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                  <text>FACUL TAD DE DEREC HO Y
CIENCIAS SOC I ALES

DERECHO
Y CIENCIAS SOCIALES
UNIVERSIDAD AUTÓ~OMA DE NUEVO LEÓN

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DERECHO
Y CIENCIAS SOCIALES
10

�UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON.
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES

DIRECTOR: Lic. David Galván Ancira. SUBDIRECTOR: Lic. Roberto S.
Castillo Gamboa. SECRETARIO: Lic. Santiago González Lozano. DECANO: Lic. Genaro Salinas Quiroga. JEFE DE LA SECCION EDITORIAL:
Lic. Herberto J. Núñez Espinoza. JEFE DE RELACIONES PUBLICAS:
Lic. José Luis Cantú Velázquez.

DIRECTORIO DE LA REVISTA

DERECHO
Y CIENCIAS SOCIALES
Revista Cuatrimestral de la Facultad de Derecho
y Ciencias Sociales.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

DIRECTOR: Lic. Herberto J. Núñez Espinoza. DIRECTOR ARTISTICO:
Arq. Alfonso Reyes Martínez. SECRETARIO DE REDACCION: Lic. Santiago González Lozano. SECRETARIO DE CIRCULACION: Bibl. Manuel
Uribe M.

No. 10

JULIO 1978

VOL. 111

INDICE
HORACIO GUAJARDO ELIZOi\DO, Periodismo

y Política.

261

CONSEJO EDITORIAL
Lic. Genaro Salinas Quiroga, Lic. David Galván Ancira, Lic. Roberto S.
Castillo Gamboa, Lic. Herberto J. Núñez Espinoza, Dr. Agustín Basave
Fernández del Valle, Lic. Alberto García Gómez, Lic. Jesús Ramones
Saldaña, Lic. Hermila Martell Méndez, Lic. Samuel Flores Longoria.

La r~nsabilidad de los artículos publicados es exclusiva de
autores. Las opiniones ex,presadas en la ~ist.a. son estrictamente
personale-s y no asumen respoi,sabilidadi por ellas la revista, la Fa,.
cultad de Derecho de la. U. A. ?-;. L. o las instituciones a w que estlén
asociados sus expositores. Derecho y Ciencias Sociales aparece cuatrimestraJmente. No se devuelven originales aun cuando no se publiquen.

JOSE ROBERTO MENDIRICHAGA, Prensa y Cambio Social.

271

ABRAHAM NUNCIO, Información y Enajenación.

283

!;US

Toda correspondencia debe -dirigirse a:
Facultad de Derecho y Cien.cias Sociales
Revista. Derecho y Ciendas Sociales
Ciudad Utniversitaria,
Monterrey, N. L., México.
IMPRESO Y HECHO EN MDICO
pJtINTED AND MADB IN JIEDOO
Edltortal Alfamo Re7W
Adolfo Prieto 0&amp;e.. MOT
Kon\effl!7, R. L.

