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ISSN: 2007-1175

CiENCiA UANL
Revista de divulgación científica y tecnológica
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

;:

IJRevistaCienc1a.
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.
m Revista CIE CIA UANL . ·

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Una publicación de !a Unit1ersidad Autónoma de Nuet10 León

Mtro. Rogelio Garza Rivera
Rector

M.A. Carmen del Rosario de la Fuente García
Secretaria general

Dr. Juan Manuel Alcacer González
Secretario de investigación científica y desarrollo tecnológico
Directora: Dra. Patricia del Carmen Zambrano Robledo
Editor responsable: Lic. José Eduardo Estrada Loyo
Consejo Editorial
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Sentido socia!:
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Ciencia UA L Revt,rn de divulgaciún cientifíca )' recnolúgica Uni\-ersidad Aurúnoma de

ue\-O Leún, Año 20, N° 85, julio-

septiembre de 2017. Es una publicación rrimesrral, ed itada por la Uni\·ers id ad Autúnoma de Nuern Leún, a través de la Dirección
de Investigación. Domicilio de la publicación: Biblioreca Universitaria Raú l Rangel Fría.i, Alfonso Reyes 4000 norte, 5° piso,
Monterrey, Nue\'O León, México, C.P. 64290. Teléfono,

52 81 83294216. FaX: + 52 81 83296623. Editor responsable: Lic
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C.P. 64000, Monterrey, ue,'O León, México. Fecha de terminación de impresión: 7 de julio de 2017, riraje: 2,500 ejemplares.
+

)0:,é Eduardo E.itrada Loyo. Resem1 de derechos al uso exdu,;ivo

Distribuido por: Un.i,"ersidad Autónoma de uevo León, a través de la Dirección de lm"eStigación, Alfon.,o Reyes 4000 norte,
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�CO

ITÉ EDITORIAL

COMITÉ DE DIV LGACIÓ

CIE CIAS DE LA AL D

CIE CIAS DE LA AL D

Drn. Lomdes Garm Oca1ias

Dra. C. Gloria Ma1ia González González

CIENCIAS EXACT

CIE CIAS NATURALES

Dra. Ma. Aracelia Alcor/a García

D1: e1gio Moreno Limón

CIE CI

D1: R oque Go11z.alo Ramírez loz.ano

CIE CIAS ACROPECUARI
D,: Hugo Bemal Barragán

CIENCIAS

CIE CIAS EXACTAS

ACROPEC ARIAS

ATURALES

D1: Rahim Fomughbakhch Pournavab

Dra. Nora Elizondo Villarreal

CIE CIAS OCIALES

CIE CIAS SOCIALES

Drn. Vero-nika

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ieglin

INGE IERÍA Y TEC OLOGÍA

I GE IERÍA Y TECNOLOGÍA

Dra. María, Idalia del Consuelo Gómez de la Fuen/e

Yolanda Peiia

CIENCIAS DE LA TIERRA
D1: Carlos Gilberw Ag11ilar Madera

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. julio-septiembre 2017

3

m

�06.
07.
1 o.

13.
SUSTENTABILIDAD
Sísmica 4D, nueva metodología para la administración
de yacimientos petroleros

16.

Víctor Eduardo Infante Pacheco

CADÉMICOS
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27.

37.

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'

48.

�CONTENIDO
54.
59.
65.
70.
73.
77.
78.
83.
86.

Algunos de los volcanes del noreste de México
José Jorge Arando Gómei

�ro EDITORIAL
a FCT-UANL celebra su trigésimo
tercer aniversario de permanencia
en 2017, pero sus raíces se remontan a unos dos años antes de la fecha que conmemoramos. En 198 1,
bajo la iniciativa de un investigador mexicano, en conjunto con un investigador alemán
y un grupo de becarios, hizo posible proponer la creación de la Facultad de Ciencias de la Tierra en Linares,
con todas las ventajas y desventajas que ello implicaba.
A lo largo de estos años se han puesto a prueba muchas
habilidades, competencias individuales y colectivas;
hoy, tenemos el orgullo de seguir creciendo académicamente para proporcionar una educación de calidad.
Particularmente, es una gran satisfaccion presentar esta edición de aniversario de la FCT en la Revista
CienciaUANL, como un producto grupal de los miembros del Cuerpo Académico de Modelado en istemas
Terrestres UANL-CA 243 , que cultiva cinco líneas de
investigación interdisciplinaria (modelación geofisica, geología aplicada, geología estructural y tectónica,
sismología pasiva y geobiología), mismas que se han
cubierto en esta edición especial con contribuciones invitadas externas e internas.
Este volumen lI es fruto del esfuerzo colectivo de
un grupo de docentes que trabaja con una meta en común, cuyo propósito final es consolidar la investigación para comprender mejor nuestro planeta, así como
para preservar la biodiversidad y la sustentabilidad de
la sociedad, pues hoy sabemos que las Ciencias de la
Tierra son fuente de soluciones reales a los retos que
enfrenta nuestro medio ambiente.
Esta edición reúne 16 contribuciones originales con
un objetivo educar para transformar, y la divulgación
es la vía fundamental. El presente volumen se compone
de cinco artículos de investigación integrados por una
revisión detallada de la exploración petrolera en nuestro país y cuatro trabajos que abarcan la geología regional de Zacatecas, la Sierra de an Carlos, la Formación
San Felipe y el Golfo de California. Las secciones fijas
de la revista incluyen tópicos que versan sobre la relatividad, origen de la vida, los volcanes de Nuevo León,
hasta temas ecológicos como la interacción océano-tierra o la herbivoría en México. También se incluyen por

m

6

'l.

lo menos tres contribuciones sobre sismología, tema de
mucha actualidad nacional. La mayoría de los artículos
son el resultado de investigaciones realizadas en la FCT
por diferentes profesores que han ido consolidando su
línea de investigación y, al mismo tiempo, colaboran
con otros investigadores de instituciones de alto prestigio a nive l nacional . En la mayoría de las contribuciones destaca de manera importante la participación
de tesistas y alumnos asociados a los diferentes proyectos de investigación de la UANL. En este volumen
queremos celebrar la continuidad de nuestra Visión y
Misión e impulsar el lema " Educar para transformar,
y transformar para trascender ', enfrentando los nuevos
retos de nuestra sociedad con un espíritu de servicio y
calidad.
Por otra parte, las contribuciones y ensayos de divulgación incluyen artículos que buscan documentar
para todo el público la importancia de temas geocientíficos en boga. En la sección " Al pie de la letra" hemos
incluido un texto básico que usamos a lo largo de toda
la carrera de Lngeniería Geológica en nuestra facultad
y en muchas carreras de universidades nacionales y extranjeras
eguro de que encontraran este número de mucha
utilidad para conocer de cerca o con más detalle La geología de Nuevo León, incluyendo otros paisajes geológicos de México, pues contamos con la participación
mayoritaria de profesores de la FCT, pero también de
investigadores de otras instituciones de educación superior de reconocido prestigio como el CGEO-U AM,
IC -UNAM, FES-U AM, ERNO-UNAM, UABC,

uv.
Finalmente agradezco la participación de los miembros del CA-UANL 243 que hicieron posible este volumen Dra. Elizabeth Chacón B., Dr. Gabriel Chávez
Cabello, Dr. Óscar M. Romero de la Cruz, Dr. Rosbel
Chapa Guerrero, y al colaborador M.C. Federico Viera
Décida

Dr. Sóstenes Méndez Delgado
DLRECTOR FCT

CIENCIA LIAHL / ~O 211. No. 85 Julia-sfptiE mbre 21117

�Backus y Johnson (2009) realizaron un estudio acerca
del secuestro del detritus de la concha de los moluscos
en las dunas costeras de Baja California Sur, utilizando
el bivalvo Megapitaria squalida, conocida como almeja chocolate, que se entierra en el sedimento, alcanza
su tamaño adulto en 4 o 5 años y forma grandes poblaciones en las arenas costeras, por lo que ésta constituye
la materia prima para la formación de granos de arena.

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Sonora

Los mismos autores realizaron estudios en dunas
carbonatadas en Punta Chivato, Mulegé y San icolás, todo en Baja California ur. Estas dunas presentan
fragmentos de conchas de moluscos transportados por
el viento, principalmente bivalvos con más de 70% de
carbonato de calcio de esas conchas.
Los bancos de almejas, los corales y las algas calcáreas coralinas están entre las más importantes fuentes
de material de carbonato de calcio a partir de las cuales
se generaran fragmentos de tamaño arena que al estar
sujetos a la acción del oleaje fonnado por el viento,
oleaje que arribará a la costa dando como resultado el
transporte litoral, alimentando a las playas y éstas, a su
vez, al quedar descubiertas durante la marea baja y sujetas a la acción del mismo viento, enviarán sus granos
más finos hacia los campos de duna
Para la porción centro sur de la costa este de la Península de Baja California (figura 1), el organismo que
por mucho supera a los otros grupos para finalmente
generar sedimentos tamaño arena son las algas calcáreas coralinas, conocidas comúnmente como rodolitos,
chicharrones o requesón, entre otros nombres curiosos,
pero todos ellos hacen referencia a su morfología o sus
características. Cuando se encuentran las algas calcáreas coralinas en el lecho marino están vivas (figura 2).

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1

Figura 1. Mapa de la Península y el Golfo de California, indicando las
localidades presentadas en el documento.

Figura 2. lmagen de un lecho de rodolitos en el extremo oeste de Islas
Coronados, a una profundidad de seis metros.

· uni versidad Autónoma de BaJa Ca l1 forn 1a,
Facultad de C1e nc1as Ma n nas
Contacto ledes ma¡,puabc.ed u.mx

CIENCIA UA/ll / ARO 211, Ne. 85, ¡ulic-sepliembre 2017

7

m

�NUESTRO APORTE
El presente reporte es resultado de la generación de
múltiples batimetrías, buceo autónomo, toma de muestras y análisis de laboratorio.
Desde el sur de Santa Rosalía hasta la lsla Espíritu
Santo frente a La Paz, la presencia de depósitos sedimentarios de origen biogénico, como arena de playa y
dunas asociadas a lechos de algas calcáreas coralinas y
conchas de moluscos, se ha documentado desde el Plioceno, hace más de 5 millones de años, hasta la actualidad (Johnson y Ledesma-Yázquez, 2009). El registro
estratigráfico incluye, entre muchos otros sitios, a Isla
Carmen, Isla Cerralvo (figura 3), Isla Coronados y an
Nicolás

Figura 3. Vista de un afloramiento de rodolitos fosilizados en la margen oeste de Isla Cerralvo. Escala en la parte superior derecha en
centímetros.

La distribución de los depósitos sedimentarios actuales asociados con un componente principal biogénico de hasta 84% de todos los granos, presenta una
relación espacial bien definida para el Golfo de California (Ledesma-Vázquez, Carreña y Guardado-France,
2012). Se sabe que los rodolitos en el Golfo de California muestran un estilo de vida rotatorio en bancos agitados por olas generalmente de 2 a 12 m de profundidad
o en lechos generados por la corriente por debajo de los
12 m de profundidad (Steller, Riosmena-Rodríguez y
Foster, 2009).
Los rodolitos requieren de movimiento rotatorio en
el sustrato marino dentro de la zona de penetración de
la luz del sol para alcanzar su forma esférica, alcanzando comúnmente tamaños de 2 a 11 cm de diámetro
(Steller, Riosmena-Rodríguez y Foster, 2009). Los lechos de rodolitos prosperan adyacentes a las líneas de
costa orientadas de norte a sur, que de alguna forma
están más protegidas del viento, pero que aún permiten la energía de corriente y oleaje suficiente para promover el crecimiento esférico. En contraste, las costas
este y oeste de islas como Isla Carmen, Coronados o
penínsulas como Punta Chivato, están expuestas a toda
la fuerza de los vientos del norte durante los meses de
invierno. En donde las planicies de arena mar adentro
proveen una abundante cosecha estacional de conchas,
que son llevadas a la costa para ser fragmentadas por
las olas. Alimentan a las playas y eventualmente son
transportadas tierra adentro por el viento, formando los
campos de duna, ubicándose hasta alturas considerables en la costa (figura 5).

La acumulación actual de sedimentos en la costa
también se presenta de manera abundante en diversos
sitios destacando El Requesón (figura 4), lsla Coronados, Punta Bajo, Bahía an Gabriel e Isla an José.

Figura 5. Vista al este, en la parte norte de Isla Montserrat, la playa
y las dunas que se presentan hasta 20 m de altura son formadas por
70% de fragmentos de conchas.

CONCLUSIONES

Figurn 4. Vista al noreste del Islote El Requesón. dentTO de Bahía
Concepción, la barra arenosa (tómbolo) está formada 84% por fragmentos de rodolitos.

mª

'l.

Para la región centro sur de la costa en el Golfo de California, los litorales orientados hacia el norte acumulan
depósitos biogénicos preferentemente compuestos de
conchas de moluscos resistentes en comparación con
otras orientaciones de los litorales. Las costas orienta-

CIENCIA LIAHL / ~ O211. No. 85 Julia-sfptiEmbre 21117

�les y occidentales de islas o puntas se enri quecen con
fragmentos de algas calcáreas coralinas. Este patrón de
facies ha estado activo desde el Plioceno en toda la región .

AGRADECIMIENTOS
El Cuerpo Académico de Geología Costera agradece el
apoyo recibido durante varias convocatorias. Luis Antonio Cupul Magaña reconoce el apoyo recibido de la
UABC para la realización de su año sabático.

REFERENCIAS
Backus, D.H., y Johnson M.E. (2009). Sand Dunes on
Peninsular and Island Shores in the Gulf of California
En: Johnson M.E. y Ledesma-Yázquez J. (eds.). Atlas of

Johnson, M.E., y Ledesma-Vázquez, J. (2009). Pliocene and Pleistocene development of Peninsular and
island rocky shores in the GuJfofCalifornia. En: Johnson M.E. y Ledesma-Vázquez J. (eds.). Atlas ofCoastal Ecosystems in the western Gulf of California. Tucson: The University of Arizona Press, 28-44 p.
Ledesma-Yázquez, J. , Carreño, A. , y Guardado-France. (2012). Biogenic Coastal Deposit'i: Isla del Carmen,
GulfofCalifornia. México: Facies, 59 (1) 1-10 p.
teller, D.L , Riosmena-Rodríguez, R., y Foster, M S.
(2009) Lining rhodolith bed ecosystems in the Gulfof
California. En: Johnson M .E. y Ledesma-Yázquez J.
(eds.). Atlas ofCoasta/ Ecosystems in the western Gulf
of California. Tucson: The University of Arizona Press
72-82 p.

Coastal Ecosystems in the western Gulf of California.
Tucson: The University of Arizona Press, 117-1 33 p.

CiENCiA UANL
Revista de divulgación científica y tecnológ ica
de la Unive rsidad Autónoma de Nuevo León

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Revista Ciencia UANL

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CIENCIA UA/ll / ARO 21l. Ne. 85. ¡ulic-sepliembre 2017

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m

�Patricia Ve lazco de León *

El registro fósil nos permite tener una panorámica general de la evolución de los diferentes grupos de organismos y los ambientes en los que han vivido. De esta
manera es posible estudiar cómo fueron las primeras
formas de vida de los organismos unicelulares en diferentes localidades del Precámbrico, hasta la explosión
de la diversidad de los invertebrados marinos durante el
Paleozoico y la invasión de las primeras traqueofitas al
ambiente continental . Esta diversidad, ligada a innovaciones morfológicas, anatómicas y reproductivas, tiene
su contraparte en las extinciones en diferentes periodos
que evidencian cambios climáticos, orográficos y tectónicos de los diferentes grupos en ambientes continentales y marinos.
Los insectos actores de estas líneas son la clase más
diversa en nuestros días (2-100 millones, depende de
los autores), tienen su registro más antiguo en el Devónico, en la localidad de Rhynie, Escocia (Penney
y Jepson, 2014 ). Son comúnmente conservados en el
registro fósil como impresiones y compresiones las
extraordinarias concreciones de Mazon Creek (Baird,
1997), carbonizaciones en !ignita del Cretácico, inclusiones en ámbar como las del Báltico, Chiapas y Dominicana_ La evidencia indirecta de su presencia, donde
quedó registrada su actividad, pertenecería a la categoría de icnofósi1es. Existen diferentes propuestas de
clasificación para estas actividades ( eilacher, 1953;
Vialov 1975; Labandeira y Currano, 2013), aquí nos
restringimos a mencionar las que registraron de manera
directa sobre las plantas_ La evidencia que han dejado los insectos de su interacción con las plantas está
bien documentada desde el Carbonífero, por ejemplo,
ovoposición endofitica en Calamites (Bethoúxs et al. ,
2004) la presencia de agallas en pteridospermas y Filicales, agallas de diferente forma y dimensiones, minas
rectas, alimentación en el margen y esqueletización.
' Un 1ve rs1dad Autonoma de Mex1co
velp~ty7,agmail.com

m 10

'l.

HERVIBORÍA MÉXICO
En México son escasos los registros de yacimientos fosilíferos de insectos, y más aún las localidades donde
se haya estudiado herbivoría. Galdámez et al. (2006)
y Galdámez (2006) reportan esta interacción en la Formación Atotonilco el Grande para el Plioceno, en el
estado de Hidalgo; comentan la presencia de tres tipos
de interacción en 34 hojas, menos de 10% de todas las
hojas revisadas. Las agallas de forma redonda y los
indicios de alimentación en el margen se localizaron
sobre hojas de Populus tremuloides

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figura 1 Agal las en Populus tremuloides de la Formación Atotonilco
el Grande, estado de Hidalgo (Plioceno).

Debido al tamaño y forma de las agallas propusieron
que insectos pertenecientes a himenópteros o dípteros pudieron haber sido los causantes. En la figura 2
se observa alimentación en el margen, en las hojas de
Quercus sp. dejadas por el aparato masticador de un
insecto, pero no se propuso orden. Para las minas onduladas, mencionan que pudieron haber sido realizadas

CIENCIA UAHL / ~O 211. No. 85 julio-sfptiEmbre 21117

�por dípteros de la fami lia Agromi=idae apoyado en su
grosor, además de no ser una mina muy elaborada. El
último tipo de alimentación registrado fueron los hoyos
en el género Juglans que pudieron haber sido hechas
por muchos ordenes de insectos con aparato bucal masticador, la flora mencionada vivió en los alrededores del
paleolago de Amajac (Arellano et al., 2005).

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. _______

............... •••··•··········---......

Figura 38 Reconstrucción de las galerías.

Figura 2. Alimentación en el margen en hoja~ de Quercus sp. Formación Atotonilco el grande, estado de Hidalgo (Plioceno).

Remontándonos a la era Mesozoica, cuando tuvieron su clímax las gimnospermas, Lozano-Carmona
(2012) registró la presencia de una galería de descortezador (figura 3).

Figura 4 Daño por alimentación externa en el .'!pice de pina de Otozarnites sp (CFZ Ot 87) de la Formación Zorrillo-Tabernas indiferenciadas.

ótese la zona oscura donde ocurrió necrosis del tejido.

En la figura 4 se puede observar un oscurecimiento que indica la zona de necrosis y la respuesta de la
planta, por lo que se propone que cuando esta hoja fue
comida estaba viva atada a la planta.

Figura 3.Galerias de un probable descortezador de la localidad Río
wni en la Formación Zorrillo-tabernas indiferenciadas

En la formación Zorrillo-Taberna indiferenciadas
del Jurásico Medio, Velasco de León et al. (2006) dan
a conocer las evidencias de herbivoría en otra localidad
de la misma formación en los géneros de Bennettitales
Zamites y Oto=amites donde se identificaron mordeduras en el margen de estos géneros.
CIENCIA UA/ll / ARO21l. No. 85. julio-septiembre 2017

Figura 5 Minas sobre hojas de Otozamites hespera.

También existen minas rectas (figura 5) sobre la lámina de Oto=amites hespera, se ha propuesto que este
tipo de minas están asociadas a un insecto monófago,
11

m

�puesto que después del Triásico las interacciones internas se hacen más específicas (Scott et al., 1992; Labandeira, 2006). Continuando con el Jurásico, Díaz y
Yelasco de León (20 I 7) han estudiado evidencias de interacción planta insecto en la formación Tecomazuchil
sobre hojas de Bennettitales y Caytoniales, donde se
reconoció la presencia de dos tipos de minas, mordeduras y agallas Podemos concluir que la información de
este tipo de interacciones nos habla de la diversidad de
insectos que existieron en el Jurásico Medio viviendo
sobre diferentes grupos de gimnospermas, Bennettitales, Caytoniales, etc. Para este periodo se encontraban
presentes diferentes tipos de daño como minas, agallas,
galerías, alimentación en el margen, que han sido relacionados con los órdenes coleóptera, lepidóptera y
díptera; además de que la selección de los géneros de
plantas consumidos eran más palatables. Este tipo de
daño también se ha registrado para el Jurásico de orteamérica, Australia y algunas comunidades de Europa Por lo que se puede proponer que en el Cretácico
y Neógeno, con el advenimiento de las angiospermas,
los actores prevalecen (insectos) y sólo cambia el escenario, además se sustituyen las gimnospermas por las
angiospermas.

REFERENCIAS
Arellano-Gil , J. , et al. (2005). Origen y características
geológicas del paleo-lago de Amajac, Hidalgo Revista
Mexicana de las Ciencias Geológicas, 22 (2): 199-2 I I.
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The Mazon Creek biota. Pp 31-5 1. ln hrica, C. W. and
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m 12

'l.

CIENCIA UAHL / ~O 211. No. 85 julio-sfptiE mbre 21117

�Hace más de I 00 años que en su Relatividad General, Einstein incluyó el versátil concepto de espaciotiempo con cuatro dimensiones. Para introducir en él
la geometría diferencial se parte del concepto de distancia. Tornemos un evento arbitrario xµ que denotaremos mediante sus cuatro coordenadas xµ=(x 1,x2,x2 ,x4 ) .
Empleamos aquí la notación x1,x2, etc., en lugar de las
coordenadas cartesianas, para enfatizar el hecho de que
se trata de coordenadas de sistemas no inerciales, en
general. Consideremos un segundo evento con coordenadas X"+dxµ, donde xf'«&lt;Í.r', es decir, el segundo evento se encuentra muy cerca del primero. En la Figura l
se ilustra esta situación, donde el espaciotiempo está
representado esquemáticamente corno una superficie
curva bidimensional

rencial esta matriz lleva el nombre de métrica En ca1idad de ejemplo, consideremos el elemento de linea
del espaciotiempo de Minkowski , el cual es usado en
relatividad especial y corresponde a la convención
xµ=(ct,x,y,=),

ds 2

=+

c 2 dt 2

+

dx 2

+

(2)

dy 2

dz 2 •

e puede concluir inmediatamente que la métrica
de Minkowski es diagonal y tiene la forma

)

.....

1

:· ··:

.....

(3)

.

1
Para un espaciotiempo arbitrario las componentes
de la métrica en general son funciones de las coordenadas. En geometría diferencial , con el tipo que se utiliza
en relatividad general se puede demostrar que toda la
infonnación geométrica del espaciotiempo se encuentra codificada en la métrica.
Fig ura l. Dos evento en el e.spaciotiempo separados por una distancia infin itesimal .

En geometría diferencial , la distancia o elemento de
línea ds 2 entre los dos eventos definidos anteriormente
se define como
4

ds 2

=

I

µ ,v;;;;;l

B11 (dx1 )2
+ 2912 dx l dx z

(1)

+ ...

+ B11(dx1)2,
donde gµv es una matriz simétrica 4x4 que depende de
cada espaciotiempo en particular. En geometría dife"Uni versidad Nacional Aut ónoma de Mex1co
Contacto. quevedo"mucleares.unam mx

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. julio-septiembre 2017

Una magnitud muy importante de cualqu ier espaciotiempo que se deriva de la métrica es la curvatura o,
siendo más exactos, el tensor de curvatura de Riemann.
Se puede demostrar que la curvatura depende de las primeras y segundas derivadas de la métrica con respecto
a las coordenadas. Veamos el caso sencillo de la métrica de Minkowski (3) Puesto que todas las componentes
de la métrica son constantes, sus primeras y segundas
derivadas son cero y, por lo mismo, se puede demostrar que la curvatura es cero. Decimos entonces que el
espaciotiernpo de Minkowski es plano. De hecho, se
puede demostrar que el único espaciotiempo plano es
el de Minkowski, teniendo como consecuencia que la
relatividad especial corresponde a una geometría plana.
En el caso de relatividad general, como ya mencionarnos, la métrica depende de las coordenadas y por

-----------------~~

13

m

�lo tanto sus derivadas son diferentes de cero y pueden
llevar a curvaturas diferentes de cero. De hecho, se puede demostrar que cuando la curvatura es diferente de
cero, el espaciotiempo correspondiente fomrn parte de
la relatividad general y puede llegar a tener un sentido
fisico específico.
Por otra parte, vimos que de acuerdo al principio de
equivalencia débil no es posible distinguir locamente
entre un sistema de referencia acelerado y un campo
gravitacional Esto llevó a Einstein a conjeturar uno de
los conceptos más importantes de fisica teórica, a saber:
Curvatura del espaciotiempo

=

fuer=a gravitacional

El signo de equivalencia significa que para conocer
la fuerza gravitacional es suficiente con medir la curvatura del espaciotiempo y viceversa. Por ende, si un
espaciotiempo es curvo, existe un campo gravitacional
que genera la curvatura.
Para detenninar en cada caso concreto la relación
entre la curvatura del espacioliempo y el campo gravitacional correspondiente, se utilizan las ecuaciones de
Einstein que se escriben de la siguiente manera:
(4)

Aquí G es el tensor de Einstein que depende de la
fN
métrica gµ,•y de sus primeras y segundas derivadas con
respecto a las coordenadas del espacioliempo. El tensor
de Einstein contiene solamente magnitudes geométricas y su cálculo explícito se obtiene a partir de la curvatura del espacioliempo. La parte derecha de las ecuaciones (4) contiene el tensor de energía-momento T
que depende directamente de magnitudes fisicas co,;~
la masa, presión volumen, etc. Consecuentemente, las
ecuaciones de Einste in tienen un sentido fisico muy
profundo ya que se pueden interpretar conceptualmente como

, = -8 nG
eeometna
e
4-

F'1sica
. .

(5)
81rG

La constante de proporcionalidad e" contiene la
velocidad de la luz en el vacío e y la constante gravitacional de ewton G, de forma tal que nos permite
relacionar la magnitud geométrica curvatura con magnitudes fisicas como la energía, presión, etc. Esta equivalencia entre magnitudes geométricas fue propuesta
por primera vez por Einstein para el campo gravitacional , pero hoy en día sabemos que es válida para todos
los demás campos conocidos en la naturaleza.

m 14

'l.

Técnicamente, las ecuaciones de Einstein (4) corresponden a diez ecuaciones diferenciales de segundo
orden para la métrica gµv· En principio, cada una de sus
soluciones debería describir el campo gravitacional de
alguna distribución de masa descrita por algún tensor
energía-momento Tµv . Hoy se conocen muchas soluciones exactas a estas ecuaciones, pero no a todas se les ha
podido encontrar su sentido fisico. Veamos unos pocos
ejemplos de importancia
Supongamos que nos encontramos en el cosmos a
cierta distancia r del centro de la Tierra y asumimos
esta última como una esfera sin rotación. Si nos preguntamos cuál es la métrica que describe el campo gravitacional en ese punto, las ecuaciones de Einstein proporcionan la respuesta en forma del elemento de línea
de Schwarzschild:

ds 2

=-

(1 - 2cGm
) c 2 dt 2 + 1 d;;m +
r
2

-7r

(6)

en coordenadas esféricas ,::l'=(t,r,9,rp).
En esta métrica aparece el parámetro m que es el
valor de la masa de la Tierra. Los experimentos indican
que esta métrica describe con buena exactitud el campo
gravitacional de la Tierra fuera de su atmósfera Con
esta métrica se pueden a su vez determinar las trayectorias de objetos pequeños como satélites artificiales
alrededor de la Tierra. Las predicciones de la teoría de
la relatividad concuerdan muy bien con los datos observacionales.
Otro ejemplo de solución a las ecuaciones de Einstein está dado mediante el elemento de línea de Friedmann-Lemaitre-Robertson-Walker que se puede representar en coordenadas esféricas como

ds 2

= -c 2 dt 2 +
r

a 2 (t) (dr 2

+

r 2 d-.9 2 + (?)

2 sin 2 {)d&lt;{J 2 )

donde la función a(t) debe satisfacer las ecuaciones de
Einstein que en este caso se reducen a:

~2
a

(dª)2 =

BnG

-3- e ,

dt

- -4 7r
3

(

p

(8)

+ 3 -Cp)
2 '

(9)

donde Q=Q(t) es la densidad de energía y p=p(t) es la
presión. Si ahora asumimos que nuestro universo se
puede describir como un fluido de energía Q(t) y preCIENCIA UAHL / ~O 211. No. 85 julio-sfptiEmbre 21117

�sión p(t), magnitudes físicas que podemos determinar
con base en las observaciones cosmológicas, la teoría
de Einstein predice que la métrica (25) junto con las
ecuaciones (26) y (27) describen la evolución del Universo. Las observaciones muestran que esta predjcción
es correcta.
Otra solución a las ecuaciones de Einstein predjce
la existencia de ondas gravitacionales a través de una
métrica que es un tanto más compleja para ser inclwda
en esta breve descripción La existencia de estas ondas
fue corroborada apenas en 2015, más de cien años después de su predicción.
Los ejemplos mencionados anteriormente muestran
la gran capacidad de predicción que tiene la relatividad
general como una teoría que describe el campo gravitacional. Aún existen muchos problemas por resolver en
la teoría de la relatividad y es por eso que en la mayoría de las grandes universidades del mundo se llevan a
cabo investigaciones de índole teórica y experimental .
A los lectores interesados en profundizar sus conocimientos de la teoría de la relatividad a nivel conceptual y técnico se les recomiendan los libros de texto
inclujdos en las referencias.

Figura 2. El anillo de Einslein_ Imagen generada por computadora
a partir de distorsiones causadas por un hoyo negro esféricamente
simélrico y sin carga (Alain Riazuelo, IAP/UPMC/CNRS, http://
www2.iap.fr/users/riazuelo/bh/APOD.php).

REFERENClAS
Misner, C. , Thorne, K., y Wheeler, J ( 1973). Gravitation. W H. Freeman and Company, USA.
Schutz B. (2009). A first course ;n general re/ativity
Cambridge University Press, UK.

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. julio-septiembre 2017

1s

m

�La metodología utilizada en la sísmica 4D se desarrolla
a partir de la sísmica 3D; la cual consiste en la adquisición de datos sísmicos tomados en diferentes tiempos.
Al efectuar el levantamiento de la adquisición de datos,
se formará un cubo sísmico con la información obten.ida
(tridimensional); cada vez que se repitan las mediciones, éstas deben coincidir en todas sus coordenadas; es
decir, el cubo sísmico más reciente deberá coincidir en
todos sus puntos con los de los anteriores. El lapso de
cada levantamiento sísmico es determinado de acuerdo
a los programas estratégicos de cada empresa petrolera;
esto puede ser cada año, cada dos o cinco años.
Desde hace 20 años, la sísmica 4D se ha venido utilizando de manera exitosa como respuesta a la presión
ejercida por las condjciones económicas mundiales.
Durante este tiempo ha logrado un gran desarrollo, cuyo
objetivo está dirigido a obtener la máxima recuperación
de hidrocarburo existente en los yacimientos, ofreciendo grandes beneficios para el control administrativo y
de la toma de decisiones durante la explotación (Alaminjokuma y Ofuyah, 2017; Lurnley y Behrens, 1997;
Lumley, 2001 ; McClenaghan et al. , 2012· Olav, Lasse
y Landrn, 2009).
Este trabajo pretende mostrar el estado actual de
la sísmica aplicada en el monitoreo en tiempo real y
administración de los yacimientos petroleros, así como
los beneficios aportados mediante la modalidad de la
Sísmica 4D; asimismo, se mencionan algunos de los
casos en los cuales se ha empleado con éxito.

DESCRIPCIÓN DE LA
METODOLOGÍA
Cuando se inicia la explotación de un yacimiento, y
conforme va pasando el tiempo, éste sufre diferentes cambios dentro del mismo, éstos se observan en
la modificación de la porosidad de la roca, la presión
del yacimiento, de igual forma se modifica la distribución de los hjdrocarburos en los intervalos productores
(Lumley y Behrens, 1997; Lumley, 2001 ). Además de
las pruebas dinámicas del yacimiento, es posible efectuar un seguimiento o monitoreo de los cambios petrofísicos ocurridos durante la producción del yacimiento
(Lumley y Behrens, 1997; Lurnley, 2001 ; Olav, Lasse
y Landm, 2009).
La metodología sísmica 4D consiste en hacer la
adquisición de datos sísmicos 3D de manera repetitiva
sobre el mismo espacio de estudio (cubo sísmico) con
el fin de monitorear los cambios que sufre el yacimiento durante la explotación. iendo de especial interés el
cómo se va moviendo el fluido dentro del yacimiento
(Alaminiokurna y Ofuyah, 2017· Lurnley y Behrens,
1997· Lurnley, 2001 ; McClenaghan et al. , 2012; Olav,
Lasse y Landrn, 2009)
La repetición de la adquisición puede ser planeada

ª. intervalos regulares de seis meses, un año o a cada
cmco años.
Esta metodología se ha utilizado con gran éxito para
tener un mejor control y administrar más adecuadamente los yacimientos, conociendo los cambios que va
experimentando el yacimiento, de esta forma se pueden
decidir acciones importantes para la recuperación de
los hidrocarburos (Alaminiokuma y Ofuyah, 2017; McClenaghan et al. , 2012; Olav, Lasse y Landr0, 2009).

