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                  <text>CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

1

�UANL

CiENCiAUANL

l':,,/1\'LRSIIJ.\D.\l' JÚ\0\1.\ IJL ~l-L\'O I.LÚ.-.;®

Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León

Mtro. Rogelio Garza Rivera
Rector
Dr. Santos Guzmán López
Secretario general
Dr. Juan Manuel Alcocer González
Secretario de investigación científica y desarrollo tecnológico
Directora editorial: Dra. Patricia del Carmen Zambrano Robledo
Consejo editorial
Dr. Sergio Estrada Parra / Dr. Jorge Flores Valdés /
Dr. Miguel José Yacamán / Dr. Juan Manuel Alcocer González /
Dr. Ruy Pérez Tamayo / Dr. Bruno A. Escalante Acosta /
Dr. José Mario Molina-Pasquel Henríquez

Coordinadora editorial: Melissa Martínez Torres
Redes y publicidad: Jessica Martínez Flores
Diseño: Mónica Lozano
Correctora de inglés: Mónica L. Balboa

Corrección: Luis Enrique Gómez Vanegas
Asistente administrativo: Claudia Moreno Alcocer
Portada: Francisco Barragán Codina
Webmaster: Mayra Silva Almanza
Diseño de página web: Rodrigo Soto Moreno

Ciencia UANL Revista de divulgación científica y tecnológica de la Universidad Autónoma de Nuevo León, Año 25, Nº 106,
marzo-abril de 2021. Es una publicación bimestral, editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección
de Investigación. Domicilio de la publicación: Av. Manuel L. Barragán 4904, Campus Ciudad Universitaria, Monterrey, N.L.,
México, C.P. 64290. Teléfono: + 52 81 83294236. Directora editorial: Dra. Patricia del Carmen Zambrano Robledo. Reserva
de derechos al uso exclusivo No. 04-2013-062514034400-102. ISSN: 2007-1175 ambos otorgados por el Instituto Nacional del
Derecho de Autor, Licitud de Título y Contenido No. 16547. Registro de marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad
Industrial: 1437043. Impresa por: Serna Impresos, S.A. de C.V., Vallarta 345 Sur, Centro, C.P. 64000, Monterrey, Nuevo León,
México. Fecha de terminación de impresión: 1 de marzo de 2021, tiraje: 2,500 ejemplares. Distribuido por: la Universidad
Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección de Investigación.
Las opiniones y contenidos expresados en los artículos son responsabilidad exclusiva de los autores y no necesariamente reflejan
la postura del editor de la publicación.
Prohibida su reproducción total o parcial, en cualquier forma o medio, del contenido editorial de este número.
Publicación indexada al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, LATINDEX, CUIDEN, PERIÓDICA, Actualidad
Iberoamericana, Biblat.
Impreso en México
Todos los derechos reservados
© Copyright 2021
revista.ciencia@uanl.mx

2

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

COMITÉ ACADÉMICO

COMITÉ DE DIVULGACIÓN

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Lourdes Garza Ocañas

CIENCIAS DE LA SALUD
Dra. Gloria María González González

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Ma. Aracelia Alcorta García

CIENCIAS EXACTAS
Dra. Nora Elizondo Villarreal

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dra. María Julia Verde Star

CIENCIAS AGROPECUARIAS
Dr. Hugo Bernal Barragán

CIENCIAS NATURALES
Dr. Rahim Foroughbakhch Pournavab

CIENCIAS NATURALES
Dr. Sergio Moreno Limón

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Veronika Sieglin Suetterlin

CIENCIAS SOCIALES
Dra. Blanca Mirthala Taméz

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. María Idalia del Consuelo Gómez de la Fuente

INGENIERÍA Y TECNOLOGÍA
Dra. Yolanda Peña Méndez

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Carlos Gilberto Aguilar Madera

CIENCIAS DE LA TIERRA
Dr. Héctor de León Gómez

�[7

34
35

•··

··•

41

EDITORIAL

18
CIENCIA Y
SOCIEDAD

OPINIÓN

El yin y el yang de
la astrogliosis reactiva

Violencia familiar en
Nuevo León en tiempos de COVID-19

Mariana Castro
Azpíroz, Cynthia Gabriela Sámano Salazar

María Marcela Granados
Shiroma

Nivel de riesgo
cardiovascular y
condición física en
empleados de una
facultad de deportes

46

María Cristina Enríquez-Reyna, Julissa
Maythé Loredo-Muñíz

6

8

SECCIÓN
ACADÉMICA

Educación y capacitación para el
trabajo: contexto
penitenciario femenil
de Nuevo León
Alicia González Cervantes, Patricia Liliana
Cerda Pérez, Guadalupe Maribel Hernández
Muñoz

25

EJES

Ectomicorrizas, su
papel potencial en la
mitigación del cambio
climático
Griselda Chávez-Aguilar,
Marlín Pérez-Suárez, Cristina Burrola-Aguilar

58

56
CURIOSIDAD

TENDENCIAS EDUCATIVAS

Estrategía para
mejorar la producción de metabolitos secundarios en
las plantas

El Tlapiani, el primer guardián de
asteroides construido por manos
mexicanas

Soledad García-Morales, Janet María
León-Morales

Abigail Ramírez
Rocha

72

66
CIENCIA
DE FRONTERA
Cómo formular
un problema antropológicamente
pertinente: la labor de Carmen Viqueira Landa vista
por sus alumnos
María Josefa Santos
Corral

CIENCIA
EN BREVE

SUSTENTABILIDAD
ECOLÓGICA

Luis Enrique
Gómez Vanegas

Economía circular
para la sustentabilidad
Pedro César Cantú-Martínez

78

COLABORADORES

�EDITORIAL

106

PAT R I C I A D E L C A R M E N Z A M B R A N O R O B L E D O *

La UANL, respondiendo al entorno
social, ha implementado a lo largo de
los años diversos programas de impulso al talento de los jóvenes, uno de ellos,
emblemático en el ámbito femenino, es
“Mujeres en la Ciencia: descubriendo la
investigación, la innovación y el desarrollo tecnológico”, que inició en 2013 dirigido a estudiantes del nivel medio superior,
buscando mejorar su prospectiva de vida
y carrera. Este programa, a la fecha, ha
atendido más de 12, 500 estudiantes, con
una participación de más de 100 investigadoras quienes con su compromiso
enaltecen la misión y visión de la Institución.
Este número nos descubre investigaciones por demás interesantes, no se
pierdan la lectura de “Educación y capacitación para el trabajo: contexto penitenciario femenil en Nuevo León”, en el que
se destaca la importancia de la formación
y capacitación en el proceso de reinserción social, y el interés demostrado por

6

las internas hacia el mismo. Las autoras
se adentran en las entrañas del sistema
penitenciario y con un trabajo arduo y
certero nos enseñan cómo la educación
puede dar un giro a la vida de las internas.
Visualizar la necesidad de promover
estilos de vida saludables y activos a fin de
reducir los riesgos cardiovasculares es el
resultado de la investigación desarrollada
en el artículo “Nivel de riesgo cardiovascular y condición física en empleados de
una facultad de deportes”.
El desarrollo realizado para diseñar
y construir el primer telescopio hecho
100% por manos mexicanas e instalado
en el Observatorio Astronómico de la
UANL en el cerro “El Picacho”, nos demuestra el ingenio y creatividad de los
investigadores mexicanos. El espectáculo que nuestros ojos pueden visualizar
en 65% de las noches despejadas que se
dan en las inmediaciones del Observatorio, todo a través del Tlapiani “Primer
Guardián de Asteroides”. En este proyecto, dirigido por el Dr. Eduardo Pérez
Tijerina, tienen un alto grado de participación investigadoras y estudiantes de la
Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas,
las Dras. Flor Araceli García Castillo, la
estudiante de doctorado Ana María Bautista Hernández, así como la estudiante
Abigail Ramírez Rocha (ITESM).
Este número representa un homenaje a las mujeres en la ciencia, todas y
cada una aportan un especial ímpetu a la
investigación, no te pierdas la lectura del
mismo, ¡lo disfrutarás!

*Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: patricia.zambranor@uanl.edu.mx

El número 106 de la revista Ciencia UANL,
correspondiente a los meses de marzo-abril de 2021, hace un homenaje a las
mujeres y a la investigación que realizan
en el marco del Día Internacional de la
Mujer, que conmemoramos el 8 de marzo. En la Universidad Autónoma de Nuevo León, la presencia femenina se da en
todos los campos del conocimiento, en
los cuales se ha tenido un crecimiento
sostenido en los últimos años, con lo que
se ha logrado representar, al momento,
42% de los investigadores de la Institución.

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

Mujeres en
la Ciencia
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

7

�Ciencia y sociedad

CIENCIA Y SOCIEDAD

El yin y el yang
de la astrogliosis
reactiva
MARIANA CASTRO AZPÍROZ*, CYNTHIA
GABRIELA SÁMANO SALAZAR*

,
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Con

Por mucho tiempo, el estudio del sistema nervioso en la
salud y en la enfermedad tuvo una “visión neurocéntrica”, en la que el papel estelar lo acaparaban las neuronas.
Aunque las neuronas y las células gliales se describireron a
principios del siglo XIX, el estudio fisiológico de la glía comenzó 50 años después. Actualmente, este punto de vista
ha cambiado debido a que diversas investigaciones han revelado que la interacción glía-neurona es fundamental en
procesos fisiológicos y patológicos, de tal forma que varios
neurocientíficos tienen ahora una “visión gliocéntrica”.

En particular, los astrocitos son
clave para que las neuronas lleven a
cabo de manera apropiada sus funciones, pero también reaccionan
prácticamente a todos los tipos de
alteraciones patológicas que afectan
la homeostasis del sistema nervioso,
esto es mediante cambios morfológicos y moleculares significativos,
conocidos como gliosis reactiva o astrogliosis. Sin embargo, esta respuesta
se puede convertir en un arma de dos
filos, ya que si bien es esencial para
crear un ambiente neuroprotector
y evitar la expansión del daño hacia
otras regiones del sistema nervioso,
también impide la adecuada regeneración neuronal en la región del daño.
En este artículo resumimos y resaltamos algunas de las funciones de los
astrocitos y cómo la astrogliosis reactiva, aunque sea un mecanismo de
defensa del organismo, tiene su lado
positivo y negativo: un yin y un yang
en la respuesta al daño neuronal.

LAS “OTRAS”
ESTRELLAS
DEL SISTEMA
NERVIOSO
Por mucho tiempo se pensó que las
neuronas eran las células nerviosas
por excelencia, debido a que tienen la
capacidad de conducir señales eléctricas. Sin embargo, existen otras células
que también forman parte de este
sistema y participan activamente en
la transmisión y procesamiento de la
información nerviosa. Así, el sistema
nervioso está conformado por dos
principales tipos de células: las neuronas y las células gliales o neuroglia. El

8

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

9

�Debido a la enorme heterogeneidad celular que presenta la macroglía,
se ha tratado de establecer una clasificación de acuerdo a las características estructurales y bioquímicas. Así,
la macroglía constituye los siguientes
tipos celulares: 1) oligodendrocitos,
que pueden ser de tipo I - IV; 2) células
NG2, conocidas como células proge-

10

Dendrite

nitoras de oligondendrocitos (OPC,
por sus siglas en inglés), o sinantocitos
o polidendrocitos, y los 3) astrocitos o
astroglia, cuyas funciones y morfología difiere en gran medida según su
ubicación, subtipos y la etapa del desarrollo en la que se encuentran. De
esta forma los astrocitos incluyen una
amplia gama de tipos celulares: astrocitos protoplásmicos de la sustancia
gris, fibrosos de la sustancia blanca,
perivasculares, marginales, velatos,
interlaminares, polarizados, tanicitos,
pituicitos, ependimocitos, células del
plexo coroideo, células epiteliales de
la retina pigmentada, glía radial, glía
de Müller y glía de Bergmann (Verkhratsky et al., 2019).
El término astrocitos surgió por su
apariencia estrellada debido a la gran
cantidad de prolongaciones celulares
que emergen de ellas; astro proviene
del vocablo griego que significa estrella (Verkhratsky et al., 2019). Los astrocitos constituyen aproximadamante

30% del SNC, y tienen una variedad
de funciones, entre otras: sostienen
a las neuronas de forma estructural,
metabólica y trófica; intervienen en
la formación de la barrera hematoencefálica, ya que circundan las sinapsis,
retiran el exceso de neurotransmisores y regulan la homeostasis del
líquido extracelular (Sofroniew y
Vinters, 2010; Verkhratsky y Nedergaard, 2018). También participan en
la formación de contactos sinápticos,
maduración, mantenimiento y eliminación de las sinapsis. Esto depende
en gran medida de la transferencia
activa de la información que va de la
glía a las neuronas, a través de la fabricación y liberación de sustancias
por los astrocitos, proceso conocido
como gliotransmisión (Savtchouk y
Volterra, 2019).
Los astrocitos juegan un papel
fundamental en la modulación de
la actividad sináptica evocada por el
potencial de acción (ondas de desCIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

carga eléctrica que viajan a lo largo
de la membrana), en este proceso las
terminales astrocíticas son fundamentales, ya que poseen receptores
para otros neurotransmisores, lo que
permite detectar las necesidades de
las neuronas para que éstas a su vez
generen una respuesta rápida ante el
estímulo. En esta sinapsis tripartita
interactúan un elemento presináptico, uno postsináptico y la glía asociada (Araque et al., 1999). Los astrocitos
tienen en su membrana canales de
sodio y potasio que pueden evocar
potenciales de acción, por lo tanto son
excitables, sin embargo no propagan
las señales eléctricas entre ellos (Verkhratsky y Nedergaard, 2018). Pueden
recibir información neuronal a través
de una amplia gama de receptores
membranales, para después traducirla y propagarla al circuito neuronal a
través de variaciones en las concentraciones de calcio. No obstante, aún
se investigan los detalles en la red de
contactos integrados entre neuronas
y astrocitos.

UNA GAMA DE RESPUESTAS POR
PARTE DE LOS ASTROCITOS ANTE
EVENTOS PATOLÓGICOS
Los astrocitos tienen la capacidad de
reaccionar a través de una serie de
cambios morfológicos, bioquímicos,
transcripcionales y funcionales ante
una situación de daño en el SNC.
Estos cambios constituyen la gliosis
reactiva, que también se ha definido con otros términos: astrogliosis,
reactividad astrocítica o astrocitosis.
Existen diferentes visiones de lo que
son y no son “astrocitos reactivos”,
y aunque hay discrepancias para
definir una única nomenclatura, se
ha llegado a un acuerdo para tomar
características morfofisiológicas y
moleculares que diferencien los astrocitos normales de los astrocitos

reactivos en sus distintos estados
de reactividad. De acuerdo a la revisión que hicimos sobre el tema, en
este artículo usaremos los términos
astrogliosis reactiva y astrocitos reactivos para describir las formas de
respuestas de los astrocitos asociados con cualquier forma de daño o
enfermedad del SNC.

B

Imagen: Astrocytes interacting with blood capillaries (Pekny y Pekna,2014).

Ahora se sabe que se trata de la glía
(del griego glia, pegamento o unión);
son células que superan en número
a las neuronas en una proporción de
10:1 (von Bartheld et al., 2016), proporcionan soporte a la estructura
neuronal, mantienen la homeostasis
del sistema nervioso, participan activamente en el procesamiento de las
señales nerviosas y son defensoras
del sistema nervioso durante el desarrollo y fase adulta de un organismo.
Además están implicadas en algunas
enfermedades neurodegenerativas
y otros procesos patológicos que
afectan el funcionamiento adecuado
de dicho sistema (Jessen, 2004; Verkhratsky et al., 2019). La neuroglía se
ha clasificado en dos principales categorías: glía del sistema nervioso periférico (SNP), que se subdivide en: 1)
células de Schwann; 2) células gliales
satélite; 3) células envolventes olfatorias y 4) glía entérica (Verkhratsky et
al., 2019), y la glía del sistema nervioso
central (SNC), que se clasifica en microglía y macroglía.

O/igodendrocytes

Imagen: Neurons and neuroglial cells, 2017.

CIENCIA Y SOCIEDAD

término neuroglia fue introducido en
1858 por el médico y biólogo alemán
Rudolf Virchow, quien describió la
presencia de una sustancia conectiva
que se formaba en el cerebro, médula espinal y en los nervios sensoriales
superiores, la cual fungía como “adhesivo” en el tejido nervioso.

A

La inteligencia es otra función a
la que los astrocitos se han asociado.
Así, por ejemplo, el estudio histológico del cerebro de Einstein reveló que
tenía un mayor número de astrocitos, los cuales, al parecer, formaban
una citoarquitectura más compleja
(Diamond et al., 1985). Además, se ha
visto que los astrocitos, junto con los
oligodendrocitos y microglia, también participan en el procesamiento
y almacenamiento de recuerdos (Alberini et al., 2018). De tal forma que los
astrocitos tienen un papel integral en
diversas funciones del SN, pero también en la reparación de los daños en
el SNC, lo cual se retomará más adelante en el texto.

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

Cuando ocurre un daño o lesión
en el SNC, la situación patológica se
torna compleja debido a la heterogeneidad molecular y funcional de
los astrocitos reactivos, donde cada
subtipo de astrocitos reactivos parace ejercer una función particular en

11

�CIENCIA Y SOCIEDAD

el progreso del daño (Escartin et al.,
2019; Sofroniew y Vinters, 2010). Los
astrocitos responden progresivamente, dependiendo de la severidad
de la lesión, lo que conlleva a que la
astrogliosis reactiva sea un fenómeno complejo que implica una serie de
cambios secundarios finamente graduados que ocurren dependiendo
del grado de daño y que están regulados, a su vez, por diversos eventos
de señalización específicos (figura 1).
Durante la astrogliosis hay hipertrofia de los astrocitos, en la
que el citoplasma y los núcleos son
agrandados y presentan una serie
de procesos citoplasmáticos largos y
gruesos que en condiciones fisiológicas no se observan. También hay un
aumento en el número de filamentos intermedios constitutivos de los
astrocitos, formados por la proteína
ácida glial fibrilar (GFAP, por sus siglas en inglés), y puede incrementarse el número de células cerca de
la lesión aguda. En algunos casos la
proliferación puede ser discreta o ausente, pero este grado de reactividad
parece depender del tipo de lesión
(figura 1) (Sofroniew y Vinters, 2010).
La proliferación de astrocitos puede
originarse a partir de células madre
multipotentes o precursores gliales
todavía presentes en el SNC adulto,
aunque también se ha propuesto que
podrían desdiferenciarse los astrocitos maduros (Buffo et al., 2008).
Hasta ahora se han clasificado
dos tipos de astrocitos reactivos, de
acuerdo a (1) la gliosis isomórfica,
en la que hay un patrón regular de
astrocitos paralelos a los axones en
degeneración. Por ejemplo, en la
degeneración Walleriana, en la que

12

Salud
• Transporte y
recaptura de iones y
neurotransmisores
• Poca/nula proliferación

• Hipertrofia
• Poca/nula
proliferación
• Mayoría de

• Intercambio de nutrientes

astrocitos con GFAP

• Reclutamiento oportuno de
microglía
• Gliotransmisión
• Soporte estructural

Astrogliosis

• Cicatrización
• Inflamación
• Proliferación
• Enfermedades
neurodegenerativas

• Reorganización de
arquitectura
• Reclutamiento excesivo de
factores de inflamación
• Estrés oxidativo
• Dominios sobrelapados

• Exitotoxicidad

Muy severa Severa

Figura 1. Propuesta para esquematizar los eventos fisiopatológicos que ocurren en la astrogliosis
reactiva. Se muestra cronología de los astrocitos normales en estado saludable vs los mecanismos fisiopatológicos inducidos por una lesión. La activación de la astrogliosis reactiva depende
del grado de la lesión. La astrogliosis puede avanzar de las fases media, severa y muy severa, y
con ello se generan diversos cambios morfofisiológicos y moleculares que definen el grado de
severidad de la astrogliosis.

la organización de las fibras gliales
conserva una estructura normal.
Esto también se observa en lesiones
que degeneran lentamente o distantes de una lesión. Y (2) la gliosis
anisomórfica, donde los astrocitos
reactivos cercanos a una lesión forman una especie de malla densa sin
patrón dicernible y sobreexpresan
GFAP y otros marcadores de astrocitos como glutamina sintetasa (GS,
una enzima esencial en los astrocitos
para realizar la conversión del neuro-

transmisor glutamato en glutamina)
y la proteína multifuncional S100β
(Sofroniew y Vinters, 2010).
Un ejemplo de este tipo de gliosis
son los astrocitos positivos a S100β
que aumentan drásticamente en el
cerebro de los pacientes con enfermedad de Alzheimer y durante otros
eventos neuropatológicos, como en
el síndrome de Down. Esto podría
favorecer los eventos mediados por
calcio en la enfermedad de Alzhei-

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

mer, como la fosforilación excesiva
de la proteína tau presente en marañas neurofibrilares, que finalmente
podría resultar en la muerte neuronal que caracteriza a esta enfermedad (Van Eldik y Griffin, 1994).
Mediante análisis transcriptómicos se han tratado de descifrar los
genes involucrados durante la astrogliosis reactiva. Así, por ejemplo,
se ha visto que procesos neuroinflamatorios e isquémicos inducen dos
tipos de astrocitos denominados tipo
“A1” y “A2”. Los astrocitos neuroinflamatorios A1 regulan positivamente muchos genes de la cascada del
complemento que son destructivos
para las sinapsis, sugiriendo que los
A1 tienen funciones dañinas en las
células nerviosas. Mientras que los
astrocitos A2 inducidos por isquemia
regulan positivamente factores neurotróficos que promueven la suspervivencia y el crecimiento neuronal,
por lo que se ha sugerido que los A2
tienen funciones reparadoras en el
sistema nervioso.
A partir de estos hallazgos se han
esclarecido algunas preguntas en relación a los diferentes estados de los
astrocitos reactivos; sin embargo se
desconoce si múltiples perfiles reactivos pueden ser activados en diferentes eventos patológicos (Liddelow y
Barres, 2017). Lo que sí se tiene claro
es que dependiendo de la severidad
del daño, el proceso de gliosis puede
clasificarse en tres etapas: 1) astrogliosis leve-moderada, 2) astrogliosis
severa difusa y 3) astrogliosis severa
con formación de tejido cicatrizante.
La fase de astrogliosis leve-moderada comprende hipertrofia celular,
cambios en la expresión molecular

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

13

�CIENCIA Y SOCIEDAD

y la actividad funcional de los astrocitos. Tales cambios dependen de la
gravedad del daño y ocurren después
de un traumatismo leve, o en sitios
distantes de una lesión más grave,
cuando hay alteraciones metabólicas, infecciones leves o una reacción
inflamatoria (figura 2).
En la gliosis severa difusa, además de las alteraciones que ocurren
en la situación leve-moderada, también hay proliferación astrocítica que
provoca una reorganización duradera en la arquitectura tisular en áreas
donde hay lesiones o infecciones
graves. En el caso más extremo, se
forma un tejido cicatrizante durante
la astrogliosis severa, en los límites
donde ocurren las lesiones tisulares graves, con el fin de evitar que el
daño se expanda al tejido sano o
restringir el avance de una infección
para promover la reparación del tejido dañado. La cicatriz glial puede
ser compacta, en la que los astrocitos
tienen procesos densamente superpuestos, o madura si persiste por periodos prolongados y actúa como barrera no sólo para la regeneración de
axones, también para las células inflamatorias, agentes infecciosos y las
células que no pertenecen al SNC, de
manera que protegen el tejido sano
de las áreas cercanas de inflamación
intensa (Sofroniew y Vinters, 2010).
Los cambios en la estructura del
sistema nervioso producidos en un
caso severo de astrogliosis reactiva
pueden permanecer por días, meses,
años e inlcuso décadas, después del
inicio del daño. Esto se debe a que
la astrogliosis y la formación de la
cicatríz glial puede ser inducida, re-

14

gulada o modulada por una amplia
variedad de moléculas extracelulares liberadas por células neuronales
y no-neuronales intrínsecas al SNC
como microglía, oligodendrocitos,
pericitos, células endoteliales y otros
astrocitos, pero también células
no-neurales que logran entrar al CNS
(leucocitos y agentes infecciosos microbiales), los cuales liberan moléculas de señalización intercelular que
van desde factores de crecimiento,
citocinas, neurotransmisores, purinas, especies reactivas de oxígeno,
péptido β-amiloide y reguladores de
la proliferación celular.
Otros factores como: STAT3,
NF�B, SOCS3, Nrf2, AMPc, Olig2,
etc., participan en las vías de señalización intracelular implicadas en el
aumento de GFAP, hipertrofia celular, proliferación y, en general, en la
mediación de los diferentes grados
de astrogliosis reactiva (Sofroniew,
2009). La astrogliosis es un proceso
secundario observado durante el envejecimiento y en muchas condiciones neuropatológicas. Curiosamente, en cepas de ratones mutantes de
mielina, como el ratón jimpy, la rata
md y taiep, la gliosis es grave, no obstante, el crecimiento axonal no se ve
afectado (Smith et al., 2013). Esto ha
cuestionado el papel fisiológico de
la astrogliosis con respecto a la influencia beneficiosa o perjudicial en
el SNC. Los neurocientíficos han sugerido que la densa red de procesos
celulares de astrocitos que pueden
acumularse en el tejido cicatricial
cumple funciones importantes, por
un lado actúa como barrera aislando
y protegiendo el tejido intacto de las
lesiones, y por otro impide la regeneración axonal y tisular.