ALBERTO GARCIA GUZMAN, El Oficw Peri

~~~

305

FER:\'ANDO CANTU JAUCKENS, La Objetivid
mo ¿Mito o Realul,ad?

Capilla Alfonsi~?

Biblioteea VriiversiW"4
ROMEO ORTIZ MORALES, Misión del Perwdismo en México. 321
RAMO:\' PEDROZA LANGARICA, ResponsabiluJ,aJ,
la Prensa.

�HORACIO GUAJARDO ELIZONDO

PERIODISMO Y POLITICA
1 aula universitaria dignifica a sus trabajadores y visitantes, especialmente cuando su autonomía abraza a la comunidad. No
importa dónde, pero el estudio impregna de futuro a la vida
humana: profundiza en la ciencia y eleva en la solidaridad.
La universidad enseña que las investigaciones científicas roturan la sociedad y que la solidaridad social rebasa el discurso protocolario o la ley vaporizada, para seguir un proceso arduo que va de la
siembra a la cosecha.
La mayor aportación de la universidad no son sus títulos ni sus
equipos deportivos ni sus instalaciones, sino la oportunidad de pensar y de decir lo que se piensa.
Muchas gracias al Colegio de Ciencias de la Comunicación de
la Universidad Autónoma de Nuevo león, por esta invitación en su
Curso de Verano de 1976.
En una sociedad que margina el pensamiento y olvida los valores, corresponde a la universidad señalar los síntomas de la decadencia y explorar nuevas vías para la convivencia. En esta tarea se necesita un principio de acción: conocer la realidad.
Allí está el periodismo que trasmite noticias y opiniones, para
enlazar a la comunidad con los hechos y las ideas, con lo que la gente
hace, dice, discute y propone. . . El periodismo, como profesión, tiene
al mismo tiempo carácter testimonial y posición dialéctica. Más aliá
del recado o del chisme, el periodismo lleva mensajes hasta la conciencia de los pueblos.
Política es la dirección de la comunidad en la historia. La escala

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�PERIODISMO Y POLITICA
va de la familia a la humanidad, desde el mínimo indispensable ele
la pareja hasta esos misteriosos tripulantes de objetos voladores no
identificados ... Toda la gente está metida en política aún en el caso
de formar en las filas del partido de la abstención.
Esto no es broma, por encima de su intención. Sucede que la
política no se reduce a la administración pública ni al fenómeno de
gobierno. La pregunta triunfalista de ¿quién manda a quién? puede
quedarse en el coro palaciego o en el paseo folklórico de una campa-·
ña presidencial; en el peor de los casos se arregla con la tarifa de
impuestos o con fotografías a colores del jefe.
A quienes pretenden otra vez el porfirismo de "menos política y
más administración" pabrá que contestar claramente: menos administración, más política.
La política tiene un enorme caudal de anécdotas que no sustituyen su ciencia. La grilla, la transa, el jilguero y el tapado constituyen
una catarsis en la vida política.
Dice Aristóteles:
"Todas las ciencias, todas las artes, tienen un bien por fin; y el
primero de todos los bienes debe ser el fin supremo de la más alta
de todas las ciencias; y esta ciencia es la política".
Hay una sociedad establecida que goza de los bienes en esferas
concéntricas de ingresos económicos: desde señoritos que juegan en
las Vegas hasta jovenazos deportivos que gritan gooooool frente a la
pantalla de televisión .
Estos frutos del sistema ejemplifican en contrario.
Yo no quiero que mis alumnos y mis hijos sean "fresas" pobres
o ricos. Yo quiero una juventud responsable de su vida y del porvenir,
de sus estudios y de su trabajo, de la política y de la historia. También existe una sociedad marginada en la periferia de las ciudades,
en las zonas rurales, en desiertos, selvas y montañas, en las mismas
ciudades.
Allí, para grandes sectores humanos, las carencias y la frustración. El dolor acumulado, los agravios constantes, el ruido por comunicación.
El estudiante no necesita llegar a ser profesionista para la actividad social. Su carácter universitario significa conciencia de la realidad y conocimientos para resolver problemas.
¿Cuál será la nueva sociedad?
Esta pregunta contiene dos puntos evidentes:

262

PERIODISMO Y POLITICA
a) el ser humano necesita vivir en sociedad y b) esta sociedad
necesita renovarse ...
El cambio biológico ocurre constantemente a partir de la reproducción humana. El cambio social es lento, difícil y prohibido por reglas y prejuicios.
Los voceros de la vieja sociedad también hablan de una "nueva
sociedad" y entonces la confusión facilita el continuismo y la conservación de estructuras levantadas sobre el trabajo de los asalariados y
de la servidumbre para sostener élites de privilegio en la economía y
de insolencia en el poder.
Desde el sistema establecida, se habla de la "nueva sociedad",
como si la renovación consistiera en aplicar maquillaje a las fábricas,
las aulas, las oficinas y las calles para ocultar su decadencia . Quienes viven de la especulación, especulan sin crear.
Una sociedad es declinante cuando además de padecer sistemas
de opresión que conducen a la guerra, se conforma en comprar, divertirse y ser llevada. Se le llama consumismo, espectáculo y borreguismo a este fenómeno que hunde a la sociedad en sótanos donde la digestión, la taquilla, y el amontonamiento imperan como criterios de vida.
El mundo conforme junto al mundo inconforme. La nueva sociedad exige mucho más que declaraciones tantas veces divorciadas de
la verdad. Nada tan agresivo como la mentira, especialmente cuando
se corona de un "y qué".
El mayor problema de la comunicación radica en la unilateralidad
de los mensajes.
Recuerdo una ironía famosa cuando la campaña alfabetizadora:
el analfabetismo es la mejor defensa del mexicano ante el periodismo.
"Ahí se va" el mensaje.
Es dificil emitir noticias en un mundo de contrastes. Aparentemente no tienen relación la fiesta del casino y la manifestación de posesionarías. Yo creo que sí. Como la tienen el coche último modelo
y el $ 1.40 del pasaje en la ruta 4.
¿Dónde está el emisor?
El mundo ancho y ajeno ni es tan ancho ni tan ajeno ... Es la mo,
rada común de 4 mil millones de personas. ¿Cuántos mensajes tejen
la vida diaria? ¿En qué dosis hablamos y escuchamos?
La calidad del mensaje tiene tres requisitos básicos.

263

�PERIODISMO Y POLITICA

PERIODISMO Y POLITICA

1) La autenticidad de la historia que no es sólo para napoleones.
2) La capacidad profesional de los emisores.
3) La fidelidad y alcance de los medios.

rio, ni ha sido muy feliz el pasado. En un momento la democracia quedó atrapada por grupos fuertes en la economía, en las armas o en la
intriga.
La democracia de cartón tiene máscara sin rostro.

Los talleres donde se imprimen diarios, revistas, carteles, fasci•
nan el olfato. El olor a tinta es tan santo como la panadería lopezve•
lardiana. Los estudios donde se emiten o filman noticieros, entrevis•
tas, comentarios, fascinan el oído y a la vista. Su cabina acústica y
su batería de monitores constituyen el altar de un rito "en el aire".
Allí están oficinas, laboratorios , foros, archivos y computadoras.

Los parlamentos se desviaron a la retórica y al procedimiento;
los sufragios se limitaron primero y después se ausentaron; las cam•
pañas fueron espectáculo de feria; los representantes se colocaron arri•
ba. . . donde ya estaban por otros motivos; y los partidos fueron re,
basados por la sociedad y sus corr,entes ideológicas.
¿Y el pueblo?

Los colores y las luces brillan , atraen, hipnotizan ... Lejos de estos aparatos, unos letreros en el costado de autobuses urbanos anuncian un mitin en la Plaza del Colegio Civil.
Sin mensaje el medio languidece, se debilita y muere.
El recorrido de los lugares donde se elaboran o trasmiten los men•
sajes semeja en ocasiones una visita al Laberinto de Creta, donde se
esconde el secreto de la programación.

La respuesta a la democracia de representación , fue la demostración tumultaria que generó la democracia de adhesión. Aquí surgió
la figura del unipartidismo con grupos internos y votaciones generales
del 99 por ciento. Otra falsificación , del mismo cartón pero color di•
ferente.
La democracia participativa tiene características viables: es social y es participativa; los votos se cuentan y cuentan; la asamblea y
la consulta están en la base.

¿Qué hay dentro del proceso de la comunicación?
Una técnica, algunas máquinas, muchas gentes; edificios y unidades móviles; productos en serie y continuos. Los medios de comunicación difunden las noticias y las opiniones.
¿Y qué hay detrás, en el fondo?
Un contenido que puede ser verdadero o falso, afirmativo o negativo, enérgico o necio. . . Lo que sucede, lo que no sucede, lo que
queremos y lo que no queremos.
Se discute actualmente sobre el derecho de réplica ante la unila•
teralidad de los medios.
¿Quién engaña a quién?
Unicamente la democracia participativa puede romper el estancamiento y abrir brecha a la multilateralidad.

La opin,on pública es una ficción , prima de la sociedad anónima,
cuñada de un mercado super o conasuper, y nieta de los romanos que
acompañaban a Nerón en el coliseo.
Más importante que aquel propósito de ilustrar a la opinión o con•
cientizarla ha resultado manipularla. La opinión pública es ahora un
simple "dicen que dijeron" . . .

Los clásicos griegos fijaron una clasificación sobre las formas políticas de gobierno, colocando en la categoría pura a la monarquía, la
aristocracia y la democracia ; y en la categoría impura a la tiranía la
oligarquía y la demagogia. La corrupción de la democracia es la de•
magogia, tan de moda en nuestros días. . . cuando los discursos resultan cortinajes de la realidad.
La democracia suele ligarse a determinados conceptos como partido, parlamento, sufragio, campaña, representantes . . . Ni es necesa-

También el periodismo suele ser pasto del rumor, cuando calla
o cuando no investiga.
El periodismo debe politizar o deja de cumplir su noble misión.
La opinión es fundamental en la relación política-periodismo.
El punto de vista y la ideología, cuando son libremente discutidos
y aceptados, forman opinión.
Servando Voyanne describe una situación original:
"Vivimos en un mundo medio real y medio fabuloso, que nos
proporciona sus respuestas antes de que hayamos formulado nuestras
preguntas. El orden normal se haya invertido: participamos primero y
nos informamos después. . . si es que nos informamos".
Este error se da aquí en México cuando con voz engolada se co,1cede: "participe en el acontecimiento escuchando la revista nacional

264

265

�PERIODISMO Y POLITICA

PERIODISMO Y POLITICA

de la semana, la hora de México". Gracias.
Algo así como el derecho del pueblo para ver comer al rey Y su
corte a través de los cristales de palacio.
El periodismo es testimonial, presencia acontecimientos. Pero
también pregunta e indaga. Más aún, selecciona, interpreta Y comenta. Inclusive genera realidad.
Se basa en el interés por los demás, que finalmente repercuta en
una sociedad que es común.
La indiferencia individualiza, la comunicación socializa.
El periodismo desciende a insulto o murmullo cuando no respeta la dignidad humana.
El periodismo asciende a oficio y a profesión cuando valoriza al
ser humano y lo impulsa a la vida, a la inteligencia y al amor.

res y maquillaje, y la política dura de cada familia y cada agrupa•
miento social por su realización.
Priva un equívoco respecto al concepto de libertad de expresión
que suele extenderse a la idea de verdad. Este equívoco considera que
ni la libertad ni la verdad existen, cuando se dice o exhibe algo diferente a lo que yo creo haber entendido, oído, visto o pensado. Una
posición así resulta dogmática o por lo menos ritual. El sectarismo,
de la índole que sea, es refugio de fanáticos que prefieren recordar a
vivir, que pretenden generalizar su pereza o minoridad intelectual.
La libertad de expresión es un valor plural porque corresponde a
quienes forman una comunidad. Nadie está fuera de esta perspectiva.
La verdad tiene un prisma en la percepción, pero es única al ocurrir. Los seres humanos son generadores y destinatarios de una realidad común.
El periodismo tiene transmisiones de primer grado, cuando los
documentos o los filmes prueban al mismo tiempo el acontecer, y de
segundo grado, cuando la noticia o la crónica son diferidos. El caso
de instantaneidad revoluciona al periodismo. Por ello se habla de periodismo impreso y electrónico.

* * *
La elaboración de mensajes no tiene carácter mecánico. Pero los
intereses influyen. Hay temas tabú. Y mercenarios obedientes que
muestran su valentía en defensa de los poderosos, de los que fincan
su fuerza o su riqueza en detrimento de los demás, y por esa tarea cobran fuera de la empresa periodística. El riesgo de este periodismo
radica en la obesidad de los restaurantes o en la ebriedad de los bares. Les gusta la corrupción y son cómplices del sistema.
Sin materia prima no hay elaboración, no se producen las noticias y las opiniones. El periodismo plenamente profesional consiste en
la investigación del fondo de los asuntos, el descubrimiento de ideas
e invenciones, la exploración de lo desconocido, el ha!lazgo de sucesos, el aceleramiento de la historia.
La vida humana está llena de noticias, que pocas veces alcanzan
su publicación, emisión o exhibición.
La excursión de jóvenes a la montaña; _los juegos del jardín de niños; el trabajo de los obreros en laminación, calderas, transportes, laboratorios, archivos, pintura, etc.; el diario cocinar del ama de casa; el
estudio de los universitarios; el recorrido del cartero que entrega mensajes a la puerta de las casas para que la gente se enlace y viva en común. . . Este mundo está muy lejos de las declaraciones presidenciales, de los visitantes protocolarios, de las playas de moda cosmopolita, de los efímeros idilios cinematográficos y de las ceremonias que
conmemoran el ayer.
Habrá que distinguir entre la política espectacular, con reflecto-

La huelga de médicos internos y residentes de las instituciones
hospitalarias constituyó un hecho notable. Todos sabemos perfectamente bien que una huelga es dificil. El trabajador enfrenta un sistema
que no niega su base en el trabajo de los demás. Hubo muchas informaciones contrarias al movimiento ,incluso injuriosas.
El mismo día podían leerse titulares distintos:
a) Médicos levantan paro, y b) Paro de médicos residentes se
propaga a veintiún hospitales. Ambas noticias ciertas ya que una señalaba que en dos hospitales se levantaba el paro y otra que ya sumaban veintiuno los hospitales en huelga. Lo que sucedió fue que
unos hospitales entraban y algunos salían del paro al mismo tiempo.
Pero el resultado final fue una victoria de los médicos, tanto respecto de sus prestaciones contractuales como por haber constituido su

266

267

Pero aún quedan la selección, la interpretación y el comentario.
Aquí el periodismo profundiza, adquiere carácter profesional y responsabilidad social.
Un caso.

�PERIODISMO Y POLITICA

PERIODISMO Y POLITICA

Asociación Nacional, sin lideres charros.
Mientras unos medios periodísticos atienden los boletines de una
de las partes, otros atienden las informaciones de todo el problema.
Es frecuente que los movimientos de obreros, campesinos y estudiantes sean acusados de tener acento político. La acusación es
absolutamente cierta. Esta movilización de la sociedad significa que
frente al fenómeno estable de despolitización, hay núcleos conscientes de su realidad y su porvenir.
Rutinariamente las protestas son calificadas de manipulación extranjera, precisamente por quienes se asocian a los negocios transnacionales o crecen la deuda pública exterior. El cuento de la C:onjura
internacional sólo pretexta la represión.
México tiene urgencia de verdad.
El periodismo no puede detener su quehacer en el negocio lateral o en el apoyo electorero. La· empresa periodística debe ser cbra
de periodistas.
La Federación Nacional de Prensa Francesa advierte que "la prensa es libre cuando no depende del poder gubernamental ni de l:i
fuerza del dinero, sino solamente de la conciencia de los periodistas
y de los lectores".
La responsabilidad profesional del periodismo tiene dos fases:
1) El estudio universitario de las nuevas generaciones que habrán de trabajar en los medios de comunicación social, y
2) El auto control de la profesión en la defensa e impulso de
su calidad, en la resolución de sus problemas, en la relación
con la sociedad y en la aportación a la historia.
Sobre este tema conozco un ejemplo muy valioso en la República Federal de Alemania. Allí existe el Consejo Alemán de Prensa formado por los representantes de la Asociación de Periodistas Alemanes y los representantes de la Federación Alemana de Editores:
El Código de este Consejo tiene los siguientes 15 puntos:
l. El respeto a la verdad y la información verídica son imperativo supremo de la prensa.
2. Antes de publicar determinadas noticias e informaciones, por
escrito o por la imagen, hay que examinar con el esmero impuesto
por las circunstancias dadas, su contenido de verdad. Su sentido no
debe ser deformado ni falseado en su redacción ni mediante el título
o el pie de la imagen. Los documentos han de ser reproducidos fielmente. Ncticias no confirmadas, rumores y sospechas han de ser presentadas claramente como tales.

En la reproducción de fotografías simbólicas hay que resaltar en
su correspondiente leyenda que no se trata de una imagen documental.

268

3. Noticias o afirmaciones publicadas que luego se revelan falsas tienen que ser retractadas sin demora y de la forma adecuada por
el órgano publicista que las puso en circulación.
4. No se emplearán métodos desleales para la obtención de noticias, material informativo o gráfico.
5. Toda persona activa en la prensa está obligada a guardar secreto profesional, a hacer uso del derecho de recusación de testimonio Y a no revelar los mimbres de los informantes sin expreso consentí miento de éstos.
6. La responsabilidad de la prensa para con la opinión pública
exige que las publicaciones redaccionales no sean influenciadas por
intereses privados o sociales de terceros. Editores y redactores rechazan tales tentativas y se cuidan de establecer una clara linea de separación entre el texto redaccional y las publicaciones con fines publicitarios.
Textos, imágenes y dibujos publicitarios han de ser claramente
reconocibles como tales.
7. la prensa respeta la vida privada y la esfera personal. Si, no
obstante, el comportamiento privado de una persona afecta a intereses públicos, la prensa puede ocuparse también de ello siempre que
haya comprobado antes que la correspondiente publicación no que,
branta derechos personales de personas ajenas.
8. Repugna al decoro periodístico publicar inculpaciones no fundamentadas, particularmente las de naturaleza injuriosa, que hieren
la honra.
9. Publicaciones por escrito o por la imagen que pueden ofender los sentimientos morales o religiosos de un grupo de personas que
no son compatibles con la responsabilidad de la prensa.
10. Se debe renunciar al sensacionalismo en la representación
de la violencia y la brutalidad. En la información periodística hay que
tener en cuenta la protección de menores.
11. Nadie podrá ser discriminado a causa de su pertenencia a
un grupo racial, religioso o nacional.
12. la información sobre procedimientos judiciales ha de estar
libre de prejuicios. la prensa evita por ello desde un principio y durante la vista de la causa toda toma de postura unilateral y prejuzgan-

269

�PERIODISMO Y POLITICA
te. El sospechoso no puede ser presentado como culpable antes de
haber sido juzgado.
Cuando los inculpados son menores de edad se ha de procurar
omitir nombres y reproducciones gráficas identificadoras por consideración con el futuro del adolescente, so pena que los delitos cometidos
sean de extrema gravedad.
13. En los reportajes sobre temas de medicina se ha de evitar
el sensacionalismo que pueda hacer abrigar al lector infundadas esperanzas. Procesos de investigación que se hallan en estudio temprano no deberían ser descritos como acabados o casi concluidos.
14. La aceptación o concesión de ventajas de cualquier tipo
que pudiesen ser apropiadas para menoscabar la libertad de decisión
de la editorial y la redacción son incompatibles con el prestigio, la independencia y la misión de la prensa. Quien se deja sobornar para
la difusión u omisión de noticias quebranta el honor y la ética profesionales.
15. Es norma establecida y propia de la correcta información
el publicar las reprensiones formul adas públicamente por el Consejo
de Prensa, particularmente por los órganos publicísticos afectados.
Hasta aquí el texto del Consejo Alemán de Prensa, que revela un
sustrato social de vanguardia.
En México se necesita un colegio profesional para la regulación
del periodismo con normas y responsabilidades de editores, escritores,
camarógrafos, redactores, dibujantes, es ,decir, de todos los componentes de la profesión, especialmente ahora que 16 universidades tienen la carrera de comunicación , información o periodismo. . . Esto
significa hacer política en este trabajo vital para la sociedad.
La conciencia necesita de información para reflexionar, discutir
y decidir. El periodismo proporciona noticias y opiniones a la sociedad.
Este es un proceso de politización responsable cuando se basa en la
verdad, lejos del miedo, del odio, de la calumnia . La farsa enajena,
por comercio o por locura, y conduce a la mentira. La verdad puede
ser dolorosa o alegre; pero libera a los seres humanos.
Hoy reitero el lema de esta Universidad Autónoma de Nuevo León:
Alere flammam veritatis, "Alentar la llama de la verdad".

270

JOSE ROBERTO MENDIRICHAGA

PRENSA Y CAMBIO SOCIAL
Introducción

Hace apenas un mes se div 1 •
• •
mo los d. .
u go una noticia que mencionaba CÓ·
últimos a~:ts norteamericanos han bajado en su tirada durante los
Esto ha provocado que much
d
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medio siglo de vida- hayan tení;: e e los -algunos co_
n _más de
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que cerrar. Las estad,st,cas se1 756
circulación, y que pu,blica/~~•oto~:~s d;o ~e:~ri~anos actualmente en
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JO el tiraje global en 2 millones Y
d. d
.º es de e¡emplares, baaño 1973
me
e e¡emplares en relación al

'º

blemá~~;aú~eu~: ;~~u::e~~;i~';:~dee~;d fenóm~no se debe. a Ja prora leer y también
a vez ay menos tiempo paUnidos s~ informa' a que e_l 65 por ciento de la población de Estados
dedican cerca de
hmed,o de los _noticieros de la televisión, los que
os oras a boletines de noticias
· a d
. Luego ' l·h ab ra· que suponer que la prensa t·,ende
ced 1endo p
esaparecer,
oco a poco a los medios audiovisuales?
¿Habremos de aceptar con Marshall Mcluha.n que de la .
manera como la tipografía de Gutenberg extinguió la ~oz
misma
las gentes se volvieron lectores silentes Y consumidores d humana '!
nante letra impresa, los medios electrónicos son un reflejo y e a'ª fasciun fa~to~ de evolución de esta era interdependiente y cambian~~,vez,
. ¿Cual es la verdadera situación de los medios impreso 5
·
pec1al, de los diarios?
Y, en es,

¡or

cia,

~u-~ás damos excesiva importancia al factor cuantitativo de audienvi ª nd que es el cualitativo el que interesa.

0

º

�PRENSA Y CAMBIO SOCIAL
La distinción entre los medios surge --como dice Jacques Fauvé,
director de Le Monde-- de su diverso objetivo: "La televisión muestra,
la radio anuncia y la prensa explica".
No pretendemos establecer comparaciones. Baste decir que la
prensa cumple un papel culturizante en el mundo y que difícilmente
desaparecerá.
Todavía más, el periodismo impreso es un factor integral del proceso social y, como tal, nos interesa.
Tal es el tema que nos hemos propuesto abordar: el de las relaciones de esta prensa polifacética y paradójica con el cambio que advertimos en la sociedad.
¿Es posible el cambio social? ¿En qué consiste? ¿Hasta qué grado
influye la prensa en esta transformación? ¿Cuáles son las funciones
de la prensa y dónde debemos establecer sus límites? ¿Qué elementos
del periodismo impreso son vitales para el cambio? ¿Qué cambios históricos podemos consignar en que la prensa haya generado, alentado
o frenado el cambio social? ...
Este es el tema que nos ocupará y el que abordamos con la pasión propia del que busca nuevos rumbos en el infinito campo de l:1
comunicación.

Termininogía
Previo a todo intento de relación, habrá que establecer lo que entendemos por prensa y por cambio social.
l. Al hablar de la prensa, excluimos revistas, libros, folletos,
etc., y nos referimos únicamente al diarismo.
2. Para poder comprender mejor el fenómeno del periodismo
impreso, debemos recordar las cuatro grandes teorías que sobre el
mismo existen, a saber: 1
a. libertaria: la prensa como instrumento para controlar al gobierno y como catalizadora de otras exigencias 'Sociales.
b. autoritaria: la prensa como instrumento de la política gubernamental.
c. fascista y totalitaria: la prensa dependiendo directamente del
Estado y como arma de éste.
d. responsabilidad social: la prensa con una función pública de

PRENSA Y CAMBIO SOCIAL

servicio.

3.

Cabe distinguir entre una prensa cuyo fin se encuentra en
sí misma (fascismo-totalitarismo) y otra que no es sino "un medio que
sirve al individuo para su voluntaria orientación" (responsabilidad social). 2
4. El tema mantiene estrecha relación con la sociología, que
es justamente la ciencia que analiza y determina los cambios sociales,
sus causas y sus efectos.
Por tanto, nuestro trabajo queda englobado dentro de un fenómeno más amplio, donde aparece la distinción entre gemeinschaft (comunidad) y gesellschaft (sociedad), se agudiza con la modernización y
queda bien definido como socialización; es decir, como "la progresiva
multiplicación de las relaciones de convivencia, con la formación consiguiente de muchas formas de vida y de actividad asociada, que han
sido recogidas, la mayoría de las veces, por el derecho público y por
el derecho privado". 3
5. Por cambio social entendemos, pues, "el _proceso por el cual
se modifica la estructura y el funcionamiento del sistema social". •
Y buscamos la relación, la interdependencia de prensa y cambio
social.
Ninguno de estos elementos -ni de los que consideraremos en
el desarrollo del presente trabajo-- nos interesa aisladamente, sino
integrado en un todo, donde la relación va siendo poco a poco patente inevitable.

Un poco de Historia
El hombre trata de comunicarse, y lo va logrando a través del tiem•
po y del espacio, auxiliado por técnicas que van desde los pigmentos
naturales utilizados en las pinturas rupestres hasta la modernísima
impresión de un cjjario que se procesa en unos cuantos minutos o el
programa en vivo de TV que registra nítidos colores .
¡la magia de los medios masivos!
Pero es difícil hablar de periodismo propiamente tal hasta el si2
J

l

Fred S. Slebert., Tbeodore Peterson Y Wilbur Sch.ram. Four Theories. of the Preu, Unlverslty
of D.I.J.nDis Pres:s. Urbana., Cbicago, 19,'12, p . 7.

272

4.

Jorge Raul Ca.tvo. Pl'rlodlsmo Para Nuestro Tifth.P•, LIW'eTfa de las Naciones, BuenCNJ Aire&amp;.
1970, pp . 19. 35~3&amp;.
Juan xxm. Ma&amp;er et Madsira, LIX.
Evere-tt Rogers y Floyd Shoema.ker. La &lt;lemvnieaeió;n de ID01tn.ciooea, Herr-e-ro Hermanos..
lléxico, 1974, P . 8.

273

�PRENSA Y CAMBIO SOCIAL
glo XVII, cuando aparecen en Alemania los "semanarios" y, en Italia,
las "gacetas". Estos perfeccionan el sistema de las "hojas de avi•
sos" y de las "hojas sueltas".
En la Nueva España, los primeros intentos de periodismo surgen
con "El Mercurio Volante", de Sigüenza y Góngora; "La Gaceta de Mé•
rico" y "Noticias de. la Nueva España", de Castorena y Ursúa.
La Revolución Francesa vio en la imprenta un aliado (¿Existe algún régimen que no lo haya visto?). La Enciclopedia se valió de ella
para enfrentarse a la corte de Luis XV. El triunfo de la libertad de pren•
sa quedó consagrado en la "Declaración de los Derechos del Hombre"
(1789).
Lo mismo pasó con la Revolución Industrial, la que nos llegó a
América con el usual atraso.
Con los avances de la telegrafía sin hilos, la linotipia, la radio Y
las rotativas, el diarismo cobró un fuerte impuJso. Todo este avance
se ha visto acelerado con técnicas qu~ mejoran cien por ciento el proceso: el offset, la selección de color, el linofilm, etc.
Pero no es el aspecto técnico el que ahora nos ocupa. El sueño
del impresor Gutenberg, como señala Mcluhan, rescató al mundo antiguo y lo volcó de lleno en el regazo del Renacimiento" 5 ; y ahora lo
que, está en juego es el riesgo que ésta, la prensa, tiene de arrollarnos,
junto con los demás medios m_asivos. 6
Pensemos si no influyen 300 millones de ejemplares diarios que
tira la prensa mundial 7 • Meditemos en las posibilidades y en la responsabilidad de la prensa mexicana, que alcanza 4.823,090 ejempla•
res, de los cuales 1.570,306 corresponden al Distrito Federal y
3.252,784 a provincia.•

PRENSA Y CAMBIO SOCIAL
ción y propiedades?
¿Es realmente posible el cambio social o solamente es una tesis,
respetable como las de Platón en La República, Erasmo en El Elogio de
la Locura o Tomás Moro en la Utopía?
¿Es realidad o ficción?
¿No hay quien sostiene la inmovilidad social como algo fatal y
eterno o habremos de aceptar la teoría de la "movilización social" establecida por Karl Deutsch?
¿Qué tan cierto, aplicado a nuestra realidad, es que la Revolución
Mexicana, como dice Octavio Paz, "a pesar de su fecundidad extraordinaria, no fue capaz de crear un orden vital que fuese, a un tiemop,
visión del mundo y fundamento de una sociedad realmente justa y
libre?".•
Todas estas preguntas se agolpan para producir la gestación de
conceptos que aclaran el tema.
Según Wilbert Moore, uno de los investigadores clásicos de la
materia, el cambio social es algo que ha existido en todas las etapas
de la historia, pero que ahora se ha acelerado. 10
Estas alteraciones del statu quo pueden considerarse como "simples sucesiones de pequeñas ocasiones" o como "cambios en el sistema mismo". Estos últimos incluyen regularidad y requieren de personas cuya interacción esté gobernada por normas. n
Moore reconoce el cambio social "donde podemos mirar al menos algunos de los cambios en las vidas de los hombres, en grupos, '/
en sociedades enteras ... entonces podemos ver que el cambio ocurre
prácticamente dondequiera que miremos". 1 •
