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                  <text>1llll~1l
REVISTA DE LA FACULTAD DE PSICOLOGIA U.A.N.L.

NltERO EN fO'EN.U
A LA 00::TCJ!A
l'AAIE LN«IR

e

1()-11
dic. - ene.
1989 - 1990

�DIRECTORIO

LfjJ\fRSJIW) ~ II r«EW l.[(Jj
FfülTAO II PSJCQQiJA
ING, GAEGOl!JO FARIAS L!WGOAIA,
RECTOR,

ING, LOAEII.ZO VELA PEÑA,
SECRETAR 10 GENEAI(,
LIC, BELLA A, GARZA COHTAERAS,
DIRECTOR,
LIC. 1WUi. GPE, IUÍIZ GARCJA,
SL8-DJRECTOR,
LJC, IUGl.e. J, DIAZ GONZALEZ,
SECRETARIO ACAl:El11CO,
LJC, IWIINA ~ IO!A,
SECRETARIO AIJ!JNISTRATIIIO,
LIC • .AJAN IIARTINEZ l!OOAIGlEZ,
C00ADINADOR ~L AREA CL INICA,
LIC, A0Da.FO 11.. VAREZ ~ CASTILLO LWIANO,
DIRECTOR ~ LA REVISTA,

---

�CUADERNOS DEL AREA CLI NI CA
Nu11. 10-11 Dic. ENE , 1989-1990

INDICE
EDITORIAL
CARTA A ADELAIDA Y ROBERTO RETAMAR,

Jltar1e Lanaer.

• . , •...••••..•••• • ..••...••••.•.

KARIE l.ANCER~ Un artículo in6d1 to.
José Perrb y Jod L. Gonz.ález. f,

~

7

PATOLOGIA FEJ&lt;ENINA Y CONDICIONES DE VIDA.
Silvia eernann. Mllrie Lan¡er, et. al.
. • .... 11

PSICOARALISIS Y/0 REVOi.UCH,ll SOCIAL.
Marle Lan¡er.
• ••...........••.•••••.••••...• .21

LA MUJER: Sue li•ttaciones y potencialidades.
Marie Lan,¡er.
• .•••.••••• • •••••..••...••••... 1S

EXPERIENCIAS CON GRUPOS TEPAPEUTICO
DIDACTICOS.
Mari e Lan¡er.
• •• . .•..•..••.•.. , . , ••. , • , • , •.• f13

PUBLICACIONES DE MARJE LA.NGER: Un:'I 0lblio¡¡rafL1
en proceso.

Joa6 Perr6t.

, • . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . • • • . . . . 73

�EDITORIAL
IIAIIE LAl6ER

(ml - J!111)

ROOll.FO AI.VAAEZ 00. CASTILLO l.

Han transcurrido 2 aAos desde el í"1lecta1ento de l• Ora. Mar1e Lt11n¡er y hoy la recordamos con eata publ icaci6n dedicada a su aeaoria. HaM'rla conocido en el 76
fue para t1l¡unoa de los qutt corsabuK&gt;s por las aula de
la Univeraidad una experiencia invalorable en varios &amp;en
tidoa. Que ai bien no particlpamoa extensivawnte de _:
au■
te■

conocl111ientoa teórico--ellnicos, salvo por ser oyen-de una ó 2 conferencias en nuestra Ciudad y alaunasbr-nes l)f'ro sustanciosas ,..hartas en 111 q'.le noe escuchó,.
pac1enteiaente en varias de nue■traa -entonces- 1n¡e -nuaa inquietudea, si fue au actitud CQIIPrometida y conse
cuente entre au hacer y su pensar lo que cas '109 C'ue■t1~
no, raa ve-z no exageramo■ al aílrMr que Xarie Lan,gerrepresent.6 la conciencia educa dei Pat...?anállais en -Wr1ca La~lna.

Solo fi¡uras coao la auya han evlt.ado -

que el pa1coanálisie ae cc)n.vierta en una práctlu suclal
caricaturizada, al aerv1cso- de una ehte social, fascina
da de 1u prc,pla diacUJ"siv1datJ y encerrada en .. 'l "ascq,---:_
c1a social" de los consult()rios privados.
E&amp;peruos que estas pocas p6¡,1nas sirvan para que el lector c011parta

..aunque sea IDOfflf&gt;ntAneamf'nte-

l~• --

ci,eationantes reflexiones de Q'Jlffl auIPnte en lo aatf'-rial Sf'&amp;uirá presente entre nosotros a trave'a de au le&amp;!
do.
La cartfl de- ~arlf' Lari~er que abrf' 11!1 t!evlsta fuP d1
ri¡lda e los directores de la Pevista Cubar\a " C:I~ de :
lH Aaericas" y publicada en el auple-Mnt~ cultural de- ...

3

�CARTA A ADEUIDA
un per iódico de Buenos Aires el 24 de Di c ie ntbre de 1987.
El cuál no fue posible identificar. Tanto la carta cono
el a rtic ulo inédito de Narie Langer se SUll'an a la introducc i ón que el Dr. José Perr~s e s cribió para ese t r aba jo
y a el releva111iento de l a biblioarafla de Mar ie Langerque él se enc ue ntra elaborancSo y que le agradecemos el que nos l o haya confiado pne s u pubJ icación.
Monte rrey, N. L., Dir-iembre , 1989.

Y

ROBERTO RETA"AR

Buenos Aires, 27 dn Julio 1981.
Queridos Adelaida y Roberto:
C()IIK) ven les escribo de-sde Buenos Aires y eso signi.
f ica que estoy mal . El cáncer progresa como los mili ta:
res en la Argentina . El tipo de trabajo que tenemos los
psicoanalistas me pernütió llegar hasta aquí, mientr as la cabeza me duró . Pero ahora, metástasis en el cerebro
y unas radiaciones, inevitables, que 111e derrumban, tor-M.n insoslAyable la muerte que se avecina.
Estoy mal pero no tanto como para olvidarlos. Losrecuerdo más que nunca y les agradezco tanto.
Estuve trabajando hasta he.ce poco en México para el
próximo Encuentro de Psicoanálisis en La Habana orgt1ni.za
do en la Facultad de Psicología. Escribí a Albert1r¡a Y
a la Facultad renunciando por razones de salud y agradeciéndoles a el los, también , pero no olvido que antes, -mucho antes que la facultad aceptara or ganizar c-ste En-cuentro fue la Casa de las Américas la que ne abrió con
anchura y confianza sus puertas; y lo hizo en momentos en que las reticencias y reparos hacían impensables En-cuentros como los que auspiciamos. Fue la Casa de las
Américas , solidaria, y fue la Revista Casa la que , con actitud pionera publicó trabajos psicoanalíticos y fuiste t ú, Roberto , e l que me recibió cariñoso y fr;,¡ternal .
fui feliz en Cuba y fui feliz en 1a Casa . MP sitmto afort unada: al final de mi vida tuve Cuba y Nicartigua
como un pr emi o . Un sueño . Fue como cumpli r con un destino . A ustedes se lo debo . De ahí mi g1·at.itud. Por
que me permitieron una vejez más digna y consecuente.En Cuba r ejuvenecí o , mejor , fui atemporal , allí no fui
5

�ni v1f?ja ni Joven y tuve f~rua para sobrevivir.
N1 aadre clt.aba ■ieapre • Schc,~nhauer: '"Hay que vi
vir c0110 u fuera para 1le::ipre o COIDO 11 11no debiera
rir en ese llhffiO instante" . Ahora que eatoy vif"Ja y mi
salud ae ~eterlore irrel'!\tdl8blemente me aiento en pez __
por que punso, auei\o 1 ee acoc;pañan uatedea. Ne conaue
la 1 ae- altrnta Ja Revoluct6n.
-

ao=

caa.

Grecia■ a ustedes.
Craciae a Cuba.
fiasta la Victoria.
Hasta aielftpre.

Crac1.as a

11 AR I E l A1 6 ER:
PN11nt.cl6n de:

"PATOLOGIA

111 MIUOI.O 110110
fEMEIIINA

Y •CONDICIUNES

O ~ d e ~ e e r H n n , ~rie Lan¡U, Horac10 )hzz1ni, Franc1aco Orteaa y Sonia Zllnotti.

a C3aa 1e hs WrtLa preocupact6n de Mirle Lan¡er pcr el probleaa dela fe-111 ... nidad, por entender a le auJer (y a la madre) en
su conf 1"111!1C16n pslqutca, au sexualidad, &amp;u peicología, ..
au lnscrtpei6n aocial 1 11.1 identidad, las d1cenalonea de
la maternidad, su a1tuar:16n frente el t,ombrt, e-tctlera,es p,Jr todo■ conocida. La encontre~• tanto ~n ■u■ artl
culos pslcoanalíti-eos tempranos. de la década de- los 40:
c0110 en au ya clistco ~ l ~ . editado por pr,!
mrra vu en 1951 q~. como aabn10$, constituy6 su J.t..ro
inlCÍJi,

La priaera aprox11uct6n iue r-eal izó de &lt;"■U probleú.tica, en ■u1 escrltcs, ae centró Hencialeente en ,a
6pt,"a del Paicoan'1 t■i■• Pero, tei:ierosa de- laa co=-pren
a,onea parciales, de 101 peharoaos ~cionieos y d;
las raaionalizaciont:a adaptacioni ■tns, dejó Nerger de
rw..evo ■u inquietud por la dimensión ■oeial, rnfrf"nt.ándose a la ·•neutralidad y utraterrttorialldad" íCasteJJ.de la ·•inat1tuci6n P■tcoanalítica en torno a fer.· e:"'.
■ocio-polittco, para entrega.rae una vez más, rncansab.einenu, a la allitancia activa.

De esa forma au lectura p■ tcoanali'-1Ca de l"l prnblellética f~enina se coeplt1Aent6 con un ,mprrs.-fndib,e __:
abordaje aocio-hi1t6rico-antrop0J6a,1cc,-polft1co, qui@' n~

ca abandon6, traundo d«.&gt; lograr diflc1lt"s arltf"u¡11,"'icnea
de tan het~ro¡éneoa puntos de vata.
Fueron 1ncont-1&gt;le■ ■us en.sayos, parttC·lva("l6r, en -·
-sas redondas, etcétera, que encarar.,n di rerente, f,t&lt;"!
7

�ta• de e■ ta c01111leJa teú.tica. Sin nbarao, ■lsuno• •
sus ardculos puelkn aer visto• coao "sintesia" de su· peneuiento, en cada etap-. de BU perru.nente refl•d6n, Cabe encloner, a 110do di eJeMPlo, d¡¡uno1 artículos si¡
nitieatlvoa sobre el te"'ª• correspondiente a lu tres úl
tlus dkadas de su utenn producción. Si se los ln :
an 11u orden cronol6¡ico, se podrA vbualizar la forma en
p la c011prensiOn estrict&amp;Mnte "pllico.nalítica", se va
1'111:reinezclando con una lectl,ll""a 11ocio-h1et6rica, sin ser
nunca dejada de lado , en la búsqueda de un difícil ec¡ui_librio .

a) •Paicopatolo¡ia de la •uJer", clases dictaclas en
octubre de 1965, en la "Escuela Privada de j!eiqutatría Social" (Buenoe Aires) (Publicado en
Cllnica l ~ Grupal, Nº 14, Madrid, 1978).
. b) "hicolo¡ía de la mujer'' (en colsboración con A.
Aberastury, E. G. de Garma y A, Rascovsky), publicado en la Revista de Psicoanálisis, Vol.XlIJ,
N" l, 1966.

--- -

e) "La 1111jer, sus potencialidades y limitaciones", ·
publicsdo en Cuestions1110s ~. en 1973.
d) "COda al tema de la mujer", integrado a Me1110ria,
~ l diAlo¡o psicoanalítico, editado en -1981.

Recordare.os un breve párrafo del tareero de los ar
tículos citados. Decía Marie Langer, después de esbozar"
algunas consideraciones políticas sobre la situación de
la mujer: "Sin embargo, no fueron todas estas reflexio-nes, sino una observación concreta en el hospital la que
hizo que Sylvia Bermann, otros compai'leros del servicio y
yo empezáramos una investigación al respecto a través de
una encuesta. Nos llamó la atención el gran numero de am.is de casa de clase media baja o clase obrera que concurrían al servicio de psicopstología con cuadros depresivos" (p. 267). Y cita a continuación un párrafo de dicha investigación de la década de los setenta, resu- -

•iendo brevemente 11l¡iuna11 de aue conclusiones generalea.
Eate trabajo , fue presentado eo,oo ponencia al V CO~
¡raso Nacional de P8iquiatr[a, Córdoba
Argenqns), en
1972. Heata donde aaberoos, no hs aido nunca publicado.
Sin embargo, pese s los largos a~os transcurridos y
a ser tan sólo una c011Unlcación preliminar de una investigación, no deja de tener actualidad y merece ser resc!
tado del olvido para su difuaión. Su lectura, sin con-textuallzarlo en su trascendencia posterior (como podre
110s apreciar), puede crear la sensación de encontrsrnoS
ante "una encuesta más", tan descriptiva como tantas -otras.
Sabemos, en cSll'lbio, que esta encuesta y esta ponencia estln en la bsse nada •enos que del trabajo psicoterapéutico grupal innovador de Marie Langer con pacientes
de la clase obrera y, luego, con la creación del equipo
por ella dirigido q"e hizo, y continúa haciendo, una importante labor en la Nicaragua revolucionarla.
Efectivamente, 1s encuesta mencionada se realizó
partir de la labor de Marie Langer con Sylvia llermann,
enconces Jefe del Departamento de Atención Psiquiátrica,
del Hospital de Avellaneda (Buenos Aires). Dicha en--cuesta condujo s la implementación de grupos de psicot!::
rapia psicoanalítica con trabajadores de bajos recursos,
inte¡rados por hombres y mujeres, enfrentando la opinión
tan divulgada, como falsa que esos pacientes no eran --"analizables".
Teniendo por base esas experiencias, psicoanalistas
Documento" (entre los que se encontraba
Igancio Msldonado), y "Grupo Plataforma" (entre ellos la propia Msrie Lan¡er), crearon la "Coordinadora de -Trabajadores de la Salud Mental" (ambos grllpos rompie-ron con la Asociación Psicoanalítica Argentina, y con la
lntemacional, por primera vez en la historia del Psicoanálisis por causas político-ideológicas y no sólo teór!
ca&amp;). La historia de dicha Coordinadora de TrabajBdores
de los "Grupo

�10

••• tro

do la Sal ud Nental 1 da au
do 0oc...1. a tt1aci6n" (en •1 que por pri•ra •ez· en Araentlna loe ...
Pli c6Joaoe, no 9'dicoa, podl,n recibir fonaci6n peica.nalltleat. n por tocloe conocida. Jluy Pronto au labor docente (que lnclula el wllala do loa ro-..,. aoclo
-90Ut1coe) y Nhtencial, funduentalaente arupel ,
a
paciente• de la clHe obr era, la convirtieron en extreaa
dlaente •peliar-o..• para la dictadura ■llitar: en eape°
c i al porque l0&amp;raba coablnar en la foraec16n del peicO-:
terapeuta, la teoría y la pr6ctica social, en una nueva
toru ele "pre.da".
Ya en au exu lo aexicano, a&amp;&gt;. deepuéa, Marte Lan. .r , Sylvia 8e"'8nn, I¡nae:10 Naldonado y otroe, ••aún el
mdelo de la Coordinadora, fundaron una clínica de atenc16n a a:iladoe, araentinoe pri•ero, y lueao nicara¡üen... antiaca,ctataa (Coapa). Esta fo,_ de trabajo, que
N rue enriqueciendo con el transcurso del tteapo, condu
Jo a la creact6n del •crupo lnUrnacionalista de Sal1.1d:
Mental ~xico-Nicara¡uaº , al que antea hacíaeoe referencia, ~ tlllpH6 1 presentar aua Mrvlcioe y a ensdiar en
na revolucionario pah: centroaireric:ano. Cabe acotar -4N ec:tuelaente recibe el nOllbre de .. Equipo Jnhmactonaliata de Salud Mental Mari e Lan¡er".
Si teneaoe en cuenta que la 1encilla "encuesta" que ae presenta a continuaci6n, fue el ae~n de tantas
coMa, m~stra lectura nrá ■eauruente diferente. Estas
son las razones que nos llevan ft incluir este .aterial in6dito en este Cuaderno del Area Cltntca, que ■u direc
tor, el Lic. RodolfoAlvareld~aiti'i'io,"
dedtcA
íntearaae-nte a Marte Lanaer, en un ae.rectdo homenaje , ■l
cutnplirae dos anos de, su fallech11ento.
No hel!IOS tenido el tiel!IJ)O suficiente pal"'e solicitar
autor1zac16n a lo.a coautores ~e dicha ponencia pero. conociendo la ¡:ene-ros1dad de Sylvia Bereann y su profundo
f'arlfto por Mi"".i (que, sus colit-ga:¡ se¡ural!lente- c011parten}.
no dudamos un solo IIOlhlt'nto que aprobarán 1u publlcaci6n.

Joaé- Perréa y José L. Gonúlez F.
Nhico D.F' •• NoviNbre de 1989,
0

FEIHIIIA Y
COID I CIOIES DE V IDA

P ATOL061A

S'11.VIA BE_, 11/JllE LANGER, HCRACIO MAZllNI. FRA~r.,sco ORTEí,1. V ~IA ZAK&gt;TTI.

'"Las alienaclon,.c &amp;e dan por capas. La aás ot.n1or,
la aas reciente en una hhtort1 de- una v,da, H ~a t1e -las relacione■ con el patrón. Es la a4a féc1i, de -detectar y de coebat ir. La a6a profunda es la q:..e sepan11 los
aexos ae instaura en el ~i111f'nt.o y 1e- prcfundiza en lo -~ lejano, hasta lo Ña inconsch•ntt'" de, yo, hasta tal punto que pare-ce natural.

Es la primera de la1 altt~io:i~• y nrá a ilH 1 • ~
en desaparecer. Cuando el revoluuon.Jnr . ibere.l t·&gt;d1,
loe prolttartos. a todos loa coloni~ . !e :Sara ~nt¡
que te falta todavía liberare" a 1í mtll"'.O.
I NTl!WJCCI Off

Este trabajo es una c0111un1cac16n pre! :,.:nal"'. Pre •!!
tareaoa ahora 101 reaultld&lt;&gt;s provtao,.1os de \olna en--u&lt;-'!L&lt;J
basada en el estudio de ve-inte casos. para a,...p:~ar ntif' ~
tra inveati¡aci6n postertor111Cnte, con lae N&gt;d1f1cn&lt;"'it'lflf"S
que la e,:periencla adqulrlda nos au¡1era. a •,.in tiltill ~
cten encuestadas en las 11isaas cond1c1onPa. L.11 ¡o ,rin-frontarf'aOs l0t1 resultado■ con otros. obten 1 d!.• ~ .JJf'rea que trabajan co,no asalariada,;.

i:~

La idea de esta investie:aci6n sur¡16 de 1.10.1 obs,.tv~c16n eaptr1ca, n decir, de la frecuencia df' e ,ut, :.
n de "dit-pl"'eai6n neurótica rn pt'rs01wlldJd t~.,J,.,ru
-.ajerea que concurrían al consultorio ut,-rno de nuestro
Nrvicio y que eran todla a.as d.. caaa, pc-rtenectrntes u
la clase obrera y a la cbSt": ■t&gt;dl. 111 bHJa.
11

�12

,.unque Conflidereaoa el trabajq productivo allen.nteen n1,1eatr a aociedad, ve110t c09P aia alienente aún 11 "trabajo lnvisi bb" que 11 auJer !Sel obrero dau111palla en
._. hopr, Deade ya u.be1101 que el obr.ro ea nplote.do,ccao Ullbién que la obrera que trabaja fuera de ■ u cautiene ww doble tarea, a menudo extenuedora. J¡ualaente
peraa.oa qua, 1,1111 vn que loa nll'\01 no abaorban toda au.
atención, deberla en bien de au salud mental, salir deev. hoa..-. El trabajo doaéatlco, eoao \lnlca tarea, carece de ntí-.aloe, dab y eabrutece. Por no aer recuper•
rado, no fav~a b autoeatlM., ni el aprecio de los d-;

.:a.

-

Al de cua le ra1ui el contacto h\al&amp;I)() y la co..-.tca.c16n, loa intereses coaunes y la solidaridad que la flibrlca o 11 t,,ller ofrecen a su espoeo. Ella participa de b aociedad a61o a travh de l\,18 familiares y ve
cinae, o paatv. . nta a travh de loa aedloa 11111aivos de:
ocauriicacl6n (la radio , la T.V., tal vu el cine) que la illponen la lde-oloeía de la clase OOlllnante, y le ofre
ten, oo.o aodelo la iina¡en de una ffllljer que poco:
tiene qu, ver con ella. Así le enseilan a
con-f o ~ COl'I su plena dedicación a lu tareas "h.aeni-naa" y l• Inculcan Ideales de arreglo y de dlvers16n que de por- d IOfl di scutiblee por conOderar a la .ujeraera consia tdora y tranefonna.rla en inercanch , y -que a h vH, no están a su alcance. Su eitclusl6n df!l Pr"OCflO productivo visible y asalariado la coloca en dependllnci, econ6.1cs absoluts del esposo, y su ralts de 1utoesti"'8 y su reclusión en el hogar , en dependenciaafectiva de eus vecinas, y especislmente de su roadre o

..

.....,

Su ubicación social la 11181\tiene o la vuelve re¡resi
va•nte infantil. Pasado el noviazgo y el prl,.er entu-:
s i.amo 111/irital, ya no goza eeitualmente. Esto pertenece,
ce.o diversión y placer al hombre. Siguiendo a lea.bel Lsrauta• dldamos qu,e su dedicación exelualva al ho¡ar -

• "Contra ti trabajo in,i1ibh", •• !:,,! ~ ~

Gtanlc 1, 1112, 8ut•n Ai,u.

,!,! ~ :

a~o O,-

Ya eKlaten tnveeti¡aclones que deo,ueatran el caracter n1urotiltante da la labor del Uta de casa, psro no ae
preocupan por doa elemento• que, por eonalderarloa fund!_
.entales, heaoB incluido en nuestra encuesta: la degrad!_
clón paulatina de la vida sexual o:18.rltal para la eepoaay 11u relta frecuente de interh en lo ldeol6¡1eo o eo -cial. En el ew-so de nuestro estudio deecubrlaoB otroafactores que eitplicltare901 después.
EL

CU!STION,IJIIO

Realizaaoa eeta inveati¡,ci6n en 1111 Ser-vicio de - Psicopatolo¡ía del Policlínieo "R. f'lnochietto~. 5ele!,_
ciona.- p,ra ella, entr111 lo• pacientes que concurren al
conaultoclo eitterno, a lea Ndres de familia que consultaban por una sint0111Btolo¡ía neurotica y que trabajM -dentro de su hog,r. Para poner a pruel)s nuestra hip6tesb (que entre el cuadro neurótico de estas paclentes,!J\I vida rutinaria carente de esth1ul011, su falta de placer aexusl y de p0t11ibilidadea de subllmación a nivel laboral y/o 1deo16gico existe una eorrelacl6n) elaboramoa
i.i cuoeati01Lario que sirvió de guía para las entrevlstas-reali-ur,dn por los aédieo, y psicólo&amp;oa del servicio. -Al trebejar ahora con los datos obtenidoa de eeu primeNI uperlencia piloto, realizada ton veinte mujeres . de!
cubri.oa cierta, fallas en nuestro cue11t1onarlo que se-rán correaidaa para la lnveati11acl6n poaterlor.
Toma-ol!I loa detoa 11ociodenogrMlcos Y ecOOOWlicos de
la fa111ilia de ori¡en y de la fa11-ilia aetusl. Intentamoa
111elerar las eondiclonee culturales dentro de lH cualesfueron educadas nueatras pacientes a tr11vés de pre¡untss
.abre su escol,rided, su reacción frente a la menarca Y
la nenstruaci6n, aus conflictos de adolescencia, la rea!,_
clón de sus fulliares frente s sua problemas y eaorios,
la valoración de la virginidad y la actitud frente e loa
noviHgos. f&gt;re&amp;untaaos ta«llén d, de aolterae hablan ti-abajado fuera de casa, ti lo habían hecho con gusto, y
al conalderaban que su trabajo habla sido adecuadamente-

�u

"

remunerado.
Con respecto a su vida de cuada pre¡W'ltamoa por - -

hecho que, en buena proporción (21-40S) las pacientes -convivén con aue madrea en la 1111Bma casa o en el al.amo terreno.

qu,,i y cuándo hablan dejado da trabaj¡µ- fuera de caea, --

Inveatiga1110S las caracterhticas de su vida aexuel marital. Entramos con el terreno cultural, al interesarnospor el a.anejo del dinero en la pareja y cómo se desarrollaba au vJda social. Si salían, cuáles eran BUS diverclones, cuál su contacto y preferencia con los medios de
comunicac16n de masas. Finalmente intents1110s indagar so
bre su ideolo¡Ia a través de pregwltas sobre su pertene;:;:
eia y actividad N!ligiosa y politice y su posición sobre
las posibilidades de Wl ca'"bio social. Si deseaban tal
0Ulb1o, ¿por qui medioa debería ser obtenido? Para ver
al enfocaban di! distinta manera ha posibilidades social u del ho.bre y la mujer del futuro, les pedíamos in-t~~ci6n sobre, el destino que deseaban para su hijo varon o au h~ja mujer (existentes o fantaseadas). Pregun
tamos taaib1én que pensaban del trabajo doméstico, como
podb hacer,e lláa llevadero, y sl en una fut1,1ra sociedad
dieberia aer re.unerado.