Otro tipo de alteraciones en la
que están implicados los astrocitos
son las astrocitopatías, las cuales se
desarrollan cuando hay cambios en
las funciones normales de los astrocitos en un tejido sano, estos trastornos pueden ser causados por una
“astrogliosis anormal” y ser la causa
principal de una astrocitopatía, disfunción neurológica y enfermedad.
Las astrocitopatías fueron descritas
en 2016, en Estados Unidos, y se caracterizan por la inflamación del
SNC, conocida como meningoencefalitis, y la presencia de anticuerpos
contra la proteína GFAP. Pueden
afectar cualquier región anatómica,
desde el nervio óptico hasta la médula espinal. No se conocen las causas,
pero algunos casos se han asociado
con diferentes tipos de cánceres, con
encefalomielitis y parkinsonismo
(Tomczak et al., 2019). La neuromielitis óptica es otra enfermedad autoinmune desmielinizante inflamatoria clasificada como astrocitopatía,
caracterizada por la pérdida de inmunorreactividades de las proteínas
GFAP y del canal permeable al agua,
acuaporina 4 (AQP4, por sus siglas
en inglés) que normalmente expresan los astrocitos (Lucchinetti et al.,
2014). Estas enfermedades abrieron
un campo de estudio, ya que aún no
existen criterios uniformes de diagnóstico o un consenso para definir
las astrocitopatías, y aunque se han
aplicado esteroides como tratamiento, la respuesta en algunos pacientes
es muy variable e incluso algunos no
sobreviven.

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

EL LADO OSCURO DE LA
ASTROGLIOSIS REACTIVA
Muchas enfermedades neurológicas
tienen mecanismos en común que
los astrocitos podrían contraatacar;
no obstante, en muchas ocasiones
los estímulos dañinos sobrepasan
la capacidad de los astrocitos para
generar mecanismos de neuroprotección. La astrogliosis se caracteriza
por alteraciones celulares, moleculares y funcionales notables en los
astrocitos reactivos (figura 2), que si
no se contrarresta en la etapa postaguda o crónica temprana, después
de la lesión genera consecuencias
indeseadas. Por ejemplo, la desorganización de los astrocitos durante la
astrogliosis reactiva puede fomentar
que no se lleven a cabo correctamente las funciones de regulación de
concentraciones de iones y recaptura de neurotransmisores. Además, la
cicatriz glial produce altos niveles de
componentes inhibidores, en particular los proteoglicanos de condroitin sulfato (CSPG, por sus siglas en
inglés), que forma barreras químicas
y físicas y evita el alargamiento de los
axones después de una lesión en el
SNC.
De todas las señales inhibitorias
en el entorno del SNC, los CSPG
parecen ser factores clave en el bloqueo de la regeneración de axones.
En varios modelos experimentales
se ha demostrado que los CSPG aumentan su producción después de
una lesión del SNC, y la innhibición
de los CSPG que expresan las células precursoras de oligodendrocitos

y astrocitos se asocia con una mejor
regeneración axonal después de un
traumatismo tanto en cerebro como
en médula espinal (Li et al., 2016).
Adicionalmente, algunos estudios
transgénicos revelan el potencial que
tiene la astrogliosis para exacerbar la
inflamación después de una lesión
traumática o incluso durante una

enfermedad autoinmune. Si bien los
astrocitos reactivos están presentes
en el tejido del SNC dañado o degenerado, se les han atribuido directamente a la generación de efectos negativos, sin embargo existen puntos
de vista opuestos en relación a si los
astrocitos reactivos se pudieran considerar “amigos o enemigos”.

Figura 2. Ejemplo de astrogliosis reactiva que ocurre cuando se induce experimentalmente una
lesión por compresión en la médula espinal. Se analizó un segmento de la sustancia blanca (recuadro punteado rojo) en tres condiciones: 1) control, donde se observan los procesos celulares
de los astrocitos GFAP+ (fibras color verde); 2) lesión leve-moderada (compresión por 30 seg)
produjo mayor expresión de los procesos celulares GFAP+; y 3) lesión severa (compresión por 1
min), la cual exacerbó el número de los procesos celulares GFAP+, con un evidente desarreglo
en la sustancia blanca (cortes e imágenes procesadas por la Dra. Cynthia Sámano S. en el Laboratorio de Biología Celular, UAM-C).

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

15

�CIENCIA Y SOCIEDAD

EL LADO AMISTOSO DE LA
ASTROGLIOSIS REACTIVA

regeneración de axones. En varios
modelos experimentales se ha demostrado que los CSPG aumentan su
producción después de una lesión del
SNC, y la innhibición de los CSPG que
expresan las células precursoras de
oligodendrocitos.

Por mucho tiempo, la astrogliosis fue considerada como
una reacción fundamentalmente dañina para la recuperación funcional. Esta noción ha sido refutada por los estudios experimentales que han mostrado que en respuesta a
la mayoría, si no es que a todas las agresiones del SNC, la astrogliosis inicia como un proceso adaptativo y beneficioso
dirigido a la reparación de heridas y preservación de la función neurológica. Sin embargo, es importante comprender
que también genera efectos negativos que son regulados
por mecanismos de señalización específicos que dependerán del grado y tipo de daño en el SNC. Curiosamente,
diversos estudios experimentales han mostrado que la astrogliosis es un proceso necesario, ya que su inhibición aumenta la inflamación, el daño tisular y limita la recuperación funcional después de una lesión traumática en el SNC
o una lesión isquémica. Otros estudios han mostrado que
el control del pH que ejercen los astrocitos puede reducir la
excitotoxicidad del glutamato durante la isquemia (Pekny
y Pekna, 2014).

CONCLUSIONES
La astrogliosis reactiva es un proceso
adaptativo y conservado en la evolución; sin embargo, es un arma de
dos filos: si bien es un mecanismo de
defensa que cumple funciones esenciales de reparación y protección para
minimizar el daño inicial en los tejidos
después de las lesiones del SNC, en determinadas situaciones puede mostrar
efectos dañinos, lo cual dependerá de
diversos factores y situaciones para
que una u otra condición se desarrolle.
Finalmente, conocer y estudiar a profundidad este mecanismo conlleva a
explorar la posibilidad de encontrar
posibles blancos terapéuticos cuando
se presenta un proceso de astrogliosis
reactiva en diferentes situaciones neuropatológicas.

Entre otros beneficios de la astrogliosis reactiva, reduce
la infiltración de leucocitos y promueve la reparación de la
barrera hemato-encefálica, limita la neurodegeneración y
ralentiza la progresión de enfermedades neurodegenerativas, también limita la pérdida neuronal en un accidente
cerebrovascular isquémico y neurotrauma, debido a que
contrarresta el estrés hiposmótico y remueve el exceso de
especies reactivas de oxígeno (Sofroniew, 2009; Sofroniew
y Vinters, 2010). Pero quizá el efecto que se considera más
perjudicial de la astrogliosis es la inhibición de la regeneración del axón por las cicatrices astrogiales, después del
daño en el SNC. No obstante, este efecto perjudicial debe
considerarse también en el contexto de las funciones protectoras esenciales que desempeñan las cicatrices de los
astrocitos, porque restringen la inflamación y promueven
la protección del tejido sano adyacente a las lesiones (Sofroniew, 2009; Sofroniew y Vinters, 2010; Pekny y Pekna,
2014).

REFERENCIAS
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De hecho, un gran hallazgo fue que la presencia de la
cicatriz astroglial, cuando se combina con un gel que contiene factores de crecimiento, promueve el recrecimiento
de axones después de inducir daño en la médula espinal en
ratones (Liddelow y Barres, 2016). Estos datos han hecho
que se cuestione si prevenir o eliminar las cicatrices de los
astrocitos hace más daño que bien.
De todas las señales inhibitorias en el entorno del SNC,
los CSPG parecen ser factores clave en el bloqueo de la

16

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

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17

�OPINIÓN

Opinión

VIOLENCIA FAMILIAR
en Nuevo León en tiempos de
COVID-19
M A R Í A M A R C E L A G R A N A D O S S H I R O M A*

La violencia familiar es un problema de salud pública,
educación, seguridad, político, cultural, social, de derechos
humanos y económico que por sus características requiere
ser abordado en forma inter e intradisciplinaria, institucional y sectorial. Si bien la obtención de datos e información
al respecto debe siempre desarrollarse sobre una base ética metodológica y de seguridad para quienes brindan y
reciben la información, en este tiempo de confinamiento
se requiere agudizar estas bases ya que las personas que
viven violencia se han visto obligadas a permanecer más
tiempo en sus casas junto con los agresores(as), quedando
en situación de indefensión y aislamiento social los grupos
más vulnerables, las mujeres, niñas, niños, personas con
discapacidad y adultos mayores.
Por otro lado, la posibilidad de que la persona que vive
la violencia pueda tener acceso a algún medio de comunicación, ya sea electrónico, físico o personal con alguna persona externa, queda limitado debido a la mayor vigilancia
y control por la persona agresora.

18

*Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: marcela.granados.shiroma@gmail.com

La violencia familiar es considerada como el abuso de poder físico, psicológico, sexual, social, económico, patrimonial, moral, hacia cualquier integrante de la familia, ya sea
por lazos consanguíneos, civiles, afectivos, políticos y de
confianza, con el propósito de someter, dominar, controlar o agredir por acción, amenaza u omisión, ya sea dentro
o fuera del domicilio familiar. La relación de abuso es una
forma de interacción enmarcada en un desequilibrio de
poder, que atenta contra la integridad de la persona que la
vive. Las consecuencias son muy amplias y ocasionan algún tipo de daño, lesión, incapacidad e incluso la muerte.

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

19

�OPINIÓN

ANTECEDENTES
La confirmación del primer caso de
COVID-19 causada por el coronavirus SARS-CoV-2 fue en la ciudad
de Wuhan, China, en diciembre de
2019; el virus llegó a México en febrero de 2020. Esta situación obligó
a implementar estrategias y medidas
preventivas a nivel mundial con el
propósito de mitigar su transmisión,
algunas de ellas fueron el uso de cubrebocas, la cuarentena para casos
positivos, el confinamiento domiciliario, distanciamiento social, cierre
de escuelas, universidades, oficinas,
negocios y servicios considerados
como no esenciales, obligando a la
población a permanecer más tiempo en casa. En México, la cuarentena
dio inicio el 23 de marzo, obligando
al cierre de las actividades económicas con excepción de los servicios
esenciales.

El Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres, 2020), en El reporte
de violencia contra las mujeres: indicadores básicos en tiempo de pandemia, señala que cerca de 66% ha
experimentado violencia en alguna
etapa de su vida, y 43.9% de las mujeres de 15 años o más de edad han experimentado violencia por su esposo
o pareja actual o último. El Observatorio Nacional Ciudadano (2020) refiere que de acuerdo con el Sistema
Nacional para el Desarrollo Integral
de la Familia (DIF), la distribución
porcentual en casos de violencia
en niñas de 1 a 11 años de edad es de
51.3%, y de 12 a 17 años es de 65.4%;

en cuanto a los niños, en los mismos
grupos de edad, fue de 48.7 y 34.6%,
respectivamente.
La misma fuente refiere que en
el primer trimestre de 2020, la Red
Nacional de Refugios incrementó
un 77% la solicitud de ingreso. A nivel nacional el número de llamadas
al 911 (2020) por violencia familiar
fue de 587,169 en el periodo de enero
a octubre de 2020. La información
sobre violencia familiar contra los
hombres adultos es más difícil de
encontrar, esto quizá por el contexto
sociocultural, lo mismo sucede con
otros grupos de población. En el caso

Este periodo prolongado (actualmente 11 meses), aunado a la inseguridad económica, miedo al contagio,
mayor demanda por los miembros
de la familia, entre otras, exacerba la
tensión y estrés, pudiendo manifestarse en violencia en el interior de la
familia. Situación difícil de conocer,
dado que las medidas implementadas dificultan la posibilidad de realizar alguna denuncia por la presencia de la persona agresora en casa.
Si bien, la reapertura económica en
Nuevo León se ha dado por etapas,
las medidas preventivas continúan,
dado el número de casos registrados. La Secretaría de Salud en Nuevo
León (12 noviembre 2020), señala
que el número de casos confirmados
es de 89,756; defunciones 4,981; sospechosos 929 y recuperados 77,904.

20

de Nuevo León, la Fiscalía General de
Justicia (2020) informa que hasta octubre de 2020 se tenían 15,170 denuncias de violencia familiar, un aumento importante de 9.65% en relación
al primer semestre de 2019. El Instituto Estatal de las Mujeres en Nuevo
León reporta 41,272 casos a octubre
de 2020, siendo 2% en menores de 11
años de edad (825 casos).
Las consecuencias de la violencia familiar han sido ampliamente
estudiadas, desde lesiones físicas en
diferentes grados, que pueden dejar
complicaciones, discapacidad e incluso la muerte. Daños psicológicos,
sociales, económicos, patrimoniales,
por mencionar algunos, que dependen de diversos factores, como el
tipo de violencia ejercida, parentesco, edad, género, discapacidad, arma
utilizada, entre otros. Existen instancias y programas públicos y de la sociedad civil que atienden este problema, sin embargo el confinamiento
por COVID-19 ha hecho que quienes
ejercen violencia puedan tener mayor control sobre las actividades y
comunicación de los miembros de
la familia, reduciendo o eliminando
las redes de apoyo que pudieran tener. Estas condiciones representan
un reto de investigación y estudio
para poder identificar y brindar la
atención adecuada. La pregunta de
investigación es ¿los datos estadísticos e información presentada sobre
violencia familiar por las instancias
oficiales reflejan la situación real?
En este trabajo conoceremos la
situación de la violencia familiar en
Nuevo León con base en los casos
reportados, bajo las condiciones de
confinamiento causado por la COVID-19.

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

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MÉTODO
Se trata de una investigación bibliográfica, ya que debido a la situación
de confinamiento por la COVID-19,
la obtención de datos por fuente primaria representaría un riesgo para las
personas que viven violencia familiar,
por las causas detalladas anteriormente y por las restricciones sanitarias implementadas.
Para tener una visión macro del
problema, como primera instancia
se realizó una búsqueda documental
para conocer y explorar las fuentes
relacionadas con “Violencia familiar
y confinamiento por COVID-19” en
sitios web de instancias gubernamentales, autónomos, de seguridad,
justicia y de organismos no gubernamentales, así como en los buscadores
Google y Google Scholar, durante el
periodo comprendido de enero al
15 de noviembre de 2020, de lo que
resultaron 320 referencias. Posteriormente, la selección de publicaciones
relevantes se basó en los siguientes
criterios de inclusión: presentar información sobre México o Nuevo León,
tipo de institución u organismo que
presenta la información, fuente, estadísticas de casos de violencia familiar
por denuncias, servicios prestados,
llamadas a teléfonos de emergencia
e investigaciones judiciales, resultando 21 publicaciones que se referían a
México y cinco a Nuevo León. Posteriormente se analizó y comparó la información con las diferentes fuentes
oficiales.

RESULTADOS
Sobre la base de la Encuesta Nacional
de Ocupación y Empleo (Inegi, 2019),
para el tercer trimestre de 2019 en Nue-

21

�OPINIÓN

vo León, con relación al número de
habitantes por grupos de edad y sexo;
de las estimaciones de los Institutos
Nacional y Estatal de las Mujeres referentes a la población que vive violencia
familiar, así como de los casos de violencia familiar reportados por la Fiscalía General de Justicia del Estado de
Nuevo León, se estima que de 1’737,453
mujeres de 15 años o más de edad que
hay en el estado, 66.1% de ellas, esto es
1’148,456, han vivido violencia de cualquier tipo y de cualquier agresor. Del
total de mujeres de 15 años o más de
edad, 66% (1’146,719) alguna vez ha estado unida en pareja, y se menciona que
43.9% (503,409) han experimentado
violencia por su esposo o pareja actual
o último.
Los datos reportados de violencia
familiar por la Vicefiscalía del Ministerio Público de Nuevo León (2020) y el
Instituto Estatal de las Mujeres (2020)
de enero a octubre del mismo año reflejan una diferencia de 26,102 casos.
De los 41,272 casos registrados por
el Instituto Estatal de las Mujeres, 2%
son en menores de 11 años, lo que corresponde a 825 casos. Si este 2% se
proyectara a 896,068, que es la población de 0-11 años de edad, la cifra sería
de 17,921 casos.
De acuerdo con el secretario ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad
Pública, de enero a octubre de 2020
se contabilizaron 184,462 carpetas iniciadas por el delito penal de violencia
familiar contra hombres y mujeres,
ubicando a Nuevo León en el segundo
lugar.
El registro de llamadas de emergencia relacionadas con incidentes
de violencia familiar presenta información muy relevante, de enero oc-

22

tubre de 2020 se recibieron 13’529,255
llamadas de emergencia al 911 a nivel
nacional, de éstas, 4.34% (586,834)
fueron por violencia familiar, siendo
de Nuevo León 68,451, ubicándose en
el segundo lugar. El 1.49% (201,586) de
llamadas fue por violencia de pareja, y
para Nuevo León fueron 19,828, y 1.64%
(221,323) por violencia contra la mujer,
de estas últimas, 2,704 fueron de Nuevo León. Esta misma fuente menciona
que, en Nuevo León, 96.4 llamadas de
emergencia están relacionadas con
violencia contra las mujeres, por cada
100 mil mujeres. Si se comparan los registros de los últimos cinco años para
el mismo periodo de enero a octubre,
el número más bajo de llamadas de
emergencia relacionadas con incidentes de violencia familiar registrado corresponde a 2020, con 586,834. En 2019
fueron 718,019 llamadas, y 647,940 en
2018.
Por otro lado, se hace referencia a
la disminución de un 40.45% (2020) de
presupuesto a la Comisión Nacional
para Prevenir y Erradicar la Violencia
Contra las Mujeres.

CONCLUSIONES
Los censos, registros administrativos,
encuestas y entrevistas son algunos
de los métodos de recolección y generación de datos más comunes a través
de las fuentes primarias, sin embargo,
debido al confinamiento y a la emergencia sanitaria, la investigación y
estudio de la violencia familiar debe
considerar otros métodos con base
en una rigurosa ética metodológica
y de seguridad, ya que las familias se
han visto obligadas a permanecer en
casa por largos periodos, incluida la
persona agresora. Un elemento que
se presenta en la violencia familiar
es el aislamiento social, mismo que la

contingencia sanitaria facilitó, no únicamente limitando la salida de la persona que vive violencia, sino también
limitando su acceso a otros medios
de comunicación, dada la estrecha
vigilancia y supervisión de la persona
agresora.
Esta situación ha influido en la generación de datos relacionados con
violencia familiar, por lo que es importante considerar que la incidencia
de la violencia familiar no se ve reflejada en los registros de las carpetas de
investigación del Sistema Nacional
de Seguridad Pública (SNSP), en las
llamadas de emergencia al 911, en las
denuncias, servicio y registros del DIF,
de los Institutos de las Mujeres, y de
otras instancias públicas y civiles, ya
que sólo refleja a quienes se arriesgaron en hacer la denuncia o la solicitud
de auxilio. Además de ello, las estadísticas presentadas por los organismos
públicos muestran importantes diferencias que pudieran ser interpretadas lejos de la realidad, una de ellas
son las llamadas de emergencia relacionadas con incidentes de violencia
familiar, las cuales disminuyeron en
2020 en comparación con los años
anteriores, y no es que la violencia familiar haya disminuido, sino que los
obstáculos y riesgos para denunciar o
solicitar auxilio son mayores, estando
la persona agresora en casa.
Tener una visión global, conocer
el problema de la violencia de género
y contar con estadísticas confiables
que reflejen la realidad, permiten la
toma de decisiones, la asignación de
recursos, presupuestos, el desarrollo
de políticas, programas, entre otras
estrategias, por lo que resulta de suma
importancia y prioritario que ante
esta nueva realidad se planteen e implementen nuevas formas, seguras,
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

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23

�OPINIÓN

Ejes

diversas, éticas y confiables de visibilizar a las mujeres que viven violencia
y otros grupos vulnerables afectados,
así como prevenirla y erradicarla.