El citado cambio contiene elementos naturales de desarrollo y,
también, elementos que agilizan esta evolución. 13 ,

Posibilidad de Cambio Social
En lugar de dar como un hecho la existencia de un cambio social,
utilicemos la técnica cartesiana y establezcamos la duda como método.
¿Es posible el cambio social?
Porque si no es así, ¿para qué continuar en un intento de definí-

Naturaleza y Grados del Cambio Social
Si el cambio social se reduce a estas "pequeñas ocasiones" a
que anteriormente hicimos referencia, el cambio será imperceptible y
seguramente no reunirá los requisitos de constancia y profundidad

MamlaU McLuhan. La. Cultura « Nue,,tro Necoclo, Editorial Diana. México, 1974:. P. 5.

5
6

7
8

. La G:.Ja:ii:la de Gut.eober,: (Oén~ del Horno Typogya.phfcu.11.), Colección
Literaria EnsaY1stas. Agulla.r, Ma.dnd., 1972, pp_ 19; 321; 3-o;- 345·31.6; passim...
Estadísticas de la UNESCO, tomadas del libro de Jorge Raúl Calvo. op: elti.,t p. IS:
Medl&amp;S Pubtiei&amp;ariDS Me:sioanos, Vol. 2 lM'.ayQ-!Agosto). Editorial Guadalupe Ckuduñ.o, México, 1976, pp: 18-104.

274

9

10
11
12
13

Octavlo Paz. EJ La.berinto de la Soledad, Colección Let.ra.s Mexicanas, Fondo de CU1t.ura
Económica, México, 1969, p: 156.
Wilben E. Moore. Cambio Social, Vol. 269/:!00a, UTEffA., México, 1966, pp. 1-3.
lbld., PP. 8-9.
Ihid., p. 19.
lbid., P. 154.

275

�PRENSA Y CAMBIO SOCIAL

PRENSA Y CAMBIO SOCIAL

exigidos para que entre dentro ele la categoría de lo que denominamos
científico.
Ejemplificando: un pequeño cambio será que la masa advierta
una confrontación de los partidos políticos en radio y TV, con motivo
de las elecciones en puerta; un cambio más decisivo sería, no sólo este espectáculo, sino la captación y aceptación del mensaje; y, un gra do más, que este pueblo participara, tomara posición y estableciera
un plan concreto para llegar a la toma efectiva del poder, por la vía
democrática. Lo demás es sólo un show que divierte, pero no un cambio radical, sin que esto implique necesariamente violencia física o revolución armada.
Para Rogers y Shomaker, en este cambio social se advierten tres
etapas sucesivas: 1) inventar, o proceso de crear nuevas ideas; 2) difundir, o proceso de comunicar a los miembros de un sistema social
las nuevas ideas y 3) consecuencias, o cambios que ocurren dentro del
sistema social.
Este cambio puede ser inmanente (surge de los miembros del sistema mismo- y por contacto (procede de fuentes externas). A su vez,
el cambio social por contacto puede ser por contacto selectivo (los
miembros del sistema adoptan o rechazan, en base a necesidades, una
determinada influencia) o por contacto dirigido (voluntariamente, éstos
mismos intentan ser agentes de cambio y producir nuevas ideas, a fin
de alcanzar metas prefijadas). En este último caso estaría, para los
autores, el fenómeno de la comunicación., en su aspecto o subcampo
de difusión. 15
El tradicional esquema aristotélico de orador, discurso y auditorio -cuyo ciclo se cierra únicamente cuando el discurso o mensaje ha
sido captado-- continúa tendiendo validez.
"La difusión también puede modificar la estructura social (basada en cualidades, oportunidades y desarrollo de los miembros de un
sistema), ya que es una innovación (como lo son el cosmopolitanismo,
la educación, etc.), y muchas innovaciones acarrean con su adopción
cambios de estructura". 16

actitud positiva para que, cuando los agentes de cambio traten de ejercer su liderazgo de opinión, cambie la conducta del grupo.
la dirección de este cambio, su bondad o malicia, su rectitud o
desviación, dependerá justamente del sentido que le impriman los
agentes de cambio: positivo, si va de acuerdo a las exigencias de la
naturaleza; negativo, si las contraría.
De entre los tres tipos de decisiones de innovación señalados por
los autores (opcionales, colectivos y de autoridad), 1' optamos por el
irrestricto derecho de la persona humana frente a las exigencias de
grupos o del mismo poder público. Lo que sucede es que no siempre
el individuo está consciente de esta necesidad de cambio ---concreción de justicia, casi siempre--- y, entonces, es necesario que el Estado intervenga y señale coactivamente lo que debe innovarse. Pero,
aun teniendo la presión autoritaria, los cambios duraderos no suceden sin el respaldo de individuos y colectividades.
Naturaleza y Función de la Prensa

Habrá que definir ahora lo que es la prensa y cuáles son sus funciones.
los teóricos de la información establecen casi unánimemente
que las dos funciones primarias de la prensa son la de informar acerca de los acontecimeintos y la de orientar a la opinión pública sobre
la trascendencia de estos sucesos.
Por tanto, dentro del mismo periódico caben dos aspectos vitales: el informativo y el de opinión.
Mediante el primero, se mantiene informado al público lector
-"en forma exacta , verdadera y completa " - 18 de cuanto sucede en
el mundo. Mediante el segundo, la prensa asume un papel orientador que, como advierte Martín Alonso, corre el peligro de manipular
y suplantar el criterio de la opinión, olvidando que su misión es "descubrirlo y exponerlo". 19

Pero lo más importante es que las normas de los miembros de
este sistema social sean modernas o favorables al cambio y no tradicionales o refractarias al mismo, a fin de que exista en el grupo una

Pero, veamos un criterio más:
"La prensa debe servir --dice el investigador español Juan Fran17

14
15
16

Rogers y Shoemaker, op. eit..• P . 40 .

Ibid., P . 40 .
Ibid., J) . 42 .

276

18

Ibid., P. 43.
st.a.nJ:ey Johnson y Jullan Ha.nis. El Beportero Profesional, .Editorial Tr
p. 20.

19

Calvo, op. cit., p . 126.

277

�PRENSA Y CAMBIO SOCIAL

PRENSA Y CAMBIO SOCIAL

cisco López Félix- de tribuna a la confrontación". 20
Aunque esta función, continúa diciendo López Félix, forma parte
de otro aspecto mayor que es la información, la que tiene por finalidad "ayudar a los hombres a mejor asumir su destino y el de la comunidad humana". Las notas características de esta información deben
ser verdad y objetividad.
El periodista español señala que en el juego de la información
hay cuatro elementos básicos: público, periodista, Estado y Empresa.
Es bueno recordar todo esto, porque así entenderemos mejor
que la prensa es una creación humana, no angélica, y que está sujeta
a las miserias propias de quienes la constituyen y la concretan en algo diario y tangible.
Es de factura humana, pero exige finalmente espíritu titánico y
vocación probada.

La Prensa Dentro del Contexto Social
Una vez vista la naturaieza y funciones de la prensa, nos será más
fácil ubicarla dentro del contexto social y acusarla o exculparla, según
el caso, de su actuación.
Algunos quisieran que la prensa, por si sola, modificara de golpe las estructuras sociales y se convirtiera en gestora de un cambio
definitivo y duradero.
Otros consideran que la prensa influye en grado mínimo a la movilización social, puesto que es sólo un reflejo de lo que acontece en
el mundo.
Por fin, hay quienes piensan qu~ si bien la prensa no puede por
sí sola modificar directamente la organización social, al menos juega
un papel preponderante que, cuando rehusa a desempeñarlo por temor
o desconcierto, entorpece el cambio y se hace acreedora a las más severas críticas.
¿Qué decir al respecto?
¿Es realmente la prensa un elemento tan importante para el cambio social, supuesto que éste sea deseado y buscado por las mayorías --expresa o tácitamente--, y puede considerarse bueno en sí, de
acuerdo a sus fines?
2&gt;

J'u.a.n F:mncisco López Fellx. ''Un Dfa DedJcado •
N'úln. 33, Méxlco (J'Ullo-Mroet.o, 196!), J&gt;P. 60-51.

278

la Libertad de Prenml", Revuta 1.s,mo,

¿No habrá en esto radicalismo?
La influencia que los medios masivos (y dentro de éstos la prensa) ejercen en la opinión pública es innegable.
(Es bueno recordar, a quienes no aceptan la existencia de la llamada opinión pública, lo que Gutiérrez Vega señala: " ... hay, a pesar de todas las maniobras y manipulaciones, una opinión pública que
se manifiesta de las más variadas formas". 21
Sobre esta vital influencia de la prensa en la opinión pública, baste recordar el papel que la misma ha jugado a través de la historia:
Revolución Francesa, Emancipación Americana, Independencia Hispanoamericana, Revolución Mexicana, Revolución Rusa ...
Y, recientemente, la no menor revolución ideológica provocada
por dos jóvenes reporteros del "Washington Post", en el caso Watergate, que es un parteaguas en los anales del periodismo mundial.
Pero de afirmar que existe una equis influencia a sostener que
ésta es tan importante como para generar por si sola el cambio social,
hay un abismo.
Sentimos que se exagera al considerar a la prensa como el elemento primario, dentro de un mundo complejo y modernizado.
Antes que la prensa (o, si preferimos, junto con ella), conforman
a la sociedad la familia, el trabajo, el deporte ... 22
Pero es indudable que la palabra impresa ejerce un fuerte influjo en la conformación de esta sociedad de masas. Además, la prensa
se vuelve objeto de apasionante análisis por quienes, desde uno u otro
ángulo, estudiamos el fenómeno de la comunicación.
No hay que olvidar, para no caer en utopías, lo que advierten Steinberg y Bluema: "Como otros medios, el periódico da a su lector parcialmente lo que el lector desea, parcialmente, lo que los directores
piensan que el lector debe recibir". 23 En el medio está la difícil perfección.
En todo caso, la prensa será un instrumento cuya bondad o malicia no la tiene por esencia, sino que depende de los fines por ella per21
22

Hozo GuU.érrez Ven. Infonnaeióa ,- Sociedad., Archivo Gel Pbnd.o,, VOi.. 13, Fondo de CUJ\.ura. EooD6mtea.,. México, 197t-, p. 31:
'"Las dlredctonea: de cambio en una sociedad dada, est.án lnf.ensarne"lte ln.OU1daa ,, llmlt&amp;dM

por su.s caracteristieaa básicas corno sistema., y por los Jll'ObI~as. CBJ&gt;eCitloog deriva.doo de
su lnstituctonallsacJón.' 1 • (S: N. Eisenstadt: E11Sa7os Sebre el Cambio Sodal ,, I• JfodtTD.1sac.lón. Colección de Ctenctas SoclaJes, EdJtorial Tecnos. .lladrtd, uno p. ts).
2) Charlee s. Stelnberr ,, A. Wllllam Bluem: Lq HedJ. . . . Comnkaet6a Soiaial. fiennda. BdleJ:óll, Bdit.orial Roble, Mh:1co, U13. p. 1:M.

279

�PRENSA Y CAMBIO SOCIAL

PRENSA Y CAMBIO SOCIAL

seguidos. Si se apega a la verdad, será una prensa responsable y eficaz; sí la desvirtúa, será un antítestimonio y un impedimento al cambio social.

jugada en pretérito y en futurídad". 26
3. Que seleccione y aborde temas de interés humano (donde,
naturalmente, estén presentes también los problemas sociales) mediante un tratamiento profesional de los mismos en los géneros periodís-

'
la Prensa Como Agente del Cambio Social
Sin agigantar ni escatimar su señera función, la prensa es agente de cambio social.
Jorge Víllegas, refiriéndose a la función de la prensa como po,
deroso elemento de comunicación humana, ha escrito: "Sí la prensa
tiene los satísfactores para tal necesidad social, su poder de influencia colectiva es portentoso. Si añadimos la profundidad de su mensaje (en oposición a la superficialidad del mensaje de los medíos electrónicos), la perdurabilidad de sus efectos, su estímulo a la reflexión;
todas estas virtudes, entonces, parecen delinear a la prensa como el
medio idóneo para el cambio social, para la revolución de las costumbres y de las estructuras". 24
Estamos, pues, convencidos de que la prensa es agente de cambio social. Además, todo parece indicar que es el más idóneo para
ello.
Ahora cabría preguntarnos: ¿Y qué deberá hacer esta prensa para realizar esta tarea en la forma más efectiva? ¿De qué medios se
valdrá para cumplir esta misión que la historia le ha deparado?
Yo apuntaría ciertos elementos esenciales que todo diario debería reunir, si es que intenta ser agente de cambio social:
l. Que tome postura frente a los acontecimientos, mediante
uno o varios editoriales, independientemente del espacio dedicado a
las opiniones de sus articulistas, columnistas y colaboradores, quienes
se podrán expresar libremente dentro de un marco de pluralidad ideológica.
2. Que utilice un estilo interpretativo en la información; es decir, que además de relatar fielmente el hecho, haga referencia a sus
raíces, establezca coordinaciones y atisbe los cambios que se provocarán a partir de tal suceso. La realidad -como señala Jorge Raúl
Calvo-- no sólo es presente, como ha ocurrido hasta ahora, "sino con~

Jorge Vlllegas N'ú.6ez. •'Loo Medios Colectivos de Comnn.loación''. Ruist• Derecbc. 1 Ci(']l•
olas Soelsles, Vol. 1, Nitm. 3. Universidad Autóbom&amp; de Nuno León tFebrero,,-,'.Ma,yo, 1974),
P. 338:

280

tiCQS.

4. Que el reportaje -supremo género periodístico--- se haga
"interpretativo" y "a profundidad" o "gran reportaje", que consiste en
imprimir a lo abordado un alto grado de universalidad, elegancia, sensibilidad y cultura. No es opinión, sino la definición al máximo del
tema: antecedentes y consecuentes del hecho presente analizado. Es,
como dice Martín Vivandi, "el que cuenta, no solamente lo que pasa,
sino lo que pasa por dentro de lo que acontece". ••
5. Que cuantas secciones existan, verdaderamente ayuden a la
superación intelectual, moral y estética del público lector.
Son algunos lineamientos de lo que podemos considerar un diarismo más profesional, fermento para un cambio social más humano y
más justo.

Conclusiones
Primera.- Según los sociólogos especialistas, es posible el cambio so,
cial; éste es constante cuando sé combinan en él elementos
naturales y externos.
1
Segunda.- No todo cambio es, necesariamente, positivo; sino sólo aquel
que va de acuerdo a las exigencias de la naturaleza humana
y que respeta su dignidad como persona.
Tercera.- De acuerdo a la historia, la prensa ha sido factor decisivo
de cambio social, fungiendo como catalizadora de las grandes inquietudes sociales de una comunidad local, nacional
o internacional.
Cuarta.La función de la prensa es doble: de información y de opinión, sin que esto conlleve a la manipulación.
Quinta.La prensa no puede, por sí sola, modificar un determinado
sistema social, pues forma parte de un contexto más amplío y complejo, al mismo tiempo que está sometida a una
serie de condiciones que limitan su irrestricta y absoluta li25 Calvo GP. eli., p. 97.
26 Gonzalo M.artfn Vlvaldi. Gerteros Periodístieos, El:l1torlal Paraninfo. Madrld, 1973, p. 103.

281

�PRENSA Y CAMBIO SOCIAL

Sexta.-

bertad.
La prensa mundial, nacional y local, tiene_ una tarea ~om~
agente de cambio social cuya esencia consrst_e e~- su frdehdad a la transmisión de la verdad y en la d1fus1on de materiales que verdaderamente tiendan a elevar al individuo
en forma integral.
ABRAHAM NUNCIO

INFORMACION Y ENAJENACION

A

ristóteles escribió sobre todo. Aristóteles ha escrito sobre la
comunicación. Aristóteles es un comunicólogo. Se le ha convertido, por tanto, en prestigioso compáñero de viaje de los
teóricos de la comunicación, principalmente de aquellos adscritos a la
sociología norteamericana. Toda su abrumadora autoridad vuelve a
servir para apuntalar la ideología de la clase en el poder.
"En su Retórica, Aristóteles dijo que tenemos que considerar tres
componentes en la comunicación: el orador, el discurso y el audito1
rio".
El modelo, retocado, ampliado, sofisticado se repetirá inhastiablemente.
Pero no sólo el reestreno de los báculos clásicos ha contribuido
a dar sustento a ciertas teorías de la comunicación; la lingüística, la
cibernética, el estructuralismo, la psicología conductista, los manes
del funcionalismo y aún el zen y la pasada sicodelia han aportado lo
suyo para darles status y mercado.
El boom que todos perpetramos,

En pocos años, según informa un conocedor, la comunicación ha
logrado que se escriba más sobre sus tópicos de lo que se escribió
tras varias décadas acerca de la teoría de la relatividad.
Este boom comunicalisla, de todas maneras, no sobrevino espontáneamente. Ni tampoco fue inmediato al surgimiento del fenómeno

282

l.

David K. Berlo, El proceso de oomunicacfón, Ed. ''El Ateneo" p, 23.

�PRENSA Y CAMBIO SOCIAL

Sexta.-

bertad.
La prensa mundial, nacional y local, tiene una tarea ~om?
agente de cambio social cuya esencia consist_e ~- su fidelidad a la transmisión de la verdad y en la d1fus1on de materiales que verdaderamente tiendan a elevar al individuo
en forma integral.
ABRAHAM NUNCIO

INFORMACION Y ENAJENACION

A

ristóteles escribió sobre todo. Aristóteles ha escrito sobre la
comunicación. Aristóteles es un comunicólogo. Se le ha convertido, por tanto, en prestigioso compáñero de viaje de los
teóricos de la comunicación, principalmente de aquellos adscritos a la
sociología norteamericana. Toda su abrumadora autoridad vuelve a
servir para apuntalar la ideología de la clase en el poder.
"En su Retórica, Aristóteles dijo que tenemos que considerar tres
componentes en la comunicación: el orador, el discurso y el audito1
rio".
El modelo, retocado, ampliado, sofisticado se repetirá inhastiablemente.
Pero no sólo el reestreno de los báculos clásicos ha contribuido
a dar sustento a ciertas teorías de la comunicación; la lingüística, la
cibernética, el estructuralismo, la psicología conductista, los manes
del funcionalismo y aún el zen y la pasada sicodelia han aportado lo
suyo para darles status y mercado.
El boom que todos perpetramos.
En pocos años, según informa un conocedor, la comunicación ha
logrado que se escriba más sobre sus tópicos de lo que se escribió
tras varias décadas acerca de la teoría de la relatividad.
Este boom comunicalista, de todas maneras, no sobrevino espontáneamente. Ni tampoco fue inmediato al surgimiento del fenómeno

282

l.

Da.Vid K. Bello, El »roceeo de comunJeadón, Ed. "El Ateneo•• p.

2).

�INFORMACION Y ENAJENACION
que lo generó. Para 1947, fecha en que Claude Shannon Y Wa_rren
Weaver difunden su modelo de comunicación, (deudor del anstotehc:&gt;
yo acreedor de muchos otros que luego le ~iguieron: ~chramm, Fearing, Johnson, Lazarsfeld, Lewin, Lapswell, N1xon! _hab~an _transcurrido
100 años de haber sido fundado The nmes, penod1co ingles, el pnm~ro con caracteristicas masivas, y 50 de haberse impreso el primer nu,
mero de l~kra, órgano que influirá considerablemente en la _!)reparación de la revolución rusa. También se habrán cumplido 50 anos d~
haberse filmado Los siete peca&lt;los capitales de Mélies, una de _las primeras emisiones radiales. En esta acumulación de cumpleanos deben señalarse también los 50 que completa Yellow Kid, la tira ?ómi~a
de Richard F. Autcult, pionero de suplementos dominicales e historietas.
La comprensión de los medios, obra central de Marshall McLuh~n
sobre los medios de información masiva aparece en 1964. Un ano
antes (y seis años después del célebre Sputnik) ha_bían sido l~nzadas
el Telstar y el Malniva, dos satélites más de la sene que :onf~gurana
"el primer sistema de satélites de comunicación". 2 La Ohm_p1ada de
ese año, celebrada en Tokio, fue vista en todo el globo a traves. de millones de televisores. Charlie Brown se ha convertido ya en c1udad~no del mundo. Los Beatles venden millones de discos de A Hard Day s
Night e lan Flemming, el autor de James _Bo~d, conoce la estratósfera de los millones que le confiere la cond1c1on de best seller.
En un primer momento la discusión en torno a los_ medios informativos ha sido una discusión parroquial que no transita por puntos
intermedios entre la glorificación y el anatema. Todavía en el último
Encuentro Internacional de la Comunicación celebrado en Acapulco los
medios serían, o bien satanizados, o bien se les consideraría sin más
como agentes del progreso.
, .
,
En otro aspecto de la discusión, unos, los apocahpt1cos, veran
como nefanda la existencia de los medios no porque acarreen males_ a
los mortales sino porque facilitan la vulgarización de imágenes Y significados que antes pertenecen a la alta cultura (High brow) Y que
ahora se han adulterado al contacto con las masas (masscult). Los
otros, los integrados, prácticamente no discuten y cambian de estación, de página o de canal seguros de lo avanzado y colosal de sus
aparatos o revistas. 3
2.
J.

Armand Mattel&amp;rt. Agresión desde el espacio, F.d.. Siglo XXI. P, 16.
Humberto F.co, A-ooealipticos e inteirrados a la. c ~ a de masas. Ed. LUmen.

284

INFORMACION Y ENAJENACION
El desarrollo de los medios ha sido delirante y -también- sorpresivo. Y aunque tardío, como toda reflexión cultural, el boom teórico sobre estos no lo ha sido menos. Pero en toda su prolijidad y estruendo no conocerá aportes alternativos (desmitificantes, críticos, verdaderamente_ científicos) a la garrullería erudita o charlatana que lo
han caracterizado hasta muy recientemente.
El desarrollo del marxismo, de la teoría crítica de la sociedad
(con la escuela de Frankfurt) y de disciplinas como la semiótica ha
hecho posible un análisis y una interpretación más objetiva del fenómeno de la comunicación. La crítica de la ideología ha ocupado sin
duda un lugar primordial en estos trabajos.
. los m~dios, en este nuevo planteamiento dejan de ser los premios tecnolog1cos de nuestra actual civilización; dejan de ser las casandras a_~enas de la destrucción futura. la comunicación no es ya
una relac1on formal o un tennis de significaciones incontaminadas entre. emisores Y receptores abstractos. los medios son instrumentos
racionales al desarrollo material y cultural de cada etapa histórica y
de cada sociedad en concreto. Su uso social y contenido están determinados por los intereses del grupo que tiene poder sobre ellos. Si
este grupo es una clase minoritaria enfrentada a las mayorías que
explota, los medios serán un auxiliar de la explotación: le servirán de
sustento ideológico para legitimar este hecho y para inducir en las
masas conductas favorables al goce de sus privilegios, la comunica,
ción entonces deviene simple información: imposición de esquemas
de comportamiento cuyo cumplimiento es, en términos relativos, inescapable. la transmisión de mensajes se convíerte en dirección. Los
mensajes implican órdenes. las fuentes de la información coinciden
con las fuentes del poder. los informados son dirigidos; su condición
de receptores pasivos los imposibilita para elaborar sus mensajes propios y para socializarlos. Son ajenos a su dirección, carecen de poder
político. Este poder pertenece a otros, pero gravita sobre ellos, Sin
embargo han sido ellos los que lo han creado, Asisten al hecho de su
enajenación.

Trabajo alienado, lenguaje alienado.
la información es la forma ideológica que adopta la producción
material enajenada.
Se requiere explicar el proceso que convierte los productos del

285

�INFORMACION Y ENAJENACION

INFORMACION Y ENAJENACION

trabajo humano en mercancías y las relaciones sociales de producción
que genera para apuntalar tal hipótesis dentro del contexto de los
medios modernos de información masiva. "Que en nuestra sociedad
la noticia se ha convertido en mercancía es ya un lugar común, pero
no por ello deja de ser un hecho necesitado de análisis y documentación". '
Se pretende partir del hecho de que el lenguaje, base de la comunicación, registra un desarrollo similar al desarrollo de la riqueza
material; de que existe una homología entre el esquema de la producción lingüística y el de la producción material 5 expresada en las siguientes correspondencias:
e Los enunciados lingüísticos son artefactos, de la misma manera que lo son los instrumentos materiales producidos por la actividad consciente del hombre, es decir por el trabajo .
e Los artefactos lingüísticos no han sido producidos nunca por
el hombre sin producir al mismo tiempo también artefactos materiales y viceversa.
e Tanto la acumulación de artefactos materiales como la de artefactos lingüísticos cobran significación social (valor de cambio) sólo cuando entran en un circuito de intercambio
e La mediqa del intercambio de los productos del trabajo humano en el mercado es el dinero. "El dinero reemplaza las cosas por
sus signos. No solamente en el interior de una sociedad, sino de una
cultura a la otra. Por esto el alfabeto es comerciante. Debe comprendérsele en el momento monetario de la racionalidad económica. La
descripción crítica del dinero es la reflexión fiel del discurso sobre
la escritura". •
e Cuando los artefactos materiales y espirituales dejan de ser
accesibles a todos los hombres y se convierten en propiedad privada
de unos cuantos se instaura un sistema de relaciones alienadas entre
el productor y los productos. Esas relaciones y estos productos quedan regidos por las leyes del mercado que escapan al control de los
productores.
e La concentración en pocas manos de los productos materia-

les es de hecho paralela a la concentración en pocos individuos de
los productos lingüísticos. 1

&lt;l.

s.
6.

W. mmd, Comaoicacl5n T sodetdad. DI.. ComUJlic aclOO, P. 15.
Perrucc1o Rossl Landl, El JennaJe como tra.b&amp;Jo y como mercado, Y.onlie Avll&amp; Ed1t,ores.
J). 168.
Julia Kristeva, La eemfOtlca, "Ciencia critica Y/ O crítica de la. ciencia.'', stmiót i.ca. Y Pra..xis, Ed. A: Redondo, P. Gl.

286

.• La concentra_c_ión de los medios de producción material determina la concent~ac1_on de los medios de difusión lingüística.
•
En el cap1tahsmo, la plusvalía obtenida sobre los productos
de la fuerza ~: trabajo_ tiene su correlato en la forma en que los medios_ de d'.fus1on. maneJan la información: del volumen que absorben
de est~ solo_ emiten los mensajes suficientes para asegurar a través
d_e la 1deolog1a la reproducción y mantenimiento del régimen establecido.
• A la explotació_~ de la fuerza de trabajo en este régimen corres~onde la marnpulac1on de las noticias: ambas sirven de obJ'ef
comun de pod
t·
ivo
~r campe 1r en el mercado ventajosamente para maximi,
zar las ganancias.
•, . La tendencia monopólica del capital determina la tendencia
monopollca de la información.
• El lenguaje puede ser recuperado por el pueblo y la riqueza
material socializada sobre las bases de una lucha política democrática
que se plantee ~orno objetivo fundamental la superación del régimen
de prop1edaa privada.
En una esquina el alma; en la otra el cuerpo.

_ La vieja discordia entre cuerpo y alma, introducida por una ideologi_a clasista para jastificar el hecho de la dominación de una clase
soci_al por ot~a, es actualizada en tono a la discusión de los medios
de mfor'.11_ªcion de masas. Esa discordia favorable siempre al alma
0
al espmt~ _frente al cuerpo tiene una traducción específica.
El espint~ encarnó siempre en los valores de la clase dominan0
k, Y. ~ada tenia que ver con el cuerpo (instrumento de pecado pero
tamb1en de trabajo), cosa vil que encarnaba en quienes no sub~istían
po~ _la nobleza. de ~spíritu, sino por la rudeza de sus manos. La orienta':1on de la_ ~1stona, Y aun sus transformaciones, se debían a la ac~ion del espmtu, que ~iempre tuvo por alado vehículo a las ideas. Las
ideas cambian: evolucionan, se perfeccionan animadas por el espíritu Y tras de s1 acarrean el cambio, la evolución y el perfeccion,imiento de la humanidad.
't.

Por productos lingüisUeos se extiende a.qui

tanto Jos verba.les' com.o 1m todoleoe.

287

�INFORMACION Y ENAJENACION

INFORMACION Y ENAJENACION

Esta dicotomía preferencial para el espíritu marca la existencia
de una situación alienada: las ideas, generadas en el proceso general de la producción material han cobrado una autonomía soberbia que
no reconoce su origen. El trabajo humano que las hizo posibles es
negado mediante una separación arbitraria. Las ideas, así, se convierten en mitos.

cial Y el individualismo fueron producto del lenguáje escrito; el acerca,
miento, la solidaridad y el sentido comunitario, la vuelta a un mundo
tribal serán fruto de la tecnología de los medios de información, sobre todo de los medios audiovisuales. •
Las tesis macluhianas, por más sofisticadas y novedosas que parezcan, no dejan de coincidir con los planteamientos ideológicos que
atribuyen a las solas ideas (los medios únicamente cobran significa•
ción en la medida que las difunden) el poder de enajenar o liberar a
los individuos.

Revoluciones veredes.
Hoy se habla de la revolución originada por los medios de información masiva. Su presencia es propuesta como definitoria de la eta•
pa histórica presente. La Era Electrónica es tema que abordan el
erudito y el bell boy. Algo ha cambiado. No son ciertamente las ideas,
el espíritu que las insufla, lo que mueve al mundo, sino los dispositivos a través de los cuales se las difunde. La transferencia, sin embargo, no logra ocultar su filiación idealista: niega en lo fundamental
que sean las condiciones en que se efectúa la producción material la
fuerza axial de la historia, y niega también que hayan sido esas condiciones las que los procrearan. "El medio de comunicación de masas es un mito en la medida en que se considera como una entidad
dotada de autonomía, de una voluntad y alma propias, una especie de
epifenómeno que trasciende la sociedad donde se inscribe. Asi el ente medio de comunicación de masas se ha convertido en un actor en
la escenografía de un mundo regido por la racionalidad tecnológica.
Es la versión actualizada de las fuerzas matl!riales. Es lo que explica
que la clase dominante misma en circunstancias en que tiene el control monopólico sobre estos medios puede darse el lujo de denunciar
la acción nefasta de dichos medios". •

El medio es el chantaje.
Tras su conocido slogan "el medio es el mensaje", que sugiere
un cambio radical en las relaciones sociales por el ambiente (el modo
de percibir) que crean los medios, Marshall McLuhan acuñó otro: "el
medio es el masaje" que, decodificacto, significa que el condicionamiento social y la enajenación son fenómenos de los cuales son responsables exclusivamente los medios. El aislamiento, la división so8.

Annand M'atte1a.rt. Comunicación ma.si't'&amp; Y re'l'Olaeión socialista., Bd. Dtógenes, :P. Zl.

288

los medios: no remedios.
. . La enajenación no es de orden puramente ideológico. Es en princ,pi_o un hecho objetiv_o que se verifica en el plano de la producción
social de bienes materiales. El trabajo enajenado, el trabajo puesto en
unos ob¡etos cuyo. valor es apropiado en proporción leonina por quienes no lo han realizado da lugar al régimen de propiedad privada. La
propiedad privada revierte sobre este hecho y se constituye ella misma en el medio por el cual el trabajo se enajena. 10