=

LA P/18!,ACI0N

La edad del gr1,1po de 11111jeres Indagadas oscila entre
18 y 65 años,la edad promedio es de 38 ailos; el 90% ar-&amp;entinas; la mayoria con ed11cación primaria incompleta.i.. 11itad procedla de un medio rural, más del 5Q1i eran hijas de argentinoa. y un 25S de orl&amp;en Italiano. KI 70S
Be dedicaba a las tareas que realizaban dentro de s1,1 hogar. Más del 90% de los esposos eran trabajadores activos, b11ena proporción trabajadores por c1,1enta propia, -luego trabajadores especializados o no, empleados y peq,.ieños comerciantes.

El nivel socioecon6mico de la familia de origen era
obrero en la gran mayoría, y en alrededor de la mitad de
los casos, la madre había trabajado foera de casa. El nivel socioeconó1dco de la familia act11al es también - obrero o de clase oaedia baja. Resulta significativo el

En la &amp;ran mayoría, el c11adro por el que habían co!:
sultado puede definirse como una depresión reactiva en una personalldad inmadura (72.~). El ras to aufre de e!
tadoa depresivos poco definidos. En eu aint0111atologia se observa la presencia de ang11atia vaga, deseos de -llorar, labilidad, falta de madurez afectiva y frigidei.
Alrededor de la mitad sufre de algles hipocondriacas y une proporción algo menor de inquietud.
Todas ellas trabajaron antes y debieron dejar su ocupsc16n entre loa 20 y 30 años, generalmente porque 11!,
cieron 11::te hijos. Preguntadas al respecto dicen que --anhelen tal actividad, no tanto por el monto de le remuneración, sino porq1,1e les permitía salir de la casa.
En

la actualidad, en la grsn mayoría, el esposo "'8!:

tiene a la familia. Consideran cono desencadenSAte de su enfermedad, fundamentalmente problemas vinculados al
esposo o a los hijos.
VIDA SEXUAL
Las enfermas expresan un elevado porcentaje de conflictos en su adolescencia y juventud, por problemas con
sus padree que las v'igilaban constantemente. La mayor parte admiten un solo novio, el ulterior marido; el 90%valora alt11111ente la virginidad y el SO'- de ellas se casó
virgen, Aunque la mitad de ellas se refiere e las relaciones sexuales como estisfactories, euto contrastra con
que sólo una ínfi11&amp; minoría de ellas toma a veces la ini
ciativa. Ksto nos lleve a deducir insinceridad en sus :
respuestas; pareciera que tienen verg11enze en declararse
frí&amp;idas, Pensa.10s además que Is pregunta debe profundizarse y fonnularse mejor. Niegan relaciones extruarl
tales y tienen un promedio bajo de hijos: 2.2, lo que_:
conincide con el general de la Capital. La mayoría de -

�17

18
loe hljoe tilo deoeado.

Loo doe

tercloe do ollao utlll-

&amp;aba pr6ct1ca■ anticonceptl. . , la IJ"An -.yorla coito in

terrupto. S61o W"I cuarto de ellu adai ten celo. del cCla
pel\ero; •1 901 N cu6 enMOnda, pero W'I tercio lt
Parece que la 11t.1Jer de or1aen rural •• úa alncera en expreu.r au in..t1afacc16n Nxual que la nacida en aedio urbano. ¿La aayor cu.1 tura urbana enaei\a a aer poco sincera?. Contraate con el reato una eujer que entró Por error en nu~atra en
cueata, pueia au aintoaatoloata no concuerda con la aeleC
cioneda; •• la única paciente que declara toaer tambiin:
la iniciativa en su vida aaoroea, aatiafactorla Por otra
parte, trabaja y ea diriaente aindical y palftica.
perdido el carifto a ■u aarido.

ha:

ESPARCINl!NTO Y VIDA SOCIAL
En cut doe tercio• del ¡rupo, el . .rido entreaa a
la -.,Jer todo au salario, coao suele suceder en loa ••--

trato. obreros.

t.neuf1cienteaente- reaunerado y lH que piensan que eJ -trabajo doaéetico df'lbe ser c0t1penpdo ~netar1aaent~. A
pesar de las c11racterhticaa rut1nar1as de éste, porer:erla ~ al fuera paao podda c~nu.rlu deo laa Pffl.U-riaa pae11das.
Ta,es loa re1ultados, parciales 'I provisorios, de 111 encuesta prel i111inar, que parecen confinn11r nuestra hl.
p6teua . .!&gt;i la invnti¡acl6n, ■l!lpliada y compl~ntadacon ¡rupca de control, (11UJeres e-n actividad hogarei\a Y
tr11baJadoras que no ccnsul tan por a1nt0Gatolo¡ia ne-ur6t!,
ca) taat&gt;iin la confJ,-.ara , debedaaoa plantearnos como~¡undo paso le odrntaei6n de la psicoterapia. Pri11ero.
to.a de conciencia aobre el coníllcto fundal'!lental, orle!!
tae1ón h:ego hacia un nuevo e■tllo d4I vida que ell■ine
los factores neurothantes y a la real lzaci6n de ta.re11 $lftbor11lei. o ideológicas.

Las aalidae ae real han con el •artdo -

y/o loe hijoe, pero al•pre dentro del úbito (pillar.la decir, ■e treta Na de salidas ¡eoa,r6t1caa que paicolóclcu -que pe,r■i ten un real esparci■hnto- y no ee -peta nada en la diverai6n de la .ujer, salvo el aparato
de T.V., que la inaoviliza dentro de su hoaar.
IDEOLOGIA

aran aayoría •cepta la actividad polític• tantopara la •uJer ccao para el hoabre, pe-ro nJnauna la practica (salvo la excepción antes ■enetonada); peMlllnecenpaalvas y encerradas en a u 6111bito familiar. La totalJdad quiere que laa c~s c811b1en, pero en aenerel se o~
nen a loa cubia. violentos y son partidarias de laa - eleccionu y del uso de la persuaci6n. Las pocu que piensan en el uso de h fuerza creen que la actividad ~
H ti ca ea cosa de hollbrea.
La

La ■itad oPlna que el trabajo de la aujer en la --casa de~rla ser pago, lo que está indicando con--ciencia de 1naathfacci6n. Sin eebarao, la corNlaci6naia alta se da entre aquellas cuyo trabajo anterior fue

CUMENTAR h)S f J NALES

El 1nteré-s de nta ,nveat12.ael6n aurgi6 del deseo •
de anal tzar las cor.d1c1on~s de vtda y la patologfo df" lH

-..Jer de nu~atn clase- obrera, por '-""8 p'1rU, 1 de nt..1diar po:" otra, las cond1clones pat6genH1 de ~.a .estr.x.t_¿
ra fe1nl iar d1sann6ntcamerite estructurada. tn est.,1 la a.ajer perpetúa au papel de- dtpendenci■ y soaet1ate"lt.&gt; -llf'vadero df'ntro de h f&amp;1111lla extendida trad. lün&amp;l,
dentro de la cual 1,e cocunican e 1ntercubi111n ~nterf'11es1 objettvos y ~f' coc:parten tareas. Diferente Y abr1.aa~dor es el desempei'lo de su papel tn la ■ctu11l famUS&amp; r.uclear, con su correepondencia retacead11, su ■t.osfen

"'ª

enrarecida por la eacasez de contactos af«• lvos, 1t:.1 ol. 1 !
l1•iento y soledad. En un deseaptrarto lntento rlf' cons(''!:.
var aquelloa la%o■ proverbiales, auch.i.s de 111:: ■u.,f'•es de esta inveatigaci6n se adhieren a )a ftgur I de sus =..dres, pero eate estereotipo no r·e~uelve sino que n,mpl i ca Ju cosa,, l111Pldiffldo una aana rndlvi 1u:1et6ri.

Por otra parte, surae del utudto V del contlu:to -reiterado con nuestras pacJentea, q~ •I hoabtt tenrnn.;.,.

�"
deaentendiéndoae de la vida eexual y afe.:tiva de ssta, 111Ujeres, y de su enpobrecbiiento espiritual aur¡e el ere
ciente dietanch.miento. El C0111pal\ero no acepta que tu:
baje fuera de h casa, pero tampoco le brinda f'recuente111ente (la índole sacrificada de au trabajo se lo impide)
lH posibilidades de un eeparchiento sano y variado
y
de 11111h1tades compartidas.
Pero lo cierto es que la mujer del obrero, ella lllis
111B anteriormente explotada, tampoco encuentra en las _:
perspectivas do, llna ocupación CcOIIIO no la halla su compaf!ero) lea posibilidades de una ~al liberación, aim
que viva noatál¡icamente la época de una mayor indepen.=
~neia , mientras trabajaba. Surge entonces, lo que ha e.ido descripto coao la contradicción fundamental d&lt;'!l fe-

lÚniEIIIIO: rRientras que "la obrera sólo aspira a dejar un
trabajo agotador, la burguesa reivindica, por el contrario, el derecho al trabajo que la libere econÓllllcamentey le pernita participar de la vida social. Las universi
tarhis Y las bur¡uesas quieren las misma.a posibilidades:
de carrera que los hoaibres, y luchan contra la falta de
calif!caci6n que significa el trabajo parcial , mientrasque las obraras ven en él, por el contrario, una mejora a
corto plazo de su actual situación, que equivale a un do
ble trabajo: el de la fábrica y el hogar",
He aquí la raíz de porqué estas mujeres de clase -obrera no encuentran en el trabajo su instrumento libera
dor Y optan por una domesticidad que, aunque agobiadora~
lo ee JAenos que la explotación impuesta por el patrón , Esta aparente liberación en el hogar da origen a la pato
lo¡ia que ac¡uí analizamos. Tal es el precio de las aspI
raciones peque~o-bur¡ueaas de quienes, máe que c0tnbatir~
pretenden integrarse a la sociedad de conswno, sin adver
·tir su canto de sirena.
Hace 118s de un siglo, el gran socialista alemán - Au¡us t Bebel quién en la era pre-freudiana jerarquizó y
subrayó la trascendencia de la vida sexual expresaba que
"el problema de la mujer no constituía sino un aspectode Is cuestión ¡Mera! social que agita todos los espir!

tll!I y conizones y aquel problema no puede tener solución
sino cuando hte lo tenga". Esta premiss es cierta, pero
noa preguntsmoa ¿se ha solucionado el problema de h des
Igualdad fe,aenina y se ha l lberado en 1011 pal11ea que ~
se han liberado del yugo del capitalismo? No estamos 5eguroa. como bien expresa Isabel Largula, ''la ausencia
de una teoría espedfic8 Y actU11l del problema. feinenino
hace que en los países en revolución surjan de nuevo las
viejas tendencias biologistas que siempre han servido -para Justificar la explotación de las mujeres",
Como especilllistas en salud mental corresponde que
analicemos la subordinación de las relaciones humanas a
la política. Sin una estructuración arllloniosa de las -mismas no podrán crearse las condicione11 de una vida po
lítica y social que colme plena y equ i llbradamente la¡;:
potencialidades humanas. Aunque la inversa también es válida. Tal ve2 lo decisivo de los problemas de la mu-jer es que trascienden 1011 problemas de la mujer misma.en la medida que implican los hijos, la familia, la so-ciedad. ¿Debe mantenerse perfeccionada l a estructura de la familia? ¿Debe separarse a los hijos de los pa--dres?. La mujer. ¿Debe go2ar de absoluta autonomía y emanciparse de sus obligacione11 hogare~as? ¿Debe enfati
urse el puri tanlsmo revolucionario'? ¿Qué importancia :
debe darse a la sexualidad en le nueva sociedad?. Estas
y muchas otras son las cuestiones que un estudio teór ico
del rol feme nino debe resolver.
El tan mentado hombre nuevo implica la mujer nueva.
Esto importa no sólo un CSJ!lbio en las estructuras fundamentales de le sociedad, sino la determinación conciente
de una actitud distinta. que libere los tabúes --suuales que subyugan a la mujer (y tarnbién al hombre)ª partir de una exploración y eetudi'O científico del pro
blema que los teóricos de la transformación social han :
dejado de lado. Este es. en Ultimo término. el objetivo
de este trabajo.

�PSICOAIALISIS YAl
IEVOLUCIOI SOCIAL•

l1AR IE LIINGER

!n ioe a..'ws 30, en Viena, la Juventud intelectual era atratda apasioneduente por et pt1lcoan611a1e y el arxlaao. Hoy en d1a, en Buenoe aire■, la juventud quecono~co dl■cute y ee dedica con iguel interfa a
doe grandes ternas . ocurre esto, aunque viv1III08 bajo el
11.¡no de 11Wt1ples, r-6.pidoe deecubri111entos e 1nnovacionee que conaptnn contra la supenrlYencta de ideas e - ideales. Sin Hba.r¡o hay un cubio entre el abordaje de
la Juventud y de loe •,oree de •~tes y ahora. E:n Viena.
111 los ai\oe JO, loa pa!coanaliatas 111&amp;.dW"08 convencbrona loa J6vene■ de que psicoeni.Uaia y Mrxisl'IO eran exclu
,e:iteu. Se tenia que elealr entre uno y otro.
-

••toe -

Tal vez no sea deeaaiado dU1c11 retrotraemoe, aqu{, en Viena, a eaoe aAoe 30 anteriores a la ¡ran ca-tbtrofe. ¿Pero c6'1o revivir el clica? La Viener Verelniaun¡ trabajaba de lleno, con pleno entusi.aSIIO, aunque
con su.e ■1ecbroa ~ afll&amp;idos poi" •• enfat'Ndad de
Freud. Todoe loe que ocupaban car¡oe iaportantN todaYia ten!an ca-itacto con 6 i •

E!tt.abon bajo su poderou. l_!!

fluencia, y ante cualquier problra final11ente ae recurr1a a la palabra del ttatt Prot•■■or. Para ello■
no
atetla un atJndo ■in Freud. Y Ju~pbe.n lo que peuba en
•l -.mdo en f'unción del an6lia1a. :ontiaban en que bastaba con que f'ueran euficienteaenta cautelosoe pera ao-brevivir con '1. Esperaban, a puar de todas lH cella• lrahj1 ,,.u~tado u el UVIJ Cottgrut lattn.ado11al •• Vhu. 1971
, pwblludo u ~ . '''-"iu U. lw111u &amp;lrtt, 1971.

21

�22

2J

le,, la lliBlllll ntabilidad en la cual habla trUCW'Tido i. •yor parte de
ci6n,

•\111

vidu, hatta la ¡uerra Y la rwol.!,!

¿Y lo• jóvenes? Estos hablan crecido leyendo Freud
y Marx, y 1in conocer la estabilidad, Hablan nacido poco Mtes de o durante le, Prin&gt;era Guerra Mundial, hablM aprendido de chicos que hasta los emperadores caen, y
para lle¡ar a eu colegio hablan pa¡ado 34,000 Kronen por
el boleto da tranvla. Estaban alertas e inquetoa no erelwi en la estabilidad ni entendlan a sus rnaypres, Además, .ya no podlan conocer personab!ente II Freud.

1930. Recten habia aparecido 11 Mt.lt1tar 1n la Cu_!
tl.iN. ('5). "Al abolir la propiedad privada --sostiene lreud, sin IIIUCho 6nfas1s-- se suetrae al hombre w, 1ns1rumento dn duda auy fuerte para ejercer su 1tmor a la agresión, pero de ningún modo el más fuerte de todos". ~
¡6n Jonee (8) Freud no estaba satisfecho con el libro.

tn la mi- 6POC8, Freud comenta al embajador Bullit
que "una nac16n que supo producir a Gtiethe, no puede - ec.harae a perder".
1931.

Viena sigue gobernada por los socialde:n6cra--

tae, el peieO&amp;Mlisis continúa su progreso victorioso y tanto tieinpo esperado,
1932,

Hubo problerr,as con Wilhel• Reich, quien -ci-

to a Jones- hizo publicar un trabajo que culminaba

oon

la te!Jia ain sentido de que lo que habilll!I08 llame,do ins-

tinto de muerte es un producto del sistema capitalista. Freud de!!eabe. coaentar esta trabajo aclarando qua el paicoanilisis no tenla ningún interés pol1tlco, pero nnunc16 11 hacerlo porque Bemstein le advirti6 que "eso equlvsldria a una declaraci6n de guerra a los soviets" . Cabe
preguntarse, si en la Viena da 1932 los psicoanalistaa no
tuieron Ñs al comunlBIJIO que al nacionalsocialiS!llO.
¿Puedo entrar en esce1111?

En 1932 estudié un semes-

tre en Alemania. Asieti •un.mitin gtganteaco de 108 na-

cionalsocialistas. Escuché al rtlhr1r. Oe re¡raao en Vie
na, empeci II militar en la hquierda . Me panic16 abeurdO
antre¡ar"!le sin palear . Meses después comencé mi ar1'.liaia.
Ya no leis más Freud, porque al principio de un t'ratamie!).
toera contraindicado. Reforu,.ba las resistancise . Por eso no me enteré de la critica vehemente y ya "equivalente e una dec.laraci6n de guerra II loe soviets" que Freud (7) hizo en Thl qu11tion of • 'Oltl.ntohauun, (1932), L~
yéndola ahora, uno ee pregunta si no se trataba de un de!
plazamiento y si no ee atacaba tan duramente a\ comunillmO
porque prudencia y wilht'ull thil'lldn¡ impredls.n declararla guerra al fe.seismo, el verdadero s.dversario.
1933. Freud (cito a Jones) escribe s. Maria Bona P9rte: "Cuánta suerte tiene usted por poder estar awnerg.!_
da en su trabajo ein tener que enterarse de todas estsa coaae horr'ibles que ocw-ren en el 111Undo {.. . ) La genteteme que les extravs.¡ancias nacions.listas alemanas puedan
extenderse a nuestro pequeño pais. Hs.sta me previnieronque huyere ya. miSIIO a Suha o Francia. Eso es sbsurdo;no creo que aqui exista algün ~ligro ( • .. ) "Nosotros,loe j6venes politizados, peneAbamoe distinto.
1934 . Febrero de 1934. ¿Se scuerdan? Durante dlas 1oe· cai\ones de,stru,yeron los grandes block• de las
viviendas obreras, oraullo "'8xi1110 del gobie"10 socialdeJIOOrata, Este tambil!n cayó en ruinas. Fueron ejecuta-dos los Ud eres j6vene,s de la soclaldemocracis, esta fue
declarada ilegal , el austrofascism:i clerical tom6 el poder, y Freud, si bien con s.margura, se apoy6 en él.
No
publicará Noill■ y 11 Monctdtmo pera no atraer su ir-e.Mientras tanto, en Alemania, el Instituto Psicoanelltico
sufre un "proceso de nivelaci6n" (Clldoh10hl.ltun¡) . Este
iinpliea ls renuncia de todos loe miembros judlos, la P~
hibici6n del anUisie did&amp;ctico y la·elim1nac16n del no_!!!
bn, de Freud de loa texto,,.
Sus l !broa ya habían a ido ~•dos, Adenéa, se debia evitar la terminología ans.l!
tica, "por sao el complejo edlpico debla figursr bajo otroa s1n6ni110B". (Jones, Loo. c1t,)
Fue en 1935 cuando la Vereinigun¡ tom6 u.ns decid6n

�d• largo alcance, no descripta por Joaea. 11'1 Auetria :,a
ee hablan prohibido todoe loe partidoe de opoaic16n . Mú
de la 11itad de la poblac16n pert.necia a elloe, y lírainoe
-.ichoa loa que milité.bamoe clandeetina...,nte. En Alemaala he.b1an arrestado a un analista, cuando un paciente que actuaba en la opoa1c16n fue detenido por la Geetapoa la entrada de au consultorio. Enteradas, se reunieron
las autoridades de le Wiener Vereinigung y decidien:,n que, para preser-vsr al anUisis, a la sociedad analltica
y s aus inteivantee, se prohibía a los analistas ejercer
e,.¡alquier actividad politice ilegal y atender personae que estuviesen en eeta situaci6n. Esta medida coloc6 a
ios integrante1:1 de la Vereinigung en un grave conflictode lealtad, no &amp;olamente frente e ,u ideología politice,
si•pre que la tuviesen, sino frente a su ética profeaio
nal. Quedaron en la préctica tres caHejonea sin e.alida
trente el paciente que militaba en la ilegalidad: inte-rnnptr su trata/liento, prohibirle seguir con su actividad, o eceptar, en una alianza no explicitada, que prosi
guiera con elle, ein hablar mucho de la cuestión. EstilllO
a 111 analieta didáctico que se decldi6 por la última opc16n; se lo agradezco, y le agradezco también que poco después diésemos por finalizado, amiatos1U1Bnte, 1111 en.U.!_
sis.
r.o,,

1936.
Freud (6) escribe en una carta a Barbara " •• ,El mundo se esté. convirtiendo en algo muy tris-

te que llllll"Che. de cabeza hacia au rápida destrucción, y esto es el único paliativo para mi •.• " .
Nos arrestan a los integrantes de un grupo de mbdicos, por trabajar "en favor de la paz". (Parece actual,
piénsese en Vietnam) . No nos pueden demostrar nada, y recuperBJIIOII ls libertad después de dos d[as. Una amiga•
y colega Be entera del episodio y lo comenta en su ané.11
Bis. Su analista lo debe de haber comentado a su vez .:
con otros (¿y el secreto de diván?) ya que me cita el •
doctor Bibring, muy indignado . He infringido la nueva •
regla de abstinencia poHtica. Mi caso seré tratado y probablemente me expulsarán . Recurro a mi analista y evlto la sanción . Me llama Fedem para amonestarme con-

cuUlo paternal. (En He momento su hijo también eatabe
preso), Pero yo habla entendido que se tenla que ele¡ir
entre paicoanllleia y revoluc16n social. Al poco tiempo
• fui a la España republicana para combatir alll al - tascls,r,o, cOrDO o,édica de Isa Brigadaa Internacionales.
Dejemos loa añoa 30. Vayamos a Platafonna, Roma 69,
a &amp;,enoa Aires, a Montevideo. a Estados Unidos y la marcha sobre el Pentágono. O todavia no. Ya que me ~ de ejemplo, tendré que hablar también de los muc~os sñoa
durante los cualea opté por el ané.lieis. Seguire, pues.
IIUY peraona 1.
1939 . La muerte de Freud y el principio de la Se-¡unda Guérra Mundial nos sorprendieron en un pueblo del
Uruguay. Lavaba los pallales de 1111 hijo y cocinaba para
pensionistas.
1942. Logramos trasladarnos a Buenos Aires. t:l P.!:.
queí'io grupo de los psicoanaliBtas argentinos me recihi&amp;muy amistosamente. Al poco tiempo fundamos la Asocia -citm Psieoanalitica Argentina (APA). Habla vuelto al -análisis sin renunciar a la política. USA Y URSS eran aliados y, en \a Junta de le Victoria, comuni~tas, radicales y monárquicos trabajaban por un fin comun. En --"Austrie libre" encontré un campo de accH'in no vedado.
1945, rer..ina la guerra caliente contra el fasciamo
y empiez.a la guerrs fria contra la Unión Soviética y contra el comunismo. Los Estados Unidos caen bajo el macartiemo. En la Argentina sube Per6n. De nuevo no hay que
llamar le atención ni Jteterse en la l~quierda. Hay que nnntenerae quieto, para que la joven Aaociaci6n PsicoaMHtica no corra peligro. Aun as!'., diré en honor nuestroque nunca prohibimos en la APA la 111ilitancia politice de manera tajante y absoluta, como se hizo en Viena. Pero
había un clima aislacionista que la condenaba. Entoncesnmuncié al marxismo.
Analizando ahora 1111 declaión, encuentro caueas 111uy -

�26

personales, y otras , c0111U11es probablemente a muchos de _
nosotros, los que habill.!IOB emtgn.do, Tuvi1110e que rehacer
nos una posici6n, durante cierto tiempo careci11WJB de un :
titulo nacional que nos autorh.ara a trabajar le¡e.lmante,
nos sentlamos inseguros y extra11os en eete nuevo pala. No
conociamos lo bastante su historia y eetructura po\1tica ,
noe Huetaba su p01ic!a. Nuestro acento nos traicionabtiCOll&gt;O ajenos.
Estábamos cansados de luchar teníamos mu_
choa miedos.