REFERENCIAS
Cámara de Diputados LXIV Legislatura. (2020). Posicionamiento para
solicitar a la Secretaría de Hacienda
y Crédito Público que en apego a las
disposiciones aplicables a la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad
Hacendaria no se reduzcan los recursos del Anexo 13 “Erogaciones para la
igualdad entre mujeres y hombres”, y
sean considerados como programas
prioritarios, especialmente los que
se refieren a la alerta de violencia de
género contra las mujeres (AVGM)
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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

ECTOMICORRIZAS,
SU PAPEL POTENCIAL EN LA
MITIGACIÓN DEL CAMBIO
CLIMÁTICO

G r i s e l d a C h á v e z -A g u i l a r * , M a r l í n P é r e z - S u á r e z * * ,
C r i s t i n a B u r r o l a -A g u i l a r * *

La concentración atmosférica de
dióxido de carbono (CO2) se ha elevado 32% (406 ppm) desde la época
preindustrial (278 ppm) a la actualidad, esto ha causado un calentamiento global de aproximadamente
1.2°C, y existe la probabilidad de que
dicho incremento llegue a 1.5°C entre
2030 y 2052, de continuar aumentando la temperatura al ritmo actual
(IPCC, 2019). Lo anterior puede generar cambios no sólo en la cantidad de
precipitación, sino en la frecuencia
de las lluvias y de eventos extremos
como huracanes, ciclones, sequías
extremas y heladas severas, lo que
pudiera afectar la estructura y funcionamiento de los ecosistemas terrestres (Stuart y Plett, 2020). Por ello,
la mitigación del cambio climático es
prioridad en las agendas de investigación y políticas ambientales, cuyo
objetivo es reducir las concentraciones atmosféricas de CO2. Una de las
principales estrategias de mitigación
es la captura y fijación de CO2 en la

biomasa aérea y de raíces (resultado
de la fotosíntesis), esperando que
esto redunde en el incremento de
los reservorios de carbono (C) en los
suelos, donde puede ser almacenado
por periodos de tiempo más prolongados (mayor estabilidad) que en la
atmósfera y tejido vegetal.
Los microorganismos del suelo, en particular, pueden participar
activamente tanto en el secuestro
como en la fijación de C en el suelo.
En este sentido, las ectomicorrizas
(ECM, asociaciones entre los hongos
y las raíces de las plantas), son reconocidas como una vía importante
de transferencia y acumulación de C
en el suelo, con gran potencial en la
mitigación del CO2 atmosférico; más
aún en aquellas zonas degradadas o
reforestadas donde las ECM promueven el establecimiento y crecimiento
de individuos arbóreos. Muchos de
éstos, al presentar cuerpos fructíferos comestibles, incrementan no

sólo la productividad forestal y los
almacenes de C, sino que brindan el
beneficio sociocultural de la relación
biológica raíz-hongo (Rojas-Alvarado y Doss, 2014; Garibay-Orijel et al.,
2020). Se estima que 30% de la reducción de las emisiones de CO2 podría
lograrse si se evitara la deforestación
y degradación y se alcanzara la recuperación de las áreas forestales. No
obstante que el conocimiento sobre
algunos aspectos de las ECM en los
ecosistemas forestales es limitado,
particularmente en lo referente al
nivel de especificidad con su hospedero, la identificación de las formas
fúngicas y su papel en los procesos
del ciclo del C es esencial. Por lo tanto, en este documento se presenta
una breve reseña sobre la información reportada en torno al ciclo del
C y cómo el uso de las ECM del suelo
presenta un gran potencial en la mitigación del cambio climático.

*Centro Nacional de Investigación Disciplinaria en Agricultura Familiar.
**Universidad Autónoma del Estado de México.
Contacto: mperezs@uaemex.mx
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

25

�EJES

(B)

¿QUÉ SON LAS
ECTOMICORRIZAS?

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!':'

-~-----------------------=-_J~

Las micorrizas, del griego myco (hongo) y rhiza (raíz), hacen referencia a la
simbiosis entre un hongo y la raíz de
una planta. En esta simbiosis, la planta autótrofa (la que produce su propio
alimento) se beneficia del hongo simbionte incrementando sus nutrimentos y agua, así como de la protección
contra patógenos. Por su parte, el
hongo heterótrofo (que no produce su propio alimento) recibe de la
planta parte del C fijado a través de la
fotosíntesis (entre 5 y 30%), el cual es
canalizado por el hongo hacia la formación de estructuras propias de la
simbiosis. Las ECM (extracelulares),
junto con las endomicorrizas (intracelulares), son reconocidas entre los
tipos de micorrizas más abundantes,
están formadas principalmente por
hongos basidiomicetos y ascomicetos
microscópicos (Read y Pérez-Moreno, 2003).
Las hifas de las ECM establecen
una relación extracelular con las células de las raíces de arbustos y árboles,
por lo que inducen cambios sutiles en
la morfogénesis de las células epidérmicas o corticales, como la pérdida de
pelos absorbentes y la ramificación y
acortamiento de la zona apical de la
raíz. Las principales estructuras que
conforman las ECM son: (1) raíces
modificadas (tejidos vegetales y fúngicos) (figura 1); (2) estructuras fúngicas reproductivas (cuerpo fructífero
conspicuo; figura 2A y B), valoradas
en muchos casos por ser parte de la
alimentación del ser humano (figura

26

una extensión de la raíz que funciona
como propágulo fúngico que se extiende para la exploración del suelo
y como medio de transporte para nutrimentos y agua del suelo hacia la red
de Hartig (Garibay-Orijel et al., 2013).

2B); (3) el micelio externo o extramatrical (figura 3A y B), el cual está
compuesto de hifas absorbentes y
cordones miceliales y rizomorfos que
se desarrollan en el suelo circundante
a las raíces (Ekblad et al., 2013) y (4) la
red de Hartig (figura 4A y B), formada
a partir del micelio alrededor de las
raíces laterales cortas de la planta hospedera.

La red de Hartig actúa como una
barrera mecánica que incrementa la
resistencia de la planta a enfermedades, es también la interfase a través de
la cual los nutrimentos son transportados del hongo a la raíz de la planta
involucrada en la ECM, por lo que esta
red es particularmente importante
en el funcionamiento de la simbiosis (Read y Pérez-Moreno, 2003). Por
su parte, el micelio extramatrical es

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

Las ECM se encuentran en más
de 90% de las especies de árboles presentes en bosques templados (Read
y Pérez-Moreno, 2003). Sin embargo,
el conocimiento sobre la diversidad y
función de estas asociaciones es limitado tanto en México como en el resto
del mundo. En 2013, Garibay-Orijel et
al., por ejemplo, identificaron 20 morfotipos ectomicorrizógenos que no
habían sido registrados previamente
en bosque de Pinus montezumae del
centro de México. Esto pone de manifiesto la gran cantidad de especies de
hongos ectomicorrizógenos desconocidos a la fecha, así como la necesidad de actualizar constantemente la
identidad y número de especies presentes en estas asociaciones para dar
paso al estudio de sus funciones. Con
relación al ciclo del C en los bosques
templados, en particular, se requiere conocer la dinámica, estabilidad
y balance de C en suelos, aunado al
papel de las ECM en la reforestación
y recuperación de áreas forestales a
través de su papel en el incremento de
la biomasa vegetal y la transferencia e
incorporación de C al suelo (vía hojarasca), ambos procesos importantes
en la mitigación del cambio climático.

Figura 1. Morfotipos de una raíz micorrizada, donde se observan las hifas (A) que forman un
micelio algodonoso y los rizomorfos (B) que incrementan la superficie de contacto de las raíces.

Figura 2. Cuerpo fructífero de hongos ECM: Russula sp. (A) y Boletus edulis (comestible, B).

Figura 3. Micelio externo propagado por el suelo (varios metros) en búsqueda de nutrimentos
y agua (A); micelio propagado en la hojarasca de un bosque de Pinus sp., que rodea a un hongo
ectomicorrizógeno (B).

Figura 4. Corte longitudinal de una raíz ectomicorrizógena, donde se observa el manto interno
(A) y la red de Hartig (B). Ambas estructuras son críticas para el funcionamiento de la asociación ectomicorrízica.
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

27

�EJES

cia potencial entre las ECM y otros microrganismos por el
N disponible (Averill et al., 2014). Incluso dependiendo del
tipo de suelo, la disponibilidad de N y de la especie vegetal,
los hongos ectomicorrizógenos podrían pasar de ser benéficos para la planta a actuar como parásitos (Hoeksema et
al., 2010; Agren et al., 2019).

ECTOMICORRIZAS, SU
PAPEL EN LA MITIGACIÓN
DEL CAMBIO CLIMÁTICO
En los ecosistemas terrestres, el contenido de C orgánico
en los suelos es dos a tres veces mayor que el que se encuentra en el tejido de plantas y árboles por arriba del suelo. Las dos principales vías reconocidas de incorporación
de este C en los suelos han sido la descomposición de restos orgánicos provenientes de la parte aérea (hojas, ramas,
flores, frutos) y subterránea (raíces, microorganismos), y la
rizodepositación, es decir, el depósito de compuestos de C
(carbohidratos poliméricos y enzimas) que son secretados
por las raíces de las plantas. Sin embargo, actualmente se
han reconocido las asociaciones ECM como una tercera
vía de incorporación de C orgánico al suelo (Deckmyn et
al., 2014).

El micelio extramatrical es particularmente dinámico
dentro del ciclo del C, reportándose diversos mecanismos
potenciales sobre su influencia en la entrada, acumulación
y dinámica de C en el suelo. Por una parte, el micelio constituye una fracción importante de la biomasa microbiana
del suelo en los ecosistemas templados, entre 30 y 50%;
biomasa que en sí misma representa un reservorio de C orgánico. Paralelamente, el micelio extramatrical es una vía
de entrada significativa (62%) de materia orgánica (MO)
al suelo, la cual contiene más de 50% de C, excediendo la
entrada a través de la descomposición de mantillo foliar y
retorno de raíces finas (Averill et al., 2014). A pesar de que el
micelio de las ECM sigue considerándose una vía de transferencia del C derivado de las raíces finas, no se descarta
que la micorrización influya sobre la tasa de retorno de las
raíces maderables a través de la recalcitrancia (resistencia
a la descomposición) de las mismas (Hoff et al., 2004). Aunado a lo anterior, el micelio extramatrical participa activamente en la dinámica de C orgánico disuelto en la solución
de los suelos forestales ya que, en conjunto con los exudados de las raíces y metabolitos del mismo micelio, producen la mitad del C orgánico disuelto en un suelo forestal, lo
cual promueve la presencia de otros microorganismos que
también constituyen un importante reservorio de C orgánico dentro de los suelos.

Las asociaciones ECM promueven la entrada de C a
los ecosistemas terrestres a través del incremento de la
productividad primaria que involucra mayor captura de
C-CO2 atmosférico (retroalimentación indirecta del cambio climático; figura 5), coadyuvando a la planta en la mayor adquisición de nutrimentos y agua (Averill et al., 2014).
Parte del C fijado a través de la vegetación es almacenado
tanto en la biomasa aérea como en la subterránea (sistema
radical). Así, el incremento de la producción y acumulación de biomasa en las estructuras vegetales (hojas, ramas,
frutos, flores, raíces, etc.) influyen directamente en la cantidad del contenido de C en el suelo y que se incorporan a
éste una vez que dichas estructuras han cumplido con su
ciclo de vida (residuos vegetales, mantillo o necromasa).

El C almacenado en los ecosistemas es, por tanto, el
resultado del balance entre las entradas y salidas de C de
la parte subterránea, de tal manera que las ECM, así como
cualquier otro organismo vivo, no sólo contribuyen a la entrada de C-CO2 al suelo, sino también a la salida de éste a
través de la respiración (retroalimentación directa del cambio climático; figura 5). Se ha estimado que las ECM aportan de 3 a 8% del C que representa la respiración de la parte
subterránea, dependiendo del tipo de bosque (Moyano et
al., 2008). Por otra parte, la estabilidad del C que queda en
el suelo es de gran importancia bajo el contexto del cambio
climático (figura 5), ya que esta estabilidad está relacionada
con el tiempo que dicho C puede permanecer en el suelo,
sin representar una amenaza en cuanto al incremento de
la concentración atmosférica de C-CO2.

La velocidad de incorporación de C a través de esta vía
depende directamente de la cantidad de necromasa acumulada en el piso forestal, de su calidad (cantidad de nutrientes y facilidad de descomposición) y de las condiciones de temperatura y humedad predominantes en el sitio.
Sin embargo, un nuevo paradigma plantea que las ECM
podrían incrementar la escasez de nutrimentos, particularmente nitrógeno (N), en lugar de aliviar sus limitaciones, mediante la disminución del suplemento de N hacia
los árboles cuando éste escasea (Agren et al., 2019). Lo anterior podría tener efectos contrarios en la productividad
primaria de los ecosistemas, aunado al efecto del retraso
en la actividad de los descomponedores por la competen-

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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

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29

�EJES

La estabilidad del C en el suelo en
relación con las ECM está asociada a
los residuos como quitina y melanina
que conforman el micelio de los hongos, y que son pobres en nutrimentos.
Estos compuestos son transformados
lentamente de formas orgánicas a inorgánicas que puedan ser fácilmente asimilables por las plantas, y que
contribuyen a la formación de MO
más estable. Adicional a la aglutinación de las hifas, lo cual resulta en la
formación de macroagregados que
protegen físicamente a la MO representada por las hifas, del ataque de
los organismos descomponedores;
se incrementa el tiempo en que el C, e
incluso nutrimentos asociados como
el N, son almacenados en el suelo (Ekblad et al., 2013).
Un aspecto importante bajo el
contexto de cambio climático es que
las asociaciones ECM pueden facilitar
la colonización de nuevos ambientes
por los árboles. Lo anterior particularmente en el caso de especies forestales presentes en bosques templados y
boreales, o bien en aquellas ubicadas a
elevadas altitudes, cuya adaptabilidad
a las bajas temperaturas dominantes las hace especialmente sensibles
a los incrementos de temperatura
ambiental, obligándolas a migrar o
redistribuirse para conservar su nicho climático. Lo que implica para las
ECM colonizar sitios con condiciones
edafológicas distintas en donde éstas
podrían controlar la tasa de migración de dichos árboles, lo cual tiene
implícitamente una redistribución
del C de la biósfera (Smith et al., 2009).

30

LAS ECTOMICORRIZAS EN
LA REFORESTACIÓN Y RECUPERACIÓN DE ECOSISTEMAS FORESTALES

Cambio climático

Retroalimentación indirecta
Elevado CO2
Temperatura/Precipitación

Retroalimentación directa
Temperatura
Eventos extremos

co,
Respiración

Una de las vías por medio de las cuales se puede promover
la captura y el almacén de C a través de las ECM es mediante su uso en la reforestación y recuperación de los ecosistemas forestales. Se ha observado que la reforestación con
plantas ectomicorrizadas promueve que los árboles se
establezcan con mayor facilidad incluso en suelos degradados con deficiencias nutrimentales, incrementando la
absorción de micronutrientes (fósforo, potasio y N) que
forman parte de los lípidos, proteínas y ácidos nucleicos.
Durante los primeros años de vida, las plantas ectomicorrizadas presentan un mayor desarrollo en altura, así como
un mejor desarrollo del sistema radical, redundando en el
incremento de la productividad primaria del ecosistema.
La productividad primaria es un indicador del C orgánico
transferido de la planta hacia el suelo (Franklin et al., 2014).

autotrófica

Retroalimentación Ciclo de nutrientes

Fuentes de C

COrgánico

Biomasa microbiana

Disuelto

La funcionalidad ecológica de la relación hongo-planta ha sido poco estudiada tanto en México como en otros
países, de tal manera que la incorporación de los inóculos
ECM a planes productivos y de reforestación ha sido relativamente reciente (Rojas-Alvarado y Doss, 2014). Sin embargo, es importante resaltar la necesidad de utilizar en mayor
medida hongos nativos que están asociados también a
especies nativas que permitan aumentar la sobrevivencia
de las plantas en campo, debido a que ambos simbiontes
estarán adaptados a las condiciones ambientales locales
(Garibay-Orijel et al., 2013). De esta manera, la selección
de hongos ectomicorrizógenos no sólo tendrá beneficios
ecológicos, sino también económicos y culturales, dado
que los hongos son un producto forestal no maderable que
le puede dar un valor agregado a la recuperación de zonas
forestales degradadas.

(Respiración heterótrofa)

No estable

:

Estable

No estable

:

Estable

C derivado de

C derivado de

~ongos

bacteri~s

Figura 5. Efectos directos e indirectos del cambio climático sobre la biomasa microbiana, así
como las rutas de retroalimentación (captura y producción de CO2) del calentamiento global.

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�EJES

CONCLUSIONES
Bajo el contexto de cambio climático es necesario conocer
en qué medida la variación en la especificidad hongo-planta influye sobre la cantidad de C almacenado y distribución
a través del perfil de suelo. Adicional a evaluar la presencia
e identidad de los taxas de hongos ectomicorrizógenos
nativos asociados también a especies forestales nativas
que permitan aumentar la sobrevivencia de las plantas en
campo, dado que ambos simbiontes estarán adaptados a
las condiciones ambientales locales. A la par de lo anterior,
se requiere del establecimiento de programas nacionales
estandarizados para el desarrollo tecnológico de la propa-

gación y aplicación de inóculos fúngicos nativos que permitan asegurar el establecimiento e incremento de la biomasa forestal; esto con el objetivo de promover la fijación
y almacenamiento de C a través de la captura de C-CO2
atmosférico, contribuyendo a la mitigación del cambio climático. Lo anterior permitirá no sólo conocer y explotar el
potencial del suelo como mitigador del C-CO2 atmosférico,
sino del mantenimiento de una diversidad aún desconocida, y de cómo ésta podría verse afectada por el cambio
climático.

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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

�SECCIÓN ACADÉMICA

Nivel de riesgo cardiovascular y condición física en
empleados de una facultad de deportes

SECCIÓN
ACADÉMICA
Nivel de riesgo cardiovascular y condición
física en empleados de una facultad de
deportes
Educación y capacitación para el trabajo:
contexto penitenciario femenil de Nuevo
León

María Cristina Enríquez-Reyna*, Julissa Maythé Loredo-Muñíz*

DOI: /https://doi.org/10.29105/cienciauanl25.106-1

RESUMEN

ABSTRACT

Ante el impacto de las enfermedades cardiovasculares se
considera que el diagnóstico oportuno requiere la evaluación
de riesgos asociados a las características individuales y los
estilos de vida. Se analizó la relación entre la composición
corporal, la condición física y el riesgo cardiovascular en empleados universitarios mediante un estudio descriptivo-correlacional. Se evaluó con cuestionario, análisis de bioimpedancia, acelerometría y pruebas físicas. La capacidad
cardiorrespiratoria mostró asociación con el riesgo cardiovascular, el conteo máximo de pasos y la fuerza (p&lt;.01). La
asociación entre la capacidad física y el riesgo cardiovascular
resaltan la necesidad de promover estilos de vida activos.

Given the impact of cardiovascular diseases, timely diagnosis requires assessing risks associated with individual characteristics and lifestyles. The relationship between body
composition, physical condition, and cardiovascular risk
in university employees was analyzed through a descriptive-correlational study. It was evaluated with a questionnaire, bioimpedance analysis, accelerometry, and physical
tests. Cardiorespiratory fitness was associated with cardiovascular risk, maximum step count, and strength (p&lt;.01).
The association between physical capacity and cardiovascular risk highlights the need to promote active lifestyles.

Palabras clave: capacidad cardiovascular, servicios de salud del trabajador, diagnós-

Keywords: Cardiorespiratory fitness, occupational health services, diagnosis, mus-

tico, fuerza muscular, aptitud física.

cle strength, physical fitness.

En Nuevo León, diversas situaciones socioculturales convergen incrementando el riesgo cardiovascular de la población
económicamente activa. En población de 20 y más años de
este estado se encontró que 19.2% padece de hipertensión
arterial y 12.6% diabetes mellitus no insulinodependiente;
además, se reportó que 19.5% de ese grupo poblacional presentaba niveles altos de colesterol y triglicéridos; y 29% de la
población nacional realiza menos de 150 minutos de actividad (Secretaría de Salud, 2018). Aunado a lo anterior, en esta
ciudad industrial, caracterizada por una cultura del trabajo
muy arraigada, se agrega la incidencia de contingencias ambientales que dificultan la realización de ejercicio en espacios
abiertos, lo que supone un riesgo adicional (Cerón-Breton et
al., 2017). El riesgo cardiovascular se vincula directamente
con el padecimiento de enfermedades como hipertensión,

diabetes mellitus, enfermedad isquémica de corazón y dislipidemias, las cuales no sólo disminuyen la calidad de vida,
también incrementan el riesgo de muerte prematura (Aguilar
Salinas, Cosío Martínez y Hernándes Licona, 2018).
La asociación entre la condición y actividad física y los
comportamientos sedentarios no ha sido explicada con suficiencia (Prioreschi et al., 2017), se desconocen los factores
personales que afectan la condición física y no queda claro el
mecanismo de influencia entre los niveles de actividad física
y el riesgo cardiovascular. La información sobre la condición física en mexicanos es limitada, las encuestas poblacionales se han limitado a estimar el nivel de actividad física

*Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: maria.enriquezryn@uanl.edu.mx

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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

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�SECCIÓN ACADÉMICA

con métodos subjetivos, incluyendo con frecuencia medidas
de composición corporal. Existe un reporte de Salvo et al.
(2015) que utilizó acelerometría para la medición objetiva
del nivel de actividad; los autores reportaron que los adultos
de su muestra son más activos entre semana que los fines
de semana. No se encontraron publicaciones que hayan considerado la evaluación de la condición física de mexicanos
económicamente activos. Por lo tanto, se propuso analizar la
relación entre el nivel de riesgo cardiovascular y la condición
física en empleados de una facultad de deportes del estado de
Nuevo León.

MÉTODOS
Enfoque de investigación cuantitativo con diseño descriptivo-correlacional de corte transversal en una población de
empleados universitarios de una facultad de deportes. El
proyecto fue aprobado por comités de ética e investigación
institucionales, además de la dirección de la dependencia de
interés. Se incluyó a adultos aparentemente sanos mayores
de 30 y hasta 59 años, sin contraindicación médica para el
ejercicio, que refirieron estar sanos, no usar marcapasos cardiaco y que aceptaron participar voluntariamente en el estudio que implicó la medición del nivel de actividad física con

acelerometría, valoración de la condición física al respecto
de la capacidad cardiorrespiratoria y fuerza, además del llenado de cuestionarios. Se excluyó a personas con agotamiento físico o mental por enfermedad aguda y a atletas de alto
rendimiento. Se eliminaron los datos de participantes con
información incompleta.

Instrumentos
Se aplicó una cédula de datos personales para obtener las
características personales y calcular el nivel de riesgo cardiovascular del participante. Se cuestionó acerca de la edad,
escolaridad, estatus civil, número de hijos, antecedentes
personales patológicos (hipertensión, diabetes, colesterol,
triglicéridos, enfermedad cardiaca), antecedente de riesgo
cardiovascular de los padres (hipertensión, diabetes u obesidad) y consumo de tabaco. Para fines estadísticos, el riesgo
cardiovascular se evaluó de acuerdo con la presencia de factores de riesgo (cero a diez puntos). Donde cero representa la
ausencia de factores de riesgo y a mayor puntuación, mayor
riesgo cardiovascular (tabla I). Se consideraron los factores
de riesgo cardiovascular de Framingham y recomendaciones
de sociedades europeas (Alvarez-Cosmea, 2001; Wilson et
al., 1998).

Tabla I. Criterios para evaluación del riesgo cardiovascular considerados en el estudio.
Evaluación del riesgo cardiovascular
Instrucciones: colocar un punto si es positivo. Apuntar “0” en caso negativo.
Factor

Se otorga un punto si…

Puntuación

1.

Edad

Tiene 40 o más años.

2.

Hipertensión arterial

Tensión arterial &gt;140/90 en dos ocasiones o bien, si alguna vez ha recibido el
diagnóstico.

3.

Obesidad

Índice de masa corporal &gt;25 kg/m2

4.

Índice cintura-cadera

Mujeres: ≥0.85; Hombres: ≥ 0.95.

5.

Tabaquismo

Positivo en el último año.

6.

Diabetes

Diagnóstico o consumo de medicamentos.

7.

Colesterol

Diagnóstico o consumo de medicamentos.

8.

Triglicéridos

Diagnóstico o consumo de medicamentos.

9.

Antecedente familiar

Positivo en padre o madre.

10. Menopausia/Andropausia

Cese de la menstruación/ Disminución de la actividad y deseo sexual.
Sumatoria

Fuente: Elaboración propia a partir de postulados de recomendaciones del índice de Framingham y recomendaciones de sociedades europeas (Alvarez-Cosmea, 2001;
Wilson et al., 1998).

