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                  <text>CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

1

�CiENCiAUANL
Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Mtro. Rogelio Garza Rivera
Rector
Dr. Santos Guzmán López
Secretario general
Dr. Juan Manuel Alcocer González
Secretario de investigación científica y desarrollo tecnológico
Directora editorial: Dra. Patricia del Carmen Zambrano Robledo
Consejo editorial
Dr. Sergio Estrada Parra / Dr. Jorge Flores Valdés /
Dr. Miguel José Yacamán / Dr. Juan Manuel Alcocer González /
Dr. Ruy Pérez Tamayo / Dr. Bruno A. Escalante Acosta /
Dr. José Mario Molina-Pasquel Henríquez

Coordinadora editorial: Melissa Martínez Torres
Redes y publicidad: Jessica Martínez Flores
Diseño: Mónica Lozano
Correctora de inglés: Mónica L. Balboa

Corrección: Luis Enrique Gómez Vanegas
Asistente administrativo: Claudia Moreno Alcocer
Portada: Francisco Barragán Codina
Webmaster: Mayra Silva Almanza
Diseño de página web: Rodrigo Soto Moreno

Ciencia UANL Revista de divulgación científica y tecnológica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Año 24, Nº 105,
enero-febrero de 2021. Es una publicación bimestral, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección
de Investigación. Domicilio de la publicación: Av. Manuel L. Barragán 4904, Campus Ciudad Universitaria, Monterrey, N.L.,
México, C.P. 64290. Teléfono: + 52 81 83294236. Directora editorial: Dra. Patricia del Carmen Zambrano Robledo. Reserva
de derechos al uso exclusivo No. 04-2013-062514034400-102. ISSN: 2007-1175 ambos otorgados por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor, Licitud de Título y Contenido No. 16547. Registro de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad
Industrial: 1437043. Impresa por: Serna Impresos, S.A. de C.V., Vallarta 345 Sur, Centro, C.P. 64000, Monterrey, Nuevo León,
México. Fecha de terminación de impresión: 4 de enero de 2021, tiraje: 2,500 ejemplares. Distribuido por: la Universidad
Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección de Investigación.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente reflejan
la postura del editor de la publicación.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de este número.
Publicación indexada al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, LATINDEX, CUIDEN, PERIÓDICA, Actualidad
Iberoamericana, Biblat.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2021
revista.ciencia@uanl.mx

2

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

COMITÉ ACADÉMICO

COMITÉ DE DIVULGACIÓN

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Lourdes Garza Ocañas

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Gloria María González González

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Ma. Aracelia Alcorta García

CIENCIAS NATURALES
Dr. Sergio Moreno Limón

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dra. María Julia Verde Star

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dr. Hugo Bernal Barragán

CIENCIAS NATURALES
Dr. Rahim Foroughbakhch Pournavab

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Nora Elizondo Villarreal

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Veronika Sieglin Suetterlin

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Blanca Mirthala Taméz

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. María Idalia del Consuelo Gómez de la Fuente

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. Yolanda Peña Méndez

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Carlos Gilberto Aguilar Madera

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Héctor de León Gómez

�32
SECCIÓN
ACADÉMICA

6

33

EDITORIAL

8
Presa La Juventud:
un sitio potencial
para la observación
de aves
Marilyn Castillo-Muñoz, Jorge Leonardo
Guzmán-Hernández,
Lidia R. Salas-Cruz

48
IN MEMORIAM

Fenología reproductiva de
Mammillaria heyderi Muehlenpf.
y Mammillaria
sphaerica A. Dietr.
en Montemorelos,
Nuevo León, México.

OPINIÓN

El Jardín Botánico
Efraím Hernández Xolocotzi en el contexto
de la conservación de
la biodiversidad
César Cantú Ayala, Fernando González Saldívar, José Uvalle Sauceda,
Carlos Ramírez
Martínez, Humberto
González Rodríguez

25

EJES

Cambios de usos de
suelo y vegetación en
cuencas hidrográficas
de Nuevo León, México
Mario Alberto García
Aranda, José Isidro Uvalle
Sauceda, César Martín
Cantú Ayala, Fernando
Noel González Saldívar,
José Guadalupe Marmolejo Monsiváis

38

Agave espadín
(Agave striata
Zucc.) un posible recurso para
las comunidades
ixtleras de Nuevo
León
Gretta Rebeca
Núñez Guzmán, Jorge Luis Hernández
Piñero, Alejandra
Rocha Estrada,
Rahim Foroughbakhch Pournavab,
Sergio Moreno
Limón

CIENCIA
DE FRONTERA
Construyendo
mentes críticas
y disciplinadas.
Entrevista a la
doctora Alejandra
Quintanar Isaías

Ortega y Soberón.
In memoriam a
dos paladines de la
ciencia mexicana
Hugo Alberto Barrera Saldaña

Gilberto Carlos García Leal, Fernando
González Saldívar,
César Cantú Ayala,
José I. Uvalle Sauceda

16
CIENCIA Y
SOCIEDAD

44

María Josefa Santos
Corral

64

58

CIENCIA
EN BREVE

SUSTENTABILIDAD
ECOLÓGICA
Las energías renovables en el
marco de la sustentabilidad
Pedro César Cantú-Martínez

70

COLABORADORES

�EDITORIAL

105

difusión y el acceso universal a este conocimiento, y que se involucre a las comunidades locales.

Marco Antonio Alvarado Vázquez*

México, por su ubicación geográfica, su compleja topografía, su forma y
tamaño, presenta una enorme diversidad de ecosistemas y nichos ecológicos que albergan 12% de la diversidad
biológica mundial, por lo cual nuestro
país es reconocido como país megadiverso. Por otra parte, su riqueza cultural no es menos impresionante y es
reconocida a nivel mundial, en ella se
mezclan los periodos prehispánico,
colonial y moderno, manifestándose,
entre otros aspectos, en la gastronomía, tradiciones, costumbres, lenguas
vivas y expresiones artísticas.
A nivel mundial, desde hace décadas hay un creciente interés para estudiar la forma en que los humanos nos
relacionamos con la naturaleza, y desde 1977 se estableció la Sociedad Internacional de Etnobiología. En México,
en 1993, se creó la Asociación Etnobiológica Mexicana, con el objetivo
de promover, impulsar y fortalecer la
investigación, docencia y divulgación
del conocimiento etnobiológico.

6

Desafortunadamente, tanto la diversidad biológica del país, así como
mucha de la riqueza cultural e histórica, se están perdiendo o degradando, por lo que urge tomar acciones
que promuevan la conservación y la
recuperación de ecosistemas, comunidades, especies y conocimientos de
valor histórico y cultural relacionados
con el uso, conservación y aprovechamiento de los recursos naturales.
Además de esto, la actual degradación
ambiental, debida principalmente a
la explosión demográfica, contaminación ambiental y extracción excesiva de recursos naturales, exige la implementación inmediata de medidas
para revertir sus efectos y propiciar la
conservación de la biodiversidad y los
servicios ambientales que brinda a la
humanidad.
Haciendo eco de esta necesidad
de conservación de la riqueza biocultural, en 2019, el Conacyt presentó
una convocatoria para impulsar el
establecimiento de una Red Nacional
de Jardines Etnobiológicos, en la que
se busca que cada uno de los estados
del país cuente con espacios donde se
conserven especies de flora y fauna
vivas locales y regionales, nativas y
cultivadas o útiles; se resguarde el conocimiento relativo a ellas; se recuperen y se visibilicen los conocimientos
etnobiológicos locales y regionales y
aquellos relacionados con la riqueza
biocultural de México; se promueva la

* Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: marco.alvaradovz@uanl.edu.mx

La Etnobiología es una ciencia multidisciplinaria con profundas raíces
en la Botánica, la Zoología, la Micología y la Antropología. Nos presenta y
analiza con rigor científico la historia
de los saberes ancestrales y contemporáneos acerca de la relación del ser
humano con la naturaleza, particularmente las plantas, los animales y los
hongos.

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

La Universidad Autónoma de Nuevo
León, comprometida con la conservación de la biodiversidad de nuestro país
y de los saberes culturales ancestrales relacionados con el uso y aprovechamiento de los recursos naturales, respondió a
esta convocatoria proponiendo la creación de un jardín etnobiológico regional
con dos sedes, centro y sur del estado. En
esta propuesta participa un equipo multidisciplinario de casi 20 investigadores
de las facultades de Agronomía, Ciencias
Biológicas y Ciencias Forestales. La visión
de estos jardines es que sean espacios plurifuncionales, donde además de albergar
diversidad biológica regional para el conocimiento de la población en general,
sean también espacios que incluyan, entre otras cosas: a) bancos de germoplasma para conservación ex situ de especies
vegetales, b) colecciones de plantas y
animales adecuadamente preservados;
c) biblioteca con información etnobiológica en diferentes medios y formatos (físicos y electrónicos); d) espacios donde se
propaguen especies nativas que pueden
utilizarse en planes de reforestación o
restauración ecológica, y e) espacios para
investigación, formación de recursos humanos y para la difusión y divulgación
del conocimiento etnobiológico local, regional y del país.
Confiamos en que en los próximos
años estos espacios crezcan y se consoliden para garantizar la conservación de la
riqueza biocultural de México, contribuyan al desarrollo sustentable y que estos
conocimientos, saberes ancestrales y tradiciones, puedan transmitirse a la sociedad y las futuras generaciones.
CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

7

�Ciencia y sociedad

CIENCIA Y SOCIEDAD

Presa La
Juventud:

de las aves y de los sitios que visitan.
Además, este segmento de observadores “obsesionados” tiende a buscar especies raras y, por lo regular,
mantienen listados de las aves que
han visto durante toda su vida (McFarlane, 1994; Hvenegaard, 2002).

un sitio potencial para
la observación de aves
La observación de aves o birdwatching es una actividad basada en la
naturaleza que consiste en observar
e identificar las aves silvestres dentro
de sus hábitats naturales. Esta actividad ofrece múltiples beneficios ya
que despierta la curiosidad entre los
habitantes por el entorno natural,
proporciona una herramienta para
la educación ambiental, ayuda al
bienestar físico y mental y promueve la conservación de la naturaleza. Además, la observación de aves
es una actividad recreativa que se
vuelve turística cuando el observador se traslada a los lugares idóneos
para avistar y fotografiar las aves que
más le interesan. Se ha clasificado a

8

los observadores de aves con base
en cuántos viajes de observación de
aves realizan al año, en sus habilidades de identificación o el interés en
la actividad, incluyendo cuatro categorías: casuales, novatos, intermedios y avanzados (McFarlane, 1994;
Hvenegaard, 2002; Scott et al., 2005).
En general, los observadores casuales y novatos tienen un bajo nivel
de habilidad y experiencia, motivados por el gusto por la naturaleza y
su deseo de mejorar sus habilidades
para observar aves. Por otra parte, los
observadores intermedios y avanzados cuentan con un mayor nivel de
habilidad y compromiso, motivados
principalmente por la conservación

Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: marilyn.castillom@gmail.com

Marilyn Castillo-Muñoz*, Jorge Leonardo GuzmánHernández*, Lidia R. Salas-Cruz*

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

Diversos estudios han demostrado que la observación de aves y
experiencias recreativas basadas en
la vida silvestre representan un recurso importante para las conductas
proambientales (por ejemplo, disminución en el consumo de recursos,
la reutilización de productos, excursiones amigables con la naturaleza),
debido a su aceptación entre el público y su facilidad de obtener experiencias directas con la naturaleza
(Kaplan, 2000; Ehrlich y Kennedy,
2005; Nisbet et al., 2009; Cooper et
al., 2015). Sin embargo, estas experiencias basadas en vida silvestre
también pueden llevar a conductas
inapropiadas y ocasionar un impacto negativo sobre los sitios en donde
se realiza la actividad, incluyendo la
perturbación a las aves silvestres por
el uso de grabaciones o por acerca-

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

miento inadecuado, el incremento
de depredación de nidos, contaminación y destrucción del hábitat por
parte del visitante o fugas económicas de las comunidades que se visitan
(Sekercioglu, 2002; Gill, 2007; Karp y
Root, 2009; Kronenberg, 2014; Huhta
y Sulkava, 2014). Desde el observador
novato hasta el más experimentado,
tienen un impacto sobre las poblaciones de aves silvestres. Por estas razones, es necesario que se informe a
los visitantes sobre los impactos que
ocasionan a las aves durante su visita
y contar con guías entrenados que
realicen dicha actividad de una manera ética y responsable con el fin de
reducir los impactos negativos sobre
las aves (Corre et al., 2013).
Adicionalmente, el potencial de
la observación de aves para proveer
recursos económicos merece ser reconocido e implementado como una
estrategia de desarrollo económico
que permita proteger los espacios
naturales (Cagan y Sekercio, 2002).
En 2016, alrededor de 4.1 millones de
personas en los Estados Unidos realizaron observación de aves desde casa,

9

�CIENCIA Y SOCIEDAD

en reservas naturales o en viajes, y tan
sólo en ese año se registró un ingreso
de 75.9 mil millones de dólares debido
a la observación de aves y fotografía
de fauna silvestre, con gastos relacionados a la transportación, alimentación, equipo fotográfico y de observación (U.S. Fish and Wildlife Service,
2016). En México, el aviturismo no se
ha logrado explotar de manera adecuada por falta de conocimientos, capacitación y apoyo. En 2006 se estimó
que alrededor de 78,820 observadores
de aves, principalmente extranjeros,
dejaron una derrama económica
al país de $23.9 millones de dólares
(Cantú y Sánchez, 2011). En algunos
estados del país se ha realizado la
inversión que permite el desarrollo
ecoturístico y se ha evaluado el impacto económico que tiene la observación de aves (García de la Puente y
Cruz, 2014; Revollo-Fernández, 2015;
Galicia et al., 2018). Por ejemplo, en el

municipio Los Cabos, en Baja California Sur, se realizó un análisis sobre la
inversión local comparada con la ganancia esperada, y se encontró que el
gasto promedio diario de un aviturista
oscila entre los 80 y 200 dólares y que,
aunado a una captación adecuada,
este ingreso representaría una derrama económica importante para las
comunidades del municipio (García
de la Puente y Cruz, 2014). Si bien el
aviturismo ha traído consigo beneficios económicos para algunos estados de la república, en Nuevo León las
actividades recreativas basadas en la
observación de naturaleza aún se encuentran en desarrollo. Actualmente,
en el estado se encuentran algunos
guías privados, así como grupos independientes que ofrecen actividades
basadas en la naturaleza, incluyendo
a Kingfisher-Birdwatching Nuevo
León, Cerro Grande Natura and City
Tours y Abeja y Planta.

A principios del siglo XX surgieron los primeros viajes para observar
aves en México, los cuales fueron
realizados por estadounidenses que
financiaron sus expediciones por
medio de colecta de especímenes
para investigación científica. Más
adelante surgieron los primeros observadores de aves mexicanos en
diferentes estados de la república, y
no fue hasta la segunda mitad del siglo XX que hubo un incremento exponencial en la observación de aves
en México, debido en gran parte a la
publicación de libros relacionados y
las visitas guiadas (Gómez de Silva
y Alvarado-Reyes, 2010). Además,
desde hace más de tres décadas se
han creado asociaciones locales de
observadores de aves, como el Club
de Observadores de Aves del Noreste, en Monterrey, Nuevo León. Otro
avance importante en la historia de
la observación de aves en México es

el uso de plataformas de ciencia ciudadana, a través de las
cuales el público puede involucrarse, colectar y aportar
una cantidad importante de datos a través de numerosas
localidades y por periodos prolongados de tiempo (Bonney et al., 2009). De esta manera, plataformas como eBird
proporcionan un servicio a los observadores de aves y
permite que sus registros formen parte de un conjunto
de datos que pueden ser usados con fines científicos y de
conservación. A la fecha, en la plataforma Naturalista se
han reportado alrededor de 176,615 observaciones, con
7,760 especies de flora y fauna en el estado (Naturalista,
2020), mientras que la aportación de registros realizados
por observadores de aves en eBird ha aumentado a 466
especies el listado avifaunístico para Nuevo León (eBird,
2020).
La Presa La Juventud es un sitio donde se realizan
actividades al aire libre como la pesca deportiva y convivencia familiar. Asimismo, este sitio ha atraído la atención
de observadores de aves, fotógrafos y público en general
que disfruta de la observación de la naturaleza. Debido al
interés del público sobre la biodiversidad y su participación a través de plataformas de ciencia ciudadana, se han
registrado más de 760 observaciones en Naturalista y 242
especies de aves en la plataforma eBird. Dichos registros
han convertido a la Presa La Juventud en un gran sitio
de interés para la observación de aves en Nuevo León,
incrementando el potencial que tiene este sitio para realizar dichas actividades de educación y concientización
ambiental. Desde 2001, actividades como la observación
de aves y la fotografía de naturaleza se han realizado en el
sitio a través de visitas regulares del Club de Observadores
de Aves del Noreste (Coane), talleres y recorridos guiados
por Kingfisher-Birdwatching Nuevo León, así como visitas ocasionales de observadores de aves independientes y
naturalistas entusiastas. Además, en 2017 se realizó un recorrido guiado para observar aves en la Presa La Juventud
organizado por Royal Flycatcher Birding Tours &amp; Nature
Photography con más de 20 asistentes extranjeros como
parte del Rio Grande Valley Birding Festival de Texas. De
acuerdo con la información disponible en eBird, hasta la
fecha se han publicado 401 listas de aves en dicha plataforma y aproximadamente 60 usuarios han contribuido
con sus observaciones al listado general de la avifauna del
sitio. De esta manera, la Presa La Juventud se ha convertido en un “hotspot” para observadores de aves intermedios y avanzados que buscan aumentar sus listados de
aves y especies raras, y en menor frecuencia es utilizado
por observadores de aves novatos que disfrutan de la actividad y desean mejorar sus habilidades.
Imagen: Marilyn Castillo.

Imagen: Leonardo Guzmán.

10

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

11

�CIENCIA Y SOCIEDAD

En la Presa La Juventud se pueden observar especies de aves residentes como carpintero cheje
(Melanperes aurifrons), carbonero
cresta negra (Baeolophus atricristatis), garza blanca (Ardea alba),
correcaminos norteño (Geococcyx
californianus), cardenal rojo (Cardinalis cardinalis), rascador oliváceo

la abundancia, durante los meses de
septiembre y octubre se registraron
más de 3,000 individuos, mientras
que durante los meses de verano (junio, julio y agosto) se registraron menos de 1,000 individuos (figura 2b).
Los órdenes más representativos de
acuerdo con el número de especies
son Passeriformes (aves de percha),
Charadriiformes (aves playeras) y
Anseriformes (patos y parientes)
(figura 2c). Además, la Presa La Juventud ofrece a los distintos tipos de
observadores de aves la oportunidad
de observar una gran variedad de
especies de interés, desde las más comunes y fáciles de identificar hasta
las más raras y difíciles de encontrar
en Nuevo León.

(Arremonops rufivirgatus), o martín pescador de collar (Megaceryle
torquata), aunque también es posible observar especies migratorias
que utilizan este hábitat como sitio
de anidación como el colorín siete
colores (Passerina ciris) y el cuclillo pico amarillo (Coccyzus americanus) (figura 1).

Por ejemplo, para un novato que
comienza en esta actividad es posible
que durante sus primeras salidas observe entre 20 y 60 aves que son fáciles de identificar y observar, ya que
muchas de estas especies son llamativas por su color o su canto. Para un
observador de nivel intermedio que
ya tiene más experiencia realizando
la actividad, es posible que observe
entre 40 y 120 especies que sean de
su interés durante sus visitas al sitio,
ya sea para agregarlas a su listado
personal o mejorar sus habilidades
como observador y fotógrafo de aves.
Finalmente, para los observadores
más avanzados que buscan las “especialidades” del estado y que desean
agregar especies raras a sus listados
personales, pueden visitar la Presa
La Juventud para observar entre 20 y
40 especies que son de potencial interés para ellos (figura 2d).

Figura 1. Aves observadas en la Presa de la Juventud, Marín, Nuevo León. (A) correcaminos norteño (Geococcyx californianus); (B) colorín
siete colores (Passerina ciris); (C) tecolote del Este (Megascops asio); (D) cuclillo pico amarillo (Coccyzus americanus); (E) monjita americana
(Himantopus mexicanus); (F) martín pescador de collar (Megaceryle torquata) (imágenes: A y C, Marilyn Castillo-Muñoz; B, D, E y F, Jorge
Leonardo Guzmán-Hernández).