Pero hubo otra serie de factonis; yo pertenecía a -una generación que habla creado una Sociedad Psicoanallti
ca. Era mi tumo de asignar el pril!1er lugar entre mis :
intereses al progreso y la difusión del psicoanálisie. Ahora esto era,.¡ vida. ¿Podría haber sido de otro modo?
Creo que IIÍ, Pero elegí la solución mis fácil: aceptar,• cambio de mi ideologia W'IB Wtltanachauun¡ psicoanalítica, aW1que esta, se¡ím F'reud, no existe como tal. E indu
dable,oente rreud tiene razón.
Pero, adem6.a , el camino hacia 1a izquierda estaba ce
rrado . El atalinii;mo i111puso a los psiquiatras comunista&amp;
en la Ar¡entina ---y, supongo, también en otros lugares-despreciar al psicoanálisis• priori, atacarlo como idealista y como último manotón de un sistema en derrumbe, yproclamar a la reflexología como única teorh, y práctieaWlida para un J&gt;Sicoterapeuta militante. Parecía así evi
dente que mis Nyorea en Viena habían tenido razón; debíl
elegirse entre psicoanálisis y IIIElrxiamo,
¿Cómo y cué.ndo se produjo el cambio? No lo sé . Se
8Jlunció a través de publicaciones aisladas, de d1scua1onea tímidas dentro y fuera de la institución. Pero la actividad poHtica de cada uno se desarrollaba irregular
mente y en secreto, Ka sido un largo proceso que evolu:
clonó latentemente en muchos lugares y en muchos analistas, alimentado por la escalada de violencia y desigualdad en en el mundo, facilitado por el deshielo en la Uni
6ri SovUtica y estimulado por el surgimiento de unl
nueva izquierda. Debemos fflUCho a los intelectuales norteamericano¡; qua encontraron W18 nuev~ estrate¡ia para -

C011batir el llietema y su guerra. Eatuiors en deuda con lllyo del 68, en,Paria, Pero psra n011otroa, los a r¡antinoe, la fecha clave del cambio es el ai'lo 1969, en Rosario, C6rdoba y Buenos Airee . En ese entonces el Inatit):!
to de PaicoanUieis ae adhirió a la huelga genenl, declarada contra la represión violenta de obreros y estudisntea, y Jorge M0111, como prei,idente de 111 Asociación, hho pública nuestra protesta.
Desde entonce!! un nUfflero aignificativo de enaliatsa
aborda el tema social abiertamente y de W18 nueve manera.
Ye somos muchos loa que llegamos a la conclusión de quepeicoanA.lisia, marxismo y revolución no son excluyentesY perdlmofl la fobia al mundo de fuera· de nuestra lnstit_:!.
clón.
Freucl y /1\arx, cada uno desde au abordaje, crean nu!_
vas cienciaa que dan nueva conciencia si hombre. Ambosdeecubren, detrás de una realidad aparente, la materia y
loa pro&lt;::eaoa invisibles que son motor de au historia y de su ubicación actual. Freud en lo psicológico y /1\arxen lo histórico-social vuelven comprenaiblea el pasado-y el presente del hombre , Ambos, al opérar aobre su C&lt;&gt;:!!
ciencia, lo hacen Ms dueí',o de su destino.
Freud y Marx son revolucionarios, cada uno en au campe especifico. .utbo6 tienen inucho en CCMIIÍm en su ,netodole&amp;la --la dialéctica-- y en su Ideología -Da!_
111n, el atelamo, el interés puesto en la humsnidad --, Loa siatemas creados por ellO!I aon complementarios.
El
llllll"'lCiarao defioe al h0111bre abatracto, exponente de su cl!
ise en determinado -,,nto hist6rico y detenninads aociedad . El peicoanálillia tOlllll como objeto de lnveatigación
al hombre concreto, regido por su propia historie. Se-gíin Cooper (3) el psicoanáliaia "descubre el punto de inserción del hombre en au clase . Es decir, descubre le
familia particular como .,ediac16n entre la clase y el in
dividuo. La familia ae conatituye en y por el movlmie,.,:
to general de la historie, y en la profundidad y opacl-dad de cada infancia. particular es vivida como sb!loluto".

�28

Adoptar t I crlter-lo dt coapl_,tarl..iad -

..,..¡_,

pel-

dt la -tradlccl6-,.
erlqu■ct el•
cla, y noe ayuda a reubicamoe • \SI aundo en erial■ 1 i
ublcor a .,_tro paciente dentro dt 61. lloeotroe, lot •
-.lbtu, noe eentiaoe vulnerablN trente al --'do acUl;, • aua do •-tro parttnencla do el-. ooon611ola 1

tt decir,

.,tr-t Mbot, no debilita tino q,.

pl'lcUot prol'nlonal, la dodlcac16n al -

Interno, la
reclua16n en el cupo bipenonal, todo nto noe vuelve ú,a,_ 1 tic11-te dlsl)UMtoo a reducir, junto con . . .tro analiundo, Wla realidad candente y actual • ran
1aalM arcatcae 1 tre.narerencialN. A c o e ~ a ..:
na,Jar con tranquil !dad la■ t'ante1laa Me eecabrosae, a¡)Nndiaoe en loe lar¡oe a/loe de nuestro an6.l1■1e y t!"a!
idt1- a OUNUO. anallzadoo una profunda dtteonflan...
ente tocio propcto do accl6n; E. Rodrl¡ué (10) defino -

- - OOftCtoroloai• profttlonai

"una octltud ..

lontha q\111 coneidera al 'penar• ce.o b6a1caaente ~
no, aient:ru que el 'actuar• ai•pre e1t6 toaado c0110 a
punto do comwtlno tn actlnl out".
Sin .-,¡¡o, NI&gt;!
que penNr y actuar debieran inteararae.

Bouleo (1) ol¡ue la 11,- do Rodrl¡ué al an_,. que padeceac,e da una iaqen 1d•l de un paciente y au 1:!
rapeuta "ao'O rinc:ulo, alejado de todl, contaatnac16n 11_2:
clal, •tarta flRllrNntado en un d18C:Ul"90 asociativo 11!
pio e interruapido aolo por interpretacionee que conti►
111111 la MUtnlidad de loe dioeea".

tato puede p&amp;NC:er -

....,rado, pero ae te110 que ea ul en ciertoe cuoe. 11
articulo de Bycbl&gt;wakl (2) "SOClol cll. .te and roelatance 1n paychoane.lyaia" airve de eJeaplo.
FNnte a un paciente proai■cuo, Bychovaki ee queja
de que •iu -..jeNa se le entnp.ron con &amp;lll■i faci lldad

••• " y M encuentre "una y otra vez ju¡ando con el de-

NO obviuente utópico de que el paciente encontrara una
joven parecida a lu de su propia aeneracl6n y tn.dic16n•.
Frente • otro paciente, extrafta las "anti¡uuente eatablacldu 7 tradlclonaleo ,...1u dt corteje 7 tntrep aeaual •.

Obvi&amp;Nnte, el bbiente social no ayudó a e$te anaUata I toarer que el paciente edoPtara su rrt terio de alud con reepecto al sexo. Pero la dis{rerwK:ia imtre-lilta y paciente•• aun aayor en el 11tve1 ¡...:&gt;llUco, cuando Bychoweki noe bable de ta hoati ldad no re3uel ta...
di eue analiz.adoe, "que ae dirtae contra el orden 10 -clal, contra el staie- o contra alaunoa de sus represe!!
tantea". se queja de que "un 1DOVla1er.to eat.JdianU 1 de
protesta o pacifista sirve de oportunidad para la desee!:
• y raciona1haci6n de una hoatilidad destructiva que e,. esta 11anere no aolo ee vuelve aceptable pare el aupe!.
y6, sioo haata aprobada y bten recibida par el ideal del
yo•. Ea cierto, pero interpretar el Jl0 a la aocieda~ norteariericana actual únicamente COftlO expret16n de
he!
ttlidad QO resuelta contra las fi&amp;Un■ parentales", o la
protesta contra ta &amp;\-erre de Vletnu ccao "tnnaferen-cial º, noe quita toda una d1Mna16n social. Si a todapresentac16n de critica y cambio ae la reduce a 11 rea1e-tencia", el an61i1la se vuelve e!ectivaaente ct.¡,Uce del EatablilN'lent, adaptativo en el peor eentido de la
s:alabra, y conetit\O'• una racional1zael6n por perte del
anal1eta de eu anclaje en el pnado ., ele •u ape¡o a .l.at
wntajas que el orden establecido le ofrece.
El analista prejuz¡a, adeÑe, al ver únicamente a¡rea:16n donde en últiMO tinaino exiete tarab16n ore1tiv!
dld y de•eo de reparac16n o Erce. Pero adm.1to que noe faltan eetudioe cUnicoe y esclarecimiento te6rico al -respecto y e■ta tal ta noe 11•1 ta. Puede l levarnoe a -tlqlr oi cuino ,.. flcll 7 tildar de psiccp6tica la acci6n que entendell08 sol&amp;111ente con unilaten~idad. Por
1eo el Urwino "peicopetia" ee convirt16, eeaun JCalfé -(9), "de una cote¡or!a dla¡nóatlca al¡o l"l&gt;rtciN, en adjetivo que traduce una valorac16n neptiva de todo tquel cuya conducta •• aparta de lo que N e■pera de H".

¿Pero qui ae eapera de lll? Eao depender, de cada y do 1u ldtt (o ldecloaia) dt la noroelldad -(o nora), que junto con la pereonalldad de cada pacien-

-ll■te

�JO

te configurllri IU criterio de ulyd reepe,cto de U . ¿Y1..a nwtral1dad del analiata? Ya no creeaoe en ella, coao tleapo atri.e dejlllll08 da crear en el "anaU11ta-eepe-.
Jo" . Bychowekl ~ habla claramente de au wiahfull th1n

ldatl,

No

H110B

conputadorae y t.odoe tenemoe wi~ll _:

tl6nlcinc reepecto de m,,eetroe anaUzandoe. Nuestros d.,..
911011 difieren ee¡ún le ideologla que profeaa.mos: eso ee
'tpdo. Mientras que para Bychowaki la realidad e)(tema _
actual N ha convertido en causa de perturbaci6n y rede
tencta al anlliei,s, para Laura Acharo de Oeooria (4)
y
cohboradorH, confi&amp;ura un factor que hay que incluir _
::.~~,:• y pertenece simultáneamente a analista y-,.
111011 entienden "que atsllll'!MI y prescindir del pro
ceS&lt;:1 h1Bt6rko social, lejoa de constituir una actitud :
neutral {del analieta) es un IIIOdo activo de tomar posi
ci6n", y "en un pala en crisis social y frente a eptl!O
dioa de eoraoeión nacional, debe ser abordado en la 88 _:
ai6n veeee COl'IIO punto de urgencia-- el destino del objeto coaín, adeoáe de tratar loe he.::hos externos ....
• loe planoe transferenciales y de relaci6n de loa obje
toa interno.", La Offliaión del hecho eocial se genera ;;:
• ..antiene por complicidad inconsciente del paciente y
del anali■ta, c~ resultado de las resistencias y eon-trar1:BB1Btenciaa de a111bo11.

¿Pet'O qu6 pretende1J10e, me preguntarán, noaotroe 1011
analistas que habl!UI08 tambUin de Marx y de revolución BOCial? ¿Queremos adoctrinar a nuestt'Os analizandoe, en
contra de toda Ucnica y ética enalitiea? De ninguna ma
nere., pet'O ere8ftl0e indtepeneable tener conciencia de que"
influi1110B en la evolución total de ellos. La mostraré con un ejeioplo, burdo por su claridad.
El psicoanálisis iMplica un esquema refenmcial l;ésico (la ciencia crea.de por rreud), un instrwJ&gt;ento técnico (la interp"'tación) y un analista determinado que,
dentro del enc\18d.l'e, aplica el instrumento Ucnico a su

paciente. !ste viena, a au vez, COfl au probleaAtica e ideolo¡fa pe"'ona.lea . Entre nboe aa de■arn:,lla al pro
oHO, Deeda luego que hay eituacionee U11itea, en lu :
eualea, frente a deteniin■ do analizado, todoe eataremoade acuerdo en interpretar como aotina out detel"lllinadll iniciativa sexual o poUtic., ?ero en la m11,Yorfa de los
caeos, dependeri de la ideolog!e de analista qua lo he-ctio por eu paciente sea anblhado como acción (b!.iena pe
labra), o ectuación (mala palabr■) . En eate telllQ se_:
centró f:l:nalmente la discusión de PlatatorN de Roma. Mi en trae que un an,po de anal h:taa dafendia de buena fe
consciente su "neutralidad", otro grupo ineistia en que
la participación de los analiza,joa en la ~he al Penté
¡¡;ono fue interpretada como actin,¡ out por loa profeeion_i
lee que 'tdeológicemente la re&lt;::het.aron, y con otra connotaci6n, no peyorativa y haeta, segün el contexto, COIIO logro, por loe analistas que eran adversarios activos de
esta guerra.
Bychowski pertenece si primer ¡rupo. Sin embargo, es él quien hace
(Loe. Oit,) un planteo histórico-poli
tieo interesante: propone revisar y analizar lee raciOT18
llzaciones y loa prejuicios vi¡entes en los Estados un1:
dos del ai¡lo pesado loa cuales penaitieron a la clase
dirigente mantener y defender la esclavitud, Todos concordalllOS con su eondenac16n 1111pl1cita de una institución
que legitimaba el abuso total y pennitfa a loa d.ie/1011 sa.
tisfacer, a través del poder absoluto sobre otros "su :
amor a la agresión". Con este planteo vuelvo al presente y a una idea de Freud que encara nuestro sistema ac-tual; "Al abolir la propiedad privada se sustrae al llomtre un instru111ento sin duda muy fuerte para ejercer au MIOr a la agrae16n, pero de ningún 1110(10 el mé.a fuerte de
todos", Esta frase es muy bportante. Desde luego, des
borda mis poeibilidades en el trabajo. Da para mucho. :
Da ella puede arrancar una discusión enric¡U&lt;'!Cedora parapaicoanAlieis y 11111ntismo. Freud, de este IIIOdo define,-arialitiea,aenta, al eieteme. capitalieta como basado en el
MOr humano a le agreai6n, usufructuado por los duei'loe -

�32

de loa llled1oe de producc16n, ya que ee eatrict..m.lte eata l• propiedad privada que pr.teod• abolir el COll!Uniua.
Ael noe 11e~1a loe factores pe;icol6¡:icoe que eirvan 111-..il l:lif\-nte de aostln y da reicionalhac16n a la soc1.,_
~ de claH. En ten. tan amplio 1118 limitaré a hacer _
llljl.ln()II pl&amp;nteoa, ·

1) Si el BRIOi" a la agresión su.atenta a nuestro ale
t.- 11Ctual, inevitablemente los qua la ejercen sufren:
-,¡tblientoa da culpa inconscientes, mientl"!l4 que las vlcti.Ne de este a,¡rest6n denten rabia, impotencia, !30llltttaiento o, a su vez, deseo y necesidad de ejercer la
violencia.
2) Lo11 Hntl11ientoe repri•idoe en amboe ladoa 11u-11entan el •leetar de nueetra cultura.

3) Sobre loa criterios de salud . 51 la afinna.ci6n
da Fraud ea correcta, la indiferencia manifiesta de mu-choa pacientes frente a lo social, corresponde a una repree16n o neaaci6n y debe ser abordada en el análisis . \k18. vez Me, no hablo de adoctrinar, pero 8l'. de pes.qui-sar las causas de e11ta indiferencia y de considerarla como afotooa, Esta problemé.tica exige exhaustivas invea
tlpciones cHnicss.
-

4) Freud sostiene que la agreai6n no ejercida es introyeetada en el supery6 y aumenta asl nuestro malestar . Pero supongo que una sociedad mls racional ofreceni pOGibilidades m!s aceptables para instn.u11entar esta q:res16n de 111&amp;nera Util y no culp6gena. Hay un jue¡o -diiUectico en la hiatoria del hombre qua no concuerda con una predicc16n unilineal. Tomemoa corno ejemplo la svoluci6n de la relación eritN los sexos, Freud reconoce en la do1dnación del objeto sexual el campo en que utilizarnos nuestro instM1111ento mls fuerte para ajereer "el amor a la agresi6n" , Sin e111bar¡o, la relaci6n entre
los sexos está orienUndose hacia una libertad y falta -

de necesidad de poees16n qua freud nunca hubters podidotMainar. bto se debe al loVO de la independencia ec~
n6-ie. por parte de la 11Ujer, y al uso de nuevos y fic1lH anticonceptlvoe qut convierten el acto sexual en tan
libre de consacuanclu pa.ra la •ujer ea.o aiempre lo fue
para el hoa,bre, Pero tambiin y llin duda se debe a todolo que Freud aport6 con respecto al sexo. Por
no
dudo del valor que podr1a tener nuestro aporte pdcO&amp;llaUtico para el bienestar dentro de una nueva sociedad,

ª'°

5) Ya funcionan muchos grupoe de eatudio interdi sciplinario entre marxistas y psicoanalistas, Hay otros,
especialmente dedicadoe al tema de "psicoe.nilids y crisis aocial". Inveetipr a fondo esta relación vale la pena. Si nos lbitu:oe a enfocar la crisis social úniC!_
mente COIIIO resistencia (Bychowski, loe. oit,) y nos -quedamos ·soí'lando con al pasado, porque el presente ea -conflictivo, repetimoa el error d&lt;! loe años 30. Asl dallamos a nuestra ciencia.
19S8.
1970.

Cuba, y B&lt;'! fueron los analistas.
Chile, y 111uchos analiatas ya preparan su éxodo .

No sé el culndo c!e los otro8 países. Pero no quere
1110s que las cosas sucedan sal . Para que nuestra ciencii
sobreviva en le nueva 11oeiedad que se avecina, y para -que pueda c01aplementar con su conoci111iento p11icol6gico lo creado en otro nivel, esta vez no renunciaremos ni al
1119,rxiamo ni al psicoanlilisis.

�LA ftUJE~ SUS LlftITACIONE S
y POTENCIALIDADES"

■ I ILI OG •APIA

l.

Bauleo, ArJllando: "Racionalizaci6n y contrarr-evoluc16n". Trabajo presentado en el IV Conareao de Psi
quiatrh., Rosario, Argentina, 1970.
-

2.

Bychowski, Gustav: "Social cliqte and resi1:1tanceln Psychoanalyais". International Journal ot P•y-ohoanal,ah, Vol. SO, Part. 4, 1969.

3.

Cooper, D.G. y Laing, R. D.: Ra:6n y violsncia. Pa_!
dóa, Buenos Aires, 1969.

4,

Achard de Delll9.da, Laura, y col.· "Crisis social

y

81tuaci6n analítica", 1969.
Fr-eud, Sigiaund: Civ111ut1on and ih dilcontent■, S.E. Vol. XXI. The Hogarth Presa, Londres, 1930.

5.

6.-: l piltolarto,
'ó\,-:

Biblioteca Nueva, Madrid, 1963.

The Qu.. t1on ora Weltan ■ chauun,, S.E., Vol. XXII,
The Ho¡¡,rth Presa, Londree, 1932.

8.

Janes, Eniest, Th1 Hfe &amp;nd work of Si¡mund rr,ud,-

9.

Malfé, Ricardo, "Consideraciones críticas sobre as
pectoa ideológicos y técnico,¡ de la práctica paico:
analitica habitual". R1v1tt1 Ar¡1nt1ne de P1tcolo¡il, AAo I, Nº 4, Galerna, Buenos Aires, 1970.

Vol. 3.

10 .

Baste Books, Inc., Nueva York, 1957,

Rodri¡ué, Emilio:

"The fifty thousand hour patient''.

Int.rnati onll Journal ot P1yohoan1ly111, Vol. 50, -

Part. 4, 1969.

• ltobljo publi&lt;1do on ~

as

!!•

Granica (d., 80•"º' Aire~ 19Jl.

�,.
37
lo •vj" 11 ti prodU&lt;to oh dth•udt de h tttit-dtd de &lt;lun.

hollol l0&lt;t•fo: C.at,, ti tr!Obojo l••i•i~h.

Eata, cJtu, tan p0l6aica, y contrapue,tu, re•~
por w, lado, la hhtoria t1a.1ltuo.a del concepto psJcc,-Utleo de Freud de la IUJ)Z"eNda del hcabre y da la •
tnvldla del pene de la 11UJer, y ,1ntet1mn, por el otro,
11 criterio cubano con ~pecto a ella. Los cutie.no., -.:i, de.de Lenln, lo. primeroe que replantean especiflc.
1 clentifie-nte Hte probl-, tratlldo con anter-lori-liad por Marx '/ Mpecl1laente por !n¡ei,. Reunida,, no.ooloe.n en otrti vuelta da esplnil frente a la vieja probh,..,Uce, de 11 Jau-ldad y dlfei-.ncla de loe -.exo., C0110

t.abiin frente al viejo dile1111 de prlorldad11, cauHs,efecto. • interreJ,clones entre loa ficto~ blol6aicoa1 110Cloeconóatc011 que for.an la p11icotoa1a del ser ti,,aa.
no y deter..Jnar, su, capacidades.
Intentare un. eonfrontac16n, part, ver d6nde estas Uneaa de pena&amp;11iento qua, obv!uienta, se contradicen, taabiin eoncuerdan o se ccapleaent.n, aunque esto ocurre
., d!hrentes nivelH.
bipeceao. desde el lado psieo.na\ltico c:on una breve resella de los criterio. de Freud, de Homey y d• Mela
ni• Khin. Freud estud16, pri-.ero y prJncJpalmente, el
desarrollo de la ee.xualldtid 1ntantll en el var6n.
Parti
'1, el aexo "eetlndar" era el .aac:ulino. Después etrib!!
y6 a la ~jer el •taao de•rrollo huta el -.oaento en que la niila H da cuenta por pri111era vn de la diferencia anatbaica entre los aexos, rec:onoc:iaiento que, ae¡ún
'~• generalaente ocurre a los tres o c:uatro a/103 da edad.
Dice que la nll\a reac:c:iona ■ !empre frente a Hte daec:ubri•lento, con un sentta.lento ii--.,tato de en'l'ldie,
deseando tener el ta •Is• un genital ..e.c:ulino, eintl6ndrne inferior y deepreelando • au propio sexo. La lnte!
pretact6n que ella encuentra a •u falta de pene ee la de
1-aber e1do c:Htrad, . Este proc:eeo pelcol6¡1co serJe in-

Mpendiente del ubiente eoc:lel de le nil'lll, Pauda la priNra dee11~16n, le nilla 1 lep eo\o peulatl.-,te •J etravte de auc:hoe contlictoll, a r.eoncil1aru '&lt;°" au propio eexo, pero ¡f"nt-ral.-erta 1ubelete durente toda eu
..-w.,· cierto reaenti•let1to por •u f ..lneid,,d.. Me,au,IIU felta de pene, que coneidere cHi un defecto orginlc:01
tiene c:oao coneec:uenc:ia indirecta una interioridad en el
plano paicolb&amp;ico, c:ultu.ral J 110ral.
rreud explica esta Interioridad por el diferente IUentru en el var6n el temor • la castracl6n lleva • una r...
::.C1a total al u,or lncestuo.o t..cle le •dre Y, de
•ta - r e a la di80luc:ión (Unterpna en al....6.n) del
C:Of11Plejo,
nilla, que no te.e un ■taque fleic:o, por ":!.
tlree .,. taetreda, priM.,._te upen, recibir el pene del pMlre, pare traneforaer 1,...¡o eete enhelo en el de9e0 de tener un hijo con él.
La ecuaci6n pene-nl11o qu!
da vigente en el lnc:on1clenta de el la porque no ha eldodetitruldo, elno únic:a.-ente repriaido 11u &amp;!IIOr 11•x11111 hacia el pedre. Por eao eu euper-yó y conc:ienc:ia ■ol"II.I ■e
oonetltuyen (le una
aenoe tajante que en el varón.
S u ~ que eata eerfa la aportac:16n peicoanal1tic:e pare entender el eeplrltu ■-'108 re,voluc:lonarlo y 116• l'!_
forafatt. de le au.jer, coao t:ulbiin •u capaddad pare la
eepere. y la el190ftac16n, repreeentada con ,..eatri• en la
0;11--. por Pen4ilope.

deetlno del c:oeplejo edlplc:o en aaboa eexoe.

1;

...,..1"11.

En el c:u,ino de tu aadure.c:i6n la nil'lll eufl"II un proceao arduo y penoeo que a •nudo no \ lea■ a un final f,!
lh, ya qlll debe trocar 111.1 actlvlded pri ■ ltlva en paalv.!_
dad, abandonar• eu pr111er objeto dt a.or --la ■adre-­
por el ¡adre, 7 deaplu.ar eu u,na da plac:er eexu,111 da •u
per.a dieinuto, H dec:ir de IU clitorb, a la vqlne. SI
no loar-ara e110, no IWibr, alc,,niado au fe•ineided, en la
cue.l el hijo alabolia un austltuto del pene.

El concepto aqún el c1111l la tnvidia del pene et al
aja de t, palcolosia fNS1ira fue ec:eptedo por todo■ loe
prt ..roe coleboredoree da freud y ai¡ue, para la gran '!