' Univers idad Veracruzana.
Contacto v1nfante,nuv.mx

m 16

'l.

CIENCIA LIAHL / ~O 211. No. 85 Julia-sfptil!mbre 21117

�AVANCES EN LA METODOLOGÍA

4D
Se han realizado diversos proyectos de sísmica 4 D tanto en tierra como en mar, en nuestro caso nos enfocaremos a los estudios realizados en el mar.
Tradicionalmente, la adquisición de datos se lleva a
cabo desde la superfic ie del océano mediante un barco
sísmico que navega arrastrando una serie de pistolas
neumáticas (fuente sísmica), así como el arreglo de los
sismodetectores (figura J), todos éstos se localizan a
unos pocos metros por debajo del nivel del mar. Las
pistolas neumáticas producen las ondas sísmicas: las
cuales viajan desde la superficie del océano hacia el
fondo marino y continúan hacia el yacimiento y de éste
hacia a la superficie en donde son captadas por los sismodetectores.

Con el fin de mejorar la calidad de los datos adquiridos y disminuir el nivel de ruido sísmico, se coloca
en el lecho marino una red de cables con sismodetectores. Éstos permanecerán en el fondo del mar durante el
tiempo de explotación del yacimiento (McClenaghan et
al, 2012; Olav, Lasse y Landm, 2009).
El primer paso de esta tecnología consiste en colocar en el lecho marino la red de cables que contiene los
sismodetectores, a su vez los cables pueden ser colocados sobre la superficie de fondo marino o enterrados en
zanjas de alrededor de un metro de profundidad para
una mayor protección (figura 3) (McClenaghan et al.,
2012· Olav, Lasse y Landm, 2009).

Figura 3. Colocación de la red de cables que contienen los hidr6fono
en el lecho marino.

Figura 1. El barco sísmico arrastra una serie de pistolas neumáticas
(fuente sísmica) y sismodetectores a poca profundidad.

Como los sismodetectores se encuentran colocados
cerca de la superficie del océano, el oleaje y las propelas de los barcos (figura 2) adicionan ruido a la señal , el
cual deberá eliminarse posteriormente por un proceso
de filtrado.

Figura 2. El oleaje y las propelas de un barco causan ruido sí mico
en los datos.

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. julio-septiembre 2017

El segundo paso es la colocación de los instnunentos de medición en el fondo marino y conectar la red de
cables a ellos (figura 4), de tal forma que éstos permanecerán en el sitio durante toda la vida productiva del
yacimiento (McClenaghan et al. , 2012; Olav, Lasse y
Landr0, 2009).
Esto permite realizar un monitoreo sísmico en diferentes periodos de tiempo según se vaya desarrollando la explotación (Alaminiola.una y Ofuyah, 2017;
Lumley y Behrens, 1997; McClenaghan et al , 2012 ;
Olav, Lasse y Landrn, 2009).

Figura 4. Colocación de instrumentos en el fondo del mar y conexión
de la red de cables.

11

m

�El tercer paso consiste en colocar el cable que conecta los instrwnentos del área de estudio en el fondo
marino con la plataforma marina (figura 5), la cual recibirá la infomrnción y se encargará de retrasmitir la
información a las oficinas en tierra (Olav, Lasse y Landrn, 2009)
El cuarto paso es la adquisición de datos sísmicos.
Cuando se programe la adquisición de nuevos datos,
únicamente el barco que generará las ondas sísmicas
se moverá con las pistolas neumáticas, para realizar el
barrido del área de estudio (figura 6) (McClenaghan et
al., 2012; Olav, Lasse y Landrn, 2009).
Las ondas producidas por las pistolas neumáticas en
la superficie del mar viajan a través del agua y penetran
en las rocas, llegando al yacimiento donde éstas se reflejarán hacia la superficie.

Realizar la repetición de la adquisición de los datos
permite tener información reciente de la situación del
yacimiento, con lo cual se pueden tomar nuevas decisiones para las acciones a realizar en la administración
del yacimiento. De esta manera el modelo se actualiza cada vez que se adquieren datos nuevos. Lo cual
permite identificar las zonas en las cuales el aceite no
fluyó y permanece aún en el yacimiento (Alaminiokuma y Ofuyah, 2017; Lumley y Behrens, 1997; Lumley,
2001 ; McClenaghan et al., 2012; Olav, Lasse y Landrn,
2009)
Al observar los cambios de la movilidad del fluido
se puede identificar la continuidad de la permeabilidad
de la roca, así como las zonas en las cuales el aceite
queda atrapado sin que pueda continuar su camino hacia los pozos de explotación, esto da la posibilidad de
planear los mecanismos para una producción secundaria y mejorada (McClenaghan et al., 2012; Olav, Lasse
y Landrn, 2009).

ISchem He

o,

gr mi

Figura 7. Cuando las ondas sísmicas viajan de regreso, éstas son captadas en el lecho marino, siendo la señal de mayor calidad.
Figura 5. Cable que conecta a los instrumentos con la plataforma
marina la cual recibe la información.

Finalmente, la información adquirida costa afuera
se envía a la oficina en tiempo real, conforme ocurren
los eventos. Esto pennite tener un mejor control de la
administración del yacimiento durante la explotación
y de esta manera realizar la supervisión del comportamiento dinámico del yacimiento (Olav, Lasse y Landrn,
2009· figura 8).

Figura 6. Barco sísmico realizando el barrido del área de estudio y
generando ondas sísmicas mientras que los hidrófonos permanecen
en el fondo del mar.

Cuando las ondas sísmicas viajan de regreso, éstas
son captadas en el lecho marino, así se evita recibir la
señal sísmica con ruido originado por el oleaje y las
propelas (McClenaghan et al., 2012 ; Olav, Lasse y
Landrn, 2009).

m 1a

Figura 8. La información sísmica 4D recibida en las oficinas en tierra
permite monitorear los can1bios en el tiempo que experimenta el yacimiento durante su explotación.

CIENCIA LIAHL / ~O 211. No. 85 ¡ulia-sfptil!mbre 21117

�Desde el ámbito de la administración de yacimientos petroleros, en donde se busca la optimización operativa, la máxima recuperación de aceite y gas, y la
maximización de las utilidades económicas, la sísmica
40 juega un papel muy importante que ayuda en el desempeño de estas actividades (Alaminiokuma y Ofuyah,
2017; McClenaghan et al. , 2012; Olav, Lasse y Landrn,
2009).

CASOS DE ESTUDIO
La metodología sísmica 40 ha sido empleada en diversos campos petroleros, en este trabajo se mencionan
algunos de ellos.
El primer levantamiento de sísmica 40 terrestre en
igeria se efectuó en 2001 , en el delta del Rio íger,
y fue realizado por la compañia China National Petroleum , el cual fue un gran avance tecnológico en su
tiempo (Alaminiokuma y Ofuyah, 2017).
En 2003 se condujo el proyecto The Yalhall LoFS,
en el campo Yalhall , en el sector noruego del mar del
Norte. En este proyecto participaron diferentes compañías, como la British Petroleum , Oyo Geo pace y otras.
El propósito de este proyecto fue conocer el yacimiento
de una forma más exacta para incrementar la recuperación de aceite (Olav, Lasse y Landrn, 2009).
En 2010 se realizó el primer levantamiento de adquisición de datos de sísmica 40 O BC realizado en la
lndia, en el Campo Ravva por la Caim India Limited.
El estudio mostró buenos resultados para mejorar la
recuperación de aceite remanente en el yacimiento,
permitiendo el conocimiento para la planeación de un
sistema de recuperación adecuado a las características
del yacimiento (McClenaghan et al. , 20 12).

CIENCIA UA/ll / AIIO 21l. Ne. 85. ¡ulic-sepliembre 2017

CONCLUSIONES
La sísmica 40 permite llevar una supervisión en tiempo real de los cambios fisicos provocados por la explotación del hidrocarburo en los yacimientos petroleros
Perm ite vis ualizar zonas en las que el hidrocarburo
ha quedado atrapado y no fluye hacia los pozos productores. Con esto se puede diseñar una estrategia de
recuperación más óptima.
Esta metodología pennite tomar mejores decisiones, con mayor rapidez, con lo cual maximiza la rentabilidad del yacimiento .

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19

m

�--------1001-------,,.,,,,

SECCION
ACADEMICA
,,.,,,,

Exploración petrolera en el frente plegado Laramide de la Sierra
Madre Oriental
Petrología del magmatismo hipabisal periférico de la Sierra de San
Carlos, Tamaulipas
Controles estructurales en el emplazamiento de intrusivos ígneos
de Concepción del Oro, Zacatecas, México
Refinamiento de imagen sísmica aplicando filtros inversos de
atenuación
Cenizas volcánicas alteradas de la Formación San Felipe (Sierra
Madre Oriental) en Galeana, N.L.

m 20

,,.

CIENCIA LIAHL / ~O 211. No. 85 Julia-sfptil!mbre 21117

�--------100..,___1- Exploración petrolera en el frente plegado Laramide de la
Sierra Madre Oriental
Samuel Egui luz y de Antuñano*

RESUMEN

ABSTRACT

En el frente y pie de montaña de la Sierra Madre Oriental de Méx.ico hay hidrocarburos en superficie y subsuelo, en un sistema de pliegues anticlinales generados
durante la deformación del Cretácico Superior-Paleógeno, conocida como orogenia Laramide El análisis
del Sistema Petrolero para el frente plegado de la ierra
Madre Oriental indica la existencia de yacimientos de
hidrocarburos en varios plays que conjugan un estilo estructural combinado con una componente estratigráfica;
sin embargo, la adquisición sísmica apropiada para su
interpretación y costos altos de perforación inhiben la
inversión en una cartera de proyectos alternativos con
otras regiones menos complejas productoras de aceite y
gas. Los cinturones de pliegues y cabalgaduras a nivel
global poseen cuantiosos recursos petroleros, pero su
exploración es compleja y de alto riesgo.

in the front and on the foot of the Sien·a Madre Oriental, hydrocarbons are found. They 're found on the surface as we/1 as in the subsoil, in a system of anticlinal
ridges generated during the Late Cretaceous, known as
the Laramide orogeny The analysis of the oil system,
011 the folded fron t of SietTa Madre Oriental. indicates
the existence ofhydrocarbon deposits in severa/ plays,
which conjugate a structural style combined with a
stratigraphic component: however, the seismic acquisition necessa,y jor the intetpretation and high drilling
costs prevent the investment in alternative project portjolios alongside othe1; /ess complicated oiJand gas producing regions. On a global sea/e, jold and thrust belts
possess substantial amounts of oil resources, but their
exploration is complex and highly risky.

Palabras clave: sistema petrolero, plays, Sierra Madre
Oriental.

Keywords: oil system, plays, ierra Madre Oriental.

En el frente y pie de montaña de las cadenas plegadas
del globo terrestre hay prolíficos yacimientos de hidrocarburos; ejemplo de éstos son el campo Watertown, al
pie de las Montañas Rocal losas en Canadá su reserva
asciende a cuatro trillones de pies cúbicos (Tct) de condensado y gas. En esta franja varios campos han extraído más de 1OTcf de gas condensado y se estiman recursos adicionales superiores a 16 Tcf (Newson, 200 l ·
Bally et al. , l 966; Gal lup, 1954). En la faja plegada
de Wyoming, Estados Unidos de América, en el campo
Anshutz Ranch East (Jeffrey, 1984; White et al. , 1990)
se estimó una reserva extraíble de 4.5 Tcfy en el campo
Painter (Lamb, 1980) reservas de 100 MMbpe (millones de barriles de petróleo crudo equivalente), 85% de
aceite con 48° APl y 15% de gas.

En el frente plegado de la Cordillera Oriental en
Colombia el can1po Cuisiana descubrió 3 Tcf de gas y
1,700 millones de barriles de petróleo (MMbp) ligero
(Cazier et al. , 1995). En el campo Monte Alpi, en los
montes Apeninos de Italia, se descubrió aceite con una
reserva estimada en 600 MMbp (Paterson y Brown,
20 16). Los yacimientos de estos fre ntes plegados generalmente contienen aceite ligero y gas, en trampas
estructurales complejas, cargados de hidrocarburos por
rocas generadoras con riqueza orgánica madura generada por alteración térmica debida al sepuJtamiento
estructural, alojados en rocas almacén de carbonato y
siliciclástos, con porosidad primaria asociada a fracturas naturales y como roca sello generalmente lutita, lo
que significa que los elementos del sistema petrolero

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�funcionan en sincronía para la generación, migración
y acwnulación de aceite y gas (Dow, 1974; Magoon,
1989).
El frente plegado de la Sierra Madre Oriental
(SMO) se identifica por el rasgo fisiográfico que tiene
el incremento de elevación de la cadena orográfica y la
planicie de relieve bajo que yace en la margen inmediata de la montaña. La SMO se extiende por más de mil
kilómetros, desde los estados de Durango y Chihuahua
hasta la parte central del estado de Veracruz y su confluencia con el estado de Oaxaca (figura 1) La terminación noroeste de esta cadena plegada queda oculta
por rocas volcánicas del Cenozoico de la Sierra Madre
Occidental y la terminación sureste está en la Mixteca
y parcialmente la cubre la carpeta el Cinturón Volcánico Mexicano, entre Teziutlán, Puebla; Orizaba y los
Tuxtlas, Veracruz (figura !). La formación de la SMO
obedece al acortamiento de la cubierta sedimentaria
trasportada tectónica.mente durante el Cretácico Superior y Paleógeno, del periodo de deformación durante
la orogenia Laramide (Chávez-Cabello, 2005; Egui luz,
2007). En esta región hay numerosas manifestaciones y
yacimientos de gas y aceite.

ESTILOS ESTRUCTURALES Y
DOMINIOS ESTRATIGRÁFICOS
EN LA SIERRA MADRE
ORIENTAL
En La SMO se definen seis sectores: San Pedro del Gallo, Transversal de Parras, Saliente de Monterrey, Platafonna de Val les, Huayacocotla y Zongolica (figura 1),
cada sector se individualiza por variaciones en su estratigrafia y por deformación con dos estilos estructurales
extremos (Eguiluz et al. , 2000), un estilo formado por
pliegues con despegue (detachment) sobre un sustrato
de evaporita y otro esti lo constituido por pliegues por
doblamiento de falla (fault bend folá) , con despegue
en lutita, evaporita o esquisto, entre ambos estilos hay
una variación significativa de acortamiento, menor en
el estilo de despegue (aproximadamente 35%) y mayor
en el estilo por doblamiento de falla (40% o más). En
todos los sectores hay estructuras anticlinales asociadas a rampas laterales u oblicuas de cabalgamiento, que
transfieren el acortamiento y obliteran la magnitud real
del frente de cabalgamiento.
En los seis sectores en que se divide la SMO hay variaciones litológicas importantes (figura 2), controladas
por altos y bajos paleogeográficos que desarrollaron

m22

'l.

diferentes ambientes marinos de depósito. Sobre los
altos de basamento se desarrollaron facies de ambiente
somero depositadas tardíamente con respecto a facies
de ambiente relativamente profundo depositadas tempranamente. En general, las facies de agua profunda se
acuñan y cambian a ambiente litoral hacia los bordes de
bloques altos, con depósitos caracterizados por carbonatos y siliciclastos (Eguiluz y Aranda, 1983; Eguiluz
et al. , 2000; Carril lo-Bravo, 1971).

Figura I Localización del frente de deformación de la SMO. La linea
cortada en color rojo es un límite orográfico entre una morfología alta
en relación a las planicies topográficas bajas al pie de montaña. Geológicamente la SMO está formada por roca~ deformadas durante la
orogenia Laramide y por su relieve y características estructurales se
di vide en seis sectores indicados en la figura que incluye la ubicación
de lo bloques de basamento alto, cuencas y ciudades de referencia.

Figura 2. Características estratigr'dficas generales de los dom inios
sedimentarios a lo largo del frente de pl iegues y cabalgaduras de la
MO. En los bloques de basamento alto el desarrollo de plataformas
de carbonatos lagunares y en las cuencas sedimentarias que rodean a
estos bloques las facies evolucionan de ambiente somero a profundo.
Descripción detallada en el texto. Cuatro límites de secuencias sedimentarias de primer orden (SB) se reconocen: SB I Calloviano, SB
2 Jurásico-Cretácico, SB 3 Aptiano, B 4 Cenomaniano. Potenciales
niveles de despegue en evaporita, lutita o esquisto se muestran mediante las flechas rojas.

De acuerdo a la estratigrafía, para la SMO podemos identificar varios dominios sedimentarios (figura
2). El dominio sedimentario del Bloque de Coahui la
está compuesto por un complejo basal de sedimentos
del Paleozoico, cubierto por capas volcánicas e intruCIENCIA LIAHL / ~O 211. No. 85 Julia-sfptil!mbre 21117

�sivos Prejurásico Superior, sobre este complejo se depositan terrígenos litorales en el Aptiano (Formación
Las Uvas), cubiertos en sucesión tripartita por dolomía,
evaporita (Fomrnción Acatita) y carbonato (Formación
Treviño), restringidos por bancos en facies arrecifal
(Formación Viesca) para constituir en el Albiano y Cenomaniano Inferior a la Plataforma de Coahuila (Garza-González, 1973). Sobre esta plataforma, entre el
Cenomaniano uperior y el Paleógeno, se depositaron,
primero carbonatos arcillosos con arenisca (Formación
lndidura), sucedidos por la Lutita Parras y finaliza en
la cima una alternancia rítmica de arenisca y lutita que
representa sucesiones de cuenca de antepaís (foreland
basin) con espesor potente (Grupo Difunta).
Los niveles de evaporita y la sucesión estratigráfica de antepaís son niveles potenciales de despegue
estructural. El dominio sedimentario del Bloque de
Valles es representado por un complejo basal formado por esquisto y rocas sedimentarias del Paleozoico,
cubiertas por capas rojas Prejurásico Superior. Su cubierta sedimentaria está formada por una sucesión de
terrígenos y carbonatos de alta energía (formaciones
marga Miquihuana y Valle de Guadalupe), cubiertos
por la evaporita Guaxcan1á, que subyace a carbonatos
lagunares (El Abra) y de facies mixta (Tamasopo). Este
conjunto abarca desde el Valanginiano al Coniaciano
y constituye la Plataforma de Valles San Luis Potosí
(Carrillo-Bravo, 1971 ). La sucesión anterior es cubierta
por depósitos de antepais de las formaciones Méndez
y Cárdenas. Potenciales niveles de despegue estructural son los esquistos, evaporita Gua.xcamá y pelitas del
Cretácico uperior
El dominio sedimentario del Bloque de Córdoba
está formado por un complejo basal con esquisto y capas continentales de edad Prejurásico uperior, sobre
este complejo descansan terrígenos de facies litoral,
seguido de carbonatos lagunares (formaciones Orizaba
y Guzmantla) que abarcan en edad desde el Aptiano al
Santoniano y en discordancia erosiva le suceden terrígenos del Maestrichtiano y Paleógeno. Los esquistos
Precalloviano y terrígenos del Cretácico Superior se
aceptan como los niveles potenciales de despegue estructural.
En contraposición a los bloques altos de basamento,
están los bloques bajos que alojan las cuencas marinas
del Jurásico Superior, Cretácico y Paleógeno, con facies de ambiente más profundo en relación a las plataformas contemporáneas a las que rodean_ El dominio
sedimentario de la Cuenca del Centro de México se
distingue por un complejo basal formado por esquisto,
siliciclastos marinos y capas rojas de edad Triásico-JuCIENCIA UA/ll / ARO 21l. Ne. 85. ¡ulic-sepliembre 2017

rásico Medio, que descansan bajo una extensa distribución de evaporita del Calloviano-Oxfordiano y que
se reconoce entre las localidades de Real de Catorce,
.L.P. , Aramberri, Galeana, Monterrey, Saltillo y an
Julián, Zac., pero se acuña y cambia a facies litorales
hacia los bloque altos antes citados y desaparece la evaporita en el sector an Pedro del Gallo. La sucesión
Kimmeridgiano-Cenomaniano Inferior son carbonatos
y terrígenos en facies de cuenca, mientras que la sucesión Cenomaniano Superior-Maestrichtiano corresponde a facies regresivas de antepaís que migran en tiempo
y espacio en este dominio sedimentario. Al margen de
los bloques paleogeográficos altos hay acuñamientos y
franjas con cambios de facies entre el dominio de la
Cuenca del Centro de México y los bloques altos de
Coahuila y Valles. En el dominio de la Cuenca del Centro de México, el nivel de evaporita es un despegue
transcendental , pero en ausencia de él lo son los esquistos y rocas pelíticas Prejurásico Superior El dominio
sedimentario de la Cuenca de Tampico y Misantla tiene
un complejo basal formado por rocas ígneas, esquisto
y lechos rojos Prejurásico Inferior A partir del Jurásico
Inferior aparece la sedimentación marina (Formación
Huayacocotla), brevemente interrumpida en el Jurásico
Medio (Formación Cahuasas) y desde el Calloviano al
Paleógeno predominó una sedimentación marina de facies más profunda que somera.
Las facies más profundas de esta cuenca están en
la parte de Misantla y relativamente más someras en
la Cuenca Tampico Adicionalmente es posible que la
transgresión marina del Jurásico pudiera provenir del
Pacífico y posteriormente ensamblarse con la inundación tethisiana del ancestral Golfo de México (Cantú-Chapa, 1979). Los niveles potenciales de despegue
de este dominio sedimentario están en el Jurásico Superior (formaciones Santiago y Pimienta) y Cretácico Superior (Formación Méndez). En el dominio sedimentario de la Cuenca de Zongolica se especula que existe un
complejo basal con rocas metamórficas (sin nombre) y
capas continentales (Formación Cualac) que pudieran
subyacer a facies marinas del Jurásico Medio (Formación Taberna) En este sector aflora el Jurásico Superior (Formación Tepexilotla), Cretácico (formaciones
Tamaulipas Inferior y Superior, Maltrata, San Felipe y
Méndez) y Paleógeno, con potenciales niveles de despegue posiblemente en esquistos del basamento y rocas
pelíticas de las fonnaciones Tepexilotla y Méndez.

23

m

�PLAYS PETROLEROS EN LA

A

SIERRA MADRE ORIENTAL
Para que funcione un sistema petrolero convencional se requiere la existencia de elementos y procesos
(Magoon, 1989) Los elementos son: una roca generadora formada por uno o varios tipos de materia orgánica, con contenido de carbono orgánico apropiado que
alcance alteración suficiente para expulsar hidrocarburos. Una o más rocas almacén, con porosidad y permeabilidad, que permita alojar y fluir hidrocarburos en
ella. Una o más trampas como receptáculo geométrico
natural que aloje hidrocarburos y rocas sello con porosidad y permeabilidad bajas que impidan escapar los
fluidos para obtener yacimientos convencionales con
acumulaciones comerciales de aceite, gas o ambos. Los
elementos requjeren un proceso ordenado de depósito y
deformación que los acomode en sincronía para que se
originen condiciones de temperatura (60 a 180ºC) para
la generación, expulsión y migración del gas y aceite.
La confluencia apropiada de los elementos y procesos
en un área o región especifica para encontrar yacimientos similares, económicamente explotables origina la
concepción de un play petrolero.
Combinados los factores litológicos y estilos estructurales se pueden definir cuatro categorías de plays
para la exploración petrolera en el frente de la SMO
(figura 3), de manera similar como acontece al pie de
las montañas Rocallosas del Oeste de Canadá ewson, 2001).
Una categoría puede enfocar la exploración a estructuras fault bend fold, que en el subsuelo traslapan
a trampas estratigráficas dispuestas en cuñas sedimentarias y cambios de facies alojados en el bloque bajo
cabalgado. Esta categoría puede estar presente cuando
menos en los sectores Huayacocotla y Transversal de
Parras (figura 3A).
Otra categoría de plays se refiere a trampas múltiples, alojadas en escamas imbricadas derivadas del
estilo fault bend folds (figura 38) El sector an Pedro del Gallo y Zongolica son candidatos para explorar estos plays, ya que en la Plataforma de Córdoba
hay yacimientos explotados en este tipo de estructuras
(Mossman y Viniegra 1976). En el estilo de despegue
del sector Saliente de Monterrey hay pliegues angostos
y alargados muy fracturados como los anticlinales de
Loma Larga, Mitras y otros más (figura 3C). Un cuarto
play pudiera estar vinculado a zonas triangulares, que
se forman por escamas traslapadas como ocurren en los
sectores San Pedro del Gallo, Transversal de Parras,
Zongolica y Plataforma de Valles (figura 30).

m24

'l.

►

B

e

►

o
Figura 3. Estilos estructurales vinculados a plays petroleros. (A)
Pliegues/a11/t bend fold sepultan en el bloque cabalgado a trampas
estratigráficas con cuñas cambio de facies en bordes paleogeográficos. (B) Escamas cabalgada~ en pliegues tipo/a11/t bendfold alojan
trampas estratigráficas y cambio de facies combinadas con la deformación. (C) Pliegues con despegue generan trampas anticlinales con
fracturas en su cresta. (D) Trampas e tructurales múltiples en zonas
triangulares con pliegues por propagación de falla.

ÁREAS CON POTENCIAL
PETROLERO
En el núcleo de la MO y en el Altiplano Central, con
base en el conocimiento actual, las posibilidades de
encontrar hidrocarburos son remotas ya que las rocas
almacén y sello afloran y el basamento frecuentemente
está expuesto, sin embargo, por las características geológicas que se describen en este trabajo, el frente y pie
de montaña poseen interés para explorarlos (figura 4). A
lo largo de la franja plegada de la SMO, desde Durango
hasta Veracntz, hay manifestaciones de gas y aceite y
Petróleos Mexicanos descubrió producción comercial
de hidrocarburos en la Plataforma de Córdoba (Mossman y Viniegra, 1976; Ortuño et al. 2003) Las rocas
generadoras en, o aledañas del frente de la MO, tienen
materia orgánica de tipo algáceo, amorfo y herbáceo,
clasificadas de tipo I, Il y lll, propias para generar aceite y gas, concentrada en los niveles estratigráficos del
Jurásico Inferior (Formación Huayacocotla), Jurásico
Superior (formaciones antiago, Tamán, Pimienta, La
Casita y Tepexilotla), Aptiano uperior (formaciones
Otates y La Peña) y Turoniano (formaciones lndidura,
Agua Nueva y Maltrata)_
Cada sector de la MO tiene variaciones en el
contenido de carbono orgánico total (COT), las rocas
del Jurásico Superior (Formación Pimienta) alcanzan
valores de COT de 4. 15% {Río Apulco), mientras que
las rocas del Cretácico {Fonnación La Peña) tienen en

CIENCIA LIAHL / ~O 211. No. 85 Julia--sfptil!mbre 21117

�promedio 1.8% de COT, lo que indica un contenido general de COT de bueno a rico. La madurez de la materia
orgánica tiene variaciones a lo largo de l frente de la
cadena plegada, en general hay mayor alteración del
kerógeno en la parte norte que en la parte sur y también
esta alteración es mayor con respecto a los mismos intervalos estratigráficos del dominio sedimentario en el
pie de montaña, por lo tanto, el frente de montaña de la
MO posee condiciones favorables para "cocinar" la
materia orgánica, pero con una maduración tardía dentro de la ventana de generación del petróleo.

Figura 4. Áreas con potencial de gas y condensado, así como de
aceite y gas para los diferentes sectores a lo largo del frente y pie
de montaña de la S O de acuerdo al tipo de materia orgánica y su
madurez térm ica

En la SMO hay rocas almacén en carbonatos y si1iciclástos depositados en ambientes sedimentarios que
cambian de facies y poseen porosidad vinculada a fracturas naturales, lo que hace de estas rocas potenciales
reservorios para hidrocarburos, con sellos de evaporita,
lutita o roca compacta_ Es importante señalar que las
estructuras geológicas a lo largo del frente de la SMO
tienen variaciones en el porcentaje de acortamiento que
dependen de los niveles de despegue. Actualmente es
necesario reconsiderar el esti lo de defonnación de piel
delgada (thin-skinned) en un estilo con acortan1iento en
donde el basamento ha participado en la deformación
(estilo Laramide), este concepto de deformación de
piel gruesa (thick-skinned) no fue totalmente definido
y evaluado con anterioridad (Eguiluz et al. , 2000), pero
actualmente se reconoce en la Saliente de Monterrey
(Chávez-Cabello et al. , 2011)

CONCLUSIONES

almacén son carbonatos compactos y areniscas con porosidad primaria variable, pero con fracturas naturales
adquieren doble porosidad y penneabilidad. Las trampas estructurales son pliegues anticlinales relacionados
con fallas, pero hay cambios de facies o acuñamientos
para la existencia potencial de trampas estratigráficas.
Las rocas sello son lutita o rocas compactas con baja
porosidad. Las rocas generadoras son lutita con materia
orgánica o kerógeno tipo! , ll y lll , estas rocas tienen un
COT de I a 5%_La madurez térmica de la materia orgánica indica condiciones para generar desde aceite ligero
a gas seco. La sobreposición de escamas estructurales
aumenta la madurez de las rocas generadoras por sepultamiento y puede ser apropiada para generar gas y condensado en rocas del Cretácico uperior (Limón-González, 1986), mientras que este tipo de sepultamiento
para rocas generadoras de l Jurásico puede favorecer la
generación de aceite y gas. La migración y sincronía
de los elementos y procesos del istema Petrolero se
considera apropiado para la expulsión de hidrocarburos hacia las rocas almacén y por modelado geológico
ésta pudo ocurrir durante la etapa de deformación de
la carpeta sedimentaria de la SMO. La exploración petrolera de este cinturón de pliegues y cabalgaduras está
supeditada a la adquisición símica de montaña, con resolución apropiada para interpretar horizontes sísmicos
deformados e integrar la información geológica geofisica y geoquímica, dentro de un marco regional, bajo el
control del factor humano con experiencia_
Los datos anteriores demuestran la capacidad que
tienen los técnicos de Petróleos Mexicanos para lograr
con éxito la ex1&gt;loración de hidrocarburos en regiones
geológicamente complejas, con dedicación, conocimiento y entrega a su trabajo, atributos que en tiempo reciente han sido infundadamente cuestionados por
mezquinos propósitos contra los intereses de México.

AGRADECIMIENTOS
El autor de este trabajo agradece la invitación para
publicar en este número especial las ideas expresadas
aquí. A los revisores de este trabajo Gabriel Chávez Cabello, Rafael Barbosa Gudiño y Mario Aranda García,
por su aporte para mejorar datos y redacción del trabajo preliminar_A todas las personas que con su trabajo
contribuyeron para difundir el conocimiento geológico
de México. Al lector, que al invertir su valioso tiempo
en la presente lectura podrá evaluar la validez de este
trabajo.

Los elementos del Sistema Petrolero están presentes en

el frente plegado y cabalgado de la SMO formada durante el periodo de deformación Laramide. Las rocas
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Recibido: 04/ 12/ 16
Aceptado: 22108/ 17

CIENCIA LIAHL / ~O 211. No. 85 Julia-sfptil! mbre 21117

�--------lro------1- Petrología del magmatismo hipabisal periférico de la
Sierra de San Carlos, Tamaulipas
Luis Alejandro Elizondo Pacheco*, Juan Alonso Ramírez Fernández*

RESUMEN

ABSTRACT

El complejo hipabisal periférico de la Sierra de San
Carlos está constituido por cuerpos subvolcánicos con
una orientación principal NO-SE, emplazados en rocas
sedimentarias del Cretácico Superior en la parte occidental de esta sierra. Presenta una diversa gama de
rocas (pórfidos gabróicos, monzogabróicos, monzodioríticos, sieníticos, de sienita nefelínica y monchiquüas)
afectadas parcialmente por una alteración hidrotermal
de clorita + sericita + calcita+ epidota y cancrinita. La
geoquímica de elementos mayores y trazas nos indica
diferentes concentraciones de elementos litófilos debido a la fusión parcial en diferentes regiones del manto. De acuerdo a varias herramientas geoquímicas de
discrim inación, este magmatismo fue generado en un
ambiente tectónico de intraplaca
Palabras clave: Sierra de San Carlos, hipabisal, dique,
sill, intraplaca

The peripheral hypabyssmal complex of the Sierra de
San Carlos is built up ofsubvolcanic bodies in the main
directions NW-SE, overlying on sedimentary rocks from
Late Cretaceous in the western part of the sierra. Jt
presents a diverse range of rocks (porphyritic gabbros,
mon=ogabbros. mon=odiorites, syenites, nepheline syenites and monchiquites) that have been partia/ly afected by a hydrothermal alteration of chlorite + sericite
+ ca/cite + epidote and cancrinite. The geochemistry
of majar and trace elements, shows different concentrations of lithophile elements due to the partial fusion
in the mantle s different regions. According to severa/
geochemical discrimination tools, this magmatism was
generated in a tectonic intraplate environment.

