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ISSN: 2007-1175

CiENCi A UANL
Revista de divulgación científica y tecnológica
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

1

Protección a los bosques en México
Desinfección sustentable de vegetales

LD

Año 22,
Número 97
septiembre
octubre

2019
CIENCIA
UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

Geociencias y la sostenibilidad
Residuos sólidos urbanos: problemática y oportunidad
Revista Ciencia Uanl

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RevistaCIENCIAUANL

�UANL
UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEÓN

®

Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Mtro. Rogelio Garza Rivera
Rector
Dr. Santos Guzmán López
Secretario general
Dr. Juan Manuel Alcocer González
Secretario de investigación científica y desarrollo tecnológico
Directora editorial: Dra. Patricia del Carmen Zambrano Robledo
Consejo editorial
Dr. Sergio Estrada Parra / Dr. Jorge Flores Valdés /
Dr. Miguel José Yacamán / Dr. Juan Manuel Alcocer González /
Dr. Ruy Pérez Tamayo / Dr. Bruno A. Escalante Acosta /
Dr. José Mario Molina-Pasquel Henríquez

2

Coeditora: Melissa Martínez Torres
Redes y publicidad: Jessica Martínez Flores
Diseño: Mónica Lozano
Correctora de inglés: Mónica L. Balboa

Corrección: Luis E. Gómez
Asistente administrativo: Claudia Moreno Alcocer
Portada: Francisco Barragán Codina
Webmaster: Mayra Silva Almanza
Diseño de página web: Rodrigo Soto Moreno

Ciencia UANL Revista de divulgación científica y tecnológica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Año 22, Nº 97,
septiembre-octubre de 2019. Es una publicación bimestral, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través
de la Dirección de Investigación. Domicilio de la publicación: Av. Manuel L. Barragán 4904, Campus Ciudad Universitaria,
Monterrey, N.L., México, C.P. 64290. Teléfono: + 52 81 83294236. Directora editorial: Dra. Patricia del Carmen Zambrano
Robledo. Reserva de derechos al uso exclusivo No. 04-2013-062514034400-102. ISSN: 2007-1175 ambos otorgados por el Instituto
Nacional del Derecho de Autor, Licitud de Título y Contenido No. 16547. Registro de marca ante el Instituto Mexicano de la
Propiedad Industrial: 1437043. Impresa por: Serna Impresos, S.A. de C.V., Vallarta 345 Sur, Centro, C.P. 64000, Monterrey,
Nuevo León, México. Fecha de terminación de impresión: 9 de septiembre de 2019, tiraje: 2,500 ejemplares. Distribuido por:
la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección de Investigación.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente reflejan
la postura del editor de la publicación.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de este número.
Publicación indexada al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, LATINDEX, CUIDEN, PERIÓDICA, Actualidad
Iberoamericana, Biblat.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2019
revista.ciencia@uanl.mx

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�CiENCiAUANL

COMITÉ ACADÉMICO

COMITÉ DE DIVULGACIÓN

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Lourdes Garza Ocañas

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. C. Gloria María González González

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Ma. Aracelia Alcorta García

CIENCIAS NATURALES
Dr. Sergio Moreno Limón

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dra. María Julia Verde Star

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dr. Hugo Bernal Barragán

CIENCIAS NATURALES
Dr. Rahim Foroughbakhch Pournavab

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Nora Elizondo Villarreal

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Veronika Sieglin Suetterlin

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Blanca Mirthala Taméz

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. María Idalia del Consuelo Gómez de la Fuente

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. Yolanda Peña Méndez

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Carlos Gilberto Aguilar Madera

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Héctor de León Gómez

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

3

�Índice
6

8

14

20
4

Editorial
Ciencia y sociedad

La protección a los bosques y la agenda de desarrollo en
México
Oshiel Martínez Chapa, Jorge Eduardo Salazar Castillo

Opinión

Las geociencias y su relación con la sostenibilidad
Sonia Alejandra Torres Sánchez, Gilberto Carlos García Leal

Ejes

Desinfección sustentable de vegetales frescos
José Rafael Linares Morales, Guadalupe Virginia Nevárez
Moorillón

26

Sección académica

27

Dinámica de nutrientes en suelos del matorral
espinoso tamaulipeco

Perla Cecilia Rodríguez Balboa, Marisela Pando Moreno,
Humberto González Rodríguez, Israel Cantú Silva, José Guadalupe Marmolejo Monsiváis, Jonathan Lazcano Cortez

38

Evaluación de carbono almacenado en una plantación de teca (Tectona grandis L. f.) en Tizimín,
Yucatán, México
Dora Alicia García García, Javier Jiménez Pérez, José Israel
Yerena Yamallel, Óscar Alberto Aguirre Calderón, Eduardo
Alanís Rodríguez

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�Índice
44

52

58

Curiosidad

Residuos sólidos urbanos: una problemática ambiental y
oportunidad energética
José Vian-Pérez, Alejandra Velasco-Pérez, Tania García-Herrera

Sustentabilidad ecológica

Enunciación del conocimiento sustentable para asirnos de
un futuro mejor
Pedro César Cantú-Martínez

Ciencia de frontera

La construcción de sustentabilidad desde una perspectiva
socioambiental. Entrevista a la doctora Leticia Merino Pérez
María Josefa Santos Corral

63

Ciencia en breve

71

Colaboradores

73

Lineamientos de colaboración

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

5

�Editorial 97

MELISSA DEL CARMEN MARTÍNEZ TORRES*

Vivimos en un mundo que exige cambiar la forma en la que nos hemos
planteado la vida humana, este número 97, septiembre-octubre 2019, lo
dedicamos a la sustentabilidad, como
propuesta para una nueva forma de
actuar.
En “La protección a los bosques y
la agenda del desarrollo en México”,
encontraremos la importancia que
tienen los bosques, las problemáticas
de la deforestación y los retos de la reforestación.

6

Sonia Alejandra Torres Sánchez y
Gilberto Carlos García Leal escriben
“Las geociencias y su relación con la
sostenibilidad”, donde explican qué
es la sostenibilidad, las distintas ramificaciones de la Geociencia y cómo
pueden conectarse.
Por su parte, José Rafael Linares
Morales y Guadalupe Virginia Nevárez Moorillón comparten una propuesta para desinfectar verduras de
manera sostenible, por medio de las
bacterias ácido lácticas, en la columna
Ejes.

*Grupo editorial Ciencia UANL.

En Curiosidad, José Vian-Pérez,
Alejandra Velasco-Pérez y Tania García-Herrera, autores de “Residuos
sólidos urbanos: una problemática
ambiental y oportunidad energética”,
retrata los inconvenientes del trato
actual de la basura y plantea algunas
opciones que incluso podrían generar
energía.

En la sección Sustentabilidad ecológica, “Enunciación del conocimiento sustentable para asirnos de un
futuro mejor”, de Pedro César Cantú
Martínez, se apuesta por la educación,
por un cambio de paradigma desde
las ciencias, que sea la sustentabilidad
un eje desde el cual se mira y se crea
conocimiento.
María Josefa Santos Corral entrevista a la doctora Leticia Merino Pérez, antropóloga social que trabaja en
la investigación de comunidades que
preservan sustentablemente bosques,
en Ciencia de frontera.
Entre los artículos académicos
contamos con los trabajos “Dinámica
de nutrientes en suelos del matorral
espinoso tamaulipeco”, de Perla Cecilia Rodríguez Balboa, Marisela Pando
Moreno, Humberto González Rodríguez, Israel Cantú Silva, José Guadalupe Marmolejo Monsiváis y Jonathan
Lazcano Cortez. También, “Evaluación de carbono almacenado en una
plantación de teca (Tectona grandis
L. f.) en Tizimín, Yucatán, México”, de
Dora Alicia García García, Javier Jiménez Pérez, José Israel Yerena Yamallel,
Óscar Alberto Aguirre Calderón y
Eduardo Alanís Rodríguez.
Esperamos que este número abone al debate sobre las problemáticas
ambientales y genere un cambio de
conciencia que nos lleve a un andar
más sustentable.

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

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CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

•

PUBLICACIONES
U

A

N

L

7

�Al considerar los recursos naturales fundamentalmente como un
medio de obtención de renta económica, la agenda del desarrollo
científico y tecnológico proporciona una respuesta muy limitada a
los más apremiantes problemas socioeconómicos y no asume, por
tanto, un compromiso ético con respecto a las consideraciones sociales y sustentables. El desarrollo no estará completo si no contiene
el cuidado de los recursos naturales como elemento de sustentabilidad. Por tanto, resulta primordial la participación de la sociedad en
la búsqueda de soluciones a esta problemática. Para tal fin se precisan acciones de concientización y prevención, así como acciones
públicas apegadas al estado de derecho. No deben escatimarse recursos y estrategias para encarar el reto de la protección de los bosques.
O S H I E L M A RT Í N E Z C H A PA* ,
JORGE EDUARDO SALAZAR CASTILLO*

8

La protección a los bosques y la
agenda del desarrollo en México

CIENCIA Y SOCIEDAD

Ciencia y sociedad

A pesar de que México cuenta con instituciones y leyes para
proteger los bosques y demás recursos naturales, en los hechos no
ha sido capaz de prevenir y revertir la deforestación, erosión de la
tierra y demás problemas que comprometen nuestro presente y futuro. Entre otras causas, esto se asocia a la insuficiencia de recursos
humanos, materiales y financieros para aplicarse en el cuidado de
dichos recursos. En ese sentido, se requieren presupuestos y personal suficiente (con el entrenamiento y el apoyo tecnológico) para
salvaguardar los recursos estratégicos. De otro modo, los costos
medioambientales y económicos de este descuido serán con mucho
muy superiores a los del presente.
De acuerdo con Dávalos (1996), los bosques en crecimiento deben reconocerse dados sus intrínsecos beneficios: 1) son enormes
almacenes de carbono, 2) la madera es un aislante eficiente energéticamente y 3) es un recurso natural ideal para usos estructurales y
arquitectónicos.
* Universidad Autónoma de Tamaulipas.
Contacto: omartínez@docentes.uat.edu.mx
CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�LA IMPORTANCIA DE LOS BOSQUES,
PROBLEMÁTICA Y EL RETO DEL DESARROLLO

Correa (2004) señala que no
obstante la existencia de foros
organizados a nivel internacional y al interior de los países, se
sigue subestimando la cuestión
medioambiental y, por tanto, se
experimenta el agotamiento de
los recursos y degradación de
los bosques; además, sugiere la
existencia de una relación estrecha entre el crecimiento económico y la calidad ambiental.
Lo paradójico de la economía
con enfoque neoclásico es que,
a mayor capital producido por
el hombre, menor capital natural, especialmente el de los
recursos no renovables y, aún
más, en la calidad de vida (Moreno y Ginebra, 2011: 16-17). El
desarrollo sustentable es aquél
que reconoce las necesidades
del presente sin comprometer
la habilidad de las futuras generaciones para enfrentar sus
propias necesidades (Hartwick
y Olewiler, 1998).

Desde hace décadas se ha insistido
en la necesidad de reevaluar el curso
de vida que la humanidad está llevando. En la cultura judeocristiana se
ha destacado que un vuelco radical
hacia los principios de armonía y de
respeto que el Creador estableció antaño constituye una solución factible,
según se lee en Génesis 1:28-31 y en el
libro de los Salmos 8:5-8 (RVR60).
Según Giovanni Monterroso
(2010: 65-67), los bosques y, en general, la vegetación, aportan beneficios
de enorme valor al medio ambiente.
La superficie verde, adicionalmente,
constituye la provisión de alimentos,
maderas y plantas medicinales (Baptista, 2017). Según Craig, Vaughan y
Skinner (2012: 498-499), todos los materiales que se emplean para la salud y
la prosperidad provienen de la tierra.
En el mismo orden de ideas, Heilbroner y Milberg (1999) afirman el hecho
de que en el pasado remoto sólo se
buscaba resolver el problema de la alimentación, del agua y de la vivienda
para sobrevivir; en el presente las necesidades se han vuelto más complejas y extensas, pues se ha incorporado
una gran cantidad de bienes materiales. Los bosques contribuyen a la protección de las cuencas hidrológicas

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

a fin de posibilitar la generación
hidroeléctrica. He ahí dicha limitación, pues se sigue dependiendo
de la naturaleza. Es evidente que la
humanidad del presente es deficitaria: consumimos más de lo que
producimos.
Tarbuck y Lutgens (2010: 432)
consideran que la mayor parte de
los nutrientes que sustentan los
bosques tropicales se halla encerrada en sus propios árboles. A
medida que los árboles mueren
de forma natural, los nutrientes
se reciclan continuamente. Sin
embargo, cuando se cambia el uso
de la tierra para la obtención de
mayor espacio para la ganadería,
los cultivos o madera, se reduce
significativamente la mayor parte de los nutrientes; acelerándose
así la erosión del suelo con graves
consecuencias. Cuando no se privilegia la conservación de los bosques y vegetación en general, se
generan deslaves, inundaciones y
demás daños a los ecosistemas y
a la población humana. El cambio
de uso de suelo se ha encontrado
asociado al aumento de la propagación de enfermedades infecciosas (Molyneux et al., 2015).

9

�CIENCIA Y SOCIEDAD

10

La Conafor (2018) indica que en el
periodo 2000-2016 se registró oficialmente un total de 135,232 incendios y
la suma de hectáreas consumidas por
el fuego en el periodo fue de 4,518,898
y las reforestadas fueron 4,427,794;
98% de los incendios forestales son
por causas humanas y 2% por causas
naturales.

Según Craig, Vaughan y Skinner
(2012: 498-499), aunada a la deforestación, se halla la desertificación. El
problema está relacionado con la forma en la que se busca acrecentar en el
corto plazo el capital económico. Se
parte, erróneamente, de la premisa de
que los referidos recursos son infinitos y están ahí para disponer de ellos
y asegurar así su desarrollo potencial.
El creer que se puede prescindir de los

bosques en aras de alcanzar la modernidad en el espacio urbano ha constituido una fatalidad y sus efectos son
incalculables en cuanto al deterioro
en las condiciones de vida, de ciudades y comunidades rurales; el problema no sólo es de búsqueda de rentas,
sino también de ética pública y corporativa. La tabla I proporciona una
descripción con respecto a las causas,
efectos y recomendaciones de política
sobre la problemática en cuestión.

Tabla I. Deforestación: causas, efectos y políticas.
Causas
• Urbanización creciente con daños a los
ecosistemas debido a la producción de
vivienda e infraestructura.
• Subvaloración de los recursos naturales.
• Explotación acelerada de recursos naturales
como agua y demás recursos del subsuelo.
• Búsqueda de rentas extraordinarias en el
caso de maderas exóticas de elevada
demanda .
• Cambio de uso de suelo.
• Fragilidad del Estado ante la presencia de
talamontes y del crimen organizado.
• Presupuesto insuficiente para la prevención
y vigilancia y recuperación de zonas
afectadas.

.

.
.
.
.

.

Efectos
Incremento en la erosión y pérdida de
biodiversidad.
Aumento de precios de los alimentos y
recursos forestales.
Mayor vulnerabilidad de comunidades y
regiones pobres ante fenómenos
hidrometeorológicos como las
inundaciones y sequías.
Pobreza y abandono de comunidades
deforestadas .
Pérdida de vegetación y de recuperación
de áreas boscosas.
Extinción de especies, ondas de calor y
aumento del nivel del mar.

Acciones de políticas de protección a bosques
• Protección de derechos a bosques y áreas
protegidas y de patrimonio nacional.
• Empoderamiento y revaluación social y
económica de los recursos forestales.
• Incremento de la vigilancia con apoyo
tecnológico.
• Recuperación de bosques en zonas urbanas y
rurales.
• Aplicación de sanciones ejemplares y
disuasivas contra talamontes y crimen
organizado .
• Fomento de eco turismo y demás acciones de
preservación y de sustento económico .
• Promoción de bosques urbanos a fin de
mitigar el calor y otras afectaciones de los
desastres naturales.

Fuente: elaboración de los autores.

PROBLEMÁTICA DE MÉXICO,
ACCIONES DE REFORESTACIÓN
Y REGULACIÓN EN MATERIA
FORESTAL
El Foro Forestal de la Organización de la Naciones Unidas
(2012) ha propuesto revertir la pérdida de bosques a través
de la gestión sustentable de los recursos forestales. México
figura entre los primeros diez países con mayor superficie
deforestada y reforestada. La madera representa aproximadamente 40% del suministro actual de energía renovable (Inegi, 2017). México ocupó el quinto lugar a nivel continente americano en la producción de madera en rollo,
el tercero en combustible de leña, el sexto en madera aserrada, el décimo en madera para pulpa y el sexto en trozos
para aserrar y chapas, respectivamente.
De acuerdo con el Inegi (2017), en México no se han
logrado avances en la recuperación de superficies afecta-

das, las razones son las siguientes: en primer lugar, el crecimiento de la población ha presionado por mayor uso
de tierra agrícola; en segundo lugar, los propietarios de las
áreas forestales buscan mayores tasas de rentabilidad económica aun a costa de sacrificar éstas. En tercer lugar, una
parte importante de la población que vive en regiones boscosas utiliza estos recursos para cocinar alimentos, calentarse y pastorear el ganado.
En materia de regulación, en México, el artículo 1 de
la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable –reglamentaria del Artículo 27 de la Constitución Política– tiene
por objeto reglamentar y fomentar la conservación, protección, restauración, producción, ordenamiento, cultivo,
manejo y aprovechamiento de los ecosistemas forestales
del país y sus recursos. En el Artículo 2 de la referida ley, los
recursos naturales pertenecen a los ejidos, comunidades
y pueblos indígenas, personas físicas y morales, la Federación, los estados, la Ciudad de México y los municipios
por ser propietarios de los terrenos donde se ubiquen los
bosques.

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�En su desesperación, muchos
ejidatarios cambian el uso del suelo
y lo hacen también los productores
de aguacate, pues consideran esta
actividad más rentable que dejar los
bosques en su condición natural. Aun
cuando se define el desarrollo forestal
sustentable como política de Estado,
se advierten serias limitaciones para
que los pueblos y comunidades indígenas hagan realidad las metas de
alcanzar la producción óptima y sostenida sin comprometer el presente y
futuro de dichas comunidades.
Las razones por las que se considera poco probable que ocurran estas
metas tienen que ver con el hecho
de que los pueblos y comunidades
indígenas no cuentan con recursos
económicos, tecnología, información
y demás recursos para la producción
óptima y sustentable. En México existe diversidad de proyectos de desarrollo local apuntalados en la perspectiva
de la preservación de los recursos naturales, y aun cuando dichos pueblos
y comunidades han heredado esta
riqueza natural, sus pobladores se ven
obligados a realizar actividades de sobrevivencia y riesgo elevado a fin de
defenderse de los talamontes y de la
delincuencia organizada. Estas comunidades requieren empoderamiento,
financiamiento, investigación y proyectos de comercialización rentable
para lograr mayor arraigo y bienestar
social.

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

11

�CIENCIA Y SOCIEDAD

CONCLUSIONES

12

En la presente investigación se han revisado diversos planteamientos teóricos que abordan esta problemática. Se
han hecho patentes los aportes de los
bosques en nuestro bienestar, además
de que se ha enfatizado en acciones
indispensables derivadas de las recomendaciones de agencias internacionales y de dependencias e iniciativas
de protección de estos recursos en
nuestro país. Existe un capital social
y humano que está en condiciones de
emplearse para este desafío.
La subvaloración de los recursos
naturales, el descuido, la indolencia,
corrupción, entre otras causas, han
dañado no sólo los bosques, sino
prácticamente todos los recursos naturales. Las autoridades competentes
deben asegurar que no se tolerarán
en lo sucesivo estas prácticas abusivas
y depredadoras de empresarios y ciudadanos. Quien infrinja las leyes debe
ser acreedor a sanciones y demás
consecuencias que prevén los reglamentos en esta materia.
Sin embargo, este círculo vicioso
se puede revertir al implementar programas de reforestación y de aprovechamiento máximo del agua y del
suelo. En este tipo de cruzadas de protección de los bosques debe alentarse
la participación de los sectores público, privado y social. En la parte correspondiente a las recomendaciones, debiera explorarse en lo siguiente:

El valor del desarrollo urbano.
En las dependencias oficiales y en las
organizaciones no gubernamentales
que se han propuesto la conservación de los bosques deben tomarse
en cuenta las mejores prácticas de
conservación existentes a nivel internacional. Las recomendaciones de los
especialistas en materia forestal que
laboran en universidades e institutos

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�son muy valiosas. Asimismo, las autoridades municipales deben impulsar la creación de bosques urbanos y
áreas verdes, asegurándose su debida
conservación a fin de que los ciudadanos disfruten y valoren estos recursos.
Los constructores de vivienda deben
igualmente considerar el preservar
este tipo de recursos antes de iniciar
sus proyectos de edificación. Resultan igualmente valiosas las acciones
llevadas a cabo por parte de iniciativas de maestros, estudiantes, padres
de familia y demás ciudadanos en la
limpieza, plantación y vigilancia de
nuestros bosques. Con acciones de
este tipo la sociedad actual cumplirá
su compromiso de cuidar los bosques
y demás recursos naturales considerados también patrimonio de las generaciones venideras.

El valor de los incentivos económicos. Entre las acciones que debieran privilegiarse se encuentran:
1) pagar una renta por el cuidado de
estos recursos naturales y propiciar
a la vez estímulos o exenciones fiscales; 2) promover el denominado
precio justo a los bienes; 3) investigar
la creación de bienes forestales con
mayor valor agregado. El tener bosques, selvas y demás recursos naturales debe ser no un problema, sino
una oportunidad para alcanzar mayor bienestar; 4) promover el uso de
cocinas limpias, eficientes y al alcance
de las necesidades de la población y,
no menos importante, 5) promover,
adicionalmente, el cuidado, disfrute y
aprovechamiento sustentable a partir
de esquemas de recuperación de los
costos con el cobro a turistas.

El valor del desarrollo comunitario. Según lo expresa Gabriel Zaid
(2006: 13), la reforestación y el cuidado de la naturaleza absorbe mayor
cantidad de recursos humanos y crea
oportunidades productivas derivadas de la silvicultura. Tener bosques
productivos a cargo de comunidades
locales reduce la pobreza campesina y la hinchazón urbana. Asimismo, mejora la situación del agua, los
suelos, la vegetación y la fauna. Una
oportunidad de mejora en el nivel de
bienestar de algunas comunidades
pobres económicamente, pero ricas
en recursos naturales, se halla asociada al ecoturismo, oportunidad que
implica un cambio en la perspectiva,
asentando que la naturaleza también
se asocia a la belleza, bienestar y permanencia. Al ser escasos y lejanos
de las grandes ciudades, los espacios
verdes aumentan su apreciación y su
valor económico. De ahí que se vuelva
indispensable protegerlos y lograr, de
este modo, la generación de empleos
a fin de arraigar a los pobladores a su
hábitat.

El valor de la tecnología. Equipos
de monitoreo, prevención de acciones de respuesta inmediata en casos
de siniestro: incendios, enfermedades, plagas, fenómenos meteorológicos, presencia de talamontes y de los
grupos de la delincuencia organizada.
Con la utilización de satélites, drones,
sistemas de información forestal y
demás recursos se puede intervenir a
tiempo y así reducir el riesgo de pérdidas que traen mayor pobreza y sufrimiento para quienes viven en estas
zonas.

REFERENCIAS
Baptista, P. (2017). Cae en tres décadas
20% de la vegetación. El Norte [Online]. Disponible en https://www.elnorte.com/aplicaciones/articulo/default.
aspx?id=1276379
Comisión Nacional Forestal. (2018).
Incendios forestales en México. Disponible en: https://www.gob.mx/
conafor/documentos/Reporte_del_01_
de_enero_al_07_de_junio_del_2018.pdf
Correa, F. (2004). Crecimiento eco-

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

nómico y medio ambiente: una revisión analítica de la hipótesis de la
curva ambiental de Kutznets. Semestre Económico. 7(14): 73-104. Disponible en: https://revistas.udem.edu.
co/index.php/economico/article/
view/1131/1100
Craig, J.R., Vaughan, D., y Skinner, B.J.
(2012). Recursos de la tierra y el medio
ambiente. Madrid: Pearson Educación S.A.
Dávalos, R. (1996). Importancia ecológico-económica de los bosques. Madera y Bosques. Instituto de Ecología
A.C. Xalapa, México. 2(2): 3-10. Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=61720202
Hartwick, J.M., y Olewiler, N. (1998).
The Economics of Natural Resource
Use. United States of America. Addison-Wesley.
Heilbroner, R., y Milberg W. (1999). La
evolución de la sociedad económica.
México: Prentice Hall.
Instituto Nacional de Geografía y Estadística. (2017). Documento, Carta
de uso de suelo y vegetación, Aguascalientes. Disponible en: http://www.
inegi.org.mx/geo/contenidos/recnat/
usosuelo/
Molyneux, D., Ostfeld, R., Bernstein,
A., et al. (2015). Alteraciones en los
ecosistemas, pérdida de biodiversidad y enfermedades infecciosas humanas. México: Fondo de Cultura
Económica.
Moreno, A., y Ginebra, X. (2011). Los
desafíos del cambio climático. Este
País. 240: 76-81.
Organización de las Naciones Unidas
para la Alimentación y la Agricultura.
(2012). Situación de los recursos genéticos forestales en México. Disponible
en: http://www.fao.org/3/a-be793s.pdf
Tarbuck, E.J., y Lutgens, F.K. (2010).
Ciencias de la tierra. Una introducción
a la geología física. Madrid: Pearson.
Zaid, G. (2006). Pobreza y reforestación. El Norte, Primera, 29 de octubre.