�39
38
yorla de loa pslcoanalistH, ,un hoy en vt¡encta. Sirl •
-bl.rao, no n casual que hayan eldo princtpalaente petcoanallstu 111,1jern , en priaer lu¡;ar bren Honiey y luelP Melan l e Kleln, quienn hayan cueetlonado llfl~ ent0que
'/ d..cubterto el carécter e11inenteMnte dafenuivo de la
awidia del pene.
Segun Karen Homey 1' nHla envidl• al varón porque
61 poeee un 6r¡ano genital vieible, que puede aoatrar y
tocar, lo qua 111plica también que él et puede cen::lorar•• c\W'Jdo quiere, de que eaU intacto y no ha a...rrtdo la castnc16n, ea decir, un dal'lo ¡enital. K. Horney cr!
tlca «.&gt; antlbiol6glca la poalción pa1coanal1tica de to
.ar ce., a:do-'tica la envidia fálica y ver en el hijo:
princ!pal-1,te un sustituto del pene anhelado, Ell bl,2
lót;lcamente absurdo suponer qua la mit.d de la raza h~
na etU dieconfonie con su seKo. Si concordaJDOS con Hdel Castro en que "las 111.1Jeres tienen que esforu?"$e ~
■ueho -para
lle¡ar a alcanzar el lu¡ar quO! real ..-ite deben ocupar dentro de la sociedad", admiti110a que
efectiva-ente 1• mitad del ¡énero hu11111n◊ deberh, estar inMtiafecha con su sexo. Pero creemos que en 1, •ctualldad l:!8to ya no ee un hecho biol6¡ice.mente dete.-.iMdo,
eino que ee debe a otrae c,uaas, ,unque en una época, lejmi. b distribuci6n de papelea entre loe sexoe, tan de!
favorable a l• .ujer, se haya basado en h 1119,yor fuen•varonil y h posesión del pene.

Loa conceptoe de freud eobre I• psicologi• de 1, ~
jer fueron duraniante critlce.d06 por •rxiatas y fesinistu coao desligados del proceso histórico y tendientes •
COl'llliderer h familia patr1•rce.l y ce.pitalista cOIDO inaffll)Vible, es decir, en últilllO ténüno, COIIIO re,cclonarlos.
~ o s e en este criterio N!chazaron • aenudo, todo el
peico.nálish. Sin embar¡o, por descOl'IOCi ■tento, rune11
entre.ron, • I• discusión las investipclonea de Melanie
Kldn,

Menos en Buenos Aires, tal vez . Dentro y fuere de
l• Asociación Psicoanalítica Ar¡entinto fueron considera-

du, durante ■ucho ti•po, co■o bl11cas.

Pero con cierm Unte de .c:ida , lo que haca que ,cttah,ente ean
euph.nt.dae, • aenudo, por ''La vueltll a rreuCI" o por Lacan,
quien no ae preocupó Myo.-.ente por el probl- femenino.!
Pere◊na1l111ente creo que h. vuelto. s freud ea nece..ri•. A
al ta1abi6n, y especl•linente • nivel Ucnico, 111e ha dedo
.icho. Admito taal:ll6n que hubo eu,¡erac16n en el se¡uilllento de los Klelnianos . Pero no deber1uos prescindir
de clertoe conceptoe de Melanle Klsin que son fund"""'nta
les e induClablemente operativos, especialmente en lo que"
concierne • l• sexualidad femenine.. Me Nifiero • 1, r..
pareci6n, la hntaala inconi,ciente y 111 castreción femen.ina . rreud, •eatro en descubrir lo latente, se qued6
frente• 1• ¡enitllll~ fe111enlr111 y 1, envidl• del pene en lo nanifieato, y dejó de la6o lo i111&amp;&amp;ir111rio.
Pare. Melanie Klein la envidi• ds\ pene y la frecuen
cis de una actitud viril en 1, auJer, sed• defensiva.:
La niilll pequeila si1111Jltaneaaenta con su a.or por la •dre.
tan.bién 1• odió por la• frustraciones tempranas, sentidas durante la lactancia, y por sus celos del p•dre y 13u
envidia por todo lo que h1agina que la madre tiene adentro. Porque estll, en las fantasiH inconscientes de t•
niila, no tiene 110\l'llllents los pechos llenos de leche de-sea.da, sino ta.J:lbién la P'Jlza lleM. de niikle que et pene
de papl le da. Atac,, y destroza en eetas ■is..,.., fantaeías • loa conten16os de ls biarri¡s de maná (no solamen
te e11 f•ntasias, ¿vieron cómo loe nlílos pequeíloe pata\e:
sn le pe.nu de....,..¡,, y especialaente cuando esta eatA ea
l::a.ra~?) pero t..,.. por eso alea:, la venganza de su .;
dre y que eata le h•~ destruido internamente. Clero,-:
lo 111iuo podda temer el varón, y1 que él también odia y
patalee . Pero él puede cereioraree (Ka.ren Horney)
de
que eetl, intacto. Su ¡enltal no ea lnvlaible. ve, toca
Y usa • su pene y lo •datra en au funciOll8llllento. La nii'ia l• envidia esta
ventsje, y defenaiv11111ente, por
te.ar 6e he.ber sufrido ya la castración retalistlva en su interior, lo que equivale a nunca poder l le¡•r s aer
-.,Jer (temor a l• CHtnclón fem,eniM) ea i,oqins, desesndo siampN! de nuevo, que ella tamblen tiene pene, --

•i-

�"'
hat1ta convenceM1e, reitert.damente tambl~n y con dolor,
de que nunea lo tuvo o que ya lo ha perdido.

Mí 11e enfrentan, en el terreno peicoe.naHtico, tre1 tesis radicalmente diferentes: la mujer se siente por caueas b1ológ1oe&amp;, es decir por su falta de pene, in
fer-ior y CCWIO un varón castrado (freud); la mujer aceP:
ta 9\1 eexo, aunque fninte a le.e ansiedadea tempral'l!W, -debidas a su confi¡uración anatóru.cs, pasa por una etapa
durante la e,,¡al defensivamente y por su temor de no 3er
intacta intemaaente, anhela poseer un pene (Melanie Klein) ¡ y la lffl.ljer, en su primera infancia, envidie al var6n porque dispone de un 6rgsno sexual visible y toc11.ble, el pene (Kanln Horney).
Del lado lllflf'?l:iata, Castro 11.fima, lisa y llanamente,

que aun en Cuba, donde tienen pleno acceso a cualquier profesi6n y actividad, las aujerea deberían estar discon
fome con su situación y !.arguía nos habla de la mujer :
como "del producto 1116.s deformado de la sociedad de cla-

-".

Su primer trabajo sobre el tema publicado junto con
OO.OUHn en 1972, por la casa de las l\méricas (Cube.), ya eB clásico y fundaroental para nuestra discusión, Por
eso citaré litera.lmente al§unas partes y resumiré otra.e,
de9preocupándoane por el espacio (!lle lltilice. Aprend[ mu
cho a tra.vés de la lectura. de este art1culo.1
Empecemos: "La familia, en Bll fonna conocida por -noeotroe . surge con la disolución de la comunidad privaLa. ,!oasa' surge como prh1era fome. de empresa pri
vada, i,ropie&lt;lad de Jefe de la familia, pare la produc _:
ción, el intercambio y la co,:,.petencia con laa demé.a caeas y pare la acumlllación del plusproducto 3 ( ... ) No habla sido aiempra asl. En la comunidad pri•itiva, el trabajo y las demás actividades sociales se rea\iZaban en común, y tanto la propiedad cOIIO las relaciones de -parentesco refor-iaban estos lazoe colectivoe .

da...

"Fue aolo con el aurgt 1
cal que la vida eocial qued: =~t~d1e la faoiilJa patriaresfera pública y la esfera doa,é;tic:~ en dCl:I esff¡raa: la
"EStss dCl:I esferas tuviar
,aientres en la prioiera se
on una evolución desigual ,
cionea históricas la s
P~llcian grandes tranafol"lfllll-tamente, operaba ~orno f;!~n ,• • , ue e~o l llcionaba ffl!s l eno e 1a pri mera.•
"Con el desarrollo del
.
la división de la socied d intercambio roercantll y de _
económicos, politicoe y ;lll~n c:asee, todos los cambios
la esfera pUblice mient
ura es tuv i e ron su centro en
solidó le familia,indivi,::\que en el hogar Solo se conoos.
como actualmente ¡ 8 conoce-

"La IIIUjer file rete
di visión de I trabajo eneda. la le esfera doméstica por la
desarrollaba a través de ; 11 ~~ 1::x~~ al tieai~ que_ae _
logia que aún deter111lna la 1
poderos1si111S ¡deoen la vida social".
magen de la mujer y su pape\

Hasta aqlli se trata. de
conceptos elaborados po M un res umen inteligente de __
gia alemana) y poeterio~e~~= Y Engels en comün (ideolola familia , la propiedad
:;or Engels (El origen de_
que sigue es que yo se pr1;aª Y el Estado). Pero lo
esclarecedor: de l.arguI!4; ~~~:e original, swnamente
wia breve aclaración·
· Antes de citarlo.lo biológico COIIO la· "r:!:n!~:.. que Freucl nos habla de _
rentes caracteriattcas de ambo • base de las tan dlfe-alltores marxista.a ta blé
a sexos, obviamente loa __
hésieo, pero lo toma:
n consideran lo biol6glco CO!IIO tea funcionales
En
e~tricta.mente dentro de sus limi
clones de hom~
gels adjlldica a las diferentes fun-:
primera división ~/~i=~j~n el i:roc;so procreativo, la
can qlle de ¡
' Y rgu a Y Dumolll in destala mllje;, soi:\;8~eas que clásicamente se adjudican a _
minadas biol"~I
ptroducción Y la lactancia son detery'" camen e, mientras que la edllcaeión Y el

�42

cuidado de
loe hijoe, coao la labor en la cua, de por
11 no oon trabljoe f!jed01 11 HXo. Pero tienen una caracterbtica -.ay eepeclal: aat "trabajo invhible". ¿Qu6 quiere decir? Cl to: "A partir de la d1eoluc16n de

las estructura• cOflU'llteriu y de au rM1Dplazo por la fa
ll1 lia patriarcal, el trabajo de la aujer ae indlvldua.11:
z6 proa,reelvuente y fue Uaitado a la elaborac16n de valorea de uao pua el conata, directo u privado. Ses;re
pda del IIUndo del pluaproducto, la -.ijer se conetltl.,O'Ó
en el cl•lento econ6aico invisible de h sociedad de eta
.... Por el contrario, el trabajo del hoabre ■e cri1ta:
lh6, a trav6:a de diferente• aodoe de produce16n, en objetoe econ6eieeaente vlaibln, dutlnadoe a crear rique• al entrar en el proceso de intercambio. En el capita
118110, ya aea coao propietario de loe aedlos de produc_:
c16n o coao operador de loe ais111011, por •edio da la venta de au fuen.a de trabajo, el hoabre •• define esencial
•nte coao productor de •ercanc1aa. SU posic16n aoc1a1:
N cateaoriza cr-acias a esta actividad y su pertenencia
a una u otra clase se deteratna ae¡ún la •1tuad6n q\.le ocupe dentro del tnundo croado por h. producc16n de bio-nn p&amp;N el 1ntercu.bio.
"La aujer, exputuda del universo econóaico creador
di pluaprodueto. c . .p116. no obotante, ..,. función econ6
111cc fundaoentll. La divll16n del trebejo le Hia,,6 la
tarea de reponer la naayor parte de le fuerza de trabajoque aueve la econoaúa I traneformando aateriu prt•s en

valorea de uso pera el COl\8\aO directo. Provff de este
aodo a la aUwntaci6n, al vestido, al Mt1tentllient.o de
la vivienda, así ccao la educación de loe hijoe"'.
O dicho de otra aanera: ai el obrero tuviera que pa
pr; fuera de eu hoQar, por au coatda, la \iapieu de a-;;
ropa y la crianza de eue hijos, necesitarla, pera eu au!;?
aiatencia, un eueldo aucho aayor, y la plusvalla, o aea
el beneficio, la pnancia de su patrón, aeria aucho 111enor. De esta N.nera, nuestro mundo capitalista bua su
a,¡baistencia y rantabt Udad en el trabajo invilible de la aujer, aaa de ca•, independiente.enta de que ella -

43

:-J•.
tr!'

ad. . . . fuera del hopr. In eete caoo 11 trainvtaible •• trarwfor.a en •u ,eauncs,, J ~ de _
tri bajo, que H 1.&amp;rep • •u otra labor. La ful? ta pa-~rcal e■ sagrada Y considerada COMO biol6ai~nte _
•terainada • inaaovtble Por •l aoetén
en ■u hoaar da al ■1■ t...
que la aujer _
recha ■uele unir en W\
~ por..eao ta.btln que la d!
piedad".
o patria, fa.aJUa Y~

eoi

eobre ~,!r~~ra d1vl1■16n de trabajo•• i•plantabl, puee
erenc •• &amp;natóaicaa de loe
'
clones procreattva, de la auJer la U ~xoe. La.a funteratnaban au •yor d•bt Ud.ad
a■
al hopr Y de
la protecc16n del h011br
hica 7 su d•pendencia d9
Esta neceeidad facilita:.para a crianza de loe niftoe. IU11ili6n econóat
' a eu vez, la perpetuación de
aueleo dejar de ~ Todo esto ea •rchtsabido. P•l"O . .
Mntales. 1) Soloo en eate an611eie doe he&lt;::hoe fundadiza de la proc:reeci~ nu~tro et¡lo el sexo se indepencontrol de •u fertiUda~ a PoauJer aaiae en ¡eneraJ el rencia de fuerza fhica . l ~ otra parte, 2) la difet.o de una educac16n difere~i: iva Y parcialeenw Producluta en 1
• se vuelve solamente abeop!acta, aa Mrcas 111x1... de rencU•iento de laa oliacantzada~ro ya no cuenta en la vida diaria alt.asaente 111!.

f

II

Tanto para loe N.n:ietas COIIO ra 1
1
:~ ~~:;:1:16n P•icoeocial tan di~inta°:e~!c:;~ s;
Obviamente
ranca deede lu diferenctae sexuales. Pero
de aanera d ~~~ lu conaecuenciaa de esta al tuac16nteresant
. PNciaaaente por eso .. perece inctonea. •
d;:ubrirae analoetas • interrela"inviaible"
pecto • lu conaecuenciae de lo
bajo d l
' caracterhtica que •• refiere tanto al tra_
• • auJar, c0110 • •ua ¡enitalN.

v:~~

Concreio-to: ¿c611o infhq1 P1lcol611-to el

�45

44

trabajo invisible en la mentalidad de la mujer que lo r!
aliza? Supongo que todos tenemos claro a qué ee refiere
t.argu1a, cuando lo define asi: El ama de casa, por ej~
plo, cocina durante horas. Produce algo, importante y necesario: la comida. Pero ¿cuál es el destino de este11producto"? Su cónslll!O inmediato transcurre genera lmente sin pena ni gloria o con pena, a través de comenta-ríos típicos: 11No me gusta eso" (los nii'l.os). "¿Por qué, si ya sabés que quiero el bife bien cocido o bien
en.ido, nunca aprenderés a hacerlo as1?

¿Es pedir tanto

por parte de un hombre que viene cansado del trabajo'?".(el marido). O con gloria: .,Realmente excelente. ¡Dame
1A receta!". Con estos comentarios nos movemos ya en le. clase :nedia y quien habló en último término es la v_!.
eita. Deepuée se levanta la mesa, se laven los platos y
cuando todo esté finalmente limpio y ordenado como había
estado antes, el trabajo realizado durante horas, efect.!_
vamente, se ha vuelto invisible. Lo misll'IO podríamos decir de la limpieza, de la manutención de la ropa, etcét~
re.. Pero lo que aquí nos interesa es c6mo inf1 uye estaeitus.ción consciente e inconscientefl'\ente en la "disconfonaidad de la mujer con su sexo" y en su carácter y -destino.
De hecho, el trabajo invisible aisla y deprime. C!_
rece de estímulos, de prestigio y de remuneración econóllica directa. A.taca la autoestima. Por todos estos fac
torea "promueve y mantiene una 1nentalidad burguesa". 5 Y
a veces 1 lega a enfermar. Además, efectiva mente infanti liza. Todo eso se sabe. Pero, a menudo, sin saberlorealmente, no es fácil medir el grado de aislamiento
y
regresión que provoca.

Freud nos asegura 6 que la mujer, preocupada por su
familia y poco capacitada para la sublimación, ce la con
hostilidad al warón que se brinda a la sociedad Y al pr~
greso cultural.
Muchos sociólogos y políticos han seifalado que lamujer de clase obrera vota generalmente por l8 derecha.es decir, por el anticambio y en contra de su propio ---

parvenir.
Las últimas elecciones chilenas demostrarón de nue-vo que gran parte de las mujeres de clase obrera votancontra los partidos marxistas, y de este modo contra sua
propios intereses. Para Wilhel1t1 Reich 7 la inclinaci6nde la mujer de votar por la familia, la propiedad privada Y la patria, proviene de haber internali:zado como úni
co papel femenino pasible el que le impone la sociedad :
capitalista, es decir, el de la madre desexualizada. _
Este voto es consecuencia de la represión sexual que --ella sufre, y sirve, simultáneamente, para perpetuarla.-

Hoy en día diríamos que la mujer está colonizada desde adentro.
Es cierto que en la semana sieuiente a las elecciones chilenas muchas mujeres argentinas villeras y de cla
se obrera votaron contra la dictadura militar y por el :
peronismo. Pero no todas ellas lo hicieron por la "pa-tria socialista". Sin embargo, todas votaron a Perón, porque habían quedado fieles a Evita a pesar de todas -las promesas Y toda la represión de 18 largos ai\os . Evi
ta había logrado aovilízar a las masas femeninas de bajO
nivel económico y ganarlas para el cambio. Al romper el
esquema psicosocial vi¡ente para la mujer argentina en aeneral, Y para una primera dama muy especialmente, ha-bia creado un lider:z¡o femenino, único en la historia. Desde ya que su figura merecería un estudio aparte y a _
fondo. Quisiera destacar aquí solo algunos elementos __
aislados: el poder de Evita no radicaba únicamente en la
ayuda concreta que daba a las masas femeninas, ni en haberles brindado la oportunidad de tener voz y voto y una
dignidad que antes nunca habían conocido, sino que les hablaba en su idioma y despertaba y respondía a sus sentimientos . Cuando habla Evita, generalmente no es un __
discurso lógico, ni se dirige a una conciencia de claseabstracta, sino a la 111ujer tal cual es, con todas sus -tuerzas frenadas y con todas las limitaciones que le im
pone el papel al cual la sociedad de clases Ja lhli t6. -

�Adeaia, en a1.111 dt-.curao., ae alternan doe rt¡ura1 _
-.y dlíerentea, la Co.pailera tvtta I aenudo ea " ■ l aorrt6n huailde- que vale aoluiente por ■u amor al Cer11N1l, para co,ivertlrae de ¡olpe en otra, lúcida y retv1,:1¡
cadora de au ■eiio, "Ha lleaado le hora de la ...,Jer rei
•lda del tutelaj1 aoc1.i y ha auarto la hora de la I\JJ!f
releaada a la tana;encl ■ •• tnn .. con el verdadero IJI.
do dln6aico y moderno". (Eva Per6n: 1949, Nel'ISIIJe 1 las auJere■. l
Sin eabar¡o, no f1&gt;1ron todaa estaa refle:llione1, --

■lno un■ obaervactón concreta en el hospital la que hhi:
SylYI ■ Beraann , otrog ca.paneros del 11ervtc10 y 1Q
■-peWaaoa un.
lnve1t1¡acl6n al respecto, 1 tr■V4\a de .
1
que

wia ■ncueata.
Hoa llar.o la atención el aran nú.ero d1.
da caaa de clas■ Mdia baja o clase obrera que co:;curr!an al servtclo de psicopatolo¡Ia con cua.iro., deop,..,._
alvoe. Cito: fl[n l1 ¡ran '"ªYoría de 18' pacientes 4-•
t n t a ~ . el cuadro por eJ que habían consultado Pt'!
de deciMla COie) una depresión reactiva en una peraonaJ ·
dad 1.-dur■. [l reato autre de eatado1 deprealvoe poc,:
definiC:O.. En au alntoaatolo¡Ia H observa la pruenci1
de ■nauatla va¡a, deaeoa de llorar, labilidad, taita •
aadure:t afectiva y tr!¡idez. Alrededor de la •itad 11;~ de al¡iaa hiPOCondrlacaa". Estas 11ujerea no aiepre habían •Ido as!. Ceneralaente se acordaban con 1'101taJ.aia ck la !POCa en la cual aaHan de au ca .. para 1f!
bajar, Dejaron el trabajo para atender a loa niil.oa que,
ahoNI, ya habían crecido. Ceneral ..nte 101 eapc,101 erM
buenoa y la situación econóalca no deaaaiado abna.dora.
Pero la vida aexuaJ les interesaba poco. Sus dlveralone■ - ..Hdas-- se lialtaban al núcleo fuiliar-, ce-,
re¡realvaaente, todsa ■ ua ale¡rl-■ y penas. tn la aayo·rh de 101 caaoa la depreuón qua durante lar¡o tieapo fue ■ero aburrialento, ■e de■ encaden6 ablertaaente por •
la P&lt;!rdlck de uno de 101 padru o un dia,;,..to con la dre o con uno de loa hijoa. Vivían ape¡adl■ a flllllii. E!
taben llenas de tabües y aledas al "quf dlrin~. El au.!!
do entr~ en ■u cau c:aaf exc:lualvaaente a traV4\1 de loa vecino■• Cocinaban, fre¡aban, atendían al ..,.Ido,-

para
••"-■ ' a lo•
hijos yesthwloa.
necet ¡ t•ban...
' - enttr-ni•,
catástrot, •
a lo■......,~
S1
I 1recibir al¡o de
Y Ytlicto de lealtad t1pic:o,
l
ycr podla dane an ~ : : . .._ 1 , a qulin hay que, hacer -yelesp0&amp;0n 1

_,

=~

en contraste
con lnlnelui- en nueatra enc:uestat.'.ires
que ya d-.atran
,,uupe!onea hech.t.1 pord:t:~
de casa, dos factore■
lo neurothant.e de
tale■· la vida aexuai aaritalnoa pareclan fun
n
· la carencia de toda Id~
: : si!- había vuelto muy pobr~ Y t amos
en la pelcota\o¡!a ectlva. Y lle¡¡- ap anse:ar al¡una actividad co-:.1pia a ■e¡ulr deber{aaos acon
a au¡erlr que vuel...-1 0 tdeo16¡1ca. No nos an obvias: 1) la deaocupa-van a trt.bajo • por do■ ::u:~•nuestro p•h Y 2) lo qo-cl6n act..ialaenta iaperan
de trabjo que tiene que CU!!
~or de la ae¡unda jornada
cuando vuelve de la tibr!
plir la •uJer de clase obrera,

1:_:

■i

I•-

ª!,

•ar en an nue■ trot palUna pequeil.a obtervaci6n
cl!as Mdla puede t.rab!
la •ut:r ••I tanto la u¡¡un.,_ jor-Jar proíea!onal01ente Y ~;lnallllento al trabajo invl1ible,
COIIO el tedio de co
d&lt;&gt;Matlco barato. O, coai&gt;
ra qua dispone
de urv 1e 1O
¡ aantenl!-r ■u "pu.re 1
antH la auJer da la bur¡uesía ~ d doNS p.ero entonu" tísica y vlr¡lnidtd Y v!:t~.:\r~atltu~aa, ahora la
auy aprecladaa, a costa
ho¡ar y au •nte a coeaajar de e l - aed!a aantlene •~ torNclón qua se le -ta da la chic• del interior Y • n
ofrece c:oao airvlenta.