A lo largo del tiempo geológico, procesos como la fusión parcial de rocas mantélicas y corticales, así como
los procesos de evolución por cristalización fraccionada, asimilación o mezcla de magmas, han sido los
causantes de la generación de rocas ígneas en diversos ambientes tectónicos (por ejemplo, dorsales centro-oceánicas, zonas de subducción, zonas de intraplaca
continental, orógenos de colisión). El estudio de estas
rocas requiere integrar información de campo, petrográfica, geoquímica y geocronológica, con el propósito
de establecer un modelo petrológico consistente. Estos
tipos de modelos son fundamentales para comprender
el rompecabezas geológico del planeta Tierra.

CUERPOS HIPABISALES: UNA
BREVE REVISIÓN

Keywords: Sierra de San Carlos, hypabyssmal, dock,
sil/, intraplate.

Este término ha sido aplicado a estructuras subvolcánicas emplazadas por inyección de magma generalmente
a profundidades menores a 3 km (Sen, 2014). Dentro de
esta categoría se pueden encontrar diques anulares, cónicos o radiales, si/Is (o diquestratos), apófisis y venas
(Winter, 200 l · Raymond, 2002). Comúnmente presentan dimensiones que van desde una escala milimétrica hasta unos cuantos metros, existiendo casos donde
han sido trazados a lo largo de kilómetros (Philpotts y
Ague, 2009}.

* Universidad Autónoma de

uevo León

Contacto: luisalejandroelizondopacheco@gmail com
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m

�Los diques son cuerpos delgados, tabulares y discordantes que cortan la estratificación, sistemas de fracturas u otro tipo de estructura preexistente, pudiendo
ocurrir de manera aislada o como enjambres radiales a
un cuerpo central (por ejemplo, un plutón o un edificio
volcánico). Los sills, por el contrario, son concordantes
y se encuentran emplazados acorde a la foliación o estratificación en rocas no plegadas (Blatt y Tracy, 1995)
120"

11 0"

100"

La variabilidad de texturas y tamaño de grano depende de su composición, espesor y velocidad de enfriamiento . Usualmente, las rocas hipabisales muestran
texturas porfiríticas, aunque en ocasiones se pueden
tener cristales alineados en los bordes a causa del flujo
de magma parale lo al contacto con la roca encajonante
(Philpotts y Ague, 2009).

906

ll\l

111.

Figura 1. (a) Distribuc ión de las diferentes provincias magmáticas de éxico incl uyendo las localidades que conforman la Provincia Alcalina
Oriental Mexicana. LC: La Cueva, CC : Cinturón Candela-Monclova, SP: Sierra de Picachos, SCC: Sierra de San Carlos-Cruillas, T: ierra
de Tamaulipas, PT: Planicie de Tampico, SO: Sierra de Otontepec, PS: Palma Sola, LT: San Andrés de Los Tw..1.Ias. Modificado de Viera-Décida
(2006). (b) Mapa geológico del área de an Carlos, Tamaulipas. Tomado de Rodríguez- aavedra (2003). (e) Mapa geológico del área de estudio
mostrando la distribución de los diques y si/Is en la parte occidental de la Sierra de San Carlos (recuadro rojo en b). Modificado de la carta
geológico-minera San Lázaro G l 4-C69 del Servicio Geológico Mexicano (2001 ).

Otra característica fundamental es que pueden desarrollar bordes de grano fino llamados márgenes de
enfriamiento (chil/ed margins), en virtud del contraste
térmico que existe entre el magma y la roca adyacente.

SIERRA DE SAN CARLOS,
TAMAUILPAS
La ierra de San Carlos es un complejo de plutones
alineados N O-SSE localizados en la parte occidental
del complejo magmático Sierra de San Carlos-Cruillas,
dentro de la Provincia Alcalina Oriental Mexicana (De-

m

2a

'l.

mant y Robin, 1975), en el estado de Tamaulipas, México (figura la). Los plutones que conforman esta sierra
fueron emplazados en rocas sedimentarias de l Cretácico lnferior y uperior durante el Cenozoico.
Litológicamente, puede ser dividida en tres sectores principales: (a) el norte, donde afloran monzodioritas; (b) el central, constituido por sienitas nefe linicas
y de feldespato alcalino, y (e) el sur constituido por
rocas gabróicas (Nick, 1988; figura lb). De acuerdo a
los datos geocronológicos que se tienen hasta la fecha
(Bloomfield y Cepeda-Dávila, l 973 ; Viera-Décida,
2006), se sabe que el emplazamiento de estos plutones
inició hace 43 .8 ± 1.3 Ma y pudo haber culminado hace
CIENCIA LIAHL / ~O 211. No. 85 Julia-sfptil!mbre 21117

�27 Ma. Aunado a esto, se destaca la presencia de un
flujo basáltico con xenolitos del manto (Treviño-Cazares et al. , 2005) en la parte este de la sierra, así como
numerosos diques y sills ordenados radialmente a los
plutones antes mencionados (figuras Jb-c).

nera considerable el panorama geológico que se tiene
actualmente.

Las estructuras hipabisales están emplazadas principalmente en lutitas de la Fonnación Méndez, con
orientaciones dominantes O-SE, O-E y O- E y se
concentran en un área de ~235 krn 2 cerca de las comunidades de San Lázaro, Guadalupe y Boca de Álamos.
También es posible encontrarlas, aunque en menor medida, cerca del borde de la sierra, cortando rocas pertenecientes a las formaciones San Felipe y Agua ueva.

Se realizaron muestreos en la zona usando como referencia la Carta Geológico-Minera San Lázaro G 14-C69
del Servicio Geológico Mexicano con escala 1:50,000
(Servicio Geológico Mexicano, 2001 ). Las muestras
recolectadas fueron utilizadas para la preparación de
lám inas delgadas y análisis geoquímicos En el primer
caso, se siguieron los procedimientos establecidos por
el laboratorio de preparación de la Facultad Ciencias de
la Tierra, UANL. El análisis petrográfico fue realizado
con w1 microscopio Leica DM750P mediante luz transmitida y las fotografias fueron tomadas con una cámara
Leica DFC295 utilizando el software Leica Application
Suite (LA ).

Se ha propuesto (Viera-Décida, 2006) que la Sierra
de San Carlos se desarrolló en un proceso magmático
en dos etapas. En la inicial hubo participación de una
componente de subducción que metasomatizó la placa
subcontinental y cuyos productos están representados
en los sectores norte y sur (monzodioritas y gabros), seguida por rocas generadas en un ambiente de intraplaca
(sienitas nefel ínicas y alcalinas y basaltos).
Esto se debe a que, en primer lugar, se tenía actividad magmática producto de la subducción de la Placa
Farallón bajo Norteamérica, después de la migración
del arco desde su posición original en la Sierra Madre
Occidental hacia el este de México. Después, a medida
que éste regresaba hacia el Oeste, permitió el ascenso
de material astenosférico enriquecido, formando así los
plutones con finna de intraplaca (Viera-Décida, 2006).
Los trabajos realizados anteriormente en el área
se han enfocado en los cuerpos magmáticos centrales,
generando de esta manera, información geoquímica y
geocronológica ( ick, 1988; Bloomfield y Cepeda-Dávila, 1973; Viera-Décida, 2006; Watson, 1937; Rodríguez-Saavedra, 2003). Por otro lado, la información
disponible para las rocas subvolcán.icas es escasa, contando sólo con reportes petrográficos donde algunos diques y sills son clasificados como pórfidos dioríticos y
gabróicos (Rodríguez-Saavedra, 2003).
Es clara la falta de in.formación sobre la porción periférica de la Sierra de San Carlos. Es por eso que el
presente trabajo pretende ser un aporte que contribuya
a una mayor comprensión del magmatismo en la zona.
Dentro de los aportes principales, destacan la clasificación petrográfica de las rocas que componen el
complejo hipabisal periférico, la distinción del ambiente tectónico donde estos magmas fueron generados, así
como información adicional que abre las puertas a la
realización de nuevos trabajos que ampliarían de maCIENCIA UA/ll / AIIO 21l. Ne. 85. ¡ulic-sepliembre 2017

METODOLOGÍA

Por otra parte, el análisis geoquímico fue efectuado por el método "4LithoRes' en los laboratorios
Actlabs (Ancanster, Canadá). Los elementos mayores
fueron analizados por espectrometría de emisión óptica con plasma acoplado inductivamente (ICP-OES) en
un sistema Thermo Jarrell-Ash ENVIRO ll, con una
precisión analítica &lt;2% Los elementos traza fueron
determinados por espectrometría de masas con plasma
acoplado inductivamente (lCP-M ) en un sistema Perkin-Elmer CLEX ELAN 6000, con una precisión entre
5y 12%

RESULTADOS
Características macroscópicas
Los diques presentan espesores que van desde ~30 cm
hasta -2 m y exhiben estructuras de capas de cebolla
(figuras 2a-b). A lo largo de los bordes se presentan
márgenes de enfriamiento, los cuales tienen un grosor
promedio de -20 cm y un contraste granulométrico con
respecto a la parte central. Por otra parte, se observó en
la roca encajonante una mayor competencia a la erosión en la porción inmediata al cuerpo hipabisal. Esta
condición podría estar relacionada al metamorfismo de
contacto generado durante el emplazamiento de este
cuerpo (figura 2b).
Los diques muestran diversas tonalidades a largo de
toda el área de estudio: (a) oscuras en el caso de pórfidos gabróicos, mon.zogabróicos y monzodioríticos, así

29

m

�como en monchiquitas; (b) grisáceas en algunos pórfidos monzodioríticos y monzoníticos; (e) verdosas para
pórfidos de sienita nefelinica (tingüaitas) y (d) blancas
para pórfidos sieníticos. Muestran texturas porfiríticas
muy marcadas, donde los fenocristales más comunes
son clinopiroxenos, anfíboles y feldespatos. Las formas
van de anhedrales a euhedrales y normalmente rondan
la escala milimétrica, pudiendo llegar hasta ~2 cm de
largo (figura 2c).
Los si lis ocurren de forma limitada en comparación
a los diques, poseen tonalidades oscuras, alcanzan espesores de ~6 m, carecen de márgenes de enfriamiento
y únicamente fueron reconocidos pórfidos gabróicos,
monzogabróicos y monzodioríticos (figura 2d). Tienen
texturas porfiríticas comúnmente representadas por fenocristales euhedrales y subhedrales de clinopiroxeno
y plagioclasa (~ 1 cm) dispuestos en una matriz de grano más grueso que los diques. Esto debido al enfriamiento más lento que experimentaron al tener mayores
espesores que los diques.
Un aspecto muy importante que resaltar es el reconocimiento de diferentes generaciones de diques y sil/s
a lo largo del área de estudio. Esto evidenciado por la
intrusión de diques en estructuras hipabisales preexistentes.

dispuestas de manera radial con respecto a los cuerpos
plutónicos centrales de la sierra. Dentro de este catálogo de rocas, es posible encontrar pórfidos gabróicos,
monzogabróicos monzodioríticos, monzoníticos, sieníticos, de sienita nefelinica y monchiquitas (figura 3).
Al ser un grupo tan diverso Iitológicamente, es claro que se tengan arreglos mineralógicos contrastantes.
Por un lado se tienen rocas con una mineralogía simple
(pórfidos gabróicos y monzodioríticos) donde minerales como la plagioclasa, olivino, clinopiroxeno y anfíbol juegan un papel muy importante (figuras 3a-b)
En cambio, existen rocas con mineralogías que pueden
considerarse exóticas debido a su rara ocurrencia. Un
ejemplo de esto son las monchiquitas, rocas que se caracterizan por tener fenocristales de anfíbol y clinopiroxeno de -4 mm, feldespatoides, así como una clara
ausencia de cristales de feldespato (figura 3c). Otro
ejemplo de esto son los pórfidos de sienita nefelínica,
rocas ricas en cristales de feldespato alcalino (sanidino), augita aegirínica y feldespatoides como nefelina y
sodalita (figura 3d).
Los tipos de texturas en este conjunto de rocas varían entre porfiríticas, porfiríticas con arreglos fluidales
y glomeroporfiríticas Los tamaños de grano son muy
variados, siendo comúnmente de grano fino a grano
medio. Esto en función del lugar donde se tomó la
muestra, es decir, en el borde (grano fino) o en el centro
del cuerpo subvolcánico (grano medio), así como del
tipo de estructura que se tiene, ya sea un dique o un sill.

Evidencias de alteración

Figura 2. Características generales macroscópicas de los diques y
ierra de
an Carlos. (a) Dique diorítico con textura de capas de cebolla. (b)
Margen de enfriamiento de -20 cm de espesor en un dique monzodioritico. (e) Fenocristales de sanidino de -2 cm de largo en un
pórfido de sienita nefelínica. (d) Sil/ monzogabróico emplazado en
lutitas de la Formación Méndez.
si/Is que componen al complejo hipabisal periférico de la

Variedades litológicas
El complejo magmático hipab isal periférico de la ierra
de an Carlos cuenta con una amplia gama de litologías

m

30

'l.

En campo, esta alteración se reconoce generalmente
por imprimir una tonalidad verdosa en los distintos
cuerpos subvolcánicos, afectando el aspecto de los
distintos minerales formadores de roca. Por otro lado,
bajo el microscopio, esta alteración se presenta con un
ensamblaje mineralógico de clorita + sericita + calcita
+ epidota en cuerpos subvolcánicos clasificados como
pórfidos monzogabróicos, monzodioríticos y monzoníticos (figura 4a). De igual manera, en los pórfidos de
sienita nefelínica y en monchiquitas, se reconocieron
bordes de reacción de cancrinita en cristales de nefelina
y sodalita (figura 46)
Es importante mencionar que solamente en algunos
casos la alteración que afectó a estos cuerpos hipabisales fue agresiva, con reemplazamiento total o parcial de
fenocristales de olivino, plagioclasa y clinopiroxeno,
así como de la matriz de la roca (figuras 4c-d).

CIENCIA LIA/ll / ~O 211. No. 85 Julio-sfptÍ! mbre 21117

�Evidencias de mezcla de magmas
Una serie de características propias de procesos de
mezcla de magmas fueron identificadas en diferentes
muestras. Entre éstas destaca, como la más común, la
zonación en cristales de clinopiroxeno y anfíbol (figura
5a-c). En el caso de los clinopiroxenos se presenta de

dos maneras: en la primera, con núcleos de color verde
y cristales con bordes color verde y núcleos incoloros.
De igual manera, en los anfiboles se presenta de dos
formas: la primera y más común, núcleos cafe obscuro
con bordes más claros; y la segunda, núcleos verdosos
y bordes color café.

Figura 3. Fotomicrografias de algunos ejemplos de las litologías que componen al complejo hipabisal periférico de la Sierra de San Carlos. (a)
Pórfido gabróico. (b) Pórfido monzodiorítico. (e) Monchiquita. (d) Pórfido sienítico. Todas tomadas bajo
. Abreviaturas: 01 : olivino, Cpx:
clinopiroxeno, PI: plagiocla a, Fk: feldespato alcalino, e: nefelina, Am: anlibol, Ch! : clorita, Ep: epidota, Cal : calcita, Ccn: cancrinita, SdJ:
sodalita, Op: opaco.

Geoquímica
Elementos mayores
Las muestras analizadas presentan un intervalo amplio
de SiO, (en% en peso) entre 44.37 65.30, además de
pérdidas por ignición (PPI) que van desde l.73 hasta
5.03%. Los pórfidos de sienita nefelinica contienen los
valores más altos de ap + Kp (14.75- 16.15 %) y
Alp3 (20.4 1-20.59 %), así como los valores más bajos
de TiO2 (0.28-0.32 %),
5 (0.04 %) y de #Mg (8.439.29 %). La única muestra de pórfido sienítico analizada presenta el contenido más alto de sílice (65.30%) y

Pp

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. julio-septiembre 2017

las concentraciones más bajas de Fe 2O 3toml MnO, MgO,
CaO. Una muestra perteneciente al grupo de los pórfidos gabróicos presenta los contenidos más altos de
Fep3toia1 (12.55%), MgO (15.98%), CaO (I 1.03%) y
de #Mg (74 .85%), al igual que los valores más bajos
de Alp 3, Nap y Kp. La muestra analizada de pórfido monzonítico presenta valores intermedios entre las
rocas menos evolucionadas y las más evolucionadas.
En el caso de los pórfidos monzodioríticos, existen
dos grupos con diferentes características geoquímicas.
Por un lado, se tienen altas concentraciones de Al 2 Q3
( 19.45%) y #Mg, mientras que en el otro se tienen mayores contenidos de TiO 2 , Fep/, MgO y CaO. Los va-

31

m

�lores arrojados para las muestras de monchiquita son
muy similares entre sí, siendo las diferencias más significativas el iO 2 y el PPl: 44.37 y 48 .31 % en el primero
y 4.41 y 2.68% para el segundo.
Elementos tra=a

Los pórfidos de sienita nefelinica se caracterizan por
tener las mayores concentraciones de Zr, Nb, Th, Rb
y U, aunado a empobrecimientos en Ba, Sr, P, Ti y Y.
Los pórfidos sieníticos muestran la relación más alta
de Rb/Sr (8.86), al igual que los valores más altos de

Hf (9.5 ppm) y los más bajos de Sr (96 ppm). Dentro
de los pórfidos gabróicos se encuentra una muestra, la
cual tiene los contenidos más altos de Cr (811 ppm), Co
(71 ppm) y Ni (347 ppm). Éstos son acompañados de
empobrecimientos en Ba y Sr, aunque en otras muestras, dichos elementos pueden tener concentraciones de
hasta 2 I20 y 16 I O ppm, respectivamente. En el caso de
los pórfidos monzodioríticos, son comunes altos contenidos de Ba (578-2200 ppm) y Sr (806-1610 ppm},
mientras que una de las muestras de monchiquita presenta las concentraciones más altas de Cs, Pr, d, Sm,

Figura 4. Fotomicrografias que muestran algunas evidencias de la alteración presente en los cuerpos subvolcánicos pertenecientes al complejo
hipabisal periférico de la Sierra de San Carlos. (a) Ensamblaje de clorita+ calcita+ plagioclasa + epidota presente en la matriz de un pórfido
monzodiorítico. (b) Borde de reacción de cancrinita alrededor de un cristal isotr pico de sodalita. (e) Reemplazamiento total de cristales de
olivino y plagioclasa en un pórfido monzodiorítico. ótese la fractura que hay entre estos dos cristales. (d) Muestra de pórfido gabróico con
fenocristales de olivino alterados a lo largo de sus bordes. (a), (b) y (e) bajo X; (d) bajo 11. Abreviaturas en figura 3.

Eu, Gd, Tb, Dy, Hoy enriquecimientos en Ba y Sr.
En la figura 6a se observa el diagrama multielementos (Sun y McDonough, 1989) con un patrón general
que tiende a descender de izquierda a derecha, con anomalías negativas muy marcadas en Ba, K., r, P, Hfy Ti.
Además, resalta que los enriquecimientos más grandes
de H FE (high-field strength-elements; Th, U, Nb, Ta,
Zr, y Lu) con respecto al Manto Primitivo los tienen

m 32

'l.

las rocas más evolucionadas (pórfidos sieníticos y de
sienita nefel ínica).
En general, el diagrama de elementos Tierras Raras
( akamura, 1974; Haskin et al., 1968; figura 6b) tiene
una pendiente negativa representada por un enriquecimiento en LREE (LaJEu ;a; 2.99-21 . I4 y LaJ mN
;a; 2.48- 15 25) con respecto a las HREE. El comportamiento de estas últimas es similar en todas las muestras (por ejemplo, semiplano}, variando únicamente la
CIENCIA LIAHL / ~O 211. No. 85 Julia-sfptil!mbre 21117

�razón de emiquecimiento con respecto a la condrita.
Aunado a esto, no se presenta ninguna anomaJ ía de Eu
(Eu/Eu* = 0.85-1. l l ).
Finalmente, con base en los diagramas tradicionales de discriminación tectonomagmática (Wood, 1980;

Meschede, 1986) se observa que las muestras de rocas
hipabisales caen en el campo de basaltos alcalinos de
intraplaca en cada uno de los casos (figura 7).

DISCUSIÓN

Figura 5. Fotomicrografias que muestran las evidencias de mezcla entre magmas presentes en los cuerpos subvolcánicos pertenecientes al
complejo hipabisal periférico de la Sierra de San Carlos. (a) Cri tal de clinopiroxeno zonado y con bordes corroidos en una monchiquita.
(b) Cristales euhedrales de anfibol zonados en una monchiquita (e) Bordes color verde en un cristal de clinopiroxeno incoloro zonado en un
pórfido monzodiorítico. (d) Cristal de plagioclasa con zonación oscilatoria en pórfido gabróico. (e) Cristales de plagioclasa con textura quench
en un pórfido monzocliorítico. (/J Cristal euhedral de anfibol con crecimientos internos de opacita en una monchiquita. (a), (b) y (e) bajo 11;
(d), (e) y (f) bajo X

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. julio-septiembre 2017

33

m

�IOfi&lt;I ~ - - - - - - - - - - - - - - - - - - ,

· MMehiquita
- P. gabróico
-- r. monzodiori1K'()
---· P, 11l011roni1leo
• P. de ie11i1a nefelini,~1

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111

b)
Figura 6. Diagrama multielementos y de Tierras Raras para los diques y si/Is del complejo hipabisal periférico de la Sierra de San Carlos. a) Diagran1a multielementos con datos analíticos normalizados
al manto primitivo con valores propuestos por Sun y Mcdonough
( 1989). b) Patrón de elementos de Tierras Raras con valores normalizados a condritas reportados por akamura ( 1974) y Haskin ( 1968).

El modelo geológico que se propone en el presente
trabajo, basado en la información colectada en campo,
la petrográfica y la geoquímica, sugiere que la generación de este complejo magmático hipabisal se llevó
a cabo en diferentes etapas, en un ambiente tectónico
de intraplaca con la posible fusión parcial de diferentes
regiones del manto, algunas de ellas enriquecidas en
elementos Iitófilos (¿manto metasomatizado?). Aunque no se cuenta con ningún dato geocronológico, se
puede inferir que el emplazamiento de este complejo
subvolcánico ocurrió en varias etapas, ya que en campo
fueron reconocidas diferentes generaciones de diques
y si/Is cortándose unos a otros. Estos diferentes emplazamientos podrían estar relacionados a las intrusiones
de cada cuerpo plutónico de la ierra de an Carlos.
Por otro lado, el hecho de plantear la fusión parcial de
diferentes regiones del manto se fundamenta en que no
existe una tendencia ascendente que relacione el enriquecimiento de elementos traza incompatibles con el
aumento del SiO,, aunado al enriquecimiento de elementos litófilos eii. ciertas muestras. De este modo, no
es posible establecer una relación genética directa entre
estas rocas.

Figura 7. Diagrama de discriminación tectonomagmatica de Th-HfTa de Wood ( 1980) y de Zr-Nb- Y de Meschede ( 1986) para las rocas hipabisales del complejo hipabisal periférico en la Sierra de San
Carlos. (a) Diagrama de discriminación Th-Hf-Ta. WPT: tholeitas
de intraplaca; WPA basaltos alcalinos de intraplaca; CAB: basaltos
calco-alca] inos; lAT: tholeitas de arco insular. (b) Diagrama de discriminación de Zr-Nb-Y. AJ y Al1: basallos alcalinos de intraplaca; Ali
y C: tholeitas de intraplaca; B: MORB tipo-E; D: MORB tipo- ; C y
D: basaltos de arco volcánico.

dían, se llevaron a cabo procesos de mezcla de magmas
y asimilación. Esto justificado con evidencias petrográficas contundentes, como la zonación en cristales
de clinopiroxeno anfibol y plagioclasa, bordes corroídos en cristales de clinopiroxeno, texturas quench
en plagioclasas y anfiboles opacitizados La zonación
en cristales indica la interacción entre dos magmas de
composiciones diferentes, mientras que los bordes corroídos y las plagioclasas con texturas quench, señalan
la coexistencia entre magmas de diferentes temperaturas. Esto último de acuerdo a la opacitización observada en anfiboles, ya que esto ha sido atribuido a nuevas
inyecciones de magmas calientes en otros complejos
del mundo (Plechov et al., 2008).

Se propone que a medida que estos magmas aseen-

m 34

'l.

CIENCIA LIA/ll / ~O 211. No. 85 Julio-sfptÍ!mbre 21117

�Otra característica importante en este complejo hipabisal es el ordenamiento radial que tiene con respecto
a la ierra de an Carlos. Es posible que estos cuerpos hayan aprovechado las fracturas radiales generadas
como producto de los esfuerzos verticales que ejercieron los lotes de magma que llegaron a fonnar la sierra,
a medida que estos ascendían y plegaban la secuencia
sedimentaria cretácica.
Después de que estos cuerpos subvolcánicos se emplazaron, experimentaron alteración evidenciada por
una asociación mineralógica de clorita+ sericita + calcita+ epidota en pórfidos gabróicos, monzodioríticos,
monzogabróicos y monzoníticos. De igual manera, en
los pórfidos de sienita nefelínica y en las monchiquitas se desarrollaron bordes de reacción de cancrinita
en cristales de nefel ina y sodal ita como resultado de
esta alteración. Es importante mencionar que la presencia de epidota y clorita nos indican que los fluidos que
generaron esta alteración tenían temperaturas &gt;250ºC
(Reyes, 2000).
Geoquímicamente, las rocas más evolucionadas
presentan anomalías negativas de P y Ti al igual que
una anomalía positiva de Zr, las cuales pueden relacionarse con los procesos de diferenciación magmática
que experimentaron tales rocas. Por otro lado, la presencia de anomalías negativas en elementos como Rb,
Ba, K y r (elementos móviles) podría estar ligada a
la alteración que afectó parcialmente a este complejo
hipabisal .
El hecho de que ciertas muestras estén fuera del
campo de intraplaca (WPA) en el diagrama Th-Hf-Ta,
se debe a que normalmente el Th tiende a concentrarse en mayor medida en las rocas más diferenciadas,
haciendo que éstas se acerquen a dicha componente
(Meschede, l 986). Cabe mencionar que algunas de las
muestras que no coinciden con el campo WPA son pórfidos gabróicos y dioríticos (rocas no diferenciadas),
siendo las mismas que presentan evidencias de mezcla
de magmas, sugiriendo la posibilidad de que este proceso sea el causante de dicho enriquecimiento.
Finalmente, cabe resaltar la presencia de rocas
lamprofidicas en el complejo estudiado, ya que la ocurrencia de estas rocas en México es suman1ente escasa
(Luhr, 1997; Orozco-Garza et al., 2013; Allan y Carmichael , 1984). El origen de este tipo de litologías es
generalmente atribuido a la fusión parcial de un manto metasomatizado (Luhr, 1997; AJlan y Carmichael,
1984; Rock, 1991 ), ya que suelen estar enriquecidas en
elementos incompatibles. Esto puede reforzar el modelo propuesto ya que se tienen ambas características,

CIENCIA UA/ll / AIIO 21l. No. 85. julio-septiembre 2017

la presencia de lamprófidos y enriquecimientos en elementos incompatibles (Cs, Ba, Sr, REE).

CONCLUSIONES
1.

Diferentes tipos de diques y si/Is fueron reconocidos en el área de estudio: pórfidos gabróicos,
monzogabróicos, monzodioríticos, sieniticos,
de sienita nefelínica y monchiquitas. Éstos presentan texturas porfiríticas, glomeroporfiríticas
y fluidales, además de una alteración que afecta
intensamente la mineralogía primaria.

2.

Evidencias petrográficas como anfiboles opacitizados, cristales de el inopiroxeno corroídos, texturas quench en plagioclasas, aunado
a cristales zonados de clinopiroxeno, anfibol
y plagioclasa, sugieren que estas rocas experimentaron procesos de mezcla de magmas o
asimilación. Estos últimos deben ser evaluados
más a detalle para ser corroborados.

3.

De acuerdo a los diagramas multielementos y
de REE construidos, así como a las características geoquimicas observadas en las muestras
analizadas, es posible concluir que no existe
una relación genética entre los miembros litológicos más evolucionados y los menos evolucionados dentro de este complejo.

4.

Con base en los diagramas de discriminación
tectonomagmática, se postula un ambiente tectónico de intraplaca para la formación del complejo hipabisal periférico de la Sierra de an
Carlos. Esta interpretación también puede ser
apoyada por los enriquecimientos observados
en los diagramas multielementos y de REE,
típicos de magmas generados en zonas profundas del manto.

5.

Se propone que estas rocas hipabisales fueron
generadas por la fusión parcial de diferentes
regiones del manto, siendo una de ellas potencialmente un manto metasomatizado enriquecido en elementos incompatibles.

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Recibido: 08/07// 7
Aceptado: 29/08/ 17

CIENCIA LIA/ll / ~O 211. No. 85 Julio-sfptÍ!mbre 21117

�--..100------1- Controles estructurales en el emplazamiento de intrusivos
ígneos de Concepción del Oro, Zacatecas, México
César Francisco Ramírez Peña* , Gabrie l Chávez Cabello*

RESUMEN

ABSTRACT

En la región de Concepción del Oro, localizada al norte de Zacatecas, aflora un conjunto de cuerpos ígneos
intrusivos del Eoceno-Oligoceno, emplazados siguiendo la configuración de estructuras de deformación
previas. Estos intrusivos presentan una composición
relativamente homogénea, consistiendo en granodioritas con variaciones locales a cuarzomonzodiorita. Los
rasgos estructurales presentes en la región indican la
ocurrencia de tres eventos geológicos principales: 1)
deformación de piel delgada durante el Cretácico Tardío, 2) magmatismo intrusivo y mineralización metálica durante el Eoceno-Oligoceno, y 3) exhwnación de
bloques de basamento en el Eoceno Tardío-Oligoceno
Temprano.

in the region of Concepción de Oro, located in the
north of Za ca tecas, intrusive igneous rock bodies from
Eocene-O/igocene hove surfaced and are formed according to the configuration of previous deformation
structures. These intrusive bodies present a relatively
homogeneous composition, consisting in granodiorile
with local variations to quart:. mon=onite. The structural traits, present in the regían. indicate the occurrence
of three main geological events: 1) thin-skinned deformation during the Campanian, 2) intnisil e magmatism
and metal/ic minerali=ation during the Eocene-O/igocene and, 3) basement block exhumation during the
Late Eocene-Early O/igocene.

Palabras clave: intrusiones ígneas, geocronología, mineralización metálica, Concepción del Oro.

Keywords: igneo1JS intrusions, geochronology, metal/ic
minerali:.ation, Concepción del Oro.

Las intrusiones ígneas se forman cuando un magma se
enfría y solidjfica antes de alcanzar la superficie terrestre. De manera general, cuando este fenómeno ocurre
suelen formarse distintos tipos de estructuras, las cuales se clasifican según la relación geométrica que guardan con la roca encajonante y respecto al dominio estructural que ocurre en cierta región (figura I; tabla l).
Depenruendo de la composición que tenga el magma,
sus condiciones de presión-temperatura, y el tiempo
que transcurra desde su emplazamiento hasta su cristalización final , se producirá una paragénesis mineral
específica, en diferentes proporciones lo cual servirá
como base para clasificar las rocas que se generen, determinar su edad y hasta su ambiente de formación.

composición de la roca en la que se emplace, la fugacidad de oxigeno y el régimen tectónico en el que sea emplazado el magma (Hedenquist y Lowenstem, 1994).

Un tema muy importante desde el punto de vista de
la geología económica es la generación de yacimientos
minerales dentro de o en las zonas de contacto de estos cuerpos intrusivos. Las geometrías y dimensiones
que tengan dichos yacimientos estarán directamente
relacionadas, entre otras cosas, con la composición del
magma parental , la cantidad, composición química-isotópica y temperatura de los fluidos mineralizantes, la
CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. ¡!dio-septiembre 2017

Figura 1. Diagrama esquemático que ilustra algunos de los diferentes
tipos de estructura intrusivas que ocurren en la naturaleza.

* Universidad Autónoma de

uevo León

Contacto: cesar.ramirezpn@uanl.edumx
37

m

�Tabla l. Definiciones de algunos ejemplos clásicos de estructuras intrusivas según van der Pluijm y Marshak (2004).
Cuerpos irregulares compuesto de una gran
Batolito
cantidad de pintones, emplazados a grandes
proflllldidades, que en conjunto sueleu alcanzar
uperficies de &gt; 100 1cm2_
Plutón

Dique

Lacolito

Lopolito

Sill

Srock

Estructura inb"l1 iva en fonna de gota de tamaño
moderado (pocos kilómetros). Por lo general, este
término es utilizado para definir a cualquier
intrusión, sín importar su tamaño o forma.
Intrusión de forma tabular que co11a
discordantemente una secuencia estratificad o
aue es subvertical en rocas no estratificadas.
Est111ctura hipoabi al que es concordante con la
estratificación en su base y que, durante su
emplazamiento, genera el abombamiento de las
rocas que le obreyacen, dando lugar a w1a
estructura tipo domo.
Intmsión magmática de aspecto tabular cuyo
techo está hundido en su parte central, lo que le
hace adquirir una forma convexa hacia la base.
Intrusión de forma tabular que se emplaza
paralela a la estratific,1ción preexistente, o que e
subhorizontal en secuencias no estratificadas.
Estructura inbusiva en forma imigular, de
tamafto pequeño que afloran en área de pocos
kilómetros.