36

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

Mediciones
Se midió la tensión arterial, el peso, la talla y la circunferencia
de cintura y de cadera. Se estimó el índice de masa corporal
(peso/talla2, kg/m2), índice cintura-cadera (cintura/cadera,
cm). Las medidas antropométricas y de composición corporal se realizaron de acuerdo con el protocolo de Lohman
(Lohman et al., 1988). Para medir el peso se realizó análisis
de bioimpedancia corporal con una Tanita MC-780U.
El nivel de actividad física se obtuvo mediante acelerometría con ActiGraph™ wGT3X. El participante usó el
equipo por siete días a nivel de la cadera ajustado con un
cinturón elástico. Se indicó la utilización durante el día (quitando el cinturón para evitar mojarse durante la ducha y actividades acuáticas); se consideró el día de uso válido si se
tenía un registro de más de diez horas por día; para los análisis se obtuvo el promedio de tres días de entre semana. Para
la evaluación se consideró el gasto energético en METs y el
conteo máximo de pasos, que consiste en la cantidad pasos
promedio por participante.

Pruebas físicas
Para la medición de la fuerza de miembros superiores se utilizó
un dinamómetro digital (T.K.K. 5401 grip D; Texas Scientific
Instruments, Nigata, Japón). Primero se ajustó el dinamómetro
a la mano de la participante, luego se realizó un ensayo y prueba definitiva por cada mano; de los cuatro datos, se eligió el
valor más alto como indicador de la fuerza de prensión manual
máxima. Para la fuerza del tren inferior se utilizó Chair-Stand
Test (prueba de sentarse y levantarse de una silla) que emplea
una silla de 43.18 cm de alto y consiste en contabilizar la cantidad de levantamientos de silla posibles en 30 segundos (Rikli
y Jones, 2001). Para el análisis se utilizó el valor numérico de
las repeticiones realizadas.
Para medir la resistencia cardiovascular se aplicó el Test
de Rockport (Kline et al., 1987), prueba sencilla para aquellas
personas mayores o sedentarias que no pueden correr debido a
su condición cardiorrespiratoria. La prueba requiere que el participante camine a un mismo ritmo la distancia de una milla lo
más rápido posible, como mínimo subir la frecuencia cardiaca
(FC) a 120 latidos/minuto. Se estimó la capacidad cardiorrespiratoria o VO2máx con base en las variables de edad, género, tiempo transcurrido durante la prueba, frecuencia cardiaca
final. Se utilizó el protocolo de Pober et al. (2002) en banda
sinfín aplicando la siguiente fórmula para obtener el capacidad
respiratoria máxima: VO2máx =132. 853–(0.769 x peso corCIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

poral)–(0.3877xedad)+(6.315xsexo {0 para mujeres; 1 para
hombres})–(3.2649xtiempo en minutos)–(0.1565xfrecuencia
cardíaca al finalizar).

Procedimientos de recolección
La información del proyecto de investigación se difundió por
medio de carteles, correo informativo al personal a través de
la Coordinación de Recursos Humanos y de persona a persona. A los interesados se les explicó el protocolo, uso del
acelerómetro y logística para la valoración de la condición
física. Quienes cumplieron los criterios de selección firmaron el formato de consentimiento informado y comenzaron su participación en el estudio. Se aplicó la encuesta de
datos personales y se programó el equipo de acelerometría
para evaluar el nivel de actividad física. Se otorgó cita para
el retorno del equipo y la realización de la evaluación de la
condición física. Se solicitó al participante que acudiera con
ropa apropiada para la medición de la composición corporal
y la participación en la evaluación física, además de solicitarle que considere de 20 a 30 minutos para la sesión. Se insistió
para la medición hasta tres semanas después de la entrega
del acelerómetro. Cuando un participante no asistió a su cita,
se reprogramó hasta cuatro veces dentro del periodo de tres
semanas reglamentado.
El día de la cita para la evaluación de la condición física se
verificó que el participante acudiera con ropa cómoda y calzado apropiado para el desarrollo de las pruebas. Se realizó
la valoración de la condición física y posteriormente se envió
un informe con los resultados de las principales mediciones
(factores de riesgo cardiovascular identificados y condición
física) como retribución por su apoyo para la realización del
estudio. Se agradeció al participante entregando su comprobante de resultados. Se solicitó correo institucional u otro
medio para enviar el reporte de la acelerometría. Además, se
emitieron recomendaciones personalizadas para la iniciación
o mantenimiento de actividad física. Con eso culminó la participación en el estudio. Para aquellos que no cumplieron los
criterios de selección o no culminaron con su participación
en el estudio, se otorgó un agradecimiento personalmente y
se registró el motivo de abandono en la bitácora del estudio.

Análisis de datos
Los datos se procesaron con el software SPSS (Statistical
Product and Service Solutions) versión 21.0. Para las variables continuas se presenta estadística descriptiva (media, desviación estándar); para las categóricas, frecuencias simples y

37

�SECCIÓN ACADÉMICA

porcentajes. Se presentaron los datos de la muestra completa
y dividida por sexo. Se revisaron las diferencias por sexo con
pruebas de Chi-cuadrada. Después de revisar la distribución
de los datos, se utilizaron pruebas de correlación de Pearson
(distribución paramétrica).

RESULTADOS
De una población de 142 candidatos, se presentan los datos de una muestra no probabilística de 59 participantes. El
52.54% de la muestra pertenece al sexo femenino, 66.1%
refirió estado civil casado, 22% soltero y el resto mencionó
otro estatus (divorciados o viudos). El 37.4% de los participantes cuenta con estudios de doctorado, 42.4% maestría,
16.9% licenciatura y 3.4% restante preparatoria o carrera
técnica. El 28.8% refirió no tener hijos, mientras que 42.4%
señaló tener dos hijos. El 59.3% refirió tener antecedentes
familiares de hipertensión arterial, 50.8% diabetes mellitus
y 40.7% obesidad. El 5.1% refirió padecer hipertensión arterial, 8.5% niveles altos de triglicéridos, 6.8% niveles altos
de colesterol y 40.7% señaló sufrir consecuencias relacionadas al estrés. Ningún participante comentó padecer diabetes
mellitus. Las características descriptivas de las variables de
estudio se presentan en la tabla II.

Se corrieron pruebas de Chi-cuadrada para revisar las diferencias por sexo al respecto de las principales variables de estudio: riesgo cardiovascular, gasto energético, actividad física,
fuerza de miembros superiores, fuerza de miembros inferiores
y capacidad cardiorrespiratoria. Dado que no se encontraron
diferencias, se decidió realizar pruebas de correlación en la
muestra completa que, además, presentó distribución normal
(estadística inferencial con prueba de correlación de Pearson).
En la tabla III se observa correlación inversamente proporcional entre la capacidad cardiorrespiratoria y el nivel de riesgo
cardiovascular (r=-.453, p&lt;.01), así como asociación directa
con el conteo máximo de pasos y la fuerza de miembros superiores e inferiores (r=.462, .358 y .304, respectivamente,
p&lt;.01).
Tabla III. Asociación entre riesgo cardiovascular, actividad y condición
física de los participantes.
1
1. RCV

-

2. GE

.046

2

3

4

5

-

3. CMP

-.210

-.082

-

4. FMS

-.043

.296*

-.251

-

5. FMI

.003

.144

.222

.285*

6. VO2máx

-.453**

.189

.462**

.358**

Hombres (n=28)

.304*

Mujeres (n=31)

M ± DE

M ± DE

Edad, años

41.64 ± 8.02

42.21 ± 7.83

41.13 ± 8.27

Peso, kg

80.89 ± 10.57

83.32 ± 11.21

78.70 ± 9.62

Talla, cm

M ± DE

157.56 ± 37.39

160.14 ± 45.17

155.24 ± 29.23

Índice de masa corporal, kg/m2

29.99 ± 6.51

31.38 ± 5.48

28.75 ± 7.18

Circunferencia cintura, cm

32.96 ± 11.78

41.81 ± 10.50

24.95 ± 5.45

Circunferencia cadera, cm

19.37 ± 5.54

21.07 ± 5.92

17.83 ± 4.78

Índice cintura-cadera, cm

0.84 ± 0.11

0.89 ± 0.13

0.80 ± 0.06

Riesgo cardiovascular, puntos

2.63 ± 1.32

2.50 ± 1.07

2.74 ± 1.53

Gasto energético, METs

4082.69 ± 4065.03

5179.67 ± 4821.61

3091.87 ±2981.04

Actividad física, pasos

116.85 ± 52.61

119.50 ± 52.37

114.45 ± 53.58

35.54 ± 11.30

41.81 ±10.50

25.52 ± 3.69

FMS, kg
FMI, rep.

19.37 ± 5.54

21.07 ± 5.91

16.67 ± 4.73

VO2máx , ml/kg/min

34.90 ± 9.12

39.84 ± 6.73

30.44 ± 8.76

Nota: Los datos se presentan con media (M) ± desviación estándar (DE). kg: kilogramos; cm: centímetros; FMS: fuerza de miembros superiores; FMI: fuerza de miembros inferiores;
VO2máx : capacidad cardiorrespiratoria con volumen máximo de oxígeno.

38

Coeficientes no
estandarizados
Variables

B

Error
típ.

(Constante)

13.137

6.085

CMP
CMP

Tabla II. Características descriptivas de los participantes en la muestra completa y por sexo.

Todos (n=59)

Tabla IV. Pasos del análisis de regresión lineal para explicar la capacidad
cardiorrespiratoria de los participantes.

(Constante)

Nota: RCV = riesgo cardiovascular; GE = gasto energético; CMP = conteo máximo de pasos;
FMS = fuerza de miembros superiores; FMI = fuerza de miembros inferiores; VO2máx = capacidad cardiorrespiratoria con volumen máximo de oxígeno. *p &lt; .05, **p &lt; .01.

Variables

En análisis adicionales se corrió prueba de análisis de regresión lineal jerárquica para estimar el valor predictivo de
las variables de interés sobre la capacidad cardiorrespiratoria
máxima (tabla IV). La fuerza predictiva de variables pasó de
19.7 a 49.5% al considerar las variables de conteo máximo
de pasos (R2=.197, F(1, 49)=13.27, p&lt;.01), fuerza de miembros
superiores (R2=.401, F(2,48)=17.75, p&lt;.01) y riesgo cardiovascular (R2=.495, F(3, 47)=17.35, p&lt;.01).

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

Coeficientes
tipificados
Beta

Estadísticos de
colinealidad
Sig.

Tolerancia

FIV

1.000

1.000

.036

.161

.044

-5.803

6.918

.462

.001

.201

.039

.575

.000

.943

1.060

.474

.000

.943

1.060

.406

FMS

.383

.091

(Constante)

4.706

7.174

CMP

.174

.037

.498

.000

.894

1.119

FMS

.355

.084

.440

.000

.932

1.073

RCV

-2.243

.712

-.326

.003

.945

1.058

.515

Nota: RCV = riesgo cardiovascular; CMP = conteo máximo de pasos; FMS = fuerza de miembros superiores; FMI = fuerza de miembros inferiores. La variable dependiente es el VO2máx :
capacidad cardiorrespiratoria con volumen máximo de oxígeno.

CONCLUSIONES Y APLICACIÓN
PRÁCTICA
Se presentan evidencias sobre las relaciones entre el nivel
de riesgo cardiovascular y la condición física al respecto de
la actividad física habitual, fuerza muscular y la capacidad
respiratoria en empleados de una dependencia universitaria
del estado de Nuevo León. El riesgo a la salud asociado al
trabajo en empleados que realizan labores administrativas,
docentes o de investigación es un tema que debería abordarse a nivel institucional. Los participantes del estudio pudieran
representar un perfil característico de una gran proporción de
empleados en instituciones educativas, sin embargo, en esta
muestra de una facultad de deportes se tiene el estímulo de la
práctica deportiva como parte fundamental de las enseñanzas cotidianas del contexto. Esto pudiera suponer que esta
población tiene “ventajas” en relación con otras instancias.
Pese a lo anterior, considerando la edad, el promedio grupal
para variables relativas a la actividad física, fuerza y capacidad cardiorrespiratoria, podría considerarse preocupante.

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

Además, se obtuvo evidencia de distintas asociaciones entre el riesgo cardiovascular, la fuerza muscular y la capacidad cardiorrespiratoria, lo que concuerda con los hallazgos
de otros autores (Alzeidan et al., 2016; Lecca et al., 2018;
Triana-Reina y Ramírez-Vélez, 2013; Wilches-Luna et al.,
2016). Se considera que el diagnóstico temprano de cambios
en el riesgo cardiovascular y en la condición física permitirá
fortalecer la cultura de la prevención y control de enfermedades entre la población.
Este tipo de valoraciones invita a la reflexión sobre el cuidado personal que debemos tener para salvaguardar nuestra
salud y calidad de vida. La falta de mediciones objetivas de
los niveles de actividad física en el contexto, e inclusive a
nivel nacional, pudiera estar enmascarando la afectación de
los comportamientos sedentarios sobre la calidad de vida
de personas que, a pesar de los esfuerzos que pudieran estar
realizando por cumplir con las recomendaciones de actividad física para la salud, tienden a pasar prolongados tiempos
sedentarios durante su vida cotidiana. Durante la aplicación
del proyecto los participantes obtuvieron un comprobante
con información sobre los factores de riesgo personales y las
áreas de oportunidad al respecto de la condición física. Se
espera continuar con este tipo de proyectos para fundamentar
la realización de acciones institucionales en pro de la salud
ocupacional de empleados del sector educativo.

AGRADECIMIENTOS
Al Programa de Apoyo a la Investigación Científica y Tecnológica de la Universidad Autónoma de Nuevo León y al
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología por los apoyos
para la realización de este proyecto.

REFERENCIAS
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39

�SECCIÓN ACADÉMICA

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www.ahajournals.org/doi/pdf/10.1161/01.CIR.97.18.1837

Educación y capacitación para el trabajo: contexto
penitenciario femenil de Nuevo León
Alicia González Cervantes*, Patricia Liliana Cerda Pérez*, Guadalupe
Maribel Hernández Muñoz*
DOI: /https://doi.org/10.29105/cienciauanl25.106-2

RESUMEN

ABSTRACT

Para las mujeres privadas de la libertad, la formación educativa y capacitación de trabajo son aspectos clave en su
preparación, al permitirles acceder a mejores oportunidades
para ellas y sus familias, así como para desarrollarse personal y profesionalmente. Este artículo aborda resultados de
la evaluación educativa y laboral de 60 de 308 internas del
Centro de Reinserción Social Femenil de Escobedo, Nuevo
León, durante 2019. Se encontró que tienen una expectativa
proactiva por el alto grado de interés de seguirse formando
y capacitando durante su proceso de reinserción social, pero
sin esta oportunidad se podría propiciar el volver a delinquir.

For women deprived of liberty, educational training and job
training are key aspects in their preparation, allowing them
to access better opportunities for themselves and their families and develop personally and professionally. This article
addresses the results of the educational and employment
evaluation of 60 of 308 inmates of the Escobedo of Nuevo León Center for Women's Social Reintegration during
2019; finding that they have a proactive expectation due to
the high degree of interest in continuing their education and
training during their social reinsertion process, but without
this opportunity, reoffending could be propitiated.

Palabras clave: mujer y desarrollo, prisión, derecho a la educación, formación, edu-

Keywords: women and development, prison, right to education, formation, inclu-

cación inclusiva.

sive education.

México se posiciona en el onceavo lugar del ranking de
naciones en el informe de 2019 de la World Prison Brief,
Institute for Crime &amp; Justice Policy Research (WPB), con
un índice de 198,384 personas privadas de la libertad, de las
cuales 10,591 eran mujeres. En 2018, el Instituto Nacional
de Estadística y Geografía (Inegi) informa que la población
penitenciaria en México era de 178,406 internos, 37.7% contaba con secundaria concluida, 32,4% preescolar o primaria
y 14.7% preparatoria; 94.8% eran varones y 5.2% mujeres.

mente, que la generación del conocimiento se vincula con la
realidad de la persona, es decir que él mismo puede cerrarse y
oprimirse ante su situación, sin embargo, seguir formándose
podría romper con ese paradigma y transformar la vida de las
internas proactivamente, al dar herramientas necesarias para
reintegrarse a la sociedad y evitar así la reincidencia delictiva.

La educación, como derecho humano y punto clave del
proceso de reinserción social que viven las personas privadas
de la libertad dentro del centro penitenciario, es parte fundamental para el desarrollo y transformación personal de los internos. Como bien indica Freire (2005), al teorizar filosófica-

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO, 2020), precisa la
educación como un derecho inclusivo en pro de transformar
la vida para todos, a través del reforzamiento de la enseñanza
técnica y la formación profesional.

* Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto:alicia.gonzalezcr@uanl.edu.mx

40

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

41

�SECCIÓN ACADÉMICA

La Ley Nacional de Ejecución Penal de México (2016)
indica que las personas privadas de la libertad tienen el derecho de seguir sus estudios básicos y de nivel medio superior
gratuitamente de acuerdo a los programas y planes ofertados
por el sector educativo, pero también una capacitación para
el trabajo, como lo establece el Artículo 87, un proceso planeado y organizado para lograr la formación y el desarrollo
de las habilidades y competencias para cumplir con las actividades laborales dentro del centro penitenciario.
La realidad de la mujer privada de la libertad se dificulta
cuando llega a ser el pilar de la familia en todo sentido, por
ello, en 2011, la Oficina de las Naciones Unidas en contra
de la Droga y el Delito (UNODC) creó las Reglas de Bangkok, las cuales, en el Artículo 60, describen la necesidad de
estructurar programas educativos y de capacitación para el
trabajo, que les permitan, de acuerdo con su género, tener
mejor oportunidad laboral, en actividades que les brinden
confianza, desarrollo de las habilidades y competencias en
torno a las áreas administrativas, de arte, cocina, peluquería y
que les permitan ir preparándose para cuando sean liberadas.
Por lo anterior, en este artículo se examinan los resultados
del análisis de la realidad educativa y laboral que viven las
mujeres privadas de la libertad, con el objetivo de explorar y
describir, desde su punto de vista, las condiciones educativas
y laborales que tienen como parte de su proceso de reinserción social, así como la proyección personal y profesional
que prevén tras su liberación al tener la oportunidad de seguir
una formación educativa o de trabajo.

MÉTODO
Bajo el enfoque exploratorio-descriptivo, un esquema de investigación no experimental y transversal, el presente estudio
se estructura a través del método cuantitativo, delimitado en
obtener datos de la realidad del contexto educativo y laboral
que vive este grupo vulnerable de mujeres privadas de la libertad en su proceso dentro del Centro de Reinserción Social
de Escobedo, Nuevo León, durante 2019.

Participantes
La muestra está compuesta de 60 mujeres internas en su proceso de reinserción social dentro del Cereso de Escobedo,
Nuevo León, que culminaron sus estudios de secundaria;
bajo firma de consentimiento informado por parte de las
participantes, las encuestas se aplicaron con la autorización
de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, en abril
de 2019, cuando se contaba con 308 internas. Las mujeres
encuestadas se encuentran en una etapa productiva, con un
promedio de edad de 31 años (DE=7.3), la mayor incidencia
fue 27 años; en los casos más jóvenes cuentan con 19 años y
49 años es la edad máxima; 68.3% de las encuestadas tiene
entre 21 y 35 años.
Considerando el contexto del grupo vulnerable, la muestra fue dirigida como Hernández y Mendoza (2018) la describen, no probabilística, al determinar que las encuestas se
aplicarían a quienes habían culminado sus estudios de secundaria, y de forma voluntaria firmaron un consentimiento
informado de su participación en esta investigación, teniendo
la seguridad de que se preservaría la estricta confidencialidad
de la información proporcionada.

RESULTADOS
Contexto educativo de la mujer
privada de la libertad
El nivel educativo previo a la reclusión de las mujeres privadas de la libertad en el centro penitenciario se precisa en
36.7% de las 60 mujeres, las cuales, fuera del centro penitenciario, tuvieron la oportunidad de recibir una formación
técnica (cursos prácticos) durante sus estudios de secundaria, mientras 63.3% no la recibió. El 50% que recibió una
educación técnica mencionó que entre las actividades que
desempeñaron se encuentran el taller de corte y confección,
dibujo técnico, secretariado, sistemas computacionales, contabilidad, electrónica y el taller de soldadura, en la figura 1 se
muestra la distribución porcentual.

La técnica que se utiliza es la encuesta realizada con el
diseño de 18 reactivos o preguntas con el propósito de conocer, desde la perspectiva de las internas, la visión educativa
y laboral durante su proceso de reinserción social. Se aplicaron 60 cuestionarios y posteriormente se realizó el análisis
descriptivo utilizando SPSS, versión 25, de cada una de las
variables objetivo.

42

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Sistemas
Soldadura
(computación)

Contabilidad

14%

Secretariado

14%

Electrónica
9%

Figura 1. Educación técnica de las mujeres privadas de la libertad (elaboración propia).

Participación laboral de
las mujeres en el centro
penitenciario
Otro de los aspectos importantes en el desarrollo de las mujeres privadas de la libertad, en su proceso de reinserción, es la
oportunidad que se les ofrece dentro del centro penitenciario
para realizar un trabajo; la mayoría ha decidido ocuparse en
las actividades laborales. De las 60 encuestadas, 80% decidió
trabajar voluntariamente, generando un ingreso para ellas y
sus familia, mientras 20% no tuvo esta participación. Entre
las que generan autoempleo se perfilan las de lavado de ropa,
costura y comercio, las otras parten de las propias del centro
penitenciario. En la figura 2 se especifican actividades laborales realizadas por las 48 internas.

Apoyo a dpto. educativo o cultural

4. 17%

Preparación de comida

6.25%

Lavado de ropa

25.00%

Artes y Manualidades

45.83%

Costura

6.25%

Tareas de maquila

25.00%

Comerciante

4.17%

Limpieza

29.20%

Otrot@bajo

12.50%

Figura 2. Actividades laborales de las mujeres privadas de la libertad (elaboración propia).

En el proceso de reinserción social de las mujeres internas, la oportunidad de tener una capacitación para el trabajo
podría dar las herramientas necesarias para posicionarse en
una mejor área laboral tanto dentro como fuera del Cereso,
por lo tanto, de acuerdo con este análisis, se precisa que a
65% (39) de los 60 casos se le ofreció un curso con este fin,
mientras a 35% no; de las 39 mujeres, 67% decidió de forma
voluntaria ser partícipe de este proceso formativo. El 26.9%
de internas realizó actividades vinculadas con manualidades
y costura; 7.7% indicó que participaba en las relacionadas
con la maquila de estropajos y velas; 3.9% en las de limpieza, preparación de comida y belleza, y 61.5% no especificó
este dato.

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

Realidad y proyección de las
mujeres PL
Centrándose en la evaluación de la posibilidad del seguimiento de una educación técnica en servicios (con capacitación en competencias profesionales laborales), como la que
oferta la UANL, 95% de las 60 mujeres privadas de la libertad considera que les gustaría tener la oportunidad de seguir
este tipo de formación durante su proceso de reinserción social dentro del centro penitenciario, para ir preparándose para
cuando sean liberadas. Los resultados se muestran en la tabla
I, donde se presentan, de acuerdo a la escala Likert (donde 1
es muy interesante y 5 nada interesante), las actividades con
mayor interés, entre estás destacan el diseño y desarrollo de
sistemas computacionales (M= 1.85), seguido de la prepara-

43

�ción de alimentos y el corte de cabello, su cuidado (M=1.93),
cambio de forma y de color, creación de maquillajes y peinados con una evaluación (M=2.03).