13

�OPINIÓN

Opinión

Las geociencias y su relación
con la sostenibilidad
SONIA ALEJANDRA TORRES SÁNCHEZ*,
G I L B E RT O C A R L O S G A R C Í A L E A L* *

14

Constantemente, el mundo se enfrenta a los desafíos implicados
con la calidad de vida de los individuos del planeta. Es necesario implementar soluciones que ayuden
a optimizar la gestión de los recursos naturales. El conocimiento de
las geociencias funge como una
pieza clave para encontrar formas
más sostenibles de utilizar los recursos de la Tierra y así tratar de
frenar o mitigar las problemáticas
hasta ahora causadas. Una forma
de encontrar soluciones gravita en
la inclusión de las geociencias, ya
que el estudio de la Tierra, su historia y funcionamiento proporciona
conocimientos esenciales, experiencia y orientación sobre cómo
enfrentar los desafíos planetarios
más graves causados por la sociedad (Unesco, 1998; American Geosciences Institute, 2011; Geological
Society of London, 2014).
Una manera básica de introducir los principios y prácticas de la
sostenibilidad al pensamiento de
los individuos es mediante la en-

señanza de las geociencias, la capacitación y el desarrollo profesional continuo (Stewart y Gill, 2016).
Como ciencia histórica e interpretativa, la Geología puede informar
a la sociedad sobre las interacciones en sistemas humano-ambientales acoplados por habilidades y
competencias que nos permiten
reconocer las diversas manifestaciones de los fenómenos a diferentes escalas espaciales y temporales
(Gosselin et al., 2013).
La mayoría de los geólogos argumentaría que el conocimiento
geocientífico, la experiencia y la
orientación son fundamentales
para abordar los desafíos ambientales (Stewart y Gill, 2016). El propósito de este trabajo es promover el conocimiento para generar
conciencia en la sociedad y que
ésta pueda distinguir y conocer las
consecuencias de los daños geoambientales.

a

V

LA SOSTENIBILIDAD
Su raíz latina proviene de sustinere,
que significa sostener, mantener, sustentar, aunque la influencia del vocablo inglés sustainable añade a éstos
otros significados como soportar y
tolerar, de ahí que se haya impuesto
el epíteto de sostenible (Luffiego et al.,
2000). La idea de sostenibilidad nunca
ha sido extraña al hombre, numerosas
civilizaciones han intuido la necesidad
de preservar los recursos para las generaciones futuras (Luffiego y Vergara,
2000). La sostenibilidad se refiere, por
definición, a la satisfacción de las necesidades actuales sin comprometer la
capacidad de las generaciones futuras
de satisfacer las suyas, garantizando
el equilibrio entre crecimiento económico, cuidado del medio ambiente y
bienestar social. De aquí nace la idea
del desarrollo sostenible, entendido
como la forma de progreso que man* Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
** Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: soniatorressan@hotmail.com

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�tiene el equilibrio sin arriesgar los recursos del mañana.
El objetivo más importante de la
sostenibilidad es generar conciencia
global, haciendo comprender a la sociedad que el planeta está interconectado, que las acciones antropogénicas
afectan a los demás en demasía y que
las decisiones en beneficio de unos
cuantos repercutirán sobre el futuro
del planeta.

representación gráfica, usos de los
materiales y procesos de nuestro planeta.

LAS GEOCIENCIAS
Las ciencias de la Tierra o geociencias son las disciplinas (tabla I) de las
ciencias naturales que estudian la
estructura, morfología, evolución y
dinámica, así como la comprensión,

La naturaleza de nuestro planeta,
tanto de sus materiales y procesos, ha
sido objeto de estudio durante siglos.
Los estudios y descripciones sobre fósiles, gemas, terremotos y erupciones
volcánicas se remontan más de 2,300
años. Sin embargo, el nacimiento de

Tabla I. Algunas disciplinas de las geociencias.

Disciplina
Geología

Enfoque (Jackson, 2005)
Ciencia que estudia la Tierra, su forma y composición, y los cambios que ha
experimentado y está experimentando.

Mineralogía
Geología histórica

Estudio de los minerales.
División principal de la Geología que aborda el origen de la Tierra y su desarrollo
a lo largo del tiempo. Normalmente implica el estudio de fósiles y su secuencia en
los estratos rocosos.

Paleontología
Geofisica
Geomorfología

Estudio sistemático de los fósiles y la historia de la vida sobre la Tierra.
Ciencia que se encarga del estudio de la Tierra desde el punto de vista de la fisica.
Es la rama de la Geología y de la Geografia que estudia las formas de la superficie
terrestre y los procesos que las generan.

Estratigrafia

Puede definirse como el estudio de las sucesiones de roca y la correlación de
eventos y procesos geológicos en tiempo y espacio.

Sedimentología

Es el estudio de los procesos de formación, transporte y deposición del material
que se acumula como sedimento en los ambientes marinos y continentales.

Vulcanología
Geología ambiental

Rama de la Geología que trata con volcanismo, sus causas y fenómenos.
Es la aplicación del conocimiento geológico a la investigación del ambiente.

la Geología moderna, como se conoce hoy en día, comenzó a finales del
siglo XVII, cuando James Hutton publicó Theory of the Earth (Tarbuck
et al., 2005). En ese trabajo estableció
el principio que constituye el pilar de
la Geología actual: “el uniformismo”,
el cual establece que las leyes físicas,
químicas y biológicas que actúan hoy,
lo han hecho también en el pasado
geológico. Posteriormente, la obra
Principios de Geología fue publicada
entre 1830 y 1833 por Charles Lyell,
quien refuta las hipótesis antiguas y
catastrofistas sobre la formación de la
Tierra con argumentos en favor de las
tesis uniformistas ya enunciadas por
Hutton (Tarbuck et al., 2005; Press et
al., 2004). Con esto, las geociencias se

abrieron camino y forjaron fronteras
hacia lo que hoy en día conocemos.
Desde sus inicios, la búsqueda por
definir el uso y las aplicaciones de los
materiales naturales ha generado un
gran conocimiento de las propiedades físicas y químicas que los definen.
Esto ha abierto la puerta al conocimiento de las estructuras internas de
los minerales, así como las propiedades y variaciones geoquímicas de
las rocas. A partir de los Principios de
Geología de Lyell, junto con el advenimiento de nuevas técnicas (como la
difracción de rayos X, espectrometría
de masas, geocronología, etcétera),
los modelos conceptuales de los procesos geológicos dejaran de serlo y se

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

convirtieron en modelos bien fundamentados (Tarbuck et al., 2005; Press
et al., 2004).
Nuestro país presenta una gran
diversidad geológica reflejada por la
variedad de paisajes, litologías y abundantes recursos geológicos (figura 1)
que han apuntalado el crecimiento
económico. La fuerte demanda de hidrocarburos estimuló la investigación
de las cuencas sedimentarias, y con
ello las técnicas geofísicas en la exploración. Permitiendo tener un control
geológico que puso al descubierto que
nuestro país está formado a partir del
resultado de procesos geológicos muy
antiguos y que se encuentra en constante formación.

15

�OPINIÓN

rrollo de lahares y avalanchas, y e) la Geología ambiental,
que ayuda en el diagnóstico y mitigación de los problemas
de contaminación. Conceptos como la creación de geoparques buscan proteger el patrimonio geológico promoviendo el cuidado de los sitios geológicos y sus vínculos
con el patrimonio natural, cultural e inmaterial del área en
protección, así como la concientización sobre la geodiversidad y el impulso al desarrollo económico local-turístico
sostenible. Además, por medio de la educación y la investigación, en las geociencias se impulsan acciones que promuevan el cuidado y conocimiento del planeta.

Figura 1. Carta geológica de México.

16

La relación entre las geociencias y la sostenibilidad está
estrechamente ligada con la resolución de problemas a
través de las ramas geocientíficas, como a) la Mineralogía,
la Petrología y la Geoquímica, que son útiles para el monitoreo y remediación de contaminantes, para la recuperación de recursos a partir de residuos y en estudios sobre el
desarrollo de los ciclos biogeoquímicos; b) la Geología estructural, necesaria para conocer si existen estructuras geológicas que comprometan la estabilidad y seguridad de las
infraestructuras; c) la Geohidrología, para el conocimiento
de los procesos hídricos y sus posibles contaminantes; d)
la Vulcanología, en estudios sobre monitoreo y prevención
de desastres naturales como erupciones volcánicas, desa-

•
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ACTIVIDADES ANTROPOGÉNICAS
NO SOSTENIBLES QUE AFECTAN
AL SISTEMA TIERRA
Los recursos consumidos en forma de alimento, simultáneamente con el aire y el agua, forman el conjunto de
necesidades básicas para el ser humano. La interferencia
antrópica en los ecosistemas ha ido más allá de la caza
primitiva y colecta de especímenes para la alimentación;
pasó por la domesticación de especies para agricultura y

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�cría, por la introducción de nuevas especies en ambientes
diferentes de los originales, por el uso intensivo de los recursos forestales, como la madera, y por la alteración drástica de ecosistemas a través de la tala de bosques, drenaje
de pantanos e inundación de tierras (Sánchez, 2000). Los
proyectos de ingeniería han afectado al medio biótico por
medio de acciones como la disposición de contaminantes,
el establecimiento homogéneo de especies vegetales, la
tala de la vegetación natural, la colmatación de los fondos
de los cuerpos de aguas, el bombardeo de nubes para evitar
lluvias o granizo, etcétera. La minería y la industria del hidrocarburo son también actividades que inevitablemente
causan impactos sobre los componentes del medio ambiente (Sánchez, 2000). Existe una estrecha dependencia
del hombre hacia los recursos mineros, el agua y el suelo,
así como de los rasgos geomorfológicos y la selectividad de
los territorios respecto a las amenazas geológicas endógenas (vulcanismo y terremotos) y exógenas (inundaciones,
avalanchas, derrumbes, etcétera) (Lacreau, 2009).
Los riesgos naturales son parte de la vida en la Tierra,
cada día afectan de forma adversa a la población mundial.
Entre los procesos terrestres se encuentran la actividad volcánica, las inundaciones, los terremotos y los deslizamientos, sin embargo, estos riesgos geológicos son procesos naturales. Se vuelven peligrosos cuando la población radica
en la cercanía de donde estos procesos suceden (Sánchez,
2000). La extracción de recursos como el agua y el suelo,

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

minerales metálicos y no metálicos, así como la energía
representan otro foco de la Geología, que es de gran valor
práctico para las personas y que, en conjunto, forman la
base de la civilización moderna (Narváez, Pérez y Lavell,
2009). La Geología aborda no sólo la formación y la existencia de estos recursos, sino también el mantenimiento
de sus existencias y el impacto ambiental de su extracción
y su uso. El rápido crecimiento de la población mundial
ha complicado las cuestiones ambientales, ya que amerita
una demanda cada vez mayor de recursos y una presión
creciente debido a que las personas habitan en ambientes con peligros geológicos significativos (Ogura y Soares,
2000; Narváez, Pérez y Lavell, 2009).

LA EDUCACIÓN COMO
HERRAMIENTA PREVENTIVA Y
REMEDIADORA
La necesidad de incorporar la sostenibilidad y las ciencias
de la Tierra en la enseñanza escolar a todos los niveles es
fundamental para promover y generar las bases de una
sociedad más viable para la humanidad (Unesco, 2005). La

17

�OPINIÓN

18

introducción de las geociencias en la
educación y su permanencia en ella
generará ciudadanos con una conciencia hacia la fragilidad del mundo
y la necesidad del buen uso de los recursos que el planeta ofrece.
En cuanto a los programas de geociencias, es importante generar o incluir en ellos las herramientas adecuadas para promover una transición a la
sostenibilidad. Así, los geocientíficos se
formarán como individuos capaces de
identificar las verdaderas causas de los
procesos geológicos que generaron los
daños y, a la vez, develar en qué medida los daños podrían haberse evitado
mediante la intervención preventiva
o correctiva. En la actualidad, la investigación científica y tecnológica generada por los geólogos deberá ser cada
vez más dirigida hacia la construcción
de un futuro sostenible. En donde los
problemas generados por la contaminación ambiental, urbanización desordenada, destrucción de los paisajes y
el agotamiento de los recursos naturales sean prevenidos. El geólogo deberá
incluso aumentar su participación en
la toma de medidas políticas locales,
regionales y globales, para realizar
propuestas y asesorar en la toma de
decisiones, guiándolas hacia la sostenibilidad, así como percatarse y evitar
la imposición de intereses particulares,
nocivos y dañinos para la población
actual o para las futuras generaciones.
Se debe implementar en la educación
básica una interacción con las escuelas
de nivel superior que ofrezcan programas de ciencias de la Tierra, pudiendo
generarse a través de seminarios, cursos, talleres, capacitación, concursos y
visitas guiadas a zonas con patrimonio
geológico. Así como establecer georrutas en donde estudiantes de nivel
superior, así como el público en general puedan ponerse en contacto con la
historia de la Tierra.

CONSIDERACIONES
FINALES
Una enseñanza temprana y adecuada
de la Geología permite profundizar el
análisis y la comprensión de algunos
aspectos que inciden negativamente
en la vida cotidiana de la sociedad,
además de aportar conocimientos
para mejorar la formación ciudadana. La educación geocientífica enseña a la sociedad a distinguir entre los
daños geoambientales naturales y los
de origen antropogénico que suelen
naturalizarse para evitar el señalamiento de los responsables que, por
acción o ignorancia, los han causado.
De igual manera, dentro de los programas educativos especializados en
las geociencias debe existir un fuerte
hincapié en la búsqueda de técnicas
no destructivas para el aprovechamiento de los recursos, la implementación de métodos de prevención,
mitigación, remediación y restablecimiento, así como adaptarse a los
cambios causados por los métodos
extractivos y desastres naturales. Es
necesario divulgar la importancia del
patrimonio geológico y la evolución
de los procesos geológicos-biológicos
que rigen al planeta, pero también
la irregularidad en la explotación y
el aprovechamiento equívoco de los
recursos; mientras no exista la implementación de procesos sostenibles ni
conciencia ciudadana que impidan
el desarrollo urbano y la ocupación
de áreas bajo riesgos geológicos, la
sociedad estará en riesgo de vivir las
consecuencias de la alteración de los
procesos geológicos.

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19

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�EJES

Ejes

Desinfección sustentable
de vegetales frescos
José Rafael Linares Morales*, Guadalupe Virginia Nevárez Moorillón*

20

En la actualidad, la industria alimentaria busca nuevos
métodos de preservación, amigables al ambiente, capaces de reducir pérdidas económicas por deterioro de
los alimentos, así como impedir la transmisión de microorganismos patógenos (Boyacioglu et al., 2013). La
bioprotección o uso empírico de microorganismos o sus
metabolitos para la preservación de alimentos ha sido
una práctica común en la historia de la humanidad. No
obstante, desde hace poco ha surgido como una técnica
prometedora para aumentar el tiempo de vida útil y mejorar la inocuidad de los alimentos de forma natural. En
particular con los vegetales, puesto que su calidad se reduce con rapidez una vez cosechados, debido a su alto contenido de humedad y a que factores ambientales, como
la temperatura, favorecen el desarrollo de microorganismos deteriorativos. Para alargar su tiempo de vida útil, es
conveniente utilizar métodos de desinfección y conservación inmediatamente después de cosechados. El método de desinfección más empleado es el lavado con agua
clorada, sin embargo, no siempre es efectivo (Jung, Jang y
Matthews, 2014; Corbo et al., 2010).

*Universidad Autónoma de Chihuahua.
Contacto: vnevare@uach.mx
CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�CONTAMINACIÓN DE
VEGETALES FRESCOS
A lo largo del periodo de cultivo o
“periodo de precosecha”, las plantas
pueden estar en contacto con microorganismos que podrían ser patógenos para el ser humano, incluyendo
bacterias, virus y parásitos. Éstos pueden provenir del medio ambiente, ya
sea por la acción del viento o por la
presencia de animales domésticos y
silvestres. También pueden llegar al
cultivo por medio del agua de riego
de mala calidad (Jeddi et al., 2014). Por
otra parte, el “periodo de poscosecha”
es la etapa que abarca desde la recolección de los vegetales hasta la colocación de estos productos en venta,
e incluye las actividades de lavado,
cortado, desinfección, empacado y
almacenamiento. Estas actividades
presentan muchas oportunidades de
contaminación cruzada; las fuentes
de microorganismos incluyen empaques en mal estado, contenedores
mal lavados, las manos de los operadores al momento de manipularlos,
las mesas de trabajo en el procesamiento, por sólo mencionar algunos
ejemplos. Además, el agua de lavado
de mala calidad microbiana o sin

tratamiento también puede servir
como un vehículo de dispersión de
microorganismos (Jung, Jang y Matthews, 2014).
Para reducir este proceso de contaminación con microrganismos patógenos o responsables del deterioro,
los vegetales, después de la cosecha,
se someten a procesos de lavado con
agua clorada. Este procedimiento
debe tener un manejo cuidadoso,
porque si se emplea en cantidades excesivas puede causar irritación en los
pulmones y piel de los trabajadores,
decoloración de los productos, aumento de la corrosión de los equipos
y formar compuestos cancerígenos
(Jung, Jang y Matthews, 2014; Corbo

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

et al., 2010). Por otro lado, los conservadores químicos han ocasionado
reacciones alérgicas en personas
sensibles; de igual forma, el uso de
agroquímicos ha causado problemas
como la resistencia de hongos a los
fungicidas y la presencia de residuos
tóxicos en alimentos, agua, aire y suelo (Li et al., 2015; Siroli et al., 2015; Jeddi
et al., 2014).

21

�EJES

BIOPROTECCIÓN

22

La bioprotección es un método de
preservación que se refiere al aumento del tiempo de vida útil y al
mejoramiento de la inocuidad de los
alimentos utilizando microorganismos grado alimenticio (Cizeikiene et
al., 2013), aprovechando su capacidad
para producir diferentes sustancias
antimicrobianas de bajo impacto ambiental.
El uso de métodos de preservación tradicionales, como altas temperaturas o disminución de la humedad, elimina eficientemente los
microorganismos patógenos, pero
también afecta la presencia de otros
microorganismos con capacidades
benéficas; además, afecta negativamente las propiedades fisicoquímicas
de los alimentos. En cambio, algunos
microorganismos poseen mecanismos de competencia con los que
pueden eliminar microorganismos
patógenos selectivamente causando
alteraciones menores a los alimentos
(Adam et al., 2016); se pueden mencionar la producción de sustancias
antimicrobianas, competición por
nutrientes y espacio e interacción directa entre el antagonista y el patógeno. Estos mecanismos son utilizados
por los microorganismos como parte
del balance natural en ecosistemas
microbianos complejos, cualidad
que se puede aprovechar para diseñar sistemas de preservación que
aseguren la inocuidad, aumenten el
tiempo de vida útil y mantengan la calidad del producto (Corbo et al., 2015;
Elsser-Gravesen y Elsser-Gravesen,
2013).
Por otra parte, los alimentos orgánicos son aquéllos que se cultivan
y procesan utilizando métodos naturales, que no contengan aditivos
químicos ni compuestos sintéticos y
que favorezcan las prácticas benéficas para el medio ambiente. AfortuCIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�nadamente, su consumo ha venido
aumentando en los últimos años. La
bioprotección puede ser de gran utilidad en la producción de vegetales
frescos “orgánicos” en vista de que
este método cumple con las características que requiere un producto para
ser considerado como orgánico.

BACTERIAS ÁCIDO
LÁCTICAS
Entre los microorganismos propuestos para su uso en bioprotección de
vegetales frescos orgánicos o mínimamente procesados se encuentran
las bacterias ácido lácticas (BAL). Estas bacterias han sido ampliamente
utilizadas en alimentos fermentados
desde hace siglos y su uso es seguro.
En los últimos años han ganado fama
porque la mayoría de los microorganismos probióticos pertenecen a este
grupo. Las BAL no sólo se encuentran
en productos lácteos, también en frutas y vegetales es común encontrarlas;
se han recuperado BAL a partir de
materiales crudos como cereales, frutas y hortalizas (Swain et al., 2014).
Debido a que han mostrado un
gran potencial como agentes de control biológico en alimentos mínimamente procesados, también pueden
ser empleadas como agentes bioprotectores en vegetales frescos, gracias
a los compuestos bioactivos con capacidad antimicrobiana que pueden
producir (Ghazvini et al., 2016; Corbo et al., 2015; Olvera-García, Serrano-Maldonado y Quirasco, 2015). Las
BAL son generalmente reconocidas
como seguras (GRAS) por la Food and
Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos, y como presuntamente
seguras (QPS) por la Unión Europea,
lo que las convierte en microorganismos ideales para desarrollar agentes
bioprotectores en vegetales frescos (Li
et al., 2015; Jeddi et al., 2014).

En la agricultura, el interés por el
uso de BAL como alternativa para el
control de patógenos entéricos ha ido
en aumento (Menconi et al., 2013),
por lo que se han propuesto varios
métodos para utilizar BAL en alimentos frescos con resultados alentadores
(Li et al., 2015). Siroli et al. (2015) resaltan la importancia de aislar y seleccionar agentes de biocontrol del mismo
ambiente donde se van a reintroducir.
Los autores determinaron que el mejor desempeño de las cepas de BAL
empleadas para evaluar la capacidad
antagonista fue no sólo contra los patógenos inoculados deliberadamente,
sino también contra los microorganismos deterioradores naturalmente
presentes en las muestras. Esta habilidad debe atribuirse a la capacidad
de las cepas de colonizar el producto,
actuando como poderosos competidores por los mismos nutrientes y
por los sitios de adhesión y como inhibidores gracias a la acumulación de
metabolitos primarios, como ácidos
orgánicos, etanol, dióxido de carbono
y bacteriocinas, entre otros (Li et al.,
2015; Olvera-García, Serrano-Maldonado y Quirasco, 2015; Menconi et al.,
2013; Snyder y Worobo, 2013).
Por lo tanto, para ser empleadas
como agentes de bioprotección, las
BAL se pueden aislar de fuentes vegetales, como frutas y hortalizas, evaluar
su capacidad antimicrobiana contra
diversos microorganismos y evaluar
su efectividad al ser aplicadas sobre
vegetales frescos. Las BAL se pueden
aplicar directamente por aspersión
al alimento como cultivo protector
o como un fermentado bacteriano;
incluso sus metabolitos purificados
pueden ser asperjados sobre los vegetales (Olvera-García, Serrano-Maldonado y Quirasco, 2015; Snyder y
Worobo, 2013).

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

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23

�EJES

CONCLUSIÓN
En la actualidad, existe una gran necesidad de encontrar soluciones naturales para la protección de alimentos
que puedan asegurar su inocuidad y
aumentar el tiempo de vida útil, minimizando el daño ambiental. Las BAL
como método de biopreservación
en vegetales frescos orgánicos tienen
una enorme probabilidad de éxito. Se
debe alentar la investigación en esta
área, para fomentar su desarrollo y de
esta forma poder explotar todo su potencial, logrando su establecimiento
como método sustentable de preservación.

REFERENCIAS

24

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CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�CiENCiA UANL
VISIÓN

UANL

20

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25

�SECCIÓN ACADÉMICA

26

SECCIÓN
ACADÉMICA
Dinámica de nutrientes en suelos del
matorral espinoso tamaulipeco
Evaluación de carbono almacenado en una
plantación de teca (Tectona grandis L. f.) en
Tizimín, Yucatán, México

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�Dinámica de nutrientes en suelos del matorral
espinoso tamaulipeco
Perla Cecilia Rodríguez Balboa*, Marisela Pando Moreno*, Humberto
González Rodríguez*, Israel Cantú Silva*, José Guadalupe Marmolejo
Monsiváis*, Jonathan Lazcano Cortez*
DOI: /https://doi.org/10.29105/cienciauanl22.97-1

RESUMEN

ABSTRACT

La principal entrada de nutrientes al suelo se obtiene de
la hojarasca que es de suma importancia en el entendimiento de los ciclos de nutrientes, la cual depende de tres
factores: condiciones climáticas, calidad de la hojarasca y
cantidad de microorganismos en el suelo. El papel de los
microorganismos es importante en el funcionamiento de
los ecosistemas, pues son los que se encargan de degradar
la hojarasca y realizar la mineralización e inmovilización
microbiana. El objetivo del presente documento es realizar
una revisión de bibliografía fundamentalmente del ciclo
de nutrientes en suelos del matorral espinoso tamaulipeco.

Soil nutrients are mainly obtained from leaf litter,
being of utmost importance the understanding of
nutrient cycles. The nutrient cycle usually depends
on three factors: climatic conditions, leaf litter quality and quantity of micro-organisms in the soil. The
role of micro-organisms is of great importance in the
functioning of ecosystems, as they usually degrade
the leaf litter, and mineralize and immobilize the
microbes. The objective of the present research is to
make an extensive literature review on the cycle of
soil nutrients in the thorny scrub of the Tamaulipas
state.

Palabras clave: ciclo de nutrientes en suelos, matorral espinoso tamaulipeco, condiciones climáticas, mineralización, hojarasca, microorganismos en el suelo.