La región de Concepción del Oro, en el norte del estado de Zacatecas, es un lugar en el que de manera natural pueden ser observados diferentes tipos de estructuras intrusivas, sus yacimientos minerales asociados y
la relación geométrica que los cuerpos ígneos guardan
respecto al dominio estructural de la región. En el presente manuscrito se describen las características principales de cada una de estas estructuras geológicas y
su relación con los eventos tectónicos que le han dado
forma a esta región del país.

ESTRUCTURAS TECTÓNICAS EN
LA REGIÓN
En la región de Concepción del Oro ocurren tres anticlinales mayores denominados: anta Rita, Santa Rosa
y La Caja, desarrollados en el Cretácico Tardío, durante
un evento de deformación compresiva (de piel delgada) que edificó al Cinturón de Pliegues y Cabalgaduras
Mexicano y que involucró a la secuencia sedimentaria
marina del Jurásico-Cretácico (Fitz-Diaz et al. , 2017;
Ramírez-Peña y Chávez-Cabello, 2017). En general,
dichos pliegues presentan doble inmersión en sus ejes
y se encuentran arqueadas de manera convexa al NE
(figura 2). us planos axiales se presentan inclinados
al S O con una marcada dirección de transporte tecE. Los anticlinales exhiben caractónico hacia el
terísticas similares entre sí, y se encuentran separados

m

38

'l.

por amplios valles sinclinales. Además, donde no están deformados por emplazamiento magmático, estos
pliegues exhiben flancos traseros en posición normal
y flancos fronta les generalmente invertidos o subverticales, constriñendo a pliegues por propagación de falla
clásicos (Mitra, 1990) El anticlinal de Santa Rita, localizado al sur, consiste en un pliegue asimétrico y volcado al NNE, con su plano axial inclinado al S O. Al
norte de esta estructura ocurre el anticlinal Santa Rosa,
un pliegue volcado y apretado, con una vergencia de
35-40° al E, en cuyo núcleo y flanco frontal afloran
estructuras ígneas que reconfiguraron notablemente la
geometría del pliegue (rotación de capas por doming en
el flanco trasero). Por último, en la región más al norte
aflora el anticlinal La Caja, un pliegue asimétrico con
plano axial buzante hacia el
O, en cuyo flanco frontal aflora la cabalgadura (falla inversa) homónima, también inclinada al SSO, indjcando una clara dirección de
transporte tectónico hacia el NNE (figura 2).

Figura 2. Mapa geológico de la región de Concepción del Oro (recuadro naranja), donde se muestran las distintas estructuras geológicas
que afloran en la zona. Modificado de SGM (2000). INB: lntrusivo
oche Buena, JP e ICO: Intrusivos de Providencia y Concepción del
Oro, PB: Intrusivo de Santa Rosa-Puerto Blanco. Qal: aluvión, Qoal :
coluvión, Lu: lutita, Cz: caliza, Y: Yeso, Lm: limolita. Los polígonos
de línea pW1teada azul, indican los intrusivos alineados.

Los pliegues regionales anteriormente descritos
están delimitados por dos lineamientos (líneas negras
punteadas en la figura 2), que cortan sus terminaciones
periclinales y no guardan concordancia con los pliegues, sugiriendo un segundo evento de deformación
en la zona, el cual es más joven y típicamente de piel
gruesa (exhwnación regional de bloques de basamento;
Ranúrez-Peña y Chávez-Cabel lo, 20 I 7).

CIENCIA LIA/ll / ~O 211. No. 85 Julio-sfptÍ!mbre 21117

�ESTRUCTURAS INTRUSIVAS
ÍGNEAS
Las estructuras intrusivas ígneas que ocurren en la región de Concepción del Oro están representadas por
stocks, lacolitos, diques y si/Is, los cuales no muestran
evidencias de deformación tectónica interna, ni en su
aureola de contacto, y que además cortan de manera
discordante los núcleos de los anticlinales regionales,
así como algunos de sus planos de cabalgadura. Por
otro lado, asociados a los cuerpos ígneos volumétricamente mayores, ocurren diques y sills, que probablemente sirvieron como conductos en las últimas etapas de ascenso de los magmas (lo cual es común para
magmas emplazados en njveles epizonales entre 0-1 O
km ; Buddington, 1959; Corry, 1988); dichas estructuras están alojadas a lo largo de superficies de fractura,
paralelos a la estratificación (sills) y a través de fallas
preexistentes (figura 3).

este cuerpo intrusivo es principalmente granodiorítica
con algunas fases cuarzomonzodioriticas, las cuales
son más evidentes en la zona de Providencia, mientras
que su textura varía de porfirítica cerca del contacto con
la roca encajonante, a fanerítica en partes internas del
intrusivo. En su conjunto, el !acolito de Concepción del
Oro-Providencia aflora de manera irregular en un área
de aproximadamente 10 x 4km.
En la periferia del ICO-IP afloran varios diques y

sills subverticales, de composición principalmente granodiorítica en la zona sur y cuarzomonzodiorítica en
la zona norte . Estas estructuras aprovecharon fracturas
preexistentes, así como fallas y superficies de estratificación subverticales (figura 3), a lo largo de las cuales
el magma generó diaclasamiento, y metasomatismo,
evidenciado por la recristalización, silicificación y
desarrollo de skarn con mineralización de sulfuros de
cobre como azurita, malaquita, calcopirita y crisocola;
además de sulfuros de fierro como pirita y óxidos como
magnetita y hematita en vetas y relleno de diaclasas
(drusas).
El INB se localiza al O de Concepción del Oro.
Esta estructura tipo stock está principalmente emplazada en el flanco frontal del anticlinal La Caja, aunque
también alcanza la zona del núcleo, donde generó defom1ación por emplazamiento (principalmente rotación
de capas por doming), que es evidente en el flanco trasero de la estructura anticlinal . El stock aflora en un
área de 4 x 2 km , y composicionalmente consiste en
una granodiorita con variaciones a cuarzomonzodiorita
de textura dominantemente porfirítica

Figura 3. Ejemplos de distintas estructuras intrusivas presentes en la
región de Concepción del Oro.

Los cuerpos intrusivos mayores son: a) el !acolito
de Concepción del Oro-Providencia (lP-lCO), b) el
stock de Noche Buena (IN B), y c) el !acolito de Puerto
Blanco-Santa Rosa (PB). El ICO-IP está emplazado en
el núcleo del anticlinal La Caja. El magma que generó
a este intrusivo se emplazó con facilidad en la alta porosidad secundaria localizada en el núcleo del pliegue,
sin embargo, debido a que el volumen de magma sobrepasó el espacio disponible, las capas de roca encajonante en su parte superior fueron levantadas a lo largo de
fallas periféricas subverticales y con rumbos paralelos
al contacto intrusivo-roca encajonante, constriñendo
a un !acolito tipo pistón (Gómez-Alejandro y González-Aguilar, 201 O) Lo anterior, a su vez, generó rotación de los flancos de los anticlinales La Caja y anta
Rosa, así como la desviación del eje de pliegue sinclinal que separa ambos anticlinales. La composición de

CIENCIA UA/ll / AIIO 21l. Ne. 85. ¡ulic-sepliembre 2017

El PB está localizado en el flanco norte del anticlinal de Santa Rosa Este cuerpo ígneo está alineado
de manera subparalela al flanco frontal de anticlinal y
asociado con su cabalgadura. e presenta en una dirección NO-SE, y aflora con una longitud de 5 km, y una
potencia máxima de 900 m. Su geometría subparalela
con el flanco del anticlinal, y la diferencia estratigráfica
de las rocas que lo encajonan en la base y la cima, es
indicador de que su emplazamiento debió aprovechar
una falla inversa preexistente, relacionada al desarrollo
del anticlinal de Santa Rosa. En su porción sur, esta
estructura intrusiva generó levantamiento dómico en el
flanco trasero del anticlinal , que en este caso representa
la parte superior del intrusivo, similar a lo que ocurre
en las estructuras lacolíticas clásicas. Este !acolito es de
composición granodiorítica, y exhibe textura dominantemente inequigranular holocristalina.

39

m

�METODOLOGÍA DE
CLASIFICACIÓN MODAL PARA
ROCAS ÍGNEAS INTRUSIVAS
Para la clasificación modal de rocas intrusivas de la
zona se utilizó el diagrama de Streckeisen (Le Majtre,
2002; figura 4 a, b}, el cual se basa en el contenido modal de los minerales plagioclasa, cuarzo, feldespato
alcalino y feldespatoides, presentes en rocas intrusivas
que poseen &lt; 90% de minerales máficos. Para determinar el tipo de roca, se realizó una lámina delgada
de cada muestra, la cual fue posteriormente observada bajo el microscopio petrográfico con luz trasmitida,
con la finalidad de determinar el tipo de minerales que
la forman y sus características ópticas. Posteriormente,
utilizando un contador de puntos automático montado
en el microscopio (figura 4c), se analizó la lám ina realizando observaciones puntuales (±300, según la homogeneidad de la muestra), de manera que el conteo
fue representativo de la roca, es decir, en puntos equidistantes sobre una malla que cubrió el total del área
de la lámina. Cada tipo de mineral que se observó en
cada punto fue marcado en una bitácora, la cual, al final
del conteo, sirvió para determinar el porcentaje de ocurrencia de cada fase mineral en la roca. Para realizar el
graficado en el diagrama de clasificación (Streckeisen)
se utilizaron solamente las cantidades de plagioclasa,
feldespato alcalino y cuarzo (para la parte superior del
diagrama), estas tres cantidades fueron normalizadas a
I 00%, con lo que se obtuvo el porcentaje que fue graficado, como se muestra en la figura 4.
El resuJtado de la aplicación de dicha metodología
indica que según su mineralogía, las rocas intrusivas
de la región de Concepción del Oro son clasificadas
como: granodioritas y cuarzomonzodioritas (figura
4b). Según el análisis petrográfico, las rocas granodioriticas exhiben una mineralogía similar entre ellas, con
cantidades variables de entre 55-30% de plagioclasa de
forma euhedral y subhedral, con algunos especímenes
presentando macla doble: de Carlsbad y polisintética.
El cuarzo ( 10-25%) ocurre como cristales sin inclusiones, en forma euhedral granular y rellenando intersticios; mientras que el feldespato alcalino (5-15%)
ocurre como ortoclasa y ± microclina, de formas subhedrales y ligeramentente sustituidos por sericita. Los
minerales accesorios en esta litología corresponden a
homblenda, biotita, clinopiroxeno, apatito, zircón y minerales opacos (figura 4 ). Por otro lado, las cuarzomonzodioritas muestran una mineralogía ligeramente más
máfica, con presencia de plagioclasa subhedral y euhedral (55-71%); cuarzo euhedral granular (13-16%),

m

40

'l.

mientras que el feldespato potásico está casi ausente en
cantidades &lt;15%. Los minerales accesorios son principalmente biotita, homblenda, clinopiroxeno, zircón y
minerales opacos.
Q1

Q1

l

(il,

.....

, . . . . . . . . . , ......

* ICO

*",.

Figura 4. A) Se ilustra el ejemplo de cómo graficar una muestra de
roca con 55% de feldespato alcalino, 20% de cuarzo y 25% de plagioclasa. 8) Diagrama de clasificación de rocas intrusivas de treckeisen
(en Le aitre, 2002) y los tipos de roca que corresponden a los diferentes campos. C) Instrumentos utilizados para la clasificación de
las rocas intrusivas del área estudiada, y fotomicrografias en nícoles
cruzados donde se observa un ejemplo de la textura faneritica de la
granodiorita de Concepción del Oro y de la roca porfiritica del intrusivo Puerto Blanco-Santa Rosa.

MINERALIZACIÓN
Concepción del Oro ha representado una región minera
importante desde la época de la Colonia hasta la actua1idad, explotándose la mineralización polimetálica (Pb,
Zn, Au, Cu, Fe y Ag) asociada principalmente a zonas
de skarn (figura 5), cuyos fluidos mineralizantes están
genéticamente relacionados con las estructuras intrusivas que afloran en la región, lo cual ha sido objeto
de estudio por diversos autores (para mayores detalles
ver: Chase, 1909; Krieger, 1940; Rogers et al., 1963;
Buseck, 1966 SGM, 2000; Castro Reino, 2004) De
manera esporádica ocurren también vetillas de escala
centimétrica, algunas constitujdas por cuarzo lechoso,
turmalina y pirita; sin embargo, éstas no tienen importancia económica

Figura 5. Ejemplos de algunos de los diferentes tipos de mineralización presentes en la región de Concepción del Oro, localidad mina
abandonada Sol y Luna. La barra negm en la figura de la derecha
representa la escala.

CIEN CIA UAHL / ~O 20. No. 85 Julia-sfpti1l mbre 2017

�Actualmente existen por lo menos cuatro minas
activas en la región (figura 2), las cuales explotan la
mineralización de cobre, zinc, plomo y oro; de entre las
que destaca la mina 'El Peñasquüo", una de las minas
de oro legales con la ley más grande de Latinoamérica,
donde también se explota plata, zinc y cobre.

I 983; Sosa-Valdés, 201 I). Lo anterior indica que el
magmatismo intrusivo en la región ocurrió durante el
Paleógeno, entre el Eoceno y Oligoceno temprano.
Tabla m. Fechamientos reportados en la bibliogralia para rocas intrusivas de la región de Concepción del Oro.

.

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... 'C
~

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GEOCRONOLOGÍA DE ROCAS
INTRUSIVAS

~

La geocronología juega un papel único dentro de las
geociencias, ya que es un punto crucial para identificar la temporalidad de procesos geológicos que ocurren en los distintos ambientes tectónicos (por ejemplo,
magmatismo, metamorfismo, deformación). Existe una
gran cantidad de métodos que utilizan como principio
la ley de la radiactivi dad para obtener la edad absoluta de rocas y minerales tanto terrestres como extraterrestres (Faure y Mensig, 2005; tabla 11). Estos métodos consisten en la medición de isótopos radjactivos
de ciertos elementos y sus productos de decaimiento
(isótopos radiogénicos), que sirven como base para obtener la edad de generación del material a fechar (para
una explicación más precisa de esta metodología, ver
Anexo 1)

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Tabla U. Isótopos radioactivos naturales de larga vida y sus i ólopos
radiogénicos, los cuales son utilizado.s generalmente para datar rocas
terrestres y extraterrestres (tomado de Faure y ensi g, 2005). "e"=
decaimiento por captura de electrones.
bóto110
r.i dia cti\•o

Tipo de
decaimiento

~K
~K

!;Rb
·:;sm
176
71

a

Lu

,s1Re
75

2~2Th

o fr

23:U
9'.l

Cl

2.l u
92

Cl

\ 'idu medio
(1 O' ailos)

11.9
1.39
48.8
106
36
41
14
0.704
4.47

bótopo
radiogéniro

:Ar

:ca

~:sr

'~Nd

1~6Hf
•~~Os
2
s~Pb
-:;Pb
2:Pb

En la región de Concepción del Oro existen algunos reportes en los que se ha aplicado la geocronología,
para obtener la edad de las estructuras intrusivas ígneas
que ahí ocurren. Los resultados han arrojado edades de
cristalización y enfriamiento de los magmas, las cuales
oscilan entre 45 y 32 millones de afios (tabla ll1; Buseclc, 1966; Ohmoto et al. , 1966; Mújica y Albarrán,
CIENCIA UA/ll / AIIO 21l. Ne. 85. ¡ulic-sepliembre 2017

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Es bien sabido por los geocientíficos que el planeta Tierra es ampliamente dinámico. Lo anterior es evidenciado por la constante generación de sistemas montañosos
a lo largo del tiempo geológico, el record de vulcanismo
que ocurre en distintas regiones del planeta, la constante creación de piso oceánico en las zonas de dorsal, la
sismicidad, los procesos de erosión, etcétera. Aunque
algunos de estos procesos son demasiado lentos en la
escala de tiempo humana por lo general quedan preservados como una fi rma distintiva en las rocas de cierta
región. Tal es el caso de Concepción del Oro, dónde
hoy en día afloran pliegues regionales, estructuras ígneas intrusivas y grandes fallas que se propagan desde
niveles profundos de la corteza, los cuales presentan
distinta relación de corte.

41

m

�Con base en las características de las estructuras
geológicas reportadas en este manuscrito, se puede
concluir que en los últimos -80 Ma, en la actual región
de Concepción del Oro, han ocurrido por lo menos tres
grandes eventos geológicos:
1) Deformación de piel delgada en el Cretácico
Tardío (-80 Ma): esta deformación fue generada por
actividad tectónica compresiva que dio lugar a la generación de las estructuras que afectaron la secuencia
sedimentaria del Jurásico y Cretácico, dando lugar a la
generación de los anticlinales de anta Rita, anta Rosa
y La Caja, que forman parte del Cinturón de Pliegues y
Cabalgaduras Mexicano.
2) Magmatismo intrusivo del Paleogeno (32-45
Ma): después de finalizada la deformac ión de piel delgada, durante el Eoceno Medio-Tardío, en la zona ocurrió un evento magmático de grandes dimensiones, que
dio lugar a la generación de las estructuras intrusivas
descritas en este trabajo y su mineralización asociada.
Dichos magmas ascendieron como fundidos a través de
discontinuidades en la corteza (correspondientes probablemente a antiguas fallas normales con componente
lateral izquierda desarrolladas durante la apertura del
Golfo de México; según Martini y Ortega, 2017) , alcanzando posteriormente niveles corticales más altos,
donde aprovecharon las zonas de flotabilidad neutral
(núcleos fracturados de pl iegues y zonas de cabalgadura) desarrolladas en la cubierta sedimentaria durante la
deformación de piel delgada. Lo anterior queda evidenciado por la distribución de estructuras que se muestra
en el mapa geológico de la figura 2, donde es claramente observable, desde el punto de vista regional , el
alineamiento en dirección NO-SE para las estructuras
intrusivas (paralelo a los lineamientos 0- E que cortan a los pliegues regionales), además, es también evidente que, en su mayoría, los intrusivos se emplazaron
en los núcleos de los pliegues regionales. Por lo tanto,
los dominios estructurales previos a las intrusiones,
claramente controlan el mecanismo de emplazamiento
y estructura de los magmas en la zona.
3) Defonnación de piel gruesa: después de los emplazamientos magmáticos, en la región ocurrió otro
evento de deformación o basculamento regional , el
cual reactivó las fallas del basamento jurásicas, que
se propagaron en toda la secuencia de rocas suprayacentes, quedando esto evidenciado por la ocurrencia de
los lineamientos de dirección NO- E que delimitan la
región (líneas punteadas negras en la figura 2). Esta deformación provocó el levantamiento y exhumación de
todas las rocas de la zona de Concepción del Oro, y la
aceleración de los procesos de erosión de las mismas
Los procesos erosivos que actuaron durante los últimos 30 millones de años en la región provocaron la denudación de las estructuras intrusivas y tectónicas que
ocurren actualmente en la zona de Concepción del Oro.

m

42

'l.

La ocurrencia de abanicos aluviales juveniles constituidos por fragmentos de rocas intrusivas, skarn, rocas
sedimentarias marinas y rocas de falla, que rellenan
grandes cuencas en la región, es la evidencia más clara
de la actividad de dichos procesos erosivos.

AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen al proyecto Conacyt: 240662
" Relac iones espacio-temporales de la deformación y
sedimentación sin-orogénica del Cinturón de Pliegues
y Cabalgaduras Mexicano en el centro y norte de México" por el apoyo económico para trabajo de campo.
César Francisco Ramírez Peña agradece a Conacyt por
otorgarle una beca de manutención durante sus estudios
doctorales

ANEXO
Los datos obtenidos de las mediciones de isótopos realizadas en los materiales rocosos son analizados e interpretados utilizando como base los siguientes puntos
(Faure y Mensig, 2005)
1. La ecuación de la Ley de la radiactividad que permite identificar la cantidad de átomos radiactivos (
que permanecen a un tiempo (t), los cuales son generados a partir de un número original de átomos presentes
al inicio del proceso de decaimiento (t=0). Esto queda
expresado matemáticamente de la siguiente manera:

N

= N 0 e-u (1)

Dónde O es el número de isótopos radiactivos presentes inicialmente (tiempo cero); ). es la constante de
decaimiento de un radionúclido.
2. Cuando un radionúclido (N) decae en un sistema
cerrado, el número de isótopos radiogénicos generados
por el decaimiento (D*) es igual al número de isótopos
padre que han decaído . Lo cual se expresa como:

D*

=

N 0 -N(2)

Relacionando las ecuaciones I y 2 resulta la siguiente:

A su vez, con base en las ecuaciones 2 y 3 puede
definirse mediante relaciones algebraicas que:

D* = N(e-).t

-1) (4)

La ecuación 4 contiene dos parámetros que pueden
ser medidos en el laboratorio (D*y ), por lo tanto puede ser resuelta para obtener el tiempo (t), siempre que
se conozca el valor de la constante de decaimiento ().)
CIENCIA UAHL / ~O 20. No. 85 Julia-sfpti1l mbre 2017

�3. Durante su fonnación, una roca o mineral puede
atrapar una cantidad de isótopos radiogénicos. Por lo
tanto, la cantidad de átomos radiogénicos presentes en
una roca al tiempo de su medición está representado
por la siguiente ecuación:

D =Do + D * (5)
Dónde D es la cantidad de átomos radiogénicos al
tiempo de la medición y D' la cantidad de átomos radiogénicos atrapados durante la formación de la roca o
mineral.
Si se sustituye la ecuación 4 por D' en la ecuación
5, se obtiene la ecuación (6), que es básica para la determinación de edad de rocas o minerales basada en
el decaimiento radiactivo de radionúclidos naturales a
isótopos radiogénicos estables.

= D 0 + N ( e- u -

D

1) (6)

Los valores de D y N de la ecuación 6 pueden ser
medidos directamente en la muestra que será datada,
por lo que la ecuación puede ser resuelta algebraicamente para obtener el tiempo (ecuación 7), suponiendo
que se conoce el valor de A del isótopo radiactivo y que
el valor de D0 es apropiado.

t

= ½ln (º~ºº) + 1 (7)

La ecuación 7 corresponde a la ecuación general
utilizada para obtener la edad de minerales y rocas por
medio de los métodos mencionados en la tabla 11 .

REFEREN CIAS
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656 p.

Recibido: 29/07/ 17
Aceptado: 29108117

43

m

�--itlm------1- Refinamiento de imagen sísmica aplicando filtros inversos
de atenuación
Óscar Mario Romero de la Cruz*, Myriam Michell García Luján*

RESUMEN

ABSTRACT

En este trabajo se presenta el método de filtrado Q inverso, el cual compensa la energía perdi da y elimina la
djspersión o distorsión de la fase sísmica, ocasionadas
por los efectos de atenuación Durante la atenuación
el parámetro Q cuantifica la capacidad de un material
para atenuar las ondas sísmicas Los estudios de atenuación son importantes en geofisica, ya que pueden
ser un indicador directo de un yacimiento de hidrocarburos. La corrección de este parámetro contribuye a una
alta calidad en imagen sísmica, lo cual es uno de los
objetivos finales en la aplicación de la exploración de
rudrocarburos.

This paper presents the inverse Q filtering method,
which compensa/es for /ost energy and eliminates the
dispersion or distortion of the seismic phase, caused
by the attenuation effects. During the attenuation, the
Q parameter quantifi.es a material '.5 capacity to attenuate seismic waves. Attenuation studies are important
in geophysics since 1hey can be a direct indicator of a
hydrocarbon deposit. The correchon of this parameter
contributes to high quality in seismic image,y, which is
one of the main objectives ojhydrocarbon exploration.

Palabras clave: amplitud, fase, atenuación, factor Q,
filtro Q inverso.

Keywords: amplitude, phase, attenuation, Q facto,; inverse Qfilte,:

El estudio del interior de la Tierra es llevado a cabo por
diferentes métodos geofisicos, los cuales se integran
para inferir las estructuras geológicas del subsuelo. La
técnica que determina un modelo más aproximado a la
realidad es el método de sísmica de reflexión, en el que
se utilizan explosiones artificiales que liberan energía
que viaja y se transmite en el subsuelo en forma de ondas sísmicas. Considerando la Tierra como un medio
sólido elástico, durante la propagación de las ondas sísmicas existe una pérdida de energía debido a diferentes
factores : cambios en densidades de las rocas, temperatura, heterogeneidades y propias fricciones internas entre las partículas del medio (Stein y Wysession, 2002).

el cual modifica la forma de la onda sísmica, principalmente disminuyendo su amplitud y cambiando su
forma de onda.

Este conjunto de factores provoca un decremento
en la amplitud de la onda en forma de disipación, y a
su vez un cambio de la forma de onda conocido como
dispersión. Se define la disipación como la energía que
ha sido absorbida por el medio, y la dispersión como las
variaciones de las frecuencias que dependen de la velocidad de transmisión en el medio (Pujo! , 2003) Estos
procesos, en conjunto, definen el efecto de atenuación,

m

44

'l.

Figura 1. Esquema del método de reflexión sísmica.

Los estudios de atenuación sísmica tienen aplicación como indicador dfrecto de un yacimiento de hidrocarburos, y tienen como objetivo obtener una ima* Universidad Autónoma de

uevo León

Contacto: oscar.romerodlc@uanl.mx
CIENCIA LIA/ll / ~O 211. No. 85 Julio-sfptÍ! mbre 21117

�gen de mayor resolución y claridad, para describir a
mayor detalle las estructuras geológicas relacionadas
a un yacimiento ( heriffy Geldart, 1999). La figura 1
muestra una posible geometría de trayectos de ondas
sísmicas reflejadas en djferentes capas geológicas de
distinto material. Los trayectos son representados por
trazos rectos (de fuente a receptor) conocidos como rayos sísmicos; a la derecha se muestra una traza sísmica
registrada en uno de los geófonos (receptores), donde
prominentes amplitudes de onda representan las reflexiones en interfaces a diferentes profundidades.
Se observa que a mayor profundidad (mayor tiempo
de trayecto), la amplitud disminuye debido a la disipación. Con el objetivo de recuperar esta disminución,
se recurre al desarrollo de filtros que compensan tal
diminución de energía, siendo el diseño del filtro Q
inverso ampliamente utilizado (Montaña y Margrave,
2004 ). Existen diferentes versiones debido a criterios
de uso y principalmente de los distintos contenidos de
frecuencia de las reflexiones en las diferentes interfaces
(Wang, 2008). La implementación de un filtro Q inverso minimiza la pérdida de energía, compensa la disminución de la amplitud y corrige el cambio de fase en la
onda sísmica En este trabajo se presenta la aplicación
del modelo de un filtro Q inverso para observar una
mejor resolución en secciones de imágenes sísmicas.

.,

Figura 2. Efecto de la atenuación en una onda

La ecuación 3 define el parámetro del factor Q
como el cociente de la energía de una onda sísmica E y
la energía perdida entre cada ciclo de onda M (Aki y
Richards, 2002 ; Kjartansson, 1979).

Q

= 211:E

Durante la propagación del pulso, además de la disminución de la amplitud por disipación, se presenta dispersión, la cuaJ toma en cuenta el cambio de la forma
de la onda durante su trayecto. Entonces, la amplitud de
la onda se describe como el producto de un exponencial
real que describe la pérdida de amplitud por disipación
y un exponencial imaginario que describe al cambio de
fase . Una solución a la ecuación de onda para describir
los pulsos sísmicos desplazados en la traza de la figura
I está dada por

u(t)

MODELO DE ATENUACIÓN
SIMPLE
La atenuación de un pulso sísmico se muestra en la figura 2 y se describe en forma simple mediante la ecuación 1, que expresa la amplitud del pulso en función de
la distancia recorrida,
A(r) = A0 e -«r
(l)
con

ª

(;H

=
(2)
Donde A0 es la amplitud inicial de una onda plana,
w es la frecuencia angular, V es la velocidad de fase de
la onda; el parámetro u es el coeficiente de atenuación
sísmica y es inversamente proporcional al factor de calidad de la Tierra Q. Este último cuantifica los cambios
fisicos en la estructura interna del subsuelo que causan
una alteración en la onda elástica.

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. ¡!dio-septiembre 2017

(3)

ilE

= U0 exp[i(wt -

kr)]

(4)

La ecuación muestra una onda que se ha desplazado
una distanciar a un tiempo t . iendo k el factor conocido como número de onda, que incluye los parámetros
de disipación y dispersión, representados por el número
complejo

k(w) = ( l -

i

2Q(w)

)

áJ (

Vr

áJ

wh

)-y

(5)

1

con y

= irQ(w)

La ecuación 5 contiene los factores de calidad Q
y una parte imaginaria que conduce a un cambio de la
forma de onda por el corrimiento de la fase sísmica.
La figura 3 muestra trazas sísmicas para distintos
valores de factor Q, generadas con el empleo directo
de la ecuación 4. La señal sintética consiste de una
secuencia de ondículas de Ricker ( heriff y Geldart,
1999) desplazadas a los tiempos -r-=50,450,850, ... ,3250
ms, con una frecuencia dominante %=100n. La disminución en la amplitud es mayor conforme el tiempo de
los pulsos transcurre y existe un cambio de fase, que
resulta en un cambio de la forma de onda. Para valores
bajos del factor Q la respuesta en la amplitud y fase son
afectadas en gran proporción por la atenuación.

45

m

�'fr,a,u• • atftkn Clill• m..-..11an. 1 dlfe,aftln
p,ue-U.• del fact:M Q

ta . Esto es debido al intento de invertir valores de amplitud altamente atenuados o de amplitud nula.

0--.c:c-ac:...-.:::::,-,,;::,-.c:,,-,c::-

... n

Figura 3. Efecto de la atenuación en un grupo de trazas sintéticas con
diferentes valores en el factor Q.

La figura 5a muestra la aplicación del filtro Q inverso, se observa que existe inestabilidad y distorsión en
las trazas sísmicas cuando el valor del factor Q decrece
(Q = 25) y el tiempo de trayecto incrementa, incluso a
pesar de que las trazas estaban libres de ruido, entonces
la amplificación requerida para recuperar la señal genera inestabilidad numérica (Wang, 2006). Además de
inestabilidad numérica, el elevado número de datos por
traza, por sección y posteriormente por cubo sísmico,
hace que esta inversión se vuelva ineficiente. En contraste, cuando el filtro es aplicado sólo con la corrección para la fase, no existe alteración en la onda como
lo muestra la figura 56, esto indica que el problema de
la inestabilidad se encuentra en la recuperación de la
amplitud .

.,.~......... ., ...
,.-... o

0 . . .1iOll11eHeMH

lbt"-«lillptni,c... Ht..,.
riK1.:orO
0-0500 HOllO IOU

METODOLOGÍA Y APLICACIÓN
DEL FILTRO Q INVERSO
La ecuación 4 representa un pulso sísmico atenuado a
lo largo de la distancia y tiempo de trayecto t. El producto del factor número de onda k y la distancia recorrida r en función del tiempo V, t está dado por

kr

(;;;;;w )-yWT
= (1- 2¡)
Q

(6)

La figura 4 muestra la traza sísmica (linea azul) con
un factor Q =l 50, y sobrepuesta se observa cuál sería
la respuesta esperada con un filtro Q inverso aplicado
(línea celeste). Es de notarse la corrección de amplitud y fase que recupera la forma simétrica respecto a la
traza atenuada, principalmente en los pulsos de mayor
retardo.

.

" '

Figura 5. a) Compensación de la atenuación, en amplitud y fase, oh-servando una inestabilidad en las trazas. b) Cuando es aplicado el fil tro Q inverso exclusivamente para la fase no hay modificación alguna

Dado que la función del filtro Q inverso es corregir
los efectos de atenuación, en la ecuación 4 se puede
utilizar el filtro (Wang, 2006)
(7)

con
Figura 4. Respuesta esperada al aplicar un filtro Q inverso ideal.

La recuperación de las trazas utilizando el filtro Q
inverso incluye compensación de amplitud y de fase
simultáneamente. Sin embargo, al aplicar el filtro Q inverso para valores bajos, existe inestabilidad y genera
ruido numérico en las trazas sísmicas cuando el valor
del factor Q decrece y el tiempo de trayecto incremen-

m

46

'l.