SECCIÓN ACADÉMICA

Tabla I. Interés en realizar las actividades vinculadas a la formación
educativa en servicios.
Actividades
Entrenamientos deportivos, sesiones
de educación y activación física, organización de coreografías y eventos
deportivos.
Preparación de alimentos (platillos,
bebidas, postres, productos de panadería y repostería).
Programación, diseño y desarrollo de
sistemas y páginas Web, configuración de equipos de cómputo.
Corte de cabello, cambio de forma y
tono, maquillajes, peinados, cuidado
de piel, pies y manos.
Diseño de espacios, producciones
(gráfico, fotografía, medios audiovisuales, arquitectura, artes plásticas-dibujos).
Elaboración de patrones para confeccionar colecciones de ropa, a través de
las técnicas de bordado, drapeado.

Muy interesante
%
f
41.7

25

46.7

28

48.3

29

43.3

26

30

18

26.7

16

*Elaboración propia.

El 98.3% de las 60 internas encuestadas percibe que
seguir una formación educativa de bachiller técnico podría
ser ventajoso para su preparación durante su proceso de reinserción social, además de ser necesario para su desarrollo
personal, de acuerdo con 86.7% de las mujeres privadas de
la libertad.
La expectativa de quienes cumplen una sentencia dentro
del centro penitenciario femenil de Escobedo, Nuevo León,
en lo que respecta a su futuro laboral, coincide con los resultados de su interés formativo técnico, la mayoría (26.7%) se
visualiza trabajando en un restaurante, comedor o algun área
donde se preparen alimentos; con un mismo porcentaje se
posicionan las estéticas, peluquerías y clínicas de belleza y
la capacitación; a 23.3% le gustaría trabajar en una empresa u organización con actividades relacionadas con sistemas
computacionales y con el mismo porcentaje desean los cursos de esta área técnica.

44

En cuanto a la competitividad laboral, 100% de las mujeres que participaron en este estudio indicó que tendría mayores oportunidades al estar preparadas. Destacan las ventajas
competitivas laborales, es decir, si contaran con una formación educativa técnica que les permita adquirir herramientas
necesarias para trabajar, mayor posibilidad de ser contratadas para un empleo, así como establecer un negocio propio
y crear un plan de vida que las lleve a tener un mejor ingreso
económico.

CONCLUSIONES
Los principales hallazgos derivados de este estudio se vinculan con el objetivo de esta investigación, al describir el contexto educativo y laboral que perfila la expectativa de las mujeres privadas del Centro de Reinserción Social de Escobedo
en Nuevo León. En cuanto al aspecto educativo, cuatro de
cada diez encuestadas contaban, previamente a su reclusión,
con una formación técnica en secundaria, lo cual les permite
tener conciencia de las bases para desarrollar las habilidades
y competencias en el seguimiento de su preparación en el
proceso de reinserción social, así como identificar sus fortalezas en la preparación académica.

De los resultados obtenidos en el estudio y lo estipulado
en los lineamientos jurídicos en pro del cumplimiento del derecho a la educación en el sistema penitenciario, es pertinente
que se impulse la creación de convenios entre instituciones
educativas públicas-privadas y autoridades penitenciarias
para el diseño e implementación de programas aptos para las
internas, enfocados a la capacitación de elaboración de platillos, de estilismo y programación de sistemas, computación
y diseño Web, para que, cuando sean liberadas, generen una
fuente económica propia que ayude a su progreso personal,
profesional y familiar.

REFERENCIAS
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XXI Editores S.A. de C.V.

Hernández, R., y Mendoza. P. (2018). Metodología de la Investigación, las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta. México:Mc Graw Hill Education.
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Nacional de Gobierno, Seguridad Pública y Sistema penitenciario Estatales 2019. Presentación de resultados generales. Disponible en: https://www.inegi.org.mx/contenidos/
programas/cngspspe/2019/doc/cngspspe_2019_resultados.
pdf
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Ciencia y la Cultura. (2020). La educación transforma vidas.
Disponible en: https://es.unesco.org/themes/education
World Prison Brief, Institute for Crime &amp; Justice Policy
Research. (2019). World Prison Brief data. Disponible en:
https://www.prisonstudies.org/country/mexico

En lo que respecta a las habilidades laborales, ocho de
cada diez mujeres que realizan algún trabajo dentro del centro penitenciario fortalecen su proceso para permitirles hacer
conciencia de su realidad y de las fortalezas competitivas
que pudieran surgir de estas acciones. Además, les permite
reflexionar en su realidad, así como en las acciones actuales y las necesarias para cumplir las expectativas que tienen
de su futuro, y con ello evitar la reincidencia delictiva, permitiéndoles generar un plan de vida con un mejor ingreso
económico.
La realidad que vive una persona privada de la libertad
impacta en su vida personal, profesional y familiar, más aún
en el grupo vulnerable de internas, quienes, en la mayoría de
los casos, son el pilar de la familia y tienen la responsabilidad de seguir fortaleciéndolo, a pesar de su encarcelamiento.
Ante tal situación, las mujeres privadas de la libertad consideran ventajoso seguir su formación educativa para capacitarse y aprender algo útil para su preparación y así apoyar a
sus familiares, además de ocupar su tiempo proactivamente,
a fin tener mejores hábitos que les ayuden a tener un buen
historial en su expediente y esto redunde positivamente en
su proceso de reinserción social; sin embargo, es importante
considerar que para que este proceso se dé influyen muchos
factores internos y externos.
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

45

�•

•

CURIOSIDAD

Curiosidad

ESTRATEGIA PARA MEJORAR LA
PRODUCCIÓN DE METABOLITOS
SECUNDARIOS EN PLANTAS

Los metabolitos secundarios son compuestos de bajo peso molecular que no
tienen una función reconocida en los
procesos esenciales para la vida, pero
son importantes para la sobrevivencia
de las plantas que los producen debido
a su participación en las interacciones
con el medio ambiente. Estos metabolitos son acumulados diferencialmente en los órganos de la planta (hojas,
raíces, flores, frutos, semillas o corteza),
en diferentes etapas de crecimiento
(geminación, vegetativa, reproductiva
y madurez) y bajo condiciones ambientales específicas. Algunos metabolitos secundarios tienen un papel ecológico específico, como los pigmentos
en flores y frutos que actúan como señales visibles para atraer insectos y pájaros para la polinización y dispersión
de las semillas; otros le proporcionan
soporte estructural a la planta o le brindan protección contra la exposición
directa a la radiación UV y la fotooxidación, representando una ventaja adaptativa de las plantas terrestres.

46

Otra función importante de los
metabolitos secundarios es su participación como parte de la defensa
química de las plantas contra herbívoros, insectos, virus, hongos, bacterias y otras plantas. Muchos de estos
compuestos son producidos de forma
constitutiva, otros pueden requerir
modificación enzimática para su activación, o su producción puede ser
inducida en presencia de un patógeno
en específico (Wink, 2018).

* Conacyt-Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología
y Diseño del Estado de Jalisco, A.C.
Contacto: smorales@ciatej.mx, jleon@ciatej.mx

SOLEDAD GARCÍA-MORALES*,
JANET MARÍA LEÓN-MORALES*

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

47

�CURIOSIDAD

ORIGEN BIOSINTÉTICO, FUNCIONES Y
ACTIVIDADES BIOLÓGICAS

Planta
Agave

Metabolito secundario
Cantalasaponina 1

OH
HO

O
OH

OH
OH

Vincristina

Florizina
H O ~ O HOH

1

HO

OH

I '-::

.ó

HO~O

.ó
O

OH

Figura 1. Ejemplos de terpenos (cantalosaponina 1), alcaloides (vincristina) y flavonoides (florizina) producidos en plantas.

La biosíntesis de metabolitos secundarios involucra múltiples genes, enzimas y rutas, lo cual representa un
costo energético para las células vegetales, resaltando la importancia funcional de estos compuestos para las
plantas. Los metabolitos secundarios
presentan una gran diversidad estructural y se pueden clasificar de acuerdo
a su origen biosintético en:

Terpenos: son derivados de la
unión de dos moléculas precursoras
de cinco carbonos (5 C), el dimetilalil
pirofosfato y el isopentenil pirofosfato, y se dividen de acuerdo con el

48

número de carbonos en mono-(10
C), di-(20 C), sesqui-(15 C), tri-(30 C)
y tetra-terpenos (40 C). Los monoterpenos son componentes mayoritarios de los aceites esenciales, como el
mentol en la menta (Mentha spicata)
y el lavandulol en el aceite de lavanda
(Lavandula augustifolia), este último
usado comúnmente en perfumes.
En este grupo de compuestos también se encuentra el potente fármaco
antimalárico artemisina, un sesquiterpeno aislado de Artemisia annua.
Los diterpenos se encuentran como
componentes característicos de las
resinas, como el agente antimitótico

paclitaxol, aislado de la corteza de
árboles del género Taxus spp. y usado para el tratamiento del cáncer de
mama. La azadiractina es un triterpeno aislado de semillas del árbol del
neem (Azadiracta indica) con potente
actividad antialimentaria, el cual es
usado como componente activo de
formulaciones insecticidas. En este
grupo también se encuentran las saponinas, triterpenos glicosilados, con
actividad antifúngica reconocida (figura 1). Los carotenoides, que le confieren la coloración amarilla-naranja
a flores y frutos, son un ejemplo de
tetraterpenos (Singh y Sharma, 2015).
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

Policétidos: son resultado de la unión de unidades de
acetato (2 C). La combinación de la ruta del acetato y la
ruta del ácido shiquímico son responsables de la biosíntesis de estructuras fenólicas (Yu y Jez, 2008). La hipericina, una naftodiantrona producida por la hierba de San
Juan (Hypericum perforatum) destaca por su actividad
antiviral (anti-VIH). Otros metabolitos sintetizados por
esta vía son los urushioles, compuestos responsables de
la dermatitis por contacto causada por varias especies del
género Anacardiaceae, así como la hiedra venenosa y el
roble venenoso.
A pesar de que existen pocas moléculas precursoras,
la vasta cantidad de metabolitos secundarios se debe a
que muchos son sintetizados por más de una vía y a que el
esqueleto básico puede sufrir diferentes modificaciones,
como la adición de carbohidratos. Un ejemplo son los canabinoides de Cannabis sativa, un grupo de compuestos
terpenfenólicos, conteniendo una unidad de monoterpeno unido a un anillo fenólico que proviene de la unión de
unidades de acetato (2 C). El tetrahidrocanabinol alivia las
naúseas y el vómito en pacientes bajo quimioterapia y en
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

49

�CURIOSIDAD

(Capsicum annuum L.), encontrándose en mayor cantidad en el pimiento rojo y contribuyen a la actividad antioxidante de los extractos.

Alcaloides: son metabolitos que
contienen en su estructura uno o
más átomos de nitrógeno básico
proveniente de los aminoácidos o
purinas. Se clasifican de acuerdo con
el aminoácido que proporciona el
nitrógeno y la porción fundamental
del esqueleto. Sin embargo, en algunos alcaloides también se incorporan moléculas precursoras de los
grupos anteriores (acetato, isopreno
y fenilpropano).

el tratamiento de glaucoma y esclerosis múltiple (Goncalves et al., 2019).

Fenilpropanoides: provienen de la
ruta del ácido shiquímico, que provee
una ruta alternativa a la del acetato
para la síntesis de compuestos aromáticos. Los aminoácidos fenilalanina y tirosina son la base de la unidad
fenilpropano (6 C-3 C), precursora de
este grupo, en el que se incluyen los
ácidos fenólicos, lignanos y cumarinas; mientras que, en combinación
con la ruta del acetato, resulta en la
biosíntesis de flavonoides, estilbenos
y flavanolignanos (Yu y Jez, 2008).
Un ejemplo de este grupo son los
galotaninos, polímeros de ácido gálico que le dan la astringencia a bebi-

50

das como el café, el té y el vino, y que
han sido usados ampliamente en el
proceso de curtido de pieles animales debido a su capacidad de formar
complejos con las proteínas, aumentando la resistencia de la piel al calor
y evitando su descomposición por el
agua o microorganismos.
Las furanocumarinas son ampliamente distribuidas en las plantas
y abundantes en las especies de las
familias Apiaceae y Rutaceae. Para su
biosíntesis se incorporan carbonos
derivados de una unidad de isopreno (5 C) al esqueleto básico de cumarina. Debido a su capacidad de absorber luz en la región UV cercano, estos
metabolitos han sido usados en la
medicina para promover la pigmen-

tación de la piel y en el tratamiento
de la psoriasis. Las furanocumarinas
del perejil (xantotoxina, psoraleno,
bergapteno y oxipeucedanina) presentan actividades nematicida, antifúngica y alelopática (inhibe el crecimiento de otras plantas), siendo una
fuente de compuestos bioactivos de
interés para su aplicación en la agricultura (Caboni et al., 2014).
Los flavonoides son una de las
clases más grandes de compuestos
fenólicos (figura 1). Los diferentes tipos de flavonoides realizan diversas
funciones en la planta, incluida la
pigmentación, protección contra la
radiación UV y de defensa. La quercetina y la luteolina son los principales flavonoides en frutos de pimiento

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En las plantas, los alcaloides sirven como agentes antiherbivoría, debido a que muchos de ellos tienen un
sabor astringente. Por otro lado, en
mamíferos exhiben diferentes efectos fisiológicos potentes, y han sido
usados por el humano en ritos y en
la medicina tradicional. Ejemplos de
alcaloides comunes incluyen la cafeína, la quinina y la nicotina; mientras
que dentro de los alcaloides conocidos como narcóticos o estimulantes
del sistema nervioso central se encuentran la cocaína, la morfina y la
estricnina.
Los metabolitos de este grupo
también destacan por sus diversas
actividades farmacológicas, como la
camptotecina, un alcaloide quinolínico aislado de la corteza del árbol
de la alegría (Camptotheca accuminata), cuyo derivado es el principio
activo de un fármaco para el tratamiento del cáncer de ovario. Otros
ejemplos exitosos son la vinblastina
y la vincristina, alcaloides indólicos
de la vinca (Catharanthus roseus)
usados en el tratamiento de linfomas y leucemia infantil aguda, res-

pectivamente (figura 1). El alcaloide
papaverina, obtenido del látex de
la amapola (Papaver somniferum),
se destaca por su efecto vasodilatador y es usado de forma oral para el
tratamiento de la disfunción eréctil.
Por último, dentro de los alcaloides
isoquinolínicos, la berberina destaca
por su actividad antibacteriana y ha
sido aislada de varias especies vegetales (Kutchan, 1995).

ELICITORES
PARA INDUCIR LA
BIOSÍNTESIS DE
METABOLITOS
SECUNDARIOS
Las plantas producen una gran diversidad de metabolitos secundarios (más de 200,000 conocidos actualmente), también denominados
productos naturales, los cuales son
una fuente importante de fármacos,
aditivos alimenticios (saborizantes y
pigmentos) y productos agroindustriales. Dentro de las limitantes para
el aprovechamiento de estos recursos están la poca disponibilidad de
material vegetal de forma silvestre,
que su producción en las plantas no
es constante a lo largo de su ciclo de
vida y que su biosíntesis también
puede variar dependiendo de las
condiciones ambientales en las que
crezca la planta. Por lo que se han
desarrollado diferentes estrategias
como la síntesis química, el cultivo
de tejidos vegetales (bajo condiciones controladas), el cultivo hidropónico (solución nutritiva sin suelo), el

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

uso de elicitores o la combinación de
algunas de estas técnicas para mejorar su producción.
Los elicitores son compuestos de
diferentes fuentes, que en pequeñas
cantidades pueden inducir cambios
fisiológicos en un organismo vivo,
y se clasifican en bióticos y abióticos. Los elicitores bióticos incluyen
componentes o partes de hongos,
bacterias o herbívoros; mientras que
los elicitores abióticos se agrupan en
factores físicos (luz, sequía, salinidad,
estrés osmótico y térmico), químicos
(compuestos inorgánicos o iones
metálicos) y hormonales (Isah, 2019).
En las plantas, los elicitores también
pueden inducir la biosíntesis o acumulación de metabolitos secundarios que tienen un papel importante
en la adaptación de las plantas a diferentes condiciones de estrés. En la
tabla I se muestran algunos ejemplos
de elicitores usados comúnmente
para inducir la síntesis de metabolitos secundarios en plantas.
En los últimos años, la elicitación
ha sido una estrategia biotecnológica ampliamente usada para inducir
la biosíntesis de compuestos bioactivos en sistemas de cultivo in vitro
de células, órganos y plantas. Los
estudios se han enfocado en analizar el tipo de elicitor, la dosis y la frecuencia de aplicación para inducir
vías metabólicas específicas que dan
como resultado la producción de los
metabolitos secundarios de interés.
Diferentes investigaciones en plantas cultivadas indican que el tiempo
de exposición, la variedad vegetal,
la edad, la fertilización y la etapa del
cultivo también son factores importantes que influyen en la producción
exitosa de biomasa y la acumulación
de metabolitos secundarios.

51

�CURIOSIDAD

Tabla I. Lista de los diferentes tipos de elicitores de defensa en plantas.
Tipo de elicitor

Ejemplos

Componentes hongos
Biótico

Componentes bacterias
Componentes herbívoros
Factores físicos

Abiótico

Compuestos químicos
Hormonas

Quitosano, β-glucanos, ergosterol, extracto de levadura
Lipoquitooligosacáridos, flagelina, siringólidos
FACS (conjugados de aminoácidos-ácidos grasos)
Luz (longitud de onda, intensidad), agentes osmóticos (manitol, sorbitol, PEG), salinidad
(NaCl), sequía
Se, Si, V, Ce, Al, Ag, La, HgCl2, CaCl2, CuSO4
Jasmonatos (AJ, MJ), etileno, ácido salicílico y abscísico

El contenido de compuestos fenólicos (incluyendo flavonoides)
incrementó en hojas de pimiento al aplicar V (153-510 mg L-1) y Se
(397-1589 mg L-1) semanalmente a
las raíces. Este efecto positivo fue
dependiente de la concentración y
correspondió con un incremento

ELEMENTOS BENÉFICOS COMO
ELICITORES PARA INDUCIR LA
BIOSÍNTESIS DE METABOLITOS
SECUNDARIOS
Los elementos benéficos no son
esenciales para que las plantas puedan completar su ciclo de vida, pero
pueden promover el crecimiento e incrementar la resistencia de las plantas
a diferentes tipos de estrés, incluyendo la inducción del metabolismo secundario (Vatansever et al., 2017). En
esta temática, actualmente se están
evaluando el selenio (Se), el vanadio
(V), el cerio (Ce) y el silicio (Si) como
elicitores químicos para incrementar
la biosíntesis y acumulación de compuestos fenólicos y furanocumarinas
en cultivos hortícolas y plantas medicinales.
Mediante el uso de sistemas hidropónicos, se están evaluando diferentes concentraciones de Se y V sobre el crecimiento de perejil, así como
diferentes tiempos de exposición
para incrementar la producción de
psoraleno (furanocumarina) y evaluar su actividad antimicrobiana contra diferentes fitopatógenos (figura 2).

52

En pimiento, tomate y caléndula
crecidas en sustrato bajo condiciones
de invernadero, se están estudiando
diferentes concentraciones de Se, V,
Ce e I, tiempo de exposición y etapas
de cultivo para aumentar la biosíntesis de flavonoides como una estrategia para producir alimentos nutracéuticos con mayor contenido de
compuestos antioxidantes (figura 3).

psoraleno

Elemento
benéfico
Cerio (Ce)

Concentración

Barrios et al., 2017

60 mg L

Salvia miltiorrhiza

Tanshinona I

Zhou et al., 2011

20 y 60 mg L-1

Salvia miltiorrhiza

Tanshinona IIA y Cryptotanshinona

Zhou et al., 2011

0.5 mg L-1

Solanum lycopersicum

Licopeno

Pezzarossa et al., 2013

Solanum lycopersicum

Quercetina

Pezzarossa et al., 2013

Raphanus sativus

Ácido sinápico

Schiavon et al., 2016

5 y 10 mg planta

Raphanus sativus

Ácido cafeico

Schiavon et al., 2016

20 mg planta-1

Raphanus sativus

Glucosinolatos y Kaempferol-3-ramnosil glucósido

Schiavon et al., 2016

10 y 20 µM

Raphanus sativus

Glucobrassicina

Schiavon et al., 2016

5, 10 y 20 µM

Capsicum annuum

Fenólicos totales

Saldaña-Sánchez et al., 2019

Silicio (Si)

0.5 mM

Solanum lycopersicum

Fenólicos totales

Shi et al., 2014

Vanadio
(V)

3, 5 y 10 µM

Capsicum annuum

Fenólicos totales

Saldaña-Sánchez et al., 2019

5 mg planta

-

1

OH

Selenio
(Se)

-1

OH

---+

alimentos
nutracéuticos

o

Referencia

Licopeno

-1

q#uercetina

Tipo de metabolito
secundario

Solanum lycopersicum

-1

Lantano
(La)

Figura 2. Uso de selenio (Se) y vanadio (V) para incrementar la biosíntesis de furanocumarinas
(psoraleno) en perejil.

Especie vegetal

125 mg kg-1

0.5 y 1.0 mg L-1

Elicitores
químicos

El efecto inductor del metabolismo secundario de estos elementos
benéficos no sólo se observa en los
órganos vegetativos (hojas, tallos y
raíces), sino también en frutos, in-

crementando su valor nutritivo. En
plantas de tomate enriquecidas con
Se se observó un aumento el contenido de licopeno (0.5 mg Se L-1) y
quercetina (1 mg Se L-1) en frutos,
induciendo dos rutas metabólicas
diferentes, dependiendo de la concentración (Pezzarossa et al., 2013).
En esta misma especie, el Ce (62.5 mg
CeO2 kg-1 suelo) afectó negativamente el contenido de licopeno en frutos,
con una disminución de hasta 92%
con respecto al control (Barrios et al.,
2017). Resaltando la importancia de
este tipo de estudios para establecer
las concentraciones, tipo de aplicación y tiempo de exposición adecuadas para cada especie (tabla II).

Tabla II. Efecto de los elementos benéficos en la producción de metabolitos secundarios en plantas.

actividad
antimicrobiana

---+ "°

en el crecimiento de las plántulas
(Saldaña-Sánchez et al., 2019). El Si
también estimula la acumulación de
compuestos fenólicos en las raíces
de plántulas de tomate, dependiendo del cultivar (Shi et al., 2014). Estos
metabolitos secundarios forman
parte de la defensa antioxidante de
las plantas, ayudando a contrarrestar los efectos del estrés oxidativo
y su acumulación es fuertemente
influenciada por las condiciones
medioambientales.

ae
pigenina f

___. "°
---+
OH

compuestos
farmacológicos

O

Figura 3. Los elementos benéficos como elicitores para incrementar la biosíntesis de flavonoides (quercetina y apigenina) en pimiento y caléndula.
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

53

�CURIOSIDAD

Además de los compuestos fenólicos, estos elementos benéficos
inducen otras vías metabólicas, incluyendo metabolitos secundarios
característicos de algunos géneros o
familias de plantas, como los tanshinones (diterpenos) en el género
Salvia y glucosinolatos en la familia
Brassicacea (Schiavon et al., 2016;
Zhou et al., 2011). Estos metabolitos
secundarios tienen importantes actividades farmacológicas reportadas,
como actividad anticancerígena, y se
han estudiado sus diferentes mecanismos moleculares y celulares. Por
lo que la estrategia de elicitación con
elementos benéficos es una alternativa importante para incrementar la
producción de estos compuestos de
interés farmacológico (tabla II).