El suelo es el mayor depósito de carbono, almacena
80% del carbono terrestre global, por lo que interviene en la captura del CO2 atmosférico (Yáñez-Díaz et
al., 2017). El ecosistema denominado matorral espinoso tamaulipeco (MET) cuenta con una superficie
de 200,000 km2 que abarca el noreste de México y
sur de Texas (Alanís-Rodríguez et al., 2008). El suelo
predominante en el MET es el denominado vertisol,
el cual tiene una coloración gris oscuro, limoarcilloso
con montmorillonita, tiene la capacidad de contraerse y expandirse en respuesta a diferentes cambios en
el contenido de humedad del suelo (González-Rodríguez et al., 2011). La disponibilidad de nutrientes y la
productividad de los ecosistemas dependen, en su
mayoría, de la actividad microbiana presente en el
suelo (Gama-Rodrigues, 2011), por tal motivo afecta
las relaciones suelo-planta (García, Ramírez y Sánchez, 2012; Salete-Capellesso et al., 2016). La escasez

Keywords: Soil nutrients cycle, thorny scrub tamaulipas, climate conditions, mineralization, leaf litter, soil micro-organisms.

de los nutrientes en el suelo afecta la productividad de
los ecosistemas forestales (Cerón-Rincón y Aristizábal-Gutiérrez, 2012; Li, 2010) debido a que la descomposición de la materia orgánica a través de procesos
físicos (lixiviación) y biológicos (actividad microbiana) determina el reciclado de nutrientes y su disponibilidad en el suelo para el aprovechamiento de las
plantas (Fernández y Aragón, 2014; Fuentes-Molina
y Rodríguez-Barrios, 2012; Pérez-Suárez, Arredondo-Moreno y Huber-Sannwald, 2012).
Los factores involucrados en la mineralización e
inmovilización de nutrientes son la composición de
la vegetación, las interacciones entre la materia orgánica, los microorganismos del suelo y las condiciones
ambientales como precipitación y temperatura (Celentano et al., 2011; Gaspar-Santos et al., 2015).
* Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: perla.rodriguezbl@uanl.edu.mx

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

27

�SECCIÓN ACADÉMICA

FACTORES INVOLUCRADOS
EN LA DINÁMICA DE
NUTRIENTES

FACTORES DEL SUELO
INVOLUCRADOS EN LA
DINÁMICA DE NUTRIENTES

Los factores principales que controlan la dinámica de los
nutrientes se describen a continuación:

Los factores principales que controlan la dinámica de los
nutrientes se describen a continuación:

Calidad de la hojarasca

Factores físicos

La calidad de la hojarasca regula la capacidad del suelo para
suministrar nutrientes, almacenar agua, liberar gases de
efecto invernadero. Asimismo, las características fisicoquímicas del material orgánico, es decir, el contenido de agua,
nitrógeno y demás contenido de nutrientes, en conjunto,
influyen fuertemente en la liberación de nutrientes (Bradford et al., 2016; Hopkins y Dungait, 2010; Rawat, Nautiyal y
Nautiyal, 2009).

Textura

Temperatura y precipitación

28

Las condiciones ambientales influyen en las características
químicas de la hojarasca, regulando de esta manera el ciclo
de nutrientes. En este sentido, los factores climáticos como
la temperatura y precipitación influyen en la descomposición de la hojarasca (Marmolejo-Moncivais, Cantú-Ayala y
Gutiérrez-Suárez, 2013), favoreciendo la presencia o ausencia de la actividad microbiana (Carnevele y Lewis, 2009;
Wang, Wang y Huang, 2008).
El efecto combinado de precipitación y temperatura
son considerados como factores importantes que condicionan la velocidad de descomposición, en periodos secos,
cuando se retrasa la descomposición del material vegetal.
Asimismo, las variables climáticas del suelo, como humedad y temperatura, están ampliamente relacionadas con la
velocidad de degradación (Gallardo y Pino, 1988).
La temperatura óptima para que ocurra la descomposición de la materia orgánica oscila en un rango de 1040°C. La actividad microbiana es nula en temperaturas de
0°C (Hopkins y Dungait, 2010). Ejemplo de lo anterior es
la temperatura registrada en el MET, respectivamente para
Linares, de 12.8°C mínima y 30.6°C máxima, lo que favorece
la presencia de la actividad microbiana. En cambio, la precipitación registrada es de 629.9 mm (López-Hernández et
al., 2013). De acuerdo con las variables ambientales presentes, en la región favorece la descomposición y la disponibilidad de nutrientes.

La textura juega un papel importante en el proceso de degradación de la hojarasca y mineralización de nutrientes.
Los suelos arenosos tienen mayor mineralización debido a
la aireación del suelo. Por otro lado, la arcilla tiene alta capacidad de retención de humedad, por lo que puede afectar
procesos microbianos de mineralización e inmovilización.
(Monsalve, Gutiérrez y Cardona, 2017).
La textura que se presenta en el matorral espinoso tamaulipeco es limoarcilloso, de acuerdo al triángulo de textura de la USDA con arena: 17.8%, limo: 41.2% y arcilla: 41.0%
(Yáñez-Díaz et al., 2017).

Humedad del suelo
La humedad del suelo cumple una función importante en
la descomposición de la hojarasca, al existir humedad los
microorganismos se encuentran activos y realizan la descomposición y mineralización; sin embargo, en condiciones de desecación la mineralización es mínima e incluso
provoca inmovilización de los nutrientes (Monsalve, Gutiérrez y Cardona, 2017).

Densidad aparente
La densidad aparente juega un papel importante en la
mineralización de nutrientes, debido a que al presentarse suelos con mayor contenido de arcilla provoca que la
retención de humedad sea más alta, disminuyendo el
contenido de aire, lo que conlleva a la disminución de los
microorganismos presentes en el suelo (Monsalve, Gutiérrez y Cardona, 2017). La densidad aparente en el matorral
espinoso tamaulipeco es de 0.9 (g/cm3) (Yáñez-Díaz et al.,
2017), este valor indica que la densidad aparente es baja y
no representa un valor crítico en las propiedades físicas del
suelo.

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�Factores químicos
pH
Es un indicador de la disponibilidad de los nutrientes,
cuando el suelo tiene un pH cercano a la neutralidad o
alcalino (pH≥6.5) provoca que los nutrientes sean no disponibles por las plantas debido a la abundancia de iones
OH- provocando la precipitación de compuestos insolubles (Osorio, 2012). El valor de pH registrado en el MET es
de 7.60 (Yáñez-Díaz et al., 2017), el valor indica que el pH es
ligeramente alcalino. La disponibilidad de nutrientes es
alta para el MET a excepción del Fe, Mn y P, los cuales presentan menor disponibilidad de acuerdo al valor del pH.

PAPEL DE LOS
MICROORGANISMOS EN
LA DEGRADACIÓN DE LA
HOJARASCA
Diversidad microbiana
Los microorganismos en el suelo juegan un papel importante en la retención y liberación de nutrientes en los
ecosistemas forestales, la relación entre microorganismos
y plantas puede ser tanto de mutualismo como de competencia (Gallardo et al., 2009). Estos microrganismos se
dividen en cinco categorías taxonómicas: algas, bacterias,
hongos, protistas y virus. En el suelo están estrechamente
asociados con las partículas, principalmente arcillas y materia orgánica, formando un microhábitat en el cual incluyen superficies interiores y exteriores de los agregados del
suelo, por lo tanto, se puede afirmar que el suelo es heterogéneo con respecto a la distribución de los microoorganismos (Giri et al., 2005).
Estos microorganismos son de suma importancia debido a que juegan un papel en la descomposición y son considerados reservorios de nitrógeno, liberado con la muerte
de los mismos (Celaya-Michel y Castellanos-Villegas, 2011).
La diversidad de los microorganismos es más antigua que
la existencia de las plantas y animales, por lo tanto, han tenido tiempo para evolucionar a diferentes formas (Giri et
al., 2005).
Los hongos son capaces de descomponer la mayor
parte de materia orgánica (Hopkins y Dungait, 2010), se
presentan en el suelo en diferentes formas y tamaños, al-

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

gunas especies forman colonias, mientras que otras son levaduras unicelulares. Las micorrizas son hongos que viven
encima o en las raíces de las plantas, éstos incrementan la
toma de agua y nutrientes (Crespo, 2013).
Las bacterias son organismos unicelulares y son los
más numerosos en el suelo; uno de sus beneficios es que
ayudan a las plantas a la toma de nutrientes. Los actinomicetos no son tan numerosos como las bacterias, tienen
funciones importantes como descomponer la materia orgánica en humus y por tal motivo liberan nutrientes que
son aprovechados por las plantas (Crespo, 2013).
Las algas son organismos que producen su propio alimento a través de la fotosíntesis, aparecen en el suelo después de las lluvias como una capa fina verde, la función
principal es mejorar la estructura, aunque algunas especies, como las verdes azules, pueden fijar N que después liberan y puede ser absorbido por las plantas (Crespo, 2013).
La actividad microbiana es pieza clave para el entendimiento de los procesos biológicos del suelo (Liu et al.,
2000), por lo que cambios en el suelo pueden afectar a la
productividad de las plantas (Crespo, 2013).

BALANCE ENTRE
MINERALIZACIÓN
E INMOVILIZACIÓN
MICROBIANA
Mineralización de nitrógeno
La mineralización del nitrógeno es el proceso por el cual
el nitrógeno orgánico del suelo es convertido por los microorganismos en compuestos inorgánicos (nitrato y
amonio). El amonio puede ser fijado por la materia orgánica o las partículas de arcilla del suelo, se volatiliza como
amoniaco y es absorbido por las plantas o los microorganismos. Estos compuestos inorgánicos son tomados por
los microorganismos, incorporándolos a su biomasa, y se
le conoce como inmovilización (Celaya-Michel y Castellanos-Villegas, 2011). El proceso de mineralización es similar
para el resto de los nutrientes.
Los microorganismos del suelo son de gran importancia para la descomposición y mineralización del nitrógeno
(Celaya-Michel y Castellanos-Villegas, 2011).

29

�SECCIÓN ACADÉMICA

Métodos para evaluar la
mineralización
Los métodos para calcular la mineralización representan
un indicador de la cantidad de nitrógeno orgánico que
cambia a inorgánico en un tiempo determinado, por lo
cual se realizan incubaciones de algunas muestras de suelo, permitiendo calcular el amonio y nitrato que se mineraliza después de un tiempo determinado. Para obtener
la tasa neta de mineralización in situ, se utiliza el método
de las bolsas de polietileno cubiertas en el sitio a evaluar,
se agrega suelo y se sellan, permanecen en el sitio por un
periodo con las mismas condiciones de temperatura. Las
bolsas pueden sufrir alteraciones causadas por los insectos
o las raíces de las plantas, lo que contribuye a la pérdida de
mineralización del nitrógeno. Sin embargo, si la bolsa no
sufre daños durante el periodo de evaluación, no existirá
lixiviación de nutrientes (Giri et al., 2005).

Inmovilización microbiana

30

La biomasa microbiana tiene la función de almacenamiento (inmovilización) y fuente (mineralización) de nutrientes, por lo que no sólo es utilizada como indicador de
la calidad del suelo (Monsalve, Gutiérrez y Cardona, 2017).
Se considera inmovilización a la absorción y asimilación
microbiana de nutrientes que no son disponibles para las
plantas (Taiz y Zeiger, 2002), al ocurrir la muerte de la biomasa microbiana se liberan los nutrientes que se encontraban inmovilizados.

IMPORTANCIA DE LA
HOJARASCA EN LA
DINÁMICA DE LOS
NUTRIENTES
Los primeros estudios sobre la hojarasca se realizaron
en la década de 1960, debido al papel que juega en la
comprensión de los nutrientes. La hojarasca es la principal fuente de nutrientes y materia orgánica en la capa
del humus del suelo en el matorral espinoso tamaulipeco (González-Rodríguez et al., 2017). La hojarasca constituye la principal entrada de los nutrientes al suelo y es
por ello que forma parte del punto clave del reciclado de
nutrientes y materia orgánica (Gutiérrez-Vázquez et al.,
2012; Crespo, 2015). Los nutrientes más comunes en la
hojarasca son N, P, K y Ca, y en la mayoría de los casos

el N es el nutriente más abundante (Gutiérrez-Vázquez
et al., 2012).
La hojarasca está compuesta por hojas, ramas, inflorescencias, frutos, entre otros, los cuales son depositados
al suelo (Gutiérrez-Vázquez et al., 2012; Crespo, 2015). La
hojarasca, al caer al suelo, tiene una atribución importante en su formación (Triadiati et al., 2011), gracias a la
circulación de nutrientes y materia orgánica que ocurre
con la descomposición (Kumar y Tewari, 2014).
La descomposición de la hojarasca se divide en cuatro etapas: trituración, el fraccionamiento de los tejidos;
lixiviación, la pérdida de los compuestos más solubles
mediante corrientes de agua; catabolismo (se incluye la
mineralización y la humificación), la transformación
que realizan los microorganismos de los compuestos orgánicos, es decir, transforman los nutrientes para que estén disponibles para las plantas y para la humificación,
es la formación de la materia orgánica por los microorganismos (Álvarez-Sánchez, 2001). El ciclo de nutrientes
y la descomposición de la hojarasca son procesos complejos que se dividen en tres pasos: descomposición,
mineralización y humificación (Mishra y Kumar, 2016;
Sánchez 2008).

IMPORTANCIA DE LA
MATERIA ORGÁNICA EN
LA DINÁMICA DE LOS
NUTRIENTES
La materia orgánica está conformada por componentes ricos en nitrógeno, carbono, fósforo y agua, principalmente, los cuales propician energía y nutrimentos
necesarios para el desarrollo y metabolismo de los microorganismos encargados de la descomposición (Ferrera-Cerato y Alarcón, 2001).
En la materia orgánica se encuentra la mayor cantidad de nitrógeno, pero no está disponible para las plantas y mediante el proceso de descomposición y mineralización el nitrógeno es transformado a compuestos
inorgánicos que lo regresan disponible (Celaya-Michel
y Castellanos-Villegas, 2011). La descomposición de la
materia orgánica es un proceso que permite reciclar
nutrientes (Shi, 2011) que no están disponibles para las
plantas, esta tarea es llevada a cabo en su totalidad por
los microorganismos que se encuentran en el suelo (Ce-

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�laya-Michel y Castellanos-Villegas, 2011). Durante el proceso de descomposición primero se libera la fracción
lábil (azúcares y proteínas) y después la fracción recalcitrante, la cual es de lenta descomposición (ligninas y
fenoles) (Sánchez et al., 2008).
La calidad de la materia orgánica es importante debido al papel que desempeña en los procesos funcionales que se llevan a cabo en los ecosistemas forestales
(López-Hernández et al., 2013). La entrada de la materia
orgánica al suelo está determinada por la caída de hojarasca, tanto producción como descomposición debido a
que son piezas clave en el reciclado de nutrientes (Cantú-Silva 2013).
Algunas funciones que tiene la materia orgánica en
el suelo se mencionan a continuación (García-Leaños,
2008):
• Es la fuente de crecimiento de las bacterias, las
cuales liberan sustancias que ayudan en la formación de agregados para hacer más estable el
suelo.
• Retiene minerales, lo que reduce su arrastre y
pérdida.
• Reduce la erosión causada por la lluvia.
• Incrementa la penetración de las raíces.
• Regula la temperatura y humedad del suelo.

IMPORTANCIA DE LOS
NUTRIENTES EN EL SUELO
Los nutrientes son elementos que se derivan del suelo y
son esenciales para las plantas, de acuerdo a su concentración y a los requerimientos necesarios para el crecimiento de las mismas. Las plantas requieren 17 elementos esenciales, los cuales se dividen en macronutrientes
y micronutrientes. Cada nutriente tiene funciones específicas en las plantas (Cogger y Brown, 2016; Kyrkby
y Römheld, 2007). La absorción de nutrientes por las
plantas está inicialmente limitada por las tasas de descomposición y de mineralización, la solubilidad mineral, la capacidad de intercambio catiónico y la competitividad de los microorganismos (Bosco-Imbert, Blanco
y Castillo, 2004). Se estima que durante la descomposición de la hojarasca la cantidad de nutrientes liberados
equivalen a 70-90% del total de los requeridos por las
plantas (Sánchez et al., 2008).

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Macronutrientes
Los macronutrientes son requeridos en grandes cantidades por las plantas, de ahí su nombre. Los nueve principales nutrientes son: nitrógeno, carbono, fósforo, potasio,
calcio, magnesio, azufre (Cogger y Brown, 2016; Kyrkby y
Römheld, 2007), hidrógeno y oxígeno (Rodríguez y Flórez,
2004).

Micronutrientes
Los micronutrientes son requeridos en cantidades menores; asimismo, son considerados elementos esenciales
para el crecimiento y desarrollo de las plantas. Los micronutrientes son: hierro, manganeso, boro, zinc, cobre, molibdeno, cloro (Cogger y Brown, 2016; Kyrkby y Römheld,
2007), níquel (Rodríguez y Flórez, 2004).

PRINCIPALES CICLOS DE
NUTRIENTES
Ciclo del nitrógeno
El nitrógeno es un elemento esencial requerido para la degradación de la materia orgánica y el crecimiento microbiano. Si la materia orgánica tiene alto contenido de nitrógeno, los microorganismos tienen suficiente sustrato para
inducir mayor mineralización, satisfaciendo totalmente
sus necesidades de N, es por ello que no representa un factor limitante. Por otro lado, si el contenido de N es bajo, la
descomposición de la materia orgánica disminuye drásticamente y la mineralización de carbono orgánico dependerá de las fuentes nitrogenadas (Ferrera-Cerato y Alarcón,
2001).
El ciclo del nitrógeno es de suma importancia pues mediante éste los nutrientes son liberados y adquiridos por la
materia orgánica (Cogger y Brown, 2016), se incluyen cuatro procesos: fijación del nitrógeno, mineralización, nitrificación y desnitrificación (Mao, Yannarell y Mackie, 2011).
Este elemento puede ser absorbido por las raíces en tres
formas: como N orgánico, amonio o nitrato. La mineralización y nitrificación en el suelo son procesos lentos, por lo
que suelen predominar las formas orgánicas y reducidas,
disminuyendo la abundancia en el suelo en el sentido: N
orgánico soluble &gt; amonio &gt; nitrato (Escudero y Mediavilla, 2003).

31

�SECCIÓN ACADÉMICA

Ciclo del carbono

32

La descomposición de la hojarasca es importante en el ciclo del carbono (Zhang et al., 2008; De Paz et al., 2017). El
carbono desempeña un papel central en el control del reciclaje del nitrógeno (Cantú-Silva y Yáñez-Díaz, 2018).
Para conocer la velocidad con que la materia orgánica
se mineraliza, se utiliza la relación entre carbono y nitrógeno, la cual indica la tasa de nitrógeno disponible para las
plantas, por tal motivo, al obtener valores de 10 a 14 corresponden a una mineralización rápida, lo que favorece a que
los microorganismos y las plantas cuenten con los nutrientes suficientes (Gamarra-Lezcano et al., 2017).
Por tal motivo los valores altos de la relación carbono
y nitrógeno indican que la hojarasca se descompone más
lento, a diferencia de valores bajos en los que la degradación es más rápida, debido principalmente la calidad de la
hojarasca (Álvarez-Sánchez, 2001).
El C orgánico del suelo resulta del balance entre la incorporación del material orgánico al suelo y la salida del C
del suelo en forma de CO2 a la atmósfera, es emitido desde
el suelo a la atmósfera, pero no sólo es producido por la mineralización de la materia orgánica, sino que es generado
también por el metabolismo de las raíces de las plantas
(Martínez, Fuentes y Acevedo, 2008).

Ciclo del azufre
El azufre es un elemento necesario para las plantas en menor proporción que el N, pero es tan importante como el
ya mencionado, el proceso de asimilación ocurre al pasar
de las formas oxidadas a reducidas del azufre, este cambio
de oxidación del azufre es una actividad realizada en su
mayoría por los microorganismos del suelo. El azufre se
encuentra en la atmósfera como dióxido de azufre (SO2),
por lo que no se encuentra disponible para las plantas, es
por ello que en el ciclo del azufre se convierte en sulfato de
azufre (SO4-2), que es absorbido por las raíces de las plantas
e incorporado al aminoácido cisteína (Benavides, 1998).

ción y erosión. Es absorbido por las plantas y los microorganismos del suelo, por lo que es incorporado en la materia orgánica y sedimentos, para depositarse nuevamente
en forma de mineral no disponible para la asimilación.
El fósforo inorgánico (H2PO4- y HPO42-) por lo general es
fijado fuertemente en forma de fosfatos de Mg2+, Ca2+, Al3+
y Fe2+. La mineralización de los compuestos orgánicos (ácidos nucleicos, fosfolípidos y ésteres) del fósforo permite el
reciclaje del elemento para que regrese al suelo y permita
formar parte del ciclo. A diferencia del ciclo del nitrógeno,
el ciclo del fósforo no incluye cambios en los compuestos
inorgánicos, es tomado del suelo por las plantas y retorna a
través de los residuos vegetales y animales (Cerón-Rincón y
Aristizábal-Gutiérrez, 2012).

Ciclo del potasio
El potasio es un elemento esencial, por lo que las plantas
necesitan cantidades elevadas similares al nitrógeno, se
obtiene del suelo y proviene de la meteorización de minerales, mineralización de los residuos orgánicos y en algunos casos de los abonos o fertilizantes. Los compuestos
de arcilla son la principal fuente de potasio en el suelo. Se
encuentra disponible en la solución del suelo, por lo que es
absorbido por las plantas de manera inmediata. El ciclo del
potasio en el suelo consiste en la adsorción y desorción de
potasio intercambiable de la solución del suelo, el cual es
fijado o liberado en las arcillas y se cristaliza o meteoriza en
potasio estructural (Conti, 2002).
El potasio de la materia orgánica pasa a la solución del
suelo, asimismo, se pueden aplicar fertilizantes de potasio.
Las pérdidas de potasio en la solución del suelo se presentan con la erosión del suelo y el potasio lixiviado (Conti,
2002).

FUNCIONES DE LOS
NUTRIENTES
Las funciones de los macro y micronutrientes en las
plantas se ilustran en la siguiente tabla:

Ciclo del fósforo
El fósforo es un elemento que proviene de las apatitas (fosfato de calcio natural más abundante en la superficie terrestre, es por ello que son consideradas la principal fuente
de fósforo) (Fernigrini, Cámara y Oliva, 2008). El fosfato es
liberado mediante los procesos de lixiviación, meteoriza-

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�Tabla I. Funciones principales de macro y micronutrientes y la
forma disponible de asimilación por las plantas entre paréntesis (Taiz y Zeiger, 2002; Salisbury y Ross, 1985).
Elemento
H (H,0)

C (C02)
O (0 2, H 20 )
N(N0 3 ,NH/)

K (K+)
Ca (Ca'•)
Mg (Mg2+)

P (H,PO,-,

HPO.'-)

Mo (Mo04 )
Cu (cu•, Cu' +)

Zn (Zn'•)
Mu (Mn2• )
B (H 3B0 3)

Cl (Cl-)
Ni (Ni 2+)

Función principal

Constin1yente principal de la materia orgánica_
Constituyente principal de la materia orgánica.
Constin1yente principal de la materia orgánica.
Constin1yente de aminoácidos, proteínas, ácidos
nucleicos y clorofila.
Regula la presión osmótica y activa diferentes enzimas.
Requerido como cofactor por algunas enzimas
involucradas en la hidrólisis de A TP y fosfolípidos.
Requerido por muchas enzimas involucradas en la
transferencia de fo sfato. Constituyente de la molécula de
clorofila.
El componente de los fo sfatos de azúcar, ácidos
nucleicos, nucleótidos, coenzimas, fosfolípidos, etc.
Tiene un papel clave en las reacciones que involucran
ATP.
Componente de cisteína, metionina y de algunas
vitaminas .
Constin1yente de nitrogenasa y nitrato reductasa.
Presente en proteínas o enzimas involucradas en
reacciones de óxido-reducción.
Requerido para la síntesis de la hormona del crecimiento,
auxina.
Papel estrncnual en la membrana de los cloroplastos.
Implicado en la elongación celular y el metabolismo de
los ácidos nucleicos.
Forma parte esencial de diversas enzimas, contribuye al
transporte de electrones.
Estimula el rompimiento del H,Q durante la fotosíntesis.
Constituyente de ureasa. En bacterias fijadoras de N 2,
constituyente de hidrogenasas_

ISÓTOPOS EN EL CICLO DE
NUTRIENTES
Los isótopos estables son los elementos con el mismo
número atómico, pero diferente peso atómico. Se utilizan para estudiar los efectos del uso del suelo sobre las
características de los ecosistemas (Boutton, Archer y
Midwood, 1999). Se tienen estudios con isótopos estables de H, C, N, O y S en el sur de Texas y de ahí su importancia en los ecosistemas para registrar cambios de
vegetación de pastos a bosques.

DISCUSIÓN
Con base en la bibliografía consultada sobre la importancia del ciclo de nutrientes y el papel que juega la
hojarasca como la principal entrada de nutrientes en
el suelo, resulta evidente la importancia de los microrganismos, los cuales cumplen una función importante
para degradar la hojarasca y liberar nutrientes que son
aprovechados por las plantas. Existen diversos estudios
relacionados al aporte de nutrientes en el ecosistema del
matorral espinoso tamaulipeco.