-

■ubdesarrolladol

na.,_

ce,

flexiones lo ..aracterl!
A eata altuNI de nu::~:~.:~e en 1, palabra •1nv!_
tíeo de la al.ljer podda
t
COIIO para palc-listaa•lble". Tanto para aarxi\aa, Par■ 101 ■arxistaa, ello
su 11&lt;1-toah define IU de•::• la huaantdad; al lle¡ar el
ocurre cu1 en lot ■ lbore
tos de trabJo que le pera!_
ho■bre a poder c:resr lnatr=:aarlo para ■u aubslstencla,
tieron producir • • da lo
las tarea■ li¡adaa a Is li ■lta a h ■uJer al ho¡ar Y 1

�crio.nza de los hijos y al mantenimiento de la fuerza de
trabajo. Esta situación la condena al trabajo "invisible" y persiste hasta ahora, determinando toda su caracterología especlfica. Para la gran mayoría de los psicoanalistas su genital "invisible11 y su desconocimiento consecutivo de su capacidad procreativa y de goce la
interioriza y la conflictúa, para confinarla posterioraente en el hogar. La familia y su función en ella son
la meta de su evolución "normal".
Esta familia, cí11iento de la sociedad de clases, -produce una superestructura ideológica que dificulta reconocerla como elemento histórico pasajero y que hasta cbi ifQpide pensar con claridad sobre la mujer.
Suponao que es por eso que recién con Larguía y Du.:&gt;ulín, se haya descubierto el valor económico y el freno revolucionario que implica el trabajo invisible de la
11a1jer. Hay más analog ías entre lo biológico y lo social
Coeo cada comida, preparada con esmero, desaparece en po
ces ainutos, cada menstruación responde a un trabajo .:
biológico invisible que fue inútil, ya que no dio fruto.
Hasta el mismo orgasmo femenino ---objeto de discusio-nea acaloradas entre psicoanalistas y feministas-- re-cién gracias a la tecnología moderna y al ingenio de Mas
ters y Johnson, pudo perder su carácter de misterio e -·
invisibilidad y fue estudiado y verificado objetivament&amp;
El único producto visible y duradero que logra la aujer dentro de su vida hogareña, es el hijo. Y a su UIOr y atadura por este hijo se agrega pcsitivamente su
necesidad de mostrarlo a los den'.ás y de educarlo de man!
re. de testimonie su propio valor, frente al terror ere-ciente de perderlo, cuando él sea adulto y se independi·
ce, robado por otra mujer.
Todos somos cómplices de la limitación de la mujeral trabajo invisible. Hasta Juan XXIII cuando dice que
"Dios y la Naturaleza dieron a la mujer diversas labores
que pel"fecionan y complementan la obra encargada a los -

hombresº y, desde ya, haata loe peicoa.nalietaa, Se¡ún late Nillet: "La paicoloah ha reemplazado a h reli -¡16n ca.o fuerza confor111ista del compori.-iento aocial,de aodo q· e se puede catalogar a cualquier activi'dad que
vaya contra el statu quo, considerado norma, como conduc
ta desarreglada, lamentable o peliarosa" ,9
Traeré un ejemplo al respecto: analiz6 actualmente,
en el hospital a un grupo de mujeres. Tengo a dos jóvenes psicólogas COl'l'IO observadoras participantes. Profesionalmente están bien formadas. O deformadas, como --decía mi amiga Diana , del Centro de Docencia e Investi¡a
ción, cuando hablamos de la dificultad de enseriar y, po"r
eso, de aprender un psicoanélisis distinto. Mis observa
doras
dicen extactamente lo que yo hubiera dicho tiem:
po atrás.~ Veamos: una rnujer joven de clase obrera y precaria situación económica, que espera su primer hijo,
cuenta cómo intenta estudiar, para evitar en el futuro la vida eez.quina que lleva su madre. "Usted quiere supe
rar a su 11\amá", le dice una de las psicólogas. Esta eS
ooa interpretación "correcta" y aparentemente nada más.
Ya que la Joven quiere est'udiar medicina, todavía podría
haberse agregado algo al respecto de su rivalidad transferencia!. Pero latentemente --y somos especialistas de lo latente-- es una intervención ideológica y culp6¡ena, porque implica que eso --querer superar a ,namá-eatá mal. Pero ¿por qué está 1118.l, querer superar a la
aadre de una? ¿Y por qué da culpa? Porque así nos lo enaei\aron . Este es nuestro superyó que sirve para que 1110 no "supere" a
los padres y pare que la familiay el rr.undo queden tal cual es.0 La chica que quiere estudiar y que ade.náa ¡oh escéndalo! no está feliz con su e111baraz.o, si¡ue hablando: "Usted rivaliza con su mar.!:_
do" acota le otra psicóloga. Este trabaja y estudia . Lo ■ismo hace ella, pero cuando tenga el niflo le seré -casi imposible seguir su carrera. Sin duda la observad~
ra tiene razón. ¿Pero, en sí, esté mal ri valiz.ar en un
Hbiente donde el hombre tiene poco y la mujer nada? - Bueno, ella tiene su einbarazo, COfflO le recalca una intearante del grupo. M1entrll9 que el esposo tiene,como el

�!,()

padre lulbtén, pene, aclara otra, cOII cierta experiencia
previa de psicoterapia anaUtica hoapitaleria. Ea cierto, eatulQa hech&amp;a ui. ¿Pero lapllca eata diter~nch blol6atca que no H debe pretender c . .btar de deatino? ..
¿C..bhr ('Óllo? ¿,Individualmente? Yo, eab1endo que el artdo de la chio ellbarauda, adeúa de trabajar y estu
dbr, •Utta en la hquierda, reauao: •t■ cierto qu.e :
uated pretende lleaar a -'• que- su ■adre y tener la aiaM oportunidad que au . .rido. ¿Y por que no? [atf en e: deNeho. Pero hay doe ca•tnoe para lo¡rarlo: !..-cha.r-

fritc~nte para ullr una ataca o luchar, al11t.1Jtene&amp;11ente, pare que todos sal¡an y h vida deje de ser aetqu1n8\
Tal vaz val&amp;• la pena detenernoa acfi para analizardetalle esta, tres lntervencionea terapfuticae. Interpretar ■tantfica ver-balizar explicita --o tapllcita
aente- lo latente qoe la otra persona expresa a tra_:
..-h de auchas seilalu, pero eapecialmente de su discurso.
Se interpreta uaando un esquema refere-nctal --el paico
anaUtico-, un inatruaento --el propto inconacient9
- . 1 adeús intervume en el proceso toda la ~rsona
lidad del que interpreta. ea decir, tallb1'n ■u coneep _:
cl6n de I aundo.
e\

Al dec:ir: "Usted quiere auperar a aa..ilii" se inter-..
preta e1tricta..nte en un nivel edtplco, diri¡iindoae a

la nii'la dentro de la ~uJer adulta qu4' ·si¡ue compi ttendocon su Ndre por papá. La aea;unda interpretación h.isted
riv.11:r.e con 1u IM.rido) apunta a l■ envidia fáUca, ea
decir, al coaphJo ed{pico n~aativo y tiene la finalidad
iaplícita que la paciente BSUIII esta envidia, la desear..
ti! poeterto~nte y adopte una actitud •r.._nine.. ha-cla el aa.rido• padre, aceptando al nii\o COIIO sustituto-del pene anheh,do. Curio&amp;alDfnte, en nuestra paciente - ..
esto equhaldrb a que renunciara pri~ro a sus eatudioa
para deapufs, cuando la situación econ6nlica, ancles al
eefuerzo conjunto de la pareja, lo penaita, renunciar tubUn a su trabajo. Dicho MS concretaaente: lu doa
interpretactonea eatrictaaente edtptcas tienden a trana
torur • une ■ujer "rt'belde" en sua11a a1111i de casa Y

SI
paciente futura de nuestra encue■ ta antes cenclonada. Dedicada plenuiente al trabajo lnvtaible del hoaar, vivi
ri ''c0110 ...... en depender.ch u1oc:icnal total .de su _:
na.rido-padre y de au hiJc, único Producto vlalble y -austltuto del pene. Será M1 infantil qur el hombre, co1r
meno■ capacidad de aubliaac16n. :,a que taabién ahora cela. coao rreud lo describe-, de la act1v1dad Politicade su aarido. Pero, ¿la inuJer es &amp;sí, o la sociedad la
1110ldea de esta manera'?
Sin eabara,o, lac dos P,SJ1Coterapeutaa habían ir.ter-pretado de buena fe 'J sin nin¡\.llla tntenc16n consciente de ap0yar • eata aoctedad, al poner de aodelo a la f•1lla patriarcal. En ellas lo latente era au ideología en
favor de la aocledad de deses.
TenelDOS ahora al inhrpretec16n. La pneera parte•
retoma el nivel edipic:-o, pero intenta h1p.He1 tuente que
:a paciente diacri ■tne er.tre ■us deaeoa .. nfanttlea y aua
derechoa de nuJer adulta. Pero la ae¡unda parte ( •Pel'O
hay dos ca:iriinos, para loararlo: luchar únlcamentt- para aalir una ■iua o luchar a~mJltáneaaente pa:-a que todoeaal¡an y la v1,da deje de ■er mezquina•) apunta a otra parte riel draM ed{pico y de la hiltorie hulll8na y aludeno al •rtdo-padre. a1no al marido her=ano.
Tote~ y Tabú ea un elem~nto importante en la teorfa
Plantear, despufa una duda que ten¡o al res•pecto qoe, ■in etnbar¡o, no anula lo que quiero det- ir ahora. Se¡ún Freud, la horda de loa herwtnos se alió pera matar al padre tirano que .lo explotaba y que, para
conaervar su poees16n sobre las auJerea de la horda, loe
expulsaba eu~ndo lle¡aban a la madurez sexual. Una vez.
que lo aataron, lo devoraron en Cl')flida toté■ ic-a, lo en--diosarcn y lo introyectaron coao eupery6. Oespufs, obe•
deciendo ya a este e1.1peryó y para que la tragedi .. no H
repitiese, renunciaban al incesto con la1 Ndrea y heraa
nas de la horda. Al hablar dt-1 coa.,:lejo edípico que, iñ
dividual■ente y coao rantuN repite e-ate aconteci11ientO
h1st6rtco, nos referiMOs casi sie11pre a ll prohibición ..
de freud.

�52

53

paira el varón del iaaor incestuoso hacla au aadre y del
ataque cdoao contra al padr1,. Pero dejuoa da lado otra s1 t\.18ción 1¡ulllmente prohibida y reprimida por el aupary6 que es previa al crimen ed!pico: la alianza entre loa hennanoa. Podemoa deducir que, ae¡ún esta h1p6tea1s, lo da "cf'i,minal", y por eso lo más prohibido 7
reprllllido por este superyó paterno, e11 vencer los celosaitoos entte her11111noa para destronar al padre o , ampliado a la aoeiedad, anteponer la solidaridad entre cOlllpai\e
al bienestar individual y familiar y al Tespeto por:
111 autoridad Instituida.

l"06

Al hablarle a la paciente del "se¡undo camino" le
itellalo 111pUcitamente que no confunda a su m11rido con au
padre, Bil'IO que lo equipare simbólicamente con su henmano, para altane con U y con otros compañeros contra el
slstem11, ca.o lo puede haber hecho en ,;u infancia contra
los pedrea. pero ahora de manera adulta y con una meta o común.
[I

1

Is difícil tomar distancia para descubrir cómo la idsolo¡h lapo:rante se filtra en la ciencia. y c6mo. en
la nuestra, 11a~l111110s crlterloe bio16gicoe, psicol6gicoe
1 culturales, para mantener a h familia. Tomemos co.osjemplo a la lactancia, función biológica de la 111ujer que esU. en un paulatino proceso de desaparición. Yo, coaa,otl"Os psicoanalistas, estaba hasta hac!! poco conv92
cida de la hportancia del amamantamiento y del valor fundamental de una r!!hción madre-hijo intensa para ll
salud mental de ambos.

¿Pero realmente importa tanto la alternativa pechoo 11111111adera? o, para dar un paso más (y creo, el deci•!
vo), ¿reabente está mal que en los países sociallstat·
111Uchos nií'loa se cr!en desde h segunda semana de $U vidl
en guarderiaa? Creo q\le e!ltA bien. Creo q\le una .Jardinera con
vocación, que dispone además de todos los 11!
dios necesarios y trabaja un solo turno al día, está -

cho más preparada que una madre, generalmente nerviosa _
cansada Y a menudo exasperada, para criar a un nií'lo. Su
pongo, o.demás, que recién esta crianza colectiva atenta:
realmente contra la propiedad privada. y vi, además, __
n!ílos llamativamente sanos,_alegres y se¡uros, en estasguarderías del Este. Pero lncluslve all les cuesta pen
sar que eso esU bien. Porque el superyó, segün Freud,::
o la fuerza_de las costumbres, segün Lenin, son difícilmente modificables. Pe r eso las directoras de las guardería~ casi se disculpaban, al informarnos que muchos de
los ~iños estaban desde muy chiquitos con ellas, Una __
Jsrd1nera en Berlín Este . explicó cómo se cuidaba para __
que los nli\os no la quisieran más que a mamá.
¿Pero ea t a mal que un niño quiera Olás a su jardi
ra que s,_mamá? Todavía eso no está demostrado. Ademá:!
el a~or no se 11ide. Tiene cualidades diferentes según ~
el vinculo que se establezca. Un niño que no dependa to
talmente de la madre, como una madre que no necesite tO:
talmente al nii\o, ni le sacrifique otros intereses y ne
c~sidades'. aprenderán desde el principio una relación
mas equilibrada e Igualitaria.

-=

¿Y el padre? Para que un nii\o desarrolle bien su _
Identidad sexual en este mundo de dos sexos, necesita de
un contacto temprano con amhos y el padre le falla a ine~~do, tanto.en la sociedad capitalista, como en la socia
nu ats. Aqul, entre nosotros, loa padres separados a me:
do son los que mejor cumplen con su papel al dedicsr;;a:l nrno UAaS cuantas horas por semana, !~tensa y se-da ent~, como si fuera una profesión. Pero en la socie
d soc1alista, como lo sugiere Hargaret RandaJJll para:
Cuba, debería haber jóvenes que colaborasen en los ci,x:u
108
_ infantiles, El nii'lo necesita el contacto físico coñ
1-rl hombre.
Estudiantes, maestros y psicólogos debierandedicarse a atender y jugar con los chicos y a enseñar-lu, jUgando, a adquirir su identidad física y a 138 ni
ilas su esquema corporal complementarlo. No hace falta
Q\le un varón jue¡o,¡e con armas, ni una nrna con muñecas_
Pllra que cada uno pertenezca realmente a su sexo. Per,',_

=

�necesitan de presencias y v[nc1,1loa t e111pranos con uiboa.
sexos, para identificarss con u.no Y. diferenciaree de _
otro, sin que eso de t el'llline una ide'oto¡b .
Hay que investigar m1,1cho con respecto a todo eso . •
Afortunadamente en Cuba se realizan ahora estudios muy •
serios que coinparan la evolución psicosocial de niños criados en gusrdedas y círculos infantiles con otros que recién entran a la sociedad cuando asisten a la escuela.
Coreemos el riesgo de romper la familia. ¿Pero es
¡enaralmente un.a institución tan sana? Nosoatros, los paicoanalistaa, que vivimos de loa errores cometidos 1)01'
la familia en la infancia de nuestros pacientes, det&gt;erl &amp;1108 l1sber sabido cuestionarla tiempo atrás.
De todcs lil04os, desde hace unos cuantos años, Laing, Cooper y - otros lo hicieron con inteligencia y lucidez. ¿Pero , por qa,!í tar-dalllOS tanto?Porque cuestionar el vínculo rnat!re-liijo no illlplica únicamente un ataque a le fMlilis se
ti.:al, ci111iento de la sociedad de clases, sino a nuestra
Pl'OPiedad privada más íntima y absoluta, al vinculo tal
vez Jlás posesivo existente, donde los hijcs pertenecen,
lo. padres y aprenden de ellos una identidad, basada e,,
le posesión.
Cuando le mujer pueda ser realmente creativa en \ll
trab11jo visible, ¿seguirá necesitando tanto de 11u hijo como único producto suyo y mejor que el de los demás? y
¿seguirá delegando sus deseos, ambiciones y ansias del futuro en él?
¿Pero las mujeres seguirán dispuestas psra el embarazo y el parto si el Estado se encarga del cuidado y l•
ciranze de los hijos y estos ya no serán posesión de lt
madre, porque además tendrá otras gratificaciones?
¿Si
no hubiese rnás sacrificios, primero de la 11111dre y luego del hijo, si ya no se desarrollare el amor culposo J
culpógeno que conocemos, sino un vínculo nuevo , las 111uj1
res aceptarían ser 11adres? Seguro, y por dos causas f~

damenteles : ae¡¡uirá existiendo en la pareja que se ama
el anhelo de concretar y perpetuar este amor a través de
un hijo , y ae¡¡uir/ii exietiendo en la mujer el des~o de -rulhsrse en toda su capacidad biológica. Pero, sin __
duda, habré tamblén parejas que renunciarán al propio __
hljo,.porque pretenderán realizarse de otra lll!lnera y se
negaran a querer menos II loa hijos ajenos que a un hijo
propio.
Pero volva111os a la mujer que conocemos. Si su capa
cidad de procreación, que se desarrolle largamente de _:
..anera invisible, la recluyó en el hogar y favoreció, -hasta ahcrs, la perpetuación del papel que le asigna la
sociedad de clases, lo biológico y lo económico configuran su psique y se expresan en un mis,no simbolismo.
La
casa que alberga a elle y a su familia se convirtió en imagen y símbolo de lo femenino. La mujer embarazada -contiene, alimenta y críe con su cuerpo, como lo hace en
d hogar. Y, además, la mujer espera. De niila espere la transformación futura de su cuerpo, mucho más especta
cular que la del varón . 'Después" espera II cada menstrua:
ción como seilal de trabajo invisible que se opera dentrc
de ella . Embarazada, espera durante nueve largos 111eses
con miedo y deseo al nii'io que lleva adentro, Y mientras
espera, cada día, al marido que vuelva a case, fantaseacon el amor o con las futuras hs:tai'Las de sus hijos .
Esta fantasía la llena y le
absorbe. De --esta manera logra conformarse con su papel, ya que "estar enamorada puede ser un trabajo full-time p8ra
una
n..,jer,como lo e11 una profesión pers el hombre".
Ya --nás que medio siglo atrás Alexandra Kollantai ,ll mujer-Inteligente y hermosa y única integrante femenina del -primer co111ité central del victorioso partido bolchevi--que en 1917, aboga por la igualdad de de recho sexual yde trabajo de la mujer y la insta a combatir su tenden-cia al en!IIIIOramiento romántico que la limita en la lucha
y en el trabajo. Por toda esta modalidad l'ladame Bovary
f ue r epresentante típica de la mujer burguesa de l siglo
pasado . También actualmente la mayoría de las mujeres -

�57

56

clodl- ....., perte do ■u t i - 1 do at■cto■ ■1
torio ..-uco r■al o , . . , _ o lo
do
c16n, ■ tr■•h do l o e - co■o R■dlol■ndia o ■1 Para
Su eno.... capacidad de tani..u- 1 ._.,..,., ... o no
NCUencla del clfftino ecUplco teaenlno, trena a la
dt 1 ■irve 1 ea , _ _ por ol ■1■-•

•h•, -

In ■u capacidad y vicio de a■perar ■ 1-.,re , ■laue
...._ al .:&gt;delo priNrio de su fMlnaldad: el 6vulo,
-'lula - · arando del orpnl- h - , Hpor■ lrwclvll
la ll■aada J ol
del ej6rclto do eopor-■tozoldea,
dt l • c'1ulu •
aovedi&amp;u y aventureraa, pan dar
tracia a uno aolo. Uno solo aanari y dari al óvulo el
Jll"Nlo de la ■upervivencla.

-te

¿flwo qu6 a■taaoe CUNtionando ■i I torlada de e■ta •
..,..ra, toda nueatra conducta HXual y social parece bl
16&amp;1CMente PNdeteralnada? ¿Pero realaente lo ••ti? •
¿O M treta de una "analoeta aroaen" coao lo 11Lacan? 11 hoao aaplena ■uperó lo eurict..ente biol
co hece IIUCho. ¿Y froallldad do! •-■zo? ¿Pero r■al
aente •• tal? ¿CUántas delas •uchachai■ que en estos
altoe araentinos diticUea cayeron Pl"ffu coao auerrill
..,.. Ntaban eabara:udea? Y Frantz Fanon relata en la
Sociolccta de una revoluct6n'" que baataron unoe pocoe
1111\oe pare que la aujer araelina, invhible durante si
aloe detri■ de loa •uro• del har6n y de au velo, expuel
ra ■u roetro llaplo y oraulloeo, coao su cuerpo
tero, pan luchar jw,to con sua coapefteroa.

1 •
En la pr111era parte de este trabajo contrapuae
conceptos psicoanaHUcoa y Nrxi ■taa ■obre la auJer, que converaíwa en una carecterhtica particul ar de ella,
y ajena al hoaibre: •n lo '"lnvialble•.

••ta

Intenté dtaoatrar en la N&amp;unda parte cóao
'"ta
de au NXO y de au tnbejo, que . . CaUN -

vlalbilldad'"

t■ctorea
ll•lt■o do ■u

1 ccnaocuoncla de
lo Mrc6 loo

_,l&amp;ur'6

blo16&amp;1coe y -1o■con6111coo ,
- 1 social 1
ftUO!

tn tdeolotla, pan cueatlonar en la tercera pu-te la r!
t■lldad de IU

deatlno.

Hasta ahora .. aentf H&amp;u.N, porque todo lo dicho n obaervabl• en nueatra real ldad y pertenece • la au-Jer qu. conoceaoe. Pero en nta últi• parte de al ex~
aic16n quiaiera adentrar.e. confrontando de nuevo lo escrito por Freud y Encela, en un futuro que creo posible •
Espero no caer, por eao, en la ciencia ficc16n, nl
en el pecado 1nt.4lectual de tdealiao. Creo que, 11 ae1\JlllOS consecuenteaente la■ linea■ ya t razadaa del pasado que obnrvaaoa en el prea11nte, la pre-dicct6n de lo -vtslu.br.a!&gt;l• para el futuro ae
lea[Uu.

vuelve

tenao, ■ in eabarao, plena conciencia de- que la lucha politice diaria ext¡e Ju¡arse. en un trabajo de horalga, en la• circunatanciu existentes, con todas aus -contradicciones, pretendiitndo en el
ldeol6cico -upliar paulatinaaente dentro de uno y de loa deÑa e 1 campo de la conctencla posible. Es necesario tener preaente esta llat taci6n, ya que cualquier extaencta auperpuriata y euperradicallzada 1e vuelve, en la prácuca,-contrarrevolucionaria,

nivel

F ud en '"El uleatar en 11 cultura'"• al rerer1rl re0ni6n Soviética soatiene que abolir a la Pr'OPl!,
se
ª
•
• 6 h
no de aua NsEs-dad privada quita a la acreai n uaana ~....-..ntal
poderosos instnaentoe, pero no el -'•
•
te está en el capo de laa relaclonea aexualea. donde -loe celo., la envidie y la necnidad d:e,po.::!~!1 :~
Jeto ...do provocan los Hnti•ientoa
101 ntoe del hoabre. Si •• el 1•1nara tallb1'n eata fU(.'~
~ ~ odio dando coaplete libertad aexual, eucUllbtrh -

~1vl:;:~::";.t!9~!:i~

la futlla: c'1ul1 aeraina6nlde h
dlílcll prever qui evoluci
u1ter or
1. . ·uede pred■clrM --die■ Freud-que
~ ~ 1 : , tendencia■ intrfneecaa de la naturahu hum:!

�!18

na •eautrlan

S9

Ht ■titindo .

Haco o alloe quo rrouc1 oocrlbl6 Nte tnba,Jo. ..._
th eote t i - t...._urrldo, para quo la libertad oaJIUd
,- ooa cul un bocho y la tranatOl'Mcl&amp;I radical do la •
fuilta ae 11t6 volviendo prevt1lbl1. Tal nz no tntert
u tanto, en
contexto, el dNtino futuro de la ~
olvldod. S. rooo.lver6 ■obro la ■archa. rocl_, •
entonce■ podri deteratnarse qui parte de e■ta pertenece• •¡na¡otable■ tendencia■ tntrfnaecu de la natural._.
huuna" y cuánta aare■i6n e■ ti provocada Por h injuatt
eta social. Pero voy ■ otra coaa.
-

••te

En eete sialo nueatro, en el cual u decidfo la •:-cha def1n1tiv1 hacia el aocialiao,&amp; ocurre un ren6,.
•"K) auy e■pecial: en loa paise■ capi taliatu y al ta.ente indu1trl1lbadoa auraen coao tala■ los intentos de 11"9 nueva convivencia fraternal.
Nientru, en loa palNa aocialiataa ee tiende, 1obre la baae econóaica de la
aoctalhact6n de los ~dioa de produccl6n y a través de
la educaci6n COIIUn1 taria

Pero no ba1ta, pera no, con la aocialiuctan de -loa inatruaentoa de trabajo. "La ediflcac-t6n de la ■o­
ciedad aoclall ■ta no ca.enzarfi Ns que en el aoaento en
el cual obtenaaao■ h taualdad de la llUjer", dech Le-·
nin en el afto 1917 y ad@úe, "la iaualdad ante la ley no •• aún la i&amp;ualdad en la vida".
Si, ■e¡ún Enaela. el holbre pudo aallr de ■u aniaalidad reciEn al renunciar a au■ celo■ y unirse rratern•!
aente en 1u lucha contra la naturaleu y Por la vide,
tal vez, en otra vuelta de la e■piral, para que el hoa-bre ■ala• de la prehl■toria y entre de lleno en au hiat5?
ria, hoabfe, aujer e hijo■ necesltar6n renunciar • la -aitua poseaiO, .•

(condición previa indtapenN-

Mt para que la ■ujer pueda tnteararN de lleno en el proceeo), a crear t.v'l vinculo nuevo e t¡uali tario entre hoabre■ y auJeret, entre padrea e h1Joe.

Freud describe en Tot~ y Tabú coeo hip6te■l• del criaen edlpico y aeraen de toda civllizaci6n, P!
rece pertenecer aucho M■ a loa alborea de la ruUla P!
triarcal (cuya■ caracterhtlcaa noa lleaaron a trav,a dd Viejo Te1ta111ento y de otro. eacri toa) que a la horda prl•it1va. En esta re¡ía, se¡ún !n¡lea, una forae de
un16n Nxual que dejaba auy poco aara•n para loa celoa."La tolerancia recíproca entre loa aac-hoa adulto. y la aaencia de celo■ constituyeron la priaen condlci6n para que pudieran forurse eso, aruPo■ extensos y durad!
roa en C\.IYO ■eno únicaaente podía aperarse la
Lo

l • 6pocaa hmanu haata que lleaueao■ a abolir la ••Pl5?
hoabro por ol -ro?

tacl&amp;&gt; do!