Además, la Presa La Juventud
cuenta con registros de aves raras
o poco comunes para Nuevo León
que resultan muy interesantes para
los observadores más experimentados, incluyendo muchas especies de
aves acuáticas como el pato coacoxtle (Aythya valisineria), mergo cresta
blanca (Lophodytes cucullatus), playero pectoral (Calidris melanotos),
playero zancón (Calidris himanto-

12

pus), achichilique pico amarillo (Aechmophorus occidentalis), falaropo
pico largo (Phalaropus tricolor),
cigüeña americana (Mycteria americana) y espátula rosada (Platalea
ajaja).
De acuerdo con los datos disponibles en eBird, entre 2017 y 2019 se
subieron a la plataforma 67 listados,
registrando 21,876 individuos y 205

especies de aves, lo cual representa
casi 85% del total de la avifauna registrada para la Presa La Juventud. En
general, durante todo el año es posible observar al menos 70 especies o
incluso más de 100 especies durante
los picos migratorios, con excepción
de junio y julio que muestran una
disminución considerable en la riqueza de especies con respecto a los
demás meses (figura 2a). En cuanto a

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

Imagen: Leonardo Guzmán.

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

13

�CIENCIA Y SOCIEDAD

REFERENCIAS

Figura 2. Distribución de la abundancia y riqueza de especies de la Presa La Juventud en el periodo comprendido entre 2017 y 2019. (A) Riqueza
de especies y (B) abundancia a lo largo del ciclo anual. (C) Órdenes de la clase Aves ordenados de mayor a menor número de especies. (D)
Número de especies potencial de acuerdo al nivel de experiencia del observador de aves (novato, intermedio o avanzado).

Cabe resaltar que la gran mayoría de los avistamientos de aves raras
se han realizado durante eventos
migratorios, siendo la migración de
otoño/invierno la mejor época para
visitar la Presa con el fin de registrar la mayor cantidad de especies
de aves y encontrar aves raras que
añadir al listado personal de los observadores de aves. Considerando lo
anterior, una regulación adecuada en
la Presa La Juventud y una constante

14

promoción de la observación de aves
como actividad turística en Nuevo
León puede permitir el desarrollo
del aviturismo que aproveche los beneficios de este sitio de manera sustentable, estableciendo espacios para
la educación ambiental, generando
empleos a nivel local y que al mismo
tiempo promueva la conservación
de las aves y sus hábitats.

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

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Wildlife-Associated Recreation. Disponible en: https://
www.fws.gov/wsfrprograms/subpages/nationalsurvey/
nat_survey2016.pdf

15

�OPINIÓN

Opinión

El Jardín Botánico Efraím
Hernández Xolocotzi en el
contexto de la conservación de la
biodiversidad
César Cantú Ayala*, Fernando González Saldívar*,
José Uvalle Sauceda*, Carlos Ramírez Martínez**,
Humberto González Rodríguez*

mático (MEA, 2005). Esta situación
dio origen a diversas iniciativas para
proteger la biodiversidad. A nivel
mundial, en 2002 se publicó la Estrategia Mundial para la Conservación
de Especies Vegetales, la cual incluyó objetivos y metas encaminadas
a su conservación, teniendo como
horizonte temporal 2020. En esta
estrategia se les consideró como las
instituciones más importantes para
llevar a cabo la conservación ex situ
de la diversidad de especies vegetales, lo que permitió que su número a
nivel global se duplicara en la primera década del presente siglo (Crane
et al., 2009; Sharrock, 2012). Entre las

metas propuestas en esta Estrategia,
destaca la relacionada con éstos, ésta
plantea que se debería conservar por
lo menos 75% de las especies vegetales amenazadas en colecciones ex
situ, preferentemente en el país de
origen, por lo menos 20% de las especies está disponible para programas de recuperación y restauración
(AICJB, 2001). En tanto que a nivel
nacional, en 2012 se publicó la Estrategia Mexicana para la Conservación
Vegetal, con el objetivo de incidir en
las causas directas e indirectas del
deterioro de la diversidad vegetal y
detener su degradación y pérdida, así
como favorecer las buenas prácticas

El Jardín Botánico Efraím Hernández Xolocotzi (JB-EHX),
de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, fue fundado en 1986 por el Dr.
Glafiro José Alanís Flores; lleva el nombre del ilustre botánico tlaxcalteca, considerado el padre de la Etnobotánica
en México (figura 1). Las primeras acciones para establecerlo en el Campus Linares de la UANL, en el municipio
de Linares, Nuevo León, empezaron a principios de la
década de 1980, coincidiendo con el inicio de los trabajos
para crear la Asociación Mexicana de Jardines Botánicos,
A.C., establecida formalmente en 1985 (Rodríguez-Acosta,
2000; Caballero, 2012). Mientras que, en el plano internacional, en 1987 fue creada la organización Botanic Gardens Conservation International (BGCI, por sus siglas en
inglés), para vincular los jardines botánicos del mundo
en una red global para la conservación de las plantas, que
actualmente reúne a más de 600 jardines de este tipo en
más de 100 países. A dicha asociación está adscrito el JBEHX (Rodríguez-Acosta, 2000).

respecto a la conservación y el uso
sustentable. Entre sus metas para
fortalecer las acciones de conservación y representación de especies
vegetales en jardines botánicos, se
planteó que para 2020, 80% de las
especies vegetales bajo alguna categoría de riesgo de la NOM-059-SEMARNAT-2010 estuvieran representadas y conservadas (Conabio, 2012;
Conabio-Conanp-Semarnat, 2008).
Los jardines botánicos ganan
cada día mayor importancia como
instrumentos de conservación, ya
que, actualmente, el número de especies vegetales extintas registradas es
el doble que el de mamíferos, aves y
anfibios juntos. Una evaluación realizada a nivel global a miles de especies
muestra que una de cada cinco (22%)
especies de plantas está amenazada
de extinción, en su mayoría en zonas
tropicales (WWF, 2020).

El origen del JB-EHX se inscribe en la tendencia global
que buscaba contrarrestar los efectos del deterioro ambiental ocasionado por las actividades humanas, precursoras de la deforestación, el aprovechamiento excesivo de
recursos naturales, la introducción de especies exóticas
invasoras, la contaminación ambiental y el cambio cli* Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: cantu.ayala.cesar@gmail.com

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17

�OPINIÓN

especies de plantas superiores, lo
que representa el mayor reservorio
de la diversidad vegetal fuera de sus
hábitats naturales, y cuentan con
los conocimientos técnicos necesarios para la conservación de esta
importante fuente de germoplasma
(Oldfield y McGough, 2007; Crane et
al., 2009). A nivel global, juegan un
importante papel para la conservación ex situ de especies (Wyse y Sutherland, 2000). Un análisis de 445
principales jardines botánicos del
mundo mostró que se han cultivado
80,070 especies vegetales, de las cuales 8,823 eran especies en riesgo de
extinción en la Lista Roja de la UICN
(Crane et al., 2009).

El primer jardín botánico del
que se tiene conocimiento fue creado, en el año 320 a.n.e. por Teofrasto en Atenas, Grecia. Éste albergó
principalmente plantas medicinales y comestibles de la zona del Mediterráneo (Gerald y Gerald, 2015).
Para el siglo X se tiene registro que
en China y Egipto existían para estudiar plantas medicinales. El más
antiguo del mundo se encuentra en
la Universidad de Padua en Italia, y
se ha mantenido activo de manera
ininterrumpida desde su creación
en 1545 (Huang, 2011).
En México, los precursores de
los actuales jardines botánicos se
encontraban en el imperio Azteca,
como lo consignan los escritos de
relación hechos por los conquistadores españoles. No fue sino hasta
1788 que se estableció el Real Jardín
Botánico de México, así como la primera cátedra de botánica del país,
impartida en la Real y Pontificia
Universidad de México, heredera
institucional de la UNAM (Vovides
et al., 2010). En el país existen 51 jardines botánicos en 14 estados de la
república mexicana, de los cuales,
40 se encuentran adscritos a la Asociación Mexicana de Jardines Botánicos (Vovides et al., 2013; AMJB,
2019).

El JB-EHX cubre una superficie
de 6.2 hectáreas y actualmente cuenta con una colección de más de 3 mil
plantas de 75 especies de cactáceas
y plantas suculentas, de las cuales,
20 se encuentran en riesgo de extinción (NOM-059-SEMARNAT-2010).
Tiene registro como Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida
Silvestre (PVSNL-UMA-IN-1270-NL),
por lo que está oficialmente acreditado para favorecer la conservación
de la biodiversidad.
La misión del JB-EHX es contribuir a la conservación de la flora
silvestre regional, a través de la investigación, docencia y extensión
cultural para promover su aprovechamiento sostenible. Los objetivos
que persigue son los siguientes:

Originalmente, sirvieron para el
estudio de plantas medicinales y comestibles. No fue sino hasta mediados del siglo XX que se consideró la
conservación de las especies silvestres dentro de sus objetivos (Prance,
2010). Se estima que existen más de
3 mil jardines botánicos en 148 países, los cuales mantienen colecciones de, aproximadamente, 100 mil

18

a) Representar la diversidad de especies vegetales del noreste de
México en colecciones de plantas
vivas, principalmente de especies
xerófilas.

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19

�OPINIÓN

b) Propiciar la investigación de la
flora regional para mejorar el conocimiento sobre su ecología y
fomentar su aprovechamiento
sostenible.
c) Apoyar cursos universitarios de
Botánica, Ecología y los relacionados con el manejo de los recursos
naturales.
d) Fungir como reservorio de germoplasma de especies vegetales, principalmente de las catalogadas en
riesgo de extinción.
e) Contribuir a la divulgación del conocimiento sobre la importancia
de la flora regional, a través de programas de educación ambiental.
En México, de acuerdo con la Norma Oficial Mexicana (NOM-059-SEMARNAT-2010), al menos 987 de las
más de 22,000 especies de plantas

mexicanas se encuentran en una de
las cuatro categorías de riesgo de extinción, de las cuales, 287 se encuentran representadas en alguna ANP de
México (Caballero, 2012; Martínez et
al., 2012; Conabio-PNUD, 2019). En 20
de los 40 jardines botánicos adscritos
a la Asociación Mexicana de Jardines
Botánicos, entre los que se encuentra
el JB-EHX, tienen entre sus colecciones 4,868 especies vegetales de México, de las cuales, 446 están en riesgo
de extinción según la NOM-059-SEMARNAT-2010 (Conabio-PNUD, 2019)
(figura 2).
Los 2,500 principales jardines
botánicos del mundo fueron establecidos después de 1950 (Crane et
al., 2009). A nivel nacional, la Asociación Mexicana de Jardines Botánicos
agrupa 51 jardines en 14 estados del

ambiental y a la creación de consciencia sobre la protección y cuidado de la
biodiversidad entre la población (Kevin et al., 2016; IABG, 2020). El JB-EHX
ha sido un referente demostrativo
para especialistas y público en general
que desean conocer las especies vegetales de la región. Entre éstos, destacan los grupos de alumnos de todos
los niveles escolares. En 2018 se inició
un proyecto de educación ambiental
para lo cual se estableció un programa de trabajo con la Unidad Regional
No. 7 de la Secretaría de Educación
de Nuevo León, que agrupa cuatro
municipios, con un total de 1,798 profesores que atienden 28,720 alumnos
en 571 planteles educativos, de preescolar, primaria, secundaria y educación especial. En este programa participan los estudiantes de semestres
avanzados de la Facultad de Ciencias
Forestales de las ingenierías Forestal y
Manejo de Recursos Naturales, como
instructores y guías de los recorridos
en el jardín botánico. A la fecha se
han recibido numerosos grupos de
estudiantes a los que se han impartido conferencias sobre la importancia
del cuidado del ambiente, abordando
temas especiales sobre el manejo sustentable de los recursos naturales y el
manejo de residuos sólidos urbanos,
así como la visita guiada al JB-EHX.

país (AMJB, 2020), lo que demuestra
la importancia que han tenido estos
instrumentos de conservación como
elementos clave en los esfuerzos para
conservar la biodiversidad, debido a
que en ellos se registran las floras locales, regionales o nacionales; se evalúan las amenazas para las especies
y sus poblaciones; se implementan
programas educativos para profesionales y público en general, y se genera
conciencia social sobre los impactos
humanos en la diversidad de las plantas (Vovides et al., 2013).
A nivel mundial, los jardines botánicos reciben alrededor de 250 millones de visitantes al año, 70 millones
corresponden a los registrados en los
Estados Unidos de América, Canadá
y México, por lo que contribuyen de
manera significativa a la educación

En el JB-EHX se desarrollan diversos estudios sobre la Biología y
Ecología de las especies vegetales de
la región, abordando temas de fenología, polinizadores, depredadores
y nodricismo. Estas investigaciones
son realizadas principalmente por
tesistas de nivel licenciatura y posgrado de la FCF y de otras instituciones de educación superior del país.
En cuanto a la docencia, el JB-EHX
es un espacio para el análisis de las
implicaciones prácticas del establecimiento y manejo como UMA (Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre) de un jardín
botánico.

20

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21

�OPINIÓN

El banco de germoplasma del
JB-EHX cuenta actualmente con 1.4
millones de semillas de 34 especies
xerófitas, sin embargo, las zonas áridas
y semiáridas de México albergan alrededor de 7,000 especies vegetales, de
las cuales 3,000 son endémicas, por lo
que, en ese sentido, queda mucho trabajo por hacer (Conabio-PNUD, 2019).
En México, a través del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), se está impulsando la creación de
jardines etnobiológicos con el apoyo
del gobierno federal, teniendo como
meta establecer, al menos, un jardín etnobiológico en cada una de las entidades federativas. Esta iniciativa federal
obedece a la tendencia mundial para
promover el estudio interdisciplinario
de las relaciones de plantas y animales
con culturas humanas, incluidas las relaciones pasadas y presentes entre los
pueblos y el medio ambiente.
Las facultades de Ciencias Biológicas, Agronomía y Ciencias Forestales
de la UANL realizan, de manera conjunta, el proyecto “Fortalecimiento de
las capacidades de los jardines etnobiológicos de Nuevo León para promover
la conservación, investigación, docencia y divulgación científica de la biodiversidad regional”, con fondos del Conacyt (Fordecyt/03SE/2020/02/14-04;
clave: 304982), con el objetivo de ampliar las colecciones vivas a otros grupos de organismos en el JB-EHX para
estudiar la manera en que los seres

22

humanos nos relacionamos con éstos,
a fin de analizar alternativas de aprovechamiento sostenible de los recursos
naturales. Para tal efecto, se implementarán sitios para la atracción y exhibición de las especies faunísticas de la
región, a través del establecimiento de
comederos y abrevaderos para registrar a las especies de vertebrados terrestres (principalmente reptiles, aves
y mamíferos) e insectos polinizadores.
Asimismo, se ampliará la colección de
plantas vivas, incluyendo plantas medicinales, comestibles, especies de los
géneros Agave y Yucca, y un arboretum de especies xerófilas, además de
habilitar espacios con las comunidades vegetales representativas de la región: matorral espinoso tamaulipeco y
matorral submontano para mostrar a
los visitantes su composición florística,
características estructurales y servicios
ambientales que brindan a la sociedad,
lo que fortalecerá el programa de educación ambiental que realiza la FCFUANL para promover el cuidado del
ambiente.
La pandemia de COVID-19 provocada por el virus SARS-COV-2, cuyo
origen es zoonótico, está vinculada a
acciones humanas que degradan el
ambiente como la deforestación y el
uso inadecuado de especies de fauna
silvestre para fines alimentarios y medicinales. Esta enfermedad ha ocasionado una crisis económica global sin
precedentes que exige a la sociedad
y gobiernos mejorar la forma en que
nos relacionamos con la naturaleza y

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

Figura 1. Recorrido inaugural del Jardín Botánico Efraím Hernández Xolocotzi en septiembre
de 1986 (en la imagen, el Dr. Hernández Xolocotzi acompañado por el Dr. Glafiro José Alanís
Flores).

Figura 2. Vista aérea del Jardín Botánico Efraím Hernández Xolocotzi de la Facultad de Ciencias Forestales de la UANL, localizado en el municipio de Linares, N.L.

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aprovechamos los recursos naturales.
Es evidente la necesidad de revisar el
actual paradigma de desarrollo y de
valoración de la naturaleza. No obstante que 75% de la superficie terrestre ha
sido alterada significativamente por
acciones humanas, y 66% de la superficie oceánica está experimentando
múltiples impactos debidos a la pesca,
la contaminación y los cambios químicos por acidificación, los sistemas sustentadores de vida que conforman el
sector primario de la economía que incluyen la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, representen sólo 4.1%
del PIB, mientras que el sector terciario
de la economía, que incluye los servicios de telecomunicaciones y turismo,
significan 61% del PIB mundial, lo que
resulta totalmente ilógico, considerando la cada vez más escasa condición
de esos recursos naturales y su importancia vital para la humanidad (World
Bank, 2020; ONU, 2020).
El 30 de septiembre de 2020, en
Nueva York, la Organización de las
Naciones Unidas realizó una reunión
cumbre con los jefes de Estado y de
Gobierno para tratar el tema “Acción
urgente sobre la biodiversidad para el
desarrollo sostenible”. En esta cumbre
se destacó la crisis que enfrenta la humanidad por la degradación de la biodiversidad y la urgente necesidad de
acelerar la acción sobre la biodiversidad para el desarrollo sostenible. También se analizó el marco de acuerdos
para la conservación de la biodiversidad posterior a 2020 que se adoptará
en la 15ª Conferencia de las Partes del
Convenio sobre la Diversidad Biológica en 2021, ahora que el decenio de las
Naciones Unidas sobre la Diversidad
Biológica 2011-2020 llega a su fin. Este
marco, y su implementación efectiva,
buscará poner a la naturaleza en el
camino de la recuperación para 2030,
para cumplir con los objetivos del desarrollo sostenible y hacer realidad
la visión de “Vivir en armonía con la
naturaleza” (ONU, 2020). Para lograr

23

�OPINIÓN

este fin, será necesario implementar
diversas estrategias de educación ambiental dirigidas a todos los sectores de
la sociedad para que los gobernantes,
empresarios y sociedad en general incorporen la vasta información técnica

disponible, desarrollada por expertos
en el manejo de recursos naturales, en
aras de alcanzar un modelo sostenible
de desarrollo que armonice las actividades productivas con la conservación
de la naturaleza. En esta coyuntura,

REFERENCIAS
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Conservación en Jardines Botánicos (BGCI). Pp. 90.
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Millennium Ecosystem Assessment (MEA). (2005). Ecosystems and Human Well-being: Biodiversity Synthesis. World
Resources Institute, Washington, DC.

24

los jardines botánicos, junto con las
áreas naturales protegidas, jugarán un
importante papel para conectar a las
personas con la naturaleza, a fin de que
internalicen que el bienestar humano
depende de los servicios ambientales
que nos brinda la biodiversidad.