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

El suelo forma parte del reservorio de carbono, el
cual funciona como sumidero de CO2, en este sentido,
Cantú y Yáñez (2018) evaluaron el contenido de carbono
orgánico del suelo, nitrógeno total y se estimó la relación
de C/N en dos profundidades de 0-5 y 5-30 cm, siendo
la primera en la que se presentó mayor cantidad de los
contenidos de carbono orgánico, nitrógeno total y relación de C/N (Cantú-Silva y Yáñez-Díaz, 2018). Asimismo,
Yáñez et al. (2017) estudiaron las variaciones diurnas y
estacionales en el flujo del CO2 en vertisoles bajo cuatro
sistemas de uso de suelo, obteniendo que en el sistema
de matorral se registró el valor más alto de respiración
con 6.17 µmol CO2 m-2 s-1 por la mañana y 8.4 µmol CO2
m-2 s-1 por la tarde, que indica la emisión de CO2, lo que
podría afectar el balance del carbono (Yáñez-Díaz et al.,
2017). El contenido de carbono en especies arbóreas y
arbustivas en diferentes componentes de la biomasa fue
evaluado por Yerena et al. (2012), quienes encontraron
valores de 48.14% en hojas, 45.93% en tallos, 45.73% en ramas, 45.70% en ramillas y 42.08% en corteza (Yerena-Yamallel et al., 2012).
Con la finalidad de conocer el aporte de nutrientes
que se obtiene en la producción de la hojarasca, López
et al. (2013) analizaron durante un año la producción de
hojarasca y el aporte de macro y micronutrientes, los resultados indicaron que en invierno se depositó la mayor
cantidad de producción foliar y, asimismo, el aporte de
nutrientes (López-Hernández et al., 2013). Del mismo
modo, López et al. (2015) evaluaron la producción de
hojarasca y depósito potencial de nutrientes en el componente hojas, el depósito de nutrientes fue más alto en
otoño e invierno (López-Hernández et al., 2015).
Mientras que Cantú et al. (2013) determinaron el retorno potencial de nutrientes por los componentes secundarios de la hojarasca; las estructuras reproductivas
son el componente de mayor importancia en el depósito de nutrientes, además encontraron diferencias entre
los sitios de estudio, las cuales se deben principalmente
a la composición de la vegetación, la calidad de hojarasca, las condiciones edáficas y las variables climáticas
(Cantú-Silva 2013).

33

�ESTUDIOS DE NUTRIENTES EN EL MATORRAL ESPINOSO
TAMAULIPECO (MET)
SECCIÓN ACADÉMICA

A continuación, se describen algunos estudios relacionados al aporte de nutrientes en el MET:

34

Tabla II. Estudios relacionados al aporte de nutrientes en el MET.
Autor
Cantú-Silva y
Yáñez-Díaz

Año
2018

Investigación
Efecto del cambio de uso del suelo en el
contenido de carbono orgánico y nitrógeno en
Campus FCF.

Yáñez-Díaz
eta!.

2017

Respiración del suelo en cuatro sistemas de uso
suelo de la tierra en Campus FCF.

2017

Deposición de hojarasca y nutrientes en hoj as y
ramas en Campus FCF.

LópezHernández et
al.
Cantú-Silva

2015

Producción de hojarasca y depósito de
nutrientes en China, Los Ramones y Campus
FCF.
Retorno potencial de nutrimentos por
componentes secundarios de la hoj arasca en
Crucitas Campus FCF y el Cascajoso.

LópezHernández et
al.

20 13

Producción de hojarasca y retorno potencial de
nutrientes en China, Los Ramones y Campus
FCF.

MarmolejoMoncivais,
Cantú-Ayala y
GutiérrezSuárez
YerenaYamallel et al.

20 13

Degradación de la hojarasca en sitios con
vegetación primaria y secundaria del matorral
espinoso tamaulipeco.

20 12

Creamer et al.

20 11

Contenido de carbono total en especies arbóreas
y arbustivas en el matorral espinoso
tamaulipeco.
Controles sobre la acumulación de carbono en
el suelo durante la invasión de plantas leñosas:
respiración del suelo y ¡¡ne de CO 2 respirado .

Boutton,
Archer
Midwood

1999

GonzálezRodríguez
al.

et

y

2013

Isótopos estables en ecosistemas del sur de
Texas, utilizando o13 C, o2H y 0180, con la
finalidad de identificar cambios de vegetación.

Por otro lado, la importancia de la tasa de descomposición
es de suma importancia y es por ello que Marmolejo et al.
(2013) realizaron un estudio para identificar la tasa de descomposición de la hojarasca en cuatro sitios con vegetación
primaria y secundaria, los resultados indicaron que la tasa de
degradación fue mayor en la vegetación primaria (Marmolejo-Moncivais, Cantú-Ayala y Gutiérrez-Suárez, 2013).

Los microorganismos son importantes en el proceso
de mineralización de nutrientes, ante ello Celaya y Caste-

Aporte de nutl"ientes
Profundidad de 0-5 cm : C orgánico (4.06%), nitrógeno total
(0.43%) y Relación C/N (9.59)
Profundidad de 5-30 cm: C orgánico (1.97%), nitrógeno total
(0.42%) y relación C/N (5 .58)
El sistema de matorral presentó el valor más alto con 6.17
µmol CO2 m·2 s· 1 por la mañana y 8.4 µmol CO2 m·2 s· 1 por la
tarde
Hojas: Ca (14.3)&gt;K (2.8)&gt;Mg (1.5)&gt;P (0.2) g m 2
Fe (11 5.5)&gt;Mn (13.4)&gt;Zn (6.8)&gt;Cu (2.4) mg m 2
Ramas : Ca (2.7)&gt;Mg (0.4)&gt;K (0. l )&gt;P (0.1) g m·2
Fe (22.9)&gt;Zn (2.8)&gt;Mn (2.7)&gt;Cu (0.8) mg m·2
Ca (99.5)&gt;N (7. l )&gt;K (5.5)&gt;Mg (1.9)&gt;P (0.2) g m·2 a·1
Fe (66)&gt;Mn (13.46)&gt;Zn (8.03)&gt;Cu (2.4) mg m·2 a 1
Hojas: Ca (181.83)&gt;K (3 1.6)&gt;Mg (18)&gt;P (3.8) kg ha·1 yr· 1
Fe (7.43)&gt;Mn (5.2)&gt;Zn (0.96)&gt;Cu (0.33) g ha· 1 yr· 1
Componentes secundarios:
Ca (154.2)&gt;Mg (7.03)&gt;K ( 1.56)&gt;P (0.93) kg ha 1 yr 1
Fe (235. 16)&gt;Mn (69.26)&gt;Zn (33)&gt;Cu (9.8) g ha· 1 yr· 1
Suelo: Ca (7206.43)&gt;N (3654.36)&gt;Mg (208.3)&gt;K (183.96)&gt;P
(8.23) mg kg·1
Mn (34.59)&gt;Fe (5.60)&gt;Zn ( l.81)&gt;Cu (0.71) mg kg· 1
Hojas: Ca (5.38)&gt;N (4.47)&gt;K (2.57)&gt;Mg ( 1.24)&gt;P
(0.08) g m·2 a· 1
Fe (17.25)&gt;Mn (8. 07)&gt;Zn (4.43)&gt;Cu (1.62) mg m 2 a 1
Suelo: Ca (9121)&gt;N (1681)&gt;Mg (240)&gt;K (229) mg/kg
Mn (6.0)&gt;Fe (3.5)&gt;Cu (0.3)&gt;Zn (0.2) mg/kg
Porcentaje de degradación: sitio 1 (25.92), sitio 2 (24.58),
sitio 3 (26.16) y sitio 4 (26.51)
Tasa de descomposición (k): sitio 1 (-0.42), sitio 2
(-0.43), sitio 3 (-0.47) y sitio 4 (-0.50). La tasa de degradación
fue ligeramente mayor en la vegetación primaria
Contenido de carbono total en los componentes de la biomasa
de mayor a menor: hojas (48. 14%), tallos (45.93), ramas
(45.73%). ramillas (45.70%) y corteza (42.08%)
La mineralización del carbono orgánico del suelo (COS) es
mayor en rodales con árboles más viejos (34-86 años) que en
árboles jóvenes (14-23 años) y pastizales. Los valores de ¡¡ne
de CO2 respirado indican que el COS mineralizado es
predominante en los rodales leñosos
Aproximadamente 50-90% del carbono del suelo en la
vegetación se deriva de los pastos en los últimos 40-120 años

llanos (2011) evaluaron la tasa de mineralización del nitrógeno, un indicador de la disponibilidad del nitrógeno
en zonas áridas y semiáridas, en el cual concluyeron que,
debido a la poca vegetación, la mineralización se presenta
de manera heterogénea causada por las condiciones del
microclima y el aporte de materia orgánica, por tal razón
los valores de mineralización son mayores bajo el dosel de
árboles y arbustos, principalmente en leguminosas (Celaya-Michel y Castellanos-Villegas, 2011). Es viable conocer
la tasa de mineralización de los nutrientes, por ejemplo,
CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�el nitrógeno, empleando la metodología recomendada por
Celaya y Castellanos.

Diversos estudios señalan que las condiciones ambientales influyen en la descomposición de la hojarasca
debido a que inhiben o favorecen la presencia de microorganismos en el suelo, Bradford et al. (2016) mencionan
que desde hace tiempo se ha considerado el clima como
el principal factor que controla la descomposición, pero
indican que los rasgos propios de la hojarasca pueden
predominar en la descomposición, por lo que proponen
realizar estudios más precisos para identificar cuáles son
los principales factores que la controlan (Bradford et al.,
2016).

Con respecto al uso de isótopos, Boutton et al. (1999)
evaluaron ecosistemas del sur de Texas, utilizando isótopos estables de δ13C, δ2H y δ18O, con la finalidad de identificar cambios de vegetación, y encontraron que durante
los últimos 40-120 años se presentó un cambio de vegetación de pastos a bosques, por lo que afirman que cerca
de 50-90% del carbono del suelo se deriva de los pastos
(Boutton, Archer y Midwood, 1999). Asimismo, Creamer
et al. (2011) cuantificaron controles sobre la acumulación
de carbono en el suelo durante la invasión de plantas leñosas: respiración del suelo y δ13C de CO2 respirado, en el
cual utilizaron fracción del suelo para investigar la degradación microbiana de la materia orgánica, para identificar
por qué la mineralización del carbono orgánico (COS) es
mayor en rodales con árboles más viejos. Los valores de
δ13C de CO2 respirado indican que el COS mineralizado es
predominante en los rodales leñosos debido a la fracción
de luz (Creamer et al., 2011).

CONCLUSIONES

La disponibilidad de nutrientes afecta las relaciones entre
suelo-planta, depende principalmente de las condiciones
climáticas, la composición de la vegetación y los microorganismos del suelo.

Con la finalidad de conocer el aporte de nutrientes al suelo mediante la cuantificación de la producción de la hojarasca
y la tasa de velocidad de degradación se ha logrado entender
la dinámica de los nutrientes.
Se recomienda estudiar ampliamente los organismos
que habitan en el suelo, debido a que los estudios son limitados, de igual manera son piezas clave en la descomposición
de la hojarasca por la importancia que tienen de mineralizar
e inmovilizar los nutrientes.
CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

Existen diversos estudios relacionados con la acumulación y descomposición de la hojarasca en diferentes ecosistemas, pero desafortunadamente en el matorral espinoso
tamaulipeco existen pocos trabajos que relacionen a los
microorganismos y las variables climáticas en el proceso de
descomposición y liberación de nutrientes.
Por lo tanto, se sugiere realizar investigaciones en las
cuales se determinen las tasas de descomposición, mineralización, disponibilidad de nutrientes, enfocados a las características físicas y químicas del suelo, variables ambientales y
microorganismos en el suelo, por lo que serán de gran utilidad en el matorral espinoso tamaulipeco.

El conocimiento integral de todos estos factores involucrados en la descomposición de la hojarasca permitirá
entender la dinámica de los nutrientes, uno de los procesos
más importantes en el ecosistema. Es de suma importancia
conocer lo que sucede en los ecosistemas para poder tomar
decisiones acertadamente y no poner en riesgo los recursos
naturales.

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Recibido: 01/03/2019
Aceptado: 07/06/2019

37

�SECCIÓN ACADÉMICA

38

Evaluación de carbono almacenado en una
plantación de teca (Tectona grandis L. f.) en
Tizimín, Yucatán, México
Dora Alicia García García*, Javier Jiménez Pérez*, José Israel Yerena
Yamallel*, Óscar Alberto Aguirre Calderón*, Eduardo Alanís Rodríguez*
DOI: / https://doi.org/10.29105/cienciauanl22.97-2

RESUMEN

ABSTRACT

El carbono se acumula en los ecosistemas forestales mediante la
absorción de CO2 atmosférico y su asimilación en la biomasa. El
objetivo del estudio fue evaluar el carbono almacenado en una
plantación de Tectona grandis L. f. (teca) de seis años de edad en
Tizimín, Yucatán. La toma de datos de campo se realizó en 2017.
Para cuantificar el carbono y el bióxido de carbono se efectúo
muestreo destructivo en 12 árboles representativos. El carbono
almacenado fue de 40.08 ton/ha, y el CO2 almacenado fue de
147.1 ton/ha. Las plantaciones forestales contribuyen a mitigar
el calentamiento global al absorber el CO2.

Carbon accumulates in forest ecosystems through the
absorption of atmospheric CO2 and its assimilation into
biomass. The objective of this study was to evaluate the
carbon stored in a six-year-old teak plantation in Tizimín, Yucatán. The field data collection was carried out
in 2017. To quantify carbon and carbon dioxide, destructive sampling was performed on 12 representative trees.
The carbon stored was 40.08 ton/ha, and the CO2 stored
was 147.100 ton/ha. Forest plantations contribute to mitigating global warming by absorbing CO2.

Palabras clave: biometría forestal, cambio climático, servicios ambientales,
plantaciones forestales, Tectona grandis.

El rol activo e importante que juegan la vegetación y el suelo
en el ciclo global del carbono y el cambio climático es reconocido internacionalmente. Éstos pueden actuar como una
fuente y a la vez sumidero neto de gases de efecto invernadero (GEI) (Winrock International, 2014). El efecto invernadero que los GEI producen causa el calentamiento de la
Tierra. Este fenómeno se denomina calentamiento global
(Isaza y Campos, 2007). El bióxido de carbono (CO2) es el gas
más importante de los GEI y representa 60% del total de los
cambios en las concentraciones de todos ellos. El carbono se
almacena tanto en la biomasa viva (madera en pie, ramas, follaje y raíces) como en la biomasa muerta (hojarasca, restos
de madera, materia orgánica del suelo y productos forestales) (FAO, 2001). El proceso de retención de carbono en los
sistemas vegetales se refiere a la capacidad que poseen las
plantas de tomar el bióxido de carbono atmosférico, combinarlo con la radiación lumínica y el agua, transformándolo en

Keywords: forest biometry, climate change, environmental services, forest
plantations, Tectona grandis.

moléculas de carbono durante la fotosíntesis (Perry, 1994).
La fijación de carbono a través de plantaciones forestales de
rápido crecimiento es una alternativa para mitigar el incremento de bióxido de carbono atmosférico (Brown, 2002). El
objetivo de esta investigación fue la evaluación de carbono
almacenado en una plantación de teca (Tectona grandis L. f.)
de seis años de edad en Tizimín, Yucatán, México.

MATERIALES Y MÉTODOS

El estudio se desarrolló en una plantación de teca (Tectona
grandis L. f) ubicada en el municipio de Tizimín, Yucatán. El
predio posee 217.60 hectáreas de árboles de dicha especie
(figura 1).

* Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: jjimenez20@gmail.com
CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

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·...-----........

Para el volumen del fuste se formaron secciones transversales de dos metros de largo, con un diámetro menor y
mayor conocidos, calculándose el volumen con la fórmula de
Smalian:
n
.
::.g_i_+_2_g_i_+_1 . L i

Vi =

i=l

NNO.HtucloO

==..

Figura 1. Ubicación de la plantación forestal comercial de T.
grandis en Tizimín, Yucatán.

Las variables dasómetricas se obtuvieron bajo un diseño
de muestreo aleatorio previamente determinado en la plantación. Se encuentran establecidas 12 parcelas permanentes
de muestreo con área de 992 m2, de forma cuadrada que en
total suman 11,904 m2. La muestra consistió de 816 árboles;
los datos colectados fueron diámetro a 0.3 m sobre el nivel
del suelo (d0.3), diámetro a la altura del pecho (d1.3) y diámetros a cada dos metros (d2, d4, d6, d8, d10, d12) hasta la altura
total (h) con el dendrómetro Criterion RD 1000®.

Para colectar muestras de campo se utilizó el método que
propone el Instituto Internacional Winrock (2014) y utilizado también por López et al. (2018), el cual consiste en derribar y seccionar árboles, seleccionándose para el presente
estudio 12 individuos representativos y sanos, distribuidos
en el área de estudio.

Una vez derribados los árboles, fueron medidos en longitud total, longitud del fuste limpio, diámetro del tocón, a la
altura del pecho, del centro del tronco y en la parte superior
del tronco. De los individuos se colectaron muestras de hojas,
ramas y ramillas, mismas que fueron pesadas e identificadas
en campo para posteriormente ser trasladadas al Laboratorio de Carbono de la Facultad de Ciencias Forestales de la
UANL. Todas las muestras se procesaron de acuerdo al método propuesto por Schlegel et al. (2000), citado por Méndez
et al. (2012).
En laboratorio se determinó la biomasa de hojas, ramas,
ramillas y la biomasa total. Asimismo, se determinó la densidad de la madera, el contenido de humedad, el factor de
expansión de la biomasa (FEB), el factor de conversión de
biomasa a carbono, la cuantificación de carbono y bióxido de
carbono.
CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

I

donde Vi es el volumen de las secciones intermediarias (m3);
gi el área basal en la i-ésima posición (m2) y Li el largo de la
sección en la i-ésima posición (dos metros).
Para obtener la biomasa de hojas, ramas y ramillas se
utilizaron las siguientes ecuaciones tomadas de López et al.
(2018):
BH

.

Psm (kg))

= PFH (kg) ** Promedzo(Pfm(l&lt;g)

Bram

= PFRam (kg) * Promedio

Psmram (kg))
( Pfmram (kg)
Psmras (kg)

Bras

= PFRas (kg) * Promedio (Pfmras (kg))

Para la biomasa del fuste se utilizó esta ecuación:

		

BF=Db * Vol fustal *1,000

donde: BF es la biomasa del fuste (kg); Db es la densidad básica (g/cm3) y Vol fuste es el volumen fustal (m3).

La biomasa total del follaje se obtuvo a través de la siguiente ecuación:

- PSM follaje
BTf ollaje = PFT follaje* PFM follaje

donde BT follaje es la biomasa total del follaje (kg); PFT follaje es el peso fresco total del follaje (kg); PSM follaje el peso
seco de la muestra del follaje (kg) y PfM follaje el peso fresco
de la muestra del follaje (kg).
La biomasa total árbol se obtiene mediante la sumatoria
de los pesos secos de cada componente (fuste, ramas, ramillas y hojas).

BT árbol=BF+BT follaje+BT ramas+BT ramillas

donde BT árbol es la biomasa total árbol (kg); BF la biomasa
del fuste (kg); BT follaje la biomasa total del follaje (kg); BT
ramas la biomasa total de ramas (kg) y BT ramillas es la biomasa total de ramillas (kg).

39

�SECCIÓN ACADÉMICA

Para estimar la densidad de la madera se cortaron tres
submuestras de rodajas de diferentes secciones del fuste
con un grosor de 15 centímetros. Obteniéndose en el tocón
en la parte media del fuste y la tercera rodaja en la parte alta
del fuste. El material en estado verde se apiló bajo techo y se
acondicionó hasta alcanzar 12% de contenido de humedad.
A continuación, se elaboraron las probetas definitivas, de 5
cm x 5 cm x 10 cm de longitud. Se siguió la metodología sugerida por las normas Copant 459; 460, 461 (Copant, 1972). La
norma Copant 460 precisa el método para la determinación
de humedad de la madera mediante la ecuación siguiente:

CH=

p -P

O

h

Po

* 100

en la que CH es el contenido de humedad (%); Ph el peso de
la madera húmeda (g); Po el peso anhídro (secado en estufa)
de la madera (g).
El método para calcular la densidad de la madera se basa
en la norma Copant 461; se aplicaron las siguientes relaciones:

Po
Vv

40

donde Db es la densidad básica (g cm3); Po el peso anhidro
(secado en estufa) de la madera (g) y Vv el volumen verde de
la probeta (cm3).

El factor de expansión de biomasa se calculó a partir de
los datos de biomasa previamente estimados. Se utilizó la siguiente ecuación para su cálculo:

FEB

B total
B fuste

donde FEB es el factor de expansión de biomasa; B total la
biomasa total (kg); y B fuste la biomasa fuste (kg).

Para la determinación de carbono de los componentes
del árbol (madera, corteza, hojas y ramas), se pulverizaron
tres submuestras de cada componente en un molino marca
Marathon Electric serie C20J020016. La concentración de
carbono total se determinó con un equipo analítico denominado Solids TOC Analyzer modelo 1020A de O·l·Analytical.
Éste determina las concentraciones en muestras sólidas mediante combustión completa, a una temperatura de 900°C. El
factor de conversión de carbono (Norverto, 2006) es el porcentaje de carbono, en masa, que tiene la madera, es decir,

carbono 50%; oxígeno 41%; hidrógeno 6%; nitrógeno 1% y
cenizas 2%. Por tanto, la cantidad de carbono por tonelada
de materia seca se aproxima a 500 kg (50%). Se calculó con
la siguiente ecuación:

C total

B
= -1000
* FCBC

en la que C total es el carbono total (ton); B la biomasa (kg) y
FCBC el factor de conversión de biomasa a carbono.

Para cuantificar el carbono en los árboles se efectúo
muestreo destructivo, se generó la siguiente ecuación:

C acumulado (tC/árbol)=[(Vcc*D*FEB)]*[(1.1)*FC]

La cuantificación del bióxido de carbono en los árboles se
efectúo mediante muestreo destructivo, se generó la siguiente ecuación:

CO2 acumulado (tCO2/árbol)=[(Vcc*D*FEB)*((1.1)*FC)]*[FCO2]

donde Vcc es el volumen con corteza del fuste, es decir, del
tronco del árbol sin considerar ramas ni raíces; D la densidad de materia seca (g/cm3) del árbol recién cortado; FEB
el factor de expansión de biomasa, parámetro o función
que permite estimar el volumen aéreo del árbol a partir de
su volumen maderable, es decir, multiplicando el Vcc por el
FEB obtendremos el volumen de todo el árbol; Factor R es la
relación entre biomasa aérea y raíces; Factor FC el factor de
conversión de tonelada de materia seca (tms) a tonelada de
Carbono (tC) y FCO2 la proporción molecular para pasar de
carbono (C) a bióxido de carbono (CO2).

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

El volumen fustal de la plantación de T. grandis a los seis años
de edad es de 73.90m3/ha (tabla I), este resultado es inferior
a lo reportado por Villavicencio (2015), quien determinó un
volumen de 80.16m3/ha y un área basal de 17.58 m2/ha, a los
seis años de edad en Ecuador con la misma especie.
Tabla I. Variables dasométricas promedio de Tectona grandis
establecida en Tizimín, Yucatán.
Vadables

Diámetro (cm)
Altura (m)
Área basal (m2/ha)
Volumen (m3/ha)

T. grandis
12.79
10.99
10.812
73.902

La densidad básica de Tectona grandis mostró valor promedio de 0.48 g/cm3 (tabla II), este resultado es inferior a lo
CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�reportado por Telles et al. (2017), quienes determinaron una
densidad básica de 0.59g/cm3 en una plantación de 11 años
de edad establecida en Nuevo Urecho, Michoacán, y por Rodríguez et al. (2014), quienes reportan un valor de 0.55 g/
cm3 en plantaciones establecidas en Campeche.
Tabla II. Densidad de la madera de Tectona grandis.
Densidad g/cm3

Prom.

Máx.

Mín.

Básica

0.48

0.53

0.38

Verde

1.02

1.13

0.82

Anhidra

0.56

0.68

0.47

Tabla III. Biomasa promedio por componentes de árboles de
Tectona grandis.
Ramas
12.068

R 2adj

SCE

CME

0.9890

0.00127

0 .0000016

p;

Valor
estimado

o

0.000058
1.597781

T. grandis

La biomasa de los componentes arbóreos y la biomasa
total se presentan en la tabla III y en la figura 2, donde se puede observar que el fuste representa 46%, comparado con el
resto de los componentes; caso diferente a lo reportado por
López (2018), quien encontró que el fuste de T. grandis de 16
años representa 92% de biomasa total.

Ho_jas
5.696

Tabla IV. Valores estadísticos de los parámetros del modelo matemático evaluado en la cuantificación del carbono acumulado
en Tectona grandis.

Biomasa {kg}
Fuste
15.243

Total
33.025

Fuste
46%

Figura 2. Porcentaje de biomasa contenida en la estructura aérea de T. grandis (2011).