■ OT.IS

t. ,.,., fiullu •111 brht 1;,orhci6ft al t . .a •Prttu~lhl 4t,tinadu•

s..

a •• Co119ruo 1tl,re
,alihd hM•i••"• c.. tl llflll..tt ,&amp;rr1h
qot, ti lo tntt11df .i,n. ctl'ltribo1• 1 11vntro planto: "¿Porqul • 11
fi11 la httlA(h Hchl dt h ei,jtr Jtr•a••u trlStHl..tt CH rtl!
ci6n al contrate que prep191 tl trabajo?. , np1chh111tt ¿n por
•• tftch CH 11 1utlt•t ti utahtt dtl ■1trho•it •• h 4tuin
ch dtl p1tu111liuo?•.

qUit

tnaat--e

oiá•laniaal•-•••
J. Larauía aoatiene en su eatudio sobre el trabaJo1nv1alble11 que "quien lo realizaba fue, a caua de •llctt
_ , . _ do lo econoala, do lo oocledad y do la histo rta•. ¿O de la prehl■torla, coao Nanc denoain6 a todu-

r.

luid larguh, Joft11 Ou■oulh:

cl4• de h

11 Mach

"'" ciocia dt h libera

■ujtr".

l. h dtdr II ti HNllt 111 ti 011 ti llctMrt 1pr111 dt • pr1d..cir
dt 1t qH C0ll1U■t,

■.h

4, lliutras qv• ltt ho•rn JI llt9111 a h 111111, ti ho91r r l~t•' ~
trüajt ;. h, ■-jtrt1 •it1i1t 1iodt ••• •iu,,.l, taller 1141•l
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h1bh dt n11utro siglo : ti Siglo V.i11u,
P
• t
■os

1. WiH1.t1 ltith: P1ltoh9h de • ans dtl í 11ci1N, l111no1 Airo, (dittra l 1 t1J11, 1972.

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prnuttdi, •• ti Y Ctt19ruo llado111I dt P,i41i1i 1trJ1, C6rdob1, 1912.

·- "Podtr tlor■ iru •••r•
y duptrtaru d,.,tro dt titfl allos. qutrido •. • •
•• 4ff"t41, ... ••:

Yo

"º Ur dtnrtor,

li •t 111111h ■ i tigh,
ll l d9lo •iurailt, nuad,ltH
•¡ siglt c:or1jvdo, 9r1ndt, htrtlct,
~ujl dt ._.O,r u:ldo dtusutlo proor,.
Ye " ' Cltl t19lo ,ti11t1, Sitnto º'tul !o d• 1trlo.
Yo.a, •ltgro dt tH,r do11dt uto,:
hi Hdio ft I os •nstres
Y hithil'ldO por ,,. 1un4o ■t jor.,.
.,.,. dt •1.t • clt• tl!M. . . .,. ,!o ••. •
~.. •~: hCho utn , 1 ptur dt todo.
11 1 11910 19011.iu"tt , rtt1•dt11.tt
1 i titlt, h1ts iilti•H diu
••lln
ht1 ttrribh IIOC.ht qlit du91rr1n 1hrido; Clt aur,,,,
11 l siglo uulhrj dt ul q'1trid•.
l• •isao qut tus ejos.
' • flHU H

9. lau Ri lht: •rolítiu 10 1111", ,,. Para 11 libtr1ti6J1 dtl ugundo •

nu,

l11t110l

Airts , Uitio"u dt h rtor, 1912.

10. Oi.cwtltndo utt tjt•plo

&lt;011 uu n191 a{a ciut ;aprtdo ta•biftt •··
UH uh91, tlh 1Hl1no Q11t IIO tri titrlt q111, allos 1trh, }111bit

ra interpretado u.í.
oh,

li •wc.hu otrH a111luto t.upoco.

o.., ,,,:

"11sttd Q11itrt supera r 1 •• . .., .. 111 era •"• iottrprtU,UÓfl,

,¡,., 1111 uAalt■luta.

El ci,,.u qut sobruioplifito. Oci.rrt porq11t utor poluiu.,do. h c.hrto t1■biíe 4,t Frod, c.....d, 1f1rH
qut 1uptr1r- ,l propio pad,t 9t11tr1 culpa, u rtfhrt j._,u a
nipa irracio111l Q\lt ti a~,H,i, dtbitr1 podtr di,o!.tr , Ffro u
dtrU t H bif11 q11t • H•udt H inttrptttl C11lp61t11aae•h po, h l,1
c:OAsc.hntt untuintci'" idoló9iu q11t 11frr t111utro i111tr11et1u:

.,u -

11. h r91ttt h11dall: "la co1tCitnd1 u 1111 priorid1d". '"P1u 11 libtr1ci611 dtl n9u11do HU, 8ut11H •iru, Edicionu dt la fltr,1972,

,.,.f~

l1. l. _L1rt1i1: '"Cutr-11 ti !r11hJ■ h,isiblt•. u 11 lihric.14.-; l 1
■ltJtr: 11\0 O, 8ue n11 Airu, Gu,du (ditor, 1971 •
'

18, Cita toud1 •• lliru Nt11ult: "'la •vjer , h, u■eiios uc.u lu•

;;,~~t ■11j1ru

U. 511,I H itll íl.rutoflt; "El aaor", tfl Para la libtr1d611 dtl st911111do
suo, l11t "H liru, l4ic:lo,.u dt la f)or, 1971,
U. Al o •"dra 11:ollo,iul: l uttbio9raphit t illtr H u ,tll u1111ipi1rttn l 0H u11itti11 (.l1o1utio9r afi1 dt una c.o■,11í1u ua11c.ip1d1 u 1ual•n
tt ), • .."ich, llogntr , 8t rt1frl1rd, 1910.
-

dictl'I hstl, 8utnOI Airu, ídidt11.u lutfl ll1,1jer:

�EXPERIENCIAS CON GRUPOS
TERAPEUTICOS DIDACTICOS
MARIE LANGfR*

Casi dos años atrás la Ora. Berta Blum, entonces directora del departamento de Estudios Superiores en Psicolog1a Clínica, propuso al Dr. José Remus Arauja hacer llll&amp;
experiencia grupal, terapeútica con estudiantes de maes-tria y doctorado, e incluyó posteriormente los grupos terapei,ticos en el plan de estudios que, poco tiempo des--pubs, fué aceptado en una junta por mayoría de votoo de los maestros presentes.
Si!ndo maestra en estudios superiores, empe&lt;:é mi gr\.l
po en febrero 1976 y comencé posteriormente a supervisar:
el grupo coordinado por los doctores Isabel Díaz Partil lo
y Teófilo de la Cana que estan trabajando en psicotera-pia. finalmente empecé a supervisar otro grupo, con en-cuadre perecido, aunque oo idéntico, que se hahis iniciado en otra universidad estatal, pero fuera del D.F.

Dsdo el interés que despertó aqui la exposición de la Ora. Blwn sobre satos grupos, pensé que pudiera ser -Ütil, ubicar y describir esta experiencia, aunque todavia
no haya tenoinado.
Veamos primero, en breve introducción, tanto la historia de grupos terapeúticos institucionales, COII\O de gr~
pos al servicio de la enseñan-is de palquiatria o psicoterapia grupal, ambos da esquema N!ferencial psicoanalítico
en Latinoamérica, Al principio da los años 50 Enrique • leobajo ~ublitodo •• Jugo, At,i&gt;I&gt; d• h faculud df P,icologi,,
U.A.M,L., !917.

"

�.

65

Pichon R1v16re introdujo en el Hospicio de lu MercedN lot1 prt..roe .,,,.poi t.ere.pe6t1coe. Poet.ert-1te, en otra .. 1., la at¡uan Morpn, ReviUc y lJM.ndlyt,re,a en la •

1111- uperlencia . Al¡o M, t.rde, junto con la fundacl6n da la .UOC:1ac16n de hlcoloa,1• y Pdootert.pla di CJ"\I
po ( &amp;.lenoe Airee) la eapleza a tn.t.jar con

~ en

,r

Inatituto de Nal.ll'Ollh . !e la ¡poca del I. COn&amp;r910 Lau-.lrlcano de hicol0&amp;1• y htcoteraph de Grupo ( ~
no. Al,... 11157) aconteclalento que •rea la dlt.. i6n anloe dl■ tintoa peieee da la tere.pla &amp;M,IJ)al da Ml"CO refe~1-1 patco.nalltlc:o en loa centroe ula~lalee.
In la ■1- lpoca Piehon RlviiN elabora eu e~~
'tll d e ~ operstlvoa. Soatlene que la analedad qua dNpllrta ac1rc.r11a a la p11lcot1hl, dificulta al apreni:H•je V1V90eial adecue.do da la pt,lqulatrla. Por no pro
paoe q\1111 1.. clun -ataterlalee sobre eata •terla
sean H&amp;1,1idaa por &amp;n'l)OII, de libre dhcusi!m por pa.-te de
1011 •tuilaritn . Serio t.ra del coonHnador, detectar loe ~ t f f y sel\alar ce.o '/ cuando su.rae la ansiedad
-ot:.tlculo da apredlzaja, pan pOder elabortir y auper.r

-=

~-

-

l'!n el l. eonarciso el Dr . C.rl011 Whitlri¡ de Sf.ntJ•F de Chile relata ot,... experiencia interesante, Reúneastudlantes de palqulatrla en ¡rupoa terapeútt&lt;:08, uti11
Undo aua interpretaciones, pe,.. eJ-ciHficar diCerentei
lte., •r.s eato, lo que entendeaoa por coaplejo edlplco•, dice, p,e . o MLo que Ud. hh.o, tuf! 1.1t1lh.ar un aeca
ntsao de defet'IINI que l 1 - proyecc16n".
-

Tubi6n en le •Jama 6poc• Werner Kemper, analiata dldlctlco del Inatituto l'llicoenelltJco de Rio de Janelro
intento introducir en le Aeoeiac16n PetcoeneHtlea c requldto did!ctico grupos terapeúticoe pe1' 1011 cedldatoe. Pero etita inlciatl,,. fui aJY controvertida y tenoi
n6 aJY pronto.
-

tn diferente, asoclaclonH de psicotert.ple de arupo
anaHticu , ccao taablln aqui ., 116:dco, en el AKPAG la

uletencte prolon¡ada a un ¡rupo terapeútlco ea prereq1.1i
alto tunduental ~ la to~cl6n, Pero .. i.o. arupoa :
euelan deearrollaree en conaultorloe prl....SO. y no 90!r ho'log6ne-oe ea decir, en el loe participan paclentee y futur-oe te,..peuU•.

V u - ahort. nue,troe ¡rupoe y s1.1a c,rticterhticae.

SOn instltuclonalea, ca-o loe que funcl0&lt;\8.n en dHereo-tee eervlcloe hoepltalarloe. Eso ai¡ntrtca q1.1e el encua

dre •t.rc:e, no eolamente loe inte¡rantes del Orupn y .;;-.
tanpeuUa, alno ta-.bl6n le relaci6n de todoe eon 1, tnstltucl6n. Ca.o eei.o., loe ¡rupoe de la LINAM eon ¡ratul-toe, de tiempo lillltado y cerradoe. Pero ee diferencian,
por aer p,::efo~da. y por ,u doble ~u o finalidad.
Empecemoe co? eete último punto que es fundao,ental :eon ¡rupoa ter,1pe,.,t1cos y de fo~ct6n. Para el pelc6\o&amp;P cHnlco la experiencia ¡rupal e• par-te centrel de au aprendiuje, aunque no sea obllptoria. De ah! q...e ecu-den quienes, conaclente o lnconeclente111ente bu8C.8n ca-biar, sufren de einto..e concreto•, eea de tooiblclonea o dificultades de conducta y vienen, a eate nivel, ca.o cualquier peclente para curarae. Pero ade•h eon ea
tudlantea de paicolo¡Ia y pronto ea dedicarán, e ,u vez,:
a curar. Fr-eud, a loe poc~ ai'loe de haber fo~do •u aovi ■ ls,to, ea percató que para que un a,.,.llsU pudiere, tre,
beiJar bien y vencer tanto 1. . propias rMlstenciae, cOIIIO
laa de eua p11clentea, necealUt. de un •nlillaia personal.
Sino corria el r1ea10 de una aera e09pr-enal6n Intelectual
Y de no perc:lbir en a1.1• anallzando todo lo que tocaba ,u
propia conflletiVII. Kh adelante ea v16 ta■ blln le neceaida,S del •nlllele propio, pare COIIJlrender la tl'"8neferencl• del analizando y no caer en le trampa, de referir a 11 ■ !Sra) ce.&gt; pel'"8ona real, lo qu, fuerti tre,naferldo a -~ ., au papel de terapeuU.
Y finaliaente aabe- ahora
qUII para la utll1zac16n adecuada- de la contratranaferen-cla la propia experiencia analitlca que trae aparejada l•
capecidad poeterlor del aut011ni11ate,aa indlepenaable. ta

�"

"

serl a por 1190 , adqu1r l r el i ne' Jorelcio da nueetra. prortnlll&gt;ento runc,a.entat ~ a 1 e
al6n.

y loti varonaa qua la -.ijar no· ea únicll9ente un objeto H- 1 o una copia fial da IIUII!,, alno un aer qua quiaNJ, teme, odia y eufra .

-.eta de nueatroa &amp;n,&lt;potl

P ro '1 eltar • treud ee re ferle al an6Ua i a indivi=
11

t

VeaJIIOII ahora las otras caracterletlcaa: ¿Q,.,6 e1gn1fi
Dstieao. to.r en cueñ
hecho, cuando habl~ de transferencia, ya qui' asta aa eatable&lt;:e no únicamente entre 1011 pacientes y te-

curre en vupo y , coao ya

ca que al ¡rupo sea inatituciOl'llll?

El qua ofrece-e• r&amp;nll
t 1 to p N f ~ y dl j e, en un ¡rupo tnstU1oci~n!c, ':e"'ea ¿til que la pri11
OI tt•Po H■itado.
p
'Joven
tcólo¡o cHnico1
• ra experiencia ter'llpeutlc:
JIIOde\o :re au tarea fut)!
este, . porque la eervir
e

dual .

Pe:°

ta a

!'

México necesita ptlcól~~ ~inic~ :"at~b9~~--~

inatl tueionea , ofreciendo a , rapeu 1 ata aaner$ __
c16n dnpr ovia ta de •yores recurso&amp;, De e
no ayudaran únicalll!nte a aus pacientes, sino deaen,peñaran
i:a.bién una labor preventiva •--"nte valiosa . facilitaran a ta■ r . .111 .. da bajo nivel acont.ico, adqui r ir "!.

yor eoncienc:1- de au probleaétice y II educar aejor a aU9b.i joe. De esta ..,,era colaboraran , a veces hasta sin da!
se cuenta , en la lucha contra las drogas y en hvor de \N. patarinide.d rup0n ..bl11 . Ademb, ai cree1110a que la aejor tere,pia es la que se besa en al psicoanllhli,s, no t e ~ Y• dere&lt;:ho, da Haitarla a l,11\8 Hite.
Paro hay otraa ventajas fonaatlva6 que ofrece el ir'!!_
po al eatudiante: ella o él son jóvenes y SIiben poco del
atro sexo. Eatan ,ducados en un 111lto sobre COIIIO e, "el hcabNJ" o "la ..ujer". Detras de este 11ito hay, 11111ChaB veces, despreeio, rivalidad , proyecci6n de todad la propia holltilidad y, de todos IKldos, desconocimiento Y aiedo.
Todos estos sentimientos y pN!juicios suelen esconderse detrae de un trato convencionalmente cordial y hasta de-tras de NJiacionea sexuales. Nuestro, ¡rupoa son abtoa(eon pNJvalencia de aujeres, y-. que son menos los varones
que estudian psicoloah). Ea iape,ctante, obeervar , coaorecien al tiempo , en al cliN intifflO del ¡rupo terapf:uti eo toe aaxos aprendan a conoce rae mutuamente , no cOO&gt;O - obJet.oa sexuales y pe,nta l la de trantferenciaa y de proye~
cionee sino ce.o se.rea humanol, Perplejas descubren laa
muchacha$ , que teabiin los hollbNa sufren Y tienen aiedo-

1

••ta

rapeutas, sino esU tambli!n teil.!da por el vlnculo con la
1nst1tuc16n. Puede darse el caso, de una ascia16n, donde
el terapeuta se tran,for. en el objeto bueno, idealiza do y la 1natituci6n en objet.o •lo, perseguidor. Esto se
intensifica, al hay un conflicto lnatltuciOl'llll, coao ocurrió en la UNAM. Al luchar los estudiantes por el plan de estudioa, tambien lucharon por le supervivencia del ¡rupo, co!l · un tefflOr con,tante -pero que hubo que interpretar, porque no lo expliciUlron direcUUlllnte- de no poder "defenda,-" . yo extranjera, exllada., contra los ataques de los enemi¡oe . Esta situación no confi¡uraba aolamente ls asciei6n en un objeto bueno y otro roalo , sino era ta111bii!n une revivencia del conflicto edíptco, en
el cual al niño se siente iapotente en le lucha contra el
padre, para "defender a aaml" , tan oanipotenta e indefen• si1111ltaneamente. TubHón le huel¡a se filtró• ls situación ¡¡rupa,l. Teniuos autorización, da te¡uir trabajando, ye que se trataba de terapis . Igualante los inte
¡rantaa del ¡rupo trajeron poco al t....a, pero lo dramstl:
zaron, faltando aas que ccainaente y quedl.ndoaa auchas ve
&lt;:os en al lencio. Pero donde fui als nece1111rio, interpre:
tar la aituaci&lt;'xl 1n,tltucional consecuentemente, fué en et ¡rupo unive1"11itario que no pertenece • la UNAM,
Esta
grupo que ,uperviao, ya era el se¡undo intent.o terapi!utlco. El pri111tro h•bía tennine.do "catestrófica..ente" con le partida del terapeuta. Pecién dee~s de verise sesio
nes, en las cualea tuvo q1,t9 intarpretarBe loe teJoOres d°e
1011 diferentes inte¡nu¡tee , de "•tar" da vuelta a los ta
rspeutas , con sus Hnt1 .. 1e ntos, se decir , tanto con al
amor , como con el odio, loe ce l oe y las rivalidadee, ae podia raal1111nta antrv en·la conflict1Vll !Me persona l.

-=

�.
an,ipoe de le UN.u! BOll gratuito.. b decir , 1. . .
eetudiante• loe pe.pn, ,1 abonar ,1111 itranctln univazwi1:!
rioa, pero no lo papn e ■peeialment.. A tu vea lo. ten.pWtu ltOO Meetro11 de la UNAN y la atem:16n de loe ¡ru,p,po■ equivale a lloras de docencia, F.ntonees el terapeuta.-.eibe un ~o aucho mb bajo que en eu eonaultorio ~!
Clllu', Mucho 911 ha dicho aobre la eupueata irapoe1b111dad
de trebejar ain remuneraci6n en 1)8icotera¡&gt;ia paicoanal(t!
ea. En muchas inatitudone8, tenieroeoa que la ¡retuidadperjudiqlM U. tratu.iento, se cobra a la poblaci6n deapf'2
vteta de re&lt;:Ul"Ql!IO a.-a sial»licaa. Pero muchos coleai,a,ocao yo tamb1'n, pudiaoe ·comprobar que la psicoterapia se
deaal"rolla perlectallente 111n pago, siempre que el paciente DO ae atenta atendido por "Filantropia", eino dentro del llllZ'W da la inat1tuei6n, a la cual tambi&amp;n al terape.!:!_
ta pertenece, Se trata de una extrapolación de lo que
FNiud dijo con respecto al tratamiento analitico in(lividue.1, de 5 a 6 veces por semana. Evidentemente el terapeuta no eetart. dispuesto a trabajar con un solo paciente
a;ratui taaente tantas horai,, ni estará en condic16n de hacer-lo. Y evidentemente tampoco el paciente l)Odrll acepte.r
seta eituae16n, ein que influya de múltiples manerae en el vinculo transfereneisl. Pero que se haya deducido de
ah1 que un trata.ten to pagado por la ineti tución sea irre
alizable, confonna un mito, basado en una ideologizaci6n=
que llirve para justificar los altos honorarios privados.Si fuera cierto que un paicoanUisia no pagado peraonal-.ente no sirve, el tratamiento de niflos o de psic6ticoa no serle factible.
Loe

El tiempo li111itado: ea el pWlto J1enoa claro para mi,
ya que loa &amp;J"UpoB que estoy c0111entando, no terminaron todavia y loa grupos hospitalarios que coordi~, ersn abier
to8 y de tiempo i l 1ml tado, En los grupoa de la UNAM se =
eetabl&amp;ei6 un !apeo de tie111po de doa ai'i.oa, Parece un - tiellp() razonable, pero no para tranaformar e,,tructuras -profundas, pero et, para obtener una noei6n cabal del pro
ceso tara~utico y obtener c8111bios favorables. Ademh, :
no creo que perturba demasiado el factor de tielllpo fijo,ya que se trata de grupos universitarios que, de esta IMlnera, se incluyen en el hora.ria acoatwabrado se111eatral. -

"
Concueroo con los diferentes autorea, que ee ocuparon del
tera sobre la neeellidM de tOMt.r el factor tiempo inter--pretati-nte l'lllY en cuenta,
Entendemos COIIIO ~ prefonM.dO a un grupo, cuyos inte¡¡rantea se conocen previu,ente y tienen un campo en común , Generah1ento loa unen lazos de trabajo o de estudio, pueden pertenecer el mismo equipo, por ejemplo.
El
grupo preforme.do presenta una dificultad obvia . E8 mucho
1!16.s ficil, mostrarse en toda su intimidad y con todas sus
fallas delante de e:w;tr&amp;ños qua uno ni ve fuera de la hora
del grupo, e la cual ae qr,ega, d mucho, como prolcr,aa-ci6n la "aeai6n en el caf6", que frente a c01Rpai'.eros . En
nuestro caso especial, ademia, ¿C6mo mostrar eua debilida
d.ea delante de futuros colegas que deberían, el dia de Ñ
iw.na, mand.arlea pacientes a uno? En nuestra profesi6n, :
junto con el titulo univereitario se nos edge titulo de
salud roental. Ea este que se desvirtua, muchas veces, en
la intimidad del grupo tera.pliutico. Sin embargo, esta d,!_
ficultad suele superares. Pero el ablandamiento tarda -mis, junto con la aflicción por la p!rdida del tiempo, ya
por si li■ itado que esto iltplica . Puede observar, ad8'"ás
que curi0Ba11ente loa v1nculou de solidaridad que suelen eatableceree en un ¡rupo terapliutico común, entre descono
cid.os previuente, son mbs fuertes que los que surgen en:
el grupo prefonrado; ocurre, tal vez, porque simpatias y
antipatías preexistentes los neutralizan hasta cierto PU:!
to. También el peligro del acting out, inclusive de la actuaci6n erótica en el ¡rupo prefomado es mucho mayor Y
la poaic16n del terapeuta que deaconoce situaciones previae y actuale11 que se dan en la convivencia cotidiana del grupo, fuera de seei6n, a veces no ea nada f!cil.
Ves.moa ahora, como son nueetroe 11,nalizandos, como ya dije, la IJISYOrle de ellos son j6venes y hay más mujeres que varones, Pocos tienen w.a llintomatolo&amp;:!s concreta, pero sufren de 111últiples inhibiciones. Son sUll'llll!lente
inae¡uTQEI, para poner un ejemplo aencillo: la mayoria PJ!
do, en el lapso de tiupo ya transcurrido abordar o hasta
terminal" su tesis, pero al principio esta exigencia aead!

�7l
quiltria.

iaica lM pe~l• un oblltl.eulo 1nM.lwibl1.
M ~ y ~ 90l{a Hl" notable.

La depll'ldln01Loa 'laf'Ollt9 , _,

eu -.yor1a •yorH que lu ~ - - ten!an ex~i.nc:1- y
vldll .-.u1-1 re¡ular, • ~ podian wner probl- en esta terreno. La• ~hacha.e, por lo 1en1ral, caNC:ian di
~1ene1a 1exue,l o hablan, dnp.161 da un prlaer intento
trallllAtico, ren\S'leiado d1 welta al Hxo, aunq,.ie tantuea
ran IUCho eon "la paNja". Todc» eeperab&amp;n aucho de la :
.-periencll ¡n,p,,l, IW'ICllM teaiat1 t.Pb16n lo que pu:ll1rot1
dueum'lr dentro de d -,__,. y lo. cubloa que pudleron-.d'rlr. latae coneiat1an prlncipel_.te en la d1-1m1 e16n de ~ . tanto fNflte a lti profee16n, al ~ r y
al MXO, e ~ da prejulci011 en ¡enen,l y en la a,:1quidc16n de i,ia -,or lndepel'ldencia .