Organización de Naciones Unidas (ONU). (2020). United Nations Summit on Biodiversity. Disponible en: https://www.
un.org/pga/74/united-nations-summit-on-biodiversity/
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CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

Ejes

Cambios de usos de suelo
y vegetación en cuencas
hidrográficas de Nuevo León,
México
M A R I O A L B E R T O G A R C Í A A R A N D A* , J O S É I S I D R O
U VA L L E S A U C E D A* * , C É S A R M A R T Í N C A N T Ú AYA L A* * ,
F E R N A N D O N O E L G O N Z Á L E Z S A L D Í VA R * * , J O S É
G U A D A L U P E M A R M O L E J O M O N C I VA I S * *

Nuevo León es considerado uno
de los estados más vanguardista de
México por su desarrollo industrial,
tecnológico e infraestructura, sin embargo, ha tenido un crecimiento desordenado, como lo indica el hecho
de que en la mancha urbana del área
metropolitana de Monterrey (AMM),
cuya extensión representa 1.5% de
la superficie del estado, alberga 88%
del total de los habitantes (Cantú et
al., 2013). Uno de los principales retos
que afronta el AMM es el abastecimiento de agua para sus habitantes,
por lo que resulta urgente analizar la
condición de conservación que tienen sus cuencas hidrológicas a fin de
proyectar las estrategias y acciones
necesarias para asegurar la provisión
de agua para su creciente población.
Nuevo León cuenta con catorce
cuencas hidrográficas, cinco al norte,
pertenecientes a la región hidrográfica 24 del Bravo-Conchos (A, B, C, D
y E); cinco al suroeste, en el altiplano,
pertenecientes a la región hidrográfica número 37 del río El Salado (A, B,
C, G y H); tres al este y sureste, correspondientes a la región hidrográfica 25
del río San Fernando, y una última al
sureste del estado, correspondiente

* Universidad Juárez del Estado de Durango.
** Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: jose.uvallesc@uanl.edu.mx

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

25

�EJES

a la región hidrográfica 26 del río Pánuco. Dada su extensión, además de
Nuevo León, algunas de estas cuencas
se extienden a los estados de Coahuila, San Luis Potosí, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas (INEGI, 2010a-p). Los
procesos para análisis de cambio de
uso de suelo requieren de una serie de
pasos preliminares, siendo necesario
homogenizar las distintas cubiertas y
fechas por analizar, buscando reducir
posibles discrepancias entre las clases
y usos considerados, además de igua-

lar los límites geográficos para que
las series de tiempo presenten una
misma forma, extensión y códigos de
clase.
En el presente análisis de cambio
se consideraron dos cubiertas de vegetación: la serie 1 (Inegi, 1997), creada
para interpretar vegetación de la década de 1970, y la serie 5, correspondiente a vegetación de 2009 (Inegi, 2013),
esto implica un análisis de cambios
de vegetación y usos del suelo en las 14

cuencas hidrográficas de Nuevo León
de un periodo cercano a 30 años. A
nivel país, en los últimos 30 años la
expansión de zonas urbanas ha afectado los ecosistemas naturales, siendo
mayor, incluso, que la actividad agropecuaria, llegando a una tasa de 7.4%
anual, mientras que la de expansión
de uso agrícola es de 0.8% anual. Se
estima además que el país conserva
solamente 50% de la cobertura de sus
comunidades naturales (Sarukán et
al., 2009).

USO DE SUELO Y VEGETACIÓN
DE LAS SERIES 1 Y 5
Este análisis geográfico de escala regional incluye las catorce cuencas hidrográficas de Nuevo León hasta fuera de sus
límites políticos. La serie I contabiliza hasta 72 distintas comunidades vegetales agrupadas en 28 tipos de vegetación,
36 de estas comunidades o 19 tipos de vegetación se encontraban ya en condición secundaria y se reconocen hasta 14
usos de suelo agrupados en siete usos generales. En la figura 1 se observa el mapa generalizado de vegetación y usos
del suelo, en color verde intenso se identifica la vegetación
natural primaria con 15’811,922 ha, en color verde claro se
representa la condición secundaria de la vegetación con
3’070,918 ha, en azul los cuerpos de agua y en rojo se mues-

ANÁLISIS DEL CAMBIO
ENTRE LA SERIE 1 Y LA
SERIE 5
El análisis de cambio de uso del suelo efectuado entre las
series 1 y 5 de la región marca una reducción de 11% de la
vegetación natural (2’594,817 ha) y un incremento de 11% de
la superficie con usos antrópicos (2’507,024 ha) (Inegi, 1997,
2013). En este lapso 15.5% de la superficie en la región sufrió
algún tipo de degradación, destacando 9.2% de cambio de
vegetación primaria a los usos antrópicos (2’146,903 ha);
por otro lado, 5.2% de la superficie registró algún cambio
de recuperación, siendo éste de hídrico a vegetación secundaria (probablemente por la desecación o pérdida de
presas) (figura 3).

tran los usos antrópicos con 4’425,559 ha. En la serie 5 de vegetación se reconocen 35 distintas comunidades vegetales
agrupadas en 27 tipos de vegetación, de éstas 21 presentan
una condición secundaria y se llegan a reconocer hasta 21
usos de suelo agrupados en siete usos antrópicos.
La figura 2 muestra el mapa de vegetación y usos de
suelo de la serie 5, en éste se observa la vegetación primaria en color verde intenso con una cobertura de 13’866,710
ha, la vegetación secundaria en verde claro tiene 2’421,014
ha y los usos antrópicos en rojo tienen una superficie de
6’932,583 ha.

Figura 3. Mapa de análisis de cambios en el uso del suelo y la vegetación entre las series 1 y 5 en la región que comprenden las 14 cuencas
de Nuevo León (Inegi, 1997, 2013).

El cambio ocurrido en el tiempo a lo largo de las cinco series de vegetación disponibles (Inegi, 1997, 2001, 2005,
2009, 2013), se muestra en la figura 4, donde las comunidades de vegetación natural en un principio (años setenta)
cubrían cerca de 70% del territorio para reducirse 59% en
la serie 5, caso contrario a los usos antrópicos, los cuales
inicialmente cubrieron 19% para llegar a una superficie de
30% en la serie 5 en 2010.

Figura 1. Mapa de uso del suelo y vegetación de la serie 1 de la región
de cobertura de las 14 cuencas de Nuevo León (Inegi, 1993).

26

Figura 4. Representación del análisis de cambio de uso de suelo y
vegetación de 14 cuencas de Nuevo León entre las series 1 y 5 de la
vegetación primaria y los usos antrópicos (Inegi, 1997, 2001, 2005,
2009, 2013).

Si se considera únicamente los limites geopolíticos de
Nuevo León, la cubierta de vegetación de los años setenta
(serie 1) contabilizaba 35 comunidades vegetales agrupadas en 17 tipos de vegetación natural, 14 en condición
secundaria, además de registrar 14 usos de suelo distintos
agrupados en seis usos antrópicos generalizados. Sólo en
Nuevo León se conservaba una vegetación primaria de
4’484,910 ha, una vegetación secundaria de 699,549 ha y los
usos antrópicos con una superficie de 1’170,557 ha (figura
1). Mientras que la cubierta de Nuevo León serie 5 (figura
2) para 2009 se reconocen sólo 21 distintas comunidades
vegetales naturales agrupadas en 19 tipos de vegetación
primaria, 16 de éstas en condición de vegetación secundaria (cambio registrado por el mayor detalle utilizado en la
elaboración de la serie 5 que la serie 1) y 14 diferentes usos
de suelo agrupados en seis usos antrópicos. El cambio a lo
largo de las cinco series de vegetación en el estado de Nuevo León (figura 5), donde se observa que las comunidades
de vegetación natural en un principio (años setenta) llegaron a cubrir 71% del estado para reducirse a 58% en la serie
5, el efecto inverso se ve en los usos antrópicos, los cuales
inicialmente (años setenta) cubrieron 17% para llegar a una
superficie de 33% en la serie 5 en 2015, observándose una
tendencia similar a la del análisis regional.
En la serie 5 de vegetación, únicamente para Nuevo
León (2009) la vegetación primaria tiene una superficie de
3’698,808 ha, mientras que la vegetación secundaria alcanza una superficie de 515,824 ha y los terrenos dedicados a
usos antrópicos llegan a 2’119,071 ha y los cuerpos de agua
cubren una superficie de 22,180 ha (figura 2).
Sólo en Nuevo León, en términos de tipo de cambios
del suelo ocurridos entre las series 1 y 5, 19.5% de la superficie regional sufrió algún tipo de degradación, destacando
13.7% de cambio de vegetación primaria a los usos antró-

Figura 2. Mapa de uso del suelo y vegetación de la serie 5 de la región
de cobertura de las 14 cuencas de Nuevo León (Inegi, 2013).
CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

27

�EJES

picos (870,407 ha) y 5.3% de la superficie registró un proceso de recuperación (339,613 ha), con 3.7% de cambio de
vegetación secundaria a vegetación primaria (237,224 ha)
(figura 3).

según su clase; 26.42% de la superficie
permaneció sin cambio, dentro de los
cambios de pérdida o degradación el
principal fue de vegetación primaria
a usos antrópicos (40.21%), el cambio
de vegetación primaria a vegetación
secundaria (9.26%), de vegetación secundaria a usos antrópicos (7.79%) y
de uso hidrológico a usos antrópicos
(0.002%). El cambio de recuperación
más importante fue de vegetación secundaria a primaria (10.98%), de usos
antrópicos a vegetación primaria
(3.35%), de uso antrópico a vegetación
secundaria (1.06%) y de hidrológico
a vegetación secundaria (0.00001%),
finalmente los cambios hacia uso hidrológico con 0.94%.

Figura 5. Representación para Nuevo León del análisis de cambio de
uso de suelo y vegetación de las series 1 a 5 entre vegetación primaria
y usos antrópicos (Inegi, 1997, 2001, 2005, 2009, 2013).

Los resultados obtenidos en esta
investigación exhiben impactos negativos potenciales con una predisposición hacia el deterioro. Al respecto,
diferentes autores manifiestan que la
eliminación de la cubierta vegetal trae
consigo la pérdida o modificación de
los bienes y servicios ambientales, alteración de los ciclos hidrológicos, el
calentamiento global, la pérdida del
suelo, la pérdida de hábitats para la
fauna y flora (Moreno y García, 2015;
Velázquez et al., 2002). Con la predicción del cambio de uso del suelo se
puede planear, con mejor base de conocimiento, las acciones necesarias
para evitar la pérdida de cobertura
forestal, replantear y ordenar el uso
y destino del territorio, e incluso planear las estrategias de restauración
de las áreas degradadas, con el fin de
incrementar áreas en programas de
pagos por servicios ambientales y de
mercados nacionales e internacionales de captura de carbono (Moreno y
García, 2017). Rodríguez et al. (2017)
aseguran que la dinámica de la co-

ANÁLISIS DE
TRANSFORMACIONES Y
PERMANENCIAS
El número total de diferentes cambios sucedidos entre las
series 1 y la 5 (figura 3) fue de 223; estos cambios fueron
agrupados de acuerdo a su clase; 31.85% de la superficie
permaneció sin alteraciones, dentro de los cambios de pérdida o degradación el principal fue de vegetación primaria
a usos antrópicos (29.58%), el cambio de vegetación primaria a vegetación secundaria (10.41%), de vegetación secundaria a usos antrópicos (9.97%) y de uso hidrológico a usos
antrópicos (0.07%). El cambio de recuperación más importante fue de vegetación secundaria a primaria (11.43%), de
usos antrópicos a vegetación primaria (3.71%), de uso antrópico a vegetación secundaria (1.52%), de uso hidrológico
a vegetación primaria (0.093%) y de hidrológico a vegetación secundaria (0.0002%), finalmente los cambios hacia
uso hidrológico con 1.52%.
En cuanto al análisis de cambio sucedido únicamente
en Nuevo León, el número total de diferentes cambios sucedidos entre las serie 1 y la 5 fue de 194, en la agrupación

28

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

bertura observada ayuda a diagnosticar que los cambios ocurridos en la
cuenca representan indirectamente
una modificación importante al ciclo hidrológico y, por consiguiente,
incrementan la vulnerabilidad de los
grupos sociales que habitan la cuenca
a los efectos del cambio climático. Los
cambios manifestados como pérdida de la cubierta vegetal cuantificada
en este estudio, tanto a nivel regional
como estatal, representan riesgo en
la estabilidad de los procesos en los
que interfiere, como el ciclaje de nutrientes y eventual enriquecimiento
del suelo, en la redistribución de la
precipitación, la cobertura vegetal sobre el suelo, entre otros, son evidentes
indicadores de potenciales riesgos de
la continuidad de los procesos inherentes proporcionados por el componente vegetal.
Las intensidades de cambio, tanto de la presencia de vegetación asociada a las áreas urbanas como el de
matorrales en estado de degradación
constituyen un indicador importante para la prevención de disparadores de transformación, ya que es un
fenómeno conocido que las “áreas
degradadas” son potenciadoras de
transformación, sobre todo en áreas
muy cercanas a los centros urbanos
o en áreas dedicadas a la agricultura o
ganadería (Vela y Lozano, 2015).
La cuenca del Río Bravo-San Juan
ocupa el mayor territorio de Nuevo
León, con 1,967,347 ha. La superficie
total de cambio entre las series 1 y 5
fue de 1,000,255 ha (31%), donde 17.8%
cambió hacia usos antrópicos y 7.8% a
vegetación primaria. La degradación
en la cuenca fue de 18.6% con una baja
recuperación (4.6%).

29

�REFERENCIAS

EJES

CONCLUSIONES
En la escala regional que circunscribe
a las catorce cuencas hidrográficas de
Nuevo León, el cambio de uso del suelo marcó una reducción de 11% de la
superficie cubierta con vegetación natural, así como un incremento igual
de la superficie con usos antrópicos,
destacando el cambio de vegetación
primaria a los usos antrópicos. Cabe
destacar que un bajo porcentaje de la
superficie registró algún cambio de
recuperación, siendo éste de hídrico
a vegetación secundaria (probablemente por la desecación o pérdida de
presas).
La superficie de Nuevo León sufrió algún tipo de degradación, destacando el de cambio de vegetación
primaria a usos antrópicos. También,
la superficie registró un proceso de
recuperación, con 3.7% de cambio de
vegetación secundaria a vegetación
primaria.

30

En el caso del análisis de transformaciones y permanencias a nivel regional, aproximadamente una tercera parte de la superficie permaneció
sin alteraciones. Los principales factores que determinan los cambios de
pérdida o degradación son cambio de
vegetación primaria a usos antrópicos, el cambio de vegetación primaria
a vegetación secundaria, de vegetación secundaria a usos antrópicos y
de uso hidrológico a usos antrópicos.
El cambio de recuperación más
importante fue de vegetación secundaria a primaria, de usos antrópicos
a vegetación primaria, de uso antrópico a vegetación secundaria, de uso
hidrológico a vegetación primaria y
de hidrológico a vegetación secundaria, finalmente, los cambios hacia uso
hidrológico con -2%.

El análisis de cambio en Nuevo
León arroja que 26.42% de la superficie permaneció sin cambio. El estudio
de los cambios de pérdida o degradación indica que el principal factor
fue el de vegetación primaria a usos
antrópicos, el cambio de vegetación
primaria a vegetación secundaria, el
de vegetación secundaria a usos antrópicos y con un bajo porcentaje al
uso hidrológico a usos antrópicos. El
cambio de recuperación más importante fue de vegetación secundaria a
primaria, seguido de usos antrópicos
a vegetación primaria, de uso antrópico a vegetación secundaria y de
hidrológico a vegetación secundaria;
finalmente, los cambios hacia uso hidrológico.

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

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31

�SECCIÓN ACADÉMICA

SECCIÓN
ACADÉMICA
Fenología reproductiva de Mammillaria
heyderi Muehlenpf. y Mammillaria
sphaerica A. Dietr. en Montemorelos, Nuevo
León, México
Agave espadín (Agave striata Zucc.) un
posible recurso para las comunidades
ixtleras de Nuevo León

Fenología reproductiva de Mammillaria heyderi
Muehlenpf. y Mammillaria sphaerica A. Dietr. en
Montemorelos, Nuevo León, México
Gilberto Carlos García Leal*, Fernando González Saldívar*, César Cantú
Ayala*, José I. Uvalle Sauceda*
DOI: /https://doi.org/ 10.29105/cienciauanl24.105-1

RESUMEN

ABSTRACT

Se registró la fenología reproductiva de Mammillaria heyderi Muehlenpf. y Mammillaria sphaerica A. Dietr., pertenecientes a un programa de rescate de flora en Montemorelos,
Nuevo León. El estudio se realizó entre abril de 2017 y abril
de 2018, seleccionando y marcando diez individuos maduros
de las dos especies, para evaluar la presencia de sus estadios
fenológicos mediante muestreos semanales, generando fenogramas. Las dos especies registraron un patrón de floración
y fructificación unimodal. La floración entre Mammillaria
heyderi y Mammillaria sphaerica es sucesiva con un mes de
diferencia. Las dos especies estudiadas presentaron similitudes en crecimiento, y fructificación.

Reproductive phenology of Mammillaria heyderi Muehlenpf and Mammillaria sphaerica A. Dietr., belonging to a flora
rescue program, located in Montemorelos, Nuevo León. The
study was conducted between April 2017 and April 2018,
selecting and marking ten mature individuals of both cacti
species, evaluating the presence of their phenological stages
by means of weekly sampling, generating phenograms. Both
cacti species showed a unimodal flowering and fructification
pattern. The flowering phase between Mammillaria heyderi
and Mammillaria sphaerica is successive with a month of
difference. Both species had similarities in growth and fruiting.

Palabras clave: cactácea, fenofases, fenología reproductiva, Mammillaria heyderi,

Keywords: Cactaceae, Phenophases, Reproductive Phenology, Mammillaria hey-

Mammillaria sphaerica, conservación, zonas áridas.

deri, Mammillaria sphaerica, Conservation, Arid Zones.

La familia de las cactáceas contribuye con cerca de 2,000 especies del número total, a nivel global, de las plantas vasculares (Bravo y Sánchez, 1991), es una familia que se distribuye
mayormente en el norte y sur de América. En Norteamérica,
México es uno de los centros con alta diversidad de especies,
las cactáceas ocupan el quinto lugar en riqueza con 46 géneros y 660 especies de las cuales más de 70% son endémicas
(Ortega-Baes y Godínez-Álvarez, 2010).

La investigación fenológica tiene una contribución fundamental para el conocimiento de las distintas especies, dando
pie a investigaciones diversas con aplicaciones distintas según
sean los propósitos. La reproducción es uno de los procesos
que influyen en el tamaño y la dinámica de población (Méndez et al., 2005).

Las cactáceas se catalogan como miembros prominentes de listas de especies en riesgo de extinción tanto a nivel
nacional como internacional. Esto incluso para aquellos que
no se han estudiado a detalle, y dada la necesidad de evaluar
estas especies, todavía hay un importante sesgo de información (Zepeda-Martínez et al., 2013).

Examinando las relaciones entre la fenología de floración,
la producción de frutos y los datos climatológicos se puede
proveer información de las fuerzas selectivas que afectan el
tiempo de floración (McIntosh, 2002). Conociendo esto se
puede predecir la cantidad de frutos posibles y el tiempo adecuado de recolección para la obtención de semillas.

*Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: fer1960_08_10@hotmail.com

32

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

33

�El tipo de vegetación dominante en la región circundante
al centro de acopio corresponde a matorral espinoso tamaulipeco (INEGI, 2013). Éste se conforma por especies como
Havardia pallens, Acacia rigidula, Celtis pallida, Leucophyllum frutescens, Forestiera angustifolia y Acacia farnesiana;
caracterizado por estratos arbustivos altos y medios, así como
estratos arbóreo altos (García, 1999).

34

Mammillaria heyderi presentó crecimiento durante la mayor parte del año, fluctuando entre 100 y 0% de las plantas
estudiadas (n=10; figura 1A). El descenso del porcentaje de
crecimiento se debe, probablemente, a que la planta concentró
su energía en la floración que se registró en el mismo lapso de
enero y febrero (figura 1A y 1B). El estadio de flor inmadura
mostró la mayor producción de flores (109) en febrero, mientras que para la flor intermedia el mayor número de flores (17)
se registró en marzo. Por otra parte, en febrero fue registrado
CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

80

80

60

60

40

40

20
0
110

20

Crecimiento vegetativo

Crecimiento vegetativo

F)

B)

Flor A inmadura
Flor B intermedia
Flor C madura
Flor D muerta

Flor A inmadura
Flor B intermedia
Flor C madura
Flor D muerta

90
80

0
40

30

70
60

20

50
40
30

10

20

Porcentaje de plantas en
crecimiento vegetativo (n=10)

Porcentaje de plantas en
crecimiento vegetativo (n=10)

Mammillaria sphaerica
100

100

10
0
240

0

G)

C)
Fruto A inmaduro
Fruto B intermedio
Fruto C maduro
Fruto D dispersion

220
200

RESULTADOS
La temperatura media anual fue de 23°C; la máxima, de 44°C,
fue registrada en junio, y la mínima, de 0°C, en los meses de
diciembre y enero. La precipitación total anual fue de 857 mm,
siendo octubre el mes con mayor precipitación de 298 mm (figura 1 D).