CONCLUSIÓN
Los metabolitos secundarios forman
parte de la defensa química de las
plantas y representan una ventaja
adaptativa al medio ambiente en que
crecen. Por lo que su producción no
es constitutiva durante todo su ciclo de vida y puede ser inducido en
respuesta a diferentes tipos de estrés
biótico o abiótico. Debido a las diferentes actividades farmacológicas
de estos compuestos y beneficios
para el ser humano, hay interés en
optimizar la producción de estos
metabolitos en plantas o cultivos
de células y órganos. Una estrategia
que ha resultado efectiva es el uso
de elicitores, entre ellos los elementos benéficos como el La, Se, Si y V,
los cuales tienen un efecto positivo
en el crecimiento y desarrollo de las
plantas, aunque también han sido
empleados para inducir varias vías
metabólicas e incrementar la producción de metabolitos secundarios

54

de interés. Sin embargo, es necesario
evaluar en cada especie la concentración del elemento benéfico, el tipo de
aplicación y el tiempo de exposición
necesarios para obtener los mejores
rendimientos.

AGRADECIMIENTOS
Agradecemos las facilidades otorgadas por el Laboratorio Nacional PlanTECC (número de proyecto 293362).

REFERENCIAS
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Vatansever, R., Ilker Ozygit, I., y Filiz, E. (2017). Essential and beneficial
trace elements in plants, and their
transport in roots: a review. Applied
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Wink, M. (2018). Plant secondary
metabolites modulate insect behavior-steps toward addiction? Frontiers in Physiology. 9:364-372.
Yu, O., y Jez, J.M. (2008). Nature’s assembly line: biosynthesis of simple
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Zhou, J., Guo, L., Zhang, J., et al. (2011).
Effects of LaCl3 on photosynthesis
and the accumulation of tanshinones
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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

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�TENDENCIAS EDUCATIVAS

Tendencias educativas

El Tlapiani, el primer
guardián de asteroides
construido por manos
mexicanas

La importancia de este tetratelescopio no sólo recae en el conocimiento científico que se podrá generar, sino en el hecho de que, a lo largo
de los ocho años en los que se estuvo
arduamente planeando y ejecutado,
se generó empleo para distintas personas que no contaban con trabajo.
No sólo es hacer el diseño, la mecánica o los engranes del telescopio, el
proceso también implica adaptar el
terreno del cerro, hacer un camino
entre los escombros y, como comenta
el Dr. Eduardo Pérez, “todo viene de la
mano, la parte científica, el desarrollo
económico, generación de empleo y
el beneficio para la gente”.

Abigail Ramírez Rocha*

El coordinador del Programa
Universitario para el Desarrollo de la
Astrofísica y Ciencias del Espacio de
la UANL, Dr. Eduardo Pérez Tijerina,
comenta que el proyecto Tlapiani
cumple con dicha consigna, ya que el
proyecto ha generado mucho trabajo
a miembros de la comunidad científica y académica, de igual manera se ha
transformado el conocimiento para
abrir nuevos horizontes y, sin duda alguna, está logrando que se trascienda
como sociedad.

56

El Observatorio de la UANL fue
construido en el cerro “El Picacho”,
ubicado en el municipio de Iturbide,
Nuevo León, a 2 mil 400 metros de altura. La locación fue decidida así porque este punto es considerado uno
de los mejores cinco sitios a nivel nacional para apreciar el espacio, pues
cuenta con 65% de noches despejadas
al año y la oscuridad del cielo alcanza
magnitudes (aparentes) de 22.5 a 23, lo
cual lo hace un sitio ideal.
El Tlapiani está constituido por
cuatro espejos que permitirán el monitoreo de asteroides y observaciones de objetos de espacio profundo
como cometas y estrellas variables.
Cada lente mide 50 cm de diámetro y
la geometría de sus espejos permitirá
ver objetos con magnificaciones de 20
y hasta 100 veces si son brillantes. Con
este proyecto, México entrará en las
campañas nacionales e internacionales de monitoreo de asteroides.

Gracias a esta iniciativa emprendida por la FCFM de la UANL, en
colaboración con sus colegas de Ensenada, UNAM, Conacyt, etcétera, se
ha podido despertar un interés en el
turismo científico en Iturbide, Nue-

Para la elaboración del Tlapiani ,
se requirió ayuda de todas y de todos,
desde estudiantes encargados de la
modelación de los espejos que tiene el
telescopio, pasando por el diseño del
mecanismo para moverlo, hasta albañiles que adaptaron el cerro para la
implementación del observatorio que
incluye edificio, domo y telescopio.

Sin duda uno de los logros más importantes de este proyecto, y que no
termina en su construcción, sino que
continuará durante mucho tiempo, es
que toda la comunidad se está uniendo, desde albañiles e ingenieros, hasta
estudiantes y profesores, para generar
juntos el respectivo conocimiento de
distintas áreas y poder desarrollar habilidades con el potencial que todas y
todos los mexicanos tenemos.
“No lo vean como un gasto, es
una inversión para generar empleo,
ayudar el turismo y seguir generando
conocimientos al alcance de todos”,
comenta el Dr. Eduardo Pérez Tijerina. Sin duda alguna, todas y todos nos
deberíamos sentir orgullosos por este
logro que trascenderá en la historia.
Seamos parte de la UANL o no, el Tlapiani nos demostró que todos tenemos el potencial y la capacidad para
crear grandes cosas.

* Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.
Contacto: abbiramirez7@gmail.com

La Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas, ha diseñado
y construido el primer telescopio de
última generación: el “Tlapiani Tetra
Telescopio”; el Tlapiani, o “guardián”
en Náhuatl, fue totalmente construido con habilidades y conocimiento
mexicano. El nombre de este artilugio
surge luego del gran impulso que ha
dado la Rectoría de la UANL, encabezada por el maestro Rogelio Garza
Treviño, y su visión 2030, que incluye
las tres T: “Trabajar, Transformar y
Trascender”.

vo León, logrando que el beneficio
no sólo fuera para la comunidad de
este específico gremio, también para
la gente del pueblo. Debido al trabajo
en equipo, el Tlapiani es concebido
como un discurso holístico: un proyecto que, al involucrar a tantos sectores y gremios tan distintos, deja claro
que la ciencia es para todos: “Lo más
difícil del proyecto Tlapiani fue convencer a la gente de que se tiene la capacidad para hacer proyectos de este
nivel”, comentó el Dr. Eduardo Pérez.

57

�•

•

CIENCIA DE FRONTERA

Ciencia de frontera

Cómo formular un problema
antropológicamente pertinente: la
labor de Carmen Viqueira Landa
vista por sus alumnos
M A R Í A J O S E FA S A N T O S C O R R A L*

Si bien a lo largo de su vida la doctora Viqueira publicó trabajos con los hallazgos de sus investigaciones,
algunos de los cuales están citados al final del texto, en
este escrito quiero destacar su labor como formadora
de antropólogos, impulsándolos siempre a abrir nuevos
campos de estudio a partir del planteamiento de rigurosos problemas, y de preguntas de investigación relevantes para la ciencia antropológica. En este número especial de Mujeres en la Ciencia, y como homenaje a una
gran maestra, me he propuesto reconstruir la influencia
de la doctora Viqueira en la trayectoria profesional de
varios de sus alumnos, a quienes pedí que organizaran
sus comentarios alrededor de las dos preguntas que estructuran el texto.

Carmen Viqueira Landa nació en Badajoz, España, en
1923. A raíz de la Guerra Civil española salió de su país
y, luego de un breve periodo en Inglaterra, llegó a México en 1940. En este país pasó gran parte de su vida y se
formó académicamente; primero como psicóloga, en la
UNAM, donde obtuvo la maestría en 1950, y luego como
antropóloga en la Universidad Iberoamericana (UIA);
en 1974 terminó su doctorado y se incorporó como docente. En 1978 fue directora del Departamento de Antropología. En los años ochenta fue directora del Posgrado
en Antropología, también en la Universidad Iberoamericana. Durante su dirección mantuvo el prestigio del
Programa, con pocos profesores de tiempo completo y
algunos profesores eventuales, cuya contratación permitía atender intereses diversos de los estudiantes. En
los treinta años que la doctora Viqueira permaneció
en el Programa emprendió una labor editorial muy intensa, reeditando textos clásicos de antropólogos y las
mejores tesis de los estudiantes del Departamento, los
cuales agrupó en diversas colecciones. También estuvo
a cargo del Programa Interdisciplinario de Investigación
en Análisis Regional, de 1989 a 1997 (Beltrán, 2010; Melville, 2011 y Bueno, 2018).
El trabajo académico de la doctora Viqueira está marcado por su formación interdisciplinaria que le permitió
entender, desde una perspectiva internalista, la forma
en que algo tan personal como la percepción puede

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también estar modelada culturalmente. Esta perspectiva permeó los lugares y sujetos con los que trabajaba:
estimulaba a sus alumnos a construir problemas que
podrían ser abordados desde distintos enfoques disciplinarios, pero respondiendo siempre a una pregunta
antropológicamente pertinente. En concordancia con
lo anterior, como directora del Posgrado incentivó la
entrada de alumnos que habían sido formados en áreas
distintas a la antropología. En la última etapa de su vida,
Carmen promovió la lectura y análisis de monografías
clásicas, en un seminario sobre el tema que impartió en
la Universidad Iberoamericana hasta casi el final de sus
días. Murió el 21 de julio de 2010.

Carmen Viqueira Landa

*Universidad Nacional Autónoma de México.
Contacto: mjsantos@sociales.unam.mx
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

La mayoría de los caminos profesionales de las personas que contestaron estas preguntas están relacionados con la academia. Cito el testimonio de profesores
investigadores de la Universidad Iberoamericana, de la
Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco (UAM-X), del Centro de Investigación y Estudios
Superiores en Antropología Social (CIESAS), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), pero
también pude recoger el de antropólogos vinculados a
una práctica profesional aplicada a la solución de problemas, por ejemplo, una ONG o la empresa paraestatal
Pemex, que no han sido nunca académicos. Adicionalmente recurrí a las tres biografías de Carmen publicadas
con anterioridad cuya referencia completa se encuentra
al final del texto. Por último, incluyo también los recuerdos de mi propia experiencia como alumna de la doctora Viqueira.

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

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�CIENCIA DE FRONTERA

••••

¿En qué aspectos de su carrera académica o
profesional ha incidido la formación que recibió de la doctora Carmen Viqueira?
Antes de contestar esta pregunta creo necesario señalar
que la doctora Viqueira no establecía relaciones jerárquicas con los estudiantes, ni siquiera con aquellos que
estábamos en los primeros semestres de la licenciatura.
Recuerdo, por ejemplo, el caso de una querida amiga, antropóloga en ciernes, que se puso tan nerviosa en una de
las exposiciones en clase que tuvo que salirse del aula. Al
ir a ofrecer disculpas, Carmen la animó a seguir adelante y para despedirse le dijo: “Piensa siempre que somos
colegas”. Mis recuerdos coinciden con lo publicado por
Miriam Beltrán (profesora de la UAM-X), quien señala:
“El trabajo de Carmen Viqueira como profesora se pone
en evidencia en la manera como trataba a sus estudiantes.
Ella nos consideraba colegas, colegas en formación, pero
colegas al fin, a los que se les debía respeto profesional. Es
cierto que podía ser muy estricta en sus opiniones críticas, entre otras cosas, porque ella lo era también consigo
misma, cuestión que consideraba como un punto central
de su deber como formadora” (Beltrán, 2010:208).
Esta relación horizontal implicaba un fuerte compromiso de ambas partes, tanto de ella como profesora
o supervisora de tesis (directora o lectora), como de los
propios estudiantes que una vez que ella los había elegido,
sentían la responsabilidad de hacer la mejor tarea posible.
De este compromiso-responsabilidad mutuos, dan cuenta los testimonios de Virginia García (investigadora y exdirectora del CIESAS), quien relata: “En mi trabajo de tesis
de maestría me ayudó muchísimo. Me dio lecturas adecuadas, me corrigió una y otra vez el texto. La primera vez
que lo hizo me puso, como solía hacer, post-it amarillos
con sus notas. ¡No había una sola página de mi borrador
de tesis que no tuviera al menos un post-it ! Me traumé…
Pero fueron esos post-it, esas notas y sus comentarios a
lo largo del desarrollo de la tesis, lo que logró que fuera
realmente un buen producto” del que derivaron después
dos publicaciones. Por su parte, Ángel Castro, consultor
ligado a la Iglesia Católica y a temas sobre educación, señala: “El que ella accediera a dirigir mi tesis de maestría
sobre un proyecto de desarrollo regional en Honduras,
me permitió vincular los procesos académicos donde ella
era exigente y rigurosa en el análisis, con una investiga-

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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

ción concreta. Afectiva, respetuosa y crítica a la vez, hacía
observaciones y cuestionamientos para clarificar el abordaje, en un tema que por la situación del país se prestaba
a sesgos políticos y a perder la honradez con lo real. En tal
sentido, al momento de ir ordenando los hallazgos y su
correspondencia o no, con las preguntas formuladas en
el diseño y en contraste con el trabajo de campo, insistía
en la necesidad de ser yo el mayor crítico de mí mismo”.
En los testimonios anteriores, destaca también otro
de los valores que Carmen nos transmitía junto con los
comentarios puntuales, y a veces no tan puntuales, que
escribía en los papelitos amarillos: describir objetivamente lo observado procurando ir más allá de las interpretaciones ideológicas, para lo que debíamos conocer y
referir toda la bibliografía pertinente. Al respecto, Miriam
Beltrán dice lo siguiente: “Carmen fue dura e insistente en
que aprendiera a formular un problema de investigación
que fuera ‘antropológicamente relevante’, es decir que
planteara realmente una pregunta relacionada con la cultura de un grupo humano. Si bien es cierto que era muy
puntillosa en la revisión de las descripciones etnográficas,
insistía en que sirviera para avanzar en el conocimiento.
Esta enseñanza me sigue acompañando hasta ahora en
mi trabajo como investigadora, pero particularmente
como profesora y en comités de tesis”. Quien esto escribe
suele recordarles a sus tesistas de distintas disciplinas (Relaciones Internacionales, Comunicación y Administración), que piensen en preguntas pertinentes para su área
de trabajo, aunque también, y como aprendí de Carmen,
no resisto la tentación de ayudarlos a plantear problemas
y planteamientos teóricos, echando mano de disciplinas
que no suelen ser en las que están haciendo la tesis, para
que encuentren el hilo conductor que articule sus trabajos.
El rigor en el planteamiento del problema está presente también entre sus estudiantes que no se dedicaron
a la academia. Margarita Elizalde (que trabajó en Pemex
aplicando los planteamientos de la antropología para
resolver problemas sociales) recuerda: “En mi desempeño profesional fue fundamental darle un valor preponderante a la observación, así como al análisis crítico de
la realidad. La formalidad y seriedad con la que la Dra.
Viqueira me transmitió sus conocimientos me permitió
valorar el trabajo de antropología aplicada que realizaba

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

“Piensa
siempre
que somos
colegas”...
Ella nos
consideraba colegas,
colegas en
formación,
pero colegas al fin.
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�CIENCIA DE FRONTERA

e imprimirle respeto al mismo; su influencia me llevó a
poder realizar interpretaciones desde diferentes ángulos,
lo cual enriquecía el análisis resultante y lograba permear
e influir en las conclusiones y acciones que se tenían que
tomar en la zona de estudio”.
Para finalizar con esta pregunta, quiero señalar otro
aspecto que fue clave en la formación de sus estudiantes:
ubicar el trabajo etnográfico en un contexto más amplio, que permitiera plantear relaciones con fenómenos
sociales generales. Lo anterior abonaba a la posibilidad
de incursionar en nuevos temas donde el análisis antropológico, junto con los temas de otras disciplinas, podía
contribuir a problematizar y explicar la realidad analizada. Carmen Bueno, profesora y exdirectora del Departamento de Ciencia Sociales de la UIA anota: “Con Carmen
logré ubicar a la etnografía como instrumento analítico y
problematizador de la realidad, es éste el elemento distintivo de la antropología, a través del cual podemos aportar,
dialogar y discutir con otras disciplinas; superar la centralidad de la comunidad para estudiar cualquier fenómeno
social y generar preguntas a nivel regional, lo que se concretó en el proyecto colectivo sobre el impacto regional de
la industrialización en Ciudad Sahagún, y comprender la
globalización como un largo proceso que inicia desde el
siglo XVI, resultado de las múltiples estrategias de acumulación del capital, que extrae valor de las periferias para
beneficiar los centros del sistema”.
En estos temas presentes en su vida profesional, la
doctora Viqueira tenía la capacidad de colocar el dato etnográfico, por ejemplo, el vínculo entre la producción de
trigo en las haciendas del centro de México y la extracción
de plata, en el rompecabezas de la globalización en el siglo
XVII, haciendo que todo cobrara sentido en la cabeza de
sus liados estudiantes.

••••

¿Podría usted compartir algún reto o idea para
su trabajo surgido a partir de interacción con
Carmen?
El gran reto que la doctora Viqueira dejó a sus alumnos fue
el compromiso con nuestra práctica profesional como investigadores, docentes y al desempeñar labores de antropología aplicada. Carmen impulsó la creación y difusión
del conocimiento antropológico desde su gestión como

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“Con Carmen logré
ubicar a la
etnografía
como instrumento
analítico y
problematizador de la
realidad...”
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“Las discusiones que
tuve con la
Dra. Viqueira siempre
fueron un
gran reto,
de ahí que
el llevarlas
a la práctica con profesionales
de otras disciplinas fue
muy enriquecedor...”

directora del Posgrado en Antropología en la UIA, donde,
además, promovió una línea editorial del departamento
a través de dos colecciones. En la primera, Estudios regionales, se publicaban tanto los trabajos de antropólogos
reconocidos como los de los estudiantes del programa;
en la segunda, denominada Tepletlaoxtoc, se incluyeron
trabajos de los estudiantes que transitaron por la Estación
de Campo Permanente “José de Acosta”, establecida por
la Universidad Iberoamericana en el poblado desde 1970
(Melville, 2011).
El dialogo interdisciplinario que la doctora Viqueira
mantenía continuamente con estudiantes de distintas
disciplinas, con colegas de la UIA, de otras universidades
y ámbitos profesionales, la estimuló a seleccionar temáticas que consideraba abrían vetas innovadoras en la
simbiosis formación-investigación. Ejemplo de ello eran,
además de sus clases, conferencias y asesorías, sus propias publicaciones. En el libro Percepción y cultura, publicado por la Casa Chata en 1977, la doctora muestra, a partir
de un enfoque antropológico, combinado con las bases
de psicología necesarias para entender los problemas de
agudeza sensorial de los distintos grupos humanos, la
incidencia de la cultura, objeto de estudio de la antropología, en los resultados de las pruebas psicológicas a las
que se sometieron los habitantes de distintas sociedades
primitivas, pero también de los científicos que promovieron y analizaron estas pruebas. El acento antropológico
para entender problemas que originalmente fueron planteados desde otras disciplinas nos permitió a sus alumnos
ingresar desde muy temprano a temas como el análisis
de la innovación tecnologíca, de los problemas de educación, el estudio de minorías étnicas no indígenas y la
incidencia de la globalización en procesos económico-industriales locales, ente otros.
Asimismo, la rigurosidad con la que Carmen revisaba
nuestros trabajos (de clase o avances de tesis) nos preparaba para “colar” argumentos antropológicos en discusiones interdisciplinarias. Alejandro Cornejo, coordinador del Programa Institucional de Tutoría del Colegio de
Ciencias y Humanidades, señala: “En mi trabajo profesional el ejemplo de la doctora Viqueira me ha ayudado hasta la fecha a saber hacer preguntas detonadoras, observar
con detenimiento los procesos docentes y de aprendizaje
en el bachillerato, establecer contrastes y variaciones en

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�CIENCIA DE FRONTERA

una realidad heterogénea y cambiante, y principalmente,
saber intervenir en la solución de problemas educativos
y en la toma de decisiones. Su legado permea la mayor
parte de mis actividades profesionales hasta el punto de
que la capacidad de asombro y observación la transmito a
mis estudiantes de bachillerato y posgrados en docencia”.
Por su parte, Margarita Elizalde recuerda: “Las discusiones que tuve con la Dra. Viqueira siempre fueron un
gran reto, de ahí que el llevarlas a la práctica con profesionales de otras disciplinas fue muy enriquecedor y valorado en el ámbito donde me desempeñé, ya que no era
habitual realizarlas, sobre todo considerando que uno de
los primeros trabajos en los que participe en Pemex fue
en los diagnósticos sociales, económicos y políticos de las
principales zonas petroleras, realizado por un grupo interdisciplinario: geógrafo, sociólogo, matemático, economista, politólogo y yo, la antropóloga social”.
El gran reto que Carmen planteó a sus alumnos fue
el de formular problemas interesantes y pertinentes en y
para la Antropología, desde la trinchera donde nos ubicamos sea ésta el trabajo académico o la práctica profesional. Nos entrenó a encontrar dónde podríamos filtrar
la perspectiva antropológica, en las discusiones sobre
temas que originalmente no habían sido abordados por
antropólogos, temas que incluso no eran “bien vistos”
por la comunidad. El límite era el trabajo riguroso y en lo
posible la contribución al conocimiento. Como formadora me escucho a veces repitiendo sus palabras a mis tesistas, tratando de ayudarlos a encontrar hilos conductores,
ligados preferentemente a categorías de análisis que les
permitan hilvanar los distintos apartados de sus tesis a la
vez que construyen sentido para que sus datos de campo
sobre temas, a veces poco ortodoxos, refresquen la teoría.

REFERENCIAS
Beltrán, M. (2010). Reflexiones sobre la vida académica de Carmen Viqueira
como profesora de antropología de la Universidad Iberoamericana en México.
IberoForum, Revista Electrónica de Ciencias Sociales de la Universidad Iberoamericana. V(10):206-216.
Bueno, C. (2018). Las aportaciones a la antropología de Carmen Viqueira. En G.
Fernández Anaya, A. González Jácome, G. Prado Garduño, et al. (coord.). La universidad Iberoamericana generadora de conocimiento. Editorial UIA:CDMX,
pp. 273-288.
Melville, R. (2011). Carmen Viqueira Landa: releyendo sus contribuciones a la
antropología en México. Desacatos, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social. 35:165-170.

ALGUNAS PUBLICACIONES DE
CARMEN VIQUEIRA LANDA
Percepción y cultura. Un enfoque ecológico (1977). Ediciones de la Casa Chata
Centro de Investigaciones Superiores del Instituto Nacional de Antropología e
Historia:México.
Los obrajes en la Nueva España 1530-1630 (1990). Dirección General de Publicaciones del Conaculta: México. En coautoría con Urquiola, J.I.
Sistemas hidráulicos, modernización de la agricultura y migración (1994). El Colegio Mexiquense y Universidad Iberoamericana:México. Cocoordinado junto
con Lydia Torre.
El enfoque regional en antropología (2001). Colección Teoría Social, Universidad Iberoamericana:México.

Para terminar esta “entrevista” quiero agradecer a
todos los alumnos que hicieron el favor de contestar las
dos preguntas que organizaron el trabajo, pero sobre todo
quiero agradecer profundamente a mi maestra, la doctora Carmen Viqueira, porque me ayudó a encontrar una
profesión formidable: el oficio de la antropología.

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�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

Sustentabilidad ecológica

Economía
circular para la
sustentabilidad

negativos y deletéreos para el entorno
natural. Por lo cual, este modelo es
constantemente cuestionado.
Ante lo anterior se alza la economía circular (EC) como un planteamiento serio que conceptualmente
puede catalogarse como la antagonista del modelo lineal. En el presente
manuscrito pretendemos explicar
qué es la EC, sus principios, cualidades, el papel del sector productivo y
terminaremos con algunas consideraciones finales en derredor de esta
temática.