~ 6 n rue t&gt;echa de diferente aanera. , u _
tru q\111 «i lOII cio9 8"1PO' aupervl.-do. los terapeutas ha
b!an hecho entrevlltae prevtu, yo en al ¡n,po pue:e, _::
La

c:c.&gt; Gnica condic16n d4I entre.da que 1' pe.-.one no haya te

nido uperiencla ter.p6utlca previa, p,,ra no obltaculia'r

a aui--

n,o

tvviaron otra oportunidad que la lrietltucio-

~I.
La ~ u,pl•da fui la pal.coene,Htlca, adaptada• a dU.c16n a:n,,.pel. coao .. tNt. 'tPbiln de una ex~
riench. d1dict1ca, CNIO que la 1eriedad del encuadre y l;
~ d1 la tienica n fUl'lda11ental, ya que HrYlri de .o
delo al rvturo terapeuta. A pesar de eato aerin 1nevH;a:
bl• cler-tu tN.ne¡J'ffionea del el'ICl,ludre qve pr-ovhnen de la altuac16n inatit1,u::tonal. OCurr1r6, p.e . , que 1111 --uz.ado a• e1-.,1tan-nte a l - de 111,1 tereipe1.1ta. tt,ay
e¡..- Mnejar a nte tipo de aituaciMetl con tacto y conciencia de lH i ■plicacion" tl"Wlef'erencialee. Dado que
toOoe eran pe1c610&amp;oe, en laa interpretacionea hay qve evitar espectalaenta la intelectualbac16n y todo lo que
ae p ~ t a pe,rs un dia,¡nóstico. l¡ualMl'lte ocurr!a, que
frente a une. 1nterpretac16n, el pe,cienta dip preocvpe,do:
"t:ntoncea quiel"9 decir que 901 r.c-exuet• o "¿bto •18'11
Uca al¡o nquhof'rinico?" . Podr!.e decir-a• que loe peid°
lq¡oe: tnexpertoe evtren de une eapecla da hlpocondr!.•

pe!

La dinblca del F"1.I • obv
da el aporta de . .terlal ~itni luente la dl■crtc16n lap!
ta destacar lo que creo al 1 co. Por ■-o qvlero aol-.i
po de -■yor duracl6n
oVO Ma hportanta en el ¡rÜ
ta.biin en loe otroe 'd:~eao qv,e " Htl de..rrol lando :
eo- prl ■itivoe y ¡ 01 role!ru~, H ro.lpieron loe lldere:r.
pero conetanta a--■nto d ea er■otipadoe. tbbo 1.r1 lent.o"
tra.¡rupo,
e la confian:r.a Y c0111prenel6n in-

te::!~r!:oanlllai ■:

coa:, ye dije, nlneún ¡rupo todavlaPero lo que puede e ■ perarae y ■e viall&amp;bra
1
inal¡ht y de la poeibilidad de empau!" • adquhlc16n de
1
pe,c~~d de autoanilleh, i.
: C!.
1
-.,c, ... a llwilonea sobre al ■1sao
• la pl"Opla hhtorl
l
' une, . .Jor evaluac16n dela diapoelc16n de• r!c;: proplu r"pe,cldedea Y fina \ ■ente
1
terapéutice, al eso r:,::
otra experieD
ha

0

•

en

._ __ ·

llll&lt;:,....., casoa huta ya 118 loar{,

ele

:\:~da
:::e,~:~. •

SI habr■- lo¡ndo todo
do bien y hecho al¡o Utll.

"° '

■ceptac16n ~:i

creo que hemoa trabej!_

�PUILICACIOIES OE "ARIE LAIGER:
UNA

~

!!QQQ Q!

IIILIOGRAFJA EN

PROCEso 1

llf1'ROOUCCJON,

La blblioV•rí• de Marte Lanaer que ~ leerli • continuación no pret,nde aer tott,¡. Para esta OCHión he--os incluido tan is6lo al¡wiea i.-eu vinculad.. a su■ publlcaclonea. Se lndlcarAn en fol'lll8 detallada , pero stguraaente lnco.pJeta, loe stautentea apartados:
l)
2)

Llbr-os
Enaayoa

3)
4)
5)

Al¡unaa publicaclonu póat._a
ReeeñH de llbroa y artfeulot;
Pr-610&amp;09, prefacios '! pruentaclooee

Nuchoa son loe rubros que irín ca.iplelando esta !Hblioarafla, IObre la que eatMOII aún trabajando, re,:opllando el valioso .. terlal (Hcrito, arabado y rtlaado) ,

dl,perso por el ■undo, enª""ª
aarlo.

de clatlficarlo y divul--

0.nHIU•u uta biHio9r1H1 •u pro,uo• '" h 11did1 ~~• ""'.!
001 h '°labtr1&lt;i60 i1 todo, p~• ir coo,lrta•do y to,riti ..do los
dttH '"''- 1hn r1&lt;0pihdo1, Roch 19rtd1orluu q,1 H •H h_!
9,. llo11r iodluclo•n u•eo p_.liudoou, ~u,.,;u.,, ••t11 P.!
,ifffstlcu, pu••clu, p1rticlp1o&lt;io•11 •• iiftrHtu htoto1, -1,1baeiHtt dt n • in1rio1. 1upt,.hio•u,. oteHor1, tfoctoadn ,.,
Nado Ll•gtr u di,ttu, ,art11 iol
i•tuto h_ .,tuu lr1
1,ctorh profuiooal , Oic~u dltH P•ldtn u~ rult1do1 1: Jooí p0,,b, h• hns Sl, C.. 1uch, :p 040JO, oí,,u, 0.r .. ' í•io,
r,1. ~~~-10-01 .

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Cot1 ta loolorablt cohboruió• dt Jod L. Goo,i!u f.
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Ea 1_.-tante - - ..... • ....... do ... 1 -

bl• pullllcacl- (""10 clet■llo -s,ronderi - dll -lloo quo lU conocl.,), l■ oultlr■c6t1c•obn d l l rie l.ollpr no H ll■lte ullo■• blete e(an .., proC-•te
r1a1 totalNnte infditol enaayoe, ponenclM, cmt'e~

-.t•wl.,.... -■crltoo, otcétero. quo contl..- rlquiaiaoe eltlMl'\toe pa1"8 vteualiurl• en todu aua di•naionee. Por poner un ejeaplo, al ■ iapleaente H cmpend.1•-~ 1• entrevhtaa periodht1cH, que ■ieapre conced16
p.a. 11 nte, " obtendrla un exteneo • iaportant• 11-llro. A ello N a..-n todM lN notas y coaentarioa eobre
1111"1• Lanaer, au obra, ■u hi ■torU y ■u ■111tancia , apencidM en rntatae, npectalizadaa y de dtvulaac16n, ..
• l caao per16cUcoe de \S\ ■inrln de e l ~ y pal■H·
St 8\1 obre •• taportente, ■u enael\anZ.a no •• l i■i ta
• ella, Na dejado en todoll lo■ que la conocieron y ---ron una illborrable Ml"C■• llo •• trata, por cierto, de ha
oerle hoalnaJH, de recordarla o citarla, uno de no
bandDMI" el caalno de Nfiexión ■ilitante y critica, a niftl eocial, profffionel y peraonal, que caracterizó ■u
vida y conatltu,e au t..,erecedero le&amp;ado - El priaer paao, entonen conei■te en hacer conocer diche obra, en -todol aua Mt1CH • iapllcactonn. A ello eatPOS abo

•-=

-

l. Ll!IIIOS,

1.l Llbroe coao única autora.
1) lletomlclod

~-

l ~

l l e ~ palcoanalltlco

■obre

r

cT"3a• edicl6'1 •

• ¡ n aodU1cactones, Pa1d6
•~~•. 1cp2,.
•• bnoal la. ttimpreu6n, Paldós Mexica
Mi
tNota: Maru Lariaer hace rete
na,
xico, 1987.
tal Y nanuacrltos a una
"ncia e-n vartu car-cate libro, que debla
edición espai'l.ola de --b .,y probable que la m1a::rs• en Pud6a lbérica.
Y• ae haya editado).
d

pub~¡

EDICIONES EN OTROS IDICICAS,
a) Naurntdad•

! ~

Traducc16n de Maria Nestrovsky Folbera Artes M d
Porto Aleare. 1981, 266 PP• UncÍuye el P~!;
80 de 1972 de la edici6n ortatnal).

c■s,

b)~!~

l

P!!

a) la. ectlci6n Nova, Buenos Aires, 1951, 39,tl pp. Prefacio, a carao de Narie Lenaer, fechado en re
brero 19Sl.
b) 2a. edici6n aodiíicada, Pald6e, Buenoe Aires, 196A, 24~ pp. Prefacio, a carao de Mari• Lan¡er,
de 1964,
(Ilota: Narie

del P1lcoan6Uata. Aclar:■ dada la ertor'N dln.16n
ct6 el tono polhico Uf que, con ellaa, deaapare
dice, au eatilo •
a 1 16
preaente. Por
~
criptivo". Para.: : ;
-:: iaperaonal y de■ __
aeffabr que fueron eli■tnaC::. • preciaoe, Podeao•clón loe caphuloa ai
pan la H,unda Ñ i ca". "V) Pa1coan6Ua~~tentes: "II) Freud Y •u ipo
as[ coao dos apéndt
. Y aedicina psicoaoalitica" :
de los auelioa" Y ot~: 'e~i
"lnterpretac16n
culo publicado en Patol {
que reproduc[a un artf
tnfra)
~ 1 eosoNt1ca 1 cr., _.;:

"°

ciM, cla&amp;H, aupervllionN, vaba&lt;:ion. . , intercaabloe -

....

iunde odlcl6'1 que, • - • de
naa Ul)liacionea ha eli■i haber efectuado alau-llbro, vuelta• i~narl nado cierta■ partea del -

Lanpr indice en ■u prefacio a la ae-

i;:~c~6n

de Cioraio Sacerdoti, Loe■cher, Turln _
abrii de~7:rfaclo del traductor, fechado en_•(Nota: incluye una

20/261

entrtti ■ ta

• Mari.e , __ ..,

--.•r. pp.

e) Menciona Narie Lanaer en ■u Currlcuh• Vitae (1 98!&gt;) que, • eaa fecha, estaba ~•cióñ' una
traducción el inclfa, ain indicar editorial.

�"
1.2 Llbroa en couutoría.

2. ~ ~ ~ ~ !;!!! DIL PSICO&gt;.NALISIS,
a)

l•.

edlcl6n, Nova , Bueno. .u.-.e, 11157, 15? pp.

b) 2a. edlci6n, lloraf,, Buen011 AlrH, 1966, 172 pp.
(lk&gt;t..a: Mari• Lan¡er incluy6 un epllo&amp;o para Hte
1dlci6n, pp. 171/2).
3. ~ • ~

f lli!:QQ:2

l) (~c;~~:=~c~:C, ~¿eó~G c~~ue palcoa,,-lftko.
r
ra y E111ho l'loclriauf)
a) la. edicl6n. Pa!d611, Buenoa Aires, 1957 - Pr-ólolin tre11 autorea, fechado 30 de Jllll!O de _

a;&lt;,~~

b/ :9.,r6ediclón, Paid611, Boenoa Airee, !%J. 243 pp.
lio ~1~~ loa trea 11uto·ea, fechado JI de Ju-

PSICOo\NAI.ITJCO.

(Redactado en estr&amp;e~ colaboracl6n con Enrique --Gulnaber¡ y Jal• del P.laclo).

1971 - Prólo-

a) la. edición, Folios, Mblco, 1981 240 pp.

:10 de a¡osto-

bl 2a. e dicl6n, Folloe, Mbico, 1983
d) 4a. edici6n, Pa1dóa. 1

e)

Y2!!_

~ bl ■ llana¡ue

(De Viene e llana¡U11)

We¡e

einer Psychoanalytlkerln.
KoN, Verla¡, Traute Henach, F'relbur¡ L Br., (en
colabo..-el6n con ~dico lntemaeionel, F'rankfurt
/)1), 1986 , 307 pp.
(ineluye un pl"6lo¡o: "Anatelle elnea deutachenVor,1orte: Nlcaraaua, pp. 9/16),

a) Psychoenalytiacti,e GruppenU-,erapte • Praxia und _
th eoretlache Grundla¡en, Klndler T,schenbikher,
Nota: En IU CurrlcuJ,.. Vitae, Marll Langer ae~ l
al hacer referencia a eata tradu, -¡on a l ~
ª•
"eat.6 en au tercera edición·•
·
• Que-

Ontroducc161'1 a c.r¡¡o de Jtancy Caro llollander,
treduccl6n de Mar¡aret Hooke).
fr-H Aasoeiation Boo~lio Londres, 1989, 272 pp.

ª

e) Se publicó UNi parte en ltaliano, en la revhta"2-lcoterapta e 5eien:ie UU.ntiN, ~- . !!!!!:!·

J.3

d) En proeeso de publie11ei6n en francés

1)

(Parla).

Airea, lt? 4 • 243 pp.

ED!CIWES EN OTROS IOICWCAS:

b) ~ ~ ~ ~ Journey of a paychoana-lyat.

el JCeneiona Marle Langer en s u ~ ~ -(actualiu,;lo por ella en 1985), que a esa fechaestati. en prepar.ei6n una traducc16n al portu -g~a. a ser editada po r Trazo Editoni, Porto - Alegre.

,.

fÑot.a: Estati. prevJata una 5-, edicl 6
Íreed1ctón de Patdóa Mexicana)
n -•icana --La
• para la que ~rie •
n&amp;er eacribl6 wi. nuevo pr6lo¡o, eata vez aola Ne
he- tenido notlc1ae al respecto. Dicho pr6J ·
pe.--nece lll&lt;"dlto]
o¡o -

EDICIONES EN OTROS lOIOU.S:

Llbroa publicados por Marie Lan¡er
ra o editora científica.
• Coa,() CMpllado-

~ palcol6¡tco - En la terapéutica enae1'¡,n1.a e
inv.. ti¡aci6n.
•
·

!!

�,.

78

•l la. edlci6n, Nova, Buel'IOt

Aire■,

1959, 322 pp.

f) "Ap,ndica: evsluecl6n 1oclol6¡ice del .. 20 . Con
¡reso Pana.ericeno de hlcoanl.Ua!,M (Ho H In:'
dlcan loa autorea , siendo Probablam.ente COIIIO __ _
(.!M!!.), pp. 223/2)0,

ContribuclonH da llar-1• 1.an¡er.
a) "Prólo¡o ¡enenlN (an colaboracl6n con León - Grlntiera y l:liil1o Rodri~), fechado en ae.yo de
1959, pp. 1/2 .

3 ) Cuestionamos 1!) - Dociaentos de crl tlce
11 la ubica-cl6n act!Ull del Psicoanilish.
(llerte L&amp;n,:er, compiladora)

b) "Apllcaciones cUnlcu en la paicoterapla da V,!!
po" f!&amp;!!- l , pp . 5/9.

a)

e) lntroducc16n a la tercera parta: "Apllcacionetde la psicoterapia dal ar,.,po a la ense~u y a
la lnveatipci6n". ( ~ . ), pp. 195/199.
2) Pa1coanil111a en lu Américaa. El proceso anaHtlco.Traruiferencla Ycoñ'tr~reneb.
(En colaborllC16n con León Grinber¡ y billo Rodrl¡u6,
Loll 1utore1 etUn indicados coao "tditores clentífl-

de 1986),

a) la. edic16n, Pald6a Bueno,

Aire ■,

1968, 230 pp.

Contrlbuclonea de llarle Lan¡er:
a) "Prefacio", p.15.
b) "Introduccl6n" (En colaboraei6n &lt;:on los
antea lndlcedo9), pp. 17/20.

autore■-

e) "El proceao anaHtico" (En colabor-t,c16n con Le6n
Grinberg, !ailio Rodrigo.Ji y Genevliva da Rodrlsu'l, pp. 93/106.
d ) "Sínces1, crítica" (aobre ~rta I: U proceso -psicoanall tico).
(En colebor11Ci6n con León Grlnber¡ y Eaillo Ro-dri¡ui), pp. 107/115.
a) "Sfotesi• critica" (1obrt perta II: Trlnaferencta y contratransfarenci•l (!!!!!! . ), pp . 211/222.

novieabre de

Contribuciones de Marie Lan¡er:
a) "Próloao", pp. 13/21.

b) 'Psicoanálllh y/o revolución social"
269.

eo1")
(Nota: cornaponde: a las actas crlticu dtl

"2o. Con
creao ~rice.no de Plllcoanillaia" , efectuado en ..:.
lueno9 Airea, antre d 31 de Julio y el • de qosto -

!;.;/dlci6n, Granice, Buenoa Aires,

b) la. edición, Granice, Bu~• Aires, enero de __ _
1972, 269 pp.

4

)

pp, 257/-

Cuestlonuoe (~) - PslcoanUisis in1t1tuc1onaJ 'J Psi
coanl.llais sin l"'tituei6n.
(Marte Lan,:er, COll'lpiladora)
a) 11. edici6n, Granice, buenos Aires , novinbre de
1973 , 279 pp.
Contribuciones de ,.._rie Lan,:er:
al "Próloao" (En colaboración con A ~ BaUJeo)
pp. 9/12 .
.b) "Algo -'• •obre la tortura" (En colaboración con
Al'll8Jldo Bauleo), pp. 93/94.
el "La aujer: aus l111itaclones y potencialldades",pp. 255/277.
(Hota; el artículo está techado abril de 1973).
(Nota: S. ha hablado de ediciOflas lnalesa y rrili\Ce•• de los Cuestlona1110a (.!, 'J 2) . en fon1111 total O __
co.ipllada . las que eetarlan en preparación)

l.4 Colaboraciones en libros colectivos.

�80

81

l) (•tolo&amp;[• p■icoeoNtlca.
Editor o •-llador: Arnaldo

4) Palcol0&amp;la l. ~ -

Raacov■ky) .

a} la. edic16n, Aeoclac16n P■icoanaUtlca Araentina.
Buenoe Aire■, 1948, 768 pp.
COntribuclone• de Narle Lan¡er:

a) '"Observacionea psicoanalíticas 1obre un caao decar-d1opat{a con lest6n valvular descOIIC)t'naada",pp. 167/173.

b) '"Paicoeniliai■ de la nterllidad f~n1.na" (En colaborac16n con C. c.trcamo), pp. 3'38/381.

e) "Alaunas aPortacione■ a la psicolo¡la de la aens
truaci6n", pp. 431/453.
d} "Alpectoe psicoan.alíticoa de al¡unos trastomoadel eebarazo", pp. 4!15/467.
1) "Probl.... paicol6&amp;1cos de le lactancia'", pp. 469/489.
(Nota: los artículos numerados b}, e) y e) hablan dleo publicados previamente en le Revi■te de Plicoan611a1e, cf. infra. Loa deús, encambTo:-t-~
lnédi tos. Kjl tiples tleaentos de los cinco ensayo■
contenidos en este libro fueron lue¡o tncorpcradoa-

a su ctlra, ya mencionada,
2) ~ ~

terapia

!!

~

~

~

l ~).

Con¡rf'ao i.atinoa,nericano

~ ~

Contribuciones a Marte Lan¡er:
a) '"Un rr-ecanisao de defensa en ¡n,pos preforaadoe".
~ ~

a}

!!.!!!!. Congreso Latlnoaiwricano.

la. edic16n, Chile, 1960.

Contribuciones de llarie Lan¡tr:
a}

e) la. edlci6n, Hol"M, Buenoa Alres, 196~, 141 pp.
b} 2a. edlci6n, Cale.me, Buenoa Airea, 1978, 261 pp.
(Nota: La eeaunda edición ae publicó con el thulode c.Ancer, ~ pakol6a;tco, rt¡urando coao edi tor el Dr. Jod Schavelzon).
Contribucionea de Narle Lan¡er:
al "El 11iedo a la muerte" (la, edtci6n pp. 119/ 141; 211. edición pp. 129/1851.
•

relación médico-paciente en cancerología" -(en colaboración con Isaac L. l.t.lchina).
articulo aparece en lea doa edt
clones del Ubro CQn el aolo noabre de Iuac L. W:
chtna. ts probabh que ae trate de una ernta de edición ya q1.1e Marte Lan¡er lo incluye en au Currt~ Vitae, actualizado por ella en 1985, ce,;¡;-;;:
crlto por ernb08, en colaboreci6n).
b) "La

( Nota: Este aeaundo

5) Ecuación ~ (13 cuentos de ciencia flcc16n por 9 palcoanal tataa).

•I la. edlcl6n, Honoé, 1966,

pp, 200.

~-

a) la. edtti6n, Buenoa Aires, 1957.

3)

(Colaboraron en Hta obra: J. Schavebon, J . Bleaer,L. Ble¡er, l. L. l.uchlna 1 N. Lancerl.

'"Relaciones entre paicoanaliatas"

Contribuciones de Narie Lan¡er:
a) "Laa doa chicharra.a", pp. 29/33.
b) "El caablo", pp. 165/178.
EDICIONES EN OTROS IDICIIAS:
(Nota: In una carta del 14 de novie•bre de 1979, el
director de h revlata bela• Idea •. •!! !!:!ll:!!. l• _
..nciona a Narie Lanaer el envto de una ed1ci6n 1ue
ca de la "antropoloefa de la ciencia ficción lat1nO
...ricana", Por '1 recopUada. En la at ... se
cuentra inclulda la tractuc:ci6n del cuento "el c.,._

.n-:

�83

82
ganadora de premios internacionales, es muy probable que Marie Langer haya publicado algunos de sus
cuentos de ~ ~ (E:. 1 ~ ) o, au~
que es improbable, un cuento original).

bio". Asi1111B110 le aei'lala que podría publicarse u.na
edic16n flamenca y estadounidense de dicha compilación).

6) Teoría psicoanalítica

5!! !! ~ L Aporte

Kleiniano.

Contribuciones de Mal"'ie Langer:

(Nota: Se trata de la traducción de una obra de Ri-

a) "Psicoanálisis y ciencia ficción", pp. 134/185,-

chard Sterba, quien había sido su analista en Viena,
para la que Marie Langer escribió un ensayo origi-nal complementario).

de la edición original.
9) Le homosexualidad femenina.

-(Libro que recopI'ia'eñsayos de A. Rascovsky, J. H.van Ophnijsen, E. Bergler, L. Rascovsky, R. Wittenberg y C. W. Socarides)

a) la. edición, Honné, Buenos Aires, 1966, 160 pp.

Contribuciones de Marie Langer:
a) "Aporte Kleiniano a la evolución instintiva" 1 PR

a) la. edición, Rodolfo Alonso, Buenos Aires, 1969,
143 pp.

119/156.
7) Los Ar¡entinos

!!! !!

Contribuciones de Marie Langer:
a) "Psicoanálisis de una mujer homosexual",

Luna.

(Libro colectivo)

Contribuc:iones de Marie Langer:
a) 111.os delfines no son tiburones"
8) Ciencia ficción - Realidad l Psicoanálisis.

~ l b r o coep'reñde"dosextensos ensayos de Eduardo

(Nota; Se trata de la reedición de un artículo pu-blicado en l a ~ _ ! ! ! Psicoanálisis, ~- !!!!!:!),
10) El Psicoanálisis frente a la gu:;rra.
(Reproduce la famOsacor"r'espon encia Freud/Einstein
y presenta contribuciones de varios psicoanalistas,
a nivel internacional)

Goli¡orsky y Narie Langer, respectivamente)

a) la. edición, Rodolfo Alonso, Buenos Aires, 1970,
240 pp.

a) la. edición, Paidós, Buenos Aires, 1969, 185 pp.

EDICIONES EN OTROS IDIOMAS.
a) Edición aumentada en francés del libro original,
a la que se dedicó todo el Nº 15 de la revista belga Ides .•.et Autres, Bruselas, (fecha cercana
a) 1976, 273 pp.
(Nota 1: Desconocemos el carácter del agregado de 88 páginas en relación a la edición original)
(Nota 2: Existe un docU111ento en que esta revista -agradece a Marie Lan¡er su colaboración en el Nº 16.
Tratándose de una famosa revista de ciencia-ficcióf\

pp. 60

/74,

a) la. edición, La Flor, Buenos Aires, 1968.

Contribución de Marie Langer:
a) "Carta a Einstein", pp. 127/136.
11)

perspectivas !!! salud mental :. Instituciones ,t
problemas.
(Compilador: W. R. Grilnson)
~

a) la. edición, Nueva Visión, Buenos Aires, 1973,-255 pp.

�85

84
Contribución de

Marie Lan¡er:

a) "Comentario" al articulo de Fernando O. Ulloa: Grupo de reflexión y ámbito institucional en loa
proaramas de promoción y prevención de la salud':

14) Antipaiguiatria l Política.
(Coordinadora: S y ~ c o a )
a) la. edici6n, Extemporáneos, México, 1979.

b) 2a. edición, lbid., 1984, 237 pp.

pp. 140/142.

12} ~ altern~tive !

Contribución de Mari e Lanaer:
a) "La mujer, la locura y la sociedad", pp. 172/184
(de 2a. edición).

!! Psychiatrie,

a) la. edición, Union Génerale d'Editi.ons, Paris,-1977.

15) Q!!_ Verarmung

~ Psyche.
(Compilador: Ewald H. Englert).