"_El trabajador, escribía Marx, pone su vida en el objeto, pero
a partir -~e entonces ya no le pertenece a él, sino al objeto ( ... ) La
ena¡enac1on del_ trabajador en su producto significa no solamente que
su traba¡o convierte en objeto, en una existencia exterior, sino que existe fuera de él, independientemente, extraño, que se convierte en un
poder independiente frente a él: que la vida que ha prestado al objeto
se le enfrenta como cosa extraña y hostil". 11
En la época de Marx la explotación de la fuerza de trabajo no conocía límites._ Y a la acumulación creciente de capital correspondía
un empobrec1m1ento progresivo de los obreros. Las condiciones en
que estos trabajaban eran, además, verdaderamente miserables. De ahí
que Marx viera la enajenación como un proceso real que convierte la
fo~rza de trabajo del hombre y al hombre mismo en mercancía, y tamb1en como un fenómeno que ocurre en la conciencia del hombre: el
productor, decía, ve en su trabajo algo hostil, que se le opone y lo
hace sentirse "fuera de si", de tal manera que sólo se siente "en si"
cuando está fuera de su trabajo. Hoy, en los países metropolitanos y
9.
10.
11.

Marshall McLuha.n, La comprensión de los medios, Ed. Diana, p. 38'1. (y &amp;les).
Karl Ma.rx, Manuscritos: economía y filosofía, Alianza EdltoriaJ., p_ 115,
Ibid., P. 106.

289

�INFORMACION Y ENAJENACION

INFORMACION Y ENAJENACION

en algunos sectores de los países dependientes donde ha crecido un
proletariado que se desplaza a sus centros de traba¡o en a~tos compactos (o de modelo grande cinco años atrás) y engros_a las filas del turismo en los períodos vacacionales, el fenómeno pareciera como supe~ado.
El Joe contemporáneo, aparentemente, no padece un empo~rec1m1ento
progresivo (cada vez acumula más transitares) y ya no se siente tanto
"fuera de sí" en su trabajo, pues éste lo realiza eventualmente con
fondo' de música programada y difundida por F-M.
Papel fundamental de los medios de informació~ masiva es just~mente el de racionalizar la explotación; lograr que esta no sea percibida por los explotados. El trabajador ha. enajenado lo~ productos de
su fuerza de trabajo, y en ellos su humanidad. Ha ena¡enado en consecuencia su producción lingüística, sus valores comunicativos: son
otros los que se los han apropiado para utilizarlos en su contra.. Pe:o
no alcanza a percibir este daño. Los medios le han creado _la_ 1l~s1on
de ser el protagonista de las acciones históricas y el beneflc1ano de
las riquezas. Su explotación, aunque disfrazada con objetos de consumo, ocio manipulado y participación mediatizada, no ha cesado. _Sm
embargo se halla, con más frecuencia de la deseada, le¡os de considerarlo así. Los mensajes masivos le sugieren experiencias que en verdad nunca experimentará pero que las considera como propias. El
cine consagró ídolos cuyas biografías creerá vivir. La radio consagró
oportunidades que lo sacarán de su inopia y ano_nimato •. La prensa le
ha hecho confiar en que leer sus columnas equivale a ilustrarse. La
televisión lo induce a convencerse de su participación en el curso de
la historia.

dividua! como su lugar social de acción. Su lugar individual se localizará principalmente en "las zonas no conscientes" del siquismo (como imágenes reprimidas y manipulatorias), y en otras zonas, como
la de la preconciencia, donde se alojan vestigios de experiencias aparentemente olvidadas pero que surgen a la conciencia cada que ésta
percibe las señales en que están codificadas. "El lugar social de actuación de la ideología, que en tiempos de Marx lo formaban las instituciones sociales (como el Parlamento), la cultura libresca, los templos, hoy lo forman, además y primordialmente, los llamados massmedia o medios de comunicación de masas, los cuales inducen subliminalmente la ideología que consiste poner el siquismo al servicio inconsciente del sistema social de vida". 12

Ideología nepente.
Si la ideología cumple con el objetivo de reproducir en el_ ~lano
de las representaciones, los valores y las creencias,
cond1c1o~e_s
reales de existencia de un régimen social de producc1on, en el reg1men capitalista tal objetivo consistirá en reprod~~ir las condiciones de
la explotación de una clase por otra, la conversmn de productos, productores y relaciones sociales en mercancías, y como efecto de ello la
enajenación que se opera al crearse poderes frankenstenianos qu~ se
oponen a sus autores y en los que éstos, además, llegan a ver ent1da•
des efectivamente autónomas.
La ideología tiene, como señala Ludovico Silva, tanto su lugar in-

!~s

290

Manipulación industrial de las conciencias.
Los medios de difusión masiva, como transmisores de ideología,
apuntan a mantener el sistl)ma en sus niveles político y económico.
En el nivel político su función es "esencialmente desorganizadora y
desmovilizadora de las clases dominadas. Neutraliza y desorganiza dichas clases y, en cambio, afianza la solidaridad en torno a la clase
dominante y sus intereses)". 13 Los medios operacionalizan cotidianamente las normas del indi\ddualismo y la competencia; difunden los
modelos sociales de aspiraciones y comportamientos propios de la burguesía; promueven las imágenes familiares y las del enemigo. Paradigma singular de estas funciones lo ha sido, por su siniestra intervención en la historia reciente de América Latina, "El Mercurio" de Chile,
rabioso enemigo del gobierno de Unidad Popular, agente destacado
de los intereses del imperialismo norteamericano y justificador y apologeta sistema de los crímenes de la Junta Militar.
En el nivel económico su función es básicamente la de promover el consumo; consumo de objetos materiales, de información, de
supuesto tiempo libre.
El carácter masivo que ha adquirido la producción
ideología ha dado lugar al surgimiento de una técnica
da Y una organización industrial abocada especialmente a
técnica recibe comúnmente el nombre de manipulación.
ta.
13.

Ludovlco S11va.. Teoría. y práctica de la ldeeJog,i&amp;, Ed. Nuest.ro Tiem.PO.
Annand M&amp;ttela.rt, op. dl:., p. 46.

291

y difusión de
muy elaboraoperarla. Esa
Hans Magnus

�INFORMACION Y ENAJENACION

INFORMACION Y ENAJENACION

Enzensberger habla justamente de una manipulación industrial de las
conciencias.

to del poder sobre los distribuidores, sobre los proveedores, sobre los
compradores".

La voz del amo; el garrote del amo.
La industrialización de la información ha debido seguir las mis•
mas líneas del capitalismo. "En el estadio monopolista, la acumula,
cwn de capital se extiende hasta comprender, además de la produc•
ción, la de los bienes de consumo y de los servicios. La acumulación
se realiza no sólo por la explotación de la fuerza de trabajo en el pro•
ceso de producción, sino también a través del consumo, en el nivel
de todos los intercambios. En ese momento, la explotación de la fuer•
za de trabajo es un caso (el fundamental y el más importante pero
no el único) de la explotación de las necesidades, base esencial de la
acumulación capitalista. La imagen y la palabra son una de éstas, de
la que se apodera el capital, como tiende a hacerlo con todo aquello
que el trabajador es susceptible de consumir". 14
La clase trabajadora consumirá mensajes que la induzcan a iden•
tificarse con la racionalidad del régimen en que se sostiene la clase
que la explota, con sus fetiches. Esta identificación será cada vez
más eficaz y generalizada en la medida que las técnicas manipulatorias tiendan a uniformar los esquemas de pensamiento y conducta a
través de los estereotipos que fabrican los medios. Tal tendencia se
explica por la más amplia del capital a conformar monopolios. Al
hacer el análisis sobre el monopolio periodístico Springer de Alema•
nia, Werner Hoffman apuntaba las siguientes tesis:
"l. La prensa es una industria. Apunta a la obtención de beneficios. Difunde noticias, opiniones y pasatiempos como mercancías
y viene sometida con ello, a las leyes de la producción mercantil".
"2. La prensa sigue las tendencias generales de la industria:
intensidad creciente de las inversiones de la empresa, peso cada vez:
mayor de los costos fijos y, en consecuencia, necesidad de producir
masivamente; tendencias a la unificación de los capitales privados en
circulación, a la racionalización del gasto de capital y a la disminución del tiempo del mismo y, con ello, a la producción, compra y venta al por mayor ('concentración'); dominio de los mercados; aumen•
14.

Jaime Goded y Fernando ruco Galán. "El reaeate de la. palab@", en &amp;en.la H«lf••• ••
Ciencla@. Po1ítlca,s:, No. ~. pp. 18•19.

292

"3. El carácter industrial de la prensa determina la naturaleza de su m_ercancía. El producto físico de la empresa 'prensa', la obra
impresa misma no es smo el substrato material, el portador de un
contenido, _la comunicación de un valor de uso de naturaleza espiritual, que viene a ser vendido. En lo que a las mercancjas concierne
al valor útil de la cosa le corresponde una función de valorizació~
del capital, Y no puede decirse que la mercancía espiritual o cultural
constituye una excepción. En el criterio del éxito se revela la violación
del valo_r de uso por el interés. El sentido social de la prensa -la
med1ac1on de material de formación de opinión- viene subordinado
a un fin económico privado de todo punto ajeno, e incluso contradictono,. respecto de la. cosa: la obtención de beneficio. De ahí que la
pos1b1lldad de d1fund1r y propagar la mercancía determina la elección,
contenido Y forma de presentación de la oferta. Y que la oferta se
creo su propia demanda. De este modo, la ley de la producción masiva se convierte en la ley de gusto de las masas y en el rebajamiento
del lector culmina u~a necesidad de producción, que viene a presentarse como_ la necesidad de la propia demanda, que necesita ser, a
su vez, satisfecha". 15
.
La in41uencia de los trusts primitivos que controlaron Joseph Pulltzer Y Wlll1am Randolph Hearst (sueños del ciudadano Kane) no podrían tener paralelo con la que hoy ejercen las grandes agencias informativas (UPI, Associated Press, France Press, Reuter, Tass) y las
emp_resas t~ansnacionales (ATT, ITT, RCA, etc.). El "New York World"'
Jamas hub,e~a.. pensado, con todas sus detonantes primeras planas
estar en pos1b11idad de promover planes de esterilización masiva en la
l~dia o en Brasil, o de apoyar la desestabilización de un régimen nacmnal como lo hizo la ITT (Internacional Telegraph and Telephone) en
Chile.
El control monopólico de la información (no es casual que el
65 0¾, d~I flu¡o mundial de mensajes proceda de Estados Unidos) es
un refle¡o del control monopólico de la producción y de la lucha por
controlar de la misma manera los mercados mundiales. ,. Armand
Mattelart se ha encargado de desenmascarar los tortuosos nexos de
15.

;.ei;:r

H.

Annand M'a.ttela.rt., .Ur«11ilón dedie el e&amp;Pui•, p. lO'J.

Hoffman citado

POr

W. Hund en Co111anieadn. ,. Sedead. Bd'. ComW11cac1.ósi,,.

293

�INFORMACION Y ENAJENACION
los trusts norteamericanos. Las grandes firmas productoras de aparatos eléctricos y dispositivos informativos producen, además de productos de consumo diverso, a través de sus filiales, artefactos bélicos.
La General Electric, la Westinghouse y la RCA Víctor, que fabrican televisiones y satélites, fabrican también bombas de las que fueron lanzadas en Vietnam. Si las bombas tuvieron el fin de destruir a un
enemigo empeñado simplemente en defender su autonomía y un modo de vida diferente del ofrecido por el capitalismo, sería ingenuo
creer que la distribución de radios y televisores se propusiera otra
cosa que difundir ideas para destruir al mismo empeño en los países
que se hallan bajo la hegemonía del imperialismo norteamericano.
Rockefeller, cuyo grupo financiero controla importantes porcentaJes
de las acciones de esas empresas, no estaría dispuesto a invertir en
la fabricación de aparatos de radio y televisión si en los países dependientes, estos aparatos fuesen a difundir concepciones que contradijeran las que él expuso, por ejemplo, en su informe al gobierno de los
Estados Unidos sobre la política que debían seguir en América Latina.

La alternativa.
Las masas populares de los países de capitalismo dependiente
tienen pocas posibilidades de recuperar su lenguaje -y menos de recrearlo- partiendo de la información que reciben de los medios controlados por el imperialismo norteamericano a través de las burguesías criollas que conjuntamente con él se oponen a los procesos de
cambio social. La gran prensa, las cadenas de radio y televisión, las
compañías distribuidoras de films, las empresas editoras de materiales grabados no constituyen una alternativa de aprendizaje de formas
que conduzcan a descubrir las causas de la enajenación y la supresión
de las mismas. La alternativa la constituye la invención y desarrollo
de estrategias comunicativas que pueden ir desde la presión organizada para conseguir la expropiación de empresas informativas en cuyo control participarán grupos populares, hasta el diseño de órganos
marginales (periódicos, murales, minilibros, volantes, carteles·, brigadas de información y actuación, etc.), dirigidos democráticamente, y
la utilización cada vez más intensa y creativa de los espacios urbanos
que ofrecen las ciudades. Hay experiencias importantes como la china, que debiera contemplarse, o como la peruana, que cabría profundizar.

294

JESUS CANTU ESCALANTE

HACIA UN PERIODISMO MODERNO

E

1 desempleo aumenta vertiginosamente; los precios siguen igual
tendencia; los países ricos enriquecen más y los pobres empobrecen; hambre e injusticias extienden sus dominios; corrupción y egoísmo predominan sobre todos los valores; golpes de
Estado se suceden frecuentemente; un gran porcentaje de la poqlación
mundial vive bajo dictaduras de uno u otro extremo, pero al fin y al
cabo dictaduras; incluso los países más poderosos enfrentan serias
crisis económicas, desequilibrios estructurales, déficit con el exterior,
devaluaciones, etc.; las presiones demográficas; hoy somos cuatro mil
millones de seres y hágase lo que se haga o suceda lo que suceda,
cuando despunte el siglo 21 seremos seis mil millones; las drogas; las
guerrillas y la nueva y brutal penetración del coloniaje; el dominio por
el camino de la tecnología.
La lista de calamidades seria interminable; la crisis sin duda, es
de las más serias que ha vivido la humanidad, librarla con éxito es
el reto más grande de nuestra avanzada civilización, que ostenta triunfos inobjetables y avances tecnológicos acelerados. Creemos en el
hombre, tenemos fe en su capacidad de superación. Si en situaciones obviamente desventajosas, alcanzó el éxito, esta crisis puede y
debe ser aún más positiva que las anteriores, si la inteligencia preside sus decisiones.
Decimos positiva, porque creemos en I¡¡ crisis como activante de
la evolución, que obliga a progresar y revolucionar sistemas obsoletos, de bondades aparentes o reales en el momento de su regencia,
pero obviamente anacrónicos ahora.

�HACIA UN PERIODISMO MODERNO

HACIA UN PERIODISMO MODERNO

La responsabilidad del cambio, debe ser compartida equitativamente. Y equitativamente implica de acuerdo con la capacidad intelectual, económica y política de cada quien. En esta distribución d~
responsabilidades los medios de comunicación, y especialmente la
prensa escrita, juegan papel preponderante.
Creemos, y ya lo hemos expresado, que la prensa debe ser elemento activo de cambio. No puede conformarse con ser testigo pasivo de la historia, menos en momentos cruciales y decisivos para el
futuro de la humanidad.
No podemos limitarnos a dejar un testimonio escrito, para que
otros escriban la historia. Cierto, ésto es parte fundamental de su
función trascendente, pero en nosotros, en esta generación nuestra,
comienza la nueva historia. Es necesario dejar la cita puntual, pero
entrever la consecuencia. Sólo pensar en tantas discusiones y problemas que se hubieran evitado de haber registrado testimonios exactos, precisos, de los tiempos antiguos obliga a la previsión. La cita
escueta, la cifra exacta, carecen de valor inmanente, si no se acompañan del contenido social que es la dirección modi,rna que ha tomado la filosofía de la historia.
Es menester que ayudemos a conformar un mundo mejor en el
que el derecho a ser escuchado sea el principio de convivencia. Es
necesario intervenir con actitudes más criticas, en el sentido más am,
plio de la palabra, crítica constructiva que levante monumentos a la
inteligencia donde el tiempo, barrió, viejas arqueologías y crítica perseverante y sana para arrasar cuanto niegue la posibilidad humana.
La meta final del periodismo debe ser la verdad. Para alcanzarla debemos investigar, cuestionar, provocar las controversias, que
conduzcan a soluciones óptimas y a terminar cuanto de malo y equivocado haya del sistema. Esa es la búsqueda de la verdad auténtica Y
única.

-que simples voceros oficialistas y oficiales de empresas, sindicatos,
gobiernos y bloques elitistas.

Programas, proyectos y realizaciones, hay equivocados y es obligación del periodista denunciar el error y despertar el nacimiento de
la solución, para que corresponda al político implementarla. Si nos
concretamos a dar simplemente la noticia, seria empobrecer el destino de la prensa, limitarla a un catálogo de aciertos y errores, simples apuntadores de la historia. Sería aceptar lo que para algunos es
su verdad y no penetrar en la verdad de todos, lo que realmente trasciende en lo social.
Debemos ser críticos y ver más allá del hecho. Ser algo más

296

Por otro lado, los avances de las telecomunicaciones nos obligan
a esforzarnos más. En esta era de la electrónica, en la que la radio
tiene primacía en la noticia y la televisión la muestra objetiva, lo menos que puede hacer un periódico es analizarla, interpretarla, profundizar en ella.
Estas exigencias obligan a buscar un reportaje profundo, creativo, especial, o como se quiera llamarlo. Lo importante es que se
analicen las causas, efectos y repercusiones de los hechos.
Hemos perdido la primacía de la noticia. Eso nos obliga a buscar más datos, que nos coloquen en paridad de circunstancias con
quie:ies de alguna manera son nuestra competencia (radio, televisión).
Digo de alguna manera, ya que los papeles y limitaciones son muy
distintos, así como las responsabilidades y obligaciones.
Quizá en la publicidad exista competencia, por ser todos medios
de comunicación y por lo tanto canales para llegar al consumidor; sin
embargo, como los usuarios son distintos, la competencia es relativa,
pues es imposible prescindir totalmente de uno de los medios en cualquier campaña publicitaria.
En el campo de noticias, tanto radio como televisión tienen como adversario y limitante el tiempo. Sólo algunas palabras, algunos
segundos para exponerla pues de otra manera las importaciones serian en su economía. Por otra parte, si en ese momento se carece de
auditorio, la noticia se pierde. En el periódico, uno la tiene a su dis•
pos,ción en cualquier momento, para leerla, meditarla y analizarla.
El destino de la noticia varía, según sea el medio que la trate.
Son muy distintos. No hablamos de memoria. Acabamos de estar en
Italia, país donde radio y televisión están en manos del gobierno y
por lo tanto juegan en su favor, si bien cabe aclarar que ambas son
malas, pues no cumplen ninguna de sus funciones, ni siquiera divertir, menos informar, ni educar. Una prensa resurgiente, crítica, después de varios decenios de sueño tranquilizante, ha despertado y la
península entera se estremece en ese inesperado despertar. Los partran que no pueden actuar a su antojo pues hay un vigilante que se
llama opinión pública personificado en los periódicos. De allá emer,
tidos políticos, que durante tres decenios habían cometido abusos e
implementado soluciones que les venían en gana, de pronto se encuengieron las nuevas reglas del juego. Los políticos así lo han entendido.

297

�HACIA UN PERIODISMO MODERNO

HACIA UN PERIODISMO MODERNO

La prensa escrita es responsable de la crítica situación de la
tierra del Papa. Durante decenios, con aprobación silenciosa por los
embutes, corrupciones y compadrazgos que guiaban la vida italiana.
De pronto despertó al pueblo que no estuvo de acuerdo con la manera en que había sido gobernado, ni la forma en que se conduce al
país, pero que no encuentra a su alcance ninguna solución y lucha
desesperado por buscar un porvenir mejor, por encima de la vida actual, llena de desequilibrios y falta de valores.
Este es un ejemplo de la fuerza de la prensa escrita cuando
logra desempeñar el papel que le corresponde; es decir, cuando es
más crítica, analítica, profunda e interpretativa. Es un ejemplo de
que la prensa no está destinada a morir como algunos creen o quieren, sino a renovarse, a evolucionar, a progresar y aceptar su responsabilidad social. De manera que nadie se apresure a enviar esquelas
de defunción.
La responsabilidad social de la prensa es grande. De su acti•
tud crítica o complaciente, puede pender en parte el futuro de la humanidad. En su lucha en la búsqueda de lo auténtico para todos y
no lo que algunos quieren para sí, la prensa tiene que ser vigilante y
autocrítica, para no incurrir en la concepción vanidosa de la suficiencia. Debe escuchar y cotejar. De su éxito en la búsqueda de soluciones óptimas, pero sobre todo de que supere su propia crisis, depende el éxito de esta avanzada que constriñen al hombre y limitan
sus posfbilidades.
La crisis de la prensa es quizá más grande aún que la de otros
sectores. Y a su pobreza de miras habría que añadir, pero valiente,
responsablemente, la baja moral, la corrupción, los embutes, que de•
forman la realidad, en un sentido u otro. En muchos casos se da a
conocer sólo lo que uno quiere o cree que sea la verdad universal;
pero sobre todo es necesario dejar constancia que los rezagos técnicos
nos preocupan, pero más el deterioro editorial, que hemós descendido y no a escala nacional, sino a dimensiones continentales.
La situación actual de la prensa es de crisis. Nos encontramos
en un periodismo con varios decenios atrás, que por el hecho de dar
la noticia escueta y simple, creemos cumplido el deber. Vivimos petrificados en la década de los años 50, cuando en manos de la pren•
sa escrita estaba toda la fuerza de la información, cuando no tenía•
mos competencia a la vista. El tiempo no se detuvo, fuimos nosotros
los que detuvimos las manecillas del reloj.

Peor aún, hemos retrocedido, pues antes el esfuerzo del repor•
tero por obtener la noticia implicaba ingenio y astucia. Hoy con las
centrales de información en las empresas privadas, los sindicatos, íos
gobiernos, etc., el reportero está convertido en un simple bell boy de
cierta elegancia. Todo lo que hace es recoger boletines y transcribir•
los al periódico y algunas veces ni eso, para que al día siguiente aparezcan impresos como fruto de su esfuerzo y trabajo, cuando en reali•
dad sólo transmiten lo,que la fuente quiere, en gran número de veces
sin preguntar o razonar lo que se dice.

Los principales obstáculos para lograr el periodismo de que hemos hablado son sin duda la corrupción, en diversas formas, tanto
dentro de los periódicos como en las fuentes; el bajo nivel cultural de
los periodistas; la caja registradora; grupos interesados en que las cosas sigan como están y la falta de profesionales en todos lo, medios,

298

299

Peor son las gacetillas, éstas sí representan única y exclusivamen•
te el punto de vista del anunciante, que las hacen aparecer como reportajes, y muchas veces, no son ni siquiera de interés general, pero
son publicadas por ser pagadas..
El periodista moderno debe, sobre todo, tener cultura general,
principalmente en ciencias sociales y conocimientos básicos de las
ciencias físicas, químicas, biológicas, etc., una gran pasión por el oficio, cultivar la duda metódica, dominar la investigación y sus técnicas
y contar con un espíritu creador,
El dominio de las técnicas de redacción, aun cuando son elemento necesario, en opinión personal, pueden sustituirse cuando la persona domina ampliamente las anteriores características, pues en cuanto a estilo se puede conseguir un redactor o un corrector de estilo, pero un buen investigador o reportero es difícil de encontrar. Por otro
lado, el estilo nunca termina de mejorarse. y las reglas de redacción
fundamentales son violadas constantemente por los redactores experimentados. Lo ideal sería que dominaran todos los aspectos, pero es•
te último es más fácil de corregir sobre todo si consideramos la lucha contra el reloj de los diarios.
Lo ideal seria contar con expertos en cada campo, o al menos tener a quien recu'rrir para análisis y dudas de información, pero resultaría costoso y en el periodismo mexicano realmente nos contenta•
riamos ~on tener personal capacitado, pues es bajo el nivel cultural,
por regla general, y esto es obstáculo grande para los reportajes profundos e interpretativos.

�HACIA UN PERIODISMO MODERNO
esta última fundamental, pues engloba prácticamente todas las anteriores.
r
s al
Brevemente desglosaremos estos obstáculos y ana 1zaremo
gunos puntos de vista personales.
_ _
.
La corrupción, en todas sus formas, no sólo la, econom1ca rn la
abierta O directa. Existen varias formas de corrupc1on, van desde el
que calla una noticia o la da favorable por amistad, por pagar favores,
por el estimulo económico, por temor o por chantaje, ésto por partede los periodistas. En el otro lado, la fuente le es "fiel " al ~eporte:o
y no quiere dar noticias a nadie que no sea el reportero de la tuen,e,
mucho menos publicidad, pues saben que el reportero lleva su comisión, y por lo tanto, les estará agradecido.
El bajo nivel cultural de los periodistas, pues en general: son
personas sin profesión y aun cuando existen excepc1on~s han, osas,_
no hay la ambición por cultivarse para wmpl1r su func1on plen:,:r1ente no hay la sed de cultura que transmiten los libros; no se bu- va la
s~peración real del reportero, hablamos de un model? general que ~;
ninguna manera corresponde a todos los casos, ins1st1mos: hay su
excepciones, pero confirman la regla.
, _
La caja registradora, es sin lugar a dudas important_is1ma. Un
periódico no puede sostenerse sin ingresos. Estos son prooucto de _la
publicidad y éste es un aspecto que no puede perderse_de v1st~ Jamás. La publicidad debiera distribuirse como consecuencia del numero de lectores, y éste debería incrementarse de acuerdo con la calidad editorial del diario; sin embargo, lo primero muchas veces no es
cierto como veremos posteriormente, y lo segundo depende del gusto de' los lectores, que muchas veces no es compatible con la linea de
los periódicos.
_
.
Uno de los renglones que afectaría sensiblemente la ca1a registradora, seria el eliminar las gacetillas y los anuncios políticos. De1aria .a un periódico en desventaja respecto a la competencia.
Dentro y fuera de los diarios existen grupos interes~dos _en que
todo siga igual por así convenir a sus intereses. Es la s1~uac1ón que
priva en todos los países subdesarrollados, donde los pnv1leg1os de-ciertos grupos los convierten en intocables y no les conviene que la
situación cambie, pues perderían privilegios.
Decíamos que en la falta de profesionalismo, se podían englobar
todas, y creemos que asi es, pues ésto lleva a que se- acepte I~ corrupción, en todas sus formas; que se esté conforme con un baJo ni-

300

HACIA UN PERIODISMO MODERNO
vel cultural; que se trate de evitar el progreso y desarrollo y que la lucha contra la caja registradora no siempre obedezca a lo lógico.
Si fuéramos profesionales, evitaríamos cualquier forma de corrupción, porque estaría contra nuestra ética profesional el callar o dar
publicidad para beneficio personal o de sector y no de la comunidad.
Asimismo las fuentes no tendrían miedo a dar información, sin preferencia, pues no habría nada que ocultar, y confiarían en la honradez
del periodista.
El profesionalismo asimismo, obligaría a elevar nuestro nivel cultural o al menos a ser meticulosos al documentarnos en cada reportaje profundo que nos encarguen, pues sólo de esa manera lo cumpliríamos correctamente.
Contra la caja registradora, el problema de la falta de profesionalismo está principalmente del lado del anunciante. En México el
anuncio no se otorga al medio que más conviene, sino al que va más
de acuerdo con mis intereses, es decir, es una forma oculta pero innegable de cohecho.
No habría quién tratara de impedir el progreso y la evolución,
pues al final seria para bienestar colectivo y ésto está dentro de la
ética profesional de toda actividad honorable. Este es el obstáculo
fundamental, el más fuerte.
Estamos seguros, sin embargo, que todos estos obstáculos se
vencerán y lograremos conformar una prensa crítica, analitica, interpretativa y sobre todo acorde a los tiempos ; seguros también de que
no hemos sido los primeros, los únicos, ni los últimos que intenten
cambiar el rumbo, que los males son seculares y arraigados, pero no
invencibles. Y recordando aquella frase que apare-ció en los muros de
una universidad parisina, durante la Revolución del 68: "Hay que ser
realistas, hay que pedir lo imposible".
Los primeros pasos para vencer estos obstáculos, serian evitar
las fuentes permanentes que forman ataduras y compromisos y facilitan las componendas ; dar rienda suelta a la creatividad del periodista y quitarle todos los lazos, proporcionar/e el tiempo y dinero ne,
cesarios para la realización de los reportajes; evitar que el trabajo del
reportero gire en tornó al boletín, ya que éste puede ser un buen auxiliar, pero no debe ser la parte central del trapajo periodístico, pues
ésto se puede lograr teniendo una persona (fue elabore todos aquellos
boletines que por su importancia deben ser pijblicados, pero no merecen mayor documentación y entregar a los reporteros aquellos que

301

�HACIA UN PERIODISMO MODERNO
puedan ser enriquecidos con el trabajo personal; eliminar el sistema
de comisiones, pues si fue bueno en su tiempo, en los actuales no
opera, al reportero debe pagársele por lo que desarrolla dentro de su
trabajo y no por la venta de publicidad; no subordinar la acción periodística a ninguna clase de presiones, sean estas económicas, sociales,
amistosas, etc., y, sobre todo, luchar por la profesionalización del