{J(r,w)

= exp [- (~)~Y~]
w1,
2Q( w)

( )

Donde cr2 es un factor de estabilización determ inado
estadísticamente.
La función J\{r,w) es un filtro estabilizador de
amplitud que involucra el factor Q (Wang, 2008). Se
aplica esta función en el dominio de las frecuencias al
espectro del pulso desplazado, y mediante la Transformada de Fourier inversa se obtiene
CIENCIA LIA/ll / ~O 211. No. 85 Julio-sfptÍ!mbre 21117

�u(T)

= -27T1 foo- oo U(O,w)/\(T,w)exp [.i J.'O (.,
- )-rWT]dw
Wh

(9)

Donde u (r) es la traza recuperada y corregida por el
efecto de atenuación; U(0,ro) es el espectro de la fuente
simica, roh es la frecuencia angular máxima contenida
en el ancho de la banda del pulso.
En estudios de atenuación se busca contrarrestar el
efecto que este fenómeno tiene en las ondas sísmicas
mejorando la resolución sísmica, esto se lleva a cabo
con el diseño y estimación del filtro Q inverso.
Una mayor calidad en la imagen sísmica ayuda a
una interpretación geológica más precisa, por lo que es
importante se apliquen las correcciones adecuadas para
ofrecer una imagen final más detallada. Cuando el filtro
Q inverso es aplicado de manera adecuada es notable
la mejoría en los datos sísmicos, debido a la disminución del grosor de las trazas sísmicas y logrando el aumento de la amplitud para un mejor delineamiento de
la estructura geológica. En la figura 6 se observa una
imagen sísmica en la cual se puede observar la diferencia antes y después de haber aplicado la corrección del
filtro Q inverso estable.

Para poder cuantificar el coeficiente de atenuación se
tiene al factor Q de la Tierra, el cual mide la capacidad
de un material para atenuar las ondas sísmicas. Dentro
del procesamiento sísmico, existen métodos para mejorar la resolución sísmica y poder dar una mejor interpretación geológica. En la propagación de una onda a
través de un medio, la aplicación de filtros Q inverso,
compensa esa pérdida de energía proporcionando una
amplitud relativa de la onda y corrigiendo el cambio
de fase . Sin embargo, existe una limitante en este método debido a que a cierta distancia, cuando la onda es
atenuada en su totalidad, al tratar de compensar esa amplitud, los operadores exponenciales crean fuerte ruido
numérico durante el procesamiento de los datos, generando alta inestabilidad. Se recomienda implementar
diferentes metodologías de estabilización y lograr alta
eficiencia en el diseño y estimación del filtro Q inverso.

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Aki, K., y Richards, P.G (2002), Quantilative seismology. University cience Books.
Kjartansson, E. , ( 1979), Constant Q wave propagation
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Figura 6. Sección sismica apilada. a) Antes de la corrección por filtrado Q inverso, se observa la robustez en las trazas. b) Después del
filtro Q inverso, se aprecia la mejoria en la sección del evento (Wang,
2008).

CONCLUSIONES
El efecto de la pérdida de energía durante la propagación de una onda sísmica es la atenuación, la cual depende de diferentes factores propios internos de la Tierra. El estudio de la atenuación se ha vuelto un campo
muy estudiado debido a sus aplicaciones; ya sea como
indicador directo de yacimientos de hidrocarburos o
tratando de compensar esa pérdida de energía en la
onda sísmica, debido a la disminución de su amplitud
por disipación y al cambio en su fase por dispersión.
CIENCIA UA/ll / AIIO 21l. No. 85. julio-septiembre 2017

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Wang, Y. (2008). eismic fnverse Q filtering. EUA:
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Recibido: 26/07/J 7
Aceptado: 29/08/17

47

m

�--tlro------1- Cenizas volcánicas alteradas de la Formación San Felipe
(Sierra Madre Oriental) en Galeana, N.L.
Fernando Velasco Tapia*, tephanie ohemí Leal Gómez* , Patricia Saraí Soto
Borrego*, María Esther Cruz Gámez*

RESUMEN

ABSTRACT

Se reporta el estudio petrográfico y geoqtúmico de estratos de ceniza volcánica alterada de la Formación San
Felipe ( ierra Madre Oriental; Cretácico uperior) en la
localidad de Puerto de Pastores, Galeana, Nuevo León.
Estos estratos están constituidos por cuarzo, fe ldespato
potásico, plagioclasa sódica, zircón y minerales opacos embebidos en una matriz vítrea con calcita, illita y
clorita. Las rocas se clasifican como riodacita, riolita y
traquiandesita con una afinidad tectónica a un ambiente
de arco continental .

The following pape,· reports a petrographic and geochemica/ study of altered vo/canic ash strata from the
Formación San Felipe (Sierra Madre Oriental; Late
Cretaceous) in the town of Puerto de Pastores, Galeana, uevo León. These stratum consist of quart=, feldspa,; potassium, sodium plagioclase, =ircon and opaque
minerals embedded in a glass matrix with ca/cite, illite,
and chlorite. The rocks are classified as rhyodacite, rhyolite, and trachyandesite, with a tectonic affinity to a
continental are environment.

Palabras clave: Formación San Felipe, cenizas volcánicas alteradas, Mar Interior Occidental de orteamérica, Cretácico Superior.

Keywords: Formación San Felipe, altered volcanic
ash, Western Interior Seaway of North America, Late
Cretaceous.

Las columnas estratigráficas correspondientes al Cretácico Superior desde Alaska hasta el sureste de Estados
Unidos incluyen estratos de ceniza volcánica alterada
(Cadrin et al. , 1995; Lerbekrno, 2002; Fanti, 2009). Las
características mineralógicas y geoquimicas de estos
horizontes han sido útiles para inferir procedencia, condiciones de depósito, procesos diagenéticos y la edad
de la actividad volcánica, así como sus implicaciones
paleogeográficas (Cadrin et al., 1995; Lerbekmo, 2002;
Fanti, 2009; Walker et al. , 2013 ).

MARCO GEOLÓGICO

Recientemente, Velasco-Tapia et al. (2016) reportaron un estudio mineralógico, geoquímico y geocronológico de estos materiales incluidos en la Fonnación
San Felipe (Cretácico uperior), la cual forma parte del
registro estratigráfico de La Sierra Madre Oriental. A fin
de incrementar la base de datos mineralógica y química
ya existente, se ha levantado y muestreado un nuevo
perfil en la localidad Puerto de Pastores, Galeana, Nuevo León (N .L.). En este trabajo se presenta el análisis
de estos nuevos resultados, considerando parte de la informació n ya documentada.

Mar Interior Occidental de
Norteamérica
Durante el Cretácico uperior, la zona interior de orteamérica fue ocupada por una cuenca asimétrica y
alargada, con dirección N-S, denominada Mar Interior
Occidental (MJO). Éste se extendía a lo largo de ~5000
km, permitiendo la conexión entre el Mar Boreal, al
norte de Canadá, y el mar ecuatorial de Tetis (Sageman
y Lyons, 2004). El origen del MIO se ha relacionado
con una serie de variaciones eustáticas que ocurrieron
durante el Cretácico, como resultado de una intensa actividad tectónica y volcánica, un efecto invernadero y
una gran retención de radiación solar, que provocaron
la ausencia de hielo y glaciares en las regiones polares
(Kauffman y Caldwell , 1993 ).

* Universidad Autónoma de uevo León
Contacto: fernando .velascotp@uanl .edumx

m

48

'l.

CIENCIA LIA/ll / ~O 211. No. 85 Julio--sfptÍ! mbre 21117

�Eventos tectónicos de empuje y acortamiento durante el Cretácico, como la orogenia Laramide, contribuyeron al desarrollo de la Cordillera Occidental
de Norteamérica, la cual marcó la frontera occidental
del MJO, además de ser su fuente principal de aporte
elástico (Kauffrnan y Caldwell, 1993). Por otra parte,
horizontes de ceniza volcánica alterada se encuentran
dispersos a lo largo del MJO (Payenberg et al. , 2002 ;
Foreman et al. , 2008 ; Meyer et al. , 2013 ; Shimer et
al. , 2016). Éstos han sido relacionados con la actividad volcánica que ocurrió junto con la formación de la
Cordillera Occidental de Norteamérica en el Cretácico
uperior. Esta actividad se inició probablemente entre
el Triásico Tardío-Jurásico Temprano, relacionada con
la subducción a lo largo del margen occidental de orteamérica (Oickinson, 2004}.

Sierra Madre Oriental
La Sierra Madre Oriental ( MO) es el rasgo tectónico
más sobresaliente del E de México, el cual se llega a
extender hasta el centro del país. Dicha provincia geológica está compuesta por una secuencia sedimentaria
del Mesozoico de 2-3 km de espesor que fue depositada
sobre un basamento metamórfico Prejurásico (Eguiluz,
Aranda-García y Marret, 2000). La columna estratigráfica general de la MO está compuesta por rocas evaporíticas, siliciclásticas y carbonatos, cuyos ambientes
de deposición y distribución de facies varían a través
del tiempo y espacio como resultado de la actividad
tectónica, cambios en el nivel del mar y variaciones en
el aporte de detritos (Goldhamrner y Johnson, 2001 ).

l\lBOLOf,I \

* ...-

= (
1

,,._

,,1

,, ,, 1

r,
\

Figura 1. Ubicación del área de estudio (modificado de SGM, Carta Geológi o-Minera Galeana G l 4-C56, 2007).

La secuencia sedimentaria del Mesozoico y su basamento experimentaron un evento de deformación
(orogenia evier-Laramide· English y Johntson, 2004)
entre el Cretácico uperior y el Paleoceno (80-55 Ma),
debido a la subducción de la placa Farallón bajo orteamérica y a la colisión del Terreno Guerrero a lo largo
de la costa occidental de México, dando lugar a este
extenso cinturón plegado y cabalgado (Martini y Ortega-Gutiérrez, 2017).

CIENCIA UA/ll / AIIO 21l. No. 85. julio-septiembre 2017

Formación San Felipe
El término "Formación San Felipe" fue empleado por
primera vez por Jeffreys en 191 O para referirse a una
alternancia de calizas y lutitas del Conaciano- antoniano Inferior.
Muir ( 1934) indicó que las rocas en esta unidad
están constituidas por caliza gris interestratificada con
marga limosa, mientras que en la base presenta estratos con una coloración verde. Posteriormente, este autor estableció (Muir, 1936) que la unidad se encuentra

49

m

�conformada por dos miembros. El miembro inferior
muestra un espesor de -61 m de calizas arcillosas, intercalaciones de lutita y horizontes de ceniza volcánica
alterada de color verde.
El miembro superior está constituido con un espesor de 91 -1 22 m de caliza alternada con Iutita que varía
de facies calcárea a facies arcillosas debido a la transición a la Formación Méndez que lo sobreyace.
Seibertz ( 1988) describió esta unidad litológica
como una secuencia caliza arcillo-margosa, delgada y
compactada de color gris claro a verde a causa del intemperismo y con intercalaciones de lutita. Este autor
la dividió además en dos miembros Inferior La Boca:
compuesto por intercalaciones de arenisca verde, limolita y caliza, con espesores de 32 m; y uperior Solís:
con espesor de 95 m y compuesto por una secuencia de
caliza con capas delgadas de pedernal e intercalaciones
de arenisca verde, lutita, lirnolita y caliza, la consideró
de ambiente de depósito en base de talud y cuenca.

2). Éstos se encuentran intercalados en una secuencia
de caliza y lutita, que se hace más arcillosa conforme
se asciende estratigráficamente.
En análisis petrográfico indica un arreglo mineralógico de cuarzo, feldespato potásico, plagioclasa sódica,
zircón y minerales opacos (figura 3), que se encuentra
embebido en una matriz vítreo-arcillosa de calcita, clorita e illita El cuarzo se presenta, en general , de forma monocristalina y anhedral. El feldespato potásico
se observa anhedral a subhedral. En un estudio previo,
la difracción de rayos-X mostró que es de tipo sanidino (Velasco-Tapia et al. , 20 I 6). La plagioclasa ocurre de forma subhedral y, en ocasiones, con maclado
polisintético. Un gran número de especímenes tanto
de feldespato potásico como de plagioclasa muestran
sericitización. Los cristales de zircón son pequeños y
subhedrales, con un relieve alto, mostrando un color
amarillo pálido en nícoles paralelos.

TRABAJO DE CAMPO Y
EXPERIMENTAL
Las actividades de campo se realizaron en la localidad
Puerto Pastores, Galeana, N.L (figura I ), en donde se
efectuó un levantamiento y muestreo de la unidad Se
seleccionaron algunas muestras para elaborar láminas
delgadas en el Laboratorio de Preparación, Facultad de
Ciencias de la Tierra, UANL El análisis petrográfico
se efectuó por medio de un microscopio Leica de luz
polarizada Muestras selectas fueron analizadas por difracción de rayos-X en el Cinvestav-lPN (Mérida, Yucatán), utilizando un equipo Siemens D-5000. Por otra
parte, muestras de este afloramiento fueron pulverizadas en un mortero de ágata. Su composición química
fue determinada en los laboratorios de Actlabs (Canadá) siguiendo el protocolo "4LithoRes". El material fue
fundido con una mezcla de metaborato-tetraborato de
litio y el producto disuelto con HN0 3 5%. La disolución fue utilizada para determinar los elementos mayores por el método ICP-OE , mientras que los elementos
traza fueron analizados por medio de ICP-M .

Figura 2. Afloramiento de la Formación San Felipe (Cretácico uperior) en donde se observa la intercalación de estratos de ceniza volcánica alterada (color verde) con horizontes delgados de caliza y lutita.

En general, las rocas (n = 10) muestran composiciones variables en %Si02 (= 53.9 - 72.4), %Al 20 3 (=
I 0.7-20.2}, % ap (= 0.3 - 7.3) y %Kp (= 0.6 - 8.9),
que reflejan una fuente volcánica heterogénea o varios
centros de emisión. El %Ca0 es de 0.6-9. I, lo que refleja una diferente incorporación de carbonatos durante
el depósito. Por otra parte, las rocas se caracterizan por
las siguientes composiciones en elementos traza (en
ppm) La= 17.0-36.8 ; Yb = 1.4-5 .8; Ba = 245-4000;
Nb = 7.0-1 6.0 e Y= 13.0-57.0.

RESULTADOS
Se levantó una sección de -97 m de la Formación San
Felipe, con un contacto bien definido con la Formación
Agua Nueva (base). e documentaron 19 horizontes de
ceniza volcánica alterada de 5-30 cm de espesor (figura

m so

'l.

DISCUSIÓN
El análisis petrográfico indica una fuente volcánica de
composición fé lsica, dominada por cuarzo, plagiocla-

CIENCIA UAHL / ~O 20. No. 85 Julia-sfpti1l mbre 2017

�sa sódica, feldespato potásico y zircón, los cuales son
embebidos en una matriz vítrea. Los procesos de diagénesis han provocado una alteración intensa del vidrio y los fenocristales, dando lugar a una acumulación
importante de sericita, carbonatos, illita y clorita. Los
carbonatos también pueden tener un origen biogénico.

señalados.
De acuerdo al diagrama Zrffi-Nb/Y de Floyd y
Winchester ( 1978), las rocas se clasifican como riodacita, riolita y traquiandesita, lo que confirma su derivación de un vulcanismo félsico (figura 4).
1r--------------~

Debido al grado de alteración descrito, elementos
como Ti, Y, Zr Hf, Nb, Ta, Th y REE, que al considerarse inmóviles, son muy útiles para establecer la
clasificación, procedencia y ambiente tectónico de los
depósitos de ceniza volcánica (Christidis y Huff, 2009),
siendo usados en este trabajo con los propósitos antes

Puerto Pas ores

o,
~
....

N

0.01

0.001 ~ - - - ~ - - - - ~ - - - _ J
0 .01
010
10.00
1.00

Nb/Y
Figura 4. Clasificación de las cenizas volcánicas an Felipe, basado
en relaciones de elementos inmóviles (Floyd y Winchester, 1978).

En los diagramas multielementos (figura 5), normalizados a MORB (Rollinson, 1993), las rocas presentan
un enriquecimiento en elementos altamente incompatibles y una anomalía negativa de b-Ta. Estos patrones
son típicos para magmatismo de arco.

l'.D

100
50

o~
ro

10
5

cr
(.)

cro

,
0.5

Puerto Pastores
Sr
Figura 3. Microfotografia de un estrato de ceniza volcánica alterada
(muestra PP7; 1Qx ). (A) icoles cruzados: cristales de plagioclasa
(Plg). cuarzo (Qz) y circón (Zm) con agregados de calcita (Ca) y
clorita (Chl) en una matriz vítrea (MV). (B) Nícoles paralel os: acumulación de minerales opacos (Op) y clorita (Chl); fracturamiento en
sesgo relleno de óxidos de fierro .

CIENCIA UA/ll / AIIO21l. Ne. 85. ¡ulic-sepliembre 2017

Th

Rb
K

Ba

P

Nb

T.i

Ce

Hf

Zr

Yb

Ti

Sm

y

Figura 5. Diagrama multielementos, norrnalizado a MORB (Rollinson, 1993), de las cenizas vokánica~ alteradas de la Forrnación San
Felipe.

La aplicación de diagramas de discriminación tectónica convencionales, como el propuesto por Gorton y
Schandal (2000; figura 6), confirma la afinidad del vulcanismo a un ambiente tectónico de arco continental.

s, m

�40 r - - - - - - - - - - - - - - - - - - ,
Puerto Pastores

Christidis, G.E , y Huff, W.D. (2009). Geological aspects and genesis of bentonites. Elements, 5, 93-98.

30

~
.e

20

~

o

Diclcinson, W.R. (2004} Evolution ofthe orth American Cordil lera. Annual Review of Earth and Planetary
Sóences, 32, 13-45

M ,penes confinen a/es

ºo
10

o

MORB

ºo
Vote rtlsmo 1n1ta•pl ca

o
o

2

4

6

8

10

12

14

Yb (ppm)
Figura 6. Discriminac ión tectónica de las cenizas volcánicas alteradas de la Formación San Felipe, de acuerdo a Gorton y chandal
(2000).

CONCLUSION ES
Los estratos de cenizas volcánicas de la Formación
San Felipe de la localidad Puerto de Pastores (Galeana, uevo León) se clasifican como riodacita, riolita
y traquiandesita. Están constituidos por cuarzo, fe ldespato potásico (sanidina), plagioclasa sódica, zircón y
minerales opacos, dentro de una matriz vítreoarcillosa
confonnada por calcita, illita y clorita.
Diversos indicadores mineralógicos y geoquumcos sugieren un origen ligado a un vulcanismo fé lsico
(enriquecido en elementos litófilos) de arco continental
durante el Cretácico Superior, posiblemente asociado a
la subducción de la placa Farallón bajo el margen continental de Norteamérica.

AGRADECIMIENTOS
Este trabajo fue desarrollado con financiamiento de
fondos de Ciencia Básica Conacyt (Proyecto O106939)
y del Programa de Apoyos a la investigación Científica y Tecnológica - UANL (Proyecto CT293- 10),
otorgados al primer autor. Asimismo, se agradece el
apoyo a través de fondos del proyecto Prodep- EP clave DSA/103 .5/15/6797; UA L-PTC-841 , otorgado a
E.M Cruz Gámez.

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CIENCIA UA/ll / AIIO 21l. No. 85. julio-septiembre 2017

53

m

�• Eies
Evaluación de las
intensidades
macrosísmicas en los
estados de Nuevo León y
Coahuila a partir de
sismos recientes
Juan Carlos Monta lvo Arrieta*, Rocío Lizbeth Sosa Ra mírez"

El término intensidad puede definirse como una clasificación de la fuerza de la sacudida en un sitio en particular durante un terremoto, en función de sus efectos
observados. M__ientras que, el término macrosísmico se
usa para denotar aquellos efectos de un sismo que pueden ser determinados sin el uso de instrumentos. El uso
de las escalas de intensidades ha sido muy importante
históricamente, ya que ha permitido evaluar los efectos
de los sismos en regiones con nula o escasa instrumentación. Es por eso que hoy en dia los estudios macrosísmicos de terremotos son vitales para (a) estudios de
calibración de sismos históricos; (b) estudios de atenuación de áreas específicas, así como (e) investigaciones de vulnerabilidad riesgo y peligro sísmico.
En México, la información de intensidades macrosísmicas ha estado relacionada principalmente en el estudio de sismos históricos, donde se han generado mapas de la distribución de isosistas ( atali y bar, 1982)
De igual forma, se ha documentado información sobre
parámetros de superficie de ruptura ( uter, 2015), así
como mapas de intensidades macrosísmicas para sismos de magnitud considerable (U AM-Seismology
Group, 2013; Juárez-García et al., 2012).
Aún con toda esta información sobre intensidades
en el país, no existe una sistematización de la evaluación de intensidades a través de alguna fuente oficial.
Es por eso que surgió la necesidad de contar con un
mecanismo que pueda conjuntar la información generada inmediatamente después de ocurrido el terremoto,
la cual pueda ser actualizada y de acceso público. Por
lo que se desarrolló la encuesta ¿Sinhó un sismo ?, para
que las personas con acceso a lntemet describan sus
experiencias ante la sacudida de un terremoto. A partir
de la generación de los mapas de intensidades se ha
podido explorar el comportan1iento de la atenuación
sísmica en el noreste de México.

METODOLOGÍA
e implementó una encuesta (Montalvo-Arrieta, Sosa-Ram írez y Paz-Martínez., 20 15) en línea disponible
en http://eventos.uanl.mx/sismologia/ o http://fct.uanl.
mx/sintio-un-sismo/ en colaboración con la Dirección
General de informática de la UANL, en la que las personas reportan sus experiencias y observaciones de
cualquier terremoto que hayan sentido, a partir de responder un sencillo cuestionario de opción múltiple. Las
preguntas están diseñadas para detenninar el nivel de la
escala de intensidades de Mercalli modificada (lMM).
La escala de lMM mide la intensidad de la sacudida del
suelo desde el punto de vista humano y de la respuesta estructural a través de una escala cualitativa que va
de: I (no sentido) a X (muy dañino) o, algunas veces, a
XJl (destrucción total). Esto se determina a partir de las
descripciones realizadas, por ejemplo: " sentido en interiores" (lMM = lll), a una valoración como "sentido
por todos, ventanas, platos y vasos rotos, empastes de
yeso débil agrietado" (!MM = VI); a "algunas estructuras con colapso completo" (!MM ;;; lX) (Atkinson y
Wald , 2007)
En la figura I se muestra parte de la encuesta ¿Sinhó un sismo? El formato de la encuesta está divido en
cuatro partes: (a) información general, aquí el usuario
indica su ubicación geográfica (estado, ciudad, código
postal), así como fecha y hora del sismo; (b) su situación
cuando ocurrió el terremoto, se pregunta sobre su situación personal y de otras personas a su alrededor; (e) su
experiencia del terremoto, se desea conocer cuál fue su
reacción durante y después del evento; (d) efectos del
sismo, la infonnación aquí vertida es sobre los efectos
que tuvo la sacudida en los objetos; (e) daños, se seleccionan los daños ocasionados en las construcciones; (/)
comentarios adicionales, espacio abierto para cualquier
comentario. Como se indicó, se desea una rápida eva- Unive rsida d Autonorn a de Nuevo Lean.
Contact o ¡rn ontalvoa87,a grna il con,

m

54

'l.

CIENCIA LIA/ll / ~O 211. No. 85 Julio-sfptÍ! mbre 21117

�luación de los efectos del sismo. Debido a esto, para las
preguntas de los apartados (b), (e), (d) y (e) se asignan
valores numéricos a fin de que el procesado de la información sea más rápido. Todas las encuestas recibidas
con el mismo código postal son promediadas para determinar un valor de intensidad (Wald et al. , 1999), el
cual se conoce como la intensidad de la comunidad de
Internet (ICl). Cada lCl refleja la descripción promedio
de la sacudida del terreno experimentada por el público
en general y este valor deriva en una evaluación del
nivel de daño dentro de una zona postal.

En el área epicentral (:::30 km de distancia) se presentaron los siguientes daños: caída de recubrimientos
en paredes, dislocamiento de esquinas, grietas horizontales y verticales en paredes. Algunos de los residentes
describieron la sacudida como de moderada a fuerte, y
en algunos casos pudieron identificar la dirección de
propagación de la trayectoria de la onda sísmica, como
una dirección de Este a Oeste. Los valores intensidades
(ICI) obtenidos a partir de las encuestas fueron de V-VI
y corresponden a los valores más altos para este sismo. Mientras que en el AMM este sismo se documentó
como de leve a fuerte por parte de la población (figura
3).

RESULTADOS
Sismo del 2 de marzo de 2014
'Z1

El 2 de marzo de 2014 a las 11:30 hora local (hl) un
sismo de M 4.3 fue sentido en la porción central del
estado de uevo León. Este terremoto forma parte de
una secuencia sísmica de más de 120 eventos ( 1.9 ::: M
:S 4.5) generada de octubre de 2013 a marzo 2014 . El
área epicentral está local izada aproximadamente a 90
km del AMM, cerca de la presa El Cuchillo-Solidaridad
y los municipios de Cadereyta., China, General Terán
y Montemorelos (figura 2). Algunos de estos eventos
son considerados como los primeros reportes en tiempo
real para sismos en el noreste de México a través de las
redes sociales. Cerca del área epicentral fueron reportados daños ligeros a casas, y en el AMM se documentó
como una fuerte sacudida del terreno por la población
(Montalvo-Arrieta, osa-Ramírez y Paz-Martínez,
2015.

26

25

24

-101

._.

_____ ________
,

..,._.,.

........

1- -

1·l.__,._,.....,_

·-

1-

Figura l. Encuesta ¿Sintió 11n sismo? disponible en http://eventos.
uanl.mx/sismologia/ o http://fct.uanJ.mx/sintio-un-sismo/

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. ¡!dio-septiembre 2017

-100

-99

Figura 2. Distribución de la sismicidad para el periodo octubre de
2013 a marzo de 2014 ( círculos en color verde). Los asteriscos representan sismos históricos y el epicentro del terremoto del 2 de marzo
de 2014 M 4.3 orresponde a la estrella de color rojo. Los números
representan ciudades: 1 Cadereyta; 2 Los Ramones, 3 China; 4 Montemorelos; 5 General Teran; 6 Linares. Tomado de Montalvo-Arrieta
et al. (2015}

El efecto de atenuación sísmica es un proceso muy
bien documentado, por lo que es de esperarse que la
energía sísmica se atenué con la distancia, esto significa
que los valores de lCl a distancias &gt;90 km sean bajos, por ejemplo, en el AMM. Sin embargo, los valores
de JCJ calculados en el área metropolitana a partir de
137 encuestas recibidas muestran una gran variabilidad
en los valores de intensidad de 11-V (figura 4), que de

55

m

�acuerdo con la escala de intensidades se relacionan con
una sacudida leve (U) a moderada (V). Los valores bajos reportados (ll-lll) fueron descritos por los usuarios
como una vibración ligera o percepción de mareo o nausea, en algunos casos fue sentido en la parte superior de
los edificios como una ligera osciJación. Los valores de
intensidad IV fueron relacionados con la vibración de
ventanas y puertas. La mayor parte de los encuestados
compararon la vibración como de una máquina pesada
o el vuelo bajo de un helicóptero. Los valores mayores
de V en el AMM fueron equivalentes a una sacudida
moderada, todas las personas en los interiores sintieron
el movimiento sísmico y reconocieron desplazamientos
ligeros de muebles. La figura 3 muestra los histogramas
de algunas de las preguntas que fueron contestadas por
los usuarios.
¿Lo slnUó?

Fuoru cMi II NCUClkla

__ ),

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__
-

...,
u.-.-klnml..--

. . . .

---? .

. .

.,

Figura 3. Histogramas de algunas de las preguntas contestadas por
los usuarios de Internet para el sismo del 2 de marzo de 2014 M 4.3.

Cómo se mencionó anteriormente, los valores de
intensidad han permitido evaluar también la atenuación
sísmica. Debido a que grandes a moderados terremotos son raros en el noreste de México y su distribución
escasa, se tiene wm breve historia de registro instrumental. Como consecuencia., es dificil describir la naturaleza de los movimientos fuertes o de la sacudida
en la región. Como resultado de un gran esfuerzo por
documentar datos de intensidades en diversas regiones
(históricas y recientes), algunos autores (Atki nson y
Wald, 2007; Atkinson, Worden y Wald, 2014; Balrun,
Johnston y Hopper, 2003) han desarrollado ecuaciones
del movimiento del terreno que predicen la intensidad
y los daños como función de la magnitud y la distancia.
Es conocido que la atenuación al oeste del Cinturón Cordillerano en los EEUU. (conocida como modelo California ;;a CA) es más alta que al este de las
Montañas Rocallosas (Gupta y Nuttli, 1976) región conocida como CEU (centro y este de los EE.UU, por
sus siglas en inglés). Para determinar la dependencia de
lMM con respecto a la magnitud y la distancia en las
áreas de California y CEUS , se propusieron ecuaciones

'l.

....----~---~--,

~

r------;==¡..-.

-

Figura 4. (a) Mapa de intensidades de la comunidad de Internet (ICO
del terremoto del 2 de mano de 2014. La estrella roja representa al
epicentro. Los círculos en colores son los valores de intensidad. (b)
Relación de intensidad versus distancia epicentral de los valores de
ICI. Las curvas representan los modelos de atenuación propuesto
por Atkinson y WaJd (2007). (e) Re iduaJes calculados entre los valores de ICI y los modelos de atenuación paraCalifornia(Ca) y centro y
este de los EE.UU. (CEUS) propuestos por Atlcinson y Wald (2007)

...,_

m se

~

¿Lo sintleroo otr0&amp;?

1

''""""

de predicción para cada una de estas regiones (Wald et
al., 1999). Por su ubicación geográfica, tanto el epicentro del terremoto del 2 de marzo de 2014 como los valores de lCl recibidos ubican a este sector del estado de
Nuevo León como comparable con CEUS. De acuerdo
con esta descripción, la porción este de la Sierra Madre
Oriental, donde se ubica el estado de uevo León, representa al lím ite sur de CEU (Kanter, 1994)

Los valores de atenuación de intensidad sísmica
reportados para este sismo tienen un comportamiento
similar a CEUS que es considerado como la región estable de los EE.UU. En la figura 4b se comparan los
valores de ICl con los modelos propuestos para Ca y
CEUS. e observa, además, que los valores del sismo
del 2 de marzo de 2014 se ajustan mejor al modelo
CEU . Asimismo, se calcularon los residuales para
ambas curvas de la diferencia entre los valores observados de lCl con los predichos, esto se muestra en la
figura 4c. Los valores de lCl del terremoto de marzo
de 2014 se ajustan mejor con la curva de CEU para
todo los rangos de distancia desde la fuente. Esto sugiere que la curva de atenuación de intensidad sísmica
obtenida para el sismo del 2 de marzo de 2014 en el
estado de uevo León tiene un comportamiento similar
conCEU .

Sismo del 31 de mayo de 2015
Con base en la información del SN , el 3 I de mayo de
2015, a las 23 :34: 17 hl , ocurrió un sismo con M 40.
u hipocentro se ubicó en 25.25º de latitud orte y
1O1. 15 de longitud Oeste, quedando aproximadamente
a 26 km al suroeste de la ciudad de Saltillo, Coahuila,
con una profundidad de 20 km. Este sismo fue sentido
CIENCIA LIA/ll / ~O 211. No. 85 Julio-sfptÍ!mbre 21117

�en las ciudades de Saltilto y Ramos Arizpe, Coahuila.
Por la hora de ocurrencia muchas personas lo percibieron y fue divulgado ampliamente a través de las redes
sociales.
Para evaluar el nivel de la sacudida de este evento,
más de 250 usuarios contestaron¿ intió un sismo ? En
la figura 5 se muestra el mapa de lCI obtenido. Los círculos en color reflejan los valores de intensidad obtenjdos, a partir de los códigos postales proporcionados por
las personas que contestaron las encuestas. El rango de
intensidades experimentado en las dos ciudades varía
de 11 a V, donde U representa que la sacudida fue leve,
mientras el valor de V se relaciona con una sacudida
moderada.

25.50

25.40

25a

Para el terremoto del 2 de marzo de 2014 se documentaron valores de ICI en el rango de ll- V l. En el área
epicentral se documentaron daños a casas habitación,
así como una fuerte sacudida del terreno. En el AMM
los valores de intensidades variaron de U-V.
La relación de la atenuación sísmica con la distancia obtenida para el sismo de 2 de marzo de 2014 en el
estado de Nuevo León se correlaciona con el modelo
deCEU
El terremoto del 3 I de mayo de 20 I 5 generó intensidades sísmicas en el rango de 11-V en la ciudad de
altillo, Coahuila.

CONCLUSIÓN
El uso de Internet como un medio para la compilación
de datos ha demostrado ser una muy buena herramienta. La implementación de la encuesta ¿Sintió un sismo?
ha sido muy útil para la evaluación de la respuesta de
sitio y para evaluar la atenuación de la intensidad sísmica en regiones con escasa o nula cobertura de instrumentación sísmica.

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. ¡!dio-septiembre 2017

.

-

.

y···~;.:¡t:J

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..¡;,,,..;.m'tr.