Contribuciones de Marie Langer:

a) "Paychanalyse, lutte de classes et santé mental~'

a) la. edición, Camapus Vela¡, frankfurt/Ne._. York,-

(En colaboración con Alberto Siniego y fernandoUlloa).
13) Razón , ~

1979, pp. 232
Contribucion de Marie Langer:
a) "Institutionelle Gruppenanalyse in der Arbeiterklasse", (En colaboración con A. Siniego y F. -Ulloa).

l ~-

(Libro con ensayos de f. Basaglia, l. Caruso, T. -Szasz, E. Verón, A. Suárez y G. Barrientos).
a) la. edición, Siglo XXI, México, 1978.
b) 2a. edición corregida, Siglo XXI, México , 1979,199 pp.
e) 3a. edición, ldem., 1980,
d) 4a, edición, ~ - , 1981.
e) Se. edición, Idem., 1983.
f) 6a. edición, ldem., 1983.
a) 7a. edición, ~ - , 1985.
h) Sa. edición, Taeiñ., l986.
i) 9a. edición, Idem., l988.
j) lOa. edición,ldem., l989 ,
Contribuciones de Marie Langer:
a) "Vicisitudes del 11&lt;&gt;vicniento psicoanalítico arge~
tino", 2a. edición, pp. 56/72.

16)

~

der ~ - Psychoanalyse ~ So2ialkri tik.
Herausgegeben von der Insti tutsgruppe Psychologie der Universitat Salzburg.

a) la. edición, fisher Taschennbuch Verlag, Fran -kf\Jrt am Main, 1984, 297 pp.

Contribución de Marie Langer:
a) "Der Widerspruch in der Lehranalyse'', pp. 155/-162.
17) El Psicoanálisis como teoría crítica y la crítica po
Titica al Psicoanffisi-•.-- - - - - - - - - (Compiladores: E. H. Englert y A. Suárez.

b) "Discusión", ~ - ,pp. 72/82.
c) "A l!IOdo de epilogo", ~ - , pp. 83/4.

a) la. edición. Siglo XXI. México, 1985, 275 pp.

�87

86

Contribuci6n de Marie Lan¡er:
a) "An'11■ia arupal institucional en la claae obrera" (En colaborac16n con A. Sinie¡o y r. Ulloa),
pp. 238/251.

1.5 COlaboracioneS en libros de otros autores.
1) Peicoaniliaia - Aspectos te6ricoe

lbid , • Vol. III, ---

5) "Sobre un detalle insignificante: el fumar duran
te el análisis", Tbid., Vol. IV, N! 2, 1946/7,--=
pp. 220/223.
-6) "Esterilidade psicógena", Impr. Méd., Río de Janeiro, 1947, N! 22, pp. 62/65.

l clinicoa.

(de Le6n GrlnborgJ

7) "Antisemitismo, paranoia y el testamento del doc

•a) la. edici6n, Paidós, Barcelona, 1981, 330 pp.

tor Ley", Reviste~ P$icoanálisis, Vol. V, N!
1947/8, pp . 93/99.

Contribuciones de Marie Lan¡er:
a) "El proceso psicoanalítico" (Escrito en colabor!.
rac16n con L. Grinber¡, D. Liberman, E. Rodri¡ué
y Qenevl•ve de Rodrl¡¡ué), pp. 58/71. (Nota: co~

rresponde a reedición de ensayo publicado en
!!! las Américas, ~- ~ }

~

b) •terminación del análisis didáctico" (Escrito en colaboración con L. Grinberg, Y L. G. de Alvarez de Toledo), pp. 281/297.
(Nota: corresponde a un relato oficial publicado en
1967 en l a ~ ~ Psicoanálisis.~-~).
2) ENSAYOS

boración con T. fernández) ,
N! 4, 1945/6, pp. 720/730.

{Publicados en diversas revistas especializ!_

das) ,l
1) ºPsicoanálisis de la esterilidad femenina''

(En-

colaboración con C. Cárcamo), ~ !!! ~
análisis, Vol. II, N! l, 1944/5, pp. 9/55.

l,

8) "Psicoanálisis de una mujer homosexual", Ibid. ,-

Vol. 5, N! 3, 1947/8 pp. 565/577.

--

9) "'Viaje al centro de la tierra' (Julio Verne). Una fantasía de adolescente". Ibid., Vol. VII, --

N! 1, 1949/50, pp. 3/9,
10) "El mito del 'niño asado'", !bid., Vol. VII, N!3, 1949/50, pp, 389/401.
-

11) "Le mythe de LI enfant roti", ~ e Fran)aise ~
Psychanalyse, 1952, Nt 16, pp. 509/517.
(Nota: se trata de la traducción del artículo N!
10).
12) ''Una sesión psicoanalítica", Revista de Psícoaná

!.!.!!!,

Vol. Vlll, N! 2, 1951,pp.°253/21~

13) "Dos sueños de analistas", lbid., Vol. JX, n! 3,
1952, pp. 355/358.
--

truación", Ibid., Vol. II, N! 2, 1944/5, pp. 211
/232.

14) "El espasmo de las trompas como origen de esteri
lidad: sus causas , mecanismo y tratamiento" (eñ
colaboración con R. P. Ochandorena), Jbid., Vol.
X, N! 1, 1953, pp, 103/115.
--

3} "Problemas psicológicos de la lactancia", Ibid.,
Vol. III, N! 2, 1945/6, pp. 222/239.

15) "Mecanismo de cefalea en tres psicoanalistas",-~ - , Vol. XI, N! 1/2, 195A, pp. 211/216.

4) í•Notas para el 'Romance de doña Alda'"

16) "Isabel I, reina de Inglaterra", Ibid., Vol. XII,
N! 2, 1955 pp. 201/227.
--

2) "Algunas aportaciones a la psicología de h men!!

(En col!

Se ¡9re96 en este rubro, en foru ncepdonil, ilguni entrevista o
urh de lbrie lan9er.

17) "Freud y la sociología" , ~ - , Vol. XIII, U! J,

�88

89
1956, pp, 212/219.

18)

"Barraba■ o la peraecucu6n por un ideal
Vol. XIII, N! 4, 195', PP• 545/548.

11
,

~

- ,

19) "La interpretac16n basada en la vivenoil contratransferencial de conexión o desconexi6n con elanalhado~•, lbid., Vol. XIV, N! 1/2, 1957, pp. -

31/38,

-

20) "ldeolo¡ía e idealización", Ibid., Vol. XVI, N!4, 1959, pp. 417/422.
--

21) "Ster1U1:J and envy", lnternational ~ ~ Paychoanalyais, 1958, N! 39, pp. 139/143, (se trate ele ponencia le{da en el Vi¡éairao CongresoInternacional de Psicoanálisis, realizado en Pa-

rh en 1957),
22) "Die • Gestal t' einer Gruppe unfruchtbarer Frau 1

en' , Zeitschrift ftir psycho-somatische ~ . ff! 5, 1958/9, pp. 53/62.
23) "Obituario: Heinrich Racker", Revista de Psicoanállaio, Vol. VIII, N! 3, l961~95/2g¡¡:--

24) "Psicoanálisis y ética", Ibid., pp. 268/276.
(Nota: este articulo necesita ser confirmado).

28) "El aporte de Melanie Klein al análisis didáctico", lbid. , N? 4, pp. 323/330.
29) "Obi tuary: Heinrich Racker", International Jour~ ~ Psychoanalyaie, N? 43, 1962, pp. 8 0 / ~
(Nota : Ya publicado en español. sf· N? 23).
30) "Selection cri teria for the training of psycho--

analytic students", ( Ponencia leída en el Con-greso Internacional de Psicoanálisis, Julio/ -Agosto 1961), !bid,, pp. 272/276.
31) "Otras técnicasº, Revista de la Asociación Argen

tina de Psicología y Psicoterapia de Grupo, Voi':II N! 2, p. 5 y sgtes.
32) '"Mesa redonda sobre teoría de la técnica'.', ( Conjuntamente con J. Puget y E. Teper), ~ M
Psicoanálisis, Vol. XX, N? 1, 1963, pp. 38162.

33) "Dificultades psicológicas del analista princi-piante", Ibid., Vol. XX, N? 4, pp. 333/345.
34) "Grupos ideológicos y grupos terapéuticos" (va-rios autores), Revista de la Asociación Argenti!!! ~ Psicología l Psic0tera"pia ~ ~ . Vol. II, N? 3, 1963, p. 5 y sgtes.

25) "Wiesencchaftstheoretiecher Bezugsrahhmen der -Gruppentherapie" (Scientific theoretical framework of group therapy). en: Internationale Zeitschrif für 8.rztliche Psychoanalyse (o Internationale ~ für Psychoanalyse), N? 11,-1961, p. 1/10.

35) "Symposium on the fonnation of symptoms and theformation of character. Contribution to the di!_
cussion" , International ~ ~ Psycho-analy!.!!J. N? 45, 1964, pp. 158/160.

26) "Experiencia con un grupo de muy corta duración",
~ ~ !! Asociación Argentina ~ Psicología
l Psicoterapia ~ ~ . Vol. I, N? l, 1961, pp.
29 y sgtes.

E. Teper) , Ibid. , N? 45, 1964, pp. 567/574.
{Nota : Se pliliÍicó posteriormente en español,
infra, N! 38)

27) "Algunos problemas en relación con la enseñanzade la teoría de la técnica" , (En colaboración con J. Puget y E. Teper), ~ ~ Psicoanáli!!!,, Vol. XIX, Nl 1/2, 1961/2, pp, 99/102.

36) "A iethodological approach to the teaching of -psycho-analysis" {En colaboración con J . Puget y

f.!.

37) "Critéres de sélection appl ic&lt;1bles a la forl!la--tion des étudiants en psychanalysP", ~ ~
~ de Psychanalyse , N? 28, 1964, pp. 7/27 .
(Nota: Ya publicado en inglés en el Internatio-!!!! ~--·•f.!.~' N? 30).

�90

91

38) "Resumen de W'la mesa redonda sobre limitacionesen grupos preformados", Revista de la Asociación
Argentina ~ Psicoloa;la ¡i&gt;sicote'rapia !!! ~ '
Vol. III, N! l, 1965, pp. 71 y sgtes.

39)

11

Paicologia de la mujer" (En colaboración con A.

A.berastury, E. G. de Gartl8 y A. Rascoveky), Re--

~ 2!_ Psicoanálisis, Vol. XIII, N! 1, 196~
40) ( Traducción al francés de artículo ya publicadoen el International Joumal ... , ~·, ~ • N! 35), Revue Franc;eise de Psychanalyse,N! 20, 1966.
pp. 2487253.
41)

11Ter11inaci6n del análisis didáctico" {En colaboraci6n con L. G. de A.lvarez de Toledo y L. Crinbera), Revi■ta de Psicoanálisis, Vol, XXIV, N! z

1967.

--- -

42) "Un enfoque metodológico para la enseñanza del Psicoanálisis" (En colaboración con J. Pu¡et y E. Teper), ~ - • N! 3, pp. 579/595),
43) "El analizado del a~o 2000", lbid., Vol. XXV, N!
3/4, 1968, pp. 617 y sgtes. - 44) Comentarios sobre: f. Morgenthaler: "lntroduc --

c16n a la •esa redonda sobre trastornos de la -identidad masculina y femenina tal como se obser
van en la práctica psicoanali tica", lbid., Vol.:
XXVII, N! 2, 1970.

--

45) TelTl8s especiales de las Terceras Jornadas del -Simposio sobre Escuela Argentina: "Actualización
del pensamiento psicoanalítico argentino" (Intro

ducción al Grupo C", "Teoría psicoanalítica y s0
ciedad" y "Criterios de salud y criterios de rei
lidad") (En colaboración con 13 psicoanalistas:
de la Institución), !bid., Vol. XXVII, N! 2, -1970. pp. 221 y sgtes-.-

46) Participación en el debate, luego de una confe-rencia de Maud Mannoni titulada: "La pedagogía,¿ciencia o política? (1972}, ~ Sigmund -

~~~ud, N!' 2/J, Buenos Airea, diciembre 1972, p.47) "Quel que pens1amo d1 quel ue voi
lla Psicoanalisi" (Lo que :ensamosp;~eiate de--

:•eP~~=~;e

8~~~e e1M:;1coanálisls),

p!~c~~:r;=

laboraciónconAÑña~do a::~;o ~~ 3, 1974. ( En c~
(Nota. Se trata de
lo firmad
una contestaclon a un artícudo "
o por D. B. Bass1n Y su equipo, titulad
Lo que pensamos del Psicoanálisis" publ
0 en una Revista francesa
Re
'
lC!
r1e Lan¡er había hecho un . ~ l cordemos que Ma-en espal'iol del hbro de es~;ºa~~/ la ed1c16n do "Prólogo" infra)
M
L
(f_!., aparta
¡
-- ·
arie anger se refiere 1 o que generó este artículo en Memoriaa.:. op.cit. • nota al pie de p. 102) -- •
(Este articulo es rnéd1to en español).
#

~1S:~;:oc1

48) "Política y Psicoanálisis" 1 Cambio

1975, Edit. Extemporáneos, México, ' 0

T

l

Nº l

.f. ' · ,-

il9) '_'El p~i~oanálisis al servicio de los aparatos -1deolog1c~~ del Estado o del cambio social" (Encola~rac1on con Ignacio Maldonado) ( 1976) • Pre
~ . (Gace~ de los Trabajadores de Salud ~
~l. Latrnoamer1canos en México), N! 2, Octubre/:
Diciembre 1982, pp. 4/10.
SO) ?sicoaná~isis y política: Vicisitudes del movim~ento psicoanalít~co argentino", ~ l ~

lisis Grupal (Revista de Psicoterapia y PsicoJo
gía social aplicada), N! l, Noviembre/Diciembre:
1976, Madrid, pp. 94/106.

51) "~ntrevista_a la ~ra. ~arie Langer" , ~ (Re-vista de Ps1cologia Ps1.coanal í tica), N! l, Sep-t1embre 1977, Nuevo León, México, pp. 85/')().
(Nota: Entrevista realizada por la direc("iÓn d
la Revista).
l"
52) "Experiencias con grupos terapéutico-didácticoscon estudiantes de Psicología Cl inic;i en el mar-

�92

93
co de su fonnaci6n univereitaria", tbid .• N! 2,-

Noviembre 19771 Nuevo Le6n, México,W- 37/44.
53} "Psicopatologia de la mujer", Clínica ~ Aniliaia

Grupal

(Revieta de Peicoterapíiy"l'iicolo¡ia -

social aplicada), N! 14, Enero/Febrero 1979, Ma-drid, pp. 44/64.

(Nota: Corresponde a clases dictadas por Marie Lan¡er en la Escuela Privada de Psiquiatría Social, de buenos aires, los días 7 y 14 de Octu--bre de 1965).
54) "La vejez, mi vejez", {fr8&amp;Jllentos de una charlacon Marta Acevedo, Haydée Birgin y Marte Lamas),

Fem., Vol. VI, N! 24, Agosto/Septiembre 1982, México, D.F., pp. 25/29.

55) 11 Memoria, storia e dialogo psicoanali tico: pensare. Colloquio con E. Guinsbera", Psicoterapia
e Scienze Umane, FAE, Revista S.R.L., Anno XVII,
N! 2, 1983, pp. 3/28.
(Nota: Corresponde al 3er. capitulo, II parte,del libro ~ . historia l diálogo psicoanalí

tico).
56)

-

Cuba, qué linda es Cuba", Casa~~ Américas,
N? 138, año XXIII, Mayo/Junio 1983, pp. 169/170,
11

Universidad, (Universidad Autónoma de Queritaro)
N! 25/26 Diciembre 1984/Marzo1985, Querétaro M6
xtco, pp. 40/43.
' 60) "Las dos chicharras" (cuento de ciencia ficción),

!:! Nave

~ los Locos, N? 8, Verano 1984, Morelia,
Mich., Mexico, pp. 12/13.
(N~ta: Se trata de la reedici6n, con autoriza--cion de la autora, de un cuento contenido en ellibro ~ ~ ) .

61) "Lo que el grupo me di6" (fechado México, Knero
1985), ~ Grupal, n! 2, Búsqueda, Buenos Aires,1985, pp. 123/132.
62) "Psicoanálisis sin diván", (1985) Casa de las __
~ . Ai'io XXVII, Enero/Febrero1981:-LaHaba
na, Cuba, pp. 32/35.
{Corresponde a conferencia dictada en la Casa de
las Américas, el 3 de Diciembre de 1985).
3) ALGUNAS PUBLICACIONES POSTUMAS.
l) "Carta a Adelaida y Roberto Retamarº (Cuba), del

27 de Julio de 1987, publicada en un suplementocul tura de un periódico ( no identificado) de Buenos Aires, el 24 de Diciembre de 1987.

sentación de la Revista "La Nave de los locos":
efectuado el 18/7/84. La Nave de los Locos, N!8, Verano 1984, Morelia:-M1:ch:°,Pp~2753":-"

2) "La vejez, nli vejez", fin de !..!&amp;.!E., (Buenos Ai-res), N? 8, febrero 1988, PJ), 11/12.
(Nota: Corresponde a reproducción de articulo/re
portaje de 1982, E:·~' N! 54).
-

58) ,.La cuestión judía en boca de Ronald Reag,an" ---

3) "Psicoanálisis sin diván", El Boletín de AMPAC -

57) Participación de Marie Langer en el Panel de pre

(carta a los lectores, resumida por la redacción
del periódico), ~ Más YnQ, del 24 de Septlem-bre de 1984.
(Nota: Carta firmada por Marie Lan¡er, entre otros, en representación de la "Agrupación Mexicana de Judíos Independientes")
59) "Nicaragua, salud mental y política" (En colaboración con Cristina Bottinelli y Leticia Cufré),

N! 25, del 14/6/88, México,O.~ 24¡~•
(Nota: Corresponde a reproducci6n de la conferen
cia ya publicada, E:·, ~ • N! 62).
4) "Soberanía y salud mental" (Fra¡mento final de _
ponencia inédita presentada al "II Encuentro de
intelectuales por la soberanía de los pueblos de
nuestra Aaérica", La Habana, Cuba, {¿1985?). La
~ ~ los ~ ' N! 1:, 1989, Morelia, Mich.

:=

�111
95

llé11co, pp. 30/36.
~}

;~o~~-del yo.

Aaor obJehvu, pr1111ano&gt;.

~ .....

1

·Paychoanal7sis and revolvUon in Latin AMrica"
{Narlc t.an«er 1nterviewed by Arturo Varchevker),
en Free AssociaUons, N! 15, Londres , 1989, pp,-

9) i... C. Bacon et ■ l; "A '1SYthotiomstie ;jurvey of _
the breast", Jbid .• N? 10, l9~ , pp. __

::~~=~~f

44/59.
( NotJI: Corresponde a entrev1ata reahzada en México en l:.nero de 1987 y aparentemente inéd1 ta).

10) Pappenhe.1111 , E. y 0weenley , M,: "Se¡iaration anx: f'I
ty in mothu and child'' , Ibid,, p. it',1.41c;.
-

6) "Psychoanaly31s wl thout the couch'', lbid., pp. --

60/66.

d

-

(Ilota: Corresponde a traducción inaleaa de confe

rencia antea 1nd1cada, c f'., N! 62 df!'l apartado:
"Enaayos" y N! 1 M 1 preÍente apartado) .
•l RESEÑAS (de libros y a rtículos, a carao de Marit Lanaer).

l) H. Nunbera: '"E&amp;o atren¡th and E¡o wuknes■" --{Fuerr.a y debilidad d4'1 Yo), f'n Rev.sta de Ps1co
oniluls, H! l, 1943, pp. 137/A.--- - - -

l U !•erba, E. y ·terta, ~.: · f.e'~•hoven and hia nep.
hew", ~ · • N! i.), pp, lJO/lS.?,
41 Powdemake'I", r. 8. y Frank, J. D. •·r..;,, psy..:.
terapy:, st1die~ on 11:iethodo.,,¡y vf re t?ar&lt; .1 l!llnd-:
theripy ', ~ - , pp. 1 ~¿¡: 14.

~- ~~e~r~ ~•: "A r:&lt;~U • n tr nsfe~er. ·e' , ~ - ,
1
8

!F. ÍOUJk•s • • H.:

2) B. Rank: ..~t-•e c-h1ld-ana,ys11 1,tands t.;jay "
(Sohre rl análisis infanti1 acloall, lb1d •• p.

138.

12 lilboorg, G.: "S,a--..md frei..d: h1 oplorat.ion Gf
the mtnd or "'.an", .!.!?.!.!!,, N? 11, p. ,,,.n.

1

{O.toe aú.n 11uy ine~pletos)

Krart, E.: ..An&amp;.!atla, t-en~, rcl Jao6n", lbid.
p. l84,
--

psyctioterapy", ~

--

lr."'.:-,4..,-t_..._'fl •, gr
-, p. 121.

p-ar •~yty

3) J. Brl~y: ''Psicoar.ál11ll y deli.to", en P■y&lt;'ho­
analytic Quarterty, 1~44, N~ il, p. iJ!&gt;.

17 Gesei~, A. y Aaatr-...:la, ~. S. : !'lev•1 ..-:ient. chc.1..,nosh, normal and abnorcal cl'lild dc.,,clopment" -.!!W!·, N! !~, 1958, pp. 114/S.
•

4) A. Car1'!18: "Ei método pa1coan■Htico de Jnttrp~...
tac16n de los suei"10s. Introducción a la pstcol&lt;'I

18) freud. A. y Burltn,¡h,u,, D.: "'Infan• ■ wlth, .• __ •
fat111l!es", ~ - , pp. ll"&gt;/16

¡ía c-,nírica"', f'n ~ . 1945, N! 14, p . 14~.

-

19) "-~.v.ero, W. I.: 'El . .tr1c1dai en ,a fan, ah •

_!!W!,, N! 16, 1S~9, pp. 84/~.

S,} A. Ceiru: "Paranoia y h0110sexualidad'", f'fl lbid. ,

p . 415.

--

~-) G.K(,,lrth: " Thf' Jew and Adolf llitler", er, Hevist1...
~ Pa1coanilis~1, T. V, S! l, )~1. p. ~
Loebl()wlt7-l.f'f'!nard: "The Je• aa Sy•b&lt;ll'', --•
lb1d., p. !&gt;25.

)) lt.

8) M. hhnt: "t·ruhe Entw1cklun¡ssad1tn des lchs ....
Pr1aare ObJt&gt;ktl l~be" ( Etapas te..,pr:tnas dtl des!

20

Raeker, H.: "Ps1c:Aná111ia de! esplr,tJ.. , Jhid.,
~i';' 11. 1960, pp. ,201; ►1.
-

21) Racker H.: "Al¡unas cona1deMICl?ne
::&gt;bre J• per
aonahdad de Freud", ?bid., N! 18 , 1961 , p. '-'-:
c',d Racker H. ~ "Técnica analítica y el ~soc;uia."10 Jfl
conaciente del analista", ~ - . p. ,'6ti,
-

�9'/

::!1) Haicker H.: "Estudios sobre técnica psicoanalíti-

Benedi to y F. Saal :
Psicología: Ideología l Cienci;,.1 1 Mf:xic-o, l'J7'\
pp. XI a XIII (fechado: Nhico, D. ~-., Mayo de
1975) (Este libro ha tenido inn11n&lt;'rl'lblt·s niediciones).

ca", lbid., p. 260.
1.4) Balint, E.: "Training as an ímpetus to ego development", Psychoanalysis Forum, N! 2, 1967, pp.-

n)/65.
25) l.iberman, O.: "Entropía e información en el proceso terapéutico", Revista de Psicoanálisis, N!-

6) Prólogo a Jo~é Perrfs: ~

5) PROLOGOS, PREFACIOS V PRESENTACIONES.
A) ~ libros propios:
(Ya indicados en lo que precede).

B) A libros~ o t r o s ~ :
1) Presentación de la edición castellana de Karl

Abraham:
Psicoanálisis Clínico, Hormé, Buenos Aires, 1959, pp. 7/8.--l.eón Grinberg: ~ 'i. Dt&gt;presión,Ed . Paidós, Buenos Aires, 1963, pp. 11/12.

2) Prólogo a

g p!"oblerna ~ ~ sciente, Granica, Bu~nos Aires, 1972, pp. 11/

J) Prólogo a F' .B. Bassin:

-1.-.--

Wota: Este libro fue traducido al español ainstancias de Marie Langer, luego de su en -cuentro con Bassin en la URSS en 1971, por -considerar importante la apertura de- la ciencia soviética a la probl emática del incon --sciente, pese a la evidente actitud antifreudlana y antipsicoanalítica del autor) .
4) Prólogo a Raquel Soifer: Psicología del embarazo, pa-rto y pue-rperio, Karg1eman, B'ueno's=-

l'tres, -rn7t, -pp.¡J7W (fechado: Buenos Ai-res, Sept i enibre de 1971).
5) Prefacio a N. A. Braunstein, M. Pasternac, G.

l

l2 ~ .

fon-

jo de Cultura Econónica, México, l'Jt,•~. pp. ll/
(fechado: México, D. f' •• Ago!; •.o d1• l '18A).

l '.I'

2&lt;, l9&lt;7, pp. 68/70-.-- -

71 Prólogo a Emilcc Dio Bleich· ar: E::l U·r111nismoespontáneo ~ _!! ~ fEstudio~tr;lstornos narcisistas de la ft-11&gt;1n1dad), Adotraf, Madrid, 1985, pp . 11/HL
8)

Prólogo a H. Gómez Esteban y .:;. AnulivL:i: Mu~ . deseo l embarazo, Fvnd~mentos, M,;1drid~198S, pp, ll/1?,

���</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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