medio periodístico desde los editores hasta los veladores, y sobre todo, de la sociedad en general.
Hasta aquí hemos realizado un análisis critico de la prensa, pero siempre tomando como base al periodista y hemos olvidado a la
empresa que carga sobre sus espaldas la culpa del bajo nivel editorial

HACIA UN PERIODISMO MODERNO
_H_e venido a someter a la inteligente consideración de ustedes este rap1do examen de la situación del periodismo.
Lo dicho es el común denominador. No he venido a decir a ustedes que en mi periódico las cosas son distintas.
Algo, sin em~arg_o, vale decir: hemos detectado el problema, hemos tomado conc1enc1a de él y ésto, amigos universitarios, significa
que hemos comenzado a dar los primeros pasos para su solución.

de los periódicos.
Bastaría ver cuántos editores han hecho del periodismo su modus
viven&lt;li o cuando menos la principal fuente de ingresos; si le dedican
a esta profesión la mayor parte de su tiempo. Como mencionábamos
al inicio de la plática, las responsabilidades deben ser compartidas y
la responsabilidad de la crisis periodística debe dividirse entre todo
el personal de las casas editoras, desde el editor hasta el velador, y
si se distribuyen con la misma regla con la que distribuimos las responsabilidades de la crisis del mundo, sobra decir quién carga mayor
responsabilidad.
Hemos fustigado a los periodistas por los embutes y la corrupción, pero en su descargo debemos reconocer lo que en justicia les
corresponde y recordando a San Agustín, diremos que para que la virtud florezca se necesita un poco de bienestar económico. Justo es
reconocer que el reportero nunca ha sido bien remunerado por su trabajo periodístico. Este es uno de los cambios fundamentales en la nueva era del periodismo.
Poco hemos hecho por vencer la crisis hasta estos momentos pero tenemos a nuestro favor el haber tomado conciencia del problema
y buscar soluciones para enfrentar la crisis.
Mención aparte merece el tan discutido tema de la Libertad de
Prensa, de la que hoy celebramos un aniversario más de estar consagrada en la Constitución. Tratar este punto sería objeto de una conferencia completa, sólo queremos dejar aclarado que ésta existe y que
las limitaciones más fuertes a la libertad de prensa provienen de los
vicios del periodismo que ya hemos tratado y de la renuncia solapada
imprudente que el mismo periodista hace de la libertad.
Amigos universitarios:

302

303

�ALBERTO GARCIA GUZMAN

EL OFICIO PERIODISTICO

S

igue siendo un oficio para los que no ostentamos titulo profesional expedido por la escuela o facultad de periodismo. Y en
esta calidad andamos una gran mayoría de emborronadores de
cuartillas.
Sin embargo, hay un documento que ampara a muchos intrépidos
periodistas de oficio y de beneficio. No está firmado por ninguna autoridad académica y se adhiere al parabrisa de los coches a título de patente de corso, en algunos casos.
No sería esta clase de título la que yo aconsejaría a los estudian-·
tes de periodismo. Nada tengo en lo personal contra dichas personas
y dicha práctica. Tampoco está legalmente prohibido hacer comerciales acerca del propio oficio en la vía pública. Pero hay una reserva general poco dicha y menos escrita que parece decir: si lo pregonas mucho, no lo eres.
En fin, ésta es la parte menos trascendental en el quahacer periodístico. Cuentan de cierto y de fijo las tareas realizadas con sano
intento y abierta imaginación en el arte de informar y de ehjuiciar los
aconteceres, de toda índole, con excepción de aquellos cuya divulgación puede causar daño a las personas privadas sin aportar beneficio
alguno al interés público.
En el ejercicio empírico del periodismo creo haber aprendido que
la autocrítica es indispensable para quien se mete a criticar a los demás.
Y en la parte fundamental de esa autocrítica se apunta la tendencia muy generalizada entre los periodistas, sobre todo en aquellos que
se inician, a experimentar la sensadón de que en la yema hormiguean-

�EL OFICIO PERIODISTICO
te de sus dedos se halla la suerte de cualquier individuo, grupo social
o entidad colectiva.
Puede ser más o menos sutil, más o menos intensa, pero en el
principio es difícil sustraerse a la sensación .de dominio. _
.
Como si al hundir cada tecla de la maquinilla se hundieran simultáneamente aquellos que no piensan como nosotros, que nos infringieron un desaire, que nos lastimaron con su soberbia Y también, inclu•
so, con su modestia. En nuestras manos está la suerte del mundo que
nos rodea. Y si dejamos libre a la imaginación, hasta la suerte de la

EL OFICIO PERIODISTICO

galaxia.
.
Con el tiempo y con los golpes directos a la vanidad esta. tende_n•
cia va disminuyendo. No se acaba del todo. En algunos persiste aun
en la madurez. Ya es cuestión de sensibilidad.
Hasta hace poco era bastante acertado el aforismo de que para
ser periodista no es preciso estar loco, pero en algo ayuda. Esto resplandecía en toda su amplitud cuando dicha actividad estaba reserva•
da a los bohemios y soñadores, poetas y literatos, idealistas Y revolucionarios que instrumentaban órganos de difusión para figuras públicas, políticos, clubes o partidos. En fin, cuando el periodismo sólo
tenía una forma de vivir y esa era el subsidio.
En la historia de este oficio es común hallar a poetas Y literatos
como fundadores y continuadores de un periódico que solía estar destinado a durar la longitud de una campaña y, en el mejor caso, la duración del combate por una causa específica.
La actividad se entendía más como un pasatiempo que como una
dedicación completa. Los editores recitaban versos en las tabernas Y
muchas veces allí mismo, entre la algazara de la tertulia, los humos del
cigarro y el alcohol pergañaban sus editoriales que en no pocas ocasiones eran leídos a la concurrencia, en voz alta, muchas horas antes
de aparecer impresos en el periódico.
Durante la Revolución Mexicana surgieron innúmeras publicacio,
nes de toda índole. Algunas, las menos de gran calidad, con cierta solidez pecuniaria y con ánimos de prevalecer.
Algunos lo consiguieron y allí están, ondeando airosamente sus
logotipos como banderas de triunfadores.
El periodismo, al conjuro de la transformación general del país,
al influjo de la industrialización, se hizo también industrial. Adoptó
asimismo, en su organización interna, todos los rasgos y modalidades
de una empresa moderna. Aparecieron los deberes y los derechos, los
horarios de trabajo y la obligación de cumplirlos en persona. Los pe-

riodistas se dedicaron a escribir y los bohemios de taberna se quedaron a la zaga, declamando crónicas y artículos, versos y prosas elegantes a cambio de una y otra copa. Este género ya está en desuso.
Sucumbió al paso arrasante de la misma historia que ellos escribían.
Así como en el teatro, la música, la pintura y demás bellas artes,
en el periodismo se cultivan diversos géneros. Lo clásico, lo abstracto, lo barroco, lo ligero, el vodevil, el bataclán y toda la gama de matices.
Hay periódicos que escogen para su especialidad la nota roja;
otros el mundo de los negocios, o bien la crónica de sociedad; el deporte, etcétera. Los hay también que tratan de conjugar todas las fa.
ses, pero siempre en ellos predomina alguna de las tendencias, y así
se ubican y se identifican por el público lector.
La época en que vivimos, para el ejercicio periodístico deja sobrep_onerse un género que no se había cultivado sino por periodistas socialmente descalificados, mal vistos, menospreciados como profesionales de la noticia. Este género es la nota de alcoba mezclada con el
diner?, dos elementos que en estos días tienen un gran arraigo en el
mteres de las masas que leen periódicos o novelas, que ven. cine O televisión.
Como ocurre generalmente en todos los avances, para bien o para mal, es en los Estados Unidos donde el género empezó a trabajarse con gran éxito. Luego se extiende a los demás países. También
eso ocurre comúnmente.
El periodismo intrépido que descubre situaciones ocultas o desconocidas para el gran público ha existido desde hace mucho, pero
actu~lm~nte ese. es el sello distintivo del periodismo que triunfa. y
en termmos comentes del cuño actual periodismo triunfante es aquel
que vende millones de ejemplares y millones de pulgadas de anuncio.
.
Cualquier otra consideración, como la cultural, la social, la artística en su sentido clásico, la estética en el sentido de la plástica, ceden terreno, huyen derrotados frente al periódico que publica lo secreto, _lo confidencial, lo escabroso, lo que quizá todos sabían en privado e ignoraban en público.
Ahí está el secreto del éxito. Porque el lenguaje moderno y eso
v~le para todas las actividades o casi todas, es el de los valores econó,
micos. Todo indica que en el inmediato futuro por lo menos dichos
valores acrecentarán su importancia dados los puntos claves que determinan el curso de la humanidad: el aumento de población y la escasez de alimentos. Este binomio de rasgos con apariencia de fatales

306

307

�El OFICIO PERIODISTICO

EL OFICIO PERIODISTICO

tiene que gobernar todas las manifestaciones de la vida en común.
una definición pragmática del periodismo actual puede concretarse a mi modo de ver, en la siguiente forma: no se puede hacer periodi~mo sin dinero. Y el dinero no se pone a disposición de los pe·
riodistas para ser combatido por e!los. Así que, o se es órgano. del
capital privado o se es órgano del gobierno, que tiene el capital publi-

plica una disminución del esfuerzo y un empeño menos acucioso de
la inteligencia. la noticia ya está hecha, bien o mal, cierta o falsa natural o manipulada y sólo queda lo que en la jerga del oficio se 1Íama
"revolcarla" o "refritearla". la flojera ocasional o consuetudinaria
la repetición incesante sobre un espíritu sin mayor vocación acaba po~
pasar ese boletín sin alteración alguna, ni en la forma y mucho menos en el fondo, hasta convertir al reportero en algo así como un mensajero que acarrea noticias a su periódico.
Otro embate decisivo en el ángulo de la información escrita se
halla en los medios electrónicos. la radio y la televisión avasallan es,
te campo con todas las ventajas a su favor. Pueden transmitir a una
vastísima concurrencia los acontecimientos del mundo en el instante
mismo en que se producen.
. El _audio y el video van muchas horas adelante de la prensa, con
la inestimable añadidura de que para captarlos y entenderlos en su
aspecto fundamental no hace falta saber leer. Su penetración es multitudinaria Y su cobertura no tiene más límites que la corriente eléctrica.

co.

d
N
En ambos medios se pueden conseguir algunas liberta es.
o
tantas como se pregona en los discursos políticos, pero_ sí las ~uficientes para realizarse en el oficio conforme a la prop1a .. sens1~1l1~ad.
Hasta el momento y por fortuna cada hombre con vocac1on peno? 1~t1ca puede escoger la línea que se adapta más a su cuadro 1deolog1co
y a sus aspiraciones sociales.
.
No podemos asegurar que en el futuro prevalezca ~sta amphtud
de opciones, aunque en el peor de los casos creo que siempre ex1st1rán los rebeldes precursores de la conquista o la reconqwsta_ de las
libertades esenciales y una de ellas es la libertad de expres1on.
Con espíritu abierto a la captación de la realidad podemos apreciar una tendencia en el periodismo moderno, configurada en el º:den
técnico y político. Es la que se dirige a organizar la tnformac1on Y
conducirla a través de canales profesionales uniformes. Desde q~e se
crearon los departamentos de prensa, muy especialmente en el ª1'.1blto oficial y sin que éstos representen una coacción física m una ltm1tación a las capacidades individuales del periodista, se ha operado
una reducción de la iniciativa, como sucede con todo aquello que ~e
vuelve más fácil: propende a embotar el ímpetu creador, la audacia
romántica del reportero.
. .
Antes de aparecer esta modalidad cada buscador_ de not1c1as era
un combatiente, un competidor de sus colegas, lo mismo en la busqueda que en la interpretación y en la presentación de su material.
Las exclusivas de primera plana y de ocho columnas representaban
un timbre de orgullo profesional y determinaban en gran manera el
éxito y las mejores oportunidades. No quiero decir que ésto haya desaparecido, sólo que la abundancia de comodidades Y el surg1m1ento de
otros medios eficaces en el campo not1c1oso han puesto en segundo
término la calidad de gambusina, de descubridor de hechos ign_orados
que tenía el periodista. Esta calidad exige ahora mayor profes1onaltsmo y una más acabada especialización, como en todos los rumbos
del quehacer humano.
El boletín de prensa difundido con la más vasta generosidad im-

308

En la más humilde colonia de precaristas podemos ver cómo salen al espacio las antenas de radio y televisión, para un público que
en grandísima cantidad de casos no ve un periódico en mucho tiempo y si lo ve no lo entiende.
Esto que a simple vista es una importante desventaja no ha logrado minar la existencia de periódicos ni el surgimiento de otros nuevos en número sorprendente.
Porque la prensa escrita, usando su propio instinto de conservación Y yendo a lo más propiamente suyo, deriva sus servicios profesionales hacia el enfoque interpretativo de los hechos. Va poniendo cada día más énfasis en el enjuiciamiento de esos mismos hechos que
en la simple presentación de corte puramente noticioso.
los periódicos más avanzados que conocemos dan ahora mayor
prioridad al reportaje y a la crónica, a la discusión del acontecimiento que a la sola comunicación del mismo, porque éste ya es del conocimiento público desde muchas horas antes, con todo y sus implica•
ciones elementales, de primera mano.
El periódico penetra en el fondo, bucea los pormenores, obtiene
antecedentes y repercusiones, extrae la historia de las causas y motivaciones Y, pasando por la escueta y palpitante actualidad del minuto, ofrece los posibles derroteros del sucedido y sus ulteriores impac-

tos.

309

�EL OFICIO PERIODISTICO
Creo que éste es el periodismo que ha de hacerse si hemos de
sobrevivir en el oficio. Cada periodista ha de poner en juego su facultad de observación, de análisis, su capacidad de juicio para dar a
sus lectores un cuadro esquemático de la realidad que existe y de la
que debe existir, con apego a los valores fundamentales de la vida y
a la lucha general por la felicidad humana.
No debe ya conformarse con transmitirle al público los prosaicos
pormenores de un hecho dado con lenguaje mecánico y adocenado,
porque eso es lo que sobra. Tiene que ser directo, claro, sincero, sin
desdeñar una elegancia gramatical cuya lectura produzca grata sensación y deje una utilidad indiscutible, o una inquietud en el pensamiento.

Vivimos la época en que la pedantería en el escribir, la cursilería
sentimental de antaño se baten en retirada; el tono declamatorio, la
retórica rebuscada y otros factores que fueron adorno del viejo periodismo tienen que dar paso a la objetividad y el contenido, sin caer en
el pragmatismo metálico. Porque las sensaciones no han muerto, si,
no que han variado los incentivos que las promueven.
Una de las formas periodísticas que ha tornado auge en nues,
tro tiempo es la columna. Prueba irreductible de esa derivación hacia el juicio por sobre la noticia de que hemos hablado antes. La columna es una expresión individual que, por lo mismo, por su originalidad, tiene tantos partidarios entre los que escriben y los que leen.
Cuando proporciona noticias las envuelve en una particular escenografía. Dijérase que el columnista las cocina y ya sabemos que en este
arte hay una suprema variedad, una gran riqueza de sabores.
En este género se advierte con mayor claridad, más específicamente, la diversidad de preferencias del público lector, que es tan heterogéneo en ésta como en cualquier otra aplicación.
El mínimo repaso a los periódicos nos convence de que el género colurnnistico es muy favorecido en la actualidad. El periodista se
sale del anonimato y se presenta como en un escenario lleno de luces.
Se expone con mayor objetividad a la critica y al desdén de los lecto•
res. Corre siempre más riesgos que si solamente se agrupa en la masa de información impersonal.
No todas las columnas tienen fortuna, claro está. Las hay que
pasan desapercibidas meses y años y las hay que son buscadas con
avidez y en buena parte coadyuvan al éxito o el fracaso de la publicación en que aparecen. Las hay serias y dogmáticas, pontificales, informadas al margen de la corriente general, documentadas y con aco-

310

311

�El OFICIO PERIOOISTICO
go. No podía calibrar que alguien, en un momento dado y por m_era
asociación de nombres y de ideas, tomara en serio a mis persona¡es,
tan desprovistos de personalidad, tan desvaídos, por intenci~n Y p_or
incapacidad literaria o imaginativa al mismo tiempo, que al primer vistazo se desmoronaban en la frivolidad y en la nadería.
Pero había alguien que les daba vida y los metía en la suya por
ese muy explicable anhelo de encontrar lo que se busca donde quiera que se presenta el menor signo de su aliento humano.
Seguramente la interlocutora que me suponía amigo de su ex consorte y me recriminaba por ello, fue dándose cuenta de su error Y la
copiosa correspondencia bajó a plomo hasta acabarse definitiva~ente, no sin antes causarme algunas reflexiones sobre la responsab1l1dad
' que se adopta al combinar lo ficticio con la realidad sin establecer con
la suficiente claridad la línea de separación .
Desconozco hasta que punto el periodismo, en sus orígenes, se
mantuvo ligado a la política. Pero es indudable que a la fecha ambas
disciplinas parecen gemelas. Incluso muchísimas personas de buena
fe llegan a confundirlas debido a que siempre las ven de la mano.
lo más común es ver periodistas metidos a políticos y viceversa.
Señores empresarios de periódicos dan por hecho que su periodismo
es un instrumento político. Que sin la política los periódicos no tendrían razón de existir.
Si alguien tiene aspiraciones políticas piensa en crear un perió·
dico. Si no llegan sus recursos a tal posibilidad trata de asociarse con
el que los tiene o por lo menos dada su insuficiencia de recursos se
conforma con ser amigo de .periodistas influyentes.
A su vez, no pocos periodistas han hecho del oficio un escalón
para alc;anzar puestos públicos. No hay nada de malo en ello sí se
actúa correctamente, sin traicionar a la ética. Cualquier aspiración es
legítima sí se conduce con verdad. lo triste ocurre cuando entre ambas disciplinas se establece la confusión de tal modo que el sujeto escribe política en el periódico y hace periodismo en la política.
En mi juicio muy personal no cabe ese amasiato incondicional de
política y periodismo. No se pueden ejercer ambos simultáneamente,
a menos que sea el individuo un redomado hipócrita.
El periodismo en su más noble acepción no puede ignorar a la
política. Esta es el arte de conquistar el poder público y conservarlo.
Tiene una obligada relación, estrecha y permanente, con los intereses
generales, con la aspiración a mejores formas colectivas de vida, con
el anhelo de vivir en justicia y tranquilidad.

312

El OFICIO PERIODISTICO
Mediante el periódico se capta y se transmite al mismo tiempo la
palpitación del mundo, el pequeño que nos rodea y el vasto que también nos rodea pero a la distancia más o menos corta de los medios
-comunicativos.
De igual modo que a un organismo se le aplica un detector sensible que registra fielmente todas sus evoluciones, el periódico es el
sensible detector de la sociedad organizada. Con indiscutible razón se
le llama la historia contemporánea .
El periódico, para merecer dignamente ese nombre cuando se
trata de una publicación dedicada a las masas con ánimo de servicio,
ha de ser un fiel reflejo del medio y de la época en que vive. Falsea~
una u otra cosa o ambas constituye la ruina automática y fatal. Tiene
que hacerse frente al público y no de espaldas a él como pretenden
infinidad de personas bien intencionadas.
Ciertos criterios muy respetables que en lo personal no me satisfacen quieren estimar a la prensa como conductora de masas, como
orientadora en si misma, como dueña original de la verdad absoluta,
como autoridad intelectual, en la información, el arte y la cultura, como el timonel sin tacha al que hay que obedecer sin regateos,
Vana pretensión, creo. No es para tanto. la prensa es un conjunto de vibraciones. lo mismo recibe que entrega. Capta y distribuye, orien~a sólo en la medida de_ los valores que a ella concurren, pe,
ro en abierta y sana competencia con otros.
Peca de ingenuidad el periodista que llega a creer, en su egocentrismo, que el público es la parte menos importante de la función periodística. Que el público debe tragarse simplemente lo que se le envíe en las páginas ·escritas y que apenas merece, la consideración de
u_n párvulo ciego al que podemos y debemos decirle todo lo que conviene, tal como nosotros lo entendemos y él ha de conformarse con
leernos mansamente, aceptar nuestros juicios e indicaciones y comprar el periódico cada día.
Este es_ un error demasiado común y demasiado elemental, para
gente que dice navegar en los ámbitos de la cultura. El público, con
Y sin toda su heterogeneidad, es el árbitro supremo. El exalta con su
preferencia o hunde con su indiferencia. Publicación que lo ignora o
lo olvida ya puede despedirse del éxito.
. El periodismo ~ue entiende _su función debe dialogar con el público Y nutrirse de el. Yerran quienes desdeñan la alta circulación de
un diario cuestionando su calidad intelectual o presupuestamente intelectual, su pasión ideológica o su tono áspero en la presentación. El

313

�EL OFICIO PERIODISTICO
público lector determina su calidad en el acto simple de sacar una moneda y comprarlo en el mercado abierto donde hay muchos otros diarios para escoger.
No podemos olvidar que si el público no adquiere una publicación
y la lee, aquella publicación está destinada al basurero, con toda su
prosapia intelectual. Y en el basurero no proporciona ningún beneficio más que a los pepenadores.
Mientras un diario tenga lectores en el mayor número posible es
susceptible de mejorarse, de acusar sus ángulos culturales, pulir sus
notas policiacas, atenuar las aristas broncas que suelen, gustar al groso público, exaltar los valores finos, etcétera, pero sólo en la medida
tolerable para sus consumidores. Sólo tanto como ellos quieran puede sofisticarse.
Un periódico sin lectores es un árbol sin savia. Y los árboles sin
savia se secan. Pueden ustedes ponerle puntales de dinero por todos
lados. La seca remazón continuará entristeciendo el paisaje solamente y halagando la vanidad de quien lo patrocina, pero la gente lo verá como un espantapájaros, un espectro, una negación parada sobre
el montículo de fuerzas completamente ajenas al periodismo esencial.
Estimados amigos y estudiantes de periodismo: deseo que en el
futuro que los espera puedan ustedes crear y sostener periódicos vivos, eminentemente vivos y dispuestos a registrar el mínimo latido de
esta sociedad compleja y controvertida.
Que aprendan mucho. Y aún después, en el tráfago diario de
una profesión que ustedes ennoblezcan más, lleven siempre la mente
abierta y el corazón bien puesto.

314

FERNANDO CANTU JAUCKENS

LA OBJETIVIDAD DEL PERIODISMO
¿ MITO O REALIDAD ?

e

ompañeros:
Llega a. su_ fin este ciclo veraniego de actividades relacionadas
con ~I penod1~mo. En él se han comentado tantos temas concretos Y de _importancia -&lt;lesde los bajos sueldos de los reporterosh~sta los nefastos boletines o si debe o no existir el periódico Universidad que el tema que elegí para esta charla parecería de antemano
un tanto abstracto. En realidad se trata de algo muy concr$1o de
algo c~ya comprensión debe preocupar no sólo a quienes se inc~rporen mas adelante a la profesión del periodismo, sino a todos, pues
todos somos de una manera u otra receptores de información.
Hace_ un?s cuatro años se debatía acaloradamente en las escuel~s norteamericanas de periodismo -sobre todo en las de vanguardia-_ ~n tema _q_ue es viej? pero que al complicarse los problemas
e~onom1c?s, . P?ht1cos Y sociales, y al incrementarse además la actividad peno~1st1ca y la reflexión sobre ella en buena parte del mundo
cob_ra _una importancia creciente: la objetividad o subjetividad en eÍ
penod1smo.
En los años posteriores los intelectuales del periodismo se ocupar?n tle otros te_mas_ como la discriminación sexual o racial en los medios de comunicación, o si un reportero tiene o no la obli
· · de
revelar
-- 1
gac1on
.
. quien e proporcionó cierta información, sobre todo en casos
mvest1gados por autoridades.
Pero la duda persiste en cuanto a lo siguiente: ¿Es cierto que

�LA OBJETIVIDAD DEL PERIODISMO ¿MITO O REALIDAD?

LA OBJETIVIDAD DEL PERIODISMO ¿MITO O REALIDAD?

tocio periodista debe ser "objetivo" a la hora de manejar una informa•
ción? ¿Se puede ser totalmente objetivo? ¿Se falta a la ética cuando

máscara
nada fortuita - que Ios d.1rect1vos
.d
de empresas periodísticas
~; an a sus repo:l:ros esa "objetividad" que tanto les sirve. El proem~ e~ q~e, ~~brlmente'. han confundido los términos. Han hecho
que o~¡ebv1dad se convierta en sinónimo de "neutralidad" cua d
en realidad se trata de conceptos que n · T
.
'
n
reportero uede s "
"
o s1gni ,can lo mismo. Ningún
pues ento~ces se ;onv~=~:ºen ªu•~! ~~ de ~anejar una información,
tural. ¿Cómo se puede ser neutro ant: ~~n~en:i::e, :~ algo an~i~aante el despojo flagrante de los derechos de otro?
pant:'~;PI?. ,_O
de un país colonizado?
· '
m,sena

se es subjetivo?
En muchas de esas escuelas se llega a una conclusión: hay que
ser "subjetivamente objetivos" u "objetivamente subjetivos". Esto que
parece un juego de palabras es un juicio logrado tras un profundo
análisis que derriba un mito más del periodismo norteamericano Y
quienes lo imitan en todo el mundo: el del reportero objetivo, "puro",
neutro.
Junto con el pregonado concepto de "libertad de prensa" -li·
bertad de empresa, dicen algunos- y el de guardar un equilibrio abs·
tracto cuando hay dos partes en conflicto, la falacia del periodismo
netamente "objetivo", entre comillas, así como lo entienden sus defen•
sores, solamente ha servido para manipular información. Esa gran
prensa norteamericana -periódicos, televisores o agencias noticiosas- se ha servido del mito para presentar los hechos de manera no
siempre veraz, pues tras el biombo de la objetividad clínica se escamotea el trasfondo de la noticia, se le aisla del contexto, se le mantiene
a nivel de superficie. Al final de cuentas, se manipulan conciencias.
Es evidente que el concepto de "libertad de prensa" se esgrime
con frecuencia cuando se trata de proteger intereses muy definidos y
casi nunca positivos. En cuanto al equilibrio entre dos partes, Ed
Murrow el periodista norteamericano famoso por sus documenatles de
televisión dijo una vez: "A veces, entre dos partes, sólo una tiene la
razón''.

°

-o

Además, nadie tiene por qué exigirle esa neutralidad al reporte;.º écuan do todo el proceso periodístico es enteramente subjetivo. Ana,c mos1o en las act1v1dades cotidianas de un periódico.
1) _En la mañana. se asignan las órdenes de tr~bajo. ¿Qué critese ~gue? ¿Cuáles informaciones se consideran importantes y cuá
-~s ~e e¡an. pasar? En el caso de las informaciones que interesan~'nu~! _e~. el ª?gulo que debe investigar el reportero? ¿Dónde está ¡~
o 1c1a segun la empresa? ¿Cuáles -por qué esas y otras- son
:~ pr~gun/as que deben hacerse en caso de una entrevista'.!, En todo
. o e - ¡e e d: información sigue los lineamientos marcados
r la
drrecc1on. Al final hay un discernimiento bastante subjetivo. po
2
habla
ndo? ~~~r;u:~:g:~f~;~:t~~en¡a e~s;:~rt:~oq~~º: 0
.

~IO

i:otq~::

~!~

to y ~n) ~al/º? ¿Cuales nuevas preguntas formula Y cuáles descarta?
n otografo, ¿por qué toma esta acción O tal
no
·
otro? ¿Por qué sorprende al funcionario en un moment::\d~;;~ :o
uno que le es favorable?
n
4) Cuando el reportero se sienta a la
, 1
. . . .
a u_t!li~ar; ~o~forme a su visión de los hech:::u
0
penód!c?. tCo_mo va a estructurar la nota? ¿Cuáles son los datos
~sc~1b1ra en s1t10 rele_vante y cuáles los que dejará al final u omit~~~
,Cuales. son los ad¡ebvos o adverbios que va a emplear para
r/ra.
a un _su¡eto o una acción? ¿Por qué esos y no otros quizá obJ"et~:a~ecanr
•
·
t e mas acertados?

~

Desde 1923 la Sociedad Norteamericana de Editores de Periódi•
cos advirtió que "tomar partido al escribir una noticia -y no explicél
jamás que quiso decir con eso-- debe ser considerado como una accióri que subvierte el principio fundamental de la profesión ... ".
Y lo que dicen muchos textos clásicos de periodismo es bien conocido. Un ejemplo al azar. En el libro Reportero de Mitchel V. Charneley --que se usa como texto en muchas universidades-- el autor dice: "La objetividad de la noticia es uno de los principios dominantes
del periodismo moderno ... el reportero debe mirar los acontecimientos a través de un lente claro, no rosado ni ahumado ... ".
La verdad es que hay una realidad objetiva y otra subjetiva. El
cosa es que con ciencia e inteligencia el hombre trate de comprender cada vez mejor esa realidad objetiva, y otra que se pueda despojar de mecanismos de percepción que son necesariamente subjetivos.
Parece ingenuo -no lo es, porque en verdad se trata de una

5) En la mesa de redacción: ¿Cuál es la foto o nota que va al ceste de la basura por intrascendente o por "delicada" ? ·C · ¡
párrafos que
· , ua es son los
·V
eah van a censurarse por su contenido O su superficialidad?
&lt; arta ~ yacerse la entrada Y desvirtúa eso la visión original del re'.
po ero.
a la hora de cabecear • ,por
que• esa palabra y no otra? ¿Por

316

317

;ª¡

'~~= ~;::::e ':

�LA OBJETIVIDAD DEL PERIODISMO ¿MITO O REALIDAD?

LA OBJETIVIDAD DEL PERIODISMO ¿MITO O REALIDAD?
qué en ese tipo tan pesado o en el otro tan ligero? ¿Por qué en esa
parte de la página y no en otra más o menos destacada? Y ¿por qué
va la nota en esa pági,~a de la sección y no en otra donde su impacto
en el lector aumente o se diluya?
6) Ya terminado el periódico, ¿Cuál fue la nota que agradó al di•
rector y cuál le disgustó? ¿Por qué felicita al reportero por esa informa-

je, la estructuración de la información Tod
t
bien ahora, porque el compromiso con 1~ soci~=~ :s d~ben aprenderlo

~C:~