O 2.S

5 7.5 10km

-

-

-101.20

Basados en la información obtenjda por el cuestionario
ubicado en la dirección http://eventos.uanl.mx/sismologia/ o http://fct.uanLmx/sintio-un-sismo/ se ha documentado la distribución de intensidades sísmicas para
los terremotos del 2 de marzo de 2014 (M 4. 3) y 31 de
mayo de 20 I 5 (M 4 O) Estos dos mapas representan
los primeros reportes de intensidades sísmicas para el
noreste de México

1
, _

..,¡"OS/'2015

25.20

DISCUSIÓN

.

~.

i
-101 .10

-r:::.,;;,. -'-,, 1, ,_

~•~~u •,o

H

-101.00

-100.90

-100.80

Figura 5. Mapa de intensidades sísmicas generado a panir de las encuestas recibidas por la comunidad de interne! para el sismo de 4.0
ocurrido el 31 de mayo de 2015.

La generación de mapas de intensidades permitirá
identificar áreas con potencial de daño y contribuirá
en el desarrollo de programas de reducción del riesgo,
donde se tomen en cuenta estimaciones de los niveles esperados de la sacudida del terreno y su efecto de
acuerdo con la distribución de población e infraestructura. Asimismo, los datos generados de las encuestas
serán útiles para una rápida evaluación posterior al terremoto. Este trabajo representa uno de los primeros
pasos hacia un programa de reducción del nesgo en
esta región.

RECOMENDACIONES
Con un incremento en la base de datos de los valores
de ICI se podrán construfr modelos de la atenuación
del movimiento del terreno con la distancia y mapas de
riesgo, de igual forma se conocerá más de la respuesta
sísmica de sitio en los centros urbanos del noreste de
México.
La encuesta ¿ intió un sismo? se ha comenzado a
utilizar con éxito en diversos estados de la república
mexicana. Y representa una alternativa para evaluar los
efectos de los terremotos en regiones donde no se tenga
una cobertura instrumental adecuada.

AGRADECIMIENTOS
Los autores agradecen el apoyo de Prodep. R.L. Sosa
Ramírez agradecen al Conacyt por sus becas de maestría.
57

m

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CIENCIA LIA/ll / ~O 211. No. 85 Julio-sfptÍ! mbre 21117

�El Golfo de California:
un océano joven, región
megadiversa, vínculo entre
tectónica y ecología
Thierry Ca lm us•. Alberto BúrquezlH, Angelina Martínez-Yrízar**

Para los geólogos, los océanos se distinguen de los continentes por la naturaleza de la corteza que constituye
su basamento. La corteza oceánica es más densa que
su equivalente continental, y por lo tanto se encuentra
más hundida en el manto subyacente que la sostiene.
La corteza continental, la oceánica y el manto superior
rígido forman la litósfera La profundidad de equilibrio
cuando la litósfera oceánica está fría es de aproximadamente 4 500 m. Siendo más densas, las regiones de la
Tierra con una litósfera oceánica forman cuencas que
contienen 97% del volumen de agua disponible en la
superficie de la Tierra. Así , la distribución geográfica
del agua de mar depende de la repartic ión de litósfera
oceánica. Por su densidad, la litósfera oceánica tiene la
posibilidad de hundirse en el manto inferior y desaparecer paulatinamente por el fenómeno de subducción. Ya
que el volumen y la superficie de la Tierra son constantes, la subducción se acompaña de creación de nueva
litósfera oceánica a lo largo de las dorsales oceánicas
a partir de material magmático que proviene de La astenósfera, una de las capas del interior de la Tierra. Estos fenómenos tectónicos han sido cuantificados desde
hace 50 años en el marco de la tectónica de placas, la
cual unifica los diferentes fenómenos geológicos (magmáticos, volcanológicos, sismológicos, orogénicos, etcétera) en un sistema único global. Este paradigma se
basa en el hecho de que la Tierra es un planeta activo
en el cual existen intercambios de calor entre sus diferentes capas desde el núcleo interno hasta la superficie.
En particular, el manto inferior que constituye la parte
mediana de la Tierra tiene un comportamiento plástico,
lo cual permite un intercambio de calor por convexión,
mientras que la parte superficial, que es rígida, está dividida en varias placas litosféricas que se mueven horizontalmente, unas con respecto a otras, en un movimiento continuo.
·1 nst1tuto de Geolog1a, " Instituto de Eco log1a,
Un1vers1dad Nacional Auto noma de México, Hermos1llo. Son
Contacto tcalm use&lt;üu nam mx

CIENCIA UA/ll / AIIO 21l, Ne. 85. ¡ulic-sepliembre 2017

Para los biólogos, la separación entre océanos y
continentes puede ser tan simple como la presencia o
ausencia de grandes masas de agua superficial, o tan
compleja como distinguir entre los componentes biológicos que integran los diversos ecosistemas marinos
y terrestres; sistemas dinámicos que presentan interacciones a diferentes escalas temporales y espaciales
Los fenómenos geológicos afectan de manera decisiva
los componentes biológicos, tanto aquellos de carácter
oceánico como los de la contraparte terrestre; es decir,
existe un estrecho vínculo entre la tectónica y la dinámica ecológica. En las dorsales del océano profundo
prosperan ecosistemas únicos que dependen de la síntesis de materia orgánica a partir de la energía de enlaces químicos presentes en los minerales que emiten las
ventilas hidrotermales. Estas ventilas o fumarolas submarinas forman chimeneas compuestas principalmente
de anhidrita, un mineral compuesto de sulfato de calcio
anhidro. Fueron descubiertas en 1977 por investigadores de la Institución Oceanográfica de Woods Hole y
están presentes en las dorsales oceánicas, incluyendo
pequeños segmentos de la dorsal del Golfo de California. En estas chimeneas, los sulfuros de cobre, hierro y
zinc se precipitan y son la base del metabolismo de las
arqueas, un tipo muy especial de bacterias quim iosintéticas que soportan una cadena alimenticia que incluye
organismos muy especializados como los gusanos gigantes de tubo, diversas especies de almejas, cangrejos
y camarones adaptados a la vida en estos oasis submarinos profundos.
En las zonas abisales existe también wm variada
fauna que depende de la "lluvia" de materia orgánica
- restos de plancton, peces y sedimentos continentalesque cae continuamente desde las aguas superficiales e
intermedias al fondo del mar En cambio, en las aguas
más someras dentro de la zona fótica, que varía desde
una delgada lámina superficial hasta profundidades de
cerca de 200 m o hasta donde penetra la Iuz del sol,

59

m

�prosperan los ecosistemas más diversos y productivos
del mundo marino. Los sargazos en los mares cálidos y
las macroalgas (ke/p) en los más fríos forman verdaderos bosques con muy alta biodiversidad y productividad
biológica. En las zonas litorales plantas como Zoostera
y Thalassia forman extensos pastizales marinos.

de California representa la región más productiva del
país desde el punto de vista pesquero (Arreguín- ánchez y Arcos-Huitrón, 2011 ).

La interfase entre el mar y la tierra forma una angosta faja donde se desarrollan ecosistemas híbridos
altamente dinámicos dom inados por procesos geomorfológicos donde prevalece por un lado la acción de las
mareas y el oleaje y por otro los aportes de agua dulce y
sedimentos continentales. Destacan los manglares, los
sistemas deltaicos y estuarinos con extensos sistemas
de marismas, las salinas con una flora y fauna sumamente especializada, las playas arenosas asociadas en
mayor o menor grado a sistemas de dunas, y en las zonas desérticas, los estuarios hipersalinos con condiciones de elevada salinidad y escaso aporte de agua duJce .
Estos ambientes litorales representan los lugares de
anidación y crecimiento de numerosas especies marinas, incluyendo peces, moluscos, crustáceos, anélidos
e incontables aves playeras, residentes y migratorias
(Carmona et al. , 2015).

Hace 12 Ma, la subducción de la placa Farallón, debajo
de la placa orteamericana y la colisión de la dorsal o
su acercamiento con la placa Norteamericana, provocó
un cambio cinemático y el inicio de un desplazamiento
lateral derecho de la placa Pacífico con respecto a la
placa orteamericana. En otras palabras, a partir de esa
fecha, la placa Pacífico empezó a moverse hacia el nornoroeste con respecto a su placa vecina. Al principio, el
desplazamiento se ejercía a lo largo del antiguo límite
de la placa Farallón y de la placa orteamericana, pero
unos millones de años después, este limite cruzó hacia dentro del continente, en la región que corresponde
a lo que paulatinamente se transformaría en el Golfo
de California La parte continental correspondiente a
la futura península de Baja California se incorporó a
la placa Pacífico y comenzó a migrar de forma solidaria hacia el nornoroeste junto con la placa Pacífico. El
desprendimiento de la península tuvo por consecuencia un estiramiento y un adelgazamiento progresivo de
la litósfera continental preexistente que permitió, hace
3.6 Ma (DeMets, 1995), la formación de nueva corteza
oceánica localizada en pequeñas cuencas en la parte sur
del golfo (cuencas de tipo " pull apart,,), como las cuencas de Alarcón y la de Guaymas (figura 1)

ENTORNO GEOGRÁFICO
El Golfo de California, también llamado Mar de Cortés (originalmente llamado Mar Bermejo por la coloración de sus aguas durante las avenidas del río Colorado
y después bautizado Mar de Cortez por Francisco de
Ulloa en 1539) es un largo y angosto mar interior subtropical de más de 1,200 km de longitud, una anchura entre 80 y 200 km y una superficie aproximada de
160,000 km 2 . La parte sur del golfo presenta relieves
submarinos abruptos con fosas abisales de más de 3 km
de profundidad, mientras que su parte septentrional es
somera, lo que ocasiona una oscilación de mareas que
llegan a superar los 9 m. El golfo incluye casi 1,000
islas entre las que destacan las dos islas más grandes
de México : Ángel de la Guarda y Tiburón. Por su alta
productividad biológica sus aguas profundas, arrecifes rocosos y playas arenosas, Jacques-Yves Cousteau
llamó al Golfo de California "el acuario del mundo' .
Está rodeado por los estados de Baja California, Baja
California ur, onora, inaloa y ayarit. Sus costas
albergan casi 8 millones de personas entre las que se
incluyen los grupos ind ígenas, los Tohono O 'odham,
Comcaac, Cucapá, Yoreme, Yoeme, Kikapu, K.iliwa y
Cora (Luque et al. , 2016), además de los grupos ya extintos Cochimí y Pericú de la península. Actualmente,
importantes poblaciones bordean sus costas y el Golfo

m

60

'l.

EVOLUCIÓN GEOLÓGICA

•-.- """._ ,,r ,/1

Figura l. Marco tectónico regional del Golfo de California
en el cual se observan las principales es1ructura~ tectónicas de
la margen oeste de la península
1ª l\
de Baja California (Paleo-trinchera y sistema de fallas Tosco-Abreojos-San Benito), y del
propio Golfo (fallas transformantes y cuencas de tipo "pull
apart"). CAL: Estado de California_ Fallas transforrmmtes:
FSA: Falla San Andrés; FB:
Falla Ballenas; FT: Falla Tortu• ga; FC: Falla Carmen; FF: Falla
Farallón; Cuencas de tipo "pull
apart": W: cuenca Wagner;
D: cuenca Delfin; G: cuenca
Guaymas; C: cuenca Carmen;
o F: cuenca Farallón; P: cuenca
· Pescadero; A: cuenca Alarcón.

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J

CIENCIA UAHL / ~O 20. No. 85 Julia--sfpti1l mbre 2017

�Si observamos más a detalle, este movimiento presenta una ligera componente de extensión (Antonelis et
al. , 1999), que lentamente separa la península de Baja
California del continente. Sin embargo, la componente
lateral ha prevalecido durante los últimos 6 millones
de años, y el desplazamiento acumulado corresponde
a una distancia de 240 km (Oskin et al. , 2001 ; Oskin
y Scott, 2003). La frontera entre las placas Pacífico y
Norteamericana está conformada por una sucesión de
fallas laterales en escalón desde el desemboque del
Golfo de California hasta la falla San Andrés en Cal ifornia. En el relevo entre dos fallas, se desarrollan las
cuencas que mencionamos anteriormente (figura 1).
Como en cualquier límite de placas, las fallas del
Golfo de California generan sismos que corresponden a
una relajación elástica de la corteza terrestre sometida a
esfuerzos tectónicos. La distribución de los hipocentros
(lugar de ruptura) de los sismos, así como los mapas
batimétricos permiten trazar la trayectoria de las fallas.
El estudio de los sismos y las mediciones GPS permiten calcular una velocidad promedio de 5 cm por año
(Dixon et al. , 2000); una distancia de 24 m, desde que
en 1539 Francisco de Ulloa, en la búsqueda del estrecho de Anián, dio su nombre a este mar que separaba
Nueva Galicia de lo que se llamaría después California.
Este cálculo realizado durante las dos últimas décadas con instrumentos GP confirma las evaluaciones
realizadas a partir de diversas evidencias geológicas;
por ejemplo, la correlación entre rocas volcánicas de
12 Maque se encuentran en el Cerro Eucla al norte de
Bahía Kino, en la Sierra Kunkaak en la Isla Tiburón y
en la región de San Felipe en Baja California (Oskin
et al. , 2001 ). La edad de las rocas volcánicas contemporáneas, de la ruptura continental y de los primeros
sedimentos, permite también precisar la evolución geológica de las primeras cuencas a lo largo de la costa
este de la península (Ortlieb y Colletta, 1984; Holt el
al. , 2000).
La ruptura continental modificó la geografía regional permitiendo la incursión progresiva de sur a norte
de aguas marinas del golfo en formación . Nace un nuevo mar, somero al inicio, que se profundiza paulatinamente confonne aumenta la separación y la subsidencia
asociada a la extensión de la corteza (Francheteau el
al. , 1984). A la par, la fisionomía de la red fluvial de
la Sierra Madre Occidental cambia de dirección; los
principales drenajes que originalmente fluían hacia la
región del sur de Sinaloa, ayarit o Jalisco encuentran
escape hacia el protogolfo. Los sedimentos marinos fosilíferos que se encuentran a lo largo de las costas del
Golfo (Helenes y Carreño, l 999; Ochoa-Landín el al.,
2000) apoyan la hipótesis de una transgresión marina
desde el sur.

CIENCIA UA/ll / AIIO 21l. Ne. 85. ¡ulic-sepliembre 2017

EVOLUCIÓN BIOLÓGICA
La génesis del Golfo de California llevó a la creación
de ecosistemas marinos y terrestres únicos. Por un lado,
la creación de un mar interior muy cálido (figura 2) con
fuertes oscilaciones en la salinidad y enormes aportes
de sedimentos en su extremo septentrional y por otro,
el aislamiento de los componentes biológicos que emigraron junto con la península separándose de sus contrapartes continentales. En el mar profundo, la apertura
de ventilas hidrotermales asociadas a la creación de
piso oceánico, en las cuencas "pull apart" del sur del
Golfo, originó oasis muy diversos. La migración de la
península no sólo permitió la creación de nuevo fondo
marino, sino que protegió al nuevo mar interior de la
corriente fria de California que desc iende desde el estrecho de Bering. Asimismo, las variaciones bruscas de
profundidad, la ubicación de grandes islas en la cintura
del Golfo ("Midriff lslands") y las diferencias de temperatura y salinidad, permiten un sistema de corrientes
complejo que provoca surgencias que acarrean nutrientes desde las profundidades y enriquecen las aguas superficiales, pennitiendo una enorme productividad biológica sólo equiparable por otro mar con características
muy similares: el Mar Rojo.

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..

._-c111 mor fflc,odol CO!sius

Figura 2. Distribución de la temperatura superficial del mar entre las
latitudes 20 y 32º y las longitudes 106 y l 28"W, el 15 de abril de
20 17. La temperatura es una mezcla que combina datos provenientes
de todos los satélites geoestacionarios de orbita polar, de Estados
Un idos, de Japón y de Europa. Para generar un producto diario con
una resolución espacial de 5 km, se usa la resolución espacial más
alta de los satélites de orbita polar que es de I km con observaciones
cada seis horas aproximadamente , combinada con la resolución temporal más alta de los satélites geoestacionarios de aproximadamente
5.5 km con observaciones cada hora. Se observa el fuerte contraste
de temperaturas entre el Golfo de California y el Pacífico. Por ejemplo, la isoterm a 23°C en el Golfo se encuentra aproximadamente 600
km más al norte que en el Pacífico. Modificado a partir de NOAA/
NE DI (National Orceanic and Atrnospheric Organization/National
Environmental Satellite, Data and lnfom1ation Service).

a1

m

�Desde su apertura hace 5-6 Ma, el Golfo es una de
las regiones marinas más ricas del mundo (Felger et al. ,
2013). Se calcula que contiene más de 8,000 especies
animales. Existen más de 4,900 especies de invertebrados, aunque de acuerdo a Brusca y Hendrickx (20 1O) la
diversidad total puede exceder las 7,000 especies. De
las casi 1,000 especies de peces, 87% está dominado
por especies de aguas tropicales y 10% son endémicas, esto es, sólo se encuentran aquí (Hastings et al. ,
20 1O). En el Golfo existen cinco de las siete especies de
tortugas marinas del mundo, todas ellas consideradas
como amenazadas o en peligro (Márquez, 1990; eminoff, 2010). Los mamíferos marinos son también sorprendentemente diversos ya que se tienen registradas
36 especies, de las cuales 31 son cetáceos (39% de los
cetáceos del mundo). Entre éstas, la vaquita (Phocaena sinus) está a punto de extinguirse y cuatro especies
están catalogadas como en peligro: las ballenas azul,
sei, de aleta y franca. Además, existen cuatro especies
de pinnípedos (focas, elefantes marinos y dos especies
de lobo marino; Urban, 201 O) De aves marinas, 56 especies habitan en el Golfo de California; seis de ellas
son cuasiendémicas, diez son residentes (pasan todo su
ciclo de vida en el golfo), 26 son migratorias (usan el
golfo como parte del corredor migratorio) y 18 usan las
islas como sitios de reproducción (Velarde y Anderson,
1993).
En la porción terrestre, especialmente en la peninsular, existen numerosas especies endémicas tanto de
plantas como de animales (figura 3). Estos endemismos
son notables, no sólo por el efecto del aislamiento peninsular que cortó el flujo genético con las poblaciones
continentales debido a la migración de la península,
sino también porque su estudio permite la inferencia de
procesos geológicos específicos que dejaron una marca
biológica. Para citar sólo un ejemplo, el trabajo de Riddle et al. (2000) permitió inferir la historia geológica
de la península desde el Mioceno Tardío hasta el Pleistoceno a través del estudio de 12 grupos de especies
de mamíferos, aves, reptiles y anfibios. Estos autores
encontraron que la arquitectura filogeográfica (esto es,
las relaciones de parentesco entre especies en el entorno geográfico) sólo puede explicarse por una serie de
eventos vicariantes (es decir, de diferenciación entre linajes por el aislamiento geográfico) debidos a 1) un canal marino transpeninsular durante el Ple istoceno Medio, 2) una transgresión de la porción norteña del Golfo
en el Plioceno Tardío, y 3) w1 canal marino que separó
las poblaciones más meridionales cercanas al istmo de
La Paz durante el Plioceno. El estudio de la tectónica
brinda el marco de referencia para los grandes fenómenos geológicos, en este caso la deriva de la península y

ma2

'l.

el ensamblaje histórico de sus componentes, mientras
que el estudio de la distribución de las especies y subagaje de información histórica contenida en su genoma
ofrece la oportunidad de investigar fenómenos ti.nos de
la evolución geológica que no dejaron huellas claras ni
en la tectónica ni en la colunrna estratigráfica.

Figura 3. A) Iguana de San Pedro Nolasco (Cte11osa11ra 110/ascensis).
Especie endémica de la isla del mismo nombre. 8) Vegetación típica
de la región de Cataviña en el área natural protegida "Valle de los
Cirios" en Baja California. Izquierda, cirio (Fouquieria colunmaris),
centro, copalquín (Pachycor11111s discofor), derecha, cardón sagoeso
(Pachycereus pri11gfei). Al frente, Agm·e cerufata.

CONCLUSIONES
La geodiná:mica descrita por la tectónica de placas modifica la repartición de los continentes y de los océanos.
En el noroeste de México, el cambio de los movimientos relativos entre las placas tectónicas involucradas
en esta parte del mundo ha desencadenado una ruptura
continental y la deriva paulatina de la península de Baja
California a partir del fin del Mioceno Medio (aproximadamente 12 Ma) y una transgresión marina progresiva en el Golfo de California en formación durante los
últimos IO Ma. Nació un océano en el sentido geológico de la palabra, y un mar en el sentido geográfico, en
donde especies marinas provenientes del Pacífico ecuaCIENCIA UAHL / ~O 20. No. 85 Julia-sfpti1lmbre 2017

�torial encontraron oportunidades de establecimiento y
de radiación adaptativa. Los nuevos ecosistemas son el
resultado de los cambios tectónicos, oceanográficos y
geomorfológicos. Entre éstos se cuenta el aumento de
la profundidad, el vulcanismo submarino, cambios en
la temperatura del agua, las surgencias, cambios en el
nivel del mar, la alteración de corrientes superficiales y
profundas, y los aportes detríticos desde el continente.
El desarrollo de la tectónica de placas brindó un marco explicativo a la deriva continental de Wegener que
describía la coincidencia de las costas y la similaridad
biológica entre los continentes. Ahora, las técnicas moleculares permiten encontrar en el material genético
de los organismos la firma de antiguos fenómenos de
diversificación y aislamiento biológico, indicativos de
eventos geológicos y tectónicos muy finos, que de otra
manera no serían evidentes. El Golfo de California no
tiene el futuro de los grandes océanos como el Atlántico que se abrió y continúa creciendo entre grandes
continentes previamente unidos en el supercontinente
Pangea, pero la naturaleza oceánica de la corteza de sus
cuencas profundas indica la formación de un océano
marginal provocado por el desprendimiento de un bloque continental De igual manera, la separación de la
Península y de las islas del Golfo provocó un cambio
en las condiciones climáticas, hidrográficas y oceanográficas que influyeron de manera determinante en la
fascinante evolución biológica de la cuenca del Golfo
de California.

AGRADECIMIENTOS
Este trabajo se realizó durante las estancias sabáticas
de AB y AMY en la Universidad de Arizona, EUA, con
ayuda del Programa de Apoyos para la Superación del
Personal Académico-DGAPA, Universidad aciana!
Autónoma de México. Los autores agradecen al M.C.
Héctor Mendivil-Quijada por su apoyo en la elaboración de la figura I y a Enriquena Bustamente Ortega
por su apoyo técnico

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�Elizabeth Chacón Baca*, Claudia Ca margo**, Alicia Negrón Mendoza**

Entre todos los grandes retos científicos y filosóficos,
el origen de la vida sigue representando una de las
mayores incógnitas de la hwnanidad i bien es cierto
que, por mucho tiempo, este enigma fue exclusivo de
la teología, la metafisica y la filosofía. Para el hombre del medievo, una visión ordenada y jerárquica del
mundo probablemente era la única explicación posible
sobre la creación dentro del orden natural de las cosas. Dentro de esta concepción tan bien reflejada en El
paraíso perdido de Milton (2008), la ciencia aparece
como un telón de fondo que enmarca el estado caótico de los cuatro elementos griegos: agua, aire, tierra
y fuego, como precursores del origen del mundo (figura I). Incluso la cosmovisión moderna lleva la idea
implícita de que ' el orden nació del caos .. . ", que los
sistemas abiertos se ordenan a expensas de un desorden
que termodinámicamente tiende a la disipación y al aumento entrópico. Ciertamente, algunas décadas y siglos
de especulaciones, observaciones experimentales y un
contexto sociocultural propicio tuvieron que transcurrir
antes de que el estudio científico del origen de la vida
pudiera tener cabida en las universidades. Entre los experimentos clave para el desarrollo de este campo se
encuentra la síntesis abiótica (es decir, sin la intervención de seres vivos) de la urea, uno de los compuestos
orgánicos más familiares . Dicha síntesis orgánica fue
realizada en condiciones de laboratorio por Friedrich
Wholer ( 1828) a partir de cloruro amónico y cianato
de plata (Wholer, 1828), marcando así el desarrollo de
la química orgánica. Más de treinta años después A.
Bútlerov demostró la formación de azúcares (Bútlerov,
1861) en agua calcárea a partir de formaldehído, hoy
conocida como la reacción de la formosa. Pocos años
después, los trabajos de Louis Pasteur sobre la putre' Uni vers idad Autonoma de Nuevo Leon
" Unive rsidad Nacional Auto noma de Mex 1co.
Contac to ba1ca li a2012,u,gma1l.com

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. Ne. 85. ¡!die-septiembre 2017

facción ( I 892) invalidaron la teoría de la generación
espontánea (De Kruif, 2014) y del " principio vital',
idea que suponía que se generaban seres vivos en el
aire. Pero no fue sino hasta principios del siglo XX
cuando el estudio científico del origen de la vida surgió
como un campo serio y formal gracias a la publicación
del Origen de la vida, del bioquímico ruso Aleksander
lvanovich Oparin (publicado en ruso como un pequeño libro en 1924, luego en 1936 y en inglés en 1938 ;
Miller, chopf y Lazcano, 1997) En este libro Oparin argumentaba que durante el proceso evolutivo de la
Tierra debieron formarse sustancias orgánicas diversas
en las aguas de un océano primitivo (los ladrillos y cementos como él los llamó) por reacciones de condensación, polimerización y reacciones de óxido-reducción
que eventualmente formaron enjambres moleculares;
éstos, a su vez, se organizaron en estructuras coloidales
llamadas coacervados, precursores de los primeros seres vivos (Oparin, 1995). Aunque para muchos el enfoque químico contenía todas las respuestas, la propuesta
original de Oparin implicaba sistemas precelulares de
gran complejidad enzimática y un alto grado de organización celular. Un concepto subyacente en esta teoría del origen de la vida son las llamadas "propiedades
emergentes" y el aumento de complejidad, entendida
como el awnento en la regulación de los mecanismos
de ensamble y organización. Las llamadas propiedades
emergentes de un sistema son distintas a las propiedades de los componentes individuales y resultan de las
interacciones entre sus partes; es decir, aquellos atributos que claramente ponen de evidencia que el todo es
mayor que la suma de sus partes. En tanto que los procesos emergentes son los que resultan de la interacción
simultánea y a veces azarosa de los componentes de un
sistema (Talanquer, 2006).
Más allá del enfoque bioquímico, las ideas de Oparin plantearon por primera vez un escenario geológico

as

m

�primitivo como marco de referencia conceptual y una
hipótesis plausible de ser probada a nivel experimental. Entre las grandes aportaciones de Oparin destaca la
extrapolación de un proceso evolutivo antes de la vida
bajo condiciones puramente quimicas y fisicoquímicas,
sentando así las bases teóricas para abordar el problema
con toda la formalidad científica. Tampoco se debe olvidar que en la Inglaterra posvictoriana de 1928, el biólogo evolutivo J.BS Haldane (1929) acuñó el término
de biopoyesis para proponer una teoría similar a la de
Oparin; también sugirió que en un océano prebiótico
muy diferente al de hoy, se habría formado una sopa diluida en la cual se pudieron "cocinar" compuestos orgánicos que constituyen las bases moleculares de la vida,
un 'caldo primitivo" conocido como sopa primigenia a
partir de precursores inorgánicos o prebióticos. Había
surgido el concepto de evolución química como un telón de fondo sine qua non; es decir, como el proceso fisicoquímico previo y necesario al origen de la vida que
permitió la generación de moléculas orgánicas a partir
de precursores inorgánicos en el océano primordial de
la Tierra primitiva de hace aproximadamente 4000 millones de años (Ma).

Academy of Sciences: KYA on Berzelius), el término
fue permeando en varios círculos académicos por diferentes entusiastas (Lemarchand, 1992) como Hermann
Richter, Hermann Helmholtz y William Thomson (lord
Kelvin) entre otros, aunque fue el famoso premio nobel
vante Arrhenius quien divulgara la idea de las esporas
terrestres resistentes a la radiación y a la temperatura
espacial (Arrhenius, I 908) La panspermia representa
una alternativa para resolver el problema del origen de
la vida en la Tierra, y aunque es válida desde el punto
de vista científico, no deja de ser limitada, pues lejos de
resolver el origen de la vida, simplemente extrapola o
traslada el problema del origen.
En México, los estudios pioneros de origen de la
vida merecen una atención especial por los numerosos trabajos del zoólogo mexicano Alfonso L. Herrera
quien, como buen visionario durante los tiempos posrevolucionarios, pudo experimentar con sistemas precelulares a partir de sustancias inorgánicas, entre ellas
el tiocianato de amonio (Herrera, 1938). Herrera fue el
fundador de una nueva ciencia conocida como plasmogenia, ciencia que explicara el origen del protoplasma
pues por aquel entonces se creía que era la sustancia
vital de todo ser vivo. Su trabajo fue reconocido por
el propio Oparin, y fue el primer presidente honorario
de la ociedad Española de Biopoyesis. Pese a tanta
creatividad científica, no fue sino hasta varias décadas
después que su trabajo se ha revalorado como una aportación original (figura 2).

Figura 1. Portada del eboolc. Paradise lost (tomado de https://www.
amazon.com/Parad ise-lost-John-M ilton-ebook/dp/B0086NF IG6).

Paralelamente a esta teoría, también se ha contemplado la teoría alternativa: que la vida haya surgido
fuera de la Tierra, y pudiera haber sido "sembrada" por
cometas o meteoritos justamente durante este lapso de
evolución química en la Tierra primitiva. Esta hipótesis
conocida como panspermia, aunque tiene sus orígenes
desde los tiempos de Anaxágoras (500-428 a C.), es
una idea recurrente que se ha modernizado a lo largo
del tiempo. Después de analizar una muestra del meteorito Alias (1834), Jakob Berzelius sugirió la existencia de compuestos orgánicos más allá de la Tierra
(Centre for History of Science at the Royal wedish

m

66

'l.

Fig ura 2. El libro sobre Biología y plasmogenia de Alfonso L. Herrera, acompañado de un dibujo de su puño y letra que ilustra los movimientos de compuestos abióticos denominados por el propio Herrera
como " mercurisomas".

Dentro de este marco teórico, en 1953 tanley L.
Miller, entonces estudiante de doctorado del profesor
Harold C. Urey en la Universidad de Chicago, elaboró el elegante y ahora famoso diseño experimental que
abrió las puertas en evolución química como una línea
de investigación totalmente justificada. Miller pudo
CIENCIA LIA/ll / ~O 211. No. 85 Julio-sfptÍ! mbre 21117

�simular en su laboratorio las condiciones hipotéticas
presentes en la Tierra primitiva: una atmósfera libre
de oxígeno compuesta por vapor de agua, hidrógeno,
metano y amoniaco_El agua caliente simulaba el vulcanismo, produciendo el vapor que circula en un sistema cerrado a partir de los compuestos básicos de una
atmósfera reductora y aplicando descargas eléctricas
para simular los relámpagos incidentes en el seno de un
océano primigenio del Arqueano (figura 3)

Figura 3. El clásico diseño experimental del profesor Stanley Miller
(imagen tomada de www.wikipedia_com )_

El análisis de los productos condensados al cabo de
una semana de síntesis reveló la presencia de moléculas
orgánicas de relevancia biológica como los aminoácidos, que al unirse constituyen los polipéptidos_ A partir de entonces, en los laboratorios de todo el mundo,
numerosos experimentos de síntesis abiótica han generado moléculas orgánicas a partir de moléculas inorgánicas simples y bajo una amplia gama de condiciones
ambientales supuestas, inferidas y docwnentadas para
la Tierra primitiva con resultados muy importantes.
Hoy se considera que a pesar de que el experimento
original de Miller no concuerda con las condiciones de
la Tierra primitiva, sobre todo por el carácter altamente
reductor de la atmósfera simulada y por la poca probabilidad del metano en la atmósfera primitiva (Lazcano
y Miller, 1996), fue el paradigma experimental que sentó las bases para que se gestara una continua colaboración internacional que desde hace más de siete décadas
ha reunido a especialistas de diversas áreas del conocimiento abordando este problema desde una perspectiva
multidisciplinaria.