El resultado del factor de expansión de biomasa es superior a lo reportado por Orrala y Guiracocha (2007), quienes
determinaron un FEB de 1.39. El resultado del FEB calculado
en este estudio es de 2.14 y se encuentran dentro del rango
de lo reportado para varias especies en bosques naturales y
en plantaciones, tal como lo reporta Soliz (1998), en Bolivia,
quien encontró un FEB de 2.5 para las especies evaluadas en
un bosque subhúmedo estacional.
El factor de conversión de biomasa a carbono (tabla IV)
es de 0.48%. Este resultado se encuentra dentro del rango
reportado para diferentes especies del noreste de México
(Yamallel et al., 2012).
Para la fijación de carbono y bióxido de carbono se presentan los valores de los parámetros del modelo ajustado, así
como sus indicadores de bondad de ajuste y nivel de confiabilidad (tablas IV y V).
CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

Error
estándar

Prob&gt;
T

0.000001
8

&lt;0.0001

0.00599

&lt;0.0001

REMC

DW

0.00125

1.54

R2adj=coeficiente de determinación ajustado; SCE=suma de
cuadrado del error. CME=cuadrado medio del error; βi= parámetros estimados; REMC=raíz del cuadrado medio del error;
DW=durbin Watson.
Tabla V. Valores estadísticos de los parámetros del modelo matemático evaluado en la cuantificación del bióxido de carbono
acumulado en Tectona grandis.
R 2adj

SCE

CME

0.9889

0.00127

0.000002

E rror
estándar

Prob&gt;T

0.00000049

&lt;0.000 1

0.00599

&lt;0.0001

p;

Valor
estimado

o

0.000016
l.597781

REMC

DW

0.00125

1.54

R2adj=coeficiente de determinación ajustado; SCE=suma de
cuadrado del error. CME=cuadrado medio del error; βi= parámetros estimados; REMC=raíz del cuadrado medio del error;
DW=durbin Watson.

Los modelos explican valores porcentuales altos (98%)
de la variabilidad total presente en la variable dependiente, y
una alta significancia en cada uno de sus parámetros (tablas
IV y V), por lo que se consideran apropiados para determinar con mayor precisión el carbono almacenado en función
de las variables; volumen total de fuste (Vcc), densidad (D),
factor de expansión de biomasa (FEB), relación biomasa
radical-biomasa total (1+R), factor de conversión (FC), y el
bióxido de carbono almacenado en función de las variables;
volumen total de fuste (Vcc), densidad (D), factor de expansión de biomasa (FEB), relación biomasa radical-biomasa total (1+R), factor de conversión (FC) y fijación de CO2.
Las ecuaciones generadas para cuantificar el carbono y el
bióxido de carbono acumulado a partir de los valores de los
parámetros de las tablas IV y V quedan definidas como:

41

�SECCIÓN ACADÉMICA

C acumulado (t)=[(β0*(d2*H)^β1]*[D*FEB)]*[(1+R)*FC]
CO2 acumulado (t)=((β0*(d2*H)^β1*D*FEB)*(1+R)*FC*FCO2 )

El carbono almacenado fue de 40.08ton/ha, estos resultados son mayores a lo reportado por Villavicencio (2015) en
una plantación de teca de seis años de edad con una cantidad
de carbono almacenado de 11.78 ton/ha. Sin embargo, en un
sistema agroforestal de T. grandis con Panicum máximum,
establecido en 2000, Orrala y Guiracocha (2007) reportan
84.12 ton/ha de carbono, siendo éste mayor que el estimado
para el presente estudio. Por otra parte, Jaramillo y Correa
(2015) reportan 17.15 toneladas de C/ha y 62.95 toneladas
de CO2/ha para T. grandis en la Provincia El Oro, Ecuador.
Quedando los valores calculados para Tzimín, Yucatán dentro de este rango.
Tabla VI. Biomasa, Carbono y CO2 acumulado en la plantación
de teca.
Superficie
(ha)

217.600

42

Biomasa
(ton/ha)

Superficie
(ba)/biomasa
(ton/ha)

75 .9 12

16,518.48

e

e

(ton/á rbol)

(ton/ha)

0.0491

40.082

Superficie
(ba)/car bono
(ton/ha)

C0 2
(ton/á rbol)

C02
(ton/ha)

Superficie
(ba)/C0 2
(ton/ha)

8,721.42

0. 1803

147.100

32,009.02

CONCLUSIONES
La fijación de carbono fue de 40.08 ton/ha y de CO2 147.1
ton/ha para esta plantación de seis años de T. grandis.

La ecuación generada a partir de datos de inventario y de
laboratorio es una herramienta indispensable para la estimación de carbono y el CO2 acumulado en la plantación de teca.

Estas ecuaciones matemáticas pueden aplicarse en otras
plantaciones de T. grandis con condiciones de suelo y clima
similares a las del estudio.
Es pertinente establecer un sistema de monitoreo hasta
la edad de rotación de T. grandis.

Las plantaciones forestales forman parte de la gama de
servicios ambientales ya que, al absorber CO2 atmosférico,
contribuyen con la mitigación del calentamiento global.

REFERENCIAS
Brown, S. (2002). Measuring carbon in forests: current status
and future challenges. Forest Ecology and Management. 116:
363-372.
Castellanos, E., Quilo, A., y Mato, R. (2010). Metodología para
la estimación del contenido de carbono en bosques y sistemas agroforestales de Guatemala. Guatemala: Centro de Estudios Ambientales y de Biodiversidad de la Universidad del
Valle de Guatemala/CARE-Guatemala, 31p.
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(1972). Madera-Selección y colección de muestras (458, 459,
461, 462, 555, 464, 466). Buenos Aires, Argentina. s/p.
FAO. (2001). Situación de los bosques en el mundo. Montes.
Roma, Italia. 175 pp.
Isaza, J., y Campos, D. (2007). Cambio climático. Glaciaciones
y calentamiento global. Colombia: Fundación Universidad de
Bogotá Jorge Tadeo. 294 pp. Disponible en: http://www.portalplanetasedna.com.ar/efecto_invernadero1.htm
Jaramillo, R., y Correa, H. (2015). Cuantificación de biomasa
área total, carbono almacenado y C02 fijado en árboles teca
(Tectona grandis linn f) en una parcela de muestreo rectangular de 500 m2, en una hacienda en la Provincia de El Oro.
En Memoria de Artículos del I Congreso Internacional de
Ciencia y Tecnología. Ecuador: Universidad Técnica de Machala: 14-19.
López, H., Vaides, E., y Alvarado, A. (2018). Evaluación del
carbono fijado en la biomasa aérea de plantaciones de teca
en Chahal, Alta Verapaz, Guatemala in. Agronomía Costarricense. 42(1): 137-153.
Méndez G., J. et al. (2012). Ecuaciones alométricas para estimar biomasa aérea de Prosopis laevigata Humb &amp; Bonpl. Ex
Wild.) M.C. Johnst. Revista Mexicana de Ciencias Forestales.
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10. Norverto, C. (2006). La fijación de CO2 en plantaciones
forestales y en productos de madera en Argentina. Buenos
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Orrala, R., y Guiracocha, G. (2007). Almacenamiento de carbono en dos sistemas silvopastoriles instalados en Quevedo,
Provincia de Los Ríos (Tesis de grado) Ecuador 11. Perry. D.
1994. Forest ecosystems. John Hopkins University Press. Baltimore, U.S.A. pp. 187-193.
Rodríguez, R., Zamora J., Silva, J., et al. (2014). Propiedades
físico-mecánicas de madera de teca de plantaciones comerciales. Revista Mexicana de Ciencias Forestales. 5(24): 12-25.
Soliz, B. (1998). Valoración económica del almacenamiento y
fijación de carbono en un bosque subhúmedo estacional de
Santa Cruz, Bolivia. Tesis Mag. Sc. Turrialba, Costa Rica. CATIE. 113 p + anexos. Sprugel DG. 1983. Correcting for bias in
log-transformed allometric equations. Ecology. 64(1): 209210.
CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�Telles, R., Nájera, J., Alanís, E., et al. (2017). Propiedades físico-mecánicas de la madera Tectona grandis L. f. de una plantación comercial en el estado de Michoacán. Revista Mexicana de Ciencias Forestales. 8(40): 37-56.
Villavicencio, G. (2015). Estimación de carbono almacenado en biomasa aérea en plantación de teca (Tectona grandis
LF:), ubicada en la parroquia Huámbi, provincia de Morona
Santiago (Tesis de grado). Loja, Ecuador.

Winrock International. (2014). Standard Operating precedures for Terrestrial carbon Measurement Field Manual.
Disponible en: http://www.leafasia.org/library/standard-operating-procedures-terrestrial-carbon-measurement-field-manual
Yamallel, I., Jiménez, J., Aguirre. O., et al. (2012). Concentración de carbono en el fuste de 21 especies de coníferas del
noreste de México. Revista Mexicana de Ciencias Forestales.
3(13): 49-56.
Recibido: 13/012/2018
Aceptado: 20/07/2019

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CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

43

�•

•

CURIOSIDAD

Curiosidad

o

Residuos sólidos urbanos: una
problemática ambiental y oportunidad
energética
José Vian-Pérez*, Alejandra Velasco-Pérez**, Tania GarcíaHerrera**

44

La

basura o, formalmente, los residuos sólidos
urbanos (RSU) son los materiales eliminados de las casas-habitación o vía pública
al dejar de cumplir con la función para la cual fueron
creados. Tradicionalmente, en las instituciones de
educación básica y media superior se ha tratado de
concientizar a la comunidad estudiantil y sociedad
en general acerca de la problemática que implica la
generación y deficiente disposición de estos residuos.
Las actividades que se han propuesto como alternativa para minimizar dicho problema son las campañas
de reciclaje y reutilización de algunos materiales como
el plástico o papel. Además de fomentarse una cultura de orden respecto a la disposición y reducción de la
cantidad de residuos a eliminar. Por otro lado, poco se
ha informado acerca de las tecnologías de valorización
energética de los residuos. Es decir, procesos tecnológicos cuyo producto final tiene un valor energético como
metano (CH4) o hidrógeno (H2), los cuales resultan interesantes desde un punto de vista social, económico y
ecológico.

* Universidad Autónoma Metropolitana-Azcapotzalco.
** Universidad Veracruzana.
Contacto: alvelasco@uv.mx
CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�¿QUÉ PROBLEMA REPRESENTAN
LOS RESIDUOS SÓLIDOS
URBANOS?
De forma general, los RSU pueden dividirse en dos
grandes grupos: a) los residuos orgánicos como los de
frutas y verduras, residuos de comida y de jardín; b)
los inorgánicos que incluyen materiales de plástico,
vidrio, metales y otros. Aquí es importante mencionar
que, como consecuencia de su mala disposición, los
RSU ocasionan problemas ecológicos y sociales. Al ser
dispuestos de manera incorrecta son contaminantes
de suelo, agua y aire. Durante el proceso de descomposición de los RSU orgánicos se generan gases como el
dióxido y monóxido de carbono (CO2 y CO, respectivamente), metano (CH4), ácido sulfhídrico (H2S) y compuestos orgánicos volátiles (como benceno y acetona).
Los anteriores son tóxicos, generan malos olores y contribuyen al cambio climático. Además, el agua de lluvia
que pasa a través de un depósito de RSU, así como el
agua que se libera de los propios residuos, lleva consigo
elevada cantidad de sustancias orgánicas e inorgánicas
que tienen como destino final los suelos y cuerpos de
agua. Una fracción de estos lixiviados son degradados
por microorganismos que producen sustancias ácidas
o básicas, como ácidos orgánicos y amonio (NH4+), que
provocan desbalance en el pH del medio. Asimismo,
otras fracciones de lixiviados son tóxicas, por lo que
afectan directamente la ecología del suelo.
En el ámbito social, son básicamente dos problemas
los que se generan: en primer lugar, los tiraderos a cielo
abierto atraen y facilitan la proliferación de insectos, aves
y mamíferos que pueden transmitir enfermedades como
cólera, salmonelosis, dengue y amebiasis, entre otras; el
otro problema es que se requieren grandes extensiones de
tierra para la disposición final de residuos cuya producción
es creciente y cada vez más cerca de los asentamientos poblacionales.

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

45

�CURIOSIDAD

46

GENERACIÓN Y GESTIÓN DE
RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS
En México, 70% de los residuos que se generan son
urbanos, en masa esto equivale a 42,106 millones de
toneladas anuales o 115,359 toneladas por día, cada habitante del país contribuye generando en promedio
0.99 kg de residuos al día. Lo anterior, considerando un
valor aproximado a la media de producción per cápita
para los países de América Latina y del Caribe que es
de 1.1 kg/persona/día. Sin embargo, para algunos países
se registran producciones de sólo 0.11 kg/persona/día,
como es el caso de Uruguay, y en otros como Trinidad
y Tobago la producción es de hasta 14 kg/persona/día.
Esa variación de producción de RSU se asocia con el nivel de desarrollo de cada país, en el que las actividades
económicas predominantes no sólo dictan la cantidad
de RSU producidos, también la composición de los
mismos y los mecanismos de gestión y tecnologías de
disposición o tratamiento (UNEP and CCAC, 2017). En
México, en 1950, cuando comenzaba la transición económica (industrialización) del país, el porcentaje de
RSU orgánicos era de 70%, mientras que para 2012 esa
fracción ya se encontraba en 52% (Inegi, 2015).
En todos los casos, las actividades de gestión deberían estar enfocadas en lograr depositar la menor cantidad posible de residuos en sitios de confinamiento
final como rellenos sanitarios. En regiones industrializadas o turísticas, los residuos generados son en su mayoría de naturaleza inorgánica, por lo que un mecanismo efectivo para reducir el volumen de residuos son
las prácticas de reutilización y reciclaje de materiales
como el PET, vidrio, cartón y metales. En lugares donde predominan actividades agrícolas y ganaderas, la
mayor fracción de los residuos es orgánica, por lo que
el área para su aprovechamiento son los procesos de
tratamiento biológico con fines de generación de energía y obtención de materiales estabilizados. Es decir,
materiales que ya no pueden ser degradados biológicamente, por lo cual ya no suponen algún efecto adverso
sobre el medio ambiente.

~
e,

80
70
60
50
40
30
20
10

o

■ Límite

1

-

.m
l~I

inferior D Promedio

_nnl -enL ílí

D

México

■ Límite

superior

Figura 1. Composición de los residuos sólidos urbanos generados en
México, en comparación con los países de América Latina y del Caribe
(UNEP and CCAC, 2017; Inegi, 2015).

En países en vía de desarrollo existen tres tipos de sitios de disposición final: relleno sanitario, sitios controlados y tiraderos a cielo abierto. Los dos últimos sólo son
lugares de confinamiento en los que no se controla el flujo de lixiviados, ni la emisión de gases a la atmósfera. Los
rellenos sanitarios son obras de ingeniería en los que una
extensión de tierra es impermeabilizada y sobre la cual se
van depositando los RSU en capas, cada capa de residuos
es cubierta con una de tierra y así sucesivamente. Además, cuenta con sistemas de canales y antorchas para el
control de los lixiviados y gases generados, evitando su
flujo hacia los suelos y la atmósfera, respectivamente.
En México existen 260 rellenos sanitarios, donde se
disponen alrededor de 28 millones de toneladas de RSU
(Semarnat, 2017). En ellos, los residuos pueden quedar
atrapados en ambientes anaerobios (ausencia de oxígeno) al cubrirlos con tierra, en esta condición se reproducen microorganismos que al consumir la fracción
orgánica de los RSU producen biogás, por lo que una deficiente operación de los rellenos tiene como consecuencia
la emisión de 10% de metano del total global y malos olores debido al sulfuro de hidrógeno H2S y otros compuestos orgánicos volátiles.
La zona metropolitana de Monterrey, Nuevo León, es
pionera, en América Latina, en valorizar energéticamente el metano producido en su relleno sanitario. En 2003,
el organismo público encargado de la gestión de los RSU
(Sistema Integral para el Manejo Ecológico y Procesamiento de Desechos –Simeprode–) a través de la empresa
Bioenergía de Nuevo León, S.A. (Benlesa) construye una
planta de generación de energía eléctrica con capacidad

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�de 7.42 MW.h que incrementó hasta
20.8 MW.h en 2015. La energía cogenerada es destinada al consumo de
oficinas gubernamentales, alumbrado público y a la operación del metro
de Monterrey (INECC-Semarnat,
2015).
En caso contrario, en regiones
donde el único fin de los rellenos sanitarios es confinar los residuos, es
necesario alargar su periodo de vida
y controlar las emisiones líquidas y
gaseosas. Lo anterior se puede lograr
disminuyendo la cantidad de residuos a disponer a través de la práctica de actividades como separación
en el origen y reciclaje de materiales.
En algunas regiones estas actividades no han tenido éxito por diversos factores. El primero de ellos
es la carencia de la infraestructura
adecuada, por ejemplo, en algunas
ciudades se colocan contenedores
para depositar la basura separada
como orgánica, metales, plásticos,
etc., pero al no contar con los medios
de transporte adecuados para cada
uno de ellos, los residuos vuelven
a mezclarse; el segundo se refiere a
que la participación de la población
en esta clasificación depende de la
obtención de alguna retribución. En
México, 39% de las personas que separa sus residuos lo hace por obtener
beneficio monetario.
Al llevarse a cabo con éxito la
separación de RSU, surge la necesidad de implementar tecnologías de
tratamiento para las fracciones no
recuperables, los más difundidos
mundialmente son los tratamientos térmicos y los biológicos. Ambas
opciones tienen la característica de
tener un balance positivo de energía,
es decir, en el proceso se genera la
energía necesaria para su funcionamiento y un extra que puede ser utilizado, por ejemplo, para alumbrado
público.

Figura 2. Práctica de separación en el origen de los RSU (UANL, 2019).

1

-

Rellenos sanitarios
Sitios controlados
1Quema, entierra, cuerpos de agua
Reciclaje
8%
20%

5%

1
-

Monetaria
Especie
1Vales
Ninguna

23%

19 %

39%
Figura 3. Lugares de disposición final de RSU en México y tipo de retribución que obtienen los
habitantes que participan en actividades de reciclaje (Inegi, 2015)

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

47

�CURIOSIDAD

48

TECNOLOGÍAS DE
TRATAMIENTO
TÉRMICO
Después del reciclaje, los residuos
remantes pueden ser enviados a disposición final o eliminarse mediante algún método de tratamiento. Los
tratamientos térmicos son procesos
físico-químicos que utilizan calor
para degradar los residuos, con lo
cual se recuperan metales y se extrae energía calorífica que puede ser
utilizada en la industria para generar vapor de proceso o electricidad.
La combustión, pirolisis y gasificación son tecnologías térmicas denominados en conjunto WTE (por
sus acrónimos en inglés Waste to
Energy).
Con la combustión se reduce en
95% la cantidad de residuos. Los residuos son quemados, por lo que se
alcanzan temperaturas de 1200°C, el
oxígeno necesario para la combustión se toma del aire y se generan cenizas, agua y gases (principalmente
dióxido de carbono). Por cada tonelada de RSU sometidos a este tratamiento se liberan 685 kW.h, de los
cuales 339 kW.h son consumidos
por el propio proceso.
Aplicando presiones mayores
a la atmosférica y temperaturas de
700°C en condiciones de ausencia
de oxígeno se favorece la transformación de los residuos en gases
con elevado poder calorífico como
el hidrógeno (H2), metano (CH4) y
otros como monóxido de carbono
(CO). Al utilizar los gases combustibles generados se pueden obtener

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�544 kW.h de energía, de los cuales se
consumen solo 78 kW.h en el tratamiento.
Mediante el proceso de gasificación se busca producir gases combustibles, como H2 y CH4, a partir de
los RSU. Esto se logra incinerando
parcialmente los residuos, requiriendo menor cantidad de oxígeno
que una combustión total. Las temperaturas que se alcanzan rondan
los 1100°C, y el balance energético es
similar al proceso de combustión.
Las tres opciones reducen los
RSU a cenizas, de las cuales se pueden recuperar metales, y en el caso
de las provenientes del proceso de
gasificación, también pueden utilizarse para construcción debido a
sus características vítreas. Entonces,
después de aplicar un proceso de
tratamiento de este tipo, si se tenía
la necesidad de confinar en un relleno sanitario una tonelada de RSU,
ahora sólo se tendrán que disponer
50 kg de cenizas que no son sujetas
a la acción de microorganismos,
anulando la producción de biogás
contaminante y malos olores en el
sitio de disposición. La pirolisis posee el mejor balance energético, con
una ganancia neta de energía de 466
kW.h por tonelada de residuo tratada, aunque con las otras tecnologías también se obtienen ganancias
positivas de 345 kW.h. El punto negativo que tienen los tratamientos
térmicos es que sus subproductos
gaseosos son tóxicos como el ácido
clorhídrico (HCl), sulfuro de hidrógeno (H2S), cianuro de hidrógeno
(HCN), amoniaco (NH3) y óxidos de
nitrógeno (NOx). Por lo tanto, es importante analizar los aspectos técnicos, económicos, los rendimientos
energéticos y el impacto ambiental
para elegir el proceso de tratamiento más acorde a cada situación (Castaldi, 2014).

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

TECNOLOGÍAS DE
TRATAMIENTO
BIOLÓGICO
De forma natural, en el ambiente se
lleva a cabo la transformación de materia por parte de diversos microorganismos. Un ejemplo de esto es cuando
la cáscara de algún fruto es depositada en el suelo de un jardín, después
de un tiempo es transformada en un
material con características similares
a las del suelo. Es decir, ocurre que los
microorganismos que crecen sobre la
superficie de la cascara, la consumen,
produciendo CO2, agua y mineralizando el material. En los pantanos,
el agua está saturada de sólidos, por
lo que no existe oxigeno gaseoso (O2)
disuelto en el medio, en estas condiciones anaerobias, el metabolismo
de los microorganismos presentes
es distinto, por lo que la materia que
consumen la transforman en metano
y dióxido de carbono, principalmente. Las tecnologías biológicas de tratamiento de residuos son la aplicación
de los procesos biológicos que ocurren en el medio ambiente, reproduciendo esos fenómenos en sistemas
(obras de ingeniería) donde se controlan las características fisicoquímicas
que maximizan la actividad de los
microorganismos responsables de la
biotransformación de los materiales.
Por otro lado, el composteo es la
tecnología aerobia para el tratamiento de residuos orgánicos. En esta tecnología se depositan en dispositivos o
sobre superficies impermeables una
mezcla de residuos orgánicos, tierra y
un material de soporte que puede ser
virutas de madera, estos materiales

49

�CURIOSIDAD

o

50

deben ser mezclados periódicamente con el propósito de
suministrarles aire. Los microorganismos presentes en la
tierra llevan a cabo la degradación de los RSU orgánicos. El
material de soporte incrementa la porosidad de la mezcla,
permitiendo que el aire se difunda a través de ella, evitando
la generación de zonas anaerobias donde se producirían
gases como metano y compuestos aromáticos. El producto
final del proceso es un material estabilizado (30% del volumen inicial de residuos sometidos a tratamiento) con
características fertilizantes por su elevado contenido de
nitrógeno y fósforo. El principal punto débil de esta tecnología es el prolongado tiempo de proceso (mayor a 90 días),
lo cual implícitamente significa la necesidad de grandes extensiones de terreno (Montalvo y Guerrero, 2003).
Los procesos de digestión anaerobia son la otra alternativa biológica. Se lleva a cabo en biorreactores, dispositivos cerrados para asegurar ambientes anaerobios dentro
de ellos, a los que se les controla el pH en un punto neutro
(valor de 7) y la temperatura de operación (generalmente
es fijada a un valor de 36 o 45°C). Los biorreactores pueden
ser tanques equipados con impulsores que promueven
la mezcla y homogenización de los materiales en todo el
volumen de trabajo, o dispositivos tubulares con mecanismos que obliguen a los materiales a pasar como un émbolo
a través de toda su longitud. Los RSU orgánicos se alimentan a los biorreactores en conjunto con agua residual (agua
que ya ha sido utilizada en otra actividad) para ajustar la
concentración de sólidos a un valor menor a 35%. Un grupo de microorganismos anaerobios se encarga de desintegrar y producir ácidos orgánicos y finalmente producir un
biogás con elevado contenido de metano (&gt;70%). Al final
del proceso se tiene un material rico en nutrientes como
nitrógeno y fosforo que puede ser utilizado como mejorador de suelos y un biogás con poder calorífico volumétrico
de 10.49 kW.h.m3 que puede ser empleado como combustible directamente o para generar energía eléctrica.

Residuos1 .
orgánicos

~----~

..
Biogás

Energía

Digestato

Agua residual

Agricultura

Un balance energético de un proceso anaerobio se puede realizar tomando como base de cálculo la generación
de residuos sólidos urbanos, estimada para un polígono
de 100,000 habitantes (99 toneladas por día), de los cuales
52% son de naturaleza orgánica. Si estos RSUO son tratados
mediante un sistema operado en forma óptima, se generarían 3434.75 m3/d de metano y 1.10 t/d de composta, además
de que se tratarían 102.75 m3 de agua residual. La composta
generada, así como el agua tratada, son productos de valor
apreciable para actividades agrícolas. El metano resultante
del proceso rendiría 36 030.53 kW.h/d de energía, considerando un poder calorífico volumétrico de 10.49 kW.h./m3
para el metano, esto es suficiente para abastecer de energía
eléctrica a 1242 hogares típicos mexicanos. En otro escenario, si la energía generada se utiliza para otros fines como
alumbrado público, un municipio obtendría ahorros por
este concepto de entre 2.6 y 10 millones de pesos anuales
(considerando precios de entre 0.85 y 2 pesos por kW.h)
(UNEP and CCAC, 2017; Inegi, 2015).