E)

Número de Flores
(n=10)

Análisis de datos

Se generó una base datos colectados en campo que, a su vez,
fueron ordenados en los paquetes informáticos Sigma Plot
y Excel. Para el manejo de los datos fenológicos se realizaron gráficos de crecimiento vegetativo, así como gráficas de
las cantidades registradas de estructuras reproductivas de flor
y fruto según su estadio a lo largo del año, de igual forma se
generaron climogramas de las variables de temperatura y precipitación.

Mammillaria heyderi

A)
100

180

Fruto A inmaduro
Fruto B intermedio
Fruto C maduro
Fruto D dispersion

20

160
140
120
100

10

80
60

Número de Frutos
(n=10)

El estudio fue realizado en uno de los centros de acopio, provisto de 50% de malla sombra, de plantas pertenecientes a
un programa de rescate de flora, a lo largo de la instalación
de un gasoducto, desde el municipio de Los Ramones, cruzando todo N.L. del NE al SO del estado, hasta los límites
entre San Luis Potosí y Querétaro, éstas sin tratamiento. Se
encuentra ubicado en Montemorelos, Nuevo León, a 30 km
de la ciudad; localizado en las coordenadas 25°04´39.09” LN
y 99°31´04.59” LW, con una elevación máxima de 420 msnm.
El clima presente en la región es del tipo (A) C (Wo), semicálido subhúmedo con lluvias en verano; clasificado por Köppen
y después modificado por García (1981). La temperatura media anual es mayor a los 18°C, la precipitación anual alrededor
es de 800 mm con una distribución bimodal (en los meses de
abril a mayo y de septiembre a octubre).

Se registraron los datos climáticos de precipitación usando un
pluviómetro, y se registró la temperatura con la ayuda de un
termómetro ambiental de máximas y mínimas en el sitio de
estudio, a fin de relacionarlos con la respuesta del crecimiento vegetativo y producción de estructuras reproductivas de las
dos especies estudiadas.

porcentaje de crecimiento vegetativo fue, probablemente, debido a que concentró su energía en la floración y fructificación;
por otra parte, coincidió con las bajas temperaturas registradas
(figura 1E, F, G y D). El estadio de flor inmadura mostró la
mayor producción de flores (35) en mayo, así como para la flor
intermedia (3). Por otra parte, en junio fue registrado el mayor
número (9) de flores maduras. A su vez, el mayor número de
flores muertas (24) se mostró en julio (figura 1F). El estadio de
fruto inmaduro mostró la mayor producción de frutos (24) en
junio, mientras que para el fruto intermedio el mayor número
de frutos (9) fue registrado en julio.

40
20
0
50

D)

Tmedia anual = 23°C

PPT anual = 857mm

D)

Tmedia anual = 23°C

PPT anual = 857mm

300

40

250

30

200
PPT (mm)
TMáx (°C)
TMín (°C)

PPT (mm)
TMáx (°C)
TMín (°C)

20
10
0

0
350

150
100
50

abr. may. jun.

jul.

ago. sep. oct.

nov. dic.

2017 / 2018

ene. feb. mar. abr.

abr. may. jun.

jul.

ago. sep. oct.

nov. dic.

2017 / 2018

ene. feb. mar. abr.

Precipitación (mm)

Área de estudio

Datos climáticos

Mammillaria sphaerica presentó crecimiento la mayor
parte del año, fluctuando entre el 100 y 20% de las plantas
estudiadas (n=10) en junio, octubre y febrero, el descenso del

Número de Flores
(n=10)

MÉTODOS

El estudio fue realizado entre abril de 2017 y abril de 2018,
seleccionando y marcando diez individuos maduros y sanos
de cada una de las especies a estudiar (Mammillaria heyderi,
Mammillaria sphaerica), esto con el propósito de evaluar la
presencia de sus estadios fenológicos (crecimiento vegetativo,
flor inmadura, intermedia, madura, muerta; fruto inmaduro,
intermedio, maduro y en dispersión) mediante muestreos semanales, el crecimiento vegetativo se estimó mediante la aparición de nuevas aréolas, de menor tamaño, de coloración más
clara y blandas en comparación con las aréolas ya desarrolladas y la cantidad de las estructuras reproductivas por individuo
y por cada estadio fenológico (Novoa et al. 2005).

el mayor número (10) de flores maduras y flores muertas con
41 unidades en el mes de marzo (figura 1B). El estadio fruto inmaduro mostró la mayor producción de frutos (192) en
mayo, mientras que para el fruto intermedio el mayor número
de frutos (10) fue registrado en septiembre. Por otra parte, en
junio fueron observados 24 frutos maduros, y diez frutos en
dispersión en julio (figura 1C).

Número de Frutos
(n=10)

El objetivo de este estudio fue determinar el ciclo de las fenofases, crecimiento vegetativo, floración y fructificación, que
a su vez fueron relacionadas con los datos climáticos del área,
de dos especies, Mammillaria heyderi Muehlenpf. y Mammillaria sphaerica A. Dietr., de abril de 2017 a abril de 2018, en
un centro de acopio de plantas rescatadas de la construcción
de un gasoducto, ubicado en Montemorelos, Nuevo León,
México.

Determinación del estado
fenológico

Temperatura (°C)

SECCIÓN ACADÉMICA

Petit (2001) describe la fenología reproductiva de tres especies columnares de cactáceas (Stenocereus griseus, Subpilocereus repandus y Pilosocereus lanuginosus) en Curazao,
observó las respuestas de las especies estudiadas a los efectos
climáticos (precipitación y temperatura), además notó que la
precipitación puede afectar la formación de estructuras reproductivas, principalmente los botones florales. Asimismo,
observa que el disturbio humano afecta la fenología de tales
plantas. El comienzo y fin de fases y etapas sirven como medio para juzgar la rapidez del desarrollo de las plantas (Torres,
1995).

0

Figura 1. Fenogramas de A) crecimiento vegetativo, B) floración y C) fructificación de Mammillaria heyderi; D) climograma de temperatura máxima y
mínima mensual, y precipitación mensual. Fenogramas de E) crecimiento vegetativo, F) floración y G) fructificación de Mammillaria sphaerica.

Por otra parte, en agosto fueron observados dos frutos maduros, y un fruto en dispersión en julio (figura 1G).

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

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�SECCIÓN ACADÉMICA

DISCUSIÓN
El desarrollo de las etapas fenológicas entre las especies fue
diferente durante el periodo de recolección de los datos. De
cada una de las dos especies se observaron diversas relaciones entre las fenofases, las cuales son representativas para los
estadios fenológicos.

Precipitación y fenología
El efecto de la variación en los periodos de lluvia y sequía en la
producción de flores se ha probado en algunas plantas del matorral (Jentsch et al., 2009). Las especies Mammillaria heyderi
y Mammillaria sphaerica presentaron su mayor producción
de flores durante precipitaciones bajas. En contraste, la producción de flores en algunos ejemplares de cactáceas como
Stenocereus griseus es afectada negativamente por la lluvia y
pueden variar en abortos florales después de periodos de fuertes lluvias (Petit, 2001).
Una mayor disponibilidad del agua en la etapa de reproducción aumenta la producción de frutos (De la Barrera y
Nobel, 2004), esto dependerá de la intensidad y del momento
de los eventos de lluvia (Sala y Lauenroth, 1982). Esto es notable en las especies estudiadas, ya que presentan una mayor
producción y maduración de los frutos con precipitación intermedia.

Temperatura y fenología
El principal factor climático que afecta el desarrollo de las
plantas es la temperatura (Menzel, 2000; citado por Alvarado
et al., 2002). Por lo tanto, la precipitación no corresponde al
único factor que desencadena la formación de flores en los
trópicos (Petit, 2001), pequeñas diferencias en el fotoperiodo
inducen la floración en ciertas especies de plantas en Nigeria
(Njoku, 1958), siendo además la temperatura un factor desencadenante fenológico importante en plantas no tropicales
(Ahlgren, 1957).
Durante los periodos de altas temperaturas Mammillaria
sphaerica generó una alta producción de flores y frutos, mientras que a bajas temperaturas su crecimiento se vio reducido.
En contraste, Mammillaria heyderi no presentó producción
de flores, frutos y crecimiento significativos en relación con
la temperatura.

36

Otros factores que afectan la
fenología de las especies
Una posible causa de procesos de aborto floral y pérdida de
frutos que no presentan una relación aparente con los factores de precipitación y temperatura pueden ser relacionados
por factores bióticos como la presencia de depredadores
herbívoros o frugívoros, la intervención de polinizadores, la
competencia entre polinizadores por las flores, dispersores
de semillas y el tamaño de la planta (Stiles, 1977; Stephenson, 1981; Wheelwright, 1985; Brody, 1997; Pilson, 2000;
Ollerton y Lack, 1998).

CONCLUSIONES
Las dos especies sujetas a estudio registraron un patrón de
floración y fructificación unimodal. Mammillaria heyderi en
invierno y primavera, mientras que Mammillaria sphaerica
presentó la etapa de floración predominante durante la primavera y el verano; en cuanto a la fructificación, Mammillaria sphaerica la registró de primavera a otoño; en contraste,
Mammillaria heyderi presentó sus diferentes estadios de
fructificación durante todo el año.

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CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

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�SECCIÓN ACADÉMICA

Agave espadín (Agave striata Zucc.), un posible
recurso para las comunidades ixtleras de Nuevo
León
Gretta Rebeca Núñez Guzmán,* Jorge Luis Hernández Piñero,* Alejandra Rocha
Estrada,* Rahim Foroughbakhch Pournavab,* Sergio Moreno Limón*
DOI: /https://doi.org/ 10.29105/cienciauanl24.105-1

RESUMEN

ABSTRACT

Los agaves son componentes de los matorrales; el Agave
lechuguilla representa significancia económica y cultural
constituyendo sustento para las familias, pero ha sido sobreexplotado, lo que hace necesario evaluar especies alternas para el aprovechamiento. Agave striata podría ser
ese recurso. Se realizaron muestreos dirigidos en cuatro
localidades del estado. La mayor cantidad de plantas (351)
se presentó en “La Popa”. Las plantas más altas (64.5 cm)
en “La Bolsa”. El mayor número de hojas (848) en “La
Presa”. La mayor longitud de las hojas en “La Bolsa”. Los
ejemplares de Mina parecen más apropiados para realizar
el aprovechamiento A. striata.

Agave lechuguilla is an element of the bush scrub of economic
and cultural significance to the inhabitants of the areas where
this type of vegetation settles. The overexploitation of this resource makes it necessary to evaluate the use of alternative
Agavaceae species for family sustenance in those regions. In
this work we analyzed the use of Agave striata for this purpose.
Sampling of individuals of this species was carried out in four
localities of Nuevo Leon State in Mexico. The largest number
of plants (351) was presented in “La Popa” location. The tallest
plants (64.5 cm) were found in “La Bolsa”. The largest number of leaves (848) in “La Presa”. The longest length of the
leaves in “La Bolsa”. It was found that specimens from “La
Popa” seem more suitable for harvesting A. striata.

Palabras clave: agave, lechuguilla, espadín, ixtle, forestal.

Keywords: Agave, Lechuguilla, Espadín, Ixtle, Forestal.

Más de 50% de los hábitats de México se clasifican como
zonas áridas y semiáridas, en las que la vegetación son los
matorrales que representan ecosistemas de vital importancia.
Son altamente productivos y muchas de sus especies han
sido aprovechadas. En ellos, el género Agave posee gran importancia económica y cultural; sus especies se han utilizado
como fuente de alimento, bebida y fibras (Agared, 2017). El
aprovechamiento fibrero es particularmente importante para
la zona noreste del país conocida como “zona ixtlera” que
comprende 135,000 km2 del semidesierto del norte de México, abarcando 36 municipios de Coahuila, Nuevo León,
Tamaulipas, Zacatecas y San Luis Potosí (Sema, 2017).

dades rurales se dedican a la explotación ixtlera, distribuidas
en Dr. Arroyo, Mier y Noriega, Galeana, General Zaragoza,
Mina, Aramberri, Iturbide, Rayones, García, Santiago y Santa Catarina, en los que 105 ejidos cuentan con permiso para la
explotación, pero se sabe que aproximadamente 307 son los
que la realizan (Sagarpa/Promercado, 2009; Sema 2017). La
disminución en las poblaciones de lechuguilla ha obligado a
los talladores a recolectar en sitios cada vez más lejanos y ha
propiciado el aprovechamiento de ejemplares jóvenes, menores a 40 cm, lo que dificulta la regeneración natural, acelera la degradación del hábitat y representa una gran pérdida
económica para los recolectores (Reyes-Agüero et al., 2017).

En Nuevo León, 80% del territorio pertenece a las comunidades de matorral y en ellas un gran número de comuni*Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: sergio.morenolm@uanl.edu.mx

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CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

El espadín (A. striata), una de las 19 especies de agaves
reportadas para Nuevo León, forma una roseta globosa de
hasta 1 m de altura, compuesta por cientos de hojas muy
estrechas y rígidas; según las condiciones climáticas, las
hojas pueden variar del verde grisáceo hasta tonos rojizos,
pueden ser rectas o ligeramente curvadas hacia arriba y van
desde los 35-40 hasta los 60-80 cm de longitud. Presenta una amplia distribución en el estado y se reporta el uso
de sus fibras para la fabricación de cepillos de fibra dura
(Bravo-Marentes, 1999, Torres García et al., 2019). Esta
especie suele encontrarse en estrecha asociación con las
comunidades de lechuguilla, por lo que su recolección no
implicaría un desplazamiento excesivo de los talladores.
Es también una de las pocas agaváceas no monocárpicas,
lo que permite una reproducción más acelerada (Gentry,
1982).
Ampliar el conocimiento de especies con fines de explotación textil y fibrera permitiría una rotación de recursos
que liberen la presión de las poblaciones de especies sobreexplotadas, además de incrementar el número de recursos a
los que se tenga acceso. Lo que promovería un aprovechamiento sustentable de los recursos y la conservación de la
biodiversidad. Por lo anterior, se realizó una comparación
morfoanatómica entre individuos de diferentes localidades
(figura 1) dentro de la zona ixtlera de Nuevo León.

MATERIALES Y MÉTODOS
Área de estudio

tivamente. Los sitios de “La Bolsa” (LB) y “La Presa”
(LPr) se localizan en el municipio de Dr. Arroyo, en las
coordenadas 23.71737 N, -100.00152 W y 23.58756 N,
-99.9711 W, respectivamente.
Los muestreos se realizaron en la primavera y verano
de 2019, de manera dirigida, se seleccionaron sitios en
los que se encontró A. striata y se establecieron parcelas
circulares de 20 m de diámetro en cada una de las localidades. Los mencionados municipios fueron seleccionados debido a que éstos presentan condiciones climáticas
distintas (tabla I), de igual forma, presentaban distintas
altitudes (figura. 1).
Tabla I. Condiciones climatológicas de los municipios (Inegi, 2017).

Mina, N.L. Dr. Arroyo, N.L.
Clima (Kö- BWh muy seco BSh semiseco
ppen y Geiger)
semicálido
semicálido
Temperatura
21.8° C
19° C
media anual
Temperatura
40°C
30°C
máxima
Temperatura
-5°C
-8°C
mínima
Precipitación
311 mm
476 mm

Determinación del tipo
vegetación y análisis de
parámetros poblacionales

Para cada sitio se estableció una parcela circular de 20 m
de diámetro, sumando en total cuatro sitios (dos en Dr.
Arroyo (LB y LPr) y dos en Mina (LC y LP)). En cada
sitio se determinó el tipo de vegetación con base en lo
mencionado por Rojas-Mendoza (1965). Se analizaron
las especies y asociaciones encontradas en cada uno y
se cuantificó el número total de ejemplares de A. striata.
Se determinaron los parámetros dasométricos de altura
(cm) y cobertura (cm) para cada individuo, se cuantificó
la cobertura total de las colonias (m) y su número total de
integrantes.
Figura 1. Sitios de muestreo (fuente: elaboración propia).

Se llevó a cabo en cuatro sitios pertenecientes a la región
ixtlera del estado de Nuevo León. Los sitios denominados como “La Carroza” (LC) y “La Popa” (LP), en el
municipio de Mina, entre las coordenadas 26.113379
N, -100.654498 W y 26.14958 N, -100.8154 W, respecCIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

Análisis morfométrico

En cada sitio se seleccionaron seis individuos para representar las variaciones morfológicas exhibidas por los ejemplares. En cada ejemplar se evaluó la altura, cobertura y número
total de hojas, de cada uno se seleccionaron tres hojas de la

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�SECCIÓN ACADÉMICA

parte externa de la roseta, tres de la parte media y tres del cogollo. En cada una de las hojas se midió 1) longitud total de
la hoja, 2) ancho de la base de la hoja, 3) ancho de la hoja en
la porción central y 4) ancho de hoja en el ápice.

Análisis de datos
Para la evaluación de los parámetros morfométricos obtenidos de los seis individuos de cada sitio (24 ejemplares
en total) se realizó un análisis estadístico de ANOVA y una
comparación múltiple de medias por medio de la prueba de
Tukey. Los análisis se llevaron a cabo en el programa SPSS
(Statistical Package for the Social Sciences) con un nivel de
confianza de 0.05%.

RESULTADOS

stramineus, O. microdasys, Jatropha dioica, A. scabra,
Echinocereus pectinatus, Grusonia bulbispina, Coryphantha echinus, Epithelanta micromeris, Ibervillea tenuisecta.
Se contaron 136 individuos, distribuidos en diez colonias
conformadas por 13.4 individuos en promedio.
Por último, en “la Popa”, el tipo de vegetación se determinó como matorral rosetófilo, las especies dominantes fueron A. lechuguilla, A. striata y en menor medida H. texensis.
Otras especies fueron Echinocactus horizonthalonius, O.
microdasys, Prosopis glandulosa, Vachellia rigidula, Astrophytum capricorne, Guaiacum angustifolium, Castela
erecta, Flourensia cernua. Se encontraron 351 individuos, el
mayor número de ejemplares de todos los sitios y se contabilizó un total de 33 colonias con 10.6 individuos por colonia.

Parámetros morfométricos

Tipo de vegetación

El sitio “La Presa” presentó un tipo de vegetación correspondiente al matorral rosetófilo, destacando la presencia de A.
lechuguilla, A. striata y Hechtia glomerata. Otras especies
fueron Ferrocactus pilosus, Dasylirion berlandieri, Larrea
tridentata, Euphorbia antisyphilitica, Echinocactus platyacanthus, Mimosa zygophylla, Mammillaria formosa, Neolloydia conoidea y Astrophytum myriostigma, entre otras.
Dentro de los límites establecidos para la unidad de muestreo
se cuantificaron 98 ejemplares y se midieron 24 colonias,
conformadas por un promedio de 3.6 individuos.
En “La Bolsa”, el tipo de vegetación correspondió a matorral micrófilo y rosetófilo, las especies dominantes son L.
tridentata, Prosopis glandulosa, A. lechuguilla, H. glomerata y Yucca filifera. Otras especies fueron Opuntia engelmannii, Cylindropuntia leptocaulis, C. imbricata y Tillandsia
recurvata. Dentro de los límites establecidos se cuantificaron
56 individuos y se contaron ocho colonias conformadas por
siete individuos.
En “La Carroza” se encontró una vegetación de matorral micrófilo cuyas especies dominantes son L. tridentata
y Fouquieria splendens. Otras especies son A. lechuguilla,
H. texensis, Echinocactus horizonthalonius, Echinocereus

Altura y número de hojas
Los valores promedio para estas mediciones se presentan en
la tabla II. De acuerdo a los resultados del ANOVA se observó que en la Altura existe diferencia altamente significativa
(F:10.40, α&lt;0.01) entre los individuos de las cuatro localidades; el análisis de Tukey agrupa a los ejemplares provenientes de LC y LPr y a los de las localidades de LP y LB en un
grupo estadístico que muestra alturas medias muy similares
a pesar de encontrarse en diferentes municipios. El Número de hojas por individuo mostró alta variabilidad, no sólo
entre los individuos, sino también entre los sitios de ambos
municipios. El análisis de ANOVA muestra que la media
del número de hojas que presentan los individuos entre las
localidades es significativamente diferente (F: 52.47, α &lt;
0.01), sin embargo, destaca el caso de la localidad de LPr en
la que los ejemplares presentaron un mayor número de hojas
(848.67). Esto concuerda con el análisis de Tukey en el que
se determinó que LB, LC y LP forman un grupo estadísitico
homogéneo y LPr se ubica en su propio grupo estadístico.
Medidas de las hojas externas
Los valores promedio para estas mediciones se presentan en
la tabla III. En la Longitud total, el ANOVA mostró diferencia significativa (F:33.85, α&lt;0.01) entre los ejemplares de las
localidades, el análisis de Tukey sólo agrupa a los de LP y LB

Tabla II. Valores promedio para los parámetros morfométricos evaluados en cuatro sitios de muestreo.