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. ¡!dio-septiembre 2017

SÍNTESIS ABIÓTICA EN LA
TIERRA PRIMITIVA
La Tierra es uno de esos planetas densos, rocosos y relativamente pequeños con abundantes silicatos y metales que tiene una velocidad de rotación moderada,
a diferencia de los planetas gaseosos, masivos y orbitados por una gran cantidad de satélites_ Debido a los
choques cometarios ocurridos durante el Hadeano, la
Tierra primitiva acumuló gran cantidad de compuestos químicos que sirvieron como la materia prima que
posibilitó el proceso de evolución química_ Es decir,
el proceso mediante el cual hubo reacciones químicas
que permitieron la generación de moléculas orgánicas
de relevancia biológica y que eventualmente se convirtieron en los bloques constructores de la vida: aminoácidos, ácidos grasos y azúcares; incluso se considera
que una gran proporción del agua oceánica es de origen cometario (Chyba et al_ , 1990) Los procesos de
evolución química se consideran como un preámbulo
crucial para el origen de la vida bajo condiciones ambientales totalmente diferentes a las que imperan hoy:
una atmósfera no oxidante y compuesta por gases con
un alto potencial reductor, que con el aporte de alguna fuente de energía natural como la radiación UV, las
ondas de choque provocadas por impactos cometarios,
o incluso la radiación ionizante (Draganié, Draganié y
Altiparmakov, 1983) proveniente de reactores nahirales
(Adam, 2007) accesibles en la Tierra primitiva como el
uranio (U235), fueron los ingredientes necesarios para
esta sintesis abiótica primitiva. Aunque en el mar primitivo probablemente La síntesis abiótica era alta, otros
ambientes más ricos en contenido mineral pudieron
promover la reactividad, la protección y la concentración de polímeros más complejos_

LOS EXPERIMENTOS DE
EVOLUCIÓN QUÍMICA
La aproximación científica del proceso de evolución
quimica ha sido desarrollada bajo tres enfoques (Negrón-Mendoza, 1980): ( 1) el enfoque analítico utiliza
las observaciones y la identificación de observaciones
en radioastronomía, geoquímica y geología; (2) el enfoque teórico provee modelos químicos y matemáticos
en los que es posible estudiar modelos de complejidad
y autoorganización y (3) el enfoque sintético, que implica la simulación experimental en laboratorio para
recrear algunas condiciones probables de ambientes
primitivos, por medio de la inducción de ciertas reacciones químicas dentro de un marco geológico cohe-

67

m

�rente y conectando al mismo tiempo la astronomía con
el origen de la vida (figura 4).

do. Dada la universalidad quúnica, la viabilidad de los
procesos de evo lución química en cualquier superficie
planetaria y la vastedad del Universo, existe una, tal
vez remota, posibilidad de encontrar vida en planetas
como la Tierra. Especialmente en la llamada Zona de
Habitabilidad. Y aunque hasta hoy nuestro planeta Tierra es el único donde se sabe que ha evolucionado la
vida, en los próximos años la exploración espacial de
estas zonas habitables podría cambiar este hecho.
(lmagen tomada de http://phl.upr.edu/projects/eirenespheres).

Figura 4. Diseño experimental para producir HC
abióticas (Departamento de Química, ICN,
AM).

En algún remoto pasado del Universo, en el interior de otras estrellas más antiguas que nuestro Sol,
por reacciones termonucleares se generaron muchos de
los elementos químicos como el carbono, hidrógeno,
oxígeno y nitrógeno (CHO ), elementos básicos que
representan hasta 99% de la compos ición química de
los seres vivos. Claramente, la química que conocemos
no es exclusiva ni de nuestro sistema solar ni de nuestra galaxia, sino que estamos ante una química auténticamente universal. Es decir, las moléculas orgánicas
simples y complejas que se pueden generar en experimentos de evolución quimica, ya fueron detectadas y se
siguen detectando (Menten y Wyrowski, 201 1) tanto en
cometas, meteoritos y en otros cuerpos extraterrestres,
como en los satélites de los grandes planetas. Actualmente se han reportado más de 100 compuestos orgánicos y continuamente más compuestos orgánicos y
de mayor complejidad se suman a este gran inventario
cósmico. Por ejemplo, desde que el ácido cianhídrico
(HC } se detectó en los cometas, su inclusión en los
experimentos de evolución química ha generado valiosos resultados por su versatilidad química para producir
moléculas de importancia biológica como aminoácidos, ácidos carboxílicos, azúcares y bases nitrogenadas
(purinas y pirimidinas de los ácidos nucleicos).
o hay duda de que actualmente también hay procesos de evolución química en el medio interestelar y
en otros saté lites que se consideran laboratorios naturales para la evolución qwrnica como Titán y Europa,
donde además de algunos procesos geológicos superficiales también se ha detectado la presencia diversos
compuestos orgánicos (Raulin, 2005) Por ende, estos
ambientes espaciales constituyen una fuente de información sobre el origen de la materia orgánica en ambientes extraterrestres tan antiguos como nuestro mun-

m

68

'l.

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La otra forma de enseñar la ciencia
IPilloOUKJ.IU/M
ll'tlbiffli lilligt#lhlnf'lihnll -taíltolftlfl~-. S6~

llomo ..... 4®thU.14!91l Co1.1o,..11w-.1J.,llolm.
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CIENCIA UA/ll / AIIO 21l. Ne. 85. ¡ulic-sepliembre 2017

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69

m

�► Bitácora

Biomineralización en una concha del
Cretácico: Exogyra ponderosa

Milton Gómez-RuiZ", Karen A. Zúñiga-Do ria *, Elizabeth Chacón Baca*

El nacimiento de Venus ( ascita di Venere) , encargado
por algún miembro no identificado de la familia de los
Médicis y plasmado por Botticelli entre 1484 y 1485,
es una de las pinturas renacentistas que han inmortalizado no sólo un derroche de hermosura y gracia femeninas, sino también la belleza de las conchas secretadas
por algunos moluscos bivalvos, siempre presentes en
la ciencia, en la literatura, en el arte y en la mitología
(figura J)

te cabellera rubia es considerada por algunos como un
elemento diagnóstico de la filosofia neoplatónica (Acidini, 2009), en la cual dicha desnudez se representa
como el ideal de la humanjdad, y donde la belleza espiritual se conforma a partir de la pureza, la simplicidad y
la nobleza del amor. Para otros El nacimiento de Venus
simboliza la femirudad, la fertilidad y el renacimiento o primavera a partir de una concha marina, aunque
esta connotación ahora se sabe que no es del todo precisa (Uffizi, 2017) Otras interpretaciones dotan a este
lienzo de un contenido altamente religioso, resignificándolo como la Concha del Peregrino dentro del simbolismo del Camino de antiago (Álvarez-Rodríguez y
García-Calvo, 2012 ).
Lo cierto es que desde que esta diosa romana de
la belleza y el amor, conocida como Venus (y como
Afrodita en la mitología griega}, emerge a partir de una
concha marina, a los mariscos se les asocia con los alimentos "afrodisiacos" .

Figura 1. El 11acimie1110 de Venus, de Sandro Botticelli, está plasmado
en un gran lienzo que se encuentra actualmente en la colección de la
Galería de Uffizi de Florencia, Italia (Uffizi, 2017).

Se dice que entre los aspectos notables de este lienzo de gran tamaño, destaca la posición antinatural y
casi volátil de Venus, la diosa del amor, emergiendo a
partir de una concha nacarada (probablemente un callo
de hacha), en compañía de otras deidades como Céfiro
(dios del viento) su consorte Aura, la ninfa de la Brisa
y la Primavera quien, del otro lado, cubre a Venus con
una capa floreada (Vasari, 1986). El abrazo entre Céfiro
y Aura estaría representando la unión de los mundos
espiritual y fisico Aunque esta obra ha sido objeto de
diversas interpretaciones, el hecho de que Venus cubra
su desnudez con la mano que posa sobre su exuberan-

m10

'l.

Las bivalvos secretan dos conchas de tamaño regular o asimétrico, viven siempre en condiciones acuáticas y muchas especies, como las almejas y las ostras,
tienen un gran valor comercial porque producen perlas
naturales en su interior a partir de la nucleación de un
grano o de una partícula sedimentaria. Como grupo, los
bivalvos, como la gran mayoría de moluscos, constituyen un grupo de animales invertebrados con un gran
éxito evolutivo y un amplio registro fósil Entre los conchíferos actuales (aquéllos que secretan un exoesqueleto en forma de concha) se encuentran los gastrópodos,
los bivalvos y los cefalópodos. Al igual que muchos
otros animales, su historia evolutiva data desde hace
Universidad Auto noma de Nuevo Leon
Contacto baica l1 a20 12°".,gma1I com

CIENCIA UAHL / ~ O20. No. 85 Julia-sfpti1lmbre 2017

�unos 542 millones de años (Ma), cuando surgieron en
un evento de djversificación biológica conocido como
la "Explosión del Cámbrico".

EL PROCESO DE
BIOMINERALIZACIÓN
La concha de los moluscos es un excelente ejemplo de
biomineralización, es decir, del proceso celular por el cual
se lleva a cabo la precipitación de minerales dentro o fuera
de los seres vivos como resultado de su metabolismo en un
determinado momento de su ciclo vital (Dove, De Yoreo y
Weiner, 2003). La concha es secretada por el manto y está
formada en más de 95% por carbonato de calcio (CaCO 3) ,
y dependiendo de la especie, puede precipitarse la calcita,
la aragonita o algún otro polimorfo de carbonato de calcio durante la biomineralización Este proceso implica la
existencia de un programa genético que dicta el tiempo de
mineralización, el espacio de precipitación de la concha
y su crecimiento sucesivo (Wallace et al. , 20 13). En las
ostras, por ejemplo, la concha se forma por la depositación
secuencial de carbonato de calcio a lo largo de dos direcciones: hacia el fondo (dentro de la concha) y hacia atrás
(en di.rección opuesta a la charnela).
En general, la estructura de la concha presenta tres
capas: una capa orgánica que sirve de protección y aislante llamada periostraco, una capa nacarada de calcita
o aragonita y una capa prismática de calcita (Dove, De
Yoreo y Weiner, 2003 ). El resto lo componen polímeros
orgánicos que incluyen proteínas. La estructura macromolecular de la concha presenta grandes variaciones
ya que depende de la especie y de las condiciones ambientales de crecimiento. A medida que el animal va
creciendo se va añadiendo nuevo material a un templado orgánico. Tanto la calcita como la aragonita se
encuentran ensamblados como una matriz orgánjca en
cantidades variables (figura 2).
Cipo
mcaa11b

(llnltlcWII)

Figura 2. (A) Estructura de la concha· (B) corte transversal de Exogyra costa/a que muestra una zona de recristalización central (flecha);
(C) sección petrográfica de laminación de la concha E. Costa/a

CIENCIA UA/ll / AIIO 21l. No. 85. julio-septiembre 2017

El caso de las ostras es de gran utilidad bioestratigráfica porque probablemente son un grupo monofilético.
Como es un grupo abundante en facies sedimentarias que
favorecen su preservación, presentan un registro fos il mu
completo; especialmente durante el Cretácico, las ostras
se hicieron más cosmopolitas (Wallace et al. , 2013). La
estructura interna de la concha de Exogyra ponderosa
presenta líneas de crecimiento anuales que están constituidas por capas claras formadas durante el verano y capas
delgadas negras formadas durante los meses de invierno.
También durante el Cretácico las conchas de moluscos
desarrollaron ornamentaciones y morfologías muy calcificadas. La concha de Exogyra ponderosa no sólo es un
buen ejemplo de fauna litoral, sino también uno de los
fósiles guia mejor conocidos, para el noreste mexjcano y
parte Texas, de los mares del Cretácico Superior (figura
3). Junto con Exogyra costata y otras conchas, se ha reportado en horizontes de la parte basal del Turoniano y del
Cenomaniano Superior en arias localidades de Coa.huila,
Durango y Zacatecas (Bose, 1913). Estas especies eran filtradores y se enterraban a cierta altura en sustrato blando.
Dichas poblaciones de moluscos filtradores epibentónicos
habitaron mares calciticos cálidos y someros durante un
periodo muy cál ido en la historia del planeta.

Figura 3. De manera secuencial, ejemplares fósiles de Exogyra ponderosa (A y B) y de E.xogyra costara (C y D).

Exogyra ponderosa Romer se ubica taxonómica.mente
dentro del orden Ostreoida y dentro de la Familia Grifaeidae í,yalov 1936 {Abdelhady y Elewa, 201 O). Su descripción sinóptica corresponde a una concha de una especia
adulta, caracterizada por una concha gruesa y convexa en
espiral que representa la valva izquierda como se aprecia
en la figura 3 (con 13 cm de largo 11cm de ancho). La
concha de este ejemplar fósi l conserva aún la oscura coloración de la capa nacarada original (figura 4B). En su
interior se observa el crecimiento secuencial en forma de
laminillas que aún se preservan en su disposición original,
a dfferencia de la parte lateral y central de la concha con
un mayor grado de cristalización (figura 4C).
Exogyra ponderosa presenta una curvatura en espiral
característica y una concha esculpida en capas. Muchos de
los ejemplares aún conservan el color la mineralogía original , especialmente en la región próxima al umbo. Desde

11

m

�el exterior hacia el interior de la concha, se observan zonas bien diferenciadas de la estructura de la concha: capas
claras alternadas con capas oscuras en corte petrográfico
(figura 4). La zona clara del periostraco, con un grosor
aproximado de 1.5 cm, presenta un bandeamiento ondulante seguido de una mineralización muy caJcificada de
grosor constante, con contenido de aragonita en la zona
interna de la concha. Las variaciones que se observan en
las secciones petrográficas también sugieren temperaturas
cálidas estacionaJes. Este patrón de bandeamiento puede
ser específico y puede ser una característica variable dependiendo de l ambiente y la historia de vida (Farinati et
al. , 2010). El análisis de las conchas permite no sólo conocer la mineralogía de la estructura interna y compararla
con los ejemplares vivos, sino también inferir las condiciones ambientales del pasado.

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Figura 4. Secciones petrográficas de la concha de Exogyra ponderosa, las cuales muestran la alternancia estacional de laminaciones
clllr'J.S y oscuras.

La distribución de Exogyra ponderosa es bastante amplia, pues abarca horizontes cretácicos de los estados de
CoahuiJa, Durango, San Luis Potosi, entre otros (Eguiluz,
2011 ; Franco-Rubio, 2007), y se han reportado hallazgos
en diferentes formaciones, como las formaciones Olmos
y Eagle Ford, pero es en la Formación San Miguel, en
Coahuila, donde el registro es más abundante; en general
son zonas sobreyacidas por biozonas de Exogyra costata.
También se han encontrado fósiles de estas Exogyras en
la Formación Cerro del Pueblo del Campaniano Tardío
(Wolleben, 1977) y en la Formación Cárdenas (De la O,
2013). De iguaJ forma se ha reportado para la Formación
Cárdenas, en Durango, y en lutitas y calizas margosas de
localidades del Santoniano pertenecientes a la Formación
Austin, en México y en Texas, dentro de la Formación Upson que sobreyace concordantemente a la Formación Austin y sub ace a la Formación San Miguel (Vejar, I 998).

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m

12

'l.

CIENCIA UAHL / ~O 20. No. 85 Julia-sfpti1l mbre 2017

�Algunos de los volcanes del noreste
de México

Cuando pensamos en volcanes, a todos nos vienen a
la mente montañas cónicas que arrojan vapor y material incandescente por su cima. Para los mexicanos, las
imágenes usuales de volcanes son las del Popo, el volcán de Colima o el Paricutín. Esto no debe sorprendernos, porque los dos primeros son en México los que de
manera recurrente tienen actividad y aparecen frecuentemente en los noticieros y periódicos. Con relación al
Paricutín, todos los mexicanos crecimos leyendo en los
libros de texto gratuito acerca de su nacimiento en la
milpa de un campesino michoacano y con la imagen de
la iglesia de San Juan Parangaricutiro parcialmente sepultada por un derrame de lava. Por otro lado, muchos
estamos conscientes de la existencia de otros volcanes
en el centro del país, pero que dentro de nuestro lapso
de vida han permanecido sin actividad (como el Nevado de Toluca y el lztaccíhuatl) y que tienen un aspecto
que en mayor o menor grado se aparta de forma de cono
truncado ideal que ligarnos con los volcanes activos
El origen de los volcanes está íntimamente ligado a la interacción entre las placas tectónicas en que
se divide la litósfera terrestre, que es la capa sólida y
rígida más externa del planeta. Una buena parte de la
actividad volcánica terrestre permanece oculta a nuestros ojos ya que se concentra a lo largo de cadenas de
montañas submarinas ubicadas en la parte media de los
océanos, entre los continentes. Esas cadenas o dorsales
oceánicas (figura 1) representan aquellos sitios en donde dos placas tectónicas se alejan una de otra permitiendo la generación, ascenso de lavas hasta la superficie y
formación de piso oceánico nuevo, que es siempre de
origen volcánico.
Otros sitios en donde los volcanes tienden a formar
cadenas que se prolongan a veces por miles de kilómetros es cerca de aquellos lugares en los que dos placas
"chocan", causando que una de ellas, la menos densa,
se "suba" en la otra, que se hunde hacia el interior de
la Tierra, fenómeno al que llamamos subducción y que
es evidenciado en el fondo marino por hendiduras pro• Universidad Nac ional Autonoma de Mexico,
Campus Jur1qu1lla, Querétaro, Qro
Contacto· J)ag,á,geoc 1enc1as.unam.mx

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fundas (hasta 11 ,000 m debajo del nivel del mar) conocidas como fosas oceánicas (figura 1) y por cadenas
de volcanes que emergen del mar como islas o se construyen en los continentes sobre rocas más antiguas. Un
tercer sitio en donde se presentan los volcanes es lejos
de los bordes de las placas. El mejor ejemplo de volcanes de intraplaca son las islas de Hawaii.
Los tres volcanes mexicanos mencionados antes
tienen algo en común: todos ellos están ubicados dentro
de una cadena de montañas, algunas de forma cónica y
otras no tanto, que se extiende en dirección Este a Oeste, desde la costa del Pacífico hasta el Golfo de México
y que llamarnos el Eje eovolcánico (E , figura 1). in
duda, por la presencia de varios volcanes históricamente activos, el Eje es el principal referente de una cadena
o arco volcánico para los mexicanos, aunque hay otras
tan extensas e importantes como la Sierra Madre Occidental , sólo que en ésta los volcanes son considerablemente más antiguos (más de 20 y hasta 45 millones de
años), están extintos y su forma característica ya no es
evidente. El Eje y la ierra Madre Occidental deben su
origen al fenómeno de subducción a lo largo de fosas
oceánicas que están (Eje Neovolcánico) o estuvieron
(Sierra Madre Occidental) frente a las costas del Pacífico mexicano. Visto a nivel global, el Eje forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico, una cadena de
volcanes activos y durmientes que bordea al Océano
Pacífico, desde Tierra de Fuego hasta ueva Zelanda,
pasando por Alaska y Japón.
El título de este artículo resulta atractivo porque la
región noreste de México está a cientos de kilómetros
del Eje Neovolcánico y de la fosa de Centroamérica y no es común oír hablar de volcanes ubicados en
Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas y la porción oriental de San Lu is Potosí (figura 1), pero los hay, y algunos de ellos son, en términos geológicos, relativamente
jóvenes (¡ de menos de 28 millones de años!) lo que es
muy poco en comparación con la edad de nuestro planeta de 4,600 Ma. De hecho, algunos de los volcanes
del noreste pueden ser del Cuaternario (más jóvenes de
2 Ma) y contemporáneos con algunos de los volcanes
inactivos ubicados en el Eje eovolcánico.
73

m

�En el mapa de la figura l se muestra en rojo la ubicación de los volcanes del noreste de México que se
describen brevemente en este artículo y se anota la edad
conocida o supuesta para algunos de ellos en Ma. De
estos volcanes en rojo, los más jóvenes{&lt; 5 Ma) se cree
que son de intraplaca y los más antiguos {&gt; 28 Ma) se
formaron debido al fenómeno de subducción.

Los volcanes, como cualquier otro elemento del
paisaje (montañas, ríos, valles, entre otros) están, con
el transcurso del tiempo, sujetos a modificaciones
profundas debido a procesos geológicos como la erosión., que ha estado activa durante la mayor parte de
la historia de nuestro planeta Aunque los cambios en
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Figura l.
) existe un gran número de ,•olcanes. Sus productos (lavas y material piroclástico) comparten una composición quimica semejante, pero los más antiguos han sido interpretados como asociados al fenómeno de subducción,
mientras que los más jóvenes se consideran de intraplaca. En el mapa se muestran en rojo los volcanes descritos brevemente en el texto. Cabe
recalcar que en algunos sitios existen campos volcánicos antiguos y jóvenes prácticamente sobrepuestos. Este es el caso de la sierra de San
Carlos. La figura fue simplificada de (Aranda-Gómez et al. , 2005).

el paisaje usualmente son tan lentos que no podemos
percibirlos en el transcurso de nuestras vidas, a través
de lo que llamamos ' el tiempo geológico" (cientos de
miles o millones de años o más) las montañas cónicas
que muchas veces, pero no siempre, son la expresión
superficial de los volcanes pueden desaparecer por
completo, quedando expuesto sólo el conducto por el
que llegó la lava (roca fundida mezclada con gases y
algo de agua provenientes del interior de la tierra) a
la superficie cuando el sistema volcánico estaba activo
(por ejemplo, la península de Baja California se separa
del resto de México a una velocidad de unos cuantos
cm/año, que multiplicado por el lapso de 6 a 10 Ma
que es el tiempo en que ha estado llevando a cabo la
separación, es suficiente para explicar la distancia entre
Puerto Vallarta y Los Cabos de aproximadamente 450
km; Umhoefer, 2011 ).

m 74

lnvariablemente, los conductos de los olcanes inactivos están rellenos de la a sólida que se formó al finalizar
la última erupción del volcán en cuestión. Entonces, en
sitios profundamente erosionados, es posible ver rocas y
estructuras que se enfriaron lentamente debajo de la superficie, que representan la parte interna del volcán antiguo y
son conocidos como cuellos volcánicos. Todos los ejemplos más notables de este tipo de estructuras en el noreste
de México están situados en TamauJipas son el Berna!
de Horcasitas (figura 2), ubicado a sólo 38 km al este de
Ciudad Mante; el cerro Clementina (figura 3), a 20 km al
sureste de Llera de Canales, y el cerro El Apóstol, ubicado
a corta distancia al norte de la sierra de San Carlos. in lugar a dudas, el Berna) de Horcasitas es el cuello volcánico
más espectacular de los tres mencionados, ya que se eleva
más de 600 m sobre el terreno plano que lo rodea, teniendo

CIEN CIA UAHL / ~O 20. No. 85 Julia-sfpti1lmbre 2017

�una parte central rodeada por paredes casi verticales de
300 m de alto. Las alturas de los cerros La Clementina y
El Apóstol , de 140 y 70 m, y el diámetro de sus bases son
considerablemente menores, pero su presencia en el paisaje no deja de ser impresionante.

Figura 2. El Bernal de Horcasitas visto desde el noroeste . Los vestigios del volcán consisten en una plataforma ancha, burdamente circular, de unos 7 km de ancho_ En el centro de la estructura se ye rgue un
cuerpo limitado en algunos lados por paredes ca~i verticales, el cuello
volcánico. La cima del Berna! alcanza una altura de más de 800 m
sobre el nivel del mar y en días claros puede verse desde la costa del
Golfo de México (fotografia por jcamador, 2015, publicada en http://
static. panoram io.com/photos/large/ 1164 59459.jpg).

Figura 3_ Una vista de los volcanes de intraplaca cercano a Llera
de Canales_ En la parte central se pueden observar dos cuel los volcánicos y detrás de ellos montañas con fom1a de mesas, que deben
su fom1a particular a la presencia de derrames de lava en su cima
(fotografia de Jorge Diaz Henry, 2008, publicada en: http://static.panoran1 io.com/photos/large/9439351.jpg).

A unos 6 km al sureste de abinas (Coahuila) se encuentra la Sierra de Santa Rosa, que es un rasgo orográfico
alargado con rumbo noroeste, que cerca de su extremo sur
cambia abruptamente de dirección, lo que causa que vista
desde el aire tenga una forma que semeja un anzuelo_ Del
borde NE del extremo merid ional de esa sierra surgieron,
de una fisura de más de IO km de largo, hace unos 2 Ma,
corrientes de lava que fl u eron pendiente abajo a lo largo
del cauce de un afluente del río Sabinas y llegan hasta la
vecindad de la población del mismo nombre (figura 4).
Otro derrame de lava más corto surgió de una fisura más
pequeña (4 km) ubicada en el lado oriental de la punta de
la sierra de anta Rosa_ Esas lavas no llegaron hasta la
ubicación ahora ocupada por el poblado de Minas de Barroterán_ A diferencia de los " bernales" de Tamaul ipas, en
el borde de la Sierra Santa Rosa la lava no llegó a la super-

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. Ne. 85. ¡!die-septiembre 2017

ficie de la tierra a través de un conducto central , semejante
a un tubo, sino que lo hizo a lo largo de fisuras alargadas
Este tipo de actividad común en otros lugares del mundo,
como en Island ia, no es usual en México_Estos dos volcanes se apartan grandemente de nuestra idea de un volcán
como una montaña cónica con pendientes pronunciadas.
En este caso es posible que cerca de las fisuras se hayan
formado conos de escoria pequeños que después fueron
removidos por la erosión_ En la misma región carbonifera de Coahui la hay arios volcanes centrales (figura 4),
conocidos como los cerros Kakanapo Grande, Kakanapo
Chico, Agua Dulce, La Peña y El Barril, que son colinas
formadas por derrames de lava, con pendientes externas
suaves de sólo unos cuantos grados, con bases casi circulares, relativamente amplias (500 m) con relación a sus alturas (entre 170 y 70 m), que semejan escudos invertidos,
por lo que en la bibliografía geológica se les conoce como
volcanes ti po escudo_

Figura 4_ Los volcanes del campo volcánico Las Esperanzas [3] ,
en la región de Sabinas, vistos desde el espacio. A la izquierda se
muestra el extremo meridional de la Sierra anta Rosa (SR) con los
volcanes de fisura descritos en el texto. Las ubicaciones aproximadas
de las grietas por las que salió la lava se señal an con lineas amarillas y las flechas señalan el derrame de lava que siguió el cauce de
un tributario antiguo del rio Sabinas_ Al sur de Sabinas (S) se ve un
conjunto de escudos de lava continentales formados por lo volcanes
Kakanapo Grande (KG). Kakanapo Chico (KC), Agua Dulce (AD) y
La Peña (LP)_Imagen de satélite modificada de Earthstar Geographic
10 y consultada en http://rnvexel.dev.openstreetmap.org/bing/ el
08/ 11/16_

En el mundo, los volcanes escudo se encuentran en
los océanos, siendo las islas de Hawaii el mejor ejemplo.
En México tenemos un buen número de escudos de lava
continentales en una parte del Eje eovolcánico, conocida
como el Campo Volcánico Michoacán-Guanajuato, pero
los ejemplos de Coahuila son notables por sus pendientes
externas con ángulos muy bajos y porque cerca del punto de emisión la pila de lava mide sólo SO m de espesor
en sus orillas el espesor de la lava es de aproximadamente un metro (Valdez-Moreno, 200 1).En conjunto, los
volcanes de la ierra Santa Rosa y de Sabinas han sido
llamados campo volcánico Las Esperanzas (figura 1) por
Valdez-Moreno (2001 )_
Con seguridad, los volcanes que más se acercan a la
forma de cono truncado, con una depresión en su cima
(cráter) son aqué ll os ubicados alrededor de Villa Aldama
(Tamaulipas), que son estructuras semejantes al cono de

1s

m

�escoria del Paricutín y que tienen derrames de lava color
negro asociados a ellos. En ese mismo campo volcánico
del Cuaternario (menos de 2 Ma; Vasconcelos-Fernández
y Rarnírez-Fernández, 2004), existe al menos un lago-cráter, producto de interacción explosiva del magma con agua
posiblemente almacenada en un acuífero somero.
Otro escudo de lava continental que se cree es del Cuaternario (&lt;2 Ma) se encuentra en la parte sudoccidental
de Tamaulipas, a 13 km al SW de Ocampo Ahí, en un
valle bordeado por sierras formadas por roca caliza hay un
campo de lava extenso, con una superficie áspera - indicativa de una edad joven- parcialmente enmascarada por
la densa vegetación subtropical del área. A partir de ese
volcán central , similar a los de Sabinas, se formó un derrame de lava muy largo que fluyó hacia el sur a lo largo
del cauce de un río antiguo por más de 80 km . El derrame
de lava puede observarse en el río El Naranjo, sobre la
carretera Ciudad del Maíz-El Mante y cerca de la carretera
Valles-Rioverde, aunque en ese último sitio es dificil de
distinguir, por ser el afloramiento muy estrecho y delgado,
también por estar cubierto por vegetación.

CONCLUSIÓN
Con la excepción del Berna! de Horcasitas, los volcanes del noreste de México son, en comparación con los
grandes conos compuestos del Eje eovolcánico, rasgos
topográficos muy pequeños. Asimismo, los campos de
lava asociados a ellos sólo cubren algunas decenas de kilómetros cuadrados y los volúmenes totales de lava expulsada son modestos, pero en varias de las regiones mencionadas son claramente rasgos distinti os en el paisaje y
puntos de referencia para los pobladores de esas regiones.
Los volcanes más antiguos ubicados en la región entre
Ciudad Mante y Ébano, así como los volcanes antiguos en
la sierra de San Carlos, han sido asociados indirectamente (Aranda-Gómez et al., 2005) al proceso de subducción
que sucedió a lo largo de la costa del Pacífico mexicano
y que dio origen a la Sierra Madre Occidental, sólo que
esos volcanes estaban a una distancia considerablemente
mayor, lo que explica la composición quím ica de sus lavas
djferente a la Sierra Madre Occidental .
Los volcanes más jóvenes en el noreste de México son
ejemplos de volcanes en el interior de una placa continental y la composición de sus lavas es semejante a la de volcanes de la misma edad ubicados en Baja California, Chihuahua, Durango y San Luis Potosi (figura 1). Muchos de
ell os tienen formas similares a las de los conos de escoria
del Eje Neovolcánico, pero otros son radicalmente distintos, como los volcanes de fisura de la Sierra de Santa Rosa
y los escudos de lava continentales de Sabinas y Ocampo.

arriba del nivel del mar y que se conoce como erosión.
El Berna! de Horcasitas y los volcanes de Llera de Canales, como el Cerro La Clementina, nos permiten estimar el
espesor de la capa de rocas que ha sido removido por la
erosión En Llera de Canales el cauce actual del río Guayalejo yace 90 m debajo de la cima de las mesas cubiertas
por derrames de lava (figura 3), lo que indica la cantidad
de metros en sentido vertical que ha erosionado el río en
los últimos cinco millones de años. El Berna! de Horcasitas debió ser un cono de más de 800 m de altura, medidos
desde su base, hace 28 Ma. Actualmente tiene expuesto en
su parte central un cuello volcánico de 300 m de altura. De
nuevo, los fenómenos geológicos, casi imperceptibles en
el transcurso de la vida de un hombre, pueden a lo largo de
millones de años tener efectos sorprendentes.

AGRADECIMIENTOS
A lo largo de los años nuestros estudios acerca de los
olcanes al norte del Eje eovolcánico han sido financiados por Conacyt y Papiit. El presente trabajo se desarrolló en colaboración con Jim Luhr y Todd Housh ambos
difuntos. En varios sitios también colaboraron estudiantes
de posgrado, uno de ellos citado en el texto

REFERENCIAS
Aranda-Gómez, J.J ., et al. (2005). El volcanismo tipo
intraplaca de l Cenozoico tardío en el centro y norte de
México: una revisión. Boletín de la ociedad Geológica Mexicana, LV l1(3): 187-22.
Umhoefer, P.J. (201 1). Why did the Southem Gulf of
California ruptura so rapidly? - oblique divergence
across hot, weak lithosphere a.long a tectonically active
margin. GSA Today 21( 11) doi: 10. 11 30/G l 33A. I
Valdez-Moreno, G. (200 1). Geoquimica y petrologia
de los campos volcánicos Las Esperan=as y Ocampo,
Coahuila, México. Posgrado en Ciencias de la Tierra,
Instituto de Geología. México, D.F , Universidad
ciana! Autónoma de México: 104 p.

a-

Yasconcelos-Fernández, J.M., y Ramírez-Femández,

J .A. (2004 ). Geología y petrología del complejo volcánico de Villa Aldarna, Tamaulipas. Parte I: Estructuras
y litología. CienciaUANL, V II( 1) 40-44.

Finalmente, algunos de los volcanes del noreste de
México nos pueden dar una idea de otro proceso geológico
importante, que pasa día a día en todas las zonas ubicadas

m

76

'l.