CONCLUSIONES
Actualmente la generación de RSU es una problemática
de índole social, económica y ecológica, que toma mayor
fuerza en países subdesarrollados y en vía de desarrollo. En
todas las actividades que realiza el ser humano se generan
residuos que deben ser eliminados o confinados de forma
que se minimice el efecto negativo que tienen sobre el medio ambiente.
Gracias a la investigación científica y el desarrollo tecnológico en este ámbito, se han propuesto tecnologías de
tratamiento térmico y biológico que permiten disminuir
hasta 95% de los residuos a disponer en rellenos sanitarios,
lo cual prolonga su vida útil y evita que grandes extensiones de tierra se destinen para almacenarlos. Asimismo, los
productos de esas tecnologías son principalmente gases
combustibles con lo que se cambia el enfoque social-económico de una situación problema hacia una situación
de oportunidad energética. En países como México, la
proporción de RSU orgánicos abre la posibilidad de implementar estas tecnologías. Sin embargo, es necesario que el
gobierno en sus distintos niveles proporcione la infraestructura necesaria para incentivar la cultura de separación
de residuos y reciclaje, aspectos clave para el éxito del manejo sustentable de los residuos sólidos urbanos.

Agua tratada

Figura 4. Digestión anaerobia de residuos orgánicos.

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

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León. (2019). Manejo y gestión de residuos sólidos urbanos con características reciclables. Disponible en: http://
sds.uanl.mx/manejo-y-gestion-de-residuos-2/

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

51

�SUSTENTABILIDAD
ECOLÓGICA

Sustentabilidad ecológica

Enunciación del
conocimiento
sustentable para asirnos
de un futuro mejor
Pedro César Cantú Martínez*

52

L

a vida en la Tierra, nuestro planeta, surge hace alrededor de 4,000 millones de años; parece
que este suceso fuera inevitable… y ocurrió. Irguiéndose el ser humano como un ser consciente, capaz de transformar, pero también de devastar la vida que de manera concomitante le ha
acompañado. Sin duda, como asienta Rees (2019), lo que acontezca en este nuevo siglo se hará
patente por miles de años, pues el ser humano cuenta hoy en día con el poderío que le ha otorgado el conocimiento que ha creado y que pone también, lamentablemente, en riesgo la continuidad en el planeta.

* Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: cantup@hotmail.com

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�Por otra parte, Stenger (2019) comenta que una gran cantidad de personas en el mundo vive al margen de los
beneficios que otorga el conocimiento
científico, en cambio, se ha subordinado,
de alguna manera, sólo a los intereses
económicos y políticos. La misma autora argumenta que para encontrar una
buena solución a esto, se debe argüir sobre una inteligencia de carácter público
que permita empoderar a toda la sociedad, ya que a la vez que el conocimiento
científico se concibe y vuelve cultos a
quienes lo generan, este mismo conocimiento se torna oculto para la gran
mayoría de las personas. Asimismo, asevera que lo relevante de esta inteligencia
pública consiste en que toda una comunidad empoderada del conocimiento,
permitiría el involucramiento de todo
individuo en la resolución de las problemáticas más apremiantes y reales para
la sociedad.
Lo anterior es de suma relevancia
cuando acogemos lo que Eduald Carbonell (2018) denomina como evolución responsable. A qué atañe esto, se
refiere a la toma de medidas y decisiones que aumenten nuestra solidaridad,
subsidiariedad y, por ende, fortalezcan
nuestras relaciones sociales como seres
humanos; que involucren, además, una
repartición de recursos –inclusive el conocimiento científico– de manera equitativa e igualitaria, sin que esto conlleve
un menoscabo para nuestro entorno.
Todo eso es el resultado de que el
modelo socioeconómico actual sea insostenible y que conjuntamente haya
incrementado las desigualdades e inequidades entre las personas, generado
por una polarización económica y social,
en la que se observa adicionalmente un
deterioro del ambiente sumamente importante. Por esta razón, en el presente
manuscrito abordaremos la relevancia
de un conocimiento sustentable, el cual
definiremos con la finalidad de hacernos de una trayectoria hacia un mundo
mejor.

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

53

�SUSTENTABILIDAD
ECOLÓGICA

CONTEXTO ACTUAL

54

De acuerdo con el Banco Mundial, en su resumen anual
de 2018 (Barne y Wadhwa, 2018), se ha documentado que
subsiste aún una condición de pobreza que aunque se
ha reducido para el segmento de pobreza extrema, aún
continua un gran núcleo de población –alrededor de 763
millones de personas– en estas condiciones, y vaticinan
que ésta se aglomerará en algunas regiones del mundo
de manera particular, como está sucediendo en África,
esencialmente al sur del desierto del Sahara, donde se encuentran 413 millones de seres humanos en estas condiciones, subsistiendo con menos de 1.90 dólares al día. Por
otra parte, en este mismo informe se muestra que 24.5
millones de personas se han visto desplazadas o forzadas
a huir para evadir los conflictos sociales y la violencia que
se produce a su alrededor. Por ejemplo, en el caso reciente de Venezuela, cerca de 3 millones de venezolanos han
abandonado su país.
En otro ámbito, este mismo documento hace mención
que para limitar el calentamiento en el mundo a 1.5°C, es
necesario que para 2030 se reduzcan las emisiones de carbono propagadas por las actividades productivas del ser
humano a 45%. De igual forma, señala que en un estudio
llevado en 4,300 ciudades de más de un centenar de naciones, 90% de la población respira una mala calidad de
aire, lo que promueve que cerca de 7 millones fallezcan
por la contaminación del mismo. Y continuando en este
marco, agrega que 33% de los residuos en el mundo no se
gestiona correctamente, y tan sólo en 2016 se produjeron
242 millones de toneladas métricas de residuos plásticos.
Asimismo, en otros rubros, el Banco Mundial asevera
que 2,600 millones de personas en el mundo carecen de
agua para beber. Lo cual promueve un deficiente saneamiento básico, que contribuye al deceso de 1.6 millones
de personas anualmente, que aunado a la cifra de 150 millones de infantes que no presentaron un desarrollo adecuado por eventualidades relacionadas con la malnutrición y padecimientos gastrointestinales; todo esto agrava
las perspectivas de esperanza de vida de las personas. Si
a lo anterior se añade que 260 millones de niños y adolescentes carecen de educación, esto plantea un gran reto
para el organismo internacional de salud en el mundo.
Ante lo anterior, este mismo informe ahonda, al indicar que esto deja a una numerosa cantidad de perso-

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�nas en vulnerabilidad al carecer de
las habilidades cognitivas, sociales
y conductuales para conseguir un
trabajo, ahora que la tecnología y la
ciencia se han insertado en casi todas las fuentes laborales; que sumado a los 2,700 millones de mujeres en
el mundo que afrontan restricciones
para optar por un trabajo digno, representa un desafío a la economía
mundial. Esto asociado al hecho de
que se espera que para 2050 más de
90% de la población en el mundo
viva en las ciudades.
Como se habrá observado, en todas estas evidencias emana el hecho
de que el conocimiento científico no
se ha transferido a la sociedad por
completo, y tampoco se ha empoderado a ésta con dicho conocimiento
para utilizarlo como herramienta
para abatir el “marco general de
pobreza, hambre, inseguridad alimentaria, desnutrición, prácticas

agrícolas insostenibles, inequidad
(económica, social y de género), despilfarro de recursos naturales, consumo energético desmesurado y de
violencia e inseguridad” (Gavito, et
al., 2017, p. 151).

CONSTRUCCIÓN DEL
CONOCIMIENTO
SUSTENTABLE
Bunge (1981, p. 36) comenta que la
ciencia y el conocimiento científico
que emana de ella es una instrumentación altamente relevante porque
permite a la humanidad adecuar “la
naturaleza y remodelar la sociedad;
es valiosa en sí misma, como clave
para la inteligencia del mundo y del
yo; y es eficaz en el enriquecimiento,
la disciplina y la liberación de nuestra

mente”. Sin embargo, debemos considerar que el conocimiento científico parte primariamente del conocimiento habitual y de la experiencia,
que regularmente denominamos
como conocimientos tradicionales o
cultura (Cantú-Martínez, 2012).
De hecho, cuando nos referimos
al término científico “se pretende
dar a entender que tiene algún tipo
de mérito o una clase especial de
fiabilidad” (Chalmers, 1990, p. 3), y
cuando aludimos al conocimiento
sustentable, estaremos señalando
aquél que posee fiabilidad científica y es relacionado con los saberes
tradicionales, pero además es transferido al tejido social para su empoderamiento, de tal manera que el conocimiento se traduzca en acciones
inmediatas. Esto con la finalidad de
contribuir a “los 17 Objetivos del Desarrollo Sostenible y las 169 Metas en
el Documento de Naciones Unidas

55

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�SUSTENTABILIDAD
ECOLÓGICA

Transformando Nuestro Mundo: la Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030” (Vessuri, 2016, p. 5). Por ello, el conocimiento sustentable nos muestra la importancia de la
participación y formación ciudadana en la construcción
de la sustentabilidad (Komiyama y Takeuchi, 2006).

56

Por otra parte, algo que distingue al conocimiento
sustentable es que durante su aplicación toma en cuenta
cómo controlar la contaminación, y además considera
cómo subsanar los daños que se puedan realizar a la naturaleza (Ibarra, 2013). Pero, además, esto tiene su génesis,
según Mayor Zaragoza (citado por Vilches, Macías y Gil,
2014, p. 10) en ...
la preocupación, surgida recientemente, por la
preservación de nuestro planeta es indicio de una auténtica revolución de las mentalidades: aparecida en
apenas una o dos generaciones, esta metamorfosis cultural, científica y social rompe con una larga tradición
de indiferencia, por no decir de hostilidad.
A lo que Novo (2009) señala que la sustentabilidad,
en el marco del conocimiento sustentable, nos lleva a
observar detenidamente la relación que subsiste entre la
humanidad y la naturaleza, donde dicho conocimiento
da viabilidad a un desarrollo con una mejora cualitativa
para los seres humanos sin agraviar y comprometer el entorno natural. Aspecto que se traduce en una pretensión
razonable y justificable, como lo comenta Sachs (2008, p.
120), al comentar que...
tendremos que apreciar con urgencia que los desafíos ecológicos no se resolverán por sí solos ni de forma
espontánea […] la sostenibilidad debe ser una elección,
la elección de una sociedad global que es previsora y
actúa con una inusual armonía.

DESAFÍOS DEL CONOCMIENTO
SUSTENTABLE
La tarea para transitar a una sociedad sustentable será
bastante ardua, en este sentido, Vilches, Macías y Gil
(2014, p. 12) comentan que para lograr esto es necesario
dejar atrás:
1.

2.

Planteamientos puramente locales y a corto plazo, porque los problemas sólo tienen solución si
se tiene en cuenta su dimensión glocal (a la vez
local y global).
La indiferencia hacia un ambiente considerado
inmutable, insensible a nuestras pequeñas accio-

nes; esto es algo que podía considerarse válido
mientras los seres humanos éramos unos pocos
millones, pero ha dejado de serlo con más de
7000 millones.
3.

La ignorancia de la propia responsabilidad: por el
contrario, lo que cada cual hace –o deja de hacer–
como consumidor, profesional y ciudadano, tiene
importancia.

4.

La búsqueda de soluciones que perjudiquen a
otros: hoy ha dejado de ser posible labrar un futuro para los nuestros a costa de otros; los desequilibrios no son sostenibles.

Adicionalmente, requerirá de “esfuerzos para comprender los fenómenos de manera global y vinculando
las ciencias naturales, las ciencias sociales y las humanidades” (Vilches y Gil, 2015, p. 49), y esto se puede considerar como un relevante avance al deponer particularmente las visiones reduccionistas del conocimiento científico,
y por lo tanto, el conocimiento sustentable nos permite
ahora contar con una visión de carácter holístico para
realizar acciones que han de conllevar soluciones a las
problemáticas actuales que nos aquejan (Komiyama y
Takeuchi, 2006).
A lo anterior habrá que añadir lo que comentan Vilches y Gil (2015, p. 52), quienes exponen que
es necesario incorporar en la investigación y toma
de decisiones a personas cuyo trabajo habitual se desarrolla fuera del ámbito académico, ya que los objetivos,
conocimientos y posibilidad de intervención de la ciudadanía resultan imprescindibles para definir y poner
en práctica estrategias viables. Se trata, pues, de una
ciencia transdisciplinar [y sustentable] que potencia la
participación ciudadana desde el origen mismo de los
estudios realizados, es decir, que apuesta por una plena
integración ciencia/sociedad que rompa el aislamiento del mundo académico y multiplique la efectividad
del trabajo conjunto.
De esta manera se busca edificar un nuevo paradigma
de sustentabilidad en derredor del ambiente que es tipificado como
el conjunto de elementos naturales y artiﬁciales o
inducidos por el hombre que hacen posible la existencia y el desarrollo de los seres humanos y demás organismos vivos que interactúan en un espacio y tiempo
determinados (Ibarra, 2013, p. 26).

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�CONSIDERACIONES
FINALES
El conocimiento sustentable plantea la aplicación de distintos saberes emanados y desarrollados por
distintos núcleos sociales, es así que
requiere de una nueva apertura en
la comprensión de nuestra realidad.
Por ello, Casas et al. (2017, p. 114) aseveran que la
ciencia para la sustentabilidad
es un campo de investigación que
en las últimas décadas ha crecido
exponencialmente en las publicaciones científicas del mundo […].
Surge de reconocer las limitaciones de los enfoques científicos
y tecnológicos convencionales
contemporáneos para entender y
atender la grave crisis ambiental a
escala planetaria.
Por lo aludido, el conocimiento
sustentable exige la inter y transdisciplinariedad, con un punto de vista
tanto local como global, considerando una escala de tiempo bastante
amplia, para valorar adecuadamente los efectos de las intervenciones
humanas en un breve, mediano y
prolongado plazo.
Por esta razón, este conocimiento sustentable cuenta con una
portentosa trascendencia y su constitución debe ser una obligación,
particularmente para los cuerpos
académicos y de investigación de las
instituciones de educación superior,
para tener un mayor discernimiento y vigilancia de las contrariedades
socioambientales que actualmente
nos acongojan. Pero, además, para
conjugar los conocimientos científicos y tradicionales en un conocimiento sustentable, y enriquecer
de esta manera el capital intelectual
con el que cuenta la sociedad humana.

REFERENCIAS
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Mundial Resumen anual: El año 2018
en 14 gráficos. Recuperado de: https://
www.bancomundial.org/es/news/
feature/2018/12/21/year-in-review2018-in-14-charts
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XXI Editores.
Cantú-Martínez, P.C. (2012). Discurrir
y apropiamiento de la ciencia por
la sociedad. En: P.C. Cantú Martínez
(Ed.). Sustentabilidad Científica. Introversión sobre la Ciencia, Conciencia y Racionalidad Social. (pp. 25-32).

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

México: Clave Editorial/Universidad
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Chalmers, A.F. (1990). ¿Qué es esa cosa
llamada ciencia? Una valoración de la
naturaleza y el estatuto de la ciencia y
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Gavito, M.E., Van Der Wal, H., Miriam
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Vessuri, H. (2016). La ciencia para el
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Vilches, A., Macías, O., y Gil-Pérez, D.
(2014). La transición a la Sostenibilidad. Un desafío urgente para la ciencia, la educación y la acción ciudadana. Temas clave de reflexión y acción.
Madrid: OEI.

57

�CIENCIA DE FRONTERA

Ciencia de frontera

La construcción de
sustentabilidad desde una
perspectiva socioambiental.
Entrevista a la doctora

Leticia Merino Pérez
María Josefa Santos Corral*

♦

58

Leticia Merino tiene un doctorado en Antropología Social por la Facultad
de Filosofía y Letras de la UNAM. Es investigadora titular del Instituto de
Investigaciones Sociales de la UNAM y miembro del Sistema Nacional de
Investigadores. Ha sido coordinadora de proyectos de investigación en
el tema de manejo sustentable de bosques por comunidades, en México
y Centroamérica. También ha trabajado sobre la gestión de recursos comunes desde la perspectiva de la sustentabilidad y en la construcción de
agendas ambientales, temas sobre los que ha publicado artículos, libros
y capítulos de libros. Su quehacer se encuentra vinculado a organismos
internacionales y a asociaciones civiles nacionales e internacionales preocupadas por el manejo del ambiente. El trabajo de la doctora Merino se
caracteriza, además, por construir sus temas y problemas de investigación
y de intervención desde una perspectiva trans e interdisciplinaria.

* Universidad Nacional Autónoma
de México.
Contacto: mjsantos@sociales.unam.mx

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�¿Cómo inicia su carrera en investigación?
¿Cómo descubre su vocación de investigadora?
Siempre concebí mi vida estudiando y trabajando
porque me gustó mucho el estudio. Estudié Psicología Clínica y Social y la vida me llevó al campo de
las comunidades campesinas, primero en la región
Purépecha, donde estuve hace 40 años, cuando todavía estudiaba. Ahí me hice amiga de la gente en la
comunidad de Santa Fe de la Laguna y me involucré
en sus luchas por la defensa de tierras comunales.
En esta comunidad, donde era asistente de la asistente, empecé a entrevistar gente y a escribir en un
pequeño periódico local y me gustó. Luego cursé
dos maestrías con la idea de entender los procesos
sociales de cambio. Una en la Facultad Latinoamericana de Estudios Sociales, mientras trabajaba en
la Universidad de Querétaro, en la que realicé una
tesis sobre sindicalismo. Siempre me gustó mucho
el tema de comunidades campesinas, y al salir de la
maestría hice, junto a mi hija, un trabajo como voluntaria en la diócesis de San Cristóbal de las Casas,
ayudando en la constitución de los primeros campamentos de refugiados guatemaltecos formados
por Samuel Ruiz, y ese fue mi tema de tesis de la
siguiente maestría en Población y Desarrollo, que
cursé en el Center for Development Studies de la
Universidad Nacional de India “Jawarharl Nehru
University”, a donde llegué cuando al solicitar trabajo en el Consejo Nacional de Población, me ofrecieron o una dirección de área o seguir estudiando en
ese programa que apoyaba el Fondo de las Naciones
Unidas para Actividades de Población y Desarrollo.
Creo que durante mucho tiempo fui la única mexicana que tenía un diploma de esa universidad. En
la maestría tomé una materia sobre población y desarrollo sustentable, me involucré más en el tema a
través de amigos del Grupo de Estudios Ambientales, quizá la primera ONG ambientalista en México.
En aquel entonces mi afán, que coincidía con
el de otros investigadores como Víctor Toledo, Enrique Leff y Julia Carabias, era mostrar la manera
en que algunas comunidades campesinas podrían
tener un mejor manejo del ambiente que el que se
sigue en la agricultura comercial. Así trabaje en el
Programa de Aprovechamiento Integral de los Recursos Naturales (PAIR), que coordinaba Julia Carabias, en la montaña de Guerrero. A partir de ésta y
otras experiencias me di cuenta de la complejidad
de los temas de manejo de recursos naturales, por

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comunidades y otros actores, resultado de una conjunción de factores diversos que favorecen en unos casos, e
imposibilitan en otros, la conservación y la sustentabilidad, que en ningún caso puede ser entendida a partir de
fórmulas simples o meramente ideológicas.
Cuando ingresé al doctorado trabajaba para la Fundación Interamericana, que apoyaba importantes proyectos para el desarrollo rural comunitario, esto me permitió
asomarme a diferentes regiones del país, sobre todo del
sur de México, donde encontré lo que ha sido un tema
central en mi vida profesional: el manejo de los bosques
por comunidades campesinas, muchas de ellas indígenas, sus prácticas de uso y conservación, sus formas de organización y gobierno que se basan en la tenencia colectiva de la tierra. En este aspecto quiero comentar que 52%
del territorio forestal mexicano está manejado por ejidos
y comunidades. La organización social a partir de la que
se toman las decisiones impone candados a lo que uno
como individuo quiere hacer, por ejemplo, sobrexplotar
el agua de un lugar.
Por otro lado, en los ochenta hubo un extenso movimiento de las comunidades forestales de distintas regiones del país, para recuperar el control de los bosques
que habían sido concesionados por el gobierno federal a
empresas extranjeras y paraestatales. Estos movimientos
exitosos condujeron, en distintos casos, a un manejo sustentable del bosque. En Oaxaca encontré esto con mayor
fuerza y claridad, y he venido trabajando en la región de
la Sierra de Juárez desde hace más de 25 años, particularmente en Calpulalpan de Méndez, una comunidad con
alto nivel educativo, con una organización social impresionante (la gente se reúne cada mes y discuten desde
dónde se tira la basura hasta cómo se maneja el agua y el
bosque), y con cuatro empresas comunitarias que generan empleo y cuyos beneficios no se distribuyen entre los
socios, sino que se usan para mejoras del pueblo.
En suma, Calpulalpan es una pequeña utopía. Otra
gran, gran, gran influencia fue encontrarme saliendo del
doctorado con la doctora Elinor Ostrom. Yo había usado
su libro El gobierno de los bienes comunes para la tesis de
doctorado, pero la conocí cuando le presenté un proyecto
basado en su propuesta teórica-metodológica y me invitó
a hacer un posdoctorado con ella, a partir de allí mantuvimos una relación de colaboración y amistad durante 15
años, hasta su muerte. También en ese tiempo participé
en la creación de una ONG que impulsa de distintas maneras el control y manejo comunitario de los bosques, el
Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura, del que soy
miembro fundadora y con el que participo hasta hoy.

59

�CIENCIA DE FRONTERA

Siempre he tratado de tener un pie en el activismo y otro
en la academia, con la convicción de que puedes vincularte, tener incidencia y hacer trabajo académico, yo creo
que esto no es incompatible, lo que sí implica es trabajar
el doble o el triple.

60

¿Qué aspectos influyeron para su desarrollo
como investigadora y como promotora del
manejo sustentable de los recursos comunitarios?
En principio el darme cuenta de que el asunto de
las prohibiciones radicales de uso impuestas a los
campesinos, bajo la forma de vedas o áreas naturales protegidas, no llevaba a un mejor manejo de
los bosques, pues al quitarle los derechos a la gente
se afectan sustancialmente sus formas de vida y sus
fuentes de empleo e ingreso; por otra parte, al no
haber esquemas de monitoreo, se genera mayor sobreexplotación y exclusión social. Por el contrario,
donde hubo un manejo comunitario, los bosques
se habían conservado más; nosotros proponíamos
mayor capacitación para la gente. Influyó también
mi participación en el PAIR con Julia Carabias y un
diplomado que tomé en el Colegio de México. Por
supuesto, académicamente, de manera muy importante, la doctora Ostrom.
Puedo decir que en diferentes momentos han
influido cosas distintas, en éste lo que ha influido
mucho es el seminario de Agenda Ambiental.

¿Cómo combina los factores sociales, biológicos y ecológicos en la construcción de sus
problemas de investigación?
Hay varias cosas, primero entender que no basta una sola perspectiva, los problemas son muy
complejos. Ostrom decía que la complejidad no es
sinónimo de caos y que si tienes enfoques reduccionistas vas a crear visiones y políticas públicas muy
disfuncionales. Por ejemplo, si en el tema de conservación de la biodiversidad dejas de lado los aspectos
sociales, generas marginación y conflicto. En cada
problema tienes que ser capaz de ubicar cuáles son
las perspectivas pertinentes. Se requiere también
humildad epistemológica para reconocer que tu visión es una, pero no la única, y a menudo ni siquiera la más importante. Para hacer trabajo interdisciplinario tienes que conocer también el lenguaje
del otro, si bien no te puedes volver especialista en
todo, sí tienes que ser alfabeto en otras disciplinas,

ponerte a estudiar y a leer sobre lo que hacen los otros, no
bastan las buenas intenciones para generar mínimamente un lenguaje común.
Otro tema importante es el de aprender a trabajar
juntos, como ejemplo puedo citar lo que se ha hecho en
el Posgrado de Sustentabilidad, donde hemos visto lo
difícil que es construir juntos. Puedes llegar a trivializar
la problemática y la disciplina del otro, sobre todo en lo
social, pues como la gente tiene experiencia social piensa
que este campo es transparente y no se requiere mayor
reflexión teórica. Se necesita tener lenguaje para poder
construir conjuntamente problemas y formar más académicos que busquen resolver problemas. Un ejemplo es
lo que ocurre con una tesis sobre minería a cielo abierto
que dirijo, en la que se han documentado problemas ambientales muy fuertes, pues la actividad minera destruye
la geología y los cuerpos de agua subterráneos, para explicar esto y combatirlo hay que ir más allá de grandes
explicaciones que aluden al neoliberalismo o al capitalismo, casi como palabras mágicas. Ahora, luego de mucho
reflexionar con los miembros del comité de tesis entre los
que hay biólogos, economistas y sociólogos, propusimos
como objetivo de la tesis generar una metodología de evaluación socioecológica de los impactos de la mina, que
pueda servir a Semarnat como instrumento para aplicar a lo largo de la vigencia de las concesiones mineras,
y cancelarlas o redirigirlas si es necesario (como sucede
generalmente).
Entonces necesitamos gente que trabaje hidrología y
otro que trabaje desiertos, pero que además quieran colaborar. El construir un equipo así, pasa por manejar el
lenguaje que se necesita para construir el problema. Esta
reflexión se puede encontrar en el libro póstumo de Ostrom de Trabajar juntos.