PEDRO CÉSAR CANTÚ-MARTÍNEZ*

En el pasado siglo XX, de acuerdo con Ihobe Sociedad Pública de Gestión Ambiental (2018:4), se alerta que

¿QUÉ ES LA
ECONOMÍA
CIRCULAR?

el consumo mundial per cápita de materiales se ha
duplicado, mientras que el consumo de energía primaria se ha triplicado. Es decir, cada uno de nosotros consumimos aproximadamente tres veces más energía y
dos veces más materiales que nuestros antepasados en
1900. Y no sólo eso, sino que ahora somos más de 7,200
millones de personas las que consumimos, frente a los
1,600 del año 1900.

Sin lugar a dudas la economía lineal
ha ocasionado una crisis ambiental
de la cual –como sociedad– somos
completamente conscientes; está fue
inicialmente advertida en la Conferencia Internacional sobre el Medio
Humano en el postrer año de 1972 en
la ciudad de Estocolmo (Suecia), donde concurrieron organismos tanto
gubernamentales como no gubernamentales, científicos, académicos y
sociedad civil (Cantú-Martínez, 2015).

Esto es la resultante del modelo económico imperante
durante el siglo pasado en el que la mayoría de las naciones
en el mundo han sustentado sus economías en la utilización de grandes cantidades de recursos renovables y no
renovables de los que disponen mayormente a un costo
bajo. Esto tiene su génesis en la Revolución Industrial, donde tanto sus prácticas como el progreso técnico y científico
han promovido el deterioro del entorno natural (Suazo,
2017).
Entre tanto, Mauricio Espaliat (2017:11) comenta que
sustancialmente el modelo económico que ha prevalecido
en el mundo es el denominado lineal. Éste se caracteriza
por la “producción y consumo, en el cual se fabrican productos a partir de materias primas que luego se venden, se
utilizan y, a continuación, se desechan como residuos”. Este
tipo de economía, aunada a la Revolución tecnocientífica,
ha promovido un incremento de las economías apoyadas
en el consumismo y en el extractivismo que hoy conocemos, cuyas externalidades se han convertido en aspectos

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* Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: cantup@hotmail.com

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Legrand (2019) hace mención que
unos años antes de la reunión de Estocolmo –para ser más precisos en
1966–, Kenneth Boulding bosquejaba
una economía cuyas características
representaban un sistema cerrado sin
relaciones con el entorno. Esta postura fue retomada años más adelante
por Pearce y Turner (1990), quienes
incorporaron la noción de sistema

económico circular mediante su libro
Economics of natural resources and
the environment, publicado por la
Universidad de Johns Hopkins.
Entre tanto, también el suizo Walter R. Stahel asumió un papel preponderante mediante su artículo titulado
The Product-Life Factor, que le llevó
a ganar un premio internacional en
1982, en éste comentaba la imperiosa
necesidad de optimizar la vida útil de
los bienes que se producen para evitar
el colapso de los recursos naturales,
así como la generación de residuos
(Ramos et al., 2019).
Así nace y se entreteje la postura
teórica de la EC en el medio académico, postura que hoy en día se yergue
como una alternativa al modelo actual –lineal– y que fortalece la orientación del desarrollo sustentable. De hecho, esta EC es un modelo económico
holístico que crea ventajas y beneficios tanto sociales como de carácter
ambiental (Espaliat, 2017).
Este nuevo modelo (EC) es conceptualmente definido “como un sistema regenerativo y restaurador que
busca mantener en su nivel más alto
de valor los productos, componentes
y materiales, mediante el aprovechamiento eficaz de los recursos y la preservación del capital natural” (Cárdenas, 2018:11).
La implementación de la EC es altamente pertinente ya que se tiene documentado por De la Cuesta (2020:4)
que en “los últimos 50 años no hemos
experimentado una sola vez un periodo prolongado de estabilización
ni una disminución en la demanda
mundial de materiales”. Por el con-

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

trario, en este lapso la demanda de
bienes y servicios se ha incrementado, conllevando además un aumento
de la extracción de materias primas y
por consecuencia una acentuación de
los procesos productivos y manufactureros. Con la consecuente pérdida
de calidad de vida e incremento de los
efectos del cambio climático.
La EC sienta sus bases en dos estrategias que se pueden denominar
como de circularidad y que constan
–de acuerdo con Jiménez (2020:9)– en
dos vertientes de acción:
1.

Las acciones de circularidad
en el ciclo recursos-residuos,
incidiendo en los temas prioritarios, que se relacionan principalmente con el reciclaje y el
tratamiento de desechos. Éste
es un planteamiento de reconversión a corto y medio plazo.

2.

Los procesos de transición
circular a efectos de lograr un
menor consumo de recursos
naturales, menos efectos ambientales y un mejor desarrollo
socioeconómico, con generación de empleo sostenible. Por
su parte, este planteamiento
obedece a una visión de cambio
sistémico a más largo plazo.

De esta manera, la EC, en oposición a la economía lineal, da cuenta
de un mejor aprovechamiento de los
insumos –materias primas y energía–
y favorece una reducción sustancial
de residuos y de su recuperación,
convirtiéndolos mayormente en materias primas.

67

�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

PRINCIPIOS Y
CUALIDADES DE
LA ECONOMÍA
CIRCULAR

sistema de la forma más eficiente
los flujos de materiales, hasta la reutilización o disposición final de los
subproductos de la actividad industrial y de consumo.
Por estas razones es que el modelo de EC –desde su enunciación– está
conquistando el interés de la colectividad internacional. Esto ha llevado
aparejado que agrupaciones como la
Fundación para la Economía Internacional, la Fundación Ellen MacArthur,
Ecoembes, el Centro de Innovación y
Economía Circular y el Foro de Economía Circular en América, efectúen
proyectos, asesorías y reuniones para
impulsar este nuevo modelo económico (Montaño, 2018).

La EC se constituye en una gran coyuntura –según Espaliat (2017:25)–
para atender problemáticas sumamente apremiantes como
la gestión de residuos, del ciclo
del agua y de la energía. La primera
constituye una valiosa oportunidad
para generar beneficios económicos y ambientales. La segunda y la
tercera se enfocan en preservar recursos escasos y frágiles, que deben
ser tratados con especial rigor.

De esta manera, Arroyo (2018:79)
indica que la EC equivale a llevar “un
cambio sistémico que construye resiliencia a largo plazo, genera oportunidades comerciales y económicas, y
proporciona beneficios ambientales
y sociales”, para esencialmente edificar y orientar un razonamiento como
argumentación que impulse la iniciativa de no generar residuos, debido a
que las tendencias de crecimiento poblacional demandarán –en el futuro–
cada vez más recursos para satisfacer
sus economías.
De esta manera la EC aporta un
curso de producción perdurable, que
tiene por objetivo “mantener productos, componentes y materiales en su

más alto nivel de utilidad y valor todo
el tiempo, distinguiendo entre ciclos
técnicos y biológicos” (Ramos et al.,
2019:21264).
Por otra parte, Gureva y Deviatkova (2019) comentan que inicialmente
la EC surgió con tres principios conocidos como las 3R (reducir, reusar y
reciclar); sin embargo, con el discurrir
del tiempo ahora se han transformado en 9R: rechazar, reducir, reutilizar,
reparar, restaurar, remanufacturar,
rediseñar, reciclar y recuperar. De esta
forma la aplicación de la EC puede llevarse a cabo en toda actividad, desde
un contexto particular hasta pensar
en el orden mundial, y permitiría consolidar el desarrollo sustentable.

Para esto la EC tiene principios
que dan configuración a este modelo y con los cuales aspira a abatir los
procesos productivos insostenibles.
Entre éstos encontramos conservar el
entorno natural y sus recursos, mejorar el beneficio que se puede obtener
de los recursos renovables y no renovables empleados, y por último reducir los impactos de carácter negativo
al impulsar una mayor efectividad y
seguridad operativa de los sistemas de
producción (Bohórquez y Mosquera,
2019).
Por consiguiente, como advierte
Montaño (2018:29), los principios de
la EC
tienen una amplia repercusión
en diferentes niveles de los ciclos naturales y de producción de bienes;
desde el aprovechamiento óptimo y
sostenible de los recursos naturales,
pasando por mantener dentro del

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CIENCIA UANL / AÑO 23, No.105, enero-febrero 2021

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�SUSTENTABILIDAD ECOLÓGICA

PAPEL DEL
SECTOR
PRODUCTIVO

productividad de materiales (en
euros, por kg de material). En el
programa gubernamental para
una economía circular, el Gobierno holandés presenta formas de
avanzar desde esta posición, para
lograr una economía circular en la
que las materias primas se usen de
la manera más inteligente posible
(Bohórquez y Mosquera, 2019:7).

La participación del sector productivo se torna sumamente relevante
para llevar a cabo esta transición,
toda vez que “habrá una compleja
red de desafíos relacionados con el
consumo, la contaminación y el estrés hídrico y energético” (Arroyo,
2018:79). Ya que de hacer este cambio –dejando de lado la economía
lineal–, de acuerdo con Adriana Zacarías (2018, párrf. 1), coordinadora
regional de Eficiencia de Recursos y
Consumo Sostenible de la ONU Medio Ambiente, la “economía circular
podría reducir hasta un 99% los desechos de algunos sectores industriales
y un 99% de sus emisiones de gases
de efecto invernadero, ayudando así
a proteger el medio ambiente y combatir el cambio climático”.

De igual manera, existen otras
iniciativas similares en Dinamarca y
Estados Unidos. Con este marco internacional la EC se está edificando
para construir la estructura de una
nueva economía más empática con
la sustentabilidad.

CONSIDERACIONES FINALES
La EC, sin lugar a dudas, ahora es
parte del marco referencial del desarrollo sustentable, por lo cual se debe
tomar en cuenta seriamente. Por lo
tanto, los sectores social y económico que se inscriban en la Agenda
2030 deben irse alineando a esta EC
para terminar con la economía lineal
generadora de productos, subproductos y residuos que han deteriorado y socavado la esfera ambiental.

Recordemos que el cambio climático en la actualidad se yergue
como el reto más grande que como
sociedad humana hemos enfrentado, tan sólo 90% de las problemáticas y desastres ambientales tienen
su génesis en el cambio climático,
tal como lo aseveró Mami Mizutori
(2019), responsable de la Oficina de
las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres.

Este cambio no sólo representa
un desafío para el sector económico,
sino que dentro de la dimensión social deberá ocurrir una nueva génesis de pensamiento que arraigue en
el contexto cultural, político y legal,
para hacer perdurable esta EC ya que
es inaceptable seguir especulando
que contamos con recursos naturales infinitos.

Por ejemplo, en Europa, en la última década, Holanda se ha constituido en una nación pionera en lo relativo a la EC, donde destaca su actividad
con una tasa de reciclado de
más de 80% y una alta relación de

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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

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�Ciencia en breve

CIENCIA EN BREVE

Luis Enrique Gómez-Vanegas*

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Me pregunto si alguna vez tú has escuchado una frase muy particular que
utilizan los adultos cuando un niño da
muestras de su inteligencia: “¿A quién
habrá sacado en lo ‘listo’?”. Y no falta el
papá que se quiera adjudicar el crédito
porque, según él, los hombres son más
ingeniosos. Pues déjame decirte que
no heredaste lo inteligente de tu papá,
más bien se trata de la vitamina D, un
nutriente con muchas funciones importantes en el cuerpo humano, que
se transmite de una mujer embarazada a su bebé en el útero, al cual ayuda
a regular procesos como el desarrollo
del cerebro. En un nuevo estudio, se ha
examinado la relación entre el nivel de
vitamina D de la gestante y el cociente
intelectual que tendrá su niño o niña.

muchos países, los resultados indican
que las mujeres de color embarazadas
tienen más riesgos de salud por deficiencia de ésta, al menos en Estados
Unidos.
Cabe aclarar que la deficiencia de
vitamina D es un problema muy habitual y puede afectar negativamente
al desarrollo fetal. La deficiencia de
ésta puede darse incluso si la persona
sigue una dieta saludable. Esta escasez
a veces está relacionada con el estilo
de vida, la pigmentación de la piel u
otros factores fuera de nuestro control
(fuente: NCYT de Amazings).

Después de tener en cuenta la
mayor parte de factores que podrían
influir con el cociente intelectual, un
equipo del Hospital Pediátrico de Seattle, en Washington, EE UU, encabezado por la doctora Melissa Melough, ha
llegado a la conclusión de que los niveles más altos de vitamina D en el embarazo se asociaron con una mayor inteligencia en infantes de entre 4 y 6 años
de edad. Aunque investigaciones de
observación como éste no pueden demostrar una relación de causa y efecto,
las especialistas creen que los hallazgos
tendrán importantes repercusiones y
merecen una mayor investigación.

Y es que la etapa del embarazo a
muchas personas les llena de alegría
y de ilusión, pero también de cambios
en el organismo, en los hábitos diarios, incluso de preocupaciones si se
da el caso de un alto riesgo. Muchos
son los avances que se han dado en
el área de la obstetricia y ginecología
para de alguna manera reducir los
riesgos que pudieran surgir en el periodo de gestación. De hecho, investigadores de la Universidad de Sevilla
(España), al mando de la doctora María del Carmen Romero, han realizado
un riguroso y pormenorizado análisis
de cómo se ha aplicado la inteligencia
artificial en los últimos doce años en
este ámbito.

Por otra parte, y aunque la deficiencia de vitamina D es común en

En esta línea, se ha confirmado
que trastornos como los defectos de

nacimiento congénitos del corazón o
la macrosomía, la diabetes gestacional y el parto pretérmino, son detectados de manera más temprana gracias al uso de la inteligencia artificial.
En este último caso, incluso, estudios
donde se aplica han encontrado una
correlación entre el número de partos pretérmino y la contaminación
medioambiental a la que han estado
previamente expuestas las embarazadas.
Por otra parte, este trabajo evidencia que las investigaciones donde se
han tenido en cuenta las emociones
como parámetros de entrada en los
modelos de predicción de riesgo en el
embarazo son prácticamente inexistentes (únicamente 1.28% del universo analizado) y muy pocos se enfocan
en la salud mental de la embarazada
(sólo 5.1% del total), a pesar de que está
demostrado que la salud psicológica
está correlacionada con el riesgo de
que pueda sufrir determinadas enfermedades propias del embarazo. Se
trata de un estado vital que conlleva
la necesidad de cambios y de nuevos
aprendizajes que pueden llegar a provocar episodios de ansiedad, miedo,
preocupación, e incluso depresión.
Los especialistas afirman que los
sistemas basados en computación
afectiva podrían permitir la interacción emocional con la embarazada y,
por ejemplo, detectar cambios emocionales y ofrecerle determinadas
pautas o recomendaciones a seguir,
que previamente el sistema habría
aprendido de los médicos. Esto puede
hacer que la paciente se sienta más

*Universidad Autónoma de Nuevo León.
Contacto: caballerogalaor@gmail.com

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

segura y cercana a su servicio de salud
y pueda reducir los habituales sentimientos de ansiedad o preocupación,
que podrían derivar en problemas físicos (fuente: US/DICYT).

Si bien es cierto que hay enfermedades que son propias de mujeres
o de hombres, como las que vimos
que pueden surgir durante la gravidez, también es cierto que hay otros
padecimientos que pueden afectar a
cualquiera, no obstante, en algunos
ellas tienen un mayor riesgo, como en
los relacionados con el sistema inmunitario, por ejemplo, el asma, las alergias, algunas migrañas y el síndrome
del intestino irritable. Las conclusiones de una nueva investigación indican la causa concreta de ello.
Un equipo de la Universidad Estatal de Michigan, integrado, entre
otros, por las doctoras Emily Mackey
y Cynthia Jordan, encontró varias
conexiones de hormonas específicas
presentes antes y después del nacimiento con la respuesta inmunitaria
y el desarrollo de algunas enfermedades inmunitarias a lo largo de la
vida. Los resultados demuestran que
son nuestras hormonas perinatales,
no las hormonas sexuales adultas,
las que tienen mayor influencia en el
riesgo de desarrollar trastornos asociados con los mastocitos a lo largo
de la vida. Los mastocitos son células del tipo conocido como “glóbulo
blanco” que desempeñan funciones
beneficiosas en el cuerpo. Orquestan

la primera línea de defensa contra las
infecciones y la exposición a toxinas y
desempeñan un papel importante en
la curación de las heridas.
Cuando los mastocitos se vuelven
hiperactivos, pueden iniciar enfermedades inflamatorias crónicas y, en
ciertos casos, la muerte. La investigación previa relacionó el estrés psicológico con un receptor específico de
mastocito y respuestas inmunitarias
excesivas, asimismo, se descubrieron
diferencias dependiendo del sexo del
individuo.
Así, los mastocitos femeninos almacenan y liberan más sustancias inflamatorias como proteasas, histamina y serotonina, en comparación con
los mastocitos masculinos. Por lo tanto, los mastocitos femeninos son más
propensos a desencadenar respuestas
inmunitarias agresivas. Aunque esto
puede ofrecer la ventaja de sobrevivir
a infecciones que matarían a los hombres, también las puede poner en un
mayor riesgo de sufrir enfermedades
inflamatorias y autoinmunes (fuente:
NCYT de Amazings).

rrespondiente a la Encuesta de Salud
Europea, muestran que el género es un
importante determinante de la salud
mental y de la gestión que se realiza de
ésta en los servicios sanitarios. En esas
tres bases de datos destacan mayores
prevalencias de mala salud mental en
las mujeres de todas las edades y de todos los grupos sociales, además existe
un efecto multiplicativo por la acumulación de experiencias de desigualdad.
Esta realidad, además, parece ser diferente en función de la edad y del nivel
socioeconómico de los/las pacientes.
El grupo, dirigido por la doctora
en Salud Pública Amaia Bacigalupe,
pone en evidencia que disminuir las
desigualdades de género en la salud
mental deberá ser el resultado de la
intervención política a diferentes niveles. Según explican, existe una clara
relación entre el nivel de desigualdad
de género en la sociedad y las desigualdades de género en la salud mental, de
modo que todas aquellas políticas de
lucha contra la discriminación que sufren las mujeres en el mercado laboral,
en la responsabilidad sobre el trabajo
doméstico y de cuidados, en el uso
del tiempo y, en términos generales,
aquéllas que las empoderen a partir
de su mayor representación política
y visibilización social, repercutirán
positivamente en la disminución de
las desigualdades en salud mental entre hombres y mujeres (fuente: UPV/
EHU).

Estos descubrimientos abren la
puerta a nuevas terapias y estrategias
de prevención. Y es que no sólo malestares como el intestino irritable se
presentan más en la población femenina. Análisis realizados por un grupo
de la UPV/EHU (España), basados en
las encuestas de salud de la CAPV, de
España, y de la muestra española co-

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�CIENCIA EN BREVE

Y ya que hablamos de las luchas
que se tienen día a día en una sociedad que sigue privilegiando lo
masculino frente a lo femenino, las
profesoras Traci Sitzmann, de la
Universidad de Colorado, y Elizabeth Campbell, de la de Minnesota,
han examinado una cuestión muy
importante: en los países más religiosos, ¿hay mayor igualdad salarial
entre hombre y mujer que en los menos religiosos? ¿O es justo al revés?
Las especialistas analizaron el
grado de religiosidad y el nivel de
igualdad salarial entre hombre y
mujer en 140 naciones. Su análisis
indica que dicha diferencia salarial
es 29 puntos porcentuales mayor en
los países más religiosos. En éstos, las
mujeres ganan 46% de lo que ganan
los hombres y 75% del salario de los
hombres en los países laicos. Esta
tendencia a una mayor diferencia
salarial en las culturas religiosas se
aplica a las principales religiones del
mundo: budismo, cristianismo, hinduismo, islam y judaísmo.
El grupo también llevó a cabo
una serie de experimentos para demostrar que el efecto de la religiosidad en la brecha salarial es causal,
es decir, la religión es la causa de la
brecha salarial. De hecho descubrieron que la exposición a los valores
religiosos dio lugar a que los sujetos
de estudio asignaran a los trabajadores salarios significativamente más
altos que los que asignaban a las trabajadoras, aunque ellas rindieran al
mismo nivel que ellos (fuente: NCYT
de Amazings).

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Eso es una tendencia, lamentablemente, muy generalizada aún, el
dar menos valor al trabajo femenino,
y dar por sentado que llevan a cabo
labores de menor importancia para
la sociedad. Por ejemplo, durante
siglos, los historiadores y científicos
coincidieron en que cuando los primeros grupos humanos buscaban
comida, los hombres cazaban y las
mujeres recolectaban. Sin embargo,
la tumba de una mujer cazadora de
9,000 años de edad en las montañas
de los Andes de Sudamérica revela
una historia diferente, según una
nueva investigación realizada en la
Universidad de California.
En 2018, durante las excavaciones
arqueológicas en un yacimiento de
gran altitud llamado Wilamaya Patjxa
en Perú, los investigadores encontraron un enterramiento temprano que
contenía un juego de herramientas de
caza con puntas de proyectil y herramientas de procesamiento de animales. Los objetos que acompañan a las
personas en la muerte tienden a ser
los que las acompañaron en vida, dijeron los investigadores. Se determinó
que el cazador era probablemente una
mujer, basándose en los hallazgos del
osteólogo del equipo. La estimación de
sexo fue confirmada posteriormente
por un análisis de proteína dental.

El sorprendente descubrimiento
los llevó a preguntarse si era parte de
un patrón más amplio de cazadoras
femeninas o simplemente una excepción. Observando los registros
publicados de enterramientos de finales del Pleistoceno y principios del
Holoceno en toda América del Norte
y del Sur, lograron identificar 429 individuos de 107 yacimientos. De ellos, 27
estaban asociados con herramientas
de caza mayor: 11 eran femeninos y 15
masculinos. La muestra fue suficiente
para “garantizar la conclusión de que
la participación femenina en la caza
mayor probablemente no era anecdótica”. Además, el análisis identificó a la
cazadora de Wilamaya Patjxa como el
primer enterramiento de un cazador
en América.
El análisis estadístico muestra que
entre 30 y 50% de los cazadores de
estas poblaciones eran mujeres. Este
nivel de participación contrasta fuertemente con los cazadores-recolectores
recientes, e incluso con las sociedades agrícolas y capitalistas, donde la
caza es una actividad decididamente
masculina con bajos niveles de participación femenina (fuente: NCYT de
Amazings).

Sin duda alguna, todo trabajo es
importante. Sin embargo, en muchas
ocasiones, aún contra su voluntad, algunas personas han sido relegadas a
labores donde no pueden desarrollar
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

cerebro que se activaban mientras
procesaban estos dilemas.

todo su potencial, lo cual ha terminado por repercutir en su calidad de
vida. Al respecto, en una investigación
se ha comparado la memoria a edad
avanzada de las mujeres que han tenido una vida laboral profesional con la
de aquéllas que se han centrado en las
labores domésticas.
El equipo de Elizabeth Rose Mayeda, de la Universidad de California
(UCLA), en Los Ángeles, ha analizado
los datos de un seguimiento de salud
y estilo de vida de 6,189 mujeres de
todo el territorio de Estados Unidos
y ha comprobado que las tasas de
disminución de la memoria después
de los 55 años de edad eran más lentas en el caso de las que han pasado
muchos años, antes de cumplir los
50, trabajando profesionalmente (en
un empleo remunerado). La tendencia también es la misma quienes dejaron su empleo durante varios años
para criar a sus hijos antes de volver al
mundo laboral.
Si bien no hay debate sobre el hecho de que administrar un hogar y
una familia puede ser un trabajo complejo y a tiempo completo, el estudio
sugiere que realizar una actividad remunerada puede ofrecer cierta protección cuando se trata de la pérdida
de memoria, posiblemente debido a
la estimulación cognitiva, el compromiso social o la seguridad financiera.
Los especialistas encontraron que
si bien las puntuaciones en las pruebas de memoria eran similares para
todas las mujeres entre los 55 y los 60
años, después de los 60 años la tasa
promedio de disminución de las puntuaciones de las pruebas de memoria
era más lenta para las que trabajaron
profesionalmente que para las que no
lo hicieron (fuente: UCLA/CDC).