CIEN CIA UAHL/ ~O 20. No. 85Julia-sfpti1lmbre 2017

�_ _ ____ logía como conocimiento estra,Jt~'t11.1t:;u
der la Tierr y comprender la vida
capítulo un resumen del mismo, los términos fundamentales a recordar y las preguntas de repaso.
Adicionalmente, el libro contiene una sección de
apoyo electrónico nombrada " Mastering Geology',
ésta corresponde a una plataforma de interacción para
profesores y estudiantes, contiene recursos adicionales para la comprensión de los temas de cada capítulo
como animaciones, ilustraciones adicionales, acceso a
bases de datos reales y actualizadas de instituciones gubernamentales que monitorean el planeta.
Como en ninguna otra edición anterior, en ésta se
aprecia un capítulo adicional dedjcado al cambio climático global, un tema de vanguardia en la sociedad
de hoy

Ciencias de la Tierra:
una introducción a la geologiafisica
Edward J Tarbuck, Frederick K. Lutgens
y Dennis Tasa
Pearson/Prentice Hall
Estados Unidos de América, 201 O
La Tierra es una parte muy pequeña de un vasto universo, pero es nuestro hogar. Proporciona los recursos que
sostienen nuestra sociedad moderna y los ingredientes
necesarios para mantener la vida. El conoc imiento de
nuestro entorno físico es crucial para nuestro bienestar
y vital para nuestra supervivencia, manifiestan Ed Tarbuck, Fred Lutgens y D. Tassa en la doceava edición
de su libro
La lectura del Tarbuck, como los geólogos nos referimos a este libro, es la antesala al universo infinito de
conocimientos que contienen las Ciencias de la Tierra
como la tectónica, la paleontología, la hidrogeología, la
geología estructural , la petrología ígnea, sedimentaria y
metamórfica, la geología de yacimiento metálicos y no
metálicos, la geología del petróleo, la sedimentología,
estratigrafía, la geofisica con todas sus ran1as, la sismología, la mineralogía entre otras áreas. e recomienda
que ingenieros civi les, agrónomos, forestales, biólogos,
economistas e incluso teólogos revisen con detalle este
libro por el gran valor del conocimiento vertido en él ;
además, sus ilustraciones son fantásticas, sus referencias bibliográficas exhaustivas y las ligas electrónicas
proporcionadas en cada uno de los 24 capítulos que
componen este libro de texto permiten profundizar ampliamente en todos los temas discutidos. Por otro lado,
su comprensión se facilita por contener al final de cada

CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. ¡!dio-septiembre 2017

A lo largo de sus capítulos, este libro explica claramente el origen de las capas internas de nuestro planeta: volcanes, sismos, las montañas, movimiento de
los continentes, nacimiento, vida y muerte de los océanos. También se aborda la peligrosidad de vivir en un
planeta dinámico como el nuestro, dentro de regiones
sísmicas, volcánicas, en zonas de inundación, al pie de
grandes desniveles topográficos o en las mismas costas
donde azotan huracanes.
Para aquellos lectores que les interese saber sobre
el origen del universo y de nuestro sistema solar, recomendamos la revisión del capítulo 24 sobre geología
planetaria; mientras que el origen de la vida dentro de
un océano incipiente y una atmósfera primitiva es abordado en el capítulo 22, que versa sobre la evolución de
la Tierra.
Finalmente, esta última edición destaca la necesidad actual del comercio internacional a través de acuerdos de cooperación, lo anterior se fundamenta en que
los recursos naturales renovables y no renovables no se
distribuyen equitativamente en nuestro planeta, por lo
que es necesario el comercio entre países para elevar
la calidad de vida de la sociedad. Asimismo, se discute
la abundancia limitada de recursos, por lo que deben
emplearse de manera racionada, reutilizándolos y reciclándolos para ex.'tender la vida de los recursos naturales. in duda, con su lectura, este libro puede llevarnos
a otro nivel de comprensión sobre el origen, desarrollo
y fin de la vida de nuestro planeta desde una perspectiva netamente científica.

Gabrie l Chávez Cabello
Universidad Autónoma de uevo León
Contacto: gabriel.chavezcbl I uanl. edu.mx

77

m

�CIENCIA
EN BREVE
l--------------- ◄
Un modelo matemático para la
acreción de estromatolitos
Los estromatolitos son estructuras órgano-sedimentarias laminadas que representan el registro fósil de vida
microbiana más antiguo en el planeta. Además de ofrecer información paleontológica, también representan
excelentes modelos de acreción en los que se pueden
estudjar interacciones microbio-mineral. in embargo,
la morfología tridimensional de los estromatolitos sigue siendo un gran misterio, dada la diversidad de factores bióticos y abióticos involucrados en su génesis.
De hecho, los estromatolitos también son ejemplo de
un sistema interactivo y dinámico que involucra un crecimiento radial de un tapete microbiano a una tasa de
acreción determinada. Dicha tasa puede ser constante
o variable, dependiendo de la interacción entre factores externos y ambientales como la luz, la temperatura
el tamaño de sedimentos Si bien es cierto que todas
las interacciones no se pueden condensar en fórmulas
matemáticas, también es cierto que hay ecuaciones que
pueden ayudar a simplificar el sistema.

comportamiento de un sistema En estos modelos, los
procesos estocásticos invol ucran un proceso aleatorio
que evoluciona con el tiempo. Dichos procesos estocásticos o probabilísticos modelan procesos que son
continuos en tiempo, pero discretos en espacio. Además se acercan mucho más a lo que ocurre en la naturaleza, siempre sujeta a cambios mínimos y variables.
Aunque la modelación matemática y los procesos
estocásticos tienen varias décadas de haberse desarrollado, la modelación matemática aplicada a los estromatolitos es un campo relativamente joven y casi
inexplorado. Algunos trabajos previos que describen
simulaciones estocásticas aplicadas al crecimiento de
estromatolitos básicamente se reducen la ecuación estocástica llamada Kardar-Parisi-Zhang que tiene la siguiente fonna:

Algunos esfuerzos recientes por matemáticos de
alto perfil a nivel mundial han incluido aproximaciones
utilizando un sistema de ecuaciones para determinar
los parámetros ambientales observados en el campo. Es
decir, se pueden utilizar valores reales de la morfología
de un estromatolito real para ser reproducidas con un
modelo matemático. Igualmente, a partir de una serie
de criterios matemáticos se modelan las posibles morfologías y posteriormente se les puede comparar con las
morfologías observadas naturalmente en estromatolitos
de diversas edades. Estos parámetros matemáticos se
pueden correlacionar con variables reales que se consideran como factores abióticos y bióticos que eventualmente detenninan una estructura en los estromatolitos.

oh(x,t) _ _ c) 1 hxt l ( ohx,t ).
-:-,
-V
-:-, ,
++17(:x. ,f)
at
ax2
dX

Los modelos matemáticos ofrecen una descripción
matemática de un fenómeno natural de tal modo que
pueden ser utilizados para realizar descripciones de

Esta ecuación es la más simple de las ecuaciones
de evolución de una superficie estocástica no lineal.

m1a

'l.

CIENCIA UAHL / ~O 20. No. 85 Julia-sfpti1lmbre 2017

�La ecuación KPZ establece un modelo clásico para las
superficies cinéticas o en movimiento. El modelo estocástico representado por la ecuación PKZ se aplica a
una gran cantidad de problemas como el crecimiento
fisico y desde 1996 ha sido aplicada al crecimiento de
estromatolitos. Es decir, se puede denotar un problema
describiendo las fluctuaciones microscópicas presentes
en cualquier superficie o interface en proceso; eventualmente, éstas desarrollan comportamientos a escalas
mayores o macroscópicas con propiedades o características claramente identificables Los parámetros incorporan el comportamiento dinámico que caracteriza a un
estromatolito real , en una escala más fina, siendo variable en el tiempo; por ello, las morfologías resultantes
pueden ser considerados como colecciones de variables
aleatorias o procesos estocásticos. La calibración puede
producir óptimos múltiples de morfologías como resul-

tacto de combinaciones diferentes de coeficientes que
ajustan el modelo a los datos, satisfaciendo los requerimientos de convergencia.
Una modificación del modelo podría incluir la reproducción de los djferentes efectos aleatorios a los que
están sujetos las comunjdades microbianas bajo determinadas conti_ngencias ambientales utilizando una, dos
o más variables con un sistema de ecuaciones mucho
más complejo, pues se trata de jugar con la modulación de las tasas y el tiempo de acreción, Un trabajo
muy reciente al respecto publicado por Kadohv.'clki et
al. (2016) ilustra cómo el cambio ambiental influye
en los patrones de acreción biológica (DO1: 1O. 1098/
rsbl.2015 . 1073; Roberto Soto Villalobos, Bryan Jasso
de León).

-----------------1(\)i---------------¡Las lunas marcianas electrificadas?
¡Te imaginas llegar a un lugar y de pronto sentir que
la atmósfera cambia y que h1s aparatos electrónicos se
vuelven locosl Pues esto pasa pero en grandes proporciones en las lunas marcianas. egún algunos estudios,
las erupciones solares potentes podrían cargar eléctricamente hasta cientos de voltios áreas de la luna marciana
Fobos, lo cual podría crear un entorno eléctrico complejo que puede afectar la sensible electrónica de los robots exploradores. En estas investigaciones también se
tuvieron en cuenta las cargas eléctricas que podrían desarrollarse mientras los astronautas se moviesen sobre
la superficie (como cuando saludas a un amigo y éste
te da toques), en posibles misiones humanas a Fobos.

Sin embargo, los astronautas y los robots podrían
acumular notables cargas eléctricas cuando atraviesen
la cara nocturna de Fobos, a juzgar por los resultados
de la investigación llevada a cabo por el equipo de William Farrell, del Centro Goddard de Vuelos Espaciales
de la ASA en Greenbelt, Maryland, Estados Unidos.
i bien Farrell y sus colegas no creen que estas cargas
sean lo bastante grandes como para herir a un astronauta, si parece probable que lo sean para afectar a equipamiento sensible, así que se necesita diseñar trajes espaciales y equipamiento que minimicen cualqujer peligro
aJ respecto (Fuente: NCYT; Luis E Gómez)

Esta luna es considerada como una posible base
para la exploración hwnana de Marte, debido a que su
débil gravedad facilita el aterrizaje de naves espaciales
con astronautas o con suministros. Si se le diera ese
uso, el perfil típico de una misión tripulada de exploración situaría a los robots en la superficie de Marte, pero
a las personas en la de Fobos Desde Fobos o desde
Deimos (la otra luna de Marte), los astronautas podrían
dirigir esos robots en la superficie marciana, y lo harían en tiempo real, a diferencia de lo que ocurre con el
personal que los dirige desde la Tierra, quienes deben
esperar bastantes minutos para que cada comunicación
llegue a destino.

CIENCIA UA/ll / MIO21l. Ne. 85. ¡tdic-sepliembre 2017

79

m

�j Una

estrella que devora astros!

Lo sé, suena a una producción de Steven Spielberg,
pero no, se trata de un devorador de mundos que acecha a unos 350 años-luz de distancia. Según un reciente
estudjo de Semyeong Oh, de la Unjversidad de Princeton; David Hogg, del Instituto Flatiron adscrito a la
Fundación Simons, y Justin Myles, de la Unjversidad
Yate (todas estas entidades en EE UU.), en el cual se ha
comparado la composición química de un par de estrellas parecidas al Sol (llamadas oficialmente HD 240430
y HD 240429), una de ellas ha consumido el equivalente a 15 planetas rocosos con la masa de la Tierra cada
uno al parecer la estrella tiene mucha hambre).

estrella, los investigadores han llegado a la conclusión
de que ésta probablemente consumió una cantidad de
material rocoso equivalente a bastantes planetas unos
1.000 millones de años o más después de su formación.
El material añadido alteró la composición de las capas
externas de Kronos, volviéndola claramente distinta de
la de su hermana. A partir de los datos, los investigadores estiman que Kronos se ha tragado mundos rocosos
con una masa conjunta de 15 veces la de la Tierra, ¿q ué
miedo, no crees? (fuente: Agencia I C; Lufa E. Gómez)

Bautizada como Kronos en honor a Cronos el titán
que devoró a sus hijos en la mitología griega, ,; estrella
es el caso más claro y espectacular hasta la fecha de
una estrella parecida al ol que consume sus propios
planetas.
Aunque los autores del estudio no tienen evidencias
directas de que hubiera planetas orbitando las estrellas,
la idea de un sol devorador de planetas era lo que tenía
más sentido con arreglo a los datos obtenidos. Las diferencias de composición química entre Kronos y Krios
son más pronunciadas para elementos como el hierro
el silicio, el magnesio y el litio, ingredientes principa~
les de planetas rocosos como la Tierra. Dado que estos
elementos se hallan concentrados en las capas exteriores de Kronos en lugar de estar mezclados por toda la

____________. . .,¡ror-------------Los arcos volcánicos de la Tierra
consumen carbono de las plataformas
de caliza

Alguna vez te has preguntado de dónde viene el carbono que despiden los volcanes. Según un nuevo análisis,
gran parte del carbono que liberan los arcos volcánicos -es decir, las cadenas de volcanes que surgen a lo
largo de la placa tectónica de una zona de subducción
en donde una placa litosférica oceánica se hunde baj~
otra placa, ya sea oceánica o continental- proviene del
reposicionamiento de reservas de caliza en la corteza
terrestre. Algunos estudios previos sugerían que el carbono se originaba en el manto terrestre como resultado
del proceso de subducción.
Este nuevo descubrimiento supondría un cambio
en la cantidad de carbono orgánico que los científicos
creían que había sido enterrado en el pasado. El ciclo

mªº

'l.

del carbono entre las reservas superficiales y el manto a
lo largo de la historia geológica de la Tierra es de gran
importancia ya que su desequilibrio influye en gran
medida en la cantidad total de carbono en la superficie
del planeta. Sin embargo, el origen del carbono liberado durante la desgasificación de los arcos volcánicos
seguía siendo un misterio, hasta que Emily Mason y
sus colegas recopilaron datos globales de isótopos del
carbono y del helio para determinar el origen del primero Dichos datos revelaron que muchos arcos volcánicos movilizan el carbono desde grandes plataformas
carbonatadas de la corteza terrestre, particularmente en
Italia, el arco volcánico centroamericano, Indonesia y
Papúa-Nueva Guinea.

CIEN CIA UAHL / ~O 20. No. 85 Julia-sfpti1l mbre 2017

�Por el contrario, los arcos ubicados en el norte del
Pacífico, como el de Japón y la fosa de las Kuriles, liberan dióxido de carbono con un marcador isotópico
que indica que su origen está en el manto terrestre. El
reconocimiento de una cantidad considerable de carbono proveniente de la corteza en el marcador isotópico
requiere, desde el punto de vista del equilibrio de la
materia, una revisión a la baja acerca de cuánto carbono
orgánico fue enterrado en el pasado {Fuente: AAAS;
- - - - - - - - - - - - - - - - - - ~imtuis E. Gómez).

Ahora se podrán visualizar los sismos
en3D
Alguna vez te has imaginado analizar, en tres dimensiones, dónde ocurren los eventos sísmicos, y cómo
confluyen las placas tectónicas de un país. Hasta hace
poco, la localización y origen de los sismos, así como
la confluencia de las placas tectónicas de cierto territorio, sólo podía determinarse en dos dimensiones. in
embargo, tras tres años de investigaciones y más de 12
millones de colones invertidos, el Tecnológico de Costa
Rica (TEC) entregó al Observatorio Vukanológico y
Sismológico de Costa Rica (Ovsicori}, el primer software que permitirá visualizar en tres dimensiones los
terremotos de este país. Aunque esta herramienta creada por investigadores costarricenses es única, también
está limitada por el momento, pues fue diseñada específicamente para ese país.

El proyecto fue liderado por los profesores e investigadores del TEC: el doctor en ciencias del diseño, FrankJin Hernández- el ingeniero en computación,
David Segura, y el doctor en visualización del conocimiento de la Escuela de Matemática, Jorge Monge .
De igual forma participaron, por parte del Ovsicori, la
geógrafa Floribeth Vega, el geofisico Cyril Müller y el
sismólogo Marino Protti.
' Creamos un software que brinda la información
completa de 112.413 sismos, en tres dimensiones, ocurridos en Costa Rica desde 1984 hasta 2016 Esto significa que por primera vez en la historia, los sismólogos
y científicos costarricenses podrán ver, en tres dimensiones y desde cualqujer ángulo, la dinámica entre los
sismos", explicó Herná.ndez.
La iniciativa toma como base datos sísmicos recolectados, durante los últimos 30 afios, por el Ovsicori;
así como datos geográficos del programa Prias del Centro acional de la Alta Tecnologia (Cenat), el cual trabaja en colaboración con la ational Aeronautics and
pace Administration (NA A)

Asimismo, el software se caracteriza por permitir
al usuario agrupar los movimientos sísmicos por fecha,
magnitud, localización, profundidad, intensidad, tiempo, entre otros criterios (Fuente: TEC; Luis E. Gómez)

-------------------iQ)i,-.---------------El magma, ¿principal culpable de
la extinción masiva de finales del
Pérmico?
El magma es una roca fundida, este líquido se encuentra sólo por debajo de la superficie de la tierra, pues
una vez que alcanza la superficie se convierte en lava.
Ahora imagina una serie de piscinas subterráneas llenas

CIENCIA UA/ll / MIO 21l. No. 85. ¡tdio-septiembre 2017

de este Iíquido, suena algo aterrador y a la vez hermoso.
Pues bien, hablando de magma, unos geólogos creen
haber determinado cuál fue el suceso exacto que desencadenó la extinción de finales del Pérmico, la extinción

a1

m

�masiva más devastadora de la Tierra, la cual mató 90
por ciento de los organismos marinos y 75 por ciento de
los de tierra firme, hace aproximadamente 252 millones
de años.
El equipo, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MlT), en Cambridge, EE.U U., y el USGS (U ..
Geological urvey, el servicio estadounidense de prospección geológica), ha llegado a la conclusión de que
hace unos 251 9 millones de años, un enorme pulso de
magma se elevó desde las profundidades de la Tierra,
justo bajo una región que hoy en día es conocida como
las Traps Siberianas y que se caracteriza por una sucesión de raras colinas que parecen grandes escalones o
terrazas. El término Traps deriva de la palabra sueca
Trapp, que signjfica escalón.
Sin embargo, no todo el magma logró salir a la superficie, sino que se extendió por debajo de la corteza de la Tierra, a poca profundidad, creando una vasta
red de rocas que ocupa casi 2.6 millones de kilómetros
cuadrados. A medida que ese magma se cristalizaba,
calentaba los sedimentos circundantes ricos en carbono. Como consecuencia, éstos liberaron a la atmósfera
un volumen tremendo de dióxido de carbono, metano y
otros gases de efecto invernadero.
La emisión de de estos gases calentó el clima, aumentó la acidez del océano y dificultó mucho que las
criaturas terrestres y marinas sobrevi vieran. Basándose

ma2

'l.

en las nuevas observaciones, Seth Burgess (M1T) y sus
colegas han confeccionado una cronología de los procesos que probablemente desencadenaron la extinción
de finales del Pérmico. Esta cronología, que en principio es mejor que cualquier otra elaborada previamente
consta de tres etapas principales.
La primera marca el comienzo de erupciones generalizadas de lava sobre tierra firme, hace 252 2 millones de años. A medida que la lava se diseminaba y se
solidificaba a lo largo de un periodo de 300.000 años,
se acumuló conformando un inmenso casquete rocoso
de gran densidad.
La segunda etapa se inició hace alrededor de 251 .9
millones de años, cuando ese casquete de lava solidificada se convirtió en una barrera estructural para posteriores erupciones de lava. Así, el magma ascendente se detuvo y se extendió bajo el casquete, formando
repisas, calentando los sedimentos ricos en carbono y
liberando grandes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera, casi exactamente en el momento
del injcio del suceso de extinción masiva.
La última etapa comenzó hace alrededor de 251 .5
millones de años, a medida que la liberación de gases
se ralentizaba, a pesar de que el magma continuaba
introduciéndose en los sedimentos (Fuente: Amazing/
NCYT; Luis E. Gómez).

CIENCIA UAHL / ~O 20. No. 85 Julia-sfpti1l mbre 2017

�¡rn] COLABORADORES
Alberto Búrquez
Doctor en Ciencias por la Universidad de Cambridge, Reino Unido. Investigador titular del Instituto
de Ecología-UNAM Sus principales líneas de investigación son ecología y genética de poblaciones
de plantas, ecología de las interacciones bióticas y
conservación. Miembro del Consejo Directivo del
orthem Jaguar Project, del Arizona onoran Desert Museum y del S 1, nivel l.
Alfredo Chee Barragán
Maestro-investigador en el Instituto de Investigaciones Oceanológicas-UABC. us líneas de investigación son desarrollo de trabajos en sedimentos
recientes y procesos costeros. Actualmente jubilado.
Alicia egrón Mendoza
Pionera en estudios de evolución química en México. Pertenece al Departamento de Química del Instituto de Ciencias Nucleares-UNAM. Miembro del
S I, nivel II .
Angelina Martínez Yrízar
Doctora en Ciencias por la Universidad de Cambridge, Reino Unido. Investigadora titular del Instituto
de Ecología-UNAM u principal linea de investigación es ecología de ecosistemas terrestres, en partjcular del bosque tropical caducifolio y el Desierto
Sonorense. Miembro del Grupo Chamela de la Red
Mexicana de Estudios a Largo Plazo y del
I, nivel l.
Brayan de León Jasso
Alumno del noveno semestre de la carrera de Ingeniería Petrolera de la FCT, UANL.
César Francisco Ramírez Peña
Estudiante del Doctorado en Ciencias Geológicas,
con orientación en Geología Estructural, en la FCTUANL.
Claudia Camargo
Técnica académica del Departamento de Química
del instituto de Ciencias Nucleares-UNAM.
Eduardo Gil ilva
Oceanólogo por la UABC. Labora en el área de
Oceanografía Física del Instituto de Investigaciones
Oceanológicas-U ABC.
CIENCIA UA/ll / ARO 21l. No. 85. ¡!dio-septiembre 2017

Elizabeth Chacón Baca
Licenciada en Biología y maestra en Bioquímica por
la VNAM. Doctora por el programa de intercambio
UNAM-Universidad de Gotinga sobre Estromatolitos de la Formación Tarahumara. Realizó estancias
de investigación en Harvard y UCSB y posdoctorales en la Universidad Louis Pasteur (Estrasburgo) y
Arizona State University. Profesora de tiempo completo en la FCT-UANL. Sus líneas de investigación
son geobiología y paleontología.
Fernando Velasco Tapia
Químico industrial y maestro en Ciencias Químicas, con especialidad en Química Analítica, por la
UANL. Doctor en Ciencias, con especialidad en
Geoquímica, por la UNAM.
Gabriel Chávez CabeUo
Licenciado en Geología por la UANL. Maestro por
el Centro de investigación Científica y de Educación
Superior de Ensenada Baja California. Doctor por el
Centro de Geociencias de la UNAM. Profesor en la
FCT-UANL. Líder del Cuerpo Académico Modelado de istemas Terrestres. Coeditor del Boletín de
la odedad Geológica Mexicana. Vicepresidente
de la Red acional de Escuelas de Ingeniería Petrolera. Subdirector de Estudios de Licenciatura,
coordinador de la carrera de Ingeniero Geólogo Mineralogista y subdirector administrativo de la FCTUANL. Posee perfil deseable Prodep. Miembro del
I, nivel l. Sus lineas de investigación son geología estructural y tectónica asi como evolución de
cinturones de pliegues y cabalgaduras.
Guillermo E. Ávila Serrano
Oceanólogo. Doctor en Oceanografia Costera. Profesor de la Facultad de Ciencias Marinas-UABC.
Miembro del Biodata Cuerpo Académico de Geología Costera de la Facultad de Ciencias Marinas-UABC.
Hernando Quevedo
Realizó estudios de matemáticas y física en diferentes universidades de Rusia, Alemania y Estados
Unjdos. Investigador tüular C en el Departamento
de Gravitación y Teoría de Campos del Instituto de
Ciencias Nucleares-UNAM. us áreas de investigación son astrofisica, cosmología y fisica matemática. Miembro del S 1, nivel lll .
83

m

�Jorge Ledesma Vázquez
ingeniero geólogo por el lP . Maestro en Geología
por la San Diego tate University. Doctor en Oceanografia Costera por la UABC. Profesor-investigador,
líder del CAGC. us áreas de interés son la sedimentología costera, la tectónica en cuencas extensionales
y la aplicación en geotennia. Versado en la evolución
tectónica y sedimentaria del Golfo de California.
José Jorge Aranda Gómez
Investigador del Instituto de Geología y del Centro
de Geociencias-U AM . Su línea de investigación es
el volcanismo de intraplaca en el centro y norte de
México.
Juan Alonso Ramírez Fernández
Profesor titular D de la FCT-UANL. Doctor por la
Universidad de Freiburg, Alemania. Posee perfil deseable Prodep. Coordinador en México de la Red
Internacional Geo etwork of Latin American and
Gennan Alumni. Director administrativo del Distrito
uevo León de la AlMMGM. Miembro del Comité
de Riesgos Geológicos e Hidrometeorológicos del
Estado de Nuevo León. Sus líneas de investigación
son la petrología y la geodinárnica.
Juan Carlos Montalvo Arrieta
Ingeniero geofísico por la UANL. Maestro en Ciencias, con especialidad en ismología, por el CICESE.
Doctor en ismología por la U AM.
Karen Alejandra Zúñiga Doria
Estudiante de la carrera Ingeniería Geológica en la
FCT-UA L.
Luis Antonio Cupul Magaña
Oceanólogo y maestro en Oceanografia por la UABC.
Maestro en Puertos y doctor en Ciencias del Mar por
la Universidad Politécnica de Catalunya, Barcelona,
España Profesor de tiempo completo de la Facultad
de Ciencias Marinas-UABC. Miembro del Cuerpo
Académico Consolidado de Geología Costera
Luis Alejandro Elizondo Pacbeco
Estudiante del décimo semestre de la carrera de ingeniero Geólogo Mineralogista en la FCT-UANL.

María Esther Cruz Gámez
Profesora titular A en la FCT-UANL, en el área de
Mineralogía, donde desarrolla las líneas de investigación de petrología ígnea y yacimientos minerales.
Ingeniera geóloga y doctora en Ciencias Geológicas
por la Universidad de Pinar del Rio, Cuba. Cuenta
con perfil deseable Prodep.
Milton Gómez Ruiz
Estudiante de la carrera de Ingeniería Petrolera en la
FCT-UA L.
Myriam MicbelJ García Luján
Ingeniera geofísica por la UANL. Realizó estancia
profesional en la compañía de exploración sísmica
Geokinetics. Estudiante de la Maestría en Ciencias
Geológicas, con orientación en Geofísica Aplicada
{UANL). Miembro del capítulo estudiantil ociety
of Petrophysics of Well and Log Analysis. Su línea
de investigación en sismología se enfoca al procesamiento de datos sísmicos y a la aplicación y diseño de
filtros en sismología de exploración
Óscar Mario Romero de la Cruz
Ingeniero geofisico por la UANL. Maestro en Ciencias, con especialidad en ismología, por el CICESE. lngeniero de campo y académico por la U AM.
Ph.D por la University ofTexas at El Paso. Profesor
titular de tiempo completo en la FCT-UANL.
Patricia Saraí Soto Borrego
Profesora titular B adscrita a la carrera de Biología,
Licenciada, maestra y doctora por la UNAM. u
línea de investigación es la reconstrucción de paleoambientes. Miembro fundador de la Academia de
Biología Comparada Miembro del S 1, nivel L
Patricia Velasco de León
Miembro del SNI. u línea de investigación se ha
centrado en la taxonomía y sistemática de plantas
vasculares.
Rigoberto Guardado France
Oceanólogo y maestro por la UABC . Profesor-investigador y miembro del Cuerpo Académico Consolidado de Geología Costera de la Facultad de Ciencias
Marinas-UABC.

Luis Enrique Gómez Vanegas
Licenciado en Letras Hispánicas por la UANL.
Diplomado en periodismo científico por la FCCUANL. Autor del libro o/edades. Corrector y gestor
editorial de la revista Ciencia UANL y corrector de
Entorno Universitario, de la Preparatoria 16-UA L.

m 84

'l.

CIEN CIA UAHL / ~O 20. No. 85 Julia-sfpti1l mbre 2017

�Rocío Lizbeth osa Ramírez
ingeniera en Geofísica por la UANL. Estudiante de
maestría en el Posgrado de la FCT-UA L. Su linea
de interés está relacionada con el desarrollo de mapas
de intensidades para el noreste de México.
Samuel Eguiluz y de Antuñano
Trabajó en Pemex Exploración y sus aportes apoyaron el descubrimiento de yacimientos de gas y la caracterización de campos petroleros. Autor y coautor
de diversos trabajos publicados sobre la geología de
México. Asesor de compañías petroleras y mineras
nacionales y extranjeras e imparte cátedras en instituciones educativas del país.
Stephanie ohemí Leal Gómez
Ingeniera geóloga por la UANL. Geóloga para análisis de riesgo (cartografia, análisis estructural y estabilidad de taludes) en la compañía Grupo Téotl Consultores (geofísica y geología ambiental).

óstenes Méndez Delgado
Licenciado en Física por la UANL. Maestro y doctor en Geofísica Aplicada por el CICESE. Profesor
titular D y decano de la FCT-UANL. Director de la
FCT-UANL. Posee perfil deseable Promep; miembro
del CA de Modelado de Sistemas Terrestres que se
encuentra en consolidación. Sus lineas de generación
y aplicación del conocimiento son: exploración de
yacimientos, ingeniería geofísica, estudios someros
para determinar estructuras de conductividad o resistividad.
Thierry Calmos
Doctor en Geología por la Universidad Pierre et Marie Curie, Francia. Investigador titular C del Instituto
de Geología-UNAM, Estación Regional del Noroeste, Hermosillo, Son. Responsable del Laboratorio de
Termocronología del Instituto de Geología. Miembro
del SNI, nivel U, y de la AMC.
Víctor Eduardo Infante Pacbeco
Profesor de tiempo completo en la Universidad Veracruzana, Región Coatzacoalcos. Ingeniero geofísico,
maestro y doctor por la UANL. Miembro de la Unión
Geofísica Mexicana, la Asociación Mexicana de
Geofísicos de Exploración y la Asociación Mexicana
de Geólogos Petroleros.

CIENCIA UA/ll / ARO21l. No. 85. ¡!dio-septiembre 2017

as

m

�La revista CLENCiAUA L tiene como propósito difundir
y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento en los ámbitos académico, científico, tecnológico,
social y empresarial .
CiENCiAUA L está dirigida al público abierto, con y sin
preparación universitaria, a científicos, académicos, tecnólogos, investigadores y estudiantes de todas las áreas profesionales, así como a alWTinos de bachillerato y secundaria interesados en aumentar sus conocimientos y fortalecer su perfil
cultural.
En sus páginas se presentan avances de investigación científica, desarrollo tecnológico y artículos de divulgación en cualquiera de las siguientes áreas: ciencias exactas, ciencias de la
salud, ciencias agropecuarias, ciencias naturales, humanidades,
ciencias sociales, ingeniería y tecnología y ciencias de la tierra.
Asimismo, se incluyen artículos de difusión sobre temas diversos que van de las ciencias naturales y exactas a las ciencias
sociales y las hwnanidades (fisica, lógica, filosofía, historia,
ecología, geología, antropología, matemáticas, biología, medicina, historia, astronomía, evolución, etcétera).
Se invita a todos los profesores, estudiantes e investigadores
a enviar sus artículos tanto de difusión como de divulgación.
Las colaboraciones deberán estar escritas en un lenguaje claro, didáctico y accesible correspondiente al público objetivo, con un discurso que aproveche al máximo los recursos
narrativos, literarios y gramaticales. egún sea el caso (divulgación o difusión), se deben seguir los siguientes criterios
editoriales.
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impacto y novedad social.
Sólo se aceptan modelos matemáticos si son validados
experimentalmente por el autor.
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para su validación.
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el artículo vía electrónica en forn1ato .doc de Word, así
como el material gráfico (máximo cinco figuras, incluyendo tablas), fichas biográficas de cada autor de máximo 100 palabras y carta firmada por todos los autores
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UANL.
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-Adscripción. Colocarla en pie de página de la 2a.
columna antecedida por un asterisco, en tipografia
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El articulo debe ofrecer una panorámica clara del campo

temático.
El artículo debe ser ordenado. Separar las dimensiones
del tema y evitar romper la línea de tiempo.

Debe considerarse la experiencia nacional y local, si la
hubiera.

mae

'l.

-Cuerpo del texto. A dos columnas, con tipografia Times New Roman de IO puntos, justificado.
-Resúmenes. No mayores de 100 palabras tanto en
inglés como en español. lncluir a lo sumo cinco palabras clave tanto en inglés como en español para ser
utilizadas en índices. Deben ubicarse al terminar el
cuerpo y antes de las referencias. Misma tipografía
que el cuerpo.
CIENCIA UAHL / ~O 20. No. 85 Julia-sfpti1lmbre 2017

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para citación. Las fichas bibliográficas deberán contener los siguientes datos: autores o editores, titulo
del articulo, nombre del libro o de la revista, lugar,
empresa editorial, año de la publicación, volumen y
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Revista CiENCiAUANL
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"Raúl Rangel Frías", So. Piso
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                <text>La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento, de la Universidad Autónoma de Nuevo León en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. Ciencia UANL está dirigida al público abierto, con y sin preparación universitaria, a científicos, académicos, tecnólogos, investigadores y estudiantes de todas las áreas profesionales, así como a alumnos de bachillerato y secundaria interesados en aumentar sus conocimientos y fortalecer su perfil cultural.</text>
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              <text>La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento, de la Universidad Autónoma de Nuevo León en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. Ciencia UANL está dirigida al público abierto, con y sin preparación universitaria, a científicos, académicos, tecnólogos, investigadores y estudiantes de todas las áreas profesionales, así como a alumnos de bachillerato y secundaria interesados en aumentar sus conocimientos y fortalecer su perfil cultural.</text>
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              <text>Estrada Loyo, José Eduardo, 1952-, Editor Responsable</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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