¿Cómo hace una científica social para insertarse y construir redes interdisciplinarias
para abordar el tema de la sustentabilidad?
Una cosa te lleva a la otra, si tienes voluntad o ganas de incidir, las demandas están ahí. El reto es
construir equipo o redes para poder responder a
las demandas, incidir más eficientemente y rebasar
el voluntarismo. Por otro lado, está la iniciativa del
posgrado que es interdisciplinario, y a partir de mi
participación en la Agenda Ambiental 2018, en la
que participaron 40 académicos de la UNAM y otras
instituciones, y que presentamos el año pasado a
las distintas campañas que compitieron por la Pre-

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�sidencia de la República, tengo solicitudes en los medios
de comunicación, como radio UNAM, Aristegui noticias,
entre otros medios.
Por otro lado, es importante la manera en que se toman
las decisiones, en este sentido ser hijo en una familia grande hace que aprendas a tomar decisiones de una manera
muy democrática, aunque a veces esto cuesta cuatro veces
más tiempo. El reto es construir consensos y dar espacios
a los otros, construir comunidad y colectividad. También
hice muchas redes cuando trabajaba con Ostrom, como la
que tengo con el vicerrector de la Universidad de los Andes, que es el nodo de América Latina para la evaluación
de los Objetivos de Desarrollo Sustentable de las Naciones
Unidas. A través de Ostrom y de la Asociación Internacional para el Estudio de los Bienes Comunes, de la que fui
presidenta, conocí gente maravillosa en distintas regiones
del mundo. Elinor, aunque era muy académica, tenía la
preocupación de que la teoría sirviera para la solución de
problemas y eso te vincula con más gente.
♦

¿Cuál considera que es el aporte que puede
hacer una científica social en el tema de la
sustentabilidad?

1

Mi aporte, que es el de muchos, es insistir en la
complejidad de los problemas ambientales bajo mi-

-

Elionor Ostrom y Leticia Merino.

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

radas socioambientales. En este momento estoy tratando
de iniciar un grupo que llamamos Task Force en la asociación de Bienes Comunes, que trabaje sobre la integración
conceptual de la teoría de los bienes comunes y la acción
colectiva y la ecología política que está fuertemente influenciada por el pensamiento marxista, una corriente
que ha tenido gran influencia en América Latina, región
que he tratado de integrar en las discusiones internacionales. Esta región presenta muchas particularidades,
como los 300 años de colonialismo, la larga orientación
extractivista de la economía, la desigualdad extrema y la
polarización social.
Tenemos la intención de articular ambas perspectivas
en la formulación de preguntas relevantes en torno a las
graves crisis ambientales presentes en el subcontinente
y en México. Por ejemplo, para caracterizar el papel del
extractivismo, o el rol que le toca a México en los mercados globales, articulándolo con la teoría de los bienes
comunes y la acción colectiva; poniendo el ojo en cómo
construir sustentabilidad desde abajo, cómo construir gobierno participativo para el manejo de los recursos y de
socioecosistemas desde una perspectiva de construcción
social desde abajo, a la vez cómo fortalecer los marcos legales y los movimientos sociales en defensa de los territorios y los bienes naturales que son generalmente bienes
comunes.

61

�CIENCIA DE FRONTERA

62

Tratar de construir preguntas pertinentes para asumir los grandes problemas socioambientales del mundo
de hoy recurriendo a conceptos de cuerpos teóricos para
tener marcos interpretativos más comprensivos. Partiendo siempre de una idea que compartió conmigo Elinor
Ostrom y que me gustó mucho: desde la ideología puedes
hacer las preguntas, pero no construir las respuestas, éstas se generan a partir del trabajo académico.

¿Hasta dónde y en qué han contribuido los
hallazgos de sus investigaciones en el manejo sustentable de las comunidades con las
que trabaja?
He contribuido a conformar equipos interdisciplinarios. Paradójicamente, yo me siento más reconocida entre mis pares de ciencias duras que entre
los científicos sociales. He contribuido en el manejo
de las comunidades forestales en Oaxaca. Algunos
de los resultados de mi investigación y de los postulados de Ostrom se incorporaron en reglamentos
para el manejo de bosques en comunidades del sur
del país. Por ejemplo, me conmovió mucho encontrar, el año pasado, cuando fui con un grupo de estudiantes a Calpulalpan, con el comisario de los bienes comunales, que es un gran amigo, que en el aula
estaba dando una plática a los estudiantes de bachillerato y secundaria sobre el gobierno tradicional de
la comunidad, para lo cual citaba mi trabajo.
Para lograr esto se requiere de programas orientados a tener este propósito. Por ello hace como dos
o tres años hicimos un curso masivo en línea sobre
bienes comunes, no sé cuáles son los impactos,
pero han llegado estudiantes a buscarme y tenemos como 800 graduados, ahora voy a Colombia,
a principios de agosto, para ver la posibilidad de hacer, junto con la Universidad de los Andes, un curso
masivo en línea sobre los problemas ambientales
en América Latina. El impacto ya no sólo se da a
partir de la relación cara cara en cursos presenciales
o en visitas a comunidades, sino también por medios electrónicos. También estamos pensando en
construir, junto con esa universidad, una red para
monitorear el desempeño de alguno de los Objetivos de Desarrollo Sustentable de la Agenda 2030 de
la ONU.

inician y para quienes tienen práctica profesional en el
tema. También traduje los libros de Ostrom buscando difundir su perspectiva en México y América Latina.
Desde hace tres años coordino el Seminario Universitario “Sociedad, Medio Ambiente e Instituciones”, con el
que buscamos promover cambios de leyes y normativas
que contribuyan a la sustentabilidad del país. Somos parte de la campaña que lidera la Organización “Agua para
todos, agua para la vida”, con fuerte impulso de la UAM,
para cambiar la Ley Actual sobre el agua que se publicó,
como la Ley Minera, en la antesala de la firma del TLCAN,
y que ha propiciado un verdadero desastre sociohídrico
en el país.
Hemos tenido seminarios en el Senado de la República. También nos parece muy importante promover
cambios a la Ley Minera y a la Ley de Responsabilidad
Ambiental. Para ello ha sido importante contar con una
estrategia de comunicación para ser más visibles y hacer
que la gente se entere de los desastres mineros, y de lo que
implica la producción sustentable. Que los ciudadanos
sepan qué está pasando. Vamos a empezar una campaña
para salvar los ríos Magdalena y Atoyac para establecer el
tema de los derechos de los ríos. Ojalá logremos impulsar,
junto con la ciudadanía y los legisladores, cambios sustantivos en estos temas durante la presente Legislatura.

¿Qué le ha dado la UNAM a usted y qué es lo
que usted ha dado a la UNAM?
La UNAM me ha dado una posibilidad increíble y
maravillosa de hacer lo que a mí me gusta, además
de crecer, compartir y tener contacto con jóvenes
que para mí es un tema muy importante. Ahorita
tengo muchos estudiantes. Creo que yo he aportado, con la formación del Posgrado en Sustentabilidad y con el Seminario de Agenda Ambiental, a
crear un grupo para dar seguimiento a los problemas socioambientales del país, que son muchos y
muy tremendos.

Otra de las cosas que hice como presidenta de
la Asociación Internacional fue organizar el premio
Elinor Ostrom, que se otorga en tres categorías para
investigadores consolidados, investigadores que
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�Ciencia en breve

El Golfo de California
y sus maravillas
escondidas

imágenes de extraños lagos y cascadas invertidos, formados como fluidos super calientes que salían de un
respiradero y se agrupaban bajo el
borde de una caverna submarina.
“El océano profundo sigue siendo una de las fronteras menos exploradas en el sistema solar”, expresó Robert Zierenberg, investigador
principal y profesor emérito de la
Universidad de California Davis.

Julio Verne, en Viaje al centro de la
Tierra, describe un mundo maravilloso en el centro de nuestro planeta,
con plantas exuberantes, animales
prehistóricos y muchas cosas más;
aunque parece alejado de la realidad,
déjame decirte que no es del todo imposible, pues algo parecido ha sido
descubierto en las profundidades del
Golfo de California, se trata de un extraño mundo lleno de maravillas, de
nueva vida oceánica.
Este ecosistema de “otro mundo”
fue explorado recientemente por
científicos de los Estados Unidos y
México. Su expedición se centró en
un campo de ventilación hidrotermal previamente inexplorado, un
área en el fondo marino donde el
volcanismo ha calentado el agua, en
la Cuenca de Pescadero, cerca de la
Península de Baja California.
En ese lugar, los investigadores
encontraron agujeros en el lecho marino “derramando fluidos a alta temperatura” y sedimentos humeantes
“cargados con aceite de color naranja
y el hedor a huevo podrido del sulfuro”. La expedición también capturó

El equipo nombró al nuevo campo de ventilación Jaich Maa, que significa “metal líquido” en idiomas indígenas de la Península de Baja. Una
de las características destacadas de
Jaich Maa fue una enorme caverna
de calcita llamada Tay Ujaa, o “cueva
grande”, el cual contenía un charco
de agua reluciente metálica, un efecto creado por el fluido hidrotermal a
alta temperatura, que fluía sobre el
borde y hacia una cascada invertida.
También tomaron muestras de
organismos de apariencia extraterrestre, como microbios azul difusos
y Xenoturbella, un gusano marino
que ha sido cariñosamente comparado con un “calcetín arrugado”. Los
investigadores confían en que las
nuevas especies se identificarán a través del análisis de ADN aún por venir.
Las aguas de más de 500° Fahrenheit
alrededor de los respiraderos hidrotermales también estaban llenas de
otras especies: gusanos de tubo, anémonas y gusanos de escala azul.
La Cuenca de Pescadero fue descubierta por primera vez en 2015 por
una expedición de la Institución de
Investigación del Acuario de la Bahía de Monterey. Esta expedición
actual fue conducida a bordo del bu-

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

que Schalkt Ocean Institute Falkor
(Fuente: Universitam)

Primavera
adelantada

Cuando estudiamos Conocimiento
del medio en la escuela, se nos enseña que la primavera inicia el 21 de
marzo, pero según hemos visto en
los reportes climatológicos por la televisión, esto no es del todo exacto.
Al respecto, un estudio elaborado por
un grupo internacional de expertos
ha calculado por primera vez de forma global la velocidad del cambio
climático. Los datos muestran, entre
otras cosas que, tanto en tierra como
en el mar, la primavera se adelanta
dos días cada diez años, y que las especies, además de desplazarse “continuamente”, utilizan otras técnicas
para adaptarse.
Una investigación en la que han
participado científicos de todo el
mundo ha medido el ritmo al que
se está produciendo el cambio climático global y cómo estas variaciones afectan al rango de distribución
de las especies y a la llegada de las
estaciones. El trabajo, publicado en
Science, analiza los regímenes térmicos y muestra que se desplazan hacia latitudes más altas 27 kilómetros
cada diez años. “Este hecho se refleja
en la variación en la distribución de

63

�CIENCIA EN BREVE

las especies”, explica Carlos Duarte,
investigador del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA, CSIC-UIB). También añade
que la señal térmica que marca el
comienzo de la estación primaveral
se adelanta unos dos días cada diez
años, tanto en los continentes como
en los océanos.
En ecosistemas terrestres, el calentamiento se ha producido tres
veces más rápido que en los océanos,
lo que ha obligado a sus poblaciones
a cambiar su distribución continuamente para mantenerse en el mismo
régimen térmico. Además de desplazarse, las especies han modificado
el momento de la reproducción o la
puesta de huevos.

64

Sobre los océanos, los científicos
han trazado los mapas de todas estas
transformaciones y han observado
que las áreas donde las especies están más afectadas son también las
más ricas en biodiversidad. El mayor
impacto se produce en torno al ecuador, donde existen puntos calientes
de biodiversidad marina. La rapidez
del cambio climático en estas zonas
supera los 200 kilómetros por decenio.
“Cuando la velocidad del cambio
climático supera la velocidad de dispersión de los organismos, o cuando
existen barreras que la impiden, las
especies sólo pueden adaptarse o extinguirse”, agrega Duarte.
El estudio, que ha medido los
cambios térmicos a partir del análisis
de las temperaturas superficiales globales de los últimos 50 años, forma
parte de un programa internacional

para evaluar los impactos del cambio
climático sobre los ecosistemas marinos (fuente: Burrows, M.T., Schoeman, D.S., Buckley, L.B., et al. (2018).
The Pace of Shifting Climate in Marine and Terrestrial Ecosystems.
Science).

¿Una rueda
triangular?

La rueda circular no es siempre la
mejor opción para un auto, sobre
todo si éste es todo terreno y tiene
que andar en campos poco amigables. Pero sería mucho mejor que
fuera ambas, redonda y triangular,
a la vez; nah, seguro sólo pasa en las
películas, dirás. Pues déjame decirte
que no, ya que una rueda de auto que
puede transformarse a una forma
triangular, desarrollada por el Centro
Nacional de Ingeniería Robótica de
la Universidad Carnegie Mellon, ha
ganado el Premio de Ciencia Popular
“Lo Mejor de lo Nuevo”.
La rueda reconfigurable, NREC
reconfigurable, en la pista puede
transformarse de un modo a otro en
menos de dos segundos, mientras
que el vehículo está en movimiento, lo que permite que el vehículo se
mantenga en el modo de rueda para
funcionar a altas velocidades en las

carreteras y cambiar rápidamente a
modo de seguimiento para enfrentar
los desafíos en las carreteras fuera de
terreno.
El dispositivo fue reconocido por
Ciencia Popular con el mejor de los
nuevos premios en la categoría de seguridad. La revista presenta los premios anuales de 100 nuevos productos y tecnologías en diez categorías,
incluyendo aerosol, hospitalidad y
salud.
“The Best of What’s New Awards”
permite la oportunidad de examinar
y honrar a las mejores innovaciones
del año. Dimi Apostolopoulos, científico de sistemas de alto nivel e investigador principal para el proyecto de
la rueda de la pista del CMU Robotics Institute, dijo que la rueda-carril
que cambia de forma tiene una serie
de posibles aplicaciones civiles, así
como usos en la agricultura, la minería, la construcción, la silvicultura y
el transporte. También se puede utilizar en vehículos de distintos tamaños, tanto de equipo pesado como
para los vehículos recreativos.
Otros grupos de investigación
han construido dispositivos similares al NREC reconfigurable de rueda
de dirección, pero los diseños anteriores necesitaban detener el vehículo para transformarlo de un modo a
los demás modos, dijo Apostolopoulos. La capacidad para hacer estas
transformaciones en la marcha es
un requisito crítico para los vehículos que deben manejar la mudanza
de tierra en alta velocidad.
La rueda de desplazamiento tiene
una goma que atiende marco a mar-

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�co y que puede cambiar de forma. La
rueda de rotación se transforma en
un track por medio de un soporte
Y-shaped, que pone el marco en una
forma triangular. Simultáneamente,
la aplicación de una frenada detiene
la rueda de giro y provoca el cambio
de la dirección de giro de la rueda
para que se convierta en un conjunto
de gears para la pista.
Los vehículos han sido capaces
de alcanzar 50 kilómetros por hora
en modo de marcha y casi 30 mph
en modo de seguimiento. El dispositivo ha sido capaz de transformar del
modo de marcha a modo de velocidad a altas velocidades de 25 mph y
desde el modo de marcha a través de
las ruedas de marcha en alrededor de
12 mph (fuente: Amazing).

Empatía con los
insectos

¿Alguna vez viste Bee movie?, ¿te
acuerdas de que Barry (la abeja
protagonista) decide demandar a
la raza humana para poner fin a la
explotación de las abejas? Pues no
estamos muy lejos de vivir algo similar, claro, no nos demandará una
abeja, pero este año, ambientalistas
alemanes recolectaron 1.75 millones
de firmas para una ley con miras a
“salvar a las abejas”, la cual requiere

una transición inmediata hacia la
agricultura orgánica. Pero para crear
ecosistemas saludables en todo el
mundo, las personas tendrán que tomar medidas similares basadas en la
empatía hacia los insectos, y no sólo
por las abejas y mariposas, según los
entomólogos Yves Basset, del Instituto Smithsonian de Investigaciones
Tropicales, y Greg Lamarre, de la
Universidad de Bohemia del Sur, en
un artículo publicado en Science. Los
autores presentan acciones inmediatas basadas en la ciencia para mitigar
la disminución de los insectos.
“Lo que es nuevo es el claro llamado a presentar nuestra investigación de manera que todos puedan
entenderla, porque las comunidades
necesitan información específica
para justificar las iniciativas políticas
locales”, comentó Basset, quien coordina un proyecto para monitorear
insectos en nueve países como parte
de la investigación del programa ForestGEO del Smithsonian.
“Se necesita una legislación específica para preservar la increíble
variedad de insectos en el mundo, y
los servicios críticos que brindan al
detener la destrucción de hábitats
naturales, limitar la construcción
de caminos en parques y reservas y
producir alimentos sin el uso de pesticidas”, comentó Basset. “Conservar
insectos no es lo mismo que conservar grandes mamíferos o ranas raras.
No puedes mantener a millones de
insectos en un zoológico”.
Un artículo reciente en Entomology Today sugiere que los programas exitosos para salvar insectos
tienen un objetivo claro y simple y

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

una audiencia elegida estratégicamente. Al centrarse en las abejas y las
mariposas, además de otros insectos
hermosos y familiares, es posible
promulgar leyes para proteger el hábitat de especies menos conocidas,
menos atractivas, pero igualmente
importantes (fuente: Smithsonian
Tropical Research Institute).

En peligro las
relaciones entre
especies

65
¿Alguna vez has visto un árbol con
los frutos todos picoteados por las
aves? Pasa muy a menudo, y muy a
menudo también la gente suele espantarlas para que no lo hagan más,
incluso ponen espantapájaros con el
fin de ahuyentarlas, o peor aún, las
cazan sin remordimientos ni control,
pero déjame decirte que eso puede
traer consecuencias muy graves. Al
respecto, un equipo internacional,
con participación de investigadores
de la Estación Biológica de Doñana
(EBD), centro del Consejo Superior
de Investigaciones Científicas (CSIC)
en Sevilla (España), ha determinado
en un estudio reciente que la actividad humana está poniendo en peligro muchas relaciones beneficiosas
entre especies, como es el caso de la
jacutinga (Pipile jacutinga), ave frugívora, natural de la Selva atlántica, en

�CIENCIA EN BREVE

66

Brasil, y que es una de las principales
dispersoras de las semillas del palmito dulce (Euterpe edulis). El estudio
apareció en Science Advances.
La investigación, en la que también participan científicos de la
Universidad Estatal de São Paulo
(UNESP) en Río Claro, Brasil, apunta
que algunas interacciones entre las
aves y las plantas son bastante más
antiguas que otras, por lo que la extinción de una de las partes provocaría una gran pérdida de la historia
evolutiva.
En opinión de Mauro Galetti, profesor de UNESP, y uno de los autores
del estudio, “los seres humanos están
actuando en la Tierra como el meteoro que mató a los dinosaurios. No
sólo estamos empobreciendo la biodiversidad de nuestro planeta, sino
también empobreciendo la historia
evolutiva de la Tierra”.
En opinión de Carine Emer, investigadora de UNESP y líder del
estudio, “cuando observamos a un
ave comiendo un fruto y dispersando sus semillas, en realidad estamos
observando millones de años de
la historia evolutiva de las especies
involucradas en esa interacción.
Descubrimos que el tiempo de estas
asociaciones entre especies puede
ayudarnos a comprender y minimizar los impactos de la extinción de la
biodiversidad”, puntualiza.
La investigación enfatiza que las
historias evolutivas más antiguas
realizan funciones únicas en la naturaleza. Es el caso de la relación entre
la jacutinga y el palmito juçara que,
combinados, representan cerca de

130 millones de años de información
evolutiva única. “La jacutinga es una
de las aves más cazadas en la Selva atlántica y, si se extingue, llevará
consigo la desaparición de la historia
evolutiva de todas las interacciones
que establece, incluida la dispersión
de semillas del palmito”, apunta Galetti, investigador de la UNESP y uno
de los autores del estudio.
Pedro Jordano, investigador del
CSIC y coautor de esta publicación
científica añade: “La extinción de
interacciones ecológicas –como las
que implican a animales frugívoros
o polinizadores– puede acontecer
mucho antes de que se pierdan las
especies que intervienen en ellas, por
ejemplo, por los efectos de la sobrecaza. Con ello tenemos una pérdida
de biodiversidad que aún no hemos
cuantificado, pero cuyos efectos son
sustanciales y devastadores, como
demostramos en este trabajo” (fuente: CSIC/DICYT).

Contaminadas casas
chilenas

Quizá hayas escuchado de las alertas
ambientales en algunas ciudades, en
las cuales, entre otras recomendaciones, se indica no salir de casa pues el
aire no es muy puro que digamos.

Pero ¿te has preguntado si el aire
dentro de nuestra casa es “tan saludable”, o mejor que el de afuera? Pues
bien, déjame decirte que nueve de las
diez ciudades más contaminadas de
Sudamérica son chilenas. Así lo ha
establecido un informe elaborado
por Greenpeace y AirVisual, que midió los niveles de material particulado fino y concluyó que los sectores
centro y sur de ese país albergan las
urbes con mayor polución.
En este ranking figuran Osorno,
Temuco y Rancagua, tres ciudades
donde un equipo del Laboratorio de
Óptica y Semiconductores del Departamento de Física de la Universidad de Santiago de Chile comparó la
contaminación generada por estufas
a leña contra la producida por estufas a gas al interior de 90 domicilios
(30 por cada urbe).
“La gente pasa mucho más tiempo al interior de sus casas. En algunos
casos, llega a ser casi 90% del tiempo,
por lo que es muy importante conocer este dato”, afirmó el académico de la Universidad de Santiago y
encargado del estudio, Dr. Ernesto
Gramsch. “Se sabe que las estufas a
leña lanzan material particulado al
interior de los domicilios y, además,
emiten NO₂ y monóxido de carbono,
por lo que se están analizando estos
dos gases”, explica.
Para realizar las mediciones, el
equipo de la Universidad de Santiago
de Chile (USACH) obtuvo sensores
de monóxido de carbono y dióxido de hidrógeno, los cuales fueron
integrados en una caja con un sistema electrónico donde se encuentra
el medidor de material particulado.

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�Gran parte del desarrollo, revela el
Dr. Gramsch, se efectuó en el laboratorio de la institución.
Para establecer las casas que se
miden, éstas debían cumplir una serie de características: que fueran de
familias de estratos socioeconómicos C o D, de 60 metros cuadrados y
donde la gente no fumara, para no
interferir con las emisiones cuantificadas, entre otros requisitos. El proyecto “Comparación en la contaminación intradomiciliaria con estufas
a leña y estufas a gas”, fue encargado
por la empresa Abastible, indica el
académico.
“Vamos a hacer un informe final,
pero además intentaremos publicar
los resultados en alguna revista científica, ya que la manera de avalar que
los resultados sean científicamente
correctos es obteniendo publicaciones”, concluye (fuente: USACH / DICYT).

Matemáticas para
controlar especies
amenazadas
¿Has visto plantas en las paredes
de las montañas? Se ven preciosas,
y nosotros jamás nos detenemos a
pensar cómo sería protegerlas si se
encuentran en peligro en un lugar
así. Pues bien, unos investigadores
han diseñado un nuevo método, a
partir de simulación matemática,
con el que son capaces de realizar
censos de plantas que habitan en
entornos extremos, como paredes
verticales de roca, con la máxima

pleja: esta planta tiene un periodo
de floración corto y variable, el lugar
donde crece –paredes de roca– es inaccesible, las condiciones meteorológicas de la época en que se realiza
el censo –la primavera– son muy duras y los recursos materiales y personales mínimos.

precisión, pero ahorrando tiempo y
buena parte de los recursos materiales y personales. Este avance es obra
de especialistas del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña (CTFC) y
del Departamento de Biodiversidad
y Gestión Ambiental de la Universidad de León (ULE), en España,
que, desde hace años, trabajan en el
seguimiento de la especie Primula
pedemontana en la Montaña Palentina.
Se trata de un taxón de gran interés: una planta originaria de los
Alpes que, en la península Ibérica,
reduce su distribución a un pequeño
reducto al oeste de la Montaña Palentina. “Está al límite de su distribución
y es probable que se haya extinguido
en zonas intermedias. Creemos que
llegó aquí en un momento en que el
clima era más benévolo y que sólo
queda un reducto en el Macizo del
Curavacas, aunque esto es sólo una
hipótesis.”, subraya la investigadora.
Pero realizar el seguimiento de
esta especie es una tarea muy com-

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

De toda esta problemática surgió
la necesidad de desarrollar un método simplificado que permitiera obtener la misma información, pero
de forma más eficiente. Para ello,
modificaron una metodología existente para estudiar plantas en el Pirineo que crecen en lugares inaccesibles. Mediante dispositivos ópticos
–un telescopio terrestre– contaron
las poblaciones de plantas presentes
en la pared de roca. Previamente, se
evaluó a los observadores para reducir el error en el muestreo. La pared
se dividió en cuadrículas y, durante
dos años, se contabilizó por completo. Una vez que se obtuvieron datos
de las plantas presentes en cada una
de las cuadrículas se calculó, mediante simulación matemática, el
número mínimo de cuadrículas que
se debían contabilizar para obtener
datos consistentes.
Este método, que podría aplicarse a otras muchas especies de montaña, ha permitido constatar que las
poblaciones de Primula pedemontana se mantienen, por el momento.
La planta se registró en los años cincuenta en las cumbres del Pico Curavacas. Observaciones posteriores la
situaron en las paredes del Lago Curavacas, sin embargo, advierten los
investigadores, prospecciones sin
éxito “llevan a pensar que su altitud
ha ascendido casi 200 metros y las

67

�CIENCIA EN BREVE

plantas más bajas altitudinalmente,
además, presentan un tamaño muy
reducido, probablemente debido a
un mayor estrés”. Si esta tendencia
sigue, llegará un momento en que la
especie no tenga territorio que ocupar. Por eso es importante realizar
un seguimiento anual, para avanzar
en su conservación antes de que sea
demasiado tarde (fuente: Cristina G.
Pedraz / DICYT).