~~~~:;~;mªa~:~prender mejor qué somos y cómo a~{u;~ª:sd~~d:::

ción y no por otra?
Subjetivismo puro. A través de todo el proceso.
De manera que mienten quienes se sirven de una objetividad para manipular la información.
Queda pues aclarado que el proceso de recabar y transmitir información es esencialmente subjetivo.
Pero es necesario aclarar lo siguiente, para que no se malentienda lo que queremos decir: el reconocimiento de que como seres pensantes tenemos derecho a ver el mundo de una manera particular ro
implica que cuando nos corresponda informar tengamos licencia para
hacerlo con engaño.
En realldad, más que la ya trillada dicotomía ante el periodismo
objetivo c1 subjetivo, lo que debe interesarnos son dos palabras clave
para todo periodista: honestidad y profesionalismo. Ser honesto no
basta si no se informa profesionalmente. Y un profesionista de la noticia sin honestidad es un ente nocivo para la sociedad. Se es honesto cuando no se tienen compromisos más que con la conciencia. Cuan·
do se valoriza el espacio de un periódico solamente en función del
derecho que tiene el lector a ser informado con veracidad y desinterés.
Cuando no se disimula la información pagada como si el periódico la
considerara transcendente -vicio que impera en nuestra ciudad- sino que se la enmarca debidamente o se especifica que se trata de una
inserción pagada. También se es honesto cuando se les paga a los
reporteros en función de su calidad y siempre lo suficiente para que
con dignidad _y sin necesidad de dádivas cumplan con ese compromiso social que tienen. Es honesto además el reportero que rechaza esas
dádivas o que asume la responsabilidad de ser justo en el trato de
una información.
Ser profesional es más difícil, y en eso están ustedes. Toda la
gama de conceptos que asimilen estos años son fundamentales para
su posterior desarrollo profesional: la atribución correcta, checar datos con exactitud, cómo manejar una entrevista, la sintaxis, el vocabulario, el estilo, cuáles son los datos relevantes para integrar un reporta-