Y es que obligar a alguien a realizar actividades que no le gustan, o no
remunerarla como se debe por situaciones que no tienen que ver con la
calidad y cantidad de trabajo, es violentarla, pero esto puede ir más allá
cuando el maltrato no sólo es psicológico, sino que interviene la fuerza y
la violencia física. Y tal vez tú te hayas
preguntado, qué pasa por la mente de
quien maltrata. Pues bien, un estudio
realizado por un equipo de la Universidad de Granada (UGR), encabezado
por la doctora Agar Marín Morales, y
publicado en la revista Journal of Interpersonal Violence, ha analizado la
activación cerebral de hombres maltratadores ante dilemas de violencia
de género.
Este equipo, perteneciente al Centro de Investigación Mente, Cerebro y
Comportamiento (CIMCYC), ha comparado el funcionamiento cerebral
ante dilemas morales de violencia de
género (situaciones de violencia física y psicológica dirigidas a controlar
la conducta de sus parejas) y dilemas
morales de violencia general (situaciones de violencia entre hermanos,
amigos, etc.) en dos grupos de hombres delincuentes: unos condenados
por violencia de género (maltratadores) y otros condenados por violar
otras normas legales sin violencia
contra las personas (otros delincuentes). Todos ellos se sometieron a una
sesión de resonancia magnética funcional para analizar las áreas de su

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

En primer lugar, se diseñó una
serie de dilemas relacionados con
situaciones de violencia de género y
de violencia general que compararon
con los dilemas morales clásicos (por
ejemplo, “¿Empujaría a una persona a
la vía de un tren para detenerlo y evitar que atropelle a cinco personas?”).
Los resultados mostraron que estos
nuevos dilemas de violencia de género y violencia general activaban las
mismas áreas cerebrales que los dilemas clásicos, es decir, las de la Default
Mode Network (DMN) o red cerebral
por defecto, una red implicada entre
otras funciones en la empatía y la cognición social, el pensamiento interno
o el procesamiento de juicios morales.
En segundo lugar, compararon las
activaciones cerebrales de un grupo
de maltratadores y otro de delincuentes ante estos nuevos dilemas. Los resultados mostraron que el grupo de
‘otros delincuentes’ activó las áreas
cerebrales del DMN durante ambos
tipos de dilemas. Sin embargo, los
maltratadores no activaron las áreas
del DMN cuando procesaban los dilemas de violencia de género, pero sí
ante los dilemas de violencia general,
lo que sugiere que las decisiones sobre
sus parejas no implican un conflicto
moral para ellos.
Así, “prohibir a sus parejas o exparejas ir en minifalda a una fiesta
parece que no les supone un conflicto moral con respecto a la libertad de
la mujer”, explican. Estos resultados
preliminares parecen mostrar que
la activación de las áreas cerebrales
involucradas en la toma de decisiones morales no es universal, y su activación ante determinados dilemas

75

�CIENCIA EN BREVE

–como los relacionados con la violencia– es específica de los valores morales de la persona (fuente: Universidad
de Granada/Fundación Descubre).

Las secuelas de violencia son muchas y aprender a vivir con ellas puede
tomar años. Al respecto el equipo del
proyecto BELIEVE de la Universidad
de Granada (UGR), en el que sobresale
la profesora Natalia Hidalgo, ha determinado las numerosas alteraciones
cerebrales que provoca la violencia de
género en las mujeres maltratadas, en
el que supone el primer trabajo de este
tipo que se realiza a nivel mundial utilizando técnicas de resonancia magnética estructural con una metodología de
‘cerebro completo’.

Las víctimas de malos tratos mostraban menos volumen y superficie
cerebral en el surco temporal derecho
e izquierdo, el giro inferior frontal, el
córtex cingulado anterior izquierdo
y el precúneus y occipital derechos,
principalmente. Además, el análisis
morfológico mostró una relación entre las alteraciones en estas regiones y
diferentes mecanismos causales potenciales, como las experiencias adversas sufridas durante la infancia, el
estrés postraumático consecuente a la
violencia, y diversas situaciones traumáticas sufridas durante las relaciones
violentas, como los intentos de estrangulamiento, los traumatismos cerebrales y la misma gravedad de la violencia.

Se trata de la primera investigación
sobre las diferencias estructurales entre supervivientes y no-víctimas utilizando esta metodología. La mayoría
de las investigaciones de neuroimagen
previamente realizadas con mujeres
supervivientes se habían centrado en
analizar una zona concreta del cerebro
vinculada con el estrés postraumático.
La presente amplía el objetivo, analizando el cerebro en su totalidad.

Una de las contribuciones de estos resultados es, precisamente, el
descubrimiento de esta compleja interrelación entre diferentes variables
relacionadas con la violencia de género que están provocando una serie de
alteraciones cerebrales, no estudiadas
ni evaluadas normalmente, pero que
puede ocasionar consecuencias en la
vida cotidiana de las supervivientes
(fuente: UGR/DICYT).

Como explican los encargados: “Se
conoce ampliamente que la violencia
de género provoca multitud de secuelas en las mujeres que la sufren, sin
embargo, han sido poco estudiadas las
alteraciones cerebrales consecuentes a
sufrir esta violencia”.

76

Los resultados de este estudio mostraron diferencias cerebrales estructurales entre quienes no habían sufrido
violencia de género y las víctimas en
términos de área, volumen y grosor en
el surco lateral y las áreas temporales,
frontales, occipitales, parietales y límbicas.

Si bien es cierto que las anteriores
parecen malas noticias, pues hablamos de maltrato y las consecuencias
que pudieran surgir debido a éste,
los avances y resultados nos ayudan
a conocer cada vez más las diversas
situaciones y tomar verdadera conciencia de problema. De hecho, hay
buenas noticias al respecto, según un
nuevo artículo publicado en la revista
BMJ Global Health, las mujeres y jóvenes que reportaron violencia física
alguna vez en su vida por parte de sus
parejas disminuyó de 55 a 28% entre
1995 y 2016. Los investigadores del Instituto Global de las Mujeres (GWI) de
la Universidad George Washington,
dirigidos por Mary Ellsberg, en colaboración con la Universidad Nacional
Autónoma de Nicaragua en León y
la ONG Nicaragüense InterCambios,
realizaron un seguimiento sobre la
violencia de pareja íntima (VPI) en
León, Nicaragua, 20 años después del
análisis de prevalencia inicial, titulado
Confites en el Infierno.
El equipo de investigación también encontró que quienes informaron violencia física por parte de sus
parejas en los 12 meses anteriores a
las entrevistas disminuyó de 28 a 8%.
Hubo disminuciones similares en la
violencia emocional a lo largo de la
vida de las mujeres durante ese lapso
(de 71 a 42%), así como en el periodo
de 12 meses previos al estudio (de 43
a 23). No se encontraron diferencias
significativas en la prevalencia de violencia sexual a lo largo de la vida de las
participantes entre los dos lapsos.
La violencia de pareja íntima
(VPI) se define como violencia física, violencia sexual, acoso o daño
psicológico por parte de una pareja
o cónyuge actual o anterior. Según la
Organización Mundial de la Salud,
CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

35% de las mujeres en todo el mundo
experimentan VPI de tipo sexual o
física o violencia sexual sin pareja en
algún momento de sus vidas. Aunque
los esfuerzos para abordar la violencia femenina en todo el mundo han
aumentado en los últimos 25 años,
pocos han examinado un periodo lo
suficientemente largo como para medir adecuadamente las reducciones
sostenidas a gran escala en VPI e identificar las estrategias que realmente
funcionan para reducir la violencia.
GWI dirigió el estudio en León, Nicaragua, en colaboración con UNAN
León, y la ONG InterCambios, comparando la prevalencia de violencia
física, emocional y sexual contra
mujeres y jóvenes entre 1995 y 2016.
Durante ese periodo, la influencia del
movimiento de mujeres nicaragüenses sobre las políticas sociales y los
esfuerzos para aumentar el conocimiento de las féminas sobre sus derechos impulsaron a múltiples sectores
de la sociedad nicaragüense a abordar
la violencia contra las mujeres y las
jóvenes. Dando como resultado reformas legislativas y jurídicas, así como
en la colaboración entre la policía, los
ministerios del gobierno, las organizaciones de la sociedad civil y otros para
proteger y apoyar a las víctimas.
Los investigadores consideran
que la reducción de la violencia refleja una verdadera disminución en la
prevalencia de VPI, e indica que dicha
reducción no se debió principalmente a los cambios demográficos, como
mayor educación o edad. También
concluyen que, como lo demuestra
este estudio, la violencia contra las
mujeres y las jóvenes se puede prevenir con intervenciones estructurales a
gran escala realizadas por grupos de
defensoría de la mujer, organizacio-

nes de la sociedad civil, instituciones
nacionales e internacionales y otros
sectores.
Sin embargo, indican que hay un
riesgo de que la violencia continúe y
la crisis de COVID-19 pueda amenazar estos logros. Esperemos que en un
futuro no muy lejano podamos erradicar por completo estos males que
aquejan a nuestra sociedad, pero afectan directamente a las mujeres (fuente: George Washington University).

Sistema CRISPR/ Cas9

Y al erradicar estos males podamos escuchar cada vez más noticias
de grandes logros como el de la científica francesa Emmanuelle Charpentier y la estadounidense Jennifer
A. Doudna, quienes compartieron
el premio Nobel de Química 2020
por su investigación sobre la técnica
CRISPR/Cas9, “por el desarrollo de
un método para la edición del genoma”.
“Este año el premio va sobre reescribir el código de la vida”, anunciaba
el secretario general de la academia,
Göran K. Hansson, antes de hacer
públicos los nombres de las laureadas, los cuales se han recibido con el
aplauso de los pocos asistentes debido a la pandemia que cruzamos y la
sonrisa del propio Hansson.

nia). La química Jennifer A. Doudna
(1964, Estados Unidos) ejerce como
profesora en la Universidad de California en Berkeley, tarea que compagina con la investigación en el Instituto Médico Howard Hughes, ambos
en Estados Unidos.
Juntas desarrollaron hace ocho
años la técnica CRISPR/Cas9, o tijeras genéticas, que permite cortar el
ADN en una posición concreta. La
idea de poder seccionar el código
genético a voluntad de forma muy
precisa ha revolucionado la ciencia
desde entonces pues permite editar
fácilmente el genoma, algo casi imposible antes. Por ello, son muchos
los que llevaban años esperando que
la herramienta química recibiera el
Nobel.
El uso de CRISPR/cas9 es hoy algo
común en los laboratorios de química y biología molecular. La técnica
también podría llegar a aplicarse
para el tratamiento de enfermedades
como el cáncer o de enfermedades
genéticas, algo que se está estudiando en la actualidad.
El trabajo de las científicas ha
recibido numerosos galardones, incluido el Premio Princesa de Asturias
de Investigación Científica y Técnica
otorgado en 2015. Dos años después
compartirían el Premio Fundación
BBVA Fronteras del Conocimiento
con Francis Mojica, pionero en este
trabajo, reconociéndose así el trabajo
de los tres investigadores en la técnica que ahora recibe el Nobel (fuente:
La Vanguardia).

La microbióloga Emmanuelle
Charpentier (1968, Francia) es la
directora de la Unidad Max Planck
para la Ciencia de Patógenos (Alema-

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

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�COLABORADORES
Abigaíl Ramírez Rocha
Estudiante de Ingeniería Física Industrial del ITESM. Fundadora de la Sociedad Astronómica del ITESM. Coordinadora y locutora del programa de radio feminista Poderosas, en Frecuencia TEC.
Alicia González Cervantes
Licenciada y maestra en Comunicación por la UANL.
Doctorante en la FCC-UANL. Catedrática del área de Ciencias Sociales y Comunicación en la FCC-UANL y en la
Escuela Industrial y Preparatoria Técnica Pablo Livas. Su
línea de investigación es el cambio social y la gestión del
conocimiento.
Cristina Burrola Aguilar
Doctora en Ciencias Ambientales. Responsable del Laboratorio de Micología del Centro de Investigación en
Recursos Bióticos y docente de la Facultad de Ciencias de
la UAEMéx. Su línea de investigación se enfoca en el aprovechamiento y conservación de los hongos comestibles
silvestres de importancia para comunidades rurales del
centro de México.

78

Guadalupe Maribel Hernández Muñoz
Doctora en Ingeniería de Materiales por la UANL. Doctorante en Educación en la UBC. Profesora investigadora de
tiempo completo en la FIME y profesora invitada en la
FCC-UANL. Sus principales líneas de investigación se enfocan a estrategias de enseñanza y aprendizaje mediados
por la tecnología. Cuenta con perfil Prodep. Miembro del
SNI, Nivel I.
Janet María León Morales
Ingeniera bioquímica por el Instituto Tecnológico de Villahermosa. Maestra en biotecnología por la UAEM. Doctora en Ciencias en Desarrollo de Productos Bióticos por
el IPN. Investigadora-Cátedra Conacyt adscrita al Centro
de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del
Estado de Jalisco, A.C. Su línea de investigación es la química de productos naturales de plantas.
Julissa Maythé Loredo Muñíz
Licenciada en Fisioterapia. Maestra en Actividad Física y
Deporte, con orientación en Promoción de la Salud. Realizó estancia de investigación en la Western New Mexico
University. Miembro de la SEP San Luis Potosí como docente en el Centro de Atención Múltiple “CAM”. Integrante de Physiocenter Especialistas en Fisioterapia y Medicina del Deporte.

Cynthia Gabriela Sámano Salazar
Bióloga. Doctora en Ciencias Biomédicas por la UNAM.
Realizó estancia posdoctoral en la Scuola Internazionale Superiore di Studi Avanzati (SISSA), en Trieste, Italia.
Profesora-investigadora asociada en el DCN-UAM-C. Sus
líneas de investigación se enfocan al estudio del daño en
la médula espinal, específicamente en la búsqueda de estrategias neuroprotectoras para las células que participan
en la locomoción. Miembro del SNI, nivel I.

Luis Enrique Gómez Vanegas
Licenciado en Letras Hispánicas por la UANL. Diplomado en periodismo científico por la FCC-UANL. Autor del
libro Soledades. Corrector de la revista Ciencia UANL y de
Entorno Universitario, de la Preparatoria 16-UANL.

Griselda Chávez Aguilar
Licenciada en Biología por la UNAM. Maestra y doctora
en Ciencias Forestales por el Colegio de Posgraduados.
Realizó estancias posdoctorales en la UAMex. Su línea de
investigación se enfoca en entender la capacidad de los
suelos para realizar sus funciones básicas. Miembro del
SNI, nivel Candidato.

María Cristina Enríquez Reyna
Licenciada y maestra en Ciencias de Enfermería. Doctora
en Ciencias de la Cultura Física. Profesora investigadora
en la FOD-UANL. Su línea de investigación versa sobre
actividad física para la salud y la calidad de vida durante
el envejecimiento. Miembro del Global Observatory for
Physical Activity-GoPA! y del Cuerpo Académico de Cien-

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

cias del Ejercicio. Integrante de la Red de investigación
REDDECA-Conducta Saludable con Deporte de Calidad.
Cuenta con perfil Prodep. Miembro del SNI, nivel I.
María Josefa Santos Corral
Doctora en Antropología Social. Su área de especialidad
se relaciona con los problemas sociales de transferencia
de conocimientos, dentro de las líneas de tecnología y
cultura y estudios sociales de la innovación. Imparte las
asignaturas de ciencia y tecnología para las RI en la Licenciatura de Relaciones Internacionales y Desarrollo Científico Tecnológico y su Impacto Social en la Maestría de
Comunicación.
María Marcela Granados Shiroma
Médica con maestría en Salud Pública. Ha realizado estudios sobre violencia familiar y hacia las mujeres en El Colegio de México. Participó en la elaboración de la Norma
Oficial Mexicana NOM-190-SSA1-1999. Criterios de atención a la violencia familiar en espacios de salud.
Marlín Pérez Suárez
Bióloga por la UNAM. Maestra en Ciencias Forestales por
el Colegio de Posgraduados. Doctora en Ciencias Ambientales por el IPICYT. Posdoctorada por la Iowa State
University. Sus líneas de investigación se enfocan al uso
de gradientes ambientales para el estudio del impacto del
cambio climático sobre los ecosistemas forestales. Cuenta con perfil Prodep. Miembro del SNI.

tense de Madrid. Coordinadora del Centro de Investigación para la Comunicación y maestra de tiempo completo en la FCC-UANL. Investiga temas vinculados al análisis
de la violencia social, participa en la creación de programas de prevención, atención e intervención en zonas
conflictivas, violencia familiar y suicidio, en el AMM de
Monterrey. Miembro del SNI, nivel II.
Pedro César Cantú-Martínez
Doctor en ciencias biológicas. Trabaja en la FCB-UANL
y participa en el IINSO-UANL. Su área de interés profesional se refiere a aspectos sobre la calidad de vida e indicadores de sustentabilidad ambiental. Fundador de la
revista Salud Pública y Nutrición (RESPyN). Miembro del
Comité Editorial de Artemisa del Centro de Información
para Decisiones en Salud Pública de México.
Soledad García Morales
Ingeniera en Irrigación por la UACh. Maestra y doctora en
Ciencias, área de Nutrición Vegetal, por el Colegio de Posgraduados. Posdoctorada por el IPN. Investigadora adscrita a la Dirección de Cátedras Conacyt, comisionada a la
Unidad de Biotecnología Vegetal del CIATEJ.

Patricia del Carmen Zambrano Robledo
Ingeniera mecánica, maestra en Ciencias de la Ingeniería Mecánica, con especialidad en Materiales, y doctora
en Ingeniería de Materiales por la UANL. Miembro del
SNI, nivel I, y de la AMC. Directora de Investigación de la
UANL.
Patricia Liliana Cerda Pérez
Comunicóloga por la UANL. Licenciada y doctora en
Ciencias de la Información por la Universidad Complu-

CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

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�Lineamientos de colaboración
Ciencia UANL
La revista Ciencia UANL tiene como propósito difundir y divulgar la producción científica, tecnológica y de conocimiento en los ámbitos académico, científico, tecnológico, social y empresarial. En sus páginas se presentan avances de investigación científica, desarrollo tecnológico y artículos
de divulgación en cualquiera de las siguientes áreas: ciencias exactas, ciencias de la salud, ciencias agropecuarias, ciencias naturales, humanidades,
ciencias sociales, ingeniería y tecnología y ciencias de la tierra. Asimismo,
se incluyen artículos de difusión sobre temas diversos que van de las ciencias naturales y exactas a las ciencias sociales y las humanidades. Las colaboraciones deberán estar escritas en un lenguaje claro, didáctico y accesible, correspondiente al público objetivo; no se aceptarán trabajos que no
cumplan con los criterios y lineamientos indicados, según sea el caso se
deben seguir los siguientes criterios editoriales.

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Criterios editoriales (difusión)
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Criterios editoriales (divulgación)

Sólo se aceptan artículos originales, entendiendo por ello que el contenido sea producto del trabajo directo
y que una versión similar no se haya publicado o enviado a otras revistas.
Se aceptarán artículos con un máximo de cinco autores, en caso de excederse se analizará si corresponde
con el esfuerzo detectado en la investigación.
El artículo debe ofrecer una panorámica clara del campo temático.
Debe considerarse la experiencia nacional y local, si la hubiera.
No se aceptan reportes de mediciones. Los artículos deben contener la presentación de resultados de medición
y su comparación, también deben presentar un análisis detallado de los mismos, un desarrollo metodológico original, una manipulación nueva de la materia o ser de gran impacto y novedad social.
Sólo se aceptan modelos matemáticos si son validados experimentalmente por el autor.
No se aceptarán trabajos basados en encuestas de opinión o entrevistas, a menos que aunadas a ellas se
realicen mediciones y se efectúe un análisis de correlación para su validación.
Para su consideración editorial, el autor deberá enviar el artículo vía electrónica en formato .doc de Word,
así como el material gráfico (máximo cinco figuras, incluyendo tablas), fichas biográficas de cada autor de
máximo 100 palabras y carta firmada por todos los autores (formato en página web) que certifique la origi-		
nalidad del artículo y cedan derechos de autor a favor de la UANL.
Los originales deberán tener una extensión máxima de cinco páginas (incluyendo figuras y tablas).
Se incluirá un resumen en inglés y español, no mayor de 100 palabras, incluir cinco palabras clave.
Las referencias se deberá utilizar el formato Harvard para citación.
Material gráfico incluye figuras, imágenes y tablas, todas las imágenes deberán ser de al menos 300 DPI.

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Sólo se reciben para su publicación materiales originales e inéditos. Los autores, al enviar su trabajo, deberán
manifestar que es original y que no ha sido postulado en otra publicación.
Se aceptarán artículos con un máximo de tres autores.
Los contenidos científicos y técnicos tienen que ser conceptualmente correctos y presentados de una manera
original y creativa.
Todos los trabajos deberán ser de carácter académico. Se debe buscar que tengan un interés que rebase los
límites de una institución o programa particular.
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temática o lectores a los que se dirige la revista.
Para su mejor manejo y lectura, cada artículo debe incluir una introducción al tema, posteriormente desarrollarlo y finalmente plantear conclusiones. Se recomienda sugerir bibliografía breve, para dar al lector
posibilidad de profundizar en el tema. El formato no maneja notas a pie de página.
Las referencias no deben extenderse innecesariamente, por lo que sólo se incluirán las referencias citadas
en el texto.
Los artículos deberán tener una extensión máxima de cinco cuartillas y una mínima de tres, incluyendo
tablas, figuras y bibliografía. En casos excepcionales, se podrá concertar con el editor responsable de Ciencia
UANL una extensión superior, la cual será sometida a la aprobación del Consejo Editorial.
Las figuras, dibujos, fotografías o imágenes digitales deberán ser de al menos 300 DPI.
En el caso de una reseña para nuestra sección Al pie de la letra, la extensión máxima será de dos cuartillas,
deberá incluir la ficha bibliográfica completa, una imagen de la portada del libro, por la naturaleza de la
sección no se aceptan referencias.
El artículo deberá contener claramente los siguientes datos en la primera cuartilla: título del trabajo, autor(es),
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la institución donde realizan sus estudios), dirección de correo electrónico para contacto.

*Nota importante: todas las colaboraciones, sin excepción, serán evaluadas. Todos los textos son sometidos a revisión
y los editores no se obligan a publicarlos sólo por recibirlos. Una vez aprobados, los autores aceptan la corrección de
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Todos los artículos deberán remitirse a la dirección de correo:
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Revista Ciencia UANL. Dirección de Investigación, Av. Manuel L. Barragán, Col. Hogares
Ferrocarrileros, C.P. 64290, Monterrey, Nuevo León, México.
Para cualquier comentario o duda estamos a disposición de los interesados en:
Tel: (5281)8329-4236. http://www.cienciauanl.uanl.mx/
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�Indexada en:

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9 772007

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117173

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ÍNDICE DE REVISTAS MEXICANAS

CONACYr DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA y TECNOLÓGICA

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CIENCIA UANL / AÑO 25, No.106, marzo-abril 2021

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          <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
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              <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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      <name>Astrogliosis reactiva</name>
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