Nueva especie de
mariposa

68

lphidid,tsfffstllarM{jj &lt;J

lphicliMJpodoliriuJ &lt;J

Cuando la policía llegó al garaje de
Memphis (Nicholas Cage), en la
película 60 segundos, no encontró
nada en los pizarrones, pero cuando
pusieron una luz negra apareció la
lista de las 50 “chicas” (cada auto tenía un nombre clave de mujer) que
el equipo debía robar. Pues bien,
algo parecido sucedió con un equipo de investigación del Instituto de
Biología Evolutiva (IBE) en Barcelona, un centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(CSIC) y de la Universidad Pompeu
Fabra (UPF) (España), quienes han
descubierto que la mariposa podalirio se divide en dos especies con
machos muy distintos bajo la luz
ultravioleta. Las mariposas hembra,
capaces de ver más allá del visible,
probablemente identifican y esco-

gen a los machos de su especie con
los que aparearse a partir de esta diferencia de color. La confusión taxonómica se debe a una transferencia
genética entre ambas especies mediada por la bacteria Wolbachia, que
habría infectado primero a la podalirio y transmitido en un cruce contenido genético a la otra especie –la
mariposa chupaleches–. Estas dos
especies podrían arrojar luz sobre
cómo afectan las bacterias parásitas
a la evolución de los insectos.
La mariposa chupaleches es uno
de los insectos más grandes y bellos
de Europa. A pesar de haber atraído
la atención de científicos y entusiastas de la naturaleza durante siglos,
la clasificación de esta mariposa ha
sido siempre cuestionada, pudiendo ser una subespecie de la podalirio (Iphiclides podalirius) o bien
una especie independiente (Iphiclides feisthamelii). Aunque se habían
observado diferencias morfológicas sutiles entre ellas, los primeros
análisis genéticos no habían revelado grandes diferencias. Ahora, un
nuevo estudio liderado por Roger
Vila, investigador del IBE (un centro
mixto CSIC-UPF) en el Laboratorio
de la Diversidad y Evolución de las
Mariposas, ha confirmado que la
mariposa chupaleches pertenece a
una especie distinta a la podalirio.
El equipo de investigación observó diferencias en el tamaño y la
morfología de los órganos reproductores de ambas mariposas, aunque
la mayor diferencia la encontraron
en las alas de los machos. Por medio
de fotografía en el ultravioleta (UV),
descubrieron que las alas masculinas de ambas especies reflejan la luz

en esta zona del espectro de manera
distinta (la mariposa chupaleches
muy intensamente y la podalirio
de forma residual). Esta diferencia
resultó reveladora, puesto que no
es detectable a simple vista para los
humanos, pero sí para las mariposas, que pueden ver en esta zona del
espectro no visible.
Esta capacidad de las mariposas
para identificarse en el ultravioleta
les permitiría también comunicarse entre ellas de forma “secreta”,
esquivando posibles depredadores
sin visión más allá del visible. “Estamos empezando a entender cómo
las mariposas perciben el mundo
y no dejan de sorprendernos sus
superpoderes: ven más colores que
nosotros, pueden detectar la luz polarizada y sentir el norte magnético,
sin mencionar sus refinados sentidos químicos”, añade Vila (fuente:
CSIC).

Cuidemos nuestra
tierra

Nos estamos acabando la tierra y sus
recursos a pasos agigantados y no nos
queremos dar cuenta. Además de los
24,000 millones de toneladas de suelo fértil perdido, la degradación de la
calidad de la tierra es responsable de
la reducción del producto nacional
bruto en un 8% cada año. Nuestra tie-

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�rra se desgasta. Con ocasión del Día
Mundial contra la Desertificación y la
Sequía, las Naciones Unidas llamaron
a proteger el suelo, restaurarlo y utilizarlo de manera más sabia.
“La desertificación, la degradación de las tierras y la sequía son grandes amenazas que afectan a millones
de personas en todo el mundo, en
particular a mujeres y niños”, aseguró
el Secretario General de la ONU en un
mensaje difundido con el motivo del
Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía.
Para 2025, dos tercios del mundo
vivirán en condiciones de “estrés hídrico”, cuando la demanda supere la
oferta durante ciertos periodos, con
1800 millones de personas que experimentarán una escasez absoluta de
agua. Es probable que la migración
aumente como resultado de la desertificación, y se estima que, para 2045,
será responsable del desplazamiento
de unos 135 millones de personas.
Por ese motivo, António Guterres
señala que es “urgente” cambiar esta
tendencia: “Proteger y restaurar la tierra y utilizarla mejor puede reducir la
migración forzada, aumentar la seguridad alimentaria y estimular el crecimiento económico.”
El cuidado de la tierra también
puede ayudarnos a afrontar la emergencia mundial que nos plantea el
cambio climático. El Día Mundial,
que crea conciencia sobre los esfuerzos internacionales para combatir la
desertificación, se estableció hace 25
años, junto con la aprobación de la
Convención de las Naciones Unidas
para Combatir la Desertificación, el

único acuerdo internacional jurídicamente obligatorio que vincula el
medio ambiente y el desarrollo con la
gestión sostenible de la tierra.
Bajo el lema “Hagamos crecer
el futuro juntos”, el Día Mundial de
2019 se centra en tres temas clave relacionados con la tierra: la sequía, la
seguridad humana y el clima. La importancia de garantizar que la tierra
esté bien administrada figura entre
los objetivos de la Agenda 2030 de
Desarrollo Sostenible de las Naciones
Unidas, que declara que “estamos decididos a proteger el planeta contra la
degradación, mediante el consumo y
la producción sostenibles, la gestión
sostenible de sus recursos naturales
y medidas urgentes para hacer frente
al cambio climático, de manera que
pueda satisfacer las necesidades de
las generaciones presentes y futuras”.
Específicamente, el objetivo número
15 de esa Agenda establece la determinación de detener y revertir la degradación de la tierra (fuente: ONU).

Indicador contra el
sol

¿Cuántas veces mamá nos ha ordenado ponernos el bloqueador solar
y le contestamos que no porque el

CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

sol no está tan fuerte? Más de una,
¿verdad? Y es que en realidad no sabemos a ciencia cierta cuándo usar
el bloqueador u otras medidas de
protección solar. Pues bien, el Laboratorio de Fotobiología Dermatológica del Centro de Investigaciones
Médico Sanitarias (Cimes), de la
Universidad de Málaga (UMA), ha
dado un paso más en su batalla contra el cáncer de piel. De forma pionera, ha desarrollado ‘UVI-LISCO’,
un proyecto innovador que determina cuándo es necesario usar las
diferentes medidas de protección
solar en función de la sombra.
Se trata de un indicador elaborado a partir de la distancia de la sombra, según la altura de un objeto que
la proyecta sobre una superficie que
va graduada a intervalos fijos de unidades del índice ultravioleta (UVI),
que cada día determina la Agencia
Estatal de Meteorología (AEMET)
en España.
“Lo que hemos hecho es redescubrir, en cierto modo, el reloj solar
y aprovechar uno de los usos de los
obeliscos de la antigüedad”, explica
el investigador de la UMA José Aguilera, quien junto con María Victoria
de Gálvez son los impulsores del
proyecto. “El principio es bien sencillo, utilizar un elemento que nos sirva para proyectar la sombra y otro
que nos mida la distancia de sombra
proyectada, que varía a lo largo del
ciclo diario del sol, al igual que el índice ultravioleta (UVI)”, aclara.
El experto afirma que si se utiliza
un objeto que proyecta la sombra de
un metro de altura, la distancia de
sombra proyectada será muy larga

69

�CIENCIA EN BREVE

al inicio del día e irá disminuyendo
a medida que avanza, ya que el sol se
va acercando a su vertical máxima
al mediodía.
“Cuando la sombra proyectada
es de 0.70 m, es que el sol está tan
vertical, que coincide con un índice UV de 6, y, por tanto, dentro del
rango de índice UV de alto riesgo.
Si utilizamos una sencilla ecuación
podemos realizar un disco de sombra que predice, en cada momento
del día, el índice ultravioleta solar,
detectando cuándo se tienen que
usar medidas de protección para no
quemarse”, asegura.

Así, el investigador garantiza
que, si la sombra que proyectamos
es más larga que nuestra altura, estamos ante un buen momento para
tomar el sol, por ello, en invierno,
las sombras son más largas que en
verano. Una alternativa al obelisco
que, además, predice el índice UV
en cualquier parte del mundo y en
cualquier época del año. Barata,
sencilla y siempre a mano. “Menos
móvil y más mirar el cielo”, concluye Aguilera.
El experto en fotoprotección de
la Universidad de Málaga recomienda que, cuando el índice ultravioleta

es alto, se use ropa adecuada, como
camisetas oscuras con tejido de algodón con colores oscuros, que son
las que mejor protegen; gorros o
sombreros, gafas de sol homologadas y cremas solares.
Finalmente, Aguilera aconseja
que, en zonas descubiertas, utilicemos nuestro ‘Índice de Sombra
IS70’, o lo que es lo mismo, cuando
la sombra sea más corta que 70% de
la altura de la persona, se evite la exposición al sol (fuente: UMA / Fundación Descubre).

CiENCiA UANL

70

Revista de divulgación científica y tecnológica
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

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Revista Ciencia UANL

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�Colaboradores

COLABORADORES
Alejandra Velasco Pérez
Ingeniera química por el Instituto Tecnológico de Orizaba. Maestra en Ciencias y doctora en Ciencias, en Ingeniería Química, por
la UAM. Profesora de tiempo completo en la FCQ de Orizaba.
Cuenta con perfil deseable Prodep. Sus áreas de investigación son
simulación y control de procesos químicos y biológicos.
Dora Alicia García García
Ingeniera forestal y maestra en Ciencias Forestales por la UANL.
Realizó estancia de investigación en la Universidad de Göttingen,
Alemania. Estudiante del Doctorado en Ciencias, con orientación
al Manejo de Recursos Naturales, en la FCF-UANL.
Eduardo Alanís Rodríguez
Ingeniero forestal, maestro en Ciencias Forestales y doctor en
Ciencias, con Especialidad en Manejo de Recursos Naturales, por
la UANL. Su área de investigación es el manejo de recursos forestales. Miembro del SNI, nivel I.
Gilberto Carlos García Leal
Pregraduado de Ingeniería Forestal por la UANL. Su línea de investigación es la fenología de cactáceas.
Guadalupe Virginia Nevárez Moorillón
Química bacterióloga parasitóloga por la UACH. Doctora en Biología por la Universidad del Norte de Texas. Profesora-investigadora de tiempo completo de la FCQ-UACH. Sus líneas de investigación se relacionan con la respuesta de los microorganismos
ante condiciones ambientales en los alimentos y en aplicaciones
ambientales. Miembro del SNI, nivel II.
Humberto González Rodríguez
Ingeniero agrónomo fitotécnista por la UANL. Maestro y doctorado por la Texas A&amp;M University, College Station, Texas, USA. Su
línea de investigación es adaptación de plantas a tensiones ambientales. Miembro del SNI, nivel II.
Israel Cantú Silva
Ingeniero agrónomo fitotécnista por la UANL. Doctor por la Universidad de Tottori, Japón. Sus líneas de investigación son hidrología forestal, ciclos biogeoquímicos, conservación del suelo y
relaciones agua-planta-suelo. Miembro del SNI, nivel II.

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Javier Jiménez Pérez
Ingeniero agrónomo por la UAAAN. Doctor en Ciencias Forestales por la Universidad de Göttingen, Alemania. Su área de investigación es el manejo y conservación de ecosistemas forestales.
Miembro del SNI, nivel I.
Jonathan Lazcano Cortez
Ingeniero forestal, maestro en Ciencias Forestales y estudiante del
Doctorado en Ciencias, con Orientación en Manejo de Recursos
Naturales, por la UANL. Su línea de investigación es ecología de
los ecosistemas forestales en matorral espinoso tamaulipeco.
Jorge Eduardo Salazar Castillo
Ingeniero agrónomo fitotécnista. Maestro en Ciencias de la Administración, con especialidad en Informática. Profesor en el
Centro de Cálculo, de la UAAAN y de la UAT. Sus líneas de investigación son lenguajes de programación de computadoras, diseño
de algoritmos, redes, sistemas operativos y modelos económicos.
José Guadalupe Marmolejo Monsiváis
Biólogo por la UANL. Doctor por la Universidad de Göttingen,
Alemania. Sus líneas de investigación son micología forestal y
fitopatología forestal.
José Israel Yerena Yamallel
Licenciado, maestro y doctor por la UANL. Su principal línea de
investigación es carbono almacenado en ecosistemas terrestres.
Pertenece al Cuerpo Académico (consolidado) “Manejo de ecosistemas forestales”. Miembro del SNI, nivel I.
José Rafael Linares Morales
Ingeniero en Alimentos por la UNESR, Venezuela. Maestro en
Ciencias, en Microbiología y Seguridad de Alimentos, por la
UdeG. Estudiante del Doctorado en Ciencias en la FCQ-UACH.
Sus líneas de investigación incluyen inocuidad alimentaria y
biopreservación de alimentos, utilizando bacterias lácticas.
José Vian Pérez
Ingeniero en Biotecnología por la Universidad Politécnica de
Huatusco. Maestro en Ciencias, en Procesos Biológicos, por la UV.
Estudiante del posgrado en Ingeniería de Procesos nivel doctorado de la División de Ciencias Básicas en la UAM Azcapotzalco.
Sus áreas de interés son el análisis y desarrollo de tecnologías de
tratamiento de efluentes y residuos sólidos.

71

�Luis Enrique Gómez Vanegas
Licenciado en Letras Hispánicas por la UANL. Diplomado en periodismo científico por la FCC-UANL. Autor del libro Soledades.
Corrector de la revista Ciencia UANL y de Entorno Universitario,
de la Preparatoria 16-UANL.
Marisela Pando Moreno
Ingeniera agrónoma por la UANL. Maestra en Ciencias por The
University of Adelaide, en Adelaide, Australia. Doctora en Geografía por la UNAM. Sus líneas de investigación son ecología de
ecosistemas terrestres y manejo y restauración de zonas áridas y
semiáridas. Miembro del SNI, nivel I.
Melissa del Carmen Martínez Torres
Licenciada en Letras Hispánicas por la UANL. Consejera distrital
en el INE. Coeditora de la revista Ciencia UANL.

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Óscar Alberto Aguirre Calderón
Ingeniero agrónomo con especialidad en Bosques por la UACh.
Doctor en Ciencias Forestales por la Universidad de Göttingen,
Alemania. Su área de investigación es el manejo de recursos forestales. Miembro del SNI, nivel II.
Oshiel Martínez Chapa
Maestro en Administración por la UANL. Maestro en Economía
y D. Regional por la UAT. Doctor en Administración Pública por la
Escuela Libre de Ciencias Políticas y Administración Pública. Catedrático en la UAT y en el Tecnológico Nacional de México.

Pedro César Cantú Martínez
Doctor en Ciencias Biológicas. Trabaja en la FCB-UANL y participa en el IINSO-UANL. Su área de interés profesional se refiere a
aspectos sobre la calidad de vida e indicadores de sustentabilidad
ambiental. Fundador de la revista Salud Pública y Nutrición (RESPyN). Miembro del Comité Editorial de Artemisa del Centro de
Información para Decisiones en Salud Pública de México.
Perla Cecilia Rodríguez Balboa
Ingeniera forestal, maestra en Ciencias Forestales y estudiante del
Doctorado en Ciencias, con Orientación en Manejo de Recursos
Naturales, de la UANL. Su línea de investigación es ecología de los
ecosistemas forestales en bosque templado.
Sonia Alejandra Torres Sánchez
Doctora en Ciencias, con especialidad en Geociencias, por la
UANL. Exbecaria de posgrado por el Conacyt y el DAAD. Profesora-investigadora de tiempo completo en la FI-UASLP. Sus líneas
de investigación son la petrología de rocas ígneas y metamórficas,
análisis de procedencia en rocas metasedimentarias y evolución
geológica del Precámbrico y Paleozoico.
Tania García Herrera
Licenciada en Ingeniería Química por el Instituto Tecnológico de
Orizaba. Maestra en Ciencias, en Ingeniería Química, por el Instituto Tecnológico de Celaya. Doctora en Ciencias, en Ingeniería
Química, por la UdeG. Profesora de tiempo completo adscrita al
PE de Ingeniería en Alimentos. Responsable de los fondos federales: Profocie (2014-2015), PFCE (2016-2019). Líder del CA-455 Ingeniería en Alimentos. Responsable de los fondos federales: Profocie (2014-2015), PFCE (2016-2019). Líder del CA-455 Ingeniería y
Tecnología de Procesos.

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�Lineamientos de colaboración
Ciencia UANL
La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. En sus páginas se presentan avances de investigación científica, desarrollo tecnológico y artículos
de divulgación en cualquiera de las siguientes áreas: ciencias exactas, ciencias de la salud, ciencias agropecuarias, ciencias naturales, humanidades,
ciencias sociales, ingeniería y tecnología y ciencias de la tierra. Asimismo,
se incluyen artículos de difusión sobre temas diversos que van de las ciencias naturales y exactas a las ciencias sociales y las humanidades. Las colaboraciones deberán estar escritas en un lenguaje claro, didáctico y accesible, correspondiente al público objetivo; no se aceptarán trabajos que no
cumplan con los criterios y lineamientos indicados, según sea el caso se
deben seguir los siguientes criterios editoriales.

Criterios editoriales (difusión)
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Sólo se aceptan artículos originales, entendiendo por ello que el contenido sea producto del trabajo directo
y que una versión similar no se haya publicado o enviado a otras revistas.
Se aceptarán artículos con un máximo de cinco autores, en caso de excederse se analizará si corresponde
con el esfuerzo detectado en la investigación.
El artículo debe ofrecer una panorámica clara del campo temático.
Debe considerarse la experiencia nacional y local, si la hubiera.
No se aceptan reportes de mediciones. Los artículos deben contener la presentación de resultados de medición
y su comparación, también deben presentar un análisis detallado de los mismos, un desarrollo metodológico original, una manipulación nueva de la materia o ser de gran impacto y novedad social.
Sólo se aceptan modelos matemáticos si son validados experimentalmente por el autor.
No se aceptarán trabajos basados en encuestas de opinión o entrevistas, a menos que aunadas a ellas se
realicen mediciones y se efectúe un análisis de correlación para su validación.
Para su consideración editorial, el autor deberá enviar el artículo vía electrónica en formato .doc de Word,
así como el material gráfico (máximo cinco figuras, incluyendo tablas), fichas biográficas de cada autor de
máximo 100 palabras y carta firmada por todos los autores (formato en página web) que certifique la origi-		
nalidad del artículo y cedan derechos de autor a favor de la UANL.
Los originales deberán tener una extensión máxima de cinco páginas (incluyendo figuras y tablas).
Se incluirá un resumen en inglés y español, no mayor de 100 palabras, incluir cinco palabras clave.
Las referencias se deberá utilizar el formato Harvard para citación.
Material gráfico incluye figuras, imágenes y tablas, todas las imágenes deberán ser de al menos 300 DPI.

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�Criterios editoriales (divulgación)
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Sólo se reciben para su publicación materiales originales e inéditos. Los autores, al enviar su trabajo, deberán
manifestar que es original y que no ha sido postulado en otra publicación.
Se aceptarán artículos con un máximo de tres autores.
Los contenidos científicos y técnicos tienen que ser conceptualmente correctos y presentados de una manera
original y creativa.
Todos los trabajos deberán ser de carácter académico. Se debe buscar que tengan un interés que rebase los
límites de una institución o programa particular.
Tendrán siempre preferencia los artículos que versen sobre temas relacionados con el objetivo, cobertura
temática o lectores a los que se dirige la revista.
Para su mejor manejo y lectura, cada artículo debe incluir una introducción al tema, posteriormente desarrollarlo y finalmente plantear conclusiones. Se recomienda sugerir bibliografía breve, para dar al lector
posibilidad de profundizar en el tema. El formato no maneja notas a pie de página.
Las referencias no deben extenderse innecesariamente, por lo que sólo se incluirán las referencias citadas
en el texto.
Los artículos deberán tener una extensión máxima de cinco cuartillas y una mínima de tres, incluyendo
tablas, figuras y bibliografía. En casos excepcionales, se podrá concertar con el editor responsable de Ciencia
UANL una extensión superior, la cual será sometida a la aprobación del Consejo Editorial.
Las figuras, dibujos, fotografías o imágenes digitales deberán ser de al menos 300 DPI.
En el caso de una reseña para nuestra sección Al pie de la letra, la extensión máxima será de dos cuartillas,
deberá incluir la ficha bibliográfica completa, una imagen de la portada del libro, por la naturaleza de la
sección no se aceptan referencias.
El artículo deberá contener claramente los siguientes datos en la primera cuartilla: título del trabajo, autor(es),
institución y departamento de adscripción laboral (en el caso de estudiantes sin adscripción laboral, referir
la institución donde realizan sus estudios), dirección de correo electrónico para contacto.

*Nota importante: todas las colaboraciones, sin excepción, serán evaluadas. Todos los textos son sometidos a revisión y los editores no se obligan a publicarlos sólo por recibirlos. Una vez aprobados, los autores aceptan la corrección de textos y la revisión de estilo para mantener criterios de uniformidad de la revista.

Todos los artículos deberán remitirse a la dirección de correo:
revista.ciencia@uanl.mx
o bien a la siguiente dirección:
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Para cualquier comentario o duda estamos a disposición de los interesados en:
Tel: (5281)8329-4236. http://www.cienciauanl.uanl.mx/
CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

�CREALTII
Diplomado de Emprendimiento Científico
enla UANL
Las universidades, a nivel global, están trascendiendo sus funciones tradicionales de investigación, enseñanza y difusión del conocimiento a un
rol más activo de creación de empresas universitarias (spin-offs) y promoción del emprendimiento
académico.

Durante la etapa de formación, los investigadores
desarrollan habilidades de emprendimiento a
través de cinco módulos con experiencias significativas de aprendizaje que incluyen temas que van
desde el entendimiento del cliente, hasta la validación de su propuesta de valor y la creación de
empresas.

Además, cabe señalar que la investigación científica, a menudo, conforma la base de productos
innovadores y es el cimiento para la creación de
nuevas industrias. Incluso se considera que
empresas universitarias derivadas de la investigación podrían contribuir de manera activa y directa
al desarrollo tecnológico y al crecimiento económico global.

Durante la etapa de acompañamiento, los investigadores llevan sesiones de mentoría durante su
proceso de validación y creación de la empresa,
acompañados de mentores académicos y empresanos.

Sin embargo, de acuerdo, a una encuesta realizada
por la revista Nature (Brody, 2017), la carencia de
habilidades de negocio es una de las principales
barreras para que los investigadores decidan
emprender con sus proyectos de investigación.
La UANL, por su parte, promueve CREALTII
(Creación de empresas de alto impacto por
investigadores), un mecanismo de impulso para
el desarrollo de spin-offs universitarias que tiene
como propósito brindar a los investigadores
herramientas que les permitan desplegar el conocimiento desarrollado en un modelo comercial
rentable y escalable.
CREALTII cuenta con dos etapas: una de formación y otra de acompañamiento.

Los mentores académicos son profesores de la
misma UANL que se desempeñan de manera
exitosa en diversas áreas del conocimiento relativas al desarrollo de los proyectos de emprendimiento que se estarán trabajando durante el
programa.
Los mentores empresarios son personalidades
importantes en el ecosistema empresarial que, sin
duda alguna, conocen ampliamente los temas de
negocios y que pueden compartir sugerencias y
opiniones trascendentales.
CREALTII es un proyecto que, aunque en primera instancia es localizado y enfocado al contexto
de la UANL, tiene el potencial para colocarse
como referente en todo el país y se espera que
pueda escalar para lograr llevar el conocimiento a
más investigadores que tengan la inquietud de
emprender con sus investigaciones, para de esta
manera llevar a México del laboratorio a la
economía del conocimiento.

Dr. Francisco Jesús Barrera Cortinas
Director de Innovación y Emprendimiento
Coordinador del Programa
v,s,ON

UANL

UANL
CIENCIA UANL / AÑO 22, No.97 septiembre-octubre 2019

20

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SECRETARÍA DE
INVESTIGACIÓN
CIENTÍFICA Y
DESARROLLO
TECNOLÓGICO

innovacion.uanl.mx

UANL

75

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Indexada en:

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UANL

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Actualidad Iberoamericana
Indice Int ernacional de Revistas

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ÍNDICE DE REVISTAS MEXICANAS
CIENCIA
UANL / AÑO 22,
No.97 septiembre-octubre 2019
CONACYf DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA
YTECNDLÓGICA
CUIDEN
CATÁL~

ÓrnéA r'.Ar1NOAMERICA"

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                <text>La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento, de la Universidad Autónoma de Nuevo León en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. Ciencia UANL está dirigida al público abierto, con y sin preparación universitaria, a científicos, académicos, tecnólogos, investigadores y estudiantes de todas las áreas profesionales, así como a alumnos de bachillerato y secundaria interesados en aumentar sus conocimientos y fortalecer su perfil cultural.</text>
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            <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751701&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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              <text>Ciencia UANL, 2019, Año 22, No 97, Septiembre-Octubre 1</text>
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              <text>La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento, de la Universidad Autónoma de Nuevo León en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. Ciencia UANL está dirigida al público abierto, con y sin preparación universitaria, a científicos, académicos, tecnólogos, investigadores y estudiantes de todas las áreas profesionales, así como a alumnos de bachillerato y secundaria interesados en aumentar sus conocimientos y fortalecer su perfil cultural.</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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