318

319

�ROMEO ORTIZ MORALES

MISION DEL PERIODISMO
EN MEXICO

E

sta charla, más que otra cosa, es una invitación para reflexionar sobre algunas inquietudes en torno al futuro del periodismo y su misión. Son inquietudes que muchos compañeros compartirnos, lo mismo que personas de diversas esferas sociales que esperan del periodismo una influencia m&amp;s amplia y profunda en el desarrollo social del país.
Temo, debo advertir, que el afán de brevedad me haya llevado a
encerrar ideas y conceptos en un marco demasiado rígido, ya que la
intención ha sido soslayar consideraciones obvias para exponer lo que
considero aspectos fundamentales del tema que presento ante ustedes.

Considero que, reflexionar sobre ro que ha sido y es el periodismo en México, con el más amplio espíritu crítico, es imprescindible
para mirar hacia el futuro, sobre todo en el caso de generaciones como las de ustedes, ubicadas entre las primeras que inician su formación profesional en el ámbito universitario, fenómeno ya de por sí interesante para quienes nos preocupamos por la evolución de esta profesión y sus implicaciones con el futuro.
Creo yo que es un signo muy alentador, aunque algunos colegas
se obstinen en minimizarlo, de que se gestan cambios importantes en
el desarrollo del periodismo, sobre todo en el orden profesional.
No quiere decir esto que en los egresados de las universidades,
con un título en la rama de las comunicaciones, esté la gran responsabilidad de ese cambio. Pero sí que su presencia es una aportación

�MISION DEL PERIODISMO EN MEXICO

MISION DEL PERIODISMO EN MEXICO

valiosa para que el periodismo en México asuma responsabilidades más
elevadas y con ello amplíe y profundice su influencia como factor en
la renovación de nuestra estructura social.
Vista esta responsabilidad del periodismo, como quehacer social
y de quienes lo ejercen, meditemos un poco acerca de lo que ha sido

frenad_or o desvi~dor de las corrientes que pugnaban Y pugnan or un
pen~smo que t!enda a ser un auténtico reflejo del interés social
oces autorizadas han cuestionado, desde diversas posicione~ el
modelo de desarrollo que se inicia tras el fin del régimen cardenista
yuna
que
revela • perfiles de crisis en 1968· En ese mod e1o, porque es
p rt
.
da e mas_ de _1~ estructura social, está la prensa están los me'
d lOS e comumcac1on.

y es el periodismo en México.

Sin ir hasta los precursores, que ello puede hacerse en varias obras
fruto de valiosos trabajos de investigación, recordemos sólo que en
Quintana Roo, Fernández de Lizardi, Ignacio Ramírez, Sánchez Azcona y Filomeno Mata, están algunos de los ejemplos de lo que el periodista puede ser en la vida y transformación de su comunidad.
Fueron ellos, esencialmente, periodistas políticos. Oiiciantes de
un estilo al que creo se debe retornar, quizá con perfiles distintos, pero con parecidas intenciones, en el periodismo del futuro, donde la diversidad de los medios y el alud creciente de información hacen cada
día más imprescindible el análisis, el juicio y la orientación.
Todos recordamos que, tras el proceso transformador que se inició con el fin del porfiriato el periodismo entra, como otras facetas de
la actividad, en la etapa industrial.
Nacen, aún entre asonadas y disputas de los caudillos los diarios de grandes tiradas, apoyados en el desarrollo de una rama colateral, la publicitaria, que a poco se convertiría en el sostén básico y
hasta en foco de las directrices que habría de seguir la industria periodística.
Es así como se llega a la formación de lo que ahora se llama la
gran prensa, rama de los negocios en que confluyeron, para su preservación e impulso, los intereses de grupos económicos y políticos que
en un momento representaron todo, menos los intereses de la mayoría.

ción :~~~~nr~~;~~ds~~~e e~ papel de la prensa puede soslayar su rela,
mundo . t d
pa1s y s1 pensamos en el futuro de la prensa y
. . exas e e una manera Y es de otra como lo percibimos Una
~: q:•:1~n,bdebemos pensar en la evolución del país, en el proye~to de
e e ser nuestro país
deven¿i~ ~~tlp:~;t preguntarán ustedes, ese papel de la prensa en el
to ca1;:i~~utibl'.1mente que, la posibilidad inmediata, es el cumplamienun
rt a mas profesional de sus funciones, entendido esto como
a a~e ura creciente hacia la honradez informativa
atenc1on a los problemas básicos de la comunidad.
y una mayor
~:~r::~loh:c~~el:~~~;:i~e h~~:

:~i!~~~~~~~a~i~~~~t'i:ot~u~naci~a~;

pub~cid~~de responder .ª _la~ conveniencias de la circulación Y de la
1
influencia
ci;tun~~: :~~:~:!~sibilidad de una auténtica y sana

•e:~;s

los d~o ~uiere decir ésto que se cierren las columnas o los canales a
h
ve 1m1entos y a eso que se ha llamado "la trivia" sino que se
agan ª un lado los falsos alardes informativos
'
;bl~n~~nsc:~~:n:i_perficialidad como medio de sep~I~=~ 1:uf~hna:a~:~~!i
Quizá ustedes piensen como
,
ten ya periódicos que pa '
yo, que en el ambito nacional exismomentos de la televisió~ecen. acusar esa tendencia Y que en algunos
debates hasta hace poco d se andforma con mayor objetividad y surgen
esusa os.