Municipio/sitio
Parámetros
Altura (cm)
Número de hojas

40

Mina
La Popa (LP)
La Carroza (LC)
60.83b
46.50ª
108.17a
184.17a

Dr. Arroyo
La Bolsa (LB)
La Presa (LPr)
64.50b
43a
848.67b
173.33ª
CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

dentro de un grupo estadísitico homogéneo. Del mismo modo,
el Ancho de la hoja en la base presentó diferencia significativa
(F:38..89, α&lt;0.01) entre las localidades, sin embargo, la prueba de Tukey muestra que sólo la localidad de LPr se agrupa
en un conjunto estadístico, mientras que la localidad de LB
se encuentra dentro de dos grupos estadísticos, junto con LP
y LC. El Ancho de la hoja en la parte media también mostró
diferencia significativa (F:50.02, α&lt;0.01) entre las medidas de
las localidades, y el análisis de Tukey mostró la formación de
tres grupos estadísticos diferentes. Como era de esperarse, LP
y Lpr se encuentran cada uno en su propio grupo estadístico,
mientras que las medidas más uniformes de LB y LC se ubican
dentro de un mismo grupo. Finalmente, el Ancho de la hoja
en el ápice también mostró diferencia significativa (F:8.20,
α&lt;0.01) entre las media de las localidades según la prueba de
ANOVA, en tanto que la prueba de Tukey señala que existen
dos grupos estadísticos homogéneos, el primero formado por
los ejemplares de LC y LP y el segundo por LPr y LB.

Medidas de las hojas medias
Los valores promedio para estas mediciones se presentan en
la tabla III. Con base en los resultados del ANOVA para la
Longitud total, se encontró que existe diferencia significativa
(F:30.36, α&lt;0.01) entre las medidas de las localidades, mientras que la prueba de Tukey señala la formación de tres grupos
estadísticos, agrupando sólo a las localidades de LB y LP. Del
mismo modo, se encontró que el Ancho de la base arroja diferencia significativa (F:28.95, α&lt;0.01) entre las localidades, en
tanto que la prueba de Tukey concentra en diferentes grupos
estadísticos a las localidades de LC y LB y a las de LPr y LP.
Para el Ancho de la hoja en su parte media el ANOVA mostró que existe diferencia significativa (F:55.12, α&lt;0.01) entre
las medidas de los sitios de colecta, sin embargo, la prueba de
Tukey agrupa los sitios de LC y LB dentro de un grupo estadístico homogéneo. Del mismo modo, para el Ancho de la
hoja en el ápice el ANOVA arrojó diferencia significativa (F:
14.62, α &lt; 0.01) entre las medidas de las localidades, en tanto
que la prueba de Tukey mostró que los datos pueden agruparse
en tres grupos estadísticos diferentes: el primero formado por
las comunidades de la LPr y LB, otro por la LB y LC y otro
por LC y LP.

Tabla III. Valores promedio para las medidas de las hojas a diferentes niveles, evaluados en cuatro sitios de muestreo.

Parametros

Longitud total (cm)

Municipio/sitio
Mina
Dr. Arroyo
La Popa
La Carroza
La Bolsa
La Presa
(LP)
(LC)
(LB)
(LPr)
Medidas de las hojas externas
58.92a
45.72b
62.24a
30.22c

Ancho de la hoja en la base (cm)
4.66a
4.05b
Ancho de la hoja en la parte media (cm)
1.27a
0.95b
Ancho de la hoja en el ápice (cm)
0.50a
0.53ª
Mediadas de las hojas medias
Longitud total (cm)
58.70a
45.3b
Ancho de la hoja en la base (cm)
4.53a
3.56b
Ancho de la hoja en la parte media (cm)
1.2a
0.85b
Ancho de la hoja en el ápice (cm)
0.49a
0.43ab
Medidas de las hojas del cogollo
Longitud total (cm)
54.52a
45.80b
Ancho de la hoja en la base (cm)
3.85a
2.85b
Ancho de la hoja en la parte media (cm)
1.16a
0.78b
Ancho de la hoja en el ápice (cm)
0.47a
0.42ab

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

4.61ab
0.94b
0.45b

2.63c
0.63c
0.33b

60.97a
4.10b
0.84b
0.30bc

30.35c
2.56c
0.61c
0.37c

57.25a
2.05c
0.75c
0.38b

29.04c
2.28bc
0.60c
0.26c

41

�SECCIÓN ACADÉMICA

Medidas de las hojas del cogollo
Los valores promedio para estas mediciones se presentan en la
tabla III. El ANOVA mostró diferencia significativa (F:31.08,
α&lt;0.01) para la Longitud total de las hojas en las localidades,
en tanto que el análisis de Tukey señala que los datos pueden
agruparse en tres conjuntos estadísticos, resaltando aquél en
el que se concentran juntas a las localidades de LP y LB. El
Ancho de la base presentó diferencia significativa (F:14.39,
α&lt;0.01) entre el ancho de las bases de las hojas entre las localidades, mientras que la prueba de Tukey señala que se agrupan
en tres diferentes conjuntos estadísticos, uno compuesto por
LPr y LB, otro por LPr y LC y otro más por LP únicamente.
Para el Ancho de la hoja en su parte media los resultados del
ANOVA mostraron diferencia significativa (F:43.91, α&lt;0.01)
entre las medidas de las localidades, en tanto que la prueba de
Tukey mostró que los datos pueden agruparse en tres grupos
estadísticos, uno formado por las localidades de LB y LC y
los otros dos por las localidades restantes. Finalmente, para el
Ancho de la hoja en el ápice, el ANOVA muestra diferencia
significativa (F:43.03, α&lt;0.01) entre las medidas de los ejemplares, mientras que la prueba de Tukey señala que se forman
tres grupos estadísticos, uno conformado por LB y LC, otro
por LP y LC y por último LPr.

DISCUSIÓN
En todos los casos, las pruebas estadísticas mostraron diferencia significativa en la morfometría de los individuos en
los sitios de muestreo, los cuales difieren en condiciones
climáticas y ambientales (tabla I). Se encontró diferencia
significativa entre los individuos ubicados en el mismo municipio, es decir, entre LP y LC o entre LPr y LB. Al respecto, Abd El-Ghani et al. (2017) y Martínez-Burciaga et al.,
(2011) mencionan que los factores del medio físico tienen
un efecto directo en las características morfológicas, por lo
tanto, las condiciones ambientales pueden determinar el potencial productivo de la especie y repercutir en las características de sus fibras. En este sentido, Sánchez-González et al.
(2019) señalaron que la altitud era un factor importante en la
variación morfológica de las especies de agaves generalistas,
encontraron que para A. lechuguilla, la mayor variabilidad
se presenta en el tamaño (ancho y largo) exhibido por las
hojas y el tamaño de las espinas terminales, a mayor altitud
éstos eran menores. En este trabajo se observó que A. striata
también se comporta como una especie generalista, que al
igual que A. lechuguilla presenta una amplia distribución y
una mayor plasticidad morfológica según las condiciones en
donde se desarrolle.

42

Los ejemplares que alcanzaron la mayor talla fueron los
del sitio LB, en Dr. Arroyo, sin embargo, dicha localidad fue
la que presentó el menor número de individuos y la menor
media de hojas por individuo. También en este municipio,
pero en el sitio LPr, se colectaron los ejemplares que presentaron el mayor número de hojas, sin embargo, éstos presentaron la menor talla y las menores medidas de hojas de todos
los sitios muestreados.
Los ejemplares de los sitios en Mina presentaron menor
altura que los que se localizaron en Dr. Arroyo, y estadísticamente los ejemplares encontrados en la localidad de LP
en Mina, N.L., fueron los que mostraron la mayor longitud
de hojas externas, medias y cogollo (características consideradas deseables para la explotación fibrera), además de
ser la localidad en la que se encontró el mayor número de
individuos por sitio y los que presentaron el mayor número
de hojas, sin contar los individuos de LPr. La localidad LC,
también encontrada en Mina, presentó el segundo mayor
número de individuos, y casi siempre se encontró formando grupos estadísticos homogéneos en las pruebas de Tukey
realizadas, lo que indica que presentan medidas similares a
los de LP. Con base a lo anterior, los ejemplares encontrados
en Mina parecen más apropiados para realizar el aprovechamiento fibrero de A. striata, en particular aquéllos encontrados en localidad de la Popa.
Es importante mencionar que las personas que se dedican a la explotación de fibra de Agave son capaces de identificar individuos con características deseables para este aprovechamiento, pudiendo diferenciar en qué zonas y bajo qué
condiciones pueden ser encontrados (Figueredo et al., 2014),
por lo que no se descarta que en otras zonas de Dr. Arroyo
sea posible localizar ejemplares que exhiban tallas mayores.
Las hojas externas presentan los mayores valores y pueden ser extraídas fácilmente sin afectar el resto de la roseta,
por lo que el aprovechamiento podría realizarse de manera
sostenible, al no tener que hacer uso del cogollo de la planta,
sin embargo, se requieren realizar estudios posteriores para la
caracterización mecánica y anatómica de las fibras de las hojas de las diferentes posiciones de la roseta para determinar si
la edad y lignificación determina la calidad final de las fibras.
Msahli et al. (2005), al evaluar las fibras de Agave americana para la industria textil, señalaron que el diámetro de
la fibra, su dirección y tamaño del haz se relacionan directamente con la edad de la hoja y la posición de las fibras en
la misma (basal, media o apical). Asimismo, Munawar y et
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al., (2007) encontraron que el número total y las características finales de fibras se relacionan con el tamaño de la planta,
edad, medida de sus tallos y hojas (diámetro, largo, altura,
peso), lignificación de sus tejidos, etc., dependiendo de la
parte de la planta de donde se extraigan las fibras.

CONCLUSIONES
El número de hojas presentadas por individuo parece ser la
característica más variable entre las localidades muestreadas. Los individuos que presentaron la mayor longitud y
mayor cantidad de hojas, para realizar el aprovechamiento
de sus fibras, se encontraron en las localidades del municipio de Mina, en especial los provenientes de La Popa.
Los datos parecen indicar que los individuos con las características morfológicas deseables para el aprovechamiento
fibrero se desarrollan en las zonas con altitudes menores.
Factores como el tipo de vegetación, clima y altitud del sitio influyen directamente sobre parámetros como la talla,
número y medida de las hojas y el número total de individuos encontrados en los sitios. Con base en la disponibilidad del recurso se considera una alternativa de aprovechamiento, sin embargo, se requieren más estudios para poder
evaluar cuál es el factor que tiene la mayor influencia sobre
las características morfológicas de los individuos de Agave striata, así como determinar la calidad de las fibras con
base en estudios anatómicos y físicos de las fibras.

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�IN MEMORIAM

In memoriam

Ortega y Soberon
´
In memoriam a dos paladines de
la ciencia mexicana
HUGO ALBERTO BARRERA SALDAÑA *

Dr. Manuel Valerio Ortega Ortega

Hace poco más de dos años falleció el Dr. Manuel Valerio Ortega Ortega, y el temblor de entonces en la
CDMX interfirió con el homenaje al
que planeé asistir. Recientemente le
siguió el Dr. Guillermo Soberón Acevedo, y la pandemia de la COVID-19
nos impidió despedirle de acuerdo a
esas tradiciones. Cada uno representaba lo mejor de esos dos excelsos
ambientes donde florece la investigación: el Cinvestav y la UNAM; como
si se tratara de capitanes de equipos
deportivos, competían para demostrar quién aportaba –por cada peso de
financiamiento público– más valor a
la ciencia en nuestro país. De ambas
instituciones he sido profesor de cursos y colaborador de investigadores, y

ha sido como entretener “a melón y a
sandía”.

para lo que su curso para estos últimos me vino como “anillo al dedo”.

Conocí al Dr. Ortega como beneficio colateral de la amistad que inicié
y aún atesoro con Mireya de la Garza,
esposa y asociada en su laboratorio
del Cinvestav; amistad que inició por
allá a finales de la década de 1970,
cuando tuve la gran suerte de colarme
al inolvidable curso de verano sobre
genética microbiana que ella impartió en la Facultad de Ciencias Biológicas de la UANL, mi alma mater, donde
cursé la carrera de Biología y como la
mitad de las asignaturas que llevan los
químicos bacteriólogos parasitólogos,
mejor conocidos como QBP, pues
quería convertirme en bioquímico,

Quizá porque Mireya siempre ha
impulsado a los jóvenes, de la mal llamada provincia, en sus aspiraciones
de emprender una carrera científica,
ella me abrió las puertas a ese mundo
maravilloso de la ciencia del más alto
rigor en México, que es el Cinvestav,
presentándome con sus consagrados
profesores, entre los cuales el Dr. Ortega (QBP por la Escuela Nacional de
Ciencias Biológicas del IPN y doctorado en el prestigiado Massachusetts
Institute of Technology) sobresalía
por sus famosas clases del metabolismo intermediario, dadas las cuantiosas rutas metabólicas que habría que

Dr. Guillermo Soberón Acevedo

Es parte de nuestra cultura que a las figuras públicas que parten de este mundo
les hagamos guardia de honor junto a sus féretros y presentemos a sus familiares nuestras condolencias. Pero ¿qué hacer cuando fenómenos naturales nos
arrebatan esa oportunidad? Como científicos que somos escribirles un ensayo,
para confesar nuestra admiración y agradecimiento, a la vez que honramos su
memoria.

*Universidad Autónoma de Nuevo León y Vitagénesis, S.A.
Contacto: habarrera@gmail.com

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�IN MEMORIAM

integrar y que él se sabía de memoria.
También, por su habilidad sin igual
como servidor público apoyando la
ciencia y su descentralización.
Conocí a Guillermo Soberón Acevedo (médico por la UNAM y doctor
en Bioquímica por la de Wisconsin) a
mediados de la década de 1980, cuando regresé a México tras mis estudios
de posgrado en el extranjero y me
instalé en la Facultad de Medicina de
la UANL. Como llegué justo un par
de años después de la devaluación
de 1982, mi urgencia por encontrar
recursos crecía, pues sin éstos hacer
ciencia de frontera en aquel rincón
de la patria se convertía en un reto
verdaderamente quijotesco. Pero
gracias a otra amiga, Lydia Aguilar
(con quien coincidí en la Universidad de Texas, en Houston, y quien a
su regreso a nuestro país se incorporó a la Fundación Mexicana para la
Salud), me enteré de las convocatorias de apoyo a la ciencia de esta singular Fundación. Misma que el Dr.
Soberón había fundado y presidía en
esa época, sometiendo propuestas
con pocos resultados, pues dichos
programas cambiaban cada rato,
llegando un servidor a rebautizar a
esta institución como la Frustración
Mexicana para la Salud.
El Dr. Ortega me honró con su
amistad. Promovió siempre mi
carrera, me abrió innumerables
puertas para ir tras los tan ansiados
recursos para mis proyectos de investigación; tanto desde la Subsecretaría de Educación e Investigación
Tecnológica de la SEP, como desde
la Dirección del Conacyt, él me señalaba donde los hubiera; el pelear
por ellos me tocaba a mí. Él y Mireya

46

me alojaban en su casa cada vez que
viajaba a la CDMX en mi incansable
cruzada en busca de fondos para
investigar y requería de pernoctar.
Tras una amena cena que departía
con Mireya, seguía la sobremesa con
él, compartiéndome sus vivencias
en la política mexicana, como quien
busca aconsejar a un hijo. Vino, música clásica y secretos incontables de
hasta presidentes, desfilaban en esas
inolvidables veladas.
Llegar al Dr. Soberón fue más difícil, pues entre su ciencia y la mía se
interponían largas filas de políticos y
empresarios; se trataba de un hombre de ciencia, cuyas intenciones por
servir a la patria eran sinceras, sin
embargo, una vez lograda su empatía, por la franqueza y sinceridad de
nuestras intenciones, te tendía su
mano para siempre, tal como lo hizo
conmigo. Tres sucesos contribuyeron a ello: primero, los empresarios
de Nuevo León socios de Funsalud
me invitaron a ser su coordinador
técnico. Segundo, tras la suerte de
arrancar mi laboratorio con éxito en
la UANL, me ubicó y siempre me invitaba como experto en Biología Molecular en los comités que integraba
cada vez que arrancaba un proyecto,
como fue el caso del Consorcio Promotor del Instituto Nacional de Medicina Genómica.

intercesión para entrevistarme con
él, pero me aclaró que sería prácticamente imposible, debido a su apretada agenda. Acudí al evento y cuando
noté que aquél se dirigía al baño, le
seguí y en el mingitorio adjunto me
presenté y le pedí que me recibiera
en Funsalud en mi próximo viaje a la
CDMX, a lo cual accedió.
Este incidente pensé que le pasaría inadvertido, pero un par de años
después, cuando Julio Frenk, en su
calidad de secretario de Salud vino
al Hospital, le puso como condición
a mi director que no me dejaran seguirlo al baño.

Tempranamente se me etiquetó como "necio" por mi empeño en
desarrollar la investigación biomédica por mi cuenta y lejos de esos
dos grandes templos de la biomedicina en México: el Departamento de
Bioquímica del Cinvestav (del cual
Ortega fue uno de sus fundadores),
y el equivalente del ahora Instituto Nacional de Ciencias Médicas y
de la Nutrición “Salvador Zubirán”
(que el Dr. Soberón fundó). Y para
acabarla de amolar, desarrollarla en
donde aparte de que no había ni laboratorio, ni programa de posgrado,
ni suficiente financiamiento, ni auxiliares entrenados, tampoco había
figuras de la talla de estos paladines

de la ciencia para auxiliarme. Pero
honestamente, es mi sentir que el
que estos dos titanes impulsores de la
investigación biomédica y médica en
nuestro país, respectivamente, me
adoptaran como su protegido, aconsejándome y abriéndome puertas,
mucho pesó en el éxito de mi osada
hazaña.
A Mireya y su hija Xóchitl ya les
presenté mis condolencias; lo mismo hice con mi también amiga Gloria Soberón. Vaya este ensayo como
tributo a esos dos paladines de la
ciencia que partieron sin haber podido despedirles frente al vehículo a su
última morada. Nunca les olvidaré.

El tercer suceso, el cual creo fue
el que acabó por convencerle para
adoptarme como su protegido (a
pesar de nunca haber tomado clases
con él), se dio al enterarme, a través
de mi amigo el Dr. Antonio Velázquez, que el Dr. Soberón vendría a
una reunión en el Hospital Universitario de mi alma mater. Le pedí su
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�CIENCIA DE FRONTERA

Ciencia de frontera

¿Cómo y cuándo decide comenzar una carrera
como investigadora en Biología?
Mi carrera de investigación-docencia comienza desde muy
joven. Crecí en una familia donde mi tío-padre era hematólogo inmunólogo y mi tía era química farmacobióloga.
Ambos acababan de llegar de sus posgrados y tenían la
tarea de desarrollar el Banco Central de Sangre del Centro
Médico Nacional del IMSS. Mi casa tenía un gran jardín
con patos, pollos, gansos, perros y plantas que mis hermanos y yo cuidábamos. Cuando estudiaba en la primaria Benito Juárez, en la Roma, mi tía pasaba por mis hermanos y
por mí después de clase, porque mi mamá trabajaba en la
tarde. El banco de sangre, donde nos llevaban después de
la escuela, tenía microscopios y contadores de eritrocitos
y leucocitos, entonces, para entretenernos, nos ponían a
contar células de la sangre; desde los seis años. La vida en
familia era escuchar sobre tecnología, ciencia y medicina.

CONSTRUYENDO
MENTES CRÍTICAS Y
DISCIPLINADAS.
Entrevista a la doctora Alejandra
Quintanar Isaías

Alejandra Quintanar Isaías es doctora
en Ciencias Biológicas por la UAM,
donde es profesora-investigadora titular del Departamento de Biología, en
el área de Botánica Estructural y Sistemática Vegetal. En la UAM–Iztapalapa
coordina el Laboratorio de Anatomía
Funcional y Biomecánica de Plantas
Vasculares. Sus investigaciones se
centran en dos líneas: anatomía funcional del xilema y floema primarios
y secundarios de órganos vegetales en
el continuo suelo planta-atmósfera, e
identificación de materiales orgánicos de origen vegetal, principalmente
la madera, en contextos históricos y
arqueológicos diversos. En estos temas la doctora ha publicado numerosos artículos científicos, de divulga-

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ción, capítulos de libros y es coautora
de dos obras. La doctora Quintanar
tiene un extenso trabajo de vinculación y transferencia de conocimientos, que comienza con la asesoría a
museos e instituciones de educación
superior para la identificación de material orgánico, así como proyectos sobre el floema secundario de especies
productoras de papel de corteza para
instituciones gubernamentales. También ha colaborado con la Semarnat
en la identificación de maderas ilegales. Por último, la doctora tiene una
patente sobre un proceso limpio de
ablandamiento de fibras de corteza
para elaboración de papel amate.

*Universidad Nacional Autónoma de México.
Contacto: mjsantos@sociales.unam.mx

M A R Í A J O S E FA S A N T O S C O R R A L*

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Cuando llegué a la secundaria quería ser música, arquitecta y dibujar, porque pensaba que la ciencia, a pesar
de que la entendía, no era para mí, a diferencia de uno de
mis hermanos que desde los 3 años quería ser físico. Cuando pasé a nivel medio superior, como el calendario de la
UNAM no coincidía con el de la SEP, ingresé a la Vocacional
6 del Instituto Politécnico Nacional (IPN), escuela especializada en ciencias biológicas. A esas alturas ya pensaba en
estudiar Química como mi tía. Ella me ponía a regularizar
a los hijos de sus compañeras de trabajo. En el tercer año,
cuando había que escoger una especialidad entre la Química o la Agrobiología, decidí escoger la segunda, quería
conocer otras opciones, lo que me encantó, pues conocí las
ciencias agronómicas. Al terminar la vocacional me quedé
en la carrera de Biología en la Escuela Nacional de Ciencias
Biológicas del IPN, donde pasé los cinco años obligatorios.
Ahí tuvimos la materia de Histología, con la profesora Alicia Carvajal, en la que revisamos la estructura interna de las
plantas.
Mi experiencia resultó no sólo en ver las formas celulares y las funciones de diversos órganos vegetales, sino en
encontrar el arte de las plantas. Estos patrones estructurales, una librería celular a la que te acercas en el microscopio, fueron fascinantes, de alguna forma me acercaron a
la Arquitectura. Desde mis primeras clases de Histología
decidí que podría tomar ese rumbo. Estando en el cuarto
año entré a trabajar al Instituto Nacional de Investigacio-

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�CIENCIA DE FRONTERA

nes Forestales (INIF) de la SARH, institución que fue muy
importante pues atrajo cuadros de la Biología y la Botánica
mexicana que trabajaron en el Inventario Nacional Forestal. En este proceso se concibió la colección de maderas
más importante de México: la Xiloteca Nacional del INIF,
cuya curadora fue la profesora Juana Huerta Crespo.
Esta colección científica fue empleada para la docencia,
investigación y asesoría a industriales, a instituciones públicas, museos, etcétera. Yo llegué en 1980 y desde el primer
día mi trabajo consistió en identificar maderas, bajo la supervisión de mi maestro don Vicente González, técnico de
ese laboratorio. Todos los días durante cuatro años me dio
mi clase de una hora. A él le debo lo que soy, la práctica la
hice en el INIF con don Vicentito.

¿Cómo construye el camino y la conservación
a la caracterización de los aspectos microestructurales de maderas arqueológicas?
Durante mi estancia en el INIF, cuando identificaba maderas llegaban madereros, lauderos, arqueólogos, gente del
INAH. Los lauderos pedían asesoría para probar otras maderas para construir sus instrumentos, me decían “quiero
que suene así”, llegaban con sus muestras y buscábamos
maderas similares. Querían sustituir o probar maderas
nuevas para las costillas de guitarras, brazos o para teclas de
marimbas. Esas asesorías fueron el comienzo de un proceso de transferencia de conocimientos de ambos lados. Ahí,
con mis grandes amigos lauderos, decidí estudiar la acústica de las maderas. En la UNAM hice mi maestría con el Dr.
Miguel de Icaza Herrera, usando métodos de ultrasonido
en las maderas, buscando caracterizar acústicamente varios taxones para fines de laudería.
En el INIF también conocí a arqueólogos de la ahora Dirección de Salvamento Arqueológico (INAH), que llevaban
objetos prehispánicos de excavaciones para su identificación. Ya estando en la UAM, con mis amigos lauderos, llegamos a la Escuela Nacional de Conservación y Restauración
(ENCRyM-INAH) para impartir una clase de maderas, para
la carrera de restauración de instrumentos musicales. En la
ENCRyM había maderas de diversos objetos del patrimonio cultural: retablos, marcos antiguos, textiles, pinturas
sobre tabla, esculturas, que requerían identificarse. Trabajar con sus necesidades me permitió entender el valor de
los objetos patrimoniales. También contribuí a fundar el
taller de laudería, que era optativo para quienes estudiaban
música, en la ahora Facultad de Música de la UNAM.
Con el tiempo dejé las clases de las dos escuelas, pero
me seguían pidiendo identificaciones. En esa época comencé a participar dirigiendo tesis de licenciatura de restauración o de maestría con temas sobre identificación de
material vegetal, o en proyectos de investigación asociados
al patrimonio cultural que requerían de esta experiencia.
Con un antecedente fuerte en los temas de la identificación como Botánica estructural, hemos participado en la
solución e interpretación de la identidad de materiales en
la Arqueología y en la Historia. Como ejemplo está la experiencia de la identificación de hojas de maíz encontradas
en una ofrenda que pudo haber sido confundida con otro
tipo de grupo botánico por haber estado asociada a una es-

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�CIENCIA DE FRONTERA

tructura vegetal ajena al maíz. En este caso fue fundamental encontrar, en este material, que estaba muy deteriorado,
tipos celulares característicos de una gramínea. Conocer
sobre anatomía microscópica de las maderas y otros tejidos vegetales ha sido una experiencia fundamental para
acercarme a la colaboración e interpretación del uso biocultural de los recursos vegetales como fuente del conocimiento tecnológico de los antiguos mexicanos, e incluso
participar en procesos de la Arqueología experimental.
En la Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, con la Dra. Carmen de la Paz Pérez Olvera y la maestra
Silvia Rebollar Domínguez, construimos la Xiloteca de la
UAM-I, que actualmente está asociada al Herbario UAMIZ.

¿Qué retos supone construir una red interdisciplinaria de trabajo con especialistas que en
principio parecen estar tan distantes y con
usuarios del conocimiento?
El reto es involucrar no sólo a las personas, también a la
Universidad. Para hacer esto hemos pensado en consolidar ya sea un diplomado o una especialidad, para carpinteros, lauderos, restauradores y también biólogos que
requieran estos conocimientos. En este sentido estoy
convencida que la vinculación nos ha dado experiencia
no sólo en la investigación, sino el trabajo cercano a diferentes sectores asociados con la madera, principalmente.
A nosotros nos interesa que los usuarios de las maderas
puedan contar con este entrenamiento. Ya hemos avanzado. Sabemos cómo empezar y queremos beneficiar a
todo tipo de usuario, por ejemplo, becando a artesanos de
comunidades indígenas para que tomen el diplomado.
Esto sería una manera de sumar nuestros conocimientos
a los que ellos ya tienen y nos comparten, por ejemplo,
sus técnicas ancestrales. Esta formación llevaría a que
los artesanos se apropiaran con mayor rapidez de conocimientos tecnológicos que, eventualmente, podrían ser
muy útiles. Por ejemplo, los lauderos tienen saberes extraordinarios y aun así suelen consultarnos. En esas consultas tendríamos que extraer lo que les interesa de lo que
sabemos. También estamos por diseñar una maestría en
patrimonio cultural, bajo la premisa de que con la Botánica estructural se puede formar gente que se dedique al
rescate del patrimonio cultural. Éste es el reto.

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¿Cuál ha sido el proceso que la llevó a transferir sus conocimientos y qué papel juega en esta
transferencia en el quehacer de su laboratorio de Anatomía Funcional y Biomecánica de
Plantas Vasculares?
Para contestar esta pregunta voy a contarte dos historias
de Arqueología experimental en las que hemos participado. La primera comienza cuando una restauradora me
llamó para identificar el material de una canasta. Tomé
una pequeña muestra y la llevé al laboratorio, donde hice
los cortes y encontré que el cesto no estaba hecho ni con
hojas ni con raíces, sino con un tipo de madera muy maleable. La cesta provenía de la cueva de la Candelaria en
Cuatro Ciénegas, Coahuila. Estaba realizada con madera
posiblemente de candelilla, pero al conseguir muestras y
estudiarla la descarté. Con mi colega, la maestra Ana Teresa Jaramillo, decidimos ir al sitio de la cueva para buscar
la planta. Encontramos la planta Sangre de Drago y la estudiamos, eran exactamente las estructuras de la madera
de la canasta.
Los tallos que trajimos sirvieron también a la restauradora, Dra. Gloria Martha Sánchez Valenzuela, experta
en textiles arqueológicos, fue quien reprodujo la técnica
textil de las cestas en una suerte de Arqueología experimental, una historia tecnológica notable. Los objetos
originales tienen un recubrimiento impermeable que
los habitantes nómadas de la zona usaban para habilitar
estos utensilios en la cocina y como contenedores de semillas y líquidos. Los nómadas pasaban el invierno en las
cuevas de esta zona y el verano en bosques posiblemente de Durango, lo que supuso viajes con cargamentos en
cestas de diversos tamaños. Conociendo la estructura y la
fisiología de las plantas podemos entender los procesos
bioculturales desde una perspectiva de redes de ciencias
interconectadas.
La otra historia de arqueología experimental es la
identificación del material soporte del Escudo Chimalli
de Moctezuma, que se encuentra en el Museo Nacional
de Historia. Fui invitada a tomar unas muestras del soporte y resultó que era otate (Otatea sp.). Esta identificación
requirió comparar las muestras con tallos de bambús
mexicanos conocidos, por lo que contacté a la Dra. Teresa Mejía Saulés, investigadora del Instituto de Ecología,
A.C., en Xalapa, Veracruz. Con ella visitamos la finca de la

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hermosa familia Pale, quienes nos proporcionaron varias
cañas, allí mismo las procesamos y extrajimos varillas
similares a las del escudo. De regreso verificamos ambas
estructuras, la de la planta conocida y la del escudo. Con
la participación un grupo de estudiantes, realizamos una
reproducción del soporte que fue expuesto en la Exposición Nacional “Chimalli, Tesoro de Moctezuma”. La manufactura se realizó con varillas (más de 350) de los tallos
y tejiéndolas desde el centro. Para ello la mamá de una
estudiante, artesana de Oaxaca, nos orientó sobre cómo
debía realizarse el tejido. En todo el proceso participamos
12 personas, nueve estudiantes y tres profesores trabajando mes y medio. Durante este proceso construimos un tejido social donde el objeto se volvió un intermediario que
fomentó la interacción entre los participantes.
Lo anterior quedó evidenciado cuando las responsables de la exposición nos pidieron que no concluyésemos el escudo para que sirviera como un objeto didáctico
para el público. El sentimiento que permeó entre nosotros fue de tristeza, pues el objeto se había convertido en
una experiencia social muy profunda y lo que sentimos
fue la ruptura inmediata del tejido social, es decir, el experimento no sólo reprodujo el objeto, sino la forma de
organización, el tejido social y las necesidades que tenían
quienes lo hacían y quienes lo usaban. Conocimos en carne propia el significado de la construcción biocultural, su
continuidad y su destrucción en un tiempo muy breve.
Nuestro colectivo se nombró Chimalli-UAM-I, lo que me
parece importante porque el colectivo construyó armonías, felicidades y también propició situaciones desagradables que se tuvieron que dirimir.
Una tercera experiencia de colaboración de otra índole, fue la de caracterización de las maderas de los muebles
de taracea oaxaqueña para el Museo Franz Mayer, donde
participamos con investigadores del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM. Con estas historias puedo
decir que la Botánica estructural no sólo es una ciencia de
la Biología, sino que trasciende fronteras, acercándonos a
las ciencias sociales donde podemos participar en la reinterpretación de objetos del patrimonio cultural.

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¿Qué obstáculos ha encontrado en la transferencia de conocimientos?
Esta pregunta la puedo contestar a partir de mi experiencia con el papel amate que comenzó con el análisis de unos
códices de la bóveda del Museo de Antropología y culminó
con un proyecto de Fonart en la comunidad de San Pablito, en la Sierra Norte de Puebla. Este pueblo es el único que
manufactura el papel de corteza. La parte del proyecto que
nos correspondió fue hacer el papel de corteza (amate)
con métodos limpios, para intentar sustituir la sosa cáustica que se usa en el ablandamiento de las fibras. Diseñé un
método que comenzaba con la fermentación de la corteza
de jonote colorado (Trema micrantha), que es la que usan
para hacer el papel, e inventé unas máquinas de piedra basáltica para machacar las fibras y ablandar.
Usamos diversos fermentos de frutos para experimentar y algunas técnicas prehispánicas. El método funcionó
y el papel que se obtenía olía a la fruta del fermento, ya sea
cítricos o café. El problema fue lo que tardaba el proceso.
Éste fue el primer reto de la transferencia pues, aunque pudimos hacer papel de corteza limpio, no teníamos tiempo
ni dinero. Los artesanos viven al día y deben producir muchos pliegos para satisfacer la demanda, entonces, aunque
se desarrollen procesos limpios siempre te enfrentas a las
necesidades inmediatas de la gente. Puedes tener incluso la
patente (que acabamos de obtener en el IMPI) y transferir
el conocimiento, lo que hicimos a partir de cursos con todo
y la máquina que llevamos para mostrarles el proceso, pero
el problema es la escala. También el que fuéramos mujeres
no ayudó, a pesar de que seguimos sus reglas, los hombres
sólo se integraron hasta que vieron que sí salía el papel.
Otro problema fue hacer las máquinas, con nuestros propios recursos económicos no podíamos hacer la inversión
para todos.
Un problema de la transferencia es identificar el conocimiento de valor, es decir, qué es significativo para la gente,
qué quieren saber de los investigadores. Otro reto es hacer
que los estudiantes se conviertan en intérpretes de los datos biológicos y puedan llegar a vincularse con otros grupos. Hacer diagnósticos y enseñarles a hacer diagnósticos.
Ejemplo de lo anterior fue un trabajo que hice hace años
para las aduanas, les dimos un curso a los inspectores para
identificar las especies de maderas ilegales. La Semarnat, a
través de la Conabio, logró, con el trabajo interdisciplinario

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en el que tuve la oportunidad de participar, proteger las especies maderables de Dalbergia vulnerables, en diferentes
categorías de riesgo, en la NOM-059. Esa colaboración es
transferencia.

¿Qué le ha dado la UAM a la doctora Quintanar
y usted qué piensa que le ha dado a la UAM?
La UAM me cambió la vida, me permitió crecer como docente que para mí significa vincular la investigación con los
jóvenes. En mi asignatura tratamos de interpretar la forma
y la función de los tejidos vegetales, y con ello transmitir a
los estudiantes visiones integrales de los fenómenos biológicos, esto es difícil actualmente porque casi han eliminado
de los planes de estudio de la Licenciatura de Biología, las
asignaturas formales como la Física o las Matemáticas. La
UAM somos todos, profesores, estudiantes, administrativos y todos participamos en la construcción de nuestra comunidad uamera. El laboratorio ha formado mucha gente.
También me ha dado la oportunidad de colaborar y discutir con mis colegas.
Yo creo que a la UAM le he dejado el esfuerzo de construir mentes críticas y disciplinadas. Como parte de esta
idea de formar gente de campo, logré con mis propios recursos fundar una estación biológica que se encuentra en
Valle de Vázquez, municipio de Tlaquiltenango, Morelos,
para darles a los estudiantes la oportunidad de tener la experiencia del trabajo de campo.

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CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

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�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

Sustentabilidad ecológica

L

os eventos catastróficos
promovidos por el cambio
climático –producto de las
actividades productivas
y transformadoras del ser humano–
han conllevado la pertinente necesidad –en el entorno internacional– de
generar compromisos y acuerdos con
la finalidad de restituir las condiciones climáticas idóneas en las que sea
ostensible la disminución de los gases
de efecto invernadero, y que promueva un desarrollo sustentable.
En este marco, los expertos han
señalado que la opción predominante es la utilización de energías renovables, y se aspira que para 2050 ésta
sustituya más de 50% de la energía
proveniente de las fuentes de carbono (Moreno, 2013). En este sentido,
comenta la Secretaría de Energía de
México (2012:19) que:
En 2010, de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA,
por sus siglas en inglés), la oferta
total de energía primaria en el mundo fue de 12,717 millones de toneladas equivalentes de petróleo, de las
cuales se produjo 13.0% a partir de
fuentes renovables de energía (incluyendo las grandes centrales hidroeléctricas).

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LAS ENERGÍAS
RENOVABLES EN
EL MARCO DE LA
SUSTENTABILIDAD

ANTECEDENTES DE LA
PROBLEMÁTICA ENERGÉTICA

PEDRO CÉSAR CANTÚ-MARTÍNEZ*

De acuerdo con Estrada (2013), uno de los factores que ha
promovido que se exacerben las problemáticas ambientales generadas por la producción de energía es el crecimiento poblacional, cuya vinculación proviene de la demanda
de energía. Y aduce también que “las fuentes primarias de
energía que dominan en el mundo son los hidrocarburos y
corresponden a 81.2% de toda la energía primaria producida y consumida” (p. 75).

De esta manera se pone en evidencia que la vía para aminorar la dependencia existente de las fuentes de petróleo en el mundo, debe proceder de las diversas fuentes de energías renovables. Por ejemplo, en México, la energía producida
por lo hidrocarburos sigue concurriendo como la principal fuente, y contribuye
en 88.6% (Ovando et al., 2013).

Por otra parte, este mismo autor comenta que de acuerdo con la
Administración de Información sobre Energía de
los EUA (EIA), en su escenario de referencia, la demanda mundial de petróleo evolucionará de 87 millones de
barriles al día en 2011 a 119 millones de barriles diarios en
2040, es decir, se incrementará un 36% más en ese periodo (Estrada 2013:75).

El potencial y la capacidad que subsiste mundialmente en materia de energías renovables demandan una reforma energética pronta, ya que las problemáticas ambientales, económicas y sociales que se ciernen sobre todo el mundo
cada vez son más frecuentes, y el sector energético ha sido uno de los promotores principales de estas eventualidades. En este marco abordaremos la relevancia que ostentan las energías renovables para asirnos de un desarrollo sustentable, que permita el progreso de la sociedad humana en armonía con el entorno
natural.

* Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: cantup@hotmail.com

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Mientras tanto, REPSOL (2019), en su Anuario Estadístico-Energético 2019, proporciona las cifras mundiales de
emisiones totales –en millones de toneladas– de bióxido
de carbono durante el periodo de 2009 a 2018, en la que
se transita de una emisión de 28,320 a 32,916. Desde esta
perspectiva, el impacto al ambiente es enorme, degradando los recursos naturales conjuntamente con el clima. De
esta forma las actuales fuentes de energía acostumbradas
–petróleo, gas natural y carbón– han promovido una dependencia y agravamiento continuo de las condiciones
socioambientales, desde la advertencia que se externó en
la reunión mundial de Estocolmo en 1972 (Cantú-Martínez,
2015).

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

En este contexto podemos advertir que las economías
actuales y los estilos de vida que se despliegan, demandan
enormes cantidades de energía cada vez más crecientes.
Es así que se puede vaticinar que la forma de contar con
una sustentabilidad adecuada ambientalmente deberá ser
a través del empleo de energías renovables. Porque lo que
nos debe impulsar a la utilización de estas energías renovables es la contribución que harían a la disminución global
de los gases de invernadero, recordemos que muchos de
los efectos nocivos por el uso actual de combustibles fósiles
se ciernen en lugares distantes –a la fuente de emisión–, inclusive en otros continentes.
En tanto, el interés actual por el uso de energías renovables es muy bajo por la sociedad, y las circunstancias actuales que emanan del cambio climático han promovido que
un pequeño sector de la sociedad ponga atención de nueva
cuenta sobre la pertinente transición técnica e institucional
para impulsar la energía renovable. Porque como bien sabemos, el gasto de energía va en aumento y es necesario
para gran parte de las actividades productivas y cotidianas
que realizamos, lo cual convierte la energía en un impulso
para el progreso social y económico para todo ser humano.
De esta manera la reforma energética a nivel mundial
puede contribuir rápidamente a reducir los gases de efecto
invernadero, y abatir los esquemas de producción actual
que se sostienen en el empleo de combustibles fósiles.

59

�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

¿CÓMO SE
CATALOGA LA
ENERGÍA?
Las energías con la cuales se dispone actualmente pueden catalogarse
en una primera instancia como de
carácter renovable y no renovable
(Schallenberg et al., 2008). Esto está
determinado por la capacidad que
exhiben de poder regenerarse o no
una vez utilizadas. En el caso de las no
renovables tenemos primeramente la
energía proveniente de combustibles
fósiles como el carbón, petróleo y gas
natural, y enseguida está aquélla que
emana de la fusión y fisión nuclear.
En cambio, las renovables tienen una
característica distintiva y es que se
pueden restablecer una vez utilizadas.
Entre éstas contamos con la energía
solar, eólica, hidráulica, la proveniente de las corrientes marinas, la bioenergía y finalmente la geotermia.
Otra clasificación es la que se da al
considerar las fuentes de donde se extraen. Así encontramos las denominadas primarias, cuya particularidad
es que se obtienen de forma directa de
la naturaleza, como las ya mencionadas como renovables y no renovables.
La otra clasificación corresponde a
las secundarias, cuya peculiaridad es
que son obtenidas a partir de la transformación de las fuentes primarias.
Entre éstas contamos con el diésel,
gasolina, la electricidad, entre otras.
Asimismo, existen otras formas de
diferenciarse, como limpias y contaminantes, o bien, convencionales y
no convencionales.

60

PERSPECTIVA DE
LAS ENERGÍAS
RENOVABLES
Suárez (2010:3-4) comenta sobre las
energías renovables que éstas a
diferencia de los combustibles
fósiles convencionales y del combustible nuclear, las fuentes primarias
como la radiación solar que incide
sobre la superficie del planeta, los
vientos, la biomasa, el vapor de agua
natural asociado a procesos geotérmicos, el caudal de los ríos y las corrientes oceánicas, desde el punto
de vista económico se pueden considerar como un ingreso, en la medida en que se estén renovando en
forma permanente, compensando
totalmente el consumo que de ellos
se realice.
De esta manera las energías renovables se constituyen en elementos
que permitirían por el momento una
diversificación de las fuentes de energía y por otra parte cada vez más su uso
conllevaría a reducir la dependencia
que tenemos de los combustibles fósiles. Por ejemplo, la energía eólica, de
acuerdo con Jaramillo y Borjas (2010:
18), su uso “se remonta al año 3,500 antes de nuestra era, cuando los sumerios
armaron las primeras embarcaciones
de vela”. En la actualidad representa
en muchas zonas del mundo un potencial de carácter extraordinario para
la generación de energía mediante el
viento. En México esto subsiste principalmente en Oaxaca, Baja California,
en toda la Península de Yucatán, y en
otros estados como Sinaloa, Sonora,
Chihuahua, Coahuila, Tamaulipas y
Veracruz (Ovando et al., 2013).
CIENCIA UANL / AÑO 23, No.105, enero-febrero 2021

Por otra parte, el uso de la energía
solar cuenta con registros que proceden de “los antiguos griegos, romanos y chinos. Estos pueblos conocían
el arte de prender fuego utilizando
lentes y espejos quemantes” (Arancibia y Best, 2010:10). Hoy en día sólo
se aprovecha una ínfima cantidad, y
esto ofrece una gran oportunidad para
funciones de carácter fototérmico y
fotovoltaica en todo el mundo, donde
indistintamente de la forma de empleo y el costo de implementación de
su infraestructura, es económicamente muy rentable (Guzmán-Hernández,
et al., 2016). Principalmente su uso ha
estado enfocado a la electrificación de
comunidades rurales y consumidores
residenciales. Todo México cuenta
con un gran potencial para el uso de la
energía solar.
La energía geotérmica es aquélla
que se caracteriza por ser producida
por el calor que emana de la corteza terrestre. De esta manera el calor
contenido bajo la superficie terrestre
se transfiere de forma progresiva a la
superficie, y con ello se forma un flujo
ascendente de energía calorífica que
finalmente se desvanece en el aire. De
acuerdo con Santoyo y Barragán-Reyes (2010:42), se catalogan
en forma general, con base en
la temperatura del fluido endógeno
que se extrae, o del fluido que se inyecta para la extracción de calor de
la roca. Cuando la temperatura del
fluido es mayor de 200 grados centígrados, se le considera un recurso de
alta entalpía (o alto contenido energético), ideal para la producción de
electricidad con sistemas convencionales de generación. Si las temperaturas del fluido están en el intervalo
de 100 a 200 grados centígrados, o

CIENCIA UANL / AÑO 23, No.105, enero-febrero 2021

bien son menores de 100 grados centígrados, se les denomina sistema de
mediana o baja entalpía, respectivamente.
En México se cuenta con distintos
sitios geotérmicos distribuidos en Baja
California, Baja California Sur, Jalisco,
Michoacán y Puebla (Ovando et al.,
2013).
La energía que promueve el agua,
se tiene antecedente de ella “desde la
Grecia antigua [cuando] han utilizado
molinos de agua para moler trigo y hacer harina. Localizados en los ríos, los
molinos de agua recogen el agua en
movimiento en cubos situados alrededor del molino” (National Geographic,
2010, párr. 2). Sin embargo, en la actualidad el mayor aprovechamiento proviene de la hidroelectricidad. Ésta es
generada principalmente en centrales
hidroeléctricas donde se transfiere la
fuerza de las corrientes de aguas superficiales para producir energía eléctrica
(Reed, Trelles e Hirirart, 2010). En todo
el mundo existe este tipo de infraestructura y en México se encuentran
en Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo,
Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit,
Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Sinaloa, Tamaulipas y Veracruz (Palacios,
2017).
Con la evidencia antes comentada
es bastante nítido que en el futuro estaremos empleando las energías renovables para encaminarnos a un mejor
desarrollo sustentable. Por lo cual es
pertinente que en las distintas estructuras administrativas de los países en
el mundo, comience una transición
energética que impulse las tecnologías
menos contaminantes.

61

�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

CONSIDERACIONES
FINALES
El uso de las energías renovables cuenta con muchos beneficios, entre ellos
se puede indicar que son recursos ilimitados y aunque conducen también relevantes impactos al entorno, éstos serán mucho menores a los actuales que
están promoviendo el cambio climático. Sin duda, ahora subsiste tecnología
para su aprovechamiento, algunas ya consolidadas y otras continúan investigándose. Sin embargo, las energías renovables se han constituido en opciones
sumamente prudentes, con la finalidad de aspirar a una sustentabilidad, donde tanto las instituciones gubernamentales, privadas y académicas deben trabajar de manera mancomunada para cristalizar estos proyectos potenciales,
ya que la generación de energía proveniente de las fuentes renovables cuenta
con una alta capacidad potencial, que coadyuvaría a mejorar las condiciones
del ambiente.

REFERENCIAS
Arancibia, C., y Best, R. (2010). Energía del sol. Ciencia.
Abril-junio. 10-17.
Cantú-Martínez, P.C. (2015). Ascenso del desarrollo sustentable. De Estocolmo a Río +20 Ciencia UANL. 18(75):33-39.
Estrada, C.A. (2013). Transición energética, energías renovables y energía solar de potencia. Revista Mexicana de Física. 59(2):75-84.
Guzmán-Hernández, T., Araya-Rodríguez, F., Castro-Badilla, G., et al. (2016). Uso de la energía solar en sistemas de
producción agropecuaria: producción más limpia y eficiencia energética. Tecnología en Marcha. Encuentro de
Investigación y Extensión. 46-56.
Jaramillo, O.A., y Borjas, M.A. (2010). Energía del viento.
Ciencia. Abril-junio. 18-29.
Moreno, T. (2013). Editorial-Asociación Nacional de Energía Solar. Revista de Energía Renovables. 18(1).
National Geographic. (2010). Energía hidroeléctrica. Disponible en: https://www.nationalgeographic.es/medio-ambiente/energia-hidroelectrica

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Ovando, J.C., Román, R., Martínez, M., et al. (2013). Potencial
y Aprovechamiento Actual de las Energías Renovables en
México. Revista de Energía Renovables. 18:2-4.
Palacios, A.A. (Ed.) (2017). Bases para un Centro Mexicano
en Innovación de Energía Hidroeléctrica, Cemie-Hidro1era
Parte: infraestructura hidroeléctrica actual. México. Instituto Mexicano de Tecnología del Agua.
Reed, S.P., Trelles, S.A., e Hirirart, G. (2010). Energía del
agua. Ciencia. Abril-junio. 52-61.
REPSOL (2019). Anuario Estadístico-energético 2019. Madrid. REPSOL-Dirección de Estudios.
Santoyo, E., y Barragán-Reyes, R.M. (2010). Energía geotérmica. Ciencia. Abril-junio. 40-51.
Schallenberg, J.C., Piernavieja , G., Hernández, R., et al.
(2008). Energías renovables y eficiencia energética. España. Instituto Tecnológico de Canarias, S.A.
Secretaría de Energía de México. (2012). Prospectiva de
energías renovables 2012-2026. México. Sener-México.
Suárez, R. (2010). Perspectivas sobre las energías alternativas. Revista de la Sociedad Científica del Paraguay. 15(2):115135.

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CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

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�CIENCIA EN BREVE

Ciencia en breve

Que levante la mano aquella persona
a la que nunca la han regañado por
dejar tooodas las cosas regadas, porque siempre le enseñaron a recoger
cuando terminara de jugar o hacer sus
deberes. Tal vez sean pocos los que se
han salvado, pero qué pensarías si te
dijera que recoger el tiradero no siempre es lo mejor (calma, no empieces a
gritar de gusto). Claro, lo que te voy a
contar no tiene que ver con el cuarto,
la casa o el lugar de trabajo de alguien
en especial, más bien se trata de los
bosques, ah caray, cómo dijo que dijo.
Pues sí, se trata de un equipo de
ecólogos forestales que ha pedido a
los gobiernos de los países de Europa
central “un cambio radical” en la estrategia que actualmente siguen para
manejar los bosques tras eventos de
mortalidad del arbolado, como los
incendios, las tormentas o las sequías
extremas.
En una carta publicada en la revista Science, los especialistas defienden
que retirar la madera muerta y la reforestación a gran escala no es la estrategia correcta. Aunque siempre se nos
enseñó que es mejor retirar la madera
muerta y reforestar, los investigadores
advierten que una “limpieza” a gran
escala en el bosque ha demostrado
tener efectos negativos considerables
en la diversidad de insectos que dependen de los desechos.

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Las perturbaciones naturales
como las tormentas, los brotes de
escarabajos y la sequía crean huecos
en los bosques, lo que permite el crecimiento de una amplia variedad de
especies de árboles nativos. Según los
científicos, esta diversidad aumenta la
resistencia a los fenómenos meteorológicos extremos. Por el contrario, la
reforestación rápida conduce a grupos densos de árboles de la misma
edad, que son altamente susceptibles
a los fenómenos meteorológicos, los
incendios y las plagas.

manteniéndolas saludables y más
“gorditas”.
La bacteria que produce fazolicina es una especie no identificada de
Rhizobium, que se encontró en un
bosque tropical en Los Tuxtlas, México, en el suelo y las raíces de frijoles
silvestres llamados Phaseolus vulgaris. Al igual que otros Rhizobia, el productor de fazolicina forma nódulos
en las raíces de las plantas del frijol y
les proporciona nitrógeno, lo que las
hace crecer más y mejor. A diferencia
de otros, éste también defiende a las
plantas de las bacterias dañinas. Así,
el descubrimiento podría tener aplicación no sólo en frijoles, también en
guisantes, garbanzos, lentejas, maní,
soja y otras legumbres, todo un caballero andante.

Así que ni te emociones pensando
en que ya no vas a recoger tu habitación, y más bien, presta atención a
los bosques, porque no sólo nos proveen oxígeno y madera, sino también
medicamentos para humanos y para
plantas, como un nuevo antibiótico,
denominado fazolicina, que evita que
bacterias patógenas entren en los sistemas de raíces de la planta de frijol
y la mantiene robusta. Este hallazgo
también podría tener aplicación en
otras legumbres de interés agrario.
Según científicos de Estados Unidos, Rusia y Francia, la línea de investigación abierta podría conducir a
lograr “plantas probióticas”, plantas
más robustas y otros antibióticos.
Como ya hemos visto, los probióticos son microorganismos vivos conocidos por ser beneficiosos para la
salud de los humanos, pero también
pueden ser positivos para las plantas,

Y ya que andamos en eso de recoger la basura, ¿cuántas veces has
gritado “Eso no me lo tires” cuando
ves algo valioso entre lo que llevaba
tu mamá rumbo al bote de basura?,
seguramente más de una. O algo no

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tan valioso como el viejo celular que
ya no prende y aún lo quieres porque
es lo único que te quedó del tóxico o la
tóxica (lo sé, justo en el cora).
Pues déjame decirte que sí, ese celular puede ser un tesoro, pero no por
lo que te recuerda sino por lo que pudiera tener dentro. Te explico, el rápido desarrollo y consumo de la tecnología ha permitido que su producción
sea más económica y de fácil acceso,
esto como consecuencia del modelo
socioeconómico de crecimiento ilimitado y obsolescencia programada
que traen los avances científicos de la
sociedad contemporánea.
Estos cambios acelerados han
creado en los humanos un deseo
compulsivo de uso que es alimentado por tendencias que invitan a
reemplazar los modelos anteriores,
dejando a su paso gran cantidad de
basura eléctrica y electrónica que
afecta la calidad del suelo, el aire y el
agua.
Preocupadas por la recuperación
de metales preciosos, como el oro y el
neodimio, en computadores y equipos celulares depositados en centros
de reciclaje de la ciudad, profesoras
de la Universidad de Antioquia (Colombia), orientaron la investigación
con quienes desarrollaron procesos
químicos de lixiviación selectiva con
iones persulfato y ferrato para extraer oro y neodimio de las tarjetas
de circuito impreso, procesadores y
discos duros de los computadores
desechados, aplicando procesos menos contaminantes y favorables para
el medio ambiente.

ponentes de cada pieza sin afectar al
medio ambiente. En la extracción del
oro, por ejemplo, “pasa que algunas
piezas de dispositivos electrónicos
tienen capas muy pequeñas. Lo que
se hace es someter esas piezas a procesos químicos, dejando que actúen
entre la capa de oro y la base de este
material electrónico. La atacamos un
poco, las dejamos ahí y esa capa se
desprende”.
No sólo se extrae oro, también
otro material conocido como neodimio, un elemento de tierras raras, que
no resulta familiar cuando se nombra, pero que es estratégico para la
mayoría de los desarrollos computacionales (altamente usado en discos
duros) y la producción de motores de
turbinas de viento de energías verdes
o de automóviles.
El neodimio se utiliza como imán
permanente de alto poder y su aplicación en proyectos tecnológicos no
supera una pulgada. Según las especialistas, “el neodimio en el país no se
ha encontrado reportado en los yacimientos de recursos no renovables.
Estamos en una sociedad en la que
hay computadores y una gran variedad de dispositivos electrónicos que
tienen este elemento, el cual creemos
que es necesario rescatar y mejor si se
hace con un reactivo que sea de bajo
impacto ambiental, como lo hace
nuestra propuesta”.

Para las doctoras, ésta es una opción a la extracción de oro de la basura electrónica, separando los comCIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

Sin duda alguna esto es muy importante para ayudar a nuestro medio ambiente, que cada vez se ve más
y más sobrecargado con todo lo que
le exigimos. Al respecto, un estudio
sobre las contribuciones de los ecosistemas a la humanidad refleja que
la capacidad de la naturaleza para
satisfacer las necesidades de la gente
está disminuyendo. El informe indica que probablemente dentro de 30
años, más de 5,000 millones de personas –en la actualidad viven 7,600
millones– sufrirán inseguridad alimentaria, contaminación del agua y
aumento de tormentas costeras (un
panorama alarmante).
La naturaleza aporta recursos
que satisfacen numerosas necesidades básicas del ser humano, como
los servicios de los ecosistemas, que
nos aseguran agua limpia o alimentación. Sin embargo, el creciente impacto mundial en el medio ambiente
ha provocado una disminución en la
productividad de estos sistemas. Por
eso, la Plataforma Intergubernamental de Políticas Científicas en Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos
(IPBES, por sus siglas en inglés), ha
elaborado un informe para determinar cuán importante es la naturaleza
para los seres humanos y quiénes corren más peligro si dejan de cuidarla.
Los resultados confirman que los
países en desarrollo de África y Asia
meridional serán los más afectados
por estos impactos. Además concluyeron que en el futuro sufriremos la
inseguridad alimentaria relacionada
con la deficiente polinización de los
cultivos, la escasez de agua limpia y
el aumento de tormentas costeras severas provocadas por la erosión y las
inundaciones.

65

�CIENCIA EN BREVE

huevos de estas gallinas, que suelen
mantenerse libres y con una alimentación en la que las comunidades
campesinas incluyen sobras de cocina, maíz, col, papa, plátano y, en raras
ocasiones, concentrado.

Aprendamos a cuidar nuestro
entorno, sobre todo el campo que
tan beneficioso es para nuestra vida.
Como esta nota que te voy a compartir, la cual trata de gallinas, sí, como lo
lees, de gallinas, pero no de esas que
están encerradas y drogadas para producir y producir. No. Se trata de gallinas criollas cuyo potencial genético es
estudiado por un Grupo de Investigación en Genética Animal (GIGA), de
la Universidad Nacional de Colombia
(UNAL) para establecer la diversidad
que existe en aquel país.
Estudiantes de posgrado y pregrado se han acercado a las comunidades
indígenas y campesinas, convertidas
en las guardianas de estos animales,
cuyo nombre científico es Gallus gallus domesticus y que hoy se ven amenazados por la invasión de las líneas
comerciales en la producción avícola.
No me lo vas a creer, pero es verdad, los huevos de las gallinas criollas
se caracterizan porque son azules,
verdes y marrones, lo que evidencia
la presencia de pollos precolombinos
en las Américas. Estas características
especiales de los huevos fueron el
punto de partida para que los especialistas se preguntaran si en su composición también poseían atributos que
los pudieran hacer atractivos.
A partir de ahí se analizó el perfil de ácidos grasos de la yema de los

66

En el perfil de ácidos grasos se
obtuvo un contenido más elevado
de omega 3 –ácido linolénico (ALA),
ácido docosapentaenoico (DPA), ácido docosahexaenoico (DHA) y ácido
araquidónico (ARA), entre otros–
para los huevos de gallina criolla. Estos ácidos son esenciales para la salud
y la nutrición, ya que como el cuerpo
humano no puede sintetizarlos, es necesario mantener una fuente de estos
por medio de la alimentación.
Por esta razón, los huevos de gallina criolla se podrían considerar como
un alimento funcional, ya que contribuirían a la seguridad alimentaria no
sólo de las familias campesinas e indígenas, sino de los consumidores en
general. Así se comprobó que, frente
a las gallinas comerciales, las gallinas
felices tienen una mejor eficiencia
y contenido más elevado de ácidos
grasos omega 3, no sólo en la yema de
sus huevos, sino también en la carne,
aunque esto último no fue verificado
en el estudio.

Y si de animales que puedan ayudar al medio ambiente hablamos,
ahora déjame contarte que una nue-

va investigación de la Universidad de
Aarhus muestra que las hormigas inhiben al menos 14 enfermedades vegetales distintas (nee, a poco sí). Pues
sí, estos pequeños insectos segregan
antibióticos desde sus glándulas,
además albergan en sus patas y cuerpo colonias de bacterias que a su vez
también segregan antibióticos. Son
probablemente estas sustancias las
que inhiben una serie de enfermedades, y los investigadores esperan
ahora encontrar pesticidas biológicos que puedan luchar contra enfermedades resistentes en las plantas.

utilizados, así como te lo imaginas,
en el futuro en la agricultura en lugar
de los potentes y dañinos pesticidas.

Las hormigas viven muy juntas
en sus hormigueros y por tanto están muy expuestas a la propagación
de infecciones. Pero tienen su propia
medicación contra las enfermedades. Por un lado, cuidan mucho la
higiene, y por otro, pueden curarse
y tratarse entre sí con antibióticos
producidos por ellas mismas. Investigaciones previas han mostrado
que cuando se lleva hormigas rojas
de la madera (Formica rufa) a una
plantación de manzanos se reduce
la aparición de dos enfermedades
que afectan a este árbol. Esto propició que los investigadores revisaran
la bibliografía científica al respecto,
donde hallaron evidencias de que las
hormigas pueden inhibir al menos 14
tipos diferentes de enfermedades de
las plantas.

Sabes que eso me parece genial,
que la misma naturaleza nos enseña tantas y tantas cosas de las cuales
podemos aprender y con ellas mejorar, incluso ella misma nos enseña
cómo mitigar el daño ambiental. ¿No
me crees? Pues déjame contarte el
siguiente caso: menos de 100 metros
de vegetación separan el curso del
arroyo Cululú de las áreas sembradas,
de pastoreo o de cría de ganado en
el departamento santafesino de Las
Colonias, en Argentina. Esta franja
de ribera, disminuida por el avance
de las actividades agropecuarias, fue
el objeto de estudio de investigadores
de la Universidad Nacional del Litoral
(UNL). Realizaron un monitoreo permanente durante una década, con el
objetivo de comprender y valorar el
servicio ambiental que naturalmente
brindan este tipo de zonas donde es
habitual encontrar humedales.

Aún no se sabe cómo lo hacen,
pero sí se sabe que las hormigas segregan feromonas por donde pasan,
en las plantas, para encontrar su camino, y algunas de ellas poseen propiedades antibióticas. El efecto sanador sobre las enfermedades vegetales
podría ser debido a estas feromonas.
Los investigadores creen que las hormigas y sus antibióticos podrían ser

Los investigadores trazaron una línea imaginaria perpendicular al arroyo que va desde la parte más alta, donde hay actividad productiva, a la más
baja, que llega al arroyo. Tanto el agua
superficial como la subterránea fluyen por esa pendiente con dirección
al Cululú, por lo que evaluaron qué
procesos transformadores de la composición química del agua sucedían

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

en esa franja. Las zonas ribereñas tienen una capacidad de remediación y
atenuación natural de los componentes que se transportan disueltos en el
agua. Hay procesos físicos, químicos y
biológicos que se dan naturalmente y
le son característicos.
Pero no todo lo que llega disuelto en el agua tiene como origen las
actividades humanas, también hay
compuestos que son característicos
de algunas cuencas de la región. En el
caso de la cuenca del Cululú, “dependiendo de los ciclos hidrológicos (húmedos y secos), el agua subterránea
naturalmente puede tener un menor
o mayor contenido salino, y la ribera
también atenúa la llegada de esas sales al curso del arroyo”.
Poder cuantificar lo que ocurre en
la ribera es un dato fundamental para
apuntalar los esfuerzos por conservar este tipo de ambientes. “Podemos
saber qué capacidad de atenuación
tiene la franja ribereña y saber si estamos sobrepasando su capacidad
transformadora por la gran afectación que producimos en la parte alta”.
Hay un límite a la expansión de
la actividad agrícola que lo impone el
propio régimen del Cululú, que en sus
crecidas inunda las márgenes; sin embargo, se va perdiendo vegetación y se
lleva ganado, lo que compacta el suelo
y altera el sistema. Los estudiosos indican que más allá de los mecanismos
específicos que investigan, se trata de
zonas de gran valor como corredor
biológico, con especies vegetales y la
proliferación de una fauna específica.
Valerse de un proceso biológico
natural, como el crecimiento de una
planta, para hacer ingeniería, de eso
se tratan los humedales construidos.

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El conocimiento generado a partir de
estos ambientes naturales presenta a
los ingenieros ambientales la oportunidad de realizar diseños que imiten
el funcionamiento del ambiente natural para tratar efluentes. En esa línea,
trabajan en el estudio de tratamiento
de efluentes de tambo mediante el diseño de prototipos a pequeña escala.

Y es que el trabajo científico es eso,
buscar y buscar, porque como dice
mi abuelita, el que busca encuentra. Y
que mejor si te encuentras algo enorme como los paleontólogos de la Universidad de Alberta, en Canadá, que
encontraron un espécimen del dromeosáurido Saurornitholestes langstoni que ayudará a estudiar la evolución de los dinosaurios terópodos.
Desde hace un buen tiempo se
creía que esta especie de hace 76 millones de años estaba tan emparentada con el velociraptor de Mongoli, al
que algunos investigadores llamaban
Velociraptor langstoni. Pero las cosas
han cambiado (ohhhh).
En la investigación han encontrado que el Saurornitholestes difiere
del Velociraptor en algunos aspectos.
Además, se han hallado evidencias
de que el linaje de dromeosáuridos de
Norteamérica, y que incluye al Saurornitholestes, es distinto del linaje
asiático que incluye al famoso Velociraptor.

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�CIENCIA EN BREVE

El Saurornitholestes es un dinosaurio carnívoro emplumado que
previamente se conocía sólo por restos parciales. Descubierto en 2014 en
el Parque Provincial de Dinosaurios,
el nuevo esqueleto está notablemente
completo y exquisitamente conservado, con todos los huesos (excepto
para la cola) preservados en la posición que tenían en vida. La nueva
investigación, que se centra en el cráneo, muestra que la forma norteamericana tiene un cráneo más corto y
profundo que el del Velociraptor. En la
parte delantera de la boca del cráneo,
los investigadores descubrieron, asimismo, un diente plano con crestas
largas, que se usaba probablemente
para acicalar las plumas. El mismo
diente se ha identificado con posterioridad en el Velociraptor y otros
dromeosáuridos.

de la UASLP, de qué estamos hablando, pues ni más ni menos que del fósil
del perro doméstico más antiguo detectado en América, hallazgos fósiles
que detectó un grupo de investigadores de la licenciatura en arqueología
en una zona del Altiplano Potosino.

El estudio establece también una
diferencia entre los dromeosáuridos
en Norteamérica y Asia. La nueva
información anatómica muestra claramente que los dromeosáuridos de
Norteamérica son un linaje separado
de los asiáticos, aunque poseen un ancestro común. Trabajos futuros investigarán el resto del esqueleto y efectuarán análisis adicionales sobre las
relaciones entre los dromeosáuridos.

Este descubrimiento posiciona al
Altiplano potosino como un lugar importante en materia de investigación
arqueológica. Según los datos que
mencionaron, el perro no es pelón,
pues tienen características similares
a lo que hoy conocemos como un
perro pastor alemán, luego de los estudios se puede estimar su peso entre
los 14 y 20 kilos, y debido a estos estudios se conoce que tiene todas las características de domesticación, por lo
que hablamos de un animal que no es
un lobo salvaje.

Otros que también se encontraron algo “extraño” y sorprendente
fueron investigadores de la Facultad
de Ciencias Sociales y Humanidades

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de arqueólogos localizó estaban combinados con otros materiales de la tierra, así como con restos de otros animales como un mamut y un bisonte.

Otros rasgos visibles son la diferencia en la coloración, el número
de escamas, el patrón de dientes
maxilares y el tamaño de la cola. Para
verificar su divergencia evolutiva se
amplificó una muestra de su ADN,
el cual evidenció cambios en varias
posiciones del mismo. Esta información da cuenta de un linaje evolutivo
que se separó del resto del grupo y
adquirió características propias.

Hablamos de los restos del perro, el mejor amigo del hombre, que
acompañó a los primeros pobladores
de la región centro de México, considerados los tataratataratatarabuelos
(agregamos tres tatas más por si las
dudas) de los mexicanos. Según los
investigadores, luego de diversos estudios de ADN que se les han aplicado a los fósiles, se reconoce que estos
restos están fechados en más de 13 mil
años antes del presente, lo que lo hace
el fósil de un perro ¡más antiguo del
país y de América!

Los restos fósiles de este cánido
fueron localizados en 2016 en una
región de Cedral, San Luis Potosí,
una zona que hace miles de años era
como una especie de laguna o estanque. En este momento se está detallando la investigación científica para
poder ser publicada a través de un artículo especializado en una revista de
investigación. Los restos que el equipo

clara y tener líneas dorsolaterales
incompletas que no llegan a la parte
posterior del cuerpo, aspectos típicos
de sus congéneres.

En esta investigación de la sistemática del grupo Salvadora, un in-

vestigador oaxaqueño se percató de
que algunos de estos ejemplares, de
la colección del Museo de Historia
Natural de Nueva York, tienen patrones morfológicos distintos al resto.
La coloración fue el primer rasgo visible, el cual podría atribuirse a
su preservación en alcohol durante
mucho tiempo. Su etiqueta de colecta mencionaba dos poblaciones
oaxaqueñas de origen: Ayutla y San
Lorenzo (México). No se tenía más
información al respecto.
Ante esta duda, el académico de
la BUAP hizo una búsqueda de estos ejemplares vivos en el estado de
Oaxaca. Por la vegetación y altitud,

determinó que la Sierra Mixe, zona
centro-norte, es el hábitat de esta
nueva especie, particularmente las
localidades de San Lorenzo Albarradas, San Pablo Villa de Mitla, Santa
Catarina Quierí, San Pedro y San Pablo Ayutla.
Una vez completado este estudio,
los biólogos decidieron nombrar a
esta nueva especie Salvadora gymnorhachis, ya que en latín esta última palabra significa “con el dorso
desnudo”. Con este hallazgo suman
nueve especies del grupo Salvadora.
Este grupo radica en Estados Unidos,
México y Guatemala.

Sin duda estos hallazgos nos enseñan a saber más del pasado remoto, cómo eran los animales, cómo
murieron y todo eso. Pero ahora te
imaginas encontrar un animal vivo
del que se sepa poco o nada, genial
creo yo. Así se encontró una especie
nueva de serpiente del género Salvadora. A poco, pues sí, déjame te cuento.
A pesar de ser un grupo descrito
en 1853, ha sido poco estudiado. Después de una revisión detallada a más
de mil ejemplares de este género,
albergados en diversas colecciones
científicas del mundo, un investigador notó que seis mostraban particularidades que hicieron pensar que
este taxón (previamente confundido
con otra especie, Salvadora intermedia) pertenecía a un linaje no caracterizado hasta el momento.
La especie nueva se caracteriza
por carecer de una línea vertebral

CIENCIA UANL / AÑO 24, No.105, enero-febrero 2021

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�COLABORADORES
Alejandra Rocha Estrada
Bióloga, maestra investigadora, doctora en Ciencias, con
especialidad en Botánica, por la UANL. Realizó estancia de
investigación en la Universidad de Córdoba, España. Sus
áreas de interés son aerobiología de polen y esporas en
ambientes urbanos, flora y vegetación urbana y anatomía
de plantas de zonas áridas. Actualmente forma parte del
Departamento de Botánica y Cuerpo Académico de Botánica de la misma institución. Miembro del SNI, nivel I.
Carlos Ramírez Martínez
Biólogo por la UAM. Doctor en Ciencias Biológicas por
la UANL. Profesor titular de la FMVyZ-UANL. Director de
Proyectos de la Secretaría de Sustentabilidad de la UANL.
Coordinador de los equipos de trabajo ganadores de la
Medalla al Mérito Ecológico 2019, el Premio Nacional al
Mérito Ecológico 2018. Medalla al Mérito Ecológico 2012.
César Cantú Ayala
Biólogo por la UANL. Doctor en Zoología por la Universidad de Viena. Realizó un año sabático en la Universidad de Idaho, EE UU. Profesor titular D de la FCF-UANL.
Miembro del SNI, nivel I.
Fernando Noel González Saldívar
Biólogo por la UANL. Doctor en Zoología, con especialidad en Manejo de Recursos Naturales (Dr. Rerum Naturalium), por la Universidad Lludwig-Maximilian de Munich, Alemania. Profesor-investigador titular C de tiempo
completo y exclusivo en la FCF-UANL. Sus áreas de investigación son el manejo y conservación de la fauna silvestre. Investigador invitado de la Universidad de Castilla la
Mancha en España. Miembro del Cuerpo Académico de
Manejo y Conservación de la Biodiversidad.
Gilberto Carlos García Leal
Ingeniero forestal por la UANL. Responsable operativo
del proyecto Mantenimiento de los Centros de Acopio de
Plantas Rescatadas del Gasoducto Los Ramones Fase I y
II, en Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí. Su línea
de investigación es la conservación de la biodiversidad
(fenología de cactáceas).

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Gretta Rebeca Núñez Guzmán
Bióloga por la UANL. Ha participado en diversos proyectos enfocados a la conservación de la flora y fauna de
Nuevo León, talleres de educación ambiental y proyectos
de difusión de la ciencia.
Hugo Alberto Barrera Saldaña
Biólogo por la UANL. Doctor por la Universidad de Texas
en Houston (UT-Houston). Posdoctorado en la Universidad Louis Pasteur de Francia. Posee especialidades en validación clínica, innovación y comercialización de biotecnologías. Miembro distinguido del SNI y de las academias
nacionales de Ciencias y de Medicina.
Humberto González Rodríguez
Ingeniero agrónomo fitotécnista por la UANL. Maestro
(M.Sc.) y doctor (Ph.D.) por la Texas A&amp;M University,
College Station, Texas, USA. Su línea de investigación es
adaptación de plantas a tensiones ambientales. Miembro
del SNI, nivel II.
Jorge Leonardo Guzmán Hernández
Ornitólogo. Maestro en Ciencias, con orientación en Inmunobiología. Educador ambiental. Cofundador y director de la asociación Kingfisher-Birdwatching Nuevo
León. Realizó investigaciones relacionadas con el cáncer
y con los efectos del estrés inmunológico sobre las aves
del estado.
Jorge Luis Hernández Piñero
Biólogo por la Universidad Central de Venezuela. Maestro
en Ciencias por la Universidad de Tsukuba, Japón. Doctor en Ciencias Biológicas por la UANL. Profesor titular A
en el Departamento de Botánica, FCB-UANL. Cuenta con
perfil Prodep. Sus líneas de investigación se relacionan
con el aprovechamiento de recurso vegetales. Miembro
del SNI, nivel I.
José Guadalupe Marmolejo Moncivais
Biólogo por la UANL. Doctor en Ciencias Forestales por la
Universidad de Gotinga, Alemania. Especialidad en micología y fitopatología forestal. Miembro del SNI, nivel I.
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José Isidro Uvalle Sauceda
Ingeniero forestal y maestro en Ciencias Forestales por la
UANL. Doctor en Alimentos, orientado hacia alimentación de rumiantes en pastoreo. Profesor-investigador en
la FCF-UANL. Miembro del Cuerpo Académico Manejo y
Conservación de la Biodiversidad. Sus líneas de investigación son manejo y protección de vida silvestre y biología
de la conservación.
Lidia Rosaura Salas Cruz
Doctora en Ciencias, con acentuación en Manejo y Administración de Recursos Vegetales, por la UANL. Profesora-investigadora de tiempo completo de la FA-UANL. Sus
líneas de investigación son el manejo y aprovechamiento
de especies vegetales de zonas áridas. Miembro del SNI,
nivel I.

Marilyn Castillo Muñoz
Bióloga y maestra en Ciencias Biológicas. Su área profesional es la Ornitología y la Ecología urbana. Candidata a
doctora en Ciencias. Fundadora y directora del proyecto
Kingfisher-Birdwatching Nuevo León. Miembro del Coneff. Ilustradora naturalista.
Mario Alberto García Aranda
Biólogo, maestro en Ciencias Forestales y doctor en Ciencias, con especialidad en Manejo de Recursos Naturales,
por la UANL. Posdoctorante del Departamento de Manejo de Recursos Naturales Renovables. Labora en la FCBUJED.

Luis Enrique Gómez Vanegas
Licenciado en Letras Hispánicas por la UANL. Diplomado en periodismo científico por la FCC-UANL. Autor del
libro Soledades. Corrector de la revista Ciencia UANL y de
Entorno Universitario, de la Preparatoria 16-UANL.

Pedro César Cantú-Martínez
Doctor en Ciencias Biológicas. Trabaja en la FCB-UANL
y participa en el IINSO-UANL. Su área de interés profesional se refiere a aspectos sobre la calidad de vida e indicadores de sustentabilidad ambiental. Fundador de la
revista Salud Pública y Nutrición (RESPyN). Miembro del
Comité Editorial de Artemisa del Centro de Información
para Decisiones en Salud Pública de México.

Marco Antonio Alvarado Vázquez
Biólogo por la UANL. Doctor en Ciencias Biológicas, con
especialidad en Botánica. Maestro investigador en el Departamento de Botánica de la FCB. Sus áreas de interés
son la anatomía y ecología vegetal, con énfasis en ecosistemas urbanos y zonas áridas. Editor de la revista Planta.
Premio de Investigación UANL 2013 (Ciencias de la Tierra
y Agropecuarias). Miembro del SNI, nivel I.

Rahim Foroughbakhch Pournavab
Biólogo por la Universidad de Tabriz, Irán. Especialización en Ecología vegetal (Francia). Maestr0 y doctor en
Ecología Cuantitativa Aplicada (Francia). Estancia de
Postdoctorado en Ciencias Agrarias (INRA, Francia). Profesor-investigador de la UANL. Miembro del SNI, nivel II,
y de la AMC. Pertenece al cuerpo académico consolidado,
cuenta con perfil Prodep.

María Josefa Santos Corral
Doctora en Antropología Social. Su área de especialidad
se relaciona con los problemas sociales de transferencia
de conocimientos, dentro de las líneas de tecnología y
cultura y estudios sociales de la innovación. Imparte las
asignaturas de ciencia y tecnología para las RI en la Licenciatura de Relaciones Internacionales y Desarrollo Científico Tecnológico y su Impacto Social en la Maestría de
Comunicación.

Sergio Moreno Limón
Biólogo, maestro y doctor en Ciencias Biológicas por la
UANL. Profesor-investigador titular A, en la FCB-UANL.
Cuenta con perfil Prodep y forma parte del Cuerpo Académico Botánica (UANL-CA-186 Consolidado). Sus líneas
de investigación son generación y aplicación del conocimiento de sistemática y manejo integral de recursos vegetales y morfofisiología de plantas de importancia económica.

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�Lineamientos de colaboración
Ciencia UANL
La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. En sus páginas se presentan avances de investigación científica, desarrollo tecnológico y artículos
de divulgación en cualquiera de las siguientes áreas: ciencias exactas, ciencias de la salud, ciencias agropecuarias, ciencias naturales, humanidades,
ciencias sociales, ingeniería y tecnología y ciencias de la tierra. Asimismo,
se incluyen artículos de difusión sobre temas diversos que van de las ciencias naturales y exactas a las ciencias sociales y las humanidades. Las colaboraciones deberán estar escritas en un lenguaje claro, didáctico y accesible, correspondiente al público objetivo; no se aceptarán trabajos que no
cumplan con los criterios y lineamientos indicados, según sea el caso se
deben seguir los siguientes criterios editoriales.

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Criterios editoriales (difusión)
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                <text>La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento, de la Universidad Autónoma de Nuevo León en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. Ciencia UANL está dirigida al público abierto, con y sin preparación universitaria, a científicos, académicos, tecnólogos, investigadores y estudiantes de todas las áreas profesionales, así como a alumnos de bachillerato y secundaria interesados en aumentar sus conocimientos y fortalecer su perfil cultural.</text>
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              <text>La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento, de la Universidad Autónoma de Nuevo León en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. Ciencia UANL está dirigida al público abierto, con y sin preparación universitaria, a científicos, académicos, tecnólogos, investigadores y estudiantes de todas las áreas profesionales, así como a alumnos de bachillerato y secundaria interesados en aumentar sus conocimientos y fortalecer su perfil cultural.</text>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Secretaría de Investigación, Innovación y Posgrado</text>
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              <text>Zambrano Robledo, Patricia del Carmen, Directora editorial</text>
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              <text>Gómez Vanegas, Luis Enrique, Corrección</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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