindarnos.

�~

'

MODIFICACIONES EN LOS PUNTAJES DEL
MMPI EN LOS ESTUDIANTES DE MEDICINA
6.-

Realizar un proyecto de investigación sobre los fines, los medios, tipo de funcionamiento
y fenómenos grupales que se ·desarrollan en un
grupo de intercambio científico, 'como lo es el
Ateneo Clínico.

U.A.N.L. ENELTRANSCURSODESEISANOS
Nora Bazaldúa *
Esperanza Mata*

Se pretende, asimismo, que el Ateneo Clínico 1sea puentede unión que vincule la clínica con
la Escuela, ofreciendo a los estudiantes
la
oportunidad de conocer y participar de lo que
se hace y cómo se hace, en áquella.

7.-

Elizabeth Blum*

INTRODUCC ION.

KJl'A5:
1) Dicci&lt;l'lllrio LaroBS1r1:J.ustnrl:&gt;. peg. fil
2) lh:iclqiedi.a Selvat •. TanJ II.
3)

Laro..eee Técnico.

4) Veése, Escardo. F. Pediatría Psiccecmí.tica. Ed. El Ataleo.
5) Veáee, Baul.eo, A. El Chpo ~tivo. Qaler1n, de Salu:I
Mental. U.A.N.L.
6) Veáse, Bleger, J. Psicohigiene ~sicologíamstib..r:icnal,
Pai~.
7) Veáse, Piclñi, Riviere. E. Del Psicoanálisis a la Psicología
Slcial. NJeva Visión.
8) Veáse Anzieli,o. El Iron::iente y el (hpo. Ed. Biblioteca
tlieva.

9) Bleger, J. ~- cit.

El MMP-I es una prueba psicológica ampliamente conocida y u
tilizada; creada originalmente para detectar niveles de psicopatología, actualmente se utiliza para valorar una gran variedad de característicasde personalidad en diver ámbitos y con diversos enfoques. De pocas herramientas psicológicas existe una literatura tan abundante, ya que las investigaciones relacionadas con él, cubren casi cualquier campo imaginable. Baste decir que en un solo volu men de 1984 ( el XL), de la revista Journal of Psychology
hay 9 artículos que informan haberlo empleado para evaluar
aspectos tan diversos como la personalidad y el acondicionamiento físico, la depresión, las diferencias de edad en
pacientes psiquiátricos, características en las enfermedacrónicas, comparaciones entre anoréxicos y esquizofrénicos
en enfermedades orgánicas, en pacientes con dolor psicógeno, en la identificación de sub.tipos de adolescentes delin
cuentes. etc. etc.

*

Secc. de Psicologfa, Depto. de fa;macologfa y Toxicologfa, Fac. de
Medicina, U,A.N.L. ( México ).

�31

El usu del MMPI para investigar características de pobla cienes universitarias no podía ser la excepción y tales i~
vestigaciones son también muy numerosas, inclusive en lospaíses de habla hispana en donde el.MMPI ha resultado un instrumento fecundo.
Citando solo algunos pocos de los trabajos que guardan relación con el presente estudio tenemos a González del Pino
1969
(
), Barbenza y Montoya ( 1974), quienes r elacionaron
los puntajes del MMPI con el éxito académico; Sánchez Ga ray y Cols. ( 1987 ), que reportan los puntajes obtenidosen el MMPI y su relación con el desenlace final de los e~
tudiantes de la carrera de Medicina ( egresar o no egresar
al término de 6 años de estudios ) y a Navarro ( 1971 ),
quien ha trabajado con las influencias del sexo, edad y n~
vel intelectual sobre los puntajes de la prueba y con lasdiferencias de personalidad(reflejadas a través del MMPI)
y la elección de la carrera ( 1979). Navarro notó que al emplear las normas de E.U.A.para calificar a los estudian~
tes mexicanos, se tendía a exagerar la psicopatología, loque lo llevó a elaborar sus propias normas originales.
En nuestra propia experiencia con estudiantes de la carrera de medicina de la U.A.N.L. (México), habíamos advertí
. do que año tras año, los puntajes medios de ciertas escalas
resultaban elevados en relación a los puntajes T que pro porciona el Manual de la prueba de Hathaw~y y Mackinley ( tra
duccíón y adaptación del Dr. Rafael Núñez). Este fenómeno:
se ha observado especialmente en las escalas de Esquizofrenia ( 8 ), Manía ( 9 ) y Depresión ( 2 ).
Debido a que el MMPI se aplica de rutina, como parte de una
batería de Pruebas Psicológicas por las que el alumno pasa
en sus trámites de inscripción a la Facultad de Medicina;supusimos que la elevación en las medias de las citadas es
calas, era probablemente atribuíble a la edad que normalmen
te tiene el joven al ingresar a la carrera y que corresponde a la etapa de adolescencia con sus características y reconocidas crisis.
Por circunstancias especiales tuvimos la oportunidad de poder aplicar nuevamente el MMPI después de 6 años a un grupo

de alumnos a los que s e les había apli cado original mente en
s u ingres o a la Facultad, y consideramos importante tratarde elucidar si l as e levac i ones observadas en l as medias
eran produc to de l a uti l izac i ón de normas extranje r as o si
como hab1, amos supues to s e debí a pr i mord i a l mente a l a edad -'
en que s e encuentra el estudiant e de nuevo i ngreso y además
que camb i os ocurren en e l l apso de 6 años .
ME TODO .
para este estudio se tomaron los datos obtenidos de la apli
cación del MMPI a las generaciones que ingresaron a la Fac.
de Medicina en 1976 y en 1978 . La segunda aplicación de l MMPI se llevó a cabo seis años después. ( en 1982 y 1984),
cuando~n grupo de cada una de las generaciones mencionadassolicitó ser admit i do en el Hospital Universitario con el objeti vo · de realizar su Residencia.
Sujetos:
De los 214 pasantes que presentaron su examen para la Residencia en 1982, 85 pertenecían a la Generación de alumnos que ingresó en 1976 y el resto ó eran alumnos de Generaciones anteriores ó no se tenían sus resultados y por lo tanto
no se tomaron en cuenta. Como el estudio de la Generación 78- 84 tenía como finalidad comprobar los resultados obtenido en la primera ocasión, se tomaron también 85 sujetos es
cogidos al azar y que cumplieran con el requisito de tener
los resultados de las dos aplicaciones.
Las pruebas se calificaron de acuerdo a l as normas que proporciona el Manual(Hathaway y Mackinley 1967)¡se obtuv i eronmedi as y desvi aciones estándar de cada una de las ap l ica cienes por separado y posteriormente se compararon las me días a través de la prueba t de Student .
RESULTADOS Y DISCUSION:
Como puede observarse en las tablas 1 y 2, en ambas Genera
las medias de lé.s escalas F ( Validez ) , 8 ( ~squizofren i a)
9 (Manía) y O (Int . Ext . Soci al , ) disminuyeron signifi c~
tivamente en el trans curso de 6 años ; l as medias de l as es-

�33

32

calas K ( Defensividad ), 1 ( Hipocondriasis) y 3 ( Histeria) aumentaron significativamente; además, 7 de las 13 es
calas en las dos Generaciones tienen medias elevadas en 5
puntos o más en relación al puntajp T de 50. La única diferencia entre las dos Generaciones fué que la escala 4 (Des
viación psicopática) tuvo un aumentc~~t@lúrt;~-te sig:
nificativo solamenté en la -Generación 78--84, pero nó en la
76-82.
Los resultados anteriores nos sugieren que efectivamente existen cambios significativos en la personalidad d~l estudiante de Medicina.
Las disminuciones en las medias de las escalas F, 8, 9 y Opodrán indicar que:lo. el estudiante mejoró su capacidad de
comprender .las instrucciones del material leido.·y ~ respo!!
der racional y pertinentemente; 2o. el estudiante se vuelve
más realista, capa7: de s.e r creativo, de .111&lt;111ejar conceptos:abstractos .,y filosóflc~, MC111;--0.,•: ~~.11!f~•lv? J ~
Ny4)[' ·•~dad de Cllllalbar aproe,fattMen~ i~,•....!a; llllsextrovertido y capaz de establecer relaciones interpersona
les adecuadas.
Los aumentos observados .en los puntajelLde ;¡as escalas K,l
J 3 revelan una personalidad más def.ensiva,. con pr~c1,1pacio
nes acerca de las funciones corporale&amp; y una111ayot' ptedis posición a presentar sínt0ffl8S de Jtipo conversivo ante las •ituaciones de tensión. Es probable q~e ésto tenga relacidn con las experiencias propias de los estudiantes de Medicin~que están en contacto con enfermedades y cpn pacientescon padecimientos a veces graves.
In el presente estudio se comprobó, que además de revisar con normas extranjeras, los niveles de edad pueden llevar
~ hacer interpretaciones diagnósticas que exageran las psicopatología, ya que el estudiante universitario adolescente
presentará un patrón exagerado en ciertas escalas del MMPIy posteriormente, superada la crisis de adolescencia tenderá a coincidir más con la población normativa del Manual;sin embarg9 los puntajes obtenidos en la segunda aplicación
cuando el joven tiene ya alrededor de 23 años, siguen siendo elevados por lo que resulta conveniente calificar con normas elaboradas locamente o cuando menos con poblaciones
más semejantes a las que se pretende evaluar, (ver gráficas
1 y 2 ).

BIBLIOGRAFIA.

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Barbenza. C. y Montoya, O. Logros en relación con carac
terísticas de personalidad en estudiantes universitari
os; Revista Latinoamericana de Psicología, 1974, 6,
331-340.

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González del Pino y Cols. Estudio diferencial de la trí
ada neurótica y de la escala Pd del MMPI en universita
rios españoles. Revista de Psicología General y aplica
da, 1969, 24 112-117 .
-

-

Hathaway,S.R. Mackinley J.C. Inventario multifásico de_
la ·personalidad MMPI- español. México: Manual Moderno,1967.

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Navarro. R.A. El MMPI ( Español.) aplicado a jóvenes mexicanos: Influencias de sexo, edad y nivel de inteligen
cia. Revista Interamericana de Psicología, 1971, 5, 127
137.

-

Navarro, R.A. Estandarización del MMPI y comparación deestudiantes de primer ingreso a la U.I.A.,según las ca rreras solicitadas. Enseñanza e Investigación en Psicolo
gía, 1979, V, 626-640.

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Núñez, R. Aplicación del Inventario Multifásico de la personalidad de Minnessota ( MMPI ) a la Psicopatología
México: Manual Moderno, 1968.

-

Sánchez Garay y cols. Variables relacionadas con el éxi
to académico de los estudiantes de la carrera de Medici
na de la U.A.N.L. (México) aceptado para publicación:
en la revista Educación Médica y Salud, 1987.

�TABLA
TABLA No. 1

MEDIAS DESV. ESTANDAR Y PRUEBAS DE t DE LAS DOS APLICACIO
NES REALIZADAS A LA GENERACION 1976- 1982 .
N=85

MEDIAS, DESV. ESTANDAR Y PRUEBAS DE t DE LAS APLICACIO
NES REALIZADAS A LA GENERACION. 1978-1984
N=85

ESCALA
ESCALAS

1976
X

No. 2

1978

1984.

1982.

L

53 . 11

d.e.
9.1

F

56.36

8.3

49.0

3.8

7.3

.0001 (***)

K

54.49

7.8

63.92

7.6

7.9

.0001 ( ***)

1

49.78

7.3

52.28

5.7

2.4

. 001

2

56.50

10.5

56.15

6.4

.2

3

51.69

7.5

56.91

6.5

4.8

4

55.41

9.3

57.58

6.8

l. 7

NS

5

57.36

8.1

56 . 05

8.5

1.0

NS

6

50.34

8.5

52.12

8.5

1.3

NS

7

55.89

10.2

55.11

6.9

.5

NS

8

61.98

11. 7

54.85

7.1

4.7

.0001 ( ***)

9

63.25

11 . 0

57.27

7.9

4.0

.0001 (***)

o

50 . 58

7.8

45 . 12

5.8

5.1

.0001 ( ***)

X

p

55 . 0

d.e.
7.4

t
1.5

NS

(**)

NS

.0001 (***)

L

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54.70

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.0001 (***)

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54.63

8.8

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5.4

.0001 (***)

1

50.38

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2

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10.0

57.05

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NS

3

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.0001 (***)

4

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5

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10 . 4

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.6

NS

6

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.2

NS

7

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NS

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o

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9.4

3.9

.0001 ( ***)

NS

(.)

(.)

(

..

)

���UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
FACULTAD DE PSICOLOGIA

ATENEOS CLINICOS

La Coordinación del Area Clínica de la Facultad de Psicología de la U.A.N.L. invita a los alumnos y maestros
de nuestra institución a participar en los Ateneos Clínicos (Presentación y discusión de casos), que se lleva
r;n a cabo los días Octubre 9, Noviembre 13, y Diciem-bre 4, a las 6:30 P.M. en el Departamento Audio-Visual.

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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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