Ligada a poderosos intereses de grupo, tanto en los ámbitos nacional como regionales, la llamada gran prensa configura su carácte1
oligárquico y, como fiel espejo de la vida mexicana, nos ha dejado retrato y testimonio de una etapa histórica donde el gran signo ha sido
el subdesarrollo político y, con él, toda la cauda de males para un pueblo que parece ajeno a su realidad y su destino.
En este fenómeno, porque llegaron como parte de él, debe incluirse a la radio y la televisión, medios nacidos e impulsados ya en el torbellino social en que la publicidad era y es la gran matrona de la comunicación masiva y, junto con la inmovilización política, el dique

f;~to ~:OUn~u:;~~r=i~::s vie~~t~;:deq~:•m~~n~~= 1:1:~t:os los juzgan
litaco, son en realidad una obl"g d
de poder pocionales de una prensa más at1e:taª relspuesta a _las necesidades na,
.
a as ex1genc1as de las ma ,
mas con~c1ente de su responsabilidad social.
yanas,
.. , Aqua cabe expresar lo que, en mi modesta o inión
m1s1on futura fundamental de la prensa: politizar.p
• constituye la

322

323

,

'

�MISION DEL PERIODISMO EN MEXICO

MISION DEL PERIODISMO EN MEXICO

Politizar, en el más amplio sentido del término. O sea convertirse en portadora de información y conocimientos que estimulen, convenzan y orienten hacia una participación definida en las cuestiones

c!ón, como paso inicial hacia la bús ued
.
sistema de organización mercantil q
a de soluciones para que, al
la evolución del país le su d
que ha sido fruto de una época en
realmente sea portav~z de I ceda otro sistema de comunicaciones que
•
os ,versos sectores
·
pre hacia la participación Y el t b .
.
y camino abierto siem,
A ·
.
ra a¡o social.
.
qu,, en esta Universidad ha
dio de expresión propio un m 'd. Y un esfuerzo ya para tener un memejor a sí misma Y se'
te ,o para que la Universidad se conozca
1
.
mues re como es a los d á
os particulares criterios que en t
em s, al margen de
temas de comunicación
orno a ella se difundan en otros sis-

de la vida pública.
¿Pero será la prensa en su estructura actual --cabe la pregunta- la que haga posible esa labor de politización que exige la comunidad mexicana?
En lo personal pienso que serán aislados los casos en que las organizaciones periodisticas actuales asuman esa función.
Soy de los que creen que ese esfuerzo debe surgir de la propia
colectividad; de las instituciones, grupos y sectores que tienen concien•
cia de su participación y cuenten con la fuerza social suficiente para
crear y mantener sus propios medios de difusión, por modestos que
sean, pero que sean auténticos medios de expresión, auténticas aportaciones para formar opinión pública.
Es evidente que, una labor de esta naturaleza, está lejos de las
posibilidades e intenciones del sistema mercantilista en el que está
integrada la mayoría de los periódicos mexicanos, además de la radio
y televisión.
Debido, en parte, a la creciente cobertura en materia informativa, los asuntos que más calan o interesan a una comunidad universitaria, a un frente obrero, a un grupo campesino, a un partido político, merecen amplia atención de los medios de comunicación masiva
sólo en casos de conflicto, en situaciones que deborden la marcha normal de esos núcleos sociales.
Y muchas veces, esta atención especial se traduce en informaciones incompletas, tendenciosas, distorsionadas, que en vez de contribuir al esclarecimiento y comprensión de los fenómenos sociales
siembran la desorientación, frustran las voluntades y ganan causas para los partidarios del estancamiento al evitar la politización del país.
Por ello creo que, para que la prensa en México avance hacia su
verdadera misión, es necesario el diseño de nuevos sistemas, como
se plantea ya para otras áreas de la actividad.
La organización de nuevos sistemas de información, creo yo,
es un asunto que debe preocuparnos ya a quienes ejercemos el periodismo y, especialmente, a quienes en las universidades se preparan
para ingresar a él.
A mi juicio, quienes ·tenemos idea de la necesidad de cambios en
este aspecto, debemos insistir en el estudio de sistemas de organiza•

324

.
En el medio nuestro es algo nuev0
sido motivo de polémicas y • .
Y, por eso y otras razones ha
.
en 11cas de quie
.
•
1 '.
nes 1o consideran un esf uerzo insustancial un 1u·
do de eso que lla~an " h~o para 1· a institución o simplemente un mo.
acer po ,t,ca".
~n m, modesta opinión creo ue h
la Umversidad que podrían ' . q
ay muchas cosas valiosas en
riodicidad más amplia y poconsd1gnarse en menos páginas, con una pe..
r en e con menos gasto.
Es una cnt,ca sincera que 11
.
. .
medio de opinión tenga un
.d eva ,mphc,to el deseo de que este
•
ª v, a permanente q
1·
1
' ue a ,ente Y renueve
1a m,stica universitaria Y q
ue sea a expresión c
t
una comunidad que tiene tanto
ons ante y sincera de
En lo esencial, en la idea d:u:nver ~on_el desarrollo social.
toy de acuerdo. y creo que s·
f periódico de la Universidad es' e1 es uerzo se m t·
'
rarse as miras y adapta
I
an ,ene podrán superse as pretensiones a 1
·
'
se le reconozca
como un aut. t'
.. .
a realidad, hasta que
y •
. en ,co per,od,co universitario.
as, como en la Universidad se ha
fuerzo, urge que en los sindical
puesto en marcha este esgrupo social, se piense en la . os,rten l_os partidos políticos, en todo
que difunda sus afanes Y esfue ,mpo anc,a de t_ener su propia prensa,
refleje su presencia y encauce ~~s, s~s pensamientos Y opiniones. Que
Yo difiero de quienes piensa,;ª u1c1pac1on_ al_quehacer colectivo.
dustrial, con sus grandes tirajes ~o~ el per,?d,smo en su etapa ingran avance en materia de com ~
-~s multicolores, represente un
.
un,cac,on.
Siento que tanta maravilla en el as
. .
tan pocas manos Y tan estrechos i nter pecto_ tecnico, conce~trada en
eso que llaman la libertad de e
.. eses, viene a ser la smtesis de
f d
xpres1on que en alg
un e con el mercado libre del p
unos casos se con1 '
do t~o grupo con una genuinaª~:p;e:! P~~a mí, ~ólo es dable cuanmedios propios de expresión.
ac1on soc,aJ tenga acceso a

325

�MISION DEL PERIODISMO EN MEXICO
Para llegar a esta etapa, hay una gran tarea política de por medio. Y quienes pensamos que el periodismo tiene una misión trascendente que cumplir, debemos tener una concepción amplia de lo que
representa la tarea política. Cada quien por su camino, pero consciente de que si hay autenticidad en la mira, todos los caminos con-

RAMON PEDROZA LANGARICA

fluirán en el interés social.
Esa es mi modesta opinión de lo que espera el periodismo, en
cualquiera de sus facetas, en los tiempos por venir. Una tarea que
exigirá a quienes deseen asumirla, además de vocación probada, una
permanente preocupación intelectual, un permanente contacto con la
realidad social.
Quisiera terminar, a manera de síntesis de estas reflexiones, con
las palabras de dos colegas con quienes me ligan muchas coincidencias. Ellos han expresado cabalmente algo que para mí son dos definiciones acordes con mi concepción sobre el futuro del periodismo.
Uno de ellos, Javier López Moreno, ha dicho que: "Los medios de
comunicación son agencias de eficaz proselitismo político: condicionan
o determinan comportamientos colectivos. Por eso no pueden estar
al margen del proyecto que cada estado se forja. Esto es lo que cho,
ca con el carácter oligárquico de ciertos órganos de información".
Otro, mi compañero y maestro Enrique Ramírez y Ramírez, señaló por su parte: "Podemos afirmar que llegará el momento en que los
medios de comunicación sean manejados por la colectividad. No será
el desenvolvimiento social lo que inexorablemente, fatalmente, conduzca a la reivindicación de dichos medios, sino las propias exigencias
de una comunidad urgida de armonizar libertad con justicia".
Eso es lo que pienso del periodismo, de su misión y de su futuro. Y ha sido, lo repito, mi sincera invitación a reflexionar sobre el
tema, tan ligado a la gran interrogante de nuestro oficio: ¿Para qué
somos o queremos ser periodistas?

RESPONSABILIDAD SOCIAL
DE LA PRENSA

M

e enfrento a una duda mu
creadores de este import/ terso nal. No sé si agradecer a los
1
tema del papel social de lan; c1c o que_ me hayan asignado el
reclamación por la dific"il
. ..
rensa, 0 bien hacerles una cordial
pos1c1on en que me ene
t
1
ante ustedes para hablarles de al o
.
uen _ro a presentarme
das Y cada una de las ex
.. g que ha sido mencionado aqui en topos1c1ones de los d t
d
.
que me han antecedido.
es aca os conferenciantes

.
Efectivamente, y quizá por la im ort n .
.
.
d1ble, es ineludible al hablar d 1 ~ a c,a del tema, ha sido melumúltiples ángulos Y 'perspectivas ~ a r~nsa desde cualquiera de sus
dio de ~omunicación tiene en ~ s':!~:d:/apel que este formidable me,
1

As, pues, a riesgo de incurrir o
.
ustedes, conversaremos sobre mis :ipasar _,deas ya escuchadas por
dentro de esa idea:
Y particulares puntos de vista
Es indiscutible que la Pr
.
llo de la sociedad, desde que :n~~~:t~ngra un factor p~ralelo al d~sarroproceso de desarrollo.
1c1aron su particular e individual
El avance de los grupos humanos en la
.
de vida social que han explorado h
"d
amplia gama de estadios
prensa.
' ª si O eI mismo que ha tenido la

326

Podría decir, que la Prensa ha evolucion d
la evolución misma de la socied d
a º• que va a la par de
tituíble, un ingrediente una levadª ' porque e~ un complemento insus•
• •
•
ura, necesarios para el
c1a 1, econom1co, cultural , político d e esos mismos
.
• grupos progreso
humanos.so-

�es élt transp11rti!s '/
biimierit&amp;s ctentífltcis' o
Y, 1idemás d&amp;;J:odói; •
a'S
consumidores, si .usa de la
a de precios, variedades, etc.
declr.!e de ll{ uniórl q¡.lé real
diana, con el creac:tor,,'d&amp; 1&gt;r.oo
pn&gt;xima tói1 sus consUmidores,
~ iíeVcos ~ctos,, con la matcffii im 1
financieros, bursátiíes'Y de

ra

ítrodUccióo p'lirñamí' en:
~ ' Y a quí~~
[Pflllllliifl\i
~ la Prensa las une dla'

~ ~ e l S!llnbr1)(ílil

la~
SlltJ8lllt,~ :de

ha desárrillla ,
•
en fol'IM incuestiOíláb
• en nulii!tRI ~inión, clQll •
girar a Ja sociedad.
, PQd,lamos establecer.
. • técrlil:a y
.
lamarse Pn!bsa informativa ., no
P1J!e eumple también un i
111A$ ádelante) une,,,

- ~ - Ol&gt;ligaciciíles 'ji
, -se -realiza, vflt la
da soaiedad productora,
1á'liibién l:on el sector
,é1i ~ defínñflr.ii'iiéffltt
Mil que emana del •or ~I
1guracidri social, .abr&amp; 'Pllertás m
• les de la vida mieional, ,sl
que.sólo la P.reltsá ~
f~iór- blko toma leóntápto y está
'de íó!l limbitos d'e la soc•
apan,ee -en las páginas de ra P.ren
los campos de la actividad de
facilita a los padres de familia, a 1
los góbemañtes, la presencia diaria
máí, lo positivo y lo conflictivo, 1!11' el
una sociedad, Información de program
l!Vent§, de todo cuanto ocuna y afecté
cultura tiene en la l)l'ellSa, el puente
éficáz e instantáneo.
YKlad sindical, lógicamente, -OCUrre otrG"

'329

�RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA PRENSA

RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA PRENSA
. rte en el estadio donde se dirimen punfrecuencia la Prensa se convie
d
que ocurre y afecta en este
I
tos de vista, peticiones, pr~testas,
e; el laboral.
importante sector de la soc1eda\\
os de las faltas a la sociedad
La información de sucesos e ic iv .'. de despojos hurtos, predaptadas· la consumac1on
'
( •
por personas desa
•
.Id d al aparecer en la Prensa s1
varicatos, injusticias, ab~sos de :~::d~ ~on sentido constructivo) se
este tipo de mformac1on es md ti .. n señalamiento de riesgos en
convierte en ejemplo, llamada e a enc10 '

u:r

la vida de la sociedad.
. ..
s ue realiza la Prensa como pi·
La amplia gama de pos1b1hdade q humanos que la componen,
vote de la sociedad y de todos los grupo~amos lo que en nuestro mese extiende todavía má~ c_uando contemp los "servicios" y la Prensa
dio profesional del penod1smo llamamos
especializada.
. . .
ue he mencionado como ejemplifica·
En cualquier dIano de los q . .
• dad moderna son
f .
1 mayontana en 1a socIe
,
dores de la Prensa pro esiona . f
los grupos sociales específi·
.
cciones que m orman a
.
habituales 1as se
todos los sectores vita 1es
cos y mantienen el mismo enlace que con
de la sociedad que he citado -~nmero.
s ectáculos sobre modas y
Me refiero a la informac1on_ s_obre ea~ niños jóvenes y adultos;
deportes, las secciones de esparc1;1ento r~ una vida' mejor en el hogar;
la información sobre formas Y motos _Pª salud pasatiempos Y "tiras"
consejos sobre asuntos de alImen ac1on y
'
cómicas o de aventuras.
. . de depor•
.
f
d Prensa, es la seccIon
Capítul~ especial en. ese ~; al;anzado importancia tal la demantes y espectaculos deport1v~s. la sociedad pues está comprobado que
da de todos l_~s sectores e
s los est~atos de la sociedad, sin im•
esta informa~1?n alcanza !x:d:e los lectores, que de allí y muy es_peportar cond1c1on, edad Y .
h llegado al diarismo exclus1vacialmente en el medio mexicano, se a
mente deportivo.
· y espectácuHan surgido también diar_iots especial~~:~~:/:e~~~:s de actividad
1
los y, de todos_ es sabida_ ª. exis
N::va York y Londres, de diarios
bancaria, bursat1I Y econom1ca, c
. .
dedicados íntegramente a esa especialidad.
. ..
ea a
He intentado, hasta ahora, hacer una descnpc1on aunque s ser"ojo de pájaro" de las múltiples facetas que la Pren:a ~~;!le e~I gran
·edad No creo exagerar, aunque m
vicio de la soc1
: t· . al señalar y exaltar la decisiva importan,
amor que tengo a m1 o icI0,

~~:ª

330

cía que la Prensa ha tenido y tienen en la vivencia, desarrollo y progreso de la sociedad contemporánea.
Su papel, para responder al enunciamiento del tema señalado para esta tarde, en la sociedad, para mí, es vital, decisivo, trascendente.
Por lo mismo, lo reconozco y acepto, porque así lo he pensado
siempre y durante décadas he actuado en consecuencia, grande y grave, también vital, decisiva y trascendente, es la responsabilidad de
quienes hacemos la Prensa.
Los periodistas, sin incurrir en una sobrevalorización y una falsa instrumentación, en posturas de jueces, apóstoles, caudillos o redentores, somos los tripulantes de ese pivote, los conductores de ese
centro motor que es enlace de todos los grupos de la sociedad, en una
concurrencia diaria de todas sus manifestaciones, de todas sus angustias, de todos sus problemas, de todas sus demandas.
En el ejemplar de ayer, de hoy, de mañana de cada diario, está
contenida una jornada de la vida de todos cuantos componemos una
sociedad. Es la historia, la referencia, la predicción, del acontecer de
los grupos humanos que componen esa sociedad.
Insisto, no creo exagerar al señalar la preponderancia, la importancia, la responsabilidad del papel de la Prensa en ·la sociedad. Ustedes podrán juzgar si la dimensión de estas apreciaciones, de estas
convicciones muy mias, está más allá de la realidad o corresponde a
un hecho palpable e ineludible para quienes, como ustedes, proyectan sus vidas a tomar un lugar en esta tarea, a desempeñar este papel en su sociedad.
Quizá habrán advertido que en este apresurado repaso de lo que
para mí representa la Prensa en la sociedad, no me he referido a un
aspecto sumamente importante: al papel de la Prensa como orientadora, analizadora y divulgadora de criterios y opiniones específicas. Hablo de las llamadas páginas editoriales de la Prensa.
Por su naturaleza de· tribuna abierta y estadio a la exposición y
polémica, la sección editorial de la Prensa merecería una exposición
aparte, específica, dentro del papel que cumple en la sociedad moder-

na.
Muy brevemente, les diré que es en esa sección donde la Prensa
tiene la oportun.idad de hacer sentir a sus lectores su posición ante
la sociedad, desde el punto de vista y criterio de quienes editan individualmente cada periódico.
Pero también, es el campo donde puede dejar establecida y pa-

331

�RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA PRENSA

RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA PRENSA

tente su objetividad, su imparcialidad y su aspiración a una confrontación de ideas de todos los sectores de la sociedad, con la obligación,
o condición única, si ustedes quieren, de que todo pensamiento, todo
análisis, todo resumen que contenga una página editorial, esté enfocado a fines constructivos, ilustradores de lo que puede y debe ser útil

~:ia ~:~:~P:;e~;a s~~ie~::odista: actuar como _mandatarios de to1
1
mandantes.
que son, por esencia Y definición, sus

a la sociedad.
Por supuesto, existe también la Prensa de partido, de sector, de
grupo. Cumple esa Prensa una misión específica y está al alcance de
los seguidores de cada segmento de la sociedad hacia donde se enfoca, sin perjuicio de que otros grupos de lectores, interesados en aumentar su caudal de información y conocimientos, la procuren y la

¡

Cuando la Prensa y el periodista
,
.
10 ..
aparten de ese formidable papel
com? di10 J~se l. R1vero, se
traicionado, se quedarán solo
qu~y es asigna la sociedad, la habran
Prensa y del periodista!
s . . . • la soledad es la muerte de la

i'

lean.

Quiero entender que la esencia de esta exposición que se me ha
pedido, me ha permitido integrarla con apreciaciones, que habrán us.,
tedes observado, yo llamo mis convicciones, de orden genérico. Que
se refieren a la que también he señalado como Prensa mayoritaria, en
su composición, realización y factura, en la sociedad contemporánea.
Pero no quisiera terminar sin insistir en remarcar la importancia
paralela de la Prensa en la sociedad, así genéricamente, con la que tiene el periodista en lo individual.
Y voy a remitirme a una definición hecha de lo que es el periodista, plasmada por un gran diarista latinoamericano, que fue director
de El Diario de la Marina, en La Habana, Cuba, y que es la siguiente:
"El periodismo es, en lo externo, una profesión; en la esencia, un
sacerdocio.
"Se puede ser periodista sin condiciones naturales y hasta sm
cultura; como no se puede ser periodista, sin vocación.
"Así, el que viene al oficio buscando un medio de resolver sus
problemas personales, yerra de medio a medio; porque el periodismo
ha de ser en cada caso, como el mandatario de una clase social, de
un grupo, de un partido, para exponer sus necesidades, predicar su
credo, combatir a sus contrarios, amparar sus derechos y vengar sus
agravios.
"Las cosas y la persona del periodista no importan al periodismo
y menos a los lectores. El periodista empieza y acaba en la idea y de
ahí que su función no sea de oficio, sino de sacerdocio.
"Y cuando el periodista no lo entiende así, se queda ' solo. Y la
soledad es la muerte del periodista . . . ".
A mi juicio, en esas ideas se plasma la altísima responsabilidad

332

333

���</text>
